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    <title><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Innerarity, filósofo: "El capitalismo de vigilancia está sobrevalorado; los más vulnerables no están en el radar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/conectados/filosofo-daniel-innerarity-charla-jueves-casa-casa-ignacio-escolar_1_6458274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae7325f5-f344-4ee7-95f7-a1ece76f9678_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El filósofo Daniel Innerarity charla este jueves de casa a casa con Ignacio Escolar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El combate al virus pone en valor tres cosas que el populismo desprecia: la ciencia, la realidad institucional y la comunidad"</p><p class="subtitle">En su último libro, Innerarity reflexiona sobre la capacidad actual de la democracia para hacer frente a crisis como la actual</p></div><p class="article-text">
         <a href="https://www.eldiario.es/conectados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Conectados </em></a>ha unido en conversaci&oacute;n a Daniel Innerarity e Ignacio Escolar. El catedr&aacute;tico de Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica, director del Instituto de Gobernanza Democr&aacute;tica y profesor en el Instituto Europeo de Florencia, es autor de numerosas obras y la m&aacute;s reciente <em>Pandemocracia, una filosof&iacute;a de la crisis del coronavirus</em> (Galaxia Gutenberg) actualiza su teor&iacute;a respecto a la incapacidad de las democracias contempor&aacute;neas de gestionar las crisis.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo ha reflexionado durante la charla sobre c&oacute;mo se han relacionado en esta pandemia &ldquo;las esferas de lo privado y de lo p&uacute;blico&rdquo;, apuntando que ha sido &ldquo;una prueba de estr&eacute;s sobre la democracia&rdquo; y se&ntilde;alando que &ldquo;desde un punto de vista intelectual, es fascinante como experimento involuntario colectivo&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hemos mancomunado la crisis&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Para Innerarity, algo hemos aprendido de las crisis anteriores. Concretamente se&ntilde;alaba que en la crisis financiera de 2008, &ldquo;se interpret&oacute; que todo se deb&iacute;a a errores individuales&rdquo;. En esta ocasi&oacute;n, sin embargo, &ldquo;hemos mancomunado&rdquo; la crisis, algo que ve &ldquo;correcto como dise&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la preocupaci&oacute;n por los autoritarismos y su auge en torno a la pandemia, el fil&oacute;sofo se&ntilde;ala que no le preocupa especialmente, porque si bien &ldquo;el que era autoritario ha encontrado motivos para reforzar su autoritarismo, como China o Hungr&iacute;a&rdquo;, no cree que sea cierto lo que se&ntilde;alan algunos de sus colegas pensadores al afirmar que &ldquo;vivimos en un estado de excepci&oacute;n permanente&rdquo;. &ldquo;No, los reg&iacute;menes de estado alarma en algunos pa&iacute;ses est&aacute;n muy regulados, supeditados a la consecuci&oacute;n de un objetivo&rdquo;, afirmaba. As&iacute; Innererity pon&iacute;a de ejemplo la &ldquo;doble demanda contradictoria que se le hace a la democracia&rdquo;: &ldquo;son sistemas muy autoritarios y a la vez d&eacute;biles para gestionar la crisis&rdquo;, una cr&iacute;tica que aqu&iacute; en Espa&ntilde;a han estado enviando al gobierno &ldquo;varios l&iacute;deres de la oposici&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El combate al virus pone en valor tres cosas que el populismo desprecia: la ciencia, la realidad institucional y la comunidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como ejemplo de que al autoritarismo no le ha ido muy bien con la pandemia ha puesto a Donald Trump: &ldquo;El virus le ha hecho perder las elecciones, sin virus hubiera ganado y por mucho&rdquo;. Para Innererity esto se debe a que el combate contra el virus &ldquo;pone en valor tres cosas que el populismo desprecia: la ciencia, la realidad institucional y la comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por una de nuestras socias sobre el peso de las fake news en esta crisis, ha resaltado que esto es precisamente lo m&aacute;s novedoso. &ldquo;Esta epidemia ha sido muy at&aacute;vica, muy antigua. Lo de cerrar espacios, las murallas.. es m&aacute;s viejo que la sal. Lo que es moderno o postmoderno es el entorno informativo: post verdad, desinformaci&oacute;n, cacofon&iacute;a de expertos... Esto es lo que le da su principal novedad y la hace especialmente dif&iacute;cil de gestionar&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x7xq5nw" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Innererity continuaba reflexionando sobre el big data y la utilizaci&oacute;n de aplicaciones o datos para gestionar la pandemia y aseguraba al respecto que &ldquo;el capitalismo de vigilancia est&aacute; sobrevalorado&rdquo;. &ldquo;Creo que el sistema ha convertido grav&iacute;simos fallos de an&aacute;lisis de la realidad social&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a, asegurando que a pesar de que &ldquo;esta ha sido la primera gran crisis en un mundo de datos&rdquo;, se han cometido &ldquo;errores garrafales&rdquo;. Como ejemplo se&ntilde;alaba que &ldquo;los grupos m&aacute;s vulnerables son los que no estaban en el radar,  los que no tienen tel&eacute;fono m&oacute;vil, los temporeros, los migrantes, la gente hacinada, la gente mayor en las residencias... &rdquo; El fil&oacute;sofo a&ntilde;ad&iacute;a que hoy en d&iacute;a &ldquo;estamos pensando en t&eacute;rminos de mayor&iacute;as y deber&iacute;amos pensar en personas, grupos y gente vulnerable y eso los big data no lo est&aacute;n haciendo&rdquo;. &ldquo;Ojal&aacute; el capitalismo vigilara m&aacute;s&rdquo;, apostillaba.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Bildu deber&iacute;a completar su recorrido&rdquo;</h3><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x7xq5em" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo vasco se ha referido tambi&eacute;n a la actualidad pol&iacute;tica y al papel que Bildu est&aacute; teniendo en democracia. Innererity ha recordado que en sus tiempos universitarios vio a compa&ntilde;eros &ldquo;entrando en ETA&rdquo;. &ldquo;Si en esos momentos a m&iacute; me dicen que la izquierda abertzale iba a acabar celebrando su incapacidad para influir en unos presupuestos no me lo hubiera cre&iacute;do&rdquo;, ha asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto de vista, &ldquo;esto dice mucho de la capacidad del sistema pol&iacute;tico de integrar&rdquo; y ha se&ntilde;alado sobre la pol&eacute;mica que rodea a Bildu que cree que hay dos extremos. Por un lado, &ldquo;la gente abertzale celebrando que han ganado no se qu&eacute; batalla, cuando es evidente que desde el punto de vista pol&iacute;tico no han conseguido nada. Y en el otro extremo, &rdquo;una parte de las asociaciones de v&iacute;ctimas que creen que han sido derrotados porque la izquierda abertzale est&aacute; en las instituciones&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntado sobre si cree que Bildu deber&iacute;a desmarcarse m&aacute;s del pasado, el fil&oacute;sofo ha respondido afirmativamente: &ldquo;Creo que Bildu deber&iacute;a completar un recorrido. El que ha hecho le ha bastado para salvar el escollo de la ley de partidos, pero no le ha otorgado una plena fiabilidad a la hora de ser socios de Gobierno. Si dieran mas pasos, har&iacute;an lo que tienen que hacer y dar&iacute;an mas juego en la pol&iacute;tica del que actualmente tienen.&rdquo;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/conectados/filosofo-daniel-innerarity-charla-jueves-casa-casa-ignacio-escolar_1_6458274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2020 16:53:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Coronavirus,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ernesto Castro, filósofo: "La tauromaquia es un acto de cultura y de tortura: aunque la ética esté en contra, la estética puede estar a favor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/entrevista-ernesto-castro_128_6021488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/663a2942-444b-4feb-bd50-1382ee4d4609_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ernesto Castro. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy llega a las librerías</p><p class="subtitle">Ética, estética y política</p><p class="subtitle">, el nuevo ensayo del doctor en Filosofía y autor del exitoso</p><p class="subtitle">El trap, filosofía millennial para la crisis en España</p></div><p class="article-text">
        Los libros de Ernesto Castro son una rareza en s&iacute; mismos. El lector medio, estuviese m&aacute;s o menos avezado al ensayo, suele asumir autom&aacute;ticamente que la voz del autor de un libro de no ficci&oacute;n toma posiciones en cada palabra que escribe sobre los temas que trata. Que abordar un punto de vista es, en la mayor&iacute;a de ocasiones, confundirse con &eacute;l. Ser uno y trino.
    </p><p class="article-text">
        No es tanto que <em>Un palo al agua: ensayos de est&eacute;tica</em> (<a href="https://editorialmicromegas.blogspot.com/p/catalogo_21.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Micromegas, 2016</a>) o <em>Realismo poscontinental: ontolog&iacute;a y epistemolog&iacute;a para el siglo XXI</em> (Materia Oscura, 2020) sean textos equidistantes como que se muestran m&aacute;s interesados en analizar argumentos ajenos que en construir los propios. Y lo hacen desde un equilibrio complicad&iacute;simo entre rigor y humor, cuyo mejor ejemplo ser&iacute;a <em>El trap: filosof&iacute;a millennial para la crisis en Espa&ntilde;a</em> (<a href="https://erratanaturae.com/libro/el-trap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Errata Naturae, 2019</a>), su gran &eacute;xito que estuvo a un paso de ser tambi&eacute;n gran disgusto si <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/Yung-Beef-Farina-secuestrar-portada_0_950505396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yung Beef hubiese conseguido llevar adelante el secuestro de la publicaci&oacute;n que ped&iacute;a</a>, <em>&aacute; la Fari&ntilde;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de mi escritura ensay&iacute;stica nunca ha sido exponer lo que yo pienso o dejo de pensar, sino lo que resulta contraintuitivo pero fascinante de argumentar dado un cierto sistema de pensamiento&rdquo;, afirma Castro en el pr&oacute;logo &mdash;que &eacute;l llama proemio porque por qu&eacute; no&mdash; de su nuevo libro <em>&Eacute;tica, est&eacute;tica y pol&iacute;tica: ensayos (y errores) de un metaindignado</em>, <a href="https://arpaeditores.com/products/etica-estetica-y-politica?_pos=1&amp;_sid=8cde00214&amp;_ss=r" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado por arpa editorial</a>. Una lectura estimulante por situar al lector ante razonamientos del todo inesperados, como pensar el aborto desde un enfoque antiespecista o el golpe de Estado del 23F como una ciencia ficci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro no es un ensayo unitario sino una colecci&oacute;n de art&iacute;culos y micro-ensayos realizados estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Algunos tienen m&aacute;s de una d&eacute;cada. &iquest;C&oacute;mo ha sido enfrentarse a tus propios textos en la actualidad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un detalle que me parece importante se&ntilde;alar que es que el libro lleva como subt&iacute;tulo 'Ensayos (y errores) de un metaindignado', haciendo referencia al 15M y al libro que publiqu&eacute; en aquella &eacute;poca, <em>Contra la postmodernidad </em>(<a href="http://www.alphadecay.org/libro/contra-la-postmodernidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alpha Decay, 2011</a>) que se va a reeditar en arpa con motivo de los diez a&ntilde;os del movimiento. Y claro, muchos textos tienen ya su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Pero en todos los casos he procurado mantenerme fiel a lo que pensaba en aquel momento y lo que quer&iacute;a argumentar. Entre otras cosas porque mis ensayos nunca fueron una declaraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica de creencias, convicciones o fe. Eran el desarrollo de una serie de argumentos en ocasiones inc&oacute;modos para el propio autor. Es como ponerse en las ideas de otro, como ponerse las zapatillas de otro. Lo &uacute;nico que he tenido que hacer al reeditarlos es incluir alguna bibliograf&iacute;a o alguna nota a pie de p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Contra la postmodernidad, cuentas, naci&oacute; al calor del 15M y ahora se reeditar&aacute;. Justo ahora, Anagrama reedita tambi&eacute;n Los Combatientes, la novela de Cristina Morales que Constantino B&eacute;rtolo dijo que recog&iacute;a el 'esp&iacute;ritu de los indignados'. En la actual edici&oacute;n, el pr&oacute;logo de Elvira Navarro lo desmiente. &iquest;Ha pasado lo mismo con tu libro? &iquest;C&oacute;mo valoras estos diez a&ntilde;os del movimiento y lo que signific&oacute; intelectualmente para Espa&ntilde;a?</strong><em>Contra la postmodernidad</em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/los-combatientes/9788433998941/NH_643" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anagrama reedita tambi&eacute;n</a><em>Los Combatientes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los combatientes</em>, seg&uacute;n me ha contado Cristina, no est&aacute; ni a favor ni en contra del 15M, simplemente tuvo la suerte de publicarse entonces. Igual que ahora solo de habla del covid o las revueltas en Estados Unidos, entonces solo se hablaba de aquello. Incluso libros como <em>Ej&eacute;rcito enemigo</em>, de Alberto Olmos (<a href="https://www.megustaleer.com/libros/ejercito-enemigo/MES-031688" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Literatura Random House, 2011</a>) se interpretaron en esas coordenadas.
    </p><p class="article-text">
        Una cosa es de lo que tratan los libros y otra lo que interpretan los periodistas con el conocimiento de la solapa, que yo llamo 'conocimiento solapado'. No obstante, no s&eacute; si fue as&iacute; para Morales o para Olmos, pero el 15M s&iacute; fue importante para m&iacute;. Recuerdo perfectamente el asunto. Entonces conoc&iacute; a gente que llegar&iacute;a a estar en pol&iacute;tica, llegu&eacute; incluso a estar involucrado con Juventud sin Futuro. Todo aquello me oblig&oacute; a releer a Marx, y tuvo una influencia importante. Me llegu&eacute; a matricular en econom&iacute;a por la UNED para estudiar cosas sobre econom&iacute;a pol&iacute;tica. Y durante dos a&ntilde;os hice un Master en Barcelona de Filosof&iacute;a anal&iacute;tico muy influido por el marxismo... Este libro, sin ir m&aacute;s lejos, est&aacute; muy influido por el marco de debate de autores como Laclau o Polanyi, hoy de primer orden en pol&iacute;tica nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yo mismo lo acabo de hacer en la anterior pregunta: os he englobado a Cristina y a ti en el mismo saco. Ella, en la entrevista que le realizaste, pon&iacute;a en duda lo 'generacional' por aquello de que es un concepto que no tiene en cuenta otros conceptos como el de raza, g&eacute;nero o clase social. &iquest;Qu&eacute; opinas t&uacute;?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Sobre este tema de las generaciones di <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oRkks4NQWb8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una charla en Mallorca hace unos a&ntilde;os</a> precisamente cuestionando la propia idea. Como el propio t&eacute;rmino indica, para hablar de generaci&oacute;n habr&iacute;a que revisar la cuesti&oacute;n de los g&eacute;neros: literarios, sexuales, biol&oacute;gicos. Hablar&iacute;amos de ontolog&iacute;a, habr&iacute;a que meterse con Arist&oacute;teles, Porfirio y Darwin... y es un tema de primer orden en lo filos&oacute;fico. No lo niego. Pero tal y como se utiliza la categor&iacute;a a nivel sociol&oacute;gico o period&iacute;stico, una 'generaci&oacute;n' es una herramienta de marketing. 
    </p><p class="article-text">
        He constatado que cuando unos autores cumplen la treintena, que es la edad que m&aacute;s o menos tienen los millennials ahora, pues surgen este tipo de etiquetas o membretes para irlos envasando al vac&iacute;o y comercializ&aacute;ndolos. Del mismo modo que la generaci&oacute;n Kronen ten&iacute;a treinta a&ntilde;os cuando se les ech&oacute; ese fardo por encima y ya nadie se acuerda de que Luis Mangriy&aacute; o Juan Manuel de Prada eran 'kronens'. Lo mismo pas&oacute; en los setenta con la Generaci&oacute;n Nocilla de la que nadie se acuerda hasta el punto de que mis alumnos se r&iacute;en cuando lo cuento porque piensan que me lo he inventado yo.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n de los millennial ya ha tenido muchos intentos fallidos de bautizo. Y es posible que s&iacute;, que haya una serie de temas sobre los que uno se tiene que ir pronunciando. Qu&eacute; diantres, sin ir m&aacute;s lejos el propio covid hay que abordarlo. Incluso no hablar de &eacute;l es una forma de pronunciarse acerca de &eacute;l, porque los que no escriban un libro sobre el coronavirus estar&aacute;n lanzando un mensaje sobre el oportunismo literario o las escrituras apresuradas. Quiero decir, que en cada generaci&oacute;n hay temas sobre los que uno habla incluso cuando calla. Es inevitable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de los temas que sobre los que hay que pronunciarse: estas semanas se han publicado ya varios libros como el Pandemocracia de Innerarity (Galaxia Gutemberg, 2020) o Pandemia de Zizek (Anagrama, 2020). &iquest;Qu&eacute; opinas de la filosof&iacute;a de la urgencia o de la urgencia por interpretar filos&oacute;ficamente todo lo que nos est&aacute; ocurriendo?</strong><em>Pandemocracia</em><a href="https://www.documenta-bcn.com/products/252832-pandemocracia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galaxia Gutemberg, 2020</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/Slavoj-Zizek-pandemia-cuarentena-militar_0_1024347870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pandemia de Zizek</a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/pandemia/9788433916419/NCA_25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anagrama, 2020</a>
    </p><p class="article-text">
        Es la &uacute;ltima trinchera de la sociedad del espect&aacute;culo: sacar a los catedr&aacute;ticos a dar peroratas sobre filosof&iacute;a, &eacute;tica, moral y ontolog&iacute;a en el telediario. Bueno, es cierto que cuando empez&oacute; el asunto del confinamiento hubo una urgencia y una exigencia por parte de los medios y la sociedad para que los fil&oacute;sofos se pronunciaran. Y muchos salieron con grandes m&aacute;ximas sobre c&oacute;mo vivir en felicidad, la vida ante la muerte... todos esos temas que han obsesionado a la filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha mostrado en libros como el de Zizek, la compilaci&oacute;n<em> Sopa de Wuhan</em> (<a href="http://iips.usac.edu.gt/wp-content/uploads/2020/03/Sopa-de-Wuhan-ASPO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASPO, 2020</a>) que ha sido muy emblem&aacute;tica, y en Paid&oacute;s se ha publicado un libro en el que he colaborado que se llama <em>Covidosof&iacute;a</em> (<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-covidosofia/318639" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paid&oacute;s, 2020</a>), que es un t&iacute;tulo horrible pero tambi&eacute;n da una una serie de claves de autores espa&ntilde;oles que han podido reflexionar sobre la pandemia... Se ha mostrado que la filosof&iacute;a <em>mainstream</em> es la pol&iacute;tica de inspiraci&oacute;n foucaultiana, que pasa necesariamente por Roberto Exp&oacute;sito. Especialmente teniendo en cuenta que este hizo una reflexi&oacute;n etimol&oacute;gica muy importante sobre 'comunidad', demostrando que es un compuesto etimol&oacute;gico de 'munus', t&eacute;rmino latino que expresa el deber del individuo respecto a la comunidad. Lo opuesto a la comunidad no es la soledad sino la inmunidad. Los que est&aacute;n fuera de la comunidad est&aacute;n demunidos o son inmunes porque no se someten a las normas de lo com&uacute;n. Los Dioses son inmunes. Los animales son demunes. Este asunto de lo com&uacute;n lo han hecho casi todos los fil&oacute;sofos. En <em>Sopa de Wuhan</em>, de hecho, todos los autores tiran de este mantra.
    </p><p class="article-text">
        Y ya se ha mostrado las fortalezas y debilidades de este enfoque. Hay autores como Zizek que tienen un trasfondo filos&oacute;fico un poco m&aacute;s interesante porque son gente que tiene un largo recorrido. Pero luego hay quienes no tienen la capacidad de juntar diez folios sin volver otra vez a ese juego de palabras sobre lo com&uacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Cuando hablas de filosof&iacute;a mainstream, hablas tambi&eacute;n de la b&uacute;squeda de la felicidad o la vida en la muerte. Son conceptos que a uno le vienen a la cabeza como t&eacute;rminos u etiquetas propias de libros de autoayuda. &iquest;La filosof&iacute;a de la urgencia linda con la autoayuda?</strong><em>mainstream</em>
    </p><p class="article-text">
        Hombre, la filosof&iacute;a, desde luego, para ligar no va a servir (se r&iacute;e). Ni tampoco como arma arrojadiza, aunque bueno, si tiene tapa dura puede hacerte da&ntilde;o. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, si la filosof&iacute;a sirve para algo es para comprender la realidad. Otra cosa es que la filosof&iacute;a m&aacute;s &uacute;til para entender el presente no tenga que producirse exactamente al calor de lo que sucede en el presente, o con las opiniones sesgadas del com&uacute;n de los mortales hoy en d&iacute;a. A lo mejor una cierta distancia te permite ofrecer una lectura m&aacute;s interesante.
    </p><p class="article-text">
        Pero bueno, Zizek hace filosof&iacute;a al calor del presente y lo hace como un fil&oacute;sofo cl&aacute;sico, &iquest;eh? Al margen de que en la tradici&oacute;n anglosajona, un poco racista, se le tenga como una figura extravagante: Slavoj Zizek no est&aacute; haciendo nada que no hiciese Plat&oacute;n, que escrib&iacute;a sobre figuras pol&iacute;ticas equivalentes del siglo IV a gente como Errej&oacute;n, Abascal, Franco o Adolfo Su&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, asumiendo que la filosof&iacute;a nos ayuda a comprender el presente, &iquest;c&oacute;mo diferenciar la filosof&iacute;a urgente de la autoayuda? Es m&aacute;s, &iquest;es necesaria la distinci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, si t&uacute; cogieses un libro de S&eacute;neca y lo publicases con el nombre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frases-nuevo-Paulo-Coelho-parecen_0_816818534.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la portada de Paulo Coelho</a>, la gente se podr&iacute;a sorprender de que Paulo Coehlo hubiese aprendido a escribir al fin, pero el contenido ser&iacute;a tan de autoayuda como cualquier otro. Me refiero a que si uno coge los libros de &eacute;tica cl&aacute;sicos, sobre todo del per&iacute;odo helen&iacute;stico, son todo admoniciones.
    </p><p class="article-text">
        Plutarco, uno de los mesoplat&oacute;nicos m&aacute;s importantes, tiene obras sobre c&oacute;mo aprovecharse de los enemigos, como defenderse de la envidia... son tratados de autoayuda. Pero como est&aacute;n escritos en griego y para un p&uacute;blico que no es el nuestro, pues est&aacute;n revestidos de cierta aura y publicados en tapa dura. Sin embargo, la faceta pr&aacute;ctica de la filosof&iacute;a habla de c&oacute;mo vivir, y eso ha sido un tema de reflexi&oacute;n cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, los autores de libros de autoayuda no hacen necesariamente mala filosof&iacute;a. El asunto es que la alternativa a no trabajar y reflexionar las cuestiones filos&oacute;ficas es entregarse a la primera filosof&iacute;a que te venga por los medios de comunicaci&oacute;n, la familia o los mitos de la &eacute;poca. Pero la filosof&iacute;a juega un papel entre la literatura y la ciencia que ofrece formas de vida, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dices que Plat&oacute;n ya hablaba de figuras pol&iacute;ticas que le eran coet&aacute;neas. De hecho, t&uacute; tambi&eacute;n lo haces cuando hablas del 23F a partir del programa Operaci&oacute;n Palace de Salvados. Hace unos d&iacute;as el vicepresidente le dec&iacute;a a la ultraderecha que 'les gustar&iacute;a dar un golpe de Estado' como aquel. &iquest;Qu&eacute; opinas?</strong><a href="https://www.lasexta.com/programas/operacion-palace-23f/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Operaci&oacute;n Palace de Salvados</a><a href="https://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-Vox-ustedes-gustaria_0_1032047195.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les gustar&iacute;a dar un golpe de Estado</a>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me parece una salida de tono: este no es el contexto que ten&iacute;amos, ni mucho menos, en el 81. Igual que me parece una salida de tono lo del <a href="https://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/gobierno-necesita-pequeno-23-f-90958/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'peque&ntilde;o 23F' que defend&iacute;a Jim&eacute;nez Losantos</a>. Es lo de siempre: la historia se repite primero como tragedia y despu&eacute;s como farsa. Si el 23F ya fue una farsa del golpe de Estado del 36, ahora vivimos la farsa de la farsa, con Jimenez Losantos hablando de los peque&ntilde;os 23F. Pero bueno, la historia tambi&eacute;n es impredecible y qui&eacute;n sabe lo que puede pasar. Quien nos iba a decir que nos ibamos a pasar cuatro meses en nuestra casa por una pandemia surgida en China.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esa extrema derecha, en el libro pones en duda la influencia de Laclau para explicar concepto de populismo tal y como lo entendemos en la actualidad. &iquest;Hemos confiado demasiado en Laclau para explicar el fin del bipartidismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Laclau, m&aacute;s que servir para comprender el auge de la extrema derecha, sirvi&oacute; como programa pol&iacute;tico de construcci&oacute;n de una alternativa al bipartidismo por parte de Podemos. Es decir, recuerdo perfectamente las reuniones previas y posteriores al 15M, y luego previas y posteriores a la fundaci&oacute;n de Podemos donde pr&aacute;cticamente se hablaba 'laclaun&eacute;s'. &iexcl;Era el idioma com&uacute;n! &ldquo;La l&oacute;gica y la equivalencia de las demanadas insatisfechas&rdquo; y todo eso era la terminolog&iacute;a que se utilizaba entonces. Y salieron un buen pu&ntilde;ado de libros sobre el tema, como el <em>Populismo</em> de Villaca&ntilde;as (<a href="https://www.lacentral.com/villacanas-berlanga-jose-luis/la-huerta-grande/populismo/9788494339370" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La huerta grande, 2015</a>), o <em>En defensa del populismo</em> de Carlos Fern&aacute;ndez L&iacute;ria (<a href="https://www.catarata.org/libro/en-defensa-del-populismo_45924/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catarata, 2016</a>). As&iacute; que m&aacute;s que para analizar el auge de la extrema derecha sirvi&oacute; como modelo para crear un partido pol&iacute;tico desde cero como Podemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si el 'laclaun&eacute;s' es el idioma que se hablaba en las asambleas de las que surgi&oacute; Podemos, &iquest;qu&eacute; idioma hablaba la ultraderecha y qu&eacute; fil&oacute;sofos pueden remitir a su auge para que lo comprendamos mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues habr&iacute;a mil escuelas. Algunos vienen de la alt-right norteamericana, otras fuentes vienen de la nueva derecha de Alain de Benoist, que son los llamados gramscianos de derechas... hay escuelas por todas partes. Evidentemente, en Espa&ntilde;a, el fil&oacute;sofo de cabecera de la c&uacute;pula de Vox es Gustavo Bueno. Al final, el hijo de Gustavo Bueno tiene un libro escrito &mdash;o firmado por lo menos&mdash; con Abascal. Y ese libro es capital para la Fundaci&oacute;n DENAES, de la cual son miembros ambos, o por lo menos lo eran. As&iacute; que muchos de los disc&iacute;pulos de Gustavo Bueno son hoy diputados de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente la herencia de Bueno no se reduce a Vox. Igual que la herencia de Ortega y Gasset no se reduce a Ledesma Ramos, que era disc&iacute;pulo electo de Ortega. Pero todo el fascismo espa&ntilde;ol le tiene una reverencia absoluta a Ortega y Gasset. Al final todos los grandes fil&oacute;sofos han tenido su izquierda y su derecha: Hegel, Plat&oacute;n, Arist&oacute;teles... Pero es innegable que la c&uacute;pula de Vox est&aacute; claramente influida por los planteamientos de <em>Espa&ntilde;a frente a Europa</em> (<a href="https://www.casadellibro.com/libro-espana-frente-a-europa/9788478486083/9595295" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alba editorial, 1999</a>) o <em>Espa&ntilde;a no es un mito</em> (<a href="https://www.casadellibro.com/libro-espana-no-es-un-mito/9788484604952/1054701" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Temas de hoy, 2005</a>) de Gustavo Bueno.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esos mitos fundacionales de la derecha espa&ntilde;ola, en el libro tambi&eacute;n tratas la tauromaquia y repasas seis postulados filos&oacute;ficos seg&uacute;n los cuales podemos estar a favor o en contra por distintos motivos pol&iacute;ticos, &eacute;tico-morales y est&eacute;tico-religiosos. &iquest;Tu posici&oacute;n estar&iacute;a m&aacute;s cerca de Fernando Savater o de Jes&uacute;s Moster&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Se r&iacute;e] A ver, lo que hago en ese cap&iacute;tulo es algo meramente clasificatorio para exponer pros y contras. Yo creo que estar&iacute;a m&aacute;s cerca de Jes&uacute;s Moster&iacute;n [autor que el libro sit&uacute;a en contra de la tauromaquia por motivos &eacute;tico-morales] que otra cosa. Me parece que el argumento principal en contra de la tauromaquia es un argumento &eacute;tico que tiene que ver con el sufrimiento animal, y no tanto con la pol&iacute;tica. En fin, todo esto que se ha debatido siempre de que si los toros son algo muy espa&ntilde;ol o poco espa&ntilde;ol, o si los toros son de izquierdas o de derechas... m&aacute;s que ese asunto pol&iacute;tico yo me posiciono cercano a Moster&iacute;n porque creo que es una cuesti&oacute;n &eacute;tica lo que termina primando en contra de los toros.
    </p><p class="article-text">
        Este ejemplo es uno de los m&aacute;s interesantes para ver esa contradicci&oacute;n entre la &eacute;tica y la est&eacute;tica que trato en el libro. Uno de los objetivos del libro es mostrar que lo que es bello no tiene por qu&eacute; ser bueno. Puede haber espect&aacute;culos sublimes que no por ello son buenos. La tauromaquia es al mismo tiempo un acto de cultura y de tortura, no es incompatible. Di <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9PyqtURoc4o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una conferencia hace unos a&ntilde;os sobre esto</a> y la conclusi&oacute;n a la que llegu&eacute; es que s&iacute;, porque la cultura entendida como una serie de dispositivos objetivos que nos trascienden, marcan nuestros valores y dem&aacute;s, pueden provenir de la tortura. Elementos de tortura como el cepo, el garrote vil, son productos culturales, no van a ser naturales, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        Creo que la verdadera franja surge cuando no lo planteamos en los t&eacute;rminos de cultura contra tortura, sino cuando hablamos de &eacute;tica y est&eacute;tica. Y ah&iacute; se ve claramente que, aunque la &eacute;tica est&eacute; en contra de los toros, la est&eacute;tica puede estar perfectamente a favor de ellos como un gran espect&aacute;culo pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como docente, habr&aacute;s vivido durante el confinamiento esta digitalizaci&oacute;n forzada de la ense&ntilde;anza en nuestro pa&iacute;s. T&uacute; siempre has sido partidario de colgar tus v&iacute;deos en Youtube y compartir digitalmente ese conocimiento. &iquest;C&oacute;mo has vivido este paso forzado a la digitalizaci&oacute;n del sistema educativo espa&ntilde;ol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se ha inventado nada nuevo en esta materia desde el siglo XIII. Al final hay tres formas de impartir docencia: la <em>Lectio &mdash;</em>que es que uno habla y muchos escuchan&mdash;, la <em>Disputatio &mdash;</em>que dos o m&aacute;s discuten y el resto escucha&mdash;, y la <em>Quaestio</em> &mdash;todos hablan y escuchan al mismo tiempo&mdash;. Esas son las tres formas que tenemos de docencia, que vendr&iacute;an a ser la clase magistral, la tutor&iacute;a y el seminario. Otra cosa es que esas formas de docencia tengan diferentes plasmaciones materiales, que se puedan hacer clases en el aula o digitalmente.
