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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sindicalismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sindicalismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sindicalismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Técnicos de espectáculos convocan una huelga este viernes en Euskadi que afectará a conciertos, teatros y festivales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/tecnicos-espectaculos-convocan-huelga-viernes-euskadi-afectara-conciertos-teatros-festivales_1_13221096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f6f70ee-d50e-419d-bb95-41f6a79b8358_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142992.jpg" width="1059" height="596" alt="Técnicos de espectáculos convocan una huelga este viernes en Euskadi que afectará a conciertos, teatros y festivales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores del sector han convocado concentraciones en las tres capitales vascas, han pedido a la ciudadanía que no acuda a ningún espectáculo el día 15 de mayo y han comenzado a interponer denuncias ante la Inspección de Trabajo por los contratos que, según aseguran, son "abusivos e ilegales"</p><p class="subtitle">Recepcionistas y azafatas de EITB denuncian “precariedad”: “Nuestros salarios llevan congelados una década”
</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores de espect&aacute;culos y eventos de Euskadi parar&aacute;n este viernes, 15 de mayo, para denunciar la precariedad de su sector y ante el &ldquo;bloqueo&rdquo; por parte de la patronal que denuncian a la hora de negociar un nuevo convenio que mejore sus condiciones laborales. Seg&uacute;n critican, en 2024 se constituy&oacute; por primera vez la asociaci&oacute;n Euki, una patronal integrada por empresas con domiciliaci&oacute;n fiscal Euskadi, que comenz&oacute; a reunirse con representantes del sindicato Teknikariok y los sindicatos mayoritarios ELA, LAB, ESK, CCOO y UGT&nbsp;con el objetivo de negociar un convenio colectivo propio del sector del espect&aacute;culo en vivo. As&iacute; se constituy&oacute; la primera mesa negociadora del Convenio de Espect&aacute;culos y Eventos de Euskadi. No obstante, tras dos a&ntilde;os de reuniones, pese a que se han alcanzado acuerdos &ldquo;m&iacute;nimos&rdquo;, los sindicatos se han plantado para denunciar el &ldquo;bloqueo&rdquo; de la patronal en cuanto a lo que consideran &ldquo;uno de los puntos centrales&rdquo; de la negociaci&oacute;n: la flexibilidad laboral. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, una de las l&iacute;neas rojas de los trabajadores es poder contar con un mes de preaviso en la asignaci&oacute;n de turnos y horarios. Sin embargo, las empresas se niegan a asumir ese compromiso sin reservarse la posibilidad de modificarlos con solo cinco d&iacute;as de antelaci&oacute;n respecto al evento. &ldquo;Para quienes no est&eacute;n familiarizados con este sector, conviene se&ntilde;alar que se trata de uno de los m&aacute;s hist&oacute;ricamente precarios y desestructurados del tejido productivo. Las razones son m&uacute;ltiples: una industria cultural escasa y casi siempre condicionada por la subvenci&oacute;n p&uacute;blica; una eventualidad cr&oacute;nica y una falta de estabilidad laboral estructural; jornadas de trabajo interminables; la proliferaci&oacute;n de falsos aut&oacute;nomos al servicio de empresas a su vez subcontratadas; el incumplimiento sistem&aacute;tico de los descansos entre jornadas; y la ausencia de compensaci&oacute;n por festivos, descansos semanales o vacaciones&rdquo;, denuncian desde la&nbsp;Secci&oacute;n Sindical de CNT del Teatro Arriaga, quienes hacen un llamamiento a los trabajadores a secundar la huelga de este viernes. &ldquo;Que no suban los telones, que los micros no suenen y que las luces no se enciendan. No particip&eacute;is en ning&uacute;n concierto, obra de teatro, espect&aacute;culo de danza ni evento alguno, y salid a las movilizaciones para que las reivindicaciones suenen m&aacute;s alto&rdquo;, defienden tras a&ntilde;adir que el llamamiento tambi&eacute;n es para la ciudadan&iacute;a, a quienes piden no asistir a ning&uacute;n teatro, concierto, danza o evento&nbsp;para poder apoyar su lucha.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nuestro es un sector donde la vulneraci&oacute;n de derechos y la precariedad marcan el d&iacute;a a d&iacute;a de tantos trabajadores que por fin han decidido organizarse. Las especificidades organizativas y productivas de nuestro sector han sido tradicionalmente aprovechadas por muchas empresas para evitar que, en la pr&aacute;ctica, lleguen al d&iacute;a a d&iacute;a de los trabajadores incluso algunos de los derechos m&iacute;nimos ya consagrados en el Estatuto de los Trabajadores. Derechos b&aacute;sicos que se dan por sentado en la mayor&iacute;a de profesiones son, sin embargo, pisoteados en la nuestra bajo el pretexto de la intermitencia que caracteriza nuestra actividad&rdquo;, lamentan los sindicatos. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la huelga, los trabajadores han comenzado a interponer denuncias ante la Inspecci&oacute;n de Trabajo por los contratos que, seg&uacute;n aseguran, son &ldquo;abusivos e ilegales&rdquo;. &ldquo;Desde Euki se pretende que los trabajadores renunciamos a la conciliaci&oacute;n familiar y personal mediante la entrega de horarios, calendarios y turnos de trabajo con una antelaci&oacute;n totalmente inaceptables. Quieren manejar c&oacute;moda y flexiblemente su actividad a costa de imposibilitar que cualquier empleado organice m&iacute;nimamente su vida (y la de su entorno) y permanezca a continua disposici&oacute;n de la empresa. Todo ello sin ofrecer compensaciones de ning&uacute;n tipo y afirmando que ya han hecho su &uacute;ltima oferta, pese a que lo propuesto en ella se encuentra incluso por debajo de los m&iacute;nimos que marca el Estatuto de los Trabajadores&rdquo;, critican. 
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones convocadas para el viernes, 15 de mayo, se llevar&aacute;n a cabo en las tres capitales vascas, pero se realizar&aacute;n piquetes informativos en eventos de todo el territorio. En Bilbao, la concentraci&oacute;n ser&aacute; frente al Teatro Arriaga a las 11.30 horas; en Vitoria se realizar&aacute; en el festival Batbatean, en Mendizabala, a las 18.00 horas y en Donostia ser&aacute; a las 19.00 horas en el Teatro Victoria Eugenia. Adem&aacute;s, a las 18.30 horas en Leioa, durante la celebraci&oacute;n de Umore Azoka los trabajadores del sector realizar&aacute;n una kalejira y concentraciones en los distintos escenarios del espect&aacute;culo. 
    </p><h2 class="article-text">Cancelaciones y parones por la huelga</h2><p class="article-text">
        Entre los espect&aacute;culos anunciados para el viernes, 15 de mayo est&aacute; la obra de teatro 'Fronteras', protagonizado por Carolina Yuste y Eneko Sagardoy a las 19.30 horas en el Teatro Arriaga; la obra de teatro '&iquest;Quieres pecar conmigo?', con<span class="highlight" style="--color:transparent;"> Ana Villa, Maria Petri, Arantzazu Ruiz, Marta F&iacute;guls, Ernest Fuster y Victor Fajardo a las 20.00 horas en el Teatro Campos El&iacute;seos de Bilbao, 'Tarz&aacute;n, el musical' en el Teatro Victoria Eugenia de Donostia a las 20.00 horas -una hora despu&eacute;s de la concetraci&oacute;n de los trabajadores en el mismo teatro- o </span>el concierto de Bad Gyal en Bilbao Arena a las 19.00 horas.
    </p><p class="article-text">
        Pero una de las citas m&aacute;s esperadas del viernes ser&aacute; el concierto de Fito y Fitipaldis de fin de gira en el BEC de Barakaldo a las 19.00 horas. Por el momento, desde el grupo, que ha vendido todas las entradas, no han realizado ninguna comunicaci&oacute;n sobre la huelga. Tampoco de los teatros ni conciertos mencionados en este art&iacute;culo. S&iacute; que se ha pronunciado, en cambio, Nacho Vegas, quien ha cancelado su concierto previsto en el Kafe Antzokia de Bilbao por la huelga de los trabajadores del sector de espect&aacute;culos. &ldquo;Yo mismo y todo el equipo que forma parte de la gira 'Vidas semipreciosas' hemos tomado la decisi&oacute;n de suspender este concierto hasta nueva fecha para solidarizarnos con los y las trabajadoras del sector. Sin t&eacute;cnicos ni t&eacute;cnicas no podr&iacute;amos dar ni asistir a conciertos y queremos solidarizarnos especialmente con la gente m&aacute;s precarizada y apoyar esta huelga que defiende sus derechos laborales m&aacute;s b&aacute;sicos&rdquo;, ha anunciado el artista, que ha destacado que no se trata de una decisi&oacute;n tomada en contra del Kafe Antzokia en concreto, sino una decisi&oacute;n tomada por &ldquo;conciencia pol&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el festival Batbatean de Vitoria ha anunciado un par&oacute;n a modo de solidaridad con la huelga desde las 21.00 horas hasta las 22.00 horas. En un comunicado el equipo del festival ha explicado que durante los &uacute;ltimos d&iacute;as ha mantenido &ldquo;varias reuniones con los diferentes agentes que han impulsado la convocatoria&rdquo; y ha escuchado &ldquo;de primera mano las reivindicaciones y preocupaciones en torno a las situaciones de precariedad laboral que se dan en el sector de la m&uacute;sica en directo y los espect&aacute;culos&rdquo;. &ldquo;Aunque compartimos muchas de las peticiones y reivindicaciones planteadas resulta log&iacute;sticamente imposible suspender por completo la primera jornada, debido a las consecuencias que ello tendr&iacute;a a nivel organizativo, t&eacute;cnico y contractual&rdquo;, han asegurado desde el festival, que finalmente ha optado por realizar un par&oacute;n de una hora. &ldquo;Batbatean es un festival formado por personas que forman parte activa de la industria musical de Euskal Herria, y conocemos de cerca, y en muchos casos tambi&eacute;n sufrimos, la situaci&oacute;n de precariedad del sector del ocio y los espect&aacute;culo&rdquo;, han recalcado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/tecnicos-espectaculos-convocan-huelga-viernes-euskadi-afectara-conciertos-teatros-festivales_1_13221096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 19:45:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Técnicos de espectáculos convocan una huelga este viernes en Euskadi que afectará a conciertos, teatros y festivales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Cultura,Huelgas,Huelga,Trabajadores,Espectáculos,Conflictos laborales,Sindicalismo,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Poder Judicial descarta sancionar al juez que criticó "la España sindicalizada" en la sentencia del caso Glovo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/judicial-descarta-sancionar-juez-critico-espana-sindicalizada-sentencia-caso-glovo_1_13212183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd3850ae-cc9b-4c2b-b047-ab562053150e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Poder Judicial descarta sancionar al juez que criticó &quot;la España sindicalizada&quot; en la sentencia del caso Glovo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El órgano de gobierno de los jueces archiva las quejas contra el magistrado, que se refirió a las "tendencias psicológicas" con "profundos anclajes biológicos" de las inspectoras de Trabajo de la causa</p><p class="subtitle">Perfil - Álvaro Lobato, el juez que difunde ideología antisindical y cree que Glovo sufre “acoso”
</p></div><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas contra &ldquo;la Espa&ntilde;a sindicalizada&rdquo; y la labor de tres inspectoras de Trabajo para investigar los abusos laborales en Glovo que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/alvaro-lobato-juez-difunde-ideologia-antisindical-cree-glovo-sufre-acoso_1_12454587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el juez &Aacute;lvaro Lobato</a> efectu&oacute; en una sentencia han quedado sin castigo. As&iacute; lo confirm&oacute; el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en diciembre, seg&uacute;n ha podido saber ahora elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El juez Lobato, titular del Juzgado de lo Mercantil n&uacute;mero 2 de Barcelona, traslad&oacute; su ideolog&iacute;a antisindical que antes <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/alvaro-lobato-juez-difunde-ideologia-antisindical-cree-glovo-sufre-acoso_1_12454587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a expuesto en art&iacute;culos de prensa y en actos de la fundaci&oacute;n</a> en la que participa en la sentencia por la que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/juez-tumba-demanda-just-eat-glovo-falsos-autonomos-critica-eco-espana-sindicalizada_1_12453282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechaz&oacute; la demanda por competencia desleal de Just Eat contra Glovo.</a>
    </p><p class="article-text">
        En su resoluci&oacute;n del pasado julio, el magistrado cuestion&oacute; la profesionalidad de las inspectoras de Trabajo que testificaron en la vista, a las que atribuy&oacute; &ldquo;un indiscutible sesgo de grupo&rdquo;, y consider&oacute; que su &ldquo;proceso de toma de decisiones est&aacute; inevitablemente contaminado por tendencias psicol&oacute;gicas que tienen profundos anclajes biol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todas las declaraciones [de las inspectoras] parec&iacute;a resonar, con atronadora unanimidad, el eco nost&aacute;lgico de la Espa&ntilde;a sindicalizada, 'el mundo de ayer' administrado y burocr&aacute;tico&rdquo;, apostill&oacute; el juez.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de desestimar la demanda de Just Eat, que consideraba que los falsos aut&oacute;nomos de Glovo implicaban una competencia desleal contra las compa&ntilde;&iacute;as de reparto que s&iacute; ten&iacute;an contratados a sus repartidores, el juez Lobato incluy&oacute; en su sentencia elogios al modelo laboral de la compa&ntilde;&iacute;a fundada por &Oacute;scar Pierre. El Supremo declar&oacute; ilegal el modelo laboral de Glovo en 2020, pese a lo que la compa&ntilde;&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jefe-glovo-admite-jueza-regularizacion-riders-busca-evitar-discusiones-inspeccion-trabajo_1_11870197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo mantuvo hasta que su fundador fue imputado por un delito contra los derechos de los trabajadores.</a>
    </p><p class="article-text">
        Las inusuales manifestaciones del juez en su resoluci&oacute;n provocaron que varias instituciones, como el Ministerio de Trabajo, el sindicato CCOO o la <a href="https://www.eldiario.es/economia/inspectores-trabajo-denuncian-desprecios-ataques-misoginos-juez-lobato-grave-precedente_1_12456783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Progresista de Inspectoras e Inspectores de Trabajo y Seguridad Social (UPIT)</a>, remitieran escritos de queja ante el CGPJ. La UPIT alert&oacute; del &ldquo;grave precedente&rdquo; de los ataques &ldquo;mis&oacute;ginos&rdquo; del magistrado, a quien afearon sus &ldquo;flagrantes faltas de equidad y objetividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la petici&oacute;n de la central que en Catalunya encabeza Bel&eacute;n L&oacute;pez, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/govern-descarta-quejarse-judicial-juez-caso-glovo_1_12505845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Govern rechaz&oacute; sumarse a las quejas</a> ante el CGPJ contra Lobato tras <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/illa-felicita-glovo-10-anos-plena-crisis-judicial-empresa-falsos-autonomos_1_12388376.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">participar el a&ntilde;o pasado en el acto de los 10 a&ntilde;os de la compa&ntilde;&iacute;a</a> junto a representantes de UGT, CCOO y las patronales pocos d&iacute;as antes del juicio. El acto fue <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/glovo-esgrime-foto-illa-apoyo-sindicatos-patronal-juicio-competencia-desleal-just-eat_1_12390529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esgrimido por la defensa de Glovo en su juicio por la demanda de Just Eat.</a>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han informado fuentes del &oacute;rgano de gobierno de los jueces, tras las quejas presentadas por distintas instituciones, el CGPJ inco&oacute; una diligencia informativa (una investigaci&oacute;n preliminar antes de decidir si se abre un expediente sancionador) que se archiv&oacute; el pasado mes de noviembre al no considerar las consideraciones del juez Lobato pudieran suponer una infracci&oacute;n disciplinaria. 
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, la comisi&oacute;n permanente del CGPJ tom&oacute; conocimiento por mayor&iacute;a del carpetazo de las quejas. El vocal Carlos Hugo Preciado, elegido a iniciativa de Sumar, fue el &uacute;nico que vot&oacute; en contra del archivo al considerar que el magistrado cometi&oacute; una falta de desconsideraci&oacute;n porque sus manifestaciones fueron impertinentes y despectivas. 
    </p><p class="article-text">
        Lobato lleg&oacute; al juzgado mercantil 2 de Barcelona hace cuatro a&ntilde;os. Se reincorpor&oacute; as&iacute; a la carrera judicial, de la que hab&iacute;a cogido una excedencia en 1996 para pasar por grandes despachos privados como G&oacute;mez-Acebo y Pombo y DLA Piper. Tambi&eacute;n fund&oacute; su propio bufete. En la actualidad, es secretario de la&nbsp;<a href="https://thinkfide.com/alvaro-lobato-lavin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundaci&oacute;n Fide</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YoY-vc8O478&amp;t=321s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un v&iacute;deo de hace once meses</a>&nbsp;de la fundaci&oacute;n, el juez hab&iacute;a cuestionado abiertamente el papel de los sindicatos. &ldquo;Se est&aacute; produciendo un desplazamiento de lo colectivo a lo individual. En el seno de una empresa, las jerarqu&iacute;as r&iacute;gidas y autoritarias pierden pertinencia. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene hoy la defensa colectiva de los intereses que ya no son homog&eacute;neos de los trabajadores de una empresa? Planteo el tema, que ya s&eacute; que es vidrioso, de los sindicatos...&rdquo;, se preguntaba el juez Lobato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira, Elena Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/judicial-descarta-sancionar-juez-critico-espana-sindicalizada-sentencia-caso-glovo_1_13212183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Poder Judicial descarta sancionar al juez que criticó "la España sindicalizada" en la sentencia del caso Glovo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glovo,Jueces,CGPJ - Consejo General del Poder Judicial,Competencia,Falsos autónomos,Justicia,Sindicalismo,Sindicatos,Trabajo,Inspección de Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dos operarios de Cádiz tocan tierra tras 28 días de lucha sobre una grúa del astillero: "Nos trataron como terroristas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/operarios-cadiz-tocan-tierra-28-dias-lucha-grua-astillero-trataron-terroristas_1_13198733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66c7c1db-04e1-49e9-bfa7-88dccd7270ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142392.jpg" width="2001" height="1126" alt="Los dos operarios de Cádiz tocan tierra tras 28 días de lucha sobre una grúa del astillero: &quot;Nos trataron como terroristas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los soldadores Manuel Barber y Jesús Galván acuden a la comisaría casi un mes después de iniciar su protesta para denunciar la existencia de supuestas listas negras en el sector auxiliar del metal gaditano</p><p class="subtitle">Desalojados por orden judicial los trabajadores que protestaban en una grúa de Navantia en Cádiz desde hace un mes
</p></div><p class="article-text">
        Tras 28 d&iacute;as encaramados a una gr&uacute;a de Navantia San Fernando (C&aacute;diz), los soldadores Manuel Barber y Jes&uacute;s Galv&aacute;n pusieron este martes los pies en tierra firme. Lejos de dar por cerrado un conflicto, aseguran que su protesta va mucho m&aacute;s all&aacute; de su caso personal. Horas despu&eacute;s de bajar, acudieron a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional para conocer los cargos derivados de la denuncia presentada por la empresa p&uacute;blica. Ya anuncian que devolver&aacute;n la denuncia a Navantia por maltrato y delito de odio.
    </p><p class="article-text">
        La primera noche fuera de la gr&uacute;a no fue una celebraci&oacute;n. &ldquo;Dormimos poco, pero tranquilos&rdquo;, resumen. A&uacute;n conservaban la voz ronca, el gesto endurecido y el cansancio de casi un mes expuestos al fr&iacute;o, al viento y a la intemperie, a 25 metros de altura. Llegaron escoltados por sus compa&ntilde;eros, que en los &uacute;ltimos d&iacute;as han tenido que seguirles desde lejos. Cada vez m&aacute;s lejos. &ldquo;Al principio nos dejaban estar en el aparcamiento del astillero, pero lo han vallado y en los &uacute;ltimos d&iacute;as no era posible&rdquo;, explican varios de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En las puertas de la comisar&iacute;a isle&ntilde;a, Barber y Galv&aacute;n relatan una protesta complicada, pero que aseguran haber llevado con entereza. &ldquo;Nos conocemos bien, hemos vivido muchos a&ntilde;os fuera y hemos compartido muchas situaciones dif&iacute;ciles&rdquo;, explican. &ldquo;Nosotros hubi&eacute;ramos aguantado lo que hiciera falta. Sab&iacute;amos que &eacute;ramos fuertes mentalmente, pero incluso a nosotros mismos nos ha sorprendido la capacidad de resistencia que hemos tenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El encierro comenz&oacute; el 8 de abril como una acci&oacute;n l&iacute;mite para denunciar la existencia de supuestas listas negras en Navantia y en empresas auxiliares contra trabajadores vinculados a la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM). Barber y Galv&aacute;n sostienen que llevan cerca de una d&eacute;cada sin poder trabajar en los astilleros de la Bah&iacute;a de C&aacute;diz pese a contar con alta cualificaci&oacute;n y experiencia en el extranjero y en otras partes de Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n su versi&oacute;n, varias empresas intentaron contratarlos, pero la entrada les fue vetada desde la empresa p&uacute;blica. &ldquo;Tenemos la declaraci&oacute;n del jefe que nos iba a contratar diciendo que Navantia le comunic&oacute; que &eacute;ramos personal no grato y que est&aacute;bamos en listas negras&rdquo;, asegura Galv&aacute;n. &ldquo;Eso ya lo tiene la Inspecci&oacute;n de Trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante semanas, la imagen de ambos sobre la gr&uacute;a se convirti&oacute; en parte del paisaje del astillero isle&ntilde;o y en un s&iacute;mbolo inc&oacute;modo para una empresa p&uacute;blica con elevada carga de trabajo. La protesta fue creciendo con el respaldo de CTM y concentraciones en distintos puntos del estado, en paralelo a un contexto pol&iacute;tico marcado por la campa&ntilde;a electoral andaluza. &ldquo;Antes hab&iacute;a dos en la gr&uacute;a y mil organizando. Ahora hay mil y dos m&aacute;s que vamos a seguir dando la pelea&rdquo;, resume Galv&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as fueron los m&aacute;s duros. &ldquo;Dorm&iacute;amos sobre chapas estriadas y h&uacute;medas, con los huesos pegando en el suelo&rdquo;, recuerda Barber. &ldquo;Pasamos mucho fr&iacute;o, dorm&iacute;amos muy poco y tambi&eacute;n com&iacute;amos poco&rdquo;. Ambos relatan que la situaci&oacute;n lleg&oacute; a ser extrema por las dificultades iniciales para subir alimentos y material b&aacute;sico. &ldquo;Si no llega a ser por la intervenci&oacute;n de nuestra abogada y de los compa&ntilde;eros, aquello era inhumano. Nos dejaron sin luz y no pod&iacute;amos usar nuestros m&oacute;viles. Hasta los presos de Puerto II estaban m&aacute;s comunicados que nosotros&rdquo;, afirma Galv&aacute;n. Por eso hablan de maltrato por parte de Navantia. La empresa ha insistido en los &uacute;ltimos d&iacute;as en que ambos fueron alimentados convenientemente y se les suministr&oacute; abrigo y material de descanso.
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        El desenlace lleg&oacute; con un amplio despliegue policial alrededor de la gr&uacute;a. &ldquo;Est&aacute;bamos tranquilos hasta que vimos todo cercado&rdquo;, explica Barber. &ldquo;Nos dijeron que, si no baj&aacute;bamos, subir&iacute;an a por nosotros&rdquo;. La escena les dej&oacute; una sensaci&oacute;n que repiten varias veces: &ldquo;Como si fu&eacute;ramos terroristas&rdquo;. La intervenci&oacute;n policial atend&iacute;a una denuncia presentada por Navantia a finales de abril, en la que se alertaba de la presencia de dos trabajadores en una gr&uacute;a en condiciones meteorol&oacute;gicas potencialmente peligrosas. Finalmente, descendieron de manera voluntaria. &ldquo;Nos quer&iacute;an llevar detenidos, pero al final nos dejaron dormir en casa si acud&iacute;amos a comisar&iacute;a al d&iacute;a siguiente. Somos dos trabajadores honrados&rdquo;, insiste Galv&aacute;n. &ldquo;No hemos robado, no somos terroristas. Nos dijeron que vini&eacute;ramos hoy a las nueve y media y aqu&iacute; estamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de sus cr&iacute;ticas se dirigen al PSOE. &ldquo;Est&aacute; evidenciando que no se comporta como socialista obrero&rdquo;, afirma Galv&aacute;n. &ldquo;Se comporta como un partido de derechas que vuelve a reprimir a los trabajadores&rdquo;. Tampoco se salva la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada. &ldquo;Dice que desde el primer d&iacute;a atendi&oacute; nuestros llamamientos y eso es mentira. Ni siquiera cogi&oacute; el tel&eacute;fono&rdquo;, sostienen. Contra el PSOE hay convocadas este jueves 7 de mayo concentraciones en las sedes del partido en las capitales andaluzas.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto ha servido, en su opini&oacute;n, para desenmascarar a los actores del sector. Acusan a UGT y CCOO de haberse alejado de los trabajadores eventuales y precarizados. &ldquo;Esto ha puesto de relieve qui&eacute;n defiende a los obreros y qui&eacute;n no&rdquo;, se&ntilde;ala Barber. Ambos vinculan las listas negras a un modelo basado en el miedo. &ldquo;Las factor&iacute;as se han convertido en campos de concentraci&oacute;n&rdquo;, llega a decir Galv&aacute;n. &ldquo;La gente entra ya con autorrepresi&oacute;n, con miedo a perder el puesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la trascendencia de su protesta, remarcan que nunca buscaron paralizar la producci&oacute;n. &ldquo;Pedimos a los compa&ntilde;eros que siguieran trabajando&rdquo;, explica Barber. &ldquo;Para perder ya est&aacute;bamos nosotros&rdquo;.
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        Durante el conflicto, relatan, se les hicieron dos ofertas de empleo. La primera, anterior al encierro, fue vetada por Navantia. La segunda la consideran una maniobra para desactivar la protesta. &ldquo;Quer&iacute;an mandarnos a Burgos y cambiaban continuamente las condiciones&rdquo;, dice Barber.
    </p><p class="article-text">
        A la espera del recorrido judicial del caso, anuncian nuevas denuncias contra Navantia y Dragados Offshore, e incluso la posibilidad de acciones legales por delito de odio por el trato recibido durante estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de asumir la bajada como una derrota, la presentan como un cambio de fase. &ldquo;Esto no acaba aqu&iacute;&rdquo;, repiten. Antes de entrar en comisar&iacute;a, Galv&aacute;n resume el sentido de la protesta: &ldquo;No pedimos privilegios. Pedimos trabajar en nuestra tierra y hacerlo con dignidad&rdquo;. Conf&iacute;an en que la documentaci&oacute;n enviada a la Inspecci&oacute;n de Trabajo, &ldquo;con audios y documentos&rdquo;, sirva para demostrar que las listas negras son reales y se adopten medidas para acabar con ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/operarios-cadiz-tocan-tierra-28-dias-lucha-grua-astillero-trataron-terroristas_1_13198733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 19:40:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los dos operarios de Cádiz tocan tierra tras 28 días de lucha sobre una grúa del astillero: "Nos trataron como terroristas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navantia,Sindicalismo,Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, "un referente" del diálogo social y de la lucha por las libertades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/ultimo-adios-ccoo-juan-antonio-mata-referente-dialogo-social-lucha-libertades_1_13154176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0de8ab98-86eb-4dd1-add5-7197afedb5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, &quot;un referente&quot; del diálogo social y de la lucha por las libertades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 600 personas han participado en un emotivo acto de homenaje en Albacete, en el que han definido al histórico sindicalista como un "soñador y luchador" que no se amilanó ante la dictatura</p><p class="subtitle">PALABRAS CLAVE - Juan Antonio Mata
</p></div><p class="article-text">
        En un acto cargado de emoci&oacute;n y reconocimiento, Comisiones Obreras (CCOO) ha celebrado hoy un homenaje a la figura de Juan Antonio Mata Marfil, exsecretario regional del sindicato y pieza clave en la historia reciente de Albacete y de toda la comunidad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        El evento ha congregado a a unas 600 personas que han recordado el legado de un hombre cuya trayectoria es inseparable de &ldquo;la lucha por las libertades&rdquo; en este pa&iacute;s, defini&eacute;ndole como un &ldquo;so&ntilde;ador y luchador&rdquo; que no se amilan&oacute; ante la dictatura.
    </p><p class="article-text">
        Entre los presentes estaban Remedios Toboso, su esposa; Aurora Mata y Clara Mata, sus hijas; y sus cuatro nietas, Luc&iacute;a, In&eacute;s, Alba y Emma, y tambi&eacute;n 'la familia sindical', representada por los secretarios generales de CCOO en Albacete, Paco G&oacute;mez; en Castilla-La Mancha, Javier Ortega; y en Espa&ntilde;a, Unai Sordo, que ha participado a trav&eacute;s de un v&iacute;deo. Tambi&eacute;n han acudido representantes institucionales, pol&iacute;ticos, sociales y empresariales de Albacete y Castilla La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje ha servido no solo para recordar a un dirigente con visi&oacute;n estrat&eacute;gica que &ldquo;se adelant&oacute; a su tiempo&rdquo;, sino para reivindicar el di&aacute;logo social como la herramienta fundamental para el entendimiento, un legado que, seg&uacute;n sus allegados, permanece vivo en el coraz&oacute;n de los trabajadores de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Representa a una generaci&oacute;n de compa&ntilde;eros y de compa&ntilde;eras, de hombres y mujeres muy valientes y muy j&oacute;venes en ese momento, que dieron un paso adelante para crear las libertades y la democracia que ahora mismo estamos disfrutando&rdquo;, ha manifestado Ortega al inicio del acto, celebrado en el Paraninfo universitario de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Su familia ha expresado un &ldquo;orgullo m&aacute;ximo&rdquo; por los valores de justicia y dignidad que les inculc&oacute;. Han definido a Comisiones Obreras como su propia &ldquo;casa&rdquo; y &ldquo;familia&rdquo;, agradeciendo el inmenso cari&ntilde;o recibido por parte de la ciudadan&iacute;a y los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        RemediosToboso ha calificado que es &ldquo;un d&iacute;a de much&iacute;simo orgullo, de reencuentro de much&iacute;simos compa&ntilde;eros de lucha y de trabajo&rdquo;, agradeciendo a la sociedad de Albacete, a los ciudadanos de Albacete y de Castilla-La Mancha, &ldquo;todo el calor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se ha recordado la excelente y cercana relaci&oacute;n que Mata manten&iacute;a con los medios de comunicaci&oacute;n, incluso en periodos de huelga general, demostrando siempre &ldquo;una gran calidad humana&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Homenaje en Albacete al líder de CCOO Juan Antonio Mata                            </span>
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        Por su parte, Paco G&oacute;mez lo ha recordado como &ldquo;un luchador&rdquo; cuando &ldquo;luchar estaba perseguido en este pa&iacute;s, cuando luchar costaba incluso la integridad f&iacute;sica y la libertad personal&rdquo;. &ldquo;Fue un gran sindicalista, fue un sindicalista de los de antes, de los de siempre, una persona que convenc&iacute;an con la palabra, pero que tambi&eacute;n convenc&iacute;a con sus actos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la Diputaci&oacute;n de Albacete, Santiago Caba&ntilde;ero, lo ha definido como &ldquo;una figura imprescindible en esta tierra, que ha dejado una huella imborrable&rdquo;. Adem&aacute;s, ha subrayado la apuesta de Juan Antonio Mata por el consenso y el di&aacute;logo como herramientas claves para la resoluci&oacute;n de conflictos.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, la concejala del equipo de gobierno albacete&ntilde;o Gala de la Calzada ha asegurado que es &ldquo;justo&rdquo; recordar y rendir homenaje &ldquo;a una personal que dedic&oacute; toda su vida a la defensa de los trabajadores y trabajadoras de Albacete y de toda la regi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Su compromiso con la sociedad y su altura de miras fue fundamental para la mejora de condiciones laborales, ya desde la Transici&oacute;n, lo que sin duda ha contribuido al desarrollo econ&oacute;mico de nuestra tierra&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Al acto han acudido tambi&eacute;n el expresidente de Castilla-La Mancha, Jos&eacute; Bono, o el exdelegado del Gobierno en la regi&oacute;n, Francisco Tierraseca, entre otros.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La dilatada trayectoria de un activo de la democracia</strong></h2><p class="article-text">
        Nacido en 1949 en Benajarafe (/M&aacute;laga), aunque su familia se traslad&oacute; a Albacete cuando &eacute;l ten&iacute;a 8 a&ntilde;os, Juan Antonio Mata adquirir&oacute; desde muy joven una conciencia de clase que le llev&oacute; a jugar un papel muy activo en la lucha social y pol&iacute;tica contra el franquismo, y a participar en la creaci&oacute;n de las primeras Comisiones Obreras en Albacete, antes incluso de la legalizaci&oacute;n de los sindicatos y del Partido Comunista.
