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    <title><![CDATA[elDiario.es - Muertes fronterizas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/muertes-fronterizas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Muertes fronterizas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[3.090 personas han muerto en 2025 tratando de migrar a España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/3-090-personas-han-muerto-2025-tratando-migrar-espana_1_12874686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d901aff-b915-40e3-8f7a-151f92cd3daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133388.jpg" width="3495" height="1966" alt="3.090 personas han muerto en 2025 tratando de migrar a España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trayecto desde Argelia se consolida como el más peligroso en un año en el que descienden los fallecidos, pero aumenta el número de siniestros, según el recuento de la ONG Caminando Fronteras</p><p class="subtitle">10.457 personas han muerto en su intento de migrar a España en 2024, el año más mortífero </p></div><p class="article-text">
        Un total de 3.090 personas han muerto a lo largo de 2025 intentando migrar a trav&eacute;s de distintas rutas a Espa&ntilde;a, seg&uacute;n el recuento publicado este lunes por la ONG <a href="https://caminandofronteras.org/monitoreo/monitoreo-derecho-a-la-vida-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caminando Fronteras</a>, que toma sus datos del contacto directo con los supervivientes y las familias de las v&iacute;ctimas. El a&ntilde;o que termina constata la consolidaci&oacute;n de la ruta argelina, que supera a la que va hacia Canarias y ya es la m&aacute;s transitada y peligrosa &ndash;en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-laboratorio-necrofrontera-travesia-migratoria-deja-1-000-muertos-desaparecidos-2025_1_12874680.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especial la que tiene como destino las islas Baleares</a>&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n ha documentado, hasta el 15 de diciembre, 303 tragedias. Si bien el n&uacute;mero de fallecidos baja, sobre todo a partir de marzo, respecto a las cifras del informe de 2024 &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/10-457-personas-han-muerto-migrar-espana-2024-ano-mortifero_1_11925508.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando registraron el fallecimiento de 10.457 personas (en 2023, 6.618)</a>&ndash; la ONG indica que los siniestros han aumentado en 2025 (10 m&aacute;s este a&ntilde;o que el anterior) y que el descenso de v&iacute;ctimas mortales se debe a que las embarcaciones accidentadas llevaban menos personas a bordo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta tendencia confirma que una parte sustancial de las muertes en las rutas hacia el Estado espa&ntilde;ol no puede explicarse como sucesos fortuitos o inevitables, sino como el resultado previsible de un sistema que contin&uacute;a anteponiendo el control de las fronteras a la protecci&oacute;n de la vida&rdquo;, denuncia el informe.
    </p><p class="article-text">
        La ruta argelina se reafirma como la m&aacute;s letal, ya que concentra el 70% de los siniestros mar&iacute;timos. Un total de 1.037 personas migrantes salidas de Argelia fallecieron en 121 tragedias. El mayor riesgo est&aacute; en la conexi&oacute;n entre Ibiza y Formentera, &ldquo;con recorridos m&aacute;s largos y expuestos en una zona donde no hay proactividad de los servicios de salvamento&rdquo;, se&ntilde;ala la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas en el conjunto de rutas son hombres, pero tambi&eacute;n han perdido la vida 192 mujeres y 437 ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes. 
    </p><h2 class="article-text">1.906 v&iacute;ctimas en la ruta a Canarias</h2><p class="article-text">
        En 2025, se ha observado una reducci&oacute;n de las llegadas por la&nbsp;ruta atl&aacute;ntica hacia las Islas Canarias, lo que Caminando Fronteras atribuye a &ldquo;la intensificaci&oacute;n de los mecanismos de control migratorio&rdquo; y a &ldquo;la externalizaci&oacute;n de fronteras hacia terceros pa&iacute;ses, no por una mejora real en la protecci&oacute;n del derecho a la vida&rdquo;. En esta externalizaci&oacute;n destaca el caso de Mauritania, de donde partieron 1.319 de las 1.906 v&iacute;ctimas en el oc&eacute;ano &ndash;y fallecieron en 27 tragedias&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Encargar la vigilancia a terceros pa&iacute;ses, sufragada con aportaciones de la UE y de los pa&iacute;ses a t&iacute;tulo individual, &ldquo;ampl&iacute;a los espacios fronterizos y multiplica aquellos donde la vida est&aacute; amenazada&rdquo;, critica la ONG. Las rutas desde Agadir-Dajla (Marruecos-S&aacute;hara Occidental), Senegal y Gambia tambi&eacute;n superan el centenar de muertos, respectivamente, y se registran tambi&eacute;n partidas desde puntos cada vez m&aacute;s meridionales, como Guinea-Conakry.
    </p><p class="article-text">
        Entetanto, se ha registrado un incremento significativo de intentos de llegada y tragedias en el cruce del Estrecho, donde 139 v&iacute;ctimas perdieron la vida, mientras otras personas fallecieron en la valla de Ceuta. &ldquo;Dos de ellas murieron a causa de las heridas provocadas por la ca&iacute;da del vallado y la demora en el tiempo de auxilio m&eacute;dico, mientras que la tercera falleci&oacute;, seg&uacute;n los testimonios recopilados, a consecuencia de los golpes recibidos por parte de los servicios de control migratorio&rdquo;, explica el documento.
    </p><h2 class="article-text">70 embarcaciones desaparecidas</h2><p class="article-text">
        La ONG destaca varios casos concretos por lo ilustrativo de sus situaciones; por ejemplo, el de un cayuco con 203 personas a bordo que parti&oacute; desde Nuakchot (Mauritania) el 3 de enero y del que nunca m&aacute;s se volvi&oacute; a saber. Fue solo una de las 70 embarcaciones que desaparecieron sin dejar rastro a lo largo del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se tuvo constancia de la alerta hasta siete d&iacute;as despu&eacute;s de la salida porque la informaci&oacute;n se queda en la propia clandestinidad de la ruta&rdquo;, explica el informe, que llama la atenci&oacute;n sobre &ldquo;la ausencia de protocolos s&oacute;lidos, estandarizados, y multilaterales que permita iniciar y activar b&uacute;squedas de embarcaciones de este tipo en condiciones de extrema vulnerabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema migratorio expone a las personas a riesgos insoportables&rdquo;, describe el estudio al hilo del rescate tras 23 d&iacute;as de un cayuco que sali&oacute; de Dajla el 17 de febrero. Fue localizado a 300 millas. De las 83 personas que hab&iacute;an salido, solo se hall&oacute; con vida a 13. &ldquo;El rescate tard&iacute;o evidencia fallos sist&eacute;micos en la detecci&oacute;n, el seguimiento y la respuesta en un corredor mar&iacute;timo donde estas tragedias son recurrentes&rdquo;, critica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Honorato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/3-090-personas-han-muerto-2025-tratando-migrar-espana_1_12874686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Dec 2025 12:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[3.090 personas han muerto en 2025 tratando de migrar a España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ilustradoras africanas denuncian la masacre de Melilla en un cómic: "Sus muertes se trataron como simples daños colaterales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ilustradoras-africanas-denuncian-masacre-melilla-novela-grafica-muerte-trato-simples-danos-colaterales_1_12383896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b370665c-76e4-4e25-a12e-7f787a5091f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1069279.jpg" width="4180" height="2351" alt="Ilustradoras africanas denuncian la masacre de Melilla en un cómic: &quot;Sus muertes se trataron como simples daños colaterales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Los Nadie' reconstruye la historia de cinco de las personas fallecidas en junio de 2022 en la frontera de Melilla, a través del trabajo de cinco ilustradores, en su mayoría de origen africano</p><p class="subtitle">Los sudaneses a los que España devolvió en la tragedia de Melilla: “Deberían ayudarnos, pero nos pegaron”</p></div><p class="article-text">
        Dentro de menos de diez d&iacute;as se cumplen tres a&ntilde;os de la tragedia en la que al menos 23 personas &ndash;seg&uacute;n los datos oficiales&ndash; murieron intentando alcanzar Melilla a trav&eacute;s del paso fronterizo del Barrio Chino, en lo que se conoce como la &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/heridos-salto-valla-melilla-marruecos-alejo-frontera_1_9140232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre de Melilla</a>&rdquo;. En formato de novela gr&aacute;fica y c&oacute;mic, <em>Los Nadie,</em> publicado y editado por Dolmen Editorial, reconstruye la historia de cinco de sus v&iacute;ctimas a trav&eacute;s del trabajo de cinco ilustradores, en su mayor&iacute;a de origen africano: Eusebio Nsue, desde Guinea Ecuatorial; Gabriel Castillo de Rep&uacute;blica Dominicana; Shriroug Idris desde Sud&aacute;n; Zainab Fasiki en Marruecos y, por &uacute;ltimo, el colombiano Frank Xarate. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, que est&aacute; dirigido por los autores Sergio Illescas y Mario-Paul Mart&iacute;nez, tambi&eacute;n reconstruye los cinco relatos personales de Mohamed, Hanin, Bishara, Myasar y Anwar desde sus pa&iacute;ses de origen y a lo largo de sus rutas migratorias, incluyendo las violaciones y abusos por parte de las fuerzas de seguridad en el norte de &Aacute;frica y de grupos armados en Libia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vemos constantemente en los medios c&oacute;mo la muerte de ciertos tipos de personas se sigue con m&aacute;s importancia que la de otras. Esta normalizaci&oacute;n es peligrosa&rdquo;, explica para este medio la artista marroqu&iacute; Zainab Fasiki. &ldquo;Eso fue exactamente lo que ocurri&oacute; cuando se difundi&oacute; la noticia de la tragedia de Melilla en junio de 2022&rdquo;, a&ntilde;ade. Fasiki, que entonces resid&iacute;a en Marruecos, recuerda que, a pesar de la cobertura medi&aacute;tica de la tragedia, tanto en su pa&iacute;s de origen como en Espa&ntilde;a, &ldquo;el p&uacute;blico en general parec&iacute;a insensibilizado, estaban acostumbrados y solo esperaban a la pr&oacute;xima tragedia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la ciudad de Kassala en Sud&aacute;n, Shiroug Idris explica a este medio que a pesar de conocer las historias de muchos migrantes sudaneses que intentan cruzar por Libia o Marruecos para llegar a Europa, no conoc&iacute;a el incidente de Melilla. &ldquo;No apareci&oacute; en las noticias locales. Cuando me enter&eacute; a trav&eacute;s de Sergio y vi los v&iacute;deos, sent&iacute; una gran rabia y verg&uuml;enza propia por no haberlo sabido antes&rdquo;, cuenta. Como Zainab, Shiroug revela que &ldquo;fue muy doloroso ver c&oacute;mo se trataba a los africanos como si valieran menos y c&oacute;mo la muerte de algunos fue minimizada como si fueran simples da&ntilde;os colaterales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo, cuando hablamos de genocidios o de cr&iacute;menes similares, nos enfocamos solo en lo que pas&oacute; &mdash;en el pasado o en el presente&mdash; pero olvidamos preguntarnos: &iquest;qu&eacute; podemos hacer por el futuro? &iquest;Qu&eacute; se debe hacer para evitar que estas atrocidades se repitan? &iquest;Qu&eacute; acciones debemos tomar para ayudar a quienes a&uacute;n est&aacute;n en las fronteras y quienes todav&iacute;a son <em>Los Nadie</em>?&rdquo;, cuestiona la marroqu&iacute; al inicio de la entrevista.
    </p><h2 class="article-text">De artista a artista</h2><p class="article-text">
        Shiroug Idriss es una artista nacida y criada en Sud&aacute;n. A pesar de que sigue trabajando como doctora, aprovecha sus ratos libres para dedicarse a su verdadera pasi&oacute;n: ilustrar. &ldquo;Como ilustradora, la mayor&iacute;a de los trabajos que consigo vienen de ONG. En Sud&aacute;n, el mercado de la ilustraci&oacute;n gr&aacute;fica est&aacute; bastante limitado y los cortes de electricidad dificultan mucho el trabajo digital&rdquo;, explica. &ldquo;Hubo una vez que la se&ntilde;al de internet era tan d&eacute;bil que tuve que colgar el r&uacute;ter de un &aacute;rbol para poder contactar a mi cliente&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la novela gr&aacute;fica reci&eacute;n presentada en Espa&ntilde;a, Shiroug ilustr&oacute; la historia de Bishara Ibrahim Idriss. El joven de 16 a&ntilde;os escap&oacute; de Darfur con la esperanza de cumplir, tambi&eacute;n, un sue&ntilde;o art&iacute;stico: convertirse en fotorreportero y hacer de su afici&oacute;n, la fotograf&iacute;a, un trabajo. &ldquo;Me siento identificada con Bishara. Sud&aacute;n se ha convertido en un cementerio de sue&ntilde;os&rdquo;, revela la joven. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ir&oacute;nicamente, la Uni&oacute;n Europea est&aacute; financiando a los guardias fronterizos. Unos guardias que, en realidad, son parte de las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (grupo paramilitar y una de las partes en la actual guerra civil en el pa&iacute;s), que son los mismos responsables de la violencia en Darfur&rdquo;, explica la joven. &ldquo;A un nivel m&aacute;s profundo, todo se relaciona con nuestra historia colonial. Fuimos colonizados por los brit&aacute;nicos, quienes utilizaron nuestras diferencias &eacute;tnicas y culturales para dividirnos y controlarnos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Censura </h2><p class="article-text">
        Zainab Fasiki naci&oacute; en Fez y aunque se gradu&oacute; como ingeniera mec&aacute;nica en 2017, desde 2018 ha dedicado cuerpo y alma a la defensa de los derechos humanos a trav&eacute;s del arte y los c&oacute;mics. &ldquo;Como feminista y activista, la tragedia de aquel d&iacute;a en la frontera de Melilla me toca de cerca. Adem&aacute;s, es un tema tab&uacute;, y como persona y artista que suele abordar temas tab&uacute;es debo reconocer que, en Marruecos, asuntos pol&iacute;ticos como este son m&aacute;s sensibles que la sexualidad o el feminismo&rdquo;, explica. &ldquo;Estos son los verdaderos l&iacute;mites y las l&iacute;neas rojas que no se deben cruzar. Si lo haces, est&aacute;s desenmascarando narrativas falsas, exponiendo mentiras pol&iacute;ticas y mostrando al mundo la realidad de gobiernos que afirman defender los derechos humanos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        A los 22 a&ntilde;os, Zainab se convirti&oacute; en una figura de referencia en Marruecos y desde entonces ha recibido varios reconocimientos como el Premio de Amnist&iacute;a Internacional por los Derechos de la Mujer o el Premio al Coraje en el Festival Internacional de C&oacute;mics de Angulema. Aun as&iacute;, Zainab no ha quedado libre de la censura. &ldquo;He trabajado como artista en Marruecos durante unos diez a&ntilde;os, pero recientemente tom&eacute; la decisi&oacute;n de mudarme al sur de Espa&ntilde;a. Ahora estoy viviendo aqu&iacute; por mi seguridad y mi salud mental. Durante a&ntilde;os he recibido amenazas muy serias&rdquo;, revela. 
    </p><p class="article-text">
        En el contexto del libro, Zainab ilustra la historia de Abdul Ramin Adbul Latif, tambi&eacute;n conocido como Hanin. Era un joven sudan&eacute;s que trabajaba como mec&aacute;nico en Jartum. Tras el salto del 24 de junio, su familia le perdi&oacute; la pista y pidi&oacute; ayuda a trav&eacute;s de una p&aacute;gina de Facebook que se cre&oacute; exclusivamente para buscar y pedir informaci&oacute;n sobre personas desaparecidas en la tragedia. Seis personas respondieron asegurando que le hab&iacute;an visto morir. &ldquo;Siempre he escuchado historias en el barrio o en las noticias de familias que nunca volvieron a saber nada de sus hijos o seres queridos. Lo peor es que se ha normalizado en nuestros medios y en nuestra sociedad&rdquo;, apunta la joven marroqu&iacute;. &ldquo;No son solo n&uacute;meros; ten&iacute;an sue&ntilde;os y una visi&oacute;n de una vida mejor&rdquo;, a&ntilde;ade Shiroug desde Sud&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los otros protagonistas</strong></h2><p class="article-text">
        La novela gr&aacute;fica tambi&eacute;n explica la historia de otras tres v&iacute;ctimas m&aacute;s de la masacre de Melilla. Durante meses, Myasar vivi&oacute; escondido junto a otros compatriotas sudaneses en un apartamento a las afueras de Rabat. Su d&iacute;a a d&iacute;a transcurr&iacute;a en la clandestinidad, evitando ser localizado por gendarmes y fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es. Cuando finalmente lleg&oacute; al monte Gurug&uacute;, en las inmediaciones de Nador, ya estaba exhausto: pas&oacute; tres d&iacute;as sin comer antes de intentar saltar la frontera el 24 de junio de 2022. En el intento, fue golpeado por las fuerzas de seguridad, detenido y trasladado de nuevo a Rabat. All&iacute;, sus amigos cuentan que Myasar ya no era el mismo. El deterioro f&iacute;sico caus&oacute; su muerte pocos d&iacute;as despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Anwar, cuidaba de su madre, inmovilizada tras una operaci&oacute;n de cadera, y so&ntilde;aba con viajar a Europa para ganar dinero para su tratamiento y llevarla alg&uacute;n d&iacute;a a La Meca. Su cuerpo apareci&oacute; en las im&aacute;genes del salto del 24 de junio, donde gendarmes marroqu&iacute;es lo arrastraban, aparentemente sin vida, en territorio espa&ntilde;ol. Mohamed, por su parte, muri&oacute; a escasos 100 metros de la valla que separa Marruecos de Espa&ntilde;a despu&eacute;s de un viaje de 6.000 kil&oacute;metros. Su primo le vio morir. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ilustradoras-africanas-denuncian-masacre-melilla-novela-grafica-muerte-trato-simples-danos-colaterales_1_12383896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2025 20:51:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Valla de Melilla,Arte,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se llamaba Aissatou y tenía cuatro años: el adiós de una madre a su hija fallecida en el cayuco volcado en El Hierro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llamaba-aissatou-tambasa-dolorosa-despedida-nina-cinco-anos-fallecida-cayuco-volcado-hierro_1_12370029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/705c302c-8a68-420b-94f1-62835de03baa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lápida de Aissatou, la niña de cuatro años fallecida en el cayuco volcado en El Hierro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aissatou es una de las tres niñas fallecidas en la tragedia de La Restinga (El Hierro). Su madre cuenta cómo vivió su búsqueda en el muelle tras el accidente y su posterior despedida</p><p class="subtitle">Las supervivientes del cayuco de El Hierro: “Quedamos atrapadas y usamos una cuerda para intentar respirar”</p></div><p class="article-text">
        Todos aquellos que estaban en el muelle de La Restinga (El Hierro) la ma&ntilde;ana del 28 de mayo hablaban de ella. Pasado un tiempo del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/agonico-rescate-cayuco-volcado-hierro-mujeres-ninas-muertas-quedaron-atrapadas_1_12338866.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelco del cayuco</a> a escasos mcetros de tierra, cuando los equipos de rescate acababan de sacar a las &uacute;ltimas personas atrapadas en el fondo de la barcaza, una mujer lloraba y repet&iacute;a una misma pregunta con desesperaci&oacute;n. Desde el barco de Salvamento Mar&iacute;timo hab&iacute;a divisado a su hermano en el puerto. A su lado, encontr&oacute; a su hija mayor, de siete a&ntilde;os. Mir&oacute; a su alrededor y un poco m&aacute;s all&aacute;, pero no localiz&oacute; a nadie m&aacute;s. Faltaba Aissatou.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Aissatou?&rdquo;, intent&oacute; decirle con la mirada a su hermano, del que solo encontr&oacute; ojos de preocupaci&oacute;n. &ldquo;Mi hija. D&oacute;nde est&aacute; mi hija&rdquo;, empez&oacute; a repetir entre gritos. Lo pregunt&oacute; en el barco de Salvamento Mar&iacute;timo, lo pregunt&oacute; nada m&aacute;s llegar al muelle, lo pregunt&oacute; a todo aquel que pens&oacute; que pod&iacute;a darle una respuesta que tard&oacute; en encontrar. Gritaba, lloraba y recorr&iacute;a el muelle de un punto a otro. Cada carpa, cada recoveco donde poder encontrar a su hija peque&ntilde;a, dec&iacute;an quienes se la encontraron y describieron su angustia como s&iacute;mbolo de la tragedia de El Hierro, que azot&oacute; principalmente a mujeres y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Su hija, la ni&ntilde;a a la que buscaba, era Aissatou Tambasa, una de las siete v&iacute;ctimas del cayuco volcado. Es una de las tres menores que fallecieron durante la tragedia, junto a cuatro mujeres adultas. Ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os, era de Guinea Conakry y viajaba junto a su madre, su hermana y su t&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Sira (nombre ficticio), la madre de la ni&ntilde;a, pasea despacio por los alrededores del centro de acogida donde est&aacute; albergada. Le cuesta caminar pero, sobre todo, sentarse. A&uacute;n siente las secuelas f&iacute;sicas del viaje. Le duele la parte superior de una de sus piernas por los golpes recibidos durante el vuelco del cayuco. Cuando sale del centro donde est&aacute; acogida, lo hace acompa&ntilde;ada de su hermano, de 18 a&ntilde;os, y su hija mayor, de siete. 
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que intenta hablar con <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> para contar lo sucedido en el muelle de La Restinga, Sira se rompe nada m&aacute;s empezar su relato. No llega a entender c&oacute;mo puede ser que todo fuese bien en el camino y su hija se haya ido justo cuando estaban a punto de lograr lo que planeaba desde hac&iacute;a un tiempo junto a su hermano peque&ntilde;o para darle a las ni&ntilde;as las oportunidades que ella no encontraba en Guinea Conakry. A su llegada a puerto, los miembros de Salvamento Mar&iacute;timo comunicaron a el orden que seguir&iacute;an para su transbordo al buque de rescate: primero trasladar&iacute;an a los ni&ntilde;os; luego, a las mujeres; y, por &uacute;ltimo, a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Pero embarcar primero a los ni&ntilde;os no era sencillo en este cayuco. La mayor&iacute;a de los menores viajaban, como muchas de las mujeres, en una especie de &ldquo;cajas&rdquo; de madera techadas, donde pretend&iacute;an resguardarlas de las posibles inclemencias del tiempo. Para sacar primero a los m&aacute;s peque&ntilde;os, los pasajeros de la abarrotada barcaza deb&iacute;an abrir las compuertas que cerraban esos compartimentos y recoger de su interior a los ni&ntilde;os. Las mujeres que estaban junto a ellos deb&iacute;an, desde el fondo, pasarles a los peque&ntilde;os. As&iacute; lo hizo Sira para cumplir con las indicaciones de los equipos de rescate. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegamos, los peque&ntilde;os estaban abajo, en el fondo de la barca. Nos dijeron que los ni&ntilde;os iban a salir primero, as&iacute; que empezamos a subirlos para arriba, para que los cogiesen y pudiesen montar en el barco grande&rdquo;, explica la mujer. &ldquo;Nosotras est&aacute;bamos abajo. Cuando ellos dijeron que sac&aacute;semos a los ni&ntilde;os, levantaron la puerta de las &rdquo;cajas&ldquo; y la gente empez&oacute; a sacar a la gente. Fue entonces cuando recogieron a los beb&eacute;s&rdquo;, cuenta en voz baja, sin muchas fuerzas.  &ldquo;Luego, volc&oacute;. En ese momento, mis hijas estaban en la parte alta del barco, ya no estaban conmigo en el fondo. Se cayeron&rdquo;, dice Sira antes de una pausa para soltar su llanto. 
    </p><p class="article-text">
        Todo pas&oacute; r&aacute;pido desde ese momento. El barco empez&oacute; a escorar. Las mujeres que a&uacute;n segu&iacute;an en los cub&iacute;culos techados se golpearon unas con otras hasta verse rodeadas de agua. En los primeros momentos del rescate, las im&aacute;genes muestran el cayuco dado la vuelta por completo, mientras varias personas nadan a duras penas a su alrededor y otras intentan subirse a la madera de la barca volteada. En ese instante, Sira estaba junto a una decena de mujeres y ni&ntilde;os justo debajo de la parte de la barcaza que flotaba sobre el mar. 
    </p><p class="article-text">
        A oscuras, atrapada en la parte interior del cayuco, rodeada de agua y de otras mujeres que luchaban por sobrevivir. Dentro del mar, si lograban ascender su cuerpo a la zona m&aacute;s profunda de la barcaza, que ahora se hab&iacute;a convertido en la m&aacute;s alta, pod&iacute;an llegar a tomar aire. &ldquo;Respiraba, pero hab&iacute;a mucha agua. A veces nos hund&iacute;amos, pero intent&aacute;bamos salir. Hab&iacute;a cuerdas, nos agarr&aacute;bamos para sacar la cabeza y respirar&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de encontrarse, Georges (nombre ficticio), el hermano de Sira y t&iacute;o de las peque&ntilde;as, hab&iacute;a sido rescatado tras agarrarse al barco de  Salvamento Mar&iacute;timo nada m&aacute;s volcar la barcaza. Ya en tierra, rompi&oacute; a llorar. &ldquo;Estaba un poco mareado. Lloraba y gritaba porque no me pod&iacute;a mover, de tanto tiempo en la barca, y no ve&iacute;a ni a mi hermana ni a sus hijas&rdquo;, recuerda el joven, de 18 a&ntilde;os. Poco despu&eacute;s, encontr&oacute; a su sobrina de siete a&ntilde;os: &ldquo;Cuando la vi, estaba llorando, Llamaba a su madre&rdquo;. El chico guineano agarr&oacute; su mano y permaneci&oacute; con ella de pie en el puerto. 
    </p><p class="article-text">
        Javier Iglesias, hostelero de La Restinga que ayud&oacute; en las tareas de rescate en el muelle, fue testigo de ese momento de angustia vivido en el muelle. Lo cont&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s en un texto publicado en Facebook: &ldquo;Me marc&oacute; la desesperaci&oacute;n de un hombre, joven, delgado, era imposible calmarlo, no nos entend&iacute;amos con palabras, pero s&iacute; lo entend&iacute;. Me miraba y me hac&iacute;a un gesto con la mano indicando la altura de lo que buscaba, estaba claro que buscaba a un ni&ntilde;o, lo buscaba desesperado, gritaba sin fuerzas, agotado, pero no lo encontraba&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;Recuerdo a una vecina del pueblo que tambi&eacute;n se fij&oacute; en este chico y me dijo: &rdquo;&iquest;Y a este pobre hombre qui&eacute;n lo consuela?&ldquo;. No dud&eacute; en abrazarlo, fuerte, muy fuerte, con el desconsuelo de no poder hacer nada m&aacute;s por calmarlo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. No sab&iacute;a su nombre, pero hablaba de Georges. Y la ni&ntilde;a a la que buscaba era Aissatou. 
    </p><h2 class="article-text">El rescate de las mujeres</h2><p class="article-text">
        Cuando parec&iacute;a que ya no hab&iacute;a m&aacute;s personas en el mar, el cayuco, cada vez m&aacute;s hundido, volvi&oacute; a darse la vuelta y retom&oacute; su posici&oacute;n original. &ldquo;Ese es el momento en que me sacaron&rdquo;, indica Sira. Los equipos de Salvamento Mar&iacute;timo se percataron de que a&uacute;n hab&iacute;a supervivientes dentro del barco semihundido. Algunos de sus miembros saltaron a la barcaza. Les siguieron vecinos de La Restinga y varios j&oacute;venes reci&eacute;n rescatados que corrieron para socorrer a sus compa&ntilde;eras. &ldquo;Alguien me agarr&oacute; del brazo y me sac&oacute;&rdquo;, describe la guineana, que dice no recordar c&oacute;mo era la persona que le salv&oacute; la vida. &ldquo;Hab&iacute;a mucha gente. Eran blancos y negros. Recogieron a muchas mujeres&rdquo;. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de los equipos de rescate, cerca de 15 personas fueron localizadas bajo la barcaza.
    </p><p class="article-text">
        Tras ser recatada de los &ldquo;cajas&rdquo; del cayuco, convertidas en una trampa para la mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas de la tragedia, Sira fue trasladada al barco de Salvamento Mar&iacute;timo. Fue all&iacute;, empapada y a&uacute;n mareada, cuando localiz&oacute; en el muelle a su hermano Georges y a su hija de siete a&ntilde;os. &ldquo;Les vi a los dos, pero no vi a mi hija de cuatro a&ntilde;os. Le pregunt&eacute; por ella al capit&aacute;n del barco. &Eacute;l no sab&iacute;a, pero me dijo que hab&iacute;an llevado a algunos ni&ntilde;os al hospital, que quiz&aacute; estaba en la ambulancia y me calm&eacute; un poco&rdquo;, describe la mujer quien, aunque se muestra confundida en otros de los momentos de aquella ma&ntilde;ana, recuerda con detalle cada uno de los pasos que dio aquella ma&ntilde;ana para encontrar a su peque&ntilde;a en el puerto.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado, la esperaban Georges y su sobrina:  &ldquo;Cuando nos reencontramos con mi hermana, ella estaba llorando mucho y nosotros tambi&eacute;n. No ve&iacute;amos a la ni&ntilde;a y est&aacute;bamos muy preocupados&rdquo;, a&ntilde;ade el joven. Ya en tierra, Sira no dej&oacute; de buscar a su peque&ntilde;a. &ldquo;Al bajar del barco, ya no estaba la ambulancia. Pregunto que d&oacute;nde est&aacute; mi hija, pero nadie lo sabe&rdquo;, contin&uacute;a la madre. Los equipos de Cruz Roja, los sanitarios y la polic&iacute;a trataban de tranquilizarla, mientras ella repet&iacute;a la misma pregunta a todo el que se encontraba. Dio detalles de su ni&ntilde;a al personal humanitario para tratar de encontrarla. Ella les cont&oacute; que ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os, que se llamaba Aissatou y detall&oacute; la ropa que le hab&iacute;a puesto el d&iacute;a en que embarcaron en el cayuco. &ldquo;Mir&eacute; en todos los lugares del muelle&hellip; pero no la encontr&eacute;. Preguntaba a la gente que estaba atendiendo a los ni&ntilde;os, fui donde estaban las personas que estaban graves, pero no ve&iacute;a a mi hija&rdquo;, enumera Sira, que entonces, aunque muy agitada, a&uacute;n intentaba confiar en que hubiese sido trasladada al hospital. 