    </p><p class="article-text">
        Era algo que era viable tecnol&oacute;gicamente, pero hasta que no ha habido condiciones sociales que obliguen a su implantaci&oacute;n, pues no se ha implantado. Y esto ha pasado desde siempre: los griegos conoc&iacute;an la tecnolog&iacute;a a vapor pero la utilizaban para mover estatuas de dioses en los templos. Hasta que no se dieron una serie de condiciones sociales, la m&aacute;quina de vapor no se impuso ni se convirti&oacute; en una herramienta esencial de la revoluci&oacute;n industrial. Esto es igual: puede existir la tecnolog&iacute;a para dar clases online, pero si no hay unas condiciones sociales que promuevan ese uso tecnol&oacute;gico, no se hace. Y ahora, por razones circunstanciales mucho m&aacute;s acuciantes, se va a ir poco a poco digitalizando todo esto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/entrevista-ernesto-castro_128_6021488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2020 20:17:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ernesto Castro, filósofo: "La tauromaquia es un acto de cultura y de tortura: aunque la ética esté en contra, la estética puede estar a favor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Platón a Nietzsche: una clase de filosofía en siete gráficos para pensar y luego existir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/platon-nietzsche-filosofia-graficos-existir_1_1055376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b6c0d5f-59ea-46e8-ae88-ad658de5c6c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ilustración de el mito de la caverna de Platón en &#039;Gran historia visual de la filosofía&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Blackie Books presenta</p><p class="subtitle">Gran historia visual de la filosofía,</p><p class="subtitle">una guía ilustrada para entender los personajes y conceptos clave del pensamiento occidental</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo ense&ntilde;ar nada a nadie. Solo puedo hacerles pensar&rdquo;, dec&iacute;a S&oacute;crates. La intenci&oacute;n del fil&oacute;sofo griego, tal y como se muestra en <em>Di&aacute;logos de Plat&oacute;n</em>, no era inculcar a sus disc&iacute;pulos qu&eacute; es la inmortalidad del alma o la justicia. Quer&iacute;a que estos llegaran a la luz mediante el debate y sus propias reflexiones, no a partir de una definici&oacute;n otorgada. La &uacute;nica funci&oacute;n de &eacute;l, como maestro, ser&iacute;a la de quitar el velo que cubre la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Esa es tambi&eacute;n la finalidad de <a href="https://www.blackiebooks.org/catalogo/gran-historia-visual-de-la-filosofia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran historia visual de la filosof&iacute;a (Blackie Books),</a> una gu&iacute;a de Masato Tanaka y Tetsuya Saito con sencillos gr&aacute;ficos para entender los conceptos y personajes clave del pensamiento occidental. Arranca con los fil&oacute;sofos de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, como Tales de Mileto o Her&aacute;clito, y llega hasta la edad contempor&aacute;nea con Simone de Beauvoir o Ferdinand de Saussure.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;diccionario&rdquo; filos&oacute;fico tampoco pretende ser un libro sesudo, sino m&aacute;s bien un peque&ntilde;o glosario que pueda servir como puerta de entrada a conocer ciertos autores (o reflexiones de estos). Por eso, es v&aacute;lido tanto para novatos como para expertos que busquen refrescar la memoria con un solo vistazo a estos gr&aacute;ficos. Porque, gracias a ellos, podemos aprender a filosofar sin la necesidad de ser, como dir&iacute;a Nietzsche, superhombres. Repasemos siete conceptos de los muchos que podemos hallar entre sus p&aacute;ginas.
    </p><h3 class="article-text">1. Todo fluye ('Panta rei')</h3><p class="article-text">
        <strong>Her&aacute;clito</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La frase &ldquo;no podemos ba&ntilde;arnos en el mismo r&iacute;o&rdquo; la hemos escuchado infinidad de veces. Pero &iquest;qu&eacute; significa exactamente? Que todo est&aacute; en constante cambio y que esta es la esencia misma del universo. Y no solo del cosmos, tambi&eacute;n de las personas y todas las cosas en general, ya sean &aacute;rboles o animales: existe un mecanismo del &ldquo;devenir&rdquo; por el cual se rige la vida. Su responsable fue Her&aacute;clito, un fil&oacute;sofo tan reservado y hura&ntilde;o que lleg&oacute; a ser apodado como &ldquo;el oscuro&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">2. Idea</h3><p class="article-text">
        <strong> Plat&oacute;n</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Qu&eacute; es un tri&aacute;ngulo perfecto? Todos en nuestra cabeza tenemos su imagen a pesar de que los ejemplos superiores no se corresponden con ella. Para Plat&oacute;n esto responder&iacute;a a una realidad experimental a la que solo se puede llegar mediante el uso de la raz&oacute;n. Los sentidos nos enga&ntilde;an, pero en el mundo de las ideas, que es donde hemos formado la de &ldquo;tri&aacute;ngulo perfecto&rdquo;, su concepto permanece inmutable.
    </p><p class="article-text">
        Esto se podr&iacute;a aplicar a todo: la &ldquo;idea de flor&rdquo;, la de &ldquo;&aacute;rbol&rdquo;, la de &ldquo;caballo&rdquo;&hellip; Somos capaces de construir un caballo con cubos de madera porque tenemos la idea del animal en nuestra cabeza, que ser&iacute;a la verdadera frente a las r&eacute;plicas que nos ofrecen nuestros limitados sentidos.
    </p><h3 class="article-text">3. La navaja de Ockham</h3><p class="article-text">
        <strong>Guillermo de Ockham</strong>
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        La navaja de Ockam abrir&iacute;a la puerta a la filosof&iacute;a moderna, donde el sujeto se convierte en el n&uacute;cleo de la conciencia. Para &eacute;l no existen conceptos universales, tales como &ldquo;ser humano&rdquo; o &ldquo;animal&rdquo;, sino que ser&iacute;an entes abstractos inventados por nosotros que no servir&iacute;an para explicar el d&iacute;a a d&iacute;a. Lo que en realidad se buscaba era separar la filosof&iacute;a como ciencia de la teolog&iacute;a, que precisamente basa su saber en la existencia de entes universales como Dios.
    </p><h3 class="article-text">4. Pienso luego existo ('Cogito ergo sum')</h3><p class="article-text">
        <strong>Ren&eacute; Descartes</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para Descartes, la &uacute;nica verdad irrefutable es que somos seres pensantes y que, como consecuencia, existimos. Este es el principio absolutamente cierto que dar&iacute;a inicio la filosof&iacute;a moderna. Puede que todo lo que vemos sea un sue&ntilde;o: los libros, las matem&aacute;ticas e incluso nuestro propio cuerpo. Pero queda algo de lo que no se puede dudar: de que existe una conciencia con capacidad para dudar.
    </p><h3 class="article-text">5. Burgues&iacute;a y proletariado</h3><p class="article-text">
        <strong>Karl Marx</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Seg&uacute;n Adam Smith, hay una &ldquo;mano invisible&rdquo; encargada de regular el libre mercado y la b&uacute;squeda del beneficio individual, por lo que el Estado no deber&iacute;a intervenir. Pero para Marx es todo lo contrario. El autor de <em>Manifiesto comunista</em> se&ntilde;ala que la libre competencia, en realidad, lo que provoca es una divisi&oacute;n entre ricos y pobres. O, lo que es lo mismo: entre la clase capitalista (quien tiene los medios de producci&oacute;n y las materias primas) y la clase trabajadora (la mano de obra). Por tanto, para evitar esta divisi&oacute;n, los medios de producci&oacute;n deber&iacute;an ser de propiedad p&uacute;blica y no privada.
    </p><h3 class="article-text">6. Nihilismo</h3><p class="article-text">
        <strong>Friedrich Nietzsche</strong>
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        La revoluci&oacute;n industrial cambi&oacute; el mundo tal y como se conoc&iacute;a hasta entonces. Trajo una nueva forma de concebir la producci&oacute;n, pero tambi&eacute;n nuevos problemas asociados a esta como la contaminaci&oacute;n o las condiciones de trabajo. Se empez&oacute;, por tanto, a desmontar la idea de que el progreso tecnol&oacute;gico estaba asociado a un progreso social, y en este contexto es donde llega la &eacute;poca del nihilismo para Nietzsche.
    </p><p class="article-text">
        Es una era definida por la p&eacute;rdida de prop&oacute;sito de los seres humanos, anteriormente guiados por valores tradicionales como la Iglesia. Pero ahora &ldquo;Dios ha muerto&rdquo;, y solo quedan dos opciones: ser un nihilista activo y crear valores nuevos en los que apoyarse; o ser un nihilista pasivo y perder la voluntad de vivir.
    </p><h3 class="article-text">7. Feminismo y g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        <strong>Simone de Beauvoir y  Judith Butler</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por desgracia, la mayor&iacute;a de la historia de la filosof&iacute;a occidental est&aacute; escrita en masculino y tenemos que esperar hasta bien entrada la edad contempor&aacute;nea para encontrar pensadoras como Simone de Beauvoir. Se encarg&oacute; de definir el feminismo como un movimiento para denunciar el privilegio de lo masculino y las relaciones de poder patriarcal, proponiendo como alternativa una sociedad basada en la igualdad de g&eacute;nero que se alcanzar&iacute;a a trav&eacute;s de diferentes olas para, finalmente, abandonar el falocentrismo.
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        En este sentido tambi&eacute;n se pronunciar&iacute;a la fil&oacute;sofa estadounidense Judith Butler, que habl&oacute; del g&eacute;nero como una construcci&oacute;n social que a menudo acarrea significados ocultos negativos para las mujeres. Ocurre, por ejemplo, cuando se habla de ellas como &ldquo;m&aacute;s emocionales&rdquo;, afirmaci&oacute;n que esconder&iacute;a otro razonamiento: que son il&oacute;gicas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/platon-nietzsche-filosofia-graficos-existir_1_1055376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2020 20:31:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Platón a Nietzsche: una clase de filosofía en siete gráficos para pensar y luego existir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joke J. Hermsen: "La nostalgia significa sentir dolor por una patria que no existe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/nostalgia-reclama-retroceso-genesis-fanatismo_128_1284741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f5ae9df-d8b2-4705-b378-a3ca554117b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;El cisne amenazado&#039;, Jan Asselijn (1650). Heritage Image Partnership Ltd./ Alamy Stock Photo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega a España el último libro de la filósofa Joke J. Hermsen,</p><p class="subtitle">La melancolía en tiempos de incertidumbre</p><p class="subtitle">, un ensayo que alerta sobre las consecuencias políticas y culturales de la melancolía como sentimiento contemporáneo</p><p class="subtitle">"Hay que tener cuidado cuando un líder político azuza la nostalgia en lugar de hablar de futuro. Hablar de 'vuelta a los orígenes' puede terminar en totalitarismo"</p><p class="subtitle">"Deberíamos tomarnos muy en serio el arte, la música, el cine y la lectura porque son herramientas mediante las que nos enfrentamos a visiones distintas de nuestra realidad"</p></div><p class="article-text">
        En 1650, Jan Asselijn pint&oacute; un cisne en una charca sin saber que la obra se convertir&iacute;a en uno de los cuadros m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia del barroco holand&eacute;s. En &eacute;l, vemos al ave en posici&oacute;n amenazante ante un perro que nada precariamente en aguas turbias. No se ve intenci&oacute;n agresiva en el can, pero el cisne parece reaccionar para proteger unos huevos a su espalda.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que el nido simboliza la Holanda del XVII. El ave representa a Johan de Witt, gran pensionario de la regi&oacute;n m&aacute;s poderosa de los Pa&iacute;ses Bajos y uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s influyentes del pa&iacute;s. Y el perro, descrito en el cuadro como 'enemigo del Estado', no es otro que Guillermo III de Orange.
    </p><p class="article-text">
        En 1672, Holanda fue invadida por Francia con el benepl&aacute;cito y el apoyo de este &uacute;ltimo, rey de Inglaterra e Irlanda. Guillermo III, entonces, acus&oacute; de alta traici&oacute;n al Johan de Witt, que fue linchado junto a su hermano por una muchedumbre enfurecida en la Haya, donde ahora se asienta el principal &oacute;rgano judicial de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        <em>El cisne amenazado</em>, pues as&iacute; se llama la composici&oacute;n de Asselijn, tiene sin embargo otro significado aplicable a la actualidad. Seg&uacute;n explica la fil&oacute;sofa Joke J. Hermsen a eldiario.es &ldquo;este lienzo muestra maravillosamente c&oacute;mo la melancol&iacute;a puede convertirse en miedo y furia&rdquo;. Por eso lo utiliza como punto de partida y lo ha elegido como portada de su &uacute;ltimo ensayo: <em>La melancol&iacute;a en tiempos de incertidumbre</em>.
    </p><h3 class="article-text">El peligro de la melancol&iacute;a hoy</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;La melancol&iacute;a puede ser inspiradora, pero tambi&eacute;n peligrosa. Hoy mucha gente se siente amenazada y reacciona con ira si cree que alguien ofende a sus tradiciones, su cultura y su pa&iacute;s&rdquo;, argumenta Joke J. Hermsen. Esta doctora en Filosof&iacute;a ha sido galardonada en su pa&iacute;s por sus ensayos sobre arte contempor&aacute;neo y literatura. El que nos ocupa es su primer libro en espa&ntilde;ol, traducido por Gonzalo Fern&aacute;ndez G&oacute;mez y <a href="http://www.siruela.com/catalogo.php?&amp;opcion=autor&amp;id_libro=3959" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado por Ediciones Siruela</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ensayo nace por dos grandes razones&rdquo;, cuenta la fil&oacute;sofa holandesa a este peri&oacute;dico. &ldquo;Una parte de un modesto an&aacute;lisis social: en nuestra&nbsp;moderna sociedad occidental no existe hoy demasiado espacio para lidiar con la tristeza, las malas noticias, la decepci&oacute;n o el dolor. Lo hemos escondido cada vez m&aacute;s. Decimos que estamos bien y que todo va bien porque no tenemos tiempo para pensar si va mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero la segunda raz&oacute;n, m&aacute;s importante a&uacute;n, fue un libro escrito por Trudy Dehue [catedr&aacute;tica de Psicolog&iacute;a y Filosof&iacute;a Cient&iacute;fica de la Universidad de Groninga], llamado<em> De Depressie-epidemie</em> [La epidemia de la depresi&oacute;n], que hizo una largu&iacute;sima investigaci&oacute;n cuyas conclusiones no eran nada alentadoras y me hicieron pensar&rdquo;, reflexiona la autora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hip&oacute;tesis es que la melancol&iacute;a, como defend&iacute;an algunos fil&oacute;sofos griegos, es constitutivo de lo humano&rdquo;, explica. &ldquo;Es un sentimiento que nace, por decirlo de algun modo, de la consciencia del discurrir del tiempo y la asunci&oacute;n de que todo, absolutamente todo, perece o perecer&aacute; ante nuestros ojos&rdquo;, argumenta. &ldquo;Est&aacute; en nuestra naturaleza reflexionar sobre el paso del tiempo y, en ocasiones, anhelar algo que ya no tenemos&rdquo;, ll&aacute;mese juventud, pasado, infancia, patria o lo que fuere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocurre que, seg&uacute;n Arist&oacute;teles, la melancol&iacute;a se puede convertir en otra cosa distinta cuando existe una carencia de ataraxia. Se entiende por este t&eacute;rmino el estado que produce la paz de esp&iacute;ritu, la falta de inquietud y la serenidad. Algo que a todas luces escasea en nuestra sociedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Make&nbsp;Melancholia Great Again</h3><p class="article-text">
        <em>Make&nbsp;Melancholia Great Again</em>Imaginemos por un momento que el nido del cuadro de&nbsp;Asselijn con el que abrimos fuese una idea de pa&iacute;s, de raza o de tradici&oacute;n. Imaginemos que el perro puede ser un ap&aacute;trida, una persona migrante o un refugiado. &iquest;Qui&eacute;n ser&iacute;a entonces ese cisne iracundo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos seres melanc&oacute;licos por naturaleza pero en tiempos de falta de ataraxia, es decir en tiempos de inquietud, este car&aacute;cter melanc&oacute;lico se acent&uacute;a y est&aacute; a merced de ser manipulado&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable pensar en la nostalgia inherente a una proclama como <em>Make America Great Again</em>. Ronald Reagan la utiliz&oacute; en su campa&ntilde;a presidencial de 1980, y Donald Trump lo hizo en 2016.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las peores manifestaciones de la melancol&iacute;a es la nostalgia. Porque la nostalgia significa sentir dolor por una patria que no existe. Y este dolor reclama un retroceso en el tiempo que puede ser la g&eacute;nesis del fanatismo&rdquo;, reflexiona. &ldquo;En Estados Unidos est&aacute; pasando algo semejante. Seg&uacute;n Hannah Arendt hay que tener cuidado cuando un l&iacute;der pol&iacute;tico azuza la nostalgia en lugar de hablar de futuro, en lugar de ofrecer esperanza. Hablar de 'vuelta a los or&iacute;genes' siempre puede terminar en fanatismo y totalitarismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hermsen, especialista en la obra de la fil&oacute;sofa y te&oacute;rica pol&iacute;tica alemana Hannah Arendt, establece ciertos paralelismos entre la &eacute;poca actual y la obra <em>Los or&iacute;genes del totalitarismo. </em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Arendt hablaba de una melancol&iacute;a masiva presente en la Alemania posterior a la Primera Guerra Mundial&rdquo;, explica, &ldquo;la cuidadan&iacute;a sufri&oacute; terribles p&eacute;rdidas: un mill&oacute;n y medio de alemanes murieron en la guerra. La gente se sent&iacute;a realmente desamparada&rdquo;. Y fue entonces cuando empezaron a emerger corrientes de pensamiento que reclamaban una vuelta atr&aacute;s, un renacer de gloria nacional. &ldquo;&iexcl;Ella nos avis&oacute; hace d&eacute;cadas! Tenemos que estar atentos para observar las primeras se&ntilde;ales de lo que nos puede llevar a derivas totalitarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hermsen, sin embargo, no se queda en Trump: en su ensayo habla de un problema de car&aacute;cter internacional y pone como ejemplos las pol&iacute;ticas de Orb&aacute;n en Hungr&iacute;a y Kaczy&#324;ski en Polonia. Pero tambi&eacute;n en pa&iacute;ses que no responden al antiguo Bloque del Este. Seg&uacute;n ella &ldquo;en Europa occidental tambi&eacute;n ganan terreno el miedo y la xenofobia como estrategia para ganar votos. Nos incumbe a todos. Y si no mira Le Pen en Francia,&nbsp;Hofer en Austria, Geert Wilders en mi pa&iacute;s, Holanda, o Santiago Abascal, aqu&iacute; en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">El arte de tener tiempo para el arte</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cada d&iacute;a que pasa, toma fuerza la nostalgia de un pasado glorioso que nunca existi&oacute; realmente, pero que junto con el miedo al futuro, resulta una atractiva forma de fe&rdquo;, comenta la escritora. &ldquo;Hay que combatir esto con las herramientas que podamos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos encontramos en una tesitura complicada&rdquo;, porque seg&uacute;n argumenta Hermsen, &ldquo;parece que no tenemos tiempo de enfrentar la melancol&iacute;a, de extraer algo positivo de ella. Porque para esto necesitamos un an&aacute;lisis pausado de nuestra situaci&oacute;n, y el pensamiento neoliberal ha impuesto en nosotros una cultura del rendimiento perpetuo que destierra el tiempo de este an&aacute;lisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso mismo, &ldquo;deber&iacute;amos tomarnos muy en serio el arte, la m&uacute;sica, el cine, la lectura... la cultura en general. Porque son herramientas con las que los seres humanos se narran y mediante ellas nos enfrentamos a visiones distintas de nuestra realidad&rdquo;. A trav&eacute;s de las cuales abrazamos la pluralidad y la multiculturalidad como genes mismos de una sociedad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Arendt ya nos dijo que el totalitarismo es el acta de defunci&oacute;n de la pluralidad&rdquo;. En estos reg&iacute;menes no existe el disientimiento, o se paga caro. &ldquo;As&iacute; que cuando vemos a un pol&iacute;tico atacar esa pluralidad o reemplazarla por nacionalismo u otra forma de superioridad &eacute;tnica o identidad pol&iacute;tica deber&iacute;amos estar preparados para contradecir eso&rdquo;.&nbsp;
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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/nostalgia-reclama-retroceso-genesis-fanatismo_128_1284741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Oct 2019 20:23:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Donald Trump,Fascismo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La filosofía tras 'Alien': el octavo pasajero era Nietzsche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/filosofia-alien-pelicula-40-aniversario_1_1344226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd31cd72-7b7e-463a-a977-80fd7649616b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Alien: el octavo pasajero (1979)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Alien representa el miedo a ser devorado por alguien superior. Nos hace reflexionar sobre que tal vez no seamos siempre el organismo en la cúspide dentro de un ecosistema", explica el profesor</p><p class="subtitle">Hablamos con Juan Manuel Romero, experto en filosofía, de las diferentes corrientes de pensamiento que habitan en la película: del miedo al extraño, a Foucault, pasando por Kant y Nietzsche</p><p class="subtitle">representa el miedo a ser devorado por alguien superior. Nos hace reflexionar sobre que tal vez no seamos siempre el organismo en la cúspide dentro de un ecosistema", explica el profesor</p></div><p class="article-text">
        Es el a&ntilde;o 2122, y la nave Nostromo se dirige a la Tierra despu&eacute;s de cumplir con &eacute;xito el objetivo de recoger minerales en otro planeta. Los siete tripulantes est&aacute;n criogenizados, a la espera de llegar a casa para abrir los ojos en un lugar apacible y lejos de cualquier inclemencia. No es lo que sucede. Un aviso de la nave les despierta cuando todav&iacute;a se encuentran fuera del Sistema Solar, en mitad de la inmensidad y la negrura del espacio exterior. &iquest;El motivo? Una se&ntilde;al de socorro a la que deciden acudir. Lo que no saben es que van camino a encontrarse con la mayor amenaza a la que la humanidad se ha enfrentado en toda su historia: <em>Alien</em>.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se cumplen cuatro d&eacute;cadas desde que se estrenara en Espa&ntilde;a la m&iacute;tica cinta dirigida por Ridley Scott en 1979 que, a pesar de su escasa financiaci&oacute;n inicial, acab&oacute; convirti&eacute;ndose en todo un icono del g&eacute;nero de terror y del s&eacute;ptimo arte. &ldquo;Era una pel&iacute;cula de bajo presupuesto muy bien escrita&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/es/2017/05/11/las-peliculas-que-nacieron-a-partir-de-alien/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo el cineasta la primera vez que ley&oacute; el guion de Dan O'Bannon</a>, que quiso crear una especie de &ldquo;<em>Tibur&oacute;n</em> en el espacio&rdquo; siguiendo la estela marcada por Steven Spielberg en 1975, &ldquo;y la convertimos en un filme de calidad con un reparto espl&eacute;ndido y un monstruo fant&aacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las curiosidades que se pueden mencionar de uno de los grandes referentes de la ciencia ficci&oacute;n, desde la l&oacute;brega fotograf&iacute;a entre los pasillos de la Nostromo hasta una peculiar decisi&oacute;n para lograr mayor &ldquo;naturalismo&rdquo; en la m&iacute;tica escena en la que un extraterrestre atraviesa el pecho de John Hurt: el resto de los actores no ten&iacute;an ni idea de lo que iba a ocurrir en el set de rodaje, de ah&iacute; sus caras de pavor. Sin embargo, hay un campo m&aacute;s all&aacute; del t&eacute;cnico y el narrativo donde <em>Alien</em> tambi&eacute;n tiene mucho que decir: el filos&oacute;fico.
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        &ldquo;El tema de <em>Alien</em> no es nuevo: es el terror cl&aacute;sico europeo de toda la vida que representa precisamente el miedo a lo ajeno, al invitado siniestro o al hu&eacute;sped que entra en la casa, que en este caso es la nave&rdquo;, explica a eldiario.es Juan Manuel Romero, profesor de filosof&iacute;a y aficionado del g&eacute;nero. Pero, a&uacute;n as&iacute;, en la criatura de O&rsquo;Bannon s&iacute; que existe un concepto novedoso que ya fue anticipado por Dr&aacute;cula y una supuesta enfermedad procedente de Europa del este: el miedo a la destrucci&oacute;n biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Alien</em> no es que traiga la enfermedad: es la enfermedad en s&iacute; misma. Adem&aacute;s, juega con la identidad de la persona, porque para sobrevivir lo que hace es una reconversi&oacute;n gen&eacute;tica entre el animal y el humano&rdquo;, apunta el docente. El monstruo se convierte de esta manera en una especia de clon siniestro de las esencias, uno que nos hace sentirnos d&eacute;biles porque supone una perversi&oacute;n de lo que hasta ahora cre&iacute;amos tener dominado: nuestro propio cuerpo.
    </p><h3 class="article-text">Alien como monstruo foucaultiano</h3><p class="article-text">
        <em>foucaultiano</em>Esta capacidad mem&eacute;tica de la criatura explica c&oacute;mo funciona el mundo actual, definido por lo digital y lo viral. Puede decirse que el alien &ldquo;crackea&rdquo; nuestro cuerpo, al igual que un virus hace con un ordenador, para convertirse en una versi&oacute;n actualizada de ese <em>Hu&eacute;sped siniestro</em> ya presente en el relato de terror escrito por Amadeus Hoffmann a principios del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino de biopoder tampoco es inaudito. El fil&oacute;sofo franc&eacute;s Michel Foucault ya lo utiliz&oacute; para referirse al poder ejercido por los Estados modernos para controlar las propiedades, las acciones y las vidas de sus individuos, algo que en la pel&iacute;cula de Scott tambi&eacute;n tiene su paralelismo. Seg&uacute;n Romero, es como &ldquo;un virus que se introduce en el organismo, utiliza tu c&oacute;digo gen&eacute;tico, lo piratea y mediante ese c&oacute;digo gen&eacute;tico se va recombinando contigo como una especie invasora. Y lo hace de tal manera que puede llegar a colonizar tu h&aacute;bitat mejor que t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta otro aspecto fundamental para subrayar lo siniestro de <em>Alien</em>. La criatura es andr&oacute;gina, una figura ambigua a medio camino de transformaci&oacute;n entre lo humano y &ldquo;lo otro&rdquo;. &ldquo;Muestra ese miedo conservador que tiene la sociedad a que el cuerpo, centro de relaciones de poder, termine transform&aacute;ndose de tal manera que ya no seas del todo hombre o mujer, sino que dejes de ser una entidad cl&aacute;sica y marcada&rdquo;, afirma el docente sobre la ruptura del canon.
    </p><p class="article-text">
        Aceptarlo desde un plano psicol&oacute;gico es complicado, ya que lo planteado no es otra cosa que una reinterpretaci&oacute;n de lo que tradicionalmente se cataloga como humano. &iquest;Puede ser el cuerpo una superficie abierta a la inscripci&oacute;n? &iquest;Una <em>tabula rasa</em> que se puede modificar a nuestro antojo? Y, de ser as&iacute;, &iquest;podemos aceptar que algo diferente a todo, como es Alien, termine coloniz&aacute;ndonos? Desde luego que no.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Alien</em> representa el miedo a ser devorado por alguien superior en la cadena alimenticia. Nos hace reflexionar sobre que tal vez no seamos siempre el organismo en la c&uacute;spide dentro de un ecosistema&rdquo;, se&ntilde;ala Romero sobre un aspecto que tambi&eacute;n comparte la ya mencionada <em>Tibur&oacute;n</em>.
    </p><h3 class="article-text">El miedo a la paternidad o maternidad</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ya se ha hablado largo y tendido de la escena por excelencia del filme, aquella en la que una cr&iacute;a del par&aacute;sito brota de las tripas de uno de los tripulantes. M&aacute;s all&aacute; de lo visceral de su visionado, esta tambi&eacute;n refleja un temor humano convertido en tab&uacute; universal: el miedo a tener hijos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vemos en esta parte es tambi&eacute;n un nacimiento, ya que es un hijo al recombinarse gen&eacute;ticamente con otro organismo. Esto es algo muy presente en la obra de H. R. Giger&rdquo;, se&ntilde;ala el docente sobre el artista gr&aacute;fico que tambi&eacute;n se encarg&oacute; de los efectos especiales de la cinta. Sus creaciones son bastante reveladoras: en ellas frecuentan los ni&ntilde;os enfermos y deformes, e incluso hay una pistola en cuyo cargador se almacenan fetos a modo de balas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo es negativo en <em>El octavo pasajero</em> (que en realidad son nueve si contamos al gato). En el fondo su estructura narrativa habla de la capacidad de la especie humana para sobreponerse a una amenaza externa, por muy horrible e invencible que parezca. Es una oda a nosotros, habitantes del planeta Tierra, como amos y &uacute;nicos seres capaces de plasmar su subjetividad sobre el cosmos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es muy antiguo. Viene del mito de Ulises y el viaje que hace ante los horrores del Mediterr&aacute;neo. El h&eacute;roe es quien termina sobreponi&eacute;ndose con sus sabias t&eacute;cnicas human&iacute;sticas por encima de las inclemencias de la naturaleza y sus horrores&rdquo;, asegura el profesor. Apunta, adem&aacute;s, que esto se puede ver a trav&eacute;s de diversos autores cl&aacute;sicos de filosof&iacute;a como Kant, con &ldquo;el concepto de lo din&aacute;mico sublime y c&oacute;mo el ser humano mediante la raz&oacute;n y la t&eacute;cnica es capaz de superar las cat&aacute;strofes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n en Nietzsche, que introdujo la voluntad de poder para referirse al conjunto de fuerzas desiguales que gu&iacute;an la vida misma. Es el motor de la existencia, lo que empuja al 'superhombre' que en este caso, como a&ntilde;ade el docente, est&aacute; representado por &ldquo;la ambici&oacute;n de los humanos por dominar la galaxia entera&rdquo;. Ellen Ripley es la salvadora, no solo de s&iacute; misma, tambi&eacute;n de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Las siguientes entregas de <em>Alien</em>, con mayor o peor aceptaci&oacute;n, han sido m&aacute;s bien un intento de prolongar el &eacute;xito de <em>El octavo pasajero</em>. Pero fue aquel punto de partida el que introdujo un nuevo enemigo que, literalmente, se puede esconder en lo m&aacute;s profundo de nuestro ser. De hecho, todav&iacute;a hoy seguimos contagiados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/filosofia-alien-pelicula-40-aniversario_1_1344226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Sep 2019 20:05:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La filosofía tras 'Alien': el octavo pasajero era Nietzsche]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alien]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las teorías neomarxistas de Theodor Adorno vuelven con fuerza y contra la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/theodor-adorno-neomarxismo_1_1405720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80c45a64-ffb7-4a8d-ae7f-0022eb436280_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Horkheimer y Adorno se saludan en  Heidelberg, en 1964"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ve la luz en Alemania un libro de Theodor W. Adorno sobre la extrema derecha que impacta a la crítica por la vigencia de su contenido, 50 años después de la muerte de su autor</p></div><p class="article-text">
        Este mes de agosto se cumpl&iacute;an 50 a&ntilde;os de la muerte del fil&oacute;sofo alem&aacute;n Theodor W. Adorno, miembro del n&uacute;cleo duro de la neomarxista Escuela de Fr&aacute;ncfort. Para la se&ntilde;alada fecha, la editorial berlinesa Suhrkamp ten&iacute;a previsto la reedici&oacute;n de varias obras de esta influyente figura intelectual alemana del siglo XX. Esa recopilaci&oacute;n reun&iacute;a una serie de trabajos e intervenciones de Adorno a&uacute;n no publicadas.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de la reedici&oacute;n, sin embargo, cambiaron de idea al toparse con el contenido del discurso que Adorno daba el 6 de abril de 1967 ante un grupo de estudiantes de la Universidad de Viena. El fil&oacute;sofo hablaba entonces sobre la extrema derecha, un tema especialmente preocupante ahora en Alemania y en el resto de Europa en vista del auge de los populismos de derechas.
