<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cineastas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/cineastas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cineastas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1015208/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Fernando Méndez-Leite se presenta a la reelección como presidente de la Academia de Cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fernando-mendez-leite-presenta-reeleccion-presidente-academia-cine_1_13156495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/105e4f3f-5dfb-4e28-95a7-21ca86c4f37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando Méndez-Leite se presenta a la reelección como presidente de la Academia de Cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su nueva candidatura le acompañarán el productor Félix Tusell Sánchez y la actriz Ángela Cervantes como vicepresidentes. Las elecciones se celebrarán el 20 de junio</p><p class="subtitle">El documental que pudo ayudar a derrocar a Orbán: ¿influyen las películas en las elecciones?</p></div><p class="article-text">
        Tras cuatro a&ntilde;os como presidente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fernando-mendez-leite-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12860077.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando M&eacute;ndez-Leite</a> se presenta de nuevo a las elecciones a la presidencia de la Academia de Cine. Se trata de una nueva candidatura en la que le acompa&ntilde;an el productor F&eacute;lix Tusell S&aacute;nchez como vicepresidente primero y la actriz &Aacute;ngela Cervantes como vicepresidenta segunda.
    </p><p class="article-text">
        En la anterior etapa, M&eacute;ndez-Leite cont&oacute; con el productor Rafa Portela y la actriz Susi S&aacute;nchez como vicepresidentes. Las elecciones para la pr&oacute;xima candidatura se celebrar&aacute;n el 20 de junio. Tal y como ha detallado la instituci&oacute;n, el 20 de mayo, un mes antes, se cerrar&aacute; el plazo para presentar candidaturas. 
    </p><p class="article-text">
        Las votaciones presenciales se celebrar&aacute;n en la sede de la Academia en el transcurso de una Asamblea General que se llevar&aacute; a cabo el 20 de junio, a partir de las 9:30 horas. Los acad&eacute;micos y acad&eacute;micas podr&aacute;n optar por ejercer su voto previamente de forma online hasta el 18 de junio. 
    </p><p class="article-text">
        Presidente de la Academia desde 2022, Fernando M&eacute;ndez-Leite (Madrid, 1944), reconocido a lo largo de su trayectoria como director de cine y televisi&oacute;n, tambi&eacute;n ha sido Director General del ICAA (1986-1988), director de la ECAM (1994-2011) y programador del Festival de M&aacute;laga desde su fundaci&oacute;n, entre otros muchos trabajos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, F&eacute;lix Tusell S&aacute;nchez (Madrid, 1990) es director de la productora Estela Films, la m&aacute;s antigua en activo de Espa&ntilde;a. Ademas de gestionar el cat&aacute;logo de la productora, es productor de t&iacute;tulos recientes como <em>Los del t&uacute;nel</em> (2015, Pep&oacute;n Montero) o<em> Tiempo despu&eacute;s </em>(2017, Jos&eacute; Luis Cuerda). Gan&oacute; el Premio Goya al Mejor cortometraje de ficci&oacute;n con <em>T&oacute;tem loba</em> (2020, Ver&oacute;nica Echegui).
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, &Aacute;ngela Cervantes (Barcelona, 1993) es una de las actrices m&aacute;s relevantes del panorama nacional actual. Ha sido nominada tres veces al Premio Goya, revelaci&oacute;n por <em>Chavalas </em>(2021, Carol Rodr&iacute;guez), de reparto por <em>La maternal</em> (2022, Pilar Palomero) y protagonista por <em>La furia</em> (2026, Gemma Blasco).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fernando-mendez-leite-presenta-reeleccion-presidente-academia-cine_1_13156495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 10:31:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/105e4f3f-5dfb-4e28-95a7-21ca86c4f37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3578688" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/105e4f3f-5dfb-4e28-95a7-21ca86c4f37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3578688" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fernando Méndez-Leite se presenta a la reelección como presidente de la Academia de Cine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/105e4f3f-5dfb-4e28-95a7-21ca86c4f37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Academia de Cine,Cine español,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el actor Luis Brandoni, emblema del cine argentino, a los 86 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-86-anos-actor-luis-brandoni-emblema-cine-argentino_1_13155757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2d36329-3e9c-48fb-b858-488a3797e52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141175.jpg" width="2232" height="1256" alt="Muere el actor Luis Brandoni, emblema del cine argentino, a los 86 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete y político argentino fue un impulsor del teatro en su país y ha sido reconocido por su papel en películas como 'La Patagonia rebelde' o 'Esperando la carroza'</p><p class="subtitle">De los españolitos y las suecas a actor irrepetible: el documental sobre Alfredo Landa que examina las luces y las sombras del landismo</p></div><p class="article-text">
        El actor y pol&iacute;tico argentino Luis Brandoni ha muerto a los 86 a&ntilde;os. El int&eacute;rprete, que sufri&oacute; una ca&iacute;da dom&eacute;stica el pasado 11 de abril, seg&uacute;n afirma el peri&oacute;dico La Naci&oacute;n, no ha podido recuperarse de un hematoma cerebral tras varios d&iacute;as de <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/murio-luis-brandoni-a-los-86-anos-nid20042026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asistencia m&eacute;dica</a>. La noticia de su fallecimiento la ha confirmado Multiteatro en redes sociales, empresa argentina dedicada a la gesti&oacute;n de salas teatrales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con Beto se va el &uacute;ltimo primer actor de una generaci&oacute;n inolvidable&rdquo;, ha se&ntilde;alado Multiteatro en su <a href="https://x.com/multiteatro/status/2046067725642977317" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a>. &ldquo;Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedi&oacute; el &aacute;mbito del escenario&rdquo;, ha agregado, sosteniendo que &ldquo;hoy es un d&iacute;a muy triste para nuestra cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luis Brandoni ha estado toda su vida sobre el escenario. Tanto es as&iacute; que hace tan solo unas semanas estaba protagonizando la obra teatral <em>&iquest;Qui&eacute;n es qui&eacute;n?</em>, una comedia de H&eacute;ctor D&iacute;az protagonizada por Soledad Silveyra y el propio Brandoni que se estren&oacute; en enero de 2025 y que tuvo que ser paralizada por motivos m&eacute;dicos. Asimismo, el actor ten&iacute;a un hueco en su agenda para la grabaci&oacute;n de la segunda temporada de <em>Nada</em>, la serie de Disney+ en la que comparti&oacute; escenas con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robert-niro-miedo-muerte-no-hay-opcion-hay-seguir-adelante_1_12300038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert De Niro</a> y que, dirigida nuevamente por Mariano Cohn y Gast&oacute;n Duprat, iba a volver a reunir a De Niro con Brandoni. 
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Brandoni se consolid&oacute; a mediados de los 70, debido a su papel en pel&iacute;culas como <em>La Patagonia rebeld</em>e, <em>La tregua</em>, <em>Gente en Buenos Aires</em> o <em>Juan que re&iacute;a</em>. En aquel momento, el contexto y las presiones pol&iacute;ticas obligaron al actor a exiliarse a M&eacute;xico, lo que inevitablemente paraliz&oacute; su carrera durante un tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar el gobierno militar, Brandoni volvi&oacute; a Argentina y retom&oacute; su actividad interpretativa actuando en cintas como<em> Darse cuenta</em> (1984), <em>Esperando la carroza</em> (1985) y<em> Cien veces no debo</em> (1990). En las siguientes d&eacute;cadas, el actor combinar&iacute;a su trabajo con la pol&iacute;tica, pues estuvo muy ligado a la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical (UCR). Entre 1997 y 2001 ocup&oacute; un asiento en la C&aacute;mara de Diputados del Congreso representando a ese partido pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes han expresado sus condolencias se encuentra la Asociaci&oacute;n Argentina de Actores. &ldquo;Ante el fallecimiento del actor y exdirigente sindical, Luis Brandoni, acompa&ntilde;amos con respeto a sus familiares y seres queridos en este momento de dolor. Su s&oacute;lida labor interpretativa en cine, teatro y televisi&oacute;n lo consolid&oacute; como una reconocida figura de la escena nacional&rdquo;, ha declarado en un comunicado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-86-anos-actor-luis-brandoni-emblema-cine-argentino_1_13155757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 08:01:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2d36329-3e9c-48fb-b858-488a3797e52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141175.jpg" length="411759" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2d36329-3e9c-48fb-b858-488a3797e52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141175.jpg" type="image/jpeg" fileSize="411759" width="2232" height="1256"/>
      <media:title><![CDATA[Muere el actor Luis Brandoni, emblema del cine argentino, a los 86 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2d36329-3e9c-48fb-b858-488a3797e52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141175.jpg" width="2232" height="1256"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Obituarios,Obituario,Cine,Cineastas,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Aunque seamos islas', la ópera prima de la asturiana Cristina Rodríguez Paz que fusiona su pasión por los faros, el mar y el cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/seamos-islas-opera-prima-asturiana-cristina-rodriguez-paz-fusiona-pasion-faros-mar-cine_1_13121378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Aunque seamos islas&#039;, la ópera prima de la asturiana Cristina Rodríguez Paz que fusiona su pasión por los faros, el mar y el cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fareras Mar Vidal, María González, Elvira Pujol, Elena Aramendia, Mercedes Aranceta y Margarita Peralta relatan su experiencia en esta película en la que su directora ha invertido cinco años de trabajo. Actualmente, de los 187 faros que hay en España, solo en tres trabajan mujeres. Cuando comenzó el proyecto había cinco y durante la producción se jubilaron dos de ellas. El próximo 28 de abril se presenta en Catalunya</p><p class="subtitle">De la fábrica al cine: 'Les cigarreres' del barrio gijonés de Cimavilla alzan la voz para ensalzar a las mujeres trabajadoras</p></div><p class="article-text">
        La cineasta asturiana Cristina Rodr&iacute;guez Paz (Oviedo, 1975) siente una atracci&oacute;n especial por el mar y su recorrido vital por conocer de cerca las historias de las mujeres fareras que han dedicado su vida profesional a este sector tradicionalmente masculinizado ha quedado plasmada en una pel&iacute;cula, una exposici&oacute;n y se completar&aacute; con un libro.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo audiovisual ha volcado su otra pasi&oacute;n/vocaci&oacute;n y con su primer largometraje,  'Aunque seamos islas' (2025), realiza otro viaje por Espa&ntilde;a para mostrar al p&uacute;blico el valor de estas mujeres que rompieron techos de cristal. 
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 28 de abril Cristina Rodr&iacute;guez Paz presentar&aacute; su &oacute;pera prima en los cines Girona, en Barcelona, en un &uacute;nico pase, donde podr&iacute;a estar acompa&ntilde;ada de una de sus protagonistas: Elvira Pujol. 
    </p><h2 class="article-text">La farera de Girona</h2><p class="article-text">
        Elvira ha sido la &uacute;nica mujer farera que ha trabajado para el Puerto de Barcelona, desempe&ntilde;ando su labor en faros de Girona. M&aacute;s de un a&ntilde;o y medio de rodaje han servido para ir construyendo el material de la pel&iacute;cula: entrevistas, escenas de observaci&oacute;n y la propia presencia de la farera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_50p_1140770.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_50p_1140770.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_75p_1140770.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_75p_1140770.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_default_1140770.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_default_1140770.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-aspect-ratio_default_1140770.jpg"
                    alt="La farera Elvira Pujol, una de las pioneras en un oficio tradicionalmente masculinizado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La farera Elvira Pujol, una de las pioneras en un oficio tradicionalmente masculinizado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Puerto de Barcelona ha sido clave en la financiaci&oacute;n del proyecto y se ha convertido en uno de los principales impulsores mediante la adquisici&oacute;n de v&iacute;deos de dron de todos sus faros. 
    </p><h2 class="article-text">La financiaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La implicaci&oacute;n no solo ha sido econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n un respaldo institucional significativo que podr&iacute;a contribuir a potenciar la difusi&oacute;n del proyecto y tambi&eacute;n impuls&oacute; la exposicion sobre las fareras que se realiz&oacute; en el Maritimo de Barcelona&rdquo;, explica a<a href="https://www.eldiario.es/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> elDiario.es Asturias</a> la cineasta ovetense agradecida a su contribuci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d70620bf-d13d-4fa9-851d-d5b4ef5f76d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Elvira Pujol es una de las fareras protagonistas de &#039;Aunque seamos islas&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Elvira Pujol es una de las fareras protagonistas de &#039;Aunque seamos islas&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las seis protagonistas</h2><p class="article-text">
        Mar Vidal, Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez, Elvira Pujol, Elena Aramendia, Mercedes Aranceta y Margarita Peralta son las seis protagonistas. A la fuerza de sus testimonios acompa&ntilde;a la voz de la directora. A trav&eacute;s de material de archivo, conversaciones y entrevistas, se traza un recorrido que va del recuerdo al presente de los faros. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula cuenta a los espectadores las vivencias de una foquista en crisis profesional que emprende un viaje hasta las &uacute;ltimas fareras y lo que comienza como una b&uacute;squeda externa desemboca en un relato interior donde el proceso de hacer cine se entrelaza con las historias.
    </p><h2 class="article-text">Tomar la vida como un viaje</h2><p class="article-text">
        Las fareras le mostrar&aacute;n otro modo de estar en el mundo. Esta pel&iacute;cula es una carta para su sobrino, la persona que m&aacute;s la acompa&ntilde;&oacute; emocionalmente en su decisi&oacute;n de dejar un trabajo estable para rodar su primera pel&iacute;cula, as&iacute; como para todas aquellas personas que se preguntan por qu&eacute; contar historias invisibles. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una oda al documental, a sus luces y sombras, a su poder de capturar lo que est&aacute; a punto de desaparecer, as&iacute; como de iluminar el propio camino. Tomar la vida como un viaje supondr&aacute; un renacer profesional y personal&rdquo;, es una forma de describir en pocas palabras su contenido. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4206b534-713a-45ae-b2cc-9ec92127b908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristina Rodríguez Paz supervisa algunas imágenes del rodaje en Girona desde un barco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristina Rodríguez Paz supervisa algunas imágenes del rodaje en Girona desde un barco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una traves&iacute;a profesional y personal</h2><p class="article-text">
        Esta b&uacute;squeda no es solo profesional: es tambi&eacute;n &iacute;ntima, personal. A trav&eacute;s del proceso, la directora reconstruye su propio lugar en el mundo y desea, en &uacute;ltima instancia, dejar un testimonio para su joven sobrino.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea surgió a raíz de una conversación que la directora ovetense mantuvo en una noche de verano con el farero Jaime Arenas y se dio cuenta de que el papel de la mujer en el faro estaba muy poco retratado, tanto en la literatura como en el cine</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El viaje de Cristina Rodr&iacute;guez Paz ha sido una traves&iacute;a que se ha prolongado durante cinco a&ntilde;os. La decisi&oacute;n de embarcarse en esta pel&iacute;cula naci&oacute; de un deseo de cambio en su vida. El proyecto surgi&oacute; tras conocer al farero Jaime Arenas.
    </p><h2 class="article-text">Una conversaci&oacute;n guio el camino</h2><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; de una conversaci&oacute;n en una noche de verano, seg&uacute;n ha relatado la propia directora, cuando se dio cuenta de que&nbsp;el papel de la mujer en el faro&nbsp;estaba&nbsp;muy poco retratado, tanto en la literatura como en el cine.&nbsp;Esta percepci&oacute;n la impuls&oacute; a centrarse en una labor femenina que, seg&uacute;n describe, &ldquo;ha sido muy poco observada y remarcada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_50p_1140775.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_50p_1140775.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_75p_1140775.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_75p_1140775.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_default_1140775.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_default_1140775.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9775bd76-1a17-4777-9fe1-68c6276abb2e_16-9-aspect-ratio_default_1140775.jpg"
                    alt="La atracción por el mar, los faros y el cine se fusionan en la película de la cineasta asturiana Cristina Rodríguez Paz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La atracción por el mar, los faros y el cine se fusionan en la película de la cineasta asturiana Cristina Rodríguez Paz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os de rodaje, Cristina Rodr&iacute;guez Paz descubri&oacute; que &ldquo;hab&iacute;a muchos elementos comunes entre las fareras y su profesi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para ella, &ldquo;la soledad conecta con todo&rdquo;. Durante las noches de observaci&oacute;n, de conversaci&oacute;n y de recopilaci&oacute;n de im&aacute;genes, aprendi&oacute; a mirar esa soledad de otra forma. 
    </p><h2 class="article-text">Solo tres fareras en activo</h2><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula busca recuperar la historia de las 26 fareras que han trabajado en Espa&ntilde;a, una cifra que responde adem&aacute;s a la falta de posibilidades que se ofrec&iacute;a a la mujer para acceder a esta actividad laboral, ya que lo ten&iacute;an vedado y solo pudieron opositar a partir de 1969. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, de los 187 faros que funcionan en Espa&ntilde;a, solo en tres trabajan mujeres. Cuando la cineasta comenz&oacute; el proyecto, hab&iacute;a cinco en activo. &ldquo;Durante la producci&oacute;n se jubilaron dos&rdquo;, ratifica la directora. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ee92186-14bc-494e-936b-03a015903eea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cineasta asturiana Cristina Rodríguez Paz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cineasta asturiana Cristina Rodríguez Paz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://ficx.tv/peliculas/aunque-seamos-islas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Aunque seamos islas'</a> se estren&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/asturias/cine-asturiano-ficx-memoria-territorio-voces-construyen-identidad_1_12779098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Festival Internacional de Cine de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n (FICX)</a> y esta semana se ha proyectado en la Biblioteca P&uacute;blica de Oviedo/Uvi&eacute;u donde a la exhibici&oacute;n sigui&oacute; un coloquio. 
    </p><h2 class="article-text">El legado</h2><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula no solo retrata a estas pioneras, sino que tambi&eacute;n explora el papel fundamental y no reconocido de muchas otras mujeres en los faros.
    </p><p class="article-text">
        Con este primer largometraje, la cineasta asturiana muestra a trav&eacute;s de su mirada y la de sus protagonistas otra manera de acercarse a esos tres mundos que fusiona en su pel&iacute;cula 'Aunque seamos islas' y que se convertir&aacute;n en su mejor legado para generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/seamos-islas-opera-prima-asturiana-cristina-rodriguez-paz-fusiona-pasion-faros-mar-cine_1_13121378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 04:02:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="161528" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="161528" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Aunque seamos islas', la ópera prima de la asturiana Cristina Rodríguez Paz que fusiona su pasión por los faros, el mar y el cine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b624769-1cdc-4afb-b47f-e8225fd42a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cineastas,Asturias,Documental,Oficios,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una verdad incómoda, un archipiélago de ideas y otros planes culturales para descubrir nuevos sonidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/incomoda-archipielago-ideas-planes-culturales-descubrir-nuevos-sonidos_132_13149850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/781a0612-33e2-4216-a15a-d8f249ca11ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141001.jpg" width="1976" height="1111" alt="Una verdad incómoda, un archipiélago de ideas y otros planes culturales para descubrir nuevos sonidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una película que lucha contra el acoso escolar o una crítica mordaz sobre lo que significa ser mujer en la industria musical, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Live Nation, la empresa que organiza las grandes giras que no nos queremos perder, y su subsidiaria Ticketmaster, la empresa que nos vende las entradas, operan como un monopolio. A ojo, ya nos parec&iacute;a, pero ahora hay&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7a3793f928&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sentencia que lo acredita</a>. &ldquo;Una victoria brutal para todo el que ama la m&uacute;sica&rdquo;, lo ha definido la organizaci&oacute;n estadounidense<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f6d1c33b59&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Future of Music Coalition</a>, fundada en junio de 2000 por m&uacute;sicos, defensores de los artistas, tecn&oacute;logos y expertos legales para garantizar que los m&uacute;sicos tengan voz en los asuntos que afectan a su sustento.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, los que amamos y vivimos la m&uacute;sica&nbsp;desde hace varias d&eacute;cadas (en mi caso, desde 1993 aprox.), hemos visto c&oacute;mo se deterioraba la estructura de la m&uacute;sica en directo. Hemos visto parcelar el espacio del p&uacute;blico en zonas VIP, super VIP y mega VIP. Hemos descubierto con ojos desorbitados que una entrada pod&iacute;a costar equis&nbsp;o el doble de equis en cuesti&oacute;n de minutos. Hemos visto aparecer algo que antes no exist&iacute;a: los &ldquo;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=861a4e2c93&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gastos de gesti&oacute;n</a>&rdquo;, y seguimos sin entender lo que son. Hemos pasado de ir a cuatro conciertos en un mes a un concierto en cuatro meses, porque m&aacute;s no nos podemos permitir. Y luego dicen que la m&uacute;sica en directo est&aacute; en su mejor momento. Depende de para qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la demanda, Live Nation controla al menos el 80% de la venta de entradas en las principales salas de conciertos de Estados Unidos; gestiona directamente a m&aacute;s de 400 artistas, y solo en EEUU&nbsp;controla m&aacute;s del 60% de las promociones de conciertos y posee o controla m&aacute;s del 60% de los grandes anfiteatros. Abrumador. Una acusaci&oacute;n de m&aacute;s de una treintena de fiscal&iacute;as de diferentes estados argumentaron que, al ejercer monopolio, Live Nation y Ticketmaster&nbsp;eran responsables del alza de las entradas de los conciertos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f82e9f4b-b5c3-4914-82c2-88f97086fb6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La banda The Strokes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La banda The Strokes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por poner algunos precios espa&ntilde;oles de conciertos de Live Nation (recordemos que los procesos judiciales se han abierto en EEUU):&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=963265edc9&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ver a The Strokes en primera grada</a>&nbsp;(un &uacute;nico concierto en Espa&ntilde;a, las entradas se ponen a la venta hoy viernes 17) costar&aacute; 102 euros, a lo que hay que sumar una tasa de 2&nbsp;euros para Ticketmaster &ldquo;por la transacci&oacute;n&rdquo;. Ver a Shakira en primera grada de uno de sus 11 conciertos en Madrid costar&aacute; 158,50 euros (m&aacute;s los dos euros mencionados). Por cierto:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=837e4659b0&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;qui&eacute;n crees que gana m&aacute;s con este fen&oacute;meno de las 'residencias'?</a>
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del volumen de la m&uacute;sica en vivo son, l&oacute;gicamente, despampanantes: 807 millones de euros de taquilla el a&ntilde;o pasado seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n de Promotores Musicales. Un estudio de estimaci&oacute;n por parte de Sympathy for the Lawyer, presentado ayer 16 de abril, cuantifica un impacto directo de 1.261 millones de euros recogiendo lo que genera el merchan, las barras, las &ldquo;experiencias VIP&rdquo;... y suma y sigue. Las magnitudes est&aacute;n fenomenal, pero&nbsp;lo que se necesita es cambiar la lente macro por la del microscopio, y ver si todas estas c&eacute;lulas nos dan un organismo m&aacute;s o menos sano.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a este hist&oacute;rico proceso judicial,&nbsp;los magistrados tendr&aacute;n que decidir ahora qu&eacute; multas, compensaciones o cambios de su actividad imponen a la promotora y a la ticketera. &iquest;La soluci&oacute;n para el problema? Future of Music Coalition propone que luchemos por una industria&nbsp;fragmentada, con hueco para todos. &iquest;Obligar&aacute; a Live Nation a disolverse o segregarse? La m&uacute;sica necesita un tejido diverso donde tengan cabida tambi&eacute;n las iniciativas independientes, que hay que proteger para cultivar un ecosistema de precios asequibles y remuneraciones justas para los artistas.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana han pasado otras muchas cosas importantes en el mundo cultural. Que vayan a&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=563794f35f&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">competir por la Palma de Oro tres pel&iacute;culas espa&ntilde;olas</a>&nbsp;es una de ellas. As&iacute; te hemos contado el buen momento de nuestro cine con Javier Calvo &amp; Javier Ambrossi, Rodrigo Sorogoyen y Pedro Almod&oacute;var:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f6103c5b14&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Somos una industria libre y salvaje&rdquo;</a>, han dicho.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=3bd988f32a&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El cine subvencionado que odia la derecha espa&ntilde;ola conquista el resto del mundo</a>, analiza Javier Zurro.
    </p><h2 class="article-text">Tres libros</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/46a578e2-d567-4a0c-b4c5-b7814fd6298a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Dickens y Prince. Un tipo de genio muy particular' de Nick Hornby (trad. Jes&uacute;s Zulaika. Anagrama Cr&oacute;nicas).</strong> Igual no se te hab&iacute;a ocurrido nunca comparar a Charles Dickens con Prince, el genio de Mine&aacute;polis, pero a Nick Hornby, el autor de la c&eacute;lebre novela pop Alta Fidelidad, no solo se le ocurri&oacute; sino que se obsesion&oacute; hasta el punto de escribir un ensayo sobre ello. El autor encuentra dos carreras paralelas y nos hace esquiar sobre ellas, acelerados por su pasi&oacute;n habitual por la m&uacute;sica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ccbd0a06-3440-4e3a-8ca9-19f0a7f86134_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Escucha' de Michel Faber (trad. Mariano Peyrou Anagrama Argumentos).&nbsp;</strong>Perdona por repetir editorial en las recomendaciones, es algo que procuro no hacer, pero he empezado a leer este ensayo de Michel Faber (autor de la novela&nbsp;<em>Bajo la piel,</em>&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e8dd91fc32&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptada por Jonathan Glazer</a>) y no me he resistido a incluirlo hoy aqu&iacute;. Su subt&iacute;tulo es: &ldquo;Nuestra relaci&oacute;n con la m&uacute;sica y el sonido&rdquo;. Atrapa la oralidad de su escritura y su tono de contagioso asombro ante la m&uacute;sica. &iquest;Por qu&eacute; escuchamos m&uacute;sica? &iquest;Por qu&eacute; escuchamos la m&uacute;sica que escuchamos? Escribo este bolet&iacute;n mientras escucho unas canciones de&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e94f05321e&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo ruso de postpunk</a>&nbsp;y me hago esa pregunta: &iquest;por qu&eacute; me gusta tanto esto? Ten&iacute;a una idea de por qu&eacute;, pero al leer a Michel Faber, empiezo a cambiar de idea.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/13638c33-e470-4e70-908f-a3c24b09f92e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Cantarranas' de Nicholas F. Callaway (Caniche).&nbsp;</strong>Y, por &uacute;ltimo, uno libro de una de mis editoriales favoritas, la siempre osada Caniche, que suele editar en una l&iacute;nea fluvial entre la arquitectura, el urbanismo, el arte, la creaci&oacute;n o la m&uacute;sica, siempre con ensayos muy poco formales. Aqu&iacute;, este artista e investigador nacido en California pero asentado en Madrid, nos habla de la vaguada de Cantarranas, donde se levanta la Ciudad Universitaria, en Madrid. Una excavaci&oacute;n de la memoria, como dice la editorial, en la que afloran hallazgos de todo tipo, atravesados por una mirada personal.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><p class="article-text">
        Este verano pasar&aacute;n por el Mad Cool 2026 artistas y grupos como Pulp, Wolf Alice, Lorde o Twenty One Pilots. Pero tambi&eacute;n lo har&aacute;n nombres no tan conocidos en nuestro pa&iacute;s como el de Holly Humberstone, que deber&iacute;a tener m&aacute;s reconocimiento y acaba de publicar su disco&nbsp;<em>Cruel World.</em>&nbsp;Uno de sus temas m&aacute;s interesantes del &aacute;lbum puedes&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=5e3009667e&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escucharlo en nuestra playlist</a>, donde tambi&eacute;n est&aacute;n nuestras recomendaciones de semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Beauty Pageant' de Holly Humberstone.</strong>&nbsp;Haciendo un retrato desgarrador de c&oacute;mo es la feminidad bajo presi&oacute;n, la artista hace de este tema una cr&iacute;tica mordaz a lo que significa ser una mujer en esta industria. &ldquo;Esta canci&oacute;n refleja mi exasperaci&oacute;n ante la carga que conlleva ser mujer en nuestra sociedad&rdquo;, ha declarado en una nota de prensa, agregando que &ldquo;trata sobre los est&aacute;ndares inalcanzables&rdquo; a los que se someten las mujeres y sobre &ldquo;la fragilidad de tu propia imagen cuando se basa en opiniones ajenas&rdquo;.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=cbd7e1cb20&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-l3cedY9fE_g-7280', 'youtube', 'l3cedY9fE_g', document.getElementById('yt-l3cedY9fE_g-7280'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-l3cedY9fE_g-7280 src="https://www.youtube.com/embed/l3cedY9fE_g?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'J&eacute;r&eacute;mie' de Martin.</strong>&nbsp;El que fuera finalista en Operaci&oacute;n Triunfo 2023 acaba de publicar su primer &aacute;lbum de estudio. Lo ha hecho con paciencia y tras haber participado en la serie&nbsp;<em>Mariliendre&nbsp;</em>de Javier Ambrossi y Javier Calvo,&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=16a474c5ef&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como nos han contado en una entrevista</a>&nbsp;que le hice y que ya te hemos recomendado m&aacute;s arriba. Una de las canciones m&aacute;s juguetonas del proyecto, titulado&nbsp;<em>La insolaci&oacute;n,</em>&nbsp;es este desenfadado relato sobre un amor adolescente en Francia. Es un tema biling&uuml;e que captura el entusiasmo de enamorarse aunque no sea correspondido.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=6e32cd985c&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-w7VH9CpOv0A-1404', 'youtube', 'w7VH9CpOv0A', document.getElementById('yt-w7VH9CpOv0A-1404'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-w7VH9CpOv0A-1404 src="https://www.youtube.com/embed/w7VH9CpOv0A?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'Pamema' de Julio de la Rosa.</strong>&nbsp;El que es uno de los m&aacute;s destacados compositores de bandas sonoras de este pa&iacute;s ha publicado disco, demostrando tambi&eacute;n su habilidad como letrista. Se titula&nbsp;<em>Las malas hierbas</em>&nbsp;y es un viaje sobre esas tensiones que crecen en las relaciones personales: la envidia, el desencanto o las verdades inc&oacute;modas que a veces nos hacen mirar a otro lado. Esta canci&oacute;n, de ritmo lento, aborda la venganza desde el rencor de quien ha sufrido en una relaci&oacute;n.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=15fa1aa11f&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-nlSgFp6MeLo-4194', 'youtube', 'nlSgFp6MeLo', document.getElementById('yt-nlSgFp6MeLo-4194'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-nlSgFp6MeLo-4194 src="https://www.youtube.com/embed/nlSgFp6MeLo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5311a0ac-d714-4cd2-b1c1-3041fb48348e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cineasta Isabelle Huppert"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cineasta Isabelle Huppert                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'El chico de los pantalones rosas'.&nbsp;</strong>Andrea Spezzacatena se suicid&oacute; cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os por el&nbsp;<em>bullying&nbsp;</em>que sufr&iacute;a en el colegio. Su madre escribi&oacute; un libro que ahora se ha convertido en la pel&iacute;cula italiana m&aacute;s taquillera del a&ntilde;o pasado y en un emblema en la lucha contra el acoso escolar. Qu&eacute; envidia que el filme m&aacute;s taquillero sea una pel&iacute;cula tan sensible y que demuestra que el cine puede ayudar a empujar ciertos cambios. Ojal&aacute; sirva para que se rompa el silencio en torno a un tema que sigue atraves&aacute;ndonos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Un poeta'.&nbsp;</strong>Qu&eacute; pel&iacute;cula tan divertida, personal y, finalmente, triste ha realizado Sim&oacute;n Mesa Soto en esta pel&iacute;cula. Su &Oacute;scar Restrepo, un poeta que parec&iacute;a destinado a la gloria y malvive en casa de su madre mientras se niega a aceptar su vida parece sacado del universo del Diego San Jos&eacute; m&aacute;s sombr&iacute;o, el de&nbsp;<em>Yakarta</em>. Uno se r&iacute;e ante el patetismo del personaje para luego sentir ganas de ir a darle un abrazo y se emociona porque todos somos un poco como &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La mujer m&aacute;s rica del mundo'.&nbsp;</strong>No es la mejor&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ba196e4fc7&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pel&iacute;cula de Isabelle Huppert</a>, ni estar&aacute; entre las 20 primeras, pero qu&eacute; gusto es verla cuando se pone a jugar en una pel&iacute;cula que podr&iacute;a haber pasado por una peli m&aacute;s pero cuya presencia eleva a otro sitio. M&aacute;s all&aacute; de eso, esta historia basada en la vida real de la heredera de L'Oreal y su relaci&oacute;n con un fot&oacute;grafo al que regal&oacute; 1.000 millones de euros no deja de ser otra s&aacute;tira m&aacute;s (con menos mala leche) sobre el mundo de los ricos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuatro planes para el finde, por Francisco G&aacute;miz</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/591aa8b3-a5c3-4fdc-84e5-454c7237f5a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La escritora y activista mexicana Dahlia de la Cerda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora y activista mexicana Dahlia de la Cerda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>READ Madrid. Festival de Libros e Ideas (Madrid).&nbsp;</strong>El Museo Reina Sof&iacute;a&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b74e5ffc85&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se convierte este viernes y s&aacute;bado</a>&nbsp;en el epicentro del pensamiento cr&iacute;tico&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=d8888d77e6&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la primera edici&oacute;n de este festival</a>&nbsp;que busca interrogar el presente a trav&eacute;s de los libros. El Auditorio 400 del edificio Nouvel acoger&aacute; conversatorios con voces como las de Pastora Filigrana,&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=919bbfc66e&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dahlia de la Cerda</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f2e161994c&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Obrero</a>, abordando temas que van desde el &ldquo;folclore plebeyo&rdquo; hasta la importancia de la ficci&oacute;n para no olvidar el pasado. La entrada es libre hasta completar el aforo, &iexcl;as&iacute; que aprovecha!
