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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desconexión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desconexion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desconexión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tres maneras de desconectar de las pantallas en familia, según una coach: “Somos un ejemplo para los niños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tres-maneras-desconectar-pantallas-familia-coach-ejemplo-ninos-xp_1_13051864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1bd2177-f456-4d77-b382-e6849b9ba54d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres maneras de desconectar de las pantallas en familia, según una coach: “Somos un ejemplo para los niños”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Anna Vicen Renner da las claves para establecer un plan de desconexión conjunto: de la importancia de poner límites al uso del móvil a la recuperación de los planes offline
</p><p class="subtitle">Cuatro consejos de una psicóloga para organizar la mesa de trabajo y favorecer la concentración: “No es un almacén”
</p></div><p class="article-text">
        Los m&oacute;viles se han convertido en muchas familias en una suerte de mascota, siempre presente y que nos sigue all&aacute; donde vamos, incluso en los momentos m&aacute;s &iacute;ntimos o familiares. Cuando los m&aacute;s j&oacute;venes de la casa empiezan a usar sus propios dispositivos, la herramienta m&aacute;s potente que tienen los padres para educarlos es el ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ni&ntilde;os ven a sus padres con los m&oacute;viles todo el rato y se sienten ignorados cuando hacemos m&aacute;s caso a la pantalla que a ellos&rdquo;, afirma la <em>coach</em> <a href="https://annavicenrenner.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Vicen Renner,</a> experta en liderazgo y relaciones. &ldquo;Mis propios hijos me lo dicen&rdquo;, reconoce. De ese modo, Vicen Renner expone que si un ni&ntilde;o vive esta situaci&oacute;n en casa, es muy probable que termine copiando esa conducta de aislamiento. &ldquo;Por eso es tan importante que los adultos miremos a las personas cuando tengamos un m&oacute;vil en la mano, somos un ejemplo para que los ni&ntilde;os sepan c&oacute;mo se usa&rdquo;, defiende.
    </p><h2 class="article-text">Un plan conjunto</h2><p class="article-text">
        Para evitar que la tecnolog&iacute;a erosione el v&iacute;nculo familiar, la experta propone establecer un plan de convivencia digital. No se trata de imponer, sino de acordar reglas que aporten estructura a la vida familiar. &ldquo;Las reglas nos ayudan a que las cosas funcionen y haya organizaci&oacute;n&rdquo;, explica Vicen Renner, que hace un paralelismo con ponerse una ropa concreta para hacer deporte o tener un horario para comer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un paso muy sencillo que algunas familias ya hacen ser&iacute;a establecer que durante las comidas apagamos el m&oacute;vil y ya lo recuperamos despu&eacute;s&rdquo;, propone la experta, que aconseja utilizar esos espacios de atenci&oacute;n para tener conversaciones interesantes y hacernos preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igual que hoy en d&iacute;a pedimos permiso para fumar, deber&iacute;amos concienciarnos de que hay momentos donde no se puede usar el m&oacute;vil o donde no queremos que haya m&oacute;vil y donde si lo usamos tengamos que de alguna forma pedir permiso&rdquo;, recomienda Vicen Renner para que la pantalla no se imponga por sistema en los momentos de conexi&oacute;n familiar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Ponernos l&iacute;mites&nbsp;</h2><p class="article-text">
        A menudo nos centramos en limitar las horas de pantalla de los ni&ntilde;os, pero olvidamos nuestra propia dependencia. Seg&uacute;n la experta, el reto est&aacute; en aprender a ponernos l&iacute;mites a nosotros mismos sobre el uso del m&oacute;vil: &ldquo;Esto implica que los ni&ntilde;os se den cuenta de que dejamos el dispositivo a un lado cuando hablamos con alguien y recuperamos el h&aacute;bito de mirarnos a los ojos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Volver a los planes <em>offline</em></h2><p class="article-text">
        La mejor forma de que los ni&ntilde;os desconecten es ofrecerles una alternativa emocionante en el mundo real. Otra de las claves que aporta la experta frente al <em>scroll</em> infinito es recuperar las &ldquo;tareas de toda la vida&rdquo;, como cocinar juntos, jugar a un juego de mesa, hacer las tareas dom&eacute;sticas de forma compartida o hacer una manualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que es compartir momentos nos ayuda a conectar&rdquo;, valora Vicen Renner, que adem&aacute;s recomienda no vivir esos momentos con la necesidad de &ldquo;compartir hacia afuera, sino compartir con los que estamos&rdquo;, evitando la necesidad publicar cada cosa que hacemos en redes sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tres-maneras-desconectar-pantallas-familia-coach-ejemplo-ninos-xp_1_13051864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 15:26:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Desconexión,Móviles,Smartphones,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que la tecnología le roba a nuestras vidas y cómo podemos recuperarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tecnologia-le-roba-vidas-recuperarlo_1_12951824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1e41b92-adde-4582-85c2-5efc63673140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que la tecnología le roba a nuestras vidas y cómo podemos recuperarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decisiones externalizadas, chatbots en lugar de amigos, el mundo natural como algo secundario: Silicon Valley nos está proporcionando una vida sin conexión. Hay una salida, pero requerirá un esfuerzo colectivo</p><p class="subtitle">¿Estamos viviendo en una era dorada de la estupidez?</p></div><h2 class="article-text">Recolecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Verano tras verano, sol&iacute;a bajar a un arroyo que hab&iacute;a excavado un lecho profundo a la sombra de los &aacute;rboles y bordeado de zarzamoras cuyas largas ramas espinosas se arqueaban desde las orillas, goteando con racimos de frutos. All&iacute; abajo, en ese arroyo, pasaba horas recogiendo hasta tener varios litros de bayas, hasta que mis manos y mu&ntilde;ecas quedaban cubiertas de ara&ntilde;azos por las espinas y manchadas de morado por el jugo, hasta que la tranquilidad de ese lugar me impregnaba por completo.
    </p><p class="article-text">
        Las bayas de una sola rama pod&iacute;an variar desde el verde hasta tonos de rojo y el oscuro que da nombre a la fruta. En parte a la vista y en parte al tacto, determinaba cu&aacute;les eran demasiado duras y cu&aacute;les demasiado blandas, recogiendo solo las que estaban en medio, mientras escuchaba a los p&aacute;jaros y el zumbido de las abejas, la m&uacute;sica del agua fluyendo, observando peque&ntilde;os insectos parecidos a joyas entre las bayas, lib&eacute;lulas al aire libre, zapateros en los tramos tranquilos del arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Iba all&iacute; por las bayas, pero tambi&eacute;n por la tranquilidad, la calma, la sensaci&oacute;n del agua fresca en mis pies y, a veces, hasta las rodillas, mientras vadeaba por donde la recolecci&oacute;n era buena. En casa hice tarros de mermelada. Cuando los regal&eacute;, intent&eacute; dar no solo mi mermelada, que era ciertamente l&iacute;quida y con semillas, sino tambi&eacute;n algo de la paz de ese arroyo, del propio verano.
    </p><p class="article-text">
        Una vez le&iacute; un ensayo en el que un hombre intentaba calcular cu&aacute;nto costar&iacute;an por kilo los tomates de su huerto si tuviera en cuenta el precio de todos los materiales y la tarifa por hora de su propio trabajo. Era rid&iacute;culo, y a prop&oacute;sito, porque cultivar tomates aporta mucho m&aacute;s que un determinado n&uacute;mero de kilos de fruta. Est&aacute; el exquisito aroma de las hojas de tomate y la sensaci&oacute;n del paso del tiempo que se obtiene al ver crecer una planta, observar la visita de los polinizadores, ver c&oacute;mo una flor se convierte en fruto y seguir su maduraci&oacute;n. Est&aacute; el orgullo de hacer algo por uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el cultivador de tomates se&ntilde;alaba es lo que mi amigo, el activista medioambiental y autor Chip Ward, llam&oacute; hace mucho tiempo &ldquo;la tiran&iacute;a de lo cuantificable&rdquo;. Se cultivan tomates por el proceso, no solo por el producto, para cultivar un huerto y para comer. Para hacer, adem&aacute;s de para tener.
    </p><p class="article-text">
        No importa si odias las moras y los tomates, la jardiner&iacute;a y el vadeo; cada uno tiene su propia versi&oacute;n de la inmersi&oacute;n profunda en el momento, de comprometerse con el mundo de una manera encarnada y sensual, ya sea bailando o paseando al perro, decorando pasteles o montando en moto. Lo que importa es que estamos acosados por la ideolog&iacute;a de maximizar el tener y minimizar el hacer. Esta ha sido durante mucho tiempo la narrativa del capitalismo y ahora tambi&eacute;n la de la tecnolog&iacute;a. Es una ideolog&iacute;a que nos roba las relaciones y las conexiones y, en &uacute;ltima instancia, nuestro yo. Quiero defender estas cosas que se nos insta a abandonar. Este no es un ensayo sobre la IA en s&iacute; misma, sino sobre lo que se pierde cuando aceptamos sin pensar lo que nos ofrece la IA. Es un intento de describir y valorar precisamente lo que se pasa por alto o se deval&uacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos acosados por la ideología de maximizar el tener y minimizar el hacer. Esta ha sido durante mucho tiempo la narrativa del capitalismo y ahora también la de la tecnología</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Conectarse (y desconectarse)</h2><p class="article-text">
        Silicon Valley est&aacute; lleno de tiranos de lo cuantificable. Durante d&eacute;cadas, sus oligarcas han predicado que nuestros criterios para lo que hacemos y c&oacute;mo lo hacemos deben ser la conveniencia, la eficiencia, la productividad y la rentabilidad. Nos han dicho que salir al mundo, interactuar con los dem&aacute;s, es peligroso, desagradable, ineficiente, una p&eacute;rdida de tiempo, y que el tiempo es algo que debemos atesorar en lugar de gastar.
    </p><p class="article-text">
        Esto acaba significando que podemos minimizar nuestra presencia en el mundo y maximizar el tiempo que pasamos trabajando y conectados a Internet, lo que tambi&eacute;n significa maximizar la alienaci&oacute;n y el aislamiento. Esto ha supuesto una reordenaci&oacute;n de la sociedad hasta llegar a nuestros paisajes comerciales. Muchas cosas se han vuelto m&aacute;s dif&iacute;ciles de hacer en persona. Por supuesto, hay ventajas bien reconocidas, pero las desventajas no son menos reales: los espacios p&uacute;blicos y la vida p&uacute;blica se han marchitado, incluidos algunos de los lugares en los que antes adquir&iacute;amos nuestros bienes. Todos esos recados &mdash;comprar leche o calcetines (en el pasado, habr&iacute;a dicho el peri&oacute;dico)&mdash; significaban momentos de contacto humano, moverse entre desconocidos y hacer amistades, tal vez observar el tiempo y el mundo natural. Estas actividades significaban familiarizarse m&aacute;s con el entorno, sentirse como en casa m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de lo que se alquila o se posee.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, creo, sustenta la democracia: la facilidad con la diferencia, la familiaridad con el terreno, el sentido de conexi&oacute;n y pertenencia, saber d&oacute;nde est&aacute;s y qui&eacute;n est&aacute; ah&iacute; fuera, las relaciones &mdash;por casuales que sean&mdash; con personas m&aacute;s all&aacute; de tu c&iacute;rculo inmediato. Aceptar la tiran&iacute;a de lo cuantificable es descartar el sutil valor de estos actos cotidianos en el mundo y las formas en que generan y mantienen redes de relaciones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que nos hemos retra&iacute;do, mientras nos repet&iacute;an constantemente que eso era bueno, y ha resultado ser malo en mil peque&ntilde;os aspectos, debilitando la vida p&uacute;blica y las instituciones locales, aisl&aacute;ndonos. El retraimiento cr&oacute;nico puede provocar un anhelo de contacto o, simplemente, una sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida por su ausencia. Pero tambi&eacute;n puede conducir a otra cosa: una creciente incapacidad para lidiar con ese contacto. Puede transformar la sensaci&oacute;n de que falta algo en aversi&oacute;n, entumecimiento o expectativas irreales sobre lo que deber&iacute;a ser el contacto humano. La resiliencia para sobrevivir a las dificultades y la discordia, para afrontar los caprichos del contacto humano sin intermediarios, debe mantenerse mediante la pr&aacute;ctica. El aislamiento generado por Silicon Valley nos roba esa resiliencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Clientes que piden su comida utilizando los terminales táctiles en un McDonald&#039;s de Reino Unido.                            </span>
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        Mientras escrib&iacute;a esto, me detuve en un restaurante indio informal al que llevo a&ntilde;os acudiendo, solo para descubrir que, desde mi &uacute;ltima visita, el sistema hab&iacute;a cambiado y ya no se le dice el pedido a otra persona. En su lugar, se introduce en una pantalla t&aacute;ctil, incluso si hay alguien detr&aacute;s del mostrador. Ayud&eacute; a la siguiente clienta, una anciana que solo quer&iacute;a una taza de chai, a entender las pantallas para hacer su pedido. El proceso nos llev&oacute; mucho m&aacute;s tiempo que decir &ldquo;una taza de chai, por favor&rdquo; y excluy&oacute; cualquier contacto humano con los camareros, aunque al menos ella y yo interactuamos entre nosotras. Los camareros parec&iacute;an infelices, sus tareas m&aacute;s mecanizadas y menos sociales que antes. Aqu&iacute;, en San Francisco, que ha sido anexionada por Silicon Valley, estas pantallas para realizar pedidos est&aacute;n cada vez m&aacute;s presentes en los restaurantes que siguen ofreciendo servicio presencial. Me pregunto si la gente las elige en lugar de hablar con el cajero por esa aversi&oacute;n al contacto que la tecnolog&iacute;a nos ha inculcado.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, entr&eacute; en una librer&iacute;a de un barrio frecuentado principalmente por j&oacute;venes, muchos de ellos del sector tecnol&oacute;gico, y le pregunt&eacute; al chico del mostrador si ten&iacute;an Empire of AI, de Karen Hao. Sac&oacute; un ejemplar usado del mostrador al que acababa de ponerle precio y charlamos un rato. Al final, me dio las gracias por interactuar m&aacute;s all&aacute; de lo m&iacute;nimo. Dijo que eso era poco habitual hoy en d&iacute;a. &ldquo;Los menores de 30 a&ntilde;os no establecen contacto visual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cartas de amor sin amor</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de convencernos a muchos de que no queremos salir y tener contacto directo con otras personas, Silicon Valley ahora nos dice que no queremos pensar por nosotros mismos, crear o comunicarnos con otros seres humanos. &ldquo;Nunca volver&aacute;s a pensar por ti mismo&rdquo;, dec&iacute;a un anuncio de un producto de inteligencia artificial llamado Cluely. El anuncio parec&iacute;a confundido sobre lo que es pensar y ajeno a por qu&eacute; podr&iacute;amos querer hacerlo nosotros mismos. Estas empresas suelen sugerir que las cosas que siempre hemos hecho son demasiado dif&iacute;ciles de hacer.
    </p><p class="article-text">
        El precio de renunciar a muchas actividades es la atrofia de la capacidad para realizarlas. La soci&oacute;loga y psic&oacute;loga Sherry Turkle, que ha seguido la evoluci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as inform&aacute;ticas desde la d&eacute;cada de 1970, escribe que quer&iacute;a criar a un ni&ntilde;o emp&aacute;tico. &ldquo;Sab&iacute;a que sin la capacidad de pasar tiempo a solas en silencio, eso ser&iacute;a imposible. Pero ah&iacute; fue donde las pantallas empezaron a causarnos problemas. Nuestra capacidad para la soledad se ve socavada tan pronto como introducimos una pantalla&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El precio de renunciar a muchas actividades es la atrofia de la capacidad para realizarlas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la capacidad de estar solo y de pensar y actuar por uno mismo, aunque rara vez se considere una actividad, es algo importante. (Entre las tristes historias sobre la adopci&oacute;n de la IA que encontr&eacute;, hab&iacute;a una en The Atlantic sobre un hombre que &ldquo;consulta a la IA para obtener consejos sobre el matrimonio y la crianza de los hijos, y cuando va a comprar al supermercado, toma fotos de las frutas para preguntar si est&aacute;n maduras&rdquo;. La madurez es algo que se puede juzgar por el olor y el tacto, as&iacute; como por la apariencia, pero si se externaliza durante mucho tiempo, tal vez se olvide c&oacute;mo tomar decisiones o c&oacute;mo debe oler y saber una fruta madura).
    </p><p class="article-text">
        En 2025, la <em>startup</em> Cluely comercializ&oacute; su asistente de IA con un anuncio en el que aparec&iacute;a un joven con unas gafas inteligentes, similares a las que aparecieron por primera vez como Google Glass en 2014 (otras empresas ofrecen ahora gafas con esta funci&oacute;n, entre ellas Meta). Las gafas de este tipo, que tienen acceso a Internet y pantallas diminutas, funcionan partiendo de la premisa de que, a lo largo del d&iacute;a, necesitamos ayuda constante, externalizar decisiones b&aacute;sicas, comprobar datos, que nos recuerden citas... En esencia, que nuestro dispositivo nos haga de ni&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        En el anuncio de Cluely, el joven (que en realidad es uno de los creadores del producto) recibe un flujo constante de indicaciones para hablar con una joven en su primera cita. Gran parte de lo que ofrece la tecnolog&iacute;a son soluciones a problemas que no existen o a problemas que deben resolverse por otros medios. &iquest;Por qu&eacute; el joven es incapaz o tiene miedo de hablar sin ayuda? &iquest;Est&aacute; realmente hablando con su cita o est&aacute; repitiendo instrucciones? &iquest;C&oacute;mo se sentir&iacute;a ella si supiera que est&aacute; hablando con un algoritmo a trav&eacute;s del tel&eacute;fono de su distra&iacute;do acompa&ntilde;ante? Con el uso continuado, &eacute;l puede llegar a ser a&uacute;n menos capaz de hacer lo que todos hemos hecho desde siempre: conversar, que es un acto de improvisaci&oacute;n colaborativa.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de una cita es, presumiblemente, conectar, pero en esta interacci&oacute;n se replantea como algo parecido a una oportunidad de negocio. &Eacute;l quiere impresionar a la chica, pero si ella queda impresionada, no ser&aacute; con &eacute;l. Ned Resnikoff escribe en su bolet&iacute;n, coincidiendo con Turkle: &ldquo;La promesa expl&iacute;cita de Cluely es abolir la soledad y, en efecto, abolir el pensamiento. Todo di&aacute;logo con uno mismo ser&aacute; sustituido por consultas realizadas a un gran modelo ling&uuml;&iacute;stico&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En su encarnaci&oacute;n actual, la tecnolog&iacute;a sostiene que podemos externalizar incluso el trabajo intelectual a la IA. Esto ha dado lugar a una epidemia de trampas, ya que los estudiantes utilizan ChatGPT para hacer sus deberes. Dejar que un gran modelo ling&uuml;&iacute;stico haga tu trabajo creativo e intelectual es quiz&aacute;s el ejemplo m&aacute;s extremo de prescindir del proceso y quedarse con el producto. Pero en la educaci&oacute;n, el producto final no es tu trabajo de fin de curso, tu ensayo o tu nota media, sino t&uacute; mismo. Se supone que debes salir m&aacute;s informado, m&aacute;s capaz de pensar cr&iacute;ticamente, m&aacute;s competente en tu campo de estudio. Los estudiantes que comienzan enga&ntilde;ando a sus profesores terminan enga&ntilde;&aacute;ndose a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        La tiran&iacute;a de lo cuantificable pisotea la cuesti&oacute;n de qu&eacute; obtenemos al hacer el trabajo, por qu&eacute; podr&iacute;amos querer hacerlo, c&oacute;mo la escritura &mdash;que es principalmente pensamiento&mdash; puede formar parte del desarrollo del yo, de una visi&oacute;n del mundo, de un conjunto de valores &eacute;ticos, de una mayor capacidad para comprender y utilizar el lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Alguien me cont&oacute; que su amiga hab&iacute;a encargado a un <em>chatbot</em> que escribiera un poema a su marido para su aniversario, lo que me hizo preguntarme si el marido deseaba un producto pulido o una expresi&oacute;n sincera. En la obra de Edmond Rostand de 1897, Cyrano de Bergerac, el personaje principal, de gran nariz, escribe cartas de amor en nombre de su amigo a Roxanne, a quien ambos aman. Ella se da cuenta de que es al autor de las cartas a quien realmente ama. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando te das cuenta de que el verdadero amor que te ha llegado al coraz&oacute;n ni siquiera es humano? Aceptarlo como tu amante de IA parece ser una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Me desconcierta la aceptaci&oacute;n de las relaciones er&oacute;ticas con IA, y me pregunto si el porno allan&oacute; el camino al acostumbrarnos a tantos de nosotros a ver im&aacute;genes de cuerpos que se tocan entre s&iacute; mientras nuestros propios cuerpos permanecen intactos, excepto por nosotros mismos. Un amante de IA solo puede ofrecerte una p&aacute;lida sombra del Eros encarnado. El sexo con una persona real tiende a involucrar todos los sentidos. Es biol&oacute;gico, dos animales que se unen para hacer algo mucho, mucho m&aacute;s antiguo que nuestra especie.
    </p><p class="article-text">
        El sexo tambi&eacute;n implica exigencias y riesgos, porque las necesidades de la otra persona pueden no coincidir con las tuyas; la intimidad significa intimidad con esa otredad, la posibilidad de que las cosas salgan mal, de que haya dolor y rechazo. Ese es el precio de la intimidad con los seres humanos, y de la posibilidad de que las cosas salgan bien, y de la alegr&iacute;a fortalecedora cuando eso ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Un argumento a favor de los compa&ntilde;eros de IA es que siempre est&aacute;n ah&iacute; para ti: encendidos cuando quieres que lo est&eacute;n, apagados cuando quieres que lo est&eacute;n, sin necesidades propias. Sin embargo, detr&aacute;s de esto se esconde un argumento capitalista de que estamos aqu&iacute; para obtener lo m&aacute;ximo posible y dar lo m&iacute;nimo posible, para satisfacer nuestras propias necesidades y eludir las de los dem&aacute;s. En realidad, se obtiene algo al dar; como m&iacute;nimo, se obtiene la sensaci&oacute;n de ser alguien con algo que ofrecer, lo cual es una medida de la propia riqueza, generosidad y poder.
    </p><p class="article-text">
        Fuimos dise&ntilde;ados para dar; los dones estaban destinados a circular. El amor se discute con demasiada frecuencia como una especie de bien que se quiere acumular, cosechar, recolectar, incluso extraer, pero ser amado sin amar es un logro triste, el acaparamiento mezquino de la riqueza de otra persona. La labor de amar es tambi&eacute;n la labor de forjar un yo y una vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En realidad, se obtiene algo al dar; como mínimo, se obtiene la sensación de ser alguien con algo que ofrecer, lo cual es una medida de la propia riqueza, generosidad y poder</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Nombrar el problema</h2><p class="article-text">
        Todo esto es en parte un problema de lenguaje. Las empresas de Silicon Valley nos reclutan constantemente para que adoptemos sus objetivos y su lenguaje. Los capitalistas corporativos nos ense&ntilde;an a ser m&aacute;s como ellos, a valorar la eficiencia y la rentabilidad y a olvidarnos de los valores que al final podr&iacute;an ser m&aacute;s importantes. Carecemos del lenguaje que nos permita apreciar lo arduo, lo inc&oacute;modo, lo lento y errante, lo impredecible, lo vulnerable o arriesgado, lo &iacute;ntimo, lo encarnado.
    </p><p class="article-text">
        Nos resistimos a la tiran&iacute;a de lo cuantificable buscando un lenguaje que pueda valorar todos esos fen&oacute;menos sutiles que conforman una vida que vale la pena vivir. Un lenguaje no en el sentido de un nuevo vocabulario, sino de atenci&oacute;n, descripci&oacute;n y conversaci&oacute;n centrados en estos fen&oacute;menos m&aacute;s sutiles y en principios no corrompidos por lo que las empresas quieren que queramos.
    </p><p class="article-text">
        Quiero elogiar la dificultad, no por s&iacute; misma, sino porque gran parte de lo que queremos lo conseguimos a trav&eacute;s de esfuerzos que son dif&iacute;ciles. La dificultad es la raz&oacute;n por la que hacer algo es gratificante; has logrado algo, has realizado un esfuerzo y has demostrado tu habilidad, has perseverado ante las dificultades, has puesto a prueba tus l&iacute;mites, has cumplido tus prop&oacute;sitos... o, a veces, has fracasado en todo ello, y eso tambi&eacute;n puede ser importante, al igual que aprender a sobrevivir al fracaso. No tiene mucho sentido comer patatas fritas en el sof&aacute; a menos que hayas superado grandes dificultades para llegar hasta &eacute;l, en cuyo caso el sof&aacute; se encuentra en la cima de una monta&ntilde;a metaf&oacute;rica. (Por supuesto, algunas dificultades son simplemente miserables y no hay raz&oacute;n para no evitarlas: no estoy abogando por adoptar el estilo de vida de los campesinos medievales).
    </p><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca, la gente parece valorar la b&uacute;squeda de la dificultad f&iacute;sica en forma de haza&ntilde;as deportivas y ejercicio f&iacute;sico. Al mismo tiempo, los trabajos m&aacute;s exigentes desde el punto de vista emocional y moral suelen ser descartados o eludidos (quiz&aacute;s porque los resultados no son tan evidentes como unos abdominales marcados). Se nos convence de que debemos evitarlos y luego se nos ofrecen una serie de productos y servicios para hacernos la vida m&aacute;s f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero la dificultad puede ser gratificante, y la facilidad total puede ser corrosiva y, al final, miserable. La agenda capitalista de maximizar lo que se obtiene y minimizar lo que se da tiene cierta aplicaci&oacute;n en el comercio, pero empobrece la vida.
    </p><h2 class="article-text">Encarnaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Una vez am&eacute; a un hombre que sol&iacute;a estar distante o discordante cuando estaba despierto, pero que bajaba la guardia cuando estaba somnoliento. Algunas ma&ntilde;anas nos despert&aacute;bamos y luego nos qued&aacute;bamos dormidos en los brazos del otro, en una felicidad anterior a las palabras y los pensamientos, en un abrazo en el que abrazar y ser abrazado, dar y recibir eran inseparables, en el que nuestros caracteres, que no encajaban particularmente bien, parec&iacute;an irrelevantes para unos cuerpos que encajaban a la perfecci&oacute;n. Gran parte de lo que tenemos que darnos el uno al otro es nosotros mismos, nuestra naturaleza animal encarnada, antes y m&aacute;s all&aacute; de las palabras. Pero la vida encarnada es otra cosa que se nos anima a evitar, devaluar o ignorar.
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 2025, las lluvias torrenciales provocaron una terrible inundaci&oacute;n en Texas en la que se ahogaron m&aacute;s de 100 personas, entre ellas al menos 27 ni&ntilde;as y monitores de un campamento de verano cristiano. En la radio, escuch&eacute; a un ministro decir que iba a visitar a las familias y que, aunque no sab&iacute;a qu&eacute; decirles, pod&iacute;a ir y estar con ellas. Esta es la antigua forma de consolar a los afligidos: ir a estar con ellos, tengas o no tengas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Somos animales sociales que necesitamos estar con otros seres humanos, ya sea en una feria, en un funeral o en los momentos cotidianos entre medias. Cuando estamos con personas que se preocupan por nosotros, sentimos un sentido de pertenencia que va m&aacute;s all&aacute; de las palabras, y a&uacute;n m&aacute;s cuando estamos en sinton&iacute;a, ya sea dos personas caminando al mismo ritmo, una docena bailando juntas, una congregaci&oacute;n rezando o 10.000 personas marchando juntas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 2006, el psic&oacute;logo cognitivo James Coan realiz&oacute; una serie de experimentos con mujeres casadas sobre el acto de tomarse de la mano: result&oacute; que una persona a la que se le aplicaba una descarga el&eacute;ctrica leve ten&iacute;a una reacci&oacute;n mucho m&aacute;s tranquila, medida en el cerebro y el cuerpo, si su marido le tomaba la mano (el contacto con un extra&ntilde;o proporcionaba una mitigaci&oacute;n menor, y cuanto m&aacute;s felices eran los matrimonios, m&aacute;s eficaz resultaba el acto de tomarse de la mano). El resultado no fue sorprendente, pero nos recuerda qui&eacute;nes somos y qu&eacute; necesitamos.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente se ha familiarizado con los antiguos estudios sobre las respuestas de lucha o huida ante el peligro, que ahora a veces se modifican en &ldquo;lucha, huida o sumisi&oacute;n&rdquo;, pero hay una respuesta diferente que no se reconoce tan bien: cuidar y hacer amigos. En una emergencia, algunos de nosotros recurrimos a los dem&aacute;s en busca de seguridad. Nos reconfortamos con otras personas. Esa es una de las razones por las que el aislamiento inculcado es tan peligroso para nuestra salud. Coan se&ntilde;al&oacute; en una entrevista reciente que el enfoque normal para estudiar el cerebro y la mente es aislar a una persona. Pero, como &eacute;l mismo se&ntilde;al&oacute;, el estado normal del ser humano a lo largo de los siglos no es el aislamiento, sino estar con otros.
    </p><p class="article-text">
        Coan y sus colaboradores escribieron en un art&iacute;culo revisado por pares: &ldquo;A lo largo de la mayor parte de la historia de la humanidad, la curaci&oacute;n emocional no era algo que se hiciera a solas con un terapeuta en una consulta. En cambio, para la persona media que se enfrentaba a una p&eacute;rdida, una decepci&oacute;n o dificultades interpersonales, la curaci&oacute;n estaba integrada en marcos comunitarios y espirituales. Las figuras religiosas y los chamanes desempe&ntilde;aban un papel central, ofreciendo rituales, medicinas y orientaci&oacute;n moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al hablar sobre la IA en una entrevista, la neurocient&iacute;fica Molly Crockett describi&oacute; las interacciones con los &ldquo;chatbots del Dalai Lama&rdquo;, que pod&iacute;an dar consejos espirituales que parec&iacute;an cre&iacute;bles. Pero compar&oacute; eso con conocer al Dalai Lama en persona y hacerle la misma pregunta &mdash;sobre el papel de la indignaci&oacute;n en el activismo&mdash; que luego le hizo a los chatbots. &ldquo;Cuando estuve all&iacute;, cuando recib&iacute; esa ense&ntilde;anza de &eacute;l, reson&oacute; en todo mi cuerpo. Sent&iacute; que algo cambiaba en lo m&aacute;s profundo de mi ser y comprend&iacute; c&oacute;mo la indignaci&oacute;n, la compasi&oacute;n y la justicia social pueden interactuar, de una manera que todav&iacute;a me cuesta expresar con palabras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas ense&ntilde;anzas espirituales son sencillas; el reto est&aacute; en vivirlas. Un significado, una verdad, puede calar en ti, incorporarse a tu visi&oacute;n del mundo de una manera que puede ser transformadora, o no. El ejemplo de Crockett sugiere que la interacci&oacute;n cara a cara puede incorporar &mdash;literalmente encarnar&mdash; ense&ntilde;anzas de una manera que las fuentes de informaci&oacute;n incorp&oacute;reas no pueden.