    </p><p class="article-text">
        La editorial decidi&oacute; publicar la intervenci&oacute;n &iacute;ntegra de ese discurso en lugar de una recopilaci&oacute;n de los trabajos del fil&oacute;sofo. <em>Aspekte des neuen Rechtsradikalismus</em> o &ldquo;Aspectos del nuevo radicalismo de derechas&rdquo; es el t&iacute;tulo del nuevo volumen.
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        El libro presenta un ep&iacute;logo firmado por Volker Wei&szlig;, autor, historiador y hoy d&iacute;a especialista germano de referencia en la tem&aacute;tica de la extrema derecha. Wei&szlig;, al igual que est&aacute; haciendo la cr&iacute;tica en Alemania estos d&iacute;as, alaba la vigencia de las in&eacute;ditas reflexiones de Adorno sobre la extrema derecha. &ldquo;En Alemania y en otros pa&iacute;ses europeos, las fuerzas de derechas radicales se est&aacute;n haciendo fuertes. Y aqu&iacute; el an&aacute;lisis de Adorno tiene una cierta continuidad&rdquo;, explica Wei&szlig; a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, por ejemplo, en un art&iacute;culo de Arno Widmann, periodista especializado en temas de pol&iacute;tica y cultura, el diario generalista Frankfurter Rundschau titulara con un &ldquo;Nazis en mitad de la sociedad: Adorno permanece alarmantemente actual&rdquo;. &ldquo;El nuevo texto [de Adorno] publicado ahora se lee como si fuera escrito para los tiempos pol&iacute;ticos actuales&rdquo;, ha escrito por su parte Jens-Christian Rabe, cr&iacute;tico literario del peri&oacute;dico S&uuml;ddeutsche Zeitung.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, los a&ntilde;os sesenta y la segunda d&eacute;cada del presente siglo son obviamente tiempos distintos. En los sesenta, Adorno se enfrent&oacute; al auge del Partido Nacionaldemocr&aacute;tico de Alemania (NPD), el aqu&iacute; conocido como partido neonazi. Esta formaci&oacute;n logr&oacute; en aquella &eacute;poca entrar en media docena de parlamentos regionales. Hoy, el electorado del NPD est&aacute;, en buena medida, en el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), una formaci&oacute;n que tambi&eacute;n ha sabido aprovechar parte del descontento ciudadano con los partidos que han dominado tradicionalmente la pol&iacute;tica germana.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, AfD no est&aacute; s&oacute;lo representada en todos los parlamentos de los L&auml;nder alemanes, sino que se ha convertido en el principal partido de la oposici&oacute;n en el Bundestag, un estatus que esta formaci&oacute;n le debe sobre todo a la 'gran coalici&oacute;n' de conservadores y socialdem&oacute;cratas germanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy, como en los sesenta, seg&uacute;n Wei&szlig;, el an&aacute;lisis del fil&oacute;sofo se mantiene &uacute;til. &ldquo;Adorno siempre se interes&oacute; por los mecanismos psicol&oacute;gicos de la sociedad, en particular, por el de la agitaci&oacute;n. Adorno habla del agitador y del psicoan&aacute;lisis negativo. Es decir, de que los agitadores hacen como si fueran terapeutas con la tarea, en lugar de destensar y relajar al paciente, de hacer justo lo contrario&rdquo;, explica Wei&szlig;. &ldquo;Los agitadores buscan puntos de tensi&oacute;n en las personas y los fortalecen&rdquo;, abunda el historiador autor del ep&iacute;logo de <em>Aspekte des neuen Rechtsradikalismus. </em>
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                </figure><p class="article-text">
        Agitadores de la pol&iacute;tica internacional actual bien pudieran ser presidentes como Donald Trump o Jair Bolsonaro. Wei&szlig; matiza al apuntar que, en Estados Unidos, &ldquo;los fascistas est&aacute;n en lo que se ha venido a llamar alternative-right [o derecha alternativa], un sector que apoy&oacute; a Trump, pero que no es Trump&rdquo;. El historiador alem&aacute;n conviene en afirmar que las nuevas personalidades de la ultraderecha y la extrema derecha no son tanto fascistas propios de los a&ntilde;os treinta sino lo que el historiador estadounidense Timothy Snyder, de la Universidad Yale,<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Timothy-Snyder-autoritarios-representan-alternativa_0_897660526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> llama ahora &ldquo;not even fascists&rdquo;</a>, una expresi&oacute;n de dif&iacute;cil traducci&oacute;n por la que se podr&iacute;a entender &ldquo;ni siquiera fascistas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un intelectual represaliado por los nazis</h3><p class="article-text">
        Sea como fuere, los peores agitadores que ha conocido la pol&iacute;tica, Adorno y sus colegas de la Escuela de Fr&aacute;ncfort los sufrieron de primera mano. El Instituto para la Investigaci&oacute;n Social, que en sus inicios estuvo asociado a la Universidad de Fr&aacute;ncfort, se vio obligado a mudarse a Estados Unidos para evitar as&iacute; el cierre y la represi&oacute;n de los nazis.
    </p><p class="article-text">
        Adorno y compa&ntilde;&iacute;a fueron intelectuales represaliados. &ldquo;Fueron perseguidos por el nacionalsocialismo. Por un lado, eran marxistas o neomarxistas, antifascistas y en el n&uacute;cleo duro de la Escuela de Fr&aacute;ncfort tambi&eacute;n eran jud&iacute;os&rdquo;, comenta Wei&szlig;. &ldquo;Era gente que vivi&oacute; las cat&aacute;strofes europeas: desde la Primera Guerra Mundial, a la Segunda Guerra Mundial y la Shoah&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        En sus investigaciones, Adorno y compa&ntilde;&iacute;a siempre se preguntaron c&oacute;mo una sociedad moderna como la alemana de principios del siglo XX cay&oacute; en la din&aacute;mica destructiva que llev&oacute; al Holocausto. Esos interrogantes siguen sin encontrar una respuesta a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto como el actual, marcado por la influencia de las nuevas tecnolog&iacute;as en la pol&iacute;tica, andan triunfantes partidos y personalidades escorados a la derecha del espectro pol&iacute;tico. Un ejemplo de ello, seg&uacute;n Wei&szlig;, es el caso de Bolsonaro en Brasil, en cuya elecci&oacute;n presidencial fueron decisivas nuevas formas de comunicaci&oacute;n como los mensajes a trav&eacute;s de WhatsApp. Adorno puede llevar medio siglo muerto, pero con &eacute;l no se apag&oacute; la luz de sus ideas sobre la extrema derecha. <em>Aspekte des neuen Rechtsradikalismus</em> ya va por su segunda edici&oacute;n.
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      <dc:creator><![CDATA[Aldo Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/theodor-adorno-neomarxismo_1_1405720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Aug 2019 20:29:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las teorías neomarxistas de Theodor Adorno vuelven con fuerza y contra la extrema derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Gamper: "En una sesión de investidura no hay voluntad de llegar a un acuerdo ni de debatir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/daniel-gamper-investidura-voluntad-acuerdo_128_1423413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac8d6e86-903a-408e-bf8a-491dbf9ddac8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Daniel Gamper gana el 47 Premio Anagrama de Ensayo con &quot;Las mejores palabras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo Daniel Gamper ha sido galardonado con el premio Anagrama de Ensayo por su libro</p><p class="subtitle">Las mejores palabras: de la libre expresión</p><p class="subtitle">"Seguir hablando como siempre no hace más que consolidar determinadas relaciones de dominación", analiza</p></div><p class="article-text">
        Ante el marem&aacute;gnum pol&iacute;tico que significa el Brexit o la victoria de Trump en las pasadas elecciones, el prestigioso Diccionario Oxford no pudo por menos que reconocer que un neologismo como<a href="https://elpais.com/internacional/2016/11/16/actualidad/1479316268_308549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 'posverdad' ten&iacute;a que ser la palabra del a&ntilde;o</a>. En 2017, la RAE afirmaba que el t&eacute;rmino deb&iacute;a ser a&ntilde;adido al diccionario espa&ntilde;ol y que su definici&oacute;n se referir&iacute;a a aquella informaci&oacute;n o aseveraci&oacute;n que no se basa en hechos objetivos, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/termino-posverdad-entrara-diccionario-RAE_0_659685006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino que apela a las emociones, creencias o deseos del p&uacute;blico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de haberse convertido en un t&eacute;rmino com&uacute;nmente aceptado, el fil&oacute;sofo Daniel Gamper se pregunta si las palabras no habr&aacute;n perdido parte de su valor. Si afirmar algo y un minuto despu&eacute;s sostener lo contrario, en una esfera p&uacute;blica o un ambiente pol&iacute;tico, no deval&uacute;a lo que se dice. Es m&aacute;s: si tiene sentido debatir cuando no se establece conversaci&oacute;n ni intercambio de ideas en la mayor&iacute;a de contextos en los que debatimos actualmente &ndash;como en las redes sociales, sin ir m&aacute;s lejos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Gamper es profesor de Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica en la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona, donde ha dedicado a&ntilde;os a la investigaci&oacute;n del universo conceptual de la democracia. Ha publicado <a href="https://www.marcialpons.es/libros/laicidad-europea/9788472907591/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laicidad europea</a> y <a href="https://www.trotta.es/libros/la-fe-en-la-ciudad-secular/9788498795080/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La fe en la ciudad secular</a>. Ha traducido obras de Nietzsche, Habermas, Scheler, Butler y Croce, entre otros, y escribe peri&oacute;dicamente en Ara y La Vanguardia. Tambi&eacute;n es el &uacute;ltimo ganador del 47&ordm; premio Anagrama de ensayo, uno de los m&aacute;s prestigiosos en lengua castellana, gracias al ensayo <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788420552521" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las mejores palabras: de la libre expresi&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Las mejores palabras</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong> es un ensayo que aborda m&uacute;ltiples&nbsp;debates de la actualidad. Habla, por ejemplo, de la posverdad y de c&oacute;mo ha devaluado el valor de la palabra. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer como individuos para revalorizarlas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La palabra ha perdido valor si lo miramos desde una perspectiva parcial, desde una mirada que solo est&aacute; atenta al debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico. Y creo que lo que hay que estudiar es a qui&eacute;n beneficia esta supuesta p&eacute;rdida de valor, pues creo que beneficia a los demagogos profesionales que han colonizado la esfera p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tambi&eacute;n pienso que la palabra no puede perder valor porque es constitutiva de lo humano: es aquello con lo que nos relacionamos unos con otros, con lo que establecemos v&iacute;nculos y nos preocupamos por los dem&aacute;s. Yo sostendr&iacute;a que la palabra no puede perder valor. M&aacute;s a&uacute;n, es el instrumento con el cual ponemos a prueba los valores que tenemos y sobre los que debatimos en torno a lo que consideramos que est&aacute; bien y mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted argumenta que esa concepci&oacute;n de la palabra devaluada podr&iacute;a venir de un exceso de la misma. En este sentido, propone el saber escuchar como un acto de resistencia. &iquest;Podemos resistir y aprender a escuchar tambi&eacute;n en contextos digitales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil, pero hay ejemplos. Yo solo soy un usuario m&aacute;s o menos activo de Twitter, pero incluso ah&iacute; he observado que hay personas que intentan llevar a cabo debates sustantivos. Debates que ponderan razones, que tienen en cuenta c&oacute;mo se est&aacute; discutiendo, que intentan mejorar la calidad del debate.
    </p><p class="article-text">
        Son solo una minor&iacute;a, probablemente. Pero s&iacute;: cuando hablo de resistencia me refiero a esto, a aquellas personas que est&aacute;n dispuestas a ponderar las razones de los otros, a intentar ofrecer alternativas, a medir las palabras, a saber cuando toca callar. Para m&iacute;, esos ser&iacute;an usuarios ejemplares de las redes sociales. En cambio, casi todo el que se ha convertido en prescriptor de c&oacute;mo usarlas lo hace por inter&eacute;s propio. Y cuando digo en inter&eacute;s propio me refiero a que no est&aacute;n intentando llegar a acuerdos con los dem&aacute;s, sino que simplemente las usan para convencer sin razonar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fil&oacute;sofo&nbsp;Byung-Chul Han sostiene que hoy en d&iacute;a debatimos en estos t&eacute;rminos porque la sociedad nos impele, digamos, a debatir con prisa y sin tiempo para la reflexi&oacute;n. &iquest;Cree que esa urgencia ha hecho que el intercambio de ideas se corrompa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; me parece que ten&iacute;a raz&oacute;n Robert Kennedy cuando dec&iacute;a que si uno responde deprisa es porque piensa poco en lo que responde. Si esa es una prisa inducida o nos impele a respondernos de una forma distinta... no lo s&eacute;... puede ser.
    </p><p class="article-text">
        Un mensaje, m&aacute;s que un mensaje es un est&iacute;mulo. Y si nace como un est&iacute;mulo primario o primitivo, pues se dir&iacute;a que eso suscita una respuesta tambi&eacute;n primaria. Por eso yo creo que cuanto m&aacute;s r&aacute;pido respondas menos habr&aacute;s reflexionado y m&aacute;s da&ntilde;o puedes hacer. En cambio, cuando reflexionas lo que dices, piensas en las consecuencias de lo que est&aacute;s diciendo. Yo creo que esa es la funci&oacute;n primordial de la palabra, o por lo menos la que quisiera reivindicar. No se trata de buscar la pol&eacute;mica, sino los puntos de entendimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su repaso por lo que consideramos 'conversar' en contextos digitales, afirma que existe una especie de obligaci&oacute;n moral por tener una opini&oacute;n de todo. &iquest;Ha sido siempre as&iacute; o las redes sociales han potenciado la necesidad de posicionarse constantemente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        John Stuart Mill ya dec&iacute;a hace 150 a&ntilde;os que la gente no sabr&iacute;a qu&eacute; hacer sin una opini&oacute;n. El reconocimiento de los derechos individuales va acompa&ntilde;ado del hecho de que todos y todas las opiniones, de una manera u otra, tienen derecho a expresarse.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra sociedad, cuando se le pregunta a la gente cu&aacute;l es su opini&oacute;n sobre cualquier asunto, la gente responde. Si se nos pide votar, por ejemplo, un refer&eacute;ndum de la Constituci&oacute;n Europea, la gente va a votar por dar su opini&oacute;n. En este caso concreto ten&iacute;amos que dar nuestra opini&oacute;n sobre un texto bastante abstruso. Comprender lo que significaba votar una cosa u otra era complicado, pero a todo el mundo se le presupone la capacidad de opinar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n define en su ensayo figuras como 'el egotista' [alguien que se ha quedado sordo de tanto escucharse a s&iacute; mismo]. O 'el polemista' [alguien enamorado de su ingenio que utiliza las palabras solo para afirmarse en contraposici&oacute;n&nbsp;con quien sea]. &iquest;Cree que esas figuras han pasado a ser cosa de todos? Me refiero, por ejemplo, a que si uno escucha la sesi&oacute;n de investidura puede identificar estas figuras...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno no puede esperar mucha empat&iacute;a en las conversaciones que se tienen en una sesi&oacute;n de investidura. No son ni siquiera conversaciones, sino m&aacute;s bien declaraciones de principios. No hay una voluntad de llegar a un acuerdo ni debatir. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; escuchando cada intervenci&oacute;n? &iquest;Los periodistas? &iquest;Los posibles votantes de unas futuras elecciones? Se trata m&aacute;s bien de enviar a un eslogan, de meter alguna frase que tenga el suficiente poder de penetraci&oacute;n para que despu&eacute;s pueda ser utilizada como titular o repetida en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que sea cosa de todos. Tengo claro es que son un problema cuando ese tipo de actitudes anticomunicativas de la pol&iacute;tica actual son asumidas como el modo normal de conversar en el &aacute;mbito privado. Cuando afecta a las interacciones entre ciudadanos. Me refiero, por ejemplo, a la cuesti&oacute;n catalana. Hay mucha gente que afirma que ya no puede hablar con su familia por estar divididos con sus opiniones sobre el proc&eacute;s. Eso es un claro caso de traslaci&oacute;n de un discurso pol&iacute;tico al &aacute;mbito privado, cuya influencia y estado de crispaci&oacute;n ha sido asumida en las conversaciones privadas, imposibilitando acuerdos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Afirma en su libro que el feminismo ha alterado lo que entendemos por p&uacute;blico y por privado. Y que la igualdad requiere de la capacidad de manejar un lenguaje que no perpet&uacute;e formas de dominaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se entiende entonces que una instituci&oacute;n como la RAE afirme que el lenguaje inclusivo no es ninguna prioridad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en el caso concreto de por qu&eacute; la RAE se resiste a introducir determinados cambios demandados por la sociedad, a m&iacute; me parece que aqu&iacute; lo que ocurre es un claro caso de las diferentes velocidades de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que una instituci&oacute;n b&aacute;sicamente tradicionalista, formada sobre todo por hombres mayores de 50, se resista a introducir determinados cambios sociales, no hace m&aacute;s que demostrar la necesidad de esos cambios. Es solo una cuesti&oacute;n tiempo, de que en esta instituci&oacute;n acaben entrando los agentes del cambio, que por ahora han quedado excluidos. La resistencia de estas instituciones demuestra que hay un conservadurismo que tiende a banalizar estos cambios como si fueran modas pasajeras o chorradas. Cuando quejarte por determinadas expresiones por las puede ser una manera de transformar a la sociedad hacia una verdadera igualdad entre entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos feministas han suscitando un debate que ya forma parte de la transformaci&oacute;n social. Y los que se resisten a esa transformaci&oacute;n lo que quieren, sin saberlo y sin decirlo expl&iacute;citamente, es mantener las relaciones de poder en un punto que les ha sido conveniente. Es decir: mantener el<em> statu quo.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de statu quo, este se menciona en el debate sobre libertad de expresi&oacute;n, que hoy viene de la mano de lo que se ha venido a llamar 'correcci&oacute;n pol&iacute;tica'. Usted sostiene que &ldquo;los enemigos de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica la presentan como si fuera un macartismo&rdquo;, una nueva caza de brujas. &iquest;Est&aacute; amenazada la libertad de expresi&oacute;n, realmente?</strong><em>statu quo</em>
    </p><p class="article-text">
        Siempre que ha habido movimientos de transformaci&oacute;n, ha habido respuestas en contra y exageraciones. Pero yo no me quedar&iacute;a con aquellos que exageran, sino con los agentes que sostienen que seguir hablando como siempre se ha hablado, no hace m&aacute;s que consolidar determinadas relaciones de dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La correcci&oacute;n pol&iacute;tica es un invento de la derecha americana para acallar el debate abierto. Para victimizarse y decir 'es que no nos est&aacute;n dejando hablar como siempre hemos querido hablar'.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta vulneraci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n de un se&ntilde;or como P&eacute;rez Reverte, que afirma que ha tenido que escribir una novela sobre perros porque si hubiera puesto a humanos le habr&iacute;an llamado machista, es absurda. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; coartando la libertad de alguien que tiene diversas columnas en peri&oacute;dicos y publica las novelas que le da la gana?
    </p><p class="article-text">
        Es decir, aquellos que dicen que los est&aacute;n censurando, en realidad no es que los est&eacute;n censurado de verdad, sino que hay gente que est&aacute; en desacuerdo con lo que dicen. Y ahora mismo, pues les cuesta vivir con este desacuerdo.
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        <strong>En este debate tambi&eacute;n suelen salir los llamados 'l&iacute;mites del humor' y la supuesta censura del humorista. En su ensayo Ofendiditos, Luc&iacute;a Lijtmaer sostiene que el humor no es un salvoconducto ideol&oacute;gico. &iquest;Est&aacute; de acuerdo?</strong><em>Ofendiditos</em>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que los chistes que yo escuchaba de peque&ntilde;o, no los escucho hoy. Si acaso en peque&ntilde;o comit&eacute; y eso mismo nos dice que hay quien se averg&uuml;enza de hacer chistes de gangosos, de mariquitas, de negros y de jud&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Hoy esos chistes no se hacen. &iquest;Por qu&eacute;? &iexcl;Porque tenemos buenos motivos para hacerlo! Del mismo modo que no hacemos chistes sobre las personas que tienen que dormir los cajeros autom&aacute;ticos o sobre los desahucios. Decidimos dejar de hacer bromas sobre determinadas cosas porque creemos, como sociedad democr&aacute;tica, que est&aacute; bien callar ciertas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Nadie nunca ha dicho que podamos hablar libremente sin que haya ninguna consecuencia. No es posible porque la palabra tiene sus consecuencias y si resulta que a alguien, por decir algo, se le echan encima, pues tendr&aacute; que apechugar. Hay una parte de coraje en hablar de cualquier tema. Quien los quiera hacer que los haga. Pero si resulta que tu chiste cabrea a alguien, ac&eacute;ptalo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha ocurrido alguna vez: un humorista hace un chiste machista, racista u hom&oacute;fobo, se le afea la conducta y, acto seguido, este se defiende aludiendo a la libertad de expresi&oacute;n. Pero mientras, alguien que rapea contra los Borbones puede terminar en el exilio o la c&aacute;rcel. &iquest;Qu&eacute; hay de esta doble vara de medir? &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; siendo verdaderamente censurado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si las redes sociales o la gente le dice a un humorista: &ldquo;te has pasado&rdquo;, &ldquo;no tiene gracia&rdquo;, o, &ldquo;voy a dejar de seguirte&rdquo;, t&eacute;cnicamente eso no es una limitaci&oacute;n de su libertad de expresi&oacute;n. Simplemente es un chiste que ha dejado de tener gracia o ha cabreado a determinada audiencia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que lo de los Borbones..&nbsp; esta es una anomal&iacute;a de Espa&ntilde;a. Aqu&iacute; la monarqu&iacute;a tiene una tutela espec&iacute;fica que a largo plazo provoca el efecto contrario que est&aacute; persiguiendo. Yo, que no soy aficionado al rap, probablemente nunca hubiese sabido qui&eacute;nes eran Valtonyc o C&eacute;sar Strawberry.
    </p><p class="article-text">
        Pero dada la rigidez del poder incluso en democracia, esto atenta contra los principios en los que est&aacute; basada la libre manifestaci&oacute;n de pensamiento. Y adem&aacute;s es que desde el punto de vista pragm&aacute;tico, &iexcl;es una decisi&oacute;n est&uacute;pida! Persiguiendo esto se consigue una difusi&oacute;n de la ofensa que es justamente lo que se quiere evitar.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de lo de Valtonyc recuerdo que cuarenta m&uacute;sicos se unieron para hacer <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ySqxLQ-UsNo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo mostrando su apoyo al rapero</a>. Y ah&iacute; lo tienes: un colectivo art&iacute;stico que se defiende ante eventuales represiones y por tanto hace de altavoz del conflicto. Cuando t&uacute; quieres prohibir una cosa, lo &uacute;nico que consigues es su difusi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/daniel-gamper-investidura-voluntad-acuerdo_128_1423413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2019 19:21:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Gamper: "En una sesión de investidura no hay voluntad de llegar a un acuerdo ni de debatir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,RAE - Real Academia Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Luis Villacañas: "Los libros que blanquean el Imperio español constituyen un suicidio de la inteligencia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia/imperiofobia-abderraman-iii-barbaridad_128_1493640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c7233a2-7e7f-48ce-a428-726c9cbd36e0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="José Luis Villacañas, autor de &#039;Imperiofilia&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo y catedrático publica 'Imperiofilia y el populismo nacional-católico' como réplica al superventas de Elvira Roca Barea 'Imperiofobia y Leyenda Negra', que considera “un importante daño a la salud intelectual de los españoles”</p></div><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os, un libro fue capaz de poner de acuerdo a pol&iacute;ticos tan dispares como Felipe Gonz&aacute;lez y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, a Isabel Coixet y al fundador de Vox, Alejo Vidal Quadras, a Esteban Gonz&aacute;lez Pons y a Josep Borrell. El t&iacute;tulo que obr&oacute; el milagro fue <em>Imperiofobia y Leyenda Negra</em>, de Elvira Roca Barea. Esta profesora de secundaria y escritora defend&iacute;a que a&uacute;n pesa sobre los espa&ntilde;oles un &ldquo;prejuicio hist&oacute;rico&rdquo; que nos retrata como el paradigma de la irracionalidad, la crueldad y el atraso.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras cosas, abogaba por no demonizar la Inquisici&oacute;n ni la conquista de Am&eacute;rica, pues los imperios fueron &ldquo;un motor de evoluci&oacute;n crucial&rdquo;. As&iacute;, la Leyenda Negra habr&iacute;a &ldquo;fabricado im&aacute;genes arquet&iacute;picas negativas con el fin de perjudicar a las naciones a las que se teme&rdquo; y, seg&uacute;n Roca Barea, esta propaganda no es cosa del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n de recuperar la autoestima espa&ntilde;ola a trav&eacute;s de la Historia la convirti&oacute; en un <em>best-seller</em> en la calle y en los despachos pol&iacute;ticos. Ciudadanos, Vox y el PP han laureado a <em>Imperiofobia</em>, y no son los &uacute;nicos. Pero tras las loas ten&iacute;an que aparecer las voces discordantes, y la m&aacute;s severa ha sido la del fil&oacute;sofo y catedr&aacute;tico Jos&eacute; Luis Villaca&ntilde;as, que acaba de publicar <em>Imperiofilia y el populismo nacional-cat&oacute;lico</em> con Lengua de Trapo como r&eacute;plica al libro de Roca Barea. 
    </p><p class="article-text">
        Su ensayo se divide en una estructura parecida al de <em>Imperiofobia</em>, pero intentando desmontar una tesis, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;ajena a los par&aacute;metros de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y acad&eacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la Corona a la Inquisici&oacute;n, de Castilla a las Indias, el autor trenza los pasajes m&aacute;s controvertidos de nuestra historia para defender que, tras la supuesta incorrecci&oacute;n pol&iacute;tica de Roca Barea, se esconde &ldquo;un ejercicio de blanqueamiento y manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo;. eldiario.es ha intentado contar tambi&eacute;n con ella en este art&iacute;culo, pero la autora declin&oacute; la propuesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se ha pronunciado un fil&oacute;sofo sobre Imperiofobia y no un historiador, si incurre en errores tan graves?</strong><em>Imperiofobia</em>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta que te dan es que no merece la pena, que no es un libro de Historia de Espa&ntilde;a sino uno de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica. Esto puede ser cuestionable, dependiendo de c&oacute;mo comprendas tu oficio de intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto vivimos en una academia muy fragmentada. Pero el fil&oacute;sofo es el especialista en no tener especialidad. Si tiene alguna misi&oacute;n es la de identificar qu&eacute; es lo importante. E <em>Imperiofobia</em> es un importante peligro y un importante da&ntilde;o a la salud intelectual de los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; nivel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es balad&iacute; defender la democracia espa&ntilde;ola y este libro es una amenaza contra ella porque impone una &uacute;nica visi&oacute;n de la Historia de Espa&ntilde;a. Es algo in&eacute;dito desde los a&ntilde;os 50. Obliga a posicionarte alrededor de determinadas consignas que ocultan completamente la realidad y te declaran como antiespa&ntilde;ol y como esbirro traidor si no las compartes.
    </p><p class="article-text">
        Esto es contrario a la Historia, porque la Historia es pluralidad, y es contrario a la democracia, porque la democracia es una conversaci&oacute;n de diversos relatos. Quiz&aacute; antag&oacute;nicos, quiz&aacute; diversos, pero en los que se encuentra la propia estructura de la sociedad y de su heterogeneidad b&aacute;sica. Y ese es el motivo por el que he escrito esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y no le preocupa que le acusen de oportunista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya lo han hecho. Much&iacute;simas veces nos acusan a los fil&oacute;sofos de no intervenir en la conversaci&oacute;n, de no decir nada de nada. Pero luego, cuando intervenimos, nos acusan de buscar protagonismo. Yo llevo 42 a&ntilde;os escribiendo. Te puedo asegurar que el protagonismo no me interesa en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el pr&oacute;logo, Arcadi Espada alababa que Imperiofobia hab&iacute;a conseguido que Espa&ntilde;a parezca un &ldquo;pa&iacute;s simp&aacute;tico&rdquo;. &iquest;Cree que la intenci&oacute;n de Roca Barea era alterar el presente en lugar de revisar el pasado?</strong><em>Imperiofobia</em>
    </p><p class="article-text">
        Ella no est&aacute; interesada en la Historia de Espa&ntilde;a, pero le sirve de coartada y de excusa para imponer un lineamiento pol&iacute;tico en el presente. Y no solo en el &aacute;mbito interno.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n distribuye una mirada geoestrat&eacute;gica actual que, por una parte, reivindica el papel imperial de Rusia, por otra, establece una alianza estrech&iacute;sima entre EEUU y el mundo hispano y, finalmente, ve una extraordinaria vinculaci&oacute;n a la dimensi&oacute;n sionista de determinados actores del Estado de Israel. Efectivamente, es un libro de propaganda y populismo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, Ciudadanos propuso impartir una &ldquo;Historia en positivo&rdquo; en las aulas con ese libro en la mano. &iquest;Qu&eacute; peligro tiene empezar a blanquear la educaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema real de Ciudadanos es que habla de publicar un libro en defensa de la Constituci&oacute;n y a la vez defiende <em>Imperiofobia</em> como el libro de Historia compatible con esa Constituci&oacute;n. &iexcl;Pero si <em>Imperiofobia</em> es profundamente anticonstitucional!
