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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sueño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sueno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sueño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos despertamos cansados por el calor, según un experto: "El cerebro necesita que la temperatura descienda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despertamos-cansados-calor-experto-cerebro-necesita-temperatura-descienda-xp_1_13381231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec8a4d1c-9e9c-4a76-b6c4-46831ae2d395_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147464.jpg" width="4495" height="2528" alt="No todos sufren el calor de la misma manera."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es también la razón por la que mucha gente saca un pie de las sábanas en las noches tropicales, según el especialista en sueño Alfredo Rodríguez-Muñoz 
</p><p class="subtitle">Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?</p></div><p class="article-text">
        Ese despertar plomizo, con la sensaci&oacute;n de no haber descansado aunque hayamos dormido y el reloj nos asegure que han pasado las horas correspondientes, no es una sensaci&oacute;n subjetiva, sino el efecto de las noches tropicales. Cualquiera puede corroborar que las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/el-tiempo/calor-dispara-miercoles-maximas-42-grados-aviso-rojo-comunidades-pm_1_13379693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">altas temperaturas nocturnas</a> influyen directamente en el descanso, pero un experto detalla el porqu&eacute; de esa sensaci&oacute;n de cansancio al inicio del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para <a href="https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder dormir</a> el cerebro necesita que la temperatura corporal central descienda ligeramente, m&aacute;s o menos entre medio grado y un grado&rdquo;, explica Alfredo Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, catedr&aacute;tico de Psicolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid y autor de <em>Dormir para vivir</em>. Sin ese descenso t&eacute;rmico necesario para el sistema nervioso, la calidad del sue&ntilde;o es peor.
    </p><p class="article-text">
        Para llevar a cabo este enfriamiento, el especialista explica que el cuerpo humano utiliza la sangre como un circuito de refrigeraci&oacute;n, dilatando los vasos sangu&iacute;neos y enviando la sangre caliente especialmente a manos y pies. &ldquo;Estas zonas act&uacute;an como radiadores naturales y van liberando el calor al ambiente&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz. &ldquo;Por eso mucha gente saca un pie de las s&aacute;banas cuando duerme sin darse cuenta, para favorecer esta termorregulaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Si la temperatura ambiente es demasiado c&aacute;lida, el intercambio de calor se dificulta y provoca cambios en la estructura del sue&ntilde;o, como apunta el experto: &ldquo;Hay m&aacute;s despertares, m&aacute;s interrupciones durante el sue&ntilde;o y, sobre todo, se duerme menos en fase profunda, lo que hace que nuestro descanso sea menor.
    </p><p class="article-text">
        No todos sufren el calor de la misma manera. Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz destaca que las personas mayores son uno de los grupos m&aacute;s vulnerables, ya que &ldquo;regulan peor la temperatura corporal, sudan menos y tienen una circulaci&oacute;n de la sangre menos eficiente&rdquo;. Tambi&eacute;n los beb&eacute;s y ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os sufren especialmente &ldquo;porque su sistema de termorregulaci&oacute;n no est&aacute; del todo desarrollado&rdquo;, seg&uacute;n el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existen diferencias por sexo, las mujeres pueden experimentar mayores dificultades debido a los cambios hormonales, y en funci&oacute;n de la salud, ya que las personas con enfermedades cr&oacute;nicas pueden ver c&oacute;mo el calor agrava sus s&iacute;ntomas o les dificulta especialmente el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ante la desesperaci&oacute;n del calor y su incompatibilidad con el descanso, es frecuente recurrir a un remedio que Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz califica de &ldquo;contraproducente&rdquo;: las duchas fr&iacute;as antes de dormir. &ldquo;Una ducha fr&iacute;a hace que el cuerpo conserve m&aacute;s calor al producir vasoconstricci&oacute;n. Lo ideal para favorecer la vasodilataci&oacute;n es una ducha templada&rdquo;, advierte el experto, ya que el objetivo es que los vasos sangu&iacute;neos permanezcan abiertos para que &ldquo;el circuito de refrigeraci&oacute;n&rdquo; pueda funcionar y disipar el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el catedr&aacute;tico recomienda extremar las precauciones en las cenas, que recomienda ligeras y sin alcohol, enemigo del sue&ntilde;o: &ldquo;Si ya de por s&iacute; el calor va a fragmentar el sue&ntilde;o, si a eso le a&ntilde;ades un consumo de alcohol es como echarle le&ntilde;a al fuego&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despertamos-cansados-calor-experto-cerebro-necesita-temperatura-descienda-xp_1_13381231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 08:11:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos despertamos cansados por el calor, según un experto: "El cerebro necesita que la temperatura descienda”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Salud,verano,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ed7e08f-767a-4810-a0cf-7bf5489f2b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y1204.jpg" width="1200" height="675" alt="Más calor y más ganas de siesta en verano, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En verano coinciden más tiempo libre, tardes de calor que invitan a quedarse en casa y noches en las que es más difícil dormir, y la siesta puede ser un problema añadido</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        La siesta, tan com&uacute;n en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos y tan criticada tradicionalmente en los del norte, asoci&aacute;ndola a la pereza, tiene una l&oacute;gica incontestable. Despu&eacute;s de comer, cuando el term&oacute;metro supera los 35&#8239;&deg;C, no apetece moverse. La siesta es la adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica a los d&iacute;as de calor extremo, en los que la actividad f&iacute;sica en las horas centrales supone un gasto energ&eacute;tico adicional para refrigerar el cuerpo. Adem&aacute;s, el organismo ya tiene previsto un per&iacute;odo de somnolencia de forma natural a primera hora de la tarde, y en verano ese impulso se amplifica con el calor. Sin embargo, por muy natural que sea, existe el riesgo de que la siesta sea un factor m&aacute;s que interfiere con el sue&ntilde;o de una noche veraniega en la que ya de por s&iacute; cuesta dormir.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el calor dificulta el sue&ntilde;o nocturno</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o est&aacute; regulado, entre otras cosas, por la temperatura. En el inicio del sue&ntilde;o, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30454599/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la temperatura corporal central cae</a> entre 0,5 y 1&#8239;&deg;C en la primera hora de la noche. Pero ese descenso requiere que la temperatura del ambiente permita la disipaci&oacute;n de calor corporal hacia fuera. Cuando el dormitorio est&aacute; caliente, cuesta m&aacute;s que baje la temperatura corporal, y es m&aacute;s dif&iacute;cil iniciar el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10529213/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023</a> con personas mayores encontr&oacute; que el sue&ntilde;o era m&aacute;s eficiente y reparador cuando la temperatura nocturna del dormitorio se encontraba entre 20 y 25&#8239;&deg;C. A partir de 25&#8239;&deg;C, la eficiencia del sue&ntilde;o ca&iacute;a entre un 5 y un 10%, y m&aacute;s a&uacute;n cuanto m&aacute;s aumentaba la temperatura. Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1087079224000194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2024</a> es a&uacute;n m&aacute;s concluyente: las temperaturas nocturnas m&aacute;s altas producen mayor latencia de inicio del sue&ntilde;o (se tarda m&aacute;s en dormirse), m&aacute;s despertares nocturnos y menor proporci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o de ondas lentas reparador.</a>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el calor durante la noche dificulta el inicio del sue&ntilde;o, pero, adem&aacute;s, el calor acumulado durante el d&iacute;a supone una carga cardiovascular y una deshidrataci&oacute;n que se prolongan durante la noche hacen que sea a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil bajar la temperatura corporal.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la siesta puede empeorar el sue&ntilde;o </h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o est&aacute; regulado por dos procesos interrelacionados. El proceso homeost&aacute;tico (presi&oacute;n de sue&ntilde;o) depende de los niveles de adenosina en el cerebro y hace que, cuanto m&aacute;s tiempo se lleva despierto, mayor sea la necesidad de dormir. El proceso circadiano (el reloj biol&oacute;gico) regula el momento para dormirse por la noche, y depende principalmente del ciclo de luz y oscuridad. La siesta reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o acumulada hasta ese momento, lo que puede traducirse en que se necesita m&aacute;s tiempo para dormirse por la noche, y un sue&ntilde;o nocturno m&aacute;s corto y fragmentado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el efecto depende, y mucho, del momento y la duraci&oacute;n de la siesta. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36775965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo controlado de 2023</a> se compar&oacute; mediante polisomnograf&iacute;a los efectos de siestas de 10, 30 y 60 minutos en j&oacute;venes. Las siestas de 10 a 30 minutos mejoraban el estado de alerta, el estado de &aacute;nimo y el rendimiento cognitivo sin producir luego insomnio de conciliaci&oacute;n. Las siestas de 60 minutos produc&iacute;an mayores beneficios cognitivos a corto plazo, pero tambi&eacute;n m&aacute;s inercia de sue&ntilde;o al despertar de la siesta, y mayor riesgo de interferencia con el sue&ntilde;o nocturno.
    </p><p class="article-text">
        El momento de la siesta tambi&eacute;n es importante. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5886885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con trabajadores por turnos</a> indican que las siestas tempranas tienen menos probabilidad de interferir con el sue&ntilde;o nocturno que las que acaban m&aacute;s tarde. Una siesta que termina a las 17:00 horas o m&aacute;s tarde deja al organismo con la presi&oacute;n de sue&ntilde;o m&aacute;s reducida justo en las horas en que deber&iacute;a estar acumul&aacute;ndose para facilitar el sue&ntilde;o nocturno.
    </p><p class="article-text">
        En verano, el patr&oacute;n de siesta m&aacute;s com&uacute;n en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de una comida tard&iacute;a entre las 14:00 y las 15:00, deja a muchas personas durmiendo hasta las 16:00 horas o incluso m&aacute;s tarde. A eso se a&ntilde;ade que las noches m&aacute;s largas y el calor retrasan la hora de acostarse, lo que retrasa la hora de despertar, que a su vez retrasa la hora de la comida, que a su vez retrasa la siesta. Esta cadena puede producir un desplazamiento del ritmo circadiano que nos hace llegar a septiembre con el sue&ntilde;o completamente desajustado.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas recomendaciones para hacer la siesta sin perjudicar el sue&ntilde;o:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Duraci&oacute;n entre 10 y 30 minutos: en ese rango se obtienen los beneficios de alerta y recuperaci&oacute;n sin entrar en sue&ntilde;o profundo. As&iacute; se evita la inercia de sue&ntilde;o al despertar y que se reduzca m&aacute;s a&uacute;n la presi&oacute;n de sue&ntilde;o. Una siesta de 20 minutos (lo que <a href="https://www.eldiario.es/era/siesta-cuanto-tiempo-perjudicial-salud_1_10115647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">se llama </a><a href="https://www.eldiario.es/era/siesta-cuanto-tiempo-perjudicial-salud_1_10115647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>power nap</em></a>) es el punto justo.</li>
                                    <li>Lo m&aacute;s pronto posible en el d&iacute;a: la somnolencia fisiol&oacute;gica alcanza su pico entre las 13:00 y las 15:00 de la tarde. Comer m&aacute;s temprano y terminar la siesta antes de las 15:00 horas minimiza la interferencia con el sue&ntilde;o nocturno.</li>
                                    <li>Ambiente fresco, oscuro y silencioso: las mismas indicaciones de higiene del sue&ntilde;o nocturno se aplican a la siesta: una habitaci&oacute;n fresca con las persianas bajadas produce una siesta m&aacute;s eficiente y m&aacute;s breve que quedarse 'traspuesto' en el sof&aacute;.</li>
                                    <li>Poner la alarma: para evitar el riesgo de que la siesta se prolongue m&aacute;s de lo deseable, y entrar en sue&ntilde;o profundo, poner una alarma a los 20 minutos es la mejor soluci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dicho esto,<strong> </strong>las personas con insomnio cr&oacute;nico o con dificultades para conciliar el sue&ntilde;o nocturno deben evitar la siesta incluso en verano. Aunque alivia la somnolencia al mediod&iacute;a, el riesgo para el sue&ntilde;o nocturno hace que no merezca la pena.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/calor-ganas-siesta-dormirla-dinamite-sueno-nocturno_1_13363482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 19:25:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más calor y más ganas de siesta, ¿cómo dormirla sin que dinamite nuestro sueño nocturno?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Sueño,verano,Siesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-sueno-explica-no-debemos-forzar-horarios-ninos-verano-olvidamos-necesidades-xp_1_13358480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11903463-cc14-42d5-addb-6132a629e3a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1546y504.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alicia Marqués propone “el triángulo del buen dormir” como la base para unas vacaciones sin comprometer el bienestar de los niños</p><p class="subtitle">Una educadora, sobre la conciliación en verano: “Uno de los mayores errores es intentar que hagan un horario laboral” </p></div><p class="article-text">
        El verano, con sus temperaturas, desplazamientos y horas de luz, suele trastocar las rutinas y afectar a la socializaci&oacute;n y el ritmo de vida. Pero lo que para los adultos puede ser un cambio necesario de disfrute, en el caso de los ni&ntilde;os puede convertirse en todo un desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces nos olvidamos de sus necesidades&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://aliciamarques.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicia Marqu&eacute;s</a><a href="https://aliciamarques.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> experta en sue&ntilde;o infantil y divulgadora en el p&oacute;dcast <a href="https://open.spotify.com/show/6Gg2Vm2HIPOFZik13B1CN9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dormir para vivir</a><a href="https://open.spotify.com/show/6Gg2Vm2HIPOFZik13B1CN9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que cree que intentar que los ni&ntilde;os se adapten a los ritmos sociales de los adultos es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/nidos/educadora-conciliacion-verano-mayores-errores-horario-laboral-xp_1_13340749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">errores m&aacute;s comunes</a> en las familias al llegar las vacaciones. Para ella, especializada en los menores de seis a&ntilde;os, tanto la alimentaci&oacute;n como el sue&ntilde;o son pilares fundamentales que no se deben descuidar en esta etapa. 
    </p><p class="article-text">
        Existe la creencia generalizada de que al haber m&aacute;s luz y acostar al ni&ntilde;o m&aacute;s tarde, este se despertar&aacute; tambi&eacute;n m&aacute;s tarde a la ma&ntilde;ana siguiente, pero Marqu&eacute;s advierte de que &ldquo;nuestro reloj interno no funciona as&iacute;; los seres humanos funcionamos seg&uacute;n nuestra hora de iniciar el d&iacute;a, es decir, nuestra hora de despertarnos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Biom&eacute;tricamente, los ni&ntilde;os de menos de dos a&ntilde;os necesitan una media de once horas de sue&ntilde;o nocturno, explica la experta: &ldquo;Si un <em>peque</em> despierta de forma natural a las siete de la ma&ntilde;ana, para cubrir sus necesidades deber&iacute;a estar profundamente dormido a las ocho de la tarde&rdquo;. Ignorar esta necesidad puede llevar al ni&ntilde;o a una situaci&oacute;n de &ldquo;sobrecansancio&rdquo;, en la que, alerta, lejos de dormir m&aacute;s, puede derivar en desvelos nocturnos o despertares m&aacute;s tempranos. 
