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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jornaleros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/jornaleros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jornaleros]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La familia de Tidiany Coulibaly, uno de los temporeros desaparecidos tras discutir con su capataz: "El patrón sigue su vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/familia-ibrahima-diouf-temporeros-desaparecidos-discutir-capataz-patron-sigue-vida_1_13124703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/839ffd49-5119-4d8f-bee3-b194cb497ce4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La familia de Tidiany Coulibaly, uno de los temporeros desaparecidos tras discutir con su capataz: &quot;El patrón sigue su vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental reconstruye el caso de Ibrahima Diouf y Tidiany Coulibaly, jornaleros migrantes desaparecidos en circuntancias similares en un pueblo de Jaén, pero con siete años de diferencia: ambos trabajaban para el mismo empresario, Ginés Vicente López, y habían comunicado su intención de irse por las condiciones abusivas</p><p class="subtitle">Tras los últimos pasos de Ibrahima Diouf, el jornalero desaparecido en Jaén tras discutir con su capataz</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que vieron a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/ultimos-pasos-ibrahima-diouf-jornalero-desaparecido-jaen-discutir-capataz_1_9736816.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ibrahima Diouf</a> fue el 5 de enero de 2021. Su caso pronto se empez&oacute; a parecer demasiado al de Tidiany Coulibaly, al que se le perdi&oacute; la pista el 16 de diciembre de 2013. Ambos eran migrantes, j&oacute;venes y trabajaban en la campa&ntilde;a de la aceituna como temporeros en Villacarrillo, un municipio de Ja&eacute;n de 10.000 habitantes. En com&uacute;n ten&iacute;an tambi&eacute;n, para su desgracia, estar al servicio del mismo patr&oacute;n: el empresario Gin&eacute;s Vicente L&oacute;pez, principal sospechoso en la investigaci&oacute;n judicial de ambos casos. Ambos desaparecieron cuando le comunicaron su intenci&oacute;n de abandonar el trabajo ante las condiciones de explotaci&oacute;n que sufr&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el documental <a href="https://www.canalsurmas.es/videos/detail/293106-documental-jornaleros-el-mal-patron" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Jornaleros. El mal patr&oacute;n</em></a>, dirigido por Sergio Rodr&iacute;go y Luc&iacute;a Mu&ntilde;oz, recuerda lo sucedido con el testimonio de los familiares y compa&ntilde;eros de los desaparecidos, cuyas voces retumban en la cinta clamando por una justicia que todav&iacute;a no ha llegado. &ldquo;Han pasado casi 13 a&ntilde;os y todav&iacute;a no se ha hecho justicia. Yo no s&eacute; nada de mi hermano&rdquo;, dice Nama Coulibaly, el hermano de Tidiany Coulibaly, en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Sergio Rodrigo, periodista y codirector de la pel&iacute;cula, asegura que el documental parte de una investigaci&oacute;n realizada por su productora, <a href="https://entrefronteras.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Entrefronteras</a>, sobre la explotaci&oacute;n laboral en los campos de Andaluc&iacute;a y el sur de Portugal. &ldquo;Vimos que era una buena oportunidad para contar la historia de Tidiany e Ibrahima, que desaparecieron en las mismas y extra&ntilde;as circunstancias y en una situaci&oacute;n vinculada a la explotaci&oacute;n laboral severa&rdquo;, relata al tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        Tidiany, maliense, solo contaba con 23 a&ntilde;os en el momento en que nunca se supo m&aacute;s de su paradero en diciembre de 2013. Tanto &eacute;l como otros migrantes de la cuadrilla hab&iacute;an recriminado al patr&oacute;n su bajo jornal, de solo 20 euros, cuando el convenio del campo estipulaba una cantidad que superaba los 50 euros. Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la Audiencia de Ja&eacute;n conden&oacute; a Vicente L&oacute;pez a dos a&ntilde;os y medio de c&aacute;rce porl delitos contra los derechos de los trabajadores y contra la Administraci&oacute;n de Justicia. El empresario tambi&eacute;n se sent&oacute; en el banquillo somo principal acusado de la desaparici&oacute;n forzada del joven, pero el juez lo absolvi&oacute; porque sostuvo que, aunque exist&iacute;an indicios de que Gin&eacute;s hab&iacute;a hecho desaparecer a Tidiany, estos no eran suficientes para condenarlo. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de siete a&ntilde;os despu&eacute;s, Ibrahima ten&iacute;a 32 a&ntilde;os en el momento de su desaparici&oacute;n. La v&iacute;spera del d&iacute;a de Reyes de 2021 llevaba consigo una maleta roja mientras se aproximaba a la casa de su patr&oacute;n, Vicente L&oacute;pez, para quien trabajaba en la recogida de la aceituna. Se quer&iacute;a ir de all&iacute;. La idea era reclamarle el dinero que le deb&iacute;a para poder marcharse a Huelva y empezar a trabajar en la campa&ntilde;a de los frutos rojos. Es lo &uacute;ltimo que se supo de &eacute;l. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/guardia-civil-busca-nuevo-paraje-villacarrillo-jornalero-desaparecido-discutir-jefe_1_9732137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nadie le vio nunca m&aacute;s</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Tras una larga investigaci&oacute;n de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, el juez decret&oacute; prisi&oacute;n provisional para Gin&eacute;s Vicente por un presunto delito de homicidio en marzo del a&ntilde;o pasado. Sin embargo, dos meses despu&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/empresario-investigado-jaen-desaparicion-temporero-evita-prision-pagar-25-000-euros-fianza_1_12305522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Audiencia Provincial le dej&oacute; en libertad bajo fianza de 25.000 euros</a> y la imposici&oacute;n de medidas cautelares. El proceso a&uacute;n se encuentra en fase de instrucci&oacute;n. <strong> </strong>&ldquo;Le acusan de homicidio y tenencia il&iacute;cita de armas. Sali&oacute; en libertad tras pagar una fianza de una cantidad irrisoria&rdquo;, denuncia el documentalista. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su desaparici&oacute;n, la Guardia Civil ha realizado labores de b&uacute;squeda en propiedades de la persona investigada. En los &uacute;ltimos trabajos sobre el terreno en junio de 2023 se desplaz&oacute; hasta Villacarrillo una treintena de agentes. Rastrearon palmo a palmo el paraje conocido como Arroyo los Pozuelos, situado en la salida del pol&iacute;gono industrial del municipio, as&iacute; como otras zonas aleda&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pudo haberme pasado a m&iacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La familia de ambos desaparecidos siguen esperando justicia. Nama Coulibaly, hermano de Tidiany, tiene 33 a&ntilde;os y se encuentra en Ja&eacute;n. &ldquo;Esto pasa por una cosa muy sencilla: hay gente que parece racista por naturaleza que est&aacute; en contra de que tengamos derechos, cuando solo venimos para trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tidiany era el cabecilla de la cuadrilla. &ldquo;Le reclam&oacute; que nos pagara lo que marca la ley. Era la tercera campa&ntilde;a en la que trabajaba con &eacute;l. Mi hermano incluso le tra&iacute;a a otros migrantes. Yo nunca he visto un espa&ntilde;ol trabajando junto a nosotros&rdquo;, denuncia el hombre. En su memoria todav&iacute;a queda aquel 16 de diciembre de 2013. Seg&uacute;n recuerda, aquella jornada acompa&ntilde;&oacute; a su primo a la estaci&oacute;n de autobuses. Al volver, no estaba Tidiany en casa. &ldquo;Si no, yo tambi&eacute;n podr&iacute;a haber terminado como mi hermano&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son cosas que hay que ver y vivir desde nuestros ojos. No somos ni animales ni esclavos. No venimos a robar. El trabajo que hacemos es el que no quiere hacer nadie&rdquo;, cuestiona Coulibaly, cuyas palabras se contraponen con la imagen de la inmigraci&oacute;n trasladada por la extrema derecha en Espa&ntilde;a. &ldquo;Yo trabajo todos los a&ntilde;os, y es un trabajo duro, pero no he venido a mendigar. Tampoco tengo d&oacute;nde vivir. Lo hago en la casa que nos dejan, entre campo y campo&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        En 2009 Nama Coulibaly lleg&oacute; a las costas canarias, un a&ntilde;o despu&eacute;s de que lo hiciera su hermano Tidiany, cuando a &eacute;l todav&iacute;a le quedaban tres a&ntilde;os para alcanzar la mayor&iacute;a de edad. Lleva trabajando en el campo desde que sali&oacute; del centro de menores. El senegal&eacute;s aprovecha el estreno del documental para insistir en la necesidad de conocer la verdad sobre lo ocurrido: quiere saber d&oacute;nde est&aacute; su hermano, qu&eacute; pas&oacute; con &eacute;l. &ldquo;El patr&oacute;n sigue viviendo su vida como si no hubiera hecho nada, pero Tidiany tiene familia, tiene una madre rota por lo sucedido&rdquo;, lamenta.
    </p><h2 class="article-text">Largo proceso de instrucci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Rodrigo se refiere al proceso judicial que investiga la desaparici&oacute;n de Ibrahima como lento y tedioso, incluso &ldquo;vergonzante&rdquo;, ya que desapareci&oacute; hace cinco a&ntilde;os y todav&iacute;a ni siquiera ha terminado la fase de instrucci&oacute;n del juicio. &ldquo;Eso denota que la justicia, en muchos casos, tiene prioridades&rdquo;, apunta este responsable de EntreFronteras, la productora del documental radicada en Andaluc&iacute;a y especializada en migraciones. La b&uacute;squeda de Ibrahima por parte de agentes de la Guardia Civil ha sido constante en este tiempo. Por tierra, mar y aire, el Instituto Armado ha intentado sin resultado positivo encontrar el cuerpo del senegal&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La primera condena que recibi&oacute; Vicente L&oacute;pez en 2016 no le impidi&oacute; seguir contratando migrantes en condiciones abusivas. El a&ntilde;o pasado, una investigaci&oacute;n financiada por Journalism Fund Europe rastre&oacute; una treintena de agricultores acusados de vulnerar derechos laborales de toda la Uni&oacute;n Europea. Entre ellos estaba Gin&eacute;s Vicente L&oacute;pez. Seg&uacute;n public&oacute; El Salto, el empresario recibi&oacute; entre 2014 y 2022 unos 118.500 euros en subvenciones p&uacute;blicas, incluidos los 17.000 euros que percibi&oacute; incluso un a&ntilde;o despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n de Ibrahima.
    </p><h2 class="article-text">El c&iacute;rculo vicioso de la pobreza</h2><p class="article-text">
        El director de la cinta critica que en el campo espa&ntilde;ol, y en particular en Andaluc&iacute;a, cientos de trabajadores sufren abusos laborales, pero su situaci&oacute;n de vulneravilidad hace impide su acceso a herramientas para reivindicar sus derechos m&aacute;s all&aacute; que su propia voz y la uni&oacute;n entre iguales. &ldquo;Esto hace que los patrones se crean pr&aacute;cticamente en el derecho de convertir en su esclavo a las personas que trabajan para ellos&rdquo;, a&ntilde;ade Rodrigo. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, enfatiza que la explotaci&oacute;n en la agricultura est&aacute; vinculada a una migraci&oacute;n concreta, que tambi&eacute;n es la m&aacute;s vulnerable, procedente de pa&iacute;ses subsaharianos, a la que la pol&iacute;tica migratoria suele pon&eacute;rselo m&aacute;s complicado, empuj&aacute;ndo a los migrnates a vivir en situaci&oacute;n irregular durante a&ntilde;os. &ldquo;Eso al final le condena a seguir siendo pobre y vulnerable&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo tilda de &ldquo;lamentable&rdquo; que trabajadores que recolectan los productos de los que Espa&ntilde;a siempre hace gala, como su aceite y fruta, tengan que desempe&ntilde;ar sus labores en estas condiciones. &ldquo;La gente consume de forma diaria el aceite de oliva sin saber que son personas como Tidiany e Ibrahima las que est&aacute;n atrapadas en los campos cultivando, recolectando y podando los olivos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del periodista, hacer justicia en el caso de Ibrahima y Tidiany es una forma de dignificar los derechos de muchas personas que malviven en el campo andaluz, y concretamente en Ja&eacute;n durante la recolecta de la aceituna. &ldquo;Es vergonzanyte verlos a&ntilde;os tras a&ntilde;o. Hay personas que recolectan durante 10 horas de trabajo, terminan la jornada y se van a un cajero o debajo de un puente a dormir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documental profundiza en la dilataci&oacute;n del proceso judicial. &ldquo;El no tener una red de apoyo como ocurre en otros casos de homicidio como el que se investiga lanza el mensaje a la familia de que no se puede quejar, ya que no tienen la posibilidad de venir desde sus pa&iacute;ses de origen y pedir la celeridad en el proceso&rdquo;, critica Rodrigo. Coulibaly, el hermano de Tidiany, concluye: &ldquo;Que investiguen y que busquen. Las cosas no se pueden quedar as&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/familia-ibrahima-diouf-temporeros-desaparecidos-discutir-capataz-patron-sigue-vida_1_13124703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La familia de Tidiany Coulibaly, uno de los temporeros desaparecidos tras discutir con su capataz: "El patrón sigue su vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornaleros,Migraciones,Jaén,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía pide tres años de cárcel para el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, que murió por un golpe de calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/fiscalia-pide-tres-anos-carcel-empresario-abandono-jornalero-eleazar-blandon-murio-golpe-calor_1_13088303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/492a0fa5-b137-4c17-8e5b-32ed722a388e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía pide tres años de cárcel para el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, que murió por un golpe de calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El responsable de la empresa agrícola está acusado de un presunto delito de homicidio por imprudencia, así como de otro relacionado con la vulneración de los derechos de los trabajadores</p><p class="subtitle">Procesado por homicidio el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, muerto por un golpe de calor</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a ha solicitado penas de hasta tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n para el responsable de una empresa agr&iacute;cola por la muerte del jornalero nicarag&uuml;ense Eleazar Bl&aacute;nd&oacute;n, ocurrida en Lorca (Regi&oacute;n de Murcia), tras sufrir un golpe de calor en el verano de 2020 mientras realizaba su jornada laboral bajo temperaturas que superaban los 40 grados, seg&uacute;n ha informado el diario local <a href="https://www.laopiniondemurcia.es/sucesos/2026/03/22/fiscalia-pide-3-anos-carcel-jefe-jornalero-muerto-golpe-calor-lorca-murcia-128228436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Opini&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, el trabajador, de 42 a&ntilde;os no contaba con contrato ni estaba dado de alta en la Seguridad Social, lo que ya supon&iacute;a una vulneraci&oacute;n de sus derechos laborales.&nbsp;El jefe de Bland&oacute;n comparecer&aacute; ante el tribunal &mdash;aunque todav&iacute;a no se ha fijado una fecha para la vista&mdash; acusado de un presunto delito de homicidio por imprudencia, as&iacute; como de otro relacionado con la vulneraci&oacute;n de los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Durante la jornada, el trabajador comenz&oacute; a encontrarse mal, mostrando s&iacute;ntomas de agotamiento, mareos y dificultades para respirar. A pesar de su estado, continu&oacute; trabajando y no recibi&oacute; la atenci&oacute;n adecuada. Las investigaciones apuntan a que tampoco se adoptaron medidas b&aacute;sicas de prevenci&oacute;n frente al calor, como descansos suficientes, acceso a sombra o hidrataci&oacute;n adecuada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cuando su estado empeor&oacute; gravemente, fue trasladado en una furgoneta hasta un centro de salud de Lorca, donde fue abandonado en la entrada ya inconsciente. Los servicios sanitarios no pudieron salvarle la vida, confirm&aacute;ndose posteriormente que la causa de la muerte fue un golpe de calor severo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de estos hechos, la Fiscal&iacute;a considera que existi&oacute; una posible responsabilidad penal por parte del responsable de la empresa. Por ello, solicita penas de prisi&oacute;n para el jefe directo del trabajador. La acusaci&oacute;n sostiene que las condiciones laborales no se adaptaron a las altas temperaturas y que se incumplieron normas b&aacute;sicas de seguridad, lo que habr&iacute;a contribuido directamente al fallecimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este suceso puso el foco en la situaci&oacute;n de vulnerabilidad de muchos trabajadores temporeros, especialmente migrantes, que, en ocasiones, trabajan sin contrato y en condiciones precarias. Tambi&eacute;n ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar los controles laborales en el campo y mejorar la prevenci&oacute;n de riesgos ante episodios de calor extremo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/fiscalia-pide-tres-anos-carcel-empresario-abandono-jornalero-eleazar-blandon-murio-golpe-calor_1_13088303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 12:40:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Lorca,Jornaleros,Condiciones laborales,Juicios,Fiscalía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Comuns y la CUP reclaman más inspecciones tras la muerte de un jornalero en Lleida en plena ola de calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/comuns-cup-reclaman-inspecciones-muerte-jornalero-lleida-plena-ola-calor_1_12532365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03ebd1a2-ab86-4aba-b2a6-98fa729b1788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Comuns y la CUP reclaman más inspecciones tras la muerte de un jornalero en Lleida en plena ola de calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los partidos de izquierda reclaman al Govern que garantice medidas para adaptar el trabajo a las altas temperaturas</p><p class="subtitle">Muere un jornalero mientras trabajaba a más de 40 grados en Alcarràs (Lleida)
</p></div><p class="article-text">
        Los Comuns y la CUP han reclamado m&aacute;s inspecciones laborales y atenci&oacute;n sanitaria en el campo para proteger a los trabajadores tras la muerte del temporero en Alcarr&agrave;s, en la comarca leridana del Segri&agrave;, este lunes en plena ola de calor.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista en la Ag&egrave;ncia Catalana de Not&iacute;cies (ACN), la coordinadora de los Comuns, Candela L&oacute;pez, ha denunciado la &ldquo;brutal&rdquo; mortalidad causada por las olas de calor y ha reclamado al Govern &ldquo;pol&iacute;ticas y medidas estructurales&rdquo; para hacerle frente.
    </p><p class="article-text">
        La mortalidad laboral asociada a los picos de calor, ha expresado L&oacute;pez, &ldquo;requiere una respuesta&rdquo; por parte de todas las instituciones. &ldquo;Se necesitan pol&iacute;ticas p&uacute;blicas activas para garantizar que los trabajadores conozcan sus derechos laborales y para evitar que vayan a trabajar en d&iacute;as en los que ponen en riesgo su vida&rdquo;, ha argumentado.
    </p><p class="article-text">
        La dirigente de los Comuns ha asegurado que no solo el Govern debe desarrollar estas pol&iacute;ticas, sino que los ayuntamientos tambi&eacute;n deben actuar. Por eso, ha subrayado la necesidad de que haya una red consolidada de refugios clim&aacute;ticos en los municipios catalanes que garantice el acceso a sombras durante los episodios de altas temperaturas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de olas de calor, vemos que hay un tema de clase. Quien tiene recursos y puede permitirse quedarse en casa con aire acondicionado son unas clases determinadas, y quienes lo pasa peor son las clases vulnerables, que vive en pisos peque&ntilde;os y no climatizados&rdquo;, ha aseverado L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la diputada la CUP Pilar Castillejo ha propuesto que los Centros de Atenci&oacute;n Primaria (CAP) alarguen sus horarios cuando hay olas de calor en &eacute;poca de cosecha para poder atender a los trabajadores y crear unidades que se desprenden. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vemos es un sistema y una administraci&oacute;n que no est&aacute; adaptada ante las olas de calor en el campo&rdquo;, ha lamentado Castilejo. La parlamentaria tambi&eacute;n ha reclamado crear un sistema &ldquo;de denuncia r&aacute;pida&rdquo; para que los temporeros puedan alertar cuando no se cumplen las medidas laborales de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una persona que ha muerto abandonada&rdquo;, ha denunciado Castillejo, que ha asegurado que el trabajador fallecido estaba contratado por una empresa de trabajo temporal y ten&iacute;a las &ldquo;condiciones de trabajo lamentables&rdquo;, como otros temporeros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Generalitat permite esta agroindustria que lo &uacute;nico que busca es producir para exportar, no porque podamos alimentarnos como pa&iacute;s, y en ning&uacute;n momento cuida de los trabajadores ni del medio ambiente&rdquo;, ha afirmado la diputada de la CUP. &ldquo;Es necesario que la Generalitat haga un cambio en este modelo productivo&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de la parlamentaria, es necesario aplicar medidas obligatorias (y no solo recomendaciones) para adaptar el trabajo a las altas temperaturas, como realizar jornadas intensivas entre primera hora de la ma&ntilde;ana y mediod&iacute;a, con pausas para descansar y refrescarse, y procurar que los trabajadores tengan agua a su disposici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/comuns-cup-reclaman-inspecciones-muerte-jornalero-lleida-plena-ola-calor_1_12532365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 11:44:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Comuns y la CUP reclaman más inspecciones tras la muerte de un jornalero en Lleida en plena ola de calor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidentes laborales,Agricultura,Jornaleros,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Procesado por homicidio el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, muerto por un golpe de calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/procesado-homicidio-empresario-abandono-jornalero-eleazar-blandon-muerto-golpe-calor_1_12509941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab18edbd-8bbe-4fe1-af06-d435866c25e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Procesado por homicidio el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, muerto por un golpe de calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco años después de los hechos, la jueza ha concluido la instrucción y considera que hay "indicios suficientes" para llevar al patrón al banquillo por varios delitos</p><p class="subtitle">El millonario negocio agrícola de Torre Pacheco depende de los migrantes: “Esto no tira sin nosotros”
</p></div><p class="article-text">
        La jueza de la localidad murciana de Lorca, Emilia Ros, ha decidido procesar por homicidio al empresario agr&iacute;cola que en agosto de 2020 <a href="https://www.eldiario.es/murcia/municipios/fallece-jornalero-lorca-hospital-calor_1_614332" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abandon&oacute; en la puerta de un centro m&eacute;dico al jornalero nicarag&uuml;ense Elezar Bland&oacute;n</a>, de 42 a&ntilde;os. Eleazar, que presentaba un cuadro de golpe de calor tras trabajar durante horas a pleno solo y sin agua en una plantaci&oacute;n de sand&iacute;as, fue abandonado a las puertas del servicio de urgencias del centro de salud Lorca-Sutullena el s&aacute;bado 1 de agosto de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de los hechos, la jueza ha concluido la instrucci&oacute;n y considera que hay &ldquo;indicios suficientes&rdquo; para procesar al empresario agr&iacute;cola por varios delitos: homicidio imprudente, contra el patrimonio, el orden socioecon&oacute;mico y los derechos de los trabajadores. <a href="https://elpais.com/espana/2025-08-01/la-jueza-apunta-contra-el-empresario-que-abandono-a-un-jornalero-nicaraguense-fallecido-por-un-golpe-de-calor-en-lorca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n la resoluci&oacute;n judicial adelantada por El Pa&iacute;s</a>, &ldquo;la jornada de trabajo de Eleazar se prolongaba desde las 7.00 horas hasta las 15.00 horas y solo dispon&iacute;a de un descanso a las 10.00 horas. La jornada de trabajo no se adecuaba a las condiciones clim&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el Servicio de Coordinaci&oacute;n de Emergencias del 112 sobre las 15:30 el hombre fue arrojado de una furgoneta con el uniforme de trabajo puesto. Una unidad m&oacute;vil de Emergencias de la Gerencia de Urgencias y Emergencias Sanitarias prest&oacute; asistencia al trabajador pero no pudieron hacer nada por su vida. Las temperaturas registradas en Lorca aquel s&aacute;bado  sobrepasaron los 40 grados.
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil detuvo al d&iacute;a siguiente al patr&oacute;n de Eleazar, aunque entonces se desconoc&iacute;a qui&eacute;n hab&iacute;a abandonado al jornalero en la puerta de urgencias. 
