<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Gentrificació]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/gentrificacio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gentrificació]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1021611" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La presión urbanística acecha a los corralones artesanos de Sevilla: ofrecen 12 millones para un hotel y 35 viviendas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/presion-urbanistica-acecha-corralones-artesanos-sevilla-ofrecen-12-millones-hotel-35-viviendas_1_13012598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c4f0704-45df-451b-99a6-c55cdb3b3b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presión urbanística acecha a los corralones artesanos de Sevilla: ofrecen 12 millones para un hotel y 35 viviendas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo proyecto constructivo afectaría al paraje protegido de la calle Castellar del centro, históricamente ocupado por artistas, y está ahora mismo pendiente de la aprobación del Ayuntamiento</p><p class="subtitle">El ocaso de los corralones de la calle Castellar: de tejido industrial al desahucio y abandono de los artesanos en Sevilla
</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo proyecto urban&iacute;stico planea sobre <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/corralones-artesanales-castellar-sevilla_1_7287920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hist&oacute;ricos corralones de artesanos de la calle Castellar de Sevilla.</a> El reordenamiento del espacio contempla la construcci&oacute;n de un hotel, de 35 viviendas sin que haya ninguna protegida y la eliminaci&oacute;n de la parcela de uso educativo en el que se encuentra el colegio concertado Calder&oacute;n de la Barca. La propuesta corresponde a la compa&ntilde;&iacute;a onubense Arenas de la Bellida y se le dio entrada en el registro de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla en enero. En la actualidad, y tras el requerimiento de documentaci&oacute;n complementaria, se estudia la propuesta para darle o no su aprobaci&oacute;n definitiva, que supondr&iacute;a la transformaci&oacute;n completa del espacio industrial en el que los artistas desempe&ntilde;an su labor. 
    </p><p class="article-text">
        El Plan de Reforma Interior, presentado por la compa&ntilde;&iacute;a de Huelva a fecha de 27 de enero de 2026, vendr&iacute;a a modificar el Plan Especial de Protecci&oacute;n que fue aprobado en noviembre de 2013 por el Consistorio hispalense. En la memoria de la propuesta se determina la necesidad de modificar el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) que afecta al casco hist&oacute;rico, ya que se califica el abordaje de las obras en las condiciones actuales de los corralones como &ldquo;claramente disfuncional y antiecon&oacute;mico&rdquo;, seg&uacute;n ha podido comprobar esta cabecera. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a la transformaci&oacute;n &iacute;ntegra del espacio, la Gerencia del Ayuntamiento detalla varias consideraciones que debe subsanar la empresa tras haber analizado el documento de avance. Entre ellas, recuerda la sentencia del Tribunal Supremo de marzo de 2013 que dicta que no son autorizables las obras de ampliaci&oacute;n en el conjunto hist&oacute;rico. Adem&aacute;s, la eliminaci&oacute;n de la parcela calificada como educativo privado tendr&iacute;a que ser consultada a la Junta de Andaluc&iacute;a, quien deber&iacute;a emitir un informe de conformidad por ser la propietaria del centro concertado. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las viviendas, el plan de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica prev&eacute; que se construya un m&iacute;nimo de cuatro inmuebles protegidos. Sin embargo, este requisito desaparece en el avance del proyecto &ldquo;sin que se aporte ninguna justificaci&oacute;n al respecto&rdquo;. A su vez, se pasa de las 20 viviendas libres a un total de 35, por lo que se pide cuantificar las cesiones de suelo. Otro requerimiento es que se detalle d&oacute;nde se ubicar&iacute;an las rampas de entrada y salida de los garajes, as&iacute; como el n&uacute;mero de plazas que habr&iacute;a, aparte de que se informe de la incidencia que habr&iacute;a en el tr&aacute;fico del entorno. 
    </p><h2 class="article-text">Acuerdo de compraventa</h2><p class="article-text">
        El &aacute;mbito Castellar-Due&ntilde;as, incluido en el sector San Andr&eacute;s-San Mart&iacute;n del conjunto hist&oacute;rico, tiene una superficie total de 5.239 metros cuadrados, seg&uacute;n los datos catastrales, con un nivel de protecci&oacute;n parcial en grado 2 D en Castellar, 46. Esto supone que afecta a la fachada y la primera cruj&iacute;a, mientras que los n&uacute;meros 48, 50 y 52 poseen un nivel protecci&oacute;n parcial en grado 1 C: en la fachada, primera cruj&iacute;a, patios, cubiertas y escaleras. 
    </p><p class="article-text">
        Las fincas 6134, 6135 y 6136, correspondientes a los n&uacute;meros 48, 50 y 52, ser&iacute;an adquiridas en su totalidad por la entidad Arenas de la Bellida por un total de 12 millones de euros. El acuerdo de compraventa tuvo lugar en junio de 2023 y tiene un periodo de tres a&ntilde;os de vigencia. Adem&aacute;s, se supedita la plena eficacia de la escritura de venta a &ldquo;la edificabilidad conjunta&rdquo; de las fincas, es decir, a que se d&eacute; luz verde por parte de Gerencia del Ayuntamiento a este nuevo planeamiento. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/simplificacion-impacto-decreto-ley-urbanas-andalucia_132_5956513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una transacci&oacute;n que supondr&iacute;a el control completo de los corralones de Castellar,</a> que ha sufrido el deterioro y la dejadez en las instalaciones a lo largo de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas y cuyos artesanos y residentes. Estos han denunciado desahucios, amenazas e intimidaciones por parte de la propiedad para usar el espacio como cocheras o subir los alquileres que promov&iacute;an la actividad cultural y comercial en su interior.
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Gonz&aacute;lez Quintero, al frente de Arenas de la Bellida y consejero delegado de la sociedad promotora del aeropuerto Crist&oacute;bal Col&oacute;n de Huelva, confirma a este peri&oacute;dico el registro de la propuesta en enero al Ayuntamiento, por lo que est&aacute;n a la espera de la evaluaci&oacute;n final. Declinando dar m&aacute;s detalles de la operaci&oacute;n, el empresario afirma que no tiene constancia de las disputas que hay entre los administradores y los artesanos y residentes de la zona a d&iacute;a de hoy. 
    </p><h2 class="article-text">Protecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cabe recordar <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ocaso-corralones-calle-castellar-tejido-industrial-desahucio-abandono-artesanos-sevilla_1_12810100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que el &aacute;rea de Castellar-Due&ntilde;as est&aacute; protegido por el PGOU de 2006 Sevilla</a> y el ARC (&Aacute;rea de Rehabilitaci&oacute;n Concertada). El &Aacute;rea de Reforma Interior cuenta con una superficie total de 5.251 metros cuadrados, mientras que la edificabilidad total es de 6.825 metros cuadrados de techo, lo que se distribuye de la siguiente forma: residencial con una densidad m&aacute;xima de 39 viviendas con una edificabilidad de 1.378 metros cuadrados de techo, de los que 413 m&sup2; se destinar&iacute;a a vivienda protegida, a la vez que otros 3.600 m&sup2; se mantendr&iacute;an para uso educativo privado y los servicios avanzados, correspondientes a los talleres, obtendr&iacute;an 1.848 m&sup2; de techo. 
    </p><p class="article-text">
        La propiedad, a d&iacute;a de hoy, est&aacute; dividida entre 62 propietarios y, fruto de las herencias, tienen porcentajes de reparto que oscilan entre el 0,6% y el 2,8%. Es decir, cantidades que, aunque parezcan irrisorias, son significativas a la hora de acordar la venta completa del inmueble. En este entramado, cabe destacar que Arenas de la Bellida ya entr&oacute; en el reparto en el a&ntilde;o 2023, cuando adquiri&oacute; el 66% de la propiedad. 
    </p><p class="article-text">
        La propiedad no est&aacute; exenta de deudas. En este caso, los corralones tienen una anotaci&oacute;n de embargo a favor de Hacienda por la que se reclama una cantidad de 42.156,59 euros. A ello, habr&iacute;a que a&ntilde;adirse unos intereses que suman 3.334,55 euros y, tambi&eacute;n, las costas de 3.000 euros. Una cantidad que es nimia en comparaci&oacute;n con los 12 millones que ofrece el empresario a la ristra de herederos que se han desentendido del cuidado y protecci&oacute;n de las instalaciones, en las que ha habido incendios, derrumbes y filtraciones.
    </p><h2 class="article-text">Transformaci&oacute;n urban&iacute;stica</h2><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico de Sevilla, en plena transformaci&oacute;n por la presi&oacute;n tur&iacute;stica, tiene en marcha varios proyectos que afectan <a href="https://www.diariodesevilla.es/sevilla/nueva-ley-patrimonio-historico-andalucia_0_2003965124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los bienes patrimoniales</a>. Uno de los &uacute;ltimos anuncios es el del convento de las Siervas de Jes&uacute;s de la Caridad. La congregaci&oacute;n abandon&oacute; el inmueble en 2025 y, tras cesar la actividad religiosa, se vendi&oacute; por 4,7 millones de euros a la sociedad Bergami Inversiones. En la calle San Vicente n&ordm; 5, con una superficie de 500 metros cuadrados y una edificabilidad de unos 1.700 metros cuadrados, se planea la construcci&oacute;n de una treintena de pisos tur&iacute;sticos, <a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/residencial/2026-02-20/convento-sevilla-monjas-congregacion-venta-pisos-turisticos-millones_4306019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n avanz&oacute; </a><a href="https://www.elconfidencial.com/inmobiliario/residencial/2026-02-20/convento-sevilla-monjas-congregacion-venta-pisos-turisticos-millones_4306019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Confidencial</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, el resto de los corralones de la capital hispalense se han visto abocados a una degradaci&oacute;n paulatina. Los enclaves a&uacute;n existentes corresponden a Castellar 48, 50 y 52; Pel&iacute;cano 4; Pasaje Mallol 8; Bustos Tavera 26 y Pasaje Mallol 11, pero pocos quedan en activo. A la saz&oacute;n, en estos d&iacute;as el Ayuntamiento ha aprobado inicialmente el estudio de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica que permitir&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-sevilla-da-luz-verde-construir-bloque-ocho-plantas-edificios-barrio-masificado_1_13057988.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construir un bloque de ocho plantas de vivienda protegida en el barrio de Santa Mar&iacute;a de Ord&aacute;s</a>, en el distrito Macarena. El proyecto ha causado un fuerte rechazo vecinal en el entorno, donde los residentes preparan alegaciones para intentar frenar una actuaci&oacute;n que califican de &ldquo;aberraci&oacute;n urban&iacute;stica&rdquo;, por c&oacute;mo alterar&aacute; la fisionom&iacute;a de la zona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/presion-urbanistica-acecha-corralones-artesanos-sevilla-ofrecen-12-millones-hotel-35-viviendas_1_13012598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6c4f0704-45df-451b-99a6-c55cdb3b3b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4104819" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6c4f0704-45df-451b-99a6-c55cdb3b3b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4104819" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La presión urbanística acecha a los corralones artesanos de Sevilla: ofrecen 12 millones para un hotel y 35 viviendas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6c4f0704-45df-451b-99a6-c55cdb3b3b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,Urbanismo,Gentrificació,Artesanía,Comercios,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin unos referentes colectivos, la ultraderecha crecerá entre los jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/referentes-colectivos-ultraderecha-crecera-jovenes_129_12110312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8570f1f9-ccc5-4007-a045-1eaa9206d4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin unos referentes colectivos, la ultraderecha crecerá entre los jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la fragmentación total de la sociedad y la falta de perspectivas, la lógica imperante es la del individualismo más feroz, la competencia por unos recursos aparentemente siempre escasos y la criminalización del diferente</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, me invitaron a dar una charla en un instituto p&uacute;blico de Barcelona. El barrio donde &eacute;ste se ubica, aun de marcado car&aacute;cter popular, contiene entre sus l&iacute;mites administrativos una enorme diversidad de vecinos y vecinas procedentes de distintos or&iacute;genes. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, y me parece que a su pesar, sus calles constituyen uno de los entramados urbanos que m&aacute;s se han turistificado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, generando problemas relacionados con el acceso a la vivienda, la masificaci&oacute;n de sus espacios p&uacute;blicos y la p&eacute;rdida de su tradicional paisaje comercial, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de mi intervenci&oacute;n ante estos alumnos y alumnas de 2&ordm; de Bachillerato era trasladarles el papel de la antropolog&iacute;a urbana, una disciplina que, pienso, es una gran desconocida. As&iacute; que ah&iacute; me lanc&eacute; yo a contar lo que hace un antrop&oacute;logo en su estudio de las ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        Habl&eacute; sobre casu&iacute;sticas y resultados que actuaban sobre su propio barrio, como la gentrificaci&oacute;n o la mercantilizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico. Cuando lleg&oacute; el turno de las preguntas, para mi sorpresa, excepto alguna excepci&oacute;n, no hubo mucho inter&eacute;s por lo que les hab&iacute;a contado.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones se basaron m&aacute;s bien en rebatir mis argumentos, pero no negando la situaci&oacute;n, sino confirm&aacute;ndola y naturaliz&aacute;ndola. Ante mi preocupaci&oacute;n en torno a la mercantilizaci&oacute;n -muchas veces irregular- del espacio p&uacute;blico, la respuesta de un alumno fue que &ldquo;hay que buscarse la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como r&eacute;plica a este comentario, me lanc&eacute; a intentar argumentar, huyendo de consideraciones m&aacute;s ideol&oacute;gicas, que si todo el mundo hiciera lo que quisiera en las calles, la ciudad ser&iacute;a un caos. El estudiante, sin ambages, me respondi&oacute; b&aacute;sicamente, aunque con otras palabras, que la ciudad es una selva y que ha de prevalecer la ley del m&aacute;s fuerte. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hab&iacute;a tenido tiempo de contra-argumentar, una chica joven, que se encontraba al final, sentada en un grupo de tres alumnas, en el que una manifestaba claramente un perfil racializado, pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a que acoger a los inmigrantes que ven&iacute;an a Barcelona y a Catalunya, siendo gente que no trabaja y que se dedica, en su gran mayor&iacute;a, a vivir de las subvenciones y las ayudas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me sorprendi&oacute; fue el hecho de que hiciera ese tipo de comentario formando parte de un grupo de amigas en el cual una, posiblemente, era de origen for&aacute;neo. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, una vez me repuse de mi inicial sorpresa y repliqu&eacute; el caso, me di cuenta de c&oacute;mo los discursos de corte antiinmigraci&oacute;n conviven y se articulan con las propuestas m&aacute;s salvajes de individualismo neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando acab&eacute; la charla, que tanto yo como la profesora, de Valladolid, hicimos totalmente en catal&aacute;n mientras el alumnado intervino en todas las ocasiones en castellano, me qued&eacute; reflexionando sobre lo que hab&iacute;a ocurrido. Efectivamente, los discursos de estigmatizaci&oacute;n sobre los inmigrantes y a favor de la emprendedur&iacute;a radical han calado enormemente entre las nuevas generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y aunque aparentemente no se encuentren relacionados, s&iacute; que lo est&aacute;n, ya que la base com&uacute;n, el elemento que une ambas perspectivas, no es otro que la falta de una conciencia colectiva, de s&iacute;mbolos relacionados con la clase, el g&eacute;nero y otros aspectos que vinculen a la gente joven con un proyecto de sociedad com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la fragmentaci&oacute;n total de la sociedad, la falta de perspectivas y el <em>s&aacute;lvese quien pueda</em>, la l&oacute;gica imperante no deja de ser la del individualismo m&aacute;s feroz, la perspectiva de una competencia por unos recursos aparentemente siempre escasos y la criminalizaci&oacute;n del diferente. 
    </p><p class="article-text">
        Si se quiere luchar por una sociedad, presente y futura, m&aacute;s sana y m&aacute;s justa, es necesario plantear horizontes colectivos, solidaridad entre afines y, por qu&eacute; no, clases sociales, mostrando que la disputa por una vida digna no puede darse entre iguales, provengan estos de donde provengan, sino a trav&eacute;s del ejercicio de la justicia social y las pol&iacute;ticas redistributivas. 
    </p><p class="article-text">
        De lo contrario, puede que la batalla est&eacute; perdida de antemano y ya sabemos que el pesimismo solo conduce a la reacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Jos&eacute; Mansilla es profesor de Antropolog&iacute;a en la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB) y miembro del Consejo Asesor de la Fundaci&oacute; Neus Catal&agrave;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Mansilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/referentes-colectivos-ultraderecha-crecera-jovenes_129_12110312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Mar 2025 08:21:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8570f1f9-ccc5-4007-a045-1eaa9206d4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9959180" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8570f1f9-ccc5-4007-a045-1eaa9206d4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9959180" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin unos referentes colectivos, la ultraderecha crecerá entre los jóvenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8570f1f9-ccc5-4007-a045-1eaa9206d4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificació,Gentrificación,Turismo,Barcelona,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desahucio de Josep en Casa Orsola, aplazado hasta el martes tras una mañana de resistencia vecinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/decenas-personas-pasan-noche-frente-casa-orsola-evitar-desahucio-josep_1_12007620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a9ed6a3-eded-4586-ad8a-25af4e259318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desahucio de Josep en Casa Orsola, aplazado hasta el martes tras una mañana de resistencia vecinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comitiva judicial descarta ejecutar el desalojo de la finca barcelonesa debido a la multitud concentrda, pero fija una nueva fecha de lanzamiento en 72 horas
</p><p class="subtitle">La lucha de 20 familias de una finca modernista de Barcelona para que un grupo inversor no las eche
</p></div><p class="article-text">
        Josep Torrent no ser&aacute; desahuciado este viernes de su piso en la Casa Orsola. Los cientos de activistas y vecinos del Eixample de Barcelona han logrado paralizar el desalojo. La comitiva judicial, que se ha presentado puntualmente a las 10:30 horas, ha descartado proceder con el lanzamiento, seg&uacute;n ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). 
    </p><p class="article-text">
        Tras negociar durante unos 20 minutos con la comitiva judicial que se dispon&iacute;a a desahuciarle, Josep ha vuelto a entrar en la finca entre v&iacute;tores de los concentrados. En ese mismo instante, el TSJC emit&iacute;a el comunicado en el que confirmaba que aplazaba el lanzamiemnto &ldquo;ante la imposibilidad de llevarlo a cabo en condiciones de seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dijimos que hoy aqu&iacute; no habr&iacute;a un desahucio y hoy aqu&iacute; no habr&aacute; un desahucio&rdquo;, ha proclamado desde el balc&oacute;n Enric Aragon&egrave;s, portavoz del Sindicato de Inquilinas, junto a Josep y ante una multitud concentrada en la calle. Sin embargo, no todo han sido buenas noticias para los vecinos y activistas: Aragon&egrave;s ha informado que los representantes del juzgado han fijado una nueva fecha de desalojo para la madrugada del martes. 
    </p><p class="article-text">
        Los manifestantes se concentraban desde primera hora de la ma&ntilde;ana frente a la Casa Orsola, en el Eixample de Barcelona, para defender a uno de sus vecinos del desahucio que se ha convertido ya en emblema de la crisis de la vivienda. Entre gritos de huelga de alquileres y v&iacute;tores al Sindicato de Inquilinas, el millar de manifestantes &ndash;algunos de los cuales han dormido en la calle&ndash; aguardaba al lanzamiento, previsto para las 10:30 horas.
    </p><p class="article-text">
        En pleno centro del Eixample, la Calle Consell de Cent acoge una de las pacificaciones m&aacute;s famosas de la ciudad y es, seg&uacute;n Time Out, una de las mejores calles del mundo. Normalmente la transitan turistas y visitantes, pero este viernes ha amanecido plagada de sacos de dormir y esterillas en las que decenas de personas han pasado la noche. 
    </p><p class="article-text">
        A ellos se han sumado, desde las siete de la ma&ntilde;ana, otros tantos madrugadores que, en seguida, han llenado la confluencia de las calles Consell de Cent y Calabria. &ldquo;Es un s&iacute;mbolo y nos toca defenderlo&rdquo;, ha dicho un joven, con el saco enrollado en la mochila. La Guardia Urbana, la &uacute;nica presencia policial por el momento, se ha visto obligada a cortar el tr&aacute;fico para evitar colapsos. Con el c&aacute;ntico &ldquo;Casas Orsola, no est&aacute;s sola&rdquo; se ha dado inicio a la concentraci&oacute;n a las 8:45 horas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay quien se pregunta qui&eacute;n ha pagado esto. Qui&eacute;n nos ha financiado&rdquo;, ha anunciado el portavoz del Sindicat, Enric Aragon&egrave;s, desde los balcones de la finca. &ldquo;Quien se pregunta eso tiene la misma mentalidad rentista que los que quieren echar a Josep. No entienden que esto se puede lograr con la voluntad y el tiempo del pueblo&rdquo;, ha remachado.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el desahucio como la &ldquo;marat&oacute;n cultural&rdquo; celebrada la noche antes se han retransmitido en directo desde La Llogatera TV, el canal de Youtube del Sindicat de Llogateres y que ha sido visto por m&aacute;s de 10.000 personas 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8652d6de-9fd7-4aa3-882b-ed0f4497688f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carme Arcarazo, portavoz del Sindicato de Inquilinas, atiende a los medios de comunicación frente a la Casa Orsola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carme Arcarazo, portavoz del Sindicato de Inquilinas, atiende a los medios de comunicación frente a la Casa Orsola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta finca, tras m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os de conflicto, se ha convertido en un s&iacute;mbolo de la lucha contra la gentrificaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/alquiler-temporada-dispara-acorrala-inquilinos-si-pudiesen-harian-contratos-dias_1_11241692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alquiler de temporada</a>. Todo se remonta a 2021, cuando Lioness Inversiones compr&oacute; la finca. Entonces hab&iacute;a 27 pisos habitados; de ellos, unos pocos ten&iacute;an contratos indefinidos y al resto, se les vencer&iacute;a en pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s del cambio de titularidad, y tras varias concentraciones, intentos fallidos de negociaci&oacute;n y una tambi&eacute;n fracasada mediaci&oacute;n del Ayuntamiento, cinco de los vecinos de la Casa Orsola est&aacute;n fuera de contrato.
    </p><p class="article-text">
        La propiedad interpuso demandas contra ellos para poder llevar a cabo un desahucio y, en este momento, hay dos vecinos a los que ya se ha aprobado el desalojo. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/carta-profesor-collboni-illa-sanchez-justo-desahuciado-casa-orsola-responsables_1_11996939.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El primero de ellos en tener una fecha fijada es Josep</a>, y la ciudad se ha volcado para ayudarle.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es Josep, pero ma&ntilde;ana puedes ser t&uacute;&rdquo;, es uno de los lemas que m&aacute;s se est&aacute;n escuchando estos d&iacute;as, demostrando que parte del &eacute;xito que ha tenido la convocatoria para parar el desahucio es que la Casa Orsola, en pleno coraz&oacute;n del Eixample, es la muestra de que la crisis habitacional ha llegado a los barrios de clase media-alta.
    </p><p class="article-text">
        Eso y que est&aacute; en uno de los barrios m&aacute;s gentrificados de Barcelona. Sobre todo desde que se finaliz&oacute; la pacificaci&oacute;n de la calle Consell de Cent. Desde ese momento, el barrio -tal como cuentan los mismos vecinos- empez&oacute; a perder comercios y habitantes de toda la vida, que se vieron sustituidos por <em>expats</em>, alquileres de temporada y locales de <em>brunch.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esos nuevos vecinos han llegado a la Casa Orsola. Aunque la propiedad niegue que su intenci&oacute;n sea convertir la finca en un edificio de alquileres de temporada, lo sucedido hasta la fecha le contradice. Las viviendas que se han quedado vac&iacute;as han sido reformadas y ocupadas por j&oacute;venes extranjeros que pagan m&aacute;s de 2.000 euros al mes. 
    </p><p class="article-text">
        Eso mientras vecinos como Josep pagaban entre 600 y 800. Pero lo que m&aacute;s molesta a los antiguos inquilinos es que los nuevos desconocen o se despreocupan de la situaci&oacute;n de la finca. &ldquo;No quieren saberlo. Para ellos, la ciudad es un decorado. Solo les interesa que haga buen tiempo y que no les roben, pero no se dan cuenta de que el robo es que les cobren 2.400 euros de alquiler&rdquo;, remacha Josep Torrent.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e98aa8ef-bbf5-46e6-99ff-eae27e5c40c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Decenas de personas durante una concentración de Sindicat de Llogateres de Catalunya y vecinos en contra del desalojo de la Casa Orsola, a 31 de enero de 2025, en Barcelona, Cataluña (España)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Decenas de personas durante una concentración de Sindicat de Llogateres de Catalunya y vecinos en contra del desalojo de la Casa Orsola, a 31 de enero de 2025, en Barcelona, Cataluña (España).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una negociaci&oacute;n frustrada</strong></h2><p class="article-text">
        Desde que Lioness Inversiones adquiri&oacute; la finca, el Sindicat de Llogateres ha instado a una negociaci&oacute;n colectiva con la propiedad para llevar a un acuerdo y evitar as&iacute; la expulsi&oacute;n de los vecinos. Pero todos los intentos han sido infructuosos, incluso un conato de mediaci&oacute;n que protagoniz&oacute; el Ayuntamiento de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Pero despu&eacute;s del ruido medi&aacute;tico que ha provocado la convocatoria del desahucio de Josep, la tensi&oacute;n comenz&oacute; a crecer de tal manera que, a pocas horas de la convocatoria, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/duenos-casa-orsola-denuncian-creciente-inseguridad-juridica-propietarios-dia-primer-desahucio_1_12005684.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ayuntamiento pidi&oacute; in extremis que se paralizara el desalojo</a> y que las partes se sentaran a negociar, pero el Sindicat y la propiedad se han acusado mutuamente de dinamitar cualquier atisbo de di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Apoyado en una iniciativa del S&iacute;ndic de Greuges (el Defensor del Pueblo catal&aacute;n), el consistorio se ha ofrecido a mediar entre las partes. Pero desde el Sindicat le han echado en cara que se activara a falta de pocas horas para el desahucio. &ldquo;El Ayuntamiento tiene contacto con la propiedad y con el Sindicato de Inquilinos y saben perfectamente que es la propiedad la que se niega a la negociaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la jornada de este jueves, tambi&eacute;n la propiedad de la finca se ha pronunciado p&uacute;blicamente, algo muy inusual. Lioness Inversiones, ha emitido un comunicado en el que denuncia la &ldquo;creciente inseguridad jur&iacute;dica a la que se enfrentan los propietarios de viviendas&rdquo;. Una situaci&oacute;n, afirman, que se &ldquo;agrava por la lentitud de los procesos judiciales, que facilitan que los inquilinos no vulnerables se nieguen a abandonar la vivienda&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente, Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/decenas-personas-pasan-noche-frente-casa-orsola-evitar-desahucio-josep_1_12007620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2025 07:51:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a9ed6a3-eded-4586-ad8a-25af4e259318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="523641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a9ed6a3-eded-4586-ad8a-25af4e259318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="523641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desahucio de Josep en Casa Orsola, aplazado hasta el martes tras una mañana de resistencia vecinal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a9ed6a3-eded-4586-ad8a-25af4e259318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alquiler,Vivienda,Gentrificació,Gentrificación,Barcelona,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colas-lectores-salvar-sant-jordi-libreria-barcelona-niega-perecer-gentrificacion_1_11916107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36fcb5c3-0f18-4bbc-aad4-154319451b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de la muerte de Josep, dueño de este histórico comercio, la propiedad del edificio ha comunicado a la familia que les echará del local</p><p class="subtitle">El Texas, cine popular que ha resistido a la gentrificación gracias a los vecinos: “Ha sido una epopeya llegar hasta aquí”
</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de media hora que la persiana est&aacute; subida y ya hay m&aacute;s de veinte personas que hacen cola para entrar en la librer&iacute;a Sant Jordi. Este local est&aacute; en la calle Ferran, una de las m&aacute;s c&eacute;ntricas de Barcelona, y su sobriedad resiste en medio del mar de luces y colores de las tiendas de carcasas, comida r&aacute;pida y souvenirs.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Riera, que ahora est&aacute; a cargo de la librer&iacute;a, se abre paso entre los compradores que llenan los estrechos pasillos del local y serpentea entre las estanter&iacute;as para encontrar el ejemplar que le ha pedido un cliente. Est&aacute; en uno de los escaparates y, al salir, vuelve la mirada hacia la cola de gente que cada vez crece m&aacute;s y sonr&iacute;e, incr&eacute;dula.
