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    <title><![CDATA[elDiario.es - Empleo doméstico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/empleo-domestico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Empleo doméstico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La condena a un hombre por violar a su empleada doméstica en su chalet: "Se aprovechó de la diferencia de poder"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/condena-hombre-violar-empleada-domestica-chalet-aprovecho-diferencia_1_12924222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f09062d-367e-4db2-81e8-51a730599593_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La condena a un hombre por violar a su empleada doméstica en su chalet: &quot;Se aprovechó de la diferencia de poder&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lucía, migrante nicaragüense, fue agredida sexualmente en 2022 por el hombre que la contrató para limpiar su casa, a la que solo acudió tres días, un hecho que "le deshizo la vida" y por el que él ha sido condenado tras un juicio en el que trató de desacreditarla usando unos mensajes de Whatsapp</p><p class="subtitle">Julio lglesias trasladó a España a varias empleadas con un visado de turista, sin contrato y con sueldos de 340 euros
</p></div><p class="article-text">
        Luc&iacute;a llevaba apenas unos d&iacute;as viviendo en la localidad. Se hab&iacute;a trasladado all&iacute; despu&eacute;s de quedarse sin trabajo tras la muerte de la mujer a la que cuidaba en r&eacute;gimen interno, algo a lo que se hab&iacute;a dedicado los tres a&ntilde;os que llevaba en Espa&ntilde;a tras migrar de su Nicaragua natal. Ya en la nueva ciudad, que pertenece a Euskadi pero que prefiere no revelar, consigui&oacute; unas horas para limpiar la casa de un hombre que viv&iacute;a en una zona conocida por el poder adquisitivo de sus residentes. Fue un par de veces a realizar su trabajo. El tercer d&iacute;a, el hombre, de unos 70 a&ntilde;os, la agredi&oacute; sexualmente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo considera probado <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/superior-vasco-confirma-condena-seis-anos-carcel-hombre-violar-empleada-limpiaba-casa_1_12761092.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sentencia</a> que la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Euskadi dict&oacute; el pasado noviembre, que confirma una anterior de la Audiencia Provincial de Bizkaia recurrida por el hombre. El fallo le condena a seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel y le impide acercarse durante diez a&ntilde;os a Luc&iacute;a &ndash;que utiliza un nombre que no es el suyo por temor a ser reconocida&ndash; por agredirla sexualmente el 24 de enero de 2022 en su chalet, un lugar que &ldquo;imposibilitaba de forma absoluta&rdquo; el auxilio de la v&iacute;ctima. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia describe lo que ocurri&oacute; aquel d&iacute;a: el hombre hab&iacute;a recogido con su coche a Luc&iacute;a en la estaci&oacute;n de metro m&aacute;s cercana, como hab&iacute;a hecho los d&iacute;as anteriores, debido a que la vivienda est&aacute; lejos de las paradas de transporte p&uacute;blico. Nada m&aacute;s estacionar el veh&iacute;culo en el garaje, que tiene acceso directo a la vivienda sin necesidad de salir a la calle, el condenado &ldquo;cogi&oacute; de los hombros&rdquo; a la mujer, la condujo a la cocina y &ldquo;se le ech&oacute; encima, comenzando a tocarla y a besarla sin su consentimiento&rdquo;. Luc&iacute;a &ldquo;forceje&oacute;&rdquo; con &eacute;l, pero fue &ldquo;inmovilizada por los brazos&rdquo;, le quit&oacute; la ropa y la viol&oacute;. La mujer &ldquo;dej&oacute; de hacer resistencia antes por miedo a que le sucediera algo peor&rdquo;, detalla el fallo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sent&iacute; mucho miedo, solo me ven&iacute;a el miedo... Me sent&iacute;a encerrada porque para salir de all&iacute; era dif&iacute;cil&rdquo;, le cont&oacute; a su psic&oacute;loga a los pocos d&iacute;as en una grabaci&oacute;n del primer encuentro con ella a la que ha accedido elDiario.es. Seg&uacute;n su testimonio, cuando ces&oacute; la agresi&oacute;n, &eacute;l le dijo que se quedara trabajando y ella le respondi&oacute; que se quer&iacute;a ir a su casa. Luc&iacute;a estaba &ldquo;vencida y perdida&rdquo;, en estado de shock y sin saber c&oacute;mo salir de la vivienda. El hombre la llev&oacute; en coche hacia una farmacia y la dej&oacute; all&iacute;. En ese momento, llam&oacute; a su entonces novio y le dijo que &ldquo;le hab&iacute;a pasado algo&rdquo;. Su expareja declar&oacute; en el juicio que Luc&iacute;a estaba &ldquo;llorando y muy nerviosa, sin poder hablar&rdquo; y que &eacute;l mismo le recomend&oacute; que llamara al 112. A las 20.20 horas de aquel d&iacute;a, el agresor le envi&oacute; un Whatsapp pidi&eacute;ndole perd&oacute;n &ldquo;por todo lo ocurrido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Le deshizo la vida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A Luc&iacute;a, todo lo ocurrido le provoc&oacute; un trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico y ha tenido consecuencias en pr&aacute;cticamente todos los &aacute;mbitos de su vida, seg&uacute;n consta en el informe de la Unidad de Valoraci&oacute;n Forense Integral (UVFI) que la evalu&oacute;. &ldquo;Me daba miedo hasta salir del portal. Ten&iacute;a temor a encontr&aacute;rmelo y pensaba que igual alguien querr&iacute;a hacerme da&ntilde;o para que no hablara. Los primeros d&iacute;as no ten&iacute;a fuerzas ni para levantarme&rdquo;, sostiene ella misma ante Sheila Melc&oacute;n, su psic&oacute;loga. La agresi&oacute;n le produjo &ldquo;aversi&oacute;n&rdquo; a los hombres de pelo blanco, una situaci&oacute;n que limit&oacute; sus posibilidades de trabajar en el empleo de hogar, al que se hab&iacute;a dedicado desde que lleg&oacute;. Se ve&iacute;a incluso obligada a salirse del metro si compart&iacute;a vag&oacute;n con alg&uacute;n hombre con esos rasgos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ella nos decía al inicio que no iba a poder, pensaba que no podía ir al juicio, que nadie le iba a creer. Lo repetía mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sheila Melcon</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga de Lucía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Le deshizo la vida por completo. No pod&iacute;a sostenerse ni lo m&aacute;s elemental del d&iacute;a a d&iacute;a y ten&iacute;a un trauma tremendo por la brutalidad de la agresi&oacute;n unida a ese contexto en el que ella viv&iacute;a, que era pr&aacute;cticamente de reci&eacute;n llegada porque los a&ntilde;os anteriores hab&iacute;a estado interna. Hay que tener en cuenta que estaba en situaci&oacute;n irregular, apenas conoc&iacute;a nada ni a nadie. No sab&iacute;a ni lo que era el padr&oacute;n&rdquo;, esgrime Melc&oacute;n. La profesional es parte del equipo de la consultora especializada en violencia machista Sortzen, encargada de prestar la asistencia a v&iacute;ctimas en el municipio en el que vive Luc&iacute;a, a la que ha acompa&ntilde;ado en el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Cuando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-mansiones-julio-iglesias-acusan-cantante-agresiones-sexuales_1_12902425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es y Univisi&oacute;n revelaron</a> que dos extrabajadoras de Julio Iglesias le han denunciado por violencia sexual, las profesionales de la consultora pensaron en Luc&iacute;a. &ldquo;Esto tambi&eacute;n ocurre aqu&iacute;, lo que pasa es que romper el silencio es muy dif&iacute;cil. En estos casos hay una gran asimetr&iacute;a de poder y de eso se aprovech&oacute; el agresor, que conoc&iacute;a su situaci&oacute;n de vulnerabilidad&rdquo;, apunta Norma V&aacute;zquez, directora de Sortzen. En este caso, la agresi&oacute;n fue &ldquo;tan brutal&rdquo; y ella estaba en &ldquo;tal estado de shock&rdquo;, que al llamar al 112 se inici&oacute; el protocolo que culmin&oacute; en la denuncia: &ldquo;De lo contrario, ella nunca hubiera denunciado, como la mayor&iacute;a de mujeres. Ellos lo saben y lo utilizan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a era consciente de esa &ldquo;asimetr&iacute;a de poder&rdquo; al inicio del proceso judicial y se sent&iacute;a &ldquo;indefensa&rdquo; porque &ldquo;es una persona de aqu&iacute; que puede defenderse econ&oacute;micamente y yo no tengo nada&rdquo;, dec&iacute;a. El informe de la UVFI acredita la &ldquo;vulnerabilidad&rdquo; de la mujer por varios motivos como el &ldquo;origen extranjero&rdquo; y la situaci&oacute;n administrativa irregular, su &ldquo;escasa red de apoyo informal&rdquo; y la &ldquo;precariedad laboral&rdquo;. &ldquo;Ella nos dec&iacute;a al inicio que no iba a poder, pensaba que no pod&iacute;a ir al juicio, que nadie le iba a creer. Lo repet&iacute;a mucho&rdquo;, recuerda su psic&oacute;loga, que remarca que la imposibilidad de Luc&iacute;a de salir del chalet no era solo &ldquo;una cuesti&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;, sino que &ldquo;estaba bloqueada&rdquo; y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer.
    </p><h2 class="article-text">Salir de la culpa</h2><p class="article-text">
        En el juicio, Luc&iacute;a explic&oacute; que hab&iacute;a conseguido el empleo a trav&eacute;s de un conocido portal de anuncios de Internet en el que es com&uacute;n que las trabajadoras de hogar oferten sus servicios. Seg&uacute;n su testimonio, le contact&oacute; una supuesta mujer que dec&iacute;a ser la secretaria del due&ntilde;o del chalet y eso le dio &ldquo;confianza&rdquo; porque ya hab&iacute;a vivido en otras ocasiones c&oacute;mo hombres utilizan esta v&iacute;a para intentar mantener relaciones sexuales con trabajadoras. El primer d&iacute;a, la mujer fue a conocer la casa y todo &ldquo;fue normal&rdquo;, pero despu&eacute;s empez&oacute; a mandarle mensajes que exced&iacute;an la relaci&oacute;n laboral, que adem&aacute;s solo ten&iacute;a dos d&iacute;as de antig&uuml;edad y no estaba mediada por ning&uacute;n tipo de contrato.
    </p><p class="article-text">
        La transcripci&oacute;n de los mensajes acredita que el condenado se mostr&oacute; esos dos d&iacute;as insistente con Luc&iacute;a para quedar y verla sin atender a la negativa de la mujer, que el d&iacute;a de la agresi&oacute;n sent&iacute;a que &ldquo;no quer&iacute;a ir&rdquo; a trabajar. Sin embargo, la precariedad que atravesaba le hizo acudir. &ldquo;Fui porque necesitaba el dinero&rdquo;, asegur&oacute; ante su psic&oacute;loga. Como suele ocurrir en las v&iacute;ctimas de violencia sexual, Luc&iacute;a &ldquo;sigue arrastrando&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victima-violencia-sexual_129_12727569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verg&uuml;enza y culpa</a> por eso: &ldquo;Todav&iacute;a hoy se machaca y cuestiona por qu&eacute; fue aquel d&iacute;a. Poco a poco hemos ido trabajando que de fondo hay una necesidad econ&oacute;mica y una situaci&oacute;n estructural que la empuj&oacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La defensa señaló que Lucía había denunciado &quot;por dinero&quot;, pero la sentencia destaca que esa acusación carece &quot;del más mínimo respaldo&quot;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El condenado utiliz&oacute; varias estrategias de defensa habituales de los acusados de violencia sexual. Asegur&oacute; que se trat&oacute; de sexo consentido y minti&oacute; afirmando que hab&iacute;an quedado en varias ocasiones para pasear o que se hab&iacute;a iniciado entre ellos &ldquo;una amistad bastante grande&rdquo;. Como ha hecho el cantante Julio Iglesias <a href="https://www.eldiario.es/cultura/julio-iglesias-desacreditar-acusaciones-senalar-mujeres-supuestas-denunciantes-protegidas-fiscalia_1_12927403.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para intentar desacreditar las acusaciones</a> contra &eacute;l, el hombre utiliz&oacute; unos emoticonos descontextualizados enviados por Whatsapp por Luc&iacute;a y asegur&oacute; que era posible salir de la casa si hubiera querido para intentar reforzar su versi&oacute;n. Adem&aacute;s, acus&oacute; a la mujer de denunciar &ldquo;por dinero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la sentencia concluye que el m&oacute;vil lucrativo carece &ldquo;del m&aacute;s m&iacute;nimo respaldo&rdquo; y recuerda que, pese a los &ldquo;factores superpuestos de discriminaci&oacute;n&rdquo; que enfrentaba Luc&iacute;a y que podr&iacute;an haber actuado &ldquo;como barrera&rdquo; para interponer la denuncia, la mujer denunci&oacute; &ldquo;nada m&aacute;s ocurrir los hechos&rdquo;. Remarca que la declaraci&oacute;n de la mujer &ldquo;ha sido siempre la misma en sus puntos esenciales&rdquo; y que, a pesar de que el acusado trat&oacute; de &ldquo;empa&ntilde;ar su credibilidad&rdquo;, el testimonio es acorde a la relaci&oacute;n que ten&iacute;a con el hombre: &ldquo;laboral de solo unos d&iacute;as&rdquo; y en ning&uacute;n caso afectiva, ya que ella &ldquo;rehus&oacute;&rdquo; y &ldquo;no correspondi&oacute;&rdquo; sus pretensiones.
    </p><p class="article-text">
        Desde Sortzen son conscientes de que &ldquo;no es habitual&rdquo; que este tipo de casos acaben en condena, m&aacute;s a&uacute;n si son abusos sostenidos en el tiempo y no una agresi&oacute;n sexual con violencia f&iacute;sica como es esta. Las profesionales creen que ha sido &ldquo;clave&rdquo; el acompa&ntilde;amiento &ldquo;feminista&rdquo; que han seguido desde los servicios municipales y que &ldquo;no se ha limitado a atender el trauma&rdquo;, sino que ha sido &ldquo;muy integral&rdquo; y no dependiente de un n&uacute;mero de sesiones limitadas, como ocurre en otros municipios. Luc&iacute;a no solo ha contado con atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, tambi&eacute;n acompa&ntilde;amiento &ldquo;en todos los &aacute;mbitos&rdquo; como las gestiones ante la Polic&iacute;a, para lograr la regularizaci&oacute;n, comprar un billete de metro, abrir una cuenta en el banco, ir con ella al m&eacute;dico o incluso ayudarle a poner alarmas en el m&oacute;vil o recordatorios en la nevera de casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos tres a&ntilde;os no ha vivido, no pod&iacute;a salir, ten&iacute;a fobia a todo, no dorm&iacute;a y se descompon&iacute;a f&iacute;sicamente&rdquo;, apunta V&aacute;zquez. Con &ldquo;mucho tiempo y mucha paciencia&rdquo;, ha ido dando pasos hacia adelante. A&uacute;n hoy sigue sin poder cruzar a la zona en la que est&aacute; la vivienda en la que sufri&oacute; la agresi&oacute;n, pero est&aacute; empezando a reponerse y a descubrir qu&eacute; le gusta hacer m&aacute;s all&aacute; del trabajo de hogar y cuidados al que se sinti&oacute; empujada a dedicarse ante la falta de alternativas. Sue&ntilde;a, quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a, con abrir una peluquer&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/condena-hombre-violar-empleada-domestica-chalet-aprovecho-diferencia_1_12924222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 20:46:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La condena a un hombre por violar a su empleada doméstica en su chalet: "Se aprovechó de la diferencia de poder"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Empleo doméstico,Trabajadoras del hogar,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no denunciaron (antes)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-denunciaron_129_12906778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/747b4fe8-2516-4ac3-88b3-228f9c08e053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué no denunciaron (antes)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si denunciar es un acto complicado para cualquiera, aterricemos en el caso Iglesias: un hombre con la capacidad de movilizar una legión de abogados frente a mujeres de orígenes humildes, en un contexto vulnerable, que apenas han cobrado por su trabajo unos cientos de euros al mes</p><p class="subtitle">Dos mujeres denuncian a Julio Iglesias ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresión sexual y trata</p><p class="subtitle">El periodismo valiente necesita de personas comprometidas. Ayúdanos a publicar investigaciones como esta. Hazte socia. Hazte socio</p></div><p class="article-text">
        Denunciar es un verbo que se menciona con facilidad. En el caso de la violencia sexual, denunciar es la coletilla permanente. El discurso general anima a las mujeres a hablar sobre lo que sufren y les sucede, pero eso no es del todo cierto: cuando una mujer decide hablar, entonces la exigencia es que denuncie. Tampoco ah&iacute; se agota la exigencia, siempre hay m&aacute;s preguntas: &iquest;por qu&eacute; ahora?, &iquest;por qu&eacute; no antes?, &iquest;por qu&eacute; aqu&iacute; y no all&aacute;?, &iquest;con qu&eacute; inter&eacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Hemos asistido a esa fase de exigencias en muchos casos, tambi&eacute;n ahora, cuando hablamos de las dos mujeres que han denunciado a Julio Iglesias. Hablaron. Rompieron el silencio. Denunciaron ante la justicia. Y llegaron las consabidas preguntas. Es l&iacute;cito hacerse preguntas, las periodistas tambi&eacute;n nos las hacemos y las hacemos, es nuestro trabajo. El problema es cuando detr&aacute;s de esos interrogantes no hay tanto af&aacute;n por saber y entender como por sospechar y poner en entredicho siempre a las mismas personas: las mujeres que rompen el silencio sobre la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero y de violencia sexual <a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaencifras/estudios/investigaciones/tiempo-tardan-verbalizar-situacion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tardan una media de entre ocho y diez a&ntilde;os</a> en contar lo que vivieron o en denunciar. La violencia f&iacute;sica es la que m&aacute;s tarde se verbaliza. Sabemos tambi&eacute;n cu&aacute;les son los motivos de que esto suceda: la culpa, la verg&uuml;enza, la falta de apoyo, el miedo al agresor o la falta de recursos para afrontar el proceso. Porque denunciar es un verbo que se pronuncia r&aacute;pido, pero un proceso judicial es largo y costoso. Hay que poder sostenerlo en el tiempo y, si quieres una buena acusaci&oacute;n, hay que pagarlo.
    </p><p class="article-text">
        Si denunciar es, por tanto, un acto complicado de llevar a cabo para cualquiera, ahora aterricemos en el caso Iglesias. Un hombre poderoso, influyente, rico, un icono de la m&uacute;sica, que ha sido tu jefe y al que has visto en acci&oacute;n, un hombre con la capacidad de movilizar una legi&oacute;n de abogados. En el otro lado de la balanza, las mujeres: j&oacute;venes, de or&iacute;genes humildes, en un contexto vulnerable, trabajadoras que apenas han cobrado unos cientos de euros al mes y que, adem&aacute;s, describen un ambiente de control e intimidaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; as&iacute; entendamos mejor lo extraordinario que es que estas dos mujeres hayan decidido hablar y, todav&iacute;a m&aacute;s, denunciar ante la justicia. No deber&iacute;a ser as&iacute;, pero lo es: el acceso a la justicia tiene sesgos y si eres una mujer pobre, precaria, si eres migrante, si eres una empleada de hogar, lo tienes mucho m&aacute;s complicado. Si delante hay un hombre como Julio Iglesias, todav&iacute;a m&aacute;s. El desequilibrio es descomunal. Solo desde ese contexto es posible responder a esas preguntas que estos d&iacute;as se lanzan con demasiada facilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Denunciar a tu jefe es un acto de valent&iacute;a. Denunciar a quien te agrede es un acto de valent&iacute;a. Denunciar a un hombre tremendamente rico y poderoso que ha sido tu jefe cuando eres una mujer que vive en un contexto vulnerable y con pocos recursos econ&oacute;micos es pr&aacute;cticamente una heroicidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-denunciaron_129_12906778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 22:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué no denunciaron (antes)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Agresiones sexuales,Violencia sexual,Machismo,Empleo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia europea obliga a que las trabajadoras del hogar puedan registrar su jornada laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/justicia-europea-obliga-trabajadoras-hogar-puedan-registrar-jornada-laboral_1_11914761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af6430bb-15ff-44b3-8836-242ad2bf7d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108337.jpg" width="536" height="302" alt="La Justicia europea obliga a que las trabajadoras del hogar puedan registrar su jornada laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El TJUE considera que su exclusión del registro horario impide que puedan probar "de manera objetiva y fiable el número de horas de trabajo realizadas", aunque reconoce que pueden establecerse "excepciones" </p><p class="subtitle"> La Justicia europea concluye que España discrimina a las trabajadoras del hogar por negarles el paro </p></div><p class="article-text">
        El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha sentenciado este jueves que los empleadores dom&eacute;sticos est&aacute;n obligados a establecer un sistema que permita registrar la jornada laboral diaria de las trabajadoras del hogar, a fin de garantizar un c&oacute;mputo de horas trabajadas para que puedan reclamar sus derechos en caso de despido, informa la agencia Europa Press. 
    </p><p class="article-text">
        El TJUE se ha pronunciado as&iacute; sobre el caso de una empleada de hogar contratada a tiempo completo que impugn&oacute; ante los tribunales espa&ntilde;oles su despido, que fue declarado improcedente, por lo que sus empleadores deb&iacute;an abonarle las cantidades correspondientes a los d&iacute;as de vacaciones no disfrutados y a las pagas extras.
    </p><p class="article-text">
        El juez espa&ntilde;ol consider&oacute; que la trabajadora no hab&iacute;a probado ni las horas trabajadas ni el salario que reclamaba y estim&oacute; que su petici&oacute;n no pod&iacute;a aceptarse &uacute;nicamente por la falta de aportaci&oacute;n de sus empleadores de los registros horarios y las horas trabajadas, ya que la normativa espa&ntilde;ola exime de esta medida a determinados trabajos de car&aacute;cter especial, <a href="https://www.eldiario.es/economia/trabajadores-registro-jornada-resueltas-trabajo_1_1549093.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre los que se encuentran las trabajadoras del hogar</a>. No obstante, el tribunal consult&oacute; a la justicia europea sobre la legalidad de esta exclusi&oacute;n, dentro de la normativa comunitaria. 
    </p><p class="article-text">
         <a href="https://www.eldiario.es/economia/justicia-establece-empresas-implantar-computar_1_1552117.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El TJUE recuerda que en un fallo de 2019 ya declar&oacute; ilegal la normativa espa&ntilde;ola entonces vigente</a> y la interpretaci&oacute;n de esta por los &oacute;rganos jurisdiccionales nacionales, seg&uacute;n la cual los empresarios no estaban obligados a establecer un sistema que permitiera computar la jornada laboral diaria realizada por cada trabajador. Justo unos d&iacute;as antes, el primer Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, con la ministra Magdalena Valerio como titular del Ministerio de Trabajo, <a href="https://www.eldiario.es/economia/manual-electronico-obligatorio-registro-trabajadores_1_1159459.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute; el registro horario obligatorio</a>. 
    </p><h2 class="article-text">No cabe la exclusi&oacute;n total, pero puede haber &ldquo;excepciones&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El Tribunal de Justicia ha apuntado que una ley que excluye a las trabajadoras del hogar de un sistema que permita computar su jornada laboral diaria, &ldquo;y que priva por tanto&rdquo; a estas empleadas de la posibilidad de &ldquo;determinar de manera objetiva y fiable el n&uacute;mero de horas de trabajo realizadas y su distribuci&oacute;n en el tiempo&rdquo;, &ldquo;vulnera manifiestamente las disposiciones de la Directiva&rdquo; europea.  