    </p><p class="article-text">
        El sindicato Comisiones Obreras denunci&oacute; entonces la falta de medios y de inspecciones a las empresas en materia de prevenci&oacute;n de riesgos laborales. El sindicato lament&oacute; que las empresas incumplan la jornada intensiva, que no provean de agua fresca a su personal y que, a menudo, se nieguen a habilitar comedores para proteger a sus empleados de las inclemencias clim&aacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/procesado-homicidio-empresario-abandono-jornalero-eleazar-blandon-muerto-golpe-calor_1_12509941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 17:20:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Procesado por homicidio el empresario que abandonó al jornalero Eleazar Blandón, muerto por un golpe de calor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornaleros,Agricultura,Precariedad,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El millonario negocio agrícola de Torre Pacheco depende de los migrantes: “Esto no tira sin nosotros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/millonario-negocio-agricola-torre-pacheco-depende-migrantes-no-tira_1_12488519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edb82159-adef-4eaa-847a-10711fe05b47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122716.jpg" width="3856" height="2169" alt="Trabajadores del Campo de Cartagena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un tercio de la población activa del municipio es de origen extranjero y es la principal fuerza de trabajo en el campo, el motor económico de la comarca</p><p class="subtitle">
“Crecí odiando a los marroquíes hasta que me casé con uno”: la convivencia real en Torre Pacheco vence al relato ultra</p></div><p class="article-text">
        El cielo amenaza con venirse abajo removiendo el aire, salado, m&aacute;s fresco de lo habitual sobre el laberinto de caminos de tierra marr&oacute;n, inconsistente y rebosante de nutrientes del Campo de Cartagena. Esto, en pleno julio, es un respiro que por desgracia, ellos lo saben, no durar&aacute; mucho, pero es un alivio recoger mel&oacute;n bajo este manto de nubes aunque sea solo por un d&iacute;a. Un grupo de trabajadores faena al rebufo del rastrillo de un tractor que remolca un gran contenedor en el que van volcando los melones que sacan de la tierra. &ldquo;Estos son bereberes. Del norte de &Aacute;frica. No son &aacute;rabes. Eran agricultores en Marruecos. Alguno que otro ya es jefe de cuadrilla. Aqu&iacute; trabajan desde las seis de la ma&ntilde;ana hasta la una y media o las dos, a pleno sol, con 35 grados. Este es un trabajo duro, duro de verdad&rdquo;, cuenta Daniel, un agricultor veterano de la zona que maneja el tractor. 
    </p><p class="article-text">
        El Campo de Cartagena deb&iacute;a ser una tierra bald&iacute;a y de secano que, milagros de la hidr&aacute;ulica, ha terminado siendo una de las tierras de cultivo m&aacute;s productivas de todo el mundo. Para que puedan hacerse una idea, en el a&ntilde;o 2019, la Regi&oacute;n export&oacute; m&aacute;s de 2,5 millones de toneladas de productos agr&iacute;colas: mel&oacute;n, lechuga, br&oacute;coli, acelga, berenjena o alcachofa. Las tierras orientales de Carrascoy llenan las despensas de medio mundo. &ldquo;Yo lo he vivido todo, cuando esto era secano puro. Hab&iacute;a cuatro pozos nada m&aacute;s. La zona regable era una d&eacute;cima parte de lo que hay ahora. Esto empez&oacute; a cambiar con el trasvase, y con &eacute;l vino la mecanizaci&oacute;n&hellip; y sobre todo, la inmigraci&oacute;n. Sin inmigrantes esto no es viable. No es que no sea rentable, es que no es posible&rdquo;, contin&uacute;a.
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                El río del trasvase Tajo-Segura riega sin parar las tierras de todo el Campo de Cartagena, dispuestas geométricamente en torno a él.                            </span>
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        La presencia masiva de trabajadores inmigrantes est&aacute; justificada con la necesidad casi ilimitada de mano de obra de un campo que nunca jam&aacute;s deja de cultivarse: &ldquo;Aqu&iacute; el 80% de la mano de obra son inmigrantes. Y si me apuras, en algunos tajos, el 100%. Si ma&ntilde;ana los marroqu&iacute;es, los latinos y los rumanos se van, aqu&iacute; no se recoge ni un mel&oacute;n&rdquo;. El soci&oacute;logo Andr&eacute;s Pedre&ntilde;o explica a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia que la mayor parte de los marroqu&iacute;es que hoy pueblan Torre Pacheco provienen de la provincia de Uchda, en el oriente del pa&iacute;s, una regi&oacute;n hist&oacute;ricamente minera que ya trasvas&oacute; en los a&ntilde;os sesenta a muchos trabajadores a la Sierra Minera de Cartagena y que, al ver la metamorfosis del campo, cambiaron de sector. &ldquo;Cuando se produce la gran transformaci&oacute;n al regad&iacute;o en los ochenta, se presenta un problema de escasez de mano de obra. El pa&iacute;s se estaba modernizando y las bolsas de jornaleros del sur se iban a otros sectores de la econom&iacute;a que estaban en alza, como la construcci&oacute;n, la hosteler&iacute;a o el turismo. En el 86 entramos en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea (CEE) y en el 91 el mercado &uacute;nico europeo, y ah&iacute; es cuando Murcia especializa su territorio en lo que luego se llam&oacute; la 'huerta de Europa'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Daniel no quiere aparecer en c&aacute;mara ni que se muestre su nombre, porque &ldquo;luego vienen los sindicatos, las c&aacute;maras, la tele. Y ya te montan el circo de la esclavitud y no s&eacute; qu&eacute;. Hace 30 a&ntilde;os, vale. Pero ahora, sin papeles no trabaja nadie. Y por menos de ocho euros la hora no te viene ni Dios&rdquo;. Brahim, trabajador marroqu&iacute; de veinte a&ntilde;os, lo confirma: &ldquo;El trabajo es duro, a veces para morirse, pero est&aacute; bien pagado. Yo llevo dos a&ntilde;os trabajando en el mel&oacute;n y en la lechuga y merece la pena&rdquo;. Pese a que los sigue habiendo, los casos de explotaci&oacute;n laboral en el campo se han ido reduciendo paulatinamente con los a&ntilde;os, en parte gracias a la presencia constante de inspectores de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su veteran&iacute;a trabajando la huerta, Daniel lamenta que no se vaya a dar un relevo generacional: &ldquo;Mi hijo, por ejemplo, es bioqu&iacute;mico. Tiene un m&aacute;ster en Enolog&iacute;a en la Polit&eacute;cnica de Madrid. No quiere saber nada del campo. Los espa&ntilde;oles no quieren trabajar aqu&iacute;. &iquest;Por qu&eacute;? Porque es m&aacute;s c&oacute;modo tener un sueldo, aunque sea peque&ntilde;o, que ser empresario. No te imaginas la cantidad de papeles que se requieren para llevar esto medio en condiciones. Esto no es solo sudar: es papeleo, es responsabilidad, es desgaste. Y de mano de obra, mucho menos. Hay poca, y a veces problem&aacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De casa al trabajo, y del trabajo a casa</h2><p class="article-text">
        Entre la poblaci&oacute;n marroqu&iacute;, muchos de ellos naturalizados o nacionalizados espa&ntilde;oles, s&iacute; que se est&aacute; adquiriendo esa transmisi&oacute;n del oficio de padres a hijos. Seg&uacute;n Daniel, &ldquo;hay alguno que ya se mete a emprendedor. Les gusta la mec&aacute;nica, montan talleres, venta ambulante, incluso alquilan fincas. Tienen iniciativa. M&aacute;s que muchos de los nuestros, que se van a otros oficios y se olvidan del campo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A las dos de la tarde, cuando el calor rompe los relojes y el horizonte vibra por la temperatura, Omar pedalea de vuelta a casa. Son veinte minutos en bicicleta bajo la solanera. Veinte minutos de polvo, sudor y silencio, desde la finca hasta el piso donde vive con su familia. Lleva veinte a&ntilde;os trabajando en el campo. Lo ha hecho todo: ha recogido melones, limones, ha trabajado en almacenes, sabe lo que es cargar cajas en agosto y arrancar lechuga con escarcha en diciembre. Omar habla con una sinceridad que corta: &ldquo;Esto, si no fuera por nosotros, no tira. Nosotros hacemos el trabajo; ellos ganan, y nosotros cobramos. Y seguimos&rdquo;. Se refiere a los patrones, a los almacenes, al engranaje entero. &ldquo;En los melones, en los limones, solo trabajamos marroqu&iacute;es. Espa&ntilde;oles, ninguno. Solo como jefes o tractoristas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, cuando se desataron las cacer&iacute;as racistas en Torre Pacheco, se encerr&oacute; en casa con su mujer y sus hijos. &ldquo;No sal&iacute; para nada. Solo del trabajo a casa y de casa al trabajo. En bici, claro&rdquo;. No pis&oacute; la plaza ni la tienda ni la calle, no asom&oacute; su rostro, reconocible para la turba solo por el color de su piel, por el umbral de la puerta. Solo al tajo y al hogar. &ldquo;Los que montaron el l&iacute;o no eran de aqu&iacute;. Vinieron de fuera a buscar pelea. Pero nosotros seguimos con lo nuestro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pese al relato que trata de imponerse, la poblaci&oacute;n migrante de Torre Pacheco hace lo posible por convivir, trabajar y, sobre todo, prosperar. Ya hay familias con tres o cuatro generaciones que comienzan a medrar en la sociedad aupados por las espaldas dobladas de sus padres y abuelos. Mohammed es supervisor de finca. Lleg&oacute; en 1990, cuando ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, en una &eacute;poca en la que apenas hab&iacute;a marroqu&iacute;es y los pocos que hab&iacute;a se repart&iacute;an entre la industria y el campo. Empez&oacute; abajo del todo, haciendo lo que nadie quer&iacute;a, y ahora dirige cuadrillas, coordina cultivos y organiza la recogida.
    </p><h2 class="article-text">Una cadena de mando bien jerarquizada</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No hay espa&ntilde;oles haciendo nuestro trabajo&rdquo;, dice. &ldquo;Camioneros, tractoristas, jefes, s&iacute;. Pero en la tierra, muy pocos&rdquo;. Habla con claridad, sin queja, sin hero&iacute;smo, asumiendo que forma parte de algo m&aacute;s grande que &eacute;l, pero que tambi&eacute;n es suyo. &ldquo;Esto sigue funcionando gracias a los que vinimos y a los que siguen viniendo&rdquo;. Mientras en el centro del pueblo se multiplicaban los bulos y las agresiones, en los bancales de mel&oacute;n y lechuga apenas se not&oacute; el temblor. Como si el campo viviera al margen del ruido, ajeno al odio y entregado a otra l&oacute;gica: la de madrugar, rendir y regresar a casa con lo justo para volver a empezar el d&iacute;a siguiente.
    </p><p class="article-text">
        La llaman &ldquo;la jefa&rdquo; y lo es. Lleva 25 a&ntilde;os en el campo y ha tenido a su cargo hasta 200 personas. Es ecuatoriana y a&uacute;n recuerda cuando aterriz&oacute; en Barajas en un avi&oacute;n de la KLM lleno de compatriotas que ven&iacute;an, como ella, con la intenci&oacute;n de trabajar hasta caer rendidos. Hoy, tras d&eacute;cadas de viajes en autob&uacute;s y de horarios imposibles, gestiona peones, reparte tareas y decide qui&eacute;n vale y qui&eacute;n se queda fuera. 
    </p><p class="article-text">
        Para Andr&eacute;s Pedre&ntilde;o, una de las claves de la alt&iacute;sima productividad, es el saber hacer de los capataces para llevar a sus trabajadores: &ldquo;La explotaci&oacute;n del trabajo marroqu&iacute; se ha basado en mantenerlos en posiciones subalternas y subordinadas, no es contradictorio que los agricultores reconozcan que son indispensables y, al mismo tiempo, mantengan una posici&oacute;n racista, porque es una estrategia para tener trabajadores sumisos y ordenados. Lo sorprendente es que esto haya sido aceptado tan silenciosamente por la poblaci&oacute;n migrante, y esto se debe a que se han encontrado un entorno pol&iacute;tico, institucional y social muy reacio a reconocerles la ciudadan&iacute;a. Hay que preguntarse cu&aacute;ntas escuelas concertadas y privadas existen en un pueblo como este&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una cuadrilla de trabajadores senegaleses recoge los plásticos que abrazan la tierra de una finca de El Jimenado, pedanía de Torre Pacheco. Hay que preparar la tierra para una nueva cosecha."
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            <span class="title">
                Una cuadrilla de trabajadores senegaleses recoge los plásticos que abrazan la tierra de una finca de El Jimenado, pedanía de Torre Pacheco. Hay que preparar la tierra para una nueva cosecha.                            </span>
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        &ldquo;Yo me fijo mucho en el comportamiento. Si alguien se aprovecha, ma&ntilde;ana no trabaja m&aacute;s conmigo&rdquo;, cuenta, sin levantar la voz. Su liderazgo se basa en la firmeza y en haberlo pasado todo: &ldquo;Jornales impagados, amenazas, botellas rotas, turnos de sol a sol...&rdquo; explica la encargada.
    </p><p class="article-text">
        A su lado, un agricultor espa&ntilde;ol de poco m&aacute;s de treinta a&ntilde;os asiente. Lleva meses sin encontrar gente para recoger y reconoce que ya no sabe qu&eacute; m&aacute;s hacer. &ldquo;Falta mano de obra, y faltan empresarios que quieran tirar<em> pa&rsquo;lante</em>&rdquo;. Sabe que el problema no es solo el rechazo de los j&oacute;venes a trabajar en el campo, sino tambi&eacute;n el miedo de muchos peque&ntilde;os propietarios a asumir el &ldquo;problema&rdquo; de contratar en regla: seguridad social, ETT, inspecciones laborales y costes; pese a los millonarios beneficios que este sector arroja todos los a&ntilde;os. &ldquo;Esto lo estamos sosteniendo entre cuatro&rdquo;, suelta. Y se marcha a seguir recogiendo pl&aacute;sticos del bancal donde hace unos d&iacute;as a&uacute;n se recog&iacute;an melones que acabar&aacute;n en las pr&oacute;ximas horas en un supermercado de Berl&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Pozo Estrecho, Par&iacute;s, Londres</h2><p class="article-text">
        La productividad de estas tierras roza lo irreal, y casi brotan nada m&aacute;s cosecharlas, y llenan y llenan almacenes que trabajan sin descanso, llenan camiones que salen d&iacute;a y noche en direcci&oacute;n a cada capital europea; Pozo Estrecho-Par&iacute;s-Londres, el barbecho no es una opci&oacute;n. Las cintas no paran: cajas y m&aacute;s cajas, lechugas calibradas al mil&iacute;metro, melones enfriados en tiempo r&eacute;cord y hasta br&oacute;colis que se etiquetan por talla como si fueran trajes de chaqueta, que van todos a parar a hileras infinitas de camiones que vienen a explicar que cada ciclo de riego es un env&iacute;o internacional y cada jornada de tajo acaba en una lonja poco despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro García Sánchez, Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/millonario-negocio-agricola-torre-pacheco-depende-migrantes-no-tira_1_12488519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El millonario negocio agrícola de Torre Pacheco depende de los migrantes: “Esto no tira sin nosotros”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Torre Pacheco,Jornaleros,Economía,Exportaciones,Trabajadores,Explotaciones agrarias,Racismo,Migrantes,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenido en Jaén el empresario agrícola para el que trabajaba Ibrahima Diouf, desaparecido en 2021 tras discutir con él]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/detenido-desaparicion-2021-ibrahima-diouf-temporero-esfumo-discutir-patron_1_12139292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28b30164-2c35-491d-a2ed-139a932b4e6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenido en Jaén el empresario agrícola para el que trabajaba Ibrahima Diouf, desaparecido en 2021 tras discutir con él"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El arrestado sería Ginés Valiente, quien ya fue investigado en 2013 después de que se le vinculase con la desaparición de otro trabajador</p><p class="subtitle">Tras los últimos pasos de Ibrahima Diouf, el jornalero desaparecido en Jaén tras discutir con su capataz
</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil ha detenido esta ma&ntilde;ana en la provincia de Ja&eacute;n a un hombre de nacionalidad espa&ntilde;ola como responsable de la desaparici&oacute;n forzosa de Ibrahima Diouf, temporero senegal&eacute;s de 33 a&ntilde;os desaparecido en enero de 2021 en la localidad de Villacarrillo, <a href="https://lacontradejaen.eldiario.es/temporero-africano-ibrahima-detenido-responsable-villacarrillo-jaen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n informa La Contra de Ja&eacute;n</a> citando una nota del Insituto Armado en una nota de prensa. El detenido, <a href="https://www.elmundo.es/andalucia/2025/03/17/67d81190fdddff2a148b4577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n El Mundo</a>, ser&iacute;a Gin&eacute;s Valiente, responsable de la finca agr&iacute;cola donde trabajaba Diouf, quien despareci&oacute; tras discutir con su patr&oacute;n. Valiente estaba en el foco de la Guardia Civil despu&eacute;s de que se le vinculase con la desaparici&oacute;n de otro trabajador en 2013. 
    </p><p class="article-text">
        Esta investigaci&oacute;n de la Guardia Civil est&aacute; siendo dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 1 de la localidad jiennense de Villacarrillo, cuyas diligencias est&aacute;n declaradas secretas. Valiente ya fue arrestado y procesado por la desaparici&oacute;n en diciembre de 2013 de un temporero maliense que trabajaba para &eacute;l en la recogida de la aceituna y del que tampoco hay rastro alguno. Valiente fue absuelto en el juicio.
    </p><p class="article-text">
        En aquel caso se trataba de Tidiany Coulibaly, de 22 a&ntilde;os, del que se perdi&oacute; el rastro despu&eacute;s de que &eacute;l y otros trabajadores inmigrantes de su cuadrilla mantuvieran una discusi&oacute;n con el referido empresario agr&iacute;cola, al que manifestaron sus quejas por las condiciones de trabajo en la recolecci&oacute;n. Durante estos m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os, la Guardia Civil ha mantenido abiertos ambos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Fue en julio de 2023 cuando la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil di&oacute; por finalizadas las labores de b&uacute;squeda y rastreo que durante m&aacute;s de dos semanas llevaron a cabo en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/guardia-civil-busca-nuevo-paraje-jornalero-desaparecido-villacarrillo-discutir-jefe_1_10367565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">diversos parajes de Villacarrillo</span></a>&nbsp;para intentar localizar pistas que lleven a dar con el paradero de Diouf. Fue la &uacute;ltima vez que se organiz&oacute; un despliegue para este caso, aunque los agentes han seguido haciendo indagaciones de forma recurrente desde su desaparici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n al empresario</h2><p class="article-text">
        En esa ocasi&oacute;n participaron medios de apoyo como la Unidad de Caballer&iacute;a o drones, entre otros. Desde la UCO manten&iacute;an que sus desplazamientos a Villacarrillo ser&iacute;an frecuentes. El Instituto Armado ha venido desarrollando reiteradas b&uacute;squedas y pesquisas relacionadas con este caso, por el que un vecino de la citada localidad est&aacute; investigado. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Desde su desaparici&oacute;n, la UCO ha realizado labores de b&uacute;squeda en propiedades de la persona investigada. En los &uacute;ltimos trabajos sobre el terreno en junio de 2023 se desplazaron hasta Villacarrillo una treintena de agentes que rastrearon palmo a palmo el paraje conocido como Arroyo los Pozuelos, situado en la salida del pol&iacute;gono industrial del municipio, as&iacute; como otras zonas aleda&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Se pein&oacute; la zona a caballo y se cont&oacute; con la ayuda del Servicio Cinol&oacute;gico para que los perros rastrearan cualquier resto biol&oacute;gico que detectasen en el terreno. Tambi&eacute;n se cont&oacute; con la ayuda de un dron que sobrevol&oacute; la zona y los puntos de dif&iacute;cil acceso, como fue el caso de un barranco de gran profundidad.
    </p><p class="article-text">
        En el primer momento de la desaparici&oacute;n de Ibrahima Diouf, hubo registros minuciosos en un garaje y una vivienda, en los que tambi&eacute;n participaron perros del servicio cinol&oacute;gico. Adem&aacute;s, se cont&oacute; con miembros de los grupos de Actividades Subacu&aacute;ticas (GEAS) y de Rescate Especial de Intervenci&oacute;n en Monta&ntilde;a (Greim) para la inspecci&oacute;n de un pozo ubicado en el inmueble. Despu&eacute;s, se inspeccion&oacute; una finca de olivar propiedad del citado vecino en Villanueva del Arzobispo (Ja&eacute;n).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/detenido-desaparicion-2021-ibrahima-diouf-temporero-esfumo-discutir-patron_1_12139292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Mar 2025 13:34:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detenido en Jaén el empresario agrícola para el que trabajaba Ibrahima Diouf, desaparecido en 2021 tras discutir con él]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guardia Civil,Jaén,Investigación,Temporeros,Jornaleros,Agricultura,Explotación laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mil euros por empadronamiento ilegal y casas abarrotadas: así operan las mafias de los pisos-patera para el campo murciano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mil-euros-empadronamiento-ilegal-casas-abarrotadas-operan-mafias-pisos-patera-campo-murciano_1_12108466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64629e7d-3394-493c-aadb-32cd887e064a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mil euros por empadronamiento ilegal y casas abarrotadas: así operan las mafias de los pisos-patera para el campo murciano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una vivienda de 90 metros pueden vivir hasta 15 personas, a 200 euros por cama. Un negocio ilegal y muy lucrativo que ha disparado los alquileres en ciudades con gran presencia de peones agrícolas</p><p class="subtitle">Incumplimiento de salarios, mordidas y trabajo bajo amenaza: la mafia de las ETT en el campo murciano</p></div><p class="article-text">
        La infravivienda, el hacinamiento y las elevadas tarifas por ocupar espacios &iacute;nfimos e insalubres o para conseguir un empadronamiento ilegal, son el pan de cada d&iacute;a para centenares de miles de trabajadores de origen extranjero que llegan a Espa&ntilde;a en busca del sue&ntilde;o europeo. Eso, en el mejor de los casos, porque, seg&uacute;n los datos que arroja el Proyecto piloto de <a href="https://www.dsca.gob.es/sites/default/files/derechos-sociales/servicios-sociales/docs/Inf-final_RNs.2023_FIN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuentos nocturnos</a> de personas sin hogar, elaborado en 2024 por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, en Espa&ntilde;a, el 58% de las personas sin hogar son extranjeras, la mayor&iacute;a procedentes del Magreb.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los que consiguen un techo tienen que enfrentarse al lado m&aacute;s oscuro y perverso del alquiler inmobiliario. Un drama humano que amenaza con fracturar socialmente ciudades que son verdaderas bombas demogr&aacute;ficas y en las que la <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/discurso-racista-acapara-protestas-campamento-migrantes-cartagena-son-hordas-salvajes_1_11393320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraderecha</a> agita los sentimientos racistas mientras otros <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span>a veces los suyos<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash; </span>obtienen jugosos beneficios econ&oacute;micos de un negocio sustentado, precisamente, en la <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/jornaleros-murcia-hacemos-trabajo-siquiera_1_1545991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mano de obra barata</a> y temerosa en la exigencia de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        En la costa mediterr&aacute;nea, la proliferaci&oacute;n de viviendas que no re&uacute;nen las condiciones elementales de habitabilidad constituye uno de los ejes centrales de un grave problema social que tiene m&uacute;ltiples aristas. Un fen&oacute;meno asociado a un determinado modelo econ&oacute;mico que ha transformado por completo ciudades enteras.
    </p><p class="article-text">
        En Lorca, el tercer municipio con mayor n&uacute;mero de habitantes de la Regi&oacute;n de Murcia, el Ayuntamiento ha declarado la guerra a los pisos-patera que proliferan por toda la ciudad. Su alcalde, Fulgencio Gil (PP), ha anunciado el endurecimiento de sanciones para quienes realicen transformaciones en naves, almacenes e incluso cebaderos para destinarlos al alojamiento de personas.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n extranjera roza el 30% del total de sus 98.334 vecinos (INE, 2024) y dobla la media del conjunto del pa&iacute;s. En la conocida como &lsquo;Ciudad del Sol&rsquo; conviven ciudadanos de 86 nacionalidades, aunque los procedentes de Marruecos, que superan los 11.000, seguidos de los de Ecuador, son mayor&iacute;a. Un aut&eacute;ntico laboratorio demogr&aacute;fico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nave agrícola que se pretendía reconvertir en vivienda en Lorca                            </span>
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        Todo el universo de Atu, nigeriano de nacimiento, cabe debajo del estrecho somier del piso-patera donde vive desde que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a hace seis meses. No hay huecos disponibles en la nevera ni en los armarios de la destartalada cocina para guardar su comida, as&iacute; que bajo su estrecho camastro acumula la poca ropa que posee, el arroz que luego cuece para cenar y algunos paquetes de galletas.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, un autob&uacute;s-tartana abarrotado de jornaleros como &eacute;l le recoge a las cinco y media de la madrugada para llevarle a alguna explotaci&oacute;n agr&iacute;cola, a veces situada a m&aacute;s de un centenar de kil&oacute;metros de su casa, donde le pagan tres euros la hora por cortar lechuga o plantar br&oacute;coli. Pero &eacute;l tiene que levantarse mucho antes para usar el &uacute;nico ba&ntilde;o de una casa donde convive con otros trece trabajadores agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Atu ni siquiera sabe qui&eacute;n es el due&ntilde;o del piso-patera que habita. &Eacute;l consigui&oacute; una cama a trav&eacute;s de un intermediario y, posiblemente, comisionista. Y es que, el perfil de los propietarios y del resto de personajes que intervienen en el particular y lucrativo negocio en el que se ha convertido el alojamiento de trabajadores inmigrantes, ha cambiado radicalmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Algunos son espa&ntilde;oles que se mudaron de los barrios de la periferia donde viv&iacute;an, pero que conservaron su antiguo piso para convertirse en peque&ntilde;os rentistas. Otros aprovecharon el buen precio de las viviendas que se vendieron masivamente en esas zonas hace una d&eacute;cada para convertirse en grandes tenedores. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tambi&eacute;n se han sumado a la fiesta especulativa algunos &aacute;vidos migrantes venidos a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta sin tapujos Ahmed, un marroqu&iacute; que no comparte estos m&eacute;todos: &ldquo;Compran un piso donde caben 12 camas por las que sacan 2.400 euros al mes. Con las ganancias invierten en m&aacute;s casas&hellip; No hay derecho a que algunos acumulen cuatro viviendas mientras hay familias que no tienen ninguna&rdquo;, se lamenta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tarifas y &ldquo;entradas&rdquo; para ocupar viviendas vac&iacute;as</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del acceso a la vivienda, la otra gran preocupaci&oacute;n de los trabajadores que llegan a Espa&ntilde;a de manera irregular es conseguir empadronarse para poder solicitar un m&eacute;dico de familia. La v&iacute;a r&aacute;pida para hacerlo es pagar mil euros por adelantado a un conseguidor, aunque eso no solucionar&aacute; definitivamente su problema.
