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    <title><![CDATA[elDiario.es - Identidades]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/identidades/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Identidades]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desenmascaran-banksy-revelan-identidad-artista-callejero-30-anos-anonimato-pm_1_13117939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a5f2052-8c9c-4a6c-9a5f-605fe318b821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación apunta a Robin Gunningham, reabriendo el debate sobre si el anonimato es clave en el valor artístico y económico de su obra
</p><p class="subtitle">Aquí están los 5 mejores grafitis de España: un escaparate al mundo del arte urbano mundial
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la identidad de Banksy ha sido uno de<strong> los mayores enigmas </strong>del arte global. Una investigaci&oacute;n reciente de la<a href="https://www.reuters.com/investigates/special-report/global-art-banksy/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> agencia Reuters </a>sostiene que el artista ser&iacute;a Robin Gunningham, un brit&aacute;nico de Bristol. Conclusi&oacute;n a la que se ha llegado tras un a&ntilde;o de an&aacute;lisis de documentos, testimonios y movimientos del artista.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser una simple revelaci&oacute;n, el informe consolida una sospecha que llevaba a&ntilde;os circulando en el mundo del arte. La investigaci&oacute;n cruz&oacute; datos durante dos d&eacute;cadas, <strong>incluyendo un arresto en Nueva York </strong>en el a&ntilde;o 2000 y v&iacute;nculos con su entorno personal, concluyendo que la identificaci&oacute;n es &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de toda duda razonable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El anonimato como parte de la obra</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el verdadero impacto de esta revelaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; del nombre. Durante a&ntilde;os, el anonimato ha sido <strong>parte esencial </strong>del lenguaje art&iacute;stico de Banksy. Tal y como recoge la propia investigaci&oacute;n, ocultar su identidad no solo le permiti&oacute; evitar problemas legales (el grafiti sigue siendo ilegal en muchos contextos), sino que se convirti&oacute; en un elemento central de su &ldquo;marca&rdquo; y su mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Este v&iacute;nculo entre anonimato y creaci&oacute;n ha sido incluso objeto de estudio cient&iacute;fico. En 2016,<a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14498596.2016.1138246" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigadores </a>de la Queen Mary University of London aplicaron<strong> t&eacute;cnicas de perfilado geogr&aacute;fico</strong> (usadas en criminolog&iacute;a) para analizar la localizaci&oacute;n de sus obras. El estudio encontr&oacute; una fuerte correlaci&oacute;n entre los lugares donde aparec&iacute;an los grafitis y direcciones asociadas a Gunningham, reforzando la hip&oacute;tesis sobre su identidad.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en el <em>Journal of Spatial Science</em>, utiliz&oacute; modelos matem&aacute;ticos para identificar &ldquo;puntos de anclaje&rdquo; del artista, mostrando c&oacute;mo el patr&oacute;n de sus intervenciones no era aleatorio, sino coherente con una base geogr&aacute;fica concreta.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DV_g0VXjdJ8/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del caso concreto, este tipo de investigaciones reflejan una t<strong>ensi&oacute;n creciente entre arte y ciencia </strong>en la era de los datos. Lo que antes pertenec&iacute;a al terreno del mito ahora puede ser analizado mediante algoritmos, estad&iacute;stica y patrones espaciales, reduciendo el margen del misterio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos expertos y artistas consideran que desvelar la identidad puede alterar la percepci&oacute;n de la obra. El anonimato permite que el p&uacute;blico <strong>se centre en el mensaje</strong> (a menudo pol&iacute;tico y provocador) sin condicionantes biogr&aacute;ficos, eliminando prejuicios ligados al origen, g&eacute;nero o estatus del autor.
    </p><p class="article-text">
        El propio fen&oacute;meno Banksy demuestra hasta qu&eacute; punto el misterio puede amplificar<strong> el valor art&iacute;stico y econ&oacute;mico.</strong> Sus obras han alcanzado cifras millonarias y su impacto cultural trasciende el arte urbano. Pero parte de ese poder reside precisamente en la figura invisible que las crea.
    </p><p class="article-text">
        En una cultura dominada por la autoexposici&oacute;n constante, donde la identidad se convierte en marca personal, el anonimato funciona casi como un gesto contracultural. No es una ausencia, sino una elecci&oacute;n consciente que redefine la <strong>relaci&oacute;n entre creador, obra y p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, aunque el nombre de Banksy pueda estar cada vez m&aacute;s claro<strong>, su verdadero valor </strong>sigue residiendo en lo que no se ve. Porque en el arte, a veces, el misterio no es un complemento: es el mensaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desenmascaran-banksy-revelan-identidad-artista-callejero-30-anos-anonimato-pm_1_13117939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 12:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desenmascaran a Banksy: revelan la identidad del artista callejero tras 30 años de anonimato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Graffiti,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cantal, Verena o Angosto: vivir en Aragón con un nombre poco común como parte de la identidad propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cantal-verena-angosto-vivir-aragon-nombre-comun-parte-identidad-propia_1_13070979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54057b5f-0be8-4f2f-9e03-880aad112125_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cantal, Verena o Angosto: vivir en Aragón con un nombre poco común como parte de la identidad propia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decenas de personas poseen en Aragón nombres poco comunes, que hablan de singularidad y raíces y que, a veces, están vinculados con la propia tierra
</p><p class="subtitle">El aragonés le habla al futuro: cómo una IA podría salvarlo del olvido
</p></div><p class="article-text">
        Cantal, Verena o Angosto no son los &uacute;nicos nombres poco habituales que se pueden escuchar en Arag&oacute;n. Seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, en Espa&ntilde;a existen decenas de nombres que apenas superan el centenar de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nombres como Acher, Oroel, Francho, Arriel, Iguazel, Kefr&eacute;n, Zilia, Naiare, Lo&iuml;c, Beli&aacute;n, Lizer, Zairael, Gaelina, Anayet, Uruel, Chabi, Sukania, Ieltxu, Ixeya o Nayala apenas re&uacute;nen a unas pocas decenas de personas en todo el pa&iacute;s. En muchos casos responden a tradiciones locales, a referencias religiosas o a decisiones familiares que buscan que el nombre sea diferente y tenga una historia propia.
    </p><p class="article-text">
        Presentarse, repetir el nombre dos veces, deletrearlo y aun as&iacute; comprobar que lo han escrito mal. Para muchas personas es una escena puntual, pero para otras es algo cotidiano. En Arag&oacute;n hay quienes han crecido con nombres que casi nadie reconoce a la primera, nombres que sorprenden, generan preguntas o incluso bromas, pero que con el tiempo terminan convirti&eacute;ndose en una parte importante de su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Cantal, una joven de 27 a&ntilde;os que, desde peque&ntilde;a, ha tenido que explicar una y otra vez c&oacute;mo se llama. &ldquo;Siempre tengo que decirlo m&aacute;s de una vez cuando conozco a alguien o cuando hago una reserva en un restaurante. Lo repito y aun as&iacute; muchas veces lo acaban escribiendo como quieren&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre llama la atenci&oacute;n casi en cualquier contexto, ya sea al apuntarse a una actividad, en una lista o incluso cuando se presenta ante desconocidos. Durante a&ntilde;os esa situaci&oacute;n le gener&oacute; incomodidad: &ldquo;De peque&ntilde;a era muy vergonzosa y no me gustaba llamar la atenci&oacute;n. En cuanto dec&iacute;as tu nombre, todo el mundo preguntaba qu&eacute; era o de d&oacute;nde ven&iacute;a, y eso me hac&iacute;a sentir rara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El origen de su nombre est&aacute; en Oliete (Teruel), en la Sierra de Arcos. Su madre lo eligi&oacute; por la Virgen del Cantal, una advocaci&oacute;n local vinculada a una ermita situada en el pueblo. &ldquo;Un cantal tambi&eacute;n es una piedra, y en la ermita hay una con una cruz tallada&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, lo que antes le resultaba inc&oacute;modo se ha transformado en motivo de orgullo. &ldquo;Ahora me encanta y me siento &uacute;nica. Si hoy pudiera elegir mi nombre, no lo cambiar&iacute;a por nada&rdquo;, afirma, adem&aacute;s de reconocer que le gustar&iacute;a que sus hijos tambi&eacute;n tuvieran nombres especiales pese a que &ldquo;cuando era peque&ntilde;a dec&iacute;a que a los 18 me lo cambiar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os tambi&eacute;n tuvo que acostumbrarse a las bromas, ya que dec&iacute;an &ldquo;Cantal y bailal&rdquo;. &ldquo;En ese momento no me hizo ninguna gracia, pens&eacute; que aquello me iba a arruinar la vida&rdquo;, recuerda, aunque con el tiempo la frase dej&oacute; de molestarle y ya le resulta repetitiva.
    </p><h2 class="article-text">De odiar el nombre a convertirlo en parte de la identidad</h2><p class="article-text">
        Algo parecido le ocurri&oacute; a Verena, zaragozana de 29 a&ntilde;os. Hoy dice que le encanta su nombre, pero durante la infancia lo vivi&oacute; de forma muy diferente. &ldquo;Cuando era peque&ntilde;a lo odiaba porque sent&iacute;a que era muy raro y nadie se llamaba como yo&rdquo;, explica. Con el paso de los a&ntilde;os, sin embargo, cambi&oacute; su percepci&oacute;n y se dio cuenta de que &ldquo;era &uacute;nico y especial, y eso lo hac&iacute;a precioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre tambi&eacute;n suele generar confusi&oacute;n. &ldquo;Normalmente lo digo despacio: &lsquo;Ve-re-na&rsquo;, y adem&aacute;s aclaro que es con V. Aun as&iacute; muchas veces me llaman Elena, Lorena o Nerea&rdquo;, cuenta. Para facilitarlo, en ocasiones lo abrevia a &ldquo;Vere&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo ha encontrado incluso estrategias para que la gente lo recuerde. &ldquo;Siempre digo que se acuerden del &lsquo;bara bara bara, bere bere bere&rsquo;, que es muy pegadiza&rdquo;, explica entre risas.
    </p><p class="article-text">
        Verena sabe que su nombre tiene origen alem&aacute;n y significa &ldquo;verdadera&rdquo;. En su caso, tambi&eacute;n fue su madre quien la que lo eligi&oacute; tras conocer a una chica que se llamaba as&iacute; durante sus a&ntilde;os de universidad. &ldquo;Le gust&oacute; tanto que decidi&oacute; que, si alg&uacute;n d&iacute;a ten&iacute;a una hija, le pondr&iacute;a ese nombre&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Hoy lo considera parte fundamental de su personalidad y, seg&uacute;n ella, su nombre ha creado su forma de ser y la hace &ldquo;sentir especial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Angosto, de 59 a&ntilde;os, la relaci&oacute;n con su nombre tambi&eacute;n ha sido un proceso. Naci&oacute; en Miranda de Ebro, aunque su historia familiar est&aacute; ligada a la devoci&oacute;n por la Virgen de Angosto, en &Aacute;lava, de donde procede el nombre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gusta mi nombre, pero s&iacute; he tenido que aprender a quererlo&rdquo;, reconoce, ya que durante su infancia no siempre fue f&aacute;cil y algunos compa&ntilde;eros lo transformaban en bromas. En este sentido, recuerda c&oacute;mo la llamaban &ldquo;langostino&rdquo; o lo relacionaban con el significado de &ldquo;estrecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en su vida profesional, durante las pr&aacute;cticas de Magisterio, decidi&oacute; simplificarlo. &ldquo;Les dije mi nombre a los ni&ntilde;os y al d&iacute;a siguiente una alumna me dijo que su madre quer&iacute;a saber otra vez c&oacute;mo me llamaba, porque no pod&iacute;a llamarme as&iacute;&rdquo;, recuerda. Desde entonces, en muchos contextos opt&oacute; por presentarse simplemente como Mar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, ha investigado el origen de su nombre y su historia, algo que le ha permitido mirarlo de otra manera. &ldquo;Eso me ha ayudado a valorarlo m&aacute;s y verlo desde otra perspectiva&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Nombres que apenas existen</h2><p class="article-text">
        Cantal, Verena o Angosto no son los &uacute;nicos nombres poco habituales que se pueden escuchar en Arag&oacute;n. Ese es el caso de Lizer, un ni&ntilde;o de tres a&ntilde;os cuyo nombre fue elegido deliberadamente por su vinculaci&oacute;n con Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sus padres buscaban un nombre aragon&eacute;s y finalmente se decidieron por este, inspirado en San Licer, patr&oacute;n de Zuera. Adem&aacute;s, optaron por escribirlo con &ldquo;z&rdquo; para reforzar a&uacute;n m&aacute;s su car&aacute;cter propio. &ldquo;Quer&iacute;amos que tuviera un nombre de la tierra&rdquo;, subrayan ambos.
    </p><p class="article-text">
        Son conscientes de que probablemente tendr&aacute; que aclarar muchas veces c&oacute;mo se escribe, pero no lo ven como un problema, ya que &ldquo;cada vez que tenga que explicarlo tambi&eacute;n estar&aacute; contando de d&oacute;nde viene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, para ellos ese es precisamente el valor del nombre: &ldquo;Nos gustar&iacute;a que se sintiera orgulloso cuando sea mayor, porque llevarlo significa llevar las ra&iacute;ces de donde proviene all&aacute; donde vaya&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un nombre que cambia con el tiempo</h2><p class="article-text">
        Las historias de quienes tienen nombres poco comunes suelen compartir un mismo recorrido. Durante la infancia, cuando la diferencia pesa m&aacute;s, pueden generar incomodidad o inseguridad. Pero con el paso de los a&ntilde;os, muchos acaban convirti&eacute;ndose en un rasgo distintivo.