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los magistrados reconocen que pueden existir &ldquo;excepciones&rdquo; dadas las particularidades del empleo dom&eacute;stico. &ldquo;Debido a las particularidades del sector del trabajo dom&eacute;stico, un sistema que obligue a los empleadores a computar la jornada laboral diaria de cada empleado del hogar puede prever excepciones por lo que respecta a las horas extraordinarias y al trabajo a tiempo parcial, siempre que tales excepciones no vac&iacute;en de contenido la normativa en cuesti&oacute;n&rdquo;, extremo que corresponder&aacute; comprobar al tribunal espa&ntilde;ol que ha elevado la consulta al TJUE, recoge la sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sentencia insiste en que, dado que el trabajo dom&eacute;stico es un sector claramente feminizado, pide tener en cuenta posibles casos de discriminaci&oacute;n indirecta por raz&oacute;n de sexo, salvo que esta situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n est&eacute; objetivamente justificada, algo que tambi&eacute;n corresponde a la justicia nacional evaluar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/justicia-europea-obliga-trabajadoras-hogar-puedan-registrar-jornada-laboral_1_11914761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 12:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia europea obliga a que las trabajadoras del hogar puedan registrar su jornada laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornada Laboral,Trabajadoras del hogar,Empleo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo 74 familias extremeñas piden la ayuda para contratar personal doméstico a pesar de abrirlas a las rentas altas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/74-familias-extremenas-piden-ayuda-contratar-personal-domestico-pesar-abrirlas-rentas-altas_1_11803063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d8da86a-b666-4cff-83a6-2a679aca52f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo 74 familias extremeñas piden la ayuda para contratar personal doméstico a pesar de abrirlas a las rentas altas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apenas suponen el 15% de las 500 familias a las que la Junta de Extremadura pretendía llegar en una primera convocatoria, que contaba con 1,17 millones de euros</p><p class="subtitle">PP y Vox abren a las rentas altas las ayudas de hasta 1.100 euros al mes para contratar personal doméstico en Extremadura
</p></div><p class="article-text">
        La Junta de Extremadura preve&iacute;a que las ayudas para la contrataci&oacute;n de personal dom&eacute;stico llegaran a &ldquo;400 o 500 familias&rdquo;, seg&uacute;n dijo la portavoz del Ejecutivo, Victoria Bazaga, tras la aprobaci&oacute;n de la convocatoria, pero ese c&aacute;lculo se ha quedado muy alejado de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Solo 74 familias, ni el 15% de las previsiones de la Junta, han solicitado las &ldquo;ayudas para la contrataci&oacute;n, como medida de fomento de la conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad de la vida personal, familiar y laboral&rdquo;, como se conocen formalmente, y para las que Presidencia destin&oacute; en su primera convocatoria m&aacute;s de 1,17 millones de euros, como se recoge en el <a href="https://doe.juntaex.es/pdfs/doe/2024/1170o/24040075.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">decreto firmado por la presidenta</a>, Mar&iacute;a Guardiola.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria se cerr&oacute; el 30 de octubre y de 74 solicitudes se han resuelto 27, lo que supone el pago de 88.171,18 euros. 
    </p><p class="article-text">
        La Junta considera que se trata de un buen balance, puesto que en los tres &uacute;ltimos a&ntilde;os no se hab&iacute;an concedido ayudas y se tuvieron que devolver tres millones de euros al Fondo Social Europeo. El a&ntilde;o pasado se presentaron solo cinco solicitudes, todas ellas rechazadas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, el n&uacute;mero de solicitudes se ha incrementando de forma notable pero solo han llegado al 14,8% de las que se preve&iacute;an, a pesar de las modificaciones introducidas en el decreto de ayudas. El Gobierno del PP, y entonces tambi&eacute;n de Vox, decidi&oacute; eliminar el criterio de renta en esta convocatoria, con lo que se abri&oacute; tambi&eacute;n a las rentas altas, y tambi&eacute;n se permiti&oacute; la contrataci&oacute;n de familiares de segundo grado de consanguinidad o afinidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en esta convocatoria tambi&eacute;n han podido acceder aquellas familias en la que ambos progenitores tuvieran un contrato parcial. Antes solo se permit&iacute;a que uno de los dos tuviera esa modalidad de contrataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta el salario m&iacute;nimo interprofesional, las ayudas cubren alrededor del 70% del sueldo de la persona contratada, aunque la cuant&iacute;a de cada subvenci&oacute;n tiene en cuenta las bases de cotizaci&oacute;n por contingencias comunes para las personas empleadas y las horas trabajadas. El tope m&aacute;ximo son 1.100 euros mensuales y el m&iacute;nimo 200 euros.
    </p><p class="article-text">
        Con estas ayudas se favorece la contrataci&oacute;n de personas desempleadas, inactivas o en riesgo de vulnerabilidad para el cuidado a domicilio de hijos menores de 14 a&ntilde;os o familiares de primer o segundo grado de consanguinidad o afinidad con una discapacidad reconocida igual o superior al 33%.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Manchado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/74-familias-extremenas-piden-ayuda-contratar-personal-domestico-pesar-abrirlas-rentas-altas_1_11803063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2024 17:38:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solo 74 familias extremeñas piden la ayuda para contratar personal doméstico a pesar de abrirlas a las rentas altas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Ayudas sociales,Ayudas públicas,Empleo,Empleo doméstico,Contratos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Navarra creó 2.916 empleos en octubre, pero el número de parados aumentó en 476 personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/navarra-creo-2-916-empleos-octubre-numero-parados-aumento-476-personas_1_11792533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d78e8df4-ad9a-4180-a8a7-28bb5cb7f4bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Navarra creó 2.916 empleos en octubre, pero el número de parados aumentó en 476 personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El número total de parados en la comunidad foral asciende a 30.088 personas</p><p class="subtitle">Volkswagen Navarra tuvo que suspender su producción este lunes por problemas de proveedores afectados por la DANA</p></div><p class="article-text">
        Navarra ha seguido creando empleo en el mes de octubre. Seg&uacute;n los datos del &uacute;ltimo mes las afiliaciones a la Seguridad Social han crecido en 2.916 con respcto a septiembre. Adem&aacute;s, la comunidad foral ha vuelto a alcanzar as&iacute; la cota m&aacute;xima hist&oacute;rica de empleo con 312.744 personas afiliadas, 4.585 m&aacute;s que hace un a&ntilde;o, lo que supone un 1,5% m&aacute;s.&nbsp;Con todo, las oficinas de empleo en Navarra han sumado 476 parados m&aacute;s en octubre, aunque el crecimiento interanual ha sido de 88 personas, un 0,3%. As&iacute; el n&uacute;mero total de personas registradas en la oficina de empleo alcanza las 30.088.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se han registrado 52.626 contratos indefinidos. Se trata de un 174,8% m&aacute;s que en el mismo periodo de 2021, a&ntilde;o previo a la implantaci&oacute;n de la reforma laboral. El n&uacute;mero de contratos registrados en octubre ha sido de 27.892, de los cuales 6.752 han sido indefinidos (un 24,2%). Se ha producido un crecimiento anual del n&uacute;mero total de contratos del 7,9%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La consejera de Derechos Sociales, Mari Carmen Maeztu, ha celebrado que se siga &ldquo;crando empleo en Navarra con un nuevo r&eacute;cord hist&oacute;rico de personas trabajando&rdquo;. Al mismo tiempo, ha considerado que &ldquo;el desempleo se mantiene estable&rdquo;, teniendo en cuenta que octubre es un mes que &ldquo;resulta habitualmente negativo en t&eacute;rminos de desempleo&rdquo;. &ldquo;Desde 2007 &uacute;nicamente en dos ocasiones se ha producido un descenso del paro en octubre (concretamente en 2016 y 2021)&rdquo;, ha apuntado.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Desglose de las cifras</h2><p class="article-text">
        La variaci&oacute;n mensual del desempleo por sexo refleja que el aumento del desempleo ha sido algo superior en el caso de los hombres. As&iacute;, mientras que el n&uacute;mero de desempleados aumenta un en 287 parados m&aacute;s (2,5%), el n&uacute;mero de paradas crece en 189 (un 1% en un mes). Sin embargo, en t&eacute;rminos anuales, la variaci&oacute;n del desempleo resulta desfavorable para las mujeres, ya que el n&uacute;mero de desempleadas asciende un 1,5% (266 mujeres paradas m&aacute;s) mientras que el de parados se reduce un 1,5% (178 desempleados menos). Adem&aacute;s, la distribuci&oacute;n final del desempleo sigue siendo claramente desigual. A &uacute;ltimo d&iacute;a del mes de octubre, el 61,5% de las personas registradas como paradas en Navarra han sido mujeres (18.516) frente al 38,5% de hombres (11.572).
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la edad, se produce un aumento del desempleo en todos los tramos de edad. Cabe destacar el incremento mensual del desempleo de j&oacute;venes de menos de 25 a&ntilde;os. En este caso, el n&uacute;mero personas j&oacute;venes desempleadas aumenta mensualmente un 5,3% (151 m&aacute;s). Tambi&eacute;n hay que rese&ntilde;ar el incremento del 2,5% de personas desempleadas de 25 a 34 a&ntilde;os (132 m&aacute;s). De esta forma, del total de personas desempleadas en Navarra, el 10% tiene menos de 25 a&ntilde;os (2.994) y casi tres de cada diez (29,5%) tiene m&aacute;s de 54 a&ntilde;os (8.876).
    </p><p class="article-text">
        Por nacionalidad, el n&uacute;mero de personas paradas con nacionalidad espa&ntilde;ola aumenta respecto al mes de septiembre en 272 (un 1,2%), mientras que se produce un mayor incremento de personas desempleadas con nacionalidad extranjera de un 3,1% (204 m&aacute;s en un mes). En un a&ntilde;o (de octubre de 2023 a octubre de 2024) el n&uacute;mero de personas paradas con nacionalidad espa&ntilde;ola se ha incrementado en un 0,1% (34 m&aacute;s) y el n&uacute;mero de personas paradas extranjeras ha crecido un 0,8% (54 m&aacute;s en un a&ntilde;o). As&iacute;, del total de personas registradas como paradas, el 22,4% tiene nacionalidad extranjera (6.746).
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al nivel de estudios, en un mes se produce un aumento de 397 personas paradas con estudios b&aacute;sicos (hasta primera etapa de secundaria), un 1,9%. Por su parte, desciende el n&uacute;mero de personas paradas con estudios universitarios (60 menos en un mes, un 2%). Con estos datos, del total de personas paradas en Navarra, aquellas con un nivel de estudios hasta la primera etapa de secundaria suponen el 69,8% del total (se trata de 20.999 personas paradas con ese nivel de estudios).
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a las agencias de empleo, en todas ellas aumenta mensualmente la cifra de paro, aunque es cierto que lo hace de manera diversa. En t&eacute;rminos relativos, el mayor incremento mensual del desempleo se produce en la agencia de Aoiz / Agoitz&nbsp;con un 5,1% de aumento (35 personas paradas m&aacute;s), le sigue la agencia de Lodosa (3,8%, 45 m&aacute;s), Estella-Lizarra (3,5%, 59 m&aacute;s), Altsasu / Alsasua (2,8%, 20 m&aacute;s), Tafalla (1,9%, 35 m&aacute;s), Tudela (1,5%, 74 m&aacute;s), Doneztebe / Santesteban (1,5%, 8 m&aacute;s) y las agencias de Pamplona / Iru&ntilde;a&nbsp;(1,1%, 200 personas paradas m&aacute;s en un mes).
    </p><p class="article-text">
        En un a&ntilde;o, se observa un descenso del desempleo en las agencias de Tudela (2,4%, 122 personas paradas menos en un a&ntilde;o), Lodosa (0,9%, 11 menos) y Aoiz (0,6%, 4 menos). En el resto se producen crecimientos del desempleo de diversa intensidad. As&iacute;, el paro aumenta anualmente en la agencia de Alsasua un 8% (55 personas paradas m&aacute;s), en la agencia de Estella lo hace un 2,1% (37 m&aacute;s), en la de Tafalla un 1,9% (36 m&aacute;s), en la de Doneztebe (1,9%, 10 m&aacute;s) y en las de Pamplona un 0,5% (87 personas paradas m&aacute;s en un a&ntilde;o).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, las actividades en las que se ha dado un mayor incremento mensual del n&uacute;mero de personas paradas han sido las actividades sanitarias (98 personas paradas m&aacute;s en un mes), la industria de la alimentaci&oacute;n (75 m&aacute;s), el sector primario (65 m&aacute;s), las actividades relacionadas con el empleo (65 m&aacute;s) y otras actividades profesionales, cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas (56 m&aacute;s en un mes). En cuanto al principal descenso mensual, este se ha producido en el sector de la educaci&oacute;n (72 personas paradas menos).
    </p><p class="article-text">
        En un a&ntilde;o, los mayores descensos del n&uacute;mero de personas desempleadas se han dado en administraci&oacute;n p&uacute;blica (113 personas paradas menos), sector primario (101 menos), hosteler&iacute;a (77 menos) y actividades de servicios sociales sin alojamiento (49 menos). Por su parte, las actividades en las que se ha incrementado el desempleo han sido &ldquo;Otras actividades profesionales&rdquo; (240 m&aacute;s), &ldquo;educaci&oacute;n&rdquo; (153 m&aacute;s) y &ldquo;actividades sanitarias&rdquo; (96 m&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, respecto al desempleo de larga duraci&oacute;n, se ha dado un leve descenso mensual de un 0,1%, lo que ha supuesto 18 personas paradas de larga duraci&oacute;n menos en un mes. Sin embargo, en un a&ntilde;o, se ha producido un aumento de 53 personas paradas de larga duraci&oacute;n. Actualmente, del total de personas registradas como paradas, el 40,9%, es decir, 12.291 personas, llevan en situaci&oacute;n de paro continuado m&aacute;s de un a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Contrataci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En el mes de octubre se han registrado 27.892 contratos, un 13,6% menos que en el mes anterior (4.407 contratos menos). Sin embargo, en t&eacute;rminos anuales, se ha producido un crecimiento de la contrataci&oacute;n del 7,9% respecto al mes de octubre de 2023; se trata de un aumento de 2.034 contratos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el tipo de contrato, se han formalizado 6.752 contratos indefinidos y 21.140 contratos temporales. Por lo tanto, del total de los contratos registrados en octubre, el 24,2% han sido indefinidos.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos acumulados (enero-octubre) se han registrado 52.626 contratos indefinidos. Se trata de un 174,8% m&aacute;s que en el mismo periodo de 2021, a&ntilde;o previo a la implantaci&oacute;n de la reforma laboral. Son exactamente 33.473 contratos indefinidos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cabe a&ntilde;adir que, del total de los contratos indefinidos registrados en octubre (los se&ntilde;alados 6.752 contratos), el 43,9% se han registrado para menores de 29 a&ntilde;os, el 46,2% han sido contratos indefinidos de mujeres y el 30,8% de los contratos indefinidos han sido para personas con nacionalidad extranjera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/navarra-creo-2-916-empleos-octubre-numero-parados-aumento-476-personas_1_11792533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Nov 2024 10:54:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Navarra creó 2.916 empleos en octubre, pero el número de parados aumentó en 476 personas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paro,Paro juvenil,Contratos,Contratación,Contratos temporales,Contratos indefinidos,Empleo,Empleo doméstico,Empleo juvenil,Oficinas de Empleo,Navarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno amplía la protección a las empleadas del hogar: exámenes médicos, formación y evaluación de riesgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gobierno-amplia-proteccion-empleadas-hogar-examenes-medicos-formacion-evaluacion-riesgos_1_11641020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05a9e365-100b-47be-8d14-cf3d2eb6a52b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno amplía la protección a las empleadas del hogar: exámenes médicos, formación y evaluación de riesgos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de Ministros aprueba el real decreto que pretende mejorar la protección de la salud y las condiciones de trabajo de las personas que prestan sus servicios en el ámbito doméstico</p><p class="subtitle">Dos muertes al día en el tajo, el drama que no cesa en España desde 2019
</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el real decreto que ampl&iacute;a la protecci&oacute;n a las empleadas del hogar, un grupo eminentemente feminizado y cuyos derechos laborales han ido siempre por detr&aacute;s de los del resto de la clase trabajadora. Con la nueva regulaci&oacute;n, Trabajo pretende mejorar la protecci&oacute;n de la salud y las condiciones laborales de las personas que prestan sus servicios en el &aacute;mbito dom&eacute;stico, unas 360.000 dadas de alta en la Seguridad Social en el mes de agosto, con evaluaciones de riesgo de los domicilios donde realicen su actividad, la garant&iacute;a de reconocimientos m&eacute;dicos, la dotaci&oacute;n de equipos adecuados para el desempe&ntilde;o de sus funciones o formaci&oacute;n en materia de prevenci&oacute;n. Nada que no est&eacute; reconocido ya en otras actividades. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias a las trabajadoras del hogar, son ellas las que han conseguido esta norma&rdquo;, ha destacado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda D&iacute;az, que ha destacado la discriminaci&oacute;n laboral hist&oacute;rica que han sufrido est&aacute;s mujeres. &ldquo;45 a&ntilde;os atras no es solamente que no tuvieran derechos, es que el legislador espa&ntilde;ol las privaba de ellos&rdquo;, ha defendido D&iacute;az, que ha se&ntilde;alado que la norma supone cumplir con dos art&iacute;culos del convenio 189 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, pero que no tiene un equivalente en otras legislaciones del entorno. &ldquo;No hay normativa en la que mirarse, somos el primer pa&iacute;s europeo que ha dado este paso&rdquo;, ha reivindicado. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de Trabajo, el colectivo de personas empleadas en el &aacute;mbito de las tareas dom&eacute;sticas est&aacute; formado mayoritariamente por mujeres, m&aacute;s del 95%, de las que el 45% son migrantes. La mayor parte tienen entre 40 y 50 a&ntilde;os y trabajan principalmente en Madrid y Catalunya. 
    </p><h2 class="article-text">Una evaluaci&oacute;n inicial de los riesgos y un equipo de protecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el texto aprobado este martes, la persona empleadora deber&aacute; realizar una &ldquo;evaluaci&oacute;n inicial de los riesgos para la seguridad y la salud&rdquo; de la trabajadora y adoptar las medidas preventivas necesarias para eliminar o reducir los que se detecten. Esta tendr&aacute; que actualizarse con la periodicidad que se determine en ese primer an&aacute;lisis o cuando se produzcan cambios en las condiciones de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        El real decreto ampl&iacute;a algunas protecciones de la ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales a las empleadas dom&eacute;sticas, principalmente las que tienen que ver con las personas trabajadoras especialmente sensibles a determinados riesgos, las vinculadas a la maternidad, a los menores y los temporales. Pero tambi&eacute;n suma obligaciones a las trabajadoras: deber&aacute;n velar, &ldquo;seg&uacute;n sus posibilidades&rdquo;, por el cumplimiento de las medidas de prevenci&oacute;n, utilizar adecuadamente el material y los equipos de protecci&oacute;n e informar de situaciones que, a su juicio, entra&ntilde;en riesgos. 
    </p><p class="article-text">
        Las familias o personas empleadoras estar&aacute;n obligadas a dotar a las empleadas, sin coste para ellas, de equipos de trabajo adecuados para el desempe&ntilde;o de su actividad, as&iacute; como aquellos de protecci&oacute;n individual en los casos en los que los riesgos no se puedan evitar o limitar suficientemente por medios t&eacute;cnicos.  
    </p><h2 class="article-text">Formaci&oacute;n para las empleadas del hogar</h2><p class="article-text">
        Para que las trabajadoras puedan cumplir con ese deber, los empleadores deber&aacute;n garantizar que tienen a su disposici&oacute;n toda la informaci&oacute;n necesaria sobre riesgos y medidas de protecci&oacute;n, as&iacute; como permitir que participen &ldquo;en el marco de todas las cuestiones que afecten a su seguridad y salud&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El texto no se queda solo en la informaci&oacute;n. &ldquo;Las personas trabajadoras tendr&aacute;n derecho a recibir una formaci&oacute;n en materia preventiva en el momento de su contrataci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala. Si prestan servicio en varias casas, esta ser&aacute; &uacute;nica, salvo que alg&uacute;n domicilio &ldquo;entra&ntilde;e riesgos excepcionales&rdquo;. En ese caso, &ldquo;se deber&aacute; impartir una formaci&oacute;n complementaria que correr&aacute; a cargo de la persona empleadora&rdquo;. En cualquier caso, deber&aacute; considerarse tiempo de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la formaci&oacute;n ordinaria, esta se realizar&aacute; a trav&eacute;s de una plataforma, cuya gesti&oacute;n corresponder&aacute; a la Fundaci&oacute;n Estatal para la Formaci&oacute;n en el Empleo (Fundae).
    </p><h2 class="article-text">Actividad preventiva</h2><p class="article-text">
        Los empleadores deber&aacute;n cumplir con el deber de prevenci&oacute;n de riesgos profesionales. Como cualquier empresa, podr&aacute;n hacerlo de dos maneras: contratando a una persona que se encargue de esta labor o concertando esta tarea con una compa&ntilde;&iacute;a dedicada a estas funciones. Existe una tercera v&iacute;a: que el propio empleador cuente con la capacitaci&oacute;n exigida en el Reglamento de los Servicios de Prevenci&oacute;n, que tiene que ver con materias relativas a la medicina del trabajo, la seguridad en el trabajo, la higiene industrial y la ergonom&iacute;a y psicosociolog&iacute;a aplicada.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los empleadores no estar&aacute;n solos. El ministerio se compromete a que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo tenga listo, en el plazo de 10 meses desde la publicaci&oacute;n de la norma, una herramienta que &ldquo;facilite el cumplimiento de las obligaciones&rdquo; relativas a la evaluaci&oacute;n y prevenci&oacute;n de riesgos y los equipos de protecci&oacute;n para las personas empleadas. Adem&aacute;s, este organismo deber&aacute; desarrollar, en el plazo de un a&ntilde;o, un protocolo de actuaci&oacute;n frente a situaciones de violencia y acoso en el servicio del hogar familiar. 
    </p><h2 class="article-text">Ante un riesgo grave, se abandona el trabajo</h2><p class="article-text">
        Otra de las novedades que incorpora la norma es que las trabajadoras podr&aacute;n irse del trabajo cuando consideren que la actividad que est&aacute;n desarrollando supone &ldquo;un riesgo grave e inminente para su vida o su salud, as&iacute; como abandonar el domicilio si fuera necesario&rdquo;. En estos casos, deber&aacute;n informar inmediatamente al empleador, que deber&aacute; revertir la situaci&oacute;n de peligro.  Adem&aacute;s, la adoptaci&oacute;n de esta medida preventiva no podr&aacute; suponer un perjuicio para las empleadas, &ldquo;a menos que hubieran obrado de mala fe o cometido negligencia grave&rdquo;, indica el texto. 
