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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Romero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_romero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Romero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La pugna PP-Vox en Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pugna-electoral-pp-vox-andalucia_132_13200489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a037f17-387c-46da-b2da-a84e91041716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pugna PP-Vox en Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP no ha llegado a la antesala de las elecciones andaluzas como esperaba. Con la mochila vacía de mayorías absolutas en Extremadura, Aragón y Castilla y León, el foco no está puesto en si el previsible mal resultado del PSOE será la puntilla para el gobierno de Sánchez, sino en cómo quedará el pulso entre el PP y Vox en la última cita electoral prevista del año   </p></div><p class="article-text">
        Campa&ntilde;a electoral en marcha. Cuenta atr&aacute;s para las elecciones al Parlamento andaluz. En poco m&aacute;s de una semana, el domingo 17 de mayo, se celebrar&aacute;n las cuartas elecciones regionales en Espa&ntilde;a en apenas cinco meses. La de Andaluc&iacute;a ser&aacute; la &uacute;ltima parada electoral prevista este a&ntilde;o dentro de un ciclo que iniciaron los populares, a finales del pasado a&ntilde;o, con la convocatoria anticipada de comicios regionales. El PP nacional respald&oacute; la opci&oacute;n de apretar el bot&oacute;n electoral convencido de que, apelando al voto &uacute;til y al argumento de los gobiernos estables, sus barones territoriales podr&iacute;an lograr la mayor&iacute;a absoluta en unas elecciones anticipadas en Extremadura (21 de diciembre) y Arag&oacute;n (8 de febrero), y despu&eacute;s en las que tocaba celebrar en Castilla y Le&oacute;n (15 de marzo).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A la vuelta del pasado verano, en G&eacute;nova y en las sedes regionales del PP, las alarmas se encendieron por <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descifrando-nueva-vox-mania_132_12651895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los </a><a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descifrando-nueva-vox-mania_132_12651895.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buenos augurios demosc&oacute;picos</a> de la extrema derecha a costa, principalmente, de <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/millon-votos_132_12631497.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus votantes</a>. Ya no parec&iacute;a imposible que Vox pudiera superar su techo electoral del 15% (logrado en las elecciones generales de noviembre de 2019, con cerca de 3,7 millones de votos). Tras las alarmas, el PP pas&oacute; a la acci&oacute;n y se marc&oacute; como objetivo inmediato reafirmar su base electoral para evitar que la formaci&oacute;n liderada por Abascal siguiera pescando en su caladero de votos y, sobre todo, fidelizara a sus antiguos electores. Adem&aacute;s, el contexto pol&iacute;tico les resultaba, a priori, propicio a los populares, puesto que el PSOE estaba en horas bajas por el impacto del caso Koldo-&Aacute;balos-Cerd&aacute;n, y los partidos a la izquierda del PSOE tampoco parec&iacute;an estar en su mejor momento (por la imagen de desuni&oacute;n y enfrentamiento). 
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;lculos de los populares eran claros: la primera victoria electoral les reforzar&iacute;a de cara a las segundas elecciones regionales, y con la segunda victoria electoral estar&iacute;an mejor posicionados para conseguir la siguiente. En s&oacute;lo tres meses podr&iacute;an exhibir grandes triunfos electorales y pol&iacute;ticos. Dejar&iacute;an de depender de Vox en tres regiones. Proyectar&iacute;an al PP como la nueva marca electoral de moda. Y teniendo en cuenta los malos resultados potenciales del PSOE en todas ellas, y en Arag&oacute;n con una exministra, Pilar Alegr&iacute;a, como cabeza de cartel electoral, calar&iacute;a el mensaje de que S&aacute;nchez y su gobierno habr&iacute;an sufrido, elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n, un incontestable voto de castigo. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los c&aacute;lculos del PP, en los comicios andaluces, que tocaba celebrar antes de este verano, se daba por hecho que Juanma Moreno Bonilla revalidar&iacute;a la mayor&iacute;a absoluta alcanzada en 2022, siendo capaz de superar el &ldquo;bache&rdquo; del esc&aacute;ndalo por los cribados de c&aacute;ncer de mama. La aplastante victoria final ser&iacute;a el trampol&iacute;n para que, en la misma noche electoral en la regi&oacute;n m&aacute;s poblada de Espa&ntilde;a, un exultante PP, sin ataduras con Vox, se viera legitimado para exigir la convocatoria anticipada de elecciones generales. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a evitar el gobierno de S&aacute;nchez que no se interpretaran en clave nacional cuatro apabullantes victorias seguidas del PP en elecciones regionales, frente a cuatro contundentes derrotas del PSOE en las que S&aacute;nchez, adem&aacute;s, hab&iacute;a sometido a examen a dos exministras (Pilar Alegr&iacute;a y Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero) de su propio gobierno? 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, los hitos del camino electoral estaban claros. Pero el plan no sali&oacute; exactamente como el PP esperaba. La falta de mayor&iacute;as absolutas con las que se saldaron las elecciones en Extremadura, Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n, as&iacute; como, sobre todo, la reciente asunci&oacute;n por parte del PP de la agenda ultra de Vox para seguir gobernando en ellas, no han proyectado la pretendida imagen de un partido exitoso. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, los dirigentes regionales del PP que adelantaron las elecciones para no depender de Vox, ahora se ven obligados a desdecirse y a aceptar sus imposiciones desde una posici&oacute;n de mayor debilidad. Adem&aacute;s, por unas razones u otras, no todos los dirigentes de peso del PP, como Isabel D&iacute;az Ayuso, est&aacute;n de acuerdo en cerrar filas frente a las concesiones realizadas a la formaci&oacute;n ultra, lo que supone un foco potencial de fricciones internas en ese partido y de cuestionamiento del liderazgo de Feij&oacute;o. Por otra parte, el mejor resultado de lo esperado que consigui&oacute; el PSOE en las elecciones regionales de Castilla y Le&oacute;n, as&iacute; como la ligera recuperaci&oacute;n demosc&oacute;pica a nivel nacional de S&aacute;nchez y del PSOE en los &uacute;ltimos meses, ha restado credibilidad a la l&iacute;nea discursiva del PP sobre el inexorable hundimiento socialista y, por ende, de la falta de apoyo social del &ldquo;sanchismo&rdquo; para seguir gobernando hasta el final (natural) de la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace que el PP no se encuentre ahora, en la antesala de las elecciones andaluzas, en la situaci&oacute;n inicialmente planeada. Frente al objetivo de poner el foco en los (esperados y quiz&aacute;s por ello descontados) malos resultados del PSOE, parece generar un mayor inter&eacute;s ahora c&oacute;mo quedar&aacute; el pulso en el bloque de la derecha, entre el PP y Vox, as&iacute; como en las consecuencias que pueden tener los resultados andaluces en las estrategias de los partidos de cara al superelectoral 2027 (regionales, locales y generales). &iquest;Ser&aacute;n las del 17 de mayo las cuartas elecciones regionales seguidas en las que la formaci&oacute;n de ultraderecha ser&aacute; clave en la gobernabilidad?; &iquest;Conseguir&aacute; Moreno Bonilla, al menos, los 55 esca&ntilde;os necesarios en el Parlamento andaluz para no tener que depender de Vox para formar gobierno? 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://electomania.es/category/sondeos/sondeosccaa/encuestas-sondeos-elecciones-andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sondeos</a> apuntan a que la mayor&iacute;a absoluta est&aacute; al alcance del PP, pero no la tiene garantizada. Y Vox va a disputarle hasta el &uacute;ltimo voto para impedirlo. Fue, adem&aacute;s, en Andaluc&iacute;a donde la formaci&oacute;n ultra consigui&oacute;, en las elecciones regionales de 2018, por primera vez representaci&oacute;n parlamentaria y ser clave en la formaci&oacute;n de un gobierno (entonces de coalici&oacute;n entre PP y Ciudadanos, liderado por Moreno Bonilla). 
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de Abascal tambi&eacute;n se juega mucho el 17 de mayo por su necesidad de recuperar parte del &ldquo;lustre&rdquo; perdido en los &uacute;ltimos meses, especialmente porque la aureola de &eacute;xito es lo que tambi&eacute;n le da votos, desde la exaltaci&oacute;n de un discurso que apela a los valores tradicionales asociados a la fortaleza. Vox no consigui&oacute;, en marzo, los <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/politica/efecto-abascal-no-suficiente-castilla-leon-vox-mejora-escano-no-llega-20_1_13070282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados esperados</a> en las elecciones de Castilla y Le&oacute;n, al contrario de lo que ocurri&oacute; en los comicios anteriores de Extremadura y Arag&oacute;n. Desde abril, las encuestas con estimaci&oacute;n de voto en elecciones generales apuntan a que este partido ha dejado de cotizar al alza. Parece que la simpat&iacute;a y el respaldo (cada vez menos cacareados) de Abascal a Trump, as&iacute; como los <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/semanas-fulminar-antelo-guerra-sucia-vox-nuevos-hombres-fuertes-hemos-alimentado-monstruo_1_13056845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sonados episodios de crisis interna </a>que ha protagonizado esta formaci&oacute;n en los &uacute;ltimos meses le han podido pasar factura. Por eso, no es de extra&ntilde;ar que Vox haya optado ahora por monopolizar el debate p&uacute;blico espa&ntilde;ol y tener una importante &ldquo;carta&rdquo; que jugar en la campa&ntilde;a electoral andaluza con la propuesta de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; o, lo que es lo mismo, priorizar a los espa&ntilde;oles (los nacidos en Espa&ntilde;a de padre y madre espa&ntilde;oles, se entiende) por el mero hecho de serlo, frente a la poblaci&oacute;n inmigrante en el acceso a los servicios p&uacute;blicos y la concesi&oacute;n de ayudas sociales. 
    </p><p class="article-text">
        El verano pasado, aprovechando <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/policia-investiga-torre-pacheco-agresion-grupal-ultraderecha-utiliza-difundir-consignas-xenofobas_1_12454628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un incidente</a>, Vox ya consigui&oacute; marcar el debate p&uacute;blico, alentando el miedo sobre el reemplazo de los espa&ntilde;oles por los inmigrantes y proponiendo, a bombo y platillo, expulsiones masivas de inmigrantes y de sus hijos, as&iacute; como la revisi&oacute;n de las concesiones de nacionalidad. En esta ocasi&oacute;n, la propuesta de la prioridad nacional ha tenido mayor repercusi&oacute;n dado que ya no es solo una &ldquo;idea&rdquo;, sino una medida que Vox ha conseguido colar en los acuerdos que ha alcanzado ya con el PP en Extremadura y Arag&oacute;n para formar gobierno. Tambi&eacute;n ha conseguido Vox que cale el mensaje de que esa medida ser&aacute; una exigencia que los populares tendr&aacute;n que aceptar si quieren llegar a futuros acuerdos de gobierno, ya sea a nivel regional, local o nacional. Las elecciones andaluzas les servir&aacute;n a los estrategas de Vox como laboratorio para &ldquo;testar&rdquo; si esta propuesta xen&oacute;foba les aporta muchos o pocos r&eacute;ditos electorales. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de si gana m&aacute;s o menos esca&ntilde;os respecto a las elecciones andaluzas anteriores, a Vox solo le vale un resultado en Andaluc&iacute;a: que el PP no consiga la mayor&iacute;a absoluta. Y por mucho que el PP pueda esgrimir, en el mejor de los supuestos, una debacle de la lista del PSOE encabezada por Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, lo que necesita es retener, al menos, 55 esca&ntilde;os (de los 58 que tiene ahora). Para conseguirlo, la f&oacute;rmula de Moreno Bonilla pasa por seguir explotando su imagen de l&iacute;der moderado, tranquilo y conciliador que pone el acento en la gesti&oacute;n y que, visto lo ocurrido en otras regiones, no quiere que en Andaluc&iacute;a haya &ldquo;l&iacute;os&rdquo; a la hora de formar gobierno. A su favor, cuenta con que el PP es, seg&uacute;n la <a href="https://www.cis.es/es/w/avance-de-resultados-del-estudio-3558-preelectoral-elecciones-auton%C3%B3micas-2026.-comunidad-aut%C3%B3noma-de-andaluc%C3%ADa-" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encuesta preelectoral andaluza del CIS</a>, el partido pol&iacute;tico que tiene un mayor porcentaje de votantes fieles y menos indecisos, al tiempo que, en el espacio de la derecha, resulta m&aacute;s atractivo para los votantes (63,4%) que optaron en 2022 por el hoy extinto Ciudadanos y tambi&eacute;n seduce potencialmente a casi un 30% de los que optaron por Vox. Aunque no se espera que <em>Se Acab&oacute; La Fiesta</em> consiga representaci&oacute;n en el Parlamento andaluz, su candidatura parece perjudicar m&aacute;s a Vox que al PP. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Moreno Bonilla es el candidato mejor valorado (8,3 sobre 10) por su electorado, mientras recibe buenas puntuaciones entre los antiguos votantes declarados de Ciudadanos (6,9) y de Vox (6,6). Por otro lado, tampoco suscita un fuerte rechazo en el electorado de izquierda y est&aacute; por ver en qu&eacute; medida Moreno Bonilla podr&aacute; capitalizar, especialmente entre el electorado m&aacute;s centrista del PSOE, el voto &uacute;til por el miedo a Vox. Entre los j&oacute;venes (18-24 a&ntilde;os), y a diferencia de lo que ocurre a nivel nacional, el PP aventaja en Andaluc&iacute;a en intenci&oacute;n de voto a Vox. Igualmente, en el &aacute;mbito rural, donde Vox pisa fuerte, los vientos demosc&oacute;picos son en Andaluc&iacute;a m&aacute;s favorables al PP. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no se puede descartar que la formaci&oacute;n de Abascal consiga un mayor impulso en la recta final de la campa&ntilde;a electoral agitando, desde un discurso que apela a las emociones m&aacute;s primarias y a la &ldquo;l&oacute;gica del sentido com&uacute;n&rdquo;, su (actual) propuesta estrella de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; en una regi&oacute;n en la que hay un segmento significativo de la poblaci&oacute;n que siente preocupaci&oacute;n a la vez por el paro, la inmigraci&oacute;n, la vivienda y el funcionamiento del sistema sanitario.
    </p><p class="article-text">
        Si el pr&oacute;ximo 17 de mayo Moreno Bonilla consigue revalidar la mayor&iacute;a absoluta, ser&aacute; tambi&eacute;n interesante seguir las repercusiones que esa victoria pueda tener, y no solo en el PP y Vox. Ah&iacute; lo dejamos, a la espera de conocer el desenlace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pugna-electoral-pp-vox-andalucia_132_13200489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 11:52:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pugna PP-Vox en Andalucía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué fue de los votantes de centro?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/votantes-centro_132_12986327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/919f74c8-fd60-4dbe-9d5e-182f68851533_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2222y1579.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué fue de los votantes de centro?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha perdido el interés por los electores que se sitúan en el centro de la escala ideológica por el efecto de la política multipartidista y la polarización. Pero habría que volver a poner el foco sobre ellos como un segmento electoral numeroso, indeciso, volátil y proclive al descontento político en el que Vox (también) avanza</p></div><p class="article-text">
        El electorado moderado es el m&aacute;s codiciado por los partidos pol&iacute;ticos. La fuerza pol&iacute;tica m&aacute;s votada es tambi&eacute;n la favorita entre los votantes de centro. Son los electores de centro los que deciden las elecciones en Espa&ntilde;a. &iquest;Les resulta extra&ntilde;o? Se trata de afirmaciones que se hac&iacute;an habitualmente antes de 2015 cuando la pol&iacute;tica nacional era bipartidista, y se daba por hecho que el partido que ganaba unas elecciones generales, aun sin mayor&iacute;a absoluta, era el que gobernar&iacute;a despu&eacute;s. Los votantes que se consideraban decisivos por la fluctuaci&oacute;n de su voto entre el PSOE y el PP eran los que, al ser encuestados, se ubicaban en la posici&oacute;n 5 de una escala ideol&oacute;gica imaginaria de 1 a 10, donde 1 significa &ldquo;lo m&aacute;s a la izquierda&rdquo; y 10, &ldquo;lo m&aacute;s a la derecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la irrupci&oacute;n de los nuevos partidos, y al calor de las nuevas tendencias pol&iacute;ticas globales surgidas tras la crisis financiera de 2008, todo cambi&oacute; y poco a poco lo que parec&iacute;an certezas y evidencias incuestionables del comportamiento electoral desde la consolidaci&oacute;n de la democracia en Espa&ntilde;a fueron evapor&aacute;ndose. No hizo falta cambiar ninguna pieza del sistema electoral, incluida la conocida como ley o <a href="http://www.elecciones.mir.es/generales28A2019/es/informacion-general/visitas-virtuales/metodo-dhondt.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">m&eacute;todo D&rsquo;Hondt</a>, para que nuevos partidos disputaran de forma competitiva la tradicional hegemon&iacute;a social al PP y al PSOE. La excepci&oacute;n espa&ntilde;ola en lo que al auge de la extrema derecha se refiere se esfum&oacute; a finales de 2019 cuando Vox se convirti&oacute; en la tercera fuerza parlamentaria a nivel nacional. Ni siquiera la premisa de que los j&oacute;venes son siempre menos conservadores y se sit&uacute;an m&aacute;s a la izquierda que sus padres o que lo reaccionario ha de entenderse, por definici&oacute;n, como lo contrario de innovador han podido resistir el paso del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ha ocurrido con los votantes de centro? Primero fue el nuevo contexto de pol&iacute;tica multipartidista el que hizo que se fuera perdiendo inter&eacute;s pol&iacute;tico y medi&aacute;tico en ellos como un segmento electoral clave. Una p&eacute;rdida de inter&eacute;s que se acentu&oacute; con el hundimiento electoral de Ciudadanos y la disoluci&oacute;n de UPyD, como las dos formaciones pol&iacute;ticas que se autodefin&iacute;an como centristas. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; el fen&oacute;meno de la polarizaci&oacute;n. En 2023 la Fundaci&oacute;n del Espa&ntilde;ol Urgente (Fund&eacute;uRAE) eligi&oacute; <a href="https://www.fundeu.es/recomendacion/polarizacion-palabra-del-ano-2023-para-la-fundeurae/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">polarizaci&oacute;n como palabra del a&ntilde;o</a>. Quedaba constatado (ya) que el t&eacute;rmino ten&iacute;a una elevada presencia en los medios de comunicaci&oacute;n. Y su uso estaba muy extendido para &ldquo;aludir a situaciones en las que hay dos opiniones o actividades muy definidas y distanciadas (en referencia a los polos), en ocasiones con las ideas impl&iacute;citas de crispaci&oacute;n y confrontaci&oacute;n&rdquo;. Desde entonces la polarizaci&oacute;n no solo no ha perdido ni un &aacute;pice de actualidad para definir el clima pol&iacute;tico, sino que se ha extendido a m&aacute;s esferas, impactando en la vida cotidiana de los ciudadanos (como qued&oacute; patente en el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=C8zRR09qXKo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">anuncio </a>de <em>Campofr&iacute;o</em> de las pasadas Navidades en el que, desde la iron&iacute;a y el sentido del humor, se abordaba el impacto de la polarizaci&oacute;n social). 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito electoral parece claro que, ante una pol&iacute;tica de bloques, de posiciones enfrentadas y de posturas irreconciliables, lo que importa es en cu&aacute;l de los polos se colocan los votantes o qu&eacute; bando eligen. Cuanto mayor es el grado de polarizaci&oacute;n, menos importantes parecen para los partidos los electores que sienten menor lealtad partidista, dudan m&aacute;s a la hora de posicionarse ante los diferentes temas y pueden cambiar f&aacute;cilmente de voto de unos comicios a otros. 
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente en un contexto de polarizaci&oacute;n m&aacute;xima, cuando han quedado relegados a un segundo plano y carecen de una oferta electoral dirigida espec&iacute;ficamente a ellos, es cuando resulta de mayor inter&eacute;s volver a poner el foco sobre ellos, los otrora codiciados votantes de centro. &iquest;Cu&aacute;ntos son ahora?; &iquest;Qu&eacute; opciones se plantean a la hora de votar?; &iquest;C&oacute;mo han reaccionado a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica? Para responder a estas preguntas, partimos de dos supuestos basados en el estudio<a href="https://www.nuevatribuna.es/media/nuevatribuna/editmaker/pdf/doc168.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> &ldquo;El significado y contenido del centro ideol&oacute;gico en Espa&ntilde;a&rdquo;</a>, realizado en 2011 por Mariano Torcal, catedr&aacute;tico de Ciencia Pol&iacute;tica de la Universitat Pompeu Fabra. Por un lado, que los electores que se posicionan en el 5 de la escala ideol&oacute;gica (1 derecha-10 izquierda) son los que, en funci&oacute;n de sus preferencias pol&iacute;ticas y electorales, pueden ser considerados votantes de centro en sentido estricto (a diferencia de los que se posicionan en la casilla 6, m&aacute;s escorados a la derecha). Por otro lado, que los electores que se posicionan en el centro no lo hacen por falta de conocimiento de los conceptos de izquierda y derecha. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de los datos del &uacute;ltimo <a href="https://www.cis.es/documents/20117/13725027/es3540mar.pdf/6f9d09a5-9bae-6598-1eb8-6bcf767a7e89?version=1.0&amp;t=1769765313367" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">bar&oacute;metro (enero 2026)</a> publicado por el CIS, as&iacute; como de bar&oacute;metros de a&ntilde;os anteriores, se pueden obtener tres conclusiones. La primera es que los electores m&aacute;s numerosos, por posicionamiento ideol&oacute;gico, siguen siendo hoy los de centro. Son m&aacute;s de una quinta parte del electorado. La polarizaci&oacute;n no parece, o al menos no de momento, traducirse en una disminuci&oacute;n del grueso de estos votantes. El 22% de los electores (m&aacute;s de 8 millones) se autoubican en la posici&oacute;n 5 de la escala ideol&oacute;gica. Este porcentaje apenas ha cambiado en los &uacute;ltimos doce a&ntilde;os (21% en 2014). En contraposici&oacute;n, ha disminuido dr&aacute;sticamente el porcentaje de electores que no se posicionan en la escala ideol&oacute;gica. Si en enero de 2014 un 10,4% de los encuestados respond&iacute;a con un &ldquo;no sabe&rdquo; y otro 8,7% prefer&iacute;a no contestar cuando se le preguntaba por su ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica, en enero de 2026 esos porcentajes son respectivamente del 1,8% y 3,2%. Una ca&iacute;da que a su vez contrasta con un incremento del n&uacute;mero de electores que ahora se posicionan tanto en la parte que est&aacute; m&aacute;s a la izquierda (de un 3% en enero de 2014 a 14% en enero de 2026) de la escala ideol&oacute;gica, como en la que est&aacute; m&aacute;s a la derecha (de un exiguo 0,6% a un 8,6% en doce a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        La segunda conclusi&oacute;n es que entre los que se posicionan en la escala ideol&oacute;gica, siguen siendo los votantes de centro los m&aacute;s indecisos. Por otra parte, la polarizaci&oacute;n tampoco parece redundar en una mayor inclinaci&oacute;n hacia la abstenci&oacute;n potencial de estos votantes. Ahora, casi un 24% de ellos declara que en el caso de que se celebraran unas elecciones generales, no sabr&iacute;a por qu&eacute; opci&oacute;n electoral decantarse, mientras un 9% optar&iacute;a por no votar. En enero de 2014, en un contexto de elevado malestar social y pol&iacute;tico, un 28% de los votantes de centro se decantaba por la abstenci&oacute;n y otro 28% se mostraba indeciso ante unos hipot&eacute;ticos comicios generales.
    </p><p class="article-text">
        La tercera y &uacute;ltima conclusi&oacute;n es que Vox parece estar empezando (tambi&eacute;n) a tener tir&oacute;n entre los votantes de centro. Si en diciembre pasado un 8,2% de ellos declaraba su intenci&oacute;n de votar a este partido en el caso de que se celebraran elecciones generales, en el mes de enero ese porcentaje era casi el doble (15,9%).
    </p><p class="article-text">
        Vox se colocar&iacute;a ahora, por delante del PSOE y a poca distancia del PP, como el segundo partido al que potencialmente votar&iacute;an m&aacute;s estos electores. Pero &iquest;c&oacute;mo explicar que votantes que, aparentemente, huyen de los extremismos puedan decantarse por Vox como un partido, que m&aacute;s all&aacute; de las etiquetas ideol&oacute;gicas, hace gala de un discurso radical y agresivo? La clave puede estar en el malestar pol&iacute;tico que de forma eficaz agita y capitaliza ahora Vox, como el nuevo partido de moda atrapa-descontentos frente a los dos grandes partidos. 
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente los votantes de centro se han caracterizado por percibir los problemas de &iacute;ndole pol&iacute;tica (esc&aacute;ndalos, corrupci&oacute;n, falta de ejemplaridad, crispaci&oacute;n, etc.) de forma m&aacute;s negativa, as&iacute; como por presentar un mayor nivel de insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica. En este sentido, resulta relevante que en las once encuestas hechas por el CIS en 2025, solo en una ocasi&oacute;n Vox adelantara al PSOE como el segundo partido al que potencialmente votar&iacute;an m&aacute;s estos votantes. Fue en el mes de julio, en pleno estallido del caso Cerd&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n puede estar influyendo en este electorado el conocido como &ldquo;efecto electoral arrastre&rdquo; o caballo ganador en el sentido de que, ante el creciente auge de Vox, algunos se sientan atra&iacute;dos por dar su voto al que parece el nuevo partido de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, resultar&aacute; de gran inter&eacute;s ver la evoluci&oacute;n de las preferencias de voto de estos electores en los pr&oacute;ximos meses. Ellos pueden ser un buen term&oacute;metro de la capacidad que pueda tener Vox para avanzar transversalmente como un partido que capta, por diferentes motivos, el descontento pol&iacute;tico actual. Si algo hemos aprendido en la &uacute;ltima d&eacute;cada de pol&iacute;tica multipartidista en Espa&ntilde;a es que, m&aacute;s all&aacute; de su posicionamiento ideol&oacute;gico, los nuevos partidos nacen, se reinventan y desaparecen en funci&oacute;n de su capacidad de captar, en cada momento, el cronificado malestar pol&iacute;tico de la sociedad espa&ntilde;ola. De cara a las pr&oacute;ximas elecciones generales los votos hacia Vox se pueden convertir, adem&aacute;s, en las nuevas <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/piedras-papel_132_5811016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piedras de papel</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/votantes-centro_132_12986327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 05:02:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué fue de los votantes de centro?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descifrando la (nueva) Vox-manía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descifrando-nueva-vox-mania_132_12651895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9e7ed7d-c24b-4ee0-aeb6-39382f6306d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descifrando la (nueva) Vox-manía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vox vuelve a estar de moda. Y esta vez parece pescar en más caladeros de voto y ser una opción política más atractiva para el electorado joven. Frente a la imagen de un partido radical, xenófobo y divisivo, está consiguiendo que, cada vez más ciudadanos, lo perciban como el altavoz que amplifica y recoge su descontento político concreto</p></div><p class="article-text">
        Avanza el oto&ntilde;o en Espa&ntilde;a con un foco puesto en el auge demosc&oacute;pico de Vox. Las <a href="https://electomania.es/category/sondeos/sondeosesp/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encuestas</a> publicadas desde el inicio de septiembre apuntan en la misma direcci&oacute;n: el partido de extrema derecha liderado por Santiago Abascal parece cautivar a m&aacute;s electores, pescar en m&aacute;s caladeros de voto y ser el nuevo partido de moda entre los j&oacute;venes. Todo ello, adem&aacute;s, despu&eacute;s de un verano en el que sus dirigentes han subido los decibelios del debate p&uacute;blico probando c&oacute;mo se pueden utilizar incidentes aislados protagonizados por personas de origen inmigrante, como el de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/policia-investiga-torre-pacheco-agresion-grupal-ultraderecha-utiliza-difundir-consignas-xenofobas_1_12454628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torre Pacheco</a>, para alentar la xenofobia y plantear como aceptables propuestas que antes eran impensables. &iquest;Confiscar y hundir barcos de rescate humanitario como el Open Arms por ser <a href="https://www.eldiario.es/politica/abascal-arremete-open-arms-pide-hundir-barco-recien-llegado-tenerife_1_12562469.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;barcos de negreros&rdquo; </a>?; &iquest;Deportar incluso a los inmigrantes nacionalizados y a sus hijos nacidos en Espa&ntilde;a para que <a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-plantea-abiertamente-proceso-expulsion-masiva-migrantes_1_12445840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;el pueblo espa&ntilde;ol no sea reemplazado ni cultural ni demogr&aacute;ficamente&rdquo;</a><a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-plantea-abiertamente-proceso-expulsion-masiva-migrantes_1_12445840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">?</a>
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que la <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/vox-intencion-de-voto-cis_132_1872326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">popularidad</a> de este partido es objeto de atenci&oacute;n, pero nunca sus expectativas a nivel nacional hab&iacute;an sido tan elevadas como ahora. Por ello, cabe preguntarse cu&aacute;l es la magnitud de la Vox-man&iacute;a actual y c&oacute;mo explicarla.
    </p><h2 class="article-text">Los indicadores de voto: algunos datos </h2><p class="article-text">
        Empecemos por recordar que Vox es un partido que, tras su fundaci&oacute;n a finales de 2013 por ex miembros del ala m&aacute;s derechista del PP, cosech&oacute; fracasos electorales hasta 2018 (con las <a href="https://elpais.com/politica/2018/12/02/actualidad/1543765846_278055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">elecciones andaluzas </a>como punto de inflexi&oacute;n), y no fue hasta finales de 2019 cuando irrumpi&oacute; en el Congreso como tercera fuerza pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Seg&uacute;n se desprende de un <a href="https://agendapublica.es/noticia/13895/perfil-votante-vox" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">an&aacute;lisis </a>realizado por los polit&oacute;logos Jos&eacute; Rama y Andr&eacute;s Santana, el retrato del votante de Vox era, hace seis a&ntilde;os, el de un hombre, de 44 a&ntilde;os, de derechas, de nivel educativo medio y de clase media-alta. En comparaci&oacute;n con los votantes de otros partidos, los de Vox eran &ldquo;algo m&aacute;s j&oacute;venes, considerablemente m&aacute;s de derechas y estaban sobrerrepresentados entre los hombres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si se celebraran, en este momento comicios generales, se estima que Vox podr&iacute;a llegar a aglutinar hasta el <a href="https://electomania.es/encuesta-gad3-14sep-el-pp-cae-vox-roza-el-18-y-supera-los-60-escanos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">18% del voto</a>. Esto supondr&iacute;a su mejor registro hasta el momento, pues su techo electoral est&aacute; situado en el 15% (m&aacute;s de 3,6 millones de votantes, elecciones generales de noviembre de 2019). Respecto a las &uacute;ltimas elecciones generales (2023), esta formaci&oacute;n pol&iacute;tica ver&iacute;a incrementado su apoyo en cerca de seis puntos porcentuales. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el bar&oacute;metro de septiembre del CIS, Vox es el partido de &aacute;mbito nacional que consigue retener una mayor proporci&oacute;n de electores fieles (casi el 80% de los que votaron a este partido en las generales de 2023 volver&iacute;an a hacerlo), al tiempo que es tambi&eacute;n el partido que m&aacute;s votantes infieles atrae de otras fuerzas pol&iacute;ticas. En concreto, los votantes que se fugan del PP a Vox rondan el 13% (lean el post <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/millon-votos_132_12631497.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un mill&oacute;n de votos</a> de Llu&iacute;s Orriols), siendo significativo su avance entre los electores que se consideran de centro derecha. A ello hay que sumar que Vox tambi&eacute;n seduce a votantes que optaron por el PSOE en 2023, en concreto a unos 100.000 (1,3%). Y adivinen qu&eacute; partido es el preferido en voto entre los electores que optaron por abstenerse en 2023. Exacto: es Vox. 
    </p><p class="article-text">
        Sigamos con las tendencias de voto por las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de los votantes. <a href="https://www.cis.es/visor?migrado=false&amp;fichero=cru3492edad" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En enero de este a&ntilde;o </a>Vox se hab&iacute;a convertido ya, seg&uacute;n los datos del CIS, en la primera opci&oacute;n de voto entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Casi un 22% de los votantes que tienen entre 18 y 24 a&ntilde;os introducir&iacute;a ahora en la urna la papeleta de Vox, lo que ser&iacute;a el doble de los j&oacute;venes que lo hicieron en las elecciones generales de 2023, en las que el PSOE fue el partido m&aacute;s votado. Por otra parte, Vox es ahora tambi&eacute;n el partido que recibe m&aacute;s apoyos potenciales en la franja de edad de entre 25 y 34 a&ntilde;os y crece en la siguiente (35-44 a&ntilde;os). En cualquier caso, cuanto m&aacute;s joven es el elector, m&aacute;s apoyo potencial recibe ahora Vox. 
    </p><p class="article-text">
        Otras conclusiones interesantes son las obtenidas por <a href="https://elpais.com/espana/2025-09-14/quienes-son-los-nuevos-votantes-de-vox-datos-por-edad-sexo-y-clase-social.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Borja Andrino y Kiko Llaneras</a> a partir de las encuestas de <a href="https://40db.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">40dB </a>y tomando 2023 como a&ntilde;o de comparaci&oacute;n. Aunque Vox sigue siendo un partido masculinizado, parece haber ganado enteros entre las mujeres, particularmente entre las votantes m&aacute;s j&oacute;venes. A lo que habr&iacute;a que sumar tambi&eacute;n la capacidad que tiene esta formaci&oacute;n pol&iacute;tica para avanzar en todas las clases sociales.
    </p><h2 class="article-text">Factores que juegan a favor de Vox</h2><p class="article-text">
        No hace tanto tiempo, menos de una d&eacute;cada, la pregunta, sobre todo fuera de Espa&ntilde;a, era por qu&eacute; aqu&iacute;, al contrario de lo que ocurr&iacute;a en otros pa&iacute;ses europeos, no exist&iacute;a una fuerza pol&iacute;tica exitosa de extrema derecha. Para los que quieran recordar las razones que se daban en 2017 pueden leer o releer este interesante <a href="https://politikon.es/2017/01/19/por-que-no-tenemos-una-extrema-derecha-triunfante-en-espana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">art&iacute;culo</a> de Jorge Galindo y el <a href="https://www.realinstitutoelcano.org/notas-de-prensa/la-excepcion-espanola-el-fracaso-de-los-grupos-de-extrema-derecha-pese-al-paro-la-desigualdad-y-una-alta-inmigracion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">resumen </a>de una investigaci&oacute;n realizada por el Real Instituto Elcano que llevaba por t&iacute;tulo &ldquo;la excepci&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en cambio, la pregunta es la opuesta: por qu&eacute; Vox tiene tanto &eacute;xito. Los factores explicativos pueden incluirse en un listado cada vez m&aacute;s largo. La pujanza de la extrema derecha en todo el mundo es incuestionable, y se retroalimenta. Cuando un movimiento pol&iacute;tico parece estar de moda, muchos se suben al carro. Desde hace a&ntilde;os, la extrema derecha ha sido eficaz a la hora de expandir su ideario reaccionario a trav&eacute;s de medios no convencionales, usando las redes sociales para llegar al p&uacute;blico m&aacute;s joven. Se ha impuesto la batalla cultural, y eso favorece a Vox con su agenda polarizadora y divisiva en torno a la inmigraci&oacute;n, el feminismo, los derechos, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el descontento con la globalizaci&oacute;n ha acabado cristalizando en una reacci&oacute;n contra los valores (diversidad, multiculturalismo, apertura, pluralidad, progreso, etc.) con los que se asociaba &eacute;sta, y Vox lo capitaliza con la defensa de los valores opuestos envueltos en una ret&oacute;rica liberadora (poder decir lo que antes estaba mal visto). Los j&oacute;venes pueden verse seducidos por lo que tienen de antisistema y rupturista (contra el orden establecido) las fuerzas de extrema derecha. La concatenaci&oacute;n de crisis mundiales (financiera, econ&oacute;mica, sanitaria, geopol&iacute;tica) en los &uacute;ltimos diecisiete a&ntilde;os ha ido creando un clima de inseguridad e incertidumbre que lleva a las sociedades a ser receptivas a las promesas de quienes les ofrecen seguridad y protecci&oacute;n a cualquier precio. Especialmente cuando cala la percepci&oacute;n social de que los pol&iacute;ticos tradicionales s&oacute;lo defienden sus intereses y las pol&iacute;ticas que llevan a cabo no resuelven los problemas del pueblo. Las alianzas y el mimetismo de las fuerzas pol&iacute;ticas conservadoras y de derecha tradicional con los partidos de ultraderecha, lejos de frenarlos, los refuerza.