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo de la familia es disfrutar un poco m&aacute;s de las tardes de verano, Marqu&eacute;s sugiere que el cambio se realice de manera gradual y no se limite solo a la hora de acostarse: &ldquo;Lo adecuado es que se haga un retraso desde el inicio del d&iacute;a, no solamente en la hora de irse a dormir&rdquo;. &ldquo;Lo que hay que hacer es cada dos o tres d&iacute;as retrasar 15 minutitos, pero no solamente la hora de irse a dormir, sino todo lo que se realiza durante el d&iacute;a&rdquo;, explica, incluyendo el desayuno, las siestas, las actividades o las comidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y cu&aacute;les son las consecuencias? Las mismas que en los cambios de hora que nos vienen impuestos. Podemos tener peques que est&eacute;n m&aacute;s irritables, podemos tener peques que no se adaptan igual y, lo m&aacute;s importante, es que estas adaptaciones se tienen que llevar a cabo en peques que son buenos dormidores&rdquo;, valora. 
    </p><p class="article-text">
        Marqu&eacute;s compara el efecto del cambio de horario de un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, especialmente un menor de dos a&ntilde;os, una o dos horas con el del<em> jet lag</em> de los viajes intercontinentales, con la diferencia de que su capacidad de adaptaci&oacute;n es menor a la de los adultos. Para mantener ese equilibrio, la experta introduce &ldquo;el tri&aacute;ngulo del buen dormir&rdquo;, compuesto por la alimentaci&oacute;n, el sue&ntilde;o y la actividad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si yo no tengo un buen sue&ntilde;o, tanto diurno como nocturno, me voy a alimentar peor. Y esto a los adultos tambi&eacute;n nos pasa. Si yo no realizo actividad f&iacute;sica o tengo un exceso de actividad f&iacute;sica tambi&eacute;n incide directamente en el sue&ntilde;o. Con lo cual, una actividad sana en unos horarios espec&iacute;ficos y lo mismo con la alimentaci&oacute;n adecuada, es superimportante para el sue&ntilde;o&rdquo;, explica la especialista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la familia debe disfrutar del verano, pero no nos tenemos que olvidar de que los peques, peques son y que muchas veces los planes de adultos, de adultos son&rdquo;, resume Marqu&eacute;s. &ldquo;Cuando forzamos que ese peque lleve a cabo planes de adultos, al final much&iacute;simas veces lo que nos sucede es que ni el beb&eacute; est&aacute; disfrutando, porque est&aacute; irritable y m&aacute;s demandante, ni la familia lo puede disfrutar tampoco&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-sueno-explica-no-debemos-forzar-horarios-ninos-verano-olvidamos-necesidades-xp_1_13358480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 08:27:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Sueño,Niños,Vacaciones,familia,verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine documental de Gala Hernández contra "la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cine-documental-gala-hernandez-colonizacion-inconsciente-fuerzas-tecnocapitalistas_1_13350731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a27aeb4f-7c76-40eb-becd-d0699fc5d6e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x396y416.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine documental de Gala Hernández contra &quot;la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora murciana ganadora de un César participa en el festival Curtocircuíto de Santiago de Compostela con 'like moths to light', un cortometraje sobre el mundo de los sueños y cómo la lógica depredadora del mercado tecnológico intenta someterlos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Gala Hernández, la cineasta que lleva los 'incels' a los premios César: “No me gusta la cultura del linchamiento público” </p></div><p class="article-text">
        El cine de Gala Hern&aacute;ndez (Murcia, 1993) es de an&aacute;lisis y oposici&oacute;n. De las tecnolog&iacute;as digitales disruptivas y a los relatos dominantes del tecnocapitalismo. Su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>like moths to light</em> [como polillas a la luz], lo sintetiza: ensayo documental en primera persona, relata c&oacute;mo el mercado tecnol&oacute;gico amenaza uno de los &uacute;ltimos reductos de la experiencia humana al margen del capital, el mundo de los sue&ntilde;os. &ldquo;Tengo una relaci&oacute;n muy intensa con los sue&ntilde;os. Los uso para interrogarme sobre mis deseos, y tambi&eacute;n como fuente visual, para crear im&aacute;genes&rdquo;, explica a elDiario.es &ldquo;y un d&iacute;a vi esta empresa&rdquo;. Habla de Prophetic, una de esas llamadas <em>start up</em> que vende la posibilidad, a trav&eacute;s de una extra&ntilde;a diadema emisora de ultrasonidos, de controlar la orientaci&oacute;n de los sue&ntilde;os. <em>like moths to light</em> participa en la secci&oacute;n oficial del festival Curtocircu&iacute;to, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/reflexion-documental-xacio-banos-santiago-compostela-abre-23o-edicion-festival-cine-curtocircuito_1_13342496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Santiago de Compostela hasta el domingo 5 de julio</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los avances de la neurociencia y las tecnolog&iacute;as digitales disruptivas, los sue&ntilde;os, una especie de &uacute;ltimo refugio de las personas, donde se encuentran los relatos de nuestra parte m&aacute;s &iacute;ntima, se est&aacute;n convirtiendo en campo entero de especulaci&oacute;n incluso financiera&rdquo;, a&ntilde;ade Hern&aacute;ndez. Prophetic no es, ni mucho menos, la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a empe&ntilde;ada en someter ese territorio a la l&oacute;gica del beneficio econ&oacute;mico, dice. En cualquier caso, la pel&iacute;cula, de media hora de duraci&oacute;n, se aleja del reportaje televisivo y de la exposici&oacute;n de obviedades. Juega con la oscuridad, recupera la fotograf&iacute;a decimon&oacute;nica de los sue&ntilde;os y traza una suerte de alegor&iacute;a con Dreamland, el parque de atracciones de Coney Island, Nueva York (USA) que ardi&oacute; en 1911. &ldquo;Descubr&iacute; esa historia por casualidad. &Iacute;bamos a rodar en Nueva York y yo quer&iacute;a hacerlo en Coney Island, un lugar on&iacute;rico, atravesado por fuerzas extra&ntilde;as. Un amigo artista me cont&oacute; lo de Dreamland. Fue una coincidencia maravillosa&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas instalaciones, inauguradas en 1904, supusieron en su d&iacute;a el mayor contrato de electricidad del mundo. Sus promotores quer&iacute;an &ldquo;erradicar la noche&rdquo;. Pero su ambici&oacute;n se desintegr&oacute; en un incendio colosal. &ldquo;Ese ascenso y ca&iacute;da, tan prometeico, de personas que quieren traspasar el l&iacute;mite de los seres humanos es un cuentito perfecto. Su final funciona casi como una advertencia&rdquo;, se&ntilde;ala la cineasta, &ldquo;esto es lo que pasa si intentas colonizar la noche&rdquo;. O los sue&ntilde;os. A Hern&aacute;ndez, cuyo cine emparenta con el de investigadores documentales como el &uacute;ltimo Chris Marker o Chantal Akerman, le preocupa, claro. &ldquo;Estoy muy influida por el psicoan&aacute;lisis y me da mucho miedo este intento de instrumentalizar los sue&ntilde;os, la colonizaci&oacute;n del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de la película &#039;like moths to light&#039;, de Gala Hernández                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El 'Sillicon Future'</h2><p class="article-text">
        Sobre tecnocapitalismo y subjetividad contempor&aacute;nea trata precisamente la trilog&iacute;a de filmes que precedieron a <em>like moths to light</em>. &ldquo;Reflexiono sobre lo contempor&aacute;neo pero trato de aportar una perspectiva hist&oacute;rica y una proyecci&oacute;n de futuro&rdquo;, asegura. En la biograf&iacute;a de su p&aacute;gina web, Hern&aacute;ndez resume el prop&oacute;sito de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/unica-nominacion-espanola-cesar-alza-mejor-corto-documental-murciana-gala-hernandez_1_10953879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La M&eacute;canique des fluides</em></a><a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/unica-nominacion-espanola-cesar-alza-mejor-corto-documental-murciana-gala-hernandez_1_10953879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2022) -premio C&eacute;sar al mejor corto documental</a>-, <em>for here am i sitting in a tin can far above the world</em> (2024) -el t&iacute;tulo es un verso de una canci&oacute;n de David Bowie- y <em>+10K</em> (2025) como una meditaci&oacute;n &ldquo;sobre los procesos de individuaci&oacute;n y su articulaci&oacute;n con los algoritmos y las corrientes digitales de datos y capital&rdquo;. Los incel, los usuarios de la criogenizaci&oacute;n -conservar cuerpos humanos a bajas temperaturas con la esperanza de que un d&iacute;a la ciencia permita reanimarlos- y los criptobr&oacute;s son, respectivamente, su objeto. &ldquo;Intento entender las transformaciones antropol&oacute;gicas que trae consigo el mundo digital&rdquo;, apunta. Y para ello hibrida metraje encontrado, animaciones, registros documentales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entiendo que hay diversas ficciones disputando el futuro. Las grandes tecnol&oacute;gicas imponen imaginarios que acaban apareciendo como ineluctables&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;y las dificultades para subrayar que no son ineluctables resultan enormes. La sensaci&oacute;n de que no hay alternativa es el problema&rdquo;. El horizonte lo domina, considera, el denominado Sillicon Future, un concepto desarrollado en la academia. Esta idea, sostenida por los magnates tecnol&oacute;gicos y su prepotencia pseudovisionaria, entiende el futuro no como un par&aacute;metro temporal sino geogr&aacute;fico. Es decir, explica Hern&aacute;ndez, seg&uacute;n esta teor&iacute;a hay zonas del mundo que viven en el pasado y zonas que lo hacen en el futuro. Para la tecnoligarqu&iacute;a de Sillicon Valley, Sillicon Valley es el futuro. &ldquo;Construyen esta ficci&oacute;n. 'Vivimos en el futuro y no pod&eacute;is escapar, hay una l&iacute;nea recta que os transporta aqu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;pero hay alternativas a vivir pegadas a una IA o a las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gala Hern&aacute;ndez trabaja ahora en lo que ser&aacute; su primera ficci&oacute;n, <em>Magnetic animals</em>. Ella misma la define como una distop&iacute;a en la que describe una formaci&oacute;n social que busca &ldquo;incentivar el natalismo&rdquo; para evitar su extinci&oacute;n. Lo que llama epidemia de soledad conecta esta pel&iacute;cula con sus obras anteriores. Las culturas incel o criptobr&oacute; y su individualismo feroz se alimentan, tambi&eacute;n, de la destrucci&oacute;n del v&iacute;nculo social. &ldquo;Tener a la gente hablando sola es triste y efectivo. La comunidad es cada d&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil, si es que todav&iacute;a existe tal cosa&rdquo;, concluye.
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/cine-documental-gala-hernandez-colonizacion-inconsciente-fuerzas-tecnocapitalistas_1_13350731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 04:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine documental de Gala Hernández contra "la colonización del inconsciente por las fuerzas tecnocapitalistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cine,Cultura,Tecnología,Sueño,Documental,Cine documental,Santiago de Compostela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x867y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.  
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 14:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural” </p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. &ldquo;En Espa&ntilde;a no utilizamos esta palabra porque se asocia precisamente a una pseudociencia que dice que en funci&oacute;n del momento en que naces, cambian tus ritmos emocionales, intelectuales y f&iacute;sicos van a ser as&iacute;&rdquo;, advierte Rol de Lama. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Estrés,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f09b046-fc37-4022-be23-74f401149934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño es mucho más que descansar, es una parte imprescindible de los ciclos de secreción de hormonas que hacen que nuestro metabolismo funcione correctamente</p><p class="subtitle">Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo </p></div><p class="article-text">
        Hay un momento cada noche, generalmente en la primera mitad del sue&ntilde;o, en que el cerebro activa un interruptor que ordena al cuerpo hacer todo eso que deseamos: hacer crecer el m&uacute;sculo, quemar la grasa almacenada, consolidar los recuerdos y lo aprendido durante el d&iacute;a, y preparar el terreno para que el d&iacute;a siguiente funcionemos mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Ese interruptor es la hormona del crecimiento (Growth Hormone, en ingl&eacute;s, o GH) y, si no se activa, porque nuestro sue&ntilde;o es deficiente, perdemos la mayor&iacute;a de sus beneficios. Los &uacute;ltimos estudios cient&iacute;ficos sobre este mecanismo han revelado lo importante que es para nuestra salud.
    </p><h2 class="article-text">El circuito que controla la reparaci&oacute;n del cuerpo</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo estudio de la Universidad de Berkeley, publicado en la prestigiosa revista <em>Cell </em>el a&ntilde;o pasado, <a href="https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.05.039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identific&oacute; el circuito neuronal</a> que regula la liberaci&oacute;n de hormona del crecimiento durante el sue&ntilde;o. El centro de control est&aacute; en el hipot&aacute;lamo, una parte del cerebro profundo que compartimos con todos los mam&iacute;feros. All&iacute;, dos grupos de neuronas especializadas act&uacute;an como acelerador y freno para la hormona del crecimiento. Un grupo de neuronas liberan GHRH (hormona liberadora de GH), mientras que otras segregan somatostatina para inhibirla. Este sistema regula la curva de hormona de crecimiento a lo largo del d&iacute;a y la noche.
    </p><p class="article-text">
        Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia y miembro del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o y del centro de investigaci&oacute;n CIBERfes, explica c&oacute;mo la hormona del crecimiento no sigue un ritmo circadiano en sentido estricto, sino que depende directamente del sue&ntilde;o: &ldquo;Si t&uacute; duermes la siesta durante el d&iacute;a y esa siesta entra a las fases profundas del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n secretas la hormona del crecimiento. Pero si te privan del sue&ntilde;o, no secretas la hormona del crecimiento&rdquo;. En otras palabras, necesitamos dormir bien para que la hormona del crecimiento haga su trabajo. 
    </p><h2 class="article-text">La hormona de crecimiento m&aacute;s all&aacute; del desarrollo infantil</h2><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento se conoce sobre todo por sus implicaciones en pediatr&iacute;a. Es la responsable de que los huesos largos crezcan y, cuando falta, los ni&ntilde;os no llegan a alcanzar la altura que les corresponde. Sin embargo, en los adultos, una vez cerrados los cart&iacute;lagos de crecimiento, esta hormona tiene una funci&oacute;n indispensable para regular el metabolismo y la regeneraci&oacute;n de los tejidos. &ldquo;Participa en la reparaci&oacute;n de tejidos, el mantenimiento de la masa muscular y el metabolismo&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento tiene tres efectos metab&oacute;licos principales: es anab&oacute;lica (favorece la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas y el mantenimiento de la masa muscular), lipol&iacute;tica (promueve la movilizaci&oacute;n de grasa como fuente de energ&iacute;a) y diabet&oacute;gena (eleva la glucosa en sangre en el corto plazo para proporcionar combustible a los tejidos en reparaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo puede estar en un estado de actividad, con el cortisol elevado, con desgaste de tejidos; o en un estado de reparaci&oacute;n, pero no las dos cosas a la vez. Durante la noche, mientras duerme, el organismo aprovecha ese entorno hormonal que produce el sue&ntilde;o para hacer el mantenimiento de los da&ntilde;os y el desgaste que se producen durante el d&iacute;a. Pero los nuevos descubrimientos que han identificado los circuitos cerebrales que regulan este ciclo indican que hay algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento no solo reconstruye m&uacute;sculo y hueso, sino que, al activar el <em>locus coeruleus</em> en el cerebro puede aumentar el nivel de alerta, la concentraci&oacute;n y el rendimiento mental al despertar al d&iacute;a siguiente. 