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n se ampl&iacute;a tambi&eacute;n a situaciones de violencia o acoso en el &aacute;mbito laboral. El abandono del domicilio ante estas casu&iacute;sticas &ldquo;no podr&aacute; considerarse dimisi&oacute;n ni ser causa de despido&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un reconocimiento m&eacute;dico cada tres a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Las empleadas del hogar tendr&aacute;n derecho a un reconocimiento m&eacute;dico que se realizara, al menos, cada tres a&ntilde;os. En cualquier caso, este ser&aacute; voluntario y se realizar&aacute; &ldquo;con las debidas garant&iacute;as de respeto a su intimidad&rdquo;. En este punto entra en juego el Ministerio de Sanidad, que deber&aacute; incluir la realizaci&oacute;n de estos chequeos en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, por lo que no tendr&aacute; coste para el empleador. 
    </p><h2 class="article-text">La entrada en vigor</h2><p class="article-text">
        El Real Decreto entrar&aacute; en vigor al d&iacute;a siguiente de su publicaci&oacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado, previsiblemente este mi&eacute;rcoles. No obstante, las obligaciones que contiene no ser&aacute;n exigibles hasta seis meses despu&eacute;s de que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo active las herramientas comprometidas para dar soporte a los empleadores, en el plazo de 10 meses, lo que alarga la adopci&oacute;n de estos derechos hasta 2026. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gobierno-amplia-proteccion-empleadas-hogar-examenes-medicos-formacion-evaluacion-riesgos_1_11641020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Sep 2024 11:32:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno amplía la protección a las empleadas del hogar: exámenes médicos, formación y evaluación de riesgos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Empleo doméstico,Trabajadoras del hogar,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirar hacia donde se aparta la mirada, los cuidados a los mayores relatados en 'Centímetro a centímetro']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirar-aparta-mirada-cuidados-mayores-relatados-centimetro-centimetro_1_11573090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c3e5e2f-d7fe-4fab-8604-577deecdbe15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x502y633.jpg" width="1200" height="675" alt="Eduardo Romero, autor de &#039;Centímetro a centímetro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Eduardo Romero publica una novela donde pone el foco con delicadeza, "a cámara lenta", en la atención a los ancianos, un trabajo que asume en gran medida la población migrante</p><p class="subtitle">Kim Hye-jin, la voz literaria del nuevo realismo coreano: “¿Sirve para algo pedir perdón? No lo tengo tan claro”
</p></div><p class="article-text">
        Primero, la mantita que le tapa los pies. Despu&eacute;s, la colcha, la manta y la s&aacute;bana, todo al armario, empieza la jornada. Para el anciano, no para su cuidadora, que lleva horas de traj&iacute;n por la casa para que todo se mantenga en orden y preparado. Ellos son los dos protagonistas de <em>Cent&iacute;metro a cent&iacute;metro</em>, el libro que el escritor asturiano <a href="https://www.pepitas.net/libro/centimetro-a-centimetro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Romero acaba de publicar</a> en la editorial Pepitas de Calabaza y Los Aciertos.
    </p><p class="article-text">
        En apenas 60 p&aacute;ginas, desgrana al detalle la cotidianeidad de esa pareja obligada por la necesidad &ndash;de cuidados, &eacute;l; de trabajo, ella&ndash; que se reproduce en la vida real todos los d&iacute;as en todos los puntos del pa&iacute;s. Y cada vez ser&aacute;n m&aacute;s. En la actualidad, el porcentaje de poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os es del 20,4% pero en 2055 ser&aacute; del 30,5%, seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/PROP20242074.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las proyecciones</a> del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica. Esto implica que la asistencia a personas dependientes ser&aacute; un servicio cada vez m&aacute;s solicitado, aunque no necesariamente mejor considerado.
    </p><p class="article-text">
        Este es un tema que Romero ha tratado en varios de sus libros anteriores, en los que la migraci&oacute;n est&aacute; muy presente. Su novela <em>En mar abierto</em> (2021) est&aacute; protagonizada por Jenny, una mujer peruana que viene a Espa&ntilde;a y trabaja para una pareja de ancianos, y en <em>&iquest;C&oacute;mo va a ser la monta&ntilde;a un dios?</em> (2024), explora el v&iacute;nculo entre un minero con silicosis y la mujer afrocolombiana que se ocupa de &eacute;l despu&eacute;s de que se rompa la cadera por una ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo muy presente la existencia de las redes transnacionales de cuidados, el flujo de mujeres migrantes que acaban en Europa haci&eacute;ndose cargo de los cuidados de una poblaci&oacute;n envejecida&rdquo;, explica el autor a elDiario.es. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n reconoce una fascinaci&oacute;n por el comportamiento de esas duplas en el exterior de las casas. &ldquo;Cuando me cruzo por la calle con un viejo que empuja un andador me suelo quedar embobado. Me gusta observar sus movimientos, los movimientos de quien le acompa&ntilde;a, la manera en que interact&uacute;a la gente que se cruza con ellos&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de los cuidados tiene muchas capas, pero Romero ha querido fijarse en los detalles m&aacute;s espec&iacute;ficos &ndash;las heridas que supuran de los pies del anciano, la ceremonia de la ducha, el pase&iacute;n de 150 metros los d&iacute;as buenos&ndash; sin que la extensi&oacute;n fuese un factor determinante del libro. Sus otros t&iacute;tulos tienen muchos m&aacute;s personajes cuyas historias se entrelazan y exigen m&aacute;s desarrollo, cambios de ritmo y recursos narrativos. Aqu&iacute;, sin embargo, esos ejercicios no eran necesarios, sino que m&aacute;s bien sobraban. &ldquo;Entend&iacute;a que en <em>Cent&iacute;metro a cent&iacute;metro</em> ten&iacute;a que buscar esa minuciosidad, pero tambi&eacute;n pensaba que el tono de la novela pod&iacute;a llegar a agotar al lector si pretend&iacute;a sostenerlo durante ciento y pico o doscientas p&aacute;ginas&rdquo;, afirma. &ldquo;La extensi&oacute;n que tiene creo que es suficiente para contar lo que quiero contar. Nunca me ha gustado escribir de m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>En la piel de la otra</strong></h2><p class="article-text">
        Desde fuera nunca es f&aacute;cil, aunque lo parezca, entender del todo lo que implica cualquier trabajo. Bien sea el de un minero, el de una empleada del hogar, el de un recepcionista o el de una cirujana. En esa percepci&oacute;n intervienen todos los prejuicios que acumule cada persona y es imposible no tenerlos. Para construir a sus personajes de la manera m&aacute;s fiel posible a la realidad, Romero se empap&oacute; de las experiencias de otros y otras. &ldquo;En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, he podido escuchar muchos testimonios de mujeres migrantes dedicadas a cuidar a personas mayores. Algunas son amigas y a lo largo del tiempo me han contado los pormenores de su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, declara el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, para la documentaci&oacute;n de su novela <em>&iquest;C&oacute;mo va a ser la monta&ntilde;a un dios?</em> visit&oacute; algunas residencias de ancianos para hablar con algunos de sus inquilinos y tambi&eacute;n con la gente que trabaja all&iacute; &ldquo;a veces en condiciones muy precarias&rdquo;, se&ntilde;ala. Adem&aacute;s, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha vivido de cerca la cuesti&oacute;n de los cuidados a personas ancianas por motivos familiares, as&iacute; que ha tenido material de primera mano con el que trabajar. &ldquo;Creo que fue Leila Slimani a la que le&iacute; que los novelistas nos alimentamos de los detalles. A trav&eacute;s de estas diversas fuentes, tuve acceso a infinidad de detalles&rdquo;, declara.
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        Aunque el libro no es un ensayo, s&iacute; invita a pensar y a sacar conclusiones particulares sobre los aspectos de esta historia, por breve que sea. A Romero s&iacute; le gustar&iacute;a que la lectura de su obra alimentara el debate sobre las condiciones de las trabajadoras, por ejemplo, aunque no se trata de un manifiesto. Una de las motivaciones que le impuls&oacute; a escribirla es la sensaci&oacute;n de que en la literatura faltan relatos que inviten a pensar en esto.
    </p><p class="article-text">
        Si bien t&iacute;tulos como <em>Renata sin m&aacute;s,</em> que Catherine Gu&eacute;rard escribi&oacute; en 1967 (Tr&aacute;nsito la public&oacute; este a&ntilde;o traducida por Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz) o el ensayo <em>F&aacute;mulas</em> de Cristina S&aacute;nchez-Andrade (Anagrama, 2022) han indagado en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/trabajar-empleo-domestico-invisible-literatura_1_10929988.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad de las trabajadoras del hogar</a>, quiz&aacute; el de las cuidadoras de personas mayores no se ha explorado tanto (aunque tampoco es que el servicio dom&eacute;stico se haya visibilizado demasiado. O no lo suficiente). &ldquo;El otro d&iacute;a, en Logro&ntilde;o, una mujer que est&aacute; cuidando a su padre me dijo al final de la presentaci&oacute;n que, al leer el librito, hab&iacute;a resignificado su papel&rdquo;, comenta el escritor. &ldquo;Que, de pronto, al verlo plasmado en el libro, lo hab&iacute;a sentido m&aacute;s digno, y hasta le hab&iacute;a parecido un trabajo un poco heroico. Me gust&oacute; que la lectura provocase ese efecto en ella&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tambi&eacute;n hay &ldquo;viejos cabrones&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre los personajes de <em>Cent&iacute;metro a cent&iacute;metro</em> es buena, algo que en la vida real no siempre es as&iacute;. Cuidar y ser cuidado es complicado en m&uacute;ltiples aspectos y los enfrentamientos pueden ser habituales. Sin embargo, los protagonistas del libr&iacute;n &ndash;por corto, no por menor&ndash; establecen una relaci&oacute;n que llega a ser tierna. &ldquo;No pretendo decir con ello que los cuidados son siempre as&iacute;, que los ancianos son siempre como el de mi relato. Hay viejos cabrones o a los que se les ha ido la olla que insultan y golpean a quien les cuida. Hay personas que trabajan como cuidadoras (remuneradamente o por lazos familiares) que son crueles o simplemente poco delicadas. Yo he optado por una historia a trav&eacute;s de la que trato de transmitir belleza. No solo, pero tambi&eacute;n belleza&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Adem&aacute;s, ella hace algo muy importante: le da espacio a &eacute;l para alcanzar, por poca que sea, toda la autonom&iacute;a que pueda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Noem&iacute; Sabugal, autora de <em>El asesinato de S&oacute;crates</em> (Alianza, 2010) o <em>Hijos del carb&oacute;n</em> (Alfaguara, 2020), ha definido la escritura de Romero como &lsquo;literatura de la escucha&rsquo;. &ldquo;Tal y como est&aacute; el mundo de la creaci&oacute;n cultural, los autores y autoras estamos &rdquo;obligados&ldquo; a hablar demasiado de nosotros mismos. Por eso prefiero que sean otros los que caractericen, si lo desean, mi escritura&rdquo;, responde a la pregunta de si se siente c&oacute;modo con la descripci&oacute;n de la autora. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Eduardo Romero, autor de &#039;Centímetro a centímetro&#039;                            </span>
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        A &eacute;l le gustan autores que han recibido etiquetas similares como Svetlana Aleksi&eacute;vich o el colombiano Alfredo Molano, a quien le atribuye la cita &ldquo;Escuchar es casi escribir&rdquo; que abre su novela <em>&iquest;C&oacute;mo va a ser la monta&ntilde;a un dios?. </em>&ldquo;Es verdad que algunos de mis libros tratan de recoger m&uacute;ltiples voces de personajes que van componiendo una historia colectiva. Nunca he usado una grabadora. Pero s&iacute; he conversado con muchas personas que acaban siendo protagonistas de mis libros, personas que me han confiado su historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las obras de Romero tienen una innegable carga de reivindicaci&oacute;n social. Quiz&aacute; no de forma expl&iacute;cita, porque no escribe proclamas, pero s&iacute; a trav&eacute;s de la reflexi&oacute;n a la que intenta dirigir al lector como en el caso de <em>Cent&iacute;metro a cent&iacute;metro</em>. Para &eacute;l, una manera de intervenir en el mundo a trav&eacute;s de la literatura es &ldquo;haciendo buena literatura&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; significa esa frase tan grandilocuente? &ldquo;Que quien logra llevarla a cabo, ha podido despertar la imaginaci&oacute;n y las ganas de pensar de quien lee. La literatura siempre es pol&iacute;tica, pero no creo que el libro m&aacute;s radical sea necesariamente el m&aacute;s contundente o el m&aacute;s expl&iacute;cito, el que dice verdades como pu&ntilde;os&rdquo;, contesta. &ldquo;Suelo preferir aquellos textos que, como dec&iacute;a Berger, a trav&eacute;s de &lsquo;el arte de jugar con el silencio&rsquo;, obligan al lector a completar la historia&rdquo;, concluye.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirar-aparta-mirada-cuidados-mayores-relatados-centimetro-centimetro_1_11573090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Aug 2024 20:04:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirar hacia donde se aparta la mirada, los cuidados a los mayores relatados en 'Centímetro a centímetro']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo doméstico,Empleo doméstico,Migrantes,Ancianos,Personas mayores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empleadas del hogar en la brecha de la economía sumergida: "Estoy en tres casas y me pagan en b"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleadas-hogar-brecha-economia-sumergida-tres-casas-pagan-b_1_11282845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82c9567f-1862-42aa-ac46-d5fef772588b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empleadas del hogar en la brecha de la economía sumergida: &quot;Estoy en tres casas y me pagan en b&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a los avances en la equiparación de estas trabajadoras al resto, con la prohibición del despido sin causa y el derecho a paro, aún se estima que una de cada tres, en su mayoría migrantes sin papeles, no están afiliadas a la Seguridad Social</p><p class="subtitle">Los migrantes sin papeles que ansían la regularización masiva que debatirá el Congreso: “Queremos trabajar sin miedo”
</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a que se aprob&oacute; en el Congreso el derecho a paro de las empleadas del hogar, buena parte del hemiciclo coincidi&oacute; en que su labor legislativa llegaba tarde. &ldquo;Hagamos que nuestra democracia no tenga que avergonzarse por m&aacute;s tiempo de sus olvidos&rdquo;, dijo la vicepresidenta segunda Yolanda D&iacute;az. La medida igualaba las garant&iacute;as de cientos de miles de mujeres trabajadoras, discriminadas gravemente en su condiciones laborales. Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, la C&aacute;mara Baja volv&iacute;a a afrontar una votaci&oacute;n trascendental: la toma en consideraci&oacute;n de la iniciativa legislativa popular para <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/congreso-apoyara-iniciativa-popular-regularizar-cientos-miles-migrantes-viven-espana_1_11273877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizar a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de migrantes, seg&uacute;n las estimaciones iniciales, que ya viven y trabajan en Espa&ntilde;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas votaciones pueden no tener relaci&oacute;n aparente, est&aacute;n &iacute;ntimamente ligadas. Porque la medida que dot&oacute; de derechos a las trabajadoras del hogar olvid&oacute; a otras muchas, que ejercen ese mismo trabajo en la brecha de la econom&iacute;a sumergida: las que no tienen papeles pero cargan sobre sus cuerpos con buena parte del peso de los cuidados de este pa&iacute;s. &ldquo;Estoy en tres casas y trabajo en 'b', estoy irregular en este momento&rdquo;, explica Carmen, una empleada del hogar que lleg&oacute; a Euskadi desde El Salvador y recorre la margen izquierda del Nervi&oacute;n, de domicilio a domicilio, para ganar 800 euros al mes, por 10 horas de trabajo al d&iacute;a. &ldquo;Cobro lo que no tengo que cobrar&rdquo;, reivindica este mujer de 38 a&ntilde;os, que cuida a personas mayores, limpia sus casas y prepara comidas y que afirma que su testimonio es el de muchas: &ldquo;Lo que vivo yo, lo vivimos todas. Es un ciclo del que no hemos logrado salir todav&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con la regularizaci&oacute;n de extranjeros emprendida por el Gobierno del entonces presidente Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, que se materializ&oacute; en 2005, aflor&oacute; una realidad que no era un secreto. En un momento en el que la legislaci&oacute;n laboral era m&aacute;s laxa y las empleadas del hogar no estaban obligadas a afiliarse a la seguridad social en todas las circunstancias, el n&uacute;mero de registros se duplic&oacute;, como puede verse en el siguiente gr&aacute;fico. Aunque en apenas un par de a&ntilde;os esta cifra se redujo, los niveles siguieron quedando muy por encima. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Un tercio de las empleadas del hogar, en la economía sumergida" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-VXy74" src="https://datawrapper.dwcdn.net/VXy74/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="526" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo sabe que estamos realizando el trabajo de cuidado y que muchas compa&ntilde;eras no tienen documentaci&oacute;n, no pueden ni darlas de alta en la Seguridad Social y est&aacute;n privadas de un mont&oacute;n de derechos&rdquo;, explica la portavoz de Territorio Dom&eacute;stico, Rafaela Pimentel, muy activa en la lucha por los derechos de este colectivo. &ldquo;La ley de extranjer&iacute;a es una de las m&aacute;s hip&oacute;critas que tiene este pa&iacute;s, porque no deja trabajar a las personas que llegan durante tres a&ntilde;os, pero dice que, en el caso de que trabajen, deben tener los mismos derechos en materia laboral pero no de seguridad social&rdquo;, coincide Lorea Ureta, militante de la Asociaci&oacute;n de Trabajadoras de Hogar de Bizkaia (ATH/ELE).
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s personas trabajando que afiliadas</h3><p class="article-text">
        Tras el de 2005, el siguiente salgo en la evoluci&oacute;n de afiliaciones se dio en 2012. De nuevo Zapatero ampli&oacute; los derechos de las trabajadoras del hogar y se pas&oacute; a un sistema espacial, que obligaba a cotizar y dar de alta a las empleadas, nacionales o con su situaci&oacute;n regularizada. Desde entonces, hay una brecha entre aquellas que est&aacute;n afiliadas a la Seguridad Social y los datos que recoge la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa, de entorno a un 25% a finales de 2023. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque son mediciones diferentes &mdash;uno son cifras reales en un momento concreto y otro el resultado de una encuesta trimestral&mdash;, este desajuste preocupa a los sindicatos. &ldquo;La diferencia entre ambas fuentes responder&iacute;a a situaciones de econom&iacute;a sumergida, al existir m&aacute;s personas trabajadoras que afiliadas&rdquo;, se&ntilde;alaba un informe sobre protecci&oacute;n al desempleo de Comisiones Obreras. Nerea (nombre ficticio) es peruana. Si le preguntan en una encuesta, dir&aacute; que trabaja en una casa muchas horas y que tiene el tiempo justo para llegar a la suya, donde vive con varios conocidos y familiares, y ver despierta a su hija, de seis a&ntilde;os. Tambi&eacute;n dir&aacute; que no tiene papeles, ni derecho a una baja m&eacute;dica, ni a paro si es despedida, ni vacaciones, ni garant&iacute;as, y que no puede enfermar porque, si falta a trabajar, le descuentan esas horas de los 600 euros que recibe cada mes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy dif&iacute;cil estar con la ni&ntilde;a aqu&iacute;, hay muchas trabas y miedo por no tener papales&rdquo;, explica la joven, de 25 a&ntilde;os, que acepta con resignaci&oacute;n las imposiciones de sus jefes. &ldquo;Cuando se fueron de vacaciones me dijeron que me iban a pagar igual, pero cuando el ni&ntilde;o no vaya al colegio tendr&eacute; que quedarme todas esas horas&rdquo;, pone como ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        Ureta explica que desde 2012 hasta ahora ha habido una evoluci&oacute;n en todas las personas que tienen papeles. &ldquo;El porcentaje de alta a la Seguridad Social ya era alto&rdquo;, se&ntilde;ala. De hecho, ella atribuye el descenso, mantenido pero no pronunciado en las afiliaciones, pero tambi&eacute;n en la EPA, a &ldquo;m&uacute;ltiples factores&rdquo;. Seg&uacute;n los propios datos del ministerio, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se ha producido un aumento paulatino de las asalariadas en servicios a edificios, que ha coincidido con ese descenso en el sistema de empleadas del hogar. &ldquo;Quien consigue trabajo en otro sector, se va, porque tienen convenios colectivos donde mejoran los salarios, limitaci&oacute;n de la jornada horaria a 40 horas en vez de 60 y otras ventajas&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cobraba 900 euros al mes de interna y en febrero me querían pagar por días</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen</span>
                                        <span>—</span> Trabajadora del hogar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay avances para las que est&aacute;n regularizadas, pero las que no lo est&aacute;n son las que tienen mayor desprotecci&oacute;n&rdquo;, reconoce Carolina El&iacute;as, quien ha sido durante mucho tiempo la cara m&aacute;s visible de la plataforma Servicio Dom&eacute;stico Activo (Sedoac) y ahora es concejala de M&aacute;s Madrid en el Ayuntamiento de Madrid. Esta situaci&oacute;n lleva a aceptar &ldquo;los peores trabajos que les ofrecen, sobre todo el de interna&rdquo;, desarrolla. &ldquo;A eso no quiero volver&rdquo;, coincide Carmen, que entr&oacute; en una casa a trabajar nada m&aacute;s llegar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Cobraba 900 euros al mes (por debajo del salario m&iacute;nimo interprofesional) y en febrero me quer&iacute;an pagar por d&iacute;as&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la brecha de las mujeres que no tiene regularizada su situaci&oacute;n, el grueso de la econom&iacute;a sumergida, hay una zona gris. &ldquo;Hemos observado que hay trabajadoras con documentaci&oacute;n y dadas de alta en algunas casas, pero no en todas&rdquo;, se&ntilde;ala El&iacute;as. Laura aterriz&oacute; en Holanda el &ldquo;D&iacute;a de la Raza&rdquo;, el 12 de octubre de 2018. Una semana y media despu&eacute;s lleg&oacute; a Espa&ntilde;a y a los tres d&iacute;as sac&oacute; el abono transporte y comenz&oacute; a trabajar. A los tres a&ntilde;os, una pareja para la que trabaj&oacute; durante la pandemia le facilit&oacute; regularizar su situaci&oacute;n. Las personas migrantes pueden obtener papeles si despu&eacute;s de tres a&ntilde;os en el pa&iacute;s son capaces de acreditar la estancia y un trabajo. El tr&aacute;mite es perverso: necesitan un trabajo para obtener los papeles mientras necesitan los papeles para poder trabajar con los mismos derechos que el resto. 