    </p><p class="article-text">
        El pilar sobre el que se asientan estos elementos es el malestar pol&iacute;tico, que empez&oacute; a fraguarse con la crisis financiera de 2008, como la gran crisis de la globalizaci&oacute;n liberal econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, y de todas sus disfuncionalidades. En Espa&ntilde;a primero fue Podemos el que, como nuevo partido, lo capitaliz&oacute;, subido a la ola de indignaci&oacute;n de tendencia progresista. Despu&eacute;s le lleg&oacute; el turno a Ciudadanos que, a base de competir en el eje nacionalista, acab&oacute; por darle el testigo a Vox como nuevo partido atrapa-descontentos. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Vox aprovecha que la ola global de indignaci&oacute;n se ha transformado en una ola de resentimiento, y su canalizaci&oacute;n no es de signo progresista, sino reaccionario. La letra de una vuelta al pasado puede sonar bien a muchos cuando el futuro lleva casi dos d&eacute;cadas sin ser prometedor. De este modo, frente a la imagen de un partido radical, xen&oacute;fobo y divisivo es posible que Vox est&eacute; consiguiendo que, cada vez m&aacute;s ciudadanos, lo perciban como el altavoz que amplifica y recoge su descontento pol&iacute;tico concreto, ya sea por la vivienda, por la corrupci&oacute;n, por el hartazgo con lo pol&iacute;ticamente correcto, etc. 
    </p><p class="article-text">
        No es balad&iacute; que las nuevas marcas electorales que han surgido y siguen surgiendo en Espa&ntilde;a desde 2013 lo hagan rehuyendo del encasillamiento ideol&oacute;gico, con el fin de venderse como opciones transversales para los votantes descontentos. Por eso, puede ser que, en un tiempo, la pregunta que tengamos que responder sobre Vox es por qu&eacute; ha dejado de ser el partido de moda, y pongamos la atenci&oacute;n en otro. De hecho, en las pasadas elecciones europeas de 2024, Vox vio frenado su crecimiento por la irrupci&oacute;n de la marca ultra Se acab&oacute; la Fiesta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras contin&uacute;a la Vox-man&iacute;a, les recomiendo, si no lo han hecho a&uacute;n, que vean la serie francesa <a href="https://elpais.com/opinion/2024-09-06/la-fiebre-lecciones-sobre-como-se-fractura-una-sociedad.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Fiebre.</a> Tan s&oacute;lo seis cap&iacute;tulos para comprobar que la realidad se asemeja cada vez m&aacute;s a la ficci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descifrando-nueva-vox-mania_132_12651895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Oct 2025 19:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descifrando la (nueva) Vox-manía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años de multipartidismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/diez-anos-multipartidismo_132_12208344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28e023c7-fc8f-48d4-887c-cf32584e5d6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años de multipartidismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">2015 supuso un punto de inflexión en la política española. El arrollador apoyo del electorado a nuevas fuerzas políticas quebró los cimientos del bipartidismo y modificó la forma de hacer política. Aquí se analizan los principales cambios producidos desde entonces</p></div><p class="article-text">
        En un suma y sigue de sobresaltos, transcurre la decimoquinta semana del a&ntilde;o con toda la atenci&oacute;n puesta en el temor a que, ante la amenaza de una guerra arancelaria a escala planetaria, se desencadene otra (nueva) recesi&oacute;n mundial. En este fren&eacute;tico y convulso contexto geopol&iacute;tico puede que resulte extempor&aacute;neo desviar la mirada para echar la vista atr&aacute;s y analizar cuestiones (puramente) dom&eacute;sticas. Pero, con permiso de la disruptiva Administraci&oacute;n Trump (2.0) que puede conseguir que 2025 pase a la historia como el a&ntilde;o en el que se desmoron&oacute; el orden internacional nacido tras la Segunda Guerra Mundial, no deber&iacute;amos pasar por alto que se cumple en Espa&ntilde;a el d&eacute;cimo aniversario de la nueva pol&iacute;tica multipartidista.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los comicios generales celebrados el 20 de diciembre de 2015 los que certificaron el tr&aacute;nsito de una etapa pol&iacute;tica bipartidista (imperfecta) a otra multipartidista, con la entrada en el Congreso de nuevas formaciones (entonces, Podemos y Ciudadanos) que hab&iacute;an logrado desafiar la que, desde 1982, parec&iacute;a una inquebrantable hegemon&iacute;a electoral del PSOE y del PP. Esos comicios tambi&eacute;n sirvieron para constatar que los peque&ntilde;os partidos de &aacute;mbito nacional (IU y UPyD) eran percibidos como parte de la vieja pol&iacute;tica y, por tanto, no ten&iacute;an la posibilidad de canalizar el deseo del electorado de contar con una nueva oferta pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n del sistema partidista ven&iacute;a precedida por los buenos resultados cosechados por las nuevas fuerzas emergentes en las elecciones al Parlamento europeo de 2014, as&iacute; como por el vuelco en el mapa del poder local y regional que se produjo tras los comicios municipales y auton&oacute;micos de mayo de 2015. Entre unas y otras elecciones, el rey Juan Carlos tom&oacute; la decisi&oacute;n de abdicar en su hijo Felipe en junio de 2014 por el riesgo de que, ante sus propios problemas reputacionales, los nuevos soplos de cambio pol&iacute;tico se llevaran por delante a la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica. 
    </p><p class="article-text">
        Es innegable que el descontento fue el germen del nuevo multipartidismo. Un amplio rechazo social a las pol&iacute;ticas de austeridad como receta para hacer frente a la gran recesi&oacute;n econ&oacute;mica (2008-2014), junto a la indignaci&oacute;n ciudadana por un incesante goteo de casos de corrupci&oacute;n y de comportamientos poco &eacute;ticos protagonizados por las &eacute;lites espa&ntilde;olas, acabaron por cristalizar en una crisis de representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Los ecos del contundente lema &ldquo;no nos representan&rdquo; del Movimiento 15M (2011) favorecieron la irrupci&oacute;n de Podemos, como nuevo partido, a comienzos de 2014, as&iacute; como el salto definitivo de Ciudadanos de la pol&iacute;tica catalana a la nacional en el oto&ntilde;o de ese a&ntilde;o. Tambi&eacute;n el clima de malestar pol&iacute;tico les result&oacute; favorable a los dirigentes cercanos al ala m&aacute;s derechista del PP que, a finales de 2013, decidieron crear su propia marca electoral (VOX). Si bien, el motor de propulsi&oacute;n de la formaci&oacute;n ultraderechista no llegar&iacute;a hasta algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, con el estallido de la crisis territorial (conflicto catal&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El espacio pol&iacute;tico es hoy distinto. Este se ha reconfigurado y contin&uacute;a transform&aacute;ndose al calor de la pugna electoral entre los diferentes actores pol&iacute;ticos y de la que no est&aacute;n exentas las rencillas personales. Algunas de las nuevas fuerzas pol&iacute;ticas han desaparecido (Ciudadanos), mientras otras nuevas han surgido (espacio Sumar y Se Acab&oacute; la Fiesta), incluso como resultado de escisiones de los nuevos partidos (como M&aacute;s Madrid o Sumar). En cambio, otras se mantienen, pero ocupando una posici&oacute;n diferente en el tablero pol&iacute;tico (VOX y Podemos), al tiempo que el bipartidismo (PP-PSOE) ha recuperado terreno electoral. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; ha cambiado</strong></h2><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s relevante es que el surgimiento inicial de los nuevos partidos iba acompa&ntilde;ado de grandes expectativas de cambio y de no pocas inc&oacute;gnitas sobre los efectos que podr&iacute;a tener en la vida pol&iacute;tica la entrada de nuevos jugadores. Por ello, cabe plantearse qu&eacute; cambios se han producido en esta d&eacute;cada de pol&iacute;tica multipartidista.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales interrogantes era qu&eacute; consecuencias iba a tener el aumento de la fragmentaci&oacute;n electoral. Especialmente porque, en un primer momento, no estaba claro qu&eacute; l&iacute;nea pol&iacute;tica seguir&iacute;a Podemos, o bien la de tener un marcado perfil izquierdista (defendida por Pablo Iglesias), o bien la de diluir su carga ideol&oacute;gica para tener un perfil m&aacute;s transversal (defendida por &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n); ni tampoco parec&iacute;a seguro que Ciudadanos fuera a convertirse en el nuevo partido bisagra (del modo en que lo hab&iacute;an sido CiU y el PNV antes, apoyando la formaci&oacute;n de gobiernos en minor&iacute;a del PP y del PSOE en el &aacute;mbito nacional). 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las dudas se despejaron pronto. Podemos se situar&iacute;a, claramente, a la izquierda del PSOE, mientras Ciudadanos renunciar&iacute;a a ser un partido bisagra y al mantra de superar la pol&iacute;tica &ldquo;de rojos y azules&rdquo;. De esta forma, se vio que el aumento de la fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica iba a ir acompa&ntilde;ado de una fuerte polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos partidos quedaban encajados en bloques ideol&oacute;gicos (izquierda versus derecha) y, lejos del consenso, lo que empezaba a definir la nueva din&aacute;mica pol&iacute;tica era el uso de los vetos cruzados y el bloqueo institucional. Algo que llevar&iacute;a a despejar la segunda inc&oacute;gnita sobre c&oacute;mo ser&iacute;a el proceso para formar gobierno: muy complejo. Tanto que, en estos diez a&ntilde;os, los nuevos y viejos partidos han conseguido &ldquo;normalizar&rdquo; la repetici&oacute;n electoral como un paso &ldquo;necesario&rdquo; para formar gobierno. De las tres elecciones generales que se han celebrado en estos diez a&ntilde;os, dos se tuvieron que repetir (2015-2016 y 2019-abril y noviembre), mientras que, en las &uacute;ltimas (julio de 2023), se mantuvo hasta casi el &uacute;ltimo momento el suspense sobre si iba a ser o no necesario volver a convocar a los ciudadanos a las urnas. Asimismo, en lo que a la formaci&oacute;n de gobierno se refiere, se ha normalizado a nivel nacional la f&oacute;rmula de los gobiernos de coalici&oacute;n en minor&iacute;a (que lleva utiliz&aacute;ndose desde 2020). 
    </p><p class="article-text">
        Otro interrogante giraba en torno a las reformas del sistema pol&iacute;tico dado que fueron la crisis de representaci&oacute;n pol&iacute;tica y la demanda social de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica los dos factores principales que impulsaron la creaci&oacute;n de los nuevos partidos. El per&iacute;odo comprendido entre 2011 y 2014 hab&iacute;a sido, particularmente, f&eacute;rtil en cuanto al debate p&uacute;blico y al planteamiento de propuestas concretas de reformas pol&iacute;ticas y constitucionales, desde diferentes &aacute;mbitos de la sociedad civil. Modificaci&oacute;n del sistema electoral, despolitizaci&oacute;n de la justicia, eliminaci&oacute;n de las puertas giratorias y un largo etc&eacute;tera formaban parte de un amplio y variado <a href="https://www.publico.es/politica/todos-partidos-salvo-pp-abogan-reformar-constitucion-blindar-derechos-sociales.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">listado de propuestas </a>del que no s&oacute;lo se hicieron eco en 2015 los nuevos partidos, sino tambi&eacute;n el PSOE y el PP. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que muchas de esas propuestas no eran nuevas, pero el intenso debate sobre ellas contribuy&oacute; a generar la expectativa de que, tras la transici&oacute;n democr&aacute;tica, hab&iacute;a llegado la hora de revisar y actualizar el sistema pol&iacute;tico. No obstante, con la entrada de los nuevos partidos en el Congreso, esa expectativa se desvaneci&oacute; al evidenciarse la gran dificultad para llegar a acuerdos en un marco de polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, de forma que el debate sobre la calidad de la democracia se fue apagando. Adem&aacute;s, el contexto de esta d&eacute;cada en el que se han ido encadenando crisis continuas (gesti&oacute;n y digesti&oacute;n del proceso independentista catal&aacute;n, pandemia del coronavirus, tensiones inflacionistas por la guerra de Ucrania, etc.) tampoco ha facilitado que la cuesti&oacute;n de las reformas pol&iacute;ticas sea considerada prioritaria.&nbsp;En todo caso, no deja de ser llamativo que, en estos a&ntilde;os, la &uacute;nica reforma de la Constituci&oacute;n que se ha llevado a cabo sea la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 49 para eliminar la expresi&oacute;n &ldquo;disminuidos f&iacute;sicos, sensoriales y ps&iacute;quicos&rdquo; y sustituirla por &ldquo;personas con discapacidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito electoral, encontramos que, ante la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, se ha ido perdiendo el inter&eacute;s por los votantes de centro. Esos electores a los que, durante mucho tiempo, cortejaron los dos grandes partidos para ganar las elecciones. &iquest;Pero qu&eacute; ha pasado con ellos? Si bien, en la &uacute;ltima d&eacute;cada, seg&uacute;n los datos del CIS, ha aumentado el n&uacute;mero de votantes que se posicionan en los extremos (izquierdo y derecho) de la escala ideol&oacute;gica, el porcentaje de los que se sit&uacute;an en el centro sigue siendo superior al 20%. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el ascenso global, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, de los partidos y movimientos de extrema derecha, as&iacute; como  la exitosa difusi&oacute;n de sus discursos divisivos y de odio en las redes sociales, pueden contribuir a explicar por qu&eacute; ahora VOX es el partido de moda en el electorado joven (fundamentalmente, entre los hombres j&oacute;venes). Hace diez a&ntilde;os, en cambio, era Podemos el (nuevo) partido que cautivaba a los j&oacute;venes. En un contexto de grandes incertidumbres en el que se mira al pasado, lo reaccionario parece ser hoy lo revolucionario. Asimismo, el avance del discurso antifeminista tambien puede ayudar a explicar por qu&eacute;, a diferencia de lo que ocurr&iacute;a hace diez a&ntilde;os, ahora los hombres se sit&uacute;an m&aacute;s a la derecha en la escala ideol&oacute;gica que las mujeres, y tienen una mayor intenci&oacute;n de votar a VOX y Se Acab&oacute; la Fiesta que ellas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo que no ha cambiado tanto: malestar pol&iacute;tico (cr&oacute;nico)</strong></h2><p class="article-text">
        Con los datos del CIS es ahora m&aacute;s dif&iacute;cil calibrar cu&aacute;l es el nivel de satisfacci&oacute;n pol&iacute;tica de la sociedad espa&ntilde;ola debido, entre otras razones, a la falta de continuidad en las series de algunas preguntas (como la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica o el grado de confianza en las instituciones). Para encontrar una explicaci&oacute;n detallada sobre ello es recomendable leer o releer <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cis-posible-necesario_132_11351424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este post</a> de H&eacute;ctor Cebolla <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cis_132_1073810.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y este otro post</a> de Alberto Penad&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, incluso con la actual limitaci&oacute;n de datos, se puede comprobar que el descontento pol&iacute;tico no se ha disipado en estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. De este modo, encontramos que los asuntos pol&iacute;ticos negativos (desagregados en diferentes etiquetas como &ldquo;problemas pol&iacute;ticos en general&rdquo;, &ldquo;el gobierno y partidos o pol&iacute;ticos concretos&rdquo; y &ldquo;el mal comportamiento de los pol&iacute;ticos&rdquo;) se sit&uacute;an, de forma recurrente, en las primeras diez posiciones del listado de problemas que, a juicio de los ciudadanos, tiene Espa&ntilde;a. Si bien es verdad que hace diez a&ntilde;os, siguiendo los datos del <a href="https://www.cis.es/documents/d/cis/es3080mar_a" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">bar&oacute;metro de abril de 2015</a>, exist&iacute;a una gran preocupaci&oacute;n ciudadana por el problema de la corrupci&oacute;n y el fraude, que hoy es mucho menos acusada.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la clase pol&iacute;tica, la desconfianza de los ciudadanos y la mala imagen que tienen de ella ha seguido siendo, en estos a&ntilde;os, la t&oacute;nica habitual. Tampoco parece que el nivel de satisfacci&oacute;n ciudadana con el funcionamiento de la democracia haya aumentado considerablemente, pues en septiembre de 2024 casi el 63% de los encuestados se mostraba insatisfecho con dicho funcionamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, durante esta d&eacute;cada, el malestar pol&iacute;tico se haya normalizado, aunque eso no significa que, bajo determinadas circunstancias, no volviera a producirse un estallido de indignaci&oacute;n como el del 15M. En este sentido, no se deber&iacute;an minusvalorar, ahora, las crecientes, y cada m&aacute;s generalizadas, protestas sociales por el problema de los altos precios de la vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, la irrupci&oacute;n o reconfiguraci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas/marcas que quieren capitalizar el desgaste de otras, dar respuesta a nuevas preocupaciones ciudadanas o buscar nuevos nichos de voto sigue funcionando como la principal v&iacute;a para canalizar, electoral e institucionalmente, el descontento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/diez-anos-multipartidismo_132_12208344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 04:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años de multipartidismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incógnitas sobre estas elecciones europeas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/incognitas-elecciones-europeas-2024_132_11425477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e717a3b-89b9-49c5-ae2d-018be7a273f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incógnitas sobre estas elecciones europeas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Frente a las expectativas creadas, la principal incógnita de los comicios europeos 2024 es si los partidos de extrema derecha verán aumentado de forma considerable su peso en el Parlamento europeo</p></div><p class="article-text">
        El pistoletazo de salida ya est&aacute; dado. Entre el 6 y 9 de junio se celebrar&aacute;n las d&eacute;cimas elecciones al Parlamento europeo desde la creaci&oacute;n del club comunitario. Los electores de los 27 pa&iacute;ses que hoy forman parte de la UE elegir&aacute;n a un total de 720 europarlamentarios para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os de legislatura europea (2024-2029). Y lo har&aacute;n bajo el eco de que son unos comicios trascendentales por el contexto de grandes desaf&iacute;os a los que se enfrenta la UE (transformaciones tecnol&oacute;gicas, sociales y pol&iacute;ticas, crecientes tensiones geopol&iacute;ticas, guerra de Ucrania, masacre en Gaza, emergencia clim&aacute;tica, etc.), as&iacute; como por el auge de las fuerzas pol&iacute;ticas de extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/europa-enfrenta-ola-extrema-derecha_1_11391649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">altas expectativas demosc&oacute;picas</a> con las que parte la amalgama de partidos ultranacionalistas, euroesc&eacute;pticos, antiliberales y xen&oacute;fobos que, hasta ahora, estaban adscritos en el Parlamento europeo al grupo pol&iacute;tico <em>Identidad y Democracia</em> o al grupo <em>Conservadores y Reformistas Europeos </em>hace cre&iacute;ble la posibilidad de que se produzca un punto de inflexi&oacute;n. Junto al potencial cambio en la correlaci&oacute;n tradicional de las fuerzas pol&iacute;ticas europeas (conservadores, socialdem&oacute;cratas y liberales) que d&eacute; lugar a nuevas alianzas y giros bruscos en la direcci&oacute;n de algunas pol&iacute;ticas comunitarias, no se descarta que, con un mayor peso y capacidad de influencia de estos partidos en las instituciones comunitarias, el propio proyecto de la Uni&oacute;n Europea se vea debilitado. Al fin y al cabo, pese a las diferencias entre ellos, estos partidos comparten el objetivo de dar m&aacute;s poder a los Estados frente a una mayor integraci&oacute;n europea y, aunque bajo diferentes ropajes, en muchas ocasiones no pueden ocultar sus tendencias autoritarias/iliberales. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, en el conjunto de la UE, la principal inc&oacute;gnita de estos comicios europeos es si, frente a las expectativas creadas, los partidos de extrema derecha, ya sea por su propio avance o por el retroceso de otras fuerzas pol&iacute;ticas e ideol&oacute;gicas, ver&aacute;n o no aumentado de forma considerable su peso en el Parlamento europeo y las consecuencias que se pueden derivar de ello. &nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hacia el 9J en Espa&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        Al igual que en otros pa&iacute;ses de la UE, hay una gran expectaci&oacute;n sobre los resultados que puedan alcanzar en Espa&ntilde;a las candidaturas de extrema derecha el pr&oacute;ximo domingo. En juego est&aacute; el reparto de 61 esca&ntilde;os (dos m&aacute;s que hace cinco a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        VOX entr&oacute;, por primera vez, en el Parlamento europeo en 2019, tras las elecciones europeas celebradas ese a&ntilde;o. Lo hizo con 4 esca&ntilde;os, el 6,2% de los votos y siendo la quinta fuerza m&aacute;s votada, tras el PSOE, PP, Ciudadanos y Unidas Podemos. 
    </p><p class="article-text">
        Parece que, seg&uacute;n los &uacute;ltimos sondeos p&uacute;blicos (es decir, publicados el 3 de junio en cumplimiento de la ley electoral espa&ntilde;ola que proh&iacute;be la difusi&oacute;n de sondeos seis d&iacute;as antes de las elecciones) VOX ser&aacute; el domingo la tercera fuerza pol&iacute;tica (con una estimaci&oacute;n en torno a un 10% de voto y de 7 esca&ntilde;os). Si se cumplieran estos pron&oacute;sticos, y m&aacute;s all&aacute; de la lectura triunfalista que haga VOX en comparaci&oacute;n con sus resultados en las elecciones europeas de 2019, en realidad el crecimiento de esta formaci&oacute;n pol&iacute;tica ser&iacute;a limitado. VOX ocupa ya, y desde hace cinco a&ntilde;os, el puesto de tercera fuerza pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, en las elecciones generales celebradas hace casi un a&ntilde;o, el 23 de julio de 2023, logr&oacute; un porcentaje superior de votos (12,4%) del que le auguran ahora los sondeos. Asimismo, su potencial registro del domingo tambi&eacute;n quedar&iacute;a lejos del que, por el momento, ha sido su techo electoral (15,1% en las elecciones generales que se celebraron en noviembre de 2019). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cualitativamente, adem&aacute;s, en estos comicios, el deseado protagonismo del partido liderado por Santiago Abascal se ve amenazado por la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2024-05-28/alvise-perez-candidato-se-acabo-la-fiesta-europeas-2mpa_3889089/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c</a><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2024-05-28/alvise-perez-candidato-se-acabo-la-fiesta-europeas-2mpa_3889089/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">andidatura &ldquo;Se acab&oacute; la Fiesta&rdquo;</a> (SALF) del controvertido &ldquo;infuencer&rdquo; pol&iacute;tico Luis P&eacute;rez (alias Alvise) a la que los sondeos le otorgan grandes posibilidades de entrar en la Euroc&aacute;mara, con al menos un esca&ntilde;o. Bajo un proyecto pol&iacute;tico que tiene como objetivo &ldquo;eliminar la mafia pol&iacute;tica, medi&aacute;tica y judicial&rdquo;, Alvise compite directamente por el mismo segmento de votantes que VOX. Si comparamos la <a href="https://www.cis.es/documents/d/cis/es3458mar_a" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">primera encuesta preelectoral </a>que hizo el CIS en la primera quincena de mayo con la <a href="https://www.cis.es/documents/d/cis/es3460mar_a" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">segunda hecha por este organismo</a> en la &uacute;ltima semana de ese mes, se observa un ligero crecimiento en intenci&oacute;n directa de voto de la candidatura de Alvise, frente a un descenso de VOX. 
    </p><p class="article-text">
        Cerca de un 20% de los electores que optaron por VOX en los comicios europeos de 2019 tiene la intenci&oacute;n de escoger la papeleta de &ldquo;Se acab&oacute; la Fiesta&rdquo; (ver <a href="https://www.eldiario.es/politica/hombres-jovenes-derechas-votantes-quieren-llevar-ultra-alvise-perez-bruselas-costa-vox_1_11417953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;)</a>. Si, finalmente, el domingo esta candidatura consigue representaci&oacute;n en el Parlamento europeo, Alvise recibir&aacute; una gran atenci&oacute;n medi&aacute;tica y pol&iacute;tica. Algo que, inevitablemente, restar&iacute;a brillo a los &ldquo;logros&rdquo; de VOX y obligar&iacute;a a Jorge Buxad&eacute; y a Santiago Abascal a dar ciertas explicaciones a sus aliados europeos, especialmente a quienes pertenecen a su mismo grupo (<em>Conservadores y Reformistas Europeos</em>) en el Parlamento europeo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las inc&oacute;gnitas sobre estas elecciones gira en torno a la participaci&oacute;n electoral. La cuesti&oacute;n es si, ante unos comicios planteados como decisivos, habr&aacute; una alta movilizaci&oacute;n (o, al menos, m&aacute;s elevada que en los comicios europeos de 2019, en los que, en el conjunto de la UE, acudieron a las urnas el 50,7% de los electores y el 60,7% en Espa&ntilde;a). 
    </p><p class="article-text">
        Pese al tradicional europe&iacute;smo de la sociedad espa&ntilde;ola, los ciudadanos consideran que las elecciones europeas son menos importantes que las generales, locales y auton&oacute;micas. Tambi&eacute;n es habitual que los ciudadanos se muestren muy interesados en los asuntos relacionados con la UE, pero, al mismo tiempo, se consideren muy poco informados sobre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, puede haber una cierta fatiga electoral por el elevado n&uacute;mero de convocatorias electorales que se han celebrado en Espa&ntilde;a en el &uacute;ltimo a&ntilde;o (locales, auton&oacute;micas, generales, gallegas, vascas y catalanas). Una fatiga que tambi&eacute;n se extender&iacute;a a la atenci&oacute;n de los ciudadanos a las campa&ntilde;as electorales y a las noticias pol&iacute;ticas. En especial, si tenemos en cuenta que la ciudadan&iacute;a valora de forma muy negativa a la clase pol&iacute;tica y se muestra cr&iacute;tica con su comportamiento. Seg&uacute;n los datos del CIS, el 74% de los ciudadanos califica, ahora, como mala o muy mala la situaci&oacute;n pol&iacute;tica. Es muy probable, adem&aacute;s, que cuando el pr&oacute;ximo 7 de junio finalice la campa&ntilde;a de estas elecciones, que se est&aacute; caracterizando en Espa&ntilde;a por un elevado enfrentamiento partidista y confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica, esa percepci&oacute;n sea a&uacute;n m&aacute;s negativa. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los elementos mencionados anteriormente parece que vaya a contribuir a animar a los electores a acudir a las urnas, m&aacute;s all&aacute; de los que se sientan m&aacute;s politizados o identificados con una opci&oacute;n pol&iacute;tica. Es destacable que, seg&uacute;n las dos encuestas preelectorales del CIS hechas a mediados y a finales de mayo, el n&uacute;mero de indecisos haya crecido en la antesala electoral. Preguntados por su intenci&oacute;n de voto en estas elecciones europeas, encontramos que mientras un 13% de los encuestados por el CIS contestaba a mediados de mayo que no sab&iacute;a qu&eacute; votar&iacute;a, ese porcentaje creci&oacute; al 19% a finales de mayo. Una respuesta en la que se infiere la posibilidad de que, al final, estos electores indecisos terminen por no votar.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en clave nacional, tambi&eacute;n estos comicios servir&aacute;n para dirimir otras muchas cuestiones. Entre ellas: si el bipartidismo (PP y PSOE) volver&aacute; a ganar terreno en estos comicios; c&oacute;mo quedar&aacute; el pulso entre Sumar y Podemos en esta nueva contienda electoral en la que ambas formaciones han concurrido por separado; cu&aacute;l ser&aacute; el balance de apoyos entre ERC y Junts de cara a la formaci&oacute;n del nuevo gobierno en Catalu&ntilde;a; o si la pronosticada desaparici&oacute;n de Ciudadanos del Parlamento europeo, como &uacute;ltimo gran reducto que le quedaba, le llevar&aacute; a su desaparici&oacute;n definitiva como partido. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la mayor&iacute;a de los sondeos apuntando a que el PP ser&aacute; el partido m&aacute;s votado el domingo, pero a una distancia no muy grande del PSOE, no parece que los intentos de convertir estos comicios en una &ldquo;moci&oacute;n de censura ciudadana&rdquo; contra S&aacute;nchez y su gobierno vayan a resultar cre&iacute;bles. Si bien, el PP s&iacute; que parece que podr&aacute; celebrar la absorci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los votantes que optaron por Ciudadanos en las europeas de 2019, y que a Vox le ha salido un competidor que le resta voto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, habr&aacute; que esperar a la noche del domingo para ver si los pron&oacute;sticos se terminan o no cumpliendo y si quedan despejadas algunas de las inc&oacute;gnitas que planean sobre estas elecciones europeas (2024). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/incognitas-elecciones-europeas-2024_132_11425477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jun 2024 20:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incógnitas sobre estas elecciones europeas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cosecha electoral del malestar agrario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/protestas-agrarias-transicion-ecologica-voto_132_11211053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e604b32-38f1-4462-9397-d3a9f4de144d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paro agrario y tractoradas el día 25 de febrero por la A-49, la A-92 y la AP-4."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reciente ola de protestas de agricultores en varios países de la Unión Europea pone de manifiesto que el debate sobre cómo y a qué ritmo debe hacerse la transición ecológica va a resultar conflictivo desde el punto de vista social. Esta (gran) cuestión podría convertirse en un asunto electoral divisivo sobre el que pueda ajustarse la oferta política (partidos), y sobre el que los electores puedan decidir su voto </p></div><p class="article-text">
        Desde el inicio de este a&ntilde;o, junto a las manifestaciones, la imagen de tractores paralizando los centros de las ciudades y obstaculizando la circulaci&oacute;n en las carreteras se ha ido extendiendo de unos pa&iacute;ses a otros de la UE. Tras atravesar Francia y comenzar las acusaciones de competencia desleal entre unos agricultores europeos y otros, la mecha de<a href="https://www.eldiario.es/economia/organizaciones-agrarias-sumaran-ola-europea-protestas-campo_1_10878917.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la indignaci&oacute;n prendi&oacute; en el campo espa&ntilde;ol a finales de enero</a>, cuando varias organizaciones agrarias anunciaron un calendario de movilizaciones, al que siguieron convocatorias espont&aacute;neas y al margen de las asociaciones tradicionales del sector.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Causas y consecuencias del descontento agrario</strong></h3><p class="article-text">
        La fuente de descontento agropecuario son las pol&iacute;ticas de la UE. Los agricultores (y tambi&eacute;n los ganaderos) se sienten perjudicados por los efectos de la reforma de la pol&iacute;tica agraria com&uacute;n, as&iacute; como por las pol&iacute;ticas medioambientales y los acuerdos comerciales de la UE con terceros pa&iacute;ses, ya que consideran que a &eacute;stos se les exigen normas m&aacute;s laxas de producci&oacute;n. A estas quejas compartidas, se suman otros motivos de enfado agrario en cada pa&iacute;s (inflaci&oacute;n, sequ&iacute;a, fin de ayudas al combustible agr&iacute;cola, precariedad laboral, precios de venta inferiores a los costes de producci&oacute;n, etc.). Todo ello parece haber hecho aflorar un movimiento social de protesta a escala europea, que bien podr&iacute;a denominarse el movimiento de los Tractores o de la Indignaci&oacute;n Agraria.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos cuantitativos, el sector de la agricultura, pesca y silvicultura (gesti&oacute;n de los bosques y montes) representa de media,<a href="https://ec.europa.eu/eurostat/databrowser/view/nama_10_a10__custom_9691465/bookmark/table?lang=en&amp;bookmarkId=4f21e246-03fb-42d3-aa4b-a0b69aa2c319" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> seg&uacute;n los datos de Eurostat correspondientes a 2023</a>, el 1,7% del PIB del conjunto de los 27 pa&iacute;ses miembros de la UE. Una contribuci&oacute;n al PIB nacional que en Espa&ntilde;a es del 2,3%. Si bien, en t&eacute;rminos cualitativos, el peso de este sector es mucho m&aacute;s elevado por ser considerado estrat&eacute;gico (seguridad y soberan&iacute;a alimentarias) y por tener una gran capacidad de presi&oacute;n pol&iacute;tica. Por un lado, son muy visibles e inmediatas las consecuencias de la paralizaci&oacute;n de la actividad agr&iacute;cola. Y, por otro lado, las reivindicaciones del sector primario despiertan simpat&iacute;a social y pueden, adem&aacute;s, activar la dicotom&iacute;a o conflicto campo-ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El efecto contagio de estas protestas no ha hecho sino elevar la presi&oacute;n sobre las instituciones comunitarias y los diferentes gobiernos. Especialmente, porque el estallido del malestar se ha producido a las puertas de unas elecciones europeas que son propicias, siempre, para el voto de castigo o de enfado.
    </p><p class="article-text">
        Entre el 6 y el 9 de junio, los m&aacute;s de 370 millones de electores de los pa&iacute;ses miembros de la UE ser&aacute;n convocados a votar en las elecciones al Parlamento Europeo. Por sus discursos nacionalistas, euroesc&eacute;pticos o abiertamente antieurope&iacute;stas y contrarios a las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n del medio ambiente, los partidos de extrema derecha (entre ellos, Alternativa para Alemania, Reagrupaci&oacute;n Nacional en Francia, Hermanos de Italia y Vox en Espa&ntilde;a) tienen una oportunidad para sacar r&eacute;dito electoral del descontento agrario y menoscabar la confianza ciudadana en la UE. Adem&aacute;s, ese descontento supone una oportunidad para los partidos agrarios o campesinos que tambi&eacute;n cuestionan las pol&iacute;ticas de la UE para luchar contra el cambio clim&aacute;tico. Para evitarlo, la Comisi&oacute;n Europea, liderada por Ursula von der Leyen, ha tratado r&aacute;pidamente de aplacar el malestar del campo, anunciando la<a href="https://www.eldiario.es/economia/ue-echa-freno-agenda-verde-presion-agricultores_1_10900424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> retirada de algunas de las iniciativas que soliviantan a los agricultores</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los diferentes pa&iacute;ses europeos, los gobiernos tambi&eacute;n han reaccionado de forma inmediata para tratar de dar respuesta a las preocupaciones y demandas agrarias, al tiempo que dirigen la atenci&oacute;n hacia la UE. En Espa&ntilde;a, por ejemplo, el gobierno de S&aacute;nchez ha ofrecido, entre otras cosas, m&aacute;s ayudas fiscales y nuevas medidas para que los agricultores no vendan por debajo de costes, mientras que en Catalu&ntilde;a el Parlament ha aprobado una resoluci&oacute;n para estudiar la creaci&oacute;n de una <a href="https://www.elnacional.cat/es/politica/parlament-abre-puerta-renta-agraria-basica-para-por-campesinos_1174113_102.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">renta b&aacute;sica agraria</a> y ha respaldado el cambio de nombre de la Consejer&iacute;a de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica del gobierno de Pere Aragon&egrave;s para incluir las &aacute;reas de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que las instituciones comunitarias y los diferentes gobiernos de los pa&iacute;ses de la UE consigan rebajar el nivel de malestar del sector primario antes de los comicios europeos, cabe plantearse c&oacute;mo se halla la competici&oacute;n electoral en este segmento de votantes (en este caso, en Espa&ntilde;a) y reflexionar sobre si puede emerger una nueva l&iacute;nea de divisi&oacute;n del voto en torno a la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y las pol&iacute;ticas medioambientales.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La pugna por el voto agrario en Espa&ntilde;a </strong></h3><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos de la &uacute;ltima <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176918&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735976595" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa</a> correspondiente al &uacute;ltimo trimestre de 2023, un total de 770.700 personas trabajan en Espa&ntilde;a en la rama de actividad de la agricultura, ganader&iacute;a, pesca y silvicultura; de las que el 74% son hombres. Si ampliamos el foco, el total de poblaci&oacute;n que vive en este pa&iacute;s en zonas rurales es de 7,5 millones de personas (lo que representa el 15,4% de la poblaci&oacute;n total).
    </p><p class="article-text">
        Ideol&oacute;gicamente, los agricultores, trabajadores agropecuarios, forestales y pesqueros son los electores que, por ocupaci&oacute;n econ&oacute;mica, y junto al electorado que trabaja en los cuerpos policiales y fuerzas militares, m&aacute;s a la derecha se sit&uacute;an, seg&uacute;n el<a href="https://www.cis.es/-/avance-de-resultados-del-estudio-3445-barometro-de-marzo-2024?redirect=%2Finicio" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> bar&oacute;metro de marzo del CIS</a>, con una media ideol&oacute;gica de 6,2 dentro de una escala de 1 a 10 (donde 1 es izquierda y 10 es derecha), frente a una media ideol&oacute;gica de 4,9 en el conjunto del electorado. En las pasadas elecciones generales del 23 de julio, siguiendo el indicador de recuerdo de voto de la<a href="https://www.cis.es/detalle-ficha-estudio?origen=estudio&amp;idEstudio=14752" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> encuesta postelectoral del CIS</a>, este grupo de votantes se decant&oacute; principalmente por el PP (con un 32,2% de los votos), seguido del PSOE (22,8%) y de Vox (16,6%). A principios de este mes de marzo, seg&uacute;n los datos del CIS, la primera opci&oacute;n, ante unas hipot&eacute;ticas elecciones generales, en intenci&oacute;n de voto de estos electores era Vox, con el 29,8% de los votos potenciales . En la segunda posici&oacute;n encontramos al PP (23,3%) y en la tercera, a gran distancia, al PSOE (7,5%). Hay que tener en cuenta que este electorado percibe de forma mucho m&aacute;s negativa la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, que el total de los votantes, pues si m&aacute;s del 80% de los agricultores, trabajadores agropecuarios, forestales y pesqueros calificaban a principios de marzo &eacute;sta como mala o muy mala, en el conjunto del electorado ese porcentaje era del 61%.