    </p><p class="article-text">
        Estaba hablando con Crockett un verano en las monta&ntilde;as de Nuevo M&eacute;xico, mientras un c&aacute;lido d&iacute;a de agosto daba paso a una noche templada. Ella me hablaba de la presi&oacute;n que ejerc&iacute;an las empresas tecnol&oacute;gicas para que acept&aacute;ramos sustitutos digitales de nuestros amantes, amigos, terapeutas e incluso consejeros para el duelo, y me di cuenta de que detr&aacute;s de esa presi&oacute;n se escond&iacute;a algo familiar: la escasez. La ret&oacute;rica era que, de alguna manera, en este planeta de 8.000 millones de personas no hab&iacute;a suficientes personas para todos y, por lo tanto, ten&iacute;amos que aceptar sustitutos tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        No hay escasez de seres humanos. Como ocurre con la mayor&iacute;a de los problemas del capitalismo, solo hay un problema de distribuci&oacute;n. La misma industria que tanto ha hecho por socavar nuestras relaciones con nosotros mismos y con los dem&aacute;s est&aacute; impulsando la IA, en parte ignorando la posibilidad de otras soluciones, de cambios sociales m&aacute;s profundos. Es un problema disfrazado de soluci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Estar juntos</h2><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas clave de los compa&ntilde;eros de IA en su fase actual es su agradable adulaci&oacute;n. Se ha animado a los usuarios vulnerables en sus delirios de grandeza, o han ca&iacute;do en la paranoia por culpa de los bots que les instan a desconfiar de todos los dem&aacute;s, o se han sumido en una desesperaci&oacute;n suicida, con el &uacute;til <em>chatbot </em>ofreci&eacute;ndoles consejos sobre c&oacute;mo suicidarse. Las historias son horribles: personas que abandonan sus relaciones con otros seres humanos, que se distancian cada vez m&aacute;s, a veces animadas a sospechar; un hombre en las primeras etapas de la demencia que se pierde cuando intenta hacer un largo viaje para encontrarse con el <em>chatbot</em> que le ha prometido un encuentro er&oacute;tico que no puede cumplir porque no hay ning&uacute;n cuerpo con el que pueda encontrarse.
    </p><p class="article-text">
        No necesitamos aduladores; necesitamos personas amables en nuestras vidas que nos digan la verdad cuando nos desviamos del camino. Los chatbots no pueden hacer esto, entre otras cosas porque la &uacute;nica informaci&oacute;n que tienen sobre nosotros es la que les proporcionamos. Los muy ricos ya sufren de adulaci&oacute;n, de vivir en c&aacute;maras de eco, y eso los aleja de la realidad, incluida a menudo la realidad de su propia mediocridad, y esto parece ser m&aacute;s cierto en el caso de los oligarcas de Silicon Valley que en el de casi cualquier otra persona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parte de lo que nos mantiene cuerdos son las perspectivas de otras personas, que a menudo entran en tensi&oacute;n con las nuestras&rdquo;, dijo Carissa V&eacute;liz, profesora asociada de filosof&iacute;a en el Instituto de &Eacute;tica en IA de la Universidad de Oxford, a un reportero de Rolling Stone. &ldquo;Cuando dices algo cuestionable, los dem&aacute;s te desaf&iacute;an, te hacen preguntas, te contradicen. Puede ser molesto, pero nos mantiene atados a la realidad y es la base de una ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica sana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos terapeutas coinciden en se&ntilde;alar que, a diferencia de la ausencia de fricciones que caracteriza nuestras relaciones con los aduladores de la IA, cuando tratamos con otros seres humanos es inevitable que surjan roces. La fricci&oacute;n suele provocar la ruptura y la reparaci&oacute;n de una relaci&oacute;n, lo que la fortalece. &ldquo;Sin embargo, lo que mucha gente no se da cuenta sobre la terapia es que esos momentos sutiles e inc&oacute;modos de fricci&oacute;n son tan importantes como los consejos o las ideas que ofrecen&rdquo;, <a href="https://time.com/7261110/ai-therapy-human-connection-essay/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe la terapeuta Maytal Eyal</a>. &ldquo;Es en esta incomodidad donde comienza el verdadero trabajo. Un buen terapeuta gu&iacute;a a los clientes para que rompan con los viejos patrones: expresar la decepci&oacute;n en lugar de fingir que todo va bien, pedir aclaraciones en lugar de asumir lo peor o mantener el compromiso cuando preferir&iacute;an retirarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las cosas que los amigos reales pueden hacer y la IA no: hornearte un pastel o llevarte a casa, cogerte de la mano o vivir contigo una crisis o una celebraci&oacute;n. Y debido a esa diferencia, las personas necesitan tener amigos reales. M&aacute;s que eso, las personas necesitan comunidades reales y sistemas de apoyo social.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n a la tecnolog&iacute;a no es m&aacute;s tecnolog&iacute;a. La soluci&oacute;n a la soledad somos nosotros mismos, una riqueza que deber&iacute;a estar al alcance de la mayor&iacute;a de nosotros la mayor parte del tiempo. Necesitamos reconstruir o reinventar las formas y los lugares en los que nos reunimos; necesitamos reconocerlos como el espacio de la democracia, de la alegr&iacute;a, de la conexi&oacute;n, del amor, de la confianza. La tecnolog&iacute;a nos ha alejado a unos de otros y, en muchos sentidos, de nosotros mismos, y luego ha intentado vendernos sustitutos. Recuperarnos a nosotros mismos, por desgracia, no es tan f&aacute;cil como salir por la puerta. Necesitamos un lugar al que ir y, lo que es m&aacute;s importante, alguien a quien acudir que tambi&eacute;n desee conectar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La tecnología nos ha alejado a unos de otros y, en muchos sentidos, de nosotros mismos, y luego ha intentado vendernos sustitutos. Recuperarnos a nosotros mismos, por desgracia, no es tan fácil como salir por la puerta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las conexiones que importan a nuestra humanidad no son solo entre nosotros. Son con todo el mundo natural y social. Los animales, tanto salvajes como dom&eacute;sticos, deben considerarse parte de la compa&ntilde;&iacute;a irremplazable que da sentido a nuestras vidas y, a veces, las llena de alegr&iacute;a. Nos recuerdan que hay muchos tipos de conciencia y que nuestra especie no est&aacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        Para eso tampoco hay sustituto. El mundo natural nos recuerda un universo mucho m&aacute;s all&aacute; de nosotros, el tiempo profundo, los patrones y ritmos de la naturaleza, y todas las escalas, desde lo microsc&oacute;pico hasta la V&iacute;a L&aacute;ctea. Buscarlo es estar dispuesto a sentirse peque&ntilde;o en el contexto de esta inmensidad, y quiz&aacute;s uno de los atractivos de la tecnolog&iacute;a es su promesa de hacernos sentir grandes, atrapados en los dramas y los incentivos de nuestros egos, contenidos dentro de los l&iacute;mites de las tecnolog&iacute;as creadas por el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que las m&aacute;quinas se volver&aacute;n como nosotros, pero en muchos sentidos nos exigen que nos volvamos m&aacute;s como ellas. Dejar que eso suceda es perder algo inconmensurablemente valioso. Esa inconmensurabilidad es lo que dificulta esta lucha, pero lo que no se puede medir se puede describir o, al menos, evocar y valorar. No se puede reducir a m&eacute;tricas simples como la eficiencia y la rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Resistirnos a la anexi&oacute;n de nuestros corazones y mentes por parte de Silicon Valley requiere no solo establecer l&iacute;mites a nuestro compromiso con lo que ofrecen, sino tambi&eacute;n apreciar las alternativas. El gozo de las cosas cotidianas, de los dem&aacute;s, de la vida encarnada y el lenguaje con el que valorarla son esenciales para esta resistencia, que es una resistencia a la deshumanizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebecca Solnit]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tecnologia-le-roba-vidas-recuperarlo_1_12951824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 21:20:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que la tecnología le roba a nuestras vidas y cómo podemos recuperarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Tecnología,Sociedad,Naturaleza,Relaciones,Desconexión,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Hacienda notifica sanciones fuera de horario: el impacto psicológico de los avisos administrativos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/hacienda-notifica-sanciones-fuera-horario-impacto-psicologico-avisos-administrativos_1_12929530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d317d906-d18c-405a-ba9b-4da4aea8d525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando Hacienda notifica sanciones fuera de horario: el impacto psicológico de los avisos administrativos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos ha denunciado a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social por el envío de avisos legales fuera del horario laboral. En la denuncia se recogen notificaciones recibidas en días festivos e incluso en fechas señaladas como la Navidad</p><p class="subtitle">Trabajo pone el foco en las ETT por un posible fraude en 45.000 empleos


</p></div><p class="article-text">
        Son las siete y media de la tarde y una asturiana intenta bajar el ritmo del d&iacute;a desde el sof&aacute; de su casa. Busca tranquilidad tras la vor&aacute;gine diaria y el impacto constante de noticias negativas, consciente adem&aacute;s de que convive desde hace a&ntilde;os con el insomnio y de que las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a necesitan silencio y calma. Pero la paz dura poco.
    </p><p class="article-text">
        Un SMS irrumpe en el tel&eacute;fono m&oacute;vil de esta aut&oacute;noma, que facturaba una media de dos mil euros al mes. Minutos despu&eacute;s llegan m&aacute;s notificaciones. Antes hubo un correo electr&oacute;nico que no lleg&oacute; a ver. Los avisos aparecen de golpe, uno tras otro. El contenido es grave: un cobro superior a los 1.000 euros por un error cometido en una declaraci&oacute;n presentada hace dos a&ntilde;os y medio por su asesora fiscal, acompa&ntilde;ado del aviso de una posible sanci&oacute;n futura cuyo importe a&uacute;n se desconoce.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n llega a &uacute;ltima hora de la tarde, cuando ya no es posible consultar con la asesora sin invadir su descanso. El resultado es una noche en vela, con su ansiedad asociada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El aviso por SMS recibido a las 20:07 por una asturiana.                            </span>
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        La notificaci&oacute;n forma parte de la resoluci&oacute;n de una investigaci&oacute;n iniciada semanas atr&aacute;s. Durante ese tiempo, esta vecina de Asturias recibi&oacute; distintos requerimientos de informaci&oacute;n adicional, todos ellos acompa&ntilde;ados de advertencias sobre multas de miles de euros en caso de no responder. En una de esas ocasiones, al preguntar a una funcionaria por el tono de los mensajes, la respuesta fue que se trataba de un &ldquo;mensaje est&aacute;ndar&rdquo;. Un est&aacute;ndar que, en la pr&aacute;ctica, deja un profundo desasoiego. 
    </p><p class="article-text">
        El caso no es excepcional. Las notificaciones administrativas fuera del horario habitual se han convertido en una pr&aacute;ctica cada vez m&aacute;s frecuente, con un impacto directo en la salud emocional de quienes las reciben.
    </p><h2 class="article-text">Denuncias a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n plantea una pregunta de fondo: si las personas trabajadoras tienen reconocido el derecho a la desconexi&oacute;n digital frente a sus empleadores, &iquest;por qu&eacute; no existe una obligaci&oacute;n similar por parte de la administraci&oacute;n p&uacute;blica hacia la ciudadan&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n ha llegado ya a los colegios profesionales. Este mismo mes, el Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos ha denunciado a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social por el env&iacute;o de avisos legales fuera del horario laboral. En la denuncia se recogen notificaciones recibidas en d&iacute;as festivos e incluso en fechas se&ntilde;aladas como la Navidad.
    </p><p class="article-text">
        El abogado asturiano Nacho Izquierdo confirma que estas pr&aacute;cticas no son casos aislados. Uno de los episodios que m&aacute;s le llam&oacute; la atenci&oacute;n fue el de un cliente que recibi&oacute; un requerimiento de embargo de la Tesorer&iacute;a General de la Seguridad Social un viernes a las cuatro y media de la madrugada. Al miedo tradicional a que el tel&eacute;fono suene de noche por una emergencia familiar se suma ahora otro: el de recibir una notificaci&oacute;n administrativa con malas noticias.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Izquierdo, adem&aacute;s del Consejo General de Gestores Administrativos, el Decano de los Colegios de Graduados Sociales tambi&eacute;n traslad&oacute; esta queja al Defensor del Pueblo. En concreto, el presidente del Consejo General de Graduados Sociales, Joaqu&iacute;n Merch&aacute;n Bermejo, remiti&oacute; este mismo mes dos escritos a la Secretar&iacute;a de Estado de Funci&oacute;n P&uacute;blica y al propio Defensor del Pueblo.
    </p><h2 class="article-text">Buenas intenciones, pero no un derecho fundamental</h2><p class="article-text">
        Pese a estas denuncias, el abogado matiza que se trata, por ahora, de &ldquo;buenas intenciones&rdquo;. La desconexi&oacute;n digital es un derecho laboral, pero no se aplica en el &aacute;mbito de la relaci&oacute;n entre la administraci&oacute;n y la ciudadan&iacute;a. Es decir, la administraci&oacute;n est&aacute; obligada a respetar la desconexi&oacute;n digital de sus propios trabajadores, pero no la de los contribuyentes.
    </p><p class="article-text">
        Desde la administraci&oacute;n se argumenta que las comunicaciones son automatizadas. &ldquo;Lo que alegan es que la notificaci&oacute;n llega, pero no existe obligaci&oacute;n de abrirla en ese momento. Hay un plazo para hacerlo&rdquo;, explica Izquierdo. La notificaci&oacute;n se env&iacute;a de forma autom&aacute;tica y, en teor&iacute;a, abrirla de inmediato es una elecci&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista jur&iacute;dico, una persona podr&iacute;a presentar una demanda por este motivo, aunque su alcance ser&iacute;a muy limitado. &ldquo;El derecho a la desconexi&oacute;n digital no es un derecho fundamental recogido en la Constituci&oacute;n, sino un derecho laboral&rdquo;, se&ntilde;ala el abogado, que subraya, no obstante, que la cuesti&oacute;n ya ha llegado al Defensor del Pueblo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las respuestas positivas por parte de la administraci&oacute;n, Izquierdo recuerda que estas quejas se vienen repitiendo desde hace al menos tres a&ntilde;os sin que se haya adoptado una soluci&oacute;n efectiva. Las notificaciones a cualquier hora del d&iacute;a &mdash;y de la noche&mdash; siguen produci&eacute;ndose.
    </p><h2 class="article-text">Riesgos psicosociales</h2><p class="article-text">
        El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) reconoce que la progresiva digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y de los entornos laborales genera nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo y puede producir o intensificar factores de riesgo, especialmente de car&aacute;cter ergon&oacute;mico y psicosocial.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el organismo se refiere principalmente a la relaci&oacute;n entre empleadores y trabajadores, los efectos de estos riesgos pueden extenderse tambi&eacute;n a la recepci&oacute;n de notificaciones administrativas fuera de horario, especialmente cuando contienen advertencias econ&oacute;micas o sancionadoras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El derecho a la desconexi&oacute;n digital contribuye a garantizar el derecho al descanso, a la intimidad personal y familiar, a la conciliaci&oacute;n y a una protecci&oacute;n eficaz de la seguridad y salud de las personas trabajadoras&rdquo;, concluye el INSST, dependiente del Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social. Un derecho que, por ahora, no ampara a quienes reciben un aviso de Hacienda cuando ya se ha hecho de noche.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[B.B.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/hacienda-notifica-sanciones-fuera-horario-impacto-psicologico-avisos-administrativos_1_12929530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 15:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Hacienda notifica sanciones fuera de horario: el impacto psicológico de los avisos administrativos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La Rioja receta montaña con el primer albergue sin cobertura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/rioja-receta-montana-primer-albergue-cobertura_1_12833170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/881d645b-3a59-426c-b250-a699eadc9e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Rioja receta montaña con el primer albergue sin cobertura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las escuelas de Nieva de Cameros que hace cien años velaban por la formación del vecindario, hoy se reinventar y se convierten en un refugio sin conexión por el bienestar de la juventud</p><p class="subtitle">Nieva de Cameros celebra este sábado el centenario de la fundación de su colegio
</p></div><p class="article-text">
        Hace un siglo, el Eco de Nieva se hac&iacute;a eco en sus p&aacute;ginas impresas de la inauguraci&oacute;n de sus nuevas escuelas. Hace un siglo,  este mismo diario de la &eacute;poca recog&iacute;a la &ldquo;impetuosa necesidad de crear un nuevo colegio ante el desfase de las instalaciones precedentes ya amortizadas tras tres cuartos de siglo en uso&rdquo;. Las dos se construyeron gracias a benefactores locales. Las primeras, las antiguas Escuelas P&iacute;as, por Pl&aacute;cido Villanueva y Antonio Merino y las nuevas instalaciones que se levantaron en el entorno de la ermita de La Soledad por Luciano Bueno S&aacute;enz y su mujer Mar&iacute;a Mart&iacute;nez de Pinillos, &ldquo;hijos nobil&iacute;simos de la villa&rdquo;. El Colegio San Benito y Santa Francisca, tambi&eacute;n conocido como la Colonia de Nieva.
    </p><p class="article-text">
        Hace un siglo, el bienestar y la formaci&oacute;n del vecindario de Nieva de Cameros ya era importante y la construcci&oacute;n de estas nuevas escuelas se antojaba indispensable. Ya entonces se hablaba de &ldquo;unas escuelas amplias, bien dotadas y regidas para que la juventud adquiera los conocimientos necesarios para luchar en la emigraci&oacute;n (eterna sangr&iacute;a de esta villa)&rdquo;, informaba el Eco de Nieva.  El 2 de julio de 1921 se coloc&oacute; la primera piedra de la edificaci&oacute;n en el conocido t&eacute;rmino de Las Sernas de Nieva de Cameros. Los trabajos durar&iacute;an cuatro a&ntilde;os de forma que, hace cien a&ntilde;os, se abr&iacute;an las puertas de un lugar en Nieva de Cameros destinado a cambiar la vida de generaciones. Hoy esos mismos muros quieren seguir cambiando la vida de j&oacute;venes y adolescentes. 
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            </figure><p class="article-text">
        Y es que La Rioja ha sido la regi&oacute;n elegida como punto de partida de la red nacional de refugios &ldquo;sin cobertura&rdquo; para j&oacute;venes impulsada por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Municipios de Monta&ntilde;a. &ldquo;La Colonia de Nieva de Cameros se convierte en el primer refugio de desconexi&oacute;n digital para que j&oacute;venes y adolescentes comprueben que en municipios de monta&ntilde;a como este se puede vivir sin tecnolog&iacute;a&rdquo;, explica la alcaldesa de Nieva de Cameros, Inmaculada S&aacute;enz en una conversaci&oacute;n con este medio. La elecci&oacute;n de este peque&ntilde;o municipio riojano, de apenas 50 vecinos y vecinas, convierte a La Rioja en referente nacional en el lanzamiento de la red de Refugios Bien de Altura: espacios sin cobertura, un proyecto que habilita albergues p&uacute;blicos como espacios de desconexi&oacute;n digital voluntaria para j&oacute;venes y adolescentes. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un centro educativo que lo sigue siendo un siglo despu&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; en septiembre, en el congreso que la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Municipios de Monta&ntilde;a celebr&oacute; en Ja&eacute;n. All&iacute;, S&aacute;enz les habl&oacute; del centenario de las Escuelas y la idea enseguida cuaj&oacute; porque &ldquo;un siglo despu&eacute;s, la importancia de estos espacios sigue estando ah&iacute;, un centro educativo en su origen y que con el paso del tiempo lo sigue siendo, pero a otro nivel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que la desconexi&oacute;n digital que garantiza este refugio en Nieva de Cameros permitir&aacute; a la juventud &ldquo;vivir otras experiencias, explorar el monte y descubrir esos detalles que pueden pasar de largo como las balsas que se forman en torno al arroyo para la cr&iacute;a de truchas en unas de las aguas m&aacute;s puras de la regi&oacute;n&rdquo;. O los senderos que atraviesan Nieva de Cameros y que forman parte de la Red de Senderos &ldquo;a trav&eacute;s de los que podr&aacute;n conocer c&oacute;mo era la vida de los antiguos vecinos y vecinas y por d&oacute;nde ten&iacute;an que ir a trabajar&rdquo;. Y ahora en invierno, &ldquo;la nieve nos permite ver las huellas de los distintos animales que conviven con nosotros&rdquo;. En definitiva, apunta la alcaldesa &ldquo;dejar un poco de lado las nuevas tecnolog&iacute;as para poder ver eso que pasa desapercibido y perderse por los bosques de hayas, pinos y robles que hay en Nieva de Cameros&rdquo;. Tesoros, a&ntilde;ade, &ldquo;que comenzamos a descubrir cuando dejamos de ser j&oacute;venes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una desconexi&oacute;n digital necesaria porque en Espa&ntilde;a, cerca del 20 por ciento de los estudiantes de 14 a 18 a&ntilde;os presenta un uso problem&aacute;tico del m&oacute;vil y las redes sociales. La Generaci&oacute;n Z en Espa&ntilde;a (16-30 a&ntilde;os) dedica entre 4 y 6 horas diarias al m&oacute;vil y m&aacute;s de 2 horas a redes sociales, un patr&oacute;n de comportamiento relacionado con un peor bienestar psicol&oacute;gico. Y esta propuesta plantea la monta&ntilde;a y la desconexi&oacute;n digital como terapia porque estudios recientes en j&oacute;venes muestran que incluso breves periodos de abstinencia de redes, entre 3 y 7 d&iacute;as, se asocian con una disminuci&oacute;n de s&iacute;ntomas de ansiedad, depresi&oacute;n e insomnio, adem&aacute;s de un aumento de la capacidad cognitiva y creatividad. 
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                Colonia de Nieva de Cameros                            </span>
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        Y ese es el reto de los Refugios Bien de Altura, que comienza en tierras riojanas y con La Colonia de Nieva de Cameros: &ldquo;espacios abiertos hace un siglo y que ahora dan cobijo a j&oacute;venes y adolescentes en sus campamentos, colonias o excursiones en las que se les acerca a la naturaleza y que ahora dan un paso m&aacute;s en su compromiso con el bienestar emocional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Rioja comienza as&iacute; a recetar monta&ntilde;a. Una pr&aacute;ctica habitual en algunos pa&iacute;ses que han analizado los beneficios de pasar tiempo de calidad en la naturaleza y c&oacute;mo este tiempo influye en una mejora de la salud mental de la ciudadan&iacute;a y reducir los costes sanitarios.  Tras el ejemplo riojano, cerca de 300 municipios convertir&aacute;n sus albergues y refugios p&uacute;blicos en espacios sin m&oacute;viles para la desconexi&oacute;n digital voluntaria. Porque Refugios Bien de Altura es &ldquo;un proyecto vivo, una iniciativa abierta a entidades p&uacute;blicas y privadas, ayuntamientos, centros educativos, asociaciones juveniles, recursos sanitarios y sociales y entidades de turismo y desarrollo rural&rdquo;, concluye S&aacute;enz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olave Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/rioja-receta-montana-primer-albergue-cobertura_1_12833170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 05:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Rioja receta montaña con el primer albergue sin cobertura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desconexión,Digital,Municipios,Medio rural,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos creen que hemos perdido nuestra concentración menos los investigadores que lo estudian]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/creen-hemos-perdido-concentracion-investigadores-estudian_1_12554177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7401025f-a5b3-42dd-be0c-7fb77b4bf964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos creen que hemos perdido nuestra concentración menos los investigadores que lo estudian"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años se han publicado numerosos libros sobre cómo internet afecta a nuestro cerebro, hasta el punto de que “podredumbre cerebral” fue la palabra del año 2024 según Oxford, pero las evidencias de que exista una “crisis de la atención” realmente son escasas

</p><p class="subtitle">El mito del 'detox' digital: cómo mejorar el uso que hacemos de las pantallas con pequeñas desconexiones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Contagio de podredumbre cerebral&rdquo;, advert&iacute;a un titular de prensa. &ldquo;Millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&rdquo; ser&aacute;n &ldquo;incapaces de aprender nada, de saber nada bien y de concentrar su mente en nada&rdquo;. El motivo tras esta alerta era el consumo poco saludable de un nuevo medio a lo largo de Estados Unidos. <a href="https://newsletter.pessimistsarchive.org/p/the-1800s-had-brainrot-too" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El a&ntilde;o de publicaci&oacute;n de esta noticia: 1899</a>. El nuevo medio: las revistas. Estas palabras suenan hoy familiares, incluso el diccionario Oxford escogi&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;podredumbre cerebral&rdquo; (del ingl&eacute;s, <em>brain rot</em>) <a href="https://corp.oup.com/news/brain-rot-named-oxford-word-of-the-year-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como palabra del a&ntilde;o en 2024</a>. Ahora los culpables de la p&eacute;rdida de concentraci&oacute;n son las redes sociales y los m&oacute;viles y as&iacute; lo atestiguan numerosos <em>best sellers</em> y art&iacute;culos de prensa publicados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Aunque parezca innegable, las evidencias de que nuestra capacidad cognitiva est&eacute; mermando son escasas. Los investigadores consultados para este art&iacute;culo dudan que el temor est&eacute; justificado.
    </p><p class="article-text">
        El p&aacute;nico ante nuevas tecnolog&iacute;as no es algo exclusivo de nuestra era. S&oacute;crates consideraba que la palabra escrita atrofiaba el pensamiento. La imprenta, que volvi&oacute; obsoleto <a href="https://capitanswing.com/libros/el-arte-de-la-memoria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el arte de la memoria</a>, tampoco escap&oacute; a los recelos: en el siglo XVI Conrad Gessner temi&oacute; que la popularizaci&oacute;n del libro trajera una sobrecarga de informaci&oacute;n que fuera da&ntilde;ina para la mente del pueblo. Nada de esto refuta la percepci&oacute;n de que internet y los m&oacute;viles nos han dejado <a href="https://time.com/3858309/attention-spans-goldfish/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la capacidad de concentraci&oacute;n de un pez</a>. Porque, &iquest;y si esta vez es cierto? &iquest;Acaso no ha terminado usted aqu&iacute; tras mirar &ldquo;un momento&rdquo; el m&oacute;vil despu&eacute;s de leer media p&aacute;gina del libro que lleva paseando todas las vacaciones?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente no hay evidencias que apoyen la idea de que pasar gran parte de nuestro tiempo con m&oacute;viles y redes sociales tenga efectos a largo plazo sobre nuestros cerebros&rdquo;, explica a elDiario.es la investigadora del Instituto de Internet de la Universidad de Oxford (Reino Unido) <a href="https://www.oii.ox.ac.uk/people/profiles/karen-mansfield/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karen Mansfield</a>. &ldquo;Dudo que tenga efectos negativos sobre nuestra capacidad de concentraci&oacute;n y no hay pruebas s&oacute;lidas que apoyen tal preocupaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No he visto ninguna prueba convincente de que nuestra capacidad de atenci&oacute;n est&eacute; colapsando. Ser&iacute;a una afirmaci&oacute;n extraordinaria y, si fuera cierta, creo que tendr&iacute;a efectos absolutamente desastrosos&rdquo;, asegura el investigador de la Universidad de Bath Spa (Reino Unido) y autor de <em>Unlocked</em>, <a href="https://www.peteetchells.com/unlocked-book" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pete Etchells</a>. &ldquo;Vemos muchas historias sobre c&oacute;mo todos sentimos que nos cuesta concentrarnos, pero no estoy seguro de que est&eacute; ocurriendo realmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n son habilidades cognitivas complejas y la forma de definirlas importa bastante. Seg&uacute;n eso se pueden encontrar estudios que sugieren cambios a lo largo del tiempo, pero no todos [lo hacen]&rdquo;, matiza el investigador de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos) <a href="https://dellmed.utexas.edu/directory/jared-benge-ph-d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jared Benge</a>. &ldquo;No creo que las estemos perdiendo del todo, sino que nos estamos adaptando a un mundo en el que hay muchas m&aacute;s cosas que demandan nuestra atenci&oacute;n y donde la informaci&oacute;n llega a mayor velocidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas tecnolog&iacute;as se presentan a menudo como intr&iacute;nsecamente perjudiciales, pero los datos no respaldan esa afirmaci&oacute;n&rdquo;, coincide la investigadora del Instituto de Internet de la Universidad de Oxford <a href="https://www.oii.ox.ac.uk/people/profiles/sabrina-norwood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sabrina Norwood</a>. Por ejemplo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S001094522300237X?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio publicado por su centro en 2023</a> y llevado a cabo con 12.000 ni&ntilde;os en Estados Unidos no encontr&oacute; evidencias de que el tiempo que pasaban frente a las pantallas afectara a su funci&oacute;n cerebral o a su bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Norwood defiende la importancia de separar las pruebas a nivel poblacional de las experiencias individuales. La falta de evidencias &ldquo;no significa que, a veces, la gente no tenga problemas con lo que estas herramientas les hacen sentir&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;no todo tiene que ser un trastorno diagnosticable o demostrar cambios cerebrales para merecer apoyo: si alguien siente que el m&oacute;vil interfiere en su concentraci&oacute;n debemos tom&aacute;rnoslo en serio, pero sin sacar conclusiones precipitadas sobre lo que significa para la sociedad en su conjunto o sobre la propia tecnolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Falta investigaci&oacute;n de calidad</h2><p class="article-text">
        Parte del problema, aclara Mansfield, es que <a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.adt6807" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">faltan estudios de calidad</a>. &ldquo;Sin estudios s&oacute;lidos que comprueben la hip&oacute;tesis [de que hemos perdido la capacidad de atenci&oacute;n] es dif&iacute;cil saberlo con certeza&rdquo;, dice. Como el resto de las fuentes consultadas para este art&iacute;culo, asegura que &ldquo;la ciencia todav&iacute;a no ha zanjado este asunto, los hallazgos son inconsistentes y existen desaf&iacute;os para evaluar los efectos de la tecnolog&iacute;a, lo que dificulta sacar conclusiones causales y hacer recomendaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos estudios sobre este tema que logran llamativos titulares de prensa cuentan con importantes limitaciones que dificultan sacar conclusiones definitivas. Por ejemplo, <a href="https://www.theatlantic.com/national/archive/2012/12/office-workers-lose-focus-every-three-minutes/320568/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras la idea de que los trabajadores se distraen cada tres minutos</a> hay un trabajo realizado con una muestra de <a href="https://dl.acm.org/doi/abs/10.1145/985692.985707" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">14 personas</a>. Tras el dato de que <a href="https://www.irishtimes.com/culture/books/the-65-second-attention-span-technology-has-stolen-our-ability-to-focus-can-we-get-it-back-1.4762935" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los estudiantes universitarios se distraen cada 65 segundos</a>, tenemos un <em>paper</em> hecho con <a href="https://academic.oup.com/joc/article-abstract/64/1/167/4085996?redirectedFrom=fulltext&amp;login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 voluntarios</a>. La lista dar&iacute;a para llenar varias p&aacute;ginas, pero correr&iacute;amos el riesgo de que usted dejara de leer el art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Otro reto para los investigadores es lo que Etchells llama &ldquo;la influencia de la supuesta influencia&rdquo;. Esto quiere decir que cuando se pregunta directamente sobre algo se hallan mayores efectos que si se hace de forma menos obvia y m&aacute;s objetiva &mdash;<em>&iquest;que si me cuesta concentrarme &uacute;ltimamente? Ahora que lo dice...</em>&mdash;. Por eso, &ldquo;si crees que la tecnolog&iacute;a tiene un efecto negativo es m&aacute;s probable que lo reportes, pero si el estudio logra medir con mayor precisi&oacute;n estas cosas el efecto no es tan grande&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de datos de calidad y la falta de consenso permite buscar en otras partes los argumentos que cada uno desee. Quien crea que las pantallas est&aacute;n minando nuestra concentraci&oacute;n puede se&ntilde;alar que <a href="https://www.ft.com/content/5dcf01d6-7a70-4990-9ae6-217d07c9d674" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los</a> <a href="https://www.ft.com/content/5dcf01d6-7a70-4990-9ae6-217d07c9d674" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estadounidenses leen menos que nunca</a>. Quien busque demostrar lo contrario, podr&iacute;a recordar que <a href="https://www.rtve.es/noticias/20250122/porcentaje-espanoles-leen-su-tiempo-libre-supera-por-primera-vez-65/16417300.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los espa&ntilde;oles leen m&aacute;s que nunca</a> y que son los j&oacute;venes de entre 14 y 24 a&ntilde;os los que m&aacute;s lo hacen.
