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    <title><![CDATA[elDiario.es - Estrés]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/estres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Estrés]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo construir un "colchón fisiológico" contra el estrés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/construir-colchon-fisiologico-estres_1_13590359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/730e2da0-cb33-4640-a518-87b2ce6c97ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y224.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo construir un &quot;colchón fisiológico&quot; contra el estrés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mismas situaciones de estrés pueden destruir a unas personas, mientras que otras las superan. La diferencia puede estar en los recursos de nuestro organismo para amortiguar sus efectos</p><p class="subtitle">15 formas de cuidar tu cerebro según los neurólogos</p></div><p class="article-text">
        Dos personas pueden tener el mismo trabajo, los mismos plazos imposibles que cumplir y el mismo jefe insoportable. Sin embargo, una desarrolla hipertensi&oacute;n, insomnio y un trastorno de ansiedad, mientras que la otra sufre, pero su salud no se resiente. Es sencillo atribuirlo al car&aacute;cter de cada una, pero la diferencia tiene mucho que ver con el 'colch&oacute;n', es decir, los recursos fisiol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales que amortiguan el impacto del estr&eacute;s en nuestra vida.
    </p><h2 class="article-text">El estr&eacute;s cr&oacute;nico es m&aacute;s que nervios</h2><p class="article-text">
        El estr&eacute;s agudo existe para salvarnos la vida. Cuando detectamos una amenaza, un sistema que nace en el cerebro llamado eje hipotal&aacute;mico-hipofisario-adrenal (HPA) dispara el cortisol y la adrenalina, las hormonas del estr&eacute;s, y moviliza la glucosa en sangre, al tiempo que aumenta la alerta en el cerebro y la visi&oacute;n se enfoca. Todo nos prepara para luchar o huir. Una vez resuelta la amenaza, el sistema se apaga y el cuerpo vuelve al estado de equilibrio. Pero si el problema es un informe que hay que presentar, el interruptor no se apaga nunca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s mantenido altera principalmente la regulaci&oacute;n del cortisol, una de las principales hormonas implicadas en la respuesta del estr&eacute;s. Esto afecta al metabolismo, favorece la grasa abdominal, altera los niveles de glucosa y contribuye al desarrollo de resistencia a la insulina&rdquo;, explica la doctora Mar&iacute;a Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez, jefa del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. El da&ntilde;o no se detiene ah&iacute;. &ldquo;Tambi&eacute;n da&ntilde;a el sistema nervioso e inmunitario, favoreciendo problemas de memoria, concentraci&oacute;n, ansiedad, alteraciones del sue&ntilde;o y una mayor vulnerabilidad a determinadas infecciones&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos da&ntilde;os acumulados se denominan carga alost&aacute;tica en medicina, algo que se puede interpretar como &ldquo;desgaste&rdquo;. Es el precio que paga el organismo por mantener la respuesta de emergencia encendida durante meses o a&ntilde;os, y la factura se paga a&ntilde;os despu&eacute;s en forma de enfermedades cardiovasculares, bajada de defensas o alteraciones metab&oacute;licas.
    </p><h2 class="article-text">El modelo de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sobre el estr&eacute;s ha identificado a lo largo de los a&ntilde;os qu&eacute; factores pueden proteger al organismo de ese da&ntilde;o acumulado. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3901065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo de&nbsp;</a><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3901065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>stress buffering</em></a><em> </em>que surgi&oacute; en los a&ntilde;os 80&nbsp;(amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s) plantea que ciertos factores vitales no reducen el estr&eacute;s, pero act&uacute;an como amortiguadores entre el estresor y la respuesta fisiol&oacute;gica, reduciendo el impacto sobre el eje HPA.
    </p><p class="article-text">
        Esta amortiguaci&oacute;n se interpreta en la actualidad como resiliencia, &ldquo;la capacidad de afrontar situaciones estresantes o dif&iacute;ciles, de resolverlas y en cualquier caso adaptarse a ellas sin descompensarse personalmente&rdquo;, explica el doctor Luis Caballero Mart&iacute;nez, jefe del servicio de psiquiatr&iacute;a del Grupo HM. &ldquo;Siempre se tiende a pensar que eso es una cualidad del car&aacute;cter o el temperamento de algunas personas, pero depende de las experiencias previas, del conocimiento que tiene del problema a afrontar, del aprendizaje de estrategias que haya podido tener y, desde luego, del apoyo social&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre se tiende a pensar que eso es una cualidad del carácter o el temperamento de algunas personas, pero depende de las experiencias previas, del conocimiento que tiene del problema a afrontar, del aprendizaje de estrategias que haya podido tener y, desde luego, del apoyo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Caballero Martínez</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Las relaciones sociales, el amortiguador m&aacute;s potente</h2><p class="article-text">
        Las penas compartidas son menos penas, dice el refr&aacute;n, y la literatura cient&iacute;fica le da la raz&oacute;n. El apoyo de las personas que nos rodean es el factor que aparece m&aacute;s citado en la literatura cient&iacute;fica como protector frente al estr&eacute;s cr&oacute;nico. Una&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.717164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 23 metaan&aacute;lisis</a>&nbsp;de 2021 concluye que la evidencia es &ldquo;altamente consistente&rdquo; entre el apoyo social y reducci&oacute;n de la mortalidad y la enfermedad. El trabajo tambi&eacute;n identifica los mecanismos por los que el apoyo social act&uacute;a, ya que inhibe la activaci&oacute;n defensiva del eje HPA y del sistema nervioso aut&oacute;nomo, y regula la respuesta del sistema inmune.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El apoyo social no es una cualidad estrictamente personal, aunque tiene un componente personal muy importante. Los entornos, desde luego, son muy determinantes para que una persona sea suficientemente resiliente&rdquo;, coincide el doctor Caballero, pero introduce un matiz importante: &ldquo;Las relaciones sociales son a la vez causa y soluci&oacute;n del problema. Cuando las relaciones sociales se envenenan, se complican, parece que no tienen soluci&oacute;n y nadie cede en sus posiciones, pues son una fuente de estr&eacute;s&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico para combatir el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico se presenta como una forma de conservar la salud, mejorar y prolongar la vida, pero una buena parte se debe tambi&eacute;n a sus efectos sobre el estr&eacute;s. A corto plazo, una sesi&oacute;n de ejercicio aer&oacute;bico es una fuente de estr&eacute;s, ya que eleva el cortisol durante el esfuerzo. Sin embargo, despu&eacute;s se producen adaptaciones que a largo plazo hacen m&aacute;s f&aacute;cil 'bajar las revoluciones' cuando el estr&eacute;s psicosocial nos ataca. Una&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2023.1273981" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2023</a>&nbsp;en&nbsp;<em>Frontiers in Physiology</em>&nbsp;concluye que el ejercicio aer&oacute;bico regular mejora la salud del cerebro y las capacidades cognitivas, y esto se puede explicar por los cambios que produce en los sistemas que regulan el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay much&iacute;sima literatura cient&iacute;fica en casi todas las especialidades m&eacute;dicas que muestran aspectos beneficiosos de la actividad f&iacute;sica en funciones psicol&oacute;gicas, y en funciones puramente fisiol&oacute;gicas&rdquo;, confirma el doctor Caballero. La doctora Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez integra el ejercicio en una estrategia m&aacute;s global para amortiguar el estr&eacute;s: &ldquo;El ejercicio regula la respuesta fisiol&oacute;gica al estr&eacute;s, mientras que dormir lo suficiente favorece la recuperaci&oacute;n del organismo y el equilibrio de los sistemas hormonales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ejercicio regula la respuesta fisiológica al estrés, mientras que dormir lo suficiente favorece la recuperación del organismo y el equilibrio de los sistemas hormonales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Jesús González Juárez</span>
                                        <span>—</span> médico internista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Sin un buen sue&ntilde;o, todo lo dem&aacute;s falla</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o es el momento en que las hormonas del estr&eacute;s bajan, los tejidos se reparan, el cerebro elimina toxinas y los recuerdos y emociones se consolidan. Por eso la falta o mala calidad del sue&ntilde;o tiene efectos tan negativos en la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s. Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2021.782860" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio experimental de 2021</a>&nbsp;encontr&oacute; que el cortisol se elevaba tras una noche sin dormir y no recuperaba los valores normales despu&eacute;s de cinco d&iacute;as, aunque no llego a establecer los efectos concretos sobre el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Caballero como Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez hablan del descanso como la piedra angular de un sistema de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s del que forman parte los otros factores que promueven la resiliencia: la actividad f&iacute;sica, la buena alimentaci&oacute;n y la vida social.
    </p><h2 class="article-text">Respiraci&oacute;n y <em>mindfulness </em>como reguladores</h2><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de respiraci&oacute;n, relajaci&oacute;n y meditaci&oacute;n ayudan al sistema nervioso a salir del estado de alerta y act&uacute;an como una herramienta de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s. Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2016.00471" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2016</a>&nbsp;pudo comprobar que la pr&aacute;ctica de meditaci&oacute;n consciente <em>(mindfulness) </em>reduc&iacute;a el cortisol, con reducciones mayores cuantas m&aacute;s sesiones se hac&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que tomarse un tiempo, y eso se puede hacer a trav&eacute;s de la relajaci&oacute;n o de la meditaci&oacute;n. Aprender a evitar responder a las situaciones complejas con emociones b&aacute;sicas&rdquo;, resume el doctor Caballero, que insiste en que esta capacidad de regulaci&oacute;n del estr&eacute;s se puede aprender: &ldquo;Se puede aprender a regularse emocionalmente, se puede aprender a ser m&aacute;s flexible. Ante los problemas concretos el pensamiento positivo es capaz de acotar un poco los problemas y centrar los esfuerzos en aquello que de verdad va a ser &uacute;til, que va a representar un cambio&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Los factores que destruyen el colch&oacute;n contra el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Hay factores en nuestra vida que van desgastando nuestra capacidad de amortiguar el estr&eacute;s. La mala dieta no se asocia tanto con el estr&eacute;s, aunque es un factor determinante. &ldquo;Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado es fundamental para disminuir la inflamaci&oacute;n y desarrollar una mejor respuesta del organismo ante situaciones de estr&eacute;s prolongado&rdquo;, corrobora la doctora Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol, el tabaquismo y la falta de sue&ntilde;o perturban el eje HPA y el sistema nervioso auton&oacute;mico, manteniendo el estr&eacute;s elevado y evitando que nos podamos recuperar. No hay sorpresas, por tanto. Los pilares habituales de una vida sana son precisamente los que construyen nuestro colch&oacute;n contra el estr&eacute;s. &ldquo;Son los aspectos b&aacute;sicos, los que todos conocemos y no siempre practicamos&rdquo;, concluye el doctor Caballero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/construir-colchon-fisiologico-estres_1_13590359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Ejercicio físico,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la respiración diafragmática del yoga y cómo puede mejorar nuestro estado de salud y de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/respiracion-diafragmatica-mejorar-salud-animo-xp_1_13566683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3157a08e-f089-453c-998c-896fb7399a9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es la respiración diafragmática del yoga y cómo puede mejorar nuestro estado de salud y de ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La respiración diafragmática que enseña el yoga activa el sistema nervioso parasimpático, mejora el intercambio de gases y transforma las ondas cerebrales</p><p class="subtitle">Un fisio desmonta los mitos sobre el entrenamiento de fuerza en adolescentes
</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”
</p></div><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n funciona por s&iacute; sola, y eso es algo muy bueno, ya que tener que acordarnos de hacerlo 15 veces por minuto, y el riesgo de olvidarlo, ser&iacute;a algo muy inc&oacute;modo.&nbsp;Pero la respiraci&oacute;n tambi&eacute;n es el &uacute;nico proceso involuntario del cuerpo que tambi&eacute;n podemos controlar de forma consciente a trav&eacute;s de nuestro diafragma, y eso nos proporciona un acceso directo a nuestro sistema nervioso, nuestro estado mental y nuestra fisiolog&iacute;a, sin necesidad de ning&uacute;n f&aacute;rmaco ni aparato. La tradici&oacute;n del yoga lo utiliza desde hace milenios.
    </p><p class="article-text">
        El diafragma es un m&uacute;sculo en forma de c&uacute;pula que separa la cavidad tor&aacute;cica del abdomen. Cuando funciona correctamente, hace la mayor parte del trabajo respiratorio. &ldquo;Cuando se produce el acto de la respiraci&oacute;n, en la inhalaci&oacute;n, lo que se produce es una contracci&oacute;n del diafragma. Esto genera una relajaci&oacute;n de los m&uacute;sculos abdominales&rdquo;, explica Gopala, profesor de yoga en el <a href="https://www.sivananda.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Sivananda</a> de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento descendente crea un espacio que permite a los pulmones expandirse en su totalidad y llenarse de aire. &ldquo;Cuando utilizamos la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica, el intercambio en los alveolos es absolutamente eficaz. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el aire entra hasta la parte baja de los pulmones y en la totalidad de la estructura pulmonar&rdquo;, se&ntilde;ala Gopala. En comparaci&oacute;n, la respiraci&oacute;n superficial ventila solo la zona alta de los pulmones, donde la densidad de capilares es menor.
    </p><h2 class="article-text">Los tres tipos de respiraci&oacute;n del yoga</h2><p class="article-text">
        El yoga distingue entre tres formas de respirar. &ldquo;Primero, una respiraci&oacute;n muy superficial, que puede denominarse respiraci&oacute;n clavicular, en la que el diafragma trabaja muy poco, y respiramos con la parte superior de las costillas. La segunda ser&iacute;a la respiraci&oacute;n en la que el pecho va hacia adelante, y la tercera es la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica o respiraci&oacute;n abdominal&rdquo;, explica Gopala.
    </p><p class="article-text">
        La clavicular, la m&aacute;s superficial, es la respiraci&oacute;n com&uacute;n bajo una situaci&oacute;n de estr&eacute;s. La diafragm&aacute;tica es la &uacute;nica que utiliza la capacidad pulmonar completa y activa el mecanismo por el que el sistema nervioso recibe la se&ntilde;al de calma. 
    </p><h2 class="article-text">El efecto sobre el sistema nervioso</h2><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n entre la respiraci&oacute;n lenta y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nervio vago</a> es uno de los hallazgos m&aacute;s documentados de la fisiolog&iacute;a de los &uacute;ltimos tiempos. Una <a href="https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2022.104711" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2022</a> analiz&oacute; 223 estudios y encontr&oacute; que la respiraci&oacute;n voluntaria lenta incrementa de forma consistente la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hrv-truco-atletas-profesionales-puedes_1_1167064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">variabilidad de la frecuencia cardiaca</a>, es decir, la capacidad del organismo para regular el estr&eacute;s, y que refleja una activaci&oacute;n real del sistema parasimp&aacute;tico, el &ldquo;pedal del freno&rdquo; encargado de calmarnos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se activa el sistema parasimp&aacute;tico, el cuerpo sale del estado de alerta y entra en el de recuperaci&oacute;n. Baja la frecuencia cardiaca, se relaja la musculatura involuntaria y el organismo dedica recursos a procesos de reparaci&oacute;n que el estr&eacute;s interrumpe.
    </p><h2 class="article-text">Lo que le pasa al cerebro al respirar hondo</h2><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n consciente y pausada modifica la actividad el&eacute;ctrica del cerebro, las famosas ondas cerebrales, que son una medida del estado en el que nos encontramos. Un <a href="https://doi.org/10.1038/s44184-025-00156-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> registr&oacute; cambios en las ondas cerebrales durante la pr&aacute;ctica de respiraciones y&oacute;guicas, en concreto el aumento de ondas theta y ondas delta, asociadas a las fases profundas del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El efecto que tiene una respiraci&oacute;n pausada y consciente es una transformaci&oacute;n de las ondas cerebrales, que se ralentizan&rdquo;, afirma Gopala. Este mecanismo funciona en las dos direcciones: el sistema parasimp&aacute;tico, inducido por la respiraci&oacute;n, env&iacute;a se&ntilde;ales al cerebro que favorecen la calma, y el cerebro, al detectar la calma, hace que se hagan m&aacute;s lentos los procesos fisiol&oacute;gicos.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la respiraci&oacute;n superficial</h2><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n estresada se reconoce f&aacute;cilmente porque la exhalaci&oacute;n se hace m&aacute;s corta que la inhalaci&oacute;n. Este patr&oacute;n cambia la qu&iacute;mica del cuerpo. &ldquo;Al acortar la exhalaci&oacute;n, se expele una cantidad menor de di&oacute;xido de carbono. El sistema de alguna manera, se envenena&rdquo;, advierte Gopala. Hay que tener en cuenta que el di&oacute;xido de carbono y el ox&iacute;geno de la respiraci&oacute;n no son solo gases, sino mensajeros para el sistema nervioso. Al aumentar el CO&#8322; en los pulmones, hay m&aacute;s el ox&iacute;geno en sangre, y tenemos una sensaci&oacute;n de ansiedad y tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La regla b&aacute;sica es uno-uno: si inhalo durante tres segundos, exhalo durante tres segundos. Lo normal en una persona estresada es que esta regla no se cumple&rdquo;, explica Gopala. En la pr&aacute;ctica del yoga se va m&aacute;s all&aacute;, y la exhalaci&oacute;n se alarga progresivamente hasta duplicar la inhalaci&oacute;n, lo que maximiza la eliminaci&oacute;n de CO&#8322; y amplifica el efecto sobre el sistema parasimp&aacute;tico y la calma.
    </p><h2 class="article-text">La respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica y el control del estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://doi.org/10.1038/s41598-022-27247-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> con un total de 785 participantes encontr&oacute; que respiraci&oacute;n consciente pod&iacute;a reducir el estr&eacute;s, la ansiedad y la depresi&oacute;n en comparaci&oacute;n con grupos de control, con unos efectos modestos pero consistentes en los estudios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene un triple efecto. Uno es en el cuerpo, luego, en la actividad mental, es relajante y antiestresante, y en relaci&oacute;n con las emociones, aplaca y produce calma&rdquo;, corrobora Gopala.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo practicar la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        La respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica no requiere ninguna preparaci&oacute;n especial ni formaci&oacute;n previa. &ldquo;El ritmo natural te marca una inhalaci&oacute;n en 3, 4, 5, 6 segundos, una exhalaci&oacute;n en 3, 4, 5, 6 segundos&rdquo;, aclara Gopala. El punto de partida es simplemente observar la propia respiraci&oacute;n y dejar que el abdomen se expanda en la inhalaci&oacute;n en lugar de contraerse, y hacer pausas a lo largo del d&iacute;a para practicarla.
    </p><p class="article-text">
        Con la pr&aacute;ctica, la respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica deja de ser una t&eacute;cnica de relajaci&oacute;n a la que recurrimos puntualmente, y se convierte en el patr&oacute;n habitual de respiraci&oacute;n. &ldquo;Poco a poco el sistema respiratorio, que es muy inteligente, va a aprender&rdquo;, afirma Gopala. Basta con unos minutos al d&iacute;a para empezar con este aprendizaje y obtener todos sus beneficios.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/respiracion-diafragmatica-mejorar-salud-animo-xp_1_13566683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 14:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la respiración diafragmática del yoga y cómo puede mejorar nuestro estado de salud y de ánimo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yoga,Salud,Estrés,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En el magnesio y la valeriana la evidencia es inconsistente": qué dice la ciencia de los ‘nootrópicos’ para dormir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/magnesio-valeriana-evicencia-inconsistente-dice-ciencia-nootropicos-dormir-xp_1_13547781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b42ee7d3-37e0-4844-b7d2-037f5e4c4ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En el magnesio y la valeriana la evidencia es inconsistente&quot;: qué dice la ciencia de los ‘nootrópicos’ para dormir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora Gloria Lugo Rodríguez advierte sobre la falta de regulación y los posibles efectos en la salud del consumo incontrolado de este tipo de sustancias</p><p class="subtitle">Un especialista explica por qué el otoño es clave para mejorar el sueño: “Es un error compensar el cansancio con café”</p></div><p class="article-text">
        En la sociedad de la productividad constante y la multitarea, la industria del bienestar comercializa bajo el concepto de &ldquo;nootr&oacute;pico&rdquo; gran variedad de productos con la promesa de aumentar la concentraci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologo-suplementos-omega-3-memoria-prevencion-deterioro-cognitivo-requiere-abordaje-multiple-xp_1_13499945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la memoria</a> o la relajaci&oacute;n. Entre estos estimulantes se encuentra adem&aacute;s un abanico de sustancias que abarca desde las m&aacute;s conocidas como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cardiologo-efectos-cafe-corazon-fama-no-justificada-xp_1_13514411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cafe&iacute;na</a> o la <a href="https://www.eldiario.es/era/suplementos-melatonina-para-dormir_1_10251149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melatonina</a>, hasta el ginko y ashwagandha. &iquest;Avala la ciencia lo que su marketing promete?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los nootr&oacute;picos, tambi&eacute;n llamados potenciadores cognitivos, son sustancias empleadas con la intenci&oacute;n de mejorar la memoria, la atenci&oacute;n, el aprendizaje, funciones ejecutivas o el estado de alerta. Pero no constituyen una categor&iacute;a farmacol&oacute;gica homog&eacute;nea ni existe una definici&oacute;n comercial rigurosa&rdquo;, explica la doctora Gloria Lugo Rodr&iacute;guez, miembro del comit&eacute; gestor del &aacute;rea de nutrici&oacute;n de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (<a href="https://www.seen.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SEEN</a>), que asegura que bajo esa etiqueta &ldquo;pueden incluirse suplementos y sustancias como la cafe&iacute;na, el ginkgo, el ginseng y la ashwagandha, entre otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales distorsiones en torno a estas sustancias est&aacute; en la brecha que existe entre su terminolog&iacute;a comercial y la cient&iacute;fica, se&ntilde;ala la experta: &ldquo;El t&eacute;rmino nootr&oacute;pico se utiliza en el mercado de una forma mucho m&aacute;s amplia que en la literatura cient&iacute;fica&rdquo;. As&iacute;, bajo el mismo nombre se incluyen compuestos dise&ntilde;ados para finalidades diferentes, como aumentar la alerta diurna, reducir el estr&eacute;s o favorecer el descanso.