    </p><p class="article-text">
        <strong>BCN Film Fest (Barcelona).&nbsp;</strong>Este finde se inaugura la d&eacute;cima edici&oacute;n de&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=28683b8a31&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este festival de cine en los Cines Verdi de Gr&agrave;cia</a>. La gala de apertura cuenta con el estreno mundial de Viaje al pa&iacute;s de los blancos, protagonizada por Emma Vilarasau, y la entrega del Premio de Honor al director Jos&eacute; Luis Garci. Durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as se proyectar&aacute;n t&iacute;tulos muy esperados como Mallorca confidencial, presentada por Lolita Flores, o Palestine 36, dirigida por Annemarie Jacir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Archipi&eacute;lago' (M&aacute;laga).&nbsp;</strong>El&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=0a8813194b&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Carmen Thyssen M&aacute;laga&nbsp;</a>ha estrenado esta exposici&oacute;n que propone un viaje por el arte contempor&aacute;neo de las d&eacute;cadas de los 60 y 80. La muestra re&uacute;ne piezas de artistas como Picasso, Mir&oacute;, Warhol y Braque, articulando un relato visual que invita al espectador a reflexionar sobre c&oacute;mo miramos la realidad. A trav&eacute;s de pinturas, dibujos y grabados, la exhibici&oacute;n funciona como un &ldquo;archipi&eacute;lago&rdquo; de ideas que conecta la vanguardia con las revoluciones art&iacute;sticas del siglo XX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gij&oacute;n Sound Festival (Gij&oacute;n).&nbsp;</strong>Del 16 al 19 de abril, la ciudad asturiana&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=41a0465d2f&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se llena de m&uacute;sica</a>&nbsp;con un cartel que mezcla rock, psicodelia y pop-punk en espacios como el Teatro Alb&eacute;niz y la Plaza del Ayuntamiento. El fin de semana destacan las actuaciones de Nat Simons, Los Punsetes y la energ&iacute;a de Aiko El Grupo. Es una oportunidad perfecta para disfrutar de bandas nacionales y descubrir nuevos sonidos en un ambiente pensado para inundar las calles locales.
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eeacd72e-4435-41fe-a3c9-542d1d1a289e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="David Pereira (hijo) y David Pereira (padre) ajustan los platos del proyector de 70 mm con la película de &#039;Kill Bill&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                David Pereira (hijo) y David Pereira (padre) ajustan los platos del proyector de 70 mm con la película de &#039;Kill Bill&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Vuelven los 70mm.&nbsp;</strong>Qu&eacute; bonito este reportaje de Javier Zurro (con v&iacute;deo) sobre&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=d8b7070e51&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la odisea de reinstalar un proyector de 70mm</a>&nbsp;en los&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=57ffb9c9dc&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cine Paz</a>&nbsp;para ver Kill Bill cuando ya no quedaba ninguno en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Insolado.&nbsp;</strong>Pero qu&eacute; bonito el disco de Martin,<em>&nbsp;La insolaci&oacute;n,</em>&nbsp;y que gran decisi&oacute;n confiar en Hidrogenesse para la producci&oacute;n, porque ineludiblemente se le ha pegado el aroma austroh&uacute;ngaro.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=bb92acfb8d&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">G&aacute;miz le entrevista.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se puede mover un cuadro?&nbsp;</strong>La pol&eacute;mica sobre la cesi&oacute;n temporal del&nbsp;<em>Guernica&nbsp;</em>nos hace preguntarnos:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1e763f465e&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;por qu&eacute; unos s&iacute; y otros no?&nbsp;</a>Entra el juego el s&iacute;mbolo y el riesgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/incomoda-archipielago-ideas-planes-culturales-descubrir-nuevos-sonidos_132_13149850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 10:03:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/781a0612-33e2-4216-a15a-d8f249ca11ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141001.jpg" length="508304" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/781a0612-33e2-4216-a15a-d8f249ca11ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141001.jpg" type="image/jpeg" fileSize="508304" width="1976" height="1111"/>
      <media:title><![CDATA[Una verdad incómoda, un archipiélago de ideas y otros planes culturales para descubrir nuevos sonidos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/781a0612-33e2-4216-a15a-d8f249ca11ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141001.jpg" width="1976" height="1111"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Agenda cultural,Canciones,Libros,Películas,Cine,Literatura,Escritores,Cineastas,Artistas,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La magia del cine LGTBI o cómo pasar del sexilio a la reivindicación de ser reconocida en su propia identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/magia-cine-lgtbi-pasar-sexilio-reivindicacion-reconocida-propia-identidad_1_13141705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01d0d2f8-cab8-444a-9ef0-fd70e99f9467_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La magia del cine LGTBI o cómo pasar del sexilio a la reivindicación de ser reconocida en su propia identidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro Niemeyer celebra hasta el próximo domingo, día 19, su festival de cine LGTBI en el que el cineasta asturiano Daniel Braga presenta su cortometraje 'Aquí donde soy' donde sus tres protagonistas, Nina Alonso, Rodrigo Agüeria y Gabriel Sánchez, cuentan a cámara sus sentimientos y sensaciones que conforman un íntimo retrato de las experiencias y las identidades LGTBIQ+ en Asturias</p><p class="subtitle">La coordinadora de un colectivo LGTBI de Asturias alerta del incremento de 'sexilios' residenciales por miedo a agresiones</p></div><p class="article-text">
        El cineasta asturiano Daniel Braga Alonso ha rodado el corto documental <a href="https://www.centroniemeyer.es/events/event/cortos-miradas-sesion-i/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Aqu&iacute; donde soy' </a>donde se relatan las historias de vida queer de Nina Alonso, Rodrigo Ag&uuml;eria y Gabriel S&aacute;nchez. La cinta forma parte de la&nbsp;secci&oacute;n oficial 'Miradas' del <a href="https://www.eldiario.es/asturias/septimo-arte-mira-diversidad-cuenta-festival-cine-lgtbi-niemeyer_1_13071565.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer</a> que arranc&oacute; el pasado 9 de abril y se clausura este pr&oacute;ximo domingo, d&iacute;a 19.
    </p><p class="article-text">
        Sus tres protagonistas cuentan a c&aacute;mara sus sentimientos y sensaciones que conforman un &iacute;ntimo retrato de las experiencias y las identidades LGTBIQ+ en Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil abrise en canal expresando en voz alta c&oacute;mo han vivido y sufrido y c&oacute;mo afrontan su d&iacute;a a d&iacute;a en un pueblo y/o una ciudad peque&ntilde;a con la vista puesta en el horizonte de una gran capital, pero ellos han superado con creces ese reto y han hablado abiertamente y sin tapujos de una experiencia vital que puede servir como ejemplo para otras personas que quieren reivindicar su propia identidad. 
    </p><h2 class="article-text">Tres historias de vida queer en Asturias</h2><p class="article-text">
        El cineasta asturiano apuesta por un estilo visual basado en el&nbsp;<em>found footage</em>&nbsp;y el videoarte y a&uacute;na im&aacute;genes de archivo familiar con entrevistas a personas&nbsp;<em>queer</em>&nbsp;de Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Asturias</a> ha pedido al director asturiano que explique su visi&oacute;n de qu&eacute; quer&iacute;a transmitir con 'Aqu&iacute; donde soy' y esta ha sido su respuesta: &ldquo;es un corto documental en el que se presentan tres historias de vida queer en el contexto de Asturias. Un contexto y unas vidas muy marcadas habitualmente por el <a href="https://www.eldiario.es/asturias/coordinadora-colectivo-lgtbi-asturias-alerta-incremento-exilios-residenciales-miedo-agresiones_1_11997566.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tema del sexilio</a>, es decir, la obligaci&oacute;n o ese deseo de querer irse del pueblo o en general de la regi&oacute;n por una cuesti&oacute;n de haber recibido cierta violencia, cierto rechazo o por querer encontrar otros espacios, generalmente las grandes ciudades, como pueden ser Madrid o Barcelona, donde parece que todo ocurre y hay m&aacute;s oferta de ocio, de contactos y de relaciones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia en primera persona</h2><p class="article-text">
        Con la ayuda de Abel Pazos, Doctore en Filosof&iacute;a por la Universidad de Oviedo que defendi&oacute; su tesis en torno a esta idea de la ruralidad de queer, intenta transmitir a los espectadores tres experiencias bastante distintas entre s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En este corto se presentan en primera persona Nina Alonso y Rodrigo Ag&uuml;eria, que nacieron y crecieron en un pueblo asturiano, y Gabriel S&aacute;nchez, que vive en la capital asturiana. 
    </p><h2 class="article-text">Los condicionantes</h2><p class="article-text">
        Daniel Braga busca c&oacute;mo ese origen y esos espacios donde crecemos condicionan de alguna forma el desarrollo de la identidad y casi de la personalidad y de los proyectos vitales de las personas y en el caso concreto de las personas queer especialmente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto obviamente tiene esta base, casi que se nos da y se nos ense&ntilde;a a trav&eacute;s de la cultura y de la idea de que todo ocurre en la ciudad. Pero obviamente tambi&eacute;n hay unas condiciones materiales y que afectan a estas vidas, como puede ser la falta de redes de transporte adecuadas, de servicios p&uacute;blicos y de acceso al mundo exterior&rdquo;, comenta el cineasta asturiano.
    </p><h2 class="article-text">Un corto desde la honestidad</h2><p class="article-text">
        Esta idea del sexilio est&aacute; relacionada o puede ser causa o consecuencia, visto de otra manera, del despoblamiento rural que se registra en Espa&ntilde;a y en particular en Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sea como sea, yo lo que intent&eacute; en el cortometraje era simplemente presentar vivencias y de una forma bastante honesta muy relacionadas con todo lo que puede tocar colateralmente al tema del sexilio. Las relaciones sociales, las relaciones amorosas tambi&eacute;n, la infancia y c&oacute;mo nos hemos relacionado cuando somos peque&ntilde;as y con la familia&rdquo;, describe. 
    </p><h2 class="article-text">La dualidad del anonimato</h2><p class="article-text">
        Daniel Braga tambi&eacute;n resalta esa dualidad entre el anonimato que proporciona una ciudad, donde tambi&eacute;n pueden registrarse casos de cierta soledad , y ese aislamiento que da el pueblo por las condiciones f&iacute;sicas y de los medios que se otorgan a las zonas rurales, pero tambi&eacute;n de alguna manera una soledad emocional y de no encontrarse porque simplemente no hay tanta cantidad de posibilidades o de personas.
    </p><p class="article-text">
        El corto se estructura en tres cap&iacute;tulos que hablan de tres posibles causas de este exilio que ser&iacute;an el aislamiento, la violencia que pueden sufrir estas personas por el hecho de vivir en una zona un poco m&aacute;s apartada y la normatividad, es decir, la norma que ense&ntilde;a que la ciudad es donde ocurren las cosas y donde se supone que es la aspiraci&oacute;n del lugar adonde hay que ir. 
    </p><h2 class="article-text">La introspecci&oacute;n vital</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de esta idea, yo intento recalcar que no es un discurso o un relato pesimista de ninguna manera. En la &uacute;ltima parte del corto - prosigue Daniel Braga- aparece Rodrigo Ag&uuml;eria y da una frase que me parece desde el principio la fundamental y la que iba a cerrar el corto que es la siguiente: 'habr&aacute; muchas historias, pero esta es la m&iacute;a y este lugar a m&iacute; no me trae tranquilidad ni sensaci&oacute;n de hogar, simplemente me vuelve a recordar que yo soy una persona disidente de alguna forma'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de este an&aacute;lisis, Daniel Braga ve posibilidad de que las vidas queer en las zonas rurales en Asturias y en cualquier lugar del mundo pueden ser un lugar seguro y pr&oacute;spero para una persona del colectivo, pero todav&iacute;a pesan todas estas condiciones y estas idealizaciones de lo que es la vida en la ciudad y el centralismo.
    </p><h2 class="article-text">Crear redes de contacto y apoyo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que he intentado hacer de alguna forma, aparte de un cortometraje al que espero que se le vea el valor a nivel art&iacute;stico, es visibilizar y contar las historias, estar orgullosos de nuestras vivencias tal y como fueron, apoyarnos y crear de alguna forma redes de contacto y de apoyo. Es lo que realmente nos salva de esa soledad y de esa sensaci&oacute;n de que aqu&iacute; no tenemos nada que hacer&rdquo;, corrobora. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y m&aacute;s all&aacute; de eso, obviamente, oportunidades de estudios de trabajo culturales, espacios seguros y poder ser como somos, y en general para el colectivo no pedir ya la tolerancia, sino el respeto y que haya una posibilidad para nosotros y para nuestra vivencia&rdquo;, resume el cineasta asturiano.
    </p><h2 class="article-text">Nina Alonso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32984c97-0265-4097-8a22-016b3fd7b1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nina Alonso aporta su experiencia personal en &#039;Aquí donde soy&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nina Alonso aporta su experiencia personal en &#039;Aquí donde soy&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera protagonista que aparece contando su vivencia en este cortometraje es la asturiana Nina Alonso. Ella particularmente s&iacute; sinti&oacute; esa necesidad de querer irse y salir del pueblo en el que creci&oacute; y no haberlo podido hacer antes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablo un poco de la violencia que se da en estos espacios rurales y en ciudades un poco m&aacute;s grandes, que suele venir dada de cosas como la falta de comunidad y el aislamiento que personalmente me afectaban por lo dependiente que era yo de mis padres y del transporte p&uacute;blico que se me pudiese proporcionar. Y por supuesto, los fallos que &eacute;ste pudiese tener y que sigue teniendo&rdquo;, cuenta Nina.
    </p><h2 class="article-text">La independencia</h2><p class="article-text">
        Su situaci&oacute;n personal ha cambiado desde que hizo el cortometraje hasta la actualidad, como ella misma explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que es verdad que desde hace un a&ntilde;o que se me entrevist&oacute;, yo he podido independizarme y ahora vivo en Gij&oacute;n. Entonces, problemas como el aislamiento o lo del transporte p&uacute;blico de lo que hablaba ya no se dan. Y otros, como la violencia de la que hablaba en espacios nocturnos, al salir de fiesta con las amigas, persisten o incluso est&aacute;n m&aacute;s marcados por el propio hecho de vivir aqu&iacute;&rdquo;, reconoce.
    </p><h2 class="article-text">Llegar a hacer cine</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, admite que los problemas m&aacute;s estructurales, de desabastecimiento y de falta de una industria cinematogr&aacute;fica que le pueda mantener para desarrollarse tanto en el aspecto laboral como en el personal, siguen fallando, ya que su deseo es poder llegar a hacer cine. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De alguna manera los problemas de violencia, aislamiento y normatividad siguen estando ah&iacute;, pero se van adaptando a las caracter&iacute;sticas de las distintas zonas&rdquo;, asegura Nina.
    </p><h2 class="article-text">Gabriel S&aacute;nchez, 'Gabri'</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3cbd6578-5874-4c68-9f55-2b376b37c369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gabriel Sánchez, &#039;Gabri&#039; explica su experiencia en el corto &#039;Aquí donde soy&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gabriel Sánchez, &#039;Gabri&#039; explica su experiencia en el corto &#039;Aquí donde soy&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gabriel S&aacute;nchez, 'Gabri', ofrece una visi&oacute;n diferente, ya que vive en Oviedo y, por razones de estudios, tambi&eacute;n residi&oacute; en Madrid. No obstante, afirma que siempre tuvo la inquietud de ir a descubrir una  gran ciudad, buscando un poco &ldquo;lo que le faltaba en Asturias&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Una inquietud que tambi&eacute;n se fue desarrollando paralelamente al desarrollo de su propia identidad, como  persona no binaria, donde necesitaba y buscaba nuevos espacios donde desarrollarla al m&aacute;ximo.
    </p><h2 class="article-text">Los v&iacute;nculos con otros 'exiliados' </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s bonito de mi experiencia de ese exilio -expone- adem&aacute;s de formar parte de este nuevo mundo que ve&iacute;a en redes sociales fue sobre todo empezar a formar v&iacute;nculos con personas tambi&eacute;n exiliadas de muchas partes de nuestro pa&iacute;s, que aunque tuviesen experiencias diferentes y viniesen de sitios diferentes, al final sus inquietudes y la necesidad del exilio era com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gabri ten&iacute;a realmente ganas de crear comunidad, de encontrar una familia escogida que nunca el colectivo ha tenido en sus diferentes ciudades y pueblos: nuevos espacios y nuevas experiencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es lo interesante -subraya-, que ya no es tanto las diferencias de familia, ni de pueblo, ni de lugar de donde se venga, sino la necesidad  intr&iacute;nseca de desarrollarse y de tener gente alrededor que te ayude a desarrollarte y de tener espacios que te ayuden a desarrollarte. Esto es lo m&aacute;s bonito que me llevo de mi experiencia de exilio. Y esta es mi experiencia&rdquo;, asevera.
    </p><h2 class="article-text">Rodrigo Ag&uuml;eria, 'Rodri'</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1971c8e4-f068-433c-a4b6-411f64a610da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rodrigo Agüeria participa como protagonista en &#039;Aquí donde soy&#039; de Daniel Braga."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rodrigo Agüeria participa como protagonista en &#039;Aquí donde soy&#039; de Daniel Braga.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El tercer protagonista de 'Aqu&iacute; donde soy' es Rodrigo Ag&uuml;eria, 'Rodri', que tambi&eacute;n ve&iacute;a a la ciudad como una v&iacute;a para &ldquo;encontrarse, definirse y expandirse&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La recta final </h2><p class="article-text">
        El Centro Niemeyer encara la recta final del XI Festival de Cine LGTBI con una intensa programaci&oacute;n que combina artes esc&eacute;nicas, cine y espacios de reflexi&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Desde hoy, viernes y a lo largo de este fin de semana, el festival refuerza su dimensi&oacute;n como lugar de encuentro entre disciplinas y comunidades, con propuestas que van del cuerpo a la palabra y de la pantalla a la celebraci&oacute;n compartida.
    </p><h2 class="article-text">Clubs de lectura y comunidad <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        Hoy, viernes, a las 18:00 horas tendr&aacute; lugar la mesa redonda 'Clubs de lectura y cineclubs <em>queer</em>: el poder de juntarse', un encuentro centrado en el tejido asociativo asturiano y en la capacidad de los espacios culturales colectivos para generar comunidad y agencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Participan Adri&aacute;n Lozano (La Folixaria), M&oacute;nica Jim&eacute;nez (XEGA), Jacobo Lozano (La Quimera) y &Aacute;lex Artime (Ciclo Pulga), en un encuentro que reivindica la lectura y el cine como pr&aacute;cticas compartidas que trascienden el consumo cultural para convertirse en herramientas de transformaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Alberto Velasco actualiza el folclore </h2><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana, s&aacute;bado, a las 18:00 horas, la Plaza del Centro Niemeyer acoger&aacute; la performance 'Mover monta&ntilde;as', del creador esc&eacute;nico Alberto Velasco. La pieza, concebida como un manifiesto vivo, propone devolver al cuerpo y a la comunidad la danza, las canciones y los rituales m&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n muse&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de una relectura contempor&aacute;nea en clave <em>queer </em>del folclore, Velasco invoca la emoci&oacute;n primigenia de lo colectivo, articulando un lenguaje esc&eacute;nico que combina tradici&oacute;n, memoria y experimentaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Visita guiada</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, a las doce del mediod&iacute;a, el comisario Manu Bad&aacute;s volver&aacute; a ofrecer una visita guiada gratuita a la exposici&oacute;n 'findesiglo' de David Trullo. 
    </p><p class="article-text">
        La muestra propone una reflexi&oacute;n sobre los sistemas de archivo y memoria a partir de los primeros trabajos del artista en los a&ntilde;os noventa, cuestionando qu&eacute; se considera susceptible de ser documentado o historizado e invitando al p&uacute;blico a repensar su propia memoria.
    </p><h2 class="article-text">Velduque presenta 'Transici&oacute;n'</h2><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana s&aacute;bado es un d&iacute;a intenso en actividades, ya que a las 19:00 horas, en el Centro Niemeyer se presenta el corto&nbsp;'<a href="https://www.centroniemeyer.es/events/event/transicion-david-velduque/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transici&oacute;n&nbsp;a David Velduque</a>', muy conocido en la comunidad por ser el podcaster de&nbsp;'Sabor a Queer'. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/saboraqueer/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n ir&aacute; seguida de un coloquio entre el director y Alicia Ram&oacute;s (socia de honor de Llar Trans), moderado por Manu Bad&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Abandono y soledad en la tercera edad</h2><p class="article-text">
        La pieza, protagonizada por la actriz Celeste Gonz&aacute;lez, aborda desde el subg&eacute;nero del <em>queer horror</em>, una realidad escasamente representada: el abandono y soledad de las personas LGTBIQ+ en la tercera edad, poniendo el foco en las experiencias trans. 
    </p><p class="article-text">
        'Transici&oacute;n a David Velduque' ha pasado por el Festival de M&aacute;laga, QueerCineMad o el London Film Festival entre otros.
    </p><h2 class="article-text">Fiesta, identidad y folklore 'asturianu'</h2><p class="article-text">
        Oskar Caf&eacute; acoge tambi&eacute;n ma&ntilde;ana, s&aacute;bado, una doble sesi&oacute;n de verm&uacute;s musicales que refuerzan el car&aacute;cter festivo del certamen del Niemeyer:
    </p><p class="article-text">
        De 13:00 a 15:00 horas: 'Drags de Folixa', con Kim Jayne y Lily Lisbon, un espect&aacute;culo que reivindica el <em>drag</em> como espacio de celebraci&oacute;n <em>queer</em>, combinando una cuidada selecci&oacute;n musical con el humor y la actitud irreverente de sus protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        De 15:00 a 17:00 horas:  'Les Pites DJ' tomar&aacute;n el relevo con una sesi&oacute;n que mezcla tradici&oacute;n, electr&oacute;nica y cultura popular desde una mirada festiva y disidente, incorporando el baile<em> tradi-cuir </em>como forma de encuentro y visibilidad.
    </p><h2 class="article-text">Sesi&oacute;n de cortometrajes &ldquo;Miradas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Tras el lleno absoluto en la primera sesi&oacute;n de proyecciones, el domingo 19 de abril a las 18:00 horas tendr&aacute; lugar la Sesi&oacute;n II de la secci&oacute;n oficial de cortometrajes 'Miradas', que contin&uacute;a el recorrido por las nuevas perspectivas que est&aacute;n definiendo el panorama nacional del audiovisual LGTBIQ+.
    </p><p class="article-text">
        La selecci&oacute;n incluye: 'KillJOTE' (&Aacute;ngel Villahermosa, 11&rsquo;), 'Arrecife' (&Aacute;ngel Morales Ballesta, 14&rsquo;), 'Solo Kim' (Javier Prieto de Paula y Diego Herrero, 20&rsquo;), 'Delincuente' (Nuria Vil y Alba Dom&iacute;nguez, 15&rsquo;) y 'No estamos locos' (Luc&iacute;a Criado Rosas, 18&rsquo;). 
    </p><h2 class="article-text">'Iv&aacute;n &amp; Hadoum' clausura el festival</h2><p class="article-text">
        El festival se clausura el domingo, 19 de abril, a las 20:00 horas, con el estreno en Asturias de 'Iv&aacute;n &amp; Hadoum', de Ian de la Rosa. El largometraje, Premio Teddy a Mejor Pel&iacute;cula en la Berlinale 2026, &mdash;el galard&oacute;n m&aacute;s prestigioso del cine <em>queer</em> internacional&mdash;, ha sido tambi&eacute;n reconocido en la pasada edici&oacute;n del Festival de M&aacute;laga con la Biznaga de Plata &ndash;<strong> </strong>Premio Especial del Jurado, el Premio al Mejor Guion y la Menci&oacute;n Especial a la interpretaci&oacute;n masculina (Silver Chic&oacute;n).
    </p><h2 class="article-text">Una historia de amor contempor&aacute;nea</h2><p class="article-text">
        Ambientada en los invernaderos de Almer&iacute;a, la pel&iacute;cula construye una historia de amor contempor&aacute;nea<strong> </strong>&mdash;una suerte de relectura de Romeo y Julieta&mdash;, protagonizada por Iv&aacute;n (Silver Chic&oacute;n), un hombre trans, y Hadoum (Herminia Loh), una trabajadora hispano-marroqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de sus trayectorias, el film aborda cuestiones como la identidad, la precariedad laboral, el deseo y las estructuras familiares, articulando un relato &iacute;ntimo atravesado por tensiones sociales y afectivas que marcan nuestro presente.
    </p><h2 class="article-text">Celebrar la diversidad </h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n del XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer reafirma as&iacute; en esta edici&oacute;n su compromiso con la creaci&oacute;n contempor&aacute;nea, la diversidad y la construcci&oacute;n de espacios de encuentro donde el cine, las artes esc&eacute;nicas, la literatura y la comunidad dialogan para imaginar nuevas formas de ser y estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El palmar&eacute;s del festival se dar&aacute; a conocer el domingo 19 de abril, en una lectura p&uacute;blica previa a la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula de clausura. 