    </p><p class="article-text">
        Form&oacute; parte de la famosa asamblea fundacional de CCOO Albacete en La Marmota, en julio de 1976, y fue detenido en 1977 durante la manifestaci&oacute;n prohibida del Primero de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Fue concejal del Partido Comunista en Albacete en las primeras elecciones democr&aacute;ticas municipales y secretario general de CCOO Albacete entre 1985 y 1995. Posteriormente, asumi&oacute; la Secretar&iacute;a General de Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha, cargo que ocup&oacute; hasta 2004. Desde 1976 hasta entonces, fue miembro del Consejo Confederal de Comisiones Obreras.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, Juan Antonio Mata fue nombrado presidente del Consejo Social y Econ&oacute;mico de Castilla-La Mancha, puesto que ejerci&oacute; hasta que el organismo fue suprimido en 2011. Volvi&oacute; entonces a su puesto de funcionario de la Administraci&oacute;n de Justicia en Albacete. De 2018 a 2022, represent&oacute; a CCOO en el Consejo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        CCOO de Castilla-La Mancha destaca su papel fundamental en las luchas y conquistas de la clase trabajadora de la regi&oacute;n, siendo protagonista en multitud de conflictos y momentos clave, como la huelga general del 14D, y una figura esencial en la construcci&oacute;n del di&aacute;logo social en una joven comunidad aut&oacute;noma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/ultimo-adios-ccoo-juan-antonio-mata-referente-dialogo-social-lucha-libertades_1_13154176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:05:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, "un referente" del diálogo social y de la lucha por las libertades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CCOO - Comisiones Obreras,Sindicalismo,Democracia,Dictadura,Diálogo social,Albacete,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Siguen siendo relevantes los sindicatos para la juventud? “Necesitamos más presencia en los sectores precarios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/siguen-relevantes-sindicatos-juventud-necesitamos-presencia-sectores-precarios_1_13035499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b37e59df-6a20-4961-b69d-48b1abcea683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Siguen siendo relevantes los sindicatos para la juventud? “El reto es pasar del ‘yo que sufre’ al ‘nosotros’ que se organiza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída sostenida de afiliación y la precariedad juvenil desafían la capacidad de renovación de las estructuras tradicionales: solo el 18% de los trabajadores de 25 a 44 años está sindicalizado</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/temas/sindicatos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaciones sindicales</a> como CCOO y UGT,<strong> </strong>que mantienen una presencia s&oacute;lida entre trabajadores con trayectorias estables, est&aacute;n encontrando mayores dificultades para integrar a quienes se incorporan al mercado laboral y a quienes ocupan posiciones m&aacute;s vulnerables, apuntan las conclusiones del &uacute;ltimo estudio de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) recogidas por Funcas.
    </p><p class="article-text">
        El dato que m&aacute;s inquieta a las grandes centrales no es tanto la ca&iacute;da sostenida de la afiliaci&oacute;n como su reparto por edades. Entre los asalariados de 25 a 44 a&ntilde;os, solo el 18% de quienes trabajan a tiempo completo est&aacute; afiliado; entre los de 45 a 64 a&ntilde;os, el porcentaje sube al 26%. La brecha se agranda entre los j&oacute;venes con contratos parciales: apenas un 10% est&aacute; sindicalizado.
    </p><h2 class="article-text">De la rebeld&iacute;a democr&aacute;tica a la normalizaci&oacute;n de los derechos</h2><p class="article-text">
        La afiliaci&oacute;n sindical en Espa&ntilde;a lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas descendiendo. A comienzos de los 2000 rondaba el 15% de los asalariados; hoy se sit&uacute;a en el 12%-13%. Para Carlos Guti&eacute;rrez, secretario de Estudios y Discurso de CCOO, comparar la afiliaci&oacute;n juvenil actual con la de la Transici&oacute;n es comparar &ldquo;dos mundos laborales completamente distintos&rdquo;. En los a&ntilde;os setenta el pa&iacute;s era demogr&aacute;ficamente joven, con incorporaci&oacute;n temprana al trabajo, muy masculina y un gran peso industrial.
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez explica que las reivindicaciones laborales chocaban con un r&eacute;gimen autoritario, &ldquo;afiliarse era un acto de rebeld&iacute;a democr&aacute;tica&rdquo;. Fernando Luj&aacute;n, vicesecretario general de Pol&iacute;tica Sindical de UGT, coincide. Durante la Transici&oacute;n, recuerda, hab&iacute;a un anhelo profundo de libertad sindical. &ldquo;Derechos que hoy parecen b&aacute;sicos &mdash;negociaci&oacute;n colectiva, protecci&oacute;n social, el propio Estatuto de los Trabajadores&mdash; costaron c&aacute;rcel y vidas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La conquista colectiva se ha convertido en suelo asumido. Hoy esos derechos forman parte del paisaje institucional y esa normalizaci&oacute;n tiene un efecto parad&oacute;jico: reduce la percepci&oacute;n de urgencia. &ldquo;Muchos j&oacute;venes han crecido con esos derechos ya consolidados y no siempre identifican al sindicato como su origen&rdquo;, se&ntilde;ala Luj&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una particularidad del modelo nacional: no es necesario estar afiliado para beneficiarse de los convenios colectivos. Lo que reduce el incentivo formal a afiliarse y obliga a las organizaciones a redoblar esfuerzos de presencia y pedagog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la Europa occidental, el informe sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en una posici&oacute;n intermedia &mdash;similar a Alemania, Italia o Pa&iacute;ses Bajos&mdash;, lejos de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, donde la afiliaci&oacute;n alcanza a dos tercios de los trabajadores.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar m&aacute;s tarde, trabajar peor</h2><p class="article-text">
        Gal&middot;la Torres, reci&eacute;n graduada en Barcelona tras completar sus estudios universitarios &mdash;en el &aacute;mbito de las ciencias sociales&mdash;, se enfrenta ahora a sus primeros empleos. &ldquo;La precariedad es una de las problem&aacute;ticas comunes con las que nos enfrentamos cuando entramos al mundo laboral&rdquo;, resume. A su parecer, su generaci&oacute;n accede a trabajos marcados por contratos mal remunerados, la normalizaci&oacute;n de las horas extra y, en general, condiciones laborales poco favorables.
    </p><p class="article-text">
        Samuel Albuquerque, que tambi&eacute;n acaba de finalizar su formaci&oacute;n &mdash;en su caso, vinculada al &aacute;mbito de la empresa y la gesti&oacute;n&mdash; y da sus primeros pasos profesionales, a&ntilde;ade otro &aacute;ngulo al diagn&oacute;stico. &ldquo;Gran parte del problema est&aacute; en la poca instrucci&oacute;n que recibimos&rdquo;, sostiene. A su juicio, durante la etapa educativa apenas se informa sobre el papel y la existencia de los sindicatos, su funci&oacute;n en la defensa de los trabajadores o c&oacute;mo pueden intervenir ante situaciones de abuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El retraso en la incorporaci&oacute;n al mercado laboral es otro elemento clave: se estudia m&aacute;s tiempo y se accede m&aacute;s tarde al mundo laboral. Y la afiliaci&oacute;n, recuerdan los sindicatos, se produce sobre todo en los centros de trabajo. &ldquo;Si te incorporas de forma tard&iacute;a y adem&aacute;s lo haces con contratos temporales, en sectores precarizados o en empresas peque&ntilde;as, el v&iacute;nculo es mucho m&aacute;s fr&aacute;gil&rdquo;, explica Guti&eacute;rrez.
    </p><p class="article-text">
        La temporalidad no solo afectan a las condiciones laborales, sino tambi&eacute;n al sentimiento de pertenencia. Los datos respaldan esa idea: entre los mayores de 45 a&ntilde;os, la brecha por tipo de jornada casi desaparece (24% de afiliaci&oacute;n en parcial y 26% en completa). Entre los j&oacute;venes, en cambio, la precariedad act&uacute;a como barrera de entrada. &ldquo;Donde hay estabilidad y representaci&oacute;n, el v&iacute;nculo crece&rdquo;, resume Luj&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Organizar colectivamente a trabajadores que rotan, encadenan contratos o compaginan empleo y estudios es m&aacute;s complejo. Gal&middot;la lo expresa de forma directa: &ldquo;Siento los sindicatos un poco lejanos, como si a&uacute;n no estuviera asentada para afiliarme&rdquo;. Una distancia que no nace necesariamente del rechazo, sino de la provisionalidad. Samuel tampoco se ha planteado afiliarse por ahora. &ldquo;No lo descarto, pero todav&iacute;a no me dedico a tiempo completo a mi profesi&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si sufro solo, no me sirve el sindicato&rdquo;</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los factores estructurales, desde el &aacute;mbito sindical se se&ntilde;ala un cambio cultural de fondo. &ldquo;La juventud vive muchas veces sus problemas laborales de manera individual&rdquo;, apunta un responsable sindical. &ldquo;La precariedad se sufre en casa, con ansiedad, incluso con culpa. El reto es pasar de ese &lsquo;yo que sufre&rsquo; a un &lsquo;nosotros&rsquo; que organiza y politiza ese malestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El joven en sus primeros pasos profesionales observa esa misma l&oacute;gica en su entorno. &ldquo;Aunque algunas cosas no nos gustan, las aceptamos&rdquo;, reconoce Samuel. &ldquo;Ese conformismo, unido al desconocimiento de los derechos laborales, act&uacute;a como freno a la sindicalizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman prejuicios persistentes. &ldquo;Escuchamos que [los sindicatos] &lsquo;no sirven para nada&rsquo;, que &lsquo;solo est&aacute;n en grandes empresas&rsquo;, que &lsquo;est&aacute;n politizados&rsquo; o que &lsquo;son cosa de gente mayor&rsquo;&rdquo;, explica la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura. &ldquo;Muchas veces esa percepci&oacute;n viene de fuera. Pero cuando alguien tiene un problema concreto y recibe apoyo colectivo, cambia radicalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La estigmatizaci&oacute;n tambi&eacute;n pesa. Desde el sindicato se habla de una &ldquo;criminalizaci&oacute;n de la acci&oacute;n sindical&rdquo; en un contexto de creciente crispaci&oacute;n pol&iacute;tica que desincentiva implicarse. &ldquo;Hay quien piensa: &lsquo;No me meto en jaleos&rsquo;. Ese miedo a exponerse influye&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, la estudiante Gal&middot;la, lo resume as&iacute;: &ldquo;Deber&iacute;amos estar m&aacute;s motivados a sindicalizarnos y defender algo bastante compartido: que las condiciones laborales tienen que cambiar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que salario: proyecto de vida</h2><p class="article-text">
        Las preocupaciones de la juventud no se limitan al salario. Seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), Espa&ntilde;a se situ&oacute; a principios de 2026 en una tasa de paro juvenil del 25%, una de las m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea. La estudiante reci&eacute;n graduada defiende que: &ldquo;No se trata solo de cobrar m&aacute;s, sino de poder imaginar un futuro digno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito sindical, la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura ampl&iacute;a el foco: el problema no es &uacute;nicamente la precariedad, sino tambi&eacute;n la falta de oportunidades y la emigraci&oacute;n juvenil. &ldquo;Muchos j&oacute;venes no saben si podr&aacute;n quedarse, emanciparse o consolidar un proyecto de vida. El sindicalismo tambi&eacute;n tiene que dar respuesta a un modelo productivo que no ofrece certezas&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, cuestiones como la vivienda, la conciliaci&oacute;n o la salud mental han ganado peso en el debate. Pero no son &aacute;mbitos aislados. &ldquo;La vivienda depende del salario. La salud mental est&aacute; atravesada por la precariedad. La conciliaci&oacute;n tiene que ver con las jornadas&rdquo;, explica la dirigente sindical. &ldquo;El error es separar estas luchas cuando forman parte del mismo conflicto: c&oacute;mo se reparten la riqueza y el tiempo de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Samuel pone el acento en otro aspecto: la comunicaci&oacute;n. A su juicio, los sindicatos deber&iacute;an revisar qu&eacute; necesidades cubr&iacute;an originalmente y recuperar la idea de comunidad, m&aacute;s all&aacute; del acompa&ntilde;amiento en conflictos individuales. &ldquo;Hace falta reconstruir ese sentimiento de colectivo y aprovechar mejor las herramientas actuales para llegar a la gente joven&rdquo;, plantea. Y a&ntilde;ade una clave: &ldquo;Hay que poner en valor lo que aporta la cohesi&oacute;n a la hora de defender a los trabajadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato insisten en que el cambio es ineludible. &ldquo;Necesitamos m&aacute;s presencia en sectores precarios y emergentes, mayor apertura en la toma de decisiones y m&aacute;s pedagog&iacute;a temprana sobre derechos laborales&rdquo;, se&ntilde;ala la responsable de Juventud. &ldquo;El sindicalismo del futuro no puede hablar sobre la juventud; tiene que construirse con la juventud&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Renovarse para no envejecer</h2><p class="article-text">
        Aunque el 66% de los asalariados espa&ntilde;oles nunca se ha afiliado a un sindicato, seg&uacute;n los datos recogidos por Funcas, los dirigentes rechazan la idea de un declive irreversible. &ldquo;El sindicalismo confederal no est&aacute; en riesgo de desaparecer&rdquo;, afirma Guti&eacute;rrez. Pero reconoce que est&aacute; en juego su modelo: uno de car&aacute;cter sociopol&iacute;tico, que no solo negocie salarios, sino que intervenga en debates como vivienda, sanidad o educaci&oacute;n, frente a un sindicalismo m&aacute;s corporativo y fragmentado.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o para los sindicatos es demostrar que, en este nuevo contexto, la organizaci&oacute;n colectiva sigue siendo &uacute;til para disputar el reparto del salario, del tiempo y del futuro. Guti&eacute;rrez apunta a la importancia de la representaci&oacute;n descriptiva: &ldquo;Si queremos conectar con la gente joven, tenemos que abrir espacios de responsabilidad a j&oacute;venes, que hablen su idioma y compartan experiencias vitales&rdquo;.<strong> </strong>Porque, como resume Nicol&aacute;s Molina, &ldquo;la juventud no solo quiere trabajar; quiere poder vivir con dignidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/siguen-relevantes-sindicatos-juventud-necesitamos-presencia-sectores-precarios_1_13035499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Siguen siendo relevantes los sindicatos para la juventud? “Necesitamos más presencia en los sectores precarios”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sindicalismo,Sindicatos,Trabajo,Transición española,UGT - Unión General de Trabajadores,CCOO - Comisiones Obreras,Jóvenes,Precariedad,Precariedad laboral,temporalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Hay trabajo, pero no para nosotros": empleados del metal denuncian listas negras contra sindicalistas en Cádiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/hay-trabajo-no-empleados-metal-denuncian-listas-negras-sindicalistas-cadiz_1_13113840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fbad2c7-ad92-40d9-a4c8-92a6c6d9dfb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139909.jpg" width="2021" height="1137" alt="&quot;Hay trabajo, pero no para nosotros&quot;: empleados del metal denuncian listas negras contra sindicalistas en Cádiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los afectados presentan una denuncia ante Inspección de Trabajo tras años sin ser contratados en la Bahía, pese al aumento de carga industrial</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Las 11 claves del nuevo conflicto del metal en Cádiz: el regreso de las barricadas por un “convenio definitivo”
</p></div><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Galv&aacute;n y Manuel Balber llevan a&ntilde;os haciendo lo mismo: actualizar el curr&iacute;culum, entregarlo en empresas del sector del metal en la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/economia/cronologia-sangria-industrial-bahia-cadiz-siete-capitulos_1_8507046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bah&iacute;a de C&aacute;diz y esperar una llamada que nunca llega</a>. Lo hacen en un momento en el que hay m&aacute;s carga de trabajo que en la &uacute;ltima d&eacute;cada, con empresas que reconocen dificultades para encontrar mano de obra cualificada y perfiles como el suyo &mdash;soldadores con experiencia&mdash; especialmente demandados. En su caso, sin embargo, la respuesta siempre es la misma. &ldquo;Hay trabajo, pero no para nosotros&rdquo;, resume Galv&aacute;n. Ambos sostienen que detr&aacute;s de esa situaci&oacute;n hay un veto ligado a su actividad sindical. Esta semana pasada han formalizado una denuncia ante la Inspecci&oacute;n de Trabajo contra varias empresas auxiliares a las que aseguran haber enviado sus curr&iacute;culums sin obtener respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una carga de trabajo descomunal, se dice que hace falta gente y se est&aacute; contratando incluso fuera, pero a nosotros no se nos da la oportunidad de trabajar&rdquo;, explica Galv&aacute;n. Los dos trabajadores, miembros de la Coordinadora de Trabajadores del Metal, vinculan esa situaci&oacute;n a la existencia de listas negras que afectar&iacute;an a empleados se&ntilde;alados por su participaci&oacute;n en movilizaciones laborales o por su actividad sindical, una pr&aacute;ctica dif&iacute;cil de probar pero que, seg&uacute;n denuncian, opera de forma efectiva en el sector. Esta coordinadora ha sido protagonista de las recientes huelgas del metal de C&aacute;diz, con movilizaciones al margen de las propuestas o sugeridas por los sindicatos mayoritarios.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia se refiere a su caso concreto, aunque ambos apuntan a que podr&iacute;a haber m&aacute;s afectados, la mayor&iacute;a portavoces o referentes de la coordinadora. &ldquo;No sabemos cu&aacute;ntos hay, pero s&iacute; sabemos que no somos los &uacute;nicos&rdquo;, se&ntilde;ala Balber, que insiste en que su &uacute;nica reivindicaci&oacute;n es poder trabajar en el sector en el que llevan a&ntilde;os desempe&ntilde;&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Su relato sit&uacute;a el origen de esta situaci&oacute;n en 2017, cuando participaron en procesos de selecci&oacute;n para empresas auxiliares del metal. Tras superar pruebas y reconocimientos m&eacute;dicos, aseguran que su acceso fue frenado en el &uacute;ltimo momento. &ldquo;Ten&iacute;amos todo hecho y, cuando &iacute;bamos a entrar, se nos impidi&oacute; el acceso&rdquo;, recuerda Balber. Aunque finalmente lograron incorporarse, su permanencia fue breve. &ldquo;A los pocos d&iacute;as buscaron la forma de echarnos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Queremos trabajar, no vivir de una ayuda&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se repiti&oacute; posteriormente en otra empresa auxiliar que operaba en Navantia San Fernando. En 2020 fueron despedidos y el caso lleg&oacute; a los tribunales. Seg&uacute;n explican, el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a reconoci&oacute; que ese despido se produjo en un contexto de represalia sindical, aunque no pudieron recuperar sus puestos al tratarse de contratos de obra.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces no han vuelto a trabajar en el sector en la Bah&iacute;a de C&aacute;diz. La falta de ingresos estables ha marcado su situaci&oacute;n en estos a&ntilde;os. &ldquo;Yo no cobro nada y &eacute;l est&aacute; con una ayuda para mayores de 52 a&ntilde;os&rdquo;, explica Galv&aacute;n. Balber lo concreta: &ldquo;Tengo tres hijos, &eacute;l tiene dos. Con lo que entra no nos llega. Pero nosotros queremos trabajar, no vivir de una ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Balber y Galv&aacute;n aspiraban a trabajar aqu&iacute; en este contexto de auge laboral, pero las puertas siguen igual de cerradas para ellos. Ante esta situaci&oacute;n, han optado por intensificar la presi&oacute;n institucional. En las &uacute;ltimas semanas han mantenido reuniones con representantes de distintas formaciones pol&iacute;ticas, en un contexto marcado por la precampa&ntilde;a de las pr&oacute;ximas elecciones andaluzas. Seg&uacute;n explican, estos encuentros buscan forzar un posicionamiento claro ante una situaci&oacute;n que consideran evidente. &ldquo;Ahora, con la coyuntura electoral, es el momento de que se retraten&rdquo;, sostienen. Creen que la llave de la soluci&oacute;n la tiene el Ministerio de Hacienda, al ser el responsable de la SEPI, de la que depende Navantia, o el Ministerio de Trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, tras organizar movilizaciones como la acampada en las inmediaciones de Navantia San Fernando la semana pasada, han decidido trasladar el caso a la Inspecci&oacute;n de Trabajo, en parte a ra&iacute;z de contactos con el entorno de Sumar y del Ministerio de Trabajo. &ldquo;Nos dicen que, aunque es dif&iacute;cil de demostrar, hay que dejar constancia para que se pueda actuar&rdquo;, se&ntilde;ala Balber. Ambos admiten la complejidad de acreditar la existencia de listas negras. &ldquo;No hay nada escrito, pero la realidad es la que es&rdquo;, a&ntilde;ade Galv&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Movilizaciones en Dragados Offshore</h2><p class="article-text">
        La denuncia se produce en un momento especialmente relevante para el sector del metal en la provincia de C&aacute;diz, uno de los principales motores industriales del territorio. Seg&uacute;n datos del convenio colectivo firmado en 2025, el sector agrupa a m&aacute;s de 31.000 trabajadores, articulados a trav&eacute;s de un entramado de alrededor de 5.000 empresas entre grandes compa&ntilde;&iacute;as y auxiliares.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios a&ntilde;os marcados por la escasez de contratos, el sector vive ahora un cambio de ciclo impulsado por la proliferaci&oacute;n de encargos en empresas tractoras como <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/cadiz-no-quiere-benidorm-pensionistas-estudiantes-sanitarios-apoyan-protesta-trabajadores-metal_1_8510066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navantia, Dragados Offshore o Airbus, que tiran del conjunto de la industria auxiliar</a>. Este incremento de la actividad ha elevado la demanda de mano de obra, especialmente en perfiles cualificados. En Dragados, por ejemplo, han sido contratados en origen unos 300 trabajadores peruanos que comparten faena con cerca de un millar de empleados locales. Es en ese contexto donde los denunciantes sit&uacute;an su caso. &ldquo;Se dice que falta gente, pero nosotros llevamos a&ntilde;os sin poder entrar&rdquo;, afirma Balber.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n plantea un escenario complejo desde el punto de vista jur&iacute;dico. La legislaci&oacute;n proh&iacute;be cualquier discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de afiliaci&oacute;n o actividad sindical. As&iacute; lo recoge el art&iacute;culo 28 de la Constituci&oacute;n. Pero la acreditaci&oacute;n de estas pr&aacute;cticas resulta especialmente dif&iacute;cil en ausencia de pruebas documentales.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, las empresas se&ntilde;aladas, consultadas por elDiario.es Andaluc&iacute;a, no se han pronunciado sobre la denuncia. La actuaci&oacute;n de la Inspecci&oacute;n de Trabajo ser&aacute; clave para determinar si existen indicios suficientes que permitan avanzar en la investigaci&oacute;n. El caso coincide adem&aacute;s con un nuevo escenario de conflictividad laboral en el sector. El comit&eacute; de empresa de Dragados Offshore ha anunciado movilizaciones que podr&iacute;an desembocar en una huelga indefinida en los pr&oacute;ximos d&iacute;as por la falta de acuerdo en su convenio colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Para Galv&aacute;n y Balber, dos soldadores, el objetivo sigue siendo el mismo desde hace a&ntilde;os. &ldquo;Nosotros lo &uacute;nico que queremos es trabajar. Siempre lo hemos hecho y queremos seguir haci&eacute;ndolo. No puede ser que nos pongan en una lista negra por defender los derechos laborales de nuestros compa&ntilde;eros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/hay-trabajo-no-empleados-metal-denuncian-listas-negras-sindicalistas-cadiz_1_13113840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Hay trabajo, pero no para nosotros": empleados del metal denuncian listas negras contra sindicalistas en Cádiz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,Sindicalismo,Cádiz,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sindicatos ven en el encarcelamiento de 'Las seis de La Suiza' una pérdida democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sindicatos-ven-encarcelamiento-seis-suiza-perdida-democratica_1_13114777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e935380-f563-4fa7-9c0a-232b79f18c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sindicatos ven en el encarcelamiento de &#039;Las seis de La Suiza&#039; una pérdida democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Representantes sindicales y colectivos sociales piden estar "vigilantes" ante lo que consideran una condena injusta y un "atropello a un derecho constitucional"</p><p class="subtitle">El grupo de apoyo a 'Las Seis de La Suiza', tras el indulto: “La lucha no acaba aquí”</p></div><p class="article-text">
        Los sindicatos asturianos han celebrado este mi&eacute;rcoles el indulto a 'Las seis de La Suiza', si bien han alertado de que todo el proceso y su entrada en prisi&oacute;n ha supuesto una &ldquo;p&eacute;rdida importante&rdquo; para la democracia, as&iacute; como una &ldquo;criminalizaci&oacute;n del sindicalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de apoyo de 'Las seis de La Suiza' y portavoces de organizaciones sindicales de Asturias, en unidad de acci&oacute;n, han dado este mi&eacute;rcoles una rueda de prensa en el Conseyu de la Moced&aacute; de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n, tras la decisi&oacute;n aprobada en el Consejo de Ministros de <a href="https://www.eldiario.es/asturias/gobierno-concede-indulto-seis-suiza-condenadas-prision-sindicalismo-asturias_1_13108777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concederles el indulto</a>.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/asturias/ts-confirma-condena-seis-suiza-sostiene-coacciones-provocaron-cierre-negocio-gijon_1_11473375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Supremo</a> ratific&oacute; en junio de 2024 la condena a penas de dos a&ntilde;os por obstrucci&oacute;n a la justicia y un a&ntilde;o y medio por coacciones y confirm&oacute; la obligaci&oacute;n de abonar 150.000 euros de indemnizaci&oacute;n al propietario de la pasteler&iacute;a La Suiza, en Gij&oacute;n, que cerr&oacute; por las movilizaciones en favor de una empleada que lo acusaba de acoso laboral.
    </p><p class="article-text">
        El juzgado de Gij&oacute;n que los conden&oacute; en primera instancia orden&oacute; que se ejecutara la sentencia, de modo que las cinco mujeres y el hombre ingresaron en prisi&oacute;n el pasado 10 de julio para cumplir la condena, aunque el d&iacute;a 18 de ese mismo mes se les concedi&oacute; el tercer grado penitenciario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luara Carro y su marido Héctor González, este miércoles en Gijón/Xixón, han acudido a la rueda de prensa donde se ha valorado el indulto que les concedió el Consejo de Ministros.                            </span>
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        Los hechos ocurrieron entre 2015 y 2016, a ra&iacute;z de que una empleada, que se encontraba embarazada, pidiera una baja laboral por riesgo de aborto tras la negativa del empleador a que se ausentara de su puesto de trabajo por sentirse indispuesta, lo que deriv&oacute; en un enfrentamiento entre el propietario y su pareja.
    </p><h2 class="article-text">El despido y las protestas</h2><p class="article-text">
        Ella, una vez nacido el ni&ntilde;o, contact&oacute; con el sindicato CNT para negociar un despido, porque no quer&iacute;a volver a incorporarse por haber sido objeto de acoso laboral, pero el due&ntilde;o de la pasteler&iacute;a no quiso negociar y los sindicalistas organizaron protestas frente al establecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Desde el grupo de apoyo de 'Las seis de La Suiza', In&eacute;s Gonz&aacute;lez P&eacute;rez ha remarcado que se trata de la &ldquo;victoria de seis personas&rdquo;, lograda &ldquo;gracias a la movilizaci&oacute;n sindical&rdquo;, si bien &ldquo;la p&eacute;rdida de derechos sindicales e individuales est&aacute; por zanjar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las valoraciones</h2><p class="article-text">
        El secretario ejecutivo UGT, Juan Jos&eacute; Iglesias, ha valorado el indulto, si bien ha lamentado que el hecho de que tuvieran que entrar en la c&aacute;rcel, ya que ha supuesto una &ldquo;p&eacute;rdida importante en la democracia&rdquo;, as&iacute; como un &ldquo;atropello a un derecho constitucional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, el responsable de Acci&oacute;n Sindical de CCOO de Asturias, Dami&aacute;n Manzano, ha valorado el indulto &ldquo;despu&eacute;s de este calvario de las &rdquo;seis compa&ntilde;eras represaliadas&ldquo;, si bien ha hecho un llamamiento para que los sindicatos sigan vigilantes, frente a &rdquo;las amenazas de la democracia&ldquo; que han surgido en el &rdquo;horizonte de la clase trabajadora&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El representante sindical, Damián Manzano, durante la rueda de prensa en Gijón/Xixón donde se valoró el caso de &#039;Las Seis de La Suiza&#039;."
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                El representante sindical, Damián Manzano, durante la rueda de prensa en Gijón/Xixón donde se valoró el caso de &#039;Las Seis de La Suiza&#039;.                            </span>
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        El secretario general de USO Asturias, Miguel Rivero, ha reconocido que el de hoy es un &ldquo;d&iacute;a de alegr&iacute;a&rdquo; para los que creen en una &ldquo;sociedad m&aacute;s equilibrada y m&aacute;s justa&rdquo;, ya que la entrada en la c&aacute;rcel de los seis representantes sindicales &ldquo;nunca tendr&iacute;a que haber pasado en democracia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;criminalizaci&oacute;n del sindicalismo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La portavoz de la Intersindical Asturiana Lena Saras&uacute;a ha recordado que han sido &ldquo;casi seis meses de un largo proceso&rdquo;, con &ldquo;consecuencias a nivel personal, sindical y social&rdquo; mientras que, desde la CGT, Yanira Hermida ha mostrado su alegr&iacute;a, pese a &ldquo;lamentar profundamente la demora de este indulto&rdquo; y la &ldquo;criminalizaci&oacute;n del sindicalismo&rdquo; que se ha producido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las muestras de apoyo a las sindicalistas condenadas se escenificó en la rueda de prensa celebrada este miércoles en Gijón/Xixón.                            </span>
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        Por su parte, el portavoz del Sindicato de la Clase Trabajadora LCT Pedro Pariente, ha destacado que la &ldquo;unidad sindical&rdquo; ha permitido &ldquo;llevar esta lucha a cabo&rdquo;, ya que &ldquo;con la unidad sindical las batallas pueden seguir avanzando y gan&aacute;ndose&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz de CNT Gij&oacute;n Cristina Menc&iacute;a tambi&eacute;n ha interpretado el indulto como un &ldquo;resultado directo de la lucha&rdquo; sindical, si bien ha afeado que haya tenido que darse en respuesta a un &ldquo;proceso que ha puesto en cuesti&oacute;n los l&iacute;mites mismos de la acci&oacute;n sindical&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sindicatos-ven-encarcelamiento-seis-suiza-perdida-democratica_1_13114777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 12:01:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sindicatos ven en el encarcelamiento de 'Las seis de La Suiza' una pérdida democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Concejos de Asturias,Gijón,Sindicalismo,Protestas sociales,Tribunales,Condenados,Juzgados,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grupo de apoyo a 'Las Seis de La Suiza', tras el indulto: "La lucha no acaba aquí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/grupo-apoyo-seis-suiza-indulto-lucha-no-acaba_1_13113154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a562045-f05e-44d2-bcf4-bdf4d9815fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El grupo de apoyo a &#039;Las Seis de La Suiza&#039;, tras el indulto: &quot;La lucha no acaba aquí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, defiende la legitimidad de la acción sindical, así como el derecho a la huelga, la movilización y la organización de las personas trabajadoras, ante una condena que califica como "inapropiada en una democracia"</p><p class="subtitle">El Gobierno concede el indulto a 'Las seis de la Suiza', condenadas a prisión por hacer sindicalismo en Asturias</p></div><p class="article-text">
        El indulto que el Consejo de Ministros concedi&oacute; este martes a las sindicalistas conocidas como 'Las seis de La Suiza' ha sido acogida por el grupo Sofitu que, desde el inicio del conflicto laboral ha sido el punto de apoyo y de movilizaci&oacute;n contra su ingreso en prisi&oacute;n, con un doble sentimiento: por un lado, &ldquo;con alegr&iacute;a por las compa&ntilde;eras&rdquo; que no tendr&aacute;n que regresar a dormir al Centro Penitenciario de Asturias, pero tambi&eacute;n con la sensaci&oacute;n de que &ldquo;la lucha no acaba aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia, adelantada ayer por Infolibre y confirmada por <a href="https://www.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en fuentes del Gobierno, era ratificada esta ma&ntilde;ana por la ministra Elma Saiz quien, al t&eacute;rmino del Consejo de Ministros corrobor&oacute; que se hab&iacute;a concedido el indulto para las seis personas condenadas por haber participado en acciones sindicales contra la pol&iacute;tica laboral de la pasteler&iacute;a La Suiza de Gij&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del Gobierno explic&oacute;, en rueda de prensa, que el indulto se ha aceptado porque &ldquo;recoge una demanda del Gobierno de Asturias&rdquo; y cuenta con el apoyo de &ldquo;fuerzas sindicales y pol&iacute;ticas&rdquo;, seg&uacute;n inform&oacute; <strong>&Iacute;&ntilde;igo Aduriz.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La satisfacci&oacute;n de Yolanda D&iacute;az</h2><p class="article-text">
        La propia ministra de Trabajo, <a href="https://www.eldiario.es/asturias/yolanda-diaz-seis-suiza_1_12437939.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yolanda D&iacute;az</a>, quien ya se hab&iacute;a comprometido en el verano de 2025 con las seis sindicalistas de la CNT en trasladar la propuesta de indulto al Consejo de Ministros durante la visita que realiz&oacute; a Asturias el a&ntilde;o pasado, alud&iacute;a a esta concesi&oacute;n a trav&eacute;s de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Yolanda D&iacute;az mantiene su convicci&oacute;n de que &ldquo;hacer sindicalismo no es delito&rdquo;, como ha venido reivindicando desde que tuvo conocimiento de la condena de las seis sindicalistas que apoyaron a una compa&ntilde;era que denunci&oacute; haber sido v&iacute;ctima en un caso de acoso laboral y sexual.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, reproducimos el post publicado en X donde se muestra especialmente orgullosa de formar parte del Gobierno.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2038931758691873277?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde que se inici&oacute; el proceso judicial y se&nbsp;&nbsp;conoci&oacute; la sentencia&nbsp;&nbsp;condenatoria el Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social ha defendido la legitimidad de la acci&oacute;n sindical, as&iacute; como el derecho a la huelga, la movilizaci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de las personas trabajadoras, ante una condena que califica como &ldquo;inapropiada en una democracia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La defensa de sus derechos</h2><p class="article-text">
        La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Econom&iacute;a Social, Yolanda D&iacute;az, sostuvo ya en su visita a Asturias su compromiso por lograr que la libertad de las sindicalistas condenadas fuera una realidad: &ldquo;Defender los derechos de las y los trabajadores no es delito&rdquo;, incidi&oacute; la ministra.