    </p><p class="article-text">
        En ese abanico es necesario discernir con rigor entre los distintos principios activos y su desigual respaldo cient&iacute;fico.
    </p><h2 class="article-text">La melatonina</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que diferenciar claramente estimulantes, como la cafe&iacute;na, que pueden provocar insomnio o, por ejemplo, la melatonina, que puede mejorar algunos par&aacute;metros del sue&ntilde;o, especialmente cuando existe una alteraci&oacute;n del ritmo circadiano o determinados tipos de insomnio&rdquo;, apunta Lugo, que a&ntilde;ade que sus beneficios suelen ser modestos y dependen del momento exacto de su administraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El magnesio y la valeriana</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En el magnesio y valeriana la evidencia es inconsistente y en algunos estudios mejoran la percepci&oacute;n subjetiva del sue&ntilde;o, sin que se demuestre una mejor&iacute;a mediante par&aacute;metros objetivos&rdquo;, afirma la doctora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La principal precauci&oacute;n que se debe tener es no confundir natural o nootr&oacute;pico con seguro. Los riesgos dependen enormemente de la sustancia, dosis, duraci&oacute;n, as&iacute; como la presencia de enfermedades previas y combinaciones utilizadas&rdquo;, advierte Lugo, que destaca que el consumo incontrolado de este tipo de productos puede acarrear implicaciones directas para la salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe riesgo de presentar un aumento de frecuencia cardiaca y presi&oacute;n arterial as&iacute; como palpitaciones y se podr&iacute;a presentar un mayor riesgo de arritmias en personas vulnerables&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista, que insta a abordar estos productos con cautela. Seg&uacute;n la doctora, tambi&eacute;n &ldquo;existe riesgo de irritabilidad y ansiedad, as&iacute; como agitaci&oacute;n; y no debemos olvidarnos de mencionar las posibles interacciones farmacol&oacute;gicas que puedan existir con otras medicaciones sedantes o estimulantes&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/magnesio-valeriana-evicencia-inconsistente-dice-ciencia-nootropicos-dormir-xp_1_13547781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 07:55:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["En el magnesio y la valeriana la evidencia es inconsistente": qué dice la ciencia de los ‘nootrópicos’ para dormir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Estrés,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marisol Sánchez, psicóloga, explica por qué el ejercicio es tan efectivo frente a la ansiedad: "Puede reducir los niveles de cortisol"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marisol-sanchez-psicologa-explica-ejercicio-efectivo-frente-ansiedad-reducir-niveles-cortisol-xp_1_13529401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75b2f97d-f2b2-4ebb-b380-96ffa75ebcd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x988y293.jpg" width="1200" height="675" alt="Marisol Sánchez, psicóloga, explica por qué el ejercicio es tan efectivo frente a la ansiedad: &quot;Puede reducir los niveles de cortisol&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo y por qué nos ayuda el hecho de calzarnos las zapatillas y movernos de forma regular en el control de la ansiedad?</p><p class="subtitle">La psicóloga María Pastor indica las rutinas diarias que alivian el estrés: “Las micropausas son productivas”</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de ansiedad son uno de los problemas de salud mental con mayor prevalencia en Espa&ntilde;a, con unos 111 casos por mil habitantes, seg&uacute;n datos de un <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnSNS.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> del Ministerio de Salud. Un problema que puede manifestarse de diversas maneras, desde una leve inquietud hasta ataques de p&aacute;nico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien est&aacute; ampliamente documentado que el ejercicio f&iacute;sico puede prevenir y mejorar diversos problemas de salud, como la hipertensi&oacute;n, la p&eacute;rdida de peso o la diabetes, tambi&eacute;n se ha demostrado que puede ayudar a aliviar los s&iacute;ntomas de la ansiedad y a mejorar el estado de &aacute;nimo general. &iquest;C&oacute;mo y por qu&eacute; nos ayuda el hecho de calzarnos las zapatillas y movernos de forma regular en el control de la ansiedad?
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ayuda el ejercicio a combatir la ansiedad </h2><p class="article-text">
        Para quienes sufren ansiedad, el ejercicio puede ser una de las &uacute;ltimas cosas en las que piensen. Sin embargo, puede marcar una diferencia en la vida de las personas una vez que encuentran la motivaci&oacute;n para empezar. &ldquo;Existe evidencia cient&iacute;fica de que el ejercicio f&iacute;sico ayuda a reducir los s&iacute;ntomas de ansiedad&rdquo;, reconoce<strong> </strong><a href="https://marisolpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marisol S&aacute;nchez</a>, psic&oacute;loga. Esta evidencia se sustenta en el hecho de que la actividad f&iacute;sica nos beneficia tanto a nivel fisiol&oacute;gico como psicol&oacute;gico. &ldquo;Favorece la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s, mejora el sue&ntilde;o, puede reducir la activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica asociada a la ansiedad y facilita la sensaci&oacute;n de bienestar&rdquo;, explica S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, adem&aacute;s, el ejercicio f&iacute;sico &ldquo;puede actuar como una exposici&oacute;n interoceptiva, es decir, nos exponemos de forma voluntaria y controlada a sensaciones f&iacute;sicas asociadas con la ansiedad &ndash;taquicardia, falta de aire, sudoraci&oacute;n, mareos&hellip;&ndash; sin que exista un peligro y esto funciona como un &lsquo;entrenamiento&rsquo;, ayudar&aacute; reducir el miedo a la ansiedad y a incrementar la tolerancia de nuestro sistema nervioso antes estas sensaciones, sabiendo que se puede volver a la calma despu&eacute;s de experimentar todo esto&rdquo;, matiza S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Incluso los datos de la Asociaci&oacute;n Estadounidense de Ansiedad y Depresi&oacute;n (<a href="https://adaa.org/living-with-anxiety/managing-anxiety/exercise-stress-and-anxiety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ADAA</a>) nos dicen que la actividad f&iacute;sica regular puede reducir la ansiedad hasta en un 25% en tan solo una sesi&oacute;n. Una de las maravillas del ejercicio reside en su capacidad para inducir profundos cambios neuroqu&iacute;micos en nuestro organismo. La actividad f&iacute;sica regular desencadena la liberaci&oacute;n de neuromoduladores que mejoran el estado de &aacute;nimo y son conocidos por sus efectos calmantes. Adem&aacute;s, el ejercicio f&iacute;sico estabiliza otros neurotransmisores claves para mantener un estado de &aacute;nimo equilibrado a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, es importante hacer un matiz: el ejercicio no debe sustituir nada sino que&nbsp;funciona mejor como parte de un enfoque m&aacute;s amplio para controlar la ansiedad. Lo admite S&aacute;nchez: &ldquo;No dir&iacute;a que hacer ejercicio &lsquo;cura&rsquo; la ansiedad sino que puede ser una herramienta muy &uacute;til dentro de un abordaje m&aacute;s amplio. Pero s&iacute; nos facilita poder reducir los niveles de cortisol y, asimismo, aumentar la serotonina y la dopamina, sustancias qu&iacute;micas encargadas de regular el estado de &aacute;nimo, la motivaci&oacute;n y el bienestar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico como parte de la terapia psicol&oacute;gica y farmacol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        Algunas investigaciones han demostrado que, en muchos casos, el ejercicio puede ser una parte fundamental del tratamiento. &iquest;Por qu&eacute;? &ldquo;Se ha visto que potencia los mecanismos de aprendizaje e inhibici&oacute;n del miedo durante la reestructuraci&oacute;n cognitiva (t&eacute;cnica empleada en terapia)&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. Pero es que, adem&aacute;s, &ldquo;mejora el sue&ntilde;o y la funci&oacute;n ejecutiva, lo que facilita la adherencia a las tareas entre sesiones de terapia&rdquo;, contin&uacute;a la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a los f&aacute;rmacos, el ejercicio f&iacute;sico tambi&eacute;n &ldquo;acelera la respuesta terap&eacute;utica y reduce los efectos secundarios comunes como el aumento de peso, la fatiga, la disfunci&oacute;n metab&oacute;lica o la rigidez afectiva&rdquo;, afirma S&aacute;nchez, que admite adem&aacute;s que &ldquo;aumenta la sensaci&oacute;n de autoeficacia, reforzando la confianza en uno mismo y la creencia en las propias capacidades durante el proceso terap&eacute;utica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Tenemos que ir al gimnasio?</h2><p class="article-text">
        Dar un paseo o nadar puede ser tan beneficioso como ir al gimnasio. No &ldquo;existe una duraci&oacute;n o intensidad m&iacute;nima universal a partir de la cual podamos decir que el ejercicio empieza a tener un efecto terap&eacute;utico sobre la ansiedad&rdquo;, afirma S&aacute;nchez, que reconoce que la evidencia sugiere que &ldquo;incluso cantidades relativamente peque&ntilde;as de actividad f&iacute;sica pueden ser beneficiosas, sobre todo cuando somos sedentarios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No recomendar&iacute;a lo mismo a una persona que no hace ning&uacute;n ejercicio que a una que entrena cinco d&iacute;as a la semana a alta intensidad&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. En el primer caso, actividades como ir en bicicleta, caminar, subir escaleras ser&iacute;a suficiente. En el segundo caso, realizar m&aacute;s actividad &ldquo;no necesariamente va a mejorar su ansiedad&rdquo;. Al contrario: &ldquo;Si existe sobreentrenamiento, falta de descanso o una relaci&oacute;n muy r&iacute;gida con el ejercicio, aumentar la carga puede llegar a ser contraproducente&rdquo;, afirma S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La clave es buscar la cantidad de ejercicio que, adem&aacute;s de eficaz, sea tambi&eacute;n sostenible. &ldquo;Es preferible que una persona sedentaria consiga incorporar 20 o 30 minutos de forma regular y lo pueda mantener en el tiempo que plantearle de golpe una rutina muy exigente que abandone a las dos semanas&rdquo;, matiza S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A corto plazo, una persona puede experimentar una disminuci&oacute;n de la tensi&oacute;n, una mejora del estado de &aacute;nimo o una sensaci&oacute;n de mayor calma despu&eacute;s de realizar actividad f&iacute;sica, efectos agudos que pueden aparecer incluso tras una sola sesi&oacute;n&rdquo;, explica S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        El efecto es m&aacute;s estable cuando la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico es algo progresivo. &ldquo;La pr&aacute;ctica regular durante semanas puede contribuir a mejorar la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s, el sue&ntilde;o, el estado de &aacute;nimo y la relaci&oacute;n con las propias sensaciones corporales&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text">Mantener la motivaci&oacute;n para entrenar sin que nos estrese a&uacute;n m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Empezar a hacer ejercicio puede resultar abrumador, sobre todo si la energ&iacute;a y la motivaci&oacute;n no son constantes. Pero no necesitamos un plan completo, sino una manera de empezar que nos atraiga. Es importante incorporar el ejercicio de manera gradual a la rutina diaria para crear un h&aacute;bito saludable. Para no fracasar en el intento, &ldquo;una de las claves es dejar de plantear el ejercicio como una obligaci&oacute;n o como una prueba de fuerza de voluntad&rdquo;, advierte S&aacute;nchez. Si nos lo tomamos como alto que &lsquo;tenemos que hacer&rsquo;, lo m&aacute;s probable es que nos acabe provocando m&aacute;s rechazo y estr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco tenemos que resolverlo todo de golpe: peque&ntilde;os cambios en la rutina pueden marcar una gran diferencia con el tiempo. Y la constancia llegar&aacute; cuando &ldquo;encontremos una actividad que encaja con nuestros gustos, nuestras posibilidades y nuestro estilo de vida&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. En funci&oacute;n de nuestras preferencias, nos puede funcionar practicar actividades como &ldquo;caminar, bailar, hacer yoga, pilates, practicar un deporte en equipo o salir en bicicleta&rdquo;, siempre que los objetivos sean &ldquo;realistas y flexibles, de manera que los podamos mantener durante meses, sin olvidar que es posible que habr&aacute; d&iacute;as en los que entrenaremos m&aacute;s que otros. La constancia no significa hacerlo perfectamente sino volver a hacerlo despu&eacute;s de una pausa&rdquo;, afirma S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, la especialista aconseja empezar de manera progresiva, exponi&eacute;ndonos al &ldquo;ejercicio unos 10-15 minutos e ir aumentando ese tiempo conforme nos vayamos sintiendo m&aacute;s c&oacute;modos. Es una manera de conectar con nuestro cuerpo, escuchar lo que necesita y relacionarnos con el ejercicio desde el placer, en lugar de hacerlo desde la imposici&oacute;n o la culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De lo que se trata es que, &ldquo;al finalizar, podamos observar que experimentamos una relajaci&oacute;n muscular y claridad mental que no ten&iacute;amos cuando iniciamos el ejercicio, lo que reforzar&aacute; nuestra motivaci&oacute;n&rdquo;, concluye S&aacute;nchez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marisol-sanchez-psicologa-explica-ejercicio-efectivo-frente-ansiedad-reducir-niveles-cortisol-xp_1_13529401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 14:32:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marisol Sánchez, psicóloga, explica por qué el ejercicio es tan efectivo frente a la ansiedad: "Puede reducir los niveles de cortisol"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Estrés,Psicología,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicóloga María Pastor indica las rutinas diarias que alivian el estrés: "Las micropausas son productivas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-maria-pastor-indica-rutinas-diarias-alivian-estres-micropausas-son-productivas-xp_1_13517217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec03bbd-c475-4c55-bfe4-f81e6e8b56b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x801y790.jpg" width="1200" height="675" alt="La psicóloga María Pastor indica las rutinas diarias que alivian el estrés: &quot;Las micropausas son productivas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Combatir el estrés no pasa por convertirnos en unos atletas profesionales o unos expertos de la respiración y de la meditación, ni requiere una transformación radical de la rutina</p><p class="subtitle">Un especialista explica por qué el otoño es clave para mejorar el sueño: “Es un error compensar el cansancio con café”</p></div><p class="article-text">
        El estr&eacute;s surge cuando percibimos un alto nivel de amenaza, desaf&iacute;o o riesgo sin recursos o apoyo suficientes. Este t&eacute;rmino describe la respuesta de nuestro cuerpo ante una amenaza. Se manifiesta en cualquier momento de nuestra jornada: agendas apretadas, notificaciones constantes y la presi&oacute;n por estar siempre al d&iacute;a. Si bien se trata de exigencias comunes, pueden ser dif&iacute;ciles de manejar cuando el estr&eacute;s se acumula sin tiempo ni espacio para recuperarnos.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el 59% de los habitantes ha asegurado sufrir problemas de estr&eacute;s y un 23% de ansiedad, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes (entre 18 y 24 a&ntilde;os), seg&uacute;n datos del <a href="https://consaludmental.org/centro-documentacion/estudio-internacional-salud-mental-axa-2025/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> internacional de Salud Mental del Grupo AXA. Sin v&iacute;as de escape regulares, el estr&eacute;s puede afectar tanto nuestro bienestar emocional como f&iacute;sico. Adem&aacute;s, las agendas apretadas y las prioridades contrapuestas dejan muchas veces poco margen para grandes cambios en el estilo de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Pero combatir el estr&eacute;s no pasa por convertirnos en unos atletas profesionales o unos expertos de la respiraci&oacute;n y de la meditaci&oacute;n, ni requiere una transformaci&oacute;n radical de la rutina. A menudo, lograr reducir el estr&eacute;s pasa por introducir peque&ntilde;os ajustes estructurales que nos permiten reconectar con nuestras necesidades y poner l&iacute;mites a los est&iacute;mulos diarios. Nuestro bienestar no mejora por hacer grandes cambios en un solo d&iacute;a, sino por mantener peque&ntilde;os h&aacute;bitos de forma constante.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; radica la importancia de un h&aacute;bito: llegar a automatizarlo de manera que se convierta en algo m&aacute;s que una simple intenci&oacute;n o algo espor&aacute;dico. Para Mar&iacute;a Pastor, directora del <a href="https://centromaspsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro M&aacute;s Psicolog&iacute;a</a>, &ldquo;no basta con querer hacer algo saludable, sino que necesitamos repetirlo hasta que forme parte de nuestra rutina&rdquo;, de ah&iacute; que los h&aacute;bitos sean fundamentales para mantener en el tiempo conductas que favorecen nuestra salud. 
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;os h&aacute;bitos, grandes cambios</h2><p class="article-text">
        Cuando el estr&eacute;s aumenta, incluso un peque&ntilde;o cambio puede ayudarnos a sentirnos mejor. Algo tan sencillo como dar un paseo a paso ligero puede echarnos una mano para despejar la mente. Salir a la calle y observar nuestro entorno puede ser revitalizante. Invitar a un amigo o familiar para que nos acompa&ntilde;e tambi&eacute;n puede motivarnos. Lo importante es encontrar algo que nos resulte factible y que nos haga sentir bien. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos referimos solo a hacer ejercicio o practicar respiraci&oacute;n; hay muchos peque&ntilde;os h&aacute;bitos cotidianos que pueden ayudarnos a regular el estr&eacute;s, recuperar energ&iacute;a y cuidar nuestro bienestar&rdquo;, reconoce Pastor. La psic&oacute;loga recomienda incorporar pr&aacute;cticas como &ldquo;hacer peque&ntilde;os descansos durante el d&iacute;a, especialmente cuando llevamos mucho tiempo concentrados en una tarea; caminar y aprovechar esos momentos para salir al exterior y cambiar de ambiente; entrar en contacto con la naturaleza, aunque solo sea sent&aacute;ndonos en un parque o escuchar los sonidos naturales&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque solemos pensar que las pausas son improductivas, en realidad pueden ayudar a reducir la fatiga y prevenir el agotamiento. Las micropausas pueden durar desde 30 segundos hasta unos minutos: ponerse de pie, estirarse, salir al aire libre o descansar la vista de la pantalla le da al sistema nervioso la oportunidad de recuperarse. &ldquo;Las <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0272460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> muestran que las pausas breves durante la jornada pueden ayudar a reducir la fatiga y favorecer la recuperaci&oacute;n&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Otras actividades que tambi&eacute;n pueden ayudarnos son, seg&uacute;n la experta, aquellas que disfrutamos haci&eacute;ndolas, como leer, escuchar m&uacute;sica o practicar un hobby. Es importante &ldquo;crear momentos de desconexi&oacute;n real del trabajo, las pantallas o las obligaciones y practicar una breve reflexi&oacute;n diaria, dedicando unos minutos a revisar c&oacute;mo ha ido el d&iacute;a y qu&eacute; necesitamos&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Someternos a un &ldquo;peque&ntilde;o chequeo emocional (&lsquo;&iquest;C&oacute;mo estoy?, &iquest;qu&eacute; estoy sintiendo?, &iquest;qu&eacute; necesito?&rsquo;) nos ayuda a detectar nuestro estado antes de que el malestar se acumule&rdquo;, reconoce Pastor, que admite que a todo ello deben sumarse momentos de cuidado corporal, como un ba&ntilde;o, unos estiramientos o un automasaje, as&iacute; como cuidar de nuestras relaciones, &ldquo;buscando momentos de conexi&oacute;n con las personas con las que nos sentimos bien&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo necesitar&aacute; los mismos h&aacute;bitos para sentirse mejor. &ldquo;Lo que a una persona le ayuda a relajarse puede no tener el mismo efecto en otra; por tanto, m&aacute;s que buscar la t&eacute;cnica perfecta, conviene preguntarse qu&eacute; peque&ntilde;as cosas nos ayudan realmente a sentirnos mejor y cu&aacute;les podemos incorporar de forma natural al d&iacute;a&rdquo;, afirma Pastor. 
