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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/libros/]]></link>
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    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Feria del Libro de Vallecas, "al garete" entre polémicas negacionistas, "escasa difusión" y "lejanía con el barrio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/feria-libro-vallecas-garete-polemicas-negacionistas-escasa-difusion-lejania-barrio_1_13258015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7163bb6b-0868-4630-9230-1096da1b719d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x242y354.jpg" width="1200" height="675" alt="La Feria del Libro de Vallecas, &quot;al garete&quot; entre polémicas negacionistas, &quot;escasa difusión&quot; y &quot;lejanía con el barrio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Librerías, editoriales y asociaciones del distrito lamentan la constante pérdida de tirón del evento, que achacan a una falta de difusión que niegan desde la Junta de Puente de Vallecas o a un viraje ideológico distante de los vecinos y clave en el estallido de varias controversias recientes</p><p class="subtitle">“Nuestra civilización no es dirigida por humanos”: conspiranoia en una feria del libro del Ayuntamiento de Madrid</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los eventos culturales siempre son buena noticia, pero tienes que moverlos. La gente del barrio, incluso de zonas cercanas, no lo conoce&rdquo;. Alicia de la Fuente, de la Editorial Espinas, lamenta con estas palabras la falta de tir&oacute;n que observa en la Feria del Libro de Puente de Vallecas. Pionera con su edici&oacute;n de 2019 a la hora de llevar este tipo de eventos a los distritos de Madrid, diversas fuentes consultadas por este peri&oacute;dico coinciden en la progresiva p&eacute;rdida de fuelle y de tir&oacute;n en lo que a asistencia o impacto medi&aacute;tico se refiere. Para muestra, un post del exitoso escritor Juan G&oacute;mez-Jurado en el que cuenta como el pasado 10 de mayo apenas acudieron seis personas a su firma (eso s&iacute;, en una jornada lluviosa).
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota del autor de <em>Reina Roja </em>ha acabado provocando cierta tensi&oacute;n, pues otras fuentes sostienen que en realidad <a href="https://www.mundoclasico.com/articulo/47898" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el n&uacute;mero de asistentes fue significativamente superior</a>. Pero no ha sido nada en comparaci&oacute;n con la pol&eacute;mica que ha sacudido la feria este a&ntilde;o. Daniel Hern&aacute;n, autor e impulsor de la editorial Rosa Negra (una de las que participa m&aacute;s activamente en organizar la cita), fingi&oacute; su suicidio en redes sociales en plena promoci&oacute;n de su libro <em>Desqueerizar el anarquismo</em>. En una publicaci&oacute;n lleg&oacute; a achacar la decisi&oacute;n a la supuesta &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; y el &ldquo;acoso&rdquo; al que se hab&iacute;a visto sometido por parte de un supuesto &ldquo;lobby trans&rdquo;. De la noticia falsa se hicieron eco personalidades como Luc&iacute;a Etxebarria, Jos&eacute; Errasti o Juan Soto Ivars, que acabaron reconociendo el enga&ntilde;o y lamentando la actuaci&oacute;n de Hern&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es la primera vez que la Feria es escenario de sucesos dif&iacute;cilmente justificables, aunque este haya sido el m&aacute;s grave e impactante. En 2024, el programa oficial incluy&oacute; una ponencia de 45 minutos de Ricardo Delgado, bajo el t&iacute;tulo <em>Transhumanismo y tecnolog&iacute;a intracorporal</em>. Seg&uacute;n testigos presenciales, Delgado&nbsp;sostuvo &ldquo;que existen formas que controlan nuestro pensamiento y sentimientos a trav&eacute;s del 5G&rdquo;. &ldquo;Estamos ante una implantaci&oacute;n masiva de toda la especie humana por parte de otra especie (...) es lo m&aacute;s grave que le ha ocurrido a esta humanidad en la historia conocida. Ahora tenemos las pruebas&rdquo;, expuso. Este ponente est&aacute; detr&aacute;s de La Quinta Columna, una plataforma de difusi&oacute;n de este tipo de mensajes y de bulos durante la pandemia. Por ejemplo, que el covid era provocado por &oacute;xido de grafeno a trav&eacute;s de las mascarillas o la vacuna contra el virus.&nbsp;<a href="https://maldita.es/malditaciencia/20210707/video-ricardo-delgado-martin-quinta-columna-oxido-grafeno-covid-19-vacuna/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un bulo que fue desmentido en su d&iacute;a por Maldita</a>.
    </p><p class="article-text">
        El actual director de la Feria del Libro de Vallecas es el poeta Aar&oacute;n Garc&iacute;a Pe&ntilde;a. Fuentes consultadas por este diario alertan de la &ldquo;deriva negacionista&rdquo; de su figura. Ha sido entrevistado en el canal de Lara Hern&aacute;ndez, difusora de bulos y pseudociencias que iba a presentar un pol&eacute;mico acto de corte negacionista en Hortaleza <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/centro-cultural-ayuntamiento-madrid-ve-obligado-cancelar-congreso-negacionista-antivacunas_1_12687962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalmente cancelado por el Ayuntamiento de Madrid</a>. Tambi&eacute;n aparece en canales de otros difusores de pseudociencias, como Luis Garre, un autoproclamado &ldquo;mentor de conciencias&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Pe&ntilde;a ha conducido durante a&ntilde;os el programa <em>Poes&iacute;a Exterior</em> en Radio Nacional-Radio Exterior de Espa&ntilde;a. La <a href="https://www.rtve.es/play/audios/poesia-exterior/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima emisi&oacute;n en podcast data de julio de 2025</a>, a pesar de que un v&iacute;deo de 2023 publicado por la cuenta <em>La Gran Mentira </em>(uno de los dos &uacute;nicos del canal) denuncia que fue &ldquo;fulminantemente cesado y boicoteado&rdquo; en 2022 despu&eacute;s de utilizar el poema de Miguel Hern&aacute;ndez <em>Los cobardes </em>para arremeter contra &ldquo;los criminales hechos y silencios c&oacute;mplices que ocurren desde la <em>pandemia</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Feria est&aacute; dirigida con unos criterios que no responden al inter&eacute;s de un barrio como Vallecas&rdquo;, sostiene Igor Mu&ntilde;iz, fundador de la librer&iacute;a Muga. El responsable de uno de los espacios culturales de mayor recorrido en la zona cree que la apuesta ideol&oacute;gica en diversos eventos de la Feria explica en parte su escaso &eacute;xito: &ldquo;Tiene que ver con lo que ha pasado con Dani y con las razones por las que hace dos a&ntilde;os que no vamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda Mu&ntilde;iz que este proyecto fue ideado durante el mandato de Manuela Carmena, con el concejal Francisco &ldquo;Paco&rdquo; P&eacute;rez a la cabeza. &ldquo;Est&aacute;n dos a&ntilde;os y luego la mantiene el Gobierno del Partido Popular porque ahora hay ferias del libro en todos los barrios. Pero han ido dejando que se vaya al garete. Las dos empresas que han ganado la licitaci&oacute;n en este tiempo la han dejado en manos de Aaron Garc&iacute;a Pe&ntilde;a, le ha ido poniendo su sello&rdquo;. Un hecho especialmente llamativo, ya que en la entrevista previamente citada al poeta elogia la libertad que aporta la iniciativa privada frente a las de car&aacute;cter p&uacute;blico. Mu&ntilde;iz admite eso s&iacute; que el evento mantuvo el tir&oacute;n durante parte de la etapa comandada por el poeta: &ldquo;Hace tres ediciones, la pen&uacute;ltima que participamos en Muga, las librer&iacute;as coorganizamos actividades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero de repente todo cambi&oacute;: &ldquo;A partir del a&ntilde;o siguiente [2024], debido a la l&iacute;nea que quiere marcar la Junta, nos apartaron de esa primera l&iacute;nea de participaci&oacute;n. Hemos perdido protagonismo en favor de Aar&oacute;n, la persona contratada. Es tambi&eacute;n la misma persona que organiz&oacute; la tarde negacionista hace dos a&ntilde;os para hablar de chips y vacunas. Est&aacute; adoptando un perfil cercano al modelo Iker Jim&eacute;nez, tanto a nivel conspiranoico como ideol&oacute;gico. Esto choca mucho con Vallecas, no pueden esperar que responda a esas cosas. Si el a&ntilde;o pasado traes a gente tr&aacute;nsfoba y este da el preg&oacute;n Santiago Segura, hay gente que se encabrona. En el barrio no la vemos como nuestra feria&rdquo;. Este diario ha tratado de contactar a Garc&iacute;a Pe&ntilde;a para conocer su postura al respecto, pero remite a otra fuente municipal citada m&aacute;s adelante en este art&iacute;culo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está adoptando un perfil cercano al modelo Iker Jiménez, tanto a nivel conspiranoico como ideológico. Esto choca con Vallecas, no pueden esperar que responda a esas cosas. En el barrio no la vemos como nuestra feria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Igor Muñiz</span>
                                        <span>—</span> Fundador de la Librería Muga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las librer&iacute;as cada vez vamos menos, est&aacute; llenando la feria con editoriales de autoedici&oacute;n. Otros colegas han dicho que el a&ntilde;o que viene no volver&aacute;n. En parte porque cada vez funciona peor y en parte porque estas cosas que pasan tiene que ver con c&oacute;mo se est&aacute; dirigiendo la feria. Es un tema no solo econ&oacute;mico, sino de imagen. No solo la nuestra, tambi&eacute;n la de toda Vallecas&rdquo;, sostiene el librero. Cuenta que el propio Garc&iacute;a Pe&ntilde;a &ldquo;dio p&aacute;bulo al suicidio de Daniel Hern&aacute;n entre las casetas, el discurso contra lo <em>queer</em> le mola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mu&ntilde;iz tambi&eacute;n apunta hacia la responsabilidad municipal: &ldquo;Al fondo de esta historia est&aacute; la Junta de distrito. No quieren l&iacute;os, pero no hacen nada para revertir esto. Argumentan que no hay libertad si act&uacute;an, pero a m&iacute; me cancelaron una presentaci&oacute;n en la que participaba Pablo Iglesias en un centro porque dec&iacute;an que era un acto pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del aspecto ideol&oacute;gico, diversos participantes apuntan a la falta de un mayor m&uacute;sculo promocional y econ&oacute;mico por parte de la Junta. &ldquo;No est&aacute; anunciada en ning&uacute;n sitio&rdquo;, dice Alicia de la Fuente en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>. &ldquo;No repetiremos salvo ver mayor apoyo, no hab&iacute;a apenas carteler&iacute;a. Mencion&eacute; el Instagram de la feria y parec&iacute;a que no hab&iacute;a nadie al otro lado, nunca respondieron ni reflotaron nuestras publicaciones&rdquo;, lamenta. &ldquo;Gente que vive en Vallecas y podr&iacute;a estar interesada no lo conoce. A nivel log&iacute;stico est&aacute; bien, las casetas son grandes. El problema es que si no lo anuncias, te limitas a que vayan las personas de paso. Est&aacute;s viendo las horas pasar&rdquo;. Tampoco entiende su ubicaci&oacute;n en el calendario (del 8 al 24 de mayo), muy pr&oacute;xima a la Feria del Libro de Madrid: &ldquo;Al estar tan pegado, atraes menos gente&rdquo;. Sobre la cuenta de redes, Igor Mu&ntilde;&iacute;z explica su origen y su defenestraci&oacute;n: &ldquo;El a&ntilde;o que coorganizamos las librer&iacute;as, en 2023, impulsamos unas redes que nadie ha seguido usando&rdquo;. A&ntilde;ade que &ldquo;se imprimen y pegan carteles, pero solo en unos pocos sitios de Vallecas&rdquo;. Desde su punto de vista, &ldquo;no existe ning&uacute;n inter&eacute;s en publicitarlo porque no hay nadie al otro lado&rdquo;. &ldquo;Lo &uacute;nico que quieren es no tener problemas, lo mantienen porque el rollo libro tiene mucho tir&oacute;n. Cancelar dar&iacute;a una imagen muy negativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alicia de la Fuente coincide en muchas de las deficiencias: &ldquo;A m&iacute; me compensa porque me invita una librer&iacute;a y no tengo que pagar nada. Me cuesta tiempo, pero no se lo quito al trabajo. Pero un compa&ntilde;ero me dec&iacute;a que prefer&iacute;a quedarse en casa traduciendo. Mucha gente que ha participado este a&ntilde;o no va a participar el que viene. Para las librer&iacute;as, es tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, algunas cierran o reducen horas en su local&rdquo;. Sobre las pol&eacute;micas, argumenta que &ldquo;como no ha habido una gran afluencia, ni se ha debatido&rdquo;. De hecho, se enter&oacute; del pol&eacute;mico falso suicidio d&iacute;as despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea apunta Pepe Molina, de la organizaci&oacute;n Vallecas Todo Cultura: &ldquo;Son muchos d&iacute;as y no tiene pr&aacute;cticamente difusi&oacute;n. No se gastan ni un euro, ni en medios ni en nada, tiran de inercia. Este a&ntilde;o las librer&iacute;as m&aacute;s decentes, con autores de tir&oacute;n, no se han sumado. Solo la Esquina del Zorro&rdquo;. Pese a ello, incide en que &ldquo;lo malo ser&iacute;a que la quiten, porque cost&oacute; diez a&ntilde;os iniciarla y hemos conseguido que se siga convocando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os se ha notado que no se le da importancia. La cuenta correo est&aacute; anulada o estropeada. Las convocatorias no llegan. No hay carteles en las paredes de Vallecas. Ni siquiera se ha difundido que ven&iacute;a Santiago Segura. Luego hay que sumarle que este a&ntilde;o tuvimos mala suerte con unos primeros d&iacute;as de lluvia. Ni los autobuses de la zona tienen <em>spots</em>. No hay inter&eacute;s. No llegan a los colegios, ni a los 20 clubs de lectura que hay en Vallecas. El resumen es que falta poder de convocatoria, faltan autores y falta ambici&oacute;n&rdquo;, opina. 
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    </figure><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez, responsable de la unidad de Actividades Culturales, Formativas y Deportivas de la Junta Municipal de Puente de Vallecas, niega esas aseveraciones y defiende la difusi&oacute;n municipal: &ldquo;Hay un pliego de condiciones, se adjudica a una empresa y utiliza los medios de comunicaci&oacute;n establecidos. Se ha repartido una cantidad importante de programas y se ha pegado gran carteler&iacute;a. Se ha difundido en las principales zonas comerciales y hemos utilizado todas las redes a nuestro alcance, con una nota de prensa por parte del &aacute;rea central&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel de comunicaci&oacute;n y difusi&oacute;n llegamos a 1.800 entidades semanalmente: colegios, entidades y asociaciones. Es el distrito con m&aacute;s actividades de todo Madrid y hemos sido pioneros. Semanalmente, adem&aacute;s, llevamos a cabo un trabajo excepcional donde se incluyen todas las entidades. Tenemos adem&aacute;s canales propios y todos los lunes enviamos la programaci&oacute;n cultural por WhatsApp para que llegue al m&aacute;ximo posible de gente&rdquo;, narra.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; reconoce un &ldquo;presupuesto limitado&rdquo; y que el &ldquo;tema marquesinas y otro tipo de publicidad necesita alg&uacute;n patrocinio&rdquo;. Pese a ello, resalta las cu&ntilde;as con toda la programaci&oacute;n destacada que han aparecido en Radio Ol&eacute;, RNE y varios medios de prensa. &ldquo;El esfuerzo de difusi&oacute;n es muy amplio. Hemos llevado a cabo pegadas de carteles y env&iacute;os a correo electr&oacute;nico. La web municipal se ha hecho eco del preg&oacute;n y de los eventos tributo a Extremoduro y Platero y T&uacute;&rdquo;, zanja.
    </p><p class="article-text">
        Para Pepe Molina el sitio escogido &ldquo;no tiene mucho que ver&rdquo;, pero Igor y Alicia s&iacute; ven una r&eacute;mora en que se celebre en el Bulevar de Pe&ntilde;a Gorbea. &ldquo;Es el coraz&oacute;n hist&oacute;rico de Puente de Vallecas, pero un sitio hecho polvo porque est&aacute;n dejando morir la Albufera: adicciones, delincuencia... Aqu&iacute; se celebra una feria de artesan&iacute;a despu&eacute;s de la del libro, que funciona incluso peor&rdquo;, cuenta Mu&ntilde;iz. &ldquo;Revitalizar el Bulevar a trav&eacute;s de la feria del libro era una locura si no se acompa&ntilde;a con otras medidas, el t&iacute;pico delirio al que tiende la izquierda, pero tambi&eacute;n un proyecto muy bonito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la retirada de Igor y la falta de ganas de volver de Alicia, Pepe Molina muestra su pretensi&oacute;n a luchar por el proyecto: &ldquo;Nosotros vamos a intentar mejorarla con ideas m&aacute;s abiertas, progresistas y proactivas. Y ojal&aacute; se gasten algo de dinero&rdquo;. A poder ser, sin bulos ni conspiranoia de por medio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/feria-libro-vallecas-garete-polemicas-negacionistas-escasa-difusion-lejania-barrio_1_13258015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Feria del Libro de Vallecas, "al garete" entre polémicas negacionistas, "escasa difusión" y "lejanía con el barrio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Puente de Vallecas,Libros,Literatura,Editoriales,Librerías,Negacionismo,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manos Unidas pone en marcha en Cáceres un rastrillo solidario de libros para financiar proyectos de cooperación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/manos-unidas-pone-marcha-caceres-rastrillo-solidario-libros-financiar-proyectos-cooperacion_1_13270128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72e04cf3-a65d-43ce-83ce-b5fdbceace27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manos Unidas pone en marcha en Cáceres un rastrillo solidario de libros para financiar proyectos de cooperación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa estará abierta del 3 al 20 de junio en la avenida de España y destinará la recaudación a programas de educación, salud e igualdad impulsados por la organización</p><p class="subtitle">Llevando educación a Etiopía</p></div><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n de Manos Unidas en C&aacute;ceres ha puesto en marcha una nueva edici&oacute;n de su Rastrillo de Libros Solidarios, una iniciativa con la que pretende dar una segunda vida a los libros usados y recaudar fondos para proyectos de cooperaci&oacute;n internacional vinculados a la educaci&oacute;n, la salud y la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema 'Cada libro puede abrir mentes, cada gesto puede cambiar vidas', la organizaci&oacute;n anima a la ciudadan&iacute;a a acercarse al rastrillo y colaborar mediante la adquisici&oacute;n de ejemplares de segunda mano. La campa&ntilde;a permanecer&aacute; abierta entre el 3 y el 20 de junio en el n&uacute;mero 22 de la avenida de Espa&ntilde;a de C&aacute;ceres.  
    </p><p class="article-text">
        El espacio abrir&aacute; en horario de ma&ntilde;ana, de 10.30 a 13.30 horas, y de tarde, de 18.00 a 20.30 horas. Desde Manos Unidas destacan que la iniciativa busca convertir libros que ya no se utilizan en recursos para financiar proyectos de desarrollo en comunidades vulnerables de distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n subraya que este tipo de actividades permiten implicar a la ciudadan&iacute;a en la lucha contra la pobreza y las desigualdades a trav&eacute;s de peque&ntilde;os gestos cotidianos. &ldquo;No los dejes acumulando polvo; transf&oacute;rmalos en educaci&oacute;n, salud e igualdad&rdquo;, se&ntilde;ala la campa&ntilde;a de difusi&oacute;n del rastrillo.
    </p><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n cacere&ntilde;a recuerda adem&aacute;s que la reutilizaci&oacute;n de libros contribuye a fomentar h&aacute;bitos de consumo responsables y sostenibles, al tiempo que favorece el acceso a la lectura y la circulaci&oacute;n de obras que pueden encontrar nuevos lectores. Este tipo de rastrillos forman parte de las acciones solidarias que Manos Unidas desarrolla habitualmente para financiar proyectos de cooperaci&oacute;n y sensibilizar sobre las desigualdades globales.  
    </p><p class="article-text">
        La actividad est&aacute; organizada por la Delegaci&oacute;n de Manos Unidas C&aacute;ceres, cuya sede se encuentra en la calle General Ezponda. Las personas interesadas en colaborar o recibir m&aacute;s informaci&oacute;n pueden dirigirse a la organizaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus canales habituales de contacto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/manos-unidas-pone-marcha-caceres-rastrillo-solidario-libros-financiar-proyectos-cooperacion_1_13270128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 16:30:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manos Unidas pone en marcha en Cáceres un rastrillo solidario de libros para financiar proyectos de cooperación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cáceres,Solidaridad,Cooperación internacional,Cooperación al desarrollo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Letras que abrazan: Cáceres presenta un libro solidario nacido en tres años de creación literaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cooperacion/letras-abrazan-caceres-presenta-libro-solidario-nacido-tres-anos-creacion-literaria_1_13267973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1ff7817-5581-40d5-90a9-b1be580cde38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Letras que abrazan: Cáceres presenta un libro solidario nacido en tres años de creación literaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La promoción 2023-2026 de los talleres de Escritura Creativa de la Universidad Popular presenta este viernes 'Letras desde mi ventana', cuyos beneficios irán destinados a la ONG Sonrisas en Acción</p><p class="subtitle">La fuerza de las manos extremeñas sostiene ayuda humanitaria para paliar la hambruna en Gaza</p></div><p class="article-text">
        La literatura, la formaci&oacute;n y la solidaridad se dar&aacute;n la mano este viernes, 5 de junio, en C&aacute;ceres con la presentaci&oacute;n del libro <em>Letras desde mi ventana</em>, una obra colectiva publicada por la editorial Letras Cascabeleras que re&uacute;ne los textos del alumnado de la tercera promoci&oacute;n de los talleres de Escritura Creativa de la Universidad Popular de C&aacute;ceres.
    </p><p class="article-text">
        El acto tendr&aacute; lugar a las 20.00 horas en el Ateneo de C&aacute;ceres, con entrada libre hasta completar aforo. La publicaci&oacute;n supone el cierre de tres a&ntilde;os de trabajo literario desarrollados entre 2023 y 2026 en el marco de esta iniciativa formativa impulsada por el Ayuntamiento de C&aacute;ceres.
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora de los talleres, Cora Ib&aacute;&ntilde;ez, ha estado al frente de un proyecto que ha permitido a las personas participantes desarrollar sus inquietudes narrativas y compartir una experiencia de creaci&oacute;n colectiva. El volumen recoge textos de Inmaculada Rojo, Javier Barrag&aacute;n, Concha Ib&aacute;&ntilde;ez, Tasi Sol&iacute;s Cebri&aacute;n, Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez, Luisa Barrantes, Pilar Ruiz, Jes&uacute;s Montero, Ismael Collado, Geles Checa Sim&oacute;, Javier Alonso y Matilde Santos, entre otros autores y autoras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su dimensi&oacute;n cultural, el libro tiene un marcado car&aacute;cter solidario. Los beneficios obtenidos con su venta se destinar&aacute;n a la ONG Sonrisas en Acci&oacute;n, una organizaci&oacute;n que desarrolla proyectos de cooperaci&oacute;n y ayuda humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        La obra ha sido editada por Letras Cascabeleras, una asociaci&oacute;n cultural y editorial con sede en C&aacute;ceres que desde 2012 trabaja en la promoci&oacute;n de la literatura, la organizaci&oacute;n de actividades culturales y la publicaci&oacute;n de autores y autoras extreme&ntilde;os.  
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n servir&aacute; as&iacute; para poner el broche final a una etapa formativa y para mostrar al p&uacute;blico el resultado de tres a&ntilde;os de aprendizaje, lectura y escritura compartida, convertidos ahora en un libro que busca abrir nuevas ventanas a trav&eacute;s de la literatura y, al mismo tiempo, contribuir a una causa solidaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cooperacion/letras-abrazan-caceres-presenta-libro-solidario-nacido-tres-anos-creacion-literaria_1_13267973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 08:39:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Letras que abrazan: Cáceres presenta un libro solidario nacido en tres años de creación literaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Solidaridad,Cáceres,Libros,Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meta obliga a guardar silencio en el Hay Festival a la autora del libro que Zuckerberg no quiere que leas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-obliga-guardar-silencio-hay-festival-autora-libro-zuckerberg-no-quiere-leas_1_13265578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dcfa4f8-1ad2-49d4-bbe9-c76c62877d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Meta obliga a guardar silencio en el Hay Festival a la autora del libro que Zuckerberg no quiere que leas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sarah Wynn-Williams, autora de 'Los irresponsables', no pronunció palabra en un evento previsto con ella en el festival literario de Gales, que canceló la venta de su libro crítico con Facebook tras una denuncia de la empresa</p><p class="subtitle">Quisimos entrevistar a esta exdirectiva de Facebook. Mark Zuckerberg no lo ha permitido</p></div><p class="article-text">
        Sarah Wynn-Williams, abogada y antigua jefa de pol&iacute;tica p&uacute;blica global de Facebook, se subi&oacute; este domingo al escenario del Hay Festival, el encuentro literario anual en un pueblo de Gales. Se sent&oacute; entre Tim Wu, catedr&aacute;tico de la Universidad de Columbia, y la periodista Carole Cadwalladr. Wynn-Williams permaneci&oacute; en silencio todo el evento para evitar una sanci&oacute;n de Meta, la propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Era una de las charlas m&aacute;s esperadas del festival, y se presentaba como una conversaci&oacute;n con Wynn-Williams y Wu, que acaba de publicar <a href="https://www.penguin.co.uk/books/447145/the-age-of-extraction-by-wu-tim/9781529967319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Age of Extraction</em></a>, un ensayo sobre c&oacute;mo las grandes plataformas se han convertido en un factor de inestabilidad y desigualdad. Hace dos d&eacute;cadas, Wu acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino neutralidad de la red como un principio por el que los proveedores de Internet deben tratar el tr&aacute;fico de datos sin discriminar ni priorizar contenidos para garantizar una red abierta donde los operadores no favorezcan sus propios servicios o no cobren extra a otros. Cadwalladr es la reportera que en 2018 revel&oacute; en<a href="https://www.theguardian.com/news/series/cambridge-analytica-files" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Observer el esc&aacute;ndalo de Cambridge Analytica</a>, una consultora que utiliz&oacute; datos personales de millones de usuarios de Facebook sin consentimiento para la campa&ntilde;a de Donald Trump en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Wynn-Williams es <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-irresponsables/422072" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora de </a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-irresponsables/422072" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los irresponsables</em></a>, una cr&oacute;nica de sus siete a&ntilde;os en Facebook (ahora la empresa se llama Meta) que denuncia el desd&eacute;n de l&iacute;deres egoc&eacute;ntricos y superficiales ante el impacto negativo de la red en la pol&iacute;tica y la salud, la complicidad con reg&iacute;menes autoritarios y un ambiente de supuestos abusos laborales y sexuales que llegaba hasta la c&uacute;pula, incluida Sheryl Sandberg, la exdirectora ejecutiva. El retrato de Mark Zuckerberg es el de un l&iacute;der caprichoso, deseoso de atenci&oacute;n de los pol&iacute;ticos y de la adulaci&oacute;n constante de sus empleados.&nbsp;El t&iacute;tulo original en ingl&eacute;s, <a href="https://www.panmacmillan.com/authors/sarah-wynn-williams/careless-people/9781035065967" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Careless People</em></a> (gente descuidada) viene de una cita de <em>El gran Gatsby</em>, la novela de Scott Fitzgerald: &ldquo;Eran gente descuidada. Tom y Daisy destrozaban cosas y criaturas y luego se refugiaban en su dinero o en su inmensa despreocupaci&oacute;n, o lo que quiera que los mantuviera juntos, y dejaban que otras personas limpiaran el desastre que hab&iacute;an causado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Meta dice que el libro de Wynn-Wlliams contiene informaci&oacute;n &ldquo;falsa y difamatoria&rdquo;, aunque no entra en detalles.
    </p><p class="article-text">
        El evento en el Hay Festival promet&iacute;a ser una &ldquo;conversaci&oacute;n abierta y sincera&rdquo; sobre &ldquo;los entresijos de la influencia sin precedentes de las redes sociales, las fuerzas ocultas que moldean nuestra vida online y las preguntas urgentes sobre la democracia, la privacidad y la rendici&oacute;n de cuentas en la era digital&rdquo;. En cambio, la exempleada de Facebook no pudo pronunciar palabra.
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                Sarah Wynn-Williams, autora de &#039;Los irresponsables&#039; y exempleada de Facebook, en el Hay Festival, este domingo en Hay-on-Wye, Gales.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Silencio</h2><p class="article-text">
        Wynn-Williams est&aacute; acostumbrada al silencio sobre su libro, que se public&oacute; en marzo de 2025 en ingl&eacute;s. Entonces Meta acudi&oacute; al sistema de arbitraje que en Estados Unidos se ocupa de disputas comerciales y argument&oacute; que su antigua trabajadora no deber&iacute;a poder hablar sobre el libro por el contrato que firm&oacute; para recibir una indemnizaci&oacute;n por despido en 2017. 
    </p><p class="article-text">
        Unas horas despu&eacute;s de que el libro llegara a las librer&iacute;as en Estados Unidos, Meta&nbsp;logr&oacute; una orden legal para impedir que Wynn-Williams lo promocionara. La decisi&oacute;n del &aacute;rbitro no afectaba a la editorial ni a la publicaci&oacute;n de libro, que ha vendido <a href="https://www.theguardian.com/technology/2025/sep/21/meta-expose-author-sarah-wynn-williams-faces-bankruptcy-after-ban-on-criticising-company" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 150.000 ejemplares </a>y que la editorial Pen&iacute;nsula edit&oacute; el pasado julio en espa&ntilde;ol. Pero Wynn-Williams no pod&iacute;a &ldquo;amplificar&rdquo; de ninguna manera el contenido de su libro que podr&iacute;a ser considerado una forma de &ldquo;comentarios cr&iacute;ticos o da&ntilde;inos&rdquo; para su antigua empresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/quisimos-entrevistar-exdirectiva-facebook-mark-zuckerberg-no-permitido_1_12453707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no dio entonces las habituales entrevistas</a> para la promoci&oacute;n de su libro y no apareci&oacute; durante casi un a&ntilde;o en eventos p&uacute;blicos para hablar de su libro. En marzo de este a&ntilde;o, Wynn-Williams, que es diplom&aacute;tica neozelandesa y ahora vive en el Reino Unido, se atrevi&oacute; a participar en algunas charlas p&uacute;blicas para hablar sobre tecnolog&iacute;a, democracia y la inteligencia artificial, su campo de especializaci&oacute;n ahora, pero sin mencionar a Meta o lo que cuenta su libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En uno de los pocos eventos que hizo a principios de marzo, en una peque&ntilde;a sala de la librer&iacute;a Blackwell&rsquo;s en Oxford, sin <em>streaming</em> ni apenas cobertura (por la pobre infraestructura local), Wynn-Williams permaneci&oacute; en silencio, con aire impasible, mientras la moderadora le&iacute;a pasajes de <em>Los irresponsables</em>. Incluso esos p&aacute;rrafos fueron elegidos con cuidado para evitar las partes m&aacute;s pol&eacute;micas o cr&iacute;ticas con Facebook.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero eventos como el de Oxford molestaron a Meta, que volvi&oacute; a pedir la intervenci&oacute;n de urgencia del &aacute;rbitro para impedir que Wynn-Williams participara en foros p&uacute;blicos donde se mencionara o se vendiera su libro. Despu&eacute;s de los renovados esfuerzos de Meta, la abogada de Wynn-Williams le aconsej&oacute; que no dijera nada de nada en el evento ya previsto en Gales. El festival, en lugar de cancelar la charla o quitar a la autora del panel, opt&oacute; por escenificar el silencio por mandato legal.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tim Wu, Sarah Wynn-Williams y Carole Cadwalladr en el Hay Festival este domingo, en Hay-on-Wye, Gales."