    </p><p class="article-text">
        La titular de Trabajo insisti&oacute; en que &ldquo;nadie debe estar en prisi&oacute;n por defender los derechos laborales. El sindicalismo es esto, la fuerza colectiva. Hoy 'Las Seis de la Suiza' dejan de tener una carga injusta que nunca merecieron. Hoy el Gobierno se pone del lado de los derechos laborales, del derecho a la protesta y de las reivindicaciones m&aacute;s b&aacute;sicas. Hoy es un d&iacute;a de orgullo&rdquo;, ha reivindicado Yolanda D&iacute;az.
    </p><h2 class="article-text">Movilizaciones</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, varios colectivos sociales, sindicales y pol&iacute;ticos participar&aacute;n ma&ntilde;ana, d&iacute;a 1 de abril, en una rueda de prensa que ha convocado la Intersindical Asturiana, integrada por los sindicatos SUATEA, Sindicato Ferroviario e ISA,  a las 12:00 horas, en el Conseyu de la Moced&aacute; de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n donde sus representantes valorar&aacute;n de forma m&aacute;s detallada todo el proceso desde sus inicios hasta la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Esta convocatoria ha sido organizada por el grupo de apoyo junto con los sindicatos que han venido impulsando movilizaciones y acciones de apoyo en defensa de las seis sindicalistas condenadas en Asturias. No obstante, las concentraciones en varios puntos del pa&iacute;s han sido constantes convocadas por los sindicatos, especialmente CNT. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las concentraciones celebradas en Logroño a favor de las seis de la Suiza.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Evitar la criminalizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Desde la Intersindical Asturiana se valora este indulto como &ldquo;un paso importante, pero tambi&eacute;n como una muestra de la necesidad de seguir defendiendo los derechos sindicales y evitar la criminalizaci&oacute;n de la protesta laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Integrantes del grupo de Sofitu aseguran que se sienten &ldquo;muy contentas de que nuestras compa&ntilde;eras hayan recuperado su plena libertad, un hecho que celebramos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La acci&oacute;n sindical est&aacute; en entredicho&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, consideran que este procedimiento y su posterior ingreso en prisi&oacute;n no debieron haber ocurrido nunca y explican las razones que les lleva a reiterar esta afirmaci&oacute;n: &ldquo;A nuestras compa&ntilde;eras se las ha condenado y criminalizado por haber ejercido sus derechos. A d&iacute;a de hoy, con la jurisprudencia sentada por este caso, la acci&oacute;n sindical est&aacute; en entredicho y el ejercicio de los derechos de reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El indulto es, en su opini&oacute;n, el resultado de la solidaridad, el apoyo mutuo, la lucha y la unidad de clase. 
    </p><h2 class="article-text">Otros casos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&aacute; solamente desde lo colectivo y la lucha como podremos dejar un mundo nuevo a las generaciones venideras. No podemos olvidarnos -a&ntilde;aden- de los diferentes casos de represi&oacute;n que a&uacute;n siguen activos en el Estado espa&ntilde;ol, persiguiendo y encarcelando a quienes osan enfrentarse a la explotaci&oacute;n, la injusticia o el fascismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de apoyo a 'Las seis de la Suiza' va a realizar una asamblea abierta el pr&oacute;ximo d&iacute;a 8 de abril, en la que informar&aacute; con m&aacute;s detalle sobre el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es un d&iacute;a alegre, pero la lucha no acaba aqu&iacute;. Las consecuencias de este caso hay que seguir afront&aacute;ndolas&rdquo;, reconoce.
    </p><h2 class="article-text">Las reacciones</h2><p class="article-text">
        Las reacciones ante el indulto han sido numerosas y las redes sociales se han hecho eco de la noticia como suele ser habitual con comentarios contrapuestos en funci&oacute;n de las ideolog&iacute;as de los usuarios: con satisfacci&oacute;n por parte de aquellos que est&aacute;n convencidos de que la medida de gracia se ha concedido por la injusticia que representaba su ingreso en prisi&oacute;n por &ldquo;hacer sindicalismo en Asturias&rdquo; o con mensajes de odio de personas -en la mayor&iacute;a de los casos amparados en el anonimato- que sostienen que se trata de solo una campa&ntilde;a de la izquierda y se dedican a insultar a los periodistas y a sus medios.
    </p><h2 class="article-text">La condena</h2><p class="article-text">
        Las seis personas vinculadas al sindicato CNT fueron condenadas a una pena de tres a&ntilde;os y medio de prisi&oacute;n por un delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la Administraci&oacute;n de Justicia cometidos en el a&ntilde;o 2016.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/asturias/ts-confirma-condena-seis-suiza-sostiene-coacciones-provocaron-cierre-negocio-gijon_1_11473375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Tribunal Supremo (TS)</a> desestim&oacute;, en junio de 2024, las alegaciones de las defensas y ratificaron la condena en una sentencia donde sostuvieron que las seis sindicalistas cometieron actos de hostigamiento y presi&oacute;n hacia el propietario de la pasteler&iacute;a 'La Suiza' y contra su familia que fueron el detonante para que echara el cierre al negocio ubicado en Gij&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso, conocido como 'Las seis de La Suiza', moviliz&oacute; a los sindicatos y a los partidos de izquierdas que se sumaron a una manifestaci&oacute;n en Gij&oacute;n, apenas un par de d&iacute;as antes de la deliberaci&oacute;n de la Sala, donde se exigi&oacute; la libre absoluci&oacute;n de los condenados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sede del Tribunal Supremo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La ratificaci&oacute;n del Supremo</h2><p class="article-text">
        Representantes y militantes de CCOO, UGT, CSI, CGT, SUATEA, Intersindical Asturiana y LCT, as&iacute; como de Podemos, IU, Sumar, Verdes-Equo, Andecha Astur, A&iacute;na, PCTE y Anticapitalistas, participaron en la manifestaci&oacute;n. &ldquo;Hacer sindicalismo no es delito&rdquo; fue no solo un eslogan para la marcha de apoyo, sino que se convirti&oacute; en un lema de su lucha.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la sentencia condenatoria, que previamente hab&iacute;a sido confirmada por la Secci&oacute;n Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, el 31 de marzo de 2022, fue ratificada por el alto tribunal. 
    </p><h2 class="article-text">Embarazada</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los hechos declarados probados, el 15 de junio de 2016 la acusada O.P.R. avis&oacute; a su pareja sentimental F.S.D. para que acudiera a buscarla a su trabajo para llevarla al hospital ya que se encontraba embarazada y ten&iacute;a una amenaza de aborto.
    </p><p class="article-text">
        F.S.D. se present&oacute; en la pasteler&iacute;a &ldquo;muy alterado&rdquo; y llam&oacute; a voces al propietario. Seg&uacute;n la sentencia, seguidamente propin&oacute; un pu&ntilde;etazo a un armario congelador del local, lo que motiv&oacute; la denuncia del empresario por da&ntilde;os y amenazas en su local.
    </p><h2 class="article-text">La presi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la apertura de juicio oral contra su pareja, la empleada dej&oacute; su trabajo y contact&oacute; con el sindicato CNT, donde denunci&oacute; su situaci&oacute;n. Seg&uacute;n el fallo a continuaci&oacute;n se concert&oacute; con las acusadas &ldquo;para iniciar una campa&ntilde;a de presi&oacute;n sobre el empleador y su familia para que cediera a sus pretensiones econ&oacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros actos, la sentencia confirmada detallaba la convocatoria a trav&eacute;s de las redes sociales de concentraciones delante del establecimiento con pancartas, la entrega de pasquines contra el empresario, as&iacute; como la difusi&oacute;n de un v&iacute;deo en el que le denunciaban por acoso laboral y sexual.
    </p><h2 class="article-text">Los recursos </h2><p class="article-text">
        La CNT anunci&oacute; la interposici&oacute;n de recursos en todas las instancias posibles, &ldquo;a nivel espa&ntilde;ol y europeo&rdquo;, para que se haga justicia con este caso que supone un ataque al trabajo sindical que ha calificado como &ldquo;terrible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos inc&oacute;modos para el sistema. Nuestro &aacute;mbito es la calle y lo que no podemos hacer es renunciar a ella. Forma parte de nuestro ADN y es lo que vamos a seguir haciendo. Las compa&ntilde;eras no van a estar solas en ning&uacute;n momento, y aunque creemos que esta sentencia es un bombazo al sindicalismo, seguiremos estando del lado de las trabajadoras&rdquo;, asegur&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Asturias</a> Erika Conrado, secretaria general de CNT, en una primera valoraci&oacute;n nada m&aacute;s conocer la sentencia del Supremo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Control de acceso de entrada del Centro Penitenciario de Asturias.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Prisi&oacute;n e indulto</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/asturias/seis-suiza-ingresan-prision-voluntariamente-cumplir-tres-anos-medio-carcel-sindicalismo_1_12453244.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las seis sindicalistas ingresaron en el Centro Penitenciario de Asturias </a>el 10 de julio de 2025. El magistrado del Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 1 de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n, Lino Mayo, que las hab&iacute;a condenado en primera instancia, hab&iacute;a dictado auto de prisi&oacute;n sin esperar a la resoluci&oacute;n de la petici&oacute;n de indulto o el pronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el recurso de revisi&oacute;n de su caso. 
    </p><p class="article-text">
        Ocho meses despu&eacute;s de su encarcelamiento, el Consejo de Ministros ha aprobado su indulto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/grupo-apoyo-seis-suiza-indulto-lucha-no-acaba_1_13113154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:33:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El grupo de apoyo a 'Las Seis de La Suiza', tras el indulto: "La lucha no acaba aquí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Concejos de Asturias,Gijón,Cárceles,Sindicalismo,Gobierno,Indultos,Consejo de Ministros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Las seis de la Suiza': el caso que unió el sindicalismo y deja una puerta abierta a criminalizar la protesta laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/seis-suiza-caso-unio-sindicalismo-deja-puerta-abierta-criminalizar-protesta-laboral_1_13109369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98da4428-1f2a-4d64-9b1c-3c993735f433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Las seis de la Suiza&#039;: el caso que unió el sindicalismo y deja una puerta abierta a criminalizar la protesta laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras casi nueve meses cumpliendo la pena de cárcel por defender a una trabajadora de una pastelería de Gijón, las seis sindicalistas condenadas acceden al indulto pese a que mantienen que nunca han cometido delito alguno</p><p class="subtitle">El Gobierno concede el indulto a 'Las seis de la Suiza', condenadas a prisión por hacer sindicalismo en Asturias
</p></div><p class="article-text">
        Entre el 10 de julio del 2025 y el 31 de marzo del 2026 hay 267 d&iacute;as. Son los que han pasado cumpliendo condena de c&aacute;rcel 'Las seis de la Suiza', cinco mujeres y un hombre, que ven como este martes el Consejo de Ministros conceder&aacute; un indulto a su pena de tres a&ntilde;os y medio de prisi&oacute;n por &ldquo;hacer sindicalismo&rdquo;, como siempre han defendido desde que se inici&oacute; el proceso judicial hasta la fecha presente. 
    </p><p class="article-text">
        'Las seis de la Suiza' son una veterinaria, una artista, una trabajadora del &aacute;mbito social, una trabajadora del sector del transporte, una empleada de hosteler&iacute;a y un profesor que fueron condenadas por un delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la administraci&oacute;n de justicia por una acci&oacute;n sindical realizada en el a&ntilde;o 2017. Tres a&ntilde;os y medio de prisi&oacute;n en total para cada una de ellas. Inicialmente las condenadas a c&aacute;rcel fueron ocho pero en los recursos dos lograron la absoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso nace en el a&ntilde;o 2016 cuando una trabajadora de una pasteler&iacute;a llamada 'La Suiza' denunci&oacute; acoso laboral, y sexual luego desestimado, y la pareja de esta tienen un altercado con el empresario. La CNT apoy&oacute; a la trabajadora con acciones de protesta ante la pasteler&iacute;a consistentes en concentraciones ante el local y reclamar al empresario una salida digna a la situaci&oacute;n. El empresario les denuncia por delitos de coacciones graves y obstrucci&oacute;n a la justicia y se condena a siete personas a dos a&ntilde;os por coacciones y un a&ntilde;o y medio por obstrucci&oacute;n, y a otra a ocho meses. En los recursos siguientes quedaron seis con las condenas de tres a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel en total. Entonces naci&oacute; la ola de solidaridad bajo el eslogan &ldquo;Hacer sindicalismo no es delito&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/asturias/ts-confirma-condena-seis-suiza-sostiene-coacciones-provocaron-cierre-negocio-gijon_1_11473375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Tribunal Supremo ratific&oacute; la condena en el a&ntilde;o 2024</a>, ya que consider&oacute; que las acciones pac&iacute;ficas constituyeron un hostigamiento que llev&oacute; a cerrar luego el local. El Constitucional rechaz&oacute; revisar el caso y ahora est&aacute;n pendiente que se pronuncie el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, donde han elevado el asunto. Entraron voluntariamente en la prisi&oacute;n del Centro Penitenciario de Asturias el verano pasado tras agotar todas las v&iacute;as judiciales en Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/asturias/seis-suiza-afrontan-ingreso-prision-coherencia-apoyar-trabajadora-caso-acoso_1_11508734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;con coherencia y dignidad&rdquo;</a>.  Tras su ingreso en la c&aacute;rcel fueron clasificadas en tercer grado penitenciario, por lo que han esperado el indulto cumpliendo la pena en r&eacute;gimen abierto, es decir, acudiendo a dormir a la prisi&oacute;n. Han cumplido casi la mitad de la condena de c&aacute;rcel ya que la pena mayor es de dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde el minuto uno tanto las sindicalistas, afiliadas a la CNT, como distintas organizaciones han elevado la voz contra la condena de c&aacute;rcel, que consideran un <a href="https://www.eldiario.es/asturias/seis-suiza-afrontan-ingreso-prision-coherencia-apoyar-trabajadora-caso-acoso_1_11508734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;peligros&iacute;simo precedente&rdquo;</a> para impulsar acciones contra el sindicalismo. En su batalla legal han contado con el pleno apoyo del sindicato CNT, que ha financiado la causa judicial e incluso la indemnizaci&oacute;n de 125.000 euros, y un gran apoyo social. El caso incluso han unido a todos los sindicatos <a href="https://www.eldiario.es/economia/alianza-sindical-historica-defender-seis-suiza-no-agachar-cabeza_1_11521195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una &ldquo;alianza hist&oacute;rica&rdquo;</a>, con decenas de movilizaciones a su favor en todo el pa&iacute;s, tanto durante el proceso judicial como en la posterior fase de petici&oacute;n de indulto. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes cercanas a las sindicalistas reiteran su preocupaci&oacute;n porque el caso suponga un precedente que se use para coartar la libertad sindical en Espa&ntilde;a. A la &ldquo;alegr&iacute;a personal&rdquo; por la mejora evidente de su situaci&oacute;n le sigue la preocupaci&oacute;n como colectivo ya que entienden que a estas alturas ninguna persona deber&iacute;a cumplir una condena de c&aacute;rcel por ejercer sindicalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Su indulto viene avalado por la petici&oacute;n de 22 organizaciones sindicales de toda Espa&ntilde;a, no de ellas como condenadas, por lo que no necesita arrepentimiento. No lo tienen porque no creen que haber organizado acciones pac&iacute;ficas de protesta comunicadas ante la pasteler&iacute;a que ten&iacute;a el conflicto laboral con una trabajadora merezca un reproche penal, y menos de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Para el acceso al indulto han tenido, adem&aacute;s, el apoyo expl&iacute;cito del Gobierno del Principado de Asturias, aunque en la ciudad de Gij&oacute;n las derechas del consistorio -PP, Vox y Foro- vetaron el debate. La vicepresidente y ministra de Trabajo, Yolanda D&iacute;az, ha sido uno de los m&aacute;s firmes apoyos a la medida de gracia, aunque la resoluci&oacute;n se ha retrasado casi nueve meses desde que entraron en prisi&oacute;n. El cantante Rodrigo Cuevas record&oacute; este retraso en 'La Revuelta' hace escasos d&iacute;as, volviendo a poner sobre la mesa la derogaci&oacute;n de la Ley Mordaza prometida por este Gobierno.
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                    alt="Concentración en Gijón en solidaridad con &#039;Las seis de la Suiza&#039;"
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            <span class="title">
                Concentración en Gijón en solidaridad con &#039;Las seis de la Suiza&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante estos meses de cumplimiento de condena las sindicalistas han mantenido silencio, aconsejado por sus equipos legales, mientras esperaban la resoluci&oacute;n tanto del indulto como del pronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El grupo de apoyo surgido en su apoyo, Sofitu, ha remarcado que &ldquo;ya es hora&rdquo; del indulto. &ldquo;Nuestras compa&ntilde;eras est&aacute;n injustamente en la c&aacute;rcel, nuestras compa&ntilde;eras deber&iacute;an de estar aqu&iacute; hoy con nosotras y nuestras compa&ntilde;eras est&aacute;n privadas de libertad, pero no hicieron nada&rdquo;, reprochaban tras conocerse su ingreso en prisi&oacute;n. La movilizaci&oacute;n por su libertad ha sido intensa, emocionante y larga.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pendientes de la 'letra peque&ntilde;a'</strong></h2><p class="article-text">
        Los casi nueve meses en prisi&oacute;n suponen realmente que las sindicalistas de la Suiza han cumplido m&aacute;s de la mitad de su condena en el momento que les llega el indulto. Desde el sindicato CNT se&ntilde;alan que est&aacute;n &ldquo;contentas&rdquo; por la concesi&oacute;n de los indultos pero piden &ldquo;prudencia&rdquo; hasta esperar la decisi&oacute;n del Consejo de Ministros y leer el detalle de cada uno de los indultos individuales, si total o parcialmente o en qu&eacute; condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdan que las sindicalistas de Gij&oacute;n han tenido que &ldquo;parar sus vidas&rdquo; por una condena que entienden que &ldquo;parece que fuera una voluntad de acallar la reclamaci&oacute;n&nbsp;en la calle de los sindicatos&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n &Eacute;rika Conrado, secretaria general de CNT, la respuesta unitaria en defensa de las condenadas y la llegada del indulto demuestran que <a href="https://www.eldiario.es/economia/alianza-sindical-historica-defender-seis-suiza-no-agachar-cabeza_1_11521195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El sindicalismo est&aacute;&nbsp;m&aacute;s vivo que nunca y sigue siendo una cosa del presente&rdquo;</a>. &ldquo;Est&aacute; siendo muy importante la uni&oacute;n de todos los&nbsp;sindicatos y el empuje que hemos tenido todas en el acompa&ntilde;amiento de ellas&rdquo;, se&ntilde;ala para incidir que es necesario &ldquo;que la gente se organiza&nbsp;y luche, que al final se consiguen cosas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/seis-suiza-caso-unio-sindicalismo-deja-puerta-abierta-criminalizar-protesta-laboral_1_13109369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Las seis de la Suiza': el caso que unió el sindicalismo y deja una puerta abierta a criminalizar la protesta laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Gijón,Sindicalismo,CNT - Confederación Nacional del Trabajo,Indultos,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los rostros detrás de la huelga general en Euskadi: "Protestamos por salarios dignos y por quienes no pueden parar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/rostros-detras-huelga-general-euskadi-protestamos-salarios-dignos-no-parar_1_13075729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b249b94-7c6e-4d1d-a2a8-40de9490704c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los rostros detrás de la huelga general en Euskadi: &quot;Protestamos por salarios dignos y por quienes no pueden parar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las miles de personas que han recorrido las calles del centro de Bilbao se mezclan realidades completamente distintas, pero con una precariedad parecida.  “Hoy la clase trabajadora vasca ha demostrado la fuerza que tiene”, han celebrado los sindicatos</p><p class="subtitle">La mayoría sindical saca a la calle a miles de personas en una huelga “masiva” por un salario mínimo de 1.500 euros
</p></div><p class="article-text">
        No todos los trabajadores que as&iacute; lo deseaban han podido salir este martes, 17 de marzo, a las calles vascas durante l<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/mayoria-sindical-saca-calle-miles-personas-huelga-masiva-salario-minimo-1-500-euros_1_13073912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a huelga general para protestar por un salario m&iacute;nimo propio de 1.500 euros</a>, superior al vigente en Espa&ntilde;a de 1.221 euros. Como por ejemplo, en el caso de las trabajadoras del hogar internas. Sin embargo, a modo de protesta, muchas de ellas han colgado pa&ntilde;uelos naranjas que representan a su sector en las ventanas de los hogares en los que trabajan, as&iacute; como fregonas y escobas en los balcones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n con nosotras aunque no est&eacute;n en las calles. Muchas tienen miedo, est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular o no se lo pueden permitir. Son la mayor&iacute;a. Pero las que aqu&iacute; estamos gritamos por todas, porque en nuestro sector es donde m&aacute;s se vulneran los derechos. No contamos con convenio y nos han negado el derecho a ese convenio. Nos discriminan por el hecho de ser migrantes, nos racializan y somos maltratadas en los domicilios en los que trabajamos. Inspecci&oacute;n de Trabajo no hace nada para vigilar c&oacute;mo son nuestras condiciones dentro de las casas. A muchas compa&ntilde;eras no les pagan los salarios porque est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular. Se nos pagan lo que quieren, sin pagas extra, vacaciones o descanso. Por eso nos unimos a esta huelga, porque queremos reivindicar nuestros derechos. Protestamos por salarios dignos para nosotras y para quienes no pueden parar&rdquo;, explica Yolanda, quien lleva seis a&ntilde;os trabajando en Euskadi como trabajadora del hogar, dos de ellos como interna. 
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                Trabajadoras del hogar durante la manifestación en Bilbao por la huelga general del 17 de marzo                            </span>
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        Junto a ella un grupo de trabajadoras del hogar porta pa&ntilde;uelos naranjas y carteles morados con forma de mujer en los que se lee la realidad de cada una. &ldquo;Soy Luz M&iacute;riam, de Colombia. Soy interna desde hace ocho a&ntilde;os&rdquo;, &ldquo;Soy Edurne, de Bilbao. Trabajo dentro y fuera de casa sin tiempo y sin descanso&rdquo;, &ldquo;Amaia naiz, soy amama y no tengo jubilaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;Soy Teodocia, cuidadora de Alzheimer y exijo mi derecho a paro&rdquo;. &ldquo;Nuestra realidad es que muchas de nosotras hemos trabajado durante a&ntilde;os sin contrato. En mi caso tengo contrato solo desde hace cinco a&ntilde;os y de media jornada porque la familia ha decidido as&iacute;. Eso ha hecho que pr&aacute;cticamente no vaya a tener una jubilaci&oacute;n. Ya no protesto para m&iacute;, sino para las que vengan, para que ganen lo que es justo por su trabajo&rdquo;, reconoce Maritza, que a sus 66 a&ntilde;os cuenta con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas como trabajadora del hogar a sus espaldas. 
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                Trabajadoras del hogar portan carteles con sus realidades durante la manifestación de Bilbao en la huelga general del 17 de marzo                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas tienen miedo, están en situación irregular o no se lo pueden permitir. Son la mayoría. Pero las que aquí estamos gritamos por todas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yolanda</span>
                                        <span>—</span> Trabajadora del hogar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre las miles de personas que han recorrido las calles del centro de Bilbao se mezclan realidades completamente distintas, pero con una precariedad parecida. Los trabajadores de artes gr&aacute;ficas de Bizkaia siguen de cerca a las trabajadoras del hogar. En su caso, tras una pancarta en la que se lee &ldquo;&iexcl;Convenio digno ya!&rdquo;, han exigido la renovaci&oacute;n de su convenio que data de 2012 y han informado de que comenzar&aacute;n once jornadas de huelga para lograrlo. &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, estamos intentando lograr un convenio digno. En 2024 hicimos doce d&iacute;as de huelga, pero no conseguimos mover a la patronal. Nos dimos un a&ntilde;o para evaluar las negociaciones, pero al ver que no hab&iacute;a avances, a final de a&ntilde;o decidimos volver a activar las huelgas. En este sector hay salarios bastante por debajo de los 21.000 euros, con lo cual hemos planteado empezar hoy el primero de los 11 d&iacute;as de huelga que vamos a llevar a cabo en las artes gr&aacute;ficas de Bizkaia. Desde aqu&iacute; hasta semana santa&rdquo;, detalla a este peri&oacute;dico Mikel Etxebarria, uno de los casi 2.000 trabajadores que trabajan en rotativas, imprentas, cartonaje, papel o copister&iacute;as de Bizkaia. 
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                Trabajadores de artes gráficas de Bizkaia luchando por un convenio digno durante la huelga general                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En este sector hay salarios bastante por debajo de los 21.000 euros, con lo cual hemos planteado empezar hoy el primero de los 11 días de huelga</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Mikel Etxebarria</span>
                                        <span>—</span> Trabajador del sector de artes gráficas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los trabajadores del Puerto de Bilbao, cada uno desde su trinchera, se han unido tambi&eacute;n este martes para recorrer el centro de la ciudad tras una pancarta en la que se lee &ldquo;Portuko langileak lan baldintza duinen alde. Los trabajadores del Puerto, a favor de condiciones de trabajo dignas&rdquo;. &ldquo;Aprovechamos esta reivindicaci&oacute;n de un salario justo para Euskal Herria para tambi&eacute;n manifestarnos por la precarizaci&oacute;n a la que nos quieren someter las multinacionales que hay en el Puerto de Bilbao, donde hay varios conflictos laborales, como en amarradores, un servicio de atraque y desatraque de barcos, limpieza, contenedores o en estibadores, donde hay problemas con la renovaci&oacute;n de los convenios y otras empresas. Por el momento tenemos trabajos dignos, pero tememos que las multinacionales precaricen nuestro salario a trav&eacute;s de la deslocalizaci&oacute;n del trabajo&rdquo;, reconoce Pello de Vega, que lleva cerca de 20 a&ntilde;os trabajando en el Puerto. 
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            <span class="title">
                Trabajadores del Puerto de Bilbao durante la manifestación de la huelga general del 17 de marzo                            </span>
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        Por su parte, tambi&eacute;n en la manifestaci&oacute;n, decenas de trabajadoras del sector de Intervenci&oacute;n Social han exigido la publificaci&oacute;n de sus servicios, que est&aacute;n siendo subcontratados. &ldquo;Nuestro sector est&aacute; en lucha porque somos trabajadoras p&uacute;blicas privatizadas en un modelo de subcontrataci&oacute;n en el que muchas compa&ntilde;eras no alcanzamos el salario m&iacute;nimo interprofesional que en el d&iacute;a de hoy se est&aacute; reivindicando, es un sector feminizado, muy conectado con el trabajo de cuidados. Nuestro sector trabaja con sectores de poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerabilizada y es especialmente sensible a la situaci&oacute;n creciente internacional de desigualdad e injusticia social. Defendemos que un salario digno es imprescindible para alcanzar el objetivo de una vida digna para todas las personas y desde una perspectiva feminista, antirracista, anticapitalista, antimilitarista y decolonial. No al gasto militar y m&aacute;s gasto social&rdquo;, asegura Cristina, una de las trabajadoras a elDiario.es/Euskadi. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en la calle para que los precios bajen y los salarios suban, sobre todo para los estudiantes que son el futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adriana</span>
                                        <span>—</span> Profesora de Secundaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La huelga no solo ha movilizado a trabajadores. Estudiantes de distintas edades tambi&eacute;n han salido a la calle preocupados por su futuro laboral. Es el caso de Elisa, Asier, Maider y Ander, estudiantes de Qu&iacute;mica de 21 a&ntilde;os, que han acudido a la manifestaci&oacute;n con Adriana, profesora de Secundaria de 28 a&ntilde;os. La cuadrilla porta una pancarta que, por un lado, lleva el mensaje &ldquo;Trabajar para vivir, no para sobrevivir&rdquo; y, por el otro, &ldquo;Queremos aumentos, no cuentos&rdquo;. Por el momento todos viven con sus padres y madres, ninguno de ellos ha conseguido independizarse, si siquiera Adriana, pese a contar con un trabajo en un colegio. &ldquo;Vivimos en casa todav&iacute;a. En mi caso, aunque trabaje no me puedo ir a vivir con mi novio porque entre los dos sueldos no nos da para comprar una casa y los alquileres est&aacute;n por las nubes. El futuro se ve bastante oscuro, pero tenemos esperanza. Estamos en la calle para que los precios bajen y los salarios suban, sobre todo para los estudiantes que son el futuro&rdquo;, ha argumentado la profesora. 