    </p><p class="article-text">
        Quienes esperan la felicitan por la haza&ntilde;a, pero tambi&eacute;n le insuflan &aacute;nimos y le comparten condolencias. Porque la librer&iacute;a no es suya. Era de su marido Josep, que falleci&oacute; la semana pasada, a los 58 a&ntilde;os. &ldquo;Estoy abrumad&iacute;sima. No me creo esto que est&aacute; pasando. Son d&iacute;as muy duros, pero este cari&ntilde;o nos da mucho calor&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La fila de lectores es constante desde el martes, cuando empez&oacute; a correr un mensaje por grupos de WhatsApp que informaba de la muerte de Josep y ped&iacute;a acudir al negocio a comprar libros y ayudar a aligerar el almac&eacute;n. &ldquo;&iexcl;Pero es que ese mensaje no lo escribimos nosotros!&rdquo;, asegura Cristina, que apunta que s&oacute;lo avisaron a los amigos m&aacute;s cercanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos daba mucho apuro pedir ayuda. Quer&iacute;amos ser discretos con la situaci&oacute;n, pero supongo que la voz se corri&oacute; por el barrio y mira ahora&rdquo;, dice, con una media sonrisa. En gran parte, el &eacute;xito del mensaje se basa en que explica que la Sant Jordi ha sido v&iacute;ctima de la gentrificaci&oacute;n que asola el barrio y tiene que aligerar existencias porque debe dejar el local, pero eso no es del todo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Josep fund&oacute; la librer&iacute;a junto a su padre en 1983, en lo que hab&iacute;a sido una antigua sombrerer&iacute;a. La tienda ten&iacute;a ya un cl&aacute;sico mobiliario color ocre, con marcos finamente decorados y baldosas hidr&aacute;ulicas que todav&iacute;a conserva hoy. &ldquo;Los muebles son nuestros. Los compraron en su momento y hoy est&aacute;n catalogados como patrimonio emblem&aacute;tico y est&aacute;n protegidos. Pero en el local estamos de alquiler&rdquo;, explica Riera.
    </p><p class="article-text">
        El edificio en el que se encuentran es propiedad de un fondo inversor con el que no han podido hablar nunca; s&oacute;lo a trav&eacute;s de burofaxes en los que les han exigido subidas del alquiler. En la &uacute;ltima comunicaci&oacute;n les informaron de que les echaban del local en pocos meses. El plazo se cumple a mediados de febrero, apenas dos meses despu&eacute;s de la muerte de Josep.
    </p><p class="article-text">
        Como el contrato estaba a su nombre y la propiedad &ldquo;no va a negociar&rdquo;, Cristina tiene todas las esperanzas puestas en el Ayuntamiento y la Generalitat. &ldquo;No nos podemos llevar el mobiliario a otro lado, as&iacute; que estamos intentando que la administraci&oacute;n se haga cargo y que el local entero quede como patrimonio de la ciudad. Ellos podr&iacute;an asegurarse de que siguiera siendo una librer&iacute;a. Pero vamos, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-prohibe-centro-apertura-tiendas-cannabis-accesorios-moviles-salones-manicura_1_11502029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier cosa menos una tienda de carcasas de m&oacute;viles</a>&rdquo;, ruega esta mujer.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4.000 t&iacute;tulos guardados en la mente de un librero</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras cuenta su historia, Cristina no deja de mirar de soslayo al interior de la librer&iacute;a, donde diversos amigos y familiares que han venido a ayudarla envuelven regalos, buscan ejemplares y los cobran a destajo. &ldquo;Tenemos que vender todo lo que podamos ahora. Primero, porque es necesario para el sustento familiar y, segundo, porque hay que aligerar el<em> stock</em> en caso de que nos tengamos que mudar&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Porque si no consigue quedarse en la calle Ferran, la Sant Jordi tiene un plan B. Hace a&ntilde;os, ganaron un concurso que les da derecho a ocupar un bajo comercial de protecci&oacute;n oficial en la calle Robadors, en el barrio del Raval, cerca de la Filmoteca. Pero, a pesar de que hubiera sido m&aacute;s barato y m&aacute;s c&oacute;modo, Josep nunca se quiso ir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un luchador y un ejemplo de resistencia en el territorio&rdquo;. &ldquo;Se qued&oacute; porque no quer&iacute;a regalar su barrio a los especuladores&rdquo;. As&iacute; le recuerdan militantes de asambleas de barrio y de vecinos, a las que Josep acud&iacute;a y donde se le recuerda con cari&ntilde;o sincero. 
    </p><p class="article-text">
        Pasa lo mismo entre sus clientes. Carmen es editora y era habitual de la librer&iacute;a. Hace a&ntilde;os que no ven&iacute;a, tantos como los que hace que se mud&oacute; a otro barrio, pero al ver la noticia de la muerte de Josep, no dud&oacute; en volver. &ldquo;Fue mi librero durante muchos a&ntilde;os y quiero ayudarlo a &eacute;l y a su familia una &uacute;ltima vez&rdquo;, explica, mientras espera en la cola. 
    </p><p class="article-text">
        Cristina se emociona cada vez que escucha una historia como esta. Y asegura que d&iacute;a tras d&iacute;a le llega una nueva. &ldquo;Me escribe cada gente&hellip;&rdquo;, dice, sonriente. &ldquo;Pero no me extra&ntilde;a nada. Sobre todo teniendo en cuenta de que yo misma me enamor&eacute; de &eacute;l aqu&iacute;, en esta librer&iacute;a, hace 30 a&ntilde;os&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Josep encandilaba por el amor que le ten&iacute;a al barrio y a sus libros. Tanto, que conoc&iacute;a su negocio al dedillo. &ldquo;No tenemos ordenador, estaba todo en su cabeza&rdquo;, dice, entre orgullosa y agobiada, Cristina. El t&iacute;tulo y localizaci&oacute;n de los m&aacute;s de 4.000 ejemplares reposaban en su mente de librero y ahora son su mujer y la familia de esta &mdash;venida de Mallorca&mdash; quienes se las tienen que ver y regalar para encontrar lo que buscan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las manos son bienvenidas&rdquo;, asegura Cristina. Entre el caos del inventario y las colas inesperadas, tienen un trabajo con el que no contaban. &ldquo;Mis amigas est&aacute;n dise&ntilde;ando horarios para turnarse y venir a ayudar. Incluso me est&aacute;n intentando hacer un hueco para que vaya a la peluquer&iacute;a y me cuide un poco&rdquo;, explica entre carcajadas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, de momento, ella no dejar&aacute; la Sant Jordi. No hasta que pueda asegurarle un futuro digno. Sabe que est&aacute; delante de una haza&ntilde;a tit&aacute;nica, pero agradece que las largas colas de vecinos la ayuden en su gesta. &ldquo;La gente est&aacute; demostrando que quiere una librer&iacute;a&rdquo;, asegura. Y tiene raz&oacute;n, funciona. Justo este mi&eacute;rcoles recibieron la visita del alcalde Collboni, cuyo despacho en la pla&ccedil;a Sant Jaume est&aacute; a penas a 200 metros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La calle Ferran est&aacute; tan degradada que no podemos permitir que este peque&ntilde;o reducto se pierda. Como vecina, lo batallar&eacute; hasta el final, porque est&aacute; en mis manos&rdquo;, asevera Cristina, que ha tomado el relevo de la gesta heroica que Josep empez&oacute; hace a&ntilde;os emulando al caballero Sant Jordi. 
    </p><p class="article-text">
        Como &eacute;l, este librero tambi&eacute;n se enfrent&oacute; a su drag&oacute;n particular y, aunque la batalla todav&iacute;a no ha acabado, cuenta con el apoyo de un barrio dispuesto a ense&ntilde;ar los dientes ante la bestia y a defender uno de los &uacute;ltimos reductos de este barrio comido por la gentrificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colas-lectores-salvar-sant-jordi-libreria-barcelona-niega-perecer-gentrificacion_1_11916107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 21:12:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36fcb5c3-0f18-4bbc-aad4-154319451b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2386363" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36fcb5c3-0f18-4bbc-aad4-154319451b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2386363" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36fcb5c3-0f18-4bbc-aad4-154319451b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Librerías,Libros,Gentrificació,Gentrificación,Turistas,Raval,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tabernas y tascas de toda la vida, frente a la dictadura del ‘brunch’: “Seguir aquí es una resistencia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/tabernas-tascas-vida-frente-dictadura-brunch-seguir-resistencia_1_11741019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/092cb486-d4f2-455e-b342-bfa0f84447ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tabernas y tascas de toda la vida, frente a la dictadura del ‘brunch’: “Seguir aquí es una resistencia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las propuestas gastronómicas internacionales que atraen a turistas y a cada vez más gente joven ponen en jaque a muchos negocios familiares de comida tradicional</p><p class="subtitle">Brecha generacional en la mesa: así cambian los gustos gastronómicos en España según la edad
</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el siglo XIX y Barcelona estaba plagada de lo que se conoc&iacute;a como Fondas de &lsquo;sisos&rsquo;, unas tabernas en las que se ofrec&iacute;a cocina t&iacute;pica catalana -y responsables de introducir la tradici&oacute;n de paella los jueves- por seis reales. Eran lugares populares, pensados para familias y trabajadores, que tuvieron mucha fama durante la Renaixen&ccedil;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero con la llegada de la Exposici&oacute;n Universal de 1888, la cosa cambi&oacute;. El turismo y las reformas urban&iacute;sticas de la zona donde se celebr&oacute; el evento hicieron desaparecer poco a poco estas fondas, que fueron sustituidas por restaurantes m&aacute;s pomposos, con nombres en franc&eacute;s o italiano, apelando a ese esp&iacute;ritu cosmopolita que Barcelona ya persegu&iacute;a hace siglos.
    </p><p class="article-text">
        La historia es una rueda que se repite y lo mismo que pas&oacute; entonces se est&aacute; viviendo hoy en zonas de la capital catalana como la <em>superilla</em> del Eixample, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/gentrificacion-verde-reto-ciudades-sostenibles-no-aumentar-desigualdades_1_9857765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una zona pacificada y de mucha afluencia tur&iacute;stica</a>. Con la llegada de los visitantes -y la consecuente subida de precios del alquiler de locales y viviendas- los vecinos y comercios de toda la vida han dejado paso a tiendas de <em>souvenir</em>s, <em>coworkings</em> y gastro-bares. 
    </p><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a hay algunos locales que se mantienen intactos. Uno de ellos es el bar El Funicular, que ha sido parte de la historia de la ciudad. Tanto, que fue donde detuvieron<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-otorga-declaracion-reparacion-salvador-puig-antich-50-anos-luchamos_1_11737103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a Salvador Puig Antich.</a> Su antigua propietaria es Justina Cardete, una mujer enjuta, nacida en Cuenca en 1936 que, a pesar de estar ya jubilada y de haber dejado el testigo a sus hijos, sigue pasando sus jornadas en el restaurante. &ldquo;Esto es mi casa&rdquo;, dice, literal y figuradamente. 
    </p><p class="article-text">
        Justina lleg&oacute; a Barcelona con 14 a&ntilde;os y enseguida encontr&oacute; trabajo en El Funicular. Una italiana, Ana Maria Filomeno, fund&oacute; el bar antes de la guerra y le abri&oacute; las puertas. &ldquo;Vend&iacute;a vino, gaseosas y sifones. Tambi&eacute;n men&uacute;s de entre seis y diez pesetas&rdquo;, recuerda. Trabajaba largas jornadas que acababan en una modesta cama situada en la segunda planta del local. 
    </p><p class="article-text">
        El siglo pasado, este barrio acog&iacute;a algunas f&aacute;bricas peque&ntilde;as y empresas como la FECSA, el Colegio de Farmac&eacute;uticos o la redacci&oacute;n de El Peri&oacute;dico de Catalunya, que llenaban las mesas de los bares a la hora de los desayunos y las comidas. Pero con el paso de los a&ntilde;os, muchos de estos negocios han ido desapareciendo o traslad&aacute;ndose. &ldquo;Hace tiempo &eacute;ramos ocho restaurantes como el m&iacute;o, los que hac&iacute;an falta para dar de comer a toda esa gente. Pero ahora s&oacute;lo quedo yo. El resto, para los turistas&rdquo;, se lamenta Justina. 
    </p><p class="article-text">
        Su bar no tiene relevo generacional, ya que tanto sus dos hijos, Ana y Juanjo, como su sobrino Manuel, que tambi&eacute;n trabaja con ellos, est&aacute;n al borde de la jubilaci&oacute;n. Y los nietos tienen una vida alejada de los fogones. &ldquo;Tenemos muchos pretendientes, pero no todos nos gustan&rdquo;, explica la hostelera. Su local es un caramelo y est&aacute; atrayendo inversores &ldquo;de esos que hacen que todos los bares sean iguales&rdquo;, se lamenta Justina. 
    </p><p class="article-text">
        Ella lleva casi 75 a&ntilde;os en El Funicular y ostenta su licencia desde que su fundadora muriera y se la cediera. &ldquo;Era una segunda madre para m&iacute;. Me ense&ntilde;&oacute; todo lo que s&eacute;&rdquo;. Por eso, le preocupa que la herencia de esa emprendedora italiana desaparezca y su bar se convierta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/malasana-mordiscos/plaga-brunchs-specialty-coffees_132_10323436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el en&eacute;simo local de &lsquo;brunch&rsquo; de Barcelona</a>. &ldquo;Mira lo que les pas&oacute; a los de al lado&rdquo;, se lamenta Justina. 
    </p><p class="article-text">
        Se refiere al gastro-bar Betlem, un local que data de 1982. Este negocio familiar empez&oacute; llam&aacute;ndose Miscel&agrave;nea y era un ultramarinos que suministraba productos a todos los bares de la zona, incluido el de Justina. Pasados los a&ntilde;os y todav&iacute;a en manos de la familia, se convirti&oacute; en un bar de tapas. Pero no aguant&oacute; los embistes de la pandemia y el negocio fue vendido a una cadena de gastro-bares. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las tapas han dejado paso a briskets, tartar de salm&oacute;n y huevos poch&eacute;. Platos que se sirven a una clientela, en gran medida, for&aacute;nea y con un precio que se acerca o supera al que El Funicular pide por un men&uacute; completo. En cambio, en la terraza colindante, se agrupan vecinos del barrio, de esos que piden &ldquo;lo de siempre&rdquo; y que llaman a Justina por su nombre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7dcb4780-99c6-4477-aff9-80d0afeef72f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de la bodega la Riera, en el barrio de Vallcarca de Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de la bodega la Riera, en el barrio de Vallcarca de Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Mantener la esencia en un barrio &ldquo;desangelado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Seguir aqu&iacute; es una resistencia&rdquo;. Quien habla es Arnau, uno de los trabajadores de la bodega La Riera, en el coraz&oacute;n de Vallcarca. El local naci&oacute; en los a&ntilde;os 40, cuando el barrio todav&iacute;a estaba a las afueras de Barcelona. &ldquo;Era el extrarradio. Aqu&iacute; ven&iacute;a la gente en coche a tomar el aperitivo o a cenar despu&eacute;s del cine&rdquo;, explica. El local era popular, pero fue perdiendo tir&oacute;n a medida que pasaban los a&ntilde;os y el barrio iba cambiando, perdiendo trabajadores y vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Vallcarca es una zona de contrastes: pendiente de una reforma urban&iacute;stica desde 2002, acumula infraviviendas y asentamientos de chabolas, mientras se erigen promociones con precios de alquiler elevados y llenas de pisos tur&iacute;sticos y de temporada. &ldquo;Estamos cerqu&iacute;sima del Parc G&uuml;ell&rdquo;, resume Josep, tambi&eacute;n trabajador en La Riera. &ldquo;El barrio est&aacute; desangelado. Todo son tiendas de souvenirs, alg&uacute;n bar sin alma y locales con taquillas para dejar maletas y tablas de surf&rdquo;, relatan estos hosteleros. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es curioso que, a pesar de estar en una ciudad repleta de bares y terrazas, en esta zona de Vallcarca cuesta encontrar d&oacute;nde sentarse. Pero ellos, como dicen, resisten. Su objetivo no es servir ca&ntilde;as, sino reengancharse a la historia del barrio. Viendo que el destino de la bodega estaba sentenciado, su antigua propietaria no quiso dejarla en manos de cualquiera y acudi&oacute; al <em>ateneu</em> anarquista, que constituy&oacute; una cooperativa para hacerse cargo de ella. Hoy son cinco socios y dos trabajadores los que llevan esta tasca, que conserva los barriles de verm&uacute; y vino, as&iacute; como unos azulejos que remiten a tiempos pasados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es triste, pero a pesar de no tener fogones, somos el mejor lugar para comer del barrio&rdquo;, asegura Arnau, que se jacta de que en las mesas de madera de La Riera se juntan &ldquo;punkis con trans, abuelos, currelas y chatarreros. Y todos hablan y conspiran&rdquo;, dice, entre risas. El men&uacute; de La Riera es modesto, porque no se pueden permitir la licencia de cocina, pero eso no impide que ofrezcan men&uacute;s de tapas y bocadillos fr&iacute;os con propuestas imaginativas, a precios razonables, de producto de proximidad y, en su mayor&iacute;a, veganas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso nos ha hecho aparecer en algunos r&aacute;nkings. Y nos da mucha rabia. Porque no nos destacan por la historia, sino porque hacemos comida vegana y barata. Y a ese pijer&iacute;o que viene aqu&iacute; para ver un sitio superaut&eacute;ntico no lo queremos&rdquo;, asegura Josep, tajante, que quiere dejar claro que ni la comida vegana ni el verm&uacute; son caros por esencia. &ldquo;S&oacute;lo lo son porque se han puesto de moda. Y eso lo arruina todo&rdquo;, sentencia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una oda al 'esmorzar de forquilla'</strong></h2><p class="article-text">
        En una ciudad con tanta oferta gastron&oacute;mica como Barcelona, los r&aacute;nkings y listas de Internet son una herramienta muy usada para encontrar lugares donde sentarse a comer. Ahora bien, seg&uacute;n alertan desde La Riera, son tramposos: &ldquo;Nos llevan a sitios que son todos iguales y nos quitan de eso tan bonito de conocer locales del barrio&rdquo;. Por eso, desde la pandemia han surgido diversas iniciativas de listas alternativas. Una de las que est&aacute; teniendo m&aacute;s &eacute;xito es <a href="https://x.com/esmorzarsdefor1?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Esmorzars de Forquilla&rsquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este t&eacute;rmino catal&aacute;n, que se traduce como &lsquo;desayunos de tenedor&rsquo; describe el amuerzo que tomaban los trabajadores del campo para tener un gran aporte cal&oacute;rico y aguantar largas jornadas. Luego, estas comidas formadas por platos contundentes como carrilleras, pies de cerdo o <em>cap i pota</em>, fueron adoptadas por amantes de la monta&ntilde;a, caminantes o ciclistas. Y domingueros en general. Pero con los a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/brecha-generacional-gastronomia-espanola_1_10525599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han ido perdiendo popularidad frente a otras propuestas gastron&oacute;micas</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendemos a despreciar lo nuestro y creemos que lo de fuera es mejor. El &lsquo;esmorzar de forquilla&rsquo; no es ni mejor ni peor que el &lsquo;brunch&rsquo;, pero es nuestra historia&rdquo;, explica Albert Molins, periodista y fundador de lo que primero fue una cuenta de Twitter y luego se convirti&oacute; en una app que recopila y recomienda lugares donde se sirve este tipo de almuerzo catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En cuatro a&ntilde;os -menos de uno desde que se inici&oacute; la app- han recopilado 2.500 restaurantes y cuentan con m&aacute;s de 45.500 usuarios. &ldquo;Eso demuestra que <a href="https://www.eldiario.es/edcreativo/fogones-raices-legado-cocina-tradicional-espanola_1_11699366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay inter&eacute;s por la comida tradicional</a>, pero hab&iacute;a quedado invisibilizada frente a la avalancha de otras propuestas&rdquo;, asume Molins.
    </p><p class="article-text">
        Este periodista y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/11-autenticos-restaurantes-cocina-catalana-calcots_1_8604743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amante de la gastronom&iacute;a tradicional</a> reconoce que, quiz&aacute;s, comerse una butifarra con habas para desayunar no es para todo el mundo. Pero reivindica la variedad y lo propio frente a la homogeneidad de los gastro-bares que pueblan las grandes ciudades. &ldquo;Todas las cartas son iguales. Huevos bennedict, pulpo con parmentier y un salm&oacute;n que est&aacute; alimentado con pienso hecho con la pesca en Senegal, que est&aacute; destrozando la costa y la econom&iacute;a local&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Justina, desde detr&aacute;s de su barra, ense&ntilde;a su men&uacute;. Ella no tiene pies de cerdo, pero s&iacute; canelones y alg&uacute;n d&iacute;a tambi&eacute;n fricand&oacute;. &ldquo;Es normal que la gente quiera probar cosas nuevas, y est&aacute; bien. Pero no olvidemos lo nuestro. Y lo nuestro tambi&eacute;n es servir a la gente de siempre, a precios razonables, una cocina sin moderneces, pero hecha con amor&rdquo;, dice esta mujer, mientras mira a su familia servir platos y caf&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Son de los &uacute;ltimos bastiones de un barrio cambiante y, aunque no podr&aacute;n decidir qu&eacute; pasar&aacute; con el que ha sido su hogar cuando se marchen, se ir&aacute;n con la cabeza bien alta. &ldquo;Hemos hecho lo que ten&iacute;amos que hacer, y lo hemos hecho bien&rdquo;, remacha.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/tabernas-tascas-vida-frente-dictadura-brunch-seguir-resistencia_1_11741019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2024 19:56:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/092cb486-d4f2-455e-b342-bfa0f84447ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1953170" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/092cb486-d4f2-455e-b342-bfa0f84447ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1953170" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tabernas y tascas de toda la vida, frente a la dictadura del ‘brunch’: “Seguir aquí es una resistencia”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/092cb486-d4f2-455e-b342-bfa0f84447ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía,Comida,Tradiciones,Gentrificació,Gentrificación,Turismo,Bares,Bodegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sidecar, la sala de conciertos decana de Barcelona, será una coctelería con actuaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/sidecar-sala-conciertos-decana-barcelona-sera-cocteleria-actuaciones_1_10762583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c02049cf-5006-4dd8-87df-16cd34e68630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sidecar, la sala de conciertos decana de Barcelona, será una coctelería con actuaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El local de la plaza Reial cambiará de propietario en febrero aunque con el compromiso de conservar su programación de conciertos y la plantilla</p><p class="subtitle">La sala de música de titularidad pública que demuestra que se pueden montar conciertos de otra manera
</p></div><p class="article-text">
        Los rumores se estaban propagando a gran velocidad durante los &uacute;ltimos d&iacute;as y la noticia se ha confirmado este mi&eacute;rcoles: la sala Sidecar va a desaparecer tal y como la conoc&iacute;amos. El 31 de enero acaba esta etapa de la sala de conciertos m&aacute;s longeva de Barcelona. Tras 41 a&ntilde;os ininterrumpidos de m&uacute;sica en vivo, el local de la plaza Reial cambia de manos. Su fundador y director desde 1982, Roberto Tierz, se retira y el traspaso del negocio implica que el antro rockero se convertir&aacute; en una cocteler&iacute;a que, por ahora, seguir&aacute; celebrando conciertos.
    </p><p class="article-text">
        La historia del Sidecar a&uacute;n no acaba del todo, pero los nuevos due&ntilde;os no tienen inter&eacute;s en mantener el nombre del local. &ldquo;Sidecar les suena demasiado rockero&rdquo;, avanza Tierz. &ldquo;Creo que al final se quedar&aacute;n el nombre, pero no es una decisi&oacute;n que me corresponda&rdquo;, aclara. Sin embargo, la suerte del local estaba echada desde hace meses y es el propio Tierz quien ha tomado la determinaci&oacute;n. &ldquo;Llega un momento en el que est&aacute;s cansado&rdquo;, reconoce. A sus 65 a&ntilde;os no se ve&iacute;a al mando del local durante mucho m&aacute;s tiempo y aunque el a&ntilde;o pasado public&oacute; un libro de memorias sobre la sala, <em>Este no es un libro del Sidecar,</em> solo esperaba una oferta que garantizase dos de sus demandas: que en la sala se siguieran celebrando conciertos y que la plantilla, formada por 24 personas, conservara sus puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, Sidecar ha sido el escenario en el que han dado sus primeros pasos cientos de artistas locales, el que ha acogido el debut barcelon&eacute;s de tantas o m&aacute;s bandas del resto del pa&iacute;s y por el que han pasado artistas de fama mundial como Nick Lowe, Beach House, Manu Chao, New York Dolls, Alex Chilton, The National y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/desquiciante-vida-pete-doherty_1_10734888.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pete Doherty</a>. La sala ten&iacute;a capacidad para unas 200 personas, pero su emblem&aacute;tico techo de b&oacute;veda y su actividad incesante dio cabida a todo tipo de m&uacute;sicas y escenas. Su labor crucial para fertilizar la escena musical barcelonesa vali&oacute; a la sala Sidecar una Medalla de Honor otorgada por el ayuntamiento de la ciudad en 2017.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un ansiado traspaso</strong></h3><p class="article-text">
        Situada en el s&oacute;tano de una de las esquinas de la plaza Reial, el Sidecar era una pieza muy codiciada en la que el propio due&ntilde;o de la sala considera la &ldquo;zona cero de la turistificaci&oacute;n de Barcelona&rdquo;. El local ha tenido pretendientes durante a&ntilde;os no solo por su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica, sino porque dispone de licencia de discoteca que le permite estar abierta hasta altas horas de la madrugada. Pretendientes no le han faltado, pero todos quer&iacute;an el s&oacute;tano para montar sesiones de m&uacute;sica de baile para los turistas. &ldquo;En esta ciudad queremos que haya cultura, pero no se dan licencias para abrir nuevos locales, de modo que la &uacute;nica opci&oacute;n es esperar que alguien traspase el suyo&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el Sidecar tambi&eacute;n se pinchaba m&uacute;sica electr&oacute;nica de madrugada, &ldquo;el 80% del p&uacute;blico&rdquo; que iba a las sesiones &ldquo;era barcelon&eacute;s&rdquo;, se enorgullece. &ldquo;Lo sabemos porque lo podemos comprobar con las tarjetas de cr&eacute;dito con las que pagan&rdquo;, aclara. Y por el tipo de actuaciones que ha programado durante estas cuatro d&eacute;cadas, el porcentaje de p&uacute;blico local de los conciertos era cercano al 100%. &ldquo;El barrio necesita que la gente de la ciudad baje hasta aqu&iacute;&rdquo;, ha defendido Tierz durante muchos a&ntilde;os, incluso como presidente de la asociaci&oacute;n de vecinos de la plaza. &ldquo;Si te acercas hoy al Jamboree fuera del horario de conciertos&rdquo;, comenta refiri&eacute;ndose al local vecino de la plaza Reial, &ldquo;aquello es como Lloret&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Que el Sidecar hay salvado en primera instancia su programaci&oacute;n musical tiene otra explicaci&oacute;n m&aacute;s prosaica. &ldquo;Si dejaba de haber conciertos, los patrocinadores abandonaban el local y, por otro lado, la sala perder&iacute;a las subvenciones que recibe&rdquo;, confiesa Tierz. Por otro lado,  el nuevo propietario, unos empresarios barceloneses due&ntilde;os de la cocteler&iacute;a Sauvage, &#8213;situado en el paseo del Born, una de las zonas m&aacute;s gentrificadas de la ciudad, y socios tambi&eacute;n de otros negocios del mismo sector en otros barrios&#8213;, se beneficiar&aacute; tambi&eacute;n de un precio de alquiler que no ser&aacute; tan alto como los que se estilan por la zona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>A plantar tomates</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me voy tranquilo&rdquo;, asegura Tierz. &ldquo;Que yo me marche no se notar&aacute;&rdquo;, a&ntilde;ade, intuyendo que el equipo de programaci&oacute;n que ya gestionaba la agenda de la sala trabajar&aacute; con la misma dedicaci&oacute;n para que el negocio de programar conciertos siga siendo rentable. Pero de sus palabras tambi&eacute;n se deduce que no las tiene todas consigo. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; m&aacute;s adelante? No lo s&eacute;. Es complicado lo que hacemos. Espero que se mantenga&rdquo;, suspira, refiri&eacute;ndose a trabajar con una l&iacute;nea musical que busque generar y satisfacer las inquietudes musicales del p&uacute;blico de la ciudad. &ldquo;Las dudas que puedan tener los nuevos empresarios son las mismas que yo puedo haber tenido&rdquo;, relativiza.