    </p><h2 class="article-text">La identificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cotejar los datos trasladados por Sira, el personal sanitario le comunica que la descripci&oacute;n no encajaba con los menores hospitalizados. Su hija tampoco estaba ingresada: &ldquo;Empec&eacute; a gritar. 'D&oacute;nde est&aacute; mi hija'. Luego, me pusieron sentada en un rinc&oacute;n y me dieron un rato para calmarme, hasta que vinieron a decirme que intentaron hacer todo para salvarla, que hicieron lo que pudieron&rdquo;, dice Sira, especificando las palabras que le dijeron. Los sanitarios no llegaron a comunicarle de manera directa, o eso recuerda ella, que su ni&ntilde;a hab&iacute;a fallecido, utilizaron una f&oacute;rmula habitual que podr&iacute;a entenderse por el contexto, pero que ella no lleg&oacute; a entender: &ldquo;No me dijeron claramente que hab&iacute;a fallecido. No les entend&iacute; eso. Pregunt&eacute; si pod&iacute;a verla, y me dijeron que s&iacute;. Me dijeron que si ten&iacute;a el coraje de mirar a mi hija. Les dije que s&iacute;, que c&oacute;mo no iba a tener el coraje si era mi hija. Me trajeron su cuerpo y comprend&iacute; que hab&iacute;a muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n fuentes sanitarias del hospital de El Hierro, los equipos m&eacute;dicos intentaron reanimarla durante m&aacute;s de 30 minutos, sin &eacute;xito. Luis Gonz&aacute;lez, jefe m&eacute;dico del Hospital de El Hierro, narr&oacute; esa misma escena a elDiario.es horas despu&eacute;s de la tragedia, cuando a&uacute;n se repon&iacute;a de todo lo vivido en el muelle. No sab&iacute;a su nombre, pero narraba con emoci&oacute;n  la angustia con la que una de las mujeres rescatadas buscaba a una de sus hijas. &ldquo;La buscamos en todos los sitios y no la ve&iacute;amos. Hasta que encontramos un cuerpo de una ni&ntilde;a. Era peque&ntilde;a. Ten&iacute;a el pelito cortito, peinado con rastas. Pensamos que pod&iacute;a ser ella&rdquo;, recuerda el doctor. &ldquo;Junto al equipo humanitario de Cruz Roja, buscamos a la mujer. Le ense&ntilde;amos el cuerpo. Se derrumb&oacute;. Era su hija&rdquo;, recordaba el m&eacute;dico, con la voz entrecortada, a&uacute;n desde el peque&ntilde;o hospital de El Hierro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le pregunt&eacute; si quer&iacute;a que le di&eacute;semos un calmante. Dijo que no, porque ten&iacute;a que cuidar a su otra hija, de siete a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a el doctor Gonz&aacute;lez. M&aacute;s de una semana despu&eacute;s, su otra peque&ntilde;a, no se separa de su madre. Por ahora, le cuesta jugar y comportarse como una ni&ntilde;a m&aacute;s: &ldquo;A veces pregunta por su hermana y llora porque la echa de menos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de identificar a su ni&ntilde;a, Sira fue trasladada al campamento policial de El Hierro, el llamado Centro de Atenci&oacute;n Temporal para Extranjeros (CATE), que funciona como la  extensi&oacute;n de una comisar&iacute;a, donde son detenidos, identificados y rese&ntilde;ados los migrantes tras su llegada irregular a las costas espa&ntilde;olas, aunque hayan vivido una tragedia como la ocurrida en el muelle de La Restinga. Aunque, como Sira, acaben de identificar el cuerpo de su peque&ntilde;a. La madre de la ni&ntilde;a fallecida pas&oacute;, como el resto de compa&ntilde;eros de viaje, tres d&iacute;as detenida en el campamento policial. &ldquo;No me acuerdo bien de esos d&iacute;as. Estaba ida. Recuerdo que lo pas&eacute; muy mal esos d&iacute;as&rdquo;, dice Sira. En ese tiempo no tuvo acceso a un tel&eacute;fono para hablar con sus familiares en Guinea y compartir con ellos el dolor de la muerte de Aissatou. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n se encontraba en el campamento policial, antes de haber cumplido las 72 horas de detenci&oacute;n, Sira pudo salir durante unas horas para despedirse de su hija por &uacute;ltima vez. La guineana, junto a su hermano Georges y su ni&ntilde;a de siete a&ntilde;os, fueron trasladados al hospital donde a&uacute;n reposaba el cuerpo de Aissatou. &ldquo;All&iacute; pude estar un rato con ella&rdquo;, recuerda. La familia tambi&eacute;n asisti&oacute; a la inhumaci&oacute;n de la peque&ntilde;a, celebrada en un cementerio de El Hierro. Al camposanto acudieron varios vecinos y otros migrantes acogidos en las islas para mostrar su apoyo a la familia. &ldquo;Me sent&iacute; muy acompa&ntilde;ada. Vino gente de Cruz Roja, vecinos...&rdquo;, agradece Sira. 
    </p><p class="article-text">
        Entre esos vecinos estaba el hostelero Javier Iglesias, quien d&iacute;as antes hab&iacute;a quedado marcado con el dolor de Georges: &ldquo;Un compa&ntilde;ero de trabajo que hace casi tres a&ntilde;os lleg&oacute; a La Restinga en un cayuco me pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;ara al entierro de las v&iacute;ctimas en el cementerio de El Pinar. Lo acompa&ntilde;&eacute;, y all&iacute; estaba otra vez aquel chico que hac&iacute;a dos d&iacute;as nadie pod&iacute;a consolar. Estaba de pie, con la mirada perdida, estaba enterrando a su sobrina de cuatro a&ntilde;os, me acerqu&eacute;, le pregunt&eacute; si se acordaba de m&iacute;, y el abrazo me lo dio &eacute;l&rdquo;, relataba en su escrito. 
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes captadas en la distancia durante el entierro muestran cuatro ataudes rodeados de varias personas. Al fondo, con su rostro tapado, se encuentran Sira y su hermano George. Algunos j&oacute;venes llegados hace meses a El Hierro en cayuco acompa&ntilde;an a la familia y, junto a personal humanitario y vecinos de El Hierro, tratan de hacer la despedida lo m&aacute;s humana posible, en un cementerio donde se ha convertido en habitual encontrar decenas de l&aacute;pidas grabadas con una &uacute;nica palabra: &ldquo;inmigrante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la l&aacute;pida de la peque&ntilde;a de Sira inclu&iacute;a dos palabras m&aacute;s. Un nombre y un apellido: Aissatou Tambasa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/llamaba-aissatou-tambasa-dolorosa-despedida-nina-cinco-anos-fallecida-cayuco-volcado-hierro_1_12370029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 20:39:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se llamaba Aissatou y tenía cuatro años: el adiós de una madre a su hija fallecida en el cayuco volcado en El Hierro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Muertes fronterizas,Infancia,Inmigración,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las supervivientes del cayuco de El Hierro: “Quedamos atrapadas y usamos una cuerda para intentar respirar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supervivientes-atrapadas-cayuco-volcado-hierro-agarramos-cuerdas-sacar-cabeza-respirar_1_12365963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a08a3ee1-28b0-4f38-90f3-15938bb60cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las supervivientes del cayuco de El Hierro: “Quedamos atrapadas y usamos una cuerda para intentar respirar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una semana después del vuelco del cayuco en el muelle de La Restinga, que acabó con la vida de cuatro mujeres y tres niñas a escasos metros de tierra firme, una decena de supervivientes cuentan a elDiario.es su relato de los hechos</p><p class="subtitle">El agónico rescate del cayuco volcado en El Hierro</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;amos escuchado sus gritos, pero no su relato de los hechos. Mientras los informativos retransmit&iacute;an la tragedia del cayuco <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/agonico-rescate-cayuco-volcado-hierro-mujeres-ninas-muertas-quedaron-atrapadas_1_12338866.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volcado en el muelle de La Restinga</a> (El Hierro), mientras ve&iacute;amos una amalgama de brazadas desesperadas para alcanzar la mano de quienes saltaban a auxiliarlos, Madeleine not&oacute; que su sobrina de cinco a&ntilde;os se desprend&iacute;a de sus brazos cuando luchaba para mantenerse a flote. Sira, rodeada de gritos y oscuridad, tiraba de una cuerda para intentar respirar en una burbuja de aire creada dentro de la barcaza. Bernard ca&iacute;a al agua con su beb&eacute; y lo colocaba sobre un flotador. Georges chillaba y lloraba. Preguntaba por su sobrina peque&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Son quienes vivieron y sufrieron lo que a menudo ocurre lejos de nuestros ojos, pero que esta vez vimos por televisi&oacute;n. Una semana despu&eacute;s del vuelco del cayuco que acab&oacute; con la vida de cuatro mujeres y tres ni&ntilde;as a escasos metros de tierra firme, una decena de supervivientes cuentan a elDiario.es su relato de los hechos. &ldquo;Todo hab&iacute;a ido muy bien en el camino. No tuvimos ning&uacute;n problema, hasta que llegamos al puerto&rdquo;, dice Madeleine, una de las 45  mujeres que viajaban a bordo de la barcaza, una cifra muy superior a la habitual. 
    </p><p class="article-text">
        Camina despacio y parece cansada. Le duelen, dice, las mu&ntilde;ecas y las piernas. Va agarrada de la mano una ni&ntilde;a mientras camina hacia el centro de Cruz Roja donde fue trasladada desde El Hierro el pasado s&aacute;bado. Madeleine mira a la peque&ntilde;a y suelta una carcajada cuando escucha una de las ocurrencias de su sobrina, que r&iacute;e y bromea con los adultos de su alrededor. Cuesta creer, dice, que hace una semana viese su peque&ntilde;o cuerpo empezar a perderse en el mar. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s peligroso de la traves&iacute;a parec&iacute;a haber acabado cuando los ocupantes del cayuco vieron a lo lejos un barco de Salvamento Mar&iacute;timo. Estaban a seis millas del puerto. Para evitar riesgos en altamar, los miembros del organismo de rescate les indicaron el camino y los acompa&ntilde;aron al muelle de La Restinga, el lugar donde estaba preparado el desembarco. A su llegada, la tripulaci&oacute;n coloc&oacute; el cayuco junto a su embarcaci&oacute;n. Seg&uacute;n varios supervivientes, los miembros de Salvamento amarraron el bote por la proa y por la popa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No lograba ver todo lo que pas&oacute;, pero nos pidieron que bajasen de uno en uno. Nos dijeron que deb&iacute;an bajar primero los ni&ntilde;os y las mujeres. Algunos no cumplieron las normas y empezaron a pasar al otro barco -el de Salvamento Mar&iacute;timo. Despu&eacute;s, se empez&oacute; a girar la barca&rdquo;, explica la mujer guineana. Otros de los supervivientes justifican a algunos de los j&oacute;venes que saltaron primero al buque: si no lo hac&iacute;an, si no dejaban hueco, dicen, no podr&iacute;an salir las mujeres y los menores que estaban ubicadas en las zonas m&aacute;s rec&oacute;nditas de la barcaza. 
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                Imagen del cayuco volcado tras ser retirado del mar.                            </span>
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        El cayuco, de unos dos metros de profundidad, constaba de tres cub&iacute;culos cubiertos con tablas de madera, habitualmente utilizados para guardar el pescado o las herramientas durante las jornadas de pesca. La mayor&iacute;a de mujeres y ni&ntilde;os viajaban dentro de esa especie de jaulas o cajas, en cuyos laterales y partes superiores ten&iacute;an varios huecos que les permit&iacute;an respirar. En el contexto de la migraci&oacute;n, esos espacios suelen estar destinados a las personas vulnerables, con el objetivo de asegurar que estas se encuentren m&aacute;s resguardadas durante el trayecto. 
    </p><p class="article-text">
        Madeleine y su sobrina no viajaron en el interior de esas &ldquo;cajas&rdquo;. Lo hicieron sin ninguna zona techada sobre sus cabezas. Por eso, cuando la barca comenz&oacute; a escorar hasta volcar, ambas cayeron al agua. &ldquo;La mayor&iacute;a de gente se tir&oacute; hacia el barco, pero nosotras lo hicimos hacia el otro lado&rdquo;, recuerda. &ldquo;Empec&eacute; a gritar y llorar. Ten&iacute;a a la ni&ntilde;a en brazos, pero nos hund&iacute;amos las dos. La agarraba y su cabeza se quedaba debajo del agua porque no lograba subirla. No pod&iacute;a respirar. La solt&eacute;&rdquo;, detalla la mujer, que apenas sabe nadar pero intentaba &ldquo;mover los brazos fuerte&rdquo;, todo lo que pod&iacute;a, para evitar hundirse. 
    </p><p class="article-text">
        Durante unos minutos perdi&oacute; a su sobrina, pero no solo sus ojos vieron que la ni&ntilde;a empezaba a desaparecer en el mar. Tambi&eacute;n los de alguno de los muchos herre&ntilde;os - vecinos, buzos y trabajadores- que corrieron a socorrerles. &ldquo;Hab&iacute;a mucha gente ayudando y alguien salt&oacute;. Primero cogi&oacute; a la ni&ntilde;a y la subieron al barco&rdquo;, describe despacio Madeleine. Luego, alguien la rescat&oacute; a ella. No recuerda de qui&eacute;n eran las manos que la agarraron y la elevaron al buque de rescate. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en el barco de Salvamento Mar&iacute;timo, busc&oacute; a su sobrina, pero no la encontraba. Cuando baj&oacute; al muelle, pregunt&oacute; por ella. Madeleine fue acompa&ntilde;ada al hospital de campa&ntilde;a desplegado en el puerto, donde encontr&oacute; a la peque&ntilde;a. Es una de las ni&ntilde;as atendidas de urgencia en La Restinga. Los m&eacute;dicos detectaron que hab&iacute;a tragado mucha agua y solicitaron la evacuaci&oacute;n de la menor al Hospital Universitario de La Candelaria, en Tenerife. &ldquo;Me dijeron que ten&iacute;a agua en su barriga y se la ten&iacute;an que llevar. Me pidieron perd&oacute;n por no poder llevarme con ella&rdquo;, detalla la mujer, que decidi&oacute; abandonar su pa&iacute;s junto a la ni&ntilde;a para evitar la mutilaci&oacute;n genital de la peque&ntilde;a, seg&uacute;n su relato. 
    </p><p class="article-text">
        Madeleine no viajaba en los cub&iacute;culos semicerrados del cayuco; Sira, s&iacute;. Esta guineana -cuyo tampoco es verdadero- pas&oacute; los d&iacute;as de traves&iacute;a sentada junto a sus dos hijas, de cuatro y siete a&ntilde;os, en estos peque&ntilde;os espacios techados. A su alrededor solo hab&iacute;a m&aacute;s mujeres y ni&ntilde;as. &ldquo;Todo fue tranquilo, hasta cuando nos ten&iacute;an que pasar al otro barco. Y es ah&iacute; donde mi hija muri&oacute;. Justo ah&iacute;, mi ni&ntilde;a muri&oacute;&rdquo;, dice la mujer, de 22 a&ntilde;os, antes de romperse. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta sentada con la mayor parte de su cuerpo inclinado hacia la derecha, elevando ligeramente una parte de su cuerpo, en la que fue golpeada durante el giro de la barca. Sus palabras se intercalan con muecas de dolor a cada m&iacute;nimo movimiento. La mezcla del agua de mar con la gasolina suele provocar quemaduras al entrar en contacto con la piel. El vuelco de la embarcaci&oacute;n tambi&eacute;n caus&oacute; lesiones en algunas de las mujeres que, como Sira, quedaron atrapadas en la barcaza tras el accidente. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hab&iacute;a muchos gritos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La barca se dio la vuelta, pero no ca&iacute;mos al agua. Nos quedamos en esas &lsquo;cajas&rsquo;. Hab&iacute;a partes inundadas, dentro del agua, pero arriba hab&iacute;a un hueco donde se pod&iacute;a respirar. Hab&iacute;a muchos gritos, la gente intentaba subir como pod&iacute;a&hellip;&rdquo;,  explica sobre los minutos en los que quedaron encerradas bajo el cayuco volcado. Debajo, en la zona superior, se gener&oacute; lo que los miembros de Salvamento llaman una &ldquo;burbuja de aire&rdquo;, un &aacute;rea donde no lleg&oacute; el agua. Ah&iacute; es donde las mujeres atrapadas trataban de elevar sus cabezas y respirar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue horrible. Intent&aacute;bamos subir agarr&aacute;ndonos con unas cuerdas. Levantar la cabeza para intentar coger aire, aunque a veces volv&iacute;amos para abajo&rdquo;, dice tocando su frente con las dos manos para describir su estado en aquel momento. &ldquo;Lo tengo borroso. Estaba muy mareada&rdquo;, matiza la guineana. Cuando la barcaza volvi&oacute; a darse la vuelta, varios vecinos, tripulantes de Salvamento y algunos compa&ntilde;eros de viaje saltaron al bote semihundido y empezaron a sacar r&aacute;pido a quienes se encontraban en el interior de esos cub&iacute;culos. Al llegar a puerto, Sira corri&oacute; a buscar a sus familiares. Vio a su hermano peque&ntilde;o, Georges, y a su hija mayor. La peque&ntilde;a no estaba. Minutos despu&eacute;s, identificaron su peque&ntilde;o cuerpo sin vida en el puerto. 
    </p><h2 class="article-text">Rescatados y rescatadores</h2><p class="article-text">
        Entre las manos que sacaron a mujeres como Sira de las &ldquo;cajas&rdquo; del cayuco estaba Babakar (nombre ficticio). Este senegal&eacute;s fue uno de los primeros en subir al barco de Salvamento durante el inicio del rescate. Lo hizo, asegura, para dejar paso a las mujeres y menores, y ayudarlas a salir.  &ldquo;Cuando volc&oacute; el barco, sab&iacute;a que hab&iacute;a gente dentro de la 'jaula'. Salt&eacute; al agua y, desde el fondo del barco, empec&eacute; a tirar de algunas de las personas que estaban all&iacute;&rdquo;, describe dice el chico de 19 a&ntilde;os, alojado en un centro de Cruz Roja localizado en una zona aislada, alta, y fr&iacute;a de Tenerife, donde apenas hay nada que hacer. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; volc&oacute;?</h2><p class="article-text">
        Cuando se les pregunta por las razones del accidente, los superviventes entrevistados por elDiario.es destacan varias posibles razones. Quienes se dedican a la pesca en sus pa&iacute;ses de origen hablan del amarre. &ldquo;Ataron su barco a la parte trasera y delantera del cayuco, pero no la amarraron en el medio&rdquo;, se&ntilde;ala Babakar, procedente de Mbour (Senegal). Adem&aacute;s del posible nerviosismo de algunos de sus compa&ntilde;eros para llegar al buque, lo que pudo desestabilizar el bote, tambi&eacute;n mencionan la opci&oacute;n de que los equipos de rescate no hubiesen contemplado lo suficiente el gran n&uacute;mero de mujeres y ni&ntilde;os ubicados en los compartimentos techados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pidieron que bajesen los menores y las mujeres, pero la mayor&iacute;a de ellos estaban dentro de las 'cajas' y, para que saliesen, el grupo que est&aacute; encima de las 'jaulas' ten&iacute;a que salir primero. De ah&iacute; que el barco cogiese peso de un lado y, sin un amarre en el centro, volcase&rdquo;, reflexiona Thierno (nombre ficticio), otro de los guineanos supervivientes de la tragendia. 
    </p><p class="article-text">
        No era la primera vez que Thierno intentaba llegar a Espa&ntilde;a. De 2015 a 2018, el joven vivi&oacute; en Marruecos con el objetivo de saltar la valla de Melilla. Lo intent&oacute; tres veces, pero en todas ellas fue frenado por la polic&iacute;a marroqu&iacute;, seg&uacute;n su relato. Despu&eacute;s de regresar a Guinea Conkry una &eacute;poca y retomar su trabajo como pescador, su situaci&oacute;n econ&oacute;mica volvi&oacute; a complicarse y decidi&oacute; intentar de nuevo migrar a Europa, esta vez por la ruta canaria, m&aacute;s cara y peligrosa que el salto a la alambrada. 
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                Supervivientes de la tragedia de El Hierro en Tenerife.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El punto de partida</h2><p class="article-text">
        Cuando se les pregunta por el punto de partida del cayuco, todos los supervivientes entrevistados dicen haber salido de Nuakchot (Mauritania). Es la misma versi&oacute;n recogida por la Polic&iacute;a Nacional a trav&eacute;s de sus entrevistas con los reci&eacute;n llegados, pero el dato contrasta con la informaci&oacute;n recabada por la Guardia Civil y con la primera alerta recibida por el colectivo Caminando Fronteras a trav&eacute;s de su sistema de avisos de riesgo en el mar. En esa llamada, familiares de los pasajeros de la barcaza aseguraron que la embarcaci&oacute;n hab&iacute;a zarpado el d&iacute;a 18 de mayo de Guinea Conakry, seg&uacute;n explic&oacute; la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        Los supervivientes, sin embargo, insisten en haber salido de Nuakchot y todos detallan haber pasado cinco d&iacute;as en el mar, en vez de los diez d&iacute;as transcurridos desde la alerta inicial a su llegada a tierra. Los guineanos contactados por este medio aseguran haber partido de su pa&iacute;s escasos d&iacute;as antes del inicio de su viaje hacia Canarias, algo que choca con los fuertes controles policiales desplegados en las fronteras mauritanas y en las costas del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La barcaza volcada en el muelle de La Restinga no coincide con las utilizadas tradicionalmente en Mauritania, m&aacute;s alargadas, m&aacute;s estrechas y de menor altura. Casi todos los ocupantes del bote han hablado con este medio bajo la condici&oacute;n de no publicar su nombre real. La mayor&iacute;a tambi&eacute;n se ha negado y ha expresado su temor a ser fotografiado, incluido de espaldas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las manos de uno de los supervivientes del vuelco del cayuco de El Hierro."
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                Las manos de uno de los supervivientes del vuelco del cayuco de El Hierro.                            </span>
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        Bernard (nombre ficticio) pasa la ma&ntilde;ana en un parque pr&oacute;ximo al centro de Cruz Roja. Acuna en sus brazos a su beb&eacute;, como lo hac&iacute;a antes del accidente en el muelle de La Restinga. El hombre viajaba en el centro del cayuco junto a su hijo y su esposa. Cog&iacute;a al ni&ntilde;o cuando la barca escor&oacute; hasta desplomarse contra el mar. Ya en el agua, no solt&oacute; al peque&ntilde;o, cuenta,  y patale&oacute; con todas sus fuerzas para mantener en el exterior la peque&ntilde;a cabeza del beb&eacute; de unos nueve meses. &ldquo;Tiraron un flotador salvavidas y coloqu&eacute; a mi hijo encima. Mientras, miraba a mi mujer, que intentaba mantenerse agarrada a una parte de la barca&rdquo;, describe el hombre guineano. Todos fueron rescatados. 
    </p><p class="article-text">
        Los sobrinos de Laye (nombre ficticio) tambi&eacute;n cayeron al mar. &ldquo;Ca&iacute; yo y los ni&ntilde;os. Mi preocupaci&oacute;n eran los ni&ntilde;os. Mis compa&ntilde;eros me ayudaron a  cogerlos y subirlos al barco de Salvamento Mar&iacute;timo&rdquo;, comenta el hombre guineano. Seg&uacute;n su relato, decidi&oacute; migrar con sus sobrinos para intentar llegar con ellos a Francia, donde viven las madres. &ldquo;Los ni&ntilde;os est&aacute;n bien. Despu&eacute;s de todo, no hacen preguntas sobre lo ocurrido&rdquo;, concluye el hombre, sentado junto a los peque&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras los supervivientes afrontan sus primeros pasos en Europa atravesados por la tragedia, en varios cementerios de El Hierro ya descansan los cuerpos de las siete mujeres y ni&ntilde;as fallecidas. Se llamaban Fatoumatta Banaro, Marima, Maria Biniti Kamara, Sarah Samoura, Adama Keith, Mami Kamara y Aissatou Tambasa. En sus l&aacute;pidas, junto a sus nombres, aparece una inscripci&oacute;n que recuerda la raz&oacute;n que empuj&oacute; su temprana muerte: &ldquo;inmigrante&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supervivientes-atrapadas-cayuco-volcado-hierro-agarramos-cuerdas-sacar-cabeza-respirar_1_12365963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jun 2025 20:29:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las supervivientes del cayuco de El Hierro: “Quedamos atrapadas y usamos una cuerda para intentar respirar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Canarias,Muertes fronterizas,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agónico rescate del cayuco volcado en El Hierro: "Las mujeres y niñas muertas se quedaron atrapadas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agonico-rescate-cayuco-volcado-hierro-mujeres-ninas-muertas-quedaron-atrapadas_1_12338866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb863319-282b-46a8-9d1d-ec2ec313249a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agónico rescate del cayuco volcado en El Hierro: &quot;Las mujeres y niñas muertas se quedaron atrapadas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro mujeres y tres niñas han fallecido después de volcar la barcaza en la que viajaban desde hace diez días a cinco metros del muelle de La Restinga. Vecinos de El Hierro que se han lanzado al agua a ayudar a los equipos de rescate y un médico que ha atendido a las víctimas reconstruyen parte de las horas del rescate a elDiario.es</p><p class="subtitle">La última tragedia de la ruta canaria golpea a la infancia migrante con tres niñas muertas y varios menores graves</p></div><p class="article-text">
        Los gritos hicieron pensar a Javier Iglesias que ese desembarco no era como otro cualquiera. Hace unos meses, este asturiano, propietario de un peque&ntilde;o restaurante situado frente al muelle de La Restinga (El Hierro), reconoc&iacute;a que ya apenas se movilizaba ante la llegada de cayucos, convertidos hace m&aacute;s de un a&ntilde;o en parte del d&iacute;a a d&iacute;a de este punto de la isla. Pero los chillidos que atravesaban su ventana en la ma&ntilde;ana de este mi&eacute;rcoles le empujaron a asomarse. &ldquo;El cayuco empez&oacute; a escorarse y volc&oacute; muy r&aacute;pido. Cog&iacute; las llaves del coche y corr&iacute; hacia all&iacute;&rdquo;, cuenta a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eran las 9:35 (hora canaria), cuando el vuelco de la barcaza desencaden&oacute; un rescate desesperado, en el que miembros de Salvamento Mar&iacute;timo, agentes de la Polic&iacute;a Nacional, personal municipal, Guardia Civil, supervivientes de la tragedia y vecinos de La Restinga corrieron a intentar sacar a gente del agua o ayudar en lo que fuese necesario. Mientras unos se lanzaban al agua para ayudar a quienes no sab&iacute;an nadar, otros trataban de alzarles hasta la embarcaci&oacute;n o el muelle, lanzaban salvavidas o acompa&ntilde;aban a los rescatados a las carpas de Cruz Roja para ser asistidos. El accidente fue capturado por las c&aacute;maras de la Televisi&oacute;n Canaria: ''&iexcl;No, no, no, no!'', exclamaba una periodista mientras observaba c&oacute;mo el cayuco viraba poco a poco. Lo que parec&iacute;a un rescate m&aacute;s de los cientos que se han producido en este punto del Archipi&eacute;lago en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, terminaba en tragedia a la vista de los vecinos de La Restinga y retransmitida en directo. La mayor&iacute;a de quienes viajaban en el cayuco fueron rescatados, pero siete personas fallecieron en esos minutos de p&aacute;nico posteriores al escoramiento de la patera. Todas eran mujeres y ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        De las siete v&iacute;ctimas mortales confirmadas, tres eran ni&ntilde;as de entre cinco y 16 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n hay un beb&eacute; desaparecido y varios menores se encuentran en estado grave en los hospitales de Tenerife y El Hierro. Seg&uacute;n varios testimonios recabados por <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, los ocupantes hab&iacute;an reservado el fondo del cayuco a las mujeres y los ni&ntilde;os, algo habitual en estas traves&iacute;as con la intenci&oacute;n de protegerlas durante el viaje para evitar que est&eacute;n en constante contacto con el agua durante d&iacute;as en el mar. 
    </p><p class="article-text">
        Horas antes del vuelco, Javier Iglesias escuch&oacute; desde su casa movilizarse a la embarcaci&oacute;n de Salvamento Mar&iacute;timo. Tras recibir un aviso del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), la Salvamar se traslad&oacute; al lugar donde hab&iacute;a sido detectado un cayuco con m&aacute;s de 150 migrantes a bordo, a seis millas n&aacute;uticas (unos 11 kil&oacute;metros) del muelle de La Restinga. Desde ese punto, el buque de rescate &ldquo;acompa&ntilde;&oacute;&rdquo; a la sobrecargada barcaza hasta el puerto, algo que los equipos de rescate hacen habitualmente cuando el cayuco se encuentra cerca de tierra y considera que puede desplazarse por sus propios medios, seg&uacute;n el organismo dependiente del Ministerio de Transporte. Cuando ya estaban junto al muelle, los equipos de salvamento comenzaron el trasbordo de un buque a otro, uno de los momentos m&aacute;s complejos de la operaci&oacute;n.&nbsp;Eran las 9:35 de la ma&ntilde;ana (hora canaria).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pusieron de pie algunas personas para empezar a pasar del cayuco al barco. El barco era muy precario y, cuando empezaron a pasar a los beb&eacute;s, se descontrol&oacute; todo. Se dio la vuelta y se cayeron hacia el otro lado&rdquo;, dice a elDiario.es Manuel (nombre ficticio) un vecino de El Hierro que se encontraba en el muelle en ese momento. Seg&uacute;n fuentes oficiales de Salvamento Mar&iacute;timo, &ldquo;una parte de las personas que viajaban en el cayuco se ha concentrado en una de las bandas, lo que ha provocado el escoramiento y volcado de la misma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Iglesias lleg&oacute; al muelle, ya hab&iacute;a decenas de vecinos, sanitarios y buzos del pueblo movilizados para ayudar, m&aacute;s all&aacute; de los equipos oficiales. &ldquo;Primero hab&iacute;a que sacar a los migrantes del cayuco volteado. La barcaza estaba dada la vuelta. Entre gritos y muchos dificultades, se fue sacando a la gente&rdquo;, dice el asturiano, quien ayud&oacute; a cambiarse de ropa a varios supervivientes, entretuvo a algunos ni&ntilde;os rescatados en buen estado y colabor&oacute; en el traslado de las camillas de algunos de los heridos de gravedad. &ldquo;Cuando el cayuco volvi&oacute; a su posici&oacute;n inicial, aparecieron unas 15 personas con vida. Se hab&iacute;an quedado debajo, en una capa de aire en el interior del cayuco, muchos eran ni&ntilde;os&rdquo;, relata el vecino, que sit&uacute;a en ese momento el hallazgo del primero cuerpo sin vida, el de una de las cuatro mujeres adultas fallecidas. 
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                Uno de los niños rescatados, en brazos de Javier Iglesias, uno de los vecinos que ayudó en el muelle de La Restinga de forma voluntaria.                             </span>
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        Otras tres mujeres, posiblemente atrapadas en el zona m&aacute;s baja de la barcaza, tambi&eacute;n hab&iacute;an fallecido. &ldquo;Salt&eacute; cuando se le dio la vuelta al barco para buscar m&aacute;s cuerpos. All&iacute; hab&iacute;a tanto gente que estaba en la burbuja de aire, como quienes se hab&iacute;an quedado debajo. Hab&iacute;a muchos cuerpos. Algunos estaban en parada, otros muertos. De los nervios no llegaba a distinguir si estaban vivos o muertos. Hab&iacute;a bastantes ni&ntilde;os y mujeres, y los &iacute;bamos sacando como pod&iacute;amos&rdquo;, recuerda Manuel (nombre ficticio), que tambi&eacute;n particip&oacute; en las labores de rescate de manera voluntaria. 
    </p><p class="article-text">
        El regreso de la barcaza a su posici&oacute;n original descubri&oacute; a una decena de personas, la mayor&iacute;a mujeres y ni&ntilde;os, hasta entonces atrapadas bajo las maderas del viejo cayuco. Al ver a sus compa&ntilde;eros en riesgo, varios migrantes reci&eacute;n rescatados que sab&iacute;an nadar volvieron a saltar al agua a la carrera y colaboraron con los miembros de Salvamento Mar&iacute;timo intentando salvar a las mismas personas con las que hab&iacute;an compartido d&iacute;as de traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A las 9:55 horas, el doctor Luis Gonz&aacute;lez, recibi&oacute; el aviso. Un compa&ntilde;ero estaba en el muelle y lo llam&oacute; agobiado: &ldquo;Ha volcado una patera. No s&eacute; cuantos muertos vamos a tener&rdquo;, le dijo. Como director m&eacute;dico del Hospital Insular de El Hierro y parte del grupo m&eacute;dico creado en la isla para atender emergencias sanitarias tras la llegada de cayucos, moviliz&oacute; al resto de su equipo y se desplaz&oacute; a La Restinga. &ldquo;Ninguno se quej&oacute;, cuando los llam&eacute; la respuesta fue inmediata. La gente que estaba descansando en sus casas fue corriendo al puerto para reforzar el dispositivo&rdquo;, dice el doctor. 