    </p><p class="article-text">
        El jurado de la secci&oacute;n oficial de largometrajes 'Panorama' ha estado compuesto por Enrique Mel&eacute;ndez Gal&aacute;n, Marta Azparren y Mapi Gracia Gal&aacute;n, mientras que la secci&oacute;n oficial de cortometrajes 'Miradas' ha contado con Sara Gonz&aacute;lez Armada, Miguel Lafuente y Maribel Povedano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/magia-cine-lgtbi-pasar-sexilio-reivindicacion-reconocida-propia-identidad_1_13141705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 09:15:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01d0d2f8-cab8-444a-9ef0-fd70e99f9467_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26196908" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01d0d2f8-cab8-444a-9ef0-fd70e99f9467_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26196908" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La magia del cine LGTBI o cómo pasar del sexilio a la reivindicación de ser reconocida en su propia identidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01d0d2f8-cab8-444a-9ef0-fd70e99f9467_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cineastas,Cine,Concejos de Asturias,Gijón,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Moreno, diseñador ganador de dos Goya a mejor vestuario: “La censura no ha existido en la moda, pero sí en el teatro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/pedro-moreno-disenador-ganador-goya-mejor-vestuario-censura-no-existido-moda-si-teatro_1_13134635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfc70ee4-cc3c-4515-82a8-a1372ce4b38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Moreno, diseñador ganador de dos Goya a mejor vestuario: “La censura no ha existido en la moda, pero sí en el teatro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una amplia carrera en el mundo de la alta costura y de las artes escénicas, el figurinista visitará el Museo del Greco de Toledo este 16 de abril para ofrecer una conferencia coincidiendo con una exposición en la que, por primera vez, pintura y teatro se encuentran en un mismo espacio y con un propósito: la creación de "un diálogo compartido"</p><p class="subtitle">Paco Plaza, director del Teatro de Rojas de Toledo: “Los problemas que están en la calle deben de estar en los escenarios”</p></div><p class="article-text">
        Narrar a trav&eacute;s de los tejidos, construir una historia con colores, texturas y movimiento. A trav&eacute;s del dise&ntilde;o de vestuario, Pedro Moreno no solo ha obtenido reconocimientos como dos premios Goya o el Premio Nacional de Teatro, sino que ha construido los cimientos de una profesi&oacute;n que, en ocasiones, pasa desapercibida. Esta semana pasar&aacute; por Toledo, invitado por el Museo El Greco coincidiendo con una exposici&oacute;n en la que la pintura y el teatro se dan la mano &ldquo;en un di&aacute;logo compartido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pedro Moreno (Madrid, 1942) naci&oacute; en una &eacute;poca en las que las oportunidades &lsquo;no colgaban de los &aacute;rboles&rsquo;. &Eacute;l mismo la define como una &ldquo;&eacute;poca complicada, marcada por la Guerra Civil y en plena Segunda Guerra Mundial&rdquo;. Aunque naci&oacute; en Madrid, se crio y vivi&oacute; hasta los doce a&ntilde;os en el pueblo segoviano de Riaza. &ldquo;Los que provenimos de medios rurales viv&iacute;amos en una especie de burbuja, en la que de alg&uacute;n modo trat&aacute;bamos de so&ntilde;ar un poquito, lo que se pod&iacute;a y lo que nos dejaban&rdquo;, expone al recordar su infancia. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro no ten&iacute;a clara ninguna vocaci&oacute;n cuando era peque&ntilde;o. &Eacute;l asegura que solo quer&iacute;a &ldquo;ser mayor&rdquo;. Sin embargo, a partir de visitar diferentes edificios eclesi&aacute;sticos encontr&oacute; all&iacute; &ldquo;retablos, luces, incienso, elementos que eran magia&rdquo; y que potenciar&iacute;an su inter&eacute;s por el dise&ntilde;o. Moreno comenta que la &uacute;nica forma de poder disfrutar del cine o el teatro &ldquo;era a partir de la Iglesia&rdquo;, a la que recurri&oacute; como &ldquo;escapatoria&rdquo;, como una forma de acceder al arte. Por eso,  &eacute;l y once compa&ntilde;eros m&aacute;s ingresaron en el seminario para hacerse curas y tener al alcance a esa oferta cultural: &ldquo;Yo solo dur&eacute; tres meses all&iacute;&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s tuvo diferentes trabajos como repartidor, antes de llegar a estudiar Bellas Artes: &ldquo;Yo era pobre, mi familia no era rica y no pod&iacute;a acceder a ninguna carrera oficial, pero iba a la Escuela de Bellas Artes [Real Academia de Bellas Artes de San Fernando], donde hab&iacute;a oportunidad de pintar con modelos gratis y luego modelos vivos, o ir al zoo a dibujar animales&rdquo;, rememora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d78356b-47f5-468d-b349-cbc898a20ddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dibujo realizado por Pedro Moreno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dibujo realizado por Pedro Moreno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El salto a la alta costura: &ldquo;Fue un aprendizaje fant&aacute;stico&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Moreno tambi&eacute;n trabaj&oacute; como maestro en un centro de menores, pero en la d&eacute;cada de 1960 &ldquo;de pura casualidad&rdquo; pas&oacute; a trabajar en el mundo de la moda, concretamente a las &oacute;rdenes del modisto Elio Berhanyer. Recuerda que la moda en aquel entonces &ldquo;era una cosa realmente elitista, inasumible para el 80% de los espa&ntilde;oles&rdquo; y que supon&iacute;a &ldquo;una especie de privilegio para una determinada clase social, pero para m&iacute; era un aprendizaje fant&aacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su contacto con la alta costura le llev&oacute; a aprender &ldquo;acerca de la armon&iacute;a de los colores, trabajar vol&uacute;menes para conseguir texturas, investigar el mundo de los tejidos, fue muy interesante&rdquo;. Apunta que la construcci&oacute;n de un traje de alta costura era &ldquo;casi como hacer una escultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pedro se&ntilde;ala tener unos &ldquo;estupendos recuerdos de todo aquello. La &eacute;poca en la que yo hac&iacute;a alta costura ha desaparecido pr&aacute;cticamente&rdquo;, expone, al mismo tiempo que indica que en la actualidad &ldquo;todo es m&aacute;s democr&aacute;tico, la gente puede elegir sin saber si el color que les gusta es el que est&aacute; de moda este a&ntilde;o o el que le proponen las marcas. Hay mucha m&aacute;s libertad de elecci&oacute;n sobre todo para las mujeres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/55ffa72c-f969-45fe-9f59-03627f0b56a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dibujo de Pedro Moreno de &#039;Los diamantes de la corona&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dibujo de Pedro Moreno de &#039;Los diamantes de la corona&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, con el auge del movimiento <em>pr&ecirc;t-&agrave;-porter</em> -listo para llevar o ropa hecha a demanda y en serie-, Berhanyer le recomend&oacute; que se &lsquo;mudase&rsquo; al mundo del teatro y la cinematograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, Pedro Moreno comenz&oacute; a dise&ntilde;ar vestuario para pel&iacute;culas, obras de teatro, &oacute;pera, zarzuela y otras modalidades culturales de las artes esc&eacute;nicas: &ldquo;Para m&iacute; lo m&aacute;s interesante ha sido [dise&ntilde;ar para] el ballet, la danza, porque el mejor desfile para cualquier persona que haga moda ser&iacute;a un escenario, y que en lugar de modelos fueran artistas que bailan&rdquo;, apunta y se&ntilde;ala que los bailarines y las bailarinas eran su &ldquo;m&aacute;xima inspiraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El oficio de contar historias a trav&eacute;s de la indumentaria</h2><p class="article-text">
        Para Pedro, convertirse en un buen figurinista, dise&ntilde;ador y vestuario y escen&oacute;grafo pasa por &ldquo;conocer lo que estamos intentando contar, hay que aprenderse los textos y es un trabajo colectivo, de todos los implicados&rdquo;. Aqu&iacute; entra en juego que todas las personas y profesionales implicados, desde el director, el escen&oacute;grafo, el dise&ntilde;ador... &ldquo;todos en definitiva tengan un acuerdo de opiniones&rdquo;, aunque para &eacute;l, &ldquo;lo m&aacute;s importante es conocer los textos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto al teatro, Moreno explica que &ldquo;tiene muchas m&aacute;s posibilidades&rdquo; a la hora de variar el trabajo: &ldquo;Una obra de teatro se ensaya y se estrena. A veces durante una temporada, hay obras que aguantan a&ntilde;os, pero cada d&iacute;a los actores pueden modificar y perfeccionar&rdquo;. Eso no ocurre en el cine &ldquo;porque solo es una sola toma. Aunque se repita cinco veces, se elige una y lo que queda, queda&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_50p_1140635.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_50p_1140635.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_75p_1140635.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_75p_1140635.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_default_1140635.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_default_1140635.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/310155f3-6c68-43ba-8c4b-cd5965b42c92_source-aspect-ratio_default_1140635.jpg"
                    alt="Vestuario diseñado por Pedro Moreno en una obra de teatro durante el Festival de Mérida de 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vestuario diseñado por Pedro Moreno en una obra de teatro durante el Festival de Mérida de 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, &ldquo;el figurinista  o el dise&ntilde;ador de vestuario es un narrador. Lo que hacemos es contar historias. Yo tengo que ayudar a que lo que el actor cuenta parezca verdad, y es una parte muy importante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Moreno recalca que en todas las propuestas siempre se parte de cero. &ldquo;Es lo que me apasiona de la profesi&oacute;n. No sirven de nada los &eacute;xitos anteriores. Cada vez te la juegas, puede ser la primera y la &uacute;ltima&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El mundo de las artes esc&eacute;nicas, dice, &ldquo;es un continuo ponerse de acuerdo, una suma de pareceres, tanto con los directores como con otros agentes&rdquo; y el dise&ntilde;ador de vestuario &ldquo;vale lo que vale tu &uacute;ltima pel&iacute;cula o tu &uacute;ltimo &eacute;xito teatral&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El figurinista  o el diseñador de vestuario es un narrador. Lo que hacemos es contar historias. Yo tengo que ayudar a que lo que el actor cuenta parezca verdad, y es una parte muy importante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, apunta tambi&eacute;n que el vestuario puede condicionar la actuaci&oacute;n de un int&eacute;rprete: &ldquo;Es relevante un acuerdo. Si el actor se siente inc&oacute;modo va a rechazar ese vestuario, pero si est&aacute; convencido de qu&eacute; forma parte de su personaje, pues lo acepta. Hay ocasiones en las que los int&eacute;rpretes te piden m&aacute;s dificultad para superarlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los retos del oficio es adaptarse al presupuesto de una determinada producci&oacute;n y tratar de buscar una verosimilitud. A pesar de ello, Pedro recuerda que cuando trabaj&oacute; en <em>El perro del hortelano,</em> de Pilar Mir&oacute;, tuvo que viajar hasta Italia para conseguir telas adecuadas para el dise&ntilde;o del vestuario por su forma y colores: &ldquo;Las comedias son m&aacute;s ligeras, tiene que haber m&aacute;s luz y rapidez, m&aacute;s color, por eso me fui a Italia a buscar estas telas. En Espa&ntilde;a hab&iacute;a telas, pero lo que hab&iacute;a eran cortinas, que pesan mucho, es imposible que el actor se mueva con ligereza&rdquo;, explica. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ha cambiado la forma de trabajar y retos de la profesi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La forma de trabajar en la escenograf&iacute;a y el dise&ntilde;o ha cambiado, y tambi&eacute;n la implicaci&oacute;n del propio dise&ntilde;ador de vestuario: &ldquo;Mi trabajo aparte de dibujar era traducir los dise&ntilde;os en los talleres para la gente que corta y cose. Ahora, una de las modistas con las que he trabajado m&aacute;s tiempo me dice que la gente le lleva fotos de internet, y que cuando les pregunta sobre la tela utiliza o c&oacute;mo lo quiere le dicen <em>&lsquo;t&uacute; sabr&aacute;s&rsquo;.</em> [Para un dise&ntilde;ador] no es necesario saber coser, pero s&iacute; saber c&oacute;mo se cose y de qu&eacute; forman funcionan las telas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_50p_1140636.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_50p_1140636.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_75p_1140636.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_75p_1140636.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_default_1140636.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_default_1140636.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cc0fb8d-d768-49a7-8fcc-9d4c3e8d747d_source-aspect-ratio_default_1140636.jpg"
                    alt="Un dibujo con un diseño de Pedro Moreno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dibujo con un diseño de Pedro Moreno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Actualmente, &ldquo;muchas prendas se compran ya hechas&rdquo; y tambi&eacute;n se alquila vestuario, por lo que considera que el oficio est&aacute; evolucionando a consecuencia de una &ldquo;penuria econ&oacute;mica&rdquo;: &ldquo;En algunas &oacute;peras que ten&iacute;an que ser barrocas como no hay dinero van con trajes normales de la calle&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera durante varias d&eacute;cadas, Pedro Moreno ha obtenido dos Premios Goya a mejor dise&ntilde;o de vestuario -en 1997 por &lsquo;El perro del hortelano&rsquo; de Pilar Mir&oacute;, y por &lsquo;Goya en Burdeos&rsquo; de Carlos Saura-, as&iacute; como el Premio Nacional de Teatro (2015) y la Medalla de Oro de la Academia de Artes Esc&eacute;nicas de Espa&ntilde;a (2021).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los premios no son siempre del todo justos, porque no todo el mundo ve todas las películas o todas las obras de teatro, y los premios no los concede el público, sino profesionales de tu gremio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pedro considera que el reconocimiento &ldquo;siempre es algo raro y dif&iacute;cil&rdquo; porque &ldquo;depende de que tu nombre se asocie a algo que tiene calidad&rdquo; y en ocasiones en diferentes carteleras &ldquo;se omite el nombre del dise&ntilde;ador de vestuario y esto es un perjuicio para &eacute;l&rdquo;. No obstante, explica que &ldquo;por suerte, aunque en el pasado ha habido un problema de representaci&oacute;n de g&eacute;nero, cada vez hay m&aacute;s mujeres que hacen vestuario, direcci&oacute;n, guion y ha sido una gran conquista&rdquo; y que podemos decir que &ldquo;la paridad est&aacute; pr&aacute;cticamente igualada&rdquo; en el sector.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que otros sectores, las artes esc&eacute;nicas la profesi&oacute;n de dise&ntilde;ador de vestuario se enfrenta al auge de la inteligencia artificial: &ldquo;La gente tiene mucho miedo de que nos deje sin trabajo, pero no es cierto en absoluto. Es una herramienta que hay que utilizar, pero la IA no piensa&rdquo;, apunta Moreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/846e927e-6473-4e50-aa71-37f4b10bc7d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vestuario diseñado por Pedro Moreno para una obra de teatro en el Festival de Mérida de 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vestuario diseñado por Pedro Moreno para una obra de teatro en el Festival de Mérida de 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sobre el futuro del oficio, el dise&ntilde;ador cree que sigue habiendo posibilidades, a pesar de las diferentes crisis que estamos atravesando. &ldquo;En la d&eacute;cada de los ochenta y los noventa o principios de los 2000 hab&iacute;a muchas posibilidades a nivel cultural para todo, pero el poder siempre considera que la cultura es un lujo y ahora llega un momento donde hay precariedad y la gente prescinde de los lujos. Por suerte, la gente sigue llenando los teatros y los cines, pero falta financiaci&oacute;n en los proyectos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el camino de buscar salida laboral recuerda c&oacute;mo muchos tuvieron que emigrar. &ldquo;Hay bastante gente que se ha tenido que ir a trabajar a Estados Unidos porque aqu&iacute; no les daban oportunidades y cuando han salido fuera realmente se lo han reconocido y han tenido ocasi&oacute;n de degustar la calidad de su trabajo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La censura no exist&iacute;a en la moda, pero s&iacute; en el arte&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El dise&ntilde;ador describe que en Espa&ntilde;a &ldquo;siempre hubo censura, no en la moda, ni en la &eacute;poca de la dictadura, pero s&iacute; en el teatro, en la literatura y en casi todas las cuestiones art&iacute;sticas&rdquo;, a pesar de que en la actualidad &ldquo;hemos gozado de mucha libertad de acci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que donde m&aacute;s censura sinti&oacute; en lo art&iacute;stico fue en Los &Aacute;ngeles en 2019, durante la preparaci&oacute;n de la &oacute;pera &lsquo;Un gato mont&eacute;s&rsquo; junto a Pl&aacute;cido Domingo, donde aparec&iacute;an toreros y picadores: &ldquo;Los toreros llevan trajes ajustados, donde se les marca el paquete, y me dijeron que all&iacute; no, que nada de eso, ni transparencias ni paquetes&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Moreno detalla que el grupo que le contrat&oacute; estaba vinculado con la productora Disney, &ldquo;que est&aacute; controlada por hispanos cat&oacute;licos y que tienen sus normas&rdquo; y resalta que, a veces, la censura no existe porque la marquen las leyes,  sino determinadas personas o lobbies. &ldquo;Te censura la gente que dice esto s&iacute; o esto no&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86facc15-7130-481f-8ffc-6d2bfbdaf965_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dibujo realizado por el diseñador Pedro Moreno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dibujo realizado por el diseñador Pedro Moreno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Apunta que en la actualidad la censura sigue existiendo, tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a: &ldquo;[En 2023] me enter&eacute; de que Ana Bel&eacute;n quer&iacute;a hacer una funci&oacute;n en Ja&eacute;n y resulta que la proh&iacute;ben porque es Ana Bel&eacute;n, &iquest;qu&eacute; pasa? &iquest;Qu&eacute; es como el enemigo terrorista?&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, recalca que &ldquo;hay algo mucho peor que es la autocensura, cuando hay gente que no hace cosas por si acaso no la llaman m&aacute;s. El miedo es la peor censura para uno mismo, miedo a no trabajar y a no poder vivir de tu trabajo&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay gente que no hace cosas por si acaso no la llaman más. El miedo es la peor censura para uno mismo, miedo a no trabajar y a no poder vivir de tu trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pedro recuerda que tuvo que exiliarse a Par&iacute;s en multitud de ocasiones porque la polic&iacute;a le persegu&iacute;a durante la dictadura franquista: &ldquo;No era por la moda ni por el teatro, sino por meterme en l&iacute;os pol&iacute;ticos, asistir a reuniones que no estaban permitidas, hablaba de cosas que no se pod&iacute;an hablar y tuve que irme a Francia porque me buscaban&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Si mira al panorama actual se&ntilde;ala con preocupaci&oacute;n ciertas corrientes sociales que est&aacute;n surgiendo. &ldquo;Hay gente que est&aacute; pidiendo que esa historia vuelva de nuevo. Es la que dice que entonces se viv&iacute;a mejor. Claro que hab&iacute;a gente que viv&iacute;a mejor y son los que siguen viviendo mejor ahora (&hellip;) y pretenden que involucionemos, y eso es un peligro enorme&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay gente que está pidiendo que esa historia vuelva -la dictadura- de nuevo. Es la que dice que entonces se vivía mejor. Claro que había gente que vivía mejor y son los que siguen viviendo mejor ahora (…) y pretenden que involucionemos, y eso es un peligro enorme </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este 16 de abril, a las 17.30 horas, el dise&ntilde;ador estar&aacute; en Toledo para participar en una ponencia en el Museo del Greco. Esta instituci&oacute;n cultural cuenta con piezas art&iacute;sticas de distintas &eacute;pocas y procedencias en el pasado, pertenecientes a su fundador, el marqu&eacute;s de la Vega-Incl&aacute;n que recre&oacute; la casa y el taller del pintor griego al reformarla. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora,  la exposici&oacute;n &lsquo;Otro escenario. El teatro al encuentro del Greco&rsquo;, cuenta entre sus piezas con uno de los dise&ntilde;os que Pedro Moreno cre&oacute; para la adaptaci&oacute;n teatral de &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez Montesinos en 2003 de Don Juan Tenorio. El dise&ntilde;ador ofrece una conferencia sobre su trabajo a ra&iacute;z del hallazgo de los dise&ntilde;os originales de Salvador Dal&iacute; que sirvieron para la versi&oacute;n de Luis Escobar de 1949.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un caso muy excepcional porque tuve que repetir los dibujos de Dal&iacute; y era muy complicado&rdquo;, explica. Realiz&oacute; una incursi&oacute;n en la obra del gran artista del Surrealismo, todo un reto para &ldquo;intentar saber, interpretar para introducirlo en un tejido y que luego se lo pueda poner un actor&rdquo;. Fue un estudio que define como &ldquo;muy intenso&rdquo; pero con el que aprendi&oacute; &ldquo;much&iacute;simo&rdquo;: &ldquo;Volver&iacute;a a hacerlo cien veces para corregir alg&uacute;n defecto, hacerlo de otra manera, profundizar mucho m&aacute;s en su mundo surrealista&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por suerte, aunque en el pasado ha habido un problema de representación de género, cada vez hay más mujeres que hacen vestuario, dirección, guion y ha sido una gran conquista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de ello, considera importante que en obras de teatro, el dise&ntilde;ador tenga en cuenta &ldquo;lo que ha ocurrido antes, no solo lo que sale en escena. Por ejemplo si alguien viene de viaje, aunque no se detalle en el di&aacute;logo, pero que el vestuario lo cuente, por ejemplo si viene de lejos que lleve los zapatos desgastados o que lleve una maleta, pues forma parte del relato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo minucioso de documentaci&oacute;n le ha llevado a Moreno a obtener varios premios por sus creaciones art&iacute;sticas. No obstante, apunta que &ldquo;los premios no son siempre del todo justos, porque no todo el mundo ve todas las pel&iacute;culas o todas las obras de teatro, y los premios no los concede el p&uacute;blico, sino profesionales de tu gremio. Es una muestra de la gente que te quiere y no siempre te premia porque tu trabajo sea el mejor, sino simplemente porque te quiere&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/pedro-moreno-disenador-ganador-goya-mejor-vestuario-censura-no-existido-moda-si-teatro_1_13134635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 17:57:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cfc70ee4-cc3c-4515-82a8-a1372ce4b38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119879" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cfc70ee4-cc3c-4515-82a8-a1372ce4b38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119879" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pedro Moreno, diseñador ganador de dos Goya a mejor vestuario: “La censura no ha existido en la moda, pero sí en el teatro”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cfc70ee4-cc3c-4515-82a8-a1372ce4b38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Cine,Cineastas,Diseño,Diseñadores,Moda,Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine español añade otra presencia en Cannes: el debut de Aina Clotet estará en la Semana de la Crítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-anade-presencia-cannes-debut-aina-clotet-estara-semana-critica_1_13137845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c717ac0-e14d-4f80-abd3-7862ed17ffbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140619.jpg" width="7792" height="4383" alt="El cine español añade otra presencia en Cannes: el debut de Aina Clotet estará en la Semana de la Crítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La también actriz debuta en la dirección con 'Viva', una comedia dramática sobre la historia de una mujer que, cerca de los cuarenta años, enfrenta su vida tras superar un cáncer de mama</p><p class="subtitle">Opinión - El cine subvencionado que odia la derecha española conquista el resto del mundo</p></div><p class="article-text">
        Contin&uacute;an las buenas noticias para el cine espa&ntilde;ol: la &oacute;pera prima de Aina Clotet formar&aacute; parte de la Semana de la Cr&iacute;tica del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-pedro-almodovar-sorogoyen-javis-celebra-exito-cannes-industria-libre-salvaje_1_13131176.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>. Se trata de una secci&oacute;n paralela cuyo objetivo principal es descubrir nuevos talentos, centrando su programaci&oacute;n exclusivamente en la primera o segunda pel&iacute;cula de directores emergentes de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Viva</em>, el debut de Clotet, es una comedia dram&aacute;tica que se desarrolla en una Catalu&ntilde;a asfixiada por una sequ&iacute;a extrema. Nora se est&aacute; recuperando de un c&aacute;ncer de mama y se plantea replantearse su vida personal y profesional a la luz de este renacimiento y de los nuevos horizontes que se le abren. 
    </p><p class="article-text">
        La cinta de Aina Clotet, en la que ella misma interpreta el papel protagonista y que est&aacute; escrita junto a Valentina Viso, presenta a un personaje tremendamente entra&ntilde;able, en lucha con sus dilemas y sus aspiraciones, mientras la ola de calor le provoca alucinaciones. La directora cuida cada peque&ntilde;o detalle de este picante retrato de mujer, tal y como ha avanzado Cannes.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada conocimos que hasta tres pel&iacute;culas de nuestro pa&iacute;s competir&iacute;an en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-historia-cannes-almodovar-sorogoyen-javis-competiran-palma-oro_1_13129266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Secci&oacute;n Oficial de Cannes</a> la pr&oacute;xima edici&oacute;n, gracias a los nuevos proyectos de Pedro Almod&oacute;var, Rodrigo Sorogoyen, Javier Calvo y Javier Ambrossi. Desde la creaci&oacute;n de la Palma de Oro en 1955 nunca hab&iacute;a habido tantos t&iacute;tulos espa&ntilde;oles en competici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al certamen regresa un habitual como Almod&oacute;var, que estar&aacute; con <em>Amarga Navidad</em>, y le seguir&aacute; tambi&eacute;n Rodrigo Sorogoyen, que optar&aacute; por primera vez al premio por <em>El ser querido</em>, su drama con Javier Bardem y Victoria Luengo. Javier Calvo y Javier Ambrossi, que se han convertido en una de las sorpresas de la Secci&oacute;n Oficial, entran con la que es su segunda pel&iacute;cula, <em>La bola negra</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-anade-presencia-cannes-debut-aina-clotet-estara-semana-critica_1_13137845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 09:13:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1c717ac0-e14d-4f80-abd3-7862ed17ffbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140619.jpg" length="4059875" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1c717ac0-e14d-4f80-abd3-7862ed17ffbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140619.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4059875" width="7792" height="4383"/>
      <media:title><![CDATA[El cine español añade otra presencia en Cannes: el debut de Aina Clotet estará en la Semana de la Crítica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1c717ac0-e14d-4f80-abd3-7862ed17ffbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140619.jpg" width="7792" height="4383"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Cineastas,Cine,Películas,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amílcar Cabral, el líder que va alliberar dos països: "Era complicat trobar a l’ésser humà, semblava una divinitat"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/amilcar-cabral-lider-alliberar-paisos-complicat-trobar-l-esser-huma-semblava-divinitat_1_13134873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amílcar Cabral, el líder que va alliberar dos països: &quot;Era complicat trobar a l’ésser humà, semblava una divinitat&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mallorquí Miguel Eek és el director d’‘Almícar’, un documental sobre la vida d’aquest polític guineà que va capitalitzar la lluita per la independència de Guinea-Bissau i Cap Verd
</p><p class="subtitle">MajorDocs, el refugi secret del cinema davant un món accelerat: “Vivim sota un règim d'imatges víriques”</p></div><p class="article-text">
        Un home format com a enginyer agr&ograve;nom, per&ograve; que va unir dos pa&iuml;sos (Guinea-Bissau i Cap Verd) amb poc en com&uacute;, excepte el seu idioma -el portugu&egrave;s de la metr&ograve;poli que els va colonitzar &ndash; per encap&ccedil;alar la lluita per l&rsquo;alliberaci&oacute; anticolonial. Un l&iacute;der assassinat nom&eacute;s vuit mesos abans de la declaraci&oacute; unilateral d&rsquo;independ&egrave;ncia del seu pa&iacute;s natal el setembre del 1973, sent reconeguda per l&rsquo;ONU i m&eacute;s de vuitanta pa&iuml;sos, i poc m&eacute;s d&rsquo;un any abans que la metr&ograve;poli portuguesa acab&eacute;s amb la dictadura. Un referent en la hist&ograve;ria contempor&agrave;nia d&rsquo;&Agrave;frica, que va ser incl&ograve;s segons la revista brit&agrave;nica <em>BBC World Histories </em>dins els cinc millors l&iacute;ders de tots els temps. Unir totes aquestes peces suposa parlar de la vida d&rsquo;Am&iacute;lcar Cabral (1924 &ndash; 1973).