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la mala calidad de sue&ntilde;o para las hormonas</h2><p class="article-text">
        Si el sue&ntilde;o profundo es la se&ntilde;al para que la hormona del crecimiento haga su trabajo, la privaci&oacute;n del sue&ntilde;o o su fragmentaci&oacute;n tienen consecuencias directas y muy negativas sobre nuestro metabolismo. &ldquo;Cuando una persona duerme mal durante semanas o meses, puede notar m&aacute;s cansancio, peor recuperaci&oacute;n muscular, dificultad para concentrarse, m&aacute;s apetito o peor control del peso y de la glucosa&rdquo;, confirma la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        Sin sue&ntilde;o profundo no hay pico de hormona del crecimiento, lo que afecta a la reparaci&oacute;n muscular y el metabolismo de las grasas, es decir, acumulamos grasa y perdemos masa muscular. Pero, adem&aacute;s, la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o hace que disminuya la sensibilidad a la insulina, lo que eleva el riesgo de diabetes tipo 2, altera las hormonas del hambre (aumenta la grelina y reduce la leptina, produciendo m&aacute;s apetito durante el d&iacute;a y mayor preferencia por alimentos cal&oacute;ricos) y mantiene el cortisol elevado cuando deber&iacute;a descender para dejarnos dormir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el sue&ntilde;o es insuficiente o muy irregular, el organismo puede mantenerse m&aacute;s activado incluso por la noche. Esto se traduce en cansancio durante el d&iacute;a, sensaci&oacute;n de tensi&oacute;n y peor descanso&rdquo;, explica la endocrin&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n influye en la hormona del crecimiento y el sue&ntilde;o, pero a&uacute;n no est&aacute; claro en qu&eacute; direcci&oacute;n. &ldquo;Con la edad se produce la somatopausia, que significa que la hormona del crecimiento va disminuyendo su secreci&oacute;n&rdquo;, advierte Rol de Lama. &ldquo;En paralelo, en las personas mayores disminuye el sue&ntilde;o de ondas lentas. Algunos autores han apuntado a la posibilidad de que sea esa disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o de ondas lentas la responsable de que disminuya la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; inyectarse GH es una mala idea</h2><p class="article-text">
        La hormona de crecimiento tambi&eacute;n es conocida en el mundo del culturismo, ya que se utiliza para aumentar la masa muscular. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tambi&eacute;n han aparecido secretagogos, compuestos que ayudan a que se segregue m&aacute;s GH, pero estos &ldquo;atajos&rdquo; no sustituyen dormir bien, y no est&aacute;n libres de riesgos. &ldquo;En personas sanas, utilizar hormona de crecimiento o secretagogos para ganar m&uacute;sculo, mejorar el rendimiento deportivo, acelerar la recuperaci&oacute;n o intentar frenar el envejecimiento no est&aacute; recomendado. Puede provocar retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, hinchaz&oacute;n, dolor en articulaciones y m&uacute;sculos, s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano, aumento de la glucosa y mayor riesgo de resistencia a la insulina o diabetes&rdquo;, advierte la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Berkeley a&ntilde;ade otro riesgo: como la GH ex&oacute;gena activa el <em>locus coeruleus</em>, esto puede alterar el propio equilibrio sue&ntilde;o-vigilia. La hormona no mejora el sue&ntilde;o, al contrario, en concentraciones excesivas puede perturbarlo. &ldquo;La GH no es una mol&eacute;cula inductora del sue&ntilde;o. El sue&ntilde;o induce la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento, pero no al rev&eacute;s&rdquo;, corrobora Rol de Lama.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprovechar el pico nocturno de hormona de crecimiento</h2><p class="article-text">
        La palanca m&aacute;s eficaz, y la &uacute;nica sin efectos secundarios, para optimizar nuestra hormona de crecimiento es mejorar nuestro sue&ntilde;o profundo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respetar 7-9 horas de sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o de ondas lentas (fase N3) se concentra especialmente en la primera mitad de la noche. Acortar el tiempo de sue&ntilde;o reduce esta fase.</li>
                                    <li>Mantener horarios regulares: el hipot&aacute;lamo sincroniza la secreci&oacute;n de GHRH con el ciclo sue&ntilde;o-vigilia. Los horarios de sue&ntilde;o irregulares, como el jet lag social del fin de semana, reducen la cantidad y calidad del sue&ntilde;o de ondas lentas.</li>
                                    <li>Ejercicio de fuerza por la tarde: el entrenamiento de fuerza es uno de los est&iacute;mulos m&aacute;s potentes para la secreci&oacute;n de GH, y sus efectos se potencian cuando se entrena por la tarde, pero no antes de dormir, ya que puede interferir con sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Eliminar los postres despu&eacute;s de la cena: la hiperglucemia que produce el az&uacute;car inhibe la secreci&oacute;n de GH al estimular la somatostatina. Una cena ligera, con prote&iacute;na y grasas saludables, prepara el organismo para el pico nocturno.</li>
                                    <li>Evitar el alcohol: el alcohol suprime el sue&ntilde;o de ondas lentas incluso en dosis moderadas, reduciendo directamente la ventana de secreci&oacute;n de GH.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: &quot;Puede favorecer el apego seguro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el colecho tiene numerosos beneficios, consultamos con la especialista Paloma García Aranda cuáles son las claves para identificar cuándo puede empezar a dificultar la autonomía del menor</p><p class="subtitle">Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: “Es importante separar el resultado de la relación”
</p></div><p class="article-text">
        El colecho, la pr&aacute;ctica de dormir en la misma cama o en una contigua a los hijos, es una pr&aacute;ctica ancestral presente en numerosas culturas que conlleva diversas implicaciones desde el punto de vista psicol&oacute;gico y familiar. No se trata de una decisi&oacute;n intr&iacute;nsecamente buena ni mala, sino que depende del contexto, las necesidades del ni&ntilde;o y el bienestar general de la familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, puede favorecer el apego seguro al proporcionar al ni&ntilde;o sensaci&oacute;n de protecci&oacute;n, cercan&iacute;a y regulaci&oacute;n emocional&rdquo;, afirma Paloma Garc&iacute;a Aranda, psic&oacute;loga infantil en <a href="https://psia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre PSIA</a>, que se&ntilde;ala que adem&aacute;s de reducir la ansiedad nocturna, compartir cama puede facilitar la lactancia materna y, en ciertos casos, mejorar el descanso general al reducir los despertares. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves para que el colecho sea una experiencia positiva reside en la motivaci&oacute;n de los padres. &ldquo;Sus implicaciones dependen de c&oacute;mo se practique y de si responde a una elecci&oacute;n consciente o a una necesidad derivada de dificultades en el sue&ntilde;o&rdquo;, destaca Garc&iacute;a Aranda. &ldquo;Cuando se realiza de forma voluntaria y respetuosa, suele ser beneficioso; sin embargo, si se mantiene por dependencia o agotamiento familiar, puede generar dificultades en la autonom&iacute;a del menor y en la din&aacute;mica de la pareja&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Factores como el temperamento del ni&ntilde;o, siendo los m&aacute;s sensibles quienes m&aacute;s parecen beneficiarse, la consistencia de las rutinas y un entorno f&iacute;sico seguro son determinantes para que la experiencia no derive en un problema, seg&uacute;n la experta. Tambi&eacute;n es importante la edad del ni&ntilde;o, &ldquo;es m&aacute;s habitual y adaptativo durante los primeros a&ntilde;os de vida&rdquo;, subraya. 
    </p><h2 class="article-text">Las se&ntilde;ales de alerta</h2><p class="article-text">
        A pesar de sus beneficios, el colecho tambi&eacute;n puede presentar desaf&iacute;os. &ldquo;En algunos casos, puede fragmentar el sue&ntilde;o de los padres, generar cansancio acumulado, limitar la intimidad de la pareja o provocar interrupciones en el descanso del menor&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Existen indicadores de que dormir juntos podr&iacute;a estar interfiriendo negativamente en el desarrollo del ni&ntilde;o o en la armon&iacute;a familiar, Garc&iacute;a Aranda enumera: &ldquo;La dificultad persistente del ni&ntilde;o para dormir solo a edades avanzadas, la ansiedad intensa ante la separaci&oacute;n nocturna, los despertares frecuentes o el sue&ntilde;o poco reparador, la dependencia excesiva de la presencia parental, los desacuerdos entre los progenitores, el cansancio cr&oacute;nico en la familia o el rechazo del ni&ntilde;o a participar en actividades como campamentos o dormir fuera de casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos, puede ser recomendable consultar con un profesional de la psicolog&iacute;a infantil para dise&ntilde;ar estrategias adaptadas a las necesidades de la familia&rdquo;, aconseja la especialista, que considera fundamental evaluar si el colecho contribuye al bienestar familiar o si, por el contrario, perjudica y agota. 
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute;n hacia la autonom&iacute;a</h2><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo es el momento de decir adi&oacute;s a la cama compartida? &ldquo;No existe una edad universalmente establecida, aunque muchos especialistas coinciden en que entre los dos y los tres a&ntilde;os el ni&ntilde;o est&aacute; preparado para iniciar la transici&oacute;n hacia su propia cama. Entre los cuatro y los cinco a&ntilde;os esta autonom&iacute;a suele consolidarse de manera natural&rdquo;, asegura Garc&iacute;a Aranda.
    </p><p class="article-text">
        Para que este cambio sea respetuoso y efectivo, la psic&oacute;loga recomienda que el proceso sea gradual, manteniendo rutinas predecibles y permitiendo el uso de objetos de apego, como un peluche o una manta en su propia habitaci&oacute;n: &ldquo;La clave es respetar el ritmo evolutivo del menor y evitar m&eacute;todos bruscos que puedan generar ansiedad&rdquo;. &ldquo;Se trata de acompa&ntilde;ar emocionalmente al ni&ntilde;o, reforzando positivamente sus logros, sin forzarlo ni ridiculizar sus miedos&rdquo;, valora la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la decisi&oacute;n debe basarse en el bienestar de la familia. &ldquo;La decisi&oacute;n m&aacute;s adecuada ser&aacute; aquella que garantice un descanso saludable, fomente la seguridad emocional y promueva progresivamente la autonom&iacute;a infantil&rdquo;, concluye Garc&iacute;a Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 15:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10808780" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[familia,Niños,Sueño,Trastornos del sueño,Salud,Psicología,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcbf9667-4c0f-4a6d-b142-051e6af01217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de psicología Alfredo Rodríguez-Muñoz detalla las claves para que el descanso diurno sea una herramienta de recuperación
</p><p class="subtitle">Del número de despertares por la noche a la insulina: un médico analiza todos los efectos de ingerir azúcar para cenar</p></div><p class="article-text">
        Una p&eacute;rdida de tiempo, un clich&eacute; espa&ntilde;ol o un gesto de pereza... La siesta ha sido tradicionalmente denostada como enemiga de la productividad. Sin embargo, la ciencia est&aacute; redescubriendo este tipo de descanso diurno que realmente podr&iacute;a ayudar a mejorar el rendimiento cognitivo en medio de una jornada de trabajo. &iquest;Existe realmente una f&oacute;rmula para llevar a cabo la siesta perfecta?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existe una siesta universal v&aacute;lida para todo el mundo, porque el sue&ntilde;o tambi&eacute;n tiene mucho de biograf&iacute;a personal: influye la edad, el cronotipo, las <a href="https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horas dormidas por la noche</a> o incluso si uno tiene h&aacute;bito de dormir siesta&rdquo;, aclara Alfredo Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, catedr&aacute;tico de Psicolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid, experto en sue&ntilde;o y autor del libro &lsquo;Dormir para vivir&rsquo;. &ldquo;S&iacute; sabemos que hay un patr&oacute;n que suele funcionar bien para la mayor&iacute;a: una siesta corta, de entre 10 y 30 minutos&rdquo;, concreta. 
    </p><h2 class="article-text">Dormir con reloj</h2><p class="article-text">
        Controlar los tiempos es tan importante, seg&uacute;n el experto, que confundir la siesta con &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una segunda noche</a>&rdquo; es uno de los errores m&aacute;s frecuentes. &ldquo;La clave est&aacute; en que la siesta no deber&iacute;a dejarte &lsquo;fuera de combate&rsquo;, sino devolverte algo de energ&iacute;a y claridad mental. Por eso, la buena siesta no es la que te anestesia la tarde, sino la que te la rescata&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el descanso se prolonga en exceso, hay m&aacute;s probabilidades de que entremos en las fases de sue&ntilde;o profundo, de las que el cerebro no siempre despierta con agilidad. Es lo que los expertos denominan &ldquo;inercia del sue&ntilde;o&rdquo;, que Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz define como &ldquo;esa sensaci&oacute;n de aturdimiento, lentitud mental, mal humor o desorientaci&oacute;n tras despertarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al impacto de la siesta en el descanso nocturno, el experto lo compara con nuestra relaci&oacute;n con el hambre: &ldquo;Si 'picas' demasiado tarde, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/numero-despertares-noche-insulina-medico-analiza-efectos-ingerir-azucar-cenar-xp_1_13231841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luego cenas peor</a>&rdquo;. &ldquo;Por eso, una siesta de dos horas puede parecer maravillosa en el momento, pero convertirse en un peque&ntilde;o sabotaje para el sue&ntilde;o por la noche&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica muestra que siestas breves pueden mejorar el estado de alerta, el humor y el rendimiento cognitivo. A veces pensamos en la siesta como una simple costumbre cultural, pero en realidad es tambi&eacute;n una herramienta biol&oacute;gica bastante sofisticada&rdquo;, insiste Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La hora clave</h2><p class="article-text">
        A menudo se asocia el momento de sopor que atravesamos a primera hora de la tarde con el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/leticia-marin-dietista-nutricionista-picos-glucosa-problema-no-ocurran-sean-frecuentes-elevados-xp_1_13139210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico gluc&eacute;mico</a> o el trabajo de nuestro organismo en la digesti&oacute;n de los alimentos, sin embargo, el catedr&aacute;tico se&ntilde;ala que &ldquo;entre las 13.00 y las 16.00 horas nuestro cerebro tiene un peque&ntilde;o &lsquo;valle biol&oacute;gico&rdquo;. &ldquo;Es el famoso baj&oacute;n de despu&eacute;s de comer, aunque en realidad no depende solo de la comida: forma parte de nuestros ritmos circadianos&rdquo;, explica. Es en ese tramo, seg&uacute;n el experto, cuando la siesta cobra todo su sentido fisiol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Que el descanso se realice en ese tramo central del d&iacute;a es tan importante para su efectividad como que la duraci&oacute;n sea adecuada. &ldquo;Si alguien duerme la siesta a las siete de la tarde y luego no tiene sue&ntilde;o por la noche, el problema no es el insomnio, probablemente es la hora de la siesta&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz. As&iacute;, reduce la receta de una siesta &oacute;ptima a tres pilares principales: que sea corta, temprana y estrat&eacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Parche o complemento?</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus beneficios para el rendimiento cognitivo o el humor, &iquest;la necesidad de una siesta diaria puede ser una se&ntilde;al de que descansamos mal por la noche? &ldquo;Si alguien necesita dormir dos horas cada tarde para funcionar, probablemente el cuerpo est&aacute; enviando un mensaje: falta sue&ntilde;o nocturno o quiz&aacute; hay un problema de descanso detr&aacute;s&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico, que defiende que &ldquo;en una sociedad que ha normalizado estar cansado, mucha gente cree que su agotamiento es normal porque todo el mundo est&aacute; igual&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cansancio cr&oacute;nico no deber&iacute;a formar parte de nuestra vida cotidiana&rdquo;, resume tajante Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, que defiende que la siesta debe entenderse como un complemento estrat&eacute;gico y no como un rescate permanente para una higiene del sue&ntilde;o deficiente. &ldquo;El problema no es dormir unos minutos durante el d&iacute;a, el problema es haber construido una sociedad donde descansar parece casi un lujo improductivo&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 08:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Siesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0273bf5-5294-4502-97ba-173e1ad4e4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de recurrir a carísimos tratamientos antienvejecimiento o a medicamentos, hay conductas cotidianas que podemos cambiar para mejorar nuestra salud </p><p class="subtitle">¿Es cierto que los pulmones se regeneran al dejar de fumar?</p></div><p class="article-text">
        Las enfermedades que m&aacute;s personas matan y enferman en las sociedades modernas tienen algo en com&uacute;n: en su mayor&iacute;a son prevenibles. Las principales son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, varios tipos de c&aacute;ncer y las enfermedades metab&oacute;licas, que representan m&aacute;s del 70% de la mortalidad global. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas comparten los mismos factores de riesgo: dieta de baja calidad, inactividad f&iacute;sica, tabaco, alcohol, sue&ntilde;o insuficiente y estr&eacute;s cr&oacute;nico. Seg&uacute;n <a href="https://www.healthdata.org/index.php/research-analysis/library/global-burden-disease-2023-findings-gbd-2023-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estudio GBD 2023</a>, de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro IHME, los riesgos diet&eacute;ticos por s&iacute; solos son el quinto factor de riesgo m&aacute;s importante para la mortalidad prematura en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia del comportamiento explica por qu&eacute; los cambios peque&ntilde;os funcionan mejor que las transformaciones radicales: los prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo duran hasta febrero porque sobrecargan la capacidad de autorregulaci&oacute;n del cerebro. Los cambios graduales, en cambio, se cuelan por la puerta de atr&aacute;s sin activar las alarmas. Estos son 15 de estos peque&ntilde;os ajustes, con respaldo cient&iacute;fico, que cualquiera puede introducir en su rutina cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">Movimiento y actividad f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        1. Levantarse cada hora durante la jornada laboral: el tiempo que pasamos sentados es un factor de riesgo por s&iacute; mismo, independientemente del ejercicio que se haga, como pudo comprobar un amplio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27475271/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis en The Lancet</a>. Basta con levantarse, caminar un par de minutos y volver. Poner alarma cada hora si es necesario. 
