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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sueño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sueno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sueño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una revisión científica derriba el mito de las 8 horas de sueño: dormir menos no es siempre una enfermedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/revision-cientifica-derriba-mito-8-horas-sueno-dormir-no-enfermedad_1_13465522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1af37595-f0cc-4a1b-96aa-52b362e51fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una revisión científica derriba el mito de las 8 horas de sueño: dormir menos no es siempre una enfermedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio sobre las raíces antropológicas, genéticas y sociales del sueño muestra que el descanso no depende solo del reloj y que nuestros ancestros no dormían más que nosotros ni en dos bloques</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Maiken Nedergaard, neurocientífica: “El 90% de los somníferos interrumpe el sistema de limpieza del cerebro”
</p></div><p class="article-text">
        La cifra m&aacute;gica de las <a href="https://www.eldiario.es/temas/trastornos-del-sueno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocho horas de sue&ntilde;o</a> aparece en las gu&iacute;as de salud, los folletos de bienestar y se repite una y otra vez en cuanto se busca informaci&oacute;n sobre la calidad del descanso. El n&uacute;mero cobr&oacute; popularidad a mediados del siglo XIX, cuando se dividi&oacute; el d&iacute;a en tres partes (ocho horas de trabajo, ocho de ocio y ocho de sue&ntilde;o) y se consolid&oacute; junto a otra creencia muy extendida: que la industrializaci&oacute;n y la luz el&eacute;ctrica nos han robado horas de sue&ntilde;o. Pero ninguna de estas creencias es correcta, a la luz de la &uacute;ltima revisi&oacute;n sistem&aacute;tica publicada este martes <a href="https://doi.org/10.61373/bm026w.0060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://doi.org/10.61373/bm026w.0060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Brain Medicine</em></a>: no necesitamos ocho horas de sue&ntilde;o y no dormimos menos que nuestros ancestros. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, liderado por <a href="https://scholar.google.com/citations?user=O3vwwQUAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seithikurippu R. Pandi-Perumal</a>, integra la antropolog&iacute;a, la historia y el an&aacute;lisis filogen&oacute;mico y llega a la conclusi&oacute;n de que el momento y la regularidad, m&aacute;s que la duraci&oacute;n, diferencian el sue&ntilde;o moderno de los patrones ancestrales. Los autores han analizado el sue&ntilde;o de tres sociedades de cazadores-recolectores que viven sin luz el&eacute;ctrica &mdash; los Hadza de Tanzania, los San de Namibia y los Tsimane de Bolivia&mdash; y han visto que estos grupos duermen entre 6,4 y 7,1 horas por noche, que no es m&aacute;s que el promedio industrializado. Tampoco han encontrado evidencias de que estos grupos dividan el sue&ntilde;o nocturno en dos bloques, otra creencia muy extendida sobre el sue&ntilde;o ancestral.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n de los entornos naturales a las ruidosas metr&oacute;polis modernas s&iacute; reconfigur&oacute; nuestra forma de descansar, pero no de la forma en que creemos, seg&uacute;n los investigadores. De acuerdo con este an&aacute;lisis, el sue&ntilde;o se retras&oacute;, la rutina diaria se perdi&oacute;, la adaptaci&oacute;n a la luz natural se debilit&oacute; y los trastornos del sue&ntilde;o diagnosticables se hicieron m&aacute;s comunes. El n&uacute;mero total de horas de sue&ntilde;o, el &uacute;nico indicador que predomina en el debate p&uacute;blico y en los formularios de admisi&oacute;n cl&iacute;nica, fue el que menos se modific&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La literatura cient&iacute;fica sigue pregunt&aacute;ndose si dormimos menos que nuestros antepasados, y creemos que esa es la pregunta equivocada&rdquo;, asegura Pandi-Perumal. &ldquo;Si comparamos los datos de campo con los registros hist&oacute;ricos y con la gen&oacute;mica, lo que diferencia el sue&ntilde;o industrial del sue&ntilde;o preindustrial es cu&aacute;ndo se produce y con qu&eacute; regularidad se repite, no cu&aacute;ntas horas dura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El dudoso sue&ntilde;o &ldquo;bimodal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los autores derriban la creencia de que nuestros antepasados dorm&iacute;an en dos bloques separados por una o dos horas de vigilia, un intervalo dedicado a la oraci&oacute;n, la contemplaci&oacute;n, el sexo o las tareas dom&eacute;sticas. El sue&ntilde;o consolidado contempor&aacute;neo no es una imposici&oacute;n moderna sobre una norma ancestral y el sue&ntilde;o preindustrial no estaba segmentado de forma uniforme, se&ntilde;alan. De hecho, la revisi&oacute;n demuestra que el descanso de nuestra especie siempre ha sido un proceso sumamente pl&aacute;stico, flexible y adaptado en cada &eacute;poca a las exigencias ecol&oacute;gicas, clim&aacute;ticas y culturales de su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el estudio muestra que t&eacute;rminos como &ldquo;primer sue&ntilde;o&rdquo; o &ldquo;segundo sue&ntilde;o&rdquo; eran sumamente ambiguos; por otro, se&ntilde;ala que en los estudios arqueol&oacute;gicos sobre la Roma cl&aacute;sica apenas encontraron evidencias escritas o materiales de un sue&ntilde;o segmentado estandarizado, sugiriendo en su lugar que el descanso romano era fluido y estaba determinado por la clase social y la distribuci&oacute;n del espacio en las viviendas. En la realidad preindustrial, concluyen los autores, la luz de las velas, el fuego y las interacciones sociales permit&iacute;an habitualmente un sue&ntilde;o continuado y sin interrupciones.
    </p><h2 class="article-text">Dormir poco no es una enfermedad</h2><p class="article-text">
        En cuanto a la gen&eacute;tica, el nuevo trabajo analiza el papel del gen DEC2, identificado en personas que solo necesitan unas seis horas de sue&ntilde;o por noche sin presentar problemas. La existencia de variantes gen&eacute;ticas como esta, plantean los investigadores, es otro elemento que desaf&iacute;a el dogma de las ocho horas en las gu&iacute;as universales de sue&ntilde;o. En su opini&oacute;n, la medicina debe reconocer esta condici&oacute;n como un fenotipo saludable y no patol&oacute;gico, para evitar someter innecesariamente a personas sanas a estudios m&eacute;dicos de insomnio o a tratamientos de correcci&oacute;n conductual y farmacol&oacute;gica que no necesitan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cl&iacute;nicamente, la consecuencia m&aacute;s inmediata es que deber&iacute;amos dejar de tratar a cada persona que duerme poco como un paciente&rdquo;, afirma Ahmed S. BaHammam, coautor del estudio. &ldquo;Cuando una variante validada, como la DEC2 P384R, es la causante de la falta de sue&ntilde;o en una familia, la investigaci&oacute;n y la correcci&oacute;n resultan contraproducentes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deberíamos dejar de tratar a cada persona que duerme poco como un paciente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Ahmed S. BaHammam</span>
                                        <span>—</span> Coautor del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por todas estas razones, los autores argumentan que la evaluaci&oacute;n del sue&ntilde;o deber&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; de la mera duraci&oacute;n e incorporar de forma rutinaria el horario, la regularidad y los &iacute;ndices de sincronizaci&oacute;n circadiana, ya que son precisamente estas las dimensiones que la vida moderna altera. Dormir ocho horas por noche puede ser o no lo adecuado para cada persona, se&ntilde;alan. El problema es que, sencillamente, hemos estado midiendo lo incorrecto. &ldquo;No se trata solo de cu&aacute;nto tiempo pasamos con los ojos cerrados &mdash;concluyen&mdash;, sino de cu&aacute;ndo, c&oacute;mo y con qu&eacute; regularidad lo hacemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No hay que medicalizar el despertar nocturno</h2><p class="article-text">
        <a href="https://ses.org.es/ses/quienes-somos-2/dra-milagros-merino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milagros Merino</a>, neur&oacute;loga y coordinadora de la Unidad de Trastornos Neurol&oacute;gicos de Sue&ntilde;o- Hospital Universitario La Paz, cree que el estudio es muy interesante, porque no solo muestra que las sociedades preindustriales no duermen m&aacute;s que nosotros; su promedio es de 6.4 a 7.1 horas por noche, sino que el &ldquo;sue&ntilde;o bimodal o bif&aacute;sico&rdquo; no era una regla biol&oacute;gica fija, sino una adaptaci&oacute;n cultural y ambiental. &ldquo;El art&iacute;culo introduce una advertencia importante, porque estudios recientes sugieren que forzar un sue&ntilde;o dividido en el estresante entorno industrial moderno puede tener un coste biol&oacute;gico alto&rdquo;, se&ntilde;ala.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas se despiertan a las 2:00 a.m. Al etiquetarlo como &quot;insomnio patológico&quot;, la medicina moderna a veces sobremedica una conducta que está dentro del espectro de la evolución humana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Milagros Merino</span>
                                        <span>—</span> Neuróloga y coordinadora de la Unidad de Trastornos Neurológicos de Sueño- Hospital Universitario La Paz 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es cierto, argumenta la experta, que la industrializaci&oacute;n y la vida en urbes y la llegada de la bombilla el&eacute;ctrica, han provocado el retraso del reloj biol&oacute;gico y un desajuste del ritmo circadiano, insomnio y mayor riesgo cardiometab&oacute;lico o de diabetes. Pero el estudio incide en que hay factores gen&eacute;ticos que tambi&eacute;n influyen. &ldquo;Por eso debemos hacer una reflexi&oacute;n: lo m&aacute;s da&ntilde;ino es medicalizar el despertar nocturno&rdquo;, sostiene. &ldquo;Muchas personas sufren de ansiedad porque se despiertan a las 2:00 a.m. y no pueden volver a dormirse de inmediato. Al etiquetarlo como &rdquo;insomnio patol&oacute;gico&ldquo; (un concepto que naci&oacute; a finales del s XIX), la medicina moderna a veces sobremedica una conducta que est&aacute; dentro del espectro de la evoluci&oacute;n humana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, resume Merino, se trata de establecer un nuevo c&oacute;digo del sue&ntilde;o. &ldquo;No es solo cuesti&oacute;n de cu&aacute;nto tiempo pasamos con los ojos cerrados, sino de cu&aacute;ndo, c&oacute;mo y con qu&eacute; regularidad lo hacemos&rdquo;, asevera. &ldquo;Este estudio propone que el enfoque de la ciencia del sue&ntilde;o debe incluir diferentes perspectivas (m&uacute;ltiples disciplinas) y proponer soluciones individualizadas mediante la combinaci&oacute;n de datos poblacionales y biol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ses.org.es/ses/quienes-somos-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa &Aacute;lvarez</a>, neurofisi&oacute;loga y presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o (SES), cree que es una reflexi&oacute;n muy interesante. En su opini&oacute;n, la tecnolog&iacute;a est&aacute; modificando de nuevo nuestra forma de dormir y, en general, nuestra manera de vivir. &ldquo;Por lo tanto, hace a&ntilde;os que los expertos en sue&ntilde;o defienden la importancia del ritmo circadiano y de mantener una regularidad en los horarios de sue&ntilde;o todos los d&iacute;as, sin grandes diferencias entre los d&iacute;as laborables y los festivos&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Centrarse &uacute;nicamente en dormir ocho horas es un error: la cantidad de sue&ntilde;o importa, pero tambi&eacute;n cu&aacute;ndo y con qu&eacute; regularidad dormimos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/revision-cientifica-derriba-mito-8-horas-sueno-dormir-no-enfermedad_1_13465522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 15:13:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una revisión científica derriba el mito de las 8 horas de sueño: dormir menos no es siempre una enfermedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Sueño,Trastornos del sueño,Insomnio,Salud,Medicamentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Triptófanos: qué son, por qué son importantes y en qué alimentos puedes encontrarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/triptofanos-son-son-importantes-alimentos-puedes-encontrarlos_1_13457641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfdc4139-ff1d-45ec-b5fc-2d7b5dbe8b1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Triptófanos: qué son, por qué son importantes y en qué alimentos puedes encontrarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Forma parte del grupo de veinte aminoácidos que construyen las proteínas, y suele aparecer en cantidades bastante modestas dentro de los alimentos</p><p class="subtitle">Ensalada Niçoise: los secretos de la receta tradicional francesa que funciona como plato único</p></div><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo aparece una palabra nueva en el vocabulario del bienestar. Pas&oacute; con el col&aacute;geno, luego con la melatonina y ahora es el turno del tript&oacute;fano, un amino&aacute;cido esencial. Esto quiere decir que el cuerpo no sabe fabricarlo. Hay amino&aacute;cidos que el organismo puede montar a partir de otras piezas que ya tiene, pero este hay que comerlo si queremos tenerlo disponible. Forma parte del grupo de veinte amino&aacute;cidos que construyen las prote&iacute;nas, y suele aparecer en cantidades bastante modestas dentro de los alimentos. Aun as&iacute;, su papel es mucho m&aacute;s grande de lo que la cantidad sugiere. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; tanto revuelo? Porque es la materia prima con la que el cuerpo fabrica serotonina, el neurotransmisor relacionado con el estado de &aacute;nimo, el apetito y el sue&ntilde;o. Y de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cambios-animo-apatia-e-improductividad-otono-afecta-fisica-emocionalmente_1_12698536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serotonina</a> sale, a su vez, la melatonina, la hormona que marca cu&aacute;ndo estar despierto y cu&aacute;ndo toca dormir. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se ha puesto tan de moda</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el tript&oacute;fano no es nuevo, pero s&iacute; se ha disparado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en paralelo a una conversaci&oacute;n p&uacute;blica cada vez m&aacute;s abierta sobre salud mental, ansiedad y problemas de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o</a>. Buena parte de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre un 25 y un 35%</a>&mdash; convive con alg&uacute;n grado de <a href="https://www.eldiario.es/temas/insomnio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insomnio</a>, as&iacute; que no sorprende que cualquier cuesti&oacute;n relacionada con dormir mejor genere una atenci&oacute;n casi inmediata. 
    </p><p class="article-text">
        El tript&oacute;fano tiene que competir con otros amino&aacute;cidos para entrar en el cerebro y su conversi&oacute;n en serotonina no depende solo de lo que comamos: hacen falta <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/carbohidratos-malos-buenos-engordan_1_12088768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carbohidratos</a> que le abran el camino, vitamina B6 como cofactor, e incluso una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/microbiota-intestinal-aliada-clave-salud-xp_1_13318625.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota intestinal</a> en buen estado. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cual no quiere decir que el tript&oacute;fano no importe. Quiere decir que su efecto depende del conjunto de la dieta, no de un ingrediente aislado actuando como interruptor. En nutrici&oacute;n casi nunca hay interruptores, sino patrones que se sostienen en el tiempo. 
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">En qu&eacute; alimentos se encuentra el tript&oacute;fano</span></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Plato de garbanzos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay alimentos que aportan m&aacute;s tript&oacute;fanos que otros y es interesante conocerlos para contar con una dieta variada. <span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">El pavo es, de largo, el m&aacute;s citado, pero no es el &uacute;nico: el</span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/claves-pollo-asado-mejore-relleno-quede-jugoso_1_13150531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> pollo</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, los </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-huevo-malo-abrirlo-comermelo-pm_1_13107812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">huevos</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, el pescado azul como el </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/salmon-partes-cinco-motivos-cinco-ideas-infalibles-incluirlo-platos_1_13038687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">salm&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> o el </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/bocata-atun-tres-versiones-bocadillo-clasico-cena-rapida-completa_1_12996998.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">at&uacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, y los l&aacute;cteos como el queso y la </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-desmonta-mitos-leche-calidad-alimentacion-importante-unico-nutriente-xp_1_13371527.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">leche</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> tambi&eacute;n aportan cantidades nada desde&ntilde;ables. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">Para quien no coma carne o pescado, las legumbres son una buena baza, ya que la </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/picoteo-plato-principal-cuatro-ideas-disfrutar-sabor-salsa-soja_1_13162383.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">soja</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> y el </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tofu-prepararlo-cuatro-recetas-fallan_1_12903058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">tofu</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> est&aacute;n entre las fuentes vegetales m&aacute;s generosas y les siguen de cerca </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/errores-debes-evitar-lentejas_1_12339668.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">lentejas</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> y </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/garbanzos-espinacas-huevo-plato-tradicional-saludable_1_13126002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">garbanzos</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, que combinan tript&oacute;fano con fibra y otros nutrientes que suman. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">Entre las semillas y los </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/frutos-secos-calorias_1_10256084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">frutos secos</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, las que de verdad destacan son las de la </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/calabazas-propiedades-nutricionales_1_11833414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">calabaza</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/beneficios-nutricionales-semillas-sesamo-introducirlas-comidas-aprovecharlos_1_11934820.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">s&eacute;samo </span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">y </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/pipas-girasol-grandes-riesgos-comer-demasiadas_1_1266839.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">girasol,</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> mientras que anacardos, cacahuetes y almendras aportan cantidades m&aacute;s discretas, pero siguen sumando, y tienen la ventaja de comerse a pu&ntilde;ados sin mucho esfuerzo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">Los cereales integrales, como la </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/faciles-rapidas-deliciosas-preparar-galletas-avena-caseras-crujientes-semana_1_12738990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">avena</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;"> o el </span><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/arroz-integral-arroz-blanco-saludable-caso_1_10903707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">arroz integral</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8fafc;">, no solo aportan tript&oacute;fanos, sino que adem&aacute;s ayudan a que llegue mejor al cerebro, gracias a los carbohidratos que lo acompa&ntilde;an. Y el chocolate negro, con un buen porcentaje de cacao, tambi&eacute;n se cuela en la lista.</span>
    </p><p class="article-text">
        El tript&oacute;fano importa, forma parte del engranaje que regula el sue&ntilde;o y el &aacute;nimo, pero est&aacute; lejos de ser la pieza que lo explica todo. La luz, el sol, el ejercicio, el nivel de estr&eacute;s y unos horarios de sue&ntilde;o m&iacute;nimamente cuidados pesan tanto o m&aacute;s que cualquier alimento concreto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/triptofanos-son-son-importantes-alimentos-puedes-encontrarlos_1_13457641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 07:28:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Triptófanos: qué son, por qué son importantes y en qué alimentos puedes encontrarlos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación,Proteínas,Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué retrasas tanto la hora de acostarte si sabes que mañana lo vas a pagar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/retrasas-hora-acostarte-si-manana-vas-pagar_1_13440609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04dfe744-3dbd-432e-a935-fedab6172b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x318y259.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué retrasas tanto la hora de acostarte si sabes que mañana lo vas a pagar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al fenómeno se le conoce como "procrastinación del sueño por venganza": mirar el móvil, ver una peli o dedicar un rato a un proyecto personal robando horas al descanso para sentir que aún se puede disfrutar del tiempo propio tras una jornada plagada de obligaciones. ¿Cómo nos afecta?</p><p class="subtitle">“Perdona, no me da la vida”: ¿realmente no tenemos tiempo para nada o solo nos sentimos ocupados?</p></div><p class="article-text">
        Marina abre la puerta de su casa cuando el resto de la ciudad apenas comienza a despertar. Acaba de completar un agotador turno de noche como enfermera en la unidad de psiquiatr&iacute;a de un centro de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        El cansancio f&iacute;sico pesa de forma aplastante sobre sus p&aacute;rpados, pero en su mente bulle un impulso irrefrenable. En lugar de dirigirse directamente al dormitorio, va a la cocina, se prepara un desayuno abundante y enciende el televisor para ver una pel&iacute;cula. Otras veces, se pone a escribir. Sabe perfectamente que hac&iacute;a el mediod&iacute;a el agotamiento la vencer&aacute;, pero esa franja matutina representa su &uacute;nico territorio inviolable del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por la ma&ntilde;ana reina una tranquilidad absoluta en mi casa, que est&aacute; en una urbanizaci&oacute;n en el campo donde no hay ruido&rdquo;, explica. &ldquo;Me enga&ntilde;o a m&iacute; misma y, claro, a primera hora de la tarde me sobreviene un baj&oacute;n absoluto y me pregunto por qu&eacute; no me dorm&iacute; a las nueve de la ma&ntilde;ana&rdquo;, a&ntilde;ade la enfermera y escritora.