    </p><h2 class="article-text">Identificaci&oacute;n de cuerpos</h2><p class="article-text">
        Lleg&oacute; al puerto pasadas las 10 y no se fue hasta la una de la tarde. &ldquo;Ha sido muy duro. Hemos tenido pateras jodidas, pero cada vez cada vez te duele m&aacute;s. Esta fue&hellip; que han muerto tres ni&ntilde;os y cuatro mujeres, dios m&iacute;o&rdquo;, reconoce el m&eacute;dico, forzado a interrumpir su relato por la emoci&oacute;n. Su equipo ha atendido de urgencia a decenas de personas en el mismo muelle y ha realizado el triaje para ordenar los traslados necesarios al hospital de la isla, as&iacute; como dos evacuaciones en helic&oacute;ptero a Tenerife. Entre las v&iacute;ctimas atendidas recuerda a una adolescente de unos 15 a&ntilde;os. &ldquo;La intubamos y mientras la llevaban al hospital, se par&oacute;. Estuvieron casi 40 minutos con las maniobras de reanimaci&oacute;n, pero no sali&oacute;. Sufri&oacute; un ahogamiento incompleto que se convirti&oacute; en parada. Aspiramos todo lo que se pudo para ver si tiraba palante pero nada&rdquo;, lamenta Gonz&aacute;lez. Es una de las tras menores fallecidas. 
    </p><p class="article-text">
        En el puerto, una de las mujeres rescatadas preguntaba angustiada por una de sus hijas. Adem&aacute;s de un ni&ntilde;o que estaba con ella en el muelle, hab&iacute;a subido al cayuco con su otra hija, de cuatro a&ntilde;os. &ldquo;La buscamos en todos los sitios y no la vimos. Hasta que vimos un cuerpo de una ni&ntilde;a. Era peque&ntilde;a. Ten&iacute;a el pelito cortito, peinado con rastas. Pens&eacute; que pod&iacute;a ser ella&rdquo;, recuerda el doctor. &ldquo;Junto al equipo humanitario de Cruz Roja, buscamos a la mujer. Le ense&ntilde;amos el cuerpo y se derrumb&oacute;. Era su hija&rdquo;, recuerda el m&eacute;dico, con la voz entrecortada, desde el peque&ntilde;o hospital de El Hierro. &ldquo;Le pregunt&eacute; si quer&iacute;a que le di&eacute;semos un calmante. Dijo que no porque ten&iacute;a que cuidar a su otro hijo, de siete a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el centro sanitario desde el que habla Gonz&aacute;lez fue trasladado tambi&eacute;n un beb&eacute; de tres meses con dificultad respiratoria como consecuencia de un ahogamiento de car&aacute;cter grave. Los sanitarios tambi&eacute;n derivaron al complejo hospitalario a una mujer embarazada, a otro beb&eacute; de tres meses y a tres menores, todos ellos con signos de ahogamiento de car&aacute;cter moderado. Un helic&oacute;ptero medicalizado transport&oacute; hasta el Hospital Universitario Nuestra Se&ntilde;ora de Candelaria, en Tenerife, a dos menores en estado grave.
    </p><h2 class="article-text">Los centros de submarinismo, movilizados</h2><p class="article-text">
        Varios submarinistas de los centros de buzo de La Restinga tambi&eacute;n se lanzaron al agua desde los primeros momentos de la tragedia. Entre ellas, una mujer, que a&uacute;n no hab&iacute;a empezado su turno, salt&oacute; al mar al ver a una ni&ntilde;a a punto de desaparecer junto al muelle. &ldquo;A&uacute;n se estaba preparando para meterse al agua, estaba en ropa de calle y, en cuanto la vio, se lanz&oacute; y la rescat&oacute;&rdquo;, cuenta Antonio Castrillo, instructor en el club de submarinismo Tagoro, ubicado en La Restinga, un punto habitual entre los aficionados a este deporte.&nbsp;Mientras su compa&ntilde;era auxiliaba a las v&iacute;ctimas, &eacute;l se encontraba regresaba junto a varios clientes de la primera inmersi&oacute;n de las dos que realizan cada ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vimos que hab&iacute;a una patera volcada, salimos corriendo. Aqu&iacute; estamos muy habituados a la llegada de cayucos, pero la patera estaba volcada entera&rdquo;, explica el due&ntilde;o de este centro de buzo. En ese momento, cuenta, los equipos de Salvamento estaban sacando a los &uacute;ltimos migrantes. Castrillo y sus otros compa&ntilde;eros dejaron a los clientes en el pantal&aacute;n y se acercaron a apoyar las labores de b&uacute;squeda en la zona. &ldquo;No es normal que vuelquen justo en el muelle por lo que no estaban preparados los buceadores de la polic&iacute;a. Hemos entrado al agua a rastrear el fondo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un beb&eacute; estaba desaparecido y a&uacute;n se tem&iacute;a la existencia de m&aacute;s cuerpos sin vida en el mar. &ldquo;Hemos peinado toda la zona y no hemos encontrado nada. Solo hemos hallado objetos personales, alg&uacute;n tel&eacute;fono, una mochila, hasta el tim&oacute;n del cayuco&rdquo;, detalla el submarinista. &ldquo;Estamos acostumbrados a que lleguen, incluso a celebrarlo. Porque el hecho de que lleguen es un motivo de alegr&iacute;a, pero nunca hab&iacute;a pasado que lleguen y que suceda eso, que suceda aqu&iacute;, habiendo llegado. Tenemos mucha rabia, frustraci&oacute;n e impotencia&rdquo;, cuenta Castrillo, que ha cancelado el resto de actividades del d&iacute;a del centro de buzo. &ldquo;Tanto los clientes como los tranajadores nos hemos quedado muy afectados&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Origen: Guinea Conakry, seg&uacute;n Caminando Fronteras</h2><p class="article-text">
        Caminando Fronteras ha confirmado a elDiario.es que la embarcaci&oacute;n sali&oacute; el 18 de mayo de Guinea Conakry, a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros de La Restinga. La fundadora de este colectivo, Helena Maleno, afirma que ya hab&iacute;a reportado a las autoridades sobre esta barcaza en la que viajaban 150 personas. Entre las nacionalidades presentes en el cayuco que sali&oacute; hace diez d&iacute;as de Guinea destacan los guineanos y senegaleses, y en ella viajaban al menos 20 ni&ntilde;os y adolescentes. El colectivo asegura que est&aacute; trabajando con las familias de los ocupantes de la embarcaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La ONG pide a Salvamento Mar&iacute;timo que, como se hace con cualquier accidente na&uacute;tico, se deber&iacute;a investigar lo ocurrido en el operativo. &ldquo;Es la segunda vez que se produce una tragedia durante un rescate en El Hierro. Si no se realiza un an&aacute;lisis para estudiar las causas de manera seria. Cuando ocurre con un pesquero, se investiga. &iquest;Por qu&eacute; con los cayucos, no?&rdquo;, se pregunta Maleno. 
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones a la tragedia han llegado hasta la presidencia del Gobierno. Pedro S&aacute;nchez ha expresado su solidaridad a las familias de las v&iacute;ctimas y a los servicios de emergencia que han trabajado con los supervivientes. ''El drama vivido en El Hierro deber&iacute;a conmovernos a todos. Vidas perdidas en un intento desesperado de encontrar un futuro mejor. Debemos estar a la altura. Es una cuesti&oacute;n de humanidad'', ha a&ntilde;adido. Las pol&iacute;ticas fronterizas europeas desencadenan tragedias como las sufrida este mi&eacute;rcoles en la isla canaria, aunque no suelan ocurrir delante de nuestros ojos. En 2024, 10.457 personas murieron en su intento de llegar a Espa&ntilde;a, seg&uacute;n Caminando Fronteras a trav&eacute;s de su sistema de alerta de embarcaciones en riesgo en el mar. La falta de v&iacute;as legales para migrar a Europa de forma segura es una de las principales razones que empujan a miles de migrantes a arriesgar su vida a trav&eacute;s de una de las rutas m&aacute;s peligrosas del mundo, la canaria. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el aumento del control, los trayectos se vuelven cada vez m&aacute;s complicados y largos. Por eso cada vez llegan m&aacute;s cayucos a El Hierro, la isla canaria m&aacute;s remota. Por eso, tambi&eacute;n, eligen salir desde puntos cada vez menos pr&oacute;ximos a su destino, como el lugar de partida de la embarcaci&oacute;n volcada: una zona costera c&eacute;ntrica de Guinea Conakry, seg&uacute;n los primeros an&aacute;lisis de la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s del vuelco, un oso de peluche flotaba en el muelle de La Restinga. En el agua tambi&eacute;n quedaba una peque&ntilde;a mochila blanca y una chaqueta de beb&eacute; violeta y rosa. Alguien mostr&oacute; esa estampa a Luis Gonz&aacute;lez, director m&eacute;dico del Hospital Insular de El Hierro y parte del equipo de atenci&oacute;n de emergencias en las llegadas de pateras. &ldquo;No, por favor, no me ense&ntilde;es eso ahora&rdquo;, dijo el doctor,  despu&eacute;s de pasar la jornada atendiendo a las v&iacute;ctimas que requer&iacute;an asistencia sanitaria, tanto a pie de puerto como en el hospital. &ldquo;Ten&iacute;a que seguir trabajando y no quer&iacute;a romperme. Ha sido muy duro. Tambi&eacute;n venido la psic&oacute;loga a preguntarme qu&eacute; tal. Pero le he dicho que prefer&iacute;a no responder en profundidad. Hoy me siento flojo, pero hoy no era el d&iacute;a de preguntarme como estoy, hoy era el d&iacute;a de aguantar&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un oso de peluche flota en el muelle de La Restinga                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agonico-rescate-cayuco-volcado-hierro-mujeres-ninas-muertas-quedaron-atrapadas_1_12338866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 May 2025 20:47:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El agónico rescate del cayuco volcado en El Hierro: "Las mujeres y niñas muertas se quedaron atrapadas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Hierro,Inmigración,Muertes fronterizas,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muertes vestidas de neopreno, una trágica tendencia que "desmonta" la tesis de las mafias detrás de la migración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/muertes-vestidas-neopreno-tragica-tendencia-desmonta-tesis-mafias-detras-migracion_1_12027790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1040f5f0-0c92-4ae3-8f3c-042b55b816e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110970.jpg" width="1903" height="1070" alt="Muertes vestidas de neopreno, una trágica tendencia que &quot;desmonta&quot; la tesis de las mafias detrás de la migración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Intentar bordear el espigón fronterizo para llegar a nado a Europa por Ceuta choca con "el discurso de las mafias o de las bandas organizadas que prima entre la ciudadanía y que sirve principalmente para criminalizar al inmigrante", apunta Ana Rosado, coordinadora del Informe Frontera Sur de APDHA</p><p class="subtitle">Una persona muerta cada cuatro horas, trágico balance migratorio del acceso a España desde África durante 2024
</p></div><p class="article-text">
        El arranque del a&ntilde;o nos est&aacute; dejando tr&aacute;gicas cifras de cad&aacute;veres por ahogamiento entre &Aacute;frica y Europa. Eso por desgracia no es nuevo (hay muertes o desapariciones <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/persona-muerta-cuatro-horas-tragico-balance-migratorio-acceso-espana-africa-durante-2024_1_11976946.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada cuatro horas</a> en la frontera sur) pero s&iacute; la forma en que las personas migrantes tratan de pisar el 'viejo continente'. En lo que va de 2025 se han hallado seis cad&aacute;veres en diferentes zonas costeras de Ceuta, arrastrados por el mar, con trajes de neopreno y aletas para los pies. Una forma bastante nueva, sobre todo en los &uacute;ltimos tiempos entre quienes arriesgan su vida para dejar atr&aacute;s su pa&iacute;s de origen y que, seg&uacute;n explica Ana Rosado, coordinadora del Informe Frontera Sur  de la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos (APDHA), &ldquo;desmonta el discurso de las mafias o de las bandas organizadas que prima entre la ciudadan&iacute;a y que sirve principalmente para criminalizar al inmigrante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha autoorganizaci&oacute;n para este tipo de traves&iacute;as, m&aacute;s corta, pero tambi&eacute;n mortales&rdquo;, comenta la especialista a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a>. El cierre de las fronteras a las personas subsaharianas por parte del Gobierno de Marruecos no impide que los propios marroqu&iacute;es o los argelinos &ldquo;se lancen al agua por esta v&iacute;a&rdquo;, esto es, bordeando el espig&oacute;n fronterizo a nado para llegar a la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta. Hubo al menos 27 cad&aacute;veres y otras 28 desapariciones en todo 2024, seg&uacute;n el citado informe de la APDHA.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior las contabiliza como entradas por v&iacute;a terrestre, al igual que saltando la valla, &ldquo;pero entran realmente por v&iacute;a mar&iacute;tima&rdquo;. &ldquo;Antes era m&aacute;s com&uacute;n hallar los cad&aacute;veres procedentes de naufragios, pero ahora la tendencia en esta zona es otra&rdquo;, ya que muchas personas de Marruecos se trasladan a Argelia o intentan acceder a territorio europeo a nado por el espig&oacute;n de El Tarajal o Benz&uacute; en Ceuta, con los costes que ello tiene para las vidas humanas como se est&aacute; viendo. El n&uacute;mero de entradas irregulares de personas migrantes a Ceuta en lo que va de a&ntilde;o se encuentra en 89 y la mayor parte de ellos cruzaron durante la primera quincena de enero, seg&uacute;n la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n del Ministerio del Interior.
    </p><h2 class="article-text">Un 90% menos de embarcaciones</h2><p class="article-text">
        Las entradas a Ceuta y Melilla se redujeron el pasado a&ntilde;o en comparaci&oacute;n con 2023 en un 90% respectivamente: frente a las 285 personas que lo hicieron el a&ntilde;o pasado en Ceuta han entrado 28 personas en 7 embarcaciones en 2024, y frente a las 206 que lo hicieron en Melilla en 2023, 21 personas en 8 embarcaciones lo han hecho en este a&ntilde;o pasado. &ldquo;De hecho, a los subsaharianos tienen 'prohibido' comprar embarcaciones en Marruecos&rdquo; y, entre otras cosas, hace tiempo eligieron la ruta canaria, la m&aacute;s mort&iacute;fera: m&aacute;s del 75% de las personas que han perdido la vida o desaparecido en 2024 transitaba esa ruta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquí nadie te obliga a meterte en una embarcación. Aquí hay chavales que cogen una tabla de surf, un hidropedal o se ponen un neopreno, y se echan al mar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De acuerdo a los argumentos de la experta, el recrudecimiento de la represi&oacute;n y control a las personas de determinado perfil &eacute;tnico en el norte de Marruecos especialmente desde hace cinco a&ntilde;os ha hecho, ha hecho que el perfil del migrante haya cambiado en esta zona. &ldquo;Pero aqu&iacute; no estamos hablando de tr&aacute;fico de personas. Aqu&iacute; nadie te obliga a meterte en una embarcaci&oacute;n. Aqu&iacute; hay chavales que cogen una tabla de surf, un hidropedal o se ponen un neopreno, y se echan al mar&rdquo;, explica Rosado.
    </p><p class="article-text">
        La experta en migraciones apunta otro dato: &ldquo;En las provincias donde se han incrementado las llegadas, el discurso de la criminalizaci&oacute;n cobra m&aacute;s fuerza y el inter&eacute;s medi&aacute;tico por acusar de tr&aacute;fico de personas al supuesto patr&oacute;n de las embarcaciones, al que endosan el marr&oacute;n, es proporcional a las condenas por acuerdos de conformidad que se dictan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Algeciras Acoge: &ldquo;Siempre van a buscar una puerta&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Esas salidas al mar nado &ldquo;son actos de valent&iacute;a contra el intento de vulneraci&oacute;n del derecho humano a circular libremente&rdquo;, apunta Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Ben&iacute;tez, presidenta de Algeciras Acoge, quien opina que &ldquo;no podemos olvidar que estas muertes tienen responsables y son quienes ostentan el poder pol&iacute;tico en Europa y en los pa&iacute;ses de origen, que son las personas que deben encargarse de tomar medidas para salvaguardar la vida de quienes buscan un futuro digno, creando v&iacute;as seguras y legales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Salvaguardar la vida humana es obligaci&oacute;n de los Estados y se tienen que poner a disposici&oacute;n los recursos humanos y t&eacute;cnicos necesarios para ello&rdquo;, a&ntilde;ade Ben&iacute;tez, quien lamenta en todo caso que las muertes de personas intentando llegar a Europa &ldquo;van a seguir aumentando mientras contin&uacute;en estas necropol&iacute;ticas migratorias que priorizan el control de las fronteras y no el derecho a la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pensamos adem&aacute;s que son una forma de regulaci&oacute;n de las migraciones fallidas y asesinas, ya que esos controles no van a disuadir a las personas de seguir adelante con sus proyectos migratorios&rdquo; ya que &ldquo;siempre van a buscar una puerta, una manera de salir de su pa&iacute;s&rdquo;, dice la presidenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/muertes-vestidas-neopreno-tragica-tendencia-desmonta-tesis-mafias-detras-migracion_1_12027790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 05:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muertes vestidas de neopreno, una trágica tendencia que "desmonta" la tesis de las mafias detrás de la migración]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Migrantes,Muertes fronterizas,Muertes migratorias,Muertes Mediterráneo,Derechos Humanos,Estrecho de Gibraltar,APDHA - Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplazado a octubre el juicio contra siete activistas que ayudaron a 36 migrantes a entrar en Francia con la Korrika]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/aplazado-octubre-juicio-siete-activistas-ayudaron-36-migrantes-entrar-francia-korrika_1_11999730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e9b42fa-a816-46a1-b21b-d1bce8561403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110368.jpg" width="1280" height="720" alt="Aplazado a octubre el juicio contra siete activistas que ayudaron a 36 migrantes a entrar en Francia con la Korrika"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fiscalía les acusa de un delito de “tráfico de personas” y "pertenencia a organización criminal" y exige para ellas penas de hasta cinco años de prisión y multas de 30.000 euros</p><p class="subtitle">Reportaje - Migrantes atrapados entre España y Francia: “Ni te pegan, ni violan por pasar la frontera. En Irún juegan con tu mente”
</p></div><p class="article-text">
        El pasado marzo, durante <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/vuelve-korrika-carrera-busca-inundar-calles-euskera_1_8859627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Korrika, la carrera reivindicativa a favor del euskera organizada por Alfabetatze Euskalduntze Koordinakundea (AEK)</a>, que se celebra cada dos a&ntilde;os en Euskal Herria, 36 personas migrantes cruzaron el puente que separa Ir&uacute;n de Hendaya sin pasar ning&uacute;n control, como si de cualquier otro corredor se tratase. Tras el acto fueron detenidas siete personas y este martes iban a ser juzgadas en Baiona. La Fiscal&iacute;a les acusa de un delito de &ldquo;tr&aacute;fico de personas&rdquo; y de pertenencia &ldquo;a organizaci&oacute;n criminal&rdquo; y exige para ellas penas de hasta cinco a&ntilde;os de prisi&oacute;n y multas de 30.000 euros. El juicio se iba a celebrar este martes, 28 de enero, pero se ha aplazado hasta el pr&oacute;ximo 7 de octubre para que el tribunal pueda responder a las preguntas prejudiciales planteadas por los cuatro abogados que ejercen la defensa de los acusados. Las preguntas de la defensa ir&aacute;n a la Corte Europea de Derechos Humanos para que se despejen esas dudas constitucionales prioritarias, de ah&iacute; viene el retraso previsto hasta octubre. 
    </p><p class="article-text">
        Para denunciar lo ocurrido, cientos de personas salieron a la calle el pasado domingo y recorrieron la muga entre Ir&uacute;n y Hendaya tras una pancarta en la que se le&iacute;a &ldquo;J'accuse&rdquo;, nombre de la campa&ntilde;a que han llevado activistas y organizaciones para &ldquo;autoinculparse&rdquo; por este hecho y que ya suma m&aacute;s de 3.500 firmas. &ldquo;Esta acci&oacute;n fue asumida por decenas de agentes sindicales, sociales y pol&iacute;ticos y con ella qued&oacute; claro que Euskal Herria demuestra que quiere ser un pueblo de acogida. Cada seis meses el Gobierno franc&eacute;s inventa una nueva excusa para cerrar la frontera. As&iacute;, establece controles racistas y persigue el proceso migratorio de miles de personas llenando este camino de obst&aacute;culos y muchas veces, conden&aacute;ndolas a morir&rdquo;, aseguran los promotores de la campa&ntilde;a tras la cual se encuentran organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional o Irungo Harrera Sarea.
    </p><p class="article-text">
        La frontera que separa Espa&ntilde;a y Francia tiene una longitud de m&aacute;s de 656 kil&oacute;metros. En Euskadi, la &uacute;ltima parada antes de ingresar en el Hex&aacute;gono es el municipio guipuzcoano de Ir&uacute;n. Existen varias formas de cruzar la frontera: atravesando los puentes de Behobia y Santiago que van sobre el r&iacute;o Bidasoa, en barco desde Hondarribia hasta Hendaya o a trav&eacute;s del monte que rodea ambos municipios. Cientos de personas cruzan a diario de Hendaya a Ir&uacute;n y viceversa por motivos laborales, sociales o, en el caso de pasar de Francia a Espa&ntilde;a, en muchas ocasiones econ&oacute;micos, puesto que hay productos como algunos alimentos, la gasolina o el tabaco que son m&aacute;s baratos. La aparente pero falsa facilidad para cruzar esa frontera es la que esconde un mayor peligro para los migrantes que tratan de pasar por ella cada d&iacute;a, ya sea caminando por los puentes, por la monta&ntilde;a o, en el peor de los casos, cruzando el r&iacute;o a nado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es conocido que en torno a Ir&uacute;n y Hendaya hay centenares de voluntarios comprometidos que organizan la solidaridad y hacen frente a las inhumanas pol&iacute;ticas migratorias. Son personas activistas y comprometidas que defienden y dedican esfuerzo a construir condiciones de un tr&aacute;nsito seguro frente al acoso de las autoridades pol&iacute;ticas. Sus leyes y la polic&iacute;as. Reivindicamos acabar con estas fronteras y tender puentes&rdquo;, sostienen tras recordar que &ldquo;son al menos nueve las personas que han fallecido en su proceso migratorio al cruzar la frontera del r&iacute;o Bidasoa&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/aplazado-octubre-juicio-siete-activistas-ayudaron-36-migrantes-entrar-francia-korrika_1_11999730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 16:16:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aplazado a octubre el juicio contra siete activistas que ayudaron a 36 migrantes a entrar en Francia con la Korrika]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,España,Francia,Migrantes,Migraciones,Extranjería,Extranjeros,Ley de Extranjería,Menas - Menores Extranjeros No Acompañados,Fronteras,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una persona muerta cada cuatro horas, trágico balance migratorio del acceso a España desde África durante 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/persona-muerta-cuatro-horas-tragico-balance-migratorio-acceso-espana-africa-durante-2024_1_11976946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f434a14f-ae00-43de-ad63-c98c30b87b16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una persona muerta cada cuatro horas, trágico balance migratorio del acceso a España desde África durante 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe Frontera Sur de APDHA contiene este año un completo trabajo de campo en los asentamientos chabolistas de Huelva y Almería, donde se producen "vulneraciones sistemáticas a los derechos humanos"</p><p class="subtitle">Frontera Sur 2023 - Trágico récord en las rutas migratorias a España: casi 3.000 personas murieron o desaparecieron en la frontera sur en 2023
</p></div><p class="article-text">
        Una persona muerta cada cuatro horas es el tr&aacute;gico balance migratorio del acceso a Espa&ntilde;a desde &Aacute;frica durante 2024, en el que la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) ha documentado la muerte y desaparici&oacute;n de 2.465 personas, de las cuales 591 cuerpos han aparecido en las costas o en alguna embarcaci&oacute;n durante el rescate y otras 1.874 se tiene constancia de que han muerto o no se les ha encontrado pero han desaparecido para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Es el segundo a&ntilde;o tras 2023 con m&aacute;s personas muertas y desaparecidas de la serie hist&oacute;rica que en APDHA lleva registrando desde 1988, seg&uacute;n han informado en rueda de prensa este martes en Sevilla. &ldquo;Desgraciadamente cada vez parecen m&aacute;s lejos que se establezcan v&iacute;as legales y seguras para que las personas puedan acceder a territorio seguro cuando sus vidas corren peligro o quieran emprender un proyecto migratorio&rdquo;, han denunciado. Canarias contin&uacute;a siendo la ruta m&aacute;s transitada, pero a la vez la m&aacute;s mort&iacute;fera: m&aacute;s del 75% de las personas que han perdido la vida o desaparecido en 2024 lo ha hecho en esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/llegadas-migrantes-ue-caen-38-2024-pese-incremento-ruta-canaria_1_11962830.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las llegadas de migrantes a la UE caen un 38% en 2024</a>, el incremento de personas que tomaron la ruta canaria en 2024 ha hecho que el a&ntilde;o pasado haya tenido un total de 64.048 llegadas tanto por v&iacute;a mar&iacute;tima como terrestre, el segundo con m&aacute;s llegadas, solo superado por 2018. El presidente de Canarias, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/clavijo-viaja-martes-estrasburgo-abordar-politica-migratoria-papel-rup-ue_1_11979854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Clavijo, viaja este martes a Estrasburgo</a> para abordar la pol&iacute;tica migratoria y el papel de las regiones ultraperif&eacute;ricas en la UE.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rueda de prensa este martes en la sede de APDHA"
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            <span class="title">
                Rueda de prensa este martes en la sede de APDHA                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Macarena Olid, vicecoordinadora de la APDHA, ha dicho que &ldquo;las pol&iacute;ticas migratorias de la Uni&oacute;n Europea y del Estado espa&ntilde;ol est&aacute;n condenando cada a&ntilde;o a miles y miles de personas a utilizar las rutas m&aacute;s peligrosas, en las que deben jugarse la vida a bordo de precarias embarcaciones, para ejercer su leg&iacute;timo derecho a migrar, reconocido como tal en la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora del informe, Ana Rosado, ha explicado que en 2024 &ldquo;de media, cada d&iacute;a accedieron a territorio espa&ntilde;ol por v&iacute;as irregulares 175 personas, de las cuales 128 lo hac&iacute;an a alguna de las Islas Canarias, 15 acced&iacute;an por Andaluc&iacute;a, 24 por la ruta de Levante y 8 lo hac&iacute;an a Ceuta y Melilla&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El vacío de noticias típico del verano y los discursos racistas y xenófobos que se lanzaron provocó que la inmigración pasara de ser la cuarta a la primera preocupación de los españoles según el CIS durante el mes de julio&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rosado apunta que &ldquo;el incremento de llegadas en la ruta canaria es inversamente proporcional al descenso en las llegadas a las rutas que conducen hasta la pen&iacute;nsula, a excepci&oacute;n de la ruta de Levante, que ha experimentado un incremento por las llegadas a Baleares&rdquo;. La coordinadora del Frontera Sur se&ntilde;ala que &ldquo;no se trata de algo nuevo, sino que es un cambio que se lleva produciendo claramente desde 2019, coincidiendo con el reforzamiento de los acuerdos suscritos con Marruecos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora ha lamentado &ldquo;el bochornoso espect&aacute;culo del pasado verano, cuando, por intereses pol&iacute;ticos, algunos partidos han instrumentalizado y han mercadeado con la infancia migrante o con las personas que se desplazaban desde las Islas Canarias hasta la pen&iacute;nsula&rdquo;. &ldquo;El vac&iacute;o de noticias t&iacute;pico del verano y los discursos racistas y xen&oacute;fobos que se lanzaron provoc&oacute; que la inmigraci&oacute;n pasara de ser la cuarta a la primera preocupaci&oacute;n de los espa&ntilde;oles seg&uacute;n el CIS durante el mes de julio&rdquo;, ha comentado.
    </p><p class="article-text">
        Para concluir respecto a estas cuestiones, Rosado ha se&ntilde;alado que &ldquo;justamente durante los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os se concentran casi 11.000 muertes de las 19.363 que hemos podido registrar desde APDHA durante los &uacute;ltimos 37 a&ntilde;os&rdquo;, lo que viene a se&ntilde;alar que &ldquo;las pol&iacute;ticas de militarizaci&oacute;n y externalizaci&oacute;n de fronteras en terceros pa&iacute;ses ha empeorado la situaci&oacute;n de las personas que necesitan acceder a territorio seguro, al tiempo que tenemos un sistema de asilo cada vez m&aacute;s restrictivo y pr&aacute;cticas que, como las devoluciones en caliente, vulneran sistem&aacute;ticamente los derechos humanos&rdquo;. &ldquo;Los datos que hoy presentamos confirman el fracaso absoluto de las pol&iacute;ticas migratorias europeas&rdquo;, ha sentenciado Rosado.