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            <span class="title">
                Estudiantes y profesores van juntos a la manifestación de Bilbao del 17 de marzo por la huelga general                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Estos son algunas de las historias de las m&aacute;s de 100.000 personas que han salido a la calle en las distintas movilizaciones convocadas en Euskadi y Navarra. &ldquo;Nos van a tener enfrente hasta que decidan sentarse y acordar con los sindicatos un salario m&iacute;nimo&rdquo;, ha avisado Mitxel Lakuntza, secretario general de ELA, en el mitin que ha cerrado la manifestaci&oacute;n de Bilbao y en la que se han congregado miles de personas contra &ldquo;el saqueo organizado que se est&aacute; dando desde los empresarios&rdquo;. &ldquo;Hoy la clase trabajadora vasca ha demostrado la fuerza que tiene&rdquo;, ha advertido el coordinador general de LAB, Igor Agirre, que ha estado tambi&eacute;n en la marcha de la capital vizca&iacute;na. Steilas, ESK, Etxalde, Hiru, CNT, CGT o el movimiento alrededor de GKS o los pensionistas tambi&eacute;n llamaban a la huelga, sin embargo, dos de los sindicatos han optado por no movilizarse: CCOO y UGT.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/rostros-detras-huelga-general-euskadi-protestamos-salarios-dignos-no-parar_1_13075729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 20:46:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los rostros detrás de la huelga general en Euskadi: "Protestamos por salarios dignos y por quienes no pueden parar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Navarra,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Huelgas,Huelga,Sindicalismo,Sindicatos,Salarios,Salario medio,Subida salarial,Igualdad salarial,SMI - Salario Mínimo Interprofesional,Brecha salarial,Manifestaciones,Protestas,Protestas sociales,Protestas ciudadanas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nati Camacho, histórica activista de los derechos laborales de las mujeres: "Ahora la pelea es la brecha salarial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/nati-camacho-historica-activista-derechos-laborales-mujeres-ahora-pelea-brecha-salarial_1_13032955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0582344a-2410-4597-b1bb-dd4425262339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nati Camacho, histórica activista de los derechos laborales de las mujeres: &quot;Ahora la pelea es la brecha salarial&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A esta sindicalista de 79 años le "revuelve el alma" que los y las jóvenes crean que "con el franquismo se vivía mejor o que sientan que el feminismo les quita privilegios y que las mujeres nos hemos pasado en reivindicar derechos". En su opinión hay que contar la historia "sin paños calientes"</p><p class="subtitle">Varias asociaciones y colectivos se agrupan bajo la nueva Red Feminista de Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Fuencaliente (Ciudad Real) hace 79 a&ntilde;os. De all&iacute;, Nati Camacho, recuerda haber sabido antes de <em>Don Quijote </em>que de su autor, Miguel de Cervantes, por las cuevas de Pe&ntilde;a Escrita (donde el personaje realizaba penitencia), y all&iacute; su familia vivi&oacute; los peores episodios de la guerra civil y de la posterior represi&oacute;n de la dictadura de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        Sus abuelos fueron fusilados por los partidarios del franquismo, los mismos que propiciaron un golpe de Estado contra el r&eacute;gimen democr&aacute;tico vigente entonces, y su familia se traslad&oacute; a Puertollano, donde tambi&eacute;n enfrent&oacute; numerosos conflictos laborales. De all&iacute; se traslad&oacute; a Madrid, donde comenz&oacute; a trabajar en una f&aacute;brica textil y se integr&oacute; en el movimiento sindical de las primeras comisiones obreras, cuando todav&iacute;a no eran el sindicato que hoy conocemos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os 60 y 70, Nati Camacho se implic&oacute; en campa&ntilde;as internacionales en apoyo a los presos del denominado <a href="https://www.eldiario.es/economia/proceso-1001-juicio-movimiento-obrero-puso-foco-internacional-represion-franquista_1_9116108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Proceso 1001', que juzg&oacute; a los dirigentes de CCOO conocidos como 'Los Diez de Carabanchel'</a>. Fue detenida en siete ocasiones, cuatro de ellas con ingreso en prisi&oacute;n, y dos mientras estaba embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Tras la dictadura, Camacho fue secretaria general de la Federaci&oacute;n Textil de CCOO en Madrid y, posteriormente, de la Federaci&oacute;n Estatal del sector. Su labor sindical ha centrado siempre en mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras textiles y en visibilizar la importancia del trabajo femenino en la industria.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace 40 a&ntilde;os reside en la colonia 'Rosa Luxemburgo' de San Sebasti&aacute;n de los Reyes (Madrid), una zona de marcado car&aacute;cter obrero y progresista desde su origen en los a&ntilde;os 80. Hablamos con ella sobre su trayectoria como activista por los derechos de las mujeres y sus inquietudes actuales por el auge de los discursos de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su familia sufri&oacute; la represi&oacute;n franquista y desde muy joven usted vivi&oacute; bajo ese yugo. &iquest;Hubo un resorte concreto para el inicio de su activismo contra la dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre me acompa&ntilde;&oacute; esa historia familiar, esa violencia tan extrema. Fusilaron a mis dos abuelos, el padre de mi madre y el de mi padre. y tambi&eacute;n al hermano mayor de mi padre, con tan solo 22 a&ntilde;os. Mis abuelas, Rufina y Natividad, fueron las que nos transmitieron todo el dolor de esas p&eacute;rdidas, junto con mi madre. No me lo contaron directamente, pero exist&iacute;a ese clima familiar de dolor, de horror, de p&eacute;rdida. Eso me acompa&ntilde;&oacute; siempre y me ayud&oacute; a saber en qu&eacute; pa&iacute;s hab&iacute;a nacido. Le agradezco a mis abuelas y a mi madre que nos trasladaran lo que fue la Segunda Rep&uacute;blica, c&oacute;mo las mujeres avanzaron y todos los horrores de la guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Era un peso enorme para una ni&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era terrible. Yo no me explicaba c&oacute;mo era posible que se concentrara en una familia tanta violencia, tanta desgracia. En Fuencaliente hab&iacute;a un ambiente hostil hacia mi familia, saquearon el horno de mi abuelo, entre otras cosas, y nos trasladamos toda la familia a Puertollano cuando yo ten&iacute;a pocos meses. All&iacute; hab&iacute;a trabajo, fue una zona de industrializaci&oacute;n del franquismo, con minas de pizarra bituminosa. Empez&oacute; a haber conflictos muy pronto, porque las condiciones laborales eran muy malas en las minas. El gris&uacute; utilizado en las minas explotaba y hab&iacute;a muertos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue entonces cuando su familia entr&oacute; en contacto con el germen de CCOO?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, contactaron con un grupo de gente, antiguos militantes del Partido Comunista, que hab&iacute;an pasado por la c&aacute;rcel y a los que todav&iacute;a les quedaban energ&iacute;as para crear las primeras comisiones obreras. Yo crec&iacute; en ese ambiente hasta el punto de que cuando se produjo la huelga general de 1962, yo ten&iacute;a 14 a&ntilde;os y lo recuerdo perfectamente. Terminaron por despedir a mi padre y a mucha gente, hubo detenciones, palizas. Puertollano se convirti&oacute; en un hervidero de contestaci&oacute;n y la represi&oacute;n fue brutal. La situaci&oacute;n se volvi&oacute; cada vez peor y nos trasladamos a Madrid.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue ese cambio a la ciudad en pleno franquismo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Madrid fue como ganar ciudadan&iacute;a. Aunque en Puertollano ya hab&iacute;a esa lucha obrera que yo conoc&iacute;a, en Madrid empec&eacute; a conocer a estudiantes, a intelectuales, a escritores, a abogados y abogadas, entre ellas a mi amiga Cristina Almeida. Entr&eacute; en un mundo de activismo mucho m&aacute;s amplio. Fue un descubrimiento, a pesar de que tambi&eacute;n era un lugar de represi&oacute;n y muy pronto me detuvieron. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivíamos en una especie de exilio interior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy la mayor de cinco hermanos y entonces era costumbre, o incluso necesidad, llevar a las ni&ntilde;as a aprender a coser. De hecho, yo no fui a la escuela porque mis padres no quer&iacute;an que nos ense&ntilde;aran a rezar ni a cantar el &lsquo;Cara al sol&rsquo;. Viv&iacute;amos en una especie de exilio interior. Mi madre nos ense&ntilde;&oacute; a leer y a escribir, y la literatura de la Generaci&oacute;n del 27. No sufr&iacute; los rigores de la ense&ntilde;anza franquista. Eso luego fue un problema importante porque aunque sab&iacute;a muchas cosas, no ten&iacute;a una formaci&oacute;n reglada y enseguida buscamos trabajo en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un sector de la confecci&oacute;n textil muy grande y enseguida encontr&eacute; trabajo en una f&aacute;brica grande donde me dedicaba a organizar a las aprendizas y conect&eacute; con las juventudes comunistas. Hicimos las comisiones obreras juveniles, nos reun&iacute;amos en el Pozo del T&iacute;o Raimundo y entramos en contacto con los curas obreros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ah&iacute; comenz&oacute; tu activismo por los derechos laborales de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; mi activismo como persona, como trabajadora, porque ya antes yo me consideraba as&iacute; por toda la historia de mi familia. Entr&eacute; a trabajar en <em>Manufacturas &Aacute;frica</em> y despu&eacute;s en otras empresas, donde llegamos a ser m&aacute;s de mil empleadas. Con mi herencia familiar, consideraba que nuestra misi&oacute;n era organizarnos cuanto antes porque la patronal que hab&iacute;a en el sector textil era explotadora y quer&iacute;a mano de obra barata, d&oacute;cil, y porque las leyes del franquismo y la pol&iacute;tica de la iglesia cat&oacute;lica defend&iacute;an una imagen de la mujer en su casa con la pata quebrada, que cuando se casaba ten&iacute;a que dejar el trabajo. Era lo m&aacute;s alejado de todo lo que me hab&iacute;an inculcado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se desarroll&oacute; esa lucha teniendo en cuenta las dificultades de la dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tomamos contacto con esas primeras comisiones obreras, que entonces no eran todav&iacute;a un sindicato como hoy, sino un movimiento donde nos empezamos a coordinar, primero en la zona y luego por todas las empresas del textil. As&iacute; hasta llegar a &lsquo;Inter-Ramas&rsquo; de Comisiones Obreras, que era la fuerza que aglutinaba entonces esa vanguardia sobre los convenios colectivos. Entonces quien dictaba los salarios era el Gobierno, los congelaba o los rebajaba, dentro de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que en aquel momento era de los tecn&oacute;cratas del franquismo que entraron en colisi&oacute;n con los falangistas. Conseguimos una organizaci&oacute;n que no tuvo un &eacute;xito absoluto, pero tuvimos muchos &eacute;xitos parciales, conseguimos mejorar mucho nuestras condiciones de trabajo, sobre todo las aprendizas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es que era usted entonces muy joven&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, empec&eacute; todo esto con 14 a&ntilde;os. &Eacute;ramos peque&ntilde;as y por eso cre&iacute;an que nos pod&iacute;an explotar y nos pod&iacute;an machacar sin l&iacute;mite. Les dijimos &lsquo;no&rsquo; y reaccionamos contra un machismo miserable, unas condiciones terribles que eran un atentado a nuestra dignidad. Y pese&nbsp;a todo conseguimos organizarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ficha policial de Nati Camacho                            </span>
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                    alt="Nati Camacho, a la izquierda de la guitarra, junto a un grupo de amigos activistas en 1964"
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                Nati Camacho, a la izquierda de la guitarra, junto a un grupo de amigos activistas en 1964                            </span>
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        <strong>Despu&eacute;s lleg&oacute; el Proceso 1001 y de 'Los Diez de Carabanchel', procesados por una asamblea sindical de CCOO, entonces considerada ilegal. &iquest;C&oacute;mo lo vivi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el intento de organizar todas las comisiones obreras del pa&iacute;s. Ah&iacute; ya se habl&oacute; de c&oacute;mo organizar y c&oacute;mo defender las reivindicaciones de las mujeres obreras y de la juventud trabajadora. Hab&iacute;a dos elementos relativamente nuevos para el momento en cuanto a reivindicaciones: la jornada y el salario. Aquello nos entusiasm&oacute;, sobre todo en un sector tan feminizado como la confecci&oacute;n textil, que &eacute;ramos el 90% mujeres. Enseguida tuvimos una tarea muy importante de defensa de esos derechos, de incluirlos en los convenios. Conseguimos avanzar en cuestiones como los permisos retribuidos para el cuidado de familiares.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto hicimos una campa&ntilde;a a favor de 'Los Diez de Carabanchel', con un recorrido de un mes por toda Europa. Eran los a&ntilde;os 70 y ya hab&iacute;a una situaci&oacute;n europea de apoyo al antifranquismo bastante generalizada e hicimos una campa&ntilde;a magn&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se notaban ya los aires de cambio en la sociedad espa&ntilde;ola?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tambi&eacute;n. Los espa&ntilde;oles comenzaban a decir &ldquo;hasta aqu&iacute;, ya est&aacute; bien de que a los trabajadores, que a los obreros se les encarcele por derechos que en toda Europa son derechos constitucionales&rdquo;. Por eso mi experiencia en el activismo ha sido siempre tan gratificante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero a usted ya la hab&iacute;an detenido hasta en siete ocasiones y la hab&iacute;an metido en la c&aacute;rcel. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, tambi&eacute;n fue una experiencia muy dolorosa. Una de las detenciones, justo a la vuelta de esa campa&ntilde;a europea, fue en una parada de autob&uacute;s y yo estaba embarazada de tres meses. Me llevaron a la c&aacute;rcel de Carabanchel, primero al psiqui&aacute;trico, con una multa de 400.000 pesetas, y cumpl&iacute; dos meses de c&aacute;rcel en enero y otros dos meses de c&aacute;rcel en mayo en 1972. Afortunadamente, mi ni&ntilde;o naci&oacute; en libertad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En la prisi&oacute;n encontr&oacute; el apoyo de sus compa&ntilde;eras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, fue la comprobaci&oacute;n de que en este pa&iacute;s hab&iacute;a gente solidaria, buena, comprometida, y todo esto te daba muchos &aacute;nimos. A m&iacute;, por lo menos, me daba un apoyo muy grande. Me reafirmaba en la lucha feminista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Había una brecha muy grande, era muy difícil recuperar el papel que la mujer había logrado con la República, pero fuimos capaces</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es que, en su caso, milit&oacute; por los derechos laborales y por el feminismo, todo prohibido entonces, y sin embargo, sus recuerdos son positivos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque con ello vi la parte saludable y formidable que hay en todos los pueblos, que hay en todos los pa&iacute;ses y en el nuestro, por m&aacute;s que la dictadura durara tant&iacute;simo y tuviera tantos c&oacute;mplices, hab&iacute;a algo humano, hab&iacute;a una necesidad de cambio, unas ansias de libertad a las que, en el caso de las mujeres, nos sumamos con mucha energ&iacute;a. El r&eacute;gimen franquista era incapaz de dar soluci&oacute;n a los problemas centrales, ni econ&oacute;micos, ni laborales, ni pol&iacute;ticos, y ah&iacute; conseguimos que las organizaciones antifranquistas apoyaran a las mujeres. En realidad todos los partidos fueron creando su comisi&oacute;n de la mujer. Hab&iacute;a una brecha muy grande, era muy dif&iacute;cil recuperar el papel que la mujer hab&iacute;a logrado con la Rep&uacute;blica, pero fuimos capaces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para ello, tuvieron que darle la vuelta a todo un r&eacute;gimen, incluida la Secci&oacute;n Femenina de Falange y &iquest;tambi&eacute;n a los sectores conservadores durante la transici&oacute;n democr&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A todo ello. Se montaron unas comisiones no gubernamentales y ah&iacute; participamos las mujeres de los sindicatos, de los partidos pol&iacute;ticos, sobre todo las mujeres del MDM, del Movimiento Democr&aacute;tico de Mujeres, nos influyeron mucho. Por eso siempre hablo de mi experiencia como positiva, porque lo fue. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Nati Camacho, a la derecha, junto a su marido a sus nietos                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha vivido ahora la desclasificaci&oacute;n de los papeles del 23F? &iquest;Hay algo que le haya sorprendido? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, sorpresa ninguna. Pero queda mucha informaci&oacute;n por publicar y tiene una protecci&oacute;n in&uacute;til, est&uacute;pida y muy da&ntilde;ina. Yo creo que el rey (Juan Carlos I) hizo lo que ten&iacute;a que hacer, que adem&aacute;s era el &uacute;nico que pod&iacute;a hacerlo, porque era el que lo hab&iacute;a alimentado en parte. Pero, por ejemplo en mi caso, ahora que estoy recopilando toda mi historia, ser&iacute;a bueno que pudiera acceder a todos los expedientes policiales y me cuesta much&iacute;simo. Acabo peleada en los archivos con todo el mundo, acabo mareada. El Ministerio de Interior tiene mis fichas policiales y no hay manera de que me las d&eacute;. Todo eso deber&iacute;a ver la luz y que todo el mundo tuviera acceso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensa ahora cuando escucha el discurso de la ultraderecha, la exaltaci&oacute;n del franquismo y su calado en cierta parte de la juventud? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que est&aacute; muy inflado. Desde luego, la tendencia internacional es esa, con Estados Unidos como ejemplo, pero yo creo que estamos exagerando esa tendencia. Es preocupante, s&iacute;, pero hay que explicarle las cosas a la juventud. Y s&eacute; que ah&iacute; est&aacute;n los discursos de Ayuso, de Abascal, pero es que siempre va a haber reaccionarios. 
    </p><p class="article-text">
        No estoy especialmente sorprendida, aunque desde luego me duele. Me duele y revuelve las tripas que despu&eacute;s de haber vivido en una familia como la m&iacute;a y de haber peleado hasta que he podido siempre, se exalte la represi&oacute;n franquista. Es como cuando paso por la Casa de Ba&ntilde;os de Puertollano, que era la comisar&iacute;a cuando yo era peque&ntilde;a, y all&iacute; pegaban palizas a la gente&hellip; Y que haya gente que ni siquiera quiera poner una placa y con ello incumple la ley. Me revuelve. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongo que igual que el hecho de que la lucha feminista tambi&eacute;n se desvirt&uacute;e&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que haya gente joven diciendo que con el franquismo se viv&iacute;a mejor o que sientan que el feminismo les quita privilegios y que las mujeres nos hemos pasado en reivindicar derechos, me revuelve el alma. No te quepa duda. Pero yo creo que hay que hacerle frente de una manera lo m&aacute;s sincera posible. No creo que haya que andar con pa&ntilde;os calientes para nadie. Hay que decir que esta es nuestra historia, este es nuestro pa&iacute;s, aqu&iacute; es donde hemos nacido y tenemos que saber qu&eacute; hacer. Si queremos un pa&iacute;s dem&oacute;crata, inclusivo, donde quepa todo el mundo, donde se puedan hacer reglas que todo el mundo pueda jugar, eso es lo que la juventud del siglo XXI tiene que saber.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si hay diferencias en el feminismo, discutamos y no esperemos al 8M para mostrar nuestra división, porque eso desde luego que nos debilita</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y ahora que llega el 8M, que es una fecha marcada, aunque la lucha sea continua, &iquest;c&oacute;mo contempla el movimiento feminista y su divisi&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Su divisi&oacute;n es muy negativa y creo que si obedece a diferencias te&oacute;ricas o pol&iacute;ticas, pues deber&iacute;amos discutir m&aacute;s. Deber&iacute;amos proponernos, durante todos los d&iacute;as del a&ntilde;o, entrar en los debates que nos han dividido, como el abolicionismo de la prostituci&oacute;n, y resolverlos. Si eso es as&iacute;, discutamos y no esperemos al 8M para mostrar nuestra divisi&oacute;n, porque eso desde luego que nos debilita. Adem&aacute;s, lo que falta, a mi juicio, es un trabajo cotidiano, un trabajo m&aacute;s espec&iacute;fico en muchos campos, como en el de la salud o los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muy poca investigaci&oacute;n y la que se hace est&aacute; sesgada porque se hace mayoritariamente con hombres o para hombres. Entonces, hay que feminizarlo todo. Y lo que yo le pido al movimiento feminista es que trabaje m&aacute;s en profundidad durante todos los d&iacute;as del a&ntilde;o sobre los problemas que nos afectan a las mujeres, porque yo creo que la sociedad est&aacute; m&aacute;s atenta, m&aacute;s pendiente de que esas cosas se hagan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia de g&eacute;nero tambi&eacute;n est&aacute; lastrando esa lucha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que hemos llegado a un extremo inasumible de violencia contra las ni&ntilde;as y las mujeres. Esto ya es el ataque m&aacute;s criminal que podemos vivir. Es terrorismo de g&eacute;nero.&nbsp;Y si en eso el movimiento feminista no tiene unidad, pues es como tirar piedras sobre nuestro propio tejado, porque ah&iacute; est&aacute; la alarma. Porque esa violencia se puede trasladar y, de hecho se traslada, a los puestos de trabajo, a las empresas, a las f&aacute;bricas.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute; lo echo de menos. En mi &eacute;poca el movimiento feminista trabajaba de forma mucho m&aacute;s continua. D&iacute;a a d&iacute;a. Hace falta un trabajo m&aacute;s continuado, que no fuera de 8 de marzo en 8 de marzo, donde adem&aacute;s para mayor espejismo negativo, sale que estamos divididas. No puede ser. Hay que trabajar juntas para que no nos arrebaten derechos. Si no, los bloquear&aacute;n, los limitar&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otras asignaturas pendientes hay en la lucha feminista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigue habiendo una enorme brecha salarial. Desde que empiezas a trabajar hasta que te jubilas es permanente. Esto en los sindicatos para m&iacute; es una pelea constante. No solo hay que denunciar la brecha salarial, hay que atacar en los tramos, en los momentos en que esa brecha sale. Ahora que afortunadamente cada vez hay m&aacute;s datos, en la medida que las cosas se establecen con cierta normalidad, te haces c&oacute;mplice. Se llega a ver como una cosa normal, con lo cual luego, hasta que lo desmontas, pues es pr&aacute;cticamente imposible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que haya gente joven diciendo que con el franquismo se vivía mejor o que sientan que el feminismo les quita privilegios y que las mujeres nos hemos pasado en reivindicar derechos, me revuelve el alma</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay avances que est&aacute;n claros y que los hemos ganado a pulso, y ahora la pelea son los salarios, la brecha salarial. Ah&iacute; hay todo un planteamiento que, como no lo abordemos, se incrusta dentro de lo que van a ser las brechas futuras, y ah&iacute; el movimiento feminista no puede parar. Tenemos que agilizar el paso, tenemos que ganar tiempo, porque si no, los problemas se incrustan, se ven normales y nos paralizan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/nati-camacho-historica-activista-derechos-laborales-mujeres-ahora-pelea-brecha-salarial_1_13032955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 19:29:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nati Camacho, histórica activista de los derechos laborales de las mujeres: "Ahora la pelea es la brecha salarial"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Sindicatos,Memoria Histórica,Sindicalismo,Derechos laborales,mujeres,Activistas,CCOO - Comisiones Obreras,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raquel Varela, historiadora: "La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/raquel-varela-historiadora-derrota-chega-portugal-no-garantiza-democracia-derechos-sociales_128_12851022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cac41ad9-31d4-49de-a15b-1e259aea8d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raquel Varela, historiadora: &quot;La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora y comentarista política lusa repasa los mitos de la transición portuguesa, la imbricación histórica del movimiento obrero y las pulsiones contrarrevolucionarias en España y Portugal, al tiempo que señala el peligro de retroceso social más allá de la amenaza de la extrema derecha</p><p class="subtitle">Análisis - 
Cómo Portugal ha parado los pies a la extrema derecha
</p></div><p class="article-text">
        Aunque los mapas del tiempo de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en las televisiones espa&ntilde;olas muestren un <a href="https://www.eldiario.es/temas/portugal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Portugal</a> estanco, sin sol ni lluvia, la historiadora Raquel Varela (Cascais, 1978) ha dedicado buena parte de su carrera a se&ntilde;alar la porosa evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de los dos Estados ib&eacute;ricos y sus movimientos obreros. Del siglo XIX al acceso a la Uni&oacute;n Europea, la retroalimentaci&oacute;n es constante, seg&uacute;n ha documentado.
    </p><p class="article-text">
        Varela se ha dedicado a derribar varios de los lugares comunes que rodean a la Revoluci&oacute;n de los Claveles de 1974, empezando por su car&aacute;cter pac&iacute;fico, que solo cabe afirmar, seg&uacute;n explica, prescindiendo del trasfondo colonial. Doctora en Historia Pol&iacute;tica e Institucional, investigadora del Instituto de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad Nova de Lisboa &mdash;donde coordina el Grupo de Estudios sobre Trabajo y Conflictos Sociales&mdash; e investigadora del Instituto Internacional de Historia Social de &Aacute;msterdam, coordina tambi&eacute;n el proyecto Historia de las relaciones laborales en el mundo de habla portuguesa. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es una avezada comentarista pol&iacute;tica en su pa&iacute;s, cr&iacute;tica del ascenso de la extrema derecha, que entiende facilitado por las contemplaciones de la burgues&iacute;a pol&iacute;tica y medi&aacute;tica. Sus dos &uacute;ltimas obras en castellano son <em>Historia popular de la Revoluci&oacute;n de los Claveles, </em>que aborda desde el punto de vista acad&eacute;mico, y <em>El pueblo es quien m&aacute;s ordena, </em>en formato c&oacute;mic junto al dibujante Robson Vilalba<em> </em>(ambos en Verso Libros).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay factores de los que usted ha hablado respecto de la Revoluci&oacute;n de los Claveles que en Espa&ntilde;a no son tan conocidos. Primero, que la revoluci&oacute;n no fue realmente un proceso sin muertos, sino que hubo muchos fallecidos en las guerras coloniales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 19 meses del proceso revolucionario murieron unas 16 personas (en Espa&ntilde;a fueron muchos m&aacute;s [las v&iacute;ctimas] en la transici&oacute;n <em>pac&iacute;fica)</em>. Lo que pasa es que la revoluci&oacute;n portuguesa no empieza el 25 de abril, sino hacia el final de 1960 y el inicio de 1961, con las huelgas de los trabajadores forzados contra el imperio [portugu&eacute;s], cuando empiezan las revoluciones anticoloniales. El Ej&eacute;rcito portugu&eacute;s habla de 19.000 muertos en sus filas, pero los estudios se&ntilde;alan que hubo unos 100.000 muertos del lado de Angola, Mozambique y Guinea-Bis&aacute;u. Estos son de los movimientos de liberaci&oacute;n, los partidos-ej&eacute;rcito y las poblaciones civiles. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La revolución portuguesa era una &#039;fiesta soviética&#039; con los consejos de trabajadores, que son miles de consejos autogestionados, como en Catalunya en 1936-37, o en la situación revolucionaria rusa de 1917</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n portuguesa era una <em>fiesta sovi&eacute;tica </em>con los consejos de trabajadores, que son miles de consejos autogestionados, como en Catalunya en 1936-37, o en la situaci&oacute;n revolucionaria rusa de 1917. Aunque no hay una coordinadora general de los consejos, estos son generalizados, [se cuentan por] miles. Esta fiesta democr&aacute;tica de base solo fue permitida porque el Ej&eacute;rcito estaba quebrado por las revoluciones anticoloniales. Si no, la contrarrevoluci&oacute;n habr&iacute;a supuesto lo que en Espa&ntilde;a en el 36, un ba&ntilde;o de sangre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hubo un riesgo real de violencia que finalmente no se produjo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia siempre es un riesgo real porque, as&iacute; como los trabajadores hacen las revoluciones, la burgues&iacute;a hace contrarrevoluciones armadas. En todas las revoluciones del siglo XX, cuando los trabajadores intentan tomar el poder, ejercer el poder democr&aacute;tico del pueblo, la burgues&iacute;a emprende movimientos de guerra civil, bonapartistas, y llegados al extremo, fascistas, para retomar el poder. Lo que pas&oacute; es que la contrarrevoluci&oacute;n portuguesa no era posible porque el ej&eacute;rcito estaba quebrado por 13 a&ntilde;os de guerra colonial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede decir que la revoluci&oacute;n tuvo un componente anarcosindicalista fuerte? &iquest;Entiende que eso es algo nuevo, que es propio de esa experiencia portuguesa, o es com&uacute;n a otras revoluciones? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo m&aacute;s mixto. No es exactamente el anarcosindicalismo, porque este, que estuvo muy desarrollado, fue aplastado tras la derrota de la revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola en los 30. Lo que hay en la revoluci&oacute;n portuguesa es un desarrollo masivo de la huelga y de la comisi&oacute;n de trabajadores como centro organizativo de lucha y de cambio. Y eso es generalizado. Hablamos de casi 1.000 empresas autogestionadas. Las que no est&aacute;n autogestionadas, se encuentran bajo control obrero. Hay un movimiento generalizado de decenas de miles de huelgas. Pero al mismo tiempo, y este es tambi&eacute;n un poco su problema, no hay un movimiento pol&iacute;tico de disputa del Estado y de la pol&iacute;tica. Es un movimiento diseminado en locales de trabajo y vecindarios, pero no un movimiento pol&iacute;tico de direcci&oacute;n del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que la transici&oacute;n portuguesa y espa&ntilde;ola forman parte de un todo. &iquest;Lo dice en el contexto de la Guerra Fr&iacute;a o se refiere al proceso interno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los problemas que tenemos es que hay una visi&oacute;n nacionalista de la historia del Estado espa&ntilde;ol y el portugu&eacute;s que ignora que, desde el punto de vista de las clases trabajadoras y del movimiento obrero, la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica funciona como un todo. Y eso se ve en las revoluciones y movimientos sociales y restauraciones reaccionarias del siglo XIX, pero tambi&eacute;n del siglo XX. Las dictaduras de Franco y Salazar funcionaron como un &uacute;nico proceso y la Revoluci&oacute;n de los Claveles abri&oacute; la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, por el temor de las clases dirigentes espa&ntilde;olas al contagio.
