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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Jenny', la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5abd708-e79e-4edc-b13c-987f8757d791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x603y162.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Jenny&#039;, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Espinas recupera la novela más autobiográfica de la escritora noruega, inédita hasta el momento en castellano</p><p class="subtitle">Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”</p></div><p class="article-text">
        La noruega Sigrid Undset (Kalundborg, Dinamarca,1882-Lillehammer, Noruega, 1949) fue la tercera mujer galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura</a>, en 1928, despu&eacute;s de la sueca <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a> (1909) y la italiana Grazia Deledda (1926). Pese a haber nacido en Dinamarca, su familia se traslad&oacute; pronto a Oslo, donde creci&oacute; la futura escritora. All&iacute;, su ni&ntilde;ez estuvo marcada por la muerte temprana del padre, que sumi&oacute; a la familia en las dificultades econ&oacute;micas. Undset tuvo que interrumpir sus estudios para trabajar, aunque no cej&oacute; en su empe&ntilde;o de escribir y consigui&oacute; una beca para formarse en Roma, donde conoci&oacute; a su marido, el pintor noruego Anders Castus Svarstad (1869-1943).
    </p><p class="article-text">
        En esa estancia en la capital italiana se basa su novela <em>Jenny. Retrato de una mujer libre</em> (1911; Espinas, 2024, trad. Lourdes Crespo S&aacute;nchez), que desde hace unos meses puede disfrutarse por fin en castellano. La autora es m&aacute;s conocida por su faceta hist&oacute;rica, sobre todo por <em>Cristina, hija de Lavrans</em> (1920-1922), una monumental trilog&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-rompe-imagen-oscura-edad-media-descubre-mundo-globalizado-viajero_1_12646796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambientada en la Edad Media</a> que sigue los pasos de una mujer; este a&ntilde;o, la editorial Encuentro, que ya la hab&iacute;a publicado hace a&ntilde;os en edici&oacute;n de bolsillo, la ha reeditado en tres vol&uacute;menes en r&uacute;stica con una tipograf&iacute;a m&aacute;s c&oacute;moda. Antes de lanzarse al pasado, no obstante, Undset escribi&oacute; sobre las mujeres de su tiempo, y merece la pena detenerse en esa vertiente.
    </p><p class="article-text">
        Jenny Winge es una joven pintora noruega que a principios del siglo XX disfruta de una estancia en Roma para dedicarse de lleno a su arte. Junto a su amiga Francesca Jahrman, vagan por la ciudad en busca de experiencias que nutran su creatividad y sacien esa sed de vida de la juventud. En una de esas conocen a un compatriota, Helge Gram, un reci&eacute;n llegado a la <em>citt&agrave; </em>eterna que, pese a fijarse primero en la llamativa y desenvuelta Cesca, estrechar&aacute; su relaci&oacute;n con la m&aacute;s discreta Jenny.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da447874-c4c0-4c1b-9219-fa45baec355b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A partir de la figura de Jenny, que puede verse como el <em>alter ego</em> de la autora en muchos aspectos, Undset retrata a las mujeres contempor&aacute;neas en su b&uacute;squeda de emancipaci&oacute;n: familiar &ndash;dos j&oacute;venes solteras que pasan una temporada en Roma, lejos de sus familias&ndash;, profesional &ndash;tienen una vocaci&oacute;n y es importante para ellas sentirse reconocidas en su trabajo&ndash;, econ&oacute;mica &ndash;aspiran a ganarse la vida por sus propios medios, sin depender de nadie&ndash; y, no menos importante, emocional &ndash;sin cerrarse al amor, no quieren que una hipot&eacute;tica pareja o matrimonio las aparte de sus otras facetas, del arte en particular&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, las chicas como Jenny no dejaban de ser una minor&iacute;a privilegiada, las que hab&iacute;an recibido una formaci&oacute;n intelectual y art&iacute;stica que despert&oacute; en ellas el esp&iacute;ritu independiente. Sus preocupaciones iban en sinton&iacute;a con el movimiento de la primera ola feminista, en cuyos debates particip&oacute; la autora, y que culmin&oacute; con el sufragio femenino en varios pa&iacute;ses. Undset capta esos vientos de cambio en su novela, y con ellos sus torbellinos, porque, como se puede suponer, el camino estaba lleno de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros cap&iacute;tulos, que ponen de relieve los contrastes entre las dos amigas, la protagonista parece recelar del amor: mientras que Cesca se entrega al coqueteo y a los placeres de la vida romana, Jenny tiene un car&aacute;cter m&aacute;s introspectivo y prudente, es una trabajadora disciplinada que no quiere que nada perturbe sus horas en el taller. Se toma en serio a s&iacute; misma como artista, aunque sepa que a&uacute;n le queda mucho por aprender, y esta actitud ya es un desaf&iacute;o al <em>statu quo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es una ermita&ntilde;a, ni una mis&aacute;ntropa; no se cierra en banda, aunque le d&eacute; m&aacute;s vueltas a todo que su colega. Se abre a Helge, y al principio las cosas parecen fluir, pero despu&eacute;s de los d&iacute;as felices en Roma se topan con la realidad, una realidad en la que hab&iacute;a pocos hombres dispuestos a aceptar a una mujer comprometida con su carrera y su arte: &ldquo;No comparto esa pasi&oacute;n por tu trabajo, y siento celos. Ya ves, si no me convences de que lo soy todo para ti, no dejar&eacute; de sentir celos y tendr&eacute; miedo a que un d&iacute;a me dejes por otro a quien ames m&aacute;s y te entienda mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las relaciones t&oacute;xicas</h2><p class="article-text">
        Por desgracia, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s las contrariedades que enfrenta Jenny siguen a la orden del d&iacute;a para muchas mujeres (y no solo en pa&iacute;ses donde carecen de unos derechos elementales). Tal vez ahora, en Occidente, no exista ese dilema entre la vida en pareja o la realizaci&oacute;n profesional en la juventud, pero &iquest;cu&aacute;ntas renuncian o postergan su carrera al convertirse en madres o para cuidar de los parientes mayores? La conciliaci&oacute;n es a&uacute;n un reto, por mucho que en lo ideol&oacute;gico el debate est&eacute; (m&aacute;s o menos) superado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante todav&iacute;a es su radiograf&iacute;a de lo que hoy se llamar&iacute;a amor &ldquo;t&oacute;xico&rdquo;, con un Helge que mide el sentimiento en celos, exclusividad y sacrificio de la otra parte. La amiga de Jenny, por otro lado, tampoco se puede considerar paradigma de hero&iacute;na para el feminismo; no todas ten&iacute;an un compromiso con su obra tan fuerte como el de Jenny. En medio del conflicto, aparece el padre de Helge, que, a diferencia del hijo, con el que no se entiende desde hace tiempo, comprende bien a la muchacha porque comparte su sensibilidad art&iacute;stica, lo que termina por enturbiar m&aacute;s el malestar de la pareja.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La caída en desgracia de Jenny es una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La novela, que se inscribe en la tradici&oacute;n del realismo, est&aacute; contada al estilo cl&aacute;sico, con pulso para la narraci&oacute;n, estructura en orden cronol&oacute;gico y unos personajes s&oacute;lidos, de la protagonista al secundario menor. A la manera de una tragedia griega, la protagonista se ve atrapada en unas circunstancias adversas cuando se atreve a romper su rutina, vive su particular descenso a los infiernos &ndash;aunque no ponga nombres cl&iacute;nicos, se podr&iacute;a hablar tambi&eacute;n de salud mental, de depresi&oacute;n&ndash; y, a partir de ah&iacute;, la pregunta ser&aacute; c&oacute;mo salir de nuevo a la superficie, c&oacute;mo retomar sus prop&oacute;sitos vitales. Si es que a&uacute;n puede.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiene que ver la Jenny terca e indomable del principio con la que se revela despu&eacute;s de los acontecimientos, pero al fin y al cabo nadie sale inc&oacute;lume de la aventura de vivir, y a veces quien parece m&aacute;s fuerte puede perder pie, m&aacute;s a&uacute;n en un mundo que es como una pista de obst&aacute;culos para las mujeres que se atreven a rebelarse al orden establecido. La ca&iacute;da en desgracia de Jenny es una llamada de atenci&oacute;n, una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, Sigrid Undset tuvo m&aacute;s fortuna (o tom&oacute; mejores decisiones, seg&uacute;n se mire) que su personaje, y no solo no se achant&oacute; nunca &ndash;tampoco al denunciar la barbarie nazi, por la que perdi&oacute; a un hijo tras la ocupaci&oacute;n de Noruega, adem&aacute;s de sufrir la prohibici&oacute;n de sus libros en las universidades bajo dominio nazi y verse obligada a exiliarse a Estados Unidos hasta el final de la guerra&ndash;, sino que dej&oacute; para la posteridad novelas tan ricas e interesantes, tan representativas de una &eacute;poca y sus contradicciones como <em>Jenny</em>. Dos mujeres, autora y personaje, dignas de descubrir, dignas de no olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Premios Nobel,Nobel de Literatura,Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El teatro que murió junto a Lorca y las actrices llamadas a darle vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro-murio-lorca-actrices-llamadas-darle-vida_1_13387970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a97288f-1b0e-43d4-b09c-5af281333dab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x429y169.jpg" width="1200" height="675" alt="El teatro que murió junto a Lorca y las actrices llamadas a darle vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poeta y dramaturgo tenía entre manos varios trabajos teatrales cuando le asesinaron. El especialista Andrew. A. Anderson ha estudiado la relación del autor con estas obras inacabadas, así como con las actrices destinadas a representarlas
</p><p class="subtitle">Análisis - Las mentiras de Elon Musk y la fachosfera contra 'La Odisea' y Christopher Nolan</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a en que los sublevados segaron la vida de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/versos-ineditos-atribuidos-lorca-aparecen-manuscritos_1_13147457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a> en V&iacute;znar (Granada), aquel 18 de agosto de 1936, tambi&eacute;n muri&oacute; todo un porvenir que ya hab&iacute;a empezado a tomar forma y cuyo destino eran las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/lorca-cancelado_1_8051649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tablas de los teatros</a>. <em>El sue&ntilde;o de la vida</em>, <em>El poema del caf&eacute; cantante</em>, <em>Los sue&ntilde;os de mi prima Aurelia</em> y <em>Los t&iacute;teres de cachiporra</em> son cuatro t&iacute;tulos de obras teatrales que el tambi&eacute;n poeta perge&ntilde;aba en el momento de su asesinato. Al mismo tiempo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/yerma-plana-esticista_129_9869863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margarita Xirgu</a>, Carmen D&iacute;az, Mar&iacute;a Fernanda Ladr&oacute;n de Guevara y Encarnaci&oacute;n L&oacute;pez, conocida como La Argentinita, eran las actrices llamadas a representar estas creaciones inacabadas.
    </p><p class="article-text">
        Estos artefactos teatrales del granadino, convertido en los a&ntilde;os 1935 y 1936 en un gran dramaturgo, &ldquo;pod&iacute;an acabar en manos de cualquier compa&ntilde;&iacute;a teatral de la &eacute;poca tras el &eacute;xito de<em> Bodas de sangre</em> y <em>Yerma</em>, porque todas quer&iacute;an trabajar con &eacute;l&rdquo;, explica el investigador Andrew A. Anderson. Este profesor em&eacute;rito de Literatura Espa&ntilde;ola de la Universidad de Virginia acaba de publicar <em>Lorca y las actrices de sus &uacute;ltimos proyectos teatrales</em> (Residencia de Estudiantes, 2026). El experto incide en que lo que m&aacute;s le ha llamado la atenci&oacute;n de su investigaci&oacute;n es que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/lorca-enseno-cortar-respiracion-imagen_1_11797181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lorca multiplic&oacute; sus proyectos</a> durante los &uacute;ltimos meses de su vida: &ldquo;Su imaginaci&oacute;n estaba en plena ebullici&oacute;n e iba en distintas direcciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Anderson, que se expresa en un castellano bastante pulcro al otro lado del tel&eacute;fono, hall&oacute; numerosos proyectos que ocupaban la mano y la mente de un Lorca a punto de perecer por las balas de la intolerancia. &ldquo;En algunos casos, se trataba tan solo de un t&iacute;tulo, de una idea apuntada en una hoja de papel. En otros, eran proyectos con cierta sustancia&rdquo;, introduce el tambi&eacute;n doctor por la Universidad de Oxford. Entre todos los proyectos que nunca concluyeron sobresale la mal llamada comedia sin t&iacute;tulo, apunta el hispanista, aunque s&iacute; que lo ten&iacute;a: <em>El sue&ntilde;o de la vida</em>. Esta obra estaba pensada para la archiconocida Margarita Xirgu, la actriz que estren&oacute; o repuso m&aacute;s obras de Lorca. &ldquo;Ella iba a representar <em>La casa de Bernarda Alba </em>en oto&ntilde;o de 1936, pero el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/guerra-civil-jovenes-estudian-fuera-aulas_1_8551803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estallido de la Guerra Civil</a> lo desbarat&oacute;&rdquo;, recuerda el investigador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de la actriz Margarita Xirgú                            </span>
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        En el caso de <em>El sue&ntilde;o de la vida</em>, Xirgu iba a encarnar al personaje Titania. &ldquo;Es una obra muy moderna, metateatral y muy experimental&rdquo;, cataloga el especialista en la obra lorquiana. Desde luego, no era la primera vez que la actriz barcelonesa que poco despu&eacute;s tomar&iacute;a el camino del exilio ante el triunfo de las fuerzas golpistas en Espa&ntilde;a trabajaba junto a Lorca. <em>Mariana Pineda</em>, <em>La zapatera prodigiosa</em>, <em>Yerma </em>y la reposici&oacute;n de <em>Bodas de sangre</em> en Barcelona en 1935 son apenas varios ejemplos en los que Xirgu jug&oacute; el papel m&aacute;s destacado que pod&iacute;a jugar como actriz protagonista. &ldquo;Su relaci&oacute;n era muy estrecha, de admiraci&oacute;n, respeto y cari&ntilde;o mutuos&rdquo;, destaca el tambi&eacute;n comisario de la exposici&oacute;n <em>Lorca y el archivo. Memoria en movimiento</em>, que se puede visitar de forma gratuita en la Residencia de Estudiantes hasta el 26 de julio.
    </p><h2 class="article-text">Las otras obras por terminar</h2><p class="article-text">
        Anderson, asimismo, ha ubicado algunos &ldquo;proyectos algo m&aacute;s fantasmales&rdquo;, tal y como los denomina. Se trata, por ejemplo, de<em> Los t&iacute;teres de cachiporra</em>, una obra temprana concebida en torno a 1922, pero que en 1935 quer&iacute;a adaptar. La idea era realizar una versi&oacute;n musicalizada de la misma, para lo que ya trabajaba con un joven y moderno compositor hispanofilipino, Federico Elizalde. Lorca quer&iacute;a que fuera Carmen D&iacute;az quien se encargara de la representaci&oacute;n. Fue el mismo dramaturgo quien finalmente cambi&oacute; de opini&oacute;n y acab&oacute; esbozando como obra final una suerte de ballet con texto, m&uacute;sica y baile que llevar&iacute;a a cabo La Argentinita, Encarnaci&oacute;n L&oacute;pez J&uacute;ver.
    </p><p class="article-text">
        Le sigue<em> El poema del caf&eacute; cantante</em>, donde Lorca desenfunda su creatividad en torno a un desaf&iacute;o de baile entre dos bailaoras. Esta vez s&iacute;, ser&iacute;a Carmen D&iacute;az la actriz elegida para desarrollar la trama sobre los escenarios. El guion evoca el ambiente &ldquo;de esos caf&eacute;s famosos de M&aacute;laga y Sevilla, de principios de siglo XX&rdquo;, tal y como explica Anderson.
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                Retrato de la bailarina Encarnita López &quot;La Argentinita&quot; en su camerino                            </span>
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        Algunas personas se sorprendieron al enterarse de que el poeta y dramaturgo granadino se interesaba por D&iacute;az como int&eacute;rprete, quien se estaba especializando en el g&eacute;nero de la comedia flamenca. Pensaban que era una actriz bastante convencional, que trabajaba mucho con autores como los hermanos &Aacute;lvarez Quintero, y que no daba la talla para sus creaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Ante dicho extremo, Anderson se decanta por subrayar que &ldquo;Lorca consigui&oacute; adecuar la actriz a la obra y la obra a la actriz&rdquo;. No queda rastro alguno del manuscrito de<em> El poema del caf&eacute; cantante</em>, y D&iacute;az, que la escuch&oacute; de la voz de su creador tras desplazarse este hasta Zaragoza, nunca la lleg&oacute; a representar.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Fernanda Ladr&oacute;n de Guevara, Lorca reservaba <em>Los sue&ntilde;os de mi prima Aurelia</em>, libreto cuya trama se localiza en la vega de Granada. &ldquo;Parece que era una prima aut&eacute;ntica suya. Tambi&eacute;n aparece un ni&ntilde;o, que es la propia versi&oacute;n de Lorca de peque&ntilde;o, y escenifican la vida de provincias, donde la gente se divert&iacute;a leyendo novelas de folletones&rdquo;, describe el profesor em&eacute;rito de la Universidad de Virginia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/34fae3ed-8296-43f2-8f97-12acb8bfd9ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En cuanto a los grandes temas que aborda el escritor en estas obras, Anderson incide en c&oacute;mo van cambiando a lo largo de sus creaciones. Si en <em>La casa de Bernarda Alba</em> Lorca toca algunos de los grandes temas de todos los tiempos, en el caso de <em>El sue&ntilde;o de la vida</em> la narrativa se centra en una reflexi&oacute;n sobre el mismo teatro, su naturaleza y la ilusi&oacute;n teatral. &ldquo;Al mismo tiempo, es una obra radicalmente social y pol&iacute;tica, donde hay una manifestaci&oacute;n en las calles y una carga militar contra los manifestantes, que se refugian en el mismo teatro donde sucede la obra&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Sin &aacute;nimo de querer adelantar el final de la obra, pues el autor tan solo dej&oacute; escrito el primer acto, llega un momento en que un espectador de clase alta, vestido con smoking, saca un rev&oacute;lver y dispara contra un obrero sentado en una de las butacas de arriba, en los asientos m&aacute;s baratos. &ldquo;Y ah&iacute; vemos una variaci&oacute;n enorme entre la evocaci&oacute;n melanc&oacute;lica y nost&aacute;lgica, incluso cari&ntilde;osa, que hace de un periodo pasado, como puede llegar a suceder en <em>Los sue&ntilde;os de mi prima Aurelia</em>, con esta forma tan radical de presentar una creaci&oacute;n teatral en la que se rompe con la cuarta pared&rdquo;, apunta el estudioso.
    </p><h2 class="article-text">Las mujeres, al frente del teatro espa&ntilde;ol</h2><p class="article-text">
        Anderson incide en c&oacute;mo Espa&ntilde;a se situ&oacute; a la vanguardia del teatro durante el periodo de entreguerras en lo que a actividad profesional se refiere. &ldquo;El teatro era muy importante, exist&iacute;an much&iacute;simas compa&ntilde;&iacute;as teatrales, y muchas de ellas ten&iacute;an como jefe a una actriz, ya fuera Xirgu, D&iacute;az o Ladr&oacute;n de Guevara, cuando eran los hombres quienes dominaban la inmensa mayor&iacute;a de &aacute;reas de la vida social&rdquo;, abunda el experto sobre un fen&oacute;meno que ya hab&iacute;a comenzado con Mar&iacute;a Guerrero.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de Xirgu, la actriz represent&oacute; tambi&eacute;n obras de los hermanos &Aacute;lvarez Quintero y de Jacinto Benavente. &ldquo;Estaba junto a los consagrados de la &eacute;poca, pero la distingu&iacute;a el querer trabajar junto a los autores m&aacute;s noveles. Ten&iacute;a ganas de hacer cosas distintas&rdquo;, profundiza Anderson. Xirgu, asimismo, estren&oacute; la primera obra de Alejandro Casona,<em> La sirena varada</em>.
    </p><p class="article-text">
        De las dem&aacute;s la distingu&iacute;a su actitud abierta y receptiva. Tal fue su distinci&oacute;n, que Anderson asegura que se convirti&oacute; en la primera persona en nombrar un director de escena en su compa&ntilde;&iacute;a cuando en aquel tiempo eran las primeras actrices o actores los que dirig&iacute;an los ensayos. As&iacute; lo concluye el propio experto: &ldquo;Ya hab&iacute;a trabado una importante relaci&oacute;n con Cipriano Rivas Cherif. Le termin&oacute; contratando. As&iacute; se cre&oacute; el puesto de director de escena, algo no visto hasta el momento. Es una innovaci&oacute;n muy importante que luego se implementar&aacute; universalmente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro-murio-lorca-actrices-llamadas-darle-vida_1_13387970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El teatro que murió junto a Lorca y las actrices llamadas a darle vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Federico García Lorca,Libros,Teatro,Actrices,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bernat Castany, filósofo: "El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bernat-castany-filosofo-humor-rompe-jerarquia-iguala-cat_128_13381920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d994d9d9-fc6f-475f-90c7-0a35295ac1f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1134y431.jpg" width="1200" height="675" alt="Bernat Castany, filósofo: &quot;El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor analiza en 'Una filosofía de la risa' las distintas formas del humor y recuerda que el llanto y la carcajada son "la misma rueda girando en diferentes direcciones"</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Anna Caballé: “Sin la vida privada, la biografía sólo es una hoja parroquial”</p></div><p class="article-text">
        De Bernat Castany (Barcelona, 1977) asombra, entre otras muchas cosas, su capacidad para crear im&aacute;genes que atesoran una idea. Tras haber abordado el miedo en su ensayo anterior <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-del-miedo/9788433964823/A_573" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una filosof&iacute;a del miedo</em></a>, Castany gira ahora la moneda para escudri&ntilde;ar con <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-de-la-risa/9788433949196/A_638" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Una filosof&iacute;a de la risa</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/una-filosofia-de-la-risa/9788433949196/A_638" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Anagrama, 2026)</a> el mapa de la comicidad. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; comicidad es aquella que puede acercarnos a la &lsquo;buena vida buena&rsquo;? &iquest;Aquella risa alegre que nos iguala en nuestra precaria condici&oacute;n? &iquest;U otra risa triste que inhibe y agrede? 