    </p><p class="article-text">
        2. Subir siempre por las escaleras: &ldquo;En vez de subir por ascensor, subir por las escaleras. Si tienes que hacer llamadas telef&oacute;nicas, intenta moverte mientras hablas&rdquo;, dice la internista Samar Elgeadi. Es la forma m&aacute;s eficiente de aumentar el NEAT (gasto energ&eacute;tico de la actividad no relacionada con el ejercicio) sin cambiar la agenda del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        3. Dar un paseo de diez minutos despu&eacute;s de comer: seg&uacute;n un metaan&aacute;lisis de 2022, una caminata de apenas cinco minutos despu&eacute;s de las comidas reduce de forma significativa los picos de glucosa en sangre, mejora la digesti&oacute;n y el estado de &aacute;nimo sin necesidad de sudar.
    </p><p class="article-text">
        4. Dos sesiones de fuerza a la semana y caminar 30 minutos diarios: seg&uacute;n el entrenador personal Edu Veiga, &ldquo;conviene hacer en torno a 30 minutos diarios de actividad moderada, caminar r&aacute;pido o montar en bicicleta, y dos o m&aacute;s sesiones de entrenamiento de fuerza por semana&rdquo;. Caminar entre 7.000 y 10.000 pasos diarios tiene un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hay-caminar-10-000-pasos-dia_1_11929644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficio cardiovascular</a> demostrado. El ejercicio de fuerza preserva la masa muscular y mejora la sensibilidad a la insulina. 
    </p><h2 class="article-text">Alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        5. A&ntilde;adir una legumbre a la semana: las lentejas, los garbanzos o las alubias son una combinaci&oacute;n barata y bien documentada de fibra, prote&iacute;na vegetal y compuestos antiinflamatorios. Seg&uacute;n el <a href="https://www.healthdata.org/research-analysis/health-topics/diet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GBD 2023</a>, la baja ingesta de legumbres es uno de los factores diet&eacute;ticos m&aacute;s asociados a mortalidad cardiovascular. &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no consume suficiente cantidad de fibra&rdquo;, afirma el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera. &ldquo;La forma m&aacute;s positiva es conseguirla a partir de los alimentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        6. Sustituir el zumo por la fruta entera: el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/zumo-naranja-no-alimento-saludable-creiamos_1_12644612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zumo de naranja natural</a> tiene casi los mismos az&uacute;cares que una Coca-Cola y pr&aacute;cticamente ninguna fibra. &ldquo;Esos carbohidratos solubles suponen una carga para el p&aacute;ncreas, sobre todo en personas que ya tienen cierta obesidad y son sedentarias&rdquo;, explica el endocrin&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez. Por el contrario, la fruta entera ralentiza la absorci&oacute;n de az&uacute;car, produce saciedad y produce un pico de insulina menor.
    </p><p class="article-text">
        7. Leer el primer ingrediente de los productos que compras: la lista de ingredientes se ordena de mayor a menor cantidad. Si el primero es az&uacute;car, jarabe de ma&iacute;z o harina refinada, el producto no es el m&aacute;s adecuado para el consumo habitual. Es el filtro m&aacute;s r&aacute;pido y eficaz para mejorar la compra sin muchos conocimientos de nutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        8. Distribuir las comidas a lo largo del d&iacute;a y comer sin pantallas: espaciar demasiado las comidas y comer grandes cantidades de alimentos altos en calor&iacute;as produce una &ldquo;monta&ntilde;a rusa&rdquo; de insulina con consecuencias negativas para la salud. &ldquo;Ning&uacute;n alimento te dura m&aacute;s de tres horas. Comer en tres o cuatro tomas espaciadas mantiene la glucemia estable, ni muy alta ni muy baja&rdquo;, explica el doctor Francisco Rueda, m&eacute;dico nutricionista. Adem&aacute;s, comer frente a la pantalla interfiere con la se&ntilde;al de saciedad y podemos pasarnos de cantidad.
    </p><p class="article-text">
        9. Beber un vaso de agua antes de cada comida: la deshidrataci&oacute;n leve se confunde con frecuencia con hambre. Beber agua antes de comer reduce la ingesta y mejora la digesti&oacute;n sin ning&uacute;n coste.
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        10. Fijar una hora de despertar y no variarla los fines de semana: &ldquo;Lo m&aacute;s recomendable es tener una cierta regularidad, incluso en fines de semana&rdquo;, recomienda la neur&oacute;loga experta en cronobiolog&iacute;a Celia Garc&iacute;a Malo. El reloj circadiano se sincroniza principalmente con la hora de despertar, no con la de acostarse. Levantarse a la misma hora todos los d&iacute;as, incluidos s&aacute;bado y domingo, previene el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> que produce insomnio el domingo por la noche y fatiga el lunes. 
    </p><p class="article-text">
        11. Apagar las pantallas 45 minutos antes de ir a la cama y dormir 7-9 horas: la luz azul de los tel&eacute;fonos y tabletas, y <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier luz brillante</a>, suprimen la secreci&oacute;n de melatonina y retrasan el inicio del sue&ntilde;o, alargando a&uacute;n m&aacute;s la deuda de sue&ntilde;o acumulada. Una hora sin pantallas antes de acostarse es el cambio m&aacute;s sencillo para ganar tiempo de sue&ntilde;o real.
    </p><h2 class="article-text">Salud mental y estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        12. Cinco minutos de respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica al d&iacute;a. &ldquo;Por muy poco que le dediques vas a notar que esa pr&aacute;ctica te serena, te calma, te baja las pulsaciones, ayuda a reducir el ruido mental&rdquo;, explica el instructor de yoga Manuel Roca. La respiraci&oacute;n lenta y profunda <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13218687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activa el nervio vago</a>, reduciendo la frecuencia card&iacute;aca y el cortisol en minutos. Una t&eacute;cnica sencilla consiste en inspirar durante cuatro segundos, retener dos, espirar en seis segundos, repitiendo el ejercicio varias veces.
    </p><p class="article-text">
        13. Exponerse a la luz natural al menos veinte minutos al d&iacute;a por la ma&ntilde;ana: la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a> sincroniza el reloj circadiano, regula la serotonina y activa la s&iacute;ntesis de vitamina D, deficitaria en m&aacute;s del 40% de los adultos europeos.
    </p><h2 class="article-text">Entorno y h&aacute;bitos cotidianos</h2><p class="article-text">
        14. Redise&ntilde;ar el entorno para que la opci&oacute;n saludable sea la m&aacute;s f&aacute;cil. La psicolog&iacute;a del comportamiento ha podido comprobar que el entorno importa m&aacute;s que la fuerza de voluntad. Poner fruta visible en la cocina, las zapatillas al lado de la cama, el m&oacute;vil fuera del dormitorio son cambios de contexto que eliminan la fricci&oacute;n entre la intenci&oacute;n y la conducta que queremos adoptar.
    </p><p class="article-text">
        15. Buscar la conexi&oacute;n social con regularidad:<strong> </strong>la soledad cr&oacute;nica tiene un impacto comparable en la mortalidad al de fumar, seg&uacute;n un <a href="https://www.hhs.gov/sites/default/files/surgeon-general-social-connection-advisory.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 2023</a>. Las relaciones sociales regulares pueden influir en la mejora del sue&ntilde;o y alargan la vida, indican todos los estudios longitudinales de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Elgeadi resume el impacto de estos peque&ntilde;os cambios y c&oacute;mo si se implementan pueden cambiar la salud: &ldquo;Se trata simplemente de mantener una dieta equilibrada, caminar y dormir. Si eres una persona joven y sana, sigue una buena dieta y haz ejercicio&rdquo;. Ninguno de estos cambios requiere una motivaci&oacute;n extraordinaria, y se pueden introducir de uno en uno, hasta que se vuelvan autom&aacute;ticos. La salud no se transforma a grandes golpes, sino a peque&ntilde;os empujones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ejercicio físico,Sueño,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41b79010-8a12-4b56-b7fe-76d7f31c73cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es más difícil dormir el domingo, y cómo remediarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La del domingo es la peor noche de sueño de la semana para casi un tercio de la población, y no es casualidad</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n calcula <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Sleep Foundation</a>, el 31% de la poblaci&oacute;n identifica el domingo como la noche m&aacute;s dif&iacute;cil de la semana para conciliar el sue&ntilde;o, un porcentaje muy superior al de cualquier otro d&iacute;a. Una encuesta similar de <a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov para la </a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Calm</a> con m&aacute;s de 4.000 participantes anglosajones concluy&oacute; que tres veces m&aacute;s personas duermen mal el domingo que en cualquier otra noche. El jueves, en cambio, es la noche en que menos personas tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del insomnio dominical hay dos posibles causas que a menudo se dan a la vez. Por un lado, el reloj biol&oacute;gico alterado durante el fin de semana, y por otro, el estr&eacute;s anticipado del lunes.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social: cuando el fin de semana desajusta el reloj interno</h2><p class="article-text">
        El cuerpo humano tiene un reloj biol&oacute;gico, el sistema circadiano, que sincroniza los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia con el entorno. La luz solar es el principal est&iacute;mulo que pone en hora este reloj. Pero cuando los horarios habituales de sue&ntilde;o cambian bruscamente, por ejemplo, por volar a otro pa&iacute;s con otro huso horario, se produce un desajuste.
    </p><p class="article-text">
        Sin ser tan dr&aacute;stico, eso es exactamente lo que ocurre cada fin de semana para millones de personas. El viernes y el s&aacute;bado por la noche muchos se acuestan m&aacute;s tarde y se levantan m&aacute;s tarde que entre semana. El reloj interno, que regula la secreci&oacute;n de melatonina y cortisol, se desplaza hacia un horario m&aacute;s tard&iacute;o. Este fen&oacute;meno se denomina <em>jet lag </em>social, y seg&uacute;n <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8707256/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la literatura cient&iacute;fica</a>, se estima que el 69% de los adultos experimenta al menos una hora de<em> jet lag </em>social cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando intentamos ir a dormir a las 23:00 del domingo para levantarnos a las 7:00 el lunes, el cerebro no ha recibido todav&iacute;a suficiente se&ntilde;al de melatonina para inducir el sue&ntilde;o, porque el s&aacute;bado trasnochamos hasta las dos de la ma&ntilde;ana. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> muestran que acostarse m&aacute;s tarde los fines de semana desplaza el pico de melatonina hacia delante en el tiempo, lo que hace dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o cuando intentamos recuperar el horario laboral.
    </p><h2 class="article-text">El miedo al lunes activa el sistema de alarma</h2><p class="article-text">
        El segundo mecanismo es psicol&oacute;gico. Cuando el domingo por la tarde la mente empieza a anticipar la jornada del lunes, las reuniones, los informes pendientes, los clientes que atender o los correos sin responder, el sistema nervioso se pone en alerta como si la amenaza fuera inminente. La am&iacute;gdala, la parte del cerebro encargada de detectar amenazas, no distingue entre un peligro real e inmediato y uno anticipado. 
