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    <title><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/filosofia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mito-caverna-tiktok-metodo-profesor-ensenar-pensar_1_13376787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/791c9b71-bc32-497d-93ef-6d83b715ec22_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147404.jpg" width="4160" height="2340" alt="Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al impacto de internet, la inteligencia artificial y la pérdida de pensamiento crítico en las aulas, el filósofo y profesor de religión Pedro Oliver aplica un sistema propio para que los jóvenes no dependan de la imagen que proyectan al exterior</p><p class="subtitle">A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos</p></div><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n transcurre frente al mar, lejos del ritmo de las aulas, aunque el foco permanece en ellas a falta de un mes para finalizar el curso escolar. Pedro Oliver (Palma, 1972) habla desde la experiencia acumulada en el instituto, donde observa c&oacute;mo muchos adolescentes crecen rodeados de est&iacute;mulos constantes mientras la presi&oacute;n por la imagen, el &eacute;xito o el reconocimiento termina condicionando su forma de relacionarse con los dem&aacute;s y consigo mismos. Frente a ese escenario, sostiene que la escuela no solo debe transmitir conocimientos, sino ofrecer herramientas para que los j&oacute;venes aprendan a conocerse y desarrollen un pensamiento propio.
    </p><p class="article-text">
        Oliver encuentra en uno de los grandes cl&aacute;sicos de la filosof&iacute;a una forma de explicar el presente. A su juicio, el mito de la caverna de Plat&oacute;n sigue plenamente vigente, aunque las sombras ya no se proyectan sobre una pared, sino a trav&eacute;s de pantallas, algoritmos y redes sociales. El fil&oacute;sofo considera que la sociedad atraviesa un periodo especialmente complejo y sostiene que funciona apenas a &ldquo;una fracci&oacute;n&rdquo; de su capacidad emocional. En ese contexto, compara la dependencia de la validaci&oacute;n digital con la prisi&oacute;n descrita por Plat&oacute;n: una realidad construida a partir de im&aacute;genes, est&iacute;mulos y reconocimiento inmediato que muchas personas terminan aceptando como si fuera la &uacute;nica posible.
    </p><p class="article-text">
        Los &lsquo;me gusta&rsquo;, la viralidad o la b&uacute;squeda permanente de visibilidad acaban ocupando, seg&uacute;n explica, un espacio que dificulta distinguir entre la realidad y la imagen proyectada. Esa din&aacute;mica, a&ntilde;ade, afecta especialmente a los j&oacute;venes, que construyen buena parte de su identidad en un entorno donde &ldquo;el algoritmo condiciona aquello que ven, consumen y comparten&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa realidad, Oliver sit&uacute;a el principal objetivo de su labor docente: ayudar a que los alumnos descubran capacidades que, en sus palabras, traen &ldquo;de f&aacute;brica&rdquo;, as&iacute; como los valores que hay que recuperar y no descubrir por primera vez. Habla de la empat&iacute;a, el amor o la templanza como virtudes que ya forman parte de la persona y que deben desarrollarse para que los j&oacute;venes aprendan a dirigir su propia vida en lugar de dejarse arrastrar por las din&aacute;micas del entorno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Para Oliver, el pensamiento crítico no consiste en rechazar toda la información, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmación como verdadera."
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                Para Oliver, el pensamiento crítico no consiste en rechazar toda la información, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmación como verdadera.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El 'M&eacute;todo Pedro'</strong></h2><p class="article-text">
        Ese planteamiento se concreta en lo que denomina el M&eacute;todo Pedro. Lejos de responder a una cuesti&oacute;n personalista o acaso egoc&eacute;ntrica, explica que el nombre nace de la etimolog&iacute;a de Pedro &mdash;<em>petra</em>, piedra en lat&iacute;n&mdash;, una referencia a la firmeza y la solidez sobre las que, a su juicio, debe construirse la identidad. Oliver define ese m&eacute;todo como un &ldquo;b&uacute;nker espiritual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de levantar barreras frente al mundo, sino de fortalecer el interior de la persona para que pueda afrontar con criterio la presi&oacute;n social, los conflictos cotidianos o la incertidumbre propia de la adolescencia sin quedar completamente condicionada por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        El autoconocimiento constituye el punto de partida de todo ese proceso. Seg&uacute;n explica, la identidad siempre se construye desde el interior, mientras que el entorno ejerce una presi&oacute;n constante para moldearla. Por eso considera que quien no dedica tiempo a conocerse termina siendo especialmente vulnerable a las expectativas ajenas, a las tendencias del momento o a los modelos de &eacute;xito que predominan en las redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El docente considera que es necesario fortalecer el mundo interior de la persona para que pueda afrontar con criterio la presión social, los conflictos cotidianos o la incertidumbre propia de la adolescencia</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “La sociedad penaliza el error”, viene a plantear el profesor durante la conversación con este medio                            </span>
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        A partir de esa convicci&oacute;n, su propuesta educativa busca que los alumnos dejen de ser espectadores de su propia vida para convertirse en protagonistas de sus decisiones. La filosof&iacute;a y la educaci&oacute;n, sostiene, deben servir precisamente para eso: ofrecer herramientas que permitan interpretar la realidad con criterio antes de actuar sobre ella. De esta forma, todo el m&eacute;todo gira en torno a tres preguntas que Oliver considera esenciales y que traslada a sus alumnos dentro del aula. Las tres pertenecen a la tradici&oacute;n filos&oacute;fica, pero, seg&uacute;n explica, siguen siendo plenamente vigentes para afrontar los retos del siglo XXI. La primera invita a preguntarse cu&aacute;l es la verdadera realidad de las cosas; la segunda, c&oacute;mo es posible conocer la verdad en un contexto marcado por la desinformaci&oacute;n; y la tercera, c&oacute;mo deber&iacute;amos vivir para hacer el bien. Sobre esas tres cuestiones construye buena parte de su propuesta educativa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo el método gira en torno a tres preguntas que pertenecen a la tradición filosófica: cuál es la verdadera realidad de las cosas, cómo es posible conocer la verdad en un contexto marcado por la desinformación y cómo deberíamos vivir para hacer el bien</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>TikTok, inteligencia artificial y filosof&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        En clase, la primera pregunta puede partir de un v&iacute;deo viral de TikTok o de una imagen creada con inteligencia artificial: antes de aceptar su contenido, los alumnos analizan qu&eacute; est&aacute;n viendo, qui&eacute;n lo ha difundido y hasta qu&eacute; punto refleja la realidad o responde a una construcci&oacute;n interesada. La segunda de las preguntas sobre las que se articula el m&eacute;todo de Oliver pertenece al &aacute;mbito de la epistemolog&iacute;a: &iquest;c&oacute;mo podemos llegar a conocer la verdad? En una &eacute;poca marcada por la sobreabundancia de informaci&oacute;n, considera que la respuesta no pasa por memorizar m&aacute;s datos, sino por desarrollar la capacidad de analizarlos de forma cr&iacute;tica. Esa reflexi&oacute;n abandona pronto el terreno te&oacute;rico para trasladarse al aula. 
    </p><p class="article-text">
        En lugar de recurrir &uacute;nicamente a los ejemplos tradicionales de la filosof&iacute;a, Oliver lleva a clase v&iacute;deos virales de TikTok o contenidos manipulados mediante inteligencia artificial. Su objetivo no es decir a los alumnos qu&eacute; deben creer, sino ofrecerles herramientas para que aprendan a cuestionar aquello que consumen cada d&iacute;a en las redes sociales. El ejercicio comienza con preguntas sencillas. &iquest;Qui&eacute;n ha publicado ese contenido? &iquest;Qu&eacute; emoci&oacute;n pretende despertar? &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s puede haber detr&aacute;s? &iquest;Hasta qu&eacute; punto influye el algoritmo en aquello que aparece en la pantalla? A partir de ese an&aacute;lisis, los estudiantes aprenden a identificar sesgos, a distinguir hechos de opiniones y a desconfiar de los mensajes que apelan &uacute;nicamente al impacto emocional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lugar de recurrir únicamente a los ejemplos tradicionales de la filosofía, Oliver lleva a clase vídeos virales de TikTok o contenidos manipulados mediante inteligencia artificial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Oliver, el pensamiento cr&iacute;tico no consiste en rechazar toda la informaci&oacute;n, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmaci&oacute;n como verdadera. En ese sentido, considera que la filosof&iacute;a sigue siendo una herramienta plenamente vigente para interpretar un entorno digital donde la velocidad con la que circulan los contenidos dificulta detenerse a reflexionar sobre ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuando surge un problema entre alumnos o una situación de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparación del daño."
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                Cuando surge un problema entre alumnos o una situación de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparación del daño.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del pensamiento a la acci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La tercera pregunta que plantea a sus alumnos traslada la reflexi&oacute;n al terreno de la &eacute;tica: &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;amos vivir para hacer el bien? Para Oliver, esa cuesti&oacute;n cobra una especial relevancia en un contexto en el que, a su juicio, predomina el individualismo y resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil mirar al otro, sobre todo cuando las relaciones cara a cara entre los j&oacute;venes se ven relegadas cada vez m&aacute;s por acciones &lsquo;a(pantalladas)&rsquo;. El profesor intenta convertir esas reflexiones en experiencias cotidianas dentro del instituto mediante din&aacute;micas de justicia restaurativa aplicadas a conflictos reales de convivencia. Cuando surge un problema entre alumnos o una situaci&oacute;n de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En esos casos, los estudiantes deben analizar qu&eacute; ha ocurrido, asumir las consecuencias de sus actos y proponer soluciones que contribuyan a reconstruir la convivencia y reparar el perjuicio causado al compa&ntilde;ero afectado. El objetivo, explica, es que comprendan que sus decisiones tienen un impacto directo sobre quienes les rodean y que la responsabilidad individual tambi&eacute;n implica cuidar de la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Oliver considera que esa forma de abordar los conflictos permite a los alumnos experimentar de manera pr&aacute;ctica los conceptos &eacute;ticos que trabajan en clase. La filosof&iacute;a deja as&iacute; de ser una disciplina exclusivamente te&oacute;rica para convertirse en una herramienta que puede orientar decisiones cotidianas dentro y fuera del aula. Como ocurre tambi&eacute;n en sus, como &eacute;l los llama, &ldquo;deberes de la vida&rdquo;, una actividad que &eacute;l lleva a cabo con sus pupilos y que implica cumplimentar y explicar en alto en clase un diario semanal con las buenas acciones que los alumnos han desarrollado durante los &uacute;ltimos siete d&iacute;as. Hacer, entregarse a los dem&aacute;s y &lsquo;elevarse&rsquo; como persona.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La filosofía deja de ser una disciplina exclusivamente teórica para convertirse en una herramienta que puede orientar decisiones cotidianas dentro y fuera del aula. Un ejemplo son los &#039;deberes de la vida&#039;: un diario semanal con las buenas acciones que los alumnos han desarrollado durante los últimos siete días</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Traducir la filosof&iacute;a al lenguaje de los adolescentes</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las preocupaciones de Oliver consiste en acercar conceptos filos&oacute;ficos complejos al lenguaje con el que se comunican sus alumnos. Lejos de reproducir un discurso acad&eacute;mico, intenta establecer puentes entre las grandes preguntas de la filosof&iacute;a y referencias que forman parte de su d&iacute;a a d&iacute;a. Por eso explica que el autoconocimiento o la pr&aacute;ctica constante del bien acaban generando lo que describe como un &ldquo;flow&rdquo; o un &ldquo;aura&rdquo;. Oliver utiliza esos t&eacute;rminos porque entiende que facilitan la comprensi&oacute;n de una idea m&aacute;s profunda: el carisma, sostiene, no depende de la imagen proyectada en las redes sociales, sino de una identidad construida desde la coherencia entre lo que una persona piensa, dice y hace. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, ese trabajo interior resulta mucho m&aacute;s s&oacute;lido que cualquier reconocimiento obtenido a trav&eacute;s de la aprobaci&oacute;n externa, algo que coger&iacute;a distancia con el refuerzo positivo externo al que &uacute;ltimamente se ha tendido. Mientras la popularidad en las plataformas digitales puede ser ef&iacute;mera, considera que una identidad basada en el autoconocimiento ofrece una estabilidad que permanece m&aacute;s all&aacute; de los cambios de tendencia o de la exposici&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Oliver afirma que mientras la popularidad en las plataformas digitales puede ser efímera, una identidad basada en el autoconocimiento ofrece estabilidad</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oliver explica que el autoconocimiento o la práctica constante del bien acaban generando lo que describe como un “flow” o un “aura”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una carta al Papa que obtuvo respuesta</strong></h2><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de esa forma de entender la educaci&oacute;n no se limita al trabajo diario en el aula. Oliver recuerda especialmente una iniciativa desarrollada durante el pasado A&ntilde;o Jubilar, cuando propuso a alumnos de distintos centros escribir una carta colectiva dirigida al Papa Le&oacute;n XIV. Entonces, cada estudiante aport&oacute; varias l&iacute;neas explicando qu&eacute; significado ten&iacute;a para &eacute;l la asignatura de religi&oacute;n. Una vez reunidos todos los textos, Oliver viaj&oacute; a Roma y, a trav&eacute;s del equipo de seguridad del Pont&iacute;fice, consigui&oacute; entregar personalmente la carta en el Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que reconoce la dificultad de recibir una contestaci&oacute;n por el protocolo que rodea este tipo de comunicaciones, un mes despu&eacute;s lleg&oacute; una respuesta en papel a su domicilio con una bendici&oacute;n del Papa dirigida a las clases, a los alumnos y a sus familias. Para Oliver, aquella experiencia reforz&oacute; una de las ideas que intenta transmitir a sus estudiantes: la importancia de trabajar con convicci&oacute;n y perseverancia en torno a un objetivo compartido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reivindicar el fracaso para aprender</strong></h2><p class="article-text">
        Asimismo, Oliver sostiene que una parte importante del aprendizaje pasa por aceptar el error como un proceso natural. Frente a una cultura que, en su opini&oacute;n, penaliza el fracaso y premia &uacute;nicamente el resultado, defiende que equivocarse forma parte del camino hacia el autoconocimiento y el crecimiento personal. &ldquo;La sociedad penaliza el error&rdquo;, viene a plantear durante la conversaci&oacute;n. Para &eacute;l, el fracaso no representa el final de un proceso, sino una oportunidad para revisar decisiones, corregir el rumbo y volver a intentarlo con una comprensi&oacute;n mayor de uno mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando durante la entrevista se cuela el caso de un conocido empresario que tuvo que encadenar doce fracasos empresariales antes de encontrar un proyecto que realmente reflejara su identidad y le permitiera prosperar. La historia sirve a Oliver para ilustrar una idea que traslada con frecuencia a sus alumnos: el &eacute;xito dif&iacute;cilmente puede entenderse sin las experiencias previas que obligan a replantearse objetivos, prioridades y formas de actuar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Frente a una cultura que, en su opinión, penaliza el fracaso, Oliver sostiene que una parte importante del aprendizaje pasa por aceptar el error como un proceso natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n tambi&eacute;n modifica, a su juicio, la manera de entender la educaci&oacute;n. Considera que las calificaciones tradicionales, de puntuaci&oacute;n num&eacute;rica, ofrecen una fotograf&iacute;a parcial del aprendizaje, ya que existen otros aspectos igualmente importantes, como son la capacidad para levantarse despu&eacute;s de un rev&eacute;s, mantener la esperanza o el hecho de aprender de los propios errores. Es en ese contexto donde sit&uacute;a en el mapa tres virtudes que considera fundamentales: la fe, entendida como la confianza para superar los obst&aacute;culos; la esperanza, como el impulso para seguir avanzando hacia una meta; y la caridad, vinculada a la capacidad de compartir con los dem&aacute;s aquello que uno ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        La actividad de Oliver no termina cuando acaba la jornada lectiva. El profesor trabaja actualmente en la escritura de un libro en el que pretende recoger muchas de las experiencias acumuladas durante su trayectoria docente. Seg&uacute;n explica, el proyecto nace de situaciones reales vividas dentro y fuera del aula y busca trasladar a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio las reflexiones que habitualmente comparte con sus alumnos sobre la identidad, la educaci&oacute;n, la filosof&iacute;a y la fe. 
    </p><p class="article-text">
        El libro responde a la misma idea que gu&iacute;a su trabajo como docente: la ense&ntilde;anza solo resulta transformadora cuando nace de la experiencia. As&iacute;, sostiene que los alumnos identifican con facilidad cu&aacute;ndo un profesor habla desde la teor&iacute;a y cu&aacute;ndo lo hace desde vivencias que forman parte de su propia trayectoria. Es por eso que insiste en que la pr&aacute;ctica educativa no puede desligarse de la experiencia personal. Considera que solo as&iacute; las ideas consiguen dejar huella y ayudan a despertar capacidades que, seg&uacute;n defiende, el ser humano ya posee desde el nacimiento y que la educaci&oacute;n debe contribuir a desarrollarlas en lugar de sustituirlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los ‘me gusta’, la viralidad o la búsqueda permanente de visibilidad acaban ocupando, según explica el pensador, un espacio que dificulta distinguir entre la realidad y la imagen proyectada."
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                Los ‘me gusta’, la viralidad o la búsqueda permanente de visibilidad acaban ocupando, según explica el pensador, un espacio que dificulta distinguir entre la realidad y la imagen proyectada.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Filosof&iacute;a y religi&oacute;n: dos caminos, misma pregunta</strong></h2><p class="article-text">
        En el sistema educativo, la filosof&iacute;a y la religi&oacute;n suelen presentarse como disciplinas enfrentadas: una asociada al pensamiento racional y la otra a las creencias. Oliver rechaza esa dicotom&iacute;a y defiende que ambas pueden desempe&ntilde;ar un papel complementario dentro del aula. A su juicio, las dos persiguen un objetivo com&uacute;n: ayudar al alumno a mirar hacia su interior antes de buscar respuestas en el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras la filosof&iacute;a proporciona herramientas para cuestionar la realidad, argumentar y formular preguntas, la religi&oacute;n aporta una dimensi&oacute;n que identifica con la confianza, la esperanza y la voluntad de orientar la propia vida hacia el bien. &ldquo;No chocan&rdquo;, viene a sostener durante la conversaci&oacute;n con elDiario.es. Considera que ambas disciplinas pueden convivir porque comparten una finalidad educativa: formar personas capaces de pensar por s&iacute; mismas y de actuar con responsabilidad en la sociedad. Esa convicci&oacute;n atraviesa toda su manera de entender la ense&ntilde;anza. Las grandes preguntas filos&oacute;ficas, explica, siguen teniendo sentido porque obligan a detenerse, reflexionar y cuestionar aquello que muchas veces se acepta de manera autom&aacute;tica en un entorno dominado por la inmediatez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hacer visibles acciones desapercibidas</strong></h2><p class="article-text">
        Si hay una idea que Oliver repite a lo largo de la conversaci&oacute;n es la importancia de escuchar. Reconoce que durante a&ntilde;os ese fue uno de sus principales errores como docente y asegura que aprender a hacerlo cambi&oacute; por completo su relaci&oacute;n con los alumnos. Con el tiempo, explica, comprendi&oacute; que detr&aacute;s de muchas conductas disruptivas o de un aparente desinter&eacute;s por las clases suele haber problemas personales, familiares o sociales que pasan inadvertidos para la mayor&iacute;a de los adultos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El profesor considera que, detrás de muchas conductas disruptivas o de un aparente desinterés por las clases suele haber problemas personales, familiares o sociales que pasan inadvertidos para la mayoría de los adultos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso insiste en que la primera tarea de un profesor consiste en mirar m&aacute;s all&aacute; del comportamiento visible, en mantener una escucha activa e inter&eacute;s ante las debilidades y conyunturas adversas de los estudiantes. Es ah&iacute; cuando surge un ejemplo vivido recientemente por otro docente en un centro educativo. Tras un conflicto entre dos alumnos, uno de ellos regres&oacute; al d&iacute;a siguiente decidido a pedir disculpas p&uacute;blicamente despu&eacute;s de haber reflexionado sobre lo ocurrido. Ese docente reforz&oacute; ese gesto con una respuesta inmediata: &ldquo;Eres el mejor&rdquo;. Oliver celebra esa reacci&oacute;n porque considera que reconocer ese tipo de comportamientos resulta tan importante como corregir los errores. &ldquo;Es important&iacute;simo dec&iacute;rselo y repet&iacute;rselo muchas veces, porque el sistema los vuelve casi invisibles&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para el profesor, momentos como ese resumen el sentido de la profesi&oacute;n docente. Ver c&oacute;mo un alumno reconoce un error, intenta reparar el da&ntilde;o causado y da un paso hacia la reconciliaci&oacute;n representa una recompensa que trasciende cualquier evaluaci&oacute;n acad&eacute;mica. &ldquo;Es una parte muy importante de la n&oacute;mina que cobramos los docentes&rdquo;, concluye con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        Con todo y m&aacute;s all&aacute; de los contenidos de filosof&iacute;a o religi&oacute;n, Oliver resume as&iacute; la finalidad de su trabajo: ofrecer a los j&oacute;venes herramientas para comprender mejor la realidad, pensar con autonom&iacute;a y construir una identidad propia en un contexto donde, a su juicio, cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir entre el ruido y lo verdaderamente importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mito-caverna-tiktok-metodo-profesor-ensenar-pensar_1_13376787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Educación,Colegios,Profesores,Docentes,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bernat Castany, filósofo: "El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bernat-castany-filosofo-humor-rompe-jerarquia-iguala-cat_128_13381920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d994d9d9-fc6f-475f-90c7-0a35295ac1f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1134y431.jpg" width="1200" height="675" alt="Bernat Castany, filósofo: &quot;El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor analiza en 'Una filosofía de la risa' las distintas formas del humor y recuerda que el llanto y la carcajada son "la misma rueda girando en diferentes direcciones"</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Anna Caballé: “Sin la vida privada, la biografía sólo es una hoja parroquial”</p></div><p class="article-text">
        De Bernat Castany (Barcelona, 1977) asombra, entre otras muchas cosas, su capacidad para crear im&aacute;genes que atesoran una idea. Tras haber abordado el miedo en su ensayo anterior <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-del-miedo/9788433964823/A_573" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una filosof&iacute;a del miedo</em></a>, Castany gira ahora la moneda para escudri&ntilde;ar con <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-de-la-risa/9788433949196/A_638" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una filosof&iacute;a de la risa</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-de-la-risa/9788433949196/A_638" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Anagrama, 2026)</a> el mapa de la comicidad. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; comicidad es aquella que puede acercarnos a la &lsquo;buena vida buena&rsquo;? &iquest;Aquella risa alegre que nos iguala en nuestra precaria condici&oacute;n? &iquest;U otra risa triste que inhibe y agrede? 