    </p><h3 class="article-text">El 36%, sin contrato</h3><p class="article-text">
        Actualmente, Laura tiene un trabajo a media jornada, por el que cotiza, y otros dos por horas, &ldquo;en negro&rdquo;, con unas estudiantes universitarias y un se&ntilde;or con problemas de salud. &ldquo;En el futuro es lo que me va a ayudar con el paro&rdquo;, dice sobre el trabajo por el que est&aacute; afiliada a la Seguridad Social. Ella habla r&aacute;pido, con seguridad y tranquila. Porque su caso no es como el de otras compa&ntilde;eras: &ldquo;En la Rep&uacute;blica Dominicana yo era abogada, ten&iacute;a piso en propiedad y carro y mis hijas tienen un buen trabajo. Vend&iacute; mi casa y vine a Espa&ntilde;a porque necesitaba un cambio, pero no tengo que aguantar que me falten al respeto. Cuando me han dicho &rdquo;eh, t&uacute;, haz esto&ldquo;, respondo que tengo un nombre muy bonito y no me vuelven a ver. Con necesidad o sin ella, todas tenemos que hacernos respetar&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe <a href="https://511a18c8-7046-427e-be8d-c0be073dd9e6.filesusr.com/ugd/94347a_fcb3b9b007b34c88a1941c3c9a23dd10.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'&iquest;Qu&eacute; pasa con la salud laboral de las trabajadoras de hogar y cuidados?'</a>, elaborado por el Equipo de Investigaci&oacute;n Sociedades en Movimiento de la Universidade da Coru&ntilde;a, el 98% de las personas que trabajan en este sector son mujeres y el 68%, migrantes. El 25%, una de cada cuatro, se encuentra en situaci&oacute;n administrativa irregulares. El trabajo se&ntilde;ala que el 36% de las empleadas dom&eacute;sticas lo est&aacute; sin contrato ni alta en la Seguridad Social y que m&aacute;s del 80% han padecido problemas de salud relacionados con sus tareas. El Ministerio de Trabajo trabaja ya en la regulaci&oacute;n de la prevenci&oacute;n de riesgos en el sector. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos las personas migrantes las que estamos sosteniendo el Estado de los cuidados que España no tiene y una sociedad no se puede permitir tener a las personas en esas condiciones, porque no somos mercancía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafaela Pimentel</span>
                                        <span>—</span> Territorio Doméstico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a (de las que no tienen papeles) van con pastillas y dolores a trabajar, porque los empleadores no les permiten una baja&rdquo;, lamenta Pimentel. &ldquo;Somos las personas migrantes las que estamos sosteniendo el Estado de los cuidados que Espa&ntilde;a no tiene y una sociedad no se puede permitir tener a las personas en esas condiciones, porque no somos mercanc&iacute;a&rdquo;, asevera. En la misma l&iacute;nea se pronuncia Ureta: &ldquo;El Estado espa&ntilde;ol se aprovecha de la situaci&oacute;n de pobreza de esas mujeres para solventar el problema de los cuidados de manera barata, sin que lo asuman las administraciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Carlos Bravo, el secretario de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y protecci&oacute;n Social de&nbsp;CCOO, desde la presidencia de Mariano Rajoy ha habido una relajaci&oacute;n en las labores informativas que pueden haber favorecido ese paulatino descenso en las afiliaciones. &ldquo;Salvo la protecci&oacute;n por desempleo, no ha habido otros elementos y el nuevo Gobierno no ha recuperado la tensi&oacute;n sobre este asunto para explicar qu&eacute; se juega el empleador si una trabajadora del hogar tiene un accidente en casa y no est&aacute; dada de alta&rdquo;, desarrolla. Para este sindicato, las administraciones deben combinar tres elementos: informaci&oacute;n permanente, sensibilizaci&oacute;n sobre los riesgos y la labor de control. &ldquo;La Inspecci&oacute;n de Trabajo no puede entrar al domicilio, como si fuera una empresa, as&iacute; que debe tener otras herramientas&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Seguridad Social te protege de situaciones no deseadas, como el desempleo o estar enferma. Adem&aacute;s, es un derecho que la ley considera irrenunciable. Aunque haya empleadores que digan que la propia trabajadora ni quiere, se puede reclamar&rdquo;, explica Ureta. Si el proceso de regularizaci&oacute;n que han apoyado 700.000 ciudadanos llega a buen puerto, decenas de miles de mujeres podr&aacute;n salir tambi&eacute;n de esa brecha de la econom&iacute;a sumergida de los cuidados. Si no, la desigualdad se perpetuar&aacute;: &ldquo;No se trata de si venimos o no, ya estamos aqu&iacute;, formamos parte de esta sociedad diversa&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleadas-hogar-brecha-economia-sumergida-tres-casas-pagan-b_1_11282845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2024 20:24:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empleadas del hogar en la brecha de la economía sumergida: "Estoy en tres casas y me pagan en b"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo doméstico,Trabajo,Empleo,Empleo doméstico,Inmigración,Inmigrantes,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empleadas de hogar o por qué hay que seguir avanzando en derechos laborales: "Deben ser efectivos, no solo en el BOE"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/empleadas-hogar-hay-seguir-avanzando-derechos-laborales-deben-efectivos-no-boe_1_11264412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/705b67a6-0bb0-46f2-96ca-540d7e06027d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empleadas de hogar o por qué hay que seguir avanzando en derechos laborales: &quot;Deben ser efectivos, no solo en el BOE&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas empleadas en las tareas domésticas, sindicatos y colectivos como Cruz Roja o Cáritas valoran los derechos recién adquiridos pero advierten: el proceso de implantación real "va muy lento"</p><p class="subtitle">Las empleadas del hogar también tendrán mejoras en sus pensiones por las 'lagunas' en sus carreras
</p></div><p class="article-text">
        Yesenia tiene 49 a&ntilde;os. Lleg&oacute; a Espa&ntilde;a desde Per&uacute; con un contrato para trabajar en el sector tur&iacute;stico en Salou (Tarragona) pero desde 2018 vive en la provincia de Albacete donde ha trabajado como empleada dom&eacute;stica porque &ldquo;cuando uno emigra, tus condiciones no son tan favorables. Trabajar como interna me brindaba techo y comida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su primer empleo en este sector lo encontr&oacute; en la ciudad. &ldquo;Me ofrecieron trabajar de lunes a lunes y lo acept&eacute;. Cuidaba a un se&ntilde;or. Sus hijos no pod&iacute;an estar los fines de semana&rdquo;. Le pagaban 1.100 euros, sin contrato ni alta en la Seguridad Social. 
    </p><p class="article-text">
        En su rutina diaria comenzaba a atender su trabajo a primera hora de la ma&ntilde;ana entre cuidados, limpieza, compra y comidas &ldquo;en una casa grande&rdquo;, con dos horas libres de cinco a siete, para terminar la jornada laboral entre las diez y las once de la noche. &ldquo;Esta persona estaba conectada a una m&aacute;quina de ox&iacute;geno&rdquo;, nos cuenta, as&iacute; que tambi&eacute;n atend&iacute;a este aspecto de su cuidado diario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poco a poco me di cuenta de que otras chicas libraban los fines de semana. Con el horario de interna lo normal es entrar el domingo a las nueve o diez de la noche y salir el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana y que te busquen una persona de reemplazo a la que suelen pagar entre 100 o 120 euros&rdquo;. En su caso eso no ocurri&oacute;, pero sigui&oacute; trabajando. &ldquo;Ya estaba dentro y me hab&iacute;a comprometido&rdquo;, justifica.  
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; cuando el se&ntilde;or al que cuidaba fue hospitalizado. &ldquo;Entonces me pidieron que trabajase tambi&eacute;n durante las noches, yendo al hospital, pero sin pagarme m&aacute;s. Me puse rebelde. Eso no les gust&oacute; a los hijos y me dijeron: hasta ac&aacute; no m&aacute;s, bye, bye&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se qued&oacute; en la calle, sin posibilidades de indemnizaci&oacute;n o de prestaci&oacute;n por desempleo. &ldquo;Gracias a una amiga consegu&iacute; otro trabajo&rdquo;. Fue su segunda experiencia como interna, aunque esta vez s&iacute; le hicieron un contrato. &ldquo;Fueron m&aacute;s conscientes de la labor de la persona que cuida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve que cuidar a una persona con alzh&eacute;imer. A veces ten&iacute;a que levantarme de madrugada. Hay que estar preparada emocionalmente&hellip; Al final, una hace el papel de psic&oacute;loga, de enfermera&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tras las experiencias como interna pas&oacute; a trabajar por horas. &ldquo;Conoc&iacute; a mi marido, me cas&eacute;, y no me interesaba ya trabajar para estar en otra casa 24 horas al d&iacute;a&rdquo;. Dice que le gusta su trabajo con personas mayores porque es &ldquo;tranquilo y sencillo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo irregular de los empleos por los que ha pasado dice sentirse una privilegiada porque &ldquo;a la gente que no tiene papeles le pagan poqu&iacute;simo y le privan hasta de la comida. Yo no me he sentido explotada&rdquo;. A pesar de todo. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; en el paro, pero no puede cobrarlo. Sus sucesivos empleos no se lo permiten, entre los que no tuvieron contrato y los que no llegan al a&ntilde;o de duraci&oacute;n. Su caso, como tantos, queda en el limbo para el sistema p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Es algo habitual, dice Laura Moreno, psic&oacute;loga y orientadora laboral que forma parte del sindicato USO en Albacete. Y eso a pesar de estar reconocido como un derecho desde septiembre de 2022 en Espa&ntilde;a en virtud de un Real Decreto aprobado por el Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social. &ldquo;Esta norma fue muy importante, ha sido como agua de mayo, pero al leerlo me desilusion&eacute; mucho por lo que tiene que ver con las causas de despido&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;el decreto se qued&oacute; corto porque no regula la penosidad, ya que se est&aacute;n cubriendo los servicios de cuidados con empleadas del hogar&rdquo; y, adem&aacute;s, &ldquo;hay que seguir regulando los descansos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El real decreto que regula este oficio se centra en una interna de cofia y delantal, una Gracita Morales que todos conocemos, pero cuando hablamos de cuidados la interna nunca se retira a descansar 12 horas entre jornada y jornada. Muchas ni duermen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Moreno</span>
                                        <span>—</span> USO Albacete
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Yesenia es una de las personas que acuden para informarse en los servicios que ofrece la Plataforma de Apoyo a Empleadas de Hogar, no solo a la hora de buscar empleo sino para gestiones prestaciones u otros cometidos. 
    </p><p class="article-text">
        Este colectivo naci&oacute; en Albacete en 2006 a integra a C&aacute;ritas, a Cruz Roja y los sindicatos USO y CCOO. Entonces todav&iacute;a estaba vigente una normativa de 1985 que regulaba la relaci&oacute;n laboral de car&aacute;cter especial del Servicio del Hogar Familiar. &ldquo;Aquello era del Pleistoceno&rdquo;, recuerda Laura Moreno. 
    </p><p class="article-text">
        La lucha ha sido larga porque &ldquo;hasta 2012 los y las empleadas de hogar no ten&iacute;an condici&oacute;n de trabajadores y todav&iacute;a est&aacute;n menospreciadas en el sistema&rdquo;. Por ejemplo, su sistema de cotizaci&oacute;n sigue siendo diferente. Y tambi&eacute;n alude a la situaci&oacute;n de las internas. &ldquo;En las reivindicaciones en toda Espa&ntilde;a se suele corear el lema <em>internas, la esclavitud moderna</em>&rdquo;, lamenta, porque &ldquo;el real decreto que regula este oficio se centra en una interna de cofia y delantal, una Gracita Morales que todos tenemos en mente, pero cuando hablamos de cuidados la interna nunca se retira a descansar 12 horas entre jornada y jornada. Hay muchas que ni duermen&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Moreno resalta que &ldquo;cada vez hay m&aacute;s empleadores que lo quieren hacer bien&rdquo;, pero se mantienen las lagunas. Y si no, que se lo digan a Yesenia. &ldquo;Despu&eacute;s de estar interna he tenido muy malas experiencias con las agencias. Te prometen el oro y el moro verbalmente, que te van a hacer contrato de trabajo&hellip; Pero pasan los d&iacute;as, te tontean y despu&eacute;s de un mes te dicen que no gustas a la familia&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Trabajar gratis, reclamar...</h3><p class="article-text">
        La &uacute;ltima agencia para la que trabaj&oacute; est&aacute; en Madrid. Hoy en su p&aacute;gina web aparece como un negocio cerrado. &ldquo;Fui el a&ntilde;o pasado para hacer una sustituci&oacute;n dos meses, ni me han pagado. He trabajado gratis, solo consegu&iacute; techo y comida y conocer algo de Madrid&rdquo;. Se r&iacute;e ir&oacute;nicamente mientras hablamos. &ldquo;Me dicen que busque un abogado para reclamar y estoy intentando localizar alguno de oficio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay 600.000 hogares que declaran tener servicio de hogar pero &ldquo;los datos los datos de alta de la Seguridad Social solo hablan de unas 350.000. Hay mucho empleo sumergido en un colectivo que adem&aacute;s est&aacute; muy poco valorado para la labor que realizan&rdquo;, apunta la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yesenia homolog&oacute; su certificado de estudios para obtener el Bachillerato cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a y ahora se plantea mejorar su situaci&oacute;n laboral. &ldquo;En mi pa&iacute;s estudi&eacute; atenci&oacute;n al cliente y marketing. Me gustan mucho las ventas, aunque tambi&eacute;n me gusta el cuidado de personas. Tengo que hacer algunos cursos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dice ver el futuro con optimismo para buscar nuevas perspectivas laborales. &ldquo;Solo pido que tengan m&aacute;s consideraci&oacute;n con las chicas internas. Que se valore m&aacute;s. Tengo a mi madre lejos. Mi padre ya se fue&hellip; Creo que durante el tiempo que pasamos con esas personas mayores, y algunas son como ni&ntilde;os, tratamos que est&eacute;n bien en todos los sentidos. Mucha gente se aprovecha de los inmigrantes, sobre todo si no tienen papeles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En eso coincide Selmy Luz que lleg&oacute; a Albacete en 2006 en un proceso de reagrupaci&oacute;n familiar. &ldquo;Son muchos a&ntilde;os y yo ya soy de aqu&iacute;&rdquo;, nos dice. Esta risue&ntilde;a colombiana es veterana en el oficio de empleada de hogar, aunque, como Yesenia, prob&oacute; antes con la hosteler&iacute;a. &ldquo;No me gust&oacute;. Yo era vigilante de seguridad en mi pa&iacute;s y en mis tiempos libres trabajaba tambi&eacute;n como manicura&rdquo;. Hab&iacute;a tenido que cuidar a un abuelo con Alzh&eacute;imer, as&iacute; que en Espa&ntilde;a opt&oacute; por el cuidado de personas mayores como forma de ganarse la vida, tras obtener su permiso de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hago mi trabajo por vocaci&oacute;n, con cari&ntilde;o y respeto hacia las personas&rdquo;, asegura azorada mientras charla con <strong>elDiarioclm.es </strong>por tel&eacute;fono en el intervalo de la caminata entre uno y otro trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        En su primer trabajo, cuenta, &ldquo;me dieron de alta durante el tiempo que me dur&oacute; mi viejita. Era un matrimonio y estuve despu&eacute;s cuidando tambi&eacute;n al abuelo hasta que le ingresaron en una residencia. El resto de trabajos vinieron por el boca a boca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No siempre ofrecen contrato. &ldquo;Si no me lo hacen al menos exijo cobrar lo justo. Ahora estoy dada de alta con quince horas semanales, seg&uacute;n lo que marca la ley&rdquo;. Acaba de conseguir un certificado sociosanitario porque su intenci&oacute;n es lograr un empleo &ldquo;&uacute;nico y m&aacute;s estable&rdquo;, pero no es f&aacute;cil. &ldquo;Suelen ofrecer un puesto de trabajo para el que no estoy titulada para pagar menos&rdquo;. 
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        Selmy suspira profundamente cuando le preguntamos por <a href="https://www.eldiario.es/economia/trabajadoras-hogar-podran-cobrar-paro-elimina-despido-causa_1_9291894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el derecho al paro reci&eacute;n adquirido</a> para este colectivo de personas. &ldquo;&iexcl;Madre m&iacute;a! Que lo hayan aprobado ha sido muy gratificante para m&iacute;, aunque no busque estar desempleada. Yo lo que quiero es cotizar y cotizar&rdquo;. El mismo decreto recogi&oacute; ayudas p&uacute;blicas a la cotizaci&oacute;n a la Seguridad Social de los hogares que proporcionan este tipo de empleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los nuevos &lsquo;salvavidas&rsquo; para un colectivo hist&oacute;ricamente maltratado. Desde enero tambi&eacute;n tienen acceso a las mejoras en sus pensiones por las llamadas 'lagunas' de cotizaci&oacute;n en sus carreras laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo Selmy Luz cree que &ldquo;va muy lento&rdquo; y apela &ldquo;a la importancia de las empleadas de hogar. Deben darnos el sitio que nos corresponde y valorarnos. Hacemos de todo&rdquo;. Algo que tambi&eacute;n subraya Laura Moreno desde el sindicato USO. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los últimos tiempos no se trata solo de tareas domésticas sino sobre todo de cuidados. Están cubriendo con empleadas de hogar la tarea de los cuidadores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Moreno</span>
                                        <span>—</span> Sindicato USO Albacete
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Acaba de celebrarse el D&iacute;a Internacional de las Trabajadoras del Hogar. Como cada 30 de marzo de 1988. Este a&ntilde;o coincidi&oacute; con la Semana Santa y en Albacete han esperado hasta este jueves 4 de abril para conmemorarlo en un acto en el Museo de la Cuchiller&iacute;a y seguir recordando que todav&iacute;a queda mucho por avanzar. &ldquo;Hay que seguir visibilizando a estas personas. Es un trabajo encomiable el de estas personas que descuida a sus propias familias para cuidar a otra ajena. En los &uacute;ltimos tiempos no se trata solo de tareas dom&eacute;sticas sino sobre todo de cuidados. Est&aacute;n cubriendo con empleadas de hogar la tarea de los cuidadores&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        La Plataforma de Apoyo a las Personas Trabajadoras del Hogar de Albacete valora los avances laborales y sociales conseguidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero cree que hay que seguir trabajando para llegar a la equiparaci&oacute;n plena de los derechos del colectivo con el resto de personas trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abogamos por la desaparici&oacute;n del arcaico sistema de cotizaci&oacute;n por tramos, que en muchos casos afecta a las bases de cotizaci&oacute;n&rdquo; y eso, recuerdan, les perjudica a la hora de acceder a las diferentes prestaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reclaman &ldquo;un mayor control por parte de la administraci&oacute;n p&uacute;blicas de las peculiares situaciones que se presentan en los centros de trabajo&rdquo;. Laura Moreno explica que &ldquo;los domicilios privados se escapan de las competencias de la Inspecci&oacute;n de Trabajo&rdquo; y provocan indefensi&oacute;n para las mujeres y los hombres que se dedican al trabajo de hogar y cuidados.  
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, tambi&eacute;n quedan al descubierto cuestiones como la seguridad y la salud en el trabajo porque no hay ni revisiones ni controles m&eacute;dicos para estas personas trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Esta plataforma calcula que hasta un 30% sigue sin estar de alta en la Seguridad Social. &ldquo;Esto ocurre tanto con personas nacidas en el pa&iacute;s, como con migrantes que tienen permiso de trabajo y, sobre todo, con aquellas que todav&iacute;a no han obtenido sus papeles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Selmy Luz lo tiene claro. &ldquo;Todav&iacute;a hay mucho miedo a denunciar, pero yo siempre digo que hay que hacerle frente. Creo que debe haber m&aacute;s inspecciones y control para el gremio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo mes de junio se cumplir&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-ratifica-convenio-189-oit-amplia-derechos-laborales-trabajadoras-hogar_1_9068990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos a&ntilde;os desde que Espa&ntilde;a ratificase el Convenio 189 de la OIT sobre trabajo del hogar.</a> El Gobierno se comprometi&oacute; a instaurar los cambios necesarios para dignificar este tipo de empleo. Todav&iacute;a hay margen de mejora. &ldquo;Los derechos deben ser efectivos y no solo algo publicado en el BOE&rdquo;, sentencia Selmy Luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/empleadas-hogar-hay-seguir-avanzando-derechos-laborales-deben-efectivos-no-boe_1_11264412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Apr 2024 17:33:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empleadas de hogar o por qué hay que seguir avanzando en derechos laborales: "Deben ser efectivos, no solo en el BOE"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/705b67a6-0bb0-46f2-96ca-540d7e06027d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Empleadas domésticas,Empleo doméstico,Cuidados familiares,Cruz Roja,Albacete,Derechos laborales,Paro,Pensiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Trabajar para qué": el empleo doméstico, invisible también en la literatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/trabajar-empleo-domestico-invisible-literatura_1_10929988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eeb0f1a-291b-410c-9abc-b597101c9ec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Trabajar para qué&quot;: el empleo doméstico, invisible también en la literatura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reedición de una novela de 1967, 'Renata sin más', junto a otros referentes del siglo XX como Jean Genet o Frank Victor Dawes proponen una mirada con perspectiva de clase con la que enlazan hoy Beatriz Navarro o Cristina Sánchez-Andrade</p><p class="subtitle">Cómo desactivar políticamente 'Tea rooms', la novela obrera y revolucionaria de Luisa Carnés, para adaptarla a televisión</p></div><p class="article-text">
        Un matrimonio no da cr&eacute;dito cuando su empleada del hogar, que trabaja como interna, anuncia que se va en busca de la libertad total. No ans&iacute;a nada m&aacute;s para su vida que sentarse en un banco de la calle a escuchar el canto de los p&aacute;jaros. Le da igual no tener ingresos o un sitio en el que dormir, de hecho, quiere librarse de cualquier cosa que le impida decidir qu&eacute; y cu&aacute;ndo hacer lo que le apetezca. Ni maletas quiere: mete sus pertenencias en unas cajas que ata con un cordel y, despu&eacute;s de despedirse de sus ya antiguos jefes, que la tratan de loca e insensata, se lanza a las calles de Par&iacute;s con la intenci&oacute;n de encontrar un rinc&oacute;n en el que ser feliz. Es el comienzo de la historia de la protagonista de <em>Renata sin m&aacute;s</em>, la novela escrita a modo de mon&oacute;logo interno por Catherine Gu&eacute;rard en 1967. La editorial Tr&aacute;nsito la acaba de publicar en castellano traducida por Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz.
    </p><p class="article-text">
        La idea de libertad de cada parte no puede estar m&aacute;s enfrentada. Si para el se&ntilde;or no se puede ser libre si no se gana dinero y eso se consigue con el trabajo, la monologuista opina precisamente lo contrario: &ldquo;Trabajar para qu&eacute;, con el dinero metido en una caja y siempre encerrada entre cuatro paredes que aborrezco&rdquo;, le dice. Si bien el marido y la esposa intentan convencerla para que se quede &ndash;sin demasiado &iacute;mpetu&ndash;, la protagonista est&aacute; decidida. Pero cuando ya ha dicho adi&oacute;s a todo el mundo y comienza, por fin, su existencia libre, se encuentra con trabas a cada paso. No puede dormir en cualquier sitio aunque no moleste, ni entrar al and&eacute;n del metro sin pagar aunque no vaya a viajar ni sentarse en un banco bajo la lluvia aunque no le importe mojarse. Las personas que la rodean se inmiscuir&aacute;n de una forma u otra para ponerle freno a su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero ninguna de las trabas que se encuentra en el camino son peores que la vida como interna. Uno de sus recuerdos m&aacute;s satisfactorios es el de las ocasiones en las que consegu&iacute;a vengarse de su patrona, como cuando no atend&iacute;a a sus peticiones haci&eacute;ndose la despistada. &ldquo;Qu&eacute; lejos quedaba todo eso, la casa de la se&ntilde;ora, y la campanilla, y la se&ntilde;ora Florence que entraba en la cocina dos minutos despu&eacute;s y dec&iacute;a 'Me parece que no ha o&iacute;do usted la campanilla', y yo dec&iacute;a 'No, no la he o&iacute;do', y la risa me desbordaba el coraz&oacute;n porque en ese momento la patrona era yo, no la se&ntilde;ora&rdquo;, rumia la protagonista de la novela. Est&aacute; llena de una rabia acumulada durante a&ntilde;os de servidumbre a unos burgueses que no pueden ni imaginarse qu&eacute; alternativa mejor a su casa puede tener una criada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a7ee3e59-0e45-48d1-a157-e8d2cb21e4ac_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Que dec&iacute;a que un embajador de Francia la hab&iacute;a amado con locura, dijo la se&ntilde;ora, pues mira, siempre tendr&aacute; la opci&oacute;n de entrar de asistenta en el Ministerio de Exteriores, dijo el se&ntilde;or&rdquo;. Esa conversaci&oacute;n sucede mientras ella empaca sus bultos, entre los que se encuentra un fajo de cartas de amor firmadas por Paul. No se dan m&aacute;s detalles sobre esa persona, podr&iacute;a estar muerto o paseando por los Campos El&iacute;seos, pero resulta que es f&aacute;cil encontrar una conexi&oacute;n con &eacute;l en la vida real pese a la falta de detalles.