    </p><p class="article-text">
        Sin dejar nunca de perder la noci&oacute;n de los l&iacute;mites, arropado por la mejor tradici&oacute;n humanista e ilustrada, Castany aborda, con rigor y juego, las m&uacute;ltiples formas del humor. Mientras conversamos y el fil&oacute;sofo perfila matices, vamos entendiendo algo de nosotros mismos, de nuestra condici&oacute;n, del llanto y del miedo, de la risa que acompa&ntilde;a al ni&ntilde;o al ponerse de pie, y de un sinf&iacute;n de cosas m&aacute;s.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; este </strong><em><strong>Una filosof&iacute;a de la risa</strong></em><strong> ahora? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; no la risa antes? En el mundo griego y romano la risa era fundamental, y tambi&eacute;n durante la &eacute;poca del humanismo y de la ilustraci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; hemos perdido de vista la risa como m&eacute;todo filos&oacute;fico en s&iacute; mismo? Pero hay tambi&eacute;n otra raz&oacute;n m&aacute;s pol&iacute;tica. Me di cuenta de que, tanto en las redes como en las noticias, cada vez m&aacute;s los pol&iacute;ticos de derechas y de extrema derecha utilizaban registros c&oacute;micos agresivos, par&oacute;dicos y sarc&aacute;sticos, y, adem&aacute;s, les funcionaban muy bien, d&aacute;ndoles visibilidad. Y entonces me interes&oacute; pensar hasta qu&eacute; punto la tradici&oacute;n progresista o de izquierdas, sobre todo, en su alma m&aacute;s contracultural y libertaria, hab&iacute;a perdido la iniciativa c&oacute;mica en la esfera p&uacute;blica, como si hubiera habido un &lsquo;sorpaso&rsquo; c&oacute;mico de la extrema derecha sobre la tradici&oacute;n m&aacute;s progresista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiere decir que la izquierda deber&iacute;a revolverse y hacer lo mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no estoy diciendo que ese tipo de comicidad agresiva, sarc&aacute;stica y ridiculizadora tenga que ser utilizada en la otra direcci&oacute;n, no; sino que, ya desde la ilustraci&oacute;n, se observa que el humor &mdash;y no la s&aacute;tira o la parodia&mdash; tiene sentido porque reconoce que todos participamos de una misma condici&oacute;n humana igualmente imperfecta, contradictoria y rid&iacute;cula. Por eso, me interesa m&aacute;s el humor que la burla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entiendo. Hay, sin embargo, revistas como </strong><em><strong>Mongolia</strong></em><strong> o </strong><em><strong>El Jueves</strong></em><strong> que practican la s&aacute;tira y la burla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tienen su funci&oacute;n. De hecho, en el libro he intentado defender todas las modalidades de la comicidad, siempre y cuando tengan efectos alegres, es decir, siempre y cuando aumenten de forma general la potencia de los individuos y de los grupos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;ngame un ejemplo, por favor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si en una sociedad domina una superstici&oacute;n que produce terror y somete a ciertas personas, burlarse de esa superstici&oacute;n aumenta la potencia del grupo, y m&aacute;s si logra desactivarla, claro. Los ilustrados practicaron mucho la parodia y la s&aacute;tira contra todo tipo de supersticiones, y tambi&eacute;n, contra la monarqu&iacute;a absoluta. Pero, el humor se muestra como la forma m&aacute;s alegre de la comicidad, ya que rompe cualquier jerarqu&iacute;a y nos iguala a todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, el fil&oacute;sofo Ra&uacute;l Gab&aacute;s se&ntilde;al&oacute; que el humor siempre apela a la inteligencia del otro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas teor&iacute;as sobre por qu&eacute; nos re&iacute;mos, s&iacute;, y una de ellas es la de la superioridad. Cuando, por ejemplo, escuchamos un juego de palabras que nos hace gracia, no solo re&iacute;mos por el giro sorpresivo, sino tambi&eacute;n porque nosotros lo comprendemos; es decir, hay una risa celebratoria de nuestra propia potencia e inteligencia al comprender ese juego de ingenio. Incluso, en las conversaciones entre amigos a veces agresivas y juguetonas, con insultos de por medio, celebramos nuestra capacidad de soportar festivamente la cr&iacute;tica y el insulto. De hecho, nadie deber&iacute;a quedar exento de la risa, algo que ya defendieron los primeros ilustrados escoceses, porque, si un grupo se considera exento de burla, significa que concedemos a sus verdades y creencias m&aacute;s superioridad que a las del resto, y, claro, eso va en contra del di&aacute;logo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si un grupo se considera exento de burla, significa que concedemos a sus verdades y creencias más superioridad que a las del resto, y, claro, eso va en contra del diálogo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a a alguien que afirma que el mundo actual, tan convulso, no est&aacute; para risas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le dir&iacute;a que nunca lo ha estado, y que, como nunca lo ha estado, no deber&iacute;amos haber re&iacute;do nunca. Recuerdo que, cuando publiqu&eacute; un libro sobre el miedo, en muchas ocasiones, me dijeron, &lsquo;qu&eacute; libro tan oportuno&rsquo;, y yo siempre respond&iacute;a, &lsquo;bueno, oportuno hoy, hace 10 a&ntilde;os y de aqu&iacute; 20&rsquo;; porque el ser humano siempre ha vivido atemorizado, ya sea por las Guerras Mundiales, la peste de 1340 o por tener que irse al infierno. Aunque hayan desaparecido esos miedos, han aparecido otras ansiedades m&aacute;s terrenales, que tambi&eacute;n est&aacute;n ah&iacute;. Es decir, el miedo se transforma, pero no desaparece. Por eso, siempre es oportuno hablar del miedo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y con este libro, &iquest;mucha gente le ha dicho qu&eacute; libro tan inoportuno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque no me lo han dicho tanto, pero s&iacute;, surge ese tipo de pregunta de, &lsquo;&iquest;t&uacute; crees que es un momento como para re&iacute;r?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; responde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo exactamente que con el libro sobre el miedo: es tan oportuno aquel como inoportuno este, porque la risa ha sido necesaria, y, de alg&uacute;n modo, miedo y risa son las dos caras de la misma moneda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes habl&oacute; del registro c&oacute;mico y agresivo de la extrema derecha. &iquest;Es lo que define como una risa triste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Esa risa imbuye de verg&uuml;enza y de miedo y lleva a la inhibici&oacute;n p&uacute;blica. Pero, por otro lado, existe otro tipo de risa triste, que ser&iacute;a m&aacute;s atmosf&eacute;rica. Es aquella risa, dig&aacute;moslo as&iacute;, que est&aacute; m&aacute;s asociada a la cultura de masas mundial, m&aacute;s posmoderna; una iron&iacute;a omnipresente, un tipo de risa que afloja y que criticaba, por ejemplo, David Foster Wallace, que lleg&oacute; a decir que no hay nada m&aacute;s revolucionario que volverse a tomar algo en serio, refiri&eacute;ndose a esa comicidad atmosf&eacute;rica que cubre todo de un sentimiento fatalista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una risa que desmoraliza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, que resta energ&iacute;a y da la sensaci&oacute;n de que otro mundo no es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y la risa alegre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una risa m&aacute;s dif&iacute;cil, como todo lo bueno, y por lo tanto menos habitual. Una risa que, en definitiva, libera, que desactiva supersticiones e ideolog&iacute;as, y tambi&eacute;n miedos de corte m&aacute;s social que lo acaparan todo: el miedo al fracaso, a la invisibilidad, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De ansiedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, de hecho, esa distinci&oacute;n entre miedo y ansiedad son un mismo continuo. El miedo es una sensaci&oacute;n aversiva que tiene una causa concreta y que, cuando topamos con &eacute;l, sabemos qu&eacute; nos amenaza y qu&eacute; debemos hacer. Por eso, en ocasiones, el miedo es agradable. La ansiedad, en cambio, es un miedo m&aacute;s atmosf&eacute;rico, no sabemos qu&eacute; nos amenaza y desconocemos qu&eacute; debemos hacer. El miedo insta a la acci&oacute;n, es m&aacute;s intenso y m&aacute;s breve. En cambio, la ansiedad es menos intensa, pero desgasta m&aacute;s, se alarga en el tiempo. Entonces, la comicidad puede ser alegre en el sentido de que puede luchar contra el miedo.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La risa ha sido necesaria, y, de algún modo, miedo y risa son las dos caras de la misma moneda.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el llanto y la risa? &iquest;En qu&eacute; se asemejan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el llanto hay una sensaci&oacute;n de impotencia, de no poder hacer nada al respecto, y, entonces, surge un suspiro que relaja el cuerpo, que lo rinde, y tras ese suspiro surge un nuevo intento de reaccionar y de tratar de volver a poner en tensi&oacute;n el cuerpo para hacer algo al respecto; y, entonces, otra vez llega la impotencia para relajarse, como si el cuerpo intentara reaccionar insufl&aacute;ndose potencia, pero que inmediatamente se deshincha, generando una especie de c&iacute;rculo, como una carcajada hacia atr&aacute;s. El llanto y la carcajada son la misma rueda girando en diferentes direcciones. Y en una situaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n, sucede que el llanto y la risa se acaban solapando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A veces, tras un llanto o una carcajada se produce una sensaci&oacute;n de placer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, seguramente porque alivian. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre el aumento de potencialidad que usted comentaba antes, me gustar&iacute;a preguntarle por qu&eacute; resulta tan triste que un ni&ntilde;o no r&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No re&iacute;mos con la misma frecuencia seg&uacute;n las etapas de la vida, y, en general, los ni&ntilde;os r&iacute;en m&aacute;s a menudo que los adultos. En el ni&ntilde;o se dan m&aacute;s aumentos de potencia y de mayor intensidad; de hecho, cuando empieza a caminar, el aumento de potencia es enorme. Est&aacute; estirado en el suelo y de golpe puede desplazarse. Para nosotros, ser&iacute;a el equivalente a volar. Con el tiempo estos aumentos se reducen, es decir, la curva disminuye. Luego, el ni&ntilde;o no solo r&iacute;e m&aacute;s que el adulto, llora tambi&eacute;n m&aacute;s, y llora no solo porque tenga menos autodominio, que, en parte s&iacute;, llora por eso, sino que tambi&eacute;n porque el ni&ntilde;o no ha asumido todav&iacute;a el principio de realidad, y, entonces, tiene fantas&iacute;as de omnipotencia que le llevan a grandes exultaciones que, m&aacute;s tarde, se tornar&aacute;n en grand&iacute;simas decepciones al darse cuenta de que no puede. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en la adolescencia?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Ese es el momento en el cual el ni&ntilde;o, como si fuese una nave que regresa a la Tierra, ya no flota en el vac&iacute;o, sino que entra en la atm&oacute;sfera. Y en esa entrada se producen dos cosas: una resistencia de la realidad y luego esa fuerza de gravedad que le recuerda que esas fantas&iacute;as de omnipotencia eran falsas, igual que las naves que se calientan, pierden la chapa y los tornillos y que a veces explotan. Es un proceso doloroso y b&aacute;sico. De hecho, solemos olvidar que, en verdad, lo que dura toda la vida no es tanto la infancia como la entrada en la atm&oacute;sfera, es decir, la adolescencia, el choque con la realidad, en definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla de la tradici&oacute;n de los agelastas, aquellos que no r&iacute;en. Sorprende que Jes&uacute;s, como se ha afirmado, no haya re&iacute;do nunca. No parece cre&iacute;ble. O no ha re&iacute;do nunca, o nunca se nos ha dicho que rio. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es Juan Cris&oacute;stomo quien pone sobre la mesa lo que va a ser un t&oacute;pico medieval, s&iacute;, que Jesucristo no rio, una idea contra la cual van a luchar los humanistas del Renacimiento, tanto Petrarca y Boccaccio como Erasmo y Montaigne, que insistir&aacute;n en crear otra imagen de Jesucristo. De hecho, Erasmo, como humanista, reacciona contra una tradici&oacute;n agelasta medieval que nace con Juan Cris&oacute;stomo. &iquest;De d&oacute;nde viene esta idea? De un lado, en los evangelios ap&oacute;crifos, Jesucristo s&iacute; que r&iacute;e. Y es cierto que en los evangelios can&oacute;nicos la risa equivale a escarnio y burla, y que, por lo tanto, niega la majestad de Jesucristo. Le escriben el INRI en la cruz, la coronaci&oacute;n de espinas, etc&eacute;tera; en fin, una parodia de la soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como si la risa estuviera al lado del mal. El diablo s&iacute; que est&aacute; en la carcajada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, el diablo sonr&iacute;e porque en la risa existe un indicio de incredulidad, un &lsquo;no me creo lo que me est&aacute;s contando&rsquo;. De hecho, el diablo se r&iacute;e cuando logra vencer de alg&uacute;n modo, a Dios. Y esto est&aacute; ya en el G&eacute;nesis, s&iacute;, con el jard&iacute;n del Ed&eacute;n, es decir, el lugar de la completitud ontol&oacute;gica donde todo est&aacute; en su lugar porque no existe el lenguaje. Ad&aacute;n y Eva, como mucho, sonre&iacute;an, una expresi&oacute;n de un bienestar, pero no re&iacute;an, esa risa de la incongruencia no pod&iacute;a existir porque todo estaba en su lugar.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;ndo se separan las cosas con el pecado original?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ser humano se separa de la realidad, de s&iacute; mismo y de Dios, todo se descoyunta y, entonces, en ese momento, la risa c&oacute;mica s&iacute; que adquiere sentido. Luego, la demonizaci&oacute;n de la risa tambi&eacute;n aparece en el G&eacute;nesis, en el momento en el que Yahv&eacute; hace un pacto con Abraham. En fin, est&aacute; presente en muchos per&iacute;odos y etapas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que llama la atenci&oacute;n es que, tradicionalmente, el poder, a veces con su dogmatismo y solemnidad, detesta bastante la risa.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una tradici&oacute;n nacida en Francia de la impostura pol&iacute;tica, desarrollada m&aacute;s tarde por los ilustrados, que se&ntilde;ala que, desde los or&iacute;genes de los tiempos, los sacerdotes y los poderosos han establecido una alianza para protegerse y legitimarse unos a otros. Entonces, &iquest;qu&eacute; sucede? Que los poderosos no aceptan la risa, porque minar&iacute;a su autoridad, o pondr&iacute;a en duda su capacidad de comunicaci&oacute;n con la divinidad. Y tambi&eacute;n se da una agelastia pol&iacute;tica que no acepta la risa porque cuestionar&iacute;a la capacidad para elegir lo m&aacute;s conveniente para el pueblo. E incluso un agelastia filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;ntemela, por favor. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Plat&oacute;n expulsa de su rep&uacute;blica ideal a los poetas, y no solo a los tr&aacute;gicos, sino tambi&eacute;n a los c&oacute;micos, porque representan a los dioses riendo y llorando y los humanizan demasiado. Y tambi&eacute;n porque la comicidad surge de la plurivocidad del lenguaje y Plat&oacute;n la niega. Quiere eliminarla. Y tambi&eacute;n, porque, para el platonismo, la risa asiente con el mundo, dice que s&iacute; a un mundo que es una copia imperfecta y despreciable y m&aacute;s bien lamentable que risible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, la risa alegre, &iquest;reposa en ese reconocimiento de nuestra propia contingencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, nos reconcilia con nuestros l&iacute;mites. De hecho, la condici&oacute;n humana est&aacute; perimetrada por una serie de l&iacute;mites que resultan dolorosos, s&iacute;, pero que, a su vez, son necesarios, ya que, sin ellos, la vida no ser&iacute;a posible. Es el ejemplo de la paloma de Kant: vuela cuando sus alas sienten la resistencia del aire. El aire la frena, s&iacute;, pero a la vez es condici&oacute;n de posibilidad del vuelo y de la vida. Del mismo modo, los l&iacute;mites como la muerte, la ignorancia, la sociabilidad, etc&eacute;tera, nos duelen, porque nos hacen inmortales, ignorantes y dependientes, pero al mismo tiempo son necesarios porque si fu&eacute;semos omniscientes no podr&iacute;amos vivir. Si supi&eacute;semos cu&aacute;l va a ser el momento de nuestra muerte, nuestra vida ya no ser&iacute;a posible, nos volver&iacute;amos absolutamente locos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo similar sobre la omnipotencia escribe Albert Camus cuando dice que, si vi&eacute;ramos el mundo en su totalidad en tan solo un instante, ser&iacute;a espantoso. Qu&eacute; horror ser un dios &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Con el humor exploramos y practicamos un trabajo con el l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los transhumanistas pretenden vencerlos con la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a en su cuerpo.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son los rom&aacute;nticos, en el sentido de que, lo rom&aacute;ntico es la enfermedad porque niega los l&iacute;mites, quiere trascenderlos, mientras que lo cl&aacute;sico es lo sano, la pedagog&iacute;a de los l&iacute;mites, lo cual tampoco significa una pedagog&iacute;a del fatalismo y de la resignaci&oacute;n. Al igual que a Camus, a m&iacute; me gusta mucho la cita de P&iacute;ndaro, la que dice: &lsquo;Oh alma, no aspires a la vida inmortal, pero agota toda la extensi&oacute;n de lo posible&rsquo;. Dentro de esos l&iacute;mites tenemos que agotar toda la extensi&oacute;n de lo posible, es decir, aceptar el l&iacute;mite y jugar a fondo el juego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, siempre se ha considerado que las sociedades m&aacute;s democr&aacute;ticas son aquellas donde el humor se celebra m&aacute;s. &iquest;Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s con sentido del humor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un riesgo demasiado grande hacer afirmaciones sobre grupos de personas que sobrepasen el individuo, eso de las psicolog&iacute;as nacionales. En cambio, s&iacute; que te dir&eacute; que es cierto que la literatura espa&ntilde;ola aporta, no solo a la historia de la literatura mundial, sino incluso, a la tradici&oacute;n filos&oacute;fica y pol&iacute;tica, la cuesti&oacute;n del humor. En El Quijote hay una parte de comicidad agresiva, la de la cachiporra, de re&iacute;rse de alguien a quien le dan golpes y que resulta rid&iacute;culo. Pero tambi&eacute;n es cierto que en El Quijote aparece de forma progresiva el humorismo tierno. Cervantes, a lo largo de su obra, y gracias a su formaci&oacute;n human&iacute;stica, desemboca en un humorismo tierno que cancela las jerarqu&iacute;as y las diferencias, por ejemplo, entre un noble y un plebeyo, como son Don Quijote y Sancho Paz, part&iacute;cipes ambos de la misma condici&oacute;n humana. Y tambi&eacute;n Fernando de Rojas con La Celestina. De hecho, cuando Fernando de Rojas habla de tragicomedia, no solo est&aacute; mezclando g&eacute;neros literarios, sino que lo que est&aacute; diciendo es que esencialmente nobles y plebeyos somos lo mismo, igualmente dignos e igualmente rid&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Frente a nuestra contingencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. No estamos determinados de antemano por ning&uacute;n tipo de esencia otorgada por la divinidad o por la naturaleza o por el orden ontol&oacute;gico del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chema Seglers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/bernat-castany-filosofo-humor-rompe-jerarquia-iguala-cat_128_13381920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 20:23:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bernat Castany, filósofo: "El humor rompe cualquier jerarquía y nos iguala a todos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Humor,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30257c26-197c-428b-8a47-6b2d3d640c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147550.jpg" width="420" height="236" alt="Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marciano Ortega, que fue alcalde de El Toboso, cuenta en su obra el vínculo que unió al gran cronista y escritor con esta localidad y con Quintanar de la Orden. Sigue el rastro que va desde su amigo Antonio Nuño de la Rosa, posible trasunto de Alejandro Miquis en 'El doctor Centeno', hasta el pionero profesor 'krausista' Julián Sanz del Río, cuyas enseñanzas ambos compartieron</p><p class="subtitle">“¡Esas barbas, fuera!”: el pueblo que celebra por todo lo alto el rodaje hace 40 años de la mítica ‘El viaje a ninguna parte’</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, en la localidad toledana de El Toboso, conocida por ser el origen de Dulcinea, la imaginaria amada de Don Quijote, un hombre le pregunt&oacute; al que era entonces su alcalde, Marciano Ortega Molina, qui&eacute;n era el se&ntilde;or que daba nombre a una calle: Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o. Pese a que sus padres hab&iacute;an vivido en esa v&iacute;a y ten&iacute;a muchos recuerdos de ella, el entonces alcalde no supo darle con detalle una explicaci&oacute;n sobre el v&iacute;nculo de ese nombre con el municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, tras dejar la Alcald&iacute;a, ese &ldquo;runr&uacute;n&rdquo; se qued&oacute; grabado en su memoria y decidi&oacute; ponerse a investigar. El exalcalde ya contaba con un dato de partida: en sus novelas &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;, &lsquo;La desheredada&rsquo; y &lsquo;Lo prohibido&rsquo;, el gran Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s hace menci&oacute;n a diferentes miembros de la familia Miquis. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la primera de ellas uno de los protagonistas es Alejandro Miquis, un joven so&ntilde;ador con una gran forturna. Y en el Toboso, todav&iacute;a queda alguna estela de una expresi&oacute;n local en la que se grita &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o! o &iexcl;Paga Miquis!&rdquo;, que los vecinos m&aacute;s mayores recuerdan como un chascarrillo, ya casi en desuso, para decidir qui&eacute;n paga alguna cena o festejo copioso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hab&iacute;a alguna relaci&oacute;n entre esta expresi&oacute;n, la ficticia familia Miquis y el nombre de la calle? La hab&iacute;a. Marciano Ortega reley&oacute; con detalle &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; (1883) y descubri&oacute; que entre los personajes de la historia, ambientada en el convulso 'Sexenio Democr&aacute;tico' o 'Sexenio Revolucionario' espa&ntilde;ol (1868-1874), aparecen nombres que hab&iacute;an dado denominaci&oacute;n a calles de El Toboso. Pero, sobre todo, se detuvo en el personaje de Alejandro Miquis. &ldquo;Ah&iacute; ya aparece la expresi&oacute;n &lsquo;&iexcl;Paga Miquis!&rsquo;, porque era el que ten&iacute;a el dinero que hab&iacute;a heredado&rdquo;, cuenta el exalcalde a este peri&oacute;dico. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Paga Nu&ntilde;o o paga Miquis? Una expresi&oacute;n para la historia   </h2><p class="article-text">
        Faltaba por descubrir el segundo nombre de la expresi&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rdquo;. Ortega sab&iacute;a que Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa era conocido por haber compartido estudios universitarios con Gald&oacute;s en la Universidad Central de Madrid, la instituci&oacute;n acad&eacute;mica que luego ser&iacute;a la Complutense, y decidi&oacute; recopilar informaci&oacute;n al respecto en la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a (BNE). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvieron matriculados en los mismos cursos y ped&iacute; toda la documentaci&oacute;n al respecto. Mi sorpresa lleg&oacute; cuando vi las asignaturas comunes que ambos hab&iacute;an tenido y descubro que uno de los profesores que les dio clases a ambos fue Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o, el nombre de calle de El Toboso. Ah&iacute; estaba el v&iacute;nculo&rdquo;, cuenta emocionado.
    </p><p class="article-text">
        Sanz del R&iacute;o fue un fil&oacute;sofo, jurista y pedagogo espa&ntilde;ol, introductor del &lsquo;krausismo&rsquo; en Espa&ntilde;a, una doctrina idealista y racionalista fundada por el fil&oacute;sofo alem&aacute;n Karl Christian Friedrich Krause (1781-1832), que defiende la autonom&iacute;a moral, la tolerancia, la educaci&oacute;n y la reforma social. Fue conocido adem&aacute;s por haber sido maestro del gran pedagogo y ensayista Francisco Giner de los R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre, adem&aacute;s de en El Toboso, aparece tan solo en otros tres callejeros: el de Madrid, el de Torrear&eacute;velo (Soria), donde naci&oacute;, y el de Illescas, tambi&eacute;n en la provincia de Toledo, donde est&aacute; enterrado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Julián Sanz del Río                            </span>
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         &ldquo;Su peso en la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola fue muy importante. Yo lo llamo el primer &lsquo;Erasmus&rsquo; espa&ntilde;ol porque se form&oacute; en Alemania. De all&iacute; trajo las ideas de Krausse. Desde el reinado de Felipe II, los espa&ntilde;oles solo pod&iacute;an ir a universidades cat&oacute;licas, pero &eacute;l no lo hizo, se empapa del &lsquo;krausismo&rsquo; y al venir a Espa&ntilde;a, lo difunde&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Una vez desvelado ese v&iacute;nculo como profesor de Gald&oacute;s, Marciano Ortega se zambull&oacute; en la figura de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, amigo de P&eacute;rez Gald&oacute;s y con quien compart&iacute;a las ense&ntilde;anzas de este profesor. Nu&ntilde;o naci&oacute; en Quintanar de la Orden, pero vivi&oacute; en El Toboso, y cree que por ello algunas calles de la localidad tienen los nombres de personajes hist&oacute;ricos de ese Sexenio Democr&aacute;tico el que se contextualiza &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;. &ldquo;No hay ning&uacute;n documento que lo acredite, pero yo creo que fue un homenaje que Nu&ntilde;o quiso hacer a su profesor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; lo detalla, tirando de ese hilo, Marciano Ortega Molina en el libro que sigue todo el rastro de este estudiante: &lsquo;La huella de El Toboso y Quintanar en Gald&oacute;s. &iexcl;Paga Miquis! o &iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rsquo;, donde desentra&ntilde;a todas las pistas que alumbran la estela de la Mancha toledana en la obra galdosiana, como sus referencias a gastronom&iacute;a t&iacute;pica como las gachas, tanto al hablar de su elaboraci&oacute;n como de la forma de comerlas &ldquo;al centro&rdquo;.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo"
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            <span class="title">
                Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo                            </span>
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        Pero el exalcalde va mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Una de mis conclusiones es que &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; es una biograf&iacute;a de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &Eacute;l es Alejandro Miquis. hay una similitud enorme entre los dos personajes y tienen pr&aacute;cticamente la misma vida&rdquo;, resalta el exalcalde y escritor.
    </p><p class="article-text">
        Otras coincidencias o &ldquo;conexiones&rdquo; que se&ntilde;ala es que, con motivo de la famosa desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal, echaron a la orden de los agustinos de El Toboso, y al abandonar el pueblo lanzaron &ldquo;unas maldiciones&rdquo; que Gald&oacute;s recoge en la mencionada novela.
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hay m&aacute;s. &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; est&aacute; dividido en dos partes, como &lsquo;Don Quijote de la Mancha&rsquo;. En la primera, Alejandro Miquis dispone de su propio dinero, el heredado, lo que le da la posibilidad de disponer incluso de su propio escudero, su criado Felipe,  que llega a ser &ldquo;como Sancho Panza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la segunda parte del libro, Gald&oacute;s se refiere a este escudero como la voz de la conciencia del protagonista, es decir, hace una &lsquo;sanchificaci&oacute;n&rsquo; del mismo e incluso se va dulcificando como en la novela de Cervantes&rdquo;, interpreta Marciano Ortega.
    </p><h2 class="article-text">Gald&oacute;s y Nu&ntilde;o, de una amistad a un mitin</h2><p class="article-text">
        En su obra, el profesor y exalcalde entiende que Gald&oacute;s conoc&iacute;a sobradamente la Mancha para reflejar todo eso en su libro, y por supuesto, toda la vida de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &ldquo;Creo que incluso tuvo que estar con &eacute;l aqu&iacute; en su &eacute;poca de estudiantes, pero no hay documentaci&oacute;n que lo referencie&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; hay constancia es del hist&oacute;rico hito de Gald&oacute;s en la Mancha toledana: el gran mitin pol&iacute;tico que el ya c&eacute;lebre escritor canario dio en la Plaza de Toros de Quintanar de la Orden el 5 de junio de 1909, como candidato de la conjunci&oacute;n republicano-socialista y ante m&aacute;s de 5.000 personas. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, Quintanar recuerda este acontecimiento hist&oacute;rico con una placa conmemorativa situada en la calle Grande, instalada en el a&ntilde;o 2021. En su libro, Ortega cuenta tambi&eacute;n la visita que realiz&oacute; a El Toboso, donde presumiblemente, se aloj&oacute; en casa de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa.
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            <span class="title">
                Placa conmemorativa a Benito Pérez Galdós en Quintanar de la Orden                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ese mitin fue multitudinario. Acudi&oacute; gente de todos los pueblos de la comarca&rdquo;. De hecho, en su libro, el exalcalde recoge hasta el men&uacute; de lo que comieron ese d&iacute;a &eacute;l y sus acompa&ntilde;antes, as&iacute; como su discurso, en el que hace referencia a Dulcinea:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Compa&ntilde;eros y amigos, caballeros de la Mancha, que luch&aacute;is por el bien y la justicia, no descans&eacute;is hasta desencantar a la Se&ntilde;ora de nuestros altos pensamientos, Dulcinea del Toboso; no descans&eacute;is hasta implantar en Espa&ntilde;a la Rep&uacute;blica&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s tambi&eacute;n hizo referencias a El Toboso en dos n&uacute;meros de la revista &lsquo;La Esfera&rsquo;, que se public&oacute; entre 1914 y 1931, y en la que escribi&oacute; durante una temporada sobre diferentes pueblos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. En sus textos, bajo el t&iacute;tulo <em>Ciudades Viejas</em>, Gald&oacute;s immortaliza sus recorridos por esas tierras. &ldquo;Desde Quintanar de la Orden fui a El Toboso en c&oacute;moda tartana... Dulcinea es eterna, y aqu&iacute; la ten&eacute;is en sus alc&aacute;zares del Toboso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es innegable que hubo una huella de Quintanar y El Toboso en Gald&oacute;s. No solo por el mitin, sus recorridos y la revista, sino tambi&eacute;n por la correspondencia con Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, que pervivi&oacute; durante muchos a&ntilde;os. Este &uacute;ltimo hasta le mandaba quesos de la zona&rdquo;, refiere entre risas Marciano Ortega.
    </p><p class="article-text">
        El excalde hace menci&oacute;n igualmente al libro &lsquo;Gald&oacute;s y la Mancha&rsquo;, del alcarre&ntilde;o Jos&eacute; Esteban, donde aparecen otras relaciones de la obra de Gald&oacute;s con esta comarca. Contiene un censo de los m&aacute;s de cien personajes manchegos que habitan la literatura galdosiana.
    </p><p class="article-text">
        Destaca por &uacute;ltimo otro dato de inter&eacute;s. En la Biblioteca Cervantina de El Toboso hay ejemplares de colecciones de Gald&oacute;s que envi&oacute; su hija, Mar&iacute;a Gald&oacute;s Cobi&aacute;n, despu&eacute;s del fallecimiento del escritor. &ldquo;Hasta despu&eacute;s de muerto, sigui&oacute; manteniendo su v&iacute;nculo con el municipio&rdquo;, concluye el autor de la obra que ha seguido este rastro.
    </p><p class="article-text">
        Marciano Ortega Molina naci&oacute; en El Toboso, 1957. Diplomado en Magisterio, es investigador del patrimonio y la etnograf&iacute;a tobose&ntilde;a y de la comarca. Otro de sus libros es 'Molinos de El Toboso, &iexcl;Realidad o ficci&oacute;n!'. Fue alcalde por el PP en esta localidad de 2007-2015 y tambi&eacute;n presidente de la asociaci&oacute;n cultural 'Santiago Ap&oacute;stol' de Quintanar de la Orden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 18:15:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benito Pérez Galdós,Literatura,Libros,Historia,Pueblos,Alcaldes,Don Quijote de la Mancha,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tratado sobre el coito: un manual erótico del siglo XII sobre la psicología del deseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/tratado-coito-manual-erotico-siglo-xii-psicologia-deseo_1_13376698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77471558-3582-4785-8c59-f95baf5db723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tratado sobre el coito: un manual erótico del siglo XII sobre la psicología del deseo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Desvelo Ediciones edita por primera vez en español el texto completo de Maimónides, médico y filósofo, sobre sexualidad y medicina en la edad media: un caldo de nabos, nueces e higos para aumentar el deseo</p></div><p class="article-text">
        El tratado sobre el coito que la singular personalidad del fil&oacute;sofo cordob&eacute;s Maim&oacute;nides escribi&oacute; el siglo XII no tiene nada de pornogr&aacute;fico. No es un kamasutra medieval. De hecho, predica alimentaci&oacute;n sana y alegr&iacute;a para estimular el deseo. Un caldo de nabos, nueces e higos aumenta el deseo e incrementa el semen. Tambi&eacute;n masajearse los pies antes de dormir hasta que se pongan rojos y luego lavarlos con agua tibia.