    </p><p class="article-text">
        Desde su irrupci&oacute;n como fuerza parlamentaria en 2019, Vox ha tratado de atraer y fidelizar al votante rural, para hacer del campo uno de sus principales graneros de voto (junto al electorado de los cuerpos policiales y fuerzas militares). Por eso, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha sido habitual ver a representantes de esta formaci&oacute;n pol&iacute;tica en<a href="https://www.voxespana.es/noticias/monasterio-manifestacion-favor-mundo-rural-no-vamos-dejar-solos-aquellos-que-cuidan-campo-estamos-vosotros-20220321?provincia=madrid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> movilizaciones protagonizadas por agricultores, ganaderos y cazadores</a>, ya fuera por los altos precios (de la energ&iacute;a, de los combustibles, de los insumos, etc.), por los efectos de la sequ&iacute;a o por la prohibici&oacute;n de cazar lobos. Asimismo, cuando Vox ha pasado a ser socio del PP en gobiernos regionales ha exigido el control de las carteras de agricultura, ganader&iacute;a y desarrollo rural. Algo que esta formaci&oacute;n pol&iacute;tica ha logrado en los gobiernos de Castilla y Le&oacute;n, la Comunidad Valenciana y Arag&oacute;n, y, parcialmente, en el de Extremadura (con la Consejer&iacute;a de Gesti&oacute;n Forestal y Mundo Rural); sin haberlo conseguido en el gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Vox no quiere desaprovechar la ocasi&oacute;n de avivar y capitalizar el actual movimiento de protestas agrarias. No obstante, empieza a encontrarse con algunos obst&aacute;culos. En primer lugar, ya no suenan tan cre&iacute;bles sus esl&oacute;ganes y discurso anti-establishment, dado que este partido no s&oacute;lo forma parte de gobiernos regionales (y locales), sino que tiene responsabilidades en el dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas agropecuarias. En segundo lugar, la irrupci&oacute;n de nuevas plataformas agrarias evidencia que a Vox le est&aacute;n saliendo cada vez m&aacute;s competidores (que nacen incluso de su propia &oacute;rbita pol&iacute;tica, como la <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2024-02-08/que-quien-detras-plataforma-6f-protesta-agricultor_3826546/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Plataforma 6F</a>) para abanderar el descontento del campo o la preocupaci&oacute;n por los problemas que afectan a la poblaci&oacute;n rural (como la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica Espa&ntilde;a Vaciada). Y, por &uacute;ltimo, Vox tiene que hacer frente a la pujanza del Movimiento SOS Rural. Un movimiento que surgi&oacute; en la primavera de 2023, defini&eacute;ndose como una organizaci&oacute;n apartidista que reivindica las actividades del mundo rural y que<a href="https://www.laverdad.es/murcia/fundacion-ingenio-sos-rural-sopesan-presentarse-elecciones-20240218094021-nt.html?ref=https://www.laverdad.es/murcia/fundacion-ingenio-sos-rural-sopesan-presentarse-elecciones-20240218094021-nt.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> podr&iacute;a presentar una candidatura en las pr&oacute;ximas elecciones europeas</a>. Como acicate, SOS Rural tiene el ejemplo del <a href="https://elpais.com/internacional/2023-03-16/la-victoria-de-un-partido-que-representa-al-sector-agrario-revoluciona-el-escenario-politico-en-paises-bajos.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&eacute;xito electoral que cosecha el Movimiento Campesino-Ciudadano en Pa&iacute;ses Bajos</a>, como nuevo partido que naci&oacute; (en 2019) para canalizar el rechazo de los agricultores y ganaderos de ese pa&iacute;s a las pol&iacute;ticas medioambientales del gobierno neerland&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en el actual contexto de elevado descontento rural y creciente competencia por el voto del campo, el PP est&aacute; reformulando su estrategia pol&iacute;tica y de comunicaci&oacute;n en este &aacute;mbito. En concreto, los dirigentes del PP apuestan cada vez m&aacute;s por: apariciones p&uacute;blicas con agricultores y ganaderos; anunciar y proponer medidas de choque en el sector primario; endurecer sus cr&iacute;ticas contra el gobierno de S&aacute;nchez al que tildan de urbanita y acusan de tratar con desd&eacute;n a los agricultores; y cuestionar las pol&iacute;ticas medioambientales de la UE a fuerza de vincular los problemas de la agricultura con el &ldquo;dogmatismo ambiental&rdquo; del gobierno de S&aacute;nchez.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Hacia una nueva divisi&oacute;n del voto en torno a la transici&oacute;n ecol&oacute;gica?</strong></h3><p class="article-text">
        En unos y otros pa&iacute;ses europeos, los motivos de malestar y las reivindicaciones de los trabajadores del sector primario son m&uacute;ltiples y diversos. Pero resulta especialmente interesante ahondar en el descontento agrario con las pol&iacute;ticas medioambientales adoptadas por la UE y aplicadas, con mayor o menor entusiasmo, por los gobiernos de los pa&iacute;ses miembros.
    </p><p class="article-text">
        Ante los cada vez m&aacute;s visibles efectos del cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n del medio ambiente, en 2020 fue aprobado, a iniciativa de la Comisi&oacute;n Europea, el llamado <a href="https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/priorities-2019-2024/european-green-deal_es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Pacto Verde Europeo</a>, un ambicioso plan de propuestas para lograr la neutralidad clim&aacute;tica en 2050 o, lo que es lo mismo, que en ese a&ntilde;o no haya emisiones netas de gases de efecto invernadero en el conjunto de la UE. Este Pacto implica la transformaci&oacute;n de la econom&iacute;a y, por ende, un replanteamiento de las pol&iacute;ticas sobre clima, energ&iacute;a, transporte y fiscalidad. Pol&iacute;ticas que afectan de lleno al sector primario, al igual que las pol&iacute;ticas para restaurar la naturaleza, aumentando la protecci&oacute;n de los espacios naturales (terrestres y mar&iacute;timos).
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s general hay que tener en cuenta que los objetivos clim&aacute;ticos marcados por la UE implican profundos cambios econ&oacute;micos y sociales que afectar&aacute;n a muchos sectores. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ya hemos visto en Europa algunos ejemplos del fuerte rechazo que genera la aplicaci&oacute;n de medidas medioambientales entre la poblaci&oacute;n que se siente econ&oacute;micamente perjudicada por &eacute;stas, como fue la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/revuelta-chalecos-amarillos-equivalente-brexit_1_1796034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;revuelta de los Chalecos Amarillos&rdquo; </a>en Francia en el oto&ntilde;o de 2018 ante los planes (finalmente descartados) de Macron de subir los impuestos de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Cabe esperar que el debate a escala europea y nacional sobre c&oacute;mo y a qu&eacute; ritmo debe hacerse la transici&oacute;n ecol&oacute;gica no s&oacute;lo gane terreno, sino que resulte conflictivo desde el punto de vista social. Por ello, no se puede descartar que esta (gran) cuesti&oacute;n termine por convertirse en un asunto electoral divisivo sobre el que pueda ajustarse la oferta pol&iacute;tica (partidos), y sobre el que los electores puedan decidir su voto.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, los partidos de extrema derecha se han subido al carro de la &ldquo;cruzada&rdquo; contra las pol&iacute;ticas verdes, desde la contraposici&oacute;n populista pueblo-naci&oacute;n (como v&iacute;ctimas de los efectos econ&oacute;micos y sociales de esas pol&iacute;ticas) versus &eacute;lites-globalismo (como culpables de la puesta en marcha de esas pol&iacute;ticas). Pero tambi&eacute;n podr&iacute;a producirse un cierto resurgimiento de los partidos o movimientos agrarios no tanto desde la dicotom&iacute;a campo-ciudad, sino bienestar social- ecolog&iacute;a. Al respecto, resultan elocuentes las <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2024/02/12/sos-rural-union-europea-bruselas-manifestaciones-agricultores-campo-cartagena-murcia-98052475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recientes declaraciones de la portavoz de SOS Rural</a>, Natalia Corbal&aacute;n: &ldquo;no hay planeta B, eso lo entendemos, pero la sostenibilidad hay que entenderla bien y aplicarla de manera progresiva, sin dejar a nadie atr&aacute;s&rdquo; y su pregunta &ldquo;&iquest;cu&aacute;ntas asociaciones hay de corte ecologista en Europa? 193. Del sector agro, sin embargo, est&aacute; Copa-Cogeca y poco m&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/protestas-agrarias-transicion-ecologica-voto_132_11211053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Mar 2024 05:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cosecha electoral del malestar agrario]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[A propósito del descontento político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descontento-politico-demoscopia_132_10652117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dcee96a-0bcf-4ae2-a3a5-020d4c101693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A propósito del descontento político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los problemas políticos se sitúan, en España, en el segundo puesto del ranking de preocupaciones ciudadanas. La desconfianza social en las instituciones es elevada. El fenómeno del descontento político no es nuevo, pero hace tiempo que ha dejado de estar presente en el debate público. Aquí analizamos algunas razones que contribuyen a explicarlo </p></div><p class="article-text">
        Los datos son contundentes. Los problemas pol&iacute;ticos (&ldquo;en general&rdquo;) ocupan, despu&eacute;s de los problemas econ&oacute;micos, el segundo puesto en el ranking de preocupaciones ciudadanas, seg&uacute;n el &uacute;ltimo <a href="https://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Estudios/Avances/3423/Es3423mar_A.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">bar&oacute;metro</a> realizado por el CIS en el mes de octubre. Adem&aacute;s, entre los primeros diez puestos de ese ranking, tambi&eacute;n encontramos: &ldquo;el mal comportamiento de los pol&iacute;ticos&rdquo; (4&ordm;), el &ldquo;gobierno y partidos o pol&iacute;ticos concretos&rdquo; (7&ordm;) y la &ldquo;falta de acuerdos, unidad y capacidad de colaboraci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; (9&ordm;). Si bien, por votantes, existen diferencias significativas en cuanto al grado de preocupaci&oacute;n que sienten por cada cuesti&oacute;n pol&iacute;tica concreta, hay que tener en cuenta que, en todos los electorados, es compartida la valoraci&oacute;n de que en Espa&ntilde;a existen problemas de &iacute;ndole pol&iacute;tica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo explicar el descontento pol&iacute;tico hoy</strong></h3><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a argumentar que las muestras de descontento pol&iacute;tico est&aacute;n ligadas y se pueden explicar por el contexto de los &uacute;ltimos tres meses. Un contexto marcado por las dificultades de los partidos pol&iacute;ticos para gestionar los resultados de las pasadas elecciones generales del 23 de julio y, por ende, para poder formar gobierno. A esto se ha sumado, desde el principio, una suerte de guion institucional acordado que, en la pr&aacute;ctica, ha supuesto un largo y tedioso proceso para formar gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Primero hab&iacute;a que asistir, como primera parte o etapa, a una investidura fallida del candidato (Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o) del partido m&aacute;s votado (PP), mientras, al mismo tiempo, comenzaba a ponerse en marcha (en un segundo plano) la segunda parte del guion. Segunda parte que se iniciaba con un proceso de complejas negociaciones del PSOE con seis partidos, entre los que, desde el principio, Junts ten&iacute;a el papel protagonista, y en el que la concesi&oacute;n de una amnist&iacute;a era el asunto estrella y objeto de protestas en la calle organizadas o apoyadas por el PP y Vox.
    </p><p class="article-text">
        Se preve&iacute;a que esa segunda parte del guion terminara, como parece que va a ocurrir en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, en una exitosa investidura de Pedro S&aacute;nchez, como paso necesario para encabezar un gobierno en minor&iacute;a de coalici&oacute;n entre el PSOE y Sumar. Pero tambi&eacute;n se contemplaba la posibilidad de que eso no ocurriera y hubiera que poner en marcha la &uacute;ltima parte del guion que implicaba la convocatoria de nuevas elecciones generales, el 14 de enero.&nbsp;Inicialmente el escenario de una repetici&oacute;n electoral no parec&iacute;a descabellado a la luz de lo que sucedi&oacute; tras las elecciones generales de diciembre de 2015 y de abril de 2019. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente ni las etapas previstas de este guion para formar gobierno, ni su desarrollo, se vislumbraban como elementos que fueran a contribuir a incrementar el nivel de satisfacci&oacute;n pol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a. Es m&aacute;s, teniendo en cuenta &uacute;nicamente la dimensi&oacute;n de la eficacia, lo esperable era que este proceso produjera una mayor insatisfacci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a. Algo que, seg&uacute;n los datos del CIS, ha ocurrido, pues si en el mes de julio un 22% de los encuestados sent&iacute;a preocupaci&oacute;n por los problemas pol&iacute;ticos, ese porcentaje en octubre se eleva al 31%. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que, una vez concluya el proceso de formaci&oacute;n de un nuevo gobierno, vaya a aumentar la satisfacci&oacute;n pol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a, dado el alto nivel de crispaci&oacute;n, confrontaci&oacute;n partidista y polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica que marca, actualmente, la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un fen&oacute;meno que no es nuevo</strong></h3><p class="article-text">
        En todo caso, m&aacute;s all&aacute; de la coyuntura, sabemos que el descontento pol&iacute;tico no es un fen&oacute;meno nuevo en Espa&ntilde;a. Con el estallido de la crisis financiera de 2008, se produjo un punto de inflexi&oacute;n en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, as&iacute; como en las tendencias que apuntaban, desde el inicio de la democracia, a unos altos niveles de desafecci&oacute;n hacia la pol&iacute;tica entre la ciudadan&iacute;a. La combinaci&oacute;n de un contexto de fuerte crisis econ&oacute;mica con la percepci&oacute;n social mayoritaria de una gesti&oacute;n pol&iacute;tica inadecuada e injusta de &eacute;sta, as&iacute; como de un goteo incesante de casos de corrupci&oacute;n y de falta de ejemplaridad de las &eacute;lites, deriv&oacute; en una crisis de representaci&oacute;n. Una crisis que se puso de manifiesto en la expresi&oacute;n, colectiva y al margen de los partidos, de un profundo malestar de la sociedad con el funcionamiento de la democracia, as&iacute; como en una demanda de cambios en el sistema pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Entre 2011 y 2014 el foco de atenci&oacute;n pol&iacute;tica y medi&aacute;tica estuvo puesto en el descontento ciudadano y en el debate sobre la<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/regeneracion-democratica-pensar-caja_132_4725807.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> necesidad de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica</a>. Finalmente, las demandas sociales de cambio no se canalizaron a trav&eacute;s de reformas pol&iacute;ticas ni constitucionales, sino a trav&eacute;s de la irrupci&oacute;n de nuevas formaciones que comenzaron a obtener representaci&oacute;n parlamentaria a nivel nacional a partir de 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s y con una oferta pol&iacute;tica m&aacute;s amplia entre la que los electores pueden elegir, ning&uacute;n l&iacute;der de &aacute;mbito nacional consigue el aprobado de los ciudadanos. Asimismo, las principales instituciones siguen generando un elevado nivel de desconfianza entre la ciudadan&iacute;a. O, al menos, era as&iacute; en oto&ntilde;o (octubre-noviembre) de 2022, <a href="https://datos.cis.es/pdf/Es3383marMT_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s</a><a href="https://datos.cis.es/pdf/Es3383marMT_A.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">eg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del CIS disponibles</a>, que reflejaba que de un listado de seis instituciones y organizaciones pol&iacute;ticas (Justicia, Parlamento espa&ntilde;ol, medios de comunicaci&oacute;n, gobierno de Espa&ntilde;a, partidos pol&iacute;ticos y sindicatos), ninguna consegu&iacute;a el aprobado de los ciudadanos. Otra cuesti&oacute;n es la confianza que genera la ensalzada Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1978 (con una nota media de 6,4 en una escala de 1 a 10). Curiosamente el texto constitucional tambi&eacute;n se incluy&oacute; en ese listado de organizaciones e instituciones por las que pregunt&oacute; el CIS hace un a&ntilde;o y del que, sin embargo, se excluy&oacute; a otras instituciones como la monarqu&iacute;a (sobre la que, por cierto, el organismo p&uacute;blico no pregunta desde abril de 2015). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; el descontento pol&iacute;tico no forma parte del debate p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El malestar pol&iacute;tico ha dejado de ser objeto de atenci&oacute;n p&uacute;blica. Y la pregunta que cabe hacerse es por qu&eacute;. Entre las posibles razones que pueden explicarlo est&aacute;n las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>&nbsp;<em>A menor cantidad y periodicidad de los datos demosc&oacute;picos sobre el descontento pol&iacute;tico proporcionados por el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas, menor atenci&oacute;n y &ldquo;material&rdquo; para alimentar el debate p&uacute;blico</em>. El CIS es el principal organismo nacional de encuestas sociopol&iacute;ticas. Los resultados de sus estudios tienen repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, no s&oacute;lo en forma de cobertura de noticias, sino como material de base que sirve para generar debates sociales.&nbsp;Uno de los recursos m&aacute;s valiosos de esta instituci&oacute;n son sus series hist&oacute;ricas de preguntas (aqu&eacute;llas que han incluido a lo largo de los a&ntilde;os en sus cuestionaros). Parad&oacute;jicamente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el CIS ha interrumpido series de indicadores pol&iacute;ticos. Entre ellas, es muy destacable la ausencia en los bar&oacute;metros mensuales del CIS de la pregunta sobre la valoraci&oacute;n que tienen los ciudadanos de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica. La &uacute;ltima vez que fue incluida esta pregunta en un bar&oacute;metro fue en marzo de 2020. Respecto a la satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con el funcionamiento de la democracia no es posible encontrar datos en el CIS m&aacute;s all&aacute; de mayo de 2019. De la misma manera encontramos que la &uacute;ltima vez que el CIS public&oacute; <a href="https://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/2780_2799/2790/Es2790mar.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un estudio demosc&oacute;pico monogr&aacute;fico sobre la calidad de la democracia</a> fue en 2009. </li>
                                    <li><em>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha acrecentado el inter&eacute;s medi&aacute;tico por los sondeos electorales y los indicadores de voto de modo que la atenci&oacute;n en otros indicadores demosc&oacute;picos ha quedado relegada a un segundo plano</em>.&nbsp;Desde 2015, con el incremento del multipartidismo a nivel nacional, regional y local, han sido m&aacute;s frecuentes las repeticiones electorales y los finales anticipados de legislaturas. Los ciclos electorales se han acelerado e intensificado. Esto ha hecho que la realizaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de sondeos electorales haya aumentado. Algo a lo que tambi&eacute;n ha contribuido el CIS en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con la publicaci&oacute;n mensual (y no trimestral) de sus estimaciones de voto en los bar&oacute;metros y con la realizaci&oacute;n de un mayor n&uacute;mero de encuestas preelectorales.&nbsp;Frente a indicadores relacionados con las actitudes pol&iacute;ticas generales de la ciudadan&iacute;a, ha prevalecido el inter&eacute;s por los indicadores de voto y los pron&oacute;sticos electorales.&nbsp;</li>
                                    <li><em>A fuerza de haberse convertido en un problema cr&oacute;nico, el descontento pol&iacute;tico ha sido normalizado</em>. Cuando algo se convierte en habitual, deja de llamar la atenci&oacute;n y pasa a normalizarse. Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada nos hemos acostumbrado a que asuntos relacionados con la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos formen parte de las principales preocupaciones ciudadanas. </li>
                                    <li><em>&nbsp;El foco de atenci&oacute;n sobre el descontento pol&iacute;tico ha sido desplazado por otros debates como el de la polarizaci&oacute;n o la pol&iacute;tica de bloques y de bloqueo</em>. Con la irrupci&oacute;n de nuevos partidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y la transici&oacute;n de un sistema bipartidista a otro multipartidista han surgido nuevos fen&oacute;menos que suscitan un gran inter&eacute;s en el debate p&uacute;blico. Frente a nuevos temas para analizar y comentar, el descontento pol&iacute;tico ha perdido brillo. </li>
                                    <li><em>&nbsp;Los nuevos partidos ya no tienen (tanto) inter&eacute;s en que se ponga el foco de atenci&oacute;n en el descontento pol&iacute;tico de los ciudadanos</em>.&nbsp;La ola del malestar que recorri&oacute; Espa&ntilde;a entre 2011 y 2014 propuls&oacute; a los nuevos partidos en su camino de entrar en las Cortes Generales. Pero una vez dentro, y a medida que pasan los a&ntilde;os y los nuevos partidos ocupan puestos de responsabilidad gubernamental, ya no tienen tanto inter&eacute;s en poner el acento en el debate sobre la insatisfacci&oacute;n de los ciudadanos con la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos. </li>
                            </ol>
            </div><h3 class="article-text"><strong>El peligro de minusvalorarlo</strong></h3><p class="article-text">
        Menos datos del CIS sobre valoraci&oacute;n y satisfacci&oacute;n pol&iacute;tica. Menor inter&eacute;s p&uacute;blico. Cronificaci&oacute;n y normalizaci&oacute;n.&nbsp;Todos estos factores han contribuido a que el descontento pol&iacute;tico no est&eacute; hoy de moda en el debate p&uacute;blico, m&aacute;s all&aacute; de algunos asuntos, como la concesi&oacute;n de la amnist&iacute;a a los dirigentes independentistas catalanes, que son agitados en la calle por algunos partidos.&nbsp;Ya no es noticia la escasa confianza que tienen los ciudadanos en las instituciones, ni el suspenso que reciben los l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Y poco parece importar si los ciudadanos (ahora) est&aacute;n poco o muy satisfechos con el funcionamiento de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2015 la f&oacute;rmula (no escrita) que se ha impuesto para gestionar el descontento pol&iacute;tico ha sido ofrecer a los ciudadanos una mayor oferta entre la que elegir, con la creaci&oacute;n de nuevas marcas electorales que van apareciendo y desapareciendo. Sin embargo, esa f&oacute;rmula tiene sus limitaciones, habida cuenta de que la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos siguen siendo percibidos por los ciudadanos como uno de los principales problemas que tiene Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El malestar pol&iacute;tico sigue latente y es posible que haya mutado de naturaleza. Puede que, en la actualidad, no est&eacute; tan relacionado con la dimensi&oacute;n de la representaci&oacute;n como con la de la eficacia (problemas de gobernabilidad, bloqueo pol&iacute;tico e institucional, aumento de la crispaci&oacute;n, falta de consenso para hacer reformas pol&iacute;ticas, etc&eacute;tera). Lejos de obviar o silenciar este problema, lo m&aacute;s conveniente ser&iacute;a no perderlo de vista, para saber cu&aacute;l es su magnitud, su evoluci&oacute;n, sus causas y consecuencias en cada momento. No se puede dar por hecho que el descontento derive en la ciudadan&iacute;a en (inocuos) sentimientos de desapego y cinismo pol&iacute;tico. Hace no tantos a&ntilde;os, con la irrupci&oacute;n del Movimiento 15M en 2011, comprobamos que, en determinadas circunstancias, se crean burbujas de insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica que terminan por explotar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/descontento-politico-demoscopia_132_10652117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Nov 2023 05:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A propósito del descontento político]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del mayo electoral madrileño de 2021 al del 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/mayo-electoral-madrileno-2021-2023_132_10217631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/294b45ea-3750-4541-9cba-d06f9877ad0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del mayo electoral madrileño de 2021 al del 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En juego, el logro de la mayoría absoluta del PP, el pulso entre Más Madrid y el PSOE por liderar la oposición, el balance de bloques ideológicos y el estado del multipartidismo. Las elecciones autonómicas del 28M en Madrid se plantean como una segunda vuelta de las elecciones de mayo de 2021</p></div><p class="article-text">
        Unas elecciones regionales m&aacute;s, pero no como las dem&aacute;s. De las doce Comunidades en las que se celebrar&aacute;n comicios auton&oacute;micos el pr&oacute;ximo 28 de mayo, &uacute;nicamente en una, en la de Madrid, los electores est&aacute;n llamados a las urnas dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la convocatoria anterior. 
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Navarra y la Rioja, las &uacute;ltimas elecciones regionales se celebraron hace cuatro a&ntilde;os, el 26 de mayo de 2019. Por el contrario, en la Comunidad de Madrid los &uacute;ltimos comicios regionales se celebraron el 4 de mayo de 2021, como consecuencia de un final anticipado de la legislatura regional, despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-convoca-elecciones-anticipadas-madrid_1_7292811.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel D&iacute;az Ayuso expulsara en marzo de ese a&ntilde;o a Ciudadanos</a> de su ejecutivo y anunciara la convocatoria de nuevas elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        La justificaci&oacute;n utilizada, entonces, por el PP fue la de que sus socios del partido naranja pod&iacute;an aliarse con el PSOE para arrebatarles la Comunidad de Madrid y, por ende, la mejor opci&oacute;n era la celebraci&oacute;n de unos nuevos comicios para que se creara un gobierno m&aacute;s estable durante los siguientes dos a&ntilde;os, hasta que llegaran las elecciones de 2023. Para dar credibilidad a esta sospecha, el PP madrile&ntilde;o us&oacute; como ejemplo el caso de la Regi&oacute;n de Murcia, donde Ciudadanos, tambi&eacute;n socio de gobierno del PP, hab&iacute;a alcanzado un acuerdo con los socialistas para presentar una moci&oacute;n de censura contra el ejecutivo liderado por el popular Fernando L&oacute;pez Miras, aunque, finalmente, &eacute;sta acab&oacute; fracasando.
    </p><p class="article-text">
        Resultase o no cre&iacute;ble esa argumentaci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a, lo cierto es que el adelanto electoral acab&oacute; teniendo grandes r&eacute;ditos para los populares. En el (nuevo) haber del PP madrile&ntilde;o, contabilizaron m&aacute;s del doble de votos y de esca&ntilde;os que en las elecciones auton&oacute;micas de 2019 y, sobre todo, la vuelta al podio como partido m&aacute;s votado y a tan s&oacute;lo cuatro esca&ntilde;os de la mayor&iacute;a absoluta. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, mientras Ciudadanos se enfrentaba al peor castigo posible: no haber alcanzado el porcentaje de voto suficiente para entrar en el reparto de esca&ntilde;os y quedarse, por tanto, sin representaci&oacute;n en la Asamblea de Madrid. VOX, por su parte, tampoco hab&iacute;a crecido significativamente. Y el Partido Socialista de Madrid, como principal competidor del PP, tuvo que encajar el duro golpe no s&oacute;lo de haber pasado de ser la primera a la tercera fuerza pol&iacute;tica, sino de haber perdido, por menos de 7.000 votos de diferencia, su condici&oacute;n de partido l&iacute;der de la oposici&oacute;n, que pasaba a ostentar M&aacute;s Madrid (tabla 1). Ni siquiera el dato de participaci&oacute;n electoral registrada pod&iacute;a servir, como otras veces, de &ldquo;consuelo&rdquo; a los socialistas madrile&ntilde;os, pues &eacute;sta (71,7%) hab&iacute;a crecido en m&aacute;s de siete puntos porcentuales respecto a 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, a todos los efectos, D&iacute;az Ayuso fue la gran triunfadora del mayo electoral de 2021. Poco importaba que, para poder formar su nuevo gobierno en minor&iacute;a, la presidenta madrile&ntilde;a tuviera que llamar a la puerta de VOX. A todos los efectos, desde el 5 de mayo de ese a&ntilde;o, ella gobernar&iacute;a en solitario.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Tabla 1. Resultados de las elecciones a la Asamblea de Madrid celebradas en 2019 y 2021*" aria-label="Table" id="datawrapper-chart-Gf6Tb" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Gf6Tb/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="533" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El 28M como segunda vuelta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, y sin que los sondeos apunten a un vuelco electoral, lo que se dirime en las elecciones regionales en Madrid parece ser lo mismo. Primeramente, la posibilidad de que D&iacute;az Ayuso logre la mayor&iacute;a absoluta situada, este a&ntilde;o, en los 68 esca&ntilde;os. Un umbral que, seg&uacute;n la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-roza-mayoria-absoluta-aguanta-madrid-volvera-liderar-izquierda-comunidad_1_10213491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta realizada por la empresa Simple L&oacute;gica Investigaci&oacute;n para elDiario.es </a> y otros sondeos realizados antes de que comenzara la campa&ntilde;a electoral, el pasado 12 de mayo, parece estar a su alcance (tabla 2). 
    </p><p class="article-text">
        Para lograrlo, D&iacute;az Ayuso cuenta a su favor con una elevada fidelidad de voto entre sus electores, as&iacute; como con una significativa capacidad para &ldquo;pescar&rdquo; en otros caladeros del espectro ideol&oacute;gico de la derecha en el que compite. Seg&uacute;n la <a href="https://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Estudios/3402_PreEAM/Es3402marEA_13CMadrid_A.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encuesta preelectoral de CIS</a>, casi el 85% de los electores que optaron por el PP hace dos a&ntilde;os en las elecciones auton&oacute;micas, declaran su intenci&oacute;n de volver a hacerlo el pr&oacute;ximo 28 de mayo. Ning&uacute;n otro partido que concurre a los comicios auton&oacute;micos este a&ntilde;o puede exhibir una cifra tan alta de votantes fieles. Adem&aacute;s, casi un tercio de los electores que optaron por VOX en mayo de 2021 tiene pensado ahora dar su voto al PP. Algo que no resulta sorprendente si se tiene en cuenta que los electores de VOX valoran mejor a D&iacute;az Ayuso (8,1), que a la candidata de su partido, Roc&iacute;o Monasterio (7,5). Por su parte, de los que optaron por Ciudadanos hace dos a&ntilde;os, casi la mitad declaran ahora su intenci&oacute;n de votar al PP.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es, adem&aacute;s, innegable que la presidenta madrile&ntilde;a se presenta a sus terceras elecciones proyectando la imagen de exitosa candidata. Con los datos del CIS, D&iacute;az Ayuso puede presumir de ser ahora la pol&iacute;tica regional m&aacute;s conocida, la mejor valorada y la &uacute;nica que consigue el aprobado en el conjunto del electorado madrile&ntilde;o (un 5,2 sobre 10, de media). 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, sin Ciudadanos como competidor, con VOX cotizando a la baja y sin sentir ninguna amenaza por la izquierda, &uacute;nicamente en el camino de la presidenta madrile&ntilde;a podr&iacute;an jugar en su contra las elevadas expectativas creadas en torno a su triunfo electoral. Como aspirante al &ldquo;oro&rdquo;, la &ldquo;plata electoral&rdquo;, que se materializar&iacute;a en una victoria por debajo de la mayor&iacute;a absoluta, podr&iacute;a aguar las ganas de fiesta de los populares madrile&ntilde;os la noche del 28 de mayo, amplificando la decepci&oacute;n. Especialmente si en ese supuesto, y aunque s&oacute;lo sea por un esca&ntilde;o, VOX exigiera a D&iacute;az Ayuso entrar en su gobierno como condici&oacute;n necesaria para apoyar su investidura. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, en estas elecciones parece que M&aacute;s Madrid y el PSOE volver&aacute;n a disputarse el puesto de partido l&iacute;der de la oposici&oacute;n al siguiente gobierno del PP, si bien M&aacute;s Madrid parte como favorito (ver tabla 2). Buceando en las tripas de la encuesta preelectoral del CIS, encontramos que el partido liderado por M&oacute;nica Garc&iacute;a aglutina un mayor porcentaje (66%) de votantes fieles que el PSOE (54%) y, sobre todo, tiene un saldo potencial m&aacute;s favorable en transferencia de voto. Mientras casi un 17% de los electores que votaron al PSOE hace dos a&ntilde;os ahora se plantea optar por M&aacute;s Madrid, el porcentaje se reduce al 5,6% en el sentido contrario. Por otra parte, mientras que, entre los votantes que optaron en 2021 por la papeleta de Podemos, casi un 28% de ellos tiene intenci&oacute;n ahora de votar a M&aacute;s Madrid, menos de un 5% se decanta por el PSOE. En todo caso, aunque el balance preelectoral parece m&aacute;s positivo para M&aacute;s Madrid que para el PSOE, ambos partidos cuentan con tener un elevado porcentaje de indecisos (cercano al 20%) entre sus votantes.
    </p><p class="article-text">
        Como novedad, respecto a hace dos a&ntilde;os en que el anuncio de la candidatura de Pablo Iglesias mejor&oacute; las expectativas electorales de Podemos, se a&ntilde;ade la inc&oacute;gnita sobre qu&eacute; ocurrir&aacute;, en estos comicios, con la formaci&oacute;n morada. Siguiendo los datos de la encuesta preelectoral del CIS, tan s&oacute;lo cuatro de cada 10 electores que se decantaron por Podemos en mayo de 2021 declaran su intenci&oacute;n de hacer lo mismo el pr&oacute;ximo 28 de mayo. Antes del comienzo de la campa&ntilde;a electoral, algunos sondeos situaban a esta formaci&oacute;n al l&iacute;mite de superar la barrera electoral para entrar en el reparto de esca&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, la potencial mayor&iacute;a absoluta de D&iacute;az Ayuso depender&iacute;a de lo que ocurriera con Podemos. Sin la formaci&oacute;n morada, los esca&ntilde;os se repartir&iacute;an entre el resto de las fuerzas pol&iacute;ticas, y la suma de uno o dos m&aacute;s podr&iacute;a darle la mayor&iacute;a absoluta al PP. Asimismo, la decisi&oacute;n de voto que acabe tomando el electorado de Podemos puede resultar decisiva en el pulso entre M&aacute;s Madrid y el PSOE por liderar la oposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En tercer y &uacute;ltimo lugar, el pr&oacute;ximo 28 de mayo tambi&eacute;n se decidir&aacute;, en un contexto regional igual de polarizado que hace dos a&ntilde;os, la correlaci&oacute;n de fuerzas entre el bloque de la izquierda y el de la derecha, as&iacute; como el nivel de fragmentaci&oacute;n partidista. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el punto de comparaci&oacute;n para la izquierda ser&aacute;n los 58 esca&ntilde;os que, actualmente, M&aacute;s Madrid, el PSOE y Podemos suman en la Asamblea de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, si en las elecciones de mayo de 2021 se produjo un retroceso del multipartidismo con la debacle de Ciudadanos, el pr&oacute;ximo 28 de mayo esa tendencia se podr&iacute;a acentuar. En el supuesto de que Podemos no superara la barrera electoral, el n&uacute;mero de fuerzas parlamentarias en la Comunidad de Madrid pasar&iacute;a de 5 a 4 (PP, M&aacute;s Madrid, PSOE y VOX). &nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Tabla 2. Estimación de voto y escaños. Elecciones a la Asamblea de Madrid de 2023*. Sondeos realizados antes del comienzo de la campaña electoral" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-D33jy" src="https://datawrapper.dwcdn.net/D33jy/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="593" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y despu&eacute;s del 28M?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En apenas diez d&iacute;as podremos resolver las inc&oacute;gnitas que planean sobre este mayo electoral en Madrid. El foco en la Comunidad de Madrid, como regi&oacute;n, se apagar&aacute; pronto si D&iacute;az Ayuso logra la mayor&iacute;a absoluta, y algo menos si, al no alcanzar 68 esca&ntilde;os, la presidenta madrile&ntilde;a queda en manos de VOX para formar gobierno. Por la izquierda, resonar&aacute;n m&aacute;s los ecos con un desenlace fatal de Podemos y si el bloque de oposici&oacute;n al pr&oacute;ximo ejecutivo de Ayuso (con o sin VOX) se viera mermado respecto a 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; parece que acabar&aacute; todo el inter&eacute;s puesto a nivel regional en estos comicios; con la formaci&oacute;n de un nuevo gobierno del PP y la conformaci&oacute;n de las fuerzas de la izquierda como oposici&oacute;n. La misma din&aacute;mica que se ha ido repitiendo desde hace veintiocho a&ntilde;os en la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Ni la polarizaci&oacute;n, ni un cambio de valores sociales, ni la neutralizaci&oacute;n de incontables esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y de comportamientos poco ejemplares son los principales factores de &eacute;xito del PP madrile&ntilde;o. Su mayor &eacute;xito es que, despu&eacute;s de casi tres d&eacute;cadas al frente del gobierno regional, no se haya impuesto una preferencia mayoritaria de cambio pol&iacute;tico en la sociedad madrile&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Un &eacute;xito que, evidentemente, se puede ver tambi&eacute;n como el fracaso de una oposici&oacute;n que, a lo largo de estos a&ntilde;os, no ha conseguido ni consigue acertar con las teclas para construir un proyecto alternativo que conecte con una mayor&iacute;a social en la Comunidad de Madrid. A las puertas de una contundente victoria electoral de D&iacute;az Ayuso, y seg&uacute;n los datos de la encuesta preelectoral del CIS, casi la mitad de los electores madrile&ntilde;os desaprueba su gesti&oacute;n y no parece que los partidos de la oposici&oacute;n vayan a capitalizar el descontento social. Una vez m&aacute;s, hasta los siguientes comicios, los que, salvo nuevo adelanto electoral, tendr&aacute;n lugar en 2027.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/mayo-electoral-madrileno-2021-2023_132_10217631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2023 19:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del mayo electoral madrileño de 2021 al del 2023]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2023 como termómetro del ciclo político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/2023-termometro-ciclo-politico_132_9956424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95541e11-2734-4162-b4cf-56a4b58200db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2023 como termómetro del ciclo político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los efectos del ciclo político que se inició en España en 2015, y que ha podido verse acentuado por la polarización, es una mayor tendencia de los ciudadanos a expresar abiertamente sus opiniones políticas y preferencias ideológicas</p></div><p class="article-text">
        La cuenta atr&aacute;s electoral en Espa&ntilde;a ha empezado. Apenas quedan 100 d&iacute;as para que tenga lugar la primera cita electoral del a&ntilde;o: comicios locales en todo el pa&iacute;s y regionales en doce Comunidades Aut&oacute;nomas (todas menos Andaluc&iacute;a, Catalu&ntilde;a, Castilla y Le&oacute;n, Pa&iacute;s Vasco y Galicia). El pr&oacute;ximo 28 de mayo se &ldquo;examinar&aacute;n&rdquo; en las urnas los candidatos de los partidos pol&iacute;ticos y cargos electos que se encuentran al frente de gobiernos o forman parte de la oposici&oacute;n.&nbsp;Para algunos dirigentes pol&iacute;ticos estos comicios constituir&aacute;n una oportunidad para revalidar mandatos. Para otros, en cambio, puede ser el momento, despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os, de pasar de liderar oposiciones a formar gobiernos a nivel municipal y/o auton&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la convocatoria electoral de mayo, y sin fecha a&uacute;n en el calendario, llegar&aacute;n las elecciones generales, al Congreso y al Senado. Se esperan para finales de a&ntilde;o, si no hay sorpresas.&nbsp;Esta segunda cita electoral ser&aacute; la gran prueba pol&iacute;tica para el gobierno de coalici&oacute;n liderado por Pedro S&aacute;nchez. &iquest;Conseguir&aacute;n el PSOE y Unidas Podemos mantener o aumentar su fuerza parlamentaria para tener la posibilidad de seguir gobernando a nivel nacional? O, por el contrario, &iquest;ser&aacute; el PP de Feij&oacute;o el que o bien con Vox como (flamante) socio de coalici&oacute;n, o bien gracias a su apoyo parlamentario, gobernar&aacute; en la pr&oacute;xima legislatura nacional? &iquest;Volver&aacute; la clase pol&iacute;tica a preferir una repetici&oacute;n de las elecciones generales, siguiendo la estela de lo ocurrido en 2015 y 2019, antes de ponerse de acuerdo para formar un nuevo gobierno?
