<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Graffiti]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/graffiti/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Graffiti]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1010097/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de "un capricho" de palacio en Santander: de 'neomudéjar' abandonado a manos de una estrella del 'street art']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/historia-capricho-palacio-santander-neomudejar-abandonado-manos-estrella-street-art_1_13153435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f75e3fb-4d3f-4cd8-9635-c777ec752d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de &quot;un capricho&quot; de palacio en Santander: de &#039;neomudéjar&#039; abandonado a manos de una estrella del &#039;street art&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Palacio Cortiguera es un edificio protegido del siglo XIX, a cuyo propietario original le gustaba un estilo llamado también 'neoárabe', por el que tras décadas de dejadez institucional, el artista cántabro Okuda negocia convertirlo en centro de arte urbano</p><p class="subtitle">Antecedentes - Okuda y el Ministerio de Interior negocian una cesión con opción a compra de un palacete protegido en Santander</p></div><p class="article-text">
        El grafitero que, a mediados de los noventa, firm&oacute; muchas paredes de Santander con el seud&oacute;nimo <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/okuda-artista-urbano-colorea-capitalismo-transformar-ciudad-pone_1_11426998.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Okuda</a>, tiene una conexi&oacute;n, desde esta semana, que parec&iacute;a improbable. Okuda tiene ahora un v&iacute;nculo con Joaqu&iacute;n Cortiguera, un c&eacute;lebre ginec&oacute;logo que fue el art&iacute;fice, en el siglo XIX, del &uacute;nico palacete de estilo 'neomud&eacute;jar' que hay en Santander: el palacio de Cortiguera. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://cadenaser.com/cantabria/2026/04/14/okuda-negocia-con-el-gobierno-de-espana-para-convertir-el-palacio-de-cortiguera-en-un-gran-centro-de-arte-urbano-radio-santander/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Cadena SER</a> desvel&oacute; la negociaci&oacute;n que el hoy artista internacional de 'street art' &Oacute;scar 'Okuda' San Miguel (Santander, 1980) mantiene con el Ministerio del Interior para convertir en un centro de arte urbano el interior del edificio. Un inmueble de azulejo, ladrillo y arcos de herradura, que lleva 30 a&ntilde;os entre la indolencia y el abandono institucional, en el centro de la capital c&aacute;ntabra.
    </p><p class="article-text">
        El palacio est&aacute; protegido dentro del Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) de Santander, pero no forma parte de ning&uacute;n inventario de patrimonio civil. Es hoy propiedad del Ministerio del Interior, pero hasta llegar a la negociaci&oacute;n con el colorista Okuda ha experimentado muchas negociaciones infructuosas con el Ayuntamiento de Santander, un concurso de ideas para ser rehabilitado, y fallidos intentos de subasta p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        En origen, el palacete fue un encargo del ginec&oacute;logo santanderino Joaqu&iacute;n Cortiguera y Fern&aacute;ndez-Pelilla, casado con Magdalena Pujol Ruiz. El m&eacute;dico hizo un encargo singular en 1888: pidi&oacute; al laureado arquitecto Atilano Rodr&iacute;guez que construyese un palacio inspirado en la arquitectura de los mud&eacute;jares -musulmanes que vivieron entre los cristianos previo pago de tributo y dejaron un gran legado art&iacute;stico-. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1889, Cortigera inaugur&oacute; el palacete, que convirti&oacute; en su residencia y en cl&iacute;nica ginecol&oacute;gica, con una fachada repleta de elementos nada habituales en construcciones del norte de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Frente al estilo regionalista de otros palacetes en Santander, el llamado Palacio Cortiguera ten&iacute;a un aspecto diferencial, aunque curiosamente la definici&oacute;n 'mud&eacute;jar' se asent&oacute; en el mismo siglo XIX. &ldquo;Fue un capricho del propietario, eligi&oacute; el estilo 'neo&aacute;rabe' por gusto personal&rdquo;, explica el experto en arquitectura Aurelio Gonz&aacute;lez de Riancho, miembro de Grupo Alceda, que trabaja en la protecci&oacute;n del patrimonio cultural c&aacute;ntabro y que describe las particularidades del edificio a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El estilo 'neomud&eacute;jar' solo tiene reflejo en Cantabria en el complejo residencial de Solvay, en Barreda, y en menor medida, en la plaza de toros de Santander, explica otra fuente experta en arte: &ldquo;En el segundo tercio del siglo XIX y principios del XX, hay una atracci&oacute;n por estilos considerados ex&oacute;ticos&rdquo; por parte de cierta alta burgues&iacute;a que quiso dar una impronta mud&eacute;jar a la construcci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n Cortiguera y Magdalena Pujol, propietarios del palacio, fallecieron sin descendencia. Despu&eacute;s, el inmueble ubicado en una c&eacute;ntrica y frondosa finca en cuesta en la calle L&oacute;pez-D&oacute;riga, pas&oacute; a acoger la C&aacute;mara de Propiedad Urbana, hasta 1993. Desde entonces, el palacete Cortiguera entr&oacute; en desuso y en lenta decadencia hasta hoy. Y es que si la negociaci&oacute;n resulta fruct&iacute;fera, aunque no han trascendido m&aacute;s datos, podr&iacute;a generar un centro de arte urbano auspiciado por Okuda, un artista que empez&oacute; en el grafiti y cuya obra se encuentra en numerosas fachadas de edificios de Cantabria y del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El valor patrimonial del palacio reside fundamentalmente en su exterior, en sus ventanas y arcos. Por eso, los expertos consultados defienden la posibilidad de que Okuda pase a crear un centro de arte urbano dentro del palacete abandonado. &ldquo;Me parece bien que Okuda adquiera el palacio para que sea rehabilitado, porque al no ser parte del inventario de patrimonio civil, la iniciativa privada permitir&iacute;a protegerlo&rdquo;, defiende Gonz&aacute;lez de Riancho.
    </p><h2 class="article-text">El universo comercial de la marca Okuda</h2><p class="article-text">
        El centro de arte del Palacio Cortiguera estar&iacute;a influido por el universo de Okuda, un artista cuyo estilo se fundamenta en el graffiti y el arte urbano, &ldquo;pero est&aacute; profundamente vinculado&rdquo; al movimiento Low Brow, &ldquo;un estilo de arte underground que surgi&oacute; en California entre finales de los a&ntilde;os 70 y los 80, vinculado al surf&rdquo;. As&iacute; lo explica el artista y comisario de arte Jes&uacute;s &Aacute;lberto P&eacute;rez Casta&ntilde;os: &ldquo;Esta corriente tiene una fuerte influencia de la est&eacute;tica del c&oacute;mic, caracterizada por el uso de la l&iacute;nea clara, elementos que han marcado la trayectoria y la identidad visual de la obra de Okuda hasta la actualidad&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez Casta&ntilde;os (Santander, 1950), m&aacute;s conocido como JAPC, ha hecho escuela en Cantabria con su <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/hay-tramposo-mundo-arte-hay-inculto_128_10922829.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impronta tambi&eacute;n colorista</a> y conoce el trabajo de Okuda desde sus or&iacute;genes grafiteros. Recuerda bien cuando fue a conocer a un grafitero que pintaba &ldquo;o escrib&iacute;a&rdquo; a mediados de los noventa en Canfrisa, un viejo matadero hoy derribado, con sus amigos. En 2009, el comisario de arte organiz&oacute; una exposici&oacute;n titulada 'J&oacute;venes cachorros' en una nave del Puerto de Santander, dedicada a pintores menores de 30 a&ntilde;os: &ldquo;Fue significativa porque represent&oacute; la primera vez que expuso obra enmarcada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b036e34-48de-4c84-a933-f85ac57c2a53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del catálogo de la primera exposición de obra enmarcada de Okuda."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del catálogo de la primera exposición de obra enmarcada de Okuda.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cat&aacute;logo de aquella primera vez que Okuda expuso obra enmarcada, cit&oacute; entre sus referentes a Banksy, dijo que lo m&aacute;s importante era tener estilo propio, y tambi&eacute;n dijo: &ldquo;Por parte de las instituciones de mi ciudad, nunca he notado apoyo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Okuda ha evolucionado hasta celebrar ahora 30 a&ntilde;os en el mundo del arte y tener un gran espacio cultural en Madrid llamado Factory of Dreams y adem&aacute;s pinta fachadas, palacios, iglesias, tazas, bol&iacute;grafos o coches, con un equipo de profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene una colorista y reconocible marca cuya esencia est&aacute; en el proyecto para el interior del Palacio Cortiguera, que muchos grafiteros puros y otros tantos expertos en arte contemporaneo rechazan y que JAPC defiende: &ldquo;Okuda ha pasado a tener un modelo empresarial y comercial, pero sin perder el trato humano y la inocencia. Es un artista total con rentabilidad, pero no pinta por hacer negocio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y JAPC advierte mirando muy atr&aacute;s sobre el futurible arrendatario del palacio 'neomud&eacute;jar': &ldquo;Okuda est&aacute; en un entramado comercial que no es ajeno al pasado: Rembrandt y Rubens ten&iacute;an estudio y vend&iacute;an obra; hoy se propicia la comercializaci&oacute;n del producto y &eacute;l tiene una repercusi&oacute;n econ&oacute;mica muy grande, pero detr&aacute;s sigue existiendo ese ni&ntilde;o que pintaba muy bien en la calle&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa Cabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/historia-capricho-palacio-santander-neomudejar-abandonado-manos-estrella-street-art_1_13153435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:00:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f75e3fb-4d3f-4cd8-9635-c777ec752d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="957210" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f75e3fb-4d3f-4cd8-9635-c777ec752d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="957210" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia de "un capricho" de palacio en Santander: de 'neomudéjar' abandonado a manos de una estrella del 'street art']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f75e3fb-4d3f-4cd8-9635-c777ec752d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Histórico,Arte,Graffiti,Ministerio del Interior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desenmascaran-banksy-revelan-identidad-artista-callejero-30-anos-anonimato-pm_1_13117939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a5f2052-8c9c-4a6c-9a5f-605fe318b821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación apunta a Robin Gunningham, reabriendo el debate sobre si el anonimato es clave en el valor artístico y económico de su obra
</p><p class="subtitle">Aquí están los 5 mejores grafitis de España: un escaparate al mundo del arte urbano mundial
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la identidad de Banksy ha sido uno de<strong> los mayores enigmas </strong>del arte global. Una investigaci&oacute;n reciente de la<a href="https://www.reuters.com/investigates/special-report/global-art-banksy/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> agencia Reuters </a>sostiene que el artista ser&iacute;a Robin Gunningham, un brit&aacute;nico de Bristol. Conclusi&oacute;n a la que se ha llegado tras un a&ntilde;o de an&aacute;lisis de documentos, testimonios y movimientos del artista.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser una simple revelaci&oacute;n, el informe consolida una sospecha que llevaba a&ntilde;os circulando en el mundo del arte. La investigaci&oacute;n cruz&oacute; datos durante dos d&eacute;cadas, <strong>incluyendo un arresto en Nueva York </strong>en el a&ntilde;o 2000 y v&iacute;nculos con su entorno personal, concluyendo que la identificaci&oacute;n es &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de toda duda razonable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El anonimato como parte de la obra</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el verdadero impacto de esta revelaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; del nombre. Durante a&ntilde;os, el anonimato ha sido <strong>parte esencial </strong>del lenguaje art&iacute;stico de Banksy. Tal y como recoge la propia investigaci&oacute;n, ocultar su identidad no solo le permiti&oacute; evitar problemas legales (el grafiti sigue siendo ilegal en muchos contextos), sino que se convirti&oacute; en un elemento central de su &ldquo;marca&rdquo; y su mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Este v&iacute;nculo entre anonimato y creaci&oacute;n ha sido incluso objeto de estudio cient&iacute;fico. En 2016,<a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14498596.2016.1138246" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigadores </a>de la Queen Mary University of London aplicaron<strong> t&eacute;cnicas de perfilado geogr&aacute;fico</strong> (usadas en criminolog&iacute;a) para analizar la localizaci&oacute;n de sus obras. El estudio encontr&oacute; una fuerte correlaci&oacute;n entre los lugares donde aparec&iacute;an los grafitis y direcciones asociadas a Gunningham, reforzando la hip&oacute;tesis sobre su identidad.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en el <em>Journal of Spatial Science</em>, utiliz&oacute; modelos matem&aacute;ticos para identificar &ldquo;puntos de anclaje&rdquo; del artista, mostrando c&oacute;mo el patr&oacute;n de sus intervenciones no era aleatorio, sino coherente con una base geogr&aacute;fica concreta.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV_g0VXjdJ8/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del caso concreto, este tipo de investigaciones reflejan una t<strong>ensi&oacute;n creciente entre arte y ciencia </strong>en la era de los datos. Lo que antes pertenec&iacute;a al terreno del mito ahora puede ser analizado mediante algoritmos, estad&iacute;stica y patrones espaciales, reduciendo el margen del misterio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos expertos y artistas consideran que desvelar la identidad puede alterar la percepci&oacute;n de la obra. El anonimato permite que el p&uacute;blico <strong>se centre en el mensaje</strong> (a menudo pol&iacute;tico y provocador) sin condicionantes biogr&aacute;ficos, eliminando prejuicios ligados al origen, g&eacute;nero o estatus del autor.
    </p><p class="article-text">
        El propio fen&oacute;meno Banksy demuestra hasta qu&eacute; punto el misterio puede amplificar<strong> el valor art&iacute;stico y econ&oacute;mico.</strong> Sus obras han alcanzado cifras millonarias y su impacto cultural trasciende el arte urbano. Pero parte de ese poder reside precisamente en la figura invisible que las crea.