    </p><h2 class="article-text">Mantener estos h&aacute;bitos a lo largo del tiempo</h2><p class="article-text">
        Es clave conseguir integrar estos h&aacute;bitos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, huyendo de obligaciones que no har&aacute;n m&aacute;s que hacernos fracasar en nuestro intento de mantenerlos en el tiempo. Porque lo m&aacute;s probable es que la motivaci&oacute;n de los primeros d&iacute;as acabe en nada, de manera que caigamos en el abandono a lo largo del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos depender solo de las ganas o de la <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-romper-bucle-habitos-queremos-abandonar-fuerza-voluntad-no-basta-xp_1_13492453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f</a><a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-romper-bucle-habitos-queremos-abandonar-fuerza-voluntad-no-basta-xp_1_13492453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uerza de voluntad</a> para que un h&aacute;bito se mantenga: la clave est&aacute; en hacer que ese comportamiento resulte f&aacute;cil de incorporar a la vida cotidiana. Podemos hacer el chequeo emocional mientras desayunamos o caminar despu&eacute;s de comer&rdquo;, afirma Pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Esto nos permite incorporar el h&aacute;bito a una rutina que ya tenemos incorporada en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Si queremos empezar a hacer unos minutos de estiramientos, podemos hacerlo justo despu&eacute;s de lavarnos los dientes o al terminar el caf&eacute;: una conducta que ya forma parte de nuestra rutina se convierte en la se&ntilde;al que nos recuerda la nueva&rdquo;, aconseja Pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo que da Pastor para que los h&aacute;bitos no caigan en el olvido es empezar haciendo peque&ntilde;os pasos, que puedan seguirse f&aacute;cilmente. Gestionar el estr&eacute;s no consiste en eliminarlo por completo, sino en desarrollar la capacidad de recuperarse m&aacute;s r&aacute;pidamente y responder con mayor calma cuando surge. Al principio, los peque&ntilde;os h&aacute;bitos pueden parecer sutiles, pero practicados con regularidad, sus efectos se acumulan.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la clave para que el h&aacute;bito se mantenga a largo plazo es, seg&uacute;n Pastor, &ldquo;hacerlo peque&ntilde;o, unirlo a algo que ya hacemos y repetirlo con frecuencia&rdquo;. Para la psic&oacute;loga, es importante recordar que, si en alg&uacute;n momento no se hace, no significa que hayamos fracasado, sino que podemos retomarlo. &ldquo;Los h&aacute;bitos se construyen con repetici&oacute;n, no con perfecci&oacute;n&rdquo;, concluye Pastor. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-maria-pastor-indica-rutinas-diarias-alivian-estres-micropausas-son-productivas-xp_1_13517217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 09:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La psicóloga María Pastor indica las rutinas diarias que alivian el estrés: "Las micropausas son productivas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Salud,Salud psicológica,Salud mental,Bienestar emocional,Estrés,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El psicólogo Andrés Galemiri, sobre el descanso inútil: “No a todo el mundo le alivia irse de viaje dos semanas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/andres-psicologo-galemiri-descanso-inutil-no-alivia-viaje-dos-semanas-xp_1_13514335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48cd913e-176b-4673-9d3a-c626efcc0c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151308.jpg" width="2113" height="1189" alt="Hay varios factores que condicionan la posibilidad de descansar de forma adecuada."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ‘descanso inútil’ no es un verdadero descanso, sino una salida de emergencia que en lugar de afrontar el problema busca refugio en actividades de bajo esfuerzo mental</p><p class="subtitle">“Perdona, no me da la vida”: ¿realmente no tenemos tiempo para nada o solo nos sentimos ocupados?
</p></div><p class="article-text">
        A menudo hablamos de salud en t&eacute;rminos de nutrici&oacute;n, sue&ntilde;o y ejercicio, pero pocas veces le damos al descanso la importancia que merece. Solemos pensar en el descanso como algo que hacemos cuando terminamos el trabajo, cuando la casa ya est&aacute; limpia y ordenada o cuando por fin <a href="https://www.eldiario.es/era/como-descansar-mejor-mas-alla-del-sueno-dormir_1_10815638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podemos dormir</a>. En una sociedad que glorifica el sacrificio y la <a href="https://www.eldiario.es/era/perdona-no-da-vida-realmente-no-tiempo-sentimos-ocupados_1_13394270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actividad constante</a>, el descanso puede llegar a parecer un lujo. Pero sin &eacute;l, todo lo dem&aacute;s flaquea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando somos conscientes de la verdadera importancia del descanso podemos actuar. Pero muchas veces lo hacemos mal y solo conseguimos lo que se conoce como &lsquo;descanso in&uacute;til&rsquo;, es decir, cuando llegamos a una falsa relajaci&oacute;n con actividades que no hacen m&aacute;s que adormecer nuestra mente, pero no repara el cansancio &mdash;pasar horas viendo v&iacute;deos cortos en el m&oacute;vil, ver un cap&iacute;tulo tras otro de nuestra serie favorita o estar tumbados en el sof&aacute;, pero estamos pensando constantemente en todo el trabajo que tenemos pendiente&mdash;; o cuando nos sentimos culpables por no estar haciendo nada productivo.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, nos levantamos al d&iacute;a siguiente pregunt&aacute;ndonos por qu&eacute; ese tiempo que pasamos sin &lsquo;hacer nada&rsquo;, en lugar de recargar nuestras bater&iacute;as, nos ha dejado m&aacute;s estresados que antes. Nos hemos dado cuenta de que el &lsquo;descanso in&uacute;til&rsquo;, no es un verdadero descanso. Es m&aacute;s bien una escapatoria, funciona como una salida de emergencia que busca nuestro cerebro cuando nos sentimos agobiados por el trabajo o las tareas del hogar. En lugar de afrontar la causa de nuestro cansancio, buscamos refugio en actividades de bajo esfuerzo mental. El problema es que, aunque no lo parezca, cuando recurrimos a las redes sociales o a ver series de televisi&oacute;n para desconectar, no permitimos que nuestro cerebro se relaje.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No todos los descansos son iguales</h2><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Andr&eacute;s Galemiri, de <a href="https://www.prismapsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prisma Psicolog&iacute;a</a>, destaca la importancia de distinguir el descanso mental del f&iacute;sico, dado que el primero es m&aacute;s complejo. &ldquo;Implica un sinn&uacute;mero de condiciones, algunas que podemos controlar y otras que no. Sabemos, por ejemplo, que las personas con depresi&oacute;n o mucha ansiedad se encuentran m&aacute;s cansadas, aunque no tengan mucha actividad, porque no tenemos un bot&oacute;n de encendido y apagado en nuestro aparato ps&iacute;quico: todo lo que arrastramos durante el a&ntilde;o no se evapora porque <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empiecen las vacaciones</a>&rdquo;, admite el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de elegir c&oacute;mo descansar, Galemiri apunta a que uno de los motivos por los que el descanso no es &uacute;til es porque solemos confundir descansar con estar quietos. Pero no todo el mundo necesita lo mismo para descansar. Por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-laura-fuster-fatiga-mental-cansancio-no-ve-no-signo-debilidad-alerta-xp_1_12699346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si nuestro cansancio es mental</a> porque estudiamos o trabajamos en una pantalla, tumbarnos a mirar el m&oacute;vil no servir&aacute;: necesitamos un descanso cognitivo, como pasear o cocinar. Si el cansancio es emocional, lo que m&aacute;s funcionar&aacute; ser&aacute; desconectar de las preocupaciones y estar con amigos, no aislarnos en casa. 
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo sugiere as&iacute; que, antes de elegir c&oacute;mo lograr ese descanso &uacute;til, la pregunta que tendr&iacute;amos que hacernos ser&iacute;a &ldquo;&iquest;cu&aacute;les son las condiciones necesarias para que una persona pueda descansar? Hay personas que est&aacute;n agotadas debido a sus condiciones materiales; otras, a su estado de salud mental; otras, por el trabajo; otras, por sus relaciones pr&oacute;ximas; otras, por todo en general, y as&iacute; un largo etc&eacute;tera&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para que el descanso sea verdadero tiene que ser reparador. Y aqu&iacute; juega un papel clave la intenci&oacute;n. Elegimos recargar la mente o el cuerpo para poder retomar la vida con mayor claridad y energ&iacute;a. La evasi&oacute;n, en cambio, usa de forma tramposa el lenguaje del descanso pero esconde una especie de resistencia silenciosa, una renuncia a afrontar la realidad, lo que explicar&iacute;a por qu&eacute; despu&eacute;s de pasar horas &lsquo;descansando&rsquo; mientras consumimos videos en el m&oacute;vil, estamos m&aacute;s cansados. Lo que hacemos es adormecer el cerebro, no recargarlo.
    </p><h2 class="article-text">Los factores que &lsquo;destruyen&rsquo; un buen descanso</h2><p class="article-text">
        Aunque el consejo parece sencillo y f&aacute;cil (descansar cuando estamos cansados), en realidad no lo es tanto. Es probable que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n nos hayamos tomado un descanso y despu&eacute;s nos sintamos m&aacute;s agotados porque lo que parece descanso en realidad no lo es. Es una forma de evasi&oacute;n disfrazada de autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s habr&iacute;a que buscar varios factores que condicionar&iacute;an la posibilidad de descansar de forma adecuada, tanto un fin de semana como durante un periodo de vacaciones. Para Galemiri, tendr&iacute;amos que valorar aspectos sobre &ldquo;c&oacute;mo de cansados est&aacute;bamos antes de empezar el periodo de descanso, si logramos desconectar de las actividades laborales o permanecemos conectados &ndash;correos electr&oacute;nicos, grupos de WhatsApp, llamadas, aplicaciones&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante tener en cuenta &ldquo;qu&eacute; carga mental y f&iacute;sica mantenemos durante las vacaciones, ya que no es lo mismo poder desconectar de la rutina diaria que tener que mantenerla porque se tienen hijos o personas al cuidado o porque no se dan las condiciones materiales que permiten tranquilizarse&rdquo;, admite el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro factor que puede influir es el hecho de que, muchas veces intentamos descansar pero eso no significa que desaparezcan nuestras preocupaciones, &ldquo;como no saber de d&oacute;nde sacar el dinero para pagar el alquiler o la hipoteca o si estamos en una situaci&oacute;n que nos genera angustia&rdquo;, afirma Galemiri. Tener conflictos abiertos, como &ldquo;una conversaci&oacute;n pendiente sobre la situaci&oacute;n laboral, la subida del alquiler o sobre alguna cuesti&oacute;n m&eacute;dica tambi&eacute;n son aspectos que van a perjudicar el descanso&rdquo;, a&ntilde;ade el psic&oacute;logo
    </p><h2 class="article-text">Una sociedad de personas cansadas</h2><p class="article-text">
        Para Galemiri, la tesis del fil&oacute;sofo Byung-Chul Han sobre la &lsquo;sociedad del cansancio&rsquo; es perfecta para explicar por qu&eacute; nos cuesta tanto descansar: nosotros somos nuestros propios explotadores, es decir, nos presionamos bajo el lema &ldquo;nosotros podemos&rdquo;. &ldquo;Casi hemos perdido la posibilidad de jugar y hemos pasado a exigirnos ser un poco m&aacute;s, un poco mejores o alcanzar &lsquo;la mejor versi&oacute;n de uno mismo&rsquo;&rdquo;, afirma Galemiri.
    </p><p class="article-text">
        El experto recalca que &ldquo;hay ciertos cansancios que tampoco est&aacute;n tan mal. Si lo que nos gusta es ir al monte y nos vamos una semana, sin grandes exigencias, es probable que volvamos cansados f&iacute;sicamente, pero aun as&iacute; nos sentiremos <a href="https://www.eldiario.es/era/recuperar-horario-de-sueno_1_10497963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preparados para volver a la rutina</a>&rdquo;. Pero si convertimos unos d&iacute;as de descanso en exigencias, &ldquo;es muy probable que al tercer d&iacute;a de vuelta a la rutina sintamos que no hemos descansado lo suficiente&rdquo;, admite Galemiri.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo transformar el &lsquo;descanso in&uacute;til&rsquo; en descanso real</h2><p class="article-text">
        El primer paso para conseguir un descanso &uacute;til es ser conscientes de &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; es lo que nos tiene agotados</a> e intentar hacer algo con ello&rdquo;, afirma Galemiri. Ya hemos visto que cada persona es un mundo y lo que le sirve a una para descansar a otra puede llegar a estresarle m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No a todo el mundo le genera descanso irse de viaje dos semanas al sudeste asi&aacute;tico&rdquo;, dice Galemiri. Para el experto, el problema est&aacute; precisamente en buscar una soluci&oacute;n para todo el mundo: debemos preguntarnos qu&eacute; es lo que consideramos y deseamos como descanso.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo citando a Byung-Chul Han, Galemiri nos habla de la idea de recuperar un &lsquo;cansancio fundamental&rsquo;. &iquest;De qu&eacute; se trata? &ldquo;Es un cansancio sereno y compartido que detiene la compulsi&oacute;n actual de producir y, por tanto, permite la contemplaci&oacute;n, escuchar y estar con otras personas&rdquo;, explica Galemiri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo a&ntilde;ade que es fundamental &ldquo;salir del mandato actual de producci&oacute;n sin freno y aprender a aburrirse, hacer las cosas con calma y aceptar que debe haber pausas en la vida&rdquo;. Y tener la intenci&oacute;n real de descansar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/andres-psicologo-galemiri-descanso-inutil-no-alivia-viaje-dos-semanas-xp_1_13514335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 15:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El psicólogo Andrés Galemiri, sobre el descanso inútil: “No a todo el mundo le alivia irse de viaje dos semanas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Estrés,Ansiedad,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rosana-alvarez-veterinaria-si-ambiente-familiar-tenso-animales-absorben-estres-reflejan-conducta-xp_1_13492021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bddb7ba9-f1c7-4f08-a156-8ea579fe2636_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros animales se comunican a través de su comportamiento y su lenguaje corporal, que a veces interpretamos de forma errónea, como un acto de desobediencia o terquedad</p><p class="subtitle">Una experta explica por qué no se recomienda dormir con tu perro o gato: “Existen motivos higiénicos para evitarlo”
</p></div><p class="article-text">
        Perros y gatos, como ocurre con las personas, afrontan el estr&eacute;s de formas distintas. Un perro puede temblar como una hoja durante su revisi&oacute;n veterinaria anual; una gata puede necesitar atenci&oacute;n de urgencia por una obstrucci&oacute;n urinaria despu&eacute;s de que su due&ntilde;o se haya ido un fin de semana; incluso otro perro puede intentar morder la puerta de la entrada cada vez que su due&ntilde;a saca la basura. Los animales pueden manifestar estr&eacute;s y ansiedad de diversas maneras.
    </p><p class="article-text">
        Es importante reconocer todas estas y otras se&ntilde;ales ya que pueden afectar su bienestar general. Saber c&oacute;mo identificarlas y manejarlas puede ayudar a que nuestro animal se sienta seguro y c&oacute;modo en situaciones inusuales o antes de que surja un factor estresante conocido y de dif&iacute;cil soluci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Las claves para reconocer las se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        A diferencia de los humanos, los animales no pueden decirnos cu&aacute;ndo se sienten estresados ni pueden expresar verbalmente su malestar. Pero s&iacute; se comunican a trav&eacute;s de su comportamiento y su lenguaje corporal, que los due&ntilde;os a veces interpretamos, de forma err&oacute;nea, como un acto de desobediencia o terquedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los animales nos hablan a trav&eacute;s de sus rutinas y su lenguaje corporal: cualquier cambio llamativo y mantenido en c&oacute;mo comen, duermen o se relacionan con nosotros es una se&ntilde;al de alarma&rdquo;, explica Rosana &Aacute;lvarez Bueno, veterinaria especializada en Medicina del Comportamiento de <a href="https://www.etologiaveterinaria.net/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Etolog&iacute;a Veterinaria</a>. Un signo muy com&uacute;n de estr&eacute;s, por tanto, es el cambio en el comportamiento general. Ya sea que un animal se esconda y evite la interacci&oacute;n o se muestre extremadamente apegado, cualquier cambio fuera de su comportamiento habitual puede indicar estr&eacute;s u otros posibles problemas de salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En perros y gatos vemos con frecuencia m&aacute;s inquietud, vocalizaciones excesivas como ladridos o maullidos constantes, conductas destructivas, esconderse o, al contrario, volverse excesivamente dependientes de la familia&rdquo;, advierte &Aacute;lvarez. Adem&aacute;s, y m&aacute;s all&aacute; de estos signos de comportamiento, tambi&eacute;n debemos prestar atenci&oacute;n a otras se&ntilde;ales m&aacute;s f&iacute;sicas, como &ldquo;jadeo o temblores sin causa aparente, lamidos o acicalado hasta perder pelo, problemas con el arenero y defecar fuera de su sitio habitual a pesar de estar educados&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cambio en el comportamiento que se &ldquo;mantenga en el tiempo y no encaje con la personalidad habitual del animal es sospechoso de estr&eacute;s o ansiedad&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez. Comprender qu&eacute; desencadena estas respuestas permite intervenir antes de que la ansiedad se arraigue de manera profunda.