    </p><p class="article-text">
        Sin dejar nunca de perder la noci&oacute;n de los l&iacute;mites, arropado por la mejor tradici&oacute;n humanista e ilustrada, Castany aborda, con rigor y juego, las m&uacute;ltiples formas del humor. Mientras conversamos y el fil&oacute;sofo perfila matices, vamos entendiendo algo de nosotros mismos, de nuestra condici&oacute;n, del llanto y del miedo, de la risa que acompa&ntilde;a al ni&ntilde;o al ponerse de pie, y de un sinf&iacute;n de cosas m&aacute;s.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; este </strong><em><strong>Una filosof&iacute;a de la risa</strong></em><strong> ahora? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; no la risa antes? En el mundo griego y romano la risa era fundamental, y tambi&eacute;n durante la &eacute;poca del humanismo y de la ilustraci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; hemos perdido de vista la risa como m&eacute;todo filos&oacute;fico en s&iacute; mismo? Pero hay tambi&eacute;n otra raz&oacute;n m&aacute;s pol&iacute;tica. Me di cuenta de que, tanto en las redes como en las noticias, cada vez m&aacute;s los pol&iacute;ticos de derechas y de extrema derecha utilizaban registros c&oacute;micos agresivos, par&oacute;dicos y sarc&aacute;sticos, y, adem&aacute;s, les funcionaban muy bien, d&aacute;ndoles visibilidad. Y entonces me interes&oacute; pensar hasta qu&eacute; punto la tradici&oacute;n progresista o de izquierdas, sobre todo, en su alma m&aacute;s contracultural y libertaria, hab&iacute;a perdido la iniciativa c&oacute;mica en la esfera p&uacute;blica, como si hubiera habido un &lsquo;sorpaso&rsquo; c&oacute;mico de la extrema derecha sobre la tradici&oacute;n m&aacute;s progresista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiere decir que la izquierda deber&iacute;a revolverse y hacer lo mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no estoy diciendo que ese tipo de comicidad agresiva, sarc&aacute;stica y ridiculizadora tenga que ser utilizada en la otra direcci&oacute;n, no; sino que, ya desde la ilustraci&oacute;n, se observa que el humor &mdash;y no la s&aacute;tira o la parodia&mdash; tiene sentido porque reconoce que todos participamos de una misma condici&oacute;n humana igualmente imperfecta, contradictoria y rid&iacute;cula. Por eso, me interesa m&aacute;s el humor que la burla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entiendo. Hay, sin embargo, revistas como </strong><em><strong>Mongolia</strong></em><strong> o </strong><em><strong>El Jueves</strong></em><strong> que practican la s&aacute;tira y la burla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tienen su funci&oacute;n. De hecho, en el libro he intentado defender todas las modalidades de la comicidad, siempre y cuando tengan efectos alegres, es decir, siempre y cuando aumenten de forma general la potencia de los individuos y de los grupos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;ngame un ejemplo, por favor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si en una sociedad domina una superstici&oacute;n que produce terror y somete a ciertas personas, burlarse de esa superstici&oacute;n aumenta la potencia del grupo, y m&aacute;s si logra desactivarla, claro. Los ilustrados practicaron mucho la parodia y la s&aacute;tira contra todo tipo de supersticiones, y tambi&eacute;n, contra la monarqu&iacute;a absoluta. Pero, el humor se muestra como la forma m&aacute;s alegre de la comicidad, ya que rompe cualquier jerarqu&iacute;a y nos iguala a todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, el fil&oacute;sofo Ra&uacute;l Gab&aacute;s se&ntilde;al&oacute; que el humor siempre apela a la inteligencia del otro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas teor&iacute;as sobre por qu&eacute; nos re&iacute;mos, s&iacute;, y una de ellas es la de la superioridad. Cuando, por ejemplo, escuchamos un juego de palabras que nos hace gracia, no solo re&iacute;mos por el giro sorpresivo, sino tambi&eacute;n porque nosotros lo comprendemos; es decir, hay una risa celebratoria de nuestra propia potencia e inteligencia al comprender ese juego de ingenio. Incluso, en las conversaciones entre amigos a veces agresivas y juguetonas, con insultos de por medio, celebramos nuestra capacidad de soportar festivamente la cr&iacute;tica y el insulto. De hecho, nadie deber&iacute;a quedar exento de la risa, algo que ya defendieron los primeros ilustrados escoceses, porque, si un grupo se considera exento de burla, significa que concedemos a sus verdades y creencias m&aacute;s superioridad que a las del resto, y, claro, eso va en contra del di&aacute;logo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si un grupo se considera exento de burla, significa que concedemos a sus verdades y creencias más superioridad que a las del resto, y, claro, eso va en contra del diálogo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a a alguien que afirma que el mundo actual, tan convulso, no est&aacute; para risas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le dir&iacute;a que nunca lo ha estado, y que, como nunca lo ha estado, no deber&iacute;amos haber re&iacute;do nunca. Recuerdo que, cuando publiqu&eacute; un libro sobre el miedo, en muchas ocasiones, me dijeron, &lsquo;qu&eacute; libro tan oportuno&rsquo;, y yo siempre respond&iacute;a, &lsquo;bueno, oportuno hoy, hace 10 a&ntilde;os y de aqu&iacute; 20&rsquo;; porque el ser humano siempre ha vivido atemorizado, ya sea por las Guerras Mundiales, la peste de 1340 o por tener que irse al infierno. Aunque hayan desaparecido esos miedos, han aparecido otras ansiedades m&aacute;s terrenales, que tambi&eacute;n est&aacute;n ah&iacute;. Es decir, el miedo se transforma, pero no desaparece. Por eso, siempre es oportuno hablar del miedo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y con este libro, &iquest;mucha gente le ha dicho qu&eacute; libro tan inoportuno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque no me lo han dicho tanto, pero s&iacute;, surge ese tipo de pregunta de, &lsquo;&iquest;t&uacute; crees que es un momento como para re&iacute;r?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; responde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo exactamente que con el libro sobre el miedo: es tan oportuno aquel como inoportuno este, porque la risa ha sido necesaria, y, de alg&uacute;n modo, miedo y risa son las dos caras de la misma moneda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes habl&oacute; del registro c&oacute;mico y agresivo de la extrema derecha. &iquest;Es lo que define como una risa triste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Esa risa imbuye de verg&uuml;enza y de miedo y lleva a la inhibici&oacute;n p&uacute;blica. Pero, por otro lado, existe otro tipo de risa triste, que ser&iacute;a m&aacute;s atmosf&eacute;rica. Es aquella risa, dig&aacute;moslo as&iacute;, que est&aacute; m&aacute;s asociada a la cultura de masas mundial, m&aacute;s posmoderna; una iron&iacute;a omnipresente, un tipo de risa que afloja y que criticaba, por ejemplo, David Foster Wallace, que lleg&oacute; a decir que no hay nada m&aacute;s revolucionario que volverse a tomar algo en serio, refiri&eacute;ndose a esa comicidad atmosf&eacute;rica que cubre todo de un sentimiento fatalista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una risa que desmoraliza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, que resta energ&iacute;a y da la sensaci&oacute;n de que otro mundo no es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y la risa alegre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una risa m&aacute;s dif&iacute;cil, como todo lo bueno, y por lo tanto menos habitual. Una risa que, en definitiva, libera, que desactiva supersticiones e ideolog&iacute;as, y tambi&eacute;n miedos de corte m&aacute;s social que lo acaparan todo: el miedo al fracaso, a la invisibilidad, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De ansiedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, de hecho, esa distinci&oacute;n entre miedo y ansiedad son un mismo continuo. El miedo es una sensaci&oacute;n aversiva que tiene una causa concreta y que, cuando topamos con &eacute;l, sabemos qu&eacute; nos amenaza y qu&eacute; debemos hacer. Por eso, en ocasiones, el miedo es agradable. La ansiedad, en cambio, es un miedo m&aacute;s atmosf&eacute;rico, no sabemos qu&eacute; nos amenaza y desconocemos qu&eacute; debemos hacer. El miedo insta a la acci&oacute;n, es m&aacute;s intenso y m&aacute;s breve. En cambio, la ansiedad es menos intensa, pero desgasta m&aacute;s, se alarga en el tiempo. Entonces, la comicidad puede ser alegre en el sentido de que puede luchar contra el miedo.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La risa ha sido necesaria, y, de algún modo, miedo y risa son las dos caras de la misma moneda.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el llanto y la risa? &iquest;En qu&eacute; se asemejan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el llanto hay una sensaci&oacute;n de impotencia, de no poder hacer nada al respecto, y, entonces, surge un suspiro que relaja el cuerpo, que lo rinde, y tras ese suspiro surge un nuevo intento de reaccionar y de tratar de volver a poner en tensi&oacute;n el cuerpo para hacer algo al respecto; y, entonces, otra vez llega la impotencia para relajarse, como si el cuerpo intentara reaccionar insufl&aacute;ndose potencia, pero que inmediatamente se deshincha, generando una especie de c&iacute;rculo, como una carcajada hacia atr&aacute;s. El llanto y la carcajada son la misma rueda girando en diferentes direcciones. Y en una situaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n, sucede que el llanto y la risa se acaban solapando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A veces, tras un llanto o una carcajada se produce una sensaci&oacute;n de placer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, seguramente porque alivian. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre el aumento de potencialidad que usted comentaba antes, me gustar&iacute;a preguntarle por qu&eacute; resulta tan triste que un ni&ntilde;o no r&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No re&iacute;mos con la misma frecuencia seg&uacute;n las etapas de la vida, y, en general, los ni&ntilde;os r&iacute;en m&aacute;s a menudo que los adultos. En el ni&ntilde;o se dan m&aacute;s aumentos de potencia y de mayor intensidad; de hecho, cuando empieza a caminar, el aumento de potencia es enorme. Est&aacute; estirado en el suelo y de golpe puede desplazarse. Para nosotros, ser&iacute;a el equivalente a volar. Con el tiempo estos aumentos se reducen, es decir, la curva disminuye. Luego, el ni&ntilde;o no solo r&iacute;e m&aacute;s que el adulto, llora tambi&eacute;n m&aacute;s, y llora no solo porque tenga menos autodominio, que, en parte s&iacute;, llora por eso, sino que tambi&eacute;n porque el ni&ntilde;o no ha asumido todav&iacute;a el principio de realidad, y, entonces, tiene fantas&iacute;as de omnipotencia que le llevan a grandes exultaciones que, m&aacute;s tarde, se tornar&aacute;n en grand&iacute;simas decepciones al darse cuenta de que no puede. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en la adolescencia?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Ese es el momento en el cual el ni&ntilde;o, como si fuese una nave que regresa a la Tierra, ya no flota en el vac&iacute;o, sino que entra en la atm&oacute;sfera. Y en esa entrada se producen dos cosas: una resistencia de la realidad y luego esa fuerza de gravedad que le recuerda que esas fantas&iacute;as de omnipotencia eran falsas, igual que las naves que se calientan, pierden la chapa y los tornillos y que a veces explotan. Es un proceso doloroso y b&aacute;sico. De hecho, solemos olvidar que, en verdad, lo que dura toda la vida no es tanto la infancia como la entrada en la atm&oacute;sfera, es decir, la adolescencia, el choque con la realidad, en definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla de la tradici&oacute;n de los agelastas, aquellos que no r&iacute;en. Sorprende que Jes&uacute;s, como se ha afirmado, no haya re&iacute;do nunca. No parece cre&iacute;ble. O no ha re&iacute;do nunca, o nunca se nos ha dicho que rio. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es Juan Cris&oacute;stomo quien pone sobre la mesa lo que va a ser un t&oacute;pico medieval, s&iacute;, que Jesucristo no rio, una idea contra la cual van a luchar los humanistas del Renacimiento, tanto Petrarca y Boccaccio como Erasmo y Montaigne, que insistir&aacute;n en crear otra imagen de Jesucristo. De hecho, Erasmo, como humanista, reacciona contra una tradici&oacute;n agelasta medieval que nace con Juan Cris&oacute;stomo. &iquest;De d&oacute;nde viene esta idea? De un lado, en los evangelios ap&oacute;crifos, Jesucristo s&iacute; que r&iacute;e. Y es cierto que en los evangelios can&oacute;nicos la risa equivale a escarnio y burla, y que, por lo tanto, niega la majestad de Jesucristo. Le escriben el INRI en la cruz, la coronaci&oacute;n de espinas, etc&eacute;tera; en fin, una parodia de la soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como si la risa estuviera al lado del mal. El diablo s&iacute; que est&aacute; en la carcajada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, el diablo sonr&iacute;e porque en la risa existe un indicio de incredulidad, un &lsquo;no me creo lo que me est&aacute;s contando&rsquo;. De hecho, el diablo se r&iacute;e cuando logra vencer de alg&uacute;n modo, a Dios. Y esto est&aacute; ya en el G&eacute;nesis, s&iacute;, con el jard&iacute;n del Ed&eacute;n, es decir, el lugar de la completitud ontol&oacute;gica donde todo est&aacute; en su lugar porque no existe el lenguaje. Ad&aacute;n y Eva, como mucho, sonre&iacute;an, una expresi&oacute;n de un bienestar, pero no re&iacute;an, esa risa de la incongruencia no pod&iacute;a existir porque todo estaba en su lugar.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;ndo se separan las cosas con el pecado original?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ser humano se separa de la realidad, de s&iacute; mismo y de Dios, todo se descoyunta y, entonces, en ese momento, la risa c&oacute;mica s&iacute; que adquiere sentido. Luego, la demonizaci&oacute;n de la risa tambi&eacute;n aparece en el G&eacute;nesis, en el momento en el que Yahv&eacute; hace un pacto con Abraham. En fin, est&aacute; presente en muchos per&iacute;odos y etapas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que llama la atenci&oacute;n es que, tradicionalmente, el poder, a veces con su dogmatismo y solemnidad, detesta bastante la risa.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una tradici&oacute;n nacida en Francia de la impostura pol&iacute;tica, desarrollada m&aacute;s tarde por los ilustrados, que se&ntilde;ala que, desde los or&iacute;genes de los tiempos, los sacerdotes y los poderosos han establecido una alianza para protegerse y legitimarse unos a otros. Entonces, &iquest;qu&eacute; sucede? Que los poderosos no aceptan la risa, porque minar&iacute;a su autoridad, o pondr&iacute;a en duda su capacidad de comunicaci&oacute;n con la divinidad. Y tambi&eacute;n se da una agelastia pol&iacute;tica que no acepta la risa porque cuestionar&iacute;a la capacidad para elegir lo m&aacute;s conveniente para el pueblo. E incluso un agelastia filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;ntemela, por favor. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Plat&oacute;n expulsa de su rep&uacute;blica ideal a los poetas, y no solo a los tr&aacute;gicos, sino tambi&eacute;n a los c&oacute;micos, porque representan a los dioses riendo y llorando y los humanizan demasiado. Y tambi&eacute;n porque la comicidad surge de la plurivocidad del lenguaje y Plat&oacute;n la niega. Quiere eliminarla. Y tambi&eacute;n, porque, para el platonismo, la risa asiente con el mundo, dice que s&iacute; a un mundo que es una copia imperfecta y despreciable y m&aacute;s bien lamentable que risible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, la risa alegre, &iquest;reposa en ese reconocimiento de nuestra propia contingencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, nos reconcilia con nuestros l&iacute;mites. De hecho, la condici&oacute;n humana est&aacute; perimetrada por una serie de l&iacute;mites que resultan dolorosos, s&iacute;, pero que, a su vez, son necesarios, ya que, sin ellos, la vida no ser&iacute;a posible. Es el ejemplo de la paloma de Kant: vuela cuando sus alas sienten la resistencia del aire. El aire la frena, s&iacute;, pero a la vez es condici&oacute;n de posibilidad del vuelo y de la vida. Del mismo modo, los l&iacute;mites como la muerte, la ignorancia, la sociabilidad, etc&eacute;tera, nos duelen, porque nos hacen inmortales, ignorantes y dependientes, pero al mismo tiempo son necesarios porque si fu&eacute;semos omniscientes no podr&iacute;amos vivir. Si supi&eacute;semos cu&aacute;l va a ser el momento de nuestra muerte, nuestra vida ya no ser&iacute;a posible, nos volver&iacute;amos absolutamente locos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo similar sobre la omnipotencia escribe Albert Camus cuando dice que, si vi&eacute;ramos el mundo en su totalidad en tan solo un instante, ser&iacute;a espantoso. Qu&eacute; horror ser un dios &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Con el humor exploramos y practicamos un trabajo con el l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los transhumanistas pretenden vencerlos con la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a en su cuerpo.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son los rom&aacute;nticos, en el sentido de que, lo rom&aacute;ntico es la enfermedad porque niega los l&iacute;mites, quiere trascenderlos, mientras que lo cl&aacute;sico es lo sano, la pedagog&iacute;a de los l&iacute;mites, lo cual tampoco significa una pedagog&iacute;a del fatalismo y de la resignaci&oacute;n. Al igual que a Camus, a m&iacute; me gusta mucho la cita de P&iacute;ndaro, la que dice: &lsquo;Oh alma, no aspires a la vida inmortal, pero agota toda la extensi&oacute;n de lo posible&rsquo;. Dentro de esos l&iacute;mites tenemos que agotar toda la extensi&oacute;n de lo posible, es decir, aceptar el l&iacute;mite y jugar a fondo el juego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, siempre se ha considerado que las sociedades m&aacute;s democr&aacute;ticas son aquellas donde el humor se celebra m&aacute;s. &iquest;Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s con sentido del humor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un riesgo demasiado grande hacer afirmaciones sobre grupos de personas que sobrepasen el individuo, eso de las psicolog&iacute;as nacionales. En cambio, s&iacute; que te dir&eacute; que es cierto que la literatura espa&ntilde;ola aporta, no solo a la historia de la literatura mundial, sino incluso, a la tradici&oacute;n filos&oacute;fica y pol&iacute;tica, la cuesti&oacute;n del humor. En El Quijote hay una parte de comicidad agresiva, la de la cachiporra, de re&iacute;rse de alguien a quien le dan golpes y que resulta rid&iacute;culo. Pero tambi&eacute;n es cierto que en El Quijote aparece de forma progresiva el humorismo tierno. Cervantes, a lo largo de su obra, y gracias a su formaci&oacute;n human&iacute;stica, desemboca en un humorismo tierno que cancela las jerarqu&iacute;as y las diferencias, por ejemplo, entre un noble y un plebeyo, como son Don Quijote y Sancho Paz, part&iacute;cipes ambos de la misma condici&oacute;n humana. Y tambi&eacute;n Fernando de Rojas con La Celestina. De hecho, cuando Fernando de Rojas habla de tragicomedia, no solo est&aacute; mezclando g&eacute;neros literarios, sino que lo que est&aacute; diciendo es que esencialmente nobles y plebeyos somos lo mismo, igualmente dignos e igualmente rid&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Frente a nuestra contingencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. No estamos determinados de antemano por ning&uacute;n tipo de esencia otorgada por la divinidad o por la naturaleza o por el orden ontol&oacute;gico del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chema Seglers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bernat-castany-filosofo-humor-rompe-jerarquia-iguala-cat_128_13381920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 20:23:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bernat Castany, filósofo: "El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Humor,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El  filósofo Daniel Innerarity proclama la muerte del liberalismo: “estamos en un capitalismo predador, rentista y violento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/filosofo-daniel-innerarity-proclama-muerte-liberalismo-capitalismo-predador-rentista-violento_1_13377884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f2bf24f-1eef-4ba7-9c01-8a9da6d137fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1239y421.jpg" width="1200" height="675" alt="El  filósofo Daniel Innerarity proclama la muerte del liberalismo: “estamos en un capitalismo predador, rentista y violento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo dice que no confiar en los mecanismos del mercado “es lo que lleva a preferir un modelo de pillaje, saqueo y rentismo” que produce “una nueva forma de capitalismo que se define como una ola de expoliación territorial”</p><p class="subtitle">Antecedentes - Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía: “Una persona que está muriéndose de hambre no tiene libertad”</p></div><p class="article-text">
        A Daniel Innerarity hay dos tipos de asuntos que le han interesado siempre: las cosas que no son lo que parecen y las cosas que ya no son lo que eran. A esta &uacute;ltima categor&iacute;a podr&iacute;a adscribirse el mundo que habitamos de ruido, de propaganda y hu&eacute;rfano de humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de filosof&iacute;a pol&iacute;tica y social, director del Instituto de Gobernanza Democr&aacute;tica y titular de la C&aacute;tedra Inteligencia Artificial y Democracia del Instituto Universitario Europeo en Florencia, explic&oacute; en media hora qu&eacute; est&aacute; pasando profundizando m&aacute;s all&aacute; de los t&oacute;picos que se suministran a diario.
    </p><p class="article-text">
        El experimento pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico del liberalismo ha terminado sin que sepamos muy bien qu&eacute; le va a sustituir. As&iacute; comenz&oacute; su discurso tras recibir el doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Men&eacute;ndez Pelayo por su contribuci&oacute;n al pensamiento democr&aacute;tico contempor&aacute;neo. Se hizo el silencio en la sala, el hall del viejo Palacio de la Magdalena de Santander -que cada verano, desde tiempos de la Rep&uacute;blica, se convierte en universidad- donde m&aacute;s de sesenta personas, sin representaci&oacute;n ni presencia de ning&uacute;n miembro del Gobierno de Cantabria, escuchaban al protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Innerarity fue desgranado las razones de esa muerte del liberalismo que se impuso tras la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora el capitalismo estaba basado en reglas, &ldquo;aunque no fueran las m&aacute;s justas ni cumplidas por todos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El mundo estaba basado en promesas de un porvenir feliz y se pensaba que camin&aacute;bamos hacia una democracia sin enemigos, aunque durante todo este periodo hasta el a&ntilde;o 2000 no faltaron fen&oacute;menos de rapi&ntilde;a territorial ni golpes de estado, sobre todo durante la guerra fr&iacute;a en Am&eacute;rica latina, &ldquo;pero todo ello se combinaba con la narrativa de un marco de valores que se dec&iacute;a defender&rdquo;.    
    </p><p class="article-text">
        El mercado desempe&ntilde;aba el papel de moderador de los intereses divergentes y cada actor intentaba llegar a un acuerdo porque le resultaba m&aacute;s beneficio: &ldquo;la conciliaci&oacute;n aporta m&aacute;s que la agresi&oacute;n&rdquo;. 
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            <span class="title">
                El rector de la UIMP, Ángel Pelayo; el doctor Honoris Causa Daniel Innerarity y la vicerrectora Mariola Urrea durante el acto académico.                            </span>
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        Ahora corren tiempos turbulentos. Actualmente podemos hablar del final de una era.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trump no es el autor de este cambio de p&aacute;gina, no es ni siquiera especialmente original en esto porque el deseo de redimensionar la globalizaci&oacute;n viene de lejos&rdquo;, explica. Los &uacute;ltimos tres gobiernos norteamericanos &ndash;subraya- han bloqueado la organizaci&oacute;n del comercio, dem&oacute;cratas y republicanos, han subido los aranceles, han restringido las importaciones y han concedido subvenciones masivas a la industria nacional.   
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta ahora nadie había formulado tan explícitamente como Trump la pretensión de acabar con lo que ha caracterizado a la globalización liberal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un instinto protector que se agudiz&oacute; en todo el mundo tras la crisis econ&oacute;mica &ldquo;que marc&oacute; el final de las ilusiones liberales y emprendi&oacute; el camino a un mundo geopol&iacute;tico&rdquo;, ha resaltado el profesor. En su opini&oacute;n hay un retorno del proteccionismo &ldquo;a derecha e izquierda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora nadie hab&iacute;a formulado tan expl&iacute;citamente como Trump la pretensi&oacute;n de acabar con lo que ha caracterizado a la globalizaci&oacute;n liberal&rdquo; y cita el cuestionamiento del comercio, la multiplicaci&oacute;n de los conflictos, retorno a una concepci&oacute;n aut&aacute;rquica de la sociedad, &ldquo;una econom&iacute;a de pillaje y una carrera global por el acaparamiento de bienes escasos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El actual capitalismo es el de una multitud de actores que juegan a la soberan&iacute;a y cuyos intereses no pueden ni quieren estar alineados&rdquo;, ha defendido Innerarity , haciendo hincapi&eacute; en que &ldquo;la guerra econ&oacute;mica ha dejado de ser una met&aacute;fora en este nuevo darwinismo geopol&iacute;tico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un capitalismo predador, rentista y violento, entregado al puro juego del poder que ha dado lugar a una nueva ola de imperialismo territorial&rdquo;, ha afirmado el fil&oacute;sofo. Es una renuncia a concebir lo social como un multiplicador que pone la competencia por encima de la cooperaci&oacute;n. &ldquo;Se cuestiona el mercado y la propiedad&rdquo; y han renacido &ldquo;nuevos modos de predaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No confiar en los mecanismos del mercado &ldquo;es lo que lleva a preferir un modelo de pillaje, saqueo y rentismo&rdquo;, lo que produce &ldquo;una nueva forma de capitalismo que se define como una ola de expoliaci&oacute;n territorial&rdquo;, ha denunciado. 
    </p><p class="article-text">
        Para el fil&oacute;sofo es una nueva forma de capitalismo que a la vez es muy antigua: un modelo de saqueo y rentismo que, en su opini&oacute;n, evoca aquel antiguo derecho mar&iacute;timo a quedarse todo aquello que se encontraba en el mar. &ldquo;&iquest;De qui&eacute;n son las cosas&rdquo;?, se ha preguntado. Porque han renacido &ldquo;nuevos modos de predaci&oacute;n, desde los fondos marinos hasta el espacio, la codicia de las tierras raras, la biopirater&iacute;a que se apropia de los recursos gen&eacute;ticos, y los datos y textos con los que se alimenta la inteligencia artificial &rdquo;sin pedir permiso ni pagar por ello&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata &ndash;ha resumido- de obtener beneficios fuera del contexto de competencia. &ldquo;Yo llegu&eacute; el primero, y punto&rdquo;, ha enfatizado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestras élites están formadas en un mundo liberal que ya no existe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora el mundo bascula hacia el acaparamiento y todo se juega en disponer de los recursos necesarios&rdquo;, por lo que, seg&uacute;n ha a&ntilde;adido, &ldquo;la renta no es un beneficio sino una ganancia que proviene de detentar o controlar un activo escaso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo ha puesto algunos ejemplos de una econom&iacute;a que se est&aacute; &lsquo;reprimarizando&rsquo; en paralelo a la desaparici&oacute;n del sector primario porque &ndash;puso como ejemplo- hay un aumento de las actividades extractivas, se ha duplicado el volumen de minerales que se extraen en el mundo.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La carrera en busca de las materias primas ha incrementado&rdquo; y este &ldquo;saqueo&rdquo; pone de manifiesto &ldquo;lo poco que nos creemos que el conocimiento sea el principal recurso de la econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desconcierto de la Uni&oacute;n Europea</h2><p class="article-text">
        Frente a este contexto, la Uni&oacute;n Europea &ldquo;no est&aacute; preparada&rdquo; porque no est&aacute; pensada para el conflicto &ldquo;sino para que nadie imponga nada a nadie&rdquo;. El filosofo ha admitido que puede ser que Europa no haya comprendido la envergadura de los cambios que estamos viviendo&ldquo;. &rdquo;Nuestras &eacute;lites est&aacute;n formadas en un mundo liberal que ya no existe&ldquo; de la libre competencia, de desmontar monopolios. &rdquo;Eso es insostenible en el nuevo espacio de predaci&oacute;n postliberal&ldquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/filosofo-daniel-innerarity-proclama-muerte-liberalismo-capitalismo-predador-rentista-violento_1_13377884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 21:32:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El  filósofo Daniel Innerarity proclama la muerte del liberalismo: “estamos en un capitalismo predador, rentista y violento”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,Universidad,Filosofía,UE - Unión Europea,Donald Trump,Liberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Enríquez, Angélica Liddell y Lilian Thuram, nombres destacados de la Bienal de Pensamiento 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariana-enriquez-angelica-liddell-lilian-thuram-nombres-destacados-bienal-pensamiento-2026_1_13367796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e9b7727-e122-4564-98c1-03e3646f5124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x623y203.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Enríquez, Angélica Liddell y Lilian Thuram, nombres destacados de la Bienal de Pensamiento 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva edición se celebrará del 13 al 18 de octubre en distintos espacios de Barcelona, bajo el lema "Desencadenar el presente", en una programación organizada por el Instituto de Cultura de Barcelona</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Valentín Roma, nuevo director del MACBA</p></div><p class="article-text">
        La nueva edici&oacute;n se celebrar&aacute; del 13 al 18 de octubre en distintos espacios de Barcelona, bajo el lema &ldquo;Desencadenar el presente&rdquo;, en una programaci&oacute;n organizada por el Instituto de Cultura de Barcelona. El equipo de comisariado est&aacute; integrado por representantes de entidades vinculadas al pensamiento que trabajan durante todo el a&ntilde;o en la ciudad: Marina Garc&eacute;s y Albert Llad&oacute; (Escola de Pensament); Elisabet Goula (CCCB); Rafael Vilasanjuan (ISGlobal), y Mireia Calafell y Berta Subirats (La Sullivan).
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de los comisarios plantea &ldquo;el debate en torno a preguntas relevantes para comprender este aqu&iacute; y ahora: &iquest;c&oacute;mo fomentar la solidaridad frente a los embates del neoliberalismo?; &iquest;con qu&eacute; herramientas puede la ciudad convertirse en un basti&oacute;n de la resistencia democr&aacute;tica frente al autoritarismo?; &iquest;c&oacute;mo pueden llevarse a cabo pr&aacute;cticas que mejoren las condiciones materiales y simb&oacute;licas de nuestra vida en la ciudad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los invitados de esta edici&oacute;n figuran desde la escritora Mariana Enr&iacute;quez hasta el cineasta Jos&eacute; Luis Guerin o el exfutbolista y activista Lilian Thuram. Tambi&eacute;n se ha anunciado la presencia de la creadora esc&eacute;nica Ang&eacute;lica Liddell; la periodista mexicana especializada en migraciones y pol&iacute;tica Eileen Truax; la fil&oacute;sofa Fina Birul&eacute;s; el artista sat&iacute;rico y comunicador alem&aacute;n Jean-Philippe Kindler; la escritora Chantal Maillard y la autora mallorquina Ant&ograve;nia Vicens.
    </p><p class="article-text">
        Esta tarde, el Espai LAB del Palau de la Virreina (La Rambla, 99) acoge la presentaci&oacute;n del libro <em>Biennal de Pensament. L'endem&agrave; de tot</em>, el legado escrito de la edici&oacute;n de 2024. La publicaci&oacute;n re&uacute;ne las reflexiones de Xavier Fina, Ra&uuml;l Garrigassait, Mar Ros&agrave;s, Eduard Arderiu, Andreu Rif&eacute;, Arash Arjomandi, Miguel Pajares, Gisela Chillida, Carlota Rubio, Eudald Espuga, David Ucl&eacute;s, Anna Andreu, M&iacute;riam Hatibi, Josep Pedrals, Miqui Otero, Paula Ducay, Joana Gomila y Laia Vall&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el acto participar&aacute;n el concejal de Cultura e Industrias Creativas, Xavier Marc&eacute;; Ra&uuml;l Garrigassait y Albert Llad&oacute;, en representaci&oacute;n de los comisarios de la edici&oacute;n de 2024; y Elisabet Goula (CCCB), como representante del comisariado de 2026, en una conversaci&oacute;n moderada por el soci&oacute;logo Miquel Miss&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariana-enriquez-angelica-liddell-lilian-thuram-nombres-destacados-bienal-pensamiento-2026_1_13367796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 09:54:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Enríquez, Angélica Liddell y Lilian Thuram, nombres destacados de la Bienal de Pensamiento 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arthur Schopenhauer, pionero animalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arthur-schopenhauer-animalista_132_13327415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e181ae4e-6830-479b-b101-f849bca243c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arthur Schopenhauer, pionero animalista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo alemán estableció como base de la moral la compasión, y consideraba el trato a los demás animales como "una vergonzosa crudeza y barbarie de Occidente”</p></div><p class="article-text">
        Basta mencionar el apellido Schopenhauer para o&iacute;r desde alg&uacute;n rinc&oacute;n de la sala el adjetivo &ldquo;desfasado&rdquo;. Porque ten&iacute;a unas ideas muy peculiares sobre los fantasmas, porque era antivitalista y cenizo, porque glorificaba el ascetismo y el celibato, o, con m&aacute;s frecuencia, por sus imperdonables generalizaciones inspiradas en las mujeres suprimidas que conoci&oacute; (a excepci&oacute;n de su talentosa y exitosa <a href="https://www.jotdown.es/2022/02/schopenhauer-mas-johanna-y-menos-arthur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mami</a>, a la que no pod&iacute;a ver).
    </p><p class="article-text">
        Arthur Schopenhauer (1788-1860) publica la primera edici&oacute;n de su obra magna, <em>El mundo como voluntad y representaci&oacute;n</em>, en 1818, a la edad de treinta a&ntilde;os. En sus p&aacute;ginas construye una filosof&iacute;a que hace de puente entre la tradici&oacute;n europea, marcada por Kant y Plat&oacute;n, y el pensamiento &iacute;ndico (hind&uacute; y budista), que se hab&iacute;a empezado a traducir a lenguas europeas como el ingl&eacute;s y el lat&iacute;n. La Voluntad, el centro de la metaf&iacute;sica de Schopenhauer, es la cosa-en-s&iacute;, la realidad fundamental de este mundo: un querer permanente, una hoguera de deseo y movimiento que nos tiene atrapados en las llamas del instinto, del impulso vital; una realidad que nos atraviesa pero que s&oacute;lo podemos conocer a trav&eacute;s de nuestras representaciones de ella. La ley de la gravedad, la estaci&oacute;n del celo en los animales, la b&uacute;squeda del sol de las plantas (fototropismo), los arrebatos de mi ego... Todo manifestaciones de esa Voluntad que nos anima y consume.
    </p><p class="article-text">
        En sentido estricto, somos s&oacute;lo Voluntad, es decir, somos todos lo mismo. La pluralidad es un enga&ntilde;o de los sentidos, pues en el plano de la Voluntad s&oacute;lo cabe unidad. La sabidur&iacute;a pasa por percibir esta unidad fundamental de todas las cosas, y la &eacute;tica pasa por actuar en consecuencia. Schopenhauer establece como base de la moral la compasi&oacute;n, que considera el &uacute;nico incentivo no ego&iacute;sta para la acci&oacute;n. El que siente en s&iacute; el sufrimiento de otro no s&oacute;lo es bueno moralmente, sino que act&uacute;a de acuerdo con el estado real de las cosas, porque en la Voluntad todos somos lo mismo. A trav&eacute;s de la compasi&oacute;n, la Voluntad se reconoce a s&iacute; misma en el &ldquo;otro&rdquo;. Y ese &ldquo;otro&rdquo; no debe reducirse a los seres humanos: Schopenhauer es uno de los primeros pensadores europeos modernos en ampliar el c&iacute;rculo de la compasi&oacute;n &mdash;y, por tanto, de la &eacute;tica&mdash; hacia todos los animales.