    </p><p class="article-text">
        La am&iacute;gdala produce una subida del cortisol y la adrenalina aumenta la frecuencia card&iacute;aca y el estado de alerta general. Todo lo contrario de lo que necesitamos para quedarnos dormidos. Una <a href="https://www.thesleepjudge.com/sunday-scaries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta entre profesionales</a> encontr&oacute; que entre el 76% y el 80% experimentaba alg&uacute;n grado de ansiedad anticipatoria los domingos por la tarde o noche, sobre todo a causa de las obligaciones del trabajo o el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de contraste agrava la situaci&oacute;n. Mientras que el fin de semana significa ocio, autonom&iacute;a y relajaci&oacute;n, el lunes trae estructura, obligaciones y plazos. Cuanto mayor sea la diferencia entre la semana de trabajo y el fin de semana, m&aacute;s nos costar&aacute; la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay otros factores que juegan en nuestra contra durante el fin de semana. El consumo de alcohol, que es m&aacute;s elevado, aunque parezca relajante, afecta a la calidad del sue&ntilde;o y hace que esas horas de m&aacute;s en la cama no resulten tan reparadoras. Esa siesta larga despu&eacute;s de la comida del domingo reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o por la noche, y se suma a todo lo anterior para provocar insomnio. Por &uacute;ltimo, podemos agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n si nos exponemos a las pantallas antes de dormir, bien sea con un marat&oacute;n de series o, peor a&uacute;n, intentando adelantar trabajo para la ma&ntilde;ana siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para dormir mejor el domingo</h2><p class="article-text">
        No es necesario renunciar al fin de semana, sino ajustar algunos h&aacute;bitos para evitar dar vueltas en la cama durante la noche del domingo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el horario de despertar durante el fin de semana: la idea es<strong> </strong>no levantarse m&aacute;s de una hora despu&eacute;s de la hora habitual entre semana, aunque hayamos trasnochado la v&iacute;spera. El horario de despertar manda m&aacute;s sobre el reloj circadiano.</li>
                                    <li>Exponerse a la luz natural por la ma&ntilde;ana: salir a la calle o desayunar junto a una ventana en los primeros 30 minutos despu&eacute;s de levantarse el domingo acelera la sincronizaci&oacute;n del reloj biol&oacute;gico con el horario real.</li>
                                    <li>Hacer una lista de tareas el domingo por la tarde:<strong> </strong>si escribimos las tareas que nos esperan el lunes, es como si las descarg&aacute;ramos de nuestra cabeza y las dej&aacute;ramos en el papel, como han podido comprobar recientes <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones en psicolog&iacute;a cognitiva</a>.</li>
                                    <li>Planificar algo agradable para el lunes:<strong> </strong>la ansiedad anticipatoria se reduce si tenemos algo positivo en medio de todo el estr&eacute;s, como un desayuno especial, una llamada a un amigo o escuchar nuestro podcast o m&uacute;sica favoritos de camino al trabajo.</li>
                                    <li>La higiene del sue&ntilde;o del fin de semana:<strong> </strong>conviene evitar el alcohol y las siestas larga el domingo, as&iacute; las pantallas y luces brillantes <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">al menos una hora antes de dormir.</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entender por qu&eacute; nos cuesta conciliar el sue&ntilde;o el domingo es el primer paso para evitar los problemas de sue&ntilde;o y odiar los lunes un poco menos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Ocio,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c04d9bb9-7287-401f-b658-a7868cbbf431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: &quot;Hay que pasar por todas las fases&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no descansamos bien, nos cuesta concentrarnos, nos sentimos más lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace más vulnerables a ciertas enfermedades</p><p class="subtitle">El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”</p></div><p class="article-text">
        Dormir es un proceso natural que hacemos a diario y que permite que cuerpo y cerebro descansen. Es un proceso esencial e involuntario sin el cual no podemos funcionar eficazmente. Es tan imprescindible para nuestro organismo como comer, beber y respirar. Pese a ser tan importante, y seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), un <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link472.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48% de la poblaci&oacute;n adulta</a> no tiene un sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a primera vista puede parecer un proceso corporal f&aacute;cil y simple, detr&aacute;s de esta aparente sencillez se esconde uno de los procesos corporales m&aacute;s complejos. Porque cuando dormimos ocurren muchas cosas: procesamos informaci&oacute;n, consolidamos recuerdos y llevamos a cabo diversos procesos que nos ayudan a funcionar durante el d&iacute;a. Por tanto, el cuerpo atraviesa diversos procesos y fases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sue&ntilde;o reparador suele ser el resultado de pasar suficiente tiempo en todas y cada una de las distintas fases del sue&ntilde;o. <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, nos ayuda a entender mejor c&oacute;mo se estructura el sue&ntilde;o humano y nos explica si de verdad existe alguna fase en particular que sea especialmente importante. Porque si no descansamos bien y no tenemos un sue&ntilde;o reparador, lo notaremos: nos costar&aacute; concentrarnos, seremos m&aacute;s lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace m&aacute;s vulnerables a ciertas enfermedades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fases del sue&ntilde;o: aquello que sucede mientras dormimos</h2><p class="article-text">
        Cuando pensamos en dormir lo suficiente solemos centrarnos b&aacute;sicamente en la cantidad de horas. Sin embargo, y aunque la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o es importante, no es el &uacute;nico factor. Es fundamental tambi&eacute;n considerar la calidad del sue&ntilde;o y si el tiempo que dedicamos a dormir es realmente reparador. Y aqu&iacute; es donde entran en juego las distintas fases del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de ellas produce cambios en nuestro cuerpo y, por tanto, cumple con una funci&oacute;n distinta. Como nos explica Garc&iacute;a, estas se dividen en &ldquo;la fase del sue&ntilde;o superficial, la de sue&ntilde;o profundo (o sue&ntilde;o de ondas lentas) y la fase de sue&ntilde;o REM, que es la de los movimientos oculares r&aacute;pidos&rdquo;. Cada una de estas fases contribuye a su manera a que nos despertemos descansados. &ldquo;Para tener un sue&ntilde;o de calidad hay que pasar por todas las fases de sue&ntilde;o como unas cuatro o cinco veces en forma de ciclos de sue&ntilde;o&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas son importantes, aunque se suele pensar que la m&aacute;s trascendental es la de sue&ntilde;o profundo o de ondas lentas. Sin embargo, aclara Garc&iacute;a, &ldquo;incluso la de sue&ntilde;o ligero tiene sus propias funciones y el tiempo que pasamos en cada una de ellas es indispensable para regular una serie de procesos fisiol&oacute;gicos que tiene lugar en nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el sue&ntilde;o profundo y la fase REM y qu&eacute; ocurre en cada una de ellas</h2><p class="article-text">
        Cada fase del sue&ntilde;o es necesaria para la salud en general. Esto no significa que la del sue&ntilde;o profundo sea especialmente importante y peculiar porque este sue&ntilde;o de ondas lentas &ldquo;es de gran reposo metab&oacute;lico, es cuando m&aacute;s baja la frecuencia card&iacute;aca, la tensi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n es m&aacute;s profunda&rdquo;, admite Garc&iacute;a. Se trata de una fase en la que &ldquo;tienen lugar unos procesos muy importantes: refuerza el sistema inmunol&oacute;gico, revisa y fortalece nuestro estado metab&oacute;lico, cardiovascular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta fase tiene que ver tambi&eacute;n con la &ldquo;consolidaci&oacute;n de la memoria, los recuerdos; la limpieza de desechos que se acumulan en el cerebro en las horas de vigilia, nos protege frente a algunas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y, en el caso de ni&ntilde;os y deportistas, se regenera el tejido a nivel muscular, es muy importante en la recuperaci&oacute;n de lesiones o en el crecimiento de los ni&ntilde;os&rdquo;, admite Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es la &uacute;nica que ejecuta funciones imprescindibles. Tambi&eacute;n la fase REM es peculiar e indispensable para que el sue&ntilde;o sea saludable. Si bien se trata de una fase muy distinta a la del sue&ntilde;o profundo porque la actividad cerebral es m&aacute;s similar a la vigilia, &ldquo;es la etapa en la que solemos so&ntilde;ar, se recuerdan las enso&ntilde;aciones, y es una fase relacionada con las emociones, con los estados de estr&eacute;s, ansiedad, estado de &aacute;nimo&hellip; adem&aacute;s tiene que ver con los recuerdos y con la selecci&oacute;n de qu&eacute; cosas memorizamos, qu&eacute; aprendizaje nos quedamos de lo que hemos vivido en el d&iacute;a a d&iacute;a, qu&eacute; cosas vamos a consolidar y cu&aacute;les vamos a olvidar&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello nos permite concluir, como admite Garc&iacute;a, que &ldquo;todas las fases son realmente importantes&rdquo; y que un ciclo ininterrumpido con la secuencia correcta de las fases es esencial para nuestro bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para lograr un sue&ntilde;o reparador</h2><p class="article-text">
        Los datos de la SEN revelan que uno de cada tres adultos espa&ntilde;oles se despierta con la sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador. Para Garc&iacute;a, &ldquo;esto tiene muchos or&iacute;genes distintos, aunque lo m&aacute;s probable es que el sue&ntilde;o est&eacute; alterado y no hay una adecuada representaci&oacute;n de todas las fases de sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos sentimos cansados al levantarnos es que hay una &ldquo;disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y microdespertares o fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o, y detr&aacute;s puede haber problemas como apnea del sue&ntilde;o o estados cr&oacute;nicos de estr&eacute;s y ansiedad, lo que provoca un sue&ntilde;o superficial y fragmentado&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos mejorar la calidad de nuestro sue&ntilde;o. Para muchos, basta con realizar peque&ntilde;os ajustes en el estilo de vida o actitud para dormir mejor. Y, aunque la cantidad es importante, debemos tener en cuenta que &ldquo;el sue&ntilde;o es un proceso muy din&aacute;mico que cambia a lo largo de la vida&rdquo;, explica Garc&iacute;a. No tiene las mismas necesidades de sue&ntilde;o un ni&ntilde;o de 8 a&ntilde;os que un anciano de 86 a&ntilde;os. Lo importante en cada caso es que &ldquo;la persona sienta que ha tenido un sue&ntilde;o de calidad y que ha pasado por todas las fases de sue&ntilde;o, m&aacute;s all&aacute; de lo que diga un reloj inteligente&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un sue&ntilde;o reparador, &ldquo;una de las claves es priorizar el sue&ntilde;o como parte de nuestra salud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. A partir, y en cuanto a la salud del sue&ntilde;o, &ldquo;todo lo que sea predecible para el cerebro suele ser bueno y esto pasa por mantener unos horarios de sue&ntilde;o m&aacute;s o menos regulares; tratar de generar contrastes durante el d&iacute;a (por la ma&ntilde;ana buscar sitios luminosos porque la luz nos sincroniza y la vigilia, movernos, comer a horas regulares) y por la tarde-noche intentar favorecer el descanso, intentar desconectar, evitar cosas que nos alteren y estresen&hellip; para que el cuerpo haga estas transiciones de forma progresiva porque son hormonas lo que nos regulan&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cuerpo es muy inteligente y &eacute;l mismo se va regulando&rdquo;, admite Garc&iacute;a, que reconoce que si no hemos dormido bien, por el motivo que sea, &ldquo;a la noche siguiente nuestro cuerpo hace un rebote de fase REM, hace much&iacute;sima m&aacute;s fase REM porque la ha perdido la noche anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista advierte, sin embargo, que &ldquo;si una persona no tiene un sue&ntilde;o reparador, y se levanta y no ha descansado, es importante consultar con un m&eacute;dico porque muchas veces puede haber un trastorno del sue&ntilde;o con un origen f&iacute;sico que no hay que normalizar y que tiene tratamientos muy concretos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 14:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Trastornos del sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dormir-suplementos-cena-aumenta-niveles-triptofano-magnesio-melatonina-forma-natural_1_13182150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93942e8-dd1b-4d01-9271-7a8917ad0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descansar bien también tiene que ver con los nutrientes que ingerimos. Estos son los que el cerebro necesita para activar los mecanismos del sueño</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Cada noche, antes de dormir, el cerebro ejecuta una coreograf&iacute;a qu&iacute;mica. La gl&aacute;ndula pineal detecta la oscuridad y empieza a liberar melatonina. Los niveles de cortisol caen. La temperatura corporal baja. La actividad neuronal se desacelera. Este proceso no ocurre inmediatamente, sino que lleva varias horas y comienza, en realidad, en el momento en que nos sentamos a cenar. Lo que ponemos en el plato esa noche tambi&eacute;n determina si el cerebro tiene los materiales que necesita para fabricar los productos qu&iacute;micos para el sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">La cadena de montaje del sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o es una cascada hormonal que depende de mol&eacute;culas que sintetiza nuestro organismo, y la materia prima viene de la dieta. El compuesto m&aacute;s importante es el tript&oacute;fano, un amino&aacute;cido esencial que el cuerpo no puede fabricar y que tenemos que comer. Cuando digerimos las prote&iacute;nas, se separa el tript&oacute;fano, pasa a la sangre y cruza la barrera hematoencef&aacute;lica (el filtro que protege el cerebro). All&iacute; se convierte primero en serotonina, el neurotransmisor del bienestar que estabiliza el estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a. Pero por la noche, con la oscuridad como se&ntilde;al, la serotonina se transforma en melatonina, la hormona que regula el ciclo de sue&ntilde;o y vigilia.
    </p><p class="article-text">
        Para todas estas transformaciones qu&iacute;micas necesitamos, adem&aacute;s, coenzimas que las faciliten. La vitamina D activa la enzima que transforma el tript&oacute;fano en 5-hidroxitript&oacute;fano (5-HTP). La vitamina B6 es imprescindible para convertir el 5-HTP en serotonina. Los &aacute;cidos grasos omega-3 (EPA y DHA) facilitan la conversi&oacute;n de serotonina en melatonina, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11250910/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como explica este estudio de 2024</a>. Si faltan compuestos en un paso, falla la producci&oacute;n de la hormona del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El magnesio por su parte regula los receptores GABA, el principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso central, es decir, el que nos calma. Cuando falta magnesio, al cerebro le cuesta frenar y pasar de la vigilia al sue&ntilde;o. El magnesio tambi&eacute;n inhibe la liberaci&oacute;n de cortisol, la hormona del estr&eacute;s que es enemiga del descanso. 
    </p><h2 class="article-text">La dieta y el insomnio</h2><p class="article-text">
        En general, las dietas saludables, como la dieta mediterr&aacute;nea, se asocian con una mejor calidad del sue&ntilde;o. <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38257175/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> encontr&oacute; que la dieta mediterr&aacute;nea estaba relacionada con un mejor descanso, menos somnolencia por el d&iacute;a y menos s&iacute;ntomas de insomnio. En Espa&ntilde;a, un estudio con m&aacute;s de 22.000 adultos&nbsp;confirm&oacute; que quienes se sienten m&aacute;s descansados al despertar segu&iacute;an dietas con m&aacute;s pescado y productos integrales.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la dieta real de los espa&ntilde;oles se aleja cada vez m&aacute;s de ese ideal. El <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?amp=&amp;pid=S0212-16112018001200006&amp;script=sci_arttext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio ANIBES</a> revela que cerca del 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola tiene ingestas de magnesio inferiores al 80% de las recomendaciones diarias. El magnesio est&aacute; presente principalmente en verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y cereales integrales, precisamente los alimentos que m&aacute;s han retrocedido frente a los ultraprocesados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La deficiencia de tript&oacute;fano es menos frecuente, ya que est&aacute; presente en la mayor&iacute;a de las prote&iacute;nas de calidad, pero compite con otros amino&aacute;cidos llamados de cadena ramificada (leucina, isoleucina y valina). Si la comida es muy alta en prote&iacute;nas y baja en hidratos de carbono, el tript&oacute;fano no llega en cantidad suficiente al sistema nervioso central. Sin embargo, esto se arregla f&aacute;cilmente con una peque&ntilde;a cantidad de hidratos de carbono en la cena.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo pueden hacer falta suplementos</h2><p class="article-text">
        Los fabricantes de suplementos saben todo esto, y la melatonina, el magnesio y el tript&oacute;fano se encuentran en las estanter&iacute;as de los herbolarios y las tiendas <em>online</em>, pero &iquest;son necesarios? <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33942088/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un metaan&aacute;lisis de 2022</a> concluy&oacute; que la suplementaci&oacute;n con tript&oacute;fano puede reducir el tiempo de vigilia tras quedarse dormido. Otro analiz&oacute; el magnesio como suplemento y encontr&oacute; que tomarlo redujo la latencia de sue&ntilde;o (el tiempo que tardas en quedarte dormido). 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos estudios suelen realizarse con personas con insomnio que probablemente tengan ya una deficiencia. En muchos casos, corregir la alimentaci&oacute;n e incluir frutos secos, verduras de hoja verde y pescado azul es m&aacute;s eficaz y m&aacute;s barato que los suplementos. Tomar <a href="https://www.eldiario.es/era/suplementos-melatonina-para-dormir_1_10251149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melatonina, puede tener adem&aacute;s el efecto contrario</a>, sobre todo a dosis altas.