    </p><p class="article-text">
        Las mafias que mueven los empadronamientos ilegales acaban de imponer una nueva modalidad: la tarifa mensual. Pasados seis meses, el facilitador les dar&aacute; de baja del registro, lo que les obliga a abonar otros 500 euros para volver a ser empadronados. As&iacute;, llegan a cobrarse hasta 3.000 euros por la adquisici&oacute;n de un derecho <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span>y el cumplimiento de un deber<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span> reconocido en la ley y que es la puerta de acceso a prestaciones b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n es otra de las alternativas <em>in extremis </em>para que, quienes ni siquiera son admitidos en el mercado del alquiler regular, no digamos ya en el hipotecario, puedan vivir bajo un techo. &ldquo;Si tienes mil euros, puedes recurrir a ciertas personas que te abren una casa vac&iacute;a, cambian el bomb&iacute;n de la puerta principal y te dan la llave&rdquo;. Ese mismo d&iacute;a, tambi&eacute;n te enganchan ilegalmente a las redes generales de luz y agua. Hace dos a&ntilde;os, Saray consigui&oacute; solucionar de ese modo el problema habitacional que padec&iacute;an ella, su marido <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span>ambos parados de larga duraci&oacute;n<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span> y sus tres hijos menores de edad. Gastaron todo lo que ten&iacute;an en aquel momento en pagar lo que ella denomina &ldquo;la entrada&rdquo;. &ldquo;Era la &uacute;nica manera de darle un techo a mis zagales&rdquo;, cuenta a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Los facilitadores de la ocupaci&oacute;n suelen recurrir a los pisos vac&iacute;os propiedad de entidades bancarias o fondos de inversi&oacute;n que no tuvieron salida tras la burbuja especulativa y el consecuente <em>crack</em> inmobiliario que se produjo en Espa&ntilde;a en 2008.
    </p><p class="article-text">
        No escogen este tipo de inmuebles por cuestiones ideol&oacute;gicas. Saben que los procedimientos judiciales de desahucio suelen alargarse unos tres a&ntilde;os cuando se trata de pisos de bancos o fondos buitre. Tambi&eacute;n que, en algunas ocasiones, estos ofrecen sumas de dinero para animar a abandonar la vivienda y evitar un desalojo traum&aacute;tico (y la consecuente mala prensa).
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo censo de viviendas del INE, correspondiente a 2021, muestra que en Espa&ntilde;a hay 3,8 millones de viviendas vac&iacute;as, casi el 14% del total. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Inmobiliarias part&iacute;cipes de la crisis de la vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo compro todo en menos de 24 horas&rdquo;, es el agresivo reclamo publicitario que encabeza los anuncios en redes sociales de algunas inmobiliarias. Son agencias a las que les vale cualquier tipo de vivienda: &aacute;ticos, pisos, casas nuevas o viejas, para reformar o entrar a vivir.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, algunas empresas del sector se han lanzado tambi&eacute;n al movimiento especulativo generado en torno a la dificultad de acceso a la vivienda. Saben que la demanda de arrendamientos est&aacute; disparada y que el precio de compra del inmueble ser&aacute; r&aacute;pidamente amortizado si lo dedican al alquiler.
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                Calle Corredera, en pleno corazón del caso histórico de Lorca                            </span>
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        &ldquo;Compran la vivienda, le hacen un peque&ntilde;o lavado de cara si est&aacute; en malas condiciones y luego a&ntilde;aden tabiques de pladur para sacar varias habitaciones de una sola&rdquo;. Francisco Javier, fontanero, lo sabe porque recientemente ha sido contratado para arreglar las instalaciones de casas adquiridas por ciertas inmobiliarias. &ldquo;Convierten las estancias en habit&aacute;culos en los que apenas cabe la cama y que, a veces, no tienen ni luz natural. Verlo genera claustrofobia, vivir ah&iacute; debe ser peor que estar en la c&aacute;rcel&rdquo;, sentencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una crisis social derivada de un modelo econ&oacute;mico</strong></h2><p class="article-text">
        En Lorca, el campo mueve empleo. De los 58.162 contratos de trabajo registrados en el municipio el a&ntilde;o pasado, m&aacute;s de la mitad, 38.373, estuvieron ligados a la agricultura. Eso sin contar los temporeros que, en situaci&oacute;n irregular, son empleados de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/jornadas-12-horas-dias-libres-trasportados-ganado-seis-detenidos-murcia-explotar-23-temporeros_1_10968280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">forma fraudulenta y precaria</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del incremento poblacional derivado de ese modelo econ&oacute;mico, en este municipio murciano se ha disparado la demanda de vivienda. Una necesidad vital que ha generado una espiral especulativa que ha llevado a que, en solo un lustro, el precio del alquiler se haya duplicado. Actualmente, alquilar un piso de tres habitaciones en este municipio, donde la renta media bruta es de 21.041 euros y la tasa de pobreza supera el 35%, cuesta en torno a los 900 euros. As&iacute; que, en este contexto de dificultad para muchos trabajadores, hay quienes han visto en los subarrendamientos y las ocupaciones un negocio muy lucrativo.
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                    alt="En Lorca, la población inmigrante duplica la media nacional"
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                En Lorca, la población inmigrante duplica la media nacional                            </span>
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        Por eso, en 2016, cuando el problema habitacional en Lorca empezaba a despuntar, el Ayuntamiento inst&oacute; a los bancos a facilitar un censo de sus viviendas desocupadas. Del mismo modo, desde el Gobierno municipal se asegur&oacute; que se iban a tomar &ldquo;todas las medidas oportunas&rdquo; para favorecer que los grandes tenedores destinasen los inmuebles vac&iacute;os de su propiedad, en r&eacute;gimen de alquiler social, a familias en situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n econ&oacute;mica. Mientras tanto, el Consistorio se compromet&iacute;a a mantener el convenio firmado en 2013 con el Colegio de Abogados de la ciudad para hacer de Lorca un municipio &ldquo;libre de desahucios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casi una d&eacute;cada despu&eacute;s, nada se sabe de aquel censo y no se ha puesto en marcha ninguna medida para facilitar que esas viviendas cumplan con una funci&oacute;n social, como bonificar el 95% del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a los propietarios que las cedan en alquiler para familias en situaci&oacute;n de vulnerabilidad econ&oacute;mica; o aplicar un recargo entre el 50 y el 150% en ese mismo tributo a los bancos que mantengan sus inmuebles deshabitados, una facultad que la ley otorga a los ayuntamientos.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, hace apenas unos d&iacute;as, el pasado 12 de febrero, el alcalde anunci&oacute; un nuevo convenio con el Colegio de Abogados que supone un giro de 180 grados respecto al anterior: ahora asesorar&aacute;n a perjudicados por ocupaciones.
    </p><h2 class="article-text">Escombros, ratas y basura en la casa de Fahd</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Patio interior de la vivienda de Fahd, donde se concentran basura, escombros y otros residuos                            </span>
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        Las condiciones de hacinamiento en las que viven miles de personas en Lorca se han convertido tambi&eacute;n en un problema de salud comunitaria que no deja de extenderse. En la confluencia de las calles Jerez y Almirante Aguilar, en pleno coraz&oacute;n del casco hist&oacute;rico de la ciudad, a solo unos metros de los juzgados y del propio edificio consistorial, las fachadas esconden un aut&eacute;ntico vertedero del que da pistas la nube de peque&ntilde;as moscas que nos recibe, en pleno invierno, cuando visitamos la vivienda de Fahd y su familia.
    </p><p class="article-text">
        En el patio interior de un edificio aparentemente abandonado, se acumulan decenas de bolsas de basura con materia org&aacute;nica en descomposici&oacute;n que tiran desde la terraza los ocupantes de otro bloque colindante. Tambi&eacute;n hay infinidad de cristales, muebles desvencijados, restos de materiales de construcci&oacute;n, colchones y hasta el tronco de una palmera muerta.
    </p><p class="article-text">
        En verano, el hedor es insoportable y las ratas suben por las paredes. Fahd cuenta que de noche se las oye correr por el falso techo. En una ocasi&oacute;n, una se col&oacute; por un agujero que hab&iacute;a en el yeso y cay&oacute; a la cocina mientras su mujer, que ahora est&aacute; embarazada, estaba preparando la comida. Ambos ya son padres de un ni&ntilde;o asm&aacute;tico y les preocupa que no pueden ventilar su casa por temor al aire putrefacto e insalubre que se cuela por las ventanas. Tambi&eacute;n les horroriza la idea de que alg&uacute;n d&iacute;a el fuego prenda en ese aut&eacute;ntico vertedero &ldquo;y salgamos todos ardiendo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Desde la azotea de su edificio, Fahd señala el vertedero en el que se ha convertido el patio interior                            </span>
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        Ellos y otros vecinos afectados llevan desde 2022 intentando, en vano, que el Ayuntamiento tome medidas al respecto. Mientras tanto, hace unos meses, la Concejal&iacute;a de Plagas del Consistorio, en manos de la edil de Vox, Carmen Mendui&ntilde;a, contrat&oacute; el uso de rapaces para ahuyentar a las palomas que ensuciaban la plaza de toros municipal. El Gobierno local de coalici&oacute;n debi&oacute; quedar satisfecho, porque acaba de anunciar una nueva licitaci&oacute;n <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;</span>valorada en 160.000 euros<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash; </span>para seguir luchando contra los excrementos de paloma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mil-euros-empadronamiento-ilegal-casas-abarrotadas-operan-mafias-pisos-patera-campo-murciano_1_12108466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 05:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mil euros por empadronamiento ilegal y casas abarrotadas: así operan las mafias de los pisos-patera para el campo murciano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Inmigración,Jornaleros,Vivienda,Viviendas ilegales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siniestralidad laboral, el precio de una vida en un sistema que privilegia el beneficio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/siniestralidad-laboral-precio-vida-sistema-privilegia-beneficio_132_12053576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99d91994-8517-4486-a370-aceec0e2f1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siniestralidad laboral, el precio de una vida en un sistema que privilegia el beneficio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los accidentes laborales son el resultado directo de decisiones políticas y empresariales que priorizan el ahorro de costes sobre la seguridad"</p></div><p class="article-text">
        Cada tres horas muere una persona en su puesto de trabajo. Cada tres horas, una vida se apaga en nombre de la productividad, del beneficio empresarial, del modelo econ&oacute;mico que convierte a los trabajadores y trabajadoras en piezas reemplazables. En 2024, la siniestralidad laboral en Espa&ntilde;a dej&oacute; 796 muertes y m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas afectadas. Estas cifras no son un accidente ni una fatalidad: son el resultado de un sistema injusto que prioriza la rentabilidad sobre la vida humana.
    </p><p class="article-text">
        Las muertes laborales no son hechos aislados. Son la consecuencia de un modelo econ&oacute;mico que externaliza riesgos, precariza condiciones y erosiona los derechos laborales. El debilitamiento de la inspecci&oacute;n de trabajo, la subcontrataci&oacute;n en cadena y la falta de inversi&oacute;n en seguridad conforman un entorno en el que la vida de las personas trabajadoras es sacrificada en nombre de la eficiencia y la competitividad.
    </p><p class="article-text">
        Los datos son demoledores: la construcci&oacute;n es el sector m&aacute;s afectado, con 135 muertes en 2024, seguido de la industria manufacturera (112) y el transporte y almacenamiento (98). Estos sectores comparten una caracter&iacute;stica fundamental: una alta tasa de precariedad y externalizaci&oacute;n, donde las empresas buscan reducir costes a expensas de la seguridad de sus trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, la situaci&oacute;n no es menos grave. En 2024, 58 personas murieron en accidentes laborales en la regi&oacute;n, de las cuales 50 fallecieron en jornada de trabajo y 8 en accidentes in itinere. En total, se registraron 27.549 siniestros, convirti&eacute;ndola en la segunda comunidad con m&aacute;s accidentes laborales de Espa&ntilde;a. La provincia m&aacute;s afectada fue Toledo, con 8.959 accidentes en jornada laboral, seguida de Ciudad Real (4.922), Albacete (4.281), Guadalajara (4.207) y Cuenca (3.115). La incidencia de accidentes en esta comunidad es alarmante: casi 7 muertes por cada 100.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Las principales causas de muerte en el trabajo siguen siendo evitables: ca&iacute;das en altura, aplastamientos, atrapamientos, golpes con objetos en movimiento y accidentes de tr&aacute;fico. Pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha sumado una nueva amenaza, vinculada a la precarizaci&oacute;n de las condiciones laborales: los infartos y derrames cerebrales derivados del estr&eacute;s extremo.
    </p><p class="article-text">
        No todas las muertes laborales reciben atenci&oacute;n. Existen sectores donde la siniestralidad se oculta bajo un manto de invisibilidad. Trabajadoras del hogar expuestas a cargas f&iacute;sicas insoportables, migrantes en el campo sometidos a temperaturas extremas sin protecci&oacute;n adecuada, repartidores y conductores de plataforma obligados a jornadas extenuantes sin derechos laborales b&aacute;sicos. La falta de contratos formales, la ausencia de inspecciones y el miedo a represalias impiden que muchas v&iacute;ctimas de la precariedad puedan siquiera denunciar.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la vulnerabilidad social y la siniestralidad laboral van de la mano. Quienes trabajan en condiciones m&aacute;s precarias son quienes m&aacute;s riesgo corren, y son tambi&eacute;n quienes menos posibilidades tienen de exigir cambios. La intersecci&oacute;n de pobreza, migraci&oacute;n, g&eacute;nero y falta de derechos convierte a miles de personas en v&iacute;ctimas silenciosas de un sistema laboral que los desprotege.
    </p><p class="article-text">
        El discurso empresarial insiste en que los accidentes laborales son inevitables. Pero no lo son. Son el resultado directo de decisiones pol&iacute;ticas y empresariales que priorizan el ahorro de costes sobre la seguridad. La reducci&oacute;n de inspecciones, la insuficiencia de sanciones y la flexibilizaci&oacute;n del mercado laboral han creado un entorno donde las empresas saben que la impunidad est&aacute; garantizada.
    </p><p class="article-text">
        Las patronales, en lugar de asumir su responsabilidad, desv&iacute;an la atenci&oacute;n hacia debates artificiales como el absentismo laboral. Sin embargo, la verdadera crisis est&aacute; en la falta de inversi&oacute;n en prevenci&oacute;n, en la inexistencia de medidas de protecci&oacute;n reales y en la precarizaci&oacute;n de las condiciones de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es imprescindible que la Inspecci&oacute;n de Trabajo se refuerce con m&aacute;s personal, mayores recursos y sanciones severas para las empresas que incumplen las normativas de seguridad. Sin controles estrictos y penalizaciones ejemplares, la prevenci&oacute;n seguir&aacute; siendo un tr&aacute;mite burocr&aacute;tico sin impacto real.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas deben asumir su responsabilidad directa y no delegarla en una mara&ntilde;a de subcontratas. En sectores de alto riesgo, la subcontrataci&oacute;n en cadena debe prohibirse, garantizando que las empresas principales sean responsables de la seguridad de todas las personas trabajadoras en su &aacute;mbito de actividad.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente revisar los tiempos de trabajo y descanso. Jornadas extenuantes y ritmos de producci&oacute;n inhumanos est&aacute;n directamente relacionados con accidentes e infartos en el trabajo. La reducci&oacute;n de la jornada laboral y la implementaci&oacute;n de tiempos de descanso adecuados deben ser una prioridad.
    </p><p class="article-text">
        Los sectores m&aacute;s invisibilizados requieren protecci&oacute;n espec&iacute;fica. Trabajadoras del hogar, jornaleros y repartidores de plataformas digitales necesitan regulaciones que garanticen su seguridad y condiciones dignas. El Estado debe garantizar el acceso a la seguridad laboral para todas las personas, sin distinci&oacute;n de su tipo de contrato o situaci&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        La seguridad en el trabajo no puede depender solo de la voluntad de la empresa. Es imprescindible que las personas trabajadoras tengan voz en la prevenci&oacute;n de riesgos laborales. Los comit&eacute;s de seguridad y salud en las empresas deben fortalecerse y contar con poder vinculante, de la mano de los sindicatos y organizaciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es necesario un cambio cultural y pol&iacute;tico. La siniestralidad laboral no puede seguir siendo vista como un costo inevitable del modelo productivo. Debe ser considerada una emergencia social y pol&iacute;tica, que requiere respuestas contundentes y urgentes.
    </p><p class="article-text">
        Cada muerte en el trabajo es una injusticia que podr&iacute;a haberse evitado. No podemos normalizar que una persona pierda la vida cada tres horas mientras realiza su labor. No podemos seguir tolerando que el sistema laboral funcione como una m&aacute;quina de descartar vidas humanas en nombre de la rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la siniestralidad laboral no es solo una cuesti&oacute;n de derechos laborales: es una cuesti&oacute;n de justicia social y de dignidad humana. Necesitamos un cambio estructural urgente que no solo sancione a las empresas que ponen en riesgo a sus trabajadores, sino que transforme el modelo econ&oacute;mico para garantizar que el trabajo nunca m&aacute;s sea una sentencia de muerte.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de alzar la voz. Es hora de exigir que la vida est&eacute; por encima del beneficio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Redondo Benito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/siniestralidad-laboral-precio-vida-sistema-privilegia-beneficio_132_12053576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 06:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siniestralidad laboral, el precio de una vida en un sistema que privilegia el beneficio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Trabajo,Accidentes laborales,Salud mental,Empresas,Trabajadoras del hogar,Jornaleros,Siniestralidad laboral,Prevención de riesgos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inspecció a l'empresa d'un líder de Vox a Balears terroritza els seus caps: “Si et pregunten digues que treballes vuit hores”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/inspeccio-l-empresa-d-lider-vox-balears-terroritza-els-seus-caps-si-et-pregunten-digues-treballes-vuit-hores_1_11587627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89f461be-bc55-42d7-8970-d167f6c9b5f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inspecció a l&#039;empresa d&#039;un líder de Vox a Balears terroritza els seus caps: “Si et pregunten digues que treballes vuit hores”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigació oberta al voltant de les condicions laborals de Terracor ha generat nerviosisme a la cúpula de la companyia, de la qual ha intentat desvincular-se Toni Gili en l'assegurar que va deixar de ser soci a finals de juliol. L'empresa eludeix fer declaracions</p><p class="subtitle">Jornades de 17 hores i amuntegament: les condicions dels temporers a l'empresa d'un líder de Vox a Balears
</p></div><p class="article-text">
        Quan divendres passat els inspectors de Treball i la Policia Nacional <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-investiga-empresa-lider-vox-balears-explotacion-laboral_1_11580381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">van irrompre a les instal&middot;lacions de l'empresa Terracor </a>despr&eacute;s de la publicaci&oacute;, per part d'elDiario.es, de les seves <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/jornadas-17-horas-hacinamiento-condiciones-temporeros-empresa-lider-vox-balears_1_11578901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condicions laborals i de l'habitatge</a>, la por es va expandir per aquest conglomerat agr&iacute;cola mallorqu&iacute;. Les possibles conseq&uuml;&egrave;ncies de la investigaci&oacute; oberta despr&eacute;s de tenir coneixement el Ministeri d'Inclusi&oacute;, Seguretat Social i Migracions per un presumpte cas d'explotaci&oacute; laboral han fet que alguns caps, segons relaten els treballadors, intentin coaccionar el personal davant d'una possible inspecci&oacute;: &ldquo;Si et pregunten, tu digues que treballes vuit hores&rdquo;. Des de Terracor, no obstant, eludeixen fer declaracions sobre aix&ograve;.
    </p><p class="article-text">
        La realitat, reconeixen molts, &eacute;s una altra de ben diferent. Tal com ha pogut constatar aquest mitj&agrave;, els temporers van signar contractes per jornades de 40 hores setmanals, encara que la mitjana real de les treballades ronda les 70. &ldquo;En algunes empreses del grup ens diuen que treballar els diumenges &eacute;s opcional, en d'altres &eacute;s obligatori, per&ograve; nom&eacute;s de 7 a 12 del mat&iacute;&rdquo;, expliquen. Mentre que alguns han aconseguit una c&ograve;pia dels quadrants reals, altres asseguren que s'han vist &ldquo;for&ccedil;ats&rdquo; a signar-ne d'altres amb l'horari que els indicaven els seus caps. &ldquo;Arriben al mig de la jornada, no et donen temps a parar i et diuen '&iquest;per&ograve; per qu&egrave; el vols llegir? Si est&agrave; b&eacute;, tu signa'&rdquo;. Tal com va revelar elDiario.es, els documents mostren jornades de 13, 14 i fins a 17 hores en alguns casos, cosa que suposaria m&eacute;s del doble de la jornada legal.
    </p><p class="article-text">
        Segons ha pogut saber elDiario.es, la inspecci&oacute; de treball duta a terme la setmana passada &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/dirigente-balear-vox-reniega-empresa-acusada-explotacion-laboral-acude-inspeccion-trabajo_1_11581533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la qual va acudir el mateix Toni Gili</a>, secretari general de Vox a Balears, malgrat que, segons la seva versi&oacute;, va deixar de ser soci del grup a finals de juliol- ja ha tingut les primeres conseq&uuml;&egrave;ncies. D'una banda, almenys un dels temporers ha interposat de manera oficial una den&uacute;ncia davant de la Policia Nacional de Manacor per la seva situaci&oacute; laboral. De l'altra, una de les empreses investigades &ndash;Terracor agrupa fins a cinc companyies diferents&ndash; va anunciar als seus empleats que a partir d'ara treballaran nom&eacute;s vuit hores di&agrave;ries. &Eacute;s a dir, les que legalment estableix el contracte. &ldquo;Per&ograve; ens van advertir que s'havien acabat les hores extres, de manera que &eacute;s for&ccedil;a possible que a m&eacute;s ens abaixin el sou&rdquo;, assenyalen.
    </p><h2 class="article-text">Insults i pressions </h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute; oberta pel Govern ha generat nerviosisme a la c&uacute;pula de Terracor &ndash;una de la quatre <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">majors empreses agr&iacute;coles de Mallorca</span></a>- on, segons alguns dels seus empleats, els advertiments s&oacute;n constants. &ldquo;Quan vaig arribar fa quatre mesos vaig dir que jo no volia treballar els diumenges. El meu contracte no ho posava i aix&ograve; significava no tenir ni un dia lliure, per&ograve; aqu&iacute; va comen&ccedil;ar tot&rdquo;, recorda l'Enrique. Un nom fals amb qu&egrave; poder explicar la seva hist&ograve;ria.