    </p><p class="article-text">
        Algo que resume bien Cantal, que hoy ve su nombre de forma muy distinta a cuando era ni&ntilde;a. &ldquo;Antes me hac&iacute;a sentir rara. Ahora me gusta decirlo y me hace sentir especial&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, lo que un d&iacute;a parec&iacute;a extra&ntilde;o termina convirti&eacute;ndose en una forma de ser recordado. Y, en algunos casos, tambi&eacute;n en una historia que contar y, a veces, con las que recordar a Arag&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cantal-verena-angosto-vivir-aragon-nombre-comun-parte-identidad-propia_1_13070979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cantal, Verena o Angosto: vivir en Aragón con un nombre poco común como parte de la identidad propia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jorge Drexler: "Creer que has aprendido tanto que ya nadie puede enseñarte es muy peligroso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/jorge-drexler-creer-has-aprendido-nadie-ensenarte-peligroso_1_13065321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2137d89b-e456-4dc9-ab67-c09736406c33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x63y56.jpg" width="1200" height="675" alt="Jorge Drexler: &quot;Creer que has aprendido tanto que ya nadie puede enseñarte es muy peligroso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico uruguayo publica nuevo álbum, 'Taracá': "Hay que practicar la autocrítica más que nunca porque las redes sociales te dan la razón todo el tiempo" 

</p><p class="subtitle">Opinión - A Torrente no le gusta la prensa
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Que viva todo aquel valiente que tiende un puente y el valiente que lo cruza&rdquo;, canta <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/jorge-drexler-comparsa-ganadora-carnaval-cadiz-actuaron-revuelta-alegato-sanidad-publica_1_13057668.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Drexler</a> en uno de los temas de su &uacute;ltimo disco, <em>Tacar&aacute;.</em> Un &aacute;lbum en el que el m&uacute;sico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/uruguay-despide-pepe-mujica_1_12299690.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uruguayo</a> ha vuelto a sus ra&iacute;ces, reivindicando que estos puentes son precisamente la manera de romper con un mundo polarizado en el que, precisamente reivindicar los v&iacute;nculos y quienes los cuidan y establecen; convierten su &aacute;lbum en &ldquo;arriesgado&rdquo;. El artista, que lleva otros quince ced&eacute;s a sus espaldas, un premio Oscar y diecis&eacute;is Latin Grammy's, entre otros reconocimientos, parar&aacute; con su gira de grandes estadios en Espa&ntilde;a. En concreto, Madrid, Valencia y Barcelona, el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Drexler celebra y se declara fan del &eacute;xito de su hijo, el m&uacute;sico pablopablo, que le tiene prohibido compartir nada sobre &eacute;l en redes sociales. Una opci&oacute;n que el cantante ha apoyado, y augura &ndash;&iquest;por qu&eacute; no?&ndash; que &ldquo;pronto&rdquo; ser&aacute; su telonero. Algo que le har&iacute;a &ldquo;muy feliz&rdquo;, ya que considera que &eacute;l ser&iacute;a el &ldquo;gran beneficiario&rdquo;: &ldquo;Tenemos una relaci&oacute;n padre hijo muy fluida, pero &eacute;l muy sabiamente ha decidido no utilizar atajos, ni mi apellido ni mis vinculaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&aacute; muchos m&aacute;s m&uacute;sicos que tambi&eacute;n fueron m&eacute;dicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de los que lo confiesan. No solo de la medicina, de otras actividades. Nos han criado mucho en la exclusividad y la confrontaci&oacute;n entre experiencias humanas. Yo, durante mucho tiempo, estuve en dos armarios. El de la Medicina cuando hac&iacute;a m&uacute;sica, ya que no quer&iacute;a que los m&uacute;sicos en Uruguay se enteraran de que era estudiante de medicina porque no quer&iacute;a que me vieran con la bata, me parec&iacute;a que se iban a pensar que no me lo tomaba en serio. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando estaba rodeado de m&eacute;dicos, ten&iacute;a cierto pudor para entrar con una guitarra al hospital si ten&iacute;a un concierto despu&eacute;s. Intentaba esconderla porque a mucha gente le daba la impresi&oacute;n de: &ldquo;Si est&aacute;s en esto, est&aacute;s en serio y no con la <em>guitarrita</em>&rdquo;. El arte te dice lo mismo, y eso que Kafka era funcionario, Borges era bibliotecario. Se puede hacer todo, lo que pasa es que no nos ense&ntilde;an a aceptarlo y lo escondemos como quien esconde una opci&oacute;n sexual durante mucho tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de carrera, &iquest;qu&eacute; lugar ocupa este disco para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta acudir a Italo Calvino, que habla en <em>Seis propuestas para el pr&oacute;ximo milenio</em> del mito de la gorgona, la mujer con cabeza de serpiente, que, si la mirabas, te transformabas en piedra. Dec&iacute;a algo parecido, que la consagraci&oacute;n, que ser&iacute;a ese tener discos, es como esa medusa. Si miras a tu propia consagraci&oacute;n y la reconoces, te transformas en una estatua de ti mismo. Seguramente sea m&aacute;s hermosa que t&uacute;, porque si van a hacer una estatua de uno no va a ser cuando tengas 93 a&ntilde;os sino en el momento de esplendor; pero es una entidad muerta. 
    </p><p class="article-text">
        Creerse la consagraci&oacute;n es un acto muy peligroso, decir: &ldquo;Ya he aprendido tanto que no tengo a nadie, y menos los j&oacute;venes, para ense&ntilde;arme cosas&rdquo;. Me gusta la etimolog&iacute;a de la palabra &eacute;xito para hablar de esto, que es igual que la de <em>exit</em> en ingl&eacute;s, salida. El concepto de <em>&eacute;xitus</em> en la medicina es la muerte. El &eacute;xito es la muerte de un proceso, el final; decir que porque tengas un mont&oacute;n de discos, hayas ganado premios, &ldquo;ya lo he tenido, ya est&aacute;&rdquo;, como si te hubieran dado un t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tarac&aacute;</strong></em><strong> supone una vuelta a sus ra&iacute;ces, lo ha grabado en su Uruguay natal, dando protagonismo al candombe, uno de los ritmos afro-uruguayos m&aacute;s conocidos. &iquest;Por qu&eacute; ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2024, cumpl&iacute; sesenta a&ntilde;os, y treinta en Madrid, y eso fue un <em>boom.</em> Impresiona mucho. De plantearse qui&eacute;n quiero ser, me compro un vi&ntilde;edo y me dedico a la gastronom&iacute;a y a disfrutar de todo lo que gener&eacute; con mi familia, tranquilo; o me pongo a trabajar con un productor de trap uruguayo de 21 a&ntilde;os, y otros dos puertorrique&ntilde;os que hacen trap y reguet&oacute;n, y les pongo a hacer un disco de candombe, les doy autoridad sobre canciones que he escrito con todo mi cari&ntilde;o con gente que tiene muy poca experiencia, pero un talento que me atrae. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un mundo polarizado el acto de resistencia es tender un puente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Drexler</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Un disco que reivindica en 2025 la importancia de tender puentes, &iquest;lo convierte en arriesgado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. En un mundo polarizado, el acto de resistencia es tender un puente. La polarizaci&oacute;n se ejerce desde las altas esferas en la pol&iacute;tica, a conciencia y con una agenda. Siempre que alguien polariza, tiene una finalidad, y suele ser ego&iacute;sta, de resultados propios. Cuando abres un puente puede venir informaci&oacute;n dolorosa, como tengo miedo a la libertad, entonces me pongo en manos de grandes figuras autoritarias que dicen tomar las decisiones sabias por m&iacute;. Y no, hay que responsabilizarse de lo que uno hace. Practicar la autocr&iacute;tica, que es la m&aacute;s importante de las cr&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s ahora, porque adem&aacute;s, las redes sociales te dan la raz&oacute;n todo el tiempo. Con el algoritmo dices &ldquo;me gusta esta opci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; y al d&iacute;a siguiente tienes 45 cosas reforzando tu opci&oacute;n pol&iacute;tica. &ldquo;&iquest;Ves? Si lo est&aacute; diciendo Instagram, &iquest;c&oacute;mo no va a ser cierto que los inmigrantes son la causa de todos los males del pa&iacute;s? Si lo veo todo el tiempo. Y adem&aacute;s, la gente que sigo, piensa igual que yo&rdquo;. Por eso me gusta, en Twitter sobre todo, seguir a gente con la que discrepo. Es muy importante ponerse en el lugar del otro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n reflexiona sobre el acto de amar, comenta que incluso que el amor necesita un manual de instrucciones, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que es importante amar a las personas que tienes a tu lado es verdad y f&aacute;cil de expresar, lo dif&iacute;cil es decir &ldquo;no me acuerdo de c&oacute;mo se ama&rdquo;. Eso es una tragedia para una persona. Si alguien que se dedica a escribir canciones de amor tiene que hacerse esa pregunta, es que algo no est&aacute; muy bien en el sistema. No digo que las canciones sean autobiogr&aacute;ficas, pero siempre tienen algo de lo que te pasa, cosas que sentiste.
    </p><p class="article-text">
        Si en este momento encendemos una radio, lo m&aacute;s probable es que lo que escuches sea una canci&oacute;n de amor de pareja, y lo m&aacute;s probable es que se maneje o en el &aacute;mbito del amor celebrado, pero sobre todo en el despechado, del desamor furioso o doloroso. Pero nadie quiere cantar a la evoluci&oacute;n y el desgaste del amor a la evoluci&oacute;n y el desgaste del amor a trav&eacute;s del tiempo. Pero nadie quiere decir que no puede ni odiar ni amar, que qued&oacute; en una especie de limbo en el que no recuerda c&oacute;mo eran esos sentimientos extremos. Esos matices son un terreno del que no se habla mucho, y a m&iacute; me gusta escribir sobre eso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que practicar la autocrítica más que nunca porque las redes sociales te dan la razón todo el tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Drexler</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Su hijo, pablopablo est&aacute; ganando cada vez m&aacute;s reconocimiento y popularidad como m&uacute;sico, &iquest;c&oacute;mo lo vive desde su posici&oacute;n de padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con much&iacute;simo orgullo. Soy muy fan de pablopablo, pero adem&aacute;s mucho. No solo me parece el mejor compositor de su generaci&oacute;n, sino uno de los mejores de mi &aacute;rea de trabajo. Tiene una cultura letrista y musical enormes. Ambas m&aacute;s extensas que la m&iacute;a, es un tipo muy formado. Nadie escucha mis canciones antes que &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Somos una familia que no ha tirado de nepotismo, en el sentido de ir colocando a las personas de acuerdo a su proximidad familiar en sus profesiones. Te soy muy sincero, me encantar&iacute;a que Pablo se viniera de gira conmigo, pero me beneficiar&iacute;a a m&iacute;, no a &eacute;l. Dentro de poco ser&eacute; su telonero, y muy feliz, porque lo est&aacute; rompiendo. Tenemos una relaci&oacute;n padre hijo muy fluida, pero &eacute;l muy sabiamente ha decidido no utilizar atajos, ni mi apellido ni mis vinculaciones. En mis redes no hay una menci&oacute;n a Pablo porque me lo ha pedido, quer&iacute;a establecer un mundo diferente. Quiere hacerlo a trav&eacute;s de su propio cosmos, y lo respeto completamente.
    </p><p class="article-text">
        Como padre tienes a veces ese v&eacute;rtigo de quiero contarle a todo el mundo lo que te estoy contando a t&iacute; ahora, que le admiro. Lo cuento en las entrevistas pero no en las redes, porque es cierto, contamina la escucha de alguna manera.
    </p><p class="article-text">
        El miedo m&aacute;s sano que tiene un padre es a que su hijo no pueda abrirse camino solo. Y la mayor alegr&iacute;a es el sentir que tu trabajo ya est&aacute; hecho, que es una persona aut&oacute;noma, que se va buscando su camino en la vida. Cuando t&uacute; no est&aacute;s muy satisfecho con tu vida personal y has puesto todas tus expectativas en que tu hijo te va a sacar de pobre, de aburrido, de lo que sea... tu hijo no te tiene que sacar de nada. Tiene que ser una persona, no puedes utilizarlo en esa direcci&oacute;n. Ni siquiera le puedes utilizar para decir &ldquo;me siento s&uacute;per orgulloso, mira qu&eacute; buen padre he sido&rdquo;. No, &eacute;l tiene que hacer su vida y determinar sus normas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">pablopablo y yo tenemos una relación padre hijo muy fluida, pero él muy sabiamente ha decidido no utilizar atajos, ni mi apellido ni mis vinculaciones. En mis redes no hay una mención a él porque me lo ha pedido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Drexler</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se enfrenta a las giras de estadios, de grandes arenas? &iquest;Las disfruta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil llenar arenas. Ahora, &iquest;cu&aacute;l es el concepto de intimidad en un espect&aacute;culo? La intimidad, &iquest;depende de las dimensiones? &iquest;Se puede generar intimidad en una arena? La respuesta que yo tengo, y es personal, es que s&iacute;. En Espa&ntilde;a estoy reci&eacute;n empezando a hacerlas, pero en Latinoam&eacute;rica llevo ya varios discos. La arena puede ser tratada como un gran teatro y eso funciona. Tengo la alegr&iacute;a de decir que la emoci&oacute;n no depende del tama&ntilde;o, en el sentido de que puedes sentirte muy poco &iacute;ntimo tocando en un lugar para 80 personas, y puedes generar una intimidad en un espacio grande, en el que de repente estableces e conexi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los conciertos son una experiencia que, bien manejada, es muy expansiva e &iacute;ntima en su magnitud. Hay que tener mucho cuidado porque las arenas tambi&eacute;n se pueden en un momento volver impersonales. Nosotros estamos dise&ntilde;ando un show en el que el uso del espacio es una idea de cercan&iacute;a, y eso es muy importante para m&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/jorge-drexler-creer-has-aprendido-nadie-ensenarte-peligroso_1_13065321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 21:19:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jorge Drexler: "Creer que has aprendido tanto que ya nadie puede enseñarte es muy peligroso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canciones,Uruguay,Identidades,Conciertos,Discográficas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Ni de aquí ni de allí”: la dificultad de las personas adoptadas en el extranjero para construir su identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultad-personas-adoptadas-extranjero-construir-identidad_1_13042936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da0b4569-2004-476c-931b-8edf8ec17ed8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138009.jpg" width="1119" height="629" alt="“Ni de aquí ni de allí”: la dificultad de las personas adoptadas en el extranjero para construir su identidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá del relato feliz de la integración familiar, las personas adoptadas en otro país se enfrentan al 'bullying' racista, conflictos de identidad y a la necesidad de comprender una historia fragmentada por la pérdida</p><p class="subtitle">La presión invisible de los niños que se exigen demasiado: “Nos preocupamos cuando lloró por sacar un ocho”</p></div><p class="article-text">
        Una tarde cualquiera, en mitad de una conversaci&oacute;n trivial, alguien nos pregunta: &iquest;de d&oacute;nde eres? Para la mayor&iacute;a de nosotros no es una pregunta complicada de responder, pero para aquellas personas que nacieron en un pa&iacute;s extranjero y que posteriormente fueron adoptadas y criadas por familias espa&ntilde;olas, la respuesta puede tornarse muy complicada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, el conflicto puede llegar en forma de un intento de cumplido, que quiz&aacute; nace con buena intenci&oacute;n, pero que resulta demoledor: &ldquo;Hablas muy bien espa&ntilde;ol. No tienes nada de acento&rdquo;. Para aquellos y aquellas que pasaron por un proceso de adopci&oacute;n internacional, la identidad, la raza o la pertenencia, no suelen ser temas sencillos, sino un aut&eacute;ntico campo minado que tienen que atravesar antes o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno de la adopci&oacute;n internacional vivi&oacute; su &eacute;poca dorada en nuestro pa&iacute;s a principios de siglo. En torno al 2000 se produc&iacute;an unas 3000 adopciones al a&ntilde;o, particularmente procedentes de pa&iacute;ses como China, Ruman&iacute;a o Colombia. Poco a poco las cifras se han ido reduciendo por cambios en las pol&iacute;ticas de estos pa&iacute;ses y, <a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/sites/default/files/infancia/adopcion_internacional/20260115%20Estad%C3%ADsticas%20Datos%202020%20-%202024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del Ministerio de Juventud e Infancia</a>, en 2024 solo llegaron a nuestro pa&iacute;s 188 ni&ntilde;os. Muchos de aquellos ni&ntilde;os son ya adultos y se hacen muchas preguntas. &iquest;C&oacute;mo se sienten?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde fuera, muchos ven el tema de adopciones internacionales como una historia de &eacute;xito: el encuentro con una nueva familia, la llegada a una nueva casa, a un nuevo colegio, a una nueva vida. En definitiva, el relato feliz de la integraci&oacute;n. Pero rara vez se piensa en lo que puede llegar despu&eacute;s: las preguntas que aparecen en la adolescencia o incluso antes, la incomodidad de sentirse diferente incluso en la propia casa, la presi&oacute;n terrible del racismo en nuestra sociedad, o la necesidad (o no) de buscar el origen y nombrar la p&eacute;rdida de los or&iacute;genes sin que eso se interprete como ingratitud a la nueva familia.