    </p><h2 class="article-text">Las causas m&aacute;s comunes detr&aacute;s del estr&eacute;s en animales</h2><p class="article-text">
        Nuestros animales pueden tener dificultades con los cambios, tanto grandes como peque&ntilde;os, que afectan a su vida diaria. Probablemente no nos sorprenda que los viajes en coche, las visitas al veterinario, las tormentas, los fuegos artificiales y los ba&ntilde;os sean factores estresantes comunes. Otros incluyen la llegada de nuevos animales o personas al hogar, las mudanzas, las enfermedades, el castigo por comportamientos o cualquier otra cosa que altere su rutina habitual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como admite &Aacute;lvarez, &ldquo;normalmente no hay una sola causa, sino una suma de factores: experiencias previas, falta de socializaci&oacute;n temprana, dolor o enfermedad y, muy especialmente, el tipo de vida que llevan con nosotros&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez, que matiza adem&aacute;s que uno de los desencadenantes m&aacute;s frecuentes suele ser &ldquo;la falta de previsibilidad &ndash;cambios bruscos de rutina, mudanzas, nuevos horarios de trabajo, la llegada de un beb&eacute; o de otro animal- y pasar muchas horas solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los perros, la ansiedad por separaci&oacute;n es una de las causas m&aacute;s comunes de problemas ya que son animales sociales y con frecuencia dependen de la presencia de sus due&ntilde;os para sentirse seguros y c&oacute;modos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el entorno del hogar &ldquo;puede ser estresante si es pobre en estimulaci&oacute;n, es decir, no hay juguetes, ni rascadores u opciones de exploraci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n lo es si &ldquo;hay ruidos intensos de forma recurrente&rdquo;, admite &Aacute;lvarez, ya que se ponen ansiosas al o&iacute;r ruidos fuertes ya que, los perros en particular, tienen los sentidos del o&iacute;do y del olfato muy desarrollados, lo que los hace m&aacute;s propensos a la ansiedad causada por ruidos fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Los animales ambi&eacute;n pueden contagiarse del estr&eacute;s de sus due&ntilde;os. &ldquo;Si el ambiente familiar es muy tenso, los animales &lsquo;absorben&rsquo; ese estr&eacute;s y lo reflejan en su conducta&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez. Estudios como <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-019-43851-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este</a> demuestran que los perros cuyos due&ntilde;os sufren estr&eacute;s cr&oacute;nico tambi&eacute;n pueden padecerlo. &ldquo;Tambi&eacute;n influyen los conflictos con otros animales de casa y la ausencia de lugares seguros donde retirarse a descansar sin ser molestados&rdquo;, reconocer &Aacute;lvarez.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos ayudar a nuestro animal a que se sienta mejor</h2><p class="article-text">
        Pensar que con el tiempo se les pasar&aacute; o castigarlas no es la soluci&oacute;n. La ansiedad rara vez desaparece sin intervenci&oacute;n, sin tratamiento las respuestas de miedo suelen interferirse a medida que se sensibilizan a los desencadenantes. El castigo tampoco funciona: todo lo contrario, aumenta el miedo y da&ntilde;a la confianza entre el animal y su due&ntilde;o, puede suprimir temporalmente los s&iacute;ntomas visibles, pero agrava la ansiedad subyacente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave es ofrecer seguridad a trav&eacute;s de la rutina y del respeto a sus necesidades: precisan saber, m&aacute;s o menos, qu&eacute; va a pasar en su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, reconoce la veterinaria. Debido a que los animales se benefician de la previsibilidad es clave establecer un horario regular para la alimentaci&oacute;n, el juego y los paseos, que puede ayudar a reducir su ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todo, lo primero que debemos hacer es identificar los desencadenantes, anotando cu&aacute;ndo aparecen los s&iacute;ntomas, &ldquo;identificar qu&eacute; situaciones les superan e intentar reducirlas o hacerlas m&aacute;s previsibles, en lugar de obligarles a &lsquo;aguantar&rsquo;, al tiempo que cubrimos sus necesidades f&iacute;sicas y mentales con paseos de calidad &ndash;dej&aacute;ndoles olfatear&ndash;, juegos de inteligencia, rascadores y opciones de exploraci&oacute;n&rdquo;, recomienda &Aacute;lvarez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante adem&aacute;s crear un espacio seguro, una zona tranquila en casa donde nuestro animal pueda refugiarse cuando se sienta abrumada. &ldquo;Es muy &uacute;til crear esta &lsquo;zona segura&rsquo; en casa, un rinc&oacute;n tranquilo con su cama o refugio donde sepan que nadie les va a molestar&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        Debemos ofrecer consuelo y tranquilidad, dedicar tiempo de calidad a nuestro animal y brindarle un contacto f&iacute;sico suave, como caricias y mimos, para reforzar su sensaci&oacute;n de seguridad. Es importante &ldquo;relacionarnos con ellos con calma, usando refuerzo positivo y evitando castigos, porque estos solo aumentan la ansiedad y da&ntilde;an el v&iacute;nculo&rdquo;, advierte la profesional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todas estas medidas, en ciertas circunstancias es posible, como admite &Aacute;lvarez, &ldquo;a&ntilde;adir herramientas de apoyo como feromonas, complementos espec&iacute;ficos o tratamientos m&eacute;dicos, siempre dentro de un plan individualizado pautado por el veterinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si la ansiedad de nuestro animal persiste o parece grave a pesar de todas estas medidas, quiz&aacute;s es el momento de consultar con un especialista. La ansiedad cr&oacute;nica puede provocar complicaciones de salud f&iacute;sica o agravar problemas de comportamiento. &ldquo;Es fundamental pedir ayuda cuanto antes, desde que empezamos a ver cambios preocupantes, no solo cuando &lsquo;ya lo hemos intentado todo&rsquo;&rdquo;, ya que entonces quiz&aacute;s es muy tarde y la situaci&oacute;n insostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez, &ldquo;debemos consultar siempre que el estr&eacute;s interfiera con la calidad de vida del animal o de la familia, aunque lleve poco tiempo, y de forma urgente, si aparecen signos f&iacute;sicos persistentes como diarrea, p&eacute;rdida de peso o automutilaci&oacute;n, o cualquier tipo de agresividad, mordiscos, destrucci&oacute;n intensa o autolesiones&rdquo;. Seg&uacute;n la veterinaria, &ldquo;lo ideal es empezar por una revisi&oacute;n con el veterinario generalista y, si es necesario, derivar pronto a un veterinario especialista en Medicina del Comportamiento ya que la intervenci&oacute;n temprana mejora mucho el pron&oacute;stico y evita que el problema se cronifique&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rosana-alvarez-veterinaria-si-ambiente-familiar-tenso-animales-absorben-estres-reflejan-conducta-xp_1_13492021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 10:28:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Animales domésticos,Estrés,Bienestar animal,Mascotas,Perros,Gatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4889f9dc-91cf-463e-a0aa-4ab6b09dab7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x665y417.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que comienzan el descanso en un estado que poco se parece al deseado en estas fechas, y no es un fenómeno aislado: "Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado"</p><p class="subtitle">¿Necesitas electrolitos? ¿El té refresca? ¿Es seguro beber cerveza? Cómo hidratarse durante una ola de calor</p></div><p class="article-text">
        Meses de trabajo intenso durante todo el a&ntilde;o, la emoci&oacute;n despu&eacute;s del &uacute;ltimo d&iacute;a de oficina, las maletas hechas, y entonces, al segundo o tercer d&iacute;a de vacaciones, aparecen el dolor de garganta, la fiebre o el malestar que estropean la primera semana. No es mala suerte ni una coincidencia. Es un patr&oacute;n con mecanismos biol&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos muy bien estudiados.
    </p><h2 class="article-text">Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las infecciones respiratorias m&aacute;s frecuentes son las v&iacute;ricas, y muchos virus son estacionales&rdquo;, afirma el doctor Jos&eacute; Barber&aacute;n, especialista en medicina interna e infectolog&iacute;a del Hospital Universitario HM Montepr&iacute;ncipe. &ldquo;La gripe, los rinovirus, los adenovirus, son estacionales. Las infecciones respiratorias v&iacute;ricas son menos frecuentes en verano, exceptuando algunas que est&aacute;n todo el a&ntilde;o, como el COVID&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Las infecciones que s&iacute; tienen su pico en verano son otras. &ldquo;Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano son dos: las infecciones gastrointestinales y las infecciones de piel y partes blandas&rdquo;, explica el doctor Barber&aacute;n. En el caso de la piel, la explicaci&oacute;n sencilla: &ldquo;Hay m&aacute;s actividad f&iacute;sica, te erosionas la piel, tienes heridas, nadas, haces deporte, te arrastras por el suelo, puedes caerte en la playa o en la piscina. Entonces las bacterias que est&aacute;n en el medio ambiente pueden entrar&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista. A todo eso se suman las infecciones propias de los meses c&aacute;lidos: las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/proteger-oidos-infecciones-verano-otorrinos-no-recomendable-manipularlos-bastoncillos_1_12503271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infecciones de o&iacute;do externo</a> aumentan en verano por la exposici&oacute;n al agua de piscinas y mar.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman otros riesgos: &ldquo;Las picaduras de garrapatas y mosquitos, que transmiten enfermedades como el Lyme, dengue o el virus del oeste del Nilo, ya end&eacute;micas en la zona del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, a&ntilde;ade Barber&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Los alimentos y la <em>Salmonella </em></h2><p class="article-text">
        La segunda gran categor&iacute;a de las infecciones en verano son las gastroenteritis. &ldquo;Aqu&iacute; hay dos bacterias fundamentales, que son <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter&rdquo;</em>, se&ntilde;ala el doctor Barber&aacute;n. &ldquo;Todos los alimentos tienen bacterias, porque no hay ning&uacute;n alimento est&eacute;ril. La diarrea depende de la carga bacteriana. Si t&uacute; tienes una tortilla que la haces por la ma&ntilde;ana y la tienes durante 12 horas expuesta en el mostrador de un bar sin refrigerar, se van a multiplicar las bacterias. Cuando la ingieres, ingieres una gran carga bacteriana, y eso es lo que te produce la infecci&oacute;n&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        La ensaladilla rusa, los pinchos de tortilla y el marisco son alimentos de riesgo elevado en verano, no porque sean m&aacute;s peligrosos por s&iacute; mismos, sino porque el calor acelera la multiplicaci&oacute;n bacteriana cuando no se mantiene la cadena de fr&iacute;o. Un estudio de <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1139-76322015000100005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coprocultivos del ISCIII</a> (de heces) confirm&oacute; el aumento de las infecciones de <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter</em> en verano.
    </p><p class="article-text">
        En destinos ex&oacute;ticos, el riesgo se amplifica. La diarrea del viajero afecta a entre el 20% y el 50% de los turistas que visitan destinos de riesgo alto en Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, donde la exposici&oacute;n a agua no potabilizada y alimentos de origen incierto es mucho mayor que en Espa&ntilde;a. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10766072/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial m&eacute;dica reciente</a> confirma que la globalizaci&oacute;n de los viajes est&aacute; ampliando tanto la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de los vectores como la frecuencia de brotes de enfermedades end&eacute;micas.
    </p><h2 class="article-text">El sistema inmune en verano, &iquest;debilitado o simplemente m&aacute;s expuesto?</h2><p class="article-text">
        Una de las explicaciones populares para las infecciones que se contraen en verano es que, con la disminuci&oacute;n del estr&eacute;s, el organismo &ldquo;relaja las defensas&rdquo;. El doctor Barber&aacute;n es esc&eacute;ptico: &ldquo;Por supuesto que el estr&eacute;s influye, pero el estr&eacute;s est&aacute; en verano y est&aacute; en invierno. La gente est&aacute; de vacaciones en verano, est&aacute; relajada. Desde mi punto de vista, la principal raz&oacute;n para tener estas infecciones es la exposici&oacute;n, no que el sistema inmune est&eacute; estresado o agotado en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este aumento de exposici&oacute;n tambi&eacute;n puede llegar en el peor momento. Ana Sierra, psic&oacute;loga y jefa del Servicio de Psiconutrici&oacute;n de la Cl&iacute;nica Neogenia, describe el fen&oacute;meno desde su consulta: &ldquo;Es un fen&oacute;meno relativamente frecuente y tiene una explicaci&oacute;n fisiol&oacute;gica. Existe lo que se conoce como efecto <em>let-down</em> o enfermedad de la relajaci&oacute;n, que aparece tras semanas o meses de estr&eacute;s mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos, como infecciones ya incubadas o un agotamiento acumulado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe lo que se conoce como efecto &#039;let-down&#039; o enfermedad de la relajación, que aparece tras semanas o meses de estrés mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Sierra</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.mdpi.com/2077-0383/13/21/6394" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> respalda parcialmente esta explicaci&oacute;n: el estr&eacute;s cr&oacute;nico suprime funciones inmunitarias a trav&eacute;s del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal, reduciendo la actividad de las c&eacute;lulas inmunes aumentando la susceptibilidad a infecciones. Al mismo tiempo, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29596867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s de corta duraci&oacute;n refuerza</a> temporalmente el sistema inmunitario. Cuando perdemos esa tensi&oacute;n, los efectos cr&oacute;nicos prevalecen.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno fue <a href="https://repository.tilburguniversity.edu/server/api/core/bitstreams/fe3457b2-8b8b-456f-8b74-ebcfbe7c3068/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descrito por primera vez en 2001</a> por los psic&oacute;logos Vingerhoets y Van Huijgevoort, que en una muestra de casi 2.000 adultos identificaron que alrededor del 3% enfermaba de forma recurrente al inicio de los fines de semana o vacaciones, con s&iacute;ntomas de cefalea, fatiga, dolor muscular y n&aacute;useas, y lo denominaron<em> &ldquo;leisure sickness&rdquo; </em>(enfermedad de la relajaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s no act&uacute;a directamente como causa infecciosa, pero s&iacute; como modulador de la respuesta inmune. Sierra lo resume as&iacute;: &ldquo;El cuerpo negocia mientras puede y habla cuando ya no puede negociar. Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las conductas en vacaciones que agravan el problema</h2><p class="article-text">
        Sierra se&ntilde;ala que muchas personas a&ntilde;aden al rebote fisiol&oacute;gico un conjunto de h&aacute;bitos que lo empeoran: &ldquo;Muchas personas confunden descansar con desregularse. En vacaciones solemos cambiar de golpe los horarios de sue&ntilde;o, comer peor, beber m&aacute;s alcohol y az&uacute;cares, hidratarnos menos, exponernos m&aacute;s al sol o abandonar h&aacute;bitos de autocuidado y tratamientos, pensando que por unos d&iacute;as no pasa nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Frenar de golpe tambi&eacute;n puede ser una trampa frecuente en vacaciones. &ldquo;Pasar de una agenda completamente saturada a una inactividad absoluta&rdquo;, describe Sierra. &ldquo;Sin embargo, el organismo suele adaptarse mucho mejor a los cambios progresivos que a los extremos. Por eso, las vacaciones deber&iacute;an ser un cambio de ritmo, no un abandono del cuidado personal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para no enfermar en vacaciones</h2><p class="article-text">
        Conociendo las causas, es m&aacute;s f&aacute;cil prevenir la enfermedad en verano. Para las infecciones gastrointestinales es importante vigilar la cadena de fr&iacute;o en los alimentos, desconfiar de preparaciones que hayan estado mucho tiempo expuestas sin refrigerar, y extremar las precauciones con agua y comida en destinos de riesgo. Las infecciones de la piel se previenen limpiando, desinfectando y protegiendo las heridas del contacto con agua de piscinas o mar. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano psicol&oacute;gico, Sierra propone una la soluci&oacute;n mucho antes de que empiece el verano: &ldquo;La mejor prevenci&oacute;n empieza antes de las vacaciones. Si pretendemos que dos semanas reparen el desgaste de todo un a&ntilde;o, el cuerpo no funciona as&iacute;&rdquo;.  Su propuesta es una receta para todos los d&iacute;as del a&ntilde;o: &ldquo;Incorporar peque&ntilde;as pausas de recuperaci&oacute;n durante el a&ntilde;o, dormir lo suficiente, mantener cierta regularidad en los h&aacute;bitos, cuidar la alimentaci&oacute;n y reservar espacios cotidianos de desconexi&oacute;n o practicar la meditaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene rebajar la presi&oacute;n de vivir unas vacaciones perfectas, lo cual es una fuente de estr&eacute;s en s&iacute; misma. &ldquo;Las vacaciones no deber&iacute;an ser un rescate de &uacute;ltima hora, sino la continuidad de un autocuidado que hemos ido construyendo durante todo el a&ntilde;o&rdquo;, concluye Sierra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Infecciones,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vida-moderna-llevando-limite-cerebro-disenado-mundo-distinto-ciencia-pm_1_13360911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17b81ee-51da-40ef-bbaf-d2840141ad4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adaptados al caos - Las zonas concurridas, el exceso de ruido y la falta de vegetación dificultaron el descanso y las relaciones mientras otros espacios facilitaron una experiencia diaria más llevadera</p><p class="subtitle">‘Tidsoptimist’, o cómo vivir convencido de tener más tiempo del que en realidad existe</p></div><p class="article-text">
        Mirar el m&oacute;vil nada m&aacute;s abrir los ojos y encontrarse con mensajes, noticias y cifras antes de desayunar ya marca el ritmo del d&iacute;a y deja<strong> poco espacio para desconectar</strong>. As&iacute; empieza el d&iacute;a para mucha gente, con la sensaci&oacute;n de ir ya un paso por detr&aacute;s. Esa forma de vivir encaja con el ritmo actual, donde el trabajo, la informaci&oacute;n constante y la comparaci&oacute;n con otros ocupan gran parte del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El problema aparece cuando ese ritmo no afloja en ning&uacute;n momento. La atenci&oacute;n salta de una cosa a otra sin descanso y todo parece urgente. El cansancio no viene solo de lo que se hace, tambi&eacute;n de todo lo que pasa por delante y de lo que se espera que llegue. Poco a poco, esa <strong>presi&oacute;n se nota en el &aacute;nimo y tambi&eacute;n en la forma de tratar a los dem&aacute;s</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">Una revisi&oacute;n cient&iacute;fica explic&oacute; el origen de ese malestar</h2><p class="article-text">
        Una revisi&oacute;n cient&iacute;fica publicada en <em><strong>Behavioral Sciences </strong></em>analiza ese malestar desde el llamado <strong>desajuste evolutivo</strong>, y re&uacute;ne trabajos de psicolog&iacute;a y sociolog&iacute;a para explicar por qu&eacute; muchas personas viven con estr&eacute;s, soledad o ansiedad. El estudio, firmado por investigadores vinculados a instituciones de Singapur, no aporta experimentos nuevos, pero <strong>organiza distintas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n </strong>para describir c&oacute;mo han cambiado las condiciones de vida y qu&eacute; efectos tiene ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de desajuste evolutivo parte de una comparaci&oacute;n entre el entorno en el que se desarroll&oacute; el cerebro humano y el que existe hoy. Durante gran parte de la historia, las personas vivieron en grupos reducidos donde las relaciones eran estables y los peligros se identificaban en el entorno inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Esa base cambi&oacute; cuando la vida se traslad&oacute; a ciudades densas, entornos digitales y sociedades con grandes diferencias econ&oacute;micas, lo que <strong>obliga a los mismos mecanismos mentales a funcionar en escenarios muy distintos</strong>. Por lo tanto, las respuestas que antes ayudaban a orientarse dentro de un grupo cercano ahora se a<strong>ctivan ante est&iacute;mulos que llegan desde pantallas o espacios llenos de desconocidos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las redes sociales ampliaron las comparaciones entre personas</h2><p class="article-text">
        Las<strong> redes sociales </strong>empujan esa sensaci&oacute;n un poco m&aacute;s lejos. El n&uacute;mero de personas con las que alguien se mide crece sin parar y, a cada momento, aparecen se&ntilde;ales de &eacute;xito o reconocimiento en la pantalla. Lo que antes ten&iacute;a que ver con encajar en un grupo cercano ahora se traslada a perfiles cuidados al detalle, donde<strong> todo est&aacute; editado</strong> y acompa&ntilde;ado de cifras que parecen decir qui&eacute;n est&aacute; mejor situado.
    </p><p class="article-text">
        Esa exposici&oacute;n <strong>alimenta la sensaci&oacute;n de estar siendo observado o evaluado sin descanso</strong>. La revisi&oacute;n se&ntilde;ala que ese entorno favorece una percepci&oacute;n continua de competencia, donde otros parecen avanzar o destacar, aunque se trate de personas desconocidas.
    </p><p class="article-text">
        Esa competencia percibida no surge de la nada, pero cambia de intensidad cuando el entorno la mantiene activa de forma. El profesor <strong>Jose Yong</strong>, que particip&oacute; en el trabajo, sit&uacute;a ah&iacute; una parte del problema al se&ntilde;alar que &ldquo;la competencia no es nueva, pero la vida moderna puede hacer que se sienta constante&rdquo;. Esa continuidad altera la forma en que se interpreta el entorno y<strong> contribuye a que muchas personas vivan con la sensaci&oacute;n de quedarse atr&aacute;s</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las ciudades influyen en el bienestar de la poblaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El lugar en el que se vive tambi&eacute;n cambia mucho c&oacute;mo se siente el d&iacute;a a d&iacute;a. No es lo mismo moverse por calles llenas de gente que hacerlo por zonas m&aacute;s tranquilas. El ruido constante, los espacios cargados o los barrios con pocas zonas verdes hacen que la tensi&oacute;n suba sin darse cuenta y que todo cueste un poco m&aacute;s. En ese ambiente, parar o conectar con otras personas se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo re&uacute;ne aportaciones de investigadores de la<em> James Cook University</em> en Singapur y del <em>Lee Kuan Yew Centre for Innovative Cities</em>, que estudian c&oacute;mo las ciudades influyen en el bienestar. <strong>Sarah Chan</strong>, investigadora en ese centro, apunta que muchas de las dificultades actuales se interpretan como <strong>problemas individuales cuando tambi&eacute;n reflejan el tipo de entorno </strong>en el que se vive. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, &ldquo;el estr&eacute;s, la soledad y la ansiedad suelen tratarse como problemas personales o de estilo de vida&rdquo;, pero tambi&eacute;n pueden relacionarse con condiciones que no encajan con la forma en que el cuerpo y la mente se desarrollaron.
    </p><h2 class="article-text">Los autores propusieron cambios para reducir esa presi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones<strong> no proponen volver a formas de vida del pasado ni cuestionan los avances actuales,</strong> como la medicina o la tecnolog&iacute;a, que han mejorado la esperanza de vida y las condiciones materiales. El planteamiento apunta hacia<strong> cambios en el dise&ntilde;o de ciudades, espacios de trabajo y plataformas digitales </strong>para reducir la presi&oacute;n constante que generan ciertos est&iacute;mulos.