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer que lo que est&aacute; en juego este a&ntilde;o (tan) electoral es el reparto de poder, esto es, qui&eacute;n gobernar&aacute; en Ayuntamientos, Cabildos, Diputaciones provinciales, Comunidades Aut&oacute;nomas o en el Palacio de la Moncloa. Pero se dirimir&aacute;n muchas m&aacute;s cuestiones. Entre ellas, c&oacute;mo quedar&aacute;, a nivel nacional, la correlaci&oacute;n de fuerzas entre el llamado bloque de la izquierda (PSOE, Unidas Podemos, la marca de Yolanda D&iacute;az si se presenta finalmente a las elecciones y M&aacute;s Pa&iacute;s) y el de la derecha (PP, Vox, la candidatura de Macarena Olona si se presenta a los comicios y lo que quede de Ciudadanos). O cu&aacute;l ser&aacute; el balance del pulso entre el bipartidismo (o, lo que es lo mismo, la suma de votos que aglutinen juntos el PSOE y el PP) y los nuevos partidos (o no ya tan nuevos en el caso de Vox, Unidas Podemos y Ciudadanos). En la misma l&iacute;nea, quedar&aacute; por ver en la categor&iacute;a de &ldquo;nuevos partidos&rdquo; c&oacute;mo queda posicionado cada uno de ellos en el ranking. Entre ellos, un Ciudadanos en descomposici&oacute;n, as&iacute; como las escisiones producidas a nivel nacional en algunos de los nuevos partidos (como es el caso de Yolanda D&iacute;az con Unidas Podemos o de Macarena Olona con Vox). 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se pondr&aacute; el foco en el peso que tendr&aacute;n las fuerzas nacionalistas y regionalistas en el Congreso. Especial inter&eacute;s tiene la pugna ERC-Junts tras la digesti&oacute;n de las consecuencias judiciales y pol&iacute;ticas del proceso independentista.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, las convocatorias electorales de este a&ntilde;o ser&aacute;n un term&oacute;metro para tomar la temperatura al ciclo pol&iacute;tico, para calibrar cambios y continuidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Origen del actual ciclo pol&iacute;tico </strong>
    </p><p class="article-text">
        Echando la vista atr&aacute;s, encontramos que fue entre 2011 y 2014 cuando la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola sufri&oacute; una fuerte sacudida. La irrupci&oacute;n del Movimiento de los Indignados, 15-M, en la primavera de 2011, puso de manifiesto la primera gran crisis pol&iacute;tica de la democracia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Una crisis que, por un lado, estuvo ligada al impacto y a la gesti&oacute;n de la crisis<em> </em>financiera de 2008 en un contexto pol&iacute;tico nacional marcado por esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y de falta de ejemplaridad protagonizados por las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. Y, por otro lado, una crisis que se materializ&oacute; primero en una acusada p&eacute;rdida de la confianza ciudadana en las instituciones y en la representaci&oacute;n pol&iacute;tica, y despu&eacute;s en un conflicto territorial, con el proceso independentista catal&aacute;n como detonante y el resurgimiento del nacionalismo espa&ntilde;ol como reacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El malestar pol&iacute;tico dio paso a un intenso debate sobre la necesidad de acometer reformas estructurales en el sistema pol&iacute;tico espa&ntilde;ol (cambio de la ley electoral, mayor transparencia de las instituciones, despolitizaci&oacute;n, rendici&oacute;n de cuentas, mayor participaci&oacute;n de los ciudadanos en la vida pol&iacute;tica, etc.). Entre 2011 y 2014 se forj&oacute; un cierto consenso social sobre la necesidad de regenerar la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Consenso que sinti&oacute; el entonces gobierno de Rajoy en forma de presi&oacute;n pol&iacute;tica para encargar al Centro de Estudios Pol&iacute;ticos y Constitucionales un informe con medidas de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica. El informe fue aprobado en <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/Paginas/enlaces/200913Enlace_Regeneraci%C3%B3nDemocr%C3%A1tica.aspx" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Consejo de Ministros </a>el 20 de septiembre de 2013.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2015 como punto de inflexi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la demanda social para mejorar la calidad democr&aacute;tica no se canaliz&oacute; a trav&eacute;s de reformas pol&iacute;ticas ni constitucionales, sino a trav&eacute;s de la irrupci&oacute;n de nuevas formaciones pol&iacute;ticas, as&iacute; como de la consiguiente transformaci&oacute;n del sistema de partidos.
    </p><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n fueron las citas electorales (locales, auton&oacute;micas y generales) de 2015, cuando dos nuevas fuerzas pol&iacute;ticas (Podemos y Ciudadanos) no solo consiguieron representaci&oacute;n en Ayuntamientos, Parlamentos auton&oacute;micos y en las Cortes Generales, sino que tuvieron la llave para formar gobiernos. Lo mismo ocurri&oacute; cuando se repitieron las elecciones generales en junio de 2016. 
    </p><p class="article-text">
        Con ello se constat&oacute; el cambio de ciclo en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, que desde 1982 hab&iacute;a estado dominada por el llamado &ldquo;bipartidismo imperfecto&rdquo;, es decir, por la hegemon&iacute;a electoral del PSOE y del PP como partidos aglutinadores de m&aacute;s del 70% de los votos v&aacute;lidos en las elecciones al Congreso de los Diputados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ocho a&ntilde;os de &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las profundas transformaciones producidas en el sistema de partidos en los &uacute;ltimos ochos a&ntilde;os han ido acompa&ntilde;adas de nuevos t&eacute;rminos que se han ido imponiendo en el debate p&uacute;blico. Primeramente, la ciudadan&iacute;a se familiariz&oacute; con los conceptos de<em> irrupci&oacute;n de fuerzas emergentes</em>  y <em>multipartidismo</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de las &uacute;ltimas elecciones locales, auton&oacute;micas, europeas y doblemente generales de 2019, pas&oacute; a ponerse de moda el t&eacute;rmino <em>fragmentaci&oacute;n</em>. Ya no eran dos (Podemos y Ciudadanos) sino cuatro (Vox y M&aacute;s Pa&iacute;s) el n&uacute;mero de fuerzas emergentes que ocupaban el tablero pol&iacute;tico a nivel nacional. Por otra parte, tras las elecciones generales de noviembre de 2019, se constituy&oacute; el Congreso de los Diputados m&aacute;s fragmentado desde el inicio de la democracia, con diecis&eacute;is fuerzas parlamentarias.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s se recurri&oacute; a la palabra <em>polarizaci&oacute;n</em> para describir una nueva tendencia de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Y es que no s&oacute;lo se trataba de que hubiera un mayor n&uacute;mero de partidos y de que algunos de ellos se situaran en posiciones ideol&oacute;gicas extremas, sino de que el debate pol&iacute;tico estaba cada vez m&aacute;s polarizado en torno a cuestiones divisivas azuzadas por discursos pol&iacute;ticos (intencionadamente) polarizadores. Algo que, en todo caso, no resultaba ajeno, dado que se ve&iacute;a como un fen&oacute;meno que ya se hab&iacute;a dado en Catalu&ntilde;a en 2017 como punto &aacute;lgido del proceso independentista. Y tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses al calor del avance de liderazgos populistas como el trumpismo en Estados Unidos o el bolsonarismo en Brasil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la espera de (lo que hagan) los votantes</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n de la oferta electoral ha permitido que el sistema democr&aacute;tico espa&ntilde;ol tenga hoy una mayor capacidad para absorber la pluralidad de las demandas e intereses sociales. Pero tambi&eacute;n ha ido acompa&ntilde;ada de otros efectos que los ciudadanos han percibido de forma negativa, tales como la dificultad para llegar a acuerdos pol&iacute;ticos, el bloqueo institucional, la repetici&oacute;n de elecciones o el incremento de la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios demosc&oacute;picos que se han venido realizando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os apuntan a que, aunque los indicadores de valoraci&oacute;n pol&iacute;tica son menos negativos que los que se registraron entre 2011 y 2014 en los que la preocupaci&oacute;n por la corrupci&oacute;n era muy elevada, a&uacute;n no se han recuperado los niveles anteriores de confianza pol&iacute;tica e institucional (que, ya de por s&iacute;, tampoco eran muy elevados) a esa crisis. De este modo, la nueva pol&iacute;tica no parece haber supuesto un gran aumento de la satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con la pol&iacute;tica, ni con el rendimiento de las instituciones. Si en enero de 2015, antes de que se celebraran las elecciones locales y auton&oacute;micas de mayo de ese a&ntilde;o, casi un tercio de los ciudadanos mayores de 18 a&ntilde;os, seg&uacute;n los datos del CIS, declaraban no sentirse cercanos a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, el mes pasado ese porcentaje era casi del 40%.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero pese al descontento pol&iacute;tico, hoy no hay una demanda social visible para mejorar la calidad de la democracia, como s&iacute; la hubo en 2011. Ahora las muestras de malestar est&aacute;n relacionadas con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y los conflictos laborales derivados del aumento de la inflaci&oacute;n por las consecuencias de la guerra en Ucrania, as&iacute; como con el empeoramiento del funcionamiento de la sanidad p&uacute;blica y la falta de inversiones en el sistema sanitario tras la pandemia del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        Cabe pensar que el electorado se ha adaptado a los cambios que se han ido produciendo en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola a lo largo de estos &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os, utilizando la amplia oferta electoral como una v&iacute;a de escape y, a la vez, de canalizaci&oacute;n de la insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica. Quiz&aacute;s esto ha sido potenciado por el inmovilismo de los viejos y nuevos partidos para llegar a consensos sobre reformas pol&iacute;ticas de calado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la perspectiva de unos comicios generales con un mayor n&uacute;mero de candidaturas entre las que elegir y una elevada polarizaci&oacute;n, los electores se muestran hoy, significativamente, menos indecisos que en la antesala electoral de 2015. Y es que si en enero de este a&ntilde;o, de acuerdo con el bar&oacute;metro del CIS, un 12,2% de los encuestados respond&iacute;a con un &ldquo;no s&eacute;&rdquo; a la pregunta de qu&eacute; har&iacute;a en el caso de que se celebraran elecciones generales, en enero de 2015 esa cifra se elevaba al 20,8%. Del mismo modo, tambi&eacute;n se observa ahora un menor porcentaje de abstencionismo potencial, pues si al inicio de 2015 un 13,6% de los encuestados declaraban su intenci&oacute;n de no votar, al inicio de este a&ntilde;o esa cifra es inferior al 8%.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tambi&eacute;n resulta llamativo que respecto a 2015, ahora haya un mayor porcentaje de electores que declaran su ideolog&iacute;a. Frente a un 19% en 2015, ahora son un 7% los votantes que optan por la respuesta &ldquo;no sabe&rdquo; o &ldquo;no contesta&rdquo; cuando se les pregunta cu&aacute;l es su ideolog&iacute;a, utilizando una escala num&eacute;rica. M&aacute;s all&aacute; de que, en t&eacute;rminos relativos, haya crecido m&aacute;s el segmento de electores que se posicionan en los extremos ideol&oacute;gicos (de izquierda y de derecha), podemos encontrarnos hoy ante una sociedad m&aacute;s politizada. En este sentido, uno de los efectos del ciclo pol&iacute;tico que se inici&oacute; en 2015 y que ha podido verse acentuado por la polarizaci&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ser&iacute;a una mayor tendencia de los ciudadanos a expresar abiertamente sus opiniones pol&iacute;ticas y preferencias ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, las respuestas que encontraremos en las urnas este a&ntilde;o para seguir descifrando las claves del ciclo pol&iacute;tico estar&aacute;n condicionadas por la gran volatilidad del electorado. Y es que otra de las caracter&iacute;sticas del comportamiento actual de los votantes es la facilidad y rapidez con la que cambian sus preferencias de voto. Nada se puede dar, por tanto, por seguro hasta que se cuenten los votos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/2023-termometro-ciclo-politico_132_9956424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2023 21:42:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2023 como termómetro del ciclo político]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueve años de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nueve-anos-vox_132_9673994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5bd9ba8-615b-4dbf-9d8a-2e62ed88e56f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueve años de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En diciembre se cumplen nueve años desde que Vox fuera inscrito como nuevo partido. Lejos de celebraciones, desavenencias y deserciones internas, el retroceso demoscópico, la fuga de casi una cuarta parte de sus votantes al PP y el riesgo de sufrir una escisión refuerzan su imagen como fuerza en crisis</p><p class="subtitle">Vox eleva el tono de sus insultos ante el declive en las encuestas</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 17 de diciembre se cumplir&aacute;n nueve a&ntilde;os desde la fundaci&oacute;n de Vox como un partido creado por antiguos dirigentes ligados al ala m&aacute;s derechista del PP.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, su noveno aniversario no ser&aacute; como hab&iacute;a imaginado esta formaci&oacute;n ultraderechista antes de que se produjera su <a href="https://elpais.com/espana/elecciones-andalucia/2022-06-21/el-pinchazo-electoral-en-andalucia-desarbola-la-estrategia-politica-de-vox.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>pinchazo</em></a> en las recientes elecciones andaluzas. Cabe pensar que, hasta el pasado 19 de junio, Vox contemplaba acabar 2022 como una incontestable fuerza pol&iacute;tica en ascenso y que exhibir&iacute;a como gran triunfo pol&iacute;tico no solo su entrada en el gobierno regional de Castilla y Le&oacute;n, sino tambi&eacute;n en el de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, es probable que Vox se estuviera preparando para utilizar su noveno aniversario como pistoletazo de salida para la carrera electoral de 2023, con la primera parada en los comicios regionales y auton&oacute;micos de mayo, y la segunda, en las elecciones generales de oto&ntilde;o. Un aniversario que, desde ese planteamiento, tambi&eacute;n podr&iacute;a <em>vender</em> como pre&aacute;mbulo del broche final que llegar&iacute;a en el d&eacute;cimo aniversario del partido, con Santiago Abascal como flamante vicepresidente del gobierno de Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevo partido emergente&hellip; en crisis</strong></h3><p class="article-text">
        Sin embargo, este guion no encaja con el momento actual, ni resulta cre&iacute;ble. Vox aparece ahora como una fuerza pol&iacute;tica emergente en crisis. Una crisis que comenz&oacute; despu&eacute;s de que se vieran frustradas sus expectativas de crecimiento electoral para entrar en el nuevo gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla y, como consecuencia de ello, se quebrara la paz dentro del partido. En pocos meses, Vox ha pasado de acaparar titulares y portadas por sus &eacute;xitos electorales a hacerlo por sus <a href="https://www.elmundo.es/espana/2022/10/19/634feca5fdddffd4078b45d5.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">desavenencias internas</a> y por la p&eacute;rdida de influencia pol&iacute;tica. Incluso se llega a comparar la situaci&oacute;n de Vox con la vivida por Ciudadanos al comienzo de su crisis (ver <a href="https://www.epe.es/es/politica/20221024/ciudadanos-guerras-vox-territorios-77545636" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a>). 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma tambi&eacute;n el riesgo de escisi&oacute;n interna, tras la salida de quien hasta hace poco fuera su candidata estrella para conquistar Andaluc&iacute;a y una de las caras m&aacute;s conocidas del partido, Macarena Olona. Un riesgo de escisi&oacute;n muy real, despu&eacute;s de que Olona haya anunciado que tiene un <a href="https://www.eldiario.es/politica/olona-prepara-lanzamiento-plataforma-video-politicas-genero_1_9671234.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo proyecto pol&iacute;tico </a>y haya dejado caer que &eacute;ste podr&iacute;a servirle de lanzadera de cara a la presentaci&oacute;n de su candidatura en las elecciones generales del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Olona ya ha expresado p&uacute;blicamente su intenci&oacute;n de ser el recambio de Vox en el caso de que, en los pr&oacute;ximos comicios regionales y locales, se ponga de manifiesto la p&eacute;rdida de apoyo de este partido. Y no parece que Olona vaya a permanecer sentada esperando el desenlace electoral, sino que tratar&aacute; activamente de captar a militantes y votantes descontentos con la direcci&oacute;n de Abascal en un momento marcado por el aumento de voces cr&iacute;ticas y las acusaciones de falta de democracia interna en Vox.
    </p><p class="article-text">
        Consciente de la delicada situaci&oacute;n en la que se encuentra ahora su partido, el l&iacute;der de Vox ha optado por hacer una <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_9628500_1094755.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reestructuraci&oacute;n org&aacute;nica</a> a modo de cortafuegos, nombrando a nuevos dirigentes en puestos clave, como a Ignacio Garriga al frente de la secretar&iacute;a general del partido, en sustituci&oacute;n de Ortega Smith. Abascal es consciente de que Vox necesita recuperar impulso pol&iacute;tico para que no termine por ser cuestionado su propio liderazgo interno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Vox y las expectativas electorales</strong></h3><p class="article-text">
        No obstante, el principal desaf&iacute;o al que se enfrenta Vox es frenar su retroceso demosc&oacute;pico. Desde julio, y aunque con altibajos, este partido cotiza a la baja en los <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/observatorio-electoral/2022-10-17/encuestas-elecciones-generales-feijoo-mejora-psoe-caida_3434093/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sondeos </a>en comparaci&oacute;n con los resultados alcanzados en las elecciones generales de noviembre de 2019, en las que se convirti&oacute; en la tercera fuerza en el Congreso con el 15,1% del voto v&aacute;lido (casi 3,7 millones de votos) y 52 esca&ntilde;os. De acuerdo con la &uacute;ltima estimaci&oacute;n de voto publicada (<a href="https://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/3380_3399/3380/3380_Estimacion.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">octubre)</a> por el CIS, Vox ver&iacute;a ahora reducir sus apoyos electorales por debajo del 9%. Otra encuesta realizada recientemente por la empresa demosc&oacute;pica <em>Simple L&oacute;gica</em> sit&uacute;a ese nivel de apoyos en torno al 13% (ver m&aacute;s detalles <a href="https://www.eldiario.es/politica/psoe-recorta-punto-distancia-pp-vox-desploma_1_9639814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>).
    </p><p class="article-text">
        Vox es un partido encumbrado por las expectativas creadas, y ahora es v&iacute;ctima de &eacute;stas. Hay que recordar que Vox no consigui&oacute; representaci&oacute;n pol&iacute;tica hasta cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su irrupci&oacute;n. Intent&oacute;, sin &eacute;xito, su entrada en las instituciones con la presentaci&oacute;n de listas electorales en las elecciones europeas de 2014, en las auton&oacute;micas y locales de 2015, y en las generales de 2015 y 2016. La candidatura de Abascal en las generales de diciembre de 2015 y de junio de 2016 se sald&oacute; con un estrepitoso fracaso, al obtener un exiguo 0,2% del voto v&aacute;lido (menos de 60.000 votos).
    </p><p class="article-text">
        En realidad no fue hasta el oto&ntilde;o de 2018 cuando comenz&oacute; a ponerse el foco de atenci&oacute;n medi&aacute;tica y pol&iacute;tica en esta formaci&oacute;n. A principios de octubre de ese a&ntilde;o VOX acapar&oacute;<a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-crece-partido-ultraderecha-vistalegre_1_1898425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> numerosos titulares </a>y portadas tras haber congregado a m&aacute;s de 10.000 personas en un mitin en Madrid en el que hizo su puesta de largo con esl&oacute;ganes al m&aacute;s puro estilo Trump, como &ldquo;los espa&ntilde;oles, primero&rdquo; o &ldquo;juntos haremos a Espa&ntilde;a grande otra vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez proyectada su imagen como fuerza pol&iacute;tica al alza, llegar&iacute;a poco despu&eacute;s su primer triunfo electoral, en las elecciones andaluzas celebradas en diciembre de 2018. Desde entonces hasta las recientes elecciones andaluzas, un ingrediente que ha utilizado Vox con &eacute;xito como parte de su estrategia electoral es el de proyectar la imagen de fuerza pol&iacute;tica ganadora y con capacidad de un mayor crecimiento al pronosticado por los sondeos. Ahora, por el contrario, a Vox le puede perjudicar aparecer como un partido en declive demosc&oacute;pico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;S&oacute;lida base electoral?</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las dificultades a las que se enfrentan los nuevos partidos es fidelizar a sus votantes. Hasta hace pocos meses, Vox destacaba por tener un alto porcentaje de electorado fiel. El pasado mayo, de acuerdo con los datos del CIS, casi el 78% de los electores que hab&iacute;an votado a esta formaci&oacute;n en las &uacute;ltimas elecciones generales de 2019 declaraba su intenci&oacute;n de volver a hacerlo. En octubre, y siguiendo los datos del CIS, Vox ha visto c&oacute;mo ese porcentaje de electores fieles se ha reducido en m&aacute;s de diez puntos porcentuales, hasta caer al 67%.
    </p><p class="article-text">
        Los votantes desencantados con Vox parecen irse, o mejor dicho, volver al PP. Casi un 23% de los electores que optaron por la formaci&oacute;n ultraderechista en noviembre de 2019 lo har&iacute;an ahora por el PP si se convocaran elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, se observa que, por criterios sociodemogr&aacute;ficos y de identificaci&oacute;n ideol&oacute;gica del electorado, el retroceso que ha sufrido Vox en los &uacute;ltimos meses es generalizado en todos los segmentos en los que, en estos a&ntilde;os, ha encontrado mayor apoyo (votantes hombres, de derechas, de clase alta, j&oacute;venes y de ocupaciones ligadas a los cuerpos policiales y al Ej&eacute;rcito).
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; cabe esperar a partir de ahora?</strong></h3><p class="article-text">
        La f&oacute;rmula que ha empleado Vox para cimentar su &eacute;xito electoral desde 2018 parece estar llegando a su fin. 
    </p><p class="article-text">
        Esta formaci&oacute;n aprovech&oacute; la oportunidad para erigirse como nueva fuerza pol&iacute;tica emergente y anti-establishment tras la efervescencia de Podemos y Ciudadanos. Pero cuatros a&ntilde;os despu&eacute;s, y ante el riesgo de sufrir una escisi&oacute;n interna por luchas de poder, Vox parece un partido tan tradicional como el resto. Desde que se inici&oacute;, en 2015, el ciclo de la nueva pol&iacute;tica, lo nuevo envejece de forma r&aacute;pida y se busca continuamente la novedad. Y ahora es Olona la que, desde su mismo campo ideol&oacute;gico, puede arrebatarle a Vox la bandera de nueva opci&oacute;n pol&iacute;tica anti-establishment.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los resultados de las &uacute;ltimas elecciones andaluzas parecen haber descolocado a Abascal en su relaci&oacute;n con el PP. Quiz&aacute;s la direcci&oacute;n de Vox no crey&oacute; que la estrategia de Moreno Bonilla de apelar al voto &uacute;til y al miedo para frenarles a ellos fuera a darle tan buenos resultados. Tampoco parec&iacute;an estar preparados para que Feij&oacute;o, al contrario de lo que hizo Pablo Casado, optara por ignorarles y ningunearles. Algo que ha contribuido a restar protagonismo a Vox, mientras Abascal trata de recomponer su posici&oacute;n en el tablero de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el actual contexto marcado por las consecuencias de la guerra en Ucrania no es el m&aacute;s propicio para Vox. Hasta ahora, esta formaci&oacute;n ha obtenido r&eacute;dito de la utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de las cuestiones identitarias y simb&oacute;licas que apelan a las emociones a trav&eacute;s de un discurso agresivo, plagado muchas veces de insultos a sus rivales pol&iacute;ticos. Un discurso que tambi&eacute;n le ha servido para lograr una gran visibilidad y notoriedad p&uacute;blicas, al acaparar muchos titulares y comentarios tanto en los medios de comunicaci&oacute;n convencionales, como en las redes sociales. No obstante, en un momento como el actual, de gran incertidumbre y dificultades econ&oacute;micas, es posible que a una parte de su electorado le resulte excesivamente estridente ese discurso.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, Vox puede encontrarse con que todos los factores que le han servido para crecer electoralmente, se vuelvan ahora en su contra. En todo caso, no se puede subestimar su capacidad de readaptaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el PP seguir&aacute; muy de cerca la evoluci&oacute;n demosc&oacute;pica de Vox, calculando hasta qu&eacute; punto le puede convenir o no dar ox&iacute;geno a esta formaci&oacute;n como el &uacute;nico aliado potencial que tiene en la derecha para formar gobierno, una vez que, a un a&ntilde;o de las elecciones generales, los sondeos apuntan a que la mayor&iacute;a absoluta no est&aacute; al alcance de ning&uacute;n partido y Ciudadanos podr&iacute;a quedarse sin representaci&oacute;n parlamentaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nueve-anos-vox_132_9673994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Nov 2022 21:44:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueve años de Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[19J: A la caza de los indecisos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-andaluzas-2022-votantes-indecisos_132_9087763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f1d39c2-9eb7-4eef-b250-a332fe0e8b58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="19J: A la caza de los indecisos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De cara a las elecciones autonómicas del próximo domingo en Andalucía, uno de cada cinco votantes se mostraba indeciso antes del inicio de la campaña electoral.</p></div><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as electorales comienzan y finalizan con la vista puesta en los votantes que no tienen decidido su voto. Aquellos que, dos semanas antes de la cita con las urnas, responden en los sondeos con un &ldquo;no sabe todav&iacute;a&rdquo; a la pregunta de a qu&eacute; partido tienen pensado votar. Y aquellos que responden lo mismo pocos d&iacute;as antes de que tenga lugar la votaci&oacute;n, cuando la campa&ntilde;a electoral entra en su recta final. 
    </p><p class="article-text">
        Estos electores, a los que denominamos indecisos, son considerados un grupo clave en toda antesala electoral. Primero porque, en funci&oacute;n de lo numerosos que sean y de lo re&ntilde;idos que est&eacute;n unos comicios, son ellos los que, con la decisi&oacute;n que finalmente tomen, pueden acabar decantando los resultados electorales. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, porque constituyen un preciado caladero de votos para todos los candidatos que se presentan a unas elecciones, y al que suelen recurrir en los &uacute;ltimos actos de campa&ntilde;a para conseguir los objetivos fijados por sus estrategas electorales. Y, en tercer lugar, porque estos votantes, junto a los que declaran su intenci&oacute;n de abstenerse, siempre suscitan un gran inter&eacute;s medi&aacute;tico, en tanto que de ellos parece depender el desenlace de una convocatoria electoral. Cuantos m&aacute;s indecisos hay, m&aacute;s abiertas e inciertas parecen unas elecciones. Y, por ende, mayor importancia parece tener la campa&ntilde;a electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el inter&eacute;s por el electorado indeciso ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os marcados, por un lado, por el incremento de la oferta pol&iacute;tica, con el auge, desde 2015, de nuevos partidos competitivos. Y, por otro, por una alta volatilidad en las preferencias de los electores que est&aacute; ligada a la p&eacute;rdida de lealtades partidistas y a la conformaci&oacute;n de un elector m&aacute;s promiscuo y libre de ataduras. En el tr&aacute;nsito del bipartidismo al multipartidismo, muchos votantes han pasado de decidir su voto con mucha antelaci&oacute;n a retrasar su decisi&oacute;n cada vez m&aacute;s. Con m&aacute;s candidaturas entre las que elegir, el elector puede tener m&aacute;s dudas sobre qu&eacute; hacer o incluso cambiar de opini&oacute;n varias veces antes de acudir a votar. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 3 de junio comenz&oacute; oficialmente la campa&ntilde;a de las elecciones auton&oacute;micas de Andaluc&iacute;a. Unas semanas antes, el CIS realiz&oacute; una <a href="https://cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/3360_3379/3365/es3365mar.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encuesta</a> en la que pregunt&oacute; a los electores andaluces, de forma general, en qu&eacute; momento suelen decidir su voto. Apenas la mitad (52,1%) de los encuestados afirm&oacute; que lo suele decidir antes de la campa&ntilde;a electoral. De la otra mitad, un 7,1% se&ntilde;al&oacute; que suele decidirlo al comienzo de la campa&ntilde;a, otro 21,5% en la &uacute;ltima semana de campa&ntilde;a, un 5,6% en el d&iacute;a anterior a la votaci&oacute;n y cerca de un 10%, el mismo d&iacute;a de las elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        Esas respuestas, inevitablemente, contribu&iacute;an a poner a&uacute;n m&aacute;s el foco sobre los indecisos del 19J. Tambi&eacute;n lo ha hecho el propio contexto de estos comicios con: una amplia oferta de candidaturas (hasta 6 con opciones de lograr representaci&oacute;n en el Parlamento andaluz); un partido, Ciudadanos, en descomposici&oacute;n por la fuga de sus votantes; otro partido, PP, que, aprovechando sus buenas expectativas demosc&oacute;picas, ha pedido el voto (&uacute;til) a los electores de otras fuerzas pol&iacute;ticas para impedir que Vox entre en la Junta de Andaluc&iacute;a; y con una izquierda que se ha presentado m&aacute;s fragmentada que en los comicios regionales anteriores, al concurrir los partidos a la izquierda del PSOE en dos candidaturas (Por Andaluc&iacute;a y Adelante Andaluc&iacute;a), en lugar de una. 
    </p><p class="article-text">
        Todos estos elementos contextuales son, aparentemente, propicios para que se registre un elevado n&uacute;mero de indecisos y se produzca un significativo trasvase de votantes entre unos partidos y otros. Por ello, cabe plantearse ahora, cuando la campa&ntilde;a electoral andaluza est&aacute; llegando a su fin, en qu&eacute; medida ha sido as&iacute; y qu&eacute; movimientos se han producido durante estas dos &uacute;ltimas semanas. Cuestiones a las que podemos tratar de dar respuesta con los datos del CIS.
    </p><p class="article-text">
        Encontramos que la cifra de indecisos que registr&oacute; el CIS antes de que comenzara la campa&ntilde;a electoral, a trav&eacute;s de una encuesta realizada entre el 17 y el 28 de mayo, ascend&iacute;a a un 20%. Un porcentaje nada desde&ntilde;able, pero sensiblemente menor al 26,6% de indecisos que registr&oacute; este organismo hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os y medio, en la antesala de la campa&ntilde;a de las elecciones andaluzas de 2018. Por otra parte, una vez ya iniciada la campa&ntilde;a, el CIS volvi&oacute; a preguntar, los pasados d&iacute;as 6 y 7 de junio, a los electores andaluces por su intenci&oacute;n de voto. Y descendi&oacute; al 18% el porcentaje de los que manifestaban tener dudas sobre a qui&eacute;n votar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; electorados se han concentrado los indecisos? Antes de la campa&ntilde;a electoral, Ciudadanos era el partido cuyos electores (los que le hab&iacute;an votado en 2018) se mostraban m&aacute;s indecisos (22%). Y, por el contrario, los votantes de Vox (con un 7% de indecisos) y del PP (con un 10%), los que menos. Entre los electores que votaron en 2018 a la candidatura Adelante Andaluc&iacute;a, el porcentaje de indecisos ascend&iacute;a a un 19%, al igual que en el caso de los votantes del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia en la primera semana de campa&ntilde;a fue que los electores de todos estos partidos, salvo en el caso de Adelante Andaluc&iacute;a, parec&iacute;an estar menos indecisos. &iquest;Pero hacia d&oacute;nde ha ido su voto? Salvo en el caso de Adelante Andaluc&iacute;a, que realmente no es comparable con los otros partidos porque ahora se presenta bajo dos marcas electorales, los partidos han visto c&oacute;mo, con la campa&ntilde;a, ha aumentado ligeramente su porcentaje de votantes fieles (aquellos que les votaron en 2018 y tienen pensado volver a hacerlo el pr&oacute;ximo domingo). 