    </p><h2 class="article-text">Las horas robadas al sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El comportamiento que describe Marina Arrabal responde a un fen&oacute;meno global identificado por la psicolog&iacute;a contempor&aacute;nea como <em>revenge bedtime procrastination</em> o procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o por venganza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese pedazo de tiempo robado al sueño siempre es el más productivo de mi jornada. Durante el día acumulo mil tareas pendientes, pero en la franja arañada al sueño degusto cada segundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Arrabal</span>
                                        <span>—</span> enfermera y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://produccioncientifica.ucm.es/investigadores/146390/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz</a>, catedr&aacute;tico y director del Departamento de Psicolog&iacute;a Social, del Trabajo y Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro <a href="https://www.kailas.es/libros/libros-no-ficcion/dormir-para-vivir/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dormir para vivir</em></a><em> </em>(Kailas, 2026), define el concepto con claridad acad&eacute;mica: &ldquo;La llamada procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o por venganza describe la tendencia a retrasar deliberadamente la hora de acostarse para recuperar un tiempo propio despu&eacute;s de un d&iacute;a percibido como completamente ocupado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n describe la ciencia, esta conducta revela tensiones profundas entre las exigencias laborales y las necesidades emocionales del individuo. &ldquo;Desde la psicolog&iacute;a del trabajo, esta conducta demuestra que muchas personas sienten que el trabajo no termina al concluir la jornada&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz. &ldquo;Estamos inmersos en una cultura de disponibilidad permanente donde resulta dif&iacute;cil desconectar psicol&oacute;gicamente. Correos, mensajes y notificaciones hacen que el trabajo siga ocupando espacio mental tras cerrar el ordenador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien vive atrapado en la inercia diaria, esas horas nocturnas adquieren un valor casi m&iacute;stico. La sensaci&oacute;n de recuperar el mando sobre las propias decisiones convierte el tiempo nocturno en un regalo. Como relata Marina, mostrando sus dotes narrativas: &ldquo;Ese pedazo de tiempo robado al sue&ntilde;o siempre es el m&aacute;s productivo de mi jornada. Durante el d&iacute;a acumulo mil tareas pendientes, pero en la franja ara&ntilde;ada al sue&ntilde;o degusto cada segundo. Incluso viendo una pel&iacute;cula mala siento que le saco partido. Se parece a estar en una habitaci&oacute;n llena de oro simplemente contemplando el metal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dormir menos para sentirnos libres</h2><p class="article-text">
        La clave reside en comprender por qu&eacute; la mente humana prioriza esa gratificaci&oacute;n de disponer de tiempo libre inmediato a costa del desgaste f&iacute;sico que sufrir&aacute; al d&iacute;a siguiente. La respuesta psicol&oacute;gica apunta, seg&uacute;n Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz, a la frustraci&oacute;n de las necesidades emocionales b&aacute;sicas durante las horas diurnas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autonom&iacute;a constituye una necesidad psicol&oacute;gica b&aacute;sica y uno de los principales recursos para el bienestar&rdquo;, sostiene el catedr&aacute;tico. &ldquo;Cuando esa necesidad queda frustrada durante el d&iacute;a, algunas personas intentan recuperarla por la noche. Ese rato representa el &uacute;nico momento de la jornada en el que sienten que el tiempo les pertenece, tras haber pasado el d&iacute;a respondiendo a prioridades ajenas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A nivel cognitivo, la capacidad de tomar decisiones saludables se encuentra seriamente minada al caer la noche: &#039;Al final del día nuestros recursos de autorregulación están agotados (...) Resulta muy difícil resistirse a las recompensas inmediatas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alfredo Rodríguez Muñoz</span>
                                        <span>—</span> catedrático en Psicología (UCM) y autor de &#039;Dormir para vivir&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El especialista utiliza una met&aacute;fora esclarecedora para definir la trampa de este h&aacute;bito: &ldquo;El sue&ntilde;o acaba convirti&eacute;ndose en la moneda con la que compramos un poco de autonom&iacute;a, pero la factura sale muy cara porque al d&iacute;a siguiente empezamos la jornada todav&iacute;a m&aacute;s cansados. Dormimos menos para sentir que vivimos un poco m&aacute;s, sufriendo a largo plazo el efecto contrario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A nivel cognitivo, la capacidad de tomar decisiones saludables se encuentra seriamente minada al caer la noche. Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz detalla este proceso: &ldquo;Al final del d&iacute;a nuestros recursos de autorregulaci&oacute;n est&aacute;n agotados. Tras tomar decisiones y resolver problemas, resulta muy dif&iacute;cil resistirse a las recompensas inmediatas. Ver un cap&iacute;tulo o consultar las redes ofrece una gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea, mientras que acostarse temprano solo ofrece recompensa al d&iacute;a siguiente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El cerebro primario opta por el beneficio en el presente. &ldquo;Damos mucho m&aacute;s valor a los beneficios inmediatos que a los costes futuros. Pesa m&aacute;s la sensaci&oacute;n de haber recuperado una hora para nosotros que un cansancio que todav&iacute;a no sentimos. Es una peque&ntilde;a victoria psicol&oacute;gica con una factura biol&oacute;gica para la ma&ntilde;ana siguiente&rdquo;, puntualiza el catedr&aacute;tico de la UCM.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta victoria sobre el reloj se evapora al sonar la alarma. Marina reconoce la resaca de esas noches robadas: &ldquo;Al despertar siempre me encuentro hecha una mierda, aunque me digo que ayer la cosa no estuvo tan mal. Pero lo cierto es que suelo tener lagunas mentales y apenas recuerdo una niebla confusa de aquella habitaci&oacute;n llena de oro. Da la impresi&oacute;n de haber estado all&iacute; solo en sue&ntilde;os, porque en realidad no he descansado nada. El arrepentimiento es real, aunque me autoenga&ntilde;e pensando que lo que escrib&iacute; durante ese rato tiene valor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La colonizaci&oacute;n del tiempo y la sociedad acelerada</h2><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; para comprender las ra&iacute;ces estructurales del fen&oacute;meno resulta indispensable ir m&aacute;s all&aacute; del individuo. El soci&oacute;logo <a href="https://x.com/JorgeMoruno?lang=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Moruno</a>, autor de <a href="https://www.akal.com/libro/no-tengo-tiempo_35662/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No tengo tiempo. Geograf&iacute;as de la precariedad</em></a><em> (Akal, 2018)</em>, sit&uacute;a esta conducta dentro de una din&aacute;mica colectiva de aceleraci&oacute;n y desposesi&oacute;n temporal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La procrastinaci&oacute;n del sue&ntilde;o aparece como consecuencia de una vida acelerada y sin tiempo libre, donde las personas intentan ara&ntilde;ar un espacio propio quit&aacute;ndoselo al descanso&rdquo;, apunta. &ldquo;Es la respuesta a una existencia donde nos vemos forzados a comportarnos como una extensi&oacute;n de nuestro propio tel&eacute;fono m&oacute;vil, siempre conectados y en guardia&rdquo;. A su juicio, restarle horas a la almohada constituye un desesperado intento de adaptaci&oacute;n frente a una estructura social que ahoga la disponibilidad personal.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis hist&oacute;rico del soci&oacute;logo rastrea c&oacute;mo los avances tecnol&oacute;gicos, lejos de recortar las jornadas de esfuerzo humano, han ampliado las fronteras de la producci&oacute;n hasta invadir el descanso natural. &ldquo;La aparici&oacute;n de la luz artificial permiti&oacute; romper los ciclos naturales y extender la actividad industrial tras la puesta del sol. La paradoja del desarrollo tecnol&oacute;gico radica en su capacidad para reducir la necesidad de trabajo humano y liberar tiempo libre, mientras que bajo la l&oacute;gica de la producci&oacute;n mercantil se transforma en un exprimidor del tiempo&rdquo;, argumenta Moruno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La paradoja del desarrollo tecnológico radica en su capacidad para reducir la necesidad de trabajo humano y liberar tiempo libre, mientras que bajo la lógica de la producción mercantil se transforma en un exprimidor del tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Moruno</span>
                                        <span>—</span> sociólogo y autor de &#039;No tengo tiempo. Geografías de la precariedad&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la actualidad, las herramientas digitales, como los m&oacute;viles, internet o la IA, consolidan una servidumbre voluntaria revestida de autonom&iacute;a personal. &ldquo;Nos convertimos en accionistas de nuestra propia fuerza de trabajo y realizamos inversiones constantes en nosotros mismos para competir en el mercado. Vivimos en el alambre ante la posibilidad de volvernos superfluos, mientras toda esa servidumbre se presenta bajo la apariencia de libertad. Ahora se entiende bien eso de Marx cuando dec&iacute;a que &lsquo;el trabajador libre es virtualmente un pobre&rsquo;&rdquo;, advierte el autor.
    </p><h2 class="article-text">Maternidad, creaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de un espacio propio</h2><p class="article-text">
        La pugna por el tiempo adquiere matices especialmente agudos en vidas marcadas por los cuidados o la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Para Amaia Gracia, artista pl&aacute;stica y madre de dos hijas, robarle horas a la madrugada representa la &uacute;nica v&iacute;a para sostener su identidad profesional y creadora frente a las demandas absolutas de la crianza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace nueve a&ntilde;os los momentos en los que deber&iacute;a irme a la cama y no lo hago responden a la necesidad de tener un rato para m&iacute;&rdquo;, explica. &ldquo;La &uacute;nica manera de conservar espacio y tiempo personal pasaba por el trabajo o por quitarme horas de descanso&rdquo;, confiesa. La maternidad reconfigur&oacute; por completo sus coordenadas temporales y mentales.<strong> </strong>&ldquo;Con la maternidad y la crianza <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sent&iacute; la p&eacute;rdida de mi espacio mental</a> y del tiempo para pensar en proyectos art&iacute;sticos, definir piezas o preparar convocatorias. Robar horas al sue&ntilde;o me ha permitido conservar ese refugio propio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En medio del silencio nocturno, la pantalla de su <em>smartphone</em> se transforma en un punto de contacto imprescindible con la cultura y la estimulaci&oacute;n intelectual. &ldquo;Mientras duermo a las peque&ntilde;as suelo tener el m&oacute;vil en la mano. Lo utilizo para leer textos o ver cine que me interesa. Se ha convertido en mi ventana al mundo exterior para no perder la esencia de qui&eacute;n soy&rdquo;, explica la artista.
    </p><p class="article-text">
        Amaia recurre a referentes literarios cl&aacute;sicos para conceptualizar esa necesidad vital de aislamiento. &ldquo;Recuerdo a menudo la obra de Virginia Woolf, <em>Una habitaci&oacute;n propia</em>, para m&iacute; es un s&iacute;mbolo muy importante de la necesidad de nuestro espacio mental e interior. Resulta fundamental conservar ese refugio personal frente al ritmo de vida exigente que llevamos hoy en d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la maternidad y la crianza sentí la pérdida de mi espacio mental y del tiempo para pensar en proyectos artísticos, definir piezas o preparar convocatorias. Robar horas al sueño me ha permitido conservar ese refugio propio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amaia Gracia</span>
                                        <span>—</span> artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El negocio de la escasez</h2><p class="article-text">
        La privatizaci&oacute;n y la escasez del tiempo han generado adem&aacute;s un f&eacute;rtil nicho econ&oacute;mico. Jorge Moruno denuncia c&oacute;mo el mercado aprovecha el agotamiento ciudadano para comercializar soluciones artificiales a un problema estructural.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Han surgido nuevos nichos de negocio enfocados en vender servicios para cubrir nuestra falta de tiempo&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Se compran y venden productos cuya &uacute;nica raz&oacute;n de ser es la escasez de horas libres, cuando muchos de esos servicios desaparecer&iacute;an si la sociedad tuviese el tiempo garantizado&rdquo;. Desde la comida precocinada hasta las plataformas de entrega r&aacute;pida o el consumo masivo de psicof&aacute;rmacos para gestionar la ansiedad y el insomnio. La limitaci&oacute;n temporal alimenta industrias millonarias a costa del bienestar colectivo.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo vincula de forma directa la posesi&oacute;n del tiempo con la esencia misma de la democracia y la ciudadan&iacute;a real. &ldquo;El debate sobre el tiempo equivale al debate sobre la libertad. Solo existe libertad si se garantiza la igualdad en el acceso al tiempo. Los griegos utilizaban la palabra <em>skhol&egrave;</em>, origen del t&eacute;rmino escuela, para designar el tiempo libre como condici&oacute;n indispensable de la ciudadan&iacute;a&rdquo;. Frente al deterioro generalizado del descanso, las soluciones no pueden reducirse a meras recomendaciones de autoayuda o disciplina personal.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la psicolog&iacute;a como la sociolog&iacute;a coinciden en exigir transformaciones estructurales. Alfredo Rodr&iacute;guez Mu&ntilde;oz enfatiza la necesidad de un cambio de mirada: &ldquo;Conviene dejar de interpretar este comportamiento como un simple problema de falta de disciplina. Constituye el s&iacute;ntoma de una p&eacute;rdida de control sobre el tiempo. La soluci&oacute;n requiere introducir peque&ntilde;os espacios de autonom&iacute;a durante el d&iacute;a y exigir medidas para que las empresas respeten la desconexi&oacute;n digital&rdquo;. Pedirle a un individuo extenuado que simplemente se acueste antes equivale a ignorar las causas profundas de su malestar.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Jorge Moruno aboga por una agenda pol&iacute;tica que reclame los pilares de la existencia humana: &ldquo;Garantizar el tiempo libre mediante el acceso a la vivienda, un ingreso asegurado y entornos saludables es una medida justa y eficaz que evita el despilfarro del talento humano. Lo verdaderamente revolucionario pasa por recuperar el derecho a dormir, comer, respirar mejor y disfrutar de tiempo libre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/retrasas-hora-acostarte-si-manana-vas-pagar_1_13440609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 20:05:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué retrasas tanto la hora de acostarte si sabes que mañana lo vas a pagar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Sueño,Estilo de vida,Descanso,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto es lo que debes tener en cuenta si duermes con el ventilador o el aire acondicionado puesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/debes-cuenta-si-duermes-ventilador-aire-acondicionado-puesto_1_13417294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab5f320c-cd5e-4b82-93fd-de6926c907e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1094y888.jpg" width="1200" height="675" alt="Esto es lo que debes tener en cuenta si duermes con el ventilador o el aire acondicionado puesto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La temperatura del dormitorio es el factor ambiental con mayor impacto sobre la calidad del sueño, pero ni el ventilador ni el aire acondicionado son neutros</p><p class="subtitle">Una administradora de fincas aclara quién paga los daños si el aire acondicionado del vecino de arriba gotea en tu balcón</p></div><p class="article-text">
        En las noches t&oacute;rridas de julio y agosto, la pregunta no es si encender el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ventilador-aire-acondicionado-conviene-casa-combatir-calor-disparar-factura_1_13341095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ventilador o el aire acondicionado</a>, sino cu&aacute;l usar y c&oacute;mo. Dormir con calor no es solo inc&oacute;modo, tambi&eacute;n tiene consecuencias sobre la calidad del sue&ntilde;o, la recuperaci&oacute;n nocturna y el rendimiento f&iacute;sico y mental al d&iacute;a siguiente. Tanto el ventilador como el aire acondicionado resuelven el problema de formas distintas, con sus propios inconvenientes asociados.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo afecta la temperatura al sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El inicio del sue&ntilde;o requiere un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30454599/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descenso de la temperatura corporal</a> interna de entre 0,5 y 1&deg;C. Ese descenso requiere que el entorno nos permita disipar el calor corporal hacia el exterior, es decir, que por sudoraci&oacute;n, o por contacto del aire m&aacute;s fresco con la piel, el calor pase del cuerpo al ambiente. Pero si la habitaci&oacute;n est&aacute; caliente, conseguir este descenso de temperatura es m&aacute;s costoso, y el organismo tiene dificultades para iniciar el sue&ntilde;o. Durante la noche, el calor excesivo reduce la proporci&oacute;n de sue&ntilde;o de ondas lentas (el m&aacute;s reparador), aumenta los despertares nocturnos y acorta las fases de sue&ntilde;o REM.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1087079224000194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> que analiz&oacute; la evidencia disponible sobre temperatura ambiental y sue&ntilde;o confirm&oacute; que las temperaturas nocturnas elevadas se asocian con mayor latencia de inicio del sue&ntilde;o (se tarda m&aacute;s en conciliar el sue&ntilde;o), m&aacute;s despertares y menor eficiencia del sue&ntilde;o. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10529213/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio longitudinal de 2023</a> con personas que llevaban sensores en casa encontr&oacute; que la eficiencia del sue&ntilde;o ca&iacute;a un 5-10% cuando la temperatura del dormitorio superaba los 25&deg;C.