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                Tim Wu, Sarah Wynn-Williams y Carole Cadwalladr en el Hay Festival este domingo, en Hay-on-Wye, Gales.                            </span>
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        La directora de programaci&oacute;n del festival, Helen Bagnell, anunci&oacute; al p&uacute;blico que, siguiendo el consejo legal, la autora no pod&iacute;a hablar, pero acompa&ntilde;aba a los ponentes en el escenario, y as&iacute; los espectadores estaban presenciando &ldquo;un acto importante de solidaridad con los silenciados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Wu, el catedr&aacute;tico de Derecho de la Universidad de Columbia, critic&oacute; lo que estaba pasando: &ldquo;Esto es un ejemplo vivo de censura. Tenemos que llamarlo por su nombre. Esta es la era de la censura privada. Es una imposici&oacute;n de poder&rdquo;, dijo. &ldquo;Demuestra que algunos de los peores abusos de nuestro tiempo no se limitan a reyes, emperadores o gobiernos, sino que los comete un tipo de empresas que han asumido la soberan&iacute;a y buscan imponer su poder del mismo modo que lo hacen los Estados desp&oacute;ticos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Parpadea dos veces&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La autora se sent&oacute; en silencio y no se atrevi&oacute; ni a mover la cabeza en forma de asentimiento o negaci&oacute;n. &ldquo;Esto podr&iacute;a ser una primera vez para el Hay, tenemos a un autor en una situaci&oacute;n de secuestro&rdquo;, dijo Cadwalladr, la periodista. &ldquo;Parpadea una vez si nos oyes, Sarah; dos veces si Zuckerberg es un imb&eacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora apenas se mov&iacute;a. Ya tiene pr&aacute;ctica en no parpadear ni hacer gestos cuando hay referencias a Meta o a su libro. Al final del evento, el p&uacute;blico le dedic&oacute; una ovaci&oacute;n de aplausos tan intensa que la hizo llorar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El camino tomado por Meta puede sentar precedente para la libertad de expresi&oacute;n especialmente en Silicon Valley, donde son habituales los contratos como el de Wynn-Williams para evitar cr&iacute;ticas de sus pr&aacute;cticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empresa ha descrito el libro como &ldquo;una mezcla de denuncias anticuadas y ya contadas&rdquo; sobre la compa&ntilde;&iacute;a y &ldquo;acusaciones falsas&rdquo; sobre sus ejecutivos, y asegura que la despidi&oacute; por sus &ldquo;pobres resultados&rdquo; y que sus denuncias de acoso estaban infundadas. Pero la empresa ha optado por denunciarla no por contenido del libro, sino por el contrato que firm&oacute; al marcharse y que le proh&iacute;be decir una palabra despectiva sobre su antiguo empleador o cualquier persona que trabaje all&iacute;. Hay un proceso judicial en curso sobre la legitimidad de esta pr&aacute;ctica y si ese contrato sigue vigente para siempre. Entretanto, Meta sigue intentando que la abogada y su libro tengan la menor difusi&oacute;n posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el evento en el Hay Festival, Cadwalladr ley&oacute; la carta de la abogada de Wynn-Williams que detallaba las &uacute;ltimas quejas ante el tribunal de Meta. En marzo, justo cuando la autora habl&oacute; en Oxford y se public&oacute; la edici&oacute;n de bolsillo en ingl&eacute;s, Meta acudi&oacute; al &aacute;rbitro designado en su caso en Estados Unidos para pedir una sanci&oacute;n econ&oacute;mica contra Wynn-Williams por supuestamente violar la orden preventiva por su contrato.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la explicaci&oacute;n ofrecida en la carta de la abogada, Meta sostiene que la autora viola la orden &ldquo;cada vez que aparece en p&uacute;blico en un lugar donde deber&iacute;a saber que su libro est&aacute; en venta y su presencia podr&iacute;a llamar la atenci&oacute;n sobre &eacute;l&rdquo;, por ejemplo, en una librer&iacute;a. Meta identificaba la participaci&oacute;n en el Hay Festival de manera preventiva &ldquo;como una conducta que debe ser sancionada de manera formal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El abogado encargado del arbitraje rechaz&oacute; levantar la orden temporal que pesa sobre la autora desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o y advirti&oacute; que no debe hablar en ning&uacute;n evento &ldquo;donde su presencia probablemente animar&iacute;a a las ventas&rdquo; de su libro.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/technology/2025/sep/21/meta-expose-author-sarah-wynn-williams-faces-bankruptcy-after-ban-on-criticising-company" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una ministra del Gobierno brit&aacute;nico</a> asegur&oacute; durante un debate sobre derechos laborales en la C&aacute;mara de los Comunes que cada infracci&oacute;n le puede costar a la autora 50.000 d&oacute;lares (m&aacute;s de 43.000 euros). Por precauci&oacute;n, el festival de Gales retir&oacute; el libro de la venta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Meta asegur&oacute; este lunes en un comunicado compartido con elDiario.es y otros medios que &ldquo;se trata de una resoluci&oacute;n del &aacute;rbitro, no de una decisi&oacute;n de Meta para silenciar a nadie&rdquo;. &ldquo;Tenemos derecho a pedir que los t&eacute;rminos de esa resoluci&oacute;n se cumplan&rdquo;, dice la empresa, que insiste en la resoluci&oacute;n de arbitraje provisional que Wynn-Williams acept&oacute; y que &ldquo;proh&iacute;be expl&iacute;citamente la promoci&oacute;n de su libro&rdquo;. Tambi&eacute;n destaca que el texto <a href="https://about.fb.com/wp-content/uploads/2025/03/Arbitration-Interim-Award.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es p&uacute;blico</a>.
    </p><h2 class="article-text">La amenaza de la IA</h2><p class="article-text">
        En los eventos que molestaron a Meta en marzo, la autora se concentraba en un discurso general y m&aacute;s relacionado con el momento actual, en particular la inteligencia artificial y los centros de datos que est&aacute; intentando atraer el Reino Unido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora se preguntaba sobre el entusiasmo del primer ministro brit&aacute;nico, Keir Starmer, para atraer estos centros como supuesto generador de puestos de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alguna vez ha estado en un centro de datos? No hay nadie all&iacute;. Me pregunto si en su cabeza es como un almac&eacute;n de Amazon y piensa en gigantescos almacenes llenos de gente trabajando&rdquo;, explicaba Wynn-Williams en la librer&iacute;a de Oxford. &ldquo;Despu&eacute;s de haber pasado mucho tiempo en condiciones g&eacute;lidas, intentando negociar todo tipo de cosas relacionadas con centros de datos, lo que m&aacute;s te sorprende de estos lugares es su silencio. Son tan silenciosos y est&aacute;n tan vac&iacute;os... Y la falta de empleos es tan evidente que me pregunto: &iquest;es ingenuidad? En mis d&iacute;as m&aacute;s sombr&iacute;os, pienso en que el ex primer ministro [Rishi Sunak] ahora es asesor de Anthropic y de Microsoft, y que un exministro de Hacienda [George Osborne] ahora trabaja en OpenAI... Si no es ingenuidad, &iquest;ser&aacute; complicidad?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus principales mensajes en 2026 es que la experiencia de las redes sociales y c&oacute;mo han alterado nuestro mundo deber&iacute;a servir ahora de lecci&oacute;n para la regulaci&oacute;n de las empresas de inteligencia artificial. &ldquo;Muchos de los problemas que surgieron con las redes sociales y la dificultad de regularlas y equilibrarlas con la libertad de expresi&oacute;n y con empresas que son transnacionales o que tienen un alcance global y no necesariamente est&aacute;n sujetas a las leyes locales vienen del hecho que pol&iacute;ticos no proven&iacute;an de ese entorno y, por lo tanto, tardaron en comprender las implicaciones&rdquo;, dijo la abogada y diplom&aacute;tica. &ldquo;Y eso parece ser doblemente cierto para la IA&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el coloquio despu&eacute;s de la conversaci&oacute;n en Oxford, Sarah Wynn-Williams explic&oacute; a elDiario.es que la mayor amenaza que representa la IA ahora se encuentra en sus usos militares: &ldquo;La idea de abdicar de la toma de decisiones humanas en torno a armas aut&oacute;nomas letales es enorme, y cambia fundamentalmente la geopol&iacute;tica&rdquo;, dijo. Entonces, anim&oacute; a los ciudadanos a implicarse m&aacute;s porque los problemas que plantea la IA &ldquo;son existenciales de una manera en la que las redes sociales no lo eran&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Tiene Facebook?</h2><p class="article-text">
        A la pregunta de este peri&oacute;dico de si todav&iacute;a utiliza redes sociales, Wynn-Williams contest&oacute; con otro interrogante: &ldquo;&iquest;Hay alguien en esta sala porque vio algo en mis redes sociales esta noche?&rdquo; No, la escritora no comparte nada en redes. Pero tambi&eacute;n dijo que, m&aacute;s all&aacute; del hecho de que ella las haya abandonado, es muy cautelosa al denostarlas y puso el ejemplo a progenitores que se organizan en grupos de redes sociales para hacer campa&ntilde;as para limitar el uso de las redes o de m&oacute;viles para los menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que la anima es la reacci&oacute;n que no ve&iacute;a antes contra el mal uso de la tecnolog&iacute;a porque hay muchas personas &ldquo;que est&aacute;n pensando seriamente en su propio uso de estas tecnolog&iacute;as&rdquo;, por ejemplo con la reacci&oacute;n contra X de Elon Musk. Se trata, seg&uacute;n ella, de decisiones personales y tambi&eacute;n de regulaci&oacute;n: &ldquo;Necesitamos que las cosas sucedan en todos los niveles de la sociedad&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n ciudadana a los representantes p&uacute;blicos a veces comienza con conversaciones entre amigos y compa&ntilde;eros sobre el uso personal de la tecnolog&iacute;a. &ldquo;Todos estos procesos son complicados. As&iacute; que no sabes cu&aacute;l es la &uacute;ltima peque&ntilde;a grieta en el parabrisas que hace que todo se venga abajo&rdquo;, dijo. &ldquo;Pero cuanto m&aacute;s hagas, cuanto m&aacute;s hables de ello, m&aacute;s probable es que el cambio ocurra r&aacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-obliga-guardar-silencio-hay-festival-autora-libro-zuckerberg-no-quiere-leas_1_13265578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Meta obliga a guardar silencio en el Hay Festival a la autora del libro que Zuckerberg no quiere que leas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Meta,Facebook,Tecnología,Libros,Reino Unido,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toledo en ‘Ángel Guerra’ de Galdós]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledo-angel-guerra-galdos_132_13264731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cb273ee-0900-4975-8b68-620eb5b4e217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo en ‘Ángel Guerra’ de Galdós"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Muchas veces, Galdós, al describir un amanecer toledano, o el sonido del río al hacer el viaje 'dantesco' por el Barco Pasaje, o el lóbrego interior de una catedral repleta entonces de personal, rica en menestralía parasitaria, lo que hace es predisponer a esta gente que transita entre las callejas a que realicen sus actos en connivencia con la orografía, el paisaje y la luz de Toledo"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s iniciarse la novela, &Aacute;ngel Guerra, el personaje que da t&iacute;tulo al libro, es presentado como un facineroso, herido, huido de la justicia, en un tris de ser trincado por su actividad revolucionaria en una de aquellas refriegas y revueltas sociales tan t&iacute;picas de la segunda mitad del siglo diecinueve en Espa&ntilde;a. La acci&oacute;n comienza situ&aacute;ndose en el centro de Madrid, y &Aacute;ngel Guerra es un tipo ateo, en agudo conflicto con su madre todav&iacute;a viva, y, por lo tanto, a&uacute;n no gozante del rico patrimonio familiar.
    </p><p class="article-text">
        A este librepensador, en la din&aacute;mica del relato, le coge el inesperado fallecimiento de su progenitora, ya achacosa, pero tirana, con quien est&aacute; tratando de reconciliarse, y al verse due&ntilde;o, como &uacute;nico heredero, de los caudales y los inmuebles, tanto en Madrid como en Toledo, donde ahonda una parentela que dispone de edificios y fincas, que ahora son suyos, aplica una nueva mentalidad a la cuesti&oacute;n social debido al nuevo &lsquo;status&rsquo; que ha adquirido su persona. 
    </p><p class="article-text">
        En Toledo, &Aacute;ngel Guerra se reafirma en aumentar su devoci&oacute;n por la liturgia y se propone fundar, en el cigarral que ha heredado, una casa ben&eacute;fica que acoja, sin rechistar ni discriminar, a los desgraciados que all&iacute; acudan, aplicando una estricta pr&aacute;ctica cristiana (no inquirir, no defenderse, desproveerse).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ya el personaje va creciendo en su actividad alucinatoria y se convierte en un quijote, no de la caballer&iacute;a sino del culto. Y Toledo tambi&eacute;n se convierte, no en un simple escenario de fondo, sino en un verdadero y principal personaje de la narraci&oacute;n influyendo con poderosa, aun sutil, determinaci&oacute;n en las acciones y resoluciones de los dem&aacute;s personajes que Gald&oacute;s, gracias a su dominio de la t&eacute;cnica de novelar, modela como entes de carne y hueso, animados y discurriendo en nuestra actividad lectora por el soplo vital del escritor que nos ofrece esta gran situaci&oacute;n realista. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, en la novela, Gald&oacute;s, al describir un amanecer toledano, o el sonido del r&iacute;o al hacer el viaje 'dantesco' por el Barco Pasaje, o el l&oacute;brego interior de una catedral repleta entonces de personal, rica en menestral&iacute;a parasitaria, lo que hace es predisponer a esta gente que transita entre las callejas a que realicen sus actos en connivencia con la orograf&iacute;a, el paisaje y la luz de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Si convenimos en que Cervantes es el novelista superior de nuestra historia del idioma, de la literatura que nace de este idioma espa&ntilde;ol o castellano, hemos de convenir tambi&eacute;n en que Gald&oacute;s le sigue, es el segundo, y que si Cervantes no hubiese dado &lsquo;Don Quijote&rsquo;, sin duda Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s ser&iacute;a el m&aacute;s grande novelista espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n realista de este autor nacido en Canarias es tal que el lector recrea la historia que &eacute;l traz&oacute; como sentidamente vivida, gracias a los potentes recursos literarios suscitando esa magna sugerencia imaginativa por la que el que lee se zambulle completamente en el mundo que el novelista ha inventado. Y no solo se paladea el control y dominio de la historia en s&iacute;, su argumentaci&oacute;n, su pl&aacute;stica, sino todo el c&uacute;mulo de disertaciones filos&oacute;ficas, atendiendo sobre todo a una filosof&iacute;a pr&aacute;ctica y di&aacute;fana de la vida, que la novela contiene en muy espaciosa medida. 
    </p><p class="article-text">
        Luis Bu&ntilde;uel quiso hacer una pel&iacute;cula que recreara esta novela. No pudo ser, pero &lsquo;Tristana&rsquo;, cuya acci&oacute;n se traslada desde el Chamber&iacute; madrile&ntilde;o hasta la Ciudad Imperial, es el gran homenaje a Toledo, y a Gald&oacute;s, del cineasta turolense. En el film hay una secuencia donde conversan Don Lope y el pintor Horacio, amante de Tristana, rodada en el vest&iacute;bulo del antiguo hotel del Lino, precisamente donde Gald&oacute;s se alojaba en Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Ya fijados los personajes en la mente lectora, personajes vivazmente populares, sorprende c&oacute;mo algunos, hasta los m&aacute;s desconsiderados y abyectos, suelten esos discursos donde la realidad queda perfectamente esquematizada y util&iacute;sima para aprehenderla. Gald&oacute;s cre&iacute;a en &ldquo;la sociedad como materia novelable&rdquo;, entrecomillado que es el t&iacute;tulo de su discurso de ingreso en la Academia en febrero de 1897. 
    </p><p class="article-text">
        Su creencia, en este sentido, se basaba en que el escritor es un intermediario que se inspira en el vulgo, devolvi&eacute;ndole ese mismo vulgo, ya transformado, al vulgo que entonces se convierte en p&uacute;blico y juzga al escritor.
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje de los di&aacute;logos de esta sorprendente novela llena de vida al conjunto de entes de ficci&oacute;n que borbotean en la narraci&oacute;n y realizan los recorridos por ese Toledo decadente y eclesial, con la imponente bas&iacute;lica catedralicia como centro acogedor, s&iacute;, m&aacute;s sombr&iacute;o y hura&ntilde;o, de la legendaria urbe. 
    </p><p class="article-text">
        Gald&oacute;s, alojado en el antiguo hotel del Lino, como hemos dicho, en sus muchas visitas a la ciudad, tuvo que patear bastante por las torcidas calles con su gran oreja puesta. Y lo que captaba de las conversaciones, del habla metaf&oacute;ricamente sencilla y ampulosamente sanchopancesca del pueblo, todo lo que percib&iacute;a de la comunicaci&oacute;n consuetudinaria lo trasfund&iacute;a, de un modo tan atractivo y ya aut&oacute;nomo, a las p&aacute;ginas de sus relatos. El habla de Toledo le parec&iacute;a a Don Benito que sonaba &ldquo;como agua entre pe&ntilde;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por &eacute;l he recordado, despu&eacute;s de estar sepultadas en mi olvido durante muchos a&ntilde;os, algunas expresiones o&iacute;das en mi infancia en Toledo. Por ejemplo, cuando a mi madre le demandaba la promesa de un regalo dici&eacute;ndole: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo me vas a comprar esto?&rdquo;, mi madre, ajena a mi impaciencia, contestaba: &ldquo;&iexcl;Cuando San Juan baje el dedo!&rdquo;, expresi&oacute;n que Gald&oacute;s refleja en alg&uacute;n trecho de su novela, de esta magn&iacute;fica novela que es <em>&Aacute;ngel Guerra</em> y que, en la opini&oacute;n de Men&eacute;ndez Pelayo, era la gran rival de la monumental <em>Fortunata y Jacinta</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por fin, esta obra se aglutina en una tesis que, al descubrirla, ya me sonaba, ya la hab&iacute;a yo descubierto en el film <em>Viridiana</em>, de Luis Bu&ntilde;uel. Bu&ntilde;uel era un gran admirador de Gald&oacute;s; lo prueban sus dos adaptaciones de sendas historias galdosianas, <em>Nazar&iacute;n </em>y <em>Tristana</em>. Como Gald&oacute;s, Bu&ntilde;uel en <em>Viridiana </em>tambi&eacute;n muestra los efectos tan desastrosos que ocasiona un ejercicio puro de caridad en una sociedad que siempre tiende a manejos despiadados de la coyuntura que se presente, acabando en la violencia y el crimen.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego <em>&Aacute;ngel Guerra</em> transparenta la inmortal obra cervantina. El personaje Juan Casado, beneficiado de la Catedral, tiene, por su habla tan expresiva y su resuelta filosof&iacute;a dom&eacute;stica, la hechura de Sancho Panza. &Aacute;ngel Guerra es el loco que, como Alonso Quijano, muere en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo desdici&eacute;ndose algo de su loca pasi&oacute;n, solo algo (lo que significa que no alcanza antes de morir la completa cordura).
    </p><p class="article-text">
        Solo recordar, por &uacute;ltimo, que mi amigo, el muy polifac&eacute;tico escritor seguntino Jos&eacute; Esteban, me dec&iacute;a que una ciudad no existe si no es rescatada por la literatura. Pues bien, Toledo no existir&iacute;a, pese a la nutrida historia toledana, su mitolog&iacute;a y su vasta n&oacute;mina de referencias literarias, si la escritura de la novela galdosiana <em>&Aacute;ngel Guerra</em> no hubiese acontecido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledo-angel-guerra-galdos_132_13264731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 08:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Toledo en ‘Ángel Guerra’ de Galdós]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Benito Pérez Galdós]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/casa-pueblo-carceles-sedes-sublevados-libro-recorre-valladolid-retaguardia-durante-guerra-civil_1_13259261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7ad4a04-6a4f-4429-a7ef-5e83962d93a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3054y3012.jpg" width="1200" height="675" alt="La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ARMH de Valladolid publica un libro que trata de "dar luz" sobre los principales edificios que protagonizaron la represión franquista a través de la vida y muerte de los asesinados y los encarcelados</p><p class="subtitle">¿Quién custodia los objetos de la fosas comunes del franquismo? ARHM Valladolid reprocha al Ministerio de Cultura su inacción
</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno pasea (o hace turismo) por Valladolid suele pensar en los siglos XV y XVI. El palacio en el que se casaron los Reyes Cat&oacute;licos o los barrotes por los que ense&ntilde;aron a un neonato Felipe II son solo un ejemplo de las historias que han trascendido. Sin embargo, hay pocas referencias o vestigios al uso m&aacute;s reciente de algunos de esos edificios que todav&iacute;a quedan en pie. Oquedades en ladrillo o una placa, en el mejor de los casos, es lo que queda de una Valladolid que vivi&oacute; la guerra civil desde la retaguardia: es decir, en represi&oacute;n. La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n Hist&oacute;rica de Valladolid (ARMHVa) acaba de publicar su s&eacute;ptimo libro, <em>Lugares de la Memoria. El Valladolid de la guerra espa&ntilde;ola, </em>que recorre los edificios que siguen en pie y que protagonizaron distintos momentos desde que los sublevados dieran el golpe de estado el 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Valladolid tuvo una represi&oacute;n organizada y dirigida a aquellos que los sublevados ve&iacute;an como enemigos: se han contabilizado 2.700 asesinatos y otras 10.000 personas fueron encarceladas o reprimidas. &ldquo;Fueron muertes extrajudiciales perfectamente orquestadas, sistem&aacute;ticas y muy bien seleccionadas&rdquo;, explica el presidente de la ARMH de Valladolid, Julio del Olmo, que lleva investigando y trabajando en la recuperaci&oacute;n de restos desde que se fund&oacute; la entidad, hace 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta obra, que incluye un plano de la ciudad por si alguien quiere realizar una lectura sobre la marcha, examina catorce edificios y espacios como el Ayuntamiento de Valladolid, el Gobierno Civil &mdash;que hoy es parte del Museo Nacional de Escultura&mdash;, la Capitan&iacute;a General, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/resistencia-golpe-valladolid-libro-recoge-17-procesos-judiciales-encausaron-500-personas_1_10113956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Casa del Pueblo</a> &mdash;casa del pueblo &mdash;donde 600 personas esperaban unas armas que nunca llegaron, de los cuales casi 500 de ellos fueron juzgados&mdash;, el <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/metro-costura-pendiente-objetos-guardan-memoria-fusilados-franquismo-valladolid_1_9152830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cementerio del Carmen</a> &mdash;en la que a&uacute;n quedan restos sin localizar&mdash;, el manicomio &mdash;ubicado en la actual Consejer&iacute;a de Familia&mdash;, la Estaci&oacute;n del Norte, el p&aacute;ramo de San Isidro, donde m&aacute;s de 400 personas fueron <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/placa-ubica-fosas-represaliados-cementerio-carmen-valladolid_1_9166899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fusiladas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estos sitios han sido elegidos porque los hechos que sucedieron afectaron a un elevado n&uacute;mero de personas o por la relevancia de los sucesos que acontecieron all&iacute; para el triunfo del golpe. &ldquo;Se trata de recorrer los lugares, pero no hacemos una mera descripci&oacute;n, sino que intentamos dar m&aacute;s luz sobre estos sitios con toda la documentaci&oacute;n que tenemos&rdquo;, avanza Del Olmo en una entrevista a elDiario.es. 
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                    alt="Miembros de la Falange y de la Iglesia, ante la tumba en la que se enterraron los restos de Onésimo Redondo."
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                Miembros de la Falange y de la Iglesia, ante la tumba en la que se enterraron los restos de Onésimo Redondo.                            </span>
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        Esta 'luz' se aporta a trav&eacute;s de las historias de algunos de estos fusilados o encarcelados. Los documentos judiciales o militares incluyen el papel social, pol&iacute;tico o de actuaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los detenidos, as&iacute; como los cargos que ejerc&iacute;an en pol&iacute;tica municipal o en sindicatos y sus filiaciones pol&iacute;ticas. Muchos de ellos eran trabajadores p&uacute;blicos como bomberos, polic&iacute;as y barrenderos, adem&aacute;s de los miembros de la corporaci&oacute;n municipal. Tambi&eacute;n se alude a los antecedentes 'penales' de estos presos, que pod&iacute;an retrotraerse a las huelgas de 1917. 
    </p><h2 class="article-text">Obst&aacute;culos para acceder a algunos documentos</h2><p class="article-text">
        <em>Lugares de la Memoria. El Valladolid de la guerra espa&ntilde;ola</em> se publica como fruto de a&ntilde;os de entrevistas personales, investigaci&oacute;n documental, visitas a los archivos municipal, provincial y militares y <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/custodia-objetos-fosas-comunes-franquismo-arhm-valladolid-reprocha-ministerio-cultura-inaccion_1_12723662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">excavaciones</a> que han permitido recuperar cientos de restos de los represaliados. Especialmente importante ha sido el acceso al Archivo Militar IV de El Ferrol &mdash;que conten&iacute;a informaci&oacute;n sobre la VII Regi&oacute;n Militar y m&aacute;s de 6.000 causas&mdash; y a la documentaci&oacute;n parcial relativa a la c&aacute;rcel de Cocheras, ubicada en los almacenes en desuso que guardaban viejos coches de tranv&iacute;a y que lleg&oacute; a hacinar a m&aacute;s de 2.000 presos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedimos los libros de registro de esta prisi&oacute;n, que oper&oacute; hasta el 20 de octubre de 1940. Primero nos dijeron que esa documentaci&oacute;n no exist&iacute;a, pero conseguimos una foto de la portada y una foto de una de las p&aacute;ginas. Y entonces nos enviaron los libros de registro&rdquo;, explica Julio del Olmo. Sin embargo, la ARMH de Valladolid no est&aacute; satisfecha con los archivos a los que tuvieron acceso: solo les entregaron los libros de registro de 1937 y 1938 &mdash;y otro m&aacute;s general y expurgado que abarca hasta 1942&mdash;, pero no los del a&ntilde;o del golpe. 
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                Mandos de las juventudes hitlerianas pasan revista a falangistas en el paseo del Campo Grande de Valladolid, 1937.                            </span>
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        &ldquo;El fundamental es el libro de registro de 1936, pero ese nada, no nos lo han mandado&rdquo;, reprocha Del Olmo. En 1936 fue cuando se produjo un mayor n&uacute;mero de presos ejecutados extrajudicialmente tras puestas en 'libertad' firmadas por el gobernador civil, el jefe superior de polic&iacute;a y el director de la prisi&oacute;n. &ldquo;Algunos testigos nos contaron c&oacute;mo ven&iacute;an los falangistas a la c&aacute;rcel y se llevaban a quien quer&iacute;an. Y no. El que sali&oacute; fue porque se hab&iacute;a dado la orden, y los falangistas eran los ejecutores. Los milicianos eran civiles militarizados, sometidos a la jerarqu&iacute;a, disciplina y c&oacute;digo de justicia militar&rdquo;, defiende. En tres semanas, fueron asesinadas m&aacute;s de 500 personas en Valladolid, seguidas de otras 900 en septiembre
    </p><h2 class="article-text">Ocultaci&oacute;n de v&iacute;ctimas como si hubieran sufrido un bombardeo</h2><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n pone el foco en los nueve bombardeos que sufri&oacute; la ciudad de Valladolid &mdash;y uno en Medina de Rioseco&mdash; entre 1936 y 1938, que se saldaron con 80 muertos. La investigaci&oacute;n de la ARMH apunta que solo cinco bombardeos (los de 1937 y 1938) fueron ataques de la aviaci&oacute;n republicana: fueron dirigidos al centro de la ciudad &mdash;donde se concentraba el apoyo a la sublevaci&oacute;n&mdash; y en puntos estrat&eacute;gicos y acabaron con la vida de 64 personas.
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                    alt="Interior de la Iglesia del barrio de las Delicias, en ruinas tras un bombardeo en 1936."
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            <span class="title">
                Interior de la Iglesia del barrio de las Delicias, en ruinas tras un bombardeo en 1936.                            </span>
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        Sin embargo, Valladolid tambi&eacute;n sufri&oacute; ataques en agosto y septiembre de 1936 cuya autor&iacute;a es m&aacute;s difusa: afectaron a viviendas de la clase trabajadora (en Las Delicias o en los alrededores de la estaci&oacute;n de tren, donde viv&iacute;an los ferroviarios) y mataron a 16 personas. Adem&aacute;s, se han localizado escritos del gobernador civil prohibiendo atacar a las fuerzas a&eacute;reas y diciendo que estos bombardeos serv&iacute;an &ldquo;para aglutinar a&uacute;n m&aacute;s el esp&iacute;ritu colectivo y enardecer el impulso patri&oacute;tico&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/casa-pueblo-carceles-sedes-sublevados-libro-recorre-valladolid-retaguardia-durante-guerra-civil_1_13259261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Valladolid,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b7eeeb5-4937-43cb-9006-e3697a506a7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144123.jpg" width="2366" height="1331" alt="Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora Urmila Seshagiri encontró una versión de un manuscrito de 1908 desconocida hasta la fecha, que se presenta como una tentativa de primera novela</p><p class="subtitle">Entrevista - Shego: “Si el PP no nos llama para tocar por decir lo que pensamos, qué pena, es lo que hay”
</p></div><p class="article-text">
        Todos tenemos muchas identidades a lo largo de la vida. Por eso hubo un tiempo en el que los genios (a&uacute;n) no eran genios, sino seres humanos corrientes que trabajaban codo con codo para ofrecer lo mejor de s&iacute; mismos al mundo. Por eso, aunque no lo parezca, hubo un tiempo en el que <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-inedito-virginia-woolf-publicado-trabajo-perdido-the-life-of-violet-pm_1_12686873.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a> (Londres, 1882 - Sussex, 1941) no era (todav&iacute;a) Virginia Woolf, y no (solo) porque no se hubiera casado con Leonard Woolf, de quien tomar&iacute;a el apellido, sino por hallarse en la fase embrionaria de una escritora en potencia, esto es, la fase de ensayo y error; de escribir sin la expectativa de publicar, tan solo de continuar aprendiendo.
    </p><p class="article-text">
        Urmila Seshagiri, estudiosa de la escritora inglesa, dio por casualidad con el manuscrito de un texto titulado <em>La vida de Violet</em>, conservado en una casa de campo de Wiltshire y fechado en 1908. La Biblioteca P&uacute;blica de Nueva York (NYPL) guardaba un relato con el mismo t&iacute;tulo, pero correspondiente a una versi&oacute;n de 1907. Este primer borrador ya se conoc&iacute;a entre los acad&eacute;micos, y no pasaba de considerarse una composici&oacute;n primeriza. Sin embargo, la edici&oacute;n revisada de 1908 inclu&iacute;a nuevas correcciones que, a juicio de la investigadora, otorgan valor al original y hacen de &eacute;l una obra m&aacute;s acabada.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado se public&oacute; por primera vez en ingl&eacute;s, y ahora llega a nuestras librer&iacute;as de la mano de Lumen, en esa misma edici&oacute;n de Urmila Seshagiri y con traducci&oacute;n de Ana Mata Buil. <em>La vida de Violet</em> puede leerse como el embri&oacute;n de una novela, dividida en tres partes que son casi cuentos independientes, vinculados solo por girar en torno a un mismo personaje. Este personaje, precisamente, es lo m&aacute;s revelador de este manuscrito: Violet, una &ldquo;giganta&rdquo; que rompe algo m&aacute;s que las convenciones est&eacute;ticas de su tiempo. Est&aacute; inspirada en Mary Violet Dickinson (1865 - 1948), amiga de la autora (que en efecto med&iacute;a m&aacute;s de un metro ochenta). Se conocieron en 1902, cuando Virginia Woolf ten&iacute;a veinte a&ntilde;os y todav&iacute;a no hab&iacute;a comenzado a publicar.
    </p><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo, o relato, se narra la llegada al mundo de esta hero&iacute;na tan curiosa y su posterior presentaci&oacute;n en sociedad, que no deja de ser un segundo nacimiento. Pero, lejos de repetir el patr&oacute;n de la comedia de costumbres al uso, la autora &ldquo;revienta&rdquo; todas las convenciones con una voz narrativa burlesca, que a trav&eacute;s de un humor afilado saca punta a los usos de la alta sociedad, y siempre con el foco puesto en la situaci&oacute;n de las mujeres, aunque sin dramatizar. Por ejemplo, escribe: &ldquo;La dama sacudi&oacute; el abanico como un abanico sacudir&iacute;a la trompa, y, en efecto, su posici&oacute;n en el sal&oacute;n de baile era tan se&ntilde;alada que se le permit&iacute;an las libertades que los monos, las ovejas y los burros conceden al Rey de las Bestias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s sugerentes y refinados son los pasajes en los que describe las flores, importantes en la vida de la protagonista (y de la autora, como se refleja en su obra). La segunda parte se titula, precisamente, <em>El jard&iacute;n m&aacute;gico</em>, y lleva a la giganta a otro escenario: &ldquo;Si hay dos cosas que s&eacute; acerca de las damas aristocr&aacute;ticas inglesas, y una es que tienen salud, y la otra que tienen casas en el campo&rdquo;. En esa casa, Violet lee libros y se pierde entre las plantas (no es de extra&ntilde;ar que se entendiera tan bien con Woolf). En un momento dado, deja caer una sentencia que parece un anticipo del ensayo m&aacute;s influyente de la escritora: &ldquo;&ndash;&iquest;No le parece, Violet&hellip;, que ser&iacute;a muy bonito&hellip;? / &ndash;&iquest;Tener una casa propia? &iexcl;S&iacute;, mi querida se&ntilde;ora!&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2ba299d1-21a3-46d6-b707-41535646957c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El aire de cuento de estas tres piezas breves (o, para ser exactos, del personaje principal, de quien se enfatizan los atributos a trav&eacute;s del lenguaje aleg&oacute;rico), se refuerza en la tercera, <em>Cuento para dormir</em>, que reviste una atm&oacute;sfera m&aacute;s m&aacute;gica, aunque sin perder ese tono mordaz. Adem&aacute;s del retrato de una protagonista que rompe moldes, la novela destaca porque ya se entrev&eacute; la mirada incisiva de la autora hacia el universo femenino, y en concreto el de la amistad entre mujeres &ndash;la editora ve en Violet una predecesora de Vita Sackville-West, la amiga m&aacute;s especial de Woolf&ndash;, unas mujeres que no se limitan a hacer sus labores y practicar los pasos de baile con primor, sino que se r&iacute;en con fuerza, tienen una mente inquieta y cultivan una vida (exterior) m&aacute;s rica de lo que se espera de ellas y una vida (interior) menos d&oacute;cil de lo que sus mayores querr&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, como se suele decir de las primeras obras, <em>La vida de Violet</em> contiene las semillas de lo que luego germinar&aacute;. El estilo a&uacute;n est&aacute; por pulir, pero incluso en este tono que roza la caricatura se atisban sutilezas, alumbramientos y digresiones muy propios de Woolf, de la Woolf que en su plenitud renov&oacute; las formas y firm&oacute; obras como <em>La se&ntilde;ora Dalloway</em> (1925) o <em>Las olas</em> (1931). Le falta empaque en la construcci&oacute;n narrativa, pero el nervio ya estaba ah&iacute;. Resulta curioso, adem&aacute;s, descubrir el lado c&oacute;mico de la joven Woolf, una escritora de quien ha trascendido una imagen seria, incluso imponente, en parte por la exigencia de su obra, en parte porque, al igual que ocurre con <a href="https://www.eldiario.es/spin/tragedia-personal-legado-marco-generaciones-poeta-cambio-mirada-salud-mental-sylvia-plath-pm_1_12982644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>, su suicidio parece haberle dejado para la posteridad una fama de mujer atormentada y triste, aunque (y sus diarios y cartas lo prueban, lo mismo que Plath) tuvo etapas muy luminosas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una escritora en construcci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de <em>La vida de Violet</em> coincide con una nueva selecci&oacute;n de sus primeros relatos, <em>La marca de la pared</em> (N&oacute;rdica, 2026, trad. Ainize Salaberri, Magdalena Palmer y Colectivo Woolf BdL), acompa&ntilde;ada de un <a href="https://elpais.com/cultura/2012/02/10/actualidad/1328869927_186909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de Antonio Mu&ntilde;oz Molina, que se recupera a modo de pr&oacute;logo. Este peque&ntilde;o volumen comprende siete textos, fechados entre 1892 y 1924 &ndash;es decir, terminan justo antes de la publicaci&oacute;n de su primera gran novela, <em>La se&ntilde;ora Dalloway</em>, en 1925&ndash; y permite ver la evoluci&oacute;n de una escritora en ciernes, que va experimentando hasta lograr, en las &uacute;ltimas piezas, un nivel excelso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e69a554e-b1ee-4983-b232-78f7fc2a3634_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El primer relato, y su continuaci&oacute;n, escritos cuando era apenas una ni&ntilde;a, se lee un poco en consonancia con <em>La vida de Violet</em>: tiene una gran dosis de comicidad, pero incluso en este intento tan juvenil se vislumbran fogonazos, detalles que denotan una capacidad inusual para la observaci&oacute;n de la naturaleza humana, para ir m&aacute;s all&aacute; de las turbulencias de una misma. Es una Virginia Woolf irreverente y juguetona; probablemente esa es la clave, que <em>juega</em>, aprende jugando, se divierte al escribir, y en esa disposici&oacute;n es cuando se puede explorar la creatividad y, a la larga, llegar a aportar algo de veras novedoso.