    </p><h2 class="article-text">Piezas que no siempre encajan</h2><p class="article-text">
        En su casa, la historia estuvo clara desde el principio. Leyao Rovira, estudiante y activista antirracista, conocida en redes como<a href="https://www.instagram.com/nomellameschinita/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> @nomellameschinita</a>, recuerda que supo que era adoptada antes incluso de comprender el alcance de la palabra: &ldquo;Fui consciente antes de tener uso de raz&oacute;n&rdquo;, comenta, &ldquo;porque al final son cosas que se pueden percibir f&aacute;cilmente por las miradas de la gente, por las dudas o por los silencios&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La manera en la que se cuenta la historia de una adopción influye mucho en cómo se integran esos orígenes en la vida de la persona adoptada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Gispert</span>
                                        <span>—</span> psicoterapeuta especializada en adopciones
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su madre le explic&oacute; su historia con sencillez y cari&ntilde;o, tanto a ella, como a su hermana, tambi&eacute;n adoptada en China: &ldquo;Me dijo que la mujer que me tuvo en la barriga no pod&iacute;a tenerme y me dej&oacute; en buenas manos, en un sitio donde los beb&eacute;s que no tienen familia, que no pueden ser atendidos ni cuidados, pod&iacute;an ser recogidos y as&iacute; formar parte de otras familias&rdquo;. Lo asumi&oacute; enseguida y sin dramatismos: &ldquo;Ah, vale&rdquo;, dijo, y sigui&oacute; jugando. En su casa no hubo secretos ni revelaciones traum&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Jenifer de la Rosa, cineasta, autora del documental sobre su propia adopci&oacute;n<a href="https://hijadelvolcan.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://hijadelvolcan.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hija del volc&aacute;n</em></a><em>,</em> vivi&oacute; algo parecido: &ldquo;A m&iacute; me contaron desde que tengo uso de raz&oacute;n que hab&iacute;a nacido en Colombia, y directamente me ense&ntilde;aron el &aacute;lbum de fotos que hab&iacute;an hecho cuando estuvieron en Manizales, que era la ciudad donde estaba el orfanato&rdquo;. La adopci&oacute;n se incorpor&oacute; as&iacute; de forma directa a la historia familiar, aunque el entorno no siempre acompa&ntilde;aba. &ldquo;En el colegio, cuando lo contaba, no era algo normalizado. Y por eso empec&eacute; a sufrir <em>bullying</em>&rdquo;, confiesa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La forma en la que Leyao y Jenifer conocieron la historia de sus adopciones respectivas es la ideal, seg&uacute;n la psicoterapeuta <a href="https://evagispert.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Gispert</a>, especializada en adopciones y tambi&eacute;n adoptada. En su opini&oacute;n,<strong> </strong>&ldquo;la manera en la que se cuenta la historia de una adopci&oacute;n influye mucho en c&oacute;mo se integran esos or&iacute;genes en la vida de la persona adoptada. No es que evite que puedan surgir problemas pero s&iacute; permite que se sientan m&aacute;s acompa&ntilde;ados en las emociones que pueden ir apareciendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los conflictos m&aacute;s habituales, la psicoterapeuta cita los siguientes: &ldquo;En consulta veo muchos casos de chicos y chicas adoptados que lidian con la ansiedad, una baja autoestima e incluso la depresi&oacute;n&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Hay tambi&eacute;n muchos episodios de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/presion-invisible-ninos-exigen-preocupamos-lloro-sacar-ocho_1_13015821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autoexigencia excesiva</a>, de relaciones conflictivas con sus v&iacute;nculos m&aacute;s cercanos, de desorganizaci&oacute;n interna, poca tolerancia a la frustraci&oacute;n y miedo al fracaso, entre otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda una serie de problemas que se agravan debido al racismo. &ldquo;Vivimos en una sociedad racista&rdquo;, afirma Gispert sin dudar, &ldquo;y eso impacta en el desamparo y el miedo a la separaci&oacute;n que sufren algunas personas adoptadas. Aunque depende mucho de cada individuo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo como frontera</h2><p class="article-text">
        Rovira explica c&oacute;mo vivi&oacute; el racismo desde peque&ntilde;a. &ldquo;Empec&eacute; a notar esta diferencia de manera directa y expl&iacute;cita en primaria&rdquo;, recuerda. &ldquo;Es complicado entrar en un sitio en el que nadie se parece a ti. En mi caso, enseguida aparecieron los microrracismos. Siempre que alguien me dec&iacute;a algo, aparec&iacute;a, aunque fuera de manera sutil, la connotaci&oacute;n racial&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es complicado entrar en un sitio en el que nadie se parece a ti. En mi caso, enseguida aparecieron los microrracismos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leyao Rovira (@nomellameschinita)</span>
                                        <span>—</span> activista antirracista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso si la insultaban. &ldquo;Si me llamaban fea o in&uacute;til, le pon&iacute;an el &lsquo;chinita&rsquo; delante&rdquo;, explica. &ldquo;Y no se correg&iacute;a en clase, adem&aacute;s. Hoy en d&iacute;a creo que se sigue hablando de <em>bullying</em> a secas cuando se deber&iacute;a hablar de <em>bullying racista</em>. Creo que ser&iacute;a necesario dejarlo claro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de De la Rosa, la racializaci&oacute;n tambi&eacute;n fue autom&aacute;tica: &ldquo;Mi aspecto f&iacute;sico siempre me ha extranjerizado, hasta el d&iacute;a de hoy&rdquo;, asegura. &ldquo;En el colegio la forma de insultarme en el patio era llamarme &lsquo;china de mierda&rsquo;, porque siempre he tenido los ojos rasgados. O sea, ni siquiera me situaban como latina. Y<strong> </strong>ya de adolescente, empezaron a sexualizarme y exotizarme y eso dura hasta el d&iacute;a de hoy. A la gente no le basta que les diga &lsquo;soy de Valladolid&rsquo;, necesitan ubicarme. Y no pueden entender que en algunos momentos no tienes ganas de explicar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rovira indica que adem&aacute;s tard&oacute; en identificar lo que estaba viviendo. Por eso no lo contaba en casa: &ldquo;Relacionaba el racismo con la migraci&oacute;n y la negritud&rdquo;, confiesa. No se reconoc&iacute;a en esa definici&oacute;n. &ldquo;Es decir, dentro de esa ecuaci&oacute;n ni la adopci&oacute;n ni el ser una persona asi&aacute;tica entraba. Entonces yo pensaba que lo m&iacute;o no era racismo, eran como bromas hechas desde el cari&ntilde;o y que no ten&iacute;a motivo para quejarme, que estaba siendo exagerada o demasiado sensible&rdquo;. El punto de inflexi&oacute;n lleg&oacute; al escuchar en Internet a otras personas racializadas hablar de estas situaciones: &ldquo;Dije: vale, yo tambi&eacute;n quiero empezar a hablar&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOIs9OUDAbw/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Ni de aqu&iacute; ni de all&iacute;</h2><p class="article-text">
        Estos sentimientos pueden desembocar en un conflicto irresoluble en el que las personas adoptadas se quedan como flotando entre dos mundos: ni se sienten totalmente espa&ntilde;olas, ni tampoco de su pa&iacute;s de origen. Para Chandra Kala Clemente, doctora en Antropolog&iacute;a Social por la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona y autora de <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/volver-a-los-origenes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Volver a los or&iacute;genes. Una etnograf&iacute;a de la adopci&oacute;n transaccional</em></a><em> </em>(Bellaterra, 2022), la identidad para una persona que ha pasado por una adopci&oacute;n transracial (ella misma naci&oacute; en Nepal y fue adoptada en Espa&ntilde;a), no se construye en un &uacute;nico plano: &ldquo;Nuestra identidad se conforma por diferentes capas y diferentes niveles que hacen que seamos un yo&rdquo;, afirma. &ldquo;En el caso de las personas adoptadas, por mucho que la familia se esfuerce y obtenga herramientas para poder acompa&ntilde;arte, hay cosas que no van a poder sustituir nunca, por ejemplo la historia de origen. Hay una parte de nosotros que viene de antes y eso tambi&eacute;n es parte de nuestra identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese conflicto aparece pronto fuera del hogar. &ldquo;La escuela y los amigos son un punto en el cual se construye y se percibe la propia diferencia y c&oacute;mo se negocia la identidad en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;T&uacute; te concibes de una forma, pero la gente te est&aacute; leyendo de otra, y esa racializaci&oacute;n forma parte de la identidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rovira lo describe como una tensi&oacute;n constante: &ldquo;No sentirse ni de aqu&iacute; ni de all&iacute;. Sent&iacute;a que ten&iacute;a que escoger entre una cultura y otra&rdquo;. Incluso dentro de la familia: &ldquo;Mi madre me dec&iacute;a que yo era m&aacute;s espa&ntilde;ola que asi&aacute;tica, porque de asi&aacute;tica solo tengo el f&iacute;sico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto provoc&oacute; que durante a&ntilde;os Leyao rechazara todo lo que ten&iacute;a que ver con China: &ldquo;Mi madre nos pregunt&oacute; a mi hermana y a m&iacute; si quer&iacute;amos aprender el idioma, yo dije que no. De hecho, no quer&iacute;a ni estar cerca de algunas amistades que ten&iacute;a de rasgos asi&aacute;ticos. Relacionaba China con el motivo de discriminaci&oacute;n&rdquo;. Hoy la mirada es distinta: &ldquo;Gracias al activismo, he sanado el racismo que he vivido y hoy en d&iacute;a guardo un cari&ntilde;o especial a China. No reniego de mis or&iacute;genes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, De la Rosa se siente atravesada por esa dualidad: &ldquo;Me siento una persona migrante y extranjera. Para muchas personas, la integraci&oacute;n perfecta exigir&iacute;a olvidar; decir que eres espa&ntilde;ola y aqu&iacute; se acaba el tema. Pero eso no es as&iacute;, nos acompa&ntilde;a una relaci&oacute;n con nuestro pa&iacute;s de origen que tiene que ser sana y<strong> </strong>no podemos olvidar que las adopciones internacionales provienen en muchos casos de situaciones de conflicto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, De la Rosa mantiene un v&iacute;nculo activo con su pa&iacute;s de origen: &ldquo;Colombia es para m&iacute; el pa&iacute;s del que orgullosamente procedo y forma parte de mi identidad. Nac&iacute; all&iacute; y mis or&iacute;genes est&aacute;n all&iacute;. He crecido y vivo en Espa&ntilde;a. Pero me encanta regresar a Colombia, ya he ido cinco veces, y me gusta saber moverme, conocer las ciudades, entender las palabras (porque all&iacute; se habla colombiano, no espa&ntilde;ol). Poder orientarme y sentir que tambi&eacute;n soy de all&iacute; es bell&iacute;simo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestra identidad se conforma por diferentes capas y diferentes niveles  (...) por mucho que la familia se esfuerce y obtenga herramientas para poder acompañarte, hay cosas que no van a poder sustituir nunca, por ejemplo la historia de origen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Chandra Kala Clemente</span>
                                        <span>—</span> doctora en Antropología Social
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Buscar (o no) a la familia biol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        Otro de los temas recurrentes cuando se habla de adopciones, sobre todo en las internacionales, es la necesidad que surge, especialmente cuando llega la edad adulta, de buscar a la familia biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No responde a una falta de amor hacia la familia adoptiva, sino a algo m&aacute;s profundo: el deseo de comprender la propia historia con todas sus piezas, incluso aquellas que duelen o que quiz&aacute; nunca lleguen a encajar del todo.
    </p><p class="article-text">
        Eva Gispert se&ntilde;ala que durante la infancia predomina la adaptaci&oacute;n: &ldquo;Lo primero que quieres es ser de esa familia que te ha tocado, sobrevivir y adaptarte&rdquo;, la pregunta por el origen queda en segundo plano durante esos primeros a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de identidad aparece sobre todo en la adolescencia o, m&aacute;s tarde, en la edad adulta, cuando algunas personas inician procesos terap&eacute;uticos y empiezan a entender &ldquo;de d&oacute;nde les viene toda la ansiedad, los miedos y las dificultades. Tambi&eacute;n puede activarse ante momentos vitales importantes como la muerte de los padres adoptivos. En las adopciones racializadas&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;la diferencia visible suele acelerar estas preguntas, aunque la inquietud suele existir desde antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las entrevistadas, el caso m&aacute;s evidente de esto es Jenifer, cuyo proceso de b&uacute;squeda se convirti&oacute; en documental. Su historia tiene un punto de partida tan brutal como concreto: la erupci&oacute;n del volc&aacute;n Nevado del Ruiz el 13 de noviembre de 1985, una de las mayores tragedias de la historia de Colombia, que caus&oacute; la muerte de m&aacute;s de 23.000 personas y borr&oacute; del mapa el pueblo de Armero. Jenifer fue uno de los ni&ntilde;os que sobrevivieron y acabaron siendo dados en adopci&oacute;n fuera del pa&iacute;s. Lleg&oacute; a Valladolid con un a&ntilde;o y medio.