    </p><p class="article-text">
        El rango de temperatura recomendado para dormir se sit&uacute;a entre 18 y 22&deg;C para adultos j&oacute;venes sanos, y entre 20 y 25&deg;C para personas mayores. En verano, en Espa&ntilde;a, mantener esas temperaturas sin climatizaci&oacute;n es pr&aacute;cticamente imposible en muchas ciudades.
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas y los riesgos de dormir con aire acondicionado </h2><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/temas/aire-acondicionado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aire acondicionado</a> es el &uacute;nico sistema que puede reducir la temperatura del aire de forma activa e independiente de la temperatura exterior. La ventaja es clara: permite mantener el dormitorio dentro del rango &oacute;ptimo para el sue&ntilde;o, incluso en las noches m&aacute;s calurosas, lo que produce un sue&ntilde;o de mayor calidad.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que el aire acondicionado deshumidifica el aire. A diferencia del ventilador, extrae humedad del ambiente, algo que es estupendo en lugares con alta humedad relativa (como en la costa). Sin embargo, en sitios donde la humedad est&aacute; por debajo del 40% (como el centro de Espa&ntilde;a), la mucosa nasal y far&iacute;ngea se reseca, reduce su capacidad de filtrado, y aumenta la susceptibilidad a la irritaci&oacute;n y a las infecciones respiratorias. Por ejemplo, las personas con rinitis al&eacute;rgica, asma o tendencia al ronquido son especialmente sensibles.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el cambio brusco de temperatura entre el interior y el exterior, especialmente cuando es de m&aacute;s de 10&deg;C, puede producir congesti&oacute;n nasal refleja al salir de la habitaci&oacute;n climatizada. Si el sistema de filtros no se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lejia-jabon-truco-limpiar-filtros-aire-condicionado-dejarlos-nuevos_1_13408774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limpia con la frecuencia recomendada</a> (al menos una vez al mes en verano), puede convertirse en un foco de hongos, bacterias y al&eacute;rgenos que se distribuyen por la habitaci&oacute;n durante el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal es mantener la temperatura entre 22 y 24&deg;C (no m&aacute;s baja), no apuntar el flujo de aire directamente a la cama, mantener los filtros limpios, y considerar un humidificador si la humedad relativa cae por debajo del 40%. El temporizador es tambi&eacute;n una opci&oacute;n pr&aacute;ctica para encender el aire acondicionado una hora antes de acostarse para enfriar la habitaci&oacute;n y apagarlo o subirlo a 26&deg;C en medio de la noche.
    </p><h2 class="article-text">Los inconvenientes y las ventajas del ventilador por la noche</h2><p class="article-text">
        Es importante saber que el ventilador no reduce la temperatura del aire, solo lo mueve. El efecto de fresco se produce porque el movimiento de aire sobre la piel acelera la evaporaci&oacute;n del sudor, extrayendo calor del cuerpo. Un ventilador es eficaz cuando la temperatura ambiente est&aacute; por debajo de la temperatura de la piel (aproximadamente 35&deg;C), pero, a partir de ese punto, el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/temperatura-deja-efectivo-ventilador_1_13363661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ventilador deja de funcionar</a>, y sopla aire caliente sobre la piel, empeorando la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una ventaja adicional para algunas personas es el ruido blanco que genera el ventilador. Hay <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34049045/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios estudios</a> que han confirmado que el ruido blanco de baja intensidad mejora la calidad del sue&ntilde;o en entornos ruidosos, muy &uacute;til si dejamos las ventanas abiertas en verano.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es tanto como el aire acondicionado, el flujo continuo de aire sobre las v&iacute;as respiratorias puede resecar la mucosa nasal, producir congesti&oacute;n matutina o dolor de garganta al despertar. Este efecto se agrava, de nuevo, en personas con rinitis al&eacute;rgica o asma. Apuntar el ventilador directamente a la cara es lo que m&aacute;s reseca las mucosas, y es mejor orientarlo en otra direcci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Aire acondicionado o ventilador: cu&aacute;l es mejor para el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Con todo lo anterior, la respuesta depende de la temperatura. Por debajo de 27&deg;C en exteriores, un ventilador bien orientado es suficiente y tiene menos riesgos que el aire acondicionado. Por encima de 30-32&deg;C, el ventilador solo no proporciona el frescor necesario para iniciar el sue&ntilde;o, y el aire acondicionado gana.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de los dos puede ser la mejor soluci&oacute;n para muchas personas. El aire acondicionado puede enfriar la habitaci&oacute;n hasta los 24&deg;C durante las primeras horas, y el ventilador mantiene la circulaci&oacute;n del aire y proporciona ruido blanco durante el resto de la noche, con el aire acondicionado apagado o al m&iacute;nimo. Sea cual sea la soluci&oacute;n, ser&aacute; mejor que dormir con calor y m&aacute;s riesgos para la salud.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/debes-cuenta-si-duermes-ventilador-aire-acondicionado-puesto_1_13417294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:21:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esto es lo que debes tener en cuenta si duermes con el ventilador o el aire acondicionado puesto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Verano,Ola de calor,Aire acondicionado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo usar el sol en verano para madrugar sin que te cueste la vida en invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sol-verano-madrugar-cueste-vida-invierno_1_13413425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8f39fd9-1951-4b69-b729-c656132bffb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo usar el sol en verano para madrugar sin que te cueste la vida en invierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verano tiene las condiciones perfectas para desajustar el reloj biológico, pero también nos ofrece una oportunidad única para sincronizarlo y llegar al otoño con un ritmo mejor</p><p class="subtitle">Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades</p></div><p class="article-text">
        Hay dos formas de pasar el verano, y muchas personas optan por la m&aacute;s f&aacute;cil: acostarse cada vez m&aacute;s tarde aprovechando que hay m&aacute;s horas de luz, y levantarse a mediod&iacute;a, perdiendo toda noci&oacute;n del horario. Esto significa volver al trabajo en septiembre con el equivalente al <em>jet lag</em> de quien ha cruzado tres husos horarios, aunque no hayas salido del pa&iacute;s. Pero hay una alternativa que consiste en usar la luz del sol para convertir las vacaciones en un momento de sincronizaci&oacute;n de nuestro reloj biol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el verano altera los horarios naturales</h2><p class="article-text">
        Durante las vacaciones de verano, la mayor parte de las restricciones que mantienen el horario durante el a&ntilde;o desaparecen. &ldquo;Muchas personas se acuestan y se levantan m&aacute;s tarde, y al volver tienen que adelantar bruscamente el horario sin que su ritmo circadiano se haya adaptado todav&iacute;a&rdquo;, comenta el doctor David L&oacute;pez G&oacute;mez, psiquiatra y director de menteAmente. 
    </p><p class="article-text">
        Hay otros factores que conspiran para que el verano desajuste el reloj interno. &ldquo;Los cambios de horario y de temperatura ambiental, la exposici&oacute;n a la luz, las comidas m&aacute;s tard&iacute;as, un mayor consumo de alcohol o cafe&iacute;na, <a href="https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las siestas</a>, los viajes y el cambio de dormitorio pueden desajustar temporalmente el ritmo sue&ntilde;o-vigilia&rdquo;, explica el doctor L&oacute;pez. El resultado es predecible: la vuelta al trabajo produce el llamado insomnio de conciliaci&oacute;n, con despertares nocturnos, sensaci&oacute;n de sue&ntilde;o no reparador, cansancio diurno, irritabilidad y menor concentraci&oacute;n. Justo cuando necesitamos rendir mejor.
    </p><p class="article-text">
        Asociamos el verano a la luz del sol, pero, aunque tenga algunos beneficios (y riesgos, como las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/evidencia-cientifica-niega-postura-llorente-cremas-solares-rayos-sol-son-principal-factor-modificable-combatir-cancer-xp_1_13236825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quemaduras solares</a>), no pensamos en que es un arma de doble filo. &ldquo;En verano tambi&eacute;n nos confunde que haya luz hasta tan tarde. La luz hasta las nueve o diez de la noche tampoco es muy recomendable si queremos dormir a una hora normal&rdquo;, advierte la doctora Rybel Wix, especialista en neurofisiolog&iacute;a cl&iacute;nica y responsable de la Unidad de Medicina del Sue&ntilde;o en el Hospital HM Sanchinarro. &ldquo;La melatonina, la hormona que abre las puertas del sue&ntilde;o, se libera con la oscuridad. Necesitamos por lo menos un par de horas de oscuridad para que se libere la melatonina&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La melatonina, la hormona que abre las puertas del sueño, se libera con la oscuridad. Necesitamos por lo menos un par de horas de oscuridad para ello</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rybel Wix</span>
                                        <span>—</span> especialista en medicina del sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, en verano tambi&eacute;n amanece m&aacute;s temprano, y ah&iacute; est&aacute; nuestra oportunidad para sincronizarnos. 
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas de despertarse con el sol</h2><p class="article-text">
        Lo que hace el sol por la ma&ntilde;ana es exactamente lo contrario de lo que hace por la noche: ajusta el reloj circadiano en lugar de desajustarlo. &ldquo;La luz del sol fortalece el sistema circadiano, es el mejor sincronizador&rdquo;, afirma la doctora Wix. &ldquo;Tenemos un reloj interno, el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico del hipot&aacute;lamo, que est&aacute; en el cerebro, que es el que rige los ritmos internos del sue&ntilde;o, de la vigilia, de la alimentaci&oacute;n y de todo. Para ese reloj maestro que rige los otros relojes, el mejor sincronizador es la luz, la luz del sol&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12502225/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> con 1.762 adultos analiz&oacute; el efecto de la exposici&oacute;n solar a distintas horas del d&iacute;a sobre la calidad del sue&ntilde;o. La conclusi&oacute;n m&aacute;s importante fue que la exposici&oacute;n solar matutina (antes de las 10 de la ma&ntilde;ana) se asoci&oacute; significativamente con mejor calidad de sue&ntilde;o y una regulaci&oacute;n m&aacute;s estable del punto medio del ciclo sue&ntilde;o-vigilia. Por el contrario, la exposici&oacute;n en las horas centrales del d&iacute;a o al atardecer no produjo los mismos efectos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Otro <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39077837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio longitudinal</a>, que sigui&oacute; a 103 adultos durante 70 d&iacute;as, encontr&oacute; que era el momento de la exposici&oacute;n solar, y no la duraci&oacute;n total, lo que predec&iacute;a la calidad del sue&ntilde;o de la noche siguiente. De nuevo, la exposici&oacute;n matutina predec&iacute;a mejor sue&ntilde;o, mientras que la exposici&oacute;n vespertina no ten&iacute;a el mismo efecto. Y un tercer <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8892387/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio del UK Biobank</a>, una enorme base de datos m&eacute;dica del Reino Unido, encontr&oacute; que cada hora adicional de tiempo al aire libre durante el d&iacute;a se asociaba con mayor facilidad para levantarse por la ma&ntilde;ana, menos cansancio frecuente y menos s&iacute;ntomas de insomnio.
    </p><h2 class="article-text">El verano como oportunidad de sincronizaci&oacute;n del reloj interno</h2><p class="article-text">
        El verano ofrece algo que el resto del a&ntilde;o no proporciona con la misma facilidad: luz solar intensa desde muy temprano. En Espa&ntilde;a, el sol sale entre las 6.30 y las 7.00 horas en los meses de julio y agosto. Eso significa que quien se levante con el amanecer recibe en los primeros minutos del d&iacute;a la se&ntilde;al m&aacute;s potente disponible para sincronizar el reloj biol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese despertar con la luz del sol al amanecer, normalmente a las seis de la ma&ntilde;ana en verano, es sumamente bueno&rdquo;, corrobora la doctora Wix. &ldquo;Refuerza el sistema circadiano y no rompes tanto los horarios, las rutinas. Lo mejor es ponerse a la luz del sol por la ma&ntilde;ana. Cuando nos levantemos, abrir las persianas y marcarle al cuerpo que est&aacute; comenzando el d&iacute;a&rdquo;, recomienda la especialista. En su lugar, otra buena opci&oacute;n es dejar las persianas abiertas y que el propio sol sea el despertador.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una tarea que debemos emprender durante las vacaciones, y no esperar a septiembre, ya que la adaptaci&oacute;n circadiana requiere d&iacute;as, no horas. Si se establece un patr&oacute;n de levantarse temprano con luz natural durante el verano, el sistema circadiano llegar&aacute; a la vuelta al trabajo ya ajustado al horario de trabajo que el despertador va a marcar. Por el contrario, si la rutina consiste en acostarse a las tres de la ma&ntilde;ana y levantarse a las 12, el ajuste habr&aacute; que hacerlo de golpe en los primeros d&iacute;as de septiembre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una buena opción es dejar las persianas abiertas y que el propio sol sea el despertador</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Recomendaciones para la sincronizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        L&oacute;pez G&oacute;mez resume las medidas m&aacute;s importantes para preservar el ritmo circadiano y facilitar la vuelta: &ldquo;La medida m&aacute;s importante es mantener un horario regular y lo m&aacute;s similar al horario habitual previo, especialmente una hora estable para levantarse y acostarse, incluso despu&eacute;s de haber dormido mal&rdquo;. Para quienes ya han retrasado el horario en verano, &ldquo;conviene adelantarlo progresivamente antes de volver, hacer comidas ligeras, limitar el consumo de alcohol y cafe&iacute;na, realizar ejercicio durante el d&iacute;a y evitar las siestas largas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Wix a&ntilde;ade la gesti&oacute;n de la luz vespertina. Seg&uacute;n la especialista, a partir de las ocho de la tarde conviene reducir deliberadamente la exposici&oacute;n a luz brillante y a las pantallas, lo que facilita la producci&oacute;n de melatonina y el inicio del sue&ntilde;o a una hora razonable. Una estrategia combinada para los dos usos de la luz: sol intenso por la ma&ntilde;ana, oscuridad progresiva por la noche.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio, sin embargo, no entiende de estaciones. Para algunas personas, dormir es tan dif&iacute;cil en invierno como en verano, y las medidas de higiene del sue&ntilde;o dejan de ser efectivas en estos casos. &ldquo;Las medidas de higiene del sue&ntilde;o son &uacute;tiles, pero por s&iacute; solas pueden ser insuficientes ante un insomnio mantenido. Tampoco es recomendable recurrir por cuenta propia a hipn&oacute;ticos o sedantes&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista.
    </p><p class="article-text">
        El verano es la &uacute;nica &eacute;poca del a&ntilde;o en que el sol madruga tanto como nos conviene madrugar el resto del a&ntilde;o. Usarlo o ignorarlo es una elecci&oacute;n que tiene consecuencias que notaremos en c&oacute;mo nos suena el despertador en invierno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sol-verano-madrugar-cueste-vida-invierno_1_13413425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo usar el sol en verano para madrugar sin que te cueste la vida en invierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Verano,Trastornos del sueño,Descanso,Dormir]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una experta explica por qué no se recomienda dormir con tu perro o gato: “Existen motivos higiénicos para evitarlo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/experta-explica-no-recomendable-compartir-cama-perro-gato-existen-motivos-higienicos-evitarlo-xp_1_13414689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50353ff5-fac4-4ec3-b91f-f7196ceadbf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta explica por qué no se recomienda dormir con tu perro o gato: “Existen motivos higiénicos para evitarlo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la compañía de los animales pueda reducir el estrés, la especialista en neurofisiología y medicina del sueño Rybel Wix asegura que dejarlos fuera de la habitación es más saludable</p><p class="subtitle">Una veterinaria explica cómo proteger a los perros durante una ola de calor: “Su termorregulación es un poco diferente”</p></div><p class="article-text">
        A pesar de que dormir con nuestros perros o gatos es una tendencia en auge, la medicina del sue&ntilde;o es tajante: compartir cama con animales es un error para la salud que puede sabotear el descanso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un h&aacute;bito cl&iacute;nicamente no aconsejable. Aunque no suponga un riesgo vital directo para un adulto sano, existen motivos neurofisiol&oacute;gicos e higi&eacute;nicos s&oacute;lidos para evitarlo&rdquo;, aclara la doctora Rybel Wix, especialista en neurofisiolog&iacute;a y medicina del sue&ntilde;o y miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o</a>.
    </p><h2 class="article-text">Motivos de la incompatibilidad</h2><p class="article-text">
        El principal problema es la fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o, &ldquo;aunque la persona no llegue a ser consciente de ello ni alcance la vigilia completa, los ruidos y movimientos del animal generan est&iacute;mulos que interrumpen el sue&ntilde;o y reducen la proporci&oacute;n de sue&ntilde;o profundo de ondas lentas (fase N3) y de sue&ntilde;o REM&rdquo;, apunta Wix, que se&ntilde;ala que el resultado es un sue&ntilde;o no reparador aunque haya durado ocho horas.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los factores que destaca la especialista es la incompatibilidad de ritmos biol&oacute;gicos. &ldquo;Los animales no comparten el patr&oacute;n de sue&ntilde;o monof&aacute;sico humano; los perros tienen un sue&ntilde;o polif&aacute;sico y los gatos presentan h&aacute;bitos crepusculares, lo que garantiza actividad a lo largo de la madrugada&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el compartir descanso tambi&eacute;n tiene efectos en la termorregulaci&oacute;n, seg&uacute;n Wix, que se&ntilde;ala que &ldquo;el calor corporal radiado por la mascota dificulta el descenso de la temperatura central que el organismo humano necesita para consolidar las fases profundas del descanso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la especialista destaca la carga de al&eacute;rgenos asociada a la presencia del animal, ya no solo cuando se comparte cama sino incluso dormitorio. &ldquo;La presencia del animal en el entorno inmediato de respiraci&oacute;n incrementa la exposici&oacute;n a caspa, pelo, polvo y &aacute;caros durante horas consecutivas&rdquo;, incide.  