    </p><p class="article-text">
        Su universo narrativo es el mismo de siempre: aristocracia, casas se&ntilde;oriales, vicisitudes de las din&aacute;micas dom&eacute;sticas, flores; pero &mdash;y esto tambi&eacute;n es lo mismo de siempre&mdash; en ella no importa tanto el qu&eacute; como el c&oacute;mo, puesto que es la cadencia de su voz, las sinuosidades del punto de vista, la fluidez de esa cadena que rompe los preceptos cl&aacute;sicos sobre los tiempos narrativos, lo que arrastra al lector por sus p&aacute;ginas. Como en <em>La marca en la pared</em> (1917), donde basta una mujer observando lo que parece una mancha en la pared para hilvanar una meditaci&oacute;n hipn&oacute;tica y de culminaci&oacute;n magistral. Tambi&eacute;n merecen una menci&oacute;n <em>La se&ntilde;ora Dalloway en Bond Street</em> (1923) y <em>El vestido nuevo </em>(1924), dos textos espl&eacute;ndidos que complementan su novela.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/27e80b9b-5512-4159-80ef-c75afa988f65_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; somos con respecto a los escritores que nos han inspirado?&rdquo;, se pregunta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/reivindicacion-bibliotecas-publicas-hizo-ali-smith-refugio-brujula-azar_1_11689469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ali Smith</a> en la conferencia que pronunci&oacute; en el Festival Literario de Cambridge en 2023, a prop&oacute;sito de <em>Una habitaci&oacute;n propia</em> (1929), editada como <em>Una Woolf propia</em> (N&oacute;rdica, 2026, trad. Magdalena Palmer). Ella quiz&aacute; sea, junto con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jeanette-winterson-gran-autora-transgrede-limites-lenguaje-generos_1_11486816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeanette Winterson</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rachel-cusk-pregunta-origen-creadoras-desfile-mujeres-deban-volverse-violentas_1_12148835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rachel Cusk</a>, la heredera m&aacute;s clara de Virginia Woolf: lleva un paso m&aacute;s all&aacute; &mdash;porque para ser heredera de Woolf no basta, desde luego, con imitarla&mdash; su b&uacute;squeda de nuevas formas de expresi&oacute;n, sus rupturas, su evocaci&oacute;n de un imaginario magn&eacute;tico y genuino, hasta en un g&eacute;nero como el ensayo. Y, como ella, tiene tambi&eacute;n su lado humor&iacute;stico, que se divierte explorando, probando, <em>jugando</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno tiene con un escritor esa suerte de &ldquo;entendimiento&rdquo; que la autora escocesa experiment&oacute; con Woolf, de inmediato surge la necesidad de leer <em>todo</em> lo publicado por &eacute;l, y todo es todo, desde sus inicios torpes hasta sus finales indignos (si los hubiera). Hoy, gracias al rescate de <em>La vida de Violet</em>, la cohorte de seguidores de Woolf puede penetrar a&uacute;n m&aacute;s en su proceso de formaci&oacute;n, a&ntilde;adir un nombre m&aacute;s al mapa de las amigas que conformaron su mundo y nutrieron su narrativa. Sin exagerar en cuanto a sus m&eacute;ritos &mdash;no se convertir&aacute; en una obra imprescindible&mdash;, no deja de ser un aperitivo de lo que estaba por venir; un diamante en bruto, en definitiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Relato,Virginia Woolf,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerónimo Andreu: "Villarejo encontró en 'Interviú' un medio vulnerable dispuesto a publicar con pocos controles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jeronimo-andreu-villarejo-encontro-interviu-medio-vulnerable-dispuesto-publicar-controles_128_13259946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf0c150b-105b-48f1-b0f4-8c5bdaaa86c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jerónimo Andreu: &quot;Villarejo encontró en &#039;Interviú&#039; un medio vulnerable dispuesto a publicar con pocos controles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista se sumerge en la historia de una revista que fue referente en la Transición pero que no supo adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos, elementos que acabaron provocando su cierre</p><p class="subtitle">Opinión - La 'Interviú', por Montero Glez</p></div><p class="article-text">
        Reconstruir la historia de <em>Intervi&uacute;</em> sin quedarse solo con lo bueno (que lo hubo) o limitarse a subrayar su machismo o su falta de &eacute;tica en algunas investigaciones no era un ejercicio sencillo. El periodista Jer&oacute;nimo Andreu lo ha conseguido en <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-desnudos-y-los-muertos/448076" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'</a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-desnudos-y-los-muertos/448076" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los desnudos y los muertos'</em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-desnudos-y-los-muertos/448076" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(Pen&iacute;nsula). 
    </p><p class="article-text">
        <em>Intervi&uacute; </em>no se explica sin la figura de su editor, Antonio Asensio, y una redacci&oacute;n que pas&oacute; de fiscalizar a la polic&iacute;a a ser la revista preferida en las comisar&iacute;as. De haber sobrevivido al cierre, en 2018, ahora cumplir&iacute;a 50 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo explicar&iacute;a qu&eacute; era </strong><em><strong>Intervi&uacute;</strong></em><strong> a alguien que se informa a base de tiktoks?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un proyecto muy comercial, porque esto lo montaron con la intenci&oacute;n de ganar dinero, un poco aprovechando las grandes vetas que se pod&iacute;an explotar dentro de la prensa, que eran el sexo, los esc&aacute;ndalos, los sucesos, la sangre... No era una revista de ideas ni con una vocaci&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Asensio, Jos&eacute; Ilario y Jer&oacute;nimo Terr&eacute;s identificaron muy bien qu&eacute; interesaba al lector espa&ntilde;ol y construyeron un producto perfectamente adaptado a eso. Fueron muy inteligentes leyendo el momento social.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, durante unos a&ntilde;os hizo aportaciones period&iacute;sticas importantes: denuncias sobre la extrema derecha, la guerra sucia, el b&uacute;nker franquista o la memoria hist&oacute;rica. Tuvo una utilidad social real. El problema lleg&oacute; cuando Espa&ntilde;a cambi&oacute; y la revista no supo adaptarse. Su propuesta qued&oacute; anticuada est&eacute;tica, &eacute;tica y period&iacute;sticamente. <em>Intervi&uacute;</em> tuvo un auge muy fuerte y despu&eacute;s una decadencia largu&iacute;sima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n fue Antonio Asensio? &iquest;Era el retrato del lector medio de aquella Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Completamente. El secreto del &eacute;xito de <em>Intervi&uacute;</em> fue la armon&iacute;a perfecta entre su editor y el producto que estaban haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empez&oacute; a implicarse directamente en la revista, el proyecto creci&oacute; much&iacute;simo porque ten&iacute;a un gran instinto. Constru&iacute;a una revista basada en sus propios intereses y gustos. Incluso su familia participaba indirectamente: opinaban sobre portadas, fotograf&iacute;as o colaboradores. La gente tambi&eacute;n te cuenta c&oacute;mo su mujer, Chantal, dec&iacute;a si una portada funcionar&iacute;a o si no le gustaba. Era un producto muy conectado con una determinada clase social emergente de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; queda de aquel periodismo de batalla, adem&aacute;s del archivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, ese archivo es un misterio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un misterio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El archivo se lo qued&oacute; Prensa Ib&eacute;rica, est&aacute; guardado y no se puede acceder a &eacute;l. Debe ser uno de los archivos m&aacute;s importantes de la prensa espa&ntilde;ola porque tiene un valor hist&oacute;rico tremendo, pero no se puede consultar porque no est&aacute; dentro de la l&iacute;nea de negocio...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha intentado consultarlo para el libro y no ha podido?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque est&aacute; en cajas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la hemeroteca, &iquest;queda algo de aquel tipo de periodismo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a quedan algunos rescoldos. Muchos veteranos de <em>Intervi&uacute;</em> dicen que hoy disfrutar&iacute;an investigando casos actuales como el de &Aacute;balos con la misma agresividad de entonces.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que ahora el periodismo vive debates &eacute;ticos mucho m&aacute;s presentes. En <em>Intervi&uacute;</em> hab&iacute;a pocos frenos. Algunos reporteros consiguieron grandes exclusivas, pero tambi&eacute;n exist&iacute;an pr&aacute;cticas muy cuestionables para obtener informaci&oacute;n o tratar a las fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Hay que entender que Espa&ntilde;a estaba construyendo entonces los l&iacute;mites de la pol&iacute;tica, el discurso p&uacute;blico y el periodismo. Muchos periodistas ven&iacute;an del exilio o de ambientes militantes y entend&iacute;an el periodismo como una herramienta pol&iacute;tica. Igual que te digo que para Asensio eso no era un proyecto ideol&oacute;gico, para ellos s&iacute;, ellos quer&iacute;an cambiar el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La &eacute;tica period&iacute;stica era secundaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos s&iacute;. El objetivo principal era publicar informaci&oacute;n que tuviera impacto pol&iacute;tico y ampliara los m&aacute;rgenes de libertad.
    </p><p class="article-text">
        Eso provoc&oacute; errores graves. Uno de los ejemplos m&aacute;s conocidos fue el caso de Xavier Vinader, cuando public&oacute; una acusaci&oacute;n muy seria sobre grupos de extrema derecha, solo a partir de la informaci&oacute;n de un polic&iacute;a infiltrado, sin contrastarla suficientemente. Uno de los se&ntilde;alados mand&oacute; una carta neg&aacute;ndolo y asegurando que la revista le pon&iacute;a en peligro. <em>Intervi&uacute;</em> no rectific&oacute; ni la public&oacute;. ETA le mat&oacute; a &eacute;l y a otro de los mencionados.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En &#039;Interviú&#039; había pocos frenos. Algunos reporteros consiguieron grandes exclusivas, pero también existían prácticas muy cuestionables para obtener información o tratar a las fuentes.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La redacci&oacute;n que describe parece bastante ca&oacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo era. Existe mucha mitificaci&oacute;n sobre las redacciones antiguas: alcohol, humo, noches eternas&hellip; Tiene cierta &eacute;pica, pero probablemente poca gente querr&iacute;a trabajar hoy en un ambiente as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a much&iacute;simo exceso, tambi&eacute;n mucho ego y competitividad. Se mitifican las redacciones antiguas porque hay mucha poes&iacute;a, la gente bebiendo y todo eso. Pero luego te preguntas si a ti te gustar&iacute;a trabajar en ese ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, de ese caos salieron investigaciones muy importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les fueron las grandes aportaciones period&iacute;sticas de </strong><em><strong>Intervi&uacute;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda la invenci&oacute;n del g&eacute;nero de la memoria hist&oacute;rica tiene mucho valor. Durante la Transici&oacute;n, la revista public&oacute; investigaciones fundamentales sobre torturas, extrema derecha&hellip; Hicieron una labor de control del Estado, fueron los primeros que publicaron cosas sobre los GAL o el asesinato de Yolanda Gonz&aacute;lez. Tambi&eacute;n fueron los primeros en publicar sobre la trama G&uuml;rtel, cinco a&ntilde;os antes que <em>El Pa&iacute;s</em> y <em>El Mundo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ten&iacute;an algo poco habitual: cubr&iacute;an historias de corrupci&oacute;n local en pueblos y ciudades peque&ntilde;as que no interesaban a los grandes peri&oacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro explica c&oacute;mo </strong><em><strong>Intervi&uacute;</strong></em><strong> pas&oacute; de fiscalizar a la polic&iacute;a, por ejemplo explicando qu&eacute; ocurr&iacute;a en el cuartel de Intxaurrondo, a convertirse casi en una revista policial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y es uno de los procesos m&aacute;s interesantes. En sus inicios ten&iacute;an contactos con grupos de extrema izquierda o ambientes antifranquistas. Con los a&ntilde;os, esas fuentes perdieron importancia y la informaci&oacute;n policial se convirti&oacute; en el gran motor de muchas exclusivas.
    </p><p class="article-text">
        Los reporteros cultivaron much&iacute;simo las relaciones con polic&iacute;as y comisar&iacute;as. Intervi&uacute; acab&oacute; siendo muy valorada dentro de ciertos sectores policiales. La revista cumpl&iacute;a todos esos c&oacute;digos que a los polic&iacute;as les encantaban.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los directores de Intervi&uacute; fue Agust&iacute;n Valladolid, que hab&iacute;a sido el jefe de comunicaci&oacute;n del Ministerio del Interior muchos a&ntilde;os y hombre fuerte de Rafa Vera y Barrionuevo. Cuando &eacute;l llega, rehace la plantilla, se deshace de todos los viejos y ficha gente dentro del concepto que tiene del periodismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En sus inicios, sus periodistas tenían contactos con grupos de extrema izquierda o ambientes antifranquistas. Con los años, esas fuentes perdieron importancia y la información policial se convirtió en el gran motor de muchas exclusivas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel tuvo Villarejo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la revista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento en que la revista ha perdido muchas fuentes, para mucha gente est&aacute; denostada y, de lo poco que tiene es Jos&eacute; Manuel Villarejo. Fue una fuente muy importante, como lo fue para muchos medios. La diferencia es que otros peri&oacute;dicos ten&iacute;an m&aacute;s contrapesos internos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando met&iacute; con el libro una de las cosas que quer&iacute;a saber es si Villarejo hab&iacute;a utilizado Intervi&uacute; como una terminal medi&aacute;tica y &eacute;l lo dominaba, porque hay gente que ten&iacute;a esa impresi&oacute;n, incluso dentro de la revista o si no, si simplemente Villarejo hab&iacute;a actuado en<em> Intervi&uacute;</em> como en otros sitios y lo que pasa es que se hab&iacute;a encontrado que era una gacela coja y que le compraba todas las mercanc&iacute;as escacharradas. Mi impresi&oacute;n es que pas&oacute; esto &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        No creo que Villarejo controlara la revista, pero s&iacute; encontr&oacute; un medio muy vulnerable y dispuesto a publicar informaciones con pocos filtros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El periodista describe en su libro las luces y sombras de &#039;Interviú&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>De todos los personajes que tuvieron relaci&oacute;n con el editor de Intervi&uacute;, uno de los que a&uacute;n sigue en activo es Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez. Entonces amenaz&oacute; a Asensio con quitarle su canal de televisi&oacute;n, Antena 3, y ahora a elDiario.es nos dijo que nos triturar&iacute;a. El periodismo ha evolucionado, pero hay personajes que no lo han hecho.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El periodismo ha evolucionado, pero los mecanismos de poder siguen siendo muy parecidos. Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez siempre quiso controlar totalmente los medios. Asensio, en cambio, ten&iacute;a una posici&oacute;n m&aacute;s inestable: fund&oacute; su empresa con cr&eacute;ditos y depend&iacute;a constantemente de negociar con unos y otros. Eso le daba cierta independencia, aunque tambi&eacute;n lo obligaba a hacer favores y mantener equilibrios complicados.
    </p><p class="article-text">
        Asensio refleja bien la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica y social de Espa&ntilde;a: primero, en la etapa del PSOE hegem&oacute;nico, todo giraba alrededor de los socialistas; despu&eacute;s, cuando ese dominio se rompe, se acerca a la derecha. Pero en Catalunya tambi&eacute;n depend&iacute;a de Pujol, que entonces manten&iacute;a buena relaci&oacute;n con Moncloa, as&iacute; que Asensio jugaba continuamente a marcar distancias y acercamientos seg&uacute;n le conven&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esa ambig&uuml;edad no le gustaba a Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, que quer&iacute;a lealtad absoluta. Cuando Asensio estaba en Antena 3, Rodr&iacute;guez pens&oacute; que controlar&iacute;a los informativos, pero Asensio ten&iacute;a demasiados intereses repartidos y trat&oacute; de escapar de ese control. Entonces Rodr&iacute;guez le advirti&oacute; que iba a &ldquo;crujirle&rdquo;. Finalmente, Asensio sali&oacute; muy perjudicado de Antena 3: aparecieron denuncias an&oacute;nimas en la Fiscal&iacute;a y acab&oacute; vendiendo la cadena a Villalonga, dentro del proyecto del PP para crear un gran grupo medi&aacute;tico. Es decir, las amenazas no solo existieron, sino que terminaron materializ&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n fue el mejor director de </strong><em><strong>Intervi&uacute;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que los tres primeros directores representan la etapa m&aacute;s brillante: &Aacute;lvarez Sol&iacute;s, Dar&iacute;o Gim&eacute;nez y &Aacute;lvarez Puga. Y luego Ignacio Fontes, que probablemente fue el director m&aacute;s representativo del mejor <em>Intervi&uacute;</em>: un periodista muy querido dentro de la revista y con una visi&oacute;n period&iacute;stica exigente, incluso trabajando en un medio sensacionalista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora no s&eacute; si le pongo en un compromiso: &iquest;Y el peor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es por el compromiso, es porque igual es cruel. No s&eacute;, ah&iacute; estuvo Cavero, que fue el que hizo el ERE. &Eacute;l ven&iacute;a de la radio y le interesaba poco la prensa. Estuvo tambi&eacute;n Paco Mora, que ten&iacute;a muchos contactos dentro de la Guardia Civil y el Ej&eacute;rcito. A Asensio en ese momento le interesaba alguien as&iacute;. Creo que a esos dos directores se les podr&iacute;a atribuir la decadencia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La revista nunca supo desprenderse de los desnudos.Tenían miedo de perder a sus lectores tradicionales y no sabían cómo reinventarse. Mientras la sociedad cambiaba, ellos seguían atrapados en el mismo modelo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El gran problema de Intervi&uacute; fueron los desnudos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la revista nunca supo desprenderse de ellos. Ten&iacute;an miedo de perder a sus lectores tradicionales y no sab&iacute;an c&oacute;mo reinventarse. Mientras la sociedad cambiaba, ellos segu&iacute;an atrapados en el mismo modelo.
    </p><p class="article-text">
        La decadencia fue muy larga. Se pasaron casi dos d&eacute;cadas publicando desnudos de concursantes de <em>Gran Hermano</em>. La evoluci&oacute;n de esas portadas explica perfectamente la evoluci&oacute;n de la propia revista: de la provocaci&oacute;n pol&iacute;tica y cultural inicial a un modelo completamente agotado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue un milagro que sobreviviera 42 a&ntilde;os? Nunca se adaptaron a la transici&oacute;n digital.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Nunca entendieron del todo internet ni los cambios tecnol&oacute;gicos, pero el gran problema fue editorial. La revista no supo reinventarse. Incluso muchos redactores reconoc&iacute;an que ya les daba verg&uuml;enza llevarla en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <em>Intervi&uacute; </em>sobrevivi&oacute; demasiado tiempo intentando mantener vivo un modelo que pertenec&iacute;a a otra &eacute;poca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jeronimo-andreu-villarejo-encontro-interviu-medio-vulnerable-dispuesto-publicar-controles_128_13259946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cf0c150b-105b-48f1-b0f4-8c5bdaaa86c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6421072" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Jerónimo Andreu: "Villarejo encontró en 'Interviú' un medio vulnerable dispuesto a publicar con pocos controles"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf0c150b-105b-48f1-b0f4-8c5bdaaa86c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,José Manuel Villarejo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-anonimato-literatura-siglo-xxi_1_13259322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c7faff3-9ef7-4d4b-9200-224e89eb33c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la iniciativa de la editorial Barrett de publicar una colección de libros ‘a ciegas’, analizamos otros casos recientes de obras de autoría desconocida</p><p class="subtitle">Entrevista - Alberto Velasco, bailarín: “Hay una ausencia total de referentes de cuerpos gordos”</p></div><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, no nos preguntamos por la autor&iacute;a de una obra literaria: nuestro primer contacto con la literatura suelen ser esos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentos</a> que, aunque se editen bajo el nombre de quien los recopil&oacute;, son el resultado de una larga tradici&oacute;n oral en la que han sufrido numerosas variaciones. M&aacute;s adelante, con los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-titulos-literatura-infantil-juvenil-regalar-dia-libro_1_13160834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libros para primeros lectores</a>, los escritores son percibidos como poco m&aacute;s que un nombre que aparece en la cubierta, el nombre de alguien vivo o muerto, qu&eacute; m&aacute;s da; lo &uacute;nico que nos importa es el relato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, con los a&ntilde;os esa &ldquo;pureza&rdquo;, por as&iacute; decir, se pierde. El autor comienza a ser un elemento destacado en torno al acto de leer, bien porque desde las clases de literatura obligan a aprenderse unas l&iacute;neas de su biograf&iacute;a, bien porque como lectores aficionados nos interesamos por ellos e incluso acudimos a sus firmas. El anonimato queda relegado a cl&aacute;sicos como el <em>Lazarillo de Tormes</em>, sobre los que de hecho ya existen indicios sobre su autor&iacute;a; o como un fen&oacute;meno hist&oacute;rico, como las escritoras que se escondieron bajo un seud&oacute;nimo masculino para que sus publicaciones se tomaran en serio, como Caterina Albert (V&iacute;ctor Catal&agrave;) o Mary Ann Evans (George Eliot).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los grandes cl&aacute;sicos, hoy es muy dif&iacute;cil dar con un libro del que no se sepa nada sobre el autor. A las transformaciones socioculturales &mdash;la consolidaci&oacute;n de la obra de autor en la narrativa moderna frente a la tradici&oacute;n oral&mdash; se ha sumado la exposici&oacute;n (&iquest;explotaci&oacute;n?) medi&aacute;tica, que desde la existencia de Internet y las redes sociales va en aumento. El escritor no se limita a escribir: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-sara-mesa-nuevos-escritores-no-necesitan-redes-sociales-triunfar_1_12900220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n se dedica a promocionarse</a>, por su cuenta o siguiendo las indicaciones de su editorial (entrevistas, presentaciones, v&iacute;deos, conferencias y cualquier tipo de evento). A veces, el n&uacute;mero de seguidores que acumula en las redes se convierte en un valor a&ntilde;adido para que las editoriales apuesten por &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">El reto de no comprometer la propia imagen</h2><p class="article-text">
        En estas circunstancias, el lector puede a&ntilde;orar la ingenuidad del ni&ntilde;o que se enfrentaba a la lectura sin prejuicios de ning&uacute;n tipo. Ahora, es inevitable tener alguna referencia del escritor, sea por una entrevista que hemos le&iacute;do, porque nos resulta simp&aacute;tico en Twitter o porque ha salido en televisi&oacute;n. No llegamos v&iacute;rgenes al libro. El escritor, por su parte, debe sacrificar tiempo de escritura en hacer de promotor de s&iacute; mismo, a riesgo de que la imagen proyectada perjudique la percepci&oacute;n del lector sobre su obra. No todos se saben desenvolver con la prensa, ni son derroches de simpat&iacute;a, ni est&aacute;n siempre de humor para escribir largas dedicatorias o pararse a charlar con el lector. Sus atributos personales no mejoran ni empeoran el libro, pero condicionan su recorrido.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;se puede publicar un libro e incluso desarrollar una carrera literaria en pleno siglo XXI sin comprometer la propia imagen? La respuesta es que, aunque no sea sencillo ni habitual, no es imposible, no. Ah&iacute; van algunos ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Los libros &lsquo;a ciegas&rsquo; de Barrett. </strong>Esta peque&ntilde;a editorial sevillana, ya conocida por asumir riesgos como su <a href="https://editorialbarrett.org/catalogo/editora-por-un-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editor por un libro</a>, celebra su d&eacute;cimo aniversario con el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/catalogo-ciegas-libros-anonimos-exito-fracaso-novelista-no-depende-promocion_1_13168715.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzamiento de ocho t&iacute;tulos sin identificar a su autor</a>, que puede ser un debutante o un veterano que ha mostrado su complicidad con el proyecto. No obstante, cabe preguntarse si este anonimato se mantendr&aacute;, o las identidades saldr&aacute;n a la luz al cabo de un a&ntilde;o (de momento, la editorial ya impulsa <a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1458681409597063&amp;set=pb.100063656547001.-2207520000&amp;type=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juegos para adivinarlas</a>), por no hablar de que una iniciativa como esta ser&iacute;a dif&iacute;cil de hacer en un sello grande e influyente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c698fd9-bbc2-41cc-94f1-00cbaf68f797_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>2. El caso Elena Ferrante.</strong> Ella &mdash;en femenino porque, sea quien sea, ha elegido firmar como mujer&mdash; es el paradigma de c&oacute;mo dejar que la obra circule verdaderamente sola. Al contrario de la sospecha de que se trata de una estrategia de <em>marketing</em>, la autora empez&oacute; a publicar en los a&ntilde;os noventa, pero la fama internacional no le lleg&oacute; hasta cerca de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La amiga estupenda</em></a> (2011-2014); de ser una estrategia, ser&iacute;a la peor de todas, porque adem&aacute;s se cree, no sin fundamento, que le ha costado premios (algunas organizaciones exigen la asistencia de los autores premiados). 
    </p><p class="article-text">
        En entrevistas por escrito, ha dejado entrever que en su juventud tuvo una mala experiencia con algo relacionado con la exposici&oacute;n medi&aacute;tica, de ah&iacute; que optara por estar al margen. Y aun as&iacute;, no la han dejado tranquila: en cuanto comenz&oacute; a despegar, se sucedieron los rumores, y el summum lleg&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-anita-raja_1_3805140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la bochornosa investigaci&oacute;n de las cuentas bancarias de una colaboradora de la editorial</a> para se&ntilde;alarla como el nombre detr&aacute;s de Ferrante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La pol&eacute;mica de Carmen Mola. </strong>En este caso, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/carmen-mola-fenomeno-sangriento-no-penalizo-gran-secreto_1_9612042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al tr&iacute;o Jorge D&iacute;az, Agust&iacute;n Mart&iacute;nez y Antonio Mercero</a> s&iacute; le interes&oacute; salir del anonimato: para embolsarse el Premio Planeta, por un lado, y para impulsar sus carreras individuales, que hasta entonces hab&iacute;an pasado desapercibidas. Mucha gente se llev&oacute; las manos a la cabeza porque tres hombres osaran firmar con un nombre de mujer &mdash;se dijo que formaba parte de una campa&ntilde;a, como si por ser mujer hoy fuera m&aacute;s f&aacute;cil publicar ficci&oacute;n criminal; como si a Lorenzo Silva, V&iacute;ctor del &Aacute;rbol, Juan G&oacute;mez-Jurado, C&eacute;sar P&eacute;rez Gellida y Javier Castillo no les leyera nadie&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ten&iacute;a tambi&eacute;n un sentido pr&aacute;ctico: un libro con tres autores desconocidos, para m&aacute;s inri de nombres y apellidos comunes, ser&iacute;a de todo menos comercial. En las obras de autor&iacute;a m&uacute;ltiple, el seud&oacute;nimo tiene justificaci&oacute;n, tanto si se conoce a los escritores como si no (otro ejemplo reciente es el de Trist&aacute;n Paniagua y <em>Yo presidente</em>, obra basada en hechos reales de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/1001818-tristan-paniagua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres autores</a> que han trabajado en pol&iacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. El famoso enmascarado.</strong> Durante su primera etapa como escritor, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maximo-pradera-no-falta-ignorante-retrogrado-ayuda_1_13170274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;ximo Pradera</a> se ocult&oacute; bajo el seud&oacute;nimo Joseph Jelinek para publicar una serie de novelas de intriga en las que la m&uacute;sica ten&iacute;a un papel destacado. Cuando alguien popular tiene intenci&oacute;n de labrarse una carrera literaria, o al menos de ser tomado en serio al publicar un libro, puede optar por renunciar a las ganancias que le reportar&iacute;a su nombre aut&eacute;ntico (y su presencia f&iacute;sica en la campa&ntilde;a de lanzamiento) y firmar con seud&oacute;nimo. Eso s&iacute;, como le ocurri&oacute; a M&aacute;ximo Pradera, es posible que los rumores (fundados) sobre su identidad no tardaran en aparecer. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/j-k-rowling-trans-incomoda-harry-potter_1_8895179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J. K. Rowling</a> &mdash;por aquel entonces toda una estrella medi&aacute;tica&mdash;, quiso saber qu&eacute; ocurrir&iacute;a con sus manuscritos si no los firmara ella, as&iacute; que se camufl&oacute; como Robert Galbraith para publicar un ciclo de novelas de intriga de corte m&aacute;s adulto. La descubrieron pronto, pero mantiene el seud&oacute;nimo para diferenciar esta obra de su narrativa para ni&ntilde;os y j&oacute;venes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3e7fc0e6-d6d2-4fb8-8aae-fd692dec92f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>5. Protecci&oacute;n del periodista de investigaci&oacute;n.</strong> A principios de este siglo, t&iacute;tulos como <em>Diario de un skin</em> (2003) o <em>El a&ntilde;o que trafiqu&eacute; con mujeres</em> (2004) se colaron entre los &eacute;xitos de ventas. Los firmaba un tal Antonio Salas, seud&oacute;nimo de, dice la biograf&iacute;a, un periodista de investigaci&oacute;n espa&ntilde;ol que, por los riesgos asumidos durante su trabajo, no puede revelar su nombre. Los hay que, en cambio, publicaron a cara descubierta, como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/roberto-saviano-no-justicia-condena-tarda-16-anos-llegar_128_12472936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Saviano</a> (<em>Gomorra</em>) o, sin salir de Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/justicia-alejarse-pulsiones-taparse-sociedad_128_1920383.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nacho Carretero</a> (<em>Fari&ntilde;a</em>) o <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ejercito-esencia-franquista-gobierno_128_2911352.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gonzalo Segura</a> (<em>Un paso al frente</em>); aunque, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/roberto-saviano-logra-condena-mafiosos-amenazaron-muerte-inicios-rompe-llorar-juicio_1_12463937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a juzgar por el coste personal que puede tener para ellos</a>, quiz&aacute; alguno hoy optar&iacute;a por hacer como Antonio Salas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Protecci&oacute;n de la intimidad propia o de la familia.</strong> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a> debut&oacute; con <em>D&iacute;as sin hambre</em> (2001), una novela inspirada en la anorexia que sufri&oacute; en su juventud, por la que lleg&oacute; a estar ingresada en una cl&iacute;nica. Ese primer libro, tan doloroso para ella y para su familia, se public&oacute; bajo el seud&oacute;nimo de Lou Delvig. Como la autora ten&iacute;a la intenci&oacute;n de seguir escribiendo, sin embargo, el seud&oacute;nimo desapareci&oacute; en las ediciones sucesivas. De haberse quedado en la autora de ese &uacute;nico libro, ser&iacute;a entendible que ella, con una vida ajena al mundo de las letras, prefiriera mantenerse al margen de &eacute;l una vez ya hab&iacute;a volcado sus recuerdos en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Los escritores profesionales no suelen esconderse al exponer su intimidad, por mucho que en ocasiones algunos familiares se molesten, como le ocurri&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/karl-ove-knausgaard-escritura-constante-sentimiento-fracaso_1_10160653.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Ove Knausg&aring;rd</a> o a la propia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a>, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, con su obra m&aacute;s celebrada, <em>Nada se opone a la noche</em> (2011). Otro caso es el de Freida McFadden, autora del <em>thriller</em> superventas <em>La asistenta</em> (2022): siempre admiti&oacute; el uso de ese seud&oacute;nimo para separar su carrera literaria, con esa inclinaci&oacute;n por los temas oscuros, de su trabajo como m&eacute;dica especializada en lesiones cerebrales. Tem&iacute;a que un &aacute;mbito interfiriera en su proyecci&oacute;n profesional, de modo que, aun escribiendo ficci&oacute;n, no ha revelado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/autora-asistenta-freida-mcfadden-desvela-identidad-cansada-secreto_1_13129982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su verdadero nombre, Sara Cohen, hasta este 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. El se&ntilde;or que se hizo pasar por jovencita.</strong> Sergi Puertas rondaba la cincuentena cuando, con algunas novelas publicadas en editoriales peque&ntilde;as sin repercusi&oacute;n, llam&oacute; a la puerta de Impedimenta firmando con un nombre de mujer y adjuntando la fotograf&iacute;a de una joven atractiva. Hab&iacute;a movido ese manuscrito por diferentes editoriales, Impedimenta incluida, sin &eacute;xito, de modo que, frustrado, y viendo que las escritoras parec&iacute;an estar en un momento de eclosi&oacute;n, decidi&oacute; intentarlo con un seud&oacute;nimo. Esta vez, la editorial quiso publicarlo.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica no se desat&oacute; porque el autor se sincer&oacute; con sus editores y el libro <a href="https://impedimenta.es/producto/estabulario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicado con su nombre</a>, pero luego ha contado su historia <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2021-10-19/carmen-mola-planeta-impedimenta_3308954/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los medios</a>. A su lado, lo de Carmen Mola no pasa de juego inocente. Y, s&iacute;, este caso deber&iacute;a hacernos pensar: a las editoriales, pero tambi&eacute;n a nosotros como lectores: &iquest;Hasta qu&eacute; punto nos influyen los factores de afinidad (de g&eacute;nero, ideolog&iacute;a, edad u otros) a la hora de elegir a qu&eacute; autor leemos?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más probable es que quien publique hoy bajo seudónimo tenga, en la práctica, poca repercusión, lo mismo que la inmensa mayoría de escritores no anónimos que publican todos los años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>8. Una faceta secundaria.</strong> Algunos escritores eligen separar de forma deliberada, por motivos de g&eacute;nero, una parte de su producci&oacute;n: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/john-banville-irlandes-latigo-catolica_1_4840764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Banville</a> se convierte en Benjamin Black cuando escribe novela negra, al igual que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joyce-carol-oates-recrea-vida-medico-carnicero-investigo-psiquiatria-mujeres-experimentos-salvajes_1_11751233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joyce Carol Oates</a> en las novelas que firm&oacute; como Rosamond Smith y Lauren Kelly; Flavia Company se desdobla en Haru o Andrea Mayo para explorar diferentes registros; la escritora de literatura infantil y webc&oacute;mic Ursula Venon adopt&oacute; el seud&oacute;nimo T. Kingfisher al comenzar a publicar para j&oacute;venes y adultos; Luisa Etxenike es Antonia Lassa cuando publica historias de suspense. Son solo unos pocos ejemplos de una pr&aacute;ctica bastante extendida, sobre todo en &aacute;mbitos como la novela negra o la rom&aacute;ntica. Eso s&iacute;, rara vez el autor se esconde de verdad; tan solo utiliza un seud&oacute;nimo para separar estilos o g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. El escritor tan prol&iacute;fico que su editorial no da abasto.</strong> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> ha publicado algunas novelas como Richard Bachman. Por una parte, en la industria editorial no es habitual publicar m&aacute;s de un libro al a&ntilde;o de un mismo autor (y esto ya es excepcional, al alcance solo de privilegiados como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/metamorfosis-amelie-nothomb-jesucristo-enfurece-laicos-religiosos_1_8729534.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joyce-carol-oates-recrea-vida-medico-carnicero-investigo-psiquiatria-mujeres-experimentos-salvajes_1_11751233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joyce Carol Oates</a>), y ya se sabe que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a>, sobre todo en su juventud, escrib&iacute;a a un ritmo desaforado. Por otro lado, dado que el &eacute;xito le lleg&oacute; muy pronto, sent&iacute;a curiosidad por saber qu&eacute; ocurrir&iacute;a si sus libros no llevaran su nombre (hoy podr&iacute;a apuntarse al experimento de Barrett). Se invent&oacute; una biograf&iacute;a que justificara la ausencia medi&aacute;tica del autor, y public&oacute; varias novelas. Sin embargo, le ocurri&oacute; como a Elena Ferrante: dieron con &eacute;l tras investigar sus cuentas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Lorenzo C. Acebedo, &iquest;el pr&oacute;ximo en seguir los pasos de Carmen Mola?</strong> La biograf&iacute;a de este autor asegura que bajo el seud&oacute;nimo se esconde alguien que &ldquo;abandon&oacute; en su juventud los estudios teol&oacute;gicos por el retiro monacal y, alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s, el retiro monacal por una mujer&rdquo;. En 2023, public&oacute; <em>La taberna de Silos</em>, la primera entrega de una trilog&iacute;a con ecos de Umberto Eco, cuyo protagonista, nada menos que Gonzalo de Berceo, trata de resolver el asesinato de un monje en el monasterio. Se trata de una novela con mayor textura literaria, adem&aacute;s de humor inteligente, de lo que el argumento deja entrever, por lo que enseguida se sospech&oacute; que quien firma es en realidad un escritor consumado, tal vez alguien que con su nombre no vende demasiado. 