    </p><p class="article-text">
        A los treinta, motivada por la posibilidad de que su madre biol&oacute;gica siga viva, decidi&oacute; volver. <em>Hija del volc&aacute;n</em> recoge ese viaje, &ldquo;la b&uacute;squeda de mis or&iacute;genes, la experiencia que me ha hecho madurar y comprender qu&eacute; significa la adopci&oacute;n y esa necesidad de buscar, de encontrar&rdquo;, explica. En la pel&iacute;cula quiso dejar claro lo que a menudo se omite en los relatos sobre adopci&oacute;n internacional: &ldquo;Necesitaba narrar de una forma muy cercana cu&aacute;l era mi situaci&oacute;n y lo frustrante que es buscar, llamar a una puerta y a otra y que te den largas&rdquo;. El propio proceso de contarla tambi&eacute;n la transform&oacute;: &ldquo;Me ha ense&ntilde;ado mucho, me ha hecho madurar. Ha sido una experiencia irrepetible y muy necesaria para m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leyao todav&iacute;a lo vive como una posibilidad abierta: &ldquo;Recientemente, me he planteado investigar sobre mi familia biol&oacute;gica&rdquo;, reconoce. &ldquo;No es una necesidad como tal, pero s&iacute; un deseo genuino. Tengo miedo, nervios&hellip; Pero sobre todo tengo ganas, muchas ganas&rdquo;. No obstante, tambi&eacute;n teme la reacci&oacute;n que podr&iacute;a llegar a tener su familia biol&oacute;gica o &ldquo;encontrarme algo que me sorprenda o que yo preferir&iacute;a no haber sabido&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos olvidar que las adopciones internacionales provienen en muchos casos de situaciones de conflicto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenifer de la Rosa</span>
                                        <span>—</span> directora de &#039;Hija del volcán&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">M&aacute;s que una historia familiar</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos del Ministerio, desde 1997, han llegado a Espa&ntilde;a m&aacute;s de 56.000 personas adoptadas en el extranjero. Un colectivo numeroso y heterog&eacute;neo pero que, como hemos visto, comparte una serie de preocupaciones comunes. Y est&aacute; claro que estas no pueden reducirse simplemente a lo &iacute;ntimo o a lo dom&eacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chandra, la antrop&oacute;loga, insiste en que, como sociedad, todav&iacute;a estamos lejos de encajar y entender esta situaci&oacute;n. &ldquo;La adopci&oacute;n internacional no es solo una forma de crear familias&rdquo;, explica, &ldquo;es una pr&aacute;ctica social que involucra pol&iacute;ticas internacionales, sistemas legales diferentes, desigualdades econ&oacute;micas y culturales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese entramado, se&ntilde;ala, tambi&eacute;n se decide qui&eacute;n queda fuera del relato: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n tiene acceso a la familia? &iquest;Qui&eacute;n queda invisibilizado? &iquest;Cu&aacute;ntas veces hemos o&iacute;do hablar de las madres o de las familias de origen? Todo el mundo sabe que hay una familia antes, pero pocas veces se habla de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, incluso las palabras condicionan lo que el grueso de la poblaci&oacute;n piensa sobre la adopci&oacute;n. &ldquo;Expresiones como rescatar o dar en adopci&oacute;n a alguien a una nueva familia simplifican mucho la experiencia&rdquo;. Frente a ellas propone otras que deber&iacute;amos implantar como sociedad: &ldquo;Hablar m&aacute;s de separaciones, de p&eacute;rdidas, de desvinculaciones&rdquo; y reconocer &ldquo;la agencia de las personas adoptadas, que en su momento no decidimos ser adoptadas, pero ahora utilizamos esa agencia para hablar desde nuestra perspectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Revisar nuestra actitud hacia la adopci&oacute;n internacional obliga tambi&eacute;n a revisar el contexto hist&oacute;rico que la ha hecho posible. &ldquo;Hace falta una reflexi&oacute;n social colectiva sobre la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica de la adopci&oacute;n internacional, de d&oacute;nde venimos&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, parece necesario reevaluar c&oacute;mo se ha tratado hasta ahora la adopci&oacute;n internacional, una realidad compleja atravesada por el afecto, la p&eacute;rdida, la adaptaci&oacute;n, el racismo, la pertenencia y los silencios. No todas las experiencias son traum&aacute;ticas, pero tampoco todas son buc&oacute;licas. Las vidas de las personas adoptadas internacionalmente no caben en un relato &uacute;nico, son complejas y as&iacute; debemos reconocerlas, tratarlas y, sobre todo, escucharlas. &ldquo;Me gustar&iacute;a que cuando se hable de adopciones internacionales se ponga el foco en las personas adoptadas y en nuestras voces&rdquo;, explica Leyao. &ldquo;Y que no haya una romantizaci&oacute;n de la adopci&oacute;n ni en lo positivo ni en lo negativo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultad-personas-adoptadas-extranjero-construir-identidad_1_13042936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 21:08:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Ni de aquí ni de allí”: la dificultad de las personas adoptadas en el extranjero para construir su identidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adopción,Identidades,Psicología,familias,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La alcaldesa de Santander alerta de la suplantación de su identidad en redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alcaldesa-santander-alerta-suplantacion-identidad-redes-sociales_1_12976713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d2bf95-c22b-451c-a49e-1136afd8f9a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Archivo - La alcaldesa de Santander, Gema Igual."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento nforma de que un usuario falso en Facebook y Messenger se hace pasar por Gema Igual con un programa de subvenciones a particulares y empresas
</p></div><p class="article-text">
        La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), ha denunciado p&uacute;blicamente este lunes por la tarde la suplantaci&oacute;n de su identidad en en Facebook y en Messenger. A trav&eacute;s de un perfil con su nombre y fotograf&iacute;a, un usuario falso anuncia &ldquo;el lanzamiento de un programa de financiaci&oacute;n a fondo perdido dise&ntilde;ado para ayudar a cualquier persona o empresa con un proyecto de desarrollo personal o colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, en el mensaje se anima a los interesados a presentar sus proyectos, lo que puede inducir a los usuarios de las redes a exponer datos personales de car&aacute;cter sensible ante posibles fraudes.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la alcaldesa presentar&aacute; una denuncia este martes ante la Polic&iacute;a Nacional. Adem&aacute;s, ha compartido sus perfiles oficiales: @gemaigual (X, e Instagram); @Gema.Igual.Ortiz.Santander (Facebook); y @gigual (TikTok).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alcaldesa-santander-alerta-suplantacion-identidad-redes-sociales_1_12976713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 19:48:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La alcaldesa de Santander alerta de la suplantación de su identidad en redes sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Identidades,Redes sociales,Facebook]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e57040a-4f34-4aa5-b2e6-1ef38ce39656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No es un debate científico nuevo (...), sin embargo, hoy en día, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que está atravesado por transformaciones profundas en las formas de socialización, en la construcción de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, y en las formas de pertenencia social"</p></div><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende analizar de forma cr&iacute;tica la relaci&oacute;n actual entre individualidad y colectividad, en tanto se ha convertido en uno de los ejes principales del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico y psicosocial de nuestra sociedad actual. 
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, este no es un debate cient&iacute;fico nuevo, y ha sido motivo de amplia reflexi&oacute;n y an&aacute;lisis a lo largo de los a&ntilde;os. Sin embargo, hoy en d&iacute;a, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que est&aacute; atravesado por transformaciones profundas en las formas de socializaci&oacute;n, en la construcci&oacute;n de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, as&iacute; como en las formas de pertenencia social. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a un escenario complejo, y es que las sociedades actuales parecen promover de manera expl&iacute;cita valores asociados a la autonom&iacute;a personal, libertad de elecci&oacute;n, autoexpresi&oacute;n, autorrealizaci&oacute;n, etc. mientras que, de forma simult&aacute;nea, est&aacute;n propiciando din&aacute;micas colectivas cada vez m&aacute;s y m&aacute;s homog&eacute;neas, muy normativas, y dif&iacute;ciles de cuestionar. Aparentemente, lo que parece una contradicci&oacute;n, nos est&aacute; planteando interrogantes muy significativos sobre hasta qu&eacute; punto las personas somos realmente individuos aut&oacute;nomos, y en qu&eacute; medida seguimos siendo moldeados por fuerzas colectivas que act&uacute;an de manera menos visible, pero eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde finales del siglo XX, numerosas figuras destacadas de la Sociolog&iacute;a vienen describiendo el proceso de individualizaci&oacute;n como uno de los rasgos definitorios de la modernidad avanzada. Como ejemplo, Beck y Beck-Gernsheim advert&iacute;an que el individuo contempor&aacute;neo se ve obligado a convertirse en el principal gestor de su biograf&iacute;a, asumiendo decisiones vitales que anteriormente estaban m&aacute;s reguladas por marcos sociales estables (<em>Individualization: Institutionalized individualism and its social and political consequences,</em> 2002). 
    </p><p class="article-text">
        Este desplazamiento de responsabilidades desde lo colectivo hacia lo individual ha sido presentado, en muchos discursos, como un avance en t&eacute;rminos de libertad personal. Sin embargo, tal como se se&ntilde;ala desde la Sociolog&iacute;a, la individualizaci&oacute;n no implica necesariamente una mayor emancipaci&oacute;n de la persona, sino m&aacute;s bien una creciente exposici&oacute;n al riesgo, a la incertidumbre, o a la culpabilizaci&oacute;n individual por problemas que tienen un origen estructural. Como resultado, nuestra vida se convierte en un proyecto personal que debe ser optimizado de forma permanente, como si debi&eacute;ramos someterlo a una continua evaluaci&oacute;n y justificaci&oacute;n, lo cual a&ntilde;ade una presi&oacute;n psicol&oacute;gica significativa sobre cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde la Psicolog&iacute;a Social, podemos apoyarnos en Ryan y Deci (<em>Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness</em>, 2017), quienes nos muestran que la autonom&iacute;a, entendida como la capacidad de actuar de acuerdo con los valores y necesidades propios, representan un factor clave para el bienestar psicol&oacute;gico y el desarrollo saludable de la personalidad.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las investigaciones m&aacute;s recientes nos se&ntilde;alan que cuando la autonom&iacute;a se transforma en una exigencia normativa, esto es, cuando se espera que el individuo sea siempre autosuficiente, resiliente, aut&oacute;nomo, y capaz de gestionar por s&iacute; mismo cualquier dificultad, aparecen efectos adversos importantes sobre su salud mental. La evidencia emp&iacute;rica actual describe este fen&oacute;meno al analizar el aumento de trastornos depresivos en sociedades donde el ideal del individuo aut&oacute;nomo convive con una creciente sensaci&oacute;n de insuficiencia personal. En este sentido, la individualidad parece que deja de ser una opci&oacute;n, y se convierte en una obligaci&oacute;n social que muchas personas no est&aacute;n en condiciones reales de sostener.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a este &eacute;nfasis en el yo, en las sociedades contempor&aacute;neas estamos asistiendo a una fuerte tendencia al alineamiento colectivo. Las personas seguimos ajustando nuestras actitudes y comportamientos a las normas del grupo, incluso cuando &eacute;stas entran en conflicto con nuestro esquema de valores. Los experimentos cl&aacute;sicos de la Psicolog&iacute;a Social y la Sociolog&iacute;a ya mostraban hasta qu&eacute; punto la presi&oacute;n de la mayor&iacute;a pod&iacute;a llevar a las personas a negar evidencias perceptivas b&aacute;sicas. 
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, las investigaciones siguen profundizado en los mecanismos de influencia social, y subrayan el papel del deseo de aceptaci&oacute;n y pertenencia como los motores fundamentales del conformismo. En el contexto actual, son din&aacute;micas que adem&aacute;s se ven amplificadas por la omnipresencia de las redes sociales, los algoritmos de recomendaci&oacute;n, la l&oacute;gica de visibilidad y aprobaci&oacute;n social, etc. que parecen reforzar determinados discursos, y silenciar otros.
    </p><p class="article-text">
        Cass Sunstein puso el foco hace varios a&ntilde;os sobre el riesgo de que estos entornos favorezcan procesos de polarizaci&oacute;n y c&aacute;maras de resonancia, donde el individuo se ve expuesto de manera reiterada a creencias congruentes con las del grupo de referencia, limitando as&iacute; la probabilidad de cualquier cuestionamiento cr&iacute;tico (<em>How change happens,</em> 2019). El miedo al rechazo social, la cr&iacute;tica, la cancelaci&oacute;n, o la exclusi&oacute;n del grupo act&uacute;a como un potente inhibidor del pensamiento aut&oacute;nomo. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, discursos y comportamientos que vulneran principios &eacute;ticos b&aacute;sicos llegan a legitimarse y normalizarse simplemente porque &ldquo;todo el mundo lo hace&rdquo;, porque forman parte del consenso dominante. Y aqu&iacute; es donde rescatamos La teor&iacute;a de la identidad social de Tajfel y Turner, sin duda muy &uacute;til para comprender esta tensi&oacute;n (<em>The social psychology of intergroup relations</em>, 1979). &iquest;Qu&eacute; nos dec&iacute;an? Que una parte significativa del autoconcepto de las personas es resultado de su pertenencia a grupos sociales, lo que proporciona un sentido de identidad y seguridad en un mundo complejo. Pero, cuando la identidad grupal se vuelve r&iacute;gida y excluyente, puede dar lugar a procesos de desindividualizaci&oacute;n, a procesos de pensamiento dicot&oacute;mico, y deshumanizaci&oacute;n del otro. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos negar que el desequilibrio entre individualidad y colectividad tiene consecuencias profundas en nuestro desarrollo bio-psico-social. Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, el individualismo extremo suele asociarse con aislamiento social y fragilidad identitaria. Sobrevalorar la autosuficiencia es algo que dificulta el reconocimiento de la interdependencia humana, incrementando el riesgo de desgaste emocional y mental. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la 'disoluci&oacute;n' del yo en la colectividad puede generar una p&eacute;rdida progresiva de criterio propio, una dependencia excesiva del reconocimiento y aprobaci&oacute;n externos, o dificultades para tomar decisiones aut&oacute;nomas, y eso es algo que repercute en la autoestima ajustada. &iquest;Qu&eacute; ocurre en plano cognitivo? El desequilibrio tambi&eacute;n tiene implicaciones relevantes. La investigaci&oacute;n destacada m&aacute;s reciente nos muestra que, en contextos de presi&oacute;n social o emocional, las personas tendemos a recurrir a atajos cognitivos y sesgos que simplifican nuestra realidad, reduciendo la reflexi&oacute;n anal&iacute;tica. Cuando el pensamiento cr&iacute;tico se ve erosionado por la conformidad grupal, o por la necesidad de alinearnos con discursos dominantes, disminuye nuestra capacidad para contrastar informaci&oacute;n, o para revisar creencias propias. Este es un fen&oacute;meno muy problem&aacute;tico, sobre todo en sociedades donde hay una sobreabundancia de informaci&oacute;n, y donde la rapidez y la emocionalidad del mensaje priman sobre el an&aacute;lisis pausado y riguroso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, frente a la dicotom&iacute;a individualidad vs colectividad, hay enfoques m&aacute;s recientes en Sociolog&iacute;a y Psicolog&iacute;a Social que proponen superarla a trav&eacute;s del concepto de autonom&iacute;a relacional. Desde esta perspectiva, la autonom&iacute;a se entiende como la capacidad para tomar decisiones propias dentro de un conjunto complejo de relaciones sociales significativas. De esta forma, 
    </p><p class="article-text">
        la autonom&iacute;a relacional reconoce que las personas somos inherentemente sociales, pero esta interdependencia no debe anular la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica ni la responsabilidad individual.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de integrar el yo y el nosotros de manera din&aacute;mica, evitando tanto el aislamiento individualista como la anulaci&oacute;n acr&iacute;tica y pasiva del yo dentro de la masa. Es evidente que el desarrollo humano saludable requiere una identidad personal s&oacute;lida pero flexible, un sentido de pertenencia que no excluya el cuestionamiento, una disposici&oacute;n constante a la reflexi&oacute;n &eacute;tica y al pensamiento cr&iacute;tico. Sabemos que la educaci&oacute;n y socializaci&oacute;n tempranas tienen un papel central en este proceso. Que seamos capaces de ense&ntilde;ar y guiar a los m&aacute;s j&oacute;venes, a la vez que los adultos entrenamos el pensamiento cr&iacute;tico y la capacidad de disentir, fortalecen la cohesi&oacute;n social, porque permite una convivencia basada en el respeto, en la diversidad, la pluralidad y la responsabilidad compartida. Como nos muestra la investigaci&oacute;n en Ciencias Sociales, las sociedades m&aacute;s resilientes son aquellas que son capaces de integrar diversidad, disenso, di&aacute;logo y cooperaci&oacute;n sin anular la individualidad de sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, esta tensi&oacute;n entre individualidad y colectividad no deber&iacute;a entenderse como un grave problema a resolver. Deber&iacute;amos entenderla como una condici&oacute;n inherente a la vida social que necesita de una gesti&oacute;n consciente, de una gesti&oacute;n reflexiva. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de si hay que priorizar el yo o el nosotros; se trata de que no perdamos la capacidad de articular ambos de una forma equilibrada.