    </p><p class="article-text">
        Aquestes peculiaritats s&oacute;n les que van motivar al cineasta mallorqu&iacute; Miguel Eek a crear i dirigir el documental &lsquo;Am&iacute;lcar&rsquo;, en el qual tracta tant la traject&ograve;ria pol&iacute;tica d&rsquo;aquest l&iacute;der guine&agrave; com aspectes de la seva vida in&egrave;dits, incloent-hi la seva esfera personal. Una pe&ccedil;a, a m&eacute;s, que ha rebut el premi extraordinari del Festival Internacional de Cinema Documental d&rsquo;Amsterdam (IDFA), li ha valgut la seva participaci&oacute; en el Festival Internacional de Cinema de Gij&oacute;n i que, a m&eacute;s, hagi sigut seleccionada pel Museum of Modern Art de Nova York (MoMA) com a pel&middot;l&iacute;cula destacable, una fita que no succe&iuml;a amb una pe&ccedil;a espanyola des de fa sis anys.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Eek es va inclinar per aprofundir en la vida d&rsquo;aquest l&iacute;der coincidint amb una crisi econ&ograve;mica i pol&iacute;tica a Espanya: &laquo;Em ressona en aqueixa &egrave;poca veure que hi ha qualc&uacute; a una latitud i temps tan allunyats al meu que, per primera vegada, com que interpel&middot;la el que diu, m&eacute;s que pol&iacute;tics contemporanis del meu territori&raquo;, assenyala el director.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta cridada a l&rsquo;acci&oacute; motiva a Eek a dedicar tres anys a entrevistar a m&eacute;s de 40 familiars, companys de lluita i bi&ograve;grafs per a con&egrave;ixer en profunditat al personatge. Entre ells, la historiadora Iva Cabral (a m&eacute;s, filla del l&iacute;der guine&agrave;), Pedro Pires, expresident de Cap Verd i el pol&iacute;tic i opositor de la dictadura salazarista Manuel Alegre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Per a l&#039;elaboració d‘Amílcar&#039;, es va entrevistar a 40 persones properes a l&#039;entorn del líder guineà."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Per a l&#039;elaboració d‘Amílcar&#039;, es va entrevistar a 40 persones properes a l&#039;entorn del líder guineà.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, la tasca d&rsquo;investigaci&oacute; per a la confecci&oacute; del documental no tenia com a &uacute;nic objectiu explica qui va ser Am&iacute;lcar Cabral o qu&egrave; va fer. &laquo;&Eacute;s una pel&middot;l&iacute;cula d&rsquo;autor, que no pret&eacute;n ser un documental arquet&iacute;pic de <em>biopic</em> televisiu&raquo;, afirma Eek. &laquo;&Eacute;s una pe&ccedil;a que t&eacute; una proposta en la qual l&rsquo;espectador viu des del personatge i no cap al personatge; ning&uacute; et parla d&rsquo;Am&iacute;lcar, sin&oacute; que &eacute;s una temptativa d&rsquo;encarnar al personatge a trav&eacute;s dels seus textos &iacute;ntims mitjan&ccedil;ant imatges subjectives&raquo;, afegeix.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És una peça que té una proposta en la qual l’espectador viu des del personatge i no cap al personatge; ningú et parla d’Amílcar, sinó que és una temptativa d’encarnar al personatge a través dels seus textos íntims mitjançant imatges subjectives</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Avan&ccedil;at al seu temps, Am&iacute;lcar Cabral, tal com narra l&rsquo;historiador panafric&agrave; Omer Freixa, &laquo;l&rsquo;any 1956 fund&agrave; la primera organitzaci&oacute; per a la independ&egrave;ncia, ja observant des de prest les injust&iacute;cies presents en les dues societats&raquo;. Aquesta organitzaci&oacute; pol&iacute;tica va ser el Partit Afric&agrave; per a la Independ&egrave;ncia de Guinea i Cap Verd (PAIGC). El fet d&rsquo;haver residit a la capital portuguesa durant la seva formaci&oacute; com a enginyer agr&ograve;nom a la Universitat T&egrave;cnica de Lisboa li va permetre fer &ldquo;causa com&uacute; amb altres estudiants que, m&eacute;s tard, es convertirien en importants dirigents, com el cas de M&aacute;rio Pinto de Andrade, un dels fundadors del Moviment Popular d&rsquo;Alliberaci&oacute; d&rsquo;Angola (MPLA)&rdquo;, agrega Freixa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_50p_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_50p_1140547.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_75p_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_75p_1140547.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.jpg"
                    alt="El director de cinema mallorquí Miguel Eek"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director de cinema mallorquí Miguel Eek                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una figura amb llums i ombres</strong></h2><p class="article-text">
        La mirada subjectiva que Miguel Eek ha plasmat sobre la figura d&rsquo;Am&iacute;lcar Cabral permet que es plasmi un personatge amb llums i ombres. &ldquo;En les entrevistes preliminars que vaig fer, em resultava complicat trobar a l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; perqu&egrave; tot era tan id&iacute;l&middot;lic, es parlava d&rsquo;una divinitat, quasi d&rsquo;un mite&rdquo;, afirma Eek. Aquestes ombres &ldquo;tenen a veure amb com gestionar un proc&eacute;s d&rsquo;alliberaci&oacute; amb guerres pel mig, amb tensions enormes dins un partit, amb molta falta de mitjans i d&rsquo;ideologia en la mateixa lluita, el qual generava abusos de poder dins del mateix partir que ell havia de depurar&rdquo;, afegeix. Per aix&ograve;, &ldquo;va haver d&rsquo;exercir l&rsquo;autoritat d&rsquo;una forma que podria ser q&uuml;estionable; un exc&eacute;s de lideratge o de concentraci&oacute; de poder que potser ell entenia que era l&rsquo;&uacute;nica manera d&rsquo;assegurar l&rsquo;&egrave;xit, per&ograve; que tamb&eacute; va generar certs desequilibris&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Va haver d’exercir l’autoritat d’una forma que podria ser qüestionable; un excés de lideratge o de concentració de poder que potser ell entenia que era l’única manera d’assegurar l’èxit, però que també va generar certs desequilibris</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un dels majors reptes va ser unir dos pa&iuml;sos amb gaireb&eacute; poc en com&uacute;: &ldquo;Am&iacute;lcar va somiar molt alt a l&rsquo;hora d&rsquo;imaginar la independ&egrave;ncia de dos pa&iuml;sos amb dues realitats colonials, socials, tribals i econ&ograve;miques molt diferents. Cap Verd &eacute;s un arxip&egrave;lag i Guinea-Bissau &eacute;s un petit pa&iacute;s continental amb moltes tribus&rdquo;, admet Miguel Eek. Fet pel qual es van alimentar moltes discrep&agrave;ncies: &ldquo;Els capverdians eren fonamentalment mestissos i els guineans eren negres, de diferents tribus i amb diferents ambicions i desitjos de no perdre el seu poder, cosa la qual gener&agrave; moltes tensions intestines&rdquo;, afegeix.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartell promocional del documental ‘Amílcar’, dirigit per Miguel Eek."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartell promocional del documental ‘Amílcar’, dirigit per Miguel Eek.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;estrat&egrave;gia amb la qual es va abordar la lluita anticolonial gener&agrave; tamb&eacute; molts recels: &ldquo;En general, els que estaven al capdavant de la lluita eren els guineans, quan els capverdians estaven m&eacute;s en la rereguarda i en la part estrat&egrave;gica&rdquo;, indica. &ldquo;Unir a dos pa&iuml;sos en una lluita comuna va ser una fita tremendament dificultosa que va comprometre la seva pr&ograve;pia vida&rdquo;, agrega el director.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una altra de les peculiaritats del posicionament ideol&ograve;gic revolucionari de Cabral va ser la ferma aposta per la lluita armada com a &uacute;nic mitj&agrave; de consecuci&oacute; de la independ&egrave;ncia: &ldquo;No es van donar altres canals de resoluci&oacute; del conflicte, en Portugal tampoc va existir democr&agrave;cia. A m&eacute;s, una vaga pac&iacute;fica va terminar en la massacre de Pidjiguiti (1959) que va accelerar els passos per a una sortida revolucion&agrave;ria&rdquo;. Sumat a aix&ograve;, &ldquo;a difer&egrave;ncia d&rsquo;altres administracions colonials, la intransig&egrave;ncia de Lisboa contra la independ&egrave;ncia o a negociar-la va accelerar la via armada, entenent-se com a eina de pol&iacute;tica per assolir la llibertat i no com a un fi en si mateix&rdquo;, afegeix l&rsquo;historiador.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; i tot, &eacute;s cridaner el fet que ambd&oacute;s pa&iuml;sos finalment van aconseguir la independ&egrave;ncia per separat: mentre Guinea-Bissau es va declarar independent el 24 de setembre del 1973. Cap Verd ho va aconseguir el 5 de juliol del 1975. Omer Freixa exposa que tots dos camins van ser distints: &ldquo;El cas de Guinea-Bissau va ser violent, ubicant-se l&rsquo;inici de la guerra per a l&rsquo;alliberaci&oacute; l&rsquo;any 1963 i incloent en el seu curs, deu anys m&eacute;s tard, l&rsquo;assassinat de Cabral, que va no impedir que el PAIGC continu&eacute;s el seu combat&rdquo;, explica l&rsquo;historiador. En canvi, &ldquo;el cam&iacute; capverdi&agrave; no va ser violent. A difer&egrave;ncia de la majoria de les independ&egrave;ncies del bloc lusoafric&agrave;, l&rsquo;emancipaci&oacute; de l&rsquo;arxip&egrave;lag va ser negociada i el pa&iacute;s no va sofrir cap cop d&rsquo;Estat&rdquo;, afegeix. Per aix&ograve;, Freixa ressalta que &eacute;s &ldquo;notori&rdquo; que &ldquo;totes dues nacions hagin restat unides seguint els preceptes del PAIGC, tot i que de manera nominal&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cas de Guinea-Bissau va ser violent, ubicant-se l’inici de la guerra per a l’alliberació l’any 1963 i incloent en el seu curs, deu anys més tard, l’assassinat de Cabral. [En canvi] El camí capverdià no va ser violent i el país no va sofrir cap cop d’Estat</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Omer Freixa</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L&rsquo;ambici&oacute; de Cabral per organitzar dos pa&iuml;sos i capitalitzar una revoluci&oacute; no va passar inadvertida per a la metr&ograve;poli portuguesa: &ldquo;En paral&middot;lel, la policia portuguesa anava observant el que el partit i el mateix Am&iacute;lcar feien. Estaven molt infiltrats i hi havia una informaci&oacute; molt precisa dels seus moviments, per&ograve; ell no sabia fins a quin punt tots els seus plans estaven sent monitorats&rdquo;, narra Eek.
    </p><p class="article-text">
        Per una altra banda, Cabral tamb&eacute; era conscient de la situaci&oacute; pol&iacute;tica que travessava la metr&ograve;poli portuguesa, amb una dictadura que anava debilitant-se cada cop m&eacute;s: &ldquo;Cabral va tenir informants dins la metr&ograve;poli mitjan&ccedil;ant una xarxa del partit, sumat al testimoni de presoners de guerra portuguesos. Va saber que la moral dels soldats metropolitans era molt baixa i que Portugal tamb&eacute; es trobava bastant a&iuml;llat dins el context internacional&rdquo;, afirma Omer Freixa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Amílcar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Amílcar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La cultura com a motor de la revoluci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        &iacute;lcar Cabral va reivindicar la cultura pr&ograve;pia com a motor de la revoluci&oacute; i de la resist&egrave;ncia enfront del domini estranger. Omer Freixa destaca la necessitat del moviment d&rsquo;alliberaci&oacute; de con&egrave;ixer profundament la cultura del poble. No obstant aix&ograve;, es partia d&rsquo;un punt de negaci&oacute;: &ldquo;Per a ell, l'assimilaci&oacute; progressiva [de la cultura de la metr&ograve;poli] era un intent violent de negar la cultura pr&ograve;pia i, com a tal, un acte inhum&agrave;&rdquo;, assenyala Freixa.
    </p><p class="article-text">
        Per a Cabral, l&rsquo;educaci&oacute; i la cultura dels pobles guineans i capverdians era fonamental, &ldquo;dos pobles que devien ren&eacute;ixer i recuperar la seva identitat&rdquo;. &ldquo;El nacionalisme havia de ser el motor principal per a una reestructuraci&oacute; social. Com va plantejar el dirigent, si la lluita per l&rsquo;alliberaci&oacute; &eacute;s un acte cultural, recuperar la cultura implicava obres concretes per al progr&eacute;s&rdquo;, detalla Omer Freixa.
    </p><p class="article-text">
        Un altre dels conceptes que Cabral va proposar va ser la idea del su&iuml;cidi de la classe burgesa per al seu posterior &lsquo;renaixement&rsquo; com a treballador revolucionari. Per a poder sortejar aquesta acceptaci&oacute; de la burgesia, &ldquo;Cabral va oferir a la burgesia l&rsquo;oportunitat de radicalitzar-se, identificar-se amb les masses i no adoptar una actitud contr&agrave;ria a l&rsquo;ideal revolucionari. No tots els sectors van obrar d&rsquo;una forma monol&iacute;tica davant d&rsquo;aquesta proposta&rdquo;, explica Freixa.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de la seva esfera pol&iacute;tica i filos&ograve;fica, Miguel Eek parla tamb&eacute; en &lsquo;Alm&iacute;car&rsquo; dels seus dos matrimonis. El primer d&rsquo;ells va ser amb Maria Helena Rodrigues, una enginyera agr&ograve;noma que va con&egrave;ixer durant els seus estudis a Lisboa i amb la qual va haver de lidiar amb els prejudicis tant dels portuguesos com dels guineans: &ldquo;Les relacions entre blancs i negres en la Lisboa dels anys 60 no comptaven amb el benepl&agrave;cit ni de les fam&iacute;lies ni de l&rsquo;&agrave;mbit social. Fins i tot, quan Maria Helena va anar amb Am&iacute;lcar a Guinea, tampoc va ser ben rebuda, no era el seu lloc en una societat que veia al blanc com l&rsquo;opressor&rdquo;, relata Eek.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les relacions entre blancs i negres en la Lisboa dels anys 60 no comptaven amb el beneplàcit ni de les famílies ni de l’àmbit social. Fins i tot, quan Maria Helena va anar amb Amílcar a Guinea, tampoc va ser ben rebuda, no era el seu lloc en una societat que veia al blanc com l’opressor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cabral es tornaria a casar, aquesta vegada amb Ana Maria Cabral, amb qui estaria fins al seu assassinat l&rsquo;any 1973. &ldquo;Gr&agrave;cies a ella, he pogut construir aquesta pel&middot;l&iacute;cula, en aquesta aproximaci&oacute; &iacute;ntima que descobrim en l&rsquo;altre costat d&rsquo;un l&iacute;der revolucionari&rdquo;, subratlla Miguel Eek.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabral va proposar la idea del ‘suïcidi’ de la classe burgesa per ‘néixer de nou’ com a classe treballadora revolucionària."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabral va proposar la idea del ‘suïcidi’ de la classe burgesa per ‘néixer de nou’ com a classe treballadora revolucionària.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Mort i llegat</strong></h2><p class="article-text">
        Am&iacute;lcar Cabral va ser assassinat el 20 de gener del 1973 i, com assenyala Omer Freixa, &ldquo;dos dels autors materials de l&rsquo;homicidi eren part de les files del partit nacionalista&rdquo;, cosa la qual &ldquo;dona una mostra de la fins a quin punt no tot era unitat a l&rsquo;interior del PAIGC si es considera la tesi d&rsquo;un complot &lsquo;des de dins&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstant, tot i la seva prematura mort, &ldquo;Cabral s&rsquo;ha erigit com un dels grans referents de l&rsquo;&egrave;poca de les independ&egrave;ncies d&rsquo;&Agrave;frica, juntament amb altres figures com Patrice Lumumba, Jomo Kenyatta o Eduardo Mondlane&rdquo;. &ldquo;Gr&agrave;cies a ell, es va poder coordinar i articular la lluita de les possessions portugueses contra el colonialisme&rdquo;, recorda Freixa.
    </p><p class="article-text">
        Com a figura filos&ograve;fica i pol&iacute;tica, &ldquo;encara continua sent una figura tremendament inspiradora per a un pensament progressista i panafric&agrave;&rdquo;, afegeix Eek, qui destaca que &ldquo;era un home tremendament visionari i ens parla sobre fins a quin punt la utopia encara &eacute;s un motor de canvi i que cada generaci&oacute; ha de continuar reconquistant els drets aconseguits&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve;, Am&iacute;lcar s&rsquo;ha convertit en el documental, com el mateix Eek descriu, m&eacute;s &ldquo;ambici&oacute;s&rdquo; que ha fet: &ldquo;Sobretot, per la necessitat d&rsquo;entendre b&eacute; a un personatge, a una cultura i a un territori del qual sabia molt poc i que em va portar a un proc&eacute;s de documentar-me molt per a no sentir-me m&eacute;s intr&uacute;s del que ja soc&rdquo;. &ldquo;El repte era no caure en mirades colonials, condescendents o romantitzades&rdquo;, afegeix.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;&egrave;xit que ha tingut el documental des de la seva estrena i la peculiaritat de qu&egrave; un director i cineasta espanyol hagi abordat la hist&ograve;ria d&rsquo;un l&iacute;der que va encaminar la revoluci&oacute; cap a la independ&egrave;ncia de dos pa&iuml;sos com Guinea-Bissau i Cap Verd &eacute;s una mostra de qu&egrave; &ldquo;es poden fer pel&middot;l&iacute;cules que vagin m&eacute;s enll&agrave; del que &eacute;s local, que viatgin i que facin que la ind&uacute;stria del cinema espanyol estigui present&rdquo;, comenta el director. &ldquo;I que es vegi que som capa&ccedil;os de contar hist&ograve;ries que connecten amb nosaltres no necess&agrave;riament des d&rsquo;all&ograve; pr&ograve;xim, sin&oacute; que all&ograve; pr&ograve;xim est&agrave; en l&rsquo;universal&rdquo;, conclou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio López Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/amilcar-cabral-lider-alliberar-paisos-complicat-trobar-l-esser-huma-semblava-divinitat_1_13134873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 11:07:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="124696" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="124696" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Amílcar Cabral, el líder que va alliberar dos països: "Era complicat trobar a l’ésser humà, semblava una divinitat"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cine,Cineastas,Descolonización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amílcar Cabral, el líder que liberó dos países: "Era complicado encontrar al ser humano, rozaba la divinidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/amilcar-cabral-lider-libero-paises-complicado-encontrar-humano-rozaba-divinidad_1_13133440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amílcar Cabral, el líder que liberó dos países: &quot;Era complicado encontrar al ser humano, rozaba la divinidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mallorquín Miguel Eek es el director de ‘Amílcar’, un documental sobre la vida de este político guineano que capitalizó la lucha por la independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde</p><p class="subtitle">MajorDocs, el refugio secreto del cine frente a un mundo acelerado: “Vivimos bajo un régimen de imágenes víricas”</p></div><p class="article-text">
        Un hombre formado como ingeniero agr&oacute;nomo, pero que uni&oacute; a dos pa&iacute;ses (Guinea-Bissau y Cabo Verde) con poco en com&uacute;n salvo su idioma &ndash;el portugu&eacute;s de la metr&oacute;poli que los coloniz&oacute;&ndash; para encabezar la lucha por la liberaci&oacute;n anticolonial. Un l&iacute;der asesinado solo ocho meses antes de la declaraci&oacute;n unilateral de independencia de su pa&iacute;s natal en septiembre de 1973, siendo reconocida por la ONU y m&aacute;s de ochenta pa&iacute;ses, y poco m&aacute;s de un a&ntilde;o antes de que la metr&oacute;poli portuguesa acabara con la dictadura. Un referente en la historia contempor&aacute;nea de &Aacute;frica, que fue incluido seg&uacute;n la revista brit&aacute;nica <em>BBC World Histories</em> entre los cinco mejores l&iacute;deres de todos los tiempos. Unir todas estas piezas supone hablar de la vida de Am&iacute;lcar Cabral (1924 &ndash; 1973).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas peculiaridades son las que motivaron al cineasta mallorqu&iacute;n Miguel Eek a crear y dirigir el documental &lsquo;Am&iacute;lcar&rsquo;, en el que aborda tanto la trayectoria pol&iacute;tica de este l&iacute;der guineano como aspectos de su vida in&eacute;ditos, incluyendo la esfera personal. Una pieza, adem&aacute;s, que ha recibido el premio extraordinario del Festival Internacional de Cine Documental de &Aacute;msterdam (IDFA), le ha valido su participaci&oacute;n el Festival Internacional de Cine de Gij&oacute;n y que, adem&aacute;s, haya sido seleccionada por el Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA) como pel&iacute;cula destacable, algo que no suced&iacute;a con una pieza espa&ntilde;ola desde hace seis a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Eek se inclin&oacute; por profundizar en la vida de este l&iacute;der coincidiendo con una crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a: &ldquo;Me resuena en esa &eacute;poca ver que hay alguien en una latitud y tiempo tan alejados al m&iacute;o que, por primera vez, como que me interpela lo que dice, m&aacute;s que pol&iacute;ticos contempor&aacute;neos de mi territorio&rdquo;, se&ntilde;ala el director.
    </p><p class="article-text">
        Esta llamada a la acci&oacute;n motiva a Eek a dedicar tres a&ntilde;os a entrevistar a m&aacute;s de 40 familiares, compa&ntilde;eros de lucha y bi&oacute;grafos para conocer en profundidad al personaje. Entre ellos, la historiadora Iva Cabral (adem&aacute;s, hija del l&iacute;der guineano), Pedro Pires, expresidente de Cabo Verde y el pol&iacute;tico y opositor de la dictadura salazarista Manuel Alegre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53cbd608-8a14-4082-85a7-4cb851abe76f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Para la elaboración de ‘Amílcar’, se entrevistó a 40 personas cercanas al entorno del líder guineano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Para la elaboración de ‘Amílcar’, se entrevistó a 40 personas cercanas al entorno del líder guineano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero la tarea de investigaci&oacute;n para la confecci&oacute;n del documental no ten&iacute;a como &uacute;nico fin explicar qui&eacute;n fue Am&iacute;lcar Cabral o qu&eacute; hizo. &ldquo;Es una pel&iacute;cula de autor, que no pretende ser un documental arquet&iacute;pico de <em>biopic</em> televisivo&rdquo;, afirma Eek. &ldquo;Es una pieza que tiene una propuesta en la que el espectador viva desde el personaje y no hacia el personaje; nadie te habla de Am&iacute;lcar, sino que es una tentativa de encarnar al&nbsp;personaje a trav&eacute;s de sus textos &iacute;ntimos a trav&eacute;s de im&aacute;genes subjetivas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una pieza que tiene una propuesta en la que el espectador viva desde el personaje y no hacia el personaje; nadie te habla de Amílcar, sino que es una tentativa de encarnar al personaje a través de sus textos íntimos a través de imágenes subjetivas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adelantado a su tiempo, Am&iacute;lcar Cabral, tal y como narra el historiador panafricano Omer Freixa, &ldquo;en 1956 fund&oacute; la primera organizaci&oacute;n pol&iacute;tica por la independencia ya observando desde temprano las injusticias presentes en las dos sociedades&rdquo;. Esta organizaci&oacute;n pol&iacute;tica fue el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC). El hecho de que residiera en la capital portuguesa durante su formaci&oacute;n como ingeniero agr&oacute;nomo en la Universidad T&eacute;cnica de Lisboa permiti&oacute; que hiciera &ldquo;causa com&uacute;n con otros estudiantes que m&aacute;s tarde se convertir&iacute;an&nbsp;en importantes dirigentes, como el caso de M&aacute;rio Pinto de Andrade, uno de los fundadores del Movimiento Popular de Liberaci&oacute;n de Angola (MPLA)&rdquo;, agrega Freixa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_50p_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_50p_1140547.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_75p_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_75p_1140547.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85c44c57-993c-44f1-bf3d-cd1477592f76_16-9-aspect-ratio_default_1140547.jpg"
                    alt="El director de cine mallorquín Miguel Eek"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director de cine mallorquín Miguel Eek                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una figura con luces y sombras</strong></h2><p class="article-text">
        La mirada subjetiva que Miguel Eek ha plasmado sobre la figura de Am&iacute;lcar Cabral permite que se plasme un personaje con luces y sombras. &ldquo;En las entrevistas preliminares que hice me resultaba complicado encontrar al ser humano porque todo era tan id&iacute;lico, se hablaba de una divinidad, casi de un mito&rdquo;, afirma Miguel Eek. Estas sombras &ldquo;tienen que ver con c&oacute;mo gestionar un proceso de liberaci&oacute;n con guerras de por medio, con tensiones enormes dentro de un partido, con mucha falta de medios y&nbsp;de ideolog&iacute;a en la propia lucha, lo cual generaba abusos de poder dentro del propio partido que &eacute;l ten&iacute;a que depurar&rdquo;, a&ntilde;ade. Por ello, &ldquo;tuvo que ejercer la autoridad de una forma que podr&iacute;a ser cuestionable; un exceso de liderazgo o de concentraci&oacute;n de poder que quiz&aacute; &eacute;l entend&iacute;a que era la &uacute;nica forma de asegurar el &eacute;xito, pero que tambi&eacute;n granje&oacute; ciertos desequilibrios&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tuvo que ejercer la autoridad de una forma que podría ser cuestionable; un exceso de liderazgo o de concentración de poder que quizá él entendía que era la única forma de asegurar el éxito, pero que también granjeó ciertos desequilibrios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los mayores retos fue unir a dos pa&iacute;ses con poco en com&uacute;n: &ldquo;Am&iacute;lcar so&ntilde;&oacute; muy alto a la hora de imaginar la independencia de dos pa&iacute;ses cuya realidad colonial, social, tribal y econ&oacute;mica muy diferente. Cabo Verde es un archipi&eacute;lago y Guinea-Bissau es un peque&ntilde;o pa&iacute;s continental con muchas tribus&rdquo;, admite Miguel Eek. Algo que aliment&oacute; dichas discrepancias: &ldquo;Los caboverdianos eran fundamentalmente mestizos y los guineanos eran negros, de diferentes tribus y con diferentes ambiciones y deseos de no perder su poder, lo que gener&oacute; muchas tensiones intestinas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bab7272a-e65b-4af5-81ee-74458de66888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel promocional del documental ‘Amílcar’, dirigido por Miguel Eek."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel promocional del documental ‘Amílcar’, dirigido por Miguel Eek.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estrategia con la que se abord&oacute; la lucha anticolonial gener&oacute; tambi&eacute;n muchos roces: &ldquo;En general, los que estaban al frente de la lucha eran los guineanos, cuando los caboverdianos estaban m&aacute;s en la retaguardia y en la parte estrat&eacute;gica&rdquo;, indica. &ldquo;Unir a dos pa&iacute;ses en una lucha com&uacute;n fue algo tremendamente dificultoso que comprometi&oacute; su propia vida&rdquo;, agrega el director.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las peculiaridades del posicionamiento ideol&oacute;gico revolucionario de Cabral fue la firme apuesta por la lucha armada como &uacute;nico medio de consecuci&oacute;n de la independencia: &ldquo;No se dieron otros canales de resoluci&oacute;n del conflicto, en Portugal tampoco existi&oacute; democracia. Adem&aacute;s, una huelga pac&iacute;fica termin&oacute; en la masacre de Pidjiguiti (1959) que aceler&oacute; los pasos para una salida revolucionaria&rdquo;. Sumado a ello, &ldquo;a diferencia de otras administraciones coloniales, la intransigencia de Lisboa a conceder la independencia o a negociarla aceler&oacute; la v&iacute;a armada, en tanto herramienta pol&iacute;tica para alcanzar la libertad y no como un fin en s&iacute; misma&rdquo;, a&ntilde;ade el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es llamativo el hecho de que ambos pa&iacute;ses finalmente consiguieran la independencia por separado: mientras Guinea-Bissau se declar&oacute; independiente el 24 de septiembre de 1973, Cabo Verde hizo lo propio el 5 de julio de 1975. Omer Freixa expone que ambos caminos fueron distintos: &ldquo;El caso de Guinea Bissau fue violento, ubic&aacute;ndose el comienzo de la guerra por la liberaci&oacute;n en 1963 e incluyendo en su curso, diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el asesinato de Cabral, que no impidi&oacute; que el PAIGC continuase el combate&rdquo;, explica el historiador. En cambio, &ldquo;el camino caboverdiano no fue violento. A diferencia de la mayor&iacute;a de las independencias del bloque lusoafricano, la emancipaci&oacute;n del archipi&eacute;lago fue negociada y el pa&iacute;s no sufri&oacute; ning&uacute;n golpe de Estado&rdquo;, a&ntilde;ade. Por ello, Freixa resalta lo &ldquo;notorio&rdquo; que es, pues, &ldquo;que ambas naciones hayan permanecido unidas siguiendo los preceptos del PAIGC, aunque de forma nominal&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El caso de Guinea Bissau fue violento, ubicándose el comienzo de la guerra por la liberación en 1963 e incluyendo en su curso, diez años más tarde, el asesinato de Cabral. [En cambio] El camino caboverdiano no fue violento y el país no sufrió ningún golpe de Estado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Omer Freixa</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ambici&oacute;n de Cabral por organizar a dos pa&iacute;ses y capitalizar una revoluci&oacute;n no pas&oacute; inadvertida para la metr&oacute;poli lusa: &ldquo;En paralelo, la polic&iacute;a portuguesa iba observando y lo que el partido y el propio Am&iacute;lcar hac&iacute;an. Estaban muy infiltrados y hab&iacute;a una informaci&oacute;n muy precisa de sus movimientos, pero &eacute;l no sab&iacute;a hasta qu&eacute; punto todos sus planes estaban siendo monitorizados&rdquo;, narra Eek.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Cabral tambi&eacute;n era consciente de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica que atravesaba la metr&oacute;poli portuguesa, con una dictadura que iba debilit&aacute;ndose cada vez m&aacute;s: &ldquo;Cabral tuvo informantes en la metr&oacute;poli a trav&eacute;s de una red del partido sumado al testimonio de prisioneros de guerra portugueses. Supo que la moral de los soldados metropolitanos estaba por los suelos y que Portugal tambi&eacute;n se encontraba bastante aislado en el contexto internacional&rdquo;, afirma Omer Freixa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f732929-7439-4ebe-97e0-755f25359c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="AMILCAR 4"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                AMILCAR 4                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La cultura como motor de la revoluci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Am&iacute;lcar Cabral reivindica la cultura propia como motor de la revoluci&oacute;n y de la resistencia frente al dominio extranjero. Omar Freixa destaca la necesidad del movimiento de liberaci&oacute;n de conocer profundamente la cultura del pueblo. No obstante, se part&iacute;a de un punto de negaci&oacute;n: &ldquo;Para &eacute;l, la asimilaci&oacute;n progresiva [de la cultura de la metr&oacute;poli] era un intento violento de negar la cultura propia y, como tal, un acto inhumano&rdquo;, se&ntilde;ala Freixa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Cabral, la educaci&oacute;n y la cultura de los pueblos guineanos y caboverdianos era fundamental, &ldquo;dos pueblos que deb&iacute;an renacer y recuperar su identidad&rdquo;. &ldquo;El nacionalismo deb&iacute;a ser el motor principal para una reestructuraci&oacute;n social. Como plante&oacute; el dirigente, si la lucha por la liberaci&oacute;n es un acto cultural, recuperar la cultura implicaba obras concretas por el progreso&rdquo;, detalla Omer Freixa.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los conceptos que Cabral propuso fue la idea del &lsquo;suicidio&rsquo; de la clase burguesa para su posterior &lsquo;renacimiento&rsquo; como trabajador revolucionario. Para poder sortear esta aceptaci&oacute;n de la burgues&iacute;a, &ldquo;Cabral ofrec&iacute;a a la burgues&iacute;a la oportunidad de radicalizarse, identificarse con las masas y no adoptar una actitud contraria al ideal revolucionario. No todos los sectores obraron de forma monol&iacute;tica ante esa propuesta&rdquo;, explica Freixa.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su esfera pol&iacute;tica y filos&oacute;fica, Miguel Eek habla tambi&eacute;n en &lsquo;Am&iacute;lcar&rsquo; de sus dos matrimonios. El primero de ellos fue con Mar&iacute;a Helena Rodrigues, una ingeniera agr&oacute;noma a la que conoci&oacute; durante sus estudios en Lisboa y con la que tuvo que lidiar con los prejuicios tanto de los portugueses como de los guineanos: &ldquo;Las relaciones entre blancos y negros en la Lisboa de los a&ntilde;os 60 no gozaban del benepl&aacute;cito ni de las familias ni del &aacute;mbito social. Incluso cuando Mar&iacute;a Helena fue con Am&iacute;lcar a Guinea, tampoco fue bien recibida, no era su lugar en una sociedad que ve&iacute;a al blanco como el opresor&rdquo;, relata Eek.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones entre blancos y negros en la Lisboa de los años 60 no gozaban del beneplácito ni de las familias ni del ámbito social. Incluso cuando María Helena fue con Amílcar a Guinea, tampoco fue bien recibida, no era su lugar en una sociedad que veía al blanco como el opresor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Eek</span>
                                        <span>—</span> Director del documental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cabral se volver&iacute;a a casar, esta vez con Ana Mar&iacute;a Cabral, con quien estar&iacute;a hasta su asesinato en 1973. &ldquo;Gracias a ella he podido construir esta pel&iacute;cula, en esa aproximaci&oacute;n &iacute;ntima que descubrimos el otro lado de un l&iacute;der revolucionario&rdquo;, subraya Miguel Eek.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1bb97e7-202d-4b03-b459-f44151f2c933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabral propuso la idea del ‘suicidio’ de la clase burguesa para ‘renacer’ como clase trabajadora revolucionaria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabral propuso la idea del ‘suicidio’ de la clase burguesa para ‘renacer’ como clase trabajadora revolucionaria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Muerte y legado</strong></h2><p class="article-text">
        Am&iacute;lcar Cabral fue asesinado el 20 de enero de 1973 y, como se&ntilde;ala Omer Freixa, &ldquo;dos de los autores materiales del homicidio eran parte de las filas del partido nacionalista&rdquo;, lo que &ldquo;da una muestra de la medida en que no todo era unidad al interior del PAIGC si se considera la tesis de un complot 'desde adentro'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pese a su prematuro fallecimiento, &ldquo;Cabral se ha erigido como uno de los grandes referentes de la &eacute;poca de las independencias de &Aacute;frica junto a otras figuras como Patrice Lumumba, Jomo Kenyatta o Eduardo Mondlane&rdquo;. &ldquo;Gracias a &eacute;l, se pudo coordinar y articular la lucha de las posesiones portuguesas contra el colonialismo&rdquo;, recuerda Freixa.