    </p><p class="article-text">
        Las pesquisas apuntan a nombres como <a href="https://www.eldiario.es/autores/rafael_reig/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Reig</a>, <a href="https://www.eldiario.es/autores/antonio_orejudo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Orejudo</a> u <a href="https://www.eldiario.es/autores/oscar-esquivias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Esquivias</a>; los dos primeros publican en Tusquets, la misma editorial que ha dado a conocer al misterioso Lorenzo C. Acebedo. Un sello que, por cierto, forma parte del Grupo Planeta. Qui&eacute;n sabe, como a veces el Premio Planeta distingue a <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/eduardo-mendoza-gana-premio-planeta_1_5191573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un escritor de verdad,</a> y no tiene reparos en premiar libros que son <a href="https://www.rtve.es/noticias/20121015/lorenzo-silva-gana-premio-planeta-2012-mara-torres-finalista/570400.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la continuaci&oacute;n de una serie en curso</a>, tal vez aprovechen la publicaci&oacute;n de la tercera entrega del improvisado detective riojano para desvelar el secreto.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto, estos son solo casos que han tenido cierta trascendencia. Lo m&aacute;s probable es que quien publique hoy bajo seud&oacute;nimo tenga, en la pr&aacute;ctica, poca repercusi&oacute;n, lo mismo que la inmensa mayor&iacute;a de escritores no an&oacute;nimos que publican todos los a&ntilde;os. Abrirse camino en el mundo literario cuesta, y jugar a hacerse el misterioso no garantiza ni mucho menos el &eacute;xito, como tampoco lo aseguran un gran n&uacute;mero de seguidores en las redes o una significativa presencia medi&aacute;tica (m&aacute;s de uno se asombrar&iacute;a al conocer las cifras de ventas reales de algunos de estos autores). En definitiva, al final, como siempre, lo &uacute;nico que cuenta es tener una verdadera devoci&oacute;n por el oficio; de lo contrario, entrar en el circuito editorial, con o sin m&aacute;scara, no compensa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-anonimato-literatura-siglo-xxi_1_13259322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alicia-valdes-ultraderecha-canalizando-malestar-hombres-jovenes-discursos-antifeministas_1_13261190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb7aa6a0-a08e-4d9a-a7e5-cb46aa1813fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora explora en su nuevo ensayo ('Auge: género, juventud y extrema derecha') la necesidad de hacer un diagnóstico feminista y de clase al malestar contemporáneo de los hombres jóvenes, en lugar de comprar el discurso simplista de la ultraderecha</p><p class="subtitle">Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, una idea ha comenzado a repetirse con insistencia en titulares, tertulias, estudios y ficciones audiovisuales: los hombres j&oacute;venes se est&aacute;n acercando a la extrema derecha y el feminismo tendr&iacute;a algo que ver con ese desplazamiento. La afirmaci&oacute;n, formulada muchas veces en t&eacute;rminos alarmistas, ha servido para instalar la idea de que la juventud masculina ha sido capturada por <a href="https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manosfera</a>, el antifeminismo y los discursos reaccionarios.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Vald&eacute;s no niega que exista un malestar entre los hombres j&oacute;venes, pero lo que s&iacute; discute es el diagn&oacute;stico que se est&aacute; haciendo de ello. En <em>Auge. G&eacute;nero, juventud y extrema derecha </em>(Debate, 2026), la autora propone desplazar la pregunta: en lugar de asumir que el malestar masculino procede de los avances feministas, habr&iacute;a que mirar hacia un sistema econ&oacute;mico en crisis que ha roto muchas de las promesas sobre las que se construy&oacute; la masculinidad tradicional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la ret&oacute;rica y el marco narrativo que se est&aacute; instalando es muy alarmista&rdquo;, explica Vald&eacute;s, que ha trabajado con j&oacute;venes en espacios de atenci&oacute;n e intervenci&oacute;n social. Esa experiencia, cuenta, fue una de las razones que la empuj&oacute; a escribir el ensayo<strong>. </strong>&ldquo;Quienes trabajamos en educaci&oacute;n con j&oacute;venes, o quienes trabajamos en el tercer sector con j&oacute;venes, creo que vemos una heterogeneidad mucho mayor que la que queda reflejada en los discursos p&uacute;blicos actuales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El malestar no viene del feminismo</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos de partida del ensayo es el se&ntilde;alamiento de dos supuestos culpables del auge reaccionario: los hombres j&oacute;venes y las feministas. Vald&eacute;s sit&uacute;a un momento clave en enero de 2024, cuando empezaron a circular con fuerza estudios y an&aacute;lisis sobre una nueva brecha ideol&oacute;gica de g&eacute;nero. Desde entonces, una parte del debate p&uacute;blico ha tendido a presentar a los hombres j&oacute;venes como sujetos especialmente proclives al antifeminismo.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, el problema no est&aacute; en observar ese fen&oacute;meno, sino el lugar desde el que se est&aacute; explicando.<strong> </strong>&ldquo;Es verdad que existe un malestar entre los j&oacute;venes. Pero, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; canalizando ese malestar?<strong> </strong>La extrema derecha est&aacute; sabiendo dar una especie de justificaci&oacute;n a ese malestar al culpar a las feministas, y es el marco que no debemos comprar desde las izquierdas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vald&eacute;s insiste en que aceptar ese marco supone una trampa pol&iacute;tica. Si se asume que el malestar masculino nace de los avances feministas, entonces cualquier intento de atender ese malestar parece una concesi&oacute;n al antifeminismo. Su propuesta es otra: reconocer que existe, pero disputarle la explicaci&oacute;n a la extrema derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La extrema derecha está sabiendo dar una especie de justificación a ese malestar al culpar a las feministas, y es el marco que no debemos comprar desde las izquierdas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ese malestar masculino proviene de un sistema econ&oacute;mico que est&aacute; en crisis y que, efectivamente, est&aacute; haciendo que todas las que est&aacute;bamos mal, estemos peor, y que muchas personas que antes no estaban mal, empiecen a estarlo&rdquo;. Esa es, probablemente, una de las ideas centrales del ensayo: el feminismo no es la causa del malestar masculino, pero s&iacute; puede ser una herramienta para interpretarlo de otro modo.
    </p><h2 class="article-text">El papel de los medios en la alarma generacional</h2><p class="article-text">
        Otro de los puntos fundamentales que pone Vald&eacute;s sobre la mesa es c&oacute;mo la conversaci&oacute;n sobre juventud y extrema derecha no se ha construido en el vac&iacute;o, sino que ha sido alimentada por estudios, titulares, programas de televisi&oacute;n, columnas de opini&oacute;n y productos culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, el papel del periodismo no solo est&aacute; siendo informar sobre el auge de la extrema derecha, sino que tambi&eacute;n est&aacute; participando en las condiciones que hacen posible su espectacularizaci&oacute;n. &ldquo;Los medios de comunicaci&oacute;n se est&aacute;n eximiendo de la responsabilidad que tienen con respecto a los fen&oacute;menos pol&iacute;ticos que ocurren&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma una crisis m&aacute;s amplia de la profesi&oacute;n. &ldquo;Nos encontramos ante una hiperespectacularizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica&rdquo;, apunta. &ldquo;Y la estamos viendo a trav&eacute;s de los titulares <em>clickbaiteros</em>, porque esta crisis del periodismo tiene tambi&eacute;n una crisis econ&oacute;mica detr&aacute;s. Si los medios de comunicaci&oacute;n se mantienen, en muchas ocasiones, en base a los anuncios y los clics que reciben en su web, saben que van a recibir m&aacute;s dinero si el titular es alarmista, sensacionalista o si deja espacio al error y entonces la gente acaba clicando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de la cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, &iquest;por qu&eacute; interesa tanto saber qui&eacute;n se encuentra detr&aacute;s de este fen&oacute;meno? &ldquo;Creo que, por un lado, hay una especie de sadismo de poder machacar al otro y, por otro lado, tambi&eacute;n hay un efecto narcisista de decir &lsquo;yo no he sido&rsquo; y as&iacute; sentirnos mejor los unos con los otros&rdquo;, explica Vald&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos considerado que el auge de la extrema derecha viene por parte de los jóvenes, en lugar de plantear que viene por parte de los adultos que forman parte de ello, o por parte de los medios de comunicación que le han dado voz, o por personas adultas que tienen posibilidad de voto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este se&ntilde;alamiento, adem&aacute;s, parecemos desviar la atenci&oacute;n de otro lugar. &ldquo;Hemos considerado que el auge de la extrema derecha viene por parte de los j&oacute;venes, en lugar de plantear que el auge de la extrema derecha viene por parte de los adultos que forman parte de esa extrema derecha, o por parte de los medios de comunicaci&oacute;n que han dado voz a la extrema derecha, o por personas adultas que tienen posibilidad de voto<strong> </strong>y que llevan votando a Vox desde 2018, cuando irrumpe en el Parlamento andaluz&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; hablamos cuando hablamos de juventud?</h2><p class="article-text">
        Otro de los elementos que atraviesa <em>Auge</em> es la propia categor&iacute;a de juventud. &iquest;Tiene sentido hablar de &ldquo;los j&oacute;venes&rdquo; como si constituyeran un bloque homog&eacute;neo? &iquest;Qu&eacute; queda fuera cuando se agrupan experiencias tan distintas bajo un mismo marcador de edad?
    </p><p class="article-text">
        Vald&eacute;s no busca dar una &uacute;nica respuesta, pero sospecha que muchas veces, cuando se habla de juventud, en realidad se est&aacute; hablando de precariedad. &ldquo;A m&iacute; me parece interesante plantear la cuesti&oacute;n de a qu&eacute; estamos llamando j&oacute;venes&rdquo;, asegura. &ldquo;Mi experiencia laboral ha sido sobre todo como investigadora, y una cosa que me llama la atenci&oacute;n es que con 30 a&ntilde;os todav&iacute;a me consideraban una investigadora joven, igual que ahora con casi 34 sigo siendo una escritora joven&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa extensi&oacute;n permanente de la juventud no le parece casual.<strong> </strong>&ldquo;En muchos casos, cuando estamos hablando de juventud, estamos hablando de precariedad&rdquo;, sostiene. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La esperanza de vida se alarga, pero no se alarga el tiempo que vamos a estar en buenas condiciones econ&oacute;micas. Lo que se alarga es un periodo de pobreza que se entiende como normal dentro de esta especie de orden cronol&oacute;gico capitalista que gobierna la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, el propio concepto de precariedad tambi&eacute;n corre el riesgo de suavizar realidades m&aacute;s duras. &ldquo;Creo que, durante mucho tiempo, hablar de precariedad fue muy interesante, porque nos permit&iacute;a hacer an&aacute;lisis m&aacute;s espec&iacute;ficos sobre determinados sectores poblacionales a nivel socioecon&oacute;mico, pero creo que llega un momento en el que el concepto de precariedad est&aacute; empezando a comerse la idea de sectores m&aacute;s empobrecidos. Hay gente que no es precaria, sino que es pobre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ca&iacute;da de la categor&iacute;a Hombre</h2><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo pol&iacute;tico de <em>Auge</em> aparece cuando Vald&eacute;s analiza la crisis de ciertos arquetipos masculinos, especialmente aquel que ella denomina PPP (Protector, Proveedor y Procreador), como una analog&iacute;a al perro potencialmente peligroso. Durante d&eacute;cadas, el capitalismo sostuvo esta figura concreta de hombre, como un modelo inseparable de la divisi&oacute;n sexual del trabajo y de la pareja heterosexual cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde los feminismos y la teor&iacute;a queer nos empezamos a cargar todo lo que entra dentro de la categor&iacute;a Mujer, y hemos empezado generar nuevas maneras de ser desde un punto de vista de la emancipaci&oacute;n y de la liberaci&oacute;n. Pero todav&iacute;a no se ha hecho el mismo trabajo con la categor&iacute;a Hombre&rdquo;, explica. El resultado es que muchos j&oacute;venes se encuentran con un modelo tradicional que ya no funciona, pero sin alternativas suficientemente deseables o disponibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese derrumbe, adem&aacute;s, no afecta a todos por igual. Vald&eacute;s subraya la importancia de la dimensi&oacute;n de clase: &ldquo;Hay muchos hombres de clase obrera que ya no encajan en ese PPP&rdquo;. Y si el capitalismo ya no garantiza a muchos hombres el lugar que les hab&iacute;a prometido, la extrema derecha les ofrece una explicaci&oacute;n desde el antifeminismo, y algunos gur&uacute;s digitales les venden una salida individualista.<strong> </strong>&ldquo;Ahora ser Hombre no es esa idea del hombre obrero, sino que es <a href="https://www.eldiario.es/era/llados-canovas-trampa-gurus-libertad-financiera_1_11255546.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la idea del hombre emprendedor</a>. Ah&iacute; entran los <em>manfluencers</em>, es decir, el ser due&ntilde;o de ti mismo, ser jefe de ti mismo, los <em>burpees</em>, los <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres de alto valor,</a> la <em>red pill,</em> etc.&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora ser Hombre no es esa idea del hombre obrero, sino que es la idea del hombre emprendedor. Ahí entran los &#039;manfluencers&#039;: el ser dueño de ti mismo, ser jefe de ti mismo, los burpees, los hombres de alto valor, la red pill, etc.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a ese escenario, Vald&eacute;s propone algo que puede resultar inc&oacute;modo: entrar en la conversaci&oacute;n sobre la masculinidad. No para recentrar a los hombres ni para desplazar las luchas feministas, sino para impedir que la extrema derecha sea la &uacute;nica que ofrezca respuestas. &ldquo;Hay que empezar a hacer un buen diagn&oacute;stico feminista y de clase a lo que est&aacute; sucediendo, y ah&iacute; tenemos que ser capaces de ofrecer caminos e itinerarios alternativos sobre qu&eacute; es &lsquo;ser hombre&rsquo;, pero tambi&eacute;n sobre qu&eacute; es ser hombre heterosexual y qu&eacute; es ser un hombre al que le gusta f&uacute;tbol, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El reto, para ella, consiste en no dejar que el reconocimiento del malestar masculino sea capturado por la derecha<strong>. </strong>&ldquo;Hemos ca&iacute;do tanto en la ret&oacute;rica de la extrema derecha de que el agravio al hombre es culpa de la mujer feminista, que ya no somos capaces de reconocer el agravio masculino. Y no, lo que le est&aacute; pasando al hombre en t&eacute;rminos de negatividad es culpa del capitalismo, no del feminismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n debe hacer pedagog&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        La pregunta final es inevitable: si es necesario construir modelos alternativos para los hombres j&oacute;venes, &iquest;sobre qui&eacute;n recae esta tarea? Vald&eacute;s reconoce el cansancio de muchas feministas ante la exigencia permanente de pedagog&iacute;a. &ldquo;Yo entiendo que hay un cansancio y un hast&iacute;o por parte de quienes llevamos muchos a&ntilde;os poniendo el cuerpo en la elaboraci&oacute;n y en la difusi&oacute;n de una narrativa feminista. Sufrimos acoso, sufrimos violencias y llega un momento en el que, obviamente, tienes que poner una serie de l&iacute;mites o limitar los espacios en los que participas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No todas las feministas tienen por qu&eacute; asumir esa tarea. &ldquo;Entiendo que haya compa&ntilde;eras que no lo quieran hacer, pero para m&iacute; lo relevante es darnos cuenta de que esto se tiene que hacer&rdquo;, asegura. &ldquo;Los chavales j&oacute;venes necesitan el feminismo y nosotros tenemos que conseguir hacer un feminismo que llegue a ellos&rdquo;, afirma. Para Vald&eacute;s, renunciar a disputar esa conversaci&oacute;n ser&iacute;a asumir que un adolescente ya est&aacute; perdido antes de tiempo. Y eso, dice, entra en contradicci&oacute;n con la propia idea de activismo. &ldquo;No podemos pensar que es imposible cambiar a un chaval de 15 a&ntilde;os. El activismo tiene que partir de la idea de que las cosas pueden cambiar&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alicia-valdes-ultraderecha-canalizando-malestar-hombres-jovenes-discursos-antifeministas_1_13261190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 20:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Jóvenes,Ensayos,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cabeza de Franco como balón, el mito de los comedores de loto y otros planes culturales para una primavera de luchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/cabeza-franco-balon-mito-comedores-loto-planes-culturales-primavera-luchas_132_13259406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76abdcc1-f341-4232-8827-95e7e9d6e83d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cabeza de Franco como balón, el mito de los comedores de loto y otros planes culturales para una primavera de luchas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una canción centrada en la idea de la fortuna y un clásico moderno del cine de animación que celebra 25 años, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail  - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Te suena el nombre de Ram&oacute;n Paso? Como dramaturgo y director de escena no es muy conocido. Su carrera se ha desarrollado entre talleres y un teatro popular, apoy&aacute;ndose en gran medida en las ventajas de sus apellidos: es nieto del dramaturgo Alfonso Paso y bisnieto del escritor Enrique Jardiel Poncela. De hecho, una obra escrita por Paso y con Jardiel Poncela como personaje protagonista tuvo que ser cancelada cuando estall&oacute; una noticia el 17 de abril del a&ntilde;o 2024.
    </p><p class="article-text">
        Pepe Viyuela interpretaba al autor de&nbsp;<em>Usted tiene ojos de mujer fatal&nbsp;</em>en la obra&nbsp;<em>Jardiel enamorado</em>&nbsp;que se representaba en el teatro Infanta Isabel de Madrid. En cuanto la noticia salt&oacute; a los medios, Viyuela dijo: &ldquo;Me he quedado de piedra. Estoy nervioso. No pienso en otra cosa. Estoy conmocionado&rdquo;, y decidi&oacute; abandonar la obra. Esa noticia, adelantada por El Pa&iacute;s, fue esta:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=54234719c9&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Fiscal&iacute;a denuncia al dramaturgo Ram&oacute;n Paso</a>&nbsp;por agresi&oacute;n, acoso sexual y coacciones a 14 mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, seguimos esperando el juicio, pero en la ma&ntilde;ana del pasado 26 de mayo nos sobresaltamos de nuevo al conocer que&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=84f0d6d56b&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Paso hab&iacute;a sido detenido</a>&nbsp;en Madrid por indicios de lo que parec&iacute;a un abuso a una menor cometidos el pasado s&aacute;bado en pleno centro de la ciudad, en un banco del Paseo del Prado. Seg&uacute;n unos viandantes, un adulto (Ram&oacute;n Paso) fue visto besando y tocando a una ni&ntilde;a, que estaba sentada en su regazo. La edad de la ni&ntilde;a es 15 a&ntilde;os, por debajo de la edad de consentimiento sexual.&nbsp;La ni&ntilde;a, seg&uacute;n declar&oacute; a la Polic&iacute;a, es alumna de Paso, que tiene una compa&ntilde;&iacute;a llamada Paso&nbsp;Azor&iacute;n cuya actividad m&aacute;s reciente es la lectura dramatizada en una librer&iacute;a.
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                El dramaturgo y director de escena Ramón Paso                            </span>
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        Es decir, una persona investigada por delitos sexuales que podr&iacute;an haber ocurrido durante los castings que &eacute;l dirig&iacute;a, con tantas mujeres implicadas (muy j&oacute;venes: de entre 18 y 25 a&ntilde;os en su momento) y un patr&oacute;n muy similar, ha seguido manteniendo una actividad teatral en la que ejerc&iacute;a como maestro de una menor de edad. Es muy sorprendente.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, pudimos investigar en el pasado de Ram&oacute;n Paso y nos encontramos con&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4135fc3c01&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Alambique de Ideas</a>, un &ldquo;laboratorio&rdquo; de proyectos audiovisuales que fund&oacute; despu&eacute;s de haber escrito varios cap&iacute;tulos para la serie&nbsp;<em>Compa&ntilde;eros</em>. Pudimos hablar con cinco mujeres que hab&iacute;an pasado por ese taller, que lo calificaron de&nbsp;&ldquo;secta&rdquo; y de lugar donde Paso ejerc&iacute;a &ldquo;abuso de poder&rdquo;. &ldquo;A &eacute;l lo que le gustaba era tener a su alrededor un har&eacute;n de chicas&rdquo;, nos dijo una de ellas. Seg&uacute;n fuentes jur&iacute;dicas, Ram&oacute;n Paso todav&iacute;a no ha declarado en la causa abierta contra &eacute;l ni tampoco todas las v&iacute;ctimas, pero se espera que esta fase concluya pr&oacute;ximamente.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la lentitud de la justicia y el periodismo como v&iacute;a para visibilizar la violencia sexual, habr&iacute;a mucho que decir, y lo haremos el viernes 26 de mayo en Rivas-Vaciamadrid, dentro del&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=93710c33f0&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FIC</a>, nuestro evento festivo del a&ntilde;o.&nbsp;A las 16:45 en el&nbsp;Auditorio Pilar Bardem de Rivas-Vaciamadrid, Ana Requena, Natalia Chientaroli y yo charlaremos sobre nuestra investigaci&oacute;n sobre Julio Iglesias y c&oacute;mo el periodismo ha expuesto la violencia sexual y ha encendido el Me Too. Aunque a veces, con casos como el de Ram&oacute;n Paso es inevitable pensar si ni todo el periodismo del mundo ayuda a detener los abusos. La lentitud de la justicia tampoco ayuda.
    </p><p class="article-text">
        En el FIC&nbsp;todo es gratuito y abierto. Habr&aacute; nombres del&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=25c7f1bb22&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodismo</a>&nbsp;como Silvia Intxaurrondo, Jordi &Eacute;vole o Andrea Ropero. Una&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8bb6d1b87c&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">charla entre Laura Garc&iacute;a&nbsp;Higueras y Luc&iacute;a Solla Sobral</a>, autora de&nbsp;<em>Comer&aacute;s flores.</em>&nbsp;Y&nbsp;actuaciones como las de&nbsp;La Bien Querida, Ariel Rot, Hinds y Se&ntilde;ora! (no es que grite, es que llevan una exclamaci&oacute;n final). Nuestro maestro de ceremonias es, como siempre, el gran Marc Gir&oacute;. Nos gusta llevar la cultura a las plazas, as&iacute; que esperamos verte all&iacute;.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b062078cf2&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consulta aqu&iacute; los horarios del programa completo</a>.
    </p><h2 class="article-text">Tres libros</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d47933a-1291-4e9c-a9b3-e15cba9f6b47_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Cuidar crisantemos, leer a Li Bai y tocar la c&iacute;tara de siete cuerdas al anochecer' de Fran Ruiz (Rosita y Amparo).&nbsp;</strong>Es la primera vez que te recomiendo un libro de&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=46724e5f31&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta nueva editorial</a>, fundada a finales del a&ntilde;o pasado y que con este ya suma seis libros en su cat&aacute;logo. Est&aacute; en su l&iacute;nea editorial el deseo de rescatar obras perdidas o poco accesibles (por ejemplo,&nbsp;<em>El mundo de la bella Simonetta</em>&nbsp;del fallecido diplom&aacute;tico colombiano Germ&aacute;n Arciniegas) y el de descubrir nuevas voces, tanto en el ensayo como en la ficci&oacute;n. Esta de Ruiz, autor barcelon&eacute;s licenciado en Filosof&iacute;a, es la primera novela contempor&aacute;nea in&eacute;dita que publican y adem&aacute;s es el debut del autor. Es f&aacute;cil conectar con esta narraci&oacute;n si te sientes abrumado por la vida, si te tienta la evasi&oacute;n del paseante en la ciudad, abandonado a la suerte de un paso tras otro y de las ideas que se enlazan con suavidad (aunque no tengan que ver) y no con la precipitaci&oacute;n del paso del dedo por la pantalla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/11c7fc92-daf3-4999-a9ed-20afe0dda006_source-aspect-ratio_default_1144084.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Constelucinaci&oacute;n' de Louise Bentkowski (Demipage, trad. Borja Mozo Mart&iacute;n).&nbsp;</strong>&iquest;Por qu&eacute; te apellidas as&iacute;? &iquest;Lo has pensado alguna vez? La directora esc&eacute;nica y performer francesa, colaboradora de Gis&egrave;le Vienne o Ang&eacute;lica Liddell,&nbsp;Louise Bentkowski s&iacute; lo hizo. La investigaci&oacute;n sobre su genealog&iacute;a la llev&oacute; a explorar sobre memoria, filiaci&oacute;n e identidad en esta su primera novela, fragmentada en &ldquo;cantos&rdquo; y en la que a veces aparecen versos. La narraci&oacute;n transcurre a partir de memorias y otras historias que le cuentan y le hacen reflexionar sobre su vida y su familia. Escritura y costura; coser, tensar y pensar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ca132a32-4b99-49cf-97d0-611dbba13b97_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Ola. Vida y recuerdos despu&eacute;s del tsunami' de Sonali Deraniyagala (Capit&aacute;n Swing, trad. Tania Gavi&ntilde;o).&nbsp;</strong>La autora de este libro perdi&oacute; a sus padres, a su marido y a sus dos hijos peque&ntilde;os en el tsunami que impact&oacute; contra la costa de Sri Lanka en diciembre de 2004. &iquest;C&oacute;mo se supera esa tragedia? &iquest;Qu&eacute; se hace con ese abismal hueco de ausencia? Lo cuenta en estas memorias dif&iacute;ciles pero que ayudan a pensar sobre lo que no queremos ni imaginar.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El artista Barry B                            </span>
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        La experiencia Radiohead contin&uacute;a. Seas o no de los afortunados que asistieron a&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=205544dbae&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos de los conciertos</a>&nbsp;que la ic&oacute;nica banda ofreci&oacute; en Espa&ntilde;a el a&ntilde;o pasado, el viaje musical sigue ahora gracias a uno de sus integrantes. El guitarrista Ed O'Brien publica su segundo &aacute;lbum en solitario, y una de sus canciones m&aacute;s fascinantes ya puedes escucharla en&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=a0e57cbf1d&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra playlist</a>, donde est&aacute;n tambi&eacute;n nuestras recomendaciones de las semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Blue Morpho' de Ed O'Brien.</strong>&nbsp;Hay canciones que se escuchan y otras que se sienten. Lo que logra Ed O'Brien en Blue Morpho, concretamente en la canci&oacute;n que da t&iacute;tulo al disco, es una espectacular experiencia de seis minutos por sonidos reflexivos o incluso salidos de la naturaleza. Apenas hace falta que articule palabra, que s&iacute; que lo hace, pues el artista va m&aacute;s all&aacute; en esta oda al secretismo interior.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Cabriolas' de Dianka.</strong>&nbsp;Dej&aacute;ndose aupar por sintetizadores, esta artista catalana ha construido un universo atravesado por la fantas&iacute;a, el autoenga&ntilde;o, la rebeld&iacute;a y la vulnerabilidad. La cantante se ha inspirado en personajes como Don Quijote, Heidi o Pippi Calzaslargas, y este tema es una precios&iacute;sima muestra de las habilidades creativas que se esconden bajo su EP Cabriola (relato breve). Lo presentar&aacute; en directo el pr&oacute;ximo 13 de junio en la Sala VOL de Barcelona y posteriormente en la sala UNi de Madrid a finales de a&ntilde;o.