    </p><p class="article-text">
        En el sistema de Schopenahuer, todo cuanto hay en el universo somos manifestaciones de una misma Voluntad, formas de esa realidad eterna invisible a los sentidos. Lo que distingue a los animales no humanos, lo que los hace fines en s&iacute; mismos y les otorga un valor moral del que carecen plantas, rocas o gases, es que son conscientes y sufrientes de la manera en que lo somos los humanos. Casi dos d&eacute;cadas antes de que Charles Darwin publicara en Inglaterra <em>El origen de las especies</em>, Schopenhauer expresaba, en su principal <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sobre_la_base_de_la_moralidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratado sobre moral</a>, la convicci&oacute;n de que el poder cognitivo de los seres humanos s&oacute;lo es superior &ldquo;en virtud de un mayor desarrollo cerebral, es decir, por una diferencia som&aacute;tica de una sola parte [del cuerpo], el cerebro, y sobre todo por su cantidad. En cambio, las semejanzas entre animal y humano, tanto ps&iacute;quicas como som&aacute;ticas, son incomparablemente mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al plantear esta diferencia de grado, cuantitativa, entre el humano y el &ldquo;animal&rdquo;, Schopenhauer se desmarca del pensamiento europeo de su tiempo. Con la excepci&oacute;n de Rousseau, tampoco localiza demasiados precedentes en los sistemas morales hist&oacute;ricos de Occidente, cuyo supremacismo humano le desespera: &ldquo;La supuesta falta de derechos de los animales, el delirio de que nuestras acciones hacia ellos carecen de connotaci&oacute;n moral, o, como se dice en el lenguaje de la moral, de que no hay deberes hacia los animales, no es sino una vergonzosa crudeza y barbarie de Occidente&rdquo;. Culpa de ello, principalmente, a la tradici&oacute;n judeocristiana, a esos cl&eacute;rigos responsables de la cosificaci&oacute;n de los animales en el lenguaje y el pensamiento, sentando as&iacute; las bases de &ldquo;la severidad y crueldad hacia los animales habituales en Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, corr&iacute;an vientos de cambio en el siglo XIX. Aunque no gozaban todav&iacute;a de un respaldo en el pensamiento acad&eacute;mico, algunos esp&iacute;ritus inquietos (desde movimientos civiles y espirituales) empezaban a reconsiderar estas crueldades. Habr&iacute;a que contar a Schopenhauer entre estos pioneros animalistas europeos. El fil&oacute;sofo se entusiasma por la fundaci&oacute;n de las primeras sociedades de protecci&oacute;n animal de Europa, en las que encontrar&iacute;a m&aacute;s de un lector intrigado por esta filosof&iacute;a suya que &ldquo;incluye bajo su protecci&oacute;n tambi&eacute;n a LOS ANIMALES, tratados de forma tan irresponsablemente mala en los otros sistemas morales europeos&rdquo;. En su estimaci&oacute;n, &ldquo;tambi&eacute;n en Europa est&aacute; despertando la conciencia de los derechos de los animales, en la medida en que desaparece y se desvanece gradualmente la extra&ntilde;a idea de un mundo animal creado s&oacute;lo para el beneficio y deleite de los humanos, a resultas de la cual se trata a los animales como cosas&rdquo;. Frases decimon&oacute;nicas cuya tinta (lamentablemente) a&uacute;n huele a fresca. 
    </p><p class="article-text">
        A la hist&oacute;rica &ldquo;barbarie&rdquo; europea, Schopenhauer contrapone la madurez &eacute;tica de la cultura india, una de las pocas que han formulado por s&iacute; mismas una consideraci&oacute;n moral hacia todos los animales (exportada, a trav&eacute;s del budismo, a los confines de Asia). Aunque Schopenhauer, a diferencia de Nietzsche, no parece haber osado el vegetarianismo, tiene una elevada concepci&oacute;n de la dieta asociada a los brahmanes y otros colectivos de la India. Sin embargo, <a href="https://muse.jhu.edu/pub/34/article/984708/pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consideraba</a> el r&eacute;gimen vegetal impracticable para las &ldquo;razas&rdquo; norte&ntilde;as, como la germana. Si los humanos del norte dejaran de comer animales, enfermar&iacute;an y morir&iacute;an, de modo que sufrir&iacute;an m&aacute;s que unos animales que recibieran una muerte indolora: &ldquo;Como la piel oscura, as&iacute; tambi&eacute;n es la dieta vegetariana la natural del ser humano. Pero s&oacute;lo en un clima tropical se mantiene fiel a una y a la otra. Al extenderse a zonas m&aacute;s fr&iacute;as, tuvo que contrarrestar el clima antinatural mediante una dieta igualmente antinatural. En el Norte propiamente dicho es imposible sobrevivir sin comer carne&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        N&oacute;tese el racismo &ldquo;inverso&rdquo; de Schopenhauer: la raza degenerada es la de la piel blanca, el traje tirol&eacute;s y el <em>schnitzel </em>con patatas. Aunque no se libraba de algunas ideas propias de su tiempo de imperios coloniales, Schopenhauer insist&iacute;a en que la piel oscura es la natural y la blanca una degeneraci&oacute;n: si es verdad que Jehov&aacute; dise&ntilde;&oacute; al primer hombre a su imagen y semejanza, tambi&eacute;n &Eacute;l &ldquo;deber&iacute;a ser representado en las obras de arte como negro&rdquo;. Antiesclavista, rehu&iacute;a muchas de las tesis de la prestigiosa &ldquo;ciencia&rdquo; racial que justificaba entonces la dominaci&oacute;n colonial europea y terminar&iacute;a arruinando moralmente a su pa&iacute;s. Nada mal para alguien &ldquo;desfasado&rdquo;... El fil&oacute;sofo atribu&iacute;a a los pueblos septentrionales una mayor inventiva, desarrollada al migrar a lugares inh&oacute;spitos, pero fue a costa de distanciarse de la condici&oacute;n saludable de la humanidad, que (naturismo y animalismo nunca andaban muy lejos en la &eacute;poca) incluye la dieta vegetal. La India, en cambio, habr&iacute;a logrado el grado m&aacute;s alto de civilizaci&oacute;n sin perder el vegetarianismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pues, en el pensamiento de Schopenhauer, todos los caminos conducen al Ganges. En este punto podr&iacute;amos perdonar al pionero de la &eacute;tica animal en Europa el sonar a ratos sorprendentemente brahm&aacute;nico, casi caste&iacute;sta, pero siempre apasionado y sincero: &ldquo;&iexcl;Puaj! Qu&eacute; moral de parias, chandalas y mlechas [descastados, &lsquo;intocables&rsquo;y b&aacute;rbaros], que no reconoce la esencia eterna que est&aacute; presente en todo lo que tiene vida y que resplandece con un significado insondable desde todos los ojos que ven la luz del sol&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arthur-schopenhauer-animalista_132_13327415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 04:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arthur Schopenhauer, pionero animalista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Animalistas,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Antonio Marina: “No podemos decir que una cultura que respeta los derechos humanos vale lo mismo que una que no lo hace”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-antonio-marina-no-decir-cultura-respeta-derechos-humanos-vale-no-cat_128_13316311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e7fa83b-931a-4a00-818b-96e10cb85a7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x937y239.jpg" width="1200" height="675" alt="José Antonio Marina: “No podemos decir que una cultura que respeta los derechos humanos vale lo mismo que una que no lo hace”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo reflexiona en su último ensayo sobre las adicciones, la fragilidad democrática, el pensamiento crítico y la necesidad de recuperar la filosofía como herramienta para resolver problemas</p><p class="subtitle">El anterior Rincón de pensar - ¿Todavía estamos a tiempo de frenar el cambio climático? Matthew T. Huber y la revolución que viene</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Marina es un funcionario de la humanidad. Alguien cuya trayectoria ha estado dedicada a explorar los laberintos mentales y sociales que ayudan a comprender conceptos como la felicidad, la inteligencia, la memoria o, en su &uacute;ltimo libro, las adicciones.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-vacuna-contra-las-adicciones/448704" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La vacuna contra las adicciones</em></a> (Ariel) parte de tres prop&oacute;sitos: proponer una especie de cartilla de ant&iacute;dotos contra las conductas adictivas, reivindicar el papel de la filosof&iacute;a y defender el poder creador de la memoria. A partir de esas ideas, Marina reflexiona sobre el equilibrio fr&aacute;gil entre lo que somos y lo que aspiramos a ser, la vulnerabilidad de la democracia y la importancia de educar para resolver problemas.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la conversaci&oacute;n que mantuvimos el martes con motivo de la presentaci&oacute;n de su libro en Barcelona. El di&aacute;logo ha sido editado para facilitar su lectura. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Qu&eacute; son las adicciones? En el libro dice que no son un problema, sino una mala soluci&oacute;n a un problema.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Una adicci&oacute;n es el h&aacute;bito compulsivo de consumir sustancias o realizar conductas nocivas para la persona, que produce una p&eacute;rdida de control y resulta muy dif&iacute;cil de abandonar porque la abstinencia provoca sufrimiento, lo que vulgarmente se llama &ldquo;mono&rdquo;.&nbsp;Tradicionalmente, se dividen en adicciones a sustancias, como en el caso de las toxicoman&iacute;as, o adicciones a comportamiento, como en el caso del juego, las compras, y &uacute;ltimamente el uso descontrolado de las tecnolog&iacute;as digitales.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hay tres caracter&iacute;sticas fundamentales: debe ser perjudicial para el sujeto, debe hacerle perder el control y debe resultar muy dif&iacute;cil de abandonar. Lo m&aacute;s importante es esa p&eacute;rdida de control. Mientras una persona conserva la capacidad de decidir y de salir de ese c&iacute;rculo, podemos hablar de abuso. Pero cuando ya no puede hacerlo, estamos ante una adicci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En el libro tambi&eacute;n plantea que es tan importante saber por qu&eacute; aparece una adicci&oacute;n como por qu&eacute; no lo hace. &iquest;Por qu&eacute; hay personas que, aun teniendo factores de riesgo, no caen en ella?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esa pregunta me interesa desde hace mucho tiempo. La tom&eacute; de la medicina. En algunos hospitales de investigaci&oacute;n estadounidenses no solo se estudia a los enfermos, sino tambi&eacute;n a las personas que ten&iacute;an todas las condiciones para padecer una enfermedad y, sin embargo, no la desarrollaron. La pregunta es: &iquest;qu&eacute; sistemas de defensa ten&iacute;an?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Si conocemos los sistemas de protecci&oacute;n podemos intentar replicarlos. En el caso de las adicciones, me interesaba entender por qu&eacute; personas que viven en ambientes muy dif&iacute;ciles, con problemas familiares o de desajuste social, logran no caer en una conducta adictiva.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hay estudios muy relevantes sobre resiliencia. Por ejemplo, investigaciones con personas que sufrieron tragedias extremas muestran que algunas desarrollaron trastornos mentales y otras no. &iquest;Qu&eacute; blindaje ten&iacute;an estas &uacute;ltimas? Esa capacidad de resistir y reponerse es clave para pensar en una vacuna contra las adicciones. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Uno de los conceptos centrales del libro es el &ldquo;factor h&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; significa?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El &ldquo;factor h&rdquo; viene de la palabra &ldquo;heur&iacute;stica&rdquo;, que significa la capacidad de encontrar soluciones. Todos usamos una expresi&oacute;n relacionada con ella: &ldquo;eureka&rdquo;, lo encontr&eacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Yo quer&iacute;a saber si, detr&aacute;s de caminos muy distintos hacia las adicciones, exist&iacute;a un patr&oacute;n com&uacute;n. Y lo encontr&eacute;: muchas personas con tendencia a conductas adictivas tienen un d&eacute;ficit en su capacidad para enfrentarse a los problemas. Ese d&eacute;ficit es el &ldquo;factor h&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Cuando alguien se siente desbordado por los problemas, aumenta el riesgo de caer en malas soluciones. Por eso creo que la competencia para resolver problemas nos protege no solo de las adicciones, sino tambi&eacute;n de muchos otros problemas mentales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La buena noticia es que esa competencia se puede desarrollar. Deber&iacute;a ser una parte esencial de la educaci&oacute;n. La funci&oacute;n principal de la inteligencia es resolver problemas, sobre todo los problemas pr&aacute;cticos de la vida cotidiana.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas con tendencia a conductas adictivas tienen un déficit en su capacidad para enfrentarse a los problemas. Ese déficit es el &quot;factor h&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En el libro cita a la psiquiatra Anna Lembke, que compara el smartphone con &ldquo;la aguja hipod&eacute;rmica de hoy&rdquo;. &iquest;La adicci&oacute;n a la tecnolog&iacute;a est&aacute; debilitando el pensamiento cr&iacute;tico?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sin duda. Los seres humanos venimos de f&aacute;brica con or&iacute;genes muy humildes: nacemos cr&eacute;dulos, impulsivos y dependientes. Los ni&ntilde;os necesitan creer lo que se les dice, porque no tienen otra soluci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Despu&eacute;s, con la educaci&oacute;n y la cultura, intentamos dejar de ser cr&eacute;dulos para ser l&uacute;cidos, dejar de ser impulsivos para ser personas controladas y dejar de ser dependientes para ser libres. Pero eso es dif&iacute;cil.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Uno de los virus mentales que nos han contagiado es la idea de que nacemos libres y con la voluntad ya desarrollada. No es as&iacute;. Decir que todos nacemos libres es un concepto jur&iacute;dico, no psicol&oacute;gico. Significa que nadie nace esclavo y que todos nacemos con derechos, pero los ni&ntilde;os nacen dependientes y necesitan aprender a ejercer la libertad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La voluntad tampoco es una funci&oacute;n con la que nacemos plenamente. Es una competencia que vamos adquiriendo, o no. Hay personas que no desarrollan la voluntad suficiente para tomar decisiones que gu&iacute;en su comportamiento.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Y qu&eacute; papel juega la tecnolog&iacute;a en esa p&eacute;rdida de pensamiento cr&iacute;tico?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pensar cr&iacute;ticamente es costoso. Y nuestra sociedad nos manda continuamente el mensaje de que todo debe ser r&aacute;pido, c&oacute;modo y sencillo. Se nos dice que no hace falta aprender, porque todo se puede encontrar. Pero si no aprendes, no vas a entender lo que encuentres.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las nuevas tecnolog&iacute;as pueden presionar a la baja el pensamiento cr&iacute;tico, porque ofrecen soluciones inmediatas y fomentan la pasividad. Adem&aacute;s, a nadie le interesa tener delante a una persona cr&iacute;tica. Ni a muchos pol&iacute;ticos ni a muchas empresas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A un pol&iacute;tico le resulta m&aacute;s &uacute;til un votante emocional y cr&eacute;dulo que un votante l&uacute;cido, cr&iacute;tico y bien informado. Y al mercado le interesa m&aacute;s un consumidor compulsivo que uno que piensa antes de comprar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Eso ayuda a explicar algunos retrocesos democr&aacute;ticos?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">S&iacute;. Estamos viendo mensajes pol&iacute;ticos poco articulados racionalmente, pero muy potentes emocionalmente. Eso impide la cr&iacute;tica y dificulta evaluar la pol&iacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Adem&aacute;s, las nuevas tecnolog&iacute;as han desarrollado sistemas de persuasi&oacute;n muy sofisticados. El caso del Brexit muestra c&oacute;mo se pueden usar perfiles digitales para dirigir mensajes casi individualizados. Con unos cuantos </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>likes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> se puede saber mucho de una persona: sus preferencias, sus miedos, sus inclinaciones pol&iacute;ticas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Todo esto ocurre al mismo tiempo que se debilita la capacidad cr&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a. El resultado es una democracia m&aacute;s vulnerable, porque nosotros tambi&eacute;n somos m&aacute;s vulnerables.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A un político le resulta más útil un votante emocional y crédulo que un votante lúcido, crítico y bien informado. Y al mercado le interesa más un consumidor compulsivo que uno que piensa antes de comprar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Cerca del 40% de los j&oacute;venes menores de 30 a&ntilde;os, seg&uacute;n algunas encuestas europeas, aceptar&iacute;an vivir en un r&eacute;gimen autoritario si les asegurase bienestar econ&oacute;mico.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Dicho de una forma un poco hiriente, eso es aspirar a una felicidad de animal dom&eacute;stico. Los animales dom&eacute;sticos viven muy bien: los cuidamos, los alimentamos, est&aacute;n protegidos. Pero no tienen libertad. Ese es el peligro: convertirnos en una especie dom&eacute;stica que prefiere comodidad antes que libertad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>La segunda parte del libro se titula: La filosof&iacute;a acude en ayuda de la psicolog&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo puede ayudarla?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Yo apuesto por la filosof&iacute;a en serio, en un momento en que est&aacute; muy devaluada. La filosof&iacute;a no debe limitarse a plantear problemas. Debe buscar soluciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hay problemas que resuelve la ciencia y problemas que resuelve la t&eacute;cnica. Pero hay otros que no puede resolver ninguna de las dos. Por ejemplo, &iquest;qui&eacute;n resuelve el problema de la migraci&oacute;n? &iquest;La econom&iacute;a? &iquest;El derecho? &iquest;La fuerza? Necesitamos un nivel m&aacute;s alto de resoluci&oacute;n, que tiene que ver con la justicia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La justicia es el conjunto de soluciones m&aacute;s perfectas que hemos encontrado para resolver los problemas de la convivencia humana. Y eso es tarea de la filosof&iacute;a: buscar las mejores soluciones cuando la ciencia y la t&eacute;cnica no bastan.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los animales domésticos viven muy bien: los cuidamos, los alimentamos, están protegidos. Pero no tienen libertad. Ese es el peligro: convertirnos en una especie doméstica que prefiere comodidad antes que libertad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Una de sus afirmaciones m&aacute;s famosas y m&aacute;s virales es la de que todo el mundo tiene derecho a expresar su opini&oacute;n, pero no todas las opiniones son respetables.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Exacto. Y a&ntilde;ado otra frase: no es verdad que todas las culturas sean igualmente valiosas. En algunos aspectos, claro que podemos comparar. Si los derechos humanos son un logro de la civilizaci&oacute;n, no podemos decir que una cultura que los respeta vale lo mismo que una cultura que no los respeta.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Otra cosa es la m&uacute;sica, la vestimenta o las costumbres. Pero en cuestiones como los derechos humanos hay mejores y peores soluciones. Y la filosof&iacute;a debe ayudarnos a explicarlo con rigor.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Otro concepto importante del libro es el &ldquo;bucle prodigioso&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; significa?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Es una expresi&oacute;n que utilizo para explicar una capacidad propia de la inteligencia humana: creamos cosas que luego revierten sobre nosotros y nos transforman. El ejemplo m&aacute;s claro es el lenguaje. La especie humana cre&oacute; el lenguaje, pero ahora nuestra inteligencia ya no puede entenderse sin &eacute;l. Creamos algo y despu&eacute;s eso pasa a formar parte de nosotros.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Lo mismo sucede con los sistemas normativos. Hemos creado normas, leyes y valores que despu&eacute;s se han integrado en el funcionamiento de nuestra inteligencia. Gracias a eso hemos podido controlar nuestra propia conducta. En cierto modo, la especie humana se domestic&oacute; a s&iacute; misma.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Somos seres h&iacute;bridos: animal y cultura. Nuestras creaciones educativas y culturales pasan a formar parte de nuestra naturaleza.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En la tercera parte del libro habla de &ldquo;inmunolog&iacute;a mental&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El modelo est&aacute; tomado de la biolog&iacute;a. Nuestro cuerpo est&aacute; amenazado por virus y bacterias, pero tenemos un sistema inmunitario que nos protege. Cuando ese sistema falla, nos volvemos vulnerables.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Con la mente sucede algo parecido. Hay pat&oacute;genos mentales que pueden alterar nuestra forma de pensar, sentir o valorar. No se trata solo de errores. Un virus mental no es &uacute;nicamente una creencia falsa: es una creencia falsa que cambia nuestra manera de relacionarnos con la realidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Por ejemplo, una frase como &ldquo;los celos son una demostraci&oacute;n de amor&rdquo; es un virus mental. No es solo una idea equivocada. Si alguien la acepta, esa creencia alterar&aacute; su forma de relacionarse con los dem&aacute;s. Le llevar&aacute; a aceptar el control, la vigilancia o la posesi&oacute;n como si fueran pruebas de amor.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Tambi&eacute;n habla de &ldquo;marcos de insensatez&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; son?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Son estructuras mentales m&aacute;s amplias que organizan nuestras percepciones y comportamientos de forma equivocada. No son solo ideas falsas aisladas, sino conjuntos de sentimientos, creencias y enfoques que distorsionan nuestra manera de ver los problemas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La pol&iacute;tica actual es un buen ejemplo. Se ha organizado muchas veces como un marco de conflicto: t&uacute; eres mi enemigo y yo quiero derrotarte. Pero hay otro marco posible: t&uacute; y yo no somos enemigos; ambos tenemos delante un problema que debemos resolver.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En el primer marco busco la victoria. En el segundo busco la soluci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En buena parte, la pol&iacute;tica est&aacute; en ese marco conflictivo. Espa&ntilde;a ha tenido una historia pol&iacute;tica muy dif&iacute;cil, con enfrentamientos, guerras, pronunciamientos militares y baile de constituciones en el siglo XIX, y una guerra civil en el siglo XX. Pero hubo un momento de lucidez durante la Transici&oacute;n. El problema pod&iacute;a haberse planteado como un conflicto entre enemigos, y habr&iacute;a sido desastroso. Sin embargo, se plante&oacute; como un problema com&uacute;n: viv&iacute;amos en una dictadura y quer&iacute;amos llegar a una democracia. Con todas las dificultades, se resolvi&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esa es la lecci&oacute;n: cuando salimos del marco de la insensatez, podemos progresar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En el tramo final del libro propone una especie de cartilla de vacunaci&oacute;n contra las adicciones.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La idea central es aumentar la capacidad de resolver problemas. Cuando nos enfrentamos a un problema tenemos dos v&iacute;as: intentar resolverlo o intentar aliviar el malestar que nos produce.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La buena soluci&oacute;n es afrontar el problema. La mala soluci&oacute;n es limitarse a aliviar el malestar. Por ejemplo, una mujer que sufre violencia de g&eacute;nero puede tener muchas dificultades para salir de esa situaci&oacute;n. Si no encuentra salida, puede recurrir a tranquilizantes, alcohol u otras sustancias para soportar la angustia. Eso no resuelve el problema: lo cronifica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El momento dram&aacute;tico llega cuando la persona cree que la &uacute;nica soluci&oacute;n posible es esa conducta adictiva. Por eso debemos educar en la capacidad de encontrar alternativas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para resolver un problema hay que saber qu&eacute; hacer, pero tambi&eacute;n hay que tener valent&iacute;a, tenacidad y constancia para hacerlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo hay que desarrollar la competencia heur&iacute;stica de las personas, sino tambi&eacute;n de las sociedades. Las sociedades con talento disponen de un rico conjunto de soluciones. Es la grandeza de la democracia. Cuando pierde esa capacidad se desprestigia y pierde legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Esa educaci&oacute;n debe empezar en la infancia?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">S&iacute;. Lo primero es que el ni&ntilde;o adquiera una seguridad b&aacute;sica: la sensaci&oacute;n de que, aunque las cosas vayan mal, siempre tendr&aacute; alg&uacute;n punto de refugio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Despu&eacute;s, en la escuela, debemos convencer al ni&ntilde;o de que es capaz de enfrentarse a los problemas. Desde hace tiempo defiendo que habr&iacute;a que incluir un nuevo derecho en la Convenci&oacute;n de Derechos de la Infancia: todo ni&ntilde;o tiene derecho a experimentar el &eacute;xito merecido al menos una vez en la escuela.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El maestro debe organizar el aprendizaje para que el ni&ntilde;o pueda decir: &ldquo;He sido capaz&rdquo;. Esa experiencia es muy poderosa, porque quien la vive quiere repetirla.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Cuando decimos &ldquo;este ni&ntilde;o es vago&rdquo;, no estamos haciendo una descripci&oacute;n, sino dictando una sentencia sin pruebas suficientes. Los ni&ntilde;os son activos por naturaleza y les gusta resolver problemas. Si un ni&ntilde;o parece perezoso, debemos preguntarnos qu&eacute; le pasa. Puede que no encaje con sus compa&ntilde;eros, que tenga miedo, que est&eacute; triste o incluso que tenga un problema f&iacute;sico no detectado, como una ligera asma que le impide correr en el recreo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-antonio-marina-no-decir-cultura-respeta-derechos-humanos-vale-no-cat_128_13316311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:50:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Antonio Marina: “No podemos decir que una cultura que respeta los derechos humanos vale lo mismo que una que no lo hace”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,José Antonio Marina,Libros,Adicciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta filósofa ha estudiado a los "profetas" de la IA: “Silicon Valley se parece cada vez más a una secta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/filosofa-estudiado-profetas-ia-silicon-valley-parece-vez-secta_128_13305800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d435d7c6-f6de-4c80-8f03-661edc3f63f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145571.jpg" width="1290" height="726" alt="Esta filósofa ha estudiado a los &quot;profetas&quot; de la IA: “Silicon Valley se parece cada vez más a una secta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Intentar hacer productos más éticos no es ponerle un freno a la tecnología", defiende Carissa Véliz, autora de 'Profecía', un libro en el que analiza cómo los magnates de la IA están utilizando las predicciones de esta tecnología como "maniobras de poder"</p><p class="subtitle">SpaceX y el cuento “libertario” de Elon Musk: “Nunca lo fue, usa el sector público como fuente de poder y beneficios”</p></div><p class="article-text">
        La hispano-mexicana Carissa V&eacute;liz es la autora de una de las obras de referencia de la democracia digital.<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/hay-gente-piensa-erradicar-economia-datos-personales-extremo-si-hubiera-preguntado-existiera-pareceria-locura_1_6521062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Privacidad es Poder</em></a> (editorial Debate, 2019) estableci&oacute; por qu&eacute; este derecho hab&iacute;a trascendido a un nuevo nivel con Internet: quien acumula datos acumula poder. Si lo hacen las empresas, crece el riesgo de manipulaci&oacute;n y desigualdad. Si lo intentan los gobiernos, el de autoritarismo. La privacidad hab&iacute;a dejado de ser una cuesti&oacute;n personal para ser una libertad colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        Su enfoque no llega desde la ingenier&iacute;a, las matem&aacute;ticas, ni el desarrollo de software. V&eacute;liz es profesora de Filosof&iacute;a y &Eacute;tica en la Universidad de Oxford, un campo desde el que se pregunta qu&eacute; significa la implantaci&oacute;n de cada tecnolog&iacute;a, a qui&eacute;n sirve y bajo qu&eacute; relatos se legitima. En su nuevo libro, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/626457-libro-profecia-9791387600631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Profec&iacute;a: Lecciones sobre el uso y abuso de la predicci&oacute;n, desde los antiguos or&aacute;culos hasta la IA</em></a> (Debate), hace ese mismo examen a la revoluci&oacute;n que est&aacute; propiciando esta tecnolog&iacute;a y su capacidad de hacer predicciones basadas en datos. Lo que ha encontrado es que, a pesar de que las t&eacute;cnicas son nuevas, los mitos que estamos construyendo alrededor de este fen&oacute;meno hist&oacute;rico no lo son tanto. 