    </p><p class="article-text">
        Los autores plantean que crear entornos con m&aacute;s contacto social directo, limitar la exposici&oacute;n a comparaciones continuas y dise&ntilde;ar espacios que faciliten la orientaci&oacute;n puede aliviar parte de ese malestar. Yong resume esa idea al se&ntilde;alar que &ldquo;<strong>necesitamos dise&ntilde;ar intervenciones que funcionen de acuerdo con nuestra naturaleza humana</strong>&rdquo;, una l&iacute;nea de trabajo que busca ajustar el entorno a las capacidades reales de las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vida-moderna-llevando-limite-cerebro-disenado-mundo-distinto-ciencia-pm_1_13360911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 16:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Estrés,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x867y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.  
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 14:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural” </p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. &ldquo;En Espa&ntilde;a no utilizamos esta palabra porque se asocia precisamente a una pseudociencia que dice que en funci&oacute;n del momento en que naces, cambian tus ritmos emocionales, intelectuales y f&iacute;sicos van a ser as&iacute;&rdquo;, advierte Rol de Lama. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Estrés,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: "El cuerpo ya no se recupera igual"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c189c1a8-4c6e-4dc2-893b-3fa7d3f819c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1129y561.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: &quot;El cuerpo ya no se recupera igual&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nervio vago está relacionado con la capacidad del cuerpo para salir del estado de alerta constante y entrar en uno de recuperación y regulación</p><p class="subtitle">Reducir la tensión arterial o ganar fuerza: una entrenadora explica los beneficios de las sentadillas contra la pared
</p></div><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo es un sistema complejo e intrincadamente conectado, donde el cerebro y el sistema nervioso desempe&ntilde;an un papel clave en la regulaci&oacute;n de varias funciones. Entre los numerosos nervios que componen este sistema, el nervio vago destaca por su clara influencia en la salud f&iacute;sica y mental.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente muchas personas desconozcan su existencia, o quiz&aacute;s nunca han o&iacute;do hablar de &eacute;l. Para hacernos una idea, podr&iacute;amos imaginarlo como una simple cuerda, aunque en realidad se asemeja m&aacute;s a un &aacute;rbol, ramific&aacute;ndose una y otra vez en diminutos dedos. Lo llamamos nervio, en singular, si bien son un par de nervios que descienden del cerebro, a trav&eacute;s de una serie de ramificaciones, que se conectan con el coraz&oacute;n, los pulmones, el bazo, el h&iacute;gado y los intestinos.  
    </p><h2 class="article-text">Nervio vago, la principal comunicaci&oacute;n bidireccional entre cerebro y cuerpo</h2><p class="article-text">
        El nervio vago es una v&iacute;a principal de comunicaci&oacute;n bidireccional entre el cerebro y el cuerpo, ya que transmite se&ntilde;ales sensoriales de los &oacute;rganos internos y &oacute;rdenes motoras desde el cerebro. Como nos explica Andr&eacute;s S&aacute;nchez D&aacute;vila, director del equipo de fisioterapeutas especialistas en nervio vago y Sistema Nervioso Aut&oacute;nomo (SNA) de <a href="https://www.fisioterapiagoya.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fisioterapia Goya</a>, &ldquo;es uno de los nervios m&aacute;s importantes del cuerpo y una pieza clave del SNA, el encargado de regular funciones autom&aacute;ticas como la respiraci&oacute;n, el ritmo card&iacute;aco, la digesti&oacute;n, el sue&ntilde;o y la respuesta al estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nervio vago, este &ldquo;sistema global de adaptaci&oacute;n del cuerpo&rdquo;, como lo denominan los expertos, se origina en el tronco encef&aacute;lico y se extiende hacia abajo a trav&eacute;s del cuello hasta el t&oacute;rax y el abdomen. Este nervio se ramifica hacia m&uacute;ltiples &oacute;rganos, incluyendo el coraz&oacute;n, los pulmones, el h&iacute;gado, el bazo, el est&oacute;mago, los intestinos y los ri&ntilde;ones. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata por tanto de un componente clave del SNA, que regula procesos fisiol&oacute;gicos involuntarios como la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n. Su nombre deriva de la palabra latina <em>vagus</em>, que significa <em>errante</em>, lo cual describe a la perfecci&oacute;n su extenso recorrido por todo el cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras: cuando el cerebro pregunta al coraz&oacute;n o a los pulmones si todo est&aacute; bien, las respuestas suelen llegar a trav&eacute;s del nervio vago.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, &ldquo;cuando el organismo pierde capacidad de regulaci&oacute;n, pueden aparecer s&iacute;ntomas muy distintos entre s&iacute;: desde cansancio a problemas digestivos, sensaci&oacute;n de alerta constante, palpitaciones, insomnio o dificultad para recuperarse f&iacute;sica y mentalmente&rdquo;, advierte S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el cuerpo no puede regularse correctamente</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede fallar en el nervio vago? La disfunci&oacute;n puede deberse a diversas causas, tanto fisiol&oacute;gicas como psicol&oacute;gicas. &ldquo;No suele existir una &uacute;nica se&ntilde;al clara que nos diga que no est&aacute; funcionando como deber&iacute;a, sino un conjunto&rdquo;, aclara el fisioterapeuta. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto se debe sobre todo a que el nervio vago influye en varios sistemas corporales, lo que explicar&iacute;a que su disfunci&oacute;n puede producir una amplia gama de s&iacute;ntomas, que nos muestran que el cuerpo est&aacute; teniendo dificultades para regularse de la forma correcta. Muchas veces, &ldquo;cuando el paciente nos llega a consulta, estos s&iacute;ntomas llevan ya meses coexistiendo&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de s&iacute;ntomas tan variados como fatiga persistente, sue&ntilde;o poco reparador, estr&eacute;s mantenido, tensi&oacute;n cervical o mandibular, problemas digestivos, sensaci&oacute;n de ansiedad f&iacute;sica, palpitaciones o dificultad para desconectar.  
    </p><p class="article-text">
        Lo que observa el especialista es que muchas veces se trata de personas &ldquo;que llevan a&ntilde;os en un estado de &lsquo;alerta&rsquo; constante y sienten que su cuerpo ya no recupera igual que antes&rdquo;. Muchas personas con disfunci&oacute;n del nervio vago describen sentirse &lsquo;mal&rsquo; durante a&ntilde;os antes de descubrir la causa de ra&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la disfunci&oacute;n del nervio vago no solo se refiere a &ldquo;estr&eacute;s emocional, sino a c&oacute;mo el cuerpo y el sistema nervioso se han desadaptado al ritmo, las exigencias y la sobrecarga del d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos mejorar la regulaci&oacute;n del nervio vago</h2><p class="article-text">
        A partir de todas estas se&ntilde;ales, es obvio deducir que la influencia del nervio vago y su conexi&oacute;n con el cerebro desempe&ntilde;a un papel importante en la regulaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo, la respuesta al estr&eacute;s y la funci&oacute;n cognitiva. A la hora de hablar de c&oacute;mo &lsquo;tonificar&rsquo; el nervio vago, lo mejor es referirnos a ello como de qu&eacute; manera se puede &ldquo;favorecer una mejor regulaci&oacute;n del nervio vago y del SNA&rdquo;, reconocen el experto, que admite que las herramientas m&aacute;s eficaces suelen ser tambi&eacute;n las m&aacute;s b&aacute;sicas:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pasear al aire libre cada d&iacute;a</li>
                                    <li>Hacer ejercicio moderado de forma regular</li>
                                    <li>Practicar respiraciones lentas y profundas&nbsp;</li>
                                    <li>Mantener horarios de sue&ntilde;o estables&nbsp;</li>
                                    <li>Reducir el exceso de pantallas y est&iacute;mulos, sobre todo por la noche</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar estos peque&ntilde;os pasos constantes puede ayudar al cuerpo a recuperar la comunicaci&oacute;n y la resiliencia adecuadas. Con el tiempo, esto puede significar sentirse con m&aacute;s control, menos fatigados y mejor preparados para afrontar las exigencias de la vida diaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que hoy vivimos hiperestimulados: estr&eacute;s, m&oacute;vil, notificaciones, mal descanso y poca conexi&oacute;n con la naturaleza&rdquo;, advierte S&aacute;nchez. Y el nervio vago est&aacute; &ldquo;muy relacionado con la capacidad del cuerpo para salir del estado de alerta constante y entrar en uno de mayor recuperaci&oacute;n y regulaci&oacute;n&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero necesita justo lo contrario de lo que le estamos dando, es decir, descanso, respiraci&oacute;n, movimiento y estabilidad. Pero, sobre todo, &ldquo;necesita mantener esos h&aacute;bitos saludables en el tiempo para ayudar al cuerpo a recuperar equilibrio, mejorar su capacidad de recuperaci&oacute;n y volver a sentirse bien&rdquo;, concluyen el fisioterapeuta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 05:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: "El cuerpo ya no se recupera igual"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fisioterapia,Fisioterapeutas,Salud,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologo-explica-gestionar-ansiedad-examenes-dificulta-recuperar-informacion-aprendida-xp_1_13312591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f345e21-db52-42b1-ab48-905b8834be91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valentín Martínez-Otero explica por qué “darse un atracón” o estudiar sin descanso es el mayor enemigo de tu memoria ante un examen </p><p class="subtitle">Cómo funciona Yoga Nidra, la técnica de relajación que ayuda a combatir el insomnio, según una psicóloga</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada del fin de curso miles de estudiantes se enfrentan, no solo a los ex&aacute;menes finales, sino al enemigo invisible que puede suponer la ansiedad. Entre el 15% y el 25% de los estudiantes presentar&iacute;a niveles elevados de ansiedad ante este tipo de pruebas, seg&uacute;n <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=186666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de 1996</a> que, pese a su antig&uuml;edad, los expertos siguen citando como referencia a falta de datos m&aacute;s recientes. Lejos de tratarse de un mero nerviosismo, puede comprometer el bienestar y el futuro acad&eacute;mico si no se gestiona a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los nervios son normales e incluso &uacute;tiles cuando activan la atenci&oacute;n y ayudan a concentrarse. Se convierten en ansiedad perturbadora cuando esa activaci&oacute;n es excesiva y empieza a interferir en el rendimiento; si provoca bloqueo, dificultades para pensar con claridad o s&iacute;ntomas f&iacute;sicos intensos como insomnio, taquicardia o malestar significativo&rdquo;, advierte Valent&iacute;n Mart&iacute;nez-Otero, doctor en psicolog&iacute;a y pedagog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">P&aacute;nico a quedarnos en blanco</h2><p class="article-text">
        Uno de los mayores temores de quienes estudian es sufrir el fen&oacute;meno de quedarse en blanco a la hora de la verdad. &ldquo;Suele producirse por una activaci&oacute;n elevada generada por el estr&eacute;s&rdquo;, explica Mart&iacute;nez-Otero, que a&ntilde;ade que &ldquo;en ese estado, el cerebro reduce el acceso a la memoria de trabajo y prioriza la respuesta de alarma, lo que dificulta recuperar la informaci&oacute;n aprendida en ese momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diversas investigaciones sugieren adem&aacute;s que este problema no afecta a todos por igual: las mujeres son quienes suelen presentar s&iacute;ntomas m&aacute;s intensos, una tendencia que aumenta en funci&oacute;n de la presi&oacute;n educativa, es decir, si se necesita pasar cierta nota de corte, quedar entre los primeros para conseguir plaza, o cuando ya se llevan varias convocatorias a las espaldas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Factores como las altas expectativas, propias o familiares, el miedo al fracaso, la falta de planificaci&oacute;n o la tendencia al pensamiento negativo influyen en este malestar, aclara el experto. &ldquo;Uno de los errores m&aacute;s frecuentes es estudiar de forma intensiva hasta el &uacute;ltimo momento sin descanso, &lsquo;darse un atrac&oacute;n&rsquo;, lo que aumenta la saturaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el psic&oacute;logo, que tambi&eacute;n recomienda evitar entrar &ldquo;en din&aacute;micas de catastrofismo, como pensar &lsquo;voy a suspender seguro&rsquo;, y evitaci&oacute;n, que incrementan el malestar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para gestionar la ansiedad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n intentar eliminar completamente la ansiedad en lugar de aprender a gestionarla&rdquo;, apunta como otro error frecuente Mart&iacute;nez-Otero. La clave es alejarse del perfeccionismo y centrarse en la organizaci&oacute;n, la regulaci&oacute;n emocional y el autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las recomendaciones ya citadas, de evitar los excesos de &uacute;ltima hora y la autocr&iacute;tica o negatividad de pensamiento, el especialista asegura: &ldquo;Las estrategias m&aacute;s eficaces incluyen una preparaci&oacute;n distribuida en el tiempo, la realizaci&oacute;n de simulacros de examen, el cuidado del sue&ntilde;o y t&eacute;cnicas breves de regulaci&oacute;n como la respiraci&oacute;n o la relajaci&oacute;n. Tambi&eacute;n es clave reinterpretar la activaci&oacute;n como algo no necesariamente negativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las familias y los docentes tambi&eacute;n tienen un rol esencial a la hora de no aumentar la presi&oacute;n sobre los estudiantes y valorar el esfuerzo. Con todo, a veces las herramientas al alcance de uno no son suficientes y es necesario recurrir a ayuda profesional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la ansiedad es frecuente e intensa, interfiere de forma significativa en el rendimiento acad&eacute;mico o genera un malestar elevado que lleva a evitar situaciones de evaluaci&oacute;n, es recomendable buscar apoyo psicol&oacute;gico especializado&rdquo;, valora Mart&iacute;nez-Otero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologo-explica-gestionar-ansiedad-examenes-dificulta-recuperar-informacion-aprendida-xp_1_13312591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 08:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f345e21-db52-42b1-ab48-905b8834be91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estudiantes,Ansiedad,Psicología,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0785a050-32e9-448e-8525-5659a2b5465b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un aumento de la frecuencia cardíaca hasta un debilitamiento del sistema inmunitario, los expertos explican las consecuencias físicas ocultas del estrés crónico, y por qué nuestro cuerpo no está diseñado para permanecer en estado de alerta constante</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Te despiertas m&aacute;s tarde de lo previsto, as&iacute; que tienes que darte prisa para tenerlo todo listo antes de llevar a los ni&ntilde;os al colegio. Mientras esperas a que se tueste el pan, cometes la tonter&iacute;a de mirar el m&oacute;vil. Ha pasado algo y en tu muro se despliegan las peores reacciones imaginables. Uno de tus hijos ha dejado sus zapatos en alg&uacute;n lugar imposible de encontrar y hay un sobre en el buz&oacute;n esper&aacute;ndote con una multa por haber conducido por el carril bus.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda est&aacute;s estresado, y es probable que tu cuerpo responda activando los mismos sistemas biol&oacute;gicos que evolucionaron para lidiar con disputas entre tribus y ataques de mamuts. Pero, &iquest;hay alg&uacute;n inconveniente en estar estresado &mdash;y tener estos sistemas activados&mdash; todo el tiempo? Respira hondo y profundicemos en la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El efecto m&aacute;s inmediato que observamos en una situaci&oacute;n estresante es un aumento repentino de adrenalina que provoca un incremento de la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n&rdquo;, afirma la profesora Kavita Vedhara, especialista en estr&eacute;s y medicina conductual de la Universidad de Cardiff. &ldquo;Se trata de la respuesta de lucha o huida, y est&aacute; dise&ntilde;ada para prepararte para abordar el reto al que te enfrentas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los 30 minutos aproximadamente de esta respuesta r&aacute;pida, tambi&eacute;n experimentar&aacute;s un aumento del cortisol, conocido a menudo (de forma algo simplista) como la hormona del estr&eacute;s. &ldquo;Una vez m&aacute;s, esto resulta muy &uacute;til para respaldar la respuesta de lucha o huida, ya que regula la presi&oacute;n arterial, inhibe la inflamaci&oacute;n y aumenta la disponibilidad de glucosa en sangre para incrementar la energ&iacute;a&rdquo;, afirma Vedhara.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto resultaba muy &uacute;til hace siglos, cuando la mayor parte de los retos a los que nos enfrent&aacute;bamos en la vida eran de car&aacute;cter f&iacute;sico. Sin embargo, hoy en d&iacute;a es bastante raro que tengamos que huir literalmente &mdash;o luchar f&iacute;sicamente&mdash; contra la fuente de nuestro estr&eacute;s, y nos resulta muy sencillo empezar a preocuparnos porque alguien nos trate mal en Internet, o pasar horas d&aacute;ndole vueltas a una discusi&oacute;n con nuestra pareja. El problema con esto, en t&eacute;rminos generales, es que cuando el cuerpo desv&iacute;a todos sus recursos hacia la respuesta de lucha o huida, los aleja de &aacute;reas como la digesti&oacute;n, la reparaci&oacute;n y el sistema inmunitario (a veces denominadas los sistemas de &ldquo;descanso y digesti&oacute;n&rdquo;). Esto est&aacute; bien si ocurre de vez en cuando &mdash;es as&iacute; como hemos evolucionado para funcionar&mdash;, pero si estamos estresados de forma cr&oacute;nica, el cuerpo nunca tiene tiempo para recuperarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute;s el problema m&aacute;s conocido asociado al estr&eacute;s cr&oacute;nico es el deterioro de la funci&oacute;n inmunitaria, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones, hacer que las vacunas funcionen peor, dificultar la cicatrizaci&oacute;n de las heridas, etc&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;Pero tambi&eacute;n se ha demostrado que el estr&eacute;s cr&oacute;nico aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades depresivas y la progresi&oacute;n de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;."
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                &quot;Dejar de recurrir a estrategias de afrontamiento que no nos sirven puede ser de ayuda&quot;.                            </span>
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        Otro problema es que todo esto puede generar un c&iacute;rculo vicioso perjudicial. &ldquo;Debido a la compleja naturaleza fisiol&oacute;gica de la respuesta al estr&eacute;s, a menudo experimentamos una serie de cambios en el cuerpo&rdquo;, afirma la Dra. Jo Daniels, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la Universidad de Bath. &ldquo;Esto, en s&iacute; mismo, puede resultar alarmante para algunas personas: &iquest;por qu&eacute; me late tan r&aacute;pido el coraz&oacute;n? Esto puede provocar entonces una mayor atenci&oacute;n a lo que son, en esencia, variaciones corporales normales, lo que amplifica efectivamente esas sensaciones fisiol&oacute;gicas, a&ntilde;adiendo otra capa de estr&eacute;s y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estamos en una respuesta al estr&eacute;s, nos volvemos hipervigilantes, por lo que somos m&aacute;s propensos a considerar amenazantes las variaciones normales en nuestras sensaciones corporales; y como estamos inundados de hormonas del estr&eacute;s y estamos utilizando esa parte primitiva de nuestro cerebro que est&aacute; programada para la supervivencia, es probable que nuestra capacidad de tomar decisiones tambi&eacute;n se vea afectada, por lo que podr&iacute;amos responder de formas que no son &uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si te sientes un poco tenso, por ejemplo, quiz&aacute; no salgas, porque parece como si tu cuerpo te dijera: 'Aqu&iacute; est&aacute; pasando algo de lo que tenemos que protegernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; grado de estr&eacute;s &mdash;y con qu&eacute; frecuencia&mdash; hay que sufrir para que todo esto sea motivo de preocupaci&oacute;n? Esta es una cuesti&oacute;n en la que los cient&iacute;ficos siguen trabajando. &ldquo;Es un sistema el&aacute;stico: est&aacute; dise&ntilde;ado para responder y recuperarse&rdquo;, afirma Vedhara. &ldquo;&iquest;Es realmente tan grave? Es cierto que la experiencia del estr&eacute;s tiene efectos tan amplios en nuestra fisiolog&iacute;a que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es cierto que la experiencia del estrés tiene efectos tan amplios en nuestra fisiología que puede llegar a afectar de forma muy real a nuestra salud y bienestar, pero eso solo es cierto en el caso de factores estresantes prolongados y duraderos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kavita Vedhara</span>
                                        <span>—</span> profesora especialista en estrés y medicina conductual (Universidad de Cardiff)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cosa que parece casi segura es que los factores relacionados con un estilo de vida m&aacute;s exigente hacen que el estr&eacute;s se convierta en una amenaza mayor. En un <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199108293250903" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio hist&oacute;rico</a> realizado en los a&ntilde;os 90, por ejemplo, los investigadores reclutaron a casi 400 voluntarios sanos, los expusieron al resfriado com&uacute;n y descubrieron que el estr&eacute;s estaba estrechamente relacionado con la tendencia a enfermar. Las personas mayores, que se enfrentan a un sistema inmunitario ya en declive, podr&iacute;an sufrir peores efectos por el estr&eacute;s cr&oacute;nico que las personas de mediana edad. Pero un factor que complica las cosas es que parece que diferimos enormemente en nuestra capacidad para tolerar el estr&eacute;s. &ldquo;Depende en gran medida de las experiencias vitales&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Las personas que han sufrido traumas pueden tener un umbral m&aacute;s bajo de respuesta al estr&eacute;s, mientras que otras parecen buscar carreras estresantes y prosperar en ellas. Tambi&eacute;n influyen la resiliencia adquirida y la capacidad para gestionar y responder al estr&eacute;s, aunque a largo plazo, como vimos durante la pandemia de la COVID-19, todo el mundo tiene su l&iacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; puedes hacer para mejorar tu gesti&oacute;n del estr&eacute;s? Una de las opciones con mayor respaldo cient&iacute;fico, aunque pueda sorprender, es precisamente aprender a detenerte, tomarte un momento y ralentizar la respiraci&oacute;n. &ldquo;Cuando las personas est&aacute;n estresadas o ansiosas, tienden a respirar de forma m&aacute;s superficial y r&aacute;pida, lo que refuerza la respuesta de amenaza y mantiene el ciclo fisiol&oacute;gico en marcha&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Si respiras lentamente, le est&aacute;s transmitiendo a tu cerebro el mensaje de que todo est&aacute; bien, de que est&aacute;s a salvo, lo que, en esencia, induce la respuesta de relajaci&oacute;n. As&iacute; que algo tan sencillo como regular la respiraci&oacute;n realmente puede marcar la diferencia y cortar el estr&eacute;s de ra&iacute;z. Lo mismo ocurre con el ejercicio, que puede ayudar a reducir la acumulaci&oacute;n excesiva de adrenalina causada por las respuestas de estr&eacute;s intenso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender que esto resulta m&aacute;s &uacute;til en situaciones de estr&eacute;s agudo (es decir, temporal); el estr&eacute;s grave e incapacitante no se resuelve simplemente tom&aacute;ndose un respiro. Si el estr&eacute;s es m&aacute;s prolongado y frecuente, otra opci&oacute;n son las terapias psicol&oacute;gicas basadas en la evidencia, incluida la terapia cognitivo-conductual (TCC). &ldquo;Cuando estamos estresados y abrumados, a menudo nos vienen pensamientos del tipo: &rdquo;No puedo con esto&ldquo;&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Pero, &iquest;es eso cierto? Los pensamientos no son hechos. Una estrategia &uacute;til puede ser sentarse y evaluar las pruebas: &iquest;lo has superado antes? &iquest;Y en situaciones peores? &iquest;Podr&iacute;as sobrevivir al peor de los casos si llegas tarde a llevar a los ni&ntilde;os al colegio y te olvidas de dar de comer al gato? Tambi&eacute;n puede ser &uacute;til dejar de lado o eliminar gradualmente las estrategias de afrontamiento que no son &uacute;tiles y contribuyen al problema; por ejemplo, algunas personas tienden a trabajar m&aacute;s horas o con m&aacute;s intensidad para intentar resolver un problema laboral, lo que probablemente contribuya a aumentar el estr&eacute;s con el tiempo&rdquo;.