    </p><p class="article-text">
        Aunque, l&oacute;gicamente, hay notables diferencias en el grado de fidelidad de los diferentes electorados. As&iacute;, y pese a haber resultado m&aacute;s persuasivo durante la campa&ntilde;a, Ciudadanos solo consigue retener a un 17% de los electores que le votaron en 2018.&nbsp;Una cifra que contrasta con el 76% de tasa de fidelidad de los votantes del PP. Un partido al que, adem&aacute;s, tiene la intenci&oacute;n de votar la mitad de los electores que optaron por Ciudadanos en 2018 y otro 30% de los que se decantaron por Vox entonces. Un trasvase de votos hacia el PP que, en ambos casos, ha ido en aumento en los primeros d&iacute;as de campa&ntilde;a. Algo que, por el contrario, no encontramos que haya ocurrido en el electorado del PSOE, a pesar de los llamamientos del candidato popular, Juanma Moreno, al voto &uacute;til. Y es que si antes de la campa&ntilde;a electoral casi un 11% de los votantes que optaron por el PSOE en 2018 declaraban su intenci&oacute;n de votar al PP, en la primera semana de campa&ntilde;a, ese porcentaje era del 9,2% 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;estar&aacute; cambiando algo en la recta final de la campa&ntilde;a electoral? No lo sabemos con datos p&uacute;blicos, pues en los cinco d&iacute;as previos a unas elecciones est&aacute; prohibida la difusi&oacute;n de sondeos. Nos quedamos, de este modo, con la duda de conocer cu&aacute;l es el porcentaje de indecisos con el que terminar&aacute; la campa&ntilde;a electoral andaluza. Y as&iacute; seguir&aacute; siendo en pr&oacute;ximas convocatorias electorales, mientras la ley electoral no sea reformada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-andaluzas-2022-votantes-indecisos_132_9087763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2022 20:26:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo, a la espera del PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/feijoo-pp-congeso-extraordinario_132_8840021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b34b7e31-8b0d-415e-bfcf-c7b0b65c065f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijóo, a la espera del PP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A dos semanas de la renovación oficial del liderazgo del PP, las principales bazas de Feijóo son: a) la imagen de un partido en horas bajas frente a un exultante Vox; b) los bajos registros demoscópicos con los que Casado ha acabado su mandato; y c) el intenso deterioro en la percepción que tiene la ciudadanía de la situación económica, tras la invasión rusa en Ucrania</p></div><p class="article-text">
        Empecemos con el guion. Pero, &iquest;cu&aacute;l? El ideado por los dirigentes del PP que pilotan la transici&oacute;n interna, tras haber dado previamente por amortizado el mandato de Pablo Casado. Seg&uacute;n ese guion, entre la (vieja) &ldquo;era Casado&rdquo; y la (nueva) &ldquo;era Feij&oacute;o&rdquo; a&uacute;n distan dos semanas. Las que quedan para la celebraci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-1-de-marzo_6_8791258_1085749.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">congreso extraordinario del PP </a>en Sevilla el 1 y 2 de abril en el que Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, en calidad de candidato &uacute;nico, ser&aacute; oficialmente proclamado como su nuevo presidente. El cuarto que tendr&aacute; esta formaci&oacute;n desde 1989, a&ntilde;o de su refundaci&oacute;n como Partido Popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, lo que ocurra dentro de este partido en el interregno de la transici&oacute;n, &iquest;a qui&eacute;n es atribuible? Siguiendo el guion, si es negativo o puede tener costes, a la presidencia de Casado, porque la de Feij&oacute;o a&uacute;n no ha empezado. Desde este planteamiento, Feij&oacute;o ha pretendido que no se le impute a &eacute;l el pacto para gobernar en coalici&oacute;n recientemente alcanzado por el PP y Vox en Castilla y Le&oacute;n. Para lograrlo ha tratado de que &eacute;ste sea percibido como un &ldquo;legado&rdquo; indeseado (para &eacute;l).
    </p><p class="article-text">
        Es muy probable que Feij&oacute;o apremiara a Alfonso Fern&aacute;ndez Ma&ntilde;ueco para hacer cuanto antes efectivo ese pacto. Una vez consumado y <a href="https://cadenaser.com/2022/03/10/manueco-anuncia-en-redes-sociales-un-acuerdo-de-gobierno-con-vox/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hecho p&uacute;blico</a> un poco antes del mediod&iacute;a del 10 de marzo, Feij&oacute;o opt&oacute; por enfatizar que hab&iacute;a sido una decisi&oacute;n tomada por Ma&ntilde;ueco debido a la negativa del Partido Socialista a facilitar un gobierno en minor&iacute;a del Partido Popular en esa regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, quiz&aacute;s, con lo que no contaba Feij&oacute;o era que, ese mismo d&iacute;a, el jefe de la familia popular europea, Donald Tusk, fuera a desaprobar p&uacute;blicamente el trato, calific&aacute;ndolo de &ldquo;capitulaci&oacute;n&rdquo; y advirtiendo de que esperaba que fuera una excepci&oacute;n (&ldquo;un accidente o un incidente y no una tendencia en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola&rdquo;). Un contundente reproche acorde con la noticia de que por primera vez, desde la recuperaci&oacute;n de la democracia en Espa&ntilde;a, un partido de extrema derecha va a entrar en un gobierno. Si bien, la &ldquo;experiencia murciana&rdquo; previa (que ahora parece muy lejana) fue ya un peque&ntilde;o anticipo. Recordemos que el PP entreg&oacute; en la primavera de 2021 una consejer&iacute;a del gobierno murciano a una diputada expulsada de Vox como recompensa por su apoyo para que no prosperara la <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/franco-alvarez-miguelez-tres-transfugas-ciudadanos-firmaron-mocion-censura-murcia_1_7302060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(rocambolesca) moci&oacute;n de censura </a>que presentaron Ciudadanos y el PSOE contra Fernando L&oacute;pez Miras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la desaprobaci&oacute;n del jefe de los populares europeos se produc&iacute;a pocas horas despu&eacute;s de que Pablo Casado, a puerta cerrada y a modo de despedida en la &uacute;ltima reuni&oacute;n del PP europeo en la que &eacute;l iba a participar, hubiera presumido de que, bajo su liderazgo, el centro derecha espa&ntilde;ol no hab&iacute;a pactado con la extrema derecha (Vox). Ambas declaraciones, las p&uacute;blicas de Tusk y las publicadas de Casado, llevaron al a&uacute;n Presidente de Galicia a marcar m&aacute;s distancia con Ma&ntilde;ueco. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, un d&iacute;a despu&eacute;s de conocerse que el PP hab&iacute;a accedido a co- gobernar con la extrema derecha en Castilla y Le&oacute;n, concedi&eacute;ndole a Vox, adem&aacute;s de la presidencia de las Cortes, la Vicepresidencia y tres consejer&iacute;as de la Junta, Feij&oacute;o cambiaba de discurso para desautorizar el pacto de forma indirecta. &iquest;C&oacute;mo? Dejando claro que quien hab&iacute;a dado &ldquo;manos libres&rdquo; a Ma&ntilde;ueco para negociar era la anterior direcci&oacute;n ejecutiva nacional, es decir, la de Casado. Y afirmando que &ldquo;a veces es mejor perder el gobierno que ganarlo desde el populismo&rdquo;. Una afirmaci&oacute;n que, por otra parte, contradec&iacute;a otra suya anterior sobre la inevitabilidad de ese acuerdo como la &uacute;nica opci&oacute;n (mal menor) para evitar la repetici&oacute;n electoral y dar estabilidad institucional en un contexto dif&iacute;cil (marcado por las consecuencias e incertidumbre generadas por la invasi&oacute;n rusa en Ucrania). Un razonamiento que est&aacute; utilizando profusamente ahora Esteban Gonz&aacute;lez Pons, como representante de la actual direcci&oacute;n (provisional) del PP, para apaciguar los recelos de sus socios europeos del grupo popular. 
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, y en la l&iacute;nea de que ese pacto no va &ldquo;personalmente&rdquo; con &eacute;l, Feij&oacute;o tambi&eacute;n ha recurrido a la victimizaci&oacute;n como estrategia, con frases como &ldquo;antes de ser ni siquiera presidente del partido ya soy culpable de todo lo que ha ocurrido en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos d&iacute;as&rdquo; o &ldquo;no he capitulado de nada, entre otras cosas, porque todav&iacute;a no soy presidente de mi partido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Claramente Feij&oacute;o ha tratado de establecer un &ldquo;cortafuegos&rdquo; respecto al pacto con Vox que le permita comenzar el 2 de abril con el contador a cero en lo que a decisiones controvertidas se refiere. Y se ha preparado para neutralizar las cr&iacute;ticas que le har&aacute;n sus adversarios por este pacto cuando ya sea formalmente el l&iacute;der de su partido a nivel nacional. Por ejemplo, en su previsible argumentario para responder al Partido Socialista, no faltar&aacute;n mensajes como &ldquo;no est&aacute;n ustedes para hablar de pactos de la verg&uuml;enza&rdquo; o &ldquo;si tan peligroso y nocivo para la democracia les parece Vox, &iquest;por qu&eacute; no permitieron que Ma&ntilde;ueco gobernara en minor&iacute;a?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n es que Feij&oacute;o sea capaz de lograr que el pacto con la ultraderecha quede en un segundo plano y no condicione su liderazgo. Algo que depender&aacute;, en gran medida, de cu&aacute;ntas portadas, titulares y tertulias acaparen las &ldquo;noticias&rdquo; que genere la acci&oacute;n del futuro gobierno de Ma&ntilde;ueco con Vox.
    </p><p class="article-text">
        En esta etapa como l&iacute;der entrante y en su gira como candidato oficial (de aparente consenso) con actos de partido en las diferentes regiones, Feij&oacute;o ya ha dado algunas pistas de cu&aacute;l ser&aacute; su hoja de ruta. Primeramente, parece que seguir&aacute; la f&oacute;rmula que tan buenos resultados le ha dado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Galicia: apostar por su propia marca personal frente a las siglas del PP, o, al menos, hasta que estas &uacute;ltimas se puedan identificar con el &ldquo;feijooismo&rdquo;. Esto supondr&aacute;, en segundo lugar, que a diferencia de lo que hizo Casado, Feij&oacute;o optar&aacute;, y sobre todo al principio, por una mayor descentralizaci&oacute;n / autonomismo dentro del partido. El PP ser&aacute; Ma&ntilde;ueco en Castilla y Le&oacute;n, Ayuso en Madrid, Moreno en Andaluc&iacute;a, etc. De este modo, en caso de errores que puedan comprometer su liderazgo, Feij&oacute;o podr&aacute; desligarse (m&aacute;s f&aacute;cilmente) de ellos, haciendo responsables a otros. 
    </p><p class="article-text">
        Y, con un mayor nivel de autonom&iacute;a interna, Feij&oacute;o podr&iacute;a apostar, en tercer lugar, por resaltar las diferencias con Vox. En este sentido, y al contrario tambi&eacute;n de lo que hizo Casado, Feij&oacute;o podr&iacute;a optar por ignorar, ningunear o por enfatizar lo que le separa de Vox, m&aacute;s a&uacute;n si, haciendo de la necesidad virtud, aprovecha que, al no ser diputado, no ejercer&aacute; de l&iacute;der de la oposici&oacute;n en el Congreso. Con un Ciudadanos en decadencia, Feij&oacute;o tiene ahora como rival ideol&oacute;gico inc&oacute;modo a un Vox crecido al que hasta ahora su partido no ha sabido neutralizar pol&iacute;tica ni electoralmente, sino todo lo contrario. Una formaci&oacute;n que, hasta ahora, tambi&eacute;n ha sido capaz de condicionar el tipo de oposici&oacute;n agresiva que, desde el inicio de esta legislatura, ha ejercido el PP frente al gobierno de S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o, en su papel de candidato, ha bajado los &ldquo;decibelios&rdquo; que hab&iacute;a impuesto la direcci&oacute;n de Casado. Pero no est&aacute; claro que el futuro nuevo l&iacute;der abandone por completo la l&iacute;nea &ldquo;casadista&rdquo; de oposici&oacute;n estridente. Con apenas diez d&iacute;as de diferencia, Feij&oacute;o ha pasado de decir que &eacute;l no viene &ldquo;a insultar a S&aacute;nchez&rdquo; a calificar el gobierno de &eacute;ste como &ldquo;el m&aacute;s mediocre&rdquo; de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; por ver si Feij&oacute;o optar&aacute; por la v&iacute;a de ser muy moderado un d&iacute;a, y otro, agresivo, o por una oposici&oacute;n de hierro con guante de seda, cuando oficialmente lleve las riendas del PP. Y si eso le resta credibilidad y desv&iacute;a la atenci&oacute;n del que parece ser su principal objetivo: proyectar su imagen como un gestor solvente, serio y centrista. Ello requerir&iacute;a intentar llegar a La Moncloa con la estrategia de evitar guerras culturales para centrarse en la econom&iacute;a. Una estrategia que supondr&iacute;a para Feij&oacute;o recuperar la receta ya probada por el PP en otras ocasiones para ganar las elecciones generales. Y m&aacute;s a&uacute;n teniendo en cuenta el actual contexto. 
    </p><p class="article-text">
        Las (a&uacute;n incalculables e impredecibles) consecuencias que ha desatado a nivel internacional la invasi&oacute;n rusa y posterior guerra en Ucrania hacen que, en pocas semanas, se haya pasado en Espa&ntilde;a de poner, en lo econ&oacute;mico, el foco en las buenas perspectivas post-pandemia a hablar del peligro de la &ldquo;estanflaci&oacute;n&rdquo; (combinaci&oacute;n de altos precios con un crecimiento econ&oacute;mico estancado). 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el &uacute;ltimo bar&oacute;metro del CIS, realizado entre los d&iacute;as 1 y 11 de marzo, la preocupaci&oacute;n de los ciudadanos por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica ha crecido (ya) de forma considerable. Si a principios de febrero los problemas de &iacute;ndole econ&oacute;mica ocupaban el segundo puesto en el ranking de problemas que, a ojos de la ciudadan&iacute;a, tiene Espa&ntilde;a, ahora ocupan el primer puesto con un incremento de los que lo perciben as&iacute; de m&aacute;s de 16 puntos porcentuales (del 33,3% al 49,6%). A ello tambi&eacute;n se une un ligero aumento (de 3,5 puntos porcentuales) en la preocupaci&oacute;n que sienten los ciudadanos por el paro (situado como segundo problema del pa&iacute;s). Frente a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, ha descendido la preocupaci&oacute;n por el Covid, que ha pasado de ser considerado el tercer al quinto problema del pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, Feij&oacute;o podr&iacute;a orientar su l&iacute;nea de oposici&oacute;n en la econom&iacute;a. Algo que le permitir&iacute;a tambi&eacute;n diferenciarse de Vox en lo que al contenido de su programa se refiere (obviando, claro est&aacute;, su alianza en Castilla y Le&oacute;n). Si bien es cierto que los de Abascal tratan de capitalizar la creciente preocupaci&oacute;n de los ciudadanos por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica alentando movilizaciones sociales contra el gobierno de S&aacute;nchez. Algo que puede llevar a Feij&oacute;o a competir (por imitaci&oacute;n) con sus antiguos compa&ntilde;eros de partido para abanderar el descontento social si persisten los altos precios y empeora la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, debido al potencial enquistamiento del conflicto b&eacute;lico en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por el momento, y volviendo al guion con el que hemos comenzado, la &ldquo;era Feij&oacute;o&rdquo; a&uacute;n no ha empezado. Toca esperar. Se empezar&aacute;n a resolver muchas inc&oacute;gnitas en las pr&oacute;ximas semanas y meses, con hitos ya marcados. Las elecciones andaluzas ser&aacute;n la primera prueba para el PP de Feij&oacute;o, no s&oacute;lo en cuanto a resultados electorales (sobre todo en lo que se refiere a la competici&oacute;n PP-Vox), sino tambi&eacute;n a pactos postelectorales. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras llega esa prueba electoral, Feij&oacute;o tambi&eacute;n tendr&aacute; que afrontar los hitos demosc&oacute;picos. Cada encuesta ser&aacute; un examen para &eacute;l. Un elemento favorable con el que cuenta, como punto de partida, son los &uacute;ltimos registros conseguidos por su antecesor en el cargo. Casado ha acabado su mandato, seg&uacute;n el bar&oacute;metro de marzo del CIS, con una puntuaci&oacute;n media de 3,5 (sobre 10) en el conjunto del electorado, y de un 4,6 entre los votantes del PP. Y ha dejado a este partido con un porcentaje de fidelidad de voto (electores que declaran haber votado a los populares en las &uacute;ltimas elecciones generales de 2019 y volver&iacute;an a hacerlo ahora) del 72% (inferior al 79% de Vox y al 73% del PSOE).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/feijoo-pp-congeso-extraordinario_132_8840021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Mar 2022 21:45:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijóo, a la espera del PP]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otoño de insatisfacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/otono-insatisfaccion-protestas_132_8522246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f37d0786-8230-4e80-afa0-6747da6c4d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otoño de insatisfacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España la reciente oleada de protestas se explica por la combinación de factores que repercuten negativamente en las condiciones de vida y la frustración de expectativas. Es un otoño de insatisfacción social y económica, pero no de indignación política</p></div><p class="article-text">
        Una&nbsp;nueva y virulenta ola de contagios Covid recorre este oto&ntilde;o la mayor parte de los pa&iacute;ses europeos. Especialmente en aquellos con&nbsp;<a href="https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/el-mapa-que-demuestra-los-estragos-del-rechazo-vacuna-covid19-europa-alemania-austria-suiza-rumania-bulgaria-espana_18_3233224450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasas de vacunaci&oacute;n m&aacute;s bajas</a>. Ante el empeoramiento de la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica, algunos gobiernos europeos han optado por volver a aplicar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-coronavirus-actualidad-politica-22-noviembre_6_8512123_1081411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medidas dr&aacute;sticas&nbsp;</a>que afectan a las libertades ciudadanas. En algunos casos, como en Austria, medidas que cre&iacute;amos superadas, como los confinamientos, u otras que hasta hace poco parec&iacute;an improbables, como la vacunaci&oacute;n obligatoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s del anuncio de las nuevas medidas, en numerosos pa&iacute;ses europeos miles de personas se echaban a la calle para protestar contra ellas y sus gobiernos. Pa&iacute;ses Bajos, B&eacute;lgica, Dinamarca, Austria, Croacia o Suiza han sido recientemente el escenario de concentraciones y manifestaciones en las que se coreaban lemas como &ldquo;resistencia&rdquo; o &ldquo;abajo la corona-dictadura&rdquo;. En algunos casos, adem&aacute;s, los actos de protesta acabaron en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/incidentes-manifestacion-medidas-anticovid-bruselas_1_8511625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disturbios violentos</a>. El primer ministro holand&eacute;s, Mark Rutte, lleg&oacute; a usar el calificativo de &ldquo;idiotas&rdquo; para referirse a los manifestantes que hab&iacute;an recurrido a la violencia por estar descontentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que muchos participantes en esas protestas formaran parte de movimientos negacionistas, antivacunas o de extrema derecha que las hab&iacute;an alentado, lo que parece claro es que cada vez es m&aacute;s visible el clima de tensi&oacute;n social provocado por las consecuencias de casi dos a&ntilde;os de pandemia y de un horizonte que no termina de despejarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, en una situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica por el momento&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-alerta-contagios-disparan-europa_1_8503460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos desfavorable</a>&nbsp;que la que atraviesa la mayor parte de Europa, no es ajena al contexto de agitaci&oacute;n social. Si bien, no por los mismos motivos. En este tiempo de pandemia, en la sociedad espa&ntilde;ola apenas ha habido&nbsp;<a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200816/madrid16a-manifestacion-madrid-mascarillas-8077837" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestras colectivas</a>, a nivel nacional o&nbsp;<a href="https://www.elmundo.es/madrid/2020/10/09/5f80b3dc21efa0c36c8b45f4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">local</a>, de rechazo a las restricciones anti-Covid que se hayan fundamentado en el argumento de que &eacute;stas cercenan las libertades individuales o en que la pandemia es una farsa. Ni tampoco se ha cuestionado con acciones colectivas la eficacia de las vacunas, lo que contribuye a explicar que un 89,2% de la poblaci&oacute;n mayor de 12 a&ntilde;os (a la que ha ido dirigida la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n) est&eacute; hoy inmunizada contra el coronavirus.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando ha habido protestas contra restricciones aplicadas para frenar el Covid, &eacute;stas han tenido una dimensi&oacute;n socioecon&oacute;mica. Han sido principalmente organizadas y protagonizadas por colectivos profesionales, como el de la&nbsp;<a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20201221/6140477/manifestacion-restauracion-barcelona-protestas-covid.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restauraci&oacute;n&nbsp;</a>o los&nbsp;<a href="https://www.lasprovincias.es/alicante/bares-pubs-alicante-entregan-llaves-20200924170443-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">locales de ocio,</a> que se han sentido perjudicados y han reclamado compensaciones econ&oacute;micas a las Administraciones. Ni siquiera cuando se han producido desescaladas de restricciones, el mantenimiento de la obligatoriedad de llevar la mascarilla en espacios cerrados y al aire libre cuando no se puede mantener una m&iacute;nima distancia interpersonal ha generado rechazo social. Tampoco ha sido objeto de protestas la exigencia del certificado Covid como&nbsp;<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2021-11-24/comunidades-pasaporte-covid-obligatorio-ocio_3329197/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">requisito impuesto por algunos gobiernos regionales&nbsp;</a>para entrar en determinados espacios cerrados.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, en lo que respecta a las medidas anti-Covid, las calles en Espa&ntilde;a parecen estar tranquilas. Otra cuesti&oacute;n ser&aacute; si la curva de contagios se dispara pr&oacute;ximamente y las autoridades se ven forzadas a endurecer las restricciones o a reintroducir otras m&aacute;s contundentes como el toque de queda nocturno o los confinamientos perimetrales. En ese supuesto cabr&iacute;a esperar que, en el caso de que hubiera movilizaciones, &eacute;stas fueran para protestar por el impacto econ&oacute;mico negativo en la actividad de algunos negocios y sectores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que encontramos, ahora, son m&uacute;ltiples focos de descontento en &aacute;mbitos que no tienen que ver estrictamente con la pandemia, aunque, en gran medida, est&aacute;n ligados a &eacute;sta.&nbsp;&nbsp;Desde hace algunas semanas la atenci&oacute;n medi&aacute;tica se centra en el goteo incesante de acciones colectivas reivindicativas que se producen en toda Espa&ntilde;a. Agricultores y ganaderos que han llevado a cabo actos de protesta por los altos costes de producci&oacute;n y los bajos precios que los intermediarios les pagan a ellos. Manifestaciones ciudadanas contra la subida del precio de la electricidad. Acciones organizadas por plataformas de peluquer&iacute;a para exigir la reducci&oacute;n del IVA&nbsp;(del 21% al 10%) que se aplica en este sector. Huelga laboral de los trabajadores de la industria del metal en C&aacute;diz y caceroladas de apoyo a este colectivo. Concentraciones de trabajadores del sector del autom&oacute;vil. Manifestaci&oacute;n contra los megaproyectos de energ&iacute;as renovables. Protesta para exigir el blindaje de las pensiones. Manifestaci&oacute;n de trabajadores de la banca para protestar contra expedientes de regulaci&oacute;n de empleo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un amplio y variado repertorio de acciones colectivas, as&iacute; como de motivos de protesta, al que se suma la convocatoria de nuevas movilizaciones, entre las que cabe destacar el paro convocado, en la antesala de Navidad, por la patronal del transporte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya antes del verano se vislumbraba en Espa&ntilde;a un contexto de creciente conflictividad, con manifestaciones de diferente &iacute;ndole (por ejemplo ver&nbsp;<a href="https://andaluciainformacion.es/jaen/816082/jaen-se-rebela-junto-a-la-espana-vaciada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) que apuntaban a una latente burbuja de descontento social. En este blog (<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/15m-diez-anos-despues_132_7311743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) ya se&ntilde;alamos que no se pod&iacute;an minusvalorar esas &ldquo;muestras&rdquo; de malestar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; ahora se est&aacute; produciendo un aluvi&oacute;n de movilizaciones? Primeramente, hay que tener en cuenta que, coincidiendo con la mejora de la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica que se produjo a finales del verano, se observa desde septiembre, seg&uacute;n los datos de CIS, un notable aumento de la preocupaci&oacute;n que sienten los ciudadanos por los efectos que tiene la pandemia en la econom&iacute;a y el empleo, frente a los efectos sobre la salud. Ahora casi el 43% de los ciudadanos se siente preocupado personalmente por los problemas econ&oacute;micos y laborales que ha generado la pandemia, frente a un 29% al que le preocupan m&aacute;s los efectos sobre la salud.  
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, encontramos, en segundo lugar, que lejos de empeorar la percepci&oacute;n que tiene la ciudadan&iacute;a de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, &eacute;sta ha mejorado ligeramente en los &uacute;ltimos tres meses. De acuerdo con el bar&oacute;metro de noviembre que el CIS publicaba hace unos d&iacute;as, el 67% de los ciudadanos considera ahora que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica es mala o muy mala, lo que supone un descenso de cuatro puntos porcentuales respecto a julio.&nbsp;Mientras, por el contrario, el porcentaje de los que la valoran de forma positiva ha pasado del 12 al 21%. Parad&oacute;jicamente la opini&oacute;n que tienen ahora los ciudadanos sobre el estado de la econom&iacute;a es la menos negativa desde junio de 2020.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la percepci&oacute;n que ha empeorado en el &uacute;ltimo mes es la que tiene la ciudadan&iacute;a de su propia situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Desde el inicio de la pandemia, el porcentaje de ciudadanos que ha valorado de forma positiva su econom&iacute;a personal se ha situado por encima del 50%. Entre octubre y noviembre ese porcentaje ha pasado del 65 al 62%, mientras que el de los que la valoran de forma negativa ha crecido del 22 al 24%. En la misma l&iacute;nea, encontramos que actualmente los ciudadanos perciben de forma m&aacute;s negativa su situaci&oacute;n econ&oacute;mica personal que en los primeros meses de la pandemia, ya que en abril de 2020 el 70% la calificaba como buena o muy buena, frente a un 20% que opinaba que era mala o muy mala.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La subida del precio de la electricidad de los &uacute;ltimos meses, sin duda, ha impactado de forma negativa en las condiciones de vida de muchos ciudadanos. Seg&uacute;n el bar&oacute;metro del CIS de noviembre, es un tema que preocupa mucho o bastante al 92% y un 48% dice haber notado esta subida de forma muy apreciable (&ldquo;mucho o bastante&rdquo;) en sus recibos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la econom&iacute;a dom&eacute;stica tambi&eacute;n se est&aacute; pudiendo ver resentida por el&nbsp;<a href="https://elpais.com/economia/2021-10-28/la-inflacion-se-dispara-al-55-su-cota-mas-alta-en-29-anos-por-el-encarecimiento-de-la-luz-y-los-combustibles.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de la inflaci&oacute;n,</a>&nbsp;que se materializa en el incremento del precio de muchos productos, como consecuencia de dos efectos colaterales de la pandemia, el incremento de los precios de la energ&iacute;a y la falta o retraso en la entrega de suministros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un largo per&iacute;odo de dificultades econ&oacute;micas y sociales, la combinaci&oacute;n de factores que repercuten negativamente en las condiciones de vida de muchas personas y la frustraci&oacute;n de expectativas puede contribuir a explicar el alud de movilizaciones de car&aacute;cter socioecon&oacute;mico que se han producido en las &uacute;ltimas semanas. Y, sobre todo, en los segmentos sociales y sectores que se vieron econ&oacute;micamente m&aacute;s afectados por el confinamiento y por otras medidas que se tomaron en lo peor de la pandemia. Asimismo, la ventana de oportunidad y el efecto &ldquo;contagio&rdquo; o &ldquo;imitaci&oacute;n&rdquo; puede animar a diferentes colectivos a aprovechar el momento para movilizarse por otros motivos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es hasta cu&aacute;ndo se extender&aacute; y qu&eacute; dimensi&oacute;n cobrar&aacute; la actual &ldquo;oleada&rdquo; de protestas sectoriales. Por el momento, en Espa&ntilde;a nos encontramos en un oto&ntilde;o de insatisfacci&oacute;n social y econ&oacute;mica, pero no de indignaci&oacute;n pol&iacute;tica. Indignaci&oacute;n que condujo, en forma de movilizaci&oacute;n transversal, a la eclosi&oacute;n del Movimiento 15-M en la primavera de 2011.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el destinario de las protestas no es el sistema pol&iacute;tico en gen&eacute;rico (partidos, Parlamento, modelo de democracia, etc.), sino los gobiernos. Y, particularmente, el gobierno central, percibido como el actor principal que puede mejorar las condiciones de vida y de trabajo de colectivos que temen vivir mucho peor que antes de la pandemia, y sin que a ellos les llegue la prometida recuperaci&oacute;n. En este sentido, el clima social podr&iacute;a ser el pr&oacute;ximo y quiz&aacute;s inesperado desaf&iacute;o al que tenga que hacer frente el ejecutivo de S&aacute;nchez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/otono-insatisfaccion-protestas_132_8522246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Nov 2021 21:31:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otoño de insatisfacción]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos ha cambiado la pandemia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambios-pandemia_132_8104046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5dd5360-20ce-4504-a4cb-193966b86c64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Nos ha cambiado la pandemia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España la pandemia ha impactado, principalmente, en los hábitos sociales y forma de vivir de los ciudadanos</p><p class="subtitle">El impacto es menor en la forma de pensar de los españoles, en la que prima, además, la esfera individual (valoración de otras cosas como la vida o la salud) sobre la colectiva (valoración del sistema sanitario y de la importancia de la ciencia)</p></div><p class="article-text">
        Oficialmente el coronavirus se convirti&oacute; en una enfermedad epid&eacute;mica el 11 de marzo de 2020. Ese d&iacute;a la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dijo-oms-coronavirus_1_2256866.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a> utiliz&oacute; por primera vez el calificativo de pandemia para referirse a este virus. Tres d&iacute;as despu&eacute;s, el 14 de marzo, el gobierno espa&ntilde;ol decretaba el estado de alarma en todo el pa&iacute;s, limitando el derecho de movimiento de los ciudadanos a actividades esenciales con un estricto confinamiento domiciliario que durar&iacute;a 42 d&iacute;as, para despu&eacute;s pasar a aplicarse un plan gradual de desconfinamiento y entrar en la &ldquo;nueva normalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces han pasado m&aacute;s de 15 meses y cuatro olas de contagios en Espa&ntilde;a en las que, seg&uacute;n los registros del Ministerio de Sanidad, cerca de 81.000 personas han perdido la vida y m&aacute;s de 3,8 millones se han infectado. Un tiempo en el que el gobierno de S&aacute;nchez ha aplicado, a nivel nacional, dos veces el estado de alarma (una primera vez entre marzo y junio de 2020, y una segunda entre octubre y mayo de 2021) con las consiguientes restricciones a las libertades ciudadanas. Y en el que hemos incorporado a nuestra realidad cotidiana t&eacute;rminos epidemiol&oacute;gicos como &ldquo;tasa de incidencia&rdquo; (acumulada por 100.000 habitantes en 14 d&iacute;as) o &ldquo;inmunidad de reba&ntilde;o&rdquo;, de la misma manera que hicimos con la terminolog&iacute;a econ&oacute;mica (&ldquo;<a href="https://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde-en-24-horas/prima-riesgo-no-saber-vivir-pendientes-ella/1659598/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prima de riesgo</a>&rdquo; o &ldquo;deuda p&uacute;blica&rdquo;) en la crisis financiera de 2008.
    </p><p class="article-text">
        Como si estuvi&eacute;ramos dentro de un edificio, hemos sufrido una fuerte &ldquo;sacudida&rdquo; con diferentes ramificaciones de las que, personalmente, nos hemos podido ver m&aacute;s o menos afectados. El shock sanitario ha ido acompa&ntilde;ado en Espa&ntilde;a de un importante shock econ&oacute;mico, materializado en una <a href="https://www.eldiario.es/economia/pib-cayo-10-8-covid-decimas-avanzado_1_7350410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ca&iacute;da del PIB del 10,8%</a> en 2020, cuyo impacto social ha sido amortiguado por las medidas de protecci&oacute;n aprobadas por las diferentes Administraciones p&uacute;blicas&nbsp;(como el <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-aprueba-ingreso-familias-pobreza_1_6047235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ingreso m&iacute;nimo vital</a> por el gobierno central). Asimismo, con la pandemia, se ha producido en Espa&ntilde;a un <a href="https://www.elmundo.es/espana/2021/06/17/60cb1b12e4d4d8ef118b460f.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">shock demogr&aacute;fico</a>, con un fuerte aumento del n&uacute;mero de defunciones y una brusca ca&iacute;da de los nacimientos en 2020.
    </p><p class="article-text">
        A nivel global tambi&eacute;n ha habido un shock democr&aacute;tico, como se puso de manifiesto en la &uacute;ltima medici&oacute;n de la calidad de la democracia realizada por <a href="https://www.economist.com/graphic-detail/2021/02/02/global-democracy-has-a-very-bad-year" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Economist</em></a> en 2020, al verse tambi&eacute;n los sistemas democr&aacute;ticos resentidos por &ldquo;las mayores restricciones a las libertades civiles impuestas en tiempos de paz&rdquo; debido a las pol&iacute;ticas sanitarias para combatir la propagaci&oacute;n del coronavirus y evitar muertes. Un <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/04/29/xxx_118759_1012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">shock</a> que, por otra parte, tambi&eacute;n habr&iacute;a afectado a la democracia espa&ntilde;ola, con un descenso respecto a 2019 de seis puestos (del decimosexto al vig&eacute;simo segundo de un ranking de 167 pa&iacute;ses) en ese &iacute;ndice en el que, adem&aacute;s de las libertades civiles, se tienen en cuenta otras cuatro dimensiones (participaci&oacute;n pol&iacute;tica; funcionamiento del gobierno; cultura pol&iacute;tica; proceso electoral y pluralismo).
    </p><p class="article-text">
        De este modo, todos los datos que se van conociendo del balance anual del pasado a&ntilde;o certifican que 2020 ser&aacute; recordado como el a&ntilde;o de los registros hist&oacute;ricos negativos.