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista con elDiario.es, la profesora explica c&oacute;mo Silicon Valley est&aacute; generando profetas, liturgia religiosa e incluso una fe en la llegada de un ser superior (una inteligencia artificial autoconsciente, capaz de mejorarse a s&iacute; misma y de superar a los humanos) con el mismo objetivo de anta&ntilde;o, porque &ldquo;las predicciones son maniobras de poder&rdquo;. Tambi&eacute;n deja una idea para neutralizarlas: &ldquo;Cada vez que hacemos algo tan simple como leer un libro de papel, cuidar el mundo anal&oacute;gico, la gente que te rodea, tu bar favorito... estamos resistiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un momento en el que buscamos s&iacute;miles y met&aacute;foras para describir el poder de las grandes tecnol&oacute;gicas y sus l&iacute;deres, usted propone una nueva: son los adivinos de la corte e intentan &ldquo;marcar la agenda del futuro a trav&eacute;s de unas predicciones claramente interesadas&rdquo;. &iquest;Est&aacute;n utilizando los magnates de Silicon Valley nuestra fe en la ciencia, el m&eacute;todo emp&iacute;rico y la realidad basada en datos como una herramienta de manipulaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante es eso, que parece que los nuevos l&iacute;deres y los ejecutivos tecnol&oacute;gicos se basan en la ciencia para hacer esas predicciones. Pero el hecho es que est&aacute;n utilizando inteligencia artificial, no necesariamente ciencia. Y un ejemplo muy claro es c&oacute;mo el uso de IA est&aacute; insertando m&aacute;s y m&aacute;s errores en los art&iacute;culos cient&iacute;ficos. Eso es parte de la pregunta fundamental del libro: &iquest;Qu&eacute; es ciencia y qu&eacute; no? Porque cuando hacemos predicciones sobre los seres humanos, solemos influir en su comportamiento. Eso no es ciencia, porque no eres un observador imparcial, sino que est&aacute;s influyendo en aquello que aseguras predecir. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hacemos predicciones sobre los seres humanos, solemos influir en su comportamiento. Eso no es ciencia, porque no eres un observador imparcial: estás influyendo en aquello que aseguras predecir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de que la tecnolog&iacute;a es muy diferente y hay muchos aspectos que son novedosos, la realidad es que el rol pol&iacute;tico que est&aacute; jugando tanto la tecnolog&iacute;a de la inteligencia artificial como las personas que la desarrollan, la defienden y la venden, es inc&oacute;modamente similar al rol que jug&oacute; en su momento el Or&aacute;culo de Delfos, y luego los astr&oacute;logos, y luego los expertos en ciencias sociales, y luego brevemente los economistas. Ahora es esta tendencia la que ha tomado el testigo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Defiende que, en cuestiones sociales, analizarnos empleando solo los datos que puedan ser interpretados por una m&aacute;quina es una estrategia equivocada. Una manera incorrecta de hacer ciencia que nosotros compramos por nuestra creencia en el progreso. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Y hay tanto que decir sobre esto. En primer lugar, es muy interesante porque Silicon Valley se parece cada vez m&aacute;s a una secta religiosa. Desde los rituales en torno a los l&iacute;deres, sobre los que establecen una devoci&oacute;n dogm&aacute;tica, hasta c&oacute;mo hablan sobre <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/magnate-ultra-peter-thiel-reta-papa-roma-charlas-secretas-anticristo-frenar-regulacion-ia_1_13072744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el anticristo</a> o de la superinteligencia, o tantos l&iacute;deres como Mark Zuckerberg que est&aacute;n construy&eacute;ndose literalmente b&uacute;nkeres para sobrevivir a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/douglas-rushkoff-milmillonarios-tecnologicos-llevando-mundo-colapso-quieren-escapar_128_10516815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un posible apocalipsis</a>. El mundo que est&aacute;n construyendo es como el de una secta y es interesante porque hay veces que estas personas dicen cosas que no sabes si ellos creen o no. Y no sabes qu&eacute; es m&aacute;s preocupante, si que lo crean, o que no lo crean y lo digan.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, yendo de nuevo hacia la historia y la filosof&iacute;a, desde mi punto de vista, el fil&oacute;sofo m&aacute;s interesante que ha estudiado este tema es Karl Popper. Es muy relevante porque es un fil&oacute;sofo de la ciencia, pero tambi&eacute;n porque vivi&oacute; la Segunda Guerra Mundial, c&oacute;mo se us&oacute; el poder en ese momento y las consecuencias de aquel mal uso. Una de sus observaciones es que, por definici&oacute;n, la historia no se puede predecir porque depende mucho de los avances tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos, y nunca podemos estar seguros de qu&eacute; vamos a descubrir, porque si lo pudi&eacute;ramos predecir ya lo habr&iacute;amos descubierto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando nos volvemos más precisos en la predicción del comportamiento humano, no es un síntoma de avance científico, sino de avance autoritario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces, una manera de expresarlo es que cuando nos volvemos m&aacute;s precisos en la predicci&oacute;n del comportamiento humano, no es un s&iacute;ntoma de avance cient&iacute;fico, sino un s&iacute;ntoma de avance autoritario. Porque la manera m&aacute;s precisa de predecir el comportamiento de alguien es determinarlo. Si t&uacute; quieres saber exactamente d&oacute;nde va a estar alguien ma&ntilde;ana, encarc&eacute;lalo, as&iacute; no tendr&aacute;s duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted utiliza el concepto de &ldquo;golpe de Estado tecnol&oacute;gico&rdquo; para definir la creciente influencia de las grandes tecnol&oacute;gicas en los poderes p&uacute;blicos. &iquest;Ha llegado demasiado lejos esa colaboraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay tanta colaboraci&oacute;n entre las grandes tecnol&oacute;gicas y los estados que hay momentos en donde no se sabe muy bien si las primeras est&aacute;n ayudando a los pa&iacute;ses a cumplir sus objetivos, o es al rev&eacute;s. &iquest;Y qui&eacute;n es el dominante? Hay momentos en los que parece claramente que son las grandes tecnol&oacute;gicas las que lo hacen, que tienen m&aacute;s poder y que pueden decidir cu&aacute;les son las reglas que siguen. Entre otras razones, porque las agencias que deben vigilarlas tienen menos dinero y capacidades que ellas. Pero tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n cultural, como un mal h&aacute;bito en el que hemos ca&iacute;do. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, vemos iron&iacute;as como la de Palantir, que acumula cada vez m&aacute;s contratos con los gobiernos y acceso a much&iacute;simos datos sensibles, a pesar de que es una compa&ntilde;&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/peter-thiel-milmillonario-ideas-peligrosas_129_12533243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada por libertarios</a> que no creen que debiera existir el gobierno. Nunca han escondido su ideolog&iacute;a. Pero otro punto muy importante para Europa, expresado recientemente por <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nVktfvXrL0w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruno Giussani en una TEDx Talk</a>, es que necesitamos asegurarnos de tener soberan&iacute;a digital, de que no dependamos de compa&ntilde;&iacute;as que en cierto momento pueden bloquear el acceso a servicios digitales. Esto ya no es hipot&eacute;tico. Acabamos de ver c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/eeuu-veta-primera-vez-exportacion-inteligencia-artificial-confirma-inicio-guerra-fria-digital_1_13294994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos le ha pedido a Anthropic que limite el acceso a ciertos modelos por parte de extranjeros</a>. Es una oportunidad, porque lo que me gustar&iacute;a ver es a Europa innovando y creando productos que puedan ayudar a la democracia, y no erosionarla. Que no sean productos hechos a medida para un sistema autoritario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro, se&ntilde;ala que esta tecnolog&iacute;a tiene &ldquo;pecados originales&rdquo; derivados del capitalismo de la vigilancia, como el entrenamiento con datos personales o contenidos protegidos con derechos de autor sin autorizaci&oacute;n. &iquest;Cree que es posible dise&ntilde;ar una inteligencia artificial respetuosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;. Y hay varias razones. Una es que &ldquo;inteligencia artificial&rdquo; en realidad no significa nada. Es una etiqueta que le ponemos a tecnolog&iacute;a digital avanzada. Pero las tecnolog&iacute;as como el <em>machine learning</em> no tienen por qu&eacute; aplicarse solo de esa forma. Innovar significa precisamente encontrar maneras de hacer las cosas de manera diferente, de conseguir lo que queremos conseguir sin pagar con la democracia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Innovar significa encontrar maneras de hacerlo diferente, de conseguir lo que queremos conseguir sin pagar con la democracia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En segundo lugar, hay maneras de hacer grandes modelos de inteligencia artificial m&aacute;s econ&oacute;micos. China, por ejemplo, ya la ha encontrado. Se basan en el modelo de OpenAI, pero por lo menos es ecol&oacute;gicamente mucho mejor. Y por &uacute;ltimo, aunque sea una manera de pensar muy com&uacute;n, es muy importante de desafiar la creencia de que intentar hacer productos m&aacute;s &eacute;ticos es como ponerle un freno a la tecnolog&iacute;a. Eso no es as&iacute;. Hist&oacute;ricamente se ve clar&iacute;simamente que no es as&iacute;. Cuando intentamos hacer los coches m&aacute;s seguros, a pesar de la reticencia de las compa&ntilde;&iacute;as automovil&iacute;sticas, nos llev&oacute; a lo contrario, a innovar. En materiales, en aerodin&aacute;mica, en los airbags, en los cinturones de seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, parte de la cr&iacute;tica a la inteligencia artificial actual es que es un mal producto. Es un producto muy poco fiable, que todo el tiempo est&aacute; confabulando, que usa much&iacute;sima energ&iacute;a, que no est&aacute; claro que est&eacute; mejorando la productividad, que est&aacute; insertando errores en &aacute;mbitos tan importantes como la ciencia o la justicia, que se basa en predicciones y, por lo tanto, no est&aacute; basada en hechos ni dise&ntilde;ada para ce&ntilde;irse a la verdad. Un muy mal producto, en muchos sentidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy importante desafiar la creencia de que si intentamos hacer un producto más ético es como ponerle un freno a la tecnología. Eso no es así. Históricamente se ve clarísimamente que no es así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted traza una relaci&oacute;n entre los profetas religiosos y los avisos por parte de los magnates de la IA sobre c&oacute;mo &eacute;sta puede representar un peligro existencial para la humanidad. La comparan, por ejemplo, </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/creadores-inteligencias-artificiales-academicos-piden-equiparar-riesgos-bomba-nuclear_1_10253632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>con la bomba at&oacute;mica</strong></a><strong>. &iquest;Es una estrategia para disimular que, como afirma, es un &ldquo;mal producto&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas de los profetas es que suelen tratar de asustar a la poblaci&oacute;n, porque mientras m&aacute;s asustados estemos, m&aacute;s vamos a querer que alguien nos diga cu&aacute;l es el futuro. Es una reacci&oacute;n natural en nosotros. Parad&oacute;jicamente, al hacer estas predicciones tan oscuras del producto que ellos mismos est&aacute;n desarrollando, consiguen que la gente les conceda mucho m&aacute;s poder. La reacci&oacute;n es '<em>Ok, s&aacute;lvame de este futuro tan terrible'</em>, sin reflexionar suficiente acerca de que son ellos los que est&aacute;n construyendo este futuro. Lo importante es no permitir que lo hagan, porque el futuro no est&aacute; escrito. 
    </p><p class="article-text">
        Algo sobre lo que he estado reflexionando &uacute;ltimamente es que es interesante que este tema de la superinteligencia sea la obsesi&oacute;n de varias... personas notables, notorias, famosas, pero casi todas ellas son hombres. No me parece una coincidencia. Este no es solamente un debate intelectual, tambi&eacute;n es est&eacute;tico. Estas personas suelen ser hombres blancos que crecieron leyendo c&oacute;mics de Marvel y que sienten atracci&oacute;n, en un sentido bastante literal de la palabra, por estos relatos apocal&iacute;pticos. Que, por otra parte, son muy antiguos, ya que vienen de los mitos griegos que luego se han repetido en f&aacute;bulas una y otra vez. Eso nos vuelve a traer esta observaci&oacute;n de que la profec&iacute;a, como patr&oacute;n, es algo que ya hemos visto antes. Que no es tan nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-advierte-riesgo-control-social-ia-condicionar-procesos-democraticos_1_13247005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el choque entre el papa y estas compa&ntilde;&iacute;as</strong></a><strong> es una derivada de ese af&aacute;n de ocupar espacios religiosos y lanzar discursos apocal&iacute;pticos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre el papa y estas compa&ntilde;&iacute;as es muy interesante. Por una parte, creo que es positivo que haya un contrapeso y... que haya cierta valent&iacute;a en decir ciertas cosas. Al mismo tiempo, tambi&eacute;n me preocupa que todos los poderes involucrados no sean especialmente... No s&eacute; c&oacute;mo decirlo. Son poderes que hemos visto antes, que han estado con nosotros durante mucho tiempo y que han cometido errores muy graves. En algunos sentidos, los siguen cometiendo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La interacción entre el papa y estas compañías es muy interesante. Por una parte, creo que es positivo que haya un contrapeso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Anthropic, la empresa que </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/liderar-revolucion-ia-ceder-trono-rebeldes-tres-pasos-anthropic-superar-openai_1_13272571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; liderando el sector</strong></a><strong> tras superar a OpenAI, es una de las que </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>defiende m&aacute;s abiertamente</strong></a><strong> que la IA es un peligro existencial para la humanidad. Su estrategia es recordar la importancia de desarrollarla de manera segura, como ellos dicen hacer. &iquest;Qu&eacute; le parece su papel en todo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es complicado, porque por supuesto que hay aspectos importantes con los cuales hay que tener mucho cuidado con la inteligencia artificial, que sin duda tienen que ver con la seguridad. A la vez, hemos visto muchas veces en gobiernos y corporaciones c&oacute;mo se abusa del discurso de la seguridad para conseguir otros prop&oacute;sitos, porque nadie quiere un mundo m&aacute;s inseguro. &iquest;Hasta qu&eacute; punto Anthropic est&aacute; utilizando eso como herramienta marketing para hacer parecer a sus sistemas m&aacute;s poderosos de lo que son? &iquest;O para, una vez m&aacute;s, frenar la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas? Me parece que es probable que ambas perspectivas tengan algo de cierto, que haya motivos para tener cuidado y que exploten esos motivos para su propio beneficio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La revoluci&oacute;n de la inteligencia artificial es un evento hist&oacute;rico que involucra a grandes potencias, a las mayores corporaciones del mundo, a los gobiernos. Las tendencias que se est&aacute;n generando son estructurales. &iquest;Ve margen individual para actuar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que hay margen para la actuaci&oacute;n individual. En primer lugar, porque la sociedad est&aacute; hecha de individuos. Muchas veces, cuando escribo, estoy pensando en el ministro o en el CEO que puedan leerlo. Pero tambi&eacute;n porque hay partes importantes de la resistencia que no son sofisticadas, ni grandiosas, ni hollywoodenses. Creo que las personas menospreciamos qu&eacute; tan importante es la cultura. Cuando lees un libro de papel, est&aacute;s ejerciendo un acto de resistencia. Est&aacute;s inform&aacute;ndote, ejerciendo tu autonom&iacute;a y haci&eacute;ndola m&aacute;s fuerte. Est&aacute;s puliendo tu capacidad de atenci&oacute;n en vez de dejando que las redes sociales te la hagan cada vez m&aacute;s corta. No hay notificaciones en un libro. Nadie te est&aacute; vigilando. Al leer un libro en papel est&aacute;s teniendo una conversaci&oacute;n larga y sofisticada con un autor, de ser humano a ser humano. Eso es parte de ser buen ciudadano y de construir la cultura. Porque los libros son nuestra mejor manera de transmitir experiencias y argumentos complejos. Y los libros necesitan ayuda. Necesitan lectores que no solamente los lean, sino que los recomienden, que hablen de ellos, que creen comunidades de conocimiento. As&iacute; que cada vez que hacemos algo tan, tan simple como leer un libro, cuidar el mundo anal&oacute;gico, el mundo natural, la gente que te rodea, tu bar favorito, tu cine... tambi&eacute;n estamos resistiendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lees un libro de papel, estás ejerciendo un acto de resistencia. Estás informándote, ejerciendo tu autonomía y haciéndola más fuerte. Estás puliendo tu capacidad de atención en vez de dejando que las redes sociales te la hagan cada vez más corta. Eso es parte de ser buen ciudadano</p>
          </div>

  </blockquote>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/filosofa-estudiado-profetas-ia-silicon-valley-parece-vez-secta_128_13305800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta filósofa ha estudiado a los "profetas" de la IA: “Silicon Valley se parece cada vez más a una secta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Filosofía,Anthropic,OpenAI,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul B. Preciado, Zadie Smith y Édouard Louis participarán en la tercera edición del Festival de las Ideas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/paul-b-preciado-zadie-smith-edouard-louis-participaran-tercera-edicion-festival-ideas_1_13311210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26a6d289-be17-4dfd-b52a-2872c6a01675_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul B. Preciado, Zadie Smith y Édouard Louis participarán en la tercera edición del Festival de las Ideas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva edición del Festival organizado por el Círculo de Bellas Artes y La Fábrica, que también contará con nombres como Eduardo Souto de Moura, Susan Stokes o Sami Timimi, abordará la importancia de los cuerpos "en tiempos de virtualización acelerada y fragmentación social"</p><p class="subtitle">¿Todavía estamos a tiempo de frenar el cambio climático? Matthew T. Huber y la revolución que viene</p></div><p class="article-text">
        El pensamiento volver&aacute; a adue&ntilde;arse de Madrid con la tercera edici&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/segunda-edicion-festival-ideas-sumerge-laberintos_1_12381152.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de las Ideas</a>, que se celebrar&aacute; en las calles de la capital desde el pr&oacute;ximo 17 de septiembre hasta el d&iacute;a 20. Un festival que, si bien el a&ntilde;o pasado sirvi&oacute; como una oportunidad para transitar por los &ldquo;laberintos&rdquo; de la geopol&iacute;tica y la desinformaci&oacute;n, esta vez traslada el foco al territorio m&aacute;s &iacute;ntimo, vulnerable y pol&iacute;tico que poseemos: el cuerpo. Este ser&aacute; el tema que dominar&aacute; las plazas, teatros y centros culturales de la ciudad en un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/cultura-proponen-partidos-politicos-no-habla-debates_1_10369719.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">foro abierto de debate ciudadano</a> en el que elDiario.es es medio colaborador.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado Marcela V&eacute;lez, directora de contenidos, el programa de esta tercera edici&oacute;n no solo interroga qu&eacute; significa tener un organismo f&iacute;sico en una sociedad hiperdigitalizada, sino que se plantea c&oacute;mo nuestra carne es atravesada por las fronteras geogr&aacute;ficas, la violencia del poder y la mirada de la creaci&oacute;n art&iacute;stica. &ldquo;En tiempos de virtualizaci&oacute;n acelerada y fragmentaci&oacute;n social, volver a los cuerpos es un gesto radical. Es recordar que pensar es siempre un acto encarnado y que toda transformaci&oacute;n comienza, inevitablemente, por aquello que somos &mdash;o que creemos tener&mdash;: un cuerpo&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        El Festival, que estar&aacute; compuesto por entrevistas, mesas redondas, paseos filos&oacute;ficos, talleres, conciertos, espect&aacute;culos de danza o proyecciones cinematogr&aacute;ficas y actividades para los m&aacute;s peque&ntilde;os, contar&aacute; con invitados de la talla de la novelista brit&aacute;nica Zadie Smith, el escritor y activista franc&eacute;s &Eacute;douard Louis, el fil&oacute;sofo y psiquiatra Thomas Fuchs, el influyente ensayista indio Vijay Prashad y la polit&oacute;loga Mariam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n. Adem&aacute;s, habr&aacute; principalmente tres escenarios donde se desarrollar&aacute;n todos estos actos.
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo como campo de batalla pol&iacute;tico y social</h2><p class="article-text">
        El primero de los escenarios volver&aacute; a ser el Escenario Allianz, en la Plaza de Espa&ntilde;a, donde Zadie Smith abordar&aacute; los complejos l&iacute;mites identitarios en la sesi&oacute;n <em>Lo rural, lo urbano y las fronteras del cuerpo</em>. Asimismo, unir&aacute; su voz a la del aclamado escritor franc&eacute;s &Eacute;douard Louis en una conversaci&oacute;n sobre la forma en que la literatura narra las marcas de la clase, el origen y la identidad. Por su parte, el escritor espa&ntilde;ol Paul B. Preciado reflexionar&aacute; sobre el cuerpo como el &uacute;nico territorio por liberar, en tanto que Luz Arcas, Ni&ntilde;o de Elche, Roc&iacute;o Molina y Cristina Consuegra tratar&aacute;n la problem&aacute;tica que surge cuando el cuerpo deja de ser una representaci&oacute;n est&eacute;tica para convertirse en una experiencia f&iacute;sica radical. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los escenarios es el C&iacute;rculo de Bellas Artes, que acoger&aacute; las actividades con una vocaci&oacute;n m&aacute;s pausada. Conversando sobre la dimensi&oacute;n social de los restos humanos o de sus representaciones m&aacute;s realistas, al hilo de los debates recientes sobre la legitimidad de mostrar restos humanos en los museos, visitar&aacute;n este espacio Gorka L&oacute;pez, Amaya Maruri y Javier Moscoso. Este &uacute;ltimo tambi&eacute;n aportar&aacute; una visi&oacute;n m&aacute;s hist&oacute;rica junto a Ana Gonz&aacute;lez Mozo y Alfons Zarzoso en una charla sobre el intrincado intercambio entre lo que hoy llamamos ciencia y lo que consideramos arte, aprovechando las representaciones del cuerpo de Venus en la historia de ambas disciplinas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el debate sobre la salud mental y la soberan&iacute;a de los cuerpos ser&aacute; fundamental en la programaci&oacute;n de este a&ntilde;o. Por un lado, se explorar&aacute; la introspecci&oacute;n y la autoconciencia en la mesa redonda<em> El cuerpo atento</em>, que reunir&aacute; a la neurocient&iacute;fica Nazareth Castellanos, al escritor y sacerdote Pablo d'Ors y a Olivia Loewe. Como contrapartida cr&iacute;tica a esta b&uacute;squeda del bienestar individual, el festival albergar&aacute; el acto <em>La medicalizaci&oacute;n del cuerpo herido</em>, donde la psiquiatra Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez y el terapeuta Sami Timimi debatir&aacute;n sobre c&oacute;mo la sociedad contempor&aacute;nea tiende a patologizar y medicar el sufrimiento social, el duelo y el malestar emocional en lugar de abordar las causas estructurales y de clase que los provocan.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia colectiva del pensamiento</h2><p class="article-text">
        El teatro, por su naturaleza el arte corporal por excelencia, ser&aacute; objeto de an&aacute;lisis en <em>El teatro como laberinto</em>, un encuentro en el &Aacute;mbito Cultural de El Corte Ingl&eacute;s donde las dramaturgas Andrea Jim&eacute;nez, Luc&iacute;a Carballal y Andrea V&aacute;squez reflexionar&aacute;n sobre la escena teatral como un espacio de indagaci&oacute;n donde la palabra y la presencia f&iacute;sica se confunden. Adem&aacute;s, se presentar&aacute; la pieza <em>Cuerpos en escena: di&aacute;logo y dramatizaci&oacute;n en torno a la pastora Marcela (El Quijote)</em>, a cargo de Irina Kouberskaya y Candela P&eacute;rez de Azc&aacute;rate, que recuperar&aacute; la m&iacute;tica figura cervantina para debatir sobre la autodeterminaci&oacute;n f&iacute;sica y la libertad de las mujeres de no someterse a las convenciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n del Festival incopora una tercera sede principal. Caixaforum Madrid se convertir&aacute; en un espacio de pensamiento compartido, proponiendo actos centrados en la experiencia colectiva del pensamiento. Por ejemplo, acoger&aacute; la mesa de debate <em>&iquest;Somos cuerpo o tenemos un cuerpo?</em>, protagonizada por el fil&oacute;sofo y psiquiatra Thomas Fuchs y el psic&oacute;logo Ram&oacute;n Nogueras, ahondar&aacute; en la cl&aacute;sica encrucijada sobre si nuestra identidad es puramente biol&oacute;gica o si el cuerpo es un mero veh&iacute;culo instrumental de la mente. A esto se le suman los numerosos talleres que explorar&aacute;n estas cuestiones desde la perspectiva de distintas disciplinas art&iacute;sticas como la literatura o el cine, que estar&aacute;n protagonizados tanto por personas expertas como tambi&eacute;n por personas que han sufrido en primera persona problemas de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        El Festival mantendr&aacute; propuestas participativas clave como los Paseos Filos&oacute;ficos, donde pensadores guiar&aacute;n a grupos reducidos por la ciudad para reflexionar en sinton&iacute;a con el entorno urbano, y el ya cl&aacute;sico <em>Speakers' Corner</em>, una instalaci&oacute;n ef&iacute;mera con micr&oacute;fono abierto donde cualquier ciudadano puede tomar la palabra para exponer p&uacute;blicamente sus ideas y debatir. La programaci&oacute;n tampoco olvida a las nuevas generaciones, planteando una serie de talleres familiares dise&ntilde;ados por el colectivo Chiquitectos bajo t&iacute;tulos como <em>Cuerpos rob&oacute;ticos</em>, <em>Cuerpos en movimiento</em> o <em>Jugar con los l&iacute;mites</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/paul-b-preciado-zadie-smith-edouard-louis-participaran-tercera-edicion-festival-ideas_1_13311210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 08:31:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul B. Preciado, Zadie Smith y Édouard Louis participarán en la tercera edición del Festival de las Ideas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Madrid,Filosofía,Música,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay motivos para el optimismo? ‘El rincón de pensar’ buscará respuestas frente al descontento en el FIC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/hay-motivos-optimismo-rincon-pensar-buscara-respuestas-frente-descontento-fic_1_13305464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/176fd0f4-b7b7-4ce7-94c5-f55c640d4061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay motivos para el optimismo? ‘El rincón de pensar’ buscará respuestas frente al descontento en el FIC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Neus Tomàs moderará un debate imprescindible con María Eugenia Rodríguez Palop, Cristina Monge y María Álvarez para huír del pesimismo paralizante </p><p class="subtitle">Consulta horarios y programa completo del Festival de las Ideas y la Cultura</p></div><p class="article-text">
        Trump y el auge de la extrema derecha, los conflictos internacionales, la crisis clim&aacute;tica, la odisea de acceder a una vivienda... Cuando miramos la actualidad, lo m&aacute;s f&aacute;cil es dejarse llevar por la sensaci&oacute;n de que todo va mal. Pero, &iquest;es posible analizar la realidad que nos rodea sin instalarnos en el pesimismo?
    </p><p class="article-text">
        Bajo la premisa <strong>&ldquo;&iquest;Hay motivos para el optimismo?&rdquo;</strong>, el <a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de las Ideas y la Cultura (FIC) </a>abre su tradicional <em>Rinc&oacute;n de pensar</em>. Este espacio de reflexi&oacute;n basado en la <a href="https://www.eldiario.es/el-rincon-de-pensar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secci&oacute;n hom&oacute;nima de elDiario.es </a>tendr&aacute; lugar el s&aacute;bado 27 de junio&nbsp;a las <strong>11:00 h en el escenario principal de la Plaza de la Constituci&oacute;n de Rivas</strong>, con acceso libre y gratuito.
    </p><p class="article-text">
        El FIC reunir&aacute; a un panel excepcional compuesto &iacute;ntegramente por mujeres. Voces que, desde el sentido com&uacute;n, la serenidad y una profunda experiencia en sus respectivos &aacute;mbitos, nos invitar&aacute;n a ver un poco m&aacute;s all&aacute; frente al ruido diario.
    </p><p class="article-text">
        La directora adjunta de elDiario.es, <strong>Neus Tom&agrave;s</strong>, ser&aacute; la encargada de guiar esta conversaci&oacute;n en la que participar&aacute;n Cristina Monge, soci&oacute;loga y polit&oacute;loga; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez, empresaria, pionera en la implantaci&oacute;n de la semana laboral de cuatro d&iacute;as y autora del libro <em>Hijos del optimismo</em>; y Mar&iacute;a Eugenia Rodr&iacute;guez Palop, jurista y profesora de Filosof&iacute;a del Derecho.
    </p><p class="article-text">
        Un encuentro dise&ntilde;ado para pensar en comunidad, entender el presente y, sobre todo, buscar herramientas colectivas para reactivarnos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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            <div class="imagenicon"> <img class="flechaicono" src=https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2024/0426/08/i-de-info-svg-2.svg>
           </div>

<div class="fichaText">
  <p> Cuándo <span class="dato">— Sábado, 27 de junio. A partir de las 11:00 h</span> </p>
<hr width=40px align="left" color="#D3D3D3" size=1px</hr>

<p> Dónde <span class="dato">— Plaza de la Constitución (Rivas-Vaciamadrid)</span> </p>
    </div>

            <div class="boton">
Acceso gratuito. No hace falta entrada.
            </div>

</div>
    </figure><h2 class="article-text"><strong>Mar&iacute;a Eugenia Rodr&iacute;guez Palop</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Profesora de DDHH y Filosof&iacute;a del derecho.&nbsp;</strong>(Badajoz, 1970) Experta en derechos humanos y feminismo y profesora de Filosof&iacute;a del Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid. Fue eurodiputada por Unidas Podemos entre 2019 y 2024. Tras su salida de la pol&iacute;tica, retom&oacute; su labor como profesora universitaria. Su obra destaca por su compromiso con la justicia social, el ecologismo y la igualdad. Autora de varios ensayos, ha escrito entre otros&nbsp;<em>Claves para entender los nuevos derechos humanos</em>&nbsp;(Catarata, 2011),&nbsp;<em>La nueva generaci&oacute;n de derechos humanos</em>&nbsp;(Dykinson, 2015) y&nbsp;<em>Revoluci&oacute;n feminista y pol&iacute;ticas de lo com&uacute;n frente a la extrema derecha&nbsp;</em>(Icaria, 2019).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cristina Monge</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Polit&oacute;loga y soci&oacute;loga.</strong>&nbsp;(Zaragoza, 1975). Profesora de la Universidad de Zaragoza, es una de las mayores especialistas del pa&iacute;s en movimientos sociales, emergencia clim&aacute;tica y gobernanza para la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Analista habitual en medios de comunicaci&oacute;n, su visi&oacute;n es imprescindible para entender los retos de la democracia actual. Entre su prol&iacute;fica obra ensay&iacute;stica destacan&nbsp;<em>La gran oportunidad</em>&nbsp;(2025) o el reciente&nbsp;<em>Contra el descontento</em>&nbsp;(2026), con el que ha ganado el prestigioso Premio Paid&oacute;s. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mar&iacute;a &Aacute;lvarez</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Empresaria y ensayista.&nbsp;</strong>Es una de las voces m&aacute;s l&uacute;cidas e influyentes en el debate sobre la transformaci&oacute;n del mundo laboral. Como fundadora de iniciativas como Ephimera, ha sido la cara visible y gran impulsora de la campa&ntilde;a por la semana de cuatro d&iacute;as en Espa&ntilde;a. Colaboradora de elDiario.es, combina el emprendimiento social con una profunda reflexi&oacute;n sobre nuestra &eacute;poca. Acaba de publicar el aplaudido ensayo&nbsp;<em>Hijos del optimismo</em>&nbsp;(2026), en el que analiza c&oacute;mo la nueva generaci&oacute;n est&aacute; construyendo un futuro alternativo ante el colapso del viejo modelo.