    </p><p class="article-text">
        En una cultura dominada por la autoexposici&oacute;n constante, donde la identidad se convierte en marca personal, el anonimato funciona casi como un gesto contracultural. No es una ausencia, sino una elecci&oacute;n consciente que redefine la <strong>relaci&oacute;n entre creador, obra y p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, aunque el nombre de Banksy pueda estar cada vez m&aacute;s claro<strong>, su verdadero valor </strong>sigue residiendo en lo que no se ve. Porque en el arte, a veces, el misterio no es un complemento: es el mensaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desenmascaran-banksy-revelan-identidad-artista-callejero-30-anos-anonimato-pm_1_13117939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 12:30:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a5f2052-8c9c-4a6c-9a5f-605fe318b821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1056447" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a5f2052-8c9c-4a6c-9a5f-605fe318b821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1056447" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a5f2052-8c9c-4a6c-9a5f-605fe318b821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Graffiti,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: &quot;Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La barcelonesa, autora de la biografía ilustrada de Carmen de Mairena, publica 'Malas ideas', un regreso sin nostalgia a un tiempo del que ella participó y para el que ha realizado entrevistas durante nueve años</p><p class="subtitle">Ulli Lust, la dibujante que desmonta la “imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado”</p></div><p class="article-text">
        Carlota Juncosa (Barcelona, 1984) no es una autora que se caracterice por tomar el camino f&aacute;cil. Fanzinera, licenciada en Filosof&iacute;a y profesora de dise&ntilde;o, en su primera obra larga se embarc&oacute; en un libro at&iacute;pico, <em>Carmen de Mairena. Una biograf&iacute;a </em>(Blackie Books, 2017). En &eacute;l narraba su encuentro con Carmen de Mairena y su entorno, sin filtros y sin condescendencia con el personaje. Con un estilo inmediato, alejado de lo acad&eacute;mico, y un trazo sint&eacute;tico con el que comunica de forma directa, Juncosa llam&oacute; la atenci&oacute;n de un mercado que ya entonces estaba empezando a acostumbrarse demasiado a ciertas f&oacute;rmulas m&aacute;s c&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, Carlota Juncosa ha vuelto a publicar un c&oacute;mic (en 2024 public&oacute; el ensayo <em>El motor creativo </em>en la editorial Temas de Hoy). Como en aquella primera obra, vuelve a ponerse a s&iacute; misma en el centro. Porque <em>Malas ideas </em>(Reservoir Books) puede considerarse una obra documental sobre la escena del grafiti en Barcelona a principios de los 2000, pero es tambi&eacute;n un ejercicio de autobiograf&iacute;a: el reencuentro emocional de la dibujante con su adolescencia, a trav&eacute;s de varias entrevistas con grafiteros de su &eacute;poca que, en muchos casos, son sus antiguas amistades, que la conocieron como Lua.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta Juncosa en conversaci&oacute;n con este medio, no ha sido f&aacute;cil. &ldquo;Ha sido un proceso largo, nueve a&ntilde;os en total, ya que empec&eacute; con las entrevistas despu&eacute;s de publicar <em>Carmen de Mairena</em>. Llegu&eacute; a tener material para trescientas p&aacute;ginas, pero el libro ha acabado teniendo unas 180; tuve que quitar muchas cosas. Algunas las sacar&eacute; pronto en un fanzine para desquitarme&rdquo;, revela la autora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d45a3652-353a-43bc-9b3c-2e4450120bc0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a todo, Carlota Juncosa califica el proceso como &ldquo;divertido&rdquo;, y gracias al libro ha podido reevaluar una etapa de su vida de la que se hab&iacute;a desconectado. Cuando comenz&oacute; con las entrevistas, ya no ten&iacute;a contacto con esa escena: &ldquo;Me hab&iacute;a desvinculado completamente. Fue como invocar a fantasmas. Es como cuando ves a una expareja de hace millones de a&ntilde;os&rdquo; explica entre risas. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de unas primeras p&aacute;ginas en las que Juncosa evoca las inseguridades y los descubrimientos propios de la primera adolescencia desfilan en sucesivos cap&iacute;tulos viejas amistades: Isis, quien fue su mejor amiga, Vodoo, Slim o El Burto. Gracias a ellos Juncosa explica las claves de diferentes modalidades: pintar metros, <em>street art</em>, tags (la firma de cada <em>escritor)</em>. Pero hay un matiz: &ldquo;Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue c&oacute;mo cada uno de ellos se hab&iacute;a especializado en una pr&aacute;ctica muy concreta, seg&uacute;n su car&aacute;cter, aunque en los primeros a&ntilde;os todos hac&iacute;amos un poco de todo&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Malas ideas</em>, adem&aacute;s, Juncosa expone algunas experiencias desagradables, incluso traum&aacute;ticas, que tienen mucho que ver con su decisi&oacute;n de realizar la obra. &ldquo;No supe por qu&eacute; empec&eacute; este libro hasta que lo termin&eacute;&rdquo;, confiesa la dibujante. &ldquo;Creo que empec&eacute; las entrevistas para saber por qu&eacute; ellos hac&iacute;an grafitis, pero tambi&eacute;n para encontrarme a m&iacute;. De hecho, la escritura se demor&oacute; porque tuve que procesar cosas a nivel emocional que hab&iacute;a dado por zanjadas, pero que si no inclu&iacute;a, y esto tambi&eacute;n supuso un dilema, no habr&iacute;a encontrado el sentido del libro para m&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El machismo est&aacute; muy presente en esas experiencias, aunque Juncosa matiza que no hab&iacute;a m&aacute;s en la escena grafitera que en el conjunto de la sociedad. &ldquo;Hoy hay m&aacute;s presencia femenina, porque hay gente que se ha educado con unos valores distintos&rdquo;, afirma. Pero entonces, en los primeros 2000, &ldquo;hab&iacute;a cosas que eran peyorativas. Si eras una chica y pon&iacute;as demasiado rosa o pintabas las letras con formas m&aacute;s redondeadas, estaba mal visto, pero no se dec&iacute;a directamente, se dec&iacute;a a las espaldas [risas]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, las mujeres eran se&ntilde;aladas por empezar a pintar porque su novio lo hac&iacute;a, o perd&iacute;an su red cuando cortaban con una pareja en cuyo grupo pintaban, tal y como explica la autora. &ldquo;El machismo deriva en ciertos abusos, que tienen unas implicaciones psicol&oacute;gicas fuertes. Y lo que pasa emocionalmente se transmite a nivel art&iacute;stico. As&iacute; que claro que yo necesitaba hacer ciertas cosas y ser temeraria. No estaba muy zen en ese momento, y ten&iacute;a mis razones&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Vandalismo o arte?</h2><p class="article-text">
        Para buena parte de la sociedad, el grafiti no es m&aacute;s que una forma de vandalismo. &ldquo;A veces el grafiti es destructivo, es feo y molesta &mdash;afirma&mdash;. Pero no todos los dibujos son bonitos o tienen que gustar a todo el mundo. Hay algo que dice Santiago Figueroa, que tiene un doctorado sobre grafitis, algo as&iacute; como que decir que todos los grafitis no son v&aacute;lidos es lo mismo que decir que toda la pintura barroca no lo es. Hay que entender que hay una escala de calidad dentro de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus or&iacute;genes, el grafiti fue combatido por las autoridades, a pesar de que cuando empez&oacute; a actuar el pionero del medio, el estadounidense Taki 183, &ldquo;la prensa lo ensalz&oacute; como algo curioso&rdquo;, se&ntilde;ala Juncosa. &ldquo;Pero enseguida el papel de los periodistas cambi&oacute;, con el objetivo de controlar la narrativa. Por eso es importante poder explicar las cosas desde otro lugar, para tener una visi&oacute;n que nos saque del discurso &uacute;nico, limitado e interesado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La autora relaciona la persecuci&oacute;n del grafiti con la necesidad de control: &ldquo;En la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a, cuando los grafiteros empezaron a pintar metros, lo primero que hicieron fue reprimirlos con agresividad. Pero tambi&eacute;n hubo un intento, que acab&oacute; r&aacute;pido, de crear una divisi&oacute;n de la polic&iacute;a especializada en grafiteros, que negociaban con ellos y se ganaron su respeto&rdquo;, se&ntilde;ala. Incluso pueden encontrarse ejemplos de integraci&oacute;n del grafiti con aceptaci&oacute;n social, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Diablos_Rojos_(bus)" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como el caso de Panam&aacute;</a> que relata Juncosa: &ldquo;Estados Unidos cedi&oacute; unos autobuses, que fueron pintados por artistas del grafiti. A la gente le encant&oacute; y se convirtieron en algo emblem&aacute;tico, hasta el punto de que cuando los retiraron se pidi&oacute; que no los destruyeran y los reconvirtieron en bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su &eacute;poca, nos cuenta, las cosas no eran tan complicadas como hoy, con las calles llenas de c&aacute;maras. &ldquo;Hab&iacute;a restricciones, porque era la &eacute;poca del eslogan &lsquo;Barcelona, ponte guapa&rsquo;, y se persegu&iacute;a mucho pintar las fachadas. Pero no recuerdo que fuera especialmente dif&iacute;cil. Sab&iacute;as los muros que hab&iacute;a, d&oacute;nde pod&iacute;as pintar&rdquo;, explica. Y exist&iacute;a incluso un espacio emblem&aacute;tico, el muro del MACBA: &ldquo;Todo el mundo lo conoc&iacute;a, ven&iacute;a gente de todas partes&hellip; Era muy divertido&rdquo;, recuerda. Pese a ello, el libro muestra los choques con la polic&iacute;a y el trato denigrante que muchos grafiteros sufr&iacute;an en sus manos. &ldquo;Te dabas cuenta de que pod&iacute;an ser todo lo abusadores que quisieran, y eso era brutal&rdquo;, explica la autora, quien lleg&oacute; a entrevistarse con varios polic&iacute;as para un cap&iacute;tulo que finalmente no est&aacute; en el libro. &ldquo;Me dec&iacute;an que ellos solo quer&iacute;an un trabajo seguro, y que cuando hac&iacute;an esas cosas se pon&iacute;an &lsquo;las gafas de madera&rsquo;. Es decir, que miraban para otro lado. Fue muy revelador&rdquo;, desarrolla Juncosa.
    </p><h2 class="article-text">Los a&ntilde;os del Fotolog e IRC</h2><p class="article-text">
        Para la dibujante, una de las cosas m&aacute;s importantes de la cultura del grafiti es c&oacute;mo pone en cuesti&oacute;n una serie de valores que damos por sentados. &ldquo;Cuando algo se sale de la norma y ataca los espacios p&uacute;blicos es donde tenemos el problema &mdash;se&ntilde;ala&mdash;. Pero hay que pararse a pensar para darse cuenta de qu&eacute; es leg&iacute;timo hacer y qu&eacute; no en un espacio p&uacute;blico&rdquo;. Tal y como afirma, eso no deja de ser un constructo, una ficci&oacute;n: &ldquo;La sociedad nos vende la promesa de que vivimos en un espacio seguro donde todo funciona. Pero eso no es as&iacute;: cada grafiti que ocupa un espacio donde no deber&iacute;a estar es un recordatorio de que no hay seguridad ni control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se criminaliza el grafiti para evitar hablar de otras cosas, &ldquo;como la falta de derechos, o las cuestiones raciales, que en Estados Unidos ni siquiera hoy se han resuelto&rdquo;. Para Juncosa, hay algo rompedor en estas pr&aacute;cticas. &ldquo;En una &eacute;poca en la que estamos bastante encorsetados, el grafiti es un reducto de la espontaneidad. Y eso es una necesidad humana&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El grafiti vivi&oacute; una transformaci&oacute;n con los <em>smartphones</em> y las redes sociales&rdquo;, explica la autora cuando se le pregunta por la escena de hoy. &ldquo;En aquella &eacute;poca, cuando hac&iacute;amos un grafiti lo sub&iacute;amos al Fotolog, y nos comunic&aacute;bamos por IRC. Ahora se entra en la l&oacute;gica de las redes, est&aacute;s mucho m&aacute;s conectado&rdquo;, afirma Juncosa, que a&ntilde;ade: &ldquo;Internet ha generado una internacionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas&rdquo;. Tambi&eacute;n ha puesto mucha informaci&oacute;n a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes. &ldquo;Ahora puedes encontrar como hacer las cosas para <em>dummies</em>, y hay m&aacute;s material, rotuladores m&aacute;s grandes&hellip; Pero no veo mi &eacute;poca con nostalgia, para nada. Cada momento es distinto&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo ahora debo de estar superdesfasada con lo que se est&aacute; haciendo &mdash;confiesa&mdash;. Pero hay algo, ese esp&iacute;ritu de querer hac&eacute;rtelo t&uacute;, que creo que se mantiene. Darte un lugar. Eso es imperecedero y est&aacute; en cualquier momento de la historia. C&oacute;mo se expresa y qu&eacute; contingencias atraviesa es lo que cambia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Reglas a los chavales</h2><p class="article-text">
        Determinado arte urbano parece haber sufrido un proceso de legitimizaci&oacute;n, que ha llevado a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/banksy-vuelve-exponer-14-anos-despues-museo-moviles-bolsa-precintada_1_10298992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banksy a los museos</a> o que hace que muchos ayuntamientos paguen a artistas por decorar fachadas. Juncosa opina que &ldquo;hay que pensar por qu&eacute; uno se integra en lo oficial desde el grafiti, qu&eacute; papel cumple&rdquo;. Y advierte: &ldquo;El grafiti, cuando tira al <em>street art</em>, puede acabar teniendo relaci&oacute;n con la gentrificaci&oacute;n, como sucedi&oacute; en Berl&iacute;n, que era una ciudad muy barata que apost&oacute; por el arte urbano y las casas okupas y hoy es car&iacute;sima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Juncosa no es partidaria de idealizar a la vieja guardia o marcarle el camino a la gente joven. &ldquo;Hay grafiteros que se quejan de los chavales, de que lo tienen m&aacute;s f&aacute;cil, pero es absurdo. El grafiti en s&iacute; mismo consiste en que no hay reglas, &iquest;por qu&eacute; le impones unas reglas a los chavales?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta a Juncosa qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que le ha aportado su experiencia en los grafitis, se toma unos instantes en silencio para contestar. &ldquo;El grafiti me ha permitido desterrar la ficci&oacute;n de identificarme con algo que es est&aacute;tico. Las tradiciones nos aportan seguridad, y nuestro cerebro necesita eso&rdquo;, reflexiona. La autora cree que la popularidad de determinadas creencias no es casual. &ldquo;Estamos en un momento de auge de la astrolog&iacute;a, por ejemplo, que indica que algo nos est&aacute; faltando, algo que antes nos aportaban las religiones. Y el grafiti tiene un poco de eso: es una comunidad, como lo es una religi&oacute;n, hay unas normas, una rutina&hellip; Yo buscaba todo eso en el grafiti, pero con el tiempo me di cuenta de que no es as&iacute;. Ese es el aprendizaje que me llevo: estoy bien dentro de la inestabilidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="624807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="624807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Graffiti,Arte urbano,Barcelona,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un grafitero sionista viaja a Barcelona para tapar un mural contra Netanyahu con el mensaje "Viva Israel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/grafitero-sionista-viaja-barcelona-tapar-mural-netanyahu-mensaje-viva-israel_1_13072008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ac767c5-c767-4c72-be6c-8e77de5ab59a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138781.jpg" width="735" height="413" alt="El mural que el grafitero israelí Dudi Shuval pintó exaltando a Netanyahu encima de un dibujo en contra del primer ministro, en el barrio de El Clot de Barcelona."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El muralista hizo gala de haberse desplazado expresamente a la capital catalana para pintar sobre grafitis como el del conocido artista Roc BlackBloc contra el genocidio palestino
</p><p class="subtitle">El gran plan de Israel detrás de todas sus guerras en Oriente Medio: qué papel juega EEUU</p></div><p class="article-text">
        Un grafitero sionista ha viajado recientemente a Barcelona para tapar murales contra el genocidio de Palestina, entre ellos uno del <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/roc-blackblock-grafitero-50-murales-dedicados-memoria-historica_1_10358692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocido muralista catal&aacute;n Roc BlackBlock</a>. El autor de las pintadas, el israel&iacute; Dudi Shoval, difundi&oacute; en las redes sociales su acci&oacute;n en el barrio de El Clot, que consisti&oacute; en eliminar una obra cr&iacute;tica con Benjamin Netanyahu, para luego dibujar al primer ministro de Israel con una corona y el mensaje de &ldquo;Viva Israel&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mural original, realizado por Roc BlackBlock a principios de junio, mostraba el rostro de Netanyahu manchado de sangre y con la palabra &ldquo;criminal&rdquo; escrita en la frente. Shoval, el grafitero sionista, pint&oacute; encima lo que el propio BlackBlock define a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> como &ldquo;una versi&oacute;n sionista del mural&rdquo;: el retrato del primer ministro con una corona mon&aacute;rquica acompa&ntilde;ado del lema &ldquo;Viva Israel&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a3f5b1a7-3533-4383-8eb4-542a673badf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mural que el grafitero israelí Dudi Shuval pintó exaltando a Netanyahu, pintado con la palabra &quot;asesino&quot; en el barrio de El Clot de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mural que el grafitero israelí Dudi Shuval pintó exaltando a Netanyahu, pintado con la palabra &quot;asesino&quot; en el barrio de El Clot de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la acci&oacute;n de Shoval, llevada a cabo el pasado mes de diciembre, los vecinos le empezaron a gritar y a reclamar que se marchara del barrio, seg&uacute;n ha explicado BlackBlock a elDiario.es. Minutos despu&eacute;s de que terminara de pintar el muro, otras personas lo cubrieron el nuevo con mensajes como &ldquo;asesino&rdquo; o &ldquo;genocida&rdquo;. Pero d&iacute;a siguiente, el artista israel&iacute; volvi&oacute; al mismo lugar y realiz&oacute; otro dibujo, esta vez con un candelabro jud&iacute;o, que tambi&eacute;n fue tapado por vecinos del barrio pocas horas despu&eacute;s. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV6kayTCN0z/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;La respuesta en contra de la pintada fue algo transversal, no fue solo cosa de activistas&rdquo;, ha defendido este lunes BlackBlock. &ldquo;Se march&oacute; de Barcelona sabiendo que, aunque se gasten recursos intentando blanquear cr&iacute;menes sionistas, no nos los tragaremos ni son bienvenidos&rdquo;, escribi&oacute; el artista catal&aacute;n en una publicaci&oacute;n en Instagram este domingo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cbd1e544-41b7-447b-b242-438204c2fd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mural inicial contra Netanyahu que pintó el artista catalán Roc BlackBlock, en el barrio de El Clot de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mural inicial contra Netanyahu que pintó el artista catalán Roc BlackBlock, en el barrio de El Clot de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de cubrir en dos ocasiones el mural de El Clot, Shoval tambi&eacute;n intervino otra obra del artista Juan Kantor en la que aparec&iacute;a una joven palestina. Por ello, BlackBlock asegura que el episodio &ldquo;va m&aacute;s all&aacute; de una pelea entre grafiteros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El muralista sionista permaneci&oacute; en Barcelona apenas tres d&iacute;as y, seg&uacute;n explic&oacute; &eacute;l mismo en sus redes sociales, viaj&oacute; a la capital catalana con el objetivo de cubrir esos grafitis. &ldquo;Vinimos a Barcelona para luchar cara a cara contra la maldad. Por eso nos dirigimos a los barrios donde hay m&aacute;s musulmanes y odio&rdquo;, explica en un v&iacute;deo publicado en Instagram tras realizar las pintadas. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSsquUfCDZA/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que su retrato fuera cubierto por los vecinos con consignas como &ldquo;Palestina libre&rdquo;, Shoval calific&oacute; lo sucedido de &ldquo;grave&rdquo; en sus redes sociales. &ldquo;Quiz&aacute;s, y con la ayuda de Dios, esto haga que las comunidades jud&iacute;as en el extranjero dejen de vivir con miedo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; en el texto de la publicaci&oacute;n, donde adem&aacute;s denunci&oacute; haber sido agredido por algunos de ellos junto a sus acompa&ntilde;antes.
    </p><p class="article-text">
        BlackBlock repint&oacute; su mural entre enero y febrero, aunque no lo hizo p&uacute;blico hasta esta semana. La obra permanece intacta desde entonces, al igual que hab&iacute;a ocurrido durante meses antes de la intervenci&oacute;n del grafitero israel&iacute;. &ldquo;Hace a&ntilde;os que existe un gran respeto entre los distintos grafiteros. El dibujo se hab&iacute;a mantenido intacto hasta que vino &eacute;l&rdquo;, explica el muralista catal&aacute;n. &ldquo;Es por ello, que respondemos en los muros de nuestros barrios y tambi&eacute;n en las redes sociales&rdquo;, ha a&ntilde;adido en su publicaci&oacute;n de Instagram.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Sala Gallardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/grafitero-sionista-viaja-barcelona-tapar-mural-netanyahu-mensaje-viva-israel_1_13072008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 15:12:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6ac767c5-c767-4c72-be6c-8e77de5ab59a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138781.jpg" length="132282" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6ac767c5-c767-4c72-be6c-8e77de5ab59a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138781.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132282" width="735" height="413"/>
      <media:title><![CDATA[Un grafitero sionista viaja a Barcelona para tapar un mural contra Netanyahu con el mensaje "Viva Israel"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6ac767c5-c767-4c72-be6c-8e77de5ab59a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138781.jpg" width="735" height="413"/>
      <media:keywords><![CDATA[Israel,Palestina,Barcelona,Graffiti,Murales,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquí están los 5 mejores grafitis de España: un escaparate al mundo del arte urbano mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/5-mejores-grafitis-espana-escaparate-mundo-arte-urbano-mundial-pm_1_12965052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67cd1143-7b77-4027-b36a-36ccfd65611b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135776.jpg" width="1600" height="900" alt="Aquí están los 5 mejores grafitis de España: un escaparate al mundo del arte urbano mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De barrios obreros a pueblos rurales, el muralismo español juega ya en la primera división europea</p><p class="subtitle">Top 5 ciudades de Europa donde el arte callejero es el protagonista</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que el grafiti se asociaba al margen, al trazo r&aacute;pido y clandestino. Hoy, sin embargo, Espa&ntilde;a se ha convertido en uno de los grandes escaparates del&nbsp;<strong>arte urbano contempor&aacute;neo</strong>&nbsp;en Europa. Lo dice la calle, pero tambi&eacute;n lo confirman los datos: la plataforma&nbsp;<strong>Street Art Cities</strong>, referencia internacional para medir el pulso del muralismo global, situ&oacute;&nbsp;<strong>15 obras espa&ntilde;olas entre las 50 mejores del mundo en 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad. Aqu&iacute; se cruzan varias cosas a la vez: tradici&oacute;n pict&oacute;rica, apuesta institucional en algunos territorios, festivales bien pensados y artistas capaces de ir del hiperrealismo m&aacute;s t&eacute;cnico a la fantas&iacute;a simb&oacute;lica sin despeinarse. El resultado es un mapa que va de grandes &aacute;reas metropolitanas a peque&ntilde;os municipios rurales, todos convertidos &mdash;por unos metros cuadrados de pared&mdash; en galer&iacute;as a cielo abierto.