    </p><h2 class="article-text">Trabajo de campo en asentamientos de Huelva y Almer&iacute;a</h2><p class="article-text">
        APDHA ha realizado este a&ntilde;o un estudio de investigaci&oacute;n acerca de la situaci&oacute;n que enfrentan las personas migrantes que residen en los asentamientos de infraviviendas. El informe <a href="https://www.apdha.org/wp-content/uploads/2025/01/Informe-Frontera-Sur-2025-DEF-.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&lsquo;Derechos Humanos en la Frontera Sur 2024. Las fronteras internas en Andaluc&iacute;a: las vulneraciones de derechos en los asentamientos de Huelva y Almer&iacute;a&rsquo;</a> centra su mirada en la realidad que viven las personas trabajadoras migrantes que, vinculadas a la industria agroalimentaria de las provincias de Almer&iacute;a y Huelva, se ven obligadas a vivir en chabolas. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un trabajo de campo realizado por investigadoras de la APDHA y que ha sido cofinanciada por el proyecto&nbsp;<em>Tejiendo Derechos&nbsp;</em>(<em>WakeUpRights</em>) de la Uni&oacute;n Europea y Oxfam Interm&oacute;n en el marco del programa Ciudadan&iacute;a, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) de la UE. En &eacute;l se refleja &ldquo;una serie de vulneraciones sistem&aacute;ticas a los derechos humanos que requieren una respuesta urgente y estructural&rdquo;. &ldquo;Las condiciones laborales precarias, la falta de acceso a servicios b&aacute;sicos, la discriminaci&oacute;n social y la precariedad habitacional no solo afectan la calidad de vida de los y las residentes, sino que tambi&eacute;n perpet&uacute;an un ciclo de exclusi&oacute;n y explotaci&oacute;n que socava su dignidad humana&rdquo;, lamenta el informe anual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es fundamental que se implementen soluciones integrales que incluyan la construcción de viviendas asequibles, el acceso a servicios básicos y programas de integración social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque existen &ldquo;esfuerzos aislados&rdquo; para mejorar estas condiciones, como Lepe en Huelva y N&iacute;jar en Almer&iacute;a, la creaci&oacute;n de alojamientos temporales y la intervenci&oacute;n de organizaciones locales, as&iacute; como &ldquo;la falta de una estrategia integral y coordinada entre las administraciones p&uacute;blicas ha obstaculizado avances significativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El plan estrat&eacute;gico para erradicar los asentamientos informales, &ldquo;aunque positivo, no ha logrado abordar de manera efectiva la magnitud del problema&rdquo;. &ldquo;La insuficiencia de recursos y la falta de infraestructuras adecuadas siguen siendo barreras importantes&rdquo;, dice APDHA, que concluye que el plan &ldquo;no puede limitarse &uacute;nicamente al desmantelamiento de las infraviviendas o a la prohibici&oacute;n y vigilancia para evitar la construcci&oacute;n de nuevas, sin ofrecer alternativas habitacionales reales y dignas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es fundamental que se implementen soluciones integrales que incluyan la construcci&oacute;n de viviendas asequibles, el acceso a servicios b&aacute;sicos y programas de integraci&oacute;n social. De lo contrario, se corre el riesgo de que el plan se convierta en una medida que obligue a las personas migrantes a vivir en situaci&oacute;n de calle, perpetuando as&iacute; la vulnerabilidad y la exclusi&oacute;n social de estas personas&rdquo;, recoge el informe.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;cronificaci&oacute;n&rdquo; de la situaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Macarena Olid, vicecoordinadora de la APDHA, ha destacado &ldquo;el trabajo de campo realizado por el equipo de investigadoras de APDHA&rdquo;, quienes, &ldquo;sobre el terreno, han conocido de primera mano la realidad de los asentamientos, han entrevistado a las personas obligadas a vivir en esas condiciones y se han puesto en contacto con las entidades&nbsp;y colectivos que les brindan ayuda y apoyo as&iacute; como con los responsables de las administraciones p&uacute;blicas que obvian sus obligaciones para con estas personas y miran hacia otro lado mientras se vulneran sus derechos m&aacute;s elementales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen V&aacute;squez, una de las investigadoras de APDHA que ha participado en la confecci&oacute;n del informe, ha explicado que se ha realizado &ldquo;un estudio de corte cualitativo que se basa en entrevistas a trabajadores migrantes, personal de las administraciones p&uacute;blicas y ONGs, adem&aacute;s de la observaci&oacute;n participante en los asentamientos y el an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n proveniente de los diarios de campos de las investigadoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&aacute;squez ha se&ntilde;alado que &ldquo;aunque la agricultura intensiva es el motor econ&oacute;mico de estas dos provincias, generando grandes beneficios econ&oacute;micos, las condiciones laborales de los trabajadores migrantes son sumamente precarias&rdquo;. De esta forma, &ldquo;mientras que en Almer&iacute;a se contabiliza un 22,3% de poblaci&oacute;n extranjera y en Huelva un 10,57%, las cifras reales podr&iacute;an ser mucho m&aacute;s altas debido a la falta de datos sobre personas en situaci&oacute;n irregular&rdquo;. La investigadora de APDHA ha apuntado que &ldquo;son muchos los problemas que afronta cotidianamente este colectivo, entre los que destacan infraviviendas construidas con materiales desechados como pl&aacute;stico, cart&oacute;n o palets, la falta de agua potable, electricidad y saneamientos, la cronificaci&oacute;n de la situaci&oacute;n para las personas que residen permanentemente en estos lugares, la vulnerabilidad de los ni&ntilde;os, mujeres y j&oacute;venes ex tutelados, problemas de salud vinculados a condiciones de vida insalubres, la permanente amenaza de incendios, la dificultad para obtener atenci&oacute;n sanitaria o problemas para la escolarizaci&oacute;n de los menores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&aacute;squez ha cuantificado en &ldquo;al menos 7.000 personas en Almer&iacute;a y como m&iacute;nimo otras 5.000 en la provincia de Huelva que viven en estas condiciones que hemos descrito&rdquo; y ha se&ntilde;alado algunas de las soluciones que APDHA pone encima de la mesa para revertir esta dram&aacute;tica situaci&oacute;n: &ldquo;soluciones habitacionales a partir de la construcci&oacute;n de viviendas sostenibles y accesibles, regularizaci&oacute;n laboral y mejoras en las condiciones de trabajo, pol&iacute;ticas inclusivas con programas espec&iacute;ficos para mujeres y ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, un enfoque integral con coordinaci&oacute;n entre las administraciones para hacer frente a esta realidad y una supervisi&oacute;n ambiental que establezca controles para minimizar el impacto negativo de la agricultura intensiva tanto en el entorno como en las comunidades afectadas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/persona-muerta-cuatro-horas-tragico-balance-migratorio-acceso-espana-africa-durante-2024_1_11976946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 12:25:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una persona muerta cada cuatro horas, trágico balance migratorio del acceso a España desde África durante 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asentamientos,Temporeros,Migrantes,Frontera Sur,Muertes migratorias,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10.457 personas han muerto en su intento de migrar a España en 2024, el año más mortífero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/10-457-personas-han-muerto-migrar-espana-2024-ano-mortifero_1_11925508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff5623a1-c785-4cd6-a2a5-5ad9deaee5c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="10.457 personas han muerto en su intento de migrar a España en 2024, el año más mortífero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el recuento de la organización Caminando Fronteras, 30 personas han muerto cada día tratando de llegar a las costas españolas. De las víctimas, 1.538 eran menores y 421 eran mujeres.</p><p class="subtitle">Siete cayucos con al menos 387 migrantes llegan a Canarias el día de Navidad
</p></div><p class="article-text">
        El 2024 va acabar con un n&uacute;mero sin precedentes de muertes en nuestras fronteras. Del 1 de enero al 15 de diciembre de este a&ntilde;o, 10.457 personas han fallecido o desaparecido en su intento de migrar a Espa&ntilde;a, un 58% m&aacute;s que las contabilizadas en 2023, seg&uacute;n el informe de la organizaci&oacute;n <a href="https://caminandofronteras.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caminando Fronteras</a> elaborado a partir de su sistema de alertas de pateras en peligro a trav&eacute;s del contacto directo con los supervivientes de las tragedias y los seres queridos de las v&iacute;ctimas. Cada d&iacute;a, 30 personas han perdido la vida en aguas fronterizas; 30 familias han esperado con angustia un mensaje que nunca lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El documento analiza 293 tragedias ocurridas en las diferentes rutas recorridas por quienes intentan llegar a Espa&ntilde;a, de las que 131 embarcaciones desaparecieron sin dejar rastro. De las v&iacute;ctimas, 1.538 eran menores y 421 eran mujeres. &ldquo;Estas cifras evidencian un fracaso profundo de los sistemas de rescate y de protecci&oacute;n. M&aacute;s de 10.400 personas muertas o desaparecidas en un solo a&ntilde;o es una tragedia inadmisible. Urgimos a que se priorice la protecci&oacute;n del derecho a la vida, se refuercen las operaciones de b&uacute;squeda y rescate, y se garantice la justicia para las v&iacute;ctimas y sus familias&rdquo;, denuncia Helena Maleno, fundadora del colectivo y coordinadora de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por rutas migratorias, se registraron 9.757 muertes en la llamada ruta atl&aacute;ntica, 517 en la ruta argelina, 110 en el Estrecho y 73 en la que atraviesa el mar de Albor&aacute;n. Los datos son obtenidos por la ONG despu&eacute;s de cotejar testimonios de los supervivientes, los testigos directos de las tragedias, as&iacute; como de las denuncias de familiares desesperados por localizar a sus seres queridos embarcados. El maliense T. D. es una de las personas que vio morir a sus compa&ntilde;eros en el mar mientras trataba de alcanzar Canarias. &ldquo;La barca se qued&oacute; a la deriva, nos llevaban las olas. Todos est&aacute;bamos muy cansados, y cuando ve&iacute;as que alguien se sentaba tranquilo y dejaba de llorar o de rezar, era que se estaba muriendo. Las vidas se iban apagando, y yo esperaba a ser el pr&oacute;ximo, pero fue mi hermano&rdquo;, describe en un testimonio recogido por Caminando Fronteras. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dec&iacute;a a mi hermano que no bebiese agua del mar, que aguantara, pero beb&iacute;a sin parar, luego vomitaba, y despu&eacute;s se sent&oacute; y dej&oacute; de hablar. No tuve fuerzas para tirar su cuerpo, lo hicieron otros. Adem&aacute;s de mi hermano, vi morir a una familia entera, el padre acab&oacute; tir&aacute;ndose al mar cuando tir&oacute; al &uacute;ltimo de sus hijos. No tuvimos fuerza para imped&iacute;rselo. No sent&iacute;a nada cuando por fin nos rescataron, no ten&iacute;a fuerzas en mi cuerpo pero tampoco en mi alma&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La ruta m&aacute;s mort&iacute;fera</h2><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de muertes documentadas por la ONG, como las de los compa&ntilde;eros de T. D., han tenido lugar en la llamada ruta atl&aacute;ntica, cuyo destino son las Islas Canarias. De las tragedias documentadas sufridas por personas que viajaban en cayucos procedentes de &Aacute;frica Occidental, el 71% corresponde a aquellos que partieron desde Mauritania, el principal punto de salida hacia el Archipi&eacute;lago, aunque tambi&eacute;n parten desde Senegal, Agadir (Marruecos) y Dajla (S&aacute;hara Occidental ocupado). &ldquo;Las salidas de embarcaciones desde este pa&iacute;s no han cesado ni en periodos donde las condiciones meteorol&oacute;gicas en la ruta han sido terriblemente complicadas. Los meses entre enero y abril son los m&aacute;s mort&iacute;feros en la ruta&rdquo;, sostiene el informe. Por este camino tambi&eacute;n se ha incrementado el n&uacute;mero de mujeres procedentes de zonas del Sahel donde tradicionalmente el viaje migratorio era realizado por hombres, d&aacute;ndose una &ldquo;incipiente feminizaci&oacute;n&rdquo; en las salidas de Mauritania. Al menos, 6.829 personas que se embarcaron de las costas mauritanas se quedaron en el mar. 67 cayucos desaparecieron sin dejar rastro. 
    </p><p class="article-text">
        En las embarcaciones que realizan este trayecto viajan mayoritariamente personas procedentes del Sahel, que utilizan Mauritania como un pa&iacute;s de paso para alcanzar Europa. &ldquo;Estas personas huyen de conflictos b&eacute;licos, el impacto del cambio clim&aacute;tico y diversas formas de violencia, como explotaci&oacute;n laboral, matrimonios forzados y trata con fines de explotaci&oacute;n sexual&rdquo;, recuerda la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        El cruce migratorio desde la franja costera situada entre Agadir y Dajla destaca por la presencia mayoritaria de embarcaciones neum&aacute;ticas similares a las que transitan por las rutas mediterr&aacute;neas, seg&uacute;n lleva detectando Caminando Fronteras desde 2019. &ldquo;Las zodiacs son muy peligrosas para navegar en el Atl&aacute;ntico, donde las condiciones mar&iacute;timas son m&aacute;s severas que en el Mediterr&aacute;neo&rdquo;, alertan desde la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Nos hundimos, una de las gomas est&aacute; totalmente desinflada, hay gente ya en el agua, les sostenemos para que no se separen de la embarcaci&oacute;n. Llevamos horas comunicando, ya ten&eacute;is la posici&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; no viene nadie? Hemos llamado a todos, dicen que viene Marruecos pero no llega, que manden aunque sea un avi&oacute;n, algo. No vamos a aguantar m&aacute;s, nos iremos todos al fondo, nadie tiene piedad de nosotros, que Al&aacute; se apiade de nosotros&rdquo;, clamaba una de las personas migrantes que llam&oacute; este a&ntilde;o desde una zodiak al sistema de alertas del colectivo. El colectivo tambi&eacute;n ha detectado &ldquo;un patr&oacute;n de salidas conjuntas en intervalos cortos&rdquo; en este punto, lo que tambi&eacute;n incrementa el riesgo de tragedias.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, tras la victoria electoral de Oussmane Sonko, las salidas desde Senegal y Gambia han ca&iacute;do desde 2023, especialmente en los primeros meses de 2024, aunque ha permanecido constante a partir del segundo trimestre, analiza el estudio. No obstante, la organizaci&oacute;n ha contabilizado en este trayecto 26 tragedias con 2.127 v&iacute;ctimas y ocho embarcaciones desaparecidas.
    </p><p class="article-text">
        Las rutas que atraviesan el Mediterr&aacute;neo, aunque menos transitadas, tambi&eacute;n han dejado cientos de v&iacute;ctimas este a&ntilde;o. Si desde 2020, la mayor&iacute;a de salidas desde Argelia finalizaban en las costas localizadas entre Almer&iacute;a y Alicante, este a&ntilde;o Caminando Fronteras ha detectado &ldquo;una mayor tendencia&rdquo; hacia las Islas Baleares, la zona m&aacute;s peligrosa de la ruta. Aunque quienes atraviesan este camino son principalmente argelinos, se ha dado un incremento de quienes vienen del Sahel, &Aacute;frica Occidental, &Aacute;frica Oriental y Asia. La ONG ha identificado personas sirias, palestinas y yemen&iacute;es en esta ruta. 
    </p><p class="article-text">
        El trayecto del Estrecho est&aacute; marcada por el alarmante porcentaje de v&iacute;ctimas menores, muchos de ellos despu&eacute;s de intentar cruzar el espig&oacute;n fronterizo del Tarajal con destino Ceuta. El 20% de las v&iacute;ctimas en esta ruta son ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Seg&uacute;n Caminando Fronteras, 110 personas han muerto en esta ruta y cinco embarcaciones desaparecieron por completo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El aumento de v&iacute;ctimas est&aacute; directamente relacionado con factores como la omisi&oacute;n del deber de socorro por encima de la protecci&oacute;n al derecho a la vida, la prevalencia de pol&iacute;ticas de externalizaci&oacute;n de fronteras que vulneran los derechos humanos de las personas migrantes, la falta de activaci&oacute;n o la tardanza en los operativos de b&uacute;squeda y&nbsp;de rescate, incluso cuando se ten&iacute;a la posici&oacute;n de las embarcaciones&rdquo;, enumera la ONG. A las deficiencias detectadas por la organizaci&oacute;n se suman las precarias conficiones en las que viajan muchas de estas embarcaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el equipo de Caminando Fronteras le preguntaba al maliense T. D. si alguien le estaba ayudando tras su llegada a Espa&ntilde;a, respondi&oacute; que no. &ldquo;A nadie le interesa, por eso dejo todo en manos de Al&aacute;, y solo quiero continuar mi camino a Francia, trabajar y ayudar a mi familia. Bueno, quiero otra cosa, &iquest;sabes qu&eacute; quiero? Quiero dormir sin que al cerrar los ojos vea las caras de todos los que murieron&rdquo;, T.D., maliense sobreviviente de un naufragio&ldquo;, contest&oacute; el superviviente de la tragedia en la que vio morir a su hermano. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9bdh7m" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/10-457-personas-han-muerto-migrar-espana-2024-ano-mortifero_1_11925508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Dec 2024 07:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10.457 personas han muerto en su intento de migrar a España en 2024, el año más mortífero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Muertes fronterizas,Refugiados,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Audiencia Nacional exige el traslado a España del sudanés superviviente de la tragedia de Melilla que puso a prueba a Marlaska]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/audiencia-nacional-exige-traslado-espana-sudanes-superviviente-tragedia-melilla-puso-prueba-marlaska_1_11279613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b8a5d57-cbea-4469-8f32-f23802fcc21a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Audiencia Nacional exige el traslado a España del sudanés superviviente de la tragedia de Melilla que puso a prueba a Marlaska"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Basir pidió asilo hace más de un año en la embajada española en Rabat después de que el ministro del Interior defendiese que esta era la manera para pedir protección en España y no saltando una valla, a pesar de las restricciones. Ante la falta de respuesta de la Administración, la Audiencia pide a Exteriores su traslado a España</p><p class="subtitle">Un sudanés devuelto en caliente en la tragedia de Melilla pone a prueba a Marlaska y pide asilo en la embajada de España en Rabat</p></div><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s de ver morir a decenas de compa&ntilde;eros en la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/supervivientes-tragedia-melilla-piden-justicia-ano-despues-no-escucha_1_10320910.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tragedia de Melilla</a>, el joven sudan&eacute;s Basir (nombre ficticio) <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sudanes-devuelto-caliente-tragedia-melilla-pone-prueba-marlaska-pide-asilo-embajada-espana-rabat_1_9790810.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acudi&oacute; a la embajada de Espa&ntilde;a en Marruecos</a> para intentar pedir asilo de forma segura y, a su vez, poner a prueba las palabras de Fernando Grande-Marlaska. El ministro del Interior hab&iacute;a defendido que los migrantes pod&iacute;an pedir protecci&oacute;n internacional sin necesidad de saltar una valla, en los consulados espa&ntilde;oles de terceros pa&iacute;ses, una v&iacute;a apenas utilizada debido a las restricciones y la arbitrariedad en su aplicaci&oacute;n. Aunque el joven logr&oacute; registrar su expediente acompa&ntilde;ado de un equipo jur&iacute;dico y fue citado para ser entrevistado por las autoridades espa&ntilde;olas, la Administraci&oacute;n no respondi&oacute; a su solicitud. M&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, sus abogados recurrieron a la Audiencia Nacional que, tras una negativa inicial, ha exigido al Gobierno el traslado urgente del solicitante de asilo a suelo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si valoramos la situaci&oacute;n personal del recurrente teniendo en cuenta tanto su relato como la situaci&oacute;n en el pa&iacute;s de origen, creemos que debemos concederle la medida cautelar positiva instada, pues al margen de que no puede descartarse que haya sufrido persecuci&oacute;n por causa religiosa, la posici&oacute;n de ACNUR sobre la situaci&oacute;n del pa&iacute;s de origen es clara&rdquo;, concluye la Audiencia Nacional en un auto emitido el pasado 29 de febrero, al que ha accedido elDiario.es. El Tribunal orden&oacute; entonces a la Administraci&oacute;n la realizaci&oacute;n de &ldquo;las actuaciones oportunas&rdquo; para &ldquo;promover el traslado a Espa&ntilde;a del solicitante de asilo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Transcurrido m&aacute;s de un mes, el Ministerio de Exteriores -competente en la ejecuci&oacute;n de la resoluci&oacute;n- no ha contactado con Basir para iniciar los tr&aacute;mites relativos a su traslado a Espa&ntilde;a, seg&uacute;n confirma el equipo jur&iacute;dico DEMOS (Estudio legal de derechos humanos), que se encarga de la defensa del sudan&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie se ha puesto en contacto con Basir ni tampoco con nuestro despacho. No ha habido ning&uacute;n intento de comunicaci&oacute;n por su parte, ni para la ejecuci&oacute;n de la medida cautelar ordenada, ni para explicar los motivos del retraso&rdquo;, sostiene Adilia de las Mercedes, una de sus abogadas.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes oficiales del Ministerio de Exteriores rechazan dar detalles del caso alegando razones de confidencialidad y protecci&oacute;n de datos del denunciante. Por su parte, desde Interior sostienen que, una vez cumplido el traslado del joven, se encargar&aacute; de las medidas necesarias para iniciar su procedimiento de asilo en Espa&ntilde;a. Este medio no ha obtenido respuesta sobre las razones del retraso en la ejecuci&oacute;n de la medida cautelar. 
    </p><h3 class="article-text">Un largo procedimiento</h3><p class="article-text">
        El 13 de diciembre de 2022, Basir solicit&oacute; ante la embajada de Espa&ntilde;a en Marruecos la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 38 de la Ley de asilo, que permite el traslado a territorio espa&ntilde;ol de solicitantes de asilo, una f&oacute;rmula poco utilizada ante la falta de desarrollo reglamentario en la que suele primar la discrecionalidad de cada embajada. Meses despu&eacute;s, el sudan&eacute;s fue convocado en dependencias consulares para someterse a una entrevista, pero el joven nunca obtuvo respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la falta de noticias, el equipo jur&iacute;dico DEMOS interpuso un recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional por la &ldquo;inactividad de la Administraci&oacute;n&rdquo;. El sudan&eacute;s solicit&oacute; entonces un salvoconducto para poder desplazarse a Espa&ntilde;a con las medidas de seguridad necesarias para, ya en suelo europeo, pedir asilo. Basir, por tanto, trataba de seguir los pasos que, seg&uacute;n el ministro del Interior, debe seguir cualquier migrante para pedir protecci&oacute;n, a pesar de que el Defensor del Pueblo, ONG y el Consejo de Europa han reconocido los obst&aacute;culos existentes para llevarlo a cabo.
    </p><p class="article-text">
        En una primera resoluci&oacute;n, la Audiencia Nacional deneg&oacute; el 15 de enero de 2024 la medida cautelar solicitada por los letrados de Basir. Los magistrados no consideraron probado el riesgo para la vida e integridad del sudan&eacute;s porque este padec&iacute;a, concluyeron, las mismas circunstancias de &ldquo;los que intentan solicitar asilo en el Reino de Espa&ntilde;a o en Europa&rdquo;. El Tribunal no abord&oacute; los peligros del joven en su pa&iacute;s de origen, sino que se centro en su paso por Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un nuevo recurso interpuesto por el despacho, el 29 de febrero la Audiencia Nacional cambi&oacute; su criterio y decidi&oacute; conceder la medida cautelar, lo que supone el traslado de Basir a Espa&ntilde;a. Despu&eacute;s de revisar la jurisprudencia y los argumentos de la defensa, el Tribunal entendi&oacute; que deb&iacute;a analizar el riesgo para la vida del joven en Sud&aacute;n, el pa&iacute;s de origen, en vez de sus circunstancias en el pa&iacute;s de tr&aacute;nsito migratorio (Marruecos). Y concluy&oacute; que, atendiendo a los criterios de Acnur, Basir corr&iacute;a peligro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio de criterio supone, en primer lugar, el establecimiento de un par&aacute;metro fijo para la resoluci&oacute;n de las medidas cautelares en procedimientos de aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 38 de la Ley de Asilo&rdquo;, sostiene Adilia de las Mercedes. La letrada a&ntilde;ade que la aprobaci&oacute;n de una medida cautelar de este tipo &ldquo;deber&aacute; suponer un indicio casi definitivo para la aprobaci&oacute;n posterior de la protecci&oacute;n internacional, puesto que se basa en los indicios de riesgo de que la persona correr&iacute;a en su pa&iacute;s de origen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Basir sigue escondido en Marruecos ante el constante riesgo de abusos por parte de los agentes marroqu&iacute;es. &nbsp;&ldquo;Tuve miedo el a&ntilde;o pasado, tengo miedo ahora y siempre tendr&eacute; miedo mientras est&eacute; aqu&iacute; en Marruecos, porque me preocupa acabar como muchos otros amigos que han acabado muriendo en Melilla&rdquo;, dice el sudan&eacute;s a trav&eacute;s de un mensaje de audio en respuesta a las preguntas de elDiario.es. &ldquo;Son muy agresivos con nosotros y pueden atacarnos en cualquier momento. A veces nadie sabe qu&eacute; ha pasado con alguno de nosotros. Podemos desaparecer y ya est&aacute;. Por eso siempre tengo miedo y estoy preocupado&rdquo;, contin&uacute;a el hombre, que asegura haber sido expulsado al desierto de Argelia en algunas de las redadas de los gendarmes alau&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Basir es cristiano y procede del estado de Kordof&aacute;n del Sur, una de las zonas donde el conflicto de Sud&aacute;n es m&aacute;s intenso, detalla el equipo jur&iacute;dico. En 2013, su padre y hermano fueron asesinados a manos de la etnia Kawalib, el joven result&oacute; &ldquo;malherido y dado por muerto, pero sobrevivi&oacute; y fue trasladado a un hospital en el que estuvo varias semanas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su madre le pidi&oacute; que no volviera a la casa y que se refugiase con un t&iacute;o en otra regi&oacute;n del pa&iacute;s, pero tampoco all&iacute; estaba seguro. Seg&uacute;n su testimonio, sus familiares musulmanes &ldquo;le maltrataron y forzaron a cambiar de religi&oacute;n bajo la amenaza de denunciarle ante la polic&iacute;a&rdquo;. Cuando sali&oacute; de Sud&aacute;n, pas&oacute; por Egipto, Libia, Argelia y Marruecos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En todos esos pa&iacute;ses ha sido, seg&uacute;n su relato, detenido, torturado y sometido a tratos inhumanos. Ante la situaci&oacute;n de inseguridad y la imposibilidad de ejercer sus derechos como refugiado no le qued&oacute; m&aacute;s opci&oacute;n que tratar de que sea un Estado europeo quien le brinde la protecci&oacute;n que necesita&rdquo;, reclaman sus abogados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los abogados de Basir temen de la falta de cumplimiento de las medida cautelar por parte de la Administraci&oacute;n. &ldquo;Que el Gobierno de Espa&ntilde;a no haya respondido a la petici&oacute;n de Basir &ndash;formulada en diciembre de 2022&ndash; y que no haya cumplido con lo ordenado por el auto de la Audiencia Nacional, dictado hace m&aacute;s de cuarenta d&iacute;as, es un nuevo ejemplo de que la Administraci&oacute;n espa&ntilde;ola no va a dar su brazo a torcer&rdquo;, a&ntilde;ade la letrada. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Un precedente?</h3><p class="article-text">
        La posibilidad para pedir asilo en las embajadas espa&ntilde;olas est&aacute; recogida en la Ley de Asilo de 2009 pero su aplicaci&oacute;n depende de un reglamento que nunca ha sido desarrollado. Como no existe un procedimiento establecido para solicitar protecci&oacute;n en dependencias consulares, esta v&iacute;a no es una opci&oacute;n estable ni real para quienes necesitan pedir refugio en Espa&ntilde;a, menos a&uacute;n para los migrantes subsaharianos en Marruecos, que carecen de libertad de circulaci&oacute;n por el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se ha llegado a crear un procedimiento para pedir asilo en las embajadas, los embajadores tienen potestad para emitir un salvoconducto que permita el acceso seguro a Espa&ntilde;a de potenciales refugiados para que, una vez en suelo espa&ntilde;ol, puedan formalizar su petici&oacute;n. La jurisprudencia del Tribunal Supremo apunta que &ldquo;el embajador, en el marco de sus funciones, tiene la facultad para que, si seg&uacute;n su criterio &rdquo;la integridad f&iacute;sica de esa persona corre peligro&ldquo;, se lleve a cabo el traslado al territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
         El Defensor del Pueblo ha recriminado al Gobierno recientemente &ldquo;la imposibilidad&rdquo; de que nacionales de terceros pa&iacute;ses puedan solicitar protecci&oacute;n internacional en las representaciones diplom&aacute;ticas de Espa&ntilde;a en Marruecos, en base a lo establecido por la Ley de Asilo. &ldquo;A trav&eacute;s de las quejas recibidas se comprueba que el primer obst&aacute;culo, en la mayor&iacute;a de las ocasiones insalvable, lo constituye la imposibilidad de acceso f&iacute;sico de estas personas a la embajada&rdquo;, seg&uacute;n una resoluci&oacute;n emitida por la instituci&oacute;n en octubre. &Aacute;ngel Gabilondo se mostr&oacute; entonces preocupado por &ldquo;el alto n&uacute;mero de personas, presumiblemente con necesidades de protecci&oacute;n internacional, que se ven obligadas a poner en riesgo sus vidas para poder formular dicha solicitud, en lugar de hacer uso del procedimiento previsto en el citado&rdquo; en la legislaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Audiencia Nacional podr&iacute;a i  m&aacute;s all&aacute; de un caso puntual y marcar la pol&iacute;tica migratoria. &ldquo;Que tengamos noticia, el caso de Basir es la &uacute;nica solicitud de una persona africana negra que se ha presentado en la Embajada de Espa&ntilde;a en Marruecos. Que Basir haya llegado tan lejos significa tirar la puerta abajo del bloqueo que la Administraci&oacute;n espa&ntilde;ola manten&iacute;a en relaci&oacute;n con la aplicaci&oacute;n efectiva del mecanismo del art&iacute;culo 38 de la Ley de Asilo en ese pa&iacute;s&rdquo;, apunta la letrada. &ldquo;Tenemos confianza en que su caso suponga un antes y un despu&eacute;s y que realmente la v&iacute;a del art&iacute;culo 38 sea una posibilidad efectiva para las personas refugiadas africanas negras que buscan acceder a la protecci&oacute;n internacional&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Para pedir protecci&oacute;n internacional en Espa&ntilde;a, hay que llamar &ldquo;a sus puertas&rdquo;, dijo Fernando Grande-Marlaska tras la tragedia de Melilla.&nbsp;Basir llam&oacute; a una de ellas, gracias al apoyo facilitado por sus abogados.&nbsp;Un a&ntilde;o y cuatro meses despu&eacute;s, sigue a la espera de que las autoridades la abran. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/audiencia-nacional-exige-traslado-espana-sudanes-superviviente-tragedia-melilla-puso-prueba-marlaska_1_11279613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2024 22:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Audiencia Nacional exige el traslado a España del sudanés superviviente de la tragedia de Melilla que puso a prueba a Marlaska]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Sudán,Marruecos,Valla de Melilla,Muertes fronterizas,Inmigración,Asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La policía francesa realiza peligrosas maniobras para frenar la salida de migrantes a Reino Unido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-francesa-realiza-peligrosas-maniobras-frenar-salida-migrantes-reino-unido_1_11242124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7118e44-2e8b-42f6-ba02-6c7e0eec1d4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092282.jpg" width="1020" height="574" alt="La policía francesa realiza peligrosas maniobras para frenar la salida de migrantes a Reino Unido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Imágenes inéditas y documentos filtrados apuntan a que las agresivas maniobras empleadas en el Canal de la Mancha por las fuerzas fronterizas francesas, financiadas por Reino Unido, podrían provocar una tragedia </p><p class="subtitle">Reino Unido y Francia se comprometen a luchar juntos contra el tráfico de personas en el Canal de la Mancha</p></div><p class="article-text">
        Los agentes fronterizos franceses llevan a cabo peligrosas maniobras que ponen en riesgo la vida de los migrantes que emprenden en peque&ntilde;as embarcaciones la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/limbo-familias-victimas-naufragios-canal-mancha-no-duelo_1_10980260.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traves&iacute;a del Canal de la Mancha</a> con el objetivo de llegar a las costas del Reino Unido. Seg&uacute;n los expertos en b&uacute;squeda y rescate, estas t&aacute;cticas policiales de los agentes franceses, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reino-unido-francia-canal-mancha_1_1765063.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">financiadas por Gran Breta&ntilde;a</a>, podr&iacute;an provocar una tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        The Observer, Lighthouse Reports, Le Monde y Der Spiegel han obtenido una serie de pruebas que revelan por primera vez que la polic&iacute;a mar&iacute;tima francesa ha intentado obligar a dar la vuelta por la fuerza a peque&ntilde;as embarcaciones, unas maniobras conocidas como &ldquo;pullbacks&rdquo; (retrocesos), en un intento de evitar que alcancen las costas brit&aacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Im&aacute;genes in&eacute;ditas, documentos filtrados y los relatos de testimonios evidencian que las autoridades francesas han utilizado t&aacute;cticas agresivas y peligrosas. Algunas de las maniobras reveladas consisten en rodear una embarcaci&oacute;n de migrantes, provocando que las olas inunden el bote; embestir una peque&ntilde;a barca mientras los agentes amenazan a los pasajeros con un gran tanque de gas pimienta; o pinchar las embarcaciones neum&aacute;ticas cuando ya est&aacute;n en el mar con el objetivo de obligar a los migrantes a nadar de vuelta a la orilla.
    </p><p class="article-text">
        En el pasado, las autoridades francesas se negaron a llevar a cabo interceptaciones en el mar, como ped&iacute;an las autoridades del Reino Unido, por considerar que contraven&iacute;an el derecho mar&iacute;timo internacional. Sin embargo, las evidencias indican que desde el verano pasado se ha producido una escalada en el uso de estas t&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/reino-unido-dispuesto-castigar-refugiados-lleguen-costas-incumpla-legislacion-internacional_1_10010927.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha prometido &ldquo;detener las pateras&rdquo;</a> que cruzan el Canal de la Mancha. Con este prop&oacute;sito, ha asumido con Francia el compromiso de financiar con cientos de millones de euros los esfuerzos necesarios para una mayor vigilancia y m&aacute;s recursos para que los guardias fronterizos puedan impedir a los migrantes emprender el viaje.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles, un controvertido proyecto de ley para expulsar a los migrantes que cruzan el Canal de la Mancha a Ruanda, con independencia de su pa&iacute;s de origen, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-britanica-declara-ilegal-deportacion-refugiados-ruanda-defiende-gobierno-conservador_1_10686731.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufri&oacute; varias derrotas</a> en la C&aacute;mara de los Lores. Con este rev&eacute;s pol&iacute;tico, los planes del primer ministro de empezar a mandar migrantes a Kigali quedan pospuestos hasta despu&eacute;s de Semana Santa.
    </p><p class="article-text">
        Los ministros afirman que el proyecto de ley, y el miedo a terminar en Ruanda, ser&aacute; un elemento disuasorio para todos aquellos que crucen el Canal de la Mancha desde el norte de Francia hacia el Reino Unido. 