    </p><p class="article-text">
        A partir d'aqu&iacute;, diu, el van posar a treballar sol, separat dels seus companys. Despr&eacute;s va arribar la &ldquo;pressi&oacute;&rdquo; i els objectius impossibles. Despr&eacute;s, els crits &ldquo;ets ximple&rdquo; perqu&egrave; no complia els objectius. Quan inevitablement va arribar l'accident laboral, el van acompanyar al centre de salut de Manacor i el van deixar sol, segons el relat. &ldquo;Com vaig dir que l'accident havia estat treballant, em van enviar a la m&uacute;tua i el cap es va enfadar perqu&egrave; no volen que diguem que ha estat treballant&rdquo;, afirma. A tot aix&ograve; s'hi va sumar el problema de no tenir encara la targeta sanit&agrave;ria perqu&egrave; els descompten del sou les hores que triguin a gestionar-la.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es s'ha posat en contacte amb Terracor per corroborar les queixes dels temporers, per&ograve; remeten al comunicat oficial que la setmana passada l'empresa va difondre despr&eacute;s de la publicaci&oacute; del reportatge d'elDiario.es. &ldquo;De moment, no farem m&eacute;s declaracions&rdquo;, assenyalen aquest mitj&agrave;. A la nota, la companyia assenyala que el grup sempre ha posat el seu afany &ldquo;a complir amb la normativa vigent&rdquo; i que compta amb &ldquo;l'aval&rdquo; d'Uni&oacute; de Pagesos. Aix&iacute; mateix, asseguren que l'empresa s'ha &ldquo;sotm&egrave;s i superat&rdquo; verificacions dels allotjaments de temporers per part de la Coordinadora d'Organitzacions d'Agricultors i Ramaders (COAG). Tot i aix&ograve;, no concreten si les instal&middot;lacions revisades van ser les mateixes a qu&egrave; fa refer&egrave;ncia el reportatge d'elDiario.es. Per part seva, Gili assegura que no &eacute;s soci de l'empresa des del mes de juliol passat.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;A l'&uacute;ltim que va parlar el van enviar a Col&ograve;mbia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Tot i que &eacute;s la primera vegada que la den&uacute;ncia dels temporers colombians ha desembocat en una investigaci&oacute;, les queixes internes a Terracor existeixen des de fa temps. Algunes, tamb&eacute;, perqu&egrave;, malgrat que el seu conveni estableix que arriben per treballar a la temporada agr&iacute;cola, l'empresa ha destinat diversos dels treballadors de temporada com a ajudants de cuina del seu restaurant.
    </p><p class="article-text">
        L'amena&ccedil;a ha estat una de les formes amb qu&egrave; s'ha intentat contenir el descontentament de la plantilla de temporada. &ldquo;Ens diuen 'et deixo una setmana a la casa' &ndash;cosa que suposaria una setmana sense feina i sou a la casa que comparteixen entre deu persones- i despr&eacute;s et mano de tornada&rdquo;, asseguren. El xantatge de tornar-los al seu pa&iacute;s &eacute;s sovint sobre la taula. Tant que ja s'ha est&egrave;s entre els mateixos companys. &ldquo;A l'&uacute;ltim que va parlar el van enviar per Col&ograve;mbia&rdquo;, adverteixen els que arriben per primera vegada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosaltres vam caure innocents, no sab&iacute;em res de l'empresa. Fa anys que contracten colombians, per&ograve; a la tornada ning&uacute; no explica res per por&rdquo;, explica Ricardo, un altre dels temporers. La veritat &eacute;s que tant si els acomiaden com si &eacute;s un d'ells qui renuncia, la seva situaci&oacute; legal es torna for&ccedil;a complicada, ja que el conveni pel qual arriben a Espanya lliga els seus permisos a l'empresa per a la qual treballen. &ldquo;De fet ens terroritzen dient que si no treballem durant quatre anys per a ells perdrem el NIE perqu&egrave; van ser ells els que ens van empadronar&rdquo;, afegeixen.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Uni&oacute; de Pagesos no avala res&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la publicaci&oacute; del reportatge d'elDiario.es i despr&eacute;s que Terracor assegur&eacute;s que compta &ldquo;amb l'aval d'Uni&oacute; de Pagesos&rdquo; -un dels dos sindicats agr&iacute;coles que hi ha a Mallorca-, at&egrave;s que supervisen &ldquo;el compliment de totes les normatives&rdquo;, el seu coordinador, Joan Gai&agrave;, puntualitza que l'&uacute;nica tasca del sindicat dins del conveni &eacute;s la gesti&oacute; i la tramitaci&oacute; dels permisos per a l'arribada dels temporers. &ldquo;Actuem com una gestoria, nosaltres no avalem res perqu&egrave; no som una entitat certificadora&rdquo;, corregeix.
    </p><p class="article-text">
        Gai&agrave; assenyala que cal que a Balears s'obri el debat de la situaci&oacute; dels temporers, que qualifica de &ldquo;drama social&rdquo;. &ldquo;D'una banda, perqu&egrave; fa vint anys que v&eacute;nen i no l'hem pogut solucionar. De l'altra perqu&egrave; es podria preguntar com pot ser que l'agricultura depengui de la m&agrave; d'obra exterior. &Eacute;s una cosa dram&agrave;tica que no siguem capa&ccedil;os de donar feina aqu&iacute;&rdquo;, assenyala en refer&egrave;ncia al fet que tots els contractes de temporers s'ofereixen primer al servei balear d'ocupaci&oacute;, el SOIB, per&ograve; queden deserts.
    </p><p class="article-text">
        Segons el coordinador d'Uni&oacute; de Pagesos, el panorama dels temporers a Mallorca &ldquo;no &eacute;s tan greu&rdquo; com a Andalusia, ja que la gran majoria estan regularitzats i arriben amb contracte. &ldquo;De fet hi ha experi&egrave;ncies molt positives que s&oacute;n les que hem de reivindicar&rdquo;, subratlla. Pel que fa als allotjaments, reconeix que la normativa &eacute;s &ldquo;molt laxa&rdquo;, cosa que pot desembocar en situacions residencials amb est&agrave;ndards molt per sota del desitjable.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tens m&eacute;s informaci&oacute; sobre aquest cas o situacions similars, escriu-nos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Jurado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/inspeccio-l-empresa-d-lider-vox-balears-terroritza-els-seus-caps-si-et-pregunten-digues-treballes-vuit-hores_1_11587627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Aug 2024 16:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inspecció a l'empresa d'un líder de Vox a Balears terroritza els seus caps: “Si et pregunten digues que treballes vuit hores”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación laboral,Jornaleros,Trabajo,Vox,Precariedad laboral,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inspección a la empresa de un líder de Vox en Balears aterroriza a sus jefes: “Si te preguntan di que trabajas ocho horas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inspeccion-empresa-lider-vox-balears-aterroriza-jefes-si-preguntan-di-ocho-horas_1_11585279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89f461be-bc55-42d7-8970-d167f6c9b5f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inspección a la empresa de un líder de Vox en Balears aterroriza a sus jefes: “Si te preguntan di que trabajas ocho horas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación abierta en torno a las condiciones laborales de Terracor ha generado nerviosismo en la cúpula de la compañía, de la que ha intentado desvincularse Toni Gili al asegurar que dejó de ser socio a finales de julio. La empresa elude hacer declaraciones</p><p class="subtitle">Jornadas de 17 horas y hacinamiento: las condiciones de los temporeros en la empresa de un líder de Vox en Balears
</p></div><p class="article-text">
        Cuando el pasado viernes los inspectores de Trabajo y la Polic&iacute;a Nacional <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-investiga-empresa-lider-vox-balears-explotacion-laboral_1_11580381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irrumpieron en las instalaciones de la empresa Terracor </a>tras la publicaci&oacute;n, por parte de elDiario.es, de sus <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/jornadas-17-horas-hacinamiento-condiciones-temporeros-empresa-lider-vox-balears_1_11578901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condiciones laborales y habitacionales</a>, el miedo se expandi&oacute; por este conglomerado agr&iacute;cola mallorqu&iacute;n. Las posibles consecuencias de la investigaci&oacute;n abierta tras tener conocimiento el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones por un presunto caso de explotaci&oacute;n laboral han llevado a que algunos jefes, seg&uacute;n relatan los trabajadores, intenten coaccionar al personal ante una posible inspecci&oacute;n: &ldquo;Si te preguntan, t&uacute; di que trabajas ocho horas&rdquo;. Desde Terracor, sin embargo, eluden hacer declaraciones al respecto.
    </p><p class="article-text">
        La realidad, reconocen muchos, es otra bien distinta. Tal como ha podido constatar este medio, los temporeros firmaron contratos por jornadas de 40 horas semanales, aunque la media real de las trabajadas ronda las 70. &ldquo;En algunas empresas del grupo nos dicen que trabajar los domingos es opcional, en otras es obligatorio, pero s&oacute;lo de 7 a 12 de la ma&ntilde;ana&rdquo;, explican. Mientras que algunos han conseguido una copia de los cuadrantes reales, otros aseguran que se han visto &ldquo;forzados&rdquo; a firmar otros con el horario que les indicaban sus jefes. &ldquo;Llegan en mitad de la jornada, no te dan tiempo a parar y te dicen &lsquo;&iquest;pero para qu&eacute; lo quieres leer? Si est&aacute; bien, t&uacute; firma&rsquo;&rdquo;. Tal y como revel&oacute; elDiario.es, los documentos muestran jornadas de 13, 14 y hasta 17 horas en algunos casos, lo cual supondr&iacute;a m&aacute;s del doble de la jornada legal. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha podido saber elDiario.es, la inspecci&oacute;n de trabajo llevada a cabo la pasada semana &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/dirigente-balear-vox-reniega-empresa-acusada-explotacion-laboral-acude-inspeccion-trabajo_1_11581533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la que acudi&oacute; el propio Toni Gili</a>, secretario general de Vox en Balears, pese a que, seg&uacute;n su versi&oacute;n, dej&oacute; de ser socio del grupo a finales de julio- ya ha tenido las primeras consecuencias. Por un lado, al menos uno de los temporeros ha interpuesto de manera oficial una denuncia ante la Polic&iacute;a Nacional de Manacor por su situaci&oacute;n laboral. Por otro, una de las empresas investigadas &ndash;Terracor agrupa hasta cinco compa&ntilde;&iacute;as diferentes- anunci&oacute; a sus empleados que a partir de ahora trabajar&aacute;n solo ocho horas diarias. Es decir, las que legalmente establece su contrato. &ldquo;Pero nos advirtieron de que se hab&iacute;an acabado las horas extras, con lo que es bastante posible que adem&aacute;s nos bajen el sueldo&rdquo;, se&ntilde;alan. 
    </p><h2 class="article-text">Insultos y presiones </h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n abierta por el Gobierno ha generado nerviosismo en la c&uacute;pula de Terracor &ndash;una de la cuatro <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">mayores empresas agr&iacute;colas de Mallorca</span></a>- donde, seg&uacute;n algunos de sus empleados, las advertencias son constantes. &ldquo;Cuando llegu&eacute; hace cuatro meses dije que yo no quer&iacute;a trabajar los domingos. Mi contrato no lo pon&iacute;a y eso significaba no tener ni un d&iacute;a libre, pero ah&iacute; empez&oacute; todo&rdquo;, recuerda Enrique. Un nombre falso con el que poder contar su historia. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, dice, le pusieron a trabajar solo, separado de sus compa&ntilde;eros. Luego lleg&oacute; la &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; y los objetivos imposibles. Despu&eacute;s, los gritos de &ldquo;eres tonto&rdquo; porque no cumpl&iacute;a los objetivos. Cuando inevitablemente lleg&oacute; el accidente laboral, le acompa&ntilde;aron al centro de salud de Manacor y le dejaron solo, seg&uacute;n su relato. &ldquo;Como dije que el accidente hab&iacute;a sido trabajando, me mandaron a la mutua y ah&iacute; el jefe se enfad&oacute; porque no quieren que digamos que ha sido trabajando&rdquo;, afirma. A todo eso se sum&oacute; el problema de no tener a&uacute;n la tarjeta sanitaria porque les descuentan del sueldo las horas que tarden en gestionarla.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se ha puesto en contacto con Terracor para corroborar las quejas de los temporeros, pero remiten al comunicado oficial que la semana pasada la empresa difundi&oacute; tras la publicaci&oacute;n del reportaje de elDiario.es. &ldquo;De momento, no haremos m&aacute;s declaraciones&rdquo;, se&ntilde;alan a este medio. En la nota, la compa&ntilde;&iacute;a se&ntilde;ala que el grupo siempre ha puesto su empe&ntilde;o &ldquo;en cumplir con la normativa vigente&rdquo; y que cuenta con &ldquo;el aval&rdquo; de Uni&oacute; de Pagesos. Asimismo, aseguran que la empresa se ha &ldquo;sometido y superado&rdquo; verificaciones de los alojamientos de temporeros por parte de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG). Sin embargo, no concretan si las instalaciones revisadas fueron las mismas a las que hace referencia el reportaje de elDiario.es. Por su parte, Gili asegura que no es socio de la empresa desde el pasado mes de julio. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Al &uacute;ltimo que habl&oacute; lo mandaron a Colombia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pese a que es la primera vez que la denuncia de los temporeros colombianos ha desembocado en una investigaci&oacute;n, las quejas internas en Terracor existen desde hace tiempo. Algunas de ellas, tambi&eacute;n, porque, pese a que su convenio establece que llegan para trabajar en la temporada agr&iacute;cola, la empresa ha destinado a varios de los trabajadores de temporada como ayudantes de cocina de su restaurante.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;amenaza&rdquo; ha sido una de las formas con las que se ha intentado contener el descontento de la plantilla de temporada. &ldquo;Nos dicen &lsquo;te dejo una semana en la casa' &ndash;lo que supondr&iacute;a una semana sin empleo y sueldo en la casa que comparten entre diez personas- y luego te mando de vuelta&rdquo;, aseguran. El chantaje de devolverlos a su pa&iacute;s est&aacute; a menudo sobre la mesa. Tanto que ya se ha extendido entre los propios compa&ntilde;eros. &ldquo;Al &uacute;ltimo que habl&oacute; lo mandaron pa' Colombia&rdquo;, advierten a quienes llegan por primera vez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros ca&iacute;mos inocentes, no sab&iacute;amos nada de la empresa. Llevan a&ntilde;os contratando colombianos, pero a la vuelta nadie cuenta nada por miedo&rdquo;, explica Ricardo, otro de los temporeros. Lo cierto es que tanto si les despiden como si es uno de ellos quien renuncia, su situaci&oacute;n legal se vuelve bastante complicada, ya que el convenio por el que llegan a Espa&ntilde;a liga sus permisos a la empresa para la que trabajan. &ldquo;De hecho nos aterrorizan diciendo que si no trabajamos durante cuatro a&ntilde;os para ellos perderemos el NIE porque fueron ellos los que nos empadronaron&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Uni&oacute; de Pagesos no avala nada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n del reportaje de elDiario.es y despu&eacute;s de que Terracor asegurase que cuenta &ldquo;con el aval de Uni&oacute; de Pagesos&rdquo; -uno de los dos sindicatos agr&iacute;colas que existen en Mallorca-, dado que supervisan &ldquo;el cumplimiento de todas las normativas&rdquo;, su coordinador, Joan Gai&agrave;, puntualiza que la &uacute;nica labor del sindicato dentro del convenio es la gesti&oacute;n y tramitaci&oacute;n de los permisos para la llegada de los temporeros. &ldquo;Actuamos como una gestor&iacute;a, nosotros no avalamos nada porque no somos una entidad certificadora&rdquo;, corrige.
    </p><p class="article-text">
        Gai&agrave; se&ntilde;ala que es necesario que en Balears se abra el debate de la situaci&oacute;n de los temporeros, que califica de &ldquo;drama social&rdquo;. &ldquo;Por un lado, porque hace veinte a&ntilde;os que vienen y no hemos podido solucionarla. Por otro porque cabr&iacute;a preguntarse c&oacute;mo puede ser que la agricultura dependa de la mano de obra exterior. Es algo dram&aacute;tico que no seamos capaces de dar trabajo aqu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala en referencia a que todos los contratos de temporeros se ofrecen primero al servicio balear de empleo, el SOIB, pero quedan desiertos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el coordinador de Uni&oacute; de Pagesos, el panorama de los temporeros en Mallorca &ldquo;no es tan grave&rdquo; como en Andaluc&iacute;a, ya que la gran mayor&iacute;a est&aacute;n regularizados y llegan con contrato. &ldquo;De hecho hay experiencias muy positivas que son las que debemos reivindicar&rdquo;, subraya. En lo que se refiere a los alojamientos, reconoce que la normativa es &ldquo;muy laxa&rdquo;, lo cual puede desembocar en situaciones habitacionales con est&aacute;ndares muy por debajo de lo deseable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre este caso o situaciones similares, escr&iacute;benos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Jurado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inspeccion-empresa-lider-vox-balears-aterroriza-jefes-si-preguntan-di-ocho-horas_1_11585279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Aug 2024 15:09:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación laboral,Jornaleros,Trabajo,Vox,Precariedad laboral,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dirigente balear de Vox reniega de la empresa acusada de explotación laboral pero acude a la inspección de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/dirigente-balear-vox-reniega-empresa-acusada-explotacion-laboral-acude-inspeccion-trabajo_1_11581533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8c3db73-ba21-44d6-a627-b8c078317780_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100225.jpg" width="842" height="474" alt="El dirigente balear de Vox reniega de la empresa acusada de explotación laboral pero acude a la inspección de trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toni Gili asegura que se desvinculó de Terracor en julio, pero este viernes ha asistido a la inspección de trabajo abierta tras el reportaje de este medio. Además, elDiario.es publica nuevas fotografías que demuestran que las condiciones precarias en el recinto se dan desde hace al menos un año y el cuadrante con jornadas de 17 horas es de mayo, cuando según su propia versión seguía siendo socio</p><p class="subtitle">Jornadas de 17 horas y hacinamiento: las condiciones de los temporeros en la empresa de un líder de Vox en Balears</p></div><p class="article-text">
        En un intento de desvincularse del caso de los temporeros agr&iacute;colas de Terracor, el secretario general de Vox en Balears, adem&aacute;s de conseller del Consell de Mallorca, Toni Gili, ha explicado a EFE que el pasado julio dej&oacute; su participaci&oacute;n en una de las empresas que forman parte del grupo Terracor, al que el Gobierno investiga ahora por una posible explotaci&oacute;n laboral despu&eacute;s del reportaje publicado por <a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Una baja que a&uacute;n no ha demostrado de manera oficial y que, en cualquier caso, es posterior a las condiciones laborales y habitacionales precarias recogidas por este medio.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la vinculaci&oacute;n de Gili con el grupo Terracor ha continuado despu&eacute;s de su presunta &lsquo;baja&rsquo;. De hecho, algunos testigos han remitido a elDiario.es datos e im&aacute;genes que demuestran que hoy viernes tambi&eacute;n ha estado presente en las instalaciones de la empresa en Manacor mientras la Delegaci&oacute;n de Gobierno en Baleares y la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-investiga-empresa-lider-vox-balears-explotacion-laboral_1_11580381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inspecci&oacute;n de Trabajo </a>gestionaban las actuaciones para aclarar la situaci&oacute;n de los trabajadores. Adem&aacute;s, durante una de las visitas realizadas por elDiario.es al alojamiento de los temporeros esta misma semana, cuando seg&uacute;n Gili &eacute;l ya no estaba vinculado a Terracor, los empleados no s&oacute;lo indicaron a los periodistas que deb&iacute;an hablar con Toni Gili como uno de los responsables de la empresa, sino que hac&iacute;a apenas veinte minutos que hab&iacute;a abandonado el lugar. 
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                Las condiciones habitacionales denunciadas esta semana llevan ocurriendo desde hace al menos un año cuando, según el propio Gili, sí era socio de Terracor (fotografía de 2023)                            </span>
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                    alt="Según la versión de los temporeros, su salario ronda los 6 euros la hora y en sus jornadas lo “normal” es que trabajen doce horas (fotografía de 2023)"
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                Según la versión de los temporeros, su salario ronda los 6 euros la hora y en sus jornadas lo “normal” es que trabajen doce horas (fotografía de 2023)                            </span>
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        En declaraciones a Efe, Gili ha manifestado que, &ldquo;como trabajador aut&oacute;nomo prestaba sus servicios en el control de plagas y enfermedades&rdquo; y que sus funciones se limitaban &ldquo;al asesoramiento t&eacute;cnico agr&iacute;cola&rdquo;, sin tener ninguna responsabilidad en la contrataci&oacute;n de personal. La realidad es que este mismo jueves, antes de la publicaci&oacute;n del reportaje, elDiario.es consult&oacute; el organigrama del grupo Terracor en su p&aacute;gina web, en el que figuraba de forma clara que Toni Gili era &ldquo;socio&rdquo; adem&aacute;s de &ldquo;responsable del &aacute;rea de Innovaci&oacute;n y Producci&oacute;n de verduras&rdquo;. Ni &eacute;l ni la responsable de Comunicaci&oacute;n del grupo desmintieron este punto cuando fueron consultados por elDiario.es. Sin embargo, este organigrama ha desaparecido por completo tras la difusi&oacute;n del reportaje.
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                Otra de las estancias de Terracor (fotografía de 2023)                            </span>
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                Una de las dependencias en las que viven y trabajan los temporeros de Terracor (fotografía de 2023)                            </span>
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        Por otro lado, elDiario.es tiene constancia de que las condiciones habitacionales denunciadas esta semana en su reportaje llevan ocurriendo desde hace al menos un a&ntilde;o cuando, seg&uacute;n el propio Gili, s&iacute; era socio de Terracor. En 2023 periodistas de elDiario.es realizaron una primera visita a los alojamientos y vieron su situaci&oacute;n precaria y casi insalubre, como muestran las siguientes im&aacute;genes que hoy se hacen p&uacute;blicas. Ya entonces, recibieron unas primeras informaciones que aseguraban que los trabajadores pagaban 80 euros por estas infraviviendas y que algunos compart&iacute;an casetas prefabricadas entre hasta tres personas. De hecho, la existencia de esta suerte de poblado en una finca situada a escasos kil&oacute;metros de Manacor era tambi&eacute;n conocida por algunos de los vecinos, tal como confirmaron a elDiario.es
    </p><p class="article-text">
        Cuando en agosto de 2023 elDiario.es public&oacute; un <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportaje sobre la llegada de temporeros agr&iacute;colas</a> colombianos a Mallorca, los periodistas recorrieron las instalaciones de Terracor junto al propio Toni Gili, quien ofreci&oacute; todo lujo de detalles sobre c&oacute;mo hab&iacute;a evolucionado la situaci&oacute;n de los trabajadores de temporada en la empresa y en la isla. &ldquo;El problema en Balears es que coincide la temporada alta tur&iacute;stica con la agr&iacute;cola y eso hace que la competencia por los trabajadores sea muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; entonces.