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        <strong>'Silverado' de Barry B.</strong>&nbsp;Convertido en uno de los cantantes m&aacute;s interesantes de la escena musical nacional, Barry B regresa con nueva m&uacute;sica antes de sus esperados conciertos en el Sant Jordi Club de Barcelona y en el Movistar Arena de Madrid en enero de 2027. El nuevo narrativo del artista est&aacute; centrado en la idea de la fortuna, &ldquo;ese acontecimiento azaroso que condiciona el rumbo de nuestras vidas y frente al que solo queda decidir c&oacute;mo reaccionar&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Laura G. Higueras</h2><p class="article-text">
        <strong>'Corredora'.&nbsp;</strong>Las pel&iacute;culas sobre deporte tienen siempre un toque &eacute;pico y de conectar con la v&iacute;scera que particularmente genera especial devoci&oacute;n. Las &oacute;peras primas, tambi&eacute;n. Laura Garc&iacute;a Alonso cuenta aqu&iacute; la historia de una corredora de &eacute;lite a la que un brote psic&oacute;tico le obliga a alejarse de la competici&oacute;n. Alejada de los 'cl&aacute;sicos' mensajes de superaci&oacute;n &ndash;muchas veces capacitistas y optimistas de m&aacute;s&ndash; aborda la resistencia emocional y los l&iacute;mites del cuerpo en el entorno de la alta competici&oacute;n. Ambiente que sirve como met&aacute;fora del resto de nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Shrek'.</strong>&nbsp;Parece mentira pero s&iacute;, han pasado 25 a&ntilde;os desde que se estren&oacute; la primera pel&iacute;cula de Shrek. &ldquo;Un cl&aacute;sico moderno pese a quien le pese&rdquo;, como describe mi compa&ntilde;ero Alberto Corona&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=37f9e69cb2&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este fant&aacute;stico art&iacute;culo</a>&nbsp;en el que revela un mont&oacute;n de intrahistoria sobre el filme que desconoc&iacute;a. La propuesta con la que DreamWorks subvirti&oacute; los cuentos de hadas (no con pocas pullas a Disney). Todo ello de la mano del viajazo, f&iacute;sico y sentimental, que comparten dos carism&aacute;ticos ogro y asno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El drama'.</strong>&nbsp;Despu&eacute;s de tanto tiempo con im&aacute;genes de Robert Pattinson y Zendaya por todos lados, encarnando a una pareja que est&aacute; a punto de casarse pero que apunta a que todo va a saltar por los aires; cabr&iacute;a esperar que&nbsp;<em>El drama</em>&nbsp;est&aacute; llamada a ser para 2026 lo que&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7db09fbec6&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Materialistas&nbsp;</em></a>en 2025. Esa anticomedia rom&aacute;ntica, que lo mismo hasta acaba bien. Pero no, anticomedia es, pero aqu&iacute; con una historia muy oscura, un dilema de los que no dejan dormir y bien de mala leche.
    </p><h2 class="article-text">Cinco planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marisol, Obra &#039;Untitled&#039; (1974) de Marisol                            </span>
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        <strong>Primavera de luchas&nbsp;(Madrid).</strong>&nbsp;La Plaza del Pueblo de Orcasur acoge este s&aacute;bado la presentaci&oacute;n de la Confluencia de Luchas, una iniciativa busca reforzar la articulaci&oacute;n entre distintos movimientos sociales y sindicales organizada por CGT, CNT Comarcal Sur, Sindicato de Inquilinas de Madrid y Ecologistas en Acci&oacute;n Madrid. Por la ma&ntilde;ana y primera hora de la tarde habr&aacute; charlas &ndash;programa infantil simult&aacute;neo incluido&ndash; que culminar&aacute;n con los conciertos del coro ecofeminista Malvaloca, Tremenda Jaur&iacute;a y Biznaga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Marisol: Cuando todo est&aacute; por comenzar' (Santander).</strong>&nbsp;El Centro Bot&iacute;n exhibe la&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ad1458d204&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera retrospectiva dedicada a los dibujos de Marisol</a>, con m&aacute;s de 100 obras que abarcan desde los cincuenta hasta su muerte. Est&aacute;n presentados con una selecci&oacute;n de esculturas, materiales de archivo de la artista y varias de las pel&iacute;culas de Warhol en las que Marisol es protagonista. La muestra pone de relieve el dibujo, el medio a trav&eacute;s del que Marisol entreteji&oacute; sus preocupaciones globales, incomodidades privadas y ficciones imaginativas en el desarrollo de su pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Festival Festus (Barcelona).</strong>&nbsp;Este festival celebra este viernes 29 y s&aacute;bado 30 de mayo su 29&ordm; edici&oacute;n ocupando las calles de Torell&oacute; con propuestas de danza, teatro, m&uacute;sica y artes visuales que transformar&aacute;n los espacios en los que vivimos cada d&iacute;a. El foco de este a&ntilde;o es la comunidad como forma de relacionarnos a cuidar. Una de las propuestas es la&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=74c8fcb1bf&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Copa del General&iacute;simo</a>, de Eugenio Merino en colaboraci&oacute;n con el colectivo INDECLINE, una acci&oacute;n en la que la gente est&aacute; convocada a jugar un partido de f&uacute;tbol con una reproducci&oacute;n hiperrealista de la cabeza de Franco como pelota.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La edad de la ilusi&oacute;n' (Granada)</strong>. Esta exposici&oacute;n, ubicada en la Casa-Museo Federico Garc&iacute;a Lorca (Huerta de San Vicente), es una muestra bibliogr&aacute;fica sobre las publicaciones infantiles y juveniles en el periodo de finales del siglo XIX hasta la guerra civil espa&ntilde;ola. Indaga en su evoluci&oacute;n gracias a importantes editoriales y la aparici&oacute;n de una nueva industria comercial dirigida al consumo literario parte de la infancia, en la que el teatro, la ilustraci&oacute;n, las manualidades, el coleccionismo o el mero placer de so&ntilde;ar con las aventuras de los nuevos h&eacute;roes que surg&iacute;an, provoc&oacute; el nacimiento de cabeceras m&iacute;ticas como las aventuras de Pinocho, TBO, Pulgarcito, Gente Menuda y los famosos Cuentos de Calleja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Te dormir&aacute;s y so&ntilde;ar&aacute;s con la canci&oacute;n de las flores' (Sevilla).&nbsp;</strong>La Real F&aacute;brica de Artiller&iacute;a acoge esta exposici&oacute;n en la que la artista Raquel Algaba realiza una revisi&oacute;n contempor&aacute;nea del mito de los comedores de loto. Una imagen procedente de la tradici&oacute;n cl&aacute;sica que remite a estados de olvido, enso&ntilde;aci&oacute;n y p&eacute;rdida de la conciencia. A partir de este imaginario, y fundamentalmente a trav&eacute;s de esculturas de cer&aacute;mica pintada acompa&ntilde;adas de dibujos; construye una reflexi&oacute;n sobre la sociedad actual, caracterizada por una cierta desconexi&oacute;n con el pasado y una tendencia a habitar un presente inmediato y superficial.
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Olga Tokarczuk, Premio Nobel de Literatura                            </span>
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        <strong>Escribir con IA.&nbsp;</strong>La que ha montado la Nobel de Literatura&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=9e1ef1a708&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Tokarczuk</a>&nbsp;al revelar que tiene una cuenta de pago de un modelo de lenguaje y c&oacute;mo lo utiliza. Y no solo eso: su pesimista visi&oacute;n sobre los lectores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Benito en Espa&ntilde;a.&nbsp;</strong>Cumplidos los dos conciertos de&nbsp;Bad Bunny en Barcelona, la logistica de la gira pasa por Barcelona antes de llegar a una extensa residencia en Madrid. Nando Cruz&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=48583f9fa8&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; la cr&oacute;nica</a>&nbsp;del debut.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Censurada en la Bienal de Venecia.&nbsp;</strong>La sudafricana&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=cf035b0a08&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabrielle Goliath</a>&nbsp;ten&iacute;a el encargo del pabell&oacute;n de su pa&iacute;s pero no gust&oacute; que apareciera en su obra una&nbsp;escritora palestina asesinada por Israel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/cabeza-franco-balon-mito-comedores-loto-planes-culturales-primavera-luchas_132_13259406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 09:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cabeza de Franco como balón, el mito de los comedores de loto y otros planes culturales para una primavera de luchas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Agenda cultural,Planes,Canciones,Música,Películas,Cine,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d4d9ecf-69a4-46f4-97b8-e15df0fa8ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora asturiana llena la librería de La Puerta de Tannhäuser, tanto de Cáceres como de Plasencia, con el ensayo ‘El pensamiento erótico’, que invita a replantearse el deseo y reivindica la dulzura como inteligencia política
</p><p class="subtitle">Sara Torres, escritora: “Yo no quiero ni seguidoras ni fans, quiero lectoras y amigas”</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Puerta de Tannh&auml;user, tanto en C&aacute;ceres como en Plasencia, encontr&oacute; esta semana una nueva resonancia en la palabra de Sara Torres. La autora (Gij&oacute;n, 1991) present&oacute; su &uacute;ltimo ensayo,<em> El pensamiento er&oacute;tico</em>, en un encuentro que casi desbord&oacute; el aforo y que se convirti&oacute; no solo en una presentaci&oacute;n literaria, sino en una conversaci&oacute;n abierta sobre el deseo, la norma y las posibilidades de vida.
    </p><p class="article-text">
        El acto reuni&oacute; a lectoras (sobre todo) y lectores que buscaban dialogar con una obra que cuestiona los l&iacute;mites impuestos y propone pensar el erotismo como una forma de conocimiento y de existencia. La intervenci&oacute;n de Torres transform&oacute; la cita en un espacio de reflexi&oacute;n colectiva donde se abordaron las tensiones entre deseo y mandato social, as&iacute; como las formas de imaginar &ldquo;vidas m&aacute;s habitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torres, una de las voces m&aacute;s influyentes de la literatura contempor&aacute;nea en espa&ntilde;ol, llega a este libro tras el impacto de &lsquo;Lo que hay&rsquo; (2022) y la consolidaci&oacute;n de &lsquo;La seducci&oacute;n&rsquo; (2024), dando ahora un giro hacia la teor&iacute;a cr&iacute;tica sin abandonar su anclaje en lo vivencial. &ldquo;La teor&iacute;a me interesa cuando responde a preguntas sobre c&oacute;mo vivir&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;No como una raz&oacute;n abstracta o iluminadora, sino como un saber inmediato: c&oacute;mo vivir siendo un cuerpo, c&oacute;mo vivir con otras, c&oacute;mo entender la violencia o por qu&eacute; ocurre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pensar el deseo como fuga</h2><p class="article-text">
        Durante el encuentro, Torres insisti&oacute; en que <em>El pensamiento er&oacute;tico</em> no es una ideolog&iacute;a, sino una pr&aacute;ctica: &ldquo;una forma de pensar y de hacer en fuga&rdquo;. En di&aacute;logo con la tradici&oacute;n de Monique Wittig, cuestion&oacute; lo que denomina la &ldquo;fantas&iacute;a hetero-real&rdquo;, un sistema que impone una estructura binaria y complementaria que organiza tanto los cuerpos como el deseo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacen falta muchas amantes trabajando a la vez para desheterosexualizar el mundo&rdquo;, afirm&oacute;, en una de las ideas centrales de su intervenci&oacute;n. La figura de la amante, explic&oacute;, no remite &uacute;nicamente a lo rom&aacute;ntico o sexual, sino a una posici&oacute;n &eacute;tica: la de un cuerpo que se relaciona desde el cuidado, la reciprocidad y el deseo de dar, frente a una l&oacute;gica de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, reivindic&oacute; la &ldquo;dulzura&rdquo; como una forma de inteligencia pol&iacute;tica: &ldquo;una inteligencia de acogida&rdquo; capaz de oponerse a lo que denomin&oacute; &ldquo;cuerpo fascista&rdquo;, entendido como aquel que ha sido desensibilizado para responder &uacute;nicamente a la productividad y al poder.
    </p><h2 class="article-text">La construcci&oacute;n del deseo</h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos clave del encuentro lleg&oacute; al abordar c&oacute;mo se construye el deseo, especialmente en relaci&oacute;n con otras mujeres. Torres cuestion&oacute; la idea de la orientaci&oacute;n como algo fijo: &ldquo;Es como un carn&eacute; que te dan al nacer&rdquo;, ironiz&oacute;, se&ntilde;alando c&oacute;mo muchas mujeres han sido socializadas dentro de una heterosexualidad asumida m&aacute;s que elegida.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, desarroll&oacute; una de sus tesis clave: el deseo no es solo una pulsi&oacute;n interna, sino que depende de los imaginarios disponibles. &ldquo;El deseo se genera en contacto con repertorios de lo posible&rdquo;, explic&oacute;. Por eso, la falta de representaci&oacute;n de las relaciones entre mujeres ha operado siempre como una forma de limitaci&oacute;n: &ldquo;Se ha pensado muchas veces como una nada, como si entre dos cuerpos de mujeres no pudiera ocurrir nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa &ldquo;nada&rdquo;, su escritura propone mostrar la abundancia: &ldquo;Tenemos una potencia de amor enorme. Si solo nos dejan amar a una opci&oacute;n, volcamos toda esa fuerza ah&iacute;, aunque sea a calzador al principio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, relat&oacute; c&oacute;mo muchas lectoras le trasladan una experiencia com&uacute;n: descubrir, a trav&eacute;s de sus textos, posibilidades de deseo que no hab&iacute;an contemplado. &ldquo;Personas que pensaban que no hab&iacute;a nada, de repente encuentran algo, y eso abre una emoci&oacute;n muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Escritura y experiencia</h2><p class="article-text">
        Torres inisiti&oacute; en que su escritura no parte de la abstracci&oacute;n, sino de la experiencia: &ldquo;Nunca he escrito sobre algo que no haya llegado antes a la vida&rdquo;. En su caso, esa relaci&oacute;n con el deseo nace de una biograf&iacute;a marcada por un contexto conservador y religioso, donde esa pregunta &mdash;c&oacute;mo desear y c&oacute;mo vivir&mdash; se formulaba en silencio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una pregunta de supervivencia&rdquo;, afirm&oacute;. &ldquo;Porque incluso cuando vives en la diferencia, arrastras la norma que te ense&ntilde;aron. La reciclas constantemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n entre norma y disidencia, entre experiencia y lenguaje, atraviesa toda su obra, desde sus primeros poemarios hasta sus novelas y ensayos. Su objetivo, explic&oacute;, ha sido siempre el mismo: &ldquo;crear lenguaje donde hab&iacute;a silencio&rdquo;, especialmente en torno a experiencias que han quedado fuera del relato dominante.
    </p><h2 class="article-text">Contra el sentido com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n cuestion&oacute; el papel del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; como mecanismo de control: &ldquo;El sentido com&uacute;n no es neutro, se construye para que la sociedad se repita a s&iacute; misma y nada cambie demasiado&rdquo;. Por eso, considera que cualquier reflexi&oacute;n compleja sobre el deseo queda fuera de ese marco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y por esto: El ensayo es una herramienta para operar sobre lo que hay&rdquo;, defendi&oacute;, insistiendo en la necesidad de pensar desde la vida y no al margen de ella.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro concluy&oacute; con una idea que sintetiza su propuesta: el deseo no como carencia ni fracaso, sino como potencia. &ldquo;El deseo no fracasa, se intensifica&rdquo;, afirm&oacute;, dejando en el aire una invitaci&oacute;n a pensar lo er&oacute;tico no como un &aacute;mbito privado o marginal, sino como una herramienta pol&iacute;tica capaz de transformar la vida y las relaciones humanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:21:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Ensayos,Amor,Sexualidad,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía útil para la Feria del Libro 2026 en Madrid: fechas, horarios, casetas y firmas destacadas de cada jornada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-feria-libro-2026-madrid-fechas-horarios-casetas-firmas-destacadas-jornada_1_13243057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38c2afa7-a205-4c2a-8ebc-24c0d7797280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía útil para la Feria del Libro 2026 en Madrid: fechas, horarios, casetas y firmas destacadas de cada jornada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La principal cita literaria de la capital comienza este viernes 29 de mayo en El Retiro, que volverá a acoger la instalación de 365 casetas y una intensa programación con todo tipo de actividades, además de cerca de 7.000 firmas. A continuación, recopilamos las más destacadas de cada jornada y otras cuestiones de interés</p><p class="subtitle">HOY SE SALE - Qué hacer en Madrid este fin de semana
</p></div><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de 80 a&ntilde;os, cada mes de mayo la capital se convierte en punto de encuentro imprescindible para los amantes de la lectura. La Feria del Libro regresa a los Jardines del Buen Retiro de Madrid con su 85&ordf; edici&oacute;n, que tendr&aacute; lugar del viernes 29 de mayo al domingo 14 de junio. Durante m&aacute;s de dos semanas, este emblem&aacute;tico espacio se llenar&aacute; de casetas que acoger&aacute;n presentaciones, firmas de libros y encuentros entre autores y lectores.
    </p><p class="article-text">
        La cita literaria estar&aacute; abierta al p&uacute;blico durante 17 d&iacute;as en horario de ma&ntilde;ana y de tarde. De lunes a viernes funcionar&aacute; de 10.30 a 14.00 y de 17.00 a 21.00, mientras que los s&aacute;bados y los domingos abrir&aacute; de 10.30 a 15.00 y de 17.00 a 21.00, ampliando una hora el horario matinal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la periodista Eva Or&uacute;e al mando por quinto a&ntilde;o consecutivo, la Feria del Libro 2026 promete continuar un a&ntilde;o m&aacute;s promoviendo los libros y la lectura con recitales, seminarios, concursos literarios, talleres y visitas guiadas. En El Retiro ya est&aacute; todo listo para acoger la cita literaria m&aacute;s importante del a&ntilde;o en Madrid, que en esta edici&oacute;n propone una programaci&oacute;n atravesada por el humor, la s&aacute;tira y la iron&iacute;a como formas de lectura cr&iacute;tica, reuniendo en Madrid a algunas de las voces m&aacute;s destacadas de la literatura, el humor gr&aacute;fico, el pensamiento y la creaci&oacute;n esc&eacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La tem&aacute;tica ha quedado plasmada en el cartel de este a&ntilde;o, obra de Miguel Pang. La imagen se articula como&nbsp;una escena coral&nbsp;que re&uacute;ne a m&uacute;ltiples figuras lectoras y remite al humor, eje tem&aacute;tico de esta edici&oacute;n. La ilustraci&oacute;n nace, seg&uacute;n explica su autor, de la aparici&oacute;n recurrente de figuras de lectoras y lectores en posiciones inusuales durante el proceso de trabajo, recogidas en varios cuadernos de campo. Esa repetici&oacute;n le llev&oacute; a agruparlas en torno a una figura central: un pino, presente tambi&eacute;n en sus bocetos y que coincide con uno de los puntos de referencia del Paseo de Coches de El Retiro, donde se celebra la Feria del Libro. Alrededor del &aacute;rbol se concentran personajes leyendo en posturas irreales y absurdas, creando una escena din&aacute;mica y en constante movimiento que, en palabras del propio creador, busca &ldquo;despertar alguna sonrisa y aportar alegr&iacute;a a esta feria bonita e imprescindible&rdquo; que celebra su 85&ordm; edici&oacute;n.  
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                Cartel de la 85º edición de la Feria del Libro de Madrid                            </span>
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        Para facilitar la visita a todos los bibli&oacute;filos, en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hoy Se Sale</a>&nbsp;hemos recopilado todo lo que necesitas saber para disfrutar del evento literario. Despejamos dudas referentes a la ubicaci&oacute;n de las casetas, las firmas programadas, las novedades de esta edici&oacute;n y otras cuestiones de inter&eacute;s. Esto es todo lo que debes saber para asistir a la Feria del Libro en Madrid:
    </p><h2 class="article-text"><strong>D&oacute;nde se celebra la Feria del Libro 2026</strong></h2><p class="article-text">
        La Feria del Libro se celebra un a&ntilde;o m&aacute;s en los<strong>&nbsp;Jardines del Buen Retiro</strong>&nbsp;de Madrid.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo ir y volver?</strong></h2><p class="article-text">
        El Retiro ocupa una gran extensi&oacute;n de la capital, por lo que se puede llegar desde distintos puntos y con diferentes medios de transporte. En&nbsp;<strong>Metro</strong>&nbsp;las estaciones m&aacute;s cercanas son Atocha (L1), Estaci&oacute;n del Arte (L1), Ibiza (L9) y Retiro (L2).
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres llegar hasta la feria en&nbsp;<strong>Cercan&iacute;as</strong>, la opci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima es Atocha. Adem&aacute;s, esta estaci&oacute;n cuenta con conexi&oacute;n con todas las l&iacute;neas de Cercan&iacute;as, es decir, C1, C2, C3, C4, C4a, C4b, C5, C7, C8, C9 y C10.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se puede llegar en&nbsp;<strong>autob&uacute;s&nbsp;</strong>a trav&eacute;s de las siguientes l&iacute;neas: 001, 1, 2, 5, 9, 10, 14, 15, 19, 20, 26, 27, 28, 32, 34, 37, 45, 51, 52, 53, 61, 63, 74, 146, 150, 152, 203, C1, C2, C03 y E1. Como en ediciones anteriores es posible que haya refuerzo del servicio por parte de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), aunque el Ayuntamiento todav&iacute;a no ha confirmado fechas, horarios y l&iacute;neas en las que se aplicar&aacute; el aumento de frecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Si tienes pensado llegar al entorno del parque en coche, los aparcamientos m&aacute;s cercanos se encuentran ubicados en calle Vel&aacute;zquez 16, calle Doctor Castelo 10 y calle Montalb&aacute;n 6. Para una opci&oacute;n de transporte m&aacute;s sostenible, puedes ir en bicicleta. Los alrededores del parque cuentan con las siguientes estaciones de&nbsp;<strong>Bicimad</strong>: 60, 65, 69, 70, 74, 75, 85 y 102.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo se distribuye la Feria del Libro de Madrid</strong></h2><p class="article-text">
        La actividad se distribuir&aacute; principalmente en<strong>&nbsp;seis pabellones</strong>: el de CaixaBank, el de Europa, el de la Comunidad de Madrid, el Infantil, el de los Jardines de Cecilio Rodr&iacute;guez y el Iberoamericano. Aunque el lugar m&aacute;s transitado ser&aacute; el Paseo Fern&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez, m&aacute;s conocido como el Paseo de Coches de El Retiro, donde se ubicar&aacute;n las&nbsp;<strong>365 casetas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n habr&aacute;&nbsp;<strong>otras zonas&nbsp;</strong>como el teatro Casa de Vacas, la Biblioteca P&uacute;blica Municipal Eugenio Tr&iacute;as o la Casa de Am&eacute;rica que acoger&aacute;n actividades, Adem&aacute;s, la feria literaria contar&aacute; con<strong>&nbsp;siete espacios de firmas</strong>&nbsp;al igual que en a&ntilde;os anteriores: Magnolio, Boj, Madro&ntilde;o, Pino, Rosaleda, Roble y Tejo.
    </p><p class="article-text">
        Puedes consultar la ubicaci&oacute;n exacta de cada uno de los pabellones, casetas y espacios en el siguiente mapa:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Plano de la Feria del Libro de Madrid 2026                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Habr&aacute; novedades esta edici&oacute;n?</strong></h2><p class="article-text">
        Como cada a&ntilde;o, la feria contar&aacute; con propuestas muy diversas entre las que se cuelan algunas novedades. En esta ocasi&oacute;n, propone una <strong>programaci&oacute;n atravesada por el humor, la s&aacute;tira y la iron&iacute;a</strong> como formas de lectura cr&iacute;tica, reuniendo en Madrid a algunas de las voces m&aacute;s destacadas de la literatura, el humor gr&aacute;fico, el pensamiento y la creaci&oacute;n esc&eacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La feria explorar&aacute; en su programaci&oacute;n cultural&nbsp;distintas tradiciones y formas de comicidad&nbsp;contempor&aacute;nea a trav&eacute;s de conversaciones literarias, homenajes, p&oacute;dcasts en directo, encuentros esc&eacute;nicos y di&aacute;logos entre disciplinas art&iacute;sticas. Entre las&nbsp;actividades destacadas&nbsp;figuran encuentros como<em> Un humor muy brit&aacute;nico: encuentro con&nbsp;Jonathan Coe</em>; <em>Esto lo dir&iacute;a alguien como t&uacute;</em>, con&nbsp;Pantomima Full, Joaqu&iacute;n Reyes y Eva Soriano; <em>&iquest;De qu&eacute; nos re&iacute;mos?</em>, con&nbsp;Eva Hache,&nbsp;Bernat Castany&nbsp;y&nbsp;Juli&aacute;n G&eacute;nisson; o <em>El humor en la herida</em>, di&aacute;logo entre&nbsp;Camila Sosa Villada&nbsp;y&nbsp;Giuseppe Caputo.