    </p><h2 class="article-text">El problema: la multitarea y los h&aacute;bitos</h2><p class="article-text">
        Por supuesto, existen grandes distracciones en nuestra era que pueden generar h&aacute;bitos poco saludables. Aunque pensemos primero en Instagram y TikTok, nada distrae como Gmail, Slack y Teams. Esto no implica que estemos perdiendo capacidades cerebrales a nivel individual o colectivo: por lo tanto, podemos modificar aquellos comportamientos que no nos gusten.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica nos dice que el ser humano no est&aacute; hecho para la multitarea &mdash;<a href="https://mujeresconciencia.com/2022/10/25/hacer-multiples-tareas-a-la-vez-no-es-cosa-de-mujeres-sino-de-entrenamiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni siquiera las mujeres, pese al mito sexista de que ellas son mejores de forma natural</a>&mdash; y que esta es enemiga de la eficacia, aunque sea una habilidad que pueda entrenarse. Es dif&iacute;cil conducir mientras se ve una pel&iacute;cula. O leer mientras se mira el m&oacute;vil. O cuidar de un beb&eacute; mientras se escribe un reportaje. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando creemos que estamos realizando varias tareas a la vez con nuestros m&oacute;viles, lo que solemos hacer es cambiar r&aacute;pidamente nuestra atenci&oacute;n entre una y otra&rdquo;, aclara Mansfield. &ldquo;A muchos nos cuesta dejar a un lado nuestros tel&eacute;fonos para centrarnos en otras cosas, pero debemos aprender desde peque&ntilde;os a separar las actividades; no prohibiendo los dispositivos y las redes sociales a los j&oacute;venes, sino ayud&aacute;ndolos a gestionar sus h&aacute;bitos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Etchells, cuando se advierte de un &ldquo;colapso de la atenci&oacute;n&rdquo;, en realidad se est&aacute; hablando de multitarea: &ldquo;Somos malos concentr&aacute;ndonos en m&aacute;s de una cosa a la vez y los m&oacute;viles pueden distraernos mucho de otras tareas m&aacute;s importantes; por lo tanto, ya no nos podemos concentrar&rdquo;. Defiende que esa &ldquo;no es la conclusi&oacute;n correcta&rdquo; que extraer de la literatura cient&iacute;fica. &ldquo;Hay evidencias que sugieren que la gente que realiza este tipo de multitarea de forma m&aacute;s intensa muestra problemas de distracci&oacute;n, <a href="https://cyberpsychology.eu/article/view/13303" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero el efecto es bastante reducido</a>&rdquo; y los estudios no est&aacute;n exentos de limitaciones, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Veamos otro ejemplo de a qu&eacute; se refieren investigadores como Etchells cuando hablan de limitaciones. En un experimento famoso &mdash;pero nunca publicado en una revista cient&iacute;fica&mdash; se pidi&oacute; a unos voluntarios que leyeran un texto y respondieran unas preguntas. Uno de los grupos fue interrumpido con notificaciones en el m&oacute;vil y lo hizo peor. La conclusi&oacute;n es que la multitarea digital nos hac&iacute;a <a href="https://www.nytimes.com/2013/05/05/opinion/sunday/a-focus-on-distraction.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;un 20 % m&aacute;s tontos&rdquo;</a>. Sin embargo, a estos voluntarios se les advirti&oacute; <em>espec&iacute;ficamente</em> de que pod&iacute;an recibir mensajes con instrucciones importantes sobre la tarea a realizar, por lo que no es de extra&ntilde;ar que estuvieran pendientes. Adem&aacute;s, con el tiempo aprendieron a gestionar mejor estas interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como con cualquier comportamiento habitual, pasar mucho tiempo haciendo solo una cosa &ndash;viendo la televisi&oacute;n, leyendo, escribiendo, reponiendo estanter&iacute;as o haciendo <em>doomscrolling</em> (consumir compulsivamente informaci&oacute;n negativa en redes sociales)&ndash; nos cansar&aacute; al cabo de un rato, lo que podr&iacute;a tener efectos sobre nuestra salud y bienestar&rdquo;, comenta Mansfield. &ldquo;El reto es que nuestros m&oacute;viles son port&aacute;tiles y est&aacute;n casi siempre con nosotros, por lo que concentrarse en actividades <em>offline</em> se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mejor pensar en h&aacute;bitos que en adicciones</h2><p class="article-text">
        Ninguno de los investigadores consultados para este art&iacute;culo piensa que se haya demostrado de forma definitiva que la tecnolog&iacute;a haya da&ntilde;ado nuestra concentraci&oacute;n y, adem&aacute;s, consideran que m&oacute;viles y redes sociales tambi&eacute;n tienen beneficios. Sin embargo, tampoco niegan que puedan conllevar consecuencias negativas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy tenemos m&aacute;s acceso que nunca a la informaci&oacute;n y a distracciones, pero al mismo tiempo no hemos desarrollado herramientas para gestionarlo&rdquo; lamenta Etchells. &ldquo;No creo que la tecnolog&iacute;a digital arruine nuestra atenci&oacute;n de manera deliberada e inevitable, pero eso no significa que no podamos aprender a tener una relaci&oacute;n mejor y m&aacute;s saludable con ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces parece que los efectos negativos del uso de la tecnolog&iacute;a son irreversibles, lo cual surge en parte del lenguaje que usamos, como el t&eacute;rmino <em>adicci&oacute;n</em>&rdquo;, critica Etchells. &ldquo;Creo que es mejor el marco de la formaci&oacute;n de h&aacute;bitos: todos hemos desarrollado h&aacute;bitos con nuestros m&oacute;viles. Algunos son buenos y otros malos y est&aacute; en nuestro poder cambiar los que no nos gustan para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no implica que sea f&aacute;cil: &ldquo;Requiere tiempo, esfuerzo y un deseo de cambiar&rdquo;, advierte Etchells. &ldquo;Pero siempre le digo lo mismo a quienes est&aacute;n preocupados por su uso de la tecnolog&iacute;a: tienes el poder de cambiar las cosas con las que no est&aacute;s feliz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mansfield recomienda ir m&aacute;s all&aacute; en nuestros an&aacute;lisis: &ldquo;Creo que es m&aacute;s importante preguntarse <em>por qu&eacute;</em> estamos gastando m&aacute;s tiempo en redes sociales y m&oacute;viles; por ejemplo, algunos estudios han mostrado que su uso problem&aacute;tico es m&aacute;s com&uacute;n en j&oacute;venes de entornos desfavorecidos&rdquo;. En otras palabras, &ldquo;buscar las causas subyacentes de este comportamiento y encontrar intervenciones eficaces para abordarlas; por ejemplo, mediante la educaci&oacute;n y otros servicios p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, las fuentes consultadas para este reportaje piden no olvidar los posibles efectos beneficiosos que tambi&eacute;n han tra&iacute;do estas tecnolog&iacute;as. &ldquo;Nos ofrecen la suma del conocimiento mundial e ideas complejas a las que de otro modo no tendr&iacute;amos acceso, nos ayudan a conectar con otras personas y a automatizar tareas de formas que ser&iacute;an imposibles sin ella&rdquo;, recuerda Benge. El investigador public&oacute; este a&ntilde;o un trabajo <a href="https://www.nature.com/articles/s41562-025-02159-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41562-025-02159-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a> que suger&iacute;a que las personas mayores que usaban <em>smartphones</em> ten&iacute;an menores tasas de declive cognitivo.
    </p><h2 class="article-text">No somos m&aacute;s tontos, nos adaptamos</h2><p class="article-text">
        En el fondo de este debate se encuentra el mito de que el ser humano se est&aacute; volviendo m&aacute;s tonto, de lo cual se ha culpado <a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/No-el-ser-humano-no-se-esta-volviendo-cada-vez-mas-tonto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la inmigraci&oacute;n, al feminismo</a> y, tambi&eacute;n, a la tecnolog&iacute;a. Ya en 2005 un experimento informal con ocho personas dio lugar a titulares que advert&iacute;an de que <a href="https://www.theguardian.com/technology/2005/apr/22/money.workandcareers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las distracciones que supon&iacute;an los </a><a href="https://www.theguardian.com/technology/2005/apr/22/money.workandcareers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>emails</em></a><a href="https://www.theguardian.com/technology/2005/apr/22/money.workandcareers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, mensajes de texto y llamadas eran una amenaza mayor para el cociente intelectual y la concentraci&oacute;n que el cannabis</a>. En 2025, <a href="https://www.ft.com/content/a8016c64-63b7-458b-a371-e0e1c54a13fc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una columna en el </a><a href="https://www.ft.com/content/a8016c64-63b7-458b-a371-e0e1c54a13fc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Financial Times</em></a> se preguntaba si hab&iacute;amos superado el &ldquo;pico de capacidad de cerebral&rdquo; por culpa del <em>scroll</em> infinito.
    </p><p class="article-text">
        Aunque nada de esto se haya demostrado, podemos mirarlo de otra forma. No es la primera vez que nuestros cerebros se han adaptado a nuestras necesidades, ni el mapa mental de la humanidad ha sido siempre el mismo. En <em>El arte de la memoria</em>, la investigadora Frances A. Yates repasa c&oacute;mo la memoria entrenada &mdash;que hoy parece tan m&aacute;gica como in&uacute;til&mdash; fue fundamental desde la Antigua Grecia hasta la llegada de la imprenta. El invento de Gutenberg no incapacit&oacute; nuestros cerebros para recordar ingentes cantidades de datos ni nos volvi&oacute; m&aacute;s tontos: simplemente ya no necesit&aacute;bamos hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las caracter&iacute;sticas de la mente humana que siempre ha supuesto una ventaja evolutiva es la adaptabilidad&rdquo;, comenta Benge. &ldquo;Nuestros cerebros pueden adaptarse a vivir en entornos que van desde el &Aacute;rtico hasta el ecuador; desde sistemas ling&uuml;&iacute;sticos basados en s&iacute;mbolos o sonidos a todo tipo de estilos de escritura. A grupos sociales grandes y peque&ntilde;os. No me cabe duda de que nuestros cerebros tambi&eacute;n se adaptar&aacute;n al panorama digital&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; lo creemos? El peligro de los &lsquo;best sellers&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Si su concentraci&oacute;n le ha permitido llegar hasta aqu&iacute; es muy posible que est&eacute; en desacuerdo con este art&iacute;culo. Si piensa que <em>por supuesto</em> que estamos perdiendo capacidades intelectuales, sepa que no est&aacute; solo. <a href="https://www.kcl.ac.uk/news/are-attention-spans-really-collapsing-data-shows-uk-public-are-worried-but-also-see-benefits-from-technology" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ya en 2022 una encuesta realizada en Reino Unido</a> mostr&oacute; que la mitad de los encuestados sent&iacute;a que su capacidad de atenci&oacute;n era m&aacute;s corta que antes y que la tecnolog&iacute;a estaba arruinando la concentraci&oacute;n de los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la mitad tambi&eacute;n pensaba incorrectamente que la capacidad de concentraci&oacute;n media era hoy de ocho segundos. Se trata de un mito que se extendi&oacute; hace ya una d&eacute;cada mediante titulares que aseguraban que <a href="https://time.com/3858309/attention-spans-goldfish/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ser humano ten&iacute;a ahora la atenci&oacute;n de un pez</a>. &ldquo;Durante a&ntilde;os nos lo han repetido insistentemente, as&iacute; que no resulta tan sorprendente que lo demos por hecho&rdquo;, comenta Etchells.
    </p><p class="article-text">
        Etchells opina que la idea de que nuestra capacidad de atenci&oacute;n est&aacute; disminuyendo por la tecnolog&iacute;a y que debemos actuar es &ldquo;una narrativa f&aacute;cil de vender en estos momentos&rdquo;. Considera que algunos sesgos psicol&oacute;gicos podr&iacute;an haber cimentado esta teor&iacute;a en el debate p&uacute;blico: &ldquo;Si lees sobre algo de forma consistente durante mucho tiempo al final se acepta sin pensarlo mucho, lo que perpet&uacute;a el mito de forma acr&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte del origen de este temor se encuentra en <em>best sellers</em> no sometidos a revisi&oacute;n por pares. El periodista Nicholas Carr fue uno de los primeros en dar la voz de alarma en <em>Superficiales</em> (2010), que ampliaba su art&iacute;culo de 2008 <a href="https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2008/07/is-google-making-us-stupid/306868/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Nos est&aacute; volviendo est&uacute;pidos Google?</em></a><em>,</em> en el que denunciaba que el uso de la web afectaba a la concentraci&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han publicado decenas de t&iacute;tulos similares, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/relacion-crisis-atencion-fascismo-autoritarismo-atrae-personas-incapaces-concentrarse_1_9857641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El valor de la atenci&oacute;n</em></a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/johann-hari-ultraprocesados-han-creado-agujero-hambre-saciamos_128_12010927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del controvertido Johann Hari</a> (2022) y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/han-arruinado-moviles-salud-mental-jovenes-ciencia-busca-explicaciones-problema-universal_1_11300874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La generaci&oacute;n ansiosa</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/han-arruinado-moviles-salud-mental-jovenes-ciencia-busca-explicaciones-problema-universal_1_11300874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Jonathan Haidt</a> (2024). Hoy los libros incluso han virado del ensayo a la autoayuda, con ejemplos como <em>Recupera tu mente, reconquista tu vida</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/era/marian-rojas-estape-falacia-quimica-cerebral-pensamiento-neoliberal-disfrazado-neurociencia_1_12070782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marian Rojas Estap&eacute;</a> (2024).
    </p><p class="article-text">
        Mansfield opina que todo esto &ldquo;conecta con un largo historial de p&aacute;nicos&rdquo; que aparecen con las nuevas tecnolog&iacute;as. &ldquo;Conforme se adoptan y pasamos m&aacute;s tiempo us&aacute;ndolas es f&aacute;cil asumir que son ellas la causa de nuestros problemas, cuando puede haber una serie de factores subyacentes que nos lleven a pasar m&aacute;s tiempo <em>online</em> y a sentirnos menos felices con nuestras vidas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe la percepción de que las cosas eran geniales cuando éramos jóvenes, antes de que las tecnologías digitales estuvieran tan presentes, y que por lo tanto [lo que nos pase] debe ser su culpa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ella, la rapidez con la que se han sacado conclusiones &ldquo;subraya la urgencia de facilitar estudios robustos y res&uacute;menes rigurosos de la evidencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra posibilidad es que estemos culpando a los m&oacute;viles de habernos hecho adultos. Etchells explica que al envejecer tendemos a recordar m&aacute;s lo que nos pas&oacute; durante la adolescencia y la veintena, y a hacerlo de forma positiva. &ldquo;Existe la percepci&oacute;n de que las cosas eran geniales cuando &eacute;ramos j&oacute;venes, antes de que las tecnolog&iacute;as digitales estuvieran tan presentes, y que por lo tanto [lo que nos pase] debe ser su culpa&rdquo;. Sin embargo, conforme pasan los a&ntilde;os &ldquo;quiz&aacute; tengas una familia y tus responsabilidades sean mucho m&aacute;s serias y requieran m&aacute;s tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, los &uacute;ltimos a&ntilde;os y d&eacute;cadas nos trajeron los <em>smartphones</em> y TikTok, pero, para muchos, tambi&eacute;n hipotecas, beb&eacute;s, problemas de pareja, salarios bajos y una crisis de vivienda, sin contar la pandemia de covid-19, la emergencia clim&aacute;tica y la inestabilidad geopol&iacute;tica. El entretenimiento infinito de Instagram es solo una distracci&oacute;n m&aacute;s de las que ocupan nuestra mente. Por eso, quiz&aacute; este verano haya logrado desconectar de sus problemas, concentrarse y disfrutar de un buen libro, pese a no dejar el m&oacute;vil en casa.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia no terminar&aacute; aqu&iacute;, dado que el miedo a perder nuestra inteligencia y concentraci&oacute;n existe desde hace siglos. A finales del siglo XX el soci&oacute;logo Neil Postman lo atribuy&oacute; a la televisi&oacute;n. En 2005 la culpa era de los emails y hoy se debe a las redes sociales y los m&oacute;viles. Es posible que pronto se&ntilde;alemos a ChatGPT. Un reciente estudio del MIT conclu&iacute;a que la aplicaci&oacute;n generaba una <a href="https://arxiv.org/abs/2506.08872" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;deuda cognitiva&rdquo;</a> que muchos interpretaron como una se&ntilde;al de que ya nos estaba volviendo tontos. Algunos investigadores <a href="https://theconversation.com/mit-researchers-say-using-chatgpt-can-rot-your-brain-the-truth-is-a-little-more-complicated-259450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostraron posteriormente sus dudas</a> sobre si el dise&ntilde;o del experimento permit&iacute;a sugerir algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Enhorabuena. Si usted ha llegado hasta aqu&iacute; significa que tiene una concentraci&oacute;n de hierro y merece ver la conclusi&oacute;n de este reportaje de casi tres mil palabras &mdash;si ha saltado directamente no se lo contaremos a nadie, pero puede leerla igual&mdash;. &ldquo;Si pudi&eacute;ramos reducir muchos de los determinantes sociales, ambientales y econ&oacute;micos del malestar, y disminuir las desigualdades, nos resultar&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil aprovechar los beneficios de las redes sociales y prevenir un uso problem&aacute;tico&rdquo;, termina Mansfield. En caso contrario, corremos el riesgo de que la crisis de la concentraci&oacute;n se convierta en una distracci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/creen-hemos-perdido-concentracion-investigadores-estudian_1_12554177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 19:31:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos creen que hemos perdido nuestra concentración menos los investigadores que lo estudian]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Móviles,Desconexión,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacaciones sin notificaciones: cómo viajar desconectando (de verdad) del móvil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/vacaciones-notificaciones-viajar-desconectando-movil_1_12394132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54850da6-b362-4c25-9fe0-88d1f8b526e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vacaciones sin notificaciones: cómo viajar desconectando (de verdad) del móvil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones son para desconectar. Pero si el móvil no descansa, nosotros tampoco. Quizá ha llegado el momento de poner el ‘modo avión’ antes de despegar y no quitarlo hasta la vuelta
</p><p class="subtitle">Por qué cada vez más gente paga para hacer planes sin teléfono móvil: “El primer día sientes que te falta un brazo” </p></div><p class="article-text">
        Durante el a&ntilde;o, el tel&eacute;fono nos acompa&ntilde;a a todas partes. A veces parece que no hay momento que no pase por su filtro: trabajo, agenda, fotos, mensajes, redes, v&iacute;deos, noticias, pagos, mapas, clima, opiniones... Incluso lo consultamos sin darnos cuenta, como si no mirar la pantalla durante un rato fuese una especie de vac&iacute;o que hay que llenar.
    </p><p class="article-text">
        Y luego llegan las vacaciones, pero el m&oacute;vil sigue ah&iacute;. A veces m&aacute;s activo que nunca. Lo llevamos a la playa, a los museos, a la monta&ntilde;a e incluso a esos pueblos que presumen de desconexi&oacute;n y autenticidad. Lo usamos para orientarnos, para compartir lo que vemos, para leer comentarios de otros y para estar disponibles incluso cuando queremos desaparecer. Por eso cada vez m&aacute;s viajeros optan por hacer justo lo contrario: no dejar el m&oacute;vil en casa, pero s&iacute; dejarlo fuera del viaje. Usarlo solo para lo esencial. Y vivir el viaje con m&aacute;s atenci&oacute;n, con m&aacute;s tiempo y con menos distracciones. 
    </p><h2 class="article-text">Volver a viajar como antes</h2><p class="article-text">
        Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que no llev&aacute;bamos m&oacute;viles. Viaj&aacute;bamos igual, con ganas de descubrir sitios nuevos y sin notificaciones. Si nos perd&iacute;amos, despu&eacute;s nos encontr&aacute;bamos. Si quer&iacute;amos saber d&oacute;nde comer, lo pregunt&aacute;bamos. Si algo no sal&iacute;a como esper&aacute;bamos, lo resolv&iacute;amos. Y a menudo era justo en esos momentos donde pasaban las cosas que luego recordamos, porque, al no llevarlo todo en la palma de la mano, aumenta nuestra capacidad de sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Viajar sin depender del m&oacute;vil es una forma de recuperar ese esp&iacute;ritu. No como una renuncia radical, sino como una manera de estar m&aacute;s presentes. De escuchar m&aacute;s y mejor lo que hay alrededor. Y de no vivir todo a trav&eacute;s de una pantalla. Practicar la desconexi&oacute;n digital aunque sea durante unos d&iacute;as de relax, que suficiente dependencia tenemos ya el resto del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Antes de salir, pon l&iacute;mites</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hacer fotos sin necesidad de compartirlas al instante.                            </span>
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        La idea no es irse sin tel&eacute;fono, sino decidir para qu&eacute; lo vamos a usar. Mapa, reservas, una llamada puntual... y poco m&aacute;s. Si se deja en modo avi&oacute;n gran parte del d&iacute;a, mejor. Si se eliminan apps como redes sociales o correo, a&uacute;n mejor. Y si se desactivan todas las notificaciones, es casi perfecto. Otra posibilidad es instalar extensiones que bloquean aplicaciones durante un tiempo preestablecido.
    </p><p class="article-text">
        Y hay otra opci&oacute;n: llevar un m&oacute;vil b&aacute;sico, de los de antes. Ese que seguramente sigue guardado en alg&uacute;n caj&oacute;n de casa, con bater&iacute;a eterna y sin tentaciones. Puede servir para emergencias, para llamar al alojamiento o mandar un SMS si hace falta. Y ah&iacute; s&iacute;, todo lo dem&aacute;s queda fuera.
    </p><p class="article-text">
        Antes de salir, vale la pena anotar los datos esenciales: direcci&oacute;n del hotel, n&uacute;mero de vuelo, reservas, n&uacute;meros de emergencia... Y olvidarse un poco de la costumbre de buscarlo todo en el momento. Tambi&eacute;n solemos usar el m&oacute;vil para llevar los billetes de los transportes, pero podemos usar billetes y tarjetas de embarque en papel para no tener que sacar el tel&eacute;fono del bolsillo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si me pierdo? Pues pasa lo que pasaba antes</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La memoria funciona diferente cuando no hay un GPS que lo controle todo.                            </span>
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        Hoy en d&iacute;a, si no sabemos d&oacute;nde est&aacute; algo, lo buscamos en el mapa del m&oacute;vil. Pero eso tambi&eacute;n tiene un precio: no miramos. No nos fijamos en el entorno. No preguntamos. Lo resolvemos con un gesto autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Volver al mapa f&iacute;sico, al preguntar a la gente del barrio y al seguir indicaciones verbales, tiene su encanto. Puede que demos un rodeo, que nos confundamos de calle, que tardemos m&aacute;s. Pero tambi&eacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil que acabemos descubriendo algo que no estaba previsto o que encontremos algo que se sale de las recomendaciones de internet, donde despu&eacute;s coinciden todos los turistas. 
    </p><p class="article-text">
        Caminar sin rumbo claro, orientarse poco a poco y perderse un poco a prop&oacute;sito. Todo eso forma parte del viaje. Y la memoria funciona diferente cuando no hay un GPS que lo controle todo, y parece tener mayor capacidad de retenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Dormir mejor, despertar distinto</h2><p class="article-text">
        Dormir con el m&oacute;vil al lado ya es cosa de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Pero basta con dejarlo en otra habitaci&oacute;n para que la noche cambie. No hay luz de pantalla, no hay <em>scroll</em> antes de dormir, no hay alarma que haga empezar el d&iacute;a con una nueva notificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En vacaciones, vale la pena probar a dormir sin m&oacute;vil. Usar un despertador, o dejar que el cuerpo marque la hora. Despertarse sin mirar una pantalla es una de esas peque&ntilde;as cosas que marcan la diferencia. En lugar de ver qu&eacute; ha pasado fuera, ver qu&eacute; pasa ah&iacute; donde est&aacute;s, prestando m&aacute;s atenci&oacute;n a lo que te rodea.
    </p><h2 class="article-text">Viajar sin retransmitirlo todo</h2><p class="article-text">
        La dependencia del m&oacute;vil y las redes sociales nos ha llevado a realizar viajes que parecen vivirse para ser contados. Fotos, v&iacute;deos, <em>stories</em>... Una parte de nosotros se queda pendiente de c&oacute;mo se ver&aacute; todo eso desde fuera, en vez de vivir el momento y buscar la foto que realmente queremos para nuestro recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando no hay red social a la que subir una imagen, ni mensaje que responder, ni comentarios que revisar, el viaje se vive distinto. Las fotos se hacen con m&aacute;s intenci&oacute;n. O no se hacen. Se puede llevar una c&aacute;mara de fotos, como antes, o s&iacute; usar el m&oacute;vil como c&aacute;mara, pero sin salir del modo avi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuando no hay red social a la que subir una imagen, ni mensaje que responder, el viaje se vive distinto.                            </span>
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        Disfrutar de las vacaciones pensando en nosotros mismos tambi&eacute;n implica no subir nada en directo, dejando atr&aacute;s esa necesidad que nos persigue de tener que contarlo todo, a todo el mundo y al instante, en vez de compartirlo mejor con quien nos acompa&ntilde;a. 
    </p><h2 class="article-text">El aburrimiento tambi&eacute;n forma parte del plan</h2><p class="article-text">
        Hay momentos en los viajes en los que no pasa nada. Se espera un tren, se toma un caf&eacute; o se descansa en una plaza. Y en esos huecos, el gesto es autom&aacute;tico: mano al bolsillo, m&oacute;vil en la mano, pantalla encendida. A veces ni sabemos por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esos ratos son perfectos para no hacer nada. Para observar a la gente, para leer unas p&aacute;ginas de un libro, para escribir unas l&iacute;neas o para conocer m&aacute;s sobre tu destino recurriendo a una gu&iacute;a en papel. O simplemente para dejar un poco de tiempo para pensar, dando margen a esas ideas que a veces no tienen espacio en la rutina.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende ver cu&aacute;ntas veces se echa mano al m&oacute;vil solo por inercia. No porque lo necesitemos. Y eso, en un viaje donde el mayor de los regalos es descubrir cosas nuevas, puede ser nuestro peor enemigo. 
    </p><h2 class="article-text">Viajar as&iacute; no es una rareza, es una elecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s gente opta por este tipo de viajes. Algunos lo llaman &ldquo;detox digital&rdquo;, otros lo ven como una forma de reconectar. En realidad, se trata de dejar fuera lo que no es necesario, para volver a mirar de verdad. De hacer las cosas sin compartirlas en directo y de dar espacio a lo inesperado.