    </p><h2 class="article-text">La cena para facilitar el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Estos son los alimentos con mayor evidencia para incluir en una cena que nos ayude a dormir:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tript&oacute;fano y prote&iacute;nas de calidad:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El pavo y el pollo son, junto con los huevos, las fuentes m&aacute;s concentradas de tript&oacute;fano de la dieta occidental. El pescado azul (sardinas, caballa, salm&oacute;n) aporta adem&aacute;s los omega-3 que facilitan la conversi&oacute;n de serotonina en melatonina. Las legumbres combinadas con cereales integrales tambi&eacute;n contienen tript&oacute;fano con el acompa&ntilde;amiento de hidratos de carbono que facilita su entrada al cerebro.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Magnesio:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las espinacas, acelgas y el resto de verduras de hoja verde oscura son las fuentes m&aacute;s accesibles. Un pu&ntilde;ado de almendras o nueces aporta entre 60 y 80 miligramos de magnesio, una parte significativa de los 300-400 mg diarios recomendados. El chocolate negro (con m&aacute;s de 70% de cacao) es otra opci&oacute;n, pero la cantidad necesaria es peque&ntilde;a (unos 30 gramos) y no se debe abusar, ya que tambi&eacute;n contiene estimulantes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Melatonina:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunos alimentos contienen melatonina en cantidades apreciables. Los huevos y el pescado son las fuentes animales m&aacute;s concentradas, seguidos de las nueces, cereales integrales, legumbres germinadas y determinados hongos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Vitamina B6:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Presente en el at&uacute;n, el pollo, los garbanzos y los pl&aacute;tanos. Un plato de garbanzos cocidos aporta cerca del 30% de la ingesta diaria recomendada.
    </p><p class="article-text">
        Una cena que combine, por ejemplo, un filete de salm&oacute;n a la plancha con espinacas salteadas con ajo, un pu&ntilde;ado de nueces de postre y un poco de arroz integral no solo es saludable, sino que nos dar&aacute; todos los componentes necesarios para fabricar el sue&ntilde;o de esa noche.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dormir-suplementos-cena-aumenta-niveles-triptofano-magnesio-melatonina-forma-natural_1_13182150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 20:57:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dormir sin suplementos: la cena que aumenta los niveles de triptófano, magnesio y melatonina de forma natural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Suplementos dietéticos,Alimentación saludable,Dormir,Descanso,Alimentación,Vitaminas,Suplementos vitamínicos,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23d5fd26-a7c3-430d-bf5d-835799c309f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor Eduard Estivill, neurofisiólogo y experto en medicina del sueño, detalla que la regularidad al despertar (también el fin de semana) ayuda a sincronizar nuestro reloj interno diariamente  </p><p class="subtitle">Una experta en sueño, sobre la hora para tomar el último café del día: “Aumenta el estado de alerta y fragmenta el descanso”</p></div><p class="article-text">
        En plena era de la productividad y las pantallas, el 57% de los espa&ntilde;oles sufre dificultades para dormir, seg&uacute;n el primer <a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro sobre trastornos del sue&ntilde;o 2026</a><a href="https://assets-dam.takeda.com/image/upload/v1773407831/LOC/es-es/home/noticias/2026/TAK_Barometro_Trastornos_del_Sueno.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Cuando adem&aacute;s se duermen menos horas de las siete y ocho recomendadas se arrastra un cansancio cr&oacute;nico, confiando en que el fin de semana se podr&aacute; compensar el d&eacute;ficit acumulado. Sin embargo, la ciencia advierte de que la cuenta del sue&ntilde;o no puede esperar al domingo para ser saldada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o es un taller, un taller de reparaci&oacute;n que funciona cada d&iacute;a para estar bien al d&iacute;a siguiente. Con lo cual, las personas que duermen seis horas van acumulando cada d&iacute;a falta de sue&ntilde;o y, aunque el s&aacute;bado y el domingo duerman 15 horas, no van a recuperar todo lo que han perdido el resto de la semana, porque el sue&ntilde;o no se recupera, simplemente se pierde, como el tiempo&rdquo;, explica el doctor <a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduard Estivill</a><a href="https://doctorestivill.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> neurofisi&oacute;logo y experto en medicina del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mejor de los casos recuperaremos entre un 15 y un 20% del sue&ntilde;o perdido&rdquo;, apunta, pero con consecuencias en nuestro reloj biol&oacute;gico que pueden parecerse a las sufridas tras un viaje transoce&aacute;nico. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando cambiamos mucho los horarios? El t&iacute;pico<em> jet lag.</em> Si, por ejemplo, los fines de semana nos vamos a dormir muy tarde, es muy dif&iacute;cil que nos venga el sue&ntilde;o la noche del domingo. Esto se llama tambi&eacute;n <em>jet lag </em>social&rdquo;, asegura Estivill.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en el reloj biol&oacute;gico, que el doctor define como &ldquo;un grupo de c&eacute;lulas situado en el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico del hipot&aacute;lamo que rige los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia&rdquo;, donde reside la base del descanso. &ldquo;Este reloj necesita cuerda, es decir, informaci&oacute;n que recibe del d&iacute;a, por ejemplo, la luz y la oscuridad, con lo que se sincroniza&rdquo;, se&ntilde;ala el especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien la luz solar es el principal sincronizador, que activa el cortisol al amanecer y permite la fabricaci&oacute;n de melatonina al atardecer, existe otro factor determinante que solemos ignorar: la regularidad horaria. &ldquo;Se ha estudiado este sincronizador, esta cuerda del reloj, que es la hora de despertarse y se demuestra clar&iacute;simamente que la rutina es beneficiosa para el funcionamiento de este reloj biol&oacute;gico&rdquo;, afirma Estivill, en referencia al reciente estudio <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S108707922500156X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sleep regularity and health: A systematic review,</em></a> publicado en Sleep Medicine Reviews.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio valora la regularidad, y especialmente la hora de despertarse, como una referencia clave para el reloj biol&oacute;gico y el ritmo circadiano. Adem&aacute;s, asocia la regularidad a una mejor salud mental, regulaci&oacute;n metab&oacute;lica, integridad vascular, resiliencia cognitiva y longevidad, y pone la rutina al mismo nivel de importancia que la duraci&oacute;n o la continuidad del sue&ntilde;o. Mantener una hora constante para levantarse act&uacute;a como un ancla que estabiliza todo el sistema. &ldquo;Igualmente sucede con la hora de dormir, aunque no de forma tan exacta, no es tan importante que siempre sea la misma hora, aunque es preferible&rdquo;, matiza el experto, que destaca que ser estricto con el despertador tiene doble beneficio: &ldquo;Nos va a dar un mejor sue&ntilde;o y, evidentemente, nos dar&aacute; una mejor vigilia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para que ese 'taller de reparaci&oacute;n' f&iacute;sico y mental, que el doctor utiliza como s&iacute;mil, haga su trabajo, el experto propone unas pautas muy sencillas, aun a sabiendas de que &ldquo;nadie hace caso a la hora de cumplirlas&rdquo;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas rutinas de levantarnos siempre a la misma hora&rdquo;, es su primer consejo, combinado de un poco de tiempo para hacer algo de ejercicio. &ldquo;Por ejemplo, si vamos en transporte p&uacute;blico a la oficina, bajar una parada antes y andar al menos un kil&oacute;metro, y lo mismo si vamos en coche&rdquo;, recomienda Estivill. &ldquo;Esto nos va a ayudar tambi&eacute;n a otro fen&oacute;meno importante, otro sincronizador, que es precisamente la luz del d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo, &ldquo;y el m&aacute;s importante&rdquo;, del especialista es tratar el sue&ntilde;o como un proceso que se prepara: &ldquo;Entender que el sue&ntilde;o no viene de golpe&rdquo;. &ldquo;Dos horas antes de acostarse hemos de tener una actividad que no tenga nada que ver con nuestra actividad laboral, algo que aburra, que relaje, algo que desconecte nuestro cerebro&rdquo;, destaca, como introducci&oacute;n al sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con ese proceso, el &uacute;ltimo consejo de Estivill es mantener una buena higiene digital, especialmente en esas dos horas antes de acostarse: &ldquo;No es bueno estar expuesto a la luz del m&oacute;vil, porque esto da lugar a que el cerebro piense que es de d&iacute;a, ya que es una luz muy potente&rdquo;. La exposici&oacute;n a esa luz puede frenar la melatonina y convertirse en un enemigo de nuestro descanso, por lo que el experto propone tambi&eacute;n &ldquo;poner el m&oacute;vil en modo noche y, sobre todo, limitar el uso en ese momento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 14:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Descanso,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/conflicto-necesitamos-descansar-recibimos-entorno_1_13169403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ce002d3-61d3-4510-b531-dd659ef2fce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trastornos del ritmo circadiano son relativamente frecuentes y, a menudo, están infradiagnosticados</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la calidad y la cantidad de sue&ntilde;o han empeorado. Aunque cada vez parece que se sabe m&aacute;s sobre el sue&ntilde;o y su importancia en la calidad de vida, las cifras no indican que sepamos c&oacute;mo hacerlo mejor. Seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a, un 48% de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a no tiene un sue&ntilde;o de calidad. Los mismos datos indican que m&aacute;s de cuatro millones de espa&ntilde;oles padecen alg&uacute;n tipo de trastorno del sue&ntilde;o cr&oacute;nico y grave, y que los del ritmo circadiano son algunos de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s habituales entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la Doctora Adriana G&oacute;mez Dom&iacute;nguez, especialista del Servicio de Neurofisiolog&iacute;a Cl&iacute;nica del <a href="https://www.hospitalinfantaelena.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital Universitario Infanta Elena</a>, que acaba de organizar la<em> Jornada del Sue&ntilde;o</em> para ofrecer pautas para mejorar los h&aacute;bitos de descanso saludables y promover una detecci&oacute;n precoz de los trastornos del ciclo circadiano, buena parte de este problema se debe a que &ldquo;vivimos en una sociedad de 24 horas que no respeta nuestros ritmos biol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Doctora Adriana Gómez Domínguez, especialista del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario Infanta Elena."
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            <span class="title">
                Doctora Adriana Gómez Domínguez, especialista del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario Infanta Elena.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El ritmo circadiano, el reloj central del cuerpo</strong></h2><p class="article-text">
        El ritmo circadiano es un verdadero reloj biol&oacute;gico interno ubicado en una regi&oacute;n del cerebro llamada hipot&aacute;lamo (concretamente, en el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico), que influye en diversas funciones biol&oacute;gicas como la temperatura corporal, la secreci&oacute;n hormonal y los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Este ritmo sigue un ciclo de aproximadamente 24 horas y se sincroniza principalmente con la luz solar, lo que permite que nuestro organismo se adapte al ciclo d&iacute;a-noche&rdquo;, explica la Doctora G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, el sistema que marca el comp&aacute;s de nuestro cuerpo y que debe mantenerse sincronizado con el entorno, con la luz como su principal se&ntilde;al reguladora. Cuando hay un desajuste entre nuestro ciclo de sue&ntilde;o/vigilia es cuando hablamos de trastornos del ritmo circadiano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trastornos del ciclo circadiano </strong></h2><p class="article-text">
        Los trastornos del ritmo circadiano se producen cuando el reloj interno se desincroniza con las demandas sociales o ambientales. Esta alteraci&oacute;n conlleva cambios en el sue&ntilde;o y el funcionamiento diurno. Como matiza G&oacute;mez, &ldquo;se produce un conflicto entre nuestra biolog&iacute;a y las exigencias externas, como los horarios sociales o laborales y el ciclo natural de luz y oscuridad. Este desajuste impide que el sue&ntilde;o y la vigilia ocurran en los momentos adecuados, lo que afecta tanto a la salud como al rendimiento diario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se produce este desajuste pueden aparecer problemas como insomnio, somnolencia diurna excesiva y una fatiga persistente que no mejora con el descanso, adem&aacute;s de &ldquo;problemas de concentraci&oacute;n, sensaci&oacute;n de &lsquo;niebla mental&rsquo; y alteraciones del estado de &aacute;nimo como irritabilidad o bajo &aacute;nimo&rdquo;, reconoce la Doctora G&oacute;mez, que matiza que &ldquo;una parte de los casos de insomnio en la poblaci&oacute;n general podr&iacute;a corresponder en realidad a alteraciones circadianas no identificadas, lo que sugiere que sean m&aacute;s comunes de lo que se diagnostica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que, en un mundo de sue&ntilde;o ideal, todos tengamos que ir a dormir y levantarnos a la misma hora. Aqu&iacute; entra en juego el cronotipo de cada persona, es decir, &ldquo;la predisposici&oacute;n biol&oacute;gica a estar m&aacute;s activos en determinados momentos del d&iacute;a, que es lo que marca nuestro reloj interno&rdquo;, aclara la Doctora G&oacute;mez. Seg&uacute;n el cronotipo, una persona puede clasificarse como matutina o alondra, es decir, rinde mejor por la ma&ntilde;ana y se cansa antes por la noche; vespertina o b&uacute;ho, que funciona mejor a &uacute;ltima hora del d&iacute;a y le cuesta madrugar; intermedio o colibr&iacute;, el grupo m&aacute;s generalizado y que muestra un rendimiento m&aacute;s equilibrado a lo largo del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si bien tiene una base gen&eacute;tica, la experta afirma que var&iacute;a a lo largo de los a&ntilde;os: los ni&ntilde;os son m&aacute;s matutinos, los adolescentes m&aacute;s b&uacute;hos y, con la edad, volvemos a ser m&aacute;s alondras. Tambi&eacute;n se puede modular &ldquo;mediante el control estricto de la exposici&oacute;n a la luz y manteniendo horarios muy regulares&rdquo;, reconoce la Doctora G&oacute;mez.