    </p><p class="article-text">
        La nueva edici&oacute;n contar&aacute; tambi&eacute;n con una importante presencia de&nbsp;p&oacute;dcasts en directo y nuevos formatos culturales. Programas como <em>Ni tan bien</em>,<em> Pena y P&aacute;nico</em>, <em>&iquest;Te quedas a leer?</em>,<em> Las Fabuladoras</em> o <em>La trastienda de P&eacute;rgamo</em> formar&aacute;n parte de una programaci&oacute;n que, un a&ntilde;o m&aacute;s ampl&iacute;a los l&iacute;mites tradicionales de la conversaci&oacute;n literaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n iberoamericana&nbsp;volver&aacute; a ocupar un lugar central dentro de la programaci&oacute;n cultural de la&nbsp;feria&nbsp;a trav&eacute;s del <strong>Pabell&oacute;n Iberoamericano</strong> y de distintas&nbsp;alianzas con festivales e instituciones culturales internacionales. La edici&oacute;n de este a&ntilde;o contar&aacute; con la colaboraci&oacute;n de iniciativas como&nbsp;Centroam&eacute;rica Cuenta,&nbsp;Festival JA!,&nbsp;KM Am&eacute;rica,&nbsp;Festival Suigeneris&nbsp;o el&nbsp;Festival de M&aacute;laga. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se rendir&aacute; <strong>homenaje a figuras fundamentales </strong>del humor, la literatura y la creaci&oacute;n contempor&aacute;nea como&nbsp;Les Luthiers,&nbsp;Kurt Vonnegut,&nbsp;Jorge Ibarg&uuml;engoitia,&nbsp;Nicanor Parra&nbsp;o&nbsp;Rafael Azcona. Adem&aacute;s, habr&aacute; un homenaje especial a&nbsp;<em>La conjura de los necios</em>, la novela de&nbsp;John Kennedy Toole&nbsp;convertida ya en uno de los grandes cl&aacute;sicos contempor&aacute;neos de la s&aacute;tira literaria.&nbsp; La&nbsp;Feria del Libro&nbsp;de Madrid reconocer&aacute; este a&ntilde;o con el&nbsp;Premio Lealtad&nbsp;al dise&ntilde;ador, ilustrador y artista visual&nbsp;Pep Carri&oacute;&nbsp;por su&nbsp;estrecha vinculaci&oacute;n con la identidad gr&aacute;fica contempor&aacute;nea de la Feria del Libro de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Puedes consultar todas las actividades de esta edici&oacute;n en&nbsp;<a href="https://ferialibromadrid.com/programacion/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cu&aacute;ntas casetas habr&aacute; esta edici&oacute;n de la Feria del Libro</strong></h2><p class="article-text">
        La Feria del Libro contar&aacute; con un total de&nbsp;<strong>366 casetas</strong>, de las que 123 estar&aacute;n ocupadas por librer&iacute;as, de las cuales 63 son especializadas, y el resto por editoriales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ambiente de público en la Feria del Libro de Madrid 2025                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;ntas editoriales participan?</strong></h2><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de expositores de este a&ntilde;o se sit&uacute;a en 540, con m&aacute;s de 200 editoriales de las que una gran mayor&iacute;a son madrile&ntilde;as. Con el compromiso de dar cabida a los proyectos editoriales m&aacute;s peque&ntilde;os,&nbsp;la feria vuelve a&nbsp;contar con<em><strong>&nbsp;Ind&oacute;mitas</strong></em><strong>,&nbsp;</strong>un espacio que acoge 44 editoriales que se encuentran fuera del circuito comercial habitual y en las que el arte es el denominador com&uacute;n. Un espacio que se podr&aacute; visitar durante los fines de semana del 29 al 31 de mayo y del 5 al 7 de junio esta edici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;les son las firmas m&aacute;s destacadas de esta edici&oacute;n?</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las&nbsp;<strong>m&aacute;s de 6.000 firmas</strong>&nbsp;con las que contar&aacute; la Feria del Libro de Madrid se cuelan nombres como los de David Ucl&eacute;s, Elvira Lindo, Rosa Montero, Luis Garc&iacute;a Montero o Mar&iacute;a Due&ntilde;as, entre otros. En&nbsp;<a href="https://ferialibromadrid.com/firmas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>&nbsp;se puede consultar tanto el listado completo como filtrado por autor o autora y fecha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora Rosa Montero en una edición anterior de la Feria del Libro de Madrid"
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            <span class="title">
                La escritora Rosa Montero en una edición anterior de la Feria del Libro de Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n recopilamos algunas de las m&aacute;s relevantes de cada jornada:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 29 de mayo</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Manuel Vilas (caseta 258)</li>
                                    <li>12.30 - Enric Juliana (caseta 65)</li>
                                    <li>17.00 - David Ucl&eacute;s (caseta 242)</li>
                                    <li>17.00 - Gueorgui Gospod&iacute;nov (caseta 19)</li>
                                    <li>17.00 - Elia Barcel&oacute; (caseta 224)</li>
                                    <li>18.00 - Eduardo Sacheri (caseta 115)</li>
                                    <li>19.00 - David Ucl&eacute;s (caseta 258)</li>
                                    <li>19.00 - Andr&eacute;s Trapiello (caseta 215)</li>
                                    <li>19.00 - Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez Gonz&aacute;lez (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Alejandro Palomas (caseta 313)</li>
                                    <li>19.00 - Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Marian Garc&iacute;a (Boticaria Garc&iacute;a) (caseta 224)</li>
                                    <li>19.00 - Luc&iacute;a Gal&aacute;n (caseta 225)</li>
                                    <li>19.30 - Antonio Maestre (caseta 65)</li>
                                    <li>19.30 - Anabel Gonz&aacute;lez (caseta 269)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>S&aacute;bado, 30 de mayo</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Luis Mateo D&iacute;ez (caseta 330)</li>
                                    <li>11.00 - Chema Madoz (caseta 83)</li>
                                    <li>12.00 - Luis Landero (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Elvira Lindo (caseta 179)</li>
                                    <li>12.00 - Mariano Rajoy (caseta 127)</li>
                                    <li>12.00 - Javier Cercas (caseta 134)</li>
                                    <li>12.00 - Nieves Concostrina (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Siri Hustvedt (caseta 19)</li>
                                    <li>13.00 - C&eacute;sar P&eacute;rez Gellida (caseta 270)</li>
                                    <li>19.00 - Luis Garc&iacute;a Montero (caseta 179)</li>
                                    <li>19.00 - Fernando Aramburu (caseta 258)</li>
                                    <li>19.00 - Alice Kellen (caseta 47)</li>
                                    <li>19.00 - Lorenzo Silva (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Bernardo Atxaga (caseta 356)</li>
                                    <li>19.00 - Alberto Garz&oacute;n (caseta 84)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Domingo, 31 de mayo</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Juan G&oacute;mez-Jurado (caseta 258)</li>
                                    <li>11.00 - Julia Navarro (caseta 335)</li>
                                    <li>11.00 - Roberto Leal (caseta 259)</li>
                                    <li>11.00 - Enric Juliana (caseta 365)</li>
                                    <li>13.00 - Juan del Val (caseta 258)</li>
                                    <li>13.00 - Elvira Navarro (caseta 40)</li>
                                    <li>17.00 - Nazareth Castellanos (caseta 243)</li>
                                    <li>17.00 - Nadia Calvi&ntilde;o (caseta 224)</li>
                                    <li>17.30 - Jonathan Coe (caseta 217)</li>
                                    <li>18.00 - Javier Cercas (caseta 242)</li>
                                    <li>18.00 - Boticaria Garc&iacute;a (caseta 269)</li>
                                    <li>19.00 - Sonsoles &Oacute;nega (caseta 225)</li>
                                    <li>19.00 - Luis Garc&iacute;a Montero (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Sergio del Molino (caseta 259)</li>
                                    <li>19.00 - Blue Jeans (caseta 258)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Lunes, 1 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Eduardo Mart&iacute;nez Rico (caseta 337)</li>
                                    <li>12.00 - Fernando Vilches (caseta 84)</li>
                                    <li>17.00 - Vic Echegoyen (caseta 114)</li>
                                    <li>17.00 - Consuelo Trivi&ntilde;o Anzola (caseta 84)</li>
                                    <li>18.00 - Juanma Trueba (caseta 259)</li>
                                    <li>18.00 - Ana Morales (caseta 258)</li>
                                    <li>18.30 - Juan Carlos Mateos (caseta 96)</li>
                                    <li>19.00 - Rub&eacute;n Am&oacute;n (caseta 224)</li>
                                    <li>19.00 - Manuel Sans Segarra (caseta 259)</li>
                                    <li>19.00 - Sara Herranz (caseta 144)</li>
                                    <li>19.00 - Greta Garc&iacute;a (caseta 336)</li>
                                    <li>19.00 - Teresa Cardona (caseta 300)</li>
                                    <li>19.00 - Sibila Freijo (caseta 225)</li>
                                    <li>19.00 - Enric S&aacute;nchez (caseta 224)</li>
                                    <li>19.30 - &Aacute;ngel G&oacute;mez de &Aacute;greda (caseta 272)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Martes, 2 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12.00 - Monika Zgustov&aacute; (caseta 335)</li>
                                    <li>12.00 - Juanra L&oacute;pez (caseta 224)</li>
                                    <li>13.00 - Carlos Taranilla (caseta 127)</li>
                                    <li>17.30 - Daniel Salda&ntilde;a Par&iacute;s (caseta 34)</li>
                                    <li>18.00 - Alfredo Rela&ntilde;o (caseta 258)</li>
                                    <li>18.00 - Greta Garc&iacute;a (caseta 99)</li>
                                    <li>18.00 - Santiago Castellanos (caseta 128)</li>
                                    <li>18.00 - Rub&eacute;n H. Berm&uacute;dez (caseta 336)</li>
                                    <li>19.00 - Javier Sierra (caseta 259)</li>
                                    <li>19.00 - Sari Arponen (caseta 224)</li>
                                    <li>19.00 - Ana Merino (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - A. J. Uss&iacute;a (caseta 168)</li>
                                    <li>19.00 - Antonio Carrasco &Aacute;lvarez (caseta 112)</li>
                                    <li>19.00 - Juan Carlos Cubeiro (caseta 127)</li>
                                    <li>19.30 - &Aacute;ngel G&oacute;mez de &Aacute;greda (caseta 272)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Mi&eacute;rcoles, 3 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17.00 - Ignatius Farray (caseta 258)</li>
                                    <li>17.00 - Laura Chivite (caseta 235)</li>
                                    <li>18.00 - Victoria Mart&iacute;n (caseta 235)</li>
                                    <li>18.00 - Jos&eacute; Luis Sastre (caseta 259)</li>
                                    <li>18.00 - Bego&ntilde;a Oro Pradera (caseta 85)</li>
                                    <li>18.00 - Mohamed Mbougar Sarr (caseta 293)</li>
                                    <li>18.30 - Leila Guerriero (caseta 336)</li>
                                    <li>18.30 - Pepa Blanes (caseta 78)</li>
                                    <li>19.00 - Rosa Montero (caseta 365)</li>
                                    <li>19.00 - Javier Sierra (caseta 225)</li>
                                    <li>19.00 - Karina Sainz Borgo (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Alfredo Rela&ntilde;o (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Carlos Taibo (caseta 317)</li>
                                    <li>19.00 - Alejandra G. Rem&oacute;n (caseta 217)</li>
                                    <li>19.00 - Yunez Chaib (caseta 235)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Jueves, 4 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17.00 - Rodrigo Cort&eacute;s (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Brigitte Vasallo (caseta 115)</li>
                                    <li>17.00 - Bego&ntilde;a Oro Pradera (caseta 47)</li>
                                    <li>17.00 - Francesc Gasc&oacute; (caseta 224)</li>
                                    <li>17.00 - Juan Berrio (caseta 87)</li>
                                    <li>17.30 - Paco Roca (caseta 297)</li>
                                    <li>18.00 - Rayden (caseta 78)</li>
                                    <li>18.00 - Marina Sanmart&iacute;n (caseta 335)</li>
                                    <li>18.00 - Fernando Olmeda (caseta 336)</li>
                                    <li>18.00 - Juan Arcones (caseta 144)</li>
                                    <li>18.00 - Suso Mourelo (caseta 261)</li>
                                    <li>18.30 - &Aacute;lex Prada (caseta 96)</li>
                                    <li>18.30 - Rub&eacute;n Lard&iacute;n (caseta 304)</li>
                                    <li>19.00 - Alex Gadea (caseta 352)</li>
                                    <li>19.00 - Santiago Garc&iacute;a-Clairac (caseta 47)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 5 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Santiago Garc&iacute;a-Clairac (caseta 47)</li>
                                    <li>12.00 - Anna Starobinets (caseta 336)</li>
                                    <li>17.00 - Julia Navarro (caseta 258)</li>
                                    <li>17.00 - Rayden (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Manuel Vilas (caseta 168)</li>
                                    <li>17.00 - Carmen Corazzini (caseta 214)</li>
                                    <li>18.00 - V&iacute;ctor Santos (caseta 82)</li>
                                    <li>19.00 - Fernando Aramburu (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Cornelia Funke (caseta 307)</li>
                                    <li>19.00 - Rosario Villajos (caseta 300)</li>
                                    <li>19.00 - Karmele Jaio (caseta 335)</li>
                                    <li>19.01 - Elvira M&iacute;nguez (caseta 225)</li>
                                    <li>19.30 - Paco Roca (caseta 297)</li>
                                    <li>19.30 - Defreds (caseta 271)</li>
                                    <li>19.30 - Pol Guasch (caseta 293)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>S&aacute;bado, 6 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Manuel Jabois (caseta 258)</li>
                                    <li>11.00 - Paloma S&aacute;nchez-Garnica (caseta 258)</li>
                                    <li>12.00 - Mar&iacute;a Due&ntilde;as (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Luis Garc&iacute;a Montero (caseta 169)</li>
                                    <li>12.00 - Fernando Aramburu (caseta 169)</li>
                                    <li>12.00 - Elvira Sastre (caseta 241)</li>
                                    <li>12.00 - Juan Gabriel V&aacute;squez (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Jos&eacute; Luis Garci (caseta 319)</li>
                                    <li>13.00 - Ana Mil&aacute;n (caseta 258)</li>
                                    <li>13.00 - Blue Jeans (caseta 47)</li>
                                    <li>13.00 - Manel Loureiro (caseta 144)</li>
                                    <li>17.00 - Manuel Marlasca (caseta 168)</li>
                                    <li>18.00 - Rafael Santandreu (caseta 259)</li>
                                    <li>18.30 - Luis Landero (caseta 179)</li>
                                    <li>19.00 - Sonsoles &Oacute;nega (caseta 169)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Domingo, 7 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>10.30 - Mircea C&#259;rt&#259;rescu (caseta 313)</li>
                                    <li>10.30 - Manuel Vilas (caseta 365)</li>
                                    <li>13.00 - Rafael Santandreu (caseta 235)</li>
                                    <li>13.00 - Mar&iacute;a Oru&ntilde;a (caseta 259)</li>
                                    <li>13.00 - Alina Not (caseta 47)</li>
                                    <li>13.00 - Greta Alonso (caseta 269)</li>
                                    <li>17.00 - Julia Navarro (caseta 169)</li>
                                    <li>17.00 - Sari Arponen (caseta 335)</li>
                                    <li>17.30 - Leonardo Padura (caseta 34)</li>
                                    <li>18.00 - Luis Alberto de Cuenca (caseta 319)</li>
                                    <li>19.00 - Nieves Concostrina (caseta 193)</li>
                                    <li>19.00 - Juan Manuel de Prada (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Rayden (caseta 217)</li>
                                    <li>19.00 - Aroa Moreno Dur&aacute;n (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Emilio del R&iacute;o (caseta 300)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Lunes, 8 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12.00 - Pepe Maestro (caseta 109)</li>
                                    <li>17.00 - Paula Mattheus (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Xu Zechen (caseta 303)</li>
                                    <li>17.30 - Camila Sosa Villada (caseta 285)</li>
                                    <li>18.00 - Rub&eacute;n Am&oacute;n (caseta 258)</li>
                                    <li>18.00 - Juan Valderrama (caseta 259)</li>
                                    <li>18.00 - Paloma del R&iacute;o (caseta 127)</li>
                                    <li>18.30 - Antonio Daganzo (caseta 23)</li>
                                    <li>19.00 - Ana Merino (caseta 144)</li>
                                    <li>19.00 - Luis Garc&iacute;a Montero (caseta 300)</li>
                                    <li>19.00 - Mercedes Monmany (caseta 300)</li>
                                    <li>19.00 - Teresa Cardona (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Andr&eacute;s Pascual (caseta 335)</li>
                                    <li>19.21 - Lorena Gasc&oacute;n (caseta 225)</li>
                                    <li>19.30 - Amparo Llanos (caseta 96)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Martes, 9 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17.00 - Ricardo Moure (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Jes&uacute;s Marchamalo (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Antonio Santos (caseta 235)</li>
                                    <li>18.00 - Andr&eacute;s Pascual (caseta 258)</li>
                                    <li>18.00 - Alberto Caliani (caseta 259)</li>
                                    <li>18.00 - Pino Aprile (caseta 84)</li>
                                    <li>18.00 - Antonio M. Pi&ntilde;ero (caseta 431)</li>
                                    <li>18.30 - Santiago Alba Rico (caseta 115)</li>
                                    <li>18.30 - Lorenzo Luengo (caseta 96)</li>
                                    <li>19.00 - Nazareth Olivera (caseta 235)</li>
                                    <li>19.00 - Sani Ladan (caseta 356)</li>
                                    <li>19.00 - Minerva Piquero (caseta 224)</li>
                                    <li>19.00 - Marta Huelves (caseta 300)</li>
                                    <li>19.30 - Fernando Castro Fl&oacute;rez (caseta 65)</li>
                                    <li>19.30 - Jos&eacute; Manuel Zuleta (caseta 271)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Mi&eacute;rcoles, 10 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17.00 - Javier Olivares (caseta 235)</li>
                                    <li>17.00 - Ignatius Farray (caseta 356)</li>
                                    <li>17.00 - Emilio Urberuaga (caseta 235)</li>
                                    <li>17.30 - Andr&eacute;s Barba (caseta 336)</li>
                                    <li>18.00 - Jos&eacute; Luis Sastre (caseta 357)</li>
                                    <li>18.00 - Pedro Montoli&uacute; (caseta 80)</li>
                                    <li>19.00 - Rosa Montero (caseta 335)</li>
                                    <li>19.00 - Peio H. Ria&ntilde;o (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Alfonso Goizueta (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Alejandra G. Rem&oacute;n (caseta 224)</li>
                                    <li>19.00 - Ana Merino (caseta 313)</li>
                                    <li>19.00 - Carlota Santos (caseta 235)</li>
                                    <li>19.30 - Fernando Castro Fl&oacute;rez (caseta 65)</li>
                                    <li>19.35 - Ben Clark (caseta 158)</li>
                                    <li>20.00 - Elisa Victoria (caseta 265)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Jueves, 11 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17.30 - Julia Navarro (caseta 242)</li>
                                    <li>18.00 - Zahara (caseta 66)</li>
                                    <li>18.00 - Margaryta Yakovenko (caseta 158)</li>
                                    <li>18.00 - Rosario Villajos (caseta 99)</li>
                                    <li>18.30 - Alonso Trenado (caseta 78)</li>
                                    <li>19.00 - Manuel Jabois (caseta 169)</li>
                                    <li>19.00 - Karina Sainz Borgo (caseta 313)</li>
                                    <li>19.00 - Sergio Ram&iacute;rez (caseta 19)</li>
                                    <li>19.00 - Juan D&iacute;az Canales (caseta 256)</li>
                                    <li>19.00 - Raquel Pel&aacute;ez (caseta 356)</li>
                                    <li>19.00 - Hern&aacute;ndez Cava y Federico del Barrio (caseta 297)</li>
                                    <li>19.00 - Alfredo Rela&ntilde;o (caseta 335)</li>
                                    <li>19.35 - &Aacute;ngela Segovia (caseta 158)</li>
                                    <li>20.00 - Leila Guerriero (caseta 158)</li>
                                    <li>20.00 - Nuria P&eacute;rez (caseta 115)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 12 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Pilar Eyre (caseta 258)</li>
                                    <li>12.00 - M&aacute;ximo Pradera (caseta 300)</li>
                                    <li>17.00 - Esther Gili (caseta 87)</li>
                                    <li>17.00 - Luis Zueco (caseta 258)</li>
                                    <li>17.00 - Manel Loureiro (caseta 290)</li>
                                    <li>17.00 - Ignatius Farray (caseta 19)</li>
                                    <li>17.00 - M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n (caseta 84)</li>
                                    <li>17.30 - Juan Gabriel V&aacute;squez (caseta 103)</li>
                                    <li>17.30 - Luis Landero (caseta 300)</li>
                                    <li>17.30 - Esther Garc&iacute;a Llovet (caseta 180)</li>
                                    <li>17.30 - Carmen Riera (caseta 158)</li>
                                    <li>18.00 - Sergio Ram&iacute;rez (caseta 115)</li>
                                    <li>18.00 - Roberto Santiago (caseta 61)</li>
                                    <li>18.00 - Ismael Mart&iacute;nez Biurrun (caseta 120)</li>
                                    <li>18.00 - Sergio C. Fanjul (caseta 65)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>S&aacute;bado, 13 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>11.00 - Marta Sanz (caseta 365)</li>
                                    <li>11.00 - Javier Sierra (caseta 83)</li>
                                    <li>12.00 - Eduardo Mendoza (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Rosa Montero (caseta 19)</li>
                                    <li>12.00 - Antonio Mu&ntilde;oz Molina (caseta 158)</li>
                                    <li>12.00 - Javier Cercas (caseta 158)</li>
                                    <li>12.00 - Juan G&oacute;mez-Jurado (caseta 225)</li>
                                    <li>12.00 - Santiago Posteguillo (caseta 93)</li>
                                    <li>12.00 - Rodrigo Cort&eacute;s (caseta 78)</li>
                                    <li>12.00 - Milena Busquets (caseta 168)</li>
                                    <li>12.00 - Alice Kellen (caseta 224)</li>
                                    <li>13.00 - Manuel Jabois (caseta 179)</li>
                                    <li>13.00 - Enric Juliana (caseta 44)</li>
                                    <li>13.00 - Las hijas de Felipe (caseta 18)</li>
                                    <li>13.00 - Aroa Moreno Dur&aacute;n (caseta 313)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Domingo, 14 de junio</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12.00 - Eduardo Mendoza (caseta 217)</li>
                                    <li>12.00 - Carmen Mola (caseta 134)</li>
                                    <li>12.00 - Luis Landero (caseta 356)</li>
                                    <li>12.00 - Antonio Mu&ntilde;oz Molina (caseta 365)</li>
                                    <li>12.00 - John Connolly (caseta 357)</li>
                                    <li>12.00 - Lorenzo Silva (caseta 169)</li>
                                    <li>12.00 - Santiago D&iacute;az (caseta 335)</li>
                                    <li>12.00 - Luis Garc&iacute;a Montero (caseta 241)</li>
                                    <li>13.00 - Luz Gab&aacute;s (caseta 269)</li>
                                    <li>13.00 - Javier Cercas (caseta 357)</li>
                                    <li>18.30 - Juan Manuel de Prada (caseta 313)</li>
                                    <li>18.30 - Manuel Vilas (caseta 335)</li>
                                    <li>19.00 - Nazareth Castellanos (caseta 242)</li>
                                    <li>19.00 - Boticaria Garc&iacute;a (caseta 135)</li>
                                    <li>19.30 - Marta Sanz (caseta 158)</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-feria-libro-2026-madrid-fechas-horarios-casetas-firmas-destacadas-jornada_1_13243057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 03:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía útil para la Feria del Libro 2026 en Madrid: fechas, horarios, casetas y firmas destacadas de cada jornada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Libros,Literatura,Gratis Madrid,Retiro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periodista Miguel Ángel Villena presenta un libro que rescata la historia de las nueve diputadas republicanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/periodista-miguel-angel-villena-presenta-republicanas-libro-rescata-historia-nueve-diputadas-republicanas_1_13256004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b7ff273-17e9-44ca-b0b9-7de221696ed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista Miguel Ángel Villena presenta un libro que rescata la historia de las nueve diputadas republicanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Librería Gil acoge el acto de 'Republicanas' que más allá de sus biografías contextualiza el relato de la defensa del sufragio femenino y la igualdad de derechos de esta generación de mujeres </p></div><p class="article-text">
        El periodista y escritor Miguel &Aacute;ngel Villena, con una dilatada trayectoria profesional vinculada a la cultura y la historia, recupera los nombres propios de las nueve mujeres que formaron parte de las Cortes de la Rep&uacute;blica en el libro 'Republicanas:&nbsp;Revoluci&oacute;n, guerra y exilio de nueve diputadas' que presenta este jueves en Santander a partir de las 19:00 horas en la Librer&iacute;a Gil.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n, editada por el sello Tusquets, sali&oacute; a la luz a principios de a&ntilde;o y entre las protagonistas que retrata se encuentra la intelectual c&aacute;ntabra Matilde de la Torre. Precisamente la Fundaci&oacute;n que lleva su nombre ha invitado al escritor a presentar su libro en Santander. 
    </p><p class="article-text">
        Villena, que durante d&eacute;cadas form&oacute; parte de la redacci&oacute;n de El Pa&iacute;s, inici&oacute; esta investigaci&oacute;n que entreteje las biograf&iacute;as personales y pol&iacute;ticas de las nueve diputadas en la convicci&oacute;n de m&aacute;s all&aacute; de algunos nombres como Clara Campoamor o Victoria Kent hay otras protagonistas de esta generaci&oacute;n que son desconocidas. Entre ellas, cita a la propia Matilde de la Torre que en su opini&oacute;n ni siquiera tiene el reconocimiento que merece en su propia tierra. 
    </p><p class="article-text">
        En las tres legislaturas entre 1931 y 1939 de la Segunda Rep&uacute;blica hubo nueve mujeres ocuparon un esca&ntilde;o en las Cortes. Algunos nombres han pasado a la historia como los de Dolores Ib&aacute;rruri, Clara Campoamor, Margarita Nelken o Victoria Kent. El libro hace justicia a otras menos conocidas como las escritoras Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga y Matilde de la Torre, la abogada Julia &Aacute;lvarez Resano, la maestra Veneranda Garc&iacute;a Manzano o la pedagoga Francisca Bohigas. Todas ellas lucharon por la igualdad y precisamente en este libro Villena destaca que va m&aacute;s all&aacute; de sus biograf&iacute;as para relatar su defensa del sufragio femenino y la igualdad de derechos, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        El libro -que ser&aacute; presentado por la presidenta de la Fundaci&oacute;n Matilde de la Torre, Paz de la Cuesta- est&aacute; inspirado en cierta manera en la abuela materna de su autor que como las mujeres de su generaci&oacute;n vivieron aquel ef&iacute;mero momento de conquista de derechos de la Rep&uacute;blica que dio paso a la oscuridad de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Villena (Valencia, 1956) -colaborador de elDiario.es- ha trabajado durante m&aacute;s de veinticinco a&ntilde;os en las secciones de cultura e internacional de&nbsp;<em>El Pa&iacute;s</em>&nbsp;y ha sido editor de la revista<em>TintaLibre. </em>Es autor, entre otras obras, de las biograf&iacute;as&nbsp;<em>Ana Bel&eacute;n. Biograf&iacute;a de un mito. Retrato de una generaci&oacute;n&nbsp;</em>(2002),&nbsp;<em>Victoria Kent. Una pasi&oacute;n republicana</em>&nbsp;(2007),&nbsp;<em>Ciudadano Aza&ntilde;a. Biograf&iacute;a del s&iacute;mbolo de la II Rep&uacute;blica</em>&nbsp;(2010) y&nbsp;<em>Berlanga. Vida y cine de un creador irreverente,&nbsp;</em>una biograf&iacute;a con la que obtuvo el Premio Comillas en 2021.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/periodista-miguel-angel-villena-presenta-republicanas-libro-rescata-historia-nueve-diputadas-republicanas_1_13256004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 07:10:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodista Miguel Ángel Villena presenta un libro que rescata la historia de las nueve diputadas republicanas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,República,Libros,Historia,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a73eef-62c7-4d89-af29-c3f8c1dac384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la &quot;espiritualidad líquida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su primer libro, ‘Espiritualidad líquida. Misticismo pop en la era del yo’ (Debate), la periodista analiza el 'boom' contemporáneo del horóscopo, las pseudoterapias y el 'wellness' espiritual desde una mirada crítica, íntima y nada condescendiente</p><p class="subtitle">“¡Todo lo que te han contado es mentira!”: cómo ciertas corrientes del bienestar conectan con la conspiranoia</p></div><p class="article-text">
        Marta Sader llevaba a&ntilde;os viviendo en un pueblo del sur de Espa&ntilde;a, en plena naturaleza, cuando comenz&oacute; a llevar a su hijo al colegio. All&iacute;, de manera casi inevitable, comenz&oacute; a estrechar lazos con los padres de los otros ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ellos compart&iacute;a much&iacute;simas cosas, se sinti&oacute; como en casa, pero pronto se dio cuenta de que tambi&eacute;n ten&iacute;an enormes diferencias. &ldquo;Me dec&iacute;an cosas con total naturalidad que a m&iacute; me parec&iacute;an de otro planeta&rdquo;, recuerda. El momento decisivo lleg&oacute; durante una fiesta. Una pareja le explic&oacute; que, si su hija enfermaba, no la llevar&iacute;an al m&eacute;dico porque ellos cre&iacute;an en la Nueva Medicina Germ&aacute;nica, una pseudoterapia que sostiene que las enfermedades se originan en conflictos emocionales no resueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero, &iquest;qu&eacute; conflicto iba a tener su hija, si apenas acababa de cumplir tres a&ntilde;os?&rdquo;, afirma sorprendida. &ldquo;Ellos me dec&iacute;an que quiz&aacute; el conflicto no era suyo, sino de un antepasado que se podr&iacute;a haber reencarnado en ella. Me fui a casa pensando: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser posible?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pregunta termin&oacute; convirti&eacute;ndose, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/616732-libro-espiritualidad-liquida-9791387904142?srsltid=AfmBOor9Zf8M9oqjGvzPen3L0nxVuIcfoCJa-78ucE_XhdrXhNAxma-t" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Espiritualidad l&iacute;quida. Misticismo pop en la era del yo</em></a><em> </em>(Debate, 2026), un ensayo que explora el auge del esoterismo pop, las pseudoterapias y las nuevas formas de misticismo contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sader no escribe ni como creyente ni como conversa. Tampoco como cr&iacute;tica. Se define como una persona profundamente esc&eacute;ptica, formada en el pensamiento racional y muy preocupada por entender c&oacute;mo construimos nuestras creencias. Lo que le interesaba al escribir su libro no era ridiculizar a quienes creen, sino entender por qu&eacute; personas inteligentes, sensibles y cultas terminan confiando en discursos m&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; la gran pregunta era por qu&eacute; ellas creen y yo no&rdquo;, apunta. &ldquo;Porque mis amigas son personas incre&iacute;bles: listas, sensibles, amables. Yo no pod&iacute;a reducir aquello a que fueran ingenuas o tontas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una espiritualidad expr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Pronto surgi&oacute; el concepto que da t&iacute;tulo al libro. Para Sader, la espiritualidad l&iacute;quida es una versi&oacute;n contempor&aacute;nea, flexible y consumible de la b&uacute;squeda espiritual tradicional. &ldquo;La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicaci&oacute;n, introspecci&oacute;n y b&uacute;squeda de sentido&rdquo;, dice. &ldquo;La espiritualidad l&iacute;quida, en cambio, te promete soluciones r&aacute;pidas. Sanar tu linaje femenino en un cursillo de tres d&iacute;as o curarte de un complejo trauma con tu padre mediante una &lsquo;cirug&iacute;a astral&rsquo; realizada con la energ&iacute;a de los &aacute;ngeles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicación, introspección y búsqueda de sentido. La espiritualidad líquida, en cambio, te promete soluciones rápidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora compara la espiritualidad l&iacute;quida con ciertos discursos de la autoayuda contempor&aacute;nea. &ldquo;Te da respuestas inmediatas a problemas complejos&rdquo;, resume. &ldquo;Y adem&aacute;s lo hace de una manera comod&iacute;sima&rdquo;. No exige compromiso profundo ni pertenencia estable. Se puede entrar y salir de ella f&aacute;cilmente, puedes mezclar astrolog&iacute;a, tarot, terapias energ&eacute;ticas, manifestaci&oacute;n, chamanismo o discursos pseudocient&iacute;ficos sin necesidad de construir un sistema coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo explicar su &eacute;xito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? En opini&oacute;n de Sader, no puede explicarse &uacute;nicamente desde la ignorancia, sino que en el centro del fen&oacute;meno detecta necesidades emocionales reales y humanas. &ldquo;Todos las tenemos&rdquo;, afirma. &ldquo;Necesitamos que nos vean, sentir que pertenecemos a algo, que nuestra vida tiene sentido. Tambi&eacute;n cierta necesidad de trascendencia. Pero en el mundo capitalista en el que vivimos no hay espacio para eso. Cuando &eacute;ramos cazadores-recolectores y nos sent&aacute;bamos alrededor del fuego, se contaban historias compartidas que daban forma al grupo, a su pasado y a su futuro. Todo eso ya no existe y algo ten&iacute;a que ocupar ese lugar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El capitalismo tambi&eacute;n vende consuelo</h2><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que el capitalismo, siempre atento a hacer negocio, ha aprendido a convertir incluso esa b&uacute;squeda espiritual en un producto de consumo. &ldquo;El capitalismo ha absorbido esas necesidades y las vende en forma de espiritualidad l&iacute;quida&rdquo;, sostiene. &ldquo;Eso no significa que todas las personas que trabajan en este mundo sean estafadoras. Mucha gente cree sinceramente en lo que hace y quiere ayudar a los dem&aacute;s, pero tambi&eacute;n necesitan ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n se&ntilde;ala que hay muchos que simplemente explotan un mercado muy rentable. &ldquo;Una aplicaci&oacute;n de astrolog&iacute;a probablemente est&aacute; desarrollada por gente que ni siquiera cree en la astrolog&iacute;a&rdquo;, apunta. &ldquo;Lo mismo pasa con parte de la industria del <em>wellness</em>. Probablemente Gwyneth Paltrow no ha probado ni se cree todo lo que vende su marca. En ese caso, es simplemente un negocio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad. El problema es que cuando fracasas, la culpa también recae únicamente sobre ti</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la vez, la autora se&ntilde;ala en su ensayo c&oacute;mo estos discursos encajan con la l&oacute;gica neoliberal contempor&aacute;nea, en el sentido de que muchas de estas corrientes trasladan toda la responsabilidad al individuo. Si uno fracasa, enferma o no alcanza sus objetivos, el problema est&aacute; en c&oacute;mo vibra, en que no ha manifestado suficiente o en la energ&iacute;a que proyecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero no todo depende de uno mismo&rdquo;, subraya la autora. &ldquo;Llegas o no llegas a fin de mes por muchos motivos, desde luego no porque no hayas manifestado suficiente. Influye el lugar donde has nacido, las oportunidades que has tenido o el contexto hist&oacute;rico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero estos relatos siguen resultando seductores porque ofrecen una ilusi&oacute;n de control que, en realidad, no es real. &ldquo;Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad&rdquo;, explica. &ldquo;El problema es que cuando fracasas, la culpa tambi&eacute;n recae &uacute;nicamente sobre ti&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hor&oacute;scopo como identidad</h2><p class="article-text">
        El libro dedica un amplio espacio a uno de los fen&oacute;menos relacionados con el esoterismo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha gozado de m&aacute;s fama: el&nbsp;hor&oacute;scopo. Para la autora, internet y las redes sociales han sido decisivos para su enorme expansi&oacute;n. &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca de explicaciones r&aacute;pidas y simplificadas&rdquo;, explica. &ldquo;Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una p&iacute;ldora f&aacute;cil de consumir en un minuto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la astrolog&iacute;a encaja perfectamente en ese ecosistema porque ofrece una identidad instant&aacute;nea. &ldquo;Dices &lsquo;soy Acuario&rsquo; y autom&aacute;ticamente ya hay una narrativa construida sobre qui&eacute;n eres&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El hor&oacute;scopo proporciona una explicaci&oacute;n r&aacute;pida de tu personalidad y adem&aacute;s te integra dentro de un grupo, tu signo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que durante la epidemia de Covid-19 todos estuvi&eacute;ramos buscando un sentido a nuestras vidas, influy&oacute; mucho en su expansi&oacute;n: &ldquo;La pandemia fue la tormenta perfecta para el <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-normalizado-creer-horoscopo_1_10287956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge del hor&oacute;scopo</a>&rdquo;, asegura. &ldquo;La gente ten&iacute;a tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La pandemia fue la tormenta perfecta para el auge del horóscopo. La gente tenía tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La espiritualidad como refugio</h2><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones centrales del ensayo es la relaci&oacute;n entre espiritualidad y g&eacute;nero. Sader cree que muchas de estas corrientes de pensamiento m&aacute;gico interpelan especialmente a las mujeres porque hist&oacute;ricamente estas han asumido los cuidados (tanto propios como ajenos) y porque la medicina tradicional, que siempre ha sido profundamente machista, ha ignorado durante d&eacute;cadas determinados malestares femeninos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n pienso que al estar m&aacute;s educadas en lo emocional, las mujeres necesitamos una serie de cosas para sentirnos bien, como por ejemplo estar en paz con nosotras mismas o con nuestra familia. Algo que proporcionan muchas de estas pr&aacute;cticas. Por lo tanto, el hecho de que las mujeres nos sintamos m&aacute;s atra&iacute;das que los hombres hacia estos temas no se trata de algo biol&oacute;gico, sino cultural&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El peligro aparece cuando alguien se aprovecha</h2><p class="article-text">
        El libro es especialmente cr&iacute;tico con las pseudoterapias que prometen milagros ante enfermedades muy graves. Una idea que circula entre los seguidores de estas ideas es que &ldquo;con la medicina tambi&eacute;n te mueres&rdquo;. Obviamente, esa afirmaci&oacute;n pierde fuerza cuando se la confronta con las estad&iacute;sticas. &ldquo;La gente que recurre a las terapias alternativas tiene m&aacute;s posibilidades de morir, un 470% m&aacute;s en algunas patolog&iacute;as&rdquo;, afirma la autora en el libro. &ldquo;Pero la realidad es un relato. Yo creo que la ciencia sirve para algo bas&aacute;ndome en datos como ese pero, aunque los datos est&aacute;n ah&iacute;, no todo el mundo los ve igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sader reconoce que ese es uno de los aprendizajes m&aacute;s grandes de <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em>: &ldquo;Ante el mismo hecho, dos personas pueden sacar conclusiones completamente diferentes&rdquo;. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, &ldquo;hay muchas variables que favorecen el uso de las pseudoterapias. La fundamental es que el sistema m&eacute;dico les est&aacute; fallando. No es lo mismo que un m&eacute;dico te despache en cinco minutos y te d&eacute; una receta, que sentarte durante una hora con alguien, que le cuentes tu vida desde que naciste y que sientas que ha entendido realmente lo que te pasa. A veces, lo que le ocurre a la gente no es solo, por ejemplo, que le duela una pierna, sino que ese dolor se relaciona con su trabajo, la relaci&oacute;n con su madre o un secreto que lleva guardando desde hace 25 a&ntilde;os. Los seres humanos somos mucho m&aacute;s complejos de lo que la medicina, tal y como est&aacute; planteada actualmente, nos quiere hacer creer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los argumentos en contra de las pseudoterapias y el pensamiento m&aacute;gico, Sader evita la superioridad moral. De hecho, su mirada es tremendamente comprensiva. &ldquo;Yo soy cr&iacute;tica con aquello que hace da&ntilde;o&rdquo;, explica. &ldquo;Con el gur&uacute; que manipula, con quien promete curaciones falsas o con quien se aprovecha de personas vulnerables&rdquo;. Sin embargo, insiste en que comprender no significa necesariamente compartir. &ldquo;Entiendo por qu&eacute; creen, aunque yo no crea&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Vivimos en una época de explicaciones rápidas y simplificadas. Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una píldora fácil de consumir en un minuto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista reconoce que convivir con personas que ven el mundo de una manera radicalmente distinta a la suya ha terminado siendo una experiencia enriquecedora. &ldquo;Quiz&aacute; hace veinte a&ntilde;os habr&iacute;a pensado: &lsquo;Qu&eacute; tontas&rsquo;. Ahora me parece much&iacute;simo m&aacute;s interesante intentar comprenderlas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el libro est&aacute; dedicado precisamente a esas amigas a las que llama &ldquo;las m&iacute;sticas&rdquo;. &ldquo;Las quiero como si fueran de mi familia&rdquo;, dice. &ldquo;Y eso me parece una de las grandes lecciones del libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Preguntarse qui&eacute;n gana</h2><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que ofrecer respuestas cerradas, <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em> busca abrir preguntas. Especialmente una: qui&eacute;n gana con determinadas creencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarse qui&eacute;n lo dice y por qu&eacute; lo dice&rdquo;, concluye Sader. &ldquo;No estoy diciendo que la gente no crea. Cada uno puede creer en lo que quiera. Pero s&iacute; conviene preguntarse qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s y qu&eacute; efectos tiene todo esto a nivel colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un presente marcado por la ansiedad, la precariedad y la incertidumbre constante, este libro nos invita a reflexionar sobre nuestra profunda necesidad de encontrar sentido. Quiz&aacute; lo m&aacute;s inquietante de todo sea descubrir que el mundo se ha vuelto tan hostil que volver a creer se ha convertido en el mayor de los deseos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Pseudoterapias,Bienestar,Sociedad,Libros,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c89274a3-d709-4014-b831-c77a1fffda07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La sombra del viento&#039; cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aclamada obra de Carlos Ruiz Zafón celebra un cuarto de siglo con un acto y una exposición en el Ateneu Barcelonés, sede de la cultura de la capital catalana e importante escenario de la novela</p><p class="subtitle">'La Sombra del Viento' tiene su propia ruta que recorren los amantes de Carlos Ruiz Zafón
</p></div><p class="article-text">
        Muchos lectores y lectoras abrir&aacute;n los ojos sorprendidos al enterarse de que la novela <em>La sombra del viento,</em> de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n lleg&oacute; por primera vez a las librer&iacute;as hace ya 25 a&ntilde;os. Y para celebrar una efem&eacute;ride tan redonda como un cuarto de siglo, la editorial Planeta, casa del escritor catal&aacute;n, ha organizado un evento en el Ateneu Barcelon&egrave;s. Quienes conozcan la obra del autor, fallecido en 2020, sabr&aacute;n que no se trata de un lugar cualquiera: el edificio es un escenario muy importante en la novela protagonizada por Daniel Sempere.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribi&oacute; Ruiz Zaf&oacute;n, en este palacio g&oacute;tico construido en 1796, el siglo XIX no hab&iacute;a terminado. Y no estaba exento de raz&oacute;n: al subir sus escaleras de m&aacute;rmol, asomarse a su terraza o entrar en su biblioteca, da la sensaci&oacute;n de haber entrado en un agujero temporal en el que el tiempo corre a una velocidad diferente a la de Las Ramblas, que est&aacute;n a pocos pasos. La editorial ha aprovechado este &uacute;ltimo espacio para preparar una peque&ntilde;a pero representativa exposici&oacute;n del alcance que ha tenido el primer volumen de la tetralog&iacute;a <em>El cementerio de libros olvidados</em>.