    </p><p class="article-text">
        Y sobre todo, de recordar que las vacaciones no son solo un destino. Son tambi&eacute;n una forma distinta de estar, de desconectar y de dedicarnos un poco de tiempo a nosotros mismos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/vacaciones-notificaciones-viajar-desconectando-movil_1_12394132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 20:23:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vacaciones sin notificaciones: cómo viajar desconectando (de verdad) del móvil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Desconexión,Móviles,Consumo digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder terapéutico de imaginar una cabaña: “Estamos viviendo una gentrificación del entorno natural”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/terapeutico-imaginar-cabana-viviendo-gentrificacion-entorno-natural_1_12412406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b27237b1-2565-400a-96c0-2f23c6bc040f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder terapéutico de imaginar una cabaña: “Estamos viviendo una gentrificación del entorno natural”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Eva Morell publica ‘Refugio’, un ensayo íntimo y pop sobre el deseo universal de huir del ruido y “perderse” en el bosque
</p><p class="subtitle">Entrevista - De color inexistente para los griegos a simbolizar nuestro descanso: la misteriosa historia del azul</p></div><p class="article-text">
        Ignoro d&oacute;nde les pillar&aacute; la lectura de este art&iacute;culo. Quiz&aacute; en medio de un atasco durante un sofocante d&iacute;a de verano, es posible que en una cafeter&iacute;a ajetreada del centro de una ciudad a la hora del desayuno o intentando desconectar del ruido, de alguna manera, aunque sea solo unos minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Sea donde sea, hay una imagen que probablemente les reconforte: la de una peque&ntilde;a caba&ntilde;a perdida en el bosque, sin cobertura, con una chimenea encendida y un espeso silencio alrededor. La caba&ntilde;a, el refugio aislado, es una fantas&iacute;a que puede aparecer en mitad de la jornada laboral, de una noche de insomnio o de una conversaci&oacute;n que ya se ha agotado. Un lugar al que escapar, aunque sea mentalmente, cuando el sitio en el que estamos no nos gusta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/evamorell/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Morell</a> sabe bien de lo que estamos hablando. Lleva a&ntilde;os explorando ese deseo de desaparecer, de pausar, de volver a lo esencial. Primero lo hizo compartiendo im&aacute;genes de caba&ntilde;as en redes sociales con un texto muy simple &ldquo;aqu&iacute;, ahora&rdquo;. M&aacute;s tarde, canaliz&oacute; esa obsesi&oacute;n en <a href="https://elclubdelacabana.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Club de la caba&ntilde;a</a>, una <em>newsletter </em>donde cada semana invita a miles de personas a imaginar un refugio. Y ahora publica <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/371864-libro-refugio-9788410214729?srsltid=AfmBOooD2wtaOyzjAK6zCWdSpnO7QFrcGjzOEGK7md0OlNHgyKbIvTqy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Refugio. Una historia de caba&ntilde;as</em></a> (Debate), un ensayo &iacute;ntimo, pop y profundamente humano sobre esas construcciones m&iacute;nimas que, parad&oacute;jicamente, pueden contenerlo todo. &ldquo;La caba&ntilde;a es un espacio f&iacute;sico, s&iacute;, pero sobre todo es una sensaci&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los primeros refugios fueron el inicio de la vida en común de nuestra especie. En ellos surgió todo: la agricultura, la democracia, la filosofía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Morell</span>
                                        <span>—</span> Autora de &#039;Refugio&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las caba&ntilde;as me han obsesionado desde muy peque&ntilde;a, pero no fui consciente hasta que fui mayor&rdquo;, cuenta. La autora recuerda sus veranos en La Herradura, en una casa de su familia rodeada de pinares, o los viajes por la sierra de M&aacute;laga, cuando alguna caba&ntilde;a perdida entre los &aacute;rboles le provocaba una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de calma. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del &uacute;tero materno a la habitaci&oacute;n propia</strong></h2><p class="article-text">
        Pero &iquest;por qu&eacute; nos atraen tanto las caba&ntilde;as? &iquest;Por qu&eacute; ah&iacute; dentro todo va a ir bien? Para Morell, la respuesta est&aacute; en nuestra propia esencia. &ldquo;Desde antes de nacer ya habitamos un refugio: el cuerpo de nuestra madre. Estamos acostumbrados a ese abrazo, a ese espacio. Cuando salimos a la vida, nos sentimos desamparados y buscamos lugares que nos devuelvan esa sensaci&oacute;n de protecci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde las primeras chozas prehist&oacute;ricas hasta la habitaci&oacute;n propia de Virginia Woolf, el ser humano siempre ha creado espacios donde protegerse y no solo del fr&iacute;o o de la lluvia, tambi&eacute;n del mundo. &ldquo;Los primeros refugios fueron el inicio de la vida en com&uacute;n de nuestra especie. En ellos surgi&oacute; todo: la agricultura, la democracia, la filosof&iacute;a&rdquo;, asegura. La caba&ntilde;a, como idea, es mucho m&aacute;s que una estructura de madera en el bosque. Es un estado de &aacute;nimo, una forma de estar en el mundo.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DI1gg1ooOWA/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, Morell no ha tenido ocasi&oacute;n de visitar la mayor&iacute;a de las caba&ntilde;as que describe. &ldquo;Mucha gente piensa que me alojo en todas esas caba&ntilde;as&rdquo;, cuenta entre risas. &ldquo;Ojal&aacute;. Pero muchas veces est&aacute;n en sitios remotos o lejanos. Lo que s&iacute; hago es documentarme much&iacute;simo, hablar con los propietarios e investigar cada rinc&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las caba&ntilde;as tambi&eacute;n dan miedo</strong></h2><p class="article-text">
        En <em>Refugio</em>, Morell explora tambi&eacute;n el reverso inquietante de la caba&ntilde;a. En la cultura pop, especialmente en el cine de terror, estas construcciones no son solamente sin&oacute;nimos de bienestar, sino que se han convertido en escenarios de lo siniestro. &ldquo;Todo lo malo pasa entre cuatro paredes y el cine ha sabido darle la vuelta a la idea de protecci&oacute;n. De repente, el peligro est&aacute; dentro, no fuera&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2025/0625/08/la-portada-del-libro-refugio-de-eva-morell-3a4ae67.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20250625%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20250625T082231Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=90032ed5e4470c0efd8f0b6e215c96601a68d75922307c2ada3abde9f125dde1" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aparte de todos los casos ficticios, uno de los m&aacute;s llamativos que recoge el texto, y que ocurri&oacute; de verdad, es el de Unabomber, alias de Ted Kaczynski, un matem&aacute;tico estadounidense que envi&oacute; cartas bomba durante casi dos d&eacute;cadas como protesta contra el progreso tecnol&oacute;gico y que viv&iacute;a aislado en una caba&ntilde;a en el estado de Montana, desde donde escribi&oacute; su manifiesto contra la tecnolog&iacute;a. &ldquo;Su caba&ntilde;a es el prototipo de caba&ntilde;a ideal pura: peque&ntilde;a, autosuficiente, rodeada de bosque. Pero por dentro estaba llena de caos, de oscuridad. Me fascina esa dualidad&rdquo;, confiesa la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre en muchas pel&iacute;culas en las que lo que parece id&iacute;lico se convierte en pesadilla. &ldquo;Seg&uacute;n el contexto, una caba&ntilde;a puede ser una fantas&iacute;a o una amenaza. Por eso me interesaba contar las dos versiones&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Le Corbusier y la caba&ntilde;a como sue&ntilde;o arquitect&oacute;nico</strong></h2><p class="article-text">
        El libro de Morell est&aacute; lleno de referencias hist&oacute;ricas y culturales que acompa&ntilde;an suavemente al lector a trav&eacute;s de sus p&aacute;ginas y que van de Thoreau a <em>Doctor en Alaska</em>, de Heidegger a <em>Punky Brewster</em>. Pero quiz&aacute;, una de las historias m&aacute;s sorprendentes es la de <a href="https://www.fondationlecorbusier.fr/en/work-architecture/achievements-le-cabanon-roquebrune-cap-martin-france-1951/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Cabanon</a>, la min&uacute;scula caba&ntilde;a que el arquitecto suizo-franc&eacute;s Le Corbusier, pionero de la arquitectura moderna, construy&oacute; a modo de puesto de vigilancia, literalmente, de la casa de la arquitecta Eileen Gray en la Costa Azul Francesa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una caba&ntilde;a que refleja su obsesi&oacute;n por la casa de Grey que Le Corbusier quiso comprar en varias ocasiones&rdquo;, explica la autora. &ldquo;Sus ventanas apuntan directamente a la casa y hasta tiene espejos que reflejan su imagen aunque est&eacute;s en el interior. Es inquietante y fascinante a la vez&rdquo;, a&ntilde;ade Morell rememorando la visita que en este caso s&iacute; que pudo realizar para documentarse.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C-8sCWTu6Fg/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El hecho de que un personaje de la talla de Le Corbusier construyera una caba&ntilde;a no es, ni mucho menos, un caso excepcional entre los arquitectos de renombre. Las caba&ntilde;as, apunta Morell, son tambi&eacute;n un campo de juego para los arquitectos. Ella ha tenido ocasi&oacute;n de hablarlo con muchos de ellos, debido a su trabajo period&iacute;stico en medios como la revista <em>Traveler</em>. &ldquo;Los arquitectos tienen la posibilidad en estas peque&ntilde;as construcciones de aplicar los principios de su arquitectura en unas dimensiones m&iacute;nimas. En ocasiones esto les permite descubrir nuevas formas de habitabilidad&rdquo;, remarca. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Contra el capitalismo de la desconexi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de ser s&iacute;mbolo de la pureza, las caba&ntilde;as no han podido evitar ser, en parte, capitalizadas por la l&oacute;gica del mercado. En su af&aacute;n casi enciclop&eacute;dico, tambi&eacute;n de eso se ocupa el libro de Morell. &ldquo;He bautizado a ese fen&oacute;meno como &lsquo;caba&ntilde;ificaci&oacute;n&rsquo;&rdquo;, confiesa. &ldquo;En la actualidad, creo que estamos viviendo una cierta gentrificaci&oacute;n del entorno natural. Esto tiene su origen en la pandemia, cuando aument&oacute; mucho la construcci&oacute;n de alojamientos rurales sostenibles, con buenos materiales, filosof&iacute;a de proximidad... Pero que muchas veces ten&iacute;an detr&aacute;s a grandes empresas empe&ntilde;adas en explotar el fen&oacute;meno, plantando caba&ntilde;as como setas por todo el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Te venden el silencio, la falta de wifi, la desconexión… Y te lo cobran como si fuera una experiencia premium. Estamos pagando por algo que debería ser básico: no estar disponibles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">E. Morell</span>
                                        <span>—</span> Autora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Morell denuncia en <em>Refugio </em>c&oacute;mo el capitalismo ha convertido la necesidad de descanso y desconexi&oacute;n en un producto de lujo. &ldquo;Te venden el silencio, la falta de wifi, la desconexi&oacute;n&hellip; Y te lo cobran como si fuera una experiencia <em>premium</em>. Es tremendo, porque estamos pagando por algo que deber&iacute;a ser b&aacute;sico: no estar disponibles&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una caba&ntilde;a para quedarse </strong></h2><p class="article-text">
        Pero como <em>Refugio </em>no es solo un libro sobre arquitectura o naturaleza, sino que fundamentalmente promueve el disfrute. Para terminar la conversaci&oacute;n le pedimos a Morell que eligiera alguna de las caba&ntilde;as de las que habla el libro para pasar una temporada. 
    </p><p class="article-text">
        La autora lo pens&oacute; un segundo y respondi&oacute;: &ldquo;Probablemente, me decantar&iacute;a por la de Virginia Woolf, <a href="https://www.nationaltrust.org.uk/visit/sussex/monks-house" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monk&rsquo;s House</a>. Es una casa que me gusta est&eacute;ticamente, su jard&iacute;n me tiene enamorada, y tiene el tama&ntilde;o justo para no agobiarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez eso sea lo m&iacute;nimo que podemos pedir: encontrar una caba&ntilde;a, real o imaginaria, donde no agobiarnos. Un sitio donde, por un rato, podamos dejar de ser todo lo que somos y volver a lo esencial. Una pausa en medio del caos. Un refugio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/terapeutico-imaginar-cabana-viviendo-gentrificacion-entorno-natural_1_12412406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jun 2025 20:13:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder terapéutico de imaginar una cabaña: “Estamos viviendo una gentrificación del entorno natural”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Naturaleza,Viajes,Desconexión,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez claves de la ley para reducir la jornada laboral que llega al Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/diez-claves-ley-reducir-jornada-laboral-llega-congreso_1_12275458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d80adc64-9f8c-4d20-a7ef-4e6127669762_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117178.jpg" width="1779" height="1001" alt="Diez claves de la ley para reducir la jornada laboral que llega al Congreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de ley que tramitará el Parlamento, pactado con los sindicatos y sin la patronal, es un punto de partida con el que el Gobierno se abre a cambios: "Negociación toda, el margen es absoluto"
</p><p class="subtitle"> El Gobierno da hasta final de año a las empresas para reducir la jornada a 37 horas y media </p></div><p class="article-text">
        Llega el momento de la negociaci&oacute;n pol&iacute;tica sobre la reducci&oacute;n de la jornada laboral en Espa&ntilde;a. El Gobierno ha aprobado en el Consejo de Ministros <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-da-final-ano-empresas-reducir-jornada-laboral-37-horas-media_1_12274161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto de ley que ir&aacute; al Congreso para rebajar el horario m&aacute;ximo a las 37 horas y media</a> a la semana, tambi&eacute;n con importantes cambios en el registro de jornada y las sanciones por su incumplimiento. Se trata de un punto de partida, pactado con los sindicatos y del que se desmarcaron los empresarios, que el Gobierno se muestra abierto a negociar en un contexto en el que <a href="https://www.eldiario.es/economia/junts-complica-camino-ley-reducir-jornada-laboral_1_12272157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todav&iacute;a no cuenta con los apoyos necesarios</a>. &ldquo;Negociaci&oacute;n toda, el margen es absoluto&rdquo;, ha afirmado este martes la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda D&iacute;az. 
    </p><p class="article-text">
        La ley emana del <a href="https://www.eldiario.es/economia/trabajo-acuerda-sindicatos-reducir-jornada-laboral-2025-plena-tension-economia_1_11916334.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo con los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT</a>, alcanzado en diciembre, despu&eacute;s del rechazo de las patronales CEOE y Cepyme tras once meses de discusiones en el di&aacute;logo social. Tras el pacto, desde las centrales sindicales reconoc&iacute;an a este medio que es un pacto de m&aacute;ximos en algunas cuestiones, como el registro horario, que es probable que sufra algunas modificaciones en la tramitaci&oacute;n parlamentaria. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-ofrece-ayudas-6-000-euros-pymes-hosteleria-comercio-reduccion-jornada_1_11775056.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Trabajo ofreci&oacute; ayudas directas a las pymes</a> durante la negociaci&oacute;n con las patronales, que decayeron con el 'no' de los empresarios, pero que es muy posible que se recuperen en la negociaci&oacute;n en el Congreso para atraer el voto positivo de formaciones pr&oacute;ximas a las empresas, como Junts, que por el momento rechaza la ley y <a href="https://www.eldiario.es/economia/junts-complica-camino-ley-reducir-jornada-laboral_1_12272157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha anunciado una enmienda a la totalidad</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra l&iacute;nea roja es que queremos bajar la jornada laboral a 12 millones y medio de trabajadores y trabajadoras en nuestro pa&iacute;s. El resto, todo el margen de negociaci&oacute;n es absolutamente posible&rdquo;, ha afirmado este martes Yolanda D&iacute;az. Entre las cuestiones m&aacute;s discutidas por los empresarios y las formaciones pol&iacute;ticas reacias a la ley figuran la entrada en vigor de la reducci&oacute;n de jornada, la afectaci&oacute;n a las peque&ntilde;as empresas y a ciertos sectores como la hosteler&iacute;a y  el comercio, as&iacute; como el refuerzo del registro horario. 
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos CCOO y UGT, aunque son conscientes de que el turno de la negociaci&oacute;n parlamentaria puede suponer cambios en el proyecto de ley, tambi&eacute;n avisan  de que se movilizar&aacute;n para exigir que &ldquo;no se desnaturalice&rdquo; lo pactado. A continuaci&oacute;n, se recogen algunas de las principales medidas del texto legal que recibir&aacute; el Congreso. 
    </p><h2 class="article-text">1) Jornadas de 40 horas a 37 horas y media </h2><p class="article-text">
        Una frase en el texto, pero la protagonista indiscutible de la ley. El Gobierno plantea la reducci&oacute;n de la jornada m&aacute;xima de trabajo de las 40 horas a la semana vigentes en la actualidad a las 37 horas y media. &ldquo;La duraci&oacute;n m&aacute;xima de la jornada ordinaria de trabajo ser&aacute; de 37 horas y media semanales de trabajo efectivo de promedio en c&oacute;mputo anual&rdquo;, recoge el proyecto de ley. 
    </p><p class="article-text">
        Es la &ldquo;l&iacute;nea roja&rdquo; que mencionaba la vicepresidenta Yolanda D&iacute;az, que prev&eacute; que la medida alcance a 12,5 millones de trabajadores y trabajadoras, lo que supone casi el 70% de todas las personas asalariadas del pa&iacute;s. 
    </p><h2 class="article-text">2) Plazo: hasta el 31 de diciembre de 2025</h2><p class="article-text">
        El Gobierno se ha marcado una meta para reducir la jornada: finales de este a&ntilde;o. En concreto, el 31 de diciembre de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-da-final-ano-empresas-reducir-jornada-laboral-37-horas-media_1_12274161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el plazo que el Ejecutivo da a las empresas para que se adapten</a> y negocien con la representaci&oacute;n de los trabajadores la reducci&oacute;n de las jornadas a las 37 horas y media. 
    </p><h2 class="article-text">3) Cl&aacute;usula para proteger el mismo salario</h2><p class="article-text">
        Una de las claves de la ley es la reducci&oacute;n de la jornada de trabajo, pero sin recorte en el salario. Es decir, que la hora trabajada aumenta su precio. Esto se traslada en el proyecto de ley con varias precisiones. Por ejemplo, hay una cl&aacute;usula para evitar que el aumento del salario hora se elimine en la pr&aacute;ctica mediante la absorci&oacute;n de pluses. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, establece: &ldquo;La reducci&oacute;n de jornada establecida en la presente ley no podr&aacute; tener como consecuencia la afectaci&oacute;n de las retribuciones ni la compensaci&oacute;n, absorci&oacute;n o desaparici&oacute;n de cualesquiera derechos m&aacute;s favorables o condiciones m&aacute;s beneficiosas que vinieran disfrutando las personas trabajadoras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">4) Aumentos de sueldo para contratos a tiempo parcial</h2><p class="article-text">
        El proyecto de ley reconoce tambi&eacute;n el derecho de las personas con contratos a tiempo parcial, la gran mayor&iacute;a mujeres (73%), que se rigen por jornadas m&aacute;ximas por encima de las 37 horas y media a la semana &ldquo;a seguir realizando el mismo n&uacute;mero de horas de trabajo que viniesen efectuando&rdquo; y a recibir el &ldquo;incremento proporcional de su salario&rdquo;. Esto es as&iacute; porque pasar&iacute;an a trabajar m&aacute;s porcentaje de la jornada a tiempo completo que tengan de referencia.
    </p><p class="article-text">
        Las personas trabajadoras con jornada reducida tambi&eacute;n &ldquo;tendr&aacute;n derecho a seguir realizando el mismo n&uacute;mero de horas de trabajo que viniesen efectuando antes de la entrada en vigor de esta norma&rdquo;, con el consecuente aumento de salario.
    </p><h2 class="article-text">5) Fin al registro horario en papel y con prueba de las horas extra</h2><p class="article-text">
        El Gobierno plantea que el registro de jornada tenga que ser necesariamente digital, poniendo fin a los fichajes en papel que existen en muchas empresas y que seg&uacute;n fuentes de la Inspecci&oacute;n de Trabajo son m&aacute;s susceptibles de fraude. Deber&aacute; &ldquo;garantizarse la objetividad, la fiabilidad y la accesibilidad del registro de jornada&rdquo;, para lo cual se incluyen medidas como que tiene que identificarse &ldquo;inequ&iacute;vocamente&rdquo; la persona trabajadora que realiza el registro &ldquo;as&iacute; como las eventuales modificaciones&rdquo; de los datos.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de ley incorpora una importante medida probatoria para clarificar las horas extraordinarias que realizan los trabajadores, foco de muchos abusos. &ldquo;Las horas extraordinarias registradas d&iacute;a a d&iacute;a se totalizar&aacute;n en el periodo fijado para el abono de las retribuciones, entregando la empresa copia del resumen a la persona trabajadora en el recibo correspondiente&rdquo;, contempla el texto. 
    </p><h2 class="article-text">6) Control horario accesible a la Inspecci&oacute;n y los sindicatos</h2><p class="article-text">
        Otro de los cambios m&aacute;s relevantes, por lo que supone para la vigilancia y el control de posibles abusos horarios, es que el registro de jornada sea accesible a la Inspecci&oacute;n de Trabajo y la representaci&oacute;n legal de la plantilla en tiempo real y en remoto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas trabajadoras, respecto de sus asientos, sus representantes legales y la Inspecci&oacute;n de Trabajo y Seguridad Social, respecto de la totalidad de los asientos, podr&aacute;n acceder de forma inmediata al registro en el centro de trabajo, y en cualquier momento. Adem&aacute;s, el registro deber&aacute; ser accesible de forma remota para la Inspecci&oacute;n de Trabajo y Seguridad Social y para la representaci&oacute;n legal de las personas trabajadoras&rdquo;, recoge el proyecto de ley. 
    </p><h2 class="article-text">7) Sin registro, se presume la jornada que diga el trabajador</h2><p class="article-text">
        La norma tambi&eacute;n contempla importantes cambios de cara a los conflictos judiciales sobre la jornada y las horas extraordinarias realizadas por los empleados. Se establece que el incumplimiento por la empresa del registro de jornada dar&aacute; lugar a que &ldquo;se presuma realizada la jornada ordinaria de trabajo, as&iacute; como las horas extraordinarias y complementarias manifestadas por la persona trabajadora, salvo prueba en contrario&rdquo; y que &ldquo;se presuma celebrado a jornada completa el contrato de trabajo de las personas trabajadoras a tiempo parcial, salvo prueba en contrario que acredite el car&aacute;cter parcial de los servicios&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">8) Mayores sanciones</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se endurecen las multas por incumplir el registro de jornada. Como ocurri&oacute; con los abusos de los contratos temporales en la reforma laboral, el Gobierno acuerda &ldquo;individualizar&rdquo; las sanciones en materia de registro de jornada. Es decir, que en lugar de imponer una multa a una empresa por no tener control horario, se impondr&iacute;a una sanci&oacute;n por cada trabajador que hay en la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se aumentan las cuant&iacute;as de las multas por infracciones graves relacionadas con el tiempo de trabajo, que podr&aacute;n llegar a los 10.000 euros, en lugar de los 7.500 euros actuales. Tambi&eacute;n se crea un tipo de infracci&oacute;n grave y otro muy grave relacionados con los abusos en el tiempo de jornada que impliquen un riesgo para la salud.
    </p><h2 class="article-text">9) Control horario tambi&eacute;n para las empleadas del hogar</h2><p class="article-text">
        El proyecto de ley concreta que el registro de jornada deber&aacute; aplicarse tambi&eacute;n a las trabajadoras del hogar, como <a href="https://www.eldiario.es/economia/justicia-europea-obliga-trabajadoras-hogar-puedan-registrar-jornada-laboral_1_11914761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oblig&oacute; recientemente una sentencia </a>europea. En este caso concreto, el Gobierno plantea la posibilidad de que se realice &ldquo;por cualquier medio f&iacute;sico o digital que sea proporcionado a las capacidades y recursos con los que cuenten la persona empleadora y la persona trabajadora y que garantice el cumplimiento de dicha obligaci&oacute;n de manera efectiva&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">10) La empresa no puede contactar fuera del horario</h2><p class="article-text">
        El texto legal tambi&eacute;n incluye alguna concreci&oacute;n sobre el derecho a la desconexi&oacute;n digital, ya reconocido en Espa&ntilde;a, pero que adolece de <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-saltan-desconexion-digital-han-llamado-tanatorio_1_11366279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un escaso cumplimiento</a>. El proyecto de ley establece: &ldquo;El deber empresarial de garantizar el derecho a la desconexi&oacute;n supone, entre otros, la ausencia de toda solicitud de realizar una prestaci&oacute;n laboral y la ausencia de comunicaci&oacute;n de la empresa o persona en quien delegue, as&iacute; como de terceros con relaci&oacute;n comercial con la empresa, con la persona trabajadora mediante cualquier dispositivo, herramienta o a trav&eacute;s de medios digitales, as&iacute; como el derecho a no estar localizable fuera de su horario de trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n explicita que el derecho a la desconexi&oacute;n digital es &ldquo;irrenunciable&rdquo;, aunque prev&eacute; que mediante la negociaci&oacute;n colectiva podr&aacute; establecer &ldquo;excepciones&rdquo; cuando &ldquo;concurran circunstancias excepcionales justificadas que puedan constituir un riesgo grave&rdquo; para los trabajadores o para otras personas, &ldquo;o un potencial perjuicio empresarial grave que requiera la adopci&oacute;n de medidas urgentes e inmediatas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/diez-claves-ley-reducir-jornada-laboral-llega-congreso_1_12275458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 19:37:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez claves de la ley para reducir la jornada laboral que llega al Congreso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornada Laboral,Congreso de los Diputados,Yolanda Díaz,Desconexión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He decidido no mirar mi WhatsApp en vacaciones, ¿lo respetarán mis amigos y familiares?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-usar-whatsapp-en-vacaciones_129_11931359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22639169-d684-44df-bce9-8374d0896e0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108727.jpg" width="1219" height="686" alt="He decidido no mirar mi WhatsApp en vacaciones, ¿lo respetarán mis amigos y familiares?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un exceso de notificaciones y mensajes de voz me hizo sentir que algo tenía que cambiar</p><p class="subtitle">Cada vez tenemos menos en común: cómo sobrevivir a los reencuentros navideños con amigos del pasado</p></div><p class="article-text">
        Mi edad interna ronda los 28 a&ntilde;os, pero cuando a&ntilde;oro cosas que la tecnolog&iacute;a ha vuelto obsoletas me siento profundamente de 43. Una de esas cosas es irme de vacaciones <a href="https://www.eldiario.es/era/odio-telefono-hemos-olvidado-vivir-dia-conectados_1_11885966.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin estar en contacto constante</a>, como ocurr&iacute;a cuando el precio de enviar un mensaje de texto era parecido al de tomarse una copa de vino, antes de la llegada del WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de este a&ntilde;o me he dado cuenta de lo mucho que <a href="https://www.eldiario.es/era/superados-redes-bulos-desinformacion-dana_1_11810033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el flujo incesante de informaci&oacute;n</a> me dificulta la desconexi&oacute;n. Paseando por la campi&ntilde;a polaca en busca de setas bajo un n&iacute;tido cielo azul escuch&eacute; el mensaje de voz de un amigo d&aacute;ndome todo lujo de detalles sobre sus preocupaciones laborales. Tras un d&iacute;a maravilloso durante el que com&iacute; alb&oacute;ndigas y compr&eacute; pegatinas en Barcelona con mi sobrina de 10 a&ntilde;os, un amigo decidi&oacute; compartir una actualizaci&oacute;n emocionalmente compleja, y nada urgente, sobre la mala salud de otro amigo en com&uacute;n. Estaba en las Maldivas y acababa de ver una raya desliz&aacute;ndose por debajo de m&iacute; en un oc&eacute;ano azul cobalto cuando una prima me resumi&oacute; por WhatsApp los detalles de una cita en la que el chico hab&iacute;a estornudado sobre su plato.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos de nosotros, el m&eacute;todo predominante en las comunicaciones con nuestros seres queridos <a href="https://www.eldiario.es/era/la-tirania-de-los-grupos-whatsapp_1_10912322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es WhatsApp</a>, y no las aplicaciones de redes sociales y correo electr&oacute;nico que pueden borrarse temporalmente. Borrar el WhatsApp, la herramienta que usamos para transmitir informaci&oacute;n importante pero tambi&eacute;n la nada cotidiana, no parece posible ni en vacaciones. En cualquier caso, el problema no es la aplicaci&oacute;n sino una disponibilidad de 24 horas al d&iacute;a, siete d&iacute;as a la semana, que nos ha hecho perder la noci&oacute;n de lo que debe ser comunicado y cu&aacute;ndo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de este año me he dado cuenta de lo mucho que el flujo incesante de información me dificulta la desconexión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Simplemente <a href="https://www.eldiario.es/era/la-tirania-de-los-grupos-whatsapp_1_10912322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no respondas, &iquest;cu&aacute;l es el problema?</a>&rdquo;, me dijo un amigo muy deficiente en lo que a responder mensajes se refiere. A algunas personas se les da bien no revisar los mensajes, o quedarse tranquilamente en la inc&oacute;moda situaci&oacute;n de no haber respondido. Pero tratar de poner esos l&iacute;mites puede hacerte sentir una persona terrible cuando eres una persona complaciente y codependiente. Incluso una que se ha reformado, como yo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es solo la presi&oacute;n autoimpuesta, sino lo que se desprende de <a href="https://www.eldiario.es/era/perdona-no-conteste-existe-forma-adecuada-visto_1_11774555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje que ha quedado sin responder</a>. Antes pod&iacute;as achacar tu silencio a las elevadas tarifas de las operadoras telef&oacute;nicas, o a la falta de se&ntilde;al, pero todos los hoteles tienen ahora wifi gratuito y una falta de respuesta sugiere que no te importa, o que tienes cosas mejores que hacer &ndash;admit&aacute;moslo, las dos cosas pueden ser verdad&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Para alguien que lucha contra la ansiedad como yo, el flujo interminable de informaci&oacute;n no es lo &uacute;nico dif&iacute;cil de compartimentar. Tambi&eacute;n lo es lidiar con la expectativa de la respuesta inmediata.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente viaje a Grecia con amigas hablamos de lo diferentes que &eacute;ramos en lo referido a nuestras preferencias sobre estar en contacto durante las vacaciones. Una del grupo chateaba varias veces al d&iacute;a con su pareja, algo que para m&iacute; habr&iacute;a sido una pesadilla. &ldquo;De hecho, estoy ensayando un veto a las notas de voz y de v&iacute;deo durante este viaje&rdquo;, dije.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema es la disponibilidad de 24 horas al día, siete días a la semana, que nos ha hecho perder la noción de lo que debe ser comunicado y cuándo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; haces eso?, me preguntaron. Les expliqu&eacute; que ya hab&iacute;a probado varias t&eacute;cnicas para darme espacio, entre las que se inclu&iacute;a desactivar el doble tic azul que confirma la lectura. Que se sepa cuando est&aacute;s en l&iacute;nea me parec&iacute;a una exposici&oacute;n muy grande, como si estuvieras en casa en ropa interior con las luces encendidas, y un desfile de gente que pasaba por all&iacute; decidiera tocar el timbre solo porque las luces parec&iacute;an indicar que estabas. Desactivar las notificaciones fue la medida que vino poco despu&eacute;s, reduciendo el ruido mental de una manera dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero &uacute;ltimamente he tenido varias conversaciones amistosas pidiendo que mientras estoy fuera no me env&iacute;en mensajes si no son urgentes, especialmente con personas que mandan notas de voz o env&iacute;an todos los detalles de su d&iacute;a a d&iacute;a. Son demasiadas las ocasiones en las que no se ha entendido que estoy de vacaciones y que, por tanto, no se puede contactar conmigo. Esto es v&aacute;lido especialmente durante viajes breves en los que hay menos tiempo para relajarse. Puedo contestar de vez en cuando pero prefiero no recibir mensajes que requieran una respuesta larga, o que parezcan una descarga de emociones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca me acordar&eacute; de eso&rdquo;, me dijo una amiga ri&eacute;ndose. Est&aacute; bien que sea as&iacute;: no es realista esperar que los dem&aacute;s tengan presente mi calendario social. Lo importante del proceso es saber que he comunicado activamente lo que necesito. Otra no entend&iacute;a bien mis motivos o la posibilidad de excepciones. &ldquo;&iquest;Y si se me ocurre algo mientras est&aacute;s fuera?&rdquo;, me pregunt&oacute; otro amigo. Le contest&eacute; que yo no era un dispositivo de grabaci&oacute;n y que, a menos que fuera una emergencia, pod&iacute;a esperar hasta mi regreso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Últimamente he tenido varias conversaciones amistosas pidiendo que mientras estoy fuera no me envíen mensajes si no son urgentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Me he dado cuenta de que cuando pones un l&iacute;mite, en ocasiones la gente puede percibirlo como un rechazo personal, as&iacute; que me preocup&eacute; de dejar claro que era solo un intento de desconectar de la manera m&aacute;s eficaz. No importa si nos hemos ido del pa&iacute;s por las vacaciones o si simplemente nos hemos ido a casa. Para las personas que no podemos permitirnos viajar en las fiestas, este periodo de tranquilidad puede ser lo m&aacute;s parecido a un descanso, y las mismas reglas pueden regir.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cada vez sabemos m&aacute;s sobre la necesidad de priorizar el descanso, sigue habiendo demasiado &eacute;nfasis en que sea cada uno el que configure su entorno para conseguirlo. Podemos iniciar una desintoxicaci&oacute;n digital y desactivar las notificaciones. Pero a menos que dejemos el tel&eacute;fono en casa, algo impensable para una mujer soltera, es fundamental pedirle a nuestros seres queridos que consideren el papel que desempe&ntilde;an ayud&aacute;ndonos a recuperarnos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01JEP5JCNRSXVJ71X9QRK2F6YP"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Poorna Bell es periodista freelance y autora del libro Chase the Rainbow. Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Poorna Bell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-usar-whatsapp-en-vacaciones_129_11931359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Dec 2024 21:08:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He decidido no mirar mi WhatsApp en vacaciones, ¿lo respetarán mis amigos y familiares?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telefonía móvil,Smartphones,Mensajería,Relaciones,Internet,Salud mental,Desconexión,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uso del WhatsApp en el ámbito laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/ugt-sabias-que/whatsapp-ambito-laboral_132_11672057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc384ec1-a3f5-4f44-a325-c2212bb60c57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trabajador tiene derecho a la desconexión digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Sabías que éste y otros sistemas de mensajería instantánea son absolutamente válidos para comunicar una dimisión, por ejemplo? Pero no para un despido</p><p class="subtitle">Sabias que - La mutua te ha dado el alta médica: ¿Qué debes hacer si no estás de acuerdo?</p></div><p class="article-text">
        Las aplicaciones de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea, como Whatsapp o Telegram, son un formato que no sustituye a la comunicaci&oacute;n corporativa formal ni a los requisitos normativos establecidos en ciertos supuestos, pero en otros puede ser un sistema v&aacute;lido. Vemos a continuaci&oacute;n los casos m&aacute;s habituales. 