    </p><p class="article-text">
        El autor concibe la actividad sexual como una funci&oacute;n fisiol&oacute;gica y psicol&oacute;gica, as&iacute; que en este sentido el autor concibe el sexo como una medida de higiene p&uacute;blica, frente a la castidad o la lujuria. Aunque -advierte- el coito excesivo seca el cerebro y provoca debilidad mental. 
    </p><p class="article-text">
        La obra ha sido rescatada del olvido por El Desvelo Ediciones en un libro traducido, prologado y anotado por el fil&oacute;logo Dar&iacute;o Fern&aacute;ndez Ruiz. Bajo el ep&iacute;grafe 'Tratado sobre el coito. Consejos sobre salud, sexualidad y medicina en la Edad Media', es la primera vez que se edita &iacute;ntegramente en espa&ntilde;ol. Anteriormente, ya hab&iacute;a publicado 'Tratado sobre venenos y ant&iacute;dotos' del sabio cordob&eacute;s, in&eacute;dito en espa&ntilde;ol, sobre remedios para la protecci&oacute;n contra venenos letales
    </p><p class="article-text">
        Maim&oacute;nides (1138-1204) escribi&oacute; el tratado sobre el coito en Egipto para un alto dignatario -a quien se dirige como &ldquo;el se&ntilde;or m&aacute;s honrado&rdquo;- que quer&iacute;a aumentar su potencia sexual sin comprometer la salud. Los remedios y consejos que le ofreci&oacute; el galeno se han convertido en una reflexi&oacute;n m&eacute;dica pionera sobre la fisiolog&iacute;a, la higiene y la psicolog&iacute;a del deseo. Sexualidad y medicina en la Edad Media. 
    </p><p class="article-text">
        El autor era una celebridad mundial en la &eacute;poca, y en &eacute;l se unieron tres condiciones: m&eacute;dico, fil&oacute;sofo y jurista. Nacido en C&oacute;rdoba en una familia jud&iacute;a se estableci&oacute; en El Cairo, el antiguo Fustat, y dej&oacute; escritos una decena de tratados m&eacute;dicos. 
    </p><p class="article-text">
        Para Maim&oacute;nides la medicina era ante todo preventiva un conjunto de seis factores externos que el individuo puede regular para preservar la salud: el aire, la alimentaci&oacute;n, el ejercicio y el descanso, el sue&ntilde;o, los estados de &aacute;nimo y la excreci&oacute;n, categor&iacute;a en la que inclu&iacute;a el coito como una funci&oacute;n fisiol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Insist&iacute;a en el que m&eacute;dico no trata enfermedades, sino cuerpos enfermos y que, por tanto, deb&iacute;a calmar la ansiedad, aliviar el miedo y generar confianza. En su saber, la erecci&oacute;n no es un proceso mec&aacute;nico, sino que est&aacute; influido por afectos y sentimientos de alegr&iacute;a, deseo o tranquilidad. As&iacute; que recetaba m&uacute;sica para sosegar el esp&iacute;ritu y agua de borraja para eliminar &ldquo;los vapores melanc&oacute;licos&rdquo;. Por contra, desaconsejaba comer lechuga o vinagre &ldquo;que enfr&iacute;an el cuerpo&rdquo;, mejor tomar pistachos, uvas, test&iacute;culos de gallo, cerebros de aves o legumbres. De hecho, insist&iacute;a en que los alimentos flatulentos como los garbanzos insuflan el aire necesario para una erecci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Darío Fernández Ruiz, traductor y prologuista.                            </span>
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        El fil&oacute;logo Dar&iacute;o Fern&aacute;ndez dice que el tratado no se puede reducir a una curiosidad hist&oacute;rica porque va m&aacute;s all&aacute;: habla de la sexualidad como parte de la salud, y predica &ldquo;una atenci&oacute;n a la dimensi&oacute;n emocional del cuerpo y una &eacute;tica m&eacute;dica basada en la responsabilidad y el cuidado. 
    </p><p class="article-text">
        Maim&oacute;nides escribe sus remedios para un hombre disminuido &ldquo;de carne&rdquo; hasta el punto de rozar la &ldquo;demacraci&oacute;n&rdquo; y le propone algunos alimentos &ldquo;muchos m&aacute;s beneficiosos&rdquo; en estos asuntos &ldquo;que los medicamentos&rdquo;. Todo lo que &ldquo;humedece&rdquo; y &ldquo;calienta&rdquo; el cuerpo es beneficioso. 
    </p><p class="article-text">
        El manual -ordenado en diez cap&iacute;tulos- est&aacute; concebido desde el punto exclusivamente masculino. Escribe que las relaciones sexuales con mujeres v&iacute;rgenes o ancianas debilitan el deseo. Especialmente en el caso de una mujer &ldquo;que resulta repugnante&rdquo; pues el hombre &ldquo;ha de forzarse a s&iacute; mismo para llevarlo a cabo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/tratado-coito-manual-erotico-siglo-xii-psicologia-deseo_1_13376698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tratado sobre el coito: un manual erótico del siglo XII sobre la psicología del deseo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Literatura,Libros,Medicina,Sexo,Cultura,Edad Media,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Feria del Libro Antiguo de Sevilla abre "una nueva etapa" este otoño con Héctor Abad como pregonero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/feria-libro-antiguo-sevilla-abre-nueva-etapa-otono-hector-abad-pregonero_1_13387713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0daee2c3-1f62-49b3-b3d8-a2184c3cae75_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147672.jpg" width="1718" height="966" alt="La Feria del Libro Antiguo de Sevilla abre &quot;una nueva etapa&quot; este otoño con Héctor Abad como pregonero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La 49 edición aspira a marcar "un punto de inflexión" con una programación más "ambiciosa", que reunirá del 25 de septiembre al 18 de octubre a una veintena de libreros de toda España en la Plaza de San Francisco</p></div><p class="article-text">
        Sevilla celebrar&aacute; del 25 de septiembre al 18 de octubre la 49.&ordf; edici&oacute;n de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasi&oacute;n, que este a&ntilde;o reunir&aacute; a una veintena de expositores de todo el pa&iacute;s en la Plaza de San Francisco y que abrir&aacute; el preg&oacute;n a cargo del escritor colombiano H&eacute;ctor Abad Faciolince.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha detallado el Ayuntamiento hispalense en una nota de prensa, adem&aacute;s de ejemplares &uacute;nicos, joyas literarias, primeras ediciones, cl&aacute;sicos universales, coleccionables, mapas, litograf&iacute;as y carteles, y t&iacute;tulos m&aacute;s actuales a precios econ&oacute;micos, esta edici&oacute;n contar&aacute; con una serie de actividades paralelas, as&iacute; como un cartel obra del ilustrador y escritor sevillano, Miguel Brieva, que ha presentado un dise&ntilde;o que parte del sue&ntilde;o de una ciudad &ldquo;ecot&oacute;pica&rdquo; en la que el pasado y el presente &ldquo;conviven pl&aacute;cidamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el presidente de la Asociaci&oacute;n de Amigos del Libro Antiguo de Sevilla, Jos&eacute; Manuel Quesada, ha afirmado que esta edici&oacute;n supone un &ldquo;punto de inflexi&oacute;n&rdquo; para una feria que &ldquo;mira al futuro desde el respeto absoluto a su historia&rdquo;. &ldquo;Queremos que esta 49.&ordf; edici&oacute;n marque el inicio de una nueva etapa&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la delegada municipal de Cultura, Angie Moreno, ha destacado que se trata de &ldquo;una de las grandes citas culturales de Sevilla&rdquo; y una muestra de &ldquo;c&oacute;mo nuestra ciudad sabe cuidar su patrimonio bibliogr&aacute;fico mientras sigue despertando el inter&eacute;s por la lectura entre nuevas generaciones&rdquo;. Adem&aacute;s, Moreno ha valorado el &ldquo;paso adelante&rdquo; de esta edici&oacute;n con una programaci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s ambiciosa y abierta a todos los p&uacute;blicos&rdquo;, que refuerza el papel de la Feria como &ldquo;uno de los grandes acontecimientos culturales del oto&ntilde;o sevillano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la feria contar&aacute; con el apoyo del Ministerio de Cultura a trav&eacute;s de la Direcci&oacute;n General del Libro, del C&oacute;mic y de la Lectura y la Diputaci&oacute;n de Sevilla, as&iacute; como con la colaboraci&oacute;n del C&iacute;rculo Mercantil e Industrial de Sevilla, que acoge tradicionalmente la conferencia inaugural en la tarde del d&iacute;a previo a la apertura de las casetas.
    </p><h2 class="article-text">Un preg&oacute;n internacional</h2><p class="article-text">
        El jueves, 24 de septiembre, a las 20:00 horas, H&eacute;ctor Abad Faciolince, considerado una de las voces fundamentales de la literatura iberoamericana contempor&aacute;nea, abrir&aacute; el tel&oacute;n de la 49 Feria del Libro Antiguo y de Ocasi&oacute;n, con el tradicional preg&oacute;n al que se podr&aacute; asistir previa invitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Autor de novelas como 'El olvido que seremos' (llevada tambi&eacute;n al cine), adem&aacute;s de ensayos, traducciones y art&iacute;culos period&iacute;sticos, Abad ha desarrollado una trayectoria internacional reconocida por la cr&iacute;tica y traducida a m&aacute;s de quince idiomas, entre los que destacan otros como 'Tratado de culinaria para mujeres tristes', 'Angosta', 'Lo que fue presente', 'Salvo mi coraz&oacute;n, todo est&aacute; bien' y 'Ahora y en la hora', adem&aacute;s de 'Basura', con la que obtuvo el primer Premio Casa de Am&eacute;rica de Narrativa Innovadora.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, frente al consumo r&aacute;pido, la Feria reivindica la pausa, la &ldquo;compra responsable&rdquo; y la &ldquo;lectura consciente&rdquo; como una forma de conectar con la memoria, estimular el pensamiento cr&iacute;tico y construir nuevas experiencias lectoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/feria-libro-antiguo-sevilla-abre-nueva-etapa-otono-hector-abad-pregonero_1_13387713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 11:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Feria del Libro Antiguo de Sevilla abre "una nueva etapa" este otoño con Héctor Abad como pregonero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Cultura,Libros,Ayuntamiento de Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una subasta de talento joven, una epopeya mítica y otros planes culturales para descansar del fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/subasta-talento-joven-epopeya-mitica-planes-culturales-descansar-futbol_132_13387031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fcee665-82a3-4d78-8059-a78163efcfa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147640.jpg" width="1598" height="899" alt="Una subasta de talento joven, una epopeya mítica y otros planes culturales para descansar del fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios festivales llenos de música, el regreso de una banda legendaria y uno de los estrenos cinematográficos más esperados del año, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Me parece incre&iacute;ble la que se ha formado porque Christopher Nolan ha decidido darle <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=09f50f98d2&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el personaje de Helena de Troya a una actriz negra</a> en su adaptaci&oacute;n de <em>La Odisea</em>. Una Lupita Nyong&rsquo;o que, adem&aacute;s, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=a9ba417ed2&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; incre&iacute;ble en su papel</a>. Bueno, habr&iacute;a que decir mejor &lsquo;la que han formado&rsquo;, porque el ruido viene de un sitio muy concreto, una derecha principalmente constituida por hombres blancos que sacan a pasear su racismo cada vez que tienen la oportunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Con Elon Musk a la cabeza, la caterva de <em>haters</em> han inundado con su violencia digital y verbal las redes sociales. Primero fueron a por el tr&aacute;iler de YouTube, intentando crear la sensaci&oacute;n de que no hab&iacute;a inter&eacute;s por la pel&iacute;cula, y luego a por cada cr&iacute;tico que ha alabado el filme de Nolan. Pasen por las redes sociales de elDiario.es para ver los insultos que nos dedican (especialmente al que esto escribe) por decir que es una excelente pel&iacute;cula y que respeta la narrativa de la obra original. 
    </p><p class="article-text">
        Todo por una actriz negra. Porque por mucho que lo quieran vestir con el t&eacute;rmino &lsquo;fidelidad hist&oacute;rica&rsquo;, lo que realmente muestran es un racismo terror&iacute;fico. Es inexplicable que en 2026 haya gente que no soporte que en una adaptaci&oacute;n de una novela se haga lo que uno quiera. Los propios traductores e historiadores de <em>La Odisea</em> ya han dicho que eso de la fidelidad en una obra que no es hist&oacute;rica, sino pura ficci&oacute;n, es una tonter&iacute;a. Helena de Troya nace, seg&uacute;n el mito, de un huevo que sali&oacute; cuando Zeus se convirti&oacute; en cisne para enga&ntilde;ar a Leda. Busquen la fidelidad hist&oacute;rica. 
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                Matt Damon y Zendaya en la adaptación de &#039;La Odisea&#039;                            </span>
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        Esa fidelidad no les ha importado a la hora de que la pel&iacute;cula sea en ingl&eacute;s y con actores ingleses y de or&iacute;genes que no tienen nada que ver con Homero. Pero misteriosamente s&iacute; les ha molestado con Helena de Troya. Qu&eacute; curioso. Tan curioso como que esto sea lo mismo que <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b7cf0e9678&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurri&oacute; previamente con la versi&oacute;n de acci&oacute;n real de</a><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b7cf0e9678&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La sirenita</em></a><em>,</em> donde el sector conservador hirvi&oacute; porque contrataron una actriz negra. Seg&uacute;n ellos, imagino que esperaban que hubieran contratado a una mujer con cola de pez en vez de piernas para ser lo m&aacute;s fieles al relato original.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que no quieren una Helena de Troya negra son los mismos que no disfrutan con Lamine Yamal en la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=0d429cd436&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o los que creen que en la selecci&oacute;n francesa no hay realmente franceses </a>porque muchos de los jugadores son negros. El racismo es racismo, lo disfracen como lo disfracen. As&iacute; que gracias a Nolan y su Odisea, y gracias a Lamine Yamal, porque se han convertido en detectores autom&aacute;ticos de racistas. El resto seguiremos disfrutando de ellos.
    </p><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas</h2><p class="article-text">
        <strong>Ciclo de Maurice Pialat. </strong>El a&ntilde;o pasado tuvimos la suerte de que la distribuidora Atalante nos descubriera a un cineasta descomunal llamado Maurice Pialat. Ahora es Filmin quien incluye en su cat&aacute;logo la obra del director franc&eacute;s, y lo hace &mdash;de la mano de Atalante&mdash; con un regalo incre&iacute;ble, su serie in&eacute;dita <em>La casa del bosque</em> que es una delicia. No os perd&aacute;is toda su filmograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La Odisea'. </strong>La hemos dedicado ya <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ec89d5a1af&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cr&iacute;tica muy positiva</a> y hemos hablado de ella en la introducci&oacute;n de este bolet&iacute;n, pero es que la adaptaci&oacute;n del cl&aacute;sico de Homero que ha hecho Christopher Nolan merece mucho la pena y va a dar mucho que hablar. Una maravilla que respeta las aventuras del relato cl&aacute;sico y las dota del estilo Nolaniano y una reflexi&oacute;n sobre nuestro presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Omaha'. </strong>Y terminamos con una joyita indie que ha dirigido Cole Webley y que va a hacer llorar a todo el que la vea. Una mirada &iacute;ntima a la crisis y sus consecuencias en forma de road movie. Dura y conmovedora, y con un John Magaro que demuestra otra vez que es un actor estupendo que merece muchas m&aacute;s oportunidades.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada del nuevo disco de The Rolling Stones                            </span>
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        A inicios de a&ntilde;o, cuando recopilamos en elDiario.es la <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ec872312ab&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica m&aacute;s esperada de este 2026</a>, cuatro nombres copaban todas las expectativas: BTS, Olivia Rodrigo, Harry Styles y Beyonc&eacute;. Hoy, cuando alcanzamos la mitad del a&ntilde;o, podemos decir que todos han cumplido publicando discos o canciones. Solo faltaba Beyonc&eacute;, pero la artista ha frenado su sequ&iacute;a con un tema que ya puedes escuchar <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f4da664cca&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestra playlist</a>, donde est&aacute;n tambi&eacute;n las recomendaciones de las semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Morning Dew (Donk)' de Beyonc&eacute;.</strong> La primera canci&oacute;n de la artista desde su aclamado <em>Cowboy Carter</em>, que gan&oacute; el <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=43dc45ae00&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grammy a &Aacute;lbum del A&ntilde;o</a>, es un sensual tema de R&amp;B que celebrar&aacute; los veinte a&ntilde;os de su m&iacute;tico disco <em>B'Day</em>. La pista formar&aacute; parte de una reedici&oacute;n conmemorativa del &aacute;lbum y recupera el sonido de esta etapa de la cantante, por lo que hay mucha, mucha nostalgia. Aun as&iacute;, todav&iacute;a habr&aacute; que esperar para su ansiado proyecto &ldquo;Act III&rdquo;.
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        <strong>'Tragedia' de Marta Sango.</strong> En el panorama espa&ntilde;ol, la artista andaluza prepara el lanzamiento de su &aacute;lbum debut con este segundo adelanto. Arrop&aacute;ndose en sintetizadores y guitarras, el tema envuelve la frustraci&oacute;n y la decepci&oacute;n de una relaci&oacute;n llena de promesas sin cumplir y excusas bajo una melod&iacute;a principalmente electr&oacute;nica.
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        <strong>'In The Stars' de The Rolling Stones.</strong> La legendaria banda est&aacute; de vuelta con un temazo de pop-rock que nos lleva al sonido cl&aacute;sico del grupo a principios de los 80. Menos de tres a&ntilde;os despu&eacute;s de que los Rolling Stones publicaran <em>Hackney Diamonds</em>, Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood se han vuelto a reunir con el productor Andrew Watt para hacer 14 nuevas canciones que componen <em>Foreign Tongues</em>, su nuevo &aacute;lbum. Esta canci&oacute;n es la carta de presentaci&oacute;n y lo mejor es su adictivo estribillo. 
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            </figure><h2 class="article-text">Tres libros, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/76fe6dc5-054d-4d09-a5af-e0cbe08ed9a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
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        <strong>'Huellas en los fiordos (Hildur 1)' de Satu R&auml;m&ouml; (Salamandra Black).</strong> Esta novela se une al fen&oacute;meno del <em>nordic blue</em>, una variante del thriller n&oacute;rdico mucho m&aacute;s atmosf&eacute;rica y humana. Ambientada en Islandia, la historia sigue a la inspectora Hildur R&uacute;narsd&oacute;ttir, quien debe resolver una serie de cr&iacute;menes mientras lidia con un doloroso trauma familiar que combate surfeando en aguas g&eacute;lidas. Ya disponible en librer&iacute;as.
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            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/626b8c59-e25e-42b7-97e3-a643892933ae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Inducci&oacute;n por shock' de Chuck Palahniuk (Random House).</strong> El autor de <em>El club de la lucha</em> regresa con una s&aacute;tira dist&oacute;pica que pone el foco en el elitismo y la mercantilizaci&oacute;n del talento joven. En un reputado instituto, las mentes m&aacute;s brillantes desaparecen una tras otra en extra&ntilde;os suicidios que ocultan algo mucho peor: la subasta de sus vidas al mejor postor corporativo. Con su habitual humor negro, Palahniuk hace una cr&iacute;tica al privilegio. El libro ya est&aacute; en las librer&iacute;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0a431006-1fdc-4c17-ac65-46c7ff815f4d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
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        <strong>'Odisea' de Milo Manara (Lumen).</strong> Esta semana hemos podido <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e8302e2fee&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocer las impresiones</a> de mi compa&ntilde;ero Javier Zurro sobre <em>La Odisea</em>, la adaptaci&oacute;n de Christopher Nolan sobre este c&eacute;lebre cl&aacute;sico. Si queremos ir calentando motores antes de su estreno, Manara publica esta novela gr&aacute;fica sobre la m&iacute;tica epopeya de Ulises que, en lugar de relatarla desde la perspectiva del propio h&eacute;roe, la relata a trav&eacute;s de la mirada expectante de su hijo Tel&eacute;maco. Ya en librer&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen del Torrezno Music Fest                            </span>
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        <strong>Festival de Teatro Cl&aacute;sico de Pe&ntilde;&iacute;scola (Castell&oacute;n).</strong> Esta semana pod&eacute;is disfrutar todav&iacute;a de este festival, en el que se representar&aacute;n <em>La trova de Buena Sa&ntilde;a, Do&ntilde;a Rosita la soltera, La dama boba</em> y <em>Don Juan en los infiernos</em>. El Patio de Armas y los Jardines del Castillo acoger&aacute;n los espect&aacute;culos que recorren el legado de Lope de Vega, Federico Garc&iacute;a Lorca y Moli&egrave;re, adem&aacute;s de reivindicar la tradici&oacute;n del teatro popular. El evento incluye tambi&eacute;n un Taller de Periodismo Cultural impartido por Pepe Monle&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>T&uuml;pitanga Fest (Deleitosa, C&aacute;ceres).</strong> &iexcl;Ojo a este festival gratuito! M&uacute;sica, tradici&oacute;n, cultura y risas se unen este finde en este evento que incluir&aacute; bailes populares, tapeo, productos artesanos durante el d&iacute;a; y bien de rock, punk, versiones, bandas tributos, grupos emergentes extreme&ntilde;os y nuevos talentos por en cuanto empieza a bajar el sol. Tienen hasta un concurso de bandas. Kamikazes, Periferia, Kalerizo, Deklibe, Awakate, Divina Papaya y Pedr&aacute; son algunas de los protagonistas de su cartel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Torrezno Music Festival (&Aacute;greda, Soria).</strong> Vamos con otro festival, tambi&eacute;n muy metido dentro de la naturaleza, en el que el alimento para recargar energ&iacute;as y bailar hasta el amanecer no es otro que el aut&eacute;ntico torrezno soriano. Su cartel propone desde rock a electr&oacute;nica, con nombres como Guaran&aacute;, Lorca, DJ Mech-On, Linaje y tributos a H&eacute;roes del Silencio (H&eacute;roes, el culto) y Extremoduro (AMA).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juana Cima. Una mirada disidente (Vitoria).</strong> El Artium Museoa, Museo de Arte Contempor&aacute;neo del Pa&iacute;s Vasco, acoge hasta finales de agosto esta exposici&oacute;n que recorre la obra de esta artista cubana. Una intersecci&oacute;n entre su memoria del Caribe, su formaci&oacute;n en el contexto vasco y su espiritualidad exploratoria que, desde finales de los a&ntilde;os setenta, anticipa debates sobre identidad, ecolog&iacute;a y g&eacute;nero. 
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Trabajadores de Ubisoft Barcelona                            </span>
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        <strong>ERE en Ubisoft. </strong>51 personas han sido despedidas de la sede de Barcelona de una de las empresas de videojuegos m&aacute;s importantes del mundo. <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b9fae92e5&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sus trabajadores han iniciado una huelga</a> para protestar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Te hice dios'. </strong>Apuntad el nombre de este libro y el de su autor, Marcos Augusto, porque va a ser uno de los que van a dar mucho que hablar con <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=47bfbbea07&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta provocadora novela sobre sida</a>, relaciones y los l&iacute;mites de la pasi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Campamentos musicales. </strong>Los cat&aacute;logos de los artistas dan mucho dinero, y todo el mundo quiere firmar canciones.<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4150dd3d57&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La &uacute;ltima moda es realizar campamentos</a> para encontrar grandes &eacute;xitos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/subasta-talento-joven-epopeya-mitica-planes-culturales-descansar-futbol_132_13387031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 08:28:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una subasta de talento joven, una epopeya mítica y otros planes culturales para descansar del fútbol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agenda cultural,Literatura,Libros,Música,Canciones,Arte,Planes,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d31e0366-527d-48bd-9568-1685bc726143_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x443y220.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Quevedo, escritora: &quot;Muchas personas con ansiedad se preguntan: &#039;Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?&#039;&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela ‘Ansiosos anónimos’ utiliza el humor y el realismo mágico para desmontar los prejuicios sobre un trastorno que puede permanecer oculto cuando, desde fuera, todo parece ir bien</p><p class="subtitle">Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad no siempre llega despu&eacute;s de una gran tragedia. Tampoco convierte necesariamente la vida en un caos. Puede instalarse en personas con trabajo, pareja, amigos y una rutina aparentemente tranquila. De hecho, esa aparente normalidad es, muchas veces, lo que la vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil de entender. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esa idea construye la publicista y escritora Eva Quevedo (Madrid, 1974) <em>Ansiosos an&oacute;nimos </em>(Penguin Random House), una novela ambientada en una terapia de grupo en un centro de salud que recurre al humor y al realismo m&aacute;gico para poner palabras a una experiencia que millones de personas viven en silencio. 
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad tambi&eacute;n aparece cuando &ldquo;todo va bien&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Miranda L&oacute;pez Quintana ronda los cuarenta a&ntilde;os. Tiene un trabajo estable, una pareja que la quiere y la apoya, amigos, salud y una vida que, vista desde fuera, parece completamente normal. Aun as&iacute;, ninguna de esas certezas basta para mantener a raya la ansiedad. La novela arranca cuando recibe un correo de su centro de salud en el que la convocan a una terapia grupal para &ldquo;tratar la ansiedad generalizada y cr&oacute;nica que padece&rdquo;. Ser&aacute; en esas once sesiones donde conozca a otros pacientes cuyas historias permitir&aacute;n a Quevedo explorar distintas formas de convivir con este trastorno.