    </p><p class="article-text">
        Es un poco contraintuitivo, pero creo que es fundamental. En Portugal y Espa&ntilde;a hab&iacute;a un proyecto socialista de una Federaci&oacute;n Ib&eacute;rica. Ese proyecto socialista es un proyecto internacionalista contra sus estados y burgues&iacute;as. Es dominante en los proyectos socialistas del XIX, en los intelectuales de la literatura, como Antero de Quental, muchos otros tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, y es dominante en el anarcosindicalismo; la Federaci&oacute;n Anarquista se llama Federaci&oacute;n Anarquista Ib&eacute;rica. Con la ascensi&oacute;n de Stalin al poder y con la entrega de la socialdemocracia a los chovinismos en la I Guerra Mundial, se extingue el &uacute;ltimo aliento internacionalista de la Revoluci&oacute;n Espa&ntilde;ola.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La visión nacionalista de la historia del Estado español y el portugués ignora que, desde el punto de vista de las clases trabajadoras y del movimiento obrero, la península ibérica funciona como un todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero el movimiento social no se mueve solamente as&iacute;, sino que es un poco como el agua y el viento. No conoce las fronteras. La revoluci&oacute;n de 1868 empieza en Espa&ntilde;a y pasa a Portugal. La secci&oacute;n portuguesa de la Primera Internacional es fundada a partir de cuadros dirigentes de Madrid y Barcelona. Los dirigentes de Madrid y Barcelona se exiliaban en Portugal y los de Portugal en Barcelona, Madrid, o Euskadi. Incluso en la revoluci&oacute;n portuguesa de 1974 hay vascos y movimientos radicales exiliados en Lisboa. Y hay huelgas de solidaridad entre Sevilla y Lisboa hasta el inicio del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s lo que vemos es que la burgues&iacute;a tambi&eacute;n act&uacute;a conjuntamente defendiendo sus Estados. Franco protege a Salazar y viceversa. Pero cuando empieza la revoluci&oacute;n portuguesa, el movimiento social es imparable. Y ah&iacute; est&aacute; documentado. Nosotros escribimos un libro que a&uacute;n no est&aacute; traducido en espa&ntilde;ol que se llama <em>Una historia popular de Portugal</em>, que es una historia popular de la Portugal ib&eacute;rica. Porque documentamos de forma muy detallada como los movimientos de Espa&ntilde;a dependen de los portugueses y al rev&eacute;s. Tras la revoluci&oacute;n portuguesa cunde el p&aacute;nico en las elites dirigentes, que dicen: &ldquo;Tenemos que empezar una transici&oacute;n pac&iacute;fica, o si no vamos a tener una revoluci&oacute;n ib&eacute;rica y no solamente portuguesa&rdquo;. Al mismo tiempo, los pactos de La Moncloa ayudan a consolidar la contrarrevoluci&oacute;n en Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s la revoluci&oacute;n del 25 de abril llega al momento del 25 de noviembre [de 1975], menos conocido en Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una contrarrevoluci&oacute;n ib&eacute;rica. Al contrario que en Chile, la burgues&iacute;a portuguesa no pod&iacute;a enviar a su Ej&eacute;rcito [a reprimirla] porque el Ej&eacute;rcito estaba quebrado; parte estaba con los trabajadores. El 25 de noviembre es un golpe de Estado de derechas que manda a la c&aacute;rcel a m&aacute;s de 100 oficiales revolucionarios del ej&eacute;rcito; miles de soldados se van a casa sin derechos. Al mismo tiempo, es una contrarrevoluci&oacute;n que es una transici&oacute;n negociada con el Partido Comunista y el Partido Socialista, con una constituci&oacute;n liberal, pero de capitalismo protegido. Este es el significado de la Constituci&oacute;n aprobada en 1976, que va a ser la inspiraci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola y de los pactos de la Moncloa. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la burgues&iacute;a portuguesa va a comenzar a desmantelar la autoorganizaci&oacute;n de los trabajadores; por ejemplo, aprueba una ley para retirar poder a los consejos obreros y acabar con la reforma agraria y la gesti&oacute;n democr&aacute;tica de los hospitales. Esa consolidaci&oacute;n de la contrarrevoluci&oacute;n ib&eacute;rica se va a terminar en 1986 con la adhesi&oacute;n de ambos pa&iacute;ses a la Comunidad Econ&oacute;mica Europea con una negociaci&oacute;n que va a abrir las puertas a la nueva fase del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el papel de las potencias, EEUU y URSS?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n est&aacute; muy bien documentada por historiadores portugueses y espa&ntilde;oles. Hay un trabajo hecho inicialmente por Encarnaci&oacute;n Lemus L&oacute;pez. Se llama <em>En Hamelin, la Transici&oacute;n Espa&ntilde;ola m&aacute;s all&aacute; de la frontera </em>(Septem Ediciones, 2001), que ha trabajado mucho la documentaci&oacute;n externa.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos y la OTAN tuvieron un papel esencial en garantizar que Portugal fuese capitalista y que la revoluci&oacute;n fuese derrotada. Pero lo que tambi&eacute;n est&aacute; muy documentado &mdash;yo hice mi tesis doctoral sobre esto&mdash; es el papel del Partido Comunista, que tampoco quer&iacute;a una revoluci&oacute;n. Quer&iacute;a un capitalismo regulado, pero no una revoluci&oacute;n, porque el Partido Comunista era fiel al orden de Yalta y Potsdam de Stalin [al fin de la Segunda Guerra Mundial. A una divisi&oacute;n de la Guerra Fr&iacute;a en la que Portugal y Espa&ntilde;a estaban de lado de la OTAN. En nuestro &uacute;ltimo libro, que se llama <em>Del 25 de noviembre a nuestros d&iacute;as </em>(sin edici&oacute;n espa&ntilde;ola), recorremos esa historia de la contrarrevoluci&oacute;n. Queda muy claro el papel de la OTAN y de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Nadie quer&iacute;a la revoluci&oacute;n portuguesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hab&iacute;a el riesgo de que se extendiera por el Mediterr&aacute;neo, por Grecia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Estaba asumid&iacute;simo por las fuerzas pol&iacute;ticas diplom&aacute;ticas americanas. Incluso en EEUU la diplomacia dec&iacute;a &ldquo;nuestro mayor problema es Portugal despu&eacute;s de Vietnam, porque si la revoluci&oacute;n de Portugal no termina y se extiende a Espa&ntilde;a, perdemos el control del Mediterr&aacute;neo&rdquo;. Esto est&aacute; claramente planteado en la conferencia de Helsinki de 1975.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, era un mundo estructurado. Hab&iacute;a dos grandes potencias, hab&iacute;a unas normas internacionales, que pod&iacute;an ser o no respetadas. Pero 50 a&ntilde;os despu&eacute;s estamos en una situaci&oacute;n casi de anarqu&iacute;a imperial, por as&iacute; decirlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un proceso abierto de imperialismo de guerra. De Siria a Libia, Ucrania o Gaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo pueden reaccionar los pa&iacute;ses de la periferia de Occidente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que voy a decir puede parecer un poco panfletario, pero no lo es, porque tiene un resultado pol&iacute;tico obvio: solo podemos combatirlo organizando a la clase trabajadora y la poblaci&oacute;n desde abajo. Nuestros Estados no van a combatirlo, por m&aacute;s progresistas que sean los gobiernos. La prueba mayor es el impacto de la huelga general en Italia en el fin de alto fuego palestino. La clase obrera organizada &mdash;no hablo solo de producci&oacute;n y transportes, sino de la clase trabajadora en un sentido amplio&mdash; puede parar la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Constituci&oacute;n portuguesa tiene referencias mucho m&aacute;s a la izquierda que la espa&ntilde;ola, como esa menci&oacute;n a &ldquo;abrir la senda hacia una sociedad socialista&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este pre&aacute;mbulo tiene una simbolog&iacute;a, porque en Portugal hay una revoluci&oacute;n en la que el Estado entra en profunda crisis. En Espa&ntilde;a, no; las clases dominantes siguen con capacidad de dirigir la negociaci&oacute;n con el Partido Comunista y el socialista. En Portugal hay un proceso revolucionario m&aacute;s avanzado y se queda esa menci&oacute;n al socialismo en el pre&aacute;mbulo. Pero no en el articulado. El n&uacute;cleo de la Constituci&oacute;n es la defensa de la propiedad privada, y eso no es diferente de Espa&ntilde;a. Se trata de un pacto entre clases sociales, no de una victoria de la revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la conciencia democr&aacute;tica es m&aacute;s fuerte en Portugal que en Espa&ntilde;a por las diferencias entre sus procesos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Portugal tuvo la revoluci&oacute;n obrera anarcosindicalista (de 1910 a 1926) que fue de car&aacute;cter jacobino, y eso cerr&oacute; la cuesti&oacute;n mon&aacute;rquica en Portugal. Pero al mismo tiempo, siento que en Espa&ntilde;a la conciencia republicana es mayor. Por ejemplo, hay m&aacute;s [implicaci&oacute;n de la] sociedad civil contra el Estado. Hay m&aacute;s pelea pol&iacute;tica. Hay m&aacute;s afirmaci&oacute;n de los derechos, libertades y garant&iacute;as, porque en Espa&ntilde;a hay m&aacute;s tensi&oacute;n, hay m&aacute;s lucha de clases. Es verdad que hay una extrema derecha m&aacute;s organizada que en Portugal, porque la Falange y la extrema derecha en Espa&ntilde;a tiene una base social, y en Portugal, no. Es muy fuerte electoralmente, no socialmente. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, no. El fascismo es fuerte socialmente. Pero al mismo tiempo, el antifascismo republicano, radical, tambi&eacute;n es fuerte. Hay m&aacute;s tensi&oacute;n. Yo dir&iacute;a que en Portugal hay una vida civil pol&iacute;tica m&aacute;s d&eacute;bil. Quiz&aacute;s porque hay mayor confianza en el Estado, probablemente por las conquistas de la revoluci&oacute;n. Hay una izquierda que es m&aacute;s estatal, menos ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo define el fen&oacute;meno de Chega en Portugal? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno financiado por las grandes capitalistas portugueses con mucho apoyo financiero de la extrema derecha internacional y con un apoyo aplastante de la burgues&iacute;a portuguesa en los medios de comunicaci&oacute;n. Cuando el l&iacute;der de Chega era su &uacute;nico diputado, ocupaba el tercer lugar en el palco medi&aacute;tico, despu&eacute;s del presidente de la Rep&uacute;blica y del primer ministro. Un diputado. No hay semana en la que no tenga una gran entrevista en el horario estrella, a las 9 de la noche. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Portugal hay una vida civil política más débil que en España. Quizás porque hay mayor confianza en el Estado, probablemente por las conquistas de la revolución</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero cuando Chega quiere hacer una manifestaci&oacute;n en la calle, lo m&aacute;ximo que logra son 200 o 300 personas. Este es un fen&oacute;meno medi&aacute;tico-electoral creado por la burgues&iacute;a para perseguir a los inmigrantes y rebajar su sueldo criminaliz&aacute;ndolos. Para avanzar con el paquete laboral que este gobierno quiere aprobar para prohibir la huelga <em>de facto. </em>Eso es lo que est&aacute; encima de la mesa en este momento. La huelga pasa a tener servicios m&iacute;nimos en todo sector, en todas la huelgas. [Tambi&eacute;n propone] que los dirigentes sindicales no puedan ir a las empresas a reunirse con los trabajadores si no est&aacute;n sindicalizados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un fen&oacute;meno nuevo. Chega tiene mucha penetraci&oacute;n en las fuerzas armadas, la polic&iacute;a, en el Estado. Es un fen&oacute;meno de Estado, no es un fen&oacute;meno con fuerza social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en todas las sociedades de Europa hay fuerzas de esta &iacute;ndole que con apoyo creciente de la poblaci&oacute;n, &iquest;no hay algo com&uacute;n en todos los pa&iacute;ses que influya tambi&eacute;n en Portugal? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claramente. Creo que hay un fen&oacute;meno internacional de extrema derecha que tiene much&iacute;simo dinero para formar cuadros, abrir sedes. Hay una nueva burocracia de extrema derecha que es financiada internacionalmente. Es un factor, pero no ser&iacute;a posible sin el dominio medi&aacute;tico de Chega en las televisiones y peri&oacute;dicos portugueses. En realidad, el periodismo liberal ha sido el portavoz de la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo interpreta el resultado de las elecciones presidenciales [en las que el candidato de Chega, Andr&eacute; Ventura, perdi&oacute; frente al socialista Antonio Jos&eacute; Seguro con el 33% de los votos frente al 67%]? &iquest;Qu&eacute; representa para la izquierda? &iquest;La amenaza ha sido neutralizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La derrota del partido fascista Chega no nos ha garantizado ni la democracia ni los derechos sociales, porque una parte importante de la derecha ha apoyado a Seguro, que es un europe&iacute;sta liberal, pero tiene un plan de mantener los recortes sociales, restringir el derecho de huelga, aumentar la jornada laboral a 50 horas semanales y permitir los despidos sin causa justificada. Este paquete laboral es muy <a href="https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-reforma-laboral-argentina-ultraderecha_1_12983885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semejante al de Milei en Argentina</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grecia-aprueba-ampliar-jornada-laboral-maximo-13-horas-diarias_1_12689183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al de Grecia</a> y que en Portugal provoc&oacute; una huelga general en diciembre que apoyaron tres millones de personas. El fascismo se derrota con autoorganizaci&oacute;n en los locales de trabajo y en los vecindarios. La derrota de Chega es una buena noticia, pero no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que el legado de la revoluci&oacute;n del 74 est&aacute; en riesgo hoy en d&iacute;a, que se puedan perder las conquistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo. Con las celebraciones de Estado del 25 de noviembre, con un desfile militar, no sacaron ni a una persona a la calle, mientras que en las manifestaciones del 25 de abril salieron 600.000. Lo que tenemos es una lucha de clases que se intensifica y hay quien defiende la revoluci&oacute;n y quien defiende la contrarrevoluci&oacute;n: hay una divisi&oacute;n creciente en la sociedad portuguesa. Pero gran parte de los derechos de la revoluci&oacute;n fueron destruidos en los 80, no ahora. La de ahora es una pelea por la memoria. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n por la sanidad p&uacute;blica, un debate que incluso llev&oacute; a la ruptura de uno de los gobiernos de la llamada </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/parlamento-portugues-rechaza-presupuestos-deja-pais-borde-elecciones-anticipadas_1_8434757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>geringon&ccedil;a</strong></em></a><strong> por las diferentes formas de abordar el problema. El Gobierno actual apuesta por favorecer la privatizaci&oacute;n sanitaria.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        El gobierno actual est&aacute; cerrando maternidades de los hospitales, cerrando las urgencias. Es un gobierno de demolici&oacute;n. La soluci&oacute;n es la organizaci&oacute;n de los sindicatos. Nosotros fundamos recientemente un peri&oacute;dico de intelectuales de izquierda y sindicatos independientes que se llama <a href="https://jornalmaio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maio</a> y en 48 horas logramos miles de suscripciones. Creo que esta adhesi&oacute;n tambi&eacute;n es un reflejo de que la sociedad empieza a cambiar, a reaccionar, a organizarse. Una sociedad con mayores conflictos, lo que es normal en el capitalismo. Lo que es anormal es el pacto social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un aumento de la migraci&oacute;n en Europa que est&aacute; siendo tambi&eacute;n capitalizado por la derecha, e incluso mucha izquierda se ve tentada de asumir planteamientos de la derecha para no perder apoyos. &iquest;C&oacute;mo se responde a ese discurso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La izquierda solo puede reaccionar de una forma: hay que organizar a los trabajadores migrantes conjuntamente con los trabajadores nativos. Si vienen desorganizados, hay competencia. Pero si los migrantes vienen y se organizan como ha hecho por ejemplo la central sindical <a href="https://sicobas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SI Cobas </a>en Italia, los trabajadores nativos ganan mucha m&aacute;s fuerza. De lo contrario, en el mercado de trabajo se pelean por los suelos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Honorato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/raquel-varela-historiadora-derrota-chega-portugal-no-garantiza-democracia-derechos-sociales_128_12851022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raquel Varela, historiadora: "La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Revoluciones,Democracia,Extrema derecha,Socialismo,Historia,Comunismo,Sindicalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recepcionistas y azafatas de EITB denuncian "precariedad": "Nuestros salarios llevan congelados una década"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/recepcionistas-azafatas-eitb-denuncian-precariedad-salarios-llevan-congelados-decada_1_12990314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa7fff0e-6b83-4826-9d96-41ecdc611fa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recepcionistas y azafatas de EITB denuncian &quot;precariedad&quot;: &quot;Nuestros salarios llevan congelados una década&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Denunciamos la precariedad salarial, pero también en todos los sentidos. Consideramos que nuestras condiciones no son dignas. No contamos con un convenio propio y no hemos tenido subidas salariales desde 2016", lamentan las trabajadoras de las sedes de EITB en Donostia, Bilbao, Vitoria y Pamplona</p><p class="subtitle">Maquilladoras y peluqueras de EITB Miramon logran salvar sus puestos de trabajo y ponen fin a la huelga
</p></div><p class="article-text">
        La treintena de trabajadoras de recepci&oacute;n y las azafatas de la televisi&oacute;n p&uacute;blica vasca EITB han comenzado una serie de protestas en sus sedes de Donostia, Bilbao, Vitoria y Pamplona para denunciar sus &ldquo;precarias&rdquo; condiciones laborales. Las azafatas son las personas que se encargan de recibir y atender a los invitados que pasan por los estudios de la televisi&oacute;n y la radio, as&iacute; como a asegurarse y guiar a estos para que puedan acudir a tiempo a los plat&oacute;s en cada programa, mientras que las recepcionistas se encargan de realizar y recibir llamadas, realizar funciones de secretariado, administraci&oacute;n, as&iacute; como enviar y recoger la paqueter&iacute;a necesaria, entre otras funciones. &ldquo;Denunciamos la precariedad salarial, pero tambi&eacute;n en todos los sentidos. Consideramos que nuestras condiciones no son dignas. No contamos con un convenio propio, nos regimos por el Estatuto de los Trabajadores y no hemos tenido subidas salariales desde 2016. Nuestros salarios llevan congelados una d&eacute;cada. Teniendo en cuenta c&oacute;mo ha subido la vida, nos sentimos ahogadas&rdquo;, detallan las trabajadoras a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto las trabajadoras de recepci&oacute;n como las azafatas est&aacute;n subcontratadas por las empresas Alse y Tisa, respectivamente. En el caso de las recepcionistas, cuentan con un sueldo fijo de 1.200 euros netos, seg&uacute;n reconocen, mientras las azafatas cobran seg&uacute;n las horas que trabajen. Si se trata de domingos o festivos, cuentan con un euro extra por cada hora. &ldquo;Cobramos solo un euro m&aacute;s por hora por trabajar cada 1 de enero o cada 25 de diciembre. Estamos muy hartas y enfadadas, porque adem&aacute;s sentimos la brecha salarial que existe en EITB, que sabemos que no somos funcionarias ni estamos contratadas directamente por EITB, pero trabajamos en los mismos edificios. Aunque llevemos a&ntilde;os as&iacute;, ahora hemos cogido fuerzas para decir basta, porque vemos que no llegamos a fin de mes&rdquo;, lamentan las trabajadoras. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUIl8OSDDz4/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican, han comenzado sus protestas con concentraciones, carteles y a trav&eacute;s de redes sociales, debido a que pr&oacute;ximamente EITB sacar&aacute; los pliegos para los nuevos contratos a las empresas que quieran participar. Se trata de contratos de cinco a&ntilde;os. &ldquo;En junio se acaba el contrato, por lo que calculamos que en marzo sacar&aacute;n el pliego, aunque no lo sabemos con certeza. No sabemos si habr&aacute; alguna pr&oacute;rroga con estas empresas, si estas seguir&aacute;n o si vendr&aacute;n otras nuevas, pero lo que queremos es que mejoren nuestras condiciones. Estamos unidas y vamos con todo a por ello&rdquo;, sostienen las trabajadoras, que aseguran que est&aacute;n recibiendo apoyo por parte del Comit&eacute; de Empresa de EITB y de profesionales de la televisi&oacute;n p&uacute;blica vasca y se est&aacute;n organizando sindicalmente a trav&eacute;s de LAB y ELA. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento han realizado dos concentraciones en EITB Miramon, la sede de la televisi&oacute;n en Donostia y no descartan realizar m&aacute;s, dado que su objetivo es que el personal sepa cu&aacute;les son sus peticiones y condiciones laborales. &ldquo;Hay mucha gente que trabaja aqu&iacute; y a la que vemos cada d&iacute;a que no son conscientes de nuestras situaciones laborales. Muchos nos han dicho que ni se imaginaban que sufr&iacute;amos tanta precariedad. Nuestra protesta tambi&eacute;n es para que se sepa lo que estamos pasando y, entre todos, podamos mejorar nuestras condiciones. Puede que si desde EITB mejorasen las condiciones de los pliegos, despu&eacute;s las empresas estar&iacute;an abiertas a pagarnos m&aacute;s, consideramos que ah&iacute; EITB tambi&eacute;n puede intervenir&rdquo;, concluyen. 
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico se ha puesto en contacto con EITB, que ha declinado realizar declaraciones sobre este tema en concreto, mientras que al cierre de esta edici&oacute;n las empresas Alse y Tisa no han respondido las preguntas planteadas por tel&eacute;fono ni por correo electr&oacute;nico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/recepcionistas-azafatas-eitb-denuncian-precariedad-salarios-llevan-congelados-decada_1_12990314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 20:46:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recepcionistas y azafatas de EITB denuncian "precariedad": "Nuestros salarios llevan congelados una década"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Navarra,Bilbao,Vitoria,Pamplona,Televisión,Televisión pública,EITB,Televisiones autonómicas,Precariedad,Precariedad laboral,Condiciones laborales,Sindicalismo,Sindicatos,Conflictos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Treballadors amuntegats en soterranis i jornades sense descans: la història silenciada del 'boom' turístic a les Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/treballadors-amuntegats-soterranis-i-jornades-sense-descans-historia-silenciada-boom-turistic-les-balears_1_12880694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc2ecb70-73f4-4a13-91df-177b77b28ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Treballadors amuntegats en soterranis i jornades sense descans: la història silenciada del &#039;boom&#039; turístic a les Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Les habitacions no són adequades per allotjar persones, sinó porcs", relatava anys després un d'aquells empleats. Mentre les illes es venien com a paradís vacacional, les condicions de vida dels empleats eren extremadament dures, marcades per la precarització, el desarrelament i els baixos salaris</p><p class="subtitle">Del paradís dels artistes al desenfrenament urbanístic: l'evolució turística de Mallorca i Eivissa
</p></div><p class="article-text">
        Balears, anys seixanta. Mentre l'arxip&egrave;lag es ven al m&oacute;n com a parad&iacute;s vacacional, centenars de treballadors sostenen el miracle tur&iacute;stic des de soterranis sense llum, llits compartits i jornades interminables. L'arribada massiva de m&agrave; d'obra des de la pen&iacute;nsula i l'abs&egrave;ncia de pol&iacute;tiques p&uacute;bliques que esmorteixin l'impacte hum&agrave; del turisme de masses converteixen en norma la precaritzaci&oacute; laboral, un model que, a m&eacute;s, dificulta la resposta col&middot;lectiva: la temporalitat, els baixos salaris, la falta de contractes estables i la mobilitat constant dels treballadors segons la temporada impedeixen la creaci&oacute; de lla&ccedil;os s&ograve;lids i sostinguts en el temps. Molts empleats romanen a les illes tan sols uns mesos a l'any per tornar al cap d'un temps als seus llocs d'origen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les condicions humanes en qu&egrave; es troba l'empleat de l'hostaleria s&oacute;n desastroses. Jo he treballat en dos famosos hotels i tant en un com en l'altre les habitacions del personal eren dues sales grans ocupades per 50 persones. I quan una dutxa funcionava era una aut&egrave;ntica festa&rdquo;. &Eacute;s el testimoni de Jos&eacute; Humerto, un d'aquells treballadors que van patir de primera m&agrave; la cara oculta del <em>boom </em>tur&iacute;stic a Balears. El seu relat, recollit per l'escriptor Lloren&ccedil; Capell&agrave;, posa veu a una realitat sistem&agrave;ticament invisibilitzada que no sona tan llunyana: la d'una plantilla precaritzada, sotmesa a condicions de vida i treball extremes, normalitzades durant d&egrave;cades com a preu inevitable del creixement tur&iacute;stic.
    </p><p class="article-text">
        Mentres els hotels promocionaven luxe i modernitat de cara a l'exterior, en molts d'ells els treballadors afrontaven una absoluta falta d'intimitat i p&egrave;ssimes condicions higi&egrave;niques. &ldquo;L'allotjament gaireb&eacute; sempre &eacute;s inhum&agrave;, les habitacions no s&oacute;n adequades per allotjar persones, sin&oacute; per allotjar porcs. Gaireb&eacute; sempre solen estar instal&middot;lades en soterranis i aix&ograve; suposa que les parets regalimin humetat  i que les habitacions fins i tot s'inundin quan plou&rdquo;, relatava Juan L&oacute;pez, un altre extreballador de l'hostaleria, en conversa amb Capell&agrave;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;allotjament gairebé sempre és inhumà, les habitacions no són adequades per allotjar persones, sinó per allotjar porcs</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan López</span>
                                        <span>—</span> Extreballador d&#039;hotel, en una entrevista amb Llorenç Capellà
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Turistes sortint d&#039;un hotel de Mallorca als anys seixanta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Els treballadors que van sostenir el miracle tur&iacute;stic</strong> </h2><p class="article-text">
        L'experi&egrave;ncia d'aquests treballadors, recordada per l'historiador Pere J. Garcia Munar al seu llibre <em>Obrers i sindicats. De la dictadura a la democr&agrave;cia. Mallorca, 1968-1981</em>, no va ser una excepci&oacute;, sin&oacute; part d'un model laboral que va convertir l'allotjament i el descans en un privilegi i que va sostenir durant anys el creixement accelerat de la ind&uacute;stria tur&iacute;stica a Mallorca. A la seva obra, recentment publicada per Documenta Balear, l'investigador explica que la configuraci&oacute; del moviment obrer a la Mallorca del tardofranquisme va estar profundament condicionada per les particularitats del mercat laboral tur&iacute;stic i com, a difer&egrave;ncia d'altres zones de l'Estat, el sindicalisme mallorqu&iacute; es va desenvolupar en un context d'escassa conflictivitat inicial, marcat per una forta immigraci&oacute; laboral, una elevada rotaci&oacute; d'ocupaci&oacute; i l'abs&egrave;ncia de grans concentracions industrials que facilitessin l'organitzaci&oacute; col&middot;lectiva. 
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                    alt="A l&#039;esquerra, un jove mosso en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa), en els anys setanta, al costat d&#039;un nen allotjat amb la seva família a l&#039;establiment"
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            <span class="title">
                A l&#039;esquerra, un jove mosso en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa), en els anys setanta, al costat d&#039;un nen allotjat amb la seva família a l&#039;establiment                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        L'expansi&oacute; del turisme a Balears no nom&eacute;s va transformar l'economia insular, sin&oacute; que va alterar de forma profunda l'estructura social i laboral de les illes. Des de mitjans dels seixanta, l'hostaleria va absorbir una poblaci&oacute; treballadora arribada majorit&agrave;riament de la pen&iacute;nsula, primer de forma estacional i de forma cada vegada m&eacute;s permanent despr&eacute;s. Tanmateix, les condicions de vida eren extremadament dures: precaritzaci&oacute;, desarrelament, baixos salaris i temporalitat van marcar els inicis d'aquest nou proletariat tur&iacute;stic. L'enorme demanda de treballadors que va generar el <em>boom </em>tur&iacute;stic es va trobar, a m&eacute;s, amb l'abs&egrave;ncia de pol&iacute;tiques d'habitatge, aix&iacute; com d'estructures socials i habitacionals preparades per acollir-los.
    </p><p class="article-text">
        L'historiador, especialitzat en el moviment obrer i la transici&oacute; democr&agrave;tica a Balears, subratlla que la nova classe obrera tur&iacute;stica tenia un doble origen: d'una banda, mallorquins que abandonaven les tasques tradicionals del camp o de petites ind&uacute;stries per incorporar-se als hotels; de l'altra, un contingent creixent de treballadors procedents de la pen&iacute;nsula, que arribaven a l'arxip&egrave;lag amb escassa formaci&oacute; professional i que acceptaven condicions de treball molt dures amb l'expectativa de millorar la seva situaci&oacute; econ&ograve;mica, cosa que refor&ccedil;ava la precaritzaci&oacute; estructural del sector.  &ldquo;Des d'Andalusia, M&uacute;rcia, Castella-la Manxa, entre altres, arribaven a Mallorca amb l'esperan&ccedil;a de millorar la seva situaci&oacute;, per&ograve; les condicions en el sector tur&iacute;stic no eren gens bones: horaris molt llargs, falta de contractes, salaris baixos, vivenda al mateix hotel, moltes vegades en magatzems o convivint en espais redu&iuml;ts amb un gran nombre de persones. En moltes ocasions el menjar eren les sobres dels menjadors dels hotels i la higiene tant dels allotjaments com dels vestidors era p&egrave;ssima&rdquo;, subratlla Garcia Munar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Des d&#039;Andalusia, Múrcia, Castella-la Manxa, entre altres, arribaven a Mallorca amb l&#039;esperança de millorar la seva situació, però les condicions dins el sector turístic no eren gens bones: horaris molt llargs, falta de contractes, salaris baixos, vivenda al mateix hotel, moltes vegades en magatzems o convivint en espais reduïts amb un gran nombre de persones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pere J. Garcia Munar</span>
                                        <span>—</span> Historiador i autor d&#039;&#039;Obrers i sindicats: de la dictadura a la democràcia. Mallorca, 1968-1981&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En declaracions a elDiario.es, una d'aquelles fam&iacute;lies, en el seu cas procedent del poble albaceteny de Villarrobledo, relata la seva experi&egrave;ncia en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa) en qu&egrave; va ser contractada, principalment en el servei de cambrers de menjador, bar i habitacions. Un dels seus membres tenia 12 anys quan va comen&ccedil;ar a treballar com a mosso. &ldquo;Els germans dorm&iacute;em en una cambra amb lliteres, les germanes en una altra&rdquo;, recorden dos d'ells, que assenyalen que els recepcionistes &ldquo;tenien m&eacute;s privilegis&rdquo;. Amb tot, asseguren que en aquell moment no tenien la sensaci&oacute; d'&ldquo;estar malament&rdquo;: &ldquo;H&agrave;viem passat molta fam i a l'hotel, al menys, ens donaven menjar i habitaci&oacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Platja de Ses Figueretes (Eivissa) als anys setanta                            </span>
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        La mateixa fam&iacute;lia recorda que, precisament de la mateixa localitat, quatre integrants d'una altra fam&iacute;lia i sis treballadors viatjaven a bord del&nbsp;Caravelle&nbsp;que, el 7 de gener de 1972, es va estavellar a la Serra d'Atalayassa, a Eivissa, mentre iniciava la maniobra d'aterratge. A l'avi&oacute; viatjaven treballadors que es despla&ccedil;aven cap a la major de les&nbsp;Piti&uuml;ses&nbsp;a la recerca de treball a l'hostaleria i la construcci&oacute;, un altre dels sectors que es trobava en plena expansi&oacute; al caliu del <em>boom </em>tur&iacute;stic, necessitat de m&agrave; d'obra barata i disponible d'immediat.
    </p><p class="article-text">
        A causa de les adverses condicions meteorol&ograve;giques, l'aeronau, que realitzava el vol regular 602 entre Val&egrave;ncia i Eivissa, va col&middot;lidir en&nbsp;Ses&nbsp;Roques&nbsp;Altes, on, a l'actualitat, un altar recorda les 104 persones mortes en el sinistre, la totalitat dels seus ocupants, molts d'ells joves que viatjaven amb contractes verbals, promeses d'ocupaci&oacute; o expectatives incertes de llaurar-se el seu futur laboral a l'illa. La trag&egrave;dia va deixar al descobert una realitat poc visible del miracle tur&iacute;stic: l'exist&egrave;ncia d'una migraci&oacute; laboral&nbsp;precariazada, organitzada sovint a trav&eacute;s de xarxes personals i sense garanties, que va alimentar durant anys el creixement accelerat del sector. La seva p&egrave;rdua es va convertir en un dels episodis m&eacute;s durs del cost hum&agrave; del model tur&iacute;stic.
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                    alt="Membres de la Guàrdia civil i personal de la Creu Roja traslladen un dels cadàvers rescatats en la zona on es va estavellar l&#039;avió d&#039;Iberia IB-602"
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                Membres de la Guàrdia civil i personal de la Creu Roja traslladen un dels cadàvers rescatats en la zona on es va estavellar l&#039;avió d&#039;Iberia IB-602                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Abs&egrave;ncia de pol&iacute;tiques d'habitatge</strong></h2><p class="article-text">
        Els treballadors que es van incorporar a treballar a l'hostaleria balear, primer a Mallorca i progressivament a la resta de les illes, tenien com a marc regulador la Reglamentaci&oacute; de Treball de 1944, que obligava els hotels a proporcionar habitaci&oacute; i menjar. No obstant aix&ograve;, el que s'oferia a molts d'ells eren habitacions col&middot;lectives en soterranis, sense llum natural, al costat de maquin&agrave;ries sorolloses i en condicions de salubritat deficients. La manutenci&oacute;, tamb&eacute; obligat&ograve;ria, s'organitzava de forma jer&agrave;rquica. Els hotels solien disposar de diferents menjadors: un per a les categories superiors, amb menjar de qualitat, i un altre -conegut com a <em>menjador de la fam&iacute;lia-</em> per a la resta, on se servien sobres i aliments de baixa qualitat, en ocasions en condicions sanit&agrave;ries dubtoses.