    </p><h2 class="article-text">La trampa del confort emocional</h2><p class="article-text">
        Hay quienes aseguran que dormir junto a su animal de compa&ntilde;&iacute;a les ayuda a relajarse y, en este punto, la especialista reconoce que &ldquo;a nivel neuroendocrino, existe evidencia de que la interacci&oacute;n con animales reduce los niveles de cortisol s&eacute;rico y estimula la liberaci&oacute;n de oxitocina, disminuyendo la hiperactivaci&oacute;n del sistema nervioso simp&aacute;tico y atenuando la ansiedad al inicio de la noche&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, insiste en la importancia de distinguir entre la sensaci&oacute;n subjetiva de confort y la calidad objetiva del sue&ntilde;o: &ldquo;Aunque este efecto ansiol&iacute;tico pueda acortar la latencia de inicio del sue&ntilde;o, no se traduce en un descanso de mejor calidad, los despertares y microdespertares provocados por el animal a lo largo de la noche anulan este beneficio inicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes busquen un descanso &oacute;ptimo, la medida preventiva m&aacute;s eficaz que aporta Wix es &ldquo;establecer una estancia separada para la mascota, manteniendo la puerta del dormitorio cerrada durante la noche&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos casos en los que se est&eacute; en fase de transici&oacute;n o reeducaci&oacute;n conductual del animal, la especialista recomienda cumplir rigurosamente la pauta veterinaria &ldquo;tanto del calendario de desparasitaci&oacute;n interna y externa, como de las vacunaciones&rdquo;; mantener una buena higiene textil, con &ldquo;lavados semanales de la ropa de cama a temperaturas de 60 &deg;C para eliminar al&eacute;rgenos y microorganismos&rdquo;; y una buena higiene del animal, con &ldquo;cepillados diarios fuera del dormitorio y limpieza de patas tras el &uacute;ltimo paseo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista incide en que para ciertos grupos de poblaci&oacute;n esta pr&aacute;ctica no solo es desaconsejable, sino que &ldquo;est&aacute; rotundamente contraindicada&rdquo;. &ldquo;Es el caso de pacientes con trastornos del sue&ntilde;o, pacientes con patolog&iacute;a respiratoria o al&eacute;rgica, pacientes inmunodeprimidos o poblaci&oacute;n infantil y lactantes&rdquo;, detalla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>



    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/experta-explica-no-recomendable-compartir-cama-perro-gato-existen-motivos-higienicos-evitarlo-xp_1_13414689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 08:36:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una experta explica por qué no se recomienda dormir con tu perro o gato: “Existen motivos higiénicos para evitarlo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Descanso,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f910915b-b302-4380-916b-c2152787f082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que a las siete de la mañana son capaces de correr diez kilómetros, pero otras no pueden ni atarse los cordones, y no es pereza, sino el cronotipo</p><p class="subtitle">Noctámbulos o madrugadores: ¿quién es superior según la ciencia?</p></div><p class="article-text">
        Por desgracia, los horarios laborales suelen tener prioridad sobre todo lo dem&aacute;s. Algunas personas solo tienen tiempo para hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano, antes de ir al trabajo, y se obligan a salir a correr, pero van arrastrando los pies. Por la tarde, en cambio, est&aacute;n activas y despiertas. Para otras personas es exactamente al rev&eacute;s, y no tienen fuerzas para ir al gimnasio al terminar de trabajar. No es cuesti&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fuerza-voluntad-no-ejercicio-habitos_1_11312973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza de voluntad</a>, sino de biolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los cronotipos</h2><p class="article-text">
        Somos animales diurnos. Nuestro reloj circadiano interno es la parte del cerebro que se sincroniza con el ciclo de luz y oscuridad, de actividad y descanso, marcado por la alternancia de la noche y el d&iacute;a. Pero cada persona puede tener diferencias particulares a la hora de seguir este ritmo.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias afectan al rendimiento en el ejercicio f&iacute;sico. &ldquo;Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la ma&ntilde;ana. Otros, que son los vespertinos, que ser&iacute;an los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo&rdquo;, explica La doctora Ana de la Torre, m&eacute;dico del deporte de la Cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Est&aacute; influenciado a nivel hormonal por el cortisol y la testosterona, que tienen ritmos circadianos, que nos ayudan a dormir por la noche y a estar despiertos durante el d&iacute;a. Tambi&eacute;n depende de la gen&eacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cronotipos reflejan diferencias biol&oacute;gicas en el momento del d&iacute;a en el que nuestro organismo alcanza determinados niveles de alerta, rendimiento f&iacute;sico y funcionamiento metab&oacute;lico&rdquo;, afirma la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del Grupo de Cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o y directora de Kronohealth. &ldquo;Un b&uacute;ho no es simplemente alguien que se acuesta tarde por costumbre, sino una persona cuyo reloj biol&oacute;gico tiende de forma natural hacia horarios m&aacute;s retrasados&rdquo;, aclara. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la mañana. Otros, que son los vespertinos, que serían los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo afecta el cronotipo al rendimiento f&iacute;sico y mental </h2><p class="article-text">
        Ser <a href="https://www.eldiario.es/era/noctambulos-madrugadores-superior-ciencia_1_12691852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;hos o alondras</a> afecta a todos los aspectos de nuestra vida. &ldquo;Para las personas m&aacute;s matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%&rdquo;, advierte la doctora De la Torre. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6200828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo sobre cronotipos y rendimiento</a>, tanto f&iacute;sico como mental, confirm&oacute; que los vespertinos alcanzan su pico de rendimiento aer&oacute;bico hacia las 20:00 h, unas 11 horas despu&eacute;s de despertarse, mientras que los matutinos lo alcanzan hacia las 12.00 h.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias tambi&eacute;n se manifiestan en los tipos de tarea. &ldquo;En deportes m&aacute;s de equipo, de toma de decisiones, lo ideal ser&iacute;a ajustarlo al cronotipo del deportista&rdquo;, afirma la doctora De la Torre. &ldquo;Los deportes que exijan m&aacute;s concentraci&oacute;n y m&aacute;s habilidad mental, si son matutinos, mejor por la ma&ntilde;ana. En cambio, la fuerza y el trabajo f&iacute;sico lo podr&iacute;an realizar m&aacute;s por la tarde, porque son trabajos m&aacute;s rutinarios, que no necesitan tomar decisiones&rdquo;, a&ntilde;ade. No hay que olvidar que en cualquier actividad f&iacute;sica, y m&aacute;s a&uacute;n en las que requieren coordinaci&oacute;n, el cerebro est&aacute; trabajando.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo para los b&uacute;hos que entrenan temprano va m&aacute;s all&aacute; del rendimiento. Mart&iacute;nez Madrid advierte que &ldquo;si esa persona entrena muy temprano, especialmente si ha dormido poco para poder hacerlo, probablemente lo haga en un momento en el que su temperatura corporal, su activaci&oacute;n neuromuscular y su estado de alerta a&uacute;n no han alcanzado sus valores &oacute;ptimos. Esto puede traducirse en una mayor percepci&oacute;n del esfuerzo, menor rendimiento, m&aacute;s fatiga e incluso un mayor riesgo de lesi&oacute;n si el calentamiento no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia en deportistas lo confirma. Un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s41782-026-00340-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cruzado con atletas</a> de resistencia <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; su VO2m&aacute;x</a>, funci&oacute;n card&iacute;aca y rendimiento cognitivo en sesiones de ma&ntilde;ana y tarde. Los atletas vespertinos mostraron rendimiento significativamente superior en la sesi&oacute;n de tarde en todos estos valores, y lo mismo con los matutinos en la sesi&oacute;n de ma&ntilde;ana, independientemente de su nivel. Otro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12405246/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo de 2025</a> confirm&oacute; una excepci&oacute;n: la potencia y la capacidad de <em>sprint</em> son mayores en tarde y noche para la mayor&iacute;a de los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        Para quien simplemente quiere hacer ejercicio con regularidad, el cronotipo afecta sobre todo a la adherencia. &ldquo;Un b&uacute;ho no debe forzarse a hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano. De hecho, obligar a una persona con un cronotipo claramente vespertino a realizar ejercicio muy temprano puede ser contraproducente&rdquo;, afirma la doctora Mart&iacute;nez Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cronotipo tiene una base genética y no puede modificarse de manera radical. Un búho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María José Martínez Madrid</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Grupo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el ejercicio siempre va a ser beneficioso, y hacerlo a deshoras es mejor que no hacerlo. &ldquo;Si por motivos laborales ese es el &uacute;nico momento disponible, el ejercicio sigue siendo mucho m&aacute;s beneficioso que el sedentarismo. Lo importante es intentar dormir las horas necesarias y dar tiempo al organismo para activarse antes del entrenamiento&rdquo;, confirma Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Se puede cambiar de cronotipo?</h2><p class="article-text">
        La respuesta a esta pregunta admite matices: &ldquo;El cronotipo tiene una base gen&eacute;tica y no puede modificarse de manera radical. Un b&uacute;ho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas&rdquo;, explica Mart&iacute;nez Madrid. &ldquo;Lo que s&iacute; puede cambiar es la fase de sus ritmos circadianos. Es decir, podemos adelantar ligeramente el reloj biol&oacute;gico mediante determinados sincronizadores, especialmente la luz de la ma&ntilde;ana, horarios regulares y, en menor medida, el ejercicio f&iacute;sico realizado a primera hora&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio act&uacute;a como un <em>zeitgeber</em>, es decir, uno de los factores que &ldquo;da la hora&rdquo; y ayuda a sincronizar el sistema circadiano. Su efecto es menor que la exposici&oacute;n a la luz, pero puede contribuir&aacute; adelantar el reloj biol&oacute;gico si se hace con regularidad. &ldquo;Una persona puede acostumbrarse a madrugar y sentirse mejor por la ma&ntilde;ana, pero eso no significa necesariamente que haya cambiado su cronotipo&rdquo;, puntualiza Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La doctora de la Torre describe estas adaptaciones desde su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con deportistas profesionales: &ldquo;Si van a tener que jugar un partido por la ma&ntilde;ana y los entrenamientos van a ser de ma&ntilde;ana, lo ideal es que semanas previas se vayan adaptando a ese horario. Si ahora con el calor que hace hay que entrenar a las nueve de la ma&ntilde;ana, lo ideal ser&iacute;a que la semana anterior se levanten a esa hora, aunque no hagan ejercicio, para que el cuerpo se vaya activando y adaptando a esa situaci&oacute;n. No terminan de adaptarse nunca, pero s&iacute; que eso les ayuda a controlar mejor&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para las personas más matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La m&eacute;dico deportiva coincide en los h&aacute;bitos que facilitan esta adaptaci&oacute;n: &ldquo;Tener un horario regular, lo que hace que duermas y descanses durante la noche para que durante la ma&ntilde;ana est&eacute;s mejor&rdquo;. A esto suma las pr&aacute;cticas comunes de higiene del sue&ntilde;o. &ldquo;No utilizar pantallas antes de acostarte, bajar las persianas, y por la ma&ntilde;ana levantar las persianas, activarte, no estar todo el d&iacute;a con luz artificial, todas esas cosas tambi&eacute;n te ayudan a estar m&aacute;s activo&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Seamos deportistas de &eacute;lite o &ldquo;guerreros de fin de semana&rdquo;, nos puede ayudar identificar nuestro cronotipo y, en la medida en que el horario permita, organizar el ejercicio cuando el cuerpo ya est&eacute; listo para ello. No para batir marcas, sino para que la experiencia sea lo suficientemente buena como para querer repetirla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<em> </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Sueño,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos despertamos cansados por el calor, según un experto: "El cerebro necesita que la temperatura descienda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despertamos-cansados-calor-experto-cerebro-necesita-temperatura-descienda-xp_1_13381231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec8a4d1c-9e9c-4a76-b6c4-46831ae2d395_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147464.jpg" width="4495" height="2528" alt="No todos sufren el calor de la misma manera."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es también la razón por la que mucha gente saca un pie de las sábanas en las noches tropicales, según el especialista en sueño Alfredo Rodríguez-Muñoz 
</p><p class="subtitle">Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?</p></div><p class="article-text">
        Ese despertar plomizo, con la sensaci&oacute;n de no haber descansado aunque hayamos dormido y el reloj nos asegure que han pasado las horas correspondientes, no es una sensaci&oacute;n subjetiva, sino el efecto de las noches tropicales. Cualquiera puede corroborar que las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/el-tiempo/calor-dispara-miercoles-maximas-42-grados-aviso-rojo-comunidades-pm_1_13379693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">altas temperaturas nocturnas</a> influyen directamente en el descanso, pero un experto detalla el porqu&eacute; de esa sensaci&oacute;n de cansancio al inicio del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para <a href="https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder dormir</a> el cerebro necesita que la temperatura corporal central descienda ligeramente, m&aacute;s o menos entre medio grado y un grado&rdquo;, explica Alfredo Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, catedr&aacute;tico de Psicolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid y autor de <em>Dormir para vivir</em>. Sin ese descenso t&eacute;rmico necesario para el sistema nervioso, la calidad del sue&ntilde;o es peor.
    </p><p class="article-text">
        Para llevar a cabo este enfriamiento, el especialista explica que el cuerpo humano utiliza la sangre como un circuito de refrigeraci&oacute;n, dilatando los vasos sangu&iacute;neos y enviando la sangre caliente especialmente a manos y pies. &ldquo;Estas zonas act&uacute;an como radiadores naturales y van liberando el calor al ambiente&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz. &ldquo;Por eso mucha gente saca un pie de las s&aacute;banas cuando duerme sin darse cuenta, para favorecer esta termorregulaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Si la temperatura ambiente es demasiado c&aacute;lida, el intercambio de calor se dificulta y provoca cambios en la estructura del sue&ntilde;o, como apunta el experto: &ldquo;Hay m&aacute;s despertares, m&aacute;s interrupciones durante el sue&ntilde;o y, sobre todo, se duerme menos en fase profunda, lo que hace que nuestro descanso sea menor.
    </p><p class="article-text">
        No todos sufren el calor de la misma manera. Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz destaca que las personas mayores son uno de los grupos m&aacute;s vulnerables, ya que &ldquo;regulan peor la temperatura corporal, sudan menos y tienen una circulaci&oacute;n de la sangre menos eficiente&rdquo;. Tambi&eacute;n los beb&eacute;s y ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os sufren especialmente &ldquo;porque su sistema de termorregulaci&oacute;n no est&aacute; del todo desarrollado&rdquo;, seg&uacute;n el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existen diferencias por sexo, las mujeres pueden experimentar mayores dificultades debido a los cambios hormonales, y en funci&oacute;n de la salud, ya que las personas con enfermedades cr&oacute;nicas pueden ver c&oacute;mo el calor agrava sus s&iacute;ntomas o les dificulta especialmente el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ante la desesperaci&oacute;n del calor y su incompatibilidad con el descanso, es frecuente recurrir a un remedio que Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz califica de &ldquo;contraproducente&rdquo;: las duchas fr&iacute;as antes de dormir. &ldquo;Una ducha fr&iacute;a hace que el cuerpo conserve m&aacute;s calor al producir vasoconstricci&oacute;n. Lo ideal para favorecer la vasodilataci&oacute;n es una ducha templada&rdquo;, advierte el experto, ya que el objetivo es que los vasos sangu&iacute;neos permanezcan abiertos para que &ldquo;el circuito de refrigeraci&oacute;n&rdquo; pueda funcionar y disipar el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el catedr&aacute;tico recomienda extremar las precauciones en las cenas, que recomienda ligeras y sin alcohol, enemigo del sue&ntilde;o: &ldquo;Si ya de por s&iacute; el calor va a fragmentar el sue&ntilde;o, si a eso le a&ntilde;ades un consumo de alcohol es como echarle le&ntilde;a al fuego&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despertamos-cansados-calor-experto-cerebro-necesita-temperatura-descienda-xp_1_13381231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 08:11:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos despertamos cansados por el calor, según un experto: "El cerebro necesita que la temperatura descienda”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec8a4d1c-9e9c-4a76-b6c4-46831ae2d395_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147464.jpg" width="4495" height="2528"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Salud,Verano,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ed7e08f-767a-4810-a0cf-7bf5489f2b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y1204.jpg" width="1200" height="675" alt="Más calor y más ganas de siesta en verano, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En verano coinciden más tiempo libre, tardes de calor que invitan a quedarse en casa y noches en las que es más difícil dormir, y la siesta puede ser un problema añadido</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        La siesta, tan com&uacute;n en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos y tan criticada tradicionalmente en los del norte, asoci&aacute;ndola a la pereza, tiene una l&oacute;gica incontestable. Despu&eacute;s de comer, cuando el term&oacute;metro supera los 35&#8239;&deg;C, no apetece moverse. La siesta es la adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica a los d&iacute;as de calor extremo, en los que la actividad f&iacute;sica en las horas centrales supone un gasto energ&eacute;tico adicional para refrigerar el cuerpo. Adem&aacute;s, el organismo ya tiene previsto un per&iacute;odo de somnolencia de forma natural a primera hora de la tarde, y en verano ese impulso se amplifica con el calor. Sin embargo, por muy natural que sea, existe el riesgo de que la siesta sea un factor m&aacute;s que interfiere con el sue&ntilde;o de una noche veraniega en la que ya de por s&iacute; cuesta dormir.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el calor dificulta el sue&ntilde;o nocturno</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o est&aacute; regulado, entre otras cosas, por la temperatura. En el inicio del sue&ntilde;o, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30454599/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la temperatura corporal central cae</a> entre 0,5 y 1&#8239;&deg;C en la primera hora de la noche. Pero ese descenso requiere que la temperatura del ambiente permita la disipaci&oacute;n de calor corporal hacia fuera. Cuando el dormitorio est&aacute; caliente, cuesta m&aacute;s que baje la temperatura corporal, y es m&aacute;s dif&iacute;cil iniciar el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10529213/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023</a> con personas mayores encontr&oacute; que el sue&ntilde;o era m&aacute;s eficiente y reparador cuando la temperatura nocturna del dormitorio se encontraba entre 20 y 25&#8239;&deg;C. A partir de 25&#8239;&deg;C, la eficiencia del sue&ntilde;o ca&iacute;a entre un 5 y un 10%, y m&aacute;s a&uacute;n cuanto m&aacute;s aumentaba la temperatura. Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1087079224000194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2024</a> es a&uacute;n m&aacute;s concluyente: las temperaturas nocturnas m&aacute;s altas producen mayor latencia de inicio del sue&ntilde;o (se tarda m&aacute;s en dormirse), m&aacute;s despertares nocturnos y menor proporci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o de ondas lentas reparador.</a>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el calor durante la noche dificulta el inicio del sue&ntilde;o, pero, adem&aacute;s, el calor acumulado durante el d&iacute;a supone una carga cardiovascular y una deshidrataci&oacute;n que se prolongan durante la noche hacen que sea a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil bajar la temperatura corporal.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la siesta puede empeorar el sue&ntilde;o </h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o est&aacute; regulado por dos procesos interrelacionados. El proceso homeost&aacute;tico (presi&oacute;n de sue&ntilde;o) depende de los niveles de adenosina en el cerebro y hace que, cuanto m&aacute;s tiempo se lleva despierto, mayor sea la necesidad de dormir. El proceso circadiano (el reloj biol&oacute;gico) regula el momento para dormirse por la noche, y depende principalmente del ciclo de luz y oscuridad. La siesta reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o acumulada hasta ese momento, lo que puede traducirse en que se necesita m&aacute;s tiempo para dormirse por la noche, y un sue&ntilde;o nocturno m&aacute;s corto y fragmentado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el efecto depende, y mucho, del momento y la duraci&oacute;n de la siesta. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36775965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo controlado de 2023</a> se compar&oacute; mediante polisomnograf&iacute;a los efectos de siestas de 10, 30 y 60 minutos en j&oacute;venes. Las siestas de 10 a 30 minutos mejoraban el estado de alerta, el estado de &aacute;nimo y el rendimiento cognitivo sin producir luego insomnio de conciliaci&oacute;n. Las siestas de 60 minutos produc&iacute;an mayores beneficios cognitivos a corto plazo, pero tambi&eacute;n m&aacute;s inercia de sue&ntilde;o al despertar de la siesta, y mayor riesgo de interferencia con el sue&ntilde;o nocturno.