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                    alt="Ya han comenzado las actuaciones para inspeccionar la situación de los trabajadores temporeros de Terracor (fotografía de 2023)"
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                Ya han comenzado las actuaciones para inspeccionar la situación de los trabajadores temporeros de Terracor (fotografía de 2023)                            </span>
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        Desde entonces, elDiario.es ha hecho diversas gestiones para confirmar tanto la situaci&oacute;n habitacional como laboral de estos empleados. Cabe recordar que muchos de estos temporeros &ndash;que llegan a trabajar hasta nueve meses en Mallorca- comenzaron en la empresa el pasado mes de abril y que los documentos de cuando los temporeros llegaron a la empresa facilitados a este peri&oacute;dico tambi&eacute;n est&aacute;n fechados en los meses en que Gili, seg&uacute;n su propia declaraci&oacute;n, s&iacute; era socio de Terracor. Este es el caso del cuadrante de horarios publicado en el reportaje y correspondiente a mayo de 2024, en el que la mayor&iacute;a de jornadas son de 12 horas, pero se encuentran otras de hasta 17.Seg&uacute;n ha podido saber elDiario.es, este viernes han comenzado ya las actuaciones para inspeccionar la situaci&oacute;n de los trabajadores temporeros de Terracor. Adem&aacute;s de la presencia del propio Gili, una de las primeras actuaciones de la empresa ha sido adelantar el final de la jornada de muchos de sus empleados a las 15 horas, seg&uacute;n han explicado algunos testigos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Terracor ha emitido un comunicado este viernes en el que se&ntilde;ala que el grupo siempre ha puesto su empe&ntilde;o &ldquo;en cumplir con la normativa vigente&rdquo; y que cuenta con &ldquo;el aval&rdquo; de Uni&oacute; de Pagesos. Asimismo, aseguran que la empresa se ha &ldquo;sometido y superado&rdquo; verificaciones de los alojamientos de temporeros por parte de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganadores (COAC). Sin embargo, no concretan si las instalaciones revisadas fueron las mismas a las que hace referencia el reportaje de elDiario.es
    </p><p class="article-text">
        En su nota, Terracor no ha desmentido ni negado ninguna de las informaciones reveladas por elDiario.es y, de hecho, ha confirmado que durante este viernes se ha realizado una inspecci&oacute;n de Trabajo que, seg&uacute;n aclaran, ha concluido sin medidas cautelares. Por &uacute;ltimo, se&ntilde;alan que Gili, tal como &eacute;l mismo ha aclarado despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del art&iacute;culo, &ldquo;dej&oacute; de formar parte de la propiedad del Grupo Terracor&rdquo; el pasado mes de julio, pese a que figuraba en su p&aacute;gina web como uno de los cinco socios del conglomerado incluso este mismo jueves 8 de agosto.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Jurado, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/dirigente-balear-vox-reniega-empresa-acusada-explotacion-laboral-acude-inspeccion-trabajo_1_11581533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2024 17:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dirigente balear de Vox reniega de la empresa acusada de explotación laboral pero acude a la inspección de trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación laboral,Vox,Jornaleros,Inspección de Trabajo,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jornades de 17 hores i amuntegament: les condicions dels temporers a l'empresa d'un líder de Vox a Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/jornades-17-hores-i-amuntegament-les-condicions-dels-temporers-l-empresa-d-lider-vox-balears_1_11579198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f7b18b6-9a03-414b-bdc9-4d1999144030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jornades de 17 hores i amuntegament: les condicions dels temporers a l&#039;empresa d&#039;un líder de Vox a Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretari general del partit a les Illes és un dels socis de Terracor, els treballadors dels quals viuen en cases prefabricades o campaments precaris. "Em fa vergonya explicar-li-ho als meus amics. No els he enviat cap foto i només els he dit que les condicions no eren molt aptes", comenta un afectat
</p><p class="subtitle">Viure del camp a Mallorca no és possible sense subvencions</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que em pot perjudicar perqu&egrave; igual no donen una bona refer&egrave;ncia de mi i l'any que ve&hellip; Per&ograve; vull que es doni a con&egrave;ixer la realitat, que les noves persones que vinguin no hagin d'estavellar-se contra el mur amb el qual ens donem nosaltres&rdquo;, assumeix Fernando. El seu nom &eacute;s fals perqu&egrave;, d'una altra forma, la seva hist&ograve;ria no podria contar-se. La hist&ograve;ria de les condicions en les quals viuen i treballen els temporers de&nbsp;Terracor&nbsp;que han comptat la seva viv&egrave;ncia a elDiario.es. Aquest conglomerat mallorqu&iacute; est&agrave; format per sis empreses dedicades al cultiu i venda de fruites i verdures. En el seu organigrama figuren cinc socis. Un d'ells, el secretari general de Vox en&nbsp;Balears&nbsp;i conseller del Consell de Mallorca, Toni&nbsp;Gili.
    </p><p class="article-text">
        A 8.000 quil&ograve;metres del seu pa&iacute;s i sense m&eacute;s contactes que els seus propis companys, la majoria se senten atrapats en un panorama que no saben molt b&eacute; com resoldre. &ldquo;Alguns hem demanat un augment de sou que se'ns ha denegat, i tamb&eacute; hem parlat amb associacions de colombians aqu&iacute; perqu&egrave; ens puguin tirar una m&agrave;, per&ograve; de moment no hi ha hagut cap millora&rdquo;, afirma un altre dels afectats.
    </p><p class="article-text">
        La realitat que expliquen els temporers de&nbsp;Terracor&nbsp;&eacute;s que les condicions no s&oacute;n falagueres: segons la seva versi&oacute;, el seu salari ronda els 6 euros l'hora i en les seves jornades el &ldquo;normal&rdquo; &eacute;s que treballin dotze hores. En el quadrant del mes de maig que un dels empleats mostra a elDiario.es figuren tamb&eacute; jornades de 13, 14 i fins i tot 17 hores. En les n&ograve;mines consultades no apareixen hores extra remunerades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Quadrant d&#039;hores d&#039;un dels temporers de Terracor.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El Ministeri d'Inclusi&oacute;, Seguretat Social i Migracions, quan ha tingut coneixement dels fets, a trav&eacute;s de la seva Secretaria d'Estat de Migracions, ha actuat. En coordinaci&oacute; amb la de Delegaci&oacute; del Govern en&nbsp;Balears, ha localitzat a l'empresa i, una vegada realitzat aquest tr&agrave;mit, ha notificat la den&uacute;ncia a Inspecci&oacute; de Treball perqu&egrave; acudeixi i realitzi la visita pertinent de cara a, si &eacute;s el cas, depurar responsabilitats.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es va intentar posar-se en contacte amb Toni&nbsp;Gili&nbsp;abans de la publicaci&oacute; d'aquest reportatge, per&ograve; el pol&iacute;tic deriv&agrave; la consulta a la responsable de comunicaci&oacute; del grup, qui va especificar que l'any passat l'empresa va superar una inspecci&oacute; en els allotjaments dels temporers, per&ograve; no ha sabut concretar quin organisme es va encarregar d'aquesta inspecci&oacute; ni quines van ser les instal&middot;lacions revisades. &ldquo;Els treballadors no tenen cap luxe, &eacute;s cert, per&ograve; complim la normativa&rdquo;, afegeix. Tampoc ha pogut proporcionar informaci&oacute; sobre les condicions laborals ni les jornades de treball actuals dels empleats. &ldquo;El problema en&nbsp;Balears&nbsp;&eacute;s que coincideix la temporada alta tur&iacute;stica amb l'agr&iacute;cola i aix&ograve; fa que la compet&egrave;ncia pels treballadors sigui molt fort&rdquo;, explicava<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en un reportatge anterior&nbsp;Gili</a>, enginyer t&egrave;cnic agr&iacute;cola i responsable d'Innovaci&oacute; i Producci&oacute; de la companyia.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, despr&eacute;s de la publicaci&oacute; del reportatge, Terracor ha em&egrave;s un comunicat en qu&egrave; assenyala que el grup sempre ha posat el seu afany &ldquo;a complir amb la normativa vigent&rdquo; i que compta amb &ldquo;l'aval&rdquo; d'Uni&oacute; de Pagesos. Aix&iacute; mateix, asseguren que l'empresa s'ha &ldquo;som&egrave;s i superat&rdquo; verificacions dels allotjaments de temporers per part de la Coordinadora d'Organitzacions d'Agricultors i Guanyadors (COAC). Tot i aix&ograve;, no concreten si les instal&middot;lacions revisades van ser les mateixes a qu&egrave; fa refer&egrave;ncia el reportatge d'elDiario.es. Per part seva, Gili ha assegurat que no &eacute;s soci de l'empresa des del mes de juliol passat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un dels banys ubicats a un dels contenidors prefabricats de l&#039;empresa.                            </span>
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                La brutícia s&#039;acumula als lavabos habilitats per als treballadors.                            </span>
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        Al migdia, el sol d'agost cau a plom sobre la carretera de Manacor. Una recta gaireb&eacute; infinita d'asfalt flanquejada per camps on destaca un hivernacle blanc amb el logotip de Terracor. A sota, una frase: &ldquo;Agricultura d'aqu&iacute;, del dia&rdquo;. El que s'aixeca darrere -un diria que estrat&egrave;gicament amagada- &eacute;s precisament una de les dues instal&middot;lacions on l'empresa allotja els seus temporers. &ldquo;La primera vegada que vaig venir, ja fa gaireb&eacute; vint anys, s&iacute; que em va sorprendre. Ara ja&hellip;&rdquo;, reconeix un dels treballadors abans d'encongir-se d'espatlles.
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                El lema de Terracor: “Agricultura d&#039;aquí, del dia”.                            </span>
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        Entre hivernacles d'hortalisses i planta arom&agrave;tiques s'aixeca una gran nau de pedra. Al lateral el buit de l'antiga porta dona pas a una mena de sal&oacute; tan precari com els terres i les parets sense acabar. M&eacute;s al fons, sobre un terra ja enrajolat, s'arriba a la cuina&nbsp;i a&nbsp;la successi&oacute; de fogons i prestatgeries que guarden el menjar i estris de les 28 persones que hi viuen. Algunes treballadores permanents de l'empresa.
    </p><p class="article-text">
        Les habitacions s&oacute;n de l'altra banda, on la nau adquireix m&eacute;s l'aspecte d'una antiga casa mallorquina de camp i encara conserva part de l'encallat de les parets. All&agrave; on hi havia espai s'ha col&middot;locat un llit. Fins i tot a l'antic sal&oacute;. Les habitacions compartides se succeeixen a un costat&nbsp;i a&nbsp;l'altre. Algunes amb la porta oberta perqu&egrave; &eacute;s l'&uacute;nica ventilaci&oacute; que tenen, d'altres amb finestres tapiades per panells de fusta. En una encara dormen els que han cobert el torn nocturn: des de les sis de la tarda fins a les sis del mat&iacute; per preparar les comandes dels hotels.
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                Habitació dels temporers que no dormen als contenidors.                            </span>
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            <span class="title">
                Detall de pertinences a una de les habitacions.                            </span>
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        Tot el conjunt t&eacute; un aspecte atrotinat. Els socis de l'empresa ho coneixen b&eacute;. Fa tot just vint minuts que Toni Gili ha marxat. Els cables pengen de les bigues, les columnes que sostenen l'immens porxo estan esquerdades i corcades. Sota el sostre hi conviuen rentadores, cadires, extintors i cartells que indiquen que est&agrave; prohibit fumar. Aqu&iacute; i all&agrave; s'acumulen caixes buides de fruita, bidons de Repsol i garrafes amb els productes utilitzats als hivernacles, alguns dels quals s&oacute;n a escassos metres de les habitacions. A m&eacute;s de la desena de sacs d'escombraries amuntegats al costat del mur exterior, un altre dels espais en pitjor estat &eacute;s un cobert en qu&egrave; tamb&eacute; s'ha habilitat un dormitori al costat d'un embull de cables, canonades, m&agrave;negues i ferros de m&eacute;s d'un metre d'al&ccedil;ada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quan ens contracten ens diuen que tindrem allotjament, per&ograve; no com ser&agrave;. Despr&eacute;s quan arribes tampoc tries si ets a la casa o als <em>contenidors, </em>per&ograve; tots paguem el mateix: 80 euros al mes&rdquo;, explica un dels temporers. Una quantitat que l'empresa els descompta directament de la n&ograve;mina i que suposa uns ingressos mensuals de 2.240 euros nom&eacute;s amb aquestes instal&middot;lacions. Tamb&eacute; inclou els serveis d'electricitat i aigua, de fet tamb&eacute; tenen aigua corrent, &ldquo;per&ograve; no &eacute;s apta per al consum&rdquo;, diuen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quan ens contracten ens diuen que tindrem allotjament, però no com serà. Després quan arribes tampoc tries si ets a la casa o en els contenidors, però tots paguem el mateix: 80 euros al mes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Temporer</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Deixalles i cables s&#039;acumulen al mateix cobert on estenen la roba.                            </span>
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                Cadires i butaques dels temporers, juntament amb tovalloles i robes penjades.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Prefabricats i la crisi de l'habitatge</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Jo no visc aix&iacute; al meu pa&iacute;s, jo tinc una casa, per&ograve; no est&agrave; tan malament. Al final es tracta de no gastar gaire i poder enviar a casa tots els diners possibles&rdquo;, explica una treballadora. Alguns han tret el cap al mercat immobiliari de Mallorca -on la mitjana del lloguer supera ja els 1.400 euros- i han tornat horroritzats i encara m&eacute;s resignats. D'una banda, la crisi de l'habitatge fa pr&agrave;cticament impossible plantejar-se qualsevol alternativa. De l'altra, per als qui han arribat emparats per l'ordre del Ministeri d'Inclusi&oacute;, Seguretat Social i Migracions, que regula la gesti&oacute; col&middot;lectiva de contractacions en origen, la posada a disposici&oacute; del treballador d'un allotjament adequat &eacute;s una de les obligacions de l'empresari. Un allotjament que ha de complir, diu l'article 2, les condicions d'&ldquo;habitabilitat i higiene adequades&rdquo;. El seu compliment, afegeix, &ldquo;podr&agrave; ser objecte de certificaci&oacute; i/o verificaci&oacute;&rdquo;. Per&ograve; entre la temporada 2023 i 2024 no hi ha const&agrave;ncia oficial que alg&uacute; hagi inspeccionat les instal&middot;lacions de Terracor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sincerament, jo esperava una mica millor. Els meus amics es van inscriure per a altres llocs a Espanya i van arribar abans&rdquo;, relata un altre dels temporers. Les fotografies que li van enviar quan encara ell era a Col&ograve;mbia eren les d'un apartament &ldquo;normal&rdquo; compartit. All&ograve; el va animar a fer el pas. Tenia experi&egrave;ncia al camp i passar nou mesos en una illa del Mediterrani no sonava malament. La seva intenci&oacute; era aconseguir diners per poder tornar a la Universitat &ndash;va haver d'abandonar Medicina per manca de recursos&ndash; i ajudar tamb&eacute; la seva germana a pagar els estudis. &ldquo;En arribar vaig veure que tot era diferent, per&ograve; no em vaig plantejar anar-me'n. A Col&ograve;mbia diem 'ja que fiquem les potes, fiquem tamb&eacute; el cos&rdquo;, recorda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un dels treballadors va haver d&#039;abandonar la carrera de Medicina a Colòmbia per falta de recursos i va decidir venir a Mallorca per a aconseguir diners. Quan li van ensenyar les fotografies dels apartaments, assegura que eren &#039;normals&#039;. No obstant això, diu que &#039;en arribar&#039; es va adonar que &#039;tot era diferent</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ell &eacute;s un dels nois dels <em>contenidors. </em>Des de fa mesos comparteix una caseta prefabricada amb dues persones m&eacute;s. La llitera, el llit, la taquilla i l'armari plegable amb prou feines deixen espai per moure's. L'ordre del Ministeri assenyala que &ldquo;&eacute;s recomanable&rdquo; que &ldquo;l'espai total habitable del dormitori arribi a un m&iacute;nim de 3,5 metres quadrats per persona&rdquo;. &ldquo;Em va fer vergonya explicar-ho als meus amics. No els vaig enviar cap foto i nom&eacute;s els vaig dir que les condicions no eren gaire aptes. A la meva mare ni d'acudit li explico&rdquo;, afirma. Aquesta &eacute;s la confessi&oacute; m&eacute;s estesa entre els companys: que la fam&iacute;lia no s&agrave;piga, no es preocupi.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s del seu, una altra mitja dotzena de contenidors prefabricats es reparteixen pel terreny. Fins i tot la caseta on encara penja el r&egrave;tol d'oficina allotja ara dues treballadores. En una altra s'acumulen neveres, fogons i bombones de but&agrave; en una mena de segona cuina. M&eacute;s allunyat, un nou m&ograve;dul fa de bany, segons expliquen, per als nois senegalesos. Un bany de cortines arrelades, desguassos embossats i floridura. L'infern al parad&iacute;s del turisme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                A les casetes prefabricades dormen tres treballadors, cosa que deixa poc espai per moure&#039;s.                            </span>
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            <span class="title">
                Interior d&#039;un dels salons que els temporers fan servir per reunir-se.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Premi al millor productor sostenible</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute; dels temporers de&nbsp;Terracor&nbsp;surt a la llum despr&eacute;s que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es dediqu&eacute;s un reportatge als temporers colombians que des de fa anys arriben a Mallorca per a salvar la temporada agr&iacute;cola davant la falta de m&agrave; d'obra local</a>. Nom&eacute;s en els dos &uacute;ltims anys, entre 400 i 500 ciutadans d'aquest pa&iacute;s han desembarcat a l'illa de la m&agrave; d'Uni&oacute;&nbsp;de&nbsp;Pagesos,&nbsp;Asaja&nbsp;i empreses particulars per a dedicar-se a la recollida i distribuci&oacute; de fruites i hortalisses. Al costat d'ells, recorren els camps i els hivernacles altres tants treballadors del Senegal o Romania, alguns d'ells amb contractes permanents.
    </p><p class="article-text">
        Constitu&iuml;t el 2017, Terracor Grup t&eacute; la seva seu principal a Manacor, encara que treballen m&eacute;s de 305 hect&agrave;rees tant en aquest municipi com a Petra, Felanitx i Porreres. Entre els seus principis hi ha el &ldquo;comprom&iacute;s molt ferm amb el respecte per la nostra terra&rdquo; i el medi ambient, i un dels seus esl&ograve;gans principals &eacute;s &ldquo;democratitzam el rural perqu&egrave; tota Mallorca ho gaudeixi&rdquo;. A trav&eacute;s de les seves sis marques, no nom&eacute;s es dedica al cultiu i comercialitzaci&oacute; de fruita i verdura, sin&oacute; que tamb&eacute; compta amb el seu propi restaurant -amb vista a un dels seus hivernacles- i organitza &ldquo;experi&egrave;ncies agr&iacute;coles i gastron&ograve;miques&rdquo; per a locals i turistes.
    </p><p class="article-text">
        L'any 2022 l'empresa va inaugurar el nou centre agr&iacute;cola a la finca de Sa Teulera (Petra), des d'on comercialitzen fins a 8 milions de quilos de producte local a l'any. A m&eacute;s de col&middot;laborar amb diverses entitats p&uacute;bliques i privades de Mallorca, aix&iacute; com amb ONG, el 2021 va rebre el premi BBVA als Millors Productors Sostenibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Jurado, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/jornades-17-hores-i-amuntegament-les-condicions-dels-temporers-l-empresa-d-lider-vox-balears_1_11579198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2024 05:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jornades de 17 hores i amuntegament: les condicions dels temporers a l'empresa d'un líder de Vox a Balears]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Vox,Mallorca,Jornaleros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jornadas de 17 horas y hacinamiento: las condiciones de los temporeros en la empresa de un líder de Vox en Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/jornadas-17-horas-hacinamiento-condiciones-temporeros-empresa-lider-vox-balears_1_11578901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f7b18b6-9a03-414b-bdc9-4d1999144030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jornadas de 17 horas y hacinamiento: las condiciones de los temporeros en la empresa de un líder de Vox en Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario general del partido en las Islas es uno de los socios de Terracor, cuyos trabajadores viven en casas prefabricadas o campamentos precarios. "Me da vergüenza contárselo a mis amigos. No les he enviado ninguna foto y sólo les he dicho que las condiciones no eran muy aptas", comenta un afectado</p><p class="subtitle">Inspección de Trabajo investiga la empresa de un líder de Vox en Balears por explotación laboral</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que me puede perjudicar porque igual no dan una buena referencia de m&iacute; y el a&ntilde;o que viene&hellip; Pero quiero que se d&eacute; a conocer la realidad, que las nuevas personas que vengan no tengan que estrellarse contra el muro con el que nos damos nosotros&rdquo;, asume Fernando. Su nombre es falso porque, de otra forma, su historia no podr&iacute;a contarse. La historia de las condiciones en las que viven y trabajan los temporeros de Terracor que han contado su vivencia a elDiario.es. Este conglomerado mallorqu&iacute;n est&aacute; formado por seis empresas dedicadas al cultivo y venta de frutas y verduras. En su organigrama figuran cinco socios. Uno de ellos, el secretario general de Vox en Balears y conseller del Consell de Mallorca, Toni Gili.
    </p><p class="article-text">
        A 8.000 kil&oacute;metros de su pa&iacute;s y sin m&aacute;s contactos que sus propios compa&ntilde;eros, la mayor&iacute;a se sienten atrapados en un panorama que no saben muy bien c&oacute;mo resolver. &ldquo;Algunos hemos pedido un aumento de sueldo que se nos ha denegado, y tambi&eacute;n hemos hablado con asociaciones de colombianos aqu&iacute; para que nos puedan echar una mano, pero por el momento no ha habido ninguna mejora&rdquo;, afirma otro de los afectados.
    </p><p class="article-text">
        La realidad que explican los temporeros de Terracor es que las condiciones no son halag&uuml;e&ntilde;as: seg&uacute;n su versi&oacute;n, su salario ronda los 6 euros la hora y en sus jornadas lo &ldquo;normal&rdquo; es que trabajen doce horas. En el cuadrante del mes de mayo que uno de los empleados muestra a elDiario.es figuran tambi&eacute;n jornadas de 13, 14 e incluso 17 horas. En las n&oacute;minas consultadas no aparecen horas extra remuneradas.
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            <span class="title">
                Cuadrante de horas de uno de los temporeros de Terracor.                            </span>
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        El Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, en cuanto ha tenido conocimiento de los hechos, a trav&eacute;s de su Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones, ha actuado. En coordinaci&oacute;n con la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Balears, ha localizado a la empresa y, una vez realizado este tr&aacute;mite, ha notificado la denuncia a Inspecci&oacute;n de Trabajo para que acuda y realice la visita pertinente de cara a, en su caso, depurar responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es intent&oacute; ponerse en contacto con Toni Gili antes de la publicaci&oacute;n de este reportaje, pero el pol&iacute;tico deriv&oacute; la consulta a la responsable de comunicaci&oacute;n del grupo, quien especific&oacute; que el a&ntilde;o pasado la empresa super&oacute; una inspecci&oacute;n en los alojamientos de los temporeros, pero no ha sabido concretar qu&eacute; organismo se encarg&oacute; de dicha inspecci&oacute;n ni cu&aacute;les fueron las instalaciones revisadas. &ldquo;Los trabajadores no tienen ning&uacute;n lujo, es cierto, pero cumplimos la normativa&rdquo;, a&ntilde;ade esta persona. Tampoco ha podido proporcionar informaci&oacute;n sobre las condiciones laborales ni las jornadas de trabajo actuales de los empleados. &ldquo;El problema en Balears es que coincide la temporada alta tur&iacute;stica con la agr&iacute;cola y eso hace que la competencia por los trabajadores sea muy fuerte&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaba en un reportaje anterior Gili</a>, ingeniero t&eacute;cnico agr&iacute;cola y responsable de Innovaci&oacute;n y Producci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n de este art&iacute;culo, Terracor ha emitido un comunicado en el que se&ntilde;ala que el grupo siempre ha puesto su empe&ntilde;o &ldquo;en cumplir con la normativa vigente&rdquo; y que cuenta con &ldquo;el aval&rdquo; de Uni&oacute; de Pagesos. Asimismo, aseguran que la empresa se ha &ldquo;sometido y superado&rdquo; verificaciones de los alojamientos de temporeros por parte de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganadores (COAC). Sin embargo, no concretan si las instalaciones revisadas fueron las mismas a las que hace referencia el reportaje de elDiario.es. Por su parte, Gili ha asegurado que no es socio de la empresa desde el pasado mes de julio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los baños ubicados en uno de los contenedores prefabricados de la empresa.                            </span>
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                La suciedad se acumula en los lavabos habilitados para los empleados.                            </span>
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        A mediod&iacute;a, el sol de agosto cae a plomo sobre la carretera de Manacor. Una recta casi infinita de asfalto flanqueada por campos en los que destaca un invernadero blanco con el logo de Terracor. Debajo, una frase: &ldquo;Agricultura de aqu&iacute;, del d&iacute;a&rdquo;. Lo que se levanta detr&aacute;s -uno dir&iacute;a que estrat&eacute;gicamente escondida- es precisamente una de las dos instalaciones en las que la empresa aloja a sus temporeros. &ldquo;La primera vez que vine, hace ya casi veinte a&ntilde;os, s&iacute; me sorprendi&oacute;. Ahora ya&hellip;&rdquo;, reconoce uno de los trabajadores antes de encogerse de hombros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El lema de Terracor: &quot;Agricultura de aquí, de el día&quot;.                            </span>
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        Entre invernaderos de hortalizas y planta arom&aacute;ticas se levanta una gran nave de piedra. En el lateral el hueco del antiguo port&oacute;n da paso a una suerte de sal&oacute;n tan precario como los suelos y paredes sin acabar. M&aacute;s al fondo, sobre un suelo ya embaldosado, se llega a la cocina y a la sucesi&oacute;n de fogones y estanter&iacute;as que guardan la comida y enseres de las 28 personas que viven aqu&iacute;. Algunas, trabajadoras permanentes de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Las habitaciones est&aacute;n del otro lado, donde la nave adquiere m&aacute;s el aspecto de una antigua casa mallorquina de campo y conserva a&uacute;n parte del encalado de sus paredes. All&iacute; donde hab&iacute;a espacio se ha colocado una cama. Incluso en el antiguo sal&oacute;n. Las habitaciones compartidas se suceden a uno y otro lado. Algunas con la puerta abierta porque es la &uacute;nica ventilaci&oacute;n que tienen, otras con las ventanas tapiadas por paneles de madera. En una de ellas a&uacute;n duermen quienes han cubierto el turno nocturno: desde las seis de la tarde hasta las seis de la ma&ntilde;ana para preparar los pedidos de los hoteles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Habitación de los temporeros que no duermen en los containers.                            </span>
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            <span class="title">
                Detalle de pertenencias en una de las habitaciones.                            </span>
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        Todo el conjunto tiene un aspecto destartalado. Los socios de la empresa lo conocen bien. Hace apenas veinte minutos que Toni Gili se ha marchado. Los cables cuelgan de las vigas, las columnas que sostienen el inmenso porche est&aacute;n agrietadas y carcomidas. Bajo su techo conviven lavadoras, sillas, extintores y carteles que indican que est&aacute; prohibido fumar. Aqu&iacute; y all&aacute; se acumulan cajas vac&iacute;as de fruta, bidones de Repsol y garrafas con los productos utilizados en los invernaderos, algunos de los cuales est&aacute;n a escasos metros de las habitaciones. Adem&aacute;s de la decena de sacos de basura amontonados junto al muro exterior, otro de los espacios en peor estado es un cobertizo en el que tambi&eacute;n se ha habilitado un dormitorio junto a una mara&ntilde;a de cables, tuber&iacute;as, mangueras y hierros de m&aacute;s de un metro de altura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos contratan nos dicen que tendremos alojamiento, pero no c&oacute;mo ser&aacute;. Luego cuando llegas tampoco eliges si est&aacute;s en la casa o en los <em>contenedores, </em>pero todos pagamos lo mismo: 80 euros al mes&rdquo;, cuenta uno de los temporeros. Una cantidad que la empresa les descuenta directamente de la n&oacute;mina y que le supone unos ingresos mensuales de 2.240 euros s&oacute;lo con estas instalaciones. Tambi&eacute;n incluye los servicios de electricidad y agua, de hecho tambi&eacute;n tienen agua corriente, &ldquo;pero no es apta para el consumo&rdquo;, nos dicen.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando nos contratan nos dicen que tendremos alojamiento, pero no cómo será. Luego cuando llegas tampoco eliges si estás en la casa o en los contenedores, pero todos pagamos lo mismo: 80 euros al mes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Temporero</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desechos y cables se acumulan en el mismo cobertizo en que tienden la ropa."