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                Turistes a la platja de Santa Ponça (Mallorca), als anys setanta                            </span>
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                Imatge de la platja de Can Pastilla (Mallorca) als anys seixanta                            </span>
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        A Balears, a m&eacute;s, el<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cronologia-vertigo-ruta-libertad_1_12766014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pla d'Estabilitzaci&oacute; de 1959 </a>-elaborat per figures de l'Opus Dei com Laureano L&oacute;pez Rod&oacute;- va marcar un punt d'inflexi&oacute; decisiu a la hist&ograve;ria social i laboral de Mallorca, per&ograve; no en un sentit neutral ni benefici&oacute;s per a la classe treballadora. Es tracta d'un instrument amb el qual el r&egrave;gim franquista va abandonar definitivament l'autarquia i va apostar per una modernitzaci&oacute; econ&ograve;mica subordinada al capital exterior,<strong> </strong>basada en la liberalitzaci&oacute;, l'obertura al turisme internacional i l'atracci&oacute; de divises. En el cas de l'illa, aquesta estrat&egrave;gia va tenir un impacte immediat: va accelerar la terciaritzaci&oacute; de l'economia i va convertir el turisme en l'eix central del creixement, despla&ccedil;ant a gran velocitat l'agricultura i les petites ind&uacute;stries tradicionals.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, aquesta transformaci&oacute; es va produir sense un projecte social paral&middot;lel. Segons l'historiador David Ginard, la modernitzaci&oacute; econ&ograve;mica iniciada despr&eacute;s del Pla va generar ocupaci&oacute;, per&ograve; tamb&eacute; va fragmentar la classe treballadora i va dificultar durant anys l'articulaci&oacute; d'una resposta sindical s&ograve;lida en sectors com l'hostaleria, ignorant les conseq&uuml;&egrave;ncies laborals i habitacionals d'aquest model. L'arribada massiva de m&agrave; d'obra no va ser acompanyada de pol&iacute;tiques d'habitatge, serveis p&uacute;blics ni regulaci&oacute; efectiva de l'ocupaci&oacute;. El resultat va ser una classe treballadora jove, immigrant i extremadament vulnerable, atrapada en feines temporals i mal remunerades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Segons l&#039;historiador David Ginard, la modernització econòmica iniciada després del Pla d&#039;Estabilització de 1959 va generar ocupació, però també va fragmentar la classe treballadora i va dificultar durant anys l&#039;articulació d&#039;una resposta sindical sòlida en sectors com l&#039;hostaleria, ignorant les conseqüències laborals i habitacionals d&#039;aquest model</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Turistes carregats d&#039;ensaïmades després de les seves vacances a Mallorca (1985)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Barraquisme vertical&rdquo;</strong> </h2><p class="article-text">
        Manuela Aroca Mohedano, doctora en Hist&ograve;ria Contempor&agrave;nia, responsable dels projectes hist&ograve;rics de la Fundaci&oacute; Francisco Largo Caballero i professora associada de la Universitat Carlos III de Madrid, llan&ccedil;a una altra reflexi&oacute;: no hi havia barraquisme visible als carrers, per&ograve; s&iacute; el que ha definit com a &ldquo;barraquisme vertical&rdquo;, ocult dins els mateixos hotels. A m&eacute;s, amb un entramat gaireb&eacute; inabastable de categories professionals -fins a 192 i m&eacute;s de mil salaris te&ograve;rics diferents-, la llei, lluny de protegir la plantilla, facilitava l'ab&uacute;s empresarial i feia impossible el control efectiu de drets b&agrave;sics com els descansos o les retribucions reals. Com explica a la seva investigaci&oacute; <em>El sindicalismo en la hosteler&iacute;a de Baleares: del franquismo a la democracia</em>, la regulaci&oacute; laboral impulsada en els primers anys de la dictadura franquista va crear una estructura profundament jerarquitzada i opaca que, en la pr&agrave;ctica, deixava milers de treballadors del turisme sense mecanismes de defensa precisament en el moment en qu&egrave; el sector es convertia en el motor econ&ograve;mic de les illes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El r&egrave;gim franquista estava molt interessat en el sector tur&iacute;stic -seguint altres models insulars- i permetia certa llibertat amb l'objectiu de potenciar el turisme. Per a aix&ograve; se centrava en la regulaci&oacute; de l'oferta tur&iacute;stica, amb l'abandonament de l'aplicaci&oacute; de les normes laborals, la qual cosa va propiciar situacions l&iacute;mit a finals dels seixanta i primers dels setanta dels seus empleats, especialment els originaris de la pen&iacute;nsula&rdquo;, subratlla la investigadora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El règim franquista estava molt interessat en el sector turístic -seguint altres models insulars- i permetia certa llibertat amb l&#039;objectiu de potenciar el turisme. Per a això se centrava en la regulació de l&#039;oferta turística, amb l&#039;abandonament de l&#039;aplicació de les normes laborals, la qual cosa va propiciar situacions límit a finals dels seixanta i primers dels setanta dels seus empleats, especialment els originaris de la península</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuela Aroca Mohedano</span>
                                        <span>—</span> Historiadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La normativa establia, a m&eacute;s, que un mateix treballador no havia de cobrir els tres torns diaris -esmorzar, dinar i sopar-. No obstant aix&ograve;, el que era habitual era just el contrari. La pressi&oacute; del turisme internacional, els vols nocturns i les excursions obligaven a realitzar horaris intempestius i solapaments continus. Com assenyala Aroca, els dies lliures i les vacances eren tamb&eacute; un dret que s'aplicava de forma discrecional. En molts casos, el descans era un privilegi i no un dret, mentre la temporalitat de l'ocupaci&oacute; impedia, a m&eacute;s, qualsevol tipus d'estabilitat: durant anys, molts treballadors nom&eacute;s van residir a les illes durant la temporada alta, tornant als seus llocs d'origen a l'hivern.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Platja de Talamanca, a Eivissa (1962)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La resposta sindical</strong></h2><p class="article-text">
        No va ser fins a finals dels seixanta i, sobretot, durant els primers setanta quan van comen&ccedil;ar a apar&egrave;ixer conflictes laborals m&eacute;s visibles, impulsats per petits grups de treballadors polititzats i per l'acumulaci&oacute; de greuges al sector: la combinaci&oacute; de precaritzaci&oacute; laboral, amuntegament i abs&egrave;ncia de canals de representaci&oacute; va portar la ind&uacute;stria a una situaci&oacute; l&iacute;mit, cosa que va motivar la resposta sindical, encara que de forma tardana i desigual. Durant bona part dels seixanta, l'organitzaci&oacute; m&eacute;s visible va ser la Uni&oacute; Sindical Obrera (USO), mentre que les CCOO van tardar a arrelar i ho van fer de manera molt diferent a la de la resta de l'Estat. 
    </p><p class="article-text">
        A Mallorca, el sindicat no va n&eacute;ixer com una organitzaci&oacute; sindical pr&ograve;piament dita, sin&oacute; com una estructura de conscienciaci&oacute; pol&iacute;tic-sindical impulsada per militants procedents de diferents &agrave;mbits ideol&ograve;gics. En paraules de Garcia Munar, CCOO &ldquo;va n&eacute;ixer des de dalt&rdquo;, fruit d'una consci&egrave;ncia pol&iacute;tica pr&egrave;via m&eacute;s que de conflictes laborals de base. La primera comissi&oacute; es va constituir el 22 d'abril de 1968, coincidint simb&ograve;licament amb el cinqu&egrave; aniversari de l'<a href="https://www.eldiario.es/politica/fusilamiento-grimau-crimen-dictadura-franquista-pp-justicia-niegan-revisar_129_10170578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afusellament del comunista Juli&aacute;n Grimau</a>, en un moment en qu&egrave; la mobilitzaci&oacute; obrera a l'illa era encara molt limitada.
    </p><p class="article-text">
        L'investigador destaca que la terciaritzaci&oacute; accelerada de l'economia mallorquina va generar una classe treballadora molt fragmentada, sense grans f&agrave;briques ni espais de socialitzaci&oacute; obrera. A difer&egrave;ncia d'altres territoris industrials, a Mallorca no es van produir grans aglomeracions de treballadors ni barris obrers consolidats. La socialitzaci&oacute; es donava de forma dispersa, sovint dins els mateixos hotels, on convivien treballadors de diferents categories, per&ograve; separats per una r&iacute;gida jerarquia laboral i salarial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Garcia Munar destaca que la terciarització accelerada de l&#039;economia mallorquina va generar una classe treballadora molt fragmentada, sense grans fàbriques ni espais de socialització obrera. A diferència d&#039;altres territoris industrials, a Mallorca no es van produir grans aglomeracions de treballadors ni barris obrers consolidats</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquest context, la divisi&oacute; extrema en categories professionals -m&eacute;s d'un centenar en alguns establiments- i la conviv&egrave;ncia en espais redu&iuml;ts dins els hotels refor&ccedil;aven un classisme intern que dificultava l'acci&oacute; col&middot;lectiva. Com recull Garcia Munar, no era el mateix ser recepcionista que cambrer o personal de neteja, ni en salari ni en tracte ni en condicions d'allotjament. Aquesta fragmentaci&oacute; va actuar durant anys com un fre a l'organitzaci&oacute; sindical i a la protesta.
    </p><p class="article-text">
        El turisme va impulsar la prosperitat de l'illa, per&ograve; a costa dels qui la sostenien. Al darrere de la imatge de modernitat i benestar, els historiadors que s'han submergit en la realitat que s'amagava darrere el <em>boom </em>dels anys seixanta i setanta coincideixen a assenyalar que el model es va construir sobre l'amuntegament, les jornades sense fi i la suspensi&oacute; dels drets b&agrave;sics dels treballadors. Aquella precaritzaci&oacute; no va ser una anomalia, sin&oacute; una conseq&uuml;&egrave;ncia estructural del creixement, avalada per la legalitat vigent, assumida socialment i silenciada pel discurs pol&iacute;tic. Durant d&egrave;cades, la vida quotidiana d'aquells treballadors va quedar fora del relat oficial -i triomfal- del desenvolupament econ&ograve;mic.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/treballadors-amuntegats-soterranis-i-jornades-sense-descans-historia-silenciada-boom-turistic-les-balears_1_12880694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 07:56:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Treballadors amuntegats en soterranis i jornades sense descans: la història silenciada del 'boom' turístic a les Balears]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Hostelería,Precariedad laboral,Precariedad,Derechos laborales,Condiciones laborales,Jornada Laboral,Conflictos laborales,Hoteles,Trabajadores,Sindicatos,Sindicalismo,Islas Baleares,Mallorca,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadores hacinados en sótanos y jornadas sin descanso: la historia silenciada del 'boom' turístico en Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/trabajadores-hacinados-sotanos-jornadas-descanso-historia-silenciada-boom-turistico-balears_1_12878673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc2ecb70-73f4-4a13-91df-177b77b28ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadores hacinados en sótanos y jornadas sin descanso: la historia silenciada del &#039;boom&#039; turístico en Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las habitaciones no son adecuadas para alojar a personas, sino a cerdos", relataba años después uno de aquellos empleados. Mientras las islas se vendían como paraíso vacacional, las condiciones de vida de los empleados eran extremadamente duras, marcadas por la precarización, el desarraigo y los bajos salarios</p><p class="subtitle">Del paraíso de los artistas al desenfreno urbanístico: la evolución turística de Mallorca e Ibiza
</p></div><p class="article-text">
        Balears, a&ntilde;os sesenta. Mientras el archipi&eacute;lago se vende al mundo como para&iacute;so vacacional, cientos de trabajadores sostienen el milagro tur&iacute;stico desde s&oacute;tanos sin luz, camas compartidas y jornadas interminables. La llegada masiva de mano de obra desde la pen&iacute;nsula y la ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que amortig&uuml;en el impacto humano del turismo de masas convierten en norma la precarizaci&oacute;n laboral, un modelo que, adem&aacute;s, dificulta la respuesta colectiva: la temporalidad, los bajos salarios, la falta de contratos estables y la movilidad constante de los trabajadores seg&uacute;n la temporada impiden la creaci&oacute;n de lazos s&oacute;lidos y sostenidos en el tiempo. Muchos empleados permanecen en las islas tan solo unos meses al a&ntilde;o para regresar al cabo de un tiempo a sus lugares de origen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las condiciones humanas en que se encuentra el empleado de la hosteler&iacute;a son desastrosas. Yo he trabajado en dos famosos hoteles y tanto en uno como en otro las habitaciones del personal eran dos salas grandes ocupadas por 50 personas. Y cuando una ducha funcionaba era una aut&eacute;ntica fiesta&rdquo;. Es el testimonio de Jos&eacute; Humerto, uno de aquellos trabajadores que sufrieron de primera mano la cara oculta del <em>boom </em>tur&iacute;stico en Balears. Su relato, recogido por el escritor Lloren&ccedil; Capell&agrave;, pone voz a una realidad sistem&aacute;ticamente invisibilizada que no suena tan lejana: la de una plantilla precarizada, sometida a condiciones de vida y trabajo extremas, normalizadas durante d&eacute;cadas como precio inevitable del crecimiento tur&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los hoteles promocionaban lujo y modernidad de cara al exterior, en muchos de ellos los trabajadores afrontaban una absoluta falta de intimidad y p&eacute;simas condiciones higi&eacute;nicas. &ldquo;El alojamiento casi siempre es inhumano, las habitaciones no son adecuadas para alojar a personas, sino para alojar a cerdos. Casi siempre suelen estar instaladas en subterr&aacute;neos y esto supone que la humedad chorree de las paredes y que las habitaciones incluso se inunden cuando llueve&rdquo;, relataba Juan L&oacute;pez, otro extrabajador de la hosteler&iacute;a, en conversaci&oacute;n con Capell&agrave;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alojamiento casi siempre es inhumano, las habitaciones no son adecuadas para alojar a personas, sino para alojar a cerdos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan López</span>
                                        <span>—</span> Extrabajador de hotel, en una entrevista con Llorenç Capellà
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Turistas saliendo de un hotel de Mallorca en los años sesenta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los trabajadores que sostuvieron el milagro tur&iacute;stico</strong> </h2><p class="article-text">
        La experiencia de estos trabajadores, recordada por el historiador Pere J. Garcia Munar en su libro <em>Obrers i sindicats. De la dictadura a la democr&agrave;cia. Mallorca, 1968-1981</em>, no fue una excepci&oacute;n, sino parte de un modelo laboral que convirti&oacute; el alojamiento y el descanso en un privilegio y que sostuvo durante a&ntilde;os el crecimiento acelerado de la industria tur&iacute;stica en Mallorca. En su obra, recientemente publicada por Documenta Balear, el investigador explica que la configuraci&oacute;n del movimiento obrero en la Mallorca del tardofranquismo estuvo profundamente condicionada por las particularidades del mercado laboral tur&iacute;stico y c&oacute;mo, a diferencia de otras zonas del Estado, el sindicalismo mallorqu&iacute;n se desarroll&oacute; en un contexto de escasa conflictividad inicial, marcado por una fuerte inmigraci&oacute;n laboral, una elevada rotaci&oacute;n de empleo y la ausencia de grandes concentraciones industriales que facilitaran la organizaci&oacute;n colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        El historiador, especializado con el movimiento obrero y la transici&oacute;n democr&aacute;tica en Balears, subraya que la nueva clase obrera tur&iacute;stica ten&iacute;a un doble origen: por un lado, mallorquines que abandonaban las tareas tradicionales del campo o de peque&ntilde;as industrias para incorporarse a los hoteles; por otro, un contingente creciente de trabajadores procedentes de la pen&iacute;nsula, quienes recalaban en el archipi&eacute;lago con escasa formaci&oacute;n profesional y quienes aceptaban condiciones de trabajo muy duras con la expectativa de mejorar su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, lo que reforzaba la precarizaci&oacute;n estructural del sector. 
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                    alt="A la izquierda, un joven botones en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa), en los años setenta, junto a un niño alojado con su familia en el establecimiento"
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            <span class="title">
                A la izquierda, un joven botones en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa), en los años setenta, junto a un niño alojado con su familia en el establecimiento                            </span>
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        La expansi&oacute;n del turismo en Balears no solo transform&oacute; la econom&iacute;a insular, sino que alter&oacute; de forma profunda la estructura social y laboral de las islas. Desde mediados de los sesenta, la hosteler&iacute;a absorbi&oacute; a una poblaci&oacute;n trabajadora llegada mayoritariamente de la pen&iacute;nsula, primero de forma estacional y de forma cada vez m&aacute;s permanente despu&eacute;s. Sin embargo, las condiciones de vida eran extremadamente duras: precarizaci&oacute;n, desarraigo, bajos salarios y temporalidad marcaron los inicios de este nuevo proletariado tur&iacute;stico. La enorme demanda de trabajadores que gener&oacute; el <em>boom </em>tur&iacute;stico se encontr&oacute;, adem&aacute;s, con la ausencia de pol&iacute;ticas de vivienda, as&iacute; como de estructuras sociales y habitacionales preparadas para acogerlos. &ldquo;Desde Andaluc&iacute;a, Murcia, Castilla-La Mancha, entre otras, llegaban a Mallorca con la esperanza de mejorar su situaci&oacute;n, pero las condiciones en el sector tur&iacute;stico no eran nada buenas: horarios muy largos, falta de contratos, salarios bajos, vivienda en el mismo hotel, muchas veces en almacenes o conviviendo en espacios reducidos con un gran n&uacute;mero de personas. En muchas ocasiones la comida eran las sobras de los comedores de los hoteles y la higiene tanto de los alojamientos como de los vestuarios era p&eacute;sima&rdquo;, subraya Garcia Munar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha, entre otras, llegaban a Mallorca con la esperanza de mejorar su situación, pero las condiciones en el sector turístico no eran nada buenas: horarios muy largos, falta de contratos, salarios bajos, vivienda en el mismo hotel, muchas veces en almacenes o conviviendo en espacios reducidos con un gran número de personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pere J. Garcia Munar</span>
                                        <span>—</span> Historiador y autor de &#039;Obrers i sindicats: de la dictadura a la democràcia. Mallorca, 1968-1981&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En declaraciones a elDiario.es, una de aquellas familias, en su caso procedentes del pueblo albacete&ntilde;o de Villarrobledo, relata su experiencia en un hotel de Ses Figueretes (Eivissa) en el que fue contratada, principalmente en el servicio de camareros de comedor, bar y habitaciones. Uno de sus miembros ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando comenz&oacute; a trabajar como botones. &ldquo;Los hermanos dorm&iacute;amos en un cuarto con literas, las hermanas en otro&rdquo;, recuerdan dos de ellos, quienes se&ntilde;alan que los recepcionistas &ldquo;ten&iacute;an m&aacute;s privilegios&rdquo;. Con todo, aseguran que en ese momento no ten&iacute;an la sensaci&oacute;n de &ldquo;estar mal&rdquo;: &ldquo;Hab&iacute;amos pasado mucha hambre y en el hotel por los menos nos daban comida y habitaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Playa de Ses Figueretes (Eivissa) en los años setenta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La misma familia recuerda que, precisamente de la misma localidad, cuatro integrantes de otra familia y seis trabajadores viajaban a bordo del Caravelle que, el 7 de enero de 1972, se estrell&oacute; en la Serra d'Atalayassa, en Eivissa, mientras iniciaba la maniobra de aterrizaje. En el avi&oacute;n viajaban trabajadores que se desplazaban hacia la mayor de las Piti&uuml;ses en busca de trabajo en la hosteler&iacute;a y la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/urbanismo-descontrolado-deja-ibiza-apenas-suelo-nuevos-colegios-vivienda-publica_1_9318987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construcci&oacute;n, otro de los sectores que se encontraba en plena expansi&oacute;n </a>al calor del <em>boom </em>tur&iacute;stico, necesitado de mano de obra barata y disponible de inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Debido a las adversas condiciones meteorol&oacute;gicas, la aeronave, que realizaba el vuelo regular 602 entre Val&egrave;ncia y Eivissa, colision&oacute; en Ses Roques Altes, donde, en la actualidad, un altar recuerda a las 104 personas fallecidas en el siniestro, la totalidad de sus ocupantes, muchos de ellos j&oacute;venes que viajaban con contratos verbales, promesas de empleo o expectativas inciertas de labrarse su futuro laboral en la isla. La tragedia dej&oacute; al descubierto una realidad poco visible del milagro tur&iacute;stico: la existencia de una migraci&oacute;n laboral precarizada, organizada a menudo a trav&eacute;s de redes personales y sin apenas garant&iacute;as, que aliment&oacute; durante a&ntilde;os el crecimiento acelerado del sector. Su p&eacute;rdida se convirti&oacute; en uno de los episodios m&aacute;s duros del coste humano del modelo tur&iacute;stico.
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                Miembros de la Guardia civil y personal de la Cruz Roja trasladan uno de los cadáveres rescatados en la zona donde se estrelló el avión de Iberia IB-602                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Ausencia de pol&iacute;ticas de vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        Los trabajadores que se incorporaron a trabajar en la hosteler&iacute;a balear, primero en Mallorca y progresivamente en el resto de las islas, ten&iacute;an como marco regulador la Reglamentaci&oacute;n de Trabajo de 1944, que obligaba a los hoteles a proporcionar habitaci&oacute;n y comida. No obstante, lo que se ofrec&iacute;a a muchos de ellos eran habitaciones colectivas en s&oacute;tanos, sin luz natural, junto a maquinarias ruidosas y en condiciones de salubridad deficientes. La manutenci&oacute;n, tambi&eacute;n obligatoria, se organizaba de forma jer&aacute;rquica. Los hoteles sol&iacute;an disponer de distintos comedores: uno para las categor&iacute;as superiores, con comida de calidad, y otro -conocido como <em>comedor de la familia-</em> para el resto, donde se serv&iacute;an sobras y alimentos de baja calidad, en ocasiones en condiciones sanitarias dudosas.
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                Turistas en la playa de Santa Ponça (Mallorca), en los años setenta                            </span>
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            <span class="title">
                Imagen de la playa de Can Pastilla (Mallorca) en los años sesenta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Balears, adem&aacute;s, el<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cronologia-vertigo-ruta-libertad_1_12766014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Plan de Estabilizaci&oacute;n de 1959 </a>-elaborado por figuras del Opus Dei como Laureano L&oacute;pez Rod&oacute;- marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n decisivo en la historia social y laboral de Mallorca, pero no en un sentido neutral ni beneficioso para la clase trabajadora. Se trata de un instrumento con el que el r&eacute;gimen franquista abandon&oacute; definitivamente la autarqu&iacute;a y apost&oacute; por una modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica subordinada al capital exterior,<strong> </strong>basada en la liberalizaci&oacute;n, la apertura al turismo internacional y la atracci&oacute;n de divisas. En el caso de la isla, esta estrategia tuvo un impacto inmediato: aceler&oacute; la terciarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y convirti&oacute; el turismo en el eje central del crecimiento, desplazando a gran velocidad la agricultura y las peque&ntilde;as industrias tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta transformaci&oacute;n se produjo sin un proyecto social paralelo. Seg&uacute;n el historiador David Ginard, la modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica iniciada tras el Plan gener&oacute; empleo, pero tambi&eacute;n fragment&oacute; a la clase trabajadora y dificult&oacute; durante a&ntilde;os la articulaci&oacute;n de una respuesta sindical s&oacute;lida en sectores como la hosteler&iacute;a, ignorando las consecuencias laborales y habitacionales de ese modelo. La llegada masiva de mano de obra no fue acompa&ntilde;ada de pol&iacute;ticas de vivienda, servicios p&uacute;blicos ni regulaci&oacute;n efectiva del empleo. El resultado fue una clase trabajadora joven, inmigrante y extremadamente vulnerable, atrapada en empleos temporales y mal remunerados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Según el historiador David Ginard, la modernización económica iniciada tras el Plan de Estabilización de 1959 generó empleo, pero también fragmentó a la clase trabajadora y dificultó durante años la articulación de una respuesta sindical sólida en sectores como la hostelería, ignorando las consecuencias laborales y habitacionales de ese modelo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Turistas cargados de ensaimadas tras sus vacaciones en Mallorca (1985)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Chabolismo vertical&rdquo;</strong> </h2><p class="article-text">
        Manuela Aroca Mohedano, doctora en Historia Contempor&aacute;nea, responsable de los proyectos hist&oacute;ricos de la Fundaci&oacute;n Francisco Largo Caballero y profesora asociada de la Universidad Carlos III de Madrid, lanza otra reflexi&oacute;n: no hab&iacute;a chabolismo visible en las calles, pero s&iacute; lo que ha definido como &ldquo;chabolismo vertical&rdquo;, oculto dentro de los propios hoteles. Adem&aacute;s, con un entramado casi inabarcable de categor&iacute;as profesionales -hasta 192 y m&aacute;s de mil salarios te&oacute;ricos distintos-, la ley, lejos de proteger a la plantilla, facilitaba el abuso empresarial y hac&iacute;a imposible el control efectivo de derechos b&aacute;sicos como los descansos o las retribuciones reales. Como explica en su investigaci&oacute;n <em>El sindicalismo en la hosteler&iacute;a de Baleares: del franquismo a la democracia</em>, la regulaci&oacute;n laboral impulsada en los primeros a&ntilde;os de la dictadura franquista cre&oacute; una estructura profundamente jerarquizada y opaca que, en la pr&aacute;ctica, dejaba a miles de trabajadores del turismo sin mecanismos de defensa precisamente en el momento en que el sector se convert&iacute;a en el motor econ&oacute;mico de las islas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El r&eacute;gimen franquista estaba muy interesado en el sector tur&iacute;stico -siguiendo otros modelos insulares- y permit&iacute;a cierta libertad en aras de potenciar el turismo. Para ello se centraba en la regulaci&oacute;n de la oferta tur&iacute;stica, con el abandono de la aplicaci&oacute;n de las normas laborales, lo que propici&oacute; situaciones l&iacute;mite a finales de los sesenta y primeros de los setenta de sus empleados, especialmente los originarios de la pen&iacute;nsula&rdquo;, subraya la investigadora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El régimen franquista estaba muy interesado en el sector turístico -siguiendo otros modelos insulares- y permitía cierta libertad en aras de potenciar el turismo. Para ello se centraba en la regulación de la oferta turística, con el abandono de la aplicación de las normas laborales, lo que propició situaciones límite a finales de los sesenta y primeros de los setenta de sus empleados, especialmente los originarios de la península</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuela Aroca Mohedano</span>
                                        <span>—</span> Historiadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La normativa establec&iacute;a, adem&aacute;s, que un mismo trabajador no deb&iacute;a cubrir los tres turnos diarios -desayuno, comida y cena-. Sin embargo, lo habitual era justo lo contrario. La presi&oacute;n del turismo internacional, los vuelos nocturnos y las excursiones obligaban a realizar horarios intempestivos y solapamientos continuos. Como se&ntilde;ala Aroca, los d&iacute;as libres y las vacaciones eran tambi&eacute;n un derecho que se aplicaba de forma discrecional. En muchos casos, el descanso era un privilegio y no un derecho, mientras la temporalidad del empleo imped&iacute;a, adem&aacute;s, cualquier tipo de estabilidad: durante a&ntilde;os, muchos trabajadores solo residieron en las islas durante la temporada alta, regresando a sus lugares de origen en invierno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Platja de Talamanca, en Eivissa (1962)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La respuesta sindical</strong></h2><p class="article-text">
        No fue hasta finales de los sesenta y, sobre todo, durante los primeros setenta cuando comenzaron a aparecer conflictos laborales m&aacute;s visibles, impulsados por peque&ntilde;os grupos de trabajadores politizados y por la acumulaci&oacute;n de agravios en el sector: la combinaci&oacute;n de precarizaci&oacute;n laboral, hacinamiento y ausencia de canales de representaci&oacute;n llev&oacute; a la industria a una situaci&oacute;n l&iacute;mite, lo que motiv&oacute; la respuesta sindical, aunque de forma tard&iacute;a y desigual. Durante buena parte de los sesenta, la organizaci&oacute;n m&aacute;s visible fue la Uni&oacute;n Sindical Obrera (USO), mientras que las CCOO tardaron en arraigar y lo hicieron de manera muy distinta a la del resto del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        En Mallorca, el sindicato no naci&oacute; como una organizaci&oacute;n sindical propiamente dicha, sino como una estructura de concienciaci&oacute;n pol&iacute;tico-sindical impulsada por militantes procedentes de distintos &aacute;mbitos ideol&oacute;gicos. En palabras de Garcia Munar, CCOO &ldquo;naci&oacute; desde arriba&rdquo;, fruto de una conciencia pol&iacute;tica previa m&aacute;s que de conflictos laborales de base. La primera comisi&oacute;n se constituy&oacute; el 22 de abril de 1968, coincidiendo simb&oacute;licamente con el quinto aniversario de la <a href="https://www.eldiario.es/politica/fusilamiento-grimau-crimen-dictadura-franquista-pp-justicia-niegan-revisar_129_10170578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejecuci&oacute;n del comunista Juli&aacute;n Grimau</a>, en un momento en que la movilizaci&oacute;n obrera en la isla era todav&iacute;a muy limitada.
    </p><p class="article-text">
        El investigador destaca que la terciarizaci&oacute;n acelerada de la econom&iacute;a mallorquina gener&oacute; una clase trabajadora muy fragmentada, sin grandes f&aacute;bricas ni espacios de socializaci&oacute;n obrera. A diferencia de otros territorios industriales, en Mallorca no se produjeron grandes aglomeraciones de trabajadores ni barrios obreros consolidados. La socializaci&oacute;n se daba de forma dispersa, a menudo dentro de los propios hoteles, donde conviv&iacute;an trabajadores de distintas categor&iacute;as, pero separados por una r&iacute;gida jerarqu&iacute;a laboral y salarial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Garcia Munar destaca que la terciarización acelerada de la economía mallorquina generó una clase trabajadora muy fragmentada, sin grandes fábricas ni espacios de socialización obrera. A diferencia de otros territorios industriales, en Mallorca no se produjeron grandes aglomeraciones de trabajadores ni barrios obreros consolidados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la divisi&oacute;n extrema en categor&iacute;as profesionales -m&aacute;s de un centenar en algunos establecimientos- y la convivencia en espacios reducidos dentro de los hoteles reforzaban un clasismo interno que dificultaba la acci&oacute;n colectiva. Como recoge Garcia Munar, no era lo mismo ser recepcionista que camarero o personal de limpieza, ni en salario ni en trato ni en condiciones de alojamiento. Esta fragmentaci&oacute;n actu&oacute; durante a&ntilde;os como un freno a la organizaci&oacute;n sindical y a la protesta.
    </p><p class="article-text">
        El turismo impuls&oacute; la prosperidad de la isla, pero a costa de quienes lo sosten&iacute;an. Tras la imagen de modernidad y bienestar, los historiadores que se han sumergido en la realidad que se escond&iacute;a tras el <em>boom </em>de los a&ntilde;os sesenta y setenta coinciden en se&ntilde;alar que el modelo fue construido sobre el hacinamiento, las jornadas sin fin y la suspensi&oacute;n de los derechos b&aacute;sicos de los trabajadores. Aquella precarizaci&oacute;n no fue una anomal&iacute;a, sino una consecuencia estructural del crecimiento, avalada por la legalidad vigente, asumida socialmente y silenciada por el discurso pol&iacute;tico. Durante d&eacute;cadas, la vida cotidiana de aquellos trabajadores qued&oacute; fuera del relato oficial -y triunfal- del desarrollo econ&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/trabajadores-hacinados-sotanos-jornadas-descanso-historia-silenciada-boom-turistico-balears_1_12878673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 20:46:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadores hacinados en sótanos y jornadas sin descanso: la historia silenciada del 'boom' turístico en Balears]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Hostelería,Precariedad laboral,Precariedad,Derechos laborales,Condiciones laborales,Jornada Laboral,Conflictos laborales,Hoteles,Trabajadores,Sindicatos,Sindicalismo,Islas Baleares,Mallorca,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obreros antifranquistas subidos a una chimenea: medio siglo de la histórica huelga en As Pontes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/obreros-antifranquistas-subidos-chimenea-medio-siglo-historica-huelga-as-pontes_1_12854384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/163e9ae8-3deb-46c5-8e44-890c8a8a1fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Obreros antifranquistas subidos a una chimenea: medio siglo de la histórica huelga en As Pontes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">6.000 trabajadores pararon durante un mes la construcción de la central térmica durante los estertores del franquismo en un conflicto en el que la extrema izquierda jugó papel central </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Carlos Núñez, el comunista gallego formado en la URSS que conoció a Víctor Jara, dirigió las huelgas del 72 y fue edil en Vigo </p></div><p class="article-text">
        Miguel Bola&ntilde;os y Jos&eacute; Luis Muruz&aacute;bal, <em>Muru</em>, no dudaron. El partido lo hab&iacute;a acordado y ellos acataban la disciplina colectiva: escalar&iacute;an hasta lo alto de la chimenea en construcci&oacute;n de la central t&eacute;rmica de As Pontes (A Coru&ntilde;a, Galicia). La dictadura agonizaba, era agosto de 1975, y la resistencia antifranquista deb&iacute;a salir de las sombras. La propaganda por el hecho. Esa era la consigna del Partido del Trabajo (PT), organizaci&oacute;n de orientaci&oacute;n mao&iacute;sta con importante predicamento en la Transici&oacute;n y uno de los motores, junto a una incipiente izquierda nacionalista gallega, de la hist&oacute;rica huelga de As Pontes. La que vio como Bola&ntilde;os y Muru se encaramaban a una chimenea que alcanz&oacute; los 356 metros de altura -la m&aacute;s alta de Europa- y culminaban as&iacute; m&aacute;s de 20 d&iacute;as de paro obrero. El objetivo eran mejoras laborales pero la acci&oacute;n simb&oacute;lica, y lo que supuso para la rearticulaci&oacute;n del sindicalismo gallego, lo tatu&oacute; en la historia.
    </p><p class="article-text">
        La localidad, en el interior de la provincia de A Coru&ntilde;a, no llegaba entonces a los 10.000 habitantes. Seis mil trabajadores secundaron la protesta. &ldquo;Miles de personas se concentraban en un pueblo peque&ntilde;o, llegados de muchos lugares para construir la central. No era f&aacute;cil ni siquiera encontrar donde dormir, todo barracones y barrizales&rdquo;, relata a elDiario.es Luis Burgos, abogado jubilado y en 1975 secretario de organizaci&oacute;n del PT en Galicia. Clandestino, claro. &ldquo;Ese ambiente era propicio para que prosperase el tema sindical&rdquo;, a&ntilde;ade. A inicios de aquel a&ntilde;o, el &uacute;ltimo de la vida de Franco, su partido hab&iacute;a aprobado una nueva estrategia. El r&eacute;gimen se ca&iacute;a a pedazos, en parte empujado por la conflictividad pol&iacute;tico laboral, y la extrema izquierda buscaba salir a la luz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decidimos hacer cosas espectaculares para llamar la atenci&oacute;n, asumiendo riesgos. A Muru siempre se le ocurr&iacute;a algo. Acordamos lo de la chimenea&rdquo;, recuerda. Ni Muruz&aacute;bal ni Burgos eran exactamente militante de base. Ambos formaban parte del Comit&eacute; Central del PT -una de las formaciones m&aacute;s activas a la izquierda del Partido Comunista- a nivel estatal. Tambi&eacute;n estaban en el tajo: Muru como calderero en una auxiliar de Astano, en Ferrol, desplazado a As Pontes, y Burgos en las obras de otra central t&eacute;rmica, la de Sab&oacute;n, en Arteixo (A Coru&ntilde;a). 