    </p><p class="article-text">
        El momento de la siesta tambi&eacute;n es importante. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5886885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con trabajadores por turnos</a> indican que las siestas tempranas tienen menos probabilidad de interferir con el sue&ntilde;o nocturno que las que acaban m&aacute;s tarde. Una siesta que termina a las 17:00 horas o m&aacute;s tarde deja al organismo con la presi&oacute;n de sue&ntilde;o m&aacute;s reducida justo en las horas en que deber&iacute;a estar acumul&aacute;ndose para facilitar el sue&ntilde;o nocturno.
    </p><p class="article-text">
        En verano, el patr&oacute;n de siesta m&aacute;s com&uacute;n en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de una comida tard&iacute;a entre las 14:00 y las 15:00, deja a muchas personas durmiendo hasta las 16:00 horas o incluso m&aacute;s tarde. A eso se a&ntilde;ade que las noches m&aacute;s largas y el calor retrasan la hora de acostarse, lo que retrasa la hora de despertar, que a su vez retrasa la hora de la comida, que a su vez retrasa la siesta. Esta cadena puede producir un desplazamiento del ritmo circadiano que nos hace llegar a septiembre con el sue&ntilde;o completamente desajustado.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas recomendaciones para hacer la siesta sin perjudicar el sue&ntilde;o:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Duraci&oacute;n entre 10 y 30 minutos: en ese rango se obtienen los beneficios de alerta y recuperaci&oacute;n sin entrar en sue&ntilde;o profundo. As&iacute; se evita la inercia de sue&ntilde;o al despertar y que se reduzca m&aacute;s a&uacute;n la presi&oacute;n de sue&ntilde;o. Una siesta de 20 minutos (lo que <a href="https://www.eldiario.es/era/siesta-cuanto-tiempo-perjudicial-salud_1_10115647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">se llama </a><a href="https://www.eldiario.es/era/siesta-cuanto-tiempo-perjudicial-salud_1_10115647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>power nap</em></a>) es el punto justo.</li>
                                    <li>Lo m&aacute;s pronto posible en el d&iacute;a: la somnolencia fisiol&oacute;gica alcanza su pico entre las 13:00 y las 15:00 de la tarde. Comer m&aacute;s temprano y terminar la siesta antes de las 15:00 horas minimiza la interferencia con el sue&ntilde;o nocturno.</li>
                                    <li>Ambiente fresco, oscuro y silencioso: las mismas indicaciones de higiene del sue&ntilde;o nocturno se aplican a la siesta: una habitaci&oacute;n fresca con las persianas bajadas produce una siesta m&aacute;s eficiente y m&aacute;s breve que quedarse 'traspuesto' en el sof&aacute;.</li>
                                    <li>Poner la alarma: para evitar el riesgo de que la siesta se prolongue m&aacute;s de lo deseable, y entrar en sue&ntilde;o profundo, poner una alarma a los 20 minutos es la mejor soluci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dicho esto,<strong> </strong>las personas con insomnio cr&oacute;nico o con dificultades para conciliar el sue&ntilde;o nocturno deben evitar la siesta incluso en verano. Aunque alivia la somnolencia al mediod&iacute;a, el riesgo para el sue&ntilde;o nocturno hace que no merezca la pena.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 19:25:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Sueño,Verano,Siesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-sueno-explica-no-debemos-forzar-horarios-ninos-verano-olvidamos-necesidades-xp_1_13358480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11903463-cc14-42d5-addb-6132a629e3a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1546y504.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alicia Marqués propone “el triángulo del buen dormir” como la base para unas vacaciones sin comprometer el bienestar de los niños</p><p class="subtitle">Una educadora, sobre la conciliación en verano: “Uno de los mayores errores es intentar que hagan un horario laboral” </p></div><p class="article-text">
        El verano, con sus temperaturas, desplazamientos y horas de luz, suele trastocar las rutinas y afectar a la socializaci&oacute;n y el ritmo de vida. Pero lo que para los adultos puede ser un cambio necesario de disfrute, en el caso de los ni&ntilde;os puede convertirse en todo un desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces nos olvidamos de sus necesidades&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://aliciamarques.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicia Marqu&eacute;s</a><a href="https://aliciamarques.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> experta en sue&ntilde;o infantil y divulgadora en el p&oacute;dcast <a href="https://open.spotify.com/show/6Gg2Vm2HIPOFZik13B1CN9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dormir para vivir</a><a href="https://open.spotify.com/show/6Gg2Vm2HIPOFZik13B1CN9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que cree que intentar que los ni&ntilde;os se adapten a los ritmos sociales de los adultos es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/nidos/educadora-conciliacion-verano-mayores-errores-horario-laboral-xp_1_13340749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">errores m&aacute;s comunes</a> en las familias al llegar las vacaciones. Para ella, especializada en los menores de seis a&ntilde;os, tanto la alimentaci&oacute;n como el sue&ntilde;o son pilares fundamentales que no se deben descuidar en esta etapa. 
    </p><p class="article-text">
        Existe la creencia generalizada de que al haber m&aacute;s luz y acostar al ni&ntilde;o m&aacute;s tarde, este se despertar&aacute; tambi&eacute;n m&aacute;s tarde a la ma&ntilde;ana siguiente, pero Marqu&eacute;s advierte de que &ldquo;nuestro reloj interno no funciona as&iacute;; los seres humanos funcionamos seg&uacute;n nuestra hora de iniciar el d&iacute;a, es decir, nuestra hora de despertarnos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Biom&eacute;tricamente, los ni&ntilde;os de menos de dos a&ntilde;os necesitan una media de once horas de sue&ntilde;o nocturno, explica la experta: &ldquo;Si un <em>peque</em> despierta de forma natural a las siete de la ma&ntilde;ana, para cubrir sus necesidades deber&iacute;a estar profundamente dormido a las ocho de la tarde&rdquo;. Ignorar esta necesidad puede llevar al ni&ntilde;o a una situaci&oacute;n de &ldquo;sobrecansancio&rdquo;, en la que, alerta, lejos de dormir m&aacute;s, puede derivar en desvelos nocturnos o despertares m&aacute;s tempranos. 
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo de la familia es disfrutar un poco m&aacute;s de las tardes de verano, Marqu&eacute;s sugiere que el cambio se realice de manera gradual y no se limite solo a la hora de acostarse: &ldquo;Lo adecuado es que se haga un retraso desde el inicio del d&iacute;a, no solamente en la hora de irse a dormir&rdquo;. &ldquo;Lo que hay que hacer es cada dos o tres d&iacute;as retrasar 15 minutitos, pero no solamente la hora de irse a dormir, sino todo lo que se realiza durante el d&iacute;a&rdquo;, explica, incluyendo el desayuno, las siestas, las actividades o las comidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y cu&aacute;les son las consecuencias? Las mismas que en los cambios de hora que nos vienen impuestos. Podemos tener peques que est&eacute;n m&aacute;s irritables, podemos tener peques que no se adaptan igual y, lo m&aacute;s importante, es que estas adaptaciones se tienen que llevar a cabo en peques que son buenos dormidores&rdquo;, valora. 
    </p><p class="article-text">
        Marqu&eacute;s compara el efecto del cambio de horario de un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, especialmente un menor de dos a&ntilde;os, una o dos horas con el del<em> jet lag</em> de los viajes intercontinentales, con la diferencia de que su capacidad de adaptaci&oacute;n es menor a la de los adultos. Para mantener ese equilibrio, la experta introduce &ldquo;el tri&aacute;ngulo del buen dormir&rdquo;, compuesto por la alimentaci&oacute;n, el sue&ntilde;o y la actividad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si yo no tengo un buen sue&ntilde;o, tanto diurno como nocturno, me voy a alimentar peor. Y esto a los adultos tambi&eacute;n nos pasa. Si yo no realizo actividad f&iacute;sica o tengo un exceso de actividad f&iacute;sica tambi&eacute;n incide directamente en el sue&ntilde;o. Con lo cual, una actividad sana en unos horarios espec&iacute;ficos y lo mismo con la alimentaci&oacute;n adecuada, es superimportante para el sue&ntilde;o&rdquo;, explica la especialista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la familia debe disfrutar del verano, pero no nos tenemos que olvidar de que los peques, peques son y que muchas veces los planes de adultos, de adultos son&rdquo;, resume Marqu&eacute;s. &ldquo;Cuando forzamos que ese peque lleve a cabo planes de adultos, al final much&iacute;simas veces lo que nos sucede es que ni el beb&eacute; est&aacute; disfrutando, porque est&aacute; irritable y m&aacute;s demandante, ni la familia lo puede disfrutar tampoco&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-sueno-explica-no-debemos-forzar-horarios-ninos-verano-olvidamos-necesidades-xp_1_13358480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 08:27:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Sueño,Niños,Vacaciones,familia,Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine documental de Gala Hernández contra "la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cine-documental-gala-hernandez-colonizacion-inconsciente-fuerzas-tecnocapitalistas_1_13350731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a27aeb4f-7c76-40eb-becd-d0699fc5d6e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x396y416.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine documental de Gala Hernández contra &quot;la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora murciana ganadora de un César participa en el festival Curtocircuíto de Santiago de Compostela con 'like moths to light', un cortometraje sobre el mundo de los sueños y cómo la lógica depredadora del mercado tecnológico intenta someterlos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Gala Hernández, la cineasta que lleva los 'incels' a los premios César: “No me gusta la cultura del linchamiento público” </p></div><p class="article-text">
        El cine de Gala Hern&aacute;ndez (Murcia, 1993) es de an&aacute;lisis y oposici&oacute;n. De las tecnolog&iacute;as digitales disruptivas y a los relatos dominantes del tecnocapitalismo. Su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>like moths to light</em> [como polillas a la luz], lo sintetiza: ensayo documental en primera persona, relata c&oacute;mo el mercado tecnol&oacute;gico amenaza uno de los &uacute;ltimos reductos de la experiencia humana al margen del capital, el mundo de los sue&ntilde;os. &ldquo;Tengo una relaci&oacute;n muy intensa con los sue&ntilde;os. Los uso para interrogarme sobre mis deseos, y tambi&eacute;n como fuente visual, para crear im&aacute;genes&rdquo;, explica a elDiario.es &ldquo;y un d&iacute;a vi esta empresa&rdquo;. Habla de Prophetic, una de esas llamadas <em>start up</em> que vende la posibilidad, a trav&eacute;s de una extra&ntilde;a diadema emisora de ultrasonidos, de controlar la orientaci&oacute;n de los sue&ntilde;os. <em>like moths to light</em> participa en la secci&oacute;n oficial del festival Curtocircu&iacute;to, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/reflexion-documental-xacio-banos-santiago-compostela-abre-23o-edicion-festival-cine-curtocircuito_1_13342496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Santiago de Compostela hasta el domingo 5 de julio</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los avances de la neurociencia y las tecnolog&iacute;as digitales disruptivas, los sue&ntilde;os, una especie de &uacute;ltimo refugio de las personas, donde se encuentran los relatos de nuestra parte m&aacute;s &iacute;ntima, se est&aacute;n convirtiendo en campo entero de especulaci&oacute;n incluso financiera&rdquo;, a&ntilde;ade Hern&aacute;ndez. Prophetic no es, ni mucho menos, la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a empe&ntilde;ada en someter ese territorio a la l&oacute;gica del beneficio econ&oacute;mico, dice. En cualquier caso, la pel&iacute;cula, de media hora de duraci&oacute;n, se aleja del reportaje televisivo y de la exposici&oacute;n de obviedades. Juega con la oscuridad, recupera la fotograf&iacute;a decimon&oacute;nica de los sue&ntilde;os y traza una suerte de alegor&iacute;a con Dreamland, el parque de atracciones de Coney Island, Nueva York (USA) que ardi&oacute; en 1911. &ldquo;Descubr&iacute; esa historia por casualidad. &Iacute;bamos a rodar en Nueva York y yo quer&iacute;a hacerlo en Coney Island, un lugar on&iacute;rico, atravesado por fuerzas extra&ntilde;as. Un amigo artista me cont&oacute; lo de Dreamland. Fue una coincidencia maravillosa&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas instalaciones, inauguradas en 1904, supusieron en su d&iacute;a el mayor contrato de electricidad del mundo. Sus promotores quer&iacute;an &ldquo;erradicar la noche&rdquo;. Pero su ambici&oacute;n se desintegr&oacute; en un incendio colosal. &ldquo;Ese ascenso y ca&iacute;da, tan prometeico, de personas que quieren traspasar el l&iacute;mite de los seres humanos es un cuentito perfecto. Su final funciona casi como una advertencia&rdquo;, se&ntilde;ala la cineasta, &ldquo;esto es lo que pasa si intentas colonizar la noche&rdquo;. O los sue&ntilde;os. A Hern&aacute;ndez, cuyo cine emparenta con el de investigadores documentales como el &uacute;ltimo Chris Marker o Chantal Akerman, le preocupa, claro. &ldquo;Estoy muy influida por el psicoan&aacute;lisis y me da mucho miedo este intento de instrumentalizar los sue&ntilde;os, la colonizaci&oacute;n del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de la película &#039;like moths to light&#039;, de Gala Hernández                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El 'Sillicon Future'</h2><p class="article-text">
        Sobre tecnocapitalismo y subjetividad contempor&aacute;nea trata precisamente la trilog&iacute;a de filmes que precedieron a <em>like moths to light</em>. &ldquo;Reflexiono sobre lo contempor&aacute;neo pero trato de aportar una perspectiva hist&oacute;rica y una proyecci&oacute;n de futuro&rdquo;, asegura. En la biograf&iacute;a de su p&aacute;gina web, Hern&aacute;ndez resume el prop&oacute;sito de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/unica-nominacion-espanola-cesar-alza-mejor-corto-documental-murciana-gala-hernandez_1_10953879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La M&eacute;canique des fluides</em></a><a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/unica-nominacion-espanola-cesar-alza-mejor-corto-documental-murciana-gala-hernandez_1_10953879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2022) -premio C&eacute;sar al mejor corto documental</a>-, <em>for here am i sitting in a tin can far above the world</em> (2024) -el t&iacute;tulo es un verso de una canci&oacute;n de David Bowie- y <em>+10K</em> (2025) como una meditaci&oacute;n &ldquo;sobre los procesos de individuaci&oacute;n y su articulaci&oacute;n con los algoritmos y las corrientes digitales de datos y capital&rdquo;. Los incel, los usuarios de la criogenizaci&oacute;n -conservar cuerpos humanos a bajas temperaturas con la esperanza de que un d&iacute;a la ciencia permita reanimarlos- y los criptobr&oacute;s son, respectivamente, su objeto. &ldquo;Intento entender las transformaciones antropol&oacute;gicas que trae consigo el mundo digital&rdquo;, apunta. Y para ello hibrida metraje encontrado, animaciones, registros documentales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entiendo que hay diversas ficciones disputando el futuro. Las grandes tecnol&oacute;gicas imponen imaginarios que acaban apareciendo como ineluctables&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;y las dificultades para subrayar que no son ineluctables resultan enormes. La sensaci&oacute;n de que no hay alternativa es el problema&rdquo;. El horizonte lo domina, considera, el denominado Sillicon Future, un concepto desarrollado en la academia. Esta idea, sostenida por los magnates tecnol&oacute;gicos y su prepotencia pseudovisionaria, entiende el futuro no como un par&aacute;metro temporal sino geogr&aacute;fico. Es decir, explica Hern&aacute;ndez, seg&uacute;n esta teor&iacute;a hay zonas del mundo que viven en el pasado y zonas que lo hacen en el futuro. Para la tecnoligarqu&iacute;a de Sillicon Valley, Sillicon Valley es el futuro. &ldquo;Construyen esta ficci&oacute;n. 'Vivimos en el futuro y no pod&eacute;is escapar, hay una l&iacute;nea recta que os transporta aqu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;pero hay alternativas a vivir pegadas a una IA o a las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gala Hern&aacute;ndez trabaja ahora en lo que ser&aacute; su primera ficci&oacute;n, <em>Magnetic animals</em>. Ella misma la define como una distop&iacute;a en la que describe una formaci&oacute;n social que busca &ldquo;incentivar el natalismo&rdquo; para evitar su extinci&oacute;n. Lo que llama epidemia de soledad conecta esta pel&iacute;cula con sus obras anteriores. Las culturas incel o criptobr&oacute; y su individualismo feroz se alimentan, tambi&eacute;n, de la destrucci&oacute;n del v&iacute;nculo social. &ldquo;Tener a la gente hablando sola es triste y efectivo. La comunidad es cada d&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil, si es que todav&iacute;a existe tal cosa&rdquo;, concluye.