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                Uso del Whatsapp en el ámbito laboral                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No es v&aacute;lido para...</h2><p class="article-text">
        No todo lo enviado v&iacute;a Whatsapp, por citar la aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea m&aacute;s popular en Espa&ntilde;a, puede ser considerado como comunicaci&oacute;n v&aacute;lida y mucho menos surtir los mismos efectos que una notificaci&oacute;n por escrito. No es v&aacute;lido, por ejemplo, para comunicar el <strong>despido</strong>, ya sea objetivo o disciplinario, por lo que si se usa este sistema, <strong>ser&aacute; considerado improcedente.</strong> En el caso del despido, el Estatuto de los Trabajadores establece que es necesaria la carta de despido, ya sea mediante su entrega f&iacute;sica directa o bien mediante el env&iacute;o de un burofax que le permita tener constancia fehaciente de su recepci&oacute;n por el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, si la persona que recibe un aviso de despido a trav&eacute;s de Whatsapp deja de acudir a su puesto de trabajo, se arriesga a que el empresario pueda alegar un incumplimiento contractual del trabajador, lo que lo dejar&iacute;a sin indemnizaci&oacute;n y sin derecho a percibir la prestaci&oacute;n por desempleo, y habr&iacute;a que acudir a un procedimiento judicial para demostrar lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que el cambio de horarios por un hecho inesperado o la comunicaci&oacute;n de los cuadrantes a trav&eacute;s de aplicaciones de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea son una pr&aacute;ctica extendida en las relaciones laborales. Sin embargo, determinadas situaciones podr&iacute;an ser constitutivas de una <strong>modificaci&oacute;n sustancial de las condiciones de trabajo </strong>que, como en el caso del despido, si se comunican por estas aplicaciones, tampoco se consideran un medio procesalmente eficaz. Por ello, hay que prestar atenci&oacute;n y ver qu&eacute; tipo de mensaje se ha recibido.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">S&iacute; es v&aacute;lido para...</h2><p class="article-text">
        En cambio, estas aplicaciones pueden usarse para<strong> extinguir la relaci&oacute;n laboral durante el periodo de prueba, </strong>puesto que esto no exige requisitos formales. De hecho, ya hay pronunciamientos en este sentido por parte de los tribunales, como una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de 2015 que determina que el cese en periodo de prueba no exige formalidad alguna. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden usarse estas aplicaciones para que el trabajador comunique una <strong>baja voluntaria </strong>en la empresa o su dimisi&oacute;n, como ha quedado recogido, por ejemplo, en varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que declaran extinguidas la relaci&oacute;n laboral por la manifestaci&oacute;n voluntaria, clara e inequ&iacute;voca de dimitir. Incluso hay una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a (1904/2019, de 18 de julio) en la que el trabajador comunic&oacute; en el grupo de Whatsapp de la empresa su intenci&oacute;n de finalizar la relaci&oacute;n laboral despidi&eacute;ndose de sus compa&ntilde;eros. Y otra, del mismo tribunal (861/2022, de 11 de mayo) en que el afectado envi&oacute; mensajes al empresario que, seg&uacute;n el fallo, evidenciaban la voluntad del trabajador en el mismo sentido.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Grupos de Whatsapp</h2><p class="article-text">
        Por otra parte, mucho se ha hablado del reciente reconocimiento del derecho a la desconexi&oacute;n digital. Un derecho de todos los trabajadores, incluidos los que teletrabajan, seg&uacute;n se recoge en la  <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2018-16673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Org&aacute;nica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales</a> y en la <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2021-11472" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia.</a> B&aacute;sicamente, porque la utilizaci&oacute;n de dispositivos electr&oacute;nicos es habitual en el entorno laboral, pero es una tecnolog&iacute;a que permite una conectividad permanente que puede confundirse con la disponibilidad permanente.
    </p><p class="article-text">
        Y volviendo al Whatsapp, toca aqu&iacute; hablar de los grupos que permite crear esta aplicaci&oacute;n: incluir a un trabajador sin su consentimiento vulnerar&iacute;a lo recogido en la ya mencionada Ley Org&aacute;nica 3/2018. Por lo dem&aacute;s, s&iacute; es importante tener presente la necesidad de desconexi&oacute;n digital cuando estamos en un grupo de este tipo. La sobreexposici&oacute;n tecnol&oacute;gica pueden afectar negativamente a la salud f&iacute;sica, cardiovascular y musculoesquel&eacute;tica. Y tambi&eacute;n a la salud mental. En relaci&oacute;n con este tema, recordar que, a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n se pueden incluir en los convenios o acuerdos colectivos cl&aacute;usulas que establezcan los medios y formas que garanticen el derecho a la desconexi&oacute;n digital. UGT tiene disponibles cl&aacute;usulas sobre ello adaptables a la empresa o sector.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[edCreativo Andalucía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/ugt-sabias-que/whatsapp-ambito-laboral_132_11672057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Nov 2024 08:03:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uso del WhatsApp en el ámbito laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Whatsapp,Desconexión,Empleo,Despidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién descansa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/descansa_132_11622994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d155db6b-34fb-453d-9112-528a74563abe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién descansa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos parar y aprender cómo evitar cansarnos hasta la extenuación para que, cuando estemos cansadas, realmente el descanso suponga recuperar fuerzas completamente y no aliviar el agotamiento</p><p class="subtitle">¿Acaso es malo ser ama de casa?</p></div><p class="article-text">
        Ha terminado agosto, el mes por excelencia de las vacaciones, en el que supone que descansamos. Si nos ponemos rom&aacute;nticas, nos podemos imaginar una playa paradis&iacute;aca con una palmera que nos da sombra mientras estamos en una tumbona. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es as&iacute;. Al menos no del todo el mundo. En mi caso, desde que entr&eacute; en la universidad, no he tenido un mes de agosto de vacaciones y que suponga descanso.
    </p><p class="article-text">
        Obviando el hecho de que en agosto no todo el mundo tiene sus vacaciones, bien sea porque han sido en otro mes o porque directamente no tiene vacaciones porque est&aacute; trabajando, especialmente si es del sector hostelero o el campo, o est&aacute; utilizando sus vacaciones para trabajar, las famosas <em>trabacaciones</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, aunque existan las vacaciones, no implica que exista el descanso. Si consultamos el diccionario, aparecen once definiciones, pero nos vamos a quedar con las dos primeras.
    </p><p class="article-text">
        La primera definici&oacute;n, que es la que solemos tener en mente, define el descanso como &ldquo;cesar en el trabajo, reparar las fuerzas con la quietud&rdquo;, es decir detenerse y relajarse para recuperarse. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Realmente estoy descansando si lo considero una acción que me va a hacer mejor trabajadora? ¿El descanso no puede ser sólo eso, descanso?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este caso, se puede retorcer ese concepto de recuperar las fuerzas, pues me encontr&eacute; hace tiempo horrorizada un mensaje en Instagram que dec&iacute;a &ldquo;recuerda que tu descanso es productivo&rdquo;. Se puede entender que el objetivo del mensaje es que no evitemos el descanso por seguir trabajando, tal y como recoge el Estatuto de los Trabajadores, &iquest;pero realmente estoy descansando si lo considero una acci&oacute;n que me va a hacer mejor trabajadora? Si yo en mis vacaciones en vez de leer un libro de ficci&oacute;n, me leo los &uacute;ltimos informes sobre trabajo social y salud mental, &iquest;realmente estoy descansando o trabajando? &iquest;El descanso no puede ser s&oacute;lo eso, descanso?
    </p><p class="article-text">
        La segunda definici&oacute;n alude m&aacute;s al espacio mental, ya que la define como &ldquo;tener alg&uacute;n alivio en las preocupaciones&rdquo;, y es que, aun teniendo vacaciones laborales, si&nbsp;ese periodo se utiliza, por ejemplo, para encontrar vivienda en el mercado actual, no existir&aacute; el descanso. Adem&aacute;s del estr&eacute;s que supone para la juventud ahora mismo encontrar vivienda digna, si esa persona es (o parece) migrante, el estr&eacute;s se dispara por la <a href="https://www.publico.es/sociedad/rentismo-especulacion-inmobiliaria-dificultan-acceso-vivienda-personas-migrantes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discriminaci&oacute;n existente</a>&nbsp;por parte de las inmobiliarias. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La alta y constante productividad nos somete a un estado de agotamiento del que requerimos un descanso, para continuar en un estado permanente de cansancio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y ante esto, siempre me viene a la mente las palabras de una sabia amiga, Alma. Ella siempre dice que el concepto del descanso no tiene sentido, porque si nos remitimos a c&oacute;mo se compone la estructura de la palabra, descubriremos que en 'des-cansar', es cansar el verbo principal. Entonces hablar&iacute;amos de revertir el cansancio, y ella dice que es m&aacute;s sensato no cansarse. Y pienso que tiene raz&oacute;n,&nbsp;pero en estos momentos nos encontramos en la sociedad capitalista de lo hiper: la hiperproductividad y, sobre todo, el <a href="https://www.elsaltodiario.com/redes-sociales/publicidad-aliados-hiperconsumo-calienta-planeta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperconsumismo</a>, &iquest;c&oacute;mo podemos evitar el cansancio, si por ejemplo pasamos tanto tiempo conectadas a las redes sociales? Pues, por ejemplo, las <a href="https://www.glamour.es/articulos/cerebro-popcorn-como-internet-redes-sociales-afectan-capacidad-atencion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a>, por su propio funcionamiento y estructura, est&aacute;n interesadas en que pasemos la mayor cantidad de tiempo posible a base de constantes y continuos est&iacute;mulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;alta y constante productividad, es decir, llegar a presentar el descanso como productividad para ser m&aacute;s eficientes en nuestro trabajo y como recompensa en ocasiones podemos caer en est&iacute;mulos r&aacute;pido, genera este binomio constante producir-consumir, y nos somete a un <a href="https://www.publico.es/sociedad/javier-padilla-veces-planteamos-psicologo-panacea-no-sirve-arreglar-problemas-sociales.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de agotamiento</a>&nbsp;del que requerimos un descanso, para continuar en un estado permanente de cansancio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos parar y aprender c&oacute;mo evitar cansarnos hasta la extenuaci&oacute;n para que, cuando estemos cansadas, realmente el descanso suponga recuperar fuerzas completamente y no aliviar el agotamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/descansa_132_11622994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Sep 2024 18:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién descansa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Descanso,Desconexión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué tu cerebro necesita vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cerebro-necesita-vacaciones_1_11514978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d435f571-d4c9-4ccb-959b-34ca290a1910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué tu cerebro necesita vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones no son solo una conquista de los derechos laborales, son una necesidad para mantener la salud y el bienestar de la mente
</p><p class="subtitle">Ejercicios para mejorar y conservar la memoria a medida que te haces mayor</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60 y 70, los espa&ntilde;oles de la emergente clase media empezaron a poner sus pertenencias en un diminuto Seat 600 y a viajar con toda la familia a la playa durante un mes de &ldquo;merecidas vacaciones&rdquo;. Las costumbres y el reparto de las vacaciones cambian, tomarse unas semanas de descanso sigue siendo un acontecimiento anual deseado por mucha gente. Por desgracia, las estad&iacute;sticas indican que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-no-vacaciones-tercio-no-tomarse-semana_1_10433895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola</a> no puede tomarse vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de un derecho y un placer, &iquest;son necesarias las vacaciones<em><strong> </strong></em>para resetear nuestro cerebro? La evidencia cient&iacute;fica dice que s&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando no tomas vacaciones</h3><p class="article-text">
        El estr&eacute;s psicol&oacute;gico tiene efectos negativos significativos tanto en la salud mental como f&iacute;sica. Se sabe que el <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5137920/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s cr&oacute;nico provoca</a> inflamaci&oacute;n, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, alteraciones del sistema inmunitario y enfermedades metab&oacute;licas. El aumento de la presi&oacute;n arterial y los niveles de cortisol que produce el estr&eacute;s est&aacute;n asociados a la diabetes tipo 2, la obesidad y los trastornos gastrointestinales.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de salud mental, el estr&eacute;s cr&oacute;nico puede llevar a trastornos como ansiedad, depresi&oacute;n y problemas de sue&ntilde;o.&nbsp;Adem&aacute;s, el estr&eacute;s prolongado puede alterar la funci&oacute;n cerebral, afectando &aacute;reas responsables de la memoria y la toma de decisiones, lo que puede llevar a un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32969239/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deterioro cognitivo a largo plazo</a> y mayor riesgo de enfermedades como el alzh&eacute;imer.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s no es necesariamente malo de por s&iacute;, es un mecanismo de defensa evolutiva que nos puede salvar la vida en una situaci&oacute;n de peligro, pero la incapacidad de regularlo s&iacute; tiene consecuencias muy negativas. La acumulaci&oacute;n de trabajo sin interrupciones disminuye la capacidad de manejar el estr&eacute;s, lo que afecta negativamente tanto la salud mental como f&iacute;sica. Se sabe que la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10787314/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de descanso adecuado</a> est&aacute; asociada con niveles elevados de estr&eacute;s, agotamiento emocional y <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-sindrome-trabajador-quemado_1_10437897.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome del trabajador quemado</a><a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-sindrome-trabajador-quemado_1_10437897.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> (burnout),</em></a> adem&aacute;s de un mayor riesgo de depresi&oacute;n y ansiedad. Al contrario, tomar vacaciones <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7610217/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede proteger contra estos trastornos</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La acumulación de trabajo sin interrupciones disminuye la capacidad de manejar el estrés, lo que afecta negativamente tanto la salud mental como física</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las vacaciones son una oportunidad para reducir el estr&eacute;s cr&oacute;nico y compensar el estr&eacute;s cotidiano, lo que se ha visto que puede ayudar en la <a href="https://www.sciencedaily.com/releases/2019/06/190620153443.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protecci&oacute;n contra los infartos</a> o la diabetes, que <a href="https://ourworldindata.org/causes-of-death" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encuentran</a> entre las principales causas de muerte en las sociedades modernas. Ya en los a&ntilde;os 90 se hizo un seguimiento de trabajadores durante 20 a&ntilde;os y se concluy&oacute; que las mujeres que tomaban vacaciones solo una vez cada seis a&ntilde;os ten&iacute;an el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1585898/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble de probabilidades de sufrir un infarto</a> u otro accidente cardiovascular, comparadas con las que se iban de vacaciones una o dos veces al a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Los Estados Unidos son un laboratorio natural para estudiar los efectos sobre la salud de las vacaciones, por la cultura del trabajo de ese pa&iacute;s. Las vacaciones pagadas no est&aacute;n reguladas, muy pocas personas las toman y, de media, <a href="https://eu.usatoday.com/story/travel/2024/06/20/americans-vacation-study-expedia-2024/74144817007/#:~:text=The%20study%20found%20that%20Americans,off%20a%20year%20on%20average.&amp;text=The%20reasons%20are%20all%20too,more%20without%20taking%20a%20vacation." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no llegan a los 11 d&iacute;as</a> de descanso pagados al a&ntilde;o. Esto hace que se puedan ver diferencias muy marcadas con las personas que s&iacute; las toman. En un estudio cl&aacute;sico que se realiz&oacute; a lo largo de nueve a&ntilde;os se comprob&oacute; que los hombres de mediana edad que tomaban vacaciones ten&iacute;an menos accidentes cardiovasculares y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11020089/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos mortalidad por cualquier causa</a>. La conclusi&oacute;n del estudio fue que &ldquo;las vacaciones son buenas para la salud&rdquo;. Otros estudios han encontrado que quienes van de vacaciones tienen menos dolencias f&iacute;sicas, como <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36278736/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dolores de cabeza y de espalda</a>.
    </p><h3 class="article-text">Los efectos de tomar vacaciones en el cerebro&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Aunque las vacaciones tienen efectos positivos generalizados sobre la salud, los efectos sobre el cerebro son m&aacute;s notables a&uacute;n. Por ejemplo, un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32877234/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> descubri&oacute; que las vacaciones pueden reducir la hostilidad, las emociones negativas y el estr&eacute;s, pero estos efectos beneficiosos solo fueron detectados en personas con estr&eacute;s laboral bajo. Cuando las personas estudiadas ten&iacute;an mucho estr&eacute;s en el trabajo, se lo 'llevaban en la maleta' durante las vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Podemos pensar que unas vacaciones cortas mejoran la salud y el bienestar, aunque distintos estudios indican que estos beneficios tienden a desaparecer <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22213478" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&aacute;pidamente tras la vuelta al trabajo</a>. Sin embargo,&nbsp;un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29342844" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento en Alemania</a> indicaba que pod&iacute;an prolongarse m&aacute;s all&aacute; de las propias vacaciones. Seg&uacute;n este, la reducci&oacute;n del estr&eacute;s percibido, la recuperaci&oacute;n y la sensaci&oacute;n de bienestar se pod&iacute;an medir hasta 45 d&iacute;as despu&eacute;s de las vacaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36575415/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mismos investigadores tambi&eacute;n descubrieron</a> que unas vacaciones de una semana con ejercicio regular mejoraban la sensaci&oacute;n de bienestar, la calidad del sue&ntilde;o y la variabilidad de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/zonas-frecuencia-cardiaca-ejercicio_1_11413715.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frecuencia cardiaca</a>, una medida de la capacidad para responder adecuadamente al estr&eacute;s. En otro experimento observaron que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28068147" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un retiro de tratamientos de salud y bienestar</a> de una semana de duraci&oacute;n produjo mejoras sustanciales en m&uacute;ltiples dimensiones de la salud y el bienestar mental, que se mantuvieron durante las seis semanas posteriores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Un estudio reciente descubrió que las vacaciones pueden reducir la hostilidad, las emociones negativas y el estrés, pero estos efectos beneficiosos solo fueron detectados en personas con estrés laboral bajo. Cuando las personas estudiadas tenían mucho estrés en el trabajo, se lo &#039;llevaban en la maleta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una prueba de que las vacaciones son beneficiosas para la salud del cerebro es que cuando los empleados las toman, aumenta la productividad en las empresas. Este aumento en la productividad <a href="https://theconversation.com/long-hours-at-the-office-could-be-killing-you-the-case-for-a-shorter-working-week-116369" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un efecto conocido</a> al reducir la jornada laboral y los d&iacute;as de trabajo a la semana. Pero tambi&eacute;n se ha medido en <a href="https://www.psychologytoday.com/us/blog/feeling-it/201708/three-science-based-reasons-vacations-boost-productivity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con empresas</a> el efecto de las vacaciones, para comprobar que el rendimiento de los empleados aumenta y las bajas se reducen, con el resultado final de que la productividad total aumenta al cabo del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El impacto positivo de las vacaciones en la salud mental tambi&eacute;n se ha estudiado profusamente. Tener vacaciones pagadas se asocia a un menor riesgo de depresi&oacute;n, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30403822" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre todo en las mujeres</a>. Por otra parte, se ha comprobado tambi&eacute;n que los viajes de ocio est&aacute;n relacionados con la reducci&oacute;n de la soledad, la depresi&oacute;n y la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38673409" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejora de la funci&oacute;n cognitiva</a> en las personas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Los beneficios no solo se refieren al bienestar mental. Las vacaciones tambi&eacute;n pueden mejorar nuestras capacidades, como la creatividad y la resoluci&oacute;n de problemas. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35002874/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Universidad de California</a> encontr&oacute; que las personas que trabajaban en oficinas y tomaban vacaciones tend&iacute;an a ser m&aacute;s creativas y a encontrar soluciones innovadoras a los problemas. Esto ocurre porque el cerebro, al estar en un entorno relajado y libre de presi&oacute;n, puede reorganizar sus conexiones neuronales y explorar nuevas ideas, que luego se pueden aplicar para mejorar los procesos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo tienen que ser las vacaciones para que nos ayuden a resetear el cerebro? Por supuesto, esto tambi&eacute;n se ha estudiado. Estas son las actividades para las vacaciones que se asocian a mejores beneficios para la salud mental:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Retiros de meditaci&oacute;n: las vacaciones que incorporaban <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33556137" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">pr&aacute;cticas de meditaci&oacute;n</a> produc&iacute;an mayores mejoras a largo plazo en la atenci&oacute;n, la fatiga y el bienestar en comparaci&oacute;n con las vacaciones sin meditaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Vacaciones activas: las vacaciones con actividades f&iacute;sicas regulares, como marcha n&oacute;rdica o ciclismo, mejoraron la sensaci&oacute;n de bienestar, la calidad del sue&ntilde;o y la variabilidad de la frecuencia cardiaca <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36575415" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">en un estudio</a>.</li>
                                    <li>Vacaciones en la naturaleza: las experiencias sensoriales y emocionales de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36293691" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estar en la naturaleza</a> contribuyen a la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y la mejora del bienestar emocional.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En cualquier caso, para poder aprovechar todos estos beneficios, lo m&aacute;s importante es tratar de dejarse el trabajo y el estr&eacute;s olvidados en casa. &nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cerebro-necesita-vacaciones_1_11514978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jul 2024 20:19:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué tu cerebro necesita vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[verano,Vacaciones,Bienestar,Bienestar emocional,Descanso,Desconexión,Naturaleza,Salud,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más Europa, más civilización, más impuestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/europa-civilizacion-impuestos_132_11388992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/229193d8-8a44-451a-95a5-bff15717f139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más Europa, más civilización, más impuestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apúntate aquí al boletín de economía -  ¿Quieres recibir 'Contraoferta'?
</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Buenos d&iacute;as!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo llevas las semana? Nosotros estamos esperanzados con los pasos que se est&aacute;n dando en <a href="https://www.eldiario.es/politica/espana-reconocera-palestina-proximo-martes-28-mayo_1_11385582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa para reconocer al Estado palestino</a>. Es la respuesta civilizada al genocidio que est&aacute; perpetrando Israel en territorio palestino. Pasando al tema econ&oacute;mico, no hay nada m&aacute;s civilizado que los impuestos. Por eso no llegamos a comprender la decisi&oacute;n de&nbsp;la Comunidad de Madrid por recuperar una versi&oacute;n del&nbsp;<a href="https://www.comunidad.madrid/transparencia/anteproyecto-ley-establecer-deduccion-inversiones-nuevos-contribuyentes-procedentes-del-extranjero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esp&iacute;ritu de la&nbsp;'ley Beckham'</a>,&nbsp;que Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar aprob&oacute; en Espa&ntilde;a. Esta norma supuso&nbsp;una importante bajada de impuestos a los extranjeros con el objetivo de atraer a nuestro pa&iacute;s a millonarios y, sobre todo, a estrellas del f&uacute;tbol.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el&nbsp;Gobierno de Isabel D&iacute;az Ayuso busca aprobar&nbsp;<a href="https://www.comunidad.madrid/transparencia/sites/default/files/irpf_borradoranteproyecto18mar24_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ley que recoge una deducci&oacute;n el tramo auton&oacute;mico del IRPF</a>&nbsp;del 20% para las inversiones financieras que realicen los extranjeros que se muden a la Comunidad de Madrid desde el 1 de enero de 2024. Uno de los beneficiados podr&iacute;a ser el jugador franc&eacute;s de f&uacute;tbol Kylian Mbapp&eacute;, que el Real Madrid de Florentino P&eacute;rez pretende fichar. Al igual que con&nbsp;el ingl&eacute;s David Beckham, ahora la medida impositiva parece hecha para&nbsp;apoyar los&nbsp;intereses del Real Madrid. <a href="https://www.eldiario.es/economia/ayuso-inspira-ley-beckham-rebajar-impuestos-extranjeros-visperas-posible-llegada-mbappe_1_10272587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; te explicamos la norma que quiere aprobar Ayuso para rebajar impuestos a extranjeros en v&iacute;speras de la posible llegada de Mbapp&eacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que se acerca la campa&ntilde;a electoral de las elecciones a la Uni&oacute;n Europea y los impuestos vuelven a la arena de la contienda pol&iacute;tica. Por ejemplo, con el reclamo&nbsp;&ldquo;Tax the rich&rdquo;,&nbsp;el grupo de La Izquierda (GUE/NGL) del Parlamento Europeo ha elaborado&nbsp;un informe que aboga por la creaci&oacute;n de un impuesto&nbsp;progresivo de entre el 20% y el 40% a 209 compa&ntilde;&iacute;as que permitir&iacute;a recaudar unos 107.000 millones de euros. El objetivo es&nbsp;engrosar las cuentas de los pa&iacute;ses,&nbsp;mejorar los servicios p&uacute;blicos y hacer un reparto m&aacute;s equitativo de la riqueza. <a href="https://www.eldiario.es/economia/impuesto-200-multinacionales-philip-morris-apple-permitiria-engrosar-107-000-millones-arcas-europa_1_11369245.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace te contamos&nbsp;el impuesto a 200 multinacionales como Philip Morris o Apple que permitir&iacute;a ingresas 107.000 millones en las arcas de Europa</a>.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE tambi&eacute;n ha hecho su propuesta que supone trasladar algunas figuras impositivas que ha puesto en marcha en el Gobierno de coalici&oacute;n. Su programa electores recoge <a href="https://www.eldiario.es/politica/psoe-propone-impuesto-europeo-grandes-fortunas-bancos-paguen-beneficios_1_11383568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la creaci&oacute;n de un impuesto europeo a las grandes fortunas, as&iacute; como un gravamen especial a los beneficios extraordinarios de la banca</a> en la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Estas elecciones europeas son vitales para frenar la ola de la ultraderecha. Es necesario aplicar&nbsp;pol&iacute;ticas fiscales a nivel europeo como f&oacute;rmula redistributiva que acabe con las recetas neoliberales de la derecha y la ultraderecha basadas en la desigualdad y en el odio al diferente. M&aacute;s Europa, m&aacute;s civilizaci&oacute;n, m&aacute;s impuestos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El Gr&aacute;fico</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Las rentas del capital de los pensionistas son las que más han crecido" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-kcW79" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kcW79/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="480" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Los m&aacute;s j&oacute;venes&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/jovenes-no-capacidad-economica-endeudarse_1_11364936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya no tienen capacidad ni para hipotecarse</a>, mientras que los m&aacute;s mayores no paran de aumentar su riqueza neta, seg&uacute;n&nbsp;la &uacute;ltima Encuesta Financiera a las Familias del Banco de Espa&ntilde;a. Las derechas, los centros de estudios neoliberales, en definitiva, los enemigos de las pensiones p&uacute;blicas,&nbsp;salieron r&aacute;pidamente&nbsp;a&nbsp;culpar al Gobierno de coalici&oacute;n por seguir una pol&iacute;tica decente: garantizar el poder adquisitivo de los jubilados. Si no se queda uno en la superficie y se molesta en leer con algo m&aacute;s de inter&eacute;s y profundidad en informe del Banco de Espa&ntilde;a se descubre que&nbsp;la causa de la desigualdad&nbsp;entre los jubilados y los j&oacute;venes no son las subidas de las pensiones, sino el dif&iacute;cil acceso a la vivienda y los bajos salarios de los que est&aacute;n en edad de trabajar, especialmente de los menores de 35 a&ntilde;os. <a href="https://www.eldiario.es/economia/causa-brecha-generacional-no-son-pensiones-son-vivienda-bajos-salarios_1_11374430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace te explicamos c&oacute;mo la causa de la brecha generacional no son las pensiones: son la vivienda y los bajos salarios</a>.
    </p><h3 class="article-text">El Dato</h3><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">2.284 millones de euros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se ha gastado la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en <a href="https://www.eldiario.es/economia/sepi-alcanza-10-telefonica-invertir-2-284-millones-alcanza-objetivo-gobierno_1_11381778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la compra del 10% del capital de Telef&oacute;nica</a>. La entrada del Estado en la operadora de telecomunicaciones responde a la compra de casi un 10% por parte de un fondo soberano de Arabia Saud&iacute;. Pese a las cr&iacute;ticas de la derecha,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/entrada-telefonica-no-excepcion-francia-alemania-italia-participan-grandes-telecos_1_10781455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrada del Estado en Telef&oacute;nica no es una excepci&oacute;n: Francia, Alemania o Italia tambi&eacute;n participan en grandes 'telecos'</a>. Lo que no fue normal fue la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/telefonica-villalonga-aznar-vuelta-sepi-regresa-grandes-empresas-privatizadas_1_10782166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">privatizaci&oacute;n y el vaciamiento de las empresas p&uacute;blicas que llev&oacute; a cabo el Gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar</a>. Cuando se habla de soberan&iacute;a industrial, que el Estado entre en el accionariado de algunas empresas es la mejor forma de defender a nuestro pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Entrepreneur</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Avatel                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo puede hacer una empresa un ERE? &iquest;Es moralmente aceptable que una compa&ntilde;&iacute;a despida a decenas de empleados cuando tiene millones de ganancias? &iquest;Recibir ayudas p&uacute;blicas no deber&iacute;a ser un impedimento para echar a la gente a la calle? Pueden ser preguntas balad&iacute;es para alguien que tenga un m&iacute;nimo de sensibilidad y abogue por el bien com&uacute;n, pero no hay de todo en esta sociedad.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/avatel-telecom-plantea-ere-849-empleados-45-plantilla_1_11363452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Avatel Telecom plantea un ERE para 849 empleados, el 45% de su plantilla</a>. Cuando se escarba un poco:&nbsp;292 millones de euros en subvenciones del Gobierno espa&ntilde;ol, bonus millonarios para el &ldquo;personal clave&rdquo; y subida del sueldo del 75% para la c&uacute;pula en 2023, con dos de sus tres principales ejecutivos afincados en Andorra. <a href="https://www.eldiario.es/economia/292-millones-subvenciones-ejecutivos-andorra-agresivo-ere-cifras-quinta-teleco-espanola_1_11374341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; te contamos c&oacute;mo los directivos de Avatel se ponen un bono millonario mientras reciben ayudas p&uacute;blicas y se disponen a despedir a cientos de personas</a>.