    </p><p class="article-text">
        Hay muy pocos datos sobre la biograf&iacute;a de la escritora de <em>Renata sin m&aacute;s</em>, aunque uno de ellos es que fue amante del periodista y escritor Paul Guimard, que le escribi&oacute; unas cartas que a&uacute;n se conservan. Como las que la hero&iacute;na de Gu&eacute;rard guarda en una de sus cajas atadas con cordel. La autora, que naci&oacute; en 1929, solo public&oacute; dos libros: <em>Ces princes</em> (1955) y el que ahora ha traducido Tr&aacute;nsito, que est&aacute; escrito sin puntos, estuvo a punto de ganar el Premio Goncourt y est&aacute; dedicado a Fran&ccedil;ois Mitterrand. Y, despu&eacute;s, nada m&aacute;s que la fecha de su muerte: el 14 de julio de 2010. Como la protagonista de <em>Renata sin m&aacute;s</em>, cogi&oacute; sus cosas y se fue de la vida p&uacute;blica.
    </p><h3 class="article-text">Fregar el suelo y limpiar las ventanas</h3><p class="article-text">
        La realidad sobre el trabajo dom&eacute;stico ha generado diversas obras literarias espec&iacute;ficas, tanto de ficci&oacute;n como de ensayo. Un ejemplo de lo segundo es<em> Nunca delante de los criados. Retrato de la vida arriba y abajo</em>, de Frank Victor Dawes, publicado originalmente en 1973 y que <a href="https://www.editorialperiferica.com/libros/nunca-delante-de-los-criados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Perif&eacute;rica recuper&oacute; en 2022</a> traducido al castellano por &Aacute;ngeles de los Santos. En 1972, el autor puso un anuncio en el peri&oacute;dico The Daily Telegraph solicitando testimonios de personas que hubiesen trabajado como empleadas del hogar en Reino Unido para un trabajo de investigaci&oacute;n. Dawes se fue de vacaciones con su familia y al regresar se encontr&oacute; que, en lugar de las 30 o 40 cartas que se esperaba, hab&iacute;a recibido m&aacute;s de 250 respuestas y a&uacute;n quedaban m&aacute;s por llegar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c5577706-c638-40f5-bfc6-d1bbfb32f395_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El libro fue un aut&eacute;ntico <em>best seller</em> y, de hecho, la m&iacute;tica serie brit&aacute;nica <em>Arriba y abajo</em> coge muchos detalles de las experiencias narradas en el t&iacute;tulo, como tambi&eacute;n se aprecian en otras ficciones como <em>Downton Abbey</em>. La realidad estaba bastante alejada de esas series &ndash;sobre todo en la segunda&ndash; donde la vida dom&eacute;stica de los trabajadores se romantiza. Aunque no todas las cartas cuenta malas experiencias y tambi&eacute;n hay testimonios masculinos de mayordomos o lacayos, lo cierto es que una gran parte de las criadas tuvieron que aguantar acoso sexual, precariedad, malas condiciones y, en muchas ocasiones, el desprecio absoluto de sus empleadores que ni siquiera se sab&iacute;an sus nombres.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/09f1ff82-6281-48b5-8c49-49f6ad6d75c8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cristina S&aacute;nchez-Andrade <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/famulas/9788433916624/NCA_47" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recoge en su ensayo breve</a> <em>F&aacute;mulas</em> (Anagrama, 2022) la experiencia de cuatro mujeres extranjeras &ndash;de Portugal, Honduras, Cabo Verde y Nicaragua&ndash; que han trabajado en Espa&ntilde;a como empleadas del hogar. Los testimonios no est&aacute;n aderezados con ning&uacute;n edulcorante: abusos sexuales, violencia y menosprecio que hacen ver que la realidad de ese sector <a href="https://www.eldiario.es/economia/esclavitud-moderna-interna-espana-siglo-xxi-si-sobraba-comia_1_10082397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha cambiado tanto</a> desde los tiempos de Frank Victor Dawes. De hecho, hasta 2022 no se aprob&oacute; el decreto que da derecho a estas trabajadoras de cobrar el paro y a tener una cobertura legal m&aacute;s amplia (en el caso de que est&eacute;n contratadas, claro).
    </p><p class="article-text">
        La autora pens&oacute; en escribir este libro despu&eacute;s de ver la obra de teatro <em>Las criadas</em>, de Jean Genet, basada en el crimen de las hermanas Papin, que conmocion&oacute; a toda Francia en los a&ntilde;os 30 del siglo pasado. Ambas trabajaban como criadas en la misma casa y, un d&iacute;a, asesinaron a la se&ntilde;ora y a su hija de una forma terror&iacute;fica &ndash;les sacaron los ojos con una cuchara cuando a&uacute;n estaban vivas, por ejemplo&ndash;, limpiaron los utensilios que usaron y se acostaron en la cama de su habitaci&oacute;n a esperar a la polic&iacute;a, abrazadas. El crimen suscit&oacute; un gran debate en el pa&iacute;s, que se divid&iacute;a entre los que pensaban que eran unas asesinas sin alma y los que las consideraban unas hero&iacute;nas de la lucha de clases. A&uacute;n no exist&iacute;a X.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/111dd022-c6d7-4fb9-8dd5-e62e299e8b30_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La editorial Capit&aacute;n Swing a&ntilde;adi&oacute; a su cat&aacute;logo <em>Criada. Trabajo duro, sueldos bajos y la voluntad de supervivencia de una madre</em>, de Stephanie Land en 2021, un <em>best seller</em> en Estados Unidos que lleg&oacute; a colarse en la lista de lecturas de verano de Barack Obama. Adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series-usa/netflix-la-asistenta-serie-retrato-violencia-domestica_1_8357250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix la adapt&oacute; tambi&eacute;n con &eacute;xito</a> a la pantalla bajo el t&iacute;tulo <em>La asistenta</em>, protagonizada por Margaret Qualley y Andie McDowell, con lo que la historia de superaci&oacute;n de una joven desclasada con una hija peque&ntilde;a se hizo conocida en todo el mundo. En su libro, Land recoge su experiencia como empleada del hogar pero tambi&eacute;n la de las personas que se encontr&oacute; en el camino y con las que comparti&oacute; la realidad de los trabajadores &lsquo;no cualificados&rsquo; en su pa&iacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b5310608-8f46-44ed-a396-5dc9d4243de3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En <em>Yeguas exhaustas</em> (Los Aciertos / Pepitas de Calabaza, 2023), Beatriz Navarro recuerda c&oacute;mo acompa&ntilde;aba a su madre a limpiar apartamentos tur&iacute;sticos en verano. Ella era una ni&ntilde;a y a veces pod&iacute;a darse un ba&ntilde;o en las piscinas de las urbanizaciones que ten&iacute;an, aunque los inquilinos no dejasen que sus hijos jugasen con &lsquo;la hija de la limpiadora&rsquo;. Se acostaban tarde y se levantaban de madrugada, la madre trabajaba durante horas y horas y ella la acompa&ntilde;aba. Un d&iacute;a, aburrida, mir&oacute; debajo de una cama, vio un preservativo usado y lo cogi&oacute;. Era peque&ntilde;a, no sab&iacute;a lo que era y cuando se lo pregunt&oacute; a su madre, esta le dio un manotazo para que lo soltara. Ambas lloraron. &ldquo;No volvimos a decirnos nada hasta que llegamos a casa. Quiz&aacute; esa noche mi madre empez&oacute; a so&ntilde;ar con que fuera cajera del Mercadona para no tener que recoger el semen de nadie&rdquo;, escribe Navarro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/trabajar-empleo-domestico-invisible-literatura_1_10929988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2024 21:29:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Trabajar para qué": el empleo doméstico, invisible también en la literatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Trabajo doméstico,Empleo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuenta atrás para el desempleo de las trabajadoras del hogar mientras la justicia sigue concediendo subsidios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuenta-desempleo-trabajadoras-hogar-justicia-sigue-concediendo-subsidios_1_9049947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57c38947-18cc-4362-8d6c-e9d90bf9a10e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuenta atrás para el desempleo de las trabajadoras del hogar mientras la justicia sigue concediendo subsidios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trabajo está "ultimando" la norma para que esté lista en los próximos "días o semanas"; aún no se ha abordado con los agentes sociales pese a los intentos de los sindicatos</p><p class="subtitle">El TJUE concluye que España discrimina a las trabajadoras del hogar por negarles el paro</p></div><p class="article-text">
        Casi 400.000 trabajadoras est&aacute;n a la espera de un cambio hist&oacute;rico, de gran calado para su futuro: el derecho al paro. Dos meses despu&eacute;s de que la justicia europea fallara que <a href="https://www.eldiario.es/economia/justicia-europea-espana-discrimina-empleadas-hogar-negarles-paro_1_8777082.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a discrimina a las empleadas del hogar y de cuidados al negarles la protecci&oacute;n por desempleo</a>, el Ministerio de Trabajo sostiene que est&aacute; &ldquo;ultimando&rdquo; el real decreto con el derecho al paro del colectivo. La vicepresidenta Yolanda D&iacute;az ha asegurado que la norma estar&aacute; lista en &ldquo;los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo; o &ldquo;semanas&rdquo;. A&uacute;n quedan varios pasos antes de que la medida sea efectiva y permita que estas trabajadoras accedan a las prestaciones, pero mientras los tribunales est&aacute;n ya reconociendo subsidios a empleadas que denunciaron a la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos en hacerlo ha sido, de nuevo, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Catalunya, que reconoci&oacute; el 11 de mayo el derecho de una trabajadora del hogar al subsidio para parados mayores de 52 a&ntilde;os. Los magistrados condenaron al SEPE a abonar la prestaci&oacute;n desde la fecha en la que cumpli&oacute; la edad para acceder a este, en 2019. <a href="https://www.eldiario.es/economia/jueces-empiezan-aplicar-sentencia-europea-reconoce-paro-trabajadoras-hogar_1_8862952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se trata del segundo caso de este tipo que el tribunal resuelve favorablemente</a>, aunque las empleadas no cotizaran al desempleo en el pasado, ya que la legislaci&oacute;n no lo permit&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En el Ministerio de Trabajo explican que tienen &ldquo;muy avanzado&rdquo; el texto legislativo con la regulaci&oacute;n del paro para estas trabajadoras, en su inmensa mayor&iacute;a mujeres y muchas de ellas, migrantes. Aunque las cifras de la Seguridad Social dan cuenta de las 378.178 empleadas del hogar de alta en su R&eacute;gimen Especial, hay otras 180.000 trabajadoras m&aacute;s en la econom&iacute;a sumergida. En total, unas 550.000 empleadas dom&eacute;sticas en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n la EPA. 
    </p><h3 class="article-text">Convenio 189 de la OIT y legislar la ampliaci&oacute;n de derechos</h3><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n con el derecho a paro se plasmar&aacute; en un real decreto ley, justificado por la urgencia de resolver la discriminaci&oacute;n que refleja la sentencia europea del pasado 24 de febrero tras <a href="https://www.eldiario.es/economia/abogado-defendio-europa-paro-empleadas-hogar-discriminacion-sentencia_128_8783794.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la denuncia de una trabajadora gallega</a> contra la Administraci&oacute;n. La norma no solo abordar&aacute; el derecho al paro de las trabajadoras del hogar sino tambi&eacute;n otras cuestiones, &ldquo;una extensi&oacute;n de derechos de estas trabajadoras en sentido extenso&rdquo;, seg&uacute;n las palabras de la vicepresidenta. 
    </p><p class="article-text">
        En esta ampliaci&oacute;n de derechos, a&uacute;n por concretar, <a href="https://www.eldiario.es/economia/yolanda-diaz-anuncia-reformara-despido-trabajadoras-hogar-discrimina_1_8812627.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yolanda D&iacute;az ha mencionado expresamente que revisar&aacute; la normativa sobre despido</a>, aunque sin especificar c&oacute;mo. En concreto ha se&ntilde;alado al despido por &ldquo;desistimiento&rdquo;, por el que los hogares pueden echar a las trabajadoras dom&eacute;sticas sin alegar causa alguna.
    </p><p class="article-text">
        Y antes de la aprobaci&oacute;n de esta norma, el jueves llega al Congreso de los Diputados otra promesa pendiente desde hace a&ntilde;os, nunca cumplida: <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-envia-congreso-convenio-189-obliga-reconocer-paro-empleadas-hogar_1_8890619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ratificaci&oacute;n del Convenio 189 de la OIT</a>. Se trata del convenio internacional sobre trabajadoras dom&eacute;sticas, una reclamaci&oacute;n hist&oacute;rica de los colectivos de empleadas del hogar por lo que supone su cumplimiento en equiparaci&oacute;n de derechos con otros trabajadores. &ldquo;Para nosotras es un gran logro, una victoria tras la lucha de muchos a&ntilde;os&rdquo;, explica Rafaela Pimentel, trabajadora del hogar y miembro de Territorio Dom&eacute;stico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No queremos una ratificación del Convenio 189 de foto y que se meta en un cajón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las empleadas del hogar son conscientes de que la ratificaci&oacute;n no supone una ampliaci&oacute;n autom&aacute;tica de sus derechos. Esto debe regularse de manera espec&iacute;fica, como se va a hacer con el derecho al desempleo. Pimentel apunta que los doce meses posteriores a la ratificaci&oacute;n son claves para consolidar la agenda normativa y los cambios legislativos que garanticen el cumplimiento del convenio internacional. &ldquo;Queremos poder aportar, participar en la mesa de negociaci&oacute;n, o al menos que la ministra nos llame para ver qu&eacute; medidas estamos reclamando&rdquo;, explica la trabajadora de Territorio Dom&eacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, colectivos de empleadas del hogar y organizaciones feministas han lanzado una campa&ntilde;a que reclama que la ratificaci&oacute;n del Convenio 189 de la OIT se traduzca, adem&aacute;s del derecho al paro, en medidas como la &ldquo;obligaci&oacute;n de comunicar el despido con 15 d&iacute;as de antelaci&oacute;n&rdquo; y la &ldquo;incorporaci&oacute;n en la ley de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, con el reconocimiento de enfermedades laborales&rdquo;. Las trabajadoras se movilizar&aacute;n el pr&oacute;ximo 9 de junio frente al Congreso. &ldquo;No queremos una ratificaci&oacute;n de foto y que se meta en un caj&oacute;n, queremos que se note en el sector&rdquo;, insiste Rafaela Pimentel. 
    </p><h3 class="article-text">Mosqueo en los sindicatos por falta de negociaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En el Ministerio de Trabajo explican que la intenci&oacute;n es que la regulaci&oacute;n &ldquo;vaya muy r&aacute;pido&rdquo;, pero apuntan que &ldquo;es muy complejo dado el gran cambio en la dimensi&oacute;n administrativa que requiere en coordinaci&oacute;n, adem&aacute;s, con otros departamentos&rdquo;. &ldquo;Una vez est&eacute; elaborado se trasladar&aacute; a los agentes sociales&rdquo;, a&ntilde;aden estas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de lo que sucede con otras normas laborales, el Ministerio de Trabajo est&aacute; cerrando el texto por su cuenta y luego va a llevarlo &ldquo;a consulta&rdquo; al di&aacute;logo social. La expresi&oacute;n, a la que se han referido en varias ocasiones en el Ministerio, no es balad&iacute;. No se est&aacute; hablando de una &ldquo;negociaci&oacute;n&rdquo;, ni de la elaboraci&oacute;n del texto desde el di&aacute;logo social con la participaci&oacute;n de los sindicatos y las patronales mayoritarias, como sucede en el proceder habitual del Ministerio. Sino de una &ldquo;consulta&rdquo; con estos una vez la norma est&eacute; lista. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de negociaci&oacute;n de este asunto &ldquo;ha mosqueado bastante&rdquo; en los sindicatos, apuntan a elDiario.es desde las centrales mayoritarias, ya que se han visto al margen de la regulaci&oacute;n de esta protecci&oacute;n por desempleo. En CCOO y en UGT sostienen que el Ministerio de Trabajo no les ha sentado a hablar de esta materia y desde CCOO incluso indican que mandaron dos cartas a Trabajo y a la Seguridad Social emplazando a una reuni&oacute;n que no han sido respondidas siquiera. 
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos mayoritarios exigen su participaci&oacute;n en la elaboraci&oacute;n de la norma, que no consideran que pueda ce&ntilde;irse solo a una &ldquo;consulta&rdquo; con la ley cerrada. Algo que no sucede con ninguna materia en un Ministerio que suele hacer gala de la negociaci&oacute;n y, en especial, del di&aacute;logo social. 
    </p><p class="article-text">
        En Trabajo, aunque no responden sobre la cr&iacute;tica de los sindicatos, destacan la intenci&oacute;n de que la legislaci&oacute;n sea r&aacute;pida y se apruebe &ldquo;lo antes posible&rdquo; para acabar con la discriminaci&oacute;n que advirti&oacute; el tribunal de Luxemburgo. Terminado el texto, tendr&aacute; lugar la &ldquo;consulta&rdquo; con los agentes sociales y su aprobaci&oacute;n finalmente por el Consejo de Ministros. El decreto tendr&aacute; que contar m&aacute;s tarde con el respaldo parlamentario para su convalidaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ndo podr&aacute;n las trabajadoras del hogar pedir el paro de manera efectiva es todav&iacute;a una inc&oacute;gnita. &ldquo;No puedo decirles una fecha&rdquo;, respond&iacute;a el jueves el secretario de Estado de Empleo, Joaqu&iacute;n P&eacute;rez Rey. Dada la regulaci&oacute;n v&iacute;a real decreto ley, todo indica que la protecci&oacute;n se desplegar&iacute;a con la entrada en vigor de la norma, pero habr&aacute; que atender al detalle de la legislaci&oacute;n. &ldquo;La conocer&aacute;n en los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo;, adelant&oacute; Yolanda D&iacute;az en su comparecencia en el Congreso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuenta-desempleo-trabajadoras-hogar-justicia-sigue-concediendo-subsidios_1_9049947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2022 20:29:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuenta atrás para el desempleo de las trabajadoras del hogar mientras la justicia sigue concediendo subsidios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras del hogar,Empleo doméstico,Ministerio de Trabajo y Economía Social,Yolanda Díaz,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskadi cierra 2021 con 14.395 desempleados menos que en 2020]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-cierra-2021-14-395-desempleados_1_8629673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ade1459a-6866-449b-bfee-3e960c3c18ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskadi cierra 2021 con 14.395 desempleados menos que en 2020"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paro en Euskadi baja en diciembre en 2.934 personas y deja 2.392 parados menos que febrero de 2020, último mes antes de la pandemia</p><p class="subtitle">Pandemia - Los hospitales vascos preparan más UCI y piden voluntarios: “Está todo colapsado a todos los niveles. Y estamos a 3 de enero”</p></div><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de parados inscritos en las oficinas de los servicios p&uacute;blicos de empleo en Euskadi ha descendido en 2.934 personas el pasado mes de diciembre en relaci&oacute;n a noviembre (-2,49%), con lo que se cierra el a&ntilde;o 2021 con 114.845 desempleados, seg&uacute;n datos del Departamento de Trabajo y Empleo de Gobierno vasco y del Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social.
    </p><p class="article-text">
        Esta cifra supone 14.395 parados menos que en diciembre de 2020 (-11,14%), seg&uacute;n informa Europa Press. El &uacute;ltimo mes de 2021 deja 2.392 parados menos que febrero de 2020, &uacute;ltimo mes justo antes de que comenzara la crisis sanitaria. En la evoluci&oacute;n mensual, Euskadi ha reducido el desempleo en diciembre por encima de la media estatal, que ha ca&iacute;do un 2,41% en comparaci&oacute;n con noviembre, mientras que en el descenso interanual est&aacute; por debajo de la media nacional del -15,97% respecto a diciembre de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Por territorios, el desempleo baj&oacute; en Bizkaia un 3,4%, con 2.276 personas desempleadas menos, situ&aacute;ndose en 64.878 parados. En Gipuzkoa el descenso es del 1,4%, con 417 desempleados menos y un total de 30.553 personas paradas. &Aacute;lava es el territorio con el peor comportamiento en diciembre, con una reducci&oacute;n del 1,2%, lo que supone 241 desempleados menos y sit&uacute;a el n&uacute;mero de parados en 19.414. En el saldo anual, el mejor comportamiento corresponde a Gipuzkoa, con una disminuci&oacute;n relativa del 11,27%, seguido de Bizkaia con un 11,22% y de &Aacute;lava con el 10,65%. Entre las capitales, en Bilbao baja el paro en 677 personas (-3%), en Vitoria en 188 (-1,2%) y en dONOSTIA en 221 personas (-2,9%).
    </p><p class="article-text">
        Diciembre deja 2.392 parados menos que febrero de 2020, &uacute;ltimo mes justo antes de que comenzara la crisis sanitaria. En agosto de 2020 se alcanz&oacute; el n&uacute;mero m&aacute;s elevado, 146.450, que eran 29.211 personas m&aacute;s que en febrero de ese a&ntilde;o, y desde entonces se ha logrado recuperar todo el empleo destruido en esta crisis e incluso crear puestos de trabajo, seg&uacute;n han apuntado desde el Departamento de Trabajo y Empleo. El paro desciende en diciembre especialmente entre las mujeres (-2.585), mientras que entre los hombres el descenso ha sido m&aacute;s discreto (-349). No obstante, en la relaci&oacute;n anual el descenso del paro es mayor entre los hombres (-7.667) que entre las mujeres (-6.728). Aunque ellos fueron los m&aacute;s perjudicados en el momento inicial de la crisis, est&aacute;n mostrando una mayor capacidad de recuperaci&oacute;n. Actualmente el 55,4% de las personas paradas son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Por edad, la franja de menores de 35 a&ntilde;os es la que acumula un 54% del descenso del desempleo este mes, y en la actualidad suman 28.280, lo que significa que son el 24% de quienes buscan empleo y no lo encuentran. Son 6.439 menos que hace un a&ntilde;o, un 18% menos. En cuanto a los mayores de 45, sigue siendo el grueso de la poblaci&oacute;n parada, y suman 60.799, casi la mitad de los demandantes. Este mes tambi&eacute;n ha descendido el paro en esta franja y casi en 3.000 personas en este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a sectores, durante diciembre el paro disminuye m&aacute;s en Servicios (-3,1%), con 2.475 desempleados menos, lo que sit&uacute;a la cifra de personas en paro en 76.568 y en el sector Primario (-1,4%), con 37 parados menos y un total de 2.632 desempleados. Aumenta en la Industria (+2,7%), con 356 parados m&aacute;s, lo que hace un total de 13.708 desempleados, y la Construcci&oacute;n (+0,3%), con 23 personas m&aacute;s en paro, hasta alcanzar los 7.717 desempleados. En el c&oacute;mputo interanual, el descenso es del 14,3% en Industria, del 11,3% en Servicios y del 10,7% en Construcci&oacute;n. Entre quienes no han tenido todav&iacute;a su primera experiencia laboral disminuye el paro un 8,5% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, y ascienden a 14.220 los desempleados en este colectivo. Adem&aacute;s, durante este mes de diciembre se reduce el paro de larga duraci&oacute;n en 791 personas y tambi&eacute;n el de corta en 2.143.