    </p><p class="article-text">
        Y dado que vivimos en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado, cada vez m&aacute;s normativizado, el desaf&iacute;o est&aacute; en ser capaces de formar, educar, socializar individuos capaces de sostener un yo reflexivo dentro de un nosotros plural, evitando tanto la sumisi&oacute;n acr&iacute;tica a la masa como el repliegue defensivo del individualismo extremo. De este equilibrio depende el bienestar integral de las personas, y la calidad &eacute;tica, moral, social y democr&aacute;tica de nuestras sociedades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén Sánchez Calzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 16:24:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Redes sociales,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efdcba12-666a-4c54-9621-75604b78a21d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, &#039;¿quién soy?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sentirse absorbida por la crianza no es una excepción, sino una experiencia común para muchas mujeres. ¿Hasta qué punto es posible seguir siendo una misma tras la maternidad?
</p><p class="subtitle">Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por “ser una madre impecable”
</p></div><p class="article-text">
        Rachel Cusk describe la maternidad en su libro <a href="https://www.librosdelasteroide.com/libro/un-trabajo-para-toda-la-vida" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un trabajo para toda la vida</em></a> como un terremoto que lo reordena todo: la casa, los v&iacute;nculos, el trabajo, el cuerpo y, sobre todo, la identidad. La protagonista de su libro se siente arrastrada a un territorio donde el &ldquo;yo&rdquo; se difumina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Observo con horror&rdquo;, escribe la autora, &ldquo;como cuando la bolsa se desploma, la ca&iacute;da en picado de mi importancia (&hellip;); desarrollo un conocimiento acad&eacute;mico de la ingesta cal&oacute;rica de la ni&ntilde;a, las horas de sue&ntilde;o, su desarrollo motor y sus pautas de llanto, mientras que el resto de mi vida parece un pueblo desierto, un edificio abandonado en el que de vez en cuando una viga podrida se parte y se estrella contra el suelo, espantando a los ratones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta sensaci&oacute;n, la de no saber exactamente qui&eacute;n se es despu&eacute;s de tener hijos, aparece una y otra vez en la consulta de la psic&oacute;loga social <a href="https://inspiralia.org/rosa-rabbani/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Rabbani,</a> autora de <a href="https://books.google.es/books/about/Maternidad_y_trabajo.html?id=Rw2zcQAACAAJ&amp;redir_esc=y" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maternidad y trabajo. Conflictos por resolver</em></a> (Icaria). &ldquo;Llegan much&iacute;simos casos de personas que est&aacute;n tremendamente confusas y agobiadas&rdquo;, explica la experta. &ldquo;Hace a&ntilde;os solo eran mam&aacute;s, pero ahora tambi&eacute;n vienen pap&aacute;s y muchas veces los dos, porque ambos est&aacute;n involucrados en la crianza para lo bueno y para lo malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esto &uacute;ltimo que se&ntilde;ala Rabbani, lo cierto es que la experiencia de tener hijos contin&uacute;a afectando en mayor medida a las madres por razones, hasta ahora, casi inevitables, como veremos m&aacute;s adelante. &iquest;Hasta qu&eacute; punto eso es habitual o no? &iquest;En qu&eacute; se concreta? &iquest;C&oacute;mo puede gestionarse? Para establecer las dimensiones de ese yo que se estrecha, se congela o se suspende, contactamos con varias madres y expertas en el tema.
    </p><h2 class="article-text">Identidad interrumpida</h2><p class="article-text">
        Sin duda, uno de los ingredientes principales para definir nuestra identidad personal es el tiempo. Sin tiempo para uno mismo es imposible siquiera poder pensar en qui&eacute;nes somos. Por ello, nuestra primera pregunta para las madres entrevistadas es: &iquest;Cu&aacute;nto tiempo te dedicas a ti misma cada d&iacute;a? El panorama resulta algo desolador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ducha. Ducharme sola&rdquo;, afirma Daniela, madre de un beb&eacute; de siete meses y una ni&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os. &ldquo;Tres horas de <em>gym</em> y una de terapia a la semana. Poco m&aacute;s&rdquo;, dice, por su parte, Clara, madre de dos hijos de cuatro y ocho a&ntilde;os. &ldquo;Dos o tres horas de gimnasio mientras mi hija est&aacute; en la guarder&iacute;a&rdquo; y &ldquo;una hora y media a la semana, que voy a meditar&rdquo;, cuentan, respectivamente, Maca y Alicia.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a ninguna de ellas les pill&oacute; esto exactamente por sorpresa. De hecho, para Clara, la renuncia fue absolutamente consciente y deliberada. &ldquo;Cuando tuve mi primer hijo decid&iacute; borrarme, abandonar mi personalidad&rdquo;, confiesa. &ldquo;Yo, en ese momento, quer&iacute;a ser mam&aacute; y ya est&aacute;. Incluso dej&eacute; la banda en la que tocaba y par&eacute; de componer canciones porque pens&eacute;: este grupo se va a acabar porque yo lo que quiero es dedicarme a ser madre y punto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud tan decidida de Clara, aunque no le evit&oacute; la sensaci&oacute;n de la que hablamos, no ser&iacute;a una mala forma de actuar seg&uacute;n Rabbani. &ldquo;El conflicto suele surgir cuando el cambio se vive como una imposici&oacute;n, no como una elecci&oacute;n&rdquo;, afirma. &ldquo;Si una asume que durante un tiempo se va a olvidar de s&iacute; misma porque va a concentrarse en su peque&ntilde;o, eso no supone tanto riesgo. El problema viene cuando queremos seguir conservando la vida que ten&iacute;amos y esas expectativas son incompatibles. Especialmente durante la crianza temprana&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La maternidad atraviesa todas las cosas que forman parte de tu vida hasta el punto de que yo acabé pensando &#039;pero, ¿quién soy?&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia</span>
                                        <span>—</span> madre de una niña de 9 meses y un niño de cuatro años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Alicia, que tiene una ni&ntilde;a de nueve meses y un ni&ntilde;o de cuatro a&ntilde;os, lo describe de forma tajante: &ldquo;Mi identidad ha cambiado al 100%. Me he hecho un <em>reset</em> de arriba a abajo. La maternidad atraviesa todas las cosas que forman parte de tu vida hasta el punto de que yo acab&eacute; pensando: 'pero, &iquest;qui&eacute;n soy?&rdquo;, y recuerda c&oacute;mo, despu&eacute;s de la primera reuni&oacute;n de padres del colegio, se dio cuenta de que se hab&iacute;a convertido en &ldquo;la madre de&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa transici&oacute;n, pasar de ser un sujeto aut&oacute;nomo a convertirse en el nodo de una red de cuidados, se complica todav&iacute;a m&aacute;s en un marco social y familiar que ya no tiene la capacidad de sostener como antes debido a m&uacute;ltiples causas. <a href="https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los abuelos no siempre est&aacute;n a mano</a> para ayudar y contratar a alguien para que se quede con el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a puede resultar caro o, simplemente, no se plantea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Daniela lo resume con claridad: &ldquo;Generacionalmente no nos han preparado para esto&hellip; Antes ten&iacute;an a las madres, a las hermanas, que viv&iacute;an cerca&hellip; &iexcl;Las vecinas si me apuras! Era todo m&aacute;s compartido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Amistades que mutan, oportunidades que se desvanecen</h2><p class="article-text">
        Los cambios que implica la maternidad acaban tambi&eacute;n teniendo sus consecuencias en el c&iacute;rculo social de padres y madres, aunque no siempre de la misma forma. Clara lo siente como una transformaci&oacute;n inevitable: &ldquo;Tu vida social es otra. Mis amigos de antes siguen haciendo lo mismo: van a conciertos, al cine, publican fanzines&hellip; Ninguno ha tenido familia. Yo pensaba que quiz&aacute; en el futuro ir&iacute;a con ellos y con mis hijos, pero no ha sido as&iacute; para nada&rdquo;. No obstante, no se ha quedado sola: &ldquo;En las clases de preparto ya conoc&iacute; a otras parejas embarazadas y te acabas juntando con ellas porque tienen los mismos problemas que t&uacute; y quieres compartirlos con ellos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Maca, madre de una ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os y siete meses y embarazada de su segundo hijo, se fija m&aacute;s en los cambios que la maternidad ha tenido para ella a nivel laboral: &ldquo;Tuve que cambiar el rumbo de mi vida profesional&rdquo;, admite. &ldquo;Soy psic&oacute;loga, especializada en el &aacute;mbito social y comunitario, y ten&iacute;a unos horarios totalmente incompatibles con ser madre. Terminaba de trabajar a las ocho o las nueve de la noche, turnos partidos, y con un sueldo del mundo de la asistencia social, que son bastante bajos&rdquo;. En 2020, con su maternidad a la vista, comenz&oacute; a estudiar un m&aacute;ster que la capacit&oacute; para cambiar a la profesi&oacute;n que ahora tiene, en la que trabaja a media jornada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tu vida social es otra. Mis amigos de antes siguen haciendo lo mismo: van a conciertos, al cine, publican fanzines… Ninguno ha tenido familia. Yo pensaba que quizá en el futuro iría con ellos y con mis hijos, pero no ha sido así para nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara</span>
                                        <span>—</span> madre de dos niños
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todo son p&eacute;rdidas. Otra de las madres entrevistadas, Alicia, reivindica que la maternidad le sirvi&oacute; para &ldquo;expandir&rdquo; su identidad. &ldquo;La maternidad me ha convertido en una persona mucho m&aacute;s segura de m&iacute; misma. Mucho m&aacute;s fuerte, capaz de confrontar a cualquiera&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alicia se dedica a la educaci&oacute;n y siente que ser madre le ha permitido &ldquo;entender que todos los padres y madres estamos superperdidos. Entonces, me enfrento a los alumnos sabiendo que tienen una madre y un padre que seguramente est&aacute;n igual de perdidos que yo. Eso me ha dado mucha seguridad en mi trabajo y en otras &aacute;reas de mi vida. Incluso con mi pareja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora y periodista Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz, autora de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-las-abandonadoras/349965" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las abandonadoras</em></a><em> </em>(Destino), un libro que reflexiona en torno a la culpa, la crianza competitiva y la madre como sujeto creativo, recuerda que cada experiencia est&aacute; atravesada por el contexto material: &ldquo;Siempre hay que poner el dinero sobre la mesa: por qu&eacute; puedes hacer la crianza como la haces y qu&eacute; implica&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;En mi caso, la hago en circunstancias m&aacute;s privilegiadas que la mayor&iacute;a. Tambi&eacute;n es cierto que tuve a mis dos hijos siendo trabajadora aut&oacute;noma sin ingresos fijos y eso tambi&eacute;n afect&oacute; a c&oacute;mo hice ese cambio de rol en los primeros meses de vida de mis hijos. Nunca pas&eacute; a sentirme &lsquo;solo madre&rsquo; porque sencillamente no pude permit&iacute;rmelo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;No pasa nada porque tu yo desaparezca durante un tiempo mientras te concentras en tu hijo siempre y cuando en algún momento tu identidad vuelva de nuevo&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;No pasa nada porque tu yo desaparezca durante un tiempo mientras te concentras en tu hijo siempre y cuando en algún momento tu identidad vuelva de nuevo&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pareja, identidad y el reparto imposible al 50/50</h2><p class="article-text">
        En muchos casos, la maternidad supone una dura prueba para la estabilidad de la pareja. El cansancio, la falta de tiempo de calidad, los problemas e incluso las apreturas econ&oacute;micas, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/sobrevivir-llegada-bebe-malabares-pareja-no-rompa-primeros-meses_1_12121215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden tensar la relaci&oacute;n</a> hasta ponerla al borde de saltar por los aires. Para Clara, el impacto ha sido directo: &ldquo;Lo que m&aacute;s ha sufrido, en mi caso, es la pareja&rdquo;, confiesa. &ldquo;Hemos tenido muchos problemas, muchas crisis. De hecho, ahora mismo estamos en terapia para ver si podemos salvar la relaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la fase más inicial del posparto, tuve una ruptura muy grande con la realidad porque me di cuenta de lo imposible que era repartir las tareas entre mi pareja y yo al 50%</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras de las entrevistadas hablan tambi&eacute;n de la presi&oacute;n que sienten por tener que sostenerlo todo. Tareas y deberes que, en algunos casos, son intransferibles. Una de ellas confiesa: &ldquo;En la fase m&aacute;s inicial del posparto, tuve una ruptura muy grande con la realidad porque me di cuenta de lo imposible que era repartir las tareas entre mi pareja y yo al 50%&rdquo;, recuerda. &ldquo;Eso me gener&oacute; mucho malestar, rechazo. Tuve que trabajar mucho yo misma y tambi&eacute;n hablarlo con mi pareja. Aceptarlo. Quien gesta es mi cuerpo, quien pare es mi cuerpo, quien lacta es mi cuerpo, quien vive un posparto, unos sangrados, unos puntos, es mi cuerpo. Es algo que cuando hablo con amigas que empiezan sus maternidades, les digo: &lsquo;hazte a la idea, no pasa nada ni est&aacute; mal, es una realidad, casi que biol&oacute;gica, el 50/50 no puede ser&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El retorno: c&oacute;mo reaparece el yo despu&eacute;s de la niebla</h2><p class="article-text">
        A pesar de los problemas, no todo est&aacute; perdido. Las entrevistadas coinciden en que el yo vuelve, aunque no siempre como antes. Rabbani lo plantea as&iacute;: &ldquo;No pasa nada porque tu yo desaparezca durante un tiempo mientras te concentras en tu hijo siempre y cuando en alg&uacute;n momento tu identidad vuelva de nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Urz&aacute;iz, describe ese retorno con una imagen muy potente: &ldquo;Es como volverse a poner tu vestido favorito despu&eacute;s de mucho tiempo. Te miras al espejo y piensas: &lsquo;ah, que segu&iacute;as aqu&iacute;&rsquo;. Es un momento emocionante de vivir y de contemplar que algunas personas&nbsp;emprenden a los dos a&ntilde;os aproximadamente de tener un hijo. Otras m&aacute;s tarde, otras nunca&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La identidad siempre va a ser nueva porque una no sale igual de una cosa así. Y está bien, es como una oportunidad para reconfigurarse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Begoña Gómez Urzaiz</span>
                                        <span>—</span> periodista y autora de &#039;Las abandonadoras&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El retorno de Clara ha ido un poco en esa direcci&oacute;n: despu&eacute;s de a&ntilde;os sin m&uacute;sica, reapareci&oacute; su impulso creativo tras una revelaci&oacute;n en un festival: &ldquo;Un d&iacute;a, me escap&eacute; al Festival In-Edit y, viendo una pel&iacute;cula se me encendi&oacute; la luz y dije, &lsquo;ostras, no puedes esperar. Ya tienes 43 a&ntilde;os y no puedes esperar al a&ntilde;o que viene porque nunca vas a tener m&aacute;s tiempo&rsquo;. Entonces busqu&eacute; recuperar mi esencia musical, volver a componer y volver a buscar gente para tocar m&uacute;sica. Desde hace dos a&ntilde;os he retomado mi proyecto musical y quedo con una mami del cole una hora a la semana para ensayar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en opini&oacute;n de Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz, la maternidad no devuelve a casi ninguna mujer a la identidad previa. Pero no hay que ver eso como algo negativo. &ldquo;La identidad siempre va a ser nueva porque una no sale igual de una cosa as&iacute;. Y est&aacute; bien, es como una oportunidad para reconfigurarse&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, podemos quedarnos con el mensaje final de Rabbani que suena casi como un mantra: &ldquo;Todo est&aacute; bien. Todo va a ir bien&rdquo;, asegura. Y confiesa: &ldquo;Cuando vuelvo a rememorar la etapa de crianza de mis propios hijos, recuerdo momentos duros, pero tambi&eacute;n muchos momentos buenos y tenemos que disfrutarlos. Sin remordimientos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Dec 2025 20:35:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Igualdad de género,Crianza,Niños,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Gipuzkoa a Navarra, en procesión: San Miguel de Aralar renueva su puerta como símbolo de unión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gipuzkoa-navarra-procesion-san-miguel-aralar-renueva-puerta-simbolo-union_1_12382087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f4da969-a85b-41b1-bc0d-6115f98e66eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Gipuzkoa a Navarra en procesión: San Miguel de Aralar renueva su puerta como símbolo de unión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante el ataque vandálico que destrozó la entrada del santuario, la comunidad responde con una peregrinación colectiva, reconstrucción artesanal y un mensaje de esperanza para buscar la reparación
</p><p class="subtitle">Lo que antes era un camino público ahora son “alambradas y alambradas”: años de lucha para salvar un patrimonio común</p></div><p class="article-text">
        12 de junio, 11:20 de la ma&ntilde;ana. En el barrio de San Gregorio del municipio de Ataun (Gipuzkoa), bajo un sol primaveral, un acto llama la atenci&oacute;n de los habitantes. En plena carretera, se est&aacute; llevando una escena cargada de simbolismo: una peregrinaci&oacute;n m&iacute;stica, po&eacute;tica y comunitaria. 