    </p><p class="article-text">
        El 31 de enero de 2024 la sala Sidecar  celebrar&aacute; una fiesta de despedida con actuaciones de artistas a&uacute;n por confirmar. A partir de ah&iacute;, el futuro de Tierz es &ldquo;plantar tomates&rdquo;: &ldquo;Quiero acabar como Marlon Brando en <em>El padrino&rdquo;,</em> bromea, refiri&eacute;ndose a la escena en la que Vito Corleone ca&iacute;a fulminado de un infarto entre sus tomateras. El futuro del Sidecar habr&aacute; que verlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/sidecar-sala-conciertos-decana-barcelona-sera-cocteleria-actuaciones_1_10762583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Dec 2023 10:12:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c02049cf-5006-4dd8-87df-16cd34e68630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3607056" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c02049cf-5006-4dd8-87df-16cd34e68630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3607056" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sidecar, la sala de conciertos decana de Barcelona, será una coctelería con actuaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c02049cf-5006-4dd8-87df-16cd34e68630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Barcelona,Industria musical,Gentrificación,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Charles Montgomery, urbanista: “Nuestras ciudades se están convirtiendo en un resort”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/charles-montgomery-urbanista-ciudades-convirtiendo-resort_128_10369355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b95728b-ed14-4030-a341-3922028d175e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Charles Montgomery, urbanista: “Nuestras ciudades se están convirtiendo en un resort”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El urbanista canadiense publica 'Ciudad Feliz', un ensayo que viaja por diversos lugares del mundo para analizar el potencial de las urbes para mejorar el bienestar de la gente</p><p class="subtitle">El mapa de la ciudad de los 15 minutos en España: el 90% de hogares tiene cerca colegios y hospitales, pero seguimos lejos del trabajo
</p></div><p class="article-text">
        Charles Montgomery (North Vancouver, 1968) es un urbanista canadiense de renombre que ha asesorado a gobiernos y arquitectos de su pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n de Inglaterra y Estados Unidos. Precisamente, el d&iacute;a antes de esta entrevista estuvo en Los &Aacute;ngeles, analizando sus calles y las relaciones que se dan en ellas. Son esos viajes y esas experiencias las que le han permitido escribir un ensayo que surfea entre el urbanismo y la filosof&iacute;a. 'Ciudad Feliz' (Capit&aacute;n Swing, 2023) es una oda a las urbes y a su capacidad de hacernos sentir bien, pero sin caer en lo na&iacute;f de negar que son un actor pol&iacute;tico que genera tensiones lo relativo al uso del espacio p&uacute;blico, la gentrificaci&oacute;n o la pobreza habitacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es una ciudad feliz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La felicidad es resultado de una serie de acciones que responden al bienestar de los ciudadanos y &iquest;qu&eacute; es lo que m&aacute;s contribuye a que estemos bien? Nuestras relaciones. As&iacute; que una ciudad feliz es una ciudad capaz de generar relaciones fuertes y positivas. No para unos pocos, sino para todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la ciudad m&aacute;s feliz en la que ha estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es algo que todo el mundo quiere saber. No existe, todav&iacute;a, la ciudad feliz. Lo m&aacute;s cercano ser&iacute;a un collage de las mejores cosas de diversas ciudades alrededor del mundo. Una ciudad feliz aprender&iacute;a de las casas asequibles de Viena, de la transformaci&oacute;n masiva de la movilidad urbana parisina, del espacio p&uacute;blico que la Ciudad de M&eacute;xico ha reclamado o de las maravillosas <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-reune-docena-grandes-ciudades-europeas-favor-ganar-espacio-publico-peatonal_1_10062268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supermanzanas de Barcelona</a>. Tambi&eacute;n del programa de viviendas para personas sin hogar de Vancouver. O de Washington, que est&aacute; usando un fideicomiso comunitario en los barrios pobres, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/gentrificacion-verde-reto-ciudades-sostenibles-no-aumentar-desigualdades_1_9857765.html#:~:text=Se%20trata%20de%20la%20llamada,los%20colectivos%20sociales%20m%C3%A1s%20vulnerables." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para evitar que la gentrificaci&oacute;n verde desplace a sus vecinos</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si vamos a hacer una entrevista sobre urbanismo, creo que es importante que sepa que le hablo desde Barcelona, una ciudad donde este tema es una gran fuente de debates. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Barcelona! No s&eacute; si pierdo cach&eacute; como urbanista si digo que jam&aacute;s he estado all&iacute;, pero es un sue&ntilde;o visitarla. Aunque, seg&uacute;n dicen, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/protesta-turismo-masivo-vuelve-barcelona-vecinos-bloquean-acceso-park-guell_1_10181333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no quer&eacute;is m&aacute;s turistas</a>, as&iacute; que igual no vengo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una cuesti&oacute;n espinosa, pero no s&eacute; si usted representa el tipo de turismo del que estamos hablando...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me alegro sinceramente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero ya que saca el tema: en muchas ciudades hay zonas dedicadas en exclusiva al turismo, sin comercios para los vecinos ni gente viviendo en ellas. Sin posibilidad de establecer relaciones. Entonces, &iquest;se puede ser feliz en una ciudad tur&iacute;stica? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Barcelona tiene una relaci&oacute;n inc&oacute;moda con uno de sus mayores agentes econ&oacute;micos, que es el turismo. Honestamente, no s&eacute; la respuesta a la pregunta. Es algo que depende de c&oacute;mo cada ciudad afronte su modelo tur&iacute;stico. Por ejemplo, s&eacute; que la Rambla es<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anos-discordia-cronica-barcelona-convirtio-producto-mercado_1_10184388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lo que podr&iacute;amos llamar zona de turismo industrial</a>. Si la ciudadan&iacute;a se siente c&oacute;moda con eso, genial; que ceda una zona de su ciudad al turismo y que se aparte. Pero si reclama el espacio, tiene que preguntarse c&oacute;mo readaptarlo y qu&eacute; debe exigir a la administraci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pero cuando se pierde el equilibrio y se empieza a tener un problema con el turismo, no debes culpar al turista sino al gobierno de tu ciudad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por d&oacute;nde empezar&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas maneras: construir m&aacute;s vivienda asequible y s&oacute;lo para gente local, proyectos de 'cohousing' o restringir Airbnb y alquileres de temporada. Pero tambi&eacute;n hay algo bonito en el balance entre turismo y vida local. Y cuando eso pasa, dejas de odiar al turista y empiezas a querer compartir con &eacute;l. Pero cuando se pierde ese equilibrio y se empieza a tener un problema con el turismo, no debes culpar al turista sino al gobierno de tu ciudad. Con mejores pol&iacute;ticas de vivienda no se llega a situaciones tan extremas. En el Lower East Side de Nueva York tienen un mont&oacute;n de vivienda social para que los locales y viviendas exclusivas que se est&aacute;n construyendo no obliguen a vecinos ni a tenderos de toda la vida a irse. Todo convive.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de convivencia, en su libro destaca que el 70% de la poblaci&oacute;n </strong><a href="https://especiales.eldiario.es/espana-vive-en-pisos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>vivir&aacute; en ciudades superpobladas de cara a 2050</strong></a><strong>. Ya que el modelo apunta a la vida en la urbe, &iquest;qu&eacute; cree que es mejor, un mont&oacute;n de ciudades medianas o unas pocas ciudades enormes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Da igual lo que queramos, porque las ciudades van a seguir creciendo. Lo que s&iacute; importa es acordarse de dejar espacio para la gente. &iquest;De qu&eacute; sirve tener zonas preciosas y caminables si no construimos vivienda asequible? Vancouver es ejemplo de lo absurdo: ganamos constantemente premios por ser la ciudad m&aacute;s caminable del mundo, pero el 80% de la ciudad est&aacute; reservada a viviendas de poca densidad que s&oacute;lo alojan al 30% de la poblaci&oacute;n. As&iacute; que, si no puedes permitirte una casa de dos millones de d&oacute;lares, deber&aacute;s vivir en un apartamento peque&ntilde;o, en una calle muy ruidosa y contaminada de las afueras. Eso significa que maestros, carteros, limpiadores, enfermeras, doctores o abogados se est&aacute;n yendo. Nuestras ciudades se est&aacute;n convirtiendo en un resort.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas ciudades sufren de gentrificaci&oacute;n verde. &iquest;C&oacute;mo se puede prevenir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un problema alrededor del mundo. Queremos casas bonitas, pero cuanto m&aacute;s bonitas sean, m&aacute;s gente las querr&aacute; y m&aacute;s estar&aacute;n dispuestos a pagar por ellas. Para m&iacute;, la palabra no es 'gentrificaci&oacute;n', sino desplazamiento. Porque, si tienes una casa, te gusta la gentrificaci&oacute;n, quieres que tus posesiones suban de valor. Pero si alquilas, es cuando se da el desplazamiento. Hay diversas soluciones y ninguna de ellas es dejar de hacer barrios bonitos, caminables y verdes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestras ciudades necesitan una inyecci&oacute;n masiva de nuevas viviendas en barrios que sean caminables. Y que estas viviendas sean p&uacute;blicas y de alquileres regulados. Otra soluci&oacute;n es que los gobiernos protejan a los inquilinos de los barrios ya existentes. Creo que Barcelona ha marcado camino en ese sentido, con la incorporaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-realiza-primera-compra-vivienda-protegida-derivada-normativa-urbanistica-30_1_9646082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centenares de viviendas al parque p&uacute;blico desde 2015</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero no es suficiente, porque </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/precios-alquiler-barcelona-baten-propio-record-establecen-1-066-euros-media_1_9812444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>los alquileres siguen subiendo</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        Cierto, no lo es. Se necesitan protecciones extremas y regular enormemente los alquileres de temporada. Hay diversas maneras; mi ciudad tiene una tasa para pisos vac&iacute;os seg&uacute;n la cual, si nadie vive all&iacute; por m&aacute;s de un a&ntilde;o, se paga mucho dinero. Con esto, se garantiza que las viviendas cumplan su prop&oacute;sito, que es alojar a gente, no convertirse en un bien de mercado con el cual especular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_50p_1077094.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_50p_1077094.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_75p_1077094.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_75p_1077094.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_default_1077094.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_default_1077094.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e4e275b-09c1-489c-adcd-d8cabc9a3427_16-9-aspect-ratio_default_1077094.jpg"
                    alt="Charles Montgomery en una imagen de archivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Charles Montgomery en una imagen de archivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Hemos hablado diversas veces de espacios p&uacute;blicos bonitos. Pero, &iquest;es suficiente con que sean bellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no. Deben ser aut&eacute;nticos y acoger la complejidad. Algunas personas, no yo, dir&aacute;n que lo &uacute;nico importante es que sean bonitos para que atraigan turismo, pero las ciudades deben ser aut&eacute;nticas porque las personas tenemos una profund&iacute;sima necesidad de pertenecer a una comunidad, de tener un lugar propio que sea especial y represente qui&eacute;nes somos. El arte, los eventos, la m&uacute;sica y los murales son un recuerdo de la autenticidad de nuestro grupo. Vivir en ciudades en las que haya vida, que sean acogedoras es important&iacute;simo para el bienestar de la gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;, incluso en lugares como Espa&ntilde;a, en que el clima permite hacer vida en la calle, nos hemos centrado m&aacute;s cuidar y hacer acogedores nuestros hogares y no el exterior?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una crisis de soledad. El 10% de las personas mayores de 50 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a afirman sentirse solas. Para m&iacute; es chocante, porque siempre he pensado que sois extremadamente sociales. Como dec&iacute;a, para ser felices necesitamos relaciones sociales, pero tambi&eacute;n sentirnos a gusto, c&oacute;modos y seguros. Por eso nos hemos enfocado en el hogar, pero tambi&eacute;n es algo que podemos conseguir en las calles. Tenemos que ofrecer a la gente m&aacute;s oportunidades para juntarse, pero sin perder de vista la comodidad. 
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Robin Dunbar estableci&oacute; que el n&uacute;mero m&aacute;ximo de personas que nos permiten relacionarnos plenamente es 150. No me malinterpretes, pero creo que estaba equivocado. &iquest;Nos sentimos c&oacute;modos con 150 personas? Creo que nuestro m&aacute;ximo es de 5 personas. Pero, a la vez, necesitamos sentirnos parte de una comunidad mayor. &iquest;C&oacute;mo podemos conseguirlo? Pues un espacio p&uacute;blico en el que se puedan juntar miles de personas tiene que tener zonas &iacute;ntimas para grupos peque&ntilde;os. Por ejemplo, mesitas en una plaza o separadores naturales como arbustos o &aacute;rboles. Lo contrario es abrumador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero muchas ciudades tienden a dificultar estos encuentros en el espacio p&uacute;blico con arquitectura hostil. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el pasado, las plazas ten&iacute;an diversas funciones: militares, ceremoniales o pr&aacute;cticas como acoger mercados. Los usos temporales animaban el espacio. Luego, entramos en una &eacute;poca de conflictos armados en la que muchas plazas europeas dejaron de tener sentido. No ha sido hasta hace pocas d&eacute;cadas que hemos empezado a reclamar estos espacios. Y requiere reimaginar c&oacute;mo estar juntos en p&uacute;blico y redise&ntilde;ar las plazas, que fueron pensadas para otros usos. Necesitamos entender conceptos como el de triangulaci&oacute;n, que sugiere que la vida surge en espacios en los que hay diversos puntos magn&eacute;ticos simult&aacute;neos. Una fuente, un &aacute;rbol y un banco. Porque una fuente sola no hace nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay otro problema en el debate sobre los espacios p&uacute;blicos. Todo el mundo quiere zonas bonitas, pero nadie las quiere bajo su ventana porque generan ruido, posibles conflictos... &iquest;Cu&aacute;l es la soluci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades son m&aacute;quinas de relaciones y, obviamente, crean espacios para que la gente se encuentre, juegue, converse y comparta de manera positiva. Esto no quita que en zonas masificadas de las ciudades los vecinos tengan necesidad de paz y silencio, sobre todo por la noche. Si la gente no es capaz de dormir, estar&aacute; enfadada, ansiosa y antisocial. Cada ciudad necesita encontrar un equilibrio entre la socializaci&oacute;n y la privacidad, sin que esto signifique destruir sus maravillosos espacios p&uacute;blicos. La culpa no es del espacio, sino de una ciudad y una sociedad que no es capaz de hacer cumplir las normas sociales y respetar las necesidades de la gente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada ciudad necesita encontrar un equilibrio entre la socialización y la privacidad, sin que esto signifique destruir sus maravillosos espacios públicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree en</strong><a href="https://www.eldiario.es/economia/mapa-ciudad-15-minutos-espana-90-hogares-cerca-colegios-hospitales-seguimos-lejos-trabajo_1_9982713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> la ciudad de los 15 minutos</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es uno de los conceptos m&aacute;s &uacute;tiles para traer paz, salud, libertad y satisfacci&oacute;n a la vida de la gente. En esta l&iacute;nea Carlos Moreno, su ide&oacute;logo, es un h&eacute;roe. Pero te puedo decir que mi ciudad ideal no es de 15 minutos, sino de ocho. La mayor&iacute;a de la gente no est&aacute; dispuesta a caminar m&aacute;s de ocho minutos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, usted me habla desde Norteam&eacute;rica, donde se camina much&iacute;simo menos que en Europa. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cierto. La gente camina m&aacute;s si el entorno es bonito. Los espa&ntilde;oles sab&eacute;is la libertad que te da no necesitar un coche, pero el 90% de la gente en Norteam&eacute;rica no tiene esa libertad. Aun as&iacute;, deb&eacute;is vigilar, porque en Europa est&aacute;n comenzando a proliferar esas horrorosas comunidades nuevas, construidas a las afueras de las ciudades en la d&eacute;cada de los 2000 y ellos tampoco tienen esta libertad. Necesitamos ser m&aacute;s ambiciosos y apostar por n&uacute;cleos en que no necesites desplazarte para ir a trabajar o a hacer la compra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tal como dice, se tiende a concentrar actividades y crear barrios residenciales, de negocios, de ocio... En este esquema, &iquest;es posible crear ciudades de 15 u ocho minutos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades est&aacute;n en un momento de crisis debido a diversas cuestiones: la compra online, el aumento del teletrabajo y la escasez de vivienda. Mirando las dos primeras, vemos que los distritos de negocios de todo el mundo est&aacute;n sufriendo ahora por su falta de complejidad. Durante demasiado tiempo han dependido s&oacute;lo de los trabajadores de oficinas y de la gente que volaba a estas zonas a diario para trabajar. Necesitamos dotar de complejidad estos distritos, por ejemplo, a&ntilde;adiendo vivienda. De esta manera, matar&iacute;amos dos p&aacute;jaros de un tiro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/charles-montgomery-urbanista-ciudades-convirtiendo-resort_128_10369355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Aug 2023 19:43:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b95728b-ed14-4030-a341-3922028d175e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="286364" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b95728b-ed14-4030-a341-3922028d175e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="286364" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Charles Montgomery, urbanista: “Nuestras ciudades se están convirtiendo en un resort”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b95728b-ed14-4030-a341-3922028d175e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Ciudades,Gentrificación,Gentrificació,Turismofobia,Turismo,Turismo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Barceloneta reprèn les manifestacions contra la turistificació tres anys després]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barceloneta-repren-manifestacions-turistificacio-despres_1_3241172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/958d8756-7506-4d53-aa22-8138a0beacde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Barceloneta reprèn les manifestacions contra la turistificació tres anys després"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recorden així el tercer aniversari de les primeres mobilitzacions contra els allotjaments il·legals i el turisme "low cost"</p><p class="subtitle">Convoquen una concentració massiva a partir de les deu del matí per "recuperar la platja" de la Barceloneta aquest dissabte</p><p class="subtitle">Els veïns asseguren que la situació no pot ser pitjor i denuncien l'especulació immobiliària i la lentitud de les administracions per prendre mesures</p></div><p class="article-text">
        Aquest proper dissabte a partir de les deu del mat&iacute;, els ve&iuml;ns de la Barceloneta convoquen a &ldquo;recuperar la platja de tots&rdquo; per a protestar per l'expulsi&oacute; de ve&iuml;ns, l'ocupaci&oacute; de l'espai p&uacute;blic, l'especulaci&oacute; immobili&agrave;ria i l'incivisme. <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/opinions/Barceloneta-expulsat-teu-propi-barri_6_295430455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aquest barri popular va posar el debat sobre el model tur&iacute;stic sobre de la taula despr&eacute;s d'una primera manifestaci&oacute; ara fa tres anys.</a> Van ser els primers a al&ccedil;ar la veu per un barri que veien desapar&egrave;ixer.
    </p><p class="article-text">
        Han passat tres anys des d'aquell 22 d'agost, <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/Barceloneta-barri-desbordat-pel-turisme_0_294671142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dia que els ve&iuml;ns del barri de la Barceloneta van esclatar davant els excessos del que es va denominar turisme de borratxera</a>. Amb les primeres queixes &ldquo;ens van tractar d'exagerats&rdquo;, recorda 'Sebas' Huguet, un dels fundadors de la plataforma de ve&iuml;ns La Barceloneta diu prou. Els ve&iuml;ns, en aquell moment, van advertir que la situaci&oacute; que patien s'estendria a altres barris de la ciutat de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d'aquests anys, han afinat la perspectiva i apunten directament al problema que, segons ell, &eacute;s urgent solucionar. Per a aix&ograve;, no han parat de demanar solucions. Per davant tenen dos fronts de batalla: els pisos tur&iacute;stics que provoca l'expulsi&oacute; dels ve&iuml;ns i l'especulaci&oacute; immobili&agrave;ria que augmenta els preus del lloguer. Sebas assenyala com avui &ldquo;no hi ha res que et doni un 9% com l'habitatge, l'estan comprant tot, i amb aix&ograve; tenim un problema molt gros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Els ve&iuml;ns que disposen d'un contracte de lloguer tenen els dies comptats al barri. Asseguren que aquest &eacute;s &ldquo;el monstre del tema&rdquo;. Per&ograve; davant dels esc&agrave;ndols de borratxeres nocturnes, turistes adormits als carrers i l'ocupaci&oacute; massiva dels espais p&uacute;blics del barri, considera que &ldquo;el problema no &eacute;s l'incivisme, &eacute;s que ens estan fent fora&rdquo;. Explica un exemple que fa refer&egrave;ncia al mateix dia: tres ve&iuml;ns s'han acostat amb un burofax al negoci d'una de les activistes del barri: la propietat els ha comunicat que hauran de deixar casa seva. Tres en un sol mat&iacute;, i &ldquo;ning&uacute; d'aqu&iacute; pot pagar un lloguer de 900 euros&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hi ha turismof&ograve;bia, el que hi ha &eacute;s molt cabreig&rdquo;, s'exclama Sebas que pensa que amb un 8% d'augment de turistes per any la situaci&oacute; cada dia va a pitjor. Observen com a poc a poc es va perdent el barri amb cada ve&iacute; que no pot quedar-se. &ldquo;Portem tota la vida aqu&iacute; i no et donen opci&oacute; a quedar-te on t'has fet gran, hem contribu&iuml;t al fet que Barcelona millori, i ara, ens hem d'anar?&rdquo;, es pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Aquest fundador de la plataforma La Barceloneta diu prou recorda com en un de les primeres trobades amb el qui llavors era alcalde, Xavier Trias, li van explicar que tenien localitzats almenys 900 pisos tur&iacute;stics al barri. En una zona sense grans hotels, hi havia una nova modalitat d'allotjament per als turistes, a escassos metres de la platja: Airbnb. &ldquo;El senyor Trias em va dir que aix&ograve; no podia ser, &eacute;s impossible&rdquo; explica en Sebas. Durant el mes i mig seg&uuml;ent, els inspectors municipals van detectar 480 pisos tur&iacute;stics il&middot;legals despr&eacute;s de 9.000 inspeccions. Als quatre mesos, l'Ajuntament comunicava a Hisenda 900 expedients, &ldquo;no est&agrave;vem equivocats&rdquo;, conclou.
    </p><p class="article-text">
        Els ve&iuml;ns es queixen de la lentitud de les administracions i que, per exemple, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/bicitaxis-patinetes-alquiler-circular-Barcelona_0_674032811.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de les primeres mesures que el barri va posar damunt de la taula va ser la necessitat de regular el tr&agrave;nsit de bicicletes de lloguer. </a>&ldquo;Despr&eacute;s de tres anys, sortir&agrave; la nova normativa per&ograve; aix&ograve; ser&agrave; a principi de setembre i en proves durant sis mesos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Aplaudeixen <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Colau-permetra-turistes-periferia-Barcelona_0_493100858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la morat&ograve;ria d'allotjaments tur&iacute;stics del govern de Colau, el PEUAT</a>, i consideren que aquesta &ldquo;hi ha un abans i un despr&eacute;s&rdquo; per&ograve; exigeixen m&eacute;s celeritat i determinaci&oacute; de totes les administracions. Sobretot de la Generalitat, que consideren que no est&agrave; determinada a solucionar el problema. Com a exemple, recorda la proposta de la nova llei de Turisme, &ldquo;m&agrave;niga ampla a les habitacions per als turistes, us imagineu que ser&agrave; aix&ograve;? No s'ho pot imaginar ning&uacute;&rdquo;, s'exclama.
    </p><p class="article-text">
        En un estiu marcat pel <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/turisme-barris-grafit-persones-turistic_0_670183366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debat sobre el model tur&iacute;stic despr&eacute;s de l'acci&oacute; d'Arran contra un autob&uacute;s que passejava turistes</a>, els ve&iuml;ns criden a la concentraci&oacute; d'aquest dissabte a la platja amb un &ldquo;Cap estiu m&eacute;s com aquest&rdquo;. La seva preocupaci&oacute; &eacute;s una altra. &ldquo;Ens estem tornant bojos si creiem que aquest &eacute;s el problema&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ens estan fent fora, que vinguin a una comissi&oacute; d'habitatge un dimecres i veuran com &eacute;s el panorama de veritat que tenim al barri, estan arrasant, &eacute;s una m&agrave;quina depredadora que va a la seva i tant els &eacute;s deixar gent a carrer&rdquo; es lamenta davant la insensibilitat de com s'ha tractat el debat per part dels responsables pol&iacute;tics.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barceloneta-repren-manifestacions-turistificacio-despres_1_3241172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/958d8756-7506-4d53-aa22-8138a0beacde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="244968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/958d8756-7506-4d53-aa22-8138a0beacde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="244968" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Barceloneta reprèn les manifestacions contra la turistificació tres anys després]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/958d8756-7506-4d53-aa22-8138a0beacde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barceloneta,Gentrificació,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recompensar amb 1.000 euros per informació sobre pisos, el darrer esquer de les immobiliàries a Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recompensar-informacio-darrer-immobiliaries-barcelona_1_3289232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf22496a-5f6e-4df3-800a-53d920f8a7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recompensar amb 1.000 euros per informació sobre pisos, el darrer esquer de les immobiliàries a Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arriba una nova modalitat per assegurar futures inversions immobiliàries a Barcelona: oferir recompenses per informació sobre pisos</p><p class="subtitle">La pràctica se suma a altres com les visites de  els agents comercials als habitatges per preguntar pels propietaris per fer-los una oferta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;T&eacute; informaci&oacute; sobre immobles? Li paguem entre 500 i 1000 euros&rdquo;.&nbsp;Aquesta &eacute;s darrera modalitat comercial de les ag&egrave;ncies immobili&agrave;ries per fer-se amb pisos a Barcelona.&nbsp;L'ag&egrave;ncia immobili&agrave;ria Walter Haus-Real Estate surt d'aquesta manera a la ca&ccedil;a de no nom&eacute;s de propietaris interessats amb vendre sin&oacute; tamb&eacute; de qualsevol dada per intentar obtenir avantatge en la competici&oacute; sense quarter que mantenen els inversors per fer-se amb un pis a la capital catalana.