    </p><p class="article-text">
        En las mesas de lectura se han podido ver ejemplares de las m&aacute;s de 50 traducciones que han hecho viajar la novela por todo el mundo, desde China hasta Estonia, pasando por Dinamarca y Corea. Salvando versi&oacute;n catalana, que fue la primera en llegar en 2002, desde la editorial comentan que las versiones que m&aacute;s ha triunfado de <em>La sombra del viento</em> han sido las de Alemania, Italia y Estados Unidos, pero tambi&eacute;n Polonia y de forma sorprendente, ya que es un mercado dif&iacute;cil para los escritores espa&ntilde;oles, en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, tambi&eacute;n estaban expuestas las diversas ediciones espa&ntilde;olas, como la ilustrada de 2021 o la que se present&oacute; recientemente dirigida a los lectores de la generaci&oacute;n Z con un dise&ntilde;o que recuerda al de sagas famosas entre ese segmento de p&uacute;blico como <em>Las cr&oacute;nicas de Castelana,</em> de Cassandra Clare o la serie <em>Emp&iacute;reo</em>, de Rebecca Yarros.
    </p><p class="article-text">
        <em>La sombra del viento</em> cambi&oacute; por completo la trayectoria literaria de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, que qued&oacute; finalista del premio Fernando Lara en 2001. La tirada de la primera edici&oacute;n, que sali&oacute; en mayo, fue modesta. En noviembre la editorial ya ten&iacute;a la intenci&oacute;n de pasarlo a la edici&oacute;n de bolsillo. Sin embargo, su incansable agente, Antonia Kerrigan, convenci&oacute; a la empresa para que le diese una oportunidad m&aacute;s de cara a la campa&ntilde;a de Navidad. Y menos mal que le hicieron caso, porque el &eacute;xito fue tal que ha vendido m&aacute;s de 50 millones de ejemplares en todo el mundo. Un bombazo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Homenaje con banda sonora</strong></h2><p class="article-text">
        Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, adem&aacute;s de literato, era un gran amante de la m&uacute;sica y hasta compon&iacute;a obras de forma autodidacta con el piano como instrumento principal. Durante el encuentro, mientras los asistentes se hidrataban en la terraza de L&rsquo;Ateneu o se deten&iacute;an a explorar los vol&uacute;menes traducidos de la exposici&oacute;n, ten&iacute;an como banda sonora las melod&iacute;as del barcelon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro ha estado presente una gran parte de la prensa de cultura del pa&iacute;s, as&iacute; como personas cercanas al escritor como su viuda, M&ordf; Carmen Bellver. Precisamente, Jes&uacute;s Badenes, Director General de la Divisi&oacute;n Editorial del Grupo Planeta, ha recordado que todos los a&ntilde;os celebraba Acci&oacute;n de Gracias con la pareja y Antonia Kerrigan. &ldquo;A m&iacute; me tocaba trinchar el pavo, cosa que no era f&aacute;cil&rdquo;, ha apuntado. Ha a&ntilde;adido que &ldquo;esas cenas eran memorables y entra&ntilde;ables y demostraban que Carlos se hac&iacute;a querer much&iacute;simo. Lo echamos todos mucho de menos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos asistentes a la conmemoración del libro más famoso de Carlos Ruiz Zafón, ojean ejemplares de &#039;La sombra del viento&#039;                            </span>
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        Badenes opina que &ldquo;<em>La sombra del viento </em>es el fen&oacute;meno literario m&aacute;s importante que ha visto la luz en nuestras vidas en lengua espa&ntilde;ola. Se ha traducido a m&aacute;s de 53 idiomas y hay m&aacute;s de 50 millones de libros en las bibliotecas de sus lectores. Si un ejemplar lo leen de media entre 2 o 2,3 personas, estamos hablando de entre 100 y 115 millones de lectores&rdquo;. Esto ha sido posible gracias a la labor de sus traductores y editores internacionales, algunos de los cuales han intervenido en el evento a trav&eacute;s de un v&iacute;deo montado para la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hans J&uuml;rgen Balmes, editor de Fischer Verlage (Alemania), ha comentado que fue el Ministro de Exteriores de su pa&iacute;s, Joschka Fischer, quien llev&oacute; el libro a un programa de televisi&oacute;n que giraba en torno a la literatura y habl&oacute; con tanta pasi&oacute;n de la novela que &ldquo;al d&iacute;a siguiente, todos los ejemplares estaban agotados y todos los peri&oacute;dicos, que no necesariamente hablaban de inmediato de cada libro espa&ntilde;ol, publicaron grandes rese&ntilde;as por todas partes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Nelleke Geel, editora de Signatuur (Pa&iacute;ses Bajos) ha explicado que all&iacute; el boom se produjo unos seis meses despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, que hab&iacute;a pasado casi desapercibida. Ella fue su traductora (por aquel entonces no era editora a&uacute;n) y afirma que &ldquo;fue una fiesta traducirlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una novedad para celebrar</strong></h2><p class="article-text">
        En la ronda de palabras tambi&eacute;n ha participado su editor, Emili Rosales, ahora director de Grup 62, que ha explicado que no pasa un d&iacute;a sin que no tengan ganas de &ldquo;llamarle a los &Aacute;ngeles y preguntarle por cualquier cosa de las que nos divert&iacute;a. Creo que los dos grandes personajes de la sombra del viento, Daniel Sempere y Ferm&iacute;n Romero de Torres, nos hablan muy bien de c&oacute;mo era &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rosales, la personalidad de Daniel coincide con la de Ruiz Zaf&oacute;n en que era &ldquo;noble, generoso, inocente y sensible&rdquo;, mientras que con el otro personaje compart&iacute;a adjetivos como &ldquo;dicharachero, deslenguado, echado para adelante, avispado y descre&iacute;do&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha adelantado que el pr&oacute;ximo 18 de noviembre se publicar&aacute; una edici&oacute;n especial ilustrada por Pedro Oyarbide, que tambi&eacute;n llevar&aacute; desplegables, elementos tridimensionales y &ldquo;toda suerte de maravillas que va a volver locos a los lectores de <em>La sombra del viento</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este lanzamiento, liderado por Planeta, se har&aacute; de forma simult&aacute;nea en diez pa&iacute;ses (Espa&ntilde;a, Polonia, Francia, Holanda, Rep&uacute;blica Checa, Suecia, Estados Unidos, Portugal y otros dos en Am&eacute;rica Latina) a los que progresivamente se sumar&aacute;n otros. Rosales ha anticipado asimismo que el periodista y escritor Sergio Vila-Sanju&aacute;n est&aacute; preparando &ldquo;la primera semblanza literaria y biogr&aacute;fica de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n&rdquo;, que saldr&aacute; m&aacute;s adelante en el calendario.
    </p><p class="article-text">
        El editor, emocionado, ha afirmado que &ldquo;lo mejor de Carlos est&aacute; en sus libros&rdquo; y no ha dudado a la hora de manifestar que el escritor barcelon&eacute;s &ldquo;es ya un cl&aacute;sico del siglo XXI&rdquo; y &ldquo;el escritor espa&ntilde;ol m&aacute;s le&iacute;do desde Cervantes&rdquo;. El p&uacute;blico de Ruiz Zaf&oacute;n, aunque siempre es ingente, ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, seg&uacute;n Rosales, &ldquo;seguramente 2026 ser&aacute; el a&ntilde;o el que m&aacute;s lectores haya tenido&rdquo;. Para concluir su parlamento, ha explicado que el autor de <em>La sombra del viento</em> fue &ldquo;una escuela para una generaci&oacute;n de editores. Nos ense&ntilde;&oacute;, y tambi&eacute;n a los lectores, que un libro puede ser infinito&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 18:24:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cultura española, por fin sin caspa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura-espanola-caspa_129_13197461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e1e2f8-907b-4e72-b454-4c64b35dcebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142346.jpg" width="774" height="435" alt="La cultura española, por fin sin caspa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Itinerario errabundo y caprichoso por medio siglo de cultura, desde Carmen Martín Gaite, Pedro Almodóvar o Héroes del Silencio, a Rosalía, ‘El Ministerio del tiempo’, Los Javis, Marta Sanz, Javier Cercas o Elisabeth Duval</p><p class="subtitle">Este artículo forma parte de nuestra revista '50 años de libertad'. Si quieres recibir nuestras revistas, hazte socio o socia de elDiario.es por 8 euros al mes y te las enviamos en papel o digital (como tú elijas)</p></div><p class="article-text">
        La mitificaci&oacute;n del pasado cultural es una patolog&iacute;a com&uacute;n entre las &eacute;lites intelectuales, y las nuestras no escapan a esa propensi&oacute;n, pero caen de cuatro patas cuando se trata de hablar de la Transici&oacute;n. Ah&iacute; se concitan todos los demonios contra el presente porque aquel pasado, ay, aquel pasado s&iacute; era de verdad exuberante, dialogante, pac&iacute;fico, exigente y perdurable. En realidad, los protagonistas de la Transici&oacute;n no lo ve&iacute;an nada claro, o m&aacute;s bien muy oscuro, cuando la vivieron en directo: consideraban que la cultura espa&ntilde;ola posfranquista entraba en una barrena abismal, incapaz de generar nada de valor, ensimismada, noqueada, est&eacute;ril e impotente. Eso vale cuando menos para la cultura literaria, la novela, la poes&iacute;a, etc., como si Eduardo Mendoza o &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, Carmen Mart&iacute;n Gaite, Jaime Gil de Biedma, Juan Benet o Juan Mars&eacute;, no estuviesen por entonces escribiendo cosas que est&aacute;n viv&iacute;simas hoy mismo y que se hab&iacute;an desprendido sin miedo ni pesar de los restos de las sotanas y las casacas militares. Pero la percepci&oacute;n de la &eacute;lite cultural era esa, desencantada porque la muerte del general&iacute;simo Franco no hab&iacute;a sido capaz de cuajar todav&iacute;a en una producci&oacute;n cultural a la altura del ensue&ntilde;o, la expectativa o la ilusi&oacute;n del antifranquismo. Eran diagn&oacute;sticos ampliamente compartidos por quienes llegaban a la f&aacute;brica de la democracia en la plenitud de su madurez, entre los cuarenta y los cincuenta, y a lo mejor ese es un factor clave para entender su des&aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es que la expresi&oacute;n cultural de la democracia se iba a dejar ver mejor en otros formatos, en otras artes por inventar (como la calidad destacad&iacute;sima de muchas de las series espa&ntilde;olas recientes) y quiz&aacute; incluso segregada o imaginada por quienes no ten&iacute;an memoria franquista o eran tan j&oacute;venes en los setenta y ochenta que nada los ataba a la mugre castrense y eclesi&aacute;stica (pero quiz&aacute; tampoco a la disciplina comunista ni a los arrebatos revolucionarios). Las radios espa&ntilde;olas y las calles de capitales y pueblos iban a poblarse en seguida de una banda sonora de grupos con nombres ex&oacute;ticos, letras provocadoras, surfeos con las drogas, acidez variable y mucho humor, no solo blanco o inocuo. Estaban dando su propia batalla sin mirar en ning&uacute;n caso al pasado y hasta huyendo a toda velocidad de cualquier sombra o alusi&oacute;n a la tenebrosa dictadura: a unos les gustar&iacute;a gritar cantando con el grupo No me pises que llevo chanclas y a otros con la languidez de H&eacute;roes del silencio, o enternecerse con Coque Malla o pringarse con el maquillaje de Alaska o con el rockabilly sentimental de Loquillo. Tampoco callaban voces rotas o casi rotas como la de Joaqu&iacute;n Sabina, o las que ven&iacute;an de algo m&aacute;s atr&aacute;s, como Joan Manuel Serrat o Jaume Sisa o Miguel R&iacute;os, y algunos han saltado directamente a El &Uacute;ltimo de la Fila o a los Estopa.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que nadie dej&oacute; de ver fue el rojo pasi&oacute;n de las pel&iacute;culas de Pedro Almod&oacute;var, de colores saturad&iacute;simos, aunque el origen de todo estuviese en la pura y fr&iacute;a desolaci&oacute;n de Carmen Maura, estamp&aacute;ndole benditamente a su marido una pata mondada de jam&oacute;n en &lsquo;&iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?&rsquo;. En las primeras pel&iacute;culas hasta &lsquo;Mujeres al borde de un ataque de nervios&rsquo; es imposible no ver el resplandor feliz de una cosa nueva que late, que vibra, que divierte y que casi parece ir por delante de la mayor&iacute;a de la sociedad espa&ntilde;ola: todo est&aacute; lleno de mujeres, de homosexuales, de consumidores compulsivos u ocasionales de drogas y hasta de enamorados perdidos como Antonio Banderas (aunque es l&oacute;gico que lo estuviese de Victoria Abril en &lsquo;&Aacute;tame&rsquo;, como su propio nombre indica). Es verdad que hoy sigue existiendo ese culto hipersensible a &lsquo;Arrebato&rsquo; (Iv&aacute;n Zulueta), que no fue m&aacute;s que un experimento o s&iacute;ntoma de &eacute;poca, pero no exactamente la mejor pel&iacute;cula de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os seg&uacute;n creen tantos.
    </p><p class="article-text">
        Lo innegable es que hasta los m&aacute;s viejos del lugar, pero tambi&eacute;n los j&oacute;venes, tienen identificado como propio un &lsquo;starsystem&rsquo; espa&ntilde;ol de popularidad y autoridad art&iacute;stica, y en ese cuadro estelar est&aacute;n muchos de los nombres mayores y m&aacute;s internacionales de un cine que ha hecho grandes cabriolas felices y ca&iacute;das ternuristas o toscas, s&iacute;, pero que ha contado con la m&aacute;s absoluta actriz de nuestra historia, Pen&eacute;lope Cruz, y su gigante pareja, Javier Bardem. De ambos las retinas sentimentales de la ciudadan&iacute;a retendr&aacute;n decenas de instantes ic&oacute;nicos: desde que eran ni&ntilde;os en &lsquo;Jam&oacute;n, jam&oacute;n&rsquo;, de Bigas Luna, hasta que est&aacute;n a punto de ser padres de familia y a ellos se acerca apaciblemente Woody Allen para hacer una pel&iacute;cula menor. Pero la rotundidad de la escena de Bardem en &lsquo;Antes que anochezca&rsquo; haciendo de Reinaldo Arenas, en &lsquo;Los lunes al sol&rsquo; haciendo de parado o en &lsquo;El buen patr&oacute;n&rsquo; haciendo de tarado, est&aacute; a la altura, aunque sea tan diferente, de la inaudita plasticidad de Pen&eacute;lope Cruz en manos de Almod&oacute;var con papeles insuperables (siempre).
    </p><p class="article-text">
        No se acuerda ya nadie, pero medio siglo da para mucho, y dio tambi&eacute;n para adaptar al cine y a la televisi&oacute;n magn&iacute;ficamente algunos t&iacute;tulos mayores de la novela espa&ntilde;ola, y esas adaptaciones las vimos todos, quiz&aacute; m&aacute;s ni&ntilde;os y quiz&aacute; menos, pero las vimos con resultados tan extraordinarios como &lsquo;Los santos inocentes&rsquo;, de Mario Camus, o las &lsquo;Ca&ntilde;as y barro&rsquo; que adaptaba la novela de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez con una turbadora presencia liberadora de mujeres protagonistas. Aunque quiz&aacute; ninguna como &lsquo;La Regenta&rsquo;, que encarn&oacute; Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n, y entre ellas estuvo &lsquo;El Quijote&rsquo;, en una magn&iacute;fica adaptaci&oacute;n de Manuel Guti&eacute;rrez Arag&oacute;n; u otro deslumbrante experimento como el que leg&oacute; a la posteridad Pilar Mir&oacute; muy poco antes de morir en 1997: &lsquo;El perro del hortelano&rsquo;, de Lope de Vega, con dos arrebatadores Emma Su&aacute;rez y Carmelo G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Cero caspa, cero gualdrapa, cero sacrist&iacute;a, pese a quedar todo en casa: espa&ntilde;oles adaptando cosas de espa&ntilde;oles. Pero parecen otros, nacidos de otro tiempo, encauzados con otros ra&iacute;les, hechos de otra pasta, y esa es seguramente parte de la ruta que explica que la era de las series haya pillado a Espa&ntilde;a en un punto &oacute;ptimo para que nuevas cabezas, m&aacute;s j&oacute;venes todav&iacute;a, y m&aacute;s libres de prejuicios y m&aacute;s atrevidas se hayan puesto a fabular a su aire, y muy destacadamente la impagable &lsquo;La Mes&iacute;as&rsquo; de Los Javis (&iexcl;o &lsquo;La Veneno&rsquo;!) como intrusi&oacute;n sin secretos en el mundo de la fe sectaria. Pero hubo muchas m&aacute;s series antes, y no todas nacidas del talento de &Aacute;lex Pina (&lsquo;La casa de papel&rsquo;): la creatividad y la intencionalidad hasta pol&iacute;tica de &lsquo;El Ministerio del tiempo&rsquo; siguen sin haber sido superadas como serie de la televisi&oacute;n p&uacute;blica, y por supuesto ah&iacute; sigue &lsquo;La casa de papel&rsquo; como el mayor &eacute;xito global de una producci&oacute;n espa&ntilde;ola que supo entremeter en una trama de robos el sujeto colectivo sublevado en las calles del 15-M. Vale, hay m&aacute;s, muchas m&aacute;s y muy buenas, como &lsquo;Arde Madrid&rsquo; en manos de Paco Le&oacute;n, o &lsquo;El Apag&oacute;n&rsquo;, de varios directores, entre ellos, Rodrigo Sorogoyen, el mismo de la corrosiva &lsquo;Antidisturbios&rsquo;, o como la malvada &lsquo;Vida perfecta&rsquo;, de Leticia Dolera, o &lsquo;Esto no es Suecia&rsquo; (como podr&iacute;a decir Finlandia), de Aina Clotet y Mar Coll, o tan raras como &lsquo;Autodefensa&rsquo;, de Bel&eacute;n Barenys y Berta Prieto, o la insoportable naturalidad de &lsquo;Querer&rsquo; de Alauda Ruiz de Az&uacute;a (con Eduard Sola como su impecable coguionista, como lo fue de &lsquo;Casa en flames&rsquo; y su impresionante Emma Vilarasau).
    </p><p class="article-text">
        Ese ha sido parte del regalo central e irreversible de medio siglo de cultura en Espa&ntilde;a: ellas, muchas, se han puesto a contar y a hacerlo en cualquier formato, con im&aacute;genes, con voces como las de Rosal&iacute;a, Rozal&eacute;n o Silvia P&eacute;rez Cruz, o por escrito, como est&aacute; haciendo en literatura una escuadra desatada e imprevisible, con nombres muy j&oacute;venes como Cristina Ara&uacute;jo o Sara Barquinero. La personalidad de Isabel Coixet es tan magn&eacute;tica en &lsquo;Mi vida sin m&iacute;&rsquo; como felizmente desinhibida en la serie &lsquo;Foody Love&rsquo;, mientras el coraje restalla en la estremecida &lsquo;Tres d&iacute;as con la familia&rsquo;, de Marc Coll, y Carla Sim&oacute;n da su mejor voz en &lsquo;Estiu 1993&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ha sido la opulencia creciente de las pel&iacute;culas de Alejandro Amen&aacute;bar lo que ha ido dejando atr&aacute;s la veracidad y el im&aacute;n moral que hab&iacute;a en &lsquo;Tesis&rsquo; o &lsquo;Mar adentro&rsquo;, mientras est&aacute; tan viva como el primer d&iacute;a &lsquo;Belle &Eacute;poque&rsquo;, de Fernando Trueba, tan aviesamente inocente, o la docuficci&oacute;n de David Trueba sobre Jorge Sanz. Ya no son nombres desconocidos ni una nueva hornada de actores, aunque algunos lo sean &ndash;Luis Tosar, Sergi L&oacute;pez, Candela Pe&ntilde;a, Luis Zahera, Antonio de la Torre, Patricia L&oacute;pez Arnaiz, Marta Etura, Quim Guti&eacute;rrez, &Uacute;rsula Corber&oacute;, etc.&ndash;, ni una nueva tanda de directores, no siempre vinculados al afortunado paso de muchos de ellos por la Escac: Alberto Rodr&iacute;guez y &lsquo;La isla m&iacute;nima&rsquo;, Daniel S&aacute;nchez Ar&eacute;valo y &lsquo;Azul oscuro casi negro&rsquo; o &lsquo;El bola&rsquo; de Achero Ma&ntilde;as; pero pocas pel&iacute;culas llevan encima el poder hipn&oacute;tico de Albert Serra y sus impactantes &lsquo;Tardes de soledad&rsquo;, o el aire de Cesc Gay y su burla mate de las aprensiones de la clase media.
    </p><h2 class="article-text">Una clase intelectual carbonizada</h2><p class="article-text">
        Por fortuna ya no hay clase intelectual mandarina (que viene de mandar&iacute;n) ni existe nada parecido a eso: lo ha mandado del todo a paseo la horizontalidad compulsiva de las redes sociales y la ultrarrapidez de la opini&oacute;n y el sartenazo digital. Pero eso existi&oacute; durante al menos las tres d&eacute;cadas finales del siglo XX, y entre nosotros hab&iacute;a jerarqu&iacute;as ejecutivas que pasaban casi siempre por el diario El Pa&iacute;s. Eso tambi&eacute;n se acab&oacute;, por supuesto, pero, &iquest;os imagin&aacute;is que tuvi&eacute;semos que seguir escuchando, viendo y leyendo a las autoridades intelectuales del &uacute;ltimo tercio del siglo tipo Juli&aacute;n Mar&iacute;as, Camilo Jos&eacute; Cela o Pedro La&iacute;n Entralgo, todo el d&iacute;a congestionados con la angustia del ser de Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que a algunos de los nuevos autores de por entonces, joviales, hedonistas y explosivos, se les ha ido poniendo con el tiempo cara de congesti&oacute;n moral al estilo de los otros, pero al menos durante d&eacute;cadas fueron aut&eacute;nticas lluvias torrenciales de ideas, desplantes, desvelamientos y arbitrariedades felices. No tuvieron siempre el amarillismo que los ti&ntilde;e hoy Fernando Savater o F&eacute;lix de Az&uacute;a, y algunos otros se murieron antes de tener tiempo de amarillear, como uno de los sabios de la tribu, Rafael S&aacute;nchez Ferlosio. Pero nadie deber&iacute;a dejar de meterse en el cuerpo (o poniendo el cuerpo, o como haya que decirlo), algunos libros formidables de estos autores hoy tan reaccionarios, pero que fueron de lo mejor que dio de s&iacute; durante d&eacute;cadas el pensamiento en Espa&ntilde;a. Y eso fue mucho, y por ah&iacute; entran las abreviaturas esc&eacute;pticas y radicales que reserv&oacute; Ferlosio para su libro &lsquo;Vendr&aacute;n m&aacute;s a&ntilde;os malos y nos har&aacute;n m&aacute;s ciegos&rsquo; (acert&oacute; en todo menos en la profec&iacute;a hist&oacute;rica), o la pionera meditaci&oacute;n sobre el cine de Eugenio Tr&iacute;as en &lsquo;Lo bello y lo siniestro&rsquo;, o la irresistible inteligencia ir&oacute;nica de Savater en &lsquo;La infancia recuperada&rsquo;, en la valiente &lsquo;La tarea del h&eacute;roe&rsquo;, o en las intermitencias de un &lsquo;Diccionario de filosof&iacute;a&rsquo; que no tiene nada de diccionario, pero s&iacute; de literatura fecunda y adictiva como las mejores brever&iacute;as de TikTok.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Mujeres? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las mujeres que piensan? Claro que las hab&iacute;a, pero eran pocas y con menos impacto p&uacute;blico que hoy: estuvieron ah&iacute; Victoria Camps y Adela Cortina, y estuvo tambi&eacute;n Mar&iacute;a Zambrano a&uacute;n para disfrutar de algunos a&ntilde;os de democracia, pero no fueron muchas. Ha habido que esperar a escucharlas sueltas, libres, cuajadas y desprejuiciadas a los albores del siglo XXI, y es entonces cuando han ido rumiando en p&uacute;blico y en voz alta voces como Remedios Zafra, Marina Garc&eacute;s, Marta Peirano, Clara Serra o Elisabeth Duval, sin que callase nunca Maruja Torres o explotase por cuenta de su &lsquo;Olvidado rey Gud&uacute;&rsquo; la gran Ana Mar&iacute;a Matute.
    </p><p class="article-text">
        Era mujer tambi&eacute;n quien mejor habl&oacute; de qu&eacute; nos pasa cuando leemos novelas y por qu&eacute; nos arrebata que nos cuenten historias: fue Carmen Mart&iacute;n Gaite en un libro escrito durante casi toda la vida, y hecho de la enhebraci&oacute;n de su propia biograf&iacute;a de lectora, de escritora y de mujer, &lsquo;El cuento de nunca acabar&rsquo;, aunque hemos ido descubriendo que el cuento s&iacute; se acaba. Y esa mezcla tan rara y tan suya de confidencia, reflexi&oacute;n, apunte y exploraci&oacute;n me trae a la memoria la proliferaci&oacute;n por primera vez masiva en nuestras letras de obras dispuestas a contar la vida propia con una veracidad a veces abrumadora, como la que us&oacute; Juan Goytisolo en los ochenta para su &lsquo;Coto vedado&rsquo; y &lsquo;Los reinos de taifas&rsquo;, o como la a veces azorantes que emple&oacute; Carlos Castilla del Pino un poco despu&eacute;s en otro tomo como &lsquo;Pret&eacute;rito imperfecto&rsquo;: gente que intent&oacute; contar su biograf&iacute;a mintiendo lo menos posible, como hizo tambi&eacute;n un hombre orquesta del espect&aacute;culo medi&aacute;tico, Terenci Moix, y tambi&eacute;n memorialista valioso en &lsquo;El peso de la paja&rsquo;; o como hizo un actor de lujo y director, Adolfo Marsillach.
    </p><p class="article-text">
        Hasta se habilit&oacute;, y ah&iacute; sigue, la ruta esquiva y dif&iacute;cil del diario/dietario de escritor, con el ejemplo de un extraordinario pionero, Pere Gimferrer, y la reinvenci&oacute;n del g&eacute;nero que empuj&oacute; durante muchos a&ntilde;os Francisco Umbral con unas cuantas obras maestras (de &lsquo;La noche que llegu&eacute; al caf&eacute; Gij&oacute;n&rsquo; o &lsquo;Diario de un escritor burgu&eacute;s&rsquo; a &lsquo;Un ser de lejan&iacute;as&rsquo;), secundaron Miguel S&aacute;nchez-Ostiz, &aacute;cido, compulsivo, temerario, o Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, tan intencionadamente esquinado y exigente, y estabiliz&oacute; en una suerte de portaviones un miembro actual de la cofrad&iacute;a del sufrimiento espa&ntilde;ol, Andr&eacute;s Trapiello. Nada de ese sufrir patri&oacute;tico lacerante de hoy est&aacute; en los innumerables tomos de una obra gigante &ndash;y burlona, y chismosa, y l&iacute;rica y valiente&ndash; como la serie de sus diarios titulada &lsquo;Sal&oacute;n de pasos perdidos&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">La novela se hizo mestiza</h2><p class="article-text">
        La &uacute;nica a&ntilde;oranza que puede ser medio leg&iacute;tima sobre el pasado tiene que ver con la aclimataci&oacute;n espa&ntilde;ola de la excepcional narrativa nacida en Am&eacute;rica Latina, y esa fue la experiencia literaria m&aacute;s poderosa del tr&aacute;nsito entre la dictadura y la democracia. A nadie se le escurr&iacute;a entre los dedos una novela de Garc&iacute;a M&aacute;rquez o unos cuentos de Julio Cort&aacute;zar, un experimento humor&iacute;stico de Alfredo Bryce Echenique o una narraci&oacute;n queer de Manuel Puig &ndash;sin saber que era queer&ndash; ni un gigantesco juego de palabras de Guillermo Cabrera Infante ni la infinita piedad que inspiran los diarios de Julio Ram&oacute;n Ribeyro. Ni por supuesto ninguna de las grandes novelas de Mario Vargas Llosa, a despecho de que muchos de sus lectores identificasen en sus novelas una izquierda que contradec&iacute;a a rajatabla su articulismo de derechas, y entonces les explotara la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso estaba, estuvo (est&aacute;) en las librer&iacute;as y en las tablets a la vez que brotaba un ecosistema editorial y literario (Anagrama, Tusquets, Alfaguara, Seix Barral, y m&aacute;s tarde Asteroide, Perif&eacute;rica, etc.), capaz de inventarse lectores para nuevos autores que apenas sonaban a nadie, pero fueron cuajando hasta hoy como testigos veraces de un tiempo nuevo. La densidad emocional y moral de Antonio Mu&ntilde;oz Molina era distinta de la elevaci&oacute;n especulativa de Javier Mar&iacute;as o de la ansiedad anal&iacute;tica de &Aacute;lvaro Pombo, y apenas nada ten&iacute;an que ver la metaliteratura autoficticia de Enrique Vila-Matas o las averiguaciones de Ignacio Mart&iacute;nez de Pis&oacute;n con la frescura primero y la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica despu&eacute;s de Almudena Grandes, o el impulso de denuncia que empuja a Elvira Lindo, Bel&eacute;n Gopegui y Marta Sanz, y que anid&oacute; tambi&eacute;n en Rafael Chirbes (para m&iacute; el mejor est&aacute; en &lsquo;La buena letra&rsquo;). E igual que hab&iacute;an habitado entre nosotros algunos de los nombres mayores americanos, lo hicieron tambi&eacute;n sus herederos, en una curiosa repetici&oacute;n en diferido y diferente del fen&oacute;meno, y por aqu&iacute; anduvieron durante a&ntilde;os, y regresan a menudo, nombres mayores de las letras en espa&ntilde;ol como el muy tempranamente desaparecido Roberto Bola&ntilde;o, Cristina Peri Rossi, H&eacute;ctor Abad Faciolince, Juan Gabriel V&aacute;squez, Jordi Soler, Sergio Ram&iacute;rez o Gioconda Belli.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pod&iacute;an vender mucho y salir a hombros de las portadas del Babelia, pero ninguno o casi ninguno pudo hacerlo como la continuidad de la buena literatura comercial, y nadie la ha hecho mejor que otro fallecido prematuro como Carlos Ruiz Zaf&oacute;n o como Arturo P&eacute;rez-Reverte, con variaci&oacute;n hist&oacute;rica o sin ella, y una larga lista de autoras de mega&eacute;xitos comerciales que hablan de lo que lee la inmensa mayor&iacute;a de la gente, no siempre literatura de calidad incontestable, por decirlo as&iacute;, como Mar&iacute;a Due&ntilde;as, Julia Navarro, Elisabeth Benavent o la derivaci&oacute;n espa&ntilde;ola de &lsquo;Cincuenta sombras de Grey&rsquo;, Megan Maxwell (aunque la firma parezca extranjera, es espa&ntilde;ola, y vende centenares de miles de ejemplares).