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                Desechos y cables se acumulan en el mismo cobertizo en que tienden la ropa.                            </span>
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                Sillas y sillones que los temporeros, junto con toallas y ropas colgadas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Prefabricados y la crisis de la vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no vivo as&iacute; en mi pa&iacute;s, yo tengo una casa, pero no est&aacute; tan mal. Al final se trata de no gastar mucho y poder mandar a casa todo el dinero posible&rdquo;, cuenta una trabajadora. Algunos se han asomado al mercado inmobiliario de Mallorca -donde la media del alquiler supera ya los 1.400 euros- y han vuelto horrorizados y a&uacute;n m&aacute;s resignados. Por un lado, la crisis de la vivienda hace pr&aacute;cticamente imposible plantearse cualquier alternativa. Por otro, para quienes han llegado amparados por la orden del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, que regula la gesti&oacute;n colectiva de contrataciones en origen, la &ldquo;puesta a disposici&oacute;n del trabajador de un alojamiento adecuado&rdquo; es una de las obligaciones del empresario. Un alojamiento que debe cumplir, dice el art&iacute;culo 2, las condiciones de &ldquo;habitabilidad e higiene adecuadas&rdquo;. Su cumplimiento, a&ntilde;ade, &ldquo;podr&aacute; ser objeto de certificaci&oacute;n y/o verificaci&oacute;n&rdquo;. Pero entre la temporada 2023 y la 2024 no hay constancia oficial de que alguien haya inspeccionado las instalaciones de Terracor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sinceramente, yo esperaba algo mejor. Mis amigos se postularon para otros puestos en Espa&ntilde;a y llegaron antes&rdquo;, relata otro de los temporeros. Las fotograf&iacute;as que le enviaron cuando &eacute;l a&uacute;n estaba en Colombia eran las de un apartamento &ldquo;normal&rdquo; compartido. Aquello le anim&oacute; a dar el paso. Ten&iacute;a experiencia en el campo y pasar nueve meses en una isla del Mediterr&aacute;neo no sonaba mal. Su intenci&oacute;n era conseguir dinero para poder volver a la Universidad &ndash;tuvo que abandonar Medicina por falta de recursos- y ayudar tambi&eacute;n a su hermana a pagar los estudios. &ldquo;Al llegar vi que todo era diferente, pero no me plante&eacute; irme. En Colombia decimos &lsquo;ya que metimos las patas, metamos tambi&eacute;n el cuerpo&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los trabajadores tuvo que abandonar la carrera de Medicina en Colombia por falta de recursos y decidió venir a Mallorca para conseguir dinero. Cuando le enseñaron las fotografías de los apartamentos, asegura que eran &#039;normales&#039;. Sin embargo, dice que &#039;al llegar&#039; se dio cuenta de que &#039;todo era diferente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Eacute;l es uno de los chicos de los <em>contenedores. </em>Desde hace meses comparte una caseta prefabricada con otras dos personas. La litera, la cama, la taquilla y el armario plegable apenas dejan espacio para moverse. La orden del Ministerio se&ntilde;ala que &ldquo;es recomendable&rdquo; que el &ldquo;espacio total habitable del dormitorio alcance un m&iacute;nimo de 3,5 metros cuadrados por persona&rdquo;. &ldquo;Me dio verg&uuml;enza cont&aacute;rselo a mis amigos. No les envi&eacute; ninguna foto y s&oacute;lo les dije que las condiciones no eran muy aptas. A mi madre ni de chiste le cuento&rdquo;, afirma. &Eacute;sa es la confesi&oacute;n m&aacute;s extendida entre sus compa&ntilde;eros: que la familia no sepa, no se preocupe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del suyo, otra media docena de contenedores prefabricados se reparten por el terreno. Incluso la caseta en la que a&uacute;n cuelga el r&oacute;tulo de &ldquo;oficina&rdquo; aloja ahora a dos trabajadoras. En otra se acumulan neveras, hornillos y bombonas de butano en una suerte de segunda cocina. M&aacute;s alejado, un nuevo m&oacute;dulo hace las veces de ba&ntilde;o, seg&uacute;n explican, para los chicos senegaleses. Un ba&ntilde;o de cortinas ra&iacute;das, desag&uuml;es atorados y moho. El infierno en el para&iacute;so del turismo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En las casetas prefabricadas duermen tres trabajadores, lo cual deja poco espacio para moverse.                            </span>
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            <span class="title">
                Interior de uno de los salones que los temporeros usan para reunirse.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Premio al mejor productor sostenible</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los temporeros de Terracor sale a la luz despu&eacute;s de que elDiario.es dedicara <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/recorrer-8-000-kilometros-recoger-tomate-espana_1_10448402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reportaje a los temporeros colombianos que desde hace a&ntilde;os llegan a Mallorca para salvar la temporada agr&iacute;cola ante la falta de mano de obra local</a>. S&oacute;lo en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, entre 400 y 500 ciudadanos de este pa&iacute;s han desembarcado en la isla de la mano de Uni&oacute; de Pagesos, Asaja y empresas particulares para dedicarse a la recogida y distribuci&oacute;n de frutas y hortalizas. Junto a ellos, recorren los campos y los invernaderos otros tantos trabajadores de Senegal o Ruman&iacute;a, algunos de ellos con contratos permanentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Constituido en 2017, Terracor Grup tiene su sede principal en Manacor, aunque trabajan m&aacute;s de 305 hect&aacute;reas tanto en este municipio como en Petra, Felanitx y Porreres. Entre sus principios est&aacute;n el &ldquo;compromiso muy firme con el respeto por nuestra tierra&rdquo; y el medio ambiente, y uno de sus esl&oacute;ganes principales es &ldquo;democratitzam lo rural per a que tota Mallorca ho disfruti&rdquo; (&ldquo;Democratizamos lo rural para que toda Mallorca lo disfrute&rdquo;, en castellano). A trav&eacute;s de sus seis marcas, no s&oacute;lo se dedica al cultivo y comercializaci&oacute;n de fruta y verdura, sino que tambi&eacute;n cuenta con su propio restaurante -con vistas a uno de sus invernaderos- y organiza &ldquo;experiencias agr&iacute;colas y gastron&oacute;micas&rdquo; para locales y turistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2022 la empresa inaugur&oacute; su nuevo centro agr&iacute;cola en la finca de Sa Teulera (Petra), desde donde comercializan hasta 8 millones de kilos de producto local al a&ntilde;o. Adem&aacute;s de colaborar con diversas entidades p&uacute;blicas y privadas de Mallorca, as&iacute; como con ONG, en 2021 recibi&oacute; el premio BBVA a los Mejores Productores Sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre este caso o situaciones similares, escr&iacute;benos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Jurado, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/jornadas-17-horas-hacinamiento-condiciones-temporeros-empresa-lider-vox-balears_1_11578901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Aug 2024 19:55:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jornadas de 17 horas y hacinamiento: las condiciones de los temporeros en la empresa de un líder de Vox en Balears]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Vox,Mallorca,Jornaleros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marinaleda desafía al Gobierno andaluz para evitar la venta de una finca ocupada, expropiada y cultivada durante 30 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/marinaleda-desafia-gobierno-andaluz-evitar-venta-finca-ocupada-expropiada-cultivada-durante-30-anos_1_10968337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b125eb9f-5baa-4cea-bf42-a9a8e8395136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1090737.jpg" width="3433" height="1931" alt="Marinaleda desafía al Gobierno andaluz para evitar la venta de una finca ocupada, expropiada y cultivada durante 30 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cooperativistas y ayuntamiento piden a la Junta de Andalucía que negocie para evitar una futura venta de la histórica finca El Humoso, cercenando el modelo de jornales rotatorios que ejercen sus vecinos desde los años 90</p><p class="subtitle">Marinaleda y el sorpaso del PP al PSOE: “Es como si en una carrera sacas pecho porque llegas segundo, pero no dices que llegas una hora tarde”
</p></div><p class="article-text">
        1.200 hect&aacute;reas de olivos, alcachofas, habas y br&oacute;coli pueden tener el valor simb&oacute;lico de una utop&iacute;a y, a la vez, tanto peso en kilos como para sostener materialmente un pueblo. En un despacho presidido por las banderas de Marinaleda (con su emblema &ldquo;una utop&iacute;a hacia la paz&rdquo;), la andaluza y la republicana espa&ntilde;ola, bajo la mirada del Che Guevara y ante una mesa dominada por unos pu&ntilde;os encadenados, el alcalde de Marinaleda dice: &ldquo;Si no fuera por El Humoso, porque damos viviendas por 15 euros al mes, guarder&iacute;a por 12 euros&hellip; Si no fuera por todo eso, hace tiempo que esto ser&iacute;a un pueblo fantasma&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en democracia, el alcalde de Marinaleda (Sevilla, 2.577 habitantes) <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/sanchez-gordillo-no-presentara-reeleccion-44-anos-alcalde-marinaleda_1_10040546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya no es el hist&oacute;rico l&iacute;der jornalero Juan Manuel S&aacute;nchez Gordillo</a>, sino Sergio G&oacute;mez Reyes (Con Andaluc&iacute;a: IU + Podemos), maestro de profesi&oacute;n, sindicalista como su mentor y candidato vencedor en las elecciones de 2023. El 28 de mayo su candidatura obtuvo seis concejales, por cinco de la Agrupaci&oacute;n Municipalista Avanza Marinaleda. Vox, PP y PSOE sumaron 18 votos y cero ediles. 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez, que sigue la senda de su antecesor, se ha encontrado con un problema al que da categor&iacute;a existencial: El Humoso (o Los Humosos), la hist&oacute;rica finca muchas veces ocupada y finalmente expropiada al Duque del Infantado, pende de un hilo tal y como es hoy. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a acaba de descartar que las ocho cooperativas que la explotan desde los 90 se queden con ella, y el ayuntamiento asegura que no puede comprarla al precio que pone la Junta de Andaluc&iacute;a, que es su propietaria. Pero es que, adem&aacute;s, en Marinaleda no quieren comprar. 
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                Sergio Gómez, en su despacho de alcaldía en Marinaleda | N.C.                            </span>
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        &ldquo;El objetivo nunca ha sido la propiedad. Aqu&iacute; los beneficios van a la inversi&oacute;n para dar m&aacute;s trabajo, y no se llevan a Suiza. El Humoso es el pan de Marinaleda. Si algo une a este pueblo es El Humoso&rdquo;, insiste el alcalde, que estos d&iacute;as pretende reunirse con la consejera de Agricultura para plantearle alternativas que garanticen que la tierra siga en manos de los trabajadores. 
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Andaluc&iacute;a se limita a explicar que los servicios t&eacute;cnicos est&aacute;n &ldquo;valorando&rdquo; la sentencia para dar cumplimiento. Si no hay acuerdo, los cooperativistas recurrir&aacute;n ante el Tribunal Supremo para ganar tiempo frente a la orden de desalojo suspendida desde 2021. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, Adelante Andaluc&iacute;a ha registrado ante el Parlamento andaluz una moci&oacute;n &ldquo;en defensa del modelo cooperativo de Marinaleda&rdquo;. Pide al Gobierno andaluz que garantice &ldquo;la propiedad p&uacute;blica, la gesti&oacute;n cooperativa y la planificaci&oacute;n comunal&rdquo; de Los Humosos, que explotan las cooperativas marinale&ntilde;as aunque se sit&uacute;e en el t&eacute;rmino municipal de &Eacute;cija.
    </p><h3 class="article-text">Los jornales de Los Humosos</h3><p class="article-text">
        A las puertas de la planta envasadora, Juan Prieto da cuenta de la producci&oacute;n: la sequ&iacute;a est&aacute; poniendo las cosas muy dif&iacute;ciles. Las alcachofas, que dan trabajo de octubre a mayo, se venden por anticipado y se destinan a Navarra ya en botes, lo que evita intermediarios y retiene el valor a&ntilde;adido en Marinaleda, pero este a&ntilde;o se recoger&aacute;n menos de la mitad que habitualmente. Y el br&oacute;coli y el pimiento hace ya tiempo que no se cultivan. De los 40.000 jornales que El Humoso puede dar en un buen a&ntilde;o, la sequ&iacute;a ha dado un tajo a la mitad. 
    </p><p class="article-text">
        Prieto echa cuentas para resaltar que, si hay agua, Los Humosos funciona: cien personas trabajando a diario en los dos meses del verdeo y el molino de aceite; 40 o 50 con las alcachofas&hellip; &ldquo;Cuando empiezan las habas, todo el mundo que quiere se viene. Y si se junta la alcachofa con el olivar, tambi&eacute;n&rdquo;. Esos cultivos dan beneficios con los que ahora se repara el tejado del molino y el a&ntilde;o pasado se compr&oacute; una caldera de pellet. Tambi&eacute;n compensan p&eacute;rdidas: &ldquo;Nadie siembra cultivos que pierdan, pero nosotros s&iacute;, porque dan trabajo&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este cortijo es para los jornaleros en paro de Marinaleda&rdquo;, se lee en la fachada que da paso a Los Humosos. Los jornales son la vara de medir. Las ocho cooperativas agrupan hoy a entre 50 y 60 cooperativistas, 35 de los cuales trabajan la finca junto a una decena de empleados fijos. El resto son eventuales, jornaleros de temporada que salen de listas de Whatsapp con unas 400 personas que rotan, seg&uacute;n Prieto. El pueblo tiene en torno a 1.600 personas en edad de trabajar y un paro registrado del 8,20%, de las tasas m&aacute;s bajas de Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la cosecha es buena, hay labor para todo el que quiere, asegura el cooperativista; si no, se asigna por rotaci&oacute;n en asambleas con la intermediaci&oacute;n del municipio. Un sistema que abona peri&oacute;dicamente las sospechas de clientelismo. El alcalde las niega. &ldquo;En las cooperativas hay gente que no son votantes nuestros. Aqu&iacute; el que quiere trabajar, trabaja&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Envasadora de Los Humosos | N.C.                            </span>
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        El reparto de jornales, el acceso a vivienda barata y las facilidades para conciliar mantienen con vida a Marinaleda, seg&uacute;n G&oacute;mez. Desde 1981 ha ganado 355 habitantes, aunque hace a&ntilde;os que el crecimiento se estanc&oacute; y en los &uacute;ltimos diez ha perdido casi 200, seg&uacute;n las cifras del INE. &ldquo;Si se acabara la gente se morir&iacute;a de hambre, porque no podr&iacute;an ni echar el desempleo. Aqu&iacute; no hay nada, y cada d&iacute;a hay menos&rdquo;, lamenta Prieto. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Los Humosos no hay mucho. Hace dos a&ntilde;os que se march&oacute; Agroalimentaria Los Lugares, tras a&ntilde;os de enfrentamientos con S&aacute;nchez Gordillo. Los pocos bares ofrecen la triste estampa de la persiana bajada. Marinaleda, en tierra de jornaleros y bandoleros, dista casi hora y media tanto de Sevilla como de M&aacute;laga. No existe ni un hotel, pero s&iacute; hay un taxi. &ldquo;Taxi Pedrito pa&rsquo; viajar agustito!&rdquo;, se anuncia en una cochera de la calle Alcalde Vicente Cejas. 
    </p><h3 class="article-text">Expropiada en 1991</h3><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la agricultura es supervivencia. Por eso, la historia reciente de El Humoso hunde sus ra&iacute;ces en las primeras luchas jornaleras de la democracia y la victoria de la CUT (Colectivo de Unidad de los Trabajadores) en 1979; en las ocupaciones de sedes oficiales en Sevilla; en las huelgas de hambre de medio pueblo por el empleo (en 1980) y por el agua (en 1982); en las marchas desde Marinaleda al pantano de la Cordobilla y a la finca del Duque del Infantado para pedir tierra y labor. 
    </p><p class="article-text">
        En 1991 la Junta de Andaluc&iacute;a expropi&oacute; el terreno, que entreg&oacute; a los jornaleros de S&aacute;nchez Gordillo bajo un artificio: deb&iacute;an constituirse un pu&ntilde;ado de cooperativas (formalmente ocho, aunque funcionen como una), a las que se ceder&iacute;a la tierra a cambio de un canon. Deb&iacute;an tener un m&iacute;nimo de cooperativistas, y ah&iacute; radica ahora el problema: sendos decretos de 2015 y 2021 obligan a la Junta de Andaluc&iacute;a a vender las antiguas tierras del Instituto Andaluz de Reforma Agraria y los cooperativistas que quedan son insuficientes para qued&aacute;rselas, seg&uacute;n acaba de concluir el TSJA. Ampliar la n&oacute;mina hasta el centenar har&iacute;a inviable no s&oacute;lo el reparto del trabajo en el pueblo, sino el mismo proyecto, aseguran las cooperativas. 
    </p><p class="article-text">
        El problema no es nuevo. Los cooperativistas y la Junta de Andaluc&iacute;a nunca concretaron las negociaciones abiertas en la d&eacute;cada pasada para el traspaso del Humoso, cuando la Junta lleg&oacute; a plantear un precio superreducido de seis millones de euros, aplicando un descuento de un 65%. &ldquo;A 30 a&ntilde;os, lo hubi&eacute;semos averiguado&rdquo;, lamenta Prieto, un cooperativista jubilado que ahora hace las veces de relaciones p&uacute;blicas de las cooperativas. Ahora ya es tarde. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos treinta a&ntilde;os all&iacute; y tienen que contar con nosotros&rdquo;, exige el hombre, que calcula que en este tiempo se habr&aacute;n generado un mill&oacute;n de jornales e invertido 10 millones de euros: los &uacute;ltimos 300.000, en una nueva calibradora para las habas. &ldquo;Si nos echan, alguien tendr&aacute; que pagarnos esas inversiones&rdquo;, advierte. 
    </p><h3 class="article-text">Temor a los fondos de inversi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El ayuntamiento ha tomado las riendas de la negociaci&oacute;n y pide a la Junta que modifique la norma para ceder las tierras al ayuntamiento o mantenerlas en r&eacute;gimen de concesi&oacute;n. El alcalde, que maneja un presupuesto anual de 3,9 millones de euros, subraya que el derecho de adquisici&oacute;n preferente que ahora tienen es papel mojado si El Humoso se pone en el escaparate con un valor de mercado de 30 millones. Menos a&uacute;n, en un contexto de apetito voraz de los fondos de inversi&oacute;n por las tierras de labor. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la mesa est&aacute; tambi&eacute;n el pago de los 170.000 euros anuales, que no se abonan desde que la Junta inst&oacute; al desalojo: una situaci&oacute;n similar a la que se produjo en los or&iacute;genes de El Humoso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la Junta tiene inter&eacute;s de verdad en fijar poblaci&oacute;n que trabaje en el territorio, aqu&iacute; tiene la oportunidad&rdquo;, dice G&oacute;mez, que vaticina que un fondo establecer&iacute;a un modelo de producci&oacute;n intensiva que acabar&iacute;a con la relaci&oacute;n de los marinale&ntilde;os con El Humoso y con el trabajo que proporciona. &ldquo;Este es el proyecto de un pueblo y no vamos a consentir que nos echen&rdquo;, advierte Prieto: &ldquo;No queremos la propiedad, queremos el uso de la tierra, para siempre. Lo que queremos es que nos dejen trabajar&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/marinaleda-desafia-gobierno-andaluz-evitar-venta-finca-ocupada-expropiada-cultivada-durante-30-anos_1_10968337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Mar 2024 05:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marinaleda desafía al Gobierno andaluz para evitar la venta de una finca ocupada, expropiada y cultivada durante 30 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marinaleda,Jornaleros,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenido en Valladolid por explotar a 16 jornaleros sin contrato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sucesos/detenido-valladolid-explotar-16-jornaleros-contrato_1_10869161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2068f9ac-40db-409f-b6df-098a06a27b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenido en Valladolid por explotar a 16 jornaleros sin contrato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores carecían de contrato laboral y alta en el Sistema de la Seguridad Social aunque se encontraban en situación administrativa regular en España</p><p class="subtitle">Las autoridades portuguesas vigilan a las empresas agrícolas españolas por explotación laboral
</p></div><p class="article-text">
        Un empresario intermediario de Valladolid ha sido detenido por proporcionar a un viticultor de La Seca una cuadrilla de 16 jornaleros de origen rumano, que pese a estar de forma regular en Espa&ntilde;a estaban sin contrato, sin alta la Seguridad Social y con jornada maratonianas de &ldquo;trabajo a destajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, la Polic&iacute;a Nacional ha detallado que el hombre ha sido detenido como supuesto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        El 13 de septiembre del pasado a&ntilde;o, una inspecci&oacute;n en un vi&ntilde;edo de La Seca localiz&oacute; e identific&oacute; a una cuadrilla que se encontraban realizando labores de vendimia, dando lugar a una investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El vi&ntilde;edo era explotado por una familia de la zona, que ante la necesidad de cumplir con los plazos de entrega de la uva decidi&oacute; contratar a un empresario intermediario dedicado a la prestaci&oacute;n de servicios agr&iacute;colas para que les facilitara trabajadores para la vendimia.
    </p><p class="article-text">
        El empresario les proporcion&oacute; una cuadrilla compuesta por diecis&eacute;is jornaleros, y era &eacute;l quien recib&iacute;a el pago del propietario de la explotaci&oacute;n, para despu&eacute;s distribuirlo entre los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Ese mediador se quedaba con una parte de cada uno, por lo que su beneficio personal aumentaba en relaci&oacute;n al n&uacute;mero de trabajadores contratados.