    </p><p class="article-text">
        Estos son cinco de los murales que mejor explican por qu&eacute; Espa&ntilde;a juega ya en esta liga.
    </p><h2 class="article-text">Moratalaz (Madrid) &ndash; Leyvel</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                                        <!--[if IE 9]>
                    <video style="display: none;"><![endif]-->
                    <source
                            type="image/webp"
                            srcset="https://diario.madrid.es/wp-content/uploads/2026/02/Mural-en-3D-detalle-2048x1671.webp"
                    >
                    <!--[if IE 9]></video><![endif]-->
                                <img
                                        src="https://diario.madrid.es/wp-content/uploads/2026/02/Mural-en-3D-detalle-2048x1671.jpg"
                    alt="Mural urbano ‘Persigue tu estrella’ de Moratalaz"
                >
            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural urbano ‘Persigue tu estrella’ de Moratalaz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En un colegio p&uacute;blico de&nbsp;<strong>Moratalaz</strong>, la artista&nbsp;<strong>Leyvel</strong>&nbsp;firm&oacute; uno de los proyectos m&aacute;s ambiciosos del a&ntilde;o. Un tr&iacute;ptico de gran formato creado para Muraltalaz 2025 que combina pintura tradicional y&nbsp;<strong>realidad aumentada</strong>, permitiendo que las criaturas del mural cobren vida al escanear un c&oacute;digo QR.
    </p><p class="article-text">
        No es solo un alarde t&eacute;cnico. El felino protagonista, inspirado en la naturaleza y en la simbolog&iacute;a de los alebrijes, funciona como met&aacute;fora del deseo, la perseverancia y la imaginaci&oacute;n. Un mural que no se limita a decorar un muro: lo convierte en experiencia.
    </p><h2 class="article-text">Fuenlabrada (Madrid) &ndash; Murfin</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                                        <!--[if IE 9]>
                    <video style="display: none;"><![endif]-->
                    <source
                            type="image/jpeg/95c860a3-31d4-49d6-73aa-2c89633e1cf8?t=1758793735204"
                            srcset="https://www.ayto-fuenlabrada.es/documents/36561/102921/20250924+Mural+MURFIN.jpeg/95c860a3-31d4-49d6-73aa-2c89633e1cf8?t=1758793735204"
                    >
                    <!--[if IE 9]></video><![endif]-->
                                <img
                                        src="https://www.ayto-fuenlabrada.es/documents/36561/102921/20250924+Mural+MURFIN.jpeg/95c860a3-31d4-49d6-73aa-2c89633e1cf8?t=1758793735204"
                    alt="El mural &#039;Niños Perdidos&#039;, de Murfin, en Fuenlabrada. "
                >
            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mural &#039;Niños Perdidos&#039;, de Murfin, en Fuenlabrada.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Museo de Arte Urbano de&nbsp;<strong>Fuenlabrada</strong>&nbsp;lleva a&ntilde;os construyendo uno de los relatos m&aacute;s s&oacute;lidos del muralismo europeo. All&iacute;,&nbsp;<strong>Murfin</strong>&nbsp;gan&oacute; el premio al mejor mural en octubre de 2025 con&nbsp;<em>Ni&ntilde;os perdidos 1</em>, una obra donde la infancia aparece como territorio vulnerable pero tambi&eacute;n poderoso.
    </p><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a protagonista, protegida por un cocodrilo de juguete que parece saltar del muro, dialoga con balcones y plazas cercanas. Fantas&iacute;a, dolor y color conviven sin subrayados, marcando el inicio de una serie dedicada a la infancia como espacio simb&oacute;lico. El MAUF suma ya m&aacute;s de 40 murales y se ha convertido en un referente real, no en un decorado.
    </p><h2 class="article-text">Moratalla (Murcia) &ndash; Diego As</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DHd6js7scJR/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El gallego&nbsp;<strong>Diego As</strong>, que ya fue n&uacute;mero uno mundial en 2021 con su Julio C&eacute;sar en Lugo, vuelve a colarse entre lo mejor del a&ntilde;o con un mural en&nbsp;<strong>Moratalla</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La obra es una explosi&oacute;n crom&aacute;tica inspirada en las Jornadas del Tambor y el Bombo, una tradici&oacute;n local donde el color, el ritmo y la identidad se funden. Ventanas, lluvia y seis d&iacute;as de imprevistos no frenaron un mural que parece vibrar por s&iacute; mismo. Aqu&iacute; el grafiti no ilustra una fiesta: la traduce en lenguaje visual.
    </p><h2 class="article-text">Plasencia (C&aacute;ceres) &ndash; JM Brea</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DF8hTiUIUBq/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre la catedral Nueva y la Vieja de&nbsp;<strong>Plasencia</strong>,&nbsp;<strong>Jes&uacute;s Mateos Brea</strong>&nbsp;redefini&oacute; lo que entendemos por mural. Ganador al mejor mural del mundo en febrero de 2025, su obra no se pint&oacute; directamente sobre la pared, sino que se construy&oacute; como un gran puzle de madera, ensamblado a m&aacute;s de 25 metros de altura.
    </p><p class="article-text">
        La reinterpretaci&oacute;n de&nbsp;<em>El Descendimiento</em>&nbsp;de Caravaggio convierte un espacio urbano olvidado en foco de atenci&oacute;n. Aqu&iacute; importa tanto lo que se ve como d&oacute;nde se ve. El grafiti, entendido como intervenci&oacute;n cr&iacute;tica del espacio, alcanza una dimensi&oacute;n casi arquitect&oacute;nica.
    </p><h2 class="article-text">Linares (Ja&eacute;n) &ndash; Cosa.V</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DR0GGPrCF_d/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En&nbsp;<strong>Linares</strong>, el artista&nbsp;<strong>Fran Castro</strong>, conocido como Cosa.V, firm&oacute;&nbsp;<em>La Diosa del Olivo</em>&nbsp;para el Festival 23700. Una figura monumental, de est&eacute;tica barroca y mirada serena, inspirada en una fotograf&iacute;a de su pareja.
    </p><p class="article-text">
        El mural conecta el realismo t&eacute;cnico con la simbolog&iacute;a ancestral del olivo como eje cultural andaluz. No es una imagen decorativa: es un retrato de territorio. Forma parte de un conjunto de m&aacute;s de 50 murales que han transformado una ciudad minera en museo al aire libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/5-mejores-grafitis-espana-escaparate-mundo-arte-urbano-mundial-pm_1_12965052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 08:30:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67cd1143-7b77-4027-b36a-36ccfd65611b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135776.jpg" length="379070" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67cd1143-7b77-4027-b36a-36ccfd65611b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135776.jpg" type="image/jpeg" fileSize="379070" width="1600" height="900"/>
      <media:title><![CDATA[Aquí están los 5 mejores grafitis de España: un escaparate al mundo del arte urbano mundial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67cd1143-7b77-4027-b36a-36ccfd65611b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135776.jpg" width="1600" height="900"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Arte,Graffiti,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sopa de tomate sobre óleo sobre lienzo: la exposición de Carabanchel que subasta cuadros vandalizados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/sopa-tomate-oleo-lienzo-exposicion-carabanchel-subasta-cuadros-vandalizados_1_12609135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a2c8233-acfb-4fcd-b7f5-462f93954f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sopa de tomate sobre óleo sobre lienzo: la exposición de Carabanchel que subasta cuadros vandalizados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra 'Artivism', abierta hasta el viernes en la galería Corner Gallery & Studio de Carabanchel, plantea las protestas contra las obras como una nueva expresión artística. La pintura o los bolígrafos permanentes pasan de 'armas' a pinceles que transforman artísticamente 'La Gioconda' o 'Los girasoles'</p><p class="subtitle">HOY SE SALE - Qué hacer en Madrid: planes y agenda de ocio y cultura</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han proliferado protestas de car&aacute;cter medioambiental que materializan el descontento por la emergencia clim&aacute;tica a trav&eacute;s de ataques a piezas de arte. En medio del debate sobre la legitimidad de estas protestas y la sacralizaci&oacute;n de las obras, el colectivo Capitalism se propone llevar la discusi&oacute;n un paso m&aacute;s all&aacute; con una propuesta audaz. As&iacute;, se preguntan si esas representaciones vandalizadas no son tambi&eacute;n arte.
    </p><p class="article-text">
        Lo hacen a trav&eacute;s de la exposici&oacute;n <em>Artivism</em>, un proyecto art&iacute;stico que transforma protestas ic&oacute;nicas en museos en piezas &uacute;nicas de coleccionista que se expondr&aacute;n en la galer&iacute;a de arte Corner Gallery &amp; Studio, en el distrito de Carabanchel (Madrid), hasta el viernes 19. Las ocho obras, que podr&aacute;n ser adquiridas una a una en una substa online este jueves a las 19.00, recrean ataques sufridos por activistas e incluyen el <em>arma</em> (sopa de tomate, pintura, bol&iacute;grafo permanente...) con el que las piezas fueron vandalizadas en diferentes pinacotecas europeas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las obras se encuentra <em>La Gioconda</em> con las salpicaduras de sopa despu&eacute;s del ataque que sufri&oacute; el lienzo en 2005 cuando dos mujeres vandalizaron la obra de Leonardo Da Vinci en nombre de la alimentaci&oacute;n sostenible; el cuadro de Monet <em>intervenido</em> con pur&eacute; de patatas en el Museo Barberini (Berl&iacute;n, Alemania) para exigir medidas contra la crisis clim&aacute;tica en 2022; petr&oacute;leo sobre un cuadro de Klimt para denunciar la inacci&oacute;n contra el cambio clim&aacute;tico o la sopa de tomate vertida sobre el cuadro <em>Los girasoles</em> de Van Gogh en la National Gallery de Londres para llamar la atenci&oacute;n sobre el calentamiento global.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4e07285c-9d0b-45b5-ba20-5932ec1a852d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Versión vandalizada con pintura roja de &#039;El Jardín del Artista en Giverny&#039;, de Claude Monet, a la venta en la puja online de &#039;Artivism&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Versión vandalizada con pintura roja de &#039;El Jardín del Artista en Giverny&#039;, de Claude Monet, a la venta en la puja online de &#039;Artivism&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La iniciativa parte de la premisa de que arte y protesta son formas de expresi&oacute;n humana y propone las manifestaciones contra el objeto art&iacute;stico como una nueva expresi&oacute;n art&iacute;stica. Las obras a la venta de la colecci&oacute;n <em>Artivism</em> se pueden ver <a href="https://artivism.capitalismtheweb.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su p&aacute;gina web</a>, donde el jueves tendr&aacute; lugar la puja virtual. El portal incluye detalles de la <em>agresi&oacute;n</em> art&iacute;stica, la t&eacute;cnica para elaborar los cuadros o los productos que fueron utilizados para vandalizarlos. La t&eacute;cnica es &oacute;leo sobre lienzo, los cuadros respetan el tama&ntilde;o de las piezas originales y est&aacute;n intervenidos con los materiales originales usados en la agresi&oacute;n. Tres de las piezas se pueden visitar en Corner Gallery &amp; Studio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Artivism</em> es el quinto proyecto de Capitalism, colectivo con base en Madrid que irrumpe en en la escena art&iacute;stica para agitar el sistema convirtiendo las paradojas de la sociedad moderna en productos y servicios. Capitalism se estren&oacute; el pasado mes de diciembre con <em>The Uncomfortable</em>, una mesa de 34 patas dise&ntilde;ada para democratizar la incomodidad de las cenas navide&ntilde;as. En junio estren&oacute; <em>Tag Tee</em>, una camiseta blanca dise&ntilde;ada con un bolsillo transparente a la altura del pecho para insertar etiquetas a discreci&oacute;n que ironizaba sobre la exclusividad, lo preestablecido y la construcci&oacute;n identitaria en torno a las marcas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/sopa-tomate-oleo-lienzo-exposicion-carabanchel-subasta-cuadros-vandalizados_1_12609135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Sep 2025 20:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a2c8233-acfb-4fcd-b7f5-462f93954f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2014722" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a2c8233-acfb-4fcd-b7f5-462f93954f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2014722" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sopa de tomate sobre óleo sobre lienzo: la exposición de Carabanchel que subasta cuadros vandalizados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a2c8233-acfb-4fcd-b7f5-462f93954f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vandalismo,Graffiti,Carabanchel,Arte,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Asalto' número 20 en Zaragoza: el festival se abre de nuevo a la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/asalto-numero-20-zaragoza-festival-abre-nuevo-ciudad_1_12601194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/526acefc-a332-4e64-98c5-98962d7dc6ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Asalto&#039; número 20 en Zaragoza: el festival se abre de nuevo a la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Espacio Pignatelli es este año la sede de la cita cultura y donde se celebrarán la mayor parte de talleres y actividades</p><p class="subtitle">Una excavación arqueológica en Borja (Zaragoza) saca a la luz una pintura única en la Hispania romana</p></div><p class="article-text">
        El Festival&nbsp;Asalto&nbsp;celebra sus&nbsp;20 a&ntilde;os&nbsp;con una programaci&oacute;n que activar&aacute; diferentes espacios urbanos hasta el 21 de septiembre. En esta edici&oacute;n,&nbsp;Asalto&nbsp;intervendr&aacute; en diferentes espacios del entorno del parque Pignatelli y har&aacute; un gui&ntilde;o a ubicaciones emblem&aacute;ticas de ediciones anteriores. As&iacute;, aumentar&aacute; el legado art&iacute;stico que este evento internacional ha creado desde su origen.
    </p><p class="article-text">
        A las intervenciones art&iacute;sticas se suman las&nbsp;actividades, talleres o visitas guiadas abiertas a toda la ciudadan&iacute;a. Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, se ampl&iacute;a el programa con propuestas para p&uacute;blico especializado y con espacios en los que diferentes generaciones de artistas y dinamizadores culturales relacionados con el arte p&uacute;blico van a dar una dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia a&nbsp;Asalto.
    </p><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana se ha presentado toda esta programaci&oacute;n con la participaci&oacute;n de las consejeras de Cultura y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza,&nbsp;Sara Fern&aacute;ndez y Marian Or&oacute;s&nbsp;y el coordinador del Festival&nbsp;Asalto,&nbsp;Alfredo Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Mart&iacute;nez ha recordado que la&nbsp;cultura comunitaria y arte urbano son los elementos centrales de&nbsp;Asalto. &ldquo;Desde su origen,&nbsp;Asalto&nbsp;ha entendido el espacio p&uacute;blico como un lugar de encuentro, aprendizaje y cuidado colectivo. La&nbsp;20&ordf; edici&oacute;n&nbsp;refuerza ese enfoque con procesos y obras creadas con y para la comunidad&rdquo;, ha declarado.
    </p><h2 class="article-text">El legado art&iacute;stico de&nbsp;Asalto</h2><p class="article-text">
        La vig&eacute;sima edici&oacute;n de&nbsp;Asalto&nbsp;se ha presentado delante del mural que el artista&nbsp;Lonac&nbsp;est&aacute; pintando en la calle Eduardo Sanz Hernaz. A este se suman otros 9 artistas:&nbsp;Raquel Coba,&nbsp;quien intervendr&aacute; en las escaleras de la calle Monasterio de Rueda y&nbsp;Remi Tournier,&nbsp;que lo har&aacute; un muro de la calle Castelar que ya alberg&oacute; un gran mural, con la pintura ya desaparecida.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma,&nbsp;Alegr&iacute;a del Prado&nbsp;intervendr&aacute; en el llamado &ldquo;solar del conejo&rdquo;, uno de los iconos ciudadanos que ha dejado el Festival. Los artistas&nbsp;Octavi Serra&nbsp;y&nbsp;Addam Yekutieli-Know Hope&nbsp;intervendr&aacute;n en diferentes ubicaciones del parque Pignatelli y las calles de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En los procesos art&iacute;sticos y comunitarios participar&aacute;n Pep Walls, con&nbsp;un proceso art&iacute;stico en la calle Arcadas en colaboraci&oacute;n con el Albergue Municipal y los vecinos del barrio de la Magdalena;&nbsp;In&eacute;s Marco&nbsp;instalar&aacute; en el parque Pignatelli las obras&nbsp;que se han desarrollado en las &uacute;ltimas semanas con los participantes en el Consejo de Infancia y Adolescencia y Centros de Tiempo Libre;&nbsp;Lara Seixo Rodrigues y el proyecto LATA 65&nbsp;se llevar&aacute; a cabo con las personas mayores usuarias del&nbsp;CCM La&iacute;n Entralgo y Casa de Amparo&nbsp;y el proyecto&nbsp;Andar de Nones&nbsp;y sus usuarios quienes, con el&nbsp;dise&ntilde;ador Gejo Boce, intervendr&aacute;n en el kiosco del parque Pignatelli.
    </p><h2 class="article-text">Programaci&oacute;n de&nbsp;Asalto&nbsp;abierta a la ciudadan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Entre los d&iacute;as 19 y 21 de septiembre concentran la mayor parte de la programaci&oacute;n abierta a la ciudadan&iacute;a. El Festival nos propone una decena de talleres &ndash;upcycling, carteler&iacute;a, fotograbado, m&oacute;viles de cromatograf&iacute;a, mural participativo, retrato simb&oacute;lico, o ilustraci&oacute;n&ndash; con los artistas&nbsp;Vera Galindo Noemi Calvo, Asis Percales, F&aacute;brica de Texturas, Lal&aacute; y Cristina Healy.