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                Un hombre sentado al borde de la cama.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Causas y tratamientos de los trastornos del ritmo circadiano</strong></h2><p class="article-text">
        Los trastornos del ritmo circadiano se producen cuando el reloj biol&oacute;gico interno deja de sincronizarse con las se&ntilde;ales externas, sobre todo la luz. Esta desincronizaci&oacute;n puede deberse a varias causas: desde la biolog&iacute;a al estilo de vida, como el desfase horario, el trabajo nocturno, los horarios irregulares, la exposici&oacute;n excesiva a la luz artificial por las noches o la falta de actividad f&iacute;sica, as&iacute; como la insuficiente exposici&oacute;n a la luz natural. Un estilo de vida irregular o variaciones marcadas entre los d&iacute;as laborables y los fines de semana tambi&eacute;n contribuyen a esta alteraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento busca resincronizar el reloj biol&oacute;gico con el entorno y se basa en adoptar medidas de higiene de sue&ntilde;o saludable (horarios de sue&ntilde;o fijos, reducci&oacute;n del tiempo frente a pantallas por la noche y exposici&oacute;n a la luz natural por la ma&ntilde;ana). Para la Doctora G&oacute;mez, &ldquo;mantener horarios estables de sue&ntilde;o, comidas y actividad f&iacute;sica, as&iacute; como asegurar una buena exposici&oacute;n a la luz natural durante el d&iacute;a y reducir la luz artificial por la noche es clave para ayudar a sincronizar el reloj biol&oacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es &uacute;til la fototerapia, que usa luz artificial de intensidad controlada para ajustar el ciclo sue&ntilde;o-vigilia, y la metalonina, &ldquo;que ayuda a indicar al organismo cu&aacute;ndo debe iniciar la fase de sue&ntilde;o&rdquo;, afirma la Doctora G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        De no tratarse, este tipo de trastornos pueden ir m&aacute;s all&aacute; de problemas de sue&ntilde;o: pueden provocar cansancio e irritabilidad, pueden &ldquo;afectar el rendimiento cognitivo, la memoria y aumentar el riesgo de accidentes laborales o de tr&aacute;fico. A largo plazo se han relacionado con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2, adem&aacute;s de que existe una asociaci&oacute;n con problemas de salud mental&rdquo;, advierte la Doctora G&oacute;mez. Por tanto, siempre en caso de sospecha, es clave acudir a unidades especializadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercè Palau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/conflicto-necesitamos-descansar-recibimos-entorno_1_13169403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 03:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Insomnio,Salud,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/veces-normal-bano-noche-urologa-hay-prestar-atencion-insomnio-ronquidos-e-hinchazon-piernas-xp_1_13152113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/243cf528-17fa-41fa-84d4-976331f234fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta Raquel González asegura que menos del 30% de las causas de este trastorno son urológicas y señala a problemas circulatorios, del sueño o malos hábitos como los verdaderos responsables de fragmentar el descanso
</p><p class="subtitle">Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: “Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas” </p></div><p class="article-text">
        Es una de las interrupciones m&aacute;s frecuentes del descanso y, a menudo, se acepta con resignaci&oacute;n, como si el paso del tiempo lo hiciera inevitable. Pero despertarse cada noche para orinar, puede apuntar a diversas patolog&iacute;as o, incluso, ser un s&iacute;ntoma evitable, que se&ntilde;ala h&aacute;bitos mejorables. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro organismo est&aacute; dise&ntilde;ado para disminuir la producci&oacute;n de orina nocturna, de forma que podamos dormir de seis a ocho horas sin necesidad de levantarnos&rdquo;, asegura la doctora Raquel Gonz&aacute;lez, portavoz de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Urolog&iacute;a. &ldquo;Con el envejecimiento natural, es habitual que podamos levantarnos una vez por la noche o de forma ocasional, por lo que es muy frecuente en la poblaci&oacute;n&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez, que aclara que esa necesidad se denomina nicturia.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un problema de vejiga&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Uno de los datos que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es que rara vez estas visitas al ba&ntilde;o est&aacute;n estrictamente ligadas a problemas de vejiga o pr&oacute;stata. &ldquo;Existen muchas circunstancias que pueden inducir la aparici&oacute;n de nicturia, siendo menos del 30% de ellas de origen urol&oacute;gico&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Gonz&aacute;lez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos trastornos urol&oacute;gicos tambi&eacute;n pueden presentar nicturia, como la vejiga hiperactiva o la obstrucci&oacute;n urinaria por el crecimiento prost&aacute;tico benigno o la estenosis de uretra&rdquo;, destaca la especialista, que igualmente apunta a las enfermedades cardiovasculares, los problemas de circulaci&oacute;n como las varices y, muy especialmente, los trastornos del sue&ntilde;o como la apnea obstructiva o el insomnio, entre otras posibles causas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el factor m&aacute;s com&uacute;n suele depender de nosotros mismos: &ldquo;La ingesta excesiva de l&iacute;quidos, especialmente si es alcohol o bebidas con gas o si se produce a &uacute;ltima hora del d&iacute;a&rdquo; act&uacute;a, seg&uacute;n la doctora, como motivo directo.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez menciona tambi&eacute;n la posibilidad de una &ldquo;poliuria nocturna&rdquo; en aquellas personas en las que &ldquo;la cantidad de orina que producen durante la noche aumenta mucho y supone m&aacute;s del 30% de la cantidad de orina de todo el d&iacute;a&rdquo;. Una condici&oacute;n que, avisa, puede estar vinculada tanto al envejecimiento como a fallos en el retorno venoso.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo hay que preguntar al m&eacute;dico</h2><p class="article-text">
        Aunque se trate de una situaci&oacute;n extendida e incluso habitual con la edad, la experta es clara al situar la frontera de la normalidad: &ldquo;Cuando necesitamos levantarnos dos o m&aacute;s veces, es recomendable acudir a valoraci&oacute;n con nuestro m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nicturia es un problema en el momento en el que afecta a la calidad de vida de la persona que la padece y se produce dos o m&aacute;s veces a lo largo de la noche, estando siempre precedido y seguido de sue&ntilde;o&rdquo;, establece la doctora Gonz&aacute;lez, que recomienda prestar atenci&oacute;n a se&ntilde;ales de alerta asociadas, como &ldquo;el insomnio, los ronquidos nocturnos, la hinchaz&oacute;n en las piernas, la dificultad para orinar o las p&eacute;rdidas urinarias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico de familia es el primer escal&oacute;n para evaluar la salud general y determinar si estos episodios se deben a un mal h&aacute;bito o a patolog&iacute;as metab&oacute;licas como la diabetes, la hipertensi&oacute;n o la obesidad. &ldquo;Este especialista valorar&aacute; nuestra salud general y los s&iacute;ntomas asociados, determinando qu&eacute; cambios en el estilo de vida y recomendaciones podemos realizar y la necesidad de hacer un estudio m&aacute;s profundo y dirigido si es preciso&rdquo;, explica la ur&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Para evitar las interrupciones</h2><p class="article-text">
        La ur&oacute;loga es optimista ante la posibilidad de reducir al menos uno de esos episodios nocturnos introduciendo cambios sencillos en su rutina. &ldquo;En aquellas personas que beben gran cantidad de l&iacute;quidos y orinan mucha cantidad a lo largo de todo el d&iacute;a, se recomienda restringir la ingesta de l&iacute;quidos a 1,5 litros al d&iacute;a y evitar beber a partir de las 19 horas&rdquo;, advierte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los casos que puedan estar ligados a enfermedades metab&oacute;licas, como la hipertensi&oacute;n, la diabetes, la obesidad o incluso el tabaquismo, la doctora Gonz&aacute;lez recomienda un buen control de la mano del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquellas personas que presentan problemas para conciliar el sue&ntilde;o o son roncadores nocturnos, es importante descartar la presencia de un trastorno del sue&ntilde;o que pueda estar produci&eacute;ndolo&rdquo;, explica la experta, que recomienda mantener horarios regulares y evitar estimulantes o alcohol entre cuatro y seis horas antes de acostarse.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, para quienes puedan tener poliuria nocturna y produzcan m&aacute;s cantidad orina por la noche, la especialista aconseja la utilizaci&oacute;n de &ldquo;medias de compresi&oacute;n que lleguen hasta el muslo o hasta la cintura; la realizaci&oacute;n de ejercicio f&iacute;sico por las tardes, fundamentalmente caminar a ritmo r&aacute;pido; realizar el descanso a mediod&iacute;a tumbado con las piernas en alto, para favorecer el retorno venoso; y mantener un adecuado control del peso&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/veces-normal-bano-noche-urologa-hay-prestar-atencion-insomnio-ronquidos-e-hinchazon-piernas-xp_1_13152113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 08:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Descanso,Trastornos del sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Logroño analiza su descanso: pruebas gratuitas para diagnosticar trastornos del sueño durante dos días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/logrono-analiza-descanso-pruebas-gratuitas-diagnosticar-trastornos-sueno-durante-dias_1_13131195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb50d749-c6d4-4758-b34e-6db27774021d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Logroño analiza su descanso: pruebas gratuitas para diagnosticar trastornos del sueño durante dos días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las pruebas se harán este viernes y este sábado en una unidad móvil instalada en el Parque Gallarza</p></div><p class="article-text">
        La Sociedad Espa&ntilde;ola de Neumolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica (SEPAR) instalar&aacute; un cami&oacute;n con la campa&ntilde;a 'Sleep on the Road', que ofrece diagn&oacute;sticos gratuitos. Esta unidad m&oacute;vil estar&aacute; disponible para todos los ciudadanos que deseen visitarla el viernes 10 y el s&aacute;bado 11 de marzo, en el Parque Gallarza de 10,00 a 14,00 y de 15,00 a 19,00 horas, el viernes y de 10,00 a 14,00 el s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de la campa&ntilde;a, enmarcada en el A&ntilde;o SEPAR 2025/26 de los Trastornos Respiratorios del Sue&ntilde;o, se justifica con datos como que el 48% de los espa&ntilde;oles tienen dificultad para descansar, y que actualmente, en Espa&ntilde;a hay m&aacute;s de 600.000 personas que reciben tratamientos debido a que sufren Apnea Obstructiva del Sue&ntilde;o, y que se calcula que dos millones de personas la padecen sin haber sido diagnosticadas.
    </p><p class="article-text">
        Por ese motivo, entre las actividades que propone la campa&ntilde;a 'Sleep on the road' se incluye un diagn&oacute;stico gratuito de trastornos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Entre las actividades que propone la campa&ntilde;a 'Sleep on the road' se incluye un diagn&oacute;stico gratuito de trastornos del sue&ntilde;o. El cami&oacute;n est&aacute; dividido en 5 zonas diferenciadas. La primera es de diagn&oacute;stico y posee una cama y una almohada inteligentes que permiten medir variables indicativas de la apnea obstructiva del sue&ntilde;o. Tambi&eacute;n se muestra c&oacute;mo se realiza la polisomnograf&iacute;a, la prueba 'gold est&aacute;ndar' en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        La segunda &aacute;rea est&aacute; dedicada al tratamiento con dispositivos de CPAP (presi&oacute;n positiva continua en la v&iacute;a respiratoria) y auto-CPAP, e incluye una pantalla en la que se observa c&oacute;mo se regulan las apneas del sue&ntilde;o mediante telemonitorizaci&oacute;n en domicilio. Adem&aacute;s, hay un sill&oacute;n de dentista para elaborar dispositivos de avance mandibular hechos a medida, y la presencia de un otorrino y un odont&oacute;logo, que describen c&oacute;mo funcionan estos dispositivos.
    </p><p class="article-text">
        La tercera zona es la cardiometab&oacute;lica y, a trav&eacute;s de un v&iacute;deo explicativo, muestra c&oacute;mo la obesidad es un factor de riesgo para la apnea obstructiva del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, quienes se acerquen al cami&oacute;n podr&aacute;n medirse la saturaci&oacute;n de ox&iacute;geno y la tensi&oacute;n arterial, adem&aacute;s de pesarse y conocer su composici&oacute;n corporal.
    </p><p class="article-text">
        Esta zona tiene un claro objetivo de concienciaci&oacute;n sobre los riesgos que la obesidad implica en los trastornos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta zona es la de &ldquo;chill out&rdquo;, con un sill&oacute;n de relax y un ambiente que reproduce el entorno ideal para la higiene del sue&ntilde;o, e incluye algunos v&iacute;deos did&aacute;cticos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la quinta zona est&aacute; dedicada a la evaluaci&oacute;n de los trastornos del sue&ntilde;o, con tablets con cuestionarios que los ciudadanos podr&aacute;n cumplimentar en funci&oacute;n de si est&aacute;n diagnosticado o no con apnea obstructiva del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A las personas con riesgo alto, se les ofrecer&aacute; un WatchPat (reloj diagn&oacute;stico de apnea del sue&ntilde;o), que podr&aacute;n llevar a casa.
    </p><p class="article-text">
        Este dispositivo emitir&aacute; un informe, tanto para ellas como para los profesionales, con el fin de valorar los resultados y orientar sobre la necesidad de acudir al m&eacute;dico de cabecera en caso de un resultado positivo.
    </p><p class="article-text">
        En la quinta zona, los visitantes pueden cumplimentar cuestionarios digitales en tablets; aquellos con alto riesgo reciben un WatchPAT, un innovador dispositivo tipo reloj que permite realizar un estudio del sue&ntilde;o en casa.
    </p><p class="article-text">
        El informe generado ofrece orientaci&oacute;n tanto al ciudadano como al profesional sobre la necesidad de derivaci&oacute;n m&eacute;dica a una unidad de sue&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/logrono-analiza-descanso-pruebas-gratuitas-diagnosticar-trastornos-sueno-durante-dias_1_13131195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 15:59:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Logroño analiza su descanso: pruebas gratuitas para diagnosticar trastornos del sueño durante dos días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb50d749-c6d4-4758-b34e-6db27774021d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Logroño,Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos</p><p class="subtitle">Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar <a href="https://www.eldiario.es/era/despiertos-cuatro-manana-insomnio-matinal_1_13047889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el insomnio</a>, son una base m&iacute;nima para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11610801/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la calidad del sue&ntilde;o</a> de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los <a href="https://www.eldiario.es/era/experta-sueno-hora-ultimo-cafe-dia-prudente-seria-evitarlo-partir-media-tarde-xp_1_13064851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer</a> pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12373328/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rendimiento del d&iacute;a siguiente</a>. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrimos el</a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> jet lag</em></a> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul</a>, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/gimnasio-noche-mala-idea_1_12849889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable</a>&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios han comprobado que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>. Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cafe-limites-consumo-cafeina_1_11509170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto en la cantidad</a> como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno? Podr&iacute;amos empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas, hablar con personas de nuestro entorno al despertar, hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a y comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena. Acompa&ntilde;ando a todo esto, tratar de controlar el estr&eacute;s. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13098544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83604f7b-bd8f-47fe-874f-e24a6609f74b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrugar se considera a veces una virtud y una fortaleza moral, pero para algunas personas con un cronotipo distinto puede suponer incluso una merma para su salud
</p><p class="subtitle">Noctámbulos o madrugadores: ¿quién es superior según la ciencia?</p></div><p class="article-text">
        Eso de la &ldquo;Espa&ntilde;a que madruga&rdquo;, al igual que ese libro de autoayuda titulado <a href="https://www.eldiario.es/era/club-5-manana-madrugar-secreto-vida-mejor_1_11575431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El club de las 5 de la ma&ntilde;ana,</a> se ha convertido en una <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posici&oacute;n ideol&oacute;gica</a>: madrugar no es solo una opci&oacute;n o una imposici&oacute;n, sino un deber. Quienes madrugan son trabajadores y disciplinados, quienes se quedan en la cama hasta m&aacute;s tarde, vagos e indolentes. Ganadores y perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas ideas est&aacute;n siendo propagadas por una legi&oacute;n de <em>influencers </em>que suben a TikTok, Instagram o YouTube sus v&iacute;deos de &ldquo;mi rutina a las 5 AM&rdquo;. Emprendedores musculados que meditan, entrenan, leen, responden correos y han vivido tres vidas antes de que el resto haya apagado el despertador.