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos asumidos, m&aacute;s all&aacute; de la haza&ntilde;a f&iacute;sica de subir a lo alto de la central en construcci&oacute;n, se materializaron cuando la Guardia Civil despleg&oacute; incluso un helic&oacute;ptero para detener a Muru y a Bola&ntilde;os, los dos escaladores. Aquel acto, de enorme repercusi&oacute;n en su d&iacute;a, fue, en todo caso, el estertor de una huelga de 21 d&iacute;as que hab&iacute;a sacudido al r&eacute;gimen y ocupado planas en una prensa que, a&uacute;n sometida a censura, ya no era capaz de esconder la intens&iacute;sima agitaci&oacute;n obrera.
    </p><h2 class="article-text">Paco V&aacute;zquez 'largocaballerista'</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La huelga fue un fracaso desde el punto de vista de las reivindicaciones concretas. Pero s&iacute; tuvo un efecto pol&iacute;tico y sindical&rdquo;. Habla con este peri&oacute;dico Miguel Campuzano, que en 1975 ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y militaba en la Uni&oacute;n do Povo Galego (UPG) -un partido nacionalista y marxista origen del actual BNG- y en su rama estudiantil, Estudantes Revolucionarios Galegos (ERGA). Campuzano estaba en segundo de Filosof&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n, y en el verano trabajaba en las obras de As Pontes junto a su camarada Xos&eacute; Manuel D&iacute;az, de 17 a&ntilde;os y todav&iacute;a en el instituto. &ldquo;El PT hab&iacute;a ideado un m&eacute;todo de agitaci&oacute;n obrera bastante mec&aacute;nico pero eficaz&rdquo;, explica, &ldquo;elaboraba en asamblea una tabla de reivindicaciones, se la presentaba a la patronal y si esta no respond&iacute;a, huelga&rdquo;. Los dos nacionalistas asist&iacute;an a las asambleas, observaban e intentaban difundir su causa.
    </p><p class="article-text">
        En el agosto caliente de hace 50 a&ntilde;os, los trabajadores de la obra de As Pontes, asalariados de decenas de auxiliares, decidieron presionar directamente a la asociaci&oacute;n de empresas. Reclamaban las 40 horas semanales, un aumento salarial lineal o que las compa&ntilde;&iacute;as se hiciesen cargo del IRPF y las cotizaciones. La patronal se neg&oacute;. Que cada empresa negocie por separado, aleg&oacute;. La gente del PT, integrada en Comisiones Obreras, segu&iacute;a su manual y propuso la huelga, relata Campuzano, que ha reconstruido la historia del paro en varios art&iacute;culos. La direcci&oacute;n del sindicato, controlada por el Partido Comunista, no la quer&iacute;a. &ldquo;Y nosotros, por consejo de nuestros enlaces en Ferrol (Lois R&iacute;os y Elvira Souto), donde una t&aacute;ctica similar fracasara, no empuj&aacute;bamos&rdquo;, afirma. Las habilidades dial&eacute;cticas de Muruz&aacute;bal y Bola&ntilde;os se impusieron. El 6 de agosto de 1975 comenz&oacute; el paro. La represi&oacute;n no se hizo esperar: a los dos d&iacute;as ya hab&iacute;a cientos de despedidos.
    </p><p class="article-text">
        Las asambleas obreras se suced&iacute;an. La patronal no ced&iacute;a, los operarios tampoco. En el conflicto mediaba Inspecci&oacute;n de Trabajo que, contra todo pron&oacute;stico, no fue neutral. Dos j&oacute;venes inspectores, reci&eacute;n aprobadas sus oposiciones, se inclinaban del lado de los huelguistas: Carlos Dom&eacute;nech y un Francisco V&aacute;zquez que entonces se autodefin&iacute;a como <em>largocaballerista</em> y ya en democracia fue alcalde de A Coru&ntilde;a por el PSOE. <a href="https://www.eldiario.es/galicia/francisco-vazquez-historico-socialista-entendia-fraga-ahora-coquetea-extrema-derecha_1_10583475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En la actualidad sus posiciones convergen a menudo con las de Vox</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Campuzano recuerda como en el fragor de las batallas se enteraron de otro acontecimiento decisivo de aquellos meses fren&eacute;ticos: <a href="https://www.eldiario.es/galicia/politica/moncho-reboiras-lider-nacionalista-gallego-policia-franquista-asesino-tres-disparos-espalda_130_8310311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la polic&iacute;a franquista hab&iacute;a asesinado en Ferrol a su compa&ntilde;ero de filas Moncho Reboiras</a>. &ldquo;Uno de los hermanos Aneiros [significados miembros del Partido Comunista en el &aacute;rea de Ferrolterra] lleg&oacute; de Ferrol y nos dijo 'cuidado, esta noche mataron un t&iacute;o a tiros', como diciendo 'es uno de los vuestros&rdquo;, hace memoria. Era el 12 de agosto. Lois R&iacute;os nunca acudi&oacute; a la cita que, en As Pontes, hab&iacute;a acordado con Campuzano y D&iacute;az para entregarles propaganda. Formaba parte, junto a Souto, del comando de Reboiras. Consigui&oacute; escapar del cerco policial. 
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as pasaron y la huelga entr&oacute; en un callej&oacute;n sin salida. A finales de ese mes, y sin haber conseguido la readmisi&oacute;n de los despedidos, una asamblea dominada por los comunistas decidi&oacute; finalizar la huelga. &ldquo;Durante los &uacute;ltimos d&iacute;as es cuando Muru y Bola&ntilde;os se suben a la chimenea para intentar dar la vuelta a la situaci&oacute;n. Fue un gesto simb&oacute;lico y qued&oacute; para la historia&rdquo;, asegura Campuzano.
    </p><h2 class="article-text">Ra&iacute;ces del sindicalismo nacionalista</h2><p class="article-text">
        El viejo sindicalista insiste en el valor cualitativo de la protesta de As Pontes. &Eacute;l y D&iacute;az tambi&eacute;n impulsaban entonces el Sindicato Obreiro Galego (SOG), una de las primeras experiencias sindicales ligadas a la izquierda nacionalista gallega. El ensayista y profesor Ant&oacute;n Baamonde, articulista de elDiario.es, comparte su impresi&oacute;n. Baamonde era un estudiante del instituto de Vilalba (Terra Cha, Lugo), su localidad natal, y militante de ERGA. &ldquo;Vilalba y As Pontes [a 24 kil&oacute;metros de distancia] ten&iacute;an mucha relaci&oacute;n entonces. Y muchos amigos iban a As Pontes a trabajar unos meses. La construcci&oacute;n de la central t&eacute;rmica y todas las auxiliares ofrec&iacute;an muchas oportunidades laborales&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Su labor, recuerda, consist&iacute;a en hacer pintadas de apoyo a los huelguistas o repartir propaganda a la entrada de las factor&iacute;as. &ldquo;Era un tiempo de efervescencia pol&iacute;tica. Todo el mundo estaba metido en algo. Hab&iacute;a relaci&oacute;n con los curas de los Comit&eacute;s de Axuda &aacute; Loita Labrega y con la gente de Cristi&aacute;ns polo Socialismo. Si t&uacute; conoc&iacute;as a alguien que trabajaba en un taller de As Pontes, intentabas meterlo en el asunto&rdquo;, dice. As Pontes viv&iacute;a un ciclo de proletarizaci&oacute;n: gente que llegaba del mundo agrario para trabajar en la f&aacute;bricas. Y en ese ambiente, Baamonde tambi&eacute;n menciona las primeras pintadas del Sindicato Obreiro Galego, por ejemplo. No existen fotograf&iacute;as del conflicto, solo memorias individuales. O, por lo menos, nadie ha localizado im&aacute;genes. &ldquo;No se sacaban fotos. Como mucho, las sacar&iacute;a la Guardia Civil&rdquo;, ironiza Luis Burgos, &ldquo;infiltraban agentes en las asambleas, pero a menudo los identific&aacute;bamos y los ech&aacute;bamos&rdquo;.
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                Una imagen de la huelga de la construcción de Lugo en 1977 en la que se puede ver a Xosé Manuel Díaz, dos años antes activo sindicalista en el paro obrero de As Pontes                            </span>
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        Al repasar lo sucedido aquel agosto, Campuzano insiste en su importancia cualitativa y para el desarrollo del sindicalismo gallego, en concreto de su rama nacionalista. &ldquo;Personas que nos conocimos en aquel momento y en aquel lugar despu&eacute;s tuvimos un papel importante en la conformaci&oacute;n de la CIG&rdquo;, asegura. La Confederaci&oacute;n Intersindical Galega es, en la actualidad, la primera central de la comunidad por n&uacute;mero de delegados y de afiliados. Se fund&oacute; en 1993, pero las dos corrientes que nutrieron su principal antecesora, la Intersindical Nacional de Traballadores de Galicia (INTG), hab&iacute;an confluido en As Pontes: los militantes del PT integrados en Comisiones Obreras y que al poco tiempo se escindieron como CSUT y despu&eacute;s se transformaron en la Central de Traballadores de Galicia; y el SOG, impulsado por la UPG, y m&aacute;s tarde Intersindical Nacional Galega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Compartiamos una forma de ser y de vivir. Eramos rupturistas de verdad, no est&aacute;bamos por la ruptura pactada del Partido Comunista&rdquo;, considera Campuzano, &ldquo;nosotros, los nacionalistas, aprendimos mucho de las t&aacute;cticas de Muruz&aacute;bal y Bola&ntilde;os, gente vital y combativa, que se acercaron a nosotros no por la cuesti&oacute;n nacional, sino por la de clase&rdquo;. &ldquo;El Sindicato Obreiro era entonces peque&ntilde;o, muy clandestino&rdquo;, argumenta Burgos, &ldquo;pero coincid&iacute;amos en el objetivo de acelerar la ruptura democr&aacute;tica. Al final no pudo ser&rdquo;. Las ra&iacute;ces de un importante sindicato y la memoria de un agudo episodio de lucha obrera en el tr&aacute;nsito de la dictadura a la democracia, eso s&iacute; pudo ser en agosto de 1975. 
    </p><p class="article-text">
        La central t&eacute;rmica de As Pontes comenz&oacute; a funcionar en 1976 y dej&oacute; de hacerlo en octubre de 2023. La chimenea a la que escalaron Muruz&aacute;bal y Bola&ntilde;os todav&iacute;a domina la silueta de la localidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/obreros-antifranquistas-subidos-chimenea-medio-siglo-historica-huelga-as-pontes_1_12854384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 05:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Obreros antifranquistas subidos a una chimenea: medio siglo de la histórica huelga en As Pontes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Memoria Histórica,Movimientos sociales,Sindicalismo,CIG – Confederación Intersindical Galega,Franquismo,Dictadura,Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos años de huelga contra Tesla en Suecia: "Elon Musk está actuando ideológicamente contra los sindicatos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/anos-huelga-tesla-suecia-elon-musk-actuando-ideologicamente-sindicatos_1_12712882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e80dd84-d006-4a64-8e54-017bb8b80532_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos años de huelga contra Tesla en Suecia: &quot;Elon Musk está actuando ideológicamente contra los sindicatos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya es el paro laboral más largo en Suecia en los últimos 100 años; tras fracasar la mediación entre las partes, los sindicatos han aumentado las acciones de solidaridad contra el fabricante de coches eléctricos</p></div><p class="article-text">
        La huelga sindical contra Tesla en Suecia cumple ya dos a&ntilde;os, desde que el 27 de octubre de 2023, el sindicato IF Metall iniciase un paro laboral en protesta contra el fabricante de coches el&eacute;ctricos del hombre <a href="https://www.eldiario.es/economia/tesla-propone-incentivo-record-elon-musk-convertirlo-primer-billonario_1_12581661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s rico del mundo, Elon Musk</a>. Desde entonces, catorce sindicatos de cuatro pa&iacute;ses distintos (Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia) se han implicado en las movilizaciones contra el grupo automovil&iacute;stico estadounidense a trav&eacute;s de distintas acciones de solidaridad. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto ya es <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/suecos-sabian-huelga-ano-medio-tesla-elon-musk-canario-mina_1_12205233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la huelga m&aacute;s larga</a> que se ha visto en Suecia en los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os, y representa el primer y &uacute;nico en el mundo que sufre la empresa dirigida por el multimillonario, notoriamente antisindical y financiador de Donald Trump, del que fue alto cargo hasta su tormentosa salida del gobierno estadounidense hace unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        La ra&iacute;z del problema est&aacute; en la falta de voluntad del fabricante de autom&oacute;viles el&eacute;ctricos de firmar un convenio colectivo para los 130 mec&aacute;nicos que trabajan en sus talleres del pa&iacute;s n&oacute;rdico. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tras <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/beneficios-tesla-siguen-desplomandose-40-elon-musk-habla-nuevo-androide_1_12707267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la negativa de Tesla de llegar a un acuerdo</a>, los sindicatos y los analistas ven un movimiento ideol&oacute;gico contra el modelo laboral sueco, basado en la negociaci&oacute;n colectiva de convenios. Tambi&eacute;n apuntan al miedo que tiene la empresa a que las demandas sindicales se expandan por otros pa&iacute;ses en el mundo en los que la compa&ntilde;&iacute;a tiene miles de trabajadores. 
    </p><p class="article-text">
        Tras 24 meses de inactividad, los 65 mec&aacute;nicos de Tesla en Suecia que secundan la huelga &ldquo;mantienen una determinaci&oacute;n alta de seguir adelante&rdquo;, afirma a elDiario.es el portavoz del sindicato IF Metall, Jesper Pettersson. Sin embargo, &ldquo;tambi&eacute;n es importante decir que la protesta supone un desgaste psicol&oacute;gico importante, no es f&aacute;cil para ellos&rdquo;, admite. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato IF Metall se compensa con un 130% del sueldo a los huelguistas, pero admiten que el coste personal de estar fuera del mercado laboral es muy alto para unos mec&aacute;nicos altamente cualificados y acostumbrados a trabajar con la tecnolog&iacute;a automovil&iacute;stica m&aacute;s avanzada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Econ&oacute;micamente no es un problema para nosotros seguir con la huelga&rdquo;, explica Petersson, que representa a una uni&oacute;n con m&aacute;s de 300.000 afiliados y un amplio fondo para huelgas. &ldquo;Tenemos suficientes recursos para continuar con la protesta durante mucho tiempo, tanto como los huelguistas est&eacute;n dispuestos a seguir&rdquo;, sentencia. 
    </p><h2 class="article-text">Los mediadores tiran la toalla </h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, las posiciones entre el sindicato y Tesla se han enrocado todav&iacute;a m&aacute;s, despu&eacute;s de que el Instituto Sueco de Mediaci&oacute;n tirara la toalla y abandonara los intentos de llegar a un acuerdo entre las dos partes. 
    </p><p class="article-text">
        La directora de la instituci&oacute;n de mediadores, Irene Wennemo, se&ntilde;alaba que Tesla est&aacute; rechazando la firma del convenio colectivo por la preocupaci&oacute;n sobre como afectar&iacute;a este acuerdo al grupo empresarial en otros pa&iacute;ses, si bien se&ntilde;al&oacute; que las condiciones de los empleados en Suecia han mejorado durante los dos a&ntilde;os de disputa: &ldquo;Es triste a la vez que muy inusual que una acci&oacute;n sindical dure tanto tiempo en Suecia. Hay una fuerte necesidad de llegar a un acuerdo porque nuestros convenios colectivos son razonables y sensatos&rdquo;, explic&oacute; Wennemo. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo a&ntilde;o de protestas ha estado marcado por una oleada de acciones solidarias por parte de los mayores sindicatos del pa&iacute;s n&oacute;rdico para bloquear el env&iacute;o de coches Tesla a los puertos suecos, detener la limpieza de sus instalaciones, retener los env&iacute;os postales incluyendo las nuevas matr&iacute;culas, e impedir la conexi&oacute;n de las estaciones de carga a la red el&eacute;ctrica. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, tras los intentos de mediaci&oacute;n fallidos, los sindicatos han decidido tensar a&uacute;n m&aacute;s la cuerda con otras diez acciones nuevas para presionar a la empresa. Entre ellas, se ha dejado de reparar la red de fibra &oacute;ptica y telef&oacute;nica en los locales de Tesla, y tambi&eacute;n los aparatos clim&aacute;ticos instalados en sus tiendas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los inconvenientes y la aparatosidad de estas acciones, el analista en el Think Tank Arena Id&eacute;, German Bender, afirma que los sindicatos han causado problemas, pero no han conseguido bloquear completamente la actividad de la empresa: &ldquo;Es verdad que en los talleres es m&aacute;s dif&iacute;cil reparar los coches, y tambi&eacute;n tienen problemas en expandir la red de cargadores, eso es bastante grave porque es una parte muy importante para el modelo de negocio de Tesla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano de las ventas de coches, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o Tesla ha matriculado un 65% menos de unidades en Suecia, siguiendo una tendencia parecida en otros pa&iacute;ses europeos. Pero el investigador lo atribuye m&aacute;s &ldquo;a la mala imagen que ha cosechado la empresa tras la asociaci&oacute;n de Elon Musk con movimientos de ultraderecha en Europa y en EEUU, m&aacute;s que a la huelga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bender se&ntilde;ala que en una perspectiva global no ser&iacute;a econ&oacute;micamente significativo para Tesla aceptar un convenio colectivo en Suecia para 130 trabajadores, teniendo en cuenta los enormes recursos que tiene la empresa, con m&aacute;s de 125.000 empleados en todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;Musk act&uacute;a ideol&oacute;gicamente contra la idea de los sindicatos, por este motivo los costes econ&oacute;micos y de imagen que est&aacute; dispuesto a pagar con esta huelga son mucho m&aacute;s elevados que los que afrontar&iacute;a cualquier otra empresa&rdquo;, asegura Bender. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, &ldquo;Tesla tambi&eacute;n percibe el riesgo de que si firman un convenio colectivo en Suecia se podr&iacute;a usar en las negociaciones en otros pa&iacute;ses, por ejemplo, en Alemania, donde tienen una f&aacute;brica con 11.000 empleados, o en EEUU&rdquo;, afirma. 
    </p><h2 class="article-text">En riesgo el modelo laboral sueco </h2><p class="article-text">
        Por otra parte, desde los sindicatos temen que, si se deja perder el pulso contra Tesla, se estar&iacute;a abriendo la puerta a que otras empresas intentaran hacer lo mismo en Suecia. Esto pondr&iacute;a en riesgo el denominado &ldquo;modelo laboral sueco&rdquo;, que hace referencia a que empresarios, y unos sindicatos muy fuertes, negocian las reglas del juego de los convenios colectivos sin que el Estado intervenga.
    </p><p class="article-text">
        Esta f&oacute;rmula ha dado pie, hasta ahora, a un modelo con un bienestar y unas condiciones laborales para los trabajadores que est&aacute;n por encima de la media en Europa, gracias a que pr&aacute;cticamente el 90% de la fuerza laboral del pa&iacute;s est&aacute; cubierta por los convenios colectivos. El analista German Bender asegura que &ldquo;por miedo a ese riesgo se ha involucrado pr&aacute;cticamente todo el movimiento sindical de Suecia contra Tesla, porque los sindicatos tambi&eacute;n lo ven como un conflicto simb&oacute;lico&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los sindicatos est&aacute;n luchando por un modelo social y democr&aacute;tico, no solamente por un convenio colectivo para los mec&aacute;nicos en estos talleres. Es un tema mucho m&aacute;s amplio, mucho m&aacute;s grande, mucho m&aacute;s importante&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Òscar Gelis Pons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/anos-huelga-tesla-suecia-elon-musk-actuando-ideologicamente-sindicatos_1_12712882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Oct 2025 21:07:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos años de huelga contra Tesla en Suecia: "Elon Musk está actuando ideológicamente contra los sindicatos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tesla,Suecia,Huelgas,Elon Musk,Conflictos laborales,Sindicatos,Sindicalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El extrarradio de Madrid forjó al héroe anarquista Cipriano Mera y un libro lo cuenta: "El descampado fue Parlamento del pobre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/extrarradio-madrid-forjo-heroe-anarquista-cipriano-mera-libro-cuenta-descampado-parlamento-pobre_1_12689172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d40ce90-ec4e-4a3e-ab23-6a1a1810a99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El extrarradio de Madrid forjó al héroe anarquista Cipriano Mera y un libro lo cuenta: &quot;El descampado fue Parlamento del pobre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Mera, hombre de las afueras', el historiador y periodista Luis de la Cruz narra el origen de un albañil convertido en referente anarcosindicalista y de la resistencia contra los sublevados en la Guerra Civil. La obra es además un tratado de la periferia madrileña como "espacio de desobediencia y acción colectiva"</p><p class="subtitle">La vida como maestro en los Cuatro Caminos de Abelardo Saavedra, el anarquista errante</p></div><p class="article-text">
        Los lugares nos hacen, incluso mientras se hacen. Es lo que ejemplifica el historiador, periodista y bibliotecario Luis de la Cruz a cuenta de la fascinante figura de Cipriano Mera. Un hombre convertido en mito que fue muchas cosas: un alba&ntilde;il que abraz&oacute; el anarcosindicalismo, un militante que convenc&iacute;a y movilizaba a las masas o un h&eacute;roe de la Guerra Civil que lideraba las columnas anarquistas que derrotaron a los sublevados en las batallas de Madrid o Guadalajara.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://fal.cnt.es/producto/mera-hombre-de-las-afueras/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mera, hombre de las afueras</em></a><em> </em>(Editorial Decordel), Luis de la Cruz lleva a cabo un acercamiento a la etapa m&aacute;s desconocida de Mera: sus ra&iacute;ces en Tetu&aacute;n (cuando todav&iacute;a era Tetu&aacute;n de las Victorias) y en un extrarradio de Madrid que se construy&oacute; a la par que su toma de conciencia sociopol&iacute;tica. La historia del obrero y referente anarcosindicalista antes de que sus haza&ntilde;as en la resistencia contra los golpistas, al frente del IV Cuerpo del Ej&eacute;rcito Popular, terminaran de cimentar su mito.
    </p><p class="article-text">
        Mera, su familia o sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de militancia gu&iacute;an un viaje por una ciudad en expansi&oacute;n. Barrios en los que la significaci&oacute;n pol&iacute;tica y el alma obrera se edifican a la vez que las casas o los caminos. &ldquo;El libro surge porque me encargan un paseo guiado por el Tetu&aacute;n de Mera, as&iacute; que empiezo a investigar sobre &eacute;l ligando personaje territorio y personaje. No es circunstancial que naciera ah&iacute; o que su biograf&iacute;a pol&iacute;tica comience a desarrollarse en ese lugar, sino que hay una relaci&oacute;n entre las caracter&iacute;sticas urban&iacute;sticas que le rodeaban y su sindicalismo revolucionario&rdquo;, dice el autor en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Tetu&aacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la ciudad desbord&oacute; a la ciudad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En el libro me centro en el norte de Madrid porque es lo que vengo estudiando y es el contexto que rodea a Mera, pero ser&iacute;a una reflexi&oacute;n com&uacute;n para lo que era extrarradio de Madrid entre los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os del siglo XIX y el primer tercio del XX&rdquo;, aclara de la Cruz. Habla de &ldquo;caracter&iacute;sticas urbanas y de crecimiento comunes en Tetu&aacute;n, Cuatro Caminos, Ventas o Puente de Vallecas&rdquo;. Su extensi&oacute;n coincide con &ldquo;un momento de desborde de la ciudad, cuando se crea el ensanche planificado del llamado Plan Castro, que no responde a la cantidad de migrantes que est&aacute;n llegando a la ciudad, incluidas las personas que vienen a erigir ese ensanche&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Mera, hombre de las afueras&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
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        As&iacute;, &ldquo;el crecimiento de los arrabales es mayor que el del propio ensanche&rdquo;: Arg&uuml;elles, Salamanca o Chamber&iacute; son &ldquo;la ciudad que tiene que crecer, que est&aacute; planificada para que as&iacute; sea, pero lo hace m&aacute;s despacio que la urbe que la est&aacute; abrazando&rdquo;. Seg&uacute;n el historiador, &ldquo;la ciudad no oficializada se expande haci&eacute;ndose a s&iacute; misma y eso le confiere una menor atenci&oacute;n institucional a su existencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo punto da pie a &ldquo;equ&iacute;vocos o titubeos a la hora de denominarla de una manera u otra&rdquo;. De la Cruz dedica varios pasajes a la heterogeneidad y evoluci&oacute;n de los t&eacute;rminos con los que referirse a este fen&oacute;meno, del desd&eacute;n y la aporofobia de la prensa m&aacute;s oficialista al inter&eacute;s no exento de paternalismo en autores como P&iacute;o Baroja: &ldquo;&iquest;Estamos hablando de extrarradio, de periferia, de afueras, de periferia...? No se sabe muy bien por qu&eacute; a muchos de sus propios contempor&aacute;neos (sobre todo a las clases burguesas) les es desconocido, a pesar de tenerlos al lado, ya que sus habitantes son trabajadores que entran a trabajar a la ciudad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un hombre hecho en las afueras</h2><p class="article-text">
        La mencionada menor presencia en estos entornos de la autoridad, sea la municipalidad o el Estado, es uno de los motivos que explica el traslado de gran parte de la agitaci&oacute;n sociolaboral desde el centro de Madrid hasta una periferia en auge. Pero no es el &uacute;nico: &ldquo;Se trata de un tipo de ciudad que, por la propia necesidad de su crecimiento hu&eacute;rfano de tutela, tiene que crecer hecho a s&iacute; mismo y basarse en el apoyo mutuo. Con ello, es m&aacute;s f&aacute;cil esconderse o tener v&iacute;as y enlaces de huida si tu actividad no est&aacute; sujeta a la legalidad, hablemos de delincuencia com&uacute;n o de gente perseguida por su actividad sindical o pol&iacute;tica&rdquo;, explica el periodista de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        El abandono institucional no solo se traduce en mayor capacidad de acci&oacute;n para actividades ilegales o subversivas, sino que fomenta la colectividad y lo comunitario: &ldquo;La manera de ser del sitio tiene que ver con que 'a la fuerza ahorcan'. Las calles no est&aacute;n asfaltadas, las aguas fecales no son retiradas de la v&iacute;a p&uacute;blica, el alumbrado tarda en llegar... Es un sitio donde las personas deben juntarse para hacer la ciudad por su cuenta. Eso provoca que mucha gente que hasta la fecha hab&iacute;a estado en lo que se llamaban barrios bajos (Lavapi&eacute;s, Malasa&ntilde;a o Chueca), zonas populares donde tradicionalmente se desarrollaba la acci&oacute;n contestataria y en las que seguir&aacute; produci&eacute;ndose, se desplace a los extrarradios. A ellos, adem&aacute;s, se unen nuevas generaciones de culturas subalternas que nacen en un nuevo contexto que les es apropiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El extrarradio, en el caso de Cipriano Mera su Tetu&aacute;n natal o las cercanas &aacute;reas de Cuatro Caminos y Chamart&iacute;n de la Rosa (por entonces municipio independiente de la capital), se convierte para este referente del obrerismo en &ldquo;un espacio de desobediencia y acci&oacute;n colectiva&rdquo;, tal como Luis de la Cruz lo describe en su libro. &ldquo;Hay un eslab&oacute;n perdido, muy dif&iacute;cil de documentar, que es cu&aacute;nto influye la cultura contestataria del suburbio en la conformaci&oacute;n de culturas posteriores m&aacute;s formalizadas en partidos pol&iacute;ticos o sindicatos. Mera, cuando a&uacute;n es una persona que no ha terminado de adquirir conciencia pol&iacute;tica, est&aacute; viendo en el barrio motines de subsistencia en los que participan ni&ntilde;os y mujeres&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un eslabón perdido que es cuánto influye la cultura contestataria del suburbio en la conformación de partidos políticos o sindicatos. Mera, cuando es una persona que no ha terminado de adquirir conciencia política, está viendo en el barrio motines de subsistencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis de la Cruz</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Mera, hombre de las afueras&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos motines del hambre, imprescindibles para conformar el sujeto pol&iacute;tico de Mera y otras personalidades subversivas coet&aacute;neas, son para el autor &ldquo;una forma de protesta popular no estructurada que la historiograf&iacute;a tradicional tildaba de primitivas&rdquo;. Una manera de movilizaci&oacute;n &ldquo;inferior&rdquo; a las que luego se producir&iacute;an con estructuras pol&iacute;ticas m&aacute;s s&oacute;lidas. Desde su punto de vista, ese menosprecio no se ajusta a la realidad: &ldquo;El mot&iacute;n es simplemente otro tipo de movilizaci&oacute;n con unas l&oacute;gicas internas tambi&eacute;n muy complejas que est&aacute;n muy ligadas a las pol&iacute;ticas de clase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Mera le influyen los movimientos que ve, y tambi&eacute;n los espacios en los que se producen: &ldquo;Lo que sucede en el extrarradio, que ven&iacute;a ya pasando antes entre las clases populares, es que cuentan con una oferta mucho menor de lugares especializados que la de las clases burguesas. Los espacios son lugares para todo. Como adem&aacute;s son barrios donde la sociabilidad es central, la taberna o el descampado se convierten en espacios sociopol&iacute;ticos muy rese&ntilde;ables. En el libro hay ejemplos de m&iacute;tines o asambleas en medio de la Dehesa de la Villa o en el merendero de Canuto Gonz&aacute;lez en Cuatro Caminos. El descampado fue en ese momento el Parlamento del pobre, el lugar improvisado donde se produce la acci&oacute;n pol&iacute;tica, siendo a la vez el sitio donde los vecinos experimentan su actividad diaria o de ocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, recintos como el Cine Europa van ganando protagonismo. De la Cruz lo justifica as&iacute;: &ldquo;Seg&uacute;n va creciendo la ciudad y el extrarradio se va integrando en ella estos lugares un poco m&aacute;s improvisados viran a teatros m&aacute;s importantes en los que la cultura del consumo tambi&eacute;n explota en la periferia. Sitios importantes firmados por arquitectos de renombre, como Luis Guti&eacute;rrez Soto en el caso del Europa. A la altura de los a&ntilde;os treinta ya no estamos tanto en ese momento del descampado o los peque&ntilde;os teatros, sino que va emergiendo esa estructura m&aacute;s urbana y m&aacute;s especializada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mera y el auge del sindicalismo revolucionario</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Hasta qu&eacute; punto el Sindicato &Uacute;nico de la Construcci&oacute;n o la UGT tienen mucha potencia en el extrarradio porque la gente entiende lo que es movilizarse y levantarse juntos? Es dif&iacute;cil de establecer o describir, pero es f&aacute;cil de imaginar. Esa coincidencia de hechos, tiempos y personas hace inevitable pensar que esos aprendizajes estuvieron ah&iacute;, aunque la mayor&iacute;a de veces no hayan quedado registrados&rdquo;, cuenta Luis de la Cruz sobre la materializaci&oacute;n de la movilizaci&oacute;n en la periferia (particularmente en el caso de Cipriano Mera).