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                    alt="El ejercicio puede ayudar a reducir la acumulación excesiva de adrenalina."
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                El ejercicio puede ayudar a reducir la acumulación excesiva de adrenalina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con las t&eacute;cnicas de reducci&oacute;n del estr&eacute;s basadas en la atenci&oacute;n plena, el enfoque es diferente: se te ense&ntilde;an habilidades que te permiten distanciarte de los pensamientos negativos en lugar de combatirlos.
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n es probar ambas, dependiendo de la naturaleza de lo que te est&eacute; causando estr&eacute;s: los patrones de pensamiento negativos y las estrategias de afrontamiento poco &uacute;tiles suelen abordarse mejor con la TCC, mientras que la reducci&oacute;n del estr&eacute;s basada en la atenci&oacute;n plena puede ser m&aacute;s adecuada para lidiar con lo inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el estr&eacute;s por completo, por supuesto, no es una opci&oacute;n realista. Incluso ese 6% de la poblaci&oacute;n del Reino Unido que afirma <a href="https://www.forthwithlife.co.uk/blog/great-britain-and-stress/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estar estresada nunca</a> probablemente solo sea m&aacute;s capaz de gestionar situaciones dif&iacute;ciles que el resto de nosotros [en Espa&ntilde;a el <a href="https://www.axa.es/-/v-informe-salud-mental-grupo-axa" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">59% de la poblaci&oacute;</a>n dice sufrir estr&eacute;s]. Lo mejor que puedes hacer, si te preocupa estar sufriendo altos niveles de estr&eacute;s constantemente, es comprender y abordar las causas: esto puede ser tan sencillo como no consultar las redes sociales a primera hora de la ma&ntilde;ana, o tan dif&iacute;cil como cambiar de trabajo o tener conversaciones complicadas con tu familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si detectas tu respuesta al estr&eacute;s a tiempo, tienes muchas posibilidades de revertirla con estrategias sencillas; pero en el caso del estr&eacute;s cr&oacute;nico, es fundamental modificar el estilo de vida, buscar apoyo social y desarrollar habilidades de afrontamiento &uacute;tiles&rdquo;, afirma Daniels. &ldquo;Recomendar&iacute;a a las personas que busquen ayuda cuando experimenten estr&eacute;s la mayor parte del tiempo o todo el tiempo, o si ellas mismas est&aacute;n preocupadas por sus niveles de estr&eacute;s&rdquo;. Y recuerda: aunque no siempre puedas controlar a los mamuts que se abalanzan sobre ti, s&iacute; puedes controlar c&oacute;mo respondes ante ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/efectos-realmente-estres-cuerpo-convierte-problema-grave_1_13232121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué efectos tiene realmente el estrés en nuestro cuerpo (y cuándo se convierte en un problema grave)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Salud,Bienestar,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurocientifico-explica-ducha-agua-fria-mejora-animo-darle-reiniciar-cuerpo-xp_1_13201753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f21da8c-f122-471b-868d-40e471dd957c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio confirma que cinco minutos bajo el agua fría reducen el malestar emocional y activan un cóctel de dopamina y endorfinas que mejora la concentración durante horas</p><p class="subtitle">La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: “Hay que pasar por todas las fases” </p></div><p class="article-text">
        No va a hacerte rico ni convertirte en un &ldquo;hombre de alto valor&rdquo;, como promueven ciertos <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pseudogur&uacute;s ultraliberales,</a> pero s&iacute;, la ciencia confirma que ducharse en agua a baja temperatura tiene un efecto inmediato en el estado de &aacute;nimo. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/lim2.70048" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio reciente</a><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/lim2.70048" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> publicado en Lifestyle Medicine, desvela c&oacute;mo este estr&eacute;s agudo modula nuestros neurotransmisores, apaga el ruido mental y entrena nuestra resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n concluye, tras analizar los cambios de &aacute;nimo de 140 participantes despu&eacute;s del shock t&eacute;rmico, que hay una reducci&oacute;n significativa de la fatiga, el enfado y la confusi&oacute;n, mientras que su vigor y autoestima aumentan. Un dato importante en un contexto global sanitario con cada vez m&aacute;s presencia de casos de ansiedad y depresi&oacute;n, que necesita peque&ntilde;os aliados en el estilo de vida cotidiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que es interesante de esto es que, en vez de haber un pico de placer instant&aacute;neo, este aumento de dopamina es progresivo y eleva el nivel basal, durando alrededor de tres horas&rdquo;, afirma V&iacute;ctor Cepero, neurocient&iacute;fico y CEO de <a href="https://brainmapp.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BrainMapp</a> en declaraciones a este diario. &ldquo;Esto se relaciona con mayor motivaci&oacute;n, sensaci&oacute;n de bienestar basal y mejor humor&rdquo;, explica, ya que la exposici&oacute;n al agua fr&iacute;a puede multiplicar por 2 o por 2,5 los niveles de dopamina.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un c&oacute;ctel neuroqu&iacute;mico de dopamina y endorfinas</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Cepero apunta que el fr&iacute;o act&uacute;a como un interruptor para la noradrenalina, que puede llegar a multiplicarse por cinco: &ldquo;Este neurotransmisor activa el sistema de alerta del cerebro, mejorando la atenci&oacute;n, el foco y reduciendo s&iacute;ntomas depresivos&rdquo;. Uno de esos s&iacute;ntomas es la <a href="https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rumiaci&oacute;n mental</a>, ese bucle de pensamientos negativos que nos atrapa y que la ducha fr&iacute;a tiene la capacidad de silenciar. &ldquo;A nivel neurocient&iacute;fico, esto se explica por la desactivaci&oacute;n de la red neuronal por defecto (DMN, por sus siglas en ingl&eacute;s), asociada al discurso interno autorreferencial&rdquo;, aclara el experto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando te expones al fr&iacute;o, cambia la actividad de ciertas partes del cerebro, se reduce la red por defecto y se activa la corteza prefrontal, la &iacute;nsula y las redes de saliencia y control ejecutivo. B&aacute;sicamente, en vez de prestar atenci&oacute;n a este discurso interno, prestas atenci&oacute;n a las sensaciones. Te ayuda a estar pendiente de la respiraci&oacute;n y de lo que le est&aacute; pasando a tu cuerpo; en t&eacute;rminos de yoga, ser&iacute;a estar en el presente&rdquo;, detalla Cepero.
    </p><p class="article-text">
        Hay un ingrediente m&aacute;s en este c&oacute;ctel neuroqu&iacute;mico: las endorfinas. Aunque el estudio las menciona brevemente como marcador de estr&eacute;s, el experto profundiza en su importancia. &ldquo;Despu&eacute;s del choque de fr&iacute;o, se generan endorfinas, un poco como efecto rebote, que son opioides end&oacute;genos que generan sensaciones de bienestar, son mol&eacute;culas dentro del cuerpo que act&uacute;an de forma similar a los f&aacute;rmacos analg&eacute;sicos para mitigar el estr&eacute;s del est&iacute;mulo&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta liberaci&oacute;n es una respuesta directa al estr&eacute;s inicial, que funciona como una recompensa biol&oacute;gica. &ldquo;Al final este cambio de sistema simp&aacute;tico a sistema parasimp&aacute;tico es como darle a reiniciar al cuerpo. Si est&aacute;s en una situaci&oacute;n de ofuscaci&oacute;n, estas muy disperso, o tienes un d&iacute;a fatal y no sabes c&oacute;mo salir de este estado de &aacute;nimo, este cambio te pone en un estado de alerta que te permite estar concentrado&rdquo;, incide el neurocient&iacute;fico, que lo recomienda especialmente a quienes est&eacute;n estudiando o tengan trabajos muy demandantes a nivel emocional.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del beneficio inmediato, las duchas fr&iacute;as de manera regular funcionan como un entrenamiento para la adversidad, seg&uacute;n el neurocient&iacute;fico, ya que al exponernos a un estr&eacute;s agudo controlado, ense&ntilde;amos a nuestro sistema nervioso a recuperar la calma m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera reacci&oacute;n de tu cuerpo al entrar en una ducha fr&iacute;a es querer salir de ah&iacute;, pero cuando te obligas a permanecer y controlas la reacci&oacute;n del cuerpo, haces que la corteza prefrontal inhiba las reacciones emocionales que te provoca el fr&iacute;o. Esto te otorga m&aacute;s autocontrol sobre las emociones frente a la adversidad y reduce la ansiedad basal&rdquo;, destaca Cepero, que denomina este tipo de resiliencia como &ldquo;control <em>top-down</em> o control cortical&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un estr&eacute;s controlado</h2><p class="article-text">
        A pesar de los beneficios enumerados, el fr&iacute;o no es para todo el mundo. El estudio advierte de que el impacto inicial provoca un aumento brusco de la frecuencia card&iacute;aca y un cambio hacia el dominio del sistema nervioso simp&aacute;tico, por lo que el neurocient&iacute;fico no lo recomienda en caso de &ldquo;hipertensi&oacute;n no controlada, cardiopat&iacute;as, arritmias, antecedentes de infarto o ictus,&nbsp;trastornos de ansiedad o ataques de p&aacute;nico, muy bajo peso corporal, embarazo, sensibilidad vascular importante o dolor inducido por fr&iacute;o&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n hay que tener especial cuidado en ni&ntilde;os, ya que su sistema termorregulador es menos eficiente&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no est&eacute; contraindicado y decidan probarlo, el experto se&ntilde;ala que la clave es la progresi&oacute;n y la consistencia por encima de la intensidad. &ldquo;Vale m&aacute;s la pena hacer treinta segundos cada d&iacute;a, que estar un d&iacute;a cinco minutos&rdquo;, aconseja Cepero, que recomienda iniciarse con unos segundos de agua fr&iacute;a, que d&iacute;a a d&iacute;a se vayan alargando, al terminar la ducha habitual. &ldquo;En realidad, no es un ejercicio de cuanto m&aacute;s mejor, estar media hora con agua fr&iacute;a no va a provocar mayor efecto. De hecho, es probable que lo que te acabe provocando sea una reacci&oacute;n inversa porque sometes el cuerpo a mucho estr&eacute;s y el estr&eacute;s en exceso tiene efectos negativos. Un estr&eacute;s controlado y peque&ntilde;o, como ser&iacute;a una ducha fr&iacute;a de tres a cinco minutos, es ideal&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La regla de oro es no exponerse m&aacute;s tiempo del que puedas estar sin perder el control respiratorio&rdquo;, asegura el experto, que tambi&eacute;n alerta del riesgo de convertir la pr&aacute;ctica en extrema o compulsiva. &ldquo;Es decir, si empiezas a hiperventilar porque te est&aacute;s muriendo de fr&iacute;o es que est&aacute;s exponiendo a tu cuerpo demasiado estr&eacute;s, no eres capaz de controlarlo y ya deber&iacute;as salir&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, el estudio establece que &ldquo;una inmersi&oacute;n de cinco minutos es tan efectiva para reducir el malestar emocional como una de veinte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurocientifico-explica-ducha-agua-fria-mejora-animo-darle-reiniciar-cuerpo-xp_1_13201753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 08:04:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un neurocientífico lo confirma, una ducha de agua fría mejora el ánimo: “Es como darle a reiniciar al cuerpo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Estrés,Bienestar emocional,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trucos de una odontóloga para aliviar el dolor de mandíbula por estrés: "El bruxismo es una enfermedad que antes no existía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-odontologa-aliviar-dolor-mandibula-estres-bruxismo-enfermedad-no-existia-xp_1_13142256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f7050b-9467-4de2-8596-a2327f673211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trucos de una odontóloga para aliviar el dolor de mandíbula por estrés: &quot;El bruxismo es una enfermedad que antes no existía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La odontóloga Ana Anglada explica por qué esta dolencia es la “enfermedad del siglo XXI” y propone técnicas de conciencia corporal para evitar fracturas dentales y otros dolores 
</p><p class="subtitle">Por qué el pelo se cae más en primavera, según un cirujano capilar: “Debe valorarse clínicamente si se asocia a otros síntomas”</p></div><p class="article-text">
        El ritmo fren&eacute;tico de la vida moderna ha tra&iacute;do consigo una patolog&iacute;a no reconocida hasta el siglo XX: el bruxismo, apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente. No es solo una cuesti&oacute;n de desgaste dental; la tensi&oacute;n acumulada en la mand&iacute;bula es el reflejo f&iacute;sico de una sociedad que vive bajo presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El bruxismo est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con el estr&eacute;s, es una enfermedad que antes no exist&iacute;a&rdquo;, afirma la doctora Ana Anglada Pena, odont&oacute;loga integrativa especializada en bruxismo, problemas de sue&ntilde;o y ronquido y directora de la cl&iacute;nica <a href="https://www.instagram.com/asonreir.clinica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A Sonre&iacute;r</a>. &ldquo;El ser humano no tendr&iacute;a que estar con ese <em>timing</em> constante y esa exigencia, eso nos afecta porque adem&aacute;s no es lo natural&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Cuando apretamos la mand&iacute;bula de forma involuntaria, las repercusiones van m&aacute;s all&aacute; de la boca. &ldquo;A corto plazo, puede tener consecuencias de tensi&oacute;n muscular, puede irradiar al cuello, incluso a la espalda, es decir, provocar un malestar general de tensi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la especialista, que advierte de consecuencias m&aacute;s graves si el h&aacute;bito persiste. &ldquo;A largo plazo vemos problemas serios musculares y, a nivel bucal, erosiones y fracturas de dientes e incluso infecci&oacute;n dentaria debido al trauma constante&rdquo;, alerta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para mitigar estos efectos, Anglada comparte algunas t&eacute;cnicas r&aacute;pidas y sencillas que permiten tomar conciencia de la zona y liberar la tensi&oacute;n acumulada.
    </p><h2 class="article-text">El frote labial</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&iacute;a ponernos cacao en los labios y frotarlos suavemente, moviendo la mand&iacute;bula hacia delante y hacia los lados&rdquo;, recomienda la odont&oacute;loga para destensar la mand&iacute;bula.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Masajear la zona</h2><p class="article-text">
        Otra t&eacute;cnica muy simple, y que incluso Anglada recomienda combinar con la anterior, es el masaje: &ldquo;Se masajea la zona articular, delante del o&iacute;do, con nuestros propios dedos, aplicando la presi&oacute;n que consideremos necesaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hueso de aceituna</h2><p class="article-text">
        Uno de los trucos m&aacute;s efectivos para la toma de conciencia, seg&uacute;n Anglada, se lleva a cabo con uno o dos huesos de aceituna entre la mejilla y las muelas traseras en momentos de estr&eacute;s, sin morderlos. &ldquo;&iquest;Para qu&eacute;? Para aumentar la salivaci&oacute;n, por tanto, activar el sistema nervioso parasimp&aacute;tico a trav&eacute;s del nervio vago y estar m&aacute;s tranquila y tomar conciencia de lo que estoy haciendo&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta t&eacute;cnica ayuda tambi&eacute;n a ser conscientes de nuestra respiraci&oacute;n, de c&oacute;mo tragamos saliva y de c&oacute;mo colocamos la mand&iacute;bula en momentos de estr&eacute;s puntual.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El factor postural</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre la postura y el bruxismo es bidireccional; como en el dilema sobre si fue antes &ldquo;el huevo o la gallina&rdquo;, compara la experta, ya que ambos se influyen mutuamente. &ldquo;Somos un todo y eso hay que tenerlo muy en cuenta, en odontolog&iacute;a integrativa lo tenemos clar&iacute;simo&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Anglada subraya que el tratamiento definitivo tambi&eacute;n pasa por una evaluaci&oacute;n vital: &ldquo;Es imprescindible volver a evaluar qu&eacute; tipo de vida tienes, a qu&eacute; ritmo vas y qu&eacute; necesidades reales tienes para tu salud&rdquo;. La especialista aclara que incluso en casos infantiles, el estr&eacute;s suele ser un reflejo del entorno familiar. &ldquo;Para tratar a los ni&ntilde;os, a menudo hay que empezar por tratar el ritmo de vida de los padres&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frenar la tensi&oacute;n en la mand&iacute;bula es, en &uacute;ltima instancia, una invitaci&oacute;n a bajar un poco el ritmo de nuestro estilo de vida. &ldquo;El bruxismo emocionalmente est&aacute; muy &iacute;ntimamente ligado a la sumisi&oacute;n, al hacer por los dem&aacute;s, ya sea por un jefe, por los ni&ntilde;os, por el sistema... y eso hay que intentar frenarlo en la medida de lo posible&rdquo;, concluye la doctora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-odontologa-aliviar-dolor-mandibula-estres-bruxismo-enfermedad-no-existia-xp_1_13142256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 14:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trucos de una odontóloga para aliviar el dolor de mandíbula por estrés: "El bruxismo es una enfermedad que antes no existía"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Estrés,dentista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el pelo se cae más en primavera, según un cirujano capilar: "Debe valorarse clínicamente si se asocia a otros síntomas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pelo-cae-primavera-cirujano-capilar-debe-valorarse-clinicamente-si-asocia-sintomas-xp_1_13134096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1da9a6d1-12cd-42f7-9a18-30065be49d93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el pelo se cae más en primavera, y cómo evitarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada del buen tiempo se acompaña de forma natural de una mayor caída del cabello, pero no siempre tiene que preocuparnos
</p><p class="subtitle">Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados”</p></div><p class="article-text">
        Siempre se ha dicho que la primavera la sangre altera y, para muchos, esa alteraci&oacute;n se ve en el cepillo del pelo por las ma&ntilde;anas. Mientras los d&iacute;as se alargan y florecen las plantas, el cabello parece que va en la direcci&oacute;n contraria y decide abandonar el cuero cabelludo en lugar de brotar. El fen&oacute;meno es bien conocido: la ca&iacute;da estacional del cabello, y tiene explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede observarse un aumento de la ca&iacute;da en determinadas &eacute;pocas del a&ntilde;o, incluida la primavera. En la mayor&iacute;a de los casos corresponde a un efluvio tel&oacute;geno estacional, un proceso fisiol&oacute;gico y autolimitado en el que un mayor n&uacute;mero de fol&iacute;culos entra simult&aacute;neamente en fase de reposo y ca&iacute;da&rdquo;, explica el doctor Ignacio Sevilla, director m&eacute;dico y cirujano capilar en la cl&iacute;nica Svenson.
