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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desigualdad de género]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desigualdad-de-genero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desigualdad de género]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Nos cuesta confiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cuesta-confiar_132_13369054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0ff6fd1-644e-40f5-a5bc-5c697f11a4c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y144.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos cuesta confiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se ha avanzado en prevención, en pedagogía y en el conocimiento de las distintas formas de violencias contra las mujeres, pero muy poco en conseguir que disminuyan"</p></div><p class="article-text">
        La desconfianza de las mujeres en el sistema de protecci&oacute;n ante cualquier agresi&oacute;n machista responde a una experiencia ancestral de falta de empat&iacute;a, cuestionamiento, descr&eacute;dito, ninguneo, minimizaci&oacute;n de los hechos y ausencia de respuestas.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna sorpresa: estamos condicionadas a desconfiar.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier m&iacute;nima experiencia de posible &mdash;y digo &ldquo;posible&rdquo;&mdash; agresi&oacute;n sexual genera miedo, retraimiento y, en la mayor&iacute;a de los casos, cambios en la vida diaria para que un agresor no te atrape. Salir y volver siempre acompa&ntilde;ada, controlar d&oacute;nde est&aacute;s, tu bebida o tu cuerpo&hellip; se llama miedo y responde a fallos estructurales y continuados fen la respuesta frente a las violencias machistas, sean del tipo que sean. Nos lo han transmitido madres, compa&ntilde;eras de trabajo, amigas y otras mujeres. Es una herencia de saberes legada por nuestras antepasadas.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a recuerdo mi primera experiencia con una mujer maltratada diariamente. No quer&iacute;a denunciar a su marido para que no le quitaran a sus hijas. La atenci&oacute;n y los cuidados reca&iacute;an en las mujeres de la plantilla, porque muchas veces acud&iacute;a a trabajar apalizada y con el cuerpo con marcas de golpes o agujeros de destornillador. Hac&iacute;amos su trabajo entre todas mientras descansaba. Su desconfianza en unas instituciones machistas y patriarcales era absoluta y el tiempo le dio la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, los datos de la tercera gran encuesta realizada a nivel europeo por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea (FRA), para la que se entrevist&oacute; a casi 115.000 mujeres de toda la UE, muestran que la violencia machista apenas ha descendido durante la &uacute;ltima d&eacute;cada en Europa y que seguimos igual que siempre a la hora de denunciar: verg&uuml;enza, culpabilidad, miedo y falta de confianza en las instituciones, especialmente en los distintos cuerpos policiales.
    </p><p class="article-text">
        Se ha avanzado en prevenci&oacute;n, en pedagog&iacute;a y en el conocimiento de las distintas formas de violencias contra las mujeres, pero muy poco en conseguir que disminuyan.
    </p><p class="article-text">
        Cuando te roban el bolso, la bicicleta o dinero de tu cuenta, acudes a la polic&iacute;a a denunciar; cuando agreden tu cuerpo y tu dignidad &iquest;en qui&eacute;n conf&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, denunciar ante las fuerzas de seguridad supon&iacute;a un periplo de repetir y explicar lo ocurrido, intentar probarlo, no ser cre&iacute;da y, cuando lo hab&iacute;as conseguido, encontrarte que muchas veces se justificaba al agresor. Es decir, violencia institucional a distintos niveles y siempre contra la agredida, todo ello pese a haber depositado su confianza en el sistema. El sistema fallaba a las mujeres una y otra vez, actualmente tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo eliminar el miedo ancestral a la revictimizaci&oacute;n, al escrutinio de nuestros comportamientos, a la duda permanente sobre el testimonio de las v&iacute;ctimas &mdash;con el desgaste emocional que ello genera antes y durante el proceso judicial&mdash; a la reproducci&oacute;n de estereotipos de g&eacute;nero en los tribunales, a la falta de amparo efectivo y al temor a las represalias del agresor? Eso no se corrige &uacute;nicamente con servicios asistenciales y leyes, por muy avanzadas e innovadoras que sean. Requiere mucha pedagog&iacute;a, compromiso y determinaci&oacute;n por parte de todas las instituciones y de la propia sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos mujeres asesinadas casi a diario como consecuencia de fallos institucionales que se esconden tras mara&ntilde;as burocr&aacute;ticas incomprensibles: procedimientos legales complejos, largos y emocionalmente agotadores, fuerzas de seguridad desinformadas y despistadas, &oacute;rdenes de alejamiento que no se hacen cumplir y un sinf&iacute;n de errores.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es inevitable: &iquest;para qu&eacute; voy a denunciar? &iquest;Qu&eacute; gana una v&iacute;ctima al adentrarse en esta red de desamparo? Poco o nada. Los procesos judiciales y psicol&oacute;gicos siguen siendo muy lentos, angostos y de dudosa satisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que la reflexi&oacute;n debe ser la contraria: si las mujeres estamos haciendo todo lo que se recomienda, impulsamos leyes que nos protegen, algunas hasta denuncian, se ponen en marcha medidas institucionales de car&aacute;cter asistencial, pero los agresores siguen actuando con impunidad, reinciden, matan y asesinan casi a diario, entonces las mujeres tienen todos los motivos para no confiar en quienes deber&iacute;an garantizar su seguridad, ergo se cuidan y se protegen entre ellas al margen de los mecanismos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        La credibilidad de las instituciones se construye demostrando capacidad para reducir los problemas, obteniendo resultados medibles y gestionando de manera eficiente los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las v&iacute;ctimas de las violencias machistas, esa credibilidad nunca ha existido. No se trata de recuperar algo que estuvo ah&iacute;, sino de actuar tan bien por parte de todos los operadores &mdash;fuerzas de seguridad, sistema sanitario, judicatura y servicios sociales y dem&aacute;s agentes&mdash; que las mujeres podamos confiar desde el mismo momento en que sufrimos una agresi&oacute;n o un intento de agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso no est&aacute; ocurriendo. Por eso nos cuesta confiar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariví Eizaguirre Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cuesta-confiar_132_13369054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos cuesta confiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Machistas,Agresiones machistas,Violencia machista,Violencia de género,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerca de un 39% de los universitarios andaluces se plantea abandonar sus estudios por ansiedad o estrés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/cerca-39-universitarios-andaluces-plantea-abandonar-estudios-ansiedad-estres_1_13305072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07149269-f78b-48ba-9a24-1c9962b899d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerca de un 39% de los universitarios andaluces se plantea abandonar sus estudios por ansiedad o estrés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio pionero entre Almería, Córdoba y la Pablo de Olavide aborda la conciliación del estudiantado. La brecha de género persiste dado que, entre otras cifras, el 77% de las mujeres encuestadas ha rechazado estancias de investigación nacionales o internacionales</p><p class="subtitle">La Universidad de Sevilla pone cifras a su impacto económico en pleno pulso con la Junta por la financiación
</p></div><p class="article-text">
        El 38,76% de <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/universidad-sevilla-alerta-desfase-13-millones-coste-plantilla-financiacion-2026_1_13238153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universitarios andaluces</a> se ha planteado en alguna ocasi&oacute;n abandonar sus estudios, siendo el estr&eacute;s o la ansiedad el principal motivo se&ntilde;alado por el 75,6% de entre quienes han contemplado esta posibilidad; un dato que sit&uacute;a el &ldquo;bienestar emocional&rdquo; del estudiantado como una &ldquo;dimensi&oacute;n clave&rdquo; para cualquier pol&iacute;tica universitaria de conciliaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se desprende de las conclusiones alcanzadas a trav&eacute;s del <a href="https://www.uco.es/servicios/actualidad/noticiasactualidaddia/item/166502-las-universidades-de-almeria-cordoba-y-pablo-de-olavide-presentan-el-primer-estudio-interuniversitario-sobre-conciliacion-y-corresponsabilidad-en-la-comunidad-universitaria-andaluza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer estudio interuniversitario sobre conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad en la comunidad universitaria andaluza</a> elaborado por las universidades de Almer&iacute;a, C&oacute;rdoba y Pablo de Olavide que ha sido presentado en la UAL.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de encuestas a 1.498 personas en los tres campus andaluces, el informe constata que la brecha de g&eacute;nero en el reparto de los cuidados persiste en la universidad ya que, seg&uacute;n sus cifras, las mujeres dedican una hora y media m&aacute;s al d&iacute;a que los hombres al cuidado de personas dependientes y sufren en mayor medida el impacto de la maternidad en sus carreras profesionales.
    </p><p class="article-text">
        El estudio incorpora tambi&eacute;n la perspectiva del estudiantado, sentido en el que pone de relieve que las dificultades de conciliaci&oacute;n no afectan &uacute;nicamente al personal universitario. El 48,4% del alumnado considera que no puede compaginar adecuadamente sus estudios con el resto de sus responsabilidades.
    </p><h2 class="article-text">Brecha de g&eacute;nero</h2><p class="article-text">
        Los cuestionarios se han dirigido tanto a alumnos como a Personal Docente e Investigador (PDI/PI) y a Personal T&eacute;cnico, de Gesti&oacute;n y de Administraci&oacute;n y Servicios (Ptgas) de los tres campus, junto con grupos de discusi&oacute;n y entrevistas semidirigidas a agentes clave. El dise&ntilde;o coordinado y la aplicaci&oacute;n simult&aacute;nea en las tres universidades permiten, por primera vez en Andaluc&iacute;a, ofrecer una lectura comparada y transferible de la situaci&oacute;n, identificando tanto los patrones comunes como las particularidades de cada instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s contundentes del informe es la persistencia de la brecha de g&eacute;nero en el reparto de las responsabilidades dom&eacute;sticas y de cuidado. En los tres campus, las mujeres del PDI/PI y del Ptgas dedican, en promedio, cinco horas y once minutos al cuidado de personas dependientes frente a las tres horas y 38 minutos de los varones. Asimismo, destinan 14 minutos m&aacute;s a las tareas del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Entre el estudiantado, las mujeres dedican m&aacute;s tiempo que los hombres tanto al estudio como a las tareas dom&eacute;sticas, mientras ellos disponen de mayor tiempo de ocio. Esta sobrecarga tiene consecuencias directas sobre las trayectorias profesionales femeninas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el 67% de las mujeres del PDI/PI considera que la maternidad o la paternidad ha perjudicado su carrera, frente al 47,9% de los hombres. Adem&aacute;s, las mujeres renuncian en mayor medida a actividades acad&eacute;micas clave: el 77,4% ha rechazado estancias de investigaci&oacute;n nacionales o internacionales (frente al 66,2% de los hombres) y el 52,9% ha renunciado a elaborar publicaciones cient&iacute;ficas (frente al 34,2%).
    </p><p class="article-text">
        El impacto es igualmente significativo en el colectivo Ptgas: el 50,8% de las mujeres Ptgas considera que la maternidad ha perjudicado su desarrollo profesional, frente al 32,3% de los hombres.
    </p><h2 class="article-text">Cultura de la 'hipersensibilidad'</h2><p class="article-text">
        El personal docente e investigador de las tres universidades muestra niveles &ldquo;preocupantes&rdquo; de &ldquo;desbordamiento laboral&rdquo;. El 91,4% afirma llevarse trabajo a casa habitualmente, y solo el 23,3% logra desconectar al terminar la jornada. Por otra parte, el 74,5% considera que no existe un equilibrio adecuado entre sus responsabilidades docentes y el tiempo necesario para investigar. 
    </p><p class="article-text">
        El agotamiento emocional afecta al 47,9% del total, con una brecha de g&eacute;nero significativa: el 50,2% de las mujeres declara agotamiento frente al 43,8% de los hombres. El estr&eacute;s o la ansiedad alcanzan al 91,6% del PDI/PI. El informe busca sentar las bases para el dise&ntilde;o de los Planes de Conciliaci&oacute;n y Corresponsabilidad de cada una de las tres universidades. Entre las medidas m&aacute;s valoradas por la comunidad universitaria figuran la flexibilidad horaria, el teletrabajo excepcional por cuidados, las ayudas de acci&oacute;n social y el apoyo a la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        El estudio identifica tambi&eacute;n los principales obst&aacute;culos: la escasa difusi&oacute;n de las medidas existentes, la cultura de presentismo, el temor a la estigmatizaci&oacute;n por solicitar permisos y la rigidez normativa. La dimensi&oacute;n compartida y comparada del documento permite ver qu&eacute; problemas son estructurales y atraviesan a las tres universidades, y tambi&eacute;n qu&eacute; matices o necesidades espec&iacute;ficas aparecen en cada campus.
    </p><h2 class="article-text">Avanzar en conciliaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La vicerrectora de Igualdad, Inclusi&oacute;n y Compromiso Social de la UAL, Maribel Ram&iacute;rez, ha explicado que el informe &ldquo;no es solo un diagn&oacute;stico, sino una base real para seguir avanzando en pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad dentro de la universidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la vicerrectora de Igualdad, Inclusi&oacute;n y Justicia Social de la Universidad de C&oacute;rdoba, Sara Pinzi, ha destacado que la mayor parte de los problemas detectados son estructurales y comunes en las tres universidades, si bien es cierto que cada una tiene sus peculiaridades. &ldquo;Hay problemas que hay que abordar desde la pol&iacute;tica regional y nacional y del propio sistema universitario. Hemos tambi&eacute;n analizado buenas pr&aacute;cticas que se pueden replicar en las tres universidades. Notamos que hay demandas comunes entre el Personal Docente e Investigador, el Personal T&eacute;cnico de Gesti&oacute;n, Administraci&oacute;n y Servicios y el estudiantado&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        La delegada del rector para la Igualdad de G&eacute;nero de la Universidad Pablo de Olavide, M&oacute;nica Dom&iacute;nguez, ha indicado que &ldquo;hemos percibido que lo estructural predomina de lo particular porque al final esto es una cuesti&oacute;n de g&eacute;nero y queda muy patente en este estudio&rdquo;. En cuanto a reivindicaciones espec&iacute;ficas, Dom&iacute;nguez ha advertido problemas en la difusi&oacute;n de medidas que ya existen y no son conocidas as&iacute; como la situaci&oacute;n en la que hay mujeres que &ldquo;muchas veces no piden los permisos por miedo al qu&eacute; dir&aacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/cerca-39-universitarios-andaluces-plantea-abandonar-estudios-ansiedad-estres_1_13305072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 16:08:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cerca de un 39% de los universitarios andaluces se plantea abandonar sus estudios por ansiedad o estrés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Almería,Universidad,Andalucía,Desigualdad de género,Salud mental,Investigadores,Universitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/baja-disponibilidad-emocional-falta-entrega-muros-masculinos-sabotean-relaciones_1_13205465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ee53e25-0a22-40c4-98b9-edc30ada6e2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su último libro, la psicóloga Olga Barroso describe la manera en la que la socialización masculina propicia muros emocionales que dificultan que los hombres sostengan relaciones igualitarias y que pueden cambiarse si existe voluntad y una socialización diferente</p><p class="subtitle">La falta de conciliación perjudica seriamente la salud (sexual)
</p></div><p class="article-text">
        Casandra le propone a su novio Juli&aacute;n vivir juntos. &Eacute;l le dice que no, ni ahora ni en un tiempo, aunque quiz&aacute; s&iacute; a largo plazo. Cuando ella intenta indagar sobre qu&eacute; le inquieta a su pareja y sobre el significado concreto de ese 'largo plazo', &eacute;l no contesta o no desarrolla su respuesta. Ella siente una mezcla de incertidumbre y desconcierto. Durante meses, en distintas situaciones, Daniel se compromete con D&aacute;nae, su pareja, a hacer tres cosas importantes para ella. A pesar del cari&ntilde;o y hasta de la ilusi&oacute;n que transmite por la relaci&oacute;n, Daniel no cumple con ninguna de ellas o no por completo: hay una brecha entre su discurso afectivo y su pr&aacute;ctica. Emma sabe que Jon&aacute;s la quiere, pero no hay manera de que &eacute;l le exprese abiertamente lo que siente. Ella percibe una resistencia constante por parte de su pareja a expresarle abiertamente el amor que siente por ella, a rendirse a las emociones, a las palabras y a las conversaciones profundas, a veces tambi&eacute;n inc&oacute;modas, de una relaci&oacute;n de pareja. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en la teor&iacute;a la mayor&iacute;a de hombres afirmar&iacute;an que s&iacute; desean (o que intentan) tener relaciones igualitarias, la pr&aacute;ctica cotidiana es otra cosa. La desigualdad no procede siempre de comportamientos llamativos ni muchos menos violentos; en buena medida tiene que ver con una brecha emocional en la entrega, la vulnerabilidad, el apoyo, la interdependencia, o la comunicaci&oacute;n cuando se trata de establecer v&iacute;nculos con m&aacute;s intimidad y compromiso. 
    </p><p class="article-text">
        En su reciente libro <em>Rupturas. Relaciones entre hombres y mujeres en el patriarcado </em>(Shackleton books), de donde proceden las historias con las que empieza este reportaje, la psic&oacute;loga Olga Barroso describe la manera en la que la socializaci&oacute;n masculina propicia muros emocionales que dificultan que los hombres sostengan relaciones igualitarias. Por contra, promueve una educaci&oacute;n femenina centrada en la entrega y el cuidado del otro, lo que hace que las mujeres s&iacute; est&eacute;n m&aacute;s orientadas hacia la interdependencia y den m&aacute;s valor al hecho de tener una pareja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;El patriarcado educa a los hombres de tal manera que hacen que sientan malestar si no pueden priorizar libremente su vida personal por tener una relación. Hace que los hombres no acaben de entender que estar para el otro no supone renunciar a ser uno mismo. La socialización patriarcal les genera problemas serios con la intimidad y limitaciones severas en poder desarrollar un comportamiento interdependiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olga Barroso</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El patriarcado educa a los hombres de tal manera que hacen que sientan malestar si no pueden priorizar libremente su vida personal por tener una relaci&oacute;n. Hace que los hombres no acaben de entender que estar para el otro no supone renunciar a ser uno mismo. La socializaci&oacute;n patriarcal les genera problemas serios con la intimidad y limitaciones severas en poder desarrollar un comportamiento interderpendiente&rdquo;, expone en su libro Barroso, que sostiene que la asimilaci&oacute;n de todos estos valores dificulta enormemente que los hombres sean capaces &ldquo;de mantener una actitud igualitaria&rdquo; en las relaciones afectivas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa imposibilidad de generar y desear un funcionamiento igualitario es ese muro que el patriarcado construye entre hombres y mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga, que subraya que no hay que tomar este muro como una &ldquo;fatalidad biol&oacute;gica&rdquo; o como un fen&oacute;meno natural, sino como una construcci&oacute;n cultural que puede ser cambiada y en la que los hombres pueden esforzarse por aprender y desarrollar capacidades.
    </p><h2 class="article-text">Los ladrillos del muro</h2><p class="article-text">
        Esos muros emocionales pueden estar construidos de distintos ladrillos. Por ejemplo, con lo que Barroso denomina &ldquo;baja disponibilidad emocional&rdquo;: &ldquo;No ser capaz de disfrutar abriendo su coraz&oacute;n, compartiendo lo &iacute;ntimo desde la vulnerabilidad y la honestidad, bien porque no le apetece, bien porque es un comportamiento que le resulta absurdo o no interesante&rdquo;. Otro ladrillo ser&iacute;a la escasa capacidad de tener un comportamiento interdependiente, es decir, &ldquo;no ser capaz de estar realmente para otros porque no tengo las capacidades o porque he asumido que no me corresponde apoyar la vida de las otras, sino fundamentalmente desarrollar una identidad sobre m&iacute; mismo y no sobre el cuidado.&nbsp;Ese ladrillo est&aacute; relacionado con la entrega emocional: estar para cuidarse, para los momentos malos, para hacer cosas compartidas que las dos personas definan, entender que a ratos puedes olvidarte de ti y postergar tus planes y tu independencia para estar m&aacute;s para la vida de la otra&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Barroso explica la &quot;baja disponibilidad emocional&quot;: &quot;No ser capaz de disfrutar abriendo su corazón, compartiendo lo íntimo desde la vulnerabilidad y la honestidad, bien porque no le apetece, bien porque es un comportamiento que le resulta absurdo o no interesante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro ladrillo ser&iacute;a el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajo-emocional_1_1140558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo afectivo</a>, relacionado con la comunicaci&oacute;n y las acciones que hacen sentir bien a la otra persona y cuidan del v&iacute;nculo. &ldquo;Va de compartir el mundo interno, es el esfuerzo que hacemos manejando nuestras emociones para producir en los otros un determinado estado general de bienestar. Esto lo tenemos que hacer continuamente en las relaciones, por genial que sean, siempre requieren de este trabajo. A veces hacemos cosas que no nos apetecen mucho en ese momento pero que le mandan al otro el mensaje de que le queremos y le tenemos en cuenta&rdquo;, asegura Olga Barroso.