    </p><p class="article-text">
        Estos talleres forman parte del&nbsp;Asalto&nbsp;Fair, que se celebrar&aacute; en el parque Pignatelli y el espacio de los antiguos dep&oacute;sitos. Adem&aacute;s de la&nbsp;feria en la que participar&aacute;n m&aacute;s de 20 creadores, se han programado encuentros con artistas &ndash;Lara Seixo, Alegr&iacute;a del Prado y Raquel Coba, Daniel Mu&ntilde;oz y Escif&ndash;, una&nbsp;Subasta Suicida&nbsp;y la muestra 'El canal que transform&oacute; la ciudad', con obras de&nbsp;Maiky Maik, Murfin, Ira Torres, Valentina Vac&oacute;, Daniel Vera y Diego Vicente.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del programa NEXXO se proyectar&aacute;n dos documentales:&nbsp;Know Hope (2025),&nbsp;de Omer Shamir (jueves,18 de septiembre a 20.00 h) y&nbsp;Juste Ici et Pas Ailleurs,&nbsp;Una historia del festival Bien Urbain&nbsp;de&nbsp;MZM Projects&nbsp;(viernes, 19 de septiembre a las 19:00 horas).
    </p><p class="article-text">
        NEXXO es un espacio de encuentros para el p&uacute;blico especializado que tendr&aacute; lugar a partir del d&iacute;a 13 de septiembre&nbsp;y propone una programaci&oacute;n que, a lo largo de seis bloques tem&aacute;ticos, hablar&aacute; del papel del arte en el espacio p&uacute;blico y su capacidad para transformar territorios, activar memorias y generar comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El Festival&nbsp;Asalto&nbsp;2025 est&aacute; organizado por&nbsp;Asalto&nbsp;y el Ayuntamiento de Zaragoza&nbsp;con el apoyo institucional de&nbsp;Acci&oacute;n Cultural Espa&ntilde;ola (AC/E), el Ministerio de Cultura y el Gobierno de Arag&oacute;n. Adem&aacute;s, cuenta con el patrocinio de&nbsp;Embou, Ambar, Maquinza, Montana Colors, y Tranv&iacute;a de Zaragoza&nbsp;y con los medios&nbsp;Radio 3, Arag&oacute;n Radio y Arag&oacute;n Televisi&oacute;n&nbsp;como colaboradores.
    </p><h2 class="article-text">Dos d&eacute;cadas de arte urbano y cultura comunitaria </h2><p class="article-text">
        El&nbsp;Festival Internacional de Arte Urbano&nbsp;Asalto&nbsp;naci&oacute; hace veinte a&ntilde;os&nbsp;con la intenci&oacute;n de sacar el arte a la calle y demostrar que en el &aacute;mbito urbano hay un gran espacio para la creaci&oacute;n art&iacute;stica.&nbsp;En este recorrido ha dejado m&aacute;s de 250 obras por toda la ciudad, pero no s&oacute;lo eso.
    </p><p class="article-text">
        La implicaci&oacute;n vecinal y de las entidades ciudadanas ha hecho crecer a este Festival consciente de la capacidad del arte y las actividades creativas para el&nbsp;desarrollo de los v&iacute;nculos entre las personas que viven en los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las cifras que representan los veinte a&ntilde;os de&nbsp;Asalto: 277
    </p><p class="article-text">
        Intervenciones murales, 141 intervenciones ef&iacute;meras, 99 talleres, 10 barrios, 6 ediciones de&nbsp;Asalto&nbsp;Fair, 86 entidades sociales implicadas y 55.000 asistentes al Espacio&nbsp;Asalto&nbsp;y las visitas guiadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/asalto-numero-20-zaragoza-festival-abre-nuevo-ciudad_1_12601194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 22:21:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/526acefc-a332-4e64-98c5-98962d7dc6ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="413726" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/526acefc-a332-4e64-98c5-98962d7dc6ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="413726" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Asalto' número 20 en Zaragoza: el festival se abre de nuevo a la ciudad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/526acefc-a332-4e64-98c5-98962d7dc6ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte urbano,Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal de Londres tapa una obra de Banksy que criticaba la brutalidad judicial contra los manifestantes pro-Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/tribunal-londres-tapa-obra-banksy-criticaba-brutalidad-judicial-manifestantes-pro-palestina_1_12587048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d269e246-2de7-4921-817b-45d44111fd9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal de Londres tapa una obra de Banksy que criticaba la brutalidad judicial contra los manifestantes pro-Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pintada aparece dos días después de que casi 900 personas fueran arrestadas en una protesta en Londres contra el genocidio y la prohibición de la organización Palestine Action</p><p class="subtitle">Entrevista - Paul Laverty, el guionista detenido por una camiseta pro Palestina: “Israel no solo comete un genocidio, se burla del mundo con su impunidad”</p></div><p class="article-text">
        Una nueva obra del artista callejero Banksy hab&iacute;a aparecido en la pared de los Tribunales Reales de Justicia de Londres, pero el equipo de seguridad del Tribunal no ha tardado en <a href="https://www.theguardian.com/artanddesign/2025/sep/08/court-staff-cover-up-banksy-image-of-judge-beating-a-protester" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cubrirla</a>, seg&uacute;n ha informado el peri&oacute;dico brit&aacute;nico The Guardian. La pintada mostraba a un juez atacando a un manifestante con un mazo, en una aparente referencia al arresto de casi mil manifestantes por el genocidio en Gaza y la prohibici&oacute;n de la organizaci&oacute;n Palestine Action (Acci&oacute;n Palestina). 
    </p><p class="article-text">
        Aunque Banksy no ha hecho referencia expl&iacute;cita a una causa en particular, su obra se produce dos d&iacute;as despu&eacute;s de que casi 900 personas hayan sido arrestadas en una protesta en Londres contra la prohibici&oacute;n de Palestine Action (Acci&oacute;n Palestina), un grupo de protesta declarado como organizaci&oacute;n terrorista por el gobierno brit&aacute;nico de Keir Starmer. Recientemente, el aclamado guionista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/detienen-horas-guionista-paul-laverty-acusado-terrorismo-apoyo-organizacion-palestine-action_1_12555263.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Laverty</a> tambi&eacute;n fue detenido por llevar una camiseta que hac&iacute;a referencia a dicha organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pintada fue r&aacute;pidamente cubierta por grandes l&aacute;minas de pl&aacute;stico y dos barreras met&aacute;licas, bajo la custodia de dos agentes de seguridad. El lugar que eligi&oacute; Banksy est&aacute; en calle Carey, detr&aacute;s de los patios reales, pero la obra ha provocado que se llenase de gente que tomaba fotograf&iacute;as del trozo de pared ahora oculto. El artista callejero ha compartido en Instagram una imagen de la pintada, titul&aacute;ndola &ldquo;Tribunales Reales de Justicia, Londres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los grafitis de Banksy, un artista cuya identidad no se conoce pero que se ha vuelto famoso internacionalmente, suelen ser cr&iacute;ticos con las pol&iacute;ticas gubernamentales, la guerra y tambi&eacute;n el capitalismo. Por ejemplo, el verano pasado inici&oacute; en Londres una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/banksy-suelta-animales-zoo-pasan-cosas_132_11589865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a de tem&aacute;tica animal</a> compuesta por nueve obras, concluy&eacute;ndola con la pintada que mostraba a un gorila que aparec&iacute;a levantando una persiana en la entrada del Zool&oacute;gico de Londres.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOVoHlVDMIU/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/tribunal-londres-tapa-obra-banksy-criticaba-brutalidad-judicial-manifestantes-pro-palestina_1_12587048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 15:47:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d269e246-2de7-4921-817b-45d44111fd9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d269e246-2de7-4921-817b-45d44111fd9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Tribunal de Londres tapa una obra de Banksy que criticaba la brutalidad judicial contra los manifestantes pro-Palestina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d269e246-2de7-4921-817b-45d44111fd9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pequeño pueblo leonés que hace un llamamiento a los artistas para dejar de ser “invisible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequeno-pueblo-leones-llamamiento-artistas-invisible-paramo-despoblacion-festival-pm_1_12525255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e0db8a5-f30d-43b2-aeeb-42ada4c3a199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pequeño pueblo leonés que hace un llamamiento a los artistas para dejar de ser “invisible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">San Pedro Bercianos lucha contra la despoblación rural a golpe de festival de arte</p><p class="subtitle">Pequeñas ciudades, grandes museos: arte y cultura donde menos lo esperas</p></div><p class="article-text">
        Cada vez hay menos gente que vive de manera habitual en los pueblos y las callejuelas que antes estaban llenas de vida adolecen. Se han vuelto &ldquo;invisibles&rdquo; mientras los pocos que quedan se lamentan del escaso relevo generacional. San Pedro Bercianos, en una comarca de <a href="https://www.eldiario.es/temas/leon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le&oacute;n</a> que se conoce como El P&aacute;ramo, no es una excepci&oacute;n, y a pesar de sus riquezas naturales, tiene entre sus habitantes habituales a pocos j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, un grupo de <strong>habitantes de la localidad</strong>, con el apoyo de instituciones como <strong>la junta vecinal del pueblo</strong> y <strong>otras asociaciones</strong>, han decidido luchar contra la &ldquo;invisibilidad&rdquo; haciendo un llamamiento a los artistas locales y no locales. Quieren que vayan y utilicen sus espacios p&uacute;blicos para exponer, pintar o modelar sus obras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6400258d-4969-4517-af6e-a3bf51e31a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un mural del festival SUCO 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un mural del festival SUCO 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Estrategia: alargar la estancia de los visitantes en el pueblo</strong></h2><p class="article-text">
        Todo est&aacute; milim&eacute;tricamente estudiado: el proyecto, que naci&oacute; en 2023 con el nombre de <a href="https://www.instagram.com/sucoartfest/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">festival de arte SUCO</a>, llega este a&ntilde;o a su tercera edici&oacute;n. <strong>Se celebrar&aacute; del 12 al 14 de septiembre,</strong> para intentar alargar un poco m&aacute;s la estancia veraniega de los visitantes y conseguir que inviertan en el comercio local y la restauraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Atraen a los artistas proporcion&aacute;ndoles<strong> alojamiento, desplazamiento, dietas y los materiales</strong>. El objetivo es que participen con total libertad y aporten su granito de arena en cualquier &aacute;mbito art&iacute;stico en el que se sientan c&oacute;modos y, como dice el folleto informativo, hacer del pueblo &ldquo;un lugar &uacute;nico, lleno de arte, psicodelia y creatividad, una galer&iacute;a abierta para todo el mundo, un museo vivo, un espacio de creaci&oacute;n libre, un lugar de promoci&oacute;n y expresi&oacute;n para todo artista que quiera colaborar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Murales? San Pedro Bercianos proporciona sus paredes. &iquest;Esculturas? Cualquier rinc&oacute;n es bueno para exhibirlas. &iquest;Instalaciones? &iquest;<em>Performances</em>? &iquest;Contenido audiovisual? Este pueblo leon&eacute;s quiere ser el lienzo, el banco de pruebas que permita a esos creadores desarrollar sus capacidades y, de paso, hacerse visible. Quiere ser el hogar de los artistas por unos d&iacute;as. Porque despu&eacute;s, todo eso queda y llama la atenci&oacute;n de qui&eacute;n lo visita. Quiz&aacute;s los medios y el boca oreja obren el milagro. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se han habilitado distintos <strong>espacios</strong>, ya preparados para albergar las intervenciones art&iacute;sticas: la parada del bus, la Casa de las Bombas de Agua, la zona de gimnasio en la calle, diversos muros, las papeleras, los bancos, una rampa, la plaza del Agua, la plaza del Fin de la Cuesta, la calle de los sauces llorones, el jard&iacute;n del dep&oacute;sito de agua, y puertas y fachadas de las viviendas y locales de diferentes vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        El festival se bautiz&oacute; como SUCO porque esta palabra es una expresi&oacute;n local que significa surco. La intenci&oacute;n es eso: dejar una marca, una se&ntilde;al en el terreno, un recuerdo art&iacute;stico que ensalce la cultura tradicional y contempor&aacute;nea del P&aacute;ramo leon&eacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequeno-pueblo-leones-llamamiento-artistas-invisible-paramo-despoblacion-festival-pm_1_12525255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 14:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e0db8a5-f30d-43b2-aeeb-42ada4c3a199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8341359" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e0db8a5-f30d-43b2-aeeb-42ada4c3a199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8341359" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pequeño pueblo leonés que hace un llamamiento a los artistas para dejar de ser “invisible”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e0db8a5-f30d-43b2-aeeb-42ada4c3a199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[León,Arte,Murales,Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajeros echan a grafiteros del Metro de Madrid... mientras trabajadores de seguridad contemplan la escena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/viajeros-echan-grafiteros-metro-madrid-trabajadores-seguridad-contemplan-escena_132_12400521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/087ab187-4b84-4b1f-ab85-f31ba1ead028_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viajeros echan a grafiteros del Metro de Madrid... mientras trabajadores de seguridad contemplan la escena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos pasajeros se enfrentaron a los individuos que detuvieron el transporte mediante un 'palancazo' en plena hora punta para tratar de dejar pintadas. Entre tanto, personal del suburbano de la estación de Sainz de Baranda miraba lo que ocurría sin apenas intervenir</p><p class="subtitle">Un cambio en la forma de limpiar grafitis reduce las pintadas en Madrid: “Cada vez son menos frecuentes y más pequeñas”</p></div><p class="article-text">
        Ins&oacute;lita imagen la que se vivi&oacute; en la estaci&oacute;n del Metro de Madrid en Sainz de Baranda el pasado 10 de junio. Dos viajeros echaron a otros tantos grafiteros que trataron de dejar pintadas sobre un tren de la red. Los dos individuos, que acabaron huyendo ante la mirada impasible de trabajadores de seguridad del suburbano, detuvieron el recorrido del transporte a primera hora de la ma&ntilde;ana (a eso de las 7.50) y trataron de dejar sus pintadas, algo que no sent&oacute; demasiado bien a varios pasajeros en plena hora punto.
    </p><p class="article-text">
        Los grafiteros pararon el tren de la l&iacute;nea 6 mediante la conocida como t&eacute;cnica del &ldquo;palancazo&rdquo;, al tirar del freno de emergencia. Las tensas im&aacute;genes, recogidas en Instagram por la cuenta filofascista @psicotico_manifa, recogen los momentos posteriores: dos hombres bajan a la v&iacute;a y ah&iacute; se enfrentan a los grafiteros.
    </p><p class="article-text">
        Estos muestran una actitud chulesca, aunque uno llega a tropezarse y ambos salen corriendo despu&eacute;s de encararse con los pasajeros, uno de los cuales llega a dispararles con un <em>spray </em>(no para grafitis, sino de pimienta). Antes de terminar por huir, uno de los grafiteros llega a lanzar al otro viajero un bote de pintura, sin que parezca que se produzcan da&ntilde;os mayores.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1935461735441330514?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo se observa c&oacute;mo, en el and&eacute;n opuesto, uno de los empleados de seguridad de Metro mira lo que pasa sin intervenir. Seg&uacute;n <a href="https://elpais.com/espana/madrid/2025-06-19/enfrentamiento-entre-grafiteros-y-viajeros-en-la-estacion-de-sainz-de-baranda-de-metro-de-madrid-iros-ya-venga.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recoge El Pa&iacute;s</a>, en el otro pasillo se encontraba una segunda trabajadora. Tampoco intercede en la acci&oacute;n, aunque s&iacute; lanza una frase a distancia: &ldquo;Iros ya, venga&rdquo;, espeta a los grafiteros. 
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios al clip en Instagram muestran una gran indignaci&oacute;n ante este tipo de conductas: &ldquo;Y as&iacute; cada d&iacute;a para ir a trabajar, cuando no es una cosa, es otra&hellip; es insoportable&rdquo;, lamenta un usuario. &ldquo;El de seguridad; <em>Llamen a seguridad</em>&rdquo;, bromea por su parte otra respuesta. Aunque hay quien da cierto apoyo a los grafiteros: &ldquo;Mejor pintar que robar y apu&ntilde;alar creo&rdquo;, opina una persona.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cuenta El Pa&iacute;s que la actuaci&oacute;n de estos dos sujetos enmarscarados comenz&oacute; horas antes ese 10 de junio. De acuerdo a lo que narra una portavoz de la Jefatura Superior de Polic&iacute;a, la escena arranc&oacute; a las 6.25, momento en el que &ldquo;dos individuos se encuentran haciendo gratifis en la parada de metro de Sainz de Baranda&rdquo;. En ese momento no detuvieron el tren, sino que aprovecharon el instante de apertura y cierre de las puertas para la entrada y salida de viajeros.