    </p><p class="article-text">
        La escritora construye a Miranda precisamente desde esa aparente contradicci&oacute;n: se siente &ldquo;querida, valorada y acompa&ntilde;ada&rdquo;; no es rica, pero puede permitirse unas vacaciones; est&aacute; sana&hellip; Y, sin embargo, como reconoce en la novela, &ldquo;nada vale cuando el cami&oacute;n de la tristeza bascula su volquete con un movimiento hidr&aacute;ulico y vuelca toneladas de mierda sobre mis hombros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ella, la autora cuestiona una de las ideas m&aacute;s extendidas sobre la ansiedad: que siempre debe existir un gran acontecimiento que la explique. Cuando es una guerra, una cat&aacute;strofe o una gran p&eacute;rdida el motivo que despierta la ansiedad, Quevedo cree que es m&aacute;s sencillo reconocer que la padecemos. Tenemos una especie de respaldo que permite a la sociedad entender la causa del problema. Sin embargo, sin esta explicaci&oacute;n la cosa cambia. &ldquo;Muchas veces yo misma, amigas m&iacute;as o conocidos nos hemos preguntado: &lsquo;Si lo tengo todo, &iquest;c&oacute;mo es posible que est&eacute; as&iacute; de nerviosa?&rsquo;, &lsquo;Si en realidad no me pasa nada, &iquest;c&oacute;mo es posible que no pueda dormir por las noches o que cualquier cosa me haga llorar?&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela parte de esta contradicci&oacute;n. La ansiedad no siempre irrumpe como una emergencia visible ni responde a una l&oacute;gica f&aacute;cil de explicar. A veces se instala en la rutina y acompa&ntilde;a a quien la padece incluso en los momentos que, sobre el papel, deber&iacute;an ser felices. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El humor es casi mi única forma de poder enfrentarme a los problemas y a prácticamente todo en la vida. Es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de reírte de él, lo hicieras pequeñito</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El &ldquo;enano&rdquo; que se sienta en el pecho </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sensaci&oacute;n constante o frecuente de inquietud interna; mal estado general con molestias generalizadas o localizadas; pensamientos rumiativos; sensaci&oacute;n de inutilidad o vulnerabilidad; autoestima baja con sensaciones de tristeza, de desesperanza, de apat&iacute;a&rdquo;... La ansiedad puede tener muchas caras, pero en <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una presencia corp&oacute;rea. Miranda la bautiza como &ldquo;el enano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de este &ldquo;enano&rdquo; se encuentra en las propias experiencias personales de la autora. &ldquo;Yo hablaba de mi enano cuando sufr&iacute;a un episodio de ansiedad a las siete u ocho de la tarde, de repente y sin que nada lo provocara. Lo llamaba as&iacute; porque me costaba respirar y era efectivamente como si tuviera a una persona subida o sentada encima de mis costillas. Quise hacerlo corp&oacute;reo en la novela precisamente por eso, porque como dice la terapeuta de Miranda: &lsquo;si yo lo siento, para m&iacute; es real&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al convertir la ansiedad en un personaje, Quevedo desplaza el foco de los ataques puntuales &mdash;la parte m&aacute;s visible del trastorno&mdash; a esa presencia constante con la que muchas personas conviven sin que su entorno llegue a percibirla. &ldquo;Una persona con ansiedad probablemente sea perfectamente funcional. No es igual que una depresi&oacute;n profunda que te paraliza en la cama (...) Hay gente que a lo mejor no puede subirse en el metro pero puede ir caminando a trabajar, o gente que no es capaz de subirse a un avi&oacute;n pero busca una alternativa para poder viajar&rdquo;, explica. Todos estos casos pueden pasar desapercibidos. Por eso, asegura, &ldquo;somos muchas las personas con enanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;enano&rdquo; funciona as&iacute; como una met&aacute;fora: una compa&ntilde;&iacute;a inc&oacute;moda que no siempre desaparece, pero que tampoco impide necesariamente seguir adelante. Quevedo utiliza el humor no para restar importancia a la ansiedad, sino para hacerla m&aacute;s cercana y poder hablar de ella. 
    </p><h2 class="article-text">Re&iacute;rse del monstruo para hacerlo m&aacute;s peque&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Este enano es solo uno de los recursos de los que se vale la autora para retratar las verdades y experiencias de los pacientes que acompa&ntilde;an a Miranda en sus sesiones de terapia grupal. Quevedo nos presenta a Maril&oacute; &mdash;que despu&eacute;s de un desenga&ntilde;o amoroso ha perdido la capacidad de escuchar a los hombres&mdash;, Olga &mdash;que poco a poco se ha ido volviendo invisible y es capaz de viajar gratis en los taxis y comer sin pagar en los bares&mdash; o Casandra &mdash;a quien le crece la cabeza cuando est&aacute; muy preocupada o tiene que procesar mucha informaci&oacute;n&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay ningún tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido cólicos y te has quedado sentado en el váter toda la noche. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abordar la ansiedad desde el humor era una decisi&oacute;n imprescindible para la autora.<strong> </strong>&ldquo;El humor es para m&iacute; casi mi &uacute;nica forma de poder enfrentarme a los problemas y a pr&aacute;cticamente todo en la vida. Porque es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de re&iacute;rte de &eacute;l, lo hicieras peque&ntilde;ito. Es una forma de quitarle hierro&rdquo;, explica. En la novela, esa mirada permite hablar de una realidad inc&oacute;moda de una manera m&aacute;s cercana: &ldquo;Ya es dif&iacute;cil una conversaci&oacute;n sobre la ansiedad, pues hag&aacute;moslo de la forma m&aacute;s agradable posible&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dejar de esconder al &ldquo;enano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La ansiedad no solo se enfrenta a trav&eacute;s de herramientas para gestionarla, tambi&eacute;n contra el silencio que todav&iacute;a la rodea. En <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em>, los personajes no solo aprenden a convivir con sus s&iacute;ntomas, sino tambi&eacute;n a hablar de ellos en voz alta y compartirlos con otros. Para Quevedo, romper ese aislamiento es una parte fundamental del proceso, demostrando c&oacute;mo uno de los grandes obst&aacute;culos sigue siendo la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay ning&uacute;n tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido c&oacute;licos y te has quedado sentado en el v&aacute;ter toda la noche, aun con el riesgo de que la gente te imagine en esa situaci&oacute;n; es algo que consideramos normal. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias&rdquo;, explica la escritora. En el caso de un alimento en mal estado o una enfermedad hay &ldquo;un tercero&rdquo; al que echarle la culpa, pero cuando se trata de un problema de salud mental, parece que &ldquo;el fallo est&aacute; en ti, que no sabes gestionar bien tus sentimientos&rdquo;, y esto hace que lo ocultemos.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n se intensifica, seg&uacute;n Quevedo, en una sociedad marcada por la exigencia constante. &ldquo;Nuestro d&iacute;a a d&iacute;a tal y como hemos construido nuestro sistema social nos obliga a ser los mejores en todo. Todo son obligaciones (...) Adem&aacute;s, ves lo que est&aacute; pasando en tant&iacute;simas partes del mundo que se te cae el alma los pies. Todo esto tambi&eacute;n hace una presi&oacute;n sobre la propia persona. La sociedad est&aacute; construida ahora mismo con unas prisas y exigencias constantes. Todo eso son clavitos que nos generan m&aacute;s ansiedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que debemos eliminar &ldquo;el estigma de pensar que por tener ansiedad eres una persona d&eacute;bil&rdquo;. M&aacute;s aun viviendo en un &ldquo;mundo de &lsquo;tiburones empresariales&rsquo; donde no se nos permite ser d&eacute;biles, porque al d&eacute;bil se le rechaza&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La gente que llora o empatiza no es m&aacute;s d&eacute;bil, al contrario, esa sensibilidad podr&iacute;a hacer del mundo un lugar mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no es casualidad que <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> transcurra en un centro de salud p&uacute;blico y alrededor de una terapia de grupo. Para Quevedo, igual que acudimos al m&eacute;dico ante una dolencia f&iacute;sica, deber&iacute;amos poder encontrar en nuestro ambulatorio un lugar donde pedir ayuda cuando la ansiedad se convierte en una compa&ntilde;era permanente. La novela no busca ofrecer un manual sobre salud mental, sino recordar a quienes conviven con ese &ldquo;enano&rdquo; que no est&aacute;n solos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c48efe8-f4ce-4bb0-b820-999ad4ee334d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147389.jpg" width="1200" height="675" alt="Pino Aprile, autor de &#039;Elogio del error&#039;: “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y ensayista publica una obra en la que recurre a la ironía para reflexionar sobre por qué meter la pata es algo inherente al ser humano </p><p class="subtitle">'Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces puede equivocarse una persona a lo largo de su vida? M&aacute;s all&aacute; de la sensatez que posea cada individuo, meter la pata es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/humano-despreciable-naturaleza-ideologia_1_4289875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inherente al ser humano</a>. Y gracias a esa incapacidad para no caer en el fallo (en ocasiones m&aacute;s de una vez), el ser humano ha llegado hasta donde ha llegado. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que el periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pino Aprile</a> expone en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Elogio del error</em></a>, que la editorial Gatopardo publica en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Atalaire. Un t&iacute;tulo esperado por sus lectores despu&eacute;s del &eacute;xito de <em>Nuevo elogio del imb&eacute;cil</em> (Gatopardo, 2025), al que precedi&oacute; <em>Elogio del imb&eacute;cil</em> (Temas de hoy, 2004). 
    </p><p class="article-text">
        Al periodista italiano le gusta meterse en jardines con una sonrisa de medio lado. Su texto intenta mantener un tono ligero para diseccionar algunos planteamientos que pueden resultar un tanto pesados. Para ello, recurre a la iron&iacute;a y tambi&eacute;n a la ruptura de la cuarta pared al dirigirse directamente a su madre con expresiones entre par&eacute;ntesis como &lsquo;(no te preocupes, mam&aacute;)&rsquo;. El propio Aprile explica a elDiario.es v&iacute;a correo electr&oacute;nico que se trata de una t&eacute;cnica de divulgaci&oacute;n. &ldquo;Mi padre era un gigante moral y de sabidur&iacute;a. Aunque apenas pudo ir a la escuela unos pocos a&ntilde;os, nunca dej&oacute; de educarse a s&iacute; mismo para mejorar y siempre nos regal&oacute; libros. &Eacute;l dialogaba para comprender&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, su progenitora &ldquo;tend&iacute;a m&aacute;s a la s&iacute;ntesis basada en el prejuicio&rdquo;, sostiene, as&iacute; que cuando busca explicar un concepto complejo para que cualquiera pueda entenderlo, primero lo expone en &ldquo;t&eacute;rminos que no hagan enfurecer a los especialistas y a los puristas&rdquo;. Y, despu&eacute;s, pasa a dirigirse a su madre &ldquo;para contar exactamente lo mismo de una manera extremadamente popular. De ese modo, nadie queda excluido y nadie se enfada&rdquo;, indica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/10d95b7e-fb44-4fed-b4ef-14d33f449589_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor decidi&oacute; que quer&iacute;a escribir este libro cuando se dio cuenta de que el ser humano puede experimentar un impulso que le lleva a hacer cosas equivocadas sin que la raz&oacute;n consiga pararle. Pero esas acciones, aunque err&oacute;neas a primera vista, pueden derivar en un adelanto para la sociedad. &ldquo;El ejemplo que m&aacute;s me divert&iacute;a era el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las religiones</a>: si el mensaje evang&eacute;lico del cristianismo fuera realmente capaz de convertirnos a todos en santos, la Iglesia dejar&iacute;a de existir, porque ya no habr&iacute;a pecados que absolver ni pecadores que salvar&rdquo;, se&ntilde;ala. Por si las dudas, es un ateo declarado al que le interesa m&aacute;s el pecado &ldquo;siguiendo aquella vieja, pero perfecta sentencia seg&uacute;n la cual las chicas buenas van al cielo; las dem&aacute;s, adonde quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no cree en Dios, la religi&oacute;n est&aacute; muy presente en las p&aacute;ginas del libro. Con el actual <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-hakuna-imagineria-cristiana-vuelto-musica_1_12692371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repunte de la espiritualidad</a> que se detecta sin demasiado esfuerzo en la sociedad, &iquest;cabe pensar que el ser humano no va a ser capaz de vivir sin la idea de un ser superior nunca? Aprile tiene claro que eso no va a suceder. &ldquo;No creo que podamos prescindir nunca de la idea de Dios, que despu&eacute;s las religiones traducen y reducen a una dimensi&oacute;n humana. Sin &aacute;nimo de blasfemar, dir&iacute;a que la convierten en una herramienta; y una herramienta es, seg&uacute;n la definici&oacute;n cient&iacute;fica, aquello &lsquo;que puede ser utilizado incluso por un idiota&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y hace una comparativa que baja al plano terrenal: &ldquo;Las religiones son &uacute;tiles, del mismo modo que los tribunales son el instrumento para convertir la Justicia en una herramienta. Pero en los tribunales no est&aacute; la justicia: solo est&aacute; la ley, hecha al servicio de los poderes aceptados y administrada por hombres corruptibles. Exactamente igual que ocurre con las religiones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        Escribir un libro centrado en el error humano implica el riesgo de incurrir precisamente en aquello que analiza. Pero al autor no le importa equivocarse y, de hecho, confiesa que en todos sus libros introduce al menos uno de forma deliberada para comprobar si los cr&iacute;ticos lo descubren. Dice que &ldquo;nunca ha ocurrido&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que hay uno muy grande, pero que no es suyo aunque tuvo que dejarlo como estaba, porque un cient&iacute;fico al que pidi&oacute; consejo le dijo: &ldquo;No puedes corregir a un premio Nobel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los riesgos de indagar en un tema como este es el de rememorar los propios errores cometidos en el pasado. Un ejercicio que puede ser desagradable seg&uacute;n la vida que se haya llevado o el umbral de culpa de cada cual. Aprile se remonta a la infancia para contar un fallo &ndash;si se puede considerar como tal, porque m&aacute;s bien parece una evocaci&oacute;n literaria&ndash; que tuvo cuando se encontraba en la orilla izquierda del r&iacute;o Galaso, que desemboca en el golfo de Tarento.
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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;a menos de cinco a&ntilde;os y estaba convencido de que todo lo que hab&iacute;a al otro lado del r&iacute;o estaba hecho de aire, y que las personas que ve&iacute;a all&iacute; se materializaban al cruzarlo&rdquo;, explica. El escritor nunca reuni&oacute; el valor suficiente para cruzarlo, aunque no era especialmente peligroso. Estaba convencido de que &ldquo;ser&iacute;a una profanaci&oacute;n capaz de romper un equilibrio y cambiar el mundo&rdquo;. Poco despu&eacute;s se mudaron y, aunque pensaba en esas &lsquo;personas de aire&rsquo;, termin&oacute; por olvidarlas porque no ten&iacute;a al Galaso para se&ntilde;alar qui&eacute;nes eran. &ldquo;El recuerdo regres&oacute; de forma violenta, casi convulsiva, como una crisis epil&eacute;ptica, cuando cumpl&iacute; 35 a&ntilde;os y volv&iacute; al Galaso&rdquo;, manifiesta. &ldquo;El error del gesto que nunca llegu&eacute; a hacer sigue gobernando mi vida, para bien y para mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Liarla en colectividad</h2><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Elogio del error</em>, el autor menciona mucho al presidente de EEUU. Aunque no da ning&uacute;n nombre en concreto, en el momento en el que lo ha escrito es Donald Trump quien ostenta ese cargo y no cabe duda de que cuando hace referencia a &eacute;l no es para se&ntilde;alar sus virtudes, si las tuviese. &iquest;Ha sido la elecci&oacute;n de ese hombre como presidente uno de los mayores errores de los votantes de ese pa&iacute;s? &ldquo;A la luz del funcionamiento de nuestras sociedades y de los valores sobre los que se fundamentan, sin duda fue un error. Un error colosal&rdquo;, responde el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que es un indicador de c&oacute;mo se siente la sociedad porque el votante escoge a quien se le parece. &ldquo;Trump representa los sentimientos y los deseos m&aacute;s profundos del mundo actual. Quiz&aacute;, de vez en cuando, necesitamos comprobar hasta qu&eacute; punto podemos llegar a ser despreciables para volver a desear no serlo y reconocer otra vez el valor de los dem&aacute;s&rdquo;, reflexiona.
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                Pino Aprile publica la obra &#039;Elogio del error&#039;                            </span>
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        Cuando este libro se lea dentro de una d&eacute;cada, por ejemplo, ser&aacute; otra persona quien dirija el pa&iacute;s norteamericano. Parece improbable que llegue a los niveles de capacidad de destrucci&oacute;n de todo lo que le rodea y m&aacute;s all&aacute; que tiene el presidente rubio, pero si se echa la vista atr&aacute;s en la historia se comprueba que, en cuestiones de maldad, cualquier cosa es posible. Aprile expone que escogi&oacute; el ejemplo de EEUU por ser el m&aacute;s conocido universalmente, porque ejemplos de errores garrafales en materia de pol&iacute;tica los hay a patadas en cualquier continente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El poder siempre es una s&iacute;ntesis. Y las s&iacute;ntesis aplastan las diferencias &mdash;a veces incluso quemando a los &lsquo;diferentes&rsquo;&mdash; para simplificar el sistema que se pretende gobernar. La s&iacute;ntesis m&aacute;xima es la paranoia: nosotros somos el bien y &lsquo;ellos' el mal. Hasta llegar al extremo: yo soy el bien y todos los dem&aacute;s son el mal&rdquo;, concreta. &ldquo;El grado de esa simplificaci&oacute;n del poder depende de nuestras acciones, del valor que concedemos a los dem&aacute;s y de la forma en que lo demostramos. Y eso, precisamente, es pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los errores tambi&eacute;n tienen clases</h2><p class="article-text">
        El discurso de aprender del fracaso para mejorar es un cl&aacute;sico entre los grandes empresarios, sobre todo los tecnol&oacute;gicos como Steve Jobs, por poner un ejemplo. Pero ellos pertenecen a una &eacute;lite que se puede permitir cometer grandes errores porque su posici&oacute;n econ&oacute;mica o social les permitir&aacute; levantarse. &iquest;Tambi&eacute;n hay clases sociales en el error? Aprile es rotundo en su respuesta: &ldquo;Sin duda&rdquo;. Al desarrollar esta afirmaci&oacute;n indica que el error es una herramienta y, como cabe esperar, las consecuencias son directamente proporcionales a la importancia del fallo y del poder de quien lo haya cometido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el italiano matiza que el error tiene una caracter&iacute;stica que se podr&iacute;a calificar de &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;, puesto que &ldquo;cualquiera est&aacute; en condiciones de realizar acciones desproporcionadamente importantes respecto al poder o al valor de quien las ejecuta. Un imb&eacute;cil que pulsara el bot&oacute;n de un misil nuclear dirigido contra el Kremlin o contra la Casa Blanca podr&iacute;a acabar con la especie humana&rdquo;. Y concluye con una sentencia: &ldquo;El error concede el poder de Dios al m&aacute;s est&uacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Biblioteca Central de Cantabria lleva un año sin comprar libros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/biblioteca-central-cantabria-lleva-ano-comprar-libros_1_13359823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab9a9688-7b7d-45f2-b8a6-79c80bd4facc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Biblioteca Central de Cantabria lleva un año sin comprar libros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las compras se paralizaron porque aún no se ha puesto en marcha el nuevo sistema de adquisición tras un cambio en la normativa de contrataciones públicas del Estado</p><p class="subtitle">Antecedentes - Cultura suprime el servicio de Bibliobus que lleva libros a 46 pueblos de Cantabria</p></div><p class="article-text">
        La Biblioteca Central de Cantabria lleva un a&ntilde;o sin actualizar los libros que presta a los m&aacute;s de 400.000 usuarios que utilizan sus instalaciones. Las compras de fondos se paralizaron -seg&uacute;n la explicaci&oacute;n oficial- tras un cambio en la normativa de contrataciones p&uacute;blicas del Estado, que ya no permite que se adquieran mediante contratos menores. Aunque otras bibliotecas han encontrado la f&oacute;rmula para seguir haciendo compras y han seguido adquiriendo fondos con normalidad. La cuesti&oacute;n es que Cultura a&uacute;n no ha decidido poner en marcha un nuevo sistema de adquisici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, en la biblioteca del antiguo edificio de Tabacalera se invert&iacute;an unos cien mil euros al a&ntilde;o en comprar novedades literarias de manera rotatoria a las librer&iacute;as de Cantabria. Repart&iacute;an los pedidos una vez al mes, lo que permit&iacute;a a los ciudadanos poder leer las &uacute;ltimas ediciones. Hace meses se interrumpi&oacute; esta forma de trabajar y no se volvieron a comprar libros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este cambio de normativa no obliga a hacer un concurso p&uacute;blico cuando, adem&aacute;s, el precio de los libros es fijo con lo que todas las ofertas ser&iacute;an id&eacute;nticas en lo econ&oacute;mico: se limitar&iacute;an a aplicar el &uacute;nico descuento posible para bibliotecas del 15%. 
    </p><p class="article-text">
        La Biblioteca Municipal de Santander, por ejemplo, solucion&oacute; el asunto optando por un acuerdo marco que determina unos requisitos y las librer&iacute;as que se presentan pasan a estar homologadas dentro de ese sistema. Ha seguido comprando fondos sin problema y sin necesidad de recurrir a un concurso que permitir&iacute;a presentar ofertas a librer&iacute;as de toda Espa&ntilde;a y que obligar&iacute;a a adquirir uno o dos lotes anuales, lo que no garantiza una rapidez en la renovaci&oacute;n de fondos que hab&iacute;a hasta ahora al hacer compras una vez al mes. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Biblioteca Central, gestionada por la Direcci&oacute;n General de Cultura del Gobierno de Cantabria, el asunto sigue sin resolverse aunque su directora, Alexia Loi&ntilde;a, subraya que de forma excepcional &ldquo;se va a hacer una peque&ntilde;a compra por el m&eacute;todo cl&aacute;sico&rdquo; de unos 15.000 euros -10.000 para fondo general y 5.000 para publicaciones infantiles- que no contribuye a aliviar el retraso que se ha generado en la adquisici&oacute;n de novedades.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2024, Cantabria invirti&oacute; 125.000 en comprar fondos y se hicieron 238.607 pr&eacute;stamos, solo de libros 217.000, a los que se unen publicaciones peri&oacute;dicas, pel&iacute;culas o documentales. 
    </p><p class="article-text">
        La Biblioteca -seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos oficiales- supera los 400.000 usuarios, m&aacute;s que Pa&iacute;s Vasco, Asturias, Murcia o La Rioja y contin&uacute;a incrementando el n&uacute;mero. En 2024 se hicieron 2.316 carn&eacute;s nuevos a personas adultas y casi seiscientos ni&ntilde;os empezaron a leer cuentos y participar en las actividades que se desarrollan en talleres infantiles vinculados a la lectura. 
    </p><p class="article-text">
        La BCC abri&oacute; sus puertas en enero de 2010 y es cabecera del resto de las bibliotecas p&uacute;blicas de Cantabria. 
    </p><h2 class="article-text">Sin Bibliob&uacute;s</h2><p class="article-text">
        Al retraso en la compra de libros se une la suspensi&oacute;n del servicio de Bibliob&uacute;s, la biblioteca itinerante que da servicio a 46 pueblos. La empresa p&uacute;blica que lo gestiona, la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, ya ha dado orden de que no se hagan m&aacute;s pr&eacute;stamos y durante este mes de julio, el &uacute;ltimo en que prestar&aacute; servicio, se recoger&aacute;n los 1.100 que tiene prestados en este momento. 
    </p><p class="article-text">
        La directora de la Sociedad insiste en que el servicio se mantendr&aacute; activo y ser&aacute; asumido directamente por el personal de la Biblioteca, ya que actualmente estaba a cargo de una empresa externa con dos bibliotecarias. Pero, de momento, no hay fecha ni proyecto para reanudar la actividad del Bibliob&uacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/biblioteca-central-cantabria-lleva-ano-comprar-libros_1_13359823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 04:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,Gobierno de Cantabria,Bibliotecas,Bibliotecas públicas,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/lemoniz-historia-tragedia-convertida-ficcion-victimas-eta-han-cargado-verguenza-durante-anos_1_13376027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dec22a1-3529-477a-b9d8-53b373a43136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147364.jpg" width="3807" height="2141" alt="&#039;Lemóniz&#039;, la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El guionista Florentino Flórez y el dibujante Guillermo Sanna recrean uno de los episodios más significativos de los años de plomo de ETA en el País Vasco</p><p class="subtitle">Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante</p></div><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que lo iban a matar y, aun as&iacute;, se qued&oacute;. Esta podr&iacute;a ser una de las frases que resumiera quien fue &Aacute;ngel Pascual, un hombre (casi) olvidado por la historia. Uno m&aacute;s entre las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fantasma-batalla-netflix-agustin-diaz-yanes-desvela-claves-pelicula-eta_1_12702489.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">853 v&iacute;ctimas mortales de ETA</a>, seg&uacute;n datos del Ministerio de Interior. Pero Pascual fue mucho m&aacute;s que un n&uacute;mero. &Aacute;ngel Pascual era un ingeniero nuclear de la central de Lem&oacute;niz (Vizcaya). Una central que empez&oacute; a construirse en 1972 por la empresa Iberduero (luego Iberdrola) y que nunca lleg&oacute; a ponerse en marcha tras m&uacute;ltiples protestas de grupos ciudadanos, ecologistas y antinucleares en una Espa&ntilde;a que empezaba a despertar del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lecciones-propaganda-no-do-deja-presente-banaliza-dictadura_1_12817155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">letargo de la dictadura</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La central nunca lleg&oacute; a ponerse en marcha porque, a fines de los 70, la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/angeles-gonzalez-sinde-bucea-heridas-terrorismo-eta-comensal_1_9024523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaci&oacute;n terrorista</a> decidi&oacute; sumarse a las protestas con su habitual forma de actuar, a base de Goma-2 y arrebatando vidas, con el objetivo de detener las obras a cualquier precio. Una de las vidas segadas fue la de Pascual, que tambi&eacute;n era la mano derecha de Jose Mar&iacute;a Ryan, el ingeniero jefe; secuestrado y asesinado antes que &eacute;l. Por eso, Pascual, que recibi&oacute; m&uacute;ltiples amenazas, sab&iacute;a que lo iban a matar. &Aacute;ngel Pascual fue la &uacute;ltima y novena v&iacute;ctima mortal de Lem&oacute;niz.
    </p><p class="article-text">
        Este episodio negro de la historia reciente de Espa&ntilde;a es el que han elegido el guionista Florentino Fl&oacute;rez (1961, Avil&eacute;s) y el dibujante Guillermo Sanna (1976, Palma) para rendir homenaje a aquellos hombres a los que mataron por ir a trabajar. &ldquo;No hemos hablado con las familias, no hemos hablado con nadie involucrado directamente hasta ahora&rdquo;, explica Fl&oacute;rez a elDiario.es frente a una jarra de agua y rodeado de c&oacute;mics en la madrile&ntilde;a librer&iacute;a Generaci&oacute;n X. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/472a8f3e-29aa-4fd7-b0f4-d2dd4bcf5c1c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros, aquellas personas que murieron son admirables y, con este c&oacute;mic, intentamos darles la mayor dignidad posible. Esperamos que sus allegados lo entiendan as&iacute;&rdquo;, contin&uacute;a el guionista para se&ntilde;alar que la raz&oacute;n por la que ambos se han involucrado en un proyecto que les ha llevado varios a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y documentaci&oacute;n (que puede encontrarse referenciada al final del libro) es sencilla: ah&iacute; hab&iacute;a una buena historia que todav&iacute;a no se hab&iacute;a contado. O no del todo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Lem&oacute;niz: ETA y el movimiento nuclear</em> (Norma editorial, 2026) narra, en definitiva, qui&eacute;nes fueron aquellos que se convirtieron en una cifra m&aacute;s en las estad&iacute;sticas, desde los obreros Ba&ntilde;os, Guerra y Negro hasta los dos ingenieros, sobre cuyos hombros recae buena parte del relato. Sobre todo en Pascual, el menos conocido de ambos. &ldquo;El nombre de Ryan nos sonaba a todos porque sali&oacute; mucho en su momento en la televisi&oacute;n, pero de Pascual no se sab&iacute;a casi nada m&aacute;s all&aacute; de la labor que ha ido haciendo su hijo para que se recuerde la figura de su padre&rdquo;, contin&uacute;a Fl&oacute;rez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ryan, padre de cinco hijos, fue secuestrado, ejecutado a sangre fr&iacute;a con las manos atadas a la espalda y abandonado en un bosque. Pascual, padre de tres hijas y un hijo, fue tiroteado por tres pistoleros cuando llevaba en el coche a su adolescente de 17 a&ntilde;os a la parada de autob&uacute;s. &ldquo;Su hijo ha contado muchas veces c&oacute;mo &eacute;l llegaba a casa de madrugada, borracho como todos los chavales rebeldes de su edad, a la espera de la reprimenda de un padre que no estaba, que ya nunca podr&iacute;a estar&rdquo;, cuenta el guionista.