    </p><h2 class="article-text">El ciclo del cabello y las estaciones</h2><p class="article-text">
        El pelo no es est&aacute;tico. Cada pelo de nuestro cuerpo tiene un ciclo de vida en el que nace, crece y finalmente se cae. Estas son las tres fases principales del ciclo del pelo: la fase an&aacute;gena, o de crecimiento activo, puede durar entre dos y siete a&ntilde;os, y determina la m&aacute;xima longitud que puede alcanzar el cabello. La fase cat&aacute;gena es una breve etapa de transici&oacute;n que apenas dura unas semanas, para llegar finalmente a la fase tel&oacute;gena o de reposo, en la que el fol&iacute;culo piloso se toma un descanso antes de que el pelo se desprenda de forma natural para dar paso a uno nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En condiciones normales, aproximadamente entre el 85% y el 90% de nuestro cabello se encuentra en la fase de crecimiento, mientras que un peque&ntilde;o porcentaje est&aacute; en reposo y se cae de manera imperceptible a diario. Sin embargo, los estudios cient&iacute;ficos han confirmado que este ciclo se ve afectado por las estaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El fol&iacute;culo piloso est&aacute; influido por factores neuroendocrinos y ambientales&rdquo;, afirma el doctor Sevilla. &ldquo;Entre los principales mecanismos implicados destacan los cambios en el fotoperiodo, que modulan ritmos circadianos y secreci&oacute;n de melatonina, las variaciones hormonales leves, con posible impacto en la sincronizaci&oacute;n del ciclo folicular, y los factores ambientales y conductuales, como radiaci&oacute;n ultravioleta, temperatura, estr&eacute;s o cambios en h&aacute;bitos. Estos elementos pueden inducir un desplazamiento transitorio de fol&iacute;culos hacia la fase tel&oacute;gena&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19407435/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n con mujeres sanas</a> durante seis a&ntilde;os descubri&oacute; que la proporci&oacute;n m&aacute;xima de cabellos en fase tel&oacute;gena (los que est&aacute;n listos para caer) se produc&iacute;a en verano, con un segundo pico, aunque menos pronunciado, en primavera. En <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/bjd.16075" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio</a> que analiz&oacute; las consultas sobre &ldquo;p&eacute;rdida de cabello&rdquo; en Google a lo largo de m&aacute;s de una d&eacute;cada, los investigadores observaron un patr&oacute;n similar, con picos m&aacute;ximos durante el verano y el oto&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La principal hip&oacute;tesis con la que trabajan los investigadores tiene que ver con las hormonas. La melatonina, la hormona que regula nuestros ciclos de sue&ntilde;o, est&aacute; directamente influenciada por la luz solar. Se cree que la melatonina promueve la fase an&aacute;gena de crecimiento, y cuando aumenta la luz solar y hay menos melatonina, podr&iacute;a precipitar el paso a la fase tel&oacute;gena de ca&iacute;da. Los estudios indican que la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36877877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suplementaci&oacute;n con melatonina</a> podr&iacute;a ayudar a los hombres con alopecia. Las variaciones de temperatura, presi&oacute;n atmosf&eacute;rica y horas de luz en primavera pueden actuar como un factor de estr&eacute;s para el organismo, contribuyendo a una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38277725/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ca&iacute;da de cabello reactiva</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo prevenir la ca&iacute;da</h2><p class="article-text">
        La pregunta es c&oacute;mo distinguir la ca&iacute;da normal de la primavera de un problema que requiere atenci&oacute;n m&eacute;dica. La clave est&aacute; en la cantidad y la duraci&oacute;n. Seg&uacute;n el doctor Sevilla, en la ca&iacute;da estacional, el aumento de cabellos que se desprenden es moderado. &ldquo;Se considera fisiol&oacute;gica cuando es difusa, sin &aacute;reas despobladas. Tiene una duraci&oacute;n limitada (habitualmente 4&ndash;8 semanas), y no se acompa&ntilde;a de p&eacute;rdida evidente de densidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la ca&iacute;da del pelo es excesiva y persistente, superando los tres meses, o cuando se empiezan a ver claros, entradas pronunciadas o una reducci&oacute;n del volumen, entonces es el momento de consultar con un especialista. Adem&aacute;s, el picor, descamaci&oacute;n, dolor en el cuero cabelludo o el patr&oacute;n de ca&iacute;da es irregular (en placas), puede indicar otros trastornos dermatol&oacute;gicos que tambi&eacute;n requieren atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor Sevilla, la p&eacute;rdida excesiva tambi&eacute;n &ldquo;debe valorarse cl&iacute;nicamente cuando se asocia a otros s&iacute;ntomas o a contextos cl&iacute;nicos relevantes (d&eacute;ficits nutricionales, alteraciones hormonales o f&aacute;rmacos)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n de una ca&iacute;da excesiva en primavera se centra en fortalecer el cabello que est&aacute; por nacer y crear un entorno saludable en el cuero cabelludo. Dado que la ca&iacute;da que vemos ahora es el reflejo de lo que ocurri&oacute; en el fol&iacute;culo hace meses, la mejor estrategia es actuar con antelaci&oacute;n y ser constantes. &ldquo;Al tratarse de un proceso fisiol&oacute;gico, no siempre requiere tratamiento. Se recomiendan medidas generales&rdquo;, aclara el doctor Sevilla. Estas son sus recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuidar la nutrici&oacute;n: las carencias de nutrientes como vitaminas o minerales pueden afectar al cabello. La biotina, el zinc, el hierro y las vitaminas del grupo B, especialmente la B12, son nutrientes esenciales para el crecimiento capilar. Adem&aacute;s, una dieta rica en frutas, verduras, prote&iacute;nas magras y legumbres nos aportar&aacute; antioxidantes y mantendr&aacute; el sistema inmunitario estable.</li>
                                    <li>Higiene adecuada del cabello. Es recomendable evitar peinados muy tirantes que ejerzan tracci&oacute;n, reducir el uso de secadores y planchas, y usar cepillos de cerdas suaves que no da&ntilde;en el cuero cabelludo.</li>
                                    <li>Control del estr&eacute;s y h&aacute;bitos saludables.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el especialista advierte de que el uso de suplementos o tratamientos debe individualizarse y ajustarse a la normativa vigente, evitando indicaciones y productos no respaldados por evidencia. Como siempre, ante la duda, la evaluaci&oacute;n m&eacute;dica es la mejor opci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pelo-cae-primavera-cirujano-capilar-debe-valorarse-clinicamente-si-asocia-sintomas-xp_1_13134096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 08:08:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el pelo se cae más en primavera, según un cirujano capilar: "Debe valorarse clínicamente si se asocia a otros síntomas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cabello,Salud,Nutrición,Estrés,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: "Sentí el vacío y la soledad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13082251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10d53f72-8960-4ee4-87b1-614887b04752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: &quot;Sentí el vacío y la soledad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista, que contribuyó a destapar los Papeles de Panamá, tuvo que abandonar su vocación debido al ‘burnout’ y la depresión. En ‘Vivir a jornada completa’ reconstruye su caída y propone una forma distinta de trabajar, pensar y vivir en un mundo hiperconectado</p><p class="subtitle">Si te sientes al borde del colapso, toma nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout'</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a todo dej&oacute; de tener sentido. Mar Cabra hab&iacute;a llegado a lo m&aacute;s alto del periodismo. Formaba parte del equipo internacional del <a href="https://www.icij.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ICIJ</a> que hab&iacute;a destapado los <a href="https://www.eldiario.es/temas/los-papeles-de-panama/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Papeles de Panam&aacute;</a>, una de las mayores investigaciones period&iacute;sticas de la historia. Pero lo que deb&iacute;a ser la culminaci&oacute;n de una carrera laboral se convirti&oacute; en otra cosa. Algo que no encaja en el relato del &eacute;xito que nos han contado.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Cabra encarn&oacute; la frase: &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/dedicate-a-lo-te-gusta-y-no-tendras-que-trabajar_1_11851826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si trabajas en lo que te apasiona no sentir&aacute;s que trabajas</a> ni un d&iacute;a de tu vida&rdquo;. Hoy, revisa esta frase con una enorme distancia cr&iacute;tica. &ldquo;Siempre digo que esa expresi&oacute;n es tramposa porque solo es medio verdad, le falta una parte que a alguien se le olvid&oacute; incorporar que es &lsquo;pero no olvides cuidarte en el camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, que explica ampliamente en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-vivir-a-jornada-completa/443167" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir a jornada completa</em></a>. <em>Un camino hacia una forma m&aacute;s sana de trabajar</em> (Temas de Hoy, 2026), esa segunda parte de la frase nunca lleg&oacute;. O lo hizo demasiado tarde. Era joven, su trabajo le apasionaba y sent&iacute;a que estaba haciendo historia. &ldquo;Trabajaba 16 horas al d&iacute;a durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quer&iacute;a. El trabajo era mi vida y mi vida no ten&iacute;a nada m&aacute;s que trabajo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Su cuerpo empez&oacute; a enviar se&ntilde;ales. Ella no supo leerlas. En 2014, tras una investigaci&oacute;n previa a la de los Papeles de Panam&aacute;, <a href="https://www.eldiario.es/temas/luxleaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LuxLeaks</a>, la periodista acab&oacute; ingresada en un hospital de Filipinas, donde finalmente perdi&oacute; un ovario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2015, tras acabar el trabajo de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/swiss-leaks/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swiss Leaks</a>, pudo irse unos d&iacute;as de vacaciones, pero con graves problemas de tiroides. &ldquo;No sab&iacute;a interpretar todas esas se&ntilde;ales&rdquo;, reconoce. &ldquo;Cre&iacute;a que simplemente era mala suerte&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tras publicar en 2016 las investigaciones sobre los negocios de la firma de abogados paname&ntilde;a Mossack Fonseca, que destaparon una red global de sociedades opacas usadas por pol&iacute;ticos y grandes fortunas, la vida de Mar comenz&oacute; a tambalearse de verdad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajaba 16 horas al día durante semanas seguidas, sin fines de semana y porque yo quería. El trabajo era mi vida y mi vida no tenía nada más que trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; a la cima sent&iacute; el eco del vac&iacute;o y la soledad, y me dije, <em>&lsquo;wow,</em> esto no era lo que yo esperaba&rsquo;, yo esperaba sentir una felicidad plena&rdquo;. Pero no fue as&iacute;. La depresi&oacute;n y un intenso <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-sindrome-trabajador-quemado_1_10437897.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome del </a><a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-sindrome-trabajador-quemado_1_10437897.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>burnout</em></a><em> </em>le hicieron abandonarlo todo porque no pod&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dejar el periodismo implic&oacute; atravesar un duelo complejo. &ldquo;Sal&iacute; con much&iacute;sima frustraci&oacute;n y tristeza del ICIJ&rdquo;, recuerda. Pero la decisi&oacute;n era una necesidad: &ldquo;Sent&iacute;a que lo estaba haciendo empujada por la necesidad de sobrevivir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se construye el <em>burnout</em></h2><p class="article-text">
        El relato de Cabra es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo se instala el agotamiento en quienes viven volcados en su trabajo. El <em>burnout</em> no aparece de golpe, sino que se va construyendo poco a poco, durante meses o, a veces, a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es estr&eacute;s cronificado durante un tiempo largo&rdquo;, define la autora. Y enumera algunas de sus se&ntilde;ales: agotamiento extremo, desconexi&oacute;n emocional y una sensaci&oacute;n persistente de ineficacia. &ldquo;En mi caso, notaba que tareas que antes me llevaban diez minutos empezaban a alargarse hasta dos horas, y no dejaba de preguntarme por qu&eacute; algo que antes me resultaba tan sencillo ahora me costaba tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecen otros s&iacute;ntomas m&aacute;s difusos como pensamientos acelerados, tensi&oacute;n f&iacute;sica, irritabilidad, confusi&oacute;n, fatiga, conductas t&oacute;xicas o impulsivas... El aislamiento o la dependencia de la tecnolog&iacute;a son muy comunes. &ldquo;Todas estas son se&ntilde;ales de que est&aacute;s bajo demasiado estr&eacute;s&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que muchas de estas alertas se han normalizado en determinados entornos laborales. En el periodismo, por ejemplo, beber alcohol o trabajar fuera de horarios y fines de semana han sido durante a&ntilde;os casi parte del salario. &ldquo;El alcoholismo se ha mitificado en el periodismo como algo inherente de nuestra profesi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la autora.
    </p><h2 class="article-text">Vivir de cuello para abajo</h2><p class="article-text">
        Una de las propuestas centrales de <em>Vivir a jornada completa</em> consiste en recuperar esa conexi&oacute;n perdida entre cuerpo y mente. &ldquo;Deber&iacute;amos empezar a aprender a vivir de cuello para abajo, no de cuello para arriba&rdquo;, plantea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave no es evitar los momentos de intensidad laboral extrema, sino centrarse en la recuperaci&oacute;n despu&eacute;s&rdquo;, apunta. &ldquo;A nivel f&iacute;sico, los deportistas esto lo tienen muy claro. Tienen espacios de descanso antes de las competiciones y de recuperaci&oacute;n despu&eacute;s de las mismas, pero en el caso de los trabajadores del conocimiento, que pasamos el d&iacute;a sentados delante del ordenador, esto no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque abandon&oacute; el periodismo, el trabajo de Cabra se parece externamente al que hac&iacute;a antes. Tras cerrar su etapa en el ICIJ, cocre&oacute; y ahora dirige <a href="https://www.theselfinvestigation.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Self-Investigation</a>, una fundaci&oacute;n que promueve la salud mental en el trabajo a nivel global.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está demostradísimo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el &#039;burnout</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trabaja en casa, y tambi&eacute;n se pasa el d&iacute;a sentada frente a un ordenador. El cambio est&aacute; en los peque&ntilde;os gestos. Por ejemplo, &ldquo;a veces, entre reuni&oacute;n y reuni&oacute;n, friego los platos para conectar con el sentido del tacto&rdquo;, confiesa. &ldquo;Pueden hacerse muchas cosas. Hay gente que juega con sus animales o realiza cualquier otra actividad que active sus sentidos. Hacer esto nos trae al momento presente y hace que volvamos a centrarnos, que retornemos a nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de eliminar la intensidad, sino de equilibrarla. &ldquo;Est&aacute; demostrad&iacute;simo que tener un mundo opuesto a nuestro trabajo es una forma de alejar el <em>burnout</em>&rdquo;, defiende. &ldquo;En mi caso, practico danza contempor&aacute;nea, pero cualquier otra actividad podr&iacute;a estar bien y, a la larga, nos hace mejores profesionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de la hiperconexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si hay un elemento que atraviesa el <em>burnout</em> contempor&aacute;neo es la tecnolog&iacute;a. Y casi todos podemos reconocernos en &eacute;l. Cabra lo sit&uacute;a como uno de los principales culpables de lo que le ocurri&oacute;. El punto de partida para reconstruirse fue precisamente <a href="https://www.eldiario.es/era/tecnologia-le-roba-vidas-recuperarlo_1_12951824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperar la atenci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me di cuenta de que mi <em>burnout</em> ten&iacute;a mucho que ver con la hiperconexi&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Me pasaba el d&iacute;a mirando el m&oacute;vil, especialmente el correo electr&oacute;nico y el WhatsApp. No ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. Entonces, trat&eacute; de reconectar con la tecnolog&iacute;a de una manera m&aacute;s intencional. Creo que es el primer punto por el que tendr&iacute;amos que empezar para evitar que el trabajo nos consuma, porque no nos damos cuenta de la hiperactivaci&oacute;n que nos genera <a href="https://www.eldiario.es/era/odio-el-telefono/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar todo el d&iacute;a conectados</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al m&aacute;s alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada, y eso no es as&iacute;&rdquo; sostiene. De hecho, la evidencia cient&iacute;fica apunta en la direcci&oacute;n contraria: m&aacute;s conexi&oacute;n implica m&aacute;s estr&eacute;s, m&aacute;s errores y mayor riesgo de agotamiento. &ldquo;Es lo que se ha bautizado como tecnoestr&eacute;s&rdquo;, precisa la autora. &ldquo;Una persona que quiera rendir al m&aacute;s alto nivel tiene s&iacute; o s&iacute; que tener una relaci&oacute;n muy intencional con la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos validado la falsa creencia de que un buen profesional al más alto nivel tiene que estar siempre conectado o conectada y eso no es así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Teams, Slack, correo&hellip; Todas estas aplicaciones dinamitan nuestra jornada laboral y son una de las principales causas de tres males contra los que Cabra nos invita a luchar: la <em>interrupcionitis,</em> la <em>urgentitis</em> y la <em>reunionitis.</em> Tres din&aacute;micas cuyo nombre las caracteriza y que fragmentan nuestro tiempo, aumentan la presi&oacute;n laboral y reducen la productividad real.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Mar pasa por introducir l&iacute;mites conscientes a nuestro uso de la tecnolog&iacute;a. Reducir interrupciones, chequeando por ejemplo nuestros mensajes solo unas pocas veces al d&iacute;a; evitar la multitarea o cuestionar la idea falsa de que todo es urgente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo pasar&iacute;a por desarrollar lo que denomina &ldquo;empat&iacute;a digital&rdquo;. Para definirla, pone un ejemplo: &ldquo;Cuando recibimos un mensaje solemos pensar que es m&aacute;s urgente de lo que realmente es&rdquo;. Ante eso, propone explicitar siempre los tiempos de respuesta. Decir, por ejemplo: &ldquo;Te mando un audio, pero no es urgente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar mejor, no m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Cuando se habla de <em>burnout</em>, la responsabilidad suele recaer casi siempre en quien lo sufre. Se le pide que aprenda a gestionar mejor el estr&eacute;s, que ponga l&iacute;mites, que descanse. La soluci&oacute;n se plantea como un ejercicio individual. Pero la experiencia de Mar Cabra apunta en otra direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi caso&rdquo;, explica, &ldquo;no solo es que yo no tuviera las herramientas para ser resiliente, gestionar el estr&eacute;s y aguantar el ritmo, sino que mi trabajo, mi entorno y mi empresa tampoco ten&iacute;an las estructuras para sostenerme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no empieza ni termina en la persona. Tiene que ver con c&oacute;mo se organiza el trabajo en las empresas. Con los plazos imposibles, las plantillas ajustadas, la presi&oacute;n constante y la falta de recursos. Tiene que ver con culturas laborales <a href="https://www.eldiario.es/era/no-rechazan-oficina-rechazan-perder-tiempo-generacion-z-redefiniendo-trabajo_1_12906321.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que premian la disponibilidad total</a> y penalizan cualquier intento de poner l&iacute;mites. &ldquo;Lamentablemente, hay muchas empresas que no hacen esa reflexi&oacute;n y si te quemas te dan su apoyo pero no cambian nada&rdquo;, se&ntilde;ala Cabra.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algunas grandes compa&ntilde;&iacute;as han intentado entender qu&eacute; hace que un equipo funcione. Cabra menciona el Proyecto Arist&oacute;teles de Google, una investigaci&oacute;n interna que analiz&oacute; durante a&ntilde;os a los equipos m&aacute;s eficaces de la empresa californiana. La conclusi&oacute;n fue tan sencilla como inc&oacute;moda: lo m&aacute;s importante no era el talento individual, sino el clima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dieron cuenta de que lo m&aacute;s importante era la seguridad psicol&oacute;gica, que pudieras levantar la mano y decir: 'Oye, necesito apoyo, no me encuentro bien&rsquo;. O que pudieras discrepar sin temor a ser excluido o reprendido&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que cambiar la manera en la que trabajamos y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La idea cuestiona uno de los pilares del modelo laboral dominante. Frente a la l&oacute;gica del rendimiento individual, emerge la necesidad de construir entornos donde el cuidado colectivo no sea una excepci&oacute;n, sino una condici&oacute;n de partida.