    </p><p class="article-text">
        Un hombre que esperaba en el and&eacute;n los vio y les recrimin&oacute; su actitud. Los implicados huyeron al &uacute;ltimo vag&oacute;n, donde llevaron a cabo por primera vez esa ma&ntilde;ana el &ldquo;palancazao&rdquo; y aprovecharon la confusi&oacute;n para escapar. A la llegada de agentes de la Polic&iacute;a Nacional ya no se encontraban en el lugar. De momento no hay ninguna investigaci&oacute;n policial en marcha, ya que nadie ha presentado una denuncia por estos hechos cargados de tensi&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/viajeros-echan-grafiteros-metro-madrid-trabajadores-seguridad-contemplan-escena_132_12400521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jun 2025 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/087ab187-4b84-4b1f-ab85-f31ba1ead028_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/087ab187-4b84-4b1f-ab85-f31ba1ead028_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73382" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viajeros echan a grafiteros del Metro de Madrid... mientras trabajadores de seguridad contemplan la escena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/087ab187-4b84-4b1f-ab85-f31ba1ead028_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Metro de Madrid,Graffiti,Transporte público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Granada histórica que se 'oculta' tras versos en grafitis: entre el vandalismo y la romantización del arte callejero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/granada-historica-oculta-versos-grafitis-vandalismo-romantizacion-arte-callejero_1_12302405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Granada histórica que se &#039;oculta&#039; tras versos en grafitis: entre el vandalismo y la romantización del arte callejero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poemas, dibujos y frases sin contexto empiezan a poblar de manera notable las calles de la ciudad de la Alhambra, mientras el Ayuntamiento y algunas voces se muestran críticas, grafiteros de otros países viajan a la capital granadina a dejar su sello</p><p class="subtitle">La Policía busca al responsable de vandalizar con pintadas la Puerta de los Siete Suelos de la Alhambra</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo la Alhambra enfrente y solo te miro a ti&rdquo;. Es una de las frases que pueden encontrarse pintadas en muros de Granada, entre adoquines centenarios y callejones empinados del Albaic&iacute;n o el Realejo. Tambi&eacute;n, y de forma involuntaria, es una frase que resume el sentir de la poblaci&oacute;n granadina. De la que est&aacute; a favor y de la que est&aacute; en contra de estos versos, poemas, dibujos y frases que empiezan a poblar casi cualquier rinc&oacute;n del centro hist&oacute;rico. Empieza a haber tantas que, entre el arte callejero y el vandalismo, la ciudad viaja hacia una realidad en la que la persecuci&oacute;n o la permisividad con estas representaciones no acaba de tejer un consenso.
    </p><p class="article-text">
        Estas frases, que cada vez m&aacute;s personas van buscando por los rincones para fotografiarlas o subirlas a sus redes sociales, suelen ser an&oacute;nimas y de personas de a pie, pero a menudo van firmadas con una cuenta de Instagram. No son proclamas pol&iacute;ticas ni insultos y tampoco nombres propios como los que proliferaban en los pupitres de los institutos. Son versos. Y cada vez son m&aacute;s. Si se habla con los curiosos que se acercan a ellas, en todos se aprecia una mezcla entre el inter&eacute;s por la bohemia y el entendimiento a quienes no creen que estas pintadas sean ni arte ni ejemplo de lo que debe ser la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un espacio para el arte y un espacio para no permitir que se ensucie la ciudad&rdquo;, sentencia Juan Ram&oacute;n Ferreira, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada. &ldquo;No se puede permitir que la ciudad est&eacute; absolutamente manchada con cada uno y su opini&oacute;n de lo que est&aacute; haciendo all&iacute;. Ni el arco de las Pesas, ni la Alhambra, ni una fachada de un vecino an&oacute;nimo puede estar al albur de la inspiraci&oacute;n de nadie&rdquo;. Sin embargo, tal es el auge de las pintadas en Granada que incluso la polic&iacute;a est&aacute; detectando a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/policia-busca-responsable-vandalizar-pintadas-puerta-siete-suelos-alhambra_1_12286646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grafiteros internacionales</a> que han viajado a la ciudad para dejar su impronta en la Alhambra, un espacio protegido y por lo tanto prohibido, pero que tampoco escapa.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Consistorio insisten en que no hay debate posible: se limpia, se persigue, se sanciona, aunque desde la oposici&oacute;n creen que se est&aacute; haciendo poco. Las c&aacute;maras de videovigilancia se extienden por las farolas del centro y los barrios hist&oacute;ricos, en paralelo al auge de estas pintadas, que algunos catalogan como expresi&oacute;n po&eacute;tica y otros como acto de vandalismo.
    </p><p class="article-text">
        Granada, que es una ciudad a la que el arte y la poes&iacute;a casi le rinden tributo, cuenta con tantos cantantes y creadores famosos, que algunas de sus frases se encuentran en paredes que antes solo estaban encaladas. Versos de Dellafuente o La Plazuela, del mism&iacute;simo Lorca o de los baezanos Supersubmarina configuran parte del espacio urbano de barrios como el Albaic&iacute;n, el Realejo o el centro hist&oacute;rico. &ldquo;Es un problema y adem&aacute;s esta es una ciudad invadida por una moda que no est&aacute; en todas partes. Hay ciudades en las que esto se borra inmediatamente. Aqu&iacute; parece que se celebra&rdquo;, apunta Ferreira, que no contempla zonas habilitadas para este tipo de expresi&oacute;n: &ldquo;Hasta que no se corrija este exceso absoluto, no hay alternativa que no sea limpiar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El arte callejero de Granada tampoco se olvida de Lorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El arte callejero de Granada tampoco se olvida de Lorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Dos visiones contrapuestas</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, para muchos vecinos, artistas y turistas, el debate es menos tajante. &ldquo;La mayor&iacute;a de estos mensajes no son po&eacute;ticos, son banalidades&rdquo;, cree el poeta &Aacute;lvaro Salvador. &ldquo;Una pared encalada y el silencio valen m&aacute;s que esas frases vac&iacute;as. No confundamos efusi&oacute;n sentimental con poes&iacute;a&rdquo;. Aun as&iacute;, matiza: si no da&ntilde;an el patrimonio ni se pintan sobre bienes protegidos, &ldquo;cualquier manifestaci&oacute;n art&iacute;stica me parece bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan Pinilla, cantaor y escritor, aporta una visi&oacute;n distinta: &ldquo;Granada es una de las ciudades con m&aacute;s poetas y artistas por metro cuadrado. Que la juventud se est&eacute; acercando a la poes&iacute;a de forma espont&aacute;nea me parece espectacular&rdquo;. Recuerda una pintada en el Carmen de los M&aacute;rtires: &ldquo;Te imagin&eacute; aqu&iacute; contigo y te promet&iacute; todos los p&aacute;jaros posibles. Es preciosa. Tiene todo el sentido que en una ciudad tan literaria como esta surja algo as&iacute;&rdquo;. Pero tambi&eacute;n marca l&iacute;mites: &ldquo;No tolerar&iacute;a que nadie pintara el arco de las Pesas. Ni Basquiat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a coinciden en distinguir entre vandalismo y arte porque si estas pintadas se realizan en lugares prohibidos, como el Albaic&iacute;n, que tiene decenas de bienes de inter&eacute;s cultural, deben ser perseguidas. &Aacute;ngel Ba&ntilde;uelo, portavoz de la Asociaci&oacute;n Andaluc&iacute;a por la <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/italica-sera-proxima-candidata-espana-lista-patrimonio-mundial-unesco_1_12285779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNESCO</a> lo tiene claro: &ldquo;El Albaic&iacute;n est&aacute; protegido &iacute;ntegramente. No se puede pintar nada. Ni frases, ni poemas, ni dibujos. Nada. No es cuesti&oacute;n de si es bonito o no. Es que es ilegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que hay voces que recuerdan que el turismo tambi&eacute;n se est&aacute; viendo atra&iacute;do por esta nueva variante art&iacute;stica, Ba&ntilde;uelo no compra el discurso. Para el portavoz de la asociaci&oacute;n que vela por el patrimonio cultural de la UNESCO ese discurso puede llevarse al absurdo incluso:  &ldquo;Si aceptamos que el arte urbano puede estar en cualquier sitio, &iquest;por qu&eacute; no envolver la Alhambra en papel de aluminio? Ser&iacute;a arte tambi&eacute;n, &iquest;no?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos lo ven as&iacute;. Precisamente el grafitero Badi resume el esp&iacute;ritu de muchas de estas pintadas: &ldquo;Detr&aacute;s de cada acto, ya sea escritura, pintada, taqueo, firma o poes&iacute;a, hay una persona diferente y una motivaci&oacute;n diferente. La calle siempre fue el primer peri&oacute;dico libre del pueblo&rdquo;. Para &eacute;l, estos mensajes son se&ntilde;ales de una &ldquo;sociedad viva&rdquo; que se expresa desde hace a&ntilde;os en los muros.
    </p><h2 class="article-text">El turismo, de fondo</h2><p class="article-text">
        Desde colectivos vecinales como <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/albaicin-granada-turisticos-viviendas-turisticas-turistificacion-vecinos-vivienda-digna-movilizacion_1_12246717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albayz&iacute;n Habitable</a>, que es uno de los barrios m&aacute;s afectados por estas pintadas, alertan de que se est&aacute; romantizando una moda con efectos muy concretos sobre el patrimonio. &ldquo;No hay que mezclar pintadas con arte urbano. Lo de escribir que 'Pepe ha estado aqu&iacute;' o frases con bol&iacute;grafo en una tapia centenaria no tiene ning&uacute;n valor cognitivo ni art&iacute;stico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, diferencian entre tipos de grafitis: &ldquo;Los murales en fachadas medianeras, por encargo o consensuados con los vecinos, son otra cosa&rdquo;. Y avisan de que este fen&oacute;meno no se puede desvincular de los flujos tur&iacute;sticos: &ldquo;Es como lo de los candados en los puentes, o los selfies. El ego de algunos no les permite pasar desapercibidos. Y mientras tanto, los barrios patrimoniales son los que pagan el precio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n critican el exceso de vigilancia: &ldquo;La respuesta no puede ser poner una c&aacute;mara en cada esquina. La vigilancia masiva tambi&eacute;n tiene efectos perversos. Habr&iacute;a que apostar m&aacute;s por la sensibilizaci&oacute;n y el respeto al patrimonio&rdquo;. Algunas voces incluso plantean soluciones creativas: &ldquo;Poner grandes lonas en sitios estrat&eacute;gicos y hacer campa&ntilde;as: si quieres expresarte, hazlo en una libreta, cantando o en la lona. Pero no sobre los muros de Granada, que ya hablan por s&iacute; mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate, en el fondo, no es nuevo. Pero en Granada se cuela por rincones especialmente sensibles, donde la historia, la literatura, el turismo y el arte se rozan en cada piedra. Quiz&aacute; por eso cuesta tanto trazar una l&iacute;nea clara entre lo que debe borrarse y lo que podr&iacute;a formar parte del paisaje. En una ciudad donde incluso el silencio puede ser po&eacute;tico, cualquier palabra pintada se convierte en una declaraci&oacute;n de intenciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/granada-historica-oculta-versos-grafitis-vandalismo-romantizacion-arte-callejero_1_12302405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 18:20:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="117917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="117917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Granada histórica que se 'oculta' tras versos en grafitis: entre el vandalismo y la romantización del arte callejero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e9b1f4b-a333-4d2e-bb79-77d8feeca750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vandalismo,Arte,Granada,Graffiti,Vecinos,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reaparece la pintada de Tetuán que el Ayuntamiento de Madrid hizo tapar a los grafiteros como escarnio público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/reaparece-pintada-tetuan-ayuntamiento-madrid-hizo-tapar-grafiteros-escarnio-publico_1_12273599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b0613e9-c608-4fe9-ac6b-9aab11a442de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reaparece la pintada de Tetuán que el Ayuntamiento de Madrid hizo tapar a los grafiteros como escarnio público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La firma de la zona de Cuatro Caminos ante la que el delegado de Medio Ambiente quiso ejemplificar las multas que pone el Ayuntamiento fue recuperada después de que alguien retirara la pintura gris. Después de la publicación de esta información, la firma fue tapada de nuevo por el consistorio </p><p class="subtitle">Un cambio en la forma de limpiar grafitis reduce las pintadas en Madrid: “Cada vez son menos frecuentes y más pequeñas”</p></div><p class="article-text">
        Este lunes, el Ayuntamiento de Madrid quiso mostrar a los medios de comunicaci&oacute;n c&oacute;mo funcionaba su programa de prestaci&oacute;n ambiental sustitutoria, la herramienta que ha ideado para que los grafiteros conmuten sus penas econ&oacute;micas por pintar sin permiso las paredes de la ciudad. El perd&oacute;n a la sanci&oacute;n econ&oacute;mica llega despu&eacute;s de que los multados limpien con rodillos las firmas de otros grafiteros en las calles de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El acto, convocado en una plaza junto a Cuatro Caminos y en el que particip&oacute; el delegado de Medio Ambiente, Borja Carabante, fue poco usual porque estaban presentes seis de los grafiteros sancionados, que acabaron siendo protagonistas de un acto de escarnio p&uacute;blico por sus actos. Tapados con gorro y mascarilla para no ser reconocidos, algunos respond&iacute;an a las preguntas de los medios de comunicaci&oacute;n y explicaban que prefer&iacute;an esta prestaci&oacute;n de 60 horas de trabajos a tener que abonar los 3.000 euros que le hab&iacute;a impuesto el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de conmutar penas por limpieza exist&iacute;a desde los tiempos de Manuela Carmena como alcaldesa, pero no se les obligaba a los grafiteros a tapar pintadas de otros, algo que en el mundo de las firmas ilegales est&aacute; mal visto. Hasta el a&ntilde;o pasado se dedicaban a barrer o limpiar parques, trabajos que pod&iacute;an ser igual de costosos o m&aacute;s que el de pasar el rodillo, pero que no conllevaba un dilema moral para los que pintan sin permiso de noche.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/cambio-sistema-limpieza-grafitis-reduce-pintadas-madrid-vez-son-frecuentes-pequenas_1_11891746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los cambios fueron anunciados por el propio delegado el pasado mes de diciembre</a>, pero este lunes decidi&oacute; mostrar en directo c&oacute;mo se aplicaban, ante algunas miradas de desaprobaci&oacute;n. <a href="https://elpais.com/espana/madrid/2025-05-05/madrid-expone-al-castigo-publico-a-grafiteros-es-del-siglo-pasado.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Es del siglo pasado&rdquo;</a>, aseguraba una vecina este lunes en declaraciones a El Pa&iacute;s, al enterarse del acto municipal.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se extendi&oacute; despu&eacute;s de que se fueran los medios de comunicaci&oacute;n, pero horas despu&eacute;s la pintada a la que apuntaron todas las c&aacute;maras reaparec&iacute;a en la pared, tal y como pudo comprobar Somos Tetu&aacute;n en la ma&ntilde;ana de este martes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d17b162b-c35f-4e59-8b7a-183eeb9eb903_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Limpieza de la pintada este lunes (arriba) y estado actual (abajo)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Limpieza de la pintada este lunes (arriba) y estado actual (abajo)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Varias zonas donde se hab&iacute;a aplicado pintura gris parec&iacute;an haber sido frotadas para eliminar esa &uacute;ltima capa, dejando al descubierto en grafiti anterior. Algo que tambi&eacute;n hab&iacute;a sucedido en otras partes de este muro. Ning&uacute;n testigo pudo confirmar a este peri&oacute;dico qu&eacute; era lo que hab&iacute;a pasado despu&eacute;s del acto municipal para que volvieran a aparecer los grafitis.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; que sucedi&oacute; es que el trabajo se qued&oacute; a medio hacer, porque la pared que se repint&oacute; de gris, situada en la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/plaza-cocheras-cuatro-caminos-llamara-juan-munoz-autor-pirata-garrapata_1_10189725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plaza de Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n</a>, qued&oacute; con bastantes pintadas visibles despu&eacute;s del acto ante los medios. Fuentes del &aacute;rea de Medio Ambiente explican que limpiadores se retiraron por la fuerte tormenta que afect&oacute; a la capital al mediod&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1302b671-8690-4dad-a755-33177d115a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Otros de los grafitis rescatados de la pintura gris"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Otros de los grafitis rescatados de la pintura gris                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d64282a4-ff1a-4cf1-941b-231dd66c393b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunos de los grafitis que sobrevivieron al acto con los medios"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunos de los grafitis que sobrevivieron al acto con los medios                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos facilitados por el Ayuntamiento de Madrid, hasta la semana pasada hab&iacute;a puesto a limpiar pintadas a 33 personas, que fueron sancionadas con un total de 64.100 euros. Tres de cada cuatro eran j&oacute;venes o menores de edad, casi todos espa&ntilde;oles y residentes en la capital. Todos ellos cubrieron una superficie de 2.625 m2&nbsp;de grafitis mientras eran acompa&ntilde;ados de un tutor-educador y el consistorio asegura que la mayor&iacute;a de participantes qued&oacute; satisfecho con la posibilidad de conmutar la pena por la limpieza.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, ha asegurado este martes despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de esta informaci&oacute;n que los equipos municipales seguir&aacute;n limpiando las pintadas de las paredes: &ldquo;Por mucho que insistan, no nos vamos a rendir&rdquo;, ha dicho en referencia a la reaparici&oacute;n de la firma.