    </p><p class="article-text">
        Iniciada ahora la segunda mitad de 2021, cuando parece que hemos dejado atr&aacute;s lo peor de la crisis sanitaria y albergamos la esperanza de que la vacunaci&oacute;n nos devuelva a la &ldquo;vieja normalidad&rdquo;, se ha empezado a poner el foco de atenci&oacute;n en otros &ldquo;efectos&rdquo; causados por la pandemia. Tras las cifras macro, hemos encontrado que se ocultaban las preocupaciones laborales y personales, as&iacute; como las consecuencias negativas que han producido los cambios de h&aacute;bitos y la reducci&oacute;n del contacto social por las medidas sanitarias. Todo ello ha derivado, entre otros, en problemas de estr&eacute;s, insomnio, ansiedad o depresi&oacute;n, que han tenido su correlato en el aumento de la demanda de <a href="https://www.lavozdegalicia.es/noticia/carballo/carballo/2021/01/31/pandemia-provoca-incremento-consultas-psicologos-psiquiatras/0003_202101C31C2992.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratamientos psicol&oacute;gicos</a>, as&iacute; como del consumo de <a href="https://www.20minutos.es/noticia/4576138/0/el-uso-de-ansioliticos-y-antidepresivos-sube-un-4-8-el-11-de-la-poblacion-tiene-miedo-y-el-66-gran-incertidumbre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiol&iacute;ticos y antidepresivos</a>. Especialmente se ha visto afectado el bienestar emocional de la <a href="https://www.telemadrid.es/programas/telenoticias-1/tn1-adolescentes-pandemia-2-2346685342--20210602035807.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poblaci&oacute;n infantil y adolescente</a>.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia a&uacute;n no ha terminado y seguiremos conociendo nuevas y variadas cifras que den cuenta de la magnitud de las consecuencias que est&aacute; teniendo &eacute;sta a todos los niveles. Por ejemplo, sabemos que han <a href="https://cadenaser.com/programa/2021/06/20/hora_14_fin_de_semana/1624195716_539240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentado los accidentes de tr&aacute;fico</a>, lo que parece explicarse por la p&eacute;rdida de pericia al volante y una conducci&oacute;n m&aacute;s agresiva vinculada al estado emocional, as&iacute; como al efecto de un mayor consumo de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos. Tambi&eacute;n sabemos que, a la vez que ha crecido la confianza social en los expertos (ver <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambiado-pandemia-actitudes-expertos_132_6503081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), se ha visto acrecentado el pensamiento conspirativo con la difusi&oacute;n de teor&iacute;as infundadas a las que porcentajes nada desde&ntilde;ables de la poblaci&oacute;n dan credibilidad. As&iacute;, encontramos que, de acuerdo con el &uacute;ltimo estudio realizado por la Fundaci&oacute;n espa&ntilde;ola para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a sobre las <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">actitudes hacia la vacunaci&oacute;n y cumplimiento de las medidas anti-Covid-19</a>, casi un tercio de los ciudadanos considera que las mascarillas son malas para su salud.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo acabe y la marea se retire, seremos capaces de valorar qu&eacute; ha cambiado o no, y sobre todo, qu&eacute; cambios ser&aacute;n ef&iacute;meros y cu&aacute;les vendr&aacute;n para quedarse. Especialmente, porque al comienzo de la pandemia se gener&oacute;, a nivel global, la expectativa de que nuestra forma de vida y el mundo en el que vivimos ser&aacute;n totalmente diferentes en la etapa post-Covid. Una expectativa alimentada por la proliferaci&oacute;n de ensayos, debates y reflexiones colectivas (ver <a href="https://www.eldiario.es/internacional/vida-post-covid-cambiado-mundo_130_6479984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://elpais.com/cultura/2020/07/09/babelia/1594310976_774779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://fundaciongasparcasal.org/wp-content/uploads/2021/02/LIBRO_SOCIEDADENTREPANDEMIAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;)</a> sobre las transformaciones sociales vinculadas al coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, ha pasado ya un tiempo suficientemente largo para preguntarnos si esta crisis sanitaria est&aacute; teniendo alg&uacute;n efecto en Espa&ntilde;a en la forma en que pensamos y en c&oacute;mo valoramos el clima pol&iacute;tico. Para conocer las respuestas vamos a utilizar varios estudios y series de datos del CIS. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n de las preocupaciones sociales</strong>
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2020, cuando la sociedad espa&ntilde;ola segu&iacute;a percibiendo como lejano el virus que se hab&iacute;a originado en China y llegado a Italia, las preocupaciones colectivas eran principalmente de car&aacute;cter socioecon&oacute;mico (desempleo y problemas econ&oacute;micos). De acuerdo con el bar&oacute;metro realizado en los primeros diez d&iacute;as de ese mes, las opiniones sobre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s se divid&iacute;an entre los que calificaban &eacute;sta como regular (46,6%) y los que dec&iacute;an que era mala o muy mala (46%). Si bien, en relaci&oacute;n con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica personal, la ciudadan&iacute;a se mostraba m&aacute;s optimista, pues m&aacute;s all&aacute; de que casi la mitad (47%) la calificara como regular, un 36% cre&iacute;a que era buena o muy buena, frente a un 16,7% que la valoraba de forma negativa.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gicamente ya en abril, en pleno confinamiento, el coronavirus pas&oacute; a convertirse en el principal problema del pa&iacute;s a ojos de la ciudadan&iacute;a, seguido de los problemas econ&oacute;micos y del paro. Quiz&aacute;s motivado por la gravedad del momento, con la paralizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica, aument&oacute; de forma significativa el porcentaje (casi el 70%) de quienes consideraban que su situaci&oacute;n econ&oacute;mica personal era buena o muy buena. Un aumento que se debe a que muchos dejaron de valorarla como regular, para calificarla de forma positiva. Algo que, por otro lado, tambi&eacute;n pudo verse avivado por el acusado empeoramiento de la valoraci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, percibida en junio del pasado a&ntilde;o como mala o muy mala por el 80% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, por comparaci&oacute;n con la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n del pa&iacute;s, muchos ciudadanos pasaron a mostrarse m&aacute;s optimistas (o sentirse (m&aacute;s) afortunados) sobre su situaci&oacute;n econ&oacute;mica. No obstante, con el paso del tiempo, ese optimismo se ha ido reduciendo hasta caer en junio de 2021 al 58,4% el porcentaje de ciudadanos que consideran que su econom&iacute;a personal es buena o muy buena, mientras que ha aumentado casi hasta el 25% la cifra de los que la valoran de forma negativa. En consonancia con estos datos, el paro y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica son percibidos ahora como los dos primeros problemas que tiene Espa&ntilde;a, seguidos, en el tercer lugar, por el coronavirus. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, a largo de este tiempo, ha disminuido la preocupaci&oacute;n por los efectos que tiene la pandemia sobre la salud, mientras ha aumentado la preocupaci&oacute;n por los efectos econ&oacute;micos (ver gr&aacute;fico).&nbsp;
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                Nota: Dado el pequeño porcentaje de respuesta, no están incluidas en el gráfico las opciones “no le preocupan ni unos ni otros efectos”, “no sabe” y “no contesta”.                            </span>
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        <strong>Impacto de la pandemia en la vida diaria </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;en qu&eacute; medida la ciudadan&iacute;a se ha visto afectada por la pandemia? En los estudios del CIS, se distinguen dos dimensiones: vida personal y vida social. En octubre de 2020, la primera vez que este organismo p&uacute;blico pregunt&oacute; por estas cuestiones, casi un 60% de los encuestados respondi&oacute; que lo que estaba ocurriendo con la crisis sanitaria le estaba afectando mucho o bastante a su vida personal. Y el 64% dijo lo mismo sobre su vida social. Ocho meses despu&eacute;s, la cifra de los que consideran que su vida personal se ve afectada mucho o bastante por la pandemia se ha reducido al 51%, mientras que apenas ha habido variaciones en el porcentaje (62%) de los que opinan que &eacute;sta afecta a su vida social.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es llamativo que las restricciones y la falta de libertad de movimientos hayan sido percibidas, de forma recurrente, como el segundo motivo, despu&eacute;s del distanciamiento con los seres queridos, por el que los ciudadanos se han visto m&aacute;s afectados en su vida personal por la crisis sanitaria. Un motivo que parece haber tenido m&aacute;s peso que otros como el miedo al contagio o el estado an&iacute;mico negativo.&nbsp;Una opini&oacute;n que, adem&aacute;s, se vio acentuada con el paso de los meses, hasta llegar en marzo de 2021 a ser similar el porcentaje de los que, habiendo respondido que la pandemia les estaba afectando en su vida personal, apuntaban al distanciamiento con los seres queridos (38,7%) como una de las causas principales y el de los que, en cambio, se&ntilde;alaban las restricciones y falta de libertad de movimientos (37,6%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cambios en la forma de pensar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cuarto y &uacute;ltimo estudio realizado por el CIS sobre los efectos y consecuencias del coronavirus, cuyo trabajo de campo se realiz&oacute; en la segunda quincena del pasado mes de mayo,&nbsp;reflejaba que, tras catorce meses de pandemia, los principales cambios que hab&iacute;an experimentado los ciudadanos eran los que ten&iacute;an que ver con sus h&aacute;bitos sociales (el 74% dec&iacute;a que &eacute;stos se hab&iacute;an visto alterados mucho o bastante) y su forma de vivir (69%). Cambios relacionados fundamentalmente con la limitaci&oacute;n de la vida social, del tiempo de ocio y de las libertades para moverse y reunirse. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, en mucha menor medida, la pandemia ha servido para cambiar el modo de ver las cosas. Tan s&oacute;lo un 49% de los ciudadanos reconoce que, como consecuencia de esta crisis sanitaria, su forma de pensar ha variado mucho o bastante. Incluso uno de cada cinco afirma que su forma de pensar no se ha visto modificada nada o casi nada.
    </p><p class="article-text">
        Entre los que s&iacute; reconocen que su forma de pensar ha cambiado, resulta significativo que las transformaciones hayan afectado principalmente a la esfera personal. De acuerdo con las respuestas de los encuestados, la pandemia ha hecho, fundamentalmente, que los ciudadanos valoren &ldquo;otras cosas&rdquo; (la familia, la salud, lo que es importante), vivan con intranquilidad, adopten nuevos comportamientos (m&aacute;s precavidos) y se den cuenta de la fragilidad de la vida. Mientras, por el contrario, otros aspectos relacionados con el modelo de sociedad parecen haber quedado en un segundo plano. As&iacute;, por ejemplo, dentro de los que responden que su forma de pensar ha cambiado como consecuencia del Covid-19, apenas un 1,5% se&ntilde;ala que ahora valora m&aacute;s el sistema sanitario y la importancia que tiene la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la encuesta del CIS sobre los efectos y consecuencias del coronavirus no permite indagar en otros aspectos relacionados con la valoraci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico y social. En este sentido, no sabemos si ahora ha cambiado la forma de pensar que tienen los ciudadanos sobre el papel que juega el Estado en la sociedad o sobre la importancia que tienen los impuestos. Por el momento, tambi&eacute;n desconocemos si la percepci&oacute;n social sobre el Estado auton&oacute;mico es diferente despu&eacute;s de que hayamos experimentado con esta crisis sanitaria, y por primera vez en la democracia, cu&aacute;l es el alcance del modelo auton&oacute;mico, con la visibilidad de la co-gobernanza y el protagonismo de los gobiernos regionales en la gesti&oacute;n de la pandemia. Si bien es cierto que los resultados de otras encuestas del CIS apuntan a que la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica puede tener ahora m&aacute;s adeptos que antes del Covid. Si en septiembre de 2020, apenas un 4,9% de los ciudadanos mostraba su preferencia por que los gobiernos auton&oacute;micos se hicieran cargo de la lucha contra la pandemia, en junio de 2021 ese porcentaje casi se ha doblado (9,5%). 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos preguntarnos hoy si las pol&iacute;ticas de est&iacute;mulo econ&oacute;mico aplicadas desde la Uni&oacute;n Europea, a trav&eacute;s de los fondos para la recuperaci&oacute;n NextGenerationEU de los que nuestro pa&iacute;s recibir&aacute; m&aacute;s de 140.000 millones de euros entre 2021 y 2026, conllevar&aacute; un mayor europe&iacute;smo de la sociedad espa&ntilde;ola, a diferencia de lo que ocurri&oacute; durante la crisis financiera de 2008 con las pol&iacute;ticas de austeridad (ver <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/legado-crisis-europeismo-espana_132_1711191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Por el momento, sabemos que, de acuerdo con<a href="https://www.europarl.europa.eu/at-your-service/files/be-heard/eurobarometer/2021/spring-2021-survey/factsheets/es-es-factsheet-eb95.1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una reciente encuesta</a> realizada por el Parlamento europeo, los espa&ntilde;oles se sienten m&aacute;s insatisfechos (62%) con la solidaridad mostrada por los Estados miembros para luchar contra la pandemia, que el conjunto de la opini&oacute;n p&uacute;blica europea-UE (53%). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Valoraci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n y la confianza que tienen los ciudadanos en la clase pol&iacute;tica y en las instituciones pol&iacute;ticas nunca se han caracterizado por ser muy elevadas en Espa&ntilde;a. Particularmente bajas ha sido en la &uacute;ltima d&eacute;cada, como consecuencia del punto de inflexi&oacute;n que se produjo con la crisis financiera de 2008. Los efectos de esa crisis econ&oacute;mica, junto a la aplicaci&oacute;n de unas pol&iacute;ticas que implicaron fuertes recortes sociales en un momento marcado por esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y de falta de ejemplaridad p&uacute;blica, derivaron primero en una crisis pol&iacute;tica y despu&eacute;s en una transformaci&oacute;n del sistema de partidos. No obstante, la nueva pol&iacute;tica, con la aparici&oacute;n de nuevos partidos, no se tradujo en una mayor satisfacci&oacute;n, ni confianza ciudadana en las &eacute;lites pol&iacute;ticas.&nbsp;La dificultad de los viejos y nuevos partidos para alcanzar y mantener acuerdos, as&iacute; como la inestabilidad pol&iacute;tica derivada de esa dificultad, comenzar&iacute;a a ser percibida por la ciudadan&iacute;a como un problema en la nueva etapa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto cabe preguntarse si la crisis del coronavirus ha supuesto alg&uacute;n cambio en la percepci&oacute;n que tienen los ciudadanos de la pol&iacute;tica a nivel nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Volvemos la vista atr&aacute;s para situarnos en febrero de 2020. La actual legislatura acababa de echar a andar con la formaci&oacute;n, un mes antes, del nuevo gobierno de coalici&oacute;n entre el Partido Socialista y Unidas Podemos. Casi 6 de cada 10 ciudadanos valoraban de forma negativa la situaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;En el listado de problemas del pa&iacute;s aparec&iacute;a el mal comportamiento de los pol&iacute;ticos en el tercer puesto, seguido respectivamente en el cuarto y quinto lugar, por los problemas pol&iacute;ticos en general y por la corrupci&oacute;n y el fraude. 
    </p><p class="article-text">
        Pero estos no eran los &uacute;nicos aspectos de &iacute;ndole pol&iacute;tica que preocupaban a la sociedad, sino que se sumaban otros como &ldquo;lo que hacen los partidos pol&iacute;ticos&rdquo;, &ldquo;el gobierno y pol&iacute;ticos concretos&rdquo; y la &ldquo;falta de acuerdos&rdquo;. En total el 70% de los ciudadanos apuntaba, de un modo u otro, al &aacute;mbito pol&iacute;tico como foco de problemas. Algo que no era de extra&ntilde;ar porque, en ese momento, la mayor&iacute;a de los ciudadanos percib&iacute;a mucha crispaci&oacute;n pol&iacute;tica. Por otro lado, ning&uacute;n l&iacute;der pol&iacute;tico de &aacute;mbito nacional consegu&iacute;a el aprobado de los ciudadanos. El 67% ten&iacute;a poca o ninguna confianza en Pedro S&aacute;nchez como presidente del gobierno. Y casi el 80% desconfiaba de Pablo Casado como l&iacute;der de la oposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la incertidumbre y el temor suscitados por el estallido de la crisis sanitaria, inicialmente parece que los ciudadanos dieron un cierto margen de confianza a la clase pol&iacute;tica. As&iacute;, en abril de 2020, de acuerdo con los datos del CIS, se observa una cierta mejora de los indicadores de valoraci&oacute;n pol&iacute;tica. Los l&iacute;deres vieron mejorada la puntuaci&oacute;n que les otorgaban los ciudadanos, llegando Pedro S&aacute;nchez a alcanzar el aprobado. Asimismo, la confianza suscitada por S&aacute;nchez y Casado mejor&oacute; ligeramente, al descender el porcentaje de los que confiaban poco o nada en ellos. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, con el paso de los meses, esa mejora acabar&iacute;a por disiparse. As&iacute;, por ejemplo, y siguiendo los resultados del bar&oacute;metro de junio de este a&ntilde;o realizado por el CIS, observamos que los ciudadanos valoran peor que antes de la pandemia tanto al presidente del gobierno, como al l&iacute;der de la oposici&oacute;n. Y si bien ha descendido la preocupaci&oacute;n por la corrupci&oacute;n y el fraude, las cuestiones de &iacute;ndole pol&iacute;tica siguen siendo consideradas por una parte importante de la poblaci&oacute;n como un problema del pa&iacute;s. Se ha intensificado la percepci&oacute;n de que la falta de acuerdos y unidad pol&iacute;tica constituye un problema. En la misma l&iacute;nea encontramos ahora que los extremismos y la falta de confianza en los pol&iacute;ticos son nuevas derivadas pol&iacute;ticas que est&aacute;n dentro del ranking de problemas del pa&iacute;s. Es probable que hoy la percepci&oacute;n de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica sea incluso peor que antes de la pandemia. Una premisa que no podemos confirmar, ya que el CIS dej&oacute; de preguntar por la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en abril del pasado a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces&hellip; &iquest;qu&eacute; cabe esperar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, de los datos analizados, podemos extraer la conclusi&oacute;n de que a los quince meses de que comenzara la crisis del Covid, no parece que la pandemia haya provocado un cambio de percepci&oacute;n pol&iacute;tica, ni de mentalidad en Espa&ntilde;a. En lo que m&aacute;s se han visto afectados los ciudadanos es en sus rutinas diarias, por lo que es previsible que, cuando la pandemia termine, &eacute;stas vuelvan a normalizarse. Asimismo, la crisis sanitaria ha contribuido a que muchos ciudadanos valoren, sobre todo, la libertad en el sentido m&aacute;s primario (para desplazarse, para reunirse con personas, para salir, para viajar, etc.) debido a las restricciones impuestas a lo largo de este tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, en un primer momento, primase el sentimiento de solidaridad y la preocupaci&oacute;n por las personas m&aacute;s vulnerables, para pasar, posteriormente, a priorizarse el bienestar individual. En este sentido, esta crisis sanitaria lo que parece haber despertado en Espa&ntilde;a son &ldquo;ansias libertarias&rdquo;, entendidas como el deseo de ejercer una libertad individual absoluta para hacer lo que se quiera en cada momento, sin ning&uacute;n tipo de l&iacute;mite. Pero no en un deseo de transformaci&oacute;n del modelo social. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambios-pandemia_132_8104046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jul 2021 21:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Nos ha cambiado la pandemia?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia el 15M, diez años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/15m-diez-anos-despues_132_7311743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f0e4d13-2422-4e94-80bf-80b752512fab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia el 15M, diez años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el foco se centra en el agitado panorama político, los viejos y nuevos partidos no deberían minusvalorar las crecientes muestras de malestar social y descontento político</p></div><p class="article-text">
        En apenas dos meses se cumplir&aacute; el d&eacute;cimo aniversario de las protestas que dieron lugar al Movimiento de los Indignados. Y lo har&aacute; en un momento marcado por la agitaci&oacute;n de la &ldquo;nueva pol&iacute;tica espa&ntilde;ola&rdquo;, que tuvo su origen en el profundo malestar social y pol&iacute;tico expresado hace diez a&ntilde;os, a lo largo y ancho del pa&iacute;s, al grito de &ldquo;no nos representan&rdquo; y la demanda de una nueva forma de hacer pol&iacute;tica que era <a href="https://elpais.com/diario/2011/06/05/espana/1307224812_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartida por amplias capas de la sociedad espa&ntilde;ola</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El contexto en el que irrumpi&oacute; el 15-M</strong>
    </p><p class="article-text">
        El fuerte impacto socioecon&oacute;mico que tuvo la profunda y larga crisis financiera de 2008, junto a la percepci&oacute;n de que las (impopulares) pol&iacute;ticas de austeridad aplicadas eran injustas y contraproducentes, en un marco informativo salpicado por continuos esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y comportamientos poco ejemplares protagonizados por las &eacute;lites pol&iacute;ticas, crearon las condiciones perfectas para la acci&oacute;n colectiva. Adem&aacute;s de la percepci&oacute;n de agravios y frustraci&oacute;n de expectativas (privaci&oacute;n relativa) reflejada en un goteo previo de movilizaciones sectoriales, se hab&iacute;a impuesto el marco conceptual (<em>frame</em>) de que la clase pol&iacute;tica, aparte de poco virtuosa, estaba totalmente alejada de los problemas de la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El cuestionamiento de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y su p&eacute;rdida de imagen (con un suspenso generalizado desde el oto&ntilde;o de 2008, seg&uacute;n los datos del CIS), constitu&iacute;an una oportunidad para que una movilizaci&oacute;n masiva pudiera verse como potencialmente exitosa (de cara a que las reivindicaciones fueran tenidas en cuenta). Igualmente, como un recurso no material que favorec&iacute;a la movilizaci&oacute;n, estaba la fuerte motivaci&oacute;n de muchos para sumarse a las manifestaciones en la calle o a apoyar sus demandas, as&iacute; como el &ldquo;efecto imitaci&oacute;n-contagio&rdquo; del ciclo de protestas imperante en ese momento a nivel global (Primavera &aacute;rabe, protestas en pa&iacute;ses europeos contra las pol&iacute;ticas de austeridad). 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el campo estaba lo suficientemente inflamado para que cualquier chispa pudiera prender. Con Madrid como epicentro y en la antesala de las elecciones municipales y auton&oacute;micas del 22 de mayo de 2011, esa chispa fue la decisi&oacute;n de las autoridades gubernamentales de no permitir, tras la finalizaci&oacute;n de las protestas el 15 de mayo, que acamparan grupos de manifestantes en el espacio p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balance de la &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo; </strong>
    </p><p class="article-text">
        El 15M dio paso a un per&iacute;odo de transformaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico, entre 2011 y 2014, en el que, con la ventana de oportunidad abierta, fueron emergiendo nuevos actores pol&iacute;ticos (con la escisi&oacute;n de Vox del PP, la creaci&oacute;n de Podemos y el salto a la arena nacional de Ciudadanos). Se trataba de &ldquo;emprendedores&rdquo; que ofrec&iacute;an una nueva oferta pol&iacute;tica (en diferentes &aacute;mbitos) aprovechando el descr&eacute;dito de los &ldquo;viejos partidos&rdquo; y la yuxtaposici&oacute;n de las crisis de representaci&oacute;n pol&iacute;tica (que se hizo visible en 2011) y territorial (con el inicio en 2012 del conflicto catal&aacute;n) desencadenadas en Espa&ntilde;a con la crisis financiera. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2015 constituy&oacute; el punto de inflexi&oacute;n con la constataci&oacute;n de que nuevas fuerzas pol&iacute;ticas (Podemos y Ciudadanos) hab&iacute;an conseguido representaci&oacute;n, primero a nivel auton&oacute;mico y local y despu&eacute;s nacional, para desesperaci&oacute;n de IU y UPyD, que ve&iacute;an c&oacute;mo esas nuevas fuerzas les acabar&iacute;an condenando a la absorci&oacute;n (IU por Podemos) o desaparici&oacute;n (UPyD). Sin haber realizado ninguna reforma del sistema electoral, el malestar hab&iacute;a conseguido traspasar todas las barreras para que Espa&ntilde;a dejara atr&aacute;s el per&iacute;odo de dominio bipartidista (PSOE-PP), que hab&iacute;a sido predominante desde la consolidaci&oacute;n de la transici&oacute;n democr&aacute;tica, para entrar en una nueva etapa multipartidista (con partidos que disputaban competitivamente el voto a socialistas y populares). 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el sistema de partidos y la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola no han dejado de mutar. Frente a dos fuerzas emergentes (Podemos y Ciudadanos) en 2015, tenemos ahora un total de cuatro (sumando a Vox y M&aacute;s Pa&iacute;s) con representaci&oacute;n en el Congreso. Adem&aacute;s, la posici&oacute;n que &eacute;stas ocupan ha ido cambiando en estos a&ntilde;os: primero con Podemos como fuerza pol&iacute;tica &ldquo;estrella&rdquo;, despu&eacute;s con Ciudadanos, y ahora con VOX. 
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s jugadores sobre el tablero, la aceleraci&oacute;n ha sido constante e intensa estos seis a&ntilde;os marcados por el personalismo y la inmediatez de una pol&iacute;tica hecha a golpe de click. Tanto como para explicar que un partido de nueva creaci&oacute;n sufra una escisi&oacute;n en menos de cinco a&ntilde;os (como Podemos con M&aacute;s Pa&iacute;s). O c&oacute;mo los nuevos partidos encumbran a l&iacute;deres a los altares del liderazgo, d&aacute;ndoles todo el poder de decisi&oacute;n, para convertirles r&aacute;pidamente en &ldquo;&iacute;dolos ca&iacute;dos&rdquo;, como le pas&oacute; a Albert Rivera cuando su estrategia de acercamiento a la derecha se sald&oacute; con un contundente fracaso electoral. O c&oacute;mo una fuerza pol&iacute;tica como Vox puede pasar entre 2015 y 2019 de obtener en unas elecciones generales menos de 60.000 votos a m&aacute;s de 3,5 millones, dando sentido a la denominaci&oacute;n de &ldquo;partido chicle&rdquo;. O c&oacute;mo otra fuerza pol&iacute;tica como Ciudadanos ha pasado, en pocos a&ntilde;os, de acariciar el poder a verse sumida ahora, tras importantes batacazos electorales, en una crisis de liderazgo e identidad ideol&oacute;gica que amenaza su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los rasgos que definen esta etapa es el uso que hacen los partidos, tanto los tradicionales como los nuevos, de la (vieja) arquitectura institucional para maximizar sus posiciones en la arena pol&iacute;tica. As&iacute;, por ejemplo, como si se tratara de una partida de cartas, algunas fuerzas pol&iacute;ticas han utilizado a nivel nacional la opci&oacute;n de la repetici&oacute;n electoral cuando han preferido un nuevo reparto, con la expectativa de que su posici&oacute;n mejorase de cara a la formaci&oacute;n de un gobierno, aun sabiendo que ello generar&iacute;a inestabilidad pol&iacute;tica y par&aacute;lisis institucional. Y volvemos a verlo ahora cuando se trata de deshacer gobiernos a nivel regional, en forma de <a href="https://www.eldiario.es/politica/terremoto-coaliciones-autonomicas_1_7294635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rocambolesco &ldquo;vodevil pol&iacute;tico</a>&rdquo; que tienen sobre todo en Murcia y Madrid al PP y a Ciudadanos como protagonistas principales, y que, en menos de cinco d&iacute;as, ha agitado el panorama pol&iacute;tico <a href="https://www.eldiario.es/politica/pablo-iglesias-anuncia-deja-gobierno-candidato-unidas-madrid_1_7310041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a todos los niveles</a>.
    </p><p class="article-text">
        Repeticiones electorales, largos per&iacute;odos de provisionalidad pol&iacute;tica y un uso torticero de las reglas institucionales, as&iacute; como del poder judicial, han sido s&oacute;lo algunas de las consecuencias de ese juego en el que, m&aacute;s que a una nueva pol&iacute;tica, hemos asistido a la adaptaci&oacute;n de la vieja pol&iacute;tica a un nuevo contexto y unos nuevos tiempos. Una adaptaci&oacute;n que, en un contexto crecientemente fragmentado, polarizado y personalista, ha llevado a que la pol&iacute;tica est&eacute; hoy &ldquo;hiperventilada&rdquo; con un exceso de histrionismo y efectismo propio de un guion televisivo en el que se busca continuamente el giro inesperado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El clima social hoy</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola se desarrolla a un ritmo fren&eacute;tico y la aceleraci&oacute;n medi&aacute;tica nos lleva a pasar r&aacute;pida e intensamente de una noticia a otra, merece la pena detenerse y preguntarse por el clima social. &iquest;Es comparable el actual contexto con el que dio lugar, hace diez a&ntilde;os, al estallido del malestar pol&iacute;tico y social en Espa&ntilde;a? 
    </p><p class="article-text">
        Nuevamente el pa&iacute;s se encuentra ante una dif&iacute;cil coyuntura econ&oacute;mica y social, por una crisis (tambi&eacute;n) de alcance mundial y de enorme magnitud, generada, en este caso, como consecuencia de una pandemia. Las pol&iacute;ticas puestas en marcha para hacer frente a la dimensi&oacute;n socioecon&oacute;mica de la crisis est&aacute;n siendo (al menos, por el momento) muy diferentes a las que se aplicaron hace una d&eacute;cada a nivel europeo y nacional. No ha habido recortes sociales y se han puesto en marcha paquetes de est&iacute;mulo para activar la econom&iacute;a y evitar la destrucci&oacute;n de empleo, as&iacute; como medidas de protecci&oacute;n social dirigidas a los colectivos m&aacute;s vulnerables 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, ello no ha impedido que, incluso con las restricciones impuestas por la pandemia, haya habido un creciente goteo de protestas, especialmente en los &uacute;ltimos meses. Sectores profesionales (como el de la restauraci&oacute;n, la hosteler&iacute;a, el turismo o la cultura y el ocio) se han manifestado en coche o a pie en muchas ciudades para reclamar ayudas p&uacute;blicas o la relajaci&oacute;n de las medidas antiCovid (aforos, horarios, cierres comerciales). Tambi&eacute;n ha habido protestas de car&aacute;cter territorial como la que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen-resiste-provincia-olvidada-cientos-coches-colapsan-autovia-despenaperros_1_7283350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha tenido lugar recientemente en Ja&eacute;n</a>, para expresar el hartazgo ante el abandono que perciben sus habitantes de las instituciones y por la falta de perspectivas econ&oacute;micas de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha habido protestas de car&aacute;cter generacional, como las que sacaron a mediados de febrero a la calle en varias ciudades espa&ntilde;olas a cientos de j&oacute;venes en apoyo al rapero Pablo Has&eacute;l. El car&aacute;cter violento que acabaron teniendo muchas de estas protestas por los disturbios causados por grupos minoritarios eclips&oacute; el incipiente debate p&uacute;blico sobre la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes, que empezaba a abrirse camino cuando muchos de ellos reconocieron que su participaci&oacute;n en esas protestas no era tanto por el rapero ni la defensa de la libertad de expresi&oacute;n, como para denunciar la precariedad laboral y <a href="https://www.elperiodico.com/es/politica/20210222/protestas-hasel-reunen-colectivos-jovenes-11537806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los problemas de su generaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, todas estas movilizaciones pueden ser s&oacute;lo la punta del iceberg de una latente (y a&uacute;n confinada) bolsa de malestar social alimentada por un creciente sentimiento de frustraci&oacute;n, agravio e injusticia, que puede verse, adem&aacute;s, acentuado por la mayor sensibilidad y problemas de salud mental que han provocado la pandemia y las medidas de confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, no parece que el <em>frame</em> sobre la clase pol&iacute;tica y la situaci&oacute;n pol&iacute;tica sea muy diferente al de 2011. Los casos de corrupci&oacute;n (con el juicio de B&aacute;rcenas por la caja B del PP como tema principal) y los comportamientos poco ejemplares de las &eacute;lites (<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2021-01-27/politicos-vacunados-irregulares-siguen-sin-dimitir_2923763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticos</a> y otras personalidades que se han vacunado cuando nos les tocaba) siguen siendo actuales, al igual que el deterioro de instituciones tan importantes como la Corona. A ello habr&iacute;a que a&ntilde;adir hoy la decepci&oacute;n que ha podido generar la &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo;, en especial si se tiene en cuenta el momento actual de cambio del tablero pol&iacute;tico producido por desavenencias entre partidos, y dentro de partidos. Todo ello en un contexto cr&iacute;tico en el que se percibe que la unidad pol&iacute;tica, los acuerdos y los intereses generales, frente los partidistas y personalistas, deber&iacute;an prevalecer para afrontar con &eacute;xito el dif&iacute;cil momento por el que atraviesa el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la antesala del 15 de mayo de 2011, el 66,5% de los ciudadanos valoraba de forma negativa la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, un 78,4% consideraba que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica era mala o muy mala; y la clase pol&iacute;tica y los partidos eran percibidos como el tercer problema m&aacute;s importante que ten&iacute;a Espa&ntilde;a en esos momentos, despu&eacute;s del paro y los problemas econ&oacute;micos. De acuerdo con el &uacute;ltimo bar&oacute;metro publicado por el CIS, correspondiente a febrero, la valoraci&oacute;n que tienen hoy los ciudadanos de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica es peor: el 89,5% considera que &eacute;sta es mala o muy mala. Situada despu&eacute;s de la crisis econ&oacute;mica, la pandemia y el paro, la percepci&oacute;n de la pol&iacute;tica como problema del pa&iacute;s es m&aacute;s acentuada y diversa que hace diez a&ntilde;os. Ahora los ciudadanos no s&oacute;lo mencionan a los pol&iacute;ticos, los partidos o la corrupci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la inestabilidad pol&iacute;tica y la falta de acuerdos. Si bien, se mantiene, como hace diez a&ntilde;os, el suspenso a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Si el <em>frame</em> sobre la pol&iacute;tica favorece potencialmente la movilizaci&oacute;n, no se dar&iacute;an ahora, como por el contrario s&iacute; ocurri&oacute; en 2011, otros factores movilizadores. Por un lado, la persistencia de la pandemia no favorece la eclosi&oacute;n de movilizaciones masivas. Por otro lado, aunque ha habido tambi&eacute;n un goteo de protestas en otros pa&iacute;ses, no hay (por el momento) un ciclo de protestas a nivel global que act&uacute;e de efecto catalizador. Ese ciclo se empez&oacute; a vislumbrar en el a&ntilde;o 2019 con movilizaciones en numerosos y diversos pa&iacute;ses que, en muchos casos, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/metro-whatsapp-chispa-protestas-desigualdad_1_1180266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compart&iacute;an como detonante el malestar por el deterioro de las condiciones de vida</a>. Al comienzo de 2020 esas protestas quedaron interrumpidas por la pandemia. No se puede descartar que cuando la situaci&oacute;n mejore y se vean con nitidez los estragos causados por la pandemia, especialmente si la recuperaci&oacute;n es desigual entre los segmentos sociales, emerja una nueva etapa global de movilizaciones.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, no se deber&iacute;an minusvalorar las muestras de malestar social y descontento pol&iacute;tico que ya hay en Espa&ntilde;a. Los viejos y nuevos partidos deber&iacute;an tomarlas muy en serio y medir las consecuencias de sus estrategias, para que, en un tiempo, ya sea m&aacute;s largo o m&aacute;s corto, no se vean sorprendidos por el estallido de una potencial ola de malestar pol&iacute;tico. Adem&aacute;s, ese malestar no ir&iacute;a acompa&ntilde;ado, como s&iacute; ocurri&oacute; en 2011, de una esperanza de cambio, sino de frustraci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/15m-diez-anos-despues_132_7311743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Mar 2021 21:51:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacia el 15M, diez años después]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis meses de gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/balance-seis-meses-gobierno_132_6073783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94ad211b-c03b-48b4-85cc-ba15842b4d53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis meses de gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expectativas negativas sobre su debilidad parlamentaria y cohesión han jugado a favor de la coalición entre PSOE y Unidas Podemos en sus seis meses de gobierno</p></div><p class="article-text">
        Parece mucho m&aacute;s tiempo. Pero apenas han pasado seis meses desde que Pedro S&aacute;nchez consiguiera <em>in extremis,</em> en una ajustada segunda votaci&oacute;n, superar el tr&aacute;mite de la investidura parlamentaria por apenas dos votos de diferencia (167 a favor, frente a 165 en contra y 18 abstenciones). Con ello, el pasado 7 de enero, se alejaba el fantasma de una nueva (&iexcl;tercera!) repetici&oacute;n electoral. Y, sobre todo, se pon&iacute;a fin a diez meses de <em>impasse</em> pol&iacute;tico causado por el bloqueo institucional ante la incapacidad de las fuerzas pol&iacute;ticas para formar o facilitar acuerdos de gobierno. Entonces, la situaci&oacute;n pol&iacute;tica preocupaba, y mucho, a la ciudadan&iacute;a. De acuerdo con el bar&oacute;metro de enero del CIS, &ldquo;los problemas pol&iacute;ticos&rdquo; ocupaban el tercer puesto del ranking de problemas que, a ojos de los ciudadanos, ten&iacute;a el pa&iacute;s, seguido del &ldquo;mal comportamiento de los pol&iacute;ticos&rdquo; y, en octavo lugar, de &ldquo;lo que hac(&iacute;an) los partidos pol&iacute;ticos&rdquo;. Sumando todas esas dimensiones, encontramos que el 54% de los electores espa&ntilde;oles percib&iacute;a con preocupaci&oacute;n el devenir de la pol&iacute;tica y la forma de actuar de los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE y Unidas Podemos conformaban, a mediados de enero, el primer Ejecutivo de coalici&oacute;n que se constitu&iacute;a, a nivel nacional, desde el inicio de la democracia. Con un equipo de 22 ministros, el gobierno encabezado por S&aacute;nchez echaba a andar con los <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/intervenciones/Paginas/2020/120120declaracion-institu.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivos</a> de &ldquo;afianzar el crecimiento econ&oacute;mico sobre bases mucho m&aacute;s productivas&rdquo;; trabajar por el &ldquo;entendimiento territorial y el reto demogr&aacute;fico&rdquo;; avanzar en &ldquo;justicia social&rdquo;; acometer la &ldquo;transformaci&oacute;n digital de la econom&iacute;a y la transici&oacute;n ecol&oacute;gica&rdquo;; y lograr &ldquo;la plena igualdad de la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambiciosos objetivos en un contexto que se vislumbraba complejo para el Gobierno: por su debilidad parlamentaria (155 esca&ntilde;os); por las fricciones que pod&iacute;an surgir entre dos socios cuyos <a href="https://www.eldiario.es/escolar/verdaderas-Pedro-Sanchez-Pablo-Iglesias_6_921167894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recelos y desavenencias</a> hab&iacute;an quedado patentes unos meses antes; por la elevada polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica y fragmentaci&oacute;n del Congreso; por la crispaci&oacute;n pol&iacute;tica; y por la incertidumbre sobre los derroteros que pod&iacute;a tomar la crisis territorial ante un potencial &ldquo;rebrote&rdquo; del conflicto catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, no es de extra&ntilde;ar que, reci&eacute;n nombrado el nuevo Ejecutivo, el foco medi&aacute;tico se pusiera en las dudas sobre la estabilidad del Gobierno y la duraci&oacute;n de la legislatura. Unas dudas que tambi&eacute;n albergaba la opini&oacute;n p&uacute;blica: a principios de febrero, casi el 44% de los ciudadanos opinaba que el Gobierno no podr&iacute;a agotar los cuatro a&ntilde;os de legislatura, frente a un 35% que cre&iacute;a que s&iacute; lo har&iacute;a y un significativo 21% que respond&iacute;a con un &ldquo;no sabe&rdquo; a la pregunta del CIS.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, seis meses despu&eacute;s, nada ha sido como se esperaba. El estallido de la pandemia del coronavirus a principios de marzo supuso un cambio de guion inesperado. A las pocas semanas, la agenda pol&iacute;tica del Gobierno quedaba eclipsada por la emergencia sanitaria y por el inicio de un estado de alarma que se prolongar&iacute;a durante m&aacute;s de tres meses y terminar&iacute;a marcando los primeros 100 d&iacute;as de Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Salvar vidas, con la paralizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica y, despu&eacute;s, volver a poner en marcha el motor econ&oacute;mico para minimizar los da&ntilde;os, se convert&iacute;an en las nuevas prioridades de S&aacute;nchez, apenas dos meses despu&eacute;s de haber sido investido Presidente. Mientras la preocupaci&oacute;n de los ciudadanos por la econom&iacute;a se disparaba, pasando el porcentaje de ciudadanos que valoran de forma negativa la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s: del 46,5% a principios de enero, al 76,4% a principios de junio. Si bien no sabemos, con los datos del CIS, si la percepci&oacute;n que tiene la ciudadan&iacute;a de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica sigue siendo peor que de la econ&oacute;mica, como ocurr&iacute;a en enero, ni c&oacute;mo ha evolucionado esa percepci&oacute;n en los &uacute;ltimos meses, ya que este organismo p&uacute;blico no ha incluido esta pregunta (&ldquo;refiri&eacute;ndonos ahora a la situaci&oacute;n pol&iacute;tica general de Espa&ntilde;a, &iquest;c&oacute;mo la calificar&iacute;a Ud.: muy buena, buena, regular, mala o muy mala?&rdquo;) en sus bar&oacute;metros desde el pasado mes de marzo.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, en un contexto in&eacute;dito, en el que, frente a la aceleraci&oacute;n pol&iacute;tica, se ha ralentizado el tiempo pol&iacute;tico, la coalici&oacute;n entre el PSOE y Unidas Podemos cumple el primer semestre en el gobierno y llega al final del curso pol&iacute;tico antes del verano, proyectando una imagen de resistencia. En estos meses, socialistas y morados parecen haber superado la prueba de la cohesi&oacute;n interna, a pesar de haber protagonizado <a href="https://www.eldiario.es/economia/Calvino-absurdo-contraproducente-derogacion-coronavirus_0_1029598034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sonoros desencuentros a cuenta de la derogaci&oacute;n de la reforma laboral de 2012</a>. En lo peor de la pandemia, el Gobierno tambi&eacute;n ha conseguido contener la presi&oacute;n inicial de Vox y el PP para desestabilizarlo.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la coalici&oacute;n gubernamental ha podido afrontar y &ldquo;digerir&rdquo; sus propios errores, como el momento elegido para destituir al coronel Diego P&eacute;rez de los Cobos o los desmentidos y <a href="https://www.eldiario.es/politica/PSOE-rectifica-Bildu-derogara-inmediato_0_1029597051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rectificaciones por el acuerdo alcanzado con Bildu sobre la reforma laboral </a>como contrapartida por su abstenci&oacute;n en la pen&uacute;ltima votaci&oacute;n del estado de alarma, sin que se produjera ninguna dimisi&oacute;n pol&iacute;tica. Adem&aacute;s, en este semestre, el Gobierno ha logrado sacar adelante algunas de las medidas estrella que se contemplaban en su programa pol&iacute;tico como el ingreso m&iacute;nimo vital. Asimismo, el Gobierno, desde la llamada &ldquo;geometr&iacute;a variable&rdquo;, parece tener ahora un mayor margen para negociar con otros partidos, m&aacute;s all&aacute; de los que le apoyaron en la investidura. El Gobierno ha sabido aprovechar el cambio de estrategia de Ciudadanos, con un viraje hacia el centro, que ha supuesto un cambio del tablero pol&iacute;tico en el que el bloque de la derecha parece haberse disuelto y reforzado la imagen ultra de Vox, as&iacute; como avivado las tensiones dentro del PP entre el ala m&aacute;s moderada representada por pol&iacute;ticos como Ana Pastor y Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, y el ala dura representada por Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;f&oacute;rmula de la resistencia&rdquo; del Gobierno parece haber descansado en la combinaci&oacute;n de dos elementos. Por un lado, la utilizaci&oacute;n de la presi&oacute;n externa para aumentar la cohesi&oacute;n interna, con un intencionado y calculado desdibujamiento del papel de Pablo Iglesias en el Gobierno. Y, por otro, en el aprovechamiento de todas las oportunidades del contexto, como los errores cometidos por sus adversarios pol&iacute;ticos o un clima social de opini&oacute;n favorable al consenso, para reforzarse y minimizar los errores propios.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el <a href="https://www.gad3.com/single-post/2020/06/08/Barometro-electoral-ABCGAD3-Elecciones-generales-8-jun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo sondeo electoral realizado por GAD3</a>, esta &ldquo;f&oacute;rmula de resistencia&rdquo; le habr&iacute;a dado resultados al Gobierno, ya que su desgaste electoral, en estos primeros meses, ser&iacute;a limitado: el PSOE seguir&iacute;a siendo el partido m&aacute;s votado, con un esca&ntilde;o estimado m&aacute;s respecto a los que logr&oacute; en las &uacute;ltimas elecciones generales (120), mientras Unidas Podemos perder&iacute;a ahora 8 esca&ntilde;os (respecto a los 35 que tiene). Adem&aacute;s, el PP, que cotiza al alza a costa de Vox, no lograr&iacute;a aritm&eacute;ticamente sumar una mayor&iacute;a absoluta con la formaci&oacute;n de Santiago Abascal, ni con la de In&eacute;s Arrimadas. Tampoco se vislumbra en el Congreso una mayor&iacute;a alternativa a la que apoya al Gobierno ni, por ende, una moci&oacute;n de censura que pudiera prosperar a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de S&aacute;nchez, por tanto, parece haber mostrado una gran capacidad de resiliencia en este primer semestre que, en parte, quedar&aacute; o no apuntalada por los resultados que consigan el PSOE y Unidas Podemos en las pr&oacute;ximas elecciones gallegas y vascas, que se celebrar&aacute;n el 12 de julio.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente desconocemos, con los datos publicados por el CIS, c&oacute;mo valora hoy la ciudadan&iacute;a la gesti&oacute;n (global) realizada por el Gobierno y c&oacute;mo ha evolucionado &eacute;sta en los &uacute;ltimos meses. Desde marzo, esta instituci&oacute;n bajo la direcci&oacute;n de Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos, tampoco ha incluido esta cuesti&oacute;n (&ldquo;en su conjunto, &iquest;c&oacute;mo calificar&iacute;a Ud. la gesti&oacute;n que est&aacute; haciendo el Gobierno de coalici&oacute;n del PSOE-Unidas Podemos: muy buena, buena, regular, mala o muy mala?&rdquo;) en sus bar&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Ni podemos analizar la evoluci&oacute;n de la imagen del equipo ministerial, dado que, a lo largo de este semestre, el CIS s&oacute;lo ha incluido esta pregunta en sus encuestas una vez. Fue en marzo y los resultados mostraban que Pedro Duque era el ministro mejor valorado (con una puntuaci&oacute;n de 4,6 sobre 10) y uno de los m&aacute;s conocidos por la sociedad. Por el contrario, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, era poco conocido y no se situaba entre los mejor valorados. Una <a href="https://www.gad3.com/single-post/2020/06/22/Nueva-entrega-del-Barometro-ABCGAD3-sobre-la-situacion-durante-la-crisis-sanitaria-del-COVID-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta recientemente realizada por GAD3</a> muestra que Illa ha visto mejorada su valoraci&oacute;n durante la gesti&oacute;n de la pandemia, convirti&eacute;ndose ahora en el mejor puntuado por los ciudadanos. Tambi&eacute;n la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la vicepresidenta econ&oacute;mica, Nadia Calvi&ntilde;o, han visto aumentada su popularidad, mientras la imagen del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha visto resentida.