    </p><h2 class="article-text">Realidades complejas</h2><p class="article-text">
        Pascual fue la &uacute;ltima v&iacute;ctima mortal y la pen&uacute;ltima en general. La &uacute;ltima fue Alberto Mu&ntilde;agorri, de 10 a&ntilde;os, que result&oacute; herido de gravedad el 26 de junio de 1982 en Renter&iacute;a por una bolsa-bomba colocada por la banda en la puerta de un almac&eacute;n de Iberduero. El ni&ntilde;o estuvo muchas semanas debati&eacute;ndose entre la vida y la muerte. Finalmente, perdi&oacute; el pie izquierdo y qued&oacute; ciego de un ojo. &ldquo;A las ocho horas del atentado (&hellip;), mi madre tuvo que tragarse una manifestaci&oacute;n que gritaba <em>Gora ETA miltarra!</em> a las puertas de mi casa&rdquo;, dice el testimonio de un Mu&ntilde;agorri adulto recogido por Fl&oacute;rez y Sanna al final del relato.
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                Página de &#039;Lemóniz&#039;                            </span>
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        El c&oacute;mic, por tanto, ilustra una realidad compleja borrada por el paso del tiempo. &ldquo;La lucha ecologista era una buena excusa para ETA, para decir &lsquo;estoy ayudando al pueblo vasco y lo voy a liberar del peligro nuclear&rsquo;&rdquo;, explica Fl&oacute;rez, se&ntilde;alando que, cuando profundizaron en el tema y se asomaron a las vidas de los dos ingenieros asesinados, se dieron cuenta de que ellos solos &ldquo;constru&iacute;an una gran historia&rdquo; en la que Fl&oacute;rez opina que lo que a &eacute;l le importa es &ldquo;que se sepa que estos t&iacute;os fueron unos h&eacute;roes y tienen que ser recordados&rdquo;. As&iacute;, la novela gr&aacute;fica incide en que todos los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-rescata-infiltrada-estuvo-ocho-anos-eta-si-hubiera-sido-hombre-habria-contado_1_11720520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinados por ETA</a> en su ciega lucha contra esta central fueron civiles: obreros e ingenieros. Trabajadores a los que esta obra rinde homenaje recuperando su recuerdo con nombres y apellidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El c&oacute;mic acaba de salir, pero ya nos est&aacute;n llegando correos de gente que quiere compartirnos las historias de su familia, y eso es muy emocionante&rdquo;, contin&uacute;a el guionista para se&ntilde;alar la importancia de reivindicar a las v&iacute;ctimas del terrorismo. &ldquo;Hablamos con un periodista que trabaj&oacute; durante diez a&ntilde;os con uno de los hijos de los obreros muertos y nos cont&oacute; que, tras una d&eacute;cada a su lado, el hijo coment&oacute; de pasada que a su padre le hab&iacute;a matado ETA. &iexcl;Diez a&ntilde;os sin abrir la boca!&rdquo;, desvela Fl&oacute;rez, indicando que las v&iacute;ctimas han cargado durante mucho tiempo con &ldquo;una especie de verg&uuml;enza&rdquo;. &ldquo;Ellos se enfrentaban a que el padre mor&iacute;a y luego, en el pueblo, les dec&iacute;an &lsquo;algo habr&aacute; hecho&rsquo;&rdquo;, apunta Fl&oacute;rez. 
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        Las ilustraciones de Sanna, por su parte, est&aacute;n llenas de contrastes con, por un lado, escenas muy &iacute;ntimas y, por otro, vi&ntilde;etas cargadas de violencia. &ldquo;El dibujo, en un caso como este, es como el lenguaje. Es un veh&iacute;culo de expresi&oacute;n&rdquo;, explica el mallorqu&iacute;n, quien ha trabajado, entre otros, para Marvel, con los que ha dibujado para numerosas series como <em>Bullseye </em>(2016), <em>Deadpool </em>(2017), <em>Amazing Spider-Man</em> (2021), <em>New Mutants</em> (2023),<em> Iron Man</em> (2022), <em>Star Wars</em> (2022) y <em>Savage Wolverine </em>(2025).
    </p><p class="article-text">
        Para Sanna, en casos como este, hay que tener en cuenta que, a veces, el virtuosismo o el detalle puede pasarle por encima a la historia que uno est&aacute; contando. &ldquo;Si te fijas en el detalle del dibujo, pierdes el hilo narrativo. Por eso en las escenas de violencia est&aacute; todo mucho m&aacute;s esquematizado, porque las cosas pasan m&aacute;s r&aacute;pido y en las familiares hay m&aacute;s detalle&rdquo;, ejemplifica el dibujante, que se vale, tambi&eacute;n, de la luz y la oscuridad para variar entre los ambientes opresivos y los amables, donde ambos autores buscan contar qui&eacute;nes fueron aquellos que ocuparon unas l&iacute;neas en los peri&oacute;dicos y telediarios de entonces.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta hoy es qu&eacute; queda de todo aquello. Tal y como redacta Fl&oacute;rez en el c&oacute;mic, en septiembre de 1982, el Estado central se hace cargo de la continuaci&oacute;n de Lem&oacute;niz. Un mes m&aacute;s tarde, el PSOE gana las elecciones y no se reanudan las obras. En 1984, el Gobierno decreta la moratoria nuclear, paralizando tres centrales en construcci&oacute;n: Sayago, Valdecaballeros y Lem&oacute;niz. La ley de ordenaci&oacute;n del sistema el&eacute;ctrico de 1994 reconoce el derecho de los titulares de las tres centrales nucleares a percibir una compensaci&oacute;n por las inversiones realizadas. El pago se sufraga a trav&eacute;s de la tarifa el&eacute;ctrica, en el recibo de la luz. Los espa&ntilde;oles pagan 5717 millones de euros a lo largo de 19 a&ntilde;os. En 2020 se salda por fin la deuda. La empresa desmantel&oacute; y vendi&oacute; el equipamiento instalado. Escribe Fl&oacute;rez que, en el lugar, ya solo quedan los grandes edificios vac&iacute;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/lemoniz-historia-tragedia-convertida-ficcion-victimas-eta-han-cargado-verguenza-durante-anos_1_13376027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:19:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Memoria Histórica,ETA,Cómic,Víctimas ETA]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cien-anos-entrar-castillo-kafka-sueno-frustrado-inmigrante_1_13371090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5afafa96-a7e5-47b1-a9a7-ac83ae3405fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x664y337.jpg" width="1200" height="675" alt="Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un siglo después de su publicación, esta novela póstuma puede leerse como una alegoría de un inmigrante en su intento de instalarse en un país extranjero
</p><p class="subtitle">Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación
</p></div><p class="article-text">
        Solo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nacio-k-castillo-kafka-le-carre-tardo-cuatro-meses-escribir-arranque-topo_1_10968931.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se le conoce por K.</a>, como si fuera un individuo tan insignificante que no merece siguiera una identidad, un nombre propio. Es uno m&aacute;s, uno de tantos que chocan contra un muro: el hombre, agrimensor de oficio, intenta acceder al castillo de una localidad, adonde ha llegado con el prop&oacute;sito de encontrar trabajo. Pero no logra siquiera que le abran las puertas de la muralla, de modo que no puede ni pedir ese empleo. De entrada, no se resigna: intenta entrar una y otra vez, mantiene su buena predisposici&oacute;n, conf&iacute;a en la humanidad de quien est&aacute; al otro lado. Solo que la fortaleza, inexpugnable, permanece indiferente a su llamada. La suya, y la de los dem&aacute;s: porque no es el &uacute;nico que no puede entrar. En realidad, lo raro, lo excepcional, ser&iacute;a poder hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de <em>El castillo</em> (1926), una de las obras p&oacute;stumas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/raices-kafka-praga-tirania-padre_1_1592842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franz Kafka </a>(Praga, 1883-Klosterneuburg, Austria, 1924) y que ahora cumple cien a&ntilde;os desde su publicaci&oacute;n, no ha nacido para ser esa excepci&oacute;n: la naturaleza impersonal de esa letra que lo identifica ya advierte su condici&oacute;n de otro individuo m&aacute;s entre la masa. Para qu&eacute; personificarlo, si total, no va a quedarse, si no se le permitir&aacute; ni pasar. Para qu&eacute; ponerle un nombre, unos atributos, un c&iacute;rculo de allegados, un car&aacute;cter, unas emociones; todo aquello que cualquiera tiene, pero que a la vez lo distinguir&iacute;a del resto, le hace dejar de ser un bulto borroso entre la multitud. Es m&aacute;s seguro no saberlo: as&iacute; no le tomaremos cari&ntilde;o. Es peligroso, el afecto: puede abrir puertas. Y aqu&iacute;, desde el principio, queda claro que quien dirige el castillo no tiene intenci&oacute;n de recibir a nadie.
    </p><p class="article-text">
        <em>El castillo</em>, como el libro que lo antecede en el orden de publicaci&oacute;n, <em>El proceso</em> (1925) &ndash;como gran parte de la obra de Kafka, de hecho&ndash;, se lee como una met&aacute;fora atemporal del individuo ante la Administraci&oacute;n: los arduos pero vanos empe&ntilde;os por acceder a ella se leen como una representaci&oacute;n del tedio, la frustraci&oacute;n y a la postre la resignaci&oacute;n de quien batalla con la burocracia. El sujeto que, frente a una ventanilla (o, m&aacute;s com&uacute;n en estos d&iacute;as, frente a una pantalla) trata de hacerse entender, trata de encontrar ayuda para resolver alg&uacute;n asunto. Solo que quien est&aacute; al otro lado no lo comprende. Le responde en piloto autom&aacute;tico (tal vez sea, en efecto, una m&aacute;quina, como las que atienden a menudo por tel&eacute;fono) que su reclamaci&oacute;n no encaja en los tr&aacute;mites, que es como decirle que se expresa en un idioma distinto al oficial, el de los papeles; un idioma incomprensible.
    </p><p class="article-text">
        El individuo sabe que no conoce la lengua, pero conf&iacute;a en la bondad humana, en aquel atributo llamado empat&iacute;a que le ense&ntilde;aron de peque&ntilde;o; que nos ense&ntilde;aron a todos de peque&ntilde;os, vaya, porque los cuentos est&aacute;n m&aacute;s cargados de moralejas que la vida real. Ese hombre conf&iacute;a en que quien le escucha, quien est&aacute; al otro lado, tendr&aacute; la paciencia, de ense&ntilde;arle, ya que quien le atiende s&iacute; domina esa jerga. Pero se equivoca al creer que lo escuchan: como mucho, lo <em>oyen</em>. Es un ruido de fondo, apenas un cacareo. Nada que genere la suficiente incomodidad como para prestarle atenci&oacute;n. Hay muchos como &eacute;l, que cacarean ante el muro administrativo; pero est&aacute;n tan solos que no logran enarbolar un grito estridente que rompa el cristal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Retrato de Franz Kafka en 1923.                            </span>
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        Si en <em>El proceso</em> el protagonista (tambi&eacute;n con una K., aunque algo m&aacute;s completo: Josef K.) era perseguido por la ley, lo que lo abocaba a un espiral de angustia sin soluci&oacute;n a la vista, en <em>El castillo</em> sucede lo opuesto: es el individuo quien intenta penetrar el Estado, y su malestar procede de no conseguirlo. Son las dos caras de la misma moneda: la &uacute;ltima palabra siempre la tiene el lado del poder, de las instituciones, del tr&aacute;mite indescifrable, del silencio como respuesta. Kafka supo leer con astucia la vulnerabilidad del individuo frente a estructuras creadas por &eacute;l mismo, que en teor&iacute;a representan un progreso, que (se supone) surgieron para ponerlo todo m&aacute;s f&aacute;cil, para hacer la vida, las vidas de todos los K., m&aacute;s c&oacute;moda y apacible. No fue as&iacute;: la ara&ntilde;a cae atrapada en su red.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del viaje del protagonista como alegor&iacute;a de la burocracia, de la imposibilidad de franquear las paredes de quien posee la llave, puede leerse tambi&eacute;n como el periplo de un inmigrante en su esfuerzo por establecerse en un lugar, algo que, en fin, lleva ya impl&iacute;cita esa confrontaci&oacute;n con el idioma de la legalidad, aunque se le a&ntilde;aden matices. Por ejemplo, unas circunstancias: el reci&eacute;n llegado dej&oacute; a una familia atr&aacute;s, seg&uacute;n se va contando. Y un prop&oacute;sito: mejorar sus condiciones, las de s&iacute; mismo y las de los suyos, mediante ese trabajo que aspira a desempe&ntilde;ar. Llega dispuesto a ponerse manos a la obra, no pretende que le regalen nada. Quiere ser uno m&aacute;s, pero del pueblo: hablar su lengua, conocer sus costumbres. Y que ellos lo conozcan a &eacute;l, que le pongan nombre.
    </p><p class="article-text">
        Esa poblaci&oacute;n es otro elemento clave de <em>El castillo</em>, por cuanto la comunidad queda representada al margen de la fortaleza. Entre ellos se entretiene el forastero, que poco a poco descubre sus historias, es decir: les va poniendo nombre. El nombre lleva pasado, lleva familia, lleva sue&ntilde;os. Vida. Todo lo que no cabe en la fortificaci&oacute;n; que no quieren que quepa, vaya, porque espacio hay, y cosas que mejorar &ndash;tareas que requieren manos&ndash; le sobran. Cuando est&aacute;n entre el grupo, tienen un nombre, una voz, se entienden; no son una inicial sola frente a un muro. Sin embargo, cuando uno de ellos se marcha, solo, al castillo, pierde esa condici&oacute;n, se vuelve ese cacareo que nadie atiende. Despreciable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que como resultado &mdash;dijo K&mdash; solo queda que todo es muy confuso e insoluble, salvo mi expulsi&oacute;n&rdquo;. Porque, cuando quiere, la Administraci&oacute;n se hace entender. Sus mensajes con como las llamadas a plena noche: no traen buenas noticias. K. no solo se siente rechazado, sino que su frustraci&oacute;n aumenta por no haber tenido la oportunidad. Como el inmigrante de quien se tramita la &ldquo;devoluci&oacute;n&rdquo;. Como el que recibe azotes de la polic&iacute;a en la frontera. Como el que naufraga en su lucha por alcanzar la costa. De &eacute;l dir&aacute;n algunos que es un delincuente, que viene a imponer sus tradiciones, que pretende robar trabajos y novias y subvenciones, que incluso huele mal. Y &eacute;l les responder&aacute; que no pueden saber nada de eso, porque no le han dado la oportunidad de conocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero nadie lo escuchar&aacute;. Y esa es la paradoja del sistema (in)humano llamado sociedad, vigente hoy como en los a&ntilde;os en los que el autor dio forma a estas p&aacute;ginas, que llegaron inconclusas a su amigo Max Brod, que, incumpliendo la petici&oacute;n del escritor de quemar todos sus manuscritos tras su muerte, hizo un servicio para la humanidad al ponernos al alcance libros tan inteligentes e imperecederos como <em>El castillo</em>. Tiene algo de imp&uacute;dico leer un texto que su creador no dio por terminado ni quiso que viera la luz, aunque lo que de verdad deber&iacute;a avergonzarnos es que, un siglo despu&eacute;s, no hayamos hecho nada. Bueno, hacer, hacemos mucho: viajar a la Luna, inventar artilugios, optimizar nuestro cuerpo; hacemos, hacemos cosas todo el rato, pero seguimos igual. O peor.
    </p><p class="article-text">
        Kafka, al menos, sigue ah&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cien-anos-entrar-castillo-kafka-sueno-frustrado-inmigrante_1_13371090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Kafka,Escritores,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejandro Gándara, escritor: "La educación se ha ido degradando, es el resultado de una forma de vida enajenada y estúpida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/alejandro-gandara-escritor-educacion-ido-degradando-resultado-forma-vida-enajenada-estupida_1_13344162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e744f38-fc47-463a-bebb-18a17a75e438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x521y257.jpg" width="1200" height="675" alt="Alejandro Gándara, escritor: &quot;La educación se ha ido degradando, es el resultado de una forma de vida enajenada y estúpida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor santanderino revisa textos clásicos y bíblicos que destilan enseñanzas para la felicidad en su último y premiado ensayo 'Los textos robados a la felicidad. 22 historias para vivir sin miedo'</p><p class="subtitle">Entrevistas FELISA - Juan Gabriel Vásquez, escritor: “El pasado solo existe mientras lo contamos y por eso puede ser víctima de muchas manipulaciones”</p></div><p class="article-text">
        El escritor c&aacute;ntabro Alejandro G&aacute;ndara<strong>&nbsp;</strong>(Santander, 1957) ha ganado tres relevantes premios literarios: el Nadal, el Herralde de novela y el Anagrama de ensayo. Despu&eacute;s de una trayectoria narrativa avalada por quince  novelas y cinco ensayos regresa a su ciudad para presentar en la Feria del Libro de Santander, FELISA, <em>Los textos robados a la felicidad. 22 historias para vivir sin miedo,</em>  que a&ntilde;ade un nuevo galard&oacute;n a su biograf&iacute;a, el Premio Eugenio Tr&iacute;as de Ensayo. Un texto que revisa algunos episodios cl&aacute;sicos y b&iacute;blicos que alumbran ense&ntilde;anzas para la felicidad desde su profundo conocimiento de la antig&uuml;edad, y que destila una mirada cr&iacute;tica a una sociedad actual que se alimenta de miedo e incapaz de plantear un debate publico sobre las cosas que importan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras una dilatada y reconocida trayectoria como escritor -quince novelas y cinco ensayos- regresa a Cantabria para presentar su &uacute;ltimo libro, &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n mantiene con Santander, la ciudad en la que naci&oacute;? &iquest;se siente reconocido en ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto mi familia como la de mi mujer son de Santander, de modo que el v&iacute;nculo con la tierra es el que cabr&iacute;a esperar. Por lo dem&aacute;s trato de pasar tres o cuatro semanas seguidas todos los a&ntilde;os. Y en cuanto al reconocimiento, aqu&iacute; est&aacute; mi pasado y la memoria de mi familia. Es todo lo que puedo decir porque no vivo en Santander y no conozco en profundidad su vida diaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 'Los textos robados a la felicidad' revisa algunos cl&aacute;sicos y b&iacute;blicos, analiza con ojo cr&iacute;tico y recupera la verdad en par&aacute;bolas y relatos sobre los que en ocasiones ha trascendido una imagen adulterada. Atesora un profundo conocimiento de la antig&uuml;edad y ha criticado la ausencia del griego y el lat&iacute;n en la educaci&oacute;n de las nuevas generaciones, &iquest;por qu&eacute; es necesario que se siga estudiando?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es necesario&nbsp;seguir estudiando esas lenguas porque son la fuente de nuestra cultura y de nuestra forma de pensar, y nos permite valorar lo que tenemos y discutirlo. El lat&iacute;n y el griego abren ventanas al pensamiento por su construcci&oacute;n y por su universo simb&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un manual de vida en estos tiempos &iquest;es usted consciente de que ahora los consejos los predican los influencers?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, yo no escribo manuales ni doy consejos. Solo hablo de lo que est&aacute; escrito desde el origen de nuestro tiempo que, por cierto, tampoco son manuales ni consejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecha la felicidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De lo que uno va buscando por el camino m&aacute;s que de lo que uno encuentra. Lo que te construye es lo que buscas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se podr&iacute;a interpretar este ensayo como una obra de madurez que cierra un ciclo vital como escritor y que condensa toda una experiencia de vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a&nbsp;considerarse as&iacute;. De hecho, no creo que vuelva a escribir nada semejante ni con semejantes intenciones. Es un ciclo cerrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha habido un tr&aacute;nsito desde la ficci&oacute;n a la realidad en su obra narrativa o volveremos a disfrutar de otra novela suya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy escribiendo novela. Soy ciclot&iacute;mico: necesito el ensayo para desintoxicarme&nbsp;de la novela y viceversa. Aunque el estilo y el mundo de referencia son similares, los textos de una y otra clase exigen esfuerzos distintos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha sido profesor de Historia de las Ideas &iquest;sigue habiendo espacio para pensar o estamos en un nivel de ocurrencia m&aacute;s que de reflexiones profundas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay instituciones ni espacios p&uacute;blicos suficientes para proponer un debate p&uacute;blico sobre las cosas que importan. Eso significa que tampoco hay nadie que vea la necesidad. La educaci&oacute;n se ha ido degradando, al igual que la vida pol&iacute;tica y social, reducida a conversaciones de trabajo y dinero. No solo sucede en Espa&ntilde;a. Es el resultado de una forma de vida enajenada y est&uacute;pida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ensayo narra '22 historias para vivir sin miedo', muy oportuno en estos tiempos politicos tan convulsos &iquest;c&oacute;mo influye el miedo en la sociedad actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sociedad actual se alimenta de miedo y los canales de comunicaci&oacute;n, los mass media y la conversaci&oacute;n social no hablan de otra cosa. &iquest;A qu&eacute; hay que tenerle miedo? Ese es el &uacute;nico debate al que todos tenemos acceso. La comunicaci&oacute;n&nbsp;social es una trampa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro apela a historias antiguas, Edipo o los griegos. &iquest;Las referencias se han quedado viejas o la humanidad sigue movi&eacute;ndose por las mismas emociones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los sentimientos en nuestra cultura no han variado mucho desde la &eacute;poca cl&aacute;sica. En realidad esa &eacute;poca es la que construye o empieza a construir lo que somos. Pero la actitud ante la vida es lo que m&aacute;s transformaciones ha experimentado. Todos nos ponemos tristes o tenemos miedo, pero lo que hacemos con eso es lo que ha cambiado radicalmente. De una cultura de la aceptaci&oacute;n en el Mundo Antiguo hemos pasado a una cultura hist&eacute;rica y ensimismada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fundador de la Escuela de Letras, ha tenido muchos alumnos. &iquest;Se puede aprender a ser escritor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que se aprende. Otra cosa es que pueda ense&ntilde;arse. Lo que debe hacer un centro que se dedique a la creaci&oacute;n literaria es dar lo necesario para&nbsp;que se aprenda, sin recetas ni posturas est&eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/alejandro-gandara-escritor-educacion-ido-degradando-resultado-forma-vida-enajenada-estupida_1_13344162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 21:20:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Feria del Libro,Literatura,Escritores,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Te hice dios', el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo "el deseo y la autodestrucción se entrelazan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hice-dios-proximo-fenomeno-literatura-espanola-habla-deseo-autodestruccion-entrelazan_1_13372132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/392b2346-79f0-4586-8efa-7e0fd03c6d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147201.jpg" width="979" height="551" alt="&#039;Te hice dios&#039;, el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo &quot;el deseo y la autodestrucción se entrelazan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marcos Augusto se estrena en la narrativa explorando los límites de la pasión y la culpa en una historia moralmente ambigua que empieza a sonar como una de las revelaciones del año
</p><p class="subtitle">Cecilia F. Santomé, la escritora que con 'As despedidas' ha descrito el duelo por los abuelos</p></div><p class="article-text">
        Dos hombres se conocen en un chat en busca de sexo. Uno quiere infectarse <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de VIH, </a>el otro le promete que as&iacute; ser&aacute;, que le dar&aacute; &lsquo;el bicho&rsquo;. As&iacute; comienza <em>Te hice dios </em>(Random House, 2026), el debut literario del poeta Marcos Augusto. Una novela que explora una relaci&oacute;n marcada por los impulsos autodestructivos de cierto tipo de deseo, las mentiras y la necesidad de ser amados y comprendidos a pesar todo o, precisamente, por eso mismo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Te hice dios, </em>que ya empieza a recomendarse en los c&iacute;rculos culturales y tiene papeletas para ser el pr&oacute;ximo fen&oacute;meno de la literatura en espa&ntilde;ol,<em> </em>se adentra en la posibilidad de amar a partir de Grindr y en la subcultura de los<em> bug chasing </em>(castellanizado como &lsquo;cazadores de bicho&rsquo;), de los que buscan contagiarse de VIH, que quieren ser inoculados a toda costa, y de aquellos que, a prop&oacute;sito, se lo dan. Aunque a veces, sin querer, las cosas se puedan ir de las manos y lo que empieza como un juego acabe con un cad&aacute;ver en una cama de hospital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El morbo era tuyo, pero no se lo comentaste al desconocido que era yo. Grindr era para ti un campo de bichos y la polla un surtidor necesario, pero no suficiente&rdquo;, escribe Augusto desde la voz de un narrador que le escribe una carta a su amante muerto. Un narrador que se pregunta qu&eacute; pas&oacute;, que se culpa y se perdona al mismo tiempo y, tambi&eacute;n, se enga&ntilde;a un poco a s&iacute; mismo porque, cuenta Augusto en una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, todas las relaciones se sostienen sobre una parte de ficci&oacute;n. &ldquo;Todos nos erigimos sobre una narrativa propia&rdquo;, insiste el autor para se&ntilde;alar las redes sociales de todo tipo (Instagram, Tinder o Grindr) como principal ejemplo. &ldquo;Nosotros seleccionamos unas im&aacute;genes, nos construimos de determinada manera frente a la mirada del otro y ofrecemos una cara que, quiz&aacute; no es la mejor, pero s&iacute; la que deseamos ser&rdquo;, argumenta para se&ntilde;alar que es muy f&aacute;cil perpetrar la mentira, o determinado tipo de mentiras, desde nuestra propia imagen.
    </p><p class="article-text">
        <em>Te hice dios </em>es un poco eso, una novela de muchas caras que contiene muchos temas en el que sobresale, sobre todo, uno: el del duelo. Es una historia que habla de qui&eacute;n se va, pero fundamentalmente de qui&eacute;n se queda. Sobre c&oacute;mo la vida sigue para el narrador, porque la vida siempre contin&uacute;a para el que todav&iacute;a est&aacute; ah&iacute;. &ldquo;El narrador busca entenderse y justificarse una vez que ha pasado todo y a m&iacute; me interesaba mucho que fuera alguien que estuviera dentro de la historia, dentro de la vor&aacute;gine y que el lector no se pudiera fiar del todo de &eacute;l, porque al final es una versi&oacute;n de lo que ocurri&oacute;, est&aacute; pegado a los hechos&rdquo;, explica el autor, quien se&ntilde;ala que su novela podr&iacute;a encuadrarse dentro de las literaturas sobre el VIH. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando Herv&eacute; Guibert escribi&oacute; <em>El amigo que no me salv&oacute; la vida</em> (Gallimard, Francia,1990) habla de un momento muy espec&iacute;fico en el que todav&iacute;a no hab&iacute;a medicaci&oacute;n, yo hoy estoy hablando de otra cosa&rdquo;, contin&uacute;a para decir que las historias escritas en torno a esta enfermedad suelen ser en su mayor&iacute;a, hijas de un tiempo concreto. &ldquo;Hay 40.000 historias sobre el tema, pero yo quer&iacute;a hablar sobre el tema de hoy; que es el de la PrEP&rdquo;, especifica.