    </p><h2 class="article-text">Interpretar lo que le pasa al otro</h2><p class="article-text">
        La trabajadora social especializada en violencia de g&eacute;nero y terapeuta sexual y de pareja Noem&iacute; Seva trabaja con cientos de mujeres: &ldquo;Ellas tienen que interpretar mucho lo que le pasa al otro y eso les genera mucha incertidumbre y mucha ansiedad&rdquo;. Seva ha identificado dos momentos en los que esos muros emocionales masculinos suelen irrumpir con fuerza: cuando una relaci&oacute;n avanza y empieza a existir cierto grado de intimidad, y una vez que el v&iacute;nculo se formaliza y pasa a ser de largo plazo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Ellas tienen que interpretar mucho lo que le pasa al otro y eso les genera mucha incertidumbre y mucha ansiedad&quot;, dice Noemí Seva, que ha identificado dos momentos en los que esos muros emocionales masculinos suelen irrumpir con fuerza: cuando una relación avanza y empieza a existir cierto grado de intimidad, y una vez que el vínculo se formaliza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Veo muchos hombres de entre 40 y 50 a&ntilde;os tremendamente c&oacute;modos en la conexi&oacute;n de esos primeros meses, pero a la que hay que dar ese paso de 'ver' a tu pareja, 'ver' sus necesidades, sostenerlas... pierden esa comodidad. Las mujeres creen que ellos cambian cuando les damos tiempo, espacio... pero eso depende de ellos y de sus capacidades&rdquo;, dice Seva, que apunta tambi&eacute;n a que esas capacidades pueden desarrollarse... si existe voluntad de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        El otro caso t&iacute;pico sucede, explica, cuando las parejas siguen avanzando en intimidad y el v&iacute;nculo se formaliza. Aunque ah&iacute; existen conversaciones sobre la gesti&oacute;n cotidiana de la relaci&oacute;n, la experta asegura que muchas mujeres se sienten solas en el v&iacute;nculo: &ldquo;No se sienten vistas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la que ella expresa sus propias necesidades, ellos responden a la defensiva. Su socializaci&oacute;n tiene mucho que ver con esto, con que si se les se&ntilde;ala algo, se sienten muy cuestionados, sienten que no est&aacute;n siendo suficientes... y les cuesta expresar eso sin atacar. Les cuesta sostener esa sensaci&oacute;n, mirarse a ellos mismos, porque no est&aacute;n acostumbrados a estar en contacto con sus emociones, apenas tienen recursos para sostener la sensaci&oacute;n de rechazo, de no sentirse adecuados o suficientes. La forma de volver al control de la relaci&oacute;n, por decirlo as&iacute;, es se&ntilde;alando a la mujer, cuestionarla, decir que el problema es suyo, o justificarse en que ellos son as&iacute;. En 'yo soy as&iacute;' hay mucha rigidez, esconde una parte muy vulnerable, es no querer reconocer que hay algo que interpela a uno y para eso se ponen una coraza que dice 'yo bien, los dem&aacute;s mal'. Eso lleva a un conflicto muy destructivo&rdquo;, expone. 
    </p><h2 class="article-text">Reproducir desigualdad</h2><p class="article-text">
        Inspirada en las teor&iacute;as de Judith Butler, Olga Barroso subraya algo importante: &ldquo;No es necesario que un hombre quiera dominar para tener m&aacute;s poder en una relaci&oacute;n heterosexual ni que quiera ejercer poder para acabar haci&eacute;ndolo&rdquo;. Es decir, estos comportamientos pueden darse de manera m&aacute;s o menos consciente, y responder m&aacute;s a una posici&oacute;n simb&oacute;lica de poder que los hombres han interiorizado en su socializaci&oacute;n y que les ha dificultado desarrollar este tipo de capacidades, o m&aacute;s a una estrategia de la que algunos se sirven para mantener relaciones en las que ellos ocupan un lugar y las mujeres, otro, relaciones en las que ellos reciben m&aacute;s cuidados y marcan m&aacute;s el ritmo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Son mecanismos estratégicos más o menos conscientes que nos favorecen y que nos permiten ejercer el poder en la relación. Es una consecuencia de la socialización patriarcal de los hombres pero sí ofrece algo a los hombres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo y coordinador de grupos de hombres Olmo Morales est&aacute; de acuerdo en que estos muros emocionales son una manera de reproducir desigualdad en las relaciones afectivas. &ldquo;Implican una incapacidad. Lo que planteamos muchos es que tambi&eacute;n son mecanismos estrat&eacute;gicos m&aacute;s o menos conscientes que nos favorecen y que nos permiten ejercer el poder en la relaci&oacute;n. Es una consecuencia de la socializaci&oacute;n patriarcal de los hombres pero s&iacute; ofrece algo a los hombres&rdquo;, remarca. 
    </p><p class="article-text">
        No expresar determinadas cosas, no ser del todo claro, no compartir ese mundo interior o el estado emocional con claridad y frecuencia permite a los hombres sentirse a salvo, no hacerse cargo de sus comportamientos o de las emociones y necesidades ajenas, mantener a su lado a algunas personas, marcar ellos los ritmos, evitar quedar en mal lugar, eludir compromisos y tambi&eacute;n las consecuencias de sus actos. Morales se&ntilde;ala, incluso, que generar incertidumbre o mantener oculta cierta informaci&oacute;n permite a algunos hombres generar curiosidad, enganche y m&aacute;s disposici&oacute;n por parte de las mujeres para intentar llegar a ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Cuando nuestra pareja nos señala algo, nos solemos enfurruñar o le quitamos importancia a los que nos señala. Si acabamos a veces reconociendo algo, el proceso interno se da muy rápido, no nos sostenemos en la culpa mucho rato y si las mujeres tienen necesidad de hablar y de procesarlo más enseguida decimos &#039;ya está bien tía&#039; o &#039;ya estás con lo mismo&#039; o &#039;es que no avanzas&#039; en lugar de conectar, de acompañar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> Sociólgo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nuestra pareja nos se&ntilde;ala algo, nos solemos enfurru&ntilde;ar o le quitamos importancia a los que nos se&ntilde;ala, nos ponemos nosotros en el lugar de v&iacute;ctimas muchas veces, aunque sea medio en broma. Si acabamos a veces reconociendo algo, el proceso interno se da muy r&aacute;pido, no nos sostenemos en la culpa mucho rato y si las mujeres tienen necesidad de hablar y de procesarlo m&aacute;s enseguida decimos 'ya est&aacute; bien t&iacute;a, pasa p&aacute;gina, s&aacute;nalo' o <a href="https://www.eldiario.es/economia/arlie-r-hochschild-hay-creencia-mujeres-quejando-no-falta-conversacion-doble-jornada_128_7273862.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'ya est&aacute;s con lo mismo' </a>o 'es que no avanzas' en lugar de conectar, de acompa&ntilde;ar el da&ntilde;o causado o lo que siente ella. Exigimos que los procesos pasen r&aacute;pido cuando la responsabilidad es acompa&ntilde;ar ese malestar o esa herida&rdquo;, prosigue Olmo Morales. 
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo de anticipaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo considera que hay cuestiones muy inc&oacute;modas para los hombres, como la conexi&oacute;n emocional o la conexi&oacute;n con el da&ntilde;o causado, la culpa... &ldquo;Las sentimos poco y si en cuanto las sentimos queremos salir de ah&iacute; corriendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Morales invita a los hombres a hacer un trabajo propio desde la perspectiva del poder: &ldquo;Tenemos que hacer ese trabajo propio de investigaci&oacute;n, y en el v&iacute;nculo, un trabajo de anticipaci&oacute;n. Solo cambiamos, cuando lo cambiamos, lo que nos se&ntilde;al&aacute;is, vamos a remolque, rara vez nos anticipamos a hacer el trabajo nosotros, somos muy c&oacute;modos y dependientes&nbsp;de vuestros se&ntilde;alamientos cuando deber&iacute;amos darnos cuenta nosotros&nbsp;e ir por delante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Olga Barroso destaca que cuando las mujeres tienen el deseo de establecer relaciones m&aacute;s &iacute;ntimas se topan con esos muros emocionales que impiden la entrega y la interdependencia igualitaria: &ldquo;El amor heterosexual termina por ser el lugar en el que se reproducen la desigualdad, donde el hombre act&uacute;a desde la autonom&iacute;a porque esa es la forma 'correcta' de ser hombre, y la mujer act&uacute;a desde el cuidado porque esa es la forma 'correcta' de ser mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no se trata de que no haya mujeres que, individualmente, reproduzcan algunas de estas conductas, sino de la manera en la que las parejas heterosexuales funcionan sistem&aacute;ticamente. &ldquo;Vemos ingenieras y matronos, pero si atendemos a la estructura nos damos cuenta de que una profesi&oacute;n sigue masculinizada y la otra feminizada. Lo mismo sucede aqu&iacute;, es una cuesti&oacute;n estructural. Cuando una diferencia estad&iacute;stica es tan significativa no es algo azaroso, es que hay una diferencia estructural que la mantiene, unas normas de g&eacute;nero invisibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales concluye: &ldquo;Esto no va de hombres malos y mujeres buenas, esto va de otra cosa, de c&oacute;mo construimos subjetividades, inconscientes, de c&oacute;mo normalizamos ciertos comportamientos y pr&aacute;cticas... y a partir de ah&iacute; hablar de la responsabilidad&nbsp;de reproducir un modelo de desigualdad que nos beneficia como hombres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/baja-disponibilidad-emocional-falta-entrega-muros-masculinos-sabotean-relaciones_1_13205465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:44:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Baja disponibilidad emocional o falta de entrega: los muros masculinos que sabotean las relaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Desigualdad de género,Relaciones,Amor,Sexo,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La brecha salarial de género aumentó por primera vez en once años hasta situarse en el 16% en 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/brecha-salarial-genero-aumento-primera-vez-once-anos-situarse-16-2024_1_13257324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65f2d774-a3a3-42aa-9475-a70a39d7e85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La brecha salarial de género aumentó por primera vez en once años hasta situarse en el 16% en 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los salarios de los hombres aumentaron de media más que los de las mujeres, lo que agrandó la diferencia entre sus remuneraciones por primera vez desde 2013, según la Encuesta de Estructura Salarial</p><p class="subtitle"> No te dejes engañar: si no ves la brecha salarial a los 25 te la encontrarás a los 40 (salvo que hagamos algo para evitarlo) </p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/video-brecha-salarial-explicada-minuto_1_8768076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La brecha salarial entre lo que ganan de media los hombres y las mujeres</a> aument&oacute; en 2024 por primera vez en once a&ntilde;os, desde 2013, hasta situarse en el 16%, seg&uacute;n la Encuesta Anual de Estructura Salarial que ha publicado este jueves el INE. El sueldo medio de los hombres aument&oacute; m&aacute;s que el de las mujeres, un 5,5% y un 5,1%, respectivamente, lo que volvi&oacute; a ensanchar la brecha entre ambas ganancias, que se explica por m&uacute;ltiples motivos y <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-dejes-enganar-si-no-ves-brecha-salarial-25-encontraras-40-salvo-hagamos-evitarlo_1_10938271.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desigualdades a lo largo de las carreras laborales de hombres y mujeres</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La brecha salarial aumenta por primera vez en 11 años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-1Ymqm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/1Ymqm/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El salario medio en Espa&ntilde;a en 2024 se situ&oacute; en los 29.540 euros anuales por trabajador, un 5,3% mayor que el del a&ntilde;o anterior. El de los hombres aument&oacute; m&aacute;s, un 5,5%, hasta los 32.058 euros al a&ntilde;o. El de las mujeres se elev&oacute; algo menos, un 5,1%, hasta los 26.905 euros al a&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="¿Cómo ha evolucionado el salario medio de hombres y mujeres?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-gjh6x" src="https://datawrapper.dwcdn.net/gjh6x/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="481" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        La diferencia entre estas ganancias medias de hombres y de mujeres alcanz&oacute; as&iacute; los 5.153 euros al a&ntilde;o, que se suele traducir en una brecha de g&eacute;nero del 16,1% en 2024 (lo que cobran de m&aacute;s los hombres respecto a las mujeres). El INE destaca esta diferencia, indicando que el &ldquo;salario promedio femenino fue, por tanto, el 83,9% del masculino&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023, la brecha salarial de g&eacute;nero fue del 15,7% tras descensos acumulados desde 2013, cuando se situaba en el 24%. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunas entidades, como el sindicato CCOO, que calculan la brecha de 2024 en un 19,2%, porque con esa misma diferencia de 5.153 calculan cu&aacute;nto deber&iacute;an aumentar los salarios de las mujeres para equipararse con el de los hombres. 
    </p><h2 class="article-text">Una brecha que se explica por muchas causas </h2><p class="article-text">
        Esta diferencia en las remuneraciones medias de hombres y mujeres se explica por m&uacute;ltiples variables laborales, como el &ldquo;tipo de contrato, de jornada, ocupaci&oacute;n, antig&uuml;edad, etc. que inciden de forma importante en el salario&rdquo;, argumenta el INE. En general, se explica por una larga lista de diferencias de las carreras laborales de hombres y de mujeres, algunas que son consecuencia de desigualdades directas (<a href="https://www.eldiario.es/economia/condena-eulen-palicrisa-discriminacion-limpiadoras_1_6074504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como situaciones de discriminaci&oacute;n</a>) y tambi&eacute;n de desigualdades indirectas. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, las jornadas a tiempo parcial est&aacute;n muy feminizados, con un 73% de las personas asalariadas con este tipo de contrato en manos de mujeres y ellas son mayoritariamente tambi&eacute;n quienes reducen sus horarios por el cuidado de hijos o otros familiares dependientes. Adem&aacute;s, hay segregaci&oacute;n sectorial por la que las mujeres se aglutinan especialmente en determinados sectores, como el comercio, la limpieza y la hosteler&iacute;a, entre otros, que son los peor pagados.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, entre quienes cobran entre 0 y 1 salario m&iacute;nimo interprofesional (SMI), hay casi un 26% de las mujeres trabajadores y solo un 11% de los trabajadores hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Ellas tambi&eacute;n enfrentan m&aacute;s obst&aacute;culos para ascender y ocupar puestos de mayor responsabilidad (y mejor remunerados), en lo que se conoce como &ldquo;techo de cristal&rdquo;. Entre las personas que cobran m&aacute;s de seis SMI hay un 0,8% de las trabajadoras y un 1,5% de los trabajadores. 
    </p><h2 class="article-text">Freno a un largo periodo de descensos</h2><p class="article-text">
        El dato de la Encuesta de Estructura Salarial confirma el freno en la reducci&oacute;n de la brecha salarial media de g&eacute;nero que ya hab&iacute;a mostrado la EPA (Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa) en sus datos salariales de los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, sostiene Luis Zarapuz, del gabinete econ&oacute;mico de CCOO. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La duda es si los avances que ven&iacute;an d&aacute;ndose, como consecuencia de la subida del salario m&iacute;nimo y de la reforma laboral&rdquo;, que beneficiaron m&aacute;s a las mujeres y elevaron los salarios m&aacute;s bajos de muchas trabajadores, &ldquo;se han agotado&rdquo;, indica Zarapuz. 
    </p><p class="article-text">
        Como la brecha de g&eacute;nero se compone de tantos elementos distintos (jornadas, ocupaci&oacute;n, sector, complementos, ...) para analizar las causas exactas de esta diferencia salarial y tambi&eacute;n de este cambio de tendencia se requiere de un an&aacute;lisis pormenorizado de los microdatos de estas estad&iacute;sticas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías, Raúl Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/brecha-salarial-genero-aumento-primera-vez-once-anos-situarse-16-2024_1_13257324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 14:50:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La brecha salarial de género aumentó por primera vez en once años hasta situarse en el 16% en 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brecha salarial,Desigualdad de género,Salarios,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Celia España, doctora en Equidad en Educación: "La formación docente en diversidad sexual y de género es escasa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/celia-espana-doctora-equidad-educacion-formacion-docente-diversidad-sexual-genero-escasa_1_13218942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ddf6918-5592-47b6-9f14-19b5ab47a6d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Celia España, doctora en Equidad en Educación: &quot;La formación docente en diversidad sexual y de género es escasa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora de la UC se ha especializado en el papel de la educación ante las disidencias sexogenéricas y advierte que las nuevas generaciones de jóvenes son más visibles en su diversidad de identidad, pero "esta realidad choca frontalmente con el auge de discursos de odio"</p><p class="subtitle">Antecedentes - “La falta de tratamiento LGTB en las aulas provoca que algunos abandonen sus estudios y otros la vida”</p></div><p class="article-text">
        Una peque&ntilde;a impresi&oacute;n en lienzo de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/federico-garcia-lorca-dejo-huella-versos-albacete_1_12541912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Barraca</a>, la compa&ntilde;&iacute;a de teatro de Federico Garc&iacute;a Lorca herida de muerte por el inicio de la Guerra Civil y el asesinato de su fundador, est&aacute; detr&aacute;s de la mesa del despacho de la Universidad de Cantabria (UC) donde se sienta Celia Espa&ntilde;a (Santander, 1993). Normalmente no esta ah&iacute;, pero esta &ldquo;absoluta forofa desde los 16 a&ntilde;os&rdquo; del escritor y dramaturgo quiso colgarla para la entrevista: &ldquo;Es la persona &mdash;con la que no he coincidido&mdash;, qu&eacute; m&aacute;s emociones me ha hecho sentir&rdquo;. Tanto que esta doctora en Equidad e Innovaci&oacute;n en Educaci&oacute;n por la UC pas&oacute; casi dos a&ntilde;os de contrato postdoctoral en Granada y si algo le llev&oacute; all&iacute;, admite esta admiradora de las autoras Bell Hooks y Yayo Herrero, tambi&eacute;n fue Lorca.  