    </p><p class="article-text">
        Como figura filos&oacute;fica y pol&iacute;tica, &ldquo;sigue siendo una figura tremendamente inspiradora para un pensamiento progresista y panafricano&rdquo;, a&ntilde;ade Eek, quien destaca&nbsp;que &ldquo;era un tipo tremendamente visionario y nos habla sobre hasta qu&eacute; punto la utop&iacute;a sigue siendo un motor de cambio y que cada generaci&oacute;n tiene que seguir reconquistando los derechos conseguidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Am&iacute;lcar se ha convertido en el documental, como el propio Eek describe, m&aacute;s &ldquo;ambicioso&rdquo; que ha hecho: &ldquo;Sobre todo por la necesidad de entender bien a un personaje, a una cultura y a un territorio del cual sab&iacute;a muy poco y que me llev&oacute; a un proceso de documentarme mucho para no sentirme m&aacute;s intruso de lo que ya soy&rdquo;. &ldquo;El reto era no caer en miradas coloniales, condescendientes o romantizadas&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito que ha tenido el documental desde su estreno y la peculiaridad de que un director y cineasta espa&ntilde;ol haya abordado la historia de un l&iacute;der que encamin&oacute; la revoluci&oacute;n hacia la independencia de dos pa&iacute;ses como Guinea-Bissau y Cabo Verde es una muestra de que &ldquo;se pueden hacer pel&iacute;culas que trasciendan lo local, que viajen y que hagan que la industria del cine espa&ntilde;ol est&eacute; presente&rdquo;, comenta el director. &ldquo;Y que se vea que somos capaces de contar historias que conectan con nosotros no necesariamente desde lo pr&oacute;ximo, sino que lo pr&oacute;ximo est&aacute; en lo universal&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio López Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/amilcar-cabral-lider-libero-paises-complicado-encontrar-humano-rozaba-divinidad_1_13133440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 04:02:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="124696" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="124696" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Amílcar Cabral, el líder que liberó dos países: "Era complicado encontrar al ser humano, rozaba la divinidad"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/db100ccb-2550-4673-8d8d-83a91fce7a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cine,Cineastas,Descolonización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reestreno de ‘Kill Bill’ pone a Tarantino frente al espejo de los tiempos modernos: ¿se le puede desligar de sus declaraciones más polémicas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/reestreno-kill-bill-pone-tarantino-frente-espejo-tiempos-modernos-le-desligar-declaraciones-polemicas_129_13130521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8db07b6d-ae08-4d1b-a766-69c36e8cd37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reestreno de ‘Kill Bill’ pone a Tarantino frente al espejo de los tiempos modernos: ¿se le puede desligar de sus declaraciones más polémicas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aclamada película del director estadounidense vuelve a las salas con una escena recuperada y un capítulo perdido, pero también invita a reflexionar sobre la faceta más conflictiva del cineasta</p><p class="subtitle">El cine español hace historia en Cannes: Almodóvar, Sorogoyen y los Javis competirán por la Palma de Oro</p></div><p class="article-text">
        No era una escena dif&iacute;cil de rodar. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/uma-thurman-harvey-weinstein-bala_1_3047533.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uma Thurman</a> solo ten&iacute;a que conducir un coche descapotable para que esos minutos de metraje inauguraran el <em>Volumen 2</em> de <em>Kill Bill</em>, con la Novia hablando a c&aacute;mara para asegurar que, s&iacute;, iba a matar a Bill. El problema estaba en el coche y la carretera. Thurman no se fiaba de que estuvieran en buen estado, y el director quer&iacute;a que condujera en sentido contrario para tener mejor luz. La actriz se resisti&oacute; pero, tras una agria discusi&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejores-peliculas-tarantino-sangrientas-decides_1_1397255.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quentin Tarantino</a>, accedi&oacute;. Poco despu&eacute;s perdi&oacute; el control del veh&iacute;culo y sufri&oacute; graves lesiones.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista de <em>Kill Bill</em> acus&oacute; a Tarantino de haber intentado matarla y exigi&oacute; que le entregaran la grabaci&oacute;n de lo ocurrido. El director rechaz&oacute; cualquier responsabilidad y el asunto qued&oacute; en manos de los productores: la Miramax de Harvey Weinstein le comunic&oacute; entonces a Thurman que solo le facilitar&iacute;an el v&iacute;deo del accidente si antes firmaba un documento eximi&eacute;ndoles de cualquier responsabilidad. Como resultado, Thurman y Tarantino &mdash;a quienes previamente hab&iacute;a unido una c&aacute;lida amistad&mdash; <a href="https://www.nytimes.com/2018/02/03/opinion/sunday/this-is-why-uma-thurman-is-angry.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuvieron a&ntilde;os sin hablarse</a>. Tarantino m&aacute;s tarde le pedir&iacute;a perd&oacute;n. Luego, al calor del MeToo y las acusaciones contra Weinstein &mdash;que tambi&eacute;n hab&iacute;a abusado sexualmente de Thurman, como bien sab&iacute;a el cineasta&mdash;, le entreg&oacute; el v&iacute;deo. Como gesto de buena voluntad.
    </p><p class="article-text">
        Esto pas&oacute; a principios de 2018, con un Tarantino tan arrepentido como para admitir que, sabiendo lo que sab&iacute;a de Weinstein &mdash;involucrado en todas sus pel&iacute;culas, considerado por &eacute;l mismo como una figura paterna&mdash;, <a href="https://www.nytimes.com/2017/10/19/movies/tarantino-weinstein.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deb&iacute;a haber hecho algo m&aacute;s</a>. Su pareja a mediados de los 90, <a href="https://people.com/mira-sorvino-tears-up-at-90s-con-while-recalling-how-harvey-weinstein-stifled-her-career-8609829" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mira Sorvino</a>, hab&iacute;a sufrido igualmente el abuso del todopoderoso productor. Y aun as&iacute; Tarantino estuvo a&ntilde;os sin decir nada. Lo m&aacute;s parecido a decir algo fue la pel&iacute;cula inmediatamente posterior a <em>Kill Bill</em>. <em>Death Proof</em> contaba la historia de un asesino de mujeres, Especialista Mike, que iba acumulando v&iacute;ctimas subi&eacute;ndolas al coche y mat&aacute;ndolas con su conducci&oacute;n temeraria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8801205-910e-4508-8e91-9dbebd90c4b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uma Thurman, como la Novia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uma Thurman, como la Novia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es tentador leer <em>Death Proof</em>, a posteriori, como una expresi&oacute;n del arrepentimiento de Tarantino por todo lo que rode&oacute; el accidente de Thurman. Sobre todo porque, al final de la pel&iacute;cula, el Especialista Mike era derrotado de forma pat&eacute;tica, llorando como un ni&ntilde;o &mdash;presagiando el ocaso de Weinstein 10 a&ntilde;os antes&mdash;, y porque adem&aacute;s Tarantino se hab&iacute;a reservado un peque&ntilde;o papel como actor. &Eacute;l era Warren, un tipo gris que parec&iacute;a consciente de los cr&iacute;menes de Especialista Mike y no hac&iacute;a nada al respecto. Quiz&aacute; no haya mejor muestra, al cabo, de que con Tarantino es imposible separar obra y autor. La obra es inseparable de qui&eacute;n es. De una figura que no puede ser m&aacute;s conflictiva.
    </p><h2 class="article-text">Tarantino entonces, Tarantino ahora</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-SzkFgEqB6Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kill Bill: The Whole Bloody Affair</em></a> es la versi&oacute;n de la historia de <em>Kill Bill</em> tal y como Tarantino la hab&iacute;a ideado originalmente, antes de que Weinstein le obligara a dividirla en dos Vol&uacute;menes para&nbsp;asegurar su viabilidad econ&oacute;mica. M&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno, <em>Kill Bill</em> vuelve a los cines con un montaje de m&aacute;s de cuatro horas que distribuye Elastica tras alguna proyecci&oacute;n espor&aacute;dica durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en el Festival de Cannes o en el cine New Beverly que Tarantino regenta en Los &Aacute;ngeles desde 2010.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El regreso de <em>Kill Bill</em> mueve a recordar c&oacute;mo percib&iacute;amos a su autor a principios de los a&ntilde;os 2000 y c&oacute;mo le percibimos ahora. El cambio ha sido notable. Cuando llegaron a cines los dos vol&uacute;menes de <em>Kill Bill</em>, no hab&iacute;a mucho que reprochar a Tarantino m&aacute;s all&aacute; de su gusto por utilizar la &ldquo;N-Word&rdquo; (eufemismo de <em>nigger</em>, &ldquo;negrata&rdquo;) sin ser &eacute;l afroamericano, que hab&iacute;a llegado a motivar una agria disputa con Spike Lee a partir del estreno de <em>Jackie Brown</em> a finales de los 90. Al margen de eso, poco pod&iacute;amos echarle en cara. En 2015, incluso, se hab&iacute;a mostrado muy activo en su rechazo <a href="https://www.theguardian.com/film/2015/nov/05/quentin-tarantino-surprised-by-police-backlash-over-anti-brutality-protest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la brutalidad policial</a>, y a c&oacute;mo esta se abat&iacute;a contra la poblaci&oacute;n racializada.
    </p><p class="article-text">
        Hasta entonces, Tarantino hab&iacute;a dicho alguna impertinencia y presumido de cierto narcisismo &mdash;inevitable, por otra parte, al haber cosechado tantos elogios desde el principio&mdash;, sin que esto no hiciera otra cosa que inspirar simpat&iacute;a. Tarantino parec&iacute;a cercano y cada vez que hablaba lo hac&iacute;a con un entusiasmo cin&eacute;filo extremo, seg&uacute;n el cual no ten&iacute;a por qu&eacute; morderse la lengua.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_50p_1140425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_50p_1140425.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_75p_1140425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_75p_1140425.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_default_1140425.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_default_1140425.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5a5c9100-a79d-4e64-872a-a2528370b468_16-9-aspect-ratio_default_1140425.jpg"
                    alt="Quentin Tarantino junto a su pareja Daniella Pick en el Festival de Cannes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Quentin Tarantino junto a su pareja Daniella Pick en el Festival de Cannes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hablaba como nuestro colega, un colega que encadenaba pel&iacute;cula magn&iacute;fica tras pel&iacute;cula magn&iacute;fica. Por entonces tampoco cab&iacute;a afearle su amistad con el director Eli Roth, a quien hab&iacute;a promocionado <em>Hostel</em> en 2006 con un &ldquo;Quentin Tarantino presenta&rdquo;. Roth luego aparecer&iacute;a en <em>Malditos bastardos</em> como un cazador de nazis jud&iacute;o. Y algo m&aacute;s tarde se revelar&iacute;a como un sionista militante, capaz de desear que <a href="https://www.worldofreel.com/blog/2025/6/11/eli-roth-says-greta-thunberg-needs-to-be-eaten-by-cannibals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greta Thunberg fuera devorada por can&iacute;bales</a> en su ayuda humanitaria a Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Un sionista como el propio Tarantino, claro. Dejando al margen su relaci&oacute;n con Weinstein &mdash;a la que reaccion&oacute; con las disculpas mencionadas y limit&aacute;ndose a cambiar de productor de cara a <em>&Eacute;rase una vez en Hollywood</em>&mdash;, es lo que cuesta no considerar como el aspecto m&aacute;s problem&aacute;tico de su figura. Los lazos de Tarantino con el sionismo se estrecharon al conocer a Daniella Pick, cantante israel&iacute;, durante la promoci&oacute;n de <em>Malditos bastardos</em>. En 2018 se hab&iacute;an prometido y en 2020 ambos viv&iacute;an entre Los &Aacute;ngeles y Tel Aviv, con Tarantino empezando a aprender hebreo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; es sencillo dar un salto a 2023, al poco del comienzo de las represalias del Estado de Israel por los atentados del 7 de octubre, y encontrar a Tarantino visitando <a href="https://www.elespanol.com/corazon/bluper/20231020/quentin-tarantino-visita-base-militar-israel-subir-moral-medio-conflicto/803419677_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una base militar israel&iacute;</a> para subir la moral de los soldados antes de seguir matando palestinos. Brindando, entonces, una posible y tremendamente inquietante contextualizaci&oacute;n del inter&eacute;s tarantiniano por la violencia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Abrir la boca y que suba el pan</h2><p class="article-text">
        Todo esto pertenecer&iacute;a al terreno de las opiniones pol&iacute;ticas, y quiz&aacute; ser&iacute;a algo m&aacute;s sencillo distanciarse de ellas a la hora de seguir disfrutando de una obra, a fin de cuentas, tan extraordinaria como <em>Kill Bill</em>. Parece m&aacute;s complicado, en realidad, desligarse de la insistente faceta de Tarantino como personaje medi&aacute;tico. Esto es, el colega bocazas que hace a&ntilde;os resultaba divertido escuchar, y ahora nos da bastante pereza. En el mejor de los casos.
    </p><p class="article-text">
        El director de <em>Pulp Fiction</em> ha llegado a tener muy presente la excelencia de su propio trabajo y el hecho de que ya forma parte inseparable de la historia del cine. Por eso, mientras prefiere llevar su afinidad con el gobierno genocida de Israel con discreci&oacute;n, no ocurre lo mismo con sus opiniones sobre pel&iacute;culas, int&eacute;rpretes y creadores. Tarantino tiene opiniones a mansalva &mdash;por eso ha hecho sus pinitos como cr&iacute;tico de cine y de ah&iacute; el mediocre ensayo que public&oacute; en 2022, <a href="https://librotea.eldiario.es/libros/meditaciones-de-cine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Meditaciones de cine</em></a>&mdash;, y nunca ha dejado de pasearlas con total arrogancia all&aacute; donde le han dejado. &Uacute;ltimamente resultan ser entrevistas y podcasts, donde asistimos a la verborrea de un tipo de lo m&aacute;s narcisista que lleva tiempo sin que nadie le contradiga o le aconseje que le d&eacute; un par de vueltas a algo.
    </p><p class="article-text">
        En su habitual tono al&eacute;rgico a diplomacias, Tarantino ha acusado a <a href="https://www.eldiario.es/spin/quentin-tarantino-carga-escritora-juegos-hambre-simplemente-copio-libro-pm_1_12811089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora de </a><a href="https://www.eldiario.es/spin/quentin-tarantino-carga-escritora-juegos-hambre-simplemente-copio-libro-pm_1_12811089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los juegos del hambre</em></a> de plagiar <em>Battle Royale</em> &mdash;como si estuvi&eacute;ramos de vuelta en el Internet de los primeros 2000&mdash;, ha hecho <a href="https://variety.com/2025/film/news/quentin-tarantino-best-movies-21st-century-black-hawk-down-1236593096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">listados apolillados de las mejores pel&iacute;culas del siglo XXI</a>, y sobre todo ha insultado a actores porque s&iacute;. Tarantino asegur&oacute; que Paul Dano era un int&eacute;rprete tan flojo (<a href="https://www.theguardian.com/film/2025/dec/03/paul-dano-quentin-tarantino-opinions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan &ldquo;nenaza&rdquo;</a>, dijo en su arrebato testoster&oacute;nico) como para arruinar <em>Pozos de ambici&oacute;n </em>de Paul Thomas Anderson. Lo interesante entonces no fue la tonter&iacute;a de esta afirmaci&oacute;n, sino c&oacute;mo fue recibida. Nadie le sigui&oacute; el juego. Buena parte de la industria se puso de parte de Dano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las películas de Tarantino las habrá hecho originalmente Tarantino, pero ahora son nuestras. Nos pertenecen, somos libres de disfrutarlas como nos plazca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tarantino ya no nos hace gracia. A sus 63 a&ntilde;os, aquel que consider&aacute;bamos un <em>enfant terrible</em> noventero sigue siendo un ni&ntilde;ato subido en su torre de marfil, sin ser capaz de lanzar una sola idea valiosa como personaje p&uacute;blico ni de iluminar una imagen de la cinefilia que antes resultaba refrescante &mdash;con su l&uacute;dica ausencia de fronteras entre alta y baja cultura&mdash; y ahora est&aacute; de lo m&aacute;s asumida. No escandaliza a nadie. Solo es reiterativa y ruidosa.
    </p><p class="article-text">
        Que igualmente, todo esto es ajeno al cine como tal. Las pel&iacute;culas de Tarantino las habr&aacute; hecho originalmente Tarantino, pero ahora son nuestras. Nos pertenecen, somos libres de disfrutarlas como nos plazca. El problema, finalmente, es c&oacute;mo este personaje irritante est&aacute; logrando que nos d&eacute; verg&uuml;enza disfrutar de ellas. Hasta el punto incluso de agotarnos de cara a futuros e hipot&eacute;ticos disfrutes, por c&oacute;mo la tragedia incrustada en el car&aacute;cter de Tarantino &mdash;lo autoconsciente que es de s&iacute; mismo y del legado que est&aacute; dejando como cineasta&mdash; mueve a que todo sea a&uacute;n m&aacute;s rid&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La autoconsciencia tarantiniana, bien lo sabemos, ha conducido a esta obsesi&oacute;n por cerrar su carrera como director con solo una pel&iacute;cula m&aacute;s, la d&eacute;cima. Obsesi&oacute;n traducida en una angustia por no dar con un proyecto lo bastante bueno. Por eso cancel&oacute; la producci&oacute;n de <em>The Movie Critic</em>, por eso le ha pasado a David Fincher y a Netflix el guion de <a href="https://variety.com/2026/film/news/cliff-booth-super-bowl-brad-pitt-once-upon-time-hollywood-1236499066/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la secuela de </a><a href="https://variety.com/2026/film/news/cliff-booth-super-bowl-brad-pitt-once-upon-time-hollywood-1236499066/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Eacute;rase una vez en Hollywood</em></a> para que&nbsp;se hagan cargo ellos. Por eso, tambi&eacute;n, Tarantino est&aacute; inmerso en asuntos como <a href="https://www.revistagq.com/articulo/quentin-tarantino-the-popinjay-cavalier-teatro-west-end" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una obra de teatro de capa y espada</a> destinada al West End londinense y una serie de g&aacute;ngsters coescrita por un tipo todav&iacute;a m&aacute;s reaccionario que &eacute;l, <a href="https://www.worldofreel.com/blog/2026/3/20/quentin-tarantino-sylvester-stallone-team-up-to-write-and-direct-1930s-black-and-white-gangster-series" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvester Stallone</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por eso, finalmente, promociona el remontaje de <em>Kill Bill</em> como un gran evento, queriendo ganar tiempo y ajustarse a las expectativas absurdas que &eacute;l ha depositado sobre s&iacute; mismo. Expectativas absurdas que van a lograr que, si vuelve a dirigir una pel&iacute;cula alguna vez, ni siquiera haya que dudar si seguir d&aacute;ndole dinero a un individuo tan despreciable: ya estaremos totalmente cansados de &eacute;l.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/reestreno-kill-bill-pone-tarantino-frente-espejo-tiempos-modernos-le-desligar-declaraciones-polemicas_129_13130521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 20:15:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8db07b6d-ae08-4d1b-a766-69c36e8cd37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1296235" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8db07b6d-ae08-4d1b-a766-69c36e8cd37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1296235" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El reestreno de ‘Kill Bill’ pone a Tarantino frente al espejo de los tiempos modernos: ¿se le puede desligar de sus declaraciones más polémicas?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8db07b6d-ae08-4d1b-a766-69c36e8cd37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Quentin Tarantino,Cine,Cineastas,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine español hace historia en Cannes: Almodóvar, Sorogoyen y los Javis competirán por la Palma de Oro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-historia-cannes-almodovar-sorogoyen-javis-competiran-palma-oro_1_13129266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3194578f-ca6f-47d6-90b1-e395d76ff5ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine español hace historia en Cannes: Almodóvar, Sorogoyen y los Javis competirán por la Palma de Oro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la creación de la Palma de Oro en 1955 nunca había habido tantas películas españolas en competición. Mungiu, Hamaguchi y Farhadi destacan entre sus rivales por el premio más prestigioso del mundo cinéfilo </p><p class="subtitle">Anatomía de una escena - Pedro Almodóvar analiza una de las escenas clave de 'Amarga navidad'</p></div><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol sigue demostrando, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, su gran momento de forma. Si el a&ntilde;o pasado fueron dos t&iacute;tulos los que compitieron por la Palma de Oro en Cannes, en esta ocasi&oacute;n ser&aacute;n tres los que luchen por el premio del festival m&aacute;s importante y prestigioso del mundo. A un habitual del certamen como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-analiza-escenas-clave-amarga-navidad_1_13088679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a>, que estar&aacute; con <em>Amarga Navidad</em>, se unen cineastas que nunca hab&iacute;an estado en la Secci&oacute;n Oficial a concurso.
    </p><p class="article-text">
        El primero es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-analiza-escenas-clave-amarga-navidad_1_13088679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Sorogoyen</a>, que optar&aacute; por primera vez al premio por <em>El ser querido</em>, su drama con Javier Bardem y Victoria Luengo. El segundo, o mejor, los segundos, son <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Calvo y Javier Ambrossi</a>, que se han convertido en una de las sorpresas de la Secci&oacute;n Oficial donde entran con la que es su segunda pel&iacute;cula, <em>La bola negra</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El ambicioso proyecto de los Javis es una de las presencias m&aacute;s refrescantes de una selecci&oacute;n que apuesta por pesos pesados. Su drama en tres tiempos que parte de la obra inacabada de Federico Garc&iacute;a Lorca es<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/penelope-cruz-tendra-papel-nueva-pelicula-javis-bola-negra-protagonizara-guitarricadelafuente_1_12311590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una de las pel&iacute;culas espa&ntilde;olas m&aacute;s esperadas del a&ntilde;o</a>, y su elecci&oacute;n en Cannes crea muchas expectativas. Logran entrar entre el selecto club de elegidos habiendo dirigido solo una pel&iacute;cula antes, pero con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mesias-los-javis-javier-calvo-javier-ambrossi-explican-secretos-serie-ano_1_10691976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &eacute;xito de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mesias-los-javis-javier-calvo-javier-ambrossi-explican-secretos-serie-ano_1_10691976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La mes&iacute;as</em></a><em> </em>a sus espaldas.
    </p><p class="article-text">
        La serie fue un fen&oacute;meno en Francia, por lo que su nombre no es desconocido para ellos. Espa&ntilde;a es, despu&eacute;s de Francia y junto a Jap&oacute;n, el pa&iacute;s con m&aacute;s pel&iacute;culas en la Secci&oacute;n Oficial a concurso en esta edici&oacute;n. El propio director del festival, Thierry Fr&eacute;maux dijo que hab&iacute;a un movimiento en el cine espa&ntilde;ol para encontrar los presupuestos para crear este tipo de cine y record&oacute; que <em>Romer&iacute;a, </em>de Carla Sim&oacute;n, se estrenaba estos d&iacute;as en Francia y compiti&oacute; el a&ntilde;o pasado en Cannes.
    </p><h2 class="article-text">La primera vez compitiendo por la Palma</h2><p class="article-text">
        Es la primera vez en la historia que tres pel&iacute;culas espa&ntilde;olas compiten por la Palma de Oro. Hasta ahora dos hab&iacute;a sido el m&aacute;ximo. Anteriormente, en dos ocasiones hubo cuatro pel&iacute;culas en Cannes, pero fue antes de la creaci&oacute;n del galard&oacute;n en 1955, cuando en el certamen se entregaba el Gran Premio y en una industria radicalmente diferente en donde se eleg&iacute;an pel&iacute;culas de solo 40 pa&iacute;ses. Tanto en 1951 como en 1954 hubo cuatro pel&iacute;culas espa&ntilde;olas en Cannes. Queda por especular con qu&eacute; hubiera pasado si <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/albert-serra-ganar-concha-oro-no-conozco-nadie-mundo-cine-le-importe-exito_1_11691391.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert Serra</a> hubiera llegado a tiempo para presentar este a&ntilde;o su esperada <em>Out of this World</em> que podr&iacute;a haber colocado ese contador hist&oacute;rico en cuatro obras. 
    </p><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol muestra adem&aacute;s, su poder&iacute;o gracias a las coproducciones con otros pa&iacute;ses. En Una cierta mirada se podr&aacute;n ver dos: la coproducci&oacute;n con Chile, <em>El deshielo,</em> de Manuela Martelli, que cuenta con Mar&iacute;a Zamora, responsable de las pel&iacute;culas de Carla Sim&oacute;n, en la producci&oacute;n. Y <em>La m&aacute;s dulce, </em>de La&iuml;la Marrakchi y con Itsaso Arana en su reparto, que tiene a Fasten Films en el equipo de productores.
    </p><p class="article-text">
        Almod&oacute;var, Sorogoyen y la dupla formada por Javier Calvo y Javier Ambrossi se enfrentar&aacute;n en mayo a una selecci&oacute;n formada por viejos conocidos de Cannes como Hamaguchi o Farhadi. Ambos han rodado en franc&eacute;s y coproducido con Francia sus nuevas y esperad&iacute;simas pel&iacute;culas. Tambi&eacute;n con ganadores de la Palma de Oro como Cristian Mungiu, el director rumano que la logr&oacute; con<em> 4 meses, 3 semanas y 2 d&iacute;as </em>y que vuelve con <em>Fjord,</em> donde tienen un reparto estelar liderado por Sebastian Stan y Renate Reinsve. Y habr&aacute; que estar atentos al esperad&iacute;simo regreso del cineasta ruso exiliado Andrey Zvyagintsev, que tras un par&oacute;n provocado tambi&eacute;n por enfermedad presentar&aacute; <em>Minotauro</em>.