    </p><p class="article-text">
        Dicho y hecho, a lo largo de este martes las personas que est&aacute;n prestando el servicio ambiental sustitutorio aplicaron una nueva capa de pintura para cubrir los grafitis que faltaban y desde el &aacute;rea de Medio Ambiente aseguran a este peri&oacute;dico que el muro qued&oacute; totalmente gris.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_50p_1117186.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_50p_1117186.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_75p_1117186.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_75p_1117186.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_default_1117186.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_default_1117186.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc59f0f2-af7a-4dec-ae70-af3a659c2b03_16-9-aspect-ratio_default_1117186.jpg"
                    alt="Estado del muro este martes, después de ser repintado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estado del muro este martes, después de ser repintado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado, Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/reaparece-pintada-tetuan-ayuntamiento-madrid-hizo-tapar-grafiteros-escarnio-publico_1_12273599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 08:06:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b0613e9-c608-4fe9-ac6b-9aab11a442de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="377020" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b0613e9-c608-4fe9-ac6b-9aab11a442de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="377020" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Reaparece la pintada de Tetuán que el Ayuntamiento de Madrid hizo tapar a los grafiteros como escarnio público]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b0613e9-c608-4fe9-ac6b-9aab11a442de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poxi, el ‘hombre Hip-Hop’ que llevó el grafiti a Mallorca en los años ochenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/poxi-hombre-hip-hop-llevo-grafiti-mallorca-anos-ochenta_1_12223771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28eceda2-8134-4ecc-ba24-51c9df77a3e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115735.jpg" width="1007" height="567" alt="Poxi, el ‘hombre Hip-Hop’ que llevó el grafiti a Mallorca en los años ochenta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras casi medio siglo de grafiti y música rap, los artistas urbanos celebran el legado de los pioneros y recuperan su propia historia, iniciada a finales de la década de los ochenta en barrios obreros como Son Dameto, Nou Llevant y Son Gotleu</p><p class="subtitle">El graffiti como forma de protesta: “Las condiciones precarias de la gente de Ibiza contrastan mucho con el turismo de lujo”</p></div><p class="article-text">
        Tras hacer los primeros trazos, la polic&iacute;a pill&oacute; a Pedro. Estaba haciendo un grafiti en mitad de la calle y, como era de esperar, le pidieron la documentaci&oacute;n. &Eacute;l les advirti&oacute; de que no era ning&uacute;n v&aacute;ndalo y les recomend&oacute; volver al mismo lugar tres horas despu&eacute;s. Cuando los agentes se presentaron de nuevo y vieron su obra terminada, le dieron la raz&oacute;n. Este es el relato de Tasiz, un escritor de grafiti mallorqu&iacute;n que, tras aquel suceso a mediados de los noventa, consigui&oacute; que se legalizasen los mismos muros donde la polic&iacute;a le sorprendi&oacute;. Con aquel grafiti, Pedro estaba present&aacute;ndose a s&iacute; mismo como artista, pero tambi&eacute;n a toda una cultura que en la actualidad celebra m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas de historia.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s de muros pintados, vinilos, bailes <em>breakdance </em>y m&uacute;sica rap, llegaron a Mallorca los primeros grafitis. Fueron pintados a mediados de los ochenta por Poxi, un <em>writer</em> &ndash;escritor de grafiti&ndash; que dej&oacute; una huella imborrable para toda una generaci&oacute;n. Muchos de ellos crecieron viendo pel&iacute;culas americanas como <em>Beat Street</em>, <em>The Warriors</em> o <em>Style Wars</em>. Estos filmes, que reflejaban la floreciente cultura Hip-Hop en los Estados Unidos, fueron encarnados en la isla por este artista pionero que, tras aparecer en una revista local en 1988, pronto se convirti&oacute;, junto con Omar, en un icono para quienes se iniciaban en el arte callejero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4438f071-75db-4c02-bd10-89ecf046f0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Graffiti pionero de Caín, de Unit Posse y TCT, en el Liceu Balear en 1991."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Graffiti pionero de Caín, de Unit Posse y TCT, en el Liceu Balear en 1991.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde Classics Palma, una plataforma de contenidos en redes sociales sobre la historia del grafiti, cuentan que Poxi era un artista avanzado a su tiempo conocido, como el &ldquo;hombre Hip-Hop&rdquo; del barrio de Son Dameto, cuna del grafiti mallorqu&iacute;n. All&iacute; comenz&oacute; a plasmar letras de colores en los muros de la ciudad, ante el desconcierto de una poblaci&oacute;n todav&iacute;a ajena a aquella realidad. &ldquo;Nada m&aacute;s ver aquella portada con la foto de Poxi, fuimos corriendo a ver sus grafitis en unas casetas de electricidad abandonadas. En aquel momento, sin tel&eacute;fonos m&oacute;viles y mucho menos Internet, &iacute;bamos siempre al lugar para ver las pintadas&rdquo;, recuerda Lokomas, uno de los escritores de grafiti de primera generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poco tiempo despu&eacute;s vivimos una explosi&oacute;n brutal del movimiento en un concurso de grafiti en la discoteca BCM, donde conocimos a gente de otros barrios de las afueras. De hecho, un amigo nuestro que bailaba <em>breakdance </em>gan&oacute; el concurso&rdquo;, a&ntilde;ade el escritor, que lleva toda una vida dedicada al grafiti y a la cultura Hip-Hop. Tras m&aacute;s de 23 a&ntilde;os trabajando en la tienda L&iacute;nea 6, punto de encuentro para muchos artistas, y cerrar tras a la pandemia, decidi&oacute; abrir un nuevo local por su cuenta, Outline grafiti Mallorca, desde donde atiende a elDiario.es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6cefb604-6e6c-4b8d-b719-252af2231356_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        A finales de los ochenta aparecieron nuevas firmas como Triqui, Mr. Beat, Cane, Alolo, Nase, Ca&iacute;n, Bosso o JWA, quien organiz&oacute; las primeras jams de Hip-Hop. &ldquo;Gracias a mis t&iacute;os, que eran discjockeys, empec&eacute; a escuchar m&uacute;sica negra y acab&eacute; montando la primera fiesta de rap en 1989 con dos discos, una mezcladora y algunos cassetes&rdquo;, recuerda el promotor musical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a hacer una fiesta tal y como las hac&iacute;an los americanos y consegu&iacute; que me prestasen un local llamado Oh Palma, en el barrio de Gomila. Mi &uacute;nica premisa era no ganar dinero, s&oacute;lo quer&iacute;a que me dejaran el local porque, en aquella &eacute;poca, los raperos estaban muy mal vistos y yo quer&iacute;a dar la cara por todos&rdquo;, contin&uacute;a JWA. Este promotor fue un pionero en la organizaci&oacute;n de eventos de rap, como el primer concierto de La Puta Opp sobre un escenario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gracias a mis tíos, que eran discjockeys, empecé a escuchar música negra y acabé montando la primera fiesta de rap en 1989 con dos discos, una mezcladora y algunos cassetes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">JWA</span>
                                        <span>—</span> Promotor musical
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A inicios de los a&ntilde;os noventa lleg&oacute; una oleada de nuevos escritores. Seg&uacute;n Classics Palma, &ldquo;surgieron muchos nombres como Obas, Eric, Bazo, Manu, Hezo, Gori, Hock, Scawt, Vore, Jar, Idron y Zoes, entre muchas otras firmas que marcaron una &eacute;poca incre&iacute;ble&rdquo;. Durante aquellas tardes de pintura y m&uacute;sica se formaban diferentes grupos, com&uacute;nmente llamados <em>crews</em>, espacios de amistad en los barrios de la periferia en torno a esta cultura representada por la uni&oacute;n de cuatro elementos ineludibles para quienes quisieran participar de ella: el rap, el grafiti, el <em>breakdance</em> y los dj&rsquo;s. El <em>boom</em> del grafiti llen&oacute; las calles de pompas &ndash;pintadas con letras redondas y sencillas&ndash;, firmas y colores que no dejaban a nadie indiferente, creando, adem&aacute;s, diversas publicaciones en formatos fanzine que serv&iacute;an como veh&iacute;culo de comunicaci&oacute;n de la cultura reci&eacute;n llegada a la isla.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras c<em>rews </em>en formarse en Mallorca fueron Unit Posse, Palma Conexi&oacute;n, Todos Contra Ti y La Puta Opp, que adem&aacute;s se convirti&oacute; en una reconocida banda de rap por publicar <em>Vacaciones en el mar</em>, el primer &aacute;lbum de rap a nivel estatal. M&aacute;s adelante llegaron nuevas bandas de escritores de grafiti y raperos de los barrios de El Vivero, el Rafal o Es Molinar, como Vivero Hills 666, Dispersos, Vigila Tu Pared, Zona Prohibida, Triple 6, El C&iacute;rculo Kruel o Destroy King Town. El grafiti ya estaba plenamente asentado en la sociedad. Fue una &eacute;poca marcada por una alta efervescencia creativa donde los j&oacute;venes de los barrios desfavorecidos comenzaban a organizarse para construir un nuevo estilo de vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Grafiti, deseo y trascendencia humana&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La autora de <em>L&rsquo;art urb&agrave; a Mallorca</em>, Neus Aguil&oacute;, explica que los inicios de la escritura en las paredes pueden remontarse mucho tiempo atr&aacute;s, incluso siglos.<strong> </strong>En su libro, cuenta que los comienzos del grafiti podr&iacute;an, de alguna manera, datarse a partir de las inscripciones en las cuevas de Altamera o en Pompeya. &ldquo;Esta ciudad romana estuvo sepultada durante unos 1.500 a&ntilde;os y, cuando se descubri&oacute;, se encontraron muchas pintadas de todo tipo, de publicidad electoral, de avisos entre vecinos, de transacciones de esclavos y de cuestiones personales relacionadas con el duelo, por ejemplo, cuando alguien mor&iacute;a&rdquo;, expresa la escritora a elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la autora, en la isla de Mallorca pueden encontrarse casos semejantes en las inscripciones que se encuentran en las paredes del hist&oacute;rico Castillo de Bellver, construido a principios del siglo XIV, con mensajes escritos durante la guerra de sucesi&oacute;n espa&ntilde;ola y m&aacute;s tarde por prisioneros republicanos en la guerra civil espa&ntilde;ola. &ldquo;Fue una prisi&oacute;n del bando nacional donde acabaron muchos presos que quisieron dejar constancia de su paso con sus nombres y fechas de reclusi&oacute;n&rdquo;, matiza Aguil&oacute;, recordando que tambi&eacute;n hay ejemplos similares en el convento de San Francisco o en la Catedral de Palma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c70d145-80c5-45f0-8acd-35b65f772968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras una exhaustiva investigaci&oacute;n, la escritora y fil&oacute;loga conecta estas inscripciones antiguas con el <em>grafiti </em>y el arte urbano actual, como si se tratase de un deseo de trascendencia inseparable del ser humano. &ldquo;La esencia es la misma, tenemos la necesidad de dejar huellas all&iacute; por donde pasamos. Obviamente, las pintadas de hoy se han vuelto verdaderas obras de arte, pero han existido desde que el ser humano supo escribir&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1c40135-fe15-4452-9e65-5aa6dc9da6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd4ed5ee-e858-4be6-bf84-8c27dd7a74f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, este deseo ha pasado por muchas fases y formas distintas. Desde la inscripci&oacute;n para el recuerdo, pasando por la pintada pol&iacute;tica o de protesta hasta el grafiti, que se establece en las sociedades contempor&aacute;neas como una cultura al margen de la norma. &ldquo;Aunque se haya diluido mucho con el tiempo y ahora el grafiti sea una rama m&aacute;s de la creaci&oacute;n art&iacute;stica, desde su nacimiento en Estados Unidos fue siempre un grito de rebeli&oacute;n frente a la situaci&oacute;n sociopol&iacute;tica&rdquo;, expresa Main, del colectivo Dispersos, actualmente retirada del grafiti.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, muchos escritores destacan que el movimiento Hip-Hop siempre ha estado lleno de &ldquo;mensajes de j&oacute;venes de familias obreras en una posici&oacute;n de protesta en contra de las injusticias y problemas sociales&rdquo;, defiende Fran S.C, artista urbano desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. &ldquo;Tener tu nombre por toda la ciudad era y es un acto de rebeli&oacute;n, una muestra de talento y actitud, una manera de decir estoy aqu&iacute; y no puedes pararme, no puedes controlar esto&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cultura que uni&oacute; a los barrios&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La idea de trascender y expresarse por parte de quienes pertenec&iacute;an a la cultura del Hip Hop llev&oacute; a organizar grandes eventos en Mallorca como festivales de rap y shows de grafiti que daban a conocer a escritores locales, nacionales e internacionales. Uno de los organizadores de estos encuentros fue el escritor Tasiz, quien en 2001 puso en marcha <em>Calvi&agrave; Hip Hop</em>, una jam que tuvo dos ediciones donde se encontraron escritores de grafiti, raperos, skaters y dem&aacute;s afines a la cultura urbana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo empez&oacute; cuando la alcaldesa del municipio de Calvi&agrave;, Margarita N&aacute;jera, ley&oacute; una carta que le escrib&iacute; pidi&eacute;ndole que legalizasen algunas paredes para que pudi&eacute;semos pintar. Entonces me cit&oacute; con un grupo de dinamizadores y conseguimos la &uacute;nica legalizaci&oacute;n de paredes por decreto en toda Baleares y fue en 1999&rdquo;, recuerda el escritor, que tambi&eacute;n fue locutor de radio en el municipio y redactor de Hip Hop Nation, la primera revista espa&ntilde;ola dedicada a la cultura urbana y al grafiti.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La alcaldesa de Calvià, Margarita Nájera, leyó una carta que le escribí pidiéndole que legalizasen algunas paredes para que pudiésemos pintar. Entonces me citó con un grupo de dinamizadores y conseguimos la única legalización de paredes por decreto en toda Baleares y fue en 1999</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tasiz</span>
                                        <span>—</span> Escritor 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Le vend&iacute; a los pol&iacute;ticos la idea de que la lucha contra el grafiti era una lucha perdida, porque la gente sal&iacute;a de noche con sprays a pintar, y as&iacute; surgi&oacute; Calvi&agrave; Hip Hop. Inspirado por un evento similar en el Poble Espanyol de Barcelona en 1994 donde hab&iacute;a estado, quise trasladarlo a la isla y as&iacute; lo hicimos, trayendo a grandes m&uacute;sicos como SFDK o Falsa Alarma hasta que el Partido Popular entr&oacute; en el Ayuntamiento y se acab&oacute;&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de este hist&oacute;rico festival, Tasiz, a quien le gustaba juntar a la gente, organiz&oacute; diversas jornadas de pinturas murales uniendo a grupos de diferentes barrios. &ldquo;Despu&eacute;s de los pioneros, empezaron a llegar escritores menos vand&aacute;licos, que dibujaban muy bien, y decid&iacute; unirlos para hacer un mural que se llam&oacute; <em>Fantas&iacute;a' </em>y en el que participaron hasta catorce personas&rdquo;, explica el escritor, que incluso llev&oacute; unos andamios de la empresa de electricidad de su padre para &ldquo;tener suficiente infrasestructura debido a la altura de los muros&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-DhTJQL2hvxI-1059', 'youtube', 'DhTJQL2hvxI', document.getElementById('yt-DhTJQL2hvxI-1059'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-DhTJQL2hvxI-1059 src="https://www.youtube.com/embed/DhTJQL2hvxI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre el arte y el vandalismo</strong></h2><p class="article-text">
        A lo largo de su existencia, este arte callejero ha sido censurado por una sociedad que lo considera vandalismo ya que, en muchos de los casos, se realiza de manera ilegal y muchos grafitis pueden encontrarse en espacios donde se ha pintado sin permiso. Esta cuesti&oacute;n genera un amplio debate entre los escritores, que va desde la defensa misma de la ilegalidad como una condici&oacute;n esencial de su pr&aacute;ctica, tal y como apuntan desde Classics Palma, hasta quienes reclaman espacios legales para poder manifestar su expresi&oacute;n art&iacute;stica en libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; no es vandalismo, una pintada sobre una superficie supone algo m&iacute;nimo, no es como romper un cristal, agredir a alguien o robar. Creo que se le da m&aacute;s importancia de la que merece. Hay conductas individuales que generan un impacto brutal sobre el medio ambiente y no se consideran vandalismo, la gente deber&iacute;a mirarse el ombligo antes de criticar&rdquo;, explica Fran S.C.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed94cd62-3243-4628-8bad-98baef70540d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En cualquier caso, todas las personas entrevistadas aseguran que &ldquo;un grafiti nunca puede ser cualquier cosa pintada sobre una pared&rdquo;. Tal y como expresa Hermano L, pese a que &ldquo;pueda haber descontrolados&rdquo;, por lo general &ldquo;un grafitero hecho y derecho tiene criterio y nunca pintar&aacute; sobre una muralla del siglo XVI, ya que es una persona que tiene conocimientos sobre arte&rdquo;. En este sentido, algunos escritores como Tasiz apuntan que &ldquo;nunca ha sido el objetivo el bombardeo&rdquo; &ndash;una pr&aacute;ctica que consiste en pintar firmas y grafitis r&aacute;pidos de manera ilegal por las ciudades&ndash;. &ldquo;Incluso cuando se pintaba en la L&iacute;nea 6 del metro de Nueva York, que es de donde viene el grafiti vand&aacute;lico, la gente quer&iacute;a pintar bien y hacer cosas chulas. Pintadas y grafiti no son lo mismo y no pueden ir en el mismo saco&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        En esa b&uacute;squeda de la legalidad, el escritor Lokomas explica que en una ocasi&oacute;n, junto a Gori, Nase y Obas, solicitaron un permiso a la direcci&oacute;n del colegio IES Josep Sureda i Blanes para poder pintar en sus paredes. &ldquo;El a&ntilde;o pasado quisimos montar un festival en la calle del instituto, pero no conseguimos dar con nadie del Ayuntamiento de Palma que nos pudiese ayudar&rdquo;, lamenta el escritor. &ldquo;Desde luego, en Palma no est&aacute;n por la labor de contribuir, a diferencia del municipio de Inca, donde s&iacute; estamos en conversaciones a trav&eacute;s de diferentes proyectos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un grafitero hecho y derecho tiene criterio y nunca pintará sobre una muralla del siglo XVI, ya que es una persona que tiene conocimientos sobre arte</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hermano L</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Hacer la cruz al grafiti: la &ldquo;guerra&rdquo; contra los escritores</strong></h2><p class="article-text">
        Lokomas destaca que el Ayuntamiento de la ciudad &ldquo;acaba de borrar una pieza m&iacute;tica&rdquo; que se hizo en conmemoraci&oacute;n de los 23 a&ntilde;os de L&iacute;nea 6. &ldquo;No lo entiendo, no es normal que pinten de gris una pared rodeada de solares&rdquo;, lamenta el escritor, que anuncia que actualmente se est&aacute; viviendo una &ldquo;guerra&rdquo; contra el grafiti por parte de las instituciones. &ldquo;Consiguieron hacer algo que no se hab&iacute;a hecho en ning&uacute;n pa&iacute;s del mundo, que fue pasar de tapar las pintadas a hacer cruces en forma de equis sobre ellas dejando las paredes mucho peor&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea de la &ldquo;guerra&rdquo; institucional contra el arte callejero es tambi&eacute;n compartida por Neus Aguil&oacute;, quien considera que &ldquo;especialmente en Palma se ha emprendido un ataque bastante intenso contra el grafiti, que siempre ha tenido m&aacute;s mala prensa que el <em>street art</em>&rdquo;, explica la escritora a elDiario.es. Por su parte, Fran S.C. recuerda un momento &ldquo;muy peculiar&rdquo;, cuando el Ayuntamiento &ldquo;cedi&oacute; una pared del centro cercana al paseo mar&iacute;timos dando unos sprays de p&eacute;sima calidad y borrando todo aquello pocos meses despu&eacute;s&rdquo;. &ldquo;El grafiti no va a desaparecer de las ciudades y creo que gente cualificada deberia tomar las riendas para ceder espacios y poder llegar a acuerdos con los escritores de cada ciudad&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_50p_1115736.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_50p_1115736.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_75p_1115736.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_75p_1115736.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_default_1115736.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_default_1115736.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/342cc5d6-0e90-4fc8-abfc-ca3857710647_source-aspect-ratio_default_1115736.jpg"
                    alt="TCT fanzine fue la primera publicación de graffiti en 1991"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                TCT fanzine fue la primera publicación de graffiti en 1991                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su libro, Neus Aguil&oacute; se acerca a reconocidos artistas del <em>street art</em>, la versi&oacute;n legal y profesionalizada del grafiti, como Joan Aguil&oacute;, Soma, Carolina Ad&aacute;n Caro, F&aacute;tima de Juan o Grip Face. La autora explica que se trata de artistas que trabajan principalmente a trav&eacute;s de encargos privados e institucionales, abarcando un &ldquo;p&uacute;blico cada vez m&aacute;s amplio&rdquo; y que &ldquo;va m&aacute;s all&aacute; de la subcultura del grafiti, m&aacute;s ligada a lo ef&iacute;mero y a lo ilegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva situaci&oacute;n del grafiti legal y remunerado, al que han pasado a formar parte muchos escritores de grafiti, pero tambi&eacute;n nuevas generaciones de artistas alejados del Hip-Hop, genera debates para el futuro de esta cultura. Tal y como apunta Hermano L, &ldquo;ahora hay quienes se adaptan y lo intentan profesionalizar, pero la verdad es que da un poco de rabia por toda la gente que ha pasado por arrestos y multas por dedicarse a pintar&rdquo;. Como siempre, el futuro es incierto. Lo que est&aacute; claro es que, con mucha probabilidad, el ser humano no deje de desear trascender m&aacute;s all&aacute; de su tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/poxi-hombre-hip-hop-llevo-grafiti-mallorca-anos-ochenta_1_12223771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:42:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28eceda2-8134-4ecc-ba24-51c9df77a3e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115735.jpg" length="258991" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28eceda2-8134-4ecc-ba24-51c9df77a3e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115735.jpg" type="image/jpeg" fileSize="258991" width="1007" height="567"/>
      <media:title><![CDATA[Poxi, el ‘hombre Hip-Hop’ que llevó el grafiti a Mallorca en los años ochenta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28eceda2-8134-4ecc-ba24-51c9df77a3e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115735.jpg" width="1007" height="567"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Graffiti,Arte,Palma,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Palacio de Vistalegre tiene mirada de mujer y suma otro mural gigante a Carabanchel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/palacio-vistalegre-mirada-mujer-suma-mural-gigante-carabanchel_1_12161849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23b5d2f4-7ab0-4066-915f-2d9c3b7dd0e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Palacio de Vistalegre tiene mirada de mujer y suma otro mural gigante a Carabanchel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El muralista Sfhir es el artífice de la nueva pintada artística que luce este edificio de espectáculos en el distrito, que hace poco inauguró otra obra similar con viñetas de Francisco Ibáñez</p></div><p class="article-text">
        Una mujer de ojos enormes y mirada penetrante vigila a los paseantes en Carabanchel. El Palacio de Vistalegre, un espacio multiusos y de espect&aacute;culos en el barrio del mismo nombre, amanece estos d&iacute;as cubierto en su fachada sur por un nuevo mural de grandes dimensiones. 