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os esta acad&eacute;mica cuenta que, cuando estaba estudiando para ser maestra en Educaci&oacute;n Primaria, un tema empez&oacute; a resultarle recurrente: &ldquo;Esa idea tan afianzada de las personas trans como personas en el cuerpo equivocado y era una idea que no me terminaba de encajar&rdquo;. Durante unas vacaciones en La Rioja, hab&iacute;a unas jornadas sobre infancias trans en la educaci&oacute;n y se acerc&oacute;. &ldquo;Al o&iacute;r a las personas trans hablar de de sus experiencias, se dio cuenta de algo: &rdquo;Lo que les pasaba nos interpelaba a todas las personas; los mandatos de g&eacute;nero est&aacute;n moldeando lo que somos constantemente, y a unas personas se les atribuye que no encajan por una raz&oacute;n u otra&ldquo;. Ah&iacute; empez&oacute; a asentar la firme idea de que &rdquo;no hay cuerpos equivocados y la mirada de la sociedad criminaliza&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tema le result&oacute; &ldquo;tan fascinante&rdquo; que su tesis vers&oacute; en torno a la formaci&oacute;n, los conocimientos, las actitudes y las perspectivas de las y los educadores (en activo y en formaci&oacute;n) en Espa&ntilde;a. Actualmente, es profesora en el Departamento de Educaci&oacute;n de la Universidad de Cantabria e investigadora del grupo Investigaci&oacute;n en Desarrollo Socio-Emocional, Bienestar y Educaci&oacute;n (IDSEBE). Y, precisamente, sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n se centran en &ldquo;el an&aacute;lisis del papel de la educaci&oacute;n ante las disidencias sexogen&eacute;ricas y las barreras escolares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es </strong>-<strong>si es que hay</strong>-<strong> la formaci&oacute;n docente en diversidad sexual en cada etapa educativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De manera general, podr&iacute;a decirse que la formaci&oacute;n docente en diversidad sexual y de g&eacute;nero es escasa. Si bien es cierto que ha ido mejorando con el paso de los cursos, se estima que tres de cada cuatro profesionales de la educaci&oacute;n no han recibido formaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre sexualidades no normativas en su formaci&oacute;n universitaria inicial, y cuatro de cada cinco no lo han recibido, tampoco, en las ense&ntilde;anzas obligatorias. Esto conlleva un importante d&eacute;ficit formativo, una carencia en la adquisici&oacute;n de conocimientos reglados que podr&iacute;an permitir enfrentarse a situaciones reales en las que el g&eacute;nero o la sexualidad tenga un papel protagonista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la etapa donde la formaci&oacute;n docente es m&aacute;s limitada en g&eacute;nero y sexualidad diversa y por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la trayectoria acad&eacute;mica del profesorado, la educaci&oacute;n obligatoria preuniversitaria, es decir, Educaci&oacute;n Secundaria y Bachillerato, es aquella en la que se han producido m&aacute;s lagunas y el abordaje de las sexualidades no normativas ha estado m&aacute;s ausente, entendiendo sexualidades no normativas  como aquellas disidencias de la sexualidad dominante, fuera de la heterosexualidad y de la identidad y expresi&oacute;n &ldquo;esperable&rdquo; en base a la interpretaci&oacute;n cultural  de lo que debe ser un hombre y una mujer, en t&eacute;rminos exclusivamente binarios. A partir de ese momento, mejora muy levemente; poco a poco, se est&aacute; comprobando la necesidad imperiosa de incorporar estos contenidos en los planes de estudios habilitantes para ejercer la profesi&oacute;n docente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la &ldquo;imperiosa necesidad&rdquo; de contenidos en sexualidades no normativas, &iquest;qu&eacute; tipo de contenidos espec&iacute;ficos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contenidos vinculados al g&eacute;nero y la sexualidad, y cada una de las categor&iacute;as que lo componen: la orientaci&oacute;n del deseo, la identidad sexual y de g&eacute;nero, la expresi&oacute;n de g&eacute;nero y las diferencias corporales sexuales. Estas &uacute;ltimas o, mejor dicho, su interpretaci&oacute;n, son un eje formativo importante porque sobre ellas se sustenta toda la ficci&oacute;n relativa a c&oacute;mo debe ser, comportarse y desear una mujer y un hombre. Esta idea, adem&aacute;s, conlleva la omisi&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n de cuerpos diferentes a los patrones sexuales aceptados. Sin embargo, estos cuerpos ponen en jaque y desestabilizan al tan restrictivo e inflexible sistema que determina c&oacute;mo debes ser en funci&oacute;n de tu genitalidad. Por otro lado, tambi&eacute;n creo importante que se aborden contenidos relacionados con el&nbsp;recorrido hist&oacute;rico de los movimientos feministas y de emancipaci&oacute;n de las personas LGTBIQA+, con el objetivo de tomar perspectiva, de entender que no hablamos de modas sino de derechos fundamentales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las generaciones alfa y centenial están siendo más visibles y esta realidad choca frontalmente con el auge de discursos de odio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consecuencias ese desconocimiento en las generaciones alfa y centenial?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El profesorado deber&iacute;a tener herramientas para dar respuestas a las necesidades de su alumnado ante situaciones de violencia vivida u observada, distintos obst&aacute;culos encontrados, o simplemente dudas e incertidumbre. Es muy pertinente que menciones a las generaciones alfa y centenial. Las y los adolescentes actuales han tenido, en mayor medida, algo que ha tendido a escasear en generaciones previas: referentes. Aunque a&uacute;n falte mucho por hacer y muchas personas j&oacute;venes sigan teniendo problemas a la hora de poder expresar qui&eacute;nes son con naturalidad, de forma general, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/juventud-diversa-orgullosa-convive-lgtbifobia-aula-vez-hostil-salir-armario_1_11480228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estas generaciones se est&aacute;n mostrando</a> m&aacute;s, siendo m&aacute;s visibles. Esta realidad choca frontalmente con el auge de discursos de odio de corte machista y LGTBIQAf&oacute;bico. En general, unas personas quieren existir, y otros, en cambio, violentar. En esta situaci&oacute;n de efervescencia, con un desequilibrio tan evidente, es necesario que el profesorado sea guardi&aacute;n democr&aacute;tico y garante de los derechos de estas ni&ntilde;os, ni&ntilde;os y adolescente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los principales vac&iacute;os formativos en el profesorado respecto a conceptos clave como la identidad y la expresi&oacute;n de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No solo en la formaci&oacute;n del profesorado, tambi&eacute;n en la de la poblaci&oacute;n general, existen carencias evidentes. Siempre que se habla de sexualidad y educaci&oacute;n sexual, existen unos temas con mucha mayor presencia en la educaci&oacute;n, muy vinculados al llamado 'modelo de riesgos: son aquellos que ponen el acento en la anatom&iacute;a genital, la reproducci&oacute;n humana, la prevenci&oacute;n de las ITS y de los embarazos no deseados. Este es el modelo, al que la mayor&iacute;a de las personas hemos tenido acceso, normalmente mediante charlas o intervenciones educativas muy puntuales. A su vez, este modelo ha tendido a invisibilizar todas las vivencias, pr&aacute;cticas y formas de vinculaci&oacute;n que escapan de la heterosexualidad, proponiendo un &uacute;nico modelo de vivir la sexualidad muy alejado de un enfoque amplio y plural. La experiencia formativa del profesorado no es diferente. Estos contenidos no han tenido gran presencia en su formaci&oacute;n, algo que se traduce en una baja percepci&oacute;n de competencia a la hora de abordar estos temas en las aulas, seg&uacute;n algunos estudios que apuntan en ese sentido. Por ejemplo, el profesorado puede no sentirse capacitado para solventar dudas que pueda traer al aula el alumnado, o para cumplir con un curr&iacute;culo actual que exige la educaci&oacute;n afectivo-sexual y el ejercicio de un respeto activo de las diversidades sexuales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El modelo educativo imperante prioriza el 'modelo de riesgos' que explica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, este modelo que consolida la poca educaci&oacute;n sexual que hemos recibido las personas adultas, tiende a centrarse en la prevenci&oacute;n de riesgos que surgen exclusivamente en contextos de heterosexualidad, como son los embarazos no deseados. Tambi&eacute;n ocurre con la prevenci&oacute;n de ITS, que ha estado focalizada en pr&aacute;cticas faloc&eacute;ntricas y coitoc&eacute;ntricas. Todas las personas cuya realidad escapaba de ese marco se han visto desprovistas de herramientas, con la repercusi&oacute;n en la salud que eso conlleva. No solo eso, tambi&eacute;n hace que se vea desatendida y deslegitimada la propia vivencia de la sexualidad. Desde esta visi&oacute;n reduccionista, al entender que la educaci&oacute;n sexual se limita exclusivamente a abordar la pr&aacute;ctica sexual, todo lo que no sea la propia pr&aacute;ctica queda fuera, desde las distintas formas de desear o expresarse hasta la construcci&oacute;n de v&iacute;nculos sexuales y amorosos respetuosos, entre otros elementos. Adem&aacute;s, si esta formaci&oacute;n resulta faloc&eacute;ntrica no estar&aacute; atendiendo de una forma &oacute;ptima a las necesidades de las mujeres, a&uacute;n menos a las que tienen relaciones s&aacute;ficas. Afortunadamente, cada vez con mayor frecuencia, la educaci&oacute;n sexual se aborda desde un modelo mucho m&aacute;s aperturista e inclusivo, acompa&ntilde;ando, promocionando el bienestar y validando las experiencias diversas. Esto es algo que hay que reconocer a las maestras y las sex&oacute;logas que imparten este tipo de talleres y clases.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estudios recientes hablan de un paulatino descenso de la homofobia, lesbofobia, transfobia y sexismo en profesionales de la educación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha detectado actitudes de sexismo o fobia a la diversidad sexual en docentes y qu&eacute; consecuencias tienen en su disposici&oacute;n para recibir una formaci&oacute;n actualizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estudios recientes hablan de un paulatino descenso de la homofobia, lesbofobia, transfobia y sexismo en personas vinculadas profesionalmente al &aacute;mbito de la educaci&oacute;n. Esto resulta fundamental, dado que una actitud positiva mejora la predisposici&oacute;n a la hora de recibir formaci&oacute;n al respecto. Sin embargo, puntualmente se sigue observando cierto rechazo o visiones estereotipadas. Estos son los datos que nos aporta la investigaci&oacute;n &mdash;que est&aacute; realizando&mdash;. La experiencia en aulas universitarias me hace estar alerta. Habr&aacute; que seguir observando esta cuesti&oacute;n y comprobar qu&eacute; repercusi&oacute;n tiene, en t&eacute;rminos de sexismo y transfobia, la irrupci&oacute;n de esta nueva ola reaccionaria, con el fin de actuar de forma contundente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El profesorado debe saber observar e interpretar lo que ocurre en un aula, o también fuera de ella, e identificar necesidades del alumnado relativas al género y las sexualidades </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; competencias espec&iacute;ficas debe adquirir un docente para gestionar eficazmente a alumnos diversos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La diversidad, en todos su sentidos y formas, es una caracter&iacute;stica inherente al alumnado. Por ello, es fundamental que tanto el profesorado, como quienes se est&aacute;n preparando para ejercer la profesi&oacute;n en un futuro, adquieran conocimientos y actitudes que les permitan ejercer su labor de la mejor manera posible con un p&uacute;blico tan variado. De este modo, las competencias que debe adquirir el profesorado no solo versan en torno al conocimiento de conceptos, aunque en algunas situaciones, esto puede ser crucial. Dichas competencias, deben estar m&aacute;s relacionadas con saber observar e interpretar lo que ocurre en un aula, o tambi&eacute;n fuera de ella, identificar necesidades del alumnado relativas al g&eacute;nero y las sexualidades y tener recursos para poder hacer frente a ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Has detectado situaciones en las que los docentes tienen carencias ante los alumnos que muestran rechazo a la inclusi&oacute;n o directamente son alumnos que manejan discursos de odio?, &iquest;c&oacute;mo las deber&iacute;an de abordar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es habitual que el profesorado manifieste estar desprovisto de herramientas a la hora de afrontar ciertas situaciones en el aula. En ocasiones pueden desconocer los protocolos o legislaci&oacute;n existente y en otros casos pueden sentir cierta inseguridad a la hora de actuar. A este respecto, la formaci&oacute;n universitaria inicial resulta fundamental para universalizar ciertos aprendizajes que les permitan desempe&ntilde;ar su labor de la mejor manera posible en este &aacute;mbito y no tener ning&uacute;n tipo de temor a la hora de intervenir. No obstante, m&aacute;s all&aacute; de las pautas que se establecen en el marco legal, no existen f&oacute;rmulas concretas o una gu&iacute;a de instrucciones para saber c&oacute;mo actuar exactamente. Aunque el alumnado universitario de educaci&oacute;n en ocasiones busca estas recetas m&aacute;gicas, es necesario comprender que cada ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente es &uacute;nico, y cada situaci&oacute;n que se puede generar, tambi&eacute;n. Por ello es necesario disponer de herramientas y recursos, y con ellos, actuar r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por llevarlo a un caso concreto, &iquest;qu&eacute; herramientas y recursos se dan en la Universidad de Cantabria y c&oacute;mo las valora para trabajar con alumnado diverso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los grados en educaci&oacute;n de la universidad de Cantabria, se vienen abordando estos temas de m&uacute;ltiples formas: desde una mirada sociol&oacute;gica, psicol&oacute;gica y did&aacute;ctica, desde la educaci&oacute;n ecosocial. En algunos casos, adem&aacute;s, trabajamos con situaciones reales, para que el alumnado pueda comprender la ampl&iacute;sima variedad de situaciones a las que podr&iacute;a tener que hacer frente en los centros educativos. As&iacute; pueden testarse, como si de un simulacro se tratase, a la hora de resolver situaciones o dilemas protagonizados por sexualidades no normativas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De poco sirve explicar solamente, sigla a sigla, el significado de cada uno de los términos que componen el colectivo LGTBIQ</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; contenidos deben priorizarse en la formaci&oacute;n de maestros de educaci&oacute;n infantil y de primaria para atender el desarrollo sexual sin reproducir discursos de patologizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde mi experiencia, impartiendo charlas y contenidos sobre sexualidades no normativas a futuras y futuros docentes, he podido extraer ciertas conclusiones que, adem&aacute;s, se asemejan a lo que nos dice la investigaci&oacute;n. De poco sirve explicar solamente, sigla a sigla, el significado de cada uno de los t&eacute;rminos que componen el colectivo LGTBIQ, aunque esto es, en muchas ocasiones, lo primero que piden, por el gran desconocimiento al respecto. Creo que es mucho m&aacute;s efectivo que la formaci&oacute;n se centre en entender qu&eacute; es y c&oacute;mo funciona, de manera profunda, el sistema de violencia y opresi&oacute;n sexo-g&eacute;nero. En funci&oacute;n de la genitalidad que se observa en los beb&eacute;s, se va erigiendo un sistema de expectativas diferenciado. Si es ni&ntilde;o, se entiende que se comportar&aacute; de una manera determinada, tendr&aacute; un f&iacute;sico y unos gustos espec&iacute;ficos, vestir&aacute; de un modo concreto, etc. En definitiva, performar&aacute; lo que conocemos como masculinidad. Si es ni&ntilde;a, ocurrir&aacute; lo contrario. Entenderemos que todas estas manifestaciones &mdash;su forma de comportarse, su f&iacute;sico, sus gustos, su vestimenta, etcetera&mdash; ser&aacute;n antag&oacute;nicas a las del primero. Adem&aacute;s, se establece una jerarquizaci&oacute;n y una presunci&oacute;n de heterosexualidad en ambos casos. Autoras como Judith Lorber dan cuenta de c&oacute;mo este sistema de presunciones opera, se sostiene y refuerza en base a lo que denomina instituci&oacute;n social del g&eacute;nero. A trav&eacute;s de comentarios, burlas, chistes, exclusi&oacute;n, o formas expl&iacute;citas de violencia, tomamos consciencia de lo que se nos permite y de lo que nos est&aacute; prohibido, y de c&oacute;mo las transgresiones de ese restrictivo sistema conllevan desde leves hasta muy graves consecuencia. De esta manera, puede comprenderse que cumplir con los estrictos mandatos de g&eacute;nero no solo limita a las personas que se encuentran bajo alguna de estas siglas. Por el contrario, interpela a la totalidad de la poblaci&oacute;n pues el margen de maniobra resulta m&iacute;nimo, no solo en lo que respecta a las formas de desear o vivir, sino tambi&eacute;n de expresar, vestir o comportarse. Desde este prisma, es mucho m&aacute;s sencillo empezar a identificar obst&aacute;culos y violencias sutiles o expl&iacute;citas. Tambi&eacute;n es mucho m&aacute;s f&aacute;cil entender que la gran diversidad de realidades y formas de estar en el mundo constituyen la representaci&oacute;n m&aacute;s natural de existir como seres humanos y que, lo artificial, est&aacute; en no salirse ni un &aacute;pice de estas atribuciones de g&eacute;nero. El problema de la patologizaci&oacute;n no est&aacute; en los deseos, cuerpos y expresiones del colectivo LGTBIQ, sino en la mirada patologizadora, y trabajar la formaci&oacute;n docente -y no solo docente-, desde este lugar puede ser un buen punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay&nbsp;carencias en este sentido en el curr&iacute;culo universitario de titulaciones educativas?, &iquest;cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, cada vez menos. Lo planes de estudios, poco a poco van blindando espacios en los que poder abordar este asunto. No obstante, tanto la educaci&oacute;n sexual, como la educaci&oacute;n en sexualidades no normativas contin&uacute;a, en multitud de facultades de educaci&oacute;n de Espa&ntilde;a, sujeta a dos condiciones: la transversalidad, lo que no garantiza que se trabaje en todas las aulas, y tambi&eacute;n la optatividad, provocando que sea alumnado ya formado y sensibilizado en estos asuntos el que acuda a esta formaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayor responsabilidad en formación sobre sexualidades no normativas reside en las instituciones universitarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La formaci&oacute;n docente de qui&eacute;n es mayor la responsabilidad: &iquest;de la voluntad del docente, de la instituci&oacute;n donde estudia o de la instituci&oacute;n donde luego trabaja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Actualmente es la propia voluntad y sensibilidad de cada docente la que determina en mayor medida la formaci&oacute;n recibida sobre sexualidades no normativa. No obstante, creo que la mayor responsabilidad reside en las instituciones universitarias, que deber&iacute;an sentar unas bases formativas m&iacute;nimas en este sentido, algo para que est&aacute; en camino. Las instituciones educativas tambi&eacute;n tienen la posibilidad de integrar estos contenidos de forma sistem&aacute;tica en la formaci&oacute;n continua del profesorado. Esto podr&iacute;a suponer una mejora notable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tiempos de auge de discursos de odio, &iquest;c&oacute;mo operan los centros educativos ante las situaciones profesor-alumno de discriminaci&oacute;n sexual y de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una pregunta muy compleja y con m&uacute;ltiples aristas. Creo que la escuela ha venido tratando como tab&uacute; multitud de temas entre los que se encuentran las sexualidades. Quiz&aacute;s, ampar&aacute;ndose en una supuesta neutralidad, ha decidido apartarlos e invisibilizarlos, sin caer en la cuenta, o eso quiero pensar, de las consecuencias. Esa decisi&oacute;n est&aacute; cargada de significado y transmite un mensaje claro a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes sobre el lugar que ocupan en la sociedad las mujeres lesbianas, hombres homosexuales, y personas bisexuales, intersexuales o trans. No creo que esta omisi&oacute;n haya provocado el auge de discursos de odio hacia el colectivo LGTBIQ en personas j&oacute;venes, especialmente varones, pero s&iacute; creo que se ha desaprovechado una oportunidad &uacute;nica para confrontar ideas, desmontar mitos y prejuicios que se encuentran en la base de estos discursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los casos concretos en los que la formaci&oacute;n docente has percibido que se ve m&aacute;s limitada en casos contra la diversidad sexual y de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n m&aacute;s limitada es aquella que versa en torno a diversidades familiares por razones sexogen&eacute;ricas. Es decir, estar&iacute;amos hablando de formaci&oacute;n vinculada al conocimiento de entramados familiares tales como las estructuras homoparentales. Las identidades sexuales y de g&eacute;nero, as&iacute; como las distintas orientaciones del deseo, est&aacute;n teniendo una ligera mayor presencia en la formaci&oacute;n de futuros y futuras docente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; suelen pedir las personas agredidas psicologicamente o f&iacute;sicamente en los espacios educativos como reparaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, se han venido solicitando protocolos o marcos jur&iacute;dicos que amparen y doten de protecci&oacute;n. Ahora se solicita que ni una sola agresi&oacute;n se pase por alto y que se atienda a todas las se&ntilde;ales que puedan llevar a prevenir una agresi&oacute;n futura. La reparaci&oacute;n suele residir en la toma de consciencia de la responsabilidad y la implementaci&oacute;n de formaci&oacute;n al respecto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dir&iacute;as que funcionan los protocolos?, &iquest;y las medidas de reparaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, los protocolos funcionan y dotan al profesorado de herramientas para saber c&oacute;mo actuar y qu&eacute; hacer en distintas situaciones de violencia hom&oacute;foba o transf&oacute;bica, m&aacute;xime, dada la no muy abundante formaci&oacute;n de la que disponen. Ahora bien, no dejan de ser una pieza m&aacute;s del engranaje educativo, que debe complementarse con otras m&uacute;ltiples piezas para poder funcionar de manera efectiva y contundente. En ocasiones, estos documentos pueden caer en alguna generalidad o no dar una respuesta satisfactoria para las v&iacute;ctimas. Las medidas de reparaci&oacute;n necesitan un mayor desarrollo y establecerse escuchando sus demandas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa Cabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/celia-espana-doctora-equidad-educacion-formacion-docente-diversidad-sexual-genero-escasa_1_13218942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 19:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Celia España, doctora en Equidad en Educación: "La formación docente en diversidad sexual y de género es escasa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diversidad sexual,Desigualdad de género,Educación,Identidad de género,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tenemos que hablar de Alba Carrillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/hablar-alba-carrillo_132_13216099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a98d659-cb6f-4046-a72f-a1dc00223595_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenemos que hablar de Alba Carrillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Alba Carrillo es un personaje del mundo del coraz&oacute;n. Su fama naci&oacute; en un&nbsp;<em>reality</em>&nbsp;sobre modelos y de ah&iacute; salt&oacute; a las p&aacute;ginas de la prensa rosa, a otros&nbsp;<em>realitys</em>, a ser colaboradora de distintos programas... Lejos de la imagen que solemos tener del mundo del 'salseo', en los &uacute;ltimos a&ntilde;os Alba Carrillo se ha convertido en una voz progresista que se ha acercado a discursos feministas y de izquierdas, y ha utilizado su altavoz para difundirlos sin complejos, con humor, con claridad.
    </p><p class="article-text">
        En una de sus &uacute;ltimas intervenciones, Carrillo critic&oacute; que una tele p&uacute;blica como TVE tenga entre los concursantes de uno de sus programas m&aacute;s vistos, Master Chef,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/alba-carrillo-critica-rtve-permitir-masterchef-fiche-defraudadores-hacienda-salir-caro_1_13202989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a personas que "defraudan" a Hacienda.</strong></a>&nbsp;No es la primera vez que habla de este tema. En otras ocasiones se ha pronunciado sobre Ayuso y la sanidad p&uacute;blica, o sobre el machismo de la extrema derecha (y de alguno de sus novios, tambi&eacute;n). En esta ocasi&oacute;n, sus declaraciones tuvieron consecuencias: la presentadora aseguraba que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/alba-carrillo-denuncia-le-han-llamado-atencion-criticar-rtve-masterchef-sabia-iba-costar-caro_1_13208604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>hab&iacute;a recibido un "toque" de atenci&oacute;n</strong></a>&nbsp;y este fin de semana no particip&oacute; en el programa de TVE en el que asiste como colaboradora.
    </p><p class="article-text">
        Ella se ha reafirmado en lo dicho en su programa 'El s&oacute;tano club', en Ten: &ldquo;Tengo derecho como ciudadana a opinar sobre a d&oacute;nde van nuestros impuestos.&nbsp;Los trabajadores no deben ser llamados al orden por dar su opini&oacute;n sobre la gesti&oacute;n, y menos a&uacute;n en cosas p&uacute;blicas (...)&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/alba-carrillo-defiende-rtve-discurso-progresista-trabajadores-no-deben-llamados-orden-dar-opinion_1_13213738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>los recursos p&uacute;blicos y los derechos no se negocian&rdquo;</strong></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dije el otro d&iacute;a en redes que Alba Carillo, presidenta. Lo dije porque, frente al desprecio clasista-mis&oacute;gino que suele haber con ciertas figuras que vienen del mundo del salseo, est&aacute; bien reivindicar que algunas de ellas hacen m&aacute;s por difundir discursos progresistas y feministas que mucha otra gente que se pasa la vida en redes o dando discursos de barra de bar.
    </p><p class="article-text">
        Ese desprecio tiene mucho que ver con el p&uacute;blico al que se ha asociado esos contenidos: sobre todo mujeres, sobre todo mayores, sobre todo de clase media o baja. As&iacute; que, &iquest;qu&eacute; puede haber ah&iacute; de interesante, de informativo, de rompedor? Pues lo hay. Hay prensa del coraz&oacute;n que se ha dedicado (y se dedica) a reproducir los peores estereotipos sobre el amor y las mujeres, pero tambi&eacute;n hay programas y espacios de 'salseo' en los que han estado presentes discursos por los derechos LGBIT, el feminismo y la justicia fiscal. As&iacute; que ojal&aacute; m&aacute;s Albas Carrillos que lleguen a mucha gente y que lleven con humildad ideas y debates progresistas. 