    </p><p class="article-text">
        L'ag&egrave;ncia ha repartit fulletons als portals del barri de Sant Antoni de Barcelona, un dels districtes m&eacute;s buscats&nbsp;pels fons d'inversi&oacute;.&nbsp;Per&ograve; no nom&eacute;s a Sant Antoni.&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Coordinadora-Vivienda-Barcelona-irregulares-inmobiliarias_0_651985902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El principal inter&egrave;s d'aquesta ag&egrave;ncia immobili&agrave;ria est&agrave; a la ciutat de Barcelona, on hi concentra els seus esfor&ccedil;os.</a>&nbsp;Per aix&ograve;, explica&nbsp;a aquest mitj&agrave; un empleat de l'empresa,&nbsp;Walter Haus-Real Estate que tenen&nbsp;contractats deu agents comercials per trobar propietaris venedors.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tot els serveix.&nbsp;Busquen pisos, edificis, solars ... Qualsevol tipus d'immoble.&nbsp;I per aix&ograve; -assegura el treballador- es disposen a trobar gent &ldquo;que pugui donar informaci&oacute; sobre immobles que estiguin en venda&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Despr&eacute;s de comunicar&nbsp;les dades, els recompensem&rdquo;.&nbsp;Entre 500 i 1.000 euros &eacute;s la quantitat d'aquesta recompensa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Els informants es treuen uns diners proporcionant dades sobre immobles i&nbsp;Walter Haus-Real Estate&nbsp;t&eacute; sobre la taula les ofertes de compra a escollir.&nbsp;La recompensa &eacute;s variable, segons diuen, &ldquo;en funci&oacute; del preu de venda&rdquo;.&nbsp;Als &ldquo;informants&rdquo; se'ls demana detalls sobre els immobles, com la ubicaci&oacute; de la finca, nom del propietari, estat i sobretot&nbsp;un tel&egrave;fon de contacte per agilitzar el tr&agrave;mit.&nbsp;Si a l'edifici hi viuen llogaters o no, per exemple, despr&eacute;s &ldquo;es tracta directament amb el propietari&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segons diuen, aquest sistema els funciona.&nbsp;Entre el perfil dels ca&ccedil;a recompenses detallen, per exemple: &ldquo;Un porter de la finca que sap que hi ha un pis en venda; o alg&uacute; que coneix a una senyora que no sap com vendre-ho ...&rdquo;.&nbsp;Les despeses de la recompensa, segons diuen, se sumen al preu de venda de la finca.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Indignitat i falta d'escr&uacute;pols&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Els ve&iuml;ns de Sant Antoni aquesta setmana mateix van alertar de l'exist&egrave;ncia d'aquests cartells en els seus portals.&nbsp;Es mostren escandalitzats.&nbsp;Xavier Caball&eacute;, portaveu de Fem Sant Antoni lamenta &ldquo;el nivell d'indignitat i falta d'escr&uacute;pols bestial&rdquo; del&nbsp;<em>modus operandi</em>&nbsp;d'aquesta ag&egrave;ncia.&nbsp;&ldquo;Reconeixen que compren a la gent perqu&egrave; et donin informaci&oacute;&rdquo;, assenyala Caball&eacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/882869148837183488?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El portaveu ve&iuml;nal recorda com ja &eacute;s habitual que fins al moment les entrades a les seves casa s'omplin d'anuncis de &ldquo;Es compra pis&rdquo; amb noms falsos anunciant una operaci&oacute; &ldquo;de particular a particular&rdquo; o que els agents comercials s'adrecin&nbsp;directament als domicilis per preguntar qui &eacute;s el propietari dels pisos per plantejar una oferta de compra.&nbsp;&ldquo;Sembla un cerca i captura, &eacute;s una mostra de comportament furtiu propi de mafiosos&rdquo;, denuncia.&nbsp;Considera que &ldquo;aix&ograve; supera totes les l&iacute;nies vermelles&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Compet&egrave;ncia vora&ccedil;</h3><h1 class="article-text">Aquesta pr&agrave;ctica es viu enmig d'un mercat recorregut.&nbsp;Des de l'Associaci&oacute; d'Agents Immobiliaris de Catalunya (API), associaci&oacute; de la qual forma part Walter Haus-Real Estate, asseguren no tenir not&iacute;cia de les recompenses que ofereix un dels seus col&middot;legiats pel que, preguntats per aquest mitj&agrave;, encara no han em&egrave;s cap opini&oacute;.</h1><h1 class="article-text">Una de les immobili&agrave;ries m&eacute;s conegudes a la ciutat, MK Premium&nbsp;reconeix que en el context actual &ldquo;hi ha molta compet&egrave;ncia&rdquo;&nbsp;entre les empreses dedicades al negoci de la compra d'immobles.&nbsp;&ldquo;Es construeixen menys habitatges, per&ograve;, en canvi, s'obre un n&iacute;nxol de mercat en la rehabilitaci&oacute; integral&rdquo;, assegura Daniel Leiva, el soci fundador de MK Premium. Fins i tot el responsable d'aquesta empresa,&nbsp;sobre la qual pesa una den&uacute;ncia per coaccions a una fam&iacute;lia&nbsp;i que reconeix el pagament de diners a llogaters perqu&egrave; abandonin les seves llars, q&uuml;estiona i fins i tot denuncia les recompenses per localitzar propietaris.&nbsp;Diu que, almenys en el seu cas, la publicitat de la companyia es fa perqu&egrave; &ldquo;siguin els propietaris els qui sol&middot;licitin els nostres serveis, no al rev&eacute;s&rdquo;.</h1><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/inmobiliaria-MK-Premium-Gala-Pin_0_631687629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una de les immobili&agrave;ries m&eacute;s conegudes a la ciutat, MK Premium</a><a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-preocupaciones-vivienda-proliferan-inquilinos_0_629587632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre les empreses dedicades al negoci de la compra d'immobles</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/ultimo-Lancaster-querella-inmobiliaria-echarle_0_654084780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la qual pesa una den&uacute;ncia per coaccions a una fam&iacute;lia</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recompensar-informacio-darrer-immobiliaries-barcelona_1_3289232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cf22496a-5f6e-4df3-800a-53d920f8a7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35214" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cf22496a-5f6e-4df3-800a-53d920f8a7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35214" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recompensar amb 1.000 euros per informació sobre pisos, el darrer esquer de les immobiliàries a Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf22496a-5f6e-4df3-800a-53d920f8a7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificació,Inmobiliarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un grup veïns protesta en vàries immobiliàries de Barcelona pels preus del lloguer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/protesta-varies-immobiliaries-barcelona-lloguer_1_3352427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93b7d605-347f-499e-ae3f-6970b799b90a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un grup veïns protesta en vàries immobiliàries de Barcelona pels preus del lloguer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Coordinadora per l'Habitatge ha coordinat una acció en la qual una cinquantena de persones han accedit a diverses immobiliàries per protestar contra el setge als llogaters</p><p class="subtitle">Els organitzadors de la protesta, realitzada als barris de Sants i Poble-sec, asseguren que en els últims tres anys prop de mil veïns han estat expulsats</p></div><p class="article-text">
        Una cinquantena de ve&iuml;ns, integratns de la Coordinadora per l'Habitatge, han ocupat aquest dimarts 3 immobili&agrave;ries, als barris de Poble Sec i Sants. L'acci&oacute; de protesta &eacute;s l'avantsala de la manifestaci&oacute; que el proper dissabte se celebrar&agrave; amb el lema &ldquo;Barcelona no est&agrave; en venda&rdquo;, organitzada pels col&middot;lectius ve&iuml;nals contra l'augment de preus dels lloguers.
    </p><p class="article-text">
        A dos quarts de cinc de la tarda, els ve&iuml;ns han entrat a l'oficina d'una immobili&agrave;ria situada a l'Avinguda Paral&middot;lel carregats d'estris dom&egrave;stics per a &ldquo;moblar&rdquo; les oficines. Durant una mica m&eacute;s de mitja hora, els ve&iuml;ns han representat la instal&middot;laci&oacute; als baixos de l'oficina, davant la sorpresa de l'&uacute;nica treballadora que es trobava al local. 
    </p><p class="article-text">
        Al cap d'uns minuts, ha arribat davant el negoci una patrulla dels Mossos d'Esquadra, juntament amb el gerent de la immobili&agrave;ria. Els agents han reclamat que es desallotg&eacute;s l'oficina, quan un dels portaveus de l'assemblea ve&iuml;nal ha comunicat que es tractava d'una protesta contra l'augment dels preus dels lloguers i les &ldquo;pr&agrave;ctiques agressives&rdquo; que protagonitzen les immobili&agrave;ries a la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Van als habitatges i pregunten si s&oacute;n els propietaris, si ho s&oacute;n, intenten seduir-los amb rendes altes per gestionar-los l'habitatge&rdquo;, ha assegurat Sergi, un dels portaveus dels concentrats. Despr&eacute;s d'acordar amb els Mossos d'Esquadra desallotjar les oficines, al carrer es mantenia una pancarta acompanyada d'un meg&agrave;fon que informava als ve&iuml;ns de la necessitat d'assitir a la protesta del proper dissabte. &ldquo;Ens estan fent fora del barri&rdquo; advertia un jove rere de la pancarta. 
    </p><p class="article-text">
        La protesta s'ha celebrat davant l'atenta mirada dels curiosos que s'han acostat per comentar casos particulars viscuts al barri. Entre els casos relatats, dos ve&iuml;ns recordaven com, temps enrere, en el mateix lloc on avui est&agrave; la sucursal de la immobili&agrave;ria ocupada hi havia una coneguda botiga de verdures. O un altre cas, al barri de Sant Antoni, quan uns ve&iuml;ns van desistir romandre a casa, adquirida per un fons d'inversi&oacute;, despr&eacute;s d'una pujada del lloguer de 300 euros. &ldquo;El matrimoni va tornar-se'n cap al poble&rdquo;, han assegurat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51c4c312-6185-4727-a7a0-b1c8884f8c61_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        S&iacute;lvia, una de les portaveus de l'assemblea de ve&iuml;ns assegura que al barri del Poble Sec els preus dels lloguers han pujat un 30%. Fruit d'aix&ograve;, calculen que prop d'un miler de ve&iuml;ns s'han vist for&ccedil;ats a abandonar el barri en els &uacute;ltims tres anys. Segons han comunicat els serveis socials del districte, el 60% dels usuaris demanen ajuda a causa de problemes relacionats amb l'habitatge.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estem en una situaci&oacute; d'emerg&egrave;ncia social&rdquo;, ha denunciat. &ldquo;Assenyalem com a culpables a les immobili&agrave;ries perqu&egrave; forcen els propietaris a pujar el lloguer&rdquo;, assegura S&iacute;lvia, alhora que recorda que aquest tipus de negocis, vinculats a fons d'inversi&oacute;, &ldquo;especulen amb la possibilitat d'apujar els preus cada tres anys al finalitzar el contracte de lloguer &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Coordinadora per l'Habitatge considera que els lloguers no han de superar en cap cas el 30% de la renda familiar i, segons estimacions que han fet les mateixes associacions de barri, situaria el preu per metre quadrat en 8 euros. En aquesta zona, denuncia la S&iacute;lvia, &ldquo;actualment el preu per metre quadrat est&agrave; entre els 15 i els 25 euros&rdquo;. A Barcelona es produeix cada dia 8 desnonaments, el 93% a causa de l'impagament del lloguer, una tend&egrave;ncia que ha canviat en molt poc temps quan era l'impagament de la hipoteca el motiu de les execucions.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/protesta-varies-immobiliaries-barcelona-lloguer_1_3352427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jun 2017 19:05:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/93b7d605-347f-499e-ae3f-6970b799b90a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1436956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/93b7d605-347f-499e-ae3f-6970b799b90a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1436956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un grup veïns protesta en vàries immobiliàries de Barcelona pels preus del lloguer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/93b7d605-347f-499e-ae3f-6970b799b90a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sindicat de Llogaters,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Turismefòbia com a significant flotant]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/turismefobia-com-significant-flotant_132_3359431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7a47a1b-a86f-4bf0-a34a-6f970f5296d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Turismefòbia com a significant flotant"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quan es produeix algun fet, acció o contestació vinculada amb els efectes negatius que té el turisme massiu, es titlla de turismefòbia, quan simplement és una demostració de malestar social</p></div><p class="article-text">
        Si hi ha una paraula, un terme, que abunda en els discursos oficials -aix&iacute; com en els mitjans de comunicaci&oacute;- aquestes darreres&nbsp;setmanes, sens dubte, a banda de la coneguda i eterna corrupci&oacute;, &eacute;s el de turismef&ograve;bia. Per&ograve;, qu&egrave; &eacute;s la turismef&ograve;bia?, qu&egrave; vol dir?, qui l'utilitza?, i, potser all&ograve; m&eacute;s important, &iquest;per a qu&egrave;?.
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;, el primer que caldria aclarir &eacute;s que una cosa &eacute;s la turismef&ograve;bia i una altra la turistaf&ograve;bia. Com encertadament recordava fa poc el professor Manuel Delgado, el terme turistaf&ograve;bia no es refereix tant a un toc espec&iacute;fic d'atenci&oacute; que, des de determinats sectors socials, es fa sobre l'excessiva confian&ccedil;a dipositada en el turisme com a element dinamitzador de les economies urbanes sin&oacute;, m&eacute;s aviat , a &ldquo;una barreja de repudi, desconfian&ccedil;a i menyspreu cap a aquesta figura que ja tots designen amb la denominaci&oacute; d'origen 'guiri'&rdquo;, entenent guiri com aquella figura t&iacute;pica del turista que roman inexorablement unida a l'imaginari social d'&agrave;mplies zones de l'Estat espanyol.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s important subratllar aquesta difer&egrave;ncia perqu&egrave; en gran quantitat d'ocasions, quan es produeix algun fet, acci&oacute; o contestaci&oacute; vinculada amb els efectes negatius que t&eacute; el turisme massiu, se&nbsp;sol titllar de turismef&ograve;bia, quan simplement &eacute;s una demostraci&oacute; de malestar social. Igualment, quan algunes minories tendeixen a portar massa lluny la seva repulsa simb&ograve;lica davant aquestes din&agrave;miques, tornem a trobar-nos amb un &uacute;s massa alegre del terme, contribuint a la confusi&oacute;. I qu&egrave; dir de les mesures preses des de les administracions p&uacute;bliques amb compet&egrave;ncies en l'ordenaci&oacute; de l'oferta tur&iacute;stica de les ciutats. Aqu&iacute; es deslliguen tots els dimonis, ja que s'estan tocant importants interessos materials i la turismef&ograve;bia es converteix en instrument de lluita pol&iacute;tica i social en mans de les parts enfrontades.
    </p><p class="article-text">
        La turismef&ograve;bia esdev&eacute;, aix&iacute;, en all&ograve; que L&eacute;vi-Strauss va anomenar un significant flotant, &eacute;s a dir, un element que reuneix propietats antit&egrave;tiques, que pot ser una cosa i l'altra, entrant en aparent confusi&oacute; i contradicci&oacute; i que dep&egrave;n, finalment, de la seva conversi&oacute; en significat d'aquells valors sobre els quals s'estructurarien les pr&agrave;ctiques. Aix&iacute;, no existiria una veritat &uacute;nica sobre la turismef&ograve;bia sin&oacute; que aquesta esdevindria una&nbsp;executora d'aquesta, cosa que es troba &iacute;ntimament lligada a aquells vehicles que tenen m&eacute;s capacitat -i potencial- d'instaurar la seva versi&oacute; sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        D'aquesta manera, &eacute;s possible qualificar de turismef&ograve;bia, des de determinats mitjans i sectors socials, econ&ograve;mics i pol&iacute;tics, les respostes i demandes ve&iuml;nals de moviments socials provinents d'alguns barris de Barcelona quan aquests tracten d'obrir un debat p&uacute;blic sobre alguna cosa que consideren que afecta les seves vides quotidianes. Alhora que &eacute;s possible adjectivar com turismef&ograve;bic&nbsp;a l'Ajuntament de Barcelona en com&uacute; quan intenta governar un fenomen que, crec que tots podem estar-hi d'acord, necessita ser normalitzat i regularitzat. I tamb&eacute; podem estar sota una acci&oacute; turismef&ograve;bica -a m&eacute;s d'estar en un error- quan ens trobem amb pintades i cartells que criminalitzen directament al turista de la situaci&oacute; que viu una &agrave;rea de la ciutat. I, fins i tot, per qu&egrave; no, podr&iacute;em estar parlant d'una certa autoturismef&ograve;bia quan els mateixos turistes -segons les enquestes realitzades per l'Ajuntament de Barcelona a l'estiu del 2016- en un 58% consideren que la capital de Catalunya acull, paraules textuals, &ldquo;massa visitants &rdquo;i que hi ha massificaci&oacute; a l'hora d'accedir a determinats espais. Uns turistes que consideren, en un gaireb&eacute; 40%, que els preus que han de pagar com a visitants s&oacute;n molt elevats en relaci&oacute; amb la qualitat que s'ofereix.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, aix&ograve; i all&ograve; &eacute;s turismef&ograve;bia. No es tracta tant de relativitzar la q&uuml;esti&oacute; ni d'afegir un altre article m&eacute;s al marasme de posicions l&iacute;quides a les que darrerament&nbsp;ens hi&nbsp;estem acostumant en exc&eacute;s, sin&oacute; d'un intent per situar un terme en la seva justa mesura i reclamar una mica de serietat i responsabilitat en l'&uacute;s d'una paraula que determinen heterog&egrave;nies accions que poden arribar a generar efectes per ning&uacute; desitjats.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Mansilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/turismefobia-com-significant-flotant_132_3359431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7a47a1b-a86f-4bf0-a34a-6f970f5296d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7a47a1b-a86f-4bf0-a34a-6f970f5296d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Turismefòbia com a significant flotant]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7a47a1b-a86f-4bf0-a34a-6f970f5296d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Massificació turística,Turismo,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Urbanísticament, CiU va tenir la mala idea de continuar la visió olímpica"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/urbanisticament-ciu-continuar-visio-olimpica_128_3388592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0bc18d8-9879-44d7-82ea-3577e0fd66e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Urbanísticament, CiU va tenir la mala idea de continuar la visió olímpica&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alessandro Scarnato realitza una investigació critica dels canvis urbanístics i arquitectònics de Barcelona durant els ajuntaments socialistes</p><p class="subtitle">"Maragall fa un esforç i llença un programa per a que els barcelonins vinguin a Ciutat Vella", diu l'autor del llibre 'Barcelona Supermodelo'</p></div><p class="article-text">
        Amb <em>Barcelona Supermodelo</em> (Comanegra) l'itali&agrave; Alessandro Scarnato ha realitzat una investigaci&oacute; critica i aprofundida dels canvis urban&iacute;stics i arquitect&ograve;nics de la Ciutat Comtal durant els ajuntaments socialistes. Unes metamorfosis que amb els Jocs Ol&iacute;mpics com a veritable impuls i frontera simb&ograve;lica l'han situat al mapa internacional a partir d'un model esdevingut marca que omple els seus carrers de turistes i genera controv&egrave;rsia entre experts i ve&iuml;ns, al cap i a la fi els que han de viure la transformaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        L'obra, guardonada amb el Ciutat de Barcelona 2016, d&oacute;na m&eacute;s atenci&oacute; al casc antic, veritable cavall de batalla de l'aposta municipal dels socialistes catalans d&rsquo;aquella &egrave;poca, i proporciona exemples concrets, &uacute;tils per a entendre encara m&eacute;s la q&uuml;esti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al llarg del franquisme Adolf Florensa manipula tot el barri g&ograve;tic, N&uacute;&ntilde;ez y Navarro construeix blocs de pisos carregant-se edificis modernistes i, ja amb el dictador agonitzant, Oriol Bohigas parla de tirar a terra la Sagrada Fam&iacute;lia. Ara ja sembla impossible defensar actuacions i idees aix&iacute;. Com es produ&iacute; un canvi tan fort en poc temps?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encara que pugui generar controv&egrave;rsia, podem dir que el que va motivar el primer canvi de visi&oacute; va ser l'esclat del turisme. A Barcelona hem tingut dues temporades de destrucci&oacute; massiva al centre. La primera fou la reforma de Via Laietana i la segona les dels anys noranta, i les dues estan enlla&ccedil;ades perqu&egrave; es poden remuntar al Pla Cerd&agrave;. En el cas de la Via Laietana la bestiesa de les destruccions i els seus efectes socials motivaren un aixecament de consci&egrave;ncia que produ&iacute; la llavor, primera a Espanya, del cat&agrave;leg del patrimoni arquitect&ograve;nic.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s les coses van anar canviant i els efectes socioculturals del franquisme i els efectes del sistema de producci&oacute; del capital van fer que una tradicional tend&egrave;ncia rendista a veure en el s&ograve;l el principal valor econ&ograve;mic de la ciutat torn&eacute;s a posar en perill de destrucci&oacute; el seu teixit hist&ograve;ric.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I com es transforma la percepci&oacute; del centre hist&ograve;ric? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Als anys seixanta i setanta es veu el centre hist&ograve;ric com una cosa que no mereix ser conservada. Aix&ograve; va ser un discurs hegem&ograve;nic tot i que, de part del ve&iuml;nat, les capes m&eacute;s en contacte amb el territori, aquesta visi&oacute; comen&ccedil;a a contrarrestar-se, com demostrava la oposici&oacute; a unes quantes operacions del N&uacute;&ntilde;ez y Navarro.&nbsp; Tamb&eacute; autors com Cirici i Espin&agrave;s intentaren explicar una Barcelona que no nom&eacute;s s&oacute;n monuments, sin&oacute; un teixit hist&ograve;ric on es desenvolupa una vida social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la d&egrave;cada dels setanta hi ha molt moviment de les classes altes cap a les ciutats i el centre sembla reservar-se per a gent amb menys possibilitats econ&ograve;miques.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, i era una tend&egrave;ncia que a Espanya era molt forta, amb una explotaci&oacute; molt forta del s&ograve;l urb&agrave; que afavoria aquestes actituds. En els centres urbans espanyols dels setanta la part m&eacute;s important del valor total de la propietat immobili&agrave;ria estava representat pel s&ograve;l. Aix&ograve; provoca una s&egrave;rie de derivades que produeixen aquesta visi&oacute; menys atenta amb la realitat social dels barris antics.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De fet &eacute;s curi&oacute;s, perqu&egrave; a la Barcelona dels seixanta la nova arquitectura es construeix en aquesta perif&egrave;ria rica mentre mai se'n va la idea de demolir el centre, de la frase de Companys de destrossar-lo a canonades fins a les idees d'Oriol Bohigas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquest &eacute;s un efecte de una farragositat cultural provocada pel franquisme, que fa que en el debat urban&iacute;stic a Espanya puguin perpetuar-se idees que a la resta d&rsquo;Europa ja estaven m&eacute;s que q&uuml;estionades. Parlo, espec&iacute;ficament, de l&rsquo;actitud cap als barris antics: carregar-se el centre hist&ograve;ric ha sigut una actitud normal al llarg dels segles. N'hi ha molts exemples. A It&agrave;lia, p&agrave;tria del conservacionisme, &eacute;s una tend&egrave;ncia constant fins als anys quaranta, per&ograve; despr&egrave;s ja s&rsquo;ent&eacute;n que no &eacute;s bon cam&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fam&oacute;s sventramento de Roma.</strong><em>sventramento</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, i la paraula es torna universal. Als anys cinquanta i seixanta a molts pa&iuml;sos s'ent&eacute;n a nivell cultural i econ&ograve;mic que carregar-se el centre hist&ograve;ric no &eacute;s tan positiu. S'adquir&iacute; consci&egrave;ncia de que un centre hist&ograve;ric no &eacute;s nom&eacute;s una eina habitacional no actualitzada, sin&oacute; tamb&eacute; un teixit urb&agrave; que t&eacute; la seva correspond&egrave;ncia a nivell cultural, social, comercial i identitari. Es nota sobretot on els centres hist&ograve;rics desaparegueren arran de la guerra, des d'Holanda a Alemanya. S'aprofitaren les destruccions b&egrave;l&middot;liques per posar en pr&agrave;ctica els dict&agrave;mens del Moviment Modern. El que va passar &eacute;s que aquelles teories arquitect&ograve;niques arriben a espantar per la seva deshumanitzaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la mort de Franco el nivell socioecon&ograve;mic de la part antiga de Barcelona tenia caracter&iacute;stiques gaireb&eacute; pr&ograve;pies del tercer mon.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dificultat de veure la dignitat del centre hist&ograve;ric es trobava compromesa per dues vessants. D'una banda una tradici&oacute; urban&iacute;stica i arquitect&ograve;nica que s'havia quedat enrere per circumst&agrave;ncies m&eacute;s que per incapacitat, i per l'altra el centre de Barcelona es trobava en una situaci&oacute; desesperada que no donava gaires arguments als menys esc&egrave;ptics d'aquesta visi&oacute; catastrofista. Quan era petit, recordo que es deia que la part m&eacute;s perillosa del Mediterrani era N&agrave;pols, Marsella i Barcelona, i la idea havia quallat a l'imaginari popular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segurament, per&ograve; eren models marcats, el t&ograve;pic quedava immers a la ciutat portu&agrave;ria, canallesca. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute; general no era tan dolenta, per&ograve; les situacions d'emerg&egrave;ncia ho eren i molt. La ciutat no era un prost&iacute;bul, per&ograve; els carrers d'aquest negoci no eren pocs, i les hist&ograve;ries eren tremendes, amb informes de l'Ajuntament que fins als anys 90 mostren racons de l'antic Xino on no hi entrava la policia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quan jo era petit ens deien que si vol&iacute;em passejar ho f&eacute;ssim per la Rambla, per&ograve; que no ens acost&eacute;ssim ni al Xino ni a la pla&ccedil;a Reial. El canvi comen&ccedil;a amb els ajuntaments democr&agrave;tics i socialistes. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es comen&ccedil;a a treballar per a remodelar el centre i es fa amb una actitud innovadora a nivell projectual, amb pocs diners, per&ograve; amb arquitectes i administradors molt bons. Tingueren &egrave;xit de cr&iacute;tica i p&uacute;blic, doncs els ve&iuml;ns percebien una actitut administrativa nova, un exemple s&oacute;n els jardins d'Emili Vendrell, que comencen a fer caure el mite de Ciutat Vella com un c&agrave;ncer. Aquesta bona voluntat per&ograve; tenia un llast, un c&agrave;rrec ideol&ograve;gic provinent dels anys anteriors, que era la incapacitat de veure qualitat i dignitat urbana inherents al districte. Aix&ograve; provoc&agrave; que quan es posaren en marxa els grans enderrocs dels noranta esclat&eacute;s una reacci&oacute; molt forta per part dels ve&iuml;ns, perqu&egrave; mentrestant, de forma paradoxal, la democr&agrave;cia havia educat la seva dignitat. Aquestes operacions tan fortes i dures provocaren un rebuig, i aix&ograve; gener&agrave; que molts es plantegessin quin sentit tenia carregar-se Ciutat Vella per a arreglar-la. Eren necess&agrave;ries les amputacions? Eren la primera i la &uacute;nica opci&oacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf69884d-2af7-4cce-821b-497ef899ee68_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Aix&ograve; que expliques indica certes coses. La mateixa administraci&oacute; canvia de model en funci&oacute; de l'evoluci&oacute; urbana, seria la contraposici&oacute; Maragall-Clos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, i molts cops es diu que Maragall era l'alcalde bo i Clos el dolent, una s&iacute;ntesi amb valor de discussi&oacute; de bar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Eacute;s simplista. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, perqu&egrave; Joan Clos &eacute;s un producte pol&iacute;tic de Pasqual Maragall, hi havia una complicitat absoluta entre ambd&oacute;s. Maragall no hauria pogut a fer moltes coses sense l'ajuda de Clos, un administrador d'una efic&agrave;cia impressionant i el mateix amb Clos, qui no hagu&eacute;s pogut fer el que va fer sense el bagatge ideol&ograve;gic d'en Maragall.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quines s&oacute;n les difer&egrave;ncies? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera &eacute;s l'actitud personal. Maragall tenia una formaci&oacute; d'economista amb un coneixement profund de l'ajuntament i dels poders financers, un home d'una complexitat molt articulada i, a m&eacute;s a m&eacute;s, tenia un visi&oacute; pol&iacute;tica a llarg termini. Clos era un administrador efica&ccedil;, potser per la seva formaci&oacute; m&egrave;dica, que era bastant m&eacute;s lineal. La seva visi&oacute; no era a llarg termini, la t&eacute; m&eacute;s aviat de context. Veu les peces en joc i vol que encaixin.