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola se basa en los principios ilustrados del Estado de Derecho: ella es una enemiga ac&eacute;rrima de la Ilustraci&oacute;n. Se basa sobre el reconocimiento de la pluralidad espec&iacute;fica de Espa&ntilde;a: ella es una enemiga ac&eacute;rrima de todo lo que huela a pluralidad interna de Espa&ntilde;a. Se basa sobre el alineamiento con los pa&iacute;ses europeos, porque Espa&ntilde;a no habr&iacute;a aprobado su texto sin el arropamiento de Francia y de Alemania: su libro es profundamente antieuropeo.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, Roca Barea promueve un Estado confesional cat&oacute;lico donde las &uacute;nicas &eacute;lites leg&iacute;timas para definir lo que es el bien y lo que es el mal en conciencia es la jerarqu&iacute;a de la Iglesia cat&oacute;lica, y esto es un principio anticonstitucional. Por lo tanto, a pesar de lo que diga Ciudadanos, <em>Imperiofobia</em> es precisamente la bomba que har&iacute;a estallar la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y no solo Ciudadanos, la candidatura de Roca Barea al Princesa de Asturias la apoyaron desde Felipe Gonz&aacute;lez hasta Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, por ejemplo.</strong><a href="https://www.elmundo.es/opinion/2019/04/30/5cc828b8fc6c8362038b4652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la candidatura de Roca Barea al Princesa de Asturias</a>
    </p><p class="article-text">
        Mucha atenci&oacute;n a los que piden para la se&ntilde;ora Roca Barea el Princesa de Asturias. Porque adem&aacute;s de hacer el rid&iacute;culo a nivel internacional e insultar a la inteligencia, est&aacute;n alentando una posici&oacute;n que destruye radicalmente todos los principios sobre los que se basa el ordenamiento constitucional espa&ntilde;ol en el presente.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no podemos decir que no es mi negociado acad&eacute;mico, que no es mi c&aacute;tedra. No. Estamos hablando de algo que, si se impone, nos har&iacute;a regresar a un estado donde la Iglesia Cat&oacute;lica estar&aacute; en condiciones de imponer la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero como dec&iacute;amos, Imperiofobia no ha sido aplaudido solo por parte de la derecha, la misma Isabel Coixet lo ha recomendado. &iquest;Qu&eacute; testimonia que sea capaz de unir visiones pol&iacute;ticas opuestas?</strong><em>Imperiofobia</em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el gobierno socialista de Pedro S&aacute;nchez organiz&oacute; una intervenci&oacute;n en la embajada de Austria y en la Escuela Diplom&aacute;tica de Viena, una mesa sobre los 500 a&ntilde;os de <em>fake news</em> y Leyenda Negra, y llev&oacute; como representante del pueblo espa&ntilde;ol al eurodiputado de Vox Hermann Tertsch y a la se&ntilde;ora Roca Barea.
    </p><p class="article-text">
        Esto testimonia que estamos ante much&iacute;sima gente que no tiene ni idea de lo que es Espa&ntilde;a y la rellena con ese tipo de cuestiones. Pero tambi&eacute;n testimonia que hay una responsabilidad espec&iacute;fica de la ciencia espa&ntilde;ola, de las universidades, de dotar a la ciudadan&iacute;a de una idea razonable y fundada de lo que es la Historia de Espa&ntilde;a. Y si no se hace, se ocupar&aacute; ese vac&iacute;o con este tipo de ideas.
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        <strong>Lo hemos visto con la memoria hist&oacute;rica. &iquest;Se ha convertido la imperiofilia en un fil&oacute;n para conseguir votos?</strong><em>imperiofilia </em>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es un fen&oacute;meno muy importante y que tiene &iacute;ntimamente que ver con la inseguridad pol&iacute;tica del electorado espa&ntilde;ol. En un momento determinado, Podemos pareci&oacute; estabilizar a los cr&iacute;ticos con la estructura de la representaci&oacute;n espa&ntilde;ola, pero no estuvieron a la altura de ofrecer una idea de Estado y unidad de Espa&ntilde;a. Fue ah&iacute; donde los partidos vieron la oportunidad de captar al electorado flotante a trav&eacute;s de las tradiciones espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Roca Barea dice que ella es cat&oacute;lica pero no es creyente. Porque el <em>ser espa&ntilde;ol</em> es <em>ser cat&oacute;lico</em>. Esto ha permitido recomponer el v&iacute;nculo con la Iglesia Cat&oacute;lica, pero no a trav&eacute;s del credo, sino de las tradiciones. Las procesiones, la Navidad, las Cruces de mayo...todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, Espa&ntilde;a tiene un 20 por ciento de creyentes cat&oacute;licos, pero un 80 por ciento de usuarios de tradiciones cat&oacute;licas. Y ese electorado lo quer&iacute;an todos: el PP, el PSOE, Vox y Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de Vox, adem&aacute;s del rid&iacute;culo, la retirada del busto de Abderram&aacute;n III lanz&oacute; un mensaje racista sobre la forma &uacute;nica de &ldquo;ser espa&ntilde;ol&rdquo; que comentaba. &iquest;Menospreciamos el peligro de alterar la Historia?</strong><a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Abderraman-III-Vox-espanoles_6_912068790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje racista sobre la forma &uacute;nica de &ldquo;ser espa&ntilde;ol&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que quitarnos de la cabeza la idea de una guerra eterna, multisecular y de ocho siglos entre cristianos y musulmanes. Porque si hay alguien que se parece como dos gotas de agua a Abderram&aacute;n III es cualquiera de los reyes cristianos. Es nuestro primo, lo llevamos en los h&aacute;bitos de poder. Pensar que Abderram&aacute;n III est&aacute; fuera de la civilizaci&oacute;n europea es una barbaridad de ignorantes completa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Queremos ir a un pa&iacute;s de fan&aacute;ticos ignorantes o no? &iquest;Vamos a reducir la inteligencia hispana a un exabrupto, un insulto y una confusi&oacute;n permanente? Un pa&iacute;s no puede regirse por una autonegaci&oacute;n y libros como el de Roca Barea, que blanquean el Imperio espa&ntilde;ol, constituyen un suicidio de la inteligencia. Con ellos no se podr&aacute; formar una &eacute;lite m&aacute;s que de salvajes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su pr&oacute;logo, usted dice que algunos han usado Imperiofobia como argumento contra el independentismo. &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong><em>Imperiofobia</em>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Cubre la herida catalana, la autoestima y la humillaci&oacute;n que nos produce esa herida. La de alguien que dice, &ldquo;no quiero estar con vosotros&rdquo;. Pero, &iquest;c&oacute;mo? Si somos un gran pueblo, somos una gran naci&oacute;n. En realidad no quieren estar con nosotros, algo que a m&iacute; tambi&eacute;n me humilla, porque creen que todos los espa&ntilde;oles son como Roca Barea (y yo tambi&eacute;n me ir&iacute;a si fuese as&iacute;).
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que Catalunya no debe jugar con esto para tener una excusa para irse de Espa&ntilde;a. Es una irresponsabilidad hist&oacute;rica que tambi&eacute;n es denunciable. Catalunya no puede generar un caos de manera que se acabe imponiendo una irracionalidad completa en Espa&ntilde;a donde la mentalidad de Roca Barea sea la dominante y entonces puedan decirle al mundo, &ldquo;nosotros somos seres civilizados, con este pueblo inc&iacute;vico no queremos estar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es la prueba de que los independentistas son igualmente arcaicos, porque buscan el conflicto como coartada para alcanzar unos fines sectarios. En el fondo se comportan con la misma barbarie y la misma tradici&oacute;n pol&iacute;tica dogm&aacute;tica -pero con formas m&aacute;s refinadas- que Roca Barea. El problema es que no hemos tenido la fuerza para crear una Historia de Espa&ntilde;a que est&eacute; a la altura de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola. Nada m&aacute;s. Y esto es una cat&aacute;strofe desde el punto de vista de la inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, tambi&eacute;n admite que hay una parte de verdad. &iquest;D&oacute;nde empieza y acaba la Leyenda Negra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hubo Leyenda Negra. Fue una lucha ideol&oacute;gica y propagand&iacute;stica iniciada por los intelectuales que en el s.XVII combat&iacute;an contra Espa&ntilde;a: calvinistas y anglicanos que distorsionaron la imagen del pueblo espa&ntilde;ol en una &eacute;poca de lucha pol&iacute;tica imperial. Esto tuvo como momento &aacute;lgido el inicio del reinado de Felipe II, pero antes de Carlos V no se puede hablar de Leyenda Negra.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente nadie cree que sea verdadera. El problema es pensar que refut&aacute;ndola conocemos la verdad de la Historia de Espa&ntilde;a. Son dos cosas distintas. Pero donde la Leyenda Negra dice &ldquo;no&rdquo; decir &ldquo;s&iacute;&rdquo; es igualmente mentira. Por lo tanto, la Leyenda Negra tiene que ser reconocida como el &iacute;ndice de un problema. Y es que Espa&ntilde;a no logr&oacute; ofrecer un relato hist&oacute;rico alternativo al de los dem&aacute;s pueblos por una voluntad de los propios reyes y de las &eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque preocupa la imagen que tenga Europa de nosotros, indigna mucho m&aacute;s que se nos afee el colonialismo, como demostr&oacute; la reacci&oacute;n ante la petici&oacute;n de perd&oacute;n del presidente de M&eacute;xico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto es la hipersensibilidad del suceptible. Hay que leer los textos de Gandhi sobre la colonizaci&oacute;n inglesa de la India. Su justicia es de tal &iacute;ndole que ning&uacute;n historiador ingl&eacute;s ha podido negarlo. Incorporan de una manera natural las barbaridades que hicieron sus antepasados y nadie se rasga las vestiduras.
    </p><p class="article-text">
        Todos los pueblos colonizados han hablado mal de sus pueblos imperiales. Y todos ellos han tenido &eacute;lites subalternas que han hablado bien de los imperios. En estos momentos, las rep&uacute;blicas latinoamericanas reconocen claramente la herencia civilizatoria hispana y no tienen un prejuicio general contra Espa&ntilde;a. Pero tampoco pueden olvidar que el r&eacute;gimen racial sobre el que se constituyen lo impusieron los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No fue tambi&eacute;n una forma de negar un racismo que sigue implantado en la sociedad espa&ntilde;ola hacia los migrantes latinoamericanos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justo. No nos ped&iacute;an que reflexion&aacute;semos sobre lo que hicimos hace 500 a&ntilde;os, sino sobre el hecho de que el r&eacute;gimen racial que implantamos sigue teniendo efectos en la actualidad para su pueblo. Si miras bien el discurso del presidente de M&eacute;xico, lo que dice es que tanto Espa&ntilde;a como M&eacute;xico deber&iacute;an pedir perd&oacute;n a los ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Ellos lo mantienen y lo han mantenido dos siglos hasta ahora. Dijeron que hoy, aqu&iacute; y ahora hab&iacute;a que posicionarse contra un r&eacute;gimen racial injusto y que se implant&oacute; con la Conquista. Pero no piden que los espa&ntilde;oles les demos una indemnizaci&oacute;n. La posici&oacute;n ante la Historia es una posici&oacute;n moral ante el presente. Siempre. Y cuando dices que el imperio espa&ntilde;ol lo hizo todo bien, lo que est&aacute;s diciendo es que volver&iacute;as a hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia/imperiofobia-abderraman-iii-barbaridad_128_1493640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jun 2019 19:40:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Luis Villacañas: "Los libros que blanquean el Imperio español constituyen un suicidio de la inteligencia"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Alba Rico: "Podemos no es ya el motor de una transformación de este país"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-podemos-transformacion_128_1516404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/937db4b4-01e9-42d9-921f-f1f065a1f2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El filósofo y candidato al Senado por Ávila de Podemos, Santiago Alba Rico. / Marta Jara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo recopila los cuentos que narra en Carne Cruda en el libro</p><p class="subtitle">Última hora</p><p class="subtitle">"Hoy si un intelectual quiere llegar más allá del mundo académico tiene que parecerse a Cristiano Ronaldo y no a Sartre"</p><p class="subtitle">ENTREVISTA | Carlos Bardem: "Podemos se ha mantenido con todo el aparato mediático en contra filtrando mentiras"</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os, Santiago Alba Rico (Madrid, 1960) ha ido soltando sus p&iacute;ldoras informativas en forma de cuento en el programa de radio <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carne Cruda. </a>Noticias sat&iacute;ricas, algunas con un punto l&iacute;rico que llegan a convertir a Felipe Gonz&aacute;lez en un jabal&iacute; y otras dist&oacute;picas que hablan de un mundo en el que hace 500 a&ntilde;os existieron las Torres Gemelas. Tambi&eacute;n da vida propia a las lluvias, moscas o piedras.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos cuentos se han reunido ahora en el libro <em>&Uacute;ltima hora</em> &nbsp;(Arrebato Libros) como si fuera un nutrido grupo de noticias falsas, que en el mundo en el que estamos, casi podr&iacute;an pasar como verdaderas. De eso habla mucho en esta entrevista: a d&oacute;nde fue la autoridad de los medios, la pol&iacute;tica y el magisterio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha escrito estas noticias falsas y rese&ntilde;as a lo largo de los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os. Aunque hay humor, se vislumbra cierto tono pesimista a medida que se van leyendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay un pesimismo creciente. Vivo en T&uacute;nez y desde all&iacute; viv&iacute; dos acontecimientos centrales: las revoluciones &aacute;rabes y el 15M con todas sus r&eacute;plicas s&iacute;smicas en el resto del mundo. En 2011 vivimos una revoluci&oacute;n democratizadora, en un momento en el que el ciclo progresista latinoamericano no hab&iacute;a sufrido los reveses y deterioro que ha sufrido. Y hemos pasado en esos a&ntilde;os de un mundo que parec&iacute;a ser capaz de acometer una democratizaci&oacute;n mundial a una din&aacute;mica desdemocratizadora a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La consecuencia es, precisamente, la profusi&oacute;n de las noticias falsas en los medios? Leyendo sus cuentos pensaba que alguno se podr&iacute;a colar como noticia real hoy en d&iacute;a. Y no pasar&iacute;a nada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo que resulta inquietante. C&oacute;mo se ha erosionado la diferencia entre la realidad y ficci&oacute;n. Es una frontera que todas las sociedades del mundo, incluso las peores, han protegido de alg&uacute;n modo para asegurarse de que hay un terreno donde te est&aacute;n ocurriendo cosas reales. Pero ya no sabemos d&oacute;nde nos est&aacute;n ocurriendo cosas reales. Incluso en el terreno de las experiencias individuales m&aacute;s tangibles que tienen que ver con los afectos, la sexualidad. Ha habido una evaporaci&oacute;n del sujeto corporal de la experiencia con esa erosi&oacute;n de la diferencia realidad- ficci&oacute;n que nos lleva a un punto en el que ya no sabemos qu&eacute; significan las cosas. Y esto como resultado de una invasi&oacute;n material de discursos performativos desde formatos tecnol&oacute;gicos nuevos que, por un lado aumentan la velocidad, y por otro, erosionan los marcos de autoridad tradicionales. Y no solo en el periodismo, tambi&eacute;n en el magisterio.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos mil a&ntilde;os unas generaciones han formado a otras. Exist&iacute;an una transmisi&oacute;n estable del saber que ten&iacute;a dos fuentes, una eran los libros, y la otra, la figura del maestro. Esos dos vectores han quedado cuestionados en parte porque pol&iacute;ticos irresponsables y falsos periodistas han hecho muy mal su labor, y porque hay nuevos formatos tecnol&oacute;gicos que imprimen una velocidad a los acontecimientos que logran que no seamos capaces de recordar nada y por lo tanto no podamos transmitir nada.
    </p><p class="article-text">
        En toda generaci&oacute;n durante los &uacute;ltimos 200 a&ntilde;os se han formado en torno a una guerra, una revoluci&oacute;n y una antolog&iacute;a po&eacute;tica. Hoy es imposible publicar una antolog&iacute;a po&eacute;tica que re&uacute;na a los mismos autores. El concepto mismo de generaci&oacute;n se ha volatilizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy est&aacute;n los j&oacute;venes poetas de Internet.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy sintom&aacute;tico. La poes&iacute;a es una actividad sagrada de fan&aacute;ticos, una combinaci&oacute;n de austeridad y oficio, y esto es incompatible con estos formatos tecnol&oacute;gicos y con Twitter, donde la transmisi&oacute;n del saber ha quedado completamente rota.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la consecuencia de la p&eacute;rdida de autoridad de los medios, de la pol&iacute;tica, de los que educan? Nadie se&ntilde;ala qu&eacute; es lo real y lo ficticio, lo importante y lo que no lo es.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos diferencias muy claras. Una tiene que ver con el recurso a otras fuentes de autoridad alternativas que se caracterizaban por su desprecio por la documentaci&oacute;n, los testimonios, las fuentes mismas. Unas redes sociales, que por razones muy fetichistas tienen una autoridad que ya no tiene el viejo maestro ni el editorialista ni la cabecera de un peri&oacute;dico. Una autoridad que es muy oral, muy carism&aacute;tica, y de ra&iacute;z claramente conspiranoica. Si t&uacute; no te f&iacute;as de un pensamiento que identificas con lo <em>mainstream</em>, con el sistema, acabas considerando que cualquier otra fuente es m&aacute;s verdadera. Y esto te lleva a que consideres una fuente de noticias una p&aacute;gina que ha creado no se sabe qui&eacute;n, probablemente un agente ruso o estadounidense que quiere debilitar los marcos de credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La ventaja del periodismo cl&aacute;sico era esa, acababas declar&aacute;ndote fiel a un medio despu&eacute;s de haberlo puesto a prueba muchas veces. Pero ahora, frente a eso, nos fiamos de cualquier fuente que diga lo contrario, y si dice lo m&aacute;s descabellado a&uacute;n mejor, porque eso es una reacci&oacute;n a la p&eacute;rdida de confianza.
    </p><p class="article-text">
        La otra consecuencia tiene que ver con esta crisis que estamos viviendo, que lo es en parte porque no podemos responder a tres preguntas: &iquest;qu&eacute; significan las palabras?, &iquest;qui&eacute;n tiene el poder? y &iquest;cu&aacute;nto tiempo nos queda?
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que parte del &eacute;xito que tienen las propuestas de la ultraderecha en toda Europa y tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a tiene que ver con que son fuerzas que responden de una manera muy sumaria, y abiertamente falsa, a esas preguntas. Sobre todo en un momento en el que parece que ya no sabemos qu&eacute; significa la democracia, qu&eacute; significa mujer, familia, seguridad, tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;por qu&eacute; sucede? La gente no se ha vuelto ni ignorante ni cr&eacute;dula de repente. Quiero decir, no s&eacute; si ahora la gente se cree m&aacute;s las falsas noticias que antes. La gente se las habr&aacute; cre&iacute;do tambi&eacute;n antes o no.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto ha ocurrido tambi&eacute;n otras veces a lo largo de la Historia. Ocurri&oacute; en el periodo de entreguerras en el siglo pasado con una disoluci&oacute;n de los marcos de credibilidad, tanto los institucionales como los discursivos. Y ya sabemos a d&oacute;nde condujo. Con una gran sed de respuestas claras y con una desconfianza enorme de toda consistencia institucional. Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s en el que siempre ha habido un d&eacute;ficit de formaci&oacute;n democr&aacute;tica muy grande porque se sali&oacute; del franquismo y no se hizo de una manera colectivamente consciente sino con un consenso de &eacute;lites que a veces no supieron asumir su responsabilidad que en ese momento era la de haber formado a la poblaci&oacute;n. Lo que est&aacute; ocurriendo hoy tienen que ver con esa dejaci&oacute;n de responsabilidad por parte de esas &eacute;lites. Y eso se traduce en que los problemas que hereda Espa&ntilde;a desde el siglo XIX hoy no est&aacute;n resueltos y es muy dif&iacute;cil que se resuelvan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, en esa &eacute;poca de la que usted habla de las &eacute;lites surgieron programas como La bola de cristal, que precisamente es el que nos ense&ntilde;&oacute; mucho pensamiento cr&iacute;tico a mi generaci&oacute;n, que es la que ahora, m&aacute;s o menos, tambi&eacute;n llega a puestos de poder.</strong><em>La bola de cristal</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese momento de la Historia de Espa&ntilde;a, la primera legislatura del PSOE, fue muy particular. Las &eacute;lites gobernantes no lo dominaban todo y se les escapaban muchas cosas. Adem&aacute;s, el PSOE estaba empezando a aprender a gobernar. Y hubo como un &iacute;nterin de indefinici&oacute;n, de caos, de relaci&oacute;n de fuerzas penumbrosas cuya prueba es ese programa. La bola de cristal es un ejemplo muy claro de esa indefinici&oacute;n que se tradujo en una libertad que no se ha vuelto a repetir. Ah&iacute; convergieron dos fuerzas que estaban destinadas a separarse. Por un lado, el marxismo antifranquista que luego va a acabar condenado a la marginalidad y fuera del juego institucional. Y por otro lado, la Movida, un movimiento de renovaci&oacute;n est&eacute;tica muy necesario y que tuvo sus cosas buenas, pero cuyos m&aacute;ximos exponentes han acabado todos siendo abiertamente reaccionarios, salvo excepciones. Pero luego cuando en la segunda legislatura del PSOE, que es cuando se atan todas las cosas, es el momento en el que se pod&iacute;an haber resuelto muchas cosas que tenemos pendientes, como la cuesti&oacute;n nacional y la de la memoria, con las consecuencias que todos sabemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo volver a lo real y a que los medios, la pol&iacute;tica, el magisterio, recuperen su autoridad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy muy pesimista, sobre todo por la cuesti&oacute;n tecnol&oacute;gica. Habr&iacute;a que preguntarse qu&eacute; podemos hacer all&iacute; donde sabemos que no podemos recuperar ese paradigma central de magisterios transmitidos de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Tenemos que ver c&oacute;mo podemos frenar un capitalismo tecnol&oacute;gico que formatea las subjetividades al margen de los cuerpos y al margen de la posibilidad de empat&iacute;a, para establecer marcos de consenso democr&aacute;ticos estables como ten&iacute;amos, pero soy pesimista. No creo que sea solo una cuesti&oacute;n de que no luchamos lo bastante o que no somos lo bastante inteligentes, sino que creo que hay una materialidad que nos es adversa. Y esa materialidad es doble: una econ&oacute;mica, que se ha imbricado de tal manera en la vida de los seres humanos que no la puedes dominar desde fuera, y por otro lado estos medios tecnol&oacute;gicos que han dejado atr&aacute;s los cuerpos como sujetos de experiencia y como pivotes en torno a los cuales se pod&iacute;a organizar una comunidad humana. Jos&eacute; Mar&iacute;a Lassalle dice que no hay que olvidar que todos los derechos democr&aacute;ticos se han conquistado a trav&eacute;s de la experiencia corporal. Sin cuerpos no podemos crear comunidades ni consensos democr&aacute;ticos y por tanto no podemos transmitir la experiencia del dolor. Y en las redes sociales no es lo que se transmite.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla desde el pesimismo y antes focalizaba en el 15M, &iquest;el 15M se ha liquidado, ha desaparecido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento de restauraci&oacute;n clara y casi tenemos que alegrarnos de que haya una restauraci&oacute;n del bipartidismo, al contrario que en otras partes de Europa. Pero esto significa que buena parte de ese impulso y esa voluntad de transformaci&oacute;n se ha perdido. Al mismo tiempo, es probable que no se haya perdido del todo, que queden restos. Creo que los votos a Kichi, M&aacute;s Madrid, en el ayuntamiento y en la comunidad, o a Ada Colau en Barcelona, esos votantes s&iacute; que se reconocen claramente como herederos del 15M. Y creo que todav&iacute;a hay muchos votantes que intentan votar al 15M.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son partidos que ya no son Podemos, un partido del que lleg&oacute; a ser candidato al Senado por &Aacute;vila, con el que ha sido cr&iacute;tico desde hace ya algunos a&ntilde;os. En 2017 escrib&iacute;a una columna en eldiario.es en la que ya se&ntilde;alaba que no todo iba bien en Podemos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hace mucho tiempo ya. Yo no quisiera que desapareciese aunque veo m&aacute;s probable que desaparezca a que se recupere. Ni siquiera s&eacute; si querr&iacute;a yo que se recuperase. Creo que necesitamos otra cosa que desborde a Podemos. No digo que Podemos no pueda formar parte de eso que surja, pero necesitamos otra cosa porque es obvio que Podemos no es ya el motor de una transformaci&oacute;n de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y lo es el partido de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de Madrid?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a &Iacute;&ntilde;igo, con buena sensatez, dec&iacute;a que de ninguna de las maneras M&aacute;s Madrid deb&iacute;a extenderse al resto de Espa&ntilde;a. Es todo lo contrario, en el resto de Espa&ntilde;a hay rescoldos todav&iacute;a vivos que deben sumar con los rescoldos vivos que hay en Madrid y tratar de aprovechar una tregua si nos las dan los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os. Habr&iacute;a que aprovecharla para tratar de construir una constelaci&oacute;n que obligase a Podemos a aceptar sus verdaderas dimensiones que hoy son muy modestas. Habr&aacute; que contar con Podemos, pero en algo que sea mucho m&aacute;s grande, que est&eacute; m&aacute;s descentralizado y que tenga la capacidad de recuperar tanto el primer discurso como las primeras pr&aacute;cticas del 15M.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted acaba de publicar un libro, escribe columnas en los medios, pero, como habl&aacute;bamos antes de la p&eacute;rdida de la autoridad &iquest;la voz del intelectual ya no sirve para nada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos un mercado que publica 60.000 t&iacute;tulos al a&ntilde;o solo en Espa&ntilde;a, y los que escribimos libros somos objeto de atenci&oacute;n durante 15 d&iacute;as y luego nuestros libros y nuestra voz desaparecen en ese sumidero, y quien ahora mismo establece los grumos de autoridad p&uacute;blica ya no es el discurso intelectual sino el mercado&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Si identificamos al intelectual con la auctoritas p&uacute;blica, que no es poder directamente, sino la capacidad de hacer cambiar de opini&oacute;n y transformar a los sujetos, hoy las personas que inciden sobre los sujetos son m&aacute;s bien los futbolistas o los <em>influencers</em> y <em>youtubers</em>. La autoridad p&uacute;blica ha pasado del discurso al mercado. El intelectual cl&aacute;sico, con todos los defectos que ten&iacute;a, es una figura que ha desaparecido. Hoy quien tiene capacidad para hacer cambiar de opini&oacute;n es Cristiano Ronaldo y no &#381;i&#382;ek, por muchas personas que re&uacute;na. Y adem&aacute;s, si un intelectual quiere llegar m&aacute;s all&aacute; del mundo acad&eacute;mico tiene que parecerse a Cristiano Ronaldo y no a Sartre o a Camus.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-podemos-transformacion_128_1516404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2019 18:49:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Alba Rico: "Podemos no es ya el motor de una transformación de este país"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Somos una generación forzada a vivir la nostalgia porque se nos han truncado las esperanzas en el futuro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/hoy-sonamos-hacer-revolucion-padres_128_1603070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6022902d-a277-4f7b-b843-e630afb486ae_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Diego S. Garrocho, autor de &#039;Sobre la nostalgia&#039;.  Benedicto Moya/ Anaya. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alianza Editorial publica</p><p class="subtitle">Sobre la nostalgia</p><p class="subtitle">, un brillante ensayo sobre un sentimiento tan antiguo como la añoranza y tan presente en nuestra cultura actual como el enésimo</p><p class="subtitle">remake</p><p class="subtitle">de la película de tu infancia</p><p class="subtitle">"La idealización del pasado entraña riesgos muy serios porque nos puede llevar a ciertos pensamientos totalitarios"</p><p class="subtitle">"Ha habido una capitalización de esa pulsión nostálgica"</p></div><p class="article-text">
        Puede que sea una de las palabras m&aacute;s utilizadas de la actualidad. En este texto la ver&aacute; escrita en numerosas ocasiones. Se habla de su presencia en la industria cultural, en el cine y las series. Se escribe de <em>remakes</em>, <em>reboots</em>, secuelas de pel&iacute;culas que todo el mundo cre&iacute;a olvidadas... Pero como sosten&iacute;a Hayao Miyazaki en <em>El viaje de Chihiro</em>, nada de lo que sucede se olvida jam&aacute;s, aunque nosotros no podamos recordarlo.
    </p><p class="article-text">
        Bien lo sab&iacute;an los pacientes del m&eacute;dico suizo Johannes Hofer que en 1688 defendi&oacute; una tesis doctoral en la Universidad de Basilea en la que acu&ntilde;ar&iacute;a un t&eacute;rmino &uacute;nico: nostalgia. Varios de sus pacientes presentaban una serie de patolog&iacute;as que, seg&uacute;n &eacute;l, estaban relacionadas con pasar largos tiempos alejados de la tierra de nacimiento y sus seres queridos. A todos ellos les abandonaban los males que les aquejaban  gracias a un retiro de vuelta en el hogar familiar. De hecho, el origen de la palabra anida en los vocablos griegos <em>&nu;&#972;&sigma;&tau;&omicron;&sigmaf;</em> -'nostos', o regreso- y <em>&#7940;&lambda;&gamma;&omicron;&sigmaf;</em> -'algos', o dolor-, en lo que podr&iacute;a traducirse como el dolor por regresar.