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La periodista inglesa Catherine Carr hace en la BBC una serie de reportajes bajo el nombre de 'About the girls'&nbsp;('Sobre las ni&ntilde;as').&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cn53gv53vg3o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Aqu&iacute; tienes sus apuntes</strong></a>&nbsp;en espa&ntilde;ol sobre su encuentro con 150 chicas de entre 13 y 17 a&ntilde;os. Ella&nbsp;las describe como llenas de ambici&oacute;n, de planes para el futuro y de amor por sus amigas, pero tambi&eacute;n atravesadas ya por la mirada masculina y sus expectativas.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La manera en la que se emancipan chicos y chicas es distinta: el problema de acceso a la vivienda es una dificultad para todo el mundo pero los datos muestran que ellas tienden&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>a emanciparse antes y en pareja</strong></a>, mientras que ellos m&aacute;s tarde y solos o con amigos. Hay, claro, un componente de g&eacute;nero en todo esto.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La vuelta ciclista femenina llegaba este s&aacute;bado&nbsp;pasado al temido Angliru. La Brigada Feminista de la cuenca minera hizo que esa subida&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/asturias/brigada-feminista-cuenca-minera-asturiana-coronara-angliru-pendientes-invisibles-desigualdad_1_13205099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>fuera toda una reivindicaci&oacute;n,</strong></a>&nbsp;no solo para las ciclistas, sino para todas: &ldquo;Si el Angliru es el puerto m&aacute;s duro del mundo, ser mujer en este sistema capitalista es como subir su pendiente m&aacute;s extrema&rdquo;, dec&iacute;an en su performance.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Quiero saber</h2><p class="article-text">
        Me gusta mucho saber que est&aacute;is al otro lado. Quer&iacute;a pediros que me cont&eacute;is qu&eacute; os gusta m&aacute;s de la newsletter, si os gustar&iacute;a que existiera alg&uacute;n apartado distinto, si hay algo que ech&aacute;is en falta o de lo que quer&eacute;is m&aacute;s... Os escucho con inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Creo que se me olvid&oacute; dejaros el enlace al adorable v&iacute;deo de las marmotas&nbsp;<a href="https://x.com/francenews24/status/2043888684554932691?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>y aqu&iacute; va.</strong></a>&nbsp;Una lectora me&nbsp;mand&oacute; el de<a href="https://www.youtube.com/watch?reload=9&amp;v=FIxYCDbRGJc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;este monete tan majo</strong></a>&nbsp;que os comparto.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles tenemos charla en la redacci&oacute;n de Madrid sobre mi libro. Luciana Peker y yo mano a mano,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/eventos/ana-requena-aguilar-presenta-nuevo-libro-provida-manifiesto-favor-aborto_1_13201495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por si te apuntas.</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Abrazo.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/hablar-alba-carrillo_132_13216099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 05:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tenemos que hablar de Alba Carrillo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Desigualdad de género,Televisión,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-maternidad-tardia-y-el-mercado-de-la-fertilidad_132_13185822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/066dfae5-4c3a-4551-b7ff-80a9956b5b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elegir entre realización profesional o sublimación personal es una carrera solitaria contra el reloj biológico. Un negocio que promete la felicidad y triunfa gracias al abandono de lo público. Una cicatriz social con cara y cuerpo de mujer</p><p class="subtitle">Maternidad: última llamada (crónica del aterrizaje en la donación de óvulos)</p><p class="subtitle">España retrasa la maternidad: así se desploma la natalidad mientras la congelación de óvulos bate récords</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-maternidad-tard-a-y-el-mercado-de-la-fertilidad/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a cada vez nacen menos ni&ntilde;os, y las madres de esos ni&ntilde;os son cada vez m&aacute;s mayores: 2014 fue el primer a&ntilde;o desde que existen registros en el que hubo m&aacute;s partos de mujeres mayores de 40 a&ntilde;os que de mujeres menores de 30. Este cambio demogr&aacute;fico tiene causas estructurales que han arrinconado la decisi&oacute;n de la maternidad al plano de lo individual y lo privado. En ese caldo de cultivo social germina y florece el mercado de la reproducci&oacute;n, el negocio superlucrativo de la natalidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con cuatro mujeres, Almudena, Ang&eacute;lica, Camino y Mar&iacute;a, que han sido madres rozando los 40 a&ntilde;os, para conocer mejor c&oacute;mo y por qu&eacute;. Con Alberto Sanz, profesor de Sociolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid, repasamos el impacto de esta situaci&oacute;n en la sociedad y en las familias. Con Julia, una mujer que congel&oacute; &oacute;vulos, miramos de cerca una experiencia por la que pasan en Espa&ntilde;a miles de mujeres sanas. Y con Silvia Nanclares, escritora y periodista que ha investigado y escrito sobre la maternidad en el siglo XXI y es autora de libros como Qui&eacute;n quiere ser Madre, reflexionamos sobre la reproducci&oacute;n asistida y sus contradicciones a trav&eacute;s de su experiencia en primera persona. Yuly Jara y Ainhoa D&iacute;ez, de la secci&oacute;n de Datos de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, han colaborado en la producci&oacute;n de este episodio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-retrasa-maternidad-desploma-natalidad-congelacion-ovulos-bate-records_1_12821925.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a retrasa la maternidad: as&iacute; se desploma la natalidad mientras la congelaci&oacute;n de &oacute;vulos bate r&eacute;cords</a>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-maternidad-tardia-y-el-mercado-de-la-fertilidad_132_13185822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Sociedad,Desigualdad de género,Reproducción asistida,Paternidad,familias,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ec01759-f883-4d69-8aa2-ad4530e595df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 'paper' señala que las diferencias económicas que se dan ya en los primeros años de juventud favorecen que las mujeres vivan en pareja</p><p class="subtitle">Un tercio de los jóvenes que viven con sus padres no pueden ni comprar ni alquilar: “Necesito su ayuda al 100%”
</p></div><p class="article-text">
        Emanciparse es hoy un problema. La precariedad y el <a href="https://www.eldiario.es/economia/precio-vivienda-sube-espana-triple-potencias-europeas-pese-moderarse_1_13124711.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precio de la vivienda</a> han hecho que salir de la casa familiar para independizarse sea algo <a href="https://www.eldiario.es/economia/tercio-jovenes-siguen-viviendo-padres-no-comprar-alquilar-casa_1_13176990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impensable para muchos j&oacute;venes</a>, chicos y chicas. Pero la manera en la que llega esa independencia habla de algo m&aacute;s: la brecha de g&eacute;nero hace que las mujeres tiendan m&aacute;s a emanciparse en pareja, mientras que los hombres lo hacen solos o en pisos compartidos. 
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Jimena Contreras indaga en un <em>paper</em> sobre c&oacute;mo las diferencias laborales y econ&oacute;micas que se dan ya en los primeros a&ntilde;os de juventud empujan a las mujeres a vivir en pareja, un hecho con consecuencias a largo plazo: cuando llegan los hijos, ellas asumen mucha m&aacute;s carga de cuidados y, en caso de separaci&oacute;n, su autonom&iacute;a econ&oacute;mica sufre un golpe m&aacute;s duro que la de ellos.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/economia/40-jovenes-emancipados-ahorra-100-euros-mes_1_12005483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasa de emancipaci&oacute;n</a> no ha parado de caer desde hace, al menos, veinte a&ntilde;os, para hombres y para mujeres. Sin embargo, los datos desagregados por sexo muestran que entre los 18 y los 34 a&ntilde;os esa tasa es 7,6 puntos mayor en el caso de las mujeres. Es decir, las j&oacute;venes se independizan m&aacute;s que los j&oacute;venes. Si nos concentramos en el tramo de entre 30 y 34 a&ntilde;os, la diferencia es a&uacute;n mayor: el 70% de las mujeres viven fuera del hogar familiar, frente al 56% de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Contreras sugiere que, pese a lo que pueda parecer, las mayores tasas de emancipaci&oacute;n femenina no equivalen a m&aacute;s independencia econ&oacute;mica. Las condiciones econ&oacute;micas de las mujeres j&oacute;venes emancipadas son peores que las de sus hom&oacute;logos: tienen menos renta neta y su tasa de empleo a tiempo parcial cuadruplica la de los hombres. &ldquo;Los hombres que se emancipan lo hacen pr&aacute;cticamente todos a jornada completa. Las mujeres que se emancipan mantienen tasas de parcialidad cuatro veces superiores. Esto tiene consecuencias directas sobre ingresos, cotizaci&oacute;n y progresi&oacute;n profesional&rdquo;, se&ntilde;ala la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y tiene, tambi&eacute;n, consecuencias en la manera de emanciparse. &ldquo;Los datos confirman que, para las mujeres, la pareja funciona como el canal principal de salida del hogar familiar&rdquo;, subraya la investigadora.&nbsp;Entre las j&oacute;venes que se van de casa, el 69% convive en pareja, frente al 51% de los hombres. Esa diferencia se ha mantenido a lo largo de los a&ntilde;os. Entre los hombres emancipados, un 29% vive solo y un 20% comparte piso, &ldquo;opciones mucho menos frecuentes entre las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto sugiere que una parte significativa de la emancipaci&oacute;n de las mujeres no responde a una mayor capacidad econ&oacute;mica, sino a din&aacute;micas como la migraci&oacute;n o la formaci&oacute;n de pareja, que empujan a las mujeres fuera del hogar parental sin que dispongan necesariamente de los recursos para sostener esa independencia de forma aut&oacute;noma&rdquo;, prosigue Contreras, que insiste en que es lo que sucede en el <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-dejes-enganar-si-no-ves-brecha-salarial-25-encontraras-40-salvo-hagamos-evitarlo_1_10938271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercado laboral</a>, donde la brecha se reproduce desde edades tempranas, lo que hasta cierto punto promueve este esquema de emancipaci&oacute;n en mujeres y hombres.
    </p><h2 class="article-text">Socializaci&oacute;n y estereotipos</h2><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a de la Universidad Carlos III de Madrid Constanza Tob&iacute;o subraya que la tasa de emancipaci&oacute;n de la gente joven lleva d&eacute;cadas descendiendo y que, sin embargo, la manera en la que lo hacen hombres y mujeres siempre ha mostrado esa tendencia. Tob&iacute;o explica que, adem&aacute;s de los condicionantes laborales y econ&oacute;micos, hay un hecho social que tambi&eacute;n lo explica: las mujeres tienden a emparejarse con hombres algo m&aacute;s mayores. Eso hace que su emancipaci&oacute;n en pareja se produzca antes que la de los hombres de su edad.
    </p><p class="article-text">
        Para Tob&iacute;o, es muy plausible que ciertos estereotipos de g&eacute;nero est&eacute;n actuando sobre esa manera distinta de emanciparse. Por un lado, esa asimetr&iacute;a de edad tan asumida y extendida en las relaciones. Por otro, la pareja como una aspiraci&oacute;n que sigue siendo muy importante en la socializaci&oacute;n femenina, mientras que en el caso de los hombres se fomenta m&aacute;s la autonom&iacute;a personal o la socializaci&oacute;n con sus pares hombres.
    </p><p class="article-text">
        Lo que los datos econ&oacute;micos ponen de manifiesto es que para las mujeres la posibilidad de acceder a una vivienda en alquiler y, todav&iacute;a m&aacute;s, a una vivienda en propiedad, aumentan significativamente si lo hacen con una pareja, m&aacute;s que en el caso de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que se emancipan solas son muy pocas respecto a los hombres. Es un c&iacute;rculo que se retroalimenta con consecuencias en la independencia econ&oacute;mica de las mujeres: si la propiedad es de su pareja, si depende de esa pareja para acceder a una vivienda o si la mayor&iacute;a de los ingresos proceden de &eacute;l... Esa desigualdad laboral y de ingresos hace que cuando llegan los hijos ellas asuman de forma desproporcionada el trabajo de cuidados. Todo ello hace que si una pareja se deshace, ellas queden en peor posici&oacute;n&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9ec01759-f883-4d69-8aa2-ad4530e595df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="216397" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9ec01759-f883-4d69-8aa2-ad4530e595df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Brecha de género,Brecha salarial,Desigualdad de género,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75985050-055f-4ab0-9dc1-4f216a7b3c59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140879.jpg" width="1811" height="1019" alt="¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Testimonios y estudios muestran que la enfermedad femenina aumenta el riesgo de ruptura en las parejas heterosexuales y revela una profunda desigualdad con raíces estructurales en los cuidados a lo largo de los años</p><p class="subtitle">“No duermo más de dos horas seguidas”: cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres</p></div><p class="article-text">
        Patricia llevaba seis a&ntilde;os con su pareja, dos compartiendo piso, cuando un d&iacute;a, palp&aacute;ndose en la ducha, se encontr&oacute; un bulto en el pecho. Ah&iacute; comenz&oacute; un periplo que muchas mujeres describen como interminable, no solo por la enfermedad en s&iacute;, sino por la incertidumbre que la rodea: biopsias, consultas, preoperatorio, miedos, ansiedades, noches en vela haciendo suposiciones o esperando resultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Patricia estaba acostumbrada a ir sola al m&eacute;dico por cualquier cosa: una gripe, unas anginas, un dolor de espalda, una picadura, los virus corrientes, as&iacute; que asumi&oacute; que tambi&eacute;n atravesar&iacute;a esto por su cuenta. No se plante&oacute; exigir la compa&ntilde;&iacute;a de su novio. &ldquo;No le di importancia. De hecho, pens&eacute; que al pobre le estaba viniendo grande la situaci&oacute;n y no sab&iacute;a reaccionar&rdquo;, recuerda. En aquel momento, lo &uacute;nico verdaderamente urgente era su salud y su cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pareja, sin embargo, tampoco apareci&oacute; cuando la situaci&oacute;n dej&oacute; de ser ambigua, no se present&oacute; ni en las consultas decisivas ni en los momentos de mayor vulnerabilidad f&iacute;sica. &ldquo;En la &uacute;ltima cita antes de la intervenci&oacute;n le pregunt&eacute; al m&eacute;dico si pod&iacute;a volver a casa conduciendo sola, porque sab&iacute;a que no pod&iacute;a contar con &eacute;l&rdquo;, cuenta. Evidentemente no pod&iacute;a. Tuvo que llamar a su madre para que la llevara y la recogiera, ocult&aacute;ndole adem&aacute;s que hab&iacute;a atravesado todo el proceso pr&aacute;cticamente sola. &ldquo;No quer&iacute;a preocuparla&rdquo;, explica, aunque hoy reconoce que tambi&eacute;n intentaba no dejar en evidencia a su pareja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; actu&oacute; &eacute;l as&iacute;? Patricia no lo sabe, nunca le dio ninguna explicaci&oacute;n. S&iacute; es consciente, sin embargo, de que durante meses se esforz&oacute; por construir explicaciones y excusas que lo protegieran, como su incapacidad para gestionar la enfermedad o su bloqueo emocional. &ldquo;Cuando ya me recuper&eacute; y pude mirar atr&aacute;s con distancia, me dio pena de m&iacute; misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a &eacute;l en evidencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2024473652742193166?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando Patricia cont&oacute; su historia en redes sociales, lo que m&aacute;s la impact&oacute; no fueron los mensajes de apoyo, sino la avalancha de relatos similares. Mujeres que ampliaron el hilo con experiencias propias. Una a la que su pareja dej&oacute; en el hospital tras una ces&aacute;rea, con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido y una sonda; otra cuyo marido no acudi&oacute; a su operaci&oacute;n de c&aacute;ncer de mama en estadio III; otra que relataba c&oacute;mo su mejor amiga tuvo que acudir sola al hospital para dar a luz a un beb&eacute; fallecido a los siete meses de embarazo, mientras su marido solo apareci&oacute; en el alta y con prisa porque ten&iacute;a el coche mal aparcado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para muchas, el diagn&oacute;stico no solo implic&oacute; enfrentarse al miedo m&eacute;dico, sino tambi&eacute;n a una soledad inesperada en su relaci&oacute;n. &iquest;Se trata de an&eacute;cdotas aisladas o existe algo m&aacute;s profundo detr&aacute;s? Para Alba Ayala, investigadora del Instituto de Salud Carlos III, la respuesta es indudablemente estructural. &ldquo;Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes&rdquo;, explica. Ellos tienden a asumir tareas puntuales o instrumentales &mdash;gestiones, reparaciones, acompa&ntilde;amientos ocasionales&mdash;, mientras que las mujeres dedican muchas m&aacute;s horas al cuidado continuo, dom&eacute;stico y personal de las personas dependientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando ya me recuperé y pude mirar atrás con distancia, me dio pena de mí misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a él en evidencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos de su estudio <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/los-nuevos-cuidadores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuevos cuidadores</em></a> confirman esa asimetr&iacute;a. Las mujeres son mayor&iacute;a como cuidadoras principales en pr&aacute;cticamente todas las edades. Solo a partir de los 80 a&ntilde;os el n&uacute;mero de hombres cuidadores supera al de mujeres, y en ese caso suele tratarse de maridos que atienden a sus esposas muy mayores. &ldquo;Las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n pasan m&aacute;s tiempo con peor salud y mayor dependencia, lo que obliga a los hombres a asumir ese rol en edades avanzadas&rdquo;, se&ntilde;ala Ayala. En cambio, entre los 45 y los 60 a&ntilde;os &mdash;la franja en la que coinciden el cuidado de hijos y de padres&mdash; el peso recae casi exclusivamente en ellas: hijas, nueras, parejas. &ldquo;Eso indica que el cuidado familiar sigue siendo mayoritariamente femenino&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En la salud y en la enfermedad?</h2><p class="article-text">
        La idea rom&aacute;ntica de los votos matrimoniales, esos &ldquo;en la salud y en la enfermedad&rdquo; frente a altares y testigos, no siempre resiste la prueba de la realidad. Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jomf.13077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un amplio estudio europeo,</a><strong> </strong>que sigui&oacute; durante casi dos d&eacute;cadas a m&aacute;s de 25.000 parejas mayores de 50 a&ntilde;os encontr&oacute; que, cuando la esposa ten&iacute;a mala salud y el marido gozaba de buena, el riesgo de ruptura aumentaba alrededor de un 60% entre los 50 y<strong> </strong>los 64 a&ntilde;os. En cambio, si era &eacute;l quien enfermaba, la probabilidad de separaci&oacute;n no se incrementaba de forma significativa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba Ayala</span>
                                        <span>—</span> investigadora del Instituto de Salud Carlos III
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hablamos solo de enfermedades graves, sino de peque&ntilde;as dependencias f&iacute;sicas, como mala movilidad. Si una mujer tiene dificultades con las tareas cotidianas, su riesgo de divorcio aumenta, seg&uacute;n el citado estudio. Porque hay una diferencia importante entre sentirse demasiado enfermo para preparar la cena y necesitar que alguien te d&eacute; de comer. El mismo patr&oacute;n se observ&oacute; en la salud mental: las mujeres con depresi&oacute;n tienen m&aacute;s probabilidades de divorciarse, mientras que los esposos con depresi&oacute;n no presentan el mismo aumento de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Otros trabajos llegan a conclusiones parecidas. <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4857885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno basado en datos de m&aacute;s de 2.700 matrimonios de personas</a> mayores en Estados Unidos analiz&oacute; c&oacute;mo la aparici&oacute;n de enfermedades f&iacute;sicas graves influye en la estabilidad de la pareja, sufriendo ellas las rupturas m&aacute;s que ellos. O en el &aacute;mbito oncol&oacute;gico, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19645027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio con pacientes de c&aacute;ncer y esclerosis m&uacute;ltiple</a> hall&oacute; que la tasa de separaciones se disparaba cuando la persona enferma era la mujer. Aproximadamente una de cada cinco parejas se romp&iacute;a, frente a menos de una de cada treinta cuando el enfermo era el hombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;A qu&eacute; se debe esta desigualdad?</h2><p class="article-text">
        Las explicaciones apuntan a una combinaci&oacute;n de factores sociales, por supuesto culturales, pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos. Las mujeres siguen asumiendo m&aacute;s tareas de cuidado y organizaci&oacute;n dom&eacute;stica; cuando ellas enferman, ese andamiaje invisible se desmorona. Adem&aacute;s, en muchas parejas persiste cierta dependencia econ&oacute;mica femenina y una menor red de apoyo para los hombres en roles de cuidador principal. No todos abandonan, por supuesto que no, pero estad&iacute;sticamente la enfermedad femenina tensiona m&aacute;s la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que se trate &uacute;nicamente de una cuesti&oacute;n generacional. &ldquo;Algunos estudios muestran c&oacute;mo las cohortes de mujeres m&aacute;s j&oacute;venes perciben menos el cuidado como una responsabilidad de la mujer, aunque los datos y la pr&aacute;ctica siguen mostrando c&oacute;mo el cuidado informal se encuentra todav&iacute;a altamente feminizado&rdquo;, describe Ayala. La brecha, en otras palabras, se ha reducido en el discurso, pero mucho menos en el tiempo, el esfuerzo y la responsabilidad reales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Desigualdad de género,Salud,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Costaleras', un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/costaleras-mapa-mujeres-cargan-pasos-costal-espana-desmontar-prejuicios-datos_1_13064876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e63d3b8e-58de-4277-b8bd-744c0f21bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Costaleras&#039;, un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo libro de los doctores en Psicología Rafael Moreno y María Jesús Cala documenta la existencia de 421 pasos con participación femenina, distribuidos en 159 municipios, la mayoría en Andalucía</p><p class="subtitle">La Semana Santa no es para mujeres: las cofradías que se resisten a respetar igualdad y tradición
</p></div><p class="article-text">
        Esperanza Baz&aacute;n vive en Sevilla y lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os cargando pasos de Semana Santa, pero nunca lo hace en su ciudad. Para ejercer de costalera, tiene que desplazarse a otros municipios de C&oacute;rdoba o Granada, donde s&iacute; aceptan mujeres en sus cuadrillas. Como ella, cientos de costaleras&nbsp;viven una paradoja dif&iacute;cil de explicar: son capaces de cargar el peso del costal, pero encuentran trabas para abrirse paso en un mundo que sigue siendo, en gran medida, territorio masculino. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Esperanza fue el punto de partida de&nbsp;<em>Costaleras</em>, el &uacute;ltimo libro publicado por&nbsp;Almuzara,&nbsp;en el que los doctores en Psicolog&iacute;a&nbsp;Rafael Moreno Rodr&iacute;guez&nbsp;y&nbsp;Mar&iacute;a Jes&uacute;s Cala Carrillo&nbsp;ponen cifras, voces y contexto a una realidad hasta ahora poco estudiada: la de las mujeres que cargan pasos a costal en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio documenta la existencia de&nbsp;421 pasos con participaci&oacute;n femenina distribuidos en 159 municipios, el 61% de ellos en&nbsp;Andaluc&iacute;a. Adem&aacute;s de situar a las costaleras en el mapa, este trabajo demuestra con evidencia cient&iacute;fica la existencia de un fen&oacute;meno que se remonta, al menos, a finales de los a&ntilde;os ochenta. Y ese mismo mapa tambi&eacute;n revela una desigualdad persistente: mientras en algunas localidades la presencia femenina est&aacute; normalizada &mdash;incluso integrada en cuadrillas mixtas&mdash;, en otras ciudades clave de la Semana Santa, como Sevilla, muchas mujeres contin&uacute;an sin poder formar parte de las cofrad&iacute;as en igualdad de condiciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una costalera &quot;haciéndole la ropa&quot; a otra en una cuadrilla mixta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Datos contra los mitos del costal</h2><p class="article-text">
        Una de las principales aportaciones del libro, seg&uacute;n sus autores, es su capacidad para confrontar con evidencia cient&iacute;fica los argumentos que tradicionalmente se han utilizado para excluir a las mujeres del costal. El primero es el de que no est&aacute;n preparadas f&iacute;sicamente. &ldquo;Se dice que no tienen fuerza, pero existen m&aacute;s de 420 casos en los que participan las mujeres, y los capataces que trabajan con ellas aseguran que son capaces de hacerlo con la misma t&eacute;cnica que los hombres, e incluso con mayor fuerza mental&rdquo;, afirman los autores.