    </p><p class="article-text">
        La segona difer&egrave;ncia, que no es posa prou en relleu, &eacute;s que el Maragall va comen&ccedil;ar, agafa l'her&egrave;ncia de Narc&iacute;s Serra i hi havia tota la feina per fer. Quan arriba a l'alcaldia la candidatura ol&iacute;mpica estava per construir. Tampoc era segur que el sistema democr&agrave;tic re&iuml;xis, el 23F havia sigut feia no res. En canvi Clos arriba amb tot bastant consolidat. &Eacute;s molt dif&iacute;cil pensar que tinguessin la mateixa actitud. Maragall anava a Nova York i havia d&rsquo;explicar on estava al mapa Barcelona, mentre que amb Clos directament ja venien a veure'ns.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Endevino que la tercera difer&egrave;ncia &eacute;s de context. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, i &eacute;s la globalitzaci&oacute;. Maragall fa un esfor&ccedil; i llen&ccedil;a un programa per a que els barcelonins vinguin a Ciutat Vella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I en canvi Joan Clos ha de comen&ccedil;ar a domar el tema tur&iacute;stic. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Clar, perqu&egrave; el Maragall buscava el turisme com &nbsp;una eina m&eacute;s de salvaci&oacute; de la ciutat i a m&eacute;s a m&eacute;s bastant dif&iacute;cil d&rsquo;aconseguir: ja era un bon resultat que els mateixos barcelonins baixessin a Ciutat Vella. El Clos ha de gestionar un fenomen tur&iacute;stic creixent i que arriba&nbsp; amb una actitud completament nova. El dels anys vuitanta, el que buscava Maragall, estava molt m&eacute;s domesticat. En canvi l'actual &eacute;s un turista molt m&eacute;s aut&ograve;nom i, indirectament, introdueix un canvi en l'esquema de que el s&ograve;l val m&eacute;s que l'edifici. Aix&ograve; al centre hist&ograve;ric on, si els plans municipals d&rsquo;enderroc han frenat for&ccedil;a, ha sigut en bona part per l&rsquo;inesperat retorn econ&ograve;mic garantit per l&rsquo;atractiu tur&iacute;stic dels barris antics, encara que ning&uacute; ho admetr&agrave; a l'Ajuntament.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I es passa d'una transformaci&oacute; social a una merament econ&ograve;mica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Oriol Bohigas em digu&eacute; que a Ciutat Vella no es pot viure perqu&egrave; &eacute;s impossible fer-ho en carrers de tres metres i mig. El que va passar va ser que l&rsquo;immigrant pakistan&egrave;s no es sent massa molest amb un carrer estret i&nbsp; al turista alemany li agrada i tot.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si, per&ograve; ara menciones una clau que junta dues peces fonamentals: el turista, l'alemany, i l'immigrant, el pakistan&egrave;s. </strong>
    </p><p class="article-text">
        L'immigrant no t&eacute; gaire ress&ograve; medi&agrave;tic perqu&egrave; sortosament es gestion&agrave; b&eacute;, fins i tot els racons m&eacute;s caracter&iacute;stics del Raval mai han sigut hostils, excepte en algun moment concret dels darrers vint anys, per&ograve; sense arribar a les problem&agrave;tiques d'altres punts d'Europa, com a L'<em>stazione</em> Termini de Roma, una terra de ning&uacute;. Aqu&iacute; els immigrants ompliren els buits i impediren que algunes de les actuacions urban&iacute;stiques m&eacute;s intenses arribessin a buidar el barri. D'altra banda demostraren que en aquests barris encara es podia viure, desenvoluparen un sistema i un comer&ccedil; que don&agrave; un missatge.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aqu&iacute; hem tingut molt intervencionisme, per&ograve; a partir del 2000 s'ha ent&egrave;s que s&oacute;n les persones les que creen l'espai, des del forat de la vergonya fins a la part del Raval propera a Ronda de Sant Pau. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacte. La part positiva d'aquestes experi&egrave;ncies &eacute;s que s'escaparen de l'estrat&egrave;gia pensada per l'administraci&oacute; i les premisses urban&iacute;stiques, amb casos on una determinada manera de fer ciutat de proced&egrave;ncia institucional hagu&eacute; d'adaptar-se a una gal&agrave;xia de propostes ve&iuml;nals. El forat de la vergonya &eacute;s un cas exemplar: va haver-hi un moment on ning&uacute; pensava a l'Ajuntament que en sort&iacute;s res bo, i en canvi l'espai &eacute;s viu, actiu i b&eacute;, est&egrave;ticament no &eacute;s bo, per&ograve; aquest &eacute;s el seu valor, demostrar que no cal que un espai sigui de disseny perqu&egrave; sigui efectiu. A la Barcelona dels vuitanta es caigu&eacute; en la idea que si l'espai estava ben dibuixat hagu&eacute;s funcionat.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, que era una garantia d'&egrave;xit, per&ograve; per exemple la Rambla del Carmel, de finals dels vuitanta, &eacute;s un frac&agrave;s, demostra el contrari. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, amb una situaci&oacute; pr&agrave;ctica complicada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, per&ograve; &eacute;s una avinguda que es talla al mig pel transit on no va ning&uacute;, una idea de bomber, en canvi el forat de la vergonya funciona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        I funciona la rambla del Raval, un espai que t&eacute; els problemes propis d'un barri complex, per&ograve; &eacute;s molt m&eacute;s viu del que tothom s'esperava. En canvi hi ha situacions lamentables com la pla&ccedil;a dels Pa&iuml;sos Catalans, porta d'entrada a l'estaci&oacute; de Sants i una de les peces mestres de l'arquitectura europea d'aquells anys que es pens&agrave; segons un criteri de disseny que al final s'ha carregat el propi disseny.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, amb rebuig popular i un &uacute;s nul per part de la ciutadania. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Quan el disseny &eacute;s el principal element que d&oacute;na valor a una operaci&oacute; al final el mateix disseny s'autodestrueix. M'agrada el projecte de la pla&ccedil;a dels Pa&iuml;sos Catalans, per&ograve; all&agrave; fall&agrave; quelcom del govern de la ciutat. Un altre exemple &eacute;s la pla&ccedil;a de la Merc&egrave;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que a m&eacute;s a m&eacute;s &eacute;s el primer cas d'intervencionisme manifest. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En tots els casos on ha acabat funcionant l'espai &eacute;s perqu&egrave; els ve&iuml;ns han anat a la seva, han agafat l'espai, han treballat i l'han fet seu. Ara tenim una situaci&oacute; de incertesa a la pla&ccedil;a del Born, un magn&iacute;fic projecte on, per&ograve;, encara el ve&iuml;nat no ha trobat l&rsquo;esquerda per fer-lo seu.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per&ograve; amb el Born hi ha una anomalia perqu&egrave; es nodreix de significat pol&iacute;tic. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Que lamentablement pot acabar carregant-se el projecte&hellip; Al llibre dic que en un moment concret es configura una esp&egrave;cie de <em>chulismo arquitect&oacute;nico</em>, i dic clarament que aquesta expressi&oacute; s'ha d'atribuir als pol&iacute;tics, no als arquitectes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1644dfda-b787-42be-8fe5-ffac6a74c985_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>L'arquitectura d'autor. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hi hagu&eacute; una canonitzaci&oacute; de l'arquitecte. Alguns dels que han llegit el llibre m'ho han desmentit, per&ograve; &eacute;s a l'hemeroteca. De fet en Bohigas va arribar dir que quan les operacions no funcionaven era culpa del dibuix, no prou imaginatiu. Est&agrave; escrit.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A vegades en Bohigas sembla que parlant d'altres ho faci d'ell mateix. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A vegades s&iacute;, per&ograve; &eacute;s cert que en aquell moment tothom li anava b&eacute;, era una manera d' emancipar el discurs dels arquitectes. Aix&ograve;, d&rsquo;alguna forma, es pot remuntar al moviment modern, que no va ser nom&eacute;s un moviment art&iacute;stic, sin&oacute; tamb&eacute; un moviment cultural, social i pol&iacute;tic. Si la ciutat moderna, es deia, &eacute;s una ciutat democr&agrave;tica, &eacute;s gr&agrave;cies a l'arquitectura que d&oacute;na les eines per poder organitzar una societat mitjan&ccedil;ant la reorganitzaci&oacute; i redistribuci&oacute; dels propis espais.
    </p><p class="article-text">
        Segons el moviment modern, el problema de l'habitatge no &eacute;s nom&eacute;s un problema de dibuix, sin&oacute; de com individuar una manera de construir cases que permeti que tothom tingui un habitatge digne. Dins de la consci&egrave;ncia de cada arquitecte hi ha all&ograve; de &ldquo;jo s&eacute; que s'hauria de fer&rdquo;. A Barcelona semblava que aix&ograve; an&eacute;s a fer-se realitat, que els arquitectes ten&iacute;em ra&oacute; gr&agrave;cies a una visi&oacute; de l'espai i a com s'articulava la construcci&oacute;. El que passa &eacute;s que finalment la seducci&oacute; de la vessant est&egrave;tica va guanyar sobre aquest comprom&iacute;s extradisciplinar i tot es va reconduir a una q&uuml;esti&oacute; de disseny.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A Barcelona hi ha alguns casos de gaireb&eacute; enfrontament entre el vell i el nou, de com s'integra l'arquitectura contempor&agrave;nia a l'espai, com l'edifici de la Diputaci&oacute;, el MACBA o l&rsquo;hotel Barcel&oacute; Raval&nbsp; S&iacute; que hem trobat a vegades una certa prepot&egrave;ncia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A vegades els projectes s&rsquo;han integrat b&eacute; i a vegades han sortit malament o directament s&rsquo;han carregat el patrimoni existent, sigui un edifici (com la Rotonda, recentment) sigui un entorn. El que est&agrave; clar &eacute;s que no es pot avaluar una operaci&oacute; urbana nom&eacute;s sobre la base de si el projecte &eacute;s bonic. Aix&ograve;, com hem vist, en &uacute;ltima inst&agrave;ncia afebleix el mateix disseny. Mira l&rsquo;hotel previst a les Drassanes: el projecte arquitect&ograve;nic no est&agrave; gens malament, per&ograve; ficar un volum aix&iacute; i amb aquest &uacute;s en aquell punt del centre, &eacute;s una bestiesa, un contrasentit.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dep&egrave;n d'on el posis, &eacute;s clar. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivament. El que explico &eacute;s que a Barcelona va haver-hi una temporada on es pens&agrave; que es podria fer una bona gesti&oacute; de la ciutat mitjan&ccedil;ant la bona arquitectura i, mira per on, la perjudicada va ser aquesta. Als arquitectes ens interessa que hi hagi un tema per treballar, proposar solucions i posar el nostre coneixement i capacitats a l'abast del client, p&uacute;blic o privat. &Eacute;s veritat que tenim una dimensi&oacute; art&iacute;stica, per&ograve; no ho som artistes. Mira el cas del Palau de la M&uacute;sica amb &Oacute;scar Tusquets que, jo crec que amb absoluta bona fe, s'oblid&agrave; del que significava l'operaci&oacute;, nom&eacute;s va veure la possibilitat de treballar al voltant de l'edifici de Dom&egrave;nech i Montaner.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I el Palau t&eacute; una simbologia molt especial, sobretot pel que ha passat. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Clar, i el canvi que deies tu esclata per la concomit&agrave;ncia d'una globalitzaci&oacute; que irromp al temps que la ciutat triomfa. Barcelona &eacute;s la primera ciutat global essencialment perqu&egrave; quan el m&oacute;n es globalitza, Barcelona est&agrave; al centre de l&rsquo;atenci&oacute;, ja &eacute;s un model internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba la Guerra freda i tot seguit arriben els nostres Jocs Ol&iacute;mpics, i &eacute;s aqu&iacute; quan agafa el rol que comentem. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Va ser una cosa molt important. Barcelona arriba a l'escenari quan aquest es prepara per a una festa, la festa del final de la Guerra Freda i clar, Barcelona ressorgeix de les seves cendres mitjan&ccedil;ant l'optimisme i el disseny.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El missatge a nivell metaf&ograve;ric li d&oacute;na la vict&ograve;ria, tamb&eacute; a nivell de percepci&oacute; fins al sorgiment del duel BCN, la marca, versus Barcelona, la ciutat aut&egrave;ntica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Correcte, i aquest &egrave;xit explica moltes de les cr&iacute;tiques que ara s'estan veient. La festa deixa una ressaca quan acaba, sobretot si tot no ha sigut tan bo com pensaves. Barcelona va millorar molt&iacute;ssim per&ograve; no tots els problemes es varen resoldre per sempre i no tothom va veure resolts els seus problemes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Potser fins i tot la ressaca encara dura. </strong>
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s molt dif&iacute;cil d'assumir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De fet per tancar volia comentar-te que clar, l'alcalde Trias trenca amb la din&agrave;mica, molt maragalliana, de l'equilibri entre la inversi&oacute; p&uacute;blica i privada, privilegiant aquesta darrera i ara ens trobem un Ajuntament que ha de gestionar aquesta situaci&oacute; i a simple vista sembla no entendre molt b&eacute; les q&uuml;estions urban&iacute;stiques i arquitect&ograve;niques. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Un dels efectes de l&rsquo;&egrave;xit del Model Barcelona &eacute;s que ha quallat la idea que si una ciutat no fa grans inversions no est&agrave; fent el que toca, i aix&ograve; no &eacute;s ni veritat ni mentida, senzillament &eacute;s buit de contingut. Els deures d'una administraci&oacute; consisteixen en que la ciutat funcioni com a eina per a garantir la millor vida possible pels seus ciutadans. Si no &eacute;s necess&agrave;ria una infraestructura no cal fer-se. Ara mateix Barcelona est&agrave; bastant ben servida, nom&eacute;s hi ha coses que han d'arreglar-se, no perqu&egrave; es fessin malament, sin&oacute; perqu&egrave; no han evolucionat com caldria. Un clar exemple serien les rondes, una de les contribucions m&eacute;s importants de l'operaci&oacute; ol&iacute;mpica, per&ograve; es feren a nivell de projecte fa tres d&egrave;cades i es desenvoluparen amb una visi&oacute; plasmada sobre circumst&agrave;ncies profundament diferents a les actuals i unes necessitats ben diverses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Era el moment de l'apoteosi del vehicle privat. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacte. Ara les rondes estan congestionades de manera constant. L'anell &eacute;s perfecte, per&ograve; no hi passa ni un autob&uacute;s, i tot &eacute;s pel vehicle privat. A m&eacute;s a m&eacute;s &eacute;s una ronda petita, on et trobes encaixonat. Segons una mentalitat antiga, la soluci&oacute; seria la de doblar-la, ara s&rsquo;estan estudiant alternatives que la facin menys necess&agrave;ria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Necessitem retocs puntuals, no grans intervencions. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no fa falta fer-ne una de nova. &Eacute;s comprensible que aquest Ajuntament no enceti projectes d'infraestructures que no s&oacute;n estrictament necessaris. L'Ajuntament anterior, tingu&eacute; la mala idea de pretendre continuar la visi&oacute; ol&iacute;mpica sense creure-la totalment. A m&eacute;s, va adoptar el discurs del grup Metapolis, all&ograve; de l&rsquo;Smart City, per&ograve; tampoc aquest discurs el va fer seu de deb&ograve;, a banda de trobar-ho convenient. Ara la situaci&oacute; &eacute;s ben complexa, i trobo jutjo prematur jutjar un projecte administratiu que, en termes urban&iacute;stics, acaba de comen&ccedil;ar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El projecte actual t&eacute; un cert punt maragalli&agrave; i al mateix temps vol ser nou. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tenim una dificultat perqu&egrave; el model de la socialdemocr&agrave;cia de Maragall s'ha anat enfonsant, quan a l'&egrave;poca s'imposava, si b&eacute; ara s'ha vist que no tenia l'efectivitat que es suposava. Vull dir que no ha garantit la felicitat a tothom i aix&ograve; ho ha posat en crisi, per&ograve; s&iacute; que existeix una mica aquesta inspiraci&oacute;. Un punt essencial del programa d&rsquo;aquesta administraci&oacute; &eacute;s el centre hist&ograve;ric com a lloc per viure-hi i no nom&eacute;s per a visitar. Mira, tamb&eacute; en el meu llibre el que dic, en ess&egrave;ncia, &eacute;s que Ciutat Vella ha passat de ser un centre hist&ograve;ric explotat urban&iacute;sticament, sota l'amena&ccedil;a de la piqueta, a ser un lloc amena&ccedil;at i explotat financerament per l'inversor, com AirBnb. Crec que no sols &eacute;s un problema de Barcelona, per&ograve; aqu&iacute; el podem observar. L&rsquo;evoluci&oacute; del debat arquitect&ograve;nic i urban&iacute;stic ha demostrat que la qualitat de vida no est&agrave; garantida nom&eacute;s per la superf&iacute;cie m&iacute;nima dels lavabos, o sigui pels requeriments estad&iacute;stics.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; est&agrave; b&eacute;, ning&uacute; ho discuteix i s'ha de tenir en compte, per&ograve; una bona part del nostre h&agrave;bitat urb&agrave; &eacute;s previ a aquests requeriments i t&eacute; valor identitari per la ciutat. No podem deixar que el debat sigui entre la piqueta i l'inversor. Qui no pot continuar pagant &eacute;s el ve&iacute;, ent&egrave;s no en sentit folkl&ograve;ric, sin&oacute; com qualsevol persona que tingui ganes i intencions de construir ciutat amb la seva pres&egrave;ncia, amb la seva participaci&oacute; activa segons els mitjans dels que disposa, per&ograve; sobretot amb la consci&egrave;ncia de formar part d'un conjunt que es diu ciutat<strong>.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Corominas i Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/urbanisticament-ciu-continuar-visio-olimpica_128_3388592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c0bc18d8-9879-44d7-82ea-3577e0fd66e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243604" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c0bc18d8-9879-44d7-82ea-3577e0fd66e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243604" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Urbanísticament, CiU va tenir la mala idea de continuar la visió olímpica"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c0bc18d8-9879-44d7-82ea-3577e0fd66e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificació,CiU - Convergència i Unió]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Si la gentrificació del Raval arriba més tard del previst és gràcies als immigrants"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/gentrificacio-raval-previst-gracies-immigrants_128_3373442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33fce391-5412-4cfd-9bb3-fe4eacf7b117_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Iñaki García, miembro de El Lokal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Iñaki García és un dels fundadors d'El Lokal, un racó llibertari que celebra 30 anys de resistència al Raval de Barcelona</p><p class="subtitle">"S'ha potenciat una eufòria amb el canvi polític i això fa que la gent s'acabi frustrant"</p><p class="subtitle">"Al Juan Andrés Benítez el mata la policia perquè viu al Raval, perquè si visqués al Gayxample seria molt difícil que passés"</p><p class="subtitle">"Ningú ha comptat la quantitat de col·lectius, cooperatives o grups de teatre que van sorgir del 15-M"</p></div><p class="article-text">
        Fa uns mesos els carrers del Raval s'omplien de <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Mobil-antidesnonaments-Raval-comunitari-desallotjaments_0_621188186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartells amb un tel&egrave;fon per respondre als m&uacute;ltiples desnonaments que pateix al barri</a> i una adre&ccedil;a de contacte: carrer de la Cera, 1. All&agrave; es troba El Lokal, des de fa 30 anys un punt de refer&egrave;ncia per al Raval resistent. Llibreria llibert&agrave;ria, botiga de m&uacute;sica, pegats i samarretes punks, i sobretot punt de trobada.