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                Fotograma de la película &#039;+10K&#039;, de Gala Hernández                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cine-documental-gala-hernandez-colonizacion-inconsciente-fuerzas-tecnocapitalistas_1_13350731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 04:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine documental de Gala Hernández contra "la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cine,Cultura,Tecnología,Sueño,Documental,Cine documental,Santiago de Compostela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x867y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.  
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 14:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural” </p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. &ldquo;En Espa&ntilde;a no utilizamos esta palabra porque se asocia precisamente a una pseudociencia que dice que en funci&oacute;n del momento en que naces, cambian tus ritmos emocionales, intelectuales y f&iacute;sicos van a ser as&iacute;&rdquo;, advierte Rol de Lama. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Estrés,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f09b046-fc37-4022-be23-74f401149934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño es mucho más que descansar, es una parte imprescindible de los ciclos de secreción de hormonas que hacen que nuestro metabolismo funcione correctamente</p><p class="subtitle">Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo </p></div><p class="article-text">
        Hay un momento cada noche, generalmente en la primera mitad del sue&ntilde;o, en que el cerebro activa un interruptor que ordena al cuerpo hacer todo eso que deseamos: hacer crecer el m&uacute;sculo, quemar la grasa almacenada, consolidar los recuerdos y lo aprendido durante el d&iacute;a, y preparar el terreno para que el d&iacute;a siguiente funcionemos mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Ese interruptor es la hormona del crecimiento (Growth Hormone, en ingl&eacute;s, o GH) y, si no se activa, porque nuestro sue&ntilde;o es deficiente, perdemos la mayor&iacute;a de sus beneficios. Los &uacute;ltimos estudios cient&iacute;ficos sobre este mecanismo han revelado lo importante que es para nuestra salud.
    </p><h2 class="article-text">El circuito que controla la reparaci&oacute;n del cuerpo</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo estudio de la Universidad de Berkeley, publicado en la prestigiosa revista <em>Cell </em>el a&ntilde;o pasado, <a href="https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.05.039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identific&oacute; el circuito neuronal</a> que regula la liberaci&oacute;n de hormona del crecimiento durante el sue&ntilde;o. El centro de control est&aacute; en el hipot&aacute;lamo, una parte del cerebro profundo que compartimos con todos los mam&iacute;feros. All&iacute;, dos grupos de neuronas especializadas act&uacute;an como acelerador y freno para la hormona del crecimiento. Un grupo de neuronas liberan GHRH (hormona liberadora de GH), mientras que otras segregan somatostatina para inhibirla. Este sistema regula la curva de hormona de crecimiento a lo largo del d&iacute;a y la noche.
    </p><p class="article-text">
        Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia y miembro del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o y del centro de investigaci&oacute;n CIBERfes, explica c&oacute;mo la hormona del crecimiento no sigue un ritmo circadiano en sentido estricto, sino que depende directamente del sue&ntilde;o: &ldquo;Si t&uacute; duermes la siesta durante el d&iacute;a y esa siesta entra a las fases profundas del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n secretas la hormona del crecimiento. Pero si te privan del sue&ntilde;o, no secretas la hormona del crecimiento&rdquo;. En otras palabras, necesitamos dormir bien para que la hormona del crecimiento haga su trabajo. 
    </p><h2 class="article-text">La hormona de crecimiento m&aacute;s all&aacute; del desarrollo infantil</h2><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento se conoce sobre todo por sus implicaciones en pediatr&iacute;a. Es la responsable de que los huesos largos crezcan y, cuando falta, los ni&ntilde;os no llegan a alcanzar la altura que les corresponde. Sin embargo, en los adultos, una vez cerrados los cart&iacute;lagos de crecimiento, esta hormona tiene una funci&oacute;n indispensable para regular el metabolismo y la regeneraci&oacute;n de los tejidos. &ldquo;Participa en la reparaci&oacute;n de tejidos, el mantenimiento de la masa muscular y el metabolismo&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento tiene tres efectos metab&oacute;licos principales: es anab&oacute;lica (favorece la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas y el mantenimiento de la masa muscular), lipol&iacute;tica (promueve la movilizaci&oacute;n de grasa como fuente de energ&iacute;a) y diabet&oacute;gena (eleva la glucosa en sangre en el corto plazo para proporcionar combustible a los tejidos en reparaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo puede estar en un estado de actividad, con el cortisol elevado, con desgaste de tejidos; o en un estado de reparaci&oacute;n, pero no las dos cosas a la vez. Durante la noche, mientras duerme, el organismo aprovecha ese entorno hormonal que produce el sue&ntilde;o para hacer el mantenimiento de los da&ntilde;os y el desgaste que se producen durante el d&iacute;a. Pero los nuevos descubrimientos que han identificado los circuitos cerebrales que regulan este ciclo indican que hay algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento no solo reconstruye m&uacute;sculo y hueso, sino que, al activar el <em>locus coeruleus</em> en el cerebro puede aumentar el nivel de alerta, la concentraci&oacute;n y el rendimiento mental al despertar al d&iacute;a siguiente. 
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la mala calidad de sue&ntilde;o para las hormonas</h2><p class="article-text">
        Si el sue&ntilde;o profundo es la se&ntilde;al para que la hormona del crecimiento haga su trabajo, la privaci&oacute;n del sue&ntilde;o o su fragmentaci&oacute;n tienen consecuencias directas y muy negativas sobre nuestro metabolismo. &ldquo;Cuando una persona duerme mal durante semanas o meses, puede notar m&aacute;s cansancio, peor recuperaci&oacute;n muscular, dificultad para concentrarse, m&aacute;s apetito o peor control del peso y de la glucosa&rdquo;, confirma la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        Sin sue&ntilde;o profundo no hay pico de hormona del crecimiento, lo que afecta a la reparaci&oacute;n muscular y el metabolismo de las grasas, es decir, acumulamos grasa y perdemos masa muscular. Pero, adem&aacute;s, la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o hace que disminuya la sensibilidad a la insulina, lo que eleva el riesgo de diabetes tipo 2, altera las hormonas del hambre (aumenta la grelina y reduce la leptina, produciendo m&aacute;s apetito durante el d&iacute;a y mayor preferencia por alimentos cal&oacute;ricos) y mantiene el cortisol elevado cuando deber&iacute;a descender para dejarnos dormir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el sue&ntilde;o es insuficiente o muy irregular, el organismo puede mantenerse m&aacute;s activado incluso por la noche. Esto se traduce en cansancio durante el d&iacute;a, sensaci&oacute;n de tensi&oacute;n y peor descanso&rdquo;, explica la endocrin&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n influye en la hormona del crecimiento y el sue&ntilde;o, pero a&uacute;n no est&aacute; claro en qu&eacute; direcci&oacute;n. &ldquo;Con la edad se produce la somatopausia, que significa que la hormona del crecimiento va disminuyendo su secreci&oacute;n&rdquo;, advierte Rol de Lama. &ldquo;En paralelo, en las personas mayores disminuye el sue&ntilde;o de ondas lentas. Algunos autores han apuntado a la posibilidad de que sea esa disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o de ondas lentas la responsable de que disminuya la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; inyectarse GH es una mala idea</h2><p class="article-text">
        La hormona de crecimiento tambi&eacute;n es conocida en el mundo del culturismo, ya que se utiliza para aumentar la masa muscular. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tambi&eacute;n han aparecido secretagogos, compuestos que ayudan a que se segregue m&aacute;s GH, pero estos &ldquo;atajos&rdquo; no sustituyen dormir bien, y no est&aacute;n libres de riesgos. &ldquo;En personas sanas, utilizar hormona de crecimiento o secretagogos para ganar m&uacute;sculo, mejorar el rendimiento deportivo, acelerar la recuperaci&oacute;n o intentar frenar el envejecimiento no est&aacute; recomendado. Puede provocar retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, hinchaz&oacute;n, dolor en articulaciones y m&uacute;sculos, s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano, aumento de la glucosa y mayor riesgo de resistencia a la insulina o diabetes&rdquo;, advierte la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Berkeley a&ntilde;ade otro riesgo: como la GH ex&oacute;gena activa el <em>locus coeruleus</em>, esto puede alterar el propio equilibrio sue&ntilde;o-vigilia. La hormona no mejora el sue&ntilde;o, al contrario, en concentraciones excesivas puede perturbarlo. &ldquo;La GH no es una mol&eacute;cula inductora del sue&ntilde;o. El sue&ntilde;o induce la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento, pero no al rev&eacute;s&rdquo;, corrobora Rol de Lama.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprovechar el pico nocturno de hormona de crecimiento</h2><p class="article-text">
        La palanca m&aacute;s eficaz, y la &uacute;nica sin efectos secundarios, para optimizar nuestra hormona de crecimiento es mejorar nuestro sue&ntilde;o profundo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respetar 7-9 horas de sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o de ondas lentas (fase N3) se concentra especialmente en la primera mitad de la noche. Acortar el tiempo de sue&ntilde;o reduce esta fase.</li>
                                    <li>Mantener horarios regulares: el hipot&aacute;lamo sincroniza la secreci&oacute;n de GHRH con el ciclo sue&ntilde;o-vigilia. Los horarios de sue&ntilde;o irregulares, como el jet lag social del fin de semana, reducen la cantidad y calidad del sue&ntilde;o de ondas lentas.</li>
                                    <li>Ejercicio de fuerza por la tarde: el entrenamiento de fuerza es uno de los est&iacute;mulos m&aacute;s potentes para la secreci&oacute;n de GH, y sus efectos se potencian cuando se entrena por la tarde, pero no antes de dormir, ya que puede interferir con sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Eliminar los postres despu&eacute;s de la cena: la hiperglucemia que produce el az&uacute;car inhibe la secreci&oacute;n de GH al estimular la somatostatina. Una cena ligera, con prote&iacute;na y grasas saludables, prepara el organismo para el pico nocturno.</li>
                                    <li>Evitar el alcohol: el alcohol suprime el sue&ntilde;o de ondas lentas incluso en dosis moderadas, reduciendo directamente la ventana de secreci&oacute;n de GH.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: &quot;Puede favorecer el apego seguro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el colecho tiene numerosos beneficios, consultamos con la especialista Paloma García Aranda cuáles son las claves para identificar cuándo puede empezar a dificultar la autonomía del menor</p><p class="subtitle">Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: “Es importante separar el resultado de la relación”
</p></div><p class="article-text">
        El colecho, la pr&aacute;ctica de dormir en la misma cama o en una contigua a los hijos, es una pr&aacute;ctica ancestral presente en numerosas culturas que conlleva diversas implicaciones desde el punto de vista psicol&oacute;gico y familiar. No se trata de una decisi&oacute;n intr&iacute;nsecamente buena ni mala, sino que depende del contexto, las necesidades del ni&ntilde;o y el bienestar general de la familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, puede favorecer el apego seguro al proporcionar al ni&ntilde;o sensaci&oacute;n de protecci&oacute;n, cercan&iacute;a y regulaci&oacute;n emocional&rdquo;, afirma Paloma Garc&iacute;a Aranda, psic&oacute;loga infantil en <a href="https://psia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre PSIA</a>, que se&ntilde;ala que adem&aacute;s de reducir la ansiedad nocturna, compartir cama puede facilitar la lactancia materna y, en ciertos casos, mejorar el descanso general al reducir los despertares. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves para que el colecho sea una experiencia positiva reside en la motivaci&oacute;n de los padres. &ldquo;Sus implicaciones dependen de c&oacute;mo se practique y de si responde a una elecci&oacute;n consciente o a una necesidad derivada de dificultades en el sue&ntilde;o&rdquo;, destaca Garc&iacute;a Aranda. &ldquo;Cuando se realiza de forma voluntaria y respetuosa, suele ser beneficioso; sin embargo, si se mantiene por dependencia o agotamiento familiar, puede generar dificultades en la autonom&iacute;a del menor y en la din&aacute;mica de la pareja&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Factores como el temperamento del ni&ntilde;o, siendo los m&aacute;s sensibles quienes m&aacute;s parecen beneficiarse, la consistencia de las rutinas y un entorno f&iacute;sico seguro son determinantes para que la experiencia no derive en un problema, seg&uacute;n la experta. Tambi&eacute;n es importante la edad del ni&ntilde;o, &ldquo;es m&aacute;s habitual y adaptativo durante los primeros a&ntilde;os de vida&rdquo;, subraya. 
    </p><h2 class="article-text">Las se&ntilde;ales de alerta</h2><p class="article-text">
        A pesar de sus beneficios, el colecho tambi&eacute;n puede presentar desaf&iacute;os. &ldquo;En algunos casos, puede fragmentar el sue&ntilde;o de los padres, generar cansancio acumulado, limitar la intimidad de la pareja o provocar interrupciones en el descanso del menor&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Existen indicadores de que dormir juntos podr&iacute;a estar interfiriendo negativamente en el desarrollo del ni&ntilde;o o en la armon&iacute;a familiar, Garc&iacute;a Aranda enumera: &ldquo;La dificultad persistente del ni&ntilde;o para dormir solo a edades avanzadas, la ansiedad intensa ante la separaci&oacute;n nocturna, los despertares frecuentes o el sue&ntilde;o poco reparador, la dependencia excesiva de la presencia parental, los desacuerdos entre los progenitores, el cansancio cr&oacute;nico en la familia o el rechazo del ni&ntilde;o a participar en actividades como campamentos o dormir fuera de casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos, puede ser recomendable consultar con un profesional de la psicolog&iacute;a infantil para dise&ntilde;ar estrategias adaptadas a las necesidades de la familia&rdquo;, aconseja la especialista, que considera fundamental evaluar si el colecho contribuye al bienestar familiar o si, por el contrario, perjudica y agota. 
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute;n hacia la autonom&iacute;a</h2><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo es el momento de decir adi&oacute;s a la cama compartida? &ldquo;No existe una edad universalmente establecida, aunque muchos especialistas coinciden en que entre los dos y los tres a&ntilde;os el ni&ntilde;o est&aacute; preparado para iniciar la transici&oacute;n hacia su propia cama. Entre los cuatro y los cinco a&ntilde;os esta autonom&iacute;a suele consolidarse de manera natural&rdquo;, asegura Garc&iacute;a Aranda.
    </p><p class="article-text">
        Para que este cambio sea respetuoso y efectivo, la psic&oacute;loga recomienda que el proceso sea gradual, manteniendo rutinas predecibles y permitiendo el uso de objetos de apego, como un peluche o una manta en su propia habitaci&oacute;n: &ldquo;La clave es respetar el ritmo evolutivo del menor y evitar m&eacute;todos bruscos que puedan generar ansiedad&rdquo;. &ldquo;Se trata de acompa&ntilde;ar emocionalmente al ni&ntilde;o, reforzando positivamente sus logros, sin forzarlo ni ridiculizar sus miedos&rdquo;, valora la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la decisi&oacute;n debe basarse en el bienestar de la familia. &ldquo;La decisi&oacute;n m&aacute;s adecuada ser&aacute; aquella que garantice un descanso saludable, fomente la seguridad emocional y promueva progresivamente la autonom&iacute;a infantil&rdquo;, concluye Garc&iacute;a Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 15:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10808780" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[familia,Niños,Sueño,Trastornos del sueño,Salud,Psicología,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcbf9667-4c0f-4a6d-b142-051e6af01217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de psicología Alfredo Rodríguez-Muñoz detalla las claves para que el descanso diurno sea una herramienta de recuperación
</p><p class="subtitle">Del número de despertares por la noche a la insulina: un médico analiza todos los efectos de ingerir azúcar para cenar</p></div><p class="article-text">
        Una p&eacute;rdida de tiempo, un clich&eacute; espa&ntilde;ol o un gesto de pereza... La siesta ha sido tradicionalmente denostada como enemiga de la productividad. Sin embargo, la ciencia est&aacute; redescubriendo este tipo de descanso diurno que realmente podr&iacute;a ayudar a mejorar el rendimiento cognitivo en medio de una jornada de trabajo. &iquest;Existe realmente una f&oacute;rmula para llevar a cabo la siesta perfecta?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existe una siesta universal v&aacute;lida para todo el mundo, porque el sue&ntilde;o tambi&eacute;n tiene mucho de biograf&iacute;a personal: influye la edad, el cronotipo, las <a href="https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horas dormidas por la noche</a> o incluso si uno tiene h&aacute;bito de dormir siesta&rdquo;, aclara Alfredo Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, catedr&aacute;tico de Psicolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid, experto en sue&ntilde;o y autor del libro &lsquo;Dormir para vivir&rsquo;. &ldquo;S&iacute; sabemos que hay un patr&oacute;n que suele funcionar bien para la mayor&iacute;a: una siesta corta, de entre 10 y 30 minutos&rdquo;, concreta. 