    </p><p class="article-text">
        Cita al Sindicato &Uacute;nico de la Construcci&oacute;n, una escisi&oacute;n de UGT que se acerc&oacute; a la Confederaci&oacute;n Nacional del Trabajo (CNT) a finales de 1931. Este grupo de alba&ntilde;iles madrile&ntilde;os, entre los que se integraba Mera, no estaba de acuerdo con las pr&aacute;cticas ejecutivas y a menudo claudicantes del comit&eacute; local ugetista. Tampoco con los m&eacute;todos con que se abordaban los problemas del sector y generales de la clase trabajadora. La figura del liberado sindical, que representaba a los trabajadores mientras cada vez viv&iacute;a m&aacute;s desligado de la realidad que estos soportaban, fue uno de los principales disensos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando aparecen las periferias obreras en toda Europa se crean barrios en los que sus habitantes reflexionan como clase y se da un proceso de toma de conciencia. Esto germina en los años treinta con una adscripción política militante sin precedentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis de la Cruz</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Mera, hombre de las afueras&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De la Cruz contextualiza esta divisi&oacute;n en un contexto de &ldquo;evoluci&oacute;n del mundo del trabajo que incidi&oacute; en la del propio modelo sindical&rdquo;. Expone que &ldquo;UGT,  por entonces y todav&iacute;a hoy el sindicato hegem&oacute;nico, ten&iacute;a un modelo muy centrado en lo que en ese momento hab&iacute;a sido la industria madrile&ntilde;a (que es, fundamentalmente, la construcci&oacute;n). Lo que ocurre es que ese modelo se transforma, pasa de obras peque&ntilde;as y talleres herederos de la realidad gremial que pod&iacute;an ser controlados de las Casas del Pueblo de UGT a obras de un tama&ntilde;o mucho mayor fundamentales para el crecimiento de Madrid: los trabajos en Nuevos Ministerios o Ciudad Universitaria son <em>megatajos</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aparecen empresas m&aacute;s poderosas que no tienen esa relaci&oacute;n cercana con el maestro de obras y, por otro lado, crece la figura del parado como un obrero organizado. El problema del sindicalismo cl&aacute;sico es que b&aacute;sicamente atiende al trabajador, cuando ahora el parado tambi&eacute;n se convierte en sujeto de sindicalizaci&oacute;n. CNT atendi&oacute; muy bien esta cuesti&oacute;n al tratarles como compa&ntilde;eros de igual a igual. Todo ello eclosiona en las huelgas de la construcci&oacute;n de finales de 1933 y la de 1936, en las que muchos militantes hist&oacute;ricamente sindicados en UGT se pasan formalmente a CNT o apoyan formalmente unas maneras basadas en la confrontaci&oacute;n que tienen m&aacute;s que ver con un contingente enorme de trabajadores frente a compa&ntilde;&iacute;as ya grandes&rdquo;, narra.
    </p><h2 class="article-text">La deuda pendiente con las &ldquo;resistencias cotidianas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Ese a&ntilde;o, 1936, marca la ruptura (que no el final) de una efervescencia pol&iacute;tica y social paralela al crecimiento urbano. En el libro se habla de huelgas obreras en Sevilla que reclamaban las 36 horas semanas, un objetivo al que no se ha llegado 90 a&ntilde;os despu&eacute;s. El golpe de Estado, la Guerra Civil y la represi&oacute;n franquista (tan severa con la clase obrera como complaciente con la burgues&iacute;a y las grandes empresas) interrumpen el devenir de estos barrios perif&eacute;ricos en plena ebullici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una historia olvidada por escribir. Muchos de sus habitantes tuvieron que ir al exilio o a la c&aacute;rcel y otros muchos fueron asesinados. Bastantes familias quedaron sumidas en el silencio inherente a la derrota y se desarticul&oacute; todo un entramado de antagonismo pol&iacute;tico&rdquo;. Para el autor, la oposici&oacute;n en el exilio o la reconstrucci&oacute;n de los partidos ha sido documentada y reivindicada como merece, pero queda por &ldquo;estudiarse y escribirse sobre las resistencias cotidianas [t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por el polit&oacute;logo y antrop&oacute;logo estadounidense James C. Scott]&rdquo;.
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            <span class="title">
                Cipriano Mera y Teresa Gómez, su esposa, en una imagen de archivo durante su exilio en Francia.                            </span>
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        Son, seg&uacute;n de la Cruz, &ldquo;el p&aacute;lido reflejo de lo que hab&iacute;a sido un poder movilizador bestial en unos extrarradios que ten&iacute;an una homogeneidad socioecon&oacute;mica in&eacute;ditos en la ciudad, que les convirti&oacute; en la geograf&iacute;a pol&iacute;tica m&aacute;s potente del momento&rdquo;. De ese modo, &ldquo;si hasta entonces en la ciudad hab&iacute;a una cierta segregaci&oacute;n de clases, pero todas ellas viv&iacute;an muy cerca, cuando aparecen las periferias obreras en toda Europa se crean barrios en los que sus habitantes reflexionan como clase y se da un proceso de toma de conciencia. Esto germina en los a&ntilde;os treinta con una adscripci&oacute;n pol&iacute;tica militante sin precedentes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa tendencia es la que &ldquo;queda totalmente cortada por el franquismo&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; por contar c&oacute;mo esta gente vivi&oacute; la nueva coyuntura y c&oacute;mo articularon sus resistencias cotidianas, porque tambi&eacute;n las hubo en la posguerra aunque la prensa del R&eacute;gimen lo vetara&rdquo;, apostilla.
    </p><h2 class="article-text">De la militancia vecinal al urbanismo neoliberal: el neomud&eacute;jar como paradigma del alma tetuanera</h2><p class="article-text">
        Durante la lectura de <em>Mera, hombre de las afueras </em>sobrevuela una sensaci&oacute;n de derrota o impotencia al comprobar el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/aldeas-galas-votan-mayoritariamente-izquierda-norte-madrid_1_10408065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enorme vuelco ideol&oacute;gico de &aacute;reas como Chamart&iacute;n o, en menor medida, la propia Tetu&aacute;n</a>. El cercenamiento franquista tiene mucho que ver, pero para Luis de la Cruz hay otras razones: &ldquo;En todos estos barrios que en esos momentos eran extrarradios sigue habiendo una superposici&oacute;n de estratos que da idea de la densidad de esas etapas anteriores. Pero obviamente el haberse convertido en eso que se llama nuevas centralidades (Tetu&aacute;n o Carabanchel ya no son afueras) hace que entren de lleno en todas las din&aacute;micas de la oferta y la demanda o de un urbanismo neoliberal. Se arrasa, al menos parcialmente, con el car&aacute;cter, la composici&oacute;n socioecon&oacute;mica o incluso la cultura material de aquellos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este &uacute;ltimo punto, el historiador cita las d&eacute;cadas de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/obra-casa-baja-neomudejar-explica-caza-esquinas-tetuan-proteger-paisaje-urbano_1_12283375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abandono y erradicaci&oacute;n del patrimonio neomud&eacute;jar</a>, &ldquo;la arquitectura propia, popular y obrera de los a&ntilde;os en los que se construyeron aquellos espacios&rdquo;. Recalca que &ldquo;solamente ahora se ponen en valor con un peque&ntilde;o grado de conservaci&oacute;n o protecci&oacute;n, despu&eacute;s de que muchas hayan ca&iacute;do en la piqueta y lo sigan haciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, la cultura material de los barrios populares fue reivindicada antes: &ldquo;Tambi&eacute;n cost&oacute; mucho que se reconociera el valor hist&oacute;rico de las corralas populares del Centro, cayeron casi todos, pero empez&oacute; a hacerse ya en los ochenta. Son casas de la misma &eacute;poca, cultural y patrimonialmente parecidas, que se han comenzado a proteger con 40 a&ntilde;os de diferencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mera, exiliado en Francia, continu&oacute; haciendo barrio. Literalmente. Sigui&oacute; trabajando de alba&ntilde;il durante d&eacute;cadas. Seg&uacute;n recoge el sindicato Solidaridad Obrera, antes de su muerte en 1975 (faltaban 16 d&iacute;as para la de Francisco Franco) dej&oacute; una frase que sintetiza su esp&iacute;ritu: &ldquo;Poniendo ladrillos ayudo a construir el mundo&rdquo;. A levantar casas y comunidades sobre esos descampados que le hicieron ser quien era.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/extrarradio-madrid-forjo-heroe-anarquista-cipriano-mera-libro-cuenta-descampado-parlamento-pobre_1_12689172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Oct 2025 20:14:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El extrarradio de Madrid forjó al héroe anarquista Cipriano Mera y un libro lo cuenta: "El descampado fue Parlamento del pobre"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CNT - Confederación Nacional del Trabajo,Anarquismo,Construcción,Guerra Civil Española,Sindicalismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerca de 100.000 personas se echan a las calles en Euskadi contra el genocidio de Israel en Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cerca-100-000-personas-echan-calles-euskadi-genocidio-israel-palestina_1_12685954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9908cba6-fbb2-4e09-9ab6-809bb8abef54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerca de 100.000 personas se echan a las calles en Euskadi contra el genocidio de Israel en Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al grito de "Boicot Israel. Palestina askatu" y portando carteles con fotos de periodistas asesinados y el número 67.194 ensangrentado por las personas asesinadas, los manifestantes han exigido el fin del "negocio del genocidio" de Israel en Palestina en Bilbao, Vitoria, Donostia o Beasain, sede de CAF</p><p class="subtitle">Guía práctica del paro por Palestina que en Euskadi interpelará a las empresas: “No al negocio a costa del genocidio”
</p></div><p class="article-text">
        Cerca de 100.000 personas han salido a las calles de Euskadi -tanto en las capitales como en otras localidades como Beasain, sede de CAF- este 15 de octubre para mostrar su apoyo a Palestina y denunciar el &ldquo;negocio del genocidio&rdquo; de Israel. Pese al alto al fuego y el acuerdo de paz, los manifestantes se han echado a la calle masivamente. Tambi&eacute;n ha habido movilizaciones concretas en la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (EHU) y en la empresa CAF de Beasain, donde trabajadores y manifestantes han recorrido las calles del municipio guipuzcoano hasta la sede de la empresa, participada por el Gobierno vasco y que opera un tranv&iacute;a en Jerusal&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Bilbao la marcha, que ha congregado a 52.000 personas, ha comenzado en el Sagrado Coraz&oacute;n y ha recorrido la Gran V&iacute;a hasta el Ayuntamiento de Bilbao, que a diferencia de lo ocurrido en otras manifestaciones, ha estado cerrado por la Polic&iacute;a Municipal por lo que la movilizaci&oacute;n ha terminado en el puente del Ayuntamiento sin llegar a las escaleras del Consistorio. En Vitoria, los convocantes han cuantificado en unas 25.000 los asistentes, que han llenado la Virgen Blanca a mediod&iacute;a. En Donostia tambi&eacute;n han sido miles y miles los participantes.
    </p><p class="article-text">
        La de Bilbao ha sido una de las marchas m&aacute;s concurridas de Espa&ntilde;a. Con gritos de &ldquo;Boicot Israel. Palestina askatu&rdquo; y portando carteles con fotos de periodistas asesinados y el n&uacute;mero 67.194 ensangrentado por las personas asesinadas por el ej&eacute;rcito israel&iacute;, los manifestantes han ido haciendo paradas en empresas que consideran &ldquo;c&oacute;mplices de Israel&rdquo; como Zara o el Banco Sabadell. Al grito de &ldquo;Israel hiltzaile, Zara laguntzaile&rdquo; (&ldquo;Israel asesino, Zara c&oacute;mplice&rdquo;), se han concentrado frente a la sede de Inditex en Gran V&iacute;a y han colocado pegatinas mientras los trabajadores de la tienda, que estaba abierta pese a la huelga -al igual que las dem&aacute;s de grandes firmas de la Gran V&iacute;a bilba&iacute;na- han tenido que cerrar sus puertas. Los manifestantes han utilizado humo de los colores de la bandera de Palestina frente a la tienda. Unos metros m&aacute;s adelante, en el Banco Sabadel, han colocado un cartel en el cajero en el que se le&iacute;a &ldquo;Israel genocida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A la llegada al puente del Ayuntamiento, la comunidad de Palestina en Euskadi ha sido la primera en tomar la palabra y ha querido agradecer al pueblo vasco su apoyo. &ldquo;Desde Jerusal&eacute;n hasta Bilbao, desde la herida Gaza hasta San Sebasti&aacute;n, de la tierra de Palestina al coraz&oacute;n del Pa&iacute;s Vasco. En este d&iacute;a os venimos solo a decir gracias. No estamos solos, ustedes est&aacute;n con nosotros en la misma lucha, en el mismo terreno, en el mismo sue&ntilde;o. Ustedes hijos del pueblo vasco libre siempre han estado con nosotros en las plazas, en las calles, en las concentraciones y en el sentimiento. Vuestra voz retumba desde las monta&ntilde;as del Pa&iacute;s Vasco hasta el cielo de Gaza para decirle al mundo 'La libertad no se puede defender sin justicia'. Hoy defendemos juntos la llama de la libertad, una llama que no se apagar&aacute; mientras tengamos un latido y mientras haya un ni&ntilde;o asesinado en Gaza, una madre que llore a su m&aacute;rtir o haya casas convertidas en escombros&rdquo;, han denunciado los representantes del pueblo palestino. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9s659q" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Por su parte, desde los sindicatos vascos que han convocado la huelga (ELA por su cuenta y el resto de la mano) tras la manifestaci&oacute;n han denunciado &ldquo;la ocupaci&oacute;n, el apartheid y el genocidio que sufre el pueblo palestino&rdquo;. &ldquo;Denunciamos el genocidio, los cr&iacute;menes contra la humanidad que est&aacute; cometiendo Israel con el apoyo del Gobierno de Estados Unidos contra el pueblo palestino. Reclamamos el fin inmediato del genocidio en Gaza y demandamos una resoluci&oacute;n integral que acabe con la ocupaci&oacute;n y con la colonizaci&oacute;n de Palestina y garantice el derecho del pueblo palestino a vivir en libertad. Exigimos la suspensi&oacute;n en totalidad del Acuerdo de Asociaci&oacute;n Uni&oacute;n Europea e Israel y pedimos que tanto empresas como instituciones rompan las relaciones comerciales con Israel&rdquo;, han indicado en una manifestaci&oacute;n que ha terminado, al igual que en el resto de capitales vascas, con La Internacional en &aacute;rabe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Manifestantes en Bilbao en apoyo a Palestina y contra el &quot;negocio&quot; de Israel"
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                Manifestantes en Bilbao en apoyo a Palestina y contra el &quot;negocio&quot; de Israel                            </span>
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                    alt="&quot;No al negocio con el genocidio&quot;, el lema de la manifestación de Bilbao este 15 de octubre por Palestina"
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                &quot;No al negocio con el genocidio&quot;, el lema de la manifestación de Bilbao este 15 de octubre por Palestina                            </span>
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                Manifestación en Vitoria este 15 de octubre contra el genocidio de Israel                            </span>
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            <span class="title">
                Manifestación en Donostia contra el genocidio de Israel en Palestina este 15 de octubre                            </span>
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        En Vitoria, la movilizaci&oacute;n ha sido una de las m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La protagonista del final de la marcha ha sido Noha Mohaisen, que estaba con sus hijas. Su hermano es uno de los fallecidos en Gaza. Una bomba lo asesin&oacute; hace solamente unos d&iacute;as, pocas horas antes del alto el fuego. &ldquo;Siento agradecimiento porque el pueblo vasco siempre apoya a Palestina y hace manifestaciones. Me alegro much&iacute;simo por el apoyo, pero estoy mal esta semana porque muri&oacute; mi hermano el &uacute;ltimo d&iacute;a de la guerra&rdquo;, ha lamentado. 
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, Gernika-Palestina ha convocado&nbsp;caceroladas a las 19:30 horas frente a los ayuntamientos&nbsp;vascos con el lema &ldquo;Genozidioa STOP! Konpromisoa palestinarekin. &iexcl;Ruptura con Israel ya!&rdquo; mientras que la asociaci&oacute;n Palestinarekin Elkartasuna ha convocado una concentraci&oacute;n en la sede del Gobierno vasco en Bilbao bajo el lema &ldquo;La lucha contra la colonizaci&oacute;n no ha cesado. Disoluci&oacute;n de Israel. Ruptura de relaciones&rdquo;, adem&aacute;s de concentraciones en Vitoria, Donostia y Pamplona. En Bilbao han realizado una sentada en la carretera del Sagrado Coraz&oacute;n a modo de protesta. &ldquo;Desde que se convoc&oacute; el paro, el Estado sionista y la resistencia palestina han firmado un acuerdo de alto al fuego. Si Israel cumple con el acuerdo, el pueblo palestino podr&aacute; respirar tras la ofensiva criminal de estos &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. A&uacute;n as&iacute;, este acuerdo no abre paso a la libertad de Palestina y no va a parar el genocidio. El hecho de que se firme un acuerdo que de un respiro al pueblo palestino no significa que tengamos que relajar la presi&oacute;n contra Israel y sus c&oacute;mplices en Occidente, y tampoco permitir que se deslegitime a la resistencia palestina ni a sus reivindicaciones hist&oacute;ricas. Y es que, deslegitimando a Israel y confrontando con los intereses que lo unen a los Estados occidentales, contribuiremos a&nbsp;que el pueblo palestino se posicione en una mejor correlaci&oacute;n de fuerzas a la hora de tomar decisiones&rdquo;, han denunciado desde Palestinarekin Elkartasuna. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sentada en Sagrado Corazón durante la concentración por Palestina convocada frente a la sede del Gobierno vasco este 15 de octubre"
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            <span class="title">
                Sentada en Sagrado Corazón durante la concentración por Palestina convocada frente a la sede del Gobierno vasco este 15 de octubre                            </span>
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        Por ello, han destacado &ldquo;la necesidad de la descolonizaci&oacute;n total de Palestina, la libertad de los presos pol&iacute;ticos y el retorno de los refugiados, para el fin del genocidio y la libertad para Palestina&rdquo;. &ldquo;No hay convivencia posible con el estado colonial israel&iacute;. Los palestinos y palestinas tienen derecho a resistir en contra del colonialismo, y, por tanto, tenemos de defender la resistencia palestina. Las decisiones sobre Palestina corresponden al pueblo palestino y su resistencia, no a la entidad sionista ni a los gobiernos imperialistas occidentales&rdquo;, han argumentado para despu&eacute;s a&ntilde;adir que &ldquo;desde Euskal Herria nuestra contribuci&oacute;n principal es hacer presi&oacute;n en contra de Israel y sus c&oacute;mplices, para acabar de una vez con todas las relaciones econ&oacute;micas, militares, diplom&aacute;ticas y culturales&rdquo; y exigir que &ldquo;el Gobierno vasco, el Gobierno de Navarra, los gobiernos de los estados espa&ntilde;ol y franc&eacute;s, as&iacute; como las empresas c&oacute;mplices como CAF terminen con todas las relaciones con Israel&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cerca-100-000-personas-echan-calles-euskadi-genocidio-israel-palestina_1_12685954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 13:12:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cerca de 100.000 personas se echan a las calles en Euskadi contra el genocidio de Israel en Palestina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Palestina,Israel,Huelga,Huelgas,Sindicalismo,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Galvín, la sindicalista que vuelve a las aulas: "Aguirre fijó la agenda neoliberal, con Ayuso toca la guerra cultural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/isabel-galvin-sindicalista-vuelve-aulas-aguirre-fijo-agenda-neoliberal-ayuso-toca-guerra-cultural_1_12653949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bb025de-a46b-4e71-83dc-56d64921d104_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Galvín, la sindicalista que vuelve a las aulas: &quot;Aguirre fijó la agenda neoliberal, con Ayuso toca la guerra cultural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta docente regresa a dar clases tras 12 años peleándose por la escuela pública con todas las presidentas de la Comunidad de Madrid; de su trayectoria destaca que el consejero de Cifuentes, Rafael Van Grieken, fue con el que mejor se entendió, mientras Figar, de Esperanza Aguirre, fue la peor</p><p class="subtitle">Ayuso culmina con la universidad cinco años de políticas contra la educación pública</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Llama a Galv&iacute;n&rdquo;. Durante a&ntilde;os, cuando un periodista necesitaba saber algo de lo que pasaba en la educaci&oacute;n madrile&ntilde;a la respuesta era siempre la misma: &ldquo;Llama a Galv&iacute;n&rdquo;. Secretaria general del sector de Educaci&oacute;n de CCOO en Madrid, Isabel Galv&iacute;n, profesora de Lengua y Literatura, era omnipresente. Desde Aguirre hasta Ayuso, se pas&oacute; 12 a&ntilde;os pele&aacute;ndose con las presidentas de la Comunidad por una escuela p&uacute;blica mejor, una tarea ingrata en el laboratorio de ideas neoliberales y ultraconservadoras que es la regi&oacute;n, punta de lanza del <em>trumpismo </em>en Espa&ntilde;a y gobernada con mayor&iacute;a absoluta por el PP durante d&eacute;cadas. Pero eso ya no es cosa suya, al menos no desde ah&iacute;. Concluido su periplo sindical, Galv&iacute;n vuelve &ldquo;muy contenta&rdquo; al aula, de donde nunca quiso salir, cuenta. Con sus victorias, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/treta-contable-deja-mitad-profesores-madrid-reduccion-horas-lectivas-prometida-ayuso_1_12468863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con sus derrotas</a>, pero satisfecha por haberse &ldquo;dejado la piel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, Galv&iacute;n vuelve al aula a toparse de bruces con la realidad que lleva a&ntilde;os denunciando. Con las aulas masificadas, la falta de tiempo para nada, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/lomloe-ano-ii-pelea-evaluacion-batalla-burocracia-perdida_1_11463469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la burocracia que aplasta</a>. &ldquo;Creo que es donde hace falta estar ahora, donde se nos necesita&rdquo;, sostiene. Desde que dej&oacute; la docencia de secundaria &ndash;ha seguido impartiendo clases como profesora asociada en la universidad durante este periodo&ndash;, &ldquo;ha habido una democratizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n secundaria en el sentido de que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vez-dificil-dar-clase-alumnos-necesidades-educativas-han-duplicado-seis-anos_1_12610764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay much&iacute;sima m&aacute;s diversidad</a>, especialmente en la escuela p&uacute;blica, que absorbe, incluye e incorpora la mayor parte de esta diversidad&rdquo;, reflexiona tras un mes sobre la tarima. &ldquo;La clave ahora mismo es esa. Necesitamos menos ratios para atender esa diversidad, necesitamos otros perfiles profesionales&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Comparte esa impresi&oacute;n creciente, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/docencia-profesion-vez-dificil-ejerce-peores-condiciones_1_12159290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que respaldan encuestas y estudios de todo tipo, de que la docencia es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil y se ejerce en peores condiciones</a>? &ldquo;No es una profesi&oacute;n atractiva&rdquo;, admite mientras se sirve un t&eacute; en una cafeter&iacute;a cercana al IES San Isidro, donde ejerce. &ldquo;Las pol&iacute;ticas de profesorado son nefastas&rdquo;. Y le sale la sindicalista que no ha dejado de ser. &ldquo;Tenemos el retraso del estatuto docente, tenemos leyes que no se consultan con el profesorado. Y tenemos una organizaci&oacute;n del tiempo de trabajo muy mecanizada, con mucho tiempo dedicado a la burocracia porque faltan otros perfiles profesionales y la profesi&oacute;n docente es como un caj&oacute;n de sastre. No hay orientadores suficientes, no hay profesoras de servicios a la comunidad, una figura clave contra el absentismo. Hay una sensaci&oacute;n de desprofesionalizaci&oacute;n. A m&iacute; me gusta decir que se ha proletarizado la profesi&oacute;n en el sentido de que a veces parece una cadena de montaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y todo es peor en Madrid, asegura. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-datos-situan-madrid-comunidad-peor-trata-universidad-publica_1_12614316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ya lo sabemos: la que menos invierte de toda Espa&ntilde;a</a>&rdquo;, resume. Pero tampoco el Gobierno central lo est&aacute; contrarrestando todo lo que le gustar&iacute;a, a&ntilde;ade. &ldquo;Tenemos un gobierno de izquierdas que se plantea grandes objetivos en otros temas, pero en educaci&oacute;n no. Deber&iacute;a haberse volcado estos siete a&ntilde;os con la educaci&oacute;n, es la &uacute;nica salida a todo esto&rdquo;, desliza aludiendo al <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-reaccionaria-aulas-dia-oigo-viva-franco-espana_1_10200487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge de la ultraderecha</a>. &ldquo;La derecha hizo los recortes por real decreto, lo ten&iacute;an clar&iacute;simo. Pero la Lomloe no los ha revertido, no se hace una norma b&aacute;sica que garantice recursos, una ley org&aacute;nica para que no tengamos que depender de las comunidades aut&oacute;nomas, como nos pasa en Madrid&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Galvín, en el IES San Isidro.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En el peor momento</h2><p class="article-text">
        Galv&iacute;n aterriz&oacute; en la secretar&iacute;a general de Educaci&oacute;n de CCOO en el peor momento. Justo tras los recortes brutales que impuso el exministro popular Jos&eacute; Ignacio Wert en 2012 tras la crisis de las hipotecas. &ldquo;Ya hab&iacute;a empezado la marea verde, pero la viv&iacute; en primera persona. Huelgas, encierros... Fue una etapa muy dura de confrontaci&oacute;n y no empezamos a ver resultados hasta [Cristina] Cifuentes&rdquo;, que accedi&oacute; al cargo en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Aunque costara, aunque frustre golpearse con un muro en forma de mayor&iacute;a absoluta perenne, Galv&iacute;n tiene claro que hay que dar la batalla siempre. &ldquo;Hemos tenido victorias, m&aacute;s peque&ntilde;as, m&aacute;s grandes, victorias judiciales. Todo ha costado much&iacute;simo, pero lo &uacute;nico que da resultados es la lucha, la confrontaci&oacute;n, la resistencia, la denuncia. No hay otra v&iacute;a y no habr&iacute;amos conseguido absolutamente nada si no hubi&eacute;ramos hecho lo que hicimos. De hecho, [Rafael] Van Grieken [el consejero de Educaci&oacute;n de Cifuentes] nos reconoci&oacute; que est&aacute;bamos ah&iacute; [sentadas en la mesa de negociaci&oacute;n con el Gobierno regional] por la lucha que hab&iacute;amos llevado a cabo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Esperanza Aguirre, Ignacio Gonz&aacute;lez, &Aacute;ngel Garrido, Pedro Roll&aacute;n en funciones e Isabel D&iacute;az Ayuso. Galv&iacute;n ha visto pasar a cinco presidentes regionales y tiene claro que la dupla Cifuentes-Van Grieken es con quien mejor se han entendido a la hora de negociar, asegura sin dudarlo. &ldquo;&Eacute;l era profesor de universidad, y eso se nota. Te quer&iacute;a convencer, hab&iacute;a di&aacute;logo. Nos sent&oacute; en la mesa y nos pregunt&oacute; por d&oacute;nde quer&iacute;amos empezar. Le dijimos que por el empleo, por recuperar el cobro del verano, ese derecho de los interinos. En ese momento perdimos a muchos compa&ntilde;eros que no llegaban a fin de mes. Vivimos desahucios y situaciones muy duras. As&iacute; que decidimos empezar por ah&iacute;. Madrid fue de las primeras comunidades en recuperar eso. Obviamente hab&iacute;a muchas reivindicaciones, pero hab&iacute;a que priorizar&rdquo;, rememora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lucía Figar era una persona muy compleja en el trato, pero tenía una preparación sólida en neoliberalismo, era muy ideológica y formó un equipo técnico de directoras generales con mujeres jóvenes, de clase media alta, que habían estudiado en Estados Unidos y tenían muy clara la agenda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Enfrente, Luc&iacute;a Figar, la responsable que nombr&oacute; Esperanza Aguirre, fue la peor interlocutora. Tampoco lo duda. &ldquo;Era una persona muy compleja en el trato. Bueno, yo nunca tuve trato directo con ella. Todos los puentes estaban rotos. Parec&iacute;a que no le gustaba nada el profesorado de la p&uacute;blica, nos ve&iacute;a como a los maestros de la Rep&uacute;blica. Fue el momento de 'son unos vagos', de esa estigmatizaci&oacute;n. Pero ten&iacute;a una preparaci&oacute;n s&oacute;lida en el neoliberalismo, era una persona muy ideol&oacute;gica y form&oacute; un equipo t&eacute;cnico de directoras generales con mujeres j&oacute;venes, de clase media alta, que hab&iacute;an estudiado todas en Estados Unidos y ten&iacute;an muy clara la agenda: empezaron por desregularizar la educaci&oacute;n infantil, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bilinguismo-fake-familias-docentes-sistema-80-profesorado-reduce-rendimiento_1_8505963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguieron con el biling&uuml;ismo</a> &ndash;ah&iacute; tocaron la tecla y la sociedad lo recibi&oacute; bien&ndash;, luego el cheque guarder&iacute;a para Infantil... Ah&iacute; pusieron los mimbres, Figar es directamente responsable de la agenda neoliberal y neoconservadora [que se aplica en la Comunidad de Madrid]&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Fue con Figar, rememora, cuando CCOO decidi&oacute; que todo ir&iacute;a a los tribunales. &ldquo;Todo lo denunci&aacute;bamos, igual que en el Consejo Escolar tenemos una tradici&oacute;n, que siempre dejamos un voto particular para que nuestra posici&oacute;n quede clara. Esto es algo que a m&iacute; me ha preocupado mucho estos 12 a&ntilde;os. Que nadie diga que no hicimos todo lo que pudimos&rdquo;, explica. Como en las negociaciones, la v&iacute;a de los tribunales les ha reportado derrotas, pero tambi&eacute;n victorias. Una de las &uacute;ltimas ha sido conseguir que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/supremo-obliga-universidades-publicas-madrilenas-pagar-complemento-docencia-asociados_1_12594756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las universidades tengan que pagar al profesorado asociado los quinquenios</a>, el complemento por cada cinco a&ntilde;os de docencia que cobran todos los dem&aacute;s profesores.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al equipo actual que forman la presidenta Isabel D&iacute;az Ayuso y Emilio Viciana, la sindicalista ve en el consejero &ldquo;un alto t&eacute;cnico de la Administraci&oacute;n, de trato correcto y apacible&rdquo; dedicado a poner en marcha la agenda &ldquo;del equipo de Ayuso&rdquo;, y subraya &ldquo;equipo&rdquo;. &ldquo;No creo que sea de Ayuso&rdquo;, sostiene. El momento en la educaci&oacute;n madrile&ntilde;a &ndash;sobre todo, pero no solo, apunta Galv&iacute;n, Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente andaluz, le sigue los pasos&ndash; est&aacute; marcado por los tiempos actuales. &ldquo;Est&aacute;n trayendo aqu&iacute; las guerras culturales y la educaci&oacute;n forma parte de esa guerra&rdquo;, sostiene. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politica/emilio-viciana-consejero-ayuso-conseguido-poner-pie-guerra-comunidad-educativa-madrid_1_11512779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y Viciana est&aacute; &ldquo;muy aplicado en esa tarea&rdquo;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Galvín.                            </span>
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        Pero todo eso ya son recuerdos. De su periplo sindical, al que lleg&oacute; reticente porque no quer&iacute;a dejar el aula, se queda con la relaci&oacute;n, intensa, con toda la comunidad educativa. Con la prensa tambi&eacute;n &ndash;&ldquo;es clave&rdquo;&ndash;, y con el respaldo de la organizaci&oacute;n. &iquest;Recomendar&iacute;a ser responsable sindical, esa lucha constante? En su caso no fue tan vocacional, al menos no de inicio. &ldquo;Hac&iacute;a falta dar un paso adelante. Est&aacute;bamos en plena Marea Verde y no pod&iacute;a mirar para otro lado. Como sucede ahora con Palestina. Nos gustar&iacute;a que no pasara, claro, pero est&aacute; pasando. Pues entonces igual. Ten&iacute;amos asambleas de 2.000 personas [por los recortes] y hab&iacute;a que presionar. Se ve&iacute;a. Mis compa&ntilde;eros pensaron que pod&iacute;a ser yo y como no soy de mirar para otro lado lo hice. Lo que recomiendo es que si das un paso adelante tiene que ser en un contexto, en un proyecto colectivo y sintiendo que tienes el respaldo de la gente&rdquo;, cierra.
    </p><p class="article-text">
        La gente a la que ha estado apelando durante toda la entrevista. El profesorado precario, los interinos, las compa&ntilde;eras que se quedaron por el camino &ndash;laboralmente&ndash; expulsadas por una profesi&oacute;n a veces ingrata. &ldquo;Personas a las que les pongo cara, les pongo nombre&rdquo;, repetir&aacute;. Por todos ellos mereci&oacute; la pena. Pero ya cumpli&oacute; su parte y ahora le toca a otra. Le deja el list&oacute;n alto, aunque solo sea por las horas echadas. Para Galv&iacute;n es el momento de volver a ser una m&aacute;s. De no perderse las cosas de su hija. De estar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 20:44:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Galvín, la sindicalista que vuelve a las aulas: "Aguirre fijó la agenda neoliberal, con Ayuso toca la guerra cultural"]]></media:title>
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