    </p><p class="article-text">
        Pero la biolog&iacute;a humana no entiende de v&iacute;deos virales, y la ciencia es tozuda con los hechos. Madrugar es un comportamiento dictado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en gran medida por nuestros genes</a> y nuestro entorno. Los estudios de cronobiolog&iacute;a indican claramente que madrugar no es bueno para todo el mundo ni para todas las edades. De hecho, para muchas personas, forzar ese horario puede ser da&ntilde;ino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no es solo el hecho de dormir, sino todo lo que va asociado, como la concentraci&oacute;n o el rendimiento cognitivo. Hay personas que rinden much&iacute;simo a primeras horas de la ma&ntilde;ana y personas que hasta que no est&aacute; bien entrada la tarde no tienen su pico de concentraci&oacute;n. Todo eso viene fisiol&oacute;gicamente marcado&rdquo;, dice Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles Bonmat&iacute; Carri&oacute;n, profesora de del Departamento de Anatom&iacute;a y Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de Murcia y autora del libro <em>Que nada te quite el sue&ntilde;o,</em> editado por Cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay personas que rinden muchísimo a primeras horas de la mañana y personas que hasta que no está bien entrada la tarde no tienen su pico de concentración. Todo eso viene fisiológicamente marcado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María de los Ángeles Bonmatí Carrión</span>
                                        <span>—</span> Departamento de Anatomía y Psicobiología (UM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dime tu cronotipo y te dir&eacute; si te cuesta madrugar</h2><p class="article-text">
        En el centro de esta discusi&oacute;n est&aacute;n los cronotipos. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33804974/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cronotipo se puede definir</a> como la preferencia natural de cada persona por horarios m&aacute;s tempranos o m&aacute;s tard&iacute;os de sue&ntilde;o y actividad. Hay personas claramente matutinas, y otras claramente vespertinas, mientras que muchas otras est&aacute;n en alg&uacute;n punto intermedio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se pens&oacute; que esto era cuesti&oacute;n de costumbre o de disciplina, pero estudios recientes han demostrado que el cronotipo tiene <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fuerte componente gen&eacute;tico</a>. Grandes estudios de asociaci&oacute;n del genoma, con cientos de miles de participantes, han <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-08259-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificado m&aacute;s de 300 loci gen&eacute;ticos</a> relacionados con ser m&aacute;s de ma&ntilde;ana o de noche, muchos de ellos en genes implicados en la regulaci&oacute;n del reloj circadiano en el cerebro y en la retina. El cronotipo es un rasgo multidimensional, que afecta no solo al sue&ntilde;o sino tambi&eacute;n a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11379665/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos de temperatura, cortisol</a>, alerta y otros sistemas fisiol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva evolutiva, esta diversidad tiene sentido. Una de las hip&oacute;tesis cl&aacute;sicas es la del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28701566/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centinela de la tribu</a>: en grupos humanos ancestrales de cazadores-recolectores, que viv&iacute;an expuestos a depredadores, era mala idea que todo el grupo se quedara dormido a la vez. Al estudiar poblaciones de cazadores-recolectores modernos se observa que, incluso sin luz artificial ni despertadores, rara vez todos duermen al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a tambi&eacute;n tuvo su influencia. &ldquo;El cronotipo del madrugador al parecer es una herencia neandertal&rdquo;, explica Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Los&nbsp;neandertales aparecieron en Europa, donde hay muchas menos horas de luz que en &Aacute;frica. Hubo una variante gen&eacute;tica neandertal que les hac&iacute;a madrugar y estar dispuestos ya para la acci&oacute;n desde temprano por la ma&ntilde;ana. Pero no todo el mundo tiene esa variante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social y los adolescentes trasnochadores</h2><p class="article-text">
        El <em>jet lag</em> social se describe como el desfase cr&oacute;nico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto, como si volviera cada lunes de un viaje transoce&aacute;nico, despu&eacute;s de trasnochar el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio con adultos mostr&oacute; que cada hora adicional de <em>jet lag </em>social <a href="https://aasm.org/social-jet-lag-is-associated-with-worse-mood-poorer-health-and-heart-disease/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asociaba con peor estado de &aacute;nimo</a>, peor percepci&oacute;n de salud y mayor fatiga, as&iacute; como con un aumento del 11% en la probabilidad de tener enfermedad cardiovascular, incluso controlando por la cantidad total de sue&ntilde;o. En <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12556708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a, la cuesti&oacute;n se agrava a&uacute;n m&aacute;s</a>, ya que el horario oficial sigue desfasado respecto al horario solar, y el pa&iacute;s sigue en el huso horario equivocado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El &#039;jet lag&#039; social se describe como el desfase crónico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los adolescentes son caso aparte. Quiz&aacute; recordemos que cuando est&aacute;bamos en el instituto, madrugar era un castigo, y los fines de semana pod&iacute;amos dormir hasta la hora de comer. Los estudios con adolescentes han encontrado que horarios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4824552/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incompatibles con su cronotipo</a> tienen menos horas de sue&ntilde;o, m&aacute;s somnolencia diurna, peor rendimiento acad&eacute;mico y m&aacute;s s&iacute;ntomas emocionales. &ldquo;Los adolescentes tienen un ciclo hormonal que les hace dormir m&aacute;s horas de lo habitual. Luego, con la edad van disminuyendo las horas de sue&ntilde;o progresivamente&rdquo;, corrobora Mart&iacute;n-Loeches. Esto ha llevado a que en algunos pa&iacute;ses haya programas para ajustar los horarios de los institutos a esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para los adolescentes este cambio tiene una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base hormonal y neurol&oacute;gica</a>. Seg&uacute;n explica Bonmat&iacute;, &ldquo;en la adolescencia se retrasa el pico de secreci&oacute;n de melatonina. Ese retraso hace que se retrase el inicio de sue&ntilde;o. Luego tambi&eacute;n hay cierto retraso en el propio reloj circadiano en el cerebro, y los adolescentes tienen m&aacute;s sensibilidad a la luz a &uacute;ltimas horas de la tarde, y eso le va a producir un mayor retraso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis muestran</a> que, a partir de la secundaria, la mayor&iacute;a de adolescentes no alcanza las horas de sue&ntilde;o recomendadas cuando la entrada al instituto es demasiado temprana, y que retrasar la entrada, aunque sea una hora, mejora la situaci&oacute;n. Pero hay posibles complicaciones: &ldquo;Si retrasamos el momento del despertar de esos adolescentes, probablemente la somnolencia todav&iacute;a se va a retrasar m&aacute;s por la noche. La opci&oacute;n m&aacute;s equilibrada ser&iacute;a mantener la hora de entrada, pero quiz&aacute; poner asignaturas que no requieran un gran rendimiento cognitivo a primera hora&rdquo;, opina Bonmat&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Los problemas de madrugar a la fuerza</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona que no es madrugadora de forma natural decide, o se ve obligada, a levantarse muy temprano, hay dos estrategias: acostarse antes o recortar horas de sue&ntilde;o. Lo primero, para muchos cronotipos vespertinos, es dif&iacute;cil: la melatonina empieza a elevarse m&aacute;s tarde, y el estado de alerta se mantiene hasta bien entrada la noche. Por eso&nbsp;tardan m&aacute;s en conciliar el sue&ntilde;o, la calidad del sue&ntilde;o se resiente y duermen menos horas. A largo plazo, esto no solo produce cansancio, sino que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12433348/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a funciones cognitivas</a> como la memoria de trabajo y la atenci&oacute;n, incrementa la irritabilidad y se asocia a peores h&aacute;bitos de salud, como m&aacute;s consumo de cafe&iacute;na o comida poco saludable.
    </p><p class="article-text">
        Si la persona insiste en mantener un horario muy temprano durante semanas o meses, el organismo intenta adaptarse, pero esa adaptaci&oacute;n tiene un l&iacute;mite y un coste. La pregunta es: &iquest;puede una persona convertirse en madrugadora si se lo propone? La respuesta es, hasta cierto punto, s&iacute;, pero no todo el mundo en la misma medida, y no sin pagar alg&uacute;n precio. Se ha observado que intentar desplazar cr&oacute;nicamente el reloj circadiano con luz y horarios estrictos puede adelantar algo la hora de sue&ntilde;o y de despertar, pero muchas personas mantienen marcadores internos (como la temperatura m&iacute;nima nocturna) desfasados, se&ntilde;al de que el reloj central no ha cambiado tanto como los h&aacute;bitos externos. Esto incrementa la vulnerabilidad a trastornos del estado de &aacute;nimo y problemas metab&oacute;licos, as&iacute; como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40502800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, el reloj vuelve a su horario preferido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay intervenciones que ayudan a adelantar el reloj circadiano: exponerse a luz intensa por la ma&ntilde;ana, limitar la luz azul por la noche, mantener horarios de comida y actividad f&iacute;sica m&aacute;s tempranos, y ser constante con la hora de acostarse. Estas estrategias pueden adelantar algo la fase del sue&ntilde;o en muchas personas intermedias, acerc&aacute;ndolas a un patr&oacute;n m&aacute;s matutino sin grandes consecuencias negativas. Pero los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0149763423000830" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reloj vuelve a su horario preferido</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cierta controversia&rdquo;, dice Bonmat&iacute;. &ldquo;Hace unos a&ntilde;os se public&oacute; un protocolo para intentar hacer m&aacute;s matutina a gente que era vespertina. Parece ser que funcionaba y que la gente al final consegu&iacute;a tener un ritmo de vida m&aacute;s adaptado a sus obligaciones laborales. Pero otros estudios hablan de que forzar el comportamiento a unos horarios diferentes a los que marca nuestro cronotipo estar&iacute;a relacionado con una menor esperanza de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto significa que las personas matutinas est&eacute;n equivocadas o que madrugar sea intr&iacute;nsecamente malo. Significa que hemos confundido durante a&ntilde;os una caracter&iacute;stica biol&oacute;gica, en parte gen&eacute;tica y moldeada por la evoluci&oacute;n, con una virtud moral. Para algunas personas y en determinadas circunstancias, levantarse muy temprano encaja de forma natural con su fisiolog&iacute;a y su entorno, y puede ser una fuente de bienestar. Para otras, sobre todo adolescentes y adultos con cronotipos vespertinos, madrugar de manera forzada es una pelea constante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13098544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Sueño,Salud,Dormir,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuatro-consejos-experta-sueno-prepararnos-cambio-hora-no-ocurre-sola-noche-xp_1_13089335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/805c065f-6731-4489-9782-60cc348bc35e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora María José Martínez Madrid explica cómo sincronizar el reloj interno mediante modificaciones en los horarios antes del cambio oficial</p><p class="subtitle">Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: “La carga glucémica de la comida ha sido excesiva” </p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/adios-horario-invierno-llega-cambio-hora-2026-espana_1_13103346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio de hora</a>, especialmente el de primavera, que tendr&aacute; lugar en la madrugada del pr&oacute;ximo domingo, suele representar un desaf&iacute;o para nuestro bienestar f&iacute;sico y mental porque implica perder una hora de sue&ntilde;o. Cuando los ritmos internos se alteran bruscamente, es com&uacute;n experimentar somnolencia, cansancio o dificultades para dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro organismo funciona con un reloj biol&oacute;gico interno que est&aacute; sincronizado principalmente por la luz natural&rdquo;, explica la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiolog&iacute;a de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o (SES).</a> Para evitar estos efectos, la medida m&aacute;s eficaz es una preparaci&oacute;n progresiva durante la semana anterior al cambio oficial, para que tu reloj interno se adapte con suavidad. 
    </p><h2 class="article-text">La estrategia de los 15 minutos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Una estrategia sencilla es ir adelantando o retrasando los horarios de sue&ntilde;o unos 10 o 15 minutos cada d&iacute;a durante la semana previa&rdquo;, sugiere la doctora Mart&iacute;nez Madrid, que aconseja no esperar a la noche del cambio para modificar nuestros h&aacute;bitos diarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este ajuste no debe limitarse solo a la hora de dormir y despertar; para que el cuerpo se sincronice correctamente, es fundamental desplazar tambi&eacute;n el horario de las comidas y otras rutinas diarias. &ldquo;De esta forma el cambio no ocurre de forma brusca en una sola noche, sino que el reloj biol&oacute;gico se va adaptando progresivamente&rdquo;, justifica.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de la luz natural</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana es una de las herramientas m&aacute;s eficaces para reajustar el reloj biol&oacute;gico&rdquo;, afirma la especialista, que destaca que &ldquo;cuanto m&aacute;s consistentes sean los horarios y m&aacute;s contacto tengamos con la luz natural, m&aacute;s f&aacute;cil ser&aacute; que el organismo se sincronice con el nuevo horario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La luz del sol es el principal sincronizador de nuestro ritmo circadiano, pero Mart&iacute;nez Madrid insiste en la importancia de realizar actividad f&iacute;sica durante el d&iacute;a para favorecer el descanso nocturno y evitar las cenas tard&iacute;as o copiosas, adem&aacute;s de mantener horarios regulares de sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">El control de estimulantes</h2><p class="article-text">
        Lo que hacemos en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a es crucial para una transici&oacute;n exitosa. En los d&iacute;as previos al cambio, la doctora recomienda moderar el consumo de cafe&iacute;na, evit&aacute;ndola especialmente <a href="https://www.eldiario.es/era/experta-sueno-hora-ultimo-cafe-dia-prudente-seria-evitarlo-partir-media-tarde-xp_1_13064851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las &uacute;ltimas horas de la tarde</a> para no dificultar la conciliaci&oacute;n del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al uso de dispositivos electr&oacute;nicos, la especialista subraya la necesidad de &ldquo;reducir la exposici&oacute;n a pantallas y luz intensa por la noche, ya que pueden retrasar la producci&oacute;n de melatonina&rdquo;. Los m&oacute;viles o tabletas tambi&eacute;n son estimulantes de alg&uacute;n modo, ya que pueden hacer creer al cerebro que todav&iacute;a es de d&iacute;a y dificultar la adaptaci&oacute;n al nuevo horario.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y las siestas?</h2><p class="article-text">
        Si sientes cansancio durante esta semana de ajuste, puedes recurrir a la siesta, Mart&iacute;nez Madrid pide precauci&oacute;n, para que no resten presi&oacute;n de sue&ntilde;o durante la noche: &ldquo;Las siestas deber&iacute;an ser cortas, de unos veinte minutos, y no muy tard&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo estas pautas y buscando una consistencia en los horarios, ser&aacute; mucho m&aacute;s f&aacute;cil que el organismo se sincronice con el nuevo horario sin sufrir el agotamiento t&iacute;pico de estos periodos estacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuatro-consejos-experta-sueno-prepararnos-cambio-hora-no-ocurre-sola-noche-xp_1_13089335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 15:36:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Cambio horario,Salud]]></media:keywords>
    </item>
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