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tuvo por suerte tambi&eacute;n su versi&oacute;n de la literatura concentracionaria bajo la firma de Jorge Sempr&uacute;n (aunque sus libros los escribiese casi siempre en franc&eacute;s), como tuvo una industria literaria unipersonal detr&aacute;s del nombre de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n para reinventar la novela de detectives y exportar el modelo de Carvalho, de la misma manera que la democracia ha vivido casi sin darse cuenta la expansi&oacute;n estatal de literatura escrita en catal&aacute;n, en euskera o en gallego, y por eso resultan familiares novelistas tan obvios como Bernardo Atxaga, como Manuel Rivas o como Carme Riera, Quim Monz&oacute; y Sergi P&agrave;mies. Aunque sea amigo hace cuarenta a&ntilde;os, nada impide identificar en la publicaci&oacute;n en 2001 de &lsquo;Soldados de Salamina&rsquo;, de Javier Cercas, el origen de una inflexi&oacute;n genuina en la novela contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola e internacional. Se met&iacute;a a s&iacute; mismo en el libro sin ser &eacute;l mismo, y casi todo el mundo crey&oacute; que era &eacute;l sin ser &eacute;l del todo, y de ah&iacute; sali&oacute; el empuje para retar a la novela a buscar el mismo efecto de la ficci&oacute;n con libros que no llevaban ficci&oacute;n, y eso hizo en obras maestras como &lsquo;Anatom&iacute;a de un instante&rsquo; o &lsquo;El impostor&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la cultura en Espa&ntilde;a la democracia le sent&oacute; de miedo. Sin esas sacudidas en todos los &aacute;mbitos (y muchos que ni he mencionado, como la estrafalaria genialidad de Miquel Barcel&oacute;, como la contenida l&iacute;rica de Joan Margarit y de Luis Garc&iacute;a Montero, como el aplomo de la escultura de Cristina Iglesias, como la aventura interrumpida del arquitecto Enric Miralles o la atrevida imaginaci&oacute;n est&eacute;tica de Manuel Borja-Vilell), el estallido prolongado en el siglo XXI en el que andamos hubiera sido m&aacute;s dif&iacute;cil o simplemente imposible: una segunda Edad de Plata de la cultura espa&ntilde;ola, dir&iacute;a sin demasiados remilgos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Gracia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura-espanola-caspa_129_13197461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 21:17:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cultura española, por fin sin caspa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Literatura,Actores,Libros,Novela,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cariño, ¿cómo podríamos desarrollarlo de forma magistral?": el terremoto cultural sobre el uso de IA provocado por una Nobel de Literatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carino-desarrollarlo-forma-magistral-terremoto-cultural-ia-provocado-nobel-literatura_1_13242591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6382d9fb-a02e-4f21-b884-9d7a72f62a9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cariño, ¿cómo podríamos desarrollarlo de forma magistral?&quot;: el terremoto cultural sobre el uso de IA provocado por una Nobel de Literatura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Olga Tokarczuk ha tenido que aclarar que utiliza un modelo de lenguaje como herramienta de documentación tras la polémica que causaron sus pesimistas palabras en una conferencia: "El mundo, con su inercia destructiva, ya no merece novelas largas y exigentes"</p><p class="subtitle">Los Javis sacuden Cannes con 'La bola negra', su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/olga-tokarczuk-nobel-literatura-escuelas-no-ensena-historia-judios-holocausto_1_10546313.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Tokarczuk</a>, premio Nobel de Literatura, coment&oacute; hace pocos d&iacute;as en una mesa redonda que utilizaba la IA en su proceso creativo y que dejar&iacute;a de escribir novelas cuando termine la que tiene entre manos porque considera que &ldquo;el mundo, con su inercia destructiva, ya no merece novelas largas y exigentes&rdquo; y que los lectores de este tipo de novelas, como su obra <em>Los libros de Jacob</em> (Anagrama, 2023), est&aacute;n disminuyendo o enter&aacute;ndose del final de su obra &ldquo;gracias a los res&uacute;menes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de los temores, creo que los escritores somos los m&aacute;s aptos para herramientas como la IA&rdquo;, dijo Tokarczuk, seg&uacute;n recogi&oacute; el medio polaco <a href="https://mycompanypolska.pl/artykul/olga-tokarczuk-zapowiada-ostatnia-powiesc-w-karierze-pisanie-dlugich-opowiesci-jest-dzis-ekonomicznie-nieoplacalne/20717" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">My Company Polska</a>. &ldquo;A menudo le presento una idea a la m&aacute;quina para que la analice, pregunt&aacute;ndole: 'Cari&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;amos desarrollar esto de forma magistral?'. Aunque conozco las alucinaciones y los numerosos errores f&aacute;cticos de los algoritmos en los campos de la econom&iacute;a rigurosa y los datos objetivos, debo admitir que en la fluidez de la ficci&oacute;n literaria, esta tecnolog&iacute;a es una ventaja de proporciones incre&iacute;bles&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La autora polaca admiti&oacute; que, sin embargo, sent&iacute;a &ldquo;una profunda y muy humana tristeza por una era que desaparece para siempre&rdquo;. &ldquo;Me duele el coraz&oacute;n por la desaparici&oacute;n de la literatura tradicional, escrita durante meses en soledad, una obra de vida forjada en la mente de un individuo plenamente consciente. En todo esto, siento una terrible l&aacute;stima por Balzac, Cioran y el inimitable Nabokov, porque, a pesar de mi entusiasmo, no creo que ning&uacute;n chat pueda jam&aacute;s expresarse de una manera tan exquisita&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tokarczuk admiti&oacute; que ten&iacute;a una versi&oacute;n de pago de un modelo de lenguaje y que estaba sorprendida con c&oacute;mo &ldquo;a menudo&rdquo; sus respuestas ampliaban su horizonte y profundizaban en su &ldquo;pensamiento creativo&rdquo;. Tambi&eacute;n advirti&oacute; del peligro de dejarse absorber y perder el prop&oacute;sito original.
    </p><h2 class="article-text">La IA como recurso documental</h2><p class="article-text">
        Cuando algunos fragmentos de esta conferencia empezaron a moverse en redes sociales, creci&oacute; la pol&eacute;mica y la autora polaca se vio obligada a clarificar sus palabras en su muro de Facebook. En un post se&ntilde;alaba que usa la IA como una herramienta. &ldquo;Siempre que la utilizo, verifico la informaci&oacute;n adicionalmente, tal como lo he hecho durante d&eacute;cadas leyendo libros y consultando bibliotecas y archivos&rdquo;, escribe, puntualizando que ninguno de sus textos ha sido escrito con la ayuda de la inteligencia artificial, salvo para agilizar la investigaci&oacute;n preliminar. 
    </p><p class="article-text">
        En la propia conferencia puso como ejemplo que le hab&iacute;a preguntado a la IA qu&eacute; canciones podr&iacute;an haber bailado los personajes de su novela hace varias d&eacute;cadas. Para rematar su post de Facebook, la escritora tir&oacute; de iron&iacute;a, a la luz de la creciente pol&eacute;mica: &ldquo;A veces me inspiran los sue&ntilde;os, pero antes de que esta afirmaci&oacute;n sea criticada duramente por los expertos, me apresuro a aclarar que son mis propios sue&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ella no es la primera premio Nobel de Literatura fascinada por las posibilidades de la IA. En 2024, el escritor chino Mo Yan defendi&oacute; el futuro de la literatura en la era de la inteligencia artificial y revel&oacute; haber recurrido a ChatGPT para redactar un discurso en honor del tambi&eacute;n escritor Yu Hua.&nbsp;Adem&aacute;s, en la Feria del Libro de Buenos Aires, se&ntilde;al&oacute; que, en el &aacute;mbito t&eacute;cnico, la IA &ldquo;puede sustituir gran parte del trabajo de un traductor&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Horas antes de que el apellido Tokarczuk inundara internet, otro esc&aacute;ndalo hab&iacute;a saltado a la plaza p&uacute;blica: la elitista revista Granta publicaba y galardonaba un relato acusado de haber sido creado con IA generativa. L</span>a publicaci&oacute;n emiti&oacute; un comunicado en el que se&ntilde;alaban que su texto ganador estaba &ldquo;casi seguramente no escrito, sin ayuda, por un ser humano&rdquo;. Todo esto lo supieron porque, como explican, pasaron el relato por el detector Claude.ai tras las acusaciones de los lectores. Una IA evaluando a otra IA. &ldquo;Todav&iacute;a no sabemos por sentado si hemos dado un premio a un plagio por IA, y puede que nunca lo sepamos, pero hay cierta iron&iacute;a en que sea la propia IA la herramienta m&aacute;s eficiente para detectarse a s&iacute; misma&rdquo;, escriben desde Granta. <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;Es leg&iacute;timo? &iquest;Qui&eacute;n es el autor? &iquest;Qui&eacute;n se lleva la pasta? &iquest;Es plagio?</span>
    </p><h2 class="article-text">El verdadero problema es el derrotismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Que Olga Tokarczuk se meta y experimente y le pregunte cosas a la IA no tiene nada de malo, est&aacute; bien. Es lo mismo que se hac&iacute;a cuando buscas cosas en p&aacute;ginas web&rdquo;, valora Brenda Navarro, soci&oacute;loga y escritora mexicana. Autora, de entre otros,<em> Casas vac&iacute;as </em>(2019, Sexto Piso) y <em>Ceniza en la boca </em>(2022, Sexto Piso y cuya <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/diego-luna-aborda-migracion-cannes-hay-narrativa-conflicto-confrontacion-espana-mexico_1_13221920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n al cine ha dirigido Diego Luna</a>). Pero explica que el verdadero problema de sus declaraciones es el derrotismo, la mirada oscura sobre los lectores: &ldquo;Me preocupa que asiente esa idea de que la gente ya no va a leer, de que ya no nos interesan los relatos largos y complejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces parece que le damos alas a esa idea de que la sociedad se est&aacute; volviendo idiota, pero lo que no sabemos la gente que vamos de los treinta y pico a los sesenta es que las nuevas generaciones est&aacute;n usando la IA, s&iacute;, pero no como nosotros. Ellos son m&aacute;s listos y est&aacute;n socializando el conocimiento de diferente manera. Adem&aacute;s, no toda su vida se da en internet&rdquo;, argumenta para se&ntilde;alar que &ldquo;los mayores&rdquo; se piensan que siguen dominando el mundo, pero ya no es as&iacute;. &ldquo;Se est&aacute;n haciendo un mont&oacute;n de cosas fuera de lo digital, basta con que preguntes en la Universidad Complutense de Madrid o en la Aut&oacute;noma de M&eacute;xico&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        El problema en este debate es, seg&uacute;n la cr&iacute;tica literaria y editora en Temas de Hoy Andrea Toribio, que se ha desplazado el foco al juicio de una persona concreta. En este caso, Olga Tokarczuk. &ldquo;Se la est&aacute; llevando a la plaza p&uacute;blica y se est&aacute; revisando su propuesta narrativa en general&rdquo;, apunta y se&ntilde;ala que parece que no somos capaces de escuchar al otro cuando est&aacute; expresando sus propias dudas. &ldquo;Creo que nadie deber&iacute;a juzgar eso, y menos con la violencia con la que se hace en redes&rdquo;, opina Toribio. La editora piensa que debemos enfrentarnos a esta tecnolog&iacute;a con prudencia y curiosidad, o bien con desconfianza si no ocupa el papel de la herramienta. O si, de pronto, impidiese el desarrollo de una pr&aacute;ctica art&iacute;stica o influyese en el pensamiento o devenir de dicha pr&aacute;ctica.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hace la m&aacute;quina</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La m&aacute;quina est&aacute; condenada a la repetici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Andrea Toribio. &ldquo;Cuando empezamos a estar en internet, no sab&iacute;amos c&oacute;mo usar la web, no sab&iacute;amos c&oacute;mo meternos en los chats y dej&aacute;bamos que buscadores como Google o Yahoo nos dijeran un poco qu&eacute; hacer&rdquo;, recuerda Brenda Navarro. Para ella, estamos ante un nuevo momento de aprendizaje. &ldquo;Creo que lo que realmente va a ser, al final, este tipo de IA es una nueva modalidad de buscador alimentado por lo que vayamos diciendo nosotros&rdquo;, opina. Para ella, la IA generativa es una herramienta con todo lo que eso conlleva. Usar la IA tanto para escribir como para juzgar los escritos es, en esencia, una decisi&oacute;n humana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que tenemos que preguntarnos es c&oacute;mo estamos dejando, otra vez, que los corporativos est&eacute;n utilizando nuestros datos y los vendan y, adem&aacute;s, est&eacute;n utilizando nuestras palabras para, por un lado, censurarlas y, por otro, perseguir a personas y generar discursos de odio mediante chatbots<em>&rdquo;,</em> argumenta Navarro. Lo importante es que los oligarcas tecnol&oacute;gicos no &ldquo;secuestren&rdquo; la conversaci&oacute;n en la red. &ldquo;Queremos que las cosas se resuelvan rapid&iacute;simo, pronto, en un a&ntilde;o o dos, pero la vida no funciona as&iacute;. Estamos dentro de un proceso hist&oacute;rico que tardar&aacute; en asentarse y, con este tema, daremos muchos palos de ciego hasta que se vaya la bruma&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La escritora y soci&oacute;loga se&ntilde;ala que el debate de si se van a leer o no libros escritos con IA es algo manufacturado: &ldquo;No va a haber un mercado de esos libros, no se van a leer&rdquo;. La explicaci&oacute;n, para ella, es que la cultura y la producci&oacute;n cultural hoy es algo esencialmente elitista. &ldquo;Ahora mismo, son las clases medias las que tienen tiempo para sentarse a leer, para ocupar su espacio con algo que no sea productivo. Las mismas personas que est&aacute;n leyendo esos libros son las que los escriben&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que, adem&aacute;s, si se busca entretenimiento puro y duro este ya tambi&eacute;n existe. Para ella, no existe nicho de mercado, ni de lectores, para la literatura de IA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo abogo por la muerte del autor&rdquo;, bromea Navarro en referencia al ensayo de Roland Barthes. Para ella, es una conversaci&oacute;n necesaria: &ldquo;Me encantar&iacute;a que dej&aacute;ramos de vernos como un producto, que dej&aacute;ramos de subir cosas a Instagram constantemente, que las editoriales tambi&eacute;n dejaran de vernos como un producto en s&iacute; y volvi&eacute;ramos a poner el foco en lo importante: qu&eacute; se escribe y no qui&eacute;n lo escribe&rdquo;, sentencia. &ldquo;Lo que importa es el lenguaje, la construcci&oacute;n de ficciones, quiz&aacute; con esta situaci&oacute;n volvamos a ellos y se le quite esa importancia agrandada a los escritores que, en el fondo, no somos expertos en nada. Solo contamos historias&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carino-desarrollarlo-forma-magistral-terremoto-cultural-ia-provocado-nobel-literatura_1_13242591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cariño, ¿cómo podríamos desarrollarlo de forma magistral?": el terremoto cultural sobre el uso de IA provocado por una Nobel de Literatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edward Dolnick, escritor: "Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/edward-dolnick-escritor-humanos-apenas-especie-rara-mono-pelo_128_13233760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df4d3eb9-8c3b-48b7-b8eb-c8cb23461806_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edward Dolnick, escritor: &quot;Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor estadounidense reconstruye en ‘Dinosaurios en la cena’ el momento en que unos fósiles gigantes alteraron la visión que Occidente tenía de sí mismo</p><p class="subtitle">El cuadro de 1562 que desató una teoría sobre humanos y dinosaurios viviendo juntos por un detalle minúsculo escondido</p></div><p class="article-text">
        Parece imposible de creer hoy en d&iacute;a cuando cualquier ni&ntilde;o sabe reconocer a un <em>Tyrannosaurus rex</em> antes incluso de aprender los nombres de los p&aacute;jaros, los &aacute;rboles o las constelaciones, pero a comienzos del siglo XIX los huesos gigantescos petrificados que aparec&iacute;an de vez en cuando en la naturaleza segu&iacute;an siendo un misterio sin nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos opinaban que, sin duda, eran restos de dragones. Otros, pruebas de la existencia de antiguos gigantes. Esta historia, tan desconocida, fue la que impuls&oacute; al periodista y divulgador Edward Dolnick a escribir <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-dinosaurios-en-la-cena/448607" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dinosaurios en la cena</em></a><em> </em>(Pen&iacute;nsula, 2026), un libro que reconstruye c&oacute;mo un grupo de cient&iacute;ficos exc&eacute;ntricos, coleccionistas obsesivos y buscadores de f&oacute;siles termin&oacute; cambiando para siempre la manera en que la humanidad entend&iacute;a el pasado de nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        El libro arranca con la historia de un ni&ntilde;o de doce a&ntilde;os llamado Pliny Moody, que en 1802 encontr&oacute; unas enormes huellas fosilizadas mientras araba un campo en Massachusetts. Nadie supo interpretarlas. La palabra &ldquo;dinosaurio&rdquo; ni siquiera existir&iacute;a hasta cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Dolnick reconoce que ese instante de desconcierto colectivo, cuando el mundo empez&oacute; a descubrir que hab&iacute;a una historia anterior a los humanos, le fascina profundamente. Hasta entonces la teor&iacute;a predominante sobre el origen del mundo era la que se cuenta en la Biblia. &ldquo;Los victorianos viv&iacute;an en un universo c&oacute;modo y ordenado&rdquo;, explica. &ldquo;La mejor analog&iacute;a sobre el descubrimiento de los dinosaurios es que fue como descubrir vida inteligente en otro planeta. Incluso, dir&iacute;a que esa comparaci&oacute;n se queda corta, porque muchos de nosotros hemos cre&iacute;do siempre que los extraterrestres existen. Ellos jam&aacute;s hab&iacute;an imaginado un mundo anterior a los humanos y menos a&uacute;n tan rebosante de una vida completamente diferente a la actual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mary Anning y los olvidados de la ciencia</h2><p class="article-text">
        Dolnick rinde homenaje en el libro a Mary Anning, la joven que encontr&oacute; algunos de los f&oacute;siles m&aacute;s importantes del siglo XIX mientras recorr&iacute;a los acantilados de Lyme Regis, un municipio costero brit&aacute;nico situado en el oeste de Dorset, buscando piezas para vender. 
    </p><p class="article-text">
        Hija de una familia pobre y pr&aacute;cticamente autodidacta, Anning descubri&oacute; ictiosaurios y plesiosaurios completos cuando la paleontolog&iacute;a todav&iacute;a ni siquiera exist&iacute;a como disciplina consolidada.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, nadie le hizo mucho caso en un mundo cient&iacute;fico totalmente masculinizado y perteneciente a otra clase social. &ldquo;Mary Anning fue una pionera que nunca recibi&oacute; el reconocimiento que merec&iacute;a por ser mujer y, adem&aacute;s, pobre y sin educaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es cierto que, tarde o temprano, alguien habr&iacute;a encontrado los f&oacute;siles que encontr&oacute; ella, la ciencia no es como el arte o la literatura, donde si, por ejemplo, Rembrandt nunca hubiera nacido, nos habr&iacute;amos perdido su obra para siempre. Pero est&aacute; claro que sin los hallazgos de Mary, se habr&iacute;a producido un retraso importante en el avance cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que muchos de los hombres que construyeron su prestigio cient&iacute;fico gracias a los hallazgos de la inglesa apenas la mencionaron en sus obras. La Sociedad Geol&oacute;gica de Londres ni siquiera admiti&oacute; mujeres hasta 1919. Mientras tanto, Anning sigui&oacute; desenterrando esqueletos de animales imposibles en las playas azotadas por las mareas y los desprendimientos de la regi&oacute;n en la que viv&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dolnick califica aquella primera paleontolog&iacute;a como un territorio similar al salvaje oeste, sin reglas claras ni instituciones s&oacute;lidas. Se trataba, b&aacute;sicamente, de agarrar lo que pudieras, explica. Y Mary Anning simplemente intentaba sobrevivir vendiendo f&oacute;siles a coleccionistas. No hab&iacute;a regulaci&oacute;n sobre qui&eacute;n pod&iacute;a excavar, encontrar, vender o exhibir restos paleontol&oacute;gicos. Y quienes descubr&iacute;an las piezas, sobre todo si eran mujeres y sin formaci&oacute;n acad&eacute;mica, quedaban f&aacute;cilmente invisibilizados.
    </p><h2 class="article-text">Un rompecabezas armado con huesos</h2><p class="article-text">
        Parte del v&eacute;rtigo cient&iacute;fico que se produjo en aquella &eacute;poca ten&iacute;a que ver con el hecho de que los cient&iacute;ficos deb&iacute;an reconstruir criaturas enteras a partir de fragmentos m&iacute;nimos. Un diente, una mand&iacute;bula o un trozo de v&eacute;rtebra. El resto era intuici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los primeros paleont&oacute;logos se dedicaban a intentar armar un rompecabezas con unas pocas piezas que llegaban a sus laboratorios en cajas sin identificar y con el material mezclado. Todo esto sin haber visto nunca un dibujo de un dinosaurio&rdquo;, resume Dolnick. &ldquo;Era ciencia apoyada por la conjetura, la intuici&oacute;n y una larga experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta tesitura se encontraron figuras de la ciencia como Gideon Mantell, que imagin&oacute; el iguanodonte a partir de unos dientes fosilizados, o William Buckland, capaz de reconstruir ecosistemas enteros observando restos dispersos en cuevas y canteras. Aunque tambi&eacute;n se equivocaron mucho. 
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, los cient&iacute;ficos tuvieron m&aacute;s y m&aacute;s restos en los que apoyarse. &ldquo;Los f&oacute;siles aparecieron masivamente en el siglo XIX como resultado de una oleada de construcci&oacute;n de carreteras y ferrocarriles junto con la excavaci&oacute;n de minas y canales&rdquo;, explica Dolnick. &ldquo;Pero igual de importante, o m&aacute;s, fue el cambio de mentalidad que se produjo. Durante siglos, los huesos de dinosaurio hab&iacute;an aparecido ocasionalmente, pero siempre se hab&iacute;an interpretado de acuerdo con los mitos locales. &iquest;Quiz&aacute;s eran huesos de gigantes o dragones? Con el auge de la ciencia, tales explicaciones dejaron de considerarse adecuadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De pronto, la Tierra dejaba de tener unos pocos miles de a&ntilde;os y empezaba a convertirse en un territorio inmensamente m&aacute;s antiguo, poblado por criaturas extinguidas y ajenas a cualquier experiencia humana.
    </p><h2 class="article-text">La batalla contra Darwin</h2><p class="article-text">
        Uno de los personajes centrales del libro es Richard Owen por motivos obvios: fue el cient&iacute;fico que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;dinosaurio&rdquo; en 1842 y uno de sus principales expertos en esa primera &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Owen fue tambi&eacute;n uno de los grandes adversarios de Charles Darwin y utiliz&oacute; a los propios dinosaurios para intentar combatir la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n que este acababa de presentar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Owen odiaba la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n porque para &eacute;l encarnaba la aleatoriedad y el azar en la historia de la vida, en lugar del dise&ntilde;o y el prop&oacute;sito divino&rdquo;, explica Dolnick. &ldquo;Cre&iacute;a que los dinosaurios reforzaban su postura porque hab&iacute;an vivido en un pasado remoto y &eacute;l entend&iacute;a la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n como una teor&iacute;a que describ&iacute;a la vida primitiva como algo rudimentario y poco desarrollado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es que aquellos mismos f&oacute;siles acabaron apuntando justamente en la direcci&oacute;n contraria. Los dinosaurios mostraban un mundo en transformaci&oacute;n permanente, lleno de especies que desaparec&iacute;an y cambios imprevisibles. Tambi&eacute;n que la especie humana no ocupaba ni mucho menos el centro de la historia natural.
    </p><p class="article-text">
        Dolnick cree que ah&iacute; comenz&oacute; una larga secuencia de heridas que impactaron en el ego de la humanidad con toda crudeza. &ldquo;Los seres humanos hemos sufrido un golpe tras otro en nuestra autoestima a partir de entonces&rdquo;, comenta, divertido, Dolnick. &ldquo;Hubo un tiempo en que la Tierra era el centro del universo y nosotros sus amos, ahora sabemos que nuestro planeta es solo una mota insignificante en un suburbio anodino de una galaxia m&aacute;s entre millones de ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo un tiempo&rdquo;, recuerda el experto, &ldquo;en el que los humanos nos consider&aacute;bamos la c&uacute;spide de la creaci&oacute;n. Ahora apenas somos una especie rara de mono sin pelo. Nuestros d&iacute;as como peque&ntilde;os mam&iacute;feros correteando entre los arbustos intentando que los dinosaurios no nos comieran, son un recordatorio m&aacute;s de que, tal vez, no somos tan excelsos despu&eacute;s de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De no ser por un accidente c&oacute;smico&rdquo;, escribe Dolnick en su libro, &ldquo;nuestros antepasados, que eran del tama&ntilde;o de roedores, seguramente, seguir&iacute;an ah&iacute;, temblando a la d&eacute;bil luz de la luna, y los seres humanos nunca habr&iacute;amos llegado a existir&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La gran cena victoriana</h2><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; se pregunten los lectores a qu&eacute; se refiere la cena del t&iacute;tulo del libro. Lo cierto es que hace referencia a uno de los episodios m&aacute;s extravagantes de toda esta historia y resulta imposible acabar esta pieza sin hacer referencia a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En la Nochevieja de 1853, el artista Benjamin Waterhouse Hawkins y el cient&iacute;fico Richard Owen organizaron un gran evento para celebrar los avances de la paleontolog&iacute;a victoriana y presentar al p&uacute;blico las primeras esculturas de dinosaurios del mundo.
    </p><p class="article-text">
        A la cena, celebrada en el Crystal Palace de Londres, acudieron un grupo de unos veinte cient&iacute;ficos y arist&oacute;cratas brit&aacute;nicos. Lo especial de la misma es que se celebr&oacute; dentro de una gigantesca escultura de iguanodonte. Una imagen que parece una caricatura chusca y victoriana del triunfo humano sobre aquellas bestias prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Fue una demostraci&oacute;n absoluta de poder, parecida a esas fotograf&iacute;as de cazadores posando con el pie sobre el animal abatido. Aquella cena marc&oacute; simb&oacute;licamente el momento en que los victorianos sintieron que hab&iacute;an domesticado el misterio. Los dinosaurios ya ten&iacute;an nombre, forma (aunque todav&iacute;a bastante incorrecta) y lugar dentro del relato cient&iacute;fico. El caos al que se hab&iacute;an enfrentado, empezaba a ordenarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque eso, obviamente, tambi&eacute;n fue una mentira. Dolnick est&aacute; convencido de que toda &eacute;poca comparte esa misma ilusi&oacute;n de comprensi&oacute;n definitiva. &ldquo;Nunca podemos saber cu&aacute;les son nuestros propios puntos ciegos&rdquo;, afirma. &ldquo;De lo &uacute;nico que podemos estar seguros es de que nuestros descendientes nos mirar&aacute;n y se&ntilde;alar&aacute;n algo, todav&iacute;a no sabemos qu&eacute;, y dir&aacute;n: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo pudieron ser tan necios?&rsquo;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/edward-dolnick-escritor-humanos-apenas-especie-rara-mono-pelo_128_13233760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edward Dolnick, escritor: "Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Libros,Historia,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/347ff205-b7fc-4701-826e-75744241f513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tanto neo-estoicismo no puede ser bueno: ¿y si el remedio participa del problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las escuelas filosóficas cotizasen en bolsa, el estoicismo estaría hoy entre las más rentables puesto que se vende como la fórmula mágica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema</p><p class="subtitle">El anterior Rincón de pensar - Qué significa la palabra fraternidad en un mundo amenazado por el fascismo</p></div><p class="article-text">
        Por aqu&iacute; y por all&aacute; proliferan libros, cursos y charlas que tienen al estoicismo como gran reclamo: estoicismo para afrontar las adversidades personales, para superar una ruptura, para mejorar el rendimiento profesional o para sortear el estr&eacute;s empresarial&hellip;  Estoicismo para lo que haga falta, estoicismo como la f&oacute;rmula m&aacute;gica que hace que cualquier problema deje de sentirse como eso, como un problema.
    </p><p class="article-text">
        Puestos a ir a buscar a la Antig&uuml;edad soluciones filos&oacute;ficas para malestares posmodernos, bien podr&iacute;amos habernos fijado en los sofistas. Aquellos artistas del palabreo fueron expertos en opinar sobre cualquier asunto, en sofisticar la ret&oacute;rica a conveniencia y en sacar r&eacute;dito a la idea de que la realidad es lo que el inter&eacute;s personal quiere que sea, caracter&iacute;sticas todas ellas muy de nuestro tiempo. Pero no, ha sido el estoicismo el que ha aportado la base para una de las filosof&iacute;as de moda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el estoicismo?
    </p><p class="article-text">
        El estoicismo es una doctrina filos&oacute;fica que busca fortalecernos an&iacute;micamente para afrontar mejor las acometidas del mundo exterior y, como hoy sentimos que el mundo es especialmente hostil, tiene todo el sentido pensar que esta es la raz&oacute;n que explica su &eacute;xito. El credo estoico tambi&eacute;n propugna otras metas, como por ejemplo desarrollar una vida virtuosa que ayude a la humanidad a sentir que el mundo es su hogar com&uacute;n, pero aquello por lo que m&aacute;s se lo conoce es porque trata de reducir el sufrimiento interior. Si hoy la sensaci&oacute;n de crisis es transversal y, adem&aacute;s, roza lo apocal&iacute;ptico, &iquest;por qu&eacute; no echar mano de una filosof&iacute;a indicad&iacute;sima para momentos de crisis? 
    </p><p class="article-text">
        El argumento suena inapelable, pero no lo es. La humanidad siempre vive en un cierto grado de crisis, as&iacute; que aplicando una sencilla regla de tres el estoicismo deber&iacute;a estar siempre de moda, y, sin embargo, la historia no nos dice eso. El estoicismo, los estoicismos, echaron a andar hacia el siglo III a.C. y se desarrollaron con holgura hasta el siglo II d.C. Aunque despu&eacute;s han continuado teniendo presencia en la cultura occidental, han sido contadas las veces que la marca &ldquo;estoicismo&rdquo; ha tenido una reputaci&oacute;n social similar a la actual.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; el estoicismo, y por qu&eacute; hoy?
    </p><p class="article-text">
        Creo que la respuesta la tenemos que buscar en el hecho de que el estoicismo es una filosof&iacute;a que con solo un par o tres de retoques encaja bien en la mentalidad neoliberal dominante, esa que en teor&iacute;a decimos denostar, pero que tan bien integrada tenemos en nuestras vidas, anticapitalistas incluidos. Unos retoques siempre orientados hacia un mismo logro, que no es otro que la exaltaci&oacute;n del individuo en la creaci&oacute;n de su propio bienestar, el siempre estimulante &ldquo;&iexcl;t&uacute; puedes!&rdquo;, y que transforman el estoicismo cl&aacute;sico en una versi&oacute;n neoliberal de s&iacute; mismo, el neo-estoicismo actual, cuyas caracter&iacute;sticas son diferentes a las de otros neo-estoicismos que se han dado en la historia.
    </p><p class="article-text">
        Como todo buen producto, el neo-estoicismo contempor&aacute;neo aparenta ofrecer solo ganancias, pero a estas alturas de la pel&iacute;cula no hace falta que nos recuerden que las apariencias suelen enga&ntilde;ar, as&iacute; que en &eacute;l tambi&eacute;n se esconden importantes costas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, este neo-estoicismo cotiza bien porque s&iacute;, es una filosof&iacute;a de la crisis, pero de una crisis percibida en min&uacute;scula, soportable, de aquellas que con poco que se haga uno ya la siente menos crisis. Cuando la percepci&oacute;n de la crisis es profunda y llega a hacerse insoportable, uno no se conforma con cambiar de mentalidad para minimizar los da&ntilde;os. Cuando la crisis es realmente cr&iacute;tica, lo que se quiere cambiar son las realidades que duelen, no las percepciones que se tienen. En cambio, este neo-estoicismo es una filosof&iacute;a de la crisis que se enfrenta a los desajustes del sistema, pero no al sistema como desajuste. Es como si en su balance final de pros y contras el resultado arrojase un saldo lo suficientemente positivo para encauzar solo lo imprescindible y permitir que todo pueda seguir igual. &iquest;Transformar la realidad? No, mejor nos reajustamos y dejamos que las cosas &ldquo;fluyan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este neo-estoicismo, adem&aacute;s, se utiliza el &ldquo;nos&rdquo; solo como plural mayest&aacute;tico, simb&oacute;lico, porque a la pr&aacute;ctica cada cual debe operar en su vida como si fuera un rey sol. Antes a eso se lo llamaba egocentrismo, ahora se lo denomina priorizarse a uno mismo. Es verdad que en el estoicismo cl&aacute;sico se reclaman la amistad y la oikeiosis como resortes de una vida deseable. La oikeiosis es un concepto que puede entenderse como apropiaci&oacute;n o familiaridad y tiene que ver con el proceso de cuidado que se propaga desde uno mismo hacia los dem&aacute;s. Seg&uacute;n el estoico Hierocles, podemos imaginarnos la oikeiosis como un proceso de cuidado que empieza por uno mismo y va extendi&eacute;ndose al resto de esferas de la vida hasta llegar a la alteridad universal, la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de la oikeiosis es bonita, qui&eacute;n puede decir lo contrario, pero en el fondo viene a decir que primero hay que cuidarse a uno mismo para poder cuidar a los dem&aacute;s y, como siempre hay quien cree que nunca se cuida a s&iacute; mismo lo suficiente, existe el riesgo de concluir que a los dem&aacute;s ya los cuidar&aacute; otro. Por eso resultan m&aacute;s bellas y completas las &eacute;ticas relacionales que insisten en que nadie se cuida a s&iacute; mismo sin a la vez cuidar y ser cuidado por los dem&aacute;s. Las &eacute;ticas relacionales expresan mejor nuestra condici&oacute;n vulnerable y, por eso tambi&eacute;n, son las m&aacute;s indicadas para alejarnos de la soledad que tanto nos mina por dentro. Estamos hastiados de tener que comportarnos como Luises XIV de sof&aacute; y manta y fingir estar divinamente bien con solo instalarnos en la primera esfera de este sistema &ldquo;solar&rdquo;, la del autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        El neo-estoicismo del siglo XXI es una filosof&iacute;a de la crisis individual pero no una filosof&iacute;a de la vida en comunidad. Veremos qu&eacute; recorrido acaba teniendo este caballo de Troya llamado neo-estoicismo, pero no creo que S&eacute;neca o Marco Aurelio sintiesen gran paz mental al descubrir hacia qu&eacute; se orientan sus principios. Aun as&iacute;, dudo que se alterasen, pues no s&eacute; yo si la contenci&oacute;n emocional estoica les permitir&iacute;a alzar la voz para decir &ldquo;&iexcl;basta!&rdquo;. Es m&aacute;s, lo presumible es que optasen por adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, quiz&aacute;s somos nosotros quienes debemos tomar cartas en el asunto e ir incluso m&aacute;s all&aacute;. Es innegable que para ciertos momentos de la vida el estoicismo es de gran ayuda, momentos en los que la salida del atolladero pide minimizar da&ntilde;os y luego ya se ver&aacute;. Pero en otras circunstancias, el estoicismo suena m&aacute;s a triste resignaci&oacute;n que a sabia aceptaci&oacute;n, y eso, teniendo en cuenta que la vida no est&aacute; hecha para ser soportada, no es una l&uacute;cida decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; yo, a lo mejor de lo que ya va siendo hora es de que dejemos de compr&aacute;rselo todo al propio estoicismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Seguró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/neo-estoicismo-no-bueno-si-remedio-participa-problema-cat_1_13236980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:16 +0000]]></pubDate>
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