    </p><h2 class="article-text">Dormir con reloj</h2><p class="article-text">
        Controlar los tiempos es tan importante, seg&uacute;n el experto, que confundir la siesta con &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una segunda noche</a>&rdquo; es uno de los errores m&aacute;s frecuentes. &ldquo;La clave est&aacute; en que la siesta no deber&iacute;a dejarte &lsquo;fuera de combate&rsquo;, sino devolverte algo de energ&iacute;a y claridad mental. Por eso, la buena siesta no es la que te anestesia la tarde, sino la que te la rescata&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el descanso se prolonga en exceso, hay m&aacute;s probabilidades de que entremos en las fases de sue&ntilde;o profundo, de las que el cerebro no siempre despierta con agilidad. Es lo que los expertos denominan &ldquo;inercia del sue&ntilde;o&rdquo;, que Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz define como &ldquo;esa sensaci&oacute;n de aturdimiento, lentitud mental, mal humor o desorientaci&oacute;n tras despertarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al impacto de la siesta en el descanso nocturno, el experto lo compara con nuestra relaci&oacute;n con el hambre: &ldquo;Si 'picas' demasiado tarde, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/numero-despertares-noche-insulina-medico-analiza-efectos-ingerir-azucar-cenar-xp_1_13231841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luego cenas peor</a>&rdquo;. &ldquo;Por eso, una siesta de dos horas puede parecer maravillosa en el momento, pero convertirse en un peque&ntilde;o sabotaje para el sue&ntilde;o por la noche&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica muestra que siestas breves pueden mejorar el estado de alerta, el humor y el rendimiento cognitivo. A veces pensamos en la siesta como una simple costumbre cultural, pero en realidad es tambi&eacute;n una herramienta biol&oacute;gica bastante sofisticada&rdquo;, insiste Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La hora clave</h2><p class="article-text">
        A menudo se asocia el momento de sopor que atravesamos a primera hora de la tarde con el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/leticia-marin-dietista-nutricionista-picos-glucosa-problema-no-ocurran-sean-frecuentes-elevados-xp_1_13139210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico gluc&eacute;mico</a> o el trabajo de nuestro organismo en la digesti&oacute;n de los alimentos, sin embargo, el catedr&aacute;tico se&ntilde;ala que &ldquo;entre las 13.00 y las 16.00 horas nuestro cerebro tiene un peque&ntilde;o &lsquo;valle biol&oacute;gico&rdquo;. &ldquo;Es el famoso baj&oacute;n de despu&eacute;s de comer, aunque en realidad no depende solo de la comida: forma parte de nuestros ritmos circadianos&rdquo;, explica. Es en ese tramo, seg&uacute;n el experto, cuando la siesta cobra todo su sentido fisiol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Que el descanso se realice en ese tramo central del d&iacute;a es tan importante para su efectividad como que la duraci&oacute;n sea adecuada. &ldquo;Si alguien duerme la siesta a las siete de la tarde y luego no tiene sue&ntilde;o por la noche, el problema no es el insomnio, probablemente es la hora de la siesta&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz. As&iacute;, reduce la receta de una siesta &oacute;ptima a tres pilares principales: que sea corta, temprana y estrat&eacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Parche o complemento?</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus beneficios para el rendimiento cognitivo o el humor, &iquest;la necesidad de una siesta diaria puede ser una se&ntilde;al de que descansamos mal por la noche? &ldquo;Si alguien necesita dormir dos horas cada tarde para funcionar, probablemente el cuerpo est&aacute; enviando un mensaje: falta sue&ntilde;o nocturno o quiz&aacute; hay un problema de descanso detr&aacute;s&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico, que defiende que &ldquo;en una sociedad que ha normalizado estar cansado, mucha gente cree que su agotamiento es normal porque todo el mundo est&aacute; igual&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cansancio cr&oacute;nico no deber&iacute;a formar parte de nuestra vida cotidiana&rdquo;, resume tajante Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, que defiende que la siesta debe entenderse como un complemento estrat&eacute;gico y no como un rescate permanente para una higiene del sue&ntilde;o deficiente. &ldquo;El problema no es dormir unos minutos durante el d&iacute;a, el problema es haber construido una sociedad donde descansar parece casi un lujo improductivo&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 08:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Siesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0273bf5-5294-4502-97ba-173e1ad4e4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de recurrir a carísimos tratamientos antienvejecimiento o a medicamentos, hay conductas cotidianas que podemos cambiar para mejorar nuestra salud </p><p class="subtitle">¿Es cierto que los pulmones se regeneran al dejar de fumar?</p></div><p class="article-text">
        Las enfermedades que m&aacute;s personas matan y enferman en las sociedades modernas tienen algo en com&uacute;n: en su mayor&iacute;a son prevenibles. Las principales son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, varios tipos de c&aacute;ncer y las enfermedades metab&oacute;licas, que representan m&aacute;s del 70% de la mortalidad global. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas comparten los mismos factores de riesgo: dieta de baja calidad, inactividad f&iacute;sica, tabaco, alcohol, sue&ntilde;o insuficiente y estr&eacute;s cr&oacute;nico. Seg&uacute;n <a href="https://www.healthdata.org/index.php/research-analysis/library/global-burden-disease-2023-findings-gbd-2023-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estudio GBD 2023</a>, de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro IHME, los riesgos diet&eacute;ticos por s&iacute; solos son el quinto factor de riesgo m&aacute;s importante para la mortalidad prematura en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia del comportamiento explica por qu&eacute; los cambios peque&ntilde;os funcionan mejor que las transformaciones radicales: los prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo duran hasta febrero porque sobrecargan la capacidad de autorregulaci&oacute;n del cerebro. Los cambios graduales, en cambio, se cuelan por la puerta de atr&aacute;s sin activar las alarmas. Estos son 15 de estos peque&ntilde;os ajustes, con respaldo cient&iacute;fico, que cualquiera puede introducir en su rutina cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">Movimiento y actividad f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        1. Levantarse cada hora durante la jornada laboral: el tiempo que pasamos sentados es un factor de riesgo por s&iacute; mismo, independientemente del ejercicio que se haga, como pudo comprobar un amplio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27475271/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis en The Lancet</a>. Basta con levantarse, caminar un par de minutos y volver. Poner alarma cada hora si es necesario. 
    </p><p class="article-text">
        2. Subir siempre por las escaleras: &ldquo;En vez de subir por ascensor, subir por las escaleras. Si tienes que hacer llamadas telef&oacute;nicas, intenta moverte mientras hablas&rdquo;, dice la internista Samar Elgeadi. Es la forma m&aacute;s eficiente de aumentar el NEAT (gasto energ&eacute;tico de la actividad no relacionada con el ejercicio) sin cambiar la agenda del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        3. Dar un paseo de diez minutos despu&eacute;s de comer: seg&uacute;n un metaan&aacute;lisis de 2022, una caminata de apenas cinco minutos despu&eacute;s de las comidas reduce de forma significativa los picos de glucosa en sangre, mejora la digesti&oacute;n y el estado de &aacute;nimo sin necesidad de sudar.
    </p><p class="article-text">
        4. Dos sesiones de fuerza a la semana y caminar 30 minutos diarios: seg&uacute;n el entrenador personal Edu Veiga, &ldquo;conviene hacer en torno a 30 minutos diarios de actividad moderada, caminar r&aacute;pido o montar en bicicleta, y dos o m&aacute;s sesiones de entrenamiento de fuerza por semana&rdquo;. Caminar entre 7.000 y 10.000 pasos diarios tiene un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hay-caminar-10-000-pasos-dia_1_11929644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficio cardiovascular</a> demostrado. El ejercicio de fuerza preserva la masa muscular y mejora la sensibilidad a la insulina. 
    </p><h2 class="article-text">Alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        5. A&ntilde;adir una legumbre a la semana: las lentejas, los garbanzos o las alubias son una combinaci&oacute;n barata y bien documentada de fibra, prote&iacute;na vegetal y compuestos antiinflamatorios. Seg&uacute;n el <a href="https://www.healthdata.org/research-analysis/health-topics/diet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GBD 2023</a>, la baja ingesta de legumbres es uno de los factores diet&eacute;ticos m&aacute;s asociados a mortalidad cardiovascular. &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no consume suficiente cantidad de fibra&rdquo;, afirma el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera. &ldquo;La forma m&aacute;s positiva es conseguirla a partir de los alimentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        6. Sustituir el zumo por la fruta entera: el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/zumo-naranja-no-alimento-saludable-creiamos_1_12644612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zumo de naranja natural</a> tiene casi los mismos az&uacute;cares que una Coca-Cola y pr&aacute;cticamente ninguna fibra. &ldquo;Esos carbohidratos solubles suponen una carga para el p&aacute;ncreas, sobre todo en personas que ya tienen cierta obesidad y son sedentarias&rdquo;, explica el endocrin&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez. Por el contrario, la fruta entera ralentiza la absorci&oacute;n de az&uacute;car, produce saciedad y produce un pico de insulina menor.
    </p><p class="article-text">
        7. Leer el primer ingrediente de los productos que compras: la lista de ingredientes se ordena de mayor a menor cantidad. Si el primero es az&uacute;car, jarabe de ma&iacute;z o harina refinada, el producto no es el m&aacute;s adecuado para el consumo habitual. Es el filtro m&aacute;s r&aacute;pido y eficaz para mejorar la compra sin muchos conocimientos de nutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        8. Distribuir las comidas a lo largo del d&iacute;a y comer sin pantallas: espaciar demasiado las comidas y comer grandes cantidades de alimentos altos en calor&iacute;as produce una &ldquo;monta&ntilde;a rusa&rdquo; de insulina con consecuencias negativas para la salud. &ldquo;Ning&uacute;n alimento te dura m&aacute;s de tres horas. Comer en tres o cuatro tomas espaciadas mantiene la glucemia estable, ni muy alta ni muy baja&rdquo;, explica el doctor Francisco Rueda, m&eacute;dico nutricionista. Adem&aacute;s, comer frente a la pantalla interfiere con la se&ntilde;al de saciedad y podemos pasarnos de cantidad.
    </p><p class="article-text">
        9. Beber un vaso de agua antes de cada comida: la deshidrataci&oacute;n leve se confunde con frecuencia con hambre. Beber agua antes de comer reduce la ingesta y mejora la digesti&oacute;n sin ning&uacute;n coste.
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        10. Fijar una hora de despertar y no variarla los fines de semana: &ldquo;Lo m&aacute;s recomendable es tener una cierta regularidad, incluso en fines de semana&rdquo;, recomienda la neur&oacute;loga experta en cronobiolog&iacute;a Celia Garc&iacute;a Malo. El reloj circadiano se sincroniza principalmente con la hora de despertar, no con la de acostarse. Levantarse a la misma hora todos los d&iacute;as, incluidos s&aacute;bado y domingo, previene el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> que produce insomnio el domingo por la noche y fatiga el lunes. 
    </p><p class="article-text">
        11. Apagar las pantallas 45 minutos antes de ir a la cama y dormir 7-9 horas: la luz azul de los tel&eacute;fonos y tabletas, y <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier luz brillante</a>, suprimen la secreci&oacute;n de melatonina y retrasan el inicio del sue&ntilde;o, alargando a&uacute;n m&aacute;s la deuda de sue&ntilde;o acumulada. Una hora sin pantallas antes de acostarse es el cambio m&aacute;s sencillo para ganar tiempo de sue&ntilde;o real.
    </p><h2 class="article-text">Salud mental y estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        12. Cinco minutos de respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica al d&iacute;a. &ldquo;Por muy poco que le dediques vas a notar que esa pr&aacute;ctica te serena, te calma, te baja las pulsaciones, ayuda a reducir el ruido mental&rdquo;, explica el instructor de yoga Manuel Roca. La respiraci&oacute;n lenta y profunda <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13218687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activa el nervio vago</a>, reduciendo la frecuencia card&iacute;aca y el cortisol en minutos. Una t&eacute;cnica sencilla consiste en inspirar durante cuatro segundos, retener dos, espirar en seis segundos, repitiendo el ejercicio varias veces.
    </p><p class="article-text">
        13. Exponerse a la luz natural al menos veinte minutos al d&iacute;a por la ma&ntilde;ana: la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a> sincroniza el reloj circadiano, regula la serotonina y activa la s&iacute;ntesis de vitamina D, deficitaria en m&aacute;s del 40% de los adultos europeos.
    </p><h2 class="article-text">Entorno y h&aacute;bitos cotidianos</h2><p class="article-text">
        14. Redise&ntilde;ar el entorno para que la opci&oacute;n saludable sea la m&aacute;s f&aacute;cil. La psicolog&iacute;a del comportamiento ha podido comprobar que el entorno importa m&aacute;s que la fuerza de voluntad. Poner fruta visible en la cocina, las zapatillas al lado de la cama, el m&oacute;vil fuera del dormitorio son cambios de contexto que eliminan la fricci&oacute;n entre la intenci&oacute;n y la conducta que queremos adoptar.
    </p><p class="article-text">
        15. Buscar la conexi&oacute;n social con regularidad:<strong> </strong>la soledad cr&oacute;nica tiene un impacto comparable en la mortalidad al de fumar, seg&uacute;n un <a href="https://www.hhs.gov/sites/default/files/surgeon-general-social-connection-advisory.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 2023</a>. Las relaciones sociales regulares pueden influir en la mejora del sue&ntilde;o y alargan la vida, indican todos los estudios longitudinales de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Elgeadi resume el impacto de estos peque&ntilde;os cambios y c&oacute;mo si se implementan pueden cambiar la salud: &ldquo;Se trata simplemente de mantener una dieta equilibrada, caminar y dormir. Si eres una persona joven y sana, sigue una buena dieta y haz ejercicio&rdquo;. Ninguno de estos cambios requiere una motivaci&oacute;n extraordinaria, y se pueden introducir de uno en uno, hasta que se vuelvan autom&aacute;ticos. La salud no se transforma a grandes golpes, sino a peque&ntilde;os empujones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ejercicio físico,Sueño,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41b79010-8a12-4b56-b7fe-76d7f31c73cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es más difícil dormir el domingo, y cómo remediarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La del domingo es la peor noche de sueño de la semana para casi un tercio de la población, y no es casualidad</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n calcula <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Sleep Foundation</a>, el 31% de la poblaci&oacute;n identifica el domingo como la noche m&aacute;s dif&iacute;cil de la semana para conciliar el sue&ntilde;o, un porcentaje muy superior al de cualquier otro d&iacute;a. Una encuesta similar de <a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov para la </a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Calm</a> con m&aacute;s de 4.000 participantes anglosajones concluy&oacute; que tres veces m&aacute;s personas duermen mal el domingo que en cualquier otra noche. El jueves, en cambio, es la noche en que menos personas tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del insomnio dominical hay dos posibles causas que a menudo se dan a la vez. Por un lado, el reloj biol&oacute;gico alterado durante el fin de semana, y por otro, el estr&eacute;s anticipado del lunes.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social: cuando el fin de semana desajusta el reloj interno</h2><p class="article-text">
        El cuerpo humano tiene un reloj biol&oacute;gico, el sistema circadiano, que sincroniza los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia con el entorno. La luz solar es el principal est&iacute;mulo que pone en hora este reloj. Pero cuando los horarios habituales de sue&ntilde;o cambian bruscamente, por ejemplo, por volar a otro pa&iacute;s con otro huso horario, se produce un desajuste.
    </p><p class="article-text">
        Sin ser tan dr&aacute;stico, eso es exactamente lo que ocurre cada fin de semana para millones de personas. El viernes y el s&aacute;bado por la noche muchos se acuestan m&aacute;s tarde y se levantan m&aacute;s tarde que entre semana. El reloj interno, que regula la secreci&oacute;n de melatonina y cortisol, se desplaza hacia un horario m&aacute;s tard&iacute;o. Este fen&oacute;meno se denomina <em>jet lag </em>social, y seg&uacute;n <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8707256/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la literatura cient&iacute;fica</a>, se estima que el 69% de los adultos experimenta al menos una hora de<em> jet lag </em>social cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando intentamos ir a dormir a las 23:00 del domingo para levantarnos a las 7:00 el lunes, el cerebro no ha recibido todav&iacute;a suficiente se&ntilde;al de melatonina para inducir el sue&ntilde;o, porque el s&aacute;bado trasnochamos hasta las dos de la ma&ntilde;ana. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> muestran que acostarse m&aacute;s tarde los fines de semana desplaza el pico de melatonina hacia delante en el tiempo, lo que hace dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o cuando intentamos recuperar el horario laboral.
    </p><h2 class="article-text">El miedo al lunes activa el sistema de alarma</h2><p class="article-text">
        El segundo mecanismo es psicol&oacute;gico. Cuando el domingo por la tarde la mente empieza a anticipar la jornada del lunes, las reuniones, los informes pendientes, los clientes que atender o los correos sin responder, el sistema nervioso se pone en alerta como si la amenaza fuera inminente. La am&iacute;gdala, la parte del cerebro encargada de detectar amenazas, no distingue entre un peligro real e inmediato y uno anticipado. 