    </p><p class="article-text">
        La asignatura pendiente de Cannes sigue siendo la paridad. Mientras que destaca la cantidad de directoras en Una cierta mirada, sorprende para mal las pocas que han logrado sitio en la Secci&oacute;n Oficial a concurso: solo cinco de los 21 nombres anunciados de una selecci&oacute;n que suele completarse las pr&oacute;ximas semanas con t&iacute;tulos de &uacute;ltima hora que no llegaron a tiempo en esta primera valoraci&oacute;n tal como confirm&oacute; el director de Cannes, Thierry Fr&eacute;maux, que dijo que esto era &ldquo;el 95% de la selecci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-historia-cannes-almodovar-sorogoyen-javis-competiran-palma-oro_1_13129266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 10:04:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3194578f-ca6f-47d6-90b1-e395d76ff5ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="102659" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3194578f-ca6f-47d6-90b1-e395d76ff5ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="102659" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cine español hace historia en Cannes: Almodóvar, Sorogoyen y los Javis competirán por la Palma de Oro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3194578f-ca6f-47d6-90b1-e395d76ff5ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Cine español,Pedro Almodóvar,Rodrigo Sorogoyen,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Christian Petzold, cineasta: “Los efectos de los sistemas autoritarios se aprecian en grupos pequeños, como las familias”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christian-petzold-cineasta-efectos-sistemas-autoritarios-aprecian-grupos-pequenos-familias_1_13126720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59574ded-38bf-49d4-b3dd-aaf48db926b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140288.jpg" width="8619" height="4848" alt="Christian Petzold, cineasta: “Los efectos de los sistemas autoritarios se aprecian en grupos pequeños, como las familias”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director alemán estrena su nueva película, 'Espejos nº3', donde revisita el 'Teorema' de Pasolini de una forma personal. Además, el festival D'A le ha dedicado su focus de este año</p><p class="subtitle">El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-carlos-saura-director-fundamental-historia-cine-espanol-91-anos_1_9794529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Saura dec&iacute;a</a> que analizar una familia era la mejor forma de radiografiar una sociedad. Las din&aacute;micas de sus miembros, sus rencillas y dardos eran el reflejo de lo que ocurr&iacute;a fuera de las paredes de esa casa. Fue as&iacute; c&oacute;mo el director burl&oacute; la censura franquista y logr&oacute; ofrecer obras maestras como <em>Ana y los lobos</em>, <em>La prima Ang&eacute;lica</em> o <em>Cr&iacute;a cuervos</em>, estrenada apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s de que Franco muriera.
    </p><p class="article-text">
        Era de presuponer que un cineasta tan culto como el alem&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cineastas-berlinale-exigen-festival-posicionamiento-contundente-masacre-gaza_1_10928380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christian Petzold </a>conociera el cine de Saura, pero hasta parece que asume sus mismos preceptos en su nueva pel&iacute;cula, <em>Espejos n&ordm;3</em>, que llega este viernes a los cines y en la que, a trav&eacute;s de las grietas de una familia, consigue hablar de un mundo en descomposici&oacute;n. Lo hace sin subrayados ni monsergas, con su habitual elegancia tanto en lo narrativo como en la puesta en escena. Petzold, que se populariz&oacute; hace a&ntilde;os con sus pel&iacute;culas sobre la historia de Alemania (como<em> En tr&aacute;nsito </em>o<em> B&aacute;rbara</em>), lleva unas cuantas pel&iacute;culas centradas en un presente desde el que sigue ara&ntilde;ando las heridas de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El festival <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/duro-pelicula-cambia-roles-genero-mostrar-violencias-abusos-sufren-mujeres_1_12202416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&rsquo;A de Barcelona </a>dedic&oacute; a Petzold su retrospectiva Focus de este a&ntilde;o, y durante todo abril la Filmoteca de Catalunya mostrar&aacute; todos los trabajos de uno de los autores m&aacute;s interesantes del cine europeo. En conversaci&oacute;n con elDiario.es, Petzold confirma que por supuesto que conoce a Saura, y que &ldquo;tiene toda la raz&oacute;n&rdquo; en su forma de concebir la familia en el cine.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-E6xRnyloQ-8-5556', 'youtube', 'E6xRnyloQ-8', document.getElementById('yt-E6xRnyloQ-8-5556'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-E6xRnyloQ-8-5556 src="https://www.youtube.com/embed/E6xRnyloQ-8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Recuerda que junto a Harum Farocki, miembro destacado del nuevo cine alem&aacute;n y colaborador junto a Petzold en los guiones de sus primeras pel&iacute;culas, escribieron un manifiesto que todav&iacute;a guarda y en el que hablaban de &ldquo;c&oacute;mo los efectos de los sistemas opresores, de&nbsp;los sistemas autoritarios, se aprecian mejor en la presi&oacute;n que ejercen sobre grupos peque&ntilde;os como las familias, los sindicatos o incluso el amor&rdquo;, pues &ldquo;el amor cambia bajo los sistemas opresores&rdquo;. &ldquo;Ah&iacute; descubr&iacute; que la familia era el mejor lugar para contar lo que estaba pasando en el mundo, y en este caso he escogido a una familia que est&aacute; al margen de las familias&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Un anti 'Teorema'</h2><p class="article-text">
        De alguna forma, <em>Espejos n&ordm;3 </em>funciona como el reverso del <em>Teorema</em> de Pasolini. Mientras que en aquella pel&iacute;cula un elemento externo, un joven seductor, llegaba a una familia para destrozarla a golpe de sexo, en esta ocurre lo mismo&hellip; pero al rev&eacute;s. Tambi&eacute;n hay un elemento externo, esa joven a la que interpreta Paula Beer, que repite con Petzold. Es una joven que sobrevive a un accidente de coche en el que muere su pareja y que se queda a vivir unos d&iacute;as, sin motivo aparente, en la casa de la mujer que la socorri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el filme del director italiano mostraba la decadencia de la familia burguesa y abogaba por destruir ese pilar clave en el neoliberalismo y la sociedad de clases, Petzold construye un <em>Teorema</em> para los tiempos actuales, donde solo la solidaridad y la empat&iacute;a pueden cambiar las cosas. De hecho, &eacute;l mismo confiesa que su filme naci&oacute; cuando fue a ver<em> Teorema </em>a la filmoteca de Bolonia hace dos a&ntilde;os y medio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9371f72d-d0fa-411d-8f8c-b0b3adb308ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Foto de &#039;Espejos nº3&#039;, de Christian Petzold"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Foto de &#039;Espejos nº3&#039;, de Christian Petzold                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; se me ocurri&oacute; la historia de la pel&iacute;cula porque pens&eacute; que Pasolini hizo<em> Teorema </em>en un momento en el que el mundo estaba congelado y en el que la soluci&oacute;n pasaba por la destrucci&oacute;n. Pero ahora los fascistas de todos los pa&iacute;ses est&aacute;n destruyendo el mundo y nos est&aacute;n llevando a una crisis permanente, as&iacute; que pens&eacute; que si <em>Teorema</em> volviera a existir, lo que tendr&iacute;a que pasar es que viniera para reparar una estructura que est&aacute; muy da&ntilde;ada&rdquo;, argumenta sobre el fondo de su pel&iacute;cula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que incide es en uno de sus tropos favoritos, las identidades suplantadas, algo que ya utiliz&oacute; en filmes como <em>En tr&aacute;nsito</em> y que sigue usando porque para &eacute;l &ldquo;las identidades son siempre construcciones&rdquo;. &ldquo;No me interesa la identidad en s&iacute;, sino c&oacute;mo se construye. Ver c&oacute;mo se crea y cu&aacute;nto disfrutan las personas construyendo sus identidades. Piensa en cu&aacute;ntas im&aacute;genes hay en la historia del cine de alguien falsificando su pasaporte. Esa alegr&iacute;a que se siente al salir de la propia identidad y adoptar otra. En esta pel&iacute;cula, una joven es encontrada por otra, y ninguna de las dos le pregunta su apellido, su profesi&oacute;n ni de d&oacute;nde es. Yo ser&iacute;a muy feliz si alguien simplemente me preguntara mi nombre y me aceptara tal como soy. Me encantar&iacute;a estar en una fiesta donde la segunda pregunta no sea: '&iquest;A qu&eacute; te dedicas?'&rdquo;, opina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las películas en sí mismas son políticas. Hay una cita preciosa de Edwyn Collins que dice que ‘Hay demasiados cantantes que protestan, pero no hay canciones protesta’. La política está en el cine</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Christian Petzold</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo ello con un toque de cuento de adultos. Una especie de <em>Hansel y Gretel, </em>con esa joven que entra en una casa de la que no sabe nada y donde todo parece ser m&aacute;s sospechoso de lo que aparenta. Petzold recuerda que la protagonista le pregunt&oacute; por qu&eacute; su personaje no ten&iacute;a un pasado, y &eacute;l le dijo que pensara en <em>Alicia en el pa&iacute;s de las maravillas,</em> donde nadie sabe de d&oacute;nde viene Alicia hasta que cae por la madriguera. Por eso enumera que hay m&aacute;s elementos de cuentos de hadas, como &ldquo;la zapatilla perdida de la Cenicienta, la bruja de la casa o el hombre que mete a los ni&ntilde;os dentro&rdquo;, pero tambi&eacute;n detalles de otras pel&iacute;culas, y menciona &ldquo;el descapotable rojo de<em> El desprecio </em>de Godard&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Petzold se muestra partidario de hacer un cine pol&iacute;tico, pero no le gusta dar discursos respecto a los problemas del momento. Habla claro de lo que dicen sus obras, pero nunca se le ver&aacute; en una rueda de prensa opinando sobre ello. De hecho, dice con claridad que discute con sus amigos actores y artistas que s&iacute; que expresan &ldquo;sus opiniones pol&iacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece absurdo que un director se suba a un escenario y tenga que responder preguntas sobre la guerra de Gaza, o que una actriz proteste ah&iacute; contra la mutilaci&oacute;n genital femenina en Yemen. Creo que las pel&iacute;culas en s&iacute; mismas son pol&iacute;ticas. Hay una cita preciosa de Edwyn Collins que dice que &lsquo;Hay demasiados cantantes que protestan, pero no hay canciones protesta&rsquo;. Para m&iacute;, la pol&iacute;tica est&aacute; en el cine. El cine es pol&iacute;tica&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christian-petzold-cineasta-efectos-sistemas-autoritarios-aprecian-grupos-pequenos-familias_1_13126720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 20:59:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59574ded-38bf-49d4-b3dd-aaf48db926b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140288.jpg" length="6552211" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59574ded-38bf-49d4-b3dd-aaf48db926b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140288.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6552211" width="8619" height="4848"/>
      <media:title><![CDATA[Christian Petzold, cineasta: “Los efectos de los sistemas autoritarios se aprecian en grupos pequeños, como las familias”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59574ded-38bf-49d4-b3dd-aaf48db926b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140288.jpg" width="8619" height="4848"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Alemania,Cineastas,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dramaturgo y director de escena estrena con distinta suerte 'Tras el ensayo', una adaptación teatral de la película del director sueco
</p><p class="subtitle">Nao Albet y Marcel Borràs: “Queríamos aprovechar la excusa de la ópera para fumárnoslo todo y hacer lo que nos diese la gana”
</p></div><p class="article-text">
        La libertad de un director para adaptar los textos de otros autores debe ser total. Es m&aacute;s, poco sentido tiene el teatro que se quiere arqueol&oacute;gico. Primero, porque es misi&oacute;n imposible. No hay vasijas que recuperar y siempre es ilusorio creerse que uno est&aacute; viendo aquello que fue. En teatro solo existe el presente. Y segundo, porque la b&uacute;squeda de revivir el pasado es simplemente eso, una veleidad rom&aacute;ntica o una actividad evasiva. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-espana-sabemos-dialogo_1_4216362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernesto Caballero</a> ha llevado a escena<em>Tras el ensayo,</em> y lo ha hecho con esa voluntad de meterle mano, de acercar la creaci&oacute;n que realiz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guion-autobiografico-ingmar-berman-rodo-resucita-convertido-serie_1_12353823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingmar Bergman</a> en 1984 para la televisi&oacute;n sueca. El resultado es agridulce.
    </p><p class="article-text">
        Bergman dejar&iacute;a el cine &mdash;aunque luego dirigir&iacute;a un buen pu&ntilde;ado de pel&iacute;culas para televisi&oacute;n&mdash; en 1982 con esa bestialidad llamada <em>Fanny y Alexander</em> que incluso dobleg&oacute; a los americanos y se llev&oacute; cuatro premios Oscar. Una pel&iacute;cula que justo termina con la abuela de Alexander leyendo una nueva pieza de teatro que ha llegado a sus manos, <em>El sue&ntilde;o</em> de August Strindberg. Alexander, trasiego de un joven Bergman de tan solo doce a&ntilde;os, escucha adormilado en sus rodillas. As&iacute; se despidi&oacute; del cine despu&eacute;s de casi cuarenta a&ntilde;os de carrera. Al mismo tiempo, Bergman estaba escribiendo esta pel&iacute;cula para la televisi&oacute;n (<em>Efter repenitionen</em>, se titula en el original) que estrenar&iacute;a en el 84 y en el que su alter ego (Erland Josephson) interpreta a un director afamado y ya mayor, Vogler, que est&aacute; dirigiendo esa misma pieza de Strindberg.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La trama ocurre tras un ensayo al &ldquo;calor especial, &iacute;ntimo, alentado por los rescoldos de recientes intensidades emocionales&rdquo; del espacio ya vac&iacute;o. All&iacute; llegar&aacute; Anna, joven actriz, hija de una antigua amante y tambi&eacute;n actriz del director, Rachel, que muri&oacute; presa de un proceso de alcohol y autodestrucci&oacute;n. La pel&iacute;cula es una declaraci&oacute;n de amor del sueco al teatro y a los actores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Caballero comienza la obra con toda una declaraci&oacute;n de intenciones. En vez de comenzar con ese aire bergmaniano de ensue&ntilde;o decide realizar un ejercicio de metateatralidad tan de moda en el teatro actual. Vogler (Emilio Tom&eacute;) comienza con una acertada cita del libro de memorias del director sueco, <em>Linterna m&aacute;gica</em>. Ese momento en el que con doce a&ntilde;os descubre la magia del teatro justamente viendo entre cajas un montaje de <em>El sue&ntilde;o</em>. Pero luego, para situar la acci&oacute;n, dice que est&aacute; pensando en una nueva obra, exactamente la que vamos a ver.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e4ff5e0-b4da-4d48-bde3-c48b99f7700b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Momento de la representación de &#039;Tras el ensayo&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Momento de la representación de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La idea es buena, pertinente, incluso su ejecuci&oacute;n quiere realizarse al modo del Veronese de <em>Un</em> <em>Hombre que se ahoga</em> o como ya hiciera antes Louis Malle en esa enorme pel&iacute;cula titulada <em>Vania en la Calle 42,</em> donde se pasa de una supuesta realidad a la representaci&oacute;n de la pieza de manera org&aacute;nica, sin que uno note cuando el actor entra en personaje. No ocurre esa magia en el montaje. Lo representativo est&aacute; demasiado presente, desde el propio Vogler hasta la entrada en tromba de Rachel (Luc&iacute;a Quintana), esa actriz ya muerta, que en vez de como espectro entra un tanto desaforada y con una demasiado remarcada botella de licor entre manos.
    </p><p class="article-text">
        Las dos actrices, la propia Quintana, y la joven Elisa Hip&oacute;lito, que interpreta a Anna, son ambas hijas de actores, de Juan Antonio Quintana y de Carlos Hip&oacute;lito. Llevan en la sangre la misma herencia que sus personajes. Ah&iacute; la obra entra en uno de sus centros neur&aacute;lgicos: los entresijos emocionales de la vida interna del teatro, de sus actores y directores con sus miedos, sus manipulaciones y su entrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la obra remonta a trav&eacute;s de las reflexiones sobre lo teatral, sobre el actor o sobre el papel de dirigir. Qu&eacute; bonitas son esas palabras de Bergman cuando dice: &ldquo;Un director debe aprender dos cosas. Primero, a escuchar. Y segundo, a mantener la boca cerrada. Los actores son artistas creativos, pero no siempre saben expresarse con palabras. Hay que escucharlos, tener paciencia y esperar. No puedes destrozar sus ideas solo porque, de entrada, suenen confusas o inciertas&rdquo;. Qu&eacute; lejos est&aacute; esa visi&oacute;n de la del director autoritario que hoy, lamentablemente, sigue existiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a arg&uuml;ir que el reparto es demasiado joven. Que Emilio Tom&eacute; no tiene edad para representar el declive de Erland Josephson, ni Luc&iacute;a Quintana es la gran Ingrid Trulin. Elisa Hip&oacute;lito, sin embargo, si est&aacute; en la edad del papel de otra grande, Lena Maria Jonna Olin. Pero todo esto es seguir en la comparaci&oacute;n est&eacute;ril. Los tres actores son bien capaces de asentarse cada uno en su papel. M&aacute;s en&eacute;rgico Tom&eacute;, pero con la suficiente distancia. M&aacute;s dram&aacute;tica Quintana, pero con fuerza; y misteriosa y seductora Elisa Hip&oacute;lito que acomete su primer trabajo puramente teatral con solvencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra se estructura en tres actos, primero el encuentro con Anna. Segundo la aparici&oacute;n del espectro de Rachel que se hace carne en los recuerdos del director. Y tercero, la segunda acometida de Anna donde el director cae seducido, incapaz de no caer en brazos de una vida que ve florecer ante sus ojos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef68942d-6945-41f0-a7bb-6202da206cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ernesto Caballero junto a los actores en un ensayo de &#039;Tras el ensayo&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ernesto Caballero junto a los actores en un ensayo de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Caballero da una presencia mayor, m&aacute;s aut&oacute;noma, al papel de ambas mujeres, sobre todo a Rachel para quien a&ntilde;ade un ep&iacute;logo. Pero no todo funciona. Primero hay una escena para la galer&iacute;a que no se sabe bien qu&eacute; a&ntilde;ade y en la que Caballero hace a Luc&iacute;a Quintana interpretar un peque&ntilde;o texto de <em>Gritos y Susurros</em> bajo focos bien rojos, aquello de &ldquo;el dolor no se va nunca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, segundo, si bien es imposible la transposici&oacute;n del lenguaje del cine al teatro, Caballero no llega a dominar la mirada, el punto de vista. Y en los di&aacute;logos entre el director y las actrices convierte en ciertos momentos el asunto en escenas dram&aacute;ticas para el lucimiento interpretativo de las actrices que coger&aacute;n un mayor peso, s&iacute;, pero que terminan dislocando el punto de eje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Bergman puede leerse toda ella como un sue&ntilde;o, como el sue&ntilde;o de un director en ese espacio vac&iacute;o donde se dej&oacute; la vida, incluso el sueco tiene la maestr&iacute;a de cuando entra Rachel en escena dejar a Anna presente, sentada y con los ojos cerrados, apoyando as&iacute; ese momento fantasmal donde recuerdo y realidad se juntan.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ernesto Caballero tiene los arrestos de intentar no ser canónico con uno de los más grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demasía esta pieza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Caballero, sin embargo, opta por las entradas y salidas de las actrices, por una versi&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica y 'teatral'. Y si bien es capaz de trasladar la riqueza de ese mundo interior del teatro que Bergman puso en los di&aacute;logos, pierde esa otra dimensi&oacute;n especular. Algo que llega a cierto delirio en el ep&iacute;logo con m&uacute;sica de Abba (&iquest;ser&aacute; porque son suecos?). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este director y autor madrile&ntilde;o tiene una de las carreras m&aacute;s largas de la escena. Una carrera sorprendente, capaz de lo mejor y lo peor. Sin remontarse muy lejos valgan los ejemplos de su montaje sobre <em>Ortega</em>, un desatino; y su m&aacute;s reciente <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/comedia-gramatica-maria-adanez-teatro-breton-sabado_1_12107013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Gram&aacute;tica</em></a> con Mar&iacute;a Ad&aacute;nez, una muy rese&ntilde;able comedia llena de saber teatral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en este montaje propuesto por el director del Teatro Espa&ntilde;ol, Eduardo Vasco, Caballero tiene los arrestos de intentar no ser can&oacute;nico con uno de los m&aacute;s grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demas&iacute;a esta pieza televisiva que en Europa (aqu&iacute; la mont&oacute; Emilio Guti&eacute;rrez Caba en 2017) se hace con asiduidad en los teatros. En 2012, por ejemplo, recorri&oacute; toda Europa un montaje de Ivo van Hove en programa doble junto a una versi&oacute;n teatral de <em>Persona</em>. Qu&eacute; pena que no pudi&eacute;ramos verla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo hacer a Bergman hoy en d&iacute;a, esa una de las preguntas que plantea este montaje. La propuesta de Caballero da alguna pista, otras las hemos ido encontrando por el camino como aquel di&aacute;logo final de Ang&eacute;lica Liddell ante el ata&uacute;d del sueco en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/angelica-liddell-desnuda-ultima-escena-damon-funeral-bergman-apunta-metamorfosis_129_11654020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>D&Auml;MON. El funeral de Bergman</em></a><em>. </em>Y otras las indica el propio Bergman como en su despedida del cine, en <em>Fanny y Alexander</em>, cuando<em> </em>Elena (Gunn W&aring;llgren) lee aquellas palabras con las que comienza <em>El sue&ntilde;o</em> de Strindberg, aquellas que dicen: &ldquo;Todo puede ser, todo es posible e inusitado. El tiempo y el espacio no existen, sobre una d&eacute;bil trama de realidades la imaginaci&oacute;n teje y modela nuevas formas&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3357856" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3357856" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Actores,Cineastas,Obras,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El director iraní Asghar Farhadi insta a los artistas a protestar contra la guerra: “Unámonos para detener este acto inhumano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-irani-asghar-farhadi-insta-artistas-protestar-guerra-unamonos-detener-acto-inhumano_1_13124846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54cf03c0-73f8-4271-afd6-a1396327dff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140235.jpg" width="6000" height="3375" alt="El director iraní Asghar Farhadi insta a los artistas a protestar contra la guerra: “Unámonos para detener este acto inhumano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta ha hecho un llamamiento para que se alce la voz en contra de los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, con el fin de "detener la agresión que ha ido destruyendo cada vez más la infraestructura civil"</p><p class="subtitle">2.400 euros por un palomitero de Yoshi: la especulación llega al merchandising con la película de ‘Super Mario Galaxy’</p></div><p class="article-text">
        El director iran&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/asghar-farhadi-heroe-equivocar_1_8791505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asghar Farhadi</a> ha hecho un llamamiento a los artistas y cineastas de todo el mundo para que se pronuncien <a href="https://variety.com/2026/film/global/asghar-farhadi-iran-war-filmmakers-speak-out-against-bombing-1236710260/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en contra de los bombardeos</a> de EEUU e Israel sobre Ir&aacute;n, seg&uacute;n se ha hecho eco <em>Variety</em>. Farhadi ha anunciado esta protesta para &ldquo;detener la agresi&oacute;n que ha ido destruyendo cada vez m&aacute;s la infraestructura civil&rdquo; y que los cineastas &ldquo;sean una voz en estos d&iacute;as y horas cr&iacute;ticas de cualquier forma posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asghar Farhadi ha hecho alusi&oacute;n a las &ldquo;infraestructuras que pertenecen al pueblo iran&iacute; y que est&aacute;n relacionadas con las necesidades b&aacute;sicas de su vida cotidiana&rdquo;. &ldquo;La destrucci&oacute;n de las infraestructuras no es solo la destrucci&oacute;n de edificios, es un ataque a la vida y la dignidad humanas&rdquo;, ha declarado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Atacar las infraestructuras de un pa&iacute;s es un crimen de guerra. Independientemente de nuestras creencias o actitudes, un&aacute;monos para detener este proceso inhumano, ilegal y destructivo&rdquo;, ha se&ntilde;alado el cineasta. Este lunes, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/iran-rechaza-pactar-alto-fuego-temporal-trump-insiste-ultimatum-improrrogable_1_13122205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ir&aacute;n ha rechazado la propuesta</a> estadounidense de un alto el fuego de 45 d&iacute;as e insisti&oacute; en que el cese de las hostilidades debe pasar por un acuerdo general que incluya el levantamiento de las sanciones que pesan sobre el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos arrasando su pa&iacute;s&rdquo;, ha dicho Trump ante la prensa este lunes en una breve comparecencia en la Casa Blanca. El secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, tambi&eacute;n ha advertido a EEUU de que los ataques contra infraestructuras civiles est&aacute;n prohibidos por el derecho internacional. Farhadi, que gan&oacute; el Oscar por<em> Nader y Simin, una separaci&oacute;n</em> en 2011 y por <em>El viajante</em> en 2016, vive fuera de Ir&aacute;n desde 2023, poco antes de que estallaran en su pa&iacute;s las protestas tras la muerte de Mahsa Amini.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-irani-asghar-farhadi-insta-artistas-protestar-guerra-unamonos-detener-acto-inhumano_1_13124846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 15:18:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54cf03c0-73f8-4271-afd6-a1396327dff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140235.jpg" length="5100264" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54cf03c0-73f8-4271-afd6-a1396327dff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140235.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5100264" width="6000" height="3375"/>
      <media:title><![CDATA[El director iraní Asghar Farhadi insta a los artistas a protestar contra la guerra: “Unámonos para detener este acto inhumano”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54cf03c0-73f8-4271-afd6-a1396327dff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140235.jpg" width="6000" height="3375"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cineastas,Cine,Irán,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-mostrar-politico-serio-sentido-comun-parece-hoy-dia-surrealista_1_13112856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e01ca495-5673-409f-bf7b-ddb2b76cc53b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139887.jpg" width="3072" height="1728" alt="Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director estrena 'La Grazia', su última película y en la que fabula sobre los últimos días de un presidente de la República de Italia que debe decidir si firma una ley de eutanasia</p><p class="subtitle">Rosalía resucita en Madrid y hace levitar a sus fans con un concierto apabullante
</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-regresa-napoles-parthenope-si-no-hubiera-nacido-no-seria-director_1_11931210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paolo Sorrentino</a> le interesa la pol&iacute;tica. O al menos aquellos que la ejercen. Aunque venda una pose nihilista, con su puro e intentando echar balones fuera en las preguntas inc&oacute;modas, nadie al que no le interese el tema dedica una pel&iacute;cula a Giulio Andreotti&nbsp;(<em>Il Divo</em>) y otra a Berlusconi (<em>Loro</em>). A ellos se une ahora Mariano De Santis. Si no les suena su nombre es normal, porque este no existe, aunque en Italia tengan claro que no es m&aacute;s que un alter ego de Sergio Mattarella, pol&iacute;tico de la Democracia Cristiana y presidente de la Rep&uacute;blica desde 2015.