    </p><h3 class="article-text">Contrataci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Con respecto a la contrataci&oacute;n, en diciembre ha habido 74.716 contrataciones, lo que supone un descenso del 14,06% en relaci&oacute;n al mes anterior (12.220 contratos menos) y un incremento del 25,86% respecto al mismo mes de 2020 (+15.353). Del total de contrataciones, 67.914 han sido temporales y 6.802 de car&aacute;cter indefinido. En relaci&oacute;n a diciembres de a&ntilde;os anteriores, el volumen de contrataci&oacute;n registrado se queda a 603 contratos de 2019, pero es superior a la de este mes de a&ntilde;os anteriores.
    </p><p class="article-text">
        El retorno de la incertidumbre y las restricciones en sectores como la hosteler&iacute;a derivadas del repunte de la pandemia han frenado el proceso de recuperaci&oacute;n que se ven&iacute;a observando en los &uacute;ltimos meses, seg&uacute;n el Departamento de Trabajo y Empleo. Asimismo, durante diciembre el n&uacute;mero de titulares de la Renta de Garant&iacute;a de Ingresos ha disminuido en 116 personas, un 0,22%. El n&uacute;mero total de perceptores se sit&uacute;a en 52.723 personas, 2.024 menos que en diciembre de 2020.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-cierra-2021-14-395-desempleados_1_8629673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jan 2022 08:23:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Euskadi cierra 2021 con 14.395 desempleados menos que en 2020]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Paro,Paro juvenil,Empleo,Empleo doméstico,Empleo juvenil,Empleo público,Oficinas de Empleo,Desempleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jacqueline, una de las 600.000 empleadas domésticas con salarios bajos y sin derecho a paro: "Estamos desamparadas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jacqueline-empleadas-domesticas-siguen-desamparadas_1_1161024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/389a569c-7e30-4f0c-bec4-90d0ae7e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jacqueline, una de las 600.000 empleadas domésticas con salarios bajos y sin derecho a paro: &quot;Estamos desamparadas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jacqueline Amaya es empleada del hogar y cobra algo más de 700 euros por trabajar en tres casas. Como todas las trabajadoras domésticas, no cotiza por sus ingresos reales y no tiene derecho a paro</p><p class="subtitle">La ratificación del convenio 189 de la OIT que les reconoce el derecho a paro se postergó un año "pero mientras no haya Gobierno es algo que no va a suceder"</p><p class="subtitle">Iván, con su padre dependiente: "Queremos que esté lo mejor posible, pero somos esclavos de esta espera"</p></div><p class="article-text">
        Trabaja con contratos por horas en tres casas diferentes y a principios de mes hay algo m&aacute;s de 700 euros en su cuenta. Jacqueline Amaya tiene 44 a&ntilde;os, es empleada dom&eacute;stica, una de las aproximadamente 600.000 que existen en Espa&ntilde;a y cuyos derechos, a d&iacute;a de hoy, a&uacute;n no est&aacute;n equiparados con el resto de trabajadores. Sin cotizar por sus salarios reales y sin derecho a paro, Jacqueline resume en dos palabras el estado en el que se encuentran estas trabajadoras: &ldquo;Estamos desamparadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las empleadas dom&eacute;sticas han sufrido avances y tambi&eacute;n retrocesos en sus derechos. Aunque se integraron en el r&eacute;gimen general de la Seguridad Social y se hizo obligatorio que sus contratos se registraran y que fueran dadas de alta por todos los hogares en los que trabajan, tambi&eacute;n han visto c&oacute;mo se postergaban varios compromisos que auguraban mejoras laborales.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de la ratificaci&oacute;n del convenio 189 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, que les reconoce el derecho a paro, y que el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez se comprometi&oacute; a cumplir. &ldquo;Se posterg&oacute; a este a&ntilde;o, pero mientras no haya Gobierno es algo que no va a suceder&rdquo;, explica Jacqueline, que es peruana y no conoce otro oficio desde que lleg&oacute; hace doce a&ntilde;os a Espa&ntilde;a. No solo se trata de ratificar el convenio, sino de concretar la forma en la que se aplicar&aacute; en Espa&ntilde;a y dotarlo presupuestariamente. &ldquo;Si no, ser&iacute;a papel mojado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto sucede, los salarios de las empleadas dom&eacute;sticas representan el 44% del salario medio y es el &uacute;nico trabajo donde el despido puede ejercerse sin causa, solo por &ldquo;desestimiento&rdquo;. Sueldos bajos, mucha econom&iacute;a sumergida, sin protecci&oacute;n frente a un despido extremadamente f&aacute;cil. &ldquo;A&uacute;n hay muchas compa&ntilde;eras trabajando en negro y las que tenemos contrato casi nunca cotizamos por lo que realmente trabajamos. Y cuando te echan te quedas sin nada&rdquo;, asegura esta empleada, una de las fundadoras de la Asociaci&oacute;n de Empleadas del Hogar de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, el Grupo Tur&iacute;n, una plataforma que aglutina a asociaciones y colectivos que trabajan por la dignificaci&oacute;n del empleo dom&eacute;stico, envi&oacute; una carta a la Secretar&iacute;a de Estado de la Seguridad Social pidiendo cambios y denunciando la situaci&oacute;n de &ldquo;abandono institucional&rdquo; de las trabajadoras. El sistema de cotizaci&oacute;n por tramos, la falta de control sobre la jornada declarada y el salario recibido, o la no entrega de las n&oacute;minas a las trabajadoras como pr&aacute;ctica habitual eran algunas de sus quejas. La Secretar&iacute;a respondi&oacute; asegurando que tendr&iacute;an en cuenta sus recomendaciones y aludiendo al bloqueo gubernamental': &ldquo;Debido al momento pol&iacute;tico actual en el que nos encontramos no podr&aacute; celebrarse la reuni&oacute;n que solicita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los varapalos que ha sufrido el colectivo fue la enmienda por la que el Gobierno del Partido Popular retras&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/economia/empleadas-domesticas-pension-jubilacion-sistema_0_774823416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus lagunas de cotizaci&oacute;n</a> (los periodos vac&iacute;os sin alta) se les completaran, como sucede con el resto de trabajadores. Un retraso que, sin embargo, se ha prolongado con la pr&oacute;rroga de los presupuestos de 2018. Mientras, la pensi&oacute;n media de las empleadas dom&eacute;sticas ronda los 520 euros, aunque la mayor&iacute;a ni siquiera llegan a poder jubilarse legalmente debido a la falta de cotizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas condiciones laborales hacen que la norma espa&ntilde;ola pueda estar <a href="https://www.eldiario.es/economia/Empleo-sector-salarios-derecho-prestaciones_0_882262270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discriminando por raz&oacute;n de sexo de manera indirecta</a> a las empleadas del hogar, seg&uacute;n un estudio de la Fundaci&oacute;n Alternativas elaborado por la investigadora Arantxa Zaguirre y publicado en marzo. As&iacute; que Jacqueline lo tiene claro: &ldquo;Que llegue un Gobierno y que se ponga con esto, que atienda nuestras reivindicaciones&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jacqueline-empleadas-domesticas-siguen-desamparadas_1_1161024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Nov 2019 21:31:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jacqueline, una de las 600.000 empleadas domésticas con salarios bajos y sin derecho a paro: "Estamos desamparadas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 10N 2019,Empleo doméstico,Empleadas domésticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser limpiadora, la cura de humildad más grande de mi vida: algo se rompe dentro de ti la primera vez que metes la mano en un váter ajeno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/trabajar-limpiadora-cura-humildad-grande_1_1281496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser limpiadora, la cura de humildad más grande de mi vida: algo se rompe dentro de ti la primera vez que metes la mano en un váter ajeno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay algo que se rompe dentro de ti la primera vez que metes la mano en un váter ajeno. La soberbia, básicamente</p><p class="subtitle">La España de principios del siglo XXI era un festín y miles de inmigrantes vinimos a sobrevivir de las migajas que caían del convite. Los trabajos en sectores primarios eran los únicos a los que acceder sin papeles</p><p class="subtitle">No olvidaré a la señora Enriqueta, que me hacía limpiar de rodillas con un cepillo de dientes los zócalos de su casa, trabajar todos los festivos y lavar la ropa delicada a mano en el agua que quedaba en la bañera después de su baño</p></div><p class="article-text">
        Si le preguntas a una ni&ntilde;a lo que quiere ser de mayor jam&aacute;s te contestar&aacute; limpiadora. Ganarse la vida limpiando lo que otros ensucian no es el sue&ntilde;o de nadie. Tocar&aacute; hacerlo a rega&ntilde;adientes, cuando no queda otra, cuando la edad, la salud o la miseria te han echado del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo que se rompe adentro la primera vez que metes la mano en un v&aacute;ter ajeno. La soberbia, b&aacute;sicamente. Trabajar de limpiadora ha sido la cura de humildad m&aacute;s grande de mi vida. He limpiado l&aacute;mparas de caireles, estatuas de Tuset, habitaciones de hotel y ba&ntilde;os de camioneros. La Espa&ntilde;a de principios del siglo XXI era un fest&iacute;n y miles de inmigrantes vinimos a sobrevivir de las migajas que ca&iacute;an del convite. Los trabajos en sectores primarios eran los &uacute;nicos a los que acceder sin papeles. Toc&oacute; aprender a limpiar, porque no es lo mismo que en casa. En Latinoam&eacute;rica llamamos de forma diferente a las herramientas en cada pa&iacute;s, as&iacute; que ni siquiera entend&iacute;a de lo que me estaban hablando. &ldquo;Aclara el mocho&rdquo; fue una de las primeras consignas. En Argentina &ldquo;mocho&rdquo; es cabeza as&iacute; que deduje que me estaban llamando tonta y casi contest&eacute; una barbaridad.
    </p><p class="article-text">
        Hubo mujeres incre&iacute;bles que con toda la paciencia del mundo me explicaron las tareas b&aacute;sicas, que me palmearon la espalda y felicitaron cuando consegu&iacute;a hacer la faena. Mujeres que me pusieron pa&ntilde;os helados en las mu&ntilde;ecas para bajar r&aacute;pido los golpes de calor, mujeres que aceptaban un destino de lesiones cr&oacute;nicas con resignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo a la se&ntilde;ora Mar&iacute;a, mi primera patrona, que me invitaba a t&eacute; con galletas cuando acababa de limpiar y me contaba las historias de la postguerra. De cuando sus padres la mandaron a servir a una casa de ricos con 7 a&ntilde;os porque no ten&iacute;an para darle de comer. Era una buena mujer que me daba propina &ldquo;para comprar dulces a tus ni&ntilde;os&rdquo;. Yo tragaba las galletas y la tristeza al comprobar que el primer mundo no era lo que imaginaba. Tampoco olvidar&eacute; a la se&ntilde;ora Enriqueta, que me hac&iacute;a limpiar de rodillas con un cepillo de dientes los z&oacute;calos de su casa, trabajar todos los festivos y lavar la ropa delicada a mano en el agua que quedaba en la ba&ntilde;era despu&eacute;s de su ba&ntilde;o. Las limpiadoras pueden ser la delicia de los d&eacute;spotas.
    </p><p class="article-text">
        Si trabajas en oficinas nadie sabe tu nombre ni te cuentan a la hora de repartir el pastel de cumplea&ntilde;os. Eres &ldquo;la de la limpieza&rdquo;, la sospechosa habitual, la que se observa con menos aprecio que a una mascota. Una compa&ntilde;era imprescindible, necesaria pero invisible.
    </p><p class="article-text">
        Hay tantas carreras universitarias que han pagado manos cuarteadas por la lej&iacute;a, tantos ni&ntilde;os con plato de comida caliente gracias a una madre que est&aacute; a miles de kil&oacute;metros parti&eacute;ndose la espalda, tantos abuelos que tienen un rato de compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me toc&oacute; limpiar las naves del Imperio de Amancio con sus 63 ba&ntilde;os por almac&eacute;n, subir a las oficinas a repasar 500 metros cuadrados de escritorios. Y hay algo com&uacute;n a todos: las fotos de los seres queridos. En cada escritorio, en cada m&aacute;quina de coser, en cada rinc&oacute;n privado hay im&aacute;genes de lo importante: ni&ntilde;os que sonr&iacute;en, mascotas disfrazadas y notas de amor. Las mismas que llevaba en mi m&oacute;vil, lo &uacute;nico que me dejaban entrar porque los bolsos est&aacute;n prohibidos al personal de limpieza.
    </p><p class="article-text">
        He visto a mujeres salir llorando despu&eacute;s de diez horas en un hotel y volver al otro d&iacute;a con la sonrisa puesta y los bolsillos llenos de analg&eacute;sicos. A Puri, que despu&eacute;s de 15 a&ntilde;os como auxiliar geri&aacute;trica limpia porque ya no le da el coraz&oacute;n para tanta muerte, vaciar las papeleras de la secci&oacute;n de dise&ntilde;o gr&aacute;fico y alegrarse porque &ldquo;estos chavales est&aacute;n comiendo fruta&rdquo;. A Silvia, que logr&oacute; escapar de un marido que la mol&iacute;a a palos y mantiene a su hija haciendo doble turno. A Tere, que prefiere trabajar en el turno de noche para llegar a los mil euros y evitar las miradas denigrantes de becarios que cobran la mitad de su sueldo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguneadas, ignoradas y a plena precariedad, miles de mujeres se levantan cada d&iacute;a a poner orden. Detr&aacute;s de ellas hay historias que quitar&iacute;an el sue&ntilde;o a muchos. Se merecen el respeto y la admiraci&oacute;n que pocos les daremos.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina la limpieza es un trabajo de personas pobres, marginales. Por eso mi madre nunca le cont&oacute; a nadie que en Espa&ntilde;a me gan&eacute; la vida limpiando. C&oacute;mo iba a explicar que su hija que hab&iacute;a ido a la universidad, que hab&iacute;a trabajado en una multinacional, que sab&iacute;a idiomas, limpiaba ba&ntilde;os para comer. Era el colmo de los fracasos. Nunca un fracaso me ense&ntilde;&oacute; tanto sobre la sociedad. Quien limpia sabe lo que comes, lo que escondes, lo que sue&ntilde;as, lo que te enorgullece.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo m&aacute;s l&oacute;gico habr&iacute;a una se&ntilde;ora de la limpieza en los estudios de arquitectura, en los proyectos de dise&ntilde;o y en los talleres pedag&oacute;gicos de los institutos. Ellas saben del despu&eacute;s, del uso, del desgaste y de volver a empezar cuando se ha perdido la esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/trabajar-limpiadora-cura-humildad-grande_1_1281496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Nov 2019 20:04:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser limpiadora, la cura de humildad más grande de mi vida: algo se rompe dentro de ti la primera vez que metes la mano en un váter ajeno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las 'riders' de la limpieza: precarizadas, sin contrato y cargando su propia lejía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/riders-limpieza_1_1321022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05a9e365-100b-47be-8d14-cf3d2eb6a52b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las &#039;riders&#039; de la limpieza: precarizadas, sin contrato y cargando su propia lejía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las plataformas orientadas a los servicios del hogar, que se presentan como intermediarias sin asumir ningún compromiso laboral, han experimentado un aumento en los últimos años</p><p class="subtitle">eldiario.es ha hablado con trabajadoras de tres plataformas: "Trabajo en cuatro casas y en ninguna estoy contratada"</p><p class="subtitle">"Obligar a que toda relación pase por la plataforma implica que quien se está presentando en el mercado es la plataforma", indica Anna Ginès, experta de ESADE</p></div><p class="article-text">
        Carmen trabaja limpiando casas por horas. Ojea el tel&eacute;fono cada poco porque es ah&iacute; donde recibe las ofertas que le llegan a trav&eacute;s de Wayook, una plataforma digital en la que est&aacute; registrada y en la que quien primero pulsa el bot&oacute;n de 'aceptar', se queda el trabajo. &ldquo;Pero no me tienen asegurada&rdquo;, repite varias veces. La empresa explica en un recoveco de su p&aacute;gina web que es el usuario quien debe darla de alta en la Seguridad Social, a pesar de que es la propia compa&ntilde;&iacute;a quien marca los precios m&iacute;nimos (y, de facto, los que se perciben), canaliza el cobro, se queda una comisi&oacute;n e, incluso, establece estructuras organizativas entre las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Carmen, que prefiere ocultar su nombre real, es, estableciendo un paralelismo sencillo con plataformas m&aacute;s conocidas como Delivero o Glovo, una <em>rider</em> de la limpieza. Este tipo de plataformas orientadas a los servicios del hogar han experimentado un aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En el informe<a href="http://www.ugt.es/sites/default/files/el_trabajo_en_las_plataformas_digitales_de_reparto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 'El trabajo en las plataformas digitales de reparto'</a> publicado por UGT en septiembre, ya se mencionaba m&aacute;s de media docena de empresas de limpieza y otros servicios a domicilio: Clintu, Flycleaners, GetYourHero, Taskrabbit (adquirida por Ikea) o la propia Wayook.
    </p><p class="article-text">
        Para el sindicato, &ldquo;en varias de estas actividades la relaci&oacute;n que une a las partes es, en realidad, por cuenta ajena&rdquo;, pero todas tienen un modelo de negocio similar pese a que pueden cambiar de denominaci&oacute;n o forma jur&iacute;dica: presentarse como intermediarios que no asumen ning&uacute;n tipo de compromiso laboral con las trabajadoras, pero que tampoco realizan ninguna labor proactiva para asegurarse de que sus clientes regularicen su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El coordinador de<a href="http://www.turespuestasindical.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> turespuestasindical.es</a> de UGT, Rub&eacute;n Ranz, explica que &ldquo;hay que tener en cuenta que muchas de estas plataformas son agencias de colocaci&oacute;n, lo que parece que le da un viso de legalidad, pero es todo lo contrario, porque entendemos que existe un fraude&rdquo;. Para &eacute;l, este tipo de plataformas, aunque operen de distinta manera, en el fondo hacen lo mismo, funcionar como empresas multiservicios que, a su juicio, &ldquo;deber&iacute;an tener a las trabajadoras en el r&eacute;gimen general de la Seguridad Social, aplic&aacute;ndoles el convenio de limpieza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si funcionan como una agencia de colocaci&oacute;n, que efectivamente solo intermedia, el il&iacute;cito lo estar&iacute;a haciendo la familia, pero en muchos casos (las empresas) no solo hacen eso, sino que tambi&eacute;n deciden un precio y cobran por ello, u ofrecen otros servicios, como aportar los productos de limpieza u otros&rdquo;, explica el profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Valencia Adri&aacute;n Todol&iacute;, que reconoce, no obstante, que &ldquo;no es f&aacute;cil distinguir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para registrarse en las plataformas, las trabajadoras tienen que rellenar cuestionarios en los que responden sobre su experiencia, su forma de trabajar, etc. &ldquo;Te preguntan de todo, estuve casi dos horas con el cuestionario&rdquo;, indica Carmen. Algo que choca con los datos que deben completar los usuarios. &ldquo;No sabes qu&eacute; te vas a encontrar&rdquo;, indica, &ldquo;un d&iacute;a llegu&eacute; a un piso para limpiar el sal&oacute;n, la cocina y el ba&ntilde;o y empezaron a salir chicos de las habitaciones... No pas&oacute; nada, pero ves tantas cosas en la televisi&oacute;n que lo primero que pens&eacute; fue: &iquest;d&oacute;nde me he metido?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo de aportar los productos tambi&eacute;n es algo habitual. &ldquo;Si los traigo yo, me pagan un euro m&aacute;s por hora&rdquo;, explica Carmen, pese a que la empresa carga al cliente un suplemento de 3,99 euros por un servicio con este extra. Ella cobra unos siete euros por hora (8 si se hace cargo de los productos de limpieza). En su p&aacute;gina web, Wayook indica que la profesional recibe directamente el pago en un plazo de 24 horas. En su caso, no es cierto. Ella cobra a mediados y a finales de mes en dos pagos &uacute;nicos, realice los servicios que realice, que le ingresa la empresa. Para Todol&iacute;, &ldquo;si el cliente paga a la plataforma y la plataforma paga a la trabajadora, volvemos a la prestaci&oacute;n del servicio, como los <em>riders</em>, falsos aut&oacute;nomos o lo que sea. Quien tiene que darlas de alta es la plataforma, no el cliente&rdquo;. Esta redacci&oacute;n se ha puesto en contacto con Wayook, pero no ha obtenido respuesta.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo identificar si existe relaci&oacute;n laboral</h2><p class="article-text">
        &iquest;Crees que te penaliza cuando rechazas una oferta? &ldquo;No, puedo decir que no y me siguen apareciendo otras&rdquo;, explica Carmen. Ana, que trabaja con Clintu y tambi&eacute;n prefiere utilizar un nombre ficticio, responde lo mismo: &ldquo;Puedes decir que no&rdquo;. El fundador y CEO de esta compa&ntilde;&iacute;a, Alex Espel, explica que &ldquo;no existe algoritmo&rdquo; y que, como trabajador, &ldquo;no est&aacute;s obligado a realizar ning&uacute;n trabajo, ni horarios, ni nada. Obviamente, si est&aacute;s disponible m&aacute;s horas, podr&aacute;s trabajar m&aacute;s horas. Si haces m&aacute;s servicios a m&aacute;s clientes a los que les gustas, te piden, est&aacute;n dispuestos a pagar m&aacute;s y se genera una cierta meritocracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La profesora de derecho del trabajo de ESADE Anna Gin&egrave;s establece varios elementos clave para identificar cu&aacute;ndo existe una relaci&oacute;n laboral entre la plataforma, independientemente de su funcionamiento, y las trabajadoras: la asignaci&oacute;n del trabajo, el rol de la empresa &ndash;si el medio esencial sin el cual el trabajo no tendr&iacute;a sentido es la propia plataforma- o qui&eacute;n se relaciona con el mercado. Sobre el primero, explica que &ldquo;si la plataforma interviene en esa asignaci&oacute;n oferta-demanda, se convierte en la prestadora del servicio&rdquo;. En ese sentido, existen diferentes sentencias contra Glovo o Delivero -tambi&eacute;n otras a favor- en las que reconocen que los <em>riders</em> son, de facto, trabajadores de la empresa y en las que dan por sentado la existencia de un algoritmo para la asignaci&oacute;n de servicios, que penaliza a aquellos que rechazan algunos o que est&aacute;n disponibles menos horas.