    </p><p class="article-text">
        El segundo argumento apunta a las supuestas tensiones que pueden surgir de la convivencia entre hombres y mujeres bajo el paso. Sin embargo, los datos apuntan a que la mayor&iacute;a de los casos documentados (320 de 421) funcionan con cuadrillas mixtas que no suponen &ldquo;ning&uacute;n problema&rdquo;, como atestiguan las m&aacute;s de 400 voces que recoge esta investigaci&oacute;n, entre costaleras, capataces, familias y responsables de hermandades.
    </p><p class="article-text">
        El tercero, y quiz&aacute; el m&aacute;s recurrente, es el de apelar a la tradici&oacute;n. &ldquo;Es un recurso muy utilizado hist&oacute;ricamente para excluir a las mujeres de much&iacute;simos espacios&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jes&uacute;s Cala, profesora de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Sevilla, especializada en violencia hacia las mujeres. Frente a ese argumento, su colega Rafael Moreno recuerda: &ldquo;La tradici&oacute;n es algo que va cambiando, la propia Semana Santa ha evolucionado: eso que en Sevilla no es tradici&oacute;n, en Granada ya lo es&rdquo;. 
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                Ensayo de una cuadrilla mixta, compuesta por hombres y mujeres                            </span>
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        Tras dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, Cala concluye que las resistencias que sufren las mujeres para participar en el costal responden a &ldquo;una din&aacute;mica de control simb&oacute;lico de qui&eacute;n puede representarse en un espacio tan cargado de significado como la Semana Santa&rdquo;. En el fondo, a&ntilde;ade, se trata de &ldquo;una intenci&oacute;n de no perder privilegios&rdquo;. Ahora, las cifras que aporta este trabajo ayudan a &ldquo;desmentir todos esos argumentos en contra&rdquo; y a contrarrestar las meras opiniones: &ldquo;Cuando la evidencia cient&iacute;fica contradice una opini&oacute;n, lo razonable ser&iacute;a revisarla&rdquo;, se&ntilde;ala Cala.
    </p><h2 class="article-text">El mapa de la desigualdad</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de dimensionar el fen&oacute;meno, el libro se adentra en la experiencia subjetiva de las costaleras desde la perspectiva de la Psicolog&iacute;a. De los testimonios que llenan sus 344 p&aacute;ginas emerge una realidad marcada por la pasi&oacute;n y la desigualdad. Las entrevistas retratan &ldquo;situaciones de humillaci&oacute;n y de injusticia&rdquo; que a menudo sufren las mujeres dentro de sus propias hermandades.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que &ldquo;la norma diocesana habla de igualdad y sobre el papel no pueden limitar su participaci&oacute;n&rdquo;, como apunta Rafael Moreno, los testimonios describen negativas en las igual&aacute;s, comentarios vejatorios o actitudes hostiles por parte de algunos capataces. Prueba de ello es el relato de una mujer que fue advertida cuando acudi&oacute; a su hermandad para postularse como costalera: &ldquo;Si entras ah&iacute;, te van a destrozar&rdquo;, le dijeron. Decidi&oacute; hacerlo en cualquier caso. &ldquo;Y me destrozaron&rdquo;, afirma ahora. No solo fue rechazada, sino que la hermandad la sancion&oacute; de por vida y le oblig&oacute; a devolver su medalla &ldquo;por presentarme y decir que quiero ser costalera&rdquo;. 
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                Cuadrilla femenina antes de la salida del paso                            </span>
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        En otro caso, tras d&eacute;cadas de trabajo en una cuadrilla mixta, un nuevo capataz decidi&oacute; excluirlas: &ldquo;Nos sent&oacute; aparte, como apestadas, y nos dijo que busc&aacute;ramos a otro capataz porque &eacute;l no trabajaba con mujeres&rdquo;. Tambi&eacute;n hay testimonios de humillaciones m&aacute;s sutiles: asignar a cuadrillas femeninas los tramos menos lucidos &ndash;como &ldquo;una calle en la que solo hab&iacute;a bombos de basura&rdquo;&ndash; o citarlas en condiciones especialmente duras, en plena ola de calor. &ldquo;Para m&iacute;, aquello fue una humillaci&oacute;n como persona, ya no como costalera&rdquo;, resume una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa sensaci&oacute;n de injusticia les duele, especialmente cuando ven que no va a cambiar a corto plazo&rdquo;, explica Cala. Pero hay algo que pesa a&uacute;n m&aacute;s: la posibilidad de que esa misma discriminaci&oacute;n la puedan sufrir sus hijas. Detr&aacute;s de ese malestar late un sentimiento profundo que las une al oficio: cargar un paso no es solo una acci&oacute;n t&eacute;cnica, sino una experiencia que atraviesa el cuerpo y la mente, que conecta lo individual con lo colectivo y que, en muchos casos, se convierte en una forma de afirmaci&oacute;n personal. Por eso, la exclusi&oacute;n se llega a percibir como una negaci&oacute;n simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el libro tambi&eacute;n pone en valor el papel de capataces que han apoyado su incorporaci&oacute;n y han defendido su presencia bajo el paso, evidenciando que el cambio, aunque desigual, ya est&aacute; en marcha.
    </p><h2 class="article-text">La mujer, parte de la historia del costal</h2><p class="article-text">
        Para sus autores, el m&eacute;rito de este trabajo es &ldquo;demostrar que la mujer ya forma parte de la historia del costal&rdquo;. &ldquo;Nosotros hemos puesto el foco en ellas para hacer visible que ahora mismo en Espa&ntilde;a hay muchas mujeres costaleras, pero llevan ah&iacute; desde hace 40 a&ntilde;os, son una tradici&oacute;n en determinados lugares, aunque no se haya hecho visible hasta ahora&rdquo;, afirman los doctores en Psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del libro, de hecho, no es solo documentar esa realidad, sino tambi&eacute;n contribuir a transformarla. &ldquo;Confiamos en que, cuando se lean estos relatos y los datos, muchas personas revisen ideas que han aceptado durante a&ntilde;os sin cuestionarlas&rdquo;, explican esperanzados. La propia Cala reconoce que este &aacute;mbito era, hasta ahora, un terreno poco explorado incluso desde la investigaci&oacute;n: &ldquo;Yo misma descubr&iacute; que el costal era un campo donde generar conocimiento puede ayudar a promover cambios sociales y corregir desigualdades entre mujeres y hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ojos de los autores, los datos son &ldquo;tan evidentes&rdquo; y los relatos &ldquo;tan convincentes&rdquo; que &ldquo;nos cuesta imaginar que esos argumentos se sigan utilizando&rdquo; para perpetuar la exclusi&oacute;n de las mujeres del costal en algunas ciudades. En cambio, reconocen que las protagonistas no son tan optimistas como ellos porque &ldquo;llevan mucho tiempo intent&aacute;ndolo y viendo que no es posible&rdquo;. Frente a ese pesimismo, su confianza se apoya en el peso de la evidencia cient&iacute;fica y de la experiencia: &ldquo;Se pierde mucho cuando no se incorporan a las mujeres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <em>Costaleras</em>&nbsp;aporta, por primera vez, un mapa y un relato estructurado sobre una realidad que hasta ahora se mov&iacute;a entre lo anecd&oacute;tico y lo invisible. Y lo hace desde un enfoque poco habitual: el de la evidencia cient&iacute;fica aplicada a un &aacute;mbito marcado por la tradici&oacute;n. Sus conclusiones invitan a reflexionar y a cuestionarse creencias que durante a&ntilde;os se han dado por v&aacute;lidas. Mientras tanto, mujeres como Esperanza Baz&aacute;n seguir&aacute;n buscando su sitio all&iacute; donde se les permita cargar. Aunque ese lugar, todav&iacute;a hoy, no siempre est&eacute; en su propia ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/costaleras-mapa-mujeres-cargan-pasos-costal-espana-desmontar-prejuicios-datos_1_13064876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Costaleras', un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,mujeres,Desigualdad de género,Libros,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-monjas-falsas-autonomas-de-dios_132_13100647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/555fb76b-64cc-418b-8bb7-371d6b5cf21e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dedican todos sus esfuerzos a una sola organización. No deciden ni sus horarios, ni sus rutinas, ni su ropa, ni siquiera sobre su vida personal. Lo que ingresan, lo manejan otros. Y sin embargo… la ley dice que son autónomas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/monjas-las-falsas-aut-nomas-de-dios/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Monjas: las falsas autónomas de Dios"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Gracias a algunas religiosas j&oacute;venes con cierta actividad en redes sociales, algunos nos hemos enterado de que las monjas cotizan en el r&eacute;gimen de aut&oacute;nomos a diferencia, por ejemplo, de los curas, que son trabajadores por cuenta ajena: la Conferencia Episcopal les paga un sueldo seg&uacute;n su posici&oacute;n en el escalaf&oacute;n salarial de la Iglesia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si un aut&oacute;nomo es alguien que trabaja por cuenta propia, con sus propios horarios, sus clientes y sus declaraciones de IVA e IRPF, &iquest;por qu&eacute; una monja, que vive aislada por y para su congregaci&oacute;n, que sigue una rutina estricta y obediente, que no trabaja para nadie m&aacute;s que para Dios, cotiza en el r&eacute;gimen de aut&oacute;nomos? Intentamos responder a todas estas contradicciones con Jes&uacute;s Bastante, redactor jefe de Religi&oacute;n Digital, medio asociado a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en cuestiones relacionadas con la religi&oacute;n y la Iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
                    <ul>
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                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-monjas-falsas-autonomas-de-dios_132_13100647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alquiler,Religión,Monjas,Seguridad Social,Autónomos,Falsos autónomos,Iglesia,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: "No es un buen día para la política"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-pse-ee-cargan-plan-igualdad-hondarribia-alarde-no-buen-dia-politica_1_13100276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52d66970-b71e-4766-a24e-e989d20a41b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: &quot;No es un buen día para la política&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dos medidas aprobadas por la mayoría de Abotsanitz y EH Bildu son sobre "avanzar en la resolución del conflicto en torno al Alarde, entendiéndolo como una cuestión vinculada a la igualdad" y "analizar fórmulas para reconocer la violencia sufrida en la defensa de los derechos de las mujeres a favor de un Alarde igualitario"</p><p class="subtitle">Dimisiones en el alarde tradicional de Irún tras las tensiones por la denuncia de violencia sexual a una cantinera
</p></div><p class="article-text">
        El pleno del Ayuntamiento de Hondarribia ha aprobado este jueves su II Plan de Igualdad, que abarca el periodo 2026-2029, con los votos a favor del equipo de Gobierno, compuesto por Abotsanitz y EH Bildu, y en contra de la oposici&oacute;n, PNV y PSE-EE. Se trata de un documento que cuenta con el aval del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) y enumera 124 medidas, entre ellas dos dirigidas al Alarde, el desfile militar que se celebra cada 8 de septiembre en Hondarribia y que no permite la igual participaci&oacute;n de hombres y mujeres, siendo ellas relegadas al papel de un n&uacute;mero reducido de cantineras, mientras que ellos son alrededor de 5.000 soldados. En concreto, las dos medidas aprobadas en relaci&oacute;n con la fiesta son, por un lado, &ldquo;avanzar en la resoluci&oacute;n del conflicto en torno al Alarde, entendi&eacute;ndolo como una cuesti&oacute;n vinculada a la igualdad&rdquo;; y, por otro, &ldquo;analizar f&oacute;rmulas para reconocer la violencia sufrida en la defensa de los derechos de las mujeres a favor de un Alarde igualitario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo punto es especialmente relevante debido a las agresiones denunciadas en a&ntilde;os anteriores, como en el caso de 2018 cuando <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/tension-hondarribia-desfile-compania-alarde_1_1949145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agentes de la Ertzaintza tuvieron que escoltar a las integrantes de Jaizkibel</a>, partidarias de un desfile igualitario que fueron insultadas, abucheadas y cubiertas con pl&aacute;sticos negros a su paso por la localidad, pero tambi&eacute;n recientemente, con la denuncia de agresiones a dos miembros de Jaizkibel en &uacute;ltimo Alarde, el de 2025. En esta &uacute;ltima denuncia desde Jaizkibel sostienen que su capitana <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;fue agredida en el portal de su casa&rdquo;</a> y un integrante de la compa&ntilde;&iacute;a y sus amistades &ldquo;sufrieron agresiones verbales y f&iacute;sicas&rdquo;.&nbsp;En la vecina Ir&uacute;n, el alarde tambi&eacute;n genera las mismas controversias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tanto PNV como PSE-EE han justificado su 'no' al plan por la &ldquo;falta de participaci&oacute;n&rdquo; de la asociaci&oacute;n Mujeres de Hondarribia, a favor del Alarde tradicional. Se trata de una asociaci&oacute;n creada en 2023 y compuesta por 529 que consideran que se les ha negado la participaci&oacute;n por su postura sobre el modelo de celebraci&oacute;n del Alarde, lo que califican como un &ldquo;veto ideol&oacute;gico&rdquo; inaceptable en una administraci&oacute;n p&uacute;blica. A ra&iacute;z de esto, desde el PNV han manifestado que pese a que &ldquo;comparten en gran medida el contenido del plan&rdquo;, el &ldquo;problema est&aacute; en el proceso que se ha seguido&rdquo;. &ldquo;No se ha sabido o no se ha querido integrar todas las sensibilidades existentes en Hondarribia. En ese proceso se ha excluido a una asociaci&oacute;n de mujeres de Hondarribia que cuenta con m&aacute;s de 500 personas. Se les ha silenciado por no tener una opini&oacute;n concreta. Ha habido participaci&oacute;n formal, pero no s&eacute; si ha habido una verdadera voluntad de integrar&rdquo;, ha se&ntilde;alado<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-intentara-recuperar-hondarribia-2027-maria-serrano-dolorosa-derrota-2023_1_13098136.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la concejala jeltzale Mar&iacute;a Serrano</a>, ya oficialmente candidata a alcaldesa en un feudo nacionalista que perdieron en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el PSE-EE, han considerado que el plan supone &ldquo;un retroceso&rdquo; en lugar de un avance en t&eacute;rminos de igualdad. &ldquo;No es un buen d&iacute;a para la pol&iacute;tica. En el plan no han participado una parte muy importante de mujeres de esta ciudad. Este Ayuntamiento, como bien dice Emakunde, tiene un compromiso con el Alarde y es un mal d&iacute;a porque desgraciadamente va a tener un mal recorrido. Este equipo de Gobierno no ha estado a la altura. Cuando tenemos que hablar de temas el di&aacute;logo es importante y hoy se ha roto el di&aacute;logo y es un grave error&rdquo;, ha manifestado visiblemente molesto el concejal del PSE-EE, Josu &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        La concejala de EH Bildu, Garoa Lekuona, se ha dirigido a la oposici&oacute;n y a los asistentes al pleno para decirles, en referencia al Alarde: &ldquo;Nunca es tarde para cambiar de opini&oacute;n si lo hacemos por una buena causa&rdquo;. &ldquo;En EH Bildu siempre hemos tenido claro que reivindicar la igualdad de las mujeres no tiene l&iacute;mites, no tiene excepciones. Entendemos que la mujer es igual a los hombres en cualquier &aacute;mbito de la vida. Sin embargo, hoy, en el proceso de aprobaci&oacute;n de este plan, hemos escuchado que hay partidos de la oposici&oacute;n que entienden que la igualdad tiene excepciones o que entienden que la cuesti&oacute;n del Alarde no tiene que ver con la igualdad o que defienden nuevas corrientes de una supuesta igualdad. &iquest;Tiene excepciones la igualdad? Si empezamos a hacer excepciones en relaci&oacute;n con la igualdad, estar&iacute;amos cayendo en actitudes totalmente antifeministas. Desde EH Bildu, como hemos hecho hasta ahora, seguiremos trabajando para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres, sin excepciones en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, tanto por nosotras como por vosotras, como por vuestras hijas, como por vuestras sobrinas como por vuestras nueras, como por vuestros hijos y tambi&eacute;n por todas esas mujeres que han sido oprimidas y menospreciadas a lo largo de tantos siglos&rdquo;, ha se&ntilde;alado tras hablar sobre el trabajo desarrollado para la elaboraci&oacute;n del plan, m&aacute;s all&aacute; de en lo relacionado con el Alarde.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde, Igor Enparan, ha tratado de calmar las aguas y ha indicado que espera que con la aprobaci&oacute;n del plan &ldquo;el di&aacute;logo no est&eacute; roto&rdquo; como se ha dicho desde la oposici&oacute;n durante el pleno y ha negado que se haya discriminado a ninguna asociaci&oacute;n en la elaboraci&oacute;n del plan. &ldquo;No estoy nada de acuerdo en que se haya discriminado ni se haya apartado a la asociaci&oacute;n Hondarribiko Emakumeak por parte de esta alcald&iacute;a. Nos hemos reunido e intercambiado opiniones con respeto, no os he derivado a ning&uacute;n sitio, os he escuchado de forma respetuosa y puse la posibilidad sobre la mesa de reuniros con el t&eacute;cnico de Igualdad si lo deseabais para poder hablar acerca del proceso para ver c&oacute;mo iba evolucionando. Dijisteis que s&iacute; y esa reuni&oacute;n se permiti&oacute;. Yo nos he apartado en ning&uacute;n momento, hemos conversado, hemos dialogado y ha habido escritos que han tenido entrada y salida del registro&rdquo;, ha asegurado el alcalde dirigi&eacute;ndose a las mujeres que forman parte de la asociaci&oacute;n Hondarribiko Emakumeak presentes en la sala. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me preguntasteis de manera personal si yo os consideraba feministas o no feministas y os respond&iacute; que yo no soy qui&eacute;n para poner o quitar la etiqueta de feminista a nadie. De forma clara. Cuando nos hemos reunido no he puesto ninguna excusa, hoy tampoco. Este proceso se ha basado en fundamentos jur&iacute;dicos y hab&eacute;is participado. He informado de la informaci&oacute;n publicada en la p&aacute;gina web del Ayuntamiento, donde se pod&iacute;an ver cu&aacute;les eran las consultas que se hab&iacute;an hecho a lo largo del procedimiento. Todo eso lo traslad&eacute; y no solamente en cuanto al Plan de Igualdad. Con este Ayuntamiento no se ha apartado ni discriminado a esta asociaci&oacute;n&rdquo;, ha confesado Enparan.  