    </p><p class="article-text">
        La am&iacute;gdala produce una subida del cortisol y la adrenalina aumenta la frecuencia card&iacute;aca y el estado de alerta general. Todo lo contrario de lo que necesitamos para quedarnos dormidos. Una <a href="https://www.thesleepjudge.com/sunday-scaries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta entre profesionales</a> encontr&oacute; que entre el 76% y el 80% experimentaba alg&uacute;n grado de ansiedad anticipatoria los domingos por la tarde o noche, sobre todo a causa de las obligaciones del trabajo o el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de contraste agrava la situaci&oacute;n. Mientras que el fin de semana significa ocio, autonom&iacute;a y relajaci&oacute;n, el lunes trae estructura, obligaciones y plazos. Cuanto mayor sea la diferencia entre la semana de trabajo y el fin de semana, m&aacute;s nos costar&aacute; la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay otros factores que juegan en nuestra contra durante el fin de semana. El consumo de alcohol, que es m&aacute;s elevado, aunque parezca relajante, afecta a la calidad del sue&ntilde;o y hace que esas horas de m&aacute;s en la cama no resulten tan reparadoras. Esa siesta larga despu&eacute;s de la comida del domingo reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o por la noche, y se suma a todo lo anterior para provocar insomnio. Por &uacute;ltimo, podemos agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n si nos exponemos a las pantallas antes de dormir, bien sea con un marat&oacute;n de series o, peor a&uacute;n, intentando adelantar trabajo para la ma&ntilde;ana siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para dormir mejor el domingo</h2><p class="article-text">
        No es necesario renunciar al fin de semana, sino ajustar algunos h&aacute;bitos para evitar dar vueltas en la cama durante la noche del domingo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el horario de despertar durante el fin de semana: la idea es<strong> </strong>no levantarse m&aacute;s de una hora despu&eacute;s de la hora habitual entre semana, aunque hayamos trasnochado la v&iacute;spera. El horario de despertar manda m&aacute;s sobre el reloj circadiano.</li>
                                    <li>Exponerse a la luz natural por la ma&ntilde;ana: salir a la calle o desayunar junto a una ventana en los primeros 30 minutos despu&eacute;s de levantarse el domingo acelera la sincronizaci&oacute;n del reloj biol&oacute;gico con el horario real.</li>
                                    <li>Hacer una lista de tareas el domingo por la tarde:<strong> </strong>si escribimos las tareas que nos esperan el lunes, es como si las descarg&aacute;ramos de nuestra cabeza y las dej&aacute;ramos en el papel, como han podido comprobar recientes <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones en psicolog&iacute;a cognitiva</a>.</li>
                                    <li>Planificar algo agradable para el lunes:<strong> </strong>la ansiedad anticipatoria se reduce si tenemos algo positivo en medio de todo el estr&eacute;s, como un desayuno especial, una llamada a un amigo o escuchar nuestro podcast o m&uacute;sica favoritos de camino al trabajo.</li>
                                    <li>La higiene del sue&ntilde;o del fin de semana:<strong> </strong>conviene evitar el alcohol y las siestas larga el domingo, as&iacute; las pantallas y luces brillantes <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">al menos una hora antes de dormir.</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entender por qu&eacute; nos cuesta conciliar el sue&ntilde;o el domingo es el primer paso para evitar los problemas de sue&ntilde;o y odiar los lunes un poco menos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Ocio,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c04d9bb9-7287-401f-b658-a7868cbbf431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: &quot;Hay que pasar por todas las fases&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no descansamos bien, nos cuesta concentrarnos, nos sentimos más lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace más vulnerables a ciertas enfermedades</p><p class="subtitle">El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”</p></div><p class="article-text">
        Dormir es un proceso natural que hacemos a diario y que permite que cuerpo y cerebro descansen. Es un proceso esencial e involuntario sin el cual no podemos funcionar eficazmente. Es tan imprescindible para nuestro organismo como comer, beber y respirar. Pese a ser tan importante, y seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), un <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link472.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48% de la poblaci&oacute;n adulta</a> no tiene un sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a primera vista puede parecer un proceso corporal f&aacute;cil y simple, detr&aacute;s de esta aparente sencillez se esconde uno de los procesos corporales m&aacute;s complejos. Porque cuando dormimos ocurren muchas cosas: procesamos informaci&oacute;n, consolidamos recuerdos y llevamos a cabo diversos procesos que nos ayudan a funcionar durante el d&iacute;a. Por tanto, el cuerpo atraviesa diversos procesos y fases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sue&ntilde;o reparador suele ser el resultado de pasar suficiente tiempo en todas y cada una de las distintas fases del sue&ntilde;o. <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, nos ayuda a entender mejor c&oacute;mo se estructura el sue&ntilde;o humano y nos explica si de verdad existe alguna fase en particular que sea especialmente importante. Porque si no descansamos bien y no tenemos un sue&ntilde;o reparador, lo notaremos: nos costar&aacute; concentrarnos, seremos m&aacute;s lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace m&aacute;s vulnerables a ciertas enfermedades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fases del sue&ntilde;o: aquello que sucede mientras dormimos</h2><p class="article-text">
        Cuando pensamos en dormir lo suficiente solemos centrarnos b&aacute;sicamente en la cantidad de horas. Sin embargo, y aunque la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o es importante, no es el &uacute;nico factor. Es fundamental tambi&eacute;n considerar la calidad del sue&ntilde;o y si el tiempo que dedicamos a dormir es realmente reparador. Y aqu&iacute; es donde entran en juego las distintas fases del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de ellas produce cambios en nuestro cuerpo y, por tanto, cumple con una funci&oacute;n distinta. Como nos explica Garc&iacute;a, estas se dividen en &ldquo;la fase del sue&ntilde;o superficial, la de sue&ntilde;o profundo (o sue&ntilde;o de ondas lentas) y la fase de sue&ntilde;o REM, que es la de los movimientos oculares r&aacute;pidos&rdquo;. Cada una de estas fases contribuye a su manera a que nos despertemos descansados. &ldquo;Para tener un sue&ntilde;o de calidad hay que pasar por todas las fases de sue&ntilde;o como unas cuatro o cinco veces en forma de ciclos de sue&ntilde;o&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas son importantes, aunque se suele pensar que la m&aacute;s trascendental es la de sue&ntilde;o profundo o de ondas lentas. Sin embargo, aclara Garc&iacute;a, &ldquo;incluso la de sue&ntilde;o ligero tiene sus propias funciones y el tiempo que pasamos en cada una de ellas es indispensable para regular una serie de procesos fisiol&oacute;gicos que tiene lugar en nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el sue&ntilde;o profundo y la fase REM y qu&eacute; ocurre en cada una de ellas</h2><p class="article-text">
        Cada fase del sue&ntilde;o es necesaria para la salud en general. Esto no significa que la del sue&ntilde;o profundo sea especialmente importante y peculiar porque este sue&ntilde;o de ondas lentas &ldquo;es de gran reposo metab&oacute;lico, es cuando m&aacute;s baja la frecuencia card&iacute;aca, la tensi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n es m&aacute;s profunda&rdquo;, admite Garc&iacute;a. Se trata de una fase en la que &ldquo;tienen lugar unos procesos muy importantes: refuerza el sistema inmunol&oacute;gico, revisa y fortalece nuestro estado metab&oacute;lico, cardiovascular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta fase tiene que ver tambi&eacute;n con la &ldquo;consolidaci&oacute;n de la memoria, los recuerdos; la limpieza de desechos que se acumulan en el cerebro en las horas de vigilia, nos protege frente a algunas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y, en el caso de ni&ntilde;os y deportistas, se regenera el tejido a nivel muscular, es muy importante en la recuperaci&oacute;n de lesiones o en el crecimiento de los ni&ntilde;os&rdquo;, admite Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es la &uacute;nica que ejecuta funciones imprescindibles. Tambi&eacute;n la fase REM es peculiar e indispensable para que el sue&ntilde;o sea saludable. Si bien se trata de una fase muy distinta a la del sue&ntilde;o profundo porque la actividad cerebral es m&aacute;s similar a la vigilia, &ldquo;es la etapa en la que solemos so&ntilde;ar, se recuerdan las enso&ntilde;aciones, y es una fase relacionada con las emociones, con los estados de estr&eacute;s, ansiedad, estado de &aacute;nimo&hellip; adem&aacute;s tiene que ver con los recuerdos y con la selecci&oacute;n de qu&eacute; cosas memorizamos, qu&eacute; aprendizaje nos quedamos de lo que hemos vivido en el d&iacute;a a d&iacute;a, qu&eacute; cosas vamos a consolidar y cu&aacute;les vamos a olvidar&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello nos permite concluir, como admite Garc&iacute;a, que &ldquo;todas las fases son realmente importantes&rdquo; y que un ciclo ininterrumpido con la secuencia correcta de las fases es esencial para nuestro bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para lograr un sue&ntilde;o reparador</h2><p class="article-text">
        Los datos de la SEN revelan que uno de cada tres adultos espa&ntilde;oles se despierta con la sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador. Para Garc&iacute;a, &ldquo;esto tiene muchos or&iacute;genes distintos, aunque lo m&aacute;s probable es que el sue&ntilde;o est&eacute; alterado y no hay una adecuada representaci&oacute;n de todas las fases de sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos sentimos cansados al levantarnos es que hay una &ldquo;disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y microdespertares o fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o, y detr&aacute;s puede haber problemas como apnea del sue&ntilde;o o estados cr&oacute;nicos de estr&eacute;s y ansiedad, lo que provoca un sue&ntilde;o superficial y fragmentado&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos mejorar la calidad de nuestro sue&ntilde;o. Para muchos, basta con realizar peque&ntilde;os ajustes en el estilo de vida o actitud para dormir mejor. Y, aunque la cantidad es importante, debemos tener en cuenta que &ldquo;el sue&ntilde;o es un proceso muy din&aacute;mico que cambia a lo largo de la vida&rdquo;, explica Garc&iacute;a. No tiene las mismas necesidades de sue&ntilde;o un ni&ntilde;o de 8 a&ntilde;os que un anciano de 86 a&ntilde;os. Lo importante en cada caso es que &ldquo;la persona sienta que ha tenido un sue&ntilde;o de calidad y que ha pasado por todas las fases de sue&ntilde;o, m&aacute;s all&aacute; de lo que diga un reloj inteligente&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un sue&ntilde;o reparador, &ldquo;una de las claves es priorizar el sue&ntilde;o como parte de nuestra salud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. A partir, y en cuanto a la salud del sue&ntilde;o, &ldquo;todo lo que sea predecible para el cerebro suele ser bueno y esto pasa por mantener unos horarios de sue&ntilde;o m&aacute;s o menos regulares; tratar de generar contrastes durante el d&iacute;a (por la ma&ntilde;ana buscar sitios luminosos porque la luz nos sincroniza y la vigilia, movernos, comer a horas regulares) y por la tarde-noche intentar favorecer el descanso, intentar desconectar, evitar cosas que nos alteren y estresen&hellip; para que el cuerpo haga estas transiciones de forma progresiva porque son hormonas lo que nos regulan&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cuerpo es muy inteligente y &eacute;l mismo se va regulando&rdquo;, admite Garc&iacute;a, que reconoce que si no hemos dormido bien, por el motivo que sea, &ldquo;a la noche siguiente nuestro cuerpo hace un rebote de fase REM, hace much&iacute;sima m&aacute;s fase REM porque la ha perdido la noche anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista advierte, sin embargo, que &ldquo;si una persona no tiene un sue&ntilde;o reparador, y se levanta y no ha descansado, es importante consultar con un m&eacute;dico porque muchas veces puede haber un trastorno del sue&ntilde;o con un origen f&iacute;sico que no hay que normalizar y que tiene tratamientos muy concretos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 14:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Trastornos del sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dormir-suplementos-cena-aumenta-niveles-triptofano-magnesio-melatonina-forma-natural_1_13182150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93942e8-dd1b-4d01-9271-7a8917ad0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descansar bien también tiene que ver con los nutrientes que ingerimos. Estos son los que el cerebro necesita para activar los mecanismos del sueño</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Cada noche, antes de dormir, el cerebro ejecuta una coreograf&iacute;a qu&iacute;mica. La gl&aacute;ndula pineal detecta la oscuridad y empieza a liberar melatonina. Los niveles de cortisol caen. La temperatura corporal baja. La actividad neuronal se desacelera. Este proceso no ocurre inmediatamente, sino que lleva varias horas y comienza, en realidad, en el momento en que nos sentamos a cenar. Lo que ponemos en el plato esa noche tambi&eacute;n determina si el cerebro tiene los materiales que necesita para fabricar los productos qu&iacute;micos para el sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">La cadena de montaje del sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o es una cascada hormonal que depende de mol&eacute;culas que sintetiza nuestro organismo, y la materia prima viene de la dieta. El compuesto m&aacute;s importante es el tript&oacute;fano, un amino&aacute;cido esencial que el cuerpo no puede fabricar y que tenemos que comer. Cuando digerimos las prote&iacute;nas, se separa el tript&oacute;fano, pasa a la sangre y cruza la barrera hematoencef&aacute;lica (el filtro que protege el cerebro). All&iacute; se convierte primero en serotonina, el neurotransmisor del bienestar que estabiliza el estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a. Pero por la noche, con la oscuridad como se&ntilde;al, la serotonina se transforma en melatonina, la hormona que regula el ciclo de sue&ntilde;o y vigilia.
    </p><p class="article-text">
        Para todas estas transformaciones qu&iacute;micas necesitamos, adem&aacute;s, coenzimas que las faciliten. La vitamina D activa la enzima que transforma el tript&oacute;fano en 5-hidroxitript&oacute;fano (5-HTP). La vitamina B6 es imprescindible para convertir el 5-HTP en serotonina. Los &aacute;cidos grasos omega-3 (EPA y DHA) facilitan la conversi&oacute;n de serotonina en melatonina, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11250910/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como explica este estudio de 2024</a>. Si faltan compuestos en un paso, falla la producci&oacute;n de la hormona del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El magnesio por su parte regula los receptores GABA, el principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso central, es decir, el que nos calma. Cuando falta magnesio, al cerebro le cuesta frenar y pasar de la vigilia al sue&ntilde;o. El magnesio tambi&eacute;n inhibe la liberaci&oacute;n de cortisol, la hormona del estr&eacute;s que es enemiga del descanso. 
    </p><h2 class="article-text">La dieta y el insomnio</h2><p class="article-text">
        En general, las dietas saludables, como la dieta mediterr&aacute;nea, se asocian con una mejor calidad del sue&ntilde;o. <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38257175/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> encontr&oacute; que la dieta mediterr&aacute;nea estaba relacionada con un mejor descanso, menos somnolencia por el d&iacute;a y menos s&iacute;ntomas de insomnio. En Espa&ntilde;a, un estudio con m&aacute;s de 22.000 adultos&nbsp;confirm&oacute; que quienes se sienten m&aacute;s descansados al despertar segu&iacute;an dietas con m&aacute;s pescado y productos integrales.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la dieta real de los espa&ntilde;oles se aleja cada vez m&aacute;s de ese ideal. El <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?amp=&amp;pid=S0212-16112018001200006&amp;script=sci_arttext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio ANIBES</a> revela que cerca del 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola tiene ingestas de magnesio inferiores al 80% de las recomendaciones diarias. El magnesio est&aacute; presente principalmente en verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y cereales integrales, precisamente los alimentos que m&aacute;s han retrocedido frente a los ultraprocesados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La deficiencia de tript&oacute;fano es menos frecuente, ya que est&aacute; presente en la mayor&iacute;a de las prote&iacute;nas de calidad, pero compite con otros amino&aacute;cidos llamados de cadena ramificada (leucina, isoleucina y valina). Si la comida es muy alta en prote&iacute;nas y baja en hidratos de carbono, el tript&oacute;fano no llega en cantidad suficiente al sistema nervioso central. Sin embargo, esto se arregla f&aacute;cilmente con una peque&ntilde;a cantidad de hidratos de carbono en la cena.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo pueden hacer falta suplementos</h2><p class="article-text">
        Los fabricantes de suplementos saben todo esto, y la melatonina, el magnesio y el tript&oacute;fano se encuentran en las estanter&iacute;as de los herbolarios y las tiendas <em>online</em>, pero &iquest;son necesarios? <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33942088/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un metaan&aacute;lisis de 2022</a> concluy&oacute; que la suplementaci&oacute;n con tript&oacute;fano puede reducir el tiempo de vigilia tras quedarse dormido. Otro analiz&oacute; el magnesio como suplemento y encontr&oacute; que tomarlo redujo la latencia de sue&ntilde;o (el tiempo que tardas en quedarte dormido). 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos estudios suelen realizarse con personas con insomnio que probablemente tengan ya una deficiencia. En muchos casos, corregir la alimentaci&oacute;n e incluir frutos secos, verduras de hoja verde y pescado azul es m&aacute;s eficaz y m&aacute;s barato que los suplementos. Tomar <a href="https://www.eldiario.es/era/suplementos-melatonina-para-dormir_1_10251149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melatonina, puede tener adem&aacute;s el efecto contrario</a>, sobre todo a dosis altas.
    </p><h2 class="article-text">La cena para facilitar el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Estos son los alimentos con mayor evidencia para incluir en una cena que nos ayude a dormir:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tript&oacute;fano y prote&iacute;nas de calidad:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El pavo y el pollo son, junto con los huevos, las fuentes m&aacute;s concentradas de tript&oacute;fano de la dieta occidental. El pescado azul (sardinas, caballa, salm&oacute;n) aporta adem&aacute;s los omega-3 que facilitan la conversi&oacute;n de serotonina en melatonina. Las legumbres combinadas con cereales integrales tambi&eacute;n contienen tript&oacute;fano con el acompa&ntilde;amiento de hidratos de carbono que facilita su entrada al cerebro.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Magnesio:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las espinacas, acelgas y el resto de verduras de hoja verde oscura son las fuentes m&aacute;s accesibles. Un pu&ntilde;ado de almendras o nueces aporta entre 60 y 80 miligramos de magnesio, una parte significativa de los 300-400 mg diarios recomendados. El chocolate negro (con m&aacute;s de 70% de cacao) es otra opci&oacute;n, pero la cantidad necesaria es peque&ntilde;a (unos 30 gramos) y no se debe abusar, ya que tambi&eacute;n contiene estimulantes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Melatonina:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunos alimentos contienen melatonina en cantidades apreciables. Los huevos y el pescado son las fuentes animales m&aacute;s concentradas, seguidos de las nueces, cereales integrales, legumbres germinadas y determinados hongos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Vitamina B6:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Presente en el at&uacute;n, el pollo, los garbanzos y los pl&aacute;tanos. Un plato de garbanzos cocidos aporta cerca del 30% de la ingesta diaria recomendada.
    </p><p class="article-text">
        Una cena que combine, por ejemplo, un filete de salm&oacute;n a la plancha con espinacas salteadas con ajo, un pu&ntilde;ado de nueces de postre y un poco de arroz integral no solo es saludable, sino que nos dar&aacute; todos los componentes necesarios para fabricar el sue&ntilde;o de esa noche.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dormir-suplementos-cena-aumenta-niveles-triptofano-magnesio-melatonina-forma-natural_1_13182150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 20:57:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Suplementos dietéticos,Alimentación saludable,Dormir,Descanso,Alimentación,Vitaminas,Suplementos vitamínicos,Nutrición]]></media:keywords>
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