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n de las trabajadoras, que &eacute;stas se puedan marcar como 'favoritas' para que tengan prioridad sobre el resto cuando un cliente para el que ha trabajo publique una oferta o pedir que la plataforma env&iacute;e siempre a la misma limpiadora es para los expertos en derecho laboral una forma de &ldquo;establecer un sistema de organizaci&oacute;n empresarial&rdquo;. &ldquo;Al establecer un sistema de reputaci&oacute;n digital est&aacute; decidiendo qui&eacute;n va a trabajar en cada sitio, porque la casa le est&aacute; diciendo a la plataforma a trav&eacute;s de 'favoritos' que prefiere a esa persona&rdquo;, desarrolla Todol&iacute;. &ldquo;Eso es parte de la organizaci&oacute;n, no s&eacute; si suficiente. Eso tendr&iacute;a que decirlo el juez, pero que unos se vean antes que otros es el algoritmo como jefe&rdquo;, matiza. &ldquo;Para m&iacute;, la variable en si misma -valoraci&oacute;n de clientes, servicios rechazados, favoritos, etc.- no es determinante, sino que utilice unas variables que la empresa elige&rdquo;, coincide Gin&egrave;s.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Unos te pagan 8,50 euros, otros 9, otros 10&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Clintu naci&oacute; hace cuatro a&ntilde;os y su trayectoria ha sido ascendente: cerr&oacute; 2018 con m&aacute;s de 400.000 euros en facturaci&oacute;n y tres millones de euros en pedidos. Actualmente tiene registradas a alrededor de 500 personas, &ldquo;por un lado el perfil del 'manitas', que no es el mayoritario, y luego el de limpieza, que normalmente son mujeres, en muchos casos en riesgo importante de exclusi&oacute;n social o que vienen de <em>backgrounds</em> bastante complicados y a las que poder trabajar limpiando por horas les da la vida&rdquo; porque &ldquo;encontrar trabajo limpiando es un drama&rdquo;, explica Espel.
    </p><p class="article-text">
        Los usuarios solicitan, a trav&eacute;s de la web, el servicio que necesitan, las caracter&iacute;sticas de la vivienda, el tiempo y el precio que quieren pagar, aunque la plataforma determina un m&iacute;nimo. Esta oferta llega a las limpiadoras, que la aceptan o rechazan. Ana ve en la aplicaci&oacute;n lo que se paga por un servicio. &ldquo;Unos te pagan 8,50 euros, otros 9, otros 10. No lo s&eacute;, ser&aacute; el cliente quien pone el precio, no lo s&eacute;&rdquo;, indica. El dinero lo recibe a trav&eacute;s de una pasarela de pago que gestiona la propia aplicaci&oacute;n, que se queda con entre el 8 y el 15%, seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas del servicio, pero no comprueba que la trabajadora sea dada de alta por la familia. S&iacute; asegura, no obstante, posibles desperfectos en la casa originados durante el servicio, como muestran en un lugar destacado de su web.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no podemos controlarlo, la administraci&oacute;n vive en el mundo anal&oacute;gico&rdquo;, justifica su CEO. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Hay much&iacute;sima gente que no quiere trabajar legalmente, aunque todo el mundo se escandalice. Es como el '&iquest;con IVA o sin IVA?'. A veces nos dicen que si tienen que cotizar, pasan. A d&iacute;a de hoy no existen los mecanismos para una colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada para plataformas como nosotros, que podemos ser un gran canal para aflorar la econom&iacute;a sumergida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;Qui&eacute;n fija los precios y cobra los servicios?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Gin&egrave;s menciona tambi&eacute;n lo que los juristas llaman &ldquo;ajenidad&rdquo;, que se refiere a qui&eacute;n se relaciona con el mercado, qui&eacute;n toma las decisiones econ&oacute;micas, organizativas y estrat&eacute;gicas. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n fija los precios? &iquest;Qui&eacute;n cobra los servicios? &iquest;Qui&eacute;n fija la marca? &iquest;Qui&eacute;n tiene los datos del cliente? Obligar a que toda relaci&oacute;n pase por la plataforma implica que quien se est&aacute; presentando en el mercado, es la plataforma&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido aparece otro punto que puede determinar la existencia de una relaci&oacute;n laboral o no: la capacidad de las trabajadoras de marcar precios. &ldquo;Desde el momento en el que el servicio se ofrece a mucha gente, esa capacidad de negociaci&oacute;n cuando no hay contacto directo entre el trabajador y el empleador se desvirt&uacute;a&rdquo;, indica. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Se le da la capacidad de fijar el precio a la persona que contrata, pero la persona que trabaja no tiene capacidad real. Su &uacute;nica capacidad es elegir cu&aacute;ntas horas est&aacute; disponible, que no trabajando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Echev&eacute;rria pertenece al sindicato independiente de trabajadoras del hogar y los cuidados (Sindihogar) y trabaja con la plataforma Cronoshare. El director de marketing de la compa&ntilde;&iacute;a, surgida en 2012 en Valencia, Carlos Alcarria, indica que se trata de &ldquo;un <em>marketplace</em> de intermediaci&oacute;n de servicios (de varios tipos)&rdquo; entre profesionales y empleadores. &ldquo;Proveemos la tecnolog&iacute;a y facilitamos un punto de encuentro para ambos y tanto el empleador como la empleada acuerdan c&oacute;mo se realiza el servicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se ponen en com&uacute;n? La empleadas deben ingresar dinero en euros en la plataforma para compra 'cronos', una moneda virtual inventada por la compa&ntilde;&iacute;a con la que pueden acceder al n&uacute;mero de tel&eacute;fono de los empleadores cuya oferta de trabajo les interese. &ldquo;Tenemos unos listados y los vamos ordenando por ciudades y dem&aacute;s, y por calidad de los perfiles, pero a d&iacute;a de hoy el algoritmo de ordenaci&oacute;n no lo tenemos desarrollado al 100%&rdquo;, indica Alcarria. Para acceder al n&uacute;mero de tel&eacute;fono del cliente, la empleada paga unos 9 euros de media. A cada oferta pueden acceder un m&aacute;ximo de cuatro trabajadoras: a las que no se quedan con el trabajo, tan solo les devuelven 6 de los 9 euros pagados.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Los clientes no suelen darlas de alta&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A partir de ese momento, la relaci&oacute;n entre Cronoshare y la trabajadora desaparece: ella contacta con la familia, deciden un precio y la forma de realizar ese servicio y los futuros (normalmente se indica si el servicio que se solicita es de varios d&iacute;as o muchas horas, lo que hace que compense dejarse los cronos en esa oferta). &ldquo;Las condiciones son que ellos son intermediarios, no te aseguran, ni te garantizan las condiciones de trabajo que se anuncian. Me ha pasado con familias que ped&iacute;an una solicitud constante, yo pagu&eacute; y a las cuatro semanas te dicen que no&rdquo;, indica Roc&iacute;o. Ella trabaja en cuatro casas, pero no est&aacute; contratada en ninguna. &ldquo;Es un sector un poco complicado, porque los clientes no suelen darlas de alta en la Seguridad Social&rdquo;, reconoce Alcarria, que matiza que &ldquo;nosotros recomendamos que el cliente pague lo que corresponda, pero no entramos en gestiones porque ser&iacute;amos otro tipo de empresa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el director de marketing de Cronoshare se muestra &ldquo;totalmente tranquilo&rdquo; frente a los conflictos laborales que han encarado plataformas que ofrecen otro tipo de servicios, como los de reparto. &ldquo;La relaci&oacute;n que tenemos con los profesionales no tiene nada que ver con la que tienen las empresas de comida a domicilio. Somos una plataforma de marketing y captaci&oacute;n de clientes. Nadie est&aacute; obligado a nada, ni a contactar. En otras plataformas puede que si no coges un trabajo, no trabajes m&aacute;s. Estamos fuera de la pol&eacute;mica&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Una diferencia fundamental con otras plataformas como Glovo o Delivero es que mientras estas alegan que los<em>riders</em> son aut&oacute;nomos y no tienen relaci&oacute;n laboral con la empresa, las trabajadoras dom&eacute;sticas, por ley, no pueden ser aut&oacute;nomas. As&iacute;, tiene dos opciones: que las contrate la plataforma o que lo haga la familia. Las empresas, por su parte, no niegan que exista una relaci&oacute;n laboral, pero s&iacute; niegan que esa relaci&oacute;n laboral sea entre empleada y empresa, sino que cargan la responsabilidad a las familias.
    </p><p class="article-text">
        Para Estel se trata de &ldquo;un problema estructural legislativo, a nivel mundial si quieres, sobre qu&eacute; hacemos con los trabajos que se generan a trav&eacute;s de plataformas&rdquo;. &ldquo;Puedes ver las plataformas como un canal que te genera econom&iacute;a y riqueza o que no, y cerrarlo. Nosotros conseguimos que encuentre trabajo gente a la que no le dan otras alternativas. Nos dicen que no es una opci&oacute;n buena, &iquest;qu&eacute; alternativa propones t&uacute;? 'Ah, no s&eacute;'. A una persona con dos hijos no le vale un 'ah, no s&eacute;'&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos consultados, estas plataformas &ldquo;est&aacute;n precarizando a las limpiadores y no s&eacute; si dejan claro a los empleadores que tienen que darla de alta&rdquo;, denuncian desde el departamento de inmigraci&oacute;n de Uni&oacute;n Sindical Obrera Madrid (USO). &ldquo;Nosotros recomendamos otras como Senda de Cuidados, que respetan los derechos de los trabajadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Sistema Especial de Empleadas del Hogar no reconoce a estas trabajadoras los mismos derechos que al resto. No tienen, por ejemplo, prestaci&oacute;n por desempleo y pueden ser despedidas sin causa. En la &uacute;ltima Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa, se declaraban empleadores de personal de servicio domestico unos 600.000 particulares, pero en septiembre la Seguridad Social solo contabiliz&oacute; 395.000 empleadas. Es decir, una de cada tres trabajadoras no est&aacute; dada de alta. Estos n&uacute;meros sit&uacute;an a las empleadas dom&eacute;sticas en una situaci&oacute;n dram&aacute;tica. M&aacute;s a&uacute;n si se tienen en cuenta los bajos salarios que perciben. Seg&uacute;n un informe de UGT, publicado a principios de a&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/economia/empleadas-cobran-decada-salario-inferior_0_882962424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2017 las aseguradas cobraban de media 776 euros al mes, 81 euros menos que en 2008</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/riders-limpieza_1_1321022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2019 20:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las 'riders' de la limpieza: precarizadas, sin contrato y cargando su propia lejía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo doméstico,Trabajadoras del hogar,Precariedad,Empleo,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carolina Elías: "España tiene doble moral: no quiere trabajadoras 'ilegales' pero sí permite que te quedes para explotarte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carolina-elias-espana-trabajadoras-hogar-explotarte_1_1630927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad2738a7-56a6-4c9b-9419-93d106946069_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Carolina Elías, presidenta de la asociación Servicio Doméstico Activo (Sedoac): "Las feministas rompen el techo de cristal y las empleadas de hogar extranjeras recogemos los cristales"</p><p class="subtitle">Elías critica el comportamiento de los empleadores: "Todo lo tapan diciéndote que 'tú eres parte de la familia' pero en cualquier momento te despiden sin importar qué pasa contigo"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>M&Aacute;S V&Iacute;DEOS |</strong> <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLSx_wgy5flWYM-Q0T6P1Zt5lX3N3XlxcC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Puedes ver todos los anteriores en RACIAL</a> y <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLSx_wgy5flWYM-Q0T6P1Zt5lX3N3XlxcC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">en el canal de YouTube</a></li>
                            </ul>
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            <div class="video-band"><p><strong>VÍDEO</strong>: <a href="https://www.eldiario.es/autores/david_navarro/">David Navarro</a>, <a href="https://www.eldiario.es/autores/alejandro_navarro_bustamante/">Alejandro Navarro Bustamante</a>, <a href="https://www.eldiario.es/autores/nando_ochando/">Nando Ochando</a></p></div>
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moha Gerehou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carolina-elias-espana-trabajadoras-hogar-explotarte_1_1630927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2019 20:42:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carolina Elías: "España tiene doble moral: no quiere trabajadoras 'ilegales' pero sí permite que te quedes para explotarte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras del hogar,Empleo doméstico,Inmigración,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empleo del hogar, el sector con los salarios más bajos y el único que no genera derecho a prestaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleo-sector-salarios-derecho-prestaciones_1_1165160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empleo del hogar, el sector con los salarios más bajos y el único que no genera derecho a prestaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las condiciones laborales actuales hacen que la norma española pueda estar discriminando por razón de sexo a las empleadas del hogar, según un estudio de la Fundación Alternativas elaborado por la investigadora Arantxa Zaguirre</p><p class="subtitle">Los sueldos de las empleadas domésticas representan, de media, el 44% del salario promedio de la economía, "lo que explica las tasas diferencialmente altas de riesgo de pobreza y exclusión social" del colectivo</p><p class="subtitle">Es el único trabajo donde el despido puede ejercerse sin causa, solo por "desestimiento" del empleador, algo que, señala el informe, está prohibido por la Organización Internacional del Trabajo</p></div><p class="article-text">
        616.900 personas trabajan en Espa&ntilde;a en el empleo del hogar. El 89% son mujeres y la mayor&iacute;a, de origen extranjero. Este sector, que sostiene los cuidados, es el que tiene los salarios m&aacute;s bajos de toda la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Es tambi&eacute;n el &uacute;nico empleo en nuestro pa&iacute;s que no genera derecho a ninguna prestaci&oacute;n por desempleo y el &uacute;nico en el que se puede despedir sin alegar causa alguna. Estas condiciones laborales hacen que la norma espa&ntilde;ola pueda estar discriminando por raz&oacute;n de sexo a las empleadas del hogar, seg&uacute;n un estudio de la Fundaci&oacute;n Alternativas elaborado por la investigadora Arantxa Zaguirre.
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a de una discriminaci&oacute;n indirecta que, seg&uacute;n define la directiva europea de igualdad de trato, se produce cuando una &ldquo;disposici&oacute;n, criterio o pr&aacute;ctica aparentemente neutros sit&uacute;an a personas de un sexo determinado en desventaja particular con respecto a personas del otro sexo&rdquo;, salvo que esa situaci&oacute;n &ldquo;pueda justificarse objetivamente con una finalidad leg&iacute;tima y que los medios para alcanzar dicha finalidad sean adecuados y necesarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, de las 616.900 empleadas del hogar que, seg&uacute;n la EPA, hay en Espa&ntilde;a, solo 410.634 est&aacute;n dadas de alta en la Seguridad Social. Su cotizaci&oacute;n, sin embargo, no corresponde con su salario real (como ocurre con el resto de trabajadores) sino que se basa en un sistema de tramos que hace que sus aportaciones a la Seguridad Social sean bajas. Esta rama de actividad es, adem&aacute;s, la que registra los salarios m&aacute;s bajos de todos los sectores econ&oacute;micos. Los sueldos de las empleadas dom&eacute;sticas representan, de media, el 44% del salario promedio de la econom&iacute;a, &ldquo;lo que explica las tasas diferencialmente altas de riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social&rdquo; del colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Las trabajadoras dom&eacute;sticas son las &uacute;nicas que no generan derecho a paro. Esto incluye tanto la prestaci&oacute;n contributiva como los subsidios a los que s&iacute; pueden acceder el resto de trabajadores una vez terminan de cobrar el desempleo ordinario. Es, adem&aacute;s, el &uacute;nico trabajo donde el despido puede ejercerse sin causa, solo por &ldquo;desestimiento&rdquo; del empleador, algo que, se&ntilde;ala el informe, est&aacute; prohibido por el convenio 158 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, que establece la obligaci&oacute;n de alegar causas y la capacidad de poder cuestionarlas. Una empleada de hogar puede, por tanto, ser despedida de un d&iacute;a para otro y quedarse sin salario y sin prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas circunstancias, agravadas por el hecho de que la mayor&iacute;a son extranjeras y necesitan el contrato para acceder y renovar sus permisos, favorece la &ldquo;escasa conflictividad&rdquo; del colectivo y la aceptaci&oacute;n de salarios muy bajos y condiciones ilegales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La norma no contempla adem&aacute;s ninguna consecuencia para el despido de una trabajadora embarazada. Las empleadas dom&eacute;sticas est&aacute;n protegidas por los preceptos generales, que consideran nulo el despido de embarazadas, pero no se adecua a su situaci&oacute;n. En las relaciones laborales que se desarrollan dentro del hogar no puede imponerse la readmisi&oacute;n (como s&iacute; sucede en los despidos nulos en cualquier otro sector) y no tienen asignada una indemnizaci&oacute;n concreta si eso sucede.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la vista de las diferencias descritas entre el Sistema Especial de empleadas de hogar y el R&eacute;gimen General y atendiendo al porcentaje de mujeres al que afecta, podemos afirmar que estas constituyen un supuesto de discriminaci&oacute;n indirecta en las condiciones de trabajo y Seguridad Social&rdquo;, apunta el informe. La discriminaci&oacute;n es indirecta porque la norma, aunque est&aacute; formulada de forma neutra y por tanto no busca vulnerar de manera directa los derechos de las mujeres, afecta a n&uacute;mero de mujeres mucho mayor que de hombres.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una reforma urgente</h3><p class="article-text">
        En 2011, el Gobierno de Zapatero aprob&oacute; una modificaci&oacute;n de las condiciones de trabajo y de Seguridad Social de las empleadas del hogar que supuso un avance sustancial respecto a la regulaci&oacute;n anterior, que permit&iacute;a situaciones &ldquo;de cuasi servidumbre&rdquo;, se&ntilde;ala el informe. Sin embargo, algunos de sus contenidos no se han materializado y otros cambios han quedado pendientes. Es el caso de las lagunas de cotizaci&oacute;n, que en el resto de sectores la Seguridad Social compensa con unos m&iacute;nimos para que no perjudique tanto el c&aacute;lculo final de las pensiones. Aunque estaba previsto que este mecanismo tambi&eacute;n se les aplicara desde 2019, una enmienda de PP a sus presupuestos de 2018 retras&oacute; la medida hasta 2024.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mantenimiento indefinido de unos inferiores niveles de protecci&oacute;n social para este colectivo resulta dif&iacute;cilmente justificable y evidencia la necesidad urgente de una reforma que equipare los derechos laborales y sociales de las empleadas del hogar con los previstos en el R&eacute;gimen General para el resto de trabajadores&rdquo;, se&ntilde;ala el informe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n enumera varias propuestas para acabar con esta discriminaci&oacute;n. Por ejemplo, ratificar el convenio 189 de la OIT que reconoce el derecho a paro de las empleadas dom&eacute;sticas y dise&ntilde;ar prestaciones adecuadas y suficientes. Para compensar parte de la carga econ&oacute;mica que implicar&iacute;a para los empleadores, propone que el Estado subvencione una parte de las cuotas en funci&oacute;n de la capacidad econ&oacute;mica y de la situaci&oacute;n familiar. Plantea tambi&eacute;n la necesidad de explicitar en la norma las consecuencias de despedir a una empleada dom&eacute;stica embarazada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema de cuidados no puede contar indefinidamente para su sostenimiento con un colectivo de trabajadoras a las que, deliberadamente y mediante una legislaci&oacute;n discriminatoria, se mantiene en condiciones de pobreza, vulnerabilidad e infraprotecci&oacute;n&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleo-sector-salarios-derecho-prestaciones_1_1165160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2019 21:31:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empleo del hogar, el sector con los salarios más bajos y el único que no genera derecho a prestaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo doméstico,Mercado laboral,Empleadas domésticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baile protesta frente al Congreso con delantal y escobilla en mano por los derechos de las empleadas del hogar: "Se acabó la esclavitud"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleadas-domesticas-denuncian-discriminacion_1_2051990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbe0c978-31ba-4cf7-957b-779aaed93337_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baile protesta frente al Congreso con delantal y escobilla en mano por los derechos de las empleadas del hogar: &quot;Se acabó la esclavitud&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las trabajadoras del hogar y de cuidados se movilizan en varias ciudades españolas para reclamar "plenos derechos" laborales y políticas públicas de cuidados</p><p class="subtitle">Unidos Podemos ha registrado este miércoles una Proposición no de Ley para instar al Ejecutivo a aprobar estos cambios legislativos y a ratificar el Convenio 189 de la OIT</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las empleadas exigen al nuevo Gobierno que legisle para revertir la &ldquo;emnienda 6777&rdquo; del PP, que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/PP-cotizaciones-empleadas-enmienda-Presupuestos_0_774472680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">col&oacute; en los Presupuestos</a> el retraso en su integraci&oacute;n en el R&eacute;gimen General de trabajadores</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Ven con tu delantal y tu escobilla&rdquo;. Las empleadas del hogar han tomado sus herramientas diarias como armas de batalla: una lucha por el reconocimiento de sus derechos laborales, mermados respecto al resto de trabajadores en diferentes aspectos. No tienen acceso a la protecci&oacute;n por desempleo, por ejemplo. Las trabajadoras, muchas de ellas migrantes, han dicho basta. &ldquo;&iexcl;Ya es hora!&rdquo; es el lema de una campa&ntilde;a de concentraciones y protestas en varias ciudades espa&ntilde;olas, con bailes incluidos, para exigir &ldquo;plenos derechos&rdquo; laborales y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que pongan en el centro los cuidados. Ahora, denuncian, los cargan miles de mujeres a sus espaldas de manera invisible, sin remunerar o en condiciones precarias.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles por la tarde, las movilizaciones estaban convocadas en Madrid, Bilbao, Valencia y Pamplona, y el pr&oacute;ximo domingo 1 de julio llega la cita para las trabajadoras de las empleadas dom&eacute;sticas de Sevilla y Granada. &ldquo;No estamos todas, faltan las internas&rdquo;, han clamado las manifestantes en el acto de Madrid, en recuerdo de las empleadas internas en los hogares, m&aacute;s vulnerables a los abusos y la explotaci&oacute;n. &ldquo;Se acab&oacute; la esclavitud&rdquo;, gritaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las llamadas a las protestas, el Grupo Tur&iacute;n &ndash;que agrupa a numerosos colectivos por los derechos del trabajo dom&eacute;stico&ndash; y <a href="https://www.eldiario.es/economia/Precarias-organizadas-Kellys-empleadas-Observatorio_0_773773322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Observatorio Jeaneth Beltr&aacute;n</a> ya adelantaban el tono festivo y reivindicativo de las protestas: las proclamas se iban a colar en canciones de verano y en forma de <em>flashmob</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El Congreso de los Diputados ha sido testigo de los bailes reivindicativos, con escobilla en mano a modo de micr&oacute;fono, de la concentraci&oacute;n convocada en la capital, en la Plaza de las Cortes. &ldquo;No tengo un d&iacute;a libre, ni para enfermar. Si este curro que hacemos es fundamental, &iquest;por qu&eacute; pagan tan mal?&rdquo;, se preguntaban las trabajadoras en una nueva versi&oacute;n de <em>Yo quiero bailar</em> de Sonia y Selena.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una lucha que se expresa en femenino. &ldquo;Somos muchas, somos fuertes. Sin nosotras &iexcl;no se mueve el mundo!&rdquo;, defienden las trabajadoras en un comunicado. En Espa&ntilde;a hay 637.700 trabajadores del hogar, seg&uacute;n la &uacute;ltima EPA, de los que el 88% son mujeres, entre las que hay muchas migrantes. El n&uacute;mero de las que est&aacute;n dadas de alta en la Seguridad Social es mucho menor: 420.288, pese a ser obligatoria su alta desde la primera hora trabajada. Seg&uacute;n las estimaciones de la OIT, una de cada tres empleadas dom&eacute;sticas carece de protecci&oacute;n social en Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">Enemigo n&ordm;1: la 'Enmienda 6777'</h3><p class="article-text">
        La protesta en las calles de las empleadas dom&eacute;sticas y de cuidados llegan tras un mes de movilizaci&oacute;n de estas profesionales contra la llamada 'Enmienda 6777'. En la actualidad es el enemigo n&uacute;mero 1, como han recordado&nbsp;<a href="https://twitter.com/hashtag/Meninasenrebeldia?src=hash" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta las meninas</a> que adorman las calles de Madrid. Se refiere a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/PP-cotizaciones-empleadas-enmienda-Presupuestos_0_774472680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la enmienda que col&oacute; el Partido Popular en los Presupuestos</a> para retrasar la integraci&oacute;n de estas trabajadoras en el R&eacute;gimen General.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, las trabajadoras forman parte de un Sistema Especial para Empleados de Hogar, diferente del R&eacute;gimen General, pero se ha ido avanzando de manera progresiva para su integraci&oacute;n (que estaba prevista para enero de 2019). La enmienda del PP la retrasa hasta 2024, lo que para el colectivo Grupo Tur&iacute;n supone &ldquo;cinco a&ntilde;os m&aacute;s de discriminaci&oacute;n laboral&rdquo;. Entre los inconvenientes figuran que las trabajadoras no cotizan por su remuneraci&oacute;n real, sino por tramos, y que no se benefician de un mecanismo para compensar lagunas de cotizaci&oacute;n en la carrera laboral.
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        Las protestas de las trabajadoras exigen al nuevo Gobierno que legisle para anular el resultado de esta enmienda, ya que el PSOE va a sacar adelante los Presupuestos que sac&oacute; adelante el PP en el Congreso antes de la moci&oacute;n de censura contra Mariano Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        Unidos Podemos ha registrado este mi&eacute;rcoles por la tarde una Proposici&oacute;n no de Ley que insta al Gobierno a hacer esto, adem&aacute;s de &ldquo;ratificar, sin m&aacute;s demoras, el Convenio n&uacute;mero 189 de la OIT y la Recomendaci&oacute;n n&uacute;mero 201 sobre el trabajo decente para las trabajadoras o trabajadores dom&eacute;sticos&rdquo; para que entre en vigor &ldquo;no m&aacute;s all&aacute; de 2019&rdquo;, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Trabajo ha confirmado esta semana a eldiario.es <a href="https://www.eldiario.es/economia/Gobierno-ratificar-OIT-trabajadoras-domesticas_0_786021530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su intenci&oacute;n de ratificar del Convenio 189 de la OIT</a>, la principal reivindicaci&oacute;n de las trabajadoras dom&eacute;sticas desde hace a&ntilde;os. Las empleadas dom&eacute;sticas le recuerdan al Gobierno que &ldquo;ya es hora de firmar&rdquo; la ratificaci&oacute;n de este convenio. Tambi&eacute;n de que el Estado asuma su responsabilidad en materia de cuidados, es decir, de articular una pol&iacute;tica p&uacute;blica &ldquo;con un sistema de atenci&oacute;n a la dependencia que procure atenci&oacute;n y cuidados con dignidad a quien lo necesite y no solo a quien pueda pagarlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denuncian que su trabajo se ha infravalorado e ignorado como si fueran &ldquo;trabajadoras de segunda clase&rdquo;, pero que ya es hora de que esto cambie. &ldquo;Las trabajadoras de hogar y de cuidados estamos aqu&iacute;, somos m&aacute;s de 600.000&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empleadas-domesticas-denuncian-discriminacion_1_2051990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jun 2018 18:32:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Baile protesta frente al Congreso con delantal y escobilla en mano por los derechos de las empleadas del hogar: "Se acabó la esclavitud"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo doméstico,Trabajadoras del hogar,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno pretende ratificar el convenio 189 de la OIT para ampliar los derechos de las trabajadoras domésticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gobierno-ratificar-oit-trabajadoras-domesticas_1_1163504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0459aa1-a411-4c41-ad8f-bc0fec394988_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno pretende ratificar el convenio 189 de la OIT para ampliar los derechos de las trabajadoras domésticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fuentes del Ministerio de Trabajo confirman a eldiario.es la intención del Ejecutivo de Sánchez de firmar este convenio de la Organización Internacional del Trabajo</p><p class="subtitle">La ministra Magdalena Valerio ha afirmado este lunes ante el director general de la OIT, Guy Ryder, que "ya sería justo y necesario firmarlo"</p><p class="subtitle">Las trabajadoras domésticas se manifestarán este miercoles frente al Congreso contra la enmienda del PP que retrasa su integración en el Régimen General</p></div><p class="article-text">
        Es una de las principales demandas de las empleadas dom&eacute;sticas y de los sindicatos. El nuevo Gobierno pretende ratificar el convenio 189 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo decente para las trabajadoras del hogar, que supone ampliar los derechos de estas profesionales, la inmensa mayor&iacute;a mujeres. &ldquo;Hay intenci&oacute;n de firmar el convenio&rdquo;, confirman fuentes del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad a este medio despu&eacute;s de que la ministra Magdalena Valerio se haya encontrado este lunes con el director general de la OIT, Guy Ryder.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_INSTRUMENT_ID:2551460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Convenio 189 de la OIT</a> ha sido ratificado por 25 Estados, entre ellos, Alemania, Portugal, B&eacute;lgica, Italia y Finlandia. Fue elaborado en junio de 2011 y busca sentar las bases normativas para que los pa&iacute;ses mejoren en sus regulaciones internas las condiciones de trabajo de las miles de personas que se dedican laboralmente al trabajo dom&eacute;stico. Entre los derechos que reconoce el Convenio figuran la libertad de asociaci&oacute;n y la libertad sindical, el reconocimiento efectivo del derecho de negociaci&oacute;n colectiva, y una protecci&oacute;n efectiva contra toda forma de abuso, acoso y violencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, una de las cuestiones m&aacute;s subrayadas por los colectivos de empleadas dom&eacute;sticas es que reconoce la equiparaci&oacute;n de la protecci&oacute;n social de estas trabajadoras, que en la actualidad no tienen derecho a paro, por ejemplo. El art&iacute;culo 14 recoge que todo estado miembro &ldquo;deber&aacute; adoptar medidas apropiadas a fin de asegurar que los trabajadores dom&eacute;sticos disfruten de condiciones no menos favorables que las condiciones aplicables a los trabajadores en general con respecto a la protecci&oacute;n de la seguridad social, inclusive en lo relativo a la maternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se suele hablar de empleadas dom&eacute;sticas en femenino porque en Espa&ntilde;a hay 637.700 trabajadores del hogar, seg&uacute;n la &uacute;ltima EPA, de los que el 88% son mujeres. El n&uacute;mero de las que est&aacute;n dadas de alta en la Seguridad Social es mucho menor: 420.288, pese a ser obligatoria su alta desde la primera hora trabajada. Seg&uacute;n las estimaciones de la OIT, <a href="https://www.eldiario.es/economia/empleadas-domesticas-trabajan-Espana-proteccion_0_494500616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de cada tres empleadas dom&eacute;sticas carece de protecci&oacute;n social en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La intenci&oacute;n del Gobierno es sacarlo adelante&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Fuentes del equipo de Magdalena Valerio explican a eldiario.es que el objetivo de Trabajo es ratificar el convenio, &ldquo;como ya hab&iacute;a una iniciativa del grupo parlamentario socialista en ese sentido, la idea es continuar esa v&iacute;a&rdquo;. Sobre cu&aacute;ndo llegar&aacute; esa ratificaci&oacute;n, desde el Ministerio argumentan que &ldquo;si se podr&aacute; hacer o no en esta legislatura depender&aacute; de los tiempos parlamentarios, pero la intenci&oacute;n del Gobierno es sacarlo adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer nivel de la OIT, el director general Guy Ryder ha expresado este lunes sus expectativas de que el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez saque adelante la ratificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a, algo que no hizo el Gobierno del PP. El Ejecutivo de Mariano Rajoy no avanz&oacute; hacia la equiparaci&oacute;n de derechos pese a que lo ordenaba la reforma legal de este tipo de empleo, aprobada por Zapatero justo antes de dejar el poder en noviembre de 2011. La ley exig&iacute;a crear un grupo de expertos para estudiar la viabilidad de la protecci&oacute;n por desempleo para las empleadas del hogar en el plazo de un mes desde su entrada en vigor, pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/Gobierno-expertos-desempleo-trabajadoras-domesticas_0_774823487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca lo constituy&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ryder ha afirmado que espera &ldquo;que el nuevo Gobierno de Espa&ntilde;a est&eacute; en condiciones de ratificar este convenio&rdquo;, una llamada que ha recogido la ministra Magdalena Valerio, encargada de presentar a Ryder en un desayuno informativo de la tribuna F&oacute;rum Europa. &ldquo;Creo que ya ser&iacute;a justo y necesario firmarlo&rdquo;, ha afirmado Valerio.
    </p><h3 class="article-text">Protestas de las trabajadoras del hogar</h3><p class="article-text">
        Este anuncio llega en una semana en la que las empleadas dom&eacute;sticas tienen convocada una concentraci&oacute;n frente al Congreso de los Diputados, este mi&eacute;rcoles. Las trabajadoras protestan contra la llamada &ldquo;enmienda 6777&rdquo;, una v&iacute;a que <a href="https://www.eldiario.es/economia/PP-cotizaciones-empleadas-enmienda-Presupuestos_0_774472680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utiliz&oacute; el PP para colar en los presupuestos un retraso</a> en la integraci&oacute;n de estas trabajadoras al R&eacute;gimen General.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1011170799699611648?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la actualidad, las trabajadoras forman parte de un Sistema Especial para Empleados de Hogar, diferente del R&eacute;gimen General, pero se ha ido avanzando de manera progresiva para su integraci&oacute;n (que estaba prevista para enero de 2019). La enmienda del PP la retrasa hasta 2024, lo que para el colectivo Grupo Tur&iacute;n &ndash;que exige la ratificaci&oacute;n del Convenio 189&ndash; supone &ldquo;cinco a&ntilde;os m&aacute;s de discriminaci&oacute;n laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este r&eacute;gimen especial implica que las trabajadoras no cotizan por sus remuneraci&oacute;n real, sino por tramos de cotizaci&oacute;n, ni cuentan con un mecanismo para amortiguar las lagunas de cotizaci&oacute;n en la vida laboral que tienen la mayor&iacute;a de trabajadores. Este &uacute;ltimo aspecto es determinante para <a href="https://www.eldiario.es/economia/empleadas-domesticas-pension-jubilacion-sistema_0_774823416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pensiones de jubilaci&oacute;n de las empleadas dom&eacute;sticas</a>, advierten en el Grupo Tur&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n de las empleadas dom&eacute;sticas tiene lugar el d&iacute;a antes de que se voten los Presupuestos en el Congreso, este jueves, despu&eacute;s de su paso por el Senado. En la C&aacute;mara Alta, el grupo de <a href="https://twitter.com/oguardingo/status/1008783140524052480" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidos Podemos present&oacute; una enmienda</a> para que estas trabajadoras dom&eacute;sticas se incorporaran al R&eacute;gimen General el 1 de enero de 2019, como estaba previsto, pero fue rechazada por el PP (con mayor&iacute;a absoluta en la c&aacute;mara) y por el PSOE. Desde el grupo socialista afirman que la propuesta de Unidos Podemos era &ldquo;menos ambiciosa&rdquo; que la que defiende el PSOE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gobierno-ratificar-oit-trabajadoras-domesticas_1_1163504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jun 2018 11:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno pretende ratificar el convenio 189 de la OIT para ampliar los derechos de las trabajadoras domésticas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo doméstico,Trabajadoras del hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La única manera de que las trabajadoras de hogar tengan derechos es que estén empleadas por los servicios públicos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/maria-pazos_128_2073513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5a162d0-7083-4cc0-bb44-58fa9d2e6fb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La única manera de que las trabajadoras de hogar tengan derechos es que estén empleadas por los servicios públicos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Contra el patriarcado. Economía feminista para una sociedad justa y sostenible' es el último libro de la experta María Pazos, en el que desarrolla su apuesta por las políticas que cree claves para acabar con la desigualdad de género</p><p class="subtitle">"Si hacemos reformas para eliminar de la división sexual del trabajo y a un estado del bienestar inclusivo sin sesgos de género será liberador para las mujeres y bueno para toda la sociedad. El resultado será un capitalismo distinto", dice</p><p class="subtitle">"La transparencia salarial es buena, pero siempre que no olvidemos que la discriminación salarial tiene causas estructurales que son más fáciles de atacar que conseguir la transparencia salarial total", asegura</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Pazos (Ca&ntilde;ameros, 1953) es una de las voces m&aacute;s destacadas de la econom&iacute;a feminista en Espa&ntilde;a. 'Contra el patriarcado. Econom&iacute;a feminista para una sociedad justa y sostenible' (Editorial katakrak) es su &uacute;ltimo libro, en el que desarrolla su apuesta por las pol&iacute;ticas que cree claves para acabar con la desigualdad de g&eacute;nero. Pazos asegura que son momentos como el actual, en plena ola feminista, cuando pueden hacerse los cambios estructurales que pongan las bases de una sociedad m&aacute;s justa. Investigadora en el Instituto de Estudios Fiscales, esta experta es parte de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopci&oacute;n (PPiiNA), que lleva a&ntilde;os apostando por la equiparaci&oacute;n e intransferibilidad de los permisos de maternidad y paternidad como medida fundamental para terminar con la discriminaci&oacute;n laboral de las mujeres y los roles de g&eacute;nero tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se combate el patriarcado desde la econom&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Poniendo las condiciones materiales para que la igualdad sea posible. En este momento la igualdad no es posible: las trampas en esta fase de patriarcado de consentimiento en el que estamos son muy sutiles pero muy efectivas. Consisten en hacernos creer a las mujeres que elegimos nuestra situaci&oacute;n de desigualdad, mientras se presiona tanto a mujeres como a hombres para que tengamos un comportamiento desigual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo operan esas trampas en la econom&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay tres condiciones para que la igualdad sea posible. La primera es el cuidado en casa, porque siempre hay una parte del cuidado que tiene que hacerse en ese espacio y que hay que repartir equitativamente entre hombres y mujeres. La segunda condici&oacute;n es que los servicios p&uacute;blicos sean suficientes y la tercera es que el mercado laboral permita un empleo compatible con el resto de la vida y en particular con el cuidado. En este momento esas tres condiciones no se dan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para repartir equitativamente el cuidado en casa usted defiende que los permisos de paternidad y maternidad deben ser iguales e intransferibles, una medida que cada vez genera m&aacute;s consenso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando nace una criatura ya de entrada las mujeres tienen unos permisos que, en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses de Europa, est&aacute;n dise&ntilde;ados para que se queden ellas ininterrumpidamente a cargo del beb&eacute; durante, de media, diez meses, mientras que los hombres tienen, tambi&eacute;n de media, dos semanas desde el nacimiento y otras dos semanas repartidas durante los siguientes a&ntilde;os. Ese dise&ntilde;o ya establece qui&eacute;n es la cuidadora principal y qui&eacute;n se convierte en el padre ayudante. Cuando terminan los permisos, que para el beb&eacute; son cortos, resulta que en muchos pa&iacute;ses no hay esos servicios p&uacute;blicos que permitan a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n acceder a ellos de forma suficiente y compatible con el empleo. Y eso hace que las mujeres sigan retir&aacute;ndose de sus empleos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La precariedad no ayuda. Muchas mujeres, ante un mercado laboral que las maltrata o que en el que no se sienten realizadas, deciden dedicarse plenamente a cuidar, al menos durante un tiempo, en lugar de trabajar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, es una acumulaci&oacute;n de factores y una pescadilla que se muerde la cola. El mercado laboral y la familia son los dos elementos de la estructura social, las dos caras de la misma moneda, no se puede ver una sin otra. El hecho de que las mujeres seamos consideradas mano de obra de alto riesgo incide en nuestra precariedad laboral. Por otro lado, esto tambi&eacute;n es producto de una falta de condiciones materiales. Hay incentivos para mantener la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tres medidas concretas en pol&iacute;tica econ&oacute;mica deber&iacute;a en su opini&oacute;n tomar el gobierno para hacer econom&iacute;a feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay tres medidas fundamentales. La primera, los permisos igualitarios sin trampas, cuyo efecto sea que cada persona, independientemente de su sexo y tipo de familia, se quede a cargo de su beb&eacute; el mismo tiempo durante el primer a&ntilde;o de vida. Estamos a las puertas de esa reforma y es crucial, va a lanzar el mensaje de que de verdad estamos por la igualdad. Hay algunas propuestas que no equiparan totalmente los permisos pero que dicen que es mejor que lo que hay ahora. Si fuera as&iacute;, &iquest;estamos dispuestas a admitir ese porcentaje de discriminaci&oacute;n laboral?, &iquest;es aceptable esa desigualdad que sabemos que se produce en el salario a causa de esto? La segunda y tercera reforma deber&iacute;an ser la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n infantil y de la atenci&oacute;n a la dependencia al estilo de Suecia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone que sea al estilo de Suecia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un sistema basado en que los servicios p&uacute;blicos tienen que asegurar la autonom&iacute;a funcional de cada personal, suficientes para que cada persona pueda vivir sin necesidad de personas de la familia o de tener que pagar ese cuidado. El cuidado es totalmente gratuito, aunque la manutenci&oacute;n y vivienda s&iacute; hay que pagarlo. Si la persona no puede hacerlo entonces se le dar&aacute; una ayuda pero eso ya es pol&iacute;tica de vivienda. Pero si el cuidado es gratuito, sin copago, ya permites que toda la poblaci&oacute;n pueda acceder en igualdad de oportunidades y que por cuidados de larga duraci&oacute;n nadie tenga que dejar su empleo. Otra cosa es que tambi&eacute;n haya permisos para que la gente atienda esos cuidados en momentos y circunstancias, como la enfermedad terminal de un familiar o la hospitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No es este un modelo que adapta los cuidados al mundo del trabajo?, &iquest;no deber&iacute;amos adaptar el mundo del trabajo a los cuidados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que s&iacute;, el mundo del trabajo se tiene que adaptar a los cuidados. Las reformas laborales hay que revertirlas. Y es urgente lanzar el debate sobre las 35 horas de jornada laboral m&aacute;xima a la semana. Hay que aprobar medidas de estabilizaci&oacute;n del empleo. Por poner un ejemplo, antes en el trabajo a turnos la gente ten&iacute;a un cuadrante con antelaci&oacute;n y que era estable, es algo importante para organizarse, ahora ya no es as&iacute;, la gente apenas lo sabe con antelaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es el empleo la &uacute;nica forma que tenemos de conseguir estatus?, &iquest;no pueden serlo los cuidados?, &iquest;si damos al empleo toda el poder para darnos la independencia econ&oacute;mica no volvemos a relegar los cuidados en lugar de revalorizarlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de revalorizar los cuidados creo que alguna gente se refiere solo a revalorizar los cuidados que hacen las mujeres en casa y no es sin&oacute;nimo. Los cuidados no son eso, son mucho m&aacute;s. &iquest;Qui&eacute;n valora m&aacute;s los cuidados, Suecia o Espa&ntilde;a? Suecia invierte en dependencia un 4,5% del PIB, aqu&iacute; menos del 1%, eso es valorar los cuidados. Integrar a los hombres en los cuidados va a redundar en una revalorizaci&oacute;n de los cuidados tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y no es eso un poco perverso que hasta que los hombres no cuiden los cuidados no se vayan a valorar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se va a valorar cuando lo hagan ellos, creo que es tener en cuenta como funcionan las cosas. Va a ser bueno que entren ellos y va a ser bueno que se compartan y que se revaloricen. Valorar los cuidados es un verbo que hay que conjugar no solo en primera o segunda persona, sino que tambi&eacute;n tiene g&eacute;nero y tiempo. Ellos tienen que valorar los cuidados, repartirlos equitativamente es la &uacute;nica forma de acabar con la divisi&oacute;n sexual del trabajo. Quienes no est&aacute;n de acuerdo con un programa para eliminar la divisi&oacute;n sexual del trabajo deben decir cu&aacute;l es su programa. Yo planteo este, pero si el programa alternativo es que las mujeres se sigan quedando en casa y los hombres no, eso es mantener la divisi&oacute;n sexual del trabajo y yo dir&eacute; que eso no es un programa econ&oacute;mico feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No solo es cuesti&oacute;n de liberar a las mujeres, sino de atender las necesidades de las personas que hoy est&aacute;n desatendidas y que se aseguren los derechos de las personas que cuidan y que hoy en d&iacute;a lo hacen por debajo de los derechos m&iacute;nimos. Si alguien cree que es posible conceder una paguita las mujeres para cuidar, que sea digna, que no perjudique en el empleo, que sin empleo se pueda hacer las cosas... que explique c&oacute;mo. No se trata de una sociedad donde las mujeres sean como ahora son los hombres ni donde los hombres sean como ahora las mujeres, sino de que haya una sociedad de personas sustentadoras y cuidadoras en igualdad donde no haya estructura de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y eso es posible dentro del capitalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es un gran debate. A largo plazo creo que no, que el capitalismo en alianza con el patriarcado hace que casi no podamos hablar a largo plazo porque directamente nos est&aacute; conduciendo a la extinci&oacute;n. La cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica es a corto plazo. Y para eso hay que luchar contra el capitalismo y el patriarcado, que tienen una alianza hist&oacute;rica que ha ido cambiando. El feminismo es vital para este cambio de comportamientos y valores. Si se hacen todas estas reformas dirigidas a la eliminaci&oacute;n de la divisi&oacute;n sexual del trabajo y a un estado del bienestar inclusivo sin sesgos de g&eacute;nero ser&aacute; liberador para las mujeres y bueno para toda la sociedad y el resultado ser&aacute; un capitalismo distinto. No todos los capitalismos son iguales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que cambiar el estatus actual del empleo dom&eacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que eliminar el r&eacute;gimen especial de empleadas de hogar, que tienen que estar en el Estatuto de los Trabajadores y tener los mismos derechos laborales. El problema es que para poder tener los mismos derechos no pueden estar empleadas extensivamente por las familias. Si les concedes todos esos derechos y no pones medidas para que el r&eacute;gimen general de cuidados cambie, lo que haces es sumergir gran parte de ese empleo. La mayor&iacute;a de las familias ya no puede pagarlo ni siquiera en las condiciones actuales. La &uacute;nica manera de que esas mujeres tengan derechos es que est&eacute;n empleadas masivamente por los servicios p&uacute;blicos. Y la soluci&oacute;n para las empleadas precarias de los servicios privatizados de atenci&oacute;n a domicilio es remunicipalizar esos servicios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre las medidas prioritarias no ha mencionado la transparencia salarial que, sin embargo, est&aacute; en el centro del debate en Espa&ntilde;a y en muchos otros pa&iacute;ses de Europa, que han aprobado medidas a este respecto para combatir la brecha salarial. &iquest;Qu&eacute; le parece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La transparencia salarial es buena, pero siempre que no olvidemos que la discriminaci&oacute;n salarial tiene causas estructurales que son m&aacute;s f&aacute;ciles de atacar que conseguir la transparencia salarial total. Y luego, cuando se gane un juicio en base a esos datos, como ya a veces sucede, &iquest;cu&aacute;l es la consecuencia? Porque no est&aacute; claro que se cambie la estructura salarial de la empresa de oficio, hay juicios que terminan con que tienen que ser sindicatos y empresa quienes negocien un cambio salarial. Lo que s&iacute; est&aacute; casi asegurado es que quien denuncia se queda sin trabajo o relegada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/maria-pazos_128_2073513.html]]></guid>
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