    </p><p class="article-text">
        Mattarella concedi&oacute; un pol&eacute;mico indulto en 2019 a dos hombres que hab&iacute;an matado a sus mujeres, enfermas de Alzh&eacute;imer. Lo hicieron, supuestamente, para que no sufrieran m&aacute;s. El presidente argument&oacute; su decisi&oacute;n diciendo que hab&iacute;a sido por motivos de compasi&oacute;n. Este hecho sirve como palanca para que Sorrentino <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-encandila-venecia-grazia-elogio-utilidad-politica-tiempos-crisis_129_12560341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuente en</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-encandila-venecia-grazia-elogio-utilidad-politica-tiempos-crisis_129_12560341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La Grazia</em></a> &mdash;que llega a los cines este mi&eacute;rcoles&mdash; los &uacute;ltimos d&iacute;as de un moderado presidente de la Rep&uacute;blica que nunca se ha posicionado en nada pero que, antes de irse, debe decidir respecto a unos indultos y a una ley de eutanasia muy censurada por la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Sorrentino, habitualmente abonado a cierto cinismo, le ha salido una pel&iacute;cula que defiende que no todos los pol&iacute;ticos son iguales, sino que hay gente con moral y principios, y que son esos los que ahora mismo son m&aacute;s necesarios. Todo ello sin renunciar a su peculiar estilo visual (aunque sin ese regodeo en la belleza femenina que a veces lastra sus filmes, como ocurri&oacute; en<em> Parthenope</em>). Aqu&iacute; realiza una presentaci&oacute;n del personaje protagonista &mdash;a qui&eacute;n da vida, c&oacute;mo no, Toni Servillo&mdash; a la altura de la del Jep Gambardella de <em>La gran belleza</em>, con ese presidente que vemos despu&eacute;s de escuchar m&uacute;sica tecno y una bandera de Italia hecha con el humo de los aviones en un acto institucional.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-mqMyZpe2ilg-6939', 'youtube', 'mqMyZpe2ilg', document.getElementById('yt-mqMyZpe2ilg-6939'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-mqMyZpe2ilg-6939 src="https://www.youtube.com/embed/mqMyZpe2ilg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El cineasta mantiene, en un reducido encuentro con periodistas donde se encuentra <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, que a &eacute;l no le &ldquo;interesan especialmente los pol&iacute;ticos ni nada de eso&rdquo;. &ldquo;Me interesan los seres humanos. Pero lo que s&iacute; me interesa es el poder y c&oacute;mo se usa. Y por eso, a menudo en el pasado, eso ha provocado que mis personajes principales fueran pol&iacute;ticos. El proceso de escritura de esta pel&iacute;cula fue un poco diferente al de mis otras pel&iacute;culas que part&iacute;an de personas reales, mientras que en este caso part&iacute; de hechos, de cosas que hab&iacute;an sucedido y las personas vinieron despu&eacute;s. Por lo tanto, el enfoque narrativo fue algo diferente&rdquo;, dice del comienzo de su proyecto y su atracci&oacute;n narrativa por los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Concede que esta pel&iacute;cula es, al menos, menos c&iacute;nica. &ldquo;Por supuesto&rdquo;, sentencia, y a&ntilde;ade que en su pel&iacute;cula &ldquo;hay una forma de concebir la pol&iacute;tica que caracterizaba m&aacute;s a los pol&iacute;ticos del pasado, y eso se est&aacute; perdiendo en la actualidad&rdquo;. &ldquo;Al optar por mostrar un tipo de pol&iacute;tico responsable, serio, sabio y con sentido com&uacute;n&hellip; eso es algo que hoy en d&iacute;a puede parecer fuera de lugar o surrealista, lamentablemente&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Grazia </em>habla de la &eacute;tica de los pol&iacute;ticos, de la necesidad de dar un paso adelante cuando es necesario. &iquest;Ha sentido Sorrentino esa necesidad, la de hacer una pel&iacute;cula pol&iacute;tica en estos momentos? Como siempre, el director no termina de decir que s&iacute;, y primero recurre para responder a la profunda impresi&oacute;n que caus&oacute; en &eacute;l ver <em>El dec&aacute;logo</em> de Kieslowski, &ldquo;que giraba completamente en torno a dilemas morales&rdquo;. &ldquo;Pens&eacute; en aquel entonces que era la trama m&aacute;s intrigante, mucho m&aacute;s que una historia de cr&iacute;menes. As&iacute; que los dilemas morales son un recurso narrativo maravilloso&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería aportar mi granito de arena recordando a la gente lo importantes que son las decisiones morales para mantener la solidez de un mundo que tal vez la esté perdiendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paolo Sorrentino</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero no fue solo Kieslowski, sino que es consciente de que &ldquo;tambi&eacute;n vivimos en una &eacute;poca en la que las cuestiones &eacute;ticas se han vuelto demasiado irrelevantes&rdquo;. &ldquo;Considerando todo esto, quer&iacute;a aportar mi granito de arena recordando a la gente lo importantes que son las decisiones morales para mantener la solidez de un mundo que tal vez la est&eacute; perdiendo. As&iacute; que pens&eacute; que podr&iacute;a ser algo valioso hablar ahora de ello&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        No le interesaba un pol&iacute;tico joven, sino alguien en sus &uacute;ltimos d&iacute;as y lo hace reivindicando el momento en el que hay que soltar amarras y aceptar que el tiempo se ha acabado: &ldquo;A medida que envejecemos, si tenemos un m&iacute;nimo de madurez, nos damos cuenta de que la mejor expresi&oacute;n de nuestro ser ya ha ocurrido y que todo lo que pueda venir despu&eacute;s es solo una copia descolorida de lo que hemos sido. Por lo tanto, si uno es l&uacute;cido, debe empezar a darse cuenta de que ha llegado el momento de soltar y encontrar motivaciones diferentes para continuar su existencia en el mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8393c9b9-ffdd-4697-b3ca-0b8bc2d9df5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toni Servillo, un presidente de la república italiana en sus últimos días de trabajo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toni Servillo, un presidente de la república italiana en sus últimos días de trabajo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su Mariano De Santis es Toni Servillo, del que antes que su talento como actor valora lo bien que est&aacute; a su lado. &ldquo;Llevamos muchos a&ntilde;os disfrutando pasando tiempo juntos. Nos divertimos. Nos llevamos bien. Nunca peleamos. Creo que es suficiente motivo para decidir hacer cosas juntos&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;a de estilo vuelve a ofrecer una apertura llena de fuerza, donde la m&uacute;sica presenta al personaje. Cuando se le menciona ese comienzo dice que cree que las escenas m&aacute;s bellas que ha filmado son las que abren sus pel&iacute;culas. &ldquo;Despu&eacute;s, no creo que las escenas que he creado sean tan importantes o bellas. Eso es porque, como dir&iacute;a Sartre, al principio de una historia quer&iacute;a generar todo. En definitiva, creo el comienzo de mis pel&iacute;culas con la intenci&oacute;n de generarlo todo ah&iacute;. Es un placer muy infantil&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende la celeridad con la que ha dirigido y estrenado esta pel&iacute;cula. En mayo de 2024 estrenaba la anterior,<em> Parthenope, </em>en el Festival de Cannes, y poco m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, en septiembre de 2025, llegaba a Cannes con<em> La Grazia,</em> algo que ocurri&oacute; por casualidad, al tener dos guiones acabados a la vez. De hecho, <em>La Grazia </em>ten&iacute;a previsto rodarse antes que <em>Parthenope</em> y cambi&oacute; sus planes en el &uacute;ltimo momento, pero esa prisa por rodar no le ha hecho cambiar sus tempos y deja claro que esto ha sido una excepci&oacute;n. &ldquo;No pienso rodar pel&iacute;culas tan r&aacute;pido como en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, zanja sin dar pistas de cu&aacute;l ser&aacute; su siguiente proyecto o si aquellos cacareados y luego aparcados filmes con Jennifer Lawrence ver&aacute;n finalmente la luz.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/paolo-sorrentino-mostrar-politico-serio-sentido-comun-parece-hoy-dia-surrealista_1_13112856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:05:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e01ca495-5673-409f-bf7b-ddb2b76cc53b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139887.jpg" length="1386201" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e01ca495-5673-409f-bf7b-ddb2b76cc53b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139887.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1386201" width="3072" height="1728"/>
      <media:title><![CDATA[Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e01ca495-5673-409f-bf7b-ddb2b76cc53b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139887.jpg" width="3072" height="1728"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Cineastas,Eutanasia,Italia,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desencanto-reflejo-cine-miseria-moral-burguesia-franquista_1_13096431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1bda285-e767-43b9-bcc6-1d16e61305e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El desencanto&#039;, el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jaime Chávarri, director de una película de culto que cumple 50 años, opina que Felicidad Blanc, viuda y madre de los Panero, fue la clave de aquel demoledor retrato familiar </p><p class="subtitle">Ricardo Gómez debuta como director con 'Una familia', un viaje a sus recuerdos de la infancia y un homenaje a las madres</p></div><p class="article-text">
        La figura elegante y atractiva de Felicidad Blanc (1913-1990), mucho m&aacute;s que la viuda y la madre de los Panero, vertebra todo <em>El desencanto.</em> Aquel m&iacute;tico documental, pionero en su g&eacute;nero, dirigido por Jaime Ch&aacute;varri y producido por El&iacute;as Querejeta en 1976, mostr&oacute; a trav&eacute;s de esa familia desestructurada y burguesa la podredumbre del franquismo y sus secuelas cuando el pa&iacute;s comenzaba a salir de un t&uacute;nel que parec&iacute;a eterno.
    </p><p class="article-text">
        Dominadora de la escena, calmada e imperturbable, de voz dulce, con un precioso cabello blanco, sentada en un caser&oacute;n decadente y rancio de una peque&ntilde;a ciudad como Astorga, se alza Felicidad Blanc como una magn&iacute;fica protagonista y cronista a la vez de la degradaci&oacute;n de una familia. Procedente de la alta sociedad madrile&ntilde;a, la viuda de Leopoldo Panero, un celebrado poeta y un jerarca cultural de la dictadura, simboliz&oacute; a las esposas eclipsadas, m&aacute;s bien anuladas, por la autoridad del marido. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello no resulta de extra&ntilde;ar que Ch&aacute;varri recuerde medio siglo despu&eacute;s la feroz reacci&oacute;n machista de los hombres de aquella generaci&oacute;n de Panero cuando el filme se estren&oacute; en 1976. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se atrev&iacute;a Felicidad a describir la intimidad de su matrimonio, sus miserias cotidianas, la frialdad de su marido frente a sus hijos y frente a ella misma?&rdquo;, se pregunta el cineasta en un coloquio reciente celebrado en el Ateneo de Madrid, organizado por DAMA. Pese al prestigio como pel&iacute;cula de culto de <em>El desencanto</em> &mdash;que incluso dio nombre a un estado de &aacute;nimo social en la Transici&oacute;n&mdash; Ch&aacute;varri argumenta que el filme se hizo sin una intenci&oacute;n clara.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/90e3dc30-a82f-40af-8e30-f4979f1ce722_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Solo a partir del montaje asociamos ideas y nos dimos cuenta de la significaci&oacute;n de los testimonios de la viuda y los tres hijos de Panero. Ahora bien, no creo que sea una met&aacute;fora de la muerte de Franco o un retrato de la familia espa&ntilde;ola de la &eacute;poca. En un principio Querejeta me encarg&oacute; dirigir un corto sobre la muerte de un padre y sus secuelas para su viuda e hijos que se convirti&oacute; poco a poco en un documental de hora y media, un g&eacute;nero pionero en aquellos a&ntilde;os. Hay que decir que el productor se interes&oacute; sobre todo por Felicidad Blanc que en 1976 trabajaba de recepcionista en el Ministerio de Cultura. Ella era, sin duda, un personaje muy cinematogr&aacute;fico, una especie de Bette Davis a la espa&ntilde;ola en un ambiente que El&iacute;as Querejeta defini&oacute; como un gatopardo castellano&rdquo;, dice Jaime Ch&aacute;varri en referencia a la pel&iacute;cula de Luchino Visconti de 1963 sobre la decadencia de la aristocracia.
    </p><h2 class="article-text">Malditismo e inadaptaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo cierto es que los tres hijos del poeta Leopoldo Panero (1909-1962), gloria cultural del franquismo, aparecen en <em>El desencanto</em> como juguetes rotos, unos personajes caprichosos y eg&oacute;latras, cada cual interpretando un papel tras sus m&aacute;scaras y sus miserias, que presagiaban su evoluci&oacute;n posterior. Dos de ellos, Juan Luis (1942-2013) y Leopoldo Mar&iacute;a (1948-2014), fueron unos poetas brillantes y reconocidos aunque con biograf&iacute;as atormentadas, en especial el segundo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fallece-leopoldo-maria-panero_1_4999746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue drogadicto y estuvo recluido durante a&ntilde;os en un manicomio</a>. El tercero, Michi (1951-2004), un bohemio y escritor fallido, asiduo de la prensa rosa.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, todos ellos estuvieron marcados por una imagen de malditismo e inadaptaci&oacute;n. De hecho, el simbolismo que alcanz&oacute; <em>El desencanto</em> y su influencia posterior en la historia cultural tuvo bastante que ver con esa etiqueta. Parece adem&aacute;s indiscutible que la sombra de un padre poderoso y distante dej&oacute; su huella en los tres hijos y por ello en el filme estallaron reproches y acusaciones mutuas en un cruel ajuste de cuentas familiar que se rod&oacute; 14 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del padre.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-__yd8apAo9Y-9573', 'youtube', '__yd8apAo9Y', document.getElementById('yt-__yd8apAo9Y-9573'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-__yd8apAo9Y-9573 src="https://www.youtube.com/embed/__yd8apAo9Y?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Filmada sin un detallado guion previo, seg&uacute;n Ch&aacute;varri, el director evoca hoy en la distancia que cada uno de los hijos, as&iacute; como la viuda, ten&iacute;an una idea particular de la pel&iacute;cula en sus cabezas. &ldquo;Ninguno sab&iacute;a lo que hab&iacute;an dicho unos de otros. As&iacute; los Panero interpretaron por separado a sus propios personajes en un g&eacute;nero que en la actualidad llamar&iacute;amos autoficci&oacute;n. No obstante, aunque cada uno haga su papel existe un fondo de verdad en sus testimonios&rdquo;, dice Ch&aacute;varri.
    </p><p class="article-text">
        El director recuerda, por ejemplo, que Juan Luis Panero solo estaba interesado en s&iacute; mismo mientras a la vez subray&oacute; que Leopoldo Mar&iacute;a era la persona m&aacute;s inteligente que hab&iacute;a conocido, pero que m&aacute;s tarde se hab&iacute;a machacado con las adicciones. Precisamente la irrupci&oacute;n de las drogas en esa generaci&oacute;n de los Panero act&uacute;a como desencadenante de unos brutales y descarnados di&aacute;logos entre Leopoldo Mar&iacute;a y su madre, a la que acusa de haberlo recluido en horribles sanatorios psiqui&aacute;tricos. &ldquo;All&iacute; me la chupaban algunos subnormales &mdash;le espeta a su madre&mdash; a cambio de un paquete de cigarrillos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un documental pionero</h2><p class="article-text">
        Hipocres&iacute;as, deudas pendientes, rivalidades y celos entre hermanos y tambi&eacute;n con la madre desfilan por este documental donde todos, de alg&uacute;n modo, a&ntilde;oran la infancia. Leopoldo Mar&iacute;a llega a afirmar ante la c&aacute;mara: &ldquo;En la infancia vivimos, despu&eacute;s sobrevivimos&rdquo;. Una sentencia que tal vez defina la historia de los Panero, unas biograf&iacute;as que fueron llevadas de nuevo al cine por Ricardo Franco en <em>Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os</em> (1994), si bien sin la presencia clave de Felicidad Blanc que hab&iacute;a fallecido cuatro a&ntilde;os antes. De esta emblem&aacute;tica familia tambi&eacute;n se han ocupado los historiadores de cine Felipe Cabrerizo, Santiago Aguilar y Carlos F. Heredero en un reciente libro publicado por el Ministerio de Cultura: <em>El desencanto. 50 a&ntilde;os. </em>Liberada ya en democracia de ese sutil yugo de un marido c&eacute;lebre, Felicidad Blanc trabaj&oacute; como traductora, public&oacute; cuentos al tiempo que sigui&oacute; cultivando la amistad de relevantes escritores hasta su fallecimiento en San Sebasti&aacute;n en 1990.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a la significaci&oacute;n cultural e ideol&oacute;gica de <em>El desencanto,</em> que atrajo desde su estreno la atenci&oacute;n de soci&oacute;logos, psiquiatras o fil&oacute;sofos, adem&aacute;s de los cin&eacute;filos, el filme fue pionero como documental. A mediados de los setenta se trataba de un g&eacute;nero considerado de segunda divisi&oacute;n y poco reconocido por la cr&iacute;tica y los espectadores. De ah&iacute; que estudiantes y profesionales del cine interpelaran a Ch&aacute;varri en un coloquio abierto sobre las t&eacute;cnicas del rodaje y del montaje de un filme que fue adquiriendo prestigio poco a poco.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros compases de la democracia este cineasta, que acaba de cumplir 83 a&ntilde;os, dirigi&oacute; algunas notables pel&iacute;culas como <em>A un dios desconocido</em> (1977), <em>Bearn o la sala de las mu&ntilde;ecas </em>(1982), <em>Las bicicletas son para el verano</em> (1983) o <em>Las cosas del querer </em>(1989) en una carrera variada que abord&oacute; temas muy diferentes. &ldquo;Cuando era joven, yo quer&iacute;a hacer pel&iacute;culas de todo tipo porque me gustan los retos. Mi modelo era un director como Howard Hawks&rdquo;, confiesa. Pero a pesar de su veterana sabidur&iacute;a, o quiz&aacute; por ello, nunca da consejos y en respuesta a la pregunta de un joven cineasta se&ntilde;ala: &ldquo;B&uacute;scate la vida y aprende&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desencanto-reflejo-cine-miseria-moral-burguesia-franquista_1_13096431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f1bda285-e767-43b9-bcc6-1d16e61305e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32767" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f1bda285-e767-43b9-bcc6-1d16e61305e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32767" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f1bda285-e767-43b9-bcc6-1d16e61305e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cineastas,Literatura,Franquismo,Poesía,Documental,Cine documental,Cultura,Astorga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La bomba de relojería de las rencillas familiares: Cesc Gay lleva al límite el amor fraternal en ‘53 domingos’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bomba-relojeria-rencillas-familiares-cesc-gay-lleva-limite-amor-fraternal-53-domingos_1_13089629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52c85d25-401b-48c5-9907-ceaa8a90996b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139302.jpg" width="8098" height="4555" alt="La bomba de relojería de las rencillas familiares: Cesc Gay lleva al límite el amor fraternal en ‘53 domingos’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta utiliza la reunión de tres hermanos en su nueva comedia de Netflix para diseccionar el mito de que la familia es un espacio seguro y abordar el tabú de cómo gestionar el cuidado a los padres</p><p class="subtitle">Estreno de cine - Ryan Gosling quiere demostrarnos que la ciencia ficción sigue siendo capaz de salvar el mundo en ‘Proyecto Salvación’</p></div><p class="article-text">
        La familia no es siempre ese refugio instaurado en el imaginario colectivo. En ocasiones, los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-bellisimo-retrato-japon-desolador_1_1779579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lazos de parentesco</a> son una bomba cargada de deudas emocionales y roles perpetuados desde la infancia. Esto, que se ha visto frecuentemente en el cine de Cesc Gay (Barcelona, 1967), caracterizado por exponer las debilidades humanas, se vuelve a apreciar en la comedia que el director acaba de estrenar en Netflix. Disponible en la plataforma desde este viernes, <em>53 domingos</em> usa la reuni&oacute;n de tres hermanos para diseccionar el mito de que el amor fraternal es un espacio seguro y abordar el tab&uacute; de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/abuelas-cuidados-muerte-digna-veces-acompanar-obliga-transgredir_1_10523814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo gestionar el cuidado a los padres</a> cuando se convierten en personas dependientes e irreconocibles.
    </p><p class="article-text">
        Protagonizada por Javier C&aacute;mara, Carmen Machi, Javier Guti&eacute;rrez y Alexandra Jim&eacute;nez, la pel&iacute;cula es la adaptaci&oacute;n de la obra de teatro hom&oacute;nima del cineasta. La historia obliga al espectador a asomarse a un espejo inc&oacute;modo en el que se reflejan las estructuras de cuidado, las jerarqu&iacute;as familiares y el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-trueba-sociedad-hombre-sabido-vender-envejecimiento-bello_1_12744074.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impacto del envejecimiento</a> en una generaci&oacute;n que trata de cuidar a sus progenitores enfrent&aacute;ndose a la realidad de la falta de tiempo y recursos. Es una generaci&oacute;n que ha alcanzado la edad adulta y que, adem&aacute;s de lidiar con sus propias crisis vitales y laborales, intenta encontrar cu&aacute;les son sus personas de confianza al percatarse de que los v&iacute;nculos de sangre quiz&aacute; no lo son todo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el motor de <em>53 domingos</em> no es el padre, sino la relaci&oacute;n que mantienen los tres hermanos y su evoluci&oacute;n a lo largo de la cinta. Cesc Gay explica a elDiario.es que creer que la familia debe ser un bloque sin fisuras es &ldquo;como pensar que todos los matrimonios son felices&rdquo;, una falacia que ignora que &ldquo;el ser humano es as&iacute;, se pasa el d&iacute;a pele&aacute;ndose&rdquo; y que no existe diferencia entre la din&aacute;mica de unos hermanos y la de una &ldquo;reuni&oacute;n de vecinos intentando ponerse de acuerdo en si arreglan el ascensor o no&rdquo;. &ldquo;No hay lugar en el que no haya conflicto&rdquo;, se&ntilde;ala el director, que agrega que quien se dedica a escribir se aprovecha de eso para crear dramas o, en este caso, comedias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_50p_1139648.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_50p_1139648.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_75p_1139648.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_75p_1139648.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_default_1139648.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_default_1139648.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d44c625d-768e-4db7-8ab0-d7f8348cbe7c_16-9-aspect-ratio_default_1139648.jpg"
                    alt="Javier Cámara, Carmen Machi y Javier Gutiérrez en &#039;53 domingos&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javier Cámara, Carmen Machi y Javier Gutiérrez en &#039;53 domingos&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La cinta recoge un combate de egos entre hermanos que se manifiesta en discusiones que el director califica de &ldquo;absurdas y rid&iacute;culas&rdquo;, como la disputa por cambiar una bombilla. Son problemas que evidencian c&oacute;mo la familia es capaz de ignorar el problema real &mdash;el futuro del padre&mdash; para centrarse en sus propias rivalidades. La pel&iacute;cula juega con roles de envidia y competitividad a menudo aprendidos en la ni&ntilde;ez, mostrando patrones que se repiten constantemente mientras el tiempo pasa fuera de la casa en la que se ambienta la trama. El final es muy significativo, pero <em>53 domingos</em> pone el foco en aquellos cierres que no se producen, en esas rencillas que nunca acaban desapareciendo.
    </p><p class="article-text">
        La estructura de la pel&iacute;cula indica lo dif&iacute;cil que es llegar a acuerdos mediante cuatro intentos fallidos de una cena, una muestra de la disfuncionalidad familiar donde los hermanos no se sientan en la mesa hasta que es demasiado tarde. &ldquo;La primera vez que como director afrontas un guion siempre vas un poco m&aacute;s perdido&rdquo;, advierte Cesc Gay. &ldquo;Aqu&iacute; ya ven&iacute;a con esa ventaja, y mi trabajo se trataba, sobre todo, de adaptar y reescribir cosas. Quer&iacute;a que fuera una pel&iacute;cula muy &aacute;gil, y no quise que se sentaran a hablar hasta la &uacute;ltima secuencia, que es la estructura ir&oacute;nica que tiene. Cuando finalmente se sientan, aparece Alexandra con malas noticias&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">El papel de la mujer en los cuidados familiares</h2><p class="article-text">
        En el ring dom&eacute;stico de <em>53 domingos</em>, es la hermana Natalia quien intenta ejercer un &ldquo;papel conciliador&rdquo; que el director define como un lugar &ldquo;donde lo que ella siente no es lo importante, pues lo importante es encontrar y generar siempre un ambiente agradable&rdquo;. Aunque al final todo salta por los aires, el personaje interpretado por Carmen Machi representa a la mujer que asume la carga, algo a lo que pone el foco Cesc Gay en una Espa&ntilde;a donde la mayor&iacute;a de cuidadores siguen siendo ellas. &ldquo;Las mujeres son quienes m&aacute;s pringan eso. Es una realidad en las familias y en la forma de funcionar en esta sociedad, pues nos cuesta cuidar a los padres y acaba siendo m&aacute;s la mujer la que lo hace&rdquo;, se&ntilde;ala el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Es por esta raz&oacute;n que Gay quer&iacute;a que, al estar Natalia entre dos hombres, tomara ese rol. &ldquo;Es un personaje que tiene este equilibrio de querer siempre que no haya conflictos, que no haya peleas. En este caso, adem&aacute;s, lo que quiere es ponerse de acuerdo con sus dos hermanos&rdquo;, argumenta el director. No obstante, este utiliza a Carol, interpretada por Alexandra Jim&eacute;nez, para que sea la narradora que rompe la cuarta pared. &ldquo;No es ninguno de los tres hermanos. Por eso mira a c&aacute;mara, se relaciona directamente con el espectador y le avisa de que van a ver una pel&iacute;cula donde los hermanos se van a pelear&rdquo;, cuenta, agregando que era una estructura que ten&iacute;a la versi&oacute;n teatral y no quiso eliminarla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_50p_1139650.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_50p_1139650.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_75p_1139650.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_75p_1139650.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_default_1139650.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_default_1139650.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cff3d354-e418-4708-8b2a-fe1a1fd1d1ca_16-9-aspect-ratio_default_1139650.jpg"
                    alt="Alexandra Jimenez y Javier Cámara en &#039;53 domingos&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alexandra Jimenez y Javier Cámara en &#039;53 domingos&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Carolina alude al espectador en los interludios y en la reflexi&oacute;n final. &ldquo;Todo el rato te est&aacute; recordando, con el hecho de mirarte, de hablarte un poco, que es la narradora. Y no estamos acostumbrados en las pel&iacute;culas. Cuando hay una voz en off es m&aacute;s f&aacute;cil, por ejemplo, que el espectador se asocie o se vincule con esa voz en off. Pero a m&iacute; me gust&oacute; la energ&iacute;a que ten&iacute;a hacerlo de esta manera, por eso quise abrir con ella andando por la calle y contando cosas&rdquo;, argumenta el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el filme tambi&eacute;n juega con la influencia que tiene la posici&oacute;n econ&oacute;mica de cada hermano, esa disparidad de clases que existe dentro de una misma familia. &ldquo;Es radicalmente importante&rdquo;, reflexiona Cesc Gay. &ldquo;En muchos momentos de la pel&iacute;cula es clave que a tu hermano mayor le vaya muy bien, que tenga una vida de lujo y no porque se la haya ganado &eacute;l, sino porque se cas&oacute; con la hija del jefe, que es la frase literal que tiene Javier C&aacute;mara. &Eacute;l interpreta a un actor y, como cuenta Alexandra al p&uacute;blico, no le han ido tan bien las cosas. Se lleva al extremo lamentable y pat&eacute;tico por mi parte, con toda la iron&iacute;a posible, de que lo contratan para hacer de tomate en un anuncio de gazpacho&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que Cesc Gay ha apostado por el humor para hablar de estos temas y mostrar en pantalla los conflictos familiares, considera que tambi&eacute;n se puede abordar esto desde otra perspectiva y llamar la atenci&oacute;n de la gente. &ldquo;Un director o directora podr&iacute;a hacer esta pel&iacute;cula, hacerla muy dram&aacute;tica e intensa y que saliera una grand&iacute;sima pel&iacute;cula que tuviera mucho &eacute;xito. Al final las pel&iacute;culas conectan con el espectador, sean dramas o sean comedias&rdquo;, afirma el cineasta, que concluye que &ldquo;todo se puede hablar desde muchos lugares y todos tocamos los mismos temas&rdquo;, siendo lo que cambia &ldquo;la mirada y la intenci&oacute;n del director y del escritor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/bomba-relojeria-rencillas-familiares-cesc-gay-lleva-limite-amor-fraternal-53-domingos_1_13089629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 21:04:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/52c85d25-401b-48c5-9907-ceaa8a90996b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139302.jpg" length="21183597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/52c85d25-401b-48c5-9907-ceaa8a90996b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139302.jpg" type="image/jpeg" fileSize="21183597" width="8098" height="4555"/>
      <media:title><![CDATA[La bomba de relojería de las rencillas familiares: Cesc Gay lleva al límite el amor fraternal en ‘53 domingos’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/52c85d25-401b-48c5-9907-ceaa8a90996b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139302.jpg" width="8098" height="4555"/>
      <media:keywords><![CDATA[Netflix,Cultura,Cine,Películas,Comedia,Cineastas,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Bridgerton o hacer televisión y cine con perspectiva racial que reconoce la diversidad social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/bridgerton-television-cine-perspectiva-racial-reconoce-diversidad-social_132_13091853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab533b39-fd78-4038-9d11-b211f680ed00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Bridgerton o hacer televisión y cine con perspectiva racial que reconoce la diversidad social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El concepto 'color conscious casting', la elección de un elenco donde la raza o la etnia es clave, ha sido objeto de debate a lo largo de la historia del cine y esta serie norteamericana ha vuelto a ponerlo sobre la mesa</p></div><p class="article-text">
        Una de las series de moda del momento es la producci&oacute;n estadounidense <em>Los Bridgerton. </em>Ambientada en la alta sociedad londinense de la Regencia brit&aacute;nica (1813-1827) est&aacute; basada en las novelas de Julia Quinn y es un ejemplo del concepto <em>color conscious casting, </em>la elecci&oacute;n consciente de un elenco de actores y actrices donde la raza o la etnia es algo clave. 
    </p><p class="article-text">
        Las distintas temporadas de la serie entrelazan historias de una &eacute;poca en la que &lsquo;casarse bien&rsquo; era lo importante para la alta sociedad, pero aqu&iacute; se rompen moldes introduciendo el elemento de la diversidad racial, incluso en la realeza brit&aacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de pr&aacute;ctica surgi&oacute; en el &aacute;mbito teatral en Estados Unidos, seg&uacute;n explica la profesora de guion audiovisual de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH), Julia Sabina Guti&eacute;rrez. El musical<em> Hamilton</em> (2016), creado por Lin-Manuel Miranda, revolucion&oacute; el casting de Broadway al implementar una pol&iacute;tica de <em>casting consciente del color</em> donde actores afroamericanos, latinos y asi&aacute;ticos interpretan a los padres fundadores de Estados Unidos, que eran blancos. 