    </p><p class="article-text">
        Tras su explicaci&oacute;n, ha querido trasladar las discrepancias que tiene con la asociaci&oacute;n con respecto a la &ldquo;neutralidad&rdquo; en t&eacute;rminos de igualdad que ellas defienden. &ldquo;No concuerdo en que hay que actuar con neutralidad en temas de igualdad. No estoy de acuerdo porque creo que actuar con neutralidad influye y hace que la situaci&oacute;n siga igual. Creo que no cambia esa base estructural si se act&uacute;a con neutralidad y por eso creo que est&aacute; muy extendido el tener que tratar los temas de igualdad desde una perspectiva m&aacute;s positivista en ese sentido, y que la administraci&oacute;n p&uacute;blica adem&aacute;s tiene esa obligaci&oacute;n de seguir cumpliendo el compromiso de profundizar en la igualdad. Espero que en este municipio, en alg&uacute;n momento tengamos la capacidad de superar estos desacuerdos que hemos tenido y podamos llegar a un punto de consenso&rdquo;, ha concluido el alcalde, tras destacar el compromiso de seguir practicando el &ldquo;di&aacute;logo constructivo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-pse-ee-cargan-plan-igualdad-hondarribia-alarde-no-buen-dia-politica_1_13100276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: "No es un buen día para la política"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Igualdad,Igualdad de género,Mujer,mujeres,Discriminación,Brecha de género,Desigualdad de género,Machistas,Machismo,Mensajes machistas,Fiestas,Fiestas patronales,Fiestas populares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/asociacion-alega-convoca-santander-jueves-concentracion-personas-no-binarias_1_13095118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8263948-7439-4404-a363-388ffea6118e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agrupación que defiende los derechos de la diversidad en Cantabria alerta de su "profunda preocupación" porque el Estado no incorpore a la legislación estatal al colectivo</p><p class="subtitle">Antecedentes - Alega presenta la Estrategia LGTBI+ 2025-2027 y lanza 'La Liga Arcoíris' contra la LGTBIfobia en el deporte</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales y m&aacute;s de Cantabria (Alega) en Cantabria ha convocado este jueves en Santander una concentraci&oacute;n por los derechos de las personas no binarias en la Delegaci&oacute;n del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, esta asociaci&oacute;n ha informado de que la concentraci&oacute;n ser&aacute; a las 18 horas, y se adscribe a las acciones que prepara para ese d&iacute;a la Red Estatal Eneb&eacute; en otras ocho ciudades de Espa&ntilde;a, porque demandan el reconocimiento integral de las identidades no binarias en todos los &aacute;mbitos, incluyendo su incorporaci&oacute;n expl&iacute;cita en la legislaci&oacute;n estatal; la eliminaci&oacute;n de la imposici&oacute;n de marcadores de g&eacute;nero en el certificado de nacimiento; y el refuerzo de los mecanismos de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y respuesta frente a las situaciones de discriminaci&oacute;n y violencia que afectan de manera espec&iacute;fica a estas personas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha se&ntilde;alado Alega, existe &ldquo;una profunda preocupaci&oacute;n por el incumplimiento de los est&aacute;ndares internacionales de Derechos Humanos por parte del Estado al no reconocer las identidades no binarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alega Cantabria ha asegurado que se suma a esta campa&ntilde;a porque la lucha del colectivo &ldquo;no termina hasta que todas las personas tengan garantizados plenamente sus derechos&rdquo;: &ldquo;Esta exclusi&oacute;n no s&oacute;lo impide una verdadera autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero, sino tambi&eacute;n el acceso al cambio de nombre en igualdad de condiciones con el resto de personas trans&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/asociacion-alega-convoca-santander-jueves-concentracion-personas-no-binarias_1_13095118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 18:42:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diversidad sexual,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c8b06e2-6f14-4f6f-ab8b-3e4cc7752963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicción: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atrás</p><p class="subtitle">La 'era postMeToo': el feminismo afronta una contraofensiva en auge que busca silenciar la violencia sexual
</p></div><p class="article-text">
        Lleva abrigo largo, gorro y bufanda. Anudado al cuello, un pa&ntilde;uelo violeta de la Comisi&oacute;n 8M en el que puede leerse el lema de hace unos a&ntilde;os: 'Hacia la huelga feminista'. La mujer es muy mayor y se mantiene en pie como puede, agarrada a un bast&oacute;n y sujetada por el brazo de alguien que podr&iacute;a ser su hija. Con el otro brazo, con esfuerzo, sostiene en alto un cartel que dice 'El feminismo es resistencia'. Observ&aacute;ndola, ella encarna a la perfecci&oacute;n esa palabra: resistencia. Justo al lado de la pancarta con la que la Comisi&oacute;n 8M abr&iacute;a en Madrid <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/movimiento-feminista-sale-calle-guerra-auge-ultraderecha-frente-fascismo-feminismo-organizado_1_13047304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manifestaci&oacute;n de este a&ntilde;o</a>, la mujer se yergue con mucha dificultad pero tambi&eacute;n con mucha determinaci&oacute;n. Resiste con convicci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicci&oacute;n: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atr&aacute;s. Las calles recuperaban pulso, ganas, lemas y fuerza para demostrar que el feminismo vertebra esperanza y pelea. Lo hizo en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Toledo, Valladolid, Pamplona, Logro&ntilde;o, C&aacute;ceres, Bilbao y otras tantas ciudades a lo largo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes en los &uacute;ltimos d&iacute;as utilizaban a las mujeres iran&iacute;es para justificar la guerra y desacreditar al feminismo patrio, el 8M reivindic&oacute; un activismo internacional. El genocidio israel&iacute; de Gaza, al apartheid de g&eacute;nero de Afganist&aacute;n o la guerra iniciada por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n estuvieron muy presentes. &ldquo;Ni una menos, ni aqu&iacute;, ni en Ir&aacute;n ni en Gaza&rdquo;, se escuchaba en la marcha de Barcelona. En Bilbao, Irati Sierra, portavoz del colectivo Bilbo Feminista Saretzen, se&ntilde;alaba el <em>pinkwashing</em> de la derecha: &ldquo;En algunos casos est&aacute;n utilizando el feminismo para legitimar sus guerras y sus genocidios&rdquo;. &ldquo;No olvid&eacute;is a las afganas&rdquo;, se le&iacute;a en una de las pancartas al inicio de una de las marchas de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, Marta, de 40 a&ntilde;os, llevaba un pa&ntilde;uelo palestino y una pancarta feminista que dec&iacute;a 'A tope con este -ismo'. Con su lema, Marta hac&iacute;a referencia a Rosal&iacute;a y sus recientes y pol&eacute;micas declaraciones sobre el feminismo: &ldquo;No me considero lo suficiente moralmente perfecta para considerarme dentro de un -ismo, pero s&iacute; me inspiran y me rodean ideas feministas&rdquo;. Frente a la confusi&oacute;n de Rosal&iacute;a, Marta lo tiene claro: &ldquo;Hay que tomar postura seas quien seas. Jugar con la terminaci&oacute;n -ismo como si estuvi&eacute;ramos a principios del siglo XX... Estamos hablando de posicionamientos pol&iacute;ticos b&aacute;sicos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hacer frente al miedo y al fascismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mi feminismo ser&aacute; antirracista o no ser&aacute;. Mujeres trans existen. No a la guerra&rdquo;, se le&iacute;a en la pancarta que solo una hora antes hab&iacute;a preparado en casa Mercy, una mujer trans, negra y migrante. Ella encarnaba otro de los lemas de este 8M, el de un feminismo que quiere ser antifascista, pero tambi&eacute;n antirracista. &ldquo;Somos diversas y eso est&aacute; bien. El machismo es un pulpo con muchos tent&aacute;culos y nos llega a todas, eso nos tiene que asustar, no nuestras diferencias&rdquo;, subrayaba Mercy. Ella acude al 8M desde que lleg&oacute; de Brasil hace cuatro a&ntilde;os para intentar, explica, poner su granito de arena.
    </p><p class="article-text">
        El 8M nos despert&aacute;bamos con la noticia de la concejala de Collado Villalba que suspend&iacute;a en directo un mon&oacute;logo feminista por &ldquo;faltas de respeto&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/concejala-pp-collado-villalba-cancela-directo-monologo-mujer-luego-pide-perdon_1_13050067.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que, finalmente, dimit&iacute;a.</a> Pero tambi&eacute;n con que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ucm-denuncia-vandalizacion-material-8m-ciencias-politicas-parte-treintena-personas_1_13050283.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Universidad Complutense denunciaba</a> que un grupo de encapuchados hab&iacute;an irrumpido en una facultad para vandalizar material reivindicativo sobre el 8M. &ldquo;Hay que pararle los pies al fascismo y a estos se&ntilde;ores que se creen los due&ntilde;os del mundo. Este 8M llega en un contexto belicista y de auge de la ultraderecha. Frente al fascismo, feminismo organizado&rdquo;, dec&iacute;a en Madrid Daniela Lagos, portavoz de la Comisi&oacute;n 8M.
    </p><p class="article-text">
        Diecis&eacute;is mujeres y dos menores asesinados por violencia machista en los dos meses y ocho d&iacute;as que llevamos de 2026. Si algo atraviesa la vida de las mujeres es el miedo y la violencia. Lo siente ya Claudia, que con 15 a&ntilde;os ha pasado los &uacute;ltimos d&iacute;as preparando su pancarta. &ldquo;Nos sembraron miedo y nos crecieron alas&rdquo;, es la consigna que escogi&oacute; para escribir en letras moradas... junto a unas alas. Sus amigas y ella tienen una preocupaci&oacute;n clara: &ldquo;Salir a la calle y que nos pase algo. Por eso he elegido venir as&iacute;&rdquo;. Un poco m&aacute;s adelante camina su madre, Cristina, de 46: &ldquo;Es muy importante educar en igualdad, que sepa que existe este movimiento, que los derechos que tiene no existieron siempre. Adem&aacute;s, ahora mismo las cosas est&aacute;n muy complicadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A menos de un metro de la mujer con la que empezaba esta cr&oacute;nica, una ni&ntilde;a de 9 o 10 a&ntilde;os caminaba junto a su madre tras la pancarta. Porque, como ha sucedido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el 8M ha sido un espacio de encuentro entre generaciones. La resistencia de unas y la vitalidad de otras, todas llenando las calles, ofrece esperanza en un momento oscuro. 
    </p><p class="article-text">
        En las marchas hab&iacute;a rabia e indignaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n baile y abrazos. Nadie dijo que protestar y reivindicar estuviera re&ntilde;ido con la batucada o la purpurina. Quiz&aacute; porque el 8M quiere ser el recuerdo de la violencia y la falta de derechos, pero tambi&eacute;n de que merecemos vidas llenas de alegr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 18:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Violencia de género,Desigualdad de género,Discriminación,Protestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/extremenas-cobran-3-000-euros-hombres-repuntar-brecha-salarial-alerta-ugt_1_12997459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77b4bcf0-a231-4bf7-a46e-9864d1fae84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato asegura que la brecha salarial ha crecido por primera vez desde 2015</p><p class="subtitle">El Gobierno se fija 100 objetivos para reforzar el estado del bienestar: de reducir la brecha salarial a una prestación por crianza
</p></div><p class="article-text">
        UGT Extremadura ha denunciado que las mujeres cobran 2.997,91 euros menos que los hombres en la regi&oacute;n debido a la brecha salarial y ha exigido a las administraciones una mayor negociaci&oacute;n colectiva, mayor conciliaci&oacute;n en igualdad y subidas del Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI).
    </p><p class="article-text">
        En rueda de prensa, la vicesecretaria general de UGT Extremadura, Montserrat Marcos S&aacute;nchez, ha asegurado que en 2023 la brecha se situ&oacute; en el 11,91 por ciento, 0,97 puntos m&aacute;s que en 2022, lo que supone el primer repunte desde el a&ntilde;o 2015, una &ldquo;se&ntilde;al de alerta&rdquo; ya que, a su juicio, &ldquo;la igualdad salarial no est&aacute; consolidada y los avances no son irreversibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, ha subrayado que &ldquo;si hoy la brecha no es a&uacute;n mayor, es por la subida del SMI, por la normativa en materia de igualdad con planes de igualdad e igualdad retributiva y la negociaci&oacute;n colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe del sindicato, elaborado a partir de los datos de la encuesta de la estructura salarial del a&ntilde;o 2023 del INE, la EPA, el SESPE y la Seguridad Social, la regi&oacute;n es la tercera Comunidad Aut&oacute;noma con menor brecha salarial del pa&iacute;s, por debajo de la media nacional, debido a unos salarios &ldquo;m&aacute;s bajos y homog&eacute;neos por debajo del salario del mercado laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marcos S&aacute;nchez ha asegurado que la desigualdad se concentra &ldquo;especialmente&rdquo; en las mujeres de entre 45 y 55 a&ntilde;os, donde la brecha supera el 17 % pues esta es &ldquo;claramente mayor&rdquo; en la contrataci&oacute;n temporal que en la indefinida, &ldquo;lo que penaliza doblemente a las mujeres, hoy en salario y ma&ntilde;ana en las pensiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su parecer, el trabajo a tiempo parcial tiene &ldquo;rostro de mujer&rdquo; ya que &ldquo;no es una libre elecci&oacute;n, es una imposici&oacute;n ligada por la falta de conciliaci&oacute;n&rdquo; y la brecha salarial &ldquo;no es casual, es el resultado de un modelo laboral que penaliza a las mujeres con m&aacute;s temporalidad, m&aacute;s parcialidad y menos acceso a los servicios y sectores mejor pagados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De igual manera, ha recalcado que la desigualdad de g&eacute;nero en el acceso a la formaci&oacute;n perpet&uacute;a la brecha salarial por la falta de su acceso equitativo, as&iacute; como a la dificultad de promoci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la vicesecretaria general ha defendido que la negociaci&oacute;n colectiva reduce la brecha salarial gracias a los convenios sectoriales, provinciales y auton&oacute;micos pues es &ldquo;mucho menor&rdquo; en el sector p&uacute;blico que en el privado.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las pensiones, dicha brecha &ldquo;no termina con la vida laboral, se arrastra hasta la jubilaci&oacute;n&rdquo; pues las mujeres cobran pensiones m&aacute;s bajas y m&aacute;s de siete de cada diez mujeres cobran por debajo del SMI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La desigualdad aumenta con la edad y termina reflej&aacute;ndose en las pensiones m&aacute;s bajas, la igualdad salarial no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de justicia laboral, es una cuesti&oacute;n de justicia social y si no actuamos ahora, perpetuaremos la desigualdad durante toda la vida&rdquo;, ha apuntado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha reiterado que, desde UGT Extremadura, seguir&aacute;n defendiendo igual salario por igual trabajo, m&aacute;s transparencia, m&aacute;s oportunidades reales de formaci&oacute;n para las mujeres, as&iacute; como m&aacute;s negociaci&oacute;n colectiva, &ldquo;para que la igualdad salarial sea una realidad y no s&oacute;lo un objetivo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/extremenas-cobran-3-000-euros-hombres-repuntar-brecha-salarial-alerta-ugt_1_12997459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 12:23:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,UGT - Unión General de Trabajadores,Sindicatos,Brecha salarial,Desigualdad económica,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" width="1706" height="960" alt="Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido &quot;le robó&quot; el Premio Pritzker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo Bellas Artes de Bilbao reúne por vez primera más de 120 obras originales de Denise Scott Brown, entre las que hay dibujos, fotografías, carteles y maquetas, una artista y arquitecta cuya figura ha sido relegada a la de su marido y socio Robert Venturi</p><p class="subtitle">Marisa González, artista multimedia: “Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios”
</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1991 el jurado del Premio Pritzker, el galard&oacute;n m&aacute;s importante de la arquitectura, decidi&oacute; hacerle entrega del premio al arquitecto Robert Venturi (Filadelfia, 1925-2018), ignorando que este desarroll&oacute; y firm&oacute; sus proyectos conjuntamente durante d&eacute;cadas con la tambi&eacute;n arquitecta Denise Scott Brown (Nkana,&nbsp;Zambia, 1931) que adem&aacute;s era su mujer. A pesar de que durante el discurso en la entrega del Pritzker Venturi reconociera que el trabajo de Scott Brown supon&iacute;a el 50% de sus proyectos, no reclam&oacute; compartir el galard&oacute;n con ella. La arquitecta, a modo de protesta, se neg&oacute; a acompa&ntilde;arle a la ceremonia. No fue hasta 22 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2015 cuando un grupo de alumnos de Harvard de la arquitecta iniciaron una petici&oacute;n a trav&eacute;s de Internet para solicitar la concesi&oacute;n del Pritzker de manera retroactiva para Scott Brown. El propio Venturi y otros arquitectos firmaron dicha petici&oacute;n, considerando que el pensamiento sobre &ldquo;la importancia de lo ordinario&rdquo; que marcan los trabajos y libros premiados solamente a Venturi son inspiraci&oacute;n de la arquitecta. Sin embargo, el jurado, compuesto por arquitectos diferentes a 1991, pero pr&aacute;cticamente en su totalidad compuesto por hombres, deneg&oacute; dicha petici&oacute;n alegando que un jurado posterior no puede interferir en las decisiones tomadas por uno anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Solo seis mujeres han sido galardonadas con el prestigioso Premio Pritzker de Arquitectura desde su creaci&oacute;n en 1979:&nbsp;Zaha Hadid&nbsp;(2004),&nbsp;Kazuyo Sejima&nbsp;(2010),&nbsp;Carme Pigem&nbsp;(2017),&nbsp;Yvonne Farrell&nbsp;y&nbsp;Shelley McNamara&nbsp;(2020), y&nbsp;Anne Lacaton&nbsp;(2021). Tras la negativa del jurado a reevaluar la decisi&oacute;n de excluir a Scott Brown del premio de 1991, la arquitecta confes&oacute; que, en su opini&oacute;n, el Pritzker &ldquo;va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos&rdquo;. No se trata de la &uacute;nica vez que ocurr&iacute;a un caso similar en el Pritzker, ya que en 1986 se premi&oacute; a&nbsp;Gottfried B&ouml;hm&nbsp;y no a su socia y esposa&nbsp;Elisabeth Haggenm&uuml;ller, y en 2012 a&nbsp;Wang Shu&nbsp;y no a&nbsp;Lu Wenyu&nbsp;socia de Amateur Architecture Studio.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de aquella pol&eacute;mica, en el a&ntilde;o 2016, Venturi y, en esta ocasi&oacute;n tambi&eacute;n Scott Brown, fueron premiados con la&nbsp;Medalla de Oro del&nbsp;Instituto Americano de Arquitectos, un reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teor&iacute;a y en la pr&aacute;ctica de la arquitectura creado mucho antes que el Pritzker, en 1907. As&iacute;, Scott Brown se convirti&oacute; la segunda mujer en recibir el premio y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galard&oacute;n , ya que la primera mujer que recibi&oacute; esta medalla fue&nbsp;Julia Morgan&nbsp;en 2014 a t&iacute;tulo p&oacute;stumo. Tras ellas otras tres mujeres han sido galardonadas, Angela Brooks, que recibi&oacute; el premio conjuntamente con Lawrence Scarpa en 2022 y Carol Ross Barney, que fue galardonada en 2023 y, por &uacute;ltimo, Deborah Berke, que gan&oacute; la medalla el a&ntilde;o pasado, en 2025. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pritzker va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denise Scott Brown</span>
                                        <span>—</span> Arquitecta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras toda una vida de arquitectura y arte, a sus 94 a&ntilde;os, el Museo Bellas Artes de Bilbao acoge la primera gran retrospectiva de Denise Scott Brown en Espa&ntilde;a. Comisariada por los arquitectos Maria Pia Fontana y Miguel Mayorga y estructurada en tres apartados &ndash;ciudad, calle, casa&ndash;re&uacute;ne por vez primera m&aacute;s de 120 obras originales, entre los que hay dibujos, fotograf&iacute;as, carteles y maquetas, con el objetivo de poner de manifiesto la gran contribuci&oacute;n de sus proyectos a la cultura visual contempor&aacute;nea. Adem&aacute;s de sus obras, la exposici&oacute;n incluye una veintena de obras de arte y mobiliario de la colecci&oacute;n privada de la arquitecta entre las que se encuentran obras de Ed Ruscha, Roy Lichenstein o Andy Warhol. 