    </p><h3 class="article-text">Letras que son un Tesoro</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/0009cee5-f37a-4c4b-8df8-a1aa408e0d52_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="100%" width="250" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta semana os recomendamos el libro&nbsp;<em>Para que haya futuro</em>&nbsp;(<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-para-que-haya-futuro/394442#sala-de-prensa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ediciones Deusto</a>) de&nbsp;Juan Torres (Granada, 1954), catedr&aacute;tico de Econom&iacute;a Aplicada en la Universidad de Sevilla. El economista describe los graves problemas que, a su juicio, sufre la izquierda para afrontar el reto de proponer soluciones a los problemas de la humanidad que sean atractivas para la ciudadan&iacute;a. Mientras,&nbsp;las izquierdas han olvidado los valores republicanos de libertad, igualdad y fraternidad, la derecha neoliberal ha sido capaz de articular discursos m&aacute;s cercanos a las personas. Una necesaria autocr&iacute;tica. <a href="https://www.eldiario.es/economia/juan-torres-derechas-epoca-neoliberal-han-hecho-revolucionarias-izquierdas-han-dejado-sonar_128_11374859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esta entrevista a Juan Torres tienes m&aacute;s explicaciones sobre c&oacute;mo &ldquo;las derechas se han hecho revolucionarias y las izquierdas han dejado de so&ntilde;ar&rdquo;</a>. 
    </p><h3 class="article-text">Cada vez que habla sube el pan</h3><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta reivindicación histórica permitirá mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras y los trabajadores vascos, y también de las personas trabajadoras del resto del Estado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aitor Esteban </span>
                                        <span>—</span> Portavoz del PNV en el Congreso
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta es una de las consecuencias de la debilidad parlamentaria de Gobierno de coalici&oacute;n, que se ven obligados a pactar medidas que van en contra de sus propias posiciones. Las palabras que ves encabezando esta secci&oacute;n pertenecen a Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso. La prevalencia de los convenios colectivos auton&oacute;micos sobre los sectoriales es una vieja aspiraci&oacute;n de los nacionalistas vascos. Es una f&oacute;rmula&nbsp;para escindir la negociaci&oacute;n y as&iacute; debilitar a los sindicatos. <a href="https://www.eldiario.es/economia/diez-mejoras-clave-trabajadores-reforma-laboral-restringir-trabajo-temporal-subida-salarios_1_8711894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La reforma laboral</a> consigui&oacute; un gran cambio al&nbsp;poner fin a la primac&iacute;a del convenio de empresa que decret&oacute; Mariano Rajoy.&nbsp;La aprobaci&oacute;n, este martes en Consejo de Ministros, del real decreto ley para&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-rescata-subsidio-desempleo-discapacidad-dejara-causa-despido_1_11383362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejora de la protecci&oacute;n asistencial por desempleo</a>, volvi&oacute; a sacar a luz el malestar de sindicatos y patronal con <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-pnv-recuperan-compromiso-convenios-vascos-prevalezcan-estatales_1_11382993.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;la prevalencia de los convenios auton&oacute;micos y provinciales sobre los estatales</a>, que Pedro S&aacute;nchez negoci&oacute; para ganarse el apoyo del PNV a su investidura. Es un paso atr&aacute;s.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/ccoo-patronal-critican-gobierno-imponga-prevalencia-convenios-autonomicos-no-negociado_1_11384771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; te explicamos por qu&eacute; sindicatos y patronal no est&aacute;n de acuerdo con la prevalencia de los convenios auton&oacute;micos sobre los sectoriales</a>.
    </p><h3 class="article-text">Bien p&uacute;blico</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Solo el 8,4% de los convenios firmados en 2023 mencionaban el derecho a la desconexión digital"
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            <span class="title">
                Solo el 8,4% de los convenios firmados en 2023 mencionaban el derecho a la desconexión digital                            </span>
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        &iquest;Cu&aacute;ndo se acaba la jornada laboral en tiempos de conexi&oacute;n digital constante?&nbsp;La desconexi&oacute;n digital es un derecho, pero como el de la vivienda, reconocido legalmente pero sin impacto real en la vida de las personas.&nbsp;Desde 2019, la legislaci&oacute;n obliga a las empresas a desarrollar&nbsp;pol&iacute;ticas internas que aseguran esta desconexi&oacute;n, pero&nbsp;en los convenios colectivos, los acuerdos vinculantes que regulan las condiciones laborales,&nbsp;que se firmaron en 2023,&nbsp;el 8,4% hac&iacute;an referencia a la desconexi&oacute;n y solo 26 desarrollaban un&nbsp;protocolo, seg&uacute;n datos de UGT. Es un tema relevante porque puede tener graves consecuencias sobre la salud mental de los trabajadores. <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-saltan-desconexion-digital-han-llamado-tanatorio_1_11366279.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; tienes un reportaje de David Noriega sobre las empresas que se saltan la desconexi&oacute;n digital y sus consecuencias</a>. 
    </p><h3 class="article-text">Nos gusta la competencia</h3><p class="article-text">
        Ahora os mostramos un conjunto de art&iacute;culos de otros medios que nos han parecido interesantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/overshoot-day-espana-deficit-ecologico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Overshoot Day: Espa&ntilde;a entra en d&eacute;ficit ecol&oacute;gico</a>. Este 20 de mayo se cumple el D&iacute;a de la Sobrecapacidad de la Tierra en Espa&ntilde;a, lo que significa que el pa&iacute;s ya ha consumido el l&iacute;mite de recursos naturales por a&ntilde;o que permitir&iacute;a al planeta regenerarse. (El Salto)</li>
                                    <li><a href="https://elpais.com/economia/2024-05-20/los-trabajadores-con-incapacidad-permanente-podran-exigir-a-sus-empresas-que-intenten-adaptar-su-puesto.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Los trabajadores con incapacidad permanente podr&aacute;n exigir a sus empresas que intenten adaptar su puesto</a>. La vicepresidenta segunda, Yolanda D&iacute;az, anunci&oacute; el viernes que llevar&aacute; la eliminaci&oacute;n del despido autom&aacute;tico por incapacidad permanente o gran invalidez al pr&oacute;ximo Consejo de Ministros. (El Pa&iacute;s)</li>
                                    <li><a href="https://www.elconfidencial.com/economia/2024-05-20/cajeros-automaticos-in2retail-red-submundo-espana_3883865/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Los holandeses que han creado la red de cajeros autom&aacute;ticos del submundo: 29 est&aacute;n en Espa&ntilde;a</a>. La empresa In2Retail desembarc&oacute; hace ocho a&ntilde;os en Espa&ntilde;a con perfil muy bajo. Desde entonces, ha instalado cajeros donde nadie se atrev&iacute;a: casinos, burdeles, saunas o 'afters'. Dinamarca les investiga por blanqueo de capitales. (El Confidencial)</li>
                                    <li><a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/entrevista/nuestro-sistema-economico-esta-roto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sandrine Dixson-Decl&egrave;ve: &ldquo;Nuestro sistema econ&oacute;mico est&aacute; roto&rdquo;</a>.</li>
                                    <li>La copresidente del Club de Roma asegura que no se puede abordar la emergencia clim&aacute;tica al margen de otros desaf&iacute;os como la pobreza o la desigualdad.&nbsp;</li>
                                    <li><a href="https://cincodias.elpais.com/companias/2024-05-20/bruselas-pone-fecha-de-caducidad-a-las-clausulas-de-paridad-de-precios-de-booking-con-los-hoteles.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Bruselas pone fecha de caducidad a las cl&aacute;usulas de paridad de precios de Booking con los hoteles</a>. Si finalmente opta por suprimirlas, los establecimientos podr&aacute;n ofertar en sus canales de venta directa tarifas por debajo de las de las agencias &lsquo;online&rsquo;, algo prohibido ahora. (Cinco D&iacute;as)</li>
                                    <li><a href="https://www.expansion.com/economia/financial-times/2024/05/20/664b104d468aebca658b45ac.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Estamos un paso m&aacute;s cerca de conseguir que los super ricos paguen m&aacute;s impuestos</a>. Lo que en su d&iacute;a parec&iacute;a imposible de alcanzar, lo est&aacute;n valorando ahora los ministros de Finanzas del G-20. (Financial Times para Expansi&oacute;n)</li>
                                    <li><a href="https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/estafa-declaracion-renta-roba-dinero/2903002/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">As&iacute; intentan robar todo tu dinero mientras haces la declaraci&oacute;n de la Renta</a>. Los contribuyentes que todav&iacute;a no han presentado su IRPF deben tener especial cuidado con estos mensajes que llegan desde Hacienda. Polic&iacute;a Nacional advierte de que los ciberdelincuentes han suplantado la identidad de la Agencia Tributaria para estafar a nuevas v&iacute;ctimas. (La Informaci&oacute;n)</li>
                                    <li><a href="https://www.lavanguardia.com/dinero/20240519/9654034/metal-mas-deseado-mundo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Cobre: el metal m&aacute;s deseado del mundo</a>. La extracci&oacute;n de las minas est&aacute; estancada, mientras que su demanda mundial se dispara por la transici&oacute;n energ&eacute;tica y los precios se incrementan. (La Vanguardia)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Se acab&oacute; por esta semana, volvemos el pr&oacute;ximo jueves. Mientras, nos puedes escribir a&nbsp;<a href="mailto:contraoferta@eldiario.es" target="_blank" class="link">contraoferta@eldiario.es</a> si tienes una propuesta o idea.&nbsp;Ya se va acercando el&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1d8bff3327&amp;e=9bec0d3a0a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de las Ideas y la Cultura (FIC) en Barcelona</a>, que celebramos los d&iacute;as 28 y 29 de junio con Margaret Atwood, Sidonie y Juan Diego Botto, entre muchos otros. Es un&nbsp;evento gratuito y abierto al p&uacute;blico, as&iacute; que esperamos que puedas pasarte.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Buena semana!
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2024 06:47:10 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las empresas se saltan la desconexión digital: "Me han llamado hasta en el tanatorio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empresas-saltan-desconexion-digital-han-llamado-tanatorio_1_11366279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ead764e-4f8e-41eb-bea6-fefb534d3904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1095361.jpg" width="1924" height="1082" alt="Las empresas se saltan la desconexión digital: &quot;Me han llamado hasta en el tanatorio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo 26 convenios firmados en 2023 tiene un verdadero protocolo de desconexión digital, según los datos de UGT, mientras las empresas continúan volcando la responsabilidad en las personas trabajadoras: "Te dicen que si no quieres no contestes"</p><p class="subtitle">Cuando la inteligencia artificial te organiza el trabajo: “Si no puedes decidir, te hacen más tonto”
</p></div><p class="article-text">
        Javier est&aacute; empleado en una gran tecnol&oacute;gica del Ibex 35, donde trabajaba como ejecutivo de cuentas. Cada ma&ntilde;ana, se despertaba con el tel&eacute;fono lleno de notificaciones. Las noches eran cortas, porque esa hiperconexi&oacute;n le persegu&iacute;a hasta altas horas. Un viernes, que podr&iacute;a haber sido cualquier otro d&iacute;a, la jornada arranc&oacute; especialmente mal. &ldquo;Todo era un horror y empec&eacute; a tirar cosas contra las paredes. Tuve la peque&ntilde;a lucidez de ir a mi m&eacute;dica y, aunque mi idea era que me diera medicaci&oacute;n para seguir trabajando, ella me impidi&oacute; salir de la consulta y me dio la baja&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        El email de un compa&ntilde;ero que respondes antes de acostarte. Los mensajes que revisas por la ma&ntilde;ana, antes incluso de salir de la cama. La llamada urgente que atiendes el fin de semana. El fuego laboral que apagas a distancia mientras recoges a los ni&ntilde;os. Todas estas situaciones tienen un impacto en la salud de los trabajadores y, aunque es un derecho reconocido en Espa&ntilde;a, la desconexi&oacute;n digital se aplica poco y mal. Desde 2019, las empresas est&aacute;n obligadas a contar con una pol&iacute;tica interna en la que desarrollen c&oacute;mo se lo garantizar&aacute;n a sus empleados y empleadas, pero son minor&iacute;a las que lo introducen en sus convenios. De todos los que se firmaron en 2023, solo 114  &mdash;el 8,4% del total&mdash; hac&iacute;an referencia a &eacute;l y tan solo 26 desarrollaban un verdadero protocolo, seg&uacute;n los datos recabados por la Uni&oacute;n General de Trabajadores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se analiza el contenido de las cl&aacute;usulas, en su mayor&iacute;a se limitan a replicar la ley general o a posponer su implantaci&oacute;n en futuras negociaciones, algo de poco valor jur&iacute;dico pero, sobre todo, de poco valor a la hora de realizar un verdadero esfuerzo por implantar el derecho a la desconexi&oacute;n&rdquo;, explica el responsable de digitalizaci&oacute;n en el trabajo del sindicato, Jos&eacute; Varela. Los datos del pasado ejercicio van en l&iacute;nea con los anteriores. En 2019, solo el 11% de los rubricados mencionaban el derecho. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el derecho a la desconexi&oacute;n digital se recoge en la ley de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales, publicada en diciembre de 2018, algunos juristas entienden que esa garant&iacute;a de las personas trabajadoras ya estaba reconocida mucho antes. &ldquo;El derecho estricto a no responder llamadas o correos o a no trabajar fuera del horario de trabajo ya estaba garantizado y ya hab&iacute;a sentencias en esa l&iacute;nea. Desde mi punto de vista, la novedad ah&iacute; fue la obligaci&oacute;n empresarial de implementar medidas para garantizar que no te contacten, que es lo que no se est&aacute; haciendo a d&iacute;a de hoy&rdquo;, explica la profesora de Derecho del Trabajo en Esade, Anna Gin&eacute;s i Fabrellas. 
    </p><p class="article-text">
        En marzo, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia conden&oacute; a una empresa de seguridad al pago de 1.000 euros por vulnerar el derecho a la desconexi&oacute;n digital y a la intimidad por cesi&oacute;n de datos personales a un trabajador que hab&iacute;a pedido que no se le contactase fuera de su horario de trabajo. &ldquo;Declaramos que procede condenar a la empresa a reconocer su derecho a la desconexi&oacute;n digital y, por tanto, a que no realice comunicaciones fuera de su horario laboral&rdquo;, incid&iacute;a. La decisi&oacute;n, contra la que cabe recurso, viene a contradecir una pol&iacute;tica habitual en las compa&ntilde;&iacute;as: la desconexi&oacute;n digital es un derecho, pero no una obligaci&oacute;n. Esto es, que los mandos pueden contactar con los trabajadores y que estos pueden decidir si responder o no. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;En un entorno altamente competitivo, las personas que deciden voluntariamente renunciar a sus derechos se van a ver premiadas, por lo que se dan incentivos a esas renuncias&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Ginès i Fabrellas</span>
                                        <span>—</span> Profesora de Esade
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta estrategia, explica el abogado Daniel Antonio Diz Portela, que represent&oacute; al trabajador en el proceso gallego, &ldquo;estar&iacute;a vulnerando el esencial derecho, porque se estar&iacute;a girando hacia el trabajador, poni&eacute;ndolo en la tesitura de que tenga la voluntad de verlo o no&rdquo;. Esto, a juicio de los expertos, puede dar lugar, y muchas veces lo da, a situaciones de desequilibrios de poder o indefensi&oacute;n. &ldquo;Yo te escribo y si quieres contestas, pero igual tengo un contrato temporal y tengo miedo a que no me renueves; o estoy peleando un ascenso y tengo miedo a que no me lo des; o, simplemente, tengo miedo a que me despidas&rdquo;, ejemplifica el letrado. &ldquo;En un entorno altamente competitivo, las personas que deciden voluntariamente renunciar a sus derechos se van a ver premiadas, por lo que se dan incentivos a esas renuncias&rdquo;, coincide la profesora de Esade. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me dijeron que lo hiciera en vacaciones&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras estar tres meses de baja, Javier pidi&oacute; el alta voluntaria y se reincorpor&oacute; al trabajo. La situaci&oacute;n no mejor&oacute; y un tiempo despu&eacute;s volvi&oacute; el bloqueo. &ldquo;Un cliente quer&iacute;a negociar en navidades. Yo le conoc&iacute;a, llevaba 14 a&ntilde;os trabajando con &eacute;l y dije que no hac&iacute;a falta, que pod&iacute;amos verlo a la vuelta, porque ten&iacute;a vacaciones. Me dijeron que lo hiciera en vacaciones. Lo siguiente que recuerdo es estar en mi casa, muy nervioso, tomando pastillas&rdquo;, explica. Esto es lo que recuerda. Lo que no recuerda, pero ha reconstruido, es que en ese lapso de memoria condujo hasta el m&eacute;dico con un ataque de p&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota, en si misma, puede parecer puntual, pero en su caso era lo habitual. &ldquo;De vacaciones, mi familia se iba a la playa y yo me quedaba en el hotel, me han llamado en un tanatorio... He estado trabajando desde un glaciar americano donde estaba haciendo trecking y, para mi sorpresa, la cobertura era muy buena&rdquo;, relata. Javier se&ntilde;ala que, en su caso, responder era una opci&oacute;n: &ldquo;En mi empresa puedes decir 'hasta aqu&iacute;'&rdquo;. &Eacute;l lo dijo tras nueve meses fuertemente medicado tras ese ataque de p&aacute;nico y ansiedad generalizada, en los que &ldquo;ni siquiera pod&iacute;a acercarme a la oficina, ten&iacute;a que rodear&rdquo;. &ldquo;Gano mucho menos, tengo jornada continuada, no trabajo por las tardes, caiga quien caiga, ni en un festivo, ni en vacaciones, ni en d&iacute;as de asuntos propios&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Las demandas laborales relacionadas con las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n son un riesgo psicosocial que las empresas est&aacute;n en la obligaci&oacute;n de prevenir. Pero, con el auge de la conectividad y las nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo y la extensi&oacute;n del teletrabajo, las fronteras son muchas veces difusas, provocando graves perjuicios para la salud. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha publicado <a href="https://www.insst.es/documents/94886/327446/ntp_730.pdf/55c1d085-13e9-4a24-9fae-349d98deeb8a#:~:text=Hace%20referencia%20a%20los%20problemas,o%20incompetencia%20de%20los%20usuarios." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota t&eacute;cnica de prevenci&oacute;n</a> en la que alerta de las consecuencias del tecnoestr&eacute;s, tanto para las propias personas trabajadoras como para las empresas. 
    </p><h3 class="article-text">Un coste en la salud f&iacute;sica y mental</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que tenemos claro es que (la no desconexi&oacute;n) tiene un coste en la salud mental. No solo baja el rendimiento y la concentraci&oacute;n, sino que, a la larga, acaba produciendo ansiedad, depresi&oacute;n y neurosis&rdquo;, explica el presidente de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), Juan Carlos Rueda. Pero tambi&eacute;n hay un impacto f&iacute;sico. &ldquo;Cuando estamos haciendo un trabajo continuo, en un entorno digital generalmente sedentario, hay implicaciones osteomusculares clar&iacute;simas, a nivel cardiovascular y, si el trabajo se realiza en el hogar, seguramente no haya condiciones de iluminaci&oacute;n, postura o mobiliario adecuadas&rdquo;, se&ntilde;ala el doctor. La otra repercusi&oacute;n, apunta, es una p&eacute;rdida de calidad y de tiempo de sue&ntilde;o, que produce &ldquo;irritabilidad, cambios de humor, hormonales, etc.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hab&iacute;a dormido bien, pero empec&eacute; a perder el sue&ntilde;o&rdquo;, coincide Javier, que pas&oacute; a conciliar durante tres o cuatro horas cada noche. &ldquo;No distingues lo que es importante de lo que no, te vuelves s&uacute;per exigente con el resto, un monstruo... Cog&iacute;a el coche y, como iba siempre al tel&eacute;fono, aparec&iacute;a en sitios a los que no iba sin saber c&oacute;mo hab&iacute;a llegado all&iacute;&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La hiperconexion, la cantidad de est&iacute;mulos que recibimos a tal velocidad y de tal variedad, es un reto para el que biol&oacute;gicamente no estamos preparados&rdquo;, explica la vocal del Colegio de Psicolog&iacute;a de Madrid y experta en psicolog&iacute;a del trabajo, Isabel Aranda. &ldquo;El tecnoestr&eacute;s produce problemas f&iacute;sicos, como dolores de todo tipo, desde musculares hasta gastrointestinales o de cabeza, fatiga cr&oacute;nica, problemas de sue&ntilde;o, un incremento de enfermedades cardiovasculares y deterioro del sistema inmunol&oacute;gico y, a nivel mental, mayor propensi&oacute;n a caer en cuadros de ansiedad y depresi&oacute;n, que se traducen en bajas laborales. Adem&aacute;s, hay un efecto importante en la autoestima y la seguridad de la persona, problemas para concentrarse, cambios de humor, irascibilidad y mayor conflictividad con los compa&ntilde;eros&rdquo;, desarrolla. 
    </p><h3 class="article-text">El 60% trabaja fuera de su horario</h3><p class="article-text">
        Los doctores se&ntilde;alan que las empresas est&aacute;n obligadas a prevenir los riesgos en la salud de sus trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, los datos muestran una dejadez de funciones evidente en este sentido. En 2022, un informe de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo ya ped&iacute;a nuevas medidas para abordar los problemas de salud mental en el trabajo. Sin embargo, seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta de condiciones de trabajo, m&aacute;s del 60% de la poblaci&oacute;n tiene que trabajar durante su supuesto tiempo libre para cumplir con las exigencias que le requiere la empresa. El 5,4% lo hace todos los d&iacute;as; el 13,4%, varias veces a la semana; y el 16,7%, varias veces al mes. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que parecía bueno porque podías trabajar desde cualquier sitio se convirtió en estar trabajando 24 horas en lugar de conciliar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entra en juego otro factor. &ldquo;Si yo contesto un whatsapp de trabajo fuera de mi horario laboral, eso deber&iacute;a ficharse como tiempo trabajado&rdquo;, se&ntilde;ala el responsable de UGT, en relaci&oacute;n a la normativa que obliga al registro real de la jornada laboral. &ldquo;Las empresas quieren seguir aprovechando el trabajo gratuito que se produce por esta hiperactividad; precisamente, la misma raz&oacute;n que explica porque las patronales europeas no han querido alcanzar un acuerdo en esta materia. La tendencia espa&ntilde;ola al abuso de las horas extraordinarias contin&uacute;a y se acent&uacute;a cuando las trasladamos a las nuevas formas de trabajo relacionadas con las tecnolog&iacute;as digitales&rdquo;, desarrolla Varela. 
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea asumi&oacute; en 2022 la elaboraci&oacute;n de una directiva para regular el uso del teletrabajo, pero a finales del a&ntilde;o pasado <a href="https://www.eldiario.es/economia/derecho-desconexion-laboral-ue-tendra-esperar-empresarios-descuelgan-negociacion_1_10736191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los empresarios se descolgaron de la negociaci&oacute;n</a>. &ldquo;Los estudios sobre el teletrabajo ponen en evidencia algunas paradojas. Por un lado facilita la conciliaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la puede complicar porque difumina la vida personal y familiar. Adem&aacute;s, da m&aacute;s autonom&iacute;a a las personas trabajadoras, pero tambi&eacute;n puede incrementar la vigilancia sobre ellas&rdquo;, advierte Gin&egrave;s i Fabrellas. &ldquo;Pasamos de la Blackberry al 'smartphone', luego al 'teams'... y lo que parec&iacute;a bueno porque pod&iacute;as trabajar desde cualquier sitio se convirti&oacute; en estar trabajando 24 horas en lugar de conciliar&rdquo;, lamenta Javier.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Espa&ntilde;a no est&aacute;, ni mucho menos, a la cola en cuanto a desconexi&oacute;n digital, al menos en lo que a legislaci&oacute;n se refiere, otros pa&iacute;ses del entorno han tomado la iniciativa. Como Portugal que, en 2021, prohibi&oacute; comunicarse con los empleados fuera del horario laboral. Aqu&iacute;, sin embargo, las empresas donde m&aacute;s dif&iacute;cil es garantizar este derecho es en las pymes y en esos sectores menos digitalizados. &ldquo;Si el due&ntilde;o es el jefe, est&aacute;s vendido&rdquo;, apunta Aranda, que se&ntilde;ala que en los contextos laborales, un mensaje de este tipo siempre supone un &ldquo;estr&eacute;s a&ntilde;adido&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/empresas-saltan-desconexion-digital-han-llamado-tanatorio_1_11366279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2024 20:39:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las empresas se saltan la desconexión digital: "Me han llamado hasta en el tanatorio"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2efc6a4d-626d-4157-b68a-58a47e780ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uso el móvil unas 31 horas semanales, casi tantas como un trabajo a jornada completa. Según Susana Barreiro, especialista en sueño, y como apuntan distintos estudios, cuanto más tiempo desconectemos antes de dormir, más beneficios notaremos. Decido empezar por una hora, registrando mis progresos durante una semana</p><p class="subtitle">Por qué dormimos peor con los años (y cómo ponerle remedio)</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La semana pasada, el tiempo de uso del dispositivo aument&oacute; en un 6%, con una media de 4 horas y 24 minutos al d&iacute;a&rdquo;, me dice el iPhone. Las <em>apps </em>que m&aacute;s he abierto: Instagram (durante casi nueve horas), WhatsApp (en torno a ocho) y Safari y Spotify (unas cuatro). A la semana, he usado el m&oacute;vil alrededor de 31 horas. Le he dedicado casi tantas como a un trabajo a jornada completa, subiendo un poco la media mundial: seg&uacute;n muestra <a href="https://www.independent.co.uk/advisor/vpn/screen-time-statistics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Independent</em></a>, en 2023, pasamos tres horas y 46 minutos al d&iacute;a con la mirada fija en esta peque&ntilde;a pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Ver los datos as&iacute; desglosados asusta. No importa realmente cuando una es consciente de que est&aacute; haciendo <em>scroll down</em> en Instagram porque <em>le apetece </em>entregarse a ese imparable chute de dopamina, pero &iquest;qu&eacute; sucede cuando se est&aacute; tan cansado que no se puede parar? Suena contradictorio, pero as&iacute; es: si por la noche termino de ver una pel&iacute;cula en el sof&aacute; y miro el m&oacute;vil, por mucho sue&ntilde;o que tenga, este conseguir&aacute; <em>atraparme </em>durante, como m&iacute;nimo, media hora; lo que har&aacute; que me vaya a la cama m&aacute;s tarde y duerma menos. Y si antes de cerrar los ojos lo cojo para &ldquo;quedarme dormida m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo; &mdash;eso me digo, al menos&mdash;, lo m&aacute;s probable es que ocurra todo lo contrario, y que a la ma&ntilde;ana siguiente sienta que me ha atropellado un cami&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo parar la rueda?