    </p><h3 class="article-text">Los v&iacute;deos</h3><p class="article-text">
        En el <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2024/mar/23/uk-funding-french-migrants-small-boat-border-forces" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">primer v&iacute;deo obtenido y verificado para esta investigaci&oacute;n</a>, una embarcaci&oacute;n de la polic&iacute;a francesa en el puerto de Dunkerque da vueltas cerca de una lancha neum&aacute;tica en la que viajan unas 25 personas, formando a su paso una estela de agua que inunda la embarcaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las im&aacute;genes se observa c&oacute;mo la embarcaci&oacute;n policial avanza hacia la lancha neum&aacute;tica a toda velocidad, antes de girar bruscamente para crear olas, dar vueltas en c&iacute;rculo y volver de nuevo. Se ve a los migrantes con chalecos salvavidas, cubiertos de espuma e intentando achicar agua con los zapatos.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes confirmaron que la patrullera policial utilizada para llevar a cabo la maniobra que aparece en el v&iacute;deo fue comprada por las autoridades francesas con dinero proporcionado por el Gobierno del Reino Unido en virtud del tratado de Sandhurst, un acuerdo bilateral de seguridad fronteriza firmado en la academia militar real en 2018.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una mala pr&aacute;ctica y un retroceso de manual: exactamente lo mismo que vemos en Grecia&rdquo;, se&ntilde;ala un experto en b&uacute;squeda y rescate al que se le mostraron las im&aacute;genes. &ldquo;Esa sola maniobra podr&iacute;a causar una tragedia. El agua es lo suficientemente profunda como para que los migrantes se ahoguen. Lo he visto muchas veces en el Mediterr&aacute;neo central, pero es la primera vez que veo algo as&iacute; en el Canal de la Mancha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con anterioridad, ha quedado demostrado con im&aacute;genes y testimonios que los guardacostas griegos obligan a embarcaciones con migrantes a regresar a aguas turcas en el mar Egeo, en algunos casos maniobrando a su alrededor a gran velocidad para crear olas.
    </p><p class="article-text">
        Dos fuentes de alto rango de la Fuerza de Fronteras del Reino Unido confirman que la t&aacute;ctica podr&iacute;a provocar m&uacute;ltiples muertos y heridos. &ldquo;Si las palas [del barco franc&eacute;s] entran en contacto con la embarcaci&oacute;n, la atravesar&aacute;n de un tajo&rdquo;, afirma un funcionario operativo de la Fuerza de Fronteras. &ldquo;Tambi&eacute;n puede producirse una colisi&oacute;n. El peso y la fuerza de la embarcaci&oacute;n de la patrulla francesa podr&iacute;a pasar por encima de la borda de la lancha neum&aacute;tica de los migrantes. Derribar&iacute;a a los pasajeros, los dejar&iacute;a inconscientes y caer&iacute;an al agua. Podr&iacute;a causar la muerte. No puedo creer que ning&uacute;n marino pudiera consentirlo&rdquo;, se&ntilde;alan. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos mar&iacute;timos a&ntilde;aden que &ldquo;les sorprender&iacute;a&rdquo; que la Fuerza Fronteriza y el Servicio de Guardacostas del Reino Unido no estuvieran al tanto del uso de estas t&aacute;cticas: &ldquo;Al cien por cien, un responsable al m&aacute;s alto nivel estar&aacute; informado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Gas pimienta en alta mar </h3><p class="article-text">
        En un segundo v&iacute;deo, miembros de la gendarmer&iacute;a francesa conducen una lancha r&aacute;pida a unas 12 millas n&aacute;uticas de la costa francesa, y amenazan con utilizar un gran tanque de gas pimienta contra una patera. A continuaci&oacute;n, proceden a embestir su embarcaci&oacute;n contra el bote. &ldquo;Ni siquiera saben qui&eacute;n va a bordo: si hay alguien asm&aacute;tico contra el que est&aacute;s usando espray de pimienta, o mujeres embarazadas&rdquo;, se&ntilde;ala un funcionario de la Fuerza de Fronteras. &ldquo;Podr&iacute;a ser muy perjudicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como prueba de un tercer intento de maniobra de disuasi&oacute;n, una denuncia presentada por un miembro del servicio de guardacostas de la aduana francesa ante el fiscal de Boulogne-sur-Mer alega que el 11 de agosto de 2023 agentes de polic&iacute;a ordenaron a una tripulaci&oacute;n de la Sociedad Nacional de Salvamento Mar&iacute;timo (SNSM) que pinchara una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n que ya hab&iacute;a zarpado. En un correo electr&oacute;nico al que ha tenido acceso el equipo de periodistas que ha hecho esta investigaci&oacute;n, el denunciante, R&eacute;mi Vandeplanque, afirma que la tripulaci&oacute;n de salvamento &ldquo;obviamente se neg&oacute;&rdquo; a hacerlo, a&ntilde;adiendo que el riesgo de ahogamiento si lo hubieran hecho era &ldquo;real e inminente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio de varias fuentes que embarcaron en pateras con destino al Reino Unido corrobora el uso de este tipo de t&aacute;cticas por parte de la polic&iacute;a francesa. &ldquo;Hab&iacute;a cuatro [gendarmes franceses] en la embarcaci&oacute;n&rdquo;, subray&oacute; un hombre de la India. &ldquo;Dieron la vuelta a la embarcaci&oacute;n neum&aacute;tica en c&iacute;rculo y luego la pincharon y se fueron. Tuvimos que nadar durante unos 10 minutos... Estuvimos a punto de morir&rdquo;. El 9 de febrero de 2024, el hombre present&oacute; una denuncia ante el Defensor del Pueblo franc&eacute;s. El incidente est&aacute; siendo investigado.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio del Interior franc&eacute;s han descrito la &ldquo;enorme presi&oacute;n diaria&rdquo; que ejerce el Gobierno brit&aacute;nico para que la polic&iacute;a mar&iacute;tima francesa impidiera la salida de pateras, y un funcionario franc&eacute;s describi&oacute; la presi&oacute;n como &ldquo;intensa&rdquo; y &ldquo; continua&rdquo;. Otro alto funcionario, que estuvo en el cargo hasta finales de 2020, a&ntilde;ade: &ldquo;En lo que respecta a las autoridades del Reino Unido, los barcos ten&iacute;an que ser interceptados en el mar. Lo repet&iacute;an de forma insistente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre del a&ntilde;o pasado, el entonces secretario de Estado brit&aacute;nico de <em>Inmigraci&oacute;n</em>, Robert Jenrick, dijo en la C&aacute;mara de los Comunes que &ldquo;est&aacute; claro que necesitamos una mayor colaboraci&oacute;n por parte de los franceses&rdquo;. Jenrick hablaba de un viaje a B&eacute;lgica en el que autoridades del pa&iacute;s se habr&iacute;an mostrado &ldquo;dispuestas a interceptar en el agua peque&ntilde;as embarcaciones que sal&iacute;an de sus costas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Eso ha resultado decisivo. En estos momentos es extremadamente inusual que lleguen pateras procedentes de aguas belgas, por lo que animamos a las autoridades francesas a seguir el mismo enfoque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2021, durante una visita a la isla griega de Samos, la entonces ministra del Interior, Priti Patel, sali&oacute; a patrullar con los guardacostas griegos, conocidos por sus agresivas maniobras disuasorias en el Egeo. &ldquo;Volvi&oacute; entusiasmada&rdquo;, afirma una fuente del Ministerio del Interior conocedora del viaje. &ldquo;Los guardacostas griegos eran muy agresivos, ten&iacute;an un alto porcentaje de &eacute;xito en la detecci&oacute;n de embarcaciones con migrantes y eran r&aacute;pidos en la forma en que los interceptaban [a los solicitantes de asilo]. Le gust&oacute; el posicionamiento de Grecia de 'proteger las fronteras' y trabajar con los militares, aunque era consciente de que muchas de estas medidas no ser&iacute;a legales en el Reino Unido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2014, Reino Unido ha financiado con m&aacute;s de 816 millones de euros los esfuerzos de Francia para prevenir la inmigraci&oacute;n irregular.
    </p><p class="article-text">
        En una cumbre en marzo de 2023, Sunak anunci&oacute; que Reino Unido dar&iacute;a a Francia 583 millones de euros en tres a&ntilde;os para financiar guardias fronterizos adicionales y un nuevo centro de detenci&oacute;n de migrantes, as&iacute; como c&aacute;maras de videovigilancia, drones y binoculares de visi&oacute;n nocturna, entre otros equipos. Seg&uacute;n varias fuentes del Ministerio del Interior franc&eacute;s, este paquete de ayuda supuso un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;Este paquete de ayuda dota de un marco contractual la colaboraci&oacute;n entre los dos pa&iacute;ses en materia de migraci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala un alto funcionario.
    </p><p class="article-text">
        El mes pasado, Reino Unido firm&oacute; un acuerdo de trabajo con la agencia europea de fronteras Frontex para reforzar el intercambio de informaci&oacute;n y desplegar funcionarios de la Fuerza de Fronteras brit&aacute;nica para coordinar la respuesta en el Canal de la Mancha.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de periodistas que ha llevado a cabo esta investigaci&oacute;n ha contactado con la prefectura del norte de Francia, que ha confirmado que una embarcaci&oacute;n policial hab&iacute;a rodeado una lancha neum&aacute;tica y que el objetivo de la intervenci&oacute;n era &ldquo;disuadir a los pasajeros&rdquo; de acercarse a mar abierto. &ldquo;Es la &uacute;nica vez que hemos podido interceptar una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n utilizando esta maniobra y ha sido disuasoria&rdquo;, ha indicado. Los agentes detuvieron a los traficantes y puso a salvo a todos los migrantes que iban en la embarcaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En palabras de un portavoz del Ministerio del Interior brit&aacute;nico: &ldquo;Un n&uacute;mero inaceptable de personas cruzan el Canal de la Mancha y haremos todo lo necesario para poner fin a estos viajes peligrosos y mortales. Seguimos comprometidos con los avances, sobre la base de los &eacute;xitos conseguidos el a&ntilde;o pasado, cuando las llegadas se redujeron en m&aacute;s de un tercio&rdquo;. &ldquo;No s&oacute;lo hemos introducido una legislaci&oacute;n m&aacute;s estricta y acuerdos con socios internacionales, sino que seguimos colaborando estrechamente con nuestros hom&oacute;logos franceses, que trabajan sin descanso para salvar vidas y detener las pateras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicola Kelly, May Bulman, Tomas Statius, Bashar Deeb y Fahim Abed]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-francesa-realiza-peligrosas-maniobras-frenar-salida-migrantes-reino-unido_1_11242124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Mar 2024 21:13:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La policía francesa realiza peligrosas maniobras para frenar la salida de migrantes a Reino Unido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Inmigración,Francia,Reino Unido,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenidas 14 personas por hacer negocio de la identificación y repatriación de cadáveres de migrantes hallados en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/detenidas-14-personas-negocio-identificacion-repatriacion-cadaveres-migrantes-hallados-espana_1_11210811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3439df3c-1fa8-4ec7-937e-d3540fce8f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenidas 14 personas por hacer negocio de la identificación y repatriación de cadáveres de migrantes hallados en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Guardia Civil ha desarticulado una red que durante años ha hecho negocio de la identificación y repatriación de cadáveres de personas argelinas y marroquíes fallecidas en su intento de migrar a España </p><p class="subtitle">“Si están muertos, decidnos algo”: la búsqueda desesperada por España de ocho migrantes desaparecidos tras subirse en una patera</p></div><p class="article-text">
        Contactaban con familiares de migrantes desaparecidos y se aprovechaban de su dolor. La Guardia Civil ha desarticulado una red que  durante a&ntilde;os ha hecho negocio de la identificaci&oacute;n y repatriaci&oacute;n de cad&aacute;veres de personas argelinas y marroqu&iacute;es fallecidas en su intento de migrar a Espa&ntilde;a, benefici&aacute;ndose de la falta de protocolos oficiales claros para poner nombre a los cuerpos hallados en el mar. 14 personas han sido detenidas y una est&aacute; siendo investigada, acusadas de delitos de revelaci&oacute;n de secretos, contra el respeto a los difuntos, estafa, pertenencia a organizaci&oacute;n criminal, falsedad documental, cohecho y omisi&oacute;n del deber de perseguir delitos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La red se habr&iacute;a estado lucrando durante a&ntilde;os a costa de los familiares residentes en Marruecos y Argelia de personas desaparecidas fallecidas en el mar cuando intentaban alcanzar las costas espa&ntilde;olas en pateras&rdquo;, sostiene la Guardia Civil, que impuls&oacute; la investigaci&oacute;n despu&eacute;s de descubrir la publicaci&oacute;n en redes sociales de numerosas fotograf&iacute;as de cad&aacute;veres de migrantes que se encontraban en la morgue. Quien estaba detr&aacute;s de la difusi&oacute;n de las im&aacute;genes es uno de los detenidos: el almeriense Francisco Clemente, creador de la cuenta de Twitter 'H&eacute;roes del Mar' y parte de la ONG Centro Internacional para la identificaci&oacute;n de Migrantes Desparecidos (CIPIMD), <a href="https://elpais.com/espana/2024-03-13/los-piratas-de-los-muertos-de-las-pateras-el-negocio-con-los-cuerpos-de-la-inmigracion-irregular.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n adelanta El Pa&iacute;s</a>. El juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 4 de Cartagena es el encargado de las actuaciones. 
    </p><p class="article-text">
        El modus operandi del grupo se basaba en un primer contacto inicial a trav&eacute;s de las redes sociales, generalmente con perfiles falsos de la trama. De esta manera, contactaban con las familias &ldquo;ofreci&eacute;ndoles informaci&oacute;n falsa sobre el paradero de sus allegados a cambio de dinero&rdquo;, detallan fuentes de la investigaci&oacute;n. En caso de naufragio, la red volv&iacute;an a contactar con los seres queridos para pedirles datos personales de los desaparecidos. Seg&uacute;n la Guardia Civil, los miembros del grupo realizaban una &ldquo;falsa b&uacute;squeda&rdquo; de estas personas y, previo pago, acompa&ntilde;aban a las familias a interponer una denuncia, gestionaban las tomas de ADN para la identificaci&oacute;n del cuerpo, y servicios de traducci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de la red engatusaban a las familias, alegando que este era el &uacute;nico procedimiento existente en Espa&ntilde;a para la identificaci&oacute;n y repatriaci&oacute;n de los cuerpos, aprovech&aacute;ndose del desconocimiento de los familiares de los migrantes desaparecidos, quienes generalmente viv&iacute;an en el extranjero, ante la inexistencia de informaci&oacute;n y mecanismos claros para estos casos, exigidos por el Defensor del Pueblo y la ONU. Algunas de las personas que acudieron a los servicios de las personas detenidas se muestran agradecidas con ellas, al ser la &uacute;nica v&iacute;a que encontraron para identificar a sus familiares. Otras, en cambio, alegan haber sido enga&ntilde;adas. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una pregunta que desde hace a&ntilde;os rondaba en la cabeza de quienes apoyan de manera altruista a los familiares de migrantes desaparecidos: &iquest;de d&oacute;nde sacaba Francisco Clemente la informaci&oacute;n y las fotograf&iacute;as de los cad&aacute;veres de migrantes? La investigaci&oacute;n de la Guardia Civil confirma la implicaci&oacute;n de empleados de una funeraria as&iacute; como un Instituto de Medicina Legal. &ldquo;Una vez ten&iacute;an en su poder informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo actuar en la gesti&oacute;n de identificaci&oacute;n de cad&aacute;veres, como fotograf&iacute;as de los cuerpos, se lo facilitaban a las familias para asegurarse que firmasen autorizaciones para que las funerarias implicadas en la trama se llevaran el contrato de manera exclusiva&rdquo;, explica una nota del Instituto Armado.  
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la operaci&oacute;n, la Guardia Civil registr&oacute; la semana pasada 13 domicilios en las provincias de Murcia, Almer&iacute;a y Ja&eacute;n donde se han incautado casi 70.000 euros en efectivo, veh&iacute;culos y documentaci&oacute;n. La Guardia Civil ha puesto a disposici&oacute;n judicial a los detenidos, quien ha decretado el ingreso en prisi&oacute;n de dos de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los detenidos se encuentra el se&ntilde;alado por la investigaci&oacute;n como cabecilla del grupo. &ldquo;Esta persona se val&iacute;a de sus contactos en las comunidades de origen magreb&iacute; para que las familias confiaran en su palabra al decirles que no hab&iacute;a otro modo de repatriar los cad&aacute;veres de sus difuntos, acumulando una gran cantidad de contactos entre empresas funerarias y entidades relacionadas con las identificaciones y repatriaciones de cad&aacute;veres&rdquo;, detalla la Guardia Civil. Tambi&eacute;n se encargaba de gestionar &ldquo;los pagos a los intervinientes y facilitadores de informaci&oacute;n&rdquo;. La Guardia Civil ha puesto a disposici&oacute;n judicial a los detenidos, quien ha decretado el ingreso en prisi&oacute;n de dos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, a pesar de ser un pa&iacute;s que recibe pateras desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, no existe ning&uacute;n protocolo que marque las pautas que deben seguir las autoridades para identificar s migrantes desaparecidos e informar a sus familiares. El diputado de Bildu Jon I&ntilde;arritu pregunt&oacute; al Gobierno en diciembre de 2020 sobre la posibilidad de crear un &ldquo;punto de informaci&oacute;n&rdquo;, en este caso en Canarias, para que los allegados de los migrantes pudieran encontrar respuestas. &ldquo;No existe normativa nacional, ni internacional que fije la obligaci&oacute;n de disponer de (un) punto de informaci&oacute;n a las familias de los inmigrantes irregulares llegados a Espa&ntilde;a&rdquo;, concluy&oacute; el ejecutivo en una respuesta parlamentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre, la posibilidad de no estar haciendo todo lo que est&eacute; en su mano para encontrarles, impacta en la salud mental de los familiares&nbsp;y, en ocasiones, les empuja a confiar en quienes le proporcionan supuestas soluciones o respuestas, aunque se trate de una estafa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/detenidas-14-personas-negocio-identificacion-repatriacion-cadaveres-migrantes-hallados-espana_1_11210811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2024 18:20:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detenidas 14 personas por hacer negocio de la identificación y repatriación de cadáveres de migrantes hallados en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Muertes fronterizas,Refugiados,Guardia Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enterrar a más de mil personas sin nombre: las trabas de la UE y España para identificar los cuerpos de migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/enterrar-mil-personas-nombre-trabas-ue-espana-identificar-cuerpos-migrantes_1_10745191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04b84d9e-a6e0-46b7-8a3f-8c5778cedf38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tumba del pequeño Alhassane Bangoura con flores colocadas en la cabecera, en el cementerio de Teguise, Lanzarote."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de personas fallecidas en la última década yacen en tumbas sin nombre en España, sin que el Gobierno tome medidas coordinadas para garantizar su identificación  </p><p class="subtitle">Más de 22.000 migrantes han muerto cruzando el Mediterráneo central en la última década, según la ONU
</p></div><p class="article-text">
        En enero de 2020, Alhassane Bangoura fue enterrado en una tumba <a href="https://cadenaser.com/emisora/2020/02/12/ser_lanzarote/1581511160_641091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin nombre</a> en la zona musulmana del cementerio municipal de Teguise, en Lanzarote, ante la presencia de funcionarios municipales y miembros de la comunidad musulmana local. El peque&ntilde;o hab&iacute;a nacido apenas un par de semanas antes a bordo de una patera abarrotada en la que su madre, originaria de Guinea, y otras 42 personas intentaban llegar a las<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/retrato-mes-inedito-ruta-canaria-hermano-le-golpearon-protestar-gobierno-senegales_1_10655969.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Islas Canarias</a>. La embarcaci&oacute;n llevaba dos d&iacute;as a la deriva en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, tras averiarse el motor, y la madre de Alhassane se puso de parto en el mar. Su hijo s&oacute;lo alcanz&oacute; a vivir unas pocas horas antes de morir frente a la costa de Lanzarote. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de Alhassane conmocion&oacute; a la isla y salt&oacute; a las noticias de todo el pa&iacute;s. Sin embargo, mientras los asistentes al entierro ofrec&iacute;an sus condolencias, la madre del beb&eacute; fallecido se encontraba a 200 kil&oacute;metros de distancia, en un centro de acogida de migrantes de la vecina isla de Gran Canaria, al no haber podido obtener permiso de las autoridades para permanecer en Lanzarote durante el funeral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le hab&iacute;an permitido ver el cuerpo de su hijo una vez m&aacute;s antes de ser trasladada, y yo la acompa&ntilde;&eacute; a la funeraria&rdquo;, cuenta Mamadou Sy, representante de la comunidad musulmana local. &ldquo;Fue muy emotivo cuando se tuvo que marchar. Lo &uacute;nico que pudimos hacer fue prometerle que su hijo no estar&iacute;a solo; que, como cualquier musulm&aacute;n, ser&iacute;a llevado a la mezquita, donde su cuerpo ser&iacute;a lavado por otras madres; que rezar&iacute;amos por &eacute;l y que despu&eacute;s le enviar&iacute;amos un v&iacute;deo del entierro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el lugar donde reposan los restos de Alhassane sigue sin tener una l&aacute;pida formal. La tumba se encuentra junto a los restos de m&aacute;s de tres docenas de personas migrantes no identificadas, cuyos nombres se desconocen por completo pero que, como Alhassane, tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas del brutal r&eacute;gimen fronterizo de Europa.
    </p><h3 class="article-text">Las tumbas de la frontera</h3><p class="article-text">
        A lo largo de las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/welcome-refugees-europa-fortaleza-27-endurecen-reglas-asilo-recta-final-pacto-migratorio_1_10557191.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fronteras de la Uni&oacute;n Europea</a>, miles de personas est&aacute;n siendo enterradas de forma precipitada en tumbas sin nombre. El equipo de investigaci&oacute;n de <a href="https://www.investigativejournalismforeu.net/projects/border-graves" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Border Graves</a> (Las Tumbas de la Frontera) ha contabilizado que, en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, al menos <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/1KY6wBr-I-xPhatkUHwoA6wNT5sq_q9PtDuZ9X_rYuT8/edit#gid=819522699" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.162 cad&aacute;veres</a> de migrantes han sido encontrados en las fronteras europeas sin identificar.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n tambi&eacute;n <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/1yt9VcWoenO2H_haToUXriBGdhRlj-NIys2xVTzUvdpc/edit#gid=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha confirmado</a> la existencia de 1.015 tumbas de inmigrantes sin identificar entre 2014 y 2021 en 103 cementerios, todas ellas pertenecientes a personas que intentaban emigrar a Europa.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; &ldquo;absolutamente abandonado&rdquo;, afirma Dunja Mijatovi&#263;, Comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, que insiste en que los pa&iacute;ses de la UE incumplen sus obligaciones en virtud de la legislaci&oacute;n internacional sobre derechos humanos. &ldquo;La tragedia de los migrantes desaparecidos ha alcanzado una magnitud espantosa. El asunto exige una actuaci&oacute;n inmediata&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de sepultura de estos migrantes var&iacute;an en todo el continente. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, en la isla griega de Lesbos, un olivar se ha convertido en un cementerio informal para refugiados. Al menos 147 tumbas sin identificar se pueden encontrar en el peque&ntilde;o pueblo de Kato Tritos, que seg&uacute;n explica el periodista Nikos Manavis brotaron tras la gran oleada de refugiados de 2015. &ldquo;Los otros cementerios de la isla eran inapropiados y no pod&iacute;an cubrir el n&uacute;mero de muertos que hab&iacute;a que enterrar en Lesbos&rdquo;, afirma. &ldquo;Pero no es un cementerio. Es s&oacute;lo un campo. No se muestra ning&uacute;n respeto por la gente enterrada aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un olivar en Kato Tritos convertido en cementerio informal.                            </span>
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        En Si&#269;e, una poblaci&oacute;n al este de Croacia, se hallan las tumbas de tres refugiados afganos al borde del cementerio del pueblo, separadas de las de los residentes locales. Los tres hombres no identificados, que se ahogaron intentando cruzar el r&iacute;o Sava desde Bosnia a Croacia, est&aacute;n enterrados bajo sencillas cruces de madera en las que se lee &ldquo;NN&rdquo; (desconocido).
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            <span class="title">
                Las tumbas de tres refugiados afganos marcadas con &quot;NN&quot;, de desconocido.                            </span>
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        En la frontera entre Lituania y Bielorrusia, un peque&ntilde;o cementerio de la tranquila localidad de Rameikos alberga la tumba de un emigrante indio. El lugar est&aacute; marcado por un trozo de madera vertical, a pocos metros de la valla fronteriza. En el cementerio de Piano Gatta, en Agrigento (Sicilia), est&aacute;n enterrados decenas de cad&aacute;veres sin identificar del naufragio de Lampedusa en 2013, en el que perdieron la vida 368 personas de Eritrea y Somalia al hundirse el pesquero en el que viajaban.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la extensa costa espa&ntilde;ola, pueden encontrarse tumbas de inmigrantes desde Alicante hasta C&aacute;diz, y hacia el sur hasta las Canarias. Algunas tienen nombre, pero lo m&aacute;s frecuente es que las inscripciones sean del estilo de &ldquo;inmigrante no identificado&rdquo;, &ldquo;marroqu&iacute; desconocido&rdquo; o &ldquo;v&iacute;ctima del Estrecho [de Gibraltar]&rdquo;. O, simplemente, una cruz pintada a mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los nichos para las víctimas sin identificar del Estrecho de Gibraltar en el cementerio de Barbate, Cádiz."
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                Uno de los nichos para las víctimas sin identificar del Estrecho de Gibraltar en el cementerio de Barbate, Cádiz.                            </span>
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                Dos tumbas con la inscripción &quot;Inmigrante de Marruecos&quot; en la fila superior de nichos en el cementerio de Tarifa.                            </span>
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        En el cementerio de Barbate, en C&aacute;diz, donde los difuntos est&aacute;n sepultados en nichos, el jardinero Germ&aacute;n se&ntilde;ala m&aacute;s de 30 tumbas de inmigrantes: las m&aacute;s antiguas datan de 2002 y las m&aacute;s recientes son de un naufragio de 2019. &ldquo;Nunca viene nadie a visitarlos, pero los d&iacute;as que hay funerales aqu&iacute; y se van a tirar las flores antiguas, las coloco en las tumbas de los migrantes desconocidos&rdquo;, explica. &ldquo;En algunas de las m&aacute;s antiguas hay restos de hasta cinco o seis emigrantes juntos, cada uno colocado en bolsas separadas dentro del mismo nicho para ahorrar espacio&rdquo;.
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            <span class="title">
                Tumbas sin nombre en el cementerio de Barbate, Cádiz.                            </span>
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        Tal preocupaci&oacute;n era menos evidente en Arrecife, Lanzarote, donde dos tumbas no identificadas de febrero de este a&ntilde;o se han dejado selladas con una cubierta que a&uacute;n lleva el logotipo de una empresa.
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                    alt="Una tumba sin identificación en el cementerio de Arrecife, Lanzarote, con la marca de la empresa fabricante del revestimiento aún expuesta."
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            <span class="title">
                Una tumba sin identificación en el cementerio de Arrecife, Lanzarote, con la marca de la empresa fabricante del revestimiento aún expuesta.                            </span>
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        No existen datos exhaustivos sobre cu&aacute;ntas fosas de inmigrantes identificadas y no identificadas existen en Espa&ntilde;a, y el Ministerio del Interior nunca ha dado a conocer cifras sobre el n&uacute;mero total de cad&aacute;veres recuperados en las distintas rutas migratorias mar&iacute;timas. Pero los datos del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR) revelan que entre 2014 y 2021 se recuperaron los cuerpos de alrededor de 530 personas fallecidas en las fronteras espa&ntilde;olas, de las cuales <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/1KY6wBr-I-xPhatkUHwoA6wNT5sq_q9PtDuZ9X_rYuT8/edit#gid=819522699" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">292 permanecen sin identificar</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los diez meses que ha durado la investigaci&oacute;n europea Border Graves, llevada a cabo de manera conjunta entre un grupo de periodistas independientes y los medios <em>Unbias the News</em>, <em>The Guardian</em> y <em>S&uuml;ddeutsche Zeitung</em> y publicada en exclusiva en Espa&ntilde;a por elDiario.es, se ha confirmado la existencia de 109 tumbas de migrantes no identificados entre 2014 y 2021 en 18 lugares de Espa&ntilde;a. <a href="https://www.borderdeaths.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n un estudio</a> de la Universidad de &Aacute;msterdam, otras 434 tumbas sin identificar se remontan al periodo 2000-2013 en al menos 65 cementerios del territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        Estas tumbas son s&iacute;mbolos de una tragedia humanitaria mucho mayor. El CICR calcula que <a href="https://www.icrc.org/en/document/counting-dead-icrc-report-migrants-dying-europe-bordersult/files/2022-11/COUNTING-THE-DEAD-FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo el 6,89% </a>de los restos mortales de las personas que desaparecen a lo largo de las fronteras europeas son recuperados, mientras que la ONG espa&ntilde;ola Caminando Fronteras da una cifra a&uacute;n m&aacute;s baja para la ruta atl&aacute;ntica de &Aacute;frica Occidental a Canarias, estimando que s&oacute;lo se recupera<a href="https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CONG/BOCG/D/BOCG-14-D-256.PDF#page=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el 4,2% de los cuerpos</a> de los fallecidos.
    </p><h3 class="article-text">Garantizar los &ldquo;&uacute;ltimos derechos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las tumbas an&oacute;nimas y sin visitar reflejan tambi&eacute;n el hecho de que el derecho a la identificaci&oacute;n y a un entierro digno de los fallecidos en las rutas migratorias ha sido sistem&aacute;ticamente desatendido por las autoridades nacionales espa&ntilde;olas. En 2021, el Parlamento Europeo aprob&oacute; una <a href="https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-9-2021-0242_ES.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n</a> que reconoce el derecho a la identificaci&oacute;n de los fallecidos en las rutas migratorias, y la necesidad de una base de datos coordinada que recoja los datos de la frontera. Pero, al igual que en otros pa&iacute;ses europeos, los sucesivos gobiernos han sido incapaces de desarrollar mecanismos legales y protocolos estatales para garantizar estos &ldquo;<a href="http://www.lastrights.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimos derechos</a>&rdquo; de las v&iacute;ctimas, as&iacute; como el &ldquo;derecho a saber&rdquo; y a llorar a sus seres queridos que corresponde a las familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente siempre llama a la oficina y nos pregunta c&oacute;mo buscar a un familiar, pero hay que ser sincero y decir que no hay un canal oficial claro al que puedan dirigirse&rdquo;, explica Juan Carlos Lorenzo, coordinador del Consejo Espa&ntilde;ol para los Refugiados (CEAR) en Canarias. &ldquo;Se les puede poner en contacto con la Cruz Roja, pero no hay un programa de identificaci&oacute;n liderado por el Gobierno. Tampoco existe el tipo de recurso especializado necesario para coordinarse con las familias y centralizar la informaci&oacute;n y los datos sobre los migrantes desaparecidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Helena Maleno, directora de Caminando Fronteras, afirma: &ldquo;S&oacute;lo este a&ntilde;o estamos trabajando con m&aacute;s de 600 familias cuyos seres queridos han desaparecido. Estas familias, procedentes de Marruecos, Argelia, Senegal, Guinea y pa&iacute;ses tan lejanos como Sri Lanka, est&aacute;n muy solas y poco protegidas por las administraciones p&uacute;blicas. A su vez, esto significa que hay redes criminales y estafadores que buscan sacarles dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el caso de la identificaci&oacute;n de una v&iacute;ctima, un reciente informe de la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) expone las barreras legales y financieras a las que se enfrentan las familias para repatriar a sus seres queridos. En 2020/21, las cifras del CICR muestran que se recuperaron 284 cuerpos pero que, de los 116 identificados, s&oacute;lo 53 fueron repatriados. El informe de la APDHA tambi&eacute;n se&ntilde;ala, respecto a las tumbas fronterizas, que &ldquo;muchas personas acaban enterradas de manera contraria a sus creencias&rdquo;. Apenas la mitad de las 50 provincias espa&ntilde;olas cuentan con cementerios musulmanes, y no todos est&aacute;n en la costa espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Para Maleno, estos fallos del Estado no son casualidad: &ldquo;Espa&ntilde;a y otros Estados europeos mantienen una pol&iacute;tica de invisibilizaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas y de la propia frontera. Tienen pol&iacute;ticas de negaci&oacute;n del n&uacute;mero de muertos y de ocultaci&oacute;n de datos, pero para las familias esto significa obst&aacute;culos en cuanto al acceso a la informaci&oacute;n y a los derechos de sepultura, as&iacute; como interminables trabas burocr&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Sue&ntilde;o con Oussama&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Abdallah Tayeb ha sufrido en primera persona las deficiencias del sistema espa&ntilde;ol en sus intentos por confirmar si un cad&aacute;ver recuperado en diciembre de 2022 es el de su primo Oussama, un joven barbero argelino que so&ntilde;aba con reunirse con Tayeb en Francia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Izquierda: Oussama, el primo desaparecido de Abdallah, contemplando el Mar Mediterráneo desde su ciudad natal en Algeria / Derecha: Oussama y Abdallah juntos en Algeria."