    </p><p class="article-text">
        Con Marc Gir&oacute; como maestro de ceremonias, la plaza vibrar&aacute; tambi&eacute;n con los conciertos gratuitos de artistas como Ariel Rot, La Bien Querida o Jordi &Eacute;vole y Los Ni&ntilde;os Jes&uacute;s. Adem&aacute;s, por los escenarios del FIC pasar&aacute;n personalidades de la talla de Silvia Intxaurrondo, Marta Flich, Andrea Ropero, Ignacio Escolar y Luc&iacute;a Solla Sobral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Festival de las Ideas y la Cultura 2026 cuenta con el apoyo del<a href="https://www.rivasciudad.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.rivasciudad.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid</a>,<a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a en Libertad 50 a&ntilde;os</a> y el<a href="https://www.dsca.gob.es/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.dsca.gob.es/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/hay-motivos-optimismo-rincon-pensar-buscara-respuestas-frente-descontento-fic_1_13305464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 08:54:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hay motivos para el optimismo? ‘El rincón de pensar’ buscará respuestas frente al descontento en el FIC]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elena de Juan García, víctima de acoso escolar: “Si no soltamos el rencor estamos permitiendo que la herida nos defina”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/elena-juan-garcia-victima-acoso-escolar-si-no-soltamos-rencor-permitiendo-herida-defina_128_13238481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7588b0b-1d08-461b-8abc-0e5497d34606_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elena de Juan García, víctima de acoso escolar: “Si no soltamos el rencor estamos permitiendo que la herida nos defina”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su primer libro, 'Sin rencor', la autora quita el enfoque sobre la víctima para ponerlo también sobre el agresor, intentando entender los motivos y explicaciones filosóficas que hay detrás del acoso
</p><p class="subtitle">El acoso escolar no es una etapa: es una herida que sangra en silencio</p></div><p class="article-text">
        Con tan solo 17 a&ntilde;os, Elena de Juan Garc&iacute;a sufri&oacute; acoso escolar durante su &uacute;ltima etapa en el instituto. Su d&iacute;a a d&iacute;a se vio marcado por el hostigamiento, las risas crueles y el vac&iacute;o social por parte de sus compa&ntilde;eros. Sin embargo, a&ntilde;os despu&eacute;s, ahora con 21, Elena ha dejado atr&aacute;s el rencor y resentimiento para entender la mente humana y qu&eacute; hab&iacute;a detr&aacute;s de sus acosadores. Apasionada de la literatura y la filosof&iacute;a desde siempre, en su debut literario <a href="https://editorialdieresis.com/producto/sin-rencor/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Sin rencor</em></a> (Editorial Di&euml;resis) explora lo que ocurre cuando una v&iacute;ctima de acoso escolar decide dejar de mirar sus propias heridas para estudiar la mente de quienes la hacen sufrir. 
    </p><p class="article-text">
        El libro rompe con el formato m&aacute;s tradicional de un testimonio para ofrecer un ensayo filos&oacute;fico que analiza el acoso escolar desde la identidad, la dignidad y el perd&oacute;n. Adem&aacute;s, la autora se apoya en el pensamiento de fil&oacute;sofos como Plat&oacute;n, Sartre o Nietzsche para explorar las din&aacute;micas del acoso y los mecanismos psicol&oacute;gicos que lo impulsan. Cada cap&iacute;tulo cuenta la historia y posibles trasfondos de algunos de sus compa&ntilde;eros, para intentar explicar y entender lo que les llev&oacute; a acosarla, algo que ha sido clave en su recuperaci&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Sin rencor</em>, espera ofrecer un faro de esperanza y una herramienta de apoyo a j&oacute;venes que puedan estar atravesando lo mismo que ella vivi&oacute; hace unos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribes este libro con solo 21 a&ntilde;os, sobre el acoso que sufriste a los 17 a&ntilde;os en el instituto. &iquest;En qu&eacute; momento decides hacer de esta experiencia tan dolorosa, que es el acoso escolar, un objeto de estudio filos&oacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro lo empec&eacute; a escribir en el instituto, cuando ten&iacute;a apenas 17 a&ntilde;os y pasaba por el episodio de acoso. Pero en aquel momento era m&aacute;s autobiogr&aacute;fico y m&aacute;s narrativo, ni siquiera ten&iacute;a intenci&oacute;n de convertirse en un libro, era un poco mi diario y mi manera de desahogarme. Con el tiempo iba reley&eacute;ndolo y cambiando cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un punto en el que me di cuenta de que lo estaba cambiando por completo, porque ya hab&iacute;a pasado un tiempo, y casi sin darme cuenta hab&iacute;a ido perdonando a cada uno de ellos. As&iacute; fue el proceso, no es que la haya escrito hace 21 a&ntilde;os, pero s&iacute; que tuve esta visi&oacute;n porque considero que, como digo en el libro, nadie que se sepa gozosamente pleno siente nunca la necesidad de rebajar a otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siento que a veces cuando hablamos de episodios as&iacute; tendemos a centrarnos en la v&iacute;ctima y se dicen frases como, &ldquo;pues yo sufr&iacute; acoso escolar&rdquo;, &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;? Por ser tal o por tener no s&eacute; qu&eacute;&rdquo;, y realmente ese &lsquo;por qu&eacute;&rsquo; suena un poco justificativo, un poco causal y creo que no se deber&iacute;a enfocar tanto en la v&iacute;ctima sino en el agresor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas personas que no saben estar solas y hacen lo que sea por ser parte de un grupo, incluso renunciar a una moral básica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue el momento en el que te diste cuenta, por fin, de que t&uacute; no ten&iacute;as la culpa de nada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo yo me he culpado a m&iacute; misma, y fue a trav&eacute;s de mucha reflexi&oacute;n y mucha introspecci&oacute;n, pero creo que es una respuesta com&uacute;n. Que tiendes a hacerte a ti misma una diana, y piensas que alguna falla tienes que aportar, porque no puede ser, &iquest;Por qu&eacute; yo? &iquest;Qu&eacute; les he hecho yo? A veces simplemente puede ser por tener algo diferente, pero puede ser algo diferente y positivo. Puedes llevar, como digo en el libro, un fulgor que incomoda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dices que el acoso no ocurre por tener un defecto, sino por tener algo que te hace diferente. &iquest;C&oacute;mo se defiende esa autenticidad en un entorno donde la norma es seguir al reba&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas personas que no saben estar solas y hacen lo que sea por ser parte de un grupo, incluso renunciar a una moral b&aacute;sica. Esto lo trataba Simone Weil, y tambi&eacute;n lo menciono en el libro, que esa necesidad de pertenecer es algo humano, es inherente al ser humano y muchas conductas crueles nacen precisamente de ese miedo de quedar fuera del grupo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuesta mucho defender esa autenticidad y se hace quiz&aacute;s a trav&eacute;s de much&iacute;sima introspecci&oacute;n y much&iacute;simo an&aacute;lisis. Tambi&eacute;n, aunque nuestra mente est&eacute; dise&ntilde;ada para no ver nuestros defectos o evitarlos un poco, ser consciente de uno mismo y de que nuestro valor reside en toda nuestra complejidad, no en lo que nos pintamos a nosotros mismos ser.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada cap&iacute;tulo tiene el nombre e historia de uno de tus acosadores &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a querer entender los motivos detr&aacute;s de sus actos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente no son sus nombres, son pseud&oacute;nimos. Inevitablemente todo el mundo ha pasado por situaciones duras o pasar&aacute; por ellas en la vida, creo que es algo que tenemos que afrontar. En mi caso fue el tema del acoso escolar, pero otras personas tienen sus propias batallas. Siempre encontraremos la situaci&oacute;n en la que las personas, por nuestra propia interacci&oacute;n y por nuestra naturaleza, nos hacemos da&ntilde;o entre nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que yo pensaba es que estos comportamientos o todo lo que son nuestras carencias, nuestras contradicciones o nuestras fallas, tienen que haber aparecido antes en la historia necesariamente, porque tendemos a pensar que somos m&aacute;s distintos de lo que realmente somos. La naturaleza humana encierra una l&oacute;gica que es muy constante, yo pensaba que quiz&aacute;s a trav&eacute;s del pensamiento de fil&oacute;sofos, incluso los m&aacute;s cl&aacute;sicos, podemos vislumbrar&nbsp;un poco esta l&oacute;gica que nos envuelve
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El silencio es uno de los mayores cómplices que hay en el acoso, porque al final del día siempre es un grupito, nunca es una sola persona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Claro, porque en tu libro, utilizas los pensamientos de fil&oacute;sofos como Nietzsche o Plat&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo te ayud&oacute; la filosof&iacute;a a entender mejor la naturaleza humana y lo que hab&iacute;as sufrido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; siempre me ha gustado mucho la filosof&iacute;a, y creo que tiene respuestas muy importantes. A veces tendemos a irnos a cuestiones m&aacute;s metaf&iacute;sicas y plantearnos nuestra existencia, nuestro prop&oacute;sito en el universo, pero tambi&eacute;n nos da respuestas m&aacute;s tangibles que vemos reflejadas en el d&iacute;a a d&iacute;a. Es el caso, por ejemplo, del comportamiento humano, de por qu&eacute; a veces entramos sin darnos cuenta en din&aacute;micas da&ntilde;inas: por qu&eacute; se generan, c&oacute;mo todo ello influye sobre nuestra identidad&hellip; Por eso me apoyaba en el pensamiento de estos fil&oacute;sofos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tu madre, que escribe el pr&oacute;logo del libro, dice que el instituto era una prisi&oacute;n de indiferencia. &iquest;Son el silencio y mirar hacia otro lado el arma m&aacute;s peligrosa del acoso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El silencio es uno de los mayores c&oacute;mplices que hay en el acoso, porque al final del d&iacute;a siempre es un grupito, nunca es una sola persona. Y no todos son instigadores o l&iacute;deres, siempre est&aacute; el reba&ntilde;o que sigue, el reba&ntilde;o que calla o la instituci&oacute;n en la que se desarrolla que tambi&eacute;n calla, y eso no deja de ser un c&oacute;mplice. Obviamente mi madre sent&iacute;a mucha impotencia porque, como cuenta en el libro, hac&iacute;a de todo y m&aacute;s, se quejaba a la escuela y lo hac&iacute;a saber a los profesores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lamentablemente no hac&iacute;an mucho, y esto es algo que vemos muy a menudo en los t&iacute;picos casos que ahora van surgiendo de vez en cuando, como el que vimos recientemente en Sevilla de una chica que se quit&oacute; la vida. Es muy triste escuchar estas noticias, pienso por ello que en el colegio o el entorno donde suceda (porque a veces no siempre es en el colegio, puede surgir acoso en el ambiente de trabajo, o donde sea) tendr&iacute;a que tener algunos protocolos que puedan seguir, alg&uacute;n programa para atajar el problema.&nbsp;
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                    alt="Elena De Juan García, autora de &quot;Sin rencor&quot;"
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                Elena De Juan García, autora de &quot;Sin rencor&quot;                            </span>
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        <strong>En el cap&iacute;tulo de Luisa, por ejemplo, hablas de la superficialidad y de que es m&aacute;s f&aacute;cil aceptar lo est&eacute;tico que dudar de las cosas. &iquest;Por qu&eacute; nos incomoda tanto cuestionar lo que la sociedad da por v&aacute;lido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque a veces no nos damos cuenta, pero estamos configurados de tal manera que la est&eacute;tica es un filtro muy importante en nuestra moralidad. Es lo que trataba Schopenhauer con su famosa frase, que se le asocia tanto a &eacute;l como a Nietzsche: &ldquo;Cuando matas a una cucaracha eres un h&eacute;roe, pero si matas a una mariposa eres un villano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n es la misma pero valoramos el entorno, la superficie, el envoltorio. En ese cap&iacute;tulo trato c&oacute;mo se traslada esto al comportamiento humano, c&oacute;mo a veces no es tanto est&eacute;tico como es el &eacute;xito, la fama&hellip; Pero es que muchas veces no nos damos cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hace no tanto le&iacute; sobre un estudio que se public&oacute;, un experimento que hicieron en el que hab&iacute;a dos salas y en cada una hab&iacute;a un grupo de personas, y se les le&iacute;a un mismo guion poni&eacute;ndoles im&aacute;genes de personas, con lo que hab&iacute;a hecho cada una. Era ficticio, pero se les dec&iacute;a, &ldquo;esta persona ha matado a alguien&rdquo;, eran casos de derecho penal para personas que no hab&iacute;an estudiado derecho. Sorprendentemente, cuando les preguntaban la pena de prisi&oacute;n que les impondr&iacute;an, en una sala pusieron a personas que eran convencionalmente atractivas y en otra personas que no tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre se les impuso mayores penas a las personas que no eran convencionalmente atractivas. Me pareci&oacute; muy interesante el estudio porque reforzaba esta teor&iacute;a de la belleza y la apariencia como filtro moral. Y es que no nos damos cuenta, pero tenemos incrustado en nosotros, en nuestra mente, el valorar la apariencia antes que la esencia. A veces ya no es cuesti&oacute;n de que nos cueste cuestionar determinadas realidades que ha impuesto la sociedad, sino que a veces no nos damos ni cuenta a primera vista y, requiere hacer un ejercicio reflexivo importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exploras c&oacute;mo las redes sociales y la inmediatez han moldeado la identidad de la Generaci&oacute;n Z. &iquest;Qu&eacute; crees que es necesario para que los j&oacute;venes se centren m&aacute;s en lo aut&eacute;ntico y real?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo muy duro, porque cada vez m&aacute;s vivimos en una sobreexposici&oacute;n constante. Jean Paul Sartre dec&iacute;a que la mirada de los otros nos condiciona profundamente, porque el problema llega cuando hay personas que no solo se sientan condicionadas por la mirada ajena, sino que acaban construyendo su identidad a partir de esa validaci&oacute;n que le puedan dar otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es muy peligroso, sobre todo en un contexto como el de ahora, en el que por el tema de la influencia de las redes sociales y la sobreexposici&oacute;n llega a haber muchas personas que no saben estar solas. Mi madre siempre me dice lo importante que es saber aburrirse. Esos momentos se sustituyen ahora por la hiperconectividad, consultar las redes, comunicarse constantemente con otros&hellip; Por una parte, tiene aspectos muy positivos y cosas que antiguamente no se pod&iacute;an hacer, pero es muy peligroso porque la soledad es muy importante. La soledad, aquello que dicen de que es importante saber estar solo, que no es lo mismo que sentirse solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablas de una epidemia actual que se basa en la presi&oacute;n por no molestar a nadie, en agradar constantemente. &iquest;Piensas que esta necesidad es a&uacute;n mayor en las mujeres, por culpa de las expectativas sociales? &iquest;Por qu&eacute; es necesario romper esto y permitirnos molestar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando pienso en esa frase me viene a la cabeza la pel&iacute;cula de <em>Barbie. </em>S&iacute;, podr&iacute;a haber, pero yo no pienso que est&eacute; particularmente identificada en las mujeres, yo lo trato en el contexto de lo que viv&iacute; siendo adolescente. En ese momento sucede m&aacute;s habitualmente que en la edad adulta, durante los a&ntilde;os de adolescencia y de juventud temprana del ser adulto o joven. Son a&ntilde;os de much&iacute;simo autodescubrimiento, son a&ntilde;os en los que te planteas una de las preguntas m&aacute;s dif&iacute;ciles acerca de tu identidad, sobre qui&eacute;n eres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la corriente que defiende que, evidentemente, no acabamos de conocernos nunca plenamente, porque en eso estamos toda nuestra vida, conoci&eacute;ndonos, aprendiendo sobre nosotros mismos. Pero s&iacute; que esos a&ntilde;os moldean much&iacute;simo tu personalidad, yo creo que tanto hombres como mujeres a esas edades sienten muchos miedos y muchas inseguridades. Requiere much&iacute;simo valor y much&iacute;sima valent&iacute;a salir de esos miedos, salir de tu zona de confort y atreverte a disentir, pero no todo el mundo lo hace. Muchos caen en esa trampa para tratar de agradar, no llamar mucho la atenci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El acoso digital no para al salir del instituto, se cuela en el d&iacute;a a d&iacute;a. &iquest;Crees que la inteligencia artificial y la desinformaci&oacute;n est&aacute;n empeorando esta desconexi&oacute;n y la soledad de los j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente, es un gran peligro. Las redes sociales tienen muchas ventajas, no digo que no, y nos conectan mucho m&aacute;s de lo que est&aacute;bamos antes, se pueden ver muchos puntos positivos. Pero en otros &aacute;mbitos, como es el caso del acoso, pienso que antiguamente quiz&aacute;s era una cuesti&oacute;n de la escuela y se pasaba muy mal, pero al menos se quedaba all&iacute;. Ahora, al tener un m&oacute;vil en tu bolsillo, en cierta manera permites que ese acoso se infiltre en los espacios m&aacute;s &iacute;ntimos en los que deber&iacute;as sentirte m&aacute;s protegido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo en aquella circunstancia, estando en mi propia habitaci&oacute;n, que para una chica de 17 a&ntilde;os es su lugar seguro, no pod&iacute;a ni descansar porque recib&iacute;a llamadas, mensajes&hellip; Cuando bloqueaba un n&uacute;mero me llamaban a trav&eacute;s de otro, eso s&iacute; que es muy peligroso. En ese &aacute;mbito, pienso que las redes sociales y la conexi&oacute;n, todo lo digital, es muy positivo cuando se sabe utilizar bien. Pero debemos intentar evitar utilizarlo para mal, porque detr&aacute;s de cada pantalla sigue habiendo una persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tu libro se llama </strong><em><strong>Sin rencor</strong></em><strong>, y afirmas que perdonar es un proceso largo y dif&iacute;cil. &iquest;Qu&eacute; significa para ti el perd&oacute;n, y c&oacute;mo te ha ayudado a sanar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre digo que perdonar es muy importante, porque cuando sufres una experiencia dura y dolorosa, inevitablemente vas a guardar un cierto tipo de rencor. Hasta incluso parece digno hacia ti mismo, resulta una cuesti&oacute;n de dignidad, porque no vas a estar s&uacute;per feliz y sonre&iacute;rle a la persona que voluntariamente te lo est&aacute; haciendo pasar muy muy mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero con el tiempo ese rencor se ha de ir soltando, porque el perd&oacute;n es el acto de soltar el rencor y se ha de ir soltando, porque es una emoci&oacute;n que nos genera un espejismo. En realidad no nos protege, puede parecer que en un momento inicial s&iacute;, porque define los l&iacute;mites que estamos dispuestos a tolerar, y nos estamos respetando a nosotros mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero con el tiempo, en lugar de protegernos, lo &uacute;nico que est&aacute; haciendo es atarnos al pasado que tratamos de dejar atr&aacute;s. Si no soltamos ese rencor lo &uacute;nico que estamos haciendo es permitir que la herida nos defina, o le estamos dando una posici&oacute;n muy central en nuestra historia. Aunque es cierto que forma parte de nuestra identidad y siempre ser&aacute; una marca que llevaremos porque nos ha hecho aprender y nos ha dejado muchas lecciones, hay que aprender a soltarlo. Por eso digo sin olvidar, no olvidar porque las lecciones que te ha dejado forman parte de quien eres hoy y te han transformado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y por &uacute;ltimo, para alguien que est&eacute; sufriendo acoso escolar ahora mismo y se sienta atrapado, &iquest;cu&aacute;l crees que es el primer paso o la forma m&aacute;s segura de pedir ayuda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que te recomiendan todo tipo de protocolos de acoso escolar es contarlo. Ojal&aacute; cualquier v&iacute;ctima de acoso que lo est&eacute; sufriendo ahora mismo tenga una familia tan buena como la m&iacute;a, que les apoyen en todo y que sean su lugar seguro. Que puedan sentirse c&oacute;modos explic&aacute;ndoles, pero fuera de adem&aacute;s contarlo a tu familia considero que es muy importante contarlo a adultos, a personas que puedan ayudar. Porque un adolescente, un joven que est&aacute; en el colegio, es bastante vulnerable, sobre todo sufriendo una situaci&oacute;n as&iacute;. A veces, como en mi caso, lo cuentas al colegio, hablas con el director, el coordinador de estudios&hellip; Con quien haga falta, pero si el colegio no coopera, en ese caso me sabe fatal, porque me sentir&iacute;a muy reflejada si es la situaci&oacute;n de la v&iacute;ctima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que creo que todos tenemos que hablar m&aacute;s de este tema, para que se genere alg&uacute;n cambio importante. Yo no estoy en ninguna posici&oacute;n de cambiar los protocolos que tienen en los centros educativos, pero ojal&aacute; pueda hacer algo a trav&eacute;s del libro. Yo siempre pensaba y dec&iacute;a en el propio libro, que si alguien se reconoce en la complejidad del existir, o este libro puede servir como faro para decirle a las v&iacute;ctimas que todo va a mejorar en un futuro, ya habr&aacute; cumplido su prop&oacute;sito. Si sucede eso, ojal&aacute; pueda ayudar y apoyar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/elena-juan-garcia-victima-acoso-escolar-si-no-soltamos-rencor-permitiendo-herida-defina_128_13238481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 19:41:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elena de Juan García, víctima de acoso escolar: “Si no soltamos el rencor estamos permitiendo que la herida nos defina”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso escolar,Jóvenes,Filosofía,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/edgar-morin-brujula-pensamiento-tiempos-complejos_132_13280753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/784ee507-e7a9-481b-830b-8b4c9676eeb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizás conviene preguntarse si algunas de nuestras formas habituales de pensar, tan necesarias para analizar y criticar, son también suficientes para comprender, relacionar e imaginar soluciones a los desafíos de nuestro tiempo
</p><p class="subtitle">Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Edgar Morin el pasado 29 de mayo a los 104 a&ntilde;os</a> ha pasado relativamente desapercibida entre el ruido incesante de la actualidad. Sin embargo, pocas figuras intelectuales han dejado una herramienta tan valiosa para comprender el mundo que habitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Morin dedic&oacute; buena parte de su vida a desarrollar lo que llam&oacute; 'el pensamiento complejo', que en resumen viene a decir que la realidad es una red de relaciones y no puede comprenderse fragment&aacute;ndola en piezas aisladas. Comprenderla exige relacionar, contextualizar y aceptar que los fen&oacute;menos tienen m&uacute;ltiples causas y m&uacute;ltiples efectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la vivienda no es un simple objeto f&iacute;sico o un mero producto inmobiliario. Tiene una dimensi&oacute;n antropol&oacute;gica, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica, cultural, entre otras. O la sequ&iacute;a que afecta peri&oacute;dicamente a Andaluc&iacute;a no puede entenderse solo desde la meteorolog&iacute;a. Influye el modelo de agricultura, la gesti&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos, la planificaci&oacute;n territorial, la tecnolog&iacute;a, los h&aacute;bitos de consumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que vivimos en una sociedad cada vez m&aacute;s compleja e interconectada. Quiz&aacute;s por eso conviene preguntarse si algunas de nuestras formas habituales de pensar, tan necesarias para analizar y criticar, son tambi&eacute;n suficientes para comprender, relacionar e imaginar soluciones a los desaf&iacute;os de nuestro tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En demasiadas ocasiones la crítica degenera en confrontación y lo vemos continuamente en la política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En nuestra cultura occidental estamos muy condicionados por el tipo de pensamiento dial&eacute;ctico-cr&iacute;tico, que tiene su origen en la Antigua Grecia: alguien propone una tesis, alguien replica una ant&iacute;tesis, y se supone que al calor del debate se deriva una s&iacute;ntesis. Pero, en numerosas ocasiones, esta secuencia comienza con alguien defendiendo una tesis y termina defendi&eacute;ndose a s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que es interesante explorar y entrenarse en otro tipo de pensamiento que vaya m&aacute;s all&aacute; del pensamiento cr&iacute;tico: pensamiento creativo, lateral, paralelo, propositivo y, por supuesto, pensamiento complejo. El pensamiento creativo nos invita a imaginar posibilidades nuevas, el lateral nos anima a explorar caminos inesperados, el pensamiento paralelo nos permite contemplar simult&aacute;neamente distintas perspectivas sin necesidad de convertirlas en posiciones enfrentadas y el pensamiento propositivo nos seduce a construir alternativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento cr&iacute;tico est&aacute; bien, gracias a &eacute;l aprendemos a detectar errores, cuestionar argumentos y evitar dogmatismos. Pero existe un riesgo cuando lo convertimos en la &uacute;nica herramienta intelectual leg&iacute;tima. Porque en demasiadas ocasiones la cr&iacute;tica degenera en confrontaci&oacute;n y lo vemos continuamente en la pol&iacute;tica. Cuando un partido propone una medida, el adversario no debate o responde con una alternativa diferente, con frecuencia responde simplemente con la negaci&oacute;n de la propuesta inicial. Si alguien propone A, el contrario ni siquiera propone B, sino que directamente afirma &ldquo;no A&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son las preguntas difíciles, las conversaciones incómodas y los argumentos que desafían nuestras certezas los que nos obligan a explorar nuestro propio pensamiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n deja entonces de orientarse hacia la b&uacute;squeda de soluciones para convertirse en una competici&oacute;n por demostrar qui&eacute;n tiene raz&oacute;n. Pero &iquest;por qu&eacute; resulta tan dif&iacute;cil cambiar de opini&oacute;n incluso cuando nos enfrentamos a argumentos s&oacute;lidos? Tal vez porque las creencias que mantenemos como incuestionables, terminan formando parte de nuestra identidad y cualquier cuestionamiento se percibe como una amenaza personal. El objetivo deja de ser comprender o convencer y pasa a ser &ldquo;vencer&rdquo; sea como sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una frase que siempre me ha parecido reveladora y que adopt&eacute; hace tiempo como propia, no s&eacute; realmente a quien pertenece: &ldquo;Cuando discuto es cuando me entero de lo que pienso&rdquo;. Hace referencia a que son las preguntas dif&iacute;ciles, las conversaciones inc&oacute;modas y los argumentos que desaf&iacute;an nuestras certezas los que nos obligan a explorar nuestro propio pensamiento. Quiz&aacute;s una de las formas m&aacute;s profundas de pensamiento cr&iacute;tico no consiste en criticar las ideas ajenas, sino en desarrollar la capacidad de someter las propias a examen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso la filosof&iacute;a sigue siendo tan necesaria, aunque durante a&ntilde;os se haya cuestionado su presencia en los curr&iacute;culos educativos, porque nos ense&ntilde;a a examinar c&oacute;mo pensamos. Nos invita a sospechar de aquello que consideramos evidente, a desaprender y a descubrir que existen otras perspectivas o enfoques posibles, y a abordar los problemas con la complejidad que requieren.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mejor homenaje que podemos hacer a Edgar Morin es asumir el desafío que planteó durante toda su vida: aprender a relacionar, a contextualizar, a argumentar, a generar espacios de entendimiento sosegados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese pensamiento complejo es tambi&eacute;n el que echo en falta, con la importancia que se merece, en la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a. Me reconoc&iacute; en la experiencia que relata la economista Kate Raworth, en su libro <em>La Econom&iacute;a rosquilla </em>relativa a Yuan Yang: &ldquo;Lleg&oacute; a la universidad buscando comprender problemas reales como la desigualdad o el cambio clim&aacute;tico y acab&oacute; frustrada ante un curr&iacute;culo fragmentado, hiperespecializado y desconectado de las preguntas que la hab&iacute;an llevado a estudiar econom&iacute;a&rdquo;. Algo similar le sucedi&oacute; a Christian Felber, el ide&oacute;logo de la <em>Econom&iacute;a del Bien Com&uacute;n</em>. Seg&uacute;n relata en sus conferencias, cuando lleg&oacute; el momento de matricularse en la universidad, su verdadera vocaci&oacute;n era estudiar &ldquo;Todolog&iacute;a&rdquo;. Con este t&eacute;rmino inventado por &eacute;l, se refer&iacute;a a su deseo de entender el mundo en su totalidad, conectando todas las disciplinas de manera global en lugar de fragmentar el conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a naci&oacute; como una ciencia social y, por tanto, comprender los fen&oacute;menos econ&oacute;micos exige dialogar con la sociolog&iacute;a, la historia, la psicolog&iacute;a, la pol&iacute;tica, la ecolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a. Exige, en definitiva, una mirada transdisciplinar, m&aacute;s cercana al pensamiento complejo que a la fragmentaci&oacute;n disciplinaria. Cuando yo empec&eacute; a estudiar econom&iacute;a en la Universidad de Sevilla, exist&iacute;a una asignatura de sociolog&iacute;a. Ya hace mucho tiempo que desapareci&oacute; de sus planes de estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esta reflexi&oacute;n adquiere una importancia todav&iacute;a mayor con la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. Muchos nos preguntamos si la IA cambiar&aacute; nuestra manera de pensar. O tambi&eacute;n &iquest;qu&eacute; tipo de pensamiento queremos desarrollar con ella?&nbsp;Podemos utilizarla para buscar confirmaci&oacute;n de nuestras creencias o para cuestionarlas. Podemos emplearla para obtener respuestas r&aacute;pidas o para formular preguntas m&aacute;s profundas. Podemos convertirla en una m&aacute;quina de simplificaci&oacute;n o en una herramienta que nos ayude a explorar la complejidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el mejor homenaje que podemos hacer a Edgar Morin sea asumir el desaf&iacute;o que plante&oacute; durante toda su vida: aprender a relacionar, a contextualizar, a argumentar, a generar espacios de entendimiento sosegados. Y, sobre todo, como defend&iacute;a en sus m&uacute;ltiples intervenciones hasta el final de sus d&iacute;as, la necesidad de una &ldquo;insurrecci&oacute;n de las conciencias&rdquo; basada en la fraternidad, la cooperaci&oacute;n y la esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Rodríguez Morilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/edgar-morin-brujula-pensamiento-tiempos-complejos_132_13280753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 03:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7376e688-34ea-44df-ac9d-b87baebe81b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa francesa Claire Marin reflexiona en su ensayo ‘Los comienzos’ sobre los nuevos inicios y la esperanza que se acostumbra a depositar en esos momentos vitales</p><p class="subtitle">El último rincón de pensar - Cristian Olivé, de defender las pantallas en el aula a alertar contra la IA: “Deja el aprendizaje en una situación letal”</p></div><p class="article-text">
        Un cuaderno en blanco, con las hojas a rayas; un sencillo l&aacute;piz amarillo, cl&aacute;sico, con la punta afilada. As&iacute; de sobria es la cubierta del ensayo <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/los-comienzos/9788433948700/A_634" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los comienzos</em></a><em> </em>(2023; Anagrama, 2026, trad. &Aacute;lex Gibert), un libro en el que la doctora en Filosof&iacute;a Claire Marin (Par&iacute;s, 1974) explora un tema tan atemporal, universal, heterog&eacute;neo y relativo como el inicio, o, mejor dicho, el acto de iniciar. De la misma autora, la editorial ya public&oacute; <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/estar-en-su-lugar/9788433927231/A_612" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Estar en su lugar</em></a><em> </em>(2022), otro sugerente an&aacute;lisis en clave human&iacute;stica sobre un asunto que nos ata&ntilde;e a todos como son los espacios que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s preciso emplear los verbos (<em>iniciar, comenzar, empezar, inaugurar, emprender, abrir, germinar</em>) porque lo que se propone Claire Marin no es tanto consignar c&eacute;lebres inicios de nada &mdash;un poco a la manera de lo que hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camila Ca&ntilde;eque con los finales en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La &uacute;ltima frase</em></a> (La U&ntilde;a Rota, 2024)&mdash; como reflexionar sobre el hecho de comenzar. &iquest;Comenzar el qu&eacute;? Pueden ser tantas cosas: una novela, una conversaci&oacute;n, un viaje, un trabajo, un h&aacute;bito. No importa si es peque&ntilde;o o grande; el concepto tiene cabida en estas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacer: el primer comienzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque, puestos a pensar en comienzos transformadores, de los que cambian la vida sin vuelta atr&aacute;s, es probable que ninguno supere el nacimiento de un hijo. En realidad, suma varios comienzos en uno: el del beb&eacute; que llega al mundo; el de quienes se convierten, a partir de ese momento, en padres, hermanos, abuelos, t&iacute;os; el del cuerpo de la madre, en una nueva etapa del ciclo reproductivo; y, claro, los comienzos que se suceder&aacute;n al lado de la criatura, su primera palabra, sus primeros pasos, sus primeras miradas al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es esa mirada asombrada del ni&ntilde;o que mira por primera vez, sin haber interiorizado a&uacute;n los convencionalismos sociales, la que trata de recuperar la autora, que empieza el texto (hermosa forma de comenzar) dirigi&eacute;ndose a su hija, todav&iacute;a muy peque&ntilde;a; de ah&iacute; parte esta meditaci&oacute;n, este aprendizaje que cristaliza en forma de cap&iacute;tulos breves que bucean en diferentes particularidades del acto de iniciar, vali&eacute;ndose tanto de observaciones de la vida cotidiana como de citas literarias e ideas filos&oacute;ficas, en un tono erudito y ameno a la vez que, m&aacute;s que ofrecer conclusiones, alienta a cada lector a hacerse preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Preguntas, por ejemplo, sobre las maneras en las que algo puede comenzar: deliberada o improvisada, voluntaria o impuesta, repentina o esperada. A menudo los comienzos que marcan una existencia, bien porque se convierten en h&aacute;bitos, bien porque son explosivos como, valga la redundancia, una explosi&oacute;n que arrasa todo a su alrededor, irrumpen sin que uno sea del todo consciente de ellos, incluso sin que uno los quiera, los busque. Un despido, por ejemplo, que es un final que va seguido por unos inicios; o el libro que se tom&oacute; por azar y que al leerlo se revela inspirador; o conocer a alguien en un encuentro casual.