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            <span class="title">
                El escritor de &#039;Te hice dios&#039;, Marcos Augusto                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La PrEP, acr&oacute;nimo de Profilaxis Preexposici&oacute;n, es un medicamento preventivo altamente efectivo (m&aacute;s del 90%) que toman las personas sin VIH para evitar contraer el virus antes de una posible exposici&oacute;n. Es muy com&uacute;n, adem&aacute;s, aducir toma de PrEP en encuentros sexuales espor&aacute;dicos entre hombres para mantener relaciones sexuales sin cond&oacute;n. &ldquo;Ahora mismo&rdquo;, contin&uacute;a Augusto, &ldquo;tenemos la certeza de que alguien que est&aacute; siendo medicado y tiene buena adherencia al tratamiento es indetectable y no puede transmitir el virus, pero mi novela se pregunta todo el rato que pasa con toda esa gente que no responde al tratamiento, qu&eacute; pasa con los que quedan, los que est&aacute;n en esa frontera en el mundo de la enfermedad&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><h2 class="article-text">La enfermedad como personaje </h2><p class="article-text">
        El libro abre con una cita de uno de los ensayos m&aacute;s conocidos sobre el estar enfermo de occidente, <em>La enfermedad y sus met&aacute;foras</em> de Susan Sontag, que public&oacute; ya enferma del c&aacute;ncer que la mat&oacute; en 2004 y dice as&iacute;: &ldquo;A todos, al nacer nos otorgan una doble ciudadan&iacute;a, la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos. Y aunque prefiramos usar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno de nosotros se ve obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano de aquel otro lugar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería hacer un libro incómodo, hablar de realidades incómodas que todos sabemos que están ahí, pero que muchas veces no decimos en voz alta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcos Augusto</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es una de las cosas m&aacute;s brillantes que se han escrito a ese respecto, leerla te cambia la mirada sobre el hecho de estar enfermo. A m&iacute; me la cambi&oacute;&rdquo;, confiesa Augusto, quien convierte al &ldquo;bicho&rdquo; casi tambi&eacute;n en un personaje de la trama. &ldquo;Es interesante ver c&oacute;mo entendemos las implicaciones sociales del estar enfermo, las connotaciones m&aacute;s all&aacute; del informe m&eacute;dico&rdquo;, se&ntilde;ala Augusto sin llegar a pronunciar la palabra estigma. Aunque no hace falta. La enfermedad, cierta enfermedad, lo lleva escrito en su propio nombre.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, se&ntilde;ala el autor, est&aacute; directamente relacionada con ese deseo animal que posee a los protagonistas y los mete en una espiral de la que ninguno de ellos es capaz de salir. &ldquo;Quer&iacute;a hacer un libro inc&oacute;modo, hablar de realidades inc&oacute;modas que todos sabemos que est&aacute;n ah&iacute;, pero que muchas veces no decimos en voz alta&rdquo;, contin&uacute;a el entrevistado que entiende que, en ocasiones, la lectura de su libro se pueda antojar un tanto dura aunque &eacute;l est&aacute; seguro de que lo que realmente puede incomodar es la verdad que se oculta ante el andamiaje de mentiras en el que se enredan sus protagonistas y es, a sus ojos, la violencia que comporta cualquier deseo. &ldquo;El deseo siempre implica una fricci&oacute;n, porque muy pocas veces coincide plenamente con el deseo del otro y, eso, muchas veces es tambi&eacute;n lo que nos atrae&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que el suyo es un caso llevado, quiz&aacute;, al extremo, pero que no por eso deja de ser menos real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hice-dios-proximo-fenomeno-literatura-espanola-habla-deseo-autodestruccion-entrelazan_1_13372132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Te hice dios', el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo "el deseo y la autodestrucción se entrelazan”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritores,Narrativa,LGTBI,VIH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lionel Delgado, sociólogo: “Cuanto más hastiada está una población, más peso adquieren las culturas manosféricas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/lionel-delgado-sociologo-hastiada-poblacion-peso-adquieren-culturas-manosfericas_1_13372526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/baa5c927-e963-43f4-8258-52a179725bbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x821y240.jpg" width="1200" height="675" alt="Lionel Delgado, sociólogo: “Cuanto más hastiada está una población, más peso adquieren las culturas manosféricas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador y formador publica 'Tristes y salvajes. Políticas del deseo más allá de la manosfera' en Ariel, un ensayo donde analiza los afectos que se producen en la relación entre cultura neoliberal y masculinidades</p><p class="subtitle">Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de discursos violentos y reaccionarios, habitualmente lo hacemos desde el prisma de quien recibe esa violencia, o desde los privilegios que desean mantener aquellos que la ejercen. Es un tipo de violencia que se propaga en el &aacute;mbito digital, pero que bebe directamente de los espacios <em>offline</em> y de las estructuras de poder que atraviesan &ldquo;instituciones&rdquo; como la familia o la heterosexualidad. Sin embargo, pocas veces se aborda esta cuesti&oacute;n desde el plano de los afectos y, particularmente, la del placer intr&iacute;nseco a la violencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; seducen tanto los discursos de odio? &iquest;Por qu&eacute; lo pol&iacute;ticamente incorrecto se vive como una liberaci&oacute;n? &iquest;Y por qu&eacute; deseamos aquello que nos hace da&ntilde;o?&rdquo; Estas son las preguntas de las que nace el primer ensayo del soci&oacute;logo, investigador y formador Lionel Delgado, <em>Tristes y salvajes. Pol&iacute;ticas del deseo m&aacute;s all&aacute; de la manosfera</em> (Ariel), en el que aborda muchas de las cuestiones en torno a las masculinidades que trabaja junto a chicos j&oacute;venes y profesorado en las formaciones que imparte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde nace tu inter&eacute;s por escribir este ensayo y por abordar fen&oacute;menos como la manosfera desde el terreno de los afectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ensayo parte de una posici&oacute;n te&oacute;rica fuerte, pero tambi&eacute;n de la pr&aacute;ctica. Llevo muchos a&ntilde;os trabajando con hombres adultos y j&oacute;venes. A d&iacute;a de hoy, los discursos de la manosfera se han abordado de una manera muy pol&eacute;mica y, a veces, muy simplista. Lo mismo sucede con la masculinidad. Cre&iacute;a que hac&iacute;a falta introducir algunos elementos en el debate, porque tendemos mucho a moralizarlo, simplificarlo y generar pol&eacute;mica. Es un tema muy complejo y merece una atenci&oacute;n en profundidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el ensayo planteas que la masculinidad no se configura &uacute;nicamente a trav&eacute;s del g&eacute;nero, sino tambi&eacute;n mediante el capitalismo y el neoliberalismo. &iquest;C&oacute;mo influye esto en la construcci&oacute;n contempor&aacute;nea de la masculinidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que era muy importante poner este factor sobre la mesa. El feminismo y los estudios de g&eacute;nero han se&ntilde;alado claramente la importancia de estudiar las diferencias de clase y la interseccionalidad. Sin embargo, cuando hablamos de hombres, el an&aacute;lisis parece simplificarse. Repetimos como loros la interseccionalidad y los distintos ejes, pero, cuando analizamos la masculinidad, parece que esos ejes desaparecen. Terminamos trabajando con los chavales desde un moralismo de g&eacute;nero, sin tener en cuenta la perspectiva de clase ni los contextos neoliberales en los que se muestra una imagen de la vida saturada de competitividad, individualismo y mejora personal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habitualmente, las masculinidades reaccionarias se analizan desde un mantenimiento de los privilegios. Sin embargo, t&uacute; tambi&eacute;n pones el foco en el placer que algunos hombres encuentran al habitar esas identidades. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pensar que somos soldados del patriarcado y que, si no queremos cambiar, es simplemente porque queremos mantenerlo vigente implica una lectura demasiado sencilla. Resulta m&aacute;s interesante analizar qu&eacute; tienen de seductor esas masculinidades y por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil contraponerles un modelo que despierte los mismos afectos. La masculinidad tiene un goce de fondo, igual que lo tiene la feminidad normativa. Reconocerlo nos permite plantear preguntas distintas a la idea de que abrazamos la norma por puro privilegio o por inercia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esto tiene que ver con la falta de modelos alternativos de masculinidad que sean atractivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, frente a la masculinidad tradicional, a menudo proponemos que los hombres sean m&aacute;s blandos, m&aacute;s tranquilos, m&aacute;s suaves al hablar y al relacionarse, que ocupen menos espacio o adopten determinadas est&eacute;ticas. En las interacciones entre chavales hay un factor de diversi&oacute;n que, aunque resulte inc&oacute;modo decirlo, debemos reconocer: jugar al riesgo, picarse mutuamente, jugar a los golpes o hacer chistes pol&iacute;ticamente incorrectos. Hay un disfrute muy fuerte. Asumir que existe y que debemos trabajarlo nos permite entender mejor por qu&eacute; nos apegamos a ciertos estilos de vida y modelos de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro tambi&eacute;n hablas de la necesidad de &laquo;duelar&raquo; un g&eacute;nero y las expectativas de vida vinculadas a &eacute;l. &iquest;Se ha subestimado el v&eacute;rtigo que puede conllevar ese proceso de transformaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hemos sido algo paternalistas y simplistas al exigir un cambio de g&eacute;nero sin tener en cuenta lo que supone. Hemos insistido mucho en la necesidad de alejarnos de la normatividad, algo con lo que estoy de acuerdo, pero los afectos no se eliminan, se redirigen. Hemos repetido que los hombres tienen que cambiar, pero hemos dado muy pocas claves sobre hacia d&oacute;nde deben hacerlo. Ese vac&iacute;o de metas genera mucha confusi&oacute;n y mucho v&eacute;rtigo. &iquest;Hacia d&oacute;nde se supone que debe dirigirse el cambio? &iquest;Qu&eacute; tiene de deseable esa &ldquo;nueva masculinidad&rdquo;? Si la nueva masculinidad solo implica renunciar y no afirma nada, queda como un modelo muy endeble. Enfrente tienen un modelo neoliberal y competitivo que promete estatus, riqueza, aceptaci&oacute;n, deseo, envidia, certeza, tranquilidad y poder. Evidentemente, la ecuaci&oacute;n est&aacute; descompensada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos repetido que los hombres tienen que cambiar, pero hemos dado muy pocas claves sobre hacia dónde deben hacerlo. Ese vacío de metas genera mucha confusión y mucho vértigo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Planteas una autocr&iacute;tica hacia ciertos discursos que no dejan demasiado espacio para la duda, el error o la incomodidad. &iquest;C&oacute;mo se puede reconocer el privilegio masculino y, al mismo tiempo, permitir que quienes han sido socializados en la masculinidad hegem&oacute;nica puedan equivocarse y aprender?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las grandes carencias de la justicia restaurativa. Repetimos que debemos caminar hacia ella, pero en los entornos militantes existe muy poca tolerancia hacia el error. Cuando trabajo con hombres, siempre digo que un hombre feminista no tiene por qu&eacute; ser perfecto ni tiene que evitar equivocarse siempre. Se trata de aplicar las tres erres: reconocer la cagada, responsabilizarnos de ella e intentar repararla siempre que podamos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe la percepci&oacute;n social de que no hay margen de error. Creo que la idea de la cancelaci&oacute;n es, en buena medida, un invento social. Las mujeres aguantan mucho m&aacute;s de lo que deber&iacute;an y cancelan mucho menos de lo que se dice, pero s&iacute; existe el miedo a que, si uno se equivoca, se le busque, se le se&ntilde;ale y se utilice ese error para hacerle da&ntilde;o. Esa percepci&oacute;n ha hecho que muchos hombres sientan que no existe margen para equivocarse. Y, cuando no existe ese margen, hay muy poca comodidad para transitar las incomodidades y los errores propios de cualquier proceso de cambio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre el debilitamiento de los v&iacute;nculos colectivos, el auge de la manosfera y la p&eacute;rdida de los espacios comunitarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se puede entender el auge reaccionario sin tener en cuenta la desaparici&oacute;n de los espacios colectivos, porque es en ellos donde se producen el intercambio, la transici&oacute;n, la incomodidad y la gesti&oacute;n del conflicto. Cuando participas en un movimiento social, est&aacute;s gestionando constantemente los roces, las molestias y la incomodidad del otro. Cuanto m&aacute;s nos aislamos, menos participaci&oacute;n social existe. Han deca&iacute;do las asociaciones vecinales, el activismo asambleario y los espacios de encuentro. Adem&aacute;s, determinadas pol&iacute;ticas de seguridad urbana han provocado que abandonemos los espacios p&uacute;blicos. Cada vez podemos hacer menos cosas en la calle o en las plazas.
    </p><p class="article-text">
        Esta eliminaci&oacute;n neoliberal de los espacios comunitarios hace que estemos cada vez m&aacute;s aislados y solos, consumiendo redes sociales. Y las redes potencian una cultura individualista y muy centrada en la pol&eacute;mica. Reproducimos una l&oacute;gica que nos distancia y que coloca en el centro del debate el riesgo y el peligro, en lugar de la convivencia, la negociaci&oacute;n y la gesti&oacute;n de la incomodidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el ensayo relacionas la precariedad, el abandono institucional y el empobrecimiento de la vida comunitaria con una especie de anestesia cotidiana. &iquest;C&oacute;mo pueden la monoton&iacute;a y la falta de horizontes convertir las culturas reaccionarias y violentas en algo atractivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante entender que, a veces, la violencia no es un fin en s&iacute; mismo, sino que es instrumental. Creo que <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/torre-pacheco-ano-despues-caza-migrante-todavia-ven-extranjeros_1_13351173.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que sucedi&oacute; en Torre Pacheco</a>, por ejemplo, no puede separarse de un contexto socialmente degradado: una comunidad sometida a la agricultura intensiva, la mano de obra barata y precaria y unos conflictos comunitarios que nadie quiere resolver. La presi&oacute;n aumenta hasta que la olla termina estallando. Cuanto m&aacute;s hastiada est&aacute; una poblaci&oacute;n y menos ilusionante resulta la vida, m&aacute;s peso adquieren las culturas que prometen est&iacute;mulos fuertes y una salida del gris mon&oacute;tono de la existencia a trav&eacute;s de estallidos de rabia y rebeli&oacute;n, que se vuelven algo atractivo. Si vivi&eacute;ramos en sociedades preocupadas por la satisfacci&oacute;n vital, quiz&aacute; aparecer&iacute;an otras formas de movilizaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jóvenes no están al margen de los debates sociales. Si solo hablamos de ellos para decir que son fascistas, antifeministas y que nos dan miedo, eso tendrá un impacto. Puede generar más distancia e incluso alimentar las posiciones reactivas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>A partir de tu experiencia trabajando con j&oacute;venes, se&ntilde;alas que un comentario machista, racista o transgresor no implica necesariamente que exista una identidad ideol&oacute;gica plenamente asentada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental distinguir entre valores, ideas, pr&aacute;cticas e identidades. Nadie act&uacute;a siempre de acuerdo con lo que piensa ni dice exactamente lo mismo en todos los contextos. Tampoco est&aacute; siempre claro qu&eacute; identidad tiene una persona. Tener dudas o cr&iacute;ticas hacia el feminismo no convierte autom&aacute;ticamente a alguien en antifeminista, de la misma manera que criticar a la izquierda institucional no convierte a una persona en contraria a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Cuando trabajas directamente con j&oacute;venes, aparece una realidad mucho m&aacute;s mixta, confusa, incoherente y contradictoria. Hay chavales que dicen una cosa en clase y otra completamente distinta en el pasillo. Algunos critican el feminismo, pero, al hablar con ellos individualmente, son tremendamente igualitarios y se preocupan por los derechos de las mujeres. A veces solo quieren plantear debates inc&oacute;modos, y eso no los convierte necesariamente en antifeministas. En un taller, por ejemplo, un chico pregunt&oacute; por las supuestas quinientas leyes que benefician a las mujeres y perjudican a los hombres. Despu&eacute;s habl&eacute; con &eacute;l en el pasillo y descubr&iacute; que ni siquiera cre&iacute;a que eso fuera verdad. Se lo hab&iacute;a dicho su padre, que era abogado, y quer&iacute;a saber qu&eacute; pens&aacute;bamos. Sin embargo, en el aula podemos interpretar r&aacute;pidamente esa pregunta como una posici&oacute;n reaccionaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Terminamos por participar del prejuicio de que todos los j&oacute;venes tienen ideas reaccionarias&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esos juicios han simplificado mucho el tema y han creado un retrato de la juventud que no refleja lo que hay. En relaci&oacute;n a esto, tambi&eacute;n se debe exigir una responsabilidad a los medios y discursos p&uacute;blicos. Los j&oacute;venes no est&aacute;n al margen de los debates sociales. Si solo hablamos de ellos para decir que son fascistas, antifeministas y que nos dan miedo, eso tendr&aacute; un impacto. Puede generar m&aacute;s distancia e incluso alimentar las posiciones reactivas, porque el joven descubre que la postura de moda, pol&iacute;ticamente incorrecta y capaz de provocar miedo en sus profesores es la del chaval antifeminista. Y eso genera atracci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe una gran preocupaci&oacute;n p&uacute;blica por el supuesto giro reaccionario de la juventud, pero la educaci&oacute;n en igualdad suele reducirse a talleres aislados y precarios. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es la gran iron&iacute;a. Nos preocupan much&iacute;simo los j&oacute;venes, pero, mientras tanto, estamos desmantelando la educaci&oacute;n p&uacute;blica. No hacemos leyes que garanticen el acceso a una vivienda digna ni afrontamos una lucha anticapitalista contra los grandes magnates digitales, cuyos algoritmos siguen difundiendo bulos y promoviendo la cultura del odio. En el libro explico que los debates sobre la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica resultan ingenuos si no tienen en cuenta la desconfianza y las heridas que siguen abiertas. Es dif&iacute;cil imaginar un futuro distinto cuando el profesorado y los formadores de igualdad est&aacute;n completamente quemados.
    </p><p class="article-text">
        Queremos que los j&oacute;venes sean m&aacute;s igualitarios, pero no atendemos a las condiciones materiales de fondo. Mientras tanto, las redes sociales les dicen que la buena vida y la felicidad llegar&aacute;n cuando se conviertan en la mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismos, compitan, inviertan en su capital humano y acumulen riqueza, estatus y capital social, er&oacute;tico y econ&oacute;mico. Estamos intentando luchar contra un gigante de una manera totalmente desorganizada y sin tocar aquello que deber&iacute;amos transformar. Eso nos conduce a un callej&oacute;n sin salida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/lionel-delgado-sociologo-hastiada-poblacion-peso-adquieren-culturas-manosfericas_1_13372526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lionel Delgado, sociólogo: “Cuanto más hastiada está una población, más peso adquieren las culturas manosféricas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hombre,Internet,Jóvenes,Feminismo,Libros,Ensayos,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Caballé: "Sin la vida privada, la biografía sólo es una hoja parroquial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anna-caballe-si-biografia-no-cuenta-vida-privada-resultado-hoja-parroquial-cat_128_13360281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d825e3-a9cc-4ecc-8233-2dfd6475f33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147194.jpg" width="1051" height="591" alt="Anna Caballé, fotografiada en su estudio."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la autora referente en estudios biográficos, un género que exige del máximo rigor, y entre sus obras destacan las dedicadas a Carmen Laforet, Francisco Umbral, Concepción Arenal o Rosa Chacel</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Por qué aún importa la Declaración de Independencia de Estados Unidos pese al presidente que traiciona sus ideales</p></div><p class="article-text">
        Anna Caball&eacute; (L'Hospitalet del Llobregat, 1954) es, posiblemente, la mayor especialista en estudios biogr&aacute;ficos en nuestro pa&iacute;s. Algunas de sus investigaciones &mdash;galardonadas con varios premios&mdash; son obras de referencia. Desde <em>Carmen Laforet: mujer en fuga </em>a <em>Concepci&oacute;n Arenal: la caminante y su sombra </em>y la reciente <em>&Iacute;ntima Atl&aacute;ntida: vida de Rosa Chacel (1898-1994)</em>; sin dejar de mencionar <em>Umbral: el fr&iacute;o de una vida</em>, un libro que cambi&oacute; la manera de entender la obra del escritor. 