    </p><p class="article-text">
        I&ntilde;aki Garc&iacute;a &eacute;s una de les vuit persones que van veure necessari un espai obert tots els dies al cor de Barcelona. 30 anys despr&eacute;s segueix all&agrave;, ha vist tots els canvis que ha patit el barri i la ciutat en aquestes tres d&egrave;cades, i des del Lokal ha estat a la rereguarda dels moviments que hi han fet front. Durant prop de dues hores de conversa per repassar aquestes tres d&egrave;cades &eacute;s interromput incontables vegades. Un venedor ambulant ve a recollir les escultures que t&eacute; guardades all&agrave; per sortir a treballar, un membre d'una masia okupada passa a buscar cartells, un ve&iacute; entra a demanar informaci&oacute; perqu&egrave; es troba en risc de desnonament&hellip; A l'octubre far&agrave; 30 anys que El Lokal &eacute;s un lloc per tot aix&ograve;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&egrave; us porta a obrir El Lokal ara far&agrave; 30 anys?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El vam muntar un grup de vuit persones que ven&iacute;em de l'Ateneu Llibertari del Poble-sec i f&egrave;iem una revista que es deia <em>La Lletra A. </em>Hi havia una xarxa d'intercanvi amb altres grups de Madrid, que feien <em>Sabotaje</em> i despr&eacute;s van ser dels que van impulsar el <em>Diagonal</em>, o d'Euskadi que feien <em>Resiste</em>. Compart&iacute;em tot el que era contrainformaci&oacute; i vam comen&ccedil;ar a editar m&uacute;sica. Llavors l'Ateneu ens quedava petit, perqu&egrave; era un local tancat, que no obria tot el dia, era m&eacute;s activista. I ens vam plantejar obrir una botiga al Raval, o al Xino, com es deia llavors. En aquella &egrave;poca tot es movia pel centre i molts ja viv&iacute;em al barri.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hi ha una manca d'espais de refer&egrave;ncia com aquest?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ara n'hi ha m&eacute;s, per&ograve; quan vam n&eacute;ixer pr&agrave;cticament &eacute;rem l'&uacute;nic espai de refer&egrave;ncia en temes de m&uacute;sica punk o okupaci&oacute;. Quan vam anar provant horaris vam trobar que els dissabtes a la tarda hav&iacute;em d'obrir per for&ccedil;a, perqu&egrave; era quan venia a Barcelona la gent dels pobles, i arribaven amb tota una llista perqu&egrave; la gent els hi demanaven que compressin un casset o una revista. I despr&eacute;s el fet d'estar oberts tot el dia des del primer moment, cap espai com aquest ho tenia. Despr&eacute;s han sorgit m&eacute;s llibreries, per&ograve; la gent no va a una llibreria a parlar d'un desnonament, o de que vol okupar o de que no vol fer la mili. Aix&ograve; tampoc era un centre social, per&ograve; trobo que hem fet una mica aquesta funci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e035a21c-d082-4e2e-9d1d-196bdee97a52_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Vosaltres sou m&eacute;s de barri Xino que de Raval&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final t'acostumes al nom, per&ograve; Xino &eacute;s m&eacute;s canalla i Raval ja &eacute;s m&eacute;s modern. Quan vam obrir El Lokal el Raval no existia, aix&ograve; era el Xino, tot i que mai hi ha hagut xinesos&hellip; Tamb&eacute; se l'anomenava Distrito Quinto, que venia del franquisme. Per&ograve; per nosaltres era el mite llibertari, on havia estat la Soli [el diari <em>Solidaridad Obrera</em>] o Mujeres Libres. Tot l'ambient punk de Barcelona, o les rutes gais de l'&egrave;poca, els circuits contraculturals, els bars, estaven tots aqu&iacute; al centre, va ser molt viu. Sobretot la pizzeria Rivolta. Molta gent que va fundar El Lokal tamb&eacute; era de la Rivolta, i nosaltres n'&eacute;rem clients.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I com &eacute;s la relaci&oacute; amb el barri?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quan vam venir ens van veure com a gent estranya, sempre &eacute;rem els drogats, els que es liaven tots entre tots, i tots aquests tab&uacute;s. Ha de passar temps perqu&egrave; s'acostumin, per&ograve; com que a tot arreu hi ha gent estranya, acabes formant part. Per&ograve; la veritat &eacute;s que al principi no est&agrave;vem tan ficats en el barri, aix&ograve; ens va costar. Viv&iacute;em aqu&iacute; i si hi havia alguna merder reaccion&agrave;vem, per&ograve; treballar el barri no era una prioritat per nosaltres, est&agrave;vem m&eacute;s per q&uuml;estions internacionals, especialment quan vam crear el col&middot;lectiu zapatista. Ha estat m&eacute;s a partir del 15-M quan molta gent del barri s'ha implicat i les coses ens han instal&middot;lat m&eacute;s aqu&iacute;. Per&ograve; el 1992 amb els Jocs Ol&iacute;mpics per exemple s&iacute; que el vam viure, ens vam convertir en refer&egrave;ncia per la gent que venia de tot el m&oacute;n i volia contactar amb antiol&iacute;mpics, i vam estar amb tot el tema de la r&agrave;tzia contra els militants independentistes. I despr&eacute;s amb la reforma del barri s&iacute; que vam reaccionar, per&ograve; la van fer amb un consens molt gran i molt poca resist&egrave;ncia. Es va expulsar a molta gent. Tant de bo ens hagu&eacute;s agafat amb les xarxes que tenim ara&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vas viure al carrer Cadena, a on es va construir la Rambla del Raval l'any 2000. Aquest proc&eacute;s et devia enganxar de ple.</strong><a href="http://elpais.com/diario/2000/09/21/catalunya/969498461_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es va construir la Rambla del Raval l'any 2000</a>
    </p><p class="article-text">
        L'obertura de la Rambla del Raval va ser molt dram&agrave;tica. Jo flipava perqu&egrave; era un carrer que desapareixia, nom&eacute;s queda una vorera, i a l'altra banda una del carrer Sant Jeroni, que era on la gent venia a comprar xocolata. En aquest proc&eacute;s l'Associaci&oacute; de Ve&iuml;ns del Raval i el seu president Pep Garc&iacute;a van tenir un paper important. Articulava el sector m&eacute;s casp&oacute;s del barri i representava els ve&iuml;ns davant l'Ajuntament socialista, que el van utilitzar molt b&eacute;. Ell va controlar el proc&eacute;s i els que eren propietaris van intercanviar pisos i els que eren llogaters se'n van anar a la merda, expulsats. Aix&ograve; ho va condicionar molt, perqu&egrave; era molt dif&iacute;cil fer una guerra oberta contra aquesta gent. Despr&eacute;s et sents una mica responsable, per&ograve; nosaltres ja ten&iacute;em prou feina i aix&ograve; ho vam deixar una mica de banda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I despr&eacute;s de la reforma de la Rambla del Raval es va enderrocar l'illa del carrer Robadors on ara hi ha la Filmoteca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&agrave; hi va haver la Coordinadora Contra l'Especulaci&oacute;. All&agrave; estava el Manel Gonz&aacute;lez, que va patir l'assetjament immobiliari i ens va tocar molt de prop, i estava l'Ateneu del Xino. L'Ateneu era un festival. El Lokal &eacute;rem els seriosos, els culturetes, i el Xino m&eacute;s canalla, m&eacute;s de base, i van treballar molt el tema de la reforma de Robadors. Aquesta va ser l'&egrave;poca dura, i despr&eacute;s tamb&eacute; va venir la lluita contra l'hotel de la Rambla. La Coordinadora Contra l'Especulaci&oacute; era un grupet que feien molta feina, per&ograve; al barri eren franca minoria. Per&ograve; aqu&iacute; sempre anaven sortint coses vinculades al barri&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quina mena de coses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Per exemple, quan van comen&ccedil;ar a venir migrants d'una forma significativa i va sortir la q&uuml;esti&oacute; dels sense papers, aqu&iacute; al Lokal es muntar Xenofilia, que va ser un projecte de l'ONG Sodepau, i venien dues tardes a rebre sobretot pakistanesos. En aquella &egrave;poca ten&iacute;em un bar aqu&iacute; dins, que quasi ens mata a deutes, i a m&eacute;s la gent venia a fumar porros i ten&iacute;em la policia controlant-nos cada dos per tres. Per&ograve; era divertit veure l'ambient anarquista cl&agrave;ssics, amb els iaios, amb els punks i els pakis, que abans mai havien entrat, i es van comen&ccedil;ar a acostumar els uns als altres. Va ser dels primers llocs on es treballa el tema de les migracions, que al principi costava, perqu&egrave; la gent que estava m&eacute;s per la m&uacute;sica no es barrejava amb altres coses, o a la gent m&eacute;s <em>anarka</em> li costava fer coses amb &ldquo;musulmans i pakis&rdquo;, per&ograve; va funcionar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4b1141d-4151-48de-9697-8f6e5cd80b7b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Els moviments socials m&eacute;s arrelats tenen dificultats per teixir aliances amb comunitats que han anat arribant al barri?</strong>
    </p><p class="article-text">
        I tant, de fet no passa. Jo en principi amb els immigrants homes em relacionava al bar i pel futbol&hellip; De sobte amb aix&ograve; de Xenofilia vam comen&ccedil;ar a tenir-ho m&eacute;s f&agrave;cil, i despr&eacute;s van arribar les tancades de Papers per Tothom, i en aix&ograve; s'hi va ficar la Casa de la Solidaritat. Per&ograve; sempre havies de tenir una motivaci&oacute; extra i externa, perqu&egrave; de tu mateix no surt crear aquestes relacions, i ens costa recon&egrave;ixer-ho. De la mateixa manera que el carrer de la Cera sempre havia estat molt de gitanos i aqu&iacute; mai havia entrat un gitano. O en un altre sentit, al Lokal ten&iacute;em la sort de que sempre hi havia bastantes dones, per&ograve; sempre als espais activistes es notava l'abs&egrave;ncia de dones, i &eacute;s que eren espais molt masculinitzats, molt durs, i clar&hellip; O en aquest ambient anarko tampoc venien gais. Al Raval era diferent, perqu&egrave; sempre estava el Manel del Xino, i portava gent, per&ograve; pocs. Tamb&eacute; va haver-hi una &egrave;poca que el Col&middot;lectiu Gai de Barcelona es va separar del FAGC i venien i es reunien aqu&iacute;. Vas creant xarxes&hellip; I tu com a activista has de fer un esfor&ccedil;. Per exemple, els xavals del barri fa molts anys que s&oacute;n m&eacute;s de rap i hip hop, i a la gent del punk que hi ha aqu&iacute; li va costar, per&ograve; vam acabar incorporant-ho a les nostres festes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Abans deies que va ser a partir del 15-M quan va comen&ccedil;ar a haver-hi m&eacute;s vinculaci&oacute; amb el barri. Com vau viure aquest moment?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosaltres ven&iacute;em d'una crisi molt forta del zapatisme, i el sector m&eacute;s punk tamb&eacute; havia marxat, i quan arriba el 15-M est&agrave;vem molt fluixets com a Lokal. Per&ograve; va ser una gran alegria. Jo m'apropava amb molt respecte, i vaig veure que em tocava quedar-me una mica al marge, perqu&egrave; est&agrave;s molt acostumat a organitzar coses i ho vius d'una altra manera. Des de l'ambient llibertari i m&eacute;s activista molta gent va ser cr&iacute;tica i una mica xula respecte al 15-M, i a mi em molestava molt, perqu&egrave; vaig veure coses que no havia vist mai, i molta gent jove. Amb el 15-M vaig descobrir que nosaltres tamb&eacute; tenim vicis, i si veus que participen uns que no s&oacute;n els teus no t'agrada, hi ha una mena de compet&egrave;ncia activista que el 15-M va trencar. Ven&iacute;em de l'experi&egrave;ncia de l'Assemblea de Barcelona, d'okupar el banc a la Pla&ccedil;a Catalunya, i un sector molt polititzat i activista, que no est&agrave; malament, per&ograve; t&eacute; conseq&uuml;&egrave;ncies, molta gent no entrava. En canvi al 15-M la majoria de gent que tiraven del carro no eren aquests activistes, tot i que tamb&eacute; hi eren, i aix&ograve; va estar molt b&eacute;. Nosaltres quan ens hi vam posar va ser quan es va marxar de la pla&ccedil;a per tornar als barris. I d'all&ograve; queden coses que no s&oacute;n tan visibles com la pla&ccedil;a, perqu&egrave; ning&uacute; ha comptat la quantitat de col&middot;lectius, cooperatives o grups de teatre que van sortir d'all&agrave;. Aqu&iacute; al barri per exemple es va crear Prostitutes Indignades, i aix&ograve; mai havia passat. Potser coneixies alguna prostituta, per&ograve; mai t'havies trobat participant d'assemblees junts, i aix&ograve; es fruit del 15-M. Va ser una revoluci&oacute; cultural molt forta, i moltes coses, com tota la reacci&oacute; a la mort del Juan Andr&eacute;s sense el 15-M no hagu&eacute;s passat.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&egrave; va representar a nivell de barri que la policia mat&eacute;s a Juan Andr&eacute;s Ben&iacute;tez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al barri sempre han passat aquestes coses, per&ograve; va ser molt estrany. Aix&ograve; va ser un cap de setmana i el dilluns est&agrave;vem aqu&iacute; al Lokal amb la gent de Rereguarda en Moviment intentant esbrinar qu&egrave; havia passat, quan va arribar el Gerardo Ariza amb uns cartells que havia fet, i ens va dir que era amic seu. Ell que no era activista, va arribar aqu&iacute; desesperat i es va trobar un grup de gent organitzat i es va aferrar a aix&ograve;. Es deia que el Juan Andr&eacute;s era una empresari gai, per&ograve; era un petit comerciant que estava a la ru&iuml;na, i aix&ograve; li passa perqu&egrave; viu al Raval, perqu&egrave; si visqu&eacute;s al Gayxample seria molt dif&iacute;cil que pass&eacute;s. Autom&agrave;ticament aquesta lluita es va convertir en una prioritat. La primera manifestaci&oacute; per aquest tema va ser impressionant, perqu&egrave; vam sortir de la Rambla del Raval amb els pakis, les prostitutes, el col&middot;lectiu gai&hellip; Els que mai s'ajuntaven estaven all&agrave; tots junts i veient la import&agrave;ncia de fer-ho, perqu&egrave; podria haver-li passat a qualsevol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b8977e6-ba72-4097-b0b2-3ebf8a6f046d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El govern de Barcelona en Com&uacute; ha intentat dos cops guardonar-vos amb la medalla de la ciutat i l'heu rebutjat.</strong><a href="http://ellokal.org/carta-publica-del-lokal-un-raco-llibertari-al-raval-las-medallas-son-chapas-de-hojalata-la-polla-records/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'heu rebutjat</a>
    </p><p class="article-text">
        L'any passat m'ho van proposar a mi, per&ograve; qu&egrave; havia de fer jo? Jo no vull medalles i anar a l'Ajuntament a fer un gran discurs. Aquest any en canvi li van proposar al Lokal, i aleshores vam trobar que tamb&eacute; era bo parlar-ne. I has de ser elegant, no &eacute;s q&uuml;esti&oacute; de dir que quins cabrons per donar-te la medalla, perqu&egrave;s &eacute;s un gest afectiu, per&ograve; si no la volem tamb&eacute; est&agrave; b&eacute; dir-ho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aix&ograve; representa que sou un referent per la gent que est&agrave; governant la ciutat. Com ho viviu aix&ograve;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo estic una mica espantat, perqu&egrave; &eacute;s un moment molt complicat, i la gent simplifica quan en canvi aix&ograve; cada dia es complica m&eacute;s. Situar-te en aquest nou context &eacute;s un merder, perqu&egrave; a m&eacute;s s&oacute;n amics. La Gala Pin [regidora de Ciutat Vella] ve tant en tant aqu&iacute; a parlar, per&ograve; saps que no parles amb una companya, que ve a veure qu&egrave; hi ha. Aix&ograve; no em molesta. Ara b&eacute;, la instituci&oacute; sempre intenta agafar-te i que col&middot;laboris, com &eacute;s normal, perqu&egrave; elles s'ho creuen. Per&ograve; qualsevol cosa per nosaltres ha de ser des de l'autonomia, i el nostre objectiu &eacute;s autoorganitzar el barri, no que l'Ajuntament ho faci cada dia millor i tothom vagi a demanar-li coses. Ara b&eacute;, amb el tema dels desnonaments per exemple tenim un debat, perqu&egrave; hi ha qui els tira massa canya, i jo crec que dins de les possibilitats ho estan fent b&eacute;. I tamb&eacute; sabem que ens estan utilitzant, perqu&egrave; nosaltres fem de m&agrave; d'obra per parar els desnonaments i que l'administraci&oacute; despr&eacute;s pugui negociar, per&ograve; aix&iacute; a la fam&iacute;lia no la deixen al carrer. No som idiotes, ja ho sabem i ho acceptem.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per&ograve; no sempre &eacute;s aix&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s arriba el tema dels manters i la repressi&oacute; de la Gu&agrave;rdia Urbana i aqu&iacute; veus com se la colen. El que passa &eacute;s que es creen problemes com aquest o la vaga del metro i la gent que creia m&eacute;s en elles s'ha frustrat i est&agrave; dolguda, i aix&ograve; passa factura. Per&ograve; clar, no &eacute;s el meu cas, perqu&egrave; ja d&egrave;iem que qui podia esperar que fessin alguna cosa per exemple amb la Gu&agrave;rdia Urbana? Per&ograve; tamb&eacute; &eacute;s una oportunitat per fer segons quines coses. Per mantenir una actitud cr&iacute;tica i llibert&agrave;ria i des de fora hem d'anar mirant en cada cas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I a nivell de barri al Raval?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute; que s'est&agrave; aplicant a molts dels conflictes del barri &eacute;s que l'Ajuntament compri edificis, &eacute;s que ha passat a Can 60, a l'Espai de l'Immigrant o al Gimn&agrave;s Sant Pau, per&ograve; estan sentant un precedent molt complicat, perqu&egrave; llavors tothom esperar&agrave; que compri. Aleshores qu&egrave;? Si ens volen tancar El Lokal haurem de fer una campanya per qu&egrave; l'Ajuntament compri? No hauria de ser. El que passa &eacute;s que &eacute;s un moment complicat, ara ens trobem amb la gentrificaci&oacute; d'una manera que no era aix&iacute; ni el 92 amb els Jocs Ol&iacute;mpics. Jo tinc por perqu&egrave; veig que ara totes les m&agrave;fies del m&oacute;n estan aqu&iacute;, amb la pasta per davant i fent negocis especulatius. La nostra for&ccedil;a tamb&eacute; &eacute;s que si atures una venda un mes potser ja els hi has esguerrat un negoci de milers d'euros. Per&ograve; tot aquest panorama espanta molt, perqu&egrave; els que estan a l'Ajuntament ploren tot el dia perqu&egrave; tothom els passa factura i s&oacute;n minoria, la gent tampoc estem tan organitzats com sembla, i els poders reals van a la seva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plantejaves que la gent que creia en un canvi radical s'ha frustrat. Creus que acaba sent m&eacute;s f&agrave;cil relacionar-te amb la instituci&oacute; des d'una perspectiva llibert&agrave;ria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Per mi la perspectiva llibert&agrave;ria &eacute;s no apalancar-te, q&uuml;estionar i q&uuml;estionar-te i no anar donant lli&ccedil;ons de profeta. Per mi &eacute;s un bon lloc des del qual situar-te. Hi ha qui em diu que s&oacute;c massa estricte, per&ograve; per mi per exemple el tema de votar &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; superior, i ja no li dic a ning&uacute; si ha de fer-ho o no, per&ograve; jo no puc. Les que estan a l'Ajuntament em pregunten si ni ara votar&eacute;, per&ograve; cal desmitificar-ho, l'important &eacute;s qu&egrave; passa despr&eacute;s, qu&egrave; fan elles i qu&egrave; fem nosaltres. A nivell de grups aut&ograve;noms i espais tampoc estem per tirar coets, i per mi la prioritat &eacute;s que aix&ograve; funcioni. I &eacute;s una forma de mirar-ho que tamb&eacute; m'&eacute;s c&ograve;mode, perqu&egrave; veig que la gent ho est&agrave; passant malament. La gent s'ho ha cregut massa, s'ha potenciat una euf&ograve;ria amb el canvi pol&iacute;tic. A mi no em va agradar gens aquest discurs de &ldquo;farem fora els de dalt&rdquo;, perqu&egrave; pensava &ldquo;ja veureu&hellip;&rdquo;, i despr&eacute;s la gent s'ho creu i es frustra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parlaves de la gentrificaci&oacute; i deies que estem pitjor que al 92 amb els Jocs Ol&iacute;mpics.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fafcb175-9c75-45d7-9857-8aeaa7a85e6b_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Jo ho visc aix&iacute;, veig que la magnitud &eacute;s molt m&eacute;s gran i la din&agrave;mica &eacute;s mundial. Aquesta idea del turisme com una ind&uacute;stria extractiva que t'expulsa no era aix&iacute;. No tenies un pis de propietat, per&ograve; al Raval sempre podies trobar un pis. L'altra dia una senyora em deia que aqu&iacute; no volia venir ning&uacute;, i als que hem aguantat tota la vida, hem aguantat tota la merda, ara ens faran fora. Abans molta gent no volia venir al Lokal perqu&egrave; trobaven que el carrer de la Cera era perill&oacute;s, i ara resulta que estan fent fora la gent del barri. I a m&eacute;s ho vius amb impot&egrave;ncia, perqu&egrave; t'has d'enfrontar a un poder tan gran com &eacute;s el lobby immobiliari i hoteler. Per&ograve; s'ha de fer. Aquesta lluita &eacute;s eterna, per&ograve; sento que &eacute;s un moment molt delicat pel barri, ens juguem molt.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; s'ha de dir que molta gent va criticar l'arribada de migrants al barri, per&ograve; ens van salvar. Si la gentrificaci&oacute; del Raval arriba m&eacute;s tard del previst &eacute;s gr&agrave;cies als immigrants. Tot estava previst perqu&egrave; vingu&eacute;s la gent de pasta, per&ograve; aquesta gent que gentrifica no vol viure al costat d'un paki o un marroqu&iacute;, i van arribar sense que ning&uacute; ho esper&eacute;s, van revifar el comer&ccedil; del barri, fer vida&hellip; O sigui que no tot est&agrave; escrit, passen coses inesperades. I tamb&eacute; crec que &eacute;s tan forta l'ofensiva que tamb&eacute; provoca que gent que mai a la vida faria coses amb nosaltres, la tinguem de companys o companyes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I avui com &eacute;s aquesta conviv&egrave;ncia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Els xavals fills de fam&iacute;lies immigrants, que han nascut aqu&iacute; o han estudiat aqu&iacute;, jo veig que els hi agrada el barri, que tenen la identitat, a la seva manera per&ograve; com la sento jo, d'un barri rebel, que hi pots fer coses&hellip; Aix&ograve; em fa confiar. A Barcelona i concretament al Raval ha passat moltes vegades a la hist&ograve;ria que quan ens han volgut fer fora no ha estat tan f&agrave;cil, i aix&ograve; no &eacute;s casual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per qu&egrave; creus que heu aguantat aquests 30 anys?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gent li t&eacute; molt d'afecte al Lokal, i crec que t&eacute; a veure amb que nosaltres mai hem volgut ser un model. Hem anat fent i, per exemple, no volem subvencions, per&ograve; al que les demana no li diem que &eacute;s un tra&iuml;dor ni molt menys. &Eacute;s evident que aix&ograve; t&eacute; conseq&uuml;&egrave;ncies, per&ograve; la gent &eacute;s prou gran per valorar les seves decisions. Hem tingut la sort que amb aquesta actitud la gent es relaciona millor amb tu, et valora, i si tens un problema et d&oacute;na un cop de m&agrave;. Tamb&eacute; &eacute;s veritat que hi ha hagut moments en qu&egrave; El Lokal ha estat molt fluix, per&ograve; en altres ha estat m&eacute;s actiu, molt en relaci&oacute; al que passa. Per exemple, amb la campanya per la insubmissi&oacute;, nosaltres &eacute;rem antimiltaristes i ja ens coneix&iacute;em i ens valor&agrave;vem amb la gent del MOC [Moviment d'Objecci&oacute; de Consci&egrave;ncia], que per la majoria d'anarkos eren els hippies cristians menjaflors. Aqu&iacute; es va formar el CAMPI [Col&middot;lectiu Antimilitarista Pro Insubmissi&oacute;] i vam gravar la cinta Rock Antimili, perqu&egrave; en el m&oacute;n de punk tots eren insubmisos. Amb la cinta vam treure un munt de pasta, i tamb&eacute; vam donar per advocats que portaven casos de gent del MOC. Tampoc &eacute;s que aqu&iacute; ho f&eacute;ssim tot, per&ograve; mai deies que no, sempre intentaves donar un cop de m&agrave;. I aqu&iacute; han sorgit molts col&middot;lectius, perqu&egrave; ja tenies una estructura, i feies un cinta, o un CD, o un llibre&hellip; &Uacute;ltimament ens hem especialitzat m&eacute;s en infraestructura per als moviments, i tenim per exemple meg&agrave;fons per qualsevol que vingui perqu&egrave; vol muntar una manifestaci&oacute;. O paelles grans, que abans nom&eacute;s les tenia la UGT o el PSC, la gent no en tenia, i nosaltres ara en tenim tres i les deixem cada cap de setmana. Aix&ograve; a tothom li sembla molt b&eacute;, per&ograve; la gent no ho fa, i intentem fer pedagogia, per&ograve; a vegades tamb&eacute; et trobes que la gent no ho cuida&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/gentrificacio-raval-previst-gracies-immigrants_128_3373442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33fce391-5412-4cfd-9bb3-fe4eacf7b117_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243730" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33fce391-5412-4cfd-9bb3-fe4eacf7b117_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243730" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA["Si la gentrificació del Raval arriba més tard del previst és gràcies als immigrants"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33fce391-5412-4cfd-9bb3-fe4eacf7b117_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Raval,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entitats veïnals portaran a Antifrau el projecte d'un hotel de luxe a les Drassanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/portaran-antifrau-ada-colau-paralitzar_1_3391021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58a80e74-578a-40cb-a673-3be5ab3fe981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entitats veïnals portaran a Antifrau el projecte d&#039;un hotel de luxe a les Drassanes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Plataforma Salvem Drassanes i la FAVB alerten de "males praxis" i "irregularitats" detectades en la tramitació de l'hotel Praktik Drassanes</p><p class="subtitle">Els veïns recorden que no és un cas aïllat i insten a Antifrau que investigui "les ombres" que planen sobre el serveis d'urbanisme de l'Ajuntament</p></div><p class="article-text">
        Salvem Drassanes, la Plataforma ve&iuml;nal que s'oposa a la construcci&oacute; d'un hotel de luxe al Raval, ha comparegut junt amb la Federaci&oacute; d'Associacions de Ve&iuml;ns de Barcelona (FAVB) aquest migdia a la seu de la Sindicatura de Greuges per denunciar les que considera greus irregularitats en l'expedient urban&iacute;stic per la <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Barcelona-Generalitat-proteccio-muralla-Drassanes_0_572892927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construcci&oacute; de l'hotel Praktik</a>. L'Ajuntament de Barcelona va rec&oacute;rrer a la Generalitat per paralitzar l'hotel per mitj&agrave; de la protecci&oacute; patrimonial de les Drassanes, per&ograve; <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Generalitat-lestrategia-lAjuntament-Barcelona-paralitzar_0_573593395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Govern va frenar l'estrat&egrave;gia del consistori</a>.
    </p><p class="article-text">
        L'entitat ve&iuml;nal ha instat la intervenci&oacute; de la S&iacute;ndica de Greuges per la falta de documentaci&oacute; en l'expedient i ha demanat que l'Oficina Antifrau obri una investigaci&oacute; per esbrinar les possibles irregularitats que al seu entendre hauria com&egrave;s l'Ajuntament de Barcelona en la tramitaci&oacute; de l'hotel. La s&iacute;ndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpci&oacute; Vil&agrave; ha adm&egrave;s a tr&agrave;mit la queixa presentada pels ve&iuml;ns i sol&middot;licitar&agrave; informaci&oacute; al consistori.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salvem Drassanes el passat 5 d'abril va presentar una reclamaci&oacute; a l'Ajuntament per consultar el conjunt de l'expedient urban&iacute;stic de l'hotel de luxe promogut per Jose Maria Tr&eacute;nor L&ouml;wenstein, marqu&egrave;s de Cerdanyola del Vall&egrave;s. En concret, els ve&iuml;ns denuncien l'abs&egrave;ncia de tres documents que haurien motivat un nou planejament urban&iacute;stic.
    </p><p class="article-text">
        Aquests documents&nbsp;s&oacute;n l'aprovaci&oacute; inicial de reparcel&middot;laci&oacute; de solars, la Justificaci&oacute; feta pel Servei de Planejament del trasp&agrave;s de 615 metres quadrats de sostre que amplia el volum de l'edifici i la modificaci&oacute; dels criteris d'aprofitament urban&iacute;stic que fixa&nbsp;que l'Ajuntament hauria de rebre l'equivalent econ&ograve;mic del 10% de l'aprofitament urban&iacute;stic.
    </p><p class="article-text">
        El passat 5 d'abril l'assessor jur&iacute;dic de Salvem Drassanes va presentar una reclamaci&oacute; a l'Ajuntament de Barcelona, BAGURSA i la Direcci&oacute; de Gesti&oacute; del S&ograve;l a trav&eacute;s de la comissi&oacute; de Garantia del Dret a l'Acc&eacute;s a la Informaci&oacute; P&uacute;blica (GAIP) per exigir poder consultar&nbsp;aquesta documentaci&oacute;. &ldquo;La resposta l'hem rebuda fa poc i diu que els documents no estan o no s&oacute;n necessaris&rdquo;, ha explicat Anna Moreno, que detalla com la resposta donada pels Serveis Urban&iacute;stics de l'Ajuntament&nbsp;ha estat signada &ldquo;pels&nbsp;mateixos t&egrave;cnics que van dir en el seu dia que els documents no eren necessaris&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Plataforma ha explicat que des de finals del mes de febrer tenen demanada una reuni&oacute; amb la tinenta d'alcaldia d'Ecologia i Urbanisme de l'Ajuntament de Barcelona, Janet Sanz, per&ograve; que aquesta trobada per exposar-li les irregularitats detectades sobre l'expedient administratiu no s'ha pogut fer. Consultat per aquest mitj&agrave;, el consistori no ha volgut fer aclariments respecte a la citada reuni&oacute; o les peticions adre&ccedil;ades per Salvem Drassanes i la FAVB.
    </p><p class="article-text">
        Per altra banda, tamb&eacute;&nbsp;han informat que a principis del mes de mar&ccedil; tenien concertada una reuni&oacute; amb el regidor d'Arquitectura, Paisatge i Patrimoni, Daniel M&ograve;dul, per&ograve; que aquest va excusar la seva abs&egrave;ncia instants abans de celebrar-se la reuni&oacute;. Salvem Drassanes&nbsp;ha recordat les manifestacions de M&ograve;dul favorables al projecte d'hotel de luxe al districte de Ciutat Vella. &ldquo;Li demanar&iacute;em que revisi els actes administratius de l'expedient, que reconegui el conjunt d'irregularitats comeses i que &eacute;s un projecte d'agressi&oacute; urban&iacute;stica al barri&rdquo;, han rememorat.
    </p><p class="article-text">
        La FAVB ha apuntat la necessitat d'investigar el procediment administratiu perqu&egrave; hi detecten &ldquo;ombres sobre el serveis d'urbanisme de l'ajuntament, no &eacute;s un element a&iuml;llat&rdquo;. A m&eacute;s, adverteixen de la necessitat d'aclarir aquestes &ldquo;males praxis o irregularitats&rdquo; fent refer&egrave;ncia a les repercussions que pel Raval tindria la construcci&oacute; de l'hotel. &ldquo;Son terrenys que haurien d'haver servit pel b&eacute; del barri i el seu ve&iuml;nat i que es troba en mans privades&rdquo;, ha destacat el president de la FAVB, David Bondia.&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/cercavila-Ciutat-Vella-lluitar-gentrificacio_0_589341121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Els ve&iuml;ns del barri han expressat en diverses ocasions el seu rebuig a l'hotel</a> i el proper 25 de maig convocaran una assemblea oberta de ve&iuml;ns.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/portaran-antifrau-ada-colau-paralitzar_1_3391021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2017 16:41:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58a80e74-578a-40cb-a673-3be5ab3fe981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243609" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58a80e74-578a-40cb-a673-3be5ab3fe981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243609" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Entitats veïnals portaran a Antifrau el projecte d'un hotel de luxe a les Drassanes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58a80e74-578a-40cb-a673-3be5ab3fe981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hoteles,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quan una promotora immobiliària compra el teu edifici i et vol fer fora de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/victimes-gentrificacio-barcelona-despres-compres_1_3472609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32f2fd71-0b48-40d1-8c7f-c91f549fa869_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quan una promotora immobiliària compra el teu edifici i et vol fer fora de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'empresa Vauras Investment comunica a les famílies del carrer Leiva 37 que no renovarà els seus lloguers</p><p class="subtitle">La PAH denuncia que la compra de finques senceres surt "molt barata" per la reforma de la llei d'arrendaments urbans del PP</p><p class="subtitle">L'Ajuntament de Barcelona vigila les pràctiques dels fons d'inversió per evitar possibles casos de 'mobbing' immobiliari</p></div><p class="article-text">
        La Daniela torna un dia m&eacute;s a casa. A l'entrada del seu edifici, al carrer Leiva 37 del barri de Sants de Barcelona, un vigilant de seguretat mira d'un costat a un altre del carrer. Vetlla per la preservaci&oacute; dels dotze habitatges del bloc. L'empresa Vauras Investment, amb seu a la capital catalana i dedicada a la promoci&oacute; immobili&agrave;ria, ha comprat tots els pisos i ha comunicat als inquilins que no renovar&agrave; els seus contractes de lloguer.
    </p><p class="article-text">
        Els lloguers de la Daniela i de la resta d'inquilins finalitzen entre juny i novembre. Hi ha cinc fam&iacute;lies sota pr&ograve;rroga d'un any en el seu contracte i quatre amb un de renda antiga, una d'elles amb m&eacute;s de dues d&egrave;cades a Leiva 37. El BBVA els va anunciar a principis d'any que els deixava de cobrar els lloguers i al llarg del passat mes de febrer van anar rebent cartes de Vauras Investment, en qu&egrave; se'ls deia que els seus contractes no serien renovats.
    </p><p class="article-text">
        Davant aquest fet, la Daniela i la seva parella van buscar un lloguer similar al del seu &agrave;tic de 75 metres quadrats al barri de Sants. Fins i tot van preguntar a l'empresa sobre l'adquisici&oacute; o la renovaci&oacute; del lloguer de les seves actuals cases, al que asseguren que Vauras va contestar: &ldquo;Els pisos ara ja no estarien al seu abast&rdquo;. Aquest mitj&agrave; no ha obtingut resposta dels correus i trucades realitzades a Vauras Investment.