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                Izquierda: Oussama, el primo desaparecido de Abdallah, contemplando el Mar Mediterráneo desde su ciudad natal en Algeria / Derecha: Oussama y Abdallah juntos en Algeria.                            </span>
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        Tayeb est&aacute; convencido de que el cuerpo sin identificar, que se cree que est&aacute; en un dep&oacute;sito de cad&aacute;veres de Almer&iacute;a, es el de su primo. Est&aacute; previsto que los restos sean enterrados a comienzos del pr&oacute;ximo a&ntilde;o en una tumba sin nombre, a menos que se consiga alg&uacute;n avance de &uacute;ltima hora. &ldquo;La sensaci&oacute;n es de impotencia&rdquo;, admite. &ldquo;No hay nada de transparencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tayeb naci&oacute; en Par&iacute;s, de padres argelinos, pero pasa todos los veranos en Argelia con su familia. &ldquo;Como Oussama y yo ten&iacute;amos m&aacute;s o menos la misma edad, est&aacute;bamos muy unidos. Le obsesionaba la idea de venir a Europa, pues dos de sus hermanos ya viv&iacute;an en Francia. Pero yo no sab&iacute;a que en realidad ya hab&iacute;a organizado su viaje en una patera a finales del a&ntilde;o pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oussama formaba parte de un grupo de 23 personas (entre ellas siete ni&ntilde;os) que desaparecieron tras zarpar de Mostaganem, Argelia<strong>, </strong>en una lancha motora el d&iacute;a de Navidad de 2022. Poco despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n de la patera, su hermano Sofiane viaj&oacute; de Francia a Cartagena, el destino al que esperaba llegar la embarcaci&oacute;n. Con la ayuda de la Cruz Roja, Sofiane pudo presentar una denuncia por desaparici&oacute;n y dar una muestra de ADN, pero no pudo reunir ninguna informaci&oacute;n concreta sobre la suerte de su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un segundo viaje a Espa&ntilde;a en febrero condujo a un gran avance. Tras recorrer juntos la costa mediterr&aacute;nea, Tayeb y su primo Sofiane consiguieron hablar con una pat&oacute;loga forense que trabaja en la morgue de Almer&iacute;a, quien pareci&oacute; reconocer una foto de Oussama. &ldquo;No paraba de decir 'esta cara me suena' y tambi&eacute;n mencion&oacute; un collar, algo que llevaba cuando se fue&rdquo;. Seg&uacute;n la forense, hab&iacute;a una posible coincidencia con un cuerpo sin identificar recuperado por los guardacostas el 27 de diciembre de 2022.
    </p><h3 class="article-text">El laberinto burocr&aacute;tico</h3><p class="article-text">
        Con la sensaci&oacute;n de que por fin estaban cerca de obtener alguna respuesta, en la comisar&iacute;a de Almer&iacute;a les informaron de que, para poder ver el cad&aacute;ver &ndash;o incluso las pertenencias&ndash; y proceder a su identificaci&oacute;n visual, necesitar&iacute;an el permiso de la comisar&iacute;a donde se hab&iacute;a registrado inicialmente el cad&aacute;ver. &ldquo;Fue entonces cuando empez&oacute; la verdadera pesadilla&rdquo;, recuerda Tayeb. Les entregaron una lista de cinco comisar&iacute;as de toda la regi&oacute;n en las que se podr&iacute;a haber registrado el cad&aacute;ver, y se pasaron los dos d&iacute;as siguientes conduciendo de comisar&iacute;a en comisar&iacute;a a lo largo de la costa murciana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la primera comisar&iacute;a que visitamos ni siquiera nos dejaron entrar cuando les dijimos que est&aacute;bamos buscando a un inmigrante desaparecido, y despu&eacute;s siempre fue la misma consigna: &eacute;ste no es el lugar adecuado; no tenemos ning&uacute;n cad&aacute;ver; ten&eacute;is que ir a este otro lugar&hellip;&rdquo;, contin&uacute;a. Cuando ambos regresaron a la primera comisar&iacute;a de Hu&eacute;rcal de Almer&iacute;a, despu&eacute;s de que les dijeran repetidamente que era el lugar adecuado para preguntar, los agentes, impacientes, se negaron a atenderlos, alegando leyes de protecci&oacute;n de la intimidad, e incluso les dijeron que advirtieran a otras familias que buscaban a migrantes desaparecidos que no siguieran viniendo a preguntar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final&rdquo;, explica Tayeb, &ldquo;nos dimos cuenta de que nunca nos dar&iacute;an ninguna informaci&oacute;n. Fue muy desgarrador, sobre todo volver a Francia. Fue como si le dej&aacute;ramos [all&iacute;] en la nevera&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Incertidumbre</h3><p class="article-text">
        A medida que pasaban los meses, la frustraci&oacute;n y la ansiedad aumentaban para la familia. &ldquo;En mayo nos dijeron que la muestra de ADN que hab&iacute;amos dado cinco meses antes acababa de llegar a Madrid y a&uacute;n no hab&iacute;a sido procesada ni enviada a la base de datos&rdquo;. No se les ha facilitado m&aacute;s informaci&oacute;n, y las autoridades espa&ntilde;olas tienen la pol&iacute;tica de ponerse en contacto con las familias s&oacute;lo cuando hay una coincidencia positiva, pero no si la prueba da negativo.
    </p><p class="article-text">
        Tayeb se plantea una &uacute;ltima visita a Espa&ntilde;a para intentar recuperar a su primo Oussama, en parte para estar seguro de que ha hecho todo lo posible por encontrarlo, pero le preocupa que el viaje pueda reabrir su trauma de &ldquo;p&eacute;rdida ambigua&rdquo;. &ldquo;El esfuerzo de ir no es doloroso, lo doloroso es volver sin nada&rdquo;, dice. &ldquo;Esta falta de informaci&oacute;n es lo peor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Dra. Pauline Boss, catedr&aacute;tica em&eacute;rita de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), explica el concepto de p&eacute;rdida ambigua: &ldquo;Se parece a un duelo complejo, con pensamientos intrusivos&rdquo;, dice. &ldquo;No tienes otra cosa en la cabeza m&aacute;s que el hecho de que tu ser querido ha desaparecido. No puedes afrontar el duelo, porque eso significar&iacute;a que la persona est&aacute; muerta, y no lo sabes con certeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tayeb lo explica con sus propias palabras: &ldquo;Todas las personas que iban a bordo eran del mismo barrio de Mostaganem. He podido hablar con muchas de sus familias y est&aacute;n destrozadas. Hay mucho dolor, pero tampoco hay respuestas. S&oacute;lo hay rumores, y algunas de las madres creen que sus hijos est&aacute;n en c&aacute;rceles de Marruecos y Espa&ntilde;a. Todos tenemos sue&ntilde;os [sobre los desaparecidos]. Al final, conf&iacute;as en lo que ves en tus sue&ntilde;os, como si la realidad c&oacute;smica te dijera que va a venir. Sue&ntilde;o con Oussama&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un sistema defectuoso</h3><p class="article-text">
        De todas las familias de los desaparecidos en la patera de Oussama, s&oacute;lo Tayeb <em>y </em>otras tres familias han podido presentar denuncias de desaparici&oacute;n ante las autoridades espa&ntilde;olas, y &uacute;nicamente en dos casos se han podido entregar muestras de ADN.<em>&nbsp; </em>Seg&uacute;n <a href="https://publications.iom.int/books/families-missing-migrants-spaintheir-search-answers-impacts-loss-and-recommendations-improved" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de 2021</a> de la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM), una de las mayores complicaciones a las que se enfrentan las familias en sus b&uacute;squedas es que, para registrar a alguien como desaparecido en Espa&ntilde;a, hay que presentar una denuncia ante la polic&iacute;a del propio pa&iacute;s, lo que para muchas familias es &ldquo;una haza&ntilde;a pr&aacute;cticamente imposible&rdquo;, ya que no existen visados para viajar con este fin.
    </p><p class="article-text">
        El informe de la OIM tambi&eacute;n se&ntilde;ala que, aunque muchas familias presentan denuncias de personas desaparecidas en sus pa&iacute;ses de origen, son &ldquo;conscientes del car&aacute;cter casi simb&oacute;lico de sus esfuerzos&rdquo; y de que &ldquo;nunca dar&aacute;n lugar a que se inicie ning&uacute;n tipo de investigaci&oacute;n en Espa&ntilde;a.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Junto con la OIM, algunas ONG nacionales, como la APDHA y m&aacute;s de un centenar de organizaciones comunitarias, <a href="https://www.apdha.org/vidas-sin-rastro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han denunciado</a> la incapacidad de Espa&ntilde;a para adaptar los procedimientos vigentes en materia de personas desaparecidas a los retos transnacionales que plantean los casos de migrantes desaparecidos. Estas organizaciones han defendido en repetidas ocasiones que el marco jur&iacute;dico del pa&iacute;s en materia de personas desaparecidas debe adaptarse para garantizar que las familias puedan presentar denuncias desde el extranjero por casos de personas desaparecidas.&nbsp;
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                    alt="El sepulturero arreglando las flores en la tumba del Alhassane Bang, en el cementerio de Teguise, Lanzarote."
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                El sepulturero arreglando las flores en la tumba del Alhassane Bang, en el cementerio de Teguise, Lanzarote.                            </span>
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        Tambi&eacute;n han presionado para que se elaboren protocolos espec&iacute;ficos para la polic&iacute;a al tratar casos de migrantes desaparecidos, as&iacute; como para que se cree una base de datos de migrantes desaparecidos que permita centralizar la informaci&oacute;n y haga posible el intercambio con autoridades de otros pa&iacute;ses. Esta incluir&iacute;a todos los datos disponibles <em>post mortem</em> (desde tatuajes hasta ADN, pasando por inspecciones de cad&aacute;veres y autopsias) como de informaci&oacute;n m&eacute;dica forense <em>ante mortem</em>, es decir, la que procede de los familiares en relaci&oacute;n con la persona desaparecida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La realidad es que la situaci&oacute;n en toda Europa es sistem&aacute;ticamente deficiente&rdquo;, explica Julia Black, analista del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM. &ldquo;A pesar de que nuestras investigaciones muestran estas necesidades acuciantes de las familias, ni Espa&ntilde;a ni ning&uacute;n otro pa&iacute;s europeo ha cambiado [en los &uacute;ltimos a&ntilde;os] de forma significativa sus pol&iacute;ticas, ni tampoco han mejorado las pr&aacute;cticas para ayudar a este grupo desatendido. El apoyo a las familias s&oacute;lo est&aacute; disponible de forma muy puntual, sobre todo en respuesta a sucesos con v&iacute;ctimas masivas que est&aacute;n en el punto de mira de la opini&oacute;n p&uacute;blica, lo que deja a muchos miles de personas sin un apoyo adecuado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actores no estatales como la Cruz Roja y Caminando Fronteras, as&iacute; como una red de activistas independientes, intentan llenar este vac&iacute;o. &ldquo;Es un trabajo terrible que no deber&iacute;amos estar haciendo, porque los Estados deber&iacute;an responder a las familias y garantizar los derechos de las v&iacute;ctimas m&aacute;s all&aacute; de las fronteras&rdquo;, explica Maleno. En el caso de la patera de Mostaganem, Caminando Fronteras tiene previsto viajar a Argelia el a&ntilde;o que viene para tomar muestras de ADN de los familiares y traerlas a Espa&ntilde;a. Pero Maleno tambi&eacute;n reconoce que su ONG a menudo tiene que &ldquo;ejercer mucha presi&oacute;n&rdquo; para que las autoridades acepten estas muestras.
    </p><p class="article-text">
        Es algo que tambi&eacute;n confirma Jon I&ntilde;arritu, diputado de EH Bildu: &ldquo;Como miembro de la Comisi&oacute;n de Interior del Congreso de los Diputados, he tenido que intervenir en varias ocasiones para ayudar a las familias que quer&iacute;an registrar muestras de ADN, hablando con el Ministerio de Asuntos Exteriores o con el Ministerio del Interior para que aceptaran las muestras. Pero no deber&iacute;a ser necesaria la intervenci&oacute;n de un diputado para conseguirlo. Es necesario normalizar todo el proceso con protocolos claros y autom&aacute;ticos [para la presentaci&oacute;n de las muestras]. Ahora mismo, no hay una forma clara de hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso cuando las recomendaciones de la OIM han sido objeto de debate parlamentario en Espa&ntilde;a, no han tendido a traducirse en medidas gubernamentales. En 2021, por ejemplo, el Congreso de los Diputados aprob&oacute; una <a href="https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CONG/BOCG/D/BOCG-14-D-256.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proposici&oacute;n no de Ley</a> en la que se instaba al Gobierno a crear una oficina estatal espec&iacute;fica para las familias de migrantes desaparecidos. &ldquo;Est&aacute; claro que necesitamos aliviar el calvario administrativo y burocr&aacute;tico para las familias ofreci&eacute;ndoles un &uacute;nico punto de contacto [con las autoridades estatales]&rdquo;, explica I&ntilde;&aacute;rritu, impulsor de la moci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque los partidos en el gobierno votaron a favor de la resoluci&oacute;n, no se ha tomado ninguna medida al respecto en los 18 meses transcurridos desde la aprobaci&oacute;n de la resoluci&oacute;n. &ldquo;Desde mi punto de vista, el Gobierno no tiene ninguna intenci&oacute;n de aplicar la propuesta&rdquo;, argumenta I&ntilde;&aacute;rritu. &ldquo;S&oacute;lo ofrec&iacute;an un apoyo simb&oacute;lico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se expusieron las cuestiones anteriores al Ministerio del Interior, la respuesta fue la siguiente: &ldquo;El tratamiento de los cad&aacute;veres sin identificar que llegan a las costas de Espa&ntilde;a es id&eacute;ntico al hallazgo de cualquier otro cad&aacute;ver. En Espa&ntilde;a, para la identificaci&oacute;n de cad&aacute;veres, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado aplican la Gu&iacute;a de INTERPOL para la Identificaci&oacute;n de V&iacute;ctimas de Cat&aacute;strofes. Esta Gu&iacute;a, aunque est&aacute; especialmente indicada para los sucesos con v&iacute;ctimas m&uacute;ltiples, tambi&eacute;n es aplicada como referencia para la identificaci&oacute;n de un cad&aacute;ver aislado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Derechos de sepultura</h3><p class="article-text">
        El director de migraciones de APDHA, Carlos Arce, <a href="https://www.apdha.org/frontera-sur-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe que</a>, en un marco europeo que contempla la migraci&oacute;n irregular predominantemente a trav&eacute;s del prisma de la criminalidad grave y la seguridad fronteriza, &ldquo;ni siquiera la muerte o desaparici&oacute;n de las personas migrantes pone freno a la concatenaci&oacute;n de ataques a su dignidad&rdquo;. Por su parte, I&ntilde;&aacute;rritu tambi&eacute;n apunta al r&eacute;gimen fronterizo m&aacute;s amplio de la UE: &ldquo;Muchas cuestiones que no encajan en este marco pol&iacute;tico dominante, como el derecho de identificaci&oacute;n, simplemente se dejan sin gestionar en el d&iacute;a a d&iacute;a. Sencillamente, no son una prioridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n queda claro en lo que respecta a la inacci&oacute;n del gobierno espa&ntilde;ol a la hora de garantizar un entierro digno a las personas cuyos cuerpos son recuperados. Como se&ntilde;ala un <a href="https://www.apdha.org/frontera-sur-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 2023</a> de APDHA, &ldquo;aunque la repatriaci&oacute;n es la opci&oacute;n m&aacute;s deseada por las familias [...] el coste es muy elevado (miles de euros) y muy pocas de sus embajadas ayudan [a sufragarlo]&rdquo;. La ONG recomienda a Espa&ntilde;a que establezca acuerdos de repatriaci&oacute;n con los pa&iacute;ses de procedencia de los inmigrantes para crear &ldquo;salvoconductos mortuorios&rdquo; que garanticen su retorno a un coste reducido.
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            <span class="title">
                En la fila superior, tumbas sin nombres en el cementerio de Tarifa.                            </span>
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        A esto se suma que el gobierno central tampoco ha establecido mecanismos para garantizar el derecho de los inmigrantes no identificados a un entierro digno dentro del territorio espa&ntilde;ol, sino que sostiene que los ayuntamientos son responsables de todos los entierros de car&aacute;cter ben&eacute;fico. Esto ha supuesto que municipios muy concretos, en los que est&aacute;n estacionadas las embarcaciones de salvamento mar&iacute;timo, sean legalmente responsables de la mayor parte de los entierros, y la mayor&iacute;a de estos municipios carecen de cementerios locales capaces de acoger entierros musulmanes tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de que este asunto se convierta en un caldo de cultivo para el rechazo a la inmigraci&oacute;n qued&oacute; patente el pasado mes de septiembre, cuando la alcaldesa de Mog&aacute;n (Gran Canaria), Onalia Bueno, insisti&oacute; en que su municipio dejar&iacute;a de sufragar estos entierros, ya que no quer&iacute;a &ldquo;detraer los costes de los impuestos de mis vecinos&rdquo;. Juan Carlos Lorenzo, de CEAR, condena ese &ldquo;lenguaje divisivo, que enmarca la cuesti&oacute;n en t&eacute;rminos de malgastar el dinero de mis 'vecinos' en alguien que no es un vecino&rdquo;, y se&ntilde;ala en cambio la actuaci&oacute;n de los municipios de El Hierro como contraejemplo positivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta isla poco poblada, en los &uacute;ltimos dos meses han sido enterrados siete inmigrantes no identificados, junto con los restos de Mamadou Marea, de 30 a&ntilde;os. &ldquo;Los habitantes de la isla se unieron a nosotros para acompa&ntilde;ar los restos de cada una de estas personas hasta su lugar de descanso&rdquo;, explica Amado Carballo, concejal de El Hierro. &ldquo;Lo que nos entristeci&oacute; a todos fue no poder poner un nombre en la l&aacute;pida y simplemente tener que dejar a las personas identificadas con un c&oacute;digo policial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carballo se&ntilde;ala que &ldquo;m&aacute;s de 10.000 personas han llegado a El Hierro desde septiembre, lo mismo que la poblaci&oacute;n de la isla. Son viajes muy largos, de entre seis y nueve d&iacute;as en el mar, y ahora mismo la gente llega en un p&eacute;simo estado de salud. A los que han muerto en los &uacute;ltimos meses hemos intentado ofrecerles un entierro digno dentro de los medios de que disponemos. Hemos contado con la presencia de un im&aacute;n, que ha rezado oraciones del Islam antes de depositar los restos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la responsabilidad de conmemorar a las v&iacute;ctimas no identificadas recae en los municipios e incluso en los responsables de los cementerios. Al igual que Germ&aacute;n en el cementerio de Barbate, que intenta dignificar las tumbas sin nombre colocando flores sobre ellas, el cementerio de Motril ha adornado las tumbas con poemas. En Teguise, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una iniciativa que anima a los vecinos a dejar flores en las tumbas de los inmigrantes cuando vienen a visitar los restos de sus familiares.
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            <span class="title">
                Pequeñas barcas de pesca (pateras) utilizadas por personas migrantes para cruzar desde el continente africano hacia España, que yacen abandonadas en el cementerio de barcos de Barbate, Cádiz.                            </span>
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        En otro gesto conmemorativo, una colecci&oacute;n de unas 50 barcas de pesca desechadas se ha convertido en un rasgo distintivo del puerto de Barbate.&nbsp;Estas peque&ntilde;as embarcaciones de madera con escritura &aacute;rabe en el casco eran utilizadas por los emigrantes que intentaban cruzar el Estrecho de Gibraltar. En lugar de ser desguazadas, APDHA pudo convertir el astillero en un lugar conmemorativo y colocar placas en las embarcaciones en las que se indicaba cu&aacute;ntas personas viajaban en ellas y d&oacute;nde y cu&aacute;ndo fueron encontradas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del peque&ntilde;o Alhassane Bangoura, los vecinos acuden habitualmente a dejar flores frescas y otras muestras de afecto, entre ellas un peque&ntilde;o cuenco de granito con su nombre de pila inscrito. Pero muchas v&iacute;ctimas son enterradas sin ning&uacute;n intento de identificaci&oacute;n y, tal y como exigen innumerables ONG, pol&iacute;ticos y activistas, no deber&iacute;a dejarse en manos de la buena voluntad de residentes, trabajadores de cementerios o concejales el garantizar los &uacute;ltimos derechos de las v&iacute;ctimas de <a href="https://jacobin.com/2021/10/european-union-border-regime-boat-crossings-atlantic-africa-canary-islands" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fortaleza Europa</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Border Graves Investigation (Investigaci&oacute;n de Las Tumbas de la Frontera), es un proyecto period&iacute;stico a escala europea realizado por Gabriele Cruciata, Eoghan Gilmartin, Danai Maragoudaki, Barbara Matej&#269;i&#263;, Leah Pattem, Gabriela Ram&iacute;rez, Daphne Tolis y Tina Xu, as&iacute; como por los periodistas de 'The Guardian' Manisha Ganguly, Ashifa Kassam, Felicity Lawrence y Lorenzo Tondo, y los de 'S&uuml;ddeutsche Zeitung' Ben Heubl y Kristiana Ludwig. La investigaci&oacute;n fue financiada por Journalismfund e IJ4EU.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Laura Seoane. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eoghan Gilmartin, Leah Pattem]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/enterrar-mil-personas-nombre-trabas-ue-espana-identificar-cuerpos-migrantes_1_10745191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Dec 2023 12:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enterrar a más de mil personas sin nombre: las trabas de la UE y España para identificar los cuerpos de migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Fronteras,España,Europa,Muertes migratorias,Muertes fronterizas,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se investiga la aparición de una narcolancha encallada en Sancti Petri, cerca de donde murieron cuatro migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/investiga-aparicion-narcolancha-encallada-sancti-petri-cerca-murieron-cuatro-migrantes_1_10735575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9804ec9e-c3c8-4fef-8b6b-d51b28bc260c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se investiga la aparición de una narcolancha encallada en Sancti Petri, cerca de donde murieron cuatro migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo se ha encontrado después de que los pilotos de una embarcación arrojaran al mar a un grupo de migrantes, para huir a continuación hacia el caño de Sancti Petri</p><p class="subtitle">Al menos cuatro migrantes muertos tras ser obligados a arrojarse al mar desde una lancha en la costa de Cádiz
</p></div><p class="article-text">
        Efectivos de la Guardia Civil han abierto una investigaci&oacute;n tras la aparici&oacute;n en la ma&ntilde;ana de este viernes de una embarcaci&oacute;n semirr&iacute;gida tipo narcolancha encallada en Sancti Petri, en el t&eacute;rmino municipal de Chiclana de la Frontera (C&aacute;diz). El hallazgo se ha encontrado apenas dos d&iacute;as despu&eacute;s de que los pilotos de una embarcaci&oacute;n semirr&iacute;gida de similares caracter&iacute;sticas huyeran hacia esta zona tras arrojar al mar a un grupo de migrantes que viajaban en ella, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/mueren-cuatro-personas-migrantes-patera-llegada-san-fernando_1_10728967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provocando la muerte a cuatro de ellos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han indicado fuentes de la Subdelegaci&oacute;n del Gobierno, la embarcaci&oacute;n apareci&oacute; encallada sin tripulaci&oacute;n. Cabe recordar que este mi&eacute;rcoles los pilotos de una lancha similar desembarcaron a ocho inmigrantes arroj&aacute;ndolos al mar en el ca&ntilde;o de Sancti Petri, teniendo que ser rescatados y por lo que dos permanecen ingresados en el hospital. La embarcaci&oacute;n, una vez arrojados los inmigrantes, huy&oacute; de la zona. Adem&aacute;s, otros 27 fueron arrojados en la playa de Camposoto, en San Fernando, siendo auxiliados 23, mientras que cuatro perdieron la vida.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el relato de la persona que rescat&oacute; con una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n a los ocho inmigrantes en Sancti Petri, le embarcaci&oacute;n que solt&oacute; a los 35 inmigrantes &ndash;seis de ellos menores&ndash; era la misma, puesto que cuando lleg&oacute; a Sancti Petri &ldquo;ven&iacute;a de soltar en Camposoto al resto y la corriente los meti&oacute; aqu&iacute; en la Punta del Boquer&oacute;n, porque estos [ocho] no quer&iacute;an saltar&rdquo;. &ldquo;Seg&uacute;n transmitieron ellos, les dijo que aqu&iacute; hac&iacute;an pie y aqu&iacute; lo que era un boquete, donde los tir&oacute; era a un pozo&rdquo;, dijo entonces.
    </p><p class="article-text">
        Del total de hospitalizados una vez que fueron rescatados y atendidos, dos permanecen ingresados en el hospital con una evoluci&oacute;n favorable en planta despu&eacute;s de haber estado de observaci&oacute;n de Urgencias, mientras que otros dos &ndash;uno en el hospital de Puerto Real y otro en San Carlos&ndash; ya han recibido el alta. Por este suceso, la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) ha convocado este mismo viernes una concentraci&oacute;n en Sancti Petri en memoria de los cuatro migrantes fallecidos que se suman a la lista de &ldquo;v&iacute;ctimas de las pol&iacute;ticas migratorias y de la ausencia de v&iacute;as de migraci&oacute;n legales y seguras&rdquo;, seg&uacute;n lamentan desde APDHA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/investiga-aparicion-narcolancha-encallada-sancti-petri-cerca-murieron-cuatro-migrantes_1_10735575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Dec 2023 19:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Migraciones,Migrantes,Muertes fronterizas,Frontera Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos cuatro migrantes muertos tras ser obligados a arrojarse al mar desde una lancha en la costa de Cádiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/mueren-cuatro-personas-migrantes-patera-llegada-san-fernando_1_10728967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/285d323e-1cdf-4f1b-aaee-2e2e6d6a4e74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos cuatro migrantes muertos tras ser obligados a arrojarse al mar desde una lancha en la costa de Cádiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias personas migrantes auxiliadas en la orilla han tenido que ser evacuados en ambulancia al Hospital de Puerto Real por presentar cuadros de hipotermia</p><p class="subtitle">La imagen que abrió los ojos a la tragedia del Estrecho cumple 30 años: “Era la primera vez y ponía los pelos de punta”
</p></div><p class="article-text">
        Al menos cuatro personas migrantes han muerto y otras cuatro han sido trasladados al hospital con una hipotermia grave despu&eacute;s de que los pilotos de la embarcaci&oacute;n semirr&iacute;gida en la que se desplazaban les hubieran obligado a tirarse al mar antes de llegar a tierra. La embarcaci&oacute;n ha llegado primero a las inmediaciones de la costa de playa de Camposoto, en San Fernando (C&aacute;diz). All&iacute; sus tripulantes han obligado a 27 de sus ocupantes a arrojarse al mar. De ellos, 23 han sido rescatados con vida, y cuatro de ellos han muerto.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, los pilotos de la embarcaci&oacute;n han continuado la marcha hacia el ca&ntilde;o de Sancti Petri, donde han obligado a arrojarse al mar a los otros ocho ocupantes, que han sido rescatados, aunque cuatro de ellos han sido trasladados al hospital con hipotermia grave.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos ha contado que se hab&iacute;an negado a arrojarse al mar, como hab&iacute;an hecho los otros ocupantes, pero los pilotos les obligaron a hacerlo despu&eacute;s amenaz&aacute;ndoles con un cuchillo, seg&uacute;n fuentes de Cruz Roja. Posteriormente los pilotos de la embarcaci&oacute;n han huido mar adentro. La Cadena SER informa de que el n&uacute;mero de desaparecidos se elevar&iacute;a a diez, si bien las versiones de algunos testimonios difieren.
    </p><p class="article-text">
        Polic&iacute;a Nacional, Guardia Civil y Salvamento Mar&iacute;timo, as&iacute; como equipos de atenci&oacute;n de Cruz Roja, han acudido a la zona para atender a los inmigrantes e iniciar la investigaci&oacute;n sobre lo sucedido. Fuente del v&iacute;deo: AUGC, v&iacute;a Europa Press.
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      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/mueren-cuatro-personas-migrantes-patera-llegada-san-fernando_1_10728967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Nov 2023 15:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Pateras,Muertes fronterizas,Frontera Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palizas, mordiscos de perro y alambre de espino: vida y muerte en la frontera entre Polonia y Bielorrusia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/palizas-mordiscos-perro-alambre-espino-vida-muerte-frontera-polonia-bielorrusia_1_10587148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6578824-2423-4e64-9bfd-9ed99d1fd42f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palizas, mordiscos de perro y alambre de espino: vida y muerte en la frontera entre Polonia y Bielorrusia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los activistas que ayudan a las personas atrapadas en un bosque en tierra de nadie dicen que la deshumanización de los migrantes va aumentando a medida que se acercan las elecciones en Polonia</p><p class="subtitle">La revuelta de Polonia y Hungría frustra las conclusiones sobre migración de los 27 en la cumbre de Granada
</p></div><p class="article-text">
        Los ministros polacos de Defensa, Interior y Exteriores formaron una l&iacute;nea frente a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/alemania-refuerza-controles-fronteras-polonia-republica-checa_1_10549896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un muro alto y met&aacute;lico</a> con alambre de espino en su parte superior. Ante las c&aacute;maras de televisi&oacute;n ah&iacute; concentradas, los tres hombres alertaron sobre una horrible conspiraci&oacute;n contra Polonia orquestada por el Kremlin.
    </p><p class="article-text">
        Las armas en esta &ldquo;operaci&oacute;n especial&rdquo; no eran tanques ni bombas, sugiri&oacute; el ministro de Exteriores, Zbigniew Rau, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ayudo-migrantes-frontera-polaca-escondidas-ilegal_129_8568790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino personas de Oriente Medio y &Aacute;frica</a>. Rau defendi&oacute; que la decisi&oacute;n de construir la valla que ten&iacute;a tras &eacute;l, tomada por el Gobierno polaco, ha sido la &uacute;nica que ha burlado el plan ruso de sembrar discordia y caos en Polonia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no, nos habr&iacute;amos convertido en Lampedusa, pero una Lampedusa llena de migrantes que hab&iacute;an recibido entrenamiento militar. El 90% de ellos, entonces y ahora, han sido reclutados por los servicios especiales rusos&rdquo;, afirm&oacute; falsamente Rau.
    </p><p class="article-text">
        Con el trabajo hecho, los tres ministros volvieron a Varsovia. Sus discursos alimentaron la espiral diaria de historias de miedo sobre migraci&oacute;n en la televisi&oacute;n progubernamental. El &aacute;nimo se calienta semana tras semana, con la entrada de Polonia en la fase final de una re&ntilde;ida campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        Al atardecer de aquel d&iacute;a de finales de agosto, al otro lado del muro fronterizo, la salud de Sadia Mohamed Mohamud, de 20 a&ntilde;os, estaba empeorando. Para entonces, Sadia llevaba atrapada en la estrecha franja de tierra entre los dos muros fronterizos, el polaco y el ruso, casi un mes, junto a algunos compa&ntilde;eros somal&iacute;es que tambi&eacute;n intentaban llegar a la Uni&oacute;n Europea. Sadia cont&oacute; a los dem&aacute;s que hab&iacute;a abandonado su pa&iacute;s natal, sumido en conflictos, con la esperanza de ganar dinero en Europa para proporcionar una vida digna a sus dos hijos peque&ntilde;os, que segu&iacute;an en Mogadiscio.