    </p><p class="article-text">
        No se puede descartar que, antes o despu&eacute;s del verano, S&aacute;nchez opte por una remodelaci&oacute;n de su equipo ministerial para tomar impulso de cara al pr&oacute;ximo curso pol&iacute;tico y semestre del a&ntilde;o que se prev&eacute; tan o m&aacute;s complicado para el Ejecutivo de lo que ha sido &eacute;ste, con una segunda parte de la gesti&oacute;n de la crisis sanitaria centrada en las consecuencias socioecon&oacute;micas y en la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s. Hasta ahora las expectativas negativas sobre la debilidad del Gobierno han jugado a su favor. A partir de ahora, las expectativas sobre su (probada) capacidad de resistencia pueden jugar en su contra, si no consigue mantener la iniciativa, ni la cohesi&oacute;n interna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/balance-seis-meses-gobierno_132_6073783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2020 20:08:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis meses de gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de coalición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y entonces llegó el coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/covid-19-previsiones-hiperglobalizacion-desglobalizacion_132_1001386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a45d8a24-fa8a-4c3b-960f-cf41e9a85217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y entonces llegó el coronavirus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con millones de personas confinadas en sus casas y las fronteras cerradas en muchos países, ha irrumpido con fuerza la pregunta de cómo será el mundo tras el paso del COVID-19.</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que todo cambia de forma brusca y repentina, deteng&aacute;monos un momento. Volvamos la vista atr&aacute;s. 2019 est&aacute; a punto de terminar. Junto a los balances de fin a&ntilde;o, proliferan, en los medios de comunicaci&oacute;n, las cr&oacute;nicas prospectivas. Como siempre hacemos en esas fechas, quer&iacute;amos prepararnos para el a&ntilde;o siguiente. &iquest;Qu&eacute; cab&iacute;a esperar en 2020? En el orden econ&oacute;mico, &ldquo;<a href="https://elpais.com/economia/2019/12/27/actualidad/1577442881_191670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi nadie otea una recesi&oacute;n en el horizonte; m&aacute;s bien al contrario</a>&rdquo;, pues &ldquo;los expertos auguran una aceleraci&oacute;n del crecimiento, liderada por Europa y los emergentes, si la tensi&oacute;n comercial (<em>entre China y Estados Unidos</em>) disminuye&rdquo;. En el &aacute;mbito pol&iacute;tico, los <a href="https://www.cidob.org/es/publicaciones/serie_de_publicacion/notes_internacionals/n1_220/el_mundo_en_2020_diez_temas_que_marcaran_la_agenda_global" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analistas</a> apuntaban, entre los temas que marcar&iacute;an la agenda pol&iacute;tica global, la revoluci&oacute;n digital y la emergencia clim&aacute;tica. Y, en el &aacute;mbito social, se vislumbraba la continuidad de las protestas globales en un contexto caracterizado por <a href="https://cadenaser.com/programa/2020/01/05/a_vivir_que_son_dos_dias/1578221730_924516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desorientaci&oacute;n, la desigualdad y la desincronizaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ya con el nuevo a&ntilde;o comenzado, a finales de enero, los l&iacute;deres pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales de los diferentes pa&iacute;ses y regiones del mundo se reun&iacute;an en Davos para debatir sobre los retos que afrontaba la humanidad. <a href="https://elpais.com/economia/2020/01/17/actualidad/1579283374_774737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reinventar el capitalismo</a>, para hacerlo social y medioambientalmente sostenible, era la principal conclusi&oacute;n de la edici&oacute;n del <em>Foro Econ&oacute;mico Mundial 2020</em>. Una edici&oacute;n que se saldaba tambi&eacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/economia/organismos-economicos-dictaminan-Davos-mejor_0_988301632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la previsi&oacute;n de un crecimiento econ&oacute;mico mundial m&aacute;s positivo,</a> de lo que hab&iacute;a sido el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Lejanas (y ajenas) a esas reflexiones y previsiones parec&iacute;an, entonces en una gran parte del mundo, las <a href="https://www.rtve.es/noticias/20200124/china-eleva-25-muertes-neumonia-cifra-830-infectados/1996400.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noticas e im&aacute;genes que llegaban de China</a>, de ciudades y poblaciones de la provincia de Hubei totalmente cerradas y aisladas para detener el contagio causado por un nuevo virus de la familia Coronaviridae. Pero ahora, y tras haberse extendido por m&aacute;s de 150 pa&iacute;ses, el COVID-19, como si de un misil se tratara, ha impactado de lleno en las vidas diarias de millones de ciudadanos, transform&aacute;ndolas por completo. Y tambi&eacute;n ha pulverizado todas las previsiones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales realizadas para este a&ntilde;o. Hasta tal punto que el <a href="https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10435686/03/20/El-FMI-pronostica-una-recesion-tan-mala-o-peor-que-la-sucedida-tras-la-crisis-de-2008-por-el-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fondo Monetario Internacional</a>, a trav&eacute;s de su directora gerente, Kristalina Georgieva, ha advertido ya que podemos estar a las puertas de una recesi&oacute;n econ&oacute;mica mundial de la misma, o incluso de mayor magnitud, que en 2008.
    </p><p class="article-text">
        En menos de dos semanas, los ciudadanos de muchos pa&iacute;ses parecen haber pasado de ser espectadores de una distop&iacute;a televisiva, a vivirla, desde dentro de la pantalla, como protagonistas. Y muchos jefes de Estado y de gobierno, de despachar con sus equipos los asuntos de la gesti&oacute;n diaria a combatir una guerra epidemiol&oacute;gica, con la adopci&oacute;n de dr&aacute;sticas e impopulares medidas de confinamiento social masivo. De este modo, y acostumbrados al t&eacute;rmino &ldquo;disrupci&oacute;n tecnol&oacute;gica&rdquo;, parece que asistimos a una &ldquo;disrupci&oacute;n social&rdquo; propiciada por una pandemia global que tiene, adem&aacute;s de la vertiente sanitaria, otra econ&oacute;mica y otra geopol&iacute;tica. Y que se ve tambi&eacute;n acentuada por la percepci&oacute;n de fin de &eacute;poca que, como consecuencia de los efectos de la gran recesi&oacute;n de 2008, ha ido imponi&eacute;ndose en la &uacute;ltima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        De forma acelerada, hemos visto c&oacute;mo, en Europa, han emergido los Estados-naci&oacute;n, frente a las entidades supranacionales y subestatales. Tras a&ntilde;os de recortes sociales y de privatizaciones, vuelve a ponerse en valor la gesti&oacute;n p&uacute;blica y la importancia de contar con sistemas sanitarios robustos. Ante econom&iacute;as que han sido &ldquo;congeladas&rdquo; en aras de lograr detener la propagaci&oacute;n del virus, incluso los que hab&iacute;an defendido con mayor convicci&oacute;n las pol&iacute;ticas de austeridad, reclaman planes millonarios al Estado, sin importar el d&eacute;ficit p&uacute;blico, ni la deuda. E, incluso, abogan, como Luis de Guindos, actual Vicepresidente del Banco Central Europeo, por implantar una <a href="https://www.eldiario.es/economia/Guindos-austeridad-millones-defender-coronavirus_0_1008949194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renta m&iacute;nima de emergencia</a>. Medidas que, m&aacute;s all&aacute; de las diferentes posiciones ideol&oacute;gicas, se consideran necesarias para paliar las graves consecuencias sociales que, en forma de p&eacute;rdida de empleo y de aumento de la desigualdad, tendr&aacute; la paralizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica en muchos pa&iacute;ses; particularmente si &eacute;sta se prolonga en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, no es de extra&ntilde;ar, que haya irrumpido con fuerza la pregunta de c&oacute;mo ser&aacute; el mundo tras el paso del COVID-19. &iquest;Acabar&aacute; la hiperglobalizaci&oacute;n con el confinamiento y se iniciar&aacute; una nueva etapa postglobalizada o de desglobalizaci&oacute;n?; &iquest;se reinventar&aacute; el capitalismo?; &iquest;se extender&aacute; el teletrabajo?; &iquest;si se generalizan, con la ayuda de la tecnolog&iacute;a, las medidas de control y vigilancia sanitaria por parte de los Estados, c&oacute;mo las &ldquo;digerir&aacute;n&rdquo; las democracias liberales?; &iquest;surgir&aacute; un nuevo orden global basado en la cooperaci&oacute;n o habr&aacute; un repliegue nacionalista?; &iquest;desplazar&aacute; China (definitivamente) a Estados Unidos como nuevo poder hegem&oacute;nico?; &iquest;se revalorizar&aacute; lo p&uacute;blico?; &iquest;volver&aacute; a resurgir el keynesianismo?; &iquest;se fortalecer&aacute; el Estado de bienestar o, por el contrario, se ver&aacute; debilitado a medio plazo?; &iquest;ser&aacute;n las sociedades m&aacute;s solidarias?; &iquest;recuperar&aacute;n los ciudadanos la confianza en la pol&iacute;tica tradicional y perder&aacute; fuerza el populismo o ser&aacute; al rev&eacute;s?; &iquest;se construir&aacute; un nuevo consenso social y una nueva arquitectura de gobernanza global?
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas se agolpan de forma apresurada. Y son el reflejo de la necesidad de buscar certezas en tiempos de incertidumbre, aunque, <a href="https://www.elperiodico.com/es/opinion/20081121/zygmunt-bauman-la-unica-certeza-es-la-incertidumbre-20844" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como se&ntilde;al&oacute; Zygmunt Bauman</a>, sea la incertidumbre la &uacute;nica certeza de nuestro tiempo. Un tiempo en el que si algo tenemos claro es que hacer predicciones y responder de forma rotunda a cuestiones que, incluso, son cambiantes, es un ejercicio cada vez m&aacute;s f&uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos ante un punto de inflexi&oacute;n?; &iquest;ser&aacute; &eacute;ste positivo?; &iquest;ser&aacute; &eacute;ste negativo?; &iquest;se trata de un (mero) par&eacute;ntesis? No lo sabemos. Y las respuestas est&aacute;n condicionadas, esencialmente, a la duraci&oacute;n de la emergencia sanitaria y, por ende, a la profundidad del da&ntilde;o econ&oacute;mico y social que &eacute;sta generar&aacute;. Cu&aacute;ndo y c&oacute;mo (o no) se recuperar&aacute; la &ldquo;normalidad&rdquo; (&ldquo;business as usual&rdquo; y &ldquo;life as usual&rdquo;) constituye el factor clave. Y el tiempo que se tarde en hallar una vacuna contra este virus puede resultar decisivo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s, a corto plazo, tengamos que prepararnos para la llegada a Occidente del &ldquo;Estado policial digital al estilo chino&rdquo;, tal y como apuntaba en un <a href="https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente art&iacute;culo</a> el fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han. Algo que podr&iacute;amos acabar por normalizar, si se impone la l&oacute;gica de que la amenaza (esta vez muy real) de las epidemias requiere (al menos durante un tiempo) de la implantaci&oacute;n de medidas excepcionales de seguridad sanitaria (como podr&iacute;a ser disponer de visados sanitarios para viajar, la realizaci&oacute;n de controles de temperatura a los viajeros en los aeropuertos, a los empleados en los centros de trabajo, etc.). Al igual que, tras los atentados del 11-S de 2001, se impusieron en el mundo medidas de seguridad excepcionales que acabamos aceptando como &ldquo;molestias imprescindibles&rdquo; para hacer frente a la amenaza terrorista.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;les ser&aacute;n las lecciones que se extraigan (si se extraen) despu&eacute;s, a nivel nacional y en los organismos de gobernanza global, sobre la gesti&oacute;n realizada del COVID-19, as&iacute; como de las deficiencias y fortalezas de los sistemas sanitarios y de la atenci&oacute;n p&uacute;blica a las personas mayores, como principales v&iacute;ctimas mortales de esta pandemia, tambi&eacute;n ser&aacute;n determinantes. Y tampoco se puede descartar que, pasada la emergencia y superado el per&iacute;odo de angustia colectivo, la reflexi&oacute;n comunitaria, en muchos pa&iacute;ses, acabe &uacute;nicamente en un reconocimiento al papel jugado por el personal sanitario y cient&iacute;fico, as&iacute; como por otros sectores que se est&aacute;n revelando esenciales como el del transporte, la alimentaci&oacute;n, etc. Y en la mejora de los protocolos para actuar ante futuros brotes de este virus o ante nuevas epidemias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, debemos tener en cuenta que, junto a la reflexi&oacute;n colectiva, tambi&eacute;n cabe una reflexi&oacute;n individual. Cuando las opiniones p&uacute;blicas, en algunos pa&iacute;ses democr&aacute;ticos, cuestionan la lentitud con la que se han tomado medidas dr&aacute;sticas para evitar la propagaci&oacute;n del virus y el colapso de los sistemas sanitarios, cabe plantearse si, como ciudadanos, empresarios, trabajadores, padres, hijos, amigos, hubi&eacute;ramos aceptado que, habiendo pocos casos, un gobierno hubiera decretado el cierre de todos los establecimientos y nos hubieran confinado a no salir de casa con el perjuicio econ&oacute;mico, social y psicol&oacute;gico que ello implica. &iquest;Lo hubi&eacute;ramos aceptado sin &ldquo;cuantificar&rdquo; antes la amenaza real sobre nuestras vidas?
    </p><p class="article-text">
        Cabe tambi&eacute;n preguntarse si, cuando la medicina que (a falta de vacuna y tratamiento) se ha revelado m&aacute;s eficaz para luchar contra el coronavirus es la cuarentena, la cumplir&iacute;amos de forma voluntaria a base de recomendaciones. Muchos ciudadanos son conscientes, en muchos pa&iacute;ses donde se est&aacute;n aplicado medidas de aislamiento social, que cuanto m&aacute;s disciplinados sean ellos en el cumplimiento de esas medidas, menos vidas humanas estar&aacute;n en peligro y antes se podr&aacute; volver a recuperar la actividad econ&oacute;mica. Pero, pese a ello, son muchos los que incumplen las restricciones y desoyen las recomendaciones. Y tambi&eacute;n son muchos los que acaparan productos de primera necesidad, aun sabiendo que eso puede perjudicar a otras personas y a la larga a ellos mismos, si se produjeran situaciones de desabastecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente la racionalidad de los seres humanos puede conducir a situaciones sociales e individuales sub&oacute;ptimas. <a href="https://science.sciencemag.org/content/sci/162/3859/1243.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garrett Hardin teoriz&oacute; y explic&oacute; en 1968 de forma muy ilustrativa </a>c&oacute;mo y por qu&eacute; se produce la &ldquo;tragedia de los recursos comunes&rdquo;, utilizando la met&aacute;fora de un pasto comunal. De forma resumida, el razonamiento consiste en que los pastores que utilizan ese pasto libremente, sin ning&uacute;n tipo de restricci&oacute;n, buscan maximizar su ganancia, haciendo un c&aacute;lculo del beneficio individual que le reporta llevar a pastar un animal m&aacute;s y del coste compartido que supone la sobreexplotaci&oacute;n del pasto. Todos ellos toman la decisi&oacute;n de introducir un animal m&aacute;s porque aprecian que el beneficio inividual que &eacute;sta les reporta es mayor al riesgo compartido. No obstante, el pasto se acaba agotando y todos acaban siendo perjudicados por su decisi&oacute;n &ldquo;racional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, en algunos pa&iacute;ses europeos, como en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Italia-registra-endurece-medidas-coronavirus_0_1007900345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Italia</a> y <a href="https://elpais.com/sociedad/2020-03-23/francia-endurece-sus-reglas-del-confinamiento-sin-ampliarlas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, los gobiernos han endurecido las medidas de confinamiento inicialmente tomadas, como restringir el tiempo y el &aacute;rea de distancia en el que se puede salir a correr o a pasear en la calle. O incluso en el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Boris-Johnson_0_1008950196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido</a> hemos visto c&oacute;mo el gobierno liderado por Boris Johnson ha pasado de no tomar ninguna medida, m&aacute;s all&aacute; de apelar a sus compatriotas a que siguieran una serie de recomendaciones, a decretar tres semanas de cuarentena obligatoria. Y por eso tambi&eacute;n en los establecimientos comerciales de algunos pa&iacute;ses se limita el n&uacute;mero de paquetes de papel higi&eacute;nico que una persona puede comprar por d&iacute;a. No parece que apelar a la conciencia y a la responsabilidad c&iacute;vica sea suficiente para que prevalezca el bien com&uacute;n. Y menos a&uacute;n en tiempos convulsos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/covid-19-previsiones-hiperglobalizacion-desglobalizacion_132_1001386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2020 21:15:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y entonces llegó el coronavirus]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dilema de Casado: ¿halcones o palomas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pp-vox-pablo-casado-cis_132_1061176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5ecdd3e-4777-4e19-be10-3fae9bbdb312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dilema de Casado: ¿halcones o palomas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El temor del Partido Popular a que Vox se consolide, ha avivado las tensiones internas sobre cuál debe ser la estrategia política a seguir</p><p class="subtitle">Mientras el sector duro (halcones) aboga por competir con Vox siguiendo su línea política, el moderado (palomas) es partidario de marcar distancias</p><p class="subtitle">Pablo Casado, por el momento, ha optado por actuar unas veces con un perfil más moderado y otras, con un perfil más estridente</p></div><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as del nuevo gobierno de coalici&oacute;n entre socialistas y morados han comenzado, parad&oacute;jicamente, con una buena parte del foco medi&aacute;tico puesto en la oposici&oacute;n. Y, m&aacute;s concretamente, en las filas populares.
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n constituido el Gobierno, la direcci&oacute;n nacional del PP mostraba su en&eacute;rgico rechazo a negociar, como primer partido de la oposici&oacute;n, la renovaci&oacute;n del poder judicial, aunque ahora este rechazo ha sido <a href="https://www.eldiario.es/politica/Casado-Poder-Judicial-condiciones-Gobierno_0_986901546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matizado</a> (condicionado al cumplimiento o no de una serie de requisitos por parte del Gobierno). Poco despu&eacute;s, llegar&iacute;a la decisi&oacute;n de no secundar las protestas sociales convocadas por Vox para dar la &ldquo;bienvenida&rdquo; al nuevo ejecutivo, poniendo de manifiesto su frontal rechazo a &eacute;ste. Los dirigentes populares lanzaban as&iacute; el mensaje de que, a diferencia de la formaci&oacute;n liderada por Santiago Abascal, el PP iba a optar por hacer &ldquo;oposici&oacute;n en las instituciones y no en la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un paso hacia el extremo, con tono duro/crispado. Otro hacia el centro, con tono moderado. En una secuencia cronol&oacute;gica de &ldquo;gestos&rdquo; contradictorios, inevitablemente surg&iacute;an o resurg&iacute;an, dentro del partido, las voces cr&iacute;ticas con la falta de claridad pol&iacute;tica de G&eacute;nova. Para acallarlas, Pablo Casado negaba que hubiera, a nivel interno, dos sectores, uno duro y otro blando y reafirmaba su voluntad de optar por una &ldquo;oposici&oacute;n sin estridencias, ni trincheras&rdquo;. No obstante, el mensaje del centrismo quedaba (otra vez) eclipsado por la <a href="https://www.elperiodico.com/es/politica/20200114/semper-una-de-las-voces-mas-moderadas-del-pp-deja-la-politica-7805524" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salida de Borja S&eacute;mper</a>, uno de los referentes moderados del PP. Un adi&oacute;s pol&iacute;tico cuyos ecos medi&aacute;ticos se apagaron r&aacute;pidamente por la pol&eacute;mica generada a cuenta del llamado pin parental. La apuesta de G&eacute;nova por asumir como propia la iniciativa estrella de Vox de otorgar a los padres la capacidad para vetar contenidos educativos, volv&iacute;a a hacer que las miradas se pusieran en la l&iacute;nea de oposici&oacute;n del PP.
    </p><p class="article-text">
        Los bandazos y tensiones internas por la estrategia pol&iacute;tica han sido constantes desde que, a mediados de julio de 2018, Pablo Casado relevara a Mariano Rajoy en la presidencia del PP.
    </p><p class="article-text">
        Casado opt&oacute; inicialmente por el endurecimiento en las formas y en el fondo del discurso pol&iacute;tico, como parte del prometido &ldquo;rearme ideol&oacute;gico&rdquo; de su partido y por contraposici&oacute;n a la etapa (tecn&oacute;crata) de Rajoy. Pero se encontr&oacute; con una fuerte contestaci&oacute;n interna, tras los malos resultados cosechados por los populares, en la primera prueba electoral en la que &eacute;l se &ldquo;examinaba&rdquo; como nuevo l&iacute;der del partido: las elecciones generales del 28 de abril del pasado a&ntilde;o. No era tanto la magnitud de los votos perdidos (m&aacute;s de 3,5 millones respecto a las elecciones de 2016), lo que resultaba m&aacute;s preocupante para el PP, sino el realineamiento del espacio electoral de la derecha. Ciudadanos, por el centro, se hab&iacute;a quedado a poco m&aacute;s de 200.000 votos de ellos. Y, a su derecha, estaba Vox, con una nutrida bolsa de apoyos (2,7 millones de votos), aunque frenado en n&uacute;mero de esca&ntilde;os por el sistema electoral, en su condici&oacute;n de quinta fuerza pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El alivio por haber evitado el <em>sorpasso</em> de Ciudadanos, as&iacute; como por la percepci&oacute;n generalizada de que Vox hab&iacute;a obtenido muchos menos esca&ntilde;os (24) de los que se esperaba, no pod&iacute;a ocultar que la estrategia seguida por la nueva direcci&oacute;n del PP hab&iacute;a fracasado. De acuerdo con los datos de la<a href="http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/3140_3159/3145/cru3145votog2015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> encuesta postelectoral</a> realizada por el CIS, en las elecciones generales de abril, el PP sufri&oacute; m&aacute;s fugas de antiguos votantes que se decantaron por Vox, que por Ciudadanos, y tambi&eacute;n m&aacute;s hacia el PSOE, que hacia la abstenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una vez constatado el fracaso o, al menos, el decepcionante balance de resultados del desplazamiento a la derecha, Pablo Casado anunciaba su intenci&oacute;n de dar un &ldquo;volantazo al centro&rdquo; de cara a las siguientes paradas electorales. En su decisi&oacute;n, pesaba la presi&oacute;n ejercida por los sectores centristas y por destacados dirigentes, como Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de estrategia, optando por un perfil m&aacute;s moderado, les result&oacute; exitosa en los comicios generales del pasado 10 de noviembre. Un &eacute;xito que tambi&eacute;n se vio favorecido por la situaci&oacute;n de crisis interna en la que Ciudadanos se present&oacute; a esa cita electoral. El PP recuper&oacute; m&aacute;s de 600.000 votos respecto a las elecciones de abril. El <a href="http://datos.cis.es/pdf/Es3269rei_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeo postelectoral</a> del CIS apunta a que los populares consiguieron elevar la proporci&oacute;n de sus votantes fieles, al tiempo que captaron un considerable porcentaje de electores desencantados con Ciudadanos y frenaron las fugas hacia Vox.
    </p><p class="article-text">
        Si bien, su recuperaci&oacute;n electoral se ve&iacute;a ensombrecida por el gran avance de Vox en esca&ntilde;os (de 24 a 52), que pasaba a desbancar a Ciudadanos como tercera fuerza pol&iacute;tica. Ante la nueva reconfiguraci&oacute;n del tablero pol&iacute;tico, los dirigentes de Vox dejaban clara su intenci&oacute;n de convertirse <em>de facto </em>en la principal fuerza pol&iacute;tica de oposici&oacute;n (pol&iacute;tica, ideol&oacute;gica y cultural) al gobierno de S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        El temor a que los que fueron antiguos miembros del ala dura del PP sigan ganando espacio, con su propia marca, es lo que ha podido llevar a Casado a optar por no renunciar al perfil duro. Al fin y al cabo, el objetivo de los populares es volver a ser la opci&oacute;n electoral de todos los votantes de derecha (desde el extremo al centro derecha).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cabe pensar que los actuales dirigentes del PP pueden considerar necesario no desatender el flanco situado m&aacute;s a la derecha de su partido, por el temor a que se produzcan nuevas deserciones. En este sentido, la decisi&oacute;n que ha tomado Pablo Casado, de mantener a Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo como portavoz del grupo popular en el Congreso, podr&iacute;a responder a ese prop&oacute;sito. A pesar del perfil estridente de esta pol&iacute;tica y de las fricciones que, dentro del PP, generan muchas de sus pol&eacute;micas declaraciones, Casado puede preferir tenerla cerca, como aliada.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, los c&aacute;lculos o dudas estrat&eacute;gicas sobre la l&iacute;nea a seguir para hacer oposici&oacute;n al gobierno de S&aacute;nchez en un contexto en el que Vox intenta marcarles el paso, tanto en su condici&oacute;n de rivales pol&iacute;ticos a nivel nacional, como de aliados de gobierno a nivel regional y local, pueden contribuir a explicar los recientes vaivenes pol&iacute;ticos protagonizados por la direcci&oacute;n del PP.
    </p><p class="article-text">
        Y como consecuencia de ello, tambi&eacute;n parece haberse reabierto el (siempre latente) debate interno sobre la conveniencia o no de optar por dar la batalla ideol&oacute;gica (cultural) y por la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica con la izquierda, o, por el contrario, optar por la moderaci&oacute;n, centr&aacute;ndose en temas transversales, como la capacidad de gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Utilizando la met&aacute;fora de los pol&iacute;ticos que act&uacute;an como halcones y palomas, dentro del PP habr&iacute;a, de un lado, partidarios de una estrategia de confrontaci&oacute;n. Estos abogan por imitar o seguir el estilo de oposici&oacute;n de Vox. Y, de otro, est&aacute;n los partidarios de una l&iacute;nea m&aacute;s conciliadora. Ellos son cr&iacute;ticos con el acercamiento al partido de Abascal y defienden, en cambio, diferenciarse lo m&aacute;s posible de &eacute;ste.
    </p><p class="article-text">
        Pero el auge de Vox ha hecho que el sector duro se sienta m&aacute;s fuerte para imponer sus tesis dentro del PP o, incluso, para ir por libre, ayudados por el apoyo que les brindan algunos medios de comunicaci&oacute;n y/o la visibilidad que sus cargos institucionales les otorga (como es el caso de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso). En un momento, adem&aacute;s, en el que la debilidad de Casado, como un l&iacute;der pol&iacute;tico cuya popularidad es baja, juega a su favor.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, si analizamos la evoluci&oacute;n electoral del PP, encontramos que a este partido le ha ido mejor a nivel nacional cuando las &ldquo;palomas&rdquo; se han impuesto a los &ldquo;halcones&rdquo;. Tanto en el a&ntilde;o 2000 como en el 2011 el PP obtuvo mayor&iacute;a absoluta en las elecciones generales, con una estrategia centrada en la capacidad para gestionar la econom&iacute;a. Por el contrario, la estrategia de crispaci&oacute;n utilizada por Rajoy para hacer oposici&oacute;n al primer gobierno de Zapatero no le dio los resultados esperados en los comicios generales de 2008. Asimismo, encontramos que, aun teniendo la mayor&iacute;a parlamentaria necesaria, Rajoy opt&oacute;, desde un c&aacute;lculo coste-beneficio, por retirar en 2014 el controvertido proyecto planteado por Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n para derogar la ley del aborto aprobada por el gobierno de Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        La lectura que muchas veces se ha impuesto en el PP es que las medidas m&aacute;s ideol&oacute;gicas (sobre las que el electorado est&aacute; dividido), as&iacute; como la estrategia de crispaci&oacute;n, llevan a este partido a perder m&aacute;s votos, de los que gana en un pa&iacute;s donde la media ideol&oacute;gica del votante es de centro izquierda. Por una parte, se alejan, los votantes moderados (menos ideologizados y con un menor grado de identificaci&oacute;n partidista). Por otra parte, como efecto colateral, se produce una movilizaci&oacute;n de los sectores progresistas a favor de los partidos de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, la c&uacute;pula del PP parece seguir (y de forma reactiva) la t&aacute;ctica de actuar unos d&iacute;as con un perfil m&aacute;s moderado y otros, con un perfil m&aacute;s agresivo, en funci&oacute;n del tema que sea y de los movimientos que haga Vox. Por ello, unos d&iacute;as marcan diferencias con esa formaci&oacute;n pol&iacute;tica, y otros se aproximan a ella (siendo m&aacute;s voxistas que Vox), mientras parecen dan por neutralizada la competencia con Ciudadanos, como un partido que se halla en fase de reconstrucci&oacute;n interna.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, con esta t&aacute;ctica, los dirigentes del PP piensen que tienen asegurada la paz interna, tratando de contentar a uno y otro sector del partido. Pero parece dif&iacute;cil que puedan mantener esta posici&oacute;n a medio plazo. A no ser que la atenci&oacute;n est&eacute; puesta exclusivamente en el gobierno, pretender ser &ldquo;palomas&rdquo; y &ldquo;halcones&rdquo; al mismo tiempo puede llevar a los populares, en su labor de oposici&oacute;n, a desorientar a sus votantes, al tiempo que les impide ensanchar su base de apoyos. Asimismo, la proyecci&oacute;n de la imagen de un partido que quiere ser una cosa y la contraria, s&oacute;lo puede contribuir a potenciar las divisiones internas. Y, por ende, a poner en entredicho el liderazgo de Casado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pp-vox-pablo-casado-cis_132_1061176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2020 20:21:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dilema de Casado: ¿halcones o palomas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Vox,Pablo Casado,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia el 10N: ¿cómo se canalizará el malestar político?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-generales-2019-abstencion-sondeos-cis_132_1339886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96c26275-daca-48ba-98d3-27145be8452a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia el 10N: ¿cómo se canalizará el malestar político?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A seis semanas de la cita con las urnas, nuevos jugadores irrumpen en el tablero político, los sondeos quedan rápidamente desfasados y los resultados parecen, cada vez, menos previsibles, en un contexto marcado por un nivel récord de descontento político</p></div><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de apretar el bot&oacute;n electoral, los partidos pol&iacute;ticos han podido testar o, m&aacute;s bien, certificar el (sulfurado) estado de &aacute;nimo preelectoral. Una&nbsp;<a href="https://elpais.com/elpais/2019/09/21/media/1569078557_111953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada, entre el 18 y 20 de septiembre, por la empresa demosc&oacute;pica 40dB, &ldquo;cuantificaba&rdquo; de qu&eacute; forma recib&iacute;an los ciudadanos la convocatoria de nuevas elecciones. Un contundente 51,5% utilizaba el calificativo de &ldquo;muy mal&rdquo; y otro 17% optaba por la respuesta &ldquo;mal&rdquo; a la pregunta de c&oacute;mo valoran la repetici&oacute;n electoral. M&aacute;s del 50% de los ciudadanos admit&iacute;a tener una peor opini&oacute;n sobre el modo en que funciona la democracia, como consecuencia de lo que (no) ha sucedido en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la apelaci&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez a la necesidad de que la sociedad exprese su voluntad de forma m&aacute;s clara, ha resultado una raz&oacute;n de peso para sus propios votantes. Junto al electorado de Unidas Podemos, los electores socialistas eran los que de forma m&aacute;s cr&iacute;tica valoraban el anuncio de un nuevo llamamiento a las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, muy negativas han sido las &ldquo;sensaciones&rdquo; que, de forma inmediata, ha generado, en la sociedad, la falta de acuerdos para formar un gobierno. Siguiendo los resultados de la encuesta de 40dB, m&aacute;s de un tercio de los ciudadanos afirmaba, hace unos pocos d&iacute;as, sentir (principalmente) &ldquo;decepci&oacute;n&rdquo;. Otro tercio, optaba por el t&eacute;rmino &ldquo;enfado&rdquo;. Y un 22% dec&iacute;a sentirse preocupado. Tan s&oacute;lo un 4,4% sent&iacute;a alivio, siendo los votantes de Vox (23,1%) los que parec&iacute;an mostrarse m&aacute;s reconfortados (entendemos, por no haber llegado a buen puerto las negociaciones entre los partidos de izquierda (PSOE-Unidas Podemos).