    </p><p class="article-text">
        Jon Aizpurua, vecino de Ataun se encuentra con los dem&aacute;s habitantes, observando con emoci&oacute;n la escena: &ldquo;Desde siempre he estado muy unido a San Miguel. En casa hemos escuchado muchas historias relacionadas con el santuario. Es una tradici&oacute;n muy arraigada.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Delante de sus ojos, dos bueyes avanzan con paso lento arrastrando un carro de madera. Sobre &eacute;l, descansan las nuevas puertas del santuario de San Miguel de Aralar (Navarra), que sustituir&aacute;n a las que fueron quemadas en octubre de 2024. A su alrededor, ni&ntilde;os bailan al son del '<em>txistu'</em>, ancianos observan el acto con ternura y decenas de personas caminan juntos en un ambiente de celebraci&oacute;n y compromiso. Entre las personas, se encuentra Xabier Agote, presidente de Albaola, la entidad encargada de la reconstrucci&oacute;n, que se ubica en el municipio de Pasaia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me enter&eacute; de la noticia aquel fat&iacute;dico d&iacute;a. Al d&iacute;a siguiente de darle fuego, inmediatamente me puse en contacto con el santuario para ofrecer la reconstrucci&oacute;n de la puerta de una manera completamente altruista. Me indign&eacute; mucho con este atentado&rdquo;, cuenta Agote, quien impuls&oacute; desde Albaola un proceso artesanal y comunitario que ha devuelto la dignidad al templo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varios vecinos de Atáun recogen la puerta de San Miguel de Aralar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Puertas para un mundo nuevo</strong></h2><p class="article-text">
        Esta acci&oacute;n se enmarca dentro del proyecto Mundu berri baterako ateak, o puertas para un mundo nuevo, en castellano. Es una propuesta que trasciende la simple reparaci&oacute;n material, convirtiendo el ataque sufrido por la puerta en octubre de 2024 en una respuesta colectiva cargada de sentido, reivindicando valores como la tolerancia, el respeto y el '<em>auzolan'</em>, esa forma tradicional de colaboraci&oacute;n desinteresada al servicio del bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al lado del front&oacute;n de Ataun, se encuentra Alfonso Garciand&iacute;a, el capell&aacute;n del santuario de San Miguel de Aralar, viendo los bailes y los cantos. &ldquo;Este proyecto est&aacute; abriendo muchas puertas, no solo f&iacute;sicas. La consecuencia de un acto negativo ha sido una respuesta positiva: construcci&oacute;n, trabajo en equipo, '<em>auzolan',</em> caminar juntos y no tener miedo. Queremos abrir las puertas, sin importar de d&oacute;nde vienes o qu&eacute; piensas&rdquo;, explica Garciand&iacute;a, que, adem&aacute;s de acompa&ntilde;ar en el peregrinaje, se encarga de tocar el 'txistu' en las paradas. &ldquo;De la gente se recibe mucha alegr&iacute;a de compartir una buena noticia, un regalo que no es solo para el santuario, sino que para todos&rdquo;, cuenta Garciand&iacute;a emocionado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La construcción de la nueva puerta de San Miguel de Aralar en Albaola                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Albaola: pieza clave en el proyecto</strong></h2><p class="article-text">
        La peregrinaci&oacute;n tuvo su origen el 9 de junio en Albaola, lugar donde fueron fabricadas las nuevas puertas. Es un espacio en el que la tradici&oacute;n e innovaci&oacute;n conviven. 
    </p><p class="article-text">
        Agote relata el proceso que se llev&oacute; a cabo a la hora de fabricar las nuevas puertas: &ldquo;Desmontamos las puertas originales que estaban calcinadas en su parte inferior. Gracias a que pudimos discernir cu&aacute;les eran las caracter&iacute;sticas de la puerta original, reproducimos fielmente su dise&ntilde;o, aunque todo el material es nuevo, ya que el original estaba deteriorado. Incluso fabricamos m&aacute;s de 100 clavos de forma artesanal, uno a uno, utilizando algunos serrajes.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Albaola mantiene conexi&oacute;n hist&oacute;rica con Navarra, debido a que la mayor&iacute;a del roble utilizado en sus construcciones fue donado por el valle de Sakana, que cuenta con muchos robledales. &ldquo;Hace unos a&ntilde;os, Sakana se volc&oacute; ofreciendonos robles para construir la nao San Juan, y nos ha parecido que era una manera muy entra&ntilde;able de corresponder de alguna manera a esa comarca que nos apoy&oacute; tanto, sobre todo considerando que desde el Santuario de San Miguel se domina todo el valle&rdquo;, explica Agote.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del apoyo del museo, el proyecto ha dado lugar a una red de colaboraci&oacute;n. La empresa Virtualan, compa&ntilde;ia navarra especializada en patrimonio cultural, ha digitalizado en 3D la puerta original para su conservaci&oacute;n, facilitando su difusi&oacute;n en formatos actuales. Por otra parte, el relato de todo el proceso quedar&aacute; recogido en un documental producido por Clau Creative, que acompa&ntilde;a la iniciativa desde sus inicios. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un camino de siete d&iacute;as</strong></h2><p class="article-text">
        Ese mismo 9 de junio, tras una primera parada en la antigua Iglesia de San Pedro, en Pasaia, las puertas fueron trasladadas en veh&iacute;culo hasta Astigarraga, punto donde se inici&oacute; la peregrinaci&oacute;n a pie. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este camino es un regalo&rdquo;, explica Garciand&iacute;a. &ldquo;Pero precisamente este camino tiene una meta. Y esa meta es el santuario de San Miguel, que nos habla de la trascendencia y espiritualidad. Supone compartir, gozar y vivir una experiencia hermosa&rdquo;, agrega.
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                Niños y vecinos de Atáun bailan al son de la música durante la peregrinación                            </span>
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        Garciand&iacute;a destaca especialmente la respuesta ciudadana. &ldquo;Toca los corazones. La expectativa era alta y creo que no solo la hemos cumplido, sino que va en aumento. Haciendo referencia a los barcos, lo interpreto como olas que van llegando y va calando en la gente&rdquo;, cuenta. Agote tambi&eacute;n opina de la misma manera: &ldquo;Todo el mundo nos lo est&aacute; agradeciendo continuamente. Estamos recorriendo toda la geograf&iacute;a, desde Albaola al santuario, de pueblo en pueblo, llevando las puertas encima de un carro de bueyes, y en todos los pueblos nos espera gente. Much&iacute;simos chavales salen de las ikastolas. La emoci&oacute;n se observa en las personas, que est&aacute;n muy volcadas. Realmente estoy entusiasmado con la respuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Aizpurua subraya la implicaci&oacute;n de las nuevas generaciones. &ldquo;Hemos visto a muchos ni&ntilde;os y j&oacute;venes venir desde las sus escuelas. Es muy emocionante ver a la juventud as&iacute;. Hoy en d&iacute;a muchos ni&ntilde;os ya no saben ni lo que son los bueyes. Esta peregrinaci&oacute;n les conecta con algo m&aacute;s grande, con sus ra&iacute;ces&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        La llegada al santuario se celebra el domingo 15 de junio, con una jornada de bienvenida. A las 12:00 se recibe las nuevas puertas, seguida de una eucarist&iacute;a presidida por el obispo y, a continuaci&oacute;n, se bendice tanto la ermita de la Trinidad como las nuevas puertas. El encuentro culmina con un ambiente festivo de danzas y un '<em>pintxo'</em> popular.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reconstruir como forma de vida</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s valioso no es c&oacute;mo queden las puertas, sino lo que simbolizan: un abrazo a quien llega, un gesto de fe y la certeza de que, en comunidad y con San Miguel como gu&iacute;a, el mal se vence&rdquo;, cuenta Garciand&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Agote, por otra parte, la ense&ntilde;anza va a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Ante la barbarie, ante la agresi&oacute;n, ante la destrucci&oacute;n, la respuesta no tiene que ser ni indignaci&oacute;n, ni victimismo. Nos han quemado la puerta, la reconstruimos. Yo creo que esta puerta tambi&eacute;n es una met&aacute;fora, porque al transportarla sobre del carro de bueyes, manifestamos lo que es la reconstrucci&oacute;n de manera proactiva y constructiva&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Alfonso era ni&ntilde;o, el santuario ten&iacute;a un peso importante en la vida local. No solo desde el punto de vista religioso, sino tambi&eacute;n cultural. Hoy, sin embargo, esa conexi&oacute;n parece haberse desdibujado. &ldquo;Hay mucha gente joven que ni siquiera sabe d&oacute;nde est&aacute; o no ha ido nunca&rdquo;, lamenta. &ldquo;Quiz&aacute;s esta acci&oacute;n no solo sirva para reconstruir lo que se rompi&oacute; materialmente, sino para poner en valor el propio santuario&rdquo;, reflexiona Garciand&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y termina con una convicci&oacute;n serena: &ldquo;Creo que nunca hay que decir que no hay nada que hacer. Siempre quedan las heridas. Y las heridas est&aacute;n para recordarnos aquello que pas&oacute;, realmente pas&oacute;. Y lo importante es c&oacute;mo afrontamos lo que ocurri&oacute;, c&oacute;mo reaccionamos. A veces reaccionamos sin pensar. Pero cuando uno habla, comparte, piensa o reza, entonces no hay reacci&oacute;n, sino respuesta. Y aqu&iacute; hay muchas respuestas y todas son bastante luminosas.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mattin Izaguirre Eguiguren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gipuzkoa-navarra-procesion-san-miguel-aralar-renueva-puerta-simbolo-union_1_12382087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jun 2025 19:45:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Gipuzkoa a Navarra, en procesión: San Miguel de Aralar renueva su puerta como símbolo de unión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gipuzkoa,Navarra,Museos,Cultura,Memoria Histórica,Patrimonio,Identidades,San Miguel,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha: una región con raíces y alas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/castilla-mancha-region-raices-alas_132_12345758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60e73a3b-a76a-49e8-b738-1a7cfa83ffa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099562.jpg" width="2917" height="1641" alt="Castilla-La Mancha: una región con raíces y alas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Castilla-La Mancha se encuentra en un momento clave, marcado por su capacidad de resiliencia, su firme apuesta por la sostenibilidad y un horizonte ambicioso que busca consolidar su desarrollo económico, social y cultural"</p></div><p class="article-text">
        El 31 de mayo, D&iacute;a de Castilla-La Mancha, es una fecha para conmemorar la identidad, la historia y el esp&iacute;ritu de una regi&oacute;n que, con sus cinco provincias -Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo-, representa un territorio de valores, progreso y arraigo. 
    </p><p class="article-text">
        En este 2025, Castilla-La Mancha se encuentra en un momento clave, marcado por su capacidad de resiliencia, su firme apuesta por la sostenibilidad y un horizonte ambicioso que busca consolidar su desarrollo econ&oacute;mico, social y cultural. 
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha ha superado a&ntilde;os de desaf&iacute;os significativos, demostrando una notable capacidad de recuperaci&oacute;n. En 2023, la regi&oacute;n alcanz&oacute; los 2,1 millones de habitantes, evidenciando una leve pero significativa estabilizaci&oacute;n demogr&aacute;fica. No obstante, esta evoluci&oacute;n presenta contrastes entre &aacute;reas urbanas y zonas rurales. 
    </p><p class="article-text">
        Econ&oacute;micamente, Castilla-La Mancha ha logrado posicionarse como un destino atractivo para la inversi&oacute;n internacional, pasando de ser un territorio emergente a un referente en sectores como la tecnolog&iacute;a, la industria verde y el turismo. Sin embargo, no todo es positivo. Voces cr&iacute;ticas se&ntilde;alan que, a pesar del crecimiento, la riqueza no siempre se traduce en una mejora tangible para todos los habitantes. La renta per c&aacute;pita contin&uacute;a por debajo de la media espa&ntilde;ola, y existen desaf&iacute;os estructurales importantes, como el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, la despoblaci&oacute;n rural y la dependencia de sectores tradicionales como la agricultura. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito social, Castilla-La Mancha destaca por su compromiso con la igualdad y la cohesi&oacute;n. La Estrategia Regional para la Agenda 2030, aprobada en 2021, busca abordar desaf&iacute;os como la pobreza, la desigualdad de g&eacute;nero y la emergencia clim&aacute;tica. Adem&aacute;s, la regi&oacute;n ha avanzado en pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n ambiental y econom&iacute;a circular, promoviendo un modelo de desarrollo m&aacute;s justo, inclusivo y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores retos de Castilla-La Mancha sigue siendo la despoblaci&oacute;n, especialmente en las zonas rurales, que representan una gran parte de su territorio. La Estrategia Regional frente a la Despoblaci&oacute;n, incluye 210 medidas para fomentar el asentamiento poblacional a trav&eacute;s de mejoras en los servicios p&uacute;blicos, incentivos econ&oacute;micos y desarrollo territorial. Sin embargo, la baja densidad poblacional y la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica siguen dificultando la provisi&oacute;n de servicios esenciales como la sanidad o la educaci&oacute;n, lo que exige una gesti&oacute;n m&aacute;s eficiente, innovadora y adaptada al contexto local.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito sanitario, el Plan de Salud Horizonte 2025, y su continuaci&oacute;n hasta 2030, apuesta por la sostenibilidad del sistema p&uacute;blico, la humanizaci&oacute;n de la atenci&oacute;n y la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as digitales. Sin embargo, la escasez de profesionales especializados y la necesidad de modernizar la atenci&oacute;n primaria, especialmente en &aacute;reas urbanas, siguen siendo asignaturas pendientes. 