    </p><p class="article-text">
        No fue algo al azar sino una estrategia consciente para reflejar la diversidad del pa&iacute;s norteamericano y para que la historia tuviera un tono m&aacute;s inclusivo y actual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos hemos visto en Espa&ntilde;a como en la representaci&oacute;n del rey Baltasar ha sido habitual pintar la cara de negro a una persona blanca, lo que se conoce como <em>blackface</em>. Si lo llevamos a Hollywood, durante mucho tiempo no solo no hab&iacute;a diversidad, sino que cuando la hab&iacute;a la interpretaba un blanco&rdquo;, comenta esta doctora en Ciencias de la Comunicaci&oacute;n y Estudios Cinematogr&aacute;ficos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos ejemplos en la historia del cine. Solo por citar algunos, podemos ver a Katharine Hepburn en <em>Dragon Seed</em> (1944) interpretando a una aldeana china o a Scarlett Johansson en <em>Ghost in the Shell</em> (2017), en la piel de un personaje de manga japon&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2008a24a-c903-4ce7-8ecb-391b64291a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La actriz estadounidense Katharine Hepburn en Dragon Seed (1944) caracterizada como una aldeana china"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz estadounidense Katharine Hepburn en Dragon Seed (1944) caracterizada como una aldeana china                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El debate, m&aacute;s o menos p&uacute;blico, siempre ha estado sobre la mesa, pero emergi&oacute; con fuerza entre 2015 y 2016 en EEUU. &ldquo;Era un problema en un pa&iacute;s tan diverso. Recuerdo el <em>hashtag</em> en redes sociales durante la celebraci&oacute;n de una edici&oacute;n de los Oscar para denunciar que todos los premiados eran blancos, ese #OscarSoWhite&rdquo;, comenta la profesora, quien subraya que &ldquo;el cine no deja de ser una representaci&oacute;n de la sociedad&rdquo; o que &ldquo;siempre ha habido esa tensi&oacute;n entre la realidad social y lo que se proyectaba en las pantallas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de ese debate ya hab&iacute;a surgido antes, en los a&ntilde;os sesenta del siglo XX, el t&eacute;rmino <em>color blind casting</em>, la idea de obviar el color de piel. &ldquo;Al principio fue bonito&rdquo;, comenta Julia Sabina Guti&eacute;rrez. Tambi&eacute;n estuvo asociado al teatro. &ldquo;Ah&iacute; siempre ha habido una especie de contrato con el espectador y m&aacute;s capacidad para hacer cre&iacute;bles las cosas incre&iacute;bles: imaginemos la obra <em>La tragedia del rey Lear</em>, de Shakespeare, donde una cacerola en la cabeza simula una corona real o una m&aacute;scara para cambiar la apariencia. Eso en el cine no es posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando la idea salt&oacute; a la televisi&oacute;n y al cine para buscar al mejor o a la mejor para un papel, sin tener en cuenta su color de piel, no funcion&oacute;. &ldquo;Lo que parec&iacute;a muy bueno deriv&oacute; en que se estaban proyectando personajes que tampoco eran reales&rdquo;, explica. Surgi&oacute; entonces el llamado <em>post-racismo</em>, que defiende la idea de que la raza no es un factor determinante para una narrativa o producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica y que tampoco result&oacute; ser muy real. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>color conscious casting</em> fue una evoluci&oacute;n cr&iacute;tica del <em>color blind casting. </em>&ldquo;La apuesta es por la diversidad, pero sin que sea algo forzado&rdquo;. Para la profesora, el caso de <em>Los Bridgerton</em> es &ldquo;muy interesante&rdquo; y en ello la productora, Shonda Rhimes, ha jugado un importante papel. &ldquo;Una mujer negra a la que gustan las series de &eacute;poca en las que nunca se ha sentido representada. Ha creado un mundo en el que nunca existieron diferencias raciales. Es una distop&iacute;a&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1136981.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1136981.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1136981.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1136981.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136981.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136981.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c969c406-b7bc-4339-b6f9-6dae8d1905a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136981.jpg"
                    alt="La reina Carlota: Una historia de Los Bridgerton."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La reina Carlota: Una historia de Los Bridgerton.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a que algunos cr&iacute;ticos subrayan que se aborda de manera superficial la cuesti&oacute;n racial, evitando hablar de las barreras sociales reales, lo cierto es que este tipo de series proyectan una mirada m&aacute;s inclusiva sobre los dramas de &eacute;poca. Pero es un debate complejo. La cuesti&oacute;n, por ejemplo, es si hay que respetar la precisi&oacute;n hist&oacute;rica o apostar por la diversidad y la inclusi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;ingenier&iacute;a del casting&rdquo; o normalizar la diversidad</h2><p class="article-text">
        Para Julia Sabina Guti&eacute;rrez es muy sugestiva &ldquo;la provocaci&oacute;n que se pone en bandeja al espectador&rdquo;, con una serie &ldquo;agradable en la que tambi&eacute;n se juega con lo sexual&rdquo;. Y sobre todo destaca el hecho de que se haya utilizado para este tipo de serie de &eacute;poca lo que define como &ldquo;ingenier&iacute;a de casting&rdquo; porque, abunda, &ldquo;normalmente el casting es lo &uacute;ltimo: te dan un guion, hay una historia y a partir de ah&iacute; se elige el elenco. Lo habitual es tender a seleccionar a personas blancas y guapas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para introducir elementos como la diversidad el proceso debe ser otro. Era algo que ya explicaba la conocida guionista y autora estadounidense Linda Seger (1945-2026). Sus libros son objeto de estudio en las facultades de Comunicaci&oacute;n Audiovisual, <a href="https://www.uah.es/es/estudios/Grado-en-Comunicacion-Audiovisual.-Guadalajara/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la que la Universidad de Alcal&aacute; tiene en Guadalajara</a>. &ldquo;Son cosas que explico a mis alumnos. En este 2026 celebramos el <em>A&ntilde;o Azcona</em> y &eacute;l, por ejemplo, escrib&iacute;a sus guiones ya pensando en qu&eacute; actor iba a interpretar el papel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hablar en clase a los futuros creadores sobre la representatividad y la identidad en los guiones audiovisuales es algo habitual. Una parte m&aacute;s de la asignatura. La profesora cree que se deben seguir &ldquo;dando pasos&rdquo; para normalizar la diversidad en el &aacute;mbito cinematogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El cine tiene gran responsabilidad, sobre todo cuando hablamos de productos de consumo masivo. Qui&eacute;n interpreta qu&eacute;, es importante. El sector tambi&eacute;n debe reajustarse al ritmo que lo hace la sociedad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/bridgerton-television-cine-perspectiva-racial-reconoce-diversidad-social_132_13091853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 19:26:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab533b39-fd78-4038-9d11-b211f680ed00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4185789" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab533b39-fd78-4038-9d11-b211f680ed00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4185789" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los Bridgerton o hacer televisión y cine con perspectiva racial que reconoce la diversidad social]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab533b39-fd78-4038-9d11-b211f680ed00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Diversidad cultural,Universidad de Alcalá,Series de televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ricardo Gómez debuta como director con 'Una familia', un viaje a sus recuerdos de la infancia y un homenaje a las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ricardo-gomez-debuta-director-familia-viaje-recuerdos-infancia-homenaje-madres_1_13082549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/463cf4de-5d8e-4546-aefd-90ae8c1e4f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ricardo Gómez debuta como director con &#039;Una familia&#039;, un viaje a sus recuerdos de la infancia y un homenaje a las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor revive sus memorias y rinde tributo a esas madres (también la suya) que cambiaron todo en una ópera prima prometedora que culmina su rodaje en su pueblo, Villalba</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad'
</p></div><p class="article-text">
        Por la pasarela que atraviesa la estaci&oacute;n de cercan&iacute;as de Villalba, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/entrevistas/ricardo-gomez-cuentame-como-paso-rtve-serie-carlos-alcantara-ultima-vez-muere-misma-dignidad-herminia_1_10722687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo G&oacute;mez</a> pasaba para ir y volver del colegio. La cruz&oacute; mientras se hac&iacute;a mayor delante de millones de espectadores, como protagonista de una de las series m&aacute;s importantes de la televisi&oacute;n espa&ntilde;ola, <em>Cu&eacute;ntame</em>. Ese crecer delante de nuestros ojos cre&oacute; la sensaci&oacute;n de que Ricardo era, de alguna forma, parte de todos nosotros. Como si nos perteneciera por ser parte de un imaginario colectivo nacional forjado en el <em>prime time</em> de la televisi&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, de aquel chaval solo vimos su cambio f&iacute;sico evidente, pero poco m&aacute;s. Ricardo G&oacute;mez siempre ha mantenido todo lo dem&aacute;s fuera, en un celo sobre su intimidad normal en alguien que sufre desde tan temprano una exposici&oacute;n p&uacute;blica tan explosiva. Su crecimiento como actor ha sido, por eso, tan estimulante, enfocando su carrera tanto al teatro como a papeles donde ha querido mostrar mucho m&aacute;s que lo que todos esperaban de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Una carrera que, en un giro precioso del destino, le devuelve a esa pasarela de Villalba, donde ahora rueda una de las escenas fundamentales de<em> Una familia</em>, su debut en la direcci&oacute;n. Una pel&iacute;cula donde viaja a sus recuerdos de la infancia, en la que se abre en canal, y con la que homenajea a todas esas madres que se enfrentaron a un mundo de hombres. Unas, tragaron lo que no deb&iacute;an. Otras, dijeron 'hasta aqu&iacute;' y decidieron ser madres sin una figura paterna que las asfixiara. Es un homenaje a muchas mujeres, a muchas madres, pero, sobre todo, a una. La suya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/378bde5b-59e1-49c6-b049-2d906eef3185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana Wagener y Claudia Traisac en el rodaje de &#039;Una familia&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana Wagener y Claudia Traisac en el rodaje de &#039;Una familia&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En esa pasarela se produce un momento que parece un viaje al pasado en tiempo real. Ricardo G&oacute;mez, ahora pasados los 30 y en su primer papel de director, da &oacute;rdenes a un ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os con pinta de travieso y pelo cortado a taz&oacute;n que recuerda, inevitablemente, al Ricardo G&oacute;mez de la memoria colectiva. No es casualidad que en <em>Una familia</em> ese viaje a sus memorias tenga tambi&eacute;n algo de autoficci&oacute;n. Ha buceado en su propia historia, en la de su madre, ha hablado con los que han estado con &eacute;l para tratar la historia de tres momentos, el a&ntilde;o 92, 95 y 2005. Y la de tres personajes: un ni&ntilde;o actor (V&iacute;ctor Lite), una madre atrapada en una relaci&oacute;n t&oacute;xica (Claudia Traisac) y un presidiario que tiene un permiso de salida (Patrick Criado). Un d&iacute;a en la vida de cada uno de ellos acaba dando lugar a historias que terminan interconectadas y donde todos esos personajes se ver&aacute;n las caras en una escena que rueda a pocos d&iacute;as del final.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un ni&ntilde;o y un cruas&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Una de las claves para la pel&iacute;cula era elegir al ni&ntilde;o que dar&iacute;a vida a ese trasunto del propio director. Le eligieron en un <em>casting </em>entre m&aacute;s de 200 ni&ntilde;os, y la clave estuvo en un cruas&aacute;n. Todos los ni&ntilde;os fueron entrando uno por uno en la prueba en la que se involucr&oacute; el propio Ricardo G&oacute;mez para encontrar al chaval adecuado. Cuando dijeron el nombre de V&iacute;ctor Lite, nadie entr&oacute; en la sala.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez sali&oacute; y se encontr&oacute; a V&iacute;ctor comi&eacute;ndose un cruas&aacute;n del desayuno que se ofrec&iacute;a mientras esperaban. &ldquo;&iquest;Est&aacute; bueno, eh?&rdquo;, le dijo el director. A lo que Lite le respondi&oacute; que encima era gratis. Cuando acab&oacute; su prueba pregunt&oacute; si pod&iacute;a llevarse otro cruas&aacute;n. Ese carisma, esa frescura, fueron las claves por las que Ricardo G&oacute;mez se decant&oacute; por &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy una persona bastante reservada. Si algo tenía que contar de una parte de mi vida que nunca he contado, no sería ni en una entrevista ni a través de una exclusiva, sino a través de una película</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ricardo Gómez</span>
                                        <span>—</span> Actor y cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sabe que cuando estrene esta pel&iacute;cula la gente ver&aacute; una faceta suya que hasta ahora hab&iacute;a mantenido &ldquo;en una cajita cerrada porque era lo &uacute;nico que pod&iacute;a preservar&rdquo;. &ldquo;La frase que m&aacute;s oigo y que llevo oyendo toda mi vida es &lsquo;te he visto crecer&rsquo;. Y s&iacute;, claro, me has visto crecer f&iacute;sicamente porque mi decisi&oacute;n ha sido continuar en una serie a lo largo de los a&ntilde;os, pero lo &uacute;nico que yo pod&iacute;a guardarme para m&iacute; mismo era mi privacidad. En un mundo donde todos quieren saberlo todo de todos, yo sent&iacute;a que, cuanto menos sepas de un actor, m&aacute;s posibilidades tiene de que su trabajo te impacte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hab&iacute;a una parte de mantener su privacidad. &ldquo;Soy una persona bastante reservada y siento que si algo ten&iacute;a que contar de una parte de mi vida que nunca he contado no ser&iacute;a ni en una entrevista ni a trav&eacute;s de una exclusiva, sino a trav&eacute;s de una pel&iacute;cula&rdquo;, a&ntilde;ade. Para ello, lo mejor era rodearse de amigos porque, &ldquo;en esta industria donde las cosas a veces son muy fr&iacute;as y muy industriales&rdquo;, quer&iacute;a que este proyecto tuviera &ldquo;gente a la que tambi&eacute;n le importase&rdquo;. No solo en la parte interpretativa, sino tambi&eacute;n en los apartados t&eacute;cnicos, donde ha ido cogiendo a la gente que se ha ido encontrando en su carrera como actor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56413386-0c6d-4c5d-b05b-b7ea20dc9357_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ricardo Gómez dirige una escena de &#039;Una familia&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ricardo Gómez dirige una escena de &#039;Una familia&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su escuela de cine no ha sido la ECAM ni la ESCAC, sino todos los plat&oacute;s que ha pisado desde que era un cr&iacute;o. Y eso, lo reconoce, ha sido uno de sus &ldquo;mayores complejos&rdquo; en este proyecto. A pocos d&iacute;as de que acabe el rodaje ya no tanto, pero s&iacute; que le cost&oacute; aceptarlo. &ldquo;Toda mi vida he hecho una cosa para la que no he estudiado, porque empec&eacute; a los seis a&ntilde;os a hacerla. Pero quieras que no, tengo 32. Llevo 25 a&ntilde;os haciendo esto. Entonces hubo un momento en el que cre&iacute; que lo pod&iacute;a hacer aunque no hubiese ido a la RESAD. Pero claro, ahora estoy volviendo a empezar de cero. Ahora estoy volviendo a tener esos seis a&ntilde;os y empezando a hacer una cosa que no es m&iacute;a. Hubo un momento en el que me acostumbr&eacute; y dije: &lsquo;Vale, no he estudiado, pero soy actor&rsquo;. Ahora ha sido como volver a empezar de cero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que, desde que ten&iacute;a diez a&ntilde;os, cuando dec&iacute;an &lsquo;corten&rsquo;, &eacute;l se acercaba a curiosear las c&aacute;maras. Miraba y preguntaba c&oacute;mo se hac&iacute;an las cosas, pero el bicho de la direcci&oacute;n y la escritura le pic&oacute; &ldquo;m&aacute;s a partir de los 15 a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Al final, en una serie tan larga como <em>Cu&eacute;ntame</em>,<em> </em>iban pasando muchos directores, y cada uno ten&iacute;a una manera de hacer diferente. Eso me pareci&oacute; muy excitante, pensar: &lsquo;Si cada uno tiene una manera de hacer, puede ser que yo tambi&eacute;n tenga una&rsquo;&rdquo;. Ah&iacute; se cay&oacute; una ficha que gener&oacute; un efecto domin&oacute; que ha acabado en <em>Una familia.</em>
    </p><p class="article-text">
        Su forma de dirigir, y en eso coinciden todos los actores del rodaje, es &ldquo;meticulosa&rdquo;. Se fija en cada detalle, pero siempre desde la horizontalidad. Habla, escucha, duda&hellip; &ldquo;Se nota que es actor en el buen sentido&rdquo;, dice de &eacute;l Ana Wagener antes de rodar una escena clave. &ldquo;Sabe c&oacute;mo acercarse a un actor, sabe qu&eacute; le tiene que decir a cada uno en qu&eacute; momento, c&oacute;mo comunic&aacute;rtelo. Siempre va a lo positivo. Se acerca a ti y al o&iacute;do te dice cuatro cosas. Se nota que hace lo que le gustar&iacute;a que hicieran con &eacute;l y eso es muy, muy de agradecer, la verdad&rdquo;, cuenta la actriz, que bromea con que en la pel&iacute;cula hay muchos silencios entre &eacute;l y su hijo en la ficci&oacute;n (Patrick Criado). Tantos que bromean con que &ldquo;parece una de Haneke&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41449843-faf7-49f0-93be-ba4d0daaafed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Patrick Criado es uno de los protagonistas de &#039;Una familia&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Patrick Criado es uno de los protagonistas de &#039;Una familia&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Criado, que este viernes ha estrenado <em>Amarga Navidad</em>, no hay duda: &ldquo;Quiero seguir estando con &eacute;l en todas sus pel&iacute;culas y en todo lo que haga&rdquo;. Una frase que resume el estado de todo el equipo. &ldquo;F&iacute;jate que confiaba en &eacute;l, porque si no, no habr&iacute;a dicho que s&iacute; a la pel&iacute;cula, pero me ha sorprendido con creces. Me ha sorprendido su capacidad para ir al detalle, su exigencia, y tambi&eacute;n la calma con la que ha estado. Venir al rodaje es venir a un sitio donde est&aacute;s hermanado con la gente y notas que vamos todos a una. El equipo se emociona con la secuencia que estamos haciendo y eso se agradece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien le conoce desde hace m&aacute;s tiempo es Claudia Traisac. &ldquo;Desde que ten&iacute;a 12 a&ntilde;os y ten&iacute;a el pelo a taz&oacute;n&rdquo;, dice, ri&eacute;ndose. Por eso le cuesta hablar de <em>Una familia </em>sin emocionarse, porque para ella es &ldquo;especial a demasiados niveles&rdquo;. La actriz ley&oacute; las primeras versiones de guion como amiga. A&ntilde;os despu&eacute;s, en un momento dado, pens&oacute; que ojal&aacute; le hiciera una prueba. Se la hizo. Una prueba &ldquo;muy larga y muy intensa&rdquo;. Ten&iacute;an que probar que no solo eran amigos, ni siquiera dos int&eacute;rpretes que hab&iacute;an coincidido en escena, sino que pod&iacute;an ser director y actriz. Tambi&eacute;n, de alguna forma, todos han creado una familia. No como la del t&iacute;tulo, que apunta a esa disfuncionalidad de las familias impuestas o sostenidas bajo la obligaci&oacute;n, sino una familia creativa que han logrado cumplir el sue&ntilde;o de aquel chaval que corr&iacute;a por la pasarela de la estaci&oacute;n de tren de Villalba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ricardo-gomez-debuta-director-familia-viaje-recuerdos-infancia-homenaje-madres_1_13082549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/463cf4de-5d8e-4546-aefd-90ae8c1e4f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="284414" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/463cf4de-5d8e-4546-aefd-90ae8c1e4f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="284414" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ricardo Gómez debuta como director con 'Una familia', un viaje a sus recuerdos de la infancia y un homenaje a las madres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/463cf4de-5d8e-4546-aefd-90ae8c1e4f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Rodajes,Cineastas,Actores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El séptimo arte mira a la diversidad: cuenta atrás para el Festival de Cine LGTBI en el Niemeyer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/septimo-arte-mira-diversidad-cuenta-festival-cine-lgtbi-niemeyer_1_13071565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70018cdf-7d48-4ef7-8447-e923fa84c736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El séptimo arte mira a la diversidad: cuenta atrás para el Festival de Cine LGTBI en el Niemeyer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El certamen se celebrará del 9 al 19 de abril y se inaugurará con la película 'Este cuerpo mío', codirigida y coprotagonizada por Afioco Gnecco y Carolina Yuste. Esta undécima edición contará con una veintena de títulos nacionales e internacionales y habrá actividades complementarias con mesas redondas, espectáculos musicales y una exposición</p><p class="subtitle">El Centro Niemeyer de Avilés rinde su tributo a Fran Gayo y bautiza la sala de cine con su nombre</p></div><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula 'Este cuerpo m&iacute;o', codirigida y coprotagonizada por <a href="https://dafilmfestival.com/es/director/afioco-gnecco/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Afioco Gnecco</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/carolina-yuste-arte-componente-social-eliges-tipo-sociedad-miras-e-iluminas_1_12464805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Yuste</a>, abrir&aacute; la und&eacute;cima edici&oacute;n del Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer de Avil&eacute;s que se celebrar&aacute; entre los d&iacute;as 9 y 19 de abril. La conocida como Villa del Adelantado tendr&aacute; la primicia de su estreno en Asturias, tras su presentaci&oacute;n en festivales como <a href="https://www.seminci.com/2025/notas-de-prensa/afioco-gnecco-y-carolina-yuste-estrenan-este-cuerpo-mio-en-seminci-el-arte-y-la-cultura-tienen-la-responsabilidad-de-construir-sociedades-mas-amorosas-y-empaticas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seminci</a> el a&ntilde;o pasado, y en este primer trimestre del a&ntilde;o 2026 en el <a href="https://festivaldemalaga.com/edicion/ver-pelicula/?id=3618" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Festival de M&aacute;laga</a> y el <a href="https://dafilmfestival.com/es/movie/este-cuerpo-mio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">D'A Film Festival de Barcelona</a>. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de once d&iacute;as se exhibir&aacute;n m&aacute;s de una veintena de t&iacute;tulos nacionales e internacionales. Un certamen que permite ver con otra mirada la diversidad. Es la peculiaridad que caracteriza a este festival que va creciendo, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y donde adem&aacute;s de disfrutar del entretenimiento de la pel&iacute;cula se invita a reflexionar sobre la tem&aacute;tica que plantea. 
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica se complementar&aacute; con otras actividades entre las que destacan mesas redondas, espect&aacute;culos musicales y una exposici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3caf1be7-5fb0-4d9e-b008-fdc17df3187f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carolina Yuste, en la redacción de elDiario.es en julio de 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carolina Yuste, en la redacción de elDiario.es en julio de 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">'Este cuerpo m&iacute;o'</h2><p class="article-text">
        El festival arrancar&aacute; el pr&oacute;ximo 9 de abril con la pel&iacute;cula 'Este cuerpo m&iacute;o' (2025) que adem&aacute;s formar&aacute; parte de la secci&oacute;n competitiva. El film se proyectar&aacute; a las ocho de la tarde, en la <a href="https://www.eldiario.es/asturias/centro-niemeyer-aviles-rinde-tributo-fran-gayo-bautiza-sala-cine-nombre_1_12341522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sala Cine Fran Gayo del Centro Niemeyer </a>y contar&aacute; con la presencia de Afioco Gnecco, codirector del documental. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/carolina-yuste-arte-componente-social-eliges-tipo-sociedad-miras-e-iluminas_1_12464805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La actriz Carolina Yuste</a> documenta el proceso de transici&oacute;n de su amigo Afioco Gnecco con absoluta honestidad, sin eludir las contradicciones que atraviesan este camino. La amistad se entrelaza as&iacute; con una reflexi&oacute;n sobre la identidad y el g&eacute;nero en una pel&iacute;cula inquisitiva y a la vez profundamente cercana, que encuentra tambi&eacute;n espacio para el humor, seg&uacute;n la informaci&oacute;n adelantada por el Centro Niemeyer a <a href="https://www.eldiario.es/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Asturias</a>.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica se estructurar&aacute; en torno a las secciones competitivas de largometrajes 'Panorama'<em> </em>y cortometrajes 'Miradas', con una selecci&oacute;n de obras recientes que abordan distintas experiencias, problem&aacute;ticas y formas de deseo desde miradas contempor&aacute;neas y comprometidas con la diversidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03632096-9f49-4dc2-85c9-37373a2b257e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Póster oficial de la undécima edición del festival de cine LGTBI que tendrá lugar del 9 al 19 de abril en el Centro Niemeyer de Avilés."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Póster oficial de la undécima edición del festival de cine LGTBI que tendrá lugar del 9 al 19 de abril en el Centro Niemeyer de Avilés.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La imagen del festival</h2><p class="article-text">
        La ilustradora y dise&ntilde;adora Lorena Poncela es la autora de la imagen de la XI edici&oacute;n del Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer. 
    </p><p class="article-text">
        Lorena Poncela (<a href="https://www.instagram.com/loponcela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram: @loponcela</a>) estudi&oacute; Dise&ntilde;o en la Escuela de Arte de Oviedo y es licenciada en Ciencias del Mar por la Universidad de C&aacute;diz. Actualmente trabaja como ilustradora y dise&ntilde;adora gr&aacute;fica en Villaviciosa, donde desarrolla tambi&eacute;n su proyecto personal de ilustraci&oacute;n 'Mucho Escayo Studio'. En 2023 recibi&oacute; el Premio Extraordinario de Ense&ntilde;anzas Art&iacute;sticas Profesionales del Principado de Asturias.
    </p><h2 class="article-text">El di&aacute;logo entre el Niemeyer y el cine</h2><p class="article-text">
        Con esta ilustraci&oacute;n, la artista ha querido establecer un di&aacute;logo entre la arquitectura del complejo cultural de Avil&eacute;s y los or&iacute;genes del cine: la silueta de la torre se transforma en un zo&oacute;tropo, uno de los primeros dispositivos de animaci&oacute;n, s&iacute;mbolo de movimiento y transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En su interior aparecen escenas cotidianas protagonizadas por personajes, imaginando el festival como un espacio luminoso y din&aacute;mico donde cine y diversidad conviven como parte de una misma celebraci&oacute;n cultural.
    </p><h2 class="article-text">Los comisarios</h2><p class="article-text">
        El comisariado de programaci&oacute;n de esta edici&oacute;n corre a cargo de Alaitz Arenzana Letamendi y Pau G. Guill&eacute;n, directora y coordinador de programaci&oacute;n del Festival Zinegoak, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        El programa de actividades complementarias ha sido comisariado por Manu Bad&aacute;s, artista, investigador y gestor cultural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64691c60-cf79-4a24-ac7d-219a1566e355_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alaitz Arenzana Letamendi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alaitz Arenzana Letamendi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Alaitz Arenzana Letamendi</h2><p class="article-text">
        Es gestora cultural, programadora y artista audiovisual. Es directora de Zinegoak, Festival Internacional de Cine y Artes Esc&eacute;nicas LGTBIQ+ de Bilbao y miembro del comit&eacute; de selecci&oacute;n de ZINEBI, Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        Licenciada en Comunicaci&oacute;n Audiovisual, ha desarrollado su trayectoria entre el cine, el arte contempor&aacute;neo y la programaci&oacute;n cultural. Es cofundadora del colectivo art&iacute;stico 'Sra. Polaroiska', con el que ha presentado proyectos en centros de arte y festivales internacionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30300152-6fa7-43c1-965d-04c3d100bf68_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pau G. Guillén."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pau G. Guillén.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Pau G. Guill&eacute;n</h2><p class="article-text">
        Es programador y gestor cultural especializado en festivales de cine. Licenciado en Imagen y Sonido y m&aacute;ster en Gesti&oacute;n Cultural y Escritura de Guion, ha desarrollado gran parte de su trayectoria en la programaci&oacute;n y organizaci&oacute;n de muestras cinematogr&aacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2011 y 2021 fue director del Festival Internacional de Cine y Artes Esc&eacute;nicas LGTBI de Bilbao, Zinegoak, con el que contin&uacute;a vinculado como coordinador de programaci&oacute;n. Actualmente dirige Quartmetratges y Espigol Fest y forma parte del equipo de programaci&oacute;n de La Mostra de Val&egrave;ncia &ndash; Cinema del Mediterrani.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f43c13e7-1c52-4545-8ee3-b4a2f56d2256_8-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manu Badás."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manu Badás.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Manu Bad&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Gij&oacute;n/Xix&oacute;n, en 1985. Artista, investigador y gestor cultural. Es editor y fundador de Disbauxa Editorial, se form&oacute; en danza en Francia y ha desarrollado una trayectoria internacional como bailar&iacute;n y creador. Sus obras han recibido reconocimientos como el Premio Oh! al Mejor Espect&aacute;culo por 'Fol&iacute;as', el 'Premi del P&uacute;blic del Territori en Dansa' en Barcelona por 'Muchos Cisnes' y el 'Oxygen for the Future Award' por 'Bot&aacute;nicas Bastardas'.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n cultural cofund&oacute; en 2016 el colectivo 'Meriendas Cuer' junto a Jara Cosculluela, dedicado a la programaci&oacute;n art&iacute;stica desde perspectivas feministas y queer. Ha sido tambi&eacute;n director art&iacute;stico del 'Muyeres Fest' durante tres a&ntilde;os y ha impulsado las primeras jornadas de programaci&oacute;n art&iacute;stica en torno al Orgullo LGTBIQ+ del Ayuntamiento de Oviedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/septimo-arte-mira-diversidad-cuenta-festival-cine-lgtbi-niemeyer_1_13071565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 05:02:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70018cdf-7d48-4ef7-8447-e923fa84c736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87196" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70018cdf-7d48-4ef7-8447-e923fa84c736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87196" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El séptimo arte mira a la diversidad: cuenta atrás para el Festival de Cine LGTBI en el Niemeyer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70018cdf-7d48-4ef7-8447-e923fa84c736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,LGTBI,Concejos de Asturias,Avilés,Actrices,Carolina Yuste,Cineastas,Películas,Orgullo LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