    </p><p class="article-text">
        El cas de la Daniela i els ve&iuml;ns del carrer Leiva no &eacute;s &uacute;nic a Barcelona: la hist&ograve;ria es repeteix, com a m&iacute;nim i amb altres empreses, en finques dels carrers Lancaster, Lleida o Bartomeu. Diverses companyies estan comprant immobles sencers a la ciutat, amb inquilins amb contracte de lloguer vigent, a l'espera que caduquin per poder tornar a llogar o revendre'ls a preus m&eacute;s elevats.
    </p><p class="article-text">
        La mec&agrave;nica dels promotors immobiliaris es repeteix en la majoria de finques: els ve&iuml;ns, en general, no tenen la menor idea de l'operaci&oacute; fins que aquesta ja est&agrave; molt avan&ccedil;ada, tot i que les empreses adquireixen els blocs sencers amb els inquilins residint encara en ells. El dest&iacute; dels pisos, encara que estiguin situats en barris treballadors, com el cas de Leiva, &eacute;s un comprador o inquilins de m&eacute;s poder adquisitiu, tant de l'estat com de l'estranger.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e7bbfdb-ddb9-4e60-8df3-827131db55ad_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Quan la Daniela i els seus ve&iuml;ns van anar a buscar un altre pis es van trobar amb la <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/pressio-turistica-lloguer-Barcelona-historic_0_543845865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bombolla del lloguer que viu Barcelona.</a>&nbsp;En&nbsp;no trobar res per sota dels 1.200 euros -el lloguer mitj&agrave; a Leiva 37 rondava els 800 euros-, els inquilins del bloc de Leiva es van unir i van decidir acudir a la PAH de Barcelona amb seu, casualment, a la vorera de davant de l'immoble de Leiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fa uns mesos que arriben casos a la plataforma com el de Leiva, per&ograve; ara s'estan intensificant. Per sort, els ve&iuml;ns s'estan organitzant&rdquo;, valora el portaveu de la PAH, Carlos Mac&iacute;as. L'activista assenyala al Govern central. &ldquo;El que obre la porta a totes les situacions que es viuen ara mateix a la ciutat &eacute;s l'&uacute;ltima reforma de la Llei d'Arrendaments Urbans [LAU]&rdquo;, assegura.
    </p><p class="article-text">
        Mac&iacute;as explica que el canvi legislatiu permet al comprador d'una propietat sencera rescindir els contractes de lloguer donant nom&eacute;s tres mesos de pr&ograve;rroga si els contractes no estan formalitzats en el registre de la propietat -una pr&agrave;ctica que no sempre es d&oacute;na. &ldquo;La LAU aprovada pel PP fa molt barata la compra de blocs sencers&rdquo;, afegeix. Mac&iacute;as alerta a m&eacute;s del perill que pr&agrave;ctiques com la dels fons i promotors a Barcelona s'estenguin a altres grans ciutats.
    </p><p class="article-text">
        Igual que els ve&iuml;ns de Leiva, el portaveu de la PAH considera que l'Ajuntament t&eacute; diverses opcions: revocar la compra i fer c&agrave;lculs per adquirir el bloc o intentar una mediaci&oacute; amb el nou propietari. Per la seva banda, la regidora de Ciutat Vella (on hi ha dos immobles adquirits per fons d'inversi&oacute;), Gala Pin, es mostra poc optimista dels resultats de les trobades. &ldquo;No volen negociar&rdquo;, afligeix Pin. L'Ajuntament ha denunciat els m&egrave;todes d'algunes d'aquestes firmes i el missatge &eacute;s que &ldquo;no es permetr&agrave;&rdquo; cap situaci&oacute; de 'mobbing'&nbsp;en els immobles de la ciutat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/824be00b-eed7-4246-9a80-4e797e9c0f81_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Com a mostra del tarann&agrave; dels grups d'inversi&oacute;, un bot&oacute;: Pin es va embrancar fa uns dies <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/concejala-Barcelona-empresario-inmobiliario-especulacion_0_627138036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una tensa discussi&oacute; en directe a TV3 amb un dels responsables d'una de les empreses inversores a Barcelona</a>, MK Premium. El treballador citava com &ldquo;infundades&rdquo; les acusacions -fetes des de la PAH i tamb&eacute; des de l'Ajuntament- de coacci&oacute; als ve&iuml;ns en les seves operacions.
    </p><p class="article-text">
        Les coaccions, mitjan&ccedil;ant la pres&egrave;ncia de vigil&agrave;ncia privada o mitjan&ccedil;ant l'oferiment de sumes de diners &ldquo;depenent del perfil de l'inquil&iacute;&rdquo; -va asseverar Gala Pin en el seu cara a cara amb MK Premium- per abandonar contractes de lloguer vigents, les reconeixen els ve&iuml;ns consultats per aquest mitj&agrave; en el bloc de Leiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pens&agrave;vem que tot aix&ograve;, un proc&eacute;s de gentrificaci&oacute; aix&iacute;, ens afectaria, vivint tan lluny del centre&rdquo;, comenta ara la Daniela, que valora com l'experi&egrave;ncia en les pr&ograve;pies carns de la compra vertical ha servit als ve&iuml;ns de Leiva per articular una lluita comunit&agrave;ria. &ldquo;Per sort gr&agrave;cies a aix&ograve; ens hem unit, malgrat ser gent molt diversa: gent gran, petits, d'aqu&iacute; d'all&agrave;. I donarem&nbsp;guerra&rdquo;, rasa aquesta ve&iuml;na.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/victimes-gentrificacio-barcelona-despres-compres_1_3472609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/32f2fd71-0b48-40d1-8c7f-c91f549fa869_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="974732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/32f2fd71-0b48-40d1-8c7f-c91f549fa869_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="974732" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Quan una promotora immobiliària compra el teu edifici i et vol fer fora de casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/32f2fd71-0b48-40d1-8c7f-c91f549fa869_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificació,Emergencias,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colau suspèn durant un any les llicències comercials al voltant del mercat de Sant Antoni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/colau-llicencies-comercials-sant-antoni_1_3555660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d564c7d-863b-4488-93db-43a5503e7390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colau suspèn durant un any les llicències comercials al voltant del mercat de Sant Antoni"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consistori elabora un Pla d'Usos per ordenar les activitats entorn al mercat que, després de vuit anys d'obres, obrirà de nou aquest 2017</p></div><p class="article-text">
        <span id="edi-body"></span>No hi haur&agrave; noves botigues de souvenirs, orxateries, cellers ni comer&ccedil;os alimentaris al voltant del mercat de Sant Antoni. Almenys durant un any. Aix&iacute; ho ha comunicat aquest dilluns l'Ajuntament de Barcelona, que ha susp&egrave;s durant aquest per&iacute;ode la concessi&oacute; de noves llic&egrave;ncies comercials a la zona annexa a l'immoble amb l'objectiu de &ldquo;protegir el comer&ccedil; local&rdquo; i evitar la &ldquo;massificaci&oacute; tur&iacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute; de llic&egrave;ncies al voltant del mercat de Sant Antoni se suma a la que ja va portar a terme el consistori <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-licencias-turismo-Ciutat-Vella_0_569393304.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fa uns mesos al districte ve&iacute;, Ciutat Vella</a>, tamb&eacute; amb l'objectiu de revisar els usos del comer&ccedil; davant la pressi&oacute; del turisme.
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute; afectar&agrave; un radi de dues illes a la zona en la qual s'ubica el mercat (carrers de Sep&uacute;lveda, Casanova, Marqu&egrave;s de Campo Sagrado, Cal&agrave;bria, ronda de Sant Antoni, de Sant Pau i avinguda del Paral&middot;lel) i perseguir&agrave; &ldquo;garantir tots els serveis a la zona&rdquo; mentre el consistori elabora un Pla d'Usos espec&iacute;fic per a ordenar les activitats entorn a l'espai.
    </p><p class="article-text">
        La congelaci&oacute; de llic&egrave;ncies anunciada per l'Ajuntament no permetr&agrave; a la zona nous establiments dedicats a l'espectacle, ni tampoc locals de restauraci&oacute;, joc, cellers, comer&ccedil;os alimentaris amb degustaci&oacute;, gelateries o menjars preparats. Tampoc s'admetran locals per a la venda de productes destinats als turistes.
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute; no afectar&agrave;, aix&ograve; s&iacute;, a les activitats previstes en el recinte de l'interior del mercat, ja que estan sotmeses a un r&egrave;gim espec&iacute;fic regulat per l'Institut Municipal de Mercats de Barcelona (IMMB) mitjan&ccedil;ant concessions administratives. El c&egrave;ntric mercat de Sant Antoni (ubicat al districte de l'Eixample) tornar&agrave; a obrir les seves portes a finals de 2017, despr&eacute;s de vuit anys d'obres.
    </p><h3 class="article-text">Reivindicaci&oacute; ve&iuml;nal</h3><p class="article-text">
        El consistori ha explicat que la mesura pret&eacute;n garantir que &ldquo;el comer&ccedil; de proximitat tingui oportunitats&rdquo; per&ograve; tamb&eacute; assegurar que hi hagi una &ldquo;bona conviv&egrave;ncia amb el barri&rdquo;. La decisi&oacute; del consistori pren el testimoni dels ve&iuml;ns, que porten <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vecinos-Barcelona-Rambla-masificacion-turistica_0_606489470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mesos reivindicant l'equipament com un lloc per al barri</a> davant la por que el nou mercat convert&iacute;s la zona en un espai saturada.
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, les reaccions al pla del consistori no han trigat a arribar. Grups com Ciutadans han criticat la congelaci&oacute; de llic&egrave;ncies per part de l'Ajuntament, argumentant que la suspensi&oacute; perjudicar&agrave; &ldquo;la creaci&oacute; d'ocupaci&oacute; i l'economia del barri&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/colau-llicencies-comercials-sant-antoni_1_3555660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Feb 2017 15:03:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d564c7d-863b-4488-93db-43a5503e7390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d564c7d-863b-4488-93db-43a5503e7390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Colau suspèn durant un any les llicències comercials al voltant del mercat de Sant Antoni]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d564c7d-863b-4488-93db-43a5503e7390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ajuntament de Barcelona,Turismo,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En turisme, la 'marca', o la fas tu o te la fa el mercat"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/turisme-mercatla-generalitat-centralisme-administracions_128_3595805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3eb59d8-1199-43b7-aca7-42c7fc44d5dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En turisme, la &#039;marca&#039;, o la fas tu o te la fa el mercat&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agustí Colom, regidor de Turisme de Barcelona, recupera el 'Marca Barcelona' perquè entén que la promoció ha de ser una aliada pel seu Govern</p><p class="subtitle">"La Generalitat peca entorn del turisme d'un centralisme que critica a altres administracions", diu Colom, que reclama més autonomia als ens locals</p><p class="subtitle">"Als mateixos turistes els preocupa la legalitat del lloc on s'allotgen", diu el regidor sobre la lluita contra els pisos turístics il·legals del consistori</p></div><p class="article-text">
        Barcelona est&agrave; doblement concorreguda. Al tr&agrave;nsit perenne de visitants pels carrers de la ciutat, s'hi sumen les riuades de banderes independentistes que passegen en suport a l'expresident Mas i les exconselleres Irene Rigau i Joana Ortega, que han estat <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/Artur-juez-responsable_0_609639102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jutjats pel passat 9-N</a>.
    </p><p class="article-text">
        El regidor de Turisme de l'Ajuntament de Barcelona, Agust&iacute; Colom, no pot fer-hi res davant d'aquesta visita puntual, que compta prop de 150 autocars de persones vingudes d'arreu de Catalunya. A ell i al Govern de Barcelona els interessa un altre tipus de visita: la dels turistes. Aquells que es desplacen sense atendre l'estaci&oacute; de l'any i que v&eacute;nen de tot el m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La massificaci&oacute; tur&iacute;stica de Barcelona &eacute;s un dels cavalls de batalla de l'executiu de Colau des de l'inici de la seva etapa al consistori de la capital catalana. La pressi&oacute; de visitants a Barcelona va <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/pressio-turistica-lloguer-Barcelona-historic_0_543845865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disparar el preu dels lloguers l'estiu passat</a> i amena&ccedil;ava <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Mobbing-immobiliari-gentrificacio-moratoria-Colau_0_443756640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguir deteriorant els barris de la ciutat</a> si no hi havia una resposta contundent.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta resposta del consistori s'ha tradu&iuml;t en un <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Barcelona-sancionara-pisos-illegals-euros_0_546645439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pla de xoc per lluitar contra els allotjaments tur&iacute;stics il&middot;legals</a>, a m&eacute;s de l'aprovaci&oacute; d'un <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/suspensio-llicencies-Gracia-converses-dallotjaments_0_597390525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pla Especial Urban&iacute;stic d&rsquo;Allotjaments Tur&iacute;stics (PEUAT)</a> i la posada en funcionament del Pla Estrat&egrave;gic de Turisme de Barcelona 2016-2020, un text que ha de marcar les l&iacute;nies mestres de la relaci&oacute; del turisme amb la ciutat. L'objectiu del pla passa per aplicar una fiscalitat m&eacute;s impositiva i instaurar la idea que Barcelona &ldquo;no viu una realitat homog&egrave;nia&rdquo; &ndash;diu Colom&ndash; respecte al turisme. Solucions diverses per a problemes diversos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un any i mig despr&eacute;s de la morat&ograve;ria, ha canviat la relaci&oacute; de Barcelona amb el turisme?</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Colau-dificil-combate-burbuja-hotelera_0_436757348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">morat&ograve;ria</a>
    </p><p class="article-text">
        Barcelona &eacute;s una destinaci&oacute; tur&iacute;stica, constru&iuml;da amb el turisme. Per&ograve; &eacute;s una gran ciutat a la vegada, que exigeix una pluralitat d'usos. A Barcelona han de conversar un espai residencial, un d'econ&ograve;mic/comercial i un de tur&iacute;stic. I hem de ser capa&ccedil;os de mantenir aquest equilibri. Hem de ser capa&ccedil;os que sigui confortable per a qui hi viu per&ograve; que tamb&eacute; mantingui la seva singularitat, la seva <em>marca</em>, que segueixi tenint capacitat d'atracci&oacute;. No morir d'&egrave;xit &eacute;s el que necessita la ciutat. Com governar aquest turisme de masses? Mantenint l'atracci&oacute; per&ograve; a la vegada podent aprofitar el fet positiu que genera aquesta atracci&oacute;, amb un repartiment equitatiu, i disminuint-ne els impactes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D'acord a les &uacute;ltimes enquestes del bar&ograve;metre municipal, el turisme preocupa cada cop m&eacute;s. </strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Ada-Colau-eleccions-celebressin-registres_0_598090460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el turisme preocupa cada cop m&eacute;s</a>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, els ciutadans, de forma lliure, determinen que a Barcelona el segon problema &eacute;s el turisme. I va per barris: hi ha barris que &eacute;s el primer problema, directament. Per&ograve; a m&eacute;s, aquestes dades, tamb&eacute; alerten sobre els mateixos turistes, que valoren positivament la ciutat, amb un 8,6 de nota, per&ograve; a la vegada un 60% diuen que troben espais massa saturats. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parlava fa un moment de marca, Marca Barcelona. Es pot tendir a aquest decreixement, pel b&eacute; de la ciutat i dels mateixos visitants, utilitzant els mateixos termes que han provocat un turisme desmesurat?</strong><em>Marca Barcelona</em>
    </p><p class="article-text">
        A Barcelona durant molts anys l'activitat tur&iacute;stica consistia en la promoci&oacute; per la promoci&oacute;, i actualment ens centrem en la idea de 'governar el turisme'. La promoci&oacute; &eacute;s important, per&ograve; l'hem de fer governant-la i des de l'&agrave;mbit p&uacute;blic. Barcelona no pot deixar de fer promoci&oacute; des de l'&agrave;mbit p&uacute;blic...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per qu&egrave;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Des dels anys noranta la promoci&oacute; es fa des de Turisme de Barcelona, on conviuen &agrave;mbit p&uacute;blic i &agrave;mbit privat. Nosaltres creiem que ha tingut &egrave;xit mantenir aquest organisme... Per&ograve; en endavant ha de ser m&eacute;s el sector p&uacute;blic qui l'impulsi, aquesta promoci&oacute;. Perqu&egrave; sin&oacute; la <em>marca </em>te la fa el mercat; si no la fas tu, te la fan. Te la fa el sector privat. La promoci&oacute; avui &eacute;s una eina m&eacute;s de la governan&ccedil;a, ens ha d'ajudar a gestionar el turisme. No hem de buscar quantitat, sin&oacute; saber qui ve a la ciutat i per a qu&egrave;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Baixant a pol&iacute;tiques concretes. Recentment, s'aprovava el Pla Especial Urban&iacute;stic d&rsquo;Allotjaments Tur&iacute;stics (PEUAT), que ha deixat clara la divisi&oacute; del ple entre els partidaris de pol&iacute;tiques m&eacute;s flexibles o m&eacute;s restrictives en relaci&oacute; a la gesti&oacute; del turisme. </strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/consulta-fluixa-dallotjaments-turistics-Colau_0_602290132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;tiques m&eacute;s flexibles o m&eacute;s restrictives en relaci&oacute; a la gesti&oacute; del turisme</a>
    </p><p class="article-text">
        El gran guany que planteja el PEUAT, i que inicialment no estava a l'agenda de tots els grups, &eacute;s el reconeixement d'una Barcelona no homog&egrave;nia. Abans els debats eren de tot o res. I nosaltres vam fer un exercici de realisme: dins de la ciutat hi ha espais amb diferents problem&agrave;tiques. I al ple hi ha posicions que s&oacute;n m&eacute;s restrictives o m&eacute;s liberals, evidentment, per&ograve; la realitat tur&iacute;stica s'ha de moure en els dos termes. Ni escap&ccedil;arem tota l'activitat econ&ograve;mica ni tampoc pensarem que no tenim un problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aquest problema s'havia agreujat en els &uacute;ltims anys, precisament, per &ldquo;no actuar&rdquo;, van criticar vost&egrave;s en el seu moment.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del 2011 al 2015 havien crescut en 5.000 les places d'allotjament. Al juliol del 2015, en el moment de la morat&ograve;ria hotelera, hi havia llic&egrave;ncies en tr&agrave;mit que volien afegir prop de 15.000 places m&eacute;s: un creixement t&iacute;pic de bombolla. I la bombolla immobili&agrave;ria ens ha demostrat que les posicions liberals tenen alt&iacute;ssims costos socials. El PEUAT t&eacute; aquesta <em>finezza </em>d'actuar sobre el territori concret. Per&ograve; sobretot d'actuar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les negociacions amb els grups han estat airades per&ograve;.</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/consulta-fluixa-dallotjaments-turistics-Colau_0_602290132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">airades</a>
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; hem sortit refor&ccedil;ats perqu&egrave; aquesta <em>finezza </em>ens ha donat criteri. I aprovar el pla finalment &eacute;s una gran fita que demostra que trobem acords quan els necessitem; sobre el turisme actualment hi ha m&eacute;s coincid&egrave;ncies que fa un any i mig, amb els grups. El turisme a Barcelona ja no &eacute;s tot o res. Avui estem molt millor des del punt de vista del debat p&uacute;blic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77ab86ff-349c-4a5a-8aed-a803396ebeaf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al ple de Barcelona, pel que fa al PEUAT s'han arribat a acords, per&ograve; no est&agrave; tan clara aquesta entesa amb la Generalitat, on segueix el debat sobre la taxa tur&iacute;stica, per exemple. </strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Generalitat-reconeix-milions-deute-Barcelona_0_534396917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debat sobre la taxa tur&iacute;stica</a>
    </p><p class="article-text">
        Nosaltres ten&iacute;em un mandat de les comissions, que ens instaven a qu&egrave; l'Ajuntament obtingu&eacute;s de la Generalitat un retorn major de la taxa tur&iacute;stica; del 100% de la taxa, de fet. Nosaltres enten&iacute;em que Barcelona t&eacute; una taxa que, comparada amb la resta de ciutats europees, est&agrave; molt a la baixa. Vam aconseguir amb la Generalitat un conveni per una aportaci&oacute; extraordin&agrave;ria de 2 milions d'euros en aquest concepte el 2015, i l'hem tornat a aconseguir el 2016; un tema plantejat en altres mandats per&ograve; que no es va arribar a signar. D'un retorn del 33% del rendiment de la taxa, hem passat a un 45% de retorn.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, per&ograve; no s'ha aconseguit el retorn que es volia, de moment.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En aquest per&iacute;ode hi ha hagut una llei d'acompanyament dels pressupostos on la Generalitat ha obert tot l'impost. Nosaltres hem promogut, com a Ajuntament, oferint-ho amb grups afins com Catalunya S&iacute; Que es Pot, esmenes en la direcci&oacute; d'incrementar el retorn cap als Ajuntaments en general, un m&iacute;nim del 50%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aleshores, s'ha cedit respecte a aquell 100%?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;, hem obert la possibilitat amb les esmenes que, aquells Ajuntaments on l'impacte &eacute;s major, es pugui acordar un increment. En el cas de Barcelona &eacute;s espec&iacute;fic que aquest increment estigui situat en la mateixa llei i que la Generalitat ens habiliti a tenir un rec&agrave;rrec per a ser corresponsables pol&iacute;tics. Ara els diversos grups de la ciutat de Barcelona que volen aquest retorn &eacute;s moment que siguin transparents i ho traslladin a la Generalitat tamb&eacute;, per coher&egrave;ncia pol&iacute;tica. &Eacute;s la prova del cot&oacute;. Si tots s&oacute;n conseq&uuml;ents tindrem el canvi de llei i el retorn que deman&agrave;vem.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Altres negociacions que no han estat f&agrave;cils: l'hotel de Drasssanes que la Generalitat s'ha negat a revisar.</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Barcelona-Generalitat-proteccio-muralla-Drassanes_0_572892927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'hotel de Drasssanes que la Generalitat s'ha negat a revisar</a>
    </p><p class="article-text">
        En aquests moments la Generalitat no ha volgut actuar en inter&egrave;s de preservar l'espai patrimonial, &eacute;s una via sense recorregut de moment. Ara, amb els acords derivats del PEUAT se'n far&agrave; un estudi amb districte, Urbanisme i entitats, i pot haver-hi noves possibilitat. S'est&agrave; treballant i aquests processos reclamen discreci&oacute;, amb entitats i propietaris.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L'arribada de Jaume Collboni al govern ha fet canviar les gestions dins de la regidoria de Turisme?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L'arribada del PSC al govern ve precedida d'un acord on es va determinar el repartiment del cartip&agrave;s i els pactes program&agrave;tics. I aquests pactes expressats al document no canviaven les l&iacute;nies de la pol&iacute;tica tur&iacute;stica de la ciutat, que els regidors del PSC comparteixen. Jaume Collboni ha participat en el PEUAT i en el Pla Estrat&egrave;gic de Turisme, com a Govern.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre el Pla Estrat&egrave;gic de Turisme 2016-2020, un dels punts que ha aixecat polseguera medi&agrave;tica &eacute;s l'augment de la recaptaci&oacute;, revisant qu&egrave; deixen a la ciutat creuers, autobusos...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s un punt addicional, el de la fiscalitat. No &eacute;s central, perqu&egrave; el que guia el pla estrat&egrave;gic &eacute;s el turisme responsable, basat en diversos elements: l'impacte, com fer que el turisme sigui medioambiental sostenible, per&ograve; tamb&eacute; socialment sostenible. I tamb&eacute; just des d'un punt de vista laboral. El turisme ha sobreviscut b&eacute; la crisi per&ograve; les condicions laborals del sector no. En definitiva, la fiscalitat &eacute;s un instrument per&ograve; no un objectiu, ens serveix als objectius i no al rev&eacute;s. El que est&agrave; clar &eacute;s que quan el turisme repercuteix en despesa p&uacute;blica, ha d'implicar un retorn. Hem de millorar els comportaments del turisme. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dins d'aquests objectius hi ha la idea que l'Impost sobre B&eacute;ns Immobles (IBI) passi de ser residencial a empresarial en el cas que l'activitat que es porta a terme sigui tur&iacute;stica.  Com ser&agrave; aquest canvi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pla estrat&egrave;gic no arriba a concretar com farem segons quines pol&iacute;tiques, sin&oacute; que marca algunes prioritats. Sabem que l'Ajuntament no pot fixar impostos, nom&eacute;s taxes. Per&ograve; l'Ajuntament el que havia fet fins ara era lamentar-se i s'havia mantingut en la inacci&oacute;, i nosaltres &ndash;sols o acompanyats d'altres ajuntaments&ndash; tenim capacitat d'incidir en la modificaci&oacute; de lleis com la d'hisendes locals, una llei que a Espanya est&agrave; zero revisada. Com finan&ccedil;ar el finan&ccedil;ament local &eacute;s la ventafocs del finan&ccedil;ament, per sobre del mateix finan&ccedil;ament auton&ograve;mic.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit plantegem la necessitat d'una complicitat de les administracions, no &eacute;s un problema del m&oacute;n local nom&eacute;s. La idea darrere la modificaci&oacute; &eacute;s que si hi ha un canvi d'usos, hi ha d'haver un canvi de fiscalitat: si un pis deixa de ser residencial, deixa per tant de ser un dret com el de l'habitatge, perdent la seva funci&oacute; social, i passa a ser activitat econ&ograve;mica, pel que hi ha d'haver un canvi en la seva fiscalitat. Aquesta pol&iacute;tica eliminaria, per exemple, la compet&egrave;ncia deslleial. El desenvolupament del pla estrat&egrave;gic &eacute;s clar, anir&agrave; per aqu&iacute;, encara que impliqui canviar lleis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tamb&eacute; es vol revisar el lloguer d'habitacions. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En una primera versi&oacute; d'un reglament de la Generalitat &ndash;el que desenvolupa la llei de turisme&ndash; s'inclo&iuml;a el lloguer d'habitacions vacacionals i es deia que els ajuntaments tenien potestat per a regular. La segona versi&oacute; diu, en un mat&iacute;s que no compartim, que perqu&egrave; hi hagi un lloguer habitacional hi ha d'haver ordenan&ccedil;a que ho desplegui per&ograve; no se'ns possibilita incidir en el seu r&egrave;gim. Si el reglament prospera n'haurem de fer un nosaltres, sin&oacute; no hi hauria habitacions a la ciutat, i nosaltres ho port&agrave;vem al programa aix&ograve; dels <em>bed and breakfast</em>. Entenem que els ajuntaments, sobretot Barcelona amb la seva carta municipal, haurien de poder regular les habitacions i establir elements concrets sobre elles.