    </p><p class="article-text">
        A esta palabra de nueve letras se dedica el amplio y brillantemente construido ensayo <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=5842025&amp;id_col=100508&amp;id_subcol=100512" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sobre la nostalgia. Damnatio Memoriae</a>. Un texto entre lo filos&oacute;fico y lo antropol&oacute;gico publicado por Alianza Editorial y escrito por el profesor de &Eacute;tica y Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, Diego S. Garrocho. Un recorrido fascinante por las distintas derivas en las que el vocablo se ha aplicado a lo largo de estos siglos, y c&oacute;mo ha cambiado nuestra percepci&oacute;n del mundo que nos rodea. De nuestra idea de memoria, tiempo y presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nace Sobre la nostalgia?</strong><em>Sobre la nostalgia</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Todo parte de una vivencia personal. Yo soy una persona obsesivamente nost&aacute;lgica y el tema siempre me hab&iacute;a interesado. Pero adem&aacute;s comenc&eacute; a detectar que hab&iacute;a un movimiento social que se empezaba a comprometer con una experiencia nost&aacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        Me sorprend&iacute;a ver a mis alumnos con las camisetas de <a href="https://www.eldiario.es/politica/colectivo-Juventud-Futuro-despide-actividad_0_618389074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juventud Sin Futuro</a>. Aquel lema resum&iacute;a perfectamente el esp&iacute;ritu de una &eacute;poca que fue prendiendo. As&iacute; que el libro surge de lo que en principio es una experiencia personal y empiezo a ver que esta rima con el tiempo que estamos viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Me interesaban mucho los mecanismos de olvido y memoria y a partir de ah&iacute; empec&eacute; a tirar de hilos con muy buena fortuna, e investigar la construcci&oacute;n social de la nostalgia. Hab&iacute;a un territorio fascinante que me permiti&oacute; construir un libro sincopando la parte de investigaci&oacute;n con la cuesti&oacute;n afectiva y social. Y sali&oacute; un texto a mitad de camino entre la filosof&iacute;a y la historia cultural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro dice que no hay nada m&aacute;s moderno que la nostalgia porque no hay nada m&aacute;s antiguo que el futuro. &iquest;El ser humano siempre ha sido nost&aacute;lgico a&uacute;n cuando no ten&iacute;a una palabra para determinar ese sentimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es una de las grandes dudas del libro que deliberadamente dejo abierta. &iquest;C&oacute;mo se construye la experiencia? &iquest;A trav&eacute;s de conceptos o del cu&ntilde;o de las palabras con que las nombramos? La apuesta es que s&iacute;, que la a&ntilde;oranza singular que es la nostalgia no solo es anterior a la Modernidad, sino que hay testimonios cl&aacute;sicos como la Odisea que son textos consagrados a la misma.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; que est&aacute; claro es que, a partir de la Modernidad, la nostalgia se radicaliza en sus usos art&iacute;sticos, cl&iacute;nicos, culturales, filos&oacute;ficos y pol&iacute;ticos. Tambi&eacute;n por esa p&eacute;rdida de la autoridad con la que tiene que ver toda la Modernidad, que sin embargo seguimos echando de menos. Me refiero a que el habernos quitado el yugo, era algo liberador, pero nos hizo pensar que aquello tambi&eacute;n abrigaba. Como una suerte de s&iacute;ndrome de Estocolmo. Hay una pulsi&oacute;n en la Modernidad que es echar de menos la palabra del padre, da igual si fuera el C&eacute;sar, el Rey Absoluto, el Papa o el canon cultural. En cierto modo, la nostalgia es un precio de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, empez&oacute; a investigar el tema porque notaba que hab&iacute;a socialmente un compromiso con la nostalgia. &iquest;Es un sentimiento particular de la generaci&oacute;n millennial, o es el resultado de una industria cultural que ha visto en la nostalgia un nicho de mercado?</strong><em>millennial</em>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hoy vivimos una &eacute;poca culturalmente m&aacute;s nost&aacute;lgica que otras. Es decir, es cierto que los masones del siglo XVIII pod&iacute;an ser nost&aacute;lgicos del mundo egipcio o que el Renacimiento echase de menos al clasicismo. Pero parece claro que la industrializaci&oacute;n de la nostalgia ha acontecido de forma muy evidente a principios del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Ha habido una capitalizaci&oacute;n de esa pulsi&oacute;n nost&aacute;lgica que ha hecho que no solo los movimientos conservadores sean nost&aacute;lgicos. Incluso las experiencias que imaginan la revoluci&oacute;n lo hacen mirando hacia atr&aacute;s. Hoy so&ntilde;amos con hacer la revoluci&oacute;n de nuestros padres.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado fue pesad&iacute;simo porque era el aniversario de mayo del 68 y demostraba una ausencia imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica evidente el hecho de que no pod&iacute;amos imaginar una revoluci&oacute;n que no fuera como aquella, con los adoquines, la arena de playas, los pu&ntilde;os en alto... El &uacute;ltimo libro de Alberto Olmos, <a href="https://www.megustaleer.com/libros/ejercito-enemigo/MES-031688" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ej&eacute;rcito enemigo</a>, ten&iacute;a a una chica con el pu&ntilde;o en alto en la portada. Parec&iacute;a una foto de mayo del 68 pero era una foto del otro d&iacute;a en una mani de estudiantes en Par&iacute;s. En ese sentido creo que somos m&aacute;s nost&aacute;lgicos que nunca. Somos una generaci&oacute;n a la que se le ha forzado a vivir esa nostalgia en la medida en que se le han truncado las esperanzas en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de mayo del 68, hace unas semanas, en una entrevista le pregunt&eacute; a Ismael Serrano por qu&eacute; segu&iacute;amos cantando canciones como Pap&aacute; cu&eacute;ntame otra vez o L'estaca... &iquest;No tenemos referentes que construyan nuevos imaginarios?</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/izquierda-reflexionar-feminismo-canalizando-proyecciones_0_882261974.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista le pregunt&eacute; a Ismael Serrano</a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=j8ZNH0N5V-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pap&aacute; cu&eacute;ntame otra vez</a><em>L'estaca</em>
    </p><p class="article-text">
        Ostras... yo le entrevist&eacute; siendo un chaval, cuando sac&oacute; esa canci&oacute;n. &Eacute;l, con mucha gracia, contaba que aquel tema era una bronca generacional. Pero yo no lo tengo tan claro. Creo que en el fondo es una canci&oacute;n mucho m&aacute;s nost&aacute;lgica de lo que &eacute;l pretende. Tiene muy poco de bronca y mucho de enso&ntilde;aci&oacute;n. Incluso si uno cogiera verso a verso <em>Pap&aacute; cu&eacute;ntame otra vez</em>, se podr&iacute;a debatir sobre la conveniencia de la misma.
    </p><p class="article-text">
        No creo que hayamos perdido los referentes, sino que se ha perdido la necesidad de construirlos. Durante mucho tiempo la sociedad contest&oacute; a la conveniencia de conductas ejemplares, de que existiesen personas que merecieran ser imitadas. Modelos morales o de conducta. Creo que eso se est&aacute; revirtiendo y vivimos un momento m&aacute;s constructivo en esa propuesta de referentes morales. Ya nadie se atrever&iacute;a decir 'todo es opinable, nada es bueno o malo'. No, perdona, la violencia machista no es opinable. Ya no lo es y eso es un avance.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Remedios Zafra sosten&iacute;a en el libro El entusiasmo que uno de los condicionantes m&aacute;s importantes de la creaci&oacute;n cultural actual es que no existen los medios materiales que permitan sustentar una vida dedicada a la cultura o la creatividad. &iquest;Puede que la precariedad haya influido en la creaci&oacute;n de referentes? &iquest;Que la impida, de hecho?</strong><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/el-entusiasmo/9788433964175/A_514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El entusiasmo</em></a><em> </em>
    </p><p class="article-text">
        Remedios me parece una de las m&aacute;ximas referentes en pensamiento cr&iacute;tico de nuestro pa&iacute;s y de hecho va a abrir el curso del m&aacute;ster que coordino. Pero he de disentir en este pensamiento. A ver, me gustar&iacute;a que quedara claro porque no quiero que haya en esto una ambig&uuml;edad que haga que se resienta el discurso: esa precariedad hay que discutirla, combatirla y denunciarla. Pero creo que no es necesariamente la causa de los males culturales que tenemos. Escenarios de absoluta precariedad, cuando no miseria, han alumbrado a grandes genios. &Eacute;pocas de decadencia que han dado obras absolutamente geniales.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, hay que subrayar que esto no puede ser una estrategia de legitimaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n de las personas. Hay que combatir la precariedad con todo lo que tengamos. Nuestra generaci&oacute;n ha sido especialmente maltratada en este sentido. Pero tampoco creo que vivamos una &eacute;poca especialmente infecunda en lo cultural. La nostalgia como motor cultural pod&iacute;a estar presente en Goethe pero nadie dir&iacute;a que es un mal autor porque es un autor nost&aacute;lgico. La nostalgia puede, parad&oacute;jicamente, alumbrar conductas brillantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que habla de nostalgia como motor cultural: hoy en d&iacute;a se mercadea con ella a nivel global y multitud de productos culturales escapan a la mirada actual. Remakes, reboots y adaptaciones en acci&oacute;n real de cl&aacute;sicos animados como Dumbo, El Rey Le&oacute;n o Aladdin son ejemplos. &iquest;Es Disney responsable de la generaci&oacute;n m&aacute;s nost&aacute;lgica de la historia?</strong><em>Remakes</em><em>reboots</em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Tim-Burton-maquillaje-remake-Dumbo_0_882962611.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dumbo</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Rey-Leon-despierta-nostalgia-millennial_0_838866292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Rey Le&oacute;n</a><em>Aladdin</em>
    </p><p class="article-text">
        Yo le conceder&iacute;a menos poder a Disney en esto del que solemos darle, porque no estoy tan seguro de que Disney infunda en nosotros nostalgia sino que triunfa porque el ser humano es un animal nost&aacute;lgico. Hemos constatado que el presente no sirve, el mundo en que vivimos, incluso cuando seamos felices y contemos con una razonable protecci&oacute;n material, ya no nos basta.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, a esa falta casi constitutiva del ser humano que es el echar de menos se suma el no estar a gusto con su situaci&oacute;n por bien que le vayan las cosas. Y creo que una industria como Disney es capaz de dirigir sus productos culturales hacia este sentimiento. En su caso de una forma bastante obvia: se trata de perpetuar la infancia. Un lugar y un refugio que son un t&oacute;pico universal. &iquest;Qui&eacute;n no querr&iacute;a volver a so&ntilde;ar como un ni&ntilde;o? Es un sentimiento imbatible, todos queremos volver a la infancia por un segundo. En parte porque en la vida adulta nos lo han puesto muy dif&iacute;cil, pero tambi&eacute;n porque aunque nos vaya bien, hemos construido una forma de habitar el presente que es siempre insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, &iquest;c&oacute;mo opera la nostalgia para que a&ntilde;oremos cosas que no hemos vivido? &iquest;Estamos en un ambiente en el que aceptamos culturalmente la nostalgia de generaciones que no nos pertenecen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente y por eso es tan eficaz. Es el mismo problema que el de los mitos fundacionales de las comunidades pol&iacute;ticas: siempre tienen que ser lo suficientemente remotos en el tiempo como para que nadie pueda falsarlos. Esto es igual: el pasado y nuestra memoria es el terreno de lo infalsable. Nadie va a decir que no vivimos aquello que creemos haber vivido.
    </p><p class="article-text">
        El futuro en alg&uacute;n momento se resolver&aacute; como presente y nuestras expectativas se afirmaran ciertas o inciertas, pero el pasado es un terreno donde volcamos toda nuestra imaginaci&oacute;n, todas nuestras aspiraciones. Es un terreno especialmente fecundo para la fabulaci&oacute;n. Tendemos a imaginar escenas donde no estuvimos, es un mecanismo muy habitual. Par&iacute;s tendr&iacute;a la poblaci&oacute;n de China si todos los que creen haber estado all&iacute; en el 68 lo hubieran estado de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Pero nos ocurre tambi&eacute;n a un nivel m&aacute;s mediocre: aquella relaci&oacute;n que idealizamos y que tal vez no fue tan feliz, aquel viaje inici&aacute;tico que hicimos con los amigos del selectivo que en el fondo fue penoso... Tendemos a imaginar que aquellos momentos s&iacute; fueron importantes de verdad. Por eso los cuentos empiezan as&iacute;: el <em>Once upon a time </em>no es balad&iacute;. Parece que las cosas importantes siempre pasaron en otro tiempo, nunca hoy.
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        <strong>En lo cultural podr&iacute;amos convenir que hay distintos tipos de nostalgia. Hay una que revisa y analiza cr&iacute;ticamente los productos culturales determinados por su contexto. Pero tambi&eacute;n hay otra que es acr&iacute;tica, se dir&iacute;a que hasta t&oacute;xica, porque romantiza el pasado sin m&aacute;s. &iquest;Cu&aacute;l de las dos est&aacute; m&aacute;s presente en nuestra sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta muy compleja porque las dos nostalgias son reales y existen. Lo que ocurre es que la idealizaci&oacute;n del pasado entra&ntilde;a riesgos muy serios porque nos puede llevar a ciertos pensamientos totalitarios. Hay muchas experiencias conservadoras y reaccionarias que insisten fundamentalmente en esa idealizaci&oacute;n. Son discursos siempre acr&iacute;ticos y muchas veces no tienen nada que ver con la verdad. Cuando se ejerce la cr&iacute;tica hay un objeto sobre el que se cierne esa cr&iacute;tica, pero a veces ni siquiera existe ese objeto y se construyen relatos pol&iacute;ticos que son enteras fabulaciones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que puede operar una nostalgia m&aacute;s cr&iacute;tica y revisionista, incluso fiel a los hechos. Pero la necesidad de ejercer la cr&iacute;tica no es patrimonio de la nostalgia sino de la memoria. Debemos revisar nuestras memorias en lo colectivo y en lo personal. Aunque puede que tengamos derecho a inventarnos un poco nuestra vida. Si nuestro viaje de selectividad no mol&oacute; tanto, a veces es m&aacute;s importante ser un poco feliz que ser fiel a nuestra memoria.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que aqu&iacute; quiero romper una lanza en favor de esas recreaciones m&aacute;s o menos &eacute;picas de episodios mediocres que nos hacen vivir un poco m&aacute;s alegremente. Que nos hacen llevar con menos pesadumbre nuestra humana vulnerabilidad y nuestra mediocridad ordinaria. Me atrever&iacute;a a pensar que unas dosis de f&aacute;bula en la propia vida tienen sentido. Hay que procurar que no se haga  un abuso pol&iacute;tico sobre ella, pero en lo personal... so&ntilde;emos con lo que no fuimos, no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Susan Sontag dec&iacute;a en Sobre la fotograf&iacute;a que cuando tenemos miedo disparamos pero cuando sentimos nostalgia hacemos fotos. &iquest;Todas las artes son nost&aacute;lgicas o lo son m&aacute;s las que tienen un componente visual por el hecho de recrear una realidad concreta que ya ha pasado?</strong><a href="https://www.megustaleer.com/libros/sobre-la-fotografa/MES-012612" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sobre la fotograf&iacute;a</a>
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; buena pregunta. La voy a pensar porque no quiero darte una respuesta banal. [Se lo piensa] Es obvio que todo arte mim&eacute;tico que trate de retener un instante presente, como la fotograf&iacute;a, la pintura o hasta la literatura, tienen un compromiso con un tiempo que ya no es. Pero eso puede ser una cura para la nostalgia o su peor alimento. La nostalgia siempre se va a alimentar de la interpretaci&oacute;n de ese instante retenido.
    </p><p class="article-text">
        Pero si pienso en la m&uacute;sica, d&oacute;nde no se da ese intercambio o voluntad de retener, creo que tambi&eacute;n hay experiencias evocadoramente nost&aacute;lgicas. De hecho puede que las experiencias m&aacute;s nost&aacute;lgicas vengan de la m&uacute;sica porque no evoca un pasado que podamos recordar sino que nos comunica directamente con un sentimiento que echamos de menos.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica es una aliada natural de la memoria como prueba el hecho de que en las cultural orales, por ejemplo, se insiste siempre en musicar el verso para recordarlo mejor. Los rapsodas y los poetas jugaban con el ritmo como un aliado de la memoria. De hecho hay canciones censuradas justo por eso: recuerdo el caso de una m&uacute;sica tradicional prohibida entre las huestes de los soldados suizos para que no recordaran su hogar.
    </p><p class="article-text">
        El sonido excita la memoria. Cualquiera que haya vivido un desamor lo primero que va a hacer es machacarse con una lista de Spotify. Hace hace a&ntilde;os lo hac&iacute;amos con aquellos casetes compartidos. Creo que la m&uacute;sica es la m&aacute;s nost&aacute;lgica de las artes por esa desconexi&oacute;n de m&iacute;mesis con lo real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comenta en el libro que la nostalgia parte de una desafecci&oacute;n o una decepci&oacute;n con el presente. &iquest;Somos una generaci&oacute;n m&aacute;s nost&aacute;lgica que otras porque el aqu&iacute; y el ahora nos decepciona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute; y prueba de ello es que gran parte del consumo de nuestro tiempo es escapista. Vemos series en Netflix, recreamos experiencias de ocio propias de la infancia montando en bici o en patinete, tenemos una imperiosa necesidad de quemar el tiempo. Somos una generaci&oacute;n inatenta e incapaz de mirar al presente cara a cara y reflexionar sobre lo que nos est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        Si ahora mismo me levantase y fuese al ba&ntilde;o, &iquest;cu&aacute;nto tardar&iacute;as en sacar el m&oacute;vil? No nos llevamos bien con nuestro presente, tenemos que estar permanentemente yendo a otro lugar, a otra parte, aunque sea un lugar virtual. Ah&iacute; la tecnolog&iacute;a ha jugado un papel determinante. Somos una generaci&oacute;n que se lleva especialmente mal con el presente y por eso las estrategias escapistas son permanentes y cada vez m&aacute;s variadas.
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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2019 18:53:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA["Nuestros bienes comunes no son productos que nos ofrece el Estado, son nuestras conquistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/cliente-ciudadano-volver-pensar-publico_128_1691789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/012f7ccf-8d66-4dc5-805c-e999ee0dc966_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Nuestros bienes comunes no son productos que nos ofrece el Estado, son nuestras conquistas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega a las librerías</p><p class="subtitle">Humanidades en acción</p><p class="subtitle">, una colección de ensayos coordinada por la filósofa Marina Garcés sobre qué significan estos saberes en la sociedad actual</p><p class="subtitle">"Estamos en un proyecto de vida para generar el siguiente y el siguiente y el siguiente: vivimos como en una especie de fuga"</p><p class="subtitle">"En lugar de ciudadanos, somos clientes de nuestras sociedades; tenemos que volver a pensar que lo público somos nosotros"</p></div><p class="article-text">
        Las humanidades no son solo el conjunto de disciplinas a las que tradicionalmente hemos llamado 'de letras'. Son todo aquello con lo que elaboramos nuestra experiencia como seres humanos. Es arte, idioma, pensamiento, cultura. Pero tambi&eacute;n es activismo y compromiso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo cree Marina Garc&eacute;s y as&iacute; lo ha defendido tanto en su trabajo como profesora de filosof&iacute;a en la Universitat Oberta de Catalunya, como en su obra. Es autora de libros como <a href="http://www.ed-bellaterra.com/php/llibresInfo.php?idLlibre=731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un mundo com&uacute;n</a>, <a href="https://www.traficantes.net/libros/filosof%C3%ADa-inacabada-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filosof&iacute;a inacabada</a> y <a href="https://www.traficantes.net/libros/ciudad-princesa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudad princesa</a>. Su ensayo breve <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/nueva-ilustracion-radical/9788433916143/NCA_4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva ilustraci&oacute;n radical</a> se convirti&oacute; en uno de los fen&oacute;menos editoriales m&aacute;s sonados de la filosof&iacute;a en nuestro pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2016, el&nbsp;<a href="http://www.cccb.org/institut_humanitats/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Intitut d'Humanitats de Barcelona</a> la invit&oacute; a dirigir un proyecto transformador en torno a los temas clave del pensamiento actual. As&iacute; inici&oacute; un ciclo de conferencias en los que participaron gente como <a href="https://www.eldiario.es/economia/mayor-desincentivo-empleo-propio_0_777622608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Casassas</a>, <a href="https://twitter.com/ingridguardiola?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingrid Guardiola</a>, Joana Mas&oacute;, Karo Moret o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Brigitte-Vasallo_0_867563606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brigitte Vasallo</a> entre muchas otras. Ahora publica de la mano de la editorial Rayo Verde el libro<em> Humanidades en acci&oacute;n, </em><a href="http://www.rayoverde.es/catalogo/humanitats-en-accio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Humanidades en acci&oacute;n</a>proyecto en el que escribe y coordina otros diecinueve ensayos que buscan confeccionar un mapa sobre qui&eacute;n y c&oacute;mo se est&aacute;n ejerciendo las humanidades en la sociedad contempor&aacute;nea. Qu&eacute; significan cuando la ciudadan&iacute;a busca significados para conceptos que a&uacute;n no sabe c&oacute;mo abordar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el ensayo que firma usted misma, apunta al concepto 'Humanidades ZERO' para explicar que hoy consumimos estas humanidades como si fueran un refresco de Coca-Cola. Ahora que se publican tantos libros de autoayuda, ensayos de todo tipo y se debate de estas materias en espacios mainstream, &iquest;han perdido parte de su capacidad cr&iacute;tica?</strong><em>mainstream</em>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido dos clausuras de este potencial cr&iacute;tico de las humanidades. Una, la de tipo disciplinario: de neutralizaci&oacute;n por academicismo. Y la otra por la v&iacute;a de la industria cultural y su mercantilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las 'Humanidades ZERO' son aquellas que, debido a la banalizaci&oacute;n del ocio cultural, endulzan un poco la vida pero ni alimentan ni transforman nada. Como un refresco. Y de esto consumimos todo el tiempo porque en realidad somos grand&iacute;simos consumidores de cultura. Pero, &iquest;qu&eacute; cultura y sobre todo al servicio de qu&eacute; valores y formas de vida? &iquest;Qu&eacute; posibilidades de transformaci&oacute;n se producen en esta cultura? Es necesario preguntarnos por qu&eacute; convivimos con formas de consumo cultural tan acr&iacute;tico en todos los &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos d&iacute;as, en una entrevista con el diario&nbsp;El Mundo, el fil&oacute;sofo coreano Byung-Chul Han afirmaba que hoy &ldquo;el ocio s&oacute;lo sirve hoy para descansar del trabajo&rdquo;. &iquest;Est&aacute; de acuerdo? Y, en cualquier caso, &iquest;puede un ocio cr&iacute;tico revertir esta situaci&oacute;n?</strong><a href="https://www.elmundo.es/papel/lideres/2019/02/12/5c61612721efa007428b45b0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el diario&nbsp;El Mundo</a>
    </p><p class="article-text">
        Yo dir&iacute;a que nuestra relaci&oacute;n con el ocio a&uacute;n es peor que lo que apunta Chul Han porque si realmente pudi&eacute;ramos descansar del trabajo, ya ser&iacute;a algo grande. El problema es que no podemos ni descansar. El tiempo de trabajo se funde con el tiempo de consumo y de ocio, en mundos que producen valor capitalista constantemente, como las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que creo que de lo que se trata es de apostar radicalmente por hacer que en nuestros tiempos -sean o no de trabajo-, podamos estar compartiendo las preguntas importantes. Y por las preguntas importantes no me refiero a ponerse serio y aparentar solemnidad, sino a poder percibir en cada caso qu&eacute; est&aacute; pasando con nosotros, con nuestras vidas, con nuestras relaciones. Eso es lo realmente relevante, el poder convertir nuestras herramientas culturales en herramientas de vida y de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Justo de eso habla el art&iacute;culo de David Casassas en Humanidades en acci&oacute;n, pero &eacute;l afirma que nos faltan las condiciones materiales para pararnos a pensar. No tenemos tiempo. Seg&uacute;n &eacute;l, para cultivar las artes y las humanidades, la renta b&aacute;sica podr&iacute;a ser una de las medidas para paliar la escasez de medios.</strong><em>Humanidades en acci&oacute;n, </em>
    </p><p class="article-text">
        Es interesante que resaltes esta cuesti&oacute;n porque realmente resuena en otros de los art&iacute;culos del libro. Se trata de esa dificultad de prestar atenci&oacute;n a lo que vivimos y a lo que hacemos. &iquest;C&oacute;mo podemos reorientar la mirada hacia aquello que verdaderamente importa cuando estamos asaltados continuamente por todo tipo de urgencias? Son distracciones y nuevos tiempos de trabajo ingobernables que hacen que, de alguna manera, la vida nos pase por encima incluso cuando nos pensamos que estamos haciendo lo que m&aacute;s nos gusta.
    </p><p class="article-text">
        David Casassas, como buen cient&iacute;fico social, activista y persona altamente experta en el tema de la renta b&aacute;sica, propone la cuesti&oacute;n. Pero no se trata solo de que no podamos pensar porque no tenemos tiempo: esto es el efecto de una serie de cuestiones materiales y de sumisi&oacute;n de todo tiempo de vida a la producci&oacute;n de los recursos para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es muy interesante que saquemos a las humanidades de ese cielo idealista de la subjetividad y las ciencias del esp&iacute;ritu para situarlas en el debate de que somos cuerpos que viven violentados por todo tipo de din&aacute;micas econ&oacute;micas y materiales de sost&eacute;n de la vida. Tenemos que preguntarnos c&oacute;mo trabajamos y c&oacute;mo vivimos para entender qu&eacute; tipos de cultura, saber y arte estamos desarrollando.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Remedios Zafra dec&iacute;a en su ensayo El entusiasmo&nbsp; que la pasi&oacute;n ya fuere la de un artista o de un investigador, se hab&iacute;a convertido en otra forma de autoexplotaci&oacute;n. &iquest;Cree que las humanidades han perdido capacidad cr&iacute;tica debido a esto? &iquest;Se han devaluado porque no tenemos tiempo&nbsp;de ejercerlas de forma reposada?</strong><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/el-entusiasmo/9788433964175/A_514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El entusiasmo</a>
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de autoexplotaci&oacute;n en el mundo de la cultura son algo important&iacute;simo. De hecho, yo incluir&iacute;a tambi&eacute;n al mundo de los activismos porque los activistas de todo tipo acabamos autoexplotados y quemados por unas din&aacute;micas imposibles de conciliar con la vida.
    </p><p class="article-text">
        Pero este tema no se reduce solamente a qu&eacute; condiciones laborales tiene cada uno. Son parte de unos ritmos de vidas que casi se podr&iacute;a decir que construimos por proyectos. Tenemos vidas en las que sumamos una dedicaci&oacute;n a otras muchas y a cada una le transferimos el sentido de la siguiente. Estamos en un proyecto de vida para generar el siguiente y el siguiente y el siguiente. Vivimos como en una especie de fuga sin fin que muchas veces lo que hace es que perdamos el sentido de lo que estamos haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos mucho de afectos, hacemos esta aproximaci&oacute;n m&aacute;s feminista a nuestras pr&aacute;cticas tanto culturales como pol&iacute;ticas y en cambio, nos autoinflingimos altos niveles de violencia. De ritmos de vida imposibles, de acci&oacute;n e incluso de deseo.
    </p><p class="article-text">
        Hay una llamada colectiva en este libro, por ejemplo, en el art&iacute;culo de Ingrid Guardiola, para aprender a negarse. Que no es simplemente decir 'no' como en un libro de autoayuda, sino de plantear una negativa productiva para sustraernos de ciertas din&aacute;micas de autoexplotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ingrid Guardiola aborda en el libro el hecho de c&oacute;mo expresarnos en la sociedad actual. Ella apunta a que &ldquo;la libertad de expresi&oacute;n se ha convertido en una especie de condena, una enfermedad del habla, incontinencia del esp&iacute;ritu pose&iacute;do por la pol&eacute;mica y la autoexhibici&oacute;n&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo cree que han afectado las redes sociales a nuestra forma de expresarnos y pensar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos elementos a analizar respecto a esto, pero creo que lo que m&aacute;s afecta de forma angustiante a nuestras formas de expresi&oacute;n son la continuidad y la transparencia. La primera es la no interrupci&oacute;n de toda expresi&oacute;n posible. Estamos empujados a tener que manifestarnos constantemente para existir. Y esta continuidad es una tiran&iacute;a que impone unos determinados modos de pensar y compartir que no siempre son provechosos.
    </p><p class="article-text">
        Y junto a eso, la transparencia. Esa cuesti&oacute;n de que todo en nuestra vida tenga que ser visible todo el tiempo, esta cosa de que todo tenga que estar ah&iacute; presente que en realidad es una gran mentira porque est&aacute; presente para los que forman tu red. En realidad no hay nada menos transparente que las redes sociales, porque solo nos vemos y nos seguimos los unos a los otros.
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n ha ido creando una especie de autorreferencialidad muy enga&ntilde;osa que en el mundo de la pol&iacute;tica ya est&aacute; teniendo resultados: uno tiende a pensar que el resto piensan como &eacute;l y el disenso se convierte en un esc&aacute;ndalo o en una agresi&oacute;n personal. Una fuente de enemistad radical. Mientras que en el mundo de los activismos o de la creaci&oacute;n art&iacute;stica facilita la creaci&oacute;n de burbujas que se miran a s&iacute; mismas y se autocomplacen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En&nbsp;Nueva ilustraci&oacute;n radical&nbsp; hablabas del concepto de 'analfabetismo ilustrado' en el sentido de que hoy en d&iacute;a sabemos de todo pero no podemos hacer nada. &iquest;C&oacute;mo hemos llegado a esta situaci&oacute;n y c&oacute;mo nos es posible abrir nuevos caminos de di&aacute;logo y formas de pensar?</strong><em>&nbsp;Nueva ilustraci&oacute;n radical</em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/nueva-ilustracion-radical/9788433916143/NCA_4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva ilustraci&oacute;n radical</a>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; el analfabetismo ilustrado es esta condici&oacute;n tan parad&oacute;jica de estar en sociedades en las que el acceso al conocimiento es una condici&oacute;n m&aacute;s o menos compartida, tenemos educaci&oacute;n p&uacute;blica, informaci&oacute;n abierta y est&aacute; al alcance de todos documentarse y conocer casi todos los saberes de nuestro tiempo y, sin embargo, somos muy incapaces de actuar a partir de esos saberes.