    </p><p class="article-text">
        Leyendo estas biograf&iacute;as, uno observa como esta profesora de literatura eleva el estudio biogr&aacute;fico a forma de conocimiento literario e hist&oacute;rico, siempre perfilando las l&iacute;neas que amarran una existencia y la dibujan. Asimismo, entre 2017 y 2021, Anna Caball&eacute; presidi&oacute; la asociaci&oacute;n sobre g&eacute;nero y cultura <em>Cl&aacute;sicas y Modernas</em>, dedicada a la igualdad de g&eacute;nero. Muchas vidas hay en esta autora: la de la experta profesora, la de la investigadora rigorosa y la de la mujer comprometida. Conversamos, con todas ellas a la vez, sobre el g&eacute;nero biogr&aacute;fico, la identidad y, en definitiva, la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; nos atrae de las biograf&iacute;as? &iquest;Por qu&eacute; necesitamos saber de la vida de los dem&aacute;s? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos saber de la vida humana, nunca nos puede ser suficiente porque la formaci&oacute;n de la identidad no est&aacute; disponible para una inspecci&oacute;n consciente. Nunca se produce un acto puro de ser nosotros mismos de una vez, de una sola pieza. As&iacute; que la informaci&oacute;n que puede proporcionar una biograf&iacute;a o una autobiograf&iacute;a es un sillar del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo curioso es que el t&eacute;rmino &lsquo;persona&rsquo; proviene de &lsquo;m&aacute;scara&rsquo;, como si la etimolog&iacute;a nos recordara que la identidad es algo de dif&iacute;cil acceso o de compleja construcci&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Debo decir que hay personas obsesionadas con la idea de la m&aacute;scara y del personaje que oculta, que disfraza la verdadera identidad. Pero salvo en problemas de salud mental yo no creo demasiado en esta idea, ni en una identidad tras la m&aacute;scara. Y quien defiende tanto la idea de la m&aacute;scara simplemente se est&aacute; mostrando a s&iacute; mismo desde otro lugar, que podr&iacute;a ser, tal vez, el de la hipocres&iacute;a funcional. Es evidente que desempe&ntilde;amos roles en la vida social que no permiten la franqueza, o que no la toleran del todo, que incluso nos imponen el fingimiento. Pero nuestra intimidad, nuestro ser ps&iacute;quico, nuestra relaci&oacute;n con la forma en que sentimos las cosas no solo es &uacute;nica, sino que va con nosotros a todas partes, no es un compartimento estanco e impenetrable que permanece lejos del Yo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es decir, &iquest;no podemos negar la existencia de los estados interiores? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque se proyectan, con m&aacute;s o menos intensidad, en el exterior, en nuestro modo de relacionarnos. Otra cosa es la dificultad que encierra todo eso, pero es algo que no se resuelve con la idea de la m&aacute;scara. Por ejemplo, &iquest;por qu&eacute; nos gusta tanto Montaigne? Porque abri&oacute; un nuevo modo de reflexi&oacute;n, intensamente individual, cuya meta era el conocimiento de s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede ser que esta sea la raz&oacute;n que permite hablar de un auge de la autobiograf&iacute;a? &iquest;Tiene algo que ver la sensaci&oacute;n de soledad y desamparo de los tiempos actuales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la escritura autobiogr&aacute;fica aporta una significaci&oacute;n al hecho de ser y sentirse uno mismo, en el contexto de una sociedad determinada. Y da mucho en qu&eacute; pensar que, a pesar de toda la impugnaci&oacute;n sufrida por el g&eacute;nero, desde Nietzsche, Lacan, Derrida, etc., la autobiograf&iacute;a d&eacute; tantas muestras de poseer una resistencia extraordinaria. &iquest;Por qu&eacute;? Porque surge de una necesidad y, a mayor oscuridad del entorno o en el interior de uno mismo, mayor es la fuerza que necesita el individuo para salir adelante. Por no hablar de su inter&eacute;s hist&oacute;rico y antropol&oacute;gico. En la cultura espa&ntilde;ola volver sobre el franquismo y sobre lo que supuso en el destino aciago de tantas personas ha venido siendo una urgencia hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, ahora que cita el franquismo, &iquest;c&oacute;mo abordar las biograf&iacute;as de personajes nefastos como Francisco Franco o Adolf Hitler?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues con la misma actitud con la que nos enfrentar&iacute;amos a la madre Teresa de Calcuta, es decir con la voluntad de abrirse camino en la historia de una vida. En los casos que menciona el inter&eacute;s m&aacute;ximo, para m&iacute;, ser&iacute;a estudiar c&oacute;mo se gesta tanto resentimiento contra el pr&oacute;jimo. Aunque es un trabajo que ya est&aacute; hecho. La biograf&iacute;a de Kershaw sobre Hitler es magn&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase del ensayista Philipe Lejeune que se&ntilde;ala: &ldquo;Hay un malentendido: se piensa que la autobiograf&iacute;a consiste simplemente en copiar nuestra vida, cuando en realidad consiste en crearla&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir exactamente Philipe Lejeune? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lejeune esclarece muy bien la diferencia entre copia, creaci&oacute;n e imaginaci&oacute;n, en el sentido que planteas; porque se ha podido pensar que no hay problema ni dificultad en escribir sobre la propia vida, ya que, al fin y al cabo, es la tuya, de modo que basta con ponerle palabras a lo vivido y ya est&aacute;. Pero no es eso, no, porque la p&eacute;rdida constante de existencia es incontenible. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi pasado? De &eacute;l permanecen algunas huellas y con ellas la autobiograf&iacute;a construye su edificio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el inter&eacute;s de una biograf&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Reside en la calidad de la voz narrativa, en el compromiso con la propia verdad, en la forma de explicar y resolver el desorden que encierra toda vida humana. Todos somos fuertes y d&eacute;biles, pero &iquest;en qu&eacute; proporci&oacute;n? En fin, nada de todo eso nos viene dado. Y no cabe recurrir a la fantas&iacute;a o imaginaci&oacute;n para solventarlo, porque entonces ya no es una autobiograf&iacute;a, es otra cosa. La diferencia est&aacute; en el grado de compromiso con lo que se cuenta. Eso es lo que defiende Philippe Lejeune.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la cultura española volver sobre el franquismo y sobre lo que supuso en el destino aciago de tantas personas ha venido siendo una urgencia histórica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice que si entra la fantas&iacute;a ya estamos hablando de otra cosa, no de autobiograf&iacute;a. &iquest;En qu&eacute; se diferencia de otros g&eacute;neros, como, por ejemplo, la novela? Y en ese sentido, &iquest;qu&eacute; debemos comprender por &lsquo;verdad biogr&aacute;fica&rsquo;?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre una biograf&iacute;a y una novela es sutil, ambas pueden coincidir en ser el relato de la vida de un hombre o de una mujer. La diferencia est&aacute; en que la biograf&iacute;a debe atenerse al rigor de la informaci&oacute;n de que dispone sobre su biografiado, frente a la novela, que tiene la libertad de disponer de los personajes y de la trama como convenga al resultado que quiera obtenerse. La verdad biogr&aacute;fica se fundamenta en una est&eacute;tica referencial o en una literatura de lo real que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha adquirido, adem&aacute;s, un gran protagonismo. Y me parece un fraude literario el presentar como novela un texto fundado, sin embargo, en la vida de personajes reales que no pueden defenderse, solo por evitarse el compromiso de una demanda judicial. Ahora bien, el bi&oacute;grafo o bi&oacute;grafa, aun inconscientemente, se ve moldeado por su propia formaci&oacute;n y esto lo convierte en un ejercicio que a pesar del rigor al que aspira es una propuesta personal y revisable. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;ngame un ejemplo, por favor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s que leer las dos biograf&iacute;as que Ortega y D&rsquo;Ors escriben en 1928 sobre Goya (a&ntilde;o del centenario de su muerte) para comprenderlo. Para D&rsquo;Ors, Goya era un artista dirigido por su subconsciente, mientras que para Ortega fueron las condiciones objetivas, el entorno hist&oacute;rico-social en el que se mueve el pintor, el que explica los cambios que sufre su obra. Uno establece la clave de la personalidad en el marco de la psicolog&iacute;a, el otro en el de la historia. Son dos Goyas y un solo hombre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo curioso es que el bi&oacute;grafo deambula por dos zonas muy enlazadas, la de la vida p&uacute;blica y la privada. Si es as&iacute;, al bi&oacute;grafo le deben surgir cuestiones de orden moral. &iquest;Sin libertad moral no se pueden elaborar biograf&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me temo que sin libertad moral es imposible hablar de creencias, de sexualidad, de tab&uacute;es familiares, de resentimientos, de culpas&hellip; Una biograf&iacute;a es un ejercicio de conocimiento y de interpretaci&oacute;n que aspira a ser lo m&aacute;s completo y veraz posible. Entonces hay que transitar entre la vida p&uacute;blica y la privada, forzosamente, porque en mayor o menor medida todos deambulamos por ambas. De no tener en cuenta la vida privada del biografiado, important&iacute;sima, el resultado ser&iacute;a una hoja parroquial o un ejercicio seco de erudici&oacute;n, sin vida. &iquest;Cuestiones de orden moral? Sin duda surgen y hay que resolverlas. Solo puedo hablar por m&iacute;, pero la idea fuerza, en mi opini&oacute;n, ser&iacute;a que la biograf&iacute;a debe enfrentarse a cualquier hecho, a cualquier nudo, siempre que sea relevante para comprender el derrotero de una existencia. Entrar en el tab&uacute; por puro amarillismo me parece un error porque nadie se merece que le averg&uuml;encen p&uacute;blicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Distintos estudios revelan que, durante la adolescencia, las chicas practican el dietario mucho m&aacute;s que los chicos. &iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los estudios a los que te refieres (Lejeune, Alberca, yo misma en <em>Mi vida es m&iacute;a</em>&hellip;) tienen unos a&ntilde;os, habr&iacute;a que actualizarlos, por eso, no estoy en condiciones de responder a esta pregunta. Todo ha ido cambiando bastante con la incorporaci&oacute;n de las redes sociales y el empoderamiento feminista (empoderamiento entendido como afianzamiento, antes que exhibici&oacute;n de fortaleza).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, &iquest;hay diferencias entre los dietarios de los chicos y de las chicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, las hay y muy considerables entre los diarios de Andr&eacute;s Trapiello y los de Laura Freixas, por citar a dos autores que los publican regularmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Citando otra vez a Philippe Lejeune, el ensayista franc&eacute;s afirma que hay rituales entre grupos de chicas donde se dejan leer los dietarios las unas a las otras, como si hubiera una necesidad de leerse y conocerse. &iquest;Hasta qu&eacute; punto resulta crucial que las mujeres lectoras hayan podido leer a mujeres escritoras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido decisivo, porque ha significado poder reconocerse y compartir una mirada distinta sobre el mundo, ni mejor ni peor, distinta y muy enriquecedora. Los hombres se apropiaron durante siglos tanto del discurso intelectual como moral y art&iacute;stico, paralizando el impulso que pod&iacute;an sentir las mujeres hacia el pensamiento y la creaci&oacute;n. Gracias a la imprescindible aportaci&oacute;n de la escritura en femenino disponemos de un conocimiento mucho m&aacute;s hol&iacute;stico del mundo y de nosotras mismas. Las mujeres disponemos ahora de m&uacute;ltiples espejos en los que mirarnos y medir nuestras fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es decir, que, sin espejo, &iquest;no hay identidad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, o no puede haber una identidad bien asentada, en la medida en que no dispone de reflexividad. Pero, cuidado, junto al espejo est&aacute; la ventana. Vernos no debe impedir ver.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hombres se apropiaron durante siglos tanto del discurso intelectual como moral y artístico, paralizando el impulso que podían sentir las mujeres hacia el pensamiento y la creación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay algo de psicoanal&iacute;tico en el ejercicio biogr&aacute;fico. En su libro</strong><em><strong> Umbral: el fr&iacute;o de una vida</strong></em><strong> parec&iacute;a que sentaba al escritor en el div&aacute;n. De hecho, cambi&oacute; la mirada que se ten&iacute;a sobre &eacute;l.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, a m&iacute; me interesa mucho ahondar en el bios de la biograf&iacute;a. Si yo vengo hablando de mi madre a lo largo de los a&ntilde;os, en veinte o treinta libros, como hac&iacute;a Francisco Umbral, y siempre para decir las mismas cosas sobre ella, es l&oacute;gico preguntarse por qu&eacute;, qu&eacute; pasa ah&iacute;, y buscar una explicaci&oacute;n a ese apego volcado en la creaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, querr&iacute;a preguntarle sobre la s&oacute;lida solidaridad femenina construida a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que, en su opini&oacute;n, ha sido un avance important&iacute;simo. Tras algunos objetivos logrados por parte del feminismo, &iquest;c&oacute;mo debe resituarse en las actuales divergencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Superando las diferencias, trabajando con mayor coordinaci&oacute;n entre las asociaciones, poniendo pie en pared a las agresiones que est&aacute; recibiendo el feminismo en un contexto pol&iacute;tico tanto nacional como internacional, rechazando de plano la misoginia y buscando el modo de aportar una alternativa eficaz al modelo econ&oacute;mico actual que nos est&aacute; aplastando. El funcionamiento del mundo se ha convertido en un desprop&oacute;sito.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chema Seglers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anna-caballe-si-biografia-no-cuenta-vida-privada-resultado-hoja-parroquial-cat_128_13360281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Caballé: "Sin la vida privada, la biografía sólo es una hoja parroquial"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo Gervasi, el escritor que dinamita la etiqueta de mala persona: "Nos ponemos la de buena gente para sentirnos bien"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/rodrigo-gervasi-escritor-dinamita-etiqueta-mala-persona-ponemos-buena-gente-sentirnos_128_13366609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f30334b-5387-40f7-ad4a-af61977bbdcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x945y302.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodrigo Gervasi, el escritor que dinamita la etiqueta de mala persona: &quot;Nos ponemos la de buena gente para sentirnos bien&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su libro 'La grieta' disecciona con una voz en primera persona las dificultades de vivir con compañeros de piso, de detectar cuándo marcharse de un lugar y la fina línea que separa a los seres humanos de hacer daño al otro</p><p class="subtitle">Cristina Armunia retrata el amor LGTB en la España vaciada: “Te marca para siempre”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Perdono porque el otro podr&iacute;a ser yo. Perdono porque el otro he sido yo. Es un acto consciente que no me surge de manera natural. Interrumpo pensamientos negativos y reflexiono antes de hacer un comentario a la ligera. Quiero ser la persona con la que me gustar&iacute;a encontrarme, aquella que responde con serenidad ante el desacierto. Que <a href="https://www.eldiario.es/era/carol-tavris-psicologa-explica-cuesta-reconocer-errores-golpe-autoestima_1_12651051.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entiende el error</a> o el da&ntilde;o como una llamada de auxilio&rdquo; (<em>La grieta, </em>2026).
    </p><p class="article-text">
        Hace 64 a&ntilde;os, se public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-debes-leer-david-bowie_1_1204028.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La naranja mec&aacute;nica</em></a>, una revolucionaria novela que, entre otras peculiaridades, retrata a un delincuente desde su propio punto de vista. Hacia el final del libro, un m&eacute;dico le dice al preso:<em> </em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; quiere Dios? &iquest;El bien o que uno elija el camino del bien? Quiz&aacute;s el hombre que elige el mal es en cierto modo mejor que aquel a quien se le impone el bien&rdquo;. As&iacute;, el brit&aacute;nico Anthony Burgess invita al lector a reflexionar de qu&eacute; manera nos enfrentamos y nos relacionamos con otras personas que ejercen el mal o que hacen da&ntilde;o a prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea casualidad, pero las literaturas anglosajona y francesa pueblan las referencias de Rodrigo Gervasi (28), el joven escritor que public&oacute; hace unos meses <em>La grieta</em>. En un ambiente contempor&aacute;neo y con realidades que todos podemos reconocer, la novela recoge a su manera el guante del debate sobre la naturaleza del mal y el perd&oacute;n, a trav&eacute;s de una singular voz sobre los problemas del hoy. 
    </p><p class="article-text">
        De la mano de la editorial independiente Sexto Piso, Gervasi busca mandar un mensaje de &ldquo;compasi&oacute;n&rdquo; y, &ldquo;de forma m&aacute;s severa y tard&iacute;a&rdquo;, un mensaje &ldquo;de sentido com&uacute;n&rdquo;: &ldquo;Dejemos de entender todo de forma tan simplista&rdquo;, incide en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si hay personas maravillosas que hacen cosas horribles y personas horribles que hacen cosas maravillosas, &iquest;qu&eacute; diferencia el bien del mal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la diferencia entre el bien y el mal est&aacute; clar&iacute;sima. Lo que pasa es que cada uno diferencia entre personas buenas y personas malas, a pesar de que hagan el bien o el mal. Para m&iacute;, una persona cada d&iacute;a es lo que haga en ese momento y todo el rato se va renovando. No creo que haya una balanza que se vaya quedando en un lado o en otro. Creo que eso es bonito porque te motiva a estar pendiente de la forma en la que act&uacute;as todo el rato. Porque la etiqueta es muy injusta para la gente mala y una zona demasiado confortable para la gente buena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Qu&eacute; mensaje quer&iacute;a enviar en este sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que muchas veces nos validamos a trav&eacute;s de c&oacute;mo nos sentimos en relaci&oacute;n al mundo y de la etiqueta de buenas personas que nos ponemos, y a trav&eacute;s de juzgar a los otros. Entonces, enfrentemos el mundo de una forma m&aacute;s humilde sin que haya una etiqueta que me vaya a respaldar para sentirme bien. Yo soy esto ahora mismo y todo el mundo est&aacute; un poco en el mismo nivel y yo creo que eso requiere de humildad porque requiere verte como un humano y entender que el resto es lo mismo y que nadie va a ser mejor ni peor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Enfrentemos el mundo de una forma más humilde sin que haya una etiqueta que me vaya a respaldar para sentirme bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rodrigo Gervasi</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En un p&aacute;rrafo hacia el final de </strong><em><strong>La grieta</strong></em><strong> habla de no bajar la guardia con nosotros mismos, de la importancia de la autocr&iacute;tica. &iquest;Qu&eacute; lecci&oacute;n cree que podr&iacute;a sacar la izquierda de todo eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la izquierda tiene el deber de entender la sociedad en su conjunto y de apoyar a todos los miembros de la sociedad, porque siempre se ha caracterizado por ser solidaria y por querer incluir a todo el mundo. Entonces, creo que claramente nos tenemos que poner las pilas con ser compasivos y con entender que, cuando alguien hace algo mal, eso forma parte de nuestra responsabilidad como sociedad. Y creo que hay una parte de la izquierda que lo hace y que aboga por intentar cambiar el sistema penitenciario y reducir las prisiones o que sean otro tipo de espacios. 
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que muchas veces se nos olvida. Tambi&eacute;n porque estamos en un momento en el que los egos y la moral de izquierdas es muy alta. Por ejemplo, cuando veo a una persona que ha cometido un crimen es que ya me sale natural. Lo veo siempre desde una compasi&oacute;n que a m&iacute; me hace muy feliz y es bonita para m&iacute;. Incluso cr&iacute;menes muy horribles. Cuando lo veo en las noticias pienso 'a ver si esa persona puede mejorar o esta persona hacer esto' en vez de decir 'qu&eacute; monstruo, a la c&aacute;rcel'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alguna vez le han confrontado por esa forma de pensar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, continuamente. Y es m&aacute;s dif&iacute;cil de debatir porque la gente est&aacute; cerrada de mente en ese sentido. Sobre todo acerca de la pena de muerte, por ejemplo, que son cosas como muy b&aacute;sicas y muy extremas, pero que sigue habiendo debate. O sea, no s&eacute; qu&eacute; porcentaje de los espa&ntilde;oles est&aacute;n a favor de la pena de muerte, pero un porcentaje muy alto, cuando es algo que est&aacute; abolido. Est&aacute; probado que no reduce la criminalidad porque en los pa&iacute;ses en los que hay pena de muerte, no se reducen los &iacute;ndices de delincuencia. Est&aacute; probado que es antidemocr&aacute;tica porque puede fallar. La justicia no es una ciencia exacta. Y luego, si est&aacute;s castigando a alguien que ha atentado contra un valor material o contra la vida con esa misma moneda, me parece absolutamente absurdo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está probado que la pena de muerte no reduce la criminalidad porque en los países en los que hay pena de muerte, no se reducen los índices de delincuencia. Y está probado que es antidemocrática porque puede fallar. La justicia no es una ciencia exacta.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo cree que puede condicionar la situaci&oacute;n de la vivienda y la ansiedad clim&aacute;tica a la forma de actuar y de pensar de los j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; mismo la crisis de la vivienda y la crisis clim&aacute;tica lo que me hacen es sentir un poco desesperanza por el futuro y centrarme mucho en lo <em>micro</em> y en sentirme bien con las cosas simples. Y es mi mecanismo de defensa para estar feliz. S&iacute; que creo que quiz&aacute; antes pod&iacute;as ver el futuro como con perspectiva de mejora y ahora siento que a pesar de que estamos bien, mejor a nivel de derechos sociales y de calidad de vida en muchas cosas, porque la vida que tengo es mejor que la que ten&iacute;an mis padres, pero lo miro como que es una cosa que va a ir a peor. Entonces act&uacute;as con un poco de desesperanza y de 'que me quiten lo bailao'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y est&aacute; de acuerdo con que la precariedad sea el tema principal del libro de cara a la cr&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente el tema principal del libro es c&oacute;mo se desarrolla la vida y c&oacute;mo puedes enfrentarte a ella. C&oacute;mo cuando eres una persona joven te enfrentas a la vida de dos formas: o est&aacute;s en un mundo capitalista que te obliga a ser hiperproductivo o te quedas paralizado. En este caso es un personaje paralizado. Entonces habla un poco de enfrentarse a la vida, c&oacute;mo tienes miedo a ella. As&iacute; que s&iacute;, para m&iacute; va m&aacute;s all&aacute; de la precariedad. Este libro, para m&iacute;, podr&iacute;a estar escrito en un piso de lujo, con gente que comparte piso porque son un grupo de personas que quieren vivir juntas porque tienen todo el dinero y seguir&iacute;a siendo igual de interesante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando eres una persona joven te enfrentas a la vida de dos formas: o estás en un mundo capitalista que te obliga a ser hiperproductivo o te quedas paralizado. En este caso es un personaje paralizado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En muchas partes del libro describe c&oacute;mo Hugo no hace nada, o se aburre o repite acciones cotidianas. &iquest;Por qu&eacute; cree que son situaciones que no suelen retratarse en detalle?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo que pasa ahora mismo en la literatura contempor&aacute;nea es que estamos muy metidos en el 'problema, nudo y desenlace'. Siento que en Espa&ntilde;a entendemos la literatura desde el entretenimiento y desde contar una historia narrada. Y a m&iacute; eso no me interesa. A m&iacute; me interesa algo que vaya a lo 'meta'. Que refleje la vida y que tu vida cambie un poco al leerla. Creo que los libros tienen que dar mucho espacio a la imaginaci&oacute;n y a la interpretaci&oacute;n, no que est&eacute; todo explicado. Eso no me interesa porque me aburre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El protagonista del libro escribe una novela en la historia. &iquest;Este proceso creativo se parece al suyo propio? &iquest;Es as&iacute; de minucioso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la parte m&aacute;s parecida a m&iacute; del libro. Creo que soy s&uacute;perminucioso como en el libro en ese sentido. Tardo mucho en escribir una p&aacute;gina. Quiz&aacute; escribo como tres cuartos de p&aacute;gina al d&iacute;a cuando estoy todo el d&iacute;a escribiendo. Muy poco a poco. Nunca he conseguido escribir m&aacute;s de una p&aacute;gina y media. Releo p&aacute;rrafos y frases una y otra vez. Las leo en voz alta. Vuelvo y pienso en la imagen que transmiten y luego es verdad que, una vez las tengo hechas, ya no soy tanto de cambiarlo todo. Hay mucha gente que luego empieza a meter tijera. Luego mi proceso es m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c7048fa9-5cd4-43b5-bc5d-f10a7318f225_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro no est&aacute; dividido en cap&iacute;tulos, sino que tiene marcas temporales y le escuch&eacute; decir una vez que eso es algo muy franc&eacute;s. &iquest;Se inspira mucho de esa literatura? &iquest;Cu&aacute;les dir&iacute;as que son sus referentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cien por cien. Me inspira much&iacute;simo la literatura francesa y tambi&eacute;n la anglosajona en menor medida. De referencias siempre nombro a Ben Lerner, que su nueva novela sale en noviembre en Espa&ntilde;a, la cual te tienes que leer. Se llama <em>Transcription</em>. Hab&iacute;a le&iacute;do novelas suyas anteriores y me inspir&oacute; un mont&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Luego robo algo de cada autor. De <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joan-didion-aborda-dudas-maternidad-diarios-ineditos-no-cree-pueda-amar-preocuparse_1_12479777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Didion</a>, por ejemplo, un poco la parte anal&iacute;tica del final del libro, cuando piensa en el momento en que uno se tiene que ir. Tiene un ensayo sobre Nueva York, sobre cuando ella vivi&oacute; all&iacute; y de cuando se fue. De <a href="https://www.eldiario.es/cultura/metamorfosis-amelie-nothomb-jesucristo-enfurece-laicos-religiosos_1_8729534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> en la forma un poco m&aacute;s humor&iacute;stica de poner las cosas y tambi&eacute;n en el inicio. Cuando digo 'aqu&iacute; vivi&oacute; no s&eacute; qui&eacute;n y despu&eacute;s no s&eacute; qui&eacute;n'. Tambi&eacute;n es un poco un gui&ntilde;o a <em>Estupor y temblores</em> cuando dice: &ldquo;Mi jefe era tal y el jefe de tal era tal, el jefe de la empresa no s&eacute; qu&eacute;. Y yo no era nadie&rdquo;. Voy poniendo gui&ntilde;os: Rachel Cusk en eso de mirar un poco como en distancia a la hora de escribir y de ser un poco fr&iacute;o al explicar cosas que deber&iacute;an emocionar m&aacute;s a veces; y luego <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eterno-retorno-marguerite-duras-escritora-rompio-reglas-no-renuncio-placer-siguio-instinto_1_12767829.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marguerite Duras</a> como una parte m&aacute;s emocional, supongo, y de confiar en lo que estoy empezando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; le gustar&iacute;a hacer despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues hay una autora que se llama Laura V&aacute;zquez, que es francesa, pero de padres que emigraron, que ha escrito un libro que se llama <em>Les forces (Las fuerzas)</em> que me est&aacute; cambiando la vida. Es muy chulo. Es un libro muy ca&oacute;tico. Entonces me est&aacute; ayudando mucho con mi pr&oacute;ximo libro. Creo que mis dos primeros libros son cero ca&oacute;ticos. Es como el primero en un trayecto, el segundo est&aacute; dentro de una casa y es como una narrativa lineal. Y creo que quiz&aacute; el tercero va a ser un caos horrible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiere que lo que venga despu&eacute;s sea caos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Y quiero que la premisa sea no tener que intentar entender nada y simplemente ver qu&eacute; pasa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Val Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/rodrigo-gervasi-escritor-dinamita-etiqueta-mala-persona-ponemos-buena-gente-sentirnos_128_13366609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 20:06:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rodrigo Gervasi, el escritor que dinamita la etiqueta de mala persona: "Nos ponemos la de buena gente para sentirnos bien"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Pena de muerte,Narrativa,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puede que no hayas leído nada de Harlan Coben, pero seguro que has visto alguna serie basada en sus novelas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/no-hayas-leido-harlan-coben-seguro-has-visto-serie-basada-novelas_1_13370788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3e71843-862d-4fa0-b997-8fb987c63990_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1074y373.jpg" width="1200" height="675" alt="Puede que no hayas leído nada de Harlan Coben, pero seguro que has visto alguna serie basada en sus novelas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un escritor de 'best sellers' cuyas obras se consumen, sobre todo, gracias a sus adaptaciones audiovisuales. Netflix le fichó y tiene un canal dedicado sólo a sus series y películas</p><p class="subtitle">‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso
</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tres semanas es casi imposible escapar en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/noah-baumbach-netflix-unico-sitio-apoya-cineastas-arriesgan_1_9781966.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix</a> de alguna promoci&oacute;n de<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/estrenos-series-semana-15-junio-21-junio-oasis-ana-garces-netflix-documental-ultras-futbol-movistar-plus-skyshowtime-apple-tv-hbo-max_1_13296374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Te encontrar&eacute;</em></a><em>.</em> Su algoritmo la recomienda a todos los usuarios que entran en la aplicaci&oacute;n de la plataforma, y desde su estreno se ha consolidado como el &uacute;ltimo fen&oacute;meno de la compa&ntilde;&iacute;a. La miniserie de ocho episodios lleva en el primer lugar de las series m&aacute;s vistas desde su estreno con grandes datos de audiencia <a href="https://www.netflix.com/tudum/top10/tv" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">(que publica Netflix cada martes).</a> No es de extra&ntilde;ar cuando uno ve que detr&aacute;s del argumento se encuentra una novela de Harlan Coben. 
    </p><p class="article-text">
        Seguramente casi nadie haya o&iacute;do hablar de Harlan Coben, y con la misma seguridad pocos habr&aacute;n le&iacute;do una de sus creaciones, aunque es un escritor con decenas de novelas publicadas y est&aacute; considerado como uno de los mayores creadores de best sellers de la actualidad, de esas novelas de aeropuerto de consumo r&aacute;pido. Sin embargo, lo que es pr&aacute;cticamente imposible es que alguien no haya visto al menos un episodio de una serie basada en sus libros. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Te encontrar&eacute;,</em> que cuenta la historia de un padre encarcelado injustamente por el asesinato de su hijo que logra escapar de prisi&oacute;n tras descubrir una fotograf&iacute;a que sugiere que el ni&ntilde;o sigue vivo, es el &uacute;ltimo ejemplo. Y todas siguen los mismos patrones. Thrillers de tramas rocambolescas, imposibles, sin l&oacute;gica aparente y que se lo juegan todo a giros a&uacute;n m&aacute;s locos que dejan sorprendido al espectador. Lo ha demostrado en otros fen&oacute;menos del streaming como <em>Safe, No hables con extra&ntilde;os </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/el-inocente-netflix-serie-critica-inteligente-rompecabezas-juega-confundir-espectador_1_7883463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y</a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/el-inocente-netflix-serie-critica-inteligente-rompecabezas-juega-confundir-espectador_1_7883463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> El inocente.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso del fen&oacute;meno de Harlan Coben es c&oacute;mo su estatus de prestigio o &eacute;xito se ha construido gracias a las adaptaciones de sus libros m&aacute;s que gracias a los propios libros. Y c&oacute;mo todos los pa&iacute;ses donde se ha publicado han coqueteado con sus creaciones intentando aprovecharse de esas historias que de puro delirio acaban conquistando a los espectadores. Aunque ahora haya sido Netflix quien est&eacute; explotando la gallina de los huevos de oro &mdash;la plataforma tiene un acuerdo de exclusividad para adaptar sus libros desde 2018 y hasta tiene una categor&iacute;a propia donde agrupa sus series y pel&iacute;culas&mdash; fueron los franceses los primeros que se fijaron en Coben. 
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                Harlan Coben en el Festival de series de Cannes en 2018                            </span>
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        Fue en 2006, mucho antes de que Netflix lo descubriera y de que se convirtiera en un &eacute;xito. El cineasta franc&eacute;s Guillaume Canet adapt&oacute; una de sus novelas en el thriller <em>No se lo digas a nadie</em>.  Tuvieron que pasar nueve a&ntilde;os para que se produjera otra adaptaci&oacute;n. Fue de nuevo en Francia, donde Fran&ccedil;ois Velle adapt&oacute; <em>&Uacute;ltima oportunidad </em>en formato miniserie. Un a&ntilde;o despu&eacute;s llegar&iacute;a el debut de Coben como creador de series. La brit&aacute;nica<em> The five </em>contaba con &eacute;l como guionista, pero no adaptaba ninguna de sus novelas, algo que s&iacute; hizo la francesa <em>Solo una mirada </em>en 2017 y, sobre todo la inglesa <em>Safe, </em>que en 2018 se convirti&oacute; en la primera vez que Netflix apost&oacute; por una de sus novelas. Su &eacute;xito fue lo que cambi&oacute; todo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde sale Harlan Coben?</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la biograf&iacute;a oficial de su editorial en Espa&ntilde;a y la que circula por diferentes medios, Harlan Coben naci&oacute; en Nueva Jersey en 1962 en el seno de una familia jud&iacute;a. Estudi&oacute; ciencias pol&iacute;ticas, y fue en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de universidad cuando decidi&oacute; probar suerte como escritor. A los 26 a&ntilde;os aceptaron su primer manuscrito, una novela donde ya apostaba por el suspense de t&iacute;tulo <em>Sin un adi&oacute;s,</em> que sali&oacute; a la venta en 1990. Sin embargo, fue su saga dedicada al personaje de Myron Bolitar, un exbaloncestista convertido en agente de deportistas de &eacute;lite que acaba enredado en cr&iacute;menes y asesinatos la que le hizo famoso y exitoso.
    </p><p class="article-text">
        La primera entrega, <em>Motivo de ruptura</em>, lleg&oacute; en 1995, y desde entonces su producci&oacute;n de nuevos episodios de la franquicia ha sido constante. Solo un a&ntilde;o despu&eacute;s public&oacute; dos nuevos libros sobre Bolitar, personaje al que ha seguido explotando comercialmente hasta en 12 ocasiones. La &uacute;ltima en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n RBA ha vendido m&aacute;s de 50 millones de ejemplares en todo el mundo y sus libros se han colocado en la primera posici&oacute;n de los best sellers del New York Times, adem&aacute;s de traducirse a m&aacute;s de 46 idiomas. Le describen como el &uacute;nico escritor ganador de los cuatro premios de misterio y novela criminal m&aacute;s importantes: el Edgar Award, el Shamus Award, el Anthony Award y el Premio RBA de Novela Policiaca. Como curiosidad, en una entrevista en Vanity Fair cont&oacute; que trabaj&oacute; de joven como gu&iacute;a tur&iacute;stico en Marbella.