    </p><p class="article-text">
        Si Barcelona t&eacute; realitats tan diverses sobre turisme, imagina el territori catal&agrave; al complet: no podem tenir normatives tan uniformes. La Generalitat peca entorn del turisme d'un centralisme que despr&eacute;s critica a altres administracions; i, si estem en contra del centralisme estatal, per&ograve; al m&oacute;n municipal aquest es mant&eacute;... Nosaltres treballem en una ordenan&ccedil;a per executar el reglament per&ograve; voldr&iacute;em anar molt m&eacute;s enll&agrave;. Altres grans ciutats europees tenen capacitat superior a la de Barcelona en mat&egrave;ria de turisme, i tenen menys sensibilitat d'autogovern.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c84d80c0-34eb-4273-8fbc-06a7d8afa349_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Barcelona t&eacute; una manca de compet&egrave;ncies, per&ograve; hi ha altres pol&iacute;tiques que s&iacute; que depenen de l'Ajuntament que no han funcionat tampoc: ning&uacute; no es va acollir a la condonaci&oacute; de multes per pisos tur&iacute;stics il&middot;legals a Gr&agrave;cia. Quines conclusions n'extreuen?</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Barcelona-sancionara-pisos-illegals-euros_0_546645439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ning&uacute; no es va acollir a la condonaci&oacute; de multes per pisos tur&iacute;stics il&middot;legals a Gr&agrave;cia</a>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s evident que el lloguer de pisos tur&iacute;stics dona un rendiment molt superior respecte als pisos residencials. I que el pla pilot no tingui &egrave;xit es deu a dues raons: era un pla pilot i vol&iacute;em experimentar el districte, com una simple prova; i el pla es va avan&ccedil;ar en el seu moment en el temps. Quan es va aplicar, entre els propietaris no hi havia la convicci&oacute; que l'Ajuntament seria efica&ccedil; en detectar-los i posar multes que anirien creixent segons la reincid&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No nom&eacute;s s'ha multat a propietaris, tamb&eacute; a plataformes d'anunci de pisos tur&iacute;stics il&middot;legals. De fet, fa uns dies, una d'elles, Airbnb, va presentar una proposta a l'Ajuntament per &ldquo;combatre&rdquo; el turisme massiu i la vau considerar una &ldquo;presa de p&egrave;l&rdquo;.</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Barcelona-proposta-Ciutat-Vella-propietari_0_609989321.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proposta a l'Ajuntament per &ldquo;combatre&rdquo; el turisme massiu i la vau considerar una &ldquo;presa de p&egrave;l&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        Aquestes plataformes s&oacute;n monstres amb grans interessos, s&iacute;. Per&ograve; s&oacute;n empreses que el seu negoci no dep&egrave;n nom&eacute;s de la quantitat de lloguers, sin&oacute; tamb&eacute; de la seva imatge. Est&agrave; demostrat que els mateixos turistes volen tenir una visita amable, no volen trobar-se amb conflictes, i quan els hi demanem diuen que els hi preocupa la legalitat del lloc on s'allotgen: un pis il&middot;legal no els ofereix una prestaci&oacute; de qualitat. Les plataformes estan obligades a complir la llei i les sancions deterioren clarament la seva imatge.
    </p><p class="article-text">
        <strong>N'hi ha per&ograve; que s&oacute;n reincidents.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosaltres quan vam demanar que compl&iacute;ssim la norma dotze d'elles, el gruix s'hi van adequar. Amb la resta ha estat a poc a poc, per&ograve; en menys d'un any les empreses han comen&ccedil;at a disminuir la seva oferta. Airbnb, per exemple, ha passat &ndash;amb dades de novembre i desembre del 2016&ndash; d'oferir un 72% de pisos il&middot;legals a un 60%. Les mateixes empreses hi estan interessades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segueix sent un percentatge alt, es podr&agrave; eixugar m&eacute;s abans de l'estiu?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el pla de xoc que vam posar en marxa l'estiu del 2016, considerem tan importants els pisos tur&iacute;stics que han estat precintats com els que una vegada notificats han deixat d'exercir la pr&agrave;ctica il&middot;legal. Ara tenim un nombre d'expedients oberts que aniran donant resultats: confio que ben aviat tindrem una situaci&oacute; a Barcelona on les plataformes deixaran d'oferir pisos il&middot;legals.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Pla Estrat&egrave;gic pel Turisme contempla la creaci&oacute; d'Observatori de la Destinaci&oacute;, en comptes de l'Observatori del Turisme anunciat fa any i mig. Per qu&egrave; aquest canvi en la denominaci&oacute;?</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunya/trataremos-Sagrada-Familia-interlocutor-privilegiado_0_415059253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciat fa any i mig</a>
    </p><p class="article-text">
        L'Observatori ha estat concebut al final amb la necessitat d'una visi&oacute; m&eacute;s &agrave;mplia, perqu&egrave; el turisme no coneix fronteres de carrers. Per a un turista una localitzaci&oacute; a Hospitalet o a Badalona &eacute;s una visita a Barcelona. Per aix&ograve; treballem en el concepte Barcelona de forma molt m&eacute;s &agrave;mplia. L'Observatori de la Destinaci&oacute; pensa m&eacute;s en termes de demarcaci&oacute;. I per aix&ograve; tamb&eacute; s'est&agrave; treballant amb la Diputaci&oacute; per pensar en una Barcelona &agrave;mplia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De ben segur, aquest Observatori de la Destinaci&oacute; estudiar&agrave; la Sagrada Fam&iacute;lia i els seus efectes al barri. Per&ograve;, ser&agrave; aquest Ajuntament el primer que acabi amb les vacances fiscals del temple?</strong><a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Colau-vacances-fiscals-Sagrada-Familia_0_567993621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vacances fiscals del temple</a>
    </p><p class="article-text">
        Mantenim que la ciutat no pot tenir cap entitat o establiment amb tracte privilegiat, i que la llei &eacute;s per a tothom, amb les excepcions que corresponen; la Sagrada Fam&iacute;lia n'&eacute;s exemple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S'acabar&agrave; per&ograve; amb aquesta inacci&oacute; fiscal vers el temple?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La llic&egrave;ncia d'obres de la Sagrada Fam&iacute;lia no era vigent, estava emparada en actuacions del seu inici, condicions molt diferents de les d'ara. Per&ograve; aix&ograve; no vol dir que en diverses actuacions la Sagrada Fam&iacute;lia no hagi estat subjecte a normatives (seguretat o plans com bombers), per&ograve; la d'obres no existia en aquell moment. I segurament aquesta llic&egrave;ncia quan se sol&middot;liciti i es concedeixi per poder fer el pagament tindr&agrave; el mateix tractament de b&eacute;ns patrimonials de protecci&oacute; cultural que altres edificis similars. Sigui com sigui, el nostre gran repte amb el patronat, &eacute;s que la Sagrada Fam&iacute;lia formi part de la soluci&oacute;, que ens ajudin amb els problemes que es generen. Ning&uacute; pot entendre que la Sagrada Fam&iacute;lia ni tingui un paper m&eacute;s actiu, que s&iacute; que ha tingut en certs moments internalitzant les cues, per exemple. Per&ograve; est&agrave; clar que, com a operador, ha de participar m&eacute;s de les solucions.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/turisme-mercatla-generalitat-centralisme-administracions_128_3595805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c3eb59d8-1199-43b7-aca7-42c7fc44d5dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="223455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c3eb59d8-1199-43b7-aca7-42c7fc44d5dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223455" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["En turisme, la 'marca', o la fas tu o te la fa el mercat"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c3eb59d8-1199-43b7-aca7-42c7fc44d5dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Massificació turística,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gentrificació més enllà de Barcelona: l'expulsió dels veïns del Barri Vell de Girona causada pel turisme]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-els-barri-vell-girona_1_3655977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2dcb759-28a4-487b-a0bc-2cc1f18549c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gentrificació més enllà de Barcelona: l&#039;expulsió dels veïns del Barri Vell de Girona causada pel turisme"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nucli antic de la ciutat catalana pateix una 'substitució' veïnal que ha fet que en Manel, després de set anys vivint un espai cèntric, hagi hagut de marxar</p><p class="subtitle">Els habitatges turístics legals s'han disparat al Barri Vell de Girona des de 2008: de 2 a més de 200</p><p class="subtitle">L'Ajuntament segueix concedint llicències mentre la CUP posa sobre la taula els problemes d'un excés turístic, que van començar amb la gestió de Puigdemont</p></div><p class="article-text">
        El nucli antic de Girona &eacute;s un museu. Com a bon museu, el Barri Vell pateix una malaltia de lenta factura, atrau els turistes i escup els ve&iuml;ns. &ldquo;Girona ven pedra neta&rdquo;, comenta un resident. Per a <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Tot-ciutat-atractiva-turisme-lencareix_0_579192797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francesc Mu&ntilde;oz, expert en paisatge urb&agrave;, aquest proc&eacute;s s'englobaria sota el concepte d'urbanalitzaci&oacute;, l'homogene&iuml;tzaci&oacute; del paisatge urb&agrave; que provoca processos de gentrificaci&oacute;.</a> L'expulsi&oacute; dels ve&iuml;ns dels seus barris no &eacute;s un proc&eacute;s exclusiu de les grans capitals com Barcelona. &ldquo;El cas antic t&eacute; un rotllo Carcassona: familiar, endre&ccedil;at, mort. L'Ordenan&ccedil;a Municipal de Civilitat no permet roba als balcons, es mira amb lupa les fa&ccedil;anes. Fins i tot es determina l'hora de regar les plantes&rdquo;, comenta un altre ve&iacute;. Per&ograve; no sempre ha estat aix&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fa quinze anys, la zona d'origen medieval on s'aixeca el Barri Vell de Girona era <em>El xino</em>. L'espai on avui dia sonen flaixos de c&agrave;meres de turistes de forma incessant, i on les pedres llueixen el seu color crema com acabades de netejar, era un lloc cru. Segons comenten alguns ve&iuml;ns de la zona, l'arribada a l'alcaldia de Joaquim Nadal ho va canviar de forma esglaonada.
    </p><p class="article-text">
        Els seus longeus plans de transformaci&oacute; &ndash;va ser alcalde del 1979 al 2002, any en qu&egrave; va renunciar&ndash; han convertit el barri en un lloc &ldquo;endre&ccedil;at, segur i tradicional&rdquo;, comenta una ve&iuml;na d'un carrer contigu a la Catedral. I sembla que pulcritud de les parets afecta directament els preus de l'espai. Ja ho deia l'antrop&ograve;leg Manuel Delgado: &ldquo;Tot plegat &eacute;s una mena de decorat [en refer&egrave;ncia a Girona]. Un lloc per circular-hi turistes i ciutadans <em>guais</em>. Amb bars i botigues <em>guais</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al nucli antic de Girona tot sembla fet per a no ser tocat, com quan els pares s'entesten a muntar les maquetes als fills, i quan aquests volen jugar-hi... No, no, que la trencar&agrave;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>hype </em>giron&iacute; ha tingut conseq&uuml;&egrave;ncies. Ha provocat, entre altres coses, que el pis &ldquo;fet caldo&rdquo; que en Manel &ndash;nom fictici&ndash; va ocupar amb una companya al costat de la Universitat de Girona (UdG) fa set anys, i que ell mateix va restaurar &ndash;arribant a signar un contracte de cinc anys amb el propietari per aquest motiu, ara hagi estat comprat per un inversor andorr&agrave; per 1,5 milions d'euros. &ldquo;Del meu bloc a la catedral, o al rectorat, hi ha un minut&rdquo;, diu en Manel. Aix&ograve; explicaria l'exorbitant preu.
    </p><p class="article-text">
        El bar de davant de la UdG i els seus voltants s&oacute;n com el Camp Nou en un dia de partit: no hi cap una agulla. Just al costat hi t&eacute; &ndash;hi tenia&ndash; la casa en Manel, un bloc pel qual fins fa no res pagava 150 euros al mes gr&agrave;cies a un contracte que van firmar amb el propietari dos anys despr&eacute;s de l'ocupaci&oacute;, i que ara s'acaba; el propietari de l'edifici ha mort i els seus hereus han decidit posar l'espai a la venda. Quan en Manel hi va entrar, l'immoble no tenia ni tan sols lavabo. Tot s'ho han fet ells, en Manel i l'Ester, que hi han viscut a la seva bola des del 2009.
    </p><p class="article-text">
        Les pancartes que onegen als balcons el delaten... La resta de pisos del carrer tenen impol&middot;luta la fa&ccedil;ana. D'aqu&iacute; a poc, aquestes banderoles improvisades amb s&iacute;mbols ocupes deixaran de moure's pel vent: hi entraran a viure turistes.
    </p><p class="article-text">
        Segons en Manel, actiu a altres lluites de la ciutat, moviments especulatius com el que ha patit el seu immoble s&oacute;n comuns. Aix&iacute; ha funcionat la transformaci&oacute; del nucli antic de Girona. &ldquo;Una de dos: o &eacute;s pur afany especulatiu o els propietaris no poden reformar per falta de diners, i aleshores arriba la inversi&oacute; de fora. El resultat &eacute;s el mateix per&ograve;&rdquo;, comenta, rere una cervesa. Davant del bar on est&agrave; assegut, hi ha una immobili&agrave;ria amb els cartells en angl&egrave;s i en rus. No &eacute;s una excepci&oacute;. &ldquo;Cada vegada n'hi ha m&eacute;s&rdquo;, diu en Manel abans d'acomiadar-se. Marxa de pressa, est&agrave; arreglant quatre coses al nou pis de Salt on viuran ell i la seva fam&iacute;lia.
    </p><p class="article-text">
        L'ocupaci&oacute; d'en Manel no &eacute;s l'&uacute;nica que t&eacute; data de caducitat. A prop, el casal de joves, Quatre Rius, t&eacute; el temps comptat. Ocupat l'any 2013, l'espai &eacute;s una crida contra &ldquo;la ciutat aparador&rdquo; impulsada, segons diuen des del casal, pel govern liderat en el seu moment per Carles Puigdemont. Prop de la catedral nom&eacute;s sobreviuen tres ocupacions m&eacute;s, i alguns pisos de protecci&oacute; oficial atrotinats; la resta ja &eacute;s obra nova, preparada pel lloguer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21aaeefa-cdb9-4c6f-9400-f08adf358115_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Al barri vell un 13% dels apartaments s&oacute;n pisos tur&iacute;stics legals, segons fonts de la CUP-Crida per Girona. D'hotels i pensions, n'hi ha pocs. Tot i el volum, des de la CUP s'alerta que aquesta &eacute;s nom&eacute;s l'oferta reconeguda i que, fent una simple cerca als webs de pisos tur&iacute;stics, n'apareixen molts m&eacute;s dels que es poden comptar segons xifres oficials.
    </p><p class="article-text">
        Les dades facilitades per l'Ajuntament de Girona demostren que el creixement d'apartaments tur&iacute;stics a la capital ha estat exponencial. L'any 2008 nom&eacute;s hi havia dos pisos tur&iacute;stics a la ciutat. Fins al 2012 se'n van sumar un parell per any. En canvi, el 2013 es va concedir autoritzaci&oacute; per a 24 habitatges tur&iacute;stics; el 2014 van ser 65. L'any 2015 van sumar-se fins a 75 pisos m&eacute;s. L'any passat &ndash;amb dades fins abans de l'estiu&ndash; en van ser una trentena m&eacute;s. En total, m&eacute;s de 200 apartaments, la gran majoria al Barri Vell. Dit d'una altra manera, els pisos tur&iacute;stics a Girona s'han multiplicat per 100 en menys de deu anys.
    </p><p class="article-text">
        El fenomen ha estat r&agrave;pid, per&ograve; feia temps que es preveia. Alguns estudis &ndash;un d'ells de fa prop de deu anys tamb&eacute;, de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona&ndash; ja alertaven que el r&egrave;gim de tinen&ccedil;a de l&rsquo;habitatge a Girona era &ldquo;majorit&agrave;riament de compra&rdquo; i que en els darrers anys s'estava experiment un augment de preus, &ldquo;especialment en la zona del Barri Vell, sotm&egrave;s a un proc&eacute;s de gentrificaci&oacute;&rdquo;. L&rsquo;arribada de classes benestants, algunes d&rsquo;elles foranies, ha generat una &ldquo;substituci&oacute; residencial&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute; de la prov&iacute;ncia &eacute;s encara m&eacute;s impactant. Segons dades de Federatur, la federaci&oacute; catalana que agrupa les associacions d'apartaments tur&iacute;stics de Girona, Barcelona i Tarragona, a l'estiu del 2016 les comarques gironines tenien m&eacute;s de 22.000 habitatges d'&uacute;s tur&iacute;stic regularitzats, encap&ccedil;alant aix&iacute; el nombre de pisos destinats al lloguer a tot Catalunya. La Costa Brava, atractiu tur&iacute;stic de primer ordre, atrau inversors a la costa, i de retruc, tamb&eacute; a la capital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A Girona el turisme est&agrave; molt circumscrit al barri Vell&rdquo;, diu Lluc Salelles, regidor de la CUP a Girona, a prop de l'estaci&oacute; de tren, a uns carrers del nucli antic. El fet que nom&eacute;s el Barri Vell pateixi els efectes de l'expulsi&oacute; dels ve&iuml;ns no &eacute;s menor: el centre de Girona, delimitat per l'anomenat Passeig de la Muralla, el cam&iacute; de ronda de les antigues muralles carol&iacute;ngies, &eacute;s un lloc de pas y socialitzaci&oacute; obligat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e29cd4e-8a89-4dd8-9b5a-f44fd00e7c67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El grup de la CUP a Girona &eacute;s el que m&eacute;s ha criticat la situaci&oacute; en el ple giron&iacute;. De fet ara &eacute;s un dels objectius de la gesti&oacute; per aquest 2017. &ldquo;Una Girona on l&rsquo;habitatge no sigui un luxe, els residus no se&rsquo;ns mengin i on el turisme no sigui el monocultiu econ&ograve;mic que tot ho altera. Un turisme que ho fa girar al seu voltant, que ens xucla i que situa tots els ous en una sola cistella&rdquo;, cita Salelles a un <a href="https://escritspergirona.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">article</a> al bloc de la formaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L'Ajuntament no preveu l&iacute;mits de llic&egrave;ncies, ni tampoc incorporar sancions, pel que aix&ograve; es pot agreujar&rdquo;, lamenta el regidor. Segons indica la CUP, l'actual alcaldessa, Marta Madrenas (CDC), segueix les pol&iacute;tiques d'expansi&oacute; tur&iacute;stica de la ciutat impulsades per l'actual president de la Generalitat, Carles Puigdemont; Madrenas va ser persona de confian&ccedil;a del president, i tamb&eacute; tinent d'alcalde d'Urbanisme i Activitats amb el seu antecessor al c&agrave;rrec, Albert Ballesta i Tura.
    </p><p class="article-text">
        A Puigdemont, de fet, se'l responsabilitza de ser l'expansor del turisme a la ciutat de les cases de colors a la vora del riu Onyar. La Girona de Temps de Flors, o la... &ldquo;Girona de Joc de Trons&rdquo;, critica un ve&iacute;, que regenta un bar al centre de la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        El mateix ve&iacute; comenta amb burla que Girona ha elaborat una&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Zj9UNr0ZunM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruta</a> Joc de Trons amb els espais m&eacute;s commemoratius a la ciutat de la s&egrave;rie.
    </p><p class="article-text">
        La terrasseta del seu bar comen&ccedil;a a estar socarrimada: el sol ha sortit amb r&agrave;bia avui. Tot i el fred de tardor, &eacute;s divendres i fa un dia calor&oacute;s. La ciutat est&agrave; plena de gent que passeja tot aixecant el cap, admirant les pedres, o amb un mapa a les mans. Uns metres m&eacute;s enll&agrave; de la terrassa, a l'antiga Via Augusta romana, no hi queda cap comer&ccedil; on es pugui llegir una hist&ograve;ria comunit&agrave;ria. On abans hi havia carros, ara nom&eacute;s hi queden imants de nevera. Record de Girona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-els-barri-vell-girona_1_3655977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2017 18:23:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c2dcb759-28a4-487b-a0bc-2cc1f18549c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="272650" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c2dcb759-28a4-487b-a0bc-2cc1f18549c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="272650" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La gentrificació més enllà de Barcelona: l'expulsió dels veïns del Barri Vell de Girona causada pel turisme]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c2dcb759-28a4-487b-a0bc-2cc1f18549c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Girona,Gentrificació,Turismo,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La llei del mercat contra el mercat de Sant Antoni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llei-mercat-sant-antoni_132_3655021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">L'experiència a Sant Antoni ha de servir per insistir en la recerca de mecanismes que posin fre d’una vegada a l’especulació immobiliària desbocada</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;s una experi&egrave;ncia dura arribar a la conclusi&oacute; que invertir 70 milions d&rsquo;euros i quasi deu llargs anys d&rsquo;obres en restaurar l&rsquo;estructura d&rsquo;un dels mercats m&eacute;s amplis de la ciutat ha servit sobretot per posar de moda el popular barri de Sant Antoni i fer pujar els lloguers dels pisos fins a extrems que obliguen els seus residents a abandonar-lo.
    </p><p class="article-text">
        La dura experi&egrave;ncia del mercat de Sant Antoni ha de servir sense excusa per insistir en la recerca de mecanismes que posin fre d&rsquo;una vegada a l&rsquo;especulaci&oacute; immobili&agrave;ria desbocada, encara m&eacute;s per part d&rsquo;un govern municipal amb experi&egrave;ncia de lluita en la mat&egrave;ria. Si no ho fes amb la suficient claredat una for&ccedil;a pol&iacute;tica com Barcelona en Com&uacute;, resultaria incomprensible, frustrant i sens dubte amb conseq&uuml;&egrave;ncies electorals.
    </p><p class="article-text">
        Tothom sap que no &eacute;s f&agrave;cil intervenir en la llei implacable de l&rsquo;oferta i la demanda. Tothom sap igualment que aquesta &eacute;s precisament la ra&oacute; de ser de qualsevol govern p&uacute;blic, la seva funci&oacute;, la seva feina i la seva responsabilitat. Existeixen m&uacute;ltiples precedents a altres ciutats europees de legislaci&oacute; sobre els contractes d&rsquo;arrendament d&rsquo;habitatges, amb l&iacute;mits legals de pujada del preu.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de l&rsquo;oferta i la demanda tendeix a l&rsquo;ab&uacute;s per naturalesa espont&agrave;nia. No genera per ell sol les normes destinades a regular-lo. Aquestes procedeixen invariablement d&rsquo;un acte de govern, en funci&oacute; d&rsquo;un model de conviv&egrave;ncia influ&iuml;t per la ideologia de cada for&ccedil;a pol&iacute;tica elegida per governar.
    </p><p class="article-text">
        La dolorosa contradicci&oacute; que ha posat de relleu la rehabilitaci&oacute; del popular mercat de Sant Antoni tamb&eacute; t&eacute; a veure amb el model tur&iacute;stic dominant i amb la necessitat inajornable de canalitzar-lo m&eacute;s que no ho ha estat fins ara. Ha de ser el punt fort, indiscutible i meridi&agrave; d&rsquo;un govern municipal encap&ccedil;alat per Barcelona en Com&uacute;. Qualsevol altre cam&iacute; resultaria contra natura. Hi ha oportunitats que no es poden malaguanyar i abusos reiterats als quals no ens hem d&rsquo;acostumar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Febrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/llei-mercat-sant-antoni_132_3655021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jan 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La llei del mercat contra el mercat de Sant Antoni]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Especulación inmobiliaria,Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inauguració de la "Casa del Sol" a Gràcia com a exemple de deslocalització turística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/inauguracio-casa-sol-gracia-deslocalitzacio_132_3674926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Gràcia s'ha convertit en l'eix del que es podria anomenar la "deslocalització" i/o "periferització" de l'expansió turística de Barcelona</p></div><p class="article-text">
        Era de preveure. El dia de la inauguraci&oacute; del discutit nou hotel de la pla&ccedil;a del Sol, a Gr&agrave;cia, aquest va apar&egrave;ixer amb pintades del tipus &ldquo;Tourist go home&rdquo;, &ldquo;La gentrificaci&oacute; mata a els barris&rdquo;, &ldquo;Gr&agrave;cia no est&agrave; en venda&rdquo; o &ldquo;L'oficina d'habitatge resisteix&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Vila de Gr&agrave;cia no &eacute;s un barri qualsevol i ho que ha passat a la pla&ccedil;a del Sol exemplifica molt b&eacute; les din&agrave;miques que est&agrave; vivint aquesta part de la ciutat de Barcelona. Segur que els inversors su&iuml;ssos que han posat en marxa aquest hotel desconeixien l'historial del barri, de la pla&ccedil;a i del cant&oacute; amb el carrer Maspons. En un parell d'anys, l'immoble ha passat de ser una botiga de queviures cl&agrave;ssic, &ldquo;L'alimentaci&oacute; del Sol&rdquo;, a albergar l'emblem&agrave;tica i popular &ldquo;Oficina d'Habitatge de Gr&agrave;cia&rdquo;, fins finalment arribar a convertir-se en un hotel de tres estrelles amb piscina. Alguna cosa fa a especulaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La plataforma &ldquo;Gr&agrave;cia cap a on vas?&rdquo; i l'Assemblea de la Vila de Gr&agrave;cia ja venien denunciant l'onada especuladora i tur&iacute;stica que s'estava donant al barri. Des de fa m&eacute;s d'una d&egrave;cada, Gr&agrave;cia s'ha convertit en l'eix del que es podria anomenar la &ldquo;deslocalitzaci&oacute;&rdquo; i/o &ldquo;periferitzaci&oacute;&rdquo; de l'expansi&oacute; tur&iacute;stica de Barcelona. Des d'una perspectiva economicista, el barri estaria sent v&iacute;ctima del que els especialistes han anomenat &ldquo;deslocalitzaci&oacute; de la despesa tur&iacute;stica&rdquo;. Aquest tipus d'operaci&oacute; intentaria traslladar la despesa tur&iacute;stica i, per tant, la inversi&oacute; i l'ocupaci&oacute;, considerada com a veritable <em>mann&agrave; caigut del cel</em>, cap a altres barris i/o &agrave;rees d'una destinaci&oacute; qualsevol que es considera saturat. &Eacute;s a dir, ampliar el monocultiu tur&iacute;stic en un desplegament sense fronteres.
    </p><p class="article-text">
        Aquest tipus de maniobra econ&ograve;mica no es genera espont&agrave;niament, sin&oacute; que obeeix a pol&iacute;tiques estrat&egrave;giques i de planificaci&oacute; molt concretes per part de les forces pol&iacute;tiques que sempre compten amb el suport i l'aplaudiment de determinats sectors econ&ograve;mics. Exactament igual que la gentrificaci&oacute;, on &eacute;s impossible entendre l'un sense l'altre.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, aix&ograve; no &eacute;s nou per a la pla&ccedil;a del Sol. Aquesta popular &agrave;rea de l'entramat urb&agrave; gracienc ja havia viscut anteriorment fortes pol&egrave;miques quan es van dur a terme les reformes que van conduir a l'eliminaci&oacute; de gran part dels bancs i l'augment de la privatitzaci&oacute; de l'espai urb&agrave; que va suposar la proliferaci&oacute; de terrasses. De fet, despr&eacute;s de diverses manifestacions i protestes, l'edifici que ara allotja l'hotel ja fa m&eacute;s d'un any que va ser ocupat per l'esmentada &ldquo;Oficina d'Habitatge&rdquo;. Des d'aquest espai i punt de trobada es va desenvolupar durant un temps una interessant tasca de den&uacute;ncia i acci&oacute; pel que fa a la proliferaci&oacute; de places tur&iacute;stiques i l'encariment de l'habitatge.
    </p><p class="article-text">
        Sabien els empresaris su&iuml;ssos que han muntat l'hotel de l'historial d'aquesta equina? Un dels encarregats de l'establiment hoteler de 18 habitacions, l'endem&agrave; de les pintades em va comentar: &ldquo;el barri &eacute;s aix&iacute;, que hi farem?&rdquo;. <em>El barri &eacute;s aix&iacute;</em>, i la cantonada entre la Pla&ccedil;a del Sol i el carrer Maspons mai ser&agrave; un lloc qualsevol. Tot i la pres&egrave;ncia constant del personal d'una empresa de seguretat amb l'objectiu de controlar que ning&uacute; taqu&eacute;s les parets acabades de pintar, no ha estat possible controlar la resposta d'un barri que es diu ferit. El web de l'hotel compte sobre uns graciencs bohemis i de Gr&agrave;cia com un barri aut&egrave;ntic. Una autenticitat, si &eacute;s que existeixen aquests <em>barris aut&egrave;ntics</em>, que justament aquest hotel posa a discussi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudio Milano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/inauguracio-casa-sol-gracia-deslocalitzacio_132_3674926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Dec 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La inauguració de la "Casa del Sol" a Gràcia com a exemple de deslocalització turística]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificació]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