    </p><p class="article-text">
        Al tel&eacute;fono desde Bielorrusia, otro hombre del grupo dijo que, en una ocasi&oacute;n, algunos de ellos consiguieron llegar a territorio polaco por un agujero cortado en la valla fronteriza. Los guardias fronterizos se presentaron pr&aacute;cticamente al instante. Uno de ellos peg&oacute; a Sadia en los hombros y le grit&oacute; en ingl&eacute;s: &ldquo;Why did you come here?&rdquo; (&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; has venido aqu&iacute;?&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Los guardias polacos abrieron una puerta del muro y empujaron a Sadia y a los dem&aacute;s de vuelta al otro lado. El grupo retrocedi&oacute; por esa tierra de nadie hasta toparse con otra valla. All&iacute;, los guardias fronterizos de Bielorrusia les amenazaron con perros y porras, y les ordenaron volver a Polonia. M&aacute;s tarde, Sadia volvi&oacute; a conseguir entrar en Polonia por segunda vez, pero los guardias fronterizos polacos la detuvieron de nuevo r&aacute;pidamente y la enviaron de vuelta. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad de entrar en la Uni&oacute;n Europea y el bloqueo para volver a Bielorrusia, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/rescato-diputada-polaca-sirios-atrapados-frontera-polonia-bielorrusia_1_8503725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el grupo qued&oacute; atrapado en un &aacute;rea gris entre ambos lados</a>, sin apenas alimento ni cobijo y sin agua tratada. Todos estaban d&eacute;biles, pero Sadia era la que peor estaba. Un v&iacute;deo, que grab&oacute; una persona del grupo en el bosque, la muestra envuelta en un saco de dormir apenas consciente.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de septiembre el grupo rog&oacute; a los guardias bielorrusos que les dejaran salir, porque Sadia se estaba muriendo. Al final, los guardias cedieron. Otra mujer somal&iacute; llev&oacute; a Sadia, envuelta en una s&aacute;bana blanca y en coche, a una casa en las afueras de Minsk, que les hab&iacute;an dicho que era segura. Llamaron a una ambulancia. A esas alturas, Sadia ya no pod&iacute;a hablar, apenas pod&iacute;a abrir sus ojos y la sangre le brotaba por la boca.
    </p><p class="article-text">
        Para cuando llegaron los servicios sanitarios, hab&iacute;a muerto.
    </p><h3 class="article-text">Contexto</h3><p class="article-text">
        La crisis en la frontera comenz&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/miles-migrantes-atrapados-maltratados-fronteras-bielorrusia-polonia_1_8469414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oto&ntilde;o de 2021</a>. Un a&ntilde;o antes, el dictador bielorruso, Alexander Lukashenko, hab&iacute;a acabado con las protestas masivas contra su Gobierno con una violencia brutal, lo que provoc&oacute; el hundimiento de las relaciones con la UE y la imposici&oacute;n de sanciones a su r&eacute;gimen.
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            <span class="title">
                Refugiados en un campamento de migrantes en el paso fronterizo de Bruzgi-Kuznica Bialostocka, cerca de la frontera bielorrusa-polaca, en 2021 en Grodno (Bielorrusia).                            </span>
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        A cambio, Lukashenko amenaz&oacute; con inundar Europa con &ldquo;drogas y migrantes&rdquo;. Pronto hizo honor a su promesa. Los vuelos desde Oriente Medio a Minsk florecieron y trajeron a personas vulnerables a las que les hab&iacute;an vendido la idea de un camino f&aacute;cil a Europa. 
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, se encontraron atrapados en uno de los &uacute;ltimos bosques primigenios europeos, que se convirti&oacute; en una tierra de nadie infernal entre un dictador empe&ntilde;ado en usarlos como marionetas pol&iacute;ticas y un Gobierno decidido a prohibirles la entrada.
    </p><p class="article-text">
        Como respuesta a la crisis inicial, el Gobierno polaco anunci&oacute; la construcci&oacute;n de una barrera fronteriza de 5,5 metros de altura a lo largo de 186 kil&oacute;metros. Se complet&oacute; el pasado verano. El Gobierno polaco a menudo se&ntilde;ala la situaci&oacute;n catastr&oacute;fica en el Mediterr&aacute;neo y asegura que ha resuelto su propia cuesti&oacute;n migratoria con el muro. En realidad, las organizaciones humanitarias dicen que la infraestructura solo ha incrementado el sufrimiento sin apenas frenar el movimiento de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de octubre los polacos celebrar&aacute;n unas elecciones parlamentarias que penden de un hilo. El partido del Gobierno, Ley y Justicia &minus;cuyo presidente acus&oacute; una vez a los migrantes de traer &ldquo;par&aacute;sitos y protozoos&rdquo; a Europa&minus;, ha aumentado la ret&oacute;rica antiinmigraci&oacute;n una vez m&aacute;s con la esperanza de impulsar el apoyo en sus bases y ganar otra legislatura.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as posteriores a la muerte de Sadia, el telediario nocturno de la televisi&oacute;n polaca controlada por el Gobierno volvi&oacute; a emitir historias sobre supuestas hordas de migrantes invasores con el objetivo de sitiar Europa.
    </p><p class="article-text">
        Un anuncio electoral de Ley y Justicia intercalaba im&aacute;genes de coches en llamas y violencia en Europa occidental con el primer ministro, Mateusz Morawiecki, haci&eacute;ndose selfis con polacos sonrientes. Gracias a Ley y Justicia, dec&iacute;a Morawiecki, en Polonia &ldquo;no hay regiones llenas de inmigrantes ilegales&hellip; no hay regiones del horror&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los activistas</h3><p class="article-text">
        La llamada de emergencia lleg&oacute; poco antes del anochecer, solo un par de horas despu&eacute;s de que los tres ministros hubieran grabado sus discursos en la frontera. En una base en un lugar secreto del bosque, un grupo de trabajadoras humanitarias met&iacute;an a toda prisa sopa caliente, t&eacute;, ropa y suministros m&eacute;dicos en sus mochilas.
    </p><p class="article-text">
        Dominika Ozynska, una trabajadora humanitaria polaca, y Liz, una m&eacute;dica alemana que se hab&iacute;a tomado un tiempo alejada de su trabajo en un hospital de su pa&iacute;s natal, subieron al coche y se dirigieron hacia la ubicaci&oacute;n de GPS que hab&iacute;an recibido mientras la luz del sol iba desvaneci&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Aparcaron en el punto m&aacute;s cercano a la ubicaci&oacute;n y continuaron a pie por un bosque cada vez m&aacute;s oscuro, trepando por encima de troncos ca&iacute;dos y ramas que sobresal&iacute;an, hasta que llegaron al lugar en cuesti&oacute;n. No usaron ninguna luz para no llamar la atenci&oacute;n de los guardias fronterizos, polic&iacute;as o soldados. Finalmente, encontraron a ocho hombres sirios que hab&iacute;an pedido su ayuda, exhaustos y desorientados. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos se disculp&oacute; por el intento de entrada del grupo en Europa, como adelant&aacute;ndose a que lo enjuiciaran. &ldquo;Queremos trabajar, trabajaremos&rdquo;, dijo. Dominika les asegur&oacute; que no ten&iacute;an nada por lo que disculparse mientras les ofrec&iacute;a unas tazas de t&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Estos hombres llevaban semanas abandonados a su suerte en el bosque, y &eacute;sta era la quinta vez que hab&iacute;an cruzado a Polonia, despu&eacute;s de cuatro devoluciones hacia Bielorrusia. Esta vez, sin embargo, el grupo hab&iacute;a conseguido evitar los sensores de calor y a los soldados apostados en la frontera, y se hab&iacute;an adentrado m&aacute;s en Polonia. Finalmente, hab&iacute;an podido enviar su ubicaci&oacute;n a un n&uacute;mero de ayuda para pedir lo propio a activistas polacos.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas llaman &ldquo;intervenciones&rdquo; a estas misiones en el bosque, que comenzaron hace dos a&ntilde;os como una respuesta <em>ad hoc</em> a la emergente crisis. Ahora los procedimientos para las intervenciones se han formalizado m&aacute;s, pero las ONG grandes contin&uacute;an ausentes en el &aacute;rea fronteriza. A falta de &eacute;stas, la carga recae sobre peque&ntilde;as organizaciones polacas defensoras de derechos humanos, lugare&ntilde;os de gran coraz&oacute;n y voluntarios. A estas alturas, muchos de ellos est&aacute;n exhaustos y quemados.
    </p><p class="article-text">
        Cada intervenci&oacute;n es distinta: algunas personas necesitan comida o zapatos nuevos; otros est&aacute;n a un paso de morir. Desde que se construy&oacute; el muro, las heridas graves que requieren hospitalizaci&oacute;n suceden con mayor frecuencia: pelvis y piernas rotas o conmociones cerebrales graves.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se suman a la mezcla el trauma psicol&oacute;gico o los ataques de p&aacute;nico. Antes de exponerse a esto, ya se advierte a estas personas de que el viaje ser&aacute; duro. Pero hay poco que pueda prepararlas para lo que de verdad es estar atrapado en un bosque durante semanas enteras, bebiendo de ci&eacute;nagas y durmiendo sobre un suelo fr&iacute;o y cubierto de musgo, entre chinches y garrapatas. Puede volver loca hasta a la persona m&aacute;s dura.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas que todav&iacute;a son capaces de caminar no quieren ayuda m&eacute;dica oficial, porque saben que con la ambulancia vienen los guardias fronterizos, que pueden mandarlos de vuelta a Bielorrusia de nuevo, o meterlos en uno de los centros de detenci&oacute;n en r&eacute;gimen cerrado de Polonia. As&iacute; que los activistas hacen lo que pueden para hacer una cura provisional sobre el terreno y dejar que sigan su camino.
    </p><p class="article-text">
        Aquella noche, Liz, que no quiere que se publique su apellido, se puso a trabajar en la evaluaci&oacute;n de las necesidades m&eacute;dicas del grupo sirio. Se encontr&oacute; con una colecci&oacute;n bastante habitual de dolencias. A un hombre le dol&iacute;an mucho las costillas, probablemente alguna fractura por una paliza de los guardias fronterizos. Otro ten&iacute;a un corte profundo en la pierna, provocado por una ca&iacute;da sobre el alambre de espino en la valla fronteriza, un alambre que los guardias fronterizos polacos colocaron hace poco tambi&eacute;n a los pies del muro, adem&aacute;s de en la parte alta. Un tercero ten&iacute;a un absceso del tama&ntilde;o de un huevo en su rodilla por un peque&ntilde;o corte que se hab&iacute;a infectado a lo largo de semanas en el bosque.
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            <span class="title">
                Militares polacos en la frontera con Bielorrusia.                            </span>
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        En un centro hospitalario, Liz habr&iacute;a pedido esc&aacute;neres, puntos y cirug&iacute;a. En la oscuridad del bosque, lo &uacute;nico que pudo ofrecer fueron vendajes, calmantes para el dolor y antibi&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En Polonia es legal dar comida y ayuda m&eacute;dica a quienes lo necesiten, pero va contra la ley ofrecer transporte a las personas que las autoridades consideran que han cruzado la frontera ilegalmente. As&iacute; que, tras un par de horas, Liz y Dominika desearon a los ocho hombres sirios la mejor de las suertes en la continuaci&oacute;n de su viaje y los dejaron solos en la estremecedora oscuridad del bosque. Los trabajadores humanitarios como ellas nunca saben si las personas a las que ayudan conseguir&aacute;n salir del bosque con vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es todo un poco abstracto cuando lees un art&iacute;culo en casa. Luego vienes aqu&iacute; y la crisis tiene cara&rdquo;, dice Liz en una entrevista en la base dos d&iacute;as despu&eacute;s. &ldquo;Siento mucha rabia por toda esta situaci&oacute;n; estoy furiosa con Polonia, con Europa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El dictador</h3><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Lukashenko sigue exacerbando la crisis al permitir que las personas entren en Bielorrusia y darles luego equipamiento para ayudarles a llegar a Polonia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los soldados bielorrusos dan a la gente herramientas especiales para cortar alambre de espino y cosas para cavar un agujero bajo la valla&rdquo;, dice Katarzyna Zdanowicz, la portavoz del servicio regional de guardias fronterizos polacos, en una entrevista en el despacho que tiene en unas instalaciones fortificadas en la ciudad de Bialystok.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de agosto de este a&ntilde;o, los sensores electr&oacute;nicos del muro llevaban registrados m&aacute;s de 20.000 intentos para cruzar este 2023, frente a los 16.000 intentos en todo 2022, dice Zdanowicz.
    </p><p class="article-text">
        El papel de Lukashenko como apoyo de la guerra de Rusia en Ucrania ha hecho aumentar a&uacute;n m&aacute;s la tensi&oacute;n. Tras el fallido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rebelado-prigozhin-suponer-guerra-ucrania_1_10323929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mot&iacute;n de Yevgeny Prigozhin</a>, las tropas de su grupo Wagner se reubicaron en Bielorrusia durante el verano. Lukashenko &ldquo;brome&oacute;&rdquo; sobre un supuesto plan de los guerrilleros para invadir Polonia. A finales de julio, tres helic&oacute;pteros del Ej&eacute;rcito bielorruso sobrevolaron la localidad fronteriza de Bialowieza.
    </p><p class="article-text">
        Como respuesta, Polonia orden&oacute; el despliegue de otros 10.000 militares en la regi&oacute;n fronteriza. Hasta ahora el grupo Wagner no se ha acercado a la frontera, pero los soldados adicionales se lo ponen a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil a las personas que consiguen saltar el muro para conseguir adentrarse en Polonia sin ser detectadas. La mayor&iacute;a de las carreteras cercanas a la frontera tienen controles policiales en los que los agentes detienen los veh&iacute;culos y escanean el color de la piel de los pasajeros.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha llevado a m&aacute;s devoluciones, al igual que a muchos m&aacute;s testimonios de violencia ejercida por los guardias fronterizos polacos. Zdanowicz dice que los guardias fronterizos no empujar&iacute;an de vuelta a personas que pidieran el asilo pol&iacute;tico en Polonia y niega igualmente que los guardias fronterizos hayan ejercido alguna vez violencia no provocada por las otras personas. Los activistas sostienen que ninguna de las afirmaciones es verdad.
    </p><p class="article-text">
        Para las personas devueltas a Bielorrusia, o atrapadas entre dos muros, pr&aacute;cticamente no hay nadie a quien pedir ayuda. Los guardias fronterizos de Bielorrusia a menudo echan a los perros sobre las personas que intentan volver a ese pa&iacute;s tras varios intentos fallidos para cruzar; mucha gente vuelve a Minsk con heridas en las piernas por mordiscos de perros.
    </p><h3 class="article-text">Las elecciones</h3><p class="article-text">
        Desde la invasi&oacute;n rusa de Ucrania en febrero del a&ntilde;o pasado, Polonia ha dado la bienvenida a millones de refugiados ucranianos. Las autoridades y la poblaci&oacute;n general se unieron en una respuesta llena de compasi&oacute;n y generosidad para ofrecer cobijo y apoyo a los ucranianos que hu&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Para una cantidad mucho menor de personas que ven&iacute;an de m&aacute;s lejos, y con un color de piel diferente, el mensaje sigue siendo muy distinto. &ldquo;Desde el principio, todo esto se ha presentado como una amenaza a la seguridad en vez de una historia humana&rdquo;, dice Ala Qandil, de Grupa Granica, el mayor colectivo que engloba a activistas y trabajadores humanitarios en la frontera. &ldquo;Solo queremos que se vea a las personas que cruzan la frontera como seres humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En vez de eso, la deshumanizaci&oacute;n se est&aacute; acrecentando. El mismo d&iacute;a de las elecciones parlamentarias, se pedir&aacute; a los polacos que voten en un refer&eacute;ndum. Una pregunta plantear&aacute; si quieren retirar el muro fronterizo. Otra plantea: &ldquo;&iquest;Apoya la admisi&oacute;n de miles de inmigrantes ilegales de Oriente Medio y &Aacute;frica?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos d&iacute;as, las noticias en TVP, controlada por el Gobierno, se han estado presentando en directo desde Lampedusa, donde los corresponsales explican la diferencia entre la pol&iacute;tica migratoria general de Europa y la estricta postura de Polonia en la frontera. El titular en el r&oacute;tulo, que acompa&ntilde;aba una pieza sobre migraci&oacute;n en un telediario nocturno hace poco, estaba compuesto por una sola palabra: &ldquo;Invasi&oacute;n&rdquo;. Algunos ministros del Gobierno han denunciado a la cineasta Agnieszka Holland, que hizo un largometraje recientemente documentando el trato cruel que reciben las personas al intentar cruzar la frontera, y la han comparado con los propagandistas nazis.
    </p><p class="article-text">
        Es un intento nada sutil del partido Ley y Justicia para tratar de movilizar a sus bases de cara a unas elecciones que prometen ser tan re&ntilde;idas que podr&iacute;an depender de un &iacute;nfimo n&uacute;mero de votos. Con &aacute;nimo de no parecer blanda ante la migraci&oacute;n, la principal coalici&oacute;n de la oposici&oacute;n &ndash;liderada por el antiguo presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk&ndash; ha decidido meterse en la batalla campal del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fronteras polacas no han estado tan abiertas a migrantes legales e ilegales nunca antes en la historia&rdquo;, dijo Tusk, acusando al partido del Ejecutivo de tener un discurso duro a la vez que, a escondidas, deja entrar a los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Kamil Syller, un activista que vive en un peque&ntilde;o pueblo cerca de la frontera, dice que a &eacute;l le rompe especialmente el coraz&oacute;n que Tusk flirtee con la ret&oacute;rica de la derecha. &ldquo;Quedamos desencantados y aterrorizados con su cambio en el lenguaje. Los pol&iacute;ticos ven esta crisis como una mina de oro pol&iacute;tica y todos intentan sacarle provecho&rdquo;, dice durante una entrevista en su casa, una granja moderna entre campos buc&oacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        En vecindarios fronterizos como el de Syller, mucha gente ha mostrado solidaridad con las personas que pasan por ah&iacute;. En 2021, Syller y su mujer pusieron en marcha el movimiento &ldquo;luz verde&rdquo;, en el que una red de lugare&ntilde;os simpatizantes instal&oacute; luces verdes fuera de sus casas para indicar lugares donde las personas que iban de paso pod&iacute;an pedir ayuda. 
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                    alt="Foto de archivo de la luz verde en la casa de Kamil Syller, cerca de la frontera entre Polonia y Bielorrusia, en 2021."
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            <span class="title">
                Foto de archivo de la luz verde en la casa de Kamil Syller, cerca de la frontera entre Polonia y Bielorrusia, en 2021.                            </span>
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        Algunos lugare&ntilde;os se asustaron al principio, dice Syller, pero despu&eacute;s de interactuar con las personas que ped&iacute;an ayuda, se dieron cuenta de que no eran invasores demon&iacute;acos, sino simplemente personas vulnerables que necesitaban ayuda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de mis vecinos sol&iacute;an ser agresivos, pero con el tiempo comprendieron la naturaleza s&aacute;dica de los guardias fronterizos; empezaron a querer ayudar. Ahora, si encuentran gente que necesita ayuda, algunos me llaman a m&iacute; en vez de llamar a los guardias fronterizos&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tras dos a&ntilde;os de crisis, muchos en la regi&oacute;n fronteriza est&aacute;n hartos del aumento de la presencia militar, y frustrados por la bajada de turistas que vienen a visitar el bosque. Syller teme que la actitud de sus vecinos cambie pronto, especialmente con la propaganda electoral diaria que pone a los migrantes en la diana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Asistimos a una propaganda asquerosa, deshumanizadora cada noche; es pura propaganda de los momentos m&aacute;s oscuros del siglo XX&rdquo;, dice Franek Sterczewski, un diputado de la oposici&oacute;n, que ha apoyado a los activistas en la frontera. &ldquo;Por desgracia, la propaganda del miedo a menudo da resultado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los desaparecidos</h3><p class="article-text">
        En una tarde con bochorno de finales de agosto, Mariusz Kurnyta, un hombre enjuto de 36 a&ntilde;os con barba de unos d&iacute;as, sali&oacute; a buscar un cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Mariusz, conocido con el sobrenombre de &ldquo;el hombre del bosque&rdquo;, usa la microfinanciaci&oacute;n colectiva para el trabajo que realiza en la frontera. Los &uacute;ltimos meses ha parcheado heridas, ha puesto goteo intravenoso en los claros del bosque, ha sacado de ci&eacute;nagas a personas moribundas y ha ayudado a cientos m&aacute;s en su camino, con agua, sopa y mudas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, mi vida ha sido el bosque. No tengo otra vida&rdquo;, dice dando una calada al cigarrillo mientras se prepara para salir de su base. Se ha peleado con algunos activistas que tambi&eacute;n trabajan en la frontera. Encadena cigarrillos. Parece continuamente exhausto.
    </p><p class="article-text">
        Mariusz vio a Ibrahim Eltony, un hombre egipcio de 37 a&ntilde;os, por &uacute;ltima vez hace un a&ntilde;o, cuando Ibrahim pidi&oacute; ayuda despu&eacute;s de cruzar desde Bielorrusia. Mariusz le dio comida, agua y un inconfundible abrigo azul para protegerse de la lluvia. Nunca m&aacute;s se vio a Ibrahim.
    </p><p class="article-text">
        En junio de este a&ntilde;o, durante una b&uacute;squeda por el terreno pantanoso cercano a la frontera, apareci&oacute; una mochila que parec&iacute;a ser la que hab&iacute;a pertenecido a Ibrahim. Su contenido: algunos documentos empapados, un cargador, un frasco a modo de termo hecho con barro cocido y una maquinilla de afeitar. Dos meses despu&eacute;s, apareci&oacute; el mismo abrigo azul en un lugar cerca de donde se hab&iacute;a encontrado la mochila. Mariusz decidi&oacute; volver al lugar por tercera vez para ver si el cuerpo estaba cerca. 
    </p><p class="article-text">
        Mariusz y otros dos activistas pasaron junto a excursionistas y ciclistas que disfrutaban del final del verano por los senderos del bosque. Una camioneta todoterreno del Ej&eacute;rcito se mov&iacute;a sigilosamente por una pista adyacente, sus pasajeros portando pasamonta&ntilde;as, aparentemente a la caza de personas que hubieran cruzado la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Al abandonar el sendero e introducirse en una zona de denso bosque, Mariusz lleg&oacute; a un claro de terreno pantanoso. El suelo era irregular; cada paso, una potencial torcedura de tobillo. Mariusz se abri&oacute; camino a trav&eacute;s de hierbas que le llegaban hasta el pecho en direcci&oacute;n a la zona de fango y agua estancada en la que hab&iacute;a aparecido el anorak. El silencio era absoluto, salvo por el zumbido de los insectos.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l y otros se pusieron petos resistentes al agua, cogieron palos gordos y comenzaron a caminar lentamente por la ci&eacute;naga, pinchando el terreno seg&uacute;n avanzaban. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un par de horas rastreando la zona a fondo, renunciaron. Aquel d&iacute;a no encontraron a Ibrahim Eltony, desaparecido desde el verano del a&ntilde;o pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Ibrahim es una de las m&aacute;s de 200 personas que siguen desaparecidas desde que comenz&oacute; la crisis en la frontera. Se han documentado al menos 49 muertes. Los datos reales son, casi con toda probabilidad, mucho m&aacute;s altos, especialmente teniendo en cuenta que existe tan poca informaci&oacute;n sobre lo que ocurre en el lado bielorruso de la frontera. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas muertes se habr&iacute;an podido evitar. Muchas veces las personas murieron a tan solo cien metros de un pueblo, una patrulla policial o una carretera, donde se podr&iacute;a haber prestado ayuda. En el lado bielorruso, hay gente que ha muerto en cuesti&oacute;n de d&iacute;as despu&eacute;s de que los empujaran de vuelta los guardias fronterizos de Polonia.
    </p><p class="article-text">
        Solo este mes, ha habido informaciones cre&iacute;bles sobre cuatro personas que parecen haber muerto en el lado bielorruso despu&eacute;s de que las devolvieran desde Polonia. Las personas han muerto de sed y cansancio, con el territorio polaco a la vista, a solo unos metros. Es ilegal que los activistas se acerquen a 15 metros del muro fronterizo, lo que significa que no pueden tirar provisiones al otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Malgorzata Rycharska, una activista en Polonia que intercepta llamadas de quienes quedan atrapados en la zona gris entre las vallas fronterizas, dice que puede ser insoportablemente dif&iacute;cil explicar a estas personas que no hay ayuda que pueda llegar hasta ellos, aunque puedan ver la Uni&oacute;n Europea con sus propios ojos. Describe su tarea como &ldquo;gesti&oacute;n de la desesperanza&rdquo;. A menudo, lo &uacute;nico que puede hacer es intentar ponerlos en contacto con otros grupos atrapados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es siempre lo mismo. Llaman y dicen: &lsquo;Estamos aqu&iacute;, no tenemos agua ni comida y nos vamos a quedar sin bater&iacute;a. &iquest;Nos puede ayudar?&rsquo; Y entonces tenemos que explicarles que no ir&aacute; nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n adicional de Katarzyna Piasecka.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Mar&iacute;a Torrens Tillack.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Shaun Walker]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/palizas-mordiscos-perro-alambre-espino-vida-muerte-frontera-polonia-bielorrusia_1_10587148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Oct 2023 20:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palizas, mordiscos de perro y alambre de espino: vida y muerte en la frontera entre Polonia y Bielorrusia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Polonia,Bielorrusia,UE - Unión Europea,Fronteras,Migrantes,Muertes migratorias,Muertes fronterizas,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las muertes se duplican tras un verano de calor extremo en una de las rutas migratorias más transitadas hacia EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/paso-ee-uu-registra-record-anual-muertes-migrantes-148-calor_1_10567538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82263378-c525-42f4-b633-ad564a1c5774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las muertes se duplican tras un verano de calor extremo en una de las rutas migratorias más transitadas hacia EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las muertes de personas migrantes pasaron de 71 a 148 en el sector de El Paso (Texas) en el año fiscal 2023, la cifra más alta en la región desde que se tienen registros</p><p class="subtitle">Sobrevivir al río Grande, la peligrosa ruta migratoria hacia el “sueño americano”
</p></div><p class="article-text">
        Las muertes de personas migrantes aumentaron 108,4% en el sector de El Paso (Texas, EEUU) el a&ntilde;o fiscal 2023 que termin&oacute; el s&aacute;bado pasado frente al periodo previo al pasar de 71 a 148, la cifra m&aacute;s alta en la regi&oacute;n desde que se tienen registros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 100 de las muertes ocurrieron entre mayo y septiembre, cuando El Paso, una de las rutas migratorias<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sobrevivir-rio-grande-peligrosa-ruta-migratoria-sueno-americano_1_9298227.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> m&aacute;s transitadas hacia EEUU</a>, experiment&oacute; uno de sus veranos m&aacute;s calientes con 44 d&iacute;as consecutivos con temperaturas de 100 grados Fahrenheit (38 Celsius) o superiores, de acuerdo con datos de la Patrulla Fronteriza obtenidos <a href="https://www.elpasotimes.com/story/news/immigration/2023/10/03/border-patrol-el-paso-sector-cbp-reports-record-migrant-death-toll-immigration/71041661007/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">por el diario </a><a href="https://www.elpasotimes.com/story/news/immigration/2023/10/03/border-patrol-el-paso-sector-cbp-reports-record-migrant-death-toll-immigration/71041661007/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El Paso Times.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        El Sector El Paso de la Patrulla Fronteriza se extiende del condado de Hudspeth en Texas y a lo largo de Nuevo M&eacute;xico hasta la frontera de Arizona.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rea m&aacute;s letal est&aacute; ubicada en torno a las localidades de Sunland Park y Santa Teresa, Nuevo M&eacute;xico, que se encuentran en la regi&oacute;n des&eacute;rtica adyacente a la zona metropolitana de El Paso, que recientemente declar&oacute; el estado de emergencia por la llegada de migrantes.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Son m&aacute;s n&uacute;meros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico se&ntilde;ala que durante todo el verano las agencias policiales y servicios de emergencia fueron llamados a sitios cercanos a patios y negocios, donde murieron personas al parecer en posibilidad de ser rescatadas.
    </p><p class="article-text">
        Investigadores de campo de la Oficina del M&eacute;dico Forense de Nuevo M&eacute;xico fueron llamados a Sunland Park y Santa Teresa hasta cuatro veces en un solo d&iacute;a cuando agentes fronterizos e incluso residentes encontraban cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es algo nuevo, pero es un tema grande y son m&aacute;s n&uacute;meros. Porque no son solo mexicanos que tratan de cruzar; hay muchos pa&iacute;ses de origen. Es posible que no conozcan el terreno, el clima o a lo que vienen&rdquo;, dice el comandante Robert Rojas de la Oficina del Alguacil de El Paso.
    </p><p class="article-text">
        Antes del a&ntilde;o fiscal 2022 y remont&aacute;ndose hasta 1998, el sector registraba tan pocas como una y no m&aacute;s de 40 muertes por a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El sector tambi&eacute;n registrar&aacute; su n&uacute;mero m&aacute;s elevado de detenciones de migrantes con m&aacute;s de 400.000 en el a&ntilde;o fiscal 2023, que termin&oacute; el s&aacute;bado pasado, superando el r&eacute;cord de 308.000 del periodo previo, seg&uacute;n estad&iacute;sticas preliminares de la Oficina de Aduanas y Protecci&oacute;n Fronteriza (CBP).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/paso-ee-uu-registra-record-anual-muertes-migrantes-148-calor_1_10567538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 17:41:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las muertes se duplican tras un verano de calor extremo en una de las rutas migratorias más transitadas hacia EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fronteras,México,Crisis climática,Muertes fronterizas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fermín Muguruza pone rostro a los muertos del Bidasoa: “Marlaska los tendrá que explicar igual que los de Melilla”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fermin-muguruza-pone-rostro-muertos-bidasoa-marlaska-tendra-explicar-igual-melilla_1_10557218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbc68790-bea5-4d23-a3a0-8cd24edb5144_16-9-discover-aspect-ratio_default_1081891.jpg" width="3160" height="1777" alt="Fermín Muguruza pone rostro a los muertos del Bidasoa: “Marlaska los tendrá que explicar igual que los de Melilla”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico y director de cine ha estrenado 'Bidasoa 2018-2023' en San Sebastián, un trabajo documental con partes de animación que cuenta la historia poco divulgada de las muertes en la frontera con Francia</p><p class="subtitle">Todo sobre el Zinemaldia - El aborto en la España rural franquista entra en la pugna por la Concha de Oro (y provoca desmayos en la sala)
</p></div><p class="article-text">
        En 2018, Francia cerr&oacute; los pasos fronterizos con Euskadi en la zona del Bidasoa. Un control migratorio que busc&oacute; su justificaci&oacute;n en el aumento de atentados terroristas que hizo que las aguas del r&iacute;o vasco se <a href="https://www.eldiario.es/cultura/filosofia/piensan-filosofos-politica-europea-refugiados_1_4099044.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convirtieran en un peque&ntilde;o Mediterr&aacute;neo</a>. Solo en el a&ntilde;o 2021, 10 personas perdieron la vida intentando cruzar esa frontera. Siete en las aguas del r&iacute;o, otras tres arrolladas por un tren. Ninguna de ellas abri&oacute; telediarios ni portadas de peri&oacute;dico. En un mundo donde los muertos en el mar se cuentan por centenas, ellos era casi una nota al pie. No eran ni un n&uacute;mero, ni un breve de la &uacute;ltima p&aacute;gina de la secci&oacute;n de sucesos.