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es otro pilar fundamental. Tras la pandemia, la digitalizaci&oacute;n educativa se ha consolidado como una prioridad, con iniciativas que buscan modernizar los procesos de ense&ntilde;anza a trav&eacute;s de metodolog&iacute;as activas y herramientas tecnol&oacute;gicas. Sin embargo, sigue siendo necesario reforzar la formaci&oacute;n del profesorado y garantizar que estos avances lleguen a todos los alumnos, especialmente aquellos que viven en entornos rurales o en situaciones de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos ambientales, el crecimiento del regad&iacute;o, que ha aumentado un 65% en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, plantea un riesgo de colapso h&iacute;drico si no se gestiona de manera sostenible. La Estrategia de Econom&iacute;a Circular 2030 y el Plan de Acci&oacute;n 2021-2025 buscan reconducir este modelo hacia uno m&aacute;s responsable, pero requieren una mayor implicaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y el sector privado.
    </p><p class="article-text">
        La igualdad de g&eacute;nero y la lucha contra la violencia machista son retos urgentes y prioritarios para Castilla-La Mancha. En una regi&oacute;n con un entorno mayoritariamente rural, resulta imprescindible reforzar el empoderamiento de las mujeres y combatir realidades tan complejas como la prostituci&oacute;n, que muchas voces denuncian como la &ldquo;esclavitud del siglo XXI&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El futuro de Castilla-La Mancha se perfila con optimismo, pero tambi&eacute;n con la necesidad de un esfuerzo colectivo. La estrategia &ldquo;Castilla-La Mancha, Horizonte 2030&rdquo;, con una inversi&oacute;n de m&aacute;s de 12.500 millones de euros y el objetivo de crear 100.000 empleos, marca un rumbo ambicioso. Este plan, que se presentar&aacute; en oto&ntilde;o de 2025, se articula en torno a ocho ejes de actuaci&oacute;n que abarcan desde la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica hasta la sostenibilidad ambiental y la cohesi&oacute;n social, y se construye sobre un modelo de concertaci&oacute;n social en el que instituciones, agentes econ&oacute;micos y ciudadan&iacute;a trabajan de forma conjunta. 
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n ambiental y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico seguir&aacute;n siendo prioridades. La Estrategia de Educaci&oacute;n Ambiental Horizonte 2030, con su Plan de Acci&oacute;n 2026-2030 en elaboraci&oacute;n, busca consolidar una conciencia colectiva sobre la sostenibilidad, integrando a la ciudadan&iacute;a y al sector educativo. 
    </p><p class="article-text">
        Socialmente, la regi&oacute;n debe seguir avanzando en la igualdad y la inclusi&oacute;n. La incorporaci&oacute;n de la perspectiva de g&eacute;nero en todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, como se establece en la Estrategia de Educaci&oacute;n Ambiental, es un paso hacia una sociedad m&aacute;s justa. Adem&aacute;s, el fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos, como el Plan de Formaci&oacute;n 2025 para empleados de la Junta, garantizar&aacute; una administraci&oacute;n m&aacute;s preparada para afrontar los retos del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Castilla-La Mancha, se encuentra en una encrucijada de oportunidades y desaf&iacute;os. Su identidad, forjada en la defensa de los derechos, la igualdad y el progreso, es el motor que impulsa su desarrollo. La regi&oacute;n ha demostrado que puede superar crisis y atraer inversiones, pero debe abordar con urgencia la despoblaci&oacute;n, la sostenibilidad h&iacute;drica y la equidad social para garantizar un futuro pr&oacute;spero.
    </p><p class="article-text">
        Reivindicamos una Castilla-La Mancha m&aacute;s inclusiva, sostenible y din&aacute;mica. Con el compromiso de sus gentes, el liderazgo de sus instituciones y la implicaci&oacute;n activa de sus agentes sociales, esta tierra de valores tiene el potencial de convertirse en un modelo de progreso equilibrado. 
    </p><p class="article-text">
        Que este 31 de mayo sea una celebraci&oacute;n de lo que somos y, sobre todo, una inspiraci&oacute;n para todo lo que a&uacute;n podemos llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Feliz D&iacute;a de Castilla-La Mancha!</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/castilla-mancha-region-raices-alas_132_12345758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 08:29:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Estatuto de Autonomía,Despoblación,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detienen a una pareja en A Coruña por robar datos personales para contratar unas 50 líneas de teléfono, internet y televisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/detienen-pareja-coruna-robar-datos-personales-contratar-50-lineas-telefono-internet-television_1_11891634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/710bb9e2-217d-4fee-91db-2fde55b8845f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2187y430.jpg" width="1200" height="675" alt="Detienen a una pareja en A Coruña por robar datos personales para contratar unas 50 líneas de teléfono, internet y televisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja, de 35 y 37 años, cuenta con antecedentes penales y usurparon la identidad de al menos 21 identidades personales, entre ellas alguna riojana</p><p class="subtitle">Los TEDAX retiran unos compuestos químicos catalogados como sustancias explosivas de seis colegios de La Rioja
</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil, en el marco de la Operaci&oacute;n Barvases, ha detenido a una pareja, residente en A Pobra do Carami&ntilde;al (A Coru&ntilde;a) de 35 y 37 a&ntilde;os y con antecedentes penales, como presunta autora de m&uacute;ltiples delitos de usurpaci&oacute;n de estado civil y estafa. Hay v&iacute;ctimas riojanas. Tal como ha informado la Benem&eacute;rita en un comunicado, las actuaciones comenzaron tras recibir varias denuncias de ciudadanos que reportaban la contrataci&oacute;n fraudulenta de servicios de telecomunicaciones a su nombre con distintas compa&ntilde;&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Algunas v&iacute;ctimas hab&iacute;an descubierto cargos indebidos en sus cuentas bancarias por estos servicios y, en algunos casos, hab&iacute;an sido incluidos en registros de morosidad debido a las deudas generadas por estos contratos. La investigaci&oacute;n revel&oacute; que las direcciones de instalaci&oacute;n y entrega de los dispositivos asociados a los servicios contratados se localizaban en la comarca de O Barbanza, especialmente en A Pobra do Carami&ntilde;al.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras una compleja labor de an&aacute;lisis, se descubri&oacute; que los detenidos obten&iacute;an datos personales y documentaci&oacute;n de sus v&iacute;ctimas mediante enga&ntilde;os o hurtos. Posteriormente, utilizaban esta informaci&oacute;n para contratar casi medio centenar de l&iacute;neas telef&oacute;nicas, servicios de Internet y televisi&oacute;n, perjudicando la identidad de al menos 21 personas&rdquo;, ha indicado la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas residen en la comarca del Barbanza, se identificaron afectados en provincias fuera de Galicia como Valladolid, Albacete, Murcia, Ja&eacute;n, Las Palmas, La Rioja, Zaragoza, Baleares y Santa Cruz de Tenerife. El pasado 20 de noviembre, culmin&oacute; la operaci&oacute;n con la detenci&oacute;n de los implicados, quienes fueron puestos a disposici&oacute;n del Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 3 de Ribeira junto con las diligencias correspondientes. La investigaci&oacute;n sigue abierta y no se descarta la aparici&oacute;n de nuevas v&iacute;ctimas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/detienen-pareja-coruna-robar-datos-personales-contratar-50-lineas-telefono-internet-television_1_11891634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Dec 2024 09:10:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detienen a una pareja en A Coruña por robar datos personales para contratar unas 50 líneas de teléfono, internet y televisión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/710bb9e2-217d-4fee-91db-2fde55b8845f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2187y430.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Policía Nacional,Identidades,Estafas,La Rioja,A Coruña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni 'woke' ni 'anti-woke' sino todo lo contrario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/woke-anti-woke-contrario_129_11886495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b402308-ed81-433d-b2c1-1813df70bc06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni &#039;woke&#039; ni &#039;anti-woke&#039; sino todo lo contrario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las izquierdas quieren evitar que las guerras culturales internas generen espirales autodestructivas, el remedio es bien sencillo. Situar el debate político y cultural dentro de los límites de lo profano, no dejarse enredar por las falsas e interesadas dicotomías identitarias, practicar el compromiso, la negociación y el respeto</p></div><p class="article-text">
        Que el reciente congreso del PSOE votara borrar el Q+ de las siglas LGTBIQ+ y que esta votaci&oacute;n se convirtiera en una de las noticias m&aacute;s destacadas del congreso me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n. Me impresion&oacute;, por lo dem&aacute;s, que ello ocasionara en las redes sociales una de las disputas m&aacute;s agrias de los &uacute;ltimos tiempos entre las izquierdas, con descalificaciones exasperadas y un resentimiento que hac&iacute;a tiempo que no ve&iacute;a. Me parece que tenemos ah&iacute; un grave problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contexto es conocido. Desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, primero en los Estados Unidos y luego en Europa y en el mundo, los planteamientos hoy coloquialmente&nbsp;conocidos como &ldquo;<em>woke&rdquo;, </em>que<em> </em>ponen el peso en los problemas identitarios de raza, g&eacute;nero y orientaci&oacute;n sexual, etc., han generado cambios,&nbsp;que a su vez han producido reacciones de signo contrario, no solo en la derecha conservadora o extrema sino tambi&eacute;n en otros sectores de opini&oacute;n, incluida la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Estas guerras culturales entre sensibilidades &ldquo;<em>woke&rdquo; </em>y &ldquo;<em>anti-woke</em>&rdquo; explican en buena medida la reelecci&oacute;n de Trump. Seg&uacute;n encuestas posteriores, los votantes indecisos decidieron finalmente votarlo, en lugar de a Kamala Harris, en&nbsp;un porcentaje algo superior por motivos culturales que por la inflaci&oacute;n. Ahora, el <em>establishment</em> dem&oacute;crata culpa al ala &ldquo;<em>woke&rdquo;</em> del partido por la derrota, y&nbsp;esta acusa a sus cr&iacute;ticos de alinearse con la derecha. Mientras, Trump se ba&ntilde;a en agua de rosas. Sus lugartenientes (Vance, Rubio, etc.) hicieron de la liquidaci&oacute;n del &ldquo;r&eacute;gimen<em> woke</em>&rdquo; el eje de su campa&ntilde;a y Elon Musk declar&oacute; que &ldquo;acabar con el virus <em>woke&rdquo;</em> era la causa principal de su apoyo al reelegido presidente (que alienta estas disputas culturales y se mueve en ellas como pez en el agua).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Suele atribuirse el <em>copyright</em> de la expresi&oacute;n &ldquo;guerras culturales<em>&rdquo;</em> al soci&oacute;logo James Davison Hunter, que en 1991 public&oacute; el libro '<em>In Culture Wars: The Struggle to Define America'</em>. Comentando la polarizaci&oacute;n de las recientes elecciones, ha escrito ahora lo siguiente: &ldquo;Durante treinta y cinco a&ntilde;os se ha repetido <em>ad nauseam</em> que Am&eacute;rica estaba profundamente polarizada. En mi libro contribu&iacute; (para bien o para mal) a tal narrativa&rdquo;, pero ha a&ntilde;adido que &ldquo;las apariencias pueden enga&ntilde;ar&rdquo; y que &ldquo;bajo la aparente&nbsp; polarizaci&oacute;n, bajo&nbsp;nuestras diferencias aparentemente inconmensurables, vivimos cada vez m&aacute;s en una cultura com&uacute;n, escalofriantemente nihilista&rdquo;<em>.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Frente a quien pueda pensar que esta visi&oacute;n es exagerada, &ldquo;histri&oacute;nica<em>&rdquo;</em>, Davison Hunter afina el tiro y&nbsp;a&ntilde;ade que en la vida real los nihilistas de verdad son una rareza, y que si el nihilismo ha llegado a dominar la vida p&uacute;blica norteamericana es por<em> </em>el miedo<em> </em>(un miedo<em> &ldquo;</em>m&aacute;s abstracto m&aacute;s que real&rdquo;, dice el soci&oacute;logo) que tiende a dominarlo todo: &ldquo;Los republicanos tienen miedo de los dem&oacute;cratas, los dem&oacute;cratas tienen miedo de los republicanos, los heterosexuales tienen miedo de los gais, las lesbianas, los transexuales, y los gais tienen miedo de la homofobia&rdquo;<em>&hellip;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, ese panorama, &iquest;no recuerda al nuestro? Tambi&eacute;n aqu&iacute; se produce, y con caracter&iacute;sticas propias, porque no son &uacute;nicamente las cuestiones relativas al g&eacute;nero o a la inmigraci&oacute;n las que levantan pasiones sino tambi&eacute;n las de identidad nacional o nacionalitaria. Sin ellas no se explicar&iacute;an&nbsp; cosas tan raras como que Tamames presentara una moci&oacute;n de censura en nombre de Vox, o que la Fundaci&oacute;n Francisco Franco reproduzca art&iacute;culos de Joaqu&iacute;n Leguina, o que otros miembros prominentes de la vieja guardia socialista participen en el antisanchismo, o que Arcadi Espada minusculice (&ldquo;s&aacute;nchez&rdquo;) el apellido del presidente del Gobierno. Son cosas que solo pueden explicarse por mecanismos bastante profundos. Las emociones identitarias pueden producir reacciones impensables en las tripas.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a raz&oacute;n Emile Durkheim cuando dec&iacute;a que la dicotom&iacute;a entre lo sagrado y lo profano ha sobrevivido a la secularizaci&oacute;n y pervive en lo m&aacute;s hondo de nuestras conciencias. Tambi&eacute;n la ten&iacute;a Antonio Machado cuando hizo decir a su Juan de Mairena que &ldquo;nuestros pol&iacute;ticos rara vez calculan, cuando disparan sus fusiles, el retroceso de las culatas, que suele ser, aunque parezca extra&ntilde;o, m&aacute;s violento que el tiro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si las izquierdas quieren evitar que las guerras culturales internas generen espirales autodestructivas, el remedio es bien sencillo (aunque tal vez m&aacute;s f&aacute;cil de anunciar que de aplicar).&nbsp; Basta con que la izquierda no fuera ni <em>woke</em> ni <em>anti-woke</em>, sino todo lo contrario. Basta con abandonar las causas sagradas, evitar las &ldquo;ideas m&iacute;sticas, obscuras&rdquo; (Durkheim) de los identitarismos confrontados. Si no fueran tan a menudo asesinas, las causas sagradas ser&iacute;an pomposamente rid&iacute;culas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Situar el debate pol&iacute;tico y cultural dentro de los l&iacute;mites de lo profano, no dejarse enredar por las falsas e interesadas dicotom&iacute;as identitarias, practicar el compromiso, la negociaci&oacute;n y&nbsp; el respeto, no parece un programa dif&iacute;cil de llevar a cabo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/woke-anti-woke-contrario_129_11886495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2024 21:25:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni 'woke' ni 'anti-woke' sino todo lo contrario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Identidades,Identidad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La próxima vendimia continuará la campaña para controlar suplantaciones de identidad in situ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/proxima-vendimia-continuara-campana-controlar-suplantaciones-identidad-in-situ_1_11860837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8d960c6-9060-425b-b9d7-fa10af40b031_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La próxima vendimia continuará la campaña para controlar suplantaciones de identidad in situ"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los datos del Ministerio de Trabajo, en La Rioja se registraron en la campaña de vendimia -agosto, septiembre y octubre- más de 13.800 contratos en la actividad económica de la Agricultura y 13.730 altas en la Seguridad Social</p><p class="subtitle">Logroño habilita 150 camas para atender a los trabajadores temporeros en el Polideportivo Titín III
</p></div><p class="article-text">
        Las dificultades para encontrar mano de obra y la repercusi&oacute;n de las condiciones meteorol&oacute;gicas han sido las caracter&iacute;sticas que han definido la vendimia de este a&ntilde;o en La Rioja. Estas conclusiones son las que se han puesto de manifiesto en la reuni&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Flujos Migratorios, que ha presidido este jueves la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz Nalda, y en la que han participado por parte del Ejecutivo central la Inspecci&oacute;n de Trabajo y Seguridad Social (ITSS), SEPE, Trabajo e Inmigraci&oacute;n, Seguridad Social y Agricultura. Tambi&eacute;n has asistido el Gobierno de La Rioja, Ayuntamiento de Logro&ntilde;o, sindicatos agrarios, FER, Asociaci&oacute;n de Bodegas Familiares, Federaci&oacute;n Riojana de Municipios y entidades sociales.