    </p><p class="article-text">
        No tenemos relaciones significativas con las informaciones de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Lo que tenemos es una sociedad altamente informada, relativamente educada pero muy analfabeta en relaci&oacute;n con sus mundos. Nuestros saberes y capacidades est&aacute;n muy desconectados. No sabemos c&oacute;mo convertir nuestros saberes en procesos de emancipaci&oacute;n y de transformaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la docencia juega un papel importante en este sentido? Sobre todo en un panorama como el nuestro en el que profesionales de la filosof&iacute;a se encuentran luchando para que no se marginalice. &iquest;C&oacute;mo de necesarias son las humanidades en edades tempranas?</strong>
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        La cuesti&oacute;n de la educaci&oacute;n es clave y creo que los poderes corporativos y econ&oacute;micos de nuestro tiempo lo han entendido as&iacute;. De hecho, hay una operaci&oacute;n global de poner la educaci&oacute;n al servicio de un tipo de nuevas docilidades orientadas a producir sujetos adaptables, flexibles y permanentemente desorientados. Permanentemente enfrascados en la b&uacute;squeda de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Tan importante me parece esta cuesti&oacute;n que creo que no debemos dejarla solo en manos del sector, es decir, en de los profesionales del mismo. Ser&iacute;a una grand&iacute;sima irresponsabilidad social hacia ellos por parte del conjunto de la sociedad. La educaci&oacute;n es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, no de ideolog&iacute;as. Pol&iacute;tica en el sentido de que es ah&iacute; donde construimos las formas de vida en las que vamos a vivir en el futuro inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la apuesta por la educaci&oacute;n no solo tiene que reclamar ciertas cuotas de presencia de las humanidades o la filosof&iacute;a, sino realmente entrar en la disputa de qu&eacute; valores y formas de vida estamos construyendo en nuestros colegios y espacios de aprendizaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, el de participar de la educaci&oacute;n como sociedad, usted aboga por un papel proactivo de la ciudadan&iacute;a en las humanidades. &iquest;Cree que hemos delegado demasiado nuestras decisiones en estamentos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que la captura de la decisi&oacute;n colectiva por parte de determinados estamentos institucionales tanto pol&iacute;ticos como sectoriales -creer que la educaci&oacute;n solo les corresponde a los pedagogos-, es algo que nos incumbe a todas. Es una situaci&oacute;n que crea una cultura delegativa. Es decir: delegamos en otros para que piensen y decidan por nosotros. Y al mismo tiempo eso produce una cultura clientelar porque nos convertimos en clientes de aquellos a los que hemos delegado decisiones y posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Claro, esto es doblemente peligroso porque en lugar de ciudadanos nos convertimos en clientes de nuestras sociedades. As&iacute; que, como mucho, lo que nos queda pedir es la hoja de reclamaciones. Exigir una cuota de insatisfacci&oacute;n. Pero un cliente insatisfecho no es un ciudadano, es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Creo que tenemos que girar la mirada ah&iacute; claramente. Tenemos que volver a pensar que lo p&uacute;blico somos nosotros. Y por lo tanto, aquello que consideramos que es parte de nuestra vida en com&uacute;n no son productos que nos ofrece el Estado sino nuestras propias conquistas. Nuestros&nbsp; bienes comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/cliente-ciudadano-volver-pensar-publico_128_1691789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Feb 2019 20:49:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Nuestros bienes comunes no son productos que nos ofrece el Estado, son nuestras conquistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cuando las religiones se unen a la política, todo se va al carajo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4c81f2a-3053-4138-a528-be428ec95bb3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&quot;Cuando las religiones se unen a la política, todo se va al carajo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo José Antonio Marina publica Biografía de la humanidad,  un extenso ensayo en el que repasa la evolución de las culturas junto al historiador Javier Rambaud</p><p class="subtitle">"Necesitamos la filosofía, pero tal como se estudia ahora en bachillerato, introduce más confusión que claridad"</p><p class="subtitle">"Hemos hecho creer a la gente que es libre para hacer su proyecto, pero como sistema en realidad estábamos diciendo 'si fracasas es tu culpa'"</p></div><p class="article-text">
        La velocidad que caracteriza al sistema en el que vivimos parece estar empujando paulatinamente al ser humano a mirar cada vez menos hacia atr&aacute;s y m&aacute;s hacia adelante. Por eso crece cada vez m&aacute;s, y de forma l&oacute;gica, la cantidad de libros publicados en torno al transhumanismo: una nueva condici&oacute;n humana marcada por el desarrollo tecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se multiplican los estudios sobre conceptos que antes abundaban en la literatura de ciencia ficci&oacute;n, pero que hoy parecen mucho m&aacute;s plausibles, como el de posthumanismo: una condici&oacute;n de ser que supera las limitaciones intelectuales y f&iacute;sicas humanas mediante el control tecnol&oacute;gico de su propia evoluci&oacute;n biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Si viviremos en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Blade-Runner-2049-analisis_0_694680818.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blade Runner </a> el d&iacute;a de ma&ntilde;ana est&aacute; por ver, pero la mera duda ya hace que las p&aacute;ginas de un libro como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-biografia-de-la-humanidad/274541" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biograf&iacute;a de la Humanidad (Ariel) </a> respiren cierta sensaci&oacute;n de urgencia. Al menos as&iacute; lo entiende el fil&oacute;sofo y escritor Jos&eacute; Antonio Marina que, junto con Javier Rambaud, acaba de publicar un extenso ensayo en el que repasa la historia de la evoluci&oacute;n de las culturas. Exploraci&oacute;n de un ADN cultural que vuelve sobre nuestros or&iacute;genes para comprender qui&eacute;nes somos y por qu&eacute; seguimos pregunt&aacute;ndonos a d&oacute;nde vamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de casi medio centenar de libros y una dilatada carrera como investigador, &iquest;por qu&eacute; cree necesaria una biograf&iacute;a de la humanidad como la que usted propone?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que necesitamos introducir una historia de las culturas en todos los niveles educativos: desde primaria hasta el primer curso de las universidades. El estudio de nuestra gen&eacute;tica cultural nos puede permitir entender lo que est&aacute; pasando en un momento en el que nos dicen que no vale la pena: bastante tenemos con no perder el tren de lo que est&aacute; pasando como para volver a pensar en la historia, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        Pero no conocer la historia es como si le dijese a una persona que viva el presente y no tenga en cuenta su experiencia pasada. Si no tengo en cuenta mi experiencia es que no s&eacute; lo que me est&aacute; pasando. Y la experiencia de la humanidad se llama historia. Tan absurdo ser&iacute;a decirle a alguien que se olvide de lo que ha vivido, como que nos digamos entre nosotros que nos olvidemos de la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que es urgente esta mirada atr&aacute;s ante movimientos intelectuales y filos&oacute;ficos como el transhumanismo?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Creo que estamos en un momento en el que se van a vivir cambios muy acelerados. Ante el transhumanismo y el posthumanismo, yo me pregunto: 'Vamos a ver exactamente si antes entendemos c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;, qu&eacute; es lo que somos'.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo sobre lo que ya hab&iacute;a reflexionado en<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-tratado-de-filosofia-zoom/220147" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Tratado de la filosof&iacute;a Zoom</a> (Ariel, 2018) y en <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/compactos/la-lucha-por-la-dignidad/9788433968159/CM_384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La lucha por la dignidad </a>(Anagrama, 2005). En estos libros me convenc&iacute; de que afirmamos constantemente cosas como si fuesen evidentes, pero que no lo son.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en una cultura del usar de todo, incluso los conceptos, sin entender muy bien de lo que tratan. Y eso puede plantear problemas muy graves. En este momento estamos viendo como en naciones con gran tradici&oacute;n democr&aacute;tica hay mucha gente joven que empieza a pensar que, a lo mejor, no es tan importante vivir en un sistema democr&aacute;tico. Que estar&iacute;an dispuestos a vivir en un r&eacute;gimen autoritario. Hay que comprender de d&oacute;nde viene esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es a lo que usted se refieren en el libro cuando dice que un ni&ntilde;o en sus primeros a&ntilde;os de vida aprende cosas que a la humanidad le ha costado milenios aprender?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Ahora hemos inventado todo tipo de sistemas digitales que est&aacute;n cambiando la configuraci&oacute;n de nuestra inteligencia. Vamos a ver d&oacute;nde nos lleva eso pero para entenderlo, tenemos que saber de d&oacute;nde venimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, &iquest;c&oacute;mo cree que debe abordar la filosof&iacute;a actual, tambi&eacute;n desde la educaci&oacute;n, conceptos como el transhumanismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes problemas en sentido amplio del sistema educativo actual que tenemos que afrontar cuanto antes, es el hecho de que van a desembarcar en nuestras vidas sistemas potent&iacute;simos de inteligencia artificial. Y estos van a disponer de m&aacute;s conocimiento que cualquier mente humana y van a realizar acciones de todo tipo que hasta ahora nos correspond&iacute;an a nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que el dominio del conocimiento va a estar en posesi&oacute;n de grandes sistemas de inteligencia artificial. As&iacute; que la pregunta que subyace es: &iquest;qui&eacute;n va a tomar las decisiones? &iquest;Una decisi&oacute;n m&eacute;dica la debe tomar un m&eacute;dico o un sistema de diagn&oacute;stico? &iquest;Qui&eacute;n dar&aacute; cr&eacute;ditos en los bancos, los profesionales o sistemas de c&aacute;lculo de riesgo?
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos educar y configurar la inteligencia humana para que pudi&eacute;ramos seguir tomando nosotros las decisiones en un mundo en el que nosotros no tendremos todo el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes hablaba del auge de ideolog&iacute;as autoritarias. &iquest;Cree que este fen&oacute;meno tiene algo que ver con una generaci&oacute;n presentista en su forma de entender y gestionar los temas pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de presentismo, normalmente uno se refiere a no pensar en el futuro, a no pensar en las consecuencias de vivir el momento actual. El carpe diem.
    </p><p class="article-text">
        Pero existe cierta forma de presentismo actual que puede ser fruto de una generaci&oacute;n que no ha podido proyectar su futuro. Y tambi&eacute;n obvia su pasado porque no le aporta nada.
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay que recuperar el campo intelectual del dise&ntilde;o del futuro. Si empiezas a pensar que no puedes cambiar nada del futuro, acabas resign&aacute;ndote. Es un estado de des&aacute;nimo confortable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo cree que hemos llegado hasta aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El autoritarismo plantea un problema desde el punto de vista de la historia de las culturas muy interesante. Lo que distingue a las culturas occidentales de las orientales es que la cultura occidental, desde la Grecia Antigua, ha considerado que el valor fundamental del ser humano es la libertad. Por contra, en oriente se ha considerado que lo que es verdaderamente importante es la armon&iacute;a y la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora todos estamos un poco perplejos porque toda la teor&iacute;a de la econom&iacute;a liberal nos dec&iacute;a que no pod&iacute;a haber eficiencia econ&oacute;mica en un sistema autoritario. Pero mira, a China le est&aacute; funcionando. Y si seguimos ese modelo nos vamos a encontrar con que mucha gente va a preferir un sistema autoritario eficaz antes que un sistema democr&aacute;tico ca&oacute;tico. Que uno en el que no haya un pacto social entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere con 'pacto social generacional'? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi generaci&oacute;n estableci&oacute; un pacto con la vuestra que dec&iacute;a que vuestra obligaci&oacute;n, como j&oacute;venes, era formaros bien. Y que a cambio de eso, &iacute;bamos a organizar un sistema en el que pudieseis desarrollar vuestro proyecto de vida.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces llega el momento en el que vuestra generaci&oacute;n dice: 'Ok,  yo he cumplido mi parte. Me he formado bien. &iquest;Ahora qu&eacute; hago? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi futuro?'. Eso crea una tensi&oacute;n muy grande entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me preocupa mucho el tipo de ideolog&iacute;as que calan actualmente alrededor del mundo del trabajo. Por influjo de la cultura norteamericana estamos dando una idea sobre esto que a m&iacute; me resulta perversa: 'Si no tienes trabajo, cr&eacute;alo t&uacute;. Inv&eacute;ntalo. &iexcl;Emprende!'. Hemos hecho creer a la gente que es libre para hacer su proyecto vida, pero como sistema en realidad est&aacute;bamos diciendo 'me desentiendo de ti. All&aacute; t&uacute;. Si fracasas es tu culpa'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dices en el libro que la creatividad religiosa ha aportado mucho a la humanizaci&oacute;n de la especie. Sin embargo, tambi&eacute;n se ha utilizado como arma para acabar con la misma. &iquest;Qu&eacute; papel juega la religi&oacute;n en la gen&eacute;tica cultural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento en la historia en el que damos un gran salto como especie: cuando empezamos a pensar en representaciones de objetos. Y entonces tambi&eacute;n a buscar explicaciones a fen&oacute;menos complejos: los humanos buscaron elementos que explicasen lo que ellos no sab&iacute;an explicar.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; que cuando el ser humano empez&oacute; a vivir en sociedad, surgieron conflictos y nos tuvimos que organizar mediante sistemas de convivencia. Y entonces aplicamos las herramientas cohesionadoras que ten&iacute;amos. Una de ellas era la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Del seiscientos al ochocientos a&ntilde;os antes de cristo el poder de&iacute;fico que hasta entonces era total y por lo tanto temible, pasa a ser bondadoso. Pasa en China con Confucio, en la India con el hinduismo, en Persia con Zoroastro, en Israel con los profetas y en Grecia con un personaje que est&aacute; relacionado con la religi&oacute;n pero que nosotros lo estudiamos en filosof&iacute;a: S&oacute;crates. Y luego como v&aacute;stagos posteriores surgen Jes&uacute;s de Nazaret y Mahoma, que beben la tradici&oacute;n de los profetas israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Pero es entonces cuando las religiones sienten la tentaci&oacute;n del poder. En el momento en el que las religiones &ndash;que eran procesos de espiritualizaci&oacute;n-, se unen con la pol&iacute;tica, se va todo al carajo, porque entonces lo que quieren es poder. En el cristianismo est&aacute; muy claro. El cristianismo de antes de ser religi&oacute;n oficial del Imperio Romano defend&iacute;a la libertad de conciencia. Todo el mundo ten&iacute;a derecho a adorar a Dios de la forma que les pareciese. Pero el de despu&eacute;s afirmaba que la &uacute;nica forma de adorar a Dios era cristianamente. As&iacute; que hubo que prohibir el resto de religiones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos ense&ntilde;a la gen&eacute;tica de las culturas es que las religiones tuvieron una acci&oacute;n ben&eacute;fica en la humanizaci&oacute;n de la especie, pero que son peligrosas cuando se al&iacute;an con el poder pol&iacute;tico. Y eso es una constante: pas&oacute; en religiones pac&iacute;ficas como el hinduismo, y est&aacute; pasando en el mundo musulm&aacute;n. 
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Parte de la comunidad de profesionales de la filosof&iacute;a de nuestro pa&iacute;s lucha contra la marginalizaci&oacute;n de la filosof&iacute;a en la LOMCE. En el libro alude a que es necesario no s&oacute;lo abordarla en segundo bachillerato, sino en todo el transcurso de la vida acad&eacute;mica. &iquest;Qu&eacute; puede pasar si formamos a una generaci&oacute;n sin filosof&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He defendido la necesidad de la filosof&iacute;a hasta tal punto que creo que es un servicio p&uacute;blico. Una sociedad democr&aacute;tica necesita fundarse en la argumentaci&oacute;n y la ciencia que ense&ntilde;a la argumentaci&oacute;n es la filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En lo que no estoy de acuerdo con gran parte de mis compa&ntilde;eros, como catedr&aacute;tico de filosof&iacute;a, es en que sea imprescindible la historia de la filosof&iacute;a. Necesitamos la filosof&iacute;a pero la historia de la misma debe estar incluida en una historia general de la cultura. Tal como se estudia ahora en bachillerato, introduce m&aacute;s confusi&oacute;n que claridad porque es una explicaci&oacute;n apresurada de c&oacute;mo cambian las ideas de los fil&oacute;sofos sobre las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo cree que se puede revertir esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que tenemos que ense&ntilde;ar es una ciencia sistem&aacute;tica llamada filosof&iacute;a que debe estar presente durante todo el proceso de formaci&oacute;n. Una ciencia que tiene tres objetivos: saber c&oacute;mo funciona la inteligencia, comprender las creaciones de la misma y qu&eacute; criterios de evaluaci&oacute;n debemos utilizar para dirigir nuestras acciones para saber distinguir lo verdadero de lo falso y tomar decisiones. 
    </p><p class="article-text">
        Todo eso se puede sistematizar en la educaci&oacute;n. Y se puede hacer transversalmente en todos los los cursos. Por eso creo que en la formaci&oacute;n de todo el profesorado se debiera insistir en que deben estar formando a sus alumnos en aprender a pensar cr&iacute;ticamente, y ser responsables de sus decisiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Oct 2018 19:54:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cuando las religiones se unen a la política, todo se va al carajo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Antonio Marina,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibir a los ricos, la idea de un filósofo alemán para acabar con el problema moral del capitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/prohibir-filosofo-aleman-problema-capitalismo_128_1943036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ec4bdcc-3cf9-40ee-bc24-4bcc37bde9ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Christian Neuhäuser, filósofo y profesor de la Universidad Técnica de Dortmund"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo Christian Neuhäuser plantea enfrentar con esta prohibición y "auténtica solidaridad" las injusticias del sistema económico</p><p class="subtitle">"Cuando hay riqueza inmerecida es el Estado quien, a través de los impuestos, tiene que reducirla", asegura</p></div><p class="article-text">
        He aqu&iacute; una idea que asustar&aacute; a los que m&aacute;s tienen: prohibir la riqueza o, mejor, dicho prohibir la existencia de ricos. Recaudar y redistribuir el 100% de lo que tiene ese 1% de la poblaci&oacute;n global que acumula el 82% de la riqueza del planeta, seg&uacute;n datos de la ONG caritativa brit&aacute;nica Oxfam, es justo lo que plantea el fil&oacute;sofo y profesor de la Universidad T&eacute;cnica de Dortmund (oeste germano) Christian Neuh&auml;user.
    </p><p class="article-text">
        Suyo es un libro de filosof&iacute;a que, lejos de haber pasado desapercibido como suele pasar con otros vol&uacute;menes de esta disciplina, ha captado la atenci&oacute;n de los grandes medios de comunicaci&oacute;n generalistas en Alemania. Se titula <em>Reichtum als moralisches Problem</em> o <em>La riqueza como problema moral</em> (Ed. Suhrkamp, 2018). Su autor conf&iacute;a en que las ideas de su volumen tengan un impacto en la clase pol&iacute;tica de su pa&iacute;s, necesitada como est&aacute;, de &ldquo;solidaridad&rdquo;, seg&uacute;n sus t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la filosof&iacute;a sea la disciplina que se plantee los grandes porqu&eacute;s de la existencia. Esos porqu&eacute;s, sin embargo, no son los que ocupan a Neuh&auml;user. Este hombre de 41 a&ntilde;os, pese a trabajar con las ideas, quiere mantenerse con los pies en el suelo. &ldquo;A m&iacute; me lo que me interesa es la riqueza como problema en el conjunto de la vida en sociedad&rdquo;, dice a Neuh&auml;user eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        La riqueza entra&ntilde;a un problema, y es que, en sociedades como la nuestra, implica la existencia de pobreza. Para Neuh&auml;user, adem&aacute;s, el problema est&aacute; en que el rico &ldquo;tiene mucho m&aacute;s dinero del que necesita para vivir dignamente&rdquo;. Concretamente, el problema est&aacute; en &ldquo;disponer de un 300% m&aacute;s de lo que percibe la media del pa&iacute;s en el que viva el rico o contar con un mill&oacute;n de euros&rdquo;, seg&uacute;n se hace eco Neuh&auml;user de las definiciones m&aacute;s comunes de la persona rica.
    </p><p class="article-text">
        El rico, en suma, acusa no poder vivir dignamente porque no puede mirar al resto de integrantes de la sociedad de igual a igual. &ldquo;El rico no puede compartir su sue&ntilde;o de riqueza&rdquo;, comenta Neuh&auml;user. &Eacute;l pone el ejemplo del rico que se sienta en un restaurante y alguien viene y le pide una limosna. &ldquo;Esto le arruina la cena al rico, porque si creemos que todos somos iguales, ah&iacute; uno de los dos est&aacute; pidiendo una ayuda de un euro&rdquo;, explica el fil&oacute;sofo.
    </p><h3 class="article-text">La solidaridad implica frenar la desigualdad</h3><p class="article-text">
        En esta l&oacute;gica, prohibir la condici&oacute;n de rico y la riqueza acumulada que impide vivir dignamente es hacerle un favor al 1% y al resto de la sociedad en general. &ldquo;Hemos perdido solidaridad, en Alemania y tambi&eacute;n en Europa. Es importante mirar qui&eacute;nes son los pobres y ayudarles. Pero eso no es verdadera solidaridad&rdquo;, dice Neuh&auml;user. &ldquo;Verdadera solidaridad ser&iacute;a evitar que la desigualdad no aumente, pero para que esto ocurra tenemos que mirar hacia los pobres y hacia los ricos, y actualmente s&oacute;lo miramos hacia los pobres cuando hablamos de solidaridad&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n afecta a todo el continente europeo, seg&uacute;n el autor de &ldquo;La riqueza como problema moral&rdquo;. &ldquo;El problema no es que Espa&ntilde;a sea pobre y pueda necesitar ayuda, sino que Alemania sea demasiado rica. Con una Alemania demasiado rica es dif&iacute;cil para Espa&ntilde;a desarrollarse econ&oacute;micamente. Una verdadera solidaridad de Alemania implicar&iacute;a que Alemania ayudara m&aacute;s a Espa&ntilde;a, y que hiciera lo mismo con Italia y con Grecia&rdquo;, abunda Neuh&auml;user.
    </p><p class="article-text">
        Habla el profesor de la Universidad T&eacute;cnica de Dortmund de la necesidad de construir una aut&eacute;ntica econom&iacute;a social de mercado para Europa. Sin embargo, &eacute;l plantea, sobre todo, recetas a aplicar dentro de las fronteras de los pa&iacute;ses de la UE. &ldquo;Tenemos que subir impuestos para que haya m&aacute;s igualdad. Necesitamos mayores impuestos a las rentas altas para que la gente tenga la sensaci&oacute;n de nuevo de que el trabajo merece la pena. Y tambi&eacute;n necesitamos unos impuestos m&aacute;s altos al patrimonio y a las sucesiones para evitar que los ricos tengan demasiada capacidad de influencia en la pol&iacute;tica&rdquo;, dice Neuh&auml;user.
    </p><p class="article-text">
        Entre las medidas concretas que plantea el fil&oacute;sofo figura un impuesto del 100% sobre los ingresos a los que m&aacute;s tienen. A quien sus medidas fiscales parezcan dr&aacute;sticas, &eacute;l responde que se ha &ldquo;perdido el equilibrio&rdquo;. &ldquo;Cuando hay riqueza inmerecida, es el Estado quien, a trav&eacute;s de los impuestos, tiene que reducirla&rdquo;, sostiene Neuh&auml;user.