    </p><p class="article-text">
        Pero el mejor ejemplo es el del ni&ntilde;o: todos comenzamos a vivir sin ser conscientes de la proeza de la vida; crecemos, cambiamos, por dentro y por fuera, sin pararnos a meditar &mdash;al menos hasta que la memoria se conforma&mdash; sobre cada paso que damos, sobre cada cent&iacute;metro que se suma, cada letra que se memoriza, cada juego que se aprende o cada paisaje que se contempla por primera vez.
    </p><h2 class="article-text">El comienzo como esperanza</h2><p class="article-text">
        Es frecuente, aun as&iacute;, sobre todo en el comienzo de un a&ntilde;o nuevo o en septiembre, que se discurra mucho sobre la necesidad de nuevos comienzos, de aquello que cada uno se propone hacer o conseguir, que no obstante se parece sospechosamente a los deseos del vecino, del colega, del desconocido que lee sus comentarios tras la pantalla. Esto lleva a otra pregunta: &iquest;de d&oacute;nde surge el motor de un comienzo, esos empe&ntilde;os para emprender, para cambiar algo? &iquest;Puede un comienzo ser de veras <em>genuino</em>?
    </p><p class="article-text">
        Es normal, en cualquier caso, plantearse nuevos comienzos de forma consciente, por la esperanza que se deposita en ellos: la posibilidad de hacer real una vida imaginada, de convertirnos en la persona que nos gustar&iacute;a ser. Los comienzos, entonces, van ligados a la idea de esperanza, tan importante cuando uno no est&aacute; satisfecho con su empleo, con su vivienda o con su situaci&oacute;n personal. Tambi&eacute;n van unidos a la emoci&oacute;n: comenzar la afici&oacute;n tantas veces postergada o aceptar una invitaci&oacute;n con la que no se contaba pueden encender la llama de las rutinas mon&oacute;tonas. En tales casos, la novedad se recibe como un placer, como algo de lo que se espera disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        La autora lo compara con la escritura: tambi&eacute;n se ha escrito mucho sobre los comienzos de libros, fuentes de inspiraci&oacute;n y consejos para empezar un manuscrito. Como sucede con la vida, lo que llegar&aacute; en la p&aacute;gina siguiente es impredecible; incluso el escritor m&aacute;s organizado y planificador no puede anticipar las palabras exactas con las que narrar&aacute; la escena que ha previsto en su escaleta. Escribir siempre implica incertidumbre; la idea que se tiene en mente nunca ser&aacute; id&eacute;ntica al resultado. Y esto no es malo <em>per se</em>: hay una parte de aventurarse, de jugar, de ensayar, de tomar riesgo en cada acci&oacute;n emprendida. No existe el fracaso si, al menos, se ha tenido la valent&iacute;a de atreverse a hacerlo. De cambiar.
    </p><p class="article-text">
        La palabra escrita tambi&eacute;n provoca tantos inicios como lectores suscita; y los lectores, al elegir qu&eacute; libro o art&iacute;culo van a leer, depositan una expectativa, que puede cumplirse, no cumplirse o, por qu&eacute; no, sorprender. Esos inicios son otra promesa de placer: la decisi&oacute;n de qu&eacute; leer y lo que la acompa&ntilde;a (el comentario de la contracubierta, la recomendaci&oacute;n de un librero, la experiencia previa con un escritor que nos gusta) puede llegar a ser tan placentera como la lectura misma. Cada novela, adem&aacute;s, es una inyecci&oacute;n de novedad, de posibilidades infinitas en una vida corriente: la oportunidad de zarpar en un barco del siglo XIX, de vivir el primer amor cuando ya se peinan canas, de conocer la barbarie de los campos de concentraci&oacute;n, de re&iacute;r por enredos y casualidades imposibles.
    </p><h2 class="article-text">Comienzos interiores y comienzos compartidos</h2><p class="article-text">
        Claire Marin define la vida como una suma de repeticiones o h&aacute;bitos en la que de vez en cuando se producen imprevistos en forma de nuevos comienzos. La importancia que les damos al echar la vista atr&aacute;s no tiene por qu&eacute; coincidir con la que se les dio (si es que se les dio) en su d&iacute;a; y en ocasiones el comienzo no se distingue por fuera, porque se trata de una decisi&oacute;n, de una especie de revelaci&oacute;n interior que tardar&aacute; en mostrarse, como la semilla que germina bajo tierra pero a&uacute;n tardar&aacute; en asomar sus brotes a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Hay comienzos dolorosos: una enfermedad (tambi&eacute;n la enfermedad de un ser querido), una p&eacute;rdida, determinados cambios incontrolables en el cuerpo, sufrir un accidente, ser v&iacute;ctimas de una tragedia colectiva, ser testigos de una declaraci&oacute;n de guerra. La autora sostiene que, ante el devenir del tiempo, m&aacute;s que <em>recuperarnos</em>, nos convertimos en alguien nuevo, tanto en un sentido casi literal, por la renovaci&oacute;n celular, como por el proceso de madurar o de cambiar de ideas. Y uno no tiene por qu&eacute; estar solo ante el comienzo: ante ciertos sucesos, se comparte el miedo, la incertidumbre, el dolor.
    </p><p class="article-text">
        La autora no se olvida del amor, del inicio del amor, unos instantes inconscientes a los que resulta imposible regresar m&aacute;s que con la memoria (y sus trampas). El amor, tanto el de la madre por su beb&eacute;, &uacute;nico, que el hijo no reencontrar&aacute; jam&aacute;s, como el amor rom&aacute;ntico, con la imposibilidad de especificar qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo se despert&oacute; una atracci&oacute;n, un sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Cita a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> para ahondar en el concepto de &ldquo;estar en la primera vez de las cosas&rdquo;: uno no puede revivir una inicio, pero s&iacute; puede vivirlo como repetici&oacute;n cuando es alguien pr&oacute;ximo quien lo experimenta. Para Ernaux, un amante joven. Para la autora, la hija. Para un maestro, cada inicio de curso, cada nueva clase. Formar parte de los comienzos de otros, incluso colaborar en ellos, es otra forma de renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A veces se comienza en el medio (<em>in medias res</em>, por su denominaci&oacute;n literaria): en el medio de la lecci&oacute;n, para el alumno que ha estudiado por su cuenta; de la vivienda que se adquiere medio amueblada; de la serie de la que ya se han emitido un par de cap&iacute;tulos cuando se empieza a verla. O, lo m&aacute;s extremo, todas las vidas que existieron antes de uno, en ese universo imposible de concebir; cada ser vivo no deja de ser parte del gran ciclo.
    </p><h2 class="article-text">La sorpresa en la era del algoritmo</h2><p class="article-text">
        Este estimulante ensayo invita en &uacute;ltima instancia a interrogarnos por el presente: &iquest;cabe lo inesperado en un mundo tan controlado (y no siempre por nosotros mismos)? &iquest;Existe la sorpresa en la era del algoritmo, la novedad en el sistema capitalista? Sea como sea, el registro de Claire Marin, como buena profesora, suscita m&aacute;s iniciativa que pesimismo o conformismo. Porque, al convertirse en madre, redescubre la importancia del juego en el camino del aprendizaje: para enfrentarse al miedo al fracaso, nada mejor que recordar los balbuceos ininteligibles o las m&uacute;ltiples ca&iacute;das de cuando nos inici&aacute;bamos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o se equivoca, tropieza, pero lo vuelve a intentar; a&uacute;n no tiene memoria del da&ntilde;o El adulto s&iacute;, pero est&aacute; en las manos de cada uno mantenerse en lo previsible u optar por el riesgo. A veces nos sentiremos impostores, pero con perseverancia (lo que en ingl&eacute;s se conoce como <em>fake it until you make it</em>: finge hasta hacerlo real), sin rendirse ante los contratiempos, se puede construir una identidad, s&iacute;, nueva: &ldquo;A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que cre&iacute;amos extintos&rdquo;. De nosotros depende. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Filosofía,Humanismo,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1891b9d-9255-47e8-a44f-e03fc67ed4ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144162.jpg" width="2392" height="1346" alt="Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El creador de la teoría del pensamiento complejo es uno de los filósofos y sociólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        El franc&eacute;s Edgar Morin, uno de los fil&oacute;sofos y soci&oacute;logos m&aacute;s destacados de la segunda mitad del siglo XX, creador de la teor&iacute;a del pensamiento complejo, ha muerto a los 104 a&ntilde;os. Sin renunciar nunca a su compromiso con la izquierda,  el intelectual, cuyo fallecimiento a los 104 a&ntilde;os se produjo el viernes 29 de mayo, pero fue anunciado este s&aacute;bado por familiares, no dud&oacute; en criticar a su campo, lo que le vali&oacute; siempre situarse en los m&aacute;rgenes del pensamiento, donde nunca neg&oacute; que se sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        Considerado un humanista que transform&oacute; la sociolog&iacute;a y la filosof&iacute;a moderna, Morin es estudiado en universidades del mundo entero, especialmente en las latinoamericanas, con obras como <em>El M&eacute;todo</em> (seis vol&uacute;menes, 1977-2004), un proyecto monumental que tard&oacute; casi 30 a&ntilde;os en escribir en el que sienta las bases del pensamiento complejo conectando la f&iacute;sica, la biolog&iacute;a, la cibern&eacute;tica y la sociolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Par&iacute;s el 8 de julio de 1921 en el seno de una familia jud&iacute;a sefardita de Tesal&oacute;nica, pero con lejanos or&iacute;genes italianos y de ascencendia espa&ntilde;ola, era hijo de un comerciante que se ocup&oacute; de su educaci&oacute;n, porque su madre falleci&oacute; cuando &eacute;l ten&iacute;a 6 a&ntilde;os. Desde muy joven se afili&oacute; al Partido Comunista y estuvo enrolado en la resistencia durante la ocupaci&oacute;n nazi en Francia. Fue entonces cuando adopt&oacute; el pseud&oacute;nimo de Morin, que acab&oacute; por ser el apellido con el que firm&oacute; todas sus obras.
    </p><p class="article-text">
        Antes, hab&iacute;a trabajado para el env&iacute;o de paquetes de ayuda al bando republicano durante la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Desencantado con el comunismo estalinista, Morin dej&oacute; de militar, aunque sigui&oacute; consider&aacute;ndose de izquierdas. Siempre opuesto a los pensamientos mayoritarios, esto le vali&oacute; ser tachado de antisemita por criticar a Israel o, m&aacute;s recientemente, de pro-Putin cuando se opuso a la guerra que occidente emprendi&oacute; contra la cultura rusa tras la invasi&oacute;n de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde de romper con el Partido Comunista en 1951, public&oacute; dos obras clave en su carrera:<em> La Rumeur d'Orl&eacute;ans</em> (1969), una exploraci&oacute;n sociol&oacute;gica sobre lo pernicioso del rumor, y <em>Le Paradigme perdu: la nature humaine</em> (1973), donde vincula biolog&iacute;a y antropolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Antes hab&iacute;a ingresado en el prestigioso Centro Nacional de Estudios Cient&iacute;ficos (CNRS) de Francia en 1950, un organismo del que 43 a&ntilde;os despu&eacute;s lleg&oacute; a ser director em&eacute;rito de investigaci&oacute;n. De hecho, la ense&ntilde;anza ocup&oacute; buena parte de su vida e imparti&oacute; clases en Santiago de Chile en los 60 y tambi&eacute;n en San Diego (California, EEUU), donde estableci&oacute; las bases de su teor&iacute;a del pensamiento complejo, que fue plasmando a lo largo de su carrera. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito editorial le lleg&oacute; en el tramo final de su vida. Y, pese a su edad, su pluma no dej&oacute; de llenar p&aacute;ginas con su pensamiento, siempre l&uacute;cido, que tambi&eacute;n desgran&oacute; en otros medios de comunicaci&oacute;n e, incluso, en redes sociales. Desde esas tribunas no par&oacute; hasta el &uacute;ltimo aliento de denunciar los &ldquo;peligros&rdquo; que, a su juicio, corre la humanidad, amenazada por una crisis de globalizaci&oacute;n, una crisis ecol&oacute;gica, una crisis de civilizaci&oacute;n y, m&aacute;s recientemente, una crisis de pensamiento que expone a la sociedad al dominio de la inform&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener esperanza no es ser optimista. Porque la esperanza es lo posible, no lo cierto. Comprometeos, pero sin taparos los ojos, sin fanatismos&rdquo;, les ped&iacute;a a un grupo de j&oacute;venes durante una conferencia universitaria poco despu&eacute;s de cumplir los 101 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue condecorado en 1983 con la orden de la&nbsp;Legi&oacute;n de Honor de Francia&nbsp;y en julio de 2021, coincidiendo con su&nbsp;centenario, recibi&oacute; la&nbsp;Gran Cruz de la Legi&oacute;n de Honor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 07:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/347ff205-b7fc-4701-826e-75744241f513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las escuelas filosóficas cotizasen en bolsa, el estoicismo estaría hoy entre las más rentables puesto que se vende como la fórmula mágica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema</p><p class="subtitle">El anterior Rincón de pensar - Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo</p></div><p class="article-text">
        Por aqu&iacute; y por all&aacute; proliferan libros, cursos y charlas que tienen al estoicismo como gran reclamo: estoicismo para afrontar las adversidades personales, para superar una ruptura, para mejorar el rendimiento profesional o para sortear el estr&eacute;s empresarial&hellip;  Estoicismo para lo que haga falta, estoicismo como la f&oacute;rmula m&aacute;gica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema.
    </p><p class="article-text">
        Puestos a ir a buscar a la Antig&uuml;edad soluciones filos&oacute;ficas para malestares posmodernos, bien podr&iacute;amos habernos fijado en los sofistas. Aquellos artistas del palabreo fueron expertos en opinar sobre cualquier asunto, en sofisticar la ret&oacute;rica a conveniencia y en sacar r&eacute;dito a la idea de que la realidad es lo que el inter&eacute;s personal quiere que sea, caracter&iacute;sticas todas ellas muy de nuestro tiempo. Pero no, ha sido el estoicismo el que ha aportado la base para una de las filosof&iacute;as de moda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el estoicismo?
    </p><p class="article-text">
        El estoicismo es una doctrina filos&oacute;fica que busca fortalecernos an&iacute;micamente para afrontar mejor las acometidas del mundo exterior y, como hoy sentimos que el mundo es especialmente hostil, tiene todo el sentido pensar que esta es la raz&oacute;n que explica su &eacute;xito. El credo estoico tambi&eacute;n propugna otras metas, como por ejemplo desarrollar una vida virtuosa que ayude a la humanidad a sentir que el mundo es su hogar com&uacute;n, pero aquello por lo que m&aacute;s se lo conoce es porque trata de reducir el sufrimiento interior. Si hoy la sensaci&oacute;n de crisis es transversal y, adem&aacute;s, roza lo apocal&iacute;ptico, &iquest;por qu&eacute; no echar mano de una filosof&iacute;a indicad&iacute;sima para momentos de crisis? 
    </p><p class="article-text">
        El argumento suena inapelable, pero no lo es. La humanidad siempre vive en un cierto grado de crisis, as&iacute; que aplicando una sencilla regla de tres el estoicismo deber&iacute;a estar siempre de moda, y, sin embargo, la historia no nos dice eso. El estoicismo, los estoicismos, echaron a andar hacia el siglo III a.C. y se desarrollaron con holgura hasta el siglo II d.C. Aunque despu&eacute;s han continuado teniendo presencia en la cultura occidental, han sido contadas las veces que la marca &ldquo;estoicismo&rdquo; ha tenido una reputaci&oacute;n social similar a la actual.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; el estoicismo, y por qu&eacute; hoy?
    </p><p class="article-text">
        Creo que la respuesta la tenemos que buscar en el hecho de que el estoicismo es una filosof&iacute;a que con solo un par o tres de retoques encaja bien en la mentalidad neoliberal dominante, esa que en teor&iacute;a decimos denostar, pero que tan bien integrada tenemos en nuestras vidas, anticapitalistas incluidos. Unos retoques siempre orientados hacia un mismo logro, que no es otro que la exaltaci&oacute;n del individuo en la creaci&oacute;n de su propio bienestar, el siempre estimulante &ldquo;&iexcl;t&uacute; puedes!&rdquo;, y que transforman el estoicismo cl&aacute;sico en una versi&oacute;n neoliberal de s&iacute; mismo, el neo-estoicismo actual, cuyas caracter&iacute;sticas son diferentes a las de otros neo-estoicismos que se han dado en la historia.
    </p><p class="article-text">
        Como todo buen producto, el neo-estoicismo contempor&aacute;neo aparenta ofrecer solo ganancias, pero a estas alturas de la pel&iacute;cula no hace falta que nos recuerden que las apariencias suelen enga&ntilde;ar, as&iacute; que en &eacute;l tambi&eacute;n se esconden importantes costas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, este neo-estoicismo cotiza bien porque s&iacute;, es una filosof&iacute;a de la crisis, pero de una crisis percibida en min&uacute;scula, soportable, de aquellas que con poco que se haga uno ya la siente menos crisis. Cuando la percepci&oacute;n de la crisis es profunda y llega a hacerse insoportable, uno no se conforma con cambiar de mentalidad para minimizar los da&ntilde;os. Cuando la crisis es realmente cr&iacute;tica, lo que se quiere cambiar son las realidades que duelen, no las percepciones que se tienen. En cambio, este neo-estoicismo es una filosof&iacute;a de la crisis que se enfrenta a los desajustes del sistema, pero no al sistema como desajuste. Es como si en su balance final de pros y contras el resultado arrojase un saldo lo suficientemente positivo para encauzar solo lo imprescindible y permitir que todo pueda seguir igual. &iquest;Transformar la realidad? No, mejor nos reajustamos y dejamos que las cosas &ldquo;fluyan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este neo-estoicismo, adem&aacute;s, se utiliza el &ldquo;nos&rdquo; solo como plural mayest&aacute;tico, simb&oacute;lico, porque a la pr&aacute;ctica cada cual debe operar en su vida como si fuera un rey sol. Antes a eso se lo llamaba egocentrismo, ahora se lo denomina priorizarse a uno mismo. Es verdad que en el estoicismo cl&aacute;sico se reclaman la amistad y la oikeiosis como resortes de una vida deseable. La oikeiosis es un concepto que puede entenderse como apropiaci&oacute;n o familiaridad y tiene que ver con el proceso de cuidado que se propaga desde uno mismo hacia los dem&aacute;s. Seg&uacute;n el estoico Hierocles, podemos imaginarnos la oikeiosis como un proceso de cuidado que empieza por uno mismo y va extendi&eacute;ndose al resto de esferas de la vida hasta llegar a la alteridad universal, la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de la oikeiosis es bonita, qui&eacute;n puede decir lo contrario, pero en el fondo viene a decir que primero hay que cuidarse a uno mismo para poder cuidar a los dem&aacute;s y, como siempre hay quien cree que nunca se cuida a s&iacute; mismo lo suficiente, existe el riesgo de concluir que a los dem&aacute;s ya los cuidar&aacute; otro. Por eso resultan m&aacute;s bellas y completas las &eacute;ticas relacionales que insisten en que nadie se cuida a s&iacute; mismo sin a la vez cuidar y ser cuidado por los dem&aacute;s. Las &eacute;ticas relacionales expresan mejor nuestra condici&oacute;n vulnerable y, por eso tambi&eacute;n, son las m&aacute;s indicadas para alejarnos de la soledad que tanto nos mina por dentro. Estamos hastiados de tener que comportarnos como Luises XIV de sof&aacute; y manta y fingir estar divinamente bien con solo instalarnos en la primera esfera de este sistema &ldquo;solar&rdquo;, la del autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        El neo-estoicismo del siglo XXI es una filosof&iacute;a de la crisis individual pero no una filosof&iacute;a de la vida en comunidad. Veremos qu&eacute; recorrido acaba teniendo este caballo de Troya llamado neo-estoicismo, pero no creo que S&eacute;neca o Marco Aurelio sintiesen gran paz mental al descubrir hacia qu&eacute; se orientan sus principios. Aun as&iacute;, dudo que se alterasen, pues no s&eacute; yo si la contenci&oacute;n emocional estoica les permitir&iacute;a alzar la voz para decir &ldquo;&iexcl;basta!&rdquo;. Es m&aacute;s, lo presumible es que optasen por adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, quiz&aacute;s somos nosotros quienes debemos tomar cartas en el asunto e ir incluso m&aacute;s all&aacute;. Es innegable que para ciertos momentos de la vida el estoicismo es de gran ayuda, momentos en los que la salida del atolladero pide minimizar da&ntilde;os y luego ya se ver&aacute;. Pero en otras circunstancias, el estoicismo suena m&aacute;s a triste resignaci&oacute;n que a sabia aceptaci&oacute;n, y eso, teniendo en cuenta que la vida no est&aacute; hecha para ser soportada, no es una l&uacute;cida decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; yo, a lo mejor de lo que ya va siendo hora es de que dejemos de compr&aacute;rselo todo al propio estoicismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Seguró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,estoicismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1d6d5f-7748-4d47-a21c-7c2c8ad8774f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el confinamiento –hace seis años ya– creé una tarea para mi tutoría de 4º ESO titulada 'Quién me cuida'. Consistía en reflexionar, con unas orientaciones como guía, acerca de las personas que nos cuidan a lo largo de nuestra vida y sobre las acciones y actitudes que forman parte de esas tareas de cuidados y, finalmente, plasmar en un pequeño texto los resultados de la reflexión</p><p class="subtitle">Docentes extremeñas, en el Congreso Internacional de DoFemCo que impulsa la coeducación feminista</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas volv&iacute; a utilizar esa tarea en un grupo de ese mismo curso como conclusi&oacute;n para el tema de antropolog&iacute;a que hemos estado trabajando este trimestre. Hab&iacute;amos hablado de la socializaci&oacute;n primaria y secundaria y de la importancia del grupo para el desarrollo del individuo homo sapiens. La tarea fue un &eacute;xito. A todo el grupo le result&oacute; atractivo pensar y escribir sobre las personas queridas que les cuidaron en la infancia y les siguen cuidando. Hubo algunos trabajos especialmente emotivos y les felicit&eacute; por su labor.
    </p><p class="article-text">
        La semana posterior al 8 de Marzo les propuse como actividad coeducativa hacer con sus escritos un peque&ntilde;o ejercicio de an&aacute;lisis de datos. Les ped&iacute; que contaran las personas a las que nombraban en su redacci&oacute;n y registraran despu&eacute;s el n&uacute;mero de mujeres y de hombres. Les ense&ntilde;&eacute; a transformar esas cifras en porcentajes y les propuse calcular el porcentaje medio de mujeres y hombres de los datos de todo el grupo. Un peque&ntilde;o revuelo recorr&iacute;a los pupitres cuando empec&eacute; a copiar en la pizarra los n&uacute;meros que me iban dictando &ndash;evidentemente reflejaban un mayor porcentaje de mujeres&ndash; y entonces, un alumno exclam&oacute;: &ldquo;&iexcl;me niego a poner ah&iacute; mis datos!&rdquo;. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; y su respuesta me dej&oacute; aun m&aacute;s estupefacta: &ldquo;porque va contra mis ideales&rdquo;. No consegu&iacute; que me explicara con claridad en qu&eacute; consist&iacute;an esos ideales m&aacute;s all&aacute; de alguna alusi&oacute;n vaga a que &eacute;l prefer&iacute;a pensar en personas y no en mujeres y hombres. El incidente me sirvi&oacute; para incidir en la importancia de desagregar los datos por sexo en cualquier &aacute;mbito de an&aacute;lisis pero un clima de incredulidad o tal vez de desconcierto se hab&iacute;a ya impuesto en el aula. El prop&oacute;sito de la actividad, esto es, tomar conciencia a trav&eacute;s de datos reales de la mayor dedicaci&oacute;n de las mujeres a tareas de cuidados, result&oacute; desvirtuado.
    </p><p class="article-text">
        En mis tres d&eacute;cadas de profesi&oacute;n docente, he visto aumentar ante mis ojos, casi por momentos, el negacionismo de la desigualdad y de la violencia machista y he asistido a una creciente presencia de discursos racistas y anti-inmigraci&oacute;n entre adolescentes. En los &uacute;ltimos cuatro o cinco a&ntilde;os, estas actitudes se han ido acompa&ntilde;ando de manera preocupante tanto de un repliegue hacia el valor de los roles de g&eacute;nero tradicionales como de una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de bulos y fake news. Junto a esto, es patente entre el alumnado adolescente una aterradora normalizaci&oacute;n de la violencia sexual que va alcanzando ya consistencia de epidemia. S&eacute; que es f&aacute;cil caer en el pesimismo y la generalizaci&oacute;n pero estas impresiones subjetivas que experimento en mi labor diaria de ense&ntilde;anza se corresponden dist&oacute;picamente con el alarmante ascenso del n&uacute;mero de agresiones sexuales entre menores y de la adhesi&oacute;n de los j&oacute;venes (masculino) a ideas -quiz&aacute;s eran los &ldquo;ideales&rdquo; que esgrim&iacute;a mi alumno- propias de la ultraderecha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que lo ocurrido en mi clase se asemeja sospechosamente a otras situaciones que penosamente se repiten cada vez con mayor frecuencia. Son chicos mayoritariamente los que reaccionan a la defensiva y emiten con aterradora precisi&oacute;n los mismos mantras con que las redes sociales ametrallan su capacidad de pensamiento moral &ndash;las m&aacute;s de quinientas leyes que favorecen a las mujeres, el machac&oacute;n y ya viejuno &ldquo;ella lo hace porque quiere&rdquo;, incluso el deprimente &ldquo;siempre ha sido as&iacute;, profe&rdquo;&ndash;. Pero, aunque sepa que esa resistencia feroz que exhiben es un reflejo del machismo estructural en el que est&aacute;n socializ&aacute;ndose, el episodio me ha dejado un poso de tristeza: &iquest;qu&eacute; imagen miserable de la humanidad estamos permitiendo que se constituya en la mente de la gente m&aacute;s joven?
    </p><p class="article-text">
        Como se trataba de evocar a las personas que nos acompa&ntilde;an en la vida, me acord&eacute; de mis compa&ntilde;eras docentes coeducadoras: de aquellas a las que amenazan y arrinconan por investigar la violencia machista, aquellas a las que han cancelado por decir alto y claro que la coeducaci&oacute;n ha sido secuestrada por discursos falsamente progresistas, aquellas maestras y profesoras que coeducan cada d&iacute;a a pesar de la inercia imparable del retroceso neoliberal &ndash;sus an&aacute;lisis, denuncias y propuestas se expusieron en el III Congreso DoFemCo titulado La coeducaci&oacute;n frente a la violencia contra las ni&ntilde;as y las mujeres&ndash;.  Pensando con admiraci&oacute;n en el trabajo incansable y valiente de todas ellas, al salir del instituto me preguntaba: y a nosotras, las profesoras feministas, &iquest;qui&eacute;n nos cuida?
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esa misma semana mi alumnado de Bachillerato presentaba sus exposiciones sobre pensadoras, fil&oacute;sofas, antrop&oacute;logas e investigadoras de las ciencias sociales. En esas aulas pude escucharles explicando, por ejemplo, la banalidad del mal de Hannah Arendt, lo manipulables que se vuelven las personas que no son capaces de cuestionarse aquello a lo que obedecen. De camino a casa, resonaba en mi cabeza la c&eacute;lebre frase de Margaret Mead que una alumna hab&iacute;a citado en su trabajo: &ldquo;No dud&eacute;is nunca de que un peque&ntilde;o grupo de personas reflexivas y comprometidas puede cambiar el mundo&rdquo;. Con la sabias palabras de Mead en el pensamiento y en el coraz&oacute;n, as&iacute; seguimos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Rípodas, profesora de Filosofía e integrante de DoFemCo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:48:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Liberalismo,Racismo,Educación,Docentes,Filosofía,Hannah Arendt]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/significa-palabra-fraternidad-mundo-amenazado-fascismo_1_13222667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/589df77a-4bca-4960-93ef-ea1586b9f53d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pensadores y artistas reflexionan en una nueva edición de les 'Trobades Camus' sobre fraternidad, hermandad y sororidad en un momento en el que las señales de alarma son más que evidentes</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha”</p></div><p class="article-text">
        Ai Futaki se sumerge en el mar y se mira en los ojos de las ballenas. &ldquo;Son muy sabias, son como chamanes. Cuando las miro de cerca siento que me dicen que hay que buscar la verdad, ser honestos&rdquo;. El investigador y doctor en Biolog&iacute;a <a href="http://www.lab.upc.edu/index2.php?id=2&amp;web=personal&amp;lang=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Michel Andr&eacute;</a> sue&ntilde;a con la posibilidad de comunicarse con estos animales gigantes que habitan el mar hace m&aacute;s de 35 millones de a&ntilde;os. Y aprender de ellos, de sus experiencias. <a href="https://www.cccb.org/es/w/participantes/ai-futaki" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Futaki</a>, r&eacute;cord Guinness mundial de doble apnea y Andr&eacute; est&aacute;n en Menorca, convocados por el esp&iacute;ritu de Albert Camus. Sus ideas regresan cada primavera a la isla en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/albert-camus-hijo-noble-linaje-menorquin_132_10120695.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que naci&oacute; su abuela materna</a> en unas Trobades (encuentros) que en esta ocasi&oacute;n han convocado a reflexionar sobre el concepto de fraternidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero desaf&iacute;o es conseguir que el otro importe. Afrontar el reto cotidiano de c&oacute;mo educar en la empat&iacute;a y en la solidaridad&rdquo;. Abre el debate el profesor y ensayista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nacional-ensayo-premia-obra-antonio-monegal-reflexiona-sentido-cultura_1_10632077.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Monegal</a>. &ldquo;Quiz&aacute; la fraternidad consista en recuperar la palabra camarada como una forma de vida. Un v&iacute;nculo que reconoce la lucha, la idea de que estamos vinculados por una utop&iacute;a, una idea de futuro: encontrar el sentido de la vida en medio del desastre&rdquo;. Estas Trobades, dice, son un compromiso por la utop&iacute;a, la idea de que luchamos por algo que no est&aacute; todav&iacute;a aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa y psicoanalista francesa <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Cynthia_Fleury" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cynthia Fleury</a>, que trabaja desde su c&aacute;tedra en el hospital psiqui&aacute;trico Sainte-Anne de Par&iacute;s,&nbsp;asiente y niega, nos mira y nos invita a dejar las grandes ideas de lado y concentrarnos en la pr&aacute;ctica. &ldquo;La fraternidad surge muchas veces de la empat&iacute;a ante algo negativo. Hay que luchar contra los estigmas. Convertir la vulnerabilidad en un elemento de transformaci&oacute;n&rdquo;. Los migrantes nos est&aacute;n ense&ntilde;ando vulnerabilidades de otras culturas que nos servir&aacute;n para el ma&ntilde;ana. Tenemos que activar protocolos que nos ayuden a generar fraternidad en un escenario degradado. As&iacute; evitaremos convertir nuestra vida en degradante, dice. &ldquo;Y eso tambi&eacute;n nos lo ense&ntilde;a Camus. Por eso hacemos investigaci&oacute;n en un hospital psiqui&aacute;trico. Trabajamos con m&eacute;dicos, enfermeras, pacientes, familias. No solo est&aacute;n los grandes enemigos, hay muchos peque&ntilde;os enemigos que intentan frenar los avances. Pero no hay que rendirse. Hay que dar la batalla. No vamos a transformar el mundo, pero s&iacute; muchas vidas. Con cambios a nivel individual vamos a poder fabricar la victoria para otros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fraternidad surge muchas veces de la empatía ante algo negativo. Hay que luchar contra los estigmas. Convertir la vulnerabilidad en un elemento de transformación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cynthia Fleury</span>
                                        <span>—</span> Filósofa y psicoanalista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Alain_Doressoundiram" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Alain Doressoundiram</a>, astrof&iacute;sico franc&eacute;s nacido en Argelia, como Camus, nos invita a viajar por el espacio para hablar de la solidaridad silenciosa que el cosmos nos ense&ntilde;a, cambiar de escala, ser m&aacute;s humildes. &ldquo;La evidencia se impone, no somos ni el centro ni la medida de todo. Esta toma de conciencia en vez de abrumarnos puede unirnos. Nuestro mundo es precioso, es &uacute;nico y vulnerable. A medida que nos vamos alejando las fronteras desaparecen, somos min&uacute;sculos. Vistos desde lejos formamos parte de una misma fragilidad. Todo en la astronom&iacute;a nos invita a renunciar al privilegio c&oacute;smico y esta renuncia es liberadora&rdquo;, asegura. Conecta muy bien con la idea de la fraternidad relacional. Existir no es estar por encima, es estar con, en el seno de un tejido m&aacute;s amplio de dependencias y v&iacute;nculos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ai Futaki en conversación con Michel André. En la pantalla, Ai bucea junto a un cocodrilo en el caribe cubano."
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            <span class="title">
                Ai Futaki en conversación con Michel André. En la pantalla, Ai bucea junto a un cocodrilo en el caribe cubano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lina Soualem, cineasta y actriz, nacida en Par&iacute;s, hija de palestina y argelino, aterriza las palabras de Alain, el astrof&iacute;sico, en la realidad de los conflictos presentes: &ldquo;Creer en la abolici&oacute;n de las fronteras no parece posible con un norte dominante y un sur sometido. Es muy dif&iacute;cil generar empat&iacute;a cuando vivimos bajo los misiles&rdquo;. Lina nos habla de su padre, Zouzou, hijo de obreros argelinos emigrados a Francia, que decidi&oacute; ser mimo a los 18 a&ntilde;os. Utilizar el silencio para encontrar un lugar en el mundo. Ser mimo para tener voz, enlazando as&iacute; con la idea camusiana de la fraternidad como conexi&oacute;n sin palabras o conexi&oacute;n silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda, tambi&eacute;n, a su madre. Nacida en Nazaret, Galilea, en una familia de 10 hermanos. Empez&oacute; como actriz en la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional Palestina en Jerusal&eacute;n y despu&eacute;s hizo una carrera internacional en Europa. Y nos habla de la toma de conciencia de sus m&uacute;ltiples identidades y de c&oacute;mo crecer en Francia le priv&oacute; en cierta forma de una sensaci&oacute;n de plenitud, coartada por los estereotipos que se viven en torno a las identidades &aacute;rabes, sobre todo las musulmanas. 
    </p><p class="article-text">
        Lina pregunta a Alain, que tambi&eacute;n naci&oacute; en Argelia, como los padres de Zouzou, c&oacute;mo podemos pedir a alguien que ha sido bombardeado que piense en la Tierra cuando no es capaz de protegerse a s&iacute; mismo. Alain, abrumado, reconoce: &ldquo;El que tiene m&aacute;s acceso al poder y la cultura es el que bombardea, no el bombardeado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sucesi&oacute;n de debates contin&uacute;a. Una especie de marat&oacute;n sobre fraternidad, hermandad y sororidad, bajo la luz del mediterr&aacute;neo y de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Albert_Camus" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Albert Camus</a>, premio Nobel de Literatura en 1957, cuando solo ten&iacute;a 44 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/lauren-beukes-escritora-sudafricana-discurso-personas-blancas-sudafrica-son-minoria-oprimida-completamente-absurdo_1_12237759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lauren Beukes</a>, escritora y guionista de c&oacute;mics sudafricana, habla de su pa&iacute;s, de una de las constituciones m&aacute;s progresistas del mundo, de su revoluci&oacute;n no violenta, del orgullo de tener a una persona tan inspiradora como Nelson Mandela. Y de la frustraci&oacute;n de que el sudafricano actual con m&aacute;s poder sea un &ldquo;idiota&rdquo;, el millonario Elon Musk, que hace poco dijo que la empat&iacute;a es la mayor debilidad de la civilizaci&oacute;n occidental. &ldquo;En realidad, la historia nos demuestra que los fascistas son est&uacute;pidos&rdquo;, dice. &ldquo;En Sud&aacute;frica, durante el apartheid, se prohibieron muchos libros. Por supuesto las memorias de Mandela, pero tambi&eacute;n Lolita y los libros que hablaban de sexo. Tambi&eacute;n prohibieron Black Beauty, un libro sobre caballos, no pod&iacute;an permitir que estas dos palabras, negro y bello, fueran juntas. Eran as&iacute; de rid&iacute;culos. El problema es que quer&iacute;an que todos fu&eacute;semos tambi&eacute;n est&uacute;pidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo cumpl&iacute; todo lo que se nos ped&iacute;a a los migrantes durante 20 a&ntilde;os. Me port&eacute; bien. Pero nunca me sent&iacute; anfitriona, siempre fui invitada. Ahora ya no quiero volver a sentirme as&iacute;&rdquo;. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sandi_Hilal" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sandi Hilal</a>, arquitecta palestina creadora del estudio DAAR junto a su pareja, el tambi&eacute;n arquitecto Alessandro Petti, relata su peripecia vital en Italia. &iexcl;Solo se puede ser invitado tres d&iacute;as, es muy opresivo ser hu&eacute;sped toda la vida!, proclama, casi grita. Daar es casa, hogar, en &aacute;rabe. Tambi&eacute;n es Decolonizing, Architecture, Art, Research (Descolonizaci&oacute;n, arquitectura, arte, investigaci&oacute;n). Un laboratorio art&iacute;stico que mezcla arte, arquitectura y pedagog&iacute;a comprometidos con la lucha por la justicia y la igualdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sudáfrica, durante el apartheid, se prohibieron muchos libros. Por supuesto las memorias de Mandela, pero también Lolita y los libros que hablaban de sexo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lauren Beukes</span>
                                        <span>—</span> Escritora y guionista de cómics 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser que ahora los rebeldes sean los que admiran los discursos autoritarios?&rdquo;, se pregunta, nos pregunta, el periodista y escritor Jos&eacute; Luis Sastre. &ldquo;Ante el miedo y la vulnerabilidad, la gente busca respuestas fuera. Y esa delegaci&oacute;n de soberan&iacute;a es peligrosa, va en contra de construirnos como comunidad&rdquo;, advierte Antonio Monegal. &ldquo;Los fascistas son est&uacute;pidos&rdquo;, repite Lauren Beukes. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las se&ntilde;ales de alarma son claras. Camus abri&oacute; una brecha y un camino en 1951 con la publicaci&oacute;n de &ldquo;El hombre rebelde&rdquo;. En 2026, las Trobades terminan con la voz y la m&uacute;sica de la artista menorquina <a href="https://www.youtube.com/@annaferrermusic" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Anna Ferrer</a>, que nos traslada a las labores del campo y nos convoca a una fraternidad sencilla, cotidiana. Terminan las Trobades, pero el debate, afortunadamente, contin&uacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gumersindo Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/significa-palabra-fraternidad-mundo-amenazado-fascismo_1_13222667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fascismo,Albert Camus,Libros,Menorca,Filosofía,Literatura,Apartheid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Elena Cornaro Piscopia, la filósofa italiana que se convirtió en la primera mujer con un doctorado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-elena-cornaro-piscopia-filosofa-italiana-convirtio-primera-mujer-doctorado-pm_1_13217446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b4516e1-0658-4d9e-a6ef-dee1736e3e55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Elena Cornaro Piscopia, la filósofa italiana que se convirtió en la primera mujer con un doctorado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue en junio de 1678 cuando recibió el título en la Universidad de Padua, una de las más importantes y antiguas de Italia</p><p class="subtitle">Un agente la vio mientras discutía con el trabajador de un banco por un cheque, hoy es una estrella de Hollywood</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, las<strong> </strong>mujeres han superado el 50% del total de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ayudas-no-ayudaban-nadie-ciencia-deja-vacantes-277-contratos-fpu-prestigiosos-futuros-doctores_1_12997652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas con estudios de doctorado</a>, situ&aacute;ndose recientemente en torno al 50,2%, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades (MICIU) publicados en marzo de 2025. El avance es significativo. Sin embargo, hubo un tiempo en el que las mujeres no solo estaban lejos de alcanzar este nivel educativo, sino que en muchos casos <strong>ni siquiera ten&iacute;an acceso a la Universidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, destaca la figura de<strong> Elena Cornaro Piscopia, la fil&oacute;sofa italiana</strong> que se convirti&oacute; en la primera mujer en conseguir un t&iacute;tulo de doctorado. Fue en junio de 1678 cuando recibi&oacute; el t&iacute;tulo en la Universidad de Padua, una de las m&aacute;s importantes y antiguas de Italia. Su graduaci&oacute;n recibi&oacute; tanta atenci&oacute;n que esta se celebr&oacute; finalmente en la Catedral de Padua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena hizo su defensa oral delante de profesores, estudiantes, senadores e invitados de otras universidades del pa&iacute;s. Habl&oacute; durante una hora en lat&iacute;n cl&aacute;sico, explicando varios <strong>pasajes seleccionados al azar de un libro de Arist&oacute;teles</strong> (la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica era muy importante en el curr&iacute;culo universitario de la &eacute;poca). Cuando termin&oacute;, el profesor Rinaldini le puso la insignia de doctora.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1136233709710061569?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por la Universidad de Padua pasaron c&eacute;lebres cient&iacute;ficos como Alberto Magno, Nicol&aacute;s Cop&eacute;rnico o Galileo Galilei, entre muchos otros. Sin embargo, el nombre de Elena Cornaro Piscopia no suele ser tan conocido, a pesar de su relevancia hist&oacute;rica. Con aquel primer t&iacute;tulo, Cornaro <strong>abri&oacute; la puerta a otras mujeres como Sof&iacute;a Koval&eacute;vskaya</strong>, que se doctor&oacute; en 1874 por la Universidad alemana de Gotinga, convirti&eacute;ndose en la primera mujer en Europa en obtener un doctorado en matem&aacute;ticas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La vida antes de ir a la universidad</strong></h2><p class="article-text">
        Hija ileg&iacute;tima del noble Giovanni Battista Cornaro, procurador de San Marco, y de la campesina Zanetta Boni, Elena Lucrezia Cornaro Piscopia naci&oacute; en Venecia en 1646 , la quinta de siete hijos. Desde muy peque&ntilde;a demostr&oacute; tener una gran inteligencia y comenz&oacute; a estudiar <strong>lat&iacute;n y griego, idiomas que pod&iacute;a hablar con fluidez con apenas siete a&ntilde;os</strong>. M&aacute;s tarde, tambi&eacute;n aprendi&oacute; hebreo, espa&ntilde;ol, franc&eacute;s y &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de varios tutores, estudi&oacute; ciencias, especialmente matem&aacute;ticas y astronom&iacute;a, y aprendi&oacute; a tocar varios instrumentos musicales, como el clavicordio, el arpa y el viol&iacute;n, adem&aacute;s de escribir poes&iacute;a. En 1672, fue aceptada en la Universidad de Padua, pero no para los estudios que hab&iacute;a solicitado. <strong>La joven quer&iacute;a estudiar teolog&iacute;a</strong>, pero el obispo de Padua se neg&oacute; a darle esta oportunidad &ldquo;por ser mujer&rdquo;, permiti&eacute;ndole a cambio obtener el t&iacute;tulo de filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la investigaci&oacute;n, Cornaro tuvo una <strong>gran vocaci&oacute;n religiosa</strong> y dedic&oacute; parte de su vida a la caridad. Con tan solo 11 a&ntilde;os, hizo un voto de castidad y, a los 19, se convirti&oacute; en oblata benedictina. Falleci&oacute; en Padua en 1684 de tuberculosis, con apenas 38 a&ntilde;os, y fue sepultada en la Bas&iacute;lica de Santa Justina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-elena-cornaro-piscopia-filosofa-italiana-convirtio-primera-mujer-doctorado-pm_1_13217446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 05:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Tesis doctoral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se cumplen 900 años del nacimiento de este célebre filósofo, médico, jurista, astrónomo y matemático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cumplen-900-anos-nacimiento-filosofo-medico-jurista-astronomo-matematico-pm_1_13216137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9f9843f-1ff0-4d59-9042-bd06f03d581d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se cumplen 900 años del nacimiento de este célebre filósofo, médico, jurista, astrónomo y matemático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Averroes, nacido en Córdoba, no solo fue un hombre de su tiempo, sino un visionario cuya sombra intelectual se proyecta hasta la actualidad</p><p class="subtitle">Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Abril</strong> de <strong>2026 </strong>est&aacute; se&ntilde;alado en el calendario como el <strong>noningent&eacute;simo aniversario del nacimiento de Averroes</strong>, una de las mentes m&aacute;s brillantes de la civilizaci&oacute;n andalus&iacute;. <strong>Nacido</strong> en la populosa <a href="https://www.eldiario.es/temas/cordoba/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;rdoba</a> en 1126 bajo el nombre de Abu l-Walid Muhammad ibn Rusd, este sabio encarn&oacute; el ideal del pol&iacute;mata medieval. Su legado como <strong>fil&oacute;sofo, m&eacute;dico, jurista, astr&oacute;nomo y matem&aacute;tico</strong> contin&uacute;a siendo un pilar fundamental para comprender el desarrollo intelectual de Occidente. A trav&eacute;s de los siglos, su figura ha sido reivindicada como un puente esencial entre diversas tradiciones y culturas. Hoy, su ciudad natal y diversas instituciones internacionales celebran nueve siglos de una raz&oacute;n que busc&oacute; iluminar el mundo.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Averroes</strong> no solo fue un hombre de su tiempo, sino un visionario cuya sombra intelectual se proyecta con fuerza hasta la actualidad. La conmemoraci&oacute;n de su nacimiento invita a redescubrir al hombre que armoniz&oacute; el rigor de la l&oacute;gica con la profundidad de la fe. Su vida fue un testimonio de b&uacute;squeda incansable de la verdad en todas sus formas. Averroes proced&iacute;a de una <strong>distinguida familia de juristas mulad&iacute;es</strong> que ocuparon cargos de m&aacute;xima responsabilidad en la administraci&oacute;n cordobesa. Tanto su abuelo como su padre fueron cad&iacute;es mayores, una tradici&oacute;n que &eacute;l mismo continuar&iacute;a con gran prestigio. Su formaci&oacute;n fue excepcionalmente completa, abarcando desde la teolog&iacute;a tradicional y el derecho malik&iacute; hasta la medicina y las ciencias. Estudi&oacute; con maestros notables como Ibn Har&uacute;n de Trujillo e Ibn Tufayl, quien se convirti&oacute; en su gran protector.
    </p><p class="article-text">
        Desde muy joven, demostr&oacute; un inter&eacute;s especial por la l&oacute;gica aristot&eacute;lica como herramienta para el argumento riguroso. Esta base multidisciplinar le permiti&oacute; abordar los problemas de su &eacute;poca con una profundidad anal&iacute;tica sin precedentes. Su incansable labor de estudio le llev&oacute; a escribir aproximadamente <strong>10.000 folios sobre temas jur&iacute;dicos y filos&oacute;ficos</strong>. La curiosidad intelectual de <strong>Averroes</strong> no conoc&iacute;a l&iacute;mites, adentr&aacute;ndose incluso en la <strong>astronom&iacute;a</strong> y la <strong>zoolog&iacute;a</strong>. Su linaje no solo le otorg&oacute; posici&oacute;n, sino una responsabilidad hacia el conocimiento que marcar&iacute;a su destino. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Averroes distinguía entre diversos tipos de racionalidad, reservando la demostración lógica como el método superior para alcanzar la certeza"
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                Averroes distinguía entre diversos tipos de racionalidad, reservando la demostración lógica como el método superior para alcanzar la certeza                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Su carrera profesional estuvo estrechamente ligada a la <strong>dinast&iacute;a almohade</strong>, sirviendo bajo los califas Abu Yaqub Yusuf y al-Mansur. En 1169 fue nombrado cad&iacute; de <strong>Sevilla</strong>, y m&aacute;s tarde alcanz&oacute; el puesto de magistrado supremo en C&oacute;rdoba. Su labor jur&iacute;dica se caracteriz&oacute; por un sentido profundo de la justicia y una defensa del razonamiento independiente. Adem&aacute;s de su faceta legal, ejerci&oacute; como <strong>m&eacute;dico de la corte en Marrakech</strong> tras la retirada de su maestro. Esta posici&oacute;n de cercan&iacute;a al poder le permiti&oacute; influir en el ambiente intelectual del califato m&aacute;s esplendoroso. Los gobernantes almohades protegieron las ciencias profanas y le confiaron misiones de gran importancia pol&iacute;tica. Su prestigio como jurisconsulto y sanador le vali&oacute; el reconocimiento tanto en al-Andalus como en el Magreb. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los vaivenes pol&iacute;ticos, <strong>Averroes</strong> mantuvo siempre su compromiso con el servicio p&uacute;blico y la ciencia. Su vida profesional fue un equilibrio constante entre la administraci&oacute;n del derecho y el ejercicio de la medicina. En el &aacute;mbito de la filosof&iacute;a, Averroes pas&oacute; a la historia con el sobrenombre de <strong>&ldquo;El Comentador&rdquo; de Arist&oacute;teles</strong>. Por petici&oacute;n expresa del califa Yusuf, emprendi&oacute; la tarea monumental de explicar y resumir la obra del Estagirita. Su objetivo era recuperar la pureza del pensamiento aristot&eacute;lico, eliminando las distorsiones neoplat&oacute;nicas de sus predecesores. Coment&oacute; casi todo el corpus aristot&eacute;lico, incluyendo la metaf&iacute;sica, la f&iacute;sica, la &eacute;tica y la po&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a sus traducciones al hebreo y al lat&iacute;n, la <strong>Europa medieval pudo redescubrir el racionalismo griego</strong>. Sus comentarios se dividieron en tres niveles: ep&iacute;tomes, par&aacute;frasis y comentarios literales de gran profundidad. Su autor preferido era Arist&oacute;teles, de quien destac&oacute; la importancia de la biolog&iacute;a y el estudio naturalista. Incluso Dante lo situ&oacute; en su Divina Comedia junto a los m&aacute;s grandes sabios de la antig&uuml;edad. Su labor exeg&eacute;tica no fue una mera repetici&oacute;n, sino una reinterpretaci&oacute;n cr&iacute;tica que revitaliz&oacute; la filosof&iacute;a occidental. Sin su intervenci&oacute;n, gran parte del conocimiento cl&aacute;sico se habr&iacute;a perdido para la escol&aacute;stica latina.
    </p><p class="article-text">
        La tesis central de su pensamiento filos&oacute;fico-teol&oacute;gico se resume en que <strong>&ldquo;la verdad no se opone a la verdad&rdquo;</strong>. En su obra &ldquo;El Tratado Decisivo&rdquo; defendi&oacute; la armon&iacute;a perfecta entre la revelaci&oacute;n religiosa y la raz&oacute;n filos&oacute;fica. Averroes sosten&iacute;a que la ley isl&aacute;mica no solo permite, sino que obliga a los sabios a estudiar la <a href="https://www.eldiario.es/temas/filosofia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filosof&iacute;a</a>. Para &eacute;l, la raz&oacute;n es la mejor v&iacute;a para comprender el sentido profundo y aleg&oacute;rico de las escrituras. Distingu&iacute;a entre diversos tipos de racionalidad, reservando la <strong>demostraci&oacute;n l&oacute;gica como el m&eacute;todo superior</strong> para alcanzar la certeza. Esta postura buscaba desactivar los fanatismos y fundamentalismos que comenzaban a surgir en su tiempo. Al afirmar la unidad de la verdad, abri&oacute; un camino hacia la autonom&iacute;a de la filosof&iacute;a frente a la teolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Acusado y desterrado</h2><p class="article-text">
        En medicina, su obra cumbre fue el <strong>&ldquo;Kulliyat fi-l-tibb&rdquo; o Libro de las generalidades de la medicina</strong>. Esta enciclopedia, que goz&oacute; de gran prestigio en las universidades europeas, abordaba la anatom&iacute;a, la fisiolog&iacute;a y la terap&eacute;utica. En el &aacute;mbito jur&iacute;dico, escribi&oacute; la &ldquo;Bidaya&rdquo;, un tratado donde analizaba las diversas escuelas de derecho isl&aacute;mico. Una de sus aportaciones m&aacute;s revolucionarias fue el <strong>reconocimiento de los derechos de las mujeres en asuntos p&uacute;blicos</strong>. Averroes defendi&oacute; que las mujeres pod&iacute;an ejercer el cargo de juez y participar activamente en la vida social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1195, bajo la presi&oacute;n de sectores ultraconservadores, fue sometido a un proceso por presunta impiedad. Sus escritos fueron condenados y <strong>sus libros quemados p&uacute;blicamente en la plaza de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/cordoba/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;rdoba</a>. El fil&oacute;sofo fue desterrado a la localidad de Lucena, donde sufri&oacute; la humillaci&oacute;n de ser expulsado de la mezquita. Las acusaciones se centraban en su defensa de la filosof&iacute;a y en sus cr&iacute;ticas sociales contenidas en comentarios pol&iacute;ticos. Afortunadamente, el califa al-Mansur revoc&oacute; finalmente el edicto de destierro y lo reclam&oacute; en la corte de Marrakech. Sin embargo, la salud del sabio ya estaba debilitada y <strong>falleci&oacute; en Marruecos en diciembre de 1198</strong>. Por deseo propio, sus restos fueron trasladados meses despu&eacute;s para descansar en su amada C&oacute;rdoba.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cumplen-900-anos-nacimiento-filosofo-medico-jurista-astronomo-matematico-pm_1_13216137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se cumplen 900 años del nacimiento de este célebre filósofo, médico, jurista, astrónomo y matemático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Filosofía,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eudald-espluga-filosofo-no-imaginarios-mundo-manos-extrema-derecha-cat_128_13201118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf167cc-1e63-40ce-9bfc-e49c8f959396_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142577.jpg" width="828" height="466" alt="Eudald Espluga apela a la capacidad de imaginar."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor publica ‘Imaginar el fin’, un ensayo que propone reapropiarse del apocalipsis como herramienta política frente al colapsismo, la impotencia contemporánea y los relatos del miedo</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - J.C. Bouso, investigador en psicodélicos: “Es una paradoja que la derecha sea quien más está apoyando estas sustancias”</p></div><p class="article-text">
        Hay algo hipn&oacute;tico en el fin del mundo. Est&aacute; en las ficciones que devoramos, en los memes desesperados que compartimos y en nuestros &uacute;ltimos pensamientos antes de dormir. El colapso se ha instalado en nuestro presente con la paciencia de quien se sabe inevitable, convenci&eacute;ndonos de que no existe (ni existir&aacute;) ning&uacute;n otro futuro posible.
    </p><p class="article-text">
        Razones para pensar as&iacute; tampoco nos faltan. Solo hay que mirar algunas de las noticias que rodean a este texto en este mismo diario para convencerse de que hay muchas cosas que no van bien. Pero, &iquest;tiene que ser as&iacute;? &iquest;Debemos resignarnos? &iquest;Podemos hacer algo al respecto? &iquest;Es que a nadie se le va a ocurrir c&oacute;mo reorientar todo esto?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo;. Esta frase, que flota sobre nuestras cabezas desde hace a&ntilde;os, es el punto de partida de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-imaginar-el-fin/446514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Imaginar el fin</em></a><em> </em>(Paid&oacute;s y Raig Verd, en catal&aacute;n), el nuevo ensayo de Eudald Espluga (Girona, 1990). Fil&oacute;sofo, ensayista y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os asesor del Ministerio de Cultura en Madrid, que muchos ya conocer&aacute;n por su anterior obra <em>No seas t&uacute; mismo</em>, en la que diseccionaba la fatiga cr&oacute;nica de una generaci&oacute;n asfixiada por el imperativo de la productividad. 
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo libro Espluga se adentra en otro de los territorios m&aacute;s resbaladizos del presente: el de las narrativas del colapso. Con voluntad de analizarlas, desmontar su l&oacute;gica interna y proponer otra forma de pensar nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un libro que, pese a su evidente carga te&oacute;rica (lidia con numerosos autores y temas filos&oacute;ficos, pol&iacute;ticos, religiosos y de teor&iacute;a cultural), se lee con una fluidez sorprendente. Espluga salta de Mark Fisher a <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/last-the-last-of-us-tercera-temporada-hbo-li-jun-li-actriz_1_13153771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Last of Us</em></a>, de analizar memes esot&eacute;ricos a exponer profundos debates sobre el papel de la geoingenier&iacute;a, con una naturalidad que consigue acercar ideas complejas a un lector no especializado. El recorrido no siempre es lineal, pero s&iacute; progresivo: a medida que el texto avanza, las piezas encajan y el argumento gana coherencia. Al final, todo tiene sentido.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de las fantas&iacute;as del colapso</h2><p class="article-text">
        Espluga explica que el germen del libro est&aacute; precisamente en &ldquo;la proliferaci&oacute;n de contenidos audiovisuales, ya sea en el cine, en series, en novelas, incluso en contenido digital en internet, de v&iacute;deos sobre preparacionismo, sobre b&uacute;nkers&hellip; Toda una serie de narrativas en torno al fin del mundo que para m&iacute; iban casi todas en una l&iacute;nea muy directa hacia esta l&oacute;gica de lo que yo llamo fantas&iacute;as del colapso&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Espluga, el fin del mundo siempre se representa desde una mirada ultraindividualista, pesimista en lo social, y que considera que enseguida que haya alg&uacute;n peque&ntilde;o problema de recursos o de abastecimiento, terminaremos en una guerra todos contra todos, pele&aacute;ndonos y acuartel&aacute;ndonos como en las pel&iacute;culas de zombies.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en una situaci&oacute;n de policrisis innegable&rdquo;, reconoce el autor, &ldquo;con amenazas de un tama&ntilde;o nunca antes visto, pero creo que es posible darle la vuelta a todo esto y repensar estos escenarios futuros. Siento que junto a todos estos discursos colapsistas tambi&eacute;n ha emergido una nueva sensibilidad que tiene que ver con una forma distinta de estar y entender el mundo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Denunciar, pero tambi&eacute;n actuar</h2><p class="article-text">
        La premisa central del libro est&aacute; ya en su t&iacute;tulo: necesitamos imaginar. No tenemos un problema de falta de informaci&oacute;n, no necesitamos ver m&aacute;s im&aacute;genes de osos polares hundi&eacute;ndose en el hielo o fotos de enormes incendios de sexta generaci&oacute;n convirtiendo los montes en un infierno terrenal, &ldquo;necesitamos una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica que sea capaz de dar respuesta a los problemas que nos genera esa informaci&oacute;n&rdquo;, apunta el autor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque los datos del aumento de temperaturas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, por ejemplo, nos pueden llevar a caminos pol&iacute;ticos muy distintos&rdquo;, explica. &ldquo;Podemos caer en una especie de optimismo que nos haga pensar que los avances tecnol&oacute;gicos y de geoingenier&iacute;a nos har&aacute;n la primera generaci&oacute;n sostenible de la historia y que, por tanto, podemos seguir llevando los niveles de consumo actuales. Pero los mismos datos pueden impulsarnos a construir b&uacute;nkers y encerrarnos con millones de latas de conserva o a planificar una huida a Marte para crear una colonia all&iacute;. Por eso creo que, desde la izquierda, hace falta sentar las bases de una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica alternativa que nos lleve a resolver estos problemas de una forma ilusionante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El &eacute;xito narrativo del miedo</h2><p class="article-text">
        Lo que queda claro de la lectura de <em>Imaginar el fin</em>, es que si ha habido un actor que ha sabido moverse con soltura en este terreno preapocal&iacute;ptico es, sin duda, la extrema derecha. No tanto por la solidez de sus propuestas, que nos pueden parecer totalmente descabelladas, como por su capacidad para construir relatos eficaces a partir del miedo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obsesi&oacute;n de la extrema derecha por el desastre y las teor&iacute;as conspiranoicas, como que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; generado por t&eacute;cnicas de geoingenier&iacute;a de los gobiernos o la gran sustituci&oacute;n, ha hecho que una gran parte de la poblaci&oacute;n se sienta amenazada de una forma real&rdquo;, explica Espluga. &ldquo;Al final, han sido capaces de generar pol&iacute;ticas ultraidentitarias que Richard Seymour llama en su &uacute;ltimo libro &lsquo;nacionalismo del desastre&rsquo;&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ante esto, la izquierda no ha sido capaz de traducir las preocupaciones sobre la igualdad o la equidad, a un discurso claramente identitario o generar una narrativa con propuestas de transformaci&oacute;n que dieran respuesta a los problemas actuales, que son de una magnitud existencial o, como digo en el libro, casi c&oacute;smica. Un movimiento que pueda ser tan vendible, por decirlo as&iacute;, como la amenaza frente a la identidad blanca masculina heterosexual que ha vendido a la extrema derecha&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el imaginario desplegado por la extrema derecha ha encontrado en internet un ecosistema ideal para extenderse. Las plataformas digitales no solo amplifican estos discursos, sino que favorecen aquello que resulta m&aacute;s impactante, m&aacute;s inmediato, m&aacute;s emocional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil viralizar la imagen de <em>The line</em>, la ciudad autosostenible de 170 kil&oacute;metros en medio del desierto de Arabia, o una colonia en Marte, que un proyecto de transformaci&oacute;n urbana como las <em>superillas</em> de Barcelona o la promoci&oacute;n del veganismo. Aunque el impacto de estas dos &uacute;ltimas medidas sea mucho mayor&rdquo;, resume Espluga.
    </p><h2 class="article-text">La imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica</h2><p class="article-text">
        Frente a lo que Espluga denomina fantas&iacute;as colapsistas, basadas en una visi&oacute;n pesimista del ser humano, la idea de que cualquier ruptura del orden conducir&aacute; al caos, y una &eacute;tica centrada en la supervivencia individual, en <em>Imaginar el fin</em> el autor propone el concepto de la imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el libro propone recuperar el significado original de &ldquo;apocalipsis&rdquo;. La palabra no significa destrucci&oacute;n ni cataclismo, como podr&iacute;amos pensar, sino que en su griego original significa literalmente &lsquo;revelaci&oacute;n&rsquo;, &lsquo;desvelamiento&rsquo;. &ldquo;Es un verbo que algunas autoras incluso erotizan, ya que se usaba para nombrar la acci&oacute;n de quitarle el velo a la novia tras la boda&rdquo;, apunta el fil&oacute;sofo.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, recuperando esta idea del apocalipsis como revelaci&oacute;n, la imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica propone una transformaci&oacute;n radical. &ldquo;En el libro del Apocalipsis, todas las im&aacute;genes de oc&eacute;anos convirti&eacute;ndose en sangre, o el cielo desplom&aacute;ndose, o bestias que se levantan del fondo del mar, es solo una parte del proceso que lleva al nacimiento posterior de una nueva sociedad que en la Biblia se bautiza como la Nueva Jerusal&eacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En el texto b&iacute;blico se dan detalles de esta nueva ciudad. Se dice por ejemplo que est&aacute; abierta a todos, no hay enfermedad y el agua se define pr&aacute;cticamente como un bien p&uacute;blico. &ldquo;De forma que, seg&uacute;n autoras como Catherine Keller, se habla de esta nueva ciudad como casi una utop&iacute;a ecosocial&rdquo;, comenta Espluga.
    </p><p class="article-text">
        Esa lectura tiene implicaciones directas en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. A pesar de que estemos viviendo momentos complejos, estos en lugar de llevarnos al pesimismo del fin tienen que servir como un tr&aacute;nsito hacia una sociedad mejor. 
    </p><p class="article-text">
        La imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica nos permite pensar el fin no como un punto final, sino como un tr&aacute;nsito a un mundo mejor. Y, sobre todo, abre la puerta a disputar el sentido de ese tr&aacute;nsito. &ldquo;No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha, tenemos que plantear otras alternativas&rdquo;, insiste el autor. &ldquo;Tenemos que arranc&aacute;rselos de las manos y pensarnos colectivamente de otra manera frente a la amenaza existencial a la que nos enfrentamos&rdquo;, asegura. 
    </p><h2 class="article-text">Utop&iacute;as, pero posibles</h2><p class="article-text">
        Esa reapropiaci&oacute;n no pasa, sin embargo, por imaginar mundos completamente ajenos al presente. Espluga se muestra esc&eacute;ptico ante ciertas visiones ut&oacute;picas que dibujan futuros perfectos, fantas&iacute;as irreales de est&eacute;tica solarpunk. &ldquo;Me parece importante que existan&rdquo;, apunta, &ldquo;pero me parece m&aacute;s relevante que la izquierda sea capaz de ver que ya hay transformaciones en marcha y que son muy efectivas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La transici&oacute;n energ&eacute;tica, la renaturalizaci&oacute;n de las ciudades, la ciudad de los 15 minutos, la regulaci&oacute;n de los veh&iacute;culos contaminantes en el centro de las ciudades, son propuestas que funcionan. El problema es que las vemos como iniciativas aisladas, no como parte de un mismo proyecto&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo de las <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ecologo-barcelona-ideo-supermanzanas-importante-domesticar-coche_1_12281457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>superillas</em></a> de Barcelona aparece varias veces en la conversaci&oacute;n. Tambi&eacute;n el de las bibliotecas, entendidas como espacios de acceso libre al conocimiento y la comunidad. &ldquo;Una biblioteca es una forma de lujo&rdquo;, dice. &ldquo;Un lujo p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; no pensar en otros lujos p&uacute;blicos? &iquest;Por qu&eacute; no crear supermercados p&uacute;blicos con productos de proximidad? O cantinas colectivas, o lavander&iacute;as p&uacute;blicas como una evoluci&oacute;n de los lavaderos que antes hab&iacute;a en cada pueblo (&iquest;por qu&eacute; tenemos que tener cada uno una lavadora en casa?) o nuevas infraestructuras de cuidados. Otros modelos de organizaci&oacute;n son posibles, seg&uacute;n el autor.
    </p><p class="article-text">
        La clave, insiste, est&aacute; en articularlas pol&iacute;ticamente. Convertirlas en algo m&aacute;s que medidas t&eacute;cnicas. Integrarlas en un relato que permita pensarlas como parte de una transformaci&oacute;n social m&aacute;s amplia.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar el marco</h2><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la propuesta de <em>Imaginar el fin</em> tiene tanto que ver con la pol&iacute;tica como con la forma en que percibimos la realidad. Espluga lo explica con un ejemplo sencillo: el uso del m&oacute;vil. Si lo entendemos como un problema de adicci&oacute;n individual, las soluciones pasar&aacute;n por reforzar la voluntad personal, aplicaciones de bloqueo, etc. Pero si lo vemos como parte de un problema m&aacute;s amplio (el capitalismo de plataformas), las respuestas ser&aacute;n necesariamente colectivas.
    </p><p class="article-text">
        Con el colapso ocurre algo similar. &ldquo;Har&aacute;s cosas distintas seg&uacute;n c&oacute;mo conceptualices lo que te pasa&rdquo;, resume. &ldquo;Si veo el cambio clim&aacute;tico desde una perspectiva colapsista, seguramente har&eacute; caso a la Uni&oacute;n Europea y preparar&eacute; un kit de emergencias. Pero entonces no atender&eacute; a cuestiones que pueden tener m&aacute;s relevancia para evitar el colapso como, por ejemplo, las regulaciones a las actividades de las empresas petroleras&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que no hay recetas f&aacute;ciles sobre c&oacute;mo abordar los problemas actuales, pero s&iacute; que parece urgente revisar los marcos desde los que pensamos y cuestionar la aparente inevitabilidad de ciertos relatos. Y, sobre todo, recuperar la capacidad de imaginar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eudald-espluga-filosofo-no-imaginarios-mundo-manos-extrema-derecha-cat_128_13201118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Libros,Extrema derecha,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615a3663-ea58-494e-be16-4b6bfadd410b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo madrileño publica un ensayo que provoca incontinentes ganas de leer libros de aventuras y de caminar con inventiva por las lenguas de tierra que unen ficción y realidad</p><p class="subtitle">Eva Baltasar, escritora: “Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/autores/santiago_alba_rico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Alba Rico</a> ha estado a&ntilde;os trabajando en un libro singular titulado <em>Elogio de la literatura</em> (Akal, 2026) en el que el fil&oacute;sofo, como un celestino, empareja a Kafka con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatrix-potter-lanza-superventas-despues_1_4216983.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatrix Potter,</a> a Herg&eacute; con Melville, a Dostoievski con Hasek, a Dickens con Cervantes, a Carson McCullers con Mary Shelley y a Jane Austen con Marcel Proust.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que les une se sale de lo previsible, y cada cap&iacute;tulo es puro enamoramiento lector, donde se recrea el regocijo del descubrimiento y el placer de la relectura. &ldquo;A trav&eacute;s de la comparaci&oacute;n, que a veces es contraintuitiva, descubrimos mejor las diferencias, las especificidades&rdquo;, se&ntilde;ala Alba Rico.
    </p><p class="article-text">
        Este ensayo contin&uacute;a d&aacute;ndole vueltas a eso de qu&eacute; significa la lectura para nosotros, como ya hizo en <em>Leer con ni&ntilde;os</em> (Caballo de Troya, 2007) y nos revela que no leemos los libros desde el mundo &mdash;salvo quiz&aacute; las primer&iacute;simas lecturas adolescentes&mdash; sino desde otros libros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qu&eacute; sirven los libros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sirven para poder querer la existencia de los otros, para no ser uno mismo, para no quedar clausurado en esa burbuja egoc&eacute;ntrica en la que, adulados o presionados por las redes, acabamos sumergidos. En <em>Elogio de la literatura </em>defiendo la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n: los libros sirven b&aacute;sicamente para que haya un territorio aut&oacute;nomo en el que podemos creer la existencia de los otros. Y creo que no es poco.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1956fe6d-f959-4009-8b81-e34d4e2edaa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elogio-literatura_129_13172028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En su &uacute;ltimo art&iacute;culo aqu&iacute; en elDiario.es</strong></a><strong>, titulado igual que el libro,</strong><em><strong> </strong></em><strong>quise entender que cuando en la ficci&oacute;n se abre hueco al villano, de alguna manera eso es antifascismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese art&iacute;culo recordaba que vivimos en un mundo crecientemente aplanado. Recog&iacute;a la tesis del fil&oacute;sofo franc&eacute;s Olivier Roy cuyo &uacute;ltimo libro habla de este aplanamiento. A &eacute;l le da mucho miedo el creciente deseo de explicitud. Hay como una especie de revuelta contra la ambig&uuml;edad, contra las sombras, contra los matices. Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qu&eacute;. Existe un deseo in&uacute;til y peligroso de transparencia. Somos cuerpos y no somos transparentes. Tenemos que traducirnos los unos a los otros sin parar. Y la literatura sirve para esto, para traducir cuerpos, cuerpos concretos. Es inevitable que ah&iacute; donde hay cuerpos concretos que intentan traducirse los unos a los otros, con los ojos, con las manos, con la palabra, haya siempre malentendidos, ambig&uuml;edades. Y ah&iacute;, por lo tanto, en ese terreno de la ficci&oacute;n, ocurre que los villanos tambi&eacute;n tienen una dimensi&oacute;n interesante. T&uacute; no puedes dejar de combatir a Hitler en el mundo y a veces a los Hitler hay que combatirlos incluso a trav&eacute;s de las armas. Pero hay siempre un lugar donde Hitler es interesante, no porque lo denuncia sino porque te ense&ntilde;a algo, quiz&aacute;s a combatirlo mejor fuera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qué quiere significar. Existe un deseo inútil y peligroso de transparencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la izquierda estamos dejando de leer ficci&oacute;n, de leer libros de aventuras. &iquest;Qu&eacute; tipo de literatura buscamos?, &iquest;qu&eacute; estamos leyendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He escrito este libro tambi&eacute;n como una tentativa de convencer a los que son mis afines, mis compa&ntilde;eros, de que es necesario reivindicar los peligros de la literatura. No querer tambi&eacute;n t&uacute;, frente al aplanamiento creciente del mundo por parte de la derecha, corresponder con un aplanamiento semejante. La literatura no sirve para comunicar mensajes, para eso tenemos a las instituciones o a los peri&oacute;dicos. Cuando lo hace, desaparece la ficci&oacute;n. Hay una tendencia a comunicar mensajes que se espera que tengan un efecto pol&iacute;ticamente correcto o correctivo. Y creo que es un grave error el pretender escribir solo para afines o escribir con el prop&oacute;sito de transformar el mundo. Cuando tu prop&oacute;sito es transformar el mundo, no lo transformas. Y esto es una paradoja que todos tenemos que asumir y que solo podemos asumir a trav&eacute;s precisamente del reconocimiento de la literatura y de la ficci&oacute;n como espacios en los que t&uacute; nunca sabes lo que est&aacute;s diciendo y el lector nunca sabe lo que est&aacute; leyendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos a&ntilde;os le escuch&eacute; decir a Bel&eacute;n Gopegui en una presentaci&oacute;n que se compromet&iacute;a a que su siguiente libro no fuera una novela, sino un manual de instrucciones. Pero luego nunca lo hizo, quiz&aacute;s se dio cuenta de que no era buena idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n, a quien quiero y admiro much&iacute;simo, no va a ser capaz porque es novelista. Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello. Dostoievski, por ejemplo, es un tipo que, por la experiencia terrible de su fusilamiento abortado en el &uacute;ltimo momento, se convierte a la peor de las causas, la del paneslavismo y Mosc&uacute; como tercera Roma. Es decir, es un precursor de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/alexander-dugin-ideologo-proyecto-euroasiatico-putin_129_13186336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dugin</a> y de Putin.
    </p><p class="article-text">
        Dostoievski intenta, a trav&eacute;s de sus novelas, comunicar ese mensaje. &iquest;Pero por qu&eacute; son grandes sus novelas? Porque fracasa. Escribe <em>Los endemoniados</em> justamente como un manual de instrucciones para protegerse de lo que &eacute;l llama los nihilistas, es decir, los revolucionarios que ya est&aacute;n zapando el poder del zarismo, y fracasa rotundamente. &Eacute;l ya no dice lo que quer&iacute;a decir y por eso los lectores podemos entender una cosa completamente diferente de la que el propio Dostoievski quer&iacute;a exponer. Y ya no es un panfleto, que es lo que &eacute;l quer&iacute;a que fuera, sino una novela en la que te pone en contacto con los abismos del alma humana. Y de eso aprendemos todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Santiago Alba Rico, en la redacción de elDiario.es, durante la entrevista                            </span>
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        <strong>Ay&uacute;deme, por favor, tanto como lectora como periodista, a gestionar de otra manera esta necesidad de abordaje de las obras literarias a partir de la biograf&iacute;a de los autores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un error que adem&aacute;s indignaba much&iacute;simo a Proust. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <em>Elogio de la literatura </em>habla justamente de cuando &eacute;l escribe un libro que es un esbozo de lo que va a ser <em>En busca del tiempo perdido, </em>uno de los muchos esbozos que hizo, y que se llamaba <em>Contra Saint-Beuve.</em> Saint-Beuve, un gran cr&iacute;tico del siglo XIX, dec&iacute;a que la obra de un autor solo pod&iacute;a ser comprendida y juzgada a partir de sus intervenciones en el mundo, de su biograf&iacute;a, de los testimonios que ha dado, de las entrevistas que le hab&iacute;an hecho. Proust se indignaba, con mucha raz&oacute;n a mi juicio, y reivindicaba esta autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de abordar una obra hay dos niveles. Uno inicial en el que la obra debe ser lo bastante poderosa como para que te imponga sus propias reglas y para que te sumerjas en ella. Y la segunda lectura es metaliteraria, pero forma parte tambi&eacute;n de la literatura. Es decir, es imposible no dejarte tentar por el hecho de explicar la obra a partir de la biograf&iacute;a. Entonces ah&iacute; lo que haces es intervenir tambi&eacute;n como un vector de ficci&oacute;n, porque t&uacute; te inventas las biograf&iacute;as de tus autores favoritos. En el libro doy algunos ejemplos de lo que a m&iacute; me pasa en mi cabeza: a lo largo de los a&ntilde;os he ido reconstruyendo las biograf&iacute;as de estos autores y, por lo tanto, haciendo yo mismo una labor literaria con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reivindicar la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n o de la literatura, sin caer tampoco en el otro peligro que es el de pensar que ocurre en otro planeta y que puedes leerlas sin mancharte en este lado del mundo. Para eso est&aacute;n lo que llamamos los istmos. Entre la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n y la realidad hay istmos. Yo me acuerdo que aprend&iacute;amos de peque&ntilde;os en la escuela que una pen&iacute;nsula es una isla unida al continente por un istmo, por una lengua de tierra. Esa lengua de tierra existe y es necesario recorrerla en ese segundo nivel. Esa lengua de tierra es la que recorren los historiadores, los cr&iacute;ticos literarios, los fil&oacute;logos y los bi&oacute;grafos. Y eso, en todo caso, insisto, forma parte tambi&eacute;n del campo de la ficci&oacute;n. Nosotros, cuando nos ponemos a valorar una obra literaria, de alguna manera estamos contribuyendo a completarla, sin terminarla jam&aacute;s, y creo que eso forma parte tambi&eacute;n de esa ficci&oacute;n que nos mantiene con vida y que nos permite querer la existencia del mundo, que es lo primero que tenemos que querer si queremos transformarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo elegimos las lecturas? &iquest;C&oacute;mo enganchamos un libro con otro? &iquest;Tiene m&aacute;s sentido planificar un itinerario o ir leyendo aquellos que nos vaya salpicando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. No sabr&iacute;a decirte. Ha habido muchos debates pedag&oacute;gicos sobre esto. Tengo la impresi&oacute;n de que los curr&iacute;culums escolares en general son disuasorios y que hay muchas v&iacute;as de llegar a un libro. Se puede llegar porque tus padres te hacen, como era mi caso, lecturas en voz alta cuando eres ni&ntilde;o. O porque tienes un profesor o una profesora que, dotados de un particular carisma, de pronto te llaman la atenci&oacute;n sobre un libro. O porque de pronto cae en tus manos un libro y quieres leer otro. O cu&aacute;ntas personas de clases desfavorecidas o que han crecido en situaciones muy adversas descubren en un libro un refugio que es al mismo tiempo una apertura. No es solamente un lugar donde t&uacute; te escondes de un mundo adverso, sino que ese refugio tiene ventanas y puertas que te llevan a otros. El problema es cu&aacute;ntas de esas v&iacute;as se est&aacute;n interrumpiendo en este mundo aplanado por la digitalizaci&oacute;n, por la pol&iacute;tica, por la polarizaci&oacute;n y por esta necesidad que tenemos de doctrina, de significados claros. Y es verdad que en momentos de mucha oscuridad y de incertidumbre, buscas claridad y creo que lo que no debemos hacer es buscarla en la literatura.
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                Santiago Alba Rico, durante la entrevista en elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Y la elecci&oacute;n de las lecturas con la ideolog&iacute;a por delante? Los de izquierdas leen unas cosas y los de derechas, otras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es un problema. F&iacute;jate que hay autores cl&aacute;sicos que ya hemos olvidado si eran de derechas o de izquierdas. El tiempo tiene este efecto desideologizador. &iquest;Qui&eacute;n se acuerda de que C&eacute;line fue colaboracionista del nazismo o Dostoievski un paneslavista? Creo que las novelas m&aacute;s ideol&oacute;gicas son las que leemos con menos placer. Por ejemplo, el revolucionario ruso Gorki, autor de <em>La madre,</em> en ese momento interpelaba demasiado a sus contempor&aacute;neos y cuando ha dejado de interpelar a contempor&aacute;neos se descubre que no era una buena novela.
    </p><p class="article-text">
        Es una tentaci&oacute;n que veo, cada vez m&aacute;s, reflejada en la selecci&oacute;n de lecturas: la de que si soy feminista tengo que leer novelas escritas por mujeres, si soy de izquierdas tengo que leer novelas que reflejan la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica o la lucha de clases. Creo que es una mala manera de llegar al feminismo, a la ecolog&iacute;a y a la lucha de clases. Por eso est&aacute; muy bien que recordemos que hay cl&aacute;sicos, porque los cl&aacute;sicos nos sirven para darnos una gu&iacute;a de lectura separada de eso. En la medida en que han sobrevivido a su tiempo, ya no est&aacute;n comunic&aacute;ndote un mensaje ideol&oacute;gico. Nos ense&ntilde;an a acercarnos a obras del presente, sin ese filtro ideol&oacute;gico que a veces nos empobrece mucho y acabamos leyendo solamente lecturas que nos dan la raz&oacute;n, que confirman lo que somos o que nos sit&uacute;an en ese mundo que aspiramos a construir de una manera directa y sin ambig&uuml;edades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Santiago Alba Rico                            </span>
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        <strong>Por ejemplo, por poner un caso que aborda en el libro, a m&iacute; me hab&iacute;an dicho que en la izquierda ya no le&iacute;amos a Tint&iacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espero que ese cap&iacute;tulo lo lea mucha gente que quiero y entienda hasta qu&eacute; punto Herg&eacute; era un genio, tanto de la ilustraci&oacute;n como de la narraci&oacute;n. Yo lo comparo con John Ford porque creo que son los dos grandes narradores del siglo XX. Tint&iacute;n es claramente un revolucionario, si es que necesitamos recurrir a este tipo de argumentos, m&aacute;s all&aacute; del placer de la narraci&oacute;n y de lo que a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n nos ense&ntilde;a acerca del mundo. Herg&eacute; fue complaciente con la ocupaci&oacute;n nazi de B&eacute;lgica y cuando acaba la guerra, lo juzgan, no lo condenan a la c&aacute;rcel, pero s&iacute; a un cierto ostracismo y a no poder publicar durante un a&ntilde;o sus vi&ntilde;etas. Pero mientras hace eso, la resistencia antinazi est&aacute; reivindicando a Tint&iacute;n y en el peri&oacute;dico de la Resistencia aparece un dibujo en el que Tint&iacute;n est&aacute; sentado con el capit&aacute;n Haddock y Mil&uacute; en un coche de la Resistencia con la bandera de la Resistencia, como dici&eacute;ndole &ldquo;t&uacute; est&aacute;s traicionando a tu criatura, t&uacute; eres un colaboracionista, mientras que Tint&iacute;n, tu criatura, es y ha sido un resistente y ha estado siempre a nuestro lado en estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tint&iacute;n es uno de los acercamientos mejores que se pueden hacer a la riqueza, la multiplicidad y variedad del mundo. Ese momento maravilloso en el que Herg&eacute; descubre que China no es lo que le han contado. Y entonces un chino, Tchang, con el que mantendr&aacute; una relaci&oacute;n toda su vida, le cuenta lo que es China y ese primer &aacute;lbum realmente bueno que es <em>El loto azul</em> no solo tiene todos los carteles escritos en chino mandar&iacute;n de verdad, sino que es un libro antiimperialista. Tint&iacute;n es antiimperialista, antiestalinista, antinazi y anticonsumista. Es ecologista. Todas las virtudes que t&uacute; quieras desde la izquierda concentrar en un personaje, todas ellas est&aacute;n en Tint&iacute;n. Y al mismo tiempo no es un mensaje, es una aventura. Tint&iacute;n es un cl&aacute;sico y creo que hay que reivindicarlo con independencia de que seas de derechas o de izquierdas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Ensayos,Filosofía]]></media:keywords>
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