    </p><p class="article-text">
        Esta panor&aacute;mica se ver&iacute;a reforzada por los resultados del <a href="http://datos.cis.es/pdf/Es3261marMT_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bar&oacute;metro realizado previamente por el CIS</a>, entre el 1 y el 18 de septiembre, que arrojaban ya un empeoramiento del clima pol&iacute;tico. Por un lado, se ha alcanzado un nuevo r&eacute;cord en el indicador del porcentaje (45,3%) de ciudadanos que perciben la pol&iacute;tica, los partidos y los pol&iacute;ticos como un problema que tiene Espa&ntilde;a. Por otro lado, el pesimismo pol&iacute;tico (y tambi&eacute;n econ&oacute;mico) crec&iacute;a respecto al mes de julio, llegando a ser un 77%, la cifra de ciudadanos que calificaban como mala o muy mala la situaci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En consonancia con estos datos demosc&oacute;picos, encontramos que se han <a href="https://www.eldiario.es/politica/evitar-llegue-propaganda-electoral-correo_0_943506359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disparado las solicitudes</a>, enviadas al Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, por parte de ciudadanos que no quieren recibir propaganda electoral de los partidos. Mientras, por otro lado, las <a href="https://www.20minutos.es/gonzoo/noticia/memes-anuncio-nuevas-elecciones-generales-3767743/0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestras de malestar pol&iacute;tico </a>inundaban las redes sociales, inmediatamente, despu&eacute;s de conocerse que el bloqueo pol&iacute;tico conduc&iacute;a a la convocatoria electoral.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de la indignaci&oacute;n, una campa&ntilde;a puesta en marcha, en change.org, con el elocuente t&iacute;tulo &ldquo;Diputados, si no curr&aacute;is &iexcl;No cobr&aacute;is!: renunciad a vuestra indemnizaci&oacute;n&rdquo; recababa, en pocos d&iacute;as, m&aacute;s de 700.000 firmas. A ello se sumaban los comentarios, tambi&eacute;n muy cr&iacute;ticos con la situaci&oacute;n de bloqueo pol&iacute;tico, expresados, de forma generalizada, a izquierda y derecha, en las tertulias pol&iacute;ticas, as&iacute; como en editoriales y art&iacute;culos de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero junto a las expresiones de hartazgo pol&iacute;tico y cansancio electoral, son destacables iniciativas de diferente &iacute;ndole que est&aacute;n surgiendo para capitalizar de forma activa, a trav&eacute;s de la presentaci&oacute;n de nuevas candidaturas, el malestar. M&aacute;s a&uacute;n, si tenemos en cuenta que las dificultades o la falta de voluntad de la clase pol&iacute;tica actual para llegar a acuerdos a nivel nacional, no ha llevado (o no por el momento) a a&ntilde;orar los tiempos del bipartidismo (cuyo desmoronamiento empez&oacute; a ser visible en las elecciones europeas de 2014). Todo lo contrario. Seg&uacute;n el mencionado sondeo realizado por 40dB, casi el 84% de los ciudadanos, estar&iacute;an hoy de acuerdo con la afirmaci&oacute;n de que &ldquo;los partidos deben afrontar el nuevo escenario multipartidista y habituarse a pactar&rdquo;, frente a los que anhelan (16%) la competici&oacute;n bipartidista (ligada a etapas de gobiernos duraderos y estables).
    </p><p class="article-text">
        De este modo, y con independencia de que sea tan s&oacute;lo parte del espect&aacute;culo medi&aacute;tico, no deja de ser llamativo que el equipo del programa televisivo <em>Todo es Mentira</em>, presentado por Risto Mejide, haya amagado con presentarse a los comicios del 10 de noviembre bajo la candidatura de un nuevo partido, &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Risto-Mejide-partido-politico-todo-es-mentira_0_2159784041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peor no lo haremos&rdquo;,</a> y planteando, entre otras medidas estrella, acabar con los sueldos vitalicios de pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la plataforma ciudadana <em>Teruel Existe</em> ha anunciado, ante la &ldquo;incapacidad de los partidos para llegar a acuerdos&rdquo;, su pretensi&oacute;n de concurrir a los pr&oacute;ximos comicios generales. En la misma l&iacute;nea, la ventana de oportunidad que supone el reinante descontento pol&iacute;tico, tambi&eacute;n habr&iacute;a llevado a &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n a optar, finalmente, por dar el salto a la pol&iacute;tica nacional, present&aacute;ndose a las elecciones generales. Y hacerlo con el argumento de que su candidatura puede ser un revulsivo para movilizar a los votantes desencantados del espectro progresista y convertirse, por su disposici&oacute;n a negociar, en el partido que desbloquee la situaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Particularmente, la entrada en el juego electoral de Errej&oacute;n ha hecho que, en cuesti&oacute;n de muy poco tiempo, la atenci&oacute;n pol&iacute;tica y medi&aacute;tica haya pasado de girar en torno a una potencial abstenci&oacute;n masiva, a centrarse en la reconfiguraci&oacute;n del tablero pol&iacute;tico y su impacto electoral, ampli&aacute;ndose de 5 a 6 el n&uacute;mero de actores pol&iacute;ticos principales. Si bien, tambi&eacute;n ha servido para poner (una vez m&aacute;s) de manifiesto lo ef&iacute;meras que pueden resultar las estimaciones de voto en momentos pol&iacute;ticos tan &ldquo;vol&aacute;tiles&rdquo;, como los que estamos viviendo ahora, y en los que el malestar pol&iacute;tico es tan elevado.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo basta recodar, c&oacute;mo a principios de septiembre, la instant&aacute;nea demosc&oacute;pica parec&iacute;a indicar que <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20190902/47128621781/encuestas-elecciones-psoe-podemos-mayoria-absoluta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una repetici&oacute;n electoral beneficiar&iacute;a al PSOE</a>. Apenas veinte d&iacute;as despu&eacute;s, tras el anuncio de la repetici&oacute;n electoral, e<a href="https://www.eldiario.es/politica/convocatoria-elecciones-Partido-Popular-frontera_0_945955489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l PP aparec&iacute;a como el partido que potencialmente ganar&iacute;a m&aacute;s</a>. Aunque, tanto los sondeos con proyecci&oacute;n de voto que se han publicado recientemente en los medios (ver por ejemplo: <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20190921/47518355409/encuesta-gad3-la-vanguardia-psoe-pp-mejoran-voto-avance.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.20minutos.es/noticia/3773143/0/psoe-ciudadanos-pierden-voto-encuesta-ipsos-elecciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), como <a href="http://datos.cis.es/pdf/3261_Estimacion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima estimaci&oacute;n de voto del CIS</a>, parecen haber quedado desfasados al haberse realizado con anterioridad a la irrupci&oacute;n de la marca errejonista. Adem&aacute;s, los <a href="https://www.abc.es/elecciones/elecciones-generales/abci-caida-psoe-y-fuerte-subida-pp-apuntan-gran-coalicion-tras-10-n-201909252152_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primeros</a> que se han hecho para evaluar el <em>efecto Errej&oacute;n</em> en el voto, ofrecen una instant&aacute;nea preliminar, a la espera de que se despeje la inc&oacute;gnita de en cu&aacute;ntos territorios y de qu&eacute; forma se presentar&aacute; <em>M&aacute;s Pa&iacute;s</em>, bien en solitario, bien coaligada con otras formaciones como Comprom&iacute;s y antiguos aliados de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los cambios en el tablero pol&iacute;tico, ya sea a nivel m&aacute;s general o en determinados territorios, apuntar&iacute;an en la direcci&oacute;n de que el factor clave de la pr&oacute;xima cita electoral radicar&aacute; en el modo en que se exprese el malestar pol&iacute;tico. El desencanto o la decepci&oacute;n pueden llevar a la desmovilizaci&oacute;n electoral, pero el enfado o la insatisfacci&oacute;n pueden tener un efecto movilizador que trascienda la opci&oacute;n de la abstenci&oacute;n como voto de castigo.No hay que dar, necesariamente, por supuesto que el hartazgo conduce a la desafecci&oacute;n. Especialmente, si los electores tienen nuevas opciones, ante s&iacute;, entre las que elegir.
    </p><p class="article-text">
        Desde su eclosi&oacute;n, en 2011, el malestar pol&iacute;tico ha producido y sigue produciendo un aumento, y cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, de la oferta pol&iacute;tica ante un sistema electoral que, pese estar dise&ntilde;ado para penalizar la atomizaci&oacute;n, la acaba absorbiendo. En este sentido, tener en cuenta los movimientos que se produzcan en cada circunscripci&oacute;n, con la entrada o no de nuevos actores, puede ser determinante de cara al nivel de participaci&oacute;n que se registre en el c&oacute;mputo global, as&iacute; como a los resultados electorales.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la certeza de que, tras el 10 de noviembre, los partidos seguir&aacute;n necesitando llegar a acuerdos para formar gobierno, nos encontramos ante uno de los comicios cuyos resultados pueden ser m&aacute;s imprevisibles. Y ante los que habr&aacute; que ser, especialmente, cautos a la hora de utilizar los sondeos como &ldquo;br&uacute;jula&rdquo;, atendiendo &uacute;nicamente a los indicadores de voto.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s acentuada que en 2016, cuando, tras la repetici&oacute;n de las elecciones generales en junio, <a href="https://elpais.com/politica/2016/07/21/ratio/1469103351_215272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos expertos trataban de responder a la pregunta de por qu&eacute; fallaron los sondeos</a>, se plantea, ahora, como un gran desaf&iacute;o tomar el pulso a la opini&oacute;n p&uacute;blica. No s&oacute;lo porque estamos en un contexto de mayor malestar social, sino tambi&eacute;n porque hay un tablero con m&aacute;s actores, y sobre el que puede resultar determinante la influencia de numerosos y cambiantes factores.
    </p><p class="article-text">
        La desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica, la (inminente) sentencia del <em>proc&eacute;s</em>, el debate sobre la memoria hist&oacute;rica o la incertidumbre sobre el Brexit son s&oacute;lo algunos de esos factores que podr&iacute;an impactar en el comportamiento electoral, y no forzosamente, en el sentido que espera cada partido. La propia din&aacute;mica que se desarrolle por las estrategias electorales que sigan las fuerzas pol&iacute;ticas tambi&eacute;n ser&aacute; decisiva.
    </p><p class="article-text">
        Por delante, 45 (largos) d&iacute;as de campa&ntilde;a electoral, aunque oficialmente &eacute;sta comenzar&aacute; el 1 de noviembre y ser&aacute; (por primera vez) m&aacute;s breve de lo habitual (con una duraci&oacute;n de ocho d&iacute;as, y no de 15, <a href="https://www.boe.es/boe/dias/2016/11/01/pdfs/BOE-A-2016-10026.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras la reforma introducida a finales de 2016 en la ley electoral para este supuesto de repetici&oacute;n electoral</a>).
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no podremos calibrar, con sondeos p&uacute;blicos, el impacto de la campa&ntilde;a electoral propiamente dicha, puesto que continuar&aacute; vigente la (cada vez m&aacute;s cuestionada y anacr&oacute;nica) prohibici&oacute;n legal que tienen los medios de comunicaci&oacute;n de publicar, difundir o reproducir encuestas electorales en los cinco d&iacute;as anteriores al de la votaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-generales-2019-abstencion-sondeos-cis_132_1339886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2019 20:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacia el 10N: ¿cómo se canalizará el malestar político?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2019,Sondeos,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante el horizonte de la repetición electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-generales-pedro-sanchez-espana_132_1364072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb9d3796-e903-41e0-91fc-ec92d0cf66ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante el horizonte de la repetición electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras los partidos estudian pros y contras y escudriñan encuestas de cara a una posible repetición de las elecciones, la situación de bloqueo político puede poner a prueba el umbral de tolerancia social respecto a la (in)capacidad de la clase política para llegar a acuerdos y gestionar el multipartidismo</p></div><p class="article-text">
        Los esfuerzos negociadores han resultado infructuosos, incluida una oferta de &uacute;ltima hora para lograr un acuerdo de gobierno. El rey Felipe VI anuncia que no va a volver a proponer a ning&uacute;n candidato para someterse a la sesi&oacute;n de investidura. El plazo constitucional para que un candidato a la presidencia del gobierno logre la confianza del Congreso expira. El bloqueo pol&iacute;tico supone la constataci&oacute;n de la incapacidad de los partidos para lograr acuerdos. Una incapacidad que conduce a una nueva convocatoria electoral para que sean los ciudadanos los que resuelvan, nuevamente con su voto en una especie de forzada segunda vuelta, lo que la clase pol&iacute;tica ha sido incapaz de gestionar: los resultados de unos comicios. &iquest;Les suena&hellip;?&nbsp; &Eacute;sta fue la secuencia a la que, como sufridos electores, asistimos hace tres a&ntilde;os. Y que podr&iacute;a reproducirse, con algunas variaciones, muy pronto.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un verano pol&iacute;tico que ha terminado de la misma forma que empezaba, esto es, con la escenificaci&oacute;n de los desencuentros entre el PSOE y Unidas Podemos para formar gobierno, la percepci&oacute;n predominante es que, salvo un acuerdo <em>in extremis</em> entre Pedro S&aacute;nchez y Pablo Iglesias, el pa&iacute;s se ver&aacute; abocado a unas nuevas elecciones generales el pr&oacute;ximo 10 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ha ido cobrando fuerza la idea de que las elecciones son la &uacute;nica opci&oacute;n posible para que la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola salga del callej&oacute;n en el que ha quedado atrapada entre los vetos cruzados de los principales actores pol&iacute;ticos. Por un lado, atrapada entre el &ldquo;no es no&rdquo; de Pedro S&aacute;nchez a un gobierno de coalici&oacute;n con Unidas Podemos y el &ldquo;no es no&rdquo; de Pablo Iglesias a un gobierno del PSOE que no cuente con Unidas Podemos, como socios de &ldquo;pleno derecho&rdquo;. Y, por otro, una situaci&oacute;n pol&iacute;tica tambi&eacute;n bloqueada por el &ldquo;no es no&rdquo; a facilitar la investidura de Pedro S&aacute;nchez, que sostienen Pablo Casado y Albert Rivera.
    </p><p class="article-text">
        El arranque del curso pol&iacute;tico, tras el par&eacute;ntesis estival, comenzaba, el pasado lunes 2 de septiembre, con el contador puesto en marcha. Tres semanas para evitar la repetici&oacute;n electoral, de las que consumida ya, sin ning&uacute;n avance, la primera, restan pocos m&aacute;s de diez d&iacute;as. Como parte del juego pol&iacute;tico, los principales l&iacute;deres niegan buscar o querer la convocatoria de otras elecciones. Pero ellos, y sus partidos, hacen c&aacute;balas, estudian pros y contras, escudri&ntilde;an encuestas.
    </p><h3 class="article-text">Los c&aacute;lculos de los partidos</h3><p class="article-text">
        Los populares afrontar&iacute;an unos potenciales nuevos comicios en noviembre en unas condiciones mucho m&aacute;s favorables que en abril. Y es que, pese a los malos resultados que han cosechado en todas las citas electorales (generales, auton&oacute;micas, locales y europeas) celebradas este a&ntilde;o, la imagen del PP es (ahora) la de una formaci&oacute;n que se ha fortalecido en los &uacute;ltimos meses. Sus recientes pactos de gobierno, con Ciudadanos y Vox a nivel auton&oacute;mico y local, para mantener el poder en ayuntamientos y Comunidades Aut&oacute;nomas, le han permitido al PP exhibir m&uacute;sculo institucional. Algo que ha conllevado el reforzamiento del liderazgo de Pablo Casado dentro de su partido.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el PP tambi&eacute;n ha sabido aprovechar la actual crisis interna de Ciudadanos para reafirmarse como el principal partido de la oposici&oacute;n (en funciones) al gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Un factor que, junto al papel de socio aliado que ha adoptado Vox, frente al de adversario airado que, hasta hace no mucho tiempo, les tildaba de &ldquo;derechita cobarde&rdquo;, permitir&iacute;a a los populares presentarse como el partido hegem&oacute;nico dentro del bloque de la derecha. Un escenario muy diferente al de hace cinco meses, cuando el PP se enfrentaba al temor de una debacle electoral, tanto por el efecto de un posible <em>sorpasso</em> de Ciudadanos, como por la potencial huida en masa de sus votantes a la formaci&oacute;n liderada por Santiago Abascal.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de escenario, facilitar&iacute;a que, ante los hipot&eacute;ticos comicios de noviembre, el PP pudiera apelar con mayor eficacia al voto &uacute;til de la derecha, una vez que su principal competidor, por el centro, est&aacute; en horas bajas, y una vez que, por la derecha, el tsunami Vox parece haber quedado neutralizado o atemperado.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la <a href="https://elpais.com/politica/2019/09/03/actualidad/1567514248_067826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaci&oacute;n realizada por Kiko Llaneras</a>, a partir de las &uacute;ltimas encuestas publicadas en los medios de comunicaci&oacute;n, el PP podr&iacute;a lograr ahora 82 esca&ntilde;os en el Congreso de los Diputados. Ser&iacute;an 16 asientos m&aacute;s de los que obtuvo este partido en las elecciones generales del 28 de abril. Algo que le seguir&iacute;a colocando como segundo partido m&aacute;s votado, por detr&aacute;s del PSOE. Pero con una ventaja m&aacute;s holgada, en el bloque de la derecha, sobre Ciudadanos (con una estimaci&oacute;n de 41 esca&ntilde;os, y una p&eacute;rdida potencial de 16 asientos sobre los que logr&oacute; en abril) y Vox (que se mover&iacute;a, ahora, en los 17 esca&ntilde;os, frente a los 24 que obtuvo en abril).
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, que, a partir de los sondeos realizados a finales de agosto, el PP no tendr&iacute;a (o, al menos, no por el momento) la posibilidad de poder formar gobierno, dado que la suma con Ciudadanos y Vox seguir&iacute;a situ&aacute;ndose muy por debajo de la mayor&iacute;a absoluta (176 esca&ntilde;os); y no parece que entre los partidos nacionalistas e independentistas estas tres formaciones pudieran recabar apoyos. En todo caso, los populares saldr&iacute;an fortalecidos tras una repetici&oacute;n electoral, pues, por un lado, reforzar&iacute;an su posici&oacute;n dentro del bloque de la derecha. Y, por otro, les servir&iacute;a, a nivel interno, para mejorar la situaci&oacute;n financiera del partido, al obtener m&aacute;s recursos p&uacute;blicos por los esca&ntilde;os conseguidos.
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        Dos elementos, adem&aacute;s, juegan a favor de los populares. El primero es que los intereses que el PP puede albergar sobre una repetici&oacute;n electoral est&aacute;n alineados con las preferencias de sus votantes. Algo que no ocurre con Vox ni, especialmente, con Ciudadanos, a los que la repetici&oacute;n electoral les perjudicar&iacute;a no s&oacute;lo por la p&eacute;rdida potencial de esca&ntilde;os, sino porque los resultados podr&iacute;an agravar su (ya de por s&iacute; delicada) situaci&oacute;n interna. Por ahora, y de acuerdo con recientes sondeos (<a href="https://www.elmundo.es/espana/2019/09/01/5d6abcc2fdddff47a18b45cc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.elmundo.es/espana/2019/09/01/5d6abcc2fdddff47a18b45cc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), la mayor&iacute;a de los ciudadanos no desea que se vuelvan a convocar elecciones.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, si se analizan los datos por recuerdo de voto, los electores del PP (junto a los de Ciudadanos y de Vox) se muestran, mayoritariamente, partidarios de volver a acudir a las urnas (si la disyuntiva es elegir entre nuevas elecciones o que socialistas y morados alcancen un acuerdo para formar gobierno). El segundo elemento que favorece a los populares es la utilizaci&oacute;n que podr&iacute;an hacer, durante la campa&ntilde;a electoral, sobre <a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Va-entrar-Espana-recesion_6_938316177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los nubarrones que se ciernen sobre el contexto econ&oacute;mico internacional y espa&ntilde;ol</a>, ya que la econom&iacute;a es un tema que les sirve para captar apoyos entre los votantes moderados, as&iacute; como para orillar otros asuntos, como la corrupci&oacute;n, que se los quitan. En algunos <a href="https://www.abc.es/espana/abci-mas-cambio-economico-electoral-201909090131_noticia.html#_tcode=bjhkdHM%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis demosc&oacute;picos</a>, se apunta ya a un brusco empeoramiento de las expectativas, que tiene la ciudadan&iacute;a, sobre la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Frente al PP, encontramos a un PSOE, que, aparentemente, tambi&eacute;n partir&iacute;a con buenas perspectivas en caso de repetici&oacute;n electoral. O, al menos, con buenos augurios en lo que se refiere a un potencial aumento de esca&ntilde;os. Siguiendo la estimaci&oacute;n realizada por Llaneras, los socialistas pasar&iacute;an hoy de 123 a 138 esca&ntilde;os. Un aumento de 15 esca&ntilde;os con los que Pedro S&aacute;nchez podr&iacute;a reivindicar, con el argumento de tener m&aacute;s esca&ntilde;os que con los que gobern&oacute; en solitario entre junio de 2018 y febrero de 2019, y con los que pretend&iacute;a hacerlo despu&eacute;s de las elecciones generales de abril, su &ldquo;firme voluntad&rdquo; para liderar un ejecutivo monocolor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque otra cosa es que lo lograra, porque parad&oacute;jicamente el PSOE, con un mayor n&uacute;mero de asientos parlamentarios, podr&iacute;a quedar situado en una peor situaci&oacute;n en el tablero pol&iacute;tico. Teniendo en cuenta el panorama que arrojan algunas encuestas, la suma de esca&ntilde;os del PSOE y Unidas Podemos podr&iacute;a alcanzar la mayor&iacute;a absoluta, sin que, al contrario de lo que ocurre ahora, los socialistas tuvieran que precisar tambi&eacute;n de los apoyos de los partidos nacionalistas. <a href="https://www.abc.es/espana/abci-psoe-sube-y-sumaria-mayoria-absoluta-solo-podemos-y-201909082115_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">O s&oacute;lo tuvieran que contar con el respaldo de alguno de ellos</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, ser&iacute;a inevitable que las miradas volvieran a ponerse en un acuerdo entre los socialistas y la formaci&oacute;n morada, a no ser que (cosa poco probable) Ciudadanos cambiara de estrategia y decidiera apoyar a un gobierno socialista. O que, siguiendo lo ocurrido tras la repetici&oacute;n electoral de 2016, una nueva situaci&oacute;n de bloqueo, llevara, en este caso, al PP (y/o a Ciudadanos) a permitir, por razones de responsabilidad y sentido de Estado, una investidura de S&aacute;nchez que le permitiera, despu&eacute;s, formar un gobierno en minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de que &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n decidiera (<a href="https://www.eldiario.es/politica/Errejon-elecciones-PSOE-Podemos-presentara_0_930907064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrariamente a lo que ha manifestado hasta ahora) </a>dar el salto a la pol&iacute;tica nacional y presentarse a las elecciones de noviembre (si hubiera repetici&oacute;n electoral), no estar&iacute;a claro en qu&eacute; medida y de qu&eacute; forma se fragmentar&iacute;a el voto en el bloque de izquierda, con la concurrencia de tres candidaturas. No ser&iacute;a descartable que, en ese supuesto, el PSOE tuviera que verse obligado a pactar a dos bandas, con Errej&oacute;n e Iglesias. Por tanto, podr&iacute;a ocurrir que, aun teniendo menos poder (con una estimaci&oacute;n que se sit&uacute;a ahora en 37 esca&ntilde;os, frente a 42), Unidas Podemos pudiera estar colocada en una mejor posici&oacute;n para hacer valer su (menguada) fuerza parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, en el mapa multipartidista que se ha ido forjando desde el a&ntilde;o 2015, el factor clave de la gobernabilidad no es ni ganar las elecciones, ni tener m&aacute;s esca&ntilde;os, sino saber negociar aprovechando las fortalezas propias y las debilidades de los &nbsp;adversarios, en funci&oacute;n de un cambiante contexto pol&iacute;tico. O, dicho de otro modo, al haber aumentado el n&uacute;mero de jugadores, no se trata tanto de tener buenas cartas, sino de saber jugar las que se tienen, contando tambi&eacute;n en c&oacute;mo juegan, las suyas, los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de las sumas y restas, y de la proyecci&oacute;n de escenarios, que pueden hacerse con los sondeos realizados recientemente, los socialistas se enfrentar&iacute;an, en un entorno de elevada volatilidad electoral, a la incertidumbre de c&oacute;mo puede evolucionar la opini&oacute;n p&uacute;blica en general, y su electorado en particular, en los dos pr&oacute;ximos meses de cara a una potencial repetici&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, el PSOE cuenta con el rechazo social mayoritario a unas nuevas elecciones. Especialmente, contrarios a la repetici&oacute;n electoral son sus votantes (as&iacute; como los de Unidas Podemos), quienes prefieren que socialistas y morados alcancen un acuerdo de gobierno. No es de extra&ntilde;ar, as&iacute;, que los movimientos de Pedro S&aacute;nchez hayan ido encaminados, desde que fracasara su investidura en julio, a mostrar que los socialistas se esfuerzan por lograr el apoyo de Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no parece que, por ahora, la batalla por el relato les vaya bien, pues, <a href="https://www.elmundo.es/espana/2019/09/01/5d6abcc2fdddff47a18b45cc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n algunas encuestas</a>, m&aacute;s de un 40% de los ciudadanos consideran, hoy por hoy, que el PSOE es el m&aacute;ximo responsable de que no se forme un gobierno, frente a un 19% que responsabiliza a todos los partidos y un 16,6% que se&ntilde;ala a Unidas Podemos. Tampoco, en este punto, los socialistas resultan convincentes entre sus electores, pues si bien casi un 30% de ellos creen que es Unidas Podemos, la formaci&oacute;n que tiene mayor responsabilidad del bloqueo, un significativo 24% apunta a su propio partido como m&aacute;ximo responsable.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, la imagen final de qui&eacute;nes fueran los primeros (o los &uacute;ltimos) en levantarse de la &ldquo;mesa&rdquo;, y apretar el bot&oacute;n electoral por no aceptar las condiciones propuestas por el otro, no ser&iacute;a una condici&oacute;n suficiente para no ser percibido como &ldquo;culpable&rdquo;, habida cuenta de las innumerables idas y venidas protagonizadas por ambos grupos, en el marco de un largo, extenuante y poco edificante proceso negociador. Y en el que los focos se han ido poniendo, cada vez m&aacute;s, sobre ellos, al mostrar otros actores pol&iacute;ticos, como ERC o el PNV, su disposici&oacute;n a no impedir la formaci&oacute;n de un gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la desilusi&oacute;n y el enfado que, ante una nueva repetici&oacute;n electoral, podr&iacute;a sentir el electorado de izquierda y los votantes menos ideologizados, podr&iacute;a materializarse en una importante desmovilizaci&oacute;n. Algo que complicar&iacute;a la nueva campa&ntilde;a electoral socialista, dado que, entre muchos de estos votantes, podr&iacute;a pesar m&aacute;s la decepci&oacute;n, que la apelaci&oacute;n al voto del miedo ante la posibilidad de que los partidos de derechas, incluido el ultraderechista Vox, pudieran formar gobierno. M&aacute;s a&uacute;n, si consideramos que, pese a los esfuerzos de centrarse en su oferta program&aacute;tica, el PSOE tendr&iacute;a dif&iacute;cil que la campa&ntilde;a del 10 de noviembre no girara en torno a los pactos y a su falta de entendimiento previo con la formaci&oacute;n morada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ello, la forma de gestionar las negociaciones para formar gobierno, podr&iacute;an acabar erosionando la imagen de Pedro S&aacute;nchez en este electorado, y, por ende, restando fuerza a su tir&oacute;n como cabeza de cartel. De este modo, no parece que la repetici&oacute;n electoral resultara tan favorable para los socialistas como a priori puede parecer, dado que &eacute;sta podr&iacute;a convertirse en un camino plagado de riesgos, y en el que los c&aacute;lculos m&aacute;s optimistas pueden quedar pulverizados r&aacute;pidamente.
    </p><h3 class="article-text">Impacto y reacci&oacute;n social</h3><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de los c&aacute;lculos de los partidos, cabe plantearse c&oacute;mo est&aacute; &ldquo;digiriendo&rdquo; la sociedad la nueva situaci&oacute;n de bloqueo pol&iacute;tico en la que nos encontramos. Y sobre la que todos los supuestos de &ldquo;desbloqueo&rdquo; parecen &ldquo;negativos&rdquo;: ya sea porque el Partido Socialista consiga, como pretende, formar un gobierno en minor&iacute;a, aunque sin tener garantizada la posibilidad de gobernar a medio plazo. O porque se forme un ejecutivo de coalici&oacute;n o cooperaci&oacute;n, basado en la desconfianza de sus socios, lo que apuntar&iacute;a a un gobierno inestable y de corta duraci&oacute;n.&nbsp; O porque, no se alcance ning&uacute;n acuerdo, y el pa&iacute;s se vea inmerso en una repetici&oacute;n electoral, tras la que podr&iacute;a continuar la situaci&oacute;n de bloqueo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, finalmente, se celebran elecciones el 10 de noviembre, ser&aacute;n las cuartas elecciones generales en cuatro a&ntilde;os de un ciclo electoral marcado por la inestabilidad pol&iacute;tica. Un ciclo que comenz&oacute; con la celebraci&oacute;n de comicios generales en diciembre de 2015, continu&oacute; con una repetici&oacute;n electoral en junio de 2016, <a href="https://www.20minutos.es/noticia/2825230/0/cronologia-que-ha-pasado-desde-elecciones-diciembre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyos resultados no condujeron, por s&iacute; solos, a un desbloqueo inmediato, ni f&aacute;cil</a>. Por el contrario, el bloqueo se alarg&oacute; cuatro meses m&aacute;s, y logr&oacute; romperse con mucha dificultad (con una&nbsp;<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2016-12-31/crisis-psoe-2016-el-ano-psoe-estallo_1310339/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abstenci&oacute;n &ldquo;traum&aacute;tica&rdquo; del PSOE</a> para permitir la formaci&oacute;n de un gobierno en minor&iacute;a de Rajoy). Los sobresaltos a la pol&iacute;tica volvieron en mayo de 2018, con la ca&iacute;da del gobierno popular despu&eacute;s de una inesperada moci&oacute;n de censura liderada por Pedro S&aacute;nchez. Moci&oacute;n que dio paso, durante ocho meses, a un gobierno socialista en minor&iacute;a, que finaliz&oacute; de forma casi tan repentina, como se hab&iacute;a formado. Un final de legislatura que llev&oacute; a la convocatoria anticipada de los pasados comicios generales, del 28 de abril.
    </p><p class="article-text">
        El hartazgo y la saturaci&oacute;n electoral se ver&iacute;an, ahora, incrementados por el hecho de que, a lo largo de este a&ntilde;o, se han celebrado cuatro elecciones (generales, auton&oacute;micas en 13 CCAA, locales y europeas); distando, entre los comicios generales y los otros tres cuya convocatoria se celebr&oacute; el mismo d&iacute;a (26 de mayo, con la excepci&oacute;n de las elecciones auton&oacute;micas valencianas), menos de un mes.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la fecha del 10 de noviembre se vislumbrar&iacute;a como la tercera cita electoral, en menos de seis meses, en la que los ciudadanos ser&iacute;an llamados a acudir a las urnas en lo que va de a&ntilde;o. Y lo har&iacute;an, adem&aacute;s, para volver a elegir entre los mismos candidatos, listas electorales y programas pol&iacute;ticos, que en las elecciones de abril. Es decir, nada cambiar&iacute;a de la oferta electoral. No obstante, ante unos sondeos que apuntan a que podr&iacute;a volver a producirse una situaci&oacute;n similar de bloqueo, como ya ocurri&oacute; en 2016, podr&iacute;an crecer las voces que plantearan la conveniencia de que se presentaran nuevos candidatos el 10 de noviembre. Si la desconfianza entre los l&iacute;deres actuales ha sido y es un h&aacute;ndicap (insalvable) para la formaci&oacute;n de un gobierno, &iquest;qu&eacute; sentido tendr&iacute;a que volvieran a concurrir los mismos candidatos?
    </p><p class="article-text">
        La falta de flexibilidad a la hora de negociar, la incapacidad para gestionar un sistema multipartidista, la percepci&oacute;n de una clase pol&iacute;tica ensimismada en sus propios problemas y el prolongado per&iacute;odo de par&aacute;lisis institucional e <em>impasse</em> pol&iacute;tico han llevado a que el malestar pol&iacute;tico (que comenz&oacute; a ser visible con la crisis econ&oacute;mica) haya crecido de forma acusada en los &uacute;ltimos meses. En julio (&uacute;ltima observaci&oacute;n publicada por el CIS) se registraba un m&aacute;ximo hist&oacute;rico: casi 4 de cada 10 ciudadanos se&ntilde;alaban a los pol&iacute;ticos, a los partidos y a la pol&iacute;tica como un problema que tiene Espa&ntilde;a. Una percepci&oacute;n que sit&uacute;a la &ldquo;cuesti&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; como la segunda preocupaci&oacute;n ciudadana, s&oacute;lo superada por la inquietud que genera el problema del paro.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que los actuales partidos y l&iacute;deres pol&iacute;ticos minimicen el alto nivel de malestar pol&iacute;tico que muestra la sociedad, bien porque consideren que &eacute;ste es pasajero, o bien porque crean que se acabar&aacute; normalizando (a la fuerza de ser cr&oacute;nico). Sin embargo, la &ldquo;burbuja&rdquo; del malestar pol&iacute;tico, puede tener efectos imprevisibles, y en el momento m&aacute;s inesperado. Ya sea en forma de surgimiento de movimientos sociales, como el 15-M, o de aparici&oacute;n de nuevos partidos que traten de capitalizar ese malestar. En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, y como reflejo del malestar pol&iacute;tico, se han incorporado a la pol&iacute;tica nacional tres nuevos partidos (Unidas Podemos, Ciudadanos y Vox), que hoy forman parte del <em>establishment. </em>Pero el alto y persistente nivel de malestar pol&iacute;tico sigue constituyendo un terreno f&eacute;rtil para la creaci&oacute;n de nuevas marcas electorales, en detrimento de otras ya existentes y del regreso a la etapa del bipartidismo (tal y como lo conoc&iacute;amos).
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la actual situaci&oacute;n de bloqueo puede constituir una suerte de &ldquo;stress test pol&iacute;tico&rdquo;, con el que se puede poner a prueba el umbral de tolerancia social respecto a la (in)capacidad de la clase pol&iacute;tica para llegar a acuerdos. Y que se puede saldar con un repunte del descr&eacute;dito institucional y de la insatisfacci&oacute;n de los ciudadanos con el funcionamiento de la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/elecciones-generales-pedro-sanchez-espana_132_1364072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Sep 2019 20:18:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante el horizonte de la repetición electoral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales,Pedro Sánchez,España]]></media:keywords>
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