    </p><p class="article-text">
        Es el artista Sfhir, conocido muralista, quien lleva la batuta de esta pintura que ahora cubre parte del exterior del edificio, la que da a la calle Matilde Hern&aacute;ndez. La zona norte colinda con Utebo, y aunque una vuelta completa al Palacio de Vistalegre puede durar unos minutos, no son pocos los viandantes que este martes por la ma&ntilde;ana hac&iacute;an parada y contemplaban el mural en ciernes.
    </p><p class="article-text">
        El rostro de una mujer joven de pelo y labios rojos, que parece girarse a mirar fijamente hacia sus observadores, adorna la parte izquierda de la entrada, precedida por una larga escalinata. Al otro lado contin&uacute;an dibuj&aacute;ndose una mano y otras partes del conjunto, una ambiciosa obra de varios metros de longitud. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06e17c1b-8dd1-4c85-ba2e-e5782f92c9cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de frente del mural en el acceso sur del Palacio de Vistalegre, en Carabanchel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de frente del mural en el acceso sur del Palacio de Vistalegre, en Carabanchel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de una semana <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/primera-13-rue-percebe-reencarna-carabanchel-honor-ibanez-vecino_1_12132635.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se inauguraba en el mismo distrito otro mural gigante</a> que, en este caso, representaba una de las p&aacute;ginas del famoso<em> 13, Rue del Percebe</em>, con ic&oacute;nicas vi&ntilde;etas imaginadas por Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva iniciativa se mantiene en la l&iacute;nea emprendida desde la Junta Municipal del Distrito, que trata de encumbrar el nombre de Carabanchel como un barrio de artistas gracias a su presencia cada vez mayor en la zona. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/palacio-vistalegre-mirada-mujer-suma-mural-gigante-carabanchel_1_12161849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Mar 2025 12:58:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23b5d2f4-7ab0-4066-915f-2d9c3b7dd0e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1443078" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23b5d2f4-7ab0-4066-915f-2d9c3b7dd0e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1443078" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Palacio de Vistalegre tiene mirada de mujer y suma otro mural gigante a Carabanchel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23b5d2f4-7ab0-4066-915f-2d9c3b7dd0e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Murales,Graffiti,Arte urbano,Carabanchel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenidos 11 grafiteros por parar trenes en marcha y hacer pintadas que causaron daños de hasta 300.000 euros en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/detenidos-11-grafiteros-parar-trenes-marcha-pintadas-causaron-danos-300-000-euros-madrid_1_12098295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenidos 11 grafiteros por parar trenes en marcha y hacer pintadas que causaron daños de hasta 300.000 euros en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Policía Nacional seguía la pista a varios jóvenes que accedían al transporte público como usuarios y, en plena circulación, accionaban el freno de emergencia para pintar los convoyes. Se les acusa de delitos de daños, desorden público, allanamiento de domicilio jurídico y grupo organizado</p><p class="subtitle">Un cambio en la forma de limpiar grafitis reduce las pintadas en Madrid: “Cada vez son menos frecuentes y más pequeñas”
</p></div><p class="article-text">
        Da&ntilde;os en el transporte p&uacute;blico de Madrid por valor de hasta 300.000 euros y 11 detenidos en consecuencia. La Polic&iacute;a Nacional ha desarticulado a un grupo de grafiteros al que segu&iacute;an la pista desde hace siete meses, y que operaba deteniendo convoyes con la palanca de emergencia en pleno servicio o accediendo ilegalmente por grupos a las instalaciones donde se estacionan los trenes fuera del horario de servicio.  Era en esos momentos cuandi llevaban a cabo las pintadas y despu&eacute;s hu&iacute;an de la escena. 
    </p><p class="article-text">
        A todos los arrestados se les imputan los delitos de da&ntilde;os, des&oacute;rdenes p&uacute;blicos, allanamiento de domicilio jur&iacute;dico y grupo organizado. Las investigaciones se iniciaron en julio del a&ntilde;o 2024 a ra&iacute;z de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-endurece-lucha-grafiti-384-denuncias-700-identificados-protocolo-autores-limpien-pintadas_1_11886058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosas denuncias interpuestas</a> por la operadora de transporte p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        El modus operandi era el siguiente: primero los autores acced&iacute;an al transporte como usuarios del servicio y, en plena circulaci&oacute;n, accionaban el freno de emergencia para ejecutar de forma apresurada la pintada al detenerse el veh&iacute;culo. Esta t&eacute;cnica conocida como &ldquo;<strong>palancazo</strong>&rdquo; puede traer m&uacute;ltiples consecuencias, tales como un perjuicio econ&oacute;mico para la empresa propietaria de los trenes, el peligro para la integridad f&iacute;sica de los pasajeros, la generaci&oacute;n de alarma social y la paralizaci&oacute;n del servicio de transporte.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes consiguieron identificar a varios j&oacute;venes a quienes se les atribu&iacute;a la autor&iacute;a de estos grafitis. Desarrollaban esta labor con una &ldquo;gran profesionalidad&rdquo;, seg&uacute;n explica la Polic&iacute;a en un comunicado, pues empleaban medios y herramientas como radiales port&aacute;tiles o llaves maestras para perpetrar los delitos.
    </p><p class="article-text">
        A finales del pasado mes se estableci&oacute; un dispositivo que ha derivado en la detenci&oacute;n de 11 hombres. Ahora han pasado a disposici&oacute;n judicial como presuntos responsables de varios delitos graves.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/detenidos-11-grafiteros-parar-trenes-marcha-pintadas-causaron-danos-300-000-euros-madrid_1_12098295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Mar 2025 10:49:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99946" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99946" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detenidos 11 grafiteros por parar trenes en marcha y hacer pintadas que causaron daños de hasta 300.000 euros en Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Graffiti,Metro de Madrid,Policía Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cornbread, primer grafitero del mundo: "El grafiti tiene un arte que no se lee, no quiero llamarlo vandalismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cornbread-primer-grafitero-mundo-grafiti-arte-no-lee-no-quiero-llamarlo-vandalismo_1_12030024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ff47849-e892-44b5-8779-f932ef9efde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cornbread, primer grafitero del mundo: &quot;El grafiti tiene un arte que no se lee, no quiero llamarlo vandalismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Darryl MacCray es el precursor del 'taqueo', el graffiti de firmas, que llegó a estampar en el avión de los Jackson Five</p><p class="subtitle"> Una sentencia advierte de que para condenar a un grafitero no es suficiente con reconocer su firma en internet </p></div><p class="article-text">
        La Cidade da Cultura acogi&oacute; este mi&eacute;rcoles una conferencia de Darryl A. McCray, conocido internacionalmente como <em>Cornbread</em> y considerado el primer grafitero contempor&aacute;neo del mundo, uno de los &ldquo;pioneros&rdquo; de este movimiento art&iacute;stico. El <em>writer</em> -as&iacute; prefiere que lo llamen en vez de grafitero-, de 72 a&ntilde;os y procedente de Filadelfia, reh&uacute;sa utilizar la palabra &ldquo;vandalismo&rdquo; para referirse al grafiti y pone el foco en su vertiente art&iacute;stica. &ldquo;El grafiti tiene un arte que en algunos casos no se puede leer. No quiero llamarlo vandalismo solo porque algunos lo hagan. Todo es arte&rdquo;, afirma en declaraciones a Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la conmemoraci&oacute;n del 60 aniversario del nacimiento del graffiti moderno en la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela, el artista comparti&oacute; su historia acompa&ntilde;ado por Seor, autora del primer grafiti gallego pintado en Pontevedra en 1984.
    </p><p class="article-text">
        Minutos antes, <em>Cornbread</em> atendi&oacute; a Europa Press y rememor&oacute; sus inicios, terap&eacute;uticos y sin af&aacute;n art&iacute;stico, en el mundo del grafiti. Darryl McCray adopt&oacute; su apodo en la adolescencia, en referencia al pan de ma&iacute;z que le hac&iacute;a su abuela cuando &eacute;l se encontraba en un centro de menores, en 1965.
    </p><p class="article-text">
        En aquel lugar escribi&oacute; su nombre por todas partes: en la cafeter&iacute;a, en la sala de visitas, en el gimnasio y hasta en la iglesia. Desde el centro, recuerda, le dieron un ultim&aacute;tum: o limpiaba las pintadas o le castigar&iacute;an, pero no cedi&oacute;. &ldquo;No pod&iacute;an controlarme. Cuando me dejaron salir, segu&iacute; pintando una y otra vez. Y me enviaron al psiquiatra, que quer&iacute;a saber por qu&eacute; estaba haciendo eso. Dije: &rdquo;Voy a incendiar el mundo (...). Todav&iacute;a no has visto nada, cuando salga de aqu&iacute;, leer&aacute;s mi nombre&ldquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que en aquel momento la reputaci&oacute;n era muy importante para sobrevivir en un lugar dominado por las pandillas -a las que ayudaba escribiendo cartas a sus novias-. Esas 'firmas' le granjeaban el respeto que necesitaba.
    </p><p class="article-text">
        McCray regres&oacute; a casa en 1967 pero no abandon&oacute; las firmas, que empez&oacute; a dejar en las rutas de autob&uacute;s. &ldquo;Hice que Filadelfia leyera sobre m&iacute;. Escrib&iacute; mi nombre todos los d&iacute;as, en todas partes. Mi madre muri&oacute;, mis abuelos murieron, y esa fue mi terapia. Escrib&iacute; <em>cornbread</em> en todas partes&rdquo;. Aunque sin saberlo, su nombre marc&oacute; el inicio del <em>tagging</em>, taqueo en espa&ntilde;ol, y del grafiti moderno en 1965, un fen&oacute;meno que se expandi&oacute; de Filadelfia a Nueva York y de ah&iacute; a Europa y al resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, entiende que en un primer momento se considerase vandalismo, aunque incide en la vertiente art&iacute;stica actual. &ldquo;En algunos casos el grafiti tiene un arte que no se puede leer. No quiero llamarlo vandalismo solo por ciertos tipos que lo hacen. Todo es arte&rdquo;, ha aseverado.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de su componente art&iacute;stico, ha continuado, es que se encuentre este mi&eacute;rcoles en Santiago y que contin&uacute;e viajando por Am&eacute;rica y Europa para dar conferencias sobre esta t&eacute;cnica. La diferencia, ha se&ntilde;alado, es que &ldquo;ahora se ha mejorado mucho porque se ha convertido en arte <em>mainstream</em> lo que antes era <em>underground</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cornbread bromea sobre las miles de veces que ha podido estampar su firma en muy diversos lugares, algunos tan &uacute;nicos como el avi&oacute;n del grupo estadounidense Jackson Five, momento que recuerda con cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Georgie Woods, un DJ de radio, anunci&oacute; que los Jackson Five vendr&iacute;an a hacer un espect&aacute;culo en Filadelfia y que si quer&iacute;as aut&oacute;grafos pod&iacute;as ir al aeropuerto internacional de Filadelfia (...). Fui all&iacute; y lleg&oacute; el avi&oacute;n y todos se pusieron como locos gritando. Cuando Michael Tito, Marlo, Jackie y Jermaine bajaron las escaleras, fue un caos total. Ah&iacute; fue cuando sub&iacute; las escaleras y escrib&iacute; mi nombre en el avi&oacute;n. Pens&eacute; en escribir mi nombre en varios aviones, pero s&eacute; que si solo escribiera en el avi&oacute;n de Michael Jackson o en el de los Jackson Five, eso valdr&iacute;a la pena&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de usar caligraf&iacute;a &ldquo;muy caracter&iacute;stica&rdquo; al dejar su nombre escrito en las calles, tambi&eacute;n fue uno de los primeros en incorporar elementos que luego se har&iacute;an populares entre los artistas del grafiti, como las coronas y los elefantes, que muestran Banksy y Basquiat, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su aportaci&oacute;n, Cornbread celebra la evoluci&oacute;n del mundo del grafiti. &ldquo;Ha crecido a pasos agigantados. Es un movimiento internacional. Gente de todo el planeta Tierra se involucra en el grafiti&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cornbread-primer-grafitero-mundo-grafiti-arte-no-lee-no-quiero-llamarlo-vandalismo_1_12030024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 18:17:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ff47849-e892-44b5-8779-f932ef9efde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="898716" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ff47849-e892-44b5-8779-f932ef9efde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="898716" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cornbread, primer grafitero del mundo: "El grafiti tiene un arte que no se lee, no quiero llamarlo vandalismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ff47849-e892-44b5-8779-f932ef9efde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Graffiti,Arte urbano,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De una demanda vecinal a la protección del graffiti de 'Muelle', que luce restaurado después de su hallazgo en La Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/demanda-vecinal-proteccion-graffiti-muelle-luce-restaurado-despues-hallazgo-latina_1_11968954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b63cc444-b708-47ce-aeae-9dafc411b147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De una demanda vecinal a la protección del graffiti de &#039;Muelle&#039;, que luce restaurado después de su hallazgo en La Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consejero Mariano de Paco anuncia que las tareas para blindar la obra del famoso grafitero de La Movida, que apareció bajo la pintura en un edificio en obras en la calle Cava Alta, han concluido con éxito. El muro iba a derribarse, pero una petición de los propietarios salvó este vestigio, que será declarado BIC</p><p class="subtitle">Salvado el tercer graffiti de Muelle en Madrid: la Consejería de Cultura anuncia su protección y restauración</p></div><p class="article-text">
        En el cruce de la calle Cava Alta con Toledo, en el distrito de La Latina, luce desde el mi&eacute;rcoles un graffiti restaurado atribuido a <em>Muelle</em>, un conocido artista en tiempos de La Movida Madrile&ntilde;a. Su verdadero nombre es Juan Carlos Arg&uuml;ello, y el de este edificio ser&iacute;a el tercer vestigio del autor conocido en la capital. Lo curioso es que fue hallado bajo capas de pintura en el muro de un edificio en obras que, en un primer momento, iba a derribarse. Llevaba d&eacute;cadas ah&iacute;, pero estuvo a punto de desaparecer. 
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de los vecinos que habitan el inmueble tras la insistente denuncia de un concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, <strong>Antonio Giraldo</strong>, lograron llamar la atenci&oacute;n del Gobierno regional. Y, finalmente, pudieron salvarlo. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, <strong>Mariano de Paco</strong>, publicaba recientemente en sus redes una imagen junto al resultado final, que rescata una peque&ntilde;a parte del muro original para exponer el graffiti sobre el fondo rojo y renovado del nuevo edificio. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1790394237516705947?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De esta manera, ahora forma un tri&aacute;ngulo junto a las otras dos obras que a&uacute;n se conservan de este pionero del arte callejero. Las otras tambi&eacute;n han sido protegidas, una en la calle Montera y la otra, en la c&aacute;rcel de Yeser&iacute;as. El responsable del &aacute;rea competente, De Paco, ha reafirmado que estos elementos de la cultura urbana ser&aacute;n blindados como Bienes de Inter&eacute;s Cultural (BIC).