    </p><p class="article-text">
        Acudo a la pantalla del m&oacute;vil &mdash;d&oacute;nde si no&mdash; para investigarlo, y descubro <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7010281/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un peque&ntilde;o estudio</a> que asegura que apagar este dispositivo media hora antes de irse a la cama es suficiente para reducir la latencia del sue&ntilde;o (es decir, para dormirse m&aacute;s r&aacute;pido), aumentar la duraci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/era/como-descansar-mejor-mas-alla-del-sueno-dormir_1_10815638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calidad del descanso</a>, reducir los despertares y mejorar el humor y la memoria de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-good-life-ritual/202203/the-power-powering-your-phone-just-hour" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otro explica</a> que apagando el tel&eacute;fono una hora antes de irse a dormir, los participantes de la investigaci&oacute;n no solo descansaron mejor y m&aacute;s r&aacute;pido, tambi&eacute;n registraron mayor bienestar f&iacute;sico, felicidad y satisfacci&oacute;n con su existencia. &ldquo;Adem&aacute;s, se volvieron m&aacute;s receptivos al mundo que los rodeaba (...) Su adicci&oacute;n al tel&eacute;fono disminuy&oacute;, lo que les permiti&oacute; tener m&aacute;s control de sus vidas&rdquo;, dice. Se minimizaron asimismo sus niveles de ansiedad y la sensaci&oacute;n de estar 'perdiendo el tiempo', un tiempo que pudieron dedicar a tareas para las que normalmente sent&iacute;an que no hab&iacute;a hueco en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pese a contar con muestras reducidas, las conclusiones de ambos estudios suenan de lo m&aacute;s l&oacute;gicas. Pero, si voy a autoimponerme la disciplina de dejar el m&oacute;vil a un lado antes de dormir para descansar m&aacute;s tiempo, necesito confirmar que son ciertas, por lo que consulto a Susana Barreiro, <em>sleep coach </em>del <a href="https://www.dormirbien.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Medicina del Sue&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        La profesional me asegura que dejar de usar el m&oacute;vil una hora antes de dormir elimina varios 'obst&aacute;culos' a la hora de descansar: &ldquo;En primer lugar, la luz azul emitida por las pantallas puede interferir con la producci&oacute;n de melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o. La melatonina se produce en la oscuridad, por lo que la exposici&oacute;n a esta luz puede retrasar la producci&oacute;n de esta hormona y dificultar el descanso&rdquo;, me explica. A mi pregunta de si valdr&iacute;a, entonces, configurar la pantalla en modo c&aacute;lido, responde que podr&iacute;a ayudar, pero que, en realidad, esta opci&oacute;n no elimina por completo la mencionada luz azul.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para no dar la espalda al &#039;experimento&#039;, cojo el &#039;ebook&#039; media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en caso de que uno no pueda despegarse del móvil a estas horas, ¿qué contenidos sería &#039;mejor&#039; consumir para conciliar el sueño? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En segundo lugar, el uso del m&oacute;vil antes de dormir puede ser estimulante. Esto se debe a que las redes sociales, los juegos o los v&iacute;deos pueden aumentar la actividad mental y dificultar la relajaci&oacute;n necesaria para conciliar el sue&ntilde;o&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;En tercer lugar, el uso del m&oacute;vil antes de dormir puede provocar ansiedad al ser una fuente de estr&eacute;s, ya que nos puede conectar con noticias, mensajes o notificaciones que nos preocupan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Barreiro, cuanto m&aacute;s tiempo tengamos el m&oacute;vil apagado antes de dormir, mayores ser&aacute;n los beneficios que notar&iacute;amos en el descanso, aunque la recomendaci&oacute;n extendida de una hora podr&iacute;a ser suficiente. &ldquo;Es importante encontrar un equilibrio que funcione para cada persona&rdquo;, me cuenta. Decido empezar por una hora, registrando mis progresos durante una semana.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Es lo mismo mirar un m&oacute;vil que un </strong><em><strong>ebook </strong></em><strong>antes de dormir?</strong></h3><p class="article-text">
        El primer d&iacute;a, tras volver a casa de una cena con amigos, siento el impulso de abrir la aplicaci&oacute;n del banco, quiz&aacute; la m&aacute;s estresante de todas. Dejo esa idea a un lado y uso un libro electr&oacute;nico hasta quedarme dormida, lo que realmente no hace que me duerma mucho m&aacute;s pronto de lo normal. Eso s&iacute;, duermo muy bien y no tengo esa sensaci&oacute;n de &ldquo;perder el tiempo&rdquo; de la que habl&aacute;bamos antes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;no es acaso un libro electr&oacute;nico una pantalla, al fin y al cabo? Acudo a Barreiro: &ldquo;Mirar la pantalla del Kindle antes de dormir puede interferir en la calidad del sue&ntilde;o. Sin embargo, hay algunas diferencias entre esta pantalla y la del m&oacute;vil, pues la del Kindle emite menos luz azul, por lo que puede ser menos perjudicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a me cuesta mucho dejar el tel&eacute;fono a un lado, pues estoy en medio de la interesante documentaci&oacute;n para un art&iacute;culo. Al final, sin saber muy bien c&oacute;mo, acabo viendo en bucle v&iacute;deos de <a href="https://www.instagram.com/tinafriml/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la humorista Tina Friml</a>, lo que me engancha un buen rato ya en la cama. Para no dar la espalda al 'experimento', al final vuelvo a coger el <em>ebook </em>una media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en el caso de que uno no pueda despegarse del m&oacute;vil a estas horas, &iquest;qu&eacute; contenidos ser&iacute;a 'mejor' consumir para conciliar el sue&ntilde;o? 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Barreiro, podr&iacute;amos emplear el dispositivo para llevar a cabo actividades relajantes y que no estimulen la mente, como por ejemplo, escuchar m&uacute;sica tranquila o meditaciones guiadas. Entrar en redes sociales, jugar a videojuegos o ver pel&iacute;culas de acci&oacute;n o suspense estar&iacute;an entre aquellas cosas que ser&iacute;a mejor evitar por completo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El miedo a la oscura madriguera del conejo</strong></h3><p class="article-text">
        El tercer d&iacute;a me quedo trabajando hasta tan tarde delante del ordenador que me pregunto si realmente tendr&aacute; alg&uacute;n efecto que use o no el m&oacute;vil una vez me tumbe en la cama. Me acuerdo del meme que dice: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; Bienvenido a casa. &iquest;Has tenido un buen d&iacute;a mirando pantallas en el trabajo?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; S&iacute;, mis pantallas estuvieron bien, &iquest;qu&eacute; tal las tuyas?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; No estuvieron tan bien, as&iacute; que me gustar&iacute;a que vi&eacute;semos algo en la gran pantalla de nuestra casa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; Vale, pero puede que use mi pantalla peque&ntilde;a mientras lo hacemos.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La caída libre hacia un precipicio de pensamientos turbadores que, en mitad de la oscuridad, parecen más terroríficos que a la luz del día es justo lo que quiero evitar. Eso es lo que siento que el móvil ayuda a mitigar con su trampa de estímulo continuo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Evito la tentaci&oacute;n de usar la &ldquo;pantalla peque&ntilde;a&rdquo;, aunque me cuesta: s&eacute; que tumbarme y simplemente cerrar los ojos me puede llevar a lugares inh&oacute;spitos, entre los que se incluyen el patio del colegio en el que aquella amiga me dijo que no ir&iacute;a a mi cumplea&ntilde;os en el 2000 o la pila de ropa que lleva una semana sin lavar.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da libre hacia un precipicio de pensamientos turbadores que, en mitad de la oscuridad, parecen mucho m&aacute;s acuciantes y terror&iacute;ficos de lo que ser&iacute;an a la luz del d&iacute;a es justo lo que quiero evitar. Eso es lo que siento que el m&oacute;vil ayuda a mitigar con su trampa de est&iacute;mulo continuo. No obstante, en este caso, estoy tan agotada que me duermo antes de poder esbozar cualquier escenario mental. Algo que, sin duda, no habr&iacute;a conseguido si hubiera encendido el m&oacute;vil. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede conseguirse este peque&ntilde;o milagro sin llegar a tales extremos de cansancio? Seg&uacute;n Barreiro, es posible si creamos las condiciones id&oacute;neas para el sue&ntilde;o. Estas incluyen medidas como llevar a cabo una rutina relajante antes de acostarnos (puede incluir lectura, un ba&ntilde;o caliente, m&uacute;sica tranquila&hellip;), establecer una hora regular para acostarnos y levantarnos (que ayudar&aacute; a nuestro cuerpo a regular su ritmo circadiano) y evitar la cafe&iacute;na y el alcohol en las horas previas al descanso. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es buena idea crear un <a href="https://www.eldiario.es/era/temperatura-para-dormir-bien_1_10626677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambiente sereno en el dormitorio, que debe ser oscuro, silencioso y fresco</a>. Y para los que tendemos a rumiar cuando cae la noche, dos consejos clave: no estar continuamente mirando el reloj para evitar una ansiedad que, sin duda, no ayuda a la hora de caer dormidos, y escribir en un papel los pensamientos que nos 'atormentan' antes de irnos a la cama, para 'liberarnos' de ellos antes de apagar las luces.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Es mejor poner la tele? &#039;La televisión, al encontrarse más alejada de la persona, interfiere la mayoría de las veces menos que un móvil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia&#039;, dice Susana Barreiro, especialista en sueño</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>La trampa del cansancio</strong></h3><p class="article-text">
        El cuarto d&iacute;a llego tan cansada a casa despu&eacute;s de trabajar durante toda la tarde que realmente solo quiero 'despejar' la mente. Miro deliberadamente el m&oacute;vil para evitar ponerme una pel&iacute;cula por dos razones: la primera es que siento que estoy demasiado agotada para centrar mi mente en algo que dure m&aacute;s de un minuto y la segunda, que tengo la impresi&oacute;n de que as&iacute; me ir&eacute; m&aacute;s pronto a la cama. Al final, tardo lo mismo en dormirme que si me hubiese puesto un largometraje. 
    </p><p class="article-text">
        Me doy cuenta de que cuanto m&aacute;s cansada estoy, m&aacute;s me inclino a consumir el tipo de contenido ligero y lleno de est&iacute;mulos que ofrecen las redes sociales. Si durante todo el d&iacute;a no he hecho nada 'para m&iacute;', mi cerebro siente que 'se merece' esta gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea. Es una pescadilla que se muerde la cola, la rueda del h&aacute;mster que no va a ninguna parte. &iquest;Hubiera sido mejor poner la tele? &ldquo;La televisi&oacute;n, al encontrarse m&aacute;s alejada de la persona, interfiere la mayor&iacute;a de las veces menos que un m&oacute;vil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia&rdquo;, contesta la experta en sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los tres d&iacute;as restantes siguen el mismo patr&oacute;n: cuanto m&aacute;s descansada estoy y m&aacute;s control siento que he tenido de mi tiempo durante el d&iacute;a, m&aacute;s sencillo me resulta dejar el m&oacute;vil a un lado y antes concilio el sue&ntilde;o. Una vez que lo alejo de m&iacute;, siempre me asombra el gran n&uacute;mero de actividades diarias que est&aacute;n relacionadas con &eacute;l m&aacute;s all&aacute; de las obvias: si quiero mandar un documento al <em>ebook, </em>necesito el m&oacute;vil. Si quiero lanzar una pel&iacute;cula a la pantalla de televisi&oacute;n o buscar informaci&oacute;n sobre la misma, igual. Si quiero registrar mis gastos, ponerme un recordatorio para el d&iacute;a siguiente, programar la alarma&hellip; Y, en el camino de hacer todas esas cosas 'serias', hay que evitar activamente la automatizaci&oacute;n que supone chequear Facebook o Instagram.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cuanto más cansada estoy, más me inclino a consumir el tipo de contenido ligero y lleno de estímulos que ofrecen las redes sociales. Si durante todo el día no he hecho nada &#039;para mí&#039;, mi cerebro siente que &#039;se merece&#039; esta gratificación instantánea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al final, apagar el dispositivo una hora antes de dormir &mdash;algo que por supuesto nunca hago, simplemente, trato de apartarlo de m&iacute;&mdash; requiere, adem&aacute;s de voluntad, un extra de planificaci&oacute;n. Tambi&eacute;n me resulta dif&iacute;cil porque, a pesar de tener la sensaci&oacute;n de que me cuesta mucho separarme de este aparatito (las redes sociales poseen complejos <a href="https://www.eldiario.es/era/escapar-algoritmo-cuesta-redes-dejarnos-arrastrar-ruido_1_10642753.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mecanismos para hacernos entrar en un bucle infinito de consumo</a>), no suelo sentir que estoy perdiendo el tiempo cuando lo uso: s&iacute;, en Facebook ya solo hay v&iacute;deos de perritos que cuidan patos &mdash;irresistibles&mdash;, pero Instagram no para de lanzarme noticias relevantes o contenidos de creadores que me resultan verdaderamente interesantes.
    </p><p class="article-text">
        Para estos casos, quiz&aacute; lo mejor sea <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limitar el tiempo de uso de las </a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de manera efectiva</a>. Y digo efectiva porque los controles que iPhone ofrece por defecto son demasiado f&aacute;ciles de burlar para una <em>adicta </em>(basta con presionar &ldquo;ignorar el l&iacute;mite&rdquo; para seguir con la aplicaci&oacute;n abierta). Hay <em>apps </em>que restringen de manera m&aacute;s efectiva el uso, por ejemplo, creando una clave que t&uacute; no conozcas y que solo puedas recuperar a trav&eacute;s de tediosos procedimientos, pero eso ser&iacute;a quitarme realmente la zanahoria de delante de la cara. Y, lamentablemente, por mucho que eso interfiera en mi sue&ntilde;o, muchas noches siento que <em>me la merezco</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 21:52:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Bienestar,Descanso,Desconexión,Salud,Psicología,Telefonía móvil,Smartphones,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito del 'detox' digital: cómo mejorar el uso que hacemos de las pantallas con pequeñas desconexiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ayuno-intermitente-digital-desconexion_1_10860159.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc384ec1-a3f5-4f44-a325-c2212bb60c57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito del &#039;detox&#039; digital: cómo mejorar el uso que hacemos de las pantallas con pequeñas desconexiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es poco probable que la tecnología digital nos intoxique, lo que subraya una limitación del concepto de 'detox' digital. En su lugar, proponemos la estrategia del ayuno digital intermitente, en el que planificamos periodos concretos de uso consciente de la tecnología</p><p class="subtitle">15 hábitos blandos que incorporar a tu vida con poco esfuerzo y buen resultado</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tecnolog&iacute;a s&iacute; o tecnolog&iacute;a no? Esa es la gran cuesti&oacute;n. En nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, y a menudo a trav&eacute;s de los propios dispositivos m&oacute;viles, recibimos un aluvi&oacute;n de mensajes que contribuyen a una&nbsp;<a href="https://joseluisserrano.net/podcast/tecnologia-si-o-no/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visi&oacute;n polarizada de la tecnolog&iacute;a</a>. Por un lado, algunos&nbsp;<a href="https://doi.org/10.20882/adicciones.806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>&nbsp;alertan sobre sus efectos negativos como la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106616" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresi&oacute;n</a>, la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2023.107760" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a>, el&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1108/IntR-06-2015-0181" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s</a>, el&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106530" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agotamiento emocional</a>, el&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.techsoc.2020.101406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sedentarismo</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10964-014-0176-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peor calidad de sue&ntilde;o</a>. Pero a la vez hay otros que reconocen su importancia para la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicaci&oacute;n</a>, la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaci&oacute;n de relaciones</a>, la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autoexpresi&oacute;n</a>, la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.7821/naer.2022.1.734" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gesti&oacute;n de la informaci&oacute;n</a>, la ense&ntilde;anza o el aprendizaje. Aunque tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1038/s41562-023-01712-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocen que, por el momento, se desconoce</a>&nbsp;la influencia real que las pantallas tienen en la salud o en la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Internet como las redes sociales (y los dispositivos que utilizamos para acceder a ellos) pueden resultar saludables o insanos seg&uacute;n el uso que les demos. Ejemplos de lo segundo son el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>zombie scrolling</em></span>&nbsp;(deslizar hacia abajo la pantalla sin apenas enterarnos de lo que vemos), la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ciberpereza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciberpereza</a>, la multitarea y las interrupciones constantes. Por eso, cuando usamos estos dispositivos conviene hacer pausas frecuentes, incorporar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/aperitivos-de-actividad-fisica-para-combatir-el-sedentarismo-en-el-trabajo-209813" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aperitivos de actividad f&iacute;sica</a>&nbsp;y controlar el tiempo que pasamos frente a pantallas.
    </p><p class="article-text">
        Un concepto relativamente novedoso que ha surgido a ra&iacute;z de estos problemas es el de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/internet-los-beneficios-de-la-desconexion-106591" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>detox</em></span></a><a href="https://theconversation.com/internet-los-beneficios-de-la-desconexion-106591" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> digitales</a>, una estrategia que naci&oacute; con la promesa de hacer desaparecer los efectos de su uso excesivo.
    </p><h2 class="article-text">El mito del &lsquo;detox&rsquo; digital</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>detox</em></span>&nbsp;digital consiste en una pausa voluntaria de uso de la tecnolog&iacute;a. Puede ser de 24 horas o de una semana, y tiene como prop&oacute;sito disminuir el tiempo de conexi&oacute;n, y con ello el estr&eacute;s, la ansiedad, la depresi&oacute;n, la adicci&oacute;n o la sobrecarga cognitiva que nos puede estar provocando el uso continuado del m&oacute;vil, tableta u ordenador.
    </p><p class="article-text">
        Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2023.107977" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;reciente con 850 participantes alemanes (de entre 18 y 65 a&ntilde;os) no encontr&oacute; que utilizar el m&oacute;vil de manera m&aacute;s continuada o intermitente tenga un impacto en el bienestar mental. En cambio, variables como el tipo de actividad, el momento del d&iacute;a y rasgos de personalidad como la extroversi&oacute;n o la introversi&oacute;n juegan un papel m&aacute;s significativo, seg&uacute;n otra&nbsp;<a href="https://doi.org/10.24989/dp.v1i1.1821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        En una&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1177/20501579211028647" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica</a>&nbsp;se concluy&oacute; que una desconexi&oacute;n puntual no tiene relaci&oacute;n directa con el bienestar, el autocontrol o la salud general.
    </p><h2 class="article-text">24 horas para tomar conciencia</h2><p class="article-text">
        Alejarnos de manera dr&aacute;stica de la tecnolog&iacute;a con restricciones y sin modificar h&aacute;bitos no provocar&aacute; cambios efectivos. Podemos huir del mundo digital de manera temporal pero nuestros h&aacute;bitos nos seguir&aacute;n esperando.
    </p><p class="article-text">
        Hacer desconexiones puntuales, por el contrario, s&iacute; nos puede ser &uacute;til para iniciar procesos de reflexi&oacute;n y tomar conciencia del uso que hacemos de la tecnolog&iacute;a. A esta conclusi&oacute;n se lleg&oacute; en uno de los primeros&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3916/C39-2012-02-04" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>&nbsp;sobre desconexi&oacute;n digital publicado en 2012. Participaron 1.000 estudiantes universitarios de diez pa&iacute;ses diferentes y trataron de estar 24 horas sin medios tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, replicamos el&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3916/C39-2012-02-04" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;anterior. Hasta la fecha, 539 estudiantes de la Universidad Murcia han tratado de pasar 24 horas desconectados de TV, tableta, ordenador y m&oacute;vil. Solo un tercio lo ha logrado, pero lo m&aacute;s importante fue el autoconocimiento adquirido.
    </p><p class="article-text">
        Los estudiantes tomaron conciencia del uso abusivo que suelen hacer de las tecnolog&iacute;as. Tambi&eacute;n de la influencia de los medios digitales en sus rutinas diarias. Notaron su dependencia tecnol&oacute;gica, una mejora en la concentraci&oacute;n y una disminuci&oacute;n en las interrupciones durante el tiempo de desconexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, experimentaron dificultades para realizar tareas acad&eacute;micas o comunicarse con los dem&aacute;s. Algunos estudiantes manifestaron sentirse aislados y ansiosos por falta de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para que la desconexi&oacute;n digital sirva es necesario tener claros los objetivos.</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Elaboraci&oacute;n propia.</span>
    </p><h2 class="article-text">Asumir el control</h2><p class="article-text">
        Si realmente queremos disfrutar del mundo digital, una desconexi&oacute;n puntual ayudar&aacute; a tomar conciencia del uso que hacemos de la tecnolog&iacute;a. Pero si realmente queremos ser efectivos, es pertinente estar atentos y pasar a la acci&oacute;n creando una red de&nbsp;<a href="https://joseluisserrano.net/podcast/habitos-duraderos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&aacute;bitos duraderos</a>&nbsp;que modifique nuestros comportamientos en entornos digitales.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos considerar c&oacute;mo nuestra vida cotidiana, marcada por el estr&eacute;s, el aislamiento social, el sedentarismo o la falta de sue&ntilde;o, disminuye nuestra capacidad de autocontrol. Esto provoca que estemos menos atentos y tomemos peores decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Solemos culpar a los&nbsp;<a href="https://theconversation.com/debemos-temer-a-los-algoritmos-198895" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algoritmos</a>&nbsp;de las redes sociales por atrapar nuestra atenci&oacute;n. Sin embargo,&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2020.106637" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente se ha demostrado</a>&nbsp;que son las interrupciones internas de las personas las que provocan las distracciones.
    </p><h2 class="article-text">Compromiso del usuario</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la neurocient&iacute;fica&nbsp;<a href="http://tinyurl.com/yt8ulutu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nazaret Castellanos</a>, &ldquo;el 80&nbsp;% de las distracciones que nos secuestran surgen en casa, no fuera&rdquo;. Este tipo de interrupciones suelen ser impulsadas por nuestra necesidad de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n nueva, reconocimiento social y miedo a perdernos algo importante.
    </p><p class="article-text">
        La propia tecnolog&iacute;a nos puede proteger de s&iacute; misma siempre que haya un compromiso del usuario. Por ejemplo, con la adopci&oacute;n de aplicaciones digitales de bienestar digital. Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.chb.2022.107542" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>&nbsp;lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el &eacute;xito de estas se da en personas con un alto nivel de conciencia del papel que el m&oacute;vil tiene en sus vidas.
    </p><h2 class="article-text">Planificar ayunos digitales intermitentes</h2><p class="article-text">
        Es poco probable que la tecnolog&iacute;a digital nos intoxique, lo que subraya una limitaci&oacute;n del concepto de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>detox</em></span>&nbsp;digital. En su lugar, proponemos la estrategia del ayuno digital intermitente, en el que planificamos periodos concretos de uso consciente de la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n reciente no establece relaci&oacute;n directa entre el tiempo de uso y el bienestar. Pero cada persona debe identificar d&oacute;nde est&aacute; su l&iacute;nea roja de carga mental. Despu&eacute;s podr&aacute; limitar la duraci&oacute;n de uso y elegir el momento m&aacute;s adecuado para utilizar los medios digitales.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo que ilustra la anterior idea: 15 minutos de uso de una pantalla antes de dormir puede perjudicar m&aacute;s nuestra salud general que estar conectados una hora por la tarde. La luz azul emitida por los LED suprime la producci&oacute;n de la hormona melatonina. Esto altera la regulaci&oacute;n de los&nbsp;<a href="https://joseluisserrano.net/podcast/sueno-tiempos-aprendizaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>, el estado de alerta y el rendimiento cognitivo durante el d&iacute;a, seg&uacute;n esta&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1111/gcb.13927" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n</a>. Es decir, que esos 15 minutos antes de apagar la luz pueden hacer que descansemos peor y esto tiene peores consecuencias a medio plazo que la hora de consumo digital de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los seis principios del m&eacute;todo ADI (Ayuno Digital Intermitente).</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Elaboraci&oacute;n propia.</span>
    </p><h2 class="article-text">Tomar el control</h2><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, la relaci&oacute;n entre el uso de la tecnolog&iacute;a y el bienestar depende de muchas variables y de la interacci&oacute;n entre estas. Factores culturales o rasgos de personalidad influir&aacute;n en las estrategias que son m&aacute;s efectivas para cada persona.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo no es desintoxicarnos de lo digital, sino aprender a controlar su uso para vivir lo mejor de cada mundo. El psic&oacute;logo&nbsp;<a href="http://tinyurl.com/yucbtfmq" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Mui&ntilde;o</a>&nbsp;lo expresa as&iacute;: &ldquo;Saber que estamos escapando temporalmente del mundo real y tener el control para poder regresar a &eacute;l es una parte fundamental de nuestra relaci&oacute;n con el mundo de las m&aacute;quinas&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/220377/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Puedes leerlo&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/ante-la-saturacion-tecnologica-ayunos-digitales-intermitentes-220377" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ayuno-intermitente-digital-desconexion_1_10860159.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jan 2024 16:51:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito del 'detox' digital: cómo mejorar el uso que hacemos de las pantallas con pequeñas desconexiones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Tecnología,Smartphones,Móviles,Descanso,Desconexión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[UGT pide introducir en la negociación colectiva el uso de la inteligencia artificial por parte de las empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ugt-pide-introducir-negociacion-colectiva-inteligencia-artificial-parte-empresas_1_10644718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7117ddb2-775c-4f8c-8107-01ec4c5388fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="UGT pide introducir en la negociación colectiva el uso de la inteligencia artificial por parte de las empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato cree que es uno de los "desafíos" de los nuevos modelos de trabajo además de un "riesgo" para la salud laboral y pone el acento en la necesidad de la "desconexión digital" en las relaciones laborales  </p><p class="subtitle">¿Los robots controlarán el mundo? ¿Nos quitarán el trabajo?: Ciencia y arte se unen para reflexionar sobre la IA
</p></div><p class="article-text">
        UGT Castilla-La Mancha ha advertido hoy de &ldquo;los grandes desaf&iacute;os&rdquo; que presentan los modelos de trabajo centrados en la digitalizaci&oacute;n y de &ldquo;los riesgos para la salud mental&rdquo; que pueden entra&ntilde;ar para la poblaci&oacute;n trabajadora. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el sindicato, estos nuevos modelos de empleo pueden llegar a representar una p&eacute;rdida de autonom&iacute;a y la intensificaci&oacute;n del trabajo; la intervenci&oacute;n de algoritmos que sustituyan al trabajo humano y asignen tareas a los trabajadores y monitoricen su desempe&ntilde;o o su aislamiento as&iacute; como &ldquo;decisiones incorrectas o injustas derivadas de los procesos automatizados&rdquo;, una disponibilidad laboral de 24 horas al d&iacute;a o una responsabilidad &ldquo;poco clara&rdquo; en materia de salud laboral.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Encuesta OSH Pulse 2022 realizada por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo y recogidos por el sindicato, el 61,2% de los trabajadores en remoto ven c&oacute;mo la velocidad o su ritmo de trabajo est&aacute; determinado por las tecnolog&iacute;as digitales. Adem&aacute;s, el 56,8% sufre aislamiento social y el 46,9% una severa presi&oacute;n de tiempo o sobrecarga de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Organizaci&oacute;n y Salud Laboral de UGT Castilla-La Mancha, Javier Flores, pone de manifiesto la necesidad de introducir en la negociaci&oacute;n colectiva modos y formas de regular la utilizaci&oacute;n por parte de las empresas de los algoritmos y de la Inteligencia Artificial. De hecho, recuerda que la firma en mayo del V Acuerdo Estatal para el Empleo y la Negociaci&oacute;n Colectiva (AENC) obliga a las empresas y a los sindicatos a incluir en los convenios medidas que regulen el uso de la Inteligencia Artificial, facilitando informaci&oacute;n clara y comprensible sobre estos procesos con el fin de garantizar efectos no discriminatorios ni de sesgo.
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, se&ntilde;ala UGT, el uso de estas tecnolog&iacute;as est&aacute; relacionado con el problema de la desconexi&oacute;n digital. &ldquo;La posibilidad de estar conectado no debe ser sin&oacute;nimo de disponibilidad permanente del trabajador; esto tiene sus riesgos para la salud mental de los trabajadores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello insiste el sindicalista en que &ldquo;siempre defenderemos que el derecho a la desconexi&oacute;n digital debe estar incluido en la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales y no en la Ley de Protecci&oacute;n de Datos, como ocurre actualmente&rdquo;. En su opini&oacute;n, estas nuevas formas de trabajo y la digitalizaci&oacute;n constante del mercado de trabajo &ldquo;pueden hacer que los riesgos psicosociales acaben siendo la futura pandemia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este camino por la mejora de las relaciones laborales y de la salud de los trabajadores/as UGT pide vigilar la seguridad y salud de las empresas con respecto a las personas trabajadoras que prestan sus servicios en remoto o a trav&eacute;s de plataformas digitales; apoyar a las empresas en la gesti&oacute;n de los riesgos derivados de la transici&oacute;n digital; y desarrollar campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Los derechos de los trabajadores frente a la Inteligencia Artificial</h3><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n General de Trabajadores y Trabajadoras reconoce que las empresas tienen el derecho a utilizar algoritmos en procesos de selecci&oacute;n de personal, en el establecimiento de turnos y horarios de trabajo o en las evaluaciones de rendimiento, pero tambi&eacute;n se&ntilde;ala que los representantes de los trabajadores tienen el derecho a ser informados del uso de algoritmos y de Inteligencia Artificial cuando afecta a los trabajadores o trabajadoras o a sus condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        UGT CLM tambi&eacute;n insiste en que, desde la firma en mayo del V AENC, las empresas y los sindicatos deben incluir en los convenios colectivos medidas que regulen el uso de la Inteligencia Artificial y recuerda que las empresas tienen el deber de formar a sus trabajadores en los procesos de transformaci&oacute;n digital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ugt-pide-introducir-negociacion-colectiva-inteligencia-artificial-parte-empresas_1_10644718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Oct 2023 09:22:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[UGT pide introducir en la negociación colectiva el uso de la inteligencia artificial por parte de las empresas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Big data,Inteligencia artificial,UGT - Unión General de Trabajadores,Castilla-La Mancha,Negociación colectiva,Empleo,Desconexión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tu jefe te escribe en vacaciones? Estos son tus derechos a la desconexión digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/jefe-escribe-vacaciones-son-derechos-desconexion-digital_1_10445465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66c79e2d-844c-4410-a7ef-7b254aa33183_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tu jefe te escribe en vacaciones? Estos son tus derechos a la desconexión digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poder desconectar del trabajo durante el tiempo de descanso es un derecho que, por regla general, exime a las personas trabajadoras a responder a correos o llamadas de trabajo, salvo excepciones</p><p class="subtitle"> Reuniones más cortas, que los jefes den ejemplo y otras recetas para desconectar del trabajo </p></div><p class="article-text">
        Llega uno de los momentos m&aacute;s ansiados del a&ntilde;o: las vacaciones de verano. Est&aacute;s en un chiringuito, descansando en la hamaca de una piscina o leyendo un buen libro en el sof&aacute; y, de repente, vibra tu m&oacute;vil. Es un correo electr&oacute;nico, un mensaje o una llamada de tu jefe. Esta situaci&oacute;n hipot&eacute;tica la padecen muchos trabajadores y trabajadoras durante sus vacaciones y, en ocasiones, no saben qu&eacute; hacer. Si deben responder o no a sus superiores. La respuesta m&aacute;s habitual es un 'no', gracias al derecho reconocido a la desconexi&oacute;n digital de los empleados, salvo en algunas excepciones.
    </p><p class="article-text">
        El descanso de los trabajadores y <a href="https://www.eldiario.es/economia/vacaciones-pagadas-cumplen-90-anos-han-cambiado-siete-dias-segunda-republica_1_8223922.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las vacaciones son derechos con una larga historia</a>. Desde que la tecnolog&iacute;a ha facilitado la conectividad permanente, sobre todo a trav&eacute;s de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, la regulaci&oacute;n laboral se reforz&oacute; con &ldquo;el derecho a la desconexi&oacute;n digital&rdquo;, que recoge la Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales, de 2018.