    </p><p class="article-text">
        Durante la reuni&oacute;n de evaluaci&oacute;n, se ha puesto de manifiesto que la experiencia piloto que se ha implantado en esta campa&ntilde;a para controlar las suplantaciones de identidad ha sido muy positiva. En concreto, por primera vez han acudido in situ en un mismo operativo ITSS, Polic&iacute;a Nacional y Guardia Civil con sistemas inform&aacute;ticos que han permitido comprobar in situ tanto las identidades como las altas en Seguridad Social, lo que ha permitido la actuaci&oacute;n inmediata en los casos no regulares. Por ello, se ha anunciado que en pr&oacute;ximas campa&ntilde;as se continuar&aacute; con este operativo que permite actuar en el mismo terreno. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, y de acuerdo al nuevo Reglamento de Extranjer&iacute;a que se ha aprob&oacute; el pasado 20 de noviembre y entrar&aacute; en vigor en mayo, Arraiz Nalda ha anunciado que desde la Delegaci&oacute;n del Gobierno en La Roja y la unidad de Trabajo e Inmigraci&oacute;n se llevar&aacute; a cabo una jornada de informaci&oacute;n destinada al tercer sector, sindicatos y FER y en la que se explicar&aacute;n las nuevas condiciones que reducen plazos y tr&aacute;mites, eliminan duplicidades, refuerzan los derechos de los trabajadores migrantes y dan garant&iacute;as a las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, y seg&uacute;n los datos del Ministerio de Trabajo, en La Rioja se registraron en la campa&ntilde;a de vendimia -agosto, septiembre y octubre- m&aacute;s de 13.800 contratos en la&nbsp;actividad econ&oacute;mica de la Agricultura y 13.730 altas en la Seguridad Social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/proxima-vendimia-continuara-campana-controlar-suplantaciones-identidad-in-situ_1_11860837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2024 16:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La próxima vendimia continuará la campaña para controlar suplantaciones de identidad in situ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vendimia,Delegación de Gobierno,Identidades,La Rioja,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comunitat Valenciana no és ‘Levante’: per què és errònia una denominació que despersonalitza tot un territori]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/comunitat-valenciana-no-levante-per-erronia-denominacio-despersonalitza-tot-territori_1_11763473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa482b78-97ea-46fc-b29f-ffed847c8f5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1104551.jpg" width="660" height="371" alt="La Comunitat Valenciana no és ‘Levante’: per què és errònia una denominació que despersonalitza tot un territori"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es tracta d’un terme que no està recollit de manera oficial en cap text geogràfic ni jurídic, que s’usa principalment des d’una concepció centralista d’Espanya i que és àmpliament rebutjat pels valencians</p><p class="subtitle">La Comunitat Valenciana, del ‘Levante feliz’ i la ‘Florida del Mediterráneo’ a regió pobra a Espanya</p></div><p class="article-text">
        Segons la Reial Acad&egrave;mia Espanyola de la llengua (RAE), &ldquo;levante&rdquo;, en la tercera definici&oacute; de la primera accepci&oacute;, &eacute;s el &ldquo;nom gen&egrave;ric de les comarques mediterr&agrave;nies d&rsquo;Espanya, i especialment les corresponents als antics regnes de Val&egrave;ncia i M&uacute;rcia&rdquo;; una descripci&oacute; que, per contra, no recull l&rsquo;Acad&egrave;mia Valenciana de la Llengua per a la seua denominaci&oacute; en valenci&agrave; (&ldquo;llevant&rdquo;). Tampoc la Fundeu (Fundaci&oacute; de l&rsquo;Espanyol Urgent) creu correcta aquesta manera de referir-se a la Comunitat Valenciana (ni &lsquo;Levante ni &lsquo;Valencia&rsquo;). La denominaci&oacute; &lsquo;levante&rsquo;, d&rsquo;&uacute;s habitual a Madrid, genera molta controv&egrave;rsia entre els valencians. Sense anar m&eacute;s lluny, elDiario.es va utilitzar err&ograve;niament aquest terme fa a penes uns dies per a referir-se al territori valenci&agrave;, circumst&agrave;ncia que es va corregir r&agrave;pidament despr&eacute;s que diversos lectors advertiren de l&rsquo;equivocaci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; aquest &eacute;s nom&eacute;s l&rsquo;&uacute;ltim exemple. Les Corts Valencianes van haver de recordar a Ecoembes el 2018 que aquest nom &ldquo;ni &eacute;s hist&ograve;ric ni est&agrave; en el nostre Estatut ni en cap diccionari estad&iacute;stic o geogr&agrave;fic&rdquo;, i ho va fer basant-se en un informe del Consell Valenci&agrave; de Cultura del 1996; Ecoembes va demanar perd&oacute;. I n&rsquo;hi ha m&eacute;s precedents. Rosa Mar&iacute;a Mateo, administradora &uacute;nica d&rsquo;RTVE llavors, va haver de demanar disculpes el 2020 per la utilitzaci&oacute; del terme &lsquo;levante&rsquo; en R&agrave;dio Televisi&oacute; Espanyola per a referir-se a la Comunitat Valenciana i va assegurar que era &ldquo;conscient&rdquo; que el terme &ldquo;no &eacute;s el correcte&rdquo;. Fent una mirada un poc m&eacute;s arrere, ens trobem amb el t&ograve;pic utilitzat pel franquisme de &lsquo;Levante feliz&rsquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1041108057235902464?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        L&rsquo;informe del Consell Valenci&agrave; de Cultura sobre el terme &lsquo;levante&rsquo; del 1996, a qu&egrave; es referien les Corts Valencianes, compta amb textos de Manuel Bas Carbonell i Francesc P&eacute;rez i Morag&oacute;n. Bas comen&ccedil;a el seu escrit explicant: &ldquo;La paraula &lsquo;Levante&rsquo; referida a una regi&oacute; o lloc, &eacute;s equ&iacute;voca i inductora d&rsquo;error i confusi&oacute;, ja que sempre ho ser&agrave; oposada al ponent de qui la utilitza, &eacute;s a dir Val&egrave;ncia est&agrave; a ponent d&rsquo;un mallorqu&iacute; i a llevant d&rsquo;un castell&agrave;&rdquo;. Aix&iacute; mateix, explicava que, tal com recordava el parlament auton&ograve;mic, aquesta refer&egrave;ncia no apareix en cap diccionari geogr&agrave;fic ni estad&iacute;stic &ldquo;com a paraula que represente un territori determinat&rdquo;, aix&iacute; com tampoc &ldquo;en cap de les tres principals guies del segle XX: Fuster (<em>El Pa&iacute;s Valenciano</em>), Guarner (<em>Valencia, tierra y alma de un pa&iacute;s</em>) i Almela (<em>Valencia y su reino&rsquo;</em>)&rdquo;. Bas tamb&eacute; considera #greu&ldquo; la indifer&egrave;ncia dels valencians, que &rdquo;ha perm&eacute;s&ldquo; que la RAE admeta aquesta accepci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Assenyalava que no hi ha refer&egrave;ncies notables fins al 1923, quan l&rsquo;editorial Calpe edita la guia <em>Levante,</em> que &ldquo;va tindre molta influ&egrave;ncia&rdquo;. L&rsquo;autor, el valenci&agrave; El&iacute;as Tormo, director de Belles Arts, va recon&eacute;ixer p&uacute;blicament que aquell t&iacute;tol &ldquo;no era cosa seua, sin&oacute; inspiraci&oacute; de l&rsquo;editorial, i m&eacute;s encara del seu director Dant&iacute;n Cereceda&rdquo;. Tamb&eacute; va utilitzar aquesta denominaci&oacute; l&rsquo;escriptor Alfonso P&eacute;rez Nieva en les seues <em>Notas de viaje: por Levante</em> (1899), en refer&egrave;ncia a Val&egrave;ncia, Tarragona i Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;informe del Consell Val&egrave;ncia de Cultura ressenya que aquesta denominaci&oacute; la &ldquo;solen utilitzar&rdquo; els castellans, &ldquo;i especialment els madrilenys quan venen a les nostres costes&rdquo;, encara que recorda que va ser justament un valenci&agrave;, Azor&iacute;n, &ldquo;impregnat de centralisme, el que m&eacute;s va utilitzar aquest equ&iacute;voc terme, sempre &eacute;s clar, en els seus viatges des de la Cort a la seua Mon&ograve;ver natal&rdquo;. De la mateixa manera, es refereix a l&rsquo;obra del cronista Francesc Almela i Vives, que &ldquo;subratlla la improced&egrave;ncia de la paraula&rdquo;, i afig que resulta &ldquo;ociosa per a determinar territoris que, com el valenci&agrave;, tenen nom concret&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recordava Bas la contund&egrave;ncia de Xavier Casp, que atribueix la vitalitat del sentit substantiu de la denominaci&oacute; &lsquo;Levante&rsquo; a la &ldquo;pedanteria, ignor&agrave;ncia, comoditat, mala fe...&rdquo;, ja que &eacute;s un terme &ldquo;que no ha sigut mai acceptat pels valencians quan es diu i s&rsquo;escriu per a substituir el nom de Val&egrave;ncia&rdquo;, sin&oacute; que es refereix a la mirada que es t&eacute; &ldquo;des de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez i Morag&oacute;n, per part seua, va apuntar que &eacute;s durant la major part del segle XX i &ldquo;en les m&eacute;s diverses situacions pol&iacute;tiques&rdquo; que s&rsquo;ha fet m&eacute;s freq&uuml;ent trobar la denominaci&oacute; &lsquo;Levante&rsquo; per a referir-se al territori valenci&agrave;. No obstant aix&ograve;, ressaltava que en cap projecte d&rsquo;Estatut es recull aquest nom en relaci&oacute; amb la Comunitat Valenciana, ni tampoc durant les discussions parlament&agrave;ries pr&egrave;vies a la promulgaci&oacute; del text estatutari; i tampoc en la Constituci&oacute;. De la mateixa manera, expressava el rebuig que genera aquesta denominaci&oacute; entre el moviment valencianista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Despersonalitzaci&oacute;&rdquo; i &ldquo;lectura radial&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El soci&ograve;leg valenci&agrave; Vicent Flor, autor entre altres llibres de <em>Societat an&ograve;nima. Els valencians, els diners i la pol&iacute;tica,</em> insisteix que llevant &eacute;s un punt geogr&agrave;fic i que, quan s&rsquo;utilitza per a referir-se al territori valenci&agrave;, &ldquo;et neguen a trav&eacute;s de la despersonalitzaci&oacute; del nom&rdquo;. A m&eacute;s, &ldquo;marquen el centre pol&iacute;tic, perqu&egrave; el llevant valenci&agrave; s&oacute;n les Balears, o It&agrave;lia, Gr&egrave;cia, Turquia...&rdquo;, indica Flor, que critica que aquesta descripci&oacute; suposa una &ldquo;lectura radial&rdquo; i centralista d&rsquo;Espanya. De la mateixa manera, apunta que aquesta denominaci&oacute;, quant a geogr&agrave;fica, hauria de referir-se, a m&eacute;s de la Comunitat Valenciana i a M&uacute;rcia, a Catalunya, &ldquo;per&ograve; amb Catalunya no s&rsquo;utilitza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;acceptaci&oacute; de &lsquo;Levante&rsquo; com a sin&ograve;nim de la Comunitat Valenciana suposa &ldquo;un gest de debilitat&rdquo;, i alerta davant el fet que hi haja qui es moleste amb la utilitzaci&oacute; de &lsquo;Pa&iacute;s Valenci&agrave;&rsquo;, expressi&oacute; recollida en el pre&agrave;mbul de l&rsquo;Estatut d&rsquo;autonomia, per&ograve; no amb aquesta paraula: &ldquo;Som la platja de Madrid&rdquo;. En aquest sentit, recorda a la l&ograve;gica centralista francesa, amb les refer&egrave;ncies al Nord, al Sud o al Llevant que es fan tenint en compte el centre pol&iacute;tic, m&eacute;s que geogr&agrave;fic; en el cas d&rsquo;Espanya, Madrid; en el cas franc&eacute;s, Par&iacute;s. Tot aix&ograve;, prossegueix, es va assentar amb el &ldquo;mite&rdquo; del &lsquo;Levante feliz&rsquo;, en qu&egrave; es transmetia que en el territori valenci&agrave; &ldquo;es vivia molt b&eacute;, es menjava molt b&eacute; i ten&iacute;em molt de sol... Una visi&oacute; que xoca amb la situaci&oacute; actual d&rsquo;infrafinan&ccedil;ament del Pa&iacute;s Valenci&agrave; i que descarta la necessitat de m&eacute;s recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amb la visi&oacute; de &lsquo;Levante&rsquo; es busca &ldquo;traure de l&rsquo;agenda&rdquo; els problemes valencians. No obstant aix&ograve;, prossegueix, es tracta d&rsquo;un terme que &ldquo;molesta&rdquo; els valencians: &ldquo;El seu &uacute;s es va amplificar des de la Guerra Civil, per&ograve; continua sent incorrecte, perqu&egrave; tots els territoris estan a l&rsquo;est, o al llevant, d&rsquo;un altