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    <title><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/filosofia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Filosofía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/edgar-morin-brujula-pensamiento-tiempos-complejos_132_13280753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/784ee507-e7a9-481b-830b-8b4c9676eeb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizás conviene preguntarse si algunas de nuestras formas habituales de pensar, tan necesarias para analizar y criticar, son también suficientes para comprender, relacionar e imaginar soluciones a los desafíos de nuestro tiempo
</p><p class="subtitle">Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Edgar Morin el pasado 29 de mayo a los 104 a&ntilde;os</a> ha pasado relativamente desapercibida entre el ruido incesante de la actualidad. Sin embargo, pocas figuras intelectuales han dejado una herramienta tan valiosa para comprender el mundo que habitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Morin dedic&oacute; buena parte de su vida a desarrollar lo que llam&oacute; 'el pensamiento complejo', que en resumen viene a decir que la realidad es una red de relaciones y no puede comprenderse fragment&aacute;ndola en piezas aisladas. Comprenderla exige relacionar, contextualizar y aceptar que los fen&oacute;menos tienen m&uacute;ltiples causas y m&uacute;ltiples efectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la vivienda no es un simple objeto f&iacute;sico o un mero producto inmobiliario. Tiene una dimensi&oacute;n antropol&oacute;gica, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica, cultural, entre otras. O la sequ&iacute;a que afecta peri&oacute;dicamente a Andaluc&iacute;a no puede entenderse solo desde la meteorolog&iacute;a. Influye el modelo de agricultura, la gesti&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos, la planificaci&oacute;n territorial, la tecnolog&iacute;a, los h&aacute;bitos de consumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que vivimos en una sociedad cada vez m&aacute;s compleja e interconectada. Quiz&aacute;s por eso conviene preguntarse si algunas de nuestras formas habituales de pensar, tan necesarias para analizar y criticar, son tambi&eacute;n suficientes para comprender, relacionar e imaginar soluciones a los desaf&iacute;os de nuestro tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En demasiadas ocasiones la crítica degenera en confrontación y lo vemos continuamente en la política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En nuestra cultura occidental estamos muy condicionados por el tipo de pensamiento dial&eacute;ctico-cr&iacute;tico, que tiene su origen en la Antigua Grecia: alguien propone una tesis, alguien replica una ant&iacute;tesis, y se supone que al calor del debate se deriva una s&iacute;ntesis. Pero, en numerosas ocasiones, esta secuencia comienza con alguien defendiendo una tesis y termina defendi&eacute;ndose a s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que es interesante explorar y entrenarse en otro tipo de pensamiento que vaya m&aacute;s all&aacute; del pensamiento cr&iacute;tico: pensamiento creativo, lateral, paralelo, propositivo y, por supuesto, pensamiento complejo. El pensamiento creativo nos invita a imaginar posibilidades nuevas, el lateral nos anima a explorar caminos inesperados, el pensamiento paralelo nos permite contemplar simult&aacute;neamente distintas perspectivas sin necesidad de convertirlas en posiciones enfrentadas y el pensamiento propositivo nos seduce a construir alternativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento cr&iacute;tico est&aacute; bien, gracias a &eacute;l aprendemos a detectar errores, cuestionar argumentos y evitar dogmatismos. Pero existe un riesgo cuando lo convertimos en la &uacute;nica herramienta intelectual leg&iacute;tima. Porque en demasiadas ocasiones la cr&iacute;tica degenera en confrontaci&oacute;n y lo vemos continuamente en la pol&iacute;tica. Cuando un partido propone una medida, el adversario no debate o responde con una alternativa diferente, con frecuencia responde simplemente con la negaci&oacute;n de la propuesta inicial. Si alguien propone A, el contrario ni siquiera propone B, sino que directamente afirma &ldquo;no A&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son las preguntas difíciles, las conversaciones incómodas y los argumentos que desafían nuestras certezas los que nos obligan a explorar nuestro propio pensamiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n deja entonces de orientarse hacia la b&uacute;squeda de soluciones para convertirse en una competici&oacute;n por demostrar qui&eacute;n tiene raz&oacute;n. Pero &iquest;por qu&eacute; resulta tan dif&iacute;cil cambiar de opini&oacute;n incluso cuando nos enfrentamos a argumentos s&oacute;lidos? Tal vez porque las creencias que mantenemos como incuestionables, terminan formando parte de nuestra identidad y cualquier cuestionamiento se percibe como una amenaza personal. El objetivo deja de ser comprender o convencer y pasa a ser &ldquo;vencer&rdquo; sea como sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una frase que siempre me ha parecido reveladora y que adopt&eacute; hace tiempo como propia, no s&eacute; realmente a quien pertenece: &ldquo;Cuando discuto es cuando me entero de lo que pienso&rdquo;. Hace referencia a que son las preguntas dif&iacute;ciles, las conversaciones inc&oacute;modas y los argumentos que desaf&iacute;an nuestras certezas los que nos obligan a explorar nuestro propio pensamiento. Quiz&aacute;s una de las formas m&aacute;s profundas de pensamiento cr&iacute;tico no consiste en criticar las ideas ajenas, sino en desarrollar la capacidad de someter las propias a examen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso la filosof&iacute;a sigue siendo tan necesaria, aunque durante a&ntilde;os se haya cuestionado su presencia en los curr&iacute;culos educativos, porque nos ense&ntilde;a a examinar c&oacute;mo pensamos. Nos invita a sospechar de aquello que consideramos evidente, a desaprender y a descubrir que existen otras perspectivas o enfoques posibles, y a abordar los problemas con la complejidad que requieren.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mejor homenaje que podemos hacer a Edgar Morin es asumir el desafío que planteó durante toda su vida: aprender a relacionar, a contextualizar, a argumentar, a generar espacios de entendimiento sosegados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese pensamiento complejo es tambi&eacute;n el que echo en falta, con la importancia que se merece, en la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a. Me reconoc&iacute; en la experiencia que relata la economista Kate Raworth, en su libro <em>La Econom&iacute;a rosquilla </em>relativa a Yuan Yang: &ldquo;Lleg&oacute; a la universidad buscando comprender problemas reales como la desigualdad o el cambio clim&aacute;tico y acab&oacute; frustrada ante un curr&iacute;culo fragmentado, hiperespecializado y desconectado de las preguntas que la hab&iacute;an llevado a estudiar econom&iacute;a&rdquo;. Algo similar le sucedi&oacute; a Christian Felber, el ide&oacute;logo de la <em>Econom&iacute;a del Bien Com&uacute;n</em>. Seg&uacute;n relata en sus conferencias, cuando lleg&oacute; el momento de matricularse en la universidad, su verdadera vocaci&oacute;n era estudiar &ldquo;Todolog&iacute;a&rdquo;. Con este t&eacute;rmino inventado por &eacute;l, se refer&iacute;a a su deseo de entender el mundo en su totalidad, conectando todas las disciplinas de manera global en lugar de fragmentar el conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a naci&oacute; como una ciencia social y, por tanto, comprender los fen&oacute;menos econ&oacute;micos exige dialogar con la sociolog&iacute;a, la historia, la psicolog&iacute;a, la pol&iacute;tica, la ecolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a. Exige, en definitiva, una mirada transdisciplinar, m&aacute;s cercana al pensamiento complejo que a la fragmentaci&oacute;n disciplinaria. Cuando yo empec&eacute; a estudiar econom&iacute;a en la Universidad de Sevilla, exist&iacute;a una asignatura de sociolog&iacute;a. Ya hace mucho tiempo que desapareci&oacute; de sus planes de estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esta reflexi&oacute;n adquiere una importancia todav&iacute;a mayor con la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial. Muchos nos preguntamos si la IA cambiar&aacute; nuestra manera de pensar. O tambi&eacute;n &iquest;qu&eacute; tipo de pensamiento queremos desarrollar con ella?&nbsp;Podemos utilizarla para buscar confirmaci&oacute;n de nuestras creencias o para cuestionarlas. Podemos emplearla para obtener respuestas r&aacute;pidas o para formular preguntas m&aacute;s profundas. Podemos convertirla en una m&aacute;quina de simplificaci&oacute;n o en una herramienta que nos ayude a explorar la complejidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el mejor homenaje que podemos hacer a Edgar Morin sea asumir el desaf&iacute;o que plante&oacute; durante toda su vida: aprender a relacionar, a contextualizar, a argumentar, a generar espacios de entendimiento sosegados. Y, sobre todo, como defend&iacute;a en sus m&uacute;ltiples intervenciones hasta el final de sus d&iacute;as, la necesidad de una &ldquo;insurrecci&oacute;n de las conciencias&rdquo; basada en la fraternidad, la cooperaci&oacute;n y la esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Rodríguez Morilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/edgar-morin-brujula-pensamiento-tiempos-complejos_132_13280753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 03:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edgar Morin, una brújula para el pensamiento en tiempos complejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7376e688-34ea-44df-ac9d-b87baebe81b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa francesa Claire Marin reflexiona en su ensayo ‘Los comienzos’ sobre los nuevos inicios y la esperanza que se acostumbra a depositar en esos momentos vitales</p><p class="subtitle">El último rincón de pensar - Cristian Olivé, de defender las pantallas en el aula a alertar contra la IA: “Deja el aprendizaje en una situación letal”</p></div><p class="article-text">
        Un cuaderno en blanco, con las hojas a rayas; un sencillo l&aacute;piz amarillo, cl&aacute;sico, con la punta afilada. As&iacute; de sobria es la cubierta del ensayo <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/los-comienzos/9788433948700/A_634" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los comienzos</em></a><em> </em>(2023; Anagrama, 2026, trad. &Aacute;lex Gibert), un libro en el que la doctora en Filosof&iacute;a Claire Marin (Par&iacute;s, 1974) explora un tema tan atemporal, universal, heterog&eacute;neo y relativo como el inicio, o, mejor dicho, el acto de iniciar. De la misma autora, la editorial ya public&oacute; <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/estar-en-su-lugar/9788433927231/A_612" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Estar en su lugar</em></a><em> </em>(2022), otro sugerente an&aacute;lisis en clave human&iacute;stica sobre un asunto que nos ata&ntilde;e a todos como son los espacios que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s preciso emplear los verbos (<em>iniciar, comenzar, empezar, inaugurar, emprender, abrir, germinar</em>) porque lo que se propone Claire Marin no es tanto consignar c&eacute;lebres inicios de nada &mdash;un poco a la manera de lo que hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camila Ca&ntilde;eque con los finales en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La &uacute;ltima frase</em></a> (La U&ntilde;a Rota, 2024)&mdash; como reflexionar sobre el hecho de comenzar. &iquest;Comenzar el qu&eacute;? Pueden ser tantas cosas: una novela, una conversaci&oacute;n, un viaje, un trabajo, un h&aacute;bito. No importa si es peque&ntilde;o o grande; el concepto tiene cabida en estas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacer: el primer comienzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque, puestos a pensar en comienzos transformadores, de los que cambian la vida sin vuelta atr&aacute;s, es probable que ninguno supere el nacimiento de un hijo. En realidad, suma varios comienzos en uno: el del beb&eacute; que llega al mundo; el de quienes se convierten, a partir de ese momento, en padres, hermanos, abuelos, t&iacute;os; el del cuerpo de la madre, en una nueva etapa del ciclo reproductivo; y, claro, los comienzos que se suceder&aacute;n al lado de la criatura, su primera palabra, sus primeros pasos, sus primeras miradas al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es esa mirada asombrada del ni&ntilde;o que mira por primera vez, sin haber interiorizado a&uacute;n los convencionalismos sociales, la que trata de recuperar la autora, que empieza el texto (hermosa forma de comenzar) dirigi&eacute;ndose a su hija, todav&iacute;a muy peque&ntilde;a; de ah&iacute; parte esta meditaci&oacute;n, este aprendizaje que cristaliza en forma de cap&iacute;tulos breves que bucean en diferentes particularidades del acto de iniciar, vali&eacute;ndose tanto de observaciones de la vida cotidiana como de citas literarias e ideas filos&oacute;ficas, en un tono erudito y ameno a la vez que, m&aacute;s que ofrecer conclusiones, alienta a cada lector a hacerse preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Preguntas, por ejemplo, sobre las maneras en las que algo puede comenzar: deliberada o improvisada, voluntaria o impuesta, repentina o esperada. A menudo los comienzos que marcan una existencia, bien porque se convierten en h&aacute;bitos, bien porque son explosivos como, valga la redundancia, una explosi&oacute;n que arrasa todo a su alrededor, irrumpen sin que uno sea del todo consciente de ellos, incluso sin que uno los quiera, los busque. Un despido, por ejemplo, que es un final que va seguido por unos inicios; o el libro que se tom&oacute; por azar y que al leerlo se revela inspirador; o conocer a alguien en un encuentro casual.
    </p><p class="article-text">
        Pero el mejor ejemplo es el del ni&ntilde;o: todos comenzamos a vivir sin ser conscientes de la proeza de la vida; crecemos, cambiamos, por dentro y por fuera, sin pararnos a meditar &mdash;al menos hasta que la memoria se conforma&mdash; sobre cada paso que damos, sobre cada cent&iacute;metro que se suma, cada letra que se memoriza, cada juego que se aprende o cada paisaje que se contempla por primera vez.
    </p><h2 class="article-text">El comienzo como esperanza</h2><p class="article-text">
        Es frecuente, aun as&iacute;, sobre todo en el comienzo de un a&ntilde;o nuevo o en septiembre, que se discurra mucho sobre la necesidad de nuevos comienzos, de aquello que cada uno se propone hacer o conseguir, que no obstante se parece sospechosamente a los deseos del vecino, del colega, del desconocido que lee sus comentarios tras la pantalla. Esto lleva a otra pregunta: &iquest;de d&oacute;nde surge el motor de un comienzo, esos empe&ntilde;os para emprender, para cambiar algo? &iquest;Puede un comienzo ser de veras <em>genuino</em>?
    </p><p class="article-text">
        Es normal, en cualquier caso, plantearse nuevos comienzos de forma consciente, por la esperanza que se deposita en ellos: la posibilidad de hacer real una vida imaginada, de convertirnos en la persona que nos gustar&iacute;a ser. Los comienzos, entonces, van ligados a la idea de esperanza, tan importante cuando uno no est&aacute; satisfecho con su empleo, con su vivienda o con su situaci&oacute;n personal. Tambi&eacute;n van unidos a la emoci&oacute;n: comenzar la afici&oacute;n tantas veces postergada o aceptar una invitaci&oacute;n con la que no se contaba pueden encender la llama de las rutinas mon&oacute;tonas. En tales casos, la novedad se recibe como un placer, como algo de lo que se espera disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        La autora lo compara con la escritura: tambi&eacute;n se ha escrito mucho sobre los comienzos de libros, fuentes de inspiraci&oacute;n y consejos para empezar un manuscrito. Como sucede con la vida, lo que llegar&aacute; en la p&aacute;gina siguiente es impredecible; incluso el escritor m&aacute;s organizado y planificador no puede anticipar las palabras exactas con las que narrar&aacute; la escena que ha previsto en su escaleta. Escribir siempre implica incertidumbre; la idea que se tiene en mente nunca ser&aacute; id&eacute;ntica al resultado. Y esto no es malo <em>per se</em>: hay una parte de aventurarse, de jugar, de ensayar, de tomar riesgo en cada acci&oacute;n emprendida. No existe el fracaso si, al menos, se ha tenido la valent&iacute;a de atreverse a hacerlo. De cambiar.
    </p><p class="article-text">
        La palabra escrita tambi&eacute;n provoca tantos inicios como lectores suscita; y los lectores, al elegir qu&eacute; libro o art&iacute;culo van a leer, depositan una expectativa, que puede cumplirse, no cumplirse o, por qu&eacute; no, sorprender. Esos inicios son otra promesa de placer: la decisi&oacute;n de qu&eacute; leer y lo que la acompa&ntilde;a (el comentario de la contracubierta, la recomendaci&oacute;n de un librero, la experiencia previa con un escritor que nos gusta) puede llegar a ser tan placentera como la lectura misma. Cada novela, adem&aacute;s, es una inyecci&oacute;n de novedad, de posibilidades infinitas en una vida corriente: la oportunidad de zarpar en un barco del siglo XIX, de vivir el primer amor cuando ya se peinan canas, de conocer la barbarie de los campos de concentraci&oacute;n, de re&iacute;r por enredos y casualidades imposibles.
    </p><h2 class="article-text">Comienzos interiores y comienzos compartidos</h2><p class="article-text">
        Claire Marin define la vida como una suma de repeticiones o h&aacute;bitos en la que de vez en cuando se producen imprevistos en forma de nuevos comienzos. La importancia que les damos al echar la vista atr&aacute;s no tiene por qu&eacute; coincidir con la que se les dio (si es que se les dio) en su d&iacute;a; y en ocasiones el comienzo no se distingue por fuera, porque se trata de una decisi&oacute;n, de una especie de revelaci&oacute;n interior que tardar&aacute; en mostrarse, como la semilla que germina bajo tierra pero a&uacute;n tardar&aacute; en asomar sus brotes a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Hay comienzos dolorosos: una enfermedad (tambi&eacute;n la enfermedad de un ser querido), una p&eacute;rdida, determinados cambios incontrolables en el cuerpo, sufrir un accidente, ser v&iacute;ctimas de una tragedia colectiva, ser testigos de una declaraci&oacute;n de guerra. La autora sostiene que, ante el devenir del tiempo, m&aacute;s que <em>recuperarnos</em>, nos convertimos en alguien nuevo, tanto en un sentido casi literal, por la renovaci&oacute;n celular, como por el proceso de madurar o de cambiar de ideas. Y uno no tiene por qu&eacute; estar solo ante el comienzo: ante ciertos sucesos, se comparte el miedo, la incertidumbre, el dolor.
    </p><p class="article-text">
        La autora no se olvida del amor, del inicio del amor, unos instantes inconscientes a los que resulta imposible regresar m&aacute;s que con la memoria (y sus trampas). El amor, tanto el de la madre por su beb&eacute;, &uacute;nico, que el hijo no reencontrar&aacute; jam&aacute;s, como el amor rom&aacute;ntico, con la imposibilidad de especificar qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo se despert&oacute; una atracci&oacute;n, un sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Cita a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> para ahondar en el concepto de &ldquo;estar en la primera vez de las cosas&rdquo;: uno no puede revivir una inicio, pero s&iacute; puede vivirlo como repetici&oacute;n cuando es alguien pr&oacute;ximo quien lo experimenta. Para Ernaux, un amante joven. Para la autora, la hija. Para un maestro, cada inicio de curso, cada nueva clase. Formar parte de los comienzos de otros, incluso colaborar en ellos, es otra forma de renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A veces se comienza en el medio (<em>in medias res</em>, por su denominaci&oacute;n literaria): en el medio de la lecci&oacute;n, para el alumno que ha estudiado por su cuenta; de la vivienda que se adquiere medio amueblada; de la serie de la que ya se han emitido un par de cap&iacute;tulos cuando se empieza a verla. O, lo m&aacute;s extremo, todas las vidas que existieron antes de uno, en ese universo imposible de concebir; cada ser vivo no deja de ser parte del gran ciclo.
    </p><h2 class="article-text">La sorpresa en la era del algoritmo</h2><p class="article-text">
        Este estimulante ensayo invita en &uacute;ltima instancia a interrogarnos por el presente: &iquest;cabe lo inesperado en un mundo tan controlado (y no siempre por nosotros mismos)? &iquest;Existe la sorpresa en la era del algoritmo, la novedad en el sistema capitalista? Sea como sea, el registro de Claire Marin, como buena profesora, suscita m&aacute;s iniciativa que pesimismo o conformismo. Porque, al convertirse en madre, redescubre la importancia del juego en el camino del aprendizaje: para enfrentarse al miedo al fracaso, nada mejor que recordar los balbuceos ininteligibles o las m&uacute;ltiples ca&iacute;das de cuando nos inici&aacute;bamos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o se equivoca, tropieza, pero lo vuelve a intentar; a&uacute;n no tiene memoria del da&ntilde;o El adulto s&iacute;, pero est&aacute; en las manos de cada uno mantenerse en lo previsible u optar por el riesgo. A veces nos sentiremos impostores, pero con perseverancia (lo que en ingl&eacute;s se conoce como <em>fake it until you make it</em>: finge hasta hacerlo real), sin rendirse ante los contratiempos, se puede construir una identidad, s&iacute;, nueva: &ldquo;A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que cre&iacute;amos extintos&rdquo;. De nosotros depende. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Filosofía,Humanismo,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1891b9d-9255-47e8-a44f-e03fc67ed4ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144162.jpg" width="2392" height="1346" alt="Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El creador de la teoría del pensamiento complejo es uno de los filósofos y sociólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        El franc&eacute;s Edgar Morin, uno de los fil&oacute;sofos y soci&oacute;logos m&aacute;s destacados de la segunda mitad del siglo XX, creador de la teor&iacute;a del pensamiento complejo, ha muerto a los 104 a&ntilde;os. Sin renunciar nunca a su compromiso con la izquierda,  el intelectual, cuyo fallecimiento a los 104 a&ntilde;os se produjo el viernes 29 de mayo, pero fue anunciado este s&aacute;bado por familiares, no dud&oacute; en criticar a su campo, lo que le vali&oacute; siempre situarse en los m&aacute;rgenes del pensamiento, donde nunca neg&oacute; que se sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        Considerado un humanista que transform&oacute; la sociolog&iacute;a y la filosof&iacute;a moderna, Morin es estudiado en universidades del mundo entero, especialmente en las latinoamericanas, con obras como <em>El M&eacute;todo</em> (seis vol&uacute;menes, 1977-2004), un proyecto monumental que tard&oacute; casi 30 a&ntilde;os en escribir en el que sienta las bases del pensamiento complejo conectando la f&iacute;sica, la biolog&iacute;a, la cibern&eacute;tica y la sociolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Par&iacute;s el 8 de julio de 1921 en el seno de una familia jud&iacute;a sefardita de Tesal&oacute;nica, pero con lejanos or&iacute;genes italianos y de ascencendia espa&ntilde;ola, era hijo de un comerciante que se ocup&oacute; de su educaci&oacute;n, porque su madre falleci&oacute; cuando &eacute;l ten&iacute;a 6 a&ntilde;os. Desde muy joven se afili&oacute; al Partido Comunista y estuvo enrolado en la resistencia durante la ocupaci&oacute;n nazi en Francia. Fue entonces cuando adopt&oacute; el pseud&oacute;nimo de Morin, que acab&oacute; por ser el apellido con el que firm&oacute; todas sus obras.
    </p><p class="article-text">
        Antes, hab&iacute;a trabajado para el env&iacute;o de paquetes de ayuda al bando republicano durante la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Desencantado con el comunismo estalinista, Morin dej&oacute; de militar, aunque sigui&oacute; consider&aacute;ndose de izquierdas. Siempre opuesto a los pensamientos mayoritarios, esto le vali&oacute; ser tachado de antisemita por criticar a Israel o, m&aacute;s recientemente, de pro-Putin cuando se opuso a la guerra que occidente emprendi&oacute; contra la cultura rusa tras la invasi&oacute;n de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde de romper con el Partido Comunista en 1951, public&oacute; dos obras clave en su carrera:<em> La Rumeur d'Orl&eacute;ans</em> (1969), una exploraci&oacute;n sociol&oacute;gica sobre lo pernicioso del rumor, y <em>Le Paradigme perdu: la nature humaine</em> (1973), donde vincula biolog&iacute;a y antropolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Antes hab&iacute;a ingresado en el prestigioso Centro Nacional de Estudios Cient&iacute;ficos (CNRS) de Francia en 1950, un organismo del que 43 a&ntilde;os despu&eacute;s lleg&oacute; a ser director em&eacute;rito de investigaci&oacute;n. De hecho, la ense&ntilde;anza ocup&oacute; buena parte de su vida e imparti&oacute; clases en Santiago de Chile en los 60 y tambi&eacute;n en San Diego (California, EEUU), donde estableci&oacute; las bases de su teor&iacute;a del pensamiento complejo, que fue plasmando a lo largo de su carrera. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito editorial le lleg&oacute; en el tramo final de su vida. Y, pese a su edad, su pluma no dej&oacute; de llenar p&aacute;ginas con su pensamiento, siempre l&uacute;cido, que tambi&eacute;n desgran&oacute; en otros medios de comunicaci&oacute;n e, incluso, en redes sociales. Desde esas tribunas no par&oacute; hasta el &uacute;ltimo aliento de denunciar los &ldquo;peligros&rdquo; que, a su juicio, corre la humanidad, amenazada por una crisis de globalizaci&oacute;n, una crisis ecol&oacute;gica, una crisis de civilizaci&oacute;n y, m&aacute;s recientemente, una crisis de pensamiento que expone a la sociedad al dominio de la inform&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener esperanza no es ser optimista. Porque la esperanza es lo posible, no lo cierto. Comprometeos, pero sin taparos los ojos, sin fanatismos&rdquo;, les ped&iacute;a a un grupo de j&oacute;venes durante una conferencia universitaria poco despu&eacute;s de cumplir los 101 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue condecorado en 1983 con la orden de la&nbsp;Legi&oacute;n de Honor de Francia&nbsp;y en julio de 2021, coincidiendo con su&nbsp;centenario, recibi&oacute; la&nbsp;Gran Cruz de la Legi&oacute;n de Honor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-104-anos-filosofo-frances-edgar-morin_1_13262113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 07:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el filósofo francés Edgar Morin a los 104 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/347ff205-b7fc-4701-826e-75744241f513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las escuelas filosóficas cotizasen en bolsa, el estoicismo estaría hoy entre las más rentables puesto que se vende como la fórmula mágica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema</p><p class="subtitle">El anterior Rincón de pensar - Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo</p></div><p class="article-text">
        Por aqu&iacute; y por all&aacute; proliferan libros, cursos y charlas que tienen al estoicismo como gran reclamo: estoicismo para afrontar las adversidades personales, para superar una ruptura, para mejorar el rendimiento profesional o para sortear el estr&eacute;s empresarial&hellip;  Estoicismo para lo que haga falta, estoicismo como la f&oacute;rmula m&aacute;gica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema.
    </p><p class="article-text">
        Puestos a ir a buscar a la Antig&uuml;edad soluciones filos&oacute;ficas para malestares posmodernos, bien podr&iacute;amos habernos fijado en los sofistas. Aquellos artistas del palabreo fueron expertos en opinar sobre cualquier asunto, en sofisticar la ret&oacute;rica a conveniencia y en sacar r&eacute;dito a la idea de que la realidad es lo que el inter&eacute;s personal quiere que sea, caracter&iacute;sticas todas ellas muy de nuestro tiempo. Pero no, ha sido el estoicismo el que ha aportado la base para una de las filosof&iacute;as de moda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el estoicismo?
    </p><p class="article-text">
        El estoicismo es una doctrina filos&oacute;fica que busca fortalecernos an&iacute;micamente para afrontar mejor las acometidas del mundo exterior y, como hoy sentimos que el mundo es especialmente hostil, tiene todo el sentido pensar que esta es la raz&oacute;n que explica su &eacute;xito. El credo estoico tambi&eacute;n propugna otras metas, como por ejemplo desarrollar una vida virtuosa que ayude a la humanidad a sentir que el mundo es su hogar com&uacute;n, pero aquello por lo que m&aacute;s se lo conoce es porque trata de reducir el sufrimiento interior. Si hoy la sensaci&oacute;n de crisis es transversal y, adem&aacute;s, roza lo apocal&iacute;ptico, &iquest;por qu&eacute; no echar mano de una filosof&iacute;a indicad&iacute;sima para momentos de crisis? 
    </p><p class="article-text">
        El argumento suena inapelable, pero no lo es. La humanidad siempre vive en un cierto grado de crisis, as&iacute; que aplicando una sencilla regla de tres el estoicismo deber&iacute;a estar siempre de moda, y, sin embargo, la historia no nos dice eso. El estoicismo, los estoicismos, echaron a andar hacia el siglo III a.C. y se desarrollaron con holgura hasta el siglo II d.C. Aunque despu&eacute;s han continuado teniendo presencia en la cultura occidental, han sido contadas las veces que la marca &ldquo;estoicismo&rdquo; ha tenido una reputaci&oacute;n social similar a la actual.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; el estoicismo, y por qu&eacute; hoy?
    </p><p class="article-text">
        Creo que la respuesta la tenemos que buscar en el hecho de que el estoicismo es una filosof&iacute;a que con solo un par o tres de retoques encaja bien en la mentalidad neoliberal dominante, esa que en teor&iacute;a decimos denostar, pero que tan bien integrada tenemos en nuestras vidas, anticapitalistas incluidos. Unos retoques siempre orientados hacia un mismo logro, que no es otro que la exaltaci&oacute;n del individuo en la creaci&oacute;n de su propio bienestar, el siempre estimulante &ldquo;&iexcl;t&uacute; puedes!&rdquo;, y que transforman el estoicismo cl&aacute;sico en una versi&oacute;n neoliberal de s&iacute; mismo, el neo-estoicismo actual, cuyas caracter&iacute;sticas son diferentes a las de otros neo-estoicismos que se han dado en la historia.
    </p><p class="article-text">
        Como todo buen producto, el neo-estoicismo contempor&aacute;neo aparenta ofrecer solo ganancias, pero a estas alturas de la pel&iacute;cula no hace falta que nos recuerden que las apariencias suelen enga&ntilde;ar, as&iacute; que en &eacute;l tambi&eacute;n se esconden importantes costas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, este neo-estoicismo cotiza bien porque s&iacute;, es una filosof&iacute;a de la crisis, pero de una crisis percibida en min&uacute;scula, soportable, de aquellas que con poco que se haga uno ya la siente menos crisis. Cuando la percepci&oacute;n de la crisis es profunda y llega a hacerse insoportable, uno no se conforma con cambiar de mentalidad para minimizar los da&ntilde;os. Cuando la crisis es realmente cr&iacute;tica, lo que se quiere cambiar son las realidades que duelen, no las percepciones que se tienen. En cambio, este neo-estoicismo es una filosof&iacute;a de la crisis que se enfrenta a los desajustes del sistema, pero no al sistema como desajuste. Es como si en su balance final de pros y contras el resultado arrojase un saldo lo suficientemente positivo para encauzar solo lo imprescindible y permitir que todo pueda seguir igual. &iquest;Transformar la realidad? No, mejor nos reajustamos y dejamos que las cosas &ldquo;fluyan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este neo-estoicismo, adem&aacute;s, se utiliza el &ldquo;nos&rdquo; solo como plural mayest&aacute;tico, simb&oacute;lico, porque a la pr&aacute;ctica cada cual debe operar en su vida como si fuera un rey sol. Antes a eso se lo llamaba egocentrismo, ahora se lo denomina priorizarse a uno mismo. Es verdad que en el estoicismo cl&aacute;sico se reclaman la amistad y la oikeiosis como resortes de una vida deseable. La oikeiosis es un concepto que puede entenderse como apropiaci&oacute;n o familiaridad y tiene que ver con el proceso de cuidado que se propaga desde uno mismo hacia los dem&aacute;s. Seg&uacute;n el estoico Hierocles, podemos imaginarnos la oikeiosis como un proceso de cuidado que empieza por uno mismo y va extendi&eacute;ndose al resto de esferas de la vida hasta llegar a la alteridad universal, la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de la oikeiosis es bonita, qui&eacute;n puede decir lo contrario, pero en el fondo viene a decir que primero hay que cuidarse a uno mismo para poder cuidar a los dem&aacute;s y, como siempre hay quien cree que nunca se cuida a s&iacute; mismo lo suficiente, existe el riesgo de concluir que a los dem&aacute;s ya los cuidar&aacute; otro. Por eso resultan m&aacute;s bellas y completas las &eacute;ticas relacionales que insisten en que nadie se cuida a s&iacute; mismo sin a la vez cuidar y ser cuidado por los dem&aacute;s. Las &eacute;ticas relacionales expresan mejor nuestra condici&oacute;n vulnerable y, por eso tambi&eacute;n, son las m&aacute;s indicadas para alejarnos de la soledad que tanto nos mina por dentro. Estamos hastiados de tener que comportarnos como Luises XIV de sof&aacute; y manta y fingir estar divinamente bien con solo instalarnos en la primera esfera de este sistema &ldquo;solar&rdquo;, la del autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        El neo-estoicismo del siglo XXI es una filosof&iacute;a de la crisis individual pero no una filosof&iacute;a de la vida en comunidad. Veremos qu&eacute; recorrido acaba teniendo este caballo de Troya llamado neo-estoicismo, pero no creo que S&eacute;neca o Marco Aurelio sintiesen gran paz mental al descubrir hacia qu&eacute; se orientan sus principios. Aun as&iacute;, dudo que se alterasen, pues no s&eacute; yo si la contenci&oacute;n emocional estoica les permitir&iacute;a alzar la voz para decir &ldquo;&iexcl;basta!&rdquo;. Es m&aacute;s, lo presumible es que optasen por adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, quiz&aacute;s somos nosotros quienes debemos tomar cartas en el asunto e ir incluso m&aacute;s all&aacute;. Es innegable que para ciertos momentos de la vida el estoicismo es de gran ayuda, momentos en los que la salida del atolladero pide minimizar da&ntilde;os y luego ya se ver&aacute;. Pero en otras circunstancias, el estoicismo suena m&aacute;s a triste resignaci&oacute;n que a sabia aceptaci&oacute;n, y eso, teniendo en cuenta que la vida no est&aacute; hecha para ser soportada, no es una l&uacute;cida decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; yo, a lo mejor de lo que ya va siendo hora es de que dejemos de compr&aacute;rselo todo al propio estoicismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Seguró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,estoicismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1d6d5f-7748-4d47-a21c-7c2c8ad8774f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el confinamiento –hace seis años ya– creé una tarea para mi tutoría de 4º ESO titulada 'Quién me cuida'. Consistía en reflexionar, con unas orientaciones como guía, acerca de las personas que nos cuidan a lo largo de nuestra vida y sobre las acciones y actitudes que forman parte de esas tareas de cuidados y, finalmente, plasmar en un pequeño texto los resultados de la reflexión</p><p class="subtitle">Docentes extremeñas, en el Congreso Internacional de DoFemCo que impulsa la coeducación feminista</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas volv&iacute; a utilizar esa tarea en un grupo de ese mismo curso como conclusi&oacute;n para el tema de antropolog&iacute;a que hemos estado trabajando este trimestre. Hab&iacute;amos hablado de la socializaci&oacute;n primaria y secundaria y de la importancia del grupo para el desarrollo del individuo homo sapiens. La tarea fue un &eacute;xito. A todo el grupo le result&oacute; atractivo pensar y escribir sobre las personas queridas que les cuidaron en la infancia y les siguen cuidando. Hubo algunos trabajos especialmente emotivos y les felicit&eacute; por su labor.
    </p><p class="article-text">
        La semana posterior al 8 de Marzo les propuse como actividad coeducativa hacer con sus escritos un peque&ntilde;o ejercicio de an&aacute;lisis de datos. Les ped&iacute; que contaran las personas a las que nombraban en su redacci&oacute;n y registraran despu&eacute;s el n&uacute;mero de mujeres y de hombres. Les ense&ntilde;&eacute; a transformar esas cifras en porcentajes y les propuse calcular el porcentaje medio de mujeres y hombres de los datos de todo el grupo. Un peque&ntilde;o revuelo recorr&iacute;a los pupitres cuando empec&eacute; a copiar en la pizarra los n&uacute;meros que me iban dictando &ndash;evidentemente reflejaban un mayor porcentaje de mujeres&ndash; y entonces, un alumno exclam&oacute;: &ldquo;&iexcl;me niego a poner ah&iacute; mis datos!&rdquo;. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; y su respuesta me dej&oacute; aun m&aacute;s estupefacta: &ldquo;porque va contra mis ideales&rdquo;. No consegu&iacute; que me explicara con claridad en qu&eacute; consist&iacute;an esos ideales m&aacute;s all&aacute; de alguna alusi&oacute;n vaga a que &eacute;l prefer&iacute;a pensar en personas y no en mujeres y hombres. El incidente me sirvi&oacute; para incidir en la importancia de desagregar los datos por sexo en cualquier &aacute;mbito de an&aacute;lisis pero un clima de incredulidad o tal vez de desconcierto se hab&iacute;a ya impuesto en el aula. El prop&oacute;sito de la actividad, esto es, tomar conciencia a trav&eacute;s de datos reales de la mayor dedicaci&oacute;n de las mujeres a tareas de cuidados, result&oacute; desvirtuado.
    </p><p class="article-text">
        En mis tres d&eacute;cadas de profesi&oacute;n docente, he visto aumentar ante mis ojos, casi por momentos, el negacionismo de la desigualdad y de la violencia machista y he asistido a una creciente presencia de discursos racistas y anti-inmigraci&oacute;n entre adolescentes. En los &uacute;ltimos cuatro o cinco a&ntilde;os, estas actitudes se han ido acompa&ntilde;ando de manera preocupante tanto de un repliegue hacia el valor de los roles de g&eacute;nero tradicionales como de una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de bulos y fake news. Junto a esto, es patente entre el alumnado adolescente una aterradora normalizaci&oacute;n de la violencia sexual que va alcanzando ya consistencia de epidemia. S&eacute; que es f&aacute;cil caer en el pesimismo y la generalizaci&oacute;n pero estas impresiones subjetivas que experimento en mi labor diaria de ense&ntilde;anza se corresponden dist&oacute;picamente con el alarmante ascenso del n&uacute;mero de agresiones sexuales entre menores y de la adhesi&oacute;n de los j&oacute;venes (masculino) a ideas -quiz&aacute;s eran los &ldquo;ideales&rdquo; que esgrim&iacute;a mi alumno- propias de la ultraderecha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que lo ocurrido en mi clase se asemeja sospechosamente a otras situaciones que penosamente se repiten cada vez con mayor frecuencia. Son chicos mayoritariamente los que reaccionan a la defensiva y emiten con aterradora precisi&oacute;n los mismos mantras con que las redes sociales ametrallan su capacidad de pensamiento moral &ndash;las m&aacute;s de quinientas leyes que favorecen a las mujeres, el machac&oacute;n y ya viejuno &ldquo;ella lo hace porque quiere&rdquo;, incluso el deprimente &ldquo;siempre ha sido as&iacute;, profe&rdquo;&ndash;. Pero, aunque sepa que esa resistencia feroz que exhiben es un reflejo del machismo estructural en el que est&aacute;n socializ&aacute;ndose, el episodio me ha dejado un poso de tristeza: &iquest;qu&eacute; imagen miserable de la humanidad estamos permitiendo que se constituya en la mente de la gente m&aacute;s joven?
    </p><p class="article-text">
        Como se trataba de evocar a las personas que nos acompa&ntilde;an en la vida, me acord&eacute; de mis compa&ntilde;eras docentes coeducadoras: de aquellas a las que amenazan y arrinconan por investigar la violencia machista, aquellas a las que han cancelado por decir alto y claro que la coeducaci&oacute;n ha sido secuestrada por discursos falsamente progresistas, aquellas maestras y profesoras que coeducan cada d&iacute;a a pesar de la inercia imparable del retroceso neoliberal &ndash;sus an&aacute;lisis, denuncias y propuestas se expusieron en el III Congreso DoFemCo titulado La coeducaci&oacute;n frente a la violencia contra las ni&ntilde;as y las mujeres&ndash;.  Pensando con admiraci&oacute;n en el trabajo incansable y valiente de todas ellas, al salir del instituto me preguntaba: y a nosotras, las profesoras feministas, &iquest;qui&eacute;n nos cuida?
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esa misma semana mi alumnado de Bachillerato presentaba sus exposiciones sobre pensadoras, fil&oacute;sofas, antrop&oacute;logas e investigadoras de las ciencias sociales. En esas aulas pude escucharles explicando, por ejemplo, la banalidad del mal de Hannah Arendt, lo manipulables que se vuelven las personas que no son capaces de cuestionarse aquello a lo que obedecen. De camino a casa, resonaba en mi cabeza la c&eacute;lebre frase de Margaret Mead que una alumna hab&iacute;a citado en su trabajo: &ldquo;No dud&eacute;is nunca de que un peque&ntilde;o grupo de personas reflexivas y comprometidas puede cambiar el mundo&rdquo;. Con la sabias palabras de Mead en el pensamiento y en el coraz&oacute;n, as&iacute; seguimos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Rípodas, profesora de Filosofía e integrante de DoFemCo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:48:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Liberalismo,Racismo,Educación,Docentes,Filosofía,Hannah Arendt]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/significa-palabra-fraternidad-mundo-amenazado-fascismo_1_13222667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/589df77a-4bca-4960-93ef-ea1586b9f53d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pensadores y artistas reflexionan en una nueva edición de les 'Trobades Camus' sobre fraternidad, hermandad y sororidad en un momento en el que las señales de alarma son más que evidentes</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha”</p></div><p class="article-text">
        Ai Futaki se sumerge en el mar y se mira en los ojos de las ballenas. &ldquo;Son muy sabias, son como chamanes. Cuando las miro de cerca siento que me dicen que hay que buscar la verdad, ser honestos&rdquo;. El investigador y doctor en Biolog&iacute;a <a href="http://www.lab.upc.edu/index2.php?id=2&amp;web=personal&amp;lang=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Michel Andr&eacute;</a> sue&ntilde;a con la posibilidad de comunicarse con estos animales gigantes que habitan el mar hace m&aacute;s de 35 millones de a&ntilde;os. Y aprender de ellos, de sus experiencias. <a href="https://www.cccb.org/es/w/participantes/ai-futaki" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Futaki</a>, r&eacute;cord Guinness mundial de doble apnea y Andr&eacute; est&aacute;n en Menorca, convocados por el esp&iacute;ritu de Albert Camus. Sus ideas regresan cada primavera a la isla en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/albert-camus-hijo-noble-linaje-menorquin_132_10120695.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que naci&oacute; su abuela materna</a> en unas Trobades (encuentros) que en esta ocasi&oacute;n han convocado a reflexionar sobre el concepto de fraternidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero desaf&iacute;o es conseguir que el otro importe. Afrontar el reto cotidiano de c&oacute;mo educar en la empat&iacute;a y en la solidaridad&rdquo;. Abre el debate el profesor y ensayista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nacional-ensayo-premia-obra-antonio-monegal-reflexiona-sentido-cultura_1_10632077.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Monegal</a>. &ldquo;Quiz&aacute; la fraternidad consista en recuperar la palabra camarada como una forma de vida. Un v&iacute;nculo que reconoce la lucha, la idea de que estamos vinculados por una utop&iacute;a, una idea de futuro: encontrar el sentido de la vida en medio del desastre&rdquo;. Estas Trobades, dice, son un compromiso por la utop&iacute;a, la idea de que luchamos por algo que no est&aacute; todav&iacute;a aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa y psicoanalista francesa <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Cynthia_Fleury" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cynthia Fleury</a>, que trabaja desde su c&aacute;tedra en el hospital psiqui&aacute;trico Sainte-Anne de Par&iacute;s,&nbsp;asiente y niega, nos mira y nos invita a dejar las grandes ideas de lado y concentrarnos en la pr&aacute;ctica. &ldquo;La fraternidad surge muchas veces de la empat&iacute;a ante algo negativo. Hay que luchar contra los estigmas. Convertir la vulnerabilidad en un elemento de transformaci&oacute;n&rdquo;. Los migrantes nos est&aacute;n ense&ntilde;ando vulnerabilidades de otras culturas que nos servir&aacute;n para el ma&ntilde;ana. Tenemos que activar protocolos que nos ayuden a generar fraternidad en un escenario degradado. As&iacute; evitaremos convertir nuestra vida en degradante, dice. &ldquo;Y eso tambi&eacute;n nos lo ense&ntilde;a Camus. Por eso hacemos investigaci&oacute;n en un hospital psiqui&aacute;trico. Trabajamos con m&eacute;dicos, enfermeras, pacientes, familias. No solo est&aacute;n los grandes enemigos, hay muchos peque&ntilde;os enemigos que intentan frenar los avances. Pero no hay que rendirse. Hay que dar la batalla. No vamos a transformar el mundo, pero s&iacute; muchas vidas. Con cambios a nivel individual vamos a poder fabricar la victoria para otros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fraternidad surge muchas veces de la empatía ante algo negativo. Hay que luchar contra los estigmas. Convertir la vulnerabilidad en un elemento de transformación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cynthia Fleury</span>
                                        <span>—</span> Filósofa y psicoanalista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Alain_Doressoundiram" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Alain Doressoundiram</a>, astrof&iacute;sico franc&eacute;s nacido en Argelia, como Camus, nos invita a viajar por el espacio para hablar de la solidaridad silenciosa que el cosmos nos ense&ntilde;a, cambiar de escala, ser m&aacute;s humildes. &ldquo;La evidencia se impone, no somos ni el centro ni la medida de todo. Esta toma de conciencia en vez de abrumarnos puede unirnos. Nuestro mundo es precioso, es &uacute;nico y vulnerable. A medida que nos vamos alejando las fronteras desaparecen, somos min&uacute;sculos. Vistos desde lejos formamos parte de una misma fragilidad. Todo en la astronom&iacute;a nos invita a renunciar al privilegio c&oacute;smico y esta renuncia es liberadora&rdquo;, asegura. Conecta muy bien con la idea de la fraternidad relacional. Existir no es estar por encima, es estar con, en el seno de un tejido m&aacute;s amplio de dependencias y v&iacute;nculos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ai Futaki en conversación con Michel André. En la pantalla, Ai bucea junto a un cocodrilo en el caribe cubano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lina Soualem, cineasta y actriz, nacida en Par&iacute;s, hija de palestina y argelino, aterriza las palabras de Alain, el astrof&iacute;sico, en la realidad de los conflictos presentes: &ldquo;Creer en la abolici&oacute;n de las fronteras no parece posible con un norte dominante y un sur sometido. Es muy dif&iacute;cil generar empat&iacute;a cuando vivimos bajo los misiles&rdquo;. Lina nos habla de su padre, Zouzou, hijo de obreros argelinos emigrados a Francia, que decidi&oacute; ser mimo a los 18 a&ntilde;os. Utilizar el silencio para encontrar un lugar en el mundo. Ser mimo para tener voz, enlazando as&iacute; con la idea camusiana de la fraternidad como conexi&oacute;n sin palabras o conexi&oacute;n silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda, tambi&eacute;n, a su madre. Nacida en Nazaret, Galilea, en una familia de 10 hermanos. Empez&oacute; como actriz en la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional Palestina en Jerusal&eacute;n y despu&eacute;s hizo una carrera internacional en Europa. Y nos habla de la toma de conciencia de sus m&uacute;ltiples identidades y de c&oacute;mo crecer en Francia le priv&oacute; en cierta forma de una sensaci&oacute;n de plenitud, coartada por los estereotipos que se viven en torno a las identidades &aacute;rabes, sobre todo las musulmanas. 
    </p><p class="article-text">
        Lina pregunta a Alain, que tambi&eacute;n naci&oacute; en Argelia, como los padres de Zouzou, c&oacute;mo podemos pedir a alguien que ha sido bombardeado que piense en la Tierra cuando no es capaz de protegerse a s&iacute; mismo. Alain, abrumado, reconoce: &ldquo;El que tiene m&aacute;s acceso al poder y la cultura es el que bombardea, no el bombardeado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sucesi&oacute;n de debates contin&uacute;a. Una especie de marat&oacute;n sobre fraternidad, hermandad y sororidad, bajo la luz del mediterr&aacute;neo y de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Albert_Camus" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Albert Camus</a>, premio Nobel de Literatura en 1957, cuando solo ten&iacute;a 44 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/lauren-beukes-escritora-sudafricana-discurso-personas-blancas-sudafrica-son-minoria-oprimida-completamente-absurdo_1_12237759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lauren Beukes</a>, escritora y guionista de c&oacute;mics sudafricana, habla de su pa&iacute;s, de una de las constituciones m&aacute;s progresistas del mundo, de su revoluci&oacute;n no violenta, del orgullo de tener a una persona tan inspiradora como Nelson Mandela. Y de la frustraci&oacute;n de que el sudafricano actual con m&aacute;s poder sea un &ldquo;idiota&rdquo;, el millonario Elon Musk, que hace poco dijo que la empat&iacute;a es la mayor debilidad de la civilizaci&oacute;n occidental. &ldquo;En realidad, la historia nos demuestra que los fascistas son est&uacute;pidos&rdquo;, dice. &ldquo;En Sud&aacute;frica, durante el apartheid, se prohibieron muchos libros. Por supuesto las memorias de Mandela, pero tambi&eacute;n Lolita y los libros que hablaban de sexo. Tambi&eacute;n prohibieron Black Beauty, un libro sobre caballos, no pod&iacute;an permitir que estas dos palabras, negro y bello, fueran juntas. Eran as&iacute; de rid&iacute;culos. El problema es que quer&iacute;an que todos fu&eacute;semos tambi&eacute;n est&uacute;pidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo cumpl&iacute; todo lo que se nos ped&iacute;a a los migrantes durante 20 a&ntilde;os. Me port&eacute; bien. Pero nunca me sent&iacute; anfitriona, siempre fui invitada. Ahora ya no quiero volver a sentirme as&iacute;&rdquo;. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sandi_Hilal" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sandi Hilal</a>, arquitecta palestina creadora del estudio DAAR junto a su pareja, el tambi&eacute;n arquitecto Alessandro Petti, relata su peripecia vital en Italia. &iexcl;Solo se puede ser invitado tres d&iacute;as, es muy opresivo ser hu&eacute;sped toda la vida!, proclama, casi grita. Daar es casa, hogar, en &aacute;rabe. Tambi&eacute;n es Decolonizing, Architecture, Art, Research (Descolonizaci&oacute;n, arquitectura, arte, investigaci&oacute;n). Un laboratorio art&iacute;stico que mezcla arte, arquitectura y pedagog&iacute;a comprometidos con la lucha por la justicia y la igualdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sudáfrica, durante el apartheid, se prohibieron muchos libros. Por supuesto las memorias de Mandela, pero también Lolita y los libros que hablaban de sexo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lauren Beukes</span>
                                        <span>—</span> Escritora y guionista de cómics 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser que ahora los rebeldes sean los que admiran los discursos autoritarios?&rdquo;, se pregunta, nos pregunta, el periodista y escritor Jos&eacute; Luis Sastre. &ldquo;Ante el miedo y la vulnerabilidad, la gente busca respuestas fuera. Y esa delegaci&oacute;n de soberan&iacute;a es peligrosa, va en contra de construirnos como comunidad&rdquo;, advierte Antonio Monegal. &ldquo;Los fascistas son est&uacute;pidos&rdquo;, repite Lauren Beukes. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las se&ntilde;ales de alarma son claras. Camus abri&oacute; una brecha y un camino en 1951 con la publicaci&oacute;n de &ldquo;El hombre rebelde&rdquo;. En 2026, las Trobades terminan con la voz y la m&uacute;sica de la artista menorquina <a href="https://www.youtube.com/@annaferrermusic" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Anna Ferrer</a>, que nos traslada a las labores del campo y nos convoca a una fraternidad sencilla, cotidiana. Terminan las Trobades, pero el debate, afortunadamente, contin&uacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gumersindo Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/significa-palabra-fraternidad-mundo-amenazado-fascismo_1_13222667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fascismo,Albert Camus,Libros,Menorca,Filosofía,Literatura,Apartheid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Elena Cornaro Piscopia, la filósofa italiana que se convirtió en la primera mujer con un doctorado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-elena-cornaro-piscopia-filosofa-italiana-convirtio-primera-mujer-doctorado-pm_1_13217446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b4516e1-0658-4d9e-a6ef-dee1736e3e55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Elena Cornaro Piscopia, la filósofa italiana que se convirtió en la primera mujer con un doctorado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue en junio de 1678 cuando recibió el título en la Universidad de Padua, una de las más importantes y antiguas de Italia</p><p class="subtitle">Un agente la vio mientras discutía con el trabajador de un banco por un cheque, hoy es una estrella de Hollywood</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, las<strong> </strong>mujeres han superado el 50% del total de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ayudas-no-ayudaban-nadie-ciencia-deja-vacantes-277-contratos-fpu-prestigiosos-futuros-doctores_1_12997652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas con estudios de doctorado</a>, situ&aacute;ndose recientemente en torno al 50,2%, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades (MICIU) publicados en marzo de 2025. El avance es significativo. Sin embargo, hubo un tiempo en el que las mujeres no solo estaban lejos de alcanzar este nivel educativo, sino que en muchos casos <strong>ni siquiera ten&iacute;an acceso a la Universidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, destaca la figura de<strong> Elena Cornaro Piscopia, la fil&oacute;sofa italiana</strong> que se convirti&oacute; en la primera mujer en conseguir un t&iacute;tulo de doctorado. Fue en junio de 1678 cuando recibi&oacute; el t&iacute;tulo en la Universidad de Padua, una de las m&aacute;s importantes y antiguas de Italia. Su graduaci&oacute;n recibi&oacute; tanta atenci&oacute;n que esta se celebr&oacute; finalmente en la Catedral de Padua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena hizo su defensa oral delante de profesores, estudiantes, senadores e invitados de otras universidades del pa&iacute;s. Habl&oacute; durante una hora en lat&iacute;n cl&aacute;sico, explicando varios <strong>pasajes seleccionados al azar de un libro de Arist&oacute;teles</strong> (la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica era muy importante en el curr&iacute;culo universitario de la &eacute;poca). Cuando termin&oacute;, el profesor Rinaldini le puso la insignia de doctora.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1136233709710061569?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por la Universidad de Padua pasaron c&eacute;lebres cient&iacute;ficos como Alberto Magno, Nicol&aacute;s Cop&eacute;rnico o Galileo Galilei, entre muchos otros. Sin embargo, el nombre de Elena Cornaro Piscopia no suele ser tan conocido, a pesar de su relevancia hist&oacute;rica. Con aquel primer t&iacute;tulo, Cornaro <strong>abri&oacute; la puerta a otras mujeres como Sof&iacute;a Koval&eacute;vskaya</strong>, que se doctor&oacute; en 1874 por la Universidad alemana de Gotinga, convirti&eacute;ndose en la primera mujer en Europa en obtener un doctorado en matem&aacute;ticas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La vida antes de ir a la universidad</strong></h2><p class="article-text">
        Hija ileg&iacute;tima del noble Giovanni Battista Cornaro, procurador de San Marco, y de la campesina Zanetta Boni, Elena Lucrezia Cornaro Piscopia naci&oacute; en Venecia en 1646 , la quinta de siete hijos. Desde muy peque&ntilde;a demostr&oacute; tener una gran inteligencia y comenz&oacute; a estudiar <strong>lat&iacute;n y griego, idiomas que pod&iacute;a hablar con fluidez con apenas siete a&ntilde;os</strong>. M&aacute;s tarde, tambi&eacute;n aprendi&oacute; hebreo, espa&ntilde;ol, franc&eacute;s y &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de varios tutores, estudi&oacute; ciencias, especialmente matem&aacute;ticas y astronom&iacute;a, y aprendi&oacute; a tocar varios instrumentos musicales, como el clavicordio, el arpa y el viol&iacute;n, adem&aacute;s de escribir poes&iacute;a. En 1672, fue aceptada en la Universidad de Padua, pero no para los estudios que hab&iacute;a solicitado. <strong>La joven quer&iacute;a estudiar teolog&iacute;a</strong>, pero el obispo de Padua se neg&oacute; a darle esta oportunidad &ldquo;por ser mujer&rdquo;, permiti&eacute;ndole a cambio obtener el t&iacute;tulo de filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la investigaci&oacute;n, Cornaro tuvo una <strong>gran vocaci&oacute;n religiosa</strong> y dedic&oacute; parte de su vida a la caridad. Con tan solo 11 a&ntilde;os, hizo un voto de castidad y, a los 19, se convirti&oacute; en oblata benedictina. Falleci&oacute; en Padua en 1684 de tuberculosis, con apenas 38 a&ntilde;os, y fue sepultada en la Bas&iacute;lica de Santa Justina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-elena-cornaro-piscopia-filosofa-italiana-convirtio-primera-mujer-doctorado-pm_1_13217446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 05:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Elena Cornaro Piscopia, la filósofa italiana que se convirtió en la primera mujer con un doctorado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Tesis doctoral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se cumplen 900 años del nacimiento de este célebre filósofo, médico, jurista, astrónomo y matemático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cumplen-900-anos-nacimiento-filosofo-medico-jurista-astronomo-matematico-pm_1_13216137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9f9843f-1ff0-4d59-9042-bd06f03d581d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se cumplen 900 años del nacimiento de este célebre filósofo, médico, jurista, astrónomo y matemático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Averroes, nacido en Córdoba, no solo fue un hombre de su tiempo, sino un visionario cuya sombra intelectual se proyecta hasta la actualidad</p><p class="subtitle">Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Abril</strong> de <strong>2026 </strong>est&aacute; se&ntilde;alado en el calendario como el <strong>noningent&eacute;simo aniversario del nacimiento de Averroes</strong>, una de las mentes m&aacute;s brillantes de la civilizaci&oacute;n andalus&iacute;. <strong>Nacido</strong> en la populosa <a href="https://www.eldiario.es/temas/cordoba/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;rdoba</a> en 1126 bajo el nombre de Abu l-Walid Muhammad ibn Rusd, este sabio encarn&oacute; el ideal del pol&iacute;mata medieval. Su legado como <strong>fil&oacute;sofo, m&eacute;dico, jurista, astr&oacute;nomo y matem&aacute;tico</strong> contin&uacute;a siendo un pilar fundamental para comprender el desarrollo intelectual de Occidente. A trav&eacute;s de los siglos, su figura ha sido reivindicada como un puente esencial entre diversas tradiciones y culturas. Hoy, su ciudad natal y diversas instituciones internacionales celebran nueve siglos de una raz&oacute;n que busc&oacute; iluminar el mundo.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Averroes</strong> no solo fue un hombre de su tiempo, sino un visionario cuya sombra intelectual se proyecta con fuerza hasta la actualidad. La conmemoraci&oacute;n de su nacimiento invita a redescubrir al hombre que armoniz&oacute; el rigor de la l&oacute;gica con la profundidad de la fe. Su vida fue un testimonio de b&uacute;squeda incansable de la verdad en todas sus formas. Averroes proced&iacute;a de una <strong>distinguida familia de juristas mulad&iacute;es</strong> que ocuparon cargos de m&aacute;xima responsabilidad en la administraci&oacute;n cordobesa. Tanto su abuelo como su padre fueron cad&iacute;es mayores, una tradici&oacute;n que &eacute;l mismo continuar&iacute;a con gran prestigio. Su formaci&oacute;n fue excepcionalmente completa, abarcando desde la teolog&iacute;a tradicional y el derecho malik&iacute; hasta la medicina y las ciencias. Estudi&oacute; con maestros notables como Ibn Har&uacute;n de Trujillo e Ibn Tufayl, quien se convirti&oacute; en su gran protector.
    </p><p class="article-text">
        Desde muy joven, demostr&oacute; un inter&eacute;s especial por la l&oacute;gica aristot&eacute;lica como herramienta para el argumento riguroso. Esta base multidisciplinar le permiti&oacute; abordar los problemas de su &eacute;poca con una profundidad anal&iacute;tica sin precedentes. Su incansable labor de estudio le llev&oacute; a escribir aproximadamente <strong>10.000 folios sobre temas jur&iacute;dicos y filos&oacute;ficos</strong>. La curiosidad intelectual de <strong>Averroes</strong> no conoc&iacute;a l&iacute;mites, adentr&aacute;ndose incluso en la <strong>astronom&iacute;a</strong> y la <strong>zoolog&iacute;a</strong>. Su linaje no solo le otorg&oacute; posici&oacute;n, sino una responsabilidad hacia el conocimiento que marcar&iacute;a su destino. 
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                    alt="Averroes distinguía entre diversos tipos de racionalidad, reservando la demostración lógica como el método superior para alcanzar la certeza"
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                Averroes distinguía entre diversos tipos de racionalidad, reservando la demostración lógica como el método superior para alcanzar la certeza                            </span>
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        Su carrera profesional estuvo estrechamente ligada a la <strong>dinast&iacute;a almohade</strong>, sirviendo bajo los califas Abu Yaqub Yusuf y al-Mansur. En 1169 fue nombrado cad&iacute; de <strong>Sevilla</strong>, y m&aacute;s tarde alcanz&oacute; el puesto de magistrado supremo en C&oacute;rdoba. Su labor jur&iacute;dica se caracteriz&oacute; por un sentido profundo de la justicia y una defensa del razonamiento independiente. Adem&aacute;s de su faceta legal, ejerci&oacute; como <strong>m&eacute;dico de la corte en Marrakech</strong> tras la retirada de su maestro. Esta posici&oacute;n de cercan&iacute;a al poder le permiti&oacute; influir en el ambiente intelectual del califato m&aacute;s esplendoroso. Los gobernantes almohades protegieron las ciencias profanas y le confiaron misiones de gran importancia pol&iacute;tica. Su prestigio como jurisconsulto y sanador le vali&oacute; el reconocimiento tanto en al-Andalus como en el Magreb. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los vaivenes pol&iacute;ticos, <strong>Averroes</strong> mantuvo siempre su compromiso con el servicio p&uacute;blico y la ciencia. Su vida profesional fue un equilibrio constante entre la administraci&oacute;n del derecho y el ejercicio de la medicina. En el &aacute;mbito de la filosof&iacute;a, Averroes pas&oacute; a la historia con el sobrenombre de <strong>&ldquo;El Comentador&rdquo; de Arist&oacute;teles</strong>. Por petici&oacute;n expresa del califa Yusuf, emprendi&oacute; la tarea monumental de explicar y resumir la obra del Estagirita. Su objetivo era recuperar la pureza del pensamiento aristot&eacute;lico, eliminando las distorsiones neoplat&oacute;nicas de sus predecesores. Coment&oacute; casi todo el corpus aristot&eacute;lico, incluyendo la metaf&iacute;sica, la f&iacute;sica, la &eacute;tica y la po&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a sus traducciones al hebreo y al lat&iacute;n, la <strong>Europa medieval pudo redescubrir el racionalismo griego</strong>. Sus comentarios se dividieron en tres niveles: ep&iacute;tomes, par&aacute;frasis y comentarios literales de gran profundidad. Su autor preferido era Arist&oacute;teles, de quien destac&oacute; la importancia de la biolog&iacute;a y el estudio naturalista. Incluso Dante lo situ&oacute; en su Divina Comedia junto a los m&aacute;s grandes sabios de la antig&uuml;edad. Su labor exeg&eacute;tica no fue una mera repetici&oacute;n, sino una reinterpretaci&oacute;n cr&iacute;tica que revitaliz&oacute; la filosof&iacute;a occidental. Sin su intervenci&oacute;n, gran parte del conocimiento cl&aacute;sico se habr&iacute;a perdido para la escol&aacute;stica latina.
    </p><p class="article-text">
        La tesis central de su pensamiento filos&oacute;fico-teol&oacute;gico se resume en que <strong>&ldquo;la verdad no se opone a la verdad&rdquo;</strong>. En su obra &ldquo;El Tratado Decisivo&rdquo; defendi&oacute; la armon&iacute;a perfecta entre la revelaci&oacute;n religiosa y la raz&oacute;n filos&oacute;fica. Averroes sosten&iacute;a que la ley isl&aacute;mica no solo permite, sino que obliga a los sabios a estudiar la <a href="https://www.eldiario.es/temas/filosofia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filosof&iacute;a</a>. Para &eacute;l, la raz&oacute;n es la mejor v&iacute;a para comprender el sentido profundo y aleg&oacute;rico de las escrituras. Distingu&iacute;a entre diversos tipos de racionalidad, reservando la <strong>demostraci&oacute;n l&oacute;gica como el m&eacute;todo superior</strong> para alcanzar la certeza. Esta postura buscaba desactivar los fanatismos y fundamentalismos que comenzaban a surgir en su tiempo. Al afirmar la unidad de la verdad, abri&oacute; un camino hacia la autonom&iacute;a de la filosof&iacute;a frente a la teolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Acusado y desterrado</h2><p class="article-text">
        En medicina, su obra cumbre fue el <strong>&ldquo;Kulliyat fi-l-tibb&rdquo; o Libro de las generalidades de la medicina</strong>. Esta enciclopedia, que goz&oacute; de gran prestigio en las universidades europeas, abordaba la anatom&iacute;a, la fisiolog&iacute;a y la terap&eacute;utica. En el &aacute;mbito jur&iacute;dico, escribi&oacute; la &ldquo;Bidaya&rdquo;, un tratado donde analizaba las diversas escuelas de derecho isl&aacute;mico. Una de sus aportaciones m&aacute;s revolucionarias fue el <strong>reconocimiento de los derechos de las mujeres en asuntos p&uacute;blicos</strong>. Averroes defendi&oacute; que las mujeres pod&iacute;an ejercer el cargo de juez y participar activamente en la vida social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1195, bajo la presi&oacute;n de sectores ultraconservadores, fue sometido a un proceso por presunta impiedad. Sus escritos fueron condenados y <strong>sus libros quemados p&uacute;blicamente en la plaza de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/cordoba/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;rdoba</a>. El fil&oacute;sofo fue desterrado a la localidad de Lucena, donde sufri&oacute; la humillaci&oacute;n de ser expulsado de la mezquita. Las acusaciones se centraban en su defensa de la filosof&iacute;a y en sus cr&iacute;ticas sociales contenidas en comentarios pol&iacute;ticos. Afortunadamente, el califa al-Mansur revoc&oacute; finalmente el edicto de destierro y lo reclam&oacute; en la corte de Marrakech. Sin embargo, la salud del sabio ya estaba debilitada y <strong>falleci&oacute; en Marruecos en diciembre de 1198</strong>. Por deseo propio, sus restos fueron trasladados meses despu&eacute;s para descansar en su amada C&oacute;rdoba.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cumplen-900-anos-nacimiento-filosofo-medico-jurista-astronomo-matematico-pm_1_13216137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Filosofía,Córdoba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eudald-espluga-filosofo-no-imaginarios-mundo-manos-extrema-derecha-cat_128_13201118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf167cc-1e63-40ce-9bfc-e49c8f959396_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142577.jpg" width="828" height="466" alt="Eudald Espluga apela a la capacidad de imaginar."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor publica ‘Imaginar el fin’, un ensayo que propone reapropiarse del apocalipsis como herramienta política frente al colapsismo, la impotencia contemporánea y los relatos del miedo</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - J.C. Bouso, investigador en psicodélicos: “Es una paradoja que la derecha sea quien más está apoyando estas sustancias”</p></div><p class="article-text">
        Hay algo hipn&oacute;tico en el fin del mundo. Est&aacute; en las ficciones que devoramos, en los memes desesperados que compartimos y en nuestros &uacute;ltimos pensamientos antes de dormir. El colapso se ha instalado en nuestro presente con la paciencia de quien se sabe inevitable, convenci&eacute;ndonos de que no existe (ni existir&aacute;) ning&uacute;n otro futuro posible.
    </p><p class="article-text">
        Razones para pensar as&iacute; tampoco nos faltan. Solo hay que mirar algunas de las noticias que rodean a este texto en este mismo diario para convencerse de que hay muchas cosas que no van bien. Pero, &iquest;tiene que ser as&iacute;? &iquest;Debemos resignarnos? &iquest;Podemos hacer algo al respecto? &iquest;Es que a nadie se le va a ocurrir c&oacute;mo reorientar todo esto?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo;. Esta frase, que flota sobre nuestras cabezas desde hace a&ntilde;os, es el punto de partida de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-imaginar-el-fin/446514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Imaginar el fin</em></a><em> </em>(Paid&oacute;s y Raig Verd, en catal&aacute;n), el nuevo ensayo de Eudald Espluga (Girona, 1990). Fil&oacute;sofo, ensayista y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os asesor del Ministerio de Cultura en Madrid, que muchos ya conocer&aacute;n por su anterior obra <em>No seas t&uacute; mismo</em>, en la que diseccionaba la fatiga cr&oacute;nica de una generaci&oacute;n asfixiada por el imperativo de la productividad. 
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo libro Espluga se adentra en otro de los territorios m&aacute;s resbaladizos del presente: el de las narrativas del colapso. Con voluntad de analizarlas, desmontar su l&oacute;gica interna y proponer otra forma de pensar nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un libro que, pese a su evidente carga te&oacute;rica (lidia con numerosos autores y temas filos&oacute;ficos, pol&iacute;ticos, religiosos y de teor&iacute;a cultural), se lee con una fluidez sorprendente. Espluga salta de Mark Fisher a <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/last-the-last-of-us-tercera-temporada-hbo-li-jun-li-actriz_1_13153771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Last of Us</em></a>, de analizar memes esot&eacute;ricos a exponer profundos debates sobre el papel de la geoingenier&iacute;a, con una naturalidad que consigue acercar ideas complejas a un lector no especializado. El recorrido no siempre es lineal, pero s&iacute; progresivo: a medida que el texto avanza, las piezas encajan y el argumento gana coherencia. Al final, todo tiene sentido.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de las fantas&iacute;as del colapso</h2><p class="article-text">
        Espluga explica que el germen del libro est&aacute; precisamente en &ldquo;la proliferaci&oacute;n de contenidos audiovisuales, ya sea en el cine, en series, en novelas, incluso en contenido digital en internet, de v&iacute;deos sobre preparacionismo, sobre b&uacute;nkers&hellip; Toda una serie de narrativas en torno al fin del mundo que para m&iacute; iban casi todas en una l&iacute;nea muy directa hacia esta l&oacute;gica de lo que yo llamo fantas&iacute;as del colapso&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Espluga, el fin del mundo siempre se representa desde una mirada ultraindividualista, pesimista en lo social, y que considera que enseguida que haya alg&uacute;n peque&ntilde;o problema de recursos o de abastecimiento, terminaremos en una guerra todos contra todos, pele&aacute;ndonos y acuartel&aacute;ndonos como en las pel&iacute;culas de zombies.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en una situaci&oacute;n de policrisis innegable&rdquo;, reconoce el autor, &ldquo;con amenazas de un tama&ntilde;o nunca antes visto, pero creo que es posible darle la vuelta a todo esto y repensar estos escenarios futuros. Siento que junto a todos estos discursos colapsistas tambi&eacute;n ha emergido una nueva sensibilidad que tiene que ver con una forma distinta de estar y entender el mundo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Denunciar, pero tambi&eacute;n actuar</h2><p class="article-text">
        La premisa central del libro est&aacute; ya en su t&iacute;tulo: necesitamos imaginar. No tenemos un problema de falta de informaci&oacute;n, no necesitamos ver m&aacute;s im&aacute;genes de osos polares hundi&eacute;ndose en el hielo o fotos de enormes incendios de sexta generaci&oacute;n convirtiendo los montes en un infierno terrenal, &ldquo;necesitamos una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica que sea capaz de dar respuesta a los problemas que nos genera esa informaci&oacute;n&rdquo;, apunta el autor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque los datos del aumento de temperaturas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, por ejemplo, nos pueden llevar a caminos pol&iacute;ticos muy distintos&rdquo;, explica. &ldquo;Podemos caer en una especie de optimismo que nos haga pensar que los avances tecnol&oacute;gicos y de geoingenier&iacute;a nos har&aacute;n la primera generaci&oacute;n sostenible de la historia y que, por tanto, podemos seguir llevando los niveles de consumo actuales. Pero los mismos datos pueden impulsarnos a construir b&uacute;nkers y encerrarnos con millones de latas de conserva o a planificar una huida a Marte para crear una colonia all&iacute;. Por eso creo que, desde la izquierda, hace falta sentar las bases de una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica alternativa que nos lleve a resolver estos problemas de una forma ilusionante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El &eacute;xito narrativo del miedo</h2><p class="article-text">
        Lo que queda claro de la lectura de <em>Imaginar el fin</em>, es que si ha habido un actor que ha sabido moverse con soltura en este terreno preapocal&iacute;ptico es, sin duda, la extrema derecha. No tanto por la solidez de sus propuestas, que nos pueden parecer totalmente descabelladas, como por su capacidad para construir relatos eficaces a partir del miedo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obsesi&oacute;n de la extrema derecha por el desastre y las teor&iacute;as conspiranoicas, como que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; generado por t&eacute;cnicas de geoingenier&iacute;a de los gobiernos o la gran sustituci&oacute;n, ha hecho que una gran parte de la poblaci&oacute;n se sienta amenazada de una forma real&rdquo;, explica Espluga. &ldquo;Al final, han sido capaces de generar pol&iacute;ticas ultraidentitarias que Richard Seymour llama en su &uacute;ltimo libro &lsquo;nacionalismo del desastre&rsquo;&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ante esto, la izquierda no ha sido capaz de traducir las preocupaciones sobre la igualdad o la equidad, a un discurso claramente identitario o generar una narrativa con propuestas de transformaci&oacute;n que dieran respuesta a los problemas actuales, que son de una magnitud existencial o, como digo en el libro, casi c&oacute;smica. Un movimiento que pueda ser tan vendible, por decirlo as&iacute;, como la amenaza frente a la identidad blanca masculina heterosexual que ha vendido a la extrema derecha&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el imaginario desplegado por la extrema derecha ha encontrado en internet un ecosistema ideal para extenderse. Las plataformas digitales no solo amplifican estos discursos, sino que favorecen aquello que resulta m&aacute;s impactante, m&aacute;s inmediato, m&aacute;s emocional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil viralizar la imagen de <em>The line</em>, la ciudad autosostenible de 170 kil&oacute;metros en medio del desierto de Arabia, o una colonia en Marte, que un proyecto de transformaci&oacute;n urbana como las <em>superillas</em> de Barcelona o la promoci&oacute;n del veganismo. Aunque el impacto de estas dos &uacute;ltimas medidas sea mucho mayor&rdquo;, resume Espluga.
    </p><h2 class="article-text">La imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica</h2><p class="article-text">
        Frente a lo que Espluga denomina fantas&iacute;as colapsistas, basadas en una visi&oacute;n pesimista del ser humano, la idea de que cualquier ruptura del orden conducir&aacute; al caos, y una &eacute;tica centrada en la supervivencia individual, en <em>Imaginar el fin</em> el autor propone el concepto de la imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el libro propone recuperar el significado original de &ldquo;apocalipsis&rdquo;. La palabra no significa destrucci&oacute;n ni cataclismo, como podr&iacute;amos pensar, sino que en su griego original significa literalmente &lsquo;revelaci&oacute;n&rsquo;, &lsquo;desvelamiento&rsquo;. &ldquo;Es un verbo que algunas autoras incluso erotizan, ya que se usaba para nombrar la acci&oacute;n de quitarle el velo a la novia tras la boda&rdquo;, apunta el fil&oacute;sofo.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, recuperando esta idea del apocalipsis como revelaci&oacute;n, la imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica propone una transformaci&oacute;n radical. &ldquo;En el libro del Apocalipsis, todas las im&aacute;genes de oc&eacute;anos convirti&eacute;ndose en sangre, o el cielo desplom&aacute;ndose, o bestias que se levantan del fondo del mar, es solo una parte del proceso que lleva al nacimiento posterior de una nueva sociedad que en la Biblia se bautiza como la Nueva Jerusal&eacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En el texto b&iacute;blico se dan detalles de esta nueva ciudad. Se dice por ejemplo que est&aacute; abierta a todos, no hay enfermedad y el agua se define pr&aacute;cticamente como un bien p&uacute;blico. &ldquo;De forma que, seg&uacute;n autoras como Catherine Keller, se habla de esta nueva ciudad como casi una utop&iacute;a ecosocial&rdquo;, comenta Espluga.
    </p><p class="article-text">
        Esa lectura tiene implicaciones directas en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. A pesar de que estemos viviendo momentos complejos, estos en lugar de llevarnos al pesimismo del fin tienen que servir como un tr&aacute;nsito hacia una sociedad mejor. 
    </p><p class="article-text">
        La imaginaci&oacute;n apocal&iacute;ptica nos permite pensar el fin no como un punto final, sino como un tr&aacute;nsito a un mundo mejor. Y, sobre todo, abre la puerta a disputar el sentido de ese tr&aacute;nsito. &ldquo;No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha, tenemos que plantear otras alternativas&rdquo;, insiste el autor. &ldquo;Tenemos que arranc&aacute;rselos de las manos y pensarnos colectivamente de otra manera frente a la amenaza existencial a la que nos enfrentamos&rdquo;, asegura. 
    </p><h2 class="article-text">Utop&iacute;as, pero posibles</h2><p class="article-text">
        Esa reapropiaci&oacute;n no pasa, sin embargo, por imaginar mundos completamente ajenos al presente. Espluga se muestra esc&eacute;ptico ante ciertas visiones ut&oacute;picas que dibujan futuros perfectos, fantas&iacute;as irreales de est&eacute;tica solarpunk. &ldquo;Me parece importante que existan&rdquo;, apunta, &ldquo;pero me parece m&aacute;s relevante que la izquierda sea capaz de ver que ya hay transformaciones en marcha y que son muy efectivas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La transici&oacute;n energ&eacute;tica, la renaturalizaci&oacute;n de las ciudades, la ciudad de los 15 minutos, la regulaci&oacute;n de los veh&iacute;culos contaminantes en el centro de las ciudades, son propuestas que funcionan. El problema es que las vemos como iniciativas aisladas, no como parte de un mismo proyecto&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo de las <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ecologo-barcelona-ideo-supermanzanas-importante-domesticar-coche_1_12281457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>superillas</em></a> de Barcelona aparece varias veces en la conversaci&oacute;n. Tambi&eacute;n el de las bibliotecas, entendidas como espacios de acceso libre al conocimiento y la comunidad. &ldquo;Una biblioteca es una forma de lujo&rdquo;, dice. &ldquo;Un lujo p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; no pensar en otros lujos p&uacute;blicos? &iquest;Por qu&eacute; no crear supermercados p&uacute;blicos con productos de proximidad? O cantinas colectivas, o lavander&iacute;as p&uacute;blicas como una evoluci&oacute;n de los lavaderos que antes hab&iacute;a en cada pueblo (&iquest;por qu&eacute; tenemos que tener cada uno una lavadora en casa?) o nuevas infraestructuras de cuidados. Otros modelos de organizaci&oacute;n son posibles, seg&uacute;n el autor.
    </p><p class="article-text">
        La clave, insiste, est&aacute; en articularlas pol&iacute;ticamente. Convertirlas en algo m&aacute;s que medidas t&eacute;cnicas. Integrarlas en un relato que permita pensarlas como parte de una transformaci&oacute;n social m&aacute;s amplia.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar el marco</h2><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la propuesta de <em>Imaginar el fin</em> tiene tanto que ver con la pol&iacute;tica como con la forma en que percibimos la realidad. Espluga lo explica con un ejemplo sencillo: el uso del m&oacute;vil. Si lo entendemos como un problema de adicci&oacute;n individual, las soluciones pasar&aacute;n por reforzar la voluntad personal, aplicaciones de bloqueo, etc. Pero si lo vemos como parte de un problema m&aacute;s amplio (el capitalismo de plataformas), las respuestas ser&aacute;n necesariamente colectivas.
    </p><p class="article-text">
        Con el colapso ocurre algo similar. &ldquo;Har&aacute;s cosas distintas seg&uacute;n c&oacute;mo conceptualices lo que te pasa&rdquo;, resume. &ldquo;Si veo el cambio clim&aacute;tico desde una perspectiva colapsista, seguramente har&eacute; caso a la Uni&oacute;n Europea y preparar&eacute; un kit de emergencias. Pero entonces no atender&eacute; a cuestiones que pueden tener m&aacute;s relevancia para evitar el colapso como, por ejemplo, las regulaciones a las actividades de las empresas petroleras&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que no hay recetas f&aacute;ciles sobre c&oacute;mo abordar los problemas actuales, pero s&iacute; que parece urgente revisar los marcos desde los que pensamos y cuestionar la aparente inevitabilidad de ciertos relatos. Y, sobre todo, recuperar la capacidad de imaginar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eudald-espluga-filosofo-no-imaginarios-mundo-manos-extrema-derecha-cat_128_13201118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eudald Espluga, filósofo: “No podemos dejar los imaginarios del fin del mundo en manos de la extrema derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Libros,Extrema derecha,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615a3663-ea58-494e-be16-4b6bfadd410b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo madrileño publica un ensayo que provoca incontinentes ganas de leer libros de aventuras y de caminar con inventiva por las lenguas de tierra que unen ficción y realidad</p><p class="subtitle">Eva Baltasar, escritora: “Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/autores/santiago_alba_rico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Alba Rico</a> ha estado a&ntilde;os trabajando en un libro singular titulado <em>Elogio de la literatura</em> (Akal, 2026) en el que el fil&oacute;sofo, como un celestino, empareja a Kafka con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatrix-potter-lanza-superventas-despues_1_4216983.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatrix Potter,</a> a Herg&eacute; con Melville, a Dostoievski con Hasek, a Dickens con Cervantes, a Carson McCullers con Mary Shelley y a Jane Austen con Marcel Proust.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que les une se sale de lo previsible, y cada cap&iacute;tulo es puro enamoramiento lector, donde se recrea el regocijo del descubrimiento y el placer de la relectura. &ldquo;A trav&eacute;s de la comparaci&oacute;n, que a veces es contraintuitiva, descubrimos mejor las diferencias, las especificidades&rdquo;, se&ntilde;ala Alba Rico.
    </p><p class="article-text">
        Este ensayo contin&uacute;a d&aacute;ndole vueltas a eso de qu&eacute; significa la lectura para nosotros, como ya hizo en <em>Leer con ni&ntilde;os</em> (Caballo de Troya, 2007) y nos revela que no leemos los libros desde el mundo &mdash;salvo quiz&aacute; las primer&iacute;simas lecturas adolescentes&mdash; sino desde otros libros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qu&eacute; sirven los libros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sirven para poder querer la existencia de los otros, para no ser uno mismo, para no quedar clausurado en esa burbuja egoc&eacute;ntrica en la que, adulados o presionados por las redes, acabamos sumergidos. En <em>Elogio de la literatura </em>defiendo la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n: los libros sirven b&aacute;sicamente para que haya un territorio aut&oacute;nomo en el que podemos creer la existencia de los otros. Y creo que no es poco.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1956fe6d-f959-4009-8b81-e34d4e2edaa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elogio-literatura_129_13172028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En su &uacute;ltimo art&iacute;culo aqu&iacute; en elDiario.es</strong></a><strong>, titulado igual que el libro,</strong><em><strong> </strong></em><strong>quise entender que cuando en la ficci&oacute;n se abre hueco al villano, de alguna manera eso es antifascismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese art&iacute;culo recordaba que vivimos en un mundo crecientemente aplanado. Recog&iacute;a la tesis del fil&oacute;sofo franc&eacute;s Olivier Roy cuyo &uacute;ltimo libro habla de este aplanamiento. A &eacute;l le da mucho miedo el creciente deseo de explicitud. Hay como una especie de revuelta contra la ambig&uuml;edad, contra las sombras, contra los matices. Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qu&eacute;. Existe un deseo in&uacute;til y peligroso de transparencia. Somos cuerpos y no somos transparentes. Tenemos que traducirnos los unos a los otros sin parar. Y la literatura sirve para esto, para traducir cuerpos, cuerpos concretos. Es inevitable que ah&iacute; donde hay cuerpos concretos que intentan traducirse los unos a los otros, con los ojos, con las manos, con la palabra, haya siempre malentendidos, ambig&uuml;edades. Y ah&iacute;, por lo tanto, en ese terreno de la ficci&oacute;n, ocurre que los villanos tambi&eacute;n tienen una dimensi&oacute;n interesante. T&uacute; no puedes dejar de combatir a Hitler en el mundo y a veces a los Hitler hay que combatirlos incluso a trav&eacute;s de las armas. Pero hay siempre un lugar donde Hitler es interesante, no porque lo denuncia sino porque te ense&ntilde;a algo, quiz&aacute;s a combatirlo mejor fuera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qué quiere significar. Existe un deseo inútil y peligroso de transparencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la izquierda estamos dejando de leer ficci&oacute;n, de leer libros de aventuras. &iquest;Qu&eacute; tipo de literatura buscamos?, &iquest;qu&eacute; estamos leyendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He escrito este libro tambi&eacute;n como una tentativa de convencer a los que son mis afines, mis compa&ntilde;eros, de que es necesario reivindicar los peligros de la literatura. No querer tambi&eacute;n t&uacute;, frente al aplanamiento creciente del mundo por parte de la derecha, corresponder con un aplanamiento semejante. La literatura no sirve para comunicar mensajes, para eso tenemos a las instituciones o a los peri&oacute;dicos. Cuando lo hace, desaparece la ficci&oacute;n. Hay una tendencia a comunicar mensajes que se espera que tengan un efecto pol&iacute;ticamente correcto o correctivo. Y creo que es un grave error el pretender escribir solo para afines o escribir con el prop&oacute;sito de transformar el mundo. Cuando tu prop&oacute;sito es transformar el mundo, no lo transformas. Y esto es una paradoja que todos tenemos que asumir y que solo podemos asumir a trav&eacute;s precisamente del reconocimiento de la literatura y de la ficci&oacute;n como espacios en los que t&uacute; nunca sabes lo que est&aacute;s diciendo y el lector nunca sabe lo que est&aacute; leyendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos a&ntilde;os le escuch&eacute; decir a Bel&eacute;n Gopegui en una presentaci&oacute;n que se compromet&iacute;a a que su siguiente libro no fuera una novela, sino un manual de instrucciones. Pero luego nunca lo hizo, quiz&aacute;s se dio cuenta de que no era buena idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n, a quien quiero y admiro much&iacute;simo, no va a ser capaz porque es novelista. Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello. Dostoievski, por ejemplo, es un tipo que, por la experiencia terrible de su fusilamiento abortado en el &uacute;ltimo momento, se convierte a la peor de las causas, la del paneslavismo y Mosc&uacute; como tercera Roma. Es decir, es un precursor de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/alexander-dugin-ideologo-proyecto-euroasiatico-putin_129_13186336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dugin</a> y de Putin.
    </p><p class="article-text">
        Dostoievski intenta, a trav&eacute;s de sus novelas, comunicar ese mensaje. &iquest;Pero por qu&eacute; son grandes sus novelas? Porque fracasa. Escribe <em>Los endemoniados</em> justamente como un manual de instrucciones para protegerse de lo que &eacute;l llama los nihilistas, es decir, los revolucionarios que ya est&aacute;n zapando el poder del zarismo, y fracasa rotundamente. &Eacute;l ya no dice lo que quer&iacute;a decir y por eso los lectores podemos entender una cosa completamente diferente de la que el propio Dostoievski quer&iacute;a exponer. Y ya no es un panfleto, que es lo que &eacute;l quer&iacute;a que fuera, sino una novela en la que te pone en contacto con los abismos del alma humana. Y de eso aprendemos todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Santiago Alba Rico, en la redacción de elDiario.es, durante la entrevista                            </span>
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        <strong>Ay&uacute;deme, por favor, tanto como lectora como periodista, a gestionar de otra manera esta necesidad de abordaje de las obras literarias a partir de la biograf&iacute;a de los autores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un error que adem&aacute;s indignaba much&iacute;simo a Proust. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <em>Elogio de la literatura </em>habla justamente de cuando &eacute;l escribe un libro que es un esbozo de lo que va a ser <em>En busca del tiempo perdido, </em>uno de los muchos esbozos que hizo, y que se llamaba <em>Contra Saint-Beuve.</em> Saint-Beuve, un gran cr&iacute;tico del siglo XIX, dec&iacute;a que la obra de un autor solo pod&iacute;a ser comprendida y juzgada a partir de sus intervenciones en el mundo, de su biograf&iacute;a, de los testimonios que ha dado, de las entrevistas que le hab&iacute;an hecho. Proust se indignaba, con mucha raz&oacute;n a mi juicio, y reivindicaba esta autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de abordar una obra hay dos niveles. Uno inicial en el que la obra debe ser lo bastante poderosa como para que te imponga sus propias reglas y para que te sumerjas en ella. Y la segunda lectura es metaliteraria, pero forma parte tambi&eacute;n de la literatura. Es decir, es imposible no dejarte tentar por el hecho de explicar la obra a partir de la biograf&iacute;a. Entonces ah&iacute; lo que haces es intervenir tambi&eacute;n como un vector de ficci&oacute;n, porque t&uacute; te inventas las biograf&iacute;as de tus autores favoritos. En el libro doy algunos ejemplos de lo que a m&iacute; me pasa en mi cabeza: a lo largo de los a&ntilde;os he ido reconstruyendo las biograf&iacute;as de estos autores y, por lo tanto, haciendo yo mismo una labor literaria con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reivindicar la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n o de la literatura, sin caer tampoco en el otro peligro que es el de pensar que ocurre en otro planeta y que puedes leerlas sin mancharte en este lado del mundo. Para eso est&aacute;n lo que llamamos los istmos. Entre la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n y la realidad hay istmos. Yo me acuerdo que aprend&iacute;amos de peque&ntilde;os en la escuela que una pen&iacute;nsula es una isla unida al continente por un istmo, por una lengua de tierra. Esa lengua de tierra existe y es necesario recorrerla en ese segundo nivel. Esa lengua de tierra es la que recorren los historiadores, los cr&iacute;ticos literarios, los fil&oacute;logos y los bi&oacute;grafos. Y eso, en todo caso, insisto, forma parte tambi&eacute;n del campo de la ficci&oacute;n. Nosotros, cuando nos ponemos a valorar una obra literaria, de alguna manera estamos contribuyendo a completarla, sin terminarla jam&aacute;s, y creo que eso forma parte tambi&eacute;n de esa ficci&oacute;n que nos mantiene con vida y que nos permite querer la existencia del mundo, que es lo primero que tenemos que querer si queremos transformarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo elegimos las lecturas? &iquest;C&oacute;mo enganchamos un libro con otro? &iquest;Tiene m&aacute;s sentido planificar un itinerario o ir leyendo aquellos que nos vaya salpicando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. No sabr&iacute;a decirte. Ha habido muchos debates pedag&oacute;gicos sobre esto. Tengo la impresi&oacute;n de que los curr&iacute;culums escolares en general son disuasorios y que hay muchas v&iacute;as de llegar a un libro. Se puede llegar porque tus padres te hacen, como era mi caso, lecturas en voz alta cuando eres ni&ntilde;o. O porque tienes un profesor o una profesora que, dotados de un particular carisma, de pronto te llaman la atenci&oacute;n sobre un libro. O porque de pronto cae en tus manos un libro y quieres leer otro. O cu&aacute;ntas personas de clases desfavorecidas o que han crecido en situaciones muy adversas descubren en un libro un refugio que es al mismo tiempo una apertura. No es solamente un lugar donde t&uacute; te escondes de un mundo adverso, sino que ese refugio tiene ventanas y puertas que te llevan a otros. El problema es cu&aacute;ntas de esas v&iacute;as se est&aacute;n interrumpiendo en este mundo aplanado por la digitalizaci&oacute;n, por la pol&iacute;tica, por la polarizaci&oacute;n y por esta necesidad que tenemos de doctrina, de significados claros. Y es verdad que en momentos de mucha oscuridad y de incertidumbre, buscas claridad y creo que lo que no debemos hacer es buscarla en la literatura.
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            <span class="title">
                Santiago Alba Rico, durante la entrevista en elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Y la elecci&oacute;n de las lecturas con la ideolog&iacute;a por delante? Los de izquierdas leen unas cosas y los de derechas, otras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es un problema. F&iacute;jate que hay autores cl&aacute;sicos que ya hemos olvidado si eran de derechas o de izquierdas. El tiempo tiene este efecto desideologizador. &iquest;Qui&eacute;n se acuerda de que C&eacute;line fue colaboracionista del nazismo o Dostoievski un paneslavista? Creo que las novelas m&aacute;s ideol&oacute;gicas son las que leemos con menos placer. Por ejemplo, el revolucionario ruso Gorki, autor de <em>La madre,</em> en ese momento interpelaba demasiado a sus contempor&aacute;neos y cuando ha dejado de interpelar a contempor&aacute;neos se descubre que no era una buena novela.
    </p><p class="article-text">
        Es una tentaci&oacute;n que veo, cada vez m&aacute;s, reflejada en la selecci&oacute;n de lecturas: la de que si soy feminista tengo que leer novelas escritas por mujeres, si soy de izquierdas tengo que leer novelas que reflejan la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica o la lucha de clases. Creo que es una mala manera de llegar al feminismo, a la ecolog&iacute;a y a la lucha de clases. Por eso est&aacute; muy bien que recordemos que hay cl&aacute;sicos, porque los cl&aacute;sicos nos sirven para darnos una gu&iacute;a de lectura separada de eso. En la medida en que han sobrevivido a su tiempo, ya no est&aacute;n comunic&aacute;ndote un mensaje ideol&oacute;gico. Nos ense&ntilde;an a acercarnos a obras del presente, sin ese filtro ideol&oacute;gico que a veces nos empobrece mucho y acabamos leyendo solamente lecturas que nos dan la raz&oacute;n, que confirman lo que somos o que nos sit&uacute;an en ese mundo que aspiramos a construir de una manera directa y sin ambig&uuml;edades.
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            <span class="title">
                El escritor Santiago Alba Rico                            </span>
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        <strong>Por ejemplo, por poner un caso que aborda en el libro, a m&iacute; me hab&iacute;an dicho que en la izquierda ya no le&iacute;amos a Tint&iacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espero que ese cap&iacute;tulo lo lea mucha gente que quiero y entienda hasta qu&eacute; punto Herg&eacute; era un genio, tanto de la ilustraci&oacute;n como de la narraci&oacute;n. Yo lo comparo con John Ford porque creo que son los dos grandes narradores del siglo XX. Tint&iacute;n es claramente un revolucionario, si es que necesitamos recurrir a este tipo de argumentos, m&aacute;s all&aacute; del placer de la narraci&oacute;n y de lo que a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n nos ense&ntilde;a acerca del mundo. Herg&eacute; fue complaciente con la ocupaci&oacute;n nazi de B&eacute;lgica y cuando acaba la guerra, lo juzgan, no lo condenan a la c&aacute;rcel, pero s&iacute; a un cierto ostracismo y a no poder publicar durante un a&ntilde;o sus vi&ntilde;etas. Pero mientras hace eso, la resistencia antinazi est&aacute; reivindicando a Tint&iacute;n y en el peri&oacute;dico de la Resistencia aparece un dibujo en el que Tint&iacute;n est&aacute; sentado con el capit&aacute;n Haddock y Mil&uacute; en un coche de la Resistencia con la bandera de la Resistencia, como dici&eacute;ndole &ldquo;t&uacute; est&aacute;s traicionando a tu criatura, t&uacute; eres un colaboracionista, mientras que Tint&iacute;n, tu criatura, es y ha sido un resistente y ha estado siempre a nuestro lado en estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tint&iacute;n es uno de los acercamientos mejores que se pueden hacer a la riqueza, la multiplicidad y variedad del mundo. Ese momento maravilloso en el que Herg&eacute; descubre que China no es lo que le han contado. Y entonces un chino, Tchang, con el que mantendr&aacute; una relaci&oacute;n toda su vida, le cuenta lo que es China y ese primer &aacute;lbum realmente bueno que es <em>El loto azul</em> no solo tiene todos los carteles escritos en chino mandar&iacute;n de verdad, sino que es un libro antiimperialista. Tint&iacute;n es antiimperialista, antiestalinista, antinazi y anticonsumista. Es ecologista. Todas las virtudes que t&uacute; quieras desde la izquierda concentrar en un personaje, todas ellas est&aacute;n en Tint&iacute;n. Y al mismo tiempo no es un mensaje, es una aventura. Tint&iacute;n es un cl&aacute;sico y creo que hay que reivindicarlo con independencia de que seas de derechas o de izquierdas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Ensayos,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Judith Butler: "Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/judith-butler-esencial-izquierda-deje-juzgar-clase-obrera-vota-derecha_1_13197184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8553ba76-b8b5-4391-b69e-a2b79e81399e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Judith Butler: &quot;Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pocas horas después de su nombramiento como Honoris Causa por la UAB, esta voz de referencia de la teoría feminista repasa las causas y las posibles salidas del auge de los totalitarismos</p><p class="subtitle">Judith Butler, Honoris Causa por la Universitat Autònoma de Barcelona: “Todas las democracias se deben renovar”
</p></div><p class="article-text">
        Judith Butler (Cleveland, Ohio, 1956) entra a la recepci&oacute;n de su hotel despu&eacute;s de un largo paseo ma&ntilde;anero por Barcelona, una ciudad que visita a menudo y donde acaba de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/judith-butler-honoris-causa-universitat-autonoma-barcelona-democracias-deben-renovar_1_13194113.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibir un doctorado Honoris Causa por la UAB</a>. &ldquo;El mundo es muy confuso, pero pasear aclara la mente&rdquo;, sostiene. Voz de referencia en la teor&iacute;a feminista y en la filosof&iacute;a postmaterialista, Butler confiesa que le cuesta ser optimista. &ldquo;Lo soy por obligaci&oacute;n, aunque es cierto que no hay que abandonar la esperanza ni dejar que la realidad tenga la &uacute;ltima palabra&rdquo;, asegura, mientras reflexiona sobre qu&eacute; tomar durante la entrevista con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Duda y, finalmente, se decanta por un caf&eacute;. &ldquo;Es que tengo un problema con el caf&eacute;: hace que crezca en m&iacute; una violencia hacia el gobierno de los Estados Unidos...&rdquo;, asegura, entre risas. Trump acaba ocupando buena parte del discurso de Butler, quien puso las bases de las teor&iacute;as de g&eacute;nero. Pero este tema ha dado un paso al lado para dejar espacio a las reflexiones sobre el crecimiento de los movimientos autoritarios. La culpa, dice, es del capitalismo global que se enriquece con el caos pol&iacute;tico, aunque tampoco libra del todo a la izquierda, de la que dice que debe asumir m&aacute;s responsabilidades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su discurso de investidura, dijo que todas las democracias deben ser renovadas. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando damos por sentada la democracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que podemos acabar eligiendo a fascistas sin darnos cuenta. Esa es la paradoja: el sistema permite que votemos a alguien que puede llegar a eliminar el propio sistema. Todas las democracias corren ese riesgo y no hay ninguna manera de prevenirlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estar&iacute;a a favor de alguna medida que prohibiera a partidos filofascistas presentarse a las elecciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo estar&iacute;a para prohibir el partido Nazi en Alemania o el de Mussolini en Italia. El problema es que sus herederos, que tienen las mismas aspiraciones, se han reorganizado bajo otros nombres y pueden decir que son diferentes. Quiz&aacute;s lo sean en ciertos aspectos, pero no dejan de ser fascistas. La AfD en Alemania, por ejemplo, ahora usa parafernalia nazi y, cuando yo era joven, eso estaba absolutamente prohibido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sigue est&aacute;ndolo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero parece que la ley est&eacute; quedando sin efecto. Aun as&iacute;, el problema no son los partidos que reivindican abiertamente el fascismo. El problema est&aacute; en Meloni, que asegura no ser heredera de Mussolini mientras comparte sus mismas ideas. Pueden no ser lo mismo, pero s&oacute;lo porque el fascismo se ha renovado a trav&eacute;s del sistema de partidos.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos cambian y ser&iacute;a absurdo pensar que las ideolog&iacute;as no lo van a hacer, aunque es cierto que hay caracter&iacute;sticas que se mantienen iguales. Hablo de la voluntad de eliminar derechos de algunos sectores de la poblaci&oacute;n. O de eliminarlos a ellos directamente. Aunque sea a trav&eacute;s de la expulsi&oacute;n mediante mecanismos legales, sigue siendo fascismo. Igual que lo es la centralizaci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de la separaci&oacute;n de poderes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habla de Estados Unidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se puede considerar a Estados Unidos todav&iacute;a como un pa&iacute;s totalitarista porque estas pol&iacute;ticas no inciden en cada aspecto de la sociedad, pero s&iacute; representa una forma de autoritarismo impulsada por aspiraciones fascistas. Y ah&iacute; entra otro elemento esencial para entender el fascismo contempor&aacute;neo: los billonarios que se aprovechan del caos global para engrosar sus inversiones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede considerar a Estados Unidos todavía como un país totalitarista, pero sí representa una forma de autoritarismo impulsada por aspiraciones fascistas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Que los poderes econ&oacute;micos tiendan al totalitarismo no es nuevo, pero s&iacute; que la sociedad se est&eacute; volviendo m&aacute;s conservadora. S&oacute;lo un par de cifras: el </strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/jovenes-no-temen-dictadura-claves-declive-confianza-democracia-nuevas-generaciones_1_12131368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>68% de j&oacute;venes espa&ntilde;oles desconf&iacute;a de la democracia</strong></a><strong> y un tercio de las mujeres cree que </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mayoria-ciudadanos-espana-cree-feminismo-ido-lejos-ahora-discrimina-hombres_1_12106622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el feminismo ha ido demasiado lejos</strong></a><strong>. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, efectivamente, hay razones para desconfiar. Hay muchas pol&iacute;ticas que se presentan en nombre de la democracia, aunque lo que hacen es destruirla. Se ve cuando Israel justifica los infinitos asesinatos de palestinos como &uacute;nica manera de salvaguardar a la &uacute;ltima civilizaci&oacute;n de Oriente Medio. O cuando los Estados Unidos van a guerras en el nombre de la democracia, pero luego abandonan Afganist&aacute;n. El imperialismo y la militarizaci&oacute;n se suelen dar en nombre de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de dos pa&iacute;ses, Estados Unidos e Israel, con pr&aacute;cticas claramente poco democr&aacute;ticas. Pero las encuestas que le mencionaba eran de Espa&ntilde;a que, por el momento, ni se ha militarizado hasta esos extremos ni ha invadido ning&uacute;n territorio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una tendencia entre ciertos sectores a querer m&aacute;s orden social porque les asusta el caos. O lo que a ellos les parece que es caos. Temen a los migrantes, al feminismo, al movimiento LGTBIQ&hellip; Lo que quieren es tradici&oacute;n y orden, y creen que el autoritarismo puede d&aacute;rselo. Eso, por un lado; por otro, est&aacute; la gente joven, que cree que el futuro no existe, que la educaci&oacute;n no les va a conseguir un trabajo y que no van a poder tener una casa en este sistema econ&oacute;mico terrible que se ha gestado bajo una democracia. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;an confiar en ella? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La juventud, en todas las &eacute;pocas, se caracteriza por tener tintes revolucionarios. Para quienes han nacido en democracia, &iquest;ser antisistema es tender al autoritarismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo si creen que el sistema electoral es la &uacute;nica forma de democracia. Hay otros modelos de autogobierno muy interesantes. Por ejemplo, las personas sin hogar de California han establecido mecanismos propios para escoger representantes y tomar decisiones. No son elecciones oficiales, pero es democracia. Puedes no sentirte totalmente representado por el sistema electoral y, aun as&iacute;, practicar la democracia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Judith Butler, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>Ahora que ya se ha tomado el caf&eacute;, creo que es el momento de preguntarle por Donald Trump.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;All&aacute; vamos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se acerca a las elecciones de medio mandato con una impopularidad que se eleva hasta el 60%. Ahora que se empieza a vislumbrar el momento en que deje de tener el poder, se tiende a poner muchas esperanzas en ese futuro sin Trump. Pero &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; cuando ya no est&eacute;? &iquest;Esta deriva desp&oacute;tica se desvanecer&aacute; con &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. De hecho, hasta puede que no se vaya porque decida cancelar las elecciones o eliminar la ley que impide los terceros mandatos presidenciales. Ya se ha cambiado la Constituci&oacute;n a su favor antes. Tenemos que vigilar muy bien las siguientes elecciones porque ya est&aacute; intentando eliminar el derecho a voto de diversos sectores de la poblaci&oacute;n. No sabemos qui&eacute;n podr&aacute; votar cuando llegue el momento, as&iacute; que esa estad&iacute;stica que mencionabas puede que no sea v&aacute;lida ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso as&iacute;, en alg&uacute;n momento se ir&aacute;, ya sea por la v&iacute;a electoral o porque su salud deje de poder sostener sus malos h&aacute;bitos. Pero eso no ser&aacute; el final de nada, porque hay muchos nombres dentro del cristianismo nacionalista que tomar&aacute;n su relevo. La clave es dejar de confiar en que ellos dejar&aacute;n de aspirar al poder, para fijarnos en qu&eacute; alternativas propone la izquierda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda suele ser demasiado analítica, crítica e intelectual. Y eso puede ser contraproducente, porque la gente puede pensar que nos creemos más listos que ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su discurso apuntaba tambi&eacute;n a que la derecha apela mucho mejor a las emociones y por eso gana elecciones. &iquest;C&oacute;mo puede la izquierda competir en ese terreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que solemos ser demasiado anal&iacute;ticos, cr&iacute;ticos e intelectuales. Y eso puede ser contraproducente, porque la gente puede pensar que nos creemos m&aacute;s listos que ellos. Incluso puede interpretarse como una actitud clasista contra quienes no han tenido los posibles para costearse una buena educaci&oacute;n. Tenemos que ser m&aacute;s simples. Si la derecha apela al odio y a lo que llamo &lsquo;nostalgia furiosa&rsquo;, la izquierda debe buscar referentes de coraz&oacute;n abierto, que hablen de amor y de tradiciones religiosas que se diferencien del nacionalismo cristiano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me hace pensar en la </strong><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/100-dias-amable-popular-mamdani_129_13128215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>campa&ntilde;a de Zohran Mamdani</strong></a><strong> para la alcald&iacute;a de Nueva York. &iquest;Cree que ese es el camino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l no es perfecto, pero es interesante. Durante su campa&ntilde;a, se acerc&oacute; a los votantes de Trump y les pregunt&oacute; por qu&eacute; le apoyaban. &iquest;Qu&eacute; tem&iacute;an y qu&eacute; esperaban? Les pregunt&oacute;, pero no les juzg&oacute;. Empatiz&oacute; con esa gente, que result&oacute; que no eran fascistas, sino que ten&iacute;an problemas mundanos, y les propuso abordar sus preocupaciones de otra manera. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo as&iacute; consigui&oacute; tener &eacute;xito con sus propuestas de mejora del transporte p&uacute;blico y del control del mercado del alquiler. Son pol&iacute;ticas que claramente ayudan a la clase trabajadora, pero que esta no siempre recibe tan bien como deber&iacute;a. La diferencia es que &eacute;l, antes de presentarlas, supo empatizar con el votante. Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que a la derecha le cuesta afrontar el debate sobre los miedos de la poblaci&oacute;n? Pienso en la migraci&oacute;n, que es un tema que evidentemente asusta a buena parte del electorado</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero tienen razones para estar asustados o se basan en mentiras contadas desde la derecha como la del gran reemplazo o la de que nos van a quitar el trabajo a todos? Antes de adoptar temores infundados, hay que ver cu&aacute;nto de alucinatorio hay detr&aacute;s. Una vez hagamos eso, veremos a qu&eacute; hay que tener miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a lo de antes, &iquest;no es esa una manera de juzgar a quienes temen la migraci&oacute;n en lugar de plantear un debate sereno sobre por qu&eacute; tienen miedo, sea este justificado o no? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cierto. No podemos presentarnos como la &eacute;lite, los iluminados que te dir&aacute;n qu&eacute; es verdad y qu&eacute; no; qu&eacute; est&aacute; bien y qu&eacute; est&aacute; mal. Ese es un problema que se ha enquistado porque nos hemos encerrado en burbujas. Tenemos que hablar con gente que tenga sensibilidades y creencias distintas. Saber qu&eacute; piensan y qu&eacute; es importante para ellos. S&oacute;lo as&iacute; podremos aprender y deconstruir nuestro elitismo. Y s&iacute;, es importante entender los miedos de la gente, porque esos miedos se convertir&aacute;n en odio si no se reconducen antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se reconducen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, s&eacute; que aqu&iacute; corro el riesgo de volver a parecer elitista, pero se hace con conocimiento. No veo c&oacute;mo se puede esquivar el odio si no es con un proceso educativo. No me malinterpretes; no hablo necesariamente de sentarse en una aula, sino de alg&uacute;n tipo de intercambio cultural, siempre que sea con dignidad y respeto para todas las partes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales son una especie de outlet de opiniones desinhibidas, de insultos y posturas que jamás expresarías a nadie a la cara</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>No parece f&aacute;cil garantizar esas condiciones hoy en d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, sobre todo en Internet, que ser&iacute;a un buen espacio para esas conversaciones. Pero all&iacute; la bondad, la dignidad y el respeto son valores que han pasado de moda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aun as&iacute;, inevitablemente, una de las arenas pol&iacute;ticas m&aacute;s importantes de la actualidad se encuentra en las redes sociales. Si tuviera que decantarse, &iquest;dir&iacute;a que son algo bueno o malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no tengo redes sociales; nunca las he tenido porque creo que son algo t&oacute;xico. La gente es desagradable, est&aacute; enfadada&hellip; Son una especie de <em>outlet</em> de opiniones desinhibidas, de insultos y posturas que jam&aacute;s expresar&iacute;as a nadie a la cara.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, pueden ser impresionantes. Este lunes, el ICE fue a un hospital de Nueva York para llevarse a un hombre a Dios sabe d&oacute;nde. La gente lo public&oacute; en directo y, en seguida, se form&oacute; una resistencia espont&aacute;nea con una multitud que rode&oacute; el edificio para evitar la detenci&oacute;n. Incluso provoc&oacute; que Mamdani saliera a abroncar a la polic&iacute;a local de Nueva York por haber ayudado al ICE. Ya ves, en cuesti&oacute;n de minutos, pas&oacute; a ser un asunto pol&iacute;tico de primer orden&hellip; Aunque no s&eacute; bien qu&eacute; decirte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le hace dudar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que me preocupa la gente joven, especialmente aquellos que estuvieron tan solos durante la pandemia que nunca salieron de la burbuja de Internet. Para ellos, las interacciones pueden ser muy dif&iacute;ciles y, claro, es normal que est&eacute;n enfadados. Y las redes pueden no ser buenas para ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; a favor de</strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> prohibir el acceso a redes </strong></a><strong>a menores de 16 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entiendo el impulso que lleva a plantearlo, pero no s&eacute; si funcionar&aacute;. Prohibir algo s&oacute;lo lo vuelve m&aacute;s atractivo, sobre todo si hablamos de adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace cuatro a&ntilde;os de la &uacute;ltima </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/judith-butler-capitalismo-reiniciado-fuerza_1_8948386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>entrevista que concedi&oacute; a elDiario.es.</strong></a><strong> Fue en 2022, hacia el final de la pandemia. Entonces dijo que era evidente que no saldr&iacute;amos mejores de aquello, as&iacute; que a lo que hab&iacute;a que aspirar era a no salir peores. &iquest;Lo hemos conseguido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A medias. Lo &uacute;nico que nos pod&iacute;a salvar de ser peores era ser conscientes de nuestra interdependencia y todav&iacute;a no estamos en ese punto. Pero creo que vamos por buen camino. Vamos entendiendo que estamos interconectados, aunque sea a las malas. Por ejemplo, el cambio clim&aacute;tico o la guerra de Ir&aacute;n nos ense&ntilde;an que un acto tiene consecuencias globales. La ola autoritaria es transnacional, al fin y al cabo. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas cosas que todav&iacute;a no hemos conseguido, pero eso no hace que valga menos la pena luchar por ellas. Aunque cueste, no debemos abandonar la esperanza por mucho que todav&iacute;a no seamos capaces de ver la luz al final del t&uacute;nel. Si lo hacemos, dejaremos que sea la realidad la que tenga la &uacute;ltima palabra y eso, ahora mismo, no es una buena idea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/judith-butler-esencial-izquierda-deje-juzgar-clase-obrera-vota-derecha_1_13197184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Judith Butler: "Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Donald Trump,Fascismo,Extrema derecha,Filosofía,Honoris Causa,Universitat Autònoma de Barcelona,Judith Butler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amparo Serrano de Haro reivindica en la clausura de las jornadas ‘Paradoxa’  una nueva mirada feminista sobre la historia del arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/amparo-serrano-haro-clausura-jornadas-filosoficas-paradoxa-defensa-estetica-feminista_1_13171711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168ab94a-0fa9-44e3-841c-486190803de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141669.jpg" width="4654" height="2618" alt="Amparo Serrano de Haro reivindica en la clausura de las jornadas ‘Paradoxa’  una nueva mirada feminista sobre la historia del arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora cerró en Cáceres la XX edición del encuentro filosófico con una ponencia sobre género, poder y revisión crítica del canon artístico, presentada por la profesora de filosofía Inma Morillo Blanco </p></div><p class="article-text">
        Las XX Jornadas Filos&oacute;ficas 'Paradoxa' de C&aacute;ceres cerraron su edici&oacute;n de 2026 con una reflexi&oacute;n incisiva sobre arte y g&eacute;nero de la mano de la historiadora del arte Amparo Serrano de Haro (Ara de Haro), cuya ponencia, titulada <em>Introducci&oacute;n a una est&eacute;tica feminista</em>, puso el broche final a un ciclo que durante meses ha abordado las tensiones entre est&eacute;tica, pol&iacute;tica y representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sesi&oacute;n de clausura, celebrada en la Biblioteca P&uacute;blica de C&aacute;ceres, estuvo presentada por la profesora de filosof&iacute;a Inma Morillo Blanco, del Instituto Santa Eulalia de M&eacute;rida, quien introdujo a Serrano de Haro destacando su s&oacute;lida trayectoria acad&eacute;mica y su contribuci&oacute;n a la revisi&oacute;n cr&iacute;tica de la Historia del Arte. En un contexto marcado por el lema de estas jornadas &mdash;'Arte y filosof&iacute;a: a la b&uacute;squeda de una est&eacute;tica en el campo de batalla'&mdash;, la intervenci&oacute;n de la investigadora situ&oacute; el foco en las relaciones de poder que atraviesan la producci&oacute;n art&iacute;stica y en la necesidad de repensar los marcos te&oacute;ricos tradicionales desde una perspectiva feminista.
    </p><p class="article-text">
        Doctora por la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia y formada tambi&eacute;n en la Universidad Complutense de Madrid, Serrano de Haro ha desarrollado una carrera que combina la docencia universitaria con la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n del conocimiento. Su trayectoria internacional incluye etapas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y estudios de posgrado en la Universidad de Columbia y la Universidad de Nueva York, experiencias que han marcado una mirada abierta y cr&iacute;tica sobre el arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, la ponente subray&oacute; c&oacute;mo la historiograf&iacute;a art&iacute;stica ha sido construida hist&oacute;ricamente desde par&aacute;metros excluyentes que han invisibilizado a numerosas creadoras. En esta l&iacute;nea, reivindic&oacute; el papel de los estudios de g&eacute;nero en la recuperaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n y an&aacute;lisis de la producci&oacute;n art&iacute;stica femenina, un &aacute;mbito en el que ha participado activamente a trav&eacute;s de diversos proyectos de investigaci&oacute;n. &ldquo;No se trata solo de a&ntilde;adir nombres de mujeres al relato&rdquo;, vino a plantear, &ldquo;sino de cuestionar los criterios mismos con los que se ha construido ese relato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo, que supera las setenta publicaciones entre libros, monograf&iacute;as, art&iacute;culos y cap&iacute;tulos de libro, incluye t&iacute;tulos como Mujeres en el arte: espejo y realidad o Vida de Remedios Varo, donde se evidencia una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n centrada en la iconograf&iacute;a, la teor&iacute;a cr&iacute;tica y los estudios feministas. A esta labor acad&eacute;mica suma tambi&eacute;n su faceta literaria, desarrollada bajo el seud&oacute;nimo Ara de Haro, con la que ampl&iacute;a su campo de reflexi&oacute;n desde la creaci&oacute;n narrativa.
    </p><p class="article-text">
        La ponencia encaj&oacute; con precisi&oacute;n en el esp&iacute;ritu de unas jornadas que han reunido desde enero a especialistas como Fernando Castro Fl&oacute;rez, Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Javier o Jos&eacute; Luis Molinuevo, en un programa que ha alternado conferencias, debates y espacios de puesta en com&uacute;n. La propuesta de Serrano de Haro no solo cerr&oacute; el ciclo, sino que dej&oacute; planteadas preguntas de fondo sobre el papel del arte en la construcci&oacute;n simb&oacute;lica de las desigualdades y sobre la capacidad de la teor&iacute;a cr&iacute;tica para transformarlas.
    </p><p class="article-text">
        Con la evaluaci&oacute;n final y la clausura institucional a cargo de la presidenta de la Asociaci&oacute;n de Filosof&iacute;a de Extremadura, Raquel Rodr&iacute;guez Ni&ntilde;o, las jornadas 'Paradoxa' concluyen una edici&oacute;n que ha consolidado a C&aacute;ceres como espacio de pensamiento contempor&aacute;neo, donde la filosof&iacute;a y el arte se cruzan para interrogar el presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/amparo-serrano-haro-clausura-jornadas-filosoficas-paradoxa-defensa-estetica-feminista_1_13171711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 09:13:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amparo Serrano de Haro reivindica en la clausura de las jornadas ‘Paradoxa’  una nueva mirada feminista sobre la historia del arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Cáceres,Estética,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-lesbos-famosa-isla-griega-salio-filosofa-safo-pm_1_13171425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e5d8449-e917-42cb-a91d-d1acd782e62c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141661.jpg" width="2560" height="1440" alt="Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia, naturaleza volcánica y pueblos con alma convierten a esta isla del Egeo en uno de los destinos más completos y desconocidos de Grecia</p><p class="subtitle">Parecen las paradisíacas Mykonos y Santorini pero están en España</p></div><p class="article-text">
        Hay lugares que no solo se visitan, sino que se leen. Y&nbsp;Lesbos&nbsp;es uno de ellos. Porque esta isla del norte del Egeo no se entiende sin su historia, sin su paisaje y sin los nombres propios que la han convertido en uno de los territorios culturales m&aacute;s influyentes del mundo antiguo. Aqu&iacute; naci&oacute;&nbsp;Safo, considerada por&nbsp;Plat&oacute;n&nbsp;como &ldquo;la d&eacute;cima musa&rdquo;, y no es una etiqueta cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s all&aacute; de esa herencia, la isla sigue funcionando como un peque&ntilde;o universo propio donde conviven olivares infinitos, pueblos medievales y paisajes volc&aacute;nicos que parecen sacados de otro planeta. Si te est&aacute;s preguntando&nbsp;<strong>qu&eacute; ver en Lesbos</strong>, lo cierto es que la respuesta no cabe en una sola parada.
    </p><h2 class="article-text">Una isla entre historia y naturaleza</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 1.600 km&sup2;,&nbsp;Lesbos&nbsp;es la tercera isla m&aacute;s grande de Grecia y una de las m&aacute;s diversas. Su geograf&iacute;a no es casual: origen volc&aacute;nico, suelos f&eacute;rtiles y un clima que ha favorecido durante siglos una de sus grandes se&ntilde;as de identidad, los olivares. Se calcula que hay m&aacute;s de 12 millones de olivos repartidos por toda la isla, lo que explica por qu&eacute; el aceite de oliva sigue siendo uno de sus productos estrella.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay un lugar que resume esa mezcla de naturaleza e historia es el llamado Bosque Petrificado, una formaci&oacute;n &uacute;nica creada hace unos 20 millones de a&ntilde;os tras una intensa actividad volc&aacute;nica. All&iacute;, los &aacute;rboles no desaparecieron: se transformaron en piedra, creando un paisaje que parece detenido en el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Mitilene y su legado hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        La capital,&nbsp;Mitilene, es el punto de partida ideal para entender la&nbsp;<strong>isla de Lesbos Grecia</strong>. Dominada por una imponente fortaleza bizantina que se alza sobre una antigua acr&oacute;polis, la ciudad resume siglos de historia en cada rinc&oacute;n. No es casualidad que haya sido un centro pol&iacute;tico, cultural y administrativo desde la Antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por sus calles implica cruzarse con restos arqueol&oacute;gicos, museos y una vida local que sigue girando en torno al mar. El Museo Arqueol&oacute;gico, en particular, permite entender hasta qu&eacute; punto esta isla fue un n&uacute;cleo cultural clave en el mundo antiguo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>P</strong>ueblos con identidad propia</h2><p class="article-text">
        Si decides&nbsp;<strong>viajar a Lesbos</strong>, lo mejor que puedes hacer es moverte sin prisa y saltar de pueblo en pueblo. Cada uno tiene una personalidad muy marcada.
    </p><p class="article-text">
        Molivos, por ejemplo, conserva una de las estampas m&aacute;s reconocibles de la isla, con su fortaleza genovesa dominando el paisaje desde lo alto de una colina. Sus calles empedradas, sus casas de piedra y las vistas al mar hacen que parezca sacado de una postal.
    </p><p class="article-text">
        Ayassos, en cambio, ofrece una cara m&aacute;s tradicional, con talleres artesanales y una arquitectura que mantiene intacto el car&aacute;cter local. Y luego est&aacute;&nbsp;Plomari, conocida por ser uno de los centros de producci&oacute;n de ouzo m&aacute;s importantes de Grecia, donde la vida gira en torno a este licor anisado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hablar de&nbsp;<strong>Safo Lesbos</strong>&nbsp;no es un recurso tur&iacute;stico, es entender el ADN de la isla. La poeta, que vivi&oacute; en el siglo VI a.C., convirti&oacute; este territorio en un referente de la poes&iacute;a l&iacute;rica, una forma de expresi&oacute;n &iacute;ntima, emocional y profundamente humana que todav&iacute;a hoy sigue influyendo en la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue la &uacute;nica. Tambi&eacute;n nacieron aqu&iacute; figuras como&nbsp;Alceo&nbsp;o&nbsp;Teofrasto, disc&iacute;pulo de&nbsp;Arist&oacute;teles. Durante siglos,&nbsp;Lesbos&nbsp;fue un centro intelectual donde se desarrollaron ideas que marcaron el pensamiento occidental.
    </p><h2 class="article-text"><strong>T</strong>ermas, naturaleza y ritmo lento</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su historia, la isla invita a bajar el ritmo. Parte de la experiencia de&nbsp;<strong>qu&eacute; hacer en Lesbos Grecia</strong>&nbsp;pasa por algo tan sencillo como sumergirse en sus aguas termales, conocidas desde la Antig&uuml;edad por sus propiedades. Lugares como Polichnitos o Eftalou siguen atrayendo a viajeros que buscan esa mezcla de descanso y tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma una biodiversidad sorprendente, con una avifauna muy rica y paisajes que alternan pinares, costas abruptas y zonas agr&iacute;colas. Todo ello convierte la isla en un destino que no depende exclusivamente del turismo, sino que mantiene un equilibrio real con su actividad agr&iacute;cola y su vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; eso es lo m&aacute;s interesante de&nbsp;Lesbos: que, pese a su historia y su potencial, sigue siendo una isla que no necesita disfrazarse para gustar. Aqu&iacute; no vienes a tachar lugares de una lista, vienes a entender por qu&eacute; algunos territorios dejan huella incluso antes de saber explicarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-lesbos-famosa-isla-griega-salio-filosofa-safo-pm_1_13171425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 06:30:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Grecia,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere a los 91 años el filósofo, teólogo y traductor Pere Lluís Font]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-91-anos-filosofo-teologo-traductor-pere-lluis-font_1_13132319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e44fc23-49a5-4a3c-9756-661b5f7137c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere a los 91 años el filósofo, teólogo y traductor Pere Lluís Font"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Premi d' Honor de les Lletres Catalanes en 2025 centró su obra en el cristianismo, la filosofía y Catalunya</p></div><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo, te&oacute;logo y traductor Pere Llu&iacute;s Font ha muerto este jueves a los 91 a&ntilde;os, seg&uacute;n ha anunciado &Ograve;mnium Cultural. Premio de Honor de las Letras Catalanas en 2025, su obra se centr&oacute; en el cristianismo, la filosof&iacute;a y Catalu&ntilde;a. Montaigne, Descartes y, sobre todo, Pascal, fueron los autores que m&aacute;s influyeron en Font, nacido en Pujalt (Pallars Sobir&agrave;) en 1934. Profesor universitario de Historia de la Filosof&iacute;a moderna y de Filosof&iacute;a de la Religi&oacute;n, tambi&eacute;n fue maestro de fil&oacute;sofos y cre&oacute; un lenguaje filos&oacute;fico en catal&aacute;n. &ldquo;Fue un mediador prodigioso, que incorpor&oacute; a la cultura catalana lo m&aacute;s relevante del pensamiento europeo de la Ilustraci&oacute;n y la modernidad&rdquo;, ha afirmado el presidente de &Ograve;mnium, Xavier Antich.
    </p><p class="article-text">
        Pere Llu&iacute;s Font naci&oacute; en una casa muy humilde de Pujalt (Pallars Sobir&agrave;) en 1934. Fue a estudiar para sacerdote al seminario de La Seu d&rsquo;Urgell, donde entr&oacute; en contacto con la filosof&iacute;a. El ambiente poco renovador que se respiraba en el seminario le hizo abandonarlo y marcharse a estudiar a Francia, donde descubre tres autores fundamentales en su vida: Montaigne, Descartes y, sobre todo, Pascal. Se licenci&oacute; en el Instituto Teol&oacute;gico de Toulouse.
    </p><p class="article-text">
        En 1963 regresa a Barcelona y se incorpora a la Universidad de Barcelona como ayudante de Joaquim Carreras Artau. En 1968 entra en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, reci&eacute;n creada, donde permanecer&aacute; hasta su jubilaci&oacute;n en 2004. Durante toda su carrera docente ense&ntilde;&oacute; historia de la filosof&iacute;a, antigua y moderna, la mejor manera de ense&ntilde;ar filosof&iacute;a, seg&uacute;n dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pere Llu&iacute;s Font fue maestro de varias generaciones de fil&oacute;sofos y cre&oacute; un lenguaje filos&oacute;fico en catal&aacute;n. A comienzos de los a&ntilde;os ochenta, junto con Josep Maria Calsamiglia y Josep Ramoneda, emprende el reto de traducir al catal&aacute;n autores cl&aacute;sicos del pensamiento, primero con la editorial Laie y despu&eacute;s con Edicions 62. Fueron 97 t&iacute;tulos en total.
    </p><p class="article-text">
        Aquel proyecto deb&iacute;a servir para normalizar la filosof&iacute;a en catal&aacute;n y poder leerla en la lengua propia, porque la lengua, seg&uacute;n &eacute;l, no sirve solo para expresar el pensamiento, sino que lo hace posible y lo condiciona. Aun as&iacute;, era consciente de que el n&uacute;mero de potenciales lectores de estos textos en Catalu&ntilde;a era limitado.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, tradujo cl&aacute;sicos de la filosof&iacute;a moderna como &lsquo;Discurso del m&eacute;todo&rsquo; de Descartes, &lsquo;Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pr&aacute;ctica&rsquo; de Kant y &lsquo;Pensamientos y op&uacute;sculos&rsquo; de Pascal. Adem&aacute;s, public&oacute; diversos ensayos, entre ellos &lsquo;De Sibiuda a Pascal, pasando por Montaigne y por Descartes&rsquo; y &lsquo;Filosof&iacute;a de la religi&oacute;n. Seis ensayos y una nota&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como fil&oacute;sofo y te&oacute;logo, la relaci&oacute;n entre modernidad y cristianismo fue uno de sus &aacute;mbitos de reflexi&oacute;n. Font cre&iacute;a que el cristianismo era el fen&oacute;meno cultural m&aacute;s importante que se hab&iacute;a producido en el planeta y era moderadamente optimista sobre su futuro. El te&oacute;logo asociaba espiritualidad y religi&oacute;n y ve&iacute;a dif&iacute;cil concebir una sin la otra, porque ser&iacute;a como &ldquo;una tortilla sin huevos&rdquo;, dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus aportaciones m&aacute;s destacadas es la monumental traducci&oacute;n al catal&aacute;n de los &lsquo;Pensamientos&rsquo; de Blaise Pascal, en la editorial Adesiara, Premio Nacional de Traducci&oacute;n del Ministerio de Cultura y premio PEN Club catal&aacute;n en 2021. La obra de Pascal, persona muy religiosa y de pensamiento libre y original, le acompa&ntilde;&oacute; toda la vida. De Pascal tambi&eacute;n tradujo para la misma editorial &lsquo;Las provinciales&rsquo;, obra centrada en las disputas entre jansenistas y jesuitas en la Francia del siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 Pere Llu&iacute;s Font public&oacute; en la editorial Fragmenta la traducci&oacute;n catalana de los &lsquo;Poemas esenciales de san Juan de la Cruz&rsquo;, un meticuloso trabajo de tres d&eacute;cadas para trasladar al catal&aacute;n la obra del gran m&iacute;stico castellano, respetando tanto el sentido como la musicalidad del original.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o publica el ensayo &lsquo;La filosof&iacute;a al natural&rsquo; (UB), donde recoge las grandes l&iacute;neas de su pensamiento, desde su devoci&oacute;n por los fil&oacute;sofos franceses modernos hasta la reivindicaci&oacute;n de la filosof&iacute;a catalana.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 obtiene el 57&ordm; Premio de Honor de las Letras Catalanas por su labor de normalizar y difundir la filosof&iacute;a en catal&aacute;n. Era la primera vez que el galard&oacute;n reca&iacute;a en un fil&oacute;sofo. En su discurso al recoger el premio, Pere Llu&iacute;s Font record&oacute; que cada lengua &ldquo;recorta el mundo a su manera&rdquo;, y por tanto los hablantes de distintas lenguas &ldquo;no pueden pensar exactamente igual porque no tienen los mismos recursos verbales&rdquo;. Sensible a la situaci&oacute;n de la lengua en Catalu&ntilde;a, el fil&oacute;sofo pidi&oacute; esfuerzos para revertir el descenso del uso social del catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pere Llu&iacute;s Font era miembro de la secci&oacute;n de Filosof&iacute;a y Ciencias Sociales del Institut d&rsquo;Estudis Catalans y presidente de la Asociaci&oacute;n Catalana de Filosof&iacute;a Moderna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-91-anos-filosofo-teologo-traductor-pere-lluis-font_1_13132319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 07:36:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere a los 91 años el filósofo, teólogo y traductor Pere Lluís Font]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teología,Filosofía,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derroteros con Santiago Alba y Sabina Urraca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/derroteros-santiago-alba-maria-bastaros_1_9299235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3de8d8c1-a0e5-4ec3-9b45-6479d54039a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derroteros con Santiago Alba y Sabina Urraca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta nueva temporada, nos acompañan en nuestro paseos filosóficos Santiago Alba Ricos y Sabina Urraca</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                DERROTEROS en Carne Cruda                            </span>
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        Puedes escuchar todos los derroteros en <a href="https://spoti.fi/3VrfZrG" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a> o en <a href="https://www.ivoox.com/derroteros_bk_list_10315193_1.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">iVoox</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las gr&aacute;ficas de Derroteros son obra del artista Rosh333. 
    </p><h3 class="article-text"><em><strong>TEMPORADA 2025/2026 DE DERROTEROS </strong></em></h3><p class="article-text">
        En la temporada 2025/2026 de Derroteros, nos acompa&ntilde;an una a&ntilde;o m&aacute;s <strong>Santiago Alba Rico</strong> y <strong>Sabina Urraca</strong>.
    </p><h2 class="article-text">128. Colecci&oacute;n, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">127. El sue&ntilde;o supremacista de los tecnobr&oacute;s, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">126. Calvo, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">125.  El buque fantasma, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">124. Peluda, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">123. &iquest;Hay que ir a la luna?, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">122. Tener Pluma, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">121. Contra el realismo, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">120. Ratas, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">119.La guerra desde el cielo, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">118. Fan, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">117.Quien quiere vivir para siempre, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">116. Desnudez, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">115. &iquest;Y si no hubiera inmigraci&oacute;n ilegal?, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">114. Dobles, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">113. Sexo y poder, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">111. Nuevo A&ntilde;o o Nuevo Mundo, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">110. La obsesi&oacute;n de explicarlo todo cient&iacute;ficamente, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">109. Romantizar la tuberculosis, con Sabina Urraca </h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">108.Volver a la Comunidad, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">107. Ad&oacute;nde nos lleva lA, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">106. El arte de insultar con Sabina Urraca </h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">105. &iquest;Para qu&eacute; sirve la Inteligencia Artificial?, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">104. Pis, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">103. Doce, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">102. Jugar, con Sabina Urraca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">101. Diez, con Santiago Alba Rico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><em><strong>TEMPORADA 2024/2025 DE DERROTEROS </strong></em></h3><p class="article-text">
        En la temporada 2024/2025 de Derroteros, nos acompa&ntilde;a, como siempre, <strong>Santiago Alba Rico</strong> y se estrena en Carne Cruda, la escritora y editora, <strong>Sabina Urraca</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">100. El camino inesperado, especial con Rebecca Solnit</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Puedes escuchar esta entrevista en su <a href="https://go.ivoox.com/rf/151127467" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">versi&oacute;n original en ingl&eacute;s</a> o verla en <a href="https://youtu.be/U_kCH-ivXRc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">v&iacute;deo</a>, tambi&eacute;n en <a href="https://youtu.be/4EFp2IcVG7g" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ingl&eacute;s</a> o <a href="https://youtu.be/U_kCH-ivXRc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">traducida</a>.  
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n sobre este Derroteros especial con la autora estadounidense <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/rebecca-solnit-camino-inesperado_132_12417558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><h3 class="article-text">99. Cuaderno, con Santiago Alba Rico (&uacute;ltimo de la temporada)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">98. Huevo, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">97. Mu&ntilde;eca, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">96. Tres, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">95. Lobo, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">94. Tres, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">93. Mascota, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">92. Dos, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">91. Extinci&oacute;n, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">90. Uno, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">89. Extraterrestres con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">88. Cero, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">87. Miniatura con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">86. Mugre, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">85. Zapatos, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">84. Rizos, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">83. Yo, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">82. L&aacute;grimas, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">81. X, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">80. Putrefacci&oacute;n, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">79. Wolframio, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">78. La virginidad, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">77. La victoria, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">76. El puente de la solidaridad ( Especial Derroteros desde Alfafar) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">75. Uvas, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">74. Anonimato, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">73. Tempestad, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">72. Ba&ntilde;arse, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">71. La tormenta, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">70. Volver, con Sabina Urraca</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">69. El Sexo, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><em><strong>TEMPORADA 2023/2024 DE DERROTEROS </strong></em></h3><p class="article-text">
        En la temporada 2023/2024 de Derroteros, nos acompa&ntilde;a, como siempre, <strong>Santiago Alba Rico</strong> y se estrenan en Carne Cruda In&eacute;s Garc&iacute;a y Paula Ducay, de <a href="https://punzadas.com/punzadas-sonoras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Punzadas</a>, uno de nuestros podcast de filosof&iacute;a favoritos. 
    </p><h3 class="article-text">68.  El Rat&oacute;n, con Santiago Alba Rico (&uacute;ltimo Derroteros de la temporada)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">67. Caminar con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">66. El quebranto con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">65. El descanso y la desconexi&oacute;n, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">64. La paradoja, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">63. La nostalgia, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">62. El olivo, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">61. &Ntilde;o&ntilde;o, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">60. El poder con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">59. La nieve con Santiago Alba </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">58. La Ciudad con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">57. Los milagros con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">56. Los enemigos con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">55. La luci&eacute;rnaga con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">54. Las personas y las cosas con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">53. El jard&iacute;n con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">52. La idea con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">51. El ruido y el silencio, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">50. El humor, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">49. La promesa, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">48. El garabato, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">47. La dictadura de la felicidad, con Punzadas </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">46. Un Derroteros sin fin, dedicado a la palabra Fin, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">45.  La familia, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">44. El Elefante con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">43. Bio&eacute;tica con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">42. El demonio con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">41. El demonio con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">40. La Casa con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">39. El Laberinto, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">38. La barbarie, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">37. El fracaso, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">36. Las Alas, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">35. Qu&eacute; es la filosof&iacute;a, con Punzadas</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><em><strong>TEMPORADA 2022/23 </strong></em></h3><p class="article-text">
        En esta temporada, estrenamos los viernes de Derroteros y nos acompa&ntilde;an Santiago Alba Rico y Mar&iacute;a Bastar&oacute;s.
    </p><h3 class="article-text">34. El veranito, con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">33. Descanso, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>&#65279;&#65279;32. Identidad, con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>31. Experiencia, con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>&#65279;30. Met&aacute;foras, con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>&#65279;29. Las llaves con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>28. La ventana con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>27. El espejo con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>26. Mobiliario dom&eacute;stico con Santiago Alba Rico</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>&#65279;25. Matar a la Madre con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>24. Prejuicios y t&oacute;picos con Santiago Alba Rico</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>23. Matar al padre con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>22. La empat&iacute;a con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>21. El rencor con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>20. La dignidad con Santiago Alba Rico </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>19. Roald Dahl con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>18. La fuerza y el poder, con Santiago Alba Rico  </strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">17. La Felicidad, con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">16. La mentira, con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">15. Conspiranoicos, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">14. Aliados, con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">13. Inteligencia Artificial, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">12.Naturaleza, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">11. Veneno, con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>10.El miedo, con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">9. Colores con Santiago Alba</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">8. Virginidad con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">7. Victimismos con Santiago Alba Rico </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">6. Lo p&uacute;blico y lo colectivo con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">5. Maternidades con Santiago Alba </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">4. Desaparecer con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">3. El tiempo con Santiago Alba Rico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">2. Ba&ntilde;os p&uacute;blicos con Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">1. La guerra con Santiago Alba</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/derroteros-santiago-alba-maria-bastaros_1_9299235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 07:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derroteros con Santiago Alba y Sabina Urraca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santiago Alba Rico,Podcast,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sacan de un archivo egipcio un texto que llevaba siglos sin leerse y aparecen ideas inéditas de Empédocles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sacan-archivo-egipcio-texto-llevaba-siglos-leerse-aparecen-ideas-ineditas-empedocles-pm_1_13128430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ca2409a-987a-4671-a611-1f6af6e0d179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sacan de un archivo egipcio un texto que llevaba siglos sin leerse y aparecen ideas inéditas de Empédocles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Páginas perdidas - Nathan Carlig, papirólogo de la Universidad de Lieja, identificó el papiro P.Fouad inv. 218 como parte desconocida de la Física, el gran poema de Empédocles de Agrigento</p></div><p class="article-text">
        <strong>Emp&eacute;docles</strong> fue un fil&oacute;sofo griego que desarroll&oacute; una forma concreta de explicar c&oacute;mo est&aacute; hecho el mundo a partir de elementos materiales que interact&uacute;an entre s&iacute;. El autor, que vivi&oacute; en el siglo V antes de nuestra era, describi&oacute; que todo se forma a partir de<strong> cuatro componentes b&aacute;sicos</strong> y explic&oacute; que existen fuerzas que los unen y los separan, lo que da lugar a cambios visibles en la naturaleza. 
    </p><p class="article-text">
        Su importancia se entiende al observar que sus ideas ofrecen una manera de interpretar fen&oacute;menos f&iacute;sicos sin recurrir a relatos m&iacute;ticos, ya que propone mecanismos que se pueden imaginar como procesos reales. Tambi&eacute;n resulta relevante porque <strong>escribi&oacute; sus ideas en verso</strong>, lo que permite seguir su razonamiento en forma continua dentro de un texto que conserva estructura y ritmo. 
    </p><p class="article-text">
        Ese modo de escribir condiciona c&oacute;mo se transmiten sus planteamientos y explica por qu&eacute; recuperar fragmentos originales cambia lo que se sabe de su pensamiento.
    </p><h2 class="article-text">Un papiro hallado en El Cairo revel&oacute; versos in&eacute;ditos</h2><p class="article-text">
        Un papiro de 2.000 a&ntilde;os hallado en los archivos del Instituto Franc&eacute;s de Arqueolog&iacute;a Oriental de El Cairo permite leer <strong>30 versos desconocidos de Emp&eacute;docles</strong>, cuya primera edici&oacute;n aparece en el libro <em><strong>L&rsquo;Emp&eacute;docle du Caire </strong></em>editado por Nathan Carlig, Alain Martin y Olivier Primavesi. El trabajo ofrece acceso al<strong> texto sin intermediarios</strong>, algo que antes no exist&iacute;a porque el contenido solo se conoc&iacute;a a trav&eacute;s de citas dispersas en autores posteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Este cambio permite <strong>estudiar las palabras tal como fueron escritas</strong> y revisar interpretaciones que depend&iacute;an de fragmentos transmitidos de forma indirecta. La recuperaci&oacute;n de esos versos introduce, por lo tanto, material nuevo que altera la forma en que se reconstruye su pensamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La vida del autor incluyó ideas éticas y relatos sobre su muerte"
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                La vida del autor incluyó ideas éticas y relatos sobre su muerte                            </span>
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        El contenido del fragmento describe c&oacute;mo<strong> peque&ntilde;as part&iacute;culas salen de los objetos y entran en contacto con los sentidos</strong>, una idea que se utiliza para explicar c&oacute;mo funciona la visi&oacute;n. El texto detalla ese proceso y plantea que lo que se percibe depende de la interacci&oacute;n entre lo que emiten las cosas y la capacidad del cuerpo para recibirlo, de modo que la percepci&oacute;n no aparece como un acto aislado sino como un intercambio. Esa explicaci&oacute;n introduce una manera concreta de entender c&oacute;mo se produce la experiencia visual y permite seguir un razonamiento que se desarrolla paso a paso dentro del propio poema.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del fragmento tambi&eacute;n ha permitido <strong>detectar huellas de estas ideas en otros autores antiguos</strong>, ya que aparecen ecos en textos del poeta Arist&oacute;fanes y del fil&oacute;sofo latino Lucrecio. Esa presencia en obras distintas indica que su forma de explicar la materia y los sentidos circul&oacute; m&aacute;s de lo que se pensaba, y el estudio plantea que su punto de vista se acerca a posiciones que luego <strong>desarrollaron los fil&oacute;sofos atomistas</strong>, entre ellos Dem&oacute;crito de Abdera. La relaci&oacute;n se establece al observar que ambos enfoques describen la materia como formada por unidades peque&ntilde;as que interact&uacute;an.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo se compar&oacute; con recuperar p&aacute;ginas originales de una obra</h2><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n del papiro la realiz&oacute; Carlig, papir&oacute;logo de la Universidad de Lieja, en el Instituto Franc&eacute;s de Arqueolog&iacute;a Oriental de El Cairo, donde reconoci&oacute; el documento como un fragmento de la <em><strong>F&iacute;sica</strong></em>, el gran poema de Emp&eacute;docles de Agrigento. 
    </p><p class="article-text">
        El experto explic&oacute; que &ldquo;hasta ahora, nuestro conocimiento de la obra de Emp&eacute;docles se basaba exclusivamente en fuentes indirectas como citas fragmentarias, res&uacute;menes o alusiones dispersas en autores como Plat&oacute;n, Arist&oacute;teles o Plutarco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n indic&oacute; que &ldquo;el papiro <em><strong>P.Fouad inv. 218</strong></em> permite leer al fil&oacute;sofo en su texto original, sin la intermediaci&oacute;n de fuentes a menudo parciales o sesgadas&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;al&oacute; que se trata de la <strong>&uacute;nica copia conocida de esa obra</strong> y que otras partes del mismo rollo se conservan en Estrasburgo.
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                El filósofo escribió sus ideas en verso continuo                            </span>
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        Los autores del estudio comparan este hallazgo con la situaci&oacute;n en la que solo quedaran fragmentos de una obra conocida y de repente aparecieran p&aacute;ginas originales, lo que permite entender la magnitud del descubrimiento sin recurrir a cifras. Ese tipo de recuperaci&oacute;n se enmarca en una <strong>b&uacute;squeda que los papir&oacute;logos llevan realizando desde finales del siglo XIX</strong> al revisar documentos antiguos conservados en soportes fr&aacute;giles. 
    </p><p class="article-text">
        Nathan Carlig retoma una expresi&oacute;n de Peter Parsons y afirma que este proceso puede considerarse un &ldquo;<strong>segundo Renacimiento</strong>&rdquo; de la literatura antigua, ya que permite reconstruir textos que hab&iacute;an quedado incompletos durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha encontrado que alguno<strong>s pasajes del fragmento coinciden con textos posteriores</strong>, lo que permite identificar la fuente de ciertos escritos. Entre esos lazos aparece un pasaje de <strong>Plutarco</strong> del siglo II d.C., as&iacute; como un di&aacute;logo de <strong>Plat&oacute;n</strong> y un texto de <strong>Teofrasto</strong> del siglo IV antes de nuestra era. 
    </p><p class="article-text">
        Estas coincidencias ayudan a seguir el recorrido de las ideas de Emp&eacute;docles en la tradici&oacute;n filos&oacute;fica y permiten situar con m&aacute;s precisi&oacute;n qu&eacute; partes de su pensamiento fueron retomadas por otros autores.
    </p><h2 class="article-text">Su vida y su muerte dieron lugar a relatos contradictorios</h2><p class="article-text">
        Emp&eacute;docles naci&oacute; en Akragas, en la actual Agrigento, y desarroll&oacute; una doctrina que incluye la <strong>teor&iacute;a de los cuatro elementos</strong> junto con dos fuerzas que act&uacute;an sobre ellos, denominadas <em><strong>Amor</strong></em> y <em><strong>Odio</strong></em>. Tambi&eacute;n defendi&oacute; la reencarnaci&oacute;n y cuestion&oacute; el sacrificio animal como forma de alimentaci&oacute;n, lo que introduce una dimensi&oacute;n &eacute;tica en su pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        Su obra se conserva en mayor medida que la de otros fil&oacute;sofos presocr&aacute;ticos, aunque de forma fragmentaria, y su muerte dio lugar a relatos distintos, entre ellos la historia recogida por Di&oacute;genes Laercio que afirma que se <strong>arroj&oacute; al Etna para parecer inmortal</strong>, aunque el volc&aacute;n devolvi&oacute; una de sus sandalias de bronce y desminti&oacute; esa versi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sacan-archivo-egipcio-texto-llevaba-siglos-leerse-aparecen-ideas-ineditas-empedocles-pm_1_13128430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 15:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sacan de un archivo egipcio un texto que llevaba siglos sin leerse y aparecen ideas inéditas de Empédocles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Luis Villacañas: “Trump no es un loco, hay un plan, una estrategia y un objetivo detrás”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-luis-villacanas-trump-no-loco-hay-plan-estrategia-objetivo-detras_128_13111973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39048afe-a455-43e8-aae0-22ab3b3843a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Luis Villacañas: “Trump no es un loco, hay un plan, una estrategia y un objetivo detrás”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático emérito de Historia de la Filosofía reflexiona sobre el impacto de las políticas y acciones del presidente estadounidense, el auge de China y el futuro de la UE: «La estrategia actual de EEUU es la de un imperio que quiere evitar la bancarrota»</p><p class="subtitle">El anterior 'Rincón de Pensar'  - Consejos de penalista, el artesano del derecho: "Si un abogado te promete que te sacará de prisión, miente"</p></div><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico em&eacute;rito de Historia de la Filosof&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid, Jos&eacute; Luis Villaca&ntilde;as, recibe a elDiario.es en su domicilio de Val&egrave;ncia. La entrevista se desarrolla en su extraordinaria biblioteca particular, un espacio desde el que podr&iacute;a explicarse buena parte de la historia del pensamiento humano. Tambi&eacute;n la actualidad, algo que preocupa &mdash;y mucho&mdash; al profesor, que se dedica cada semana, casi cada d&iacute;a, a reflexionar sobre los temas m&aacute;s variados: geopol&iacute;tica, poder e ideolog&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump y la pol&iacute;tica de Estados Unidos, el futuro de la Uni&oacute;n Europea, China o el desaf&iacute;o de la inteligencia artificial son algunos de los asuntos que aborda en sus &uacute;ltimas obras, tres publicadas en apenas medio a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s reciente es <a href="https://arpaeditores.com/products/senderos-que-se-bifurcan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Senderos que se bifurcan</em></a> (Arpa, 2026), donde Villaca&ntilde;as analiza la historia del poder desde los neandertales hasta Trump. En <a href="https://www.akal.com/libro/tierra-o-ser_54272/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Tierra o ser</em></a><em> </em>(Akal, 2026), con una mirada m&aacute;s filos&oacute;fica, recoge su pensamiento sobre una de las dicotom&iacute;as que m&aacute;s han preocupado al ser humano. A finales de 2025, el prol&iacute;fico intelectual se adentr&oacute; en la biograf&iacute;a de Diego de Saavedra Fajardo en <a href="https://www.fundacionbancosantander.com/es/cultura/historia/diego-de-saavedra-fajardo--la-lealtad-conocida" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La lealtad conocida</em></a><em> </em>(Fundaci&oacute;n Banco Santander, 2025). En conjunto, un recorrido por el conocimiento desde distintas perspectivas, pero siempre con un pie en la actualidad: en los problemas y las posibles soluciones de hoy, que solo se explican desde el ayer.
    </p><p class="article-text">
        Villaca&ntilde;as insiste desde el inicio de la entrevista en un punto fundamental: &ldquo;Trump no es un loco, ni un improvisado, ni un accidente hist&oacute;rico. Es un s&iacute;ntoma del declive estructural de Estados Unidos y, al mismo tiempo, un estratega capaz de actualizar las l&iacute;neas maestras de la doctrina geopol&iacute;tica estadounidense para un mundo cada vez m&aacute;s hostil y competitivo&rdquo;. En lugar de interpretar el trumpismo como una ruptura con la tradici&oacute;n, el profesor lo describe como una reformulaci&oacute;n agresiva de principios establecidos por autores como Brzezinski y Huntington.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la hegemon&iacute;a norteamericana se sostuvo sobre tres pilares: su supremac&iacute;a militar, su control financiero global y la legitimaci&oacute;n ideol&oacute;gica del liberalismo econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, reflexiona. Sin embargo, la crisis financiera de 2008, la erosi&oacute;n industrial del pa&iacute;s, la creciente polarizaci&oacute;n interna y el ascenso de China han socavado estos fundamentos. &ldquo;Trump representa, en este contexto, una respuesta desesperada pero l&uacute;cida: la renuncia a la idea de un orden mundial liberal para abrazar un imperialismo neomercantilista basado en la presi&oacute;n econ&oacute;mica, los aranceles, la militarizaci&oacute;n del comercio y la destrucci&oacute;n del multilateralismo&rdquo;.
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            <span class="title">
                José Luis Villacañas, durante la entrevista en su biblioteca particular.                            </span>
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        Villaca&ntilde;as subraya que los analistas europeos cometen un error al interpretar el trumpismo como una anomal&iacute;a pasajera. &ldquo;En realidad, expresa la transici&oacute;n entre dos paradigmas hist&oacute;ricos del poder estadounidense. El primero, heredado de Roosevelt y consolidado tras 1945, se basaba en instituciones multilaterales y en un capitalismo expansivo. El segundo, encarnado por Trump, se fundamenta en la idea de que Estados Unidos debe replegarse para sobrevivir, abandonar compromisos globales costosos y explotar intensivamente sus ventajas residuales&rdquo;, argumenta el catedr&aacute;tico, que no ve al presidente de Estados Unidos como &ldquo;un loco&rdquo;: &ldquo;Hay un plan y una estrategia detr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas estrategias del nuevo orden se basa, seg&uacute;n Villaca&ntilde;as, en la alianza entre Trump y la industria tecnol&oacute;gica. &ldquo;Tradicionalmente, Silicon Valley se hab&iacute;a alineado con el Partido Dem&oacute;crata y con el proyecto neoliberal de Obama y Clinton. Sin embargo, este v&iacute;nculo empez&oacute; a fracturarse cuando la &eacute;lite tecnol&oacute;gica comprendi&oacute; que su verdadero poder resid&iacute;a no en la pol&iacute;tica progresista, sino en la capacidad de controlar infraestructuras digitales globales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Villaca&ntilde;as, el episodio clave fue el asalto al Capitolio. &ldquo;Al cortar las plataformas digitales la comunicaci&oacute;n del presidente de Estados Unidos, se revel&oacute; que el soberano en la era digital no es necesariamente el Estado, sino quien controla las redes de comunicaci&oacute;n. Elon Musk, Peter Thiel y otros actores emergieron entonces como los nuevos depositarios de la soberan&iacute;a t&eacute;cnica&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Villaca&ntilde;as destaca especialmente la figura de Thiel, a quien considera el verdadero arquitecto del proyecto pol&iacute;tico que rodea a Trump. &ldquo;Desde principios de los a&ntilde;os 2000, Thiel ha defendido la idea de que la Constituci&oacute;n estadounidense limita en exceso el poder del Ejecutivo. Su tesis central es que la estructura de contrapesos, pensada en el siglo XVIII para evitar tiran&iacute;as, se ha convertido en un obst&aacute;culo para gobernar un pa&iacute;s enfrentado a amenazas globales&rdquo;, arguye el profesor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La soluci&oacute;n de Thiel es radical: instaurar un Ejecutivo unitario que pueda gobernar sin interferencias judiciales ni legislativas. Para lograrlo, considera necesario un l&iacute;der dispuesto a romper el equilibrio constitucional. Ese l&iacute;der, para Thiel, es Trump. Para el futuro ya preparan a su sucesor el vicepresidente JD Vance&rdquo;, prosigue.
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                    alt="Villacañas muestra sus dos últimas obras publicadas."
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            <span class="title">
                Villacañas muestra sus dos últimas obras publicadas.                            </span>
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        &ldquo;Palantir, la empresa creada por Thiel, encarna la dimensi&oacute;n operativa de esta visi&oacute;n. Con su capacidad para procesar millones de datos en tiempo real, ofrece a los servicios de inteligencia herramientas capaces de clasificar a la poblaci&oacute;n en categor&iacute;as de riesgo&rdquo;, asegura. Para Villaca&ntilde;as, este sistema reproduce modelos de vigilancia masiva empleados en Israel y constituye una amenaza directa para las libertades civiles.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La solución de Thiel es radical: instaurar un Ejecutivo unitario que pueda gobernar sin interferencias judiciales ni legislativas. Para lograrlo, considera necesario un líder dispuesto a romper el equilibrio constitucional. Ese líder, para Thiel, es Trump.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Villaca&ntilde;as profundiza tambi&eacute;n en el significado geoestrat&eacute;gico de la guerra en Ucrania. A su juicio, Estados Unidos ha considerado siempre la regi&oacute;n euroasi&aacute;tica como &ldquo;el coraz&oacute;n del poder global&rdquo;. Brzezinski defini&oacute; este principio en los a&ntilde;os noventa: quien controle Eurasia controlar&aacute; el mundo. La retirada de Afganist&aacute;n ha sido interpretada por muchos como un signo de abandono, pero Villaca&ntilde;as se&ntilde;ala que no se trat&oacute; de un repliegue estrat&eacute;gico, &ldquo;sino de una reconfiguraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Afganist&aacute;n, aislado y costoso, ya no ofrec&iacute;a valor geopol&iacute;tico; Ucrania, en cambio, es el aut&eacute;ntico punto de fricci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Villaca&ntilde;as, la postura de Trump respecto a Ucrania es m&aacute;s pragm&aacute;tica que la de Biden. &ldquo;El trumpismo estar&iacute;a dispuesto a aceptar como frontera el r&iacute;o Dni&eacute;per, renunciando a la pretensi&oacute;n maximalista de controlar todo el Donb&aacute;s. Sin embargo, esta concesi&oacute;n t&aacute;ctica no implica renunciar al objetivo principal: impedir que Rusia controle el corredor euroasi&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El profesor tambi&eacute;n enfatiza el papel creciente de Israel como principal instrumento estadounidense en la regi&oacute;n. Mientras Europa vacila, Israel act&uacute;a con decisi&oacute;n para contener la influencia de Ir&aacute;n, un pa&iacute;s clave para la Ruta de la Seda china y para la integraci&oacute;n energ&eacute;tica de Eurasia. Un ejemplo es la guerra abierta que Estados Unidos e Israel han lanzado hace semanas contra Ir&aacute;n. Esta entrevista se realiz&oacute; pocos d&iacute;as antes de la primera ofensiva militar contra el pa&iacute;s gobernado por los ayatol&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para Villaca&ntilde;as, el an&aacute;lisis econ&oacute;mico del trumpismo es central. Estados Unidos, explica, &ldquo;ya no puede sostener el coste de su imperio&rdquo;. &ldquo;Su deuda p&uacute;blica es gigantesca y los intereses de la deuda aumentan cada a&ntilde;o. En este contexto, la idea consiste en trasladar el coste del imperio al resto del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia, seg&uacute;n el profesor, explica &ldquo;los aranceles impuestos a China y Europa, la presi&oacute;n para que Europa compre armamento estadounidense, la dependencia energ&eacute;tica y las exenciones fiscales a las tecnol&oacute;gicas norteamericanas en el extranjero, que forman parte de un mismo dise&ntilde;o: reforzar la econom&iacute;a nacional a costa del exterior&rdquo;.
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            <span class="title">
                El profesor Villacañas, en su mesa de trabajo.                            </span>
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        Para el catedr&aacute;tico, este proceso es comparable al funcionamiento de los viejos imperios. &ldquo;Cuando un imperio entra en crisis, tiende a exprimir a&uacute;n m&aacute;s a sus aliados y territorios dependientes. Un ejemplo hist&oacute;rico es Felipe II, que requisaba barcos privados para sostener sus campa&ntilde;as. Algo parecido estar&iacute;a ocurriendo hoy con Estados Unidos: Europa paga el precio del imperio mediante compras obligadas de gas y armamento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La guerra econ&oacute;mica, sin embargo, entra&ntilde;a un riesgo sist&eacute;mico para Estados Unidos: &ldquo;Si el d&oacute;lar pierde credibilidad, el pa&iacute;s perder&iacute;a su hegemon&iacute;a. Por eso act&uacute;a de forma agresiva para mantener su dominio financiero, incluso a costa de fracturar las reglas del comercio internacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El ascenso &ldquo;paciente&rdquo; de China</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a la ansiedad estrat&eacute;gica de Estados Unidos, China se mueve con serenidad&rdquo;, reflexiona Villaca&ntilde;as. A su juicio, la principal ventaja del pa&iacute;s es &ldquo;su paciencia hist&oacute;rica&rdquo;. &ldquo;Como civilizaci&oacute;n milenaria, no opera con los tiempos cortos de las democracias occidentales. Cada movimiento est&aacute; inscrito en un horizonte de d&eacute;cadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;China ha logrado articular una econom&iacute;a capaz de generar prosperidad interna, construyendo una clase media que refuerza la estabilidad del pa&iacute;s. Adem&aacute;s, ha creado instituciones financieras alternativas al d&oacute;lar, lo que le brinda autonom&iacute;a sobre sus inversiones globales. En &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, su presencia se ha expandido sin recurrir a la militarizaci&oacute;n, sino mediante la financiaci&oacute;n de infraestructuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Villaca&ntilde;as advierte de un punto d&eacute;bil: Taiw&aacute;n. La reunificaci&oacute;n con la isla es vista por el Partido Comunista como una cuesti&oacute;n existencial. &ldquo;Durante los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os, toda la estrategia china estar&aacute; condicionada por ese objetivo&rdquo;.
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                Villacañas posa ante su espectacular biblioteca particular.                            </span>
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        Ante este escenario global, Villaca&ntilde;as se&ntilde;ala a la Uni&oacute;n Europea como una posible salida: &ldquo;Poderosa pero indecisa, rica pero pol&iacute;ticamente impotente&rdquo;. La UE se encuentra atrapada entre el imperialismo estadounidense y el ascenso chino, mientras Rusia busca fracturar su unidad.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo critica la incapacidad de Europa para actuar como un actor pol&iacute;tico soberano. La dependencia militar de la OTAN, la fragmentaci&oacute;n interna y la regla de la unanimidad en la toma de decisiones dificultan cualquier estrategia coherente.
    </p><h2 class="article-text">La UE ante sus retos</h2><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no es completamente pesimista. Cree que Europa a&uacute;n puede articular un bloque de democracias capaz de resistir tanto al autoritarismo chino como al imperialismo estadounidense. Para ello, propone tres ideas: romper la regla de la unanimidad, fortalecer alianzas con la Commonwealth, Am&eacute;rica Latina e India y considerar una OTAN sin Estados Unidos. &ldquo;La OTAN puede seguir manteni&eacute;ndose con Estados Unidos fuera&rdquo;, sostiene. Tambi&eacute;n recomienda a los europeos &ldquo;apoyar los movimientos de resistencia que est&aacute;n surgiendo en Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Villaca&ntilde;as aborda tambi&eacute;n el papel de las redes sociales. &ldquo;La democracia solo puede sostenerse si existen ciudadanos capaces de razonar cr&iacute;ticamente. Pero las plataformas digitales han colonizado la mente colectiva. TikTok, Instagram o X funcionan como herramientas de desestructuraci&oacute;n psicol&oacute;gica: fomentan el narcisismo, la impulsividad y la despolitizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, advierte: &ldquo;Sin una universidad fuerte y sin humanidades robustas, la democracia est&aacute; perdida. La filosof&iacute;a no puede limitarse a deconstruir conceptos: debe reconstruir un sujeto democr&aacute;tico capaz de resistir la presi&oacute;n de las plataformas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La democracia solo puede sostenerse si existen ciudadanos capaces de razonar críticamente. Pero las plataformas digitales han colonizado la mente colectiva.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La democracia, sin una cultura que la sostenga, puede desmoronarse por dentro. El mundo que viene exigir&aacute; estrategia, lucidez y resistencia cultural. Los europeos debemos dejar de esperar y empezar a actuar&rdquo;, concluye el profesor, que ya prepara su pr&oacute;xima obra mientras la geopol&iacute;tica global se complica por momentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-luis-villacanas-trump-no-loco-hay-plan-estrategia-objetivo-detras_128_13111973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Luis Villacañas: “Trump no es un loco, hay un plan, una estrategia y un objetivo detrás”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,China,UE - Unión Europea,Rusia,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? El CSIC creía que la famosa isla de la que hablaba Platón estaba en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ver-atlantida-huelva-csic-creia-famosa-isla-hablaba-platon-espana-pm_1_13115152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbcbcb7d-db9f-4cb0-aaaf-da5c4f299c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? El CSIC creía que la famosa isla de la que hablaba Platón estaba en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hipótesis fallida - Varios especialistas coordinaron sondeos iniciales y prepararon estudios más profundos con tecnología avanzada, con la intención de decidir en qué puntos concretos convenía excavar y obtener datos fiables</p><p class="subtitle">El día que Platón renunció a reformar al tirano más poderoso del mundo griego</p></div><p class="article-text">
        Un relato antiguo describe una ciudad rodeada de agua que desapareci&oacute; en una sola noche. La <strong>Atl&aacute;ntida</strong> aparece en los textos de <strong>Plat&oacute;n </strong>como una gran potencia que termin&oacute; bajo el mar, y esa historia ha llevado a buscar su rastro durante siglos porque incluye detalles rastreables como tama&ntilde;o, ubicaci&oacute;n aproximada y forma.
    </p><p class="article-text">
        Esos informaci&oacute;n ha hecho que algunos investigadores traten el relato como una<strong> pista hist&oacute;rica</strong> en lugar de una simple narraci&oacute;n filos&oacute;fica. La pregunta sobre si se ha encontrado sigue abierta porque cada intento ofrece indicios parciales pero nunca una prueba aceptada.
    </p><h2 class="article-text">Plat&oacute;n dej&oacute; un dise&ntilde;o que gui&oacute; b&uacute;squedas posteriores</h2><p class="article-text">
        Plat&oacute;n escribi&oacute; hace unos 2.600 a&ntilde;os que aquella ciudad ten&iacute;a forma circular y estaba organizada en <strong>anillos de tierra y agua</strong>, y ese dise&ntilde;o ha servido como referencia para localizar posibles restos. Ese esquema, repetido en sus di&aacute;logos <em>Timeo</em> y <em>Critias</em>, ha guiado b&uacute;squedas en el Mediterr&aacute;neo y el Atl&aacute;ntico durante d&eacute;cadas. A pesar de esa base, la arqueolog&iacute;a <strong>no ha confirmado ning&uacute;n hallazgo definitivo</strong>, y la historia se mantiene como una hip&oacute;tesis en estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las distintas campañas despertaron atención en el ámbito local y científico"
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                Las distintas campañas despertaron atención en el ámbito local y científico                            </span>
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        Las im&aacute;genes tomadas por sat&eacute;lite en Huelva mostraron<strong> dos estructuras rectangulares rodeadas por varios anillos conc&eacute;ntricos </strong>en las marismas. Ese patr&oacute;n coincide con la descripci&oacute;n que Plat&oacute;n dej&oacute; por escrito, donde hablaba de c&iacute;rculos alternos de tierra y agua que proteg&iacute;an un n&uacute;cleo central. Los investigadores interpretaron esas formas como<strong> posibles restos enterrados bajo sedimentos</strong>, lo que llev&oacute; a plantear que no se trataba de un fen&oacute;meno natural como cualquier otro.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos sobre el terreno se organizaron con equipos cient&iacute;ficos que avanzaban de forma gradual mientras recog&iacute;an datos.<strong> Sebasti&aacute;n Celestino</strong>, del Instituto de Arqueolog&iacute;a de M&eacute;rida, coordin&oacute; las actuaciones junto con <strong>Juan Jos&eacute; Villar&iacute;as</strong>, y ambos siguieron un plan basado en sondeos iniciales antes de ampliar la intervenci&oacute;n. Se prepar&oacute; tambi&eacute;n la llegada de un grupo estadounidense con tecnolog&iacute;a avanzada para analizar el subsuelo con mayor detalle y decidir d&oacute;nde excavar.
    </p><h2 class="article-text">Una hip&oacute;tesis situ&oacute; el asentamiento en territorio espa&ntilde;ol</h2><p class="article-text">
        El origen de esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n se remonta a 2009, cuando un equipo de la Universidad de Wuppertal liderado por <strong>Rainer K&uuml;hne </strong>propuso que esas estructuras pod&iacute;an pertenecer a la ciudad descrita por Plat&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        K&uuml;hne retom&oacute; una <strong>hip&oacute;tesis de Werner Wickboldt</strong>, que situaba esos restos en Espa&ntilde;a y planteaba que una <strong>gran inundaci&oacute;n</strong> entre los a&ntilde;os 800 y 500 antes de Cristo pudo cubrir el asentamiento. Seg&uacute;n esa interpretaci&oacute;n, el t&eacute;rmino egipcio que significaba <em>costa</em> se habr&iacute;a traducido como <em>isla</em>, lo que habr&iacute;a alterado el relato original.
    </p><p class="article-text">
        En 2011, una investigaci&oacute;n dirigida por<strong> Richard Freund </strong>ampli&oacute; esa b&uacute;squeda en las marismas cercanas a Do&ntilde;ana con t&eacute;cnicas como radar de penetraci&oacute;n terrestre, cartograf&iacute;a digital y sistemas subacu&aacute;ticos. El equipo analiz&oacute; la zona al norte de C&aacute;diz y consider&oacute; que un <strong>tsunami pudo arrasar una ciudad </strong>situada en ese lugar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El filósofo explicó que aquel enclave tenía forma circular con franjas alternas de terreno y agua                            </span>
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        Freund explic&oacute; que olas de gran tama&ntilde;o pueden avanzar decenas de kil&oacute;metros tierra adentro y plante&oacute; que los supervivientes habr&iacute;an construido <strong>asentamientos en el interior</strong>, imitando la estructura de su ciudad original. Ese trabajo se present&oacute; en un programa documental y a&ntilde;adi&oacute; nuevos indicios, aunque tampoco cerr&oacute; el debate.
    </p><p class="article-text">
        Las &aacute;reas elegidas para los estudios en Hinojos incluyeron zonas como el Pacil del Mal Tiempo y los Cardales, en el punto donde se encuentran el r&iacute;o Guadiamar y la Madre. Los investigadores realizaron <strong>perforaciones para comprobar si hab&iacute;a restos de actividad humana</strong> bajo la marisma o si las formas detectadas respond&iacute;an a procesos naturales del terreno. La elecci&oacute;n del momento del a&ntilde;o tambi&eacute;n influy&oacute;, ya que la bajada del nivel fre&aacute;tico facilitaba el acceso a capas m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        El CSIC llev&oacute; a cabo las primeras catas en ese entorno con el objetivo de <strong>comprobar la presencia de restos enterrados,</strong> no de confirmar la existencia de la ciudad descrita por Plat&oacute;n. Los trabajos se centraron en obtener muestras del subsuelo y analizar posibles estructuras ocultas. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto gener&oacute; expectaci&oacute;n en la zona, donde autoridades locales como el alcald<strong>e Manuel Naranjo </strong>defendieron que un hallazgo de ese tipo tendr&iacute;a consecuencias para la protecci&oacute;n de Do&ntilde;ana y para la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><h2 class="article-text">Los estudios descartaron restos claros y dejaron la inc&oacute;gnita abierta</h2><p class="article-text">
        Los resultados de esas campa&ntilde;as<strong> no aportaron pruebas aceptadas </strong>por la comunidad cient&iacute;fica. Los estudios geomagn&eacute;ticos no detectaron estructuras de edificios bajo la marisma, y los propios investigadores explicaron que se trataba de una verificaci&oacute;n de una hip&oacute;tesis, no de una confirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, esas b&uacute;squedas se han interpretado como una v&iacute;a para estudiar el pasado de la zona y su relaci&oacute;n con culturas antiguas, mientras la<strong> Atl&aacute;ntida sigue sin localizarse con evidencias concluyentes</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ver-atlantida-huelva-csic-creia-famosa-isla-hablaba-platon-espana-pm_1_13115152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 12:48:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué tiene que ver la Atlántida con Huelva? El CSIC creía que la famosa isla de la que hablaba Platón estaba en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Filosofía,Huelva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Barquinero: "En la universidad siempre hay profesores de los que te dicen 'este es un guarro', es algo sistémico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11d4cc54-7aa7-49b6-ab06-ce8797f00c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138921.jpg" width="960" height="540" alt="Sara Barquinero: &quot;En la universidad siempre hay profesores de los que te dicen &#039;este es un guarro&#039;, es algo sistémico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora zaragozana publica ‘La chica más lista que conozco’, una novela de campus que sigue la estela de ‘El secreto’ de Donna Tartt y que busca la venganza desde lo literario</p><p class="subtitle">Por qué nos equivocamos al ansiar la vida de ensueño de Hollywood: el libro que desvela la “cara oculta” del cine</p></div><p class="article-text">
        Como muchas otras historias, esta nace de la mala hostia, del enfado, del estar a punto de soltarlo todo, de abandonar. Pero Sara Barquinero (Zaragoza, 1994) decidi&oacute; respirar hondo y hacer lo que hacen <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-sara-mesa-nuevos-escritores-no-necesitan-redes-sociales-triunfar_1_12900220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los escritores</a> cuando la vida se te tuerce o te da un palo: narrarlo. Reescribir las cosas que no ten&iacute;an que haber sucedido as&iacute;, pero lo hicieron. Buscar aquello que se llama justicia po&eacute;tica desde la p&aacute;gina en blanco, escarbar con humor en los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/natalia-lacunza-victimas-coinciden-constantemente-abusadores-tienes-si-no-pasara_128_12787312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abusos que ocurren</a> a puerta cerrada (o entreabierta) en cualquier despacho de cualquier universidad. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado de aquello es <em>La chica m&aacute;s lista que conozco</em> (Lumen, 2026), una novela que hibrida la estructura cl&aacute;sica de una novela de descubrimiento, un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/maria-bastaros-juega-segunda-novela-monstruos-personajes-incomodos-hay-fascinacion-perverso_1_12705291.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;coming of age&rsquo;</a>, con un tratado filos&oacute;fico sobre los l&iacute;mites del consentimiento en las relaciones de poder, el clasismo en los campus y las universidades p&uacute;blicas como reinado (y coto privado de caza) del hombre intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Tras el &eacute;xito de <em>Los escorpiones</em> (Lumen, 2024), un relato sobre seres desvalidos, Barquinero regresa a las librer&iacute;as con la historia de las chicas que fueron las m&aacute;s listas de sus clases hasta que salieron al mundo y se las comieron los tiburones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sara Barquinero, en el Hay Festival de Querétaro (México) en 2024                            </span>
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        <strong>La novela oscila entre las peripecias de una chica postadolescente descubriendo una nueva vida y un texto filos&oacute;fico cuyo subt&iacute;tulo es &lsquo;tratado sobre la verg&uuml;enza&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; le llevo a contar esta historia as&iacute;, mezclando dos tipos de escritura pr&aacute;cticamente opuestas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a claro que quer&iacute;a hablar de dos cosas: por un lado, las observaciones contra la academia en general y, por otro, la historia de identidad personal de una chica que empieza su vida universitaria. Me parec&iacute;a que se hab&iacute;a hablado muy poco sobre c&oacute;mo muchas personas son las m&aacute;s listas de su clase en el instituto, van con amplias expectativas a otros espacios y ah&iacute; tienen que lidiar con el mundo real y c&oacute;mo le afecta eso a su ego. Hay gente a la que estas vivencias les destroza el ego para toda la vida porque sienten que su propia identidad no es m&aacute;s que eso, el ser los m&aacute;s listos. Y su mundo se derrumba cuando descubren que ya no lo son porque no saben lidiar con ello.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a jugar con eso, con la cr&iacute;tica y el desarrollo vital del personaje. Pero claro, una persona de 19 a&ntilde;os reci&eacute;n llegada a un lugar nuevo no deja de asombrarse, de intentar encajar, no cuadra a nivel narrativo que, de repente, se te ponga a hacer sesudos an&aacute;lisis de situaci&oacute;n. Por eso decid&iacute; vertebrar el texto con dos voces: la que sigue a una chica que acaba de entrar a la facultad y est&aacute; descubriendo un mundo nuevo, y la literatura en formato acad&eacute;mico atravesada por el concepto de la verg&uuml;enza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final, desde la verg&uuml;enza pod&iacute;a hablar de todos los temas que atraviesan la novela. Es algo que lo resume todo, tambi&eacute;n como concepto filos&oacute;fico (tal y como lo trabaja Sartre en <em>El ser y la nada</em>). Es una base que te permite hablar de las relaciones con el otro; el amor, el desamor, etc., adem&aacute;s de por una cuesti&oacute;n feminista con aquello del eslogan de &ldquo;la verg&uuml;enza debe cambiarse bando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La ficci&oacute;n puede pensar los problemas filos&oacute;ficos de una manera en la que el ensayo no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que pensar bien qu&eacute; puede hacer el ensayo, pero la novela lo que te permite es plantear preguntas, mostrar opciones y no dar claramente una respuesta. El ensayo te marca el camino, te argumenta una idea y yo no quer&iacute;a marcar el camino, sino mostrar una serie de situaciones y darle el espacio al lector para pensar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El desclasamiento y el sentimiento de no pertenencia al grupo es tambi&eacute;n una de las lineas argumentales de la historia. &iquest;Hasta qu&eacute; punto la cultura puede ser tambi&eacute;n un instrumento de exclusi&oacute;n social? </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5c961291-8a19-4ef0-ae37-7d42e3169ac2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Me result&oacute; muy impactante, cuando me mud&eacute; a Madrid, que Madrid era un espacio en el que lo acad&eacute;mico se mezclaba con otros centros de poder, como lo pol&iacute;tico, y me sorprend&iacute;a y empec&eacute; a pensar (por muy inocente que suene), &ldquo;es que estoy por atr&aacute;s&rdquo;. Yo me encontr&eacute; con personas que sab&iacute;an con qui&eacute;n hablar o que ten&iacute;an claro con qu&eacute; profesores codearse porque escrib&iacute;an en prensa y hab&iacute;an sacado libros. O, de repente, te empezaban a dar nombres que no ten&iacute;an que ver con lo acad&eacute;mico y yo me preguntaba: &ldquo;&iquest;Pero de d&oacute;nde han sacado esto? Con el tiempo que le he dedicado al arte y la cultura y no tengo ni idea de lo que me est&aacute;n hablando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a reflejar eso, c&oacute;mo el capital cultural acumulado se convierte en un capital social que permite a unas personas medrar m&aacute;s f&aacute;cilmente que a otras. No digo que la universidad lo tenga que solucionar porque es una instituci&oacute;n, pero es algo que deber&iacute;a evidenciarse un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Toda la novela est&aacute; atravesada por el deseo y por las din&aacute;micas de poder que este lleva tras de s&iacute;; principalmente las que hay entre profesores y alumnas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de la universidad tienden a ser cuatro a&ntilde;os en los que vives en un limbo en el que no se acaba de decidir nada. Es un espacio de extrema libertad en la que el deseo se despliega de muchas formas. Una de ellas es la sexual y otra es la del reconocimiento ajeno y el encontrar tu identidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las din&aacute;micas de poder que se establecen a trav&eacute;s de lo intelectual, esto es algo que Remedios Zafra explic&oacute; muy bien en <em>El entusiasmo</em> y Javier L&oacute;pez Al&oacute;s en <em>Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n precaria</em>. Muchas veces tienes un gran deseo de ser y eres casi adolescente todav&iacute;a y se establecen din&aacute;micas de poder aprovech&aacute;ndose de ese deseo, de ese sentirte privilegiada por estar en la universidad rodeada de lo que crees que es gente lista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La situación de sentirte ajena al entorno te convierte en la candidata perfecta para sufrir abusos o entrar en juegos de poder</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de clase, de capital cultural. Y, en esas situaciones, es m&aacute;s f&aacute;cil pensar que una persona pueda tolerar cosas por llegar a ser algo. Sobre todo, si parte de un lugar que le averg&uuml;enza, con el que no se siente identificada. Y, adem&aacute;s, es muy posible que si t&uacute; le cuentas a una madre ajena al mundo acad&eacute;mico que te han pedido hacer algo, o que est&aacute;s en una situaci&oacute;n de denunciar una conducta abusiva, a lo mejor te dice: &ldquo;No, venga, c&aacute;llate&rdquo;. Es el peaje, esa situaci&oacute;n de sentirte ajena al entorno te convierte en la candidata perfecta para sufrir abusos o entrar en juegos de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro aparece la idea de que hay comportamientos que quiz&aacute; no son delito, pero s&iacute; profundamente rid&iacute;culos y cuestionables. &iquest;Le interesaba explorar esa zona moralmente ambigua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesaba, sobre todo, en su car&aacute;cter sist&eacute;mico. Yo puedo entender, y empatizar, con un hombre al que le gusta una alumna concretamente y se mete en una situaci&oacute;n que dices: &ldquo;&iquest;Pero c&oacute;mo ha acabado aqu&iacute;? Qu&eacute; liada&rdquo;. Esa es una cosa. Otra cosa es que yo no haya pasado un solo a&ntilde;o de experiencia universitaria sin que me haya llegado un cotilleo, o miles, de alguno de los profesores que me rodeaban.
    </p><p class="article-text">
        Hay profesores que todo el mundo sabe lo que son. Te dicen &ldquo;este t&iacute;o es un guarro&rdquo; o &ldquo;cuidado, con este siempre la puerta abierta&rdquo; o &ldquo;este se ha liado con no s&eacute; cuantas alumnas&rdquo; y te dan los nombres. Y eso ya es otra cosa, es algo sist&eacute;mico. &iquest;Qu&eacute; hay en este mundo para que suceda constantemente? Y no, a lo mejor no es penable, pero s&iacute; que da, al menos, para debate, porque adem&aacute;s entorpece la din&aacute;mica acad&eacute;mica. Porque una chica que se l&iacute;a con un profesor y lo pasa fatal porque &eacute;l est&aacute; casado, &iquest;qu&eacute; hace luego? &iquest;Y qu&eacute; pasa si sospecha que &eacute;l se lo ha contado a sus compa&ntilde;eros de departamento y ve c&oacute;mo todo el mundo la mira diferente? Muchas veces esa chica acaba por irse. La que sufre las consecuencias casi siempre es ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la posici&oacute;n de la universidad ante estas cosas que, como cuenta, se saben?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que este es un tema en el que casi nadie que est&aacute; dentro se moja de forma suficientemente consistente. Tendr&iacute;amos que reflexionar sobre las camarillas intelectuales y la oscuridad que hay en los procesos de selecci&oacute;n. Oscuridad que, muchas veces, est&aacute; atravesada por la sexualizaci&oacute;n de las alumnas. Adem&aacute;s de las cosas que justifican porque no es penable. Incluso en los casos en los que s&iacute; lo son, en los casos en los que alguien se levanta y dice &ldquo;esto fue un abuso&rdquo;, se intenta tapar o no darle importancia. Muchas veces son personas que acaban siendo propuestas para catedr&aacute;tico mientras la actitud general de la gente es &ldquo;yo aqu&iacute; no me meto, no vaya a ser que me salpique&rdquo;. A m&iacute; me gustar&iacute;a que aquellas personas que hayan hecho algo de esto, al leer la novela, vean reflejadas sus actitudes y les d&eacute; verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que describir la novela en t&eacute;rminos filos&oacute;ficos, &iquest;qu&eacute; pregunta central dir&iacute;a que intenta responder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas, pero creo que la principal ser&iacute;a si el conocimiento te puede salvar o qu&eacute; dignidad tiene el conocimiento. Hay una cosa que intent&eacute; meter al final y es que siento que a las personas que han vivido una experiencia traum&aacute;tica en la universidad se les ha arrebatado la posibilidad de encontrar algo de belleza en todo ese proceso, en lo que se supone que son los a&ntilde;os del descubrimiento.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sara Barquinero: "En la universidad siempre hay profesores de los que te dicen 'este es un guarro', es algo sistémico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Universidad,Jóvenes,Novela,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habermas o el límite del consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/habermas-limite-consenso_129_13069434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd72b0d-e91b-416f-b576-ccdc407c061a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Habermas o el límite del consenso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de polarización, ruido y descalificación permanente, es comprensible que muchos sigan viendo en Jürgen Habermas a uno de los grandes defensores de la razón pública. Su apuesta por la racionalidad comunicativa, por la fuerza del mejor argumento y por una ética del discurso capaz de sostener la convivencia democrática conserva una indudable nobleza</p><p class="subtitle">Muere el filósofo alemán Jürgen Habermas a los 96 años</p></div><p class="article-text">
        Frente al cinismo, frente al dogmatismo y frente a la pura imposici&oacute;n del poder, Habermas sigue record&aacute;ndonos algo esencial: que las normas no deber&iacute;an imponerse sin justificaci&oacute;n y que toda sociedad decente necesita espacios de deliberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero el reconocimiento no obliga a la adhesi&oacute;n completa. Y quiz&aacute; uno de los problemas de cierta recepci&oacute;n contempor&aacute;nea de J&uuml;rgen Habermas es precisamente ese: haber convertido una aportaci&oacute;n importante en una especie de horizonte &uacute;ltimo de la cr&iacute;tica. Como si la legitimidad procedimental agotara la cuesti&oacute;n de la verdad. Como si la validez p&uacute;blica equivaliera, sin resto, a la justicia. Como si la persona pudiera comprenderse suficientemente desde su capacidad de participar en procesos de argumentaci&oacute;n racional.
    </p><p class="article-text">
        Habermas quiso corregir la deriva sombr&iacute;a de la primera Escuela de Frankfurt. Tras Adorno y Horkheimer, cuya cr&iacute;tica de la raz&oacute;n moderna acab&oacute; bordeando a veces el callej&oacute;n sin salida de una negatividad sin reconciliaci&oacute;n, Habermas trat&oacute; de reconstruir un fundamento normativo para la vida com&uacute;n. Su proyecto aspiraba a salvar la Ilustraci&oacute;n de sus propias ruinas: no abandonar la raz&oacute;n, sino purificarla; no renunciar a la modernidad, sino dotarla de una base comunicativa y no instrumental.
    </p><p class="article-text">
        Pero el procedimiento no basta. El di&aacute;logo no lo funda todo. El consenso racional es deseable, incluso necesario, pero no crea por s&iacute; mismo la verdad moral. Tampoco funda la dignidad de la persona. Como mucho, puede ayudar a reconocerlas, protegerlas o articularlas jur&iacute;dicamente. Pero la persona vale antes de que una comunidad la valide discursivamente. Vale antes del acuerdo, antes de la deliberaci&oacute;n, antes incluso del reconocimiento social.
    </p><p class="article-text">
        Esa es, para m&iacute;, la insuficiencia de fondo del planteamiento habermasiano: su tendencia a situar el n&uacute;cleo de la legitimidad en condiciones ideales de discurso, como si lo humano pudiera comparecer &iacute;ntegramente ante el tribunal de la argumentaci&oacute;n. Pero la vida moral real est&aacute; hecha tambi&eacute;n de fragilidad, de conciencia, de responsabilidad silenciosa, de afectos, de historia, de lealtades, de heridas y de deberes que no nacen del consenso, aunque puedan ser despu&eacute;s razonados y compartidos. Dicho de otra manera: no todo lo verdadero depende de poder ser formalizado en un procedimiento de justificaci&oacute;n intersubjetiva.
    </p><p class="article-text">
        Este no es un reproche irracionalista. Al contrario. Es una advertencia contra la reducci&oacute;n de la raz&oacute;n a su dimensi&oacute;n discursiva. La raz&oacute;n humana no s&oacute;lo argumenta: tambi&eacute;n contempla, intuye, reconoce, se conmueve, se obliga y responde. Cuando estas dimensiones desaparecen del centro de la filosof&iacute;a moral, la persona corre el riesgo de quedar adelgazada. Sigue siendo sujeto de derechos, s&iacute;, pero cada vez menos, alguien irreductible y cada vez m&aacute;s un participante abstracto en un intercambio de razones.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso nunca me ha convencido del todo la evoluci&oacute;n que, en este punto, tom&oacute; la herencia frankfurtiana. Habermas quiso rescatarla del pesimismo, pero en esa operaci&oacute;n la cr&iacute;tica perdi&oacute; parte de su espesor antropol&oacute;gico. La vida humana no se deja encerrar del todo ni en la t&eacute;cnica, ni en el sistema, ni tampoco en el procedimiento. No se trata de desechar a Habermas. Ser&iacute;a injusto e intelectualmente pobre. Se trata de situarlo. De agradecer lo que aporta sin olvidar lo que deja fuera. De admitir que su filosof&iacute;a resulta imprescindible para pensar la esfera p&uacute;blica, pero insuficiente para fundar una antropolog&iacute;a moral completa. Nos ayuda a entender c&oacute;mo debemos discutir; no termina de decirnos qui&eacute;n es, en toda su profundidad, ese alguien que discute.
    </p><p class="article-text">
        Importa porque una democracia no vive s&oacute;lo de reglas, sino tambi&eacute;n de convicciones acerca del ser humano. Importa porque no toda exclusi&oacute;n empieza con la violencia: algunas comienzan con una definici&oacute;n demasiado estrecha de la persona. E importa porque, en una &eacute;poca fascinada por los procedimientos, conviene recordar que la justicia no consiste &uacute;nicamente en hablar bien, deliberar bien o consensuar bien, sino tambi&eacute;n en reconocer lo que merece respeto antes de cualquier votaci&oacute;n, antes de cualquier mayor&iacute;a y antes de cualquier consenso.
    </p><p class="article-text">
        Habermas nos ense&ntilde;&oacute; a desconfiar de la imposici&oacute;n sin razones. Bien est&aacute;. Pero quiz&aacute; hoy convenga a&ntilde;adir algo m&aacute;s: tambi&eacute;n hay que desconfiar de una raz&oacute;n que acaba creyendo que s&oacute;lo existe aquello que puede justificarse en su propio lenguaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Vila Alonso Filósofo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 12:26:27 +0000]]></pubDate>
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