    </p><h3 class="article-text">Los ricos se hacen m&aacute;s ricos s&oacute;lo por ser ricos</h3><p class="article-text">
        Su reflexi&oacute;n incluye las constataciones que hiciera no hace tanto el economista franc&eacute;s Thomas Piketty en <em>El capital en el siglo XXI</em> (Ed. Fondo Econ&oacute;mico de Cultura Econ&oacute;mica, 2014). &ldquo;Piketty ha mostrado que los ricos siempre van a ser m&aacute;s ricos sin necesidad de trabajar. Van a ser simplemente m&aacute;s ricos porque su capital crece&rdquo;, resume Neuh&auml;user. Esto ocurre a costa del trabajo y del valor que a &eacute;ste se le da.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en una sociedad donde no se nos juzga por nuestro trabajo, sino por el &eacute;xito, y si se tiene &eacute;xito o no. Y el &eacute;xito es un juego de azar. Por eso se tiende a pensar que el trabajo no tiene valor. Y todo esto lleva a no ser solidario con los dem&aacute;s&rdquo;, apunta el fil&oacute;sofo.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien ha tachado a Neuh&auml;user de &ldquo;anticapitalista&rdquo; en el debate generado por su libro, cuyo contenido ha recogido la atenci&oacute;n de las principales publicaciones del pa&iacute;s, incluido el diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung y el semanario de inspiraci&oacute;n liberal Die Zeit. Sin embargo, este fil&oacute;sofo se considera &ldquo;m&aacute;s reformista que revolucionario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, cita a los cancilleres cristianodem&oacute;cratas Konrad Adenauer y Ludwig Erhard como ejemplos de pol&iacute;ticos a seguir. &ldquo;Ellos fueron m&aacute;s socialdem&oacute;cratas que la mayor&iacute;a de los socialdem&oacute;cratas de hoy&rdquo;, sostiene Neuh&auml;user, que apela al proyecto europeo de los primeros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa encontramos un sue&ntilde;o tras la Segunda Guerra Mundial que ha sido compartido por muchos y seg&uacute;n el cual todos en Europa podemos vivir dignamente&rdquo;, afirma. Y avisa: &ldquo;Vivir dignamente significa que todos nos podamos mirar a los ojos como iguales, pero cuando la riqueza se hace demasiado grande en algunos, eso se pierde&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/prohibir-filosofo-aleman-problema-capitalismo_128_1943036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Sep 2018 19:04:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prohibir a los ricos, la idea de un filósofo alemán para acabar con el problema moral del capitalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Slavoj Žižek: "Las mujeres tienen derecho, no a ser cosificadas por los hombres, sino a cosificarse a sí mismas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/slavoj-zizek-violencia-masculina-impotencia_1_2129282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5f7419d-ab85-470f-92db-23728d2aa3d7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Slavoj Zizek recibió la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si fuese feminista mujer recordaría que muchas formas de violencia masculina son reacciones desesperadas de impotencia social y económica"</p></div><p class="article-text">
        Slavoj &#381;i&#382;ek (Liubliana, 1949) <a href="http://www.circulobellasartes.com/humanidades/medalla-oro-cba-slavoj-zizek/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; el lunes al C&iacute;rculo de Bellas Artes</a> para recibir una medalla de oro de la instituci&oacute;n y pronunciar la conferencia <em>Ernst Lubistch: cinismo, humor y compromiso</em>. Lo primero lo hizo, aunque fantase&oacute; con que una camarera de piso se encontrase su medall&oacute;n dorado tirado en el suelo, pero lo segundo ya fue otro cantar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dije eso en uno de mis libros, no s&eacute; cu&aacute;l, tengo demasiados&rdquo;, espet&oacute; en un momento el fil&oacute;sofo esloveno. Eso es precisamente lo que le ocurre con las ideas. Las remueve de un lado para otro, mezcla pornograf&iacute;a con Jacques Lacan, pedofilia con el <em>me too</em>, morbo informativo con Santo Tom&aacute;s de Aquino. Tiene demasiada informaci&oacute;n en su cabeza como para limitarse a hablar de la filmograf&iacute;a de un cineasta, aunque ese sea el objeto principal de su charla: <a href="https://www.circulobellasartes.com/ciclos-cine/medalla-oro-cba-slavoj-zizek-ernst-lubitsch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pr&oacute;ximo ciclo de pel&iacute;culas de Lubistch</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Slavoj-%C5%BDi%C5%BEek-maquinas-ser_humano_0_659684949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Han pasado diez meses desde su &uacute;ltima aparici&oacute;n en Madrid</a> y siete desde que el <em>me too</em> comenzase a remover los cimientos del patriarcado conocido. El feminismo es un tema que le gusta abordar a &#381;i&#382;ek y esta ocasi&oacute;n era tan propicia como cualquier otra. Estableciendo un breve nexo de uni&oacute;n con el cine del homenajeado, el pensador aclar&oacute; que quer&iacute;a centrarse &ldquo;en temas actuales, como el dominio particular en la lucha por la emancipaci&oacute;n en el feminismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de meterse sin protecci&oacute;n en terreno pantanoso, &#381;i&#382;ek indic&oacute; varias veces que &eacute;l se considera feminista. &ldquo;Cuando las mujeres se visten de forma provocativa para atraer la mirada masculina, se cosifican a s&iacute; mismas para seducir al hombre. No lo hacen ofreci&eacute;ndose como objetos pasivos, sino que son agentes activos de su propia cosificaci&oacute;n: manipulando a los hombres, iniciando juegos ambiguos e incluyendo el pleno derecho, por supuesto, a detenerlo en todo momento&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Las mujeres se visten de forma provocativa para atraer la mirada masculina y se cosifican a sí mismas para seducir al hombre. No se ofrecen como objetos pasivos, sino que son agentes activos de su propia cosificación".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Justo antes hab&iacute;a hecho menci&oacute;n al cambio de mentalidad respecto al feminismo del mayo del 68, &ldquo;que tanto se celebra en esos d&iacute;as&rdquo;. Record&oacute; que los peri&oacute;dicos liberales de la &eacute;poca publicaron unas firmas que exig&iacute;an descriminilizaci&oacute;n de la pedofilia. &ldquo;No eran solo unos lun&aacute;ticos marginados, entre ellos estaban Simone de Beauvoir, Sartre o Foucault&rdquo;, enumer&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reivindicaban la abolici&oacute;n de la frontera cultural y represiva que separaba la vida sexual de los ni&ntilde;os de la de los adultos y que el derecho a disponer libremente del cuerpo deb&iacute;a extenderse a los menores. Hablaban espec&iacute;ficamente de ni&ntilde;os de 4-5 a&ntilde;os&rdquo;, explic&oacute; con cierta sorna. Toda esta introducci&oacute;n le sirvi&oacute; para establecer las diferencias entre <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/may/02/germaine-greer-women-rapes-tv-fantasies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el feminismo encabezado por Germaine Greer en los sesenta</a> y las feministas del <em>me too,</em> que &ldquo;rechazan su tesis principal de que las mujeres deber&iacute;an liberarse sexualmente de la dominaci&oacute;n masculina y asumir una vida sexual activa sin entrar en el juego de las v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Occidente somos muy conscientes de cu&aacute;ndo hay coacci&oacute;n y explotaci&oacute;n en las relaciones sexuales. Pero tenemos que recordar que millones de mujeres, de forma cotidiana, flirtean y entran en un juego de seducci&oacute;n para obtener un compa&ntilde;ero con el que hacer el amor&rdquo;, puntualiz&oacute; antes de proyectar la famosa escena del tonteo entre Ewan McGregor y Tara Fitzgerald en <em>Tocando el viento</em> (1996). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Aunque se manifiesta cr&iacute;tico con el legado del 68, &ldquo;lo que s&iacute; que rechazo es esta idea que utilizan las feministas ahora de que la mirada masculina cosifica. Estoy a favor de la cosificaci&oacute;n mutua. No deber&iacute;a ser una humillaci&oacute;n, y esto es quiz&aacute; uno de los mayores logros de la liberaci&oacute;n sexual. Que las mujeres tengan el derecho, no a ser cosificadas por los hombres, sino a cosificarse a s&iacute; mismas. El problema es que deber&iacute;an tener el control sobre el juego de la seducci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, ese &ldquo;papel activo&rdquo; de las mujeres es la libertad que molesta a los fundamentalistas de todo tipo. &ldquo;Desde esos musulmanes que han prohibido que las mujeres toquen pl&aacute;tanos y otras frutas en televisi&oacute;n porque se relaciona con deseo, hasta nuestro chovinismo masculino que se indigna con una mujer que primero les provoca y luego rechaza el contacto sexual&rdquo;, dijo haciendo referencia a los alegatos actuales sobre el consentimiento y la violencia de ciertos hombres ante el rechazo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Estoy a favor de la cosificación mutua. Es quizá uno de los mayores logros de la liberación sexual. Que las mujeres tengan el derecho, no solo a no ser cosificadas por los hombres, sino a cosificarse a sí mismas".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, para equilibrar un poco la balanza, &#381;i&#382;ek quiso citar tambi&eacute;n a Arthur Koestler y &ldquo;recordar que la dominaci&oacute;n patriarcal corrompe a sus dos polos. Incluso a las v&iacute;ctimas. Por consiguiente, debemos hablar de la manipulaci&oacute;n femenina y la brutalidad emocional como una respuesta desesperada a la dominaci&oacute;n masculina. Por supuesto, deben responder luchando como pueden, pero no estoy de acuerdo en imponer normas expl&iacute;citas para controlar la sexualidad&rdquo;, precis&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y termin&oacute; ofreciendo un consejo sobre lo que &eacute;l har&iacute;a &ldquo;si fuese feminista, bueno, feminista mujer&rdquo;: &ldquo;Recordar&iacute;a c&oacute;mo muchas formas de la violencia masculina en la actualidad son reacciones desesperadas de impotencia social y econ&oacute;mica. El caso m&aacute;s claro es Sud&aacute;frica, que est&aacute; batiendo todos los r&eacute;cords de violaciones. Esto no se puede entender sin atender a la situaci&oacute;n desesperada, a la decepci&oacute;n de la mayor&iacute;a negra y a la pobreza. Yo, si fuese una feminista radical, apuntar&iacute;a esta cuesti&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Si fuese feminista mujer recordaría que muchas formas de violencia masculina son reacciones desesperadas de impotencia social y económica".<br/><br/></blockquote>
    </figure><h3 class="article-text">La lecci&oacute;n &ldquo;feminista&rdquo; de la pornograf&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Saltando de debate en debate, y cada cual m&aacute;s pol&eacute;mico, Slavoj &#381;i&#382;ek se introdujo de lleno en otra gran controversia del feminismo actual: la cosificaci&oacute;n del cuerpo de la mujer en la pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No teng&aacute;is miedo de recibir de m&iacute; una lecci&oacute;n feminista. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el arquetipo fundamental de la pornograf&iacute;a <em>hardcore</em>? Para el chovinismo masculino, ser&iacute;a una mujer en la cama con las piernas hacia arriba y un hombre penetr&aacute;ndola. En casi todas las pel&iacute;culas porno, el hombre esta instrumentalizado, no se le ve la cara. Pero la mujer siempre est&aacute; mirando hacia la c&aacute;mara y haciendo gemidos&rdquo;, abord&oacute; con su peculiar estilo provocador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es la lecci&oacute;n feminista de esto? El hombre es solo un instrumento, nadie se preocupa por &eacute;l. Pero la mujer debe reafirmar su placer con gemidos y sonidos. Es err&oacute;neo decir que yo, como chovinista masculino viendo porno, me identifico con el penetrador. No, soy el observador que busca una prueba del placer de las mujeres. Es una una humillaci&oacute;n a&uacute;n peor para ellas: es peor ser subjetivada forzosamente y opresivamente que ser cosificada&rdquo;, dijo incluyendo pinceladas sobre la perversi&oacute;n de Freud. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Este es el chovinismo machista en su peor expresión: no solo explotamos a las mujeres, sino que queremos que nos pidan, que nos rueguen darles placer".<br/><br/></blockquote>
    </figure><h3 class="article-text">El nuevo opio del pueblo: droga y populismo</h3><p class="article-text">
        En sus dos horas de discurso, el fil&oacute;sofo, escritor y fil&oacute;logo esloveno abord&oacute; varios temas en profundidad y pas&oacute; por el m&aacute;rgen de otros que ser&iacute;a imposible enumerar al completo. Pero una de sus reflexiones m&aacute;s aplaudidas fue con la que comenz&oacute; la charla: &ldquo;Me gustar&iacute;a empezar con la conocida f&oacute;rmula marxista de <em>la religi&oacute;n es el opio del pueblo</em>. En cierta parte es verdad, pero en el mundo occidental hay otras dos versiones del opio del pueblo que son mucho m&aacute;s actuales: el opio y el pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera se referir&iacute;a al uso com&uacute;n de las drogas, desde los antidepresivos hasta los narc&oacute;ticos duros. &ldquo;Estas intervenciones qu&iacute;micas son contradictorias: usamos las medicinas para mantener la excitaci&oacute;n externa bajo control y <em>desensibilizarnos</em>. Pero luego tambi&eacute;n usamos drogas para generar una excitaci&oacute;n artificial&rdquo;, diferenci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mundo desarrollado, a nuestras vidas p&uacute;blicas le falta cada vez m&aacute;s excitaci&oacute;n colectiva ofrecida por un compromiso pol&iacute;tico verdadero. De vez en cuando sucede: Podemos, Syriza, o Bernie Sanders en EEUU. Pero la pol&iacute;tica no es emocionante. As&iacute; que las drogas generan una eutanasia de la vida p&uacute;blica y una excitaci&oacute;n artificial de la vida privada&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"La política no es emocionante. Así que las drogas generan una eutanasia de la vida pública y una excitación artificial de la vida privada".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        La segunda y, seg&uacute;n el propio pensador &ldquo;menos celebrada&rdquo;, ser&iacute;a el populismo. &ldquo;El pueblo como un gran fetiche donde los antagonismos desaparecen. Pero ahora viene el problema: lo &uacute;ltimo de esta serie de opios es el antifascismo&rdquo;, dijo para regodearse en su propio fanfarroneo. Sin embargo, como buen l&iacute;der de izquierdas, pronto puli&oacute; esa afirmaci&oacute;n: &ldquo;El antifascismo de la nueva derecha es peligroso [dijo poniendo de ejemplo a Macron] porque provoca ceguera ante el hecho de que los lemas que antes eran de la izquierda est&aacute;n siendo adoptados por la derecha populista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Slavoj &#381;i&#382;ek hab&iacute;a advertido desde el primer minuto que intentar&iacute;a dejar de lado esa imagen de provocador (que es gasolina para sus detractores) y &ldquo;reservarla a la nueva derecha, la de Trump, ya que hoy la mayor provocaci&oacute;n es ser amable y educado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto apenas lleg&oacute; a ser un espejismo de correcci&oacute;n pol&iacute;tica. Le dur&oacute; hasta que encaden&oacute; dos ideas seguidas ba&ntilde;adas de drogas, pornoraf&iacute;a y el deseo sexual de ser cosificados para volver a hablar como el &#381;i&#382;ek de siempre. El &uacute;nico fil&oacute;sofo actual que, por odiado o por idolatrado, mueve masas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/slavoj-zizek-violencia-masculina-impotencia_1_2129282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 May 2018 18:54:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Slavoj Žižek: "Las mujeres tienen derecho, no a ser cosificadas por los hombres, sino a cosificarse a sí mismas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra lucha a muerte contra la inteligencia animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/lucha-muerte-inteligencia-animal_1_3479474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31960a84-f7db-4b36-afef-c1038c950f73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&quot;Todos me parecen animales maravillosos&quot; | MARINA CANO"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Materialistas y metafísicos luchan por definir la esencia de lo que es humano. Pero, mientras buscamos inteligencia en el espacio para “no estar solos en el universo”, negamos violentamente la de los millones de criaturas que nos rodean.</p></div><p class="article-text">
        La ciencia cognitiva es el laboratorio que comparten la neurolog&iacute;a y la filosof&iacute;a. Tambi&eacute;n paran all&iacute; disciplinas aparentemente distantes como la psicolog&iacute;a, la programaci&oacute;n, la ling&uuml;&iacute;stica y la inteligencia artificial. Hay dos grandes escuelas enfrentadas: una materialista que considera que la mente es el resultado de la suma de sus partes, y otra metaf&iacute;sica que sigue buscando &ldquo;algo m&aacute;s&rdquo;. Gilbert Ryle acu&ntilde;&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;el fantasma en la m&aacute;quina&rdquo; en los a&ntilde;os 80 para definir ese &ldquo;algo m&aacute;s&rdquo; que lleva siglos esquivando salir en la foto. Y para chotearse un poco de Descartes, cuya teor&iacute;a de que somos un fantasma atrapado en una m&aacute;quina de carne ser&iacute;a bastante graciosa, si no fuera por la la cantidad de animales que tortur&oacute; en directo para demostrarla. 
    </p><p class="article-text">
        Los materialistas creen que si la evoluci&oacute;n ha conseguido crear esa conciencia de la nada, es porque se trata de un proceso que, en alg&uacute;n momento de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, podremos re-ingeniar. Los metaf&iacute;sicos argumentan que pensar en la mente como un conjunto de procesos bioqu&iacute;micos nos reduce a &ldquo;cosas&rdquo; y le quita sentido a nuestra existencia. Argumentan que la individualidad de la experiencia y la originalidad del pensamiento son prueba suficiente de la existencia de un yo. Para saber si eres de los primeros o los segundos, hay una f&oacute;rmula sencilla. Si crees que un robot puede ser inteligente, eres materialista. Si piensas que s&oacute;lo puede parecerlo, entonces eres metaf&iacute;sico.
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            </figure><h3 class="article-text">Materialistas vs Metaf&iacute;sicos: s&oacute;lo puede quedar uno</h3><p class="article-text">
        El problema m&aacute;s grave al que se enfrentan los materialistas -donde destacan Richard Dawkins, Steven Pinker, Christopher Hitchens y Daniel Dennett- es que la primera consecuencia l&oacute;gica de sus presupuestos es la Singularidad. &ldquo;Una vez la tecnolog&iacute;a nos permita re-ingeniar la mente humana &ndash;escribe Yoval Noah Harari en su &uacute;ltimo bestseller <a href="http://www.megustaleer.com/libro/homo-deus/ES0147263" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Homo Deus</em></a>&ndash; el Homo Sapiens desaparecer&aacute;, la historia humana habr&aacute; terminado y ser&aacute; el un proceso completamente distinto que escapa a nuestra comprensi&oacute;n&rdquo;. En otras palabras: si no somos protagonistas de la creaci&oacute;n, nos perderemos&nbsp;en el tiempo como l&aacute;grimas en la lluvia. Estar&iacute;amos nominados para salir de la casa. Naturalmente, esta narrativa&nbsp;goza de poca popularidad fuera de la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el gran problema de los metaf&iacute;sicos se llama Charles Darwin, y llevan intentando resolverlo desde 1859. Si el hombre es primo hermano del mono, y entre el mono y la nada est&aacute;n todas las especies hasta llegar a la medusa, entonces la diferencia entre nuestra inteligencia y la suya es una cuesti&oacute;n de grado, no de clase. Si todos los seres vivos somos los frutos del &aacute;rbol de la vida, nuestra inteligencia no es fundamentalmente distinta de la de todos los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es por una mezcla de colonialismo, narcisismo y ansiedad de la influencia que buscamos inteligencia en el espacio para &ldquo;no estar solos en el universo&rdquo; mientras negamos violentamente la de los millones de criaturas que nos rodean. Nuestro sentido de la vida depende de que seamos los protagonistas en la gran novela de la creaci&oacute;n. Si somos actores secundarios con el resto de la plantilla, ya nada tiene sentido. El precio de quedarnos en la casa es nominar a todos los dem&aacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Qui&eacute;n lo tiene m&aacute;s grande, esa es la cuesti&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El primat&oacute;logo Frans de Waal se nos lo preguntaba en un pol&eacute;mico libro: <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-tenemos-suficiente-inteligencia-para-entender-la-inteligencia-de-los-animales/211266" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Somos lo suficientemente inteligentes para entender lo inteligentes que son los animales?</em></a>&nbsp;La respuesta de Carl Safina es que si lo somos, da lo mismo. En su ponencia del reciente <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/ejes-Kosmopolis_0_621888792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kosmopolis, el festival de literatura avanzada de Barcelona</a>, el divulgador ecologista newyorquino se preguntaba: <a href="https://www.ted.com/talks/carl_safina_what_are_animals_thinking_and_feeling?language=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;c&oacute;mo podemos identificar la inteligencia animal de manera cient&iacute;fica?</a>&nbsp;No podemos entrar en sus cerebros pero podemos mirarlos. Podemos mirar su comportamiento y sacar conclusiones. Y lo hacemos: vemos que los pulpos, los elefantes, los delfines y los p&aacute;jaros presentan todos los s&iacute;ntomas de una inteligencia y una sensibilidad singular.
    </p><p class="article-text">
        Nos sorprendemos constantemente con noticias sobre colaboraci&oacute;n entre especies, sobre su coraje, su nobleza, su lealtad y su compasi&oacute;n. Nuestra manera de honrar ese conocimiento es cazarlos, arrojarlos en agua hirviendo, arrancar sus cuernos, encerrarlos para alimentarnos, entretenernos o vestirnos y exterminarlos en general.
    </p><p class="article-text">
        Otros&nbsp;cient&iacute;ficos que prefieren ignorar su comportamiento y medir sus cerebros. Medir la cantidad de neuronas que tienen para evaluar su complejidad. Haciendo esto vemos r&aacute;pidamente que el cerebro de todos los mam&iacute;feros se parecen, pero que el de un rat&oacute;n es menos complejo que el de un perro y que el del perro es menos complejo que el de un ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os. En neurobiolog&iacute;a, el tama&ntilde;o importa mucho, pero en t&eacute;rminos relativos. Los p&aacute;jaros, como los humanos, tienen un cerebro muy grande en relaci&oacute;n con el resto del cuerpo.
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        El problema de esta premisa es el delf&iacute;n. &iexcl;Su cerebro es m&aacute;s grande y m&aacute;s complejo que el nuestro! Los delfines tienen una excelente memoria, distinguen a los animales de otra especie y se comunican por medio de ultrasonidos. Su comportamiento es sociable y a veces compasivo, son capaces de resolver problemas complejos y de entender que hay consecuencias para cada acci&oacute;n. En general, parecen extremadamente listos. El &uacute;nico argumento s&oacute;lido que tenemos para defender que no son m&aacute;s listos que nosotros es que nosotros los dominamos a ellos, y no al rev&eacute;s.
    </p><h3 class="article-text">El problema de la violencia como s&iacute;ntoma de inteligencia</h3><p class="article-text">
        Cuando uno se adentra en las variadas ramas de investigaci&oacute;n sobre la inteligencia humana, se encuentra con este argumento una y otra vez. Si son tan listos, &iquest;por qu&eacute; se dejan exterminar? O, como dice Safina en su ponencia: &iquest;Por qu&eacute; no nos hacen m&aacute;s da&ntilde;o? &iquest;No se saben defender? Este argumento requiere que aceptemos dos premisas dudosas. La primera es que el instinto de dominaci&oacute;n es s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de una inteligencia superior. La naturaleza ofrece ejemplos notables de lo contrario, y la cola de la panader&iacute;a los domingos, tambi&eacute;n. La segunda, que nuestra manera de interactuar con el resto del planeta es una virtud de la inteligencia. Si aplicamos la teor&iacute;a de la estupidez del matem&aacute;tico italiano Carlo Cipolla, enseguida vemos que la premisa es falsa. 
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad cient&iacute;ficamente demostrada que nuestro dominio sobre el planeta es lo que ha puesto en peligro la supervivencia de todas las especies que lo habitan, incluyendo la nuestra. Si, seg&uacute;n Cipolla, el est&uacute;pido es aquel que hace cosas que perjudican a su pr&oacute;jimo pero tambi&eacute;n a s&iacute; mismo, nuestra especie es la m&aacute;s est&uacute;pida de la creaci&oacute;n, y sin duda la m&aacute;s peligrosa. Por eso, aunque fu&eacute;ramos lo suficientemente inteligentes para entender la inteligencia de los animales, nos dar&iacute;a igual porque nuestra alucinaci&oacute;n colectiva requiere que no la tengan. Como el Quijote de Borges que, en su aventura imaginaria acaba matando de verdad, no podemos &ldquo;admitir que el acto tremendo es obra de un delirio. La realidad del efecto le hace presuponer una pareja realidad de la causa y <a href="https://www.poeticous.com/borges/un-problema?locale=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">don Quijote no saldr&aacute; nunca de su locura</a>&rdquo;.
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        Dice Carl Safina que las cosas que nos hacen humanos no son las cosas que creemos que nos hacen humanos. Porque vemos versiones distintas de esas cosas en todos los animales a los que observamos. No somos los &uacute;nicos que sienten amor, empat&iacute;a, comprensi&oacute;n y bondad. Muy al contrario. &ldquo;Lo que nos hace humanos -explica el pensador- &rdquo;Somos los animales m&aacute;s crueles, y tambi&eacute;n los m&aacute;s compasivos, los m&aacute;s creativos y los m&aacute;s destructivos del reino animal. Somos los animales m&aacute;s extremistas de todos, esto es lo que nos define y nos separa de todos los dem&aacute;s&ldquo;. Ahora necesitamos ser mucho m&aacute;s inteligentes si queremos sobrevivir a nuestra extrema estupidez. Todas las especies dependen de ello, incluida la nuestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/lucha-muerte-inteligencia-animal_1_3479474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Apr 2017 18:21:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra lucha a muerte contra la inteligencia animal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué piensan los filósofos de la política europea con los refugiados?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/piensan-filosofos-politica-europea-refugiados_1_4099044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos pensadores contemporáneos se han pronunciado sobre el trato que está dando Europa a las personas que huyen de los conflictos de sus países</p><p class="subtitle">Todos critican los modos de hacer de la UE, pero el consenso se quiebra cuando se preguntan cómo arreglarlo</p><p class="subtitle">La UE acaba de firmar un pacto con Turquía que avala las expulsiones masivas de los refugiados que entren por Grecia</p></div><p class="article-text">
        La crisis de los refugiados lleva desde el verano pasado en el centro del debate pol&iacute;tico. Los representantes de los potenciales pa&iacute;ses receptores tiran de ret&oacute;rica y pronuncian discursos alarmistas para explicar lo que est&aacute;n (o no) dispuestos a hacer para afrontar la situaci&oacute;n insostenible de cientos de miles de personas. A Grecia, la puerta de entrada de Europa, llegan al d&iacute;a unos 2.000 refugiados.
    </p><p class="article-text">
        A partir del domingo, los que logren alcanzar suelo europeo por esta v&iacute;a ser&aacute;n deportados a Turqu&iacute;a, incluidos los sirios. Este plan de expulsiones masivas, pactado entre la Uni&oacute;n Europea y el primer ministro turco, aterriza en un terreno abonado por las promesas incumplidas de los 28 y <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/lagrimas-Aylan-Europa-retratan-UE_0_495901395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un gran viraje del discurso</a>. La UE se comprometi&oacute; en septiembre a acoger a 160.000 personas desde Grecia e Italia y a 20.000 desde Turqu&iacute;a. A d&iacute;a de hoy, Europa ha reubicado a menos de 1.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Crisis de valores? &iquest;Alguna vez acaso existi&oacute; esa nebulosa difusa de los valores comunitarios? &iquest;Qu&eacute; piensan los pensadores contempor&aacute;neos, los coet&aacute;neos a esta crisis, de los modos de hacer de la Uni&oacute;n Europea? Reunimos a cuatro voces de la filosof&iacute;a de aqu&iacute; y de ahora que se han pronunciado sobre lo que est&aacute; ocurriendo.
    </p><h3 class="article-text">Naomi Klein</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La investigadora canadiense se refiere a la crisis de los refugiados como una consecuencia m&aacute;s de la &ldquo;ideolog&iacute;a t&oacute;xica del fundamentalismo de mercado&rdquo;. &ldquo;Nos decimos a nosotros mismos que tal vez los refugiados son peligrosos. Pero realmente somos parte de un sistema que est&aacute; haciendo lo mismo (la misma cosa de siempre), negando la humanidad de los dem&aacute;s y, con esa humanidad, sus derechos humanos completos, evitando compartir nuestra riqueza por il&iacute;cita que sea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Centrada en explicar c&oacute;mo la crisis del clima puede impulsar la transformaci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, Klein habla de Aylan, el menor ahogado cuyo cuerpo fue encontrado en una playa de Turqu&iacute;a, como el &ldquo;tr&aacute;gico s&iacute;mbolo de esta crisis moral&rdquo;. Su pa&iacute;s, Canad&aacute;, se neg&oacute; a dar asilo a la familia del ni&ntilde;o, que ante las trabas burocr&aacute;ticas tuvieron que echarse al mar en una embarcaci&oacute;n de pl&aacute;stico. Murieron tambi&eacute;n su madre y su hermano.
    </p><h3 class="article-text">Noam Chomsky</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;La gobernanza de la UE resulta eficiente para imponer medidas severas de austeridad para devastar a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres y beneficiar a los bancos del norte. Pero se ha roto casi por completo cuando ha intentado tomar las riendas de esta cat&aacute;strofe humanitaria&rdquo;, dice el ling&uuml;ista y fil&oacute;sofo estadounidense, que compara el acuerdo entre la UE y Turqu&iacute;a con Estados Unidos y M&eacute;xico. &ldquo;Europa intenta inducir a Turqu&iacute;a a mantener las miserias alejadas de sus fronteras, del mismo modo que Estados Unidos hace presionando a M&eacute;xico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; nos dice todo esto de los valores? Se pregunta Chomsky. &ldquo;Resulta hasta problem&aacute;tico usar la palabra valores [...] El peso ha ca&iacute;do sobre los pocos que al menos temporalmente estaban dispuestos a hacer alg&uacute;n esfuerzo, como Suecia y Alemania. Otros muchos simplememte han cerrado sus fronteras&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Slavoj &#381;i&#382;ek</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para el pensador esloveno, los refugiados &ldquo;son el nuevo proletariado europeo&rdquo;. Se dice &ldquo;horrorizado con las actitudes condescendientes y la humillaci&oacute;n del proceso de llegada que sufren&rdquo; y asegura, en unas pol&eacute;micas declaraciones que &ldquo;lo enfocamos a lo Frank Capra: esa pobre gente es buena, solo hay que escuchar sus historias&rdquo;. &ldquo;Habr&iacute;a que cambiar ese concepto universal de que todos somos humanos, incisivo en la tolerancia, por uno de respeto, aceptando las diferencias, porque seg&uacute;n esa falsa empat&iacute;a hacia los refugiados hoy tambi&eacute;n deber&iacute;amos haber escuchado y comprendido a&nbsp;Hitler&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego, el fil&oacute;sofo que arrastra legiones de seguidores con su particular sentido del humor intent&oacute; arreglarlo. &ldquo;No digo que no vengan, sino que haya un plan organizado previo. Mi enemigo no es la militarizaci&oacute;n, mi enemigo es el capital&rdquo;, afirm&oacute; ante la indignaci&oacute;n de una asistente a su charla. 
    </p><h3 class="article-text">Peter Singer</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;No podemos culpar a la gente por desear abandonar un lugar de conflicto. En su situaci&oacute;n, nosotros har&iacute;amos lo mismo&rdquo;, reflexiona el fil&oacute;sofo australiano de origen jud&iacute;o, convencido que &ldquo;debe de haber una mejor manera de responder a sus necesidades&rdquo;. Singer, que dedic&oacute; a los migrantes y refugiados un cap&iacute;tulo en su <em>&Eacute;tica pr&aacute;ctica</em> (1995) carga contra &ldquo;los cabezas huecas&rdquo; que abogan por un mundo con fronteras abiertas y mantiene la tesis de que algunos argumentos &ldquo;ignoran la tendencia a la xenofobia de los seres humanos, evidenciada con toda la claridad con el surgimiento de partidos de extrema derecha en Europa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo urge a los pa&iacute;ses ricos a crear campos de refugiados en estados menos pr&oacute;speros que absorban el volumen de demandantes de asilo a los que nadie quiere acoger. Es una soluci&oacute;n cortoplacista que, dice, har&iacute;a desaparecer a los traficantes y las muertes en tr&aacute;nsito. &ldquo;Puede que no sea la mejor soluci&oacute;n, pero es la m&aacute;s pragm&aacute;tica. Y parece mucho mejor que el caos y la tragedia que los refugiados est&aacute;n enfrentando ahora&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/piensan-filosofos-politica-europea-refugiados_1_4099044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2016 20:41:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué piensan los filósofos de la política europea con los refugiados?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis de refugiados,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje a la frágil frontera de la inconsciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/viaje-fragil-frontera-inconsciencia_1_4202713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a69b59ef-40fc-4b65-b677-a67b3d96b5af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Acuarela de Richard Cooper (1912) "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">State of Mind. Tracing the edges of conciousness</p><p class="subtitle">es la gran exposición sobre los mares helados que llevamos dentro, abierta en la Wellcome Collection de Londres hasta el 16 de octubre</p></div><p class="article-text">
        Ram&oacute;n y Cajal, considerado el padre de la neurociencia, representaba sobre el papel las estructuras neuronales con deleite, como si estuviera dibujando un huerto repleto de flores silvestres. Sus esquemas cient&iacute;ficos parec&iacute;an tener en su matriz algo as&iacute; como un ideal buc&oacute;lico. No es de extra&ntilde;ar que el Nobel asegurase que &ldquo;la estructura del c&oacute;rtex es como un jard&iacute;n repleto de innumerables &aacute;rboles&rdquo;. Estos dibujos de Ram&oacute;n y Cajal son parte de <a href="http://www.wellcome.ac.uk/News/Media-office/Press-releases/2016/WTP060160.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">States of Mind. Tracing the edges of consciousness</a> (Estados de la Mente. Rastreando los l&iacute;mites de la inconsciencia), la muestra que este jueves ha abierto sus puertas al p&uacute;blico en la Wellcome Collection de Londres.
    </p><p class="article-text">
        Los dibujos de Ram&oacute;n y Cajal son la primera toma de contacto con el complejo y fascinante relato que propone la exposici&oacute;n, algo as&iacute; como la creaci&oacute;n del contexto de esta visita hacia el interior de los secretos mejor guardados del cerebro. Las laber&iacute;nticas ramificaciones de los l&oacute;bulos neuronales que dibuja el m&eacute;dico espa&ntilde;ol remiten a la generaci&oacute;n de un universo de estados mentales donde la ciencia se mueve con certezas muy limitadas.
    </p><p class="article-text">
        States of Mind es precisamente una propuesta multidisciplinar para abordar los fen&oacute;menos menos conocidos de la mente. A trav&eacute;s de documentos cient&iacute;ficos, textos acad&eacute;micos, representaciones art&iacute;sticas e instalaciones sensoriales, la muestra aborda los fen&oacute;menos menos conocidos de la mente: las alteraciones del sue&ntilde;o; el lenguaje y la memoria como pilares b&aacute;sicos del &lsquo;yo&rsquo;; el dilema moral que reside en el tratamiento social de los estados de inconsciencia cr&oacute;nica y, claro est&aacute;, las implicaciones culturales que tiene la representaci&oacute;n del alma humana, cuya representaci&oacute;n iconogr&aacute;fica se suele expresar en los difuminados l&iacute;mites de la consciencia.
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                </figure><h3 class="article-text">Un inventario de preguntas sobre la inconsciencia</h3><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n es un puzle donde el visitante va contrastando la informaci&oacute;n dispensada y los est&iacute;mulos que recibe con sus propias experiencias de inconsciencia o con la propia intuici&oacute;n de la existencia de estos fen&oacute;menos. Porque la frontera que separa la conciencia y la inconsciencia es tan fr&aacute;gil que no hace falta que hayamos experimentado alguno de los fen&oacute;menos para que se active una alarma interna al comprobar su existencia. Intuimos que vamos programados con esa capacidad. Intuimos que hay un universo desconocido y misterioso que juega un papel esencial en nuestra percepci&oacute;n del mundo y en la creaci&oacute;n de nuestro relato personal.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, la muestra se abre evocando el conflicto dual de Descartes ya en el siglo XVII, dilema b&aacute;sico en la historia de la filosof&iacute;a. &lsquo;Ciencia/Alma&rsquo; es la primera pieza del puzle de la muestra, un espacio donde conviven ilustraciones de William Blake, reflexiones del propio Descartes, los mencionados dibujos de Ram&oacute;n y Cajal y los trabajos en esta materia de Francis Crick, uno de los descubridores de la estructura molecular del ADN. Crick estuvo investigando en el campo de la neurociencia hasta el d&iacute;a antes de morir, como se ve en uno de los documentos, con anotaciones de su pu&ntilde;o y letra, expuestos en States of Mind. Pese a haber contribuido en uno de los descubrimientos m&aacute;s importantes de la historia de la ciencia, Crick se muri&oacute; con m&aacute;s hip&oacute;tesis que certezas en el campo de la neurociencia, como quien se va a la tumba con una idea trascendente en la punta de la lengua. As&iacute; de difusa esta b&uacute;squeda.
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        Y es que el fondo la muestra trata un poco sobre eso. States of Mind es algo as&iacute; como la entrada la Laberinto del Minotauro; pero ocurre que el minotauro es la representaci&oacute;n de nosotros mismo o, mejor dicho, del reverso de nosotros mismos, la cara B de nuestra conciencia, que se representa en fen&oacute;menos como el sonambulismo, la amnesia, el autismo o la sinestesia, que es la sensaci&oacute;n que produce uno de los sentidos a consecuencia de un est&iacute;mulo genuinamente aplicado a otro.
    </p><p class="article-text">
        En el centro de la sala yace tumbada la figura Somnambulist, representaci&oacute;n de Goshka Macuga, basada en la pel&iacute;cula El gabinete del doctor Caligari. La figura, perfectamente horizontal, dormida o muerta, es una presencia constante en la exposici&oacute;n. Representa a todos los son&aacute;mbulos del mundo. A usted son&aacute;mbulo. A m&iacute; mismo, son&aacute;mbulo, mientras tecleo este texto. Es una presencia inquietante que contextualiza perfectamente la secci&oacute;n Dormido/Despierto, que analiza los fen&oacute;menos que se desarrollan en la inconsciencia del durmiente.