    </p><p class="article-text">
        Los diecis&eacute;is trabajadores, ciudadanos de origen rumano, carec&iacute;an de contrato laboral y alta en el Sistema de la Seguridad Social aunque se encontraban en situaci&oacute;n administrativa regular en Espa&ntilde;a, por lo que no exist&iacute;a ning&uacute;n impedimento legal para su contrataci&oacute;n y alta como cotizantes.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores realizaban jornadas maratonianas, trabajando &ldquo;a destajo&rdquo; para finalizar cuanto antes y poder ser trasladados a otro campo.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las mismas fuentes, adem&aacute;s era el empresario quien les proporcionaba alojamiento en un municipio de la provincia de Segovia, y era el encargado de entregarles el salario, descontando gastos derivados de la vivienda y transporte al lugar de trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sucesos/detenido-valladolid-explotar-16-jornaleros-contrato_1_10869161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jan 2024 10:48:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detenido en Valladolid por explotar a 16 jornaleros sin contrato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación laboral,Castilla y León,Jornaleros,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin voto, sin techo y sin derechos en el Mar de Plástico almeriense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/voto-techo-derechos-mar-plastico-almeriense_130_10241190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f962390e-f33b-4183-8cb6-f506e8486136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin voto, sin techo y sin derechos en el Mar de Plástico almeriense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores inmigrantes de zonas agrícolas como Níjar viven con indiferencia las elecciones mientras batallan a diario por el reconocimiento de sus derechos laborales o al empadronamiento</p><p class="subtitle">Más información - Cinco euros la hora, sin papeles y en una chabola en El Walili: así viven los temporeros desalojados en Níjar
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Al final, nada cambia. Vienen, preguntan, graban y sigue todo igual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hamsa Yabad lleva &ldquo;casi&rdquo; tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Subraya el adverbio: cuando los cumpla, podr&aacute; solicitar el arraigo que da acceso a un permiso de residencia. No ser&aacute; f&aacute;cil: el ayuntamiento probablemente dir&aacute; que no le consta que vive en N&iacute;jar, &eacute;l no podr&aacute; aportar un contrato y tendr&aacute; que demostrar que ha trabajado durante al menos seis meses. As&iacute; que exclama: &ldquo;La ley espa&ntilde;ola no funciona: dice que sin papeles no puedo trabajar, pero si no puedo trabajar, &iquest;c&oacute;mo voy a demostrar que estoy trabajando?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que trabaja: cada d&iacute;a, este ghan&eacute;s de 28 a&ntilde;os baja a la rotonda de San Isidro: &ldquo;Si tienes suerte, trabajas. Si no, no&rdquo;. Normalmente a cinco euros la hora, otras veces a cuatro y pico. Este jueves no ha habido suerte. La campa&ntilde;a de la sand&iacute;a va peor de lo esperado. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, pasa la ma&ntilde;ana en Atochares, el m&aacute;s grande de los asentamientos chabolistas de N&iacute;jar. Aqu&iacute; viven unos 700 de las 3000 personas que, seg&uacute;n las estimaciones m&aacute;s conservadoras, habitan entre pal&eacute;s, pl&aacute;sticos y muros de hormig&oacute;n, los que tienen m&aacute;s suerte. Es el caso de la zona que ocupan los ghaneses, arrasada hace a&ntilde;os y luego reconstruida: una calle donde hay ropas y bidones a uno y otro lado, una peque&ntilde;a aula al aire libre, y que culmina en una plazoleta en cuyo centro brota una tuber&iacute;a. Es agua de riego, no potable, la &uacute;nica que aqu&iacute; tienen. La tuber&iacute;a la tendieron ellos mismos y sindicalistas del SAT hace un par de a&ntilde;os, con dinero de una asociaci&oacute;n brit&aacute;nica, <a href="https://www.ethicalconsumer.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ethical Consumer</a>. Es esencial para mantener la higiene y evitar enfermedades.
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            <span class="title">
                Campamento de Atochares | N.C.                            </span>
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        Yabad sabe que este domingo hay elecciones. &ldquo;&iquest;Te gustar&iacute;a votar?&rdquo;. &ldquo;&iquest;Sin papeles?&rdquo;, repregunta mientras se r&iacute;e. &ldquo;Los espa&ntilde;oles no van a dejar votar a los inmigrantes. Los blancos s&iacute; pueden votar. Los morenos no&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Sin derecho a voto</h3><p class="article-text">
        En N&iacute;jar, hay 16.803 espa&ntilde;oles empadronados por 15.013 extranjeros, la inmensa mayor&iacute;a de los cuales no tendr&aacute; derecho a votar en estas elecciones, porque tienen la nacionalidad de pa&iacute;ses que no han firmado un convenio bilateral de reconocimiento. Es el caso de Marruecos (10.160 empadronados, dos de cada tres extranjeros) o Senegal (374). 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se reproduce en el resto de la provincia, cuyos invernaderos se nutren de mano de obra inmigrante. Los 162.000 extranjeros (incluyendo de la UE) empadronados en Almer&iacute;a representan al 22% de la poblaci&oacute;n total, y de ellos, la mayor&iacute;a no pueden votar: 83.279 son nacionales de alg&uacute;n pa&iacute;s africano. En Almer&iacute;a podr&aacute;n votar 12.825 extranjeros, seg&uacute;n los datos de la <a href="https://www.ine.es/oficina_censo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina del Censo Electoral</a>. La mayor&iacute;a (6.118) son rumanos. Les siguen los brit&aacute;nicos, 3.012.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La esencia de la democracia es que las personas que quedan sometidas a un ordenamiento puedan participar en el proceso de designaci&oacute;n de representantes. Excluir a una parte por su nacionalidad afecta al principio democr&aacute;tico&rdquo;, apunta Rafael Naranjo, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de M&aacute;laga y <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6238870" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autor del art&iacute;culo</a> <em>Elecciones municipales y derecho al voto de los extranjeros no comunitarios: estado de la cuesti&oacute;n y propuestas de reforma </em>(2017). 
    </p><p class="article-text">
        La restricci&oacute;n no es absoluta, pero el reconocimiento del derecho se condiciona a la aplicaci&oacute;n estricta del criterio de reciprocidad: sin reconocimiento bilateral, no lo hay en Espa&ntilde;a. Esto provoca casos singulares, como que los nacionales de Cabo Verde o Trinidad y Tobago, que representan una proporci&oacute;n &iacute;nfima en nuestro pa&iacute;s, s&iacute; disfruten de ese derecho el pr&oacute;ximo domingo. 
    </p><p class="article-text">
        Casi uno de cada cuatro extranjeros que viven legalmente en Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/voto-inmigrante-extranjeros-legalmente-espana_1_1636823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tienen derecho a votar</a>. El motivo hist&oacute;rico es casi una raz&oacute;n de Estado: que la formaci&oacute;n de la voluntad popular sea llevada a cabo por los nacionales. Sin embargo, se diluye a medida que se rebaja la capacidad normativa de los cargos en liza. Naranjo cree que es cuesti&oacute;n de tiempo que las exigencias se vayan suavizando: &ldquo;Empezando por donde la soberan&iacute;a nacional no est&aacute; en juego, y es evidente que el &aacute;mbito municipal es el m&aacute;s propicio para ello, porque no tiene capacidad legislativa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; trascendencia tiene esto? &ldquo;Esa poblaci&oacute;n no tiene peso sobre las decisiones de los cargos p&uacute;blicos, porque no votan. Y los cargos p&uacute;blicos no tienen incentivos porque no necesitan el voto de ese sector de la poblaci&oacute;n&rdquo;. La cuesti&oacute;n no es nueva. En 2003, Andaluc&iacute;a Acoge lanz&oacute; la campa&ntilde;a &ldquo;Aqu&iacute; vivo, aqu&iacute; voto&rdquo;, en la que propon&iacute;a cambiar la ley para reconocer el derecho de sufragio activo a personas extranjeras con residencia legal de car&aacute;cter estable. 
    </p><p class="article-text">
        Sin derecho a voto, a los migrantes que sostienen el campo almeriense ven cegada la v&iacute;a pol&iacute;tica para exigir el cumplimiento de derechos que s&iacute; les reconoce la Constituci&oacute;n y las leyes. En 2019, el PSOE obtuvo en N&iacute;jar el 48,44% de los votos, el PP el 27,2% y Vox el 13,71%. Hasta ahora, el auge de Vox en la provincia <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/vox-crece-invernaderos-almeria_1_1817222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se limita a las elecciones generales</a>, y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/almeria-provincia-bipartidismo-vox_1_1530800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se refleja tanto en las municipales</a>, donde PSOE y PP siguen reparti&eacute;ndose las alcald&iacute;as.
    </p><h3 class="article-text">Derecho a luz y agua: &ldquo;No he visto nada as&iacute; en mi vida&rdquo; </h3><p class="article-text">
        Mediod&iacute;a, y no hay mucho movimiento en Atochares. La mayor&iacute;a est&aacute;n en el tajo. Se calcula que unas 30.000 personas trabajan en los invernaderos de N&iacute;jar, que oficialmente se extienden por m&aacute;s de 6.000 hect&aacute;reas. En toda la provincia la superficie bajo pl&aacute;stico es <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/agriculturapescaaguaydesarrollorural/servicios/actualidad/noticias/detalle/377680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 32.000 hect&aacute;reas</a>, tanta que hasta a la NASA le ha llamado alguna vez la atenci&oacute;n la vista desde el espacio. 
    </p><p class="article-text">
        Una parte sustancial de esa mano de obra malvive sin un techo digno, sin suministro el&eacute;ctrico, sin transporte, sin agua potable. Esta situaci&oacute;n suele pasar desapercibida hasta que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/200-personas-pierden-infravivienda-incendio-asentamiento-nijar-almeria_1_7963529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurre un incendio</a> o un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/documental-alemania-explotacion-agricultura_1_2021036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportaje televisivo</a> en el extranjero expone a la industria agroalimentaria almeriense ante sus distribuidores europeos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Atochares | N.C.                            </span>
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        &ldquo;Este sitio es muy malo. Yo nunca hab&iacute;a visto algo as&iacute; en mi vida. &iquest;Por qu&eacute; los espa&ntilde;oles ten&eacute;is a la gente de esta forma?&rdquo;, cuestiona Kuaku, senegal&eacute;s, que ha venido desde Tur&iacute;n a visitar a un amigo. &ldquo;En Italia si tienes trabajo, puedes alquilar. Y si no, vas a un alojamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no hay casas para alquilar, y menos con lo que cobran. Por eso viven en chabolas. El pasado 30 de enero, el ayuntamiento de N&iacute;jar derrib&oacute; el asentamiento de El Walili, donde se hacinaban 500 personas. Era el m&aacute;s visible desde la carretera. &ldquo;Ese asentamiento que da una imagen que no es la que corresponde a un lugar competitivo en Europa va a ser el primero&rdquo;, dijo la alcaldesa Esperanza P&eacute;rez en febrero de 2022&ldquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Derecho a techo: 62 &ldquo;unidades de alojamiento&rdquo; para miles de candidatos potenciales</h3><p class="article-text">
        Media tarde en Los Grillos. A los &uacute;ltimos del Walili se les ofreci&oacute; quedarse en unos barracones en este pol&iacute;gono industrial, pero cuatro meses despu&eacute;s no hay m&aacute;s de 40 personas en el alojamiento temporal. De un vistazo, el gran m&oacute;dulo con cientos de literas apenas tiene unas 20 camas ocupadas por marroqu&iacute;es, mientras que otros 15 o 20 subsaharianos viven en los m&oacute;dulos contiguos. La mayor&iacute;a se fue a otras chabolas porque est&aacute;n m&aacute;s cerca de sus lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El ayuntamiento est&aacute; construyendo aqu&iacute; 62 &ldquo;unidades de alojamiento transitorio protegido&rdquo;. No hay ni una tienda alrededor, ni un bar, ni una plaza. Cuando las casas est&eacute;n listas, poco se podr&aacute; hacer all&iacute; m&aacute;s que dormir despu&eacute;s del tajo. 
    </p><p class="article-text">
        El consistorio <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/nijar-espera-erradicar-ano-asentamiento-chabolista-nietos-62-viviendas-alquiler_1_8746937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibi&oacute; 1,5 millones de euros de la Junta de Andaluc&iacute;a y el Estado</a> para construir las casas en octubre de 2021 y vincul&oacute; la actuaci&oacute;n con la erradicaci&oacute;n del chabolismo. Es una inc&oacute;gnita c&oacute;mo se asignar&aacute;n. Tambi&eacute;n ha adquirido suelos por 400.000 euros para ir desarrollando promociones de este tipo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Obras para &quot;unidades de alojamiento transitorio&quot; en Los Grillos | N.C."
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            <span class="title">
                Obras para &quot;unidades de alojamiento transitorio&quot; en Los Grillos | N.C.                            </span>
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        Por ahora, las primeras viviendas de Los Grillos no llegaron a tiempo para los de El Walili y siguen sin terminar. Por dentro todo parece preparado, incluso los enchufes. Pero fuera, los operarios se afanan ahora por recrecer las arquetas. No sabe cu&aacute;ndo concluir&aacute;n, pero uno de los trabajadores explica su visi&oacute;n del retraso y m&aacute;s: &ldquo;Se meter&aacute;n 17&hellip; Trabajan dos semanas hasta que les dan un contrato y luego vuelan. Cobran m&aacute;s que yo. Los espa&ntilde;oles estamos desapareciendo. Yo por m&iacute; el que tenga papeles que se quede, y el que no a su casa&rdquo;. Pregunta: &ldquo;La mayor&iacute;a trabaja en la zona. Si eso ocurriera, &iquest;trabajar&iacute;a usted en el invernadero?&rdquo;. &ldquo;Yo no, ya no tengo edad para eso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A poca distancia, junto al m&oacute;dulo de acogida, una veintena de subsaharianos esperan sentados para regresar a Roquetas. Vienen de recoger calabacines y llevan una hora aqu&iacute; por un autob&uacute;s, que pone su empresa, y que no llega. &ldquo;As&iacute; todos los d&iacute;as. &iquest;Esto qui&eacute;n nos lo paga?&rdquo;, dice Ibrahim Lion. Los pu&ntilde;os de su sudadera delatan su procedencia senegalesa. Las manos, que trabaja duro: &ldquo;Soy buen trabajador. Recojo lo que haga falta, s&eacute; echar abono, sulfatar&hellip;&rdquo;. Lleg&oacute; en 2015 y hasta 2021 no consigui&oacute; el permiso de residencia. Seis a&ntilde;os estuvo trabajando sin que su empresa lo regularizara o pagara las cotizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Lion posa para la foto. Detr&aacute;s de &eacute;l, una pintada azul del SAT: &ldquo;Lleg&oacute; la hora: al campo con derechos&rdquo;. Un poco m&aacute;s a la derecha, &ldquo;Vota Vox&rdquo;. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ismael Lion |N.C.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Derecho al trabajo: sin vacaciones ni horas extra </h3><p class="article-text">
        Tarde en la carretera que une N&iacute;jar con San Isidro. A la puerta de Biosabor, presidida por Francisco Belmonte (Medalla de Honor de Andaluc&iacute;a 2019), ondean banderas andaluzas con el emblema del SAT-SOC. Rompe el hielo Jos&eacute; Garc&iacute;a Cuevas, portavoz del sindicato, y china en el zapato de la patronal agr&iacute;cola almeriense: &ldquo;&iexcl;Lleg&oacute; la hora, al campo con derechos!&rdquo;, y le siguen una veintena de marroqu&iacute;es han venido a apoyar a Ibrahim Sowe, reci&eacute;n despedido, te&oacute;ricamente por bajo rendimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Este guineano, que lleva desde 1998 en Espa&ntilde;a y desde 2014 en la empresa, cree que es una represalia. Sowe no se conforma con la indemnizaci&oacute;n, que s&iacute; han recibido otros compa&ntilde;eros despedidos: quiere volver a trabajar. &ldquo;Ocho a&ntilde;os trabajando sin un expediente, y lo despiden ahora por motivos disciplinarios&rdquo;, denuncia Garc&iacute;a Cuevas, mientras aparece un responsable de la empresa para grabar la protesta. Al otro lado de la rotonda observa una pareja de la Guardia Civil. 
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            <span class="title">
                Protesta en San Isidro |N.C.                            </span>
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        Muchos de los 700 trabajadores de la empresa, todos con los papeles en regla, son fijos discontinuos, y el sindicato reclama que tambi&eacute;n se les aplique el salario m&iacute;nimo interprofesional y se les reconozcan 2,5 de vacaciones al mes, porque el convenio estar&iacute;a caducado, seg&uacute;n defiende el sindicato. Esgrimen varias sentencias que reconocen el derecho. &ldquo;Es la tercera vez que vengo a protestar. No pasa nada, solo estamos pidiendo nuestros derechos&rdquo;, dice Nourredine, que asegura que nunca ha visto a un inspector de trabajo en el invernadero. 
    </p><p class="article-text">
        A falta de derechos pol&iacute;ticos, la conflictividad laboral parece la &uacute;nica v&iacute;a para mejorar las condiciones de vida de estos trabajadores. Este mismo jueves, el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a dio la raz&oacute;n al SAT y declar&oacute; nulo el despido de 39 trabajadores en otra empresa, Casa Nueva Monforte.
    </p><h3 class="article-text">Derecho al empadronamiento: de 200 a 1.500 euros</h3><p class="article-text">
        Tarde noche en San Isidro. En la sede del sindicato, Javier Gim&eacute;nez, abogado del Servicio Jesuita a Migrantes, imparte un taller sobre el arraigo, la herramienta de los trabajadores migrantes para regularizar su situaci&oacute;n. Por ejemplo, les explica que, como muchos trabajan sin contrato, el arraigo laboral depende de las pruebas que tengan de sus peonadas: &ldquo;Si no, os van a decir: &rdquo;Yo a esta persona no la conozco. B&uacute;scate la vida&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta pedan&iacute;a se concentra la mayor parte de quienes trabajan en los invernaderos, que habitan en garajes, chabolas o cortijos semiderruidos. Esta realidad apenas se refleja en las cifras oficiales. Hace tres meses, el ayuntamiento <a href="https://www.diariodealmeria.es/provincia/nijar/Denegada-Padron-Nijar-ciudadanos-extranjeros_0_1777922433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deneg&oacute; el alta en el padr&oacute;n a 99 personas</a> que lo hab&iacute;an solicitado, la mayor&iacute;a marroqu&iacute;es, esgrimiendo que no hab&iacute;a podido notificarles en la chabola. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&eacute;is derecho a empadronaros, pero hay que pelearlo&rdquo;, les dice Gim&eacute;nez, que denuncia que el ayuntamiento ni siquiera les devuelve copia sellada de sus solicitudes. Ahora est&aacute; entregando al consistorio un mapa de Google Maps junto con las coordenadas de la chabola, el primer paso de una estrategia para lograr el empadronamiento. 
    </p><p class="article-text">
        El letrado cuenta que se ha encontrado con una realidad donde los contratos de trabajo se venden (de 5.000 a 8.000 euros). Tambi&eacute;n el empadronamiento: de 200 a 400, unos 1.500 euros si la casa est&aacute; limpia (sin muchos padrones). En la charla, alguno cuenta que tardan cuatro meses para dar cita para el informe de arraigo. &ldquo;Si lo quieres m&aacute;s r&aacute;pido, paga 300 euros a un abogado&rdquo;, suelta otro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Taller de arraigo en San Isidro | N.C.                            </span>
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        La inscripci&oacute;n en el padr&oacute;n es obligatoria para todas las personas que vivan en Espa&ntilde;a, con independencia de su situaci&oacute;n legal. Y aunque una <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2020-4784" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n de febrero de 2020</a> establece que &ldquo;las infraviviendas (chabolas, caravanas, cuevas, etc. e incluso ausencia total de techo) pueden y deben figurar como domicilios v&aacute;lidos en el Padr&oacute;n&rdquo;, y de que una sentencia dictada en Huelva ya ha reconocido el derecho, solo uno de cada cuatro personas que habitan en los asentamientos chabolistas de Almer&iacute;a est&aacute;n empadronadas, seg&uacute;n un informe reciente de Andaluc&iacute;a Acoge titulado <em>Consecuencias de la discriminaci&oacute;n en los asentamientos en la Comarca de N&iacute;jar</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El documento califica el proceso de &ldquo;quimera&rdquo;, y recoge que del 26,9% que dice estar empadronado, &ldquo;pr&aacute;cticamente la totalidad lo ha conseguido de manera irregular&rdquo;: pagando por &eacute;l o empadron&aacute;ndose en otras localidades. El documento cifra el precio entre 100 y 600 euros, aunque admite que depende de &ldquo;la demanda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n ha provocado una investigaci&oacute;n de oficio del Defensor del Pueblo Andaluz (pendiente de resolver) que en noviembre pidi&oacute; a N&iacute;jar que explicara los criterios que aplica para empadronar. &ldquo;El empadronamiento es la prueba de que viven aqu&iacute;. Al municipio le interesa para mejorar su financiaci&oacute;n, pero no lo hacen. No s&eacute; por qu&eacute;. Puede que interese no regularizar y mantener esta econom&iacute;a sumergida&rdquo;, apunta Gim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://acoge.org/wp-content/uploads/2023/03/Nijar-22-Consecuencias-discriminacion-asentamientos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Andaluc&iacute;a Acoge</a>, que cifra en 44 los asentamientos en el municipio, recuerda que el empadronamiento &ldquo;tan s&oacute;lo depende de voluntad pol&iacute;tica y de hacer cumplir la normativa&rdquo; y se&ntilde;ala que en N&iacute;jar la dificultad est&aacute; en el procedimiento. Este medio ha preguntado al consistorio cu&aacute;ntas personas est&aacute;n empadronadas en los asentamientos y por los requisitos, sin respuesta.
    </p><h3 class="article-text">Un carril bici para los trabajadores</h3><p class="article-text">
        Noche en la carretera de San Isidro a N&iacute;jar, que cruza cada poco una bicicleta o un patinete de vuelta a las chabolas. La &uacute;nica mejora visible para quienes viven en los asentamientos ha sido un carril bici, todav&iacute;a en ejecuci&oacute;n, entre San Isidro y Campohermoso. El ayuntamiento ha puesto 1,3 millones de euros para construirlo. De esa forma, cientos de trabajadores migrantes se desplazan cada d&iacute;a de forma m&aacute;s segura de la chabola al invernadero, y vuelta. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la industria hortofrut&iacute;cola almeriense ha mejorado sus m&aacute;rgenes de beneficio, en parte gracias a los sellos de producci&oacute;n sostenible: en la campa&ntilde;a 2021/2022 export&oacute; 2.864.211 toneladas de frutas y hortalizas (-4,4 %) por valor de 3.701,5 millones de euros (+17,4 %), lo que supone un nuevo m&aacute;ximo hist&oacute;rico,&nbsp;<a href="https://www.plataformatierra.es/innovacion/nuevo-record-del-valor-de-las-exportaciones-hortofruticolas-de-almeria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de campa&ntilde;a de Cajamar</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carretera junto a Atochares |N.C.                            </span>
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        Sobre las nueve, llega al sindicato una decena de trabajadores de El Ciruelo. Denuncian que un encargado les cobra por trabajar, que les trata mal, que les identifican a diario para &ldquo;evitar suplantaciones&rdquo; aunque algunos llevan a&ntilde;os en la empresa. Si este viernes no acuerdan mejoras (&ldquo;reconocimiento de vacaciones, bocadillo, transporte, respeto&rdquo;, enumera Said Hijanatem), el martes ir&aacute;n a la huelga. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los trabajadores de El Ciruelo son marroqu&iacute;es. &ldquo;Muchos tienen miedo de hablar. Tienen hijos&rdquo;. Llevan m&aacute;s de una d&eacute;cada en Espa&ntilde;a. Solo uno de ellos vota desde 2010, porque adquiri&oacute; la nacionalidad. Aunque alguno m&aacute;s podr&iacute;a haberlo hecho, prefieren exigir a la empresa que pedir a los pol&iacute;ticos. &ldquo;El ayuntamiento no va a hacer nada por los extranjeros, pero si vot&aacute;ramos nos tendr&iacute;an en cuenta&rdquo;, opina Hijanatem, antes de recordar: &ldquo;Estamos trabajando para la empresa. Somos trabajadores. No somos animales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/voto-techo-derechos-mar-plastico-almeriense_130_10241190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 May 2023 18:11:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin voto, sin techo y sin derechos en el Mar de Plástico almeriense]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 28M 2023,Almería,Racismo,Jornaleros,Temporeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Guardia Civil vuelve a Villacarrillo para buscar a los dos jornaleros desparecidos en 2013 y 2021 tras discutir con su jefe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/guardia-civil-realiza-nuevos-registros-villacarrillo-jaen-dar-jornaleros-desaparecidos_1_10084894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/093d5e4a-42c5-417b-aa90-c57915d88f87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Guardia Civil vuelve a Villacarrillo para buscar a los dos jornaleros desparecidos en 2013 y 2021 tras discutir con su jefe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Unidad Central Operativa (UCO) continúa buscando indicios que puedan esclarecer el destino de Ibrahima Diouf y Tidiany Coulibaly, ahora centrándose de nuevo en la búsqueda de pozos en viviendas de este municipio</p><p class="subtitle">Tras los últimos pasos de Ibrahima Diouf, el jornalero desaparecido en Jaén tras discutir con su capataz</p></div><p class="article-text">
        Nada se sabe a&uacute;n del paradero de Tidiany Coulibaly e Ibrahima Diouf, los dos jornaleros desaparecidos en Villacarrillo (Ja&eacute;n) cuando trabajaban para el mismo empresario agr&iacute;cola. Por eso, la Guardia Civil, a trav&eacute;s de la Unidad Central Operativa (UCO), ha hecho nuevos registros para tratar de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/ultimos-pasos-ibrahima-diouf-jornalero-desaparecido-jaen-discutir-capataz_1_9736816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontrar pistas</a> que permitan dar con el paradero de los dos trabajadores del campo desaparecidos en 2013 y 2021 respectivamente. Esta misma semana, seg&uacute;n confirman fuentes del Instituto Armado, se han llevado a cabo nuevas indagaciones.