    </p><p class="article-text">
        Para<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fermin-muguruza-dirige-segunda-pelicula-animacion-ejercicio-memoria-plena-batalla-relato_1_9577694.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ferm&iacute;n Muguruza </a>son mucho m&aacute;s que eso. Son personas con nombre, apellidos, edad y sue&ntilde;os. &Eacute;l les pone rostro y cuenta su historia en el documental <em>Bidasoa 2018-2023, </em>un trabajo que se ha presentado en el Festival de San Sebasti&aacute;n y en el que busca poner el foco en una frontera que tiene menos peso a&uacute;n en las palabras de los pol&iacute;ticos. Gracias a la animaci&oacute;n, revive a aquellos que perdieron la vida en la frontera del Bidasoa, pero tambi&eacute;n cuenta la labor de las asociaciones Harrera Sarea (Red de acogida) y Bidasoa Etorkinekin (El Bidasoa con los migrantes).
    </p><p class="article-text">
        La idea de su trabajo es que dejemos de pensar en t&eacute;rminos de muerte cuando se mencionan palabras como Mediterr&aacute;neo y Bidasoa. &ldquo;Es una de las consignas que hab&iacute;a. Que esto no sea un Mediterr&aacute;neo, pero en el sentido precisamente de que identificamos Mediterr&aacute;neo con fosa com&uacute;n, que es lo que nosotros estamos intentando desmontar. Eso ha sido una manipulaci&oacute;n de muchos medios de comunicaci&oacute;n. Aqu&iacute; hablan del r&iacute;o que mata, de la trampa mortal. Vamos a intentar quitarnos eso&rdquo;, cuenta y pide que mejor la gente piense en la canci&oacute;n de Serrat que en las muertes que pesan sobre el mar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Un filme lleno de m&uacute;sica, de citas a Baroja y a Saramago, que cuenta que todos somos migrantes, y que aquel lugar deber&iacute;a ser de uni&oacute;n entre pueblos, no una zona separada por una frontera creada para impedir la llegada de gente. La primera muerte no fue en las aguas del Bidasoa, sino la de un &ldquo;chaval de Eritrea que es expulsado por la polic&iacute;a francesa m&aacute;s de dos veces&rdquo;. &ldquo;El chaval llega y decide suicidarse. Se ahorca ah&iacute;, mirando a Hendaya&rdquo;, dice Muguruza que, en su pel&iacute;cula, compara la tragedia con la canci&oacute;n de Billie Holliday <em>Strange Fruit</em>, que hablaba de los esclavos negros ahorcados en EEUU.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar el relato hace falta cambiar el lenguaje, y para eso hace falta que haya un cambio en los medios: &ldquo;Los medios de comunicaci&oacute;n est&aacute;n supeditados a los grandes grupos a los que pertenecen, y cuesta mucho desmontar esos discursos que se van repitiendo. Lo del r&iacute;o que mata es que lo llevamos cinco a&ntilde;os escuchando. Lo de la trampa mortal lo dicen hasta los medios de izquierda. Y no son solo los medios, son tambi&eacute;n las redes sociales. Opinadores que est&aacute;n comprados por diferentes partidos. Estamos hablando de todo un conglomerado en el que para m&iacute; tiene mucha importancia lo que ser&iacute;an los trabajadores de la cultura. Yo soy un trabajador de la cultura y por eso necesitaba hacer este documental&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Responsabilidades pol&iacute;ticas</h3><p class="article-text">
        La inacci&oacute;n de Francia y Espa&ntilde;a se materializa en forma del puente de la Avenida que une Ir&uacute;n con Hendaya y que &ldquo;sigue estando cerrado. El Puente Avenida fue por donde tuvo que huir el 80% de la poblaci&oacute;n de Ir&uacute;n cuando llegaron los fascistas y se fueron a Hendaya. Es un puente hist&oacute;rico y lo tenemos cerrado a cal y canto. Los alcaldes han pedido miles de veces que se abra. Bueno, pues lo abrieron el d&iacute;a del Tour de Francia. Nadie se enter&oacute;. Hubo fotos de los dos alcaldes celebrando que se hab&iacute;a abierto, y al d&iacute;a siguiente, a las seis de la ma&ntilde;ana, lo estaban cerrando otra vez con vallas y est&aacute; cerrado ahora mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Motivos que le hacen pensar que &ldquo;es muy dif&iacute;cil transmitir algo positivo cuando la impotencia y la humillaci&oacute;n a la que nos est&aacute;n sometiendo es algo que no se puede soportar&rdquo;. &ldquo;Pero es que encima la polic&iacute;a espa&ntilde;ola tambi&eacute;n est&aacute; colaborando. <a href="https://www.diariovasco.com/gipuzkoa/policia-migrantes-detenidos-irun-20230607210149-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se public&oacute; en el Diario Vasco</a>. Se descubri&oacute; que el cabeza de la Polic&iacute;a Nacional Espa&ntilde;ola de Ir&uacute;n daba d&iacute;as libres y sobresueldo a todos los dem&aacute;s polic&iacute;as que estaban en la frontera seg&uacute;n cu&aacute;ntos migrantes iban cazando. Y eso ha salido aqu&iacute;, pero no ha salido por los dem&aacute;s sitios. Se ha callado esto y es algo que llevan haciendo desde hace a&ntilde;os. Tambi&eacute;n hay una complicidad. Hay algo que no sabemos, algo que nos tendr&aacute; que explicar Grande-Marlaska. Como tendr&aacute; que explicar lo de los 100 muertos de Melilla, nos tendr&aacute; que explicar esos nueve muertos del Bidasoa. Hasta aparecieron pintadas que dec&iacute;an &lsquo;Macron asesino&rsquo;. Macron tiene nueve muertos aqu&iacute; en Bidasoa&rdquo;, zanja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cine es una gran herramienta que siempre hemos tenido desde que Bertolucci dijera que él filmaba &#039;Novecento&#039; como si tuviera un arma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fermín Muguruza</span>
                                        <span>—</span> Director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ferm&iacute;n Muguruza se define como &ldquo;pesimista pero activo&rdquo;, aunque sigue creyendo en que &ldquo;el cine puede conseguir cosas&rdquo;. &ldquo;Por eso estamos aqu&iacute;. El cine es una gran herramienta. De hecho, el cine activista, como es en este caso esta pel&iacute;cula de denuncia, de guerrilla, de combate, es una de las grandes herramientas que tenemos y que siempre hemos tenido desde que Bertolucci dijera que &eacute;l filmaba <em>Novecento </em>como si tuviera un arma, hasta el cine actual. Ahora que hemos visto aqu&iacute; la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Aki Kaurismaki, pues la anterior<em>, Le Havre,</em> nos ense&ntilde;aba la humanidad de la inmigraci&oacute;n, y ese es un poco el objetivo que tenemos tambi&eacute;n con esta pel&iacute;cula&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        En lo pol&iacute;tico se describe igual: &ldquo;Pesimista pero activo. Por eso, yo que apoy&eacute; a Bildu, tambi&eacute;n apoyo que no salga la derecha. Sabemos lo que acaban de hacer a nivel cultural nada m&aacute;s entrar en Asturias, que ha sido cancelar los conciertos de los grupos que cantan en asturiano y eso es demencial, como estamos viendo tambi&eacute;n en Pa&iacute;s Valenci&agrave; lo que est&aacute; ocurriendo. Entonces, vamos a ser pesimistas pero activos. No vamos a permitir que esos lleguen al Gobierno y vamos a ser todo lo cr&iacute;tico que podamos precisamente con el nuevo Gobierno que salga&rdquo;. Un activismo para conseguir el lema de P&iacute;o Baroja: &ldquo;Un pueblo sin moscas, sin frailes y sin carabineros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fermin-muguruza-pone-rostro-muertos-bidasoa-marlaska-tendra-explicar-igual-melilla_1_10557218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Sep 2023 20:14:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fermín Muguruza pone rostro a los muertos del Bidasoa: “Marlaska los tendrá que explicar igual que los de Melilla”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cine de San Sebastián,Fronteras,Migrantes,Euskadi,Fernando Grande-Marlaska,Melilla,Valla de Melilla,Muertos,Muerte,Muertes fronterizas,Muertes migratorias,Crisis migratoria,Festivales,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrantes subsaharianos que huyen de Túnez a Europa: "No es un lugar seguro. Hay un racismo extremo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-subsaharianos-huyen-tunez-europa-no-lugar-seguro-hay-racismo-extremo_1_10534467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a66e93b-c2ea-41b2-9632-54c5543e1765_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrantes subsaharianos que huyen de Túnez a Europa: &quot;No es un lugar seguro. Hay un racismo extremo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abusos, detenciones arbitrarias y expulsiones al desierto son algunas de las experiencias traumáticas que los migrantes subsaharianos han sufrido en Túnez, según los testimonios recogidos por la ONG Médicos Sin Fronteras, tras rescatar a cientos de ellos en el Mediterráneo</p><p class="subtitle">La Defensora del Pueblo de la UE cuestiona el acuerdo con Túnez por falta de garantías sobre los derechos humanos
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todos vinimos a T&uacute;nez pensando que podr&iacute;amos tener algo mejor para nuestra familia. Sin embargo, aqu&iacute; no podemos. Ni trabajar ni respirar. Aqu&iacute; no somos bien recibidos. Ni siquiera lo ocultan&rdquo;, dice F&aacute;tima*, migrante subsahariana de 32 a&ntilde;os, rescatada por M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) en aguas del Mediterr&aacute;neo por el barco de esta ONG. 
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras reflejan <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/deriva-autoritaria-tunez-pone-prueba-politica-migratoria-europea-mediterraneo_1_10098410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad vivida por miles de personas</a> en T&uacute;nez, adonde llegan huyendo de la pobreza, los conflictos o la persecuci&oacute;n en pa&iacute;ses del &Aacute;frica subsahariana. Pero T&uacute;nez tambi&eacute;n se ha convertido en un territorio hostil para los migrantes, que buscan una vida mejor all&iacute; o esperan cruzar el Mediterr&aacute;neo para alcanzar las costas europeas. 
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s norteafricano se ha convertido en el <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/morgue-costa-tunez-desbordada-medida-personas-cruzar-mediterraneo_1_10084907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal punto de partida de los que intentan llegar a Europa a trav&eacute;s de la ruta del Mediterr&aacute;neo central</a>, superando a Libia. En los primeros seis meses de 2023, el 53% de las personas que llegaron a Italia v&iacute;a mar embarcaron en T&uacute;nez, el doble que en el mismo periodo del a&ntilde;o anterior. MSF ha recogido los testimonios de esos migrantes que sufrieron torturas, abusos, detenciones arbitrarias, expulsiones al desierto y ataques racistas en el pa&iacute;s &aacute;rabe, donde desde febrero las autoridades han fomentado un discurso de odio contra los negros.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Acuerdo de T&uacute;nez con la UE</strong></h3><p class="article-text">
        F&aacute;tima fue una de las 421 personas rescatadas en el Mediterr&aacute;neo central por el barco de MSF, Geo Barents, entre el 15 y 16 de julio de 2023. Dos d&iacute;as en los que los equipos de la ONG realizaron once operaciones consecutivas de rescate, debido a la gran cantidad de embarcaciones que part&iacute;an desde Sfax (T&uacute;nez). Esos mismos d&iacute;as, la UE y el pa&iacute;s norteafricano firmaban <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/millonario-acuerdo-ue-tunez-pagar-dictadura-frenar-inmigracion_1_10387260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un acuerdo millonario para frenar la inmigraci&oacute;n</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Labores de rescate de MSF en la noche del 16 de julio de 2023."
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                Labores de rescate de MSF en la noche del 16 de julio de 2023.                            </span>
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        &ldquo;Dicho acuerdo&nbsp;amparar&aacute; con impunidad y sistematizar&aacute; la violencia contra los migrantes en T&uacute;nez, y convierte a la UE en c&oacute;mplice de sus muertes y abusos. Estas pol&iacute;ticas migratorias irresponsables ponen en &uacute;ltimo lugar el bienestar y los derechos de las personas en movimiento y las atrapan en ciclos de violencia, abuso y desesperaci&oacute;n&rdquo;, denuncia en un comunicado Juan Mat&iacute;as Gil, coordinador general de Operaciones en el Mediterr&aacute;neo de MSF. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo ha sido cuestionado por la Defensora del Pueblo de la UE debido a la falta de garant&iacute;as sobre los derechos humanos y tambi&eacute;n por varios estados miembros y los grupos pol&iacute;ticos de la izquierda. Sin embargo, Bruselas desbloque&oacute; el viernes 127 millones de euros &ldquo;en apoyo de la aplicaci&oacute;n del Memor&aacute;ndum de Entendimiento (ME) sobre una asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica y global entre la UE y T&uacute;nez&rdquo;. De ese monto, 60 millones corresponden a programas que ya estaban en marcha mientras que el resto ir&aacute;n destinados al control migratorio: 24,7 millones ya aparec&iacute;an en programas de 2022 y 42 millones forman parte de un paquete de 105 millones incluido en el memorando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este nuevo paquete proporcionar&aacute; el reequipamiento de buques de b&uacute;squeda y rescate, veh&iacute;culos y otros equipos para la guardia costera y la marina tunecinas, la protecci&oacute;n de los migrantes en T&uacute;nez en cooperaci&oacute;n con el CDHNU y el retorno y la reintegraci&oacute;n desde T&uacute;nez a los pa&iacute;ses de origen, en cooperaci&oacute;n con la OIM. Tambi&eacute;n est&aacute; previsto el suministro de nuevas embarcaciones, c&aacute;maras t&eacute;rmicas y otras ayudas operativas, junto con la formaci&oacute;n necesaria&rdquo;, seg&uacute;n un comunicado de la Comisi&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n de la UE con T&uacute;nez ha seguido adelante a pesar de las violaciones de los derechos humanos e, incluso, de las expulsiones de cientos de migrantes y su abandono en el desierto en las fronteras con Argelia o Libia, donde muchos de ellos fallecieron por deshidrataci&oacute;n en verano. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/devorados-dunas-desierto-traga-numero-incalculable-migrantes-huyen-europa_1_10422916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La foto de Matyla Dosso y su hija de seis a&ntilde;os</a> muertas sobre la arena del S&aacute;hara dio la vuelta al mundo y puso cara a las consecuencias de las pol&iacute;ticas racistas del presidente tunecino, Kais Said.  
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Vinieron con machetes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de que hablara el presidente, T&uacute;nez ya estaba mal. Cuando habl&oacute; diciendo que los negros ten&iacute;an que volver [a su pa&iacute;s], todo empeor&oacute;&rdquo;, explica F&aacute;tima, refiri&eacute;ndose a las palabras pronunciadas por Said el 21 de febrero. En un discurso incendiario y racista, el mandatario afirm&oacute; que la migraci&oacute;n irregular procedente del &Aacute;frica subsahariana ten&iacute;a como objetivo cambiar la identidad de T&uacute;nez, lo cual provoc&oacute; una ola de ataques por parte de los propios ciudadanos y tambi&eacute;n campa&ntilde;as de arrestos de las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Achille, rescatado en julio por MSF, recuerda la sensaci&oacute;n de que algo iba mal, a la ma&ntilde;ana siguiente de que Said pronunciara su discurso. Cuando cogi&oacute; el autob&uacute;s para ir a trabajar, no vio a otros africanos negros. &ldquo;En un momento dado, alguien del autob&uacute;s golpea mi tel&eacute;fono contra el suelo y empieza a pegarme mientras la polic&iacute;a, que estaba cerca, no hac&iacute;a nada. Me sacaron a rastras del autob&uacute;s y siguieron golpe&aacute;ndome por la calle y algunos me apu&ntilde;alaron con un destornillador&rdquo;, cuenta a la ONG.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue la poblaci&oacute;n la que nos desaloj&oacute; de nuestra casa en Sfax. Vinieron con machetes; empezaron a romper las puertas, a golpear, a asaltar las casas. Para ver si hab&iacute;a dinero. Empezaron a tirar nuestros colchones para ver si ten&iacute;amos dinero escondido. Lo dejamos todo&rdquo;, recuerda una mujer de 34 a&ntilde;os rescatada por el Geo Barents en julio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Entre el desierto y el mar&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Entre el desierto del S&aacute;hara y el mar Mediterr&aacute;neo, s&oacute;lo queda la violencia para los migrantes subsaharianos y la deshumanizaci&oacute;n en T&uacute;nez. &ldquo;T&uacute;nez es otro mundo. Cuando caminas, la gente te escupe. Se tapan la nariz como si olieras mal. El negro all&iacute; no tiene ning&uacute;n valor. Los animales son m&aacute;s respetados&rdquo;, dice una mujer de 32 a&ntilde;os a MSF. 
    </p><p class="article-text">
        Expulsados al desierto y perseguidos dentro del pa&iacute;s, muchas personas s&oacute;lo tienen la opci&oacute;n de cruzar el Mediterr&aacute;neo. Pero ni en el mar consiguen escapar de la violencia. &ldquo;En abril fue mi tercer intento. Est&aacute;bamos s&oacute;lo a seis kil&oacute;metros de la orilla [&hellip;] y hab&iacute;a pescadores. Vinieron y nos detuvieron por la fuerza. Intentaron quitarnos el motor. Permanecimos cuatro d&iacute;as en el agua. &Iacute;bamos a la deriva. El agua nos arrastraba. Los pescadores se llevaron el motor para venderlo&rdquo;, recuerda un joven de 16 a&ntilde;os rescatado por la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        En los primeros meses de 2023, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/cementerios-tunez-no-dan-abasto-enterrar-naufragos-mediterraneo_1_10178851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hospitales, tanatorios y cementerios de T&uacute;nez no daban abasto</a> debido al gran n&uacute;mero de migrantes que naufragaron al intentaban cruzar el Mediterr&aacute;neo. A principios de mayo, m&aacute;s de 300 cad&aacute;veres llegaron a las costas tunecinas, s&oacute;lo en la regi&oacute;n de Sfax. Sin embargo, el peligro que acecha en el mar parece ser la &uacute;nica v&iacute;a de escape de la violencia en tierra de T&uacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        Achille lo tiene claro: &ldquo;T&uacute;nez no es un lugar seguro para las personas negras&rdquo;. &ldquo;A todos mis hermanos negros les desaconsejo encarecidamente que vayan a T&uacute;nez. No es un lugar seguro. Hay un racismo extremo. Nunca fue mi intenci&oacute;n cruzar el mar. Jam&aacute;s. Para m&iacute; cruzar el mar era un riesgo enorme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro migrante afirma a MSF que prefiere arriesgarse a perecer en el Mediterr&aacute;neo: &ldquo;Prefiero morir en el mar que volver a T&uacute;nez. Todo es dif&iacute;cil all&iacute;. La polic&iacute;a no nos deja [en paz], los tunecinos no nos dejan [en paz]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        *Nombre ficticio para proteger la identidad de la persona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-subsaharianos-huyen-tunez-europa-no-lugar-seguro-hay-racismo-extremo_1_10534467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Sep 2023 20:10:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrantes subsaharianos que huyen de Túnez a Europa: "No es un lugar seguro. Hay un racismo extremo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Túnez,Migrantes,Muertes Mediterráneo,Muertes fronterizas,Violencia,Políticas migratorias,UE - Unión Europea,Muertes migratorias,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos 951 personas han muerto en su intento de migrar a España durante los seis primeros meses de 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/951-personas-han-muerto-migrar-espana-durante-seis-primeros-meses-2023_1_10354285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3bd5f0c-77a2-4c97-8550-00869b9e3dc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos 951 personas han muerto en su intento de migrar a España durante los seis primeros meses de 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El balance semestral de Caminando Fronteras, realizado a través de sus sistema de alertas en el mar, denuncia que, a pesar de la disminución de las llegadas irregulares en lo que va de año, las muertes se mantienen en niveles similares al 2022</p><p class="subtitle">Los intereses cruzados que enturbian el rescate de pateras: del chantaje marroquí por el Sáhara al control migratorio de España</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Van a dejarles que se mueran, por favor, no es la primera vez, lo sabemos bien, son asesinos, asesinan a nuestras familias. Les da igual, no tienen piedad, llevan ah&iacute; horas, siento que van a morir, mi mujer y mi h&#307;o van a morir&rdquo;, alertaba a la ONG Caminando Fronteras uno de los familiares de las personas que viajaban en una barca neum&aacute;tica con direcci&oacute;n a Canarias el pasado 20 de junio. Al otro lado del tel&eacute;fono, la activista Helena Maleno y su equipo trataban de tranquilizar a quienes aguardaban la confirmaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/bebe-muere-patera-pidio-auxilio-espana-12-horas_1_10314355.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un rescate que nunca lleg&oacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que tanto tem&iacute;an los familiares se acab&oacute; produciendo. Los seres queridos de quien llamaba desesperado se sumaron a la cifra de fallecidos en su intento de migrar a Espa&ntilde;a, que en los &uacute;ltimos meses de 2023 ya alcanzan las 951 personas muertas o desaparecidas, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de <a href="https://caminandofronteras.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caminando Fronteras</a>, organizaci&oacute;n en estrecho contacto con los allegados de las v&iacute;ctimas a trav&eacute;s de un sistema de alertas de barcas en peligro en el mar. Del total de personas fallecidas, 112 eran mujeres y 42 eran menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cifra de fallecidos o desaparecidos es similar a la registrada en el mismo periodo del a&ntilde;o pasado (978), a pesar de que las llegadas irregulares han disminuido un 11,35% con respecto a la misma fecha de 2022, seg&uacute;n los datos del <a href="https://www.interior.gob.es/opencms/es/prensa/balances-e-informes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio del Interior</a>. El mes de junio ha sido especialmente mort&iacute;fero para quienes tratan de alcanzar las costas espa&ntilde;olas: 332 personas han perdido la vida solo el mes pasado.
    </p><p class="article-text">
        La ruta canaria, aquella que parte de las costas marroqu&iacute;es, saharauis o senegalesas, acumula la mayor&iacute;a de muertes y naufragios. 778 personas fallecieron o desaparecieron en su intento de alcanzar las islas, por lo que las v&iacute;ctimas en esta ruta se mantienen en niveles semejantes a los registrados por la ONG en el mismo periodo del a&ntilde;o pasado (800), a pesar de que el flujo migratorio ha decrecido en este trayecto un 18% en la primera mitad de 2022. &nbsp;Le sigue la ruta argelina -desde Argelia hacia Almer&iacute;a, Murcia, la Comunidad Valenciana y Baleares-, con 102 v&iacute;ctimas. En la zona del Estrecho han fallecido 50 personas. En el Mar de Albor&aacute;n, 21.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos muy preocupadas porque las muertes se mantienen a pesar de que los datos del Gobierno espa&ntilde;ol apuntan a una reducci&oacute;n del tr&aacute;nsito en las rutas migratorias. &iquest;Por qu&eacute; seguimos teniendo tantas muertes? &iquest;Qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando en el mar?&rdquo;, se pregunta Helena Maleno, fundadora del colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el registro de la ONG, 19 embarcaciones han desaparecido en el mar con todas las personas a bordo. Las v&iacute;ctimas proced&iacute;an de al menos 14 pa&iacute;ses diferentes: Argelia, Camer&uacute;n, Sud&aacute;n, Senegal, Marruecos, Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Islas Comores, , Mali, Costa de Marfil, Gambia, Guinea Conakry, Etiop&iacute;a, Siria y Sri Lanka.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Causas</h3><p class="article-text">
        El naufragio del pasado 21 de junio puso en evidencia la actuaci&oacute;n de Salvamento Mar&iacute;timo, que dej&oacute; el rescate en manos de Marruecos, cuya patrullera no lleg&oacute; a la zona hasta la ma&ntilde;ana siguiente, cuando era demasiado tarde. Para Helena Maleno, este episodio, m&aacute;s medi&aacute;tico que otros, muestra las pr&aacute;cticas que se repiten por parte de los servicios de rescate en las rutas migratorias: &ldquo;Es habitual que se presione a Marruecos para que vaya el rescate. Marruecos va, porque tiene intereses en las aguas y asume la coordinaci&oacute;n, pero se retrasa por no tener medios suficientes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de este caso concreto, el informe enumera las causas que est&aacute;n detr&aacute;s de las tragedias documentadas, entre las que destacan la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/intereses-cruzados-enturbian-rescate-pateras-chantaje-marroqui-sahara-control-migratorio-espana_1_10347725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de coordinaci&oacute;n</a> entre los equipos de salvamento, la discriminaci&oacute;n en los distintos criterios a la hora de determinar si una barca es de riesgo o no lo es -siendo menos cuidadosos en el caso de las pateras- o la falta de activaci&oacute;n de los medios necesarios a pesar de contar con la localizaci&oacute;n de la embarcaci&oacute;n en peligro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Constatamos un aumento de las causas ligadas a las pol&iacute;ticas de control migratorio en detrimento de aquellas relacionadas con las dificultades f&iacute;sicas y de riesgo de las propias rutas&rdquo;, sostiene el informe, que ahonda en las causas de las 49 tragedias documentadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la &ldquo;mala coordinaci&oacute;n&rdquo; en las labores de b&uacute;squeda y rescate, Caminando Fronteras destaca las situaciones surgidas en las operaciones compartidas entre Espa&ntilde;a y Marruecos. &ldquo;Le coordinaci&oacute;n -en los operativos de ambos pa&iacute;ses- no est&aacute; basada en la defensa del derecho a la vida, sino en las negociaciones bilaterales de control migratorio efectuadas entre ambos pa&iacute;ses&rdquo;, cuestiona la organizaci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Discriminaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n destaca la reiteraci&oacute;n de una &ldquo;aplicaci&oacute;n discriminatoria&rdquo; sobre &ldquo;lo que se considera una embarcaci&oacute;n que no cumple los requisitos de seguridad n&aacute;utica&rdquo;, como podr&iacute;a ser una patera. Caminando Fronteras denuncia que &ldquo;las autoridades de rescate espa&ntilde;olas consideran a infraembarcaciones a la deriva como aptas para la seguridad n&aacute;utica, de forma contraria a lo que indican las convenciones internacionales de protecci&oacute;n de la vida en el mar&rdquo;. Sin embargo, a&ntilde;ade, &ldquo;esto solo se aplica a las personas migrantes, no siendo as&iacute; cuando otros colectivos (pescadores, personas en yates de recreo) est&aacute;n en riesgo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo es la apreciaci&oacute;n de Salvamento Mar&iacute;timo, cuando justific&oacute; no haber rescatado la patera hundida el 21 de junio porque sus ocupantes &ldquo;parec&iacute;an&rdquo; encontrarse en buen estado. &ldquo;No tuvieron informaci&oacute;n de que ni la embarcaci&oacute;n ni los migrantes estuvieran en peligro hasta que la operaci&oacute;n de rescate estaba ya en curso&rdquo;, inform&oacute; la instituci&oacute;n de rescate dependiente del Ministerio de Transporte. Se trata de un argumento similar al aportado por las autoridades griegas tras el naufragio del pesquero con 750 personas a bordo. Desde la ONU sostienen que una patera siempre es una barca en riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los factores de riesgo resultados por el estudio es la violencia empleada por las fuerzas de seguridad. El informe destaca el caso ocurrido el 25 de mayo, cuando lleg&oacute; a Canarias una embarcaci&oacute;n con 43 personas, cuyos ocupantes denunciaron haber sido disparados a su salida de Marruecos, como public&oacute; la agencia EFE.&nbsp; &ldquo;A pesar de la gravedad de este testimonio, no se les trat&oacute; como v&iacute;ctimas de una tragedia y se les aplic&oacute; los protocolos de la ley de extranjer&iacute;a. No fue hasta el d&iacute;a siguiente, en el CATE (centro de detenci&oacute;n donde son identificados por la polic&iacute;a durante un m&aacute;ximo de 72 horas), donde uno de los supervivientes se quej&oacute; de las heridas y dos personas fueron finalmente hospitalizadas. Efectivamente, los m&eacute;dicos pudieron constatar heridas de bala&rdquo;, a&ntilde;ade la ONG, que confirm&oacute; posteriormente la muerte de cuatro personas heridas de bala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empezaron a disparar cuando est&aacute;bamos en la zodiac, cont&eacute; hasta cuatro r&aacute;fagas, sonaba pun, pun, pun. Era terrible, a mi lado hab&iacute;a un chico, se agarr&oacute; a m&iacute;, y entonces ca&iacute; con &eacute;l al agua. Est&aacute;bamos a&uacute;n cerca de la playa, no s&eacute; c&oacute;mo me salv&eacute;. En la orilla vi al chico que se hab&iacute;a agarrado a m&iacute;, estaba muerto. Otros dos compa&ntilde;eros a mi lado a&uacute;n segu&iacute;an vivos&rdquo;, sostiene un testimonio de los supervivientes, incluido en el informe. Cog&iacute; la documentaci&oacute;n del chico muerto, ten&iacute;a un pasaporte maliense, la cog&iacute; para saber qui&eacute;n era y poder decirlo a su familia, y tambi&eacute;n cog&iacute; su tel&eacute;fono, pero la gendarmer&iacute;a me quit&oacute; todo. Yo estaba muy enfadado y segu&iacute;a diciendo que quer&iacute;a declarar, que le hab&iacute;an matado. La gendarmer&iacute;a nos detuvo, y acab&oacute; tir&aacute;ndonos al desierto. A&uacute;n no puedo dormir por la noche, escucho los disparos, veo su cara (la del fallecido), me pregunto si sus padres sabr&aacute;n que ha muerto y d&oacute;nde est&aacute; su cuerpo&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documento denuncia la pasividad de las autoridades para buscar, identificar y enterrar de forma digna a los migrantes fallecidos en el mar, pues la ONG destaca la falta de protocolos de identificaci&oacute;n con garant&iacute;as. &ldquo;Las familias sufrieron negaci&oacute;n del derecho a la verdad, siendo a&uacute;n dif&iacute;cil para ellas obtener informaciones de las administraciones p&uacute;blicas que las lleven a efectuar un duelo y recuperar los cuerpos de sus seres queridos en el caso de que hayan sido encontrados&rdquo;, sostiene el informe, que destaca el caso de un naufragio de una patera en la que viajaban 16 personas con destino la Comunidad Valenciana. Durante los meses posteriores, las redes de pesca de barcos que faenaban en las aguas pr&oacute;ximas a Denia y Javea encontraron cad&aacute;veres que, seg&uacute;n Caminando Fronteras, corresponden a los desaparecidos en esta embarcaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De esa embarcaci&oacute;n a&uacute;n quedan nueve personas desaparecidas, y a pesar de haber sido encontrados los siete cuerpos en la misma zona, no se han habilitado labores de b&uacute;squeda por parte de las autoridades espa&ntilde;olas aun teniendo informaciones de la embarcaci&oacute;n suficientes y contar con indicios de d&oacute;nde pudo producirse el naufragio&rdquo;, denuncia la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Caminando Fronteras ha denunciado ante la Fiscal&iacute;a la actuaci&oacute;n de Salvamento Mar&iacute;timo el pasado 21 de junio en las aguas existentes entre el S&aacute;hara Occidental y Canarias, ante la posibilidad de que hayan incurrido en un delito de omisi&oacute;n de socorro, seg&uacute;n la ONG. El Defensor del Pueblo mantiene abierta una investigaci&oacute;n sobre el episodio para esclarecer el operativo activado. Mientras, las familias esperan respuestas: &ldquo;La madre de este ni&ntilde;o -uno de los fallecidos-  no pudo subir en la embarcaci&oacute;n por una situaci&oacute;n de violencia a pie de playa. Que alguien le explique por qu&eacute;, aunque hab&iacute;a capacidad de rescatar a su hijo y buenas condiciones para hacerlo, no lo hizo, sino que se le dej&oacute; sufriendo durante horas, siendo torturado durante horas hasta que muri&oacute;&rdquo;, lamenta Maleno. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jul 2023 06:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos 951 personas han muerto en su intento de migrar a España durante los seis primeros meses de 2023]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Refugiados,Muertes fronterizas,Naufragios,Canarias,Pateras,Marruecos]]></media:keywords>
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