    </p><h2 class="article-text">La ciudad, la calle y la casa como inspiraci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        El primer apartado de la muestra, 'Ciudad', recoge las obras y propuestas creadas por Scott Brown en el lugar en el que ella cre&oacute; un hogar: Filadelfia. Se traslad&oacute; all&iacute; en el a&ntilde;o 1958 para estudiar con Louis Kahn, tras formarse y trabajar en Londres y viajar por Europa. A pesar de que le acompa&ntilde;&oacute; su primer marido, Robert Scott Brown, este falleci&oacute; justo un a&ntilde;o m&aacute;s tarde en un accidente de coche. Ese mismo a&ntilde;o conoci&oacute; a Robert Venturi, con quien al inicio solo colabora acad&eacute;micamente, pero a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1967, contrae matrimonio. Scott Brown decide mantener el apellido de su primer marido para as&iacute; no perder la autor&iacute;a del trabajo realizada hasta la fecha. Antes de casarse con su primer marido, su nombre era Denise Lakofski. Entre 1962 y 1964 Scott Brown y Venturi desarrollaron en la Universidad de Pensilvania dos propuestas determinantes: Venturi public&oacute;&nbsp;'Complexity and Contradiction in Architecture'&nbsp;y Denise imparti&oacute; el curso Studio FFF (Form Function Forces), que define el sistema de an&aacute;lisis para las investigaciones sobre Las Vegas y Levittown.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con Filadelfia se&nbsp;da en m&aacute;s de cuatrocientos&nbsp;proyectos o estudios de Scott Brown. Por su&nbsp;reinterpretaci&oacute;n del centro&nbsp;hist&oacute;rico se han seleccionado&nbsp;para la exposici&oacute;n, el complejo&nbsp;Franklin Court (1972-1976)&nbsp;y el centro de visitantes del&nbsp;Independence Mall (1996)&nbsp;por el tratamiento del campus como espacio articulado con la ciudad, el Perelman Quadrangle (2000) de la Universidad de Pensilvania y, por su an&aacute;lisis sobre la viabilidad de estos entornos urbanos singulares, los estudios Fairmount in the City (1983) y Penn&rsquo;s Landing Planning Study (2003). &ldquo;Estos proyectos y materiales seleccionados muestran una de las contribuciones capitales de Scott Brown al proyecto arquitect&oacute;nico, la asunci&oacute;n del urbanismo en el dise&ntilde;o para ordenar el espacio p&uacute;blico mediante elementos propios&rdquo;, detallan desde el Museo Bellas Artes de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo apartado de la exposici&oacute;n, 'Calle', se muestra c&oacute;mo una de las grandes aportaciones de Scott Brown es su interpretaci&oacute;n de la calle -Strip (franja)- como lugar simb&oacute;lico. Ejemplo de ello son los materiales de la investigaci&oacute;n&nbsp;'Learning from Las Vegas, or Form Analysis as Design Research'&nbsp;(1968), realizada con Robert Venturi, Steven Izenour y estudiantes de la Universidad de Yale. Sus resultados se publicaron en 1972 en uno de los libros m&aacute;s revolucionarios de la historia de la arquitectura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Denise Scott Brown y Robert Venturi en Las Vegas en una imagen de la retrospectiva que se muestra en el Museo Bellas Artes de Bilbao                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, la tercera parte de la retrospectiva es la 'Casa'. El dise&ntilde;o y el estudio de lo dom&eacute;stico configuran otra de las contribuciones m&aacute;s relevantes de Denise Scott Brown. En 1970 desarroll&oacute; la investigaci&oacute;n&nbsp;'Remedial Housing for Architects o Learning from Levittown'&nbsp;junto con Venturi y estudiantes de Yale. En ella analiz&oacute; los suburbios denostados por los arquitectos, con Levittown como caso espec&iacute;fico, un modelo basado en la cultura del autom&oacute;vil que ya hab&iacute;a conocido en 1958 gracias al soci&oacute;logo Herbert Gans. As&iacute;, Venturi y Scott Brown observaron las decoraciones exteriores e interiores de las casas, adem&aacute;s de las expresiones individuales que aparec&iacute;an en fachadas y jardines. Las conclusiones se mostraron en la exposici&oacute;n&nbsp;'Signs of Life: Symbols in the American City'&nbsp;(Washington, 1976).&nbsp;Sus proyectos de viviendas unifamiliares&nbsp;&ndash;'Vanna Venturi House' (Filadelfia,&nbsp;1960) y 'Trubek and Wislocki&nbsp;Houses' (Nantucket, 1970)&ndash;,&nbsp;aut&eacute;nticos manifiestos formales,&nbsp;son el resultado del estudio&nbsp;simb&oacute;lico de la casa, del contexto,&nbsp;de los elementos naturales que la rodean y de las formas de vida de sus habitantes. Seg&uacute;n narraba el propio Venturi, que falleci&oacute; en 2018, son &ldquo;casas complejas y contradictorias que anhelan el equilibrio entre lo ordinario y lo monumental, entre lo simb&oacute;lico y lo cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La muestra finaliza con un documental grabado en el a&ntilde;o 2024 en la casa de la propia arquitecta, en la que ha vivido durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os junto a su marido. Se trata de una vivienda de estilo modernista que fue decorada por los arquitectos con numerosos objetos, obras de arte y mobiliario que trasladan los intereses, la historia y la memoria privada de una de las parejas m&aacute;s influyentes de la arquitectura contempor&aacute;nea. El documental, realizado por Pablo Garc&iacute;a Canga y Manuel As&iacute;n, con m&uacute;sica del pianista de jazz sudafricano Ibrahim Abdullah, interpretada y adaptada por Mikel Azpiroz, muestra la voz en off de la propia Scott Brown, que cuenta an&eacute;cdotas cotidianas y significativas de su vida. As&iacute;, la pel&iacute;cula funciona como un doble retrato de la arquitecta y de su hogar, entendido como personaje protagonista de la obra.&nbsp;
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                Uno de los bocetos de Filadelfia realizado por Scott Brown                            </span>
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        &ldquo;Es la segunda ocasi&oacute;n en la que exponemos la obra de Denis Scott Brown en nuestro museo. Pero es la primera que un museo expone retrospectivamente su trabajo, su pensamiento y su mirada sobre la arquitectura y el urbanismo, sobre el individuo y la comunidad, detalla el conservador jefe de la muestra, Gilermo Zuaznabar, haciendo referencia a 1983 la exposici&oacute;n que acogi&oacute; la pinacoteca bilba&iacute;na en el a&ntilde;o 1983 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores' que inclu&iacute;a la obra de Scott Brown. &rdquo;El n&uacute;cleo de la exposici&oacute;n lo ocupan los materiales provenientes del estudio &lsquo;Learning from Las Vegas&rsquo; (1972)&ldquo;, explica Zuaznabar sobre una de las obras m&aacute;s influyentes de la arquitecta y artista, un ensayo cr&iacute;tico revolucionario elaborado junto con Venturi y Steven Izenour que incorpora la cultura popular americana y el autom&oacute;vil al proyecto arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n nos hace reconocer que el dise&ntilde;o rara vez es el resultado del trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo de equipo. Hay m&uacute;ltiples hilos que contribuyen a &eacute;l, y hay que desentra&ntilde;ar cuidadosamente cada uno de ellos para llegar a comprender realmente lo que ocurre en el proceso. Lo m&aacute;s singular que Denise ense&ntilde;&oacute; a la gente fue aprender y ense&ntilde;ar el estilo del dise&ntilde;o, que es un trabajo en equipo&rdquo;, concluye la arquitecta y asistente de Denise Scott Brown desde 2014, Shilpa Mehta, en su visita al Museo Bellas Artes de Bilbao para la inauguraci&oacute;n de la muestra, que estar&aacute; disponible hasta el 31 de mayo. 
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      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 20:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Museo de Bellas Artes,Museos,Cultura,Arquitectura,Arquitectos,Desigual,Desigualdad,Desigualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Discriminación laboral,Machistas,Machismo,Premios,Premio Pritzker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carne-fruta-prejuicios-genero-marketing-no-superado_1_12917648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba0cba9-800a-4f58-998b-9f98da600d0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación de la Universitat Politècnica de València revela cómo los prejuicios de género y edad condicionan de forma inconsciente nuestra percepción de los alimentos y suponen un reto para la industria</p></div><p class="article-text">
        Un hombre que pide una ensalada ligera mientras su acompa&ntilde;ante mujer opta por un chulet&oacute;n sangriento sigue rompiendo esquemas visuales en cualquier restaurante, y no es casualidad. Tendemos a pensar que un postre de chocolate es &ldquo;un capricho femenino&rdquo;, que la fruta es el tentempi&eacute; de ellas y que la carne roja es el combustible necesario para la virilidad y la fuerza masculina. Estos prejuicios, que parecen sacados de un manual de publicidad de mediados del siglo pasado, siguen operando a pleno rendimiento en nuestro cerebro. Un reciente estudio de la Universitat Polit&egrave;cnica de Val&egrave;ncia (UPV) confirma que, aunque el discurso social camina hacia la igualdad, nuestro subconsciente sigue sentando a hombres y mujeres en mesas separadas por estereotipos gastron&oacute;micos profundamente arraigados.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por el Instituto Universitario de Ingenier&iacute;a de Alimentos-FoodUPV y publicada en el International Journal of Gastronomy and Food Science, ha analizado este fen&oacute;meno mediante una comparativa entre consumidores de Espa&ntilde;a y Ecuador. Los resultados revelan que la segmentaci&oacute;n de g&eacute;nero en la comida es una realidad persistente en ambas culturas. En Espa&ntilde;a, el estudio asocia de forma mayoritaria las ensaladas y las frutas con el universo femenino, mientras que los platos c&aacute;rnicos se mantienen como el estandarte de lo masculino. En el caso de Ecuador, esta brecha se acent&uacute;a a&uacute;n m&aacute;s, percibi&eacute;ndose la carne no solo como un alimento, sino como un s&iacute;mbolo de poder y robustez tradicionalmente ligado al hombre.
    </p><p class="article-text">
        Para desenterrar estos sesgos, el equipo de la UPV utiliz&oacute; la t&eacute;cnica Product Personality Profile, un ejercicio en el que los participantes deb&iacute;an personificar los alimentos. Al dotar a una manzana o a un filete de rasgos humanos como la edad, el sexo o el estilo de vida, afloraron prejuicios que a menudo pasan desapercibidos en las encuestas de consumo tradicionales. Purificaci&oacute;n Garc&iacute;a-Segovia, coordinadora del estudio, se&ntilde;ala que estas asociaciones son autom&aacute;ticas e inconscientes. No determinan necesariamente qu&eacute; compramos cada d&iacute;a, pero s&iacute; configuran un mapa mental de &ldquo;roles alimentarios&rdquo; que el marketing sigue explotando, a veces de forma involuntaria, reforzando la idea de que ciertos productos no son aptos o atractivos para un g&eacute;nero espec&iacute;fico.
    </p><h2 class="article-text">Comidas de ancianos o de j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del g&eacute;nero, la edad act&uacute;a como otro filtro distorsionador en nuestra percepci&oacute;n culinaria. El estudio detect&oacute; que en Espa&ntilde;a existe una clara tendencia a envejecer ciertos platos; por ejemplo, los embutidos y los guisos tradicionales de carne con verduras se asocian de forma recurrente con personas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los perfiles j&oacute;venes se vinculan casi exclusivamente con el consumo de ensaladas y frutas. Esta desconexi&oacute;n supone un desaf&iacute;o cr&iacute;tico para la salud p&uacute;blica y el marketing, ya que si un joven percibe un guiso saludable como algo &ldquo;de ancianos&rdquo;, o un hombre adulto siente que una ensalada es un plato &ldquo;femenino&rdquo;, las barreras culturales acabar&aacute;n boicoteando la adopci&oacute;n de una dieta equilibrada.
    </p><h2 class="article-text">Impresi&oacute;n 3D de alimentos</h2><p class="article-text">
        Ante este panorama, el estudio propone soluciones tecnol&oacute;gicas que parecen ciencia ficci&oacute;n pero que ya est&aacute;n en los laboratorios de la UPV. Carmen Molina-Montero, autora del trabajo, plantea el uso de la impresi&oacute;n 3D de alimentos como una herramienta para hackear estos estereotipos.
    </p><p class="article-text">
        Al dise&ntilde;ar estructuras, texturas y formas personalizadas que no recuerden a los formatos tradicionales, la industria podr&iacute;a presentar alimentos saludables de una manera neutra o atractiva para todos los p&uacute;blicos, sin el lastre de los roles de g&eacute;nero. En &uacute;ltima instancia, el &eacute;xito de las marcas del futuro depender&aacute; de su capacidad para dise&ntilde;ar productos y campa&ntilde;as que hablen a las personas por sus necesidades nutricionales y no por los prejuicios que la sociedad les ha asignado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Cuquerella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carne-fruta-prejuicios-genero-marketing-no-superado_1_12917648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 09:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/maria-torres-fisioterapeuta-salud-fisica-trabajo-necesita-cambio-paradigma-preventivo-e-inclusivo-enfoque-genero_132_12851188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cátedra IRSST de la Universidad de Alcalá que codirige junto a Remedios Menéndez tiene como objetivo identificar los retos emergentes en la prevención de riesgos laborales porque “los modelos clásicos” ya no responden a la realidad del mercado de trabajo</p><p class="subtitle">Por qué tener pérdidas de orina ni es lo normal, ni son cosas de la edad
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n de riesgos laborales no puede seguir bas&aacute;ndose en un modelo est&aacute;ndar, neutro y homog&eacute;neo, que suele estar relacionado con el sexo masculino&rdquo;, defiende Mar&iacute;a Torres Lacomba, fisioterapeuta que codirige la C&aacute;tedra IRSST de la Universidad de Alcal&aacute;, junto a Remedios Men&eacute;ndez Calvo.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de celebrarse la segunda edici&oacute;n de unas jornadas de reflexi&oacute;n interdisciplinar sobre la seguridad y salud laboral. <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En 2024 se centraron en el &aacute;mbito legislativo</a>, abordando las relaciones laborales con impacto de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        En este a&ntilde;o 2025 la preocupaci&oacute;n se ha centrado en la salud f&iacute;sica en &aacute;mbito del trabajo y las conclusiones son claras: &ldquo;En nuestra opini&oacute;n, los modelos cl&aacute;sicos que se han utilizado en prevenci&oacute;n de riesgos laborales ya no responden de manera efectiva a la realidad del mercado laboral&rdquo;, asegura esta doctora en Biomedicina.  
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones no se tiene en cuenta ni el sexo, ni la edad o las situaciones personales de salud. Ahora influyen factores como el envejecimiento de la poblaci&oacute;n trabajadora -la jubilaci&oacute;n llega m&aacute;s tarde- o el aumento de reincorporaciones al trabajo tras sufrir una enfermedad, muchos m&aacute;s all&aacute; de procesos fisiol&oacute;gicos como un embarazo. &ldquo;Hablamos de volver tras sufrir un c&aacute;ncer y nos planteamos cu&aacute;les son las adaptaciones laborales necesarias para que estar personas puedan retornar al entorno laboral, teniendo en cuenta las secuelas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, algo tan sencillo como tener un ba&ntilde;o cerca cuando un trabajador o trabajadora acaba de sufrir un proceso oncol&oacute;gico, que requiere de este servicio cerca del puesto de trabajo, no lo es tanto cuando no est&aacute; previsto en las condiciones de salud o seguridad laboral.  
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Torres subraya una de las conclusiones de la jornada que acaba de celebrarse: &ldquo;La salud f&iacute;sica en el trabajo necesita un cambio de paradigma preventivo e inclusivo y enfoque de g&eacute;nero, centrado en la persona trabajadora, m&aacute;s all&aacute; de la legislaci&oacute;n vigente&rdquo;. Y es que mujeres y hombres no enferman por igual. &ldquo;El hecho de ignorarlo contribuye a la infra prevenci&oacute;n, nos encontramos con infra diagn&oacute;sticos y con desigualdades en salud y tambi&eacute;n en salud ocupacional&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;La diversidad funcional debe ser parte estructural de la prevenci&oacute;n de riesgos laborales&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El debate es amplio y complejo. Hay otras muchas cuestiones sobre la mesa porque cuando se habla de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, no se tiene en cuenta la diversidad funcional de trabajadores y trabajadoras. &ldquo;Es algo que debe ser considerado como parte estructural dentro de la prevenci&oacute;n, y no como situaciones excepcionales que no est&aacute;n reguladas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Lo mismo ocurre con las desigualdades de g&eacute;nero en salud laboral. &ldquo;La legislaci&oacute;n existe, pero creemos que debe haber adaptaciones en funci&oacute;n de las personas&rdquo;, advierte la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        Cree que ni las administraciones p&uacute;blicas ni los agentes sociales son todav&iacute;a conscientes de este tipo de necesidades, aunque reconoce &ldquo;peque&ntilde;os pasos&rdquo; y sugiere que la adaptaci&oacute;n de los puestos de trabajo debe producirse de forma &ldquo;individualizada&rdquo;, con &ldquo;valoraciones funcionales de verdad&rdquo; pero con ajustes &ldquo;razonables&rdquo; para que el hecho de propiciar la reincorporaci&oacute;n se haga manera &ldquo;sostenible&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La C&aacute;tedra IRSST-UAH</h2><p class="article-text">
        <a href="https://catedrauah-irsst.web.uah.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La C&aacute;tedra IRSST de la Universidad de Alcal&aacute;</a> tiene como objetivo la igualdad de oportunidades en la prevenci&oacute;n de riesgos laborales con un enfoque multidisciplinar tanto desde el punto de vista sociosanitario, como sanitario o jur&iacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Surgi&oacute; hace apenas dos a&ntilde;os bajo el paraguas del Vicerrectorado de Investigaci&oacute;n y Transferencia, y como una colaboraci&oacute;n entre el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) en Madrid y la instituci&oacute;n acad&eacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; adscrita a la Unidad Docente de Fisioterapia, dentro de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Entre sus funciones est&aacute; la de fortalecer la investigaci&oacute;n y la formaci&oacute;n en prevenci&oacute;n de riesgos laborales, con un enfoque inclusivo y equitativo que reconozca la diversidad de realidades y necesidades en el &aacute;mbito laboral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/maria-torres-fisioterapeuta-salud-fisica-trabajo-necesita-cambio-paradigma-preventivo-e-inclusivo-enfoque-genero_132_12851188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 19:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prevención de riesgos laborales,Universidad de Alcalá,Salud laboral,Seguridad laboral,Salud,Igualdad,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7701d659-0967-470f-ba45-356b6400e371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Odio las Navidades desde que soy madre&quot;: mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madres, tías, abuelas y, en general, muchas mujeres sienten las fiestas navideñas como una carga añadida a las que ya tienen habitualmente en su vida diaria</p><p class="subtitle">Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: “Mi hija está contenta, sabe qué esperar”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sab&eacute;is cu&aacute;l es el secreto para hacer la Navidad tan especial? Las mam&aacute;s trabajando como locas. Cocinando, envolviendo y haciendo compras. Siendo como una gran bola de estr&eacute;s desde noviembre hasta final de a&ntilde;o&rdquo;. As&iacute; comienza la pel&iacute;cula <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DTyWZkCp5nU" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Navidad de las madres rebeldes</em></a><em> </em>(2017), una comedia ligera que pone el foco en la sobrecarga de tareas que se produce en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, habitualmente asumidas por las mujeres de la familia, madres y abuelas.