    </p><p class="article-text">
        Estas declaraciones hacen referencia a una promesa de la presidenta Isabel D&iacute;az Ayuso que tambi&eacute;n inclu&iacute;a el Patrimonio Inmaterial del Siglo de Oro o la Edad de Plata en la regi&oacute;n. Por el momento no se han anunciado fechas concretas. M&aacute;s all&aacute; de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/salvado-tercer-graffiti-muelle-madrid-consejeria-cultura-anuncia-proteccion-restauracion_1_11385689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los vestigios que est&aacute;n expuestos al p&uacute;blico</a>, otras obras de Muelle a&uacute;n se guardan en la capital, solo que permanecen en manos privadas. Quienes quieran apreciarlas en plena calle deber&aacute;n ir a uno de estos tres puntos, despu&eacute;s de sumarse esta &uacute;ltima obra en Cava Alta.
    </p><p class="article-text">
        Muelle (1965-1995), comenz&oacute; a pintar en el barrio de Campamento (Latina), donde naci&oacute; y se cri&oacute;. Su firma, caracterizada por una flecha, se expandi&oacute; r&aacute;pidamente por las calles de Madrid en los a&ntilde;os 80, influenciada por el arte urbano neoyorquino. Este estilo se convirti&oacute; en una forma de expresi&oacute;n alternativa y disruptiva frente al arte convencional que predominaba en la &eacute;poca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/demanda-vecinal-proteccion-graffiti-muelle-luce-restaurado-despues-hallazgo-latina_1_11968954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2025 13:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b63cc444-b708-47ce-aeae-9dafc411b147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180096" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b63cc444-b708-47ce-aeae-9dafc411b147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180096" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De una demanda vecinal a la protección del graffiti de 'Muelle', que luce restaurado después de su hallazgo en La Latina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b63cc444-b708-47ce-aeae-9dafc411b147_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Graffiti,Cultura,BIC - Bien de Interés Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sentencia advierte de que para condenar a un grafitero no es suficiente con reconocer su firma en internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/sentencia-advierte-condenar-grafitero-no-suficiente-reconocer-firma-internet_1_11933549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52af024d-c91e-4ab0-a09c-c1dbbe44ce3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sentencia advierte de que para condenar a un grafitero no es suficiente con reconocer su firma en internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Audiencia de Madrid anula la condena de dos años de cárcel impuesta a un hombre con antecedentes acusado de pintar 18 metros de un tren de Renfe porque la única prueba contra él es que la firma era la que usaba habitualmente</p><p class="subtitle">El Supremo enseña el camino del banquillo a los grafiteros que dañen el patrimonio artístico</p></div><p class="article-text">
        Un tribunal de Madrid ha decidido absolver a <a href="https://www.eldiario.es/temas/graffiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grafitero</a> que hab&iacute;a sido condenado a entrar en prisi&oacute;n por vandalizar un tren con una pintada de 18 metros cuadrados en la localidad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/alcala-de-henares/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcal&aacute; de Henares</a>. Los jueces anulan una sentencia de dos a&ntilde;os y un d&iacute;a de prisi&oacute;n, adem&aacute;s de la obligaci&oacute;n de pagar a Renfe los 3.476,33 euros que cost&oacute; reparar el vag&oacute;n, porque la Polic&iacute;a se limit&oacute; a identificar su firma, que ya conoc&iacute;an de otras veces, en vez de buscar pruebas que le ubicaran en el and&eacute;n en el momento de la pintada. Solo eso, dice la Audiencia Provincial, no es bastante para condenar al grafitero. 
    </p><p class="article-text">
        El hombre ahora absuelto, seg&uacute;n la sentencia que ha podido examinar elDiario.es, se sent&oacute; en el banquillo despu&eacute;s de que la Polic&iacute;a le acusara como responsable directo de un grafiti que abarcaba buena parte de un tren de cercan&iacute;as en la localidad madrile&ntilde;a de Alcal&aacute; de Henares. Una pintada de 18 metros cuadrados. Se desconoce si las c&aacute;maras hab&iacute;an captado al acusado pintando el vag&oacute;n, pero los agentes le se&ntilde;alaron sin g&eacute;nero de dudas en el juzgado: era su firma, el mismo tag que exhib&iacute;a en las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Eso fue suficiente para que una magistrada le impusiera una condena de dos a&ntilde;os y un d&iacute;a de c&aacute;rcel por un delito de &ldquo;da&ntilde;os en bienes destinados a uso p&uacute;blico&rdquo;, adem&aacute;s de la obligaci&oacute;n de indemnizar a <a href="https://www.eldiario.es/temas/renfe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Renfe</a>. Una condena agravada por la existencia de antecedentes penales computables: un juzgado de Paterna ya le hab&iacute;a impuesto, un a&ntilde;o antes, otra condena de 16 meses de prisi&oacute;n por un delito de da&ntilde;os, sentencia que no fue ejecutada. 
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia Provincial de Madrid ha examinado el caso y ha concluido que el acusado fue condenado sin pruebas suficientes, rechazando entre otros argumentos su alegaci&oacute;n no probada de que en ese momento estaba interno en <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/permiso-abogados-entrar-carcel-ordenador-digitalizacion-debe-incluir-presos_1_10536435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la c&aacute;rcel barcelonesa de Brians</a>. Los jueces reconocen que s&iacute; existe &ldquo;prueba indiciaria&rdquo; contra &eacute;l, como que la Polic&iacute;a identificara que la firma que apareci&oacute; en el tren era la que &eacute;l usaba habitualmente, pero eso no es suficiente para imponerle una condena que implique su entrada obligatoria en prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los agentes de Polic&iacute;a, a lo largo del juicio, explicaron que el acusado ya hab&iacute;a sido detenido varias veces &ldquo;portando botes de spray&rdquo; y que la firma de un grafitero &ldquo;implica publicidad para su autor, mayor si se realiza en un vag&oacute;n de tren, por su movilidad&rdquo;. Se&ntilde;alaron que comprobaron &ldquo;en las redes sociales&rdquo; que esa era su firma pero, reprocha ahora el tribunal, &ldquo;no se identifica la red social y tampoco se aportan a las actuaciones ninguna imagen de las citadas redes en las que se observe al recurrente con la firma que se le atribuye&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces reconocen que la firma de un grafitero suele usarse de forma personal. &ldquo;En ese mundo del grafiti sus autores firman sus trabajos y ninguno de ellos usa el tag del resto&rdquo;, concede la Audiencia de Madrid. Pero no hay pruebas que le ubiquen ese d&iacute;a cerca del tren vandalizado en Alcal&aacute; de Henares y adem&aacute;s es &ldquo;irrelevante&rdquo; que hubiera sido detenido m&aacute;s veces con botes, &ldquo;lo cual no es delictivo&rdquo;. &ldquo;Este &oacute;rgano de apelaci&oacute;n alberga dudas sobre la autor&iacute;a de los grafitis&rdquo;, dicen para anular esa condena de dos a&ntilde;os y un d&iacute;a de prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as que comparecieron en el juicio, explica la Audiencia de Madrid, &ldquo;no acreditan que el recurrente estuviera en el lugar de los hechos el d&iacute;a y hora se&ntilde;alado realizando un grafiti, que se identifica solamente por su firma, extremo negado por el acusado&rdquo;.&nbsp;La condena original, ahora completamente anulada, inclu&iacute;a pagar a Renfe lo que cost&oacute; limpiar la pintada y sustituir la entrada en prisi&oacute;n por su expulsi&oacute;n del pa&iacute;s al ser un ciudadano bielorruso en situaci&oacute;n irregular. 
    </p><p class="article-text">
        Los tribunales espa&ntilde;oles han establecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que, en caso de existir pruebas suficientes, un grafitero puede enfrentarse a una condena de prisi&oacute;n, especialmente si el objeto de sus pintadas ha sido alg&uacute;n tipo de patrimonio art&iacute;stico. Hace tres a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/cultura/supremo-ensena-camino-banquillo-grafiteros-danen-patrimonio-artistico_1_8873789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Supremo</a> estableci&oacute; en este tipo de casos los jueces pod&iacute;an condenar por un delito contra el patrimonio hist&oacute;rico-art&iacute;stico. Los jueces analizaron el caso de un hombre que en 2017 fue cazado tras hacer varias pintadas en una escultura de Eduardo Chillida en la Plaza del Rey de Madrid y decidieron imponerle cinco meses de presidio adem&aacute;s de la obligaci&oacute;n de indemnizar al Ayuntamiento de la capital con los m&aacute;s de 1.300 euros que cost&oacute; su reparaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El consistorio madrile&ntilde;o, tal y como explic&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-endurece-lucha-grafiti-384-denuncias-700-identificados-protocolo-autores-limpien-pintadas_1_11886058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>, aprob&oacute; a finales del a&ntilde;o pasado un endurecimiento del protocolo de prestaci&oacute;n ambiental sustitutoria de las sanciones en materia de limpieza de los espacios p&uacute;blicos y gesti&oacute;n de residuos para que los autores de estas pintadas no puedan sustituir las multas por una prestaci&oacute;n en beneficio de la comunidad a no ser que accedan a eliminar ellos el grafiti. 
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n datos del Ayuntamiento, se han levantado 264 expedientes y 384 denuncias, hay 42 investigados y casi 700 identificados, se han desplegado 200 vigilancias y se han remitido 117 atestados a juzgados de instrucci&oacute;n y otros nueve a la Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente por delitos de da&ntilde;os a edificios protegidos o de inter&eacute;s cultural.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Pozas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/sentencia-advierte-condenar-grafitero-no-suficiente-reconocer-firma-internet_1_11933549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jan 2025 23:25:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/52af024d-c91e-4ab0-a09c-c1dbbe44ce3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2291188" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/52af024d-c91e-4ab0-a09c-c1dbbe44ce3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2291188" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una sentencia advierte de que para condenar a un grafitero no es suficiente con reconocer su firma en internet]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/52af024d-c91e-4ab0-a09c-c1dbbe44ce3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Graffiti,Alcalá de Henares,Renfe,Vandalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid endurece su lucha contra el grafiti: 384 denuncias, 700 identificados y protocolo para que los autores limpien sus pintadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-endurece-lucha-grafiti-384-denuncias-700-identificados-protocolo-autores-limpien-pintadas_1_11886058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Madrid endurece su lucha contra el grafiti: 384 denuncias, 700 identificados y protocolo para que los autores limpien sus pintadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El área de Medio Ambiente aprueba que quienes cometan estas infracciones y quieran conmutar la multa ya no pueden hacerlo por una prestación en beneficio de la comunidad, salvo que dicha actuación consista en la eliminación del grafiti por el que fueron sancionados</p><p class="subtitle">La historia del grafiti en Madrid en un libro: desde mucho antes de Muelle hasta hoy</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida sigue intensificando su persecuci&oacute;n contra los grafitis no autorizados en Madrid. El Ayuntamiento ha aprobado la modificaci&oacute;n del protocolo de prestaci&oacute;n ambiental sustitutoria de las sanciones en materia de limpieza de los espacios p&uacute;blicos y gesti&oacute;n de residuos.&nbsp;En la pr&aacute;ctica, el cambio supone que quienes cometan una infracci&oacute;n por pintadas en el espacio p&uacute;blico y quieran conmutar la multa econ&oacute;mica ya no pueden hacerlo por una prestaci&oacute;n en beneficio de la comunidad, salvo que dicha actuaci&oacute;n consista espec&iacute;ficamente en la eliminaci&oacute;n del grafiti por el que fueron sancionados.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que ya ha sido aprobada en Junta de Gobierno, parte del &aacute;rea de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. El concejal delegado del ramo, Borja Carabante, considera que la medida permitir&aacute; &ldquo;reducir estos comportamientos inc&iacute;vicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n coincide con la publicaci&oacute;n de los datos sobre las sanciones y actuaciones ejecutadas desde la Secci&oacute;n de Protecci&oacute;n del Patrimonio Urbano, creada a finales de 2023 y con 39 agentes municipales dedicada a ella. En total, se han levantado 264 expedientes y 384 denuncias, hay 42 investigados y casi 700 identificados, se han desplegado 200 vigilancias y se han remitido 117 atestados a juzgados de instrucci&oacute;n y otros nueve a la Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente por delitos de da&ntilde;os a edificios protegidos o de inter&eacute;s cultural. El Ejecutivo municipal cree que estos resultados son &ldquo;muy positivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, a trav&eacute;s del Servicio P&uacute;blico de Limpieza Urgente (Selur), se limpiaron 722.534 metros cuadrados en 73.005 servicios. El Ayuntamiento considera estas cifras especialmente altas, ya que fue el primer a&ntilde;o en el que las patrullas de limpieza estuvieron plenamente operativas y completaron mucho del trabajo atrasado que, aseguran, impuls&oacute; la creaci&oacute;n de estos equipos. Respecto a 2024, hasta el mes de septiembre incluido, se han prestado 42.259 servicios y limpiado 379.432 metros cuadrados.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-endurece-lucha-grafiti-384-denuncias-700-identificados-protocolo-autores-limpien-pintadas_1_11886058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2024 11:47:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99946" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99946" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid endurece su lucha contra el grafiti: 384 denuncias, 700 identificados y protocolo para que los autores limpien sus pintadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/34e55170-ef05-428f-9a39-c8af9714e692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid,Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Principado lanza una campaña de prevención frente al acoso escolar inspirada en la cultura urbana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/principado-lanza-campana-prevencion-frente-acoso-escolar-inspirada-cultura-urbana_1_11859056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f8dd989-871c-412d-ac51-35cf6b82074b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Principado lanza una campaña de prevención frente al acoso escolar inspirada en la cultura urbana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo el lema "Tú puedes ser el cambio, tú tienes la voz" se desarrollará hasta el 20 de diciembre e incluye un rap en el que se advierte de la importancia de que nadie se mantenga impasible ante estas situaciones</p><p class="subtitle">“Mamá quiero cambiar de colegio”, la alerta que llevó a una familia a denunciar acoso escolar en un centro del Opus Dei</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno del Principado ha puesto en marcha este jueves una nueva campa&ntilde;a de concienciaci&oacute;n social dirigida a sensibilizar y prevenir el acoso escolar. La iniciativa se desarrollar&aacute; hasta el 20 de diciembre en medios de comunicaci&oacute;n digitales, emisoras de radio y redes sociales. Los materiales est&aacute;n elaborados en castellano, asturiano y eonaviego.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a #stopbullying recurre en esta ocasi&oacute;n a la cultura urbana hip hop con un cartel, a semejanza de un grafiti, con el lema &ldquo;T&uacute; puedes ser el cambio, t&uacute; tienes la voz&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Figura, adem&aacute;s, el tel&eacute;fono gratuito del ministerio de atenci&oacute;n permanente (900018018) y el correo electr&oacute;nico del Servicio de Inspecci&oacute;n Educativa de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n (<a href="mailto:sie-acosoescolar@asturias.org" target="_blank" class="link">sie-acosoescolar@asturias.org</a>) para denunciar de forma an&oacute;nima cualquier caso.
    </p><p class="article-text">
        Como material novedoso, incluye un rap en el que se advierte de la importancia de que nadie se mantenga impasible ante posibles situaciones de acoso escolar. El objetivo es poder llegar a las personas m&aacute;s j&oacute;venes utilizando un g&eacute;nero musical y un lenguaje con el que est&eacute;n familiarizadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05f4226f-ec46-4212-90d8-404b144a54c8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los carteles de la campaña contra el acoso escolar en Asturias. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los carteles de la campaña contra el acoso escolar en Asturias.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta nueva campa&ntilde;a se suma a otras medidas impulsadas por la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, como las tres actualizaciones del protocolo de actuaci&oacute;n para incluir el ciberacoso, las conductas que atenten contra la orientaci&oacute;n e identidad sexual o para atender las sugerencias de las direcciones de los centros educativos.
    </p><p class="article-text">
        La consejer&iacute;a ultima tambi&eacute;n la contrataci&oacute;n de un programa inform&aacute;tico espec&iacute;fico orientado a la prevenci&oacute;n del acoso, que se pondr&aacute; a disposici&oacute;n de todos los centros de ense&ntilde;anza p&uacute;blicos y concertados y que abarcar&aacute; todas las etapas educativas. Esta medida tiene un presupuesto de 160.000 euros.
    </p><h2 class="article-text">Asturias, pionera en la figura del coordinador</h2><p class="article-text">
        Asimismo, la consejer&iacute;a prepara una aplicaci&oacute;n propia para que las direcciones de los centros puedan notificar las incidencias relacionadas con el acoso escolar.
    </p><p class="article-text">
        Otras actuaciones han sido la subvenci&oacute;n nominativa al Colegio de Psicolog&iacute;a para habilitar un tel&eacute;fono directo de intervenci&oacute;n en situaciones de crisis e impartir charlas formativas a profesorado y familias. Desde junio hasta ahora, han participado casi 3.300 personas. Esa ayuda tendr&aacute; continuidad en 2025.
    </p><p class="article-text">
        Asturias fue pionera en la implantaci&oacute;n de la figura del coordinador de bienestar y protecci&oacute;n en los centros en el curso escolar 2021-2022. Desde entonces, esta figura ha duplicado la carga con dos horas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/principado-lanza-campana-prevencion-frente-acoso-escolar-inspirada-cultura-urbana_1_11859056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2024 11:21:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f8dd989-871c-412d-ac51-35cf6b82074b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="192599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f8dd989-871c-412d-ac51-35cf6b82074b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="192599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Principado lanza una campaña de prevención frente al acoso escolar inspirada en la cultura urbana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f8dd989-871c-412d-ac51-35cf6b82074b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Educación,Acoso escolar,Rap,Graffiti]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