    </p><p class="article-text">
        Es una zona inquietante de la exposici&oacute;n, sobre todo por el enorme poder de identificaci&oacute;n que confiere y porque la iconograf&iacute;a art&iacute;stica y el folklore popular siempre han identificado ciertos estados del sue&ntilde;o con las zonas m&aacute;s oscuras y perversas del alma humana. En este sentido, es especialmente inquietante la instalaci&oacute;n de Carla MacKinnon, Squeezed by Shadows, que es un compendio de testimonios de personas que sufren par&aacute;lisis del sue&ntilde;o, un trastorno que impide realizar cualquier tipo de movimiento voluntario en el periodo de transici&oacute;n del sue&ntilde;o a la vigilia. La prisi&oacute;n de las prisiones. Y s&iacute;, si hacemos caso a la instalaci&oacute;n, la experiencia es tan ag&oacute;nica como suena. La pintura The Nightmare, de Henry Fuseli, que muestra a una especie de horco saltando sobre el cuerpo sacudido por un escorzo tr&aacute;gico de una joven que no puede despertar, da fe de ese miedo at&aacute;vico de todo somnoliento. El miedo primitivo a la vulnerabilidad constante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La prisi&oacute;n del sue&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        La muestra tambi&eacute;n incide en la importancia que los fen&oacute;menos de la inconsciencia tienen en nuestra personalidad. La memoria es la materia prima de nuestra narraci&oacute;n como seres humanos. Y el lenguaje la herramienta principal con la que expresamos nuestro yo. &iquest;Pero qu&eacute; pasa cuando surge un trauma o lesi&oacute;n que nos sustrae dichas capacidades? &iquest;C&oacute;mo recuperamos nuestra identidad al perder la memoria o la expresi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica? La exposici&oacute;n intenta contestar a estas preguntas usando el susurro latente de la instalaci&oacute;n de Imogen Stidworthy, exhibida previamente en el MOMA, donde la voz dificultosa de un ni&ntilde;o, que est&aacute; aprendiendo a hablar, trasmite fragmentos del Viaje al centro de la tierra de Julio Verne. Estas piezas se mezclan con los balbuceos leves de un adulto que ha sufrido afasia, es decir, la capacidad de expresarse a trav&eacute;s del lenguaje. Ambas voces combinadas son una melod&iacute;a muy tierna, pero que inspira toda la inquietud posible.
    </p><p class="article-text">
        La amnesia tiene un apartado diferenciado que tiene algo de sobrecogedor. Im&aacute;genes borrosas, letras esquivas, sonidos de vientos erosivos, recuerdos remotos. En todo ese Museo de la Amnesia, tienen especial impacto las notas de una paciente, Catalina, que despu&eacute;s de perder la memoria emprendi&oacute; un viaje en su b&uacute;squeda. Para ello dise&ntilde;&oacute; algo as&iacute; como un &aacute;rbol geneal&oacute;gico de los recuerdos, un mapa difuso, donde distingu&iacute;a las memorias en cinco categor&iacute;as: los recuerdos bien cimentados, los recuerdos rotos, las nuevos recuerdos despu&eacute;s de su lesi&oacute;n, los recuerdos que su entorno le trasmit&iacute;a y los recuerdos que ella no ten&iacute;a, pero que todo su entorno esperaba o daba por hecho que ten&iacute;a que poseer. Seguramente esta &uacute;ltima categor&iacute;a, solo esa d&eacute;bil anotaci&oacute;n, ya sirve como catalizador en la intencionalidad de toda la exposici&oacute;n: cuestionarnos la nuestra propia percepci&oacute;n, acercarnos al enigma entre lo que vemos y lo que no vemos ni veremos.
    </p><p class="article-text">
         La muestra termina planteando el conflicto de los pacientes en estado vegetativo. &iquest;Qu&eacute; hacer con las personas que han perdido su capacidad consciencia y de comunicarse con el mundo, pero cuyo cerebro sigue activo? En este terreno, la proyecci&oacute;n de las pel&iacute;culas de Aya Ben Ron, cineasta israel&iacute;, genera una enorme empat&iacute;a. Son dos trabajos: en uno muestra los rostros indefensos de los pacientes que est&aacute;n a punto de recibir anestesia, algo as&iacute; como momentos antes del apag&oacute;n en directo; en el otro, muestra el d&iacute;a a d&iacute;a con enfermos en estado vegetativo en un hospital de Israel. Contrastar los dos trabajos de Aya Ben Ron tambi&eacute;n sirve para incidir en nuestra vulnerabilidad consciente, en lo cerca que podemos estar del apag&oacute;n, de la dependencia absoluta, ya que nuestra consciencia est&aacute; desconectada. Sin embargo, el jard&iacute;n suntuoso de nuestro cerebro, s&iacute;, ese que pintaba Ram&oacute;n y Cajal con mimo, sigue generando una actividad potente, muchas veces difusa o desconocida. A esa actividad cerebral, nuestra parte m&aacute;s racional le llama inconsciencia; mientras que nuestra parte m&aacute;s po&eacute;tica o altiva, le llama alma.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n la ha puesto en marcha hasta el pr&oacute;ximo 16 de octubre la Wellcome Collection, que desde 2007 se ha asentado en Londres como uno de los espacios m&aacute;s solventes a la hora de mezclar salud, divulgaci&oacute;n y arte, con el fin de atraer a &ldquo;los curiosos incurables&rdquo; como reza su eslogan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenio Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/viaje-fragil-frontera-inconsciencia_1_4202713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Feb 2016 19:49:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viaje a la frágil frontera de la inconsciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Londres,Hospitales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El comunismo de los matemáticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/comunismo-matematicos_1_2432134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f16608-573f-4b88-b7c2-2ff50bd2d0eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Matemáticas. Foto: Chris de Kok / Flickr"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Terence Tao ha solucionado el problema de la discrepancia de Erdös trabajando a partir de los resultados de polymath5</p><p class="subtitle">Te explicamos por qué es importante y cómo afecta a tu existir más profundo</p></div><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo de la ciencia <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_King_Merton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert K. Merton</a>&nbsp;sosten&iacute;a que los ideales de cualquier comunidad cient&iacute;fica deber&iacute;an ser: el escepticismo organizado o la presunci&oacute;n de falsedad (toda idea es falsa hasta que se demuestre lo contrario), el universalismo (la pretensi&oacute;n de verdad de una idea se debe evaluarse conforme a criterios impersonales preestablecidos), el desinter&eacute;s (la b&uacute;squeda de la verdad sobre otros fines sociales o de otro tipo) y el &ldquo;comunismo&rdquo; (las ideas no son propiedad exclusiva de sus formuladores pues inevitablemente se han apoyado sobre el trabajo previo de otros que hicieron igualmente p&uacute;blicas sus ideas).
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n econ&oacute;mica que Merton deduce de este &uacute;ltimo ideal resume y anticipa una de las posiciones m&aacute;s habituales en el reciente debate sobre la propiedad intelectual, las licencias libres y el pirateo digital: &ldquo;El comunismo del ethos cient&iacute;fico es incompatible con la definici&oacute;n de la tecnolog&iacute;a como &rdquo;propiedad privada&ldquo; en una econom&iacute;a capitalista. Los escritos actuales sobre la 'frustraci&oacute;n de la ciencia' revelan ese conflicto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo relativamente reciente de este comunismo cient&iacute;fico han sido los proyectos de colaboraci&oacute;n sobre problemas matem&aacute;ticos irresueltos que bajo el nombre de <em>polymath</em> lanzaron entre 2009 y 2013 matem&aacute;ticos entonces muy activos en la blogosfera como Terence Tao, Timothy Gowers y Gil Kalai. La iniciativa surgi&oacute; de un post de Gowers, <em>&iquest;Son posibles las matem&aacute;ticas masivamente colaborativas?</em>, donde planteaba los pros y los contras de una investigaci&oacute;n realizada en directo por una multitud de personas que, en vez de trabajar privadamente en la soluci&oacute;n completa de un problema, vayan contribuyendo p&uacute;blicamente, poco a poco, en las diferentes etapas del descubrimiento:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; es donde entra en juego la belleza de los blogs, de los wikis, de los foros, etc.: son completamente p&uacute;blicos, ellos y sus historiales. Para que veas el efecto que podr&iacute;a tener, imagina que un problema se soluciona a trav&eacute;s de los comentarios de un post en un blog. Sup&oacute;n que el blog es muy activo y que el post recibe unos cuantos comentarios interesantes. Y sup&oacute;n que tienes una idea que piensas que es buena. En lugar de la reacci&oacute;n usual de tener miedo de compartirla no vaya a ser que alguien te gane en formular la soluci&oacute;n, tendr&aacute;s miedo de no compartirla no vaya a ser que alguien te gane en formular esa idea en concreto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Polymath y el inicio de todo</h3><p class="article-text">
        Polymath gener&oacute; de este modo los incentivos necesarios para reconciliar los motivos ego&iacute;stas del investigador que solo quiere apuntarse un tanto en su curr&iacute;culum con los fines de la disciplina en tanto que instituci&oacute;n orientada hacia la verdad, un poco m&aacute;s cerca de su objetivo con cada nuevo descubrimiento, con independencia del apellido del descubridor.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que el primer proyecto <em>polymath</em> obtuvo en apenas dos meses de trabajo en com&uacute;n una soluci&oacute;n puramente combinatoria del teorema de densidad Hales-Jewett, que hasta entonces solo se hab&iacute;a demostrado utilizando argumentos de la mucho m&aacute;s compleja teor&iacute;a erg&oacute;dica. Los siguientes proyectos no alcanzaron sin embargo el mismo &eacute;xito, salvando el caso de polymath 4, que inicialmente buscaba un algoritmo determinista que ofreciera un n&uacute;mero primo entre n y 2n y que alcanz&oacute; resultados parciales publicables, y el caso de polymath 8, por supuesto, que consigui&oacute; reducir la aproximaci&oacute;n de Yitang Zhang al intervalo m&aacute;ximo entre dos n&uacute;meros primos de 70.000.000 a 246. El resto de proyectos tampoco se puede decir que fueran en vano, como lo explica el propio Gower:
    </p><p class="article-text">
        El caso es que Terence Tao public&oacute; la semana pasada su soluci&oacute;n del problema que polymath 5 se hab&iacute;a planteado resolver en 2010 pero que solamente termin&oacute; &ldquo;suavizando&rdquo;, el problema de la discrepancia de Erd&ouml;s, formulado en 1930 por el extravagante h&uacute;ngaro Paul Erd&ouml;s, el segundo matem&aacute;tico m&aacute;s prol&iacute;fico de la historia despu&eacute;s de Leonhard Euler, un ap&aacute;trida que estuvo viviendo la mitad de su vida en casa de los colegas con los que sol&iacute;a colaborar.
    </p><p class="article-text">
        Calificado en alguna ocasi&oacute;n como &ldquo;la abeja que va de campus en campus realizando la polinizaci&oacute;n de las matem&aacute;ticas&rdquo;, su volumen de art&iacute;culos en coautor&iacute;a fue tan vasto que sus colegas idearon una m&eacute;trica (el n&uacute;mero de Erd&ouml;s) que cuantifica tu &ldquo;distancia colaborativa&rdquo; en relaci&oacute;n a Erd&ouml;s. Y resulta que un porcentaje importante de los matem&aacute;ticos que est&aacute;n ahora mismo en activo tienen un n&uacute;mero de Erd&ouml;s inferior a 4, esto es, la mayor&iacute;a de ellos han trabajado con una persona que ha trabajado con otra que a su vez ha trabajado con otra que ha trabajado con Erd&ouml;s, lo que no est&aacute; nada mal para una profesi&oacute;n sobre la que pesan estereotipos de soledad genialoide.
    </p><h3 class="article-text">500 d&oacute;lares por la soluci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Erd&ouml;s ofreci&oacute; un premio todav&iacute;a vigente de 500 d&oacute;lares a quien solucionara el problema de la discrepancia demostrando que en cualquier secuencia infinita de n&uacute;meros es posible encontrar una subsecuencia cuya agregaci&oacute;n arroja una cifra, llamada discrepancia, que funciona como una medida de la subsecuencia.
    </p><p class="article-text">
        La conjetura ya hab&iacute;a sido verificada para discrepancias de magnitud 1 y 2 utilizando un ordenador programado por los matem&aacute;ticos Alexei Lisitsa y Boris Konev que para generar el documento de la verificaci&oacute;n invirti&oacute; 6 horas y 13 gigas de memoria (m&aacute;s o menos el tama&ntilde;o de todo el c&oacute;digo contenido en Wikipedia), pero la demostraci&oacute;n de la conjetura, como sucede con la demostraci&oacute;n de la conjetura de Goldbach, est&aacute; lejos de la capacidad de cualquier ordenador actual. El dinero, en este caso, no ser&aacute; para la m&aacute;quina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/comunismo-matematicos_1_2432134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2015 19:27:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El comunismo de los matemáticos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matemáticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albert Camus es necesario en tiempos de éxodos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/refugiados-necesitan-heroe-albert-camus_1_2458254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78fff196-08e9-4e4c-842e-8faf781d2434_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Viggo Mortensen encarna a Daru, uno de los héroes improbables de Camus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de los hombres</p><p class="subtitle">, estrenada este viernes, lleva</p><p class="subtitle">El Huesped</p><p class="subtitle">a la gran pantalla con la guerra de Argelia como telón de fondo</p><p class="subtitle">Albert Camus dedicó gran parte de su obra a la inexorable maldad de los conflictos bélicos, siempre desde una perspectiva amable con el ser humano</p></div><p class="article-text">
        Si el Olimpo existe, debe tener un pante&oacute;n donde vagan los h&eacute;roes literarios. Aquellos, reales o ficticios, capaces de controlar a unas masas sedientas de silogismos&nbsp;a golpe de pluma y papel. Los terr&iacute;colas preferimos llamar a ese mausoleo de cristal Premio Nobel de Literatura. En el caso de Albert Camus, no hizo falta que un tribunal sueco ratificase con sus palabras todo lo que el escritor argelino ya hab&iacute;a evidenciado con las propias. Que su emblema no caduca. Que su filosof&iacute;a ha de ser rescatada para agitar las conciencias modernas, aunque algunos insistan en enterrarla junto a los huesos de su autor.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si en el cielo, pero desde luego cre&iacute;a en el infierno: &ldquo;<em>S&oacute;lo hay un averno y est&aacute; en este mundo&rdquo;</em><em>.</em> La lucha no acaba con la muerte y eso bien lo sab&iacute;a Camus.
    </p><p class="article-text">
        Una r&aacute;pida ojeada por su obra es suficiente para imaginarle con pu&ntilde;o de hierro al escribir las barbaridades perpetradas durante la independencia de Argelia. Parad&oacute;jicamente, dotaba a sus textos de un cariz esperanzador con la naturaleza humana mientras presenciaba desde las trincheras el yugo del ej&eacute;rcito franc&eacute;s sobre su colonia africana. Revoluci&oacute;n s&iacute;, pero pac&iacute;fica, lo que le distanci&oacute; m&aacute;s tarde tambi&eacute;n del Frente de Liberaci&oacute;n Nacional argelino. Fue su lucidez ante los esl&oacute;ganes pol&iacute;ticos la que tall&oacute; este car&aacute;cter conciliador, despreciativo ante el desprecio y sediento por adivinar la solidaridad del hombre entre tanta alienaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estalla una guerra, las gentes se dicen: &lsquo;Esto no puede durar, es demasiado est&uacute;pido&rsquo;. Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado est&uacute;pida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se dar&iacute;a cuenta de ello si no pensara siempre en s&iacute; mismo&rdquo;. Utiliz&oacute; <em>La Peste</em> como catalizador del horror que vivi&oacute; en la resistencia durante la IIGM. Una met&aacute;fora que comparaba una plaga incontrolable y letal con el ego&iacute;smo sanguinario de los hombres en la curiosa &lsquo;guerra de las alianzas&rsquo;. Esos riesgos que compartimos no se han esfumado.&nbsp;De ah&iacute; <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Para_que_sirve_Camus_0_194231332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vigencia de Camus</a>.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, de seguir vivo, este <em>pied-noir</em> habr&iacute;a descolgado de su ventana una pancarta con el tan viralizado &ldquo;Refugees Welcome&rdquo;. Y quiz&aacute; recuperarle como referente ante la crisis humanitaria actual no sea tan desafortunado como <a href="http://www.guerraeterna.com/la-pequena-tienda-de-los-horrores-en-la-campana-catalana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el argumento del ministro Margallo</a>&nbsp;(comparando la independencia de&nbsp;Catalu&ntilde;a&nbsp;con la de Argelia). Pero siempre nos quedar&aacute; Daru. El cabecilla de su relato <em>El hu&eacute;sped</em>, reencarnado en Viggo Mortensen, podr&iacute;a convertirse ahora en un h&eacute;roe altruista y atemporal para esta crisis de &eacute;xodos.
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                </figure><h3 class="article-text">El pacifista revolucionario</h3><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os cincuenta, los amaneceres en el Atlas se ti&ntilde;eron poco a poco de carm&iacute;n con la sangre de argelinos y franceses. Camus relata la fatal historia de Daru, un profesor galo&nbsp;que pone en riesgo su vida para salvar la de un prisionero condenado por la <em>germanderie</em>. La solidaridad y la conciencia humana se sit&uacute;an en el pared&oacute;n frente a los rifles de la venganza. Tras enredar con la moral durante setenta p&aacute;ginas m&aacute;s, culmina en una&nbsp;suerte de final abierto donde, como sello de la casa, se masca la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Si Camus se hubiese querido vender a los rotativos, los corresponsales de la &eacute;poca se habr&iacute;an quedado sin oficio ni beneficio en Argel. Pero &eacute;l era periodista para otros menesteres, como el apoyo a la anarqu&iacute;a y la condena del marxismo. Prefer&iacute;a disfrazar la cr&oacute;nica b&eacute;lica con un velo humanista y encontrar en sus cuentos un oasis entre los inh&oacute;spitos parajes argelinos.
    </p><p class="article-text">
        No sent&iacute;a apuro al enfundarse el traje de capataz o de guerrillero &aacute;rabe sin resultar impostado en esta dualidad. Y eso se entiende muy bien en el t&iacute;tulo original del relato, <em>L&rsquo;h&ocirc;te</em>, que significa a la vez hu&eacute;sped y anfitri&oacute;n. Una simbiosis entre los dos protagonistas que desaf&iacute;a los l&iacute;mites del silencio para evitar caer en la condescendencia.
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        &ldquo;Hac&iacute;a veinte a&ntilde;os que quer&iacute;a adaptar esta obra al comic. El juego en el que participan los dos personajes refleja el del propio Camus, desgarrado entre dos corrientes luchando contra una situaci&oacute;n inextricable en la guerra de Argelia. Nos encontramos, m&aacute;s all&aacute; de la soledad de Daru, toda la elecci&oacute;n problem&aacute;tica de su creador: el compromiso, la moral y la justicia&rdquo;. As&iacute; describi&oacute; el <a href="http://www.bedetheque.com/auteur-877-BD-Ferrandez-Jacques.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ilustrador Jacques Ferrandez</a>&nbsp;su inclinaci&oacute;n hacia la obra de Camus y, en concreto, hacia este relato. Su compatriota&nbsp;encontr&oacute;&nbsp;en&nbsp;el estilo &iacute;ntimo y&nbsp;mudo del autor&nbsp;un&nbsp;pretexto para convertirlo en vi&ntilde;eta. Estas&nbsp;tiras han sido publicadas&nbsp;en nuestro pa&iacute;s por <a href="http://www.normaeditorial.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Norma Editorial</a>.
    </p><h3 class="article-text">Lo absurdo del terrorismo</h3><p class="article-text">
        Conviene leer a Camus en tiempos de crisis humanitarias, de guerras, de refugiados y de &eacute;xodos descarnados. Exprimir su ret&oacute;rica para todos los p&uacute;blicos ayudar&aacute; a comprender una perspectiva de la historia que nada entre lo inevitable y lo injustificable, pero sin dejar de ser una sucesi&oacute;n de absurdos.
    </p><p class="article-text">
        Y el coloso de los absurdos es el terrorismo. El terror individual o colectivo fue el pilar de <em>El exilio y el reino</em>, antolog&iacute;a que integra el relato de <em>El Hu&eacute;sped, </em>y la obsesi&oacute;n que le persigui&oacute; hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as. Para luchar contra el epicentro de sus tinieblas, que ahora quita el sue&ntilde;o a muchos&nbsp;m&aacute;s que aquellos pensadores, recurri&oacute; al periodismo. Un periodismo que no exist&iacute;a solo para dar cobijo a los repudiados de la sociedad. &ldquo;El periodismo no era exilio: era reino, y en el reino de la prensa, lo ef&iacute;mero es lo que defin&iacute;a la condici&oacute;n humana&rdquo;, <a href="http://elpais.com/diario/2010/02/20/babelia/1266628354_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escrib&iacute;a Carlos Fuentes en El Pa&iacute;s</a>. Las contiendas ideol&oacute;gicas no hab&iacute;an de tener cabida en este oficio porque siempre escond&iacute;an entre l&iacute;neas los intereses del dinero.
    </p><p class="article-text">
        Desde <a href="http://www.alianzaeditorial.es/libro.php?id=3721012&amp;id_col=100500" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alizanza Editorial</a>&nbsp;defienden precisamente que esa r&eacute;mora nos aleja del pensamiento de Albert Camus en la actualidad. &ldquo;Creo que en absoluto nos acercamos a aquella solidaridad a la que siempre apelaba en su obra. El gran dios dinero no lo permite. Pero, tal vez, tampoco la propia condici&oacute;n humana&rdquo;, dice Javier Set&oacute;, responsable de la edici&oacute;n Libro de Bolsillo de <em>El reino y el exilio</em>.
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        &ldquo;Estos relatos de Albert Camus inciden, como en &eacute;l es habitual, en la soledad radical del hombre, pero no desesperan del todo. Parecen dejar siempre un resquicio a la esperanza o a la convicci&oacute;n, siquiera lejana, en la naturaleza humana&rdquo;, se&ntilde;ala el editor. Alianza ha publicado buena parte de la obra del argelino&nbsp;y en octubre sacar&aacute; a la venta todo su repertorio digitalizado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lejos de los hombres</em> es el t&iacute;tulo que ha elegido para su adaptaci&oacute;n el director franc&eacute;s David Oelhoffen. Lejos de los hombres, pero no de sus virtudes, colocamos a Albert Camus. Un optimista de la tragedia que crey&oacute; que &ldquo;en el hombre hay m&aacute;s cosas dignas de admiraci&oacute;n que de desprecio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/refugiados-necesitan-heroe-albert-camus_1_2458254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2015 18:21:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Albert Camus es necesario en tiempos de éxodos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis humanitaria,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Berger: maneras de ser radical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/john-berger-maneras-radical_1_4298316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59febaab-1941-4580-adf9-eaf7a2d7cd6c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="John Berger en Ways of seeing (1972)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los grandes y más influyentes radicales del pensamiento británico vive un momento de agitación en España: se publican sus poemas, sus ensayos y su reportaje sobre los inmigrantes después de la Segunda Guerra Mundial</p></div><p class="article-text">
        Las lecturas de John Berger (Londres, 1926) son como los conciertos de Bob Dylan: una mezcla de todo tipo de gente, desde acad&eacute;micos a esas mujeres escapadas de Belgravia de cuando era un <em>Angry Young Man</em> haciendo cr&iacute;tica para The New Statesman, y luego est&aacute;n todos estos veintea&ntilde;eros que le acaban de descubrir, de esa manera que uno descubre a Bob Dylan. Al menos eso dice Geoff Dyer, cuyo primer libro era sobre Berger (<em>Ways of Telling: Work of John Berger</em>, 1987), el segundo estaba dedicado a Berger (<a href="http://elasombrario.com/pero-hermoso-las-cicatrices-del-jazz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pero Hermoso</em></a>, 1991) y en general, ha dedicado gran parte de su carrera a poner en pr&aacute;ctica las valiosas lecciones del hombre al que llama su mentor. 
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico miembro del club de fans: Berger podr&aacute; ser desconocido para el gran p&uacute;blico pero es uno de los pensadores brit&aacute;nicos m&aacute;s influyentes de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Su s&eacute;quito incluye escritores, pintores, m&uacute;sicos y fil&oacute;sofos, poetas como Michael Ondaatje, m&uacute;sicos como Patti Smith y musas como Tilda Swinton, que a menudo se ofrece para leer p&uacute;blicamente sus textos y los lee formidablemente bien.
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        Sus primeros ensayos, recopilados bajo el nombre <em>Permanent Red,</em> se van pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n como un secreto precioso. Su primer libro sobre arte, <em>Ways of seeing</em> (<em>Modos de ver</em>, 1972 ) se ha convertido en el ant&iacute;doto m&aacute;s eficaz contra la pompa elitista de las vacas sagradas de la cr&iacute;tica de arte. No porque fuera esa su intenci&oacute;n. Como muchos de los renovadores de la cr&iacute;tica -desde su adorado Walter Benjamin o Roland Barthes, pasando por Susan Sontag, Janet Malcolm o Rebecca Solnit-, Berger nunca vi&oacute; la necesidad de pasar por la escuela de arte para ser capaz de ver y pensar. Un cr&iacute;tico lo llam&oacute; &ldquo;Un peque&ntilde;o libro rojo de Mao para estudiantes de arte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Berger no es un cr&iacute;tico de arte. Es prol&iacute;fico, cambia constantemente de g&eacute;nero y es propenso a la colaboraci&oacute;n, pero el hilo que une su obra es una rara combinaci&oacute;n de humanismo positivista y activismo pol&iacute;tico radical. Su primera novela (<em>A Painter of Our Time</em>, 1956) era sobre un refugiado h&uacute;ngaro y caus&oacute; tanto revuelo entre la propia izquierda que su propio editor la retir&oacute; del mercado. Stephen Spender dijo que &ldquo;apestaba a campos de concentraci&oacute;n&rdquo; y que la &uacute;nica persona capaz de escribir algo as&iacute; se era Josef Goebbels.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, una delicia postmoderna llamada <em>G</em> (1972), gan&oacute; el Booker Prize, que es el mayor premio de las letras brit&aacute;nicas y que Berger comparti&oacute; con los Panteras Negras.
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            </figure><h3 class="article-text">El Booker y los Panteras Negras (y los inmigrantes)</h3><p class="article-text">
        El movimiento de los Panteras Negras londinenses surge de las cenizas de lo que Bookers y otras compa&ntilde;&iacute;as han hecho en el Caribe, <a href="http://gostbustere.tumblr.com/post/17158444595/speech-by-john-berger-on-accepting-the-booker" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le dijo tranquilamente a Booker McConnell al recoger su premio.</a> &ldquo;Quiero compartir este premio con los Panteras Negras porque se resisten como negros y como trabajadores a la explotaci&oacute;n de los oprimidos&rdquo;. La otra mitad se la quedaba para su trabajo sobre los emigrantes europeos oprimidos. Se refer&iacute;a a <em>A seventh man</em>, publicado originalmente en 1975.
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                </figure><p class="article-text">
        Reci&eacute;n traducido por Capit&aacute;n Swing, <a href="http://www.capitanswing.com/catalogo.php/un-septimo-hombre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un s&eacute;ptimo hombre</em></a> es el equivalente brit&aacute;nico al famoso <a href="http://www.capitanswing.com/catalogo.php/algodoneros-tres-familias-de-arrendatarios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algodoneros</a> de James Agee y Walker Evans, un ensayo-reportaje sobre la vida y miseria de los inmigrantes despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, los esclavos que hicieron posible la era del capitalismo. Este libro es importante porque es la historia de nuestros abuelos, de nuestros padres. Tiene tres partes: <em>La partida</em>, <em>El trabajo</em> y <em>El regreso</em>, cada una de ellas sembrada de datos y estad&iacute;sticas pero sobre todo son relatos personales de un nuevo tipo de vida que se har&iacute;a cr&oacute;nico en el continente. El relato est&aacute; ilustrado con el trabajo del fot&oacute;grafo suizo Jean Mohr.
    </p><p class="article-text">
        Fue un camino sin retorno. Despu&eacute;s de escribirlo, Berger ya no pudo seguir viviendo en Londres y se escap&oacute; a un pueblito de la Alta Saboya, donde ha vivido desde entonces, sin parar de pensar y escribir sobre -palabras de Dyer- &ldquo;el eterno misterio del gran arte y la experiencia viva de los oprimidos&rdquo;. De esta &eacute;poca -que los c&iacute;nicos llaman Tostoiana- es su famosa trilog&iacute;a sobre el campesinado europeo. Esto es: <em>Puerca Tierra</em>, <em>Una vez Europa</em>, <em>Lilac y Flag</em>, <a href="http://www.alfaguara.com/ar/autor/john-berger-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todas publicadas en Alfaguara</a>, como el grueso de su ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque le han comparado con Sebald y con el italiano Umberto Eco, el hermano m&aacute;s probable es <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Para_que_sirve_Camus_0_194231332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Camus que pensaba que, aun en el peor de los tiempos, &ldquo;hay m&aacute;s en el hombre para admirar que para despreciar&rdquo;</a>. En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido un esfuerzo notable por parte de las editoriales m&aacute;s pol&iacute;ticas de recuperar su obra y hasta su voz. Esto es porque hoy nos hace m&aacute;s falta que nunca su humanismo radical, porque es tambi&eacute;n el ant&iacute;doto necesario contra la apat&iacute;a y la desesperaci&oacute;n en tiempos convulsos.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; nos manifestamos</h3><p class="article-text">
        Es sin duda el caso de <em>La apariencia de las cosas</em> (Editorial Gustavo Gili, 2014), una recopilaci&oacute;n de escritos que incluye el famoso ensayo donde compara una foto del cad&aacute;ver de Che Guevara con el Cristo de Mantegna, pero tambi&eacute;n un texto de 1968 que nos recuerda para qu&eacute; sirve protestar. Se llama <em>La naturaleza de las manifestaciones masivas</em> y es imprescindible.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Las manifestaciones son ensayos para la revolución. Las manifestaciones masivas se distinguen de otras grandes multitudes porque se congregan en público para crear su función, en lugar de formarse en respuesta a una función determinada: en esto se diferencian de cualquier asamblea de trabajadores en el marco de su lugar de trabajo -aun cuando lo que se trate en esta sea ir a la huelga- o cualquier multitud de espectadores. La manifestación es una asamblea que, por el mero hecho de reunirse, toma posición de ciertos hechos dados."<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        No menos necesaria, <a href="http://www.circulobellasartes.com/ficha.php?s=fich_libro&amp;id=159" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la colecci&oacute;n de poemas que el C&iacute;rculo de Bellas Artes ha publicado</a>, en primorosa edici&oacute;n biling&uuml;e, junto con un CD donde Berger recita con su profunda voz. Porque, como dice &eacute;l, todas las historias son batallas pero &ldquo;los poemas, independientemente de lo que hablen, cruzan trincheras, curan a los heridos y escuchan los mon&oacute;logos salvajes de los triunfantes y los temerosos. Nos traen una especie de paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como dice  John Carey en el prefacio de <em>Ways of Telling</em>, no basta con hacer presi&oacute;n para devolver el nombre de Berger al medio escrito de manera m&aacute;s prominente en el gran mapa de las reputaciones literarias: su ejemplo nos obliga a alterar su forma de manera radical. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/john-berger-maneras-radical_1_4298316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2015 18:39:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Berger: maneras de ser radical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
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