    </p><h2 class="article-text">Un &eacute;xito en muchas lenguas</h2><p class="article-text">
        Una de las peculiaridades del &eacute;xito de Harlan Coben, especialmente desde su llegada a Netflix, es que sus adaptaciones no se limitan al mercado anglosaj&oacute;n, sino que se han producido en muchos idiomas y pa&iacute;ses. <em>Bosque Adentro </em>y <em>Ni una palabra</em> se han hecho en Polonia, mientras que<em> El inocente </em>fue una de las series espa&ntilde;olas m&aacute;s vistas. Oriol Paulo se trajo a Barcelona y a su universo la creaci&oacute;n de Coben en una miniserie con Mario Casas, Jos&eacute; Coronado y Aura Garrido. Tambi&eacute;n Argentina ha ca&iacute;do a sus encantos, donde Miguel Cohan y Hern&aacute;n Goldfrid se encargaron, en 2025, de <em>Atrapados. </em>
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                &#039;El Inocente&#039; de Netflix, con Mario Casas y Aura Garrido                            </span>
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        Todas forman parte del acuerdo de colaboraci&oacute;n global con Netflix que firm&oacute; en 2018 para adaptar, al menos, 14 de sus novelas como series o pel&iacute;culas. En todas ellas &eacute;l entra como productor ejecutivo y supervisa los proyectos. La primera producci&oacute;n de ese acuerdo se estren&oacute; en 2020, y desde entonces se ha convertido en uno de los focos de producci&oacute;n m&aacute;s importante para la empresa de la N roja. 
    </p><p class="article-text">
        Un acuerdo que se ha extendido de nuevo, pero que no es exclusivo. Harlan Coben tambi&eacute;n prev&eacute; de giros y thrillers a otras plataformas. De hecho, en Prime Video se pueden ver <em>Refugio</em> y <em>Lazarus.</em> Ambos t&iacute;tulos vienen acompa&ntilde;ados de la frase &lsquo;De Harlan Coben&rsquo;, dejando claro que el autor ya es una marca reconocible para aquellos espectadores que quieran ver una serie de suspense con final sorprendente. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, ser&aacute; Netflix quien estrene una de sus adaptaciones m&aacute;s esperadas, la que tiene que ver con su personaje m&aacute;s popular en las novelas, ese Myron Bolitar que ya tiene showrunners (David E. Kelley y Kyle Long) y reparto para sus papeles m&aacute;s importantes. Colin Woodell interpretar&aacute; a Myron Bolitar, KJ Apa a Win Lookwood, y Diane Guerrero dar&aacute; vida a Esperanza en una serie que ser&aacute;, sin duda, uno de los platos fuertes de Netflix en 2027.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/no-hayas-leido-harlan-coben-seguro-has-visto-serie-basada-novelas_1_13370788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 20:06:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puede que no hayas leído nada de Harlan Coben, pero seguro que has visto alguna serie basada en sus novelas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Netflix,Libros,Series,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida cuando ibas a EGB, los lobos generacionales y otros planes culturales para un mundo en lucha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/vida-ibas-egb-lobos-generacionales-planes-culturales-mundo-lucha_132_13369214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d71640f5-ddbd-4a8a-b1d2-cde60b93f31c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147120.jpg" width="4000" height="2250" alt="La vida cuando ibas a EGB, los lobos generacionales y otros planes culturales para un mundo en lucha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos de los festivales de música más importantes del país o el documental que muestra las bambalinas de un batacazo cinematográfico, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail  - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Este <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ee036509b3&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi&eacute;rcoles comenz&oacute; una nueva edici&oacute;n del Mad Cool.</a> Por all&iacute; pasaron Foo Fighters, Moby &mdash;que fue el &uacute;nico que us&oacute; su altavoz para decir algo y atacar a Trump&mdash; y la sorpresa inocentona de unos Arde Bogot&aacute; disfrazados de la banda inventada Bigger Splash. Pero caminando por Villaverde de camino hacia su novena edici&oacute;n, siguiendo las hordas de gente que van desde el metro al macro recinto creado para estos eventos, y a 40 grados, me dio por pensar en la forma en la que consumimos cultura y sus consecuencias. Unas consecuencias que no solo afectan a la industria de la m&uacute;sica, sino, como ejemplifica ese sitio, <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=5639319fcf&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a las propias geograf&iacute;as y urbanismos de las ciudades.</a>
    </p><p class="article-text">
        Especialmente la m&uacute;sica se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en una burbuja enorme. <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b0bbad22e8&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una burbuja que ha ido creciendo </a>y que ha tenido en los macrofestivales su cara m&aacute;s visible. No hab&iacute;a ciudad, especialmente ciudad de vacaciones, que no tuviera su macrofestival. Y lo ten&iacute;an no porque se amara a la m&uacute;sica, sino porque se amaba el dinero. Ve&iacute;an en ese boom una forma de ganar cantidades ingentes de pasta.
    </p><p class="article-text">
        No hay nada nuevo en ese sentido, pero el problema es que lo est&aacute;n haciendo a costa de la gente y de la connivencia de otros tantos. Cuando uno va al Mad Cool <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7f4c4a2639&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no piensa en los vecinos de Villaverde ni de Colonia Marconi.</a> En c&oacute;mo ese recinto ha alterado sus vidas. En c&oacute;mo el ruido hace sus noches insoportables y c&oacute;mo han construido un recinto que altera su d&iacute;a a d&iacute;a.
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                Momento del concierto de Foo Fighters en la primera jornada del Mad Cool                            </span>
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        Los ayuntamientos construyen cada vez m&aacute;s estadios y superficies para poder dar conciertos. Y hasta <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=324b21101b&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anuncian normativas a su antojo </a>para que no haya un solo estadio que se quede sin hacerlo. Sin salir de Madrid, lo que est&aacute; pasando con el estadio Bernab&eacute;u es el mejor ejemplo.<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1642d4ac0f&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El enfrentamiento vecinos vs Florentino P&eacute;rez </a>sigue su curso, pero el presidente del Real Madrid tiene claro que<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=81167227f5&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> har&aacute;n una norma para darle la raz&oacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esa insensibilidad creo que viene porque realmente la gente que va a estos sitios, en muchas ocasiones, no ama realmente la cultura, sino que quiere contar que ha estado en un sitio. Un paseo por el Mad Cool lo deja claro. Muchas de las miles de personas que abarrotan el recinto no van porque amen la m&uacute;sica de Foo Fighters, sino porque el Mad Cool es &lsquo;el sitio en el que hay que estar&rsquo;. All&iacute; ves a gente que se cree que est&aacute; en Coachella haciendo fotos con la noria en vez de ir a descubrir alg&uacute;n grupo. O j&oacute;venes que, evidentemente, lo que est&aacute;n es de botell&oacute;n con m&uacute;sica de fondo. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no todo el mundo es as&iacute;, pero esa tendencia est&aacute; cada vez m&aacute;s extendida. Y no solo en la m&uacute;sica. Ahora se ha puesto de moda hacer una foto a la pantalla de cine para poder contar en redes sociales qu&eacute; pel&iacute;cula est&aacute;s viendo. &iquest;Por qu&eacute; tienes que fotograf&iacute;ar la pantalla mientras est&aacute; la pel&iacute;cula? Primero, es ilegal. Segundo, &iquest;no te vale con decir si te ha gustado o no? La gente no quiere consumir cultura, quiere acudir al evento cultural para ser guay y contarlo. Y eso est&aacute; haciendo que nuestra responsabilidad como consumidores sea cada vez menor.
    </p><p class="article-text">
        Parece que la burbuja de festivales se pincha. Este a&ntilde;o han cancelado muchos alegando que no han vendido suficientes entradas, pero &iquest;y las heridas que dejan a su paso? Las heridas culturales, industriales, urban&iacute;sticas y econ&oacute;micas&hellip; A nadie le importa mientras puedan hacerse una foto con un look incre&iacute;ble en el sitio de moda. Menos mal que todav&iacute;a hay excepciones. Nuestro compa&ntilde;ero Nando Cruz nos habl&oacute; el otro d&iacute;a del <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ad61229d5a&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(a)ph&ograve;nica de Banyoles,</a> y uno vuelve, de repente, a confiar en que las cosas se pueden siempre hacer de otra manera mejor. 
    </p><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un fotograma de &#039;Las corrientes&#039;                            </span>
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        <strong>'Las corrientes'. </strong>Qu&eacute; pel&iacute;cula tan especial, misteriosa, diferente y sugerente ha dirigido la cineasta argentina Milagros Mumenthaler. El estudio del personaje que interpreta magn&iacute;ficamente Isabel Aim&eacute; Gonzalez Sola nunca sigue los derroteros del cine actual, y se convierte en una historia hipn&oacute;tica en la que es mejor perderse sin buscar explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Winnipeg, el barco de la esperanza'. </strong>El Winnipeg fue el barco fletado por Neruda para que los republicanos espa&ntilde;oles huyeran cuando Franco gana la guerra. Al cine espa&ntilde;ol le cuesta poner sus ojos en historias como esta. Ha sido, adem&aacute;s, la animaci&oacute;n quien lo ha hecho en una rara avis de nuestra industria que hay que reivindicar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'MegaDoc'. </strong>Filmin ha estrenado <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8d6cf5640c&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el documental que muestra las bambalinas del batacazo </a>que se peg&oacute; Francis Ford Coppola con <em>Megal&oacute;polis</em>, su proyecto so&ntilde;ado que dio muestras de caos desde su rodaje. El director Mike Figgis (responsable de Leaving Las Vegas) tuvo acceso a todo (o casi) el rodaje y lo cuenta en una pel&iacute;cula que muestra la intrahistoria de un fracaso fascinante. 
    </p><h2 class="article-text">Tres libros, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9c6314c9-e1da-42da-af57-14d09516485d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
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        <strong>'Lobos' de Robert Brodsky (Random House).</strong> Adentrarse en las p&aacute;ginas de esta novela supone enfrentarse a la brecha insalvable que se abre entre un padre y su hija adolescente. Durante un largo e inquietante viaje en coche rumbo a un campamento ecol&oacute;gico en Ohio, ambos protagonistas deben lidiar con sus propios duelos, la enfermedad y los fantasmas pol&iacute;ticos del pasado. Se trata de un retrato del desconcierto de toda una generaci&oacute;n frente al derrumbe del mundo adulto. Ya en librer&iacute;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/03dd581b-6995-46ce-90a3-cc023f20c501_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Polis y cacos' de Paloma Bravo (Contraluz).</strong> La autora madrile&ntilde;a publica una obra sobre la infancia elitista y las etiquetas sociales. Todo arranca cuando la antigua alumna m&aacute;s atractiva y cruel de la promoci&oacute;n propone un absurdo reencuentro de exalumnos de colegio privado para jugar de nuevo al cl&aacute;sico juego infantil. A trav&eacute;s de un chat grupal, la convocatoria reactiva viejos rencores e incluso recuerdos de acoso escolar. Ya disponible en librer&iacute;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e83a0784-21d4-4d04-b667-da59de10ac9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'La reina que surgi&oacute; del fr&iacute;o' de S. J. Bennett (Salamandra).</strong> La reina Isabel II se enfunda los guantes de detective en una obra de intriga con el tel&oacute;n de fondo de la Guerra Fr&iacute;a. Durante un trayecto a bordo del tren real en 1961, una dama de compa&ntilde;&iacute;a asegura haber presenciado un asesinato desde la ventanilla, destapando una compleja red de espionaje internacional vinculada al entorno de la princesa. Ya se puede encontrar en librer&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><p class="article-text">
        Siete a&ntilde;os. M&aacute;s de la mitad de una d&eacute;cada. Ese es el tiempo que ha estado Madonna sin publicar nueva m&uacute;sica. Sin embargo, la artista est&aacute; de vuelta con la segunda parte de su cl&aacute;sico <em>Confessions</em>. Hemos<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/madonna-reina-pop-lanza-disco-siete-anos-despues-augura-futuro-publico-obedece_1_13351896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> analizado en elDiario.es</a> lo que supone este lanzamiento en la trayectoria de la que es sin duda una leyenda, pero ahora toca hablar de una de las canciones, que ya forma parte <a href="https://open.spotify.com/playlist/31mRrkL9Pm391mRBXClqTb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de nuestra playlist</a> de recomendaciones, donde puedes encontrar tambi&eacute;n las de las semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Danceteria' de Madonna. </strong>Esta canci&oacute;n toma el t&iacute;tulo del nombre de una discoteca neoyorquina de principios de los a&ntilde;os 80. Fue all&iacute; donde comenz&oacute; la carrera de Madonna. El tema recrea con dinamismo la vida de la estrella en el Nueva York de aquel entonces, nombrando a amigos y figuras clave como Keith Haring, Basquiat y Debi Mazar. La canci&oacute;n utiliza una interpolaci&oacute;n de Lou Reed, trayendo de vuelta su cl&aacute;isco <em>Walk on the Wild Side</em>. 
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        <strong>'Die on This Hill' de Sienna Spiro.</strong> La joven compositora brit&aacute;nica, una de las voces revelaci&oacute;n de este a&ntilde;o, firma una de las baladas m&aacute;s conmovedoras de su &aacute;lbum debut, <em>Visitor</em>. La pieza comenz&oacute; a gestarse mientras Spiro intentaba tocar <em>Bohemian Rhapsody</em> al piano, derivando en un desgarrador himno de corte soul sobre la lealtad extrema y la tozudez en el amor.
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        <strong>'Gospel Oak' de Wolf Alice.</strong> Esta semana se est&aacute; celebrando el Mad Cool en Madrid y entre sus invitados se encuentra Wolf Alice, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rock-foo-fighters-ruge-primera-jornada-mad-cool-comienza-trump-troleo-arde-bogota_129_13367069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subi&oacute; al escenario</a> el pasado mi&eacute;rcoles. Sin embargo, el aclamado cuarteto de Londres tambi&eacute;n tiene novedades musicales. En este caso, la banda regala una joya de folk &iacute;ntimo y ac&uacute;stico que rescata las mejores esencias de su sonido. Se trata de un descarte de su &uacute;ltimo &aacute;lbum, compuesto por la vocalista Ellie Rowsell, que toma su nombre del distrito donde creci&oacute; la banda.
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            </figure><h2 class="article-text">Cuatro planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de Pirineros Sur                            </span>
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        <strong>Festival Pirineos Sur (Huesca)</strong>. Que no cunda el p&aacute;nico si no pod&eacute;is ir a este festi este fin de semana, porque durar&aacute; hasta el pr&oacute;ximo 26 de julio. Se celebra en el Auditorio Natural de Lanuza, un lugar espectacular al aire libre en mitad de la naturaleza. Este viernes act&uacute;an Suede y Nacho Vegas, el s&aacute;bado Los Planetas y Christina Rosenvinge, el domingo Bomba Est&eacute;reo y Alex Serra &amp; Totidub. M&aacute;s adelante les tomar&aacute;n el relevo artistas como La M.O.D.A, Judeline, Samura&iuml;, Monrieur Perin&eacute;, Valeria Castro y Jorge Drexler.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Esther Boix - Un mundo en lucha</strong></em><strong> (Barcelona)</strong>. Este fin de semana es vuestra &uacute;ltima oportunidad para visitar esta exposici&oacute;n del Espais Volart sobre Esther Boix i Pons, que fue todo un ejemplo de lucha y superaci&oacute;n. Comprometida con la transformaci&oacute;n social, entendi&oacute; la pintura como un instrumento de reivindicaci&oacute;n de los derechos y las libertades individuales y colectivas. Paralelamente desarroll&oacute; una intensa labor pedag&oacute;gica como una de las fundadoras de la Escola d'Expressi&oacute; L'ARC, donde form&oacute; a generaciones de j&oacute;venes poniendo el arte al servicio de las personas. La exhibici&oacute;n es la primera gran muestra retrospectiva dedicada a la artista.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Yo fui a EGB</strong></em><strong> (Madrid). </strong>El Centro de Cultura Contempor&aacute;nea CondeDuque acoge esta nost&aacute;lgica exposici&oacute;n que re&uacute;ne elementos como el cuaderno 'Rubio', los materiales escolares, la primera colonia 'chispas', los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana en la tele, la banda sonora de tantas infancias y las cocinas de las abuelas. Los visitantes se embarcar&aacute;n en un viaje al pasado en el que se reencontrar&aacute;n con una serie de personajes como la profe de tercero, el dependiente del videoclub del barrio o, incluso, Espinete.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bilbao BBK Live (Bilbao).</strong> No pod&iacute;a faltar un festival de m&uacute;sica en nuestras recomendaciones de planes. Calvin Harris, David Byrne, Robbie Williams, Belle and Sebastian, Dellafuente, Lily Alen, Zaz, Ralphie Choo y Paris Paloma son algunos de los m&aacute;s de 80 artistas que actuar&aacute;n este fin de semana en este evento musical que celebra su 20&ordm; aniversario. &iexcl;Enhorabuena! 
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La cantante Bonnie Tyler, en un concierto en Alemania en el verano de 2022"
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                La cantante Bonnie Tyler, en un concierto en Alemania en el verano de 2022                            </span>
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        <strong>Eclipse total en nuestros corazones. </strong><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7c513159e6&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ha muerto Bonnie Tyler,</a> la voz rota que nos emocion&oacute; y que anim&oacute; las noches de muchos karaokes. Una cantante con una de esas voces &uacute;nicas y reconocibles.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Demoler, demoler y demoler. </strong>Es una pena lo que est&aacute; pasando en Arag&oacute;n, donde se est&aacute;n descatalogando palacios del siglo XVII para echarlos abajo. <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=0566f37eb7&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nos lo cuenta </a>nuestro compa&ntilde;ero Jose Mar&iacute;a Sadia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo pasa en la Feria del Libro. </strong>Tras cinco a&ntilde;os, la Feria del Libro <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=30d7190c63&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha destituido a su directora</a>, Eva Or&uacute;e. No se han dado motivos exactos, y las librer&iacute;as y editoriales <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8e3f5a2880&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han salido en su defensa y piden explicaciones. </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/vida-ibas-egb-lobos-generacionales-planes-culturales-mundo-lucha_132_13369214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 08:45:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida cuando ibas a EGB, los lobos generacionales y otros planes culturales para un mundo en lucha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Canciones,Música,Agenda cultural,Planes,Películas,Cine,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d574021-9bdc-4801-a4cf-4bb5983fbb1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x735y354.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Zapata: &quot;La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor, que fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid, publica 'Animales de costumbres', una novela de misterio y terror sobre una urbanización aislada donde el clasismo y la falta de empatía lo contaminan todo</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un cruce de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> y Annie Ernaux, pero a lo bestia&rdquo;, as&iacute; presenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rivas/bob-pop-muestra-presente-cuerpo-rivas-escribir-unica-forma-pensar_1_13339140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Pop</a> la novela <em>Animales de costumbres </em>(Editorial Plasson e Bartleboom, 2026), la &uacute;ltima novela del escritor y guionista Guillermo Zapata. Primero fue <em>Perfil bajo </em>(Lengua de Trapo, 2018), un ensayo en primera persona sobre la libertad de expresi&oacute;n, redes sociales y espacio p&uacute;blico; luego vino <em>No a todo</em> (Lengua de Trapo, 2023), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/guillermo-zapata-guion-votacion-reforma-laboral-pareceria-succession_1_10349570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ensayo a partir de su investigaci&oacute;n sobre el Tamayazo</a>. Ahora Zapata se estrena en el g&eacute;nero de misterio y terror con esta historia de ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Animales de costumbres</em>, las ciudades y los pueblos han cambiado radicalmente porque un gas t&oacute;xico naranja recorre todo el territorio. La vida transcurre ahora bajo c&uacute;pulas de filtrado de aire y trajes de protecci&oacute;n. En una sociedad que recuerda mucho a la espa&ntilde;ola y en las ruinas a&uacute;n respirables de una crisis econ&oacute;mica y urban&iacute;stica que nunca termin&oacute; de irse, la historia se ubica en un cruce improbable entre <em>Twin Peaks</em> y <em>La que se avecina, </em>desarroll&aacute;ndose casi enteramente en la urbanizaci&oacute;n de Valleluz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las urbanizaciones pueden llegar a dar mucho miedo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las urbanizaciones son algo que conozco y he vivido desde peque&ntilde;o. Mir&aacute;ndolas desde la perspectiva del miedo hay elementos que me interesan especialmente. La idea de comunidad cerrada, con reglas propias que tienden a ser homog&eacute;neas y que generan un cierto aislamiento. Eso ofrec&iacute;a para m&iacute;, por un lado, la posibilidad de vivir aventuras en una especie de castillo imaginario ajeno a la realidad del resto de las personas y, por otro lado, lo perverso de vivir en un estado de control donde todo el mundo se vigila y proyecta sus temores. Sobre todo despu&eacute;s de que haya habido un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asesinato de un perro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Me parec&iacute;a interesante la idea de considerar que el asesinato de un perro se le&iacute;a igual que la muerte de cualquier persona de esa comunidad. Para m&iacute; las novelas de misterio tienen unas reglas y una de las m&aacute;s importantes era que conoci&eacute;ramos al cad&aacute;ver desde el principio. Porque a lo que asistimos a partir de ese momento es a la investigaci&oacute;n en torno a por qu&eacute; ha muerto ese perro y qui&eacute;n lo ha matado. Y a partir de ah&iacute; construir una estructura de sospechas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Guillermo Zapata en 2023                            </span>
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        <strong>Una de las sospechosas es Evelyn, una trabajadora dom&eacute;stica que ha desarrollado alergia al perro, &iquest;qu&eacute; era lo que encontrabas interesante de esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida es una an&eacute;cdota real que me contaron de una familia en la que hab&iacute;a un perro que le daba alergia a la mujer que limpiaba la casa y cuidaba a los hijos y se enfrentaba a la duda de qu&eacute; hacer, si despedir a esa mujer o deshacerse del perro. Me parece un dilema muy interesante para la ficci&oacute;n porque articula toda una serie de cuestiones relacionadas con la clase y con la incapacidad de encontrar soluciones que no pasaran por el clasismo o la exclusi&oacute;n. Evelyn representa una figura exterior que se relaciona con esa comunidad y que no est&aacute; atravesada por las violencias que esta produce. Ella es un faro de dignidad en un contexto donde muchos personajes la han perdido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, la historia est&aacute; plagada de esos personajes y constantemente tienen comportamientos cuestionables. Luego conocemos un poco mejor su historia y llegamos a empatizar con ellos&hellip; pero no del todo. &iquest;Era esa la intenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay una diferencia entre comprender por qu&eacute; alguien act&uacute;a de una determinada manera y empatizar del todo. Las actitudes cuestionables pueden venir de sus deseos, de cuestiones de clase, de g&eacute;nero, de sus diferentes maneras de dominio. Pero cuando ya te has acercado lo suficiente quieres exigirles un poco m&aacute;s y se genera la expectativa de que cambien o elijan otros caminos. Y cuando eso no sucede, nuestra empat&iacute;a se detiene. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dejando un momento de lado la novela y considerando su experiencia pol&iacute;tica, &iquest;esa 'empat&iacute;a que se detiene' es algo que nos impide entender mejor el giro ultraconservador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa esa tensi&oacute;n entre la experiencia pol&iacute;tica y la novela porque creo que responde a maneras distintas de enfocar los problemas. La novela, para empezar, no tiene por qu&eacute; dar soluciones, mientras que la pol&iacute;tica tiene que proponer todo el rato herramientas concretas. Estamos en un momento que necesita una enorme empat&iacute;a. La extrema derecha quiere producir una imagen homog&eacute;nea del mundo, muy estrecha. En esa imagen quiere atrapar incluso a sus propios votantes, porque as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil mantenerlos juntos. Yo creo que hay que resistirse a esa imagen homog&eacute;nea, asumiendo la complejidad, por un lado, e identificando problemas comunes, por otro. Necesitamos unir lo que est&aacute; separado y separar lo que se presenta como homog&eacute;neo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escribir o producir cultura nos compromete y genera vínculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problemático</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Zapata</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la novela hay al menos dos personajes (Emilio y Marcos) que representan muy bien cierta idea de clase media cuyos principios morales no siempre parecen respetar los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Emilio y Marcos son dos personas atrapadas en una ficci&oacute;n aspiracional. A uno se le ha derrumbado, pero sigue como el Coyote andando por el precipicio y persiguiendo al Correcaminos como si no pasara nada. El otro est&aacute; atrapado en las trampas que &eacute;l mismo se ha contado sobre lo que es el &eacute;xito. Es un hombre endeudado que dice ser un triunfador. Lo que los une es que los dos est&aacute;n dispuestos a hacer da&ntilde;o a otras personas por mantener su mentira. A m&iacute; eso es lo que me da miedo. El esfuerzo por mantener una normalidad irreal puede llegar a hacer da&ntilde;o a otras personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n aparece un escritor aparentemente desconectado de la comunidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que quiz&aacute;s ahora es diferente, pero durante un tiempo la producci&oacute;n cultural ha tenido una especie de prestigio as&eacute;ptico y poco problem&aacute;tico. Introducir la figura de una persona que escribe en la novela es una llamada de atenci&oacute;n en relaci&oacute;n a que no por el hecho de escribir o de producir una historia tienes que estar separado del mundo de las responsabilidades. O incluso al rev&eacute;s, escribir o producir cultura nos compromete y genera v&iacute;nculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problem&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los adolescentes de la novela parecen estar solos y salen retratados como incomprendidos, &iquest;hay una cr&iacute;tica al adultocentrismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no he querido hacer una especie de teor&iacute;a sobre la sociedad pero entiendo que la historia genere ciertas resonancias. S&iacute; he querido hablar de gente joven que est&aacute; desamparada y desorientada. Y a la que le resulta muy hostil el mundo de los adultos sin haber hecho nada especialmente raro o nada especialmente conflictivo para con ese mundo. Es como si su mera existencia, sus meros c&oacute;digos, distintos a los de los adultos, los volvieran sospechosos. Y es una cosa que a m&iacute; me preocupa y me interesa. Al final es una historia que habla sobre lo que pasa cuando la empat&iacute;a desaparece. Y eso s&iacute; es algo que nos sucede a los adultos a menudo con gente joven y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, para una persona que siempre ha defendido escribir desde la esperanza, &iquest;pasar al g&eacute;nero de terror tiene algo que ver con el actual pesimismo colectivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta que yo me hago tambi&eacute;n bastante. Creo que el desaf&iacute;o es resultar esperanzador dentro de un formato que est&aacute; entregado a lo oscuro, a lo que falla, a las cosas que salen mal, a la violencia y en definitiva, a lo que nos angustia. Me parece m&aacute;s desafiante intentar escarbar esperanza a partir de ese formato que pensar que el contexto me ha llevado a escribir una historia m&aacute;s desesperanzada. Yo creo que hay elementos en la historia que hacen llamadas constantes al presente y es una historia dura, pero no creo que sea una historia en la que no haya esperanza o salidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe G. Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:57:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></media:title>
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