    </p><p class="article-text">
        Agentes de la Guardia Civil han buscado pozos en diferentes viviendas de este municipio, aunque sin hallar, en principio, ninguna prueba que pueda aportar m&aacute;s informaci&oacute;n a la investigaci&oacute;n. Las fuentes consultadas confirman los trabajos, que enmarcan dentro de las pesquisas que se est&aacute;n llevando a cabo, pero guardan con celo los datos que se est&aacute;n recogiendo para encontrar a Coulibaly y Diouf, dado que se trata de un asunto en el que el principal sospechoso de su desaparici&oacute;n, el empresario agr&iacute;cola Gin&eacute;s V.L. est&aacute; en libertad y lleg&oacute; a ser absuelto en el caso del primer jornalero del que no se ha hallado rastro.
    </p><p class="article-text">
        Estos registros se suman a las b&uacute;squedas que se han llevado a cabo tanto en las fincas agr&iacute;colas propiedad de Gin&eacute;s, as&iacute; como en los inmuebles de Villacarrillo en los que los dos jornaleros estuvieron en alg&uacute;n momento de su estancia en esta localidad jienense. Hasta el momento, no han trascendido detalles o pistas que puedan indicar que la investigaci&oacute;n est&aacute; avanzando, aunque s&iacute; se sabe que en los &uacute;ltimos meses tambi&eacute;n se han buscado restos en una escombrera pr&oacute;xima a la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/guardia-civil-busca-nuevo-paraje-villacarrillo-jornalero-desaparecido-discutir-jefe_1_9732137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autov&iacute;a A-32</a> que se est&aacute; construyendo entre Linares y Albacete.
    </p><h3 class="article-text">Sin rastro</h3><p class="article-text">
        Cabe recordar que entre las dos desapariciones hay un lapso de tiempo de casi diez a&ntilde;os. Tidiany Coulibaly fue visto por &uacute;ltima vez en 2013 y los trabajos que se iniciaron para dar con su paradero permitieron dar con una serie de objetos que elevan las sospechas sobre Gin&eacute;s, el empresario agr&iacute;cola que le hab&iacute;a contratado. Un perro de la Guardia Civil rastre&oacute; posibles restos humanos en una finca propiedad de este hombre, ubicada en La Moratilla y tambi&eacute;n se encontraron unas orejeras que hab&iacute;an pertenecido a Coulibaly. Sin embargo, al no ser pruebas concluyentes, Gin&eacute;s fue absuelto en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Pero su nombre vuelve a estar en el centro de la pol&eacute;mica porque Ibrahima Diouf tambi&eacute;n est&aacute; en paradero desconocido. Gin&eacute;s vuelve a ser el principal sospechoso porque Diouf, que ten&iacute;a 32 a&ntilde;os cuando desapareci&oacute; en enero de 2021, hab&iacute;a trabajado con este empresario y, seg&uacute;n cuenta el hermano de Ibrahima, no volvi&oacute; a saber de &eacute;l despu&eacute;s de que tuviese un encuentro con Gin&eacute;s para reclamarle dinero que le correspond&iacute;a por su trabajo. Por eso, la familia de Diouf da por hecho que est&aacute; muerto ya que m&aacute;s de dos a&ntilde;os despu&eacute;s no se sabe nada de su paradero.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de las investigaciones, la UCO tambi&eacute;n ha estado llevando a cabo pesquisas en una piscina natural conocida como El Molinillo, buscando posibles restos humanos o pistas que puedan conducir hasta en principio hasta Ibrahima Diouf, pero sin descartar a Tidiany Coulibaly. En este lugar, perteneciente a la pedan&iacute;a de Mog&oacute;n, han trabajado especialistas subacu&aacute;ticos en busca de cualquier indicio que permita avanzar en la investigaci&oacute;n. Este punto es importante porque dicha piscina se llena con el agua del r&iacute;o Guadalquivir que discurre desde la monta&ntilde;a, lo que abre diversas hip&oacute;tesis sobre la desaparici&oacute;n de Ibrahima Diouf. De momento, el caso sigue bajo secreto de sumario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/guardia-civil-realiza-nuevos-registros-villacarrillo-jaen-dar-jornaleros-desaparecidos_1_10084894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2023 10:22:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Guardia Civil vuelve a Villacarrillo para buscar a los dos jornaleros desparecidos en 2013 y 2021 tras discutir con su jefe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/093d5e4a-42c5-417b-aa90-c57915d88f87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jaén,Sucesos,Jornaleros,Migrantes,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pregunta mi alma: ¿de quién, de quién son estos olivos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jornaleros-alcarras-subsaharianos-migrantes_129_9741121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/586e0165-2f1b-48cb-96b0-16bde4dc253d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pregunta mi alma: ¿de quién, de quién son estos olivos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jornaleros negros están en pie desde las cuatro o las cinco de la mañana, buscan trabajo antes de que amanezca y recogen por 6 euros la hora las frutas que nos deleitan, pero duermen entre el raso y un sótano</p></div><p class="article-text">
        Hace 22 a&ntilde;os, en el 2000, hab&iacute;a 150 inmigrantes subsaharianos censados en la localidad de Alcarr&aacute;s (Lleida). En 2010, m&aacute;s del 20% de su poblaci&oacute;n oficial era inmigrante, aunque solo pod&iacute;an empadronarse los que tuvieran contrato de trabajo, por lo que esa cifra pod&iacute;a multiplicarse por decenas y se disparaba con las campa&ntilde;as de recogida de la fruta. En la renombrada <em>Alcarr&aacute;s</em>, pel&iacute;cula de la cineasta Carla Sim&oacute;n que ha sido aclamada desde su estreno en este 2022, hay una fugaz escena que da cuenta de la naturaleza de la convivencia entre la poblaci&oacute;n local y la migrante (que en aquel a&ntilde;o 2000 se consideraba en El Pa&iacute;s como &ldquo;<a href="https://elpais.com/diario/2000/06/26/catalunya/961981643_850215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un ejemplo de integraci&oacute;n social</a>&rdquo;, aunque los temporeros contaban que nadie les alquilaba una casa). Se trata de una escena, casi un solo plano, en que se muestra a los trabajadores del campo de origen subsahariano. Son jornaleros en una zona donde se cultiva melocot&oacute;n. Es el d&iacute;a de descanso y est&aacute;n sentados en la calle. A pesar de que esas personas forman una parte esencial, y presuntamente integrada, de la vida del pueblo y del drama social que se cierne sobre sus habitantes, no hay ninguna persona blanca sentada con ellos, charlando con ellos, descansando con ellos, pasando el rato con ellos. Como har&iacute;a cualquier persona del pueblo con la gente del pueblo. Con ellos solo est&aacute;n ellos: los extranjeros, los negros. Los iguales. Aunque en la pel&iacute;cula la persona que m&aacute;s empatiza con la ni&ntilde;a protagonista sea precisamente un jornalero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los jornaleros casi no existen hasta que se mueren de fr&iacute;o. Es lo que sucedi&oacute; el fin de semana pasado en Benimaclet, municipio de Valencia. Los jornaleros negros est&aacute;n en pie desde las cuatro o las cinco de la ma&ntilde;ana, buscan trabajo antes de que amanezca y recogen por 6 euros la hora las frutas que nos deleitan, pero duermen entre el raso y un s&oacute;tano, en las ruinas de una antigua f&aacute;brica de leche. Se cree que el cuerpo de Mart&iacute;n F., que hab&iacute;a llegado de Ghana, hab&iacute;a cumplido 57 a&ntilde;os y ten&iacute;a buena salud, no soport&oacute; las bajas temperaturas y por eso lo encontraron muerto al despertar. Ahora hemos conocido su nombre y quiz&aacute; sepamos alg&uacute;n d&iacute;a, fugazmente tambi&eacute;n, que alguien lo esperaba en su pa&iacute;s, que ten&iacute;a una casa humilde, que all&iacute; casi no exist&iacute;a tampoco porque se mor&iacute;a de hambre. Antes hab&iacute;an muerto Abraham I., de 52 a&ntilde;os, enfermo de c&aacute;ncer, y Richard A., de 43 a&ntilde;os, con buena salud, que tambi&eacute;n murieron presuntamente de fr&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de recoger cerezas, podar almendros o cosechar albaricoques y nectarinas, los jornaleros reciben precariedad por parte de sus contratistas, hostilidad en la calle y hostigamiento policial. Como los que volv&iacute;an a Lorca la semana pasada de recoger coliflores y se mataron en la carretera, muchos y muchas hacen decenas y hasta cientos de kil&oacute;metros diarios para ir a trabajar. Despu&eacute;s de jornadas de hasta doce horas de trabajo, muchos y muchas descansan en infraviviendas; o ni eso, como los de la f&aacute;brica de Benimaclet. En 2003, El Pa&iacute;s calificaba de &ldquo;<a href="https://elpais.com/diario/2003/07/19/catalunya/1058576841_850215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">infrahumanas</a>&rdquo; sus condiciones de vida en Alcarr&aacute;s. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, sus vidas no han cambiado y los ayuntamientos no hacen nada por ellos. Hacen C&aacute;ritas, las parroquias y el voluntariado. 
    </p><p class="article-text">
        En Alcarr&aacute;s se concentran al alba en la plaza o en el campo de f&uacute;tbol y son elegidos a dedo, t&uacute;, t&uacute;. Seguramente, los m&aacute;s fuertes, los m&aacute;s j&oacute;venes, los de apariencia m&aacute;s sana; sin duda, los m&aacute;s callados, los m&aacute;s obedientes, los m&aacute;s sometidos. Si el patr&oacute;n pasa de largo, se abre ante ellos otra jornada vac&iacute;a. Sin trabajo, sin casa, sin familia, solo les queda deambular, dormitar, desquiciarte. <a href="https://www.segre.com/es/noticias/comarcas/2020/08/22/detenido_alcarras_lider_una_red_que_traficaba_con_inmigrantes_113223_1091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2020 detuvieron en Alcarr&aacute;s a un traficante de inmigrantes</a>. Les cobraba 200 euros por pasarlos a Francia. &ldquo;<a href="https://www.elmundo.es/espana/2022/11/16/6373ffbce4d4d8b2518b459f.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tienen dinero, porque no gastan</a>&rdquo;, espet&oacute; por su parte Gin&eacute;s Valiente, empresario de la aceituna, patr&oacute;n conocido en su pueblo por su p&eacute;simo trato hacia los jornaleros, sospechoso del asesinato de dos de ellos: Ibrahima Diouf, de 35 a&ntilde;os, nacido en Senegal, desaparecido en Villacarillo, Ja&eacute;n, en enero de 2021, y Tidiany Coulibaly, de 22 a&ntilde;os, nacido en Mali,<strong> </strong>desaparecido en Villacarillo, Ja&eacute;n, en diciembre de 2013. Le hab&iacute;an reclamado el jornal. &ldquo;Aqu&iacute; el negro soy yo&rdquo;, volvi&oacute; a escupir Valiente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Carla Sim&oacute;n, que ir&aacute; a los Oscar con su <em>Alcarr&aacute;s</em>, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/carla-simon-inaugura-fiestas-merce-spin-off-alcarras-celebrar-barcelona-acoge_1_9563997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dio el preg&oacute;n de la Merc&egrave;</a>, en las fiestas de Barcelona, su ciudad natal, dijo que &ldquo;a veces nos cuesta ponernos en el lugar de las personas reci&eacute;n llegadas, nos impresiona la alteridad y somos incapaces de identificarnos con los sentimientos de aquellos que llegan adonde nosotros ya vivimos&rdquo;. Ojal&aacute; solo fuera a veces. Que se lo digan a Mart&iacute;n, a Richard o a Abraham, a Ibrahima o a Tidiany. Pero ya es imposible, ya murieron presuntamente de fr&iacute;o, ya fueron presuntamente asesinados. <em>&iexcl;Cu&aacute;ntos siglos de aceituna, los pies y las manos presos, sol a sol y luna a luna, pesan sobre vuestros huesos!</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jornaleros-alcarras-subsaharianos-migrantes_129_9741121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Nov 2022 21:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pregunta mi alma: ¿de quién, de quién son estos olivos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornaleros,Jaén,Explotación laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Porcuna, Villacarrillo y Alcalá la Real abren sus albergues para temporeros de la aceituna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/porcuna-villacarrillo-alcala-real-abren-albergues-temporeros-aceituna_1_9737163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e16898f3-4e4e-4153-8d78-b2a4516a5ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Porcuna, Villacarrillo y Alcalá la Real abren sus albergues para temporeros de la aceituna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La red de albergues para temporeros suma así nuevas plazas aunque el Foro provincial para la integración de personas de origen migrante advierte de que no se venga sin contrato porque este año hay menos jornales</p><p class="subtitle">Las cooperativas del olivar buscan alianzas contra “la tormenta perfecta”: poca aceituna y subida de gastos</p></div><p class="article-text">
        La red de albergues de la provincia de Ja&eacute;n, destinada a temporeros que se desplazan para trabajar en la recogida de la aceituna suma la apertura de los centros ubicados en Porcuna, Villacarrillo y Alcal&aacute; la Real.
    </p><p class="article-text">
        El primero abri&oacute; sus puertas el pasado lunes, coincidiendo con el inicio de la horquilla planteada por el Foro Provincial para la Integraci&oacute;n de las Personas de Origen Migrante --entre los d&iacute;as 21 y 25 de noviembre-- mientras que el de Villacarrillo est&aacute; operativo desde este mi&eacute;rcoles, cuando tambi&eacute;n tiene previsto abrir el alcala&iacute;no.
    </p><p class="article-text">
        El albergue porcunense cuenta con capacidad para 24 personas y hasta el momento ha atendido a un usuario, seg&uacute;n ha explicado el alcalde del municipio, Miguel Moreno.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en Alcal&aacute; la Real el albergue del Coto cuenta con 18 plazas, que desde ahora se ponen a disposici&oacute;n de estas temporeras con una estancia m&aacute;xima de cuatro d&iacute;as. Su apertura estaba prevista el pasado lunes, si bien no lleg&oacute; a producirse ante la &ldquo;ausencia de demanda&rdquo;, seg&uacute;n han indicado desde el Ayuntamiento.
    </p><h3 class="article-text">Competencia municipal</h3><p class="article-text">
        El Consistorio facilita tambi&eacute;n el alquiler de las casas tur&iacute;sticas de Las Cruces a empresarios agr&iacute;colas que no dispongan de alojamiento para los temporeros que contraten. En caso de inclemencias meteorol&oacute;gicas adversas se habilitar&aacute;, como dispositivo de emergencia, el antiguo Centro de Participaci&oacute;n Activa ubicado en la avenida de Iberoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que, pese a la recomendaci&oacute;n del referido foro, la competencia para abrir los albergues es municipal y son los ayuntamientos los que deciden finalmente cu&aacute;ndo ponen a disposici&oacute;n estos centros en funci&oacute;n, sobre todo, de la demanda que pueda darse en cada municipio.
    </p><h3 class="article-text">170 plazas en la capital</h3><p class="article-text">
        De este modo, el Ayuntamiento de Ja&eacute;n activ&oacute; con antelaci&oacute;n, el pasado 17 de noviembre, su dispositivo de atenci&oacute;n a personas temporeras. Esta misma semana ha pedido coordinaci&oacute;n y diligencia en la apertura del resto de la red provincial de albergues, tras registrar casi 120 usuarios.
    </p><p class="article-text">
        En la capital, se dispone de 170 plazas en el Centro Municipal de Acogida, instalaciones que el resto del a&ntilde;o cuentan con 48 plazas. Adem&aacute;s, hay un punto de informaci&oacute;n atendido por mediadores interculturales la estaci&oacute;n de autobuses.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ello, sigue este a&ntilde;o habilitada la bolsa de vivienda que tramita la Oficina Municipal de Vivienda (Somuvisa) para facilitar el arrendamiento de viviendas o habitaciones para estancias temporeras y otra para trabajadores demandantes de empleo desde la agencia de colocaci&oacute;n del Instituto Municipal de Empleo y Formaci&oacute;n Empresarial (Imefe).
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, se ha impulsado un sistema de alojamiento alternativo en r&eacute;gimen de alquiler con una tasa p&uacute;blica de ocho euros por d&iacute;a. Cuenta con 20 plazas en el citado centro de atenci&oacute;n municipal para temporeros que acudan a la campa&ntilde;a de la aceituna. En este caso, se brinda a empresarios aut&oacute;nomos del t&eacute;rmino municipal de Ja&eacute;n para sus jornaleros, previa presentaci&oacute;n de toda la documentaci&oacute;n reglamentaria de sus contratos.
    </p><h3 class="article-text">&Uacute;beda y Martos</h3><p class="article-text">
        Con respecto al dispositivo preparado ante la aceituna en otros municipios jiennenses, el Ayuntamiento de &Uacute;beda ha anunciado para el pr&oacute;ximo 1 de diciembre la apertura del albergue, situado en el edificio multiusos del recinto ferial.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma fecha, &ldquo;salvo que las necesidades requirieran de un adelanto&rdquo;, ha anunciado este mi&eacute;rcoles el Consistorio de Martos tras la reuni&oacute;n del Foro Local de la Inmigraci&oacute;n. Adem&aacute;s, en la Estaci&oacute;n Municipal de Autobuses y en horario de ma&ntilde;ana funciona desde principios de noviembre el Punto de Informaci&oacute;n a la persona temporera, atendido por un mediador intercultural.
    </p><p class="article-text">
        Este servicio ser&aacute; reforzado por el Ayuntamiento &ldquo;con un trabajador del albergue municipal para atender a las personas no alojadas, en horario de tarde, facilit&aacute;ndoles billetes o informando de los recursos existentes en la localidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, <a href="https://www.caritas.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;ritas</a> prestar&aacute; el servicio de cenas calientes en las instalaciones de Casa Betania, ofreciendo tambi&eacute;n el servicio de lavander&iacute;a y duchas a los no alojados, mientras que Cruz Roja realizar&aacute; salidas nocturnas asistenciales.
    </p><h3 class="article-text">Menos jornales</h3><p class="article-text">
        Desde el citado Foro Provincial para la Integraci&oacute;n de las Personas de Origen Migrante de Ja&eacute;n --que re&uacute;ne a institucionales, sindicales, entidades sin &aacute;nimo de lucro, organizaciones agrarias y colectivos de inmigrantes-- se ha hecho un llamamiento para que no haya desplazamientos sin contrato.
    </p><p class="article-text">
        Y ello ante la importante merma en la cosecha como consecuencia de la sequ&iacute;a, con un descenso estimado en la provincia de Ja&eacute;n del 60 por ciento respecto a la campa&ntilde;a anterior. Esto supondr&aacute; tambi&eacute;n menos jornales que se nutrir&aacute;n b&aacute;sicamente de mano de obra aut&oacute;ctona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EP]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/porcuna-villacarrillo-alcala-real-abren-albergues-temporeros-aceituna_1_9737163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Nov 2022 08:42:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Porcuna, Villacarrillo y Alcalá la Real abren sus albergues para temporeros de la aceituna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jaén,Aceituna,Jornaleros,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Condenado a 42 años de prisión por abusar de seis jornaleras en Cartagena: "Si no follo, tampoco doy trabajo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/condenado-42-anos-prision-abusar-sexualmente-seis-jornaleras-cartagena_1_9676309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718777e0-1b9a-4b24-bb5f-7d4afb6390ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenado a 42 años de prisión por abusar de seis jornaleras en Cartagena: &quot;Si no follo, tampoco doy trabajo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En todos los casos descritos, “tanto para lograr las relaciones sexuales como para que las víctimas volvieran al lugar de los hechos a trabajar” el acusado les advertía, para disuadirlas de denunciarle, “de su posible deportación”</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a un hombre por seis delitos continuados de abuso con acceso carnal y prevalimiento a 42 a&ntilde;os de c&aacute;rcel, siete por cada uno de los delitos cometidos. Adem&aacute;s, el acusado no podr&aacute; acercarse a las v&iacute;ctimas y una vez que cumpla su condena en prisi&oacute;n deber&aacute; permanecer cinco a&ntilde;os en libertad vigilada.
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia considera probado que el procesado facilitaba trabajo agr&iacute;cola a mujeres migrantes en situaci&oacute;n irregular en Espa&ntilde;a, en su mayor&iacute;a con cargas familiares en su pa&iacute;s, carentes de apoyos cercanos y desconocedoras del castellano. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;aprovechando la situaci&oacute;n de dichas personas que depend&iacute;an de &eacute;l para su subsistencia, y de que las llevaba a solas, mantuvo relaciones sexuales no deseadas por ellas&rdquo;, se explica en la resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, uno a uno, los magistrados relatan seis casos en los que el acusado &ldquo;vali&eacute;ndose de las ventajas que le proporcionaba ser quien facilitaba trabajos a una persona sin recursos&rdquo; mantuvo relaciones sexuales con compatriotas, que acud&iacute;an a &eacute;l en busca de ayuda para conseguir un empleo.
    </p><p class="article-text">
        En algunas ocasiones el procesado actuaba de intermediario entre las trabajadoras extranjeras en situaci&oacute;n irregular y empresarios agr&iacute;colas y, en otras, las empleaba para s&iacute; en su peque&ntilde;a explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos descritos, abunda la resoluci&oacute;n, &ldquo;tanto para lograr las relaciones sexuales como para que las v&iacute;ctimas volvieran al lugar de los hechos a trabajar&rdquo; el acusado adem&aacute;s de aprovechar su situaci&oacute;n de &ldquo;conseguidor&rdquo; les advert&iacute;a, para disuadirlas de denunciarle, &ldquo;de su posible deportaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras constatar la vulnerabilidad de las denunciantes, los magistrados advierten de que hay pruebas abrumadoras, adem&aacute;s de las manifestaciones de las interesadas, sobre la realidad de las relaciones sexuales mantenidas por el acusado con varias de las v&iacute;ctimas en el lugar indicado por estas. As&iacute; aluden al informe del Servicio de Criminal&iacute;stica de la Guardia Civil en relaci&oacute;n con el colch&oacute;n hallado en una de las dependencias de la finca, indicada por dos de las v&iacute;ctimas, en los que se identifica unos restos org&aacute;nicos que coinciden con el perfil gen&eacute;tico del acusado y en el que se obtienen perfiles de cuatro mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal destaca, adem&aacute;s, entre otros elementos probatorios la grabaci&oacute;n de la llamada telef&oacute;nica con una de las denunciantes en la que el procesado, entre otras expresiones obscenas dice que &ldquo;si quiere trabajar follamos si no, que se vaya a la mierda&rdquo;, y &ldquo;si no follo a ninguna, tampoco doy trabajo a ninguna&rdquo;. Conversaci&oacute;n que primero reconoce haber mantenido, y su contenido, si bien asegurando que era una broma, de lo que se desdice en el juicio &ldquo;sin aportar ninguna explicaci&oacute;n convincente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los magistrados descartan por &ldquo;inconsistencia&rdquo; la hip&oacute;tesis de venganza o la posibilidad de una confabulaci&oacute;n o trampa de las denunciantes, sugerida por la defensa, con el objeto de regularizar su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el tribunal &ldquo;llega a la convicci&oacute;n de que la declaraci&oacute;n de las denunciantes se corresponde a la realidad en cuanto a la existencia de una pluralidad de relaciones sexuales, en un contexto muy parecido, con las diferencias suficientes propias de tratarse de episodios y personas distintas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia condena tambi&eacute;n al acusado a indemnizar con 30.000 euros a cada una de las v&iacute;ctimas y a 3 a&ntilde;os de prisi&oacute;n como autor de un delito contra los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n no es firme, contra ella cabe interponer recurso de apelaci&oacute;n ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJ.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/condenado-42-anos-prision-abusar-sexualmente-seis-jornaleras-cartagena_1_9676309.html]]></guid>
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      <media:title><![CDATA[Condenado a 42 años de prisión por abusar de seis jornaleras en Cartagena: "Si no follo, tampoco doy trabajo"]]></media:title>
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