    </p><p class="article-text">
        Eso implica cambios concretos: menos reuniones innecesarias, m&aacute;s claridad en la comunicaci&oacute;n, expectativas realistas. Espacios donde el error no se castigue de inmediato. Medidas que no solo mejoran el bienestar de los trabajadores, sino que tambi&eacute;n aumentan la productividad.
    </p><h2 class="article-text">Otra forma de &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        Hoy, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de los Papeles de Panam&aacute;, la vida de Mar Cabra sigue siendo intensa. Dirige una fundaci&oacute;n, trabaja con empresas y desarrolla nuevas metodolog&iacute;as para trabajar mejor. Pero hay una gran diferencia: c&oacute;mo gestiona esa intensidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He descubierto que estar conmigo misma es m&aacute;s divertido de lo que yo pensaba&rdquo;, confiesa. Ya no reh&uacute;ye los momentos de pausa. Conseguido esto, sus metas van m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo dos objetivos&rdquo;, apunta, &ldquo;el primero es que me lean muchos hombres. Porque las mujeres cuidamos m&aacute;s de nuestra salud mental, pedimos ayuda y ponemos remedio, pero muchos hombres no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En segundo lugar&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;me gustar&iacute;a que muchas de las pr&aacute;cticas que propongo se implementen en empresas. La mitad del libro est&aacute; dise&ntilde;ado para que cualquiera pueda ponerlo en pr&aacute;ctica en su lugar de trabajo. Creo que para lidiar con la actual epidemia de salud mental tenemos que <a href="https://www.eldiario.es/era/remedios-zafra-el-informe_128_11401940.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambiar la manera en la que trabajamos</a> y eso tiene que ocurrir desde el centro de las empresas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del sufrimiento que nos causa el trabajo es f&aacute;cilmente prevenible&rdquo;, afirma. &ldquo;Todo lo que podamos hacer ser&aacute; bienvenido, porque vivimos en un mundo que ya est&aacute; lleno de problemas muy complejos como para crear problemas adicionales&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mar-cabra-periodista-gano-pulitzer-renuncio-vivir-trabajar-senti-vacio-soledad_1_13082251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mar Cabra, la periodista que ganó un Pulitzer pero renunció a vivir para el trabajo: "Sentí el vacío y la soledad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Estrés,Salud mental,Bienestar,Estrés laboral,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elena de la Fuente, nutricionista: “La comida cumple muy bien la función de distraernos, aporta placer inmediato"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/elena-fuente-nutricionista-comida-cumple-funcion-distraernos-aporta-placer-inmediato-xp_1_12981242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/408f54cd-ab59-455e-bc4a-f01c1dfc1d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elena de la Fuente, nutricionista: “La comida cumple muy bien la función de distraernos, aporta placer inmediato&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista explica cómo gestionar el llamado 'hambre emocional' y cómo identificar el malestar que puede estar debajo de ese impulso</p><p class="subtitle">Por qué abandonamos el ejercicio y cómo evitarlo, según una entrenadora: “Tienes toda la intención, pero tu cerebro busca excusas” </p></div><p class="article-text">
        La comida y los sentimientos suelen ir muchas veces de la mano. En alg&uacute;n momento u otro, quien m&aacute;s y quien menos hemos recurrido a la comida para consolarnos o incluso para celebrar algo cuando estamos felices. Tras un d&iacute;a estresante, de emociones intensas, un determinado alimento parece brindarnos cierto alivio. Es una forma natural y normal de consuelo y placer. Incluso m&aacute;s de uno nos hemos encontrado frente a la nevera, con la puerta abierta, buscando algo que ni sabemos si queremos, solo porque estamos aburridos, ya que, en el fondo, no tenemos hambre. 
    </p><h2 class="article-text">El hambre emocional: una b&uacute;squeda de goce r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        A veces, comer no es solo alimentar nuestro cuerpo, tambi&eacute;n est&aacute; relacionado en c&oacute;mo nos sentimos. Como ese intento de remediar el aburrimiento de una noche de estudio con una bolsa de patatas fritas o terminarnos una caja de galletas tras un d&iacute;a particularmente duro. En todos estos casos, nuestras emociones, m&aacute;s que nuestras se&ntilde;ales de hambre, pueden habernos impulsado a comer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/nutricion.lipedema360/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena de la Fuente Hidalgo</a>, nutricionista, describe el hambre emocional como &ldquo;el impulso de comer que aparece cuando sentimos una emoci&oacute;n, generalmente inc&oacute;moda, y nos cuesta sostenerla o gestionarla. En ese momento buscamos algo que nos alivie r&aacute;pido o nos distraiga de lo que sentimos. Y la comida cumple muy bien con esa funci&oacute;n: aporta placer inmediato y una sensaci&oacute;n moment&aacute;nea de calma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hace que nos pase esto? Como detalla De la Fuente, &ldquo;tiene una explicaci&oacute;n sencilla a nivel cerebral: comer, sobre todo alimentos muy sabrosos, activa los circuitos de recompensa y nos hace sentir mejor al instante&rdquo;. Cuando esto ocurre, el cerebro percibe esta asociaci&oacute;n de forma muy r&aacute;pida y piensa &ldquo;me siento mal, como, me alivio&rdquo;, matiza De la Fuente. Es una f&oacute;rmula que funciona a corto plazo y, por tanto, &ldquo;tendemos a repetirla cada vez que aparece ese malestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n emocional, por tanto, a menudo sigue un patr&oacute;n repetitivo, un ciclo que puede perpetuarse. Puede crearse un h&aacute;bito y acabamos &ldquo;recurriendo a la comida porque en ese momento parece resolver lo que sentimos, aunque despu&eacute;s sepamos que el problema de fondo sigue ah&iacute;. Es un alivio r&aacute;pido, pero no profundo&rdquo;, advierte De la Fuente. Muchas veces, detr&aacute;s de este tipo de hambre puede haber &ldquo;un h&aacute;bito aprendido&rdquo;, afirma la experta. Porque en el cerebro queda registrado si alguna vez comer algo rico nos ha calmado, nos ha distra&iacute;do o nos ha generado placer si estamos inc&oacute;modos. &ldquo;Cada vez que aparece una emoci&oacute;n parecida, nos propone repetirla&rdquo;, reconoce De la Fuente.
    </p><p class="article-text">
        El hambre emocional no es m&aacute;s que &ldquo;una b&uacute;squeda de recompensa inmediata detr&aacute;s de la cual suelen encontrarse situaciones como el estr&eacute;s, la ansiedad, la tristeza, la soledad, el aburrimiento o la frustraci&oacute;n&rdquo;, admite De la Fuente, para la que &ldquo;la comida no solo nutre, tambi&eacute;n consuela, entretiene y acompa&ntilde;a, de ah&iacute; que sea tan f&aacute;cil recurrir a ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No habr&iacute;a nada malo en el hambre emocional, &ldquo;es algo humano y bastante com&uacute;n&rdquo;, afirma De la Fuente. Sin embargo, &ldquo;el problema aparece cuando se convierte en nuestra &uacute;nica forma de gestionar lo que sentimos&rdquo;. &ldquo;Si cada emoci&oacute;n inc&oacute;moda la resolvemos comiendo, s&iacute; puede generarse una relaci&oacute;n poco saludable con la comida&rdquo;, advierte De la Fuente.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo distinguir entre hambre emocional y real</h2><p class="article-text">
        Comer emocionalmente suele proceder de la ansiedad de consuelo, sobre todo cuando experimentamos emociones intensas y abrumadoras, y nunca se satisface con el est&oacute;mago lleno. Suele aparecer de repente y suele ir acompa&ntilde;ado de un antojo de alg&uacute;n alimento en particular. Como explica De la Fuente, &ldquo;el hambre emocional suele aparecer de forma repentina y urgente, con pensamientos del tipo &lsquo;lo necesito ya&rsquo;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;suele centrarse en alimentos muy concretos y apetecibles, no en cualquier comida y no siempre guarda relaci&oacute;n con el tiempo que ha pasado desde la &uacute;ltima ingesta y a menudo comemos r&aacute;pido o casi sin darnos cuenta&rdquo;, afirma De la Fuente. Despu&eacute;s, &ldquo;puede aparecer culpa, pesadez o malestar&rdquo;, advierte la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        El hambre f&iacute;sica, en cambio, se debe a la necesidad genuina del cuerpo de energ&iacute;a y nutrici&oacute;n. Este tipo de hambre &ldquo;es m&aacute;s gradual, m&aacute;s flexible con los alimentos y desaparece cuando estamos saciados&rdquo;, aclara De la Fuente. As&iacute;, adem&aacute;s de que aparece de forma m&aacute;s gradual, el hambre f&iacute;sica puede presentarse con s&iacute;ntomas como ruidos estomacales o sensaci&oacute;n de cansancio.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Aparece cuando el cuerpo necesita energ&iacute;a: notamos el est&oacute;mago vac&iacute;o, falta de concentraci&oacute;n, cansancio o se&ntilde;ales corporales claras. Surge de forma progresiva y, aunque podamos preferir un alimento sobre otro, casi cualquier comida nos saciar&iacute;a. Cuando comemos lo suficiente, la sensaci&oacute;n de hambre desaparece&rdquo;, explica De la Fuente.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Podemos controlar el hambre emocional?</h2><p class="article-text">
        Todos necesitamos nutrir nuestro cuerpo con opciones alimentarias positivas. Y desarrollar una relaci&oacute;n saludable con la comida requiere tiempo. Una relaci&oacute;n saludable con la comida parte de saber c&oacute;mo y por qu&eacute; elegimos los alimentos que consumimos. Debemos entender qu&eacute; nos har&aacute; sentir bien y qu&eacute; proporcionar&aacute; a nuestro cuerpo los nutrientes y la energ&iacute;a adecuada, saber cu&aacute;ndo tenemos hambre y cu&aacute;ndo estamos llenos y escuchar y respetar las se&ntilde;ales naturales de hambre de nuestro cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejar que nuestros sentimientos gu&iacute;en nuestro consumo de alimentos con regularidad puede ser peligroso. Para evitarlo, &ldquo;un primer paso es parar unos segundos y preguntarnos: &lsquo;&iquest;Qu&eacute; necesito realmente ahora mismo?, y buscar alternativas que de verdad satisfagan esa necesidad&rdquo;, aconseja De la Fuente. El cansancio lo solucionaremos descansando; el estr&eacute;s, saliendo a dar un paseo o una actividad relajante; si nos sentimos solos, hablando con alguien; y si estamos saturados, desconectando un rato. &ldquo;Se trata de ampliar nuestro repertorio de estrategias para cuidarnos&rdquo;, afirma De la Fuente.
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, &ldquo;la clave no est&aacute; en prohibirse alimentos ni en usar solo la fuerza de voluntad, sino en entender qu&eacute; necesidad hay detr&aacute;s de ese impulso porque el hambre emocional suele ser la punta del iceberg: debajo puede haber cansancio, estr&eacute;s, soledad, aburrimiento o necesidad de descanso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea es que la comida no sea el &uacute;nico recurso. Si sentimos que este patr&oacute;n se repite con frecuencia o nos genera sufrimiento, pedir ayuda a un profesional puede ser un apoyo para aprender nuevas herramientas y mejorar la relaci&oacute;n con la comida y nuestras emociones&rdquo;, concluye De la Fuente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/elena-fuente-nutricionista-comida-cumple-funcion-distraernos-aporta-placer-inmediato-xp_1_12981242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 09:16:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elena de la Fuente, nutricionista: “La comida cumple muy bien la función de distraernos, aporta placer inmediato"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Psicología,Salud,Trabajo,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los consejos de una psicóloga para superar las dificultades en torno al Blue Monday: "Lo primero es dar espacio a las emociones sin juzgarlas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consejos-profesional-remontar-cuesta-enero-dar-espacio-emociones-juzgarlas-xp_1_12909841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28039cde-a277-4279-a968-fe00ec38c8ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los consejos de una psicóloga para superar las dificultades en torno al Blue Monday: &quot;Lo primero es dar espacio a las emociones sin juzgarlas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tercer lunes de enero, conocido como 'Blue Monday', se ha ganado la reputación de ser el más triste del año: si bien su base científica es debatible, sí es cierto que para algunas personas enero es un mes difícil </p><p class="subtitle">Cómo mantener hábitos saludables más allá de enero, según una psicóloga: “No se sostienen con entusiasmo” </p></div><p class="article-text">
        Se han acabado las vacaciones navide&ntilde;as, estamos de vuelta al trabajo, los d&iacute;as a&uacute;n son oscuros, hace fr&iacute;o y el verano todav&iacute;a queda lejos. Podr&iacute;a ser muy bien la descripci&oacute;n perfecta de lo que se conoce como el d&iacute;a m&aacute;s deprimente del a&ntilde;o: el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/blue-monday-2026-tercer-lunes-enero-considerado-dia-triste-ano_1_12913623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Blue Monday</em></a><em>, </em>que&nbsp;se celebra el tercer lunes de enero y se introdujo por primera vez en 2005 con motivo de una campa&ntilde;a de marketing de una agencia de viajes brit&aacute;nica para animar a la gente a reservar vacaciones durante el invierno. 
    </p><p class="article-text">
        La fecha se determin&oacute; bas&aacute;ndose en una curiosa ecuaci&oacute;n de factores como el clima, las deudas, la motivaci&oacute;n y el tiempo transcurrido desde las vacaciones. Se trata m&aacute;s bien de un mito y la f&oacute;rmula podr&iacute;a parecer il&oacute;gica. &ldquo;Desde el punto de vista cient&iacute;fico, no tiene ninguna validez real y tampoco sigue criterios psicol&oacute;gicos rigurosos&rdquo;, afirma <a href="https://psicologiamonzo.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adhara Monz&oacute; Calero</a>, psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; puede considerarse que los grises meses de invierno afectan el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-luz-maria-pena-cambio-hora-habitos-facil-organizar-rutinas-adecuadas-xp_1_12707766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de &aacute;nimo</a> de algunas personas. &ldquo;Muchas experimentan un baj&oacute;n emocional despu&eacute;s de las fechas navide&ntilde;as, motivado sobre todo por el cansancio acumulado, la vuelta a la rutina o las exigencias econ&oacute;micas de enero&rdquo;, afirma Monz&oacute;. Sin embargo, esto no significa que haya &ldquo;un &uacute;nico d&iacute;a en el a&ntilde;o m&aacute;s triste que otro. Reducir el malestar emocional a un solo lunes puede llevar a banalizar emociones reales y profundas, como la tristeza persistente, la ansiedad o, incluso, una depresi&oacute;n&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; es un buen momento, sin embargo, para evaluar nuestro bienestar mental y encontrar maneras de contrarrestar la tristeza invernal. Y, en lugar de &ldquo;centrarnos en etiquetas como &lsquo;Blue Monday&rsquo;, es m&aacute;s &uacute;til hablar de c&oacute;mo influyen los factores estacionales y sociales en nuestro bienestar emocional, especialmente en personas que ya est&aacute;n pasando momentos delicados&rdquo;, afirma Monz&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Invierno y tristeza</h2><p class="article-text">
        Es cierto que el lunes no es uno de los d&iacute;as de la semana que goce de muchos fans: es el d&iacute;a que marca el inicio de una nueva jornada laboral, tras el tan esperado fin de semana. Enero tambi&eacute;n suele ser un mes triste: tras la movida navide&ntilde;a, llega la calma y el fr&iacute;o propio del invierno, lo que puede aumentar la desmotivaci&oacute;n, la tristeza y la melancol&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se cree que la tristeza invernal, o el trastorno afectivo estacional (TAE) que, seg&uacute;n el <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/publications/seasonal-affective-disorder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos</a>, se produce sobre todo durante los meses de oto&ntilde;o y de invierno (si bien no significa que no pueda darse tambi&eacute;n en primavera o verano).
    </p><p class="article-text">
        Esta &eacute;poca puede ser especialmente estresante para muchas personas porque, adem&aacute;s del clima, el a&ntilde;o nuevo se asocia con muchas expectativas y prop&oacute;sitos que, si bien pueden ser una forma saludable y &uacute;til de dirigir nuestra vida, en algunos casos pueden contribuir a una mayor presi&oacute;n y des&aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo que observamos en consulta: muchas personas sienten una especie de tristeza estacional, que se traduce en m&aacute;s cansancio, menos motivaci&oacute;n, alteraciones del sue&ntilde;o o incluso irritabilidad. Esto est&aacute; relacionado con el trastorno afectivo estacional, que tiene que ver, entre otros factores, con la disminuci&oacute;n de la luz solar en los meses de invierno&rdquo;, afirma Monz&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la especialista destaca que la luz natural influye en nuestro reloj interno y en la producci&oacute;n de serotonina, &ldquo;una sustancia clave en la regulaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo&rdquo;. Por tanto, en los meses en los que hay menos luz, es probable que muchas personas se sientan &ldquo;m&aacute;s apagadas o vulnerables emocionalmente&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Consejos para sentirnos mejor y remontar la cuesta de enero</h2><p class="article-text">
        Lidiar con la melancol&iacute;a y la tristeza de invierno no requiere cambios dr&aacute;sticos en nuestra rutina. Las peque&ntilde;as y constantes acciones centradas en el cuerpo y el estado de &aacute;nimo son lo que m&aacute;s ayuda. Se trata de aplicar estrategias que puedan adaptarse a los d&iacute;as reales y ofrecen peque&ntilde;os cambios que, si se mantienen en el tiempo, pueden mejorar nuestro estado de &aacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, como admite Monz&oacute;, &ldquo;lo primero es normalizar lo que sentimos, en dar espacio a las emociones sin juzgarlas. Sentirse m&aacute;s cansado, ap&aacute;tico o triste en esta &eacute;poca no nos hace d&eacute;biles ni raros, al contrario; es una respuesta humana y v&aacute;lida a un contexto exigente f&iacute;sica y emocionalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista, adem&aacute;s, enumera toda una serie de consejos que nos pueden ayudar durante estos d&iacute;as:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Validar nuestro malestar: para Monz&oacute;, no debemos &ldquo;minimizarlo ni compararlo, sino reconocer que no estamos bien; es el primer paso para cuidarnos mejor&rdquo;.</li>
                                    <li>Conectar con la luz solar: ya hemos visto que la luz influye, y mucho, en nuestro estado de &aacute;nimo. Por tanto, es aconsejable que aprovechemos las horas de luz solar de estos d&iacute;as. Y lo podemos hacer &ldquo;saliendo a caminar cuando haya algo de sol, aunque sea poco. Esta exposici&oacute;n nos ayuda a regular el estado de &aacute;nimo y a mejorar la calidad del sue&ntilde;o&rdquo;, admite Monz&oacute;.</li>
                                    <li>Bajar el nivel de exigencia: es habitual, cuando empieza el a&ntilde;o, que lo hagamos con algunos prop&oacute;sitos en mente. Sin embargo, cuando estos no son realistas, aumenta el riesgo de que estos no se cumpla. Por tanto, &ldquo;no es necesario empezar el a&ntilde;o con grandes metas&rdquo;.</li>
                                    <li>Activar el cuerpo, sin presiones: la actividad f&iacute;sica es siempre una gran aliada para nuestro bienestar no solo f&iacute;sico sino tambi&eacute;n emocional. &ldquo;Un peque&ntilde;o paseo, una rutina suave o una sesi&oacute;n de yoga nos ayudan m&aacute;s que obligarnos a grandes esfuerzos f&iacute;sicos&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>Rodearnos de apoyo emocional: el contacto con otras personas es fundamental. Acciones tan simples como &ldquo;hablar con una amiga, con nuestra pareja o con una profesional de la psicolog&iacute;a puede ayudarnos a poner palabras a lo que sentimos&rdquo;, admite Monz&oacute;.</li>
                                    <li>Pedir ayuda profesional si el malestar se mantiene o se intensifica: debemos tener en cuenta que &ldquo;la tristeza invernal puede ser pasajera, pero tambi&eacute;n puede enmascarar un episodio de ansiedad o depresi&oacute;n&rdquo;, afirma Monz&oacute;. &ldquo;Acompa&ntilde;ar estas emociones desde la escucha, el respeto y la calma puede marcar la diferencia&rdquo;, concluye la especialista. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consejos-profesional-remontar-cuesta-enero-dar-espacio-emociones-juzgarlas-xp_1_12909841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 12:59:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los consejos de una psicóloga para superar las dificultades en torno al Blue Monday: "Lo primero es dar espacio a las emociones sin juzgarlas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Ejercicio físico,Salud mental,Psicología,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
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