    </p><p class="article-text">
        Esta consiste en el &ldquo;derecho a la desconexi&oacute;n digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, as&iacute; como de su intimidad personal y familiar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con la extensi&oacute;n del teletrabajo, con el que se difuminan a menudo todav&iacute;a m&aacute;s las fronteras de lo laboral y lo personal, el Gobierno incluy&oacute; una menci&oacute;n expresa en la Ley de Trabajo a Distancia, de 2020, para insistir en que este derecho a desconectar tambi&eacute;n debe garantizarse para las personas teletrabajadoras. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, se recuerda la necesidad del &ldquo;respeto a la duraci&oacute;n m&aacute;xima de la jornada y a cualesquiera l&iacute;mites y precauciones en materia de jornada que dispongan la normativa legal o convencional aplicables&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Derecho a no responder</h3><p class="article-text">
        A pesar de este derecho reconocido, hay empresas o determinados jefes que contactan a sus empleados durante su tiempo de descanso para tratar cuestiones laborales. Ante estas situaciones, &iquest;se puede no responder, o no atender estas peticiones?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esto la ley es clara, el trabajador no tiene obligaci&oacute;n de contestar. Excepto en aquellos casos en que hubiera una fuerza mayor, o por una urgencia muy grave, que son excepciones que existen&rdquo;, reitera Adri&aacute;n Todol&iacute;, profesor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad de Valencia, como explic&oacute; hace d&iacute;as en <a href="https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/noticias/unico-motivo-por-que-tienes-que-contestar-movil-del-trabajo-vacaciones-esto-ley-clara-20230724_2828158" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esta entrevista radiof&oacute;nica</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esas situaciones excepcionales deben ser precisadas previamente, advierte Todol&iacute;. &ldquo;La empresa debe establecer un protocolo, que explique en qu&eacute; casos se va a contactar o qu&eacute; v&iacute;as se van a utilizar para contactar en caso de emergencia&rdquo;, explica. De lo contrario, el trabajador no puede saber si la llamada de su superior corresponde a una situaci&oacute;n extraordinaria o a una duda o gesti&oacute;n habitual. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es otra de las obligaciones de las empresas respecto a la desconexi&oacute;n digital, incumplida de forma mayoritaria: todas las compa&ntilde;&iacute;as, de cualquier tama&ntilde;o, deben tener un protocolo interno sobre c&oacute;mo se ejerce este derecho a la desconexi&oacute;n y, adem&aacute;s, debe haber sido consultada la representaci&oacute;n de la plantilla al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, la ley especifica: &ldquo;La empresa, previa audiencia de la representaci&oacute;n legal de las personas trabajadoras, elaborar&aacute; una pol&iacute;tica interna dirigida a personas trabajadoras, incluidas los que ocupen puestos directivos, en la que definir&aacute;n las modalidades de ejercicio del derecho a la desconexi&oacute;n y las acciones de formaci&oacute;n y de sensibilizaci&oacute;n del personal sobre un uso razonable de las herramientas tecnol&oacute;gicas que evite el riesgo de fatiga inform&aacute;tica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sentencias que protegen este derecho</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n no hay demasiados ejemplos, los tribunales ya han resuelto algunos conflictos laborales a prop&oacute;sito de la desconexi&oacute;n digital en los que han fallado a favor de la persona trabajadora y sus periodos de descanso. 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid <a href="https://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/e6e0794e3332573a/20220407" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">consider&oacute;</a> que no se justificaba el despido disciplinario de un trabajador por no cumplir con una orden, ya que esta hab&iacute;a sido enviada por correo electr&oacute;nico durante sus vacaciones. &ldquo;El correo del 3 de agosto no ten&iacute;a que ser atendido, pues se envi&oacute; en vacaciones, lo que no es acorde al derecho a la desconexi&oacute;n digital del trabajador&rdquo;, concluyen los magistrados, que a&ntilde;aden que el empleado &ldquo;no incurri&oacute; en ning&uacute;n incumplimiento grave y culpable&rdquo;, de manera que ratifican el despido como improcedente. La consecuencia: la readmisi&oacute;n del empleado o su despido con indemnizaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        El profesor Todol&iacute; opina que, aunque &ldquo;a&uacute;n no hay sentencias en este sentido&rdquo;, dado que existe una conexi&oacute;n con un derecho fundamental &ndash;el de la intimidad&ndash;, las vulneraciones de la desconexi&oacute;n de los trabajadores deber&iacute;an llevar a <a href="https://adriantodoli.com/2021/04/29/el-derecho-a-la-desconexion-digital-es-un-derecho-fundamental-tres-argumentos-para-defender-esta-posicion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la nulidad del despido</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha avalado el derecho de un trabajador a dejar su puesto con una indemnizaci&oacute;n dado el incumplimiento empresarial reiterado de su desconexi&oacute;n digital. El <a href="https://www.poderjudicial.es/search/indexAN.jsp" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">TSJ catal&aacute;n respald&oacute;</a> el derecho de un jefe a la extinci&oacute;n indemnizada de su contrato al quedar constatadas las frecuentes comunicaciones fuera del horario laboral establecido, gracias a pruebas como sus correos electr&oacute;nicos. El empleado hab&iacute;a denunciado a la compa&ntilde;&iacute;a previamente ante la Inspecci&oacute;n de Trabajo, que constat&oacute; adem&aacute;s que la empresa &ldquo;no contaba con registro de jornada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, los magistrados reconocen su derecho a romper el contrato con una indemnizaci&oacute;n, pero no la indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;os y perjuicios que reclamaba este jefe, que estuvo de baja por problemas de ansiedad y estr&eacute;s. Los magistrados no avalan la vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales, el de la salud y la integridad f&iacute;sica, que denunciaba el trabajador como consecuencia de esta falta de desconexi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        UGT insist&iacute;a hace unos d&iacute;as en la importancia de esta desconexi&oacute;n para la salud de las plantillas. &ldquo;El aumento de la carga de trabajo y la interrupci&oacute;n del tiempo de descanso debilitan la salud mental de muchos trabajadores. Como ejemplo, mencionar que la primera causa de muerte por accidente laboral son los infartos y derrames cerebrales, patolog&iacute;as relacionadas con la existencia de riesgos psicosociales en los entornos de trabajo&rdquo;, destacaba el sindicato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/jefe-escribe-vacaciones-son-derechos-desconexion-digital_1_10445465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Aug 2023 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tu jefe te escribe en vacaciones? Estos son tus derechos a la desconexión digital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Desconexión,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un verano sin Instagram: más libertad para pensar y consumir y menos ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salirse-de-redes-sociales-desconexion-ansiedad_129_10441905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/953f0268-800f-4b8f-98a4-d4271be01a12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un verano sin Instagram: más libertad para pensar y consumir y menos ansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El patrón de comportamiento y consumo de las redes sociales te lleva a sentir que no estás disfrutando lo suficiente de tu juventud, de tu tiempo y, en términos generales, de tu vida"</p><p class="subtitle">¿Qué pinta tiene un 'burnout'?</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo que fantaseo con la idea de volver a un mundo semianal&oacute;gico, uno donde pueda consultar las redes sociales solamente desde el ordenador y en el que mis ojos no consuman nada m&aacute;s despertarse los planes de personas que ni siquiera conozco. Amanecer con las fotos de ese festival car&iacute;simo donde la noche anterior toc&oacute; Fred Again mientras t&uacute; te hab&iacute;as quedado en casa cenando un huevo revuelto y un tomate en ensalada, puede hacerte sentir una pringada nada m&aacute;s abrir los ojos. Da igual que hubieses elegido con gusto ese plan de cena tranquila y pel&iacute;cula para un fin de semana cualquiera de mayo, el patr&oacute;n de comportamiento y consumo de las redes sociales te lleva a sentir que no est&aacute;s disfrutando lo suficiente de tu juventud, de tu tiempo y, en t&eacute;rminos generales, de tu vida.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta reflexi&oacute;n, he de decir que nunca he estado realmente enganchada a las redes sociales ni tampoco he sentido c&oacute;mo el consumo de vidas ajenas me entristeciera significativamente.&nbsp;Sin embargo, notaba que, cada vez m&aacute;s, mis manos cog&iacute;an el m&oacute;vil sin saber muy bien para qu&eacute;. No pod&iacute;a leer m&aacute;s de quince minutos seguidos sin que mi cerebro tuviese la necesidad de abrir Instagram para absolutamente nada y comenc&eacute; a darme cuenta de que mi nivel de tolerancia a escuchar cosas que no eran cien por cien de mi inter&eacute;s se estaba reduciendo al m&iacute;nimo. Era como si mi cabeza quisiera hacer <em>next</em> y dejar de escuchar a mi pareja hablando de p&aacute;jaros o de cualquier cosa que no eligiese yo en ese momento. Como si mi cerebro fuese un algoritmo, yo quer&iacute;a pasar a un contenido m&aacute;s alineado con la segmentaci&oacute;n de mis pensamientos en ese preciso instante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y tras varios meses reeducando mi uso del m&oacute;vil, dej&aacute;ndolo en casa para salir a pasear o manteni&eacute;ndolo en modo avi&oacute;n de nueve de la noche a nueve de la ma&ntilde;ana, a finales del mes de junio pens&eacute; en salirme totalmente de la rueda. De repente me gener&oacute; much&iacute;sima curiosidad pensar en cu&aacute;l ser&iacute;a el efecto que tendr&iacute;a en m&iacute; pasar un verano fuera de Instagram y TikTok. &iquest;Lograr&iacute;a recuperar el control de mi tiempo libre? &iquest;Disfrutar&iacute;a m&aacute;s de la lectura? &iquest;Tendr&iacute;a menos ansiedad y pensamientos intrusivos? &iquest;Reducir&iacute;a mi consumo? &iquest;Desaparecer&iacute;a la necesidad de viajar a sitios que ni siquiera me hab&iacute;a planteado?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nunca he estado realmente enganchada a las redes sociales (...) Sin embargo, notaba que, cada vez más, mis manos cogían el móvil sin saber muy bien para qué</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ojal&aacute;, ahora, mes y medio despu&eacute;s de las preguntas anteriores, pudiese responder victoriosa a la resoluci&oacute;n de todas estas situaciones, pero he de decir que irse de redes no es suficiente. Para reducir la exposici&oacute;n al relato aspiracional y consumista que nos rodea, la fuerza de voluntad va mucho m&aacute;s all&aacute; de desinstalarse Instagram y TikTok.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las conclusiones que he sacado hasta la fecha:
    </p><h3 class="article-text"><strong>El cerebro siente la necesidad de engancharse a otra aplicaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        El d&iacute;a uno de este particular experimento me pas&eacute; una hora y media de reloj viendo casas y apartamentos en Idealista. A pesar de que me estaba dando cuenta perfectamente de lo que estaba pasando, quise dejarme ir. Me hab&iacute;a ido de Instagram y mi cerebro quer&iacute;a su dosis de narrativa aspiracional. Parafraseando a Mila Xim&eacute;nez en su meme m&aacute;s famoso, pens&eacute;: <em>no para, no para, no para.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tom&eacute; nota de la inercia e intent&eacute; poner puertas al campo. Las primeras semanas reduje el uso del tel&eacute;fono de tres horas y media a una hora y cuarto aproximadamente. Sin embargo, conforme me habituaba a esta nueva rutina sin Instagram y TikTok mi cabeza ya estaba creando otra. Entraba a Vinted sin necesidad de comprar ninguna prenda o acced&iacute;a compulsivamente al email sin esperar ning&uacute;n correo en particular. De nuevo,<em> no para, no para, no para.&nbsp;</em>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El mundo sigue girando si no dices lo que piensas o compartes lo que haces</strong></h3><p class="article-text">
        Durante la primera semana, la necesidad de compartir una foto de mi perra, las flores que hab&iacute;a comprado o un fragmento del libro que estaba leyendo eran constantes. Vivir sin compartir y obtener <em>feedback</em> resultaba extra&ntilde;o. En aquellos primeros d&iacute;as, asist&iacute; a un concierto que llevaba mucho tiempo esperando y como alternativa a compartirlo en redes sociales, envi&eacute; un v&iacute;deo por Whatsapp a varias amigas que sab&iacute;a que lo valorar&iacute;an. Ten&iacute;a la necesidad de contar que hab&iacute;a estado all&iacute;. Sin ser muy consciente de ello en ese momento, supongo que quer&iacute;a expresar que aquella experiencia formaba parte de mi identidad. A pesar de eso, recuerdo disfrutar m&aacute;s del directo y sentir cierta incomodidad cuando, ante las canciones m&aacute;s conocidas, el resto de asistentes las bailaban mirando a trav&eacute;s de la pantalla del m&oacute;vil.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Irse de redes no es suficiente. Para reducir la exposición al relato aspiracional y consumista que nos rodea, la fuerza de voluntad va mucho más allá de desinstalarse Instagram y TikTok</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>La ansiedad y los pensamientos intrusivos disminuyen</strong></h3><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea porque soy mujer en edad f&eacute;rtil o porque padezco endometriosis y s&eacute; que mi probabilidad de ser madre es menor que la media. Sea como fuere, desde hace un par de a&ntilde;os, pienso en la maternidad todos los d&iacute;as. Es un tema que me interpela cuando salgo a pasear, cuando hago ejercicio y veo un cuerpo que no ha gestado frente al espejo, pero sobre todo, cuando entro en redes sociales. Consumir el relato materno a trav&eacute;s de esas vidas ajenas que no conozco, contribu&iacute;a a formar, foto a foto, <em>story</em> a <em>story</em>, un imaginario muy particular que beb&iacute;a directamente de las emociones que tuviese cada d&iacute;a y la narrativa dominante sobre ese tema.
    </p><p class="article-text">
        Sorprendentemente para bien, salirme de redes sociales me ha tra&iacute;do un silencio muy placentero. Una especie de calma que me permite conectar mejor con lo que deseo e identificar mis l&iacute;mites y tiempos al margen de las comparaciones con terceros. El ruido que me bombardeaba como un reloj ha disminuido y, ahora, puedo reflexionar sobre esta y otras ideas de forma menos condicionada.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La adicci&oacute;n general es real</strong></h3><p class="article-text">
        Al igual que los fumadores no perciben el olor a tabaco en su propia ropa hasta que abandonan este h&aacute;bito, yo no me di cuenta de lo enganchados que estamos a las redes sociales hasta que levant&eacute; la vista del m&oacute;vil y mir&eacute; a mi alrededor. El tel&eacute;fono se ha convertido en la herramienta de distracci&oacute;n a la que recurrimos para hacer m&aacute;s llevadero el aburrimiento o los tiempos de espera y, cuando no lo utilizas en este contexto, te percatas de lo hipnotizada que est&aacute; la gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al s&iacute;mil del tabaco, creo que la ausencia de higiene mental en este &aacute;mbito me ha recordado a la &eacute;poca en la que los m&eacute;dicos fumaban en las consultas y los estudiantes en las universidades, algo normalizado en el pasado que hoy concebimos como una barbaridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante este periodo ajena al discurso de las redes, mi consumo ha disminuido y con él, la necesidad de acceder a ciertos objetos, experiencias o viajes</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Tengo m&aacute;s control sobre mi consumo</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque el sistema capitalista y la publicidad nacieron para decirnos qu&eacute; necesitamos en cada circunstancia, desde hace unos a&ntilde;os el discurso publicitario est&aacute; m&aacute;s integrado que nunca en la cultura y el entretenimiento. El consumo de contenido en redes sociales, a menudo compuesto por colaboraciones publicitarias muy bien maquilladas, provoca que sin darnos cuenta se despierten necesidades que de no consumir la vida de determinadas personas como entretenimiento, quiz&aacute;s no hubiesen aparecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo ajena al discurso de las redes, mi consumo ha disminuido y con &eacute;l, la necesidad de acceder a ciertos objetos, experiencias o viajes. Mientras que a&ntilde;os atr&aacute;s la decisi&oacute;n de no irme de vacaciones fuera de Asturias a veces me frustraba, este a&ntilde;o he podido vivirla desde la convicci&oacute;n de que estoy feliz con esta postura porque no necesito desconectar del lugar en el que vivo, sino todo lo contrario: puedo disfrutar del verano qued&aacute;ndome aqu&iacute;. Sin embargo, si mi cerebro hubiese sido bombardeado con posados y atardeceres en Mykonos, Zagreb o la bah&iacute;a de Zao-long, quiz&aacute;s no podr&iacute;a defender esta postura de manera tan certera. Las comparaciones son odiosas, pero en Instagram y durante el verano m&aacute;s si cabe.
    </p><h3 class="article-text"><strong>No s&eacute; si volver&eacute;, pero si lo hago intentar&eacute; hacerlo de otra forma</strong></h3><p class="article-text">
        Recuperar la sensaci&oacute;n de control del tiempo es una de las cosas que si vuelvo a redes sociales no me gustar&iacute;a perder. Quiz&aacute;s de manera ut&oacute;pica, pienso que a&uacute;n estamos en un punto de retorno, que todav&iacute;a es posible reeducar nuestra relaci&oacute;n con las plataformas digitales porque de ello depende la libertad con la que tomamos unas decisiones y no otras.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Echaba de menos vivir en un contexto ajeno a las identidades digitales, uno donde la valoración del ingenio, la inteligencia, el carisma o, incluso, la belleza quedasen reservadas para el plano de la vida tangible y un grupo de personas concretas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junto a los pensamientos intrusivos y la preocupaci&oacute;n por cosas que no entend&iacute;a por qu&eacute; me atormentaban, me he dado cuenta tambi&eacute;n de que echaba de menos vivir en un contexto ajeno a las identidades digitales, uno donde la valoraci&oacute;n del ingenio, la inteligencia, el carisma o, incluso, la belleza quedasen reservadas para el plano de la vida tangible y un grupo de personas concretas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando te vas de redes sociales, te das cuenta de que m&aacute;s o menos todos performamos una parte de nuestra vida porque estamos condicionados por la mirada digital y, como si fu&eacute;semos una r&eacute;plica futurible del <em>show</em> de Truman, nos ponemos a disposici&oacute;n de lo que quiere nuestro peque&ntilde;o p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Sierra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salirse-de-redes-sociales-desconexion-ansiedad_129_10441905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Aug 2023 20:06:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un verano sin Instagram: más libertad para pensar y consumir y menos ansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Desconexión,verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10423017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42d08431-e440-4eac-a054-1fd85d5ff97f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Exigencia hiperproductiva o la imposibilidad de descansar y disfrutar del tiempo libre sin culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La línea cada vez más difusa entre los momentos de ocio y de trabajo, la presión social o la sobrecarga laboral socavan el bienestar y la posibilidad de desconexión. La psicóloga Ainhoa Plata dice que "la hiperproductividad es la gran pandemia del siglo XXI" y que la creencia de que esos momentos de evasión equivalen a 'no hacer nada' y son algo improductivo "es un error"</p><p class="subtitle">¿Barbie Crisis Existencial? Sí somos</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/podcasts-son-nuevos-prescriptores-culturales-damos-ideas-sumar-lista_1_6322290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Calder&oacute;n y Luc&iacute;a Lijtmaer</a>, especialistas en diseccionar la realidad desde un punto de vista feminista, volvieron a la pel&iacute;cula <em>La flor de mi secreto</em> (<a href="https://www.eldiario.es/temas/pedro-almodovar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a>, 1995) en su podcast Deforme Semanal. El episodio se titula <em>Como vaca sin cencerro</em>, una expresi&oacute;n que Chus Lampreave utiliza en el filme para explicarle a su hija, de manera r&aacute;pida y gr&aacute;fica, que lo que le pasa es que est&aacute; perdiendo la cabeza y necesita tomarse un respiro en el pueblo. En el caso de la protagonista se debe al desamor, pero en lo que se entiende por 'vida moderna' es m&aacute;s probable que la sensaci&oacute;n de descontrol se deba a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ansiedad-hiperplanificacion-ocio-convirtio-pesadilla-colas-entradas-anticipadas_1_10225327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de tiempo</a> derivada de la hiperproductividad. Y el reba&ntilde;o silencioso cada d&iacute;a crece un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No sabr&iacute;a decir el momento concreto en el que me di cuenta de que estaba sobrepasado. Tengo como esa sensaci&oacute;n que describ&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/realismo-capitalista-aproximacion-excitada-trastornada-palabras-mark-fisher_129_6172034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Fisher</a> de no recordar lo que era un fin de semana&rdquo;, dice Antonio R., de 25 a&ntilde;os. En su caso, el ritmo fren&eacute;tico est&aacute; relacionado con las exigencias de un trabajo que en los &uacute;ltimos tiempos se ha devaluado. &Eacute;l es aut&oacute;nomo y explica que: &ldquo;las horas cuestan lo mismo pero valen cada vez menos y esto es muy f&aacute;cil de comprobar a lo largo de las d&eacute;cadas. Por supuesto, est&aacute; relacionado con una precarizaci&oacute;n del trabajo en general a nivel m&aacute;s amplio y que viene de la mano de un mont&oacute;n de cosas&rdquo;. La incapacidad para desconectar, la flexibilizaci&oacute;n extrema de horarios y que la l&iacute;nea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez m&aacute;s son algunos de los motivos de su malestar. Tambi&eacute;n a&ntilde;ade &ldquo;una sensaci&oacute;n de que el futuro ha desaparecido un poco del horizonte y de que esto es lo que hay, de que he estado metido aqu&iacute; toda mi vida y que no s&eacute; si voy a salir, la verdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La incapacidad para desconectar, la flexibilización extrema de horarios y que la línea que separa los momentos de ocio y de trabajo se haya difuminado cada vez más son algunos de los motivos del malestar de Antonio R. (autónomo, 25 años)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Luis R., de 47 a&ntilde;os, es bastante similar al de Antonio solo que con un recorrido m&aacute;s largo. &ldquo;Hace una d&eacute;cada trabajaba much&iacute;simo, pero ten&iacute;a un salario digno. Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde he perdido una masa salarial de un 50% y los gastos de la hipoteca no han hecho m&aacute;s que subir. Para mantener a mi familia y mi casa debo trabajar desde la ma&ntilde;ana a la noche y para varias empresas. Ninguna paga con dignidad y el ritmo de producci&oacute;n no puede detenerse&rdquo;, sostiene. Hace cinco a&ntilde;os que no tiene vacaciones y no puede permitirse hacer un par&oacute;n porque al ser aut&oacute;nomo, como Antonio, no tendr&iacute;a una baja laboral o un descanso remunerados en condiciones. &ldquo;Si las deudas no descansan, yo tampoco puedo&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> considera que la hiperproductividad es &ldquo;la gran pandemia del siglo XXI&rdquo;. Los problemas derivados de ella est&aacute;n presentes en su consulta cada d&iacute;a, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos. &ldquo;En la mayor&iacute;a de personas se esconde esta situaci&oacute;n detr&aacute;s, aunque algunos lo tienen tan normalizado que no son conscientes hasta que se comenta en terapia&rdquo;, sostiene. Es algo que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque en el caso de ellas &ldquo;suelen sumarse cargas de cuidados de hijos, padres mayores o hermanos con problemas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Andrea T., de 30 a&ntilde;os, identifica su problema de falta de tiempo en la devoci&oacute;n y dedicaci&oacute;n que tiene por lo que hace pero tambi&eacute;n piensa que est&aacute; relacionado con la urbanopat&iacute;a, un concepto que conoci&oacute; por la periodista Leila Guerriero. &ldquo;Estamos desconectando de nuestras ciudades y creando otras en relaci&oacute;n a los v&iacute;nculos laborales. Lo afectivo y familiar, lo cotidiano y hasta el tiempo del amor quedan fuera&rdquo;, afirma la entrevistada. &ldquo;Entiendo (o supongo) que para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopat&iacute;a me acojo a lo que me da est&iacute;mulo inmediato: acci&oacute;n, resultado, siguiente asunto. Esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n disipa el efecto de sentirse sobrepasada, y el fervor tampoco es &uacute;til. Un poco todo es de color, que dir&iacute;an Lole y Manuel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La psicóloga Ainhoa Plata considera que la hiperproductividad es &#039;la gran pandemia del siglo XXI&#039;. Los problemas derivados de ella están presentes en su consulta, incluso de mano de pacientes que acuden por otros motivos</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Doctor, qu&eacute; me pasa</strong></h3><p class="article-text">
        Esa saturaci&oacute;n le produjo secuelas f&iacute;sicas hace un par de a&ntilde;os, cuando adelgaz&oacute; tanto que se sent&iacute;a irreconocible. Al principio pens&oacute; que como trabajaba tanto se olvidaba hasta de comer, pero la raz&oacute;n era otra. &ldquo;El estr&eacute;s agrav&oacute; un problema tiroideo que no sab&iacute;a que ten&iacute;a. Decid&iacute; que las cosas que estuviesen bajo mi control cambiar&iacute;an, algo que una bajada de defensas espectacular posterior confirm&oacute;&rdquo;, sostiene. Para tomar las riendas de la situaci&oacute;n estableci&oacute; un horario estricto de comidas y busc&oacute; un hueco en la agenda para ir a nadar dos veces a la semana. &ldquo;De estos dos espacios no me apeo. Ah, y de la serie de <em>Cold Case</em>, que vino a sustituir el visionado de <em>The Bold Type</em>. Hay que procurarse lugares felices&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para contrarrestar la falta de impulso vital de la urbanopatía me acojo a lo que me da estímulo inmediato: acción, resultado, siguiente asunto. Esto último también disipa el efecto de sentirse sobrepasada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea T.</span>
                                        <span>—</span> 30 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antonio considera que la salud f&iacute;sica no es lo que m&aacute;s se est&aacute; resintiendo en su caso, aunque dice &ldquo;seguro que ni mis ojos ni mi espalda me van a agradecer en unos a&ntilde;os la ca&ntilde;a que les doy estos d&iacute;as&rdquo;. Las secuelas psicol&oacute;gicas le preocupan mucho m&aacute;s: &ldquo;No tengo picos de malestar concretos, pero s&iacute; que siento como una insatisfacci&oacute;n continua. Me afecta a la hora de ver los d&iacute;as como una especie de carrera de fondo sin final en la que se mide lo que puedas aguantar hasta d&oacute;nde llegas&rdquo;. Tambi&eacute;n destaca cosas como la adicci&oacute;n a la cafe&iacute;na, la necesidad de capitalizar los <em>hobbies</em> y las dificultades para mantener relaciones personales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He apreciado que se suelen esconder cosas detr&aacute;s de la hiperproductivdad: la ambici&oacute;n y/o la validaci&oacute;n social (a veces ambas juntas, cuando &uacute;nicamente esperamos ser validados por los dem&aacute;s)&rdquo;, apunta Ainhoa Plata. &ldquo;Y esto viene porque nos han 'malense&ntilde;ado' que el &eacute;xito se consigue con el sacrificio y el esfuerzo y hemos dejado de lado la relaci&oacute;n de ser exitoso teniendo una buena salud mental y viviendo en armon&iacute;a&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. &ldquo;Obviamente, ser productivo est&aacute; genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o de disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es 'no hacer nada', y es un error&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ser productivo está genial, pero se convierte en un problema cuando nos impide darnos el permiso de descansar o disfrutar sin sentir culpa, que viene de la falsa creencia de que el descanso y el disfrute es &#039;no hacer nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; ocurre en el cerebro</strong></h3><p class="article-text">
        El problema de la saturaci&oacute;n o de 'ir como vaca sin cencerro' no est&aacute; ligado solo a la hiperproductividad sino que tambi&eacute;n influye el hacer muchas cosas a la vez, aunque sea dentro del mismo &aacute;mbito. Ambas situaciones generan una &ldquo;sobrecarga cognitiva&rdquo;, seg&uacute;n t&eacute;rminos neurocient&iacute;ficos. Diego Redolar, profesor de psicobiolog&iacute;a y neurociencias e investigador del Cognitive NeuroLab, explica que &ldquo;esto se debe a que la corteza prefrontal dorsolateral de nuestro cerebro se satura. Esta regi&oacute;n es muy importante para procesar la informaci&oacute;n, saber qu&eacute; estrategias elegir cuando tenemos un problema, tomar una decisi&oacute;n, anticipar las consecuencias de nuestra propia conducta, prestar atenci&oacute;n a lo que realmente necesitamos prestar atenci&oacute;n y manejar la informaci&oacute;n para reconducir los recursos cognitivos que tenemos de una manera m&aacute;s eficiente&rdquo;. Cuando se produce esa saturaci&oacute;n, esa regi&oacute;n queda &ldquo;secuestrada&rdquo; en esta vor&aacute;gine de tareas. &ldquo;Esto hace que otras funciones del d&iacute;a a d&iacute;a puedan quedar mermadas simplemente por eso&rdquo;, dice Rodelar.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n puede agravarse seg&uacute;n la percepci&oacute;n que tenga cada individuo. Una persona que sienta que no controla la situaci&oacute;n, se ver&aacute; desbordada y el cuerpo liberar&aacute; una hormona llamada cortisol desde una gl&aacute;ndula situada encima de los ri&ntilde;ones. Dicha hormona hace que la respuesta al estr&eacute;s sea adaptativa, pero si ese estado se mantiene a largo plazo, la cantidad que se libere ser&aacute; mucho mayor. &ldquo;Adem&aacute;s de movilizar la glucosa, de reducir la respuesta del sistema inmunitario, de modificar diferentes patrones fisiol&oacute;gicos, el cortisol act&uacute;a sobre el cerebro e inhibe la corteza prefrontal dorsolateral&rdquo;, desarrolla el investigador. Es decir, el cerebro se bloquea y la persona es incapaz de actuar o no lo hace de manera relajada. 'Se atora', como se dir&iacute;a popularmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El problema de la saturación o de &#039;ir como vaca sin cencerro&#039; no está ligado solo a la hiperproductividad, también influye hacer muchas cosas a la vez, aunque sean dentro del mismo ámbito. Ambas situaciones generan una &#039;sobrecarga cognitiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A largo plazo, el estr&eacute;s continuado puede tener efectos negativos, por supuesto. Pero la mayor parte de los proyectos que investigan estos aspectos, se suelen hacer con una mirada positiva. En lugar de decir qu&eacute; es lo que genera o lo que lleva a las enfermedades neurodegenerativas se da respuesta a cu&aacute;les son los factores que protegen de tener enfermedades neurodegenerativas. La iniciativa Barcelona Preventive Health Initiative, que se empez&oacute; desde el Institut Guttmann, la Universidad de Barcelona, la UOC y la Universidad de Harvard, intent&oacute; detectar cu&aacute;les son esos factores cr&iacute;ticos para un buen envejecimiento cerebral y se vio que hab&iacute;a factores positivos y negativos. Los primeros son los que se esperan: el ejercicio f&iacute;sico, <a href="https://www.eldiario.es/temas/sueno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dormir bien</a>, buena nutrici&oacute;n y tambi&eacute;n el apoyo social, un aspecto quiz&aacute; m&aacute;s novedoso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se debe a que reduce el estr&eacute;s&rdquo;, explica Rodelar. &ldquo;Si en nuestro trabajo, por ejemplo, estamos presionados, pero tenemos un entorno que nos ayuda a percibir que tenemos ese apoyo, ya sea en el &aacute;mbito laboral o en el &aacute;mbito familiar, se minimiza el nivel de cortisol. Esto es un factor protector para las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer&rdquo;, sostiene. Esa red de cuidado es un peque&ntilde;o granito de arena para el mantenimiento correcto de la salud, tanto f&iacute;sica como mental, pero si el estr&eacute;s se mantiene a largo plazo el riesgo sigue presente. &ldquo;Ya se han empezado a hacer estudios longitudinales y hay muchas pruebas sobre ello&rdquo;, afirma el experto.
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>C&oacute;mo frenar las mentiras</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a del 23J ha quedado clara la tremenda importancia que tiene la prensa libre, que depende de sus lectores y no le debe nada a nadie m&aacute;s. La inmensa mayor&iacute;a de los grandes medios son propiedad de bancos, de fondos y grandes grupos de comunicaci&oacute;n. La gran mayor&iacute;a de ellos han blanqueado a los ultras y est&aacute;n bajo el control de la agenda que marca la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Por eso te pedimos tu apoyo. Necesitamos crecer. Contratar a m&aacute;s periodistas. Reforzar nuestras ediciones locales frente a las mentiras de los gobiernos locales y auton&oacute;micos de la extrema derecha. Fichar a m&aacute;s reporteros de investigaci&oacute;n. Nos hace falta llegar a m&aacute;s gente, construir un peri&oacute;dico m&aacute;s grande, capaz de contrarrestar la brutal ola de propaganda conservadora a la que nos vamos a enfrentar. Y que dejar&aacute; peque&ntilde;a la que hemos vivido en esta sucia campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        Si te preocupa el futuro de este pa&iacute;s, ap&oacute;yanos. Hoy te necesitamos m&aacute;s que nunca porque nuestra labor es m&aacute;s necesaria que nunca.&nbsp;<a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es</span></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Aug 2023 20:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trabajo,Vacaciones,Desconexión]]></media:keywords>
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