    </p><p class="article-text">
        Organizar comidas, cenas y viajes; preparar y decorar la casa; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/pedir-excedencia-verano-cuidar-hijos-sale-barato-no-trabajar-pagar-campamentos_1_12428427.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciliar durante las vacaciones escolares</a> sin medidas reales para hacerlo; pensar, comprar y envolver regalos para toda la familia; y m&aacute;s recientemente, coordinar actividades navide&ntilde;as especiales, como la visita a casa cada noche de un elfo que hace trastadas o un calendario de adviento de actividades infantiles especiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es que solo de pensar en todo lo que hay que hacer ya me agobio, yo odio las Navidades desde que soy madre&rdquo;, explica Guadalupe L&oacute;pez, que tiene una hija de 12 a&ntilde;os y un hijo de cinco. &ldquo;Yo me ir&iacute;a de viaje a Canarias sola el d&iacute;a 23 de diciembre y volver&iacute;a el 7 de enero&rdquo;, bromea, pero aclara que &ldquo;no es tanta broma&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; antes me encantaba la Navidad, cuando era ni&ntilde;a y joven, pero cuando tuve hijos y empec&eacute; a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dej&oacute; de gustarme. Estas fechas suponen mucha carga a&ntilde;adida a las que ya tenemos habitualmente en nuestra vida diaria. Y cuando hablo con mis amigas o con las mujeres de mi familia, t&iacute;as y abuelas, creo que estamos todas igual. Resulta que a ninguna nos gusta&rdquo;, reflexiona Guadalupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí antes me encantaba la Navidad, cuando era niña y joven, pero cuando tuve hijos y empecé a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dejó de gustarme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guadalupe López </span>
                                        <span>—</span> madre
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no existen datos espec&iacute;ficos para estas fechas del a&ntilde;o, un estudio a nivel europeo de <a href="https://makemothersmatter.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Make Mothers Matter</a> se&ntilde;ala que el 78% de las madres espa&ntilde;olas declaran sentirse sobrecargadas. Un dato semejante al presentado recientemente por <a href="https://media.yonorenuncio.com/app/uploads/2025/11/25121958/Informe-El-peso-invisible-de-la-maternidad-2025.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malasmadres</a>: el 86% de las mujeres que conviven en pareja asume la principal responsabilidad de la organizaci&oacute;n familiar y la carga mental. Y a esa saturaci&oacute;n se suman en Navidades todas las actividades especiales que hay que pensar, poner en marcha y coordinar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La abogada de familia especializada en conciliaci&oacute;n Aida Casanova confirma esta sobrecarga navide&ntilde;a: &ldquo;En much&iacute;simos hogares, las mujeres y madres siguen siendo las encargadas de sostener el bienestar emocional de la familia. Y esto, en Navidad, se traduce en una carga mental a&uacute;n mayor que en cualquier otra &eacute;poca del a&ntilde;o. Por un lado est&aacute; la organizaci&oacute;n log&iacute;stica: decidir qu&eacute; regalos llegan a cada casa y a cada familiar, ayudar a preparar las cartas de los Reyes Magos y Pap&aacute; Noel, encargarse de compras, comidas y cenas navide&ntilde;as&hellip; todo suma. A esto se une la gesti&oacute;n emocional: mantener las tradiciones, crear magia para los ni&ntilde;os, preparar calendarios de adviento y ahora tambi&eacute;n las famosas travesuras de los elfos, que generan ilusi&oacute;n pero tambi&eacute;n nuevas tareas que, en la mayor&iacute;a de casos, recaen sobre las madres&rdquo;, asegura Casanova.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DSN0zQzDPZG/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Todo ello en una &eacute;poca en que la conciliaci&oacute;n se complica, tal y como explica la abogada: &ldquo;A todo este c&oacute;ctel se suma que los ni&ntilde;os no tienen colegio, pero madres y padres trabajan la mayor&iacute;a de d&iacute;as, por lo que la conciliaci&oacute;n se vuelve casi inexistente&rdquo;. Y a&ntilde;ade un &uacute;ltimo factor:&nbsp;&ldquo;Por si fuera poco, durante las Navidades hay una tensi&oacute;n a&ntilde;adida: muchas comidas familiares, suegros, cu&ntilde;ados, ni&ntilde;os que duermen menos&hellip; &rdquo;. El c&oacute;ctel perfecto para una &ldquo;sobrecarga total&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mar&iacute;a, con un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os y un hijo adolescente de su pareja, ilustra bien esta saturaci&oacute;n, en su caso especialmente relacionada con la coordinaci&oacute;n de los regalos. &ldquo;Es el n&uacute;mero uno de mis agobios. Compro o coordino lo que tienen que comprar todos los familiares, tanto los m&iacute;os como los de mi pareja. Los de mis padres, los de mis suegros, los de mis cu&ntilde;ados, los de mi hermana y los nuestros propios. Tengo que pensar en que no se repitan, que no sean enormes, que sean algo educativos, que tengan algo de lo que hay en la carta en cada casa para que todos se sientan bien&hellip; Llego al d&iacute;a de Reyes completamente desfondada&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el &#039;backstage&#039; emocional y logístico, con nulo o escaso reconocimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iliana París</span>
                                        <span>—</span> Iliana Paríspsicóloga perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala la falta de corresponsabilidad en estas tareas:&nbsp;&ldquo;Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el <em>backstage</em> emocional y log&iacute;stico, con nulo o escaso reconocimiento. La corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja. Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga. Y lanza una reflexi&oacute;n en este sentido: &ldquo;Aunque los personajes simb&oacute;licos sean Pap&aacute; Noel, los Reyes, el Olentzero, el Ti&oacute;, la realidad es que quienes piensan, elaboran listas, gestionan a la familia, compran, esconden, envuelven y sostienen la magia suelen ser las mujeres&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el m&aacute;s reciente y famoso elfo navide&ntilde;o es un personaje masculino que suele tener detr&aacute;s a una madre. La tradici&oacute;n es relativamente nueva y se basa en <em>&ldquo;the elf on the shelf&rdquo;,</em> una costumbre estadounidense que consiste en que, desde el 1 al 25 de diciembre, un elfo imaginario visita las casas cada noche y hace una peque&ntilde;a broma: se ba&ntilde;a en la ba&ntilde;era, se disfraza, pinta las paredes, se come cosas de la nevera&hellip; En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha proliferado mucho en Espa&ntilde;a, con diferentes versiones y grados de complejidad. Y es tendencia en redes sociales mostrar a diario las trastadas del personaje.
    </p><p class="article-text">
        El elfo visita a diario la casa y el aula de Katia, profesora y madre de tres hijos. Ella se encarga de pensar, ejecutar y limpiar despu&eacute;s las trastadas que se le ocurren. &ldquo;Al principio me hac&iacute;a mucha gracia verles a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as las caras de ilusi&oacute;n, tanto a mis hijos como a mis alumnos. Pero con el paso del tiempo se ha convertido en una carga m&aacute;s. Llego a la noche agotada y tengo que ponerme a pensar qu&eacute; va a hacer el dichoso elfo en casa, le estoy hasta cogiendo man&iacute;a. Tambi&eacute;n me he animado a hacer el calendario de adviento de actividades especiales: un d&iacute;a desayunamos tortitas, otro d&iacute;a nos disfrazamos, o les preparo un v&iacute;deo con IA donde aparecen con su elfo o con los Reyes Magos&hellip;. Y adem&aacute;s es que cada vez empieza todo antes: es pasar Halloween y ya entramos en modo navide&ntilde;o. En el fondo, creo que es una exigencia m&aacute;s que nos ponemos nosotras mismas. No hace falta tanta parafernalia para disfrutar de las fiestas en familia&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7447762867421564193"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Las abuelas y la cocina&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tanto Mar&iacute;a como Guadalupe, las madres de ni&ntilde;os peque&ntilde;os, reconocen que hay una tarea de la que se libran en Navidad: las comidas y las cenas. &ldquo;Para ser justa, voy casi a mesa puesta. Pero s&iacute; veo a mi madre y a mi suegra pensando men&uacute;s, comprando y cocinando desde hace d&iacute;as&rdquo;, reconoce Mar&iacute;a. Guadalupe coincide con ella: &ldquo;Comidas y cenas son cosa de mi madre y de mi suegra&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Carmen tiene 70 a&ntilde;os y est&aacute; jubilada. Es madre de tres hijos y abuela de cuatro nietos de 14, 16, 6 y 4 a&ntilde;os. &ldquo;Mis Navidades son, como las de muchas abuelas de mi edad, una mezcla de sentimientos encontrados. Por un lado me encanta reunir a la familia, pero por otro me aterroriza la carga extra de trabajo que suponen estas fechas. Sobre todo para nosotras, las mujeres, que por mucho que avancen los tiempos, somos las que tiramos del carro a la hora dise&ntilde;ar los men&uacute;s navide&ntilde;os y organizar las comidas y cenas&rdquo;, explica. Ella identifica adem&aacute;s una cierta herencia familiar en este tema. &ldquo;Durante estos d&iacute;as me acuerdo mucho de mi madre, porque la mujer no paraba. Adem&aacute;s de preparar la casa y la comida, se quedaba con sus 13 nietos para que los j&oacute;venes pudi&eacute;ramos salir de compras de Reyes, o a alguna fiesta con amigos. Nunca se negaba a nada, por muy cansada que estuviera. Los roles se repiten y ahora soy yo la que ando de cabeza&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos más hogares donde esta dinámica empieza a cambiar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aida Casanova</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su amiga Isabel, tambi&eacute;n madre y abuela, coincide en la sensaci&oacute;n de ambivalencia. Parte de su familia vive fuera, as&iacute; que se instalan en su casa para pasar las fiestas. &ldquo;Por un lado estoy encantada de que vengan todos. Somos muy felices y nos re&iacute;mos mucho. Pero, por otro lado, hay toda una serie de preparativos que me agobian, me agotan y me desesperan&rdquo;, asegura. Lo que m&aacute;s le carga es comprar los regalos y preparar la casa para recibirles. &ldquo;Antes de su llegada hay que adornar todo, porque si no [los ni&ntilde;os] se extra&ntilde;an de que no hayas puesto iluminaci&oacute;n, decoraci&oacute;n, ni &aacute;rbol. Si no vinieran, yo pasar&iacute;a de todo eso. Y luego, cuando est&aacute;n, tenemos que repartir el tiempo entre la casa, la cocina, salir y el rollo de los regalos, que eso es lo que m&aacute;s me agobia. Cuando se van pienso en todo lo que he trabajado y me desfondo, aunque creo que ha merecido la pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La abogada Aida Casanova tambi&eacute;n se&ntilde;ala el papel de las abuelas. &ldquo;Son ellas las que siguen responsabiliz&aacute;ndose de las comidas navide&ntilde;as porque, tradicionalmente, la cocina y la organizaci&oacute;n dom&eacute;stica reca&iacute;an sobre las mujeres. Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos m&aacute;s hogares donde esta din&aacute;mica empieza a cambiar&rdquo;, cuenta con cierta esperanza. La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala que, aunque s&iacute; se dan ciertos avances en el reparto de tareas, &ldquo;la corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja&rdquo;. &ldquo;Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, ejemplifica Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Guadalupe sigue fantaseando con escaparse de viaje sola y regresar cuando todo haya pasado, Aida Casanova reconoce que, aunque las mujeres de la familia se esfuercen por mantener un ambiente &ldquo;de magia e ilusi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;en algunos casos tienen ganas de esconderse en el ba&ntilde;o un momento para respirar&rdquo;. Carmen, la madre y abuela de este reportaje, ya sue&ntilde;a con el final. &ldquo;En el fondo, no deja de alegrarme que la Navidad se acabe y que todo vuelva a la rutina&rdquo;, confiesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 21:05:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Navidad,Desigualdad de género,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sesgos de género dificultan el acceso a financiación de las mujeres, un tipo de violencia silenciosa y limitante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sesgos-genero-dificultan-acceso-financiacion-mujeres-tipo-violencia-silenciosa-limitante_1_12793912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3386a111-3728-4f68-a053-068bdb29d511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sesgos de género dificultan el acceso a financiación de las mujeres, un tipo de violencia silenciosa y limitante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez son más las mujeres que deciden emprender en Aragón, pero el principal freno que se encuentran es el acceso a créditos. La violencia económica lastra el emprendimiento de las mujeres dificultando su acceso a financiación</p></div><p class="article-text">
        Fui al banco y lo primero que me dijeron es que la cantidad de dinero que ped&iacute;a era muy importante para d&aacute;rmela a m&iacute; sola, adem&aacute;s de dar a entender que posiblemente no fuera capaz de sacar adelante un negocio que implicara esas cifras tan abultadas. Quise hacer una prueba y le di la documentaci&oacute;n a mi pareja. Fue un d&iacute;a, se sent&oacute; solo, en la misma silla y a la misma mesa, con la misma persona delante y el mismo proyecto. No hubo problema ni cuesti&oacute;n alguna sobre la que tuviera que dar explicaciones. Si hubiera sido &eacute;l quien ped&iacute;a el cr&eacute;dito se lo habr&iacute;an concedido en un abrir y cerrar de ojos. El factor discordante era yo, una mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el testimonio de Isabel (nombre ficticio detr&aacute;s de una emprendedora) que se tuvo que enfrentar a muchos noes antes de que una entidad bancaria le aprobara una l&iacute;nea de cr&eacute;dito para poner en marcha su emprendimiento. Era el a&ntilde;o 2020. El negocio a d&iacute;a de hoy es rentable, nunca ha dejado de serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que emprender sea sin&oacute;nimo de oportunidad y no de necesidad&rdquo;, es una frase pronunciada por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Econom&iacute;a Social, Yolanda D&iacute;az. Palabras que expresan un deseo compartido por muchas personas pero que, sin embargo, no refleja todav&iacute;a la realidad de las mujeres emprendedoras en Arag&oacute;n, ni en el resto del pa&iacute;s. Las mujeres que emprenden lo hacen principalmente para poder conciliar su vida personal con la vida profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieres tener un puesto de trabajo y cobrar por &eacute;l, cr&eacute;alo t&uacute; misma. Una opci&oacute;n que toma m&aacute;s fuerza y sentido en el caso de las mujeres que viven en zonas rurales, donde las oportunidades laborales son &ldquo;m&aacute;s limitadas&rdquo; y emprender se convierte &ldquo;casi en la &uacute;nica opci&oacute;n de tener un puesto de trabajo&rdquo; en algunos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las mujeres que deciden emprender lo hacen por un camino en el que les esperan varios desaf&iacute;os: en primer lugar, el acceso a la financiaci&oacute;n temprana, segundo la falta inicial de ahorros e ingresos y, como tercer obst&aacute;culo el marco legal (estudio de la Universidad de M&aacute;laga y Women Startup Community). 
    </p><h2 class="article-text"><strong>A la mujer se le aplican est&aacute;ndares m&aacute;s altos en una oficina de cr&eacute;dito</strong></h2><p class="article-text">
        Empezamos por el principio: el momento en el que Isabel entra en la oficina bancaria. Las mujeres que solicitan un pr&eacute;stamo para empezar un negocio tienen hasta un 30% menos de probabilidades de obtenerlo que un hombre, una brecha de g&eacute;nero en la financiaci&oacute;n que sigue lastrando el emprendimiento femenino. Tan solo el 15% de las mujeres emprendedoras accede a financiaci&oacute;n bancaria frente al 22% de los hombres, y &ldquo;estas tienen que recurrir a ahorros personales o apoyos externos familiares&rdquo;, apuntan desde la Uni&oacute;n de Profesionales y Trabajadores Aut&oacute;nomos (UPTA).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez conseguido un cr&eacute;dito &ldquo;tienen tasas de morosidad m&aacute;s bajas que las de los hombres, por eso hablamos de que se les han aplicado (inconscientemente) est&aacute;ndares m&aacute;s altos al crear la empresa&rdquo;. Lo explica Ruth Mateos de Cabo, profesora de econom&iacute;a en la Universidad CEU San Pablo y coautora del estudio La brecha de g&eacute;nero en el acceso a la financiaci&oacute;n empresarial bancaria, a la vez que asegura al mercado que &ldquo;hay m&aacute;s margen para dar m&aacute;s cr&eacute;ditos a empresas fundadas por mujeres y con ello mayor crecimiento econ&oacute;mico y mejora en los balances bancarios&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello a pesar de que el emprendimiento, no solo en Arag&oacute;n sino tambi&eacute;n en el resto de Espa&ntilde;a, se escribe en femenino, porque desde el a&ntilde;o 2013 el n&uacute;mero de mujeres afiliadas al RETA ha aumentado un 14,4%, frente a un 6,2% de hombres. En la comunidad aragonesa el n&uacute;mero de mujeres aut&oacute;nomas en 2024 fue de 14.582, lo que representa el 36.8% del total de aut&oacute;nomos en la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Otra casilla en el juego de la desigualdad es la de los salarios. Seg&uacute;n datos de la asociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos UPTA, el sueldo medio de los aut&oacute;nomos supera los 16.000 euros anuales, mientras que el de las mujeres apenas alcanza los 13.000 euros. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la diferencia? Principalmente en los tiempos de trabajo; directamente relacionados con las cargas familiares: &ldquo;ellas tienen m&aacute;s&rdquo;, y en el tipo de sector en el que se emprende; las mujeres se centran en proyectos del sector de servicios, de un tama&ntilde;o peque&ntilde;o, mientras los hombres emprenden con empresas mayores y en sectores mejor remunerados como la industria y la construcci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La violencia econ&oacute;mica: un mal estructural y silencioso </strong></h2><p class="article-text">
        Virginia Hidalgo es una emprendedora que ayuda a otras mujeres a emprender. Esta mentora de marketing y ventas, y multiempresaria afincada en Barbastro, cuenta con una dilatada experiencia trabajando con miles de mujeres que quieren emprender o escalar su negocio y confirma que &ldquo;el acceso a la financiaci&oacute;n sigue siendo una de las barreras silenciosas m&aacute;s fuertes que enfrentan&rdquo;. Hidalgo alerta: &ldquo;Este es un tema estructural&rdquo; en el que la mujer pierde autonom&iacute;a laboral, independencia econ&oacute;mica y en muchos casos, est&aacute; diciendo adi&oacute;s la &ldquo;&uacute;nica posibilidad real de conciliar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Observatorio de Igualdad y Empleo del Gobierno de Espa&ntilde;a, m&aacute;s del 65 % de los espa&ntilde;oles tiene problemas para conciliar su vida profesional con la personal. En el caso de las mujeres, ocho de cada diez sufren esta situaci&oacute;n. Con estos datos en la mano, Hidalgo incide en que es necesario recordad que: &ldquo;Muchas mujeres deciden emprender porque es la &uacute;nica opci&oacute;n que tienen para poder tener una conciliaci&oacute;n real con su familia&rdquo;, y eso hace que la situaci&oacute;n sea m&aacute;s grave porque, la falta de financiaci&oacute;n con la que se dan de bruces no solo limita el crecimiento de estas mujeres, sino en muchos casos est&aacute; obligando a retrasar proyectos con un gran potencial. Estamos sacrificando talento. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las mujeres rurales, las m&aacute;s lastradas</strong></h2><p class="article-text">
        El papel de la mujer como emprendedora en zonas rurales sigue tomando protagonismo. Sin embargo, &ldquo;a pesar de ello, estas contin&uacute;an top&aacute;ndose con obst&aacute;culos que frenan el despegue y desarrollo de sus proyectos&rdquo;, y la financiaci&oacute;n es el principal escoyo. La Federaci&oacute;n de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) denuncia que &ldquo;siguen existiendo sesgos de g&eacute;nero en el acceso a cr&eacute;ditos; aunque las mujeres rurales tienden a tener una menor morosidad, se enfrentan a condiciones m&aacute;s restrictivas a la hora de recibir financiaci&oacute;n&rdquo;, explican, &ldquo;el acceso a financiaci&oacute;n sigue siendo uno de los factores peor valorados por las emprendedoras&rdquo;, asegura la presidenta en Arag&oacute;n, Carolina Llaquet.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las denuncias que hace esta organizaci&oacute;n es &ldquo;el marcado car&aacute;cter urbano de los responsables de las entidades de cr&eacute;dito&rdquo;. Para FADEMUR, este hecho penaliza el acceso a la financiaci&oacute;n de las mujeres de entornos rurales, y para revertir la situaci&oacute;n, inciden en &ldquo;la necesidad de que las instituciones apuesten por abrir nuevas l&iacute;neas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos hablan por s&iacute; solos, ya que &ldquo;tres de cada cuatro mujeres rurales desconocen las ayudas p&uacute;blicas que hay para emprender&rdquo;, y seg&uacute;n el &lsquo;Estudio sobre expectativas y necesidades de las mujeres del &aacute;mbito rural espa&ntilde;ol (2022)&rsquo;, el setenta y cinco por ciento de las mujeres rurales encuestadas afirma no saber que existen estas ayudas, y s&oacute;lo un veinticinco por ciento dice tener noticias de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        En un intento de paliar esta desigualdad, FADEMUR lleva a&ntilde;os impulsando sus propias v&iacute;as de oportunidad acompa&ntilde;ando a las emprendedoras a la hora de acceder a nuevas f&oacute;rmulas de financiaci&oacute;n como el 'crowdfunding', y a trav&eacute;s de alianzas con empresas, como los premios del Programa TalentA y el Proyecto Bardos, las becas para emprendedoras de Ruraltivity. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las entidades se ponen las pilas, a c&aacute;mara lenta</strong></h2><p class="article-text">
        Y &iquest;Qu&eacute; dicen las entidades financieras? El Banco de Espa&ntilde;a ha reconocido que, seg&uacute;n las pruebas aportadas por investigadores &ldquo;las empresarias que inician un negocio tienen menos probabilidades de solicitar un pr&eacute;stamo y es menos probable que lo reciban durante el primer a&ntilde;o de la empresa&rdquo;. Ante esta evidencia, muchas marcas bancarias han reconocido el problema existente de la brecha de g&eacute;nero entre ellas el propio Banco de Espa&ntilde;a, y algunas, tal y como explica UPTA, ya se han lanzado convenios espec&iacute;ficos para mujeres emprendedoras. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ministerio de Trabajo, su titular, Yolanda D&iacute;az, ha reconocido en varias ocasiones que el &ldquo;sesgo de g&eacute;nero&rdquo; en el acceso al cr&eacute;dito a la hora de poner en marcha una actividad profesional existe, y que perjudica a las mujeres a pesar de que estas son un factor de &ldquo;estabilidad en la econom&iacute;a&rdquo;. Ante esta situaci&oacute;n, la vicepresidenta ha pedido &ldquo;empat&iacute;a&rdquo; al sector. Sin embargo, y a pesar de algunas discretas acciones, las cifras de 2025, son casi id&eacute;nticas a las de 2023. Han pasado dos a&ntilde;os, y los cambios no han sido significativos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las mujeres siguen sent&aacute;ndose en la silla de una sucursal con sus proyectos en la carpeta la espera de un s&iacute; incondicional, un s&iacute; sin un hombre como respaldo, un s&iacute; vac&iacute;o de sesgos, y un s&iacute; lleno de posibilidades. &ldquo;Un sistema que dificulta el acceso de la mujer a la financiaci&oacute;n, que obstruye nuestra capacidad de generar ingresos y de alcanzar nuestra libertad, es violencia econ&oacute;mica&rdquo;, denuncia Virginia Hidalgo, que advierte sobre la necesidad urgente de poner este tema en la agenda p&uacute;blica. &ldquo;Se nos llena la boca diciendo que es necesario que haya mujeres l&iacute;deres, con negocios s&oacute;lidos, y capacidad de decidir sobre su tiempo y sobre su vida, pero sin salvar la brecha del acceso a la financiaci&oacute;n, es muy dif&iacute;cil cumplirlo&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sesgos-genero-dificultan-acceso-financiacion-mujeres-tipo-violencia-silenciosa-limitante_1_12793912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 06:25:25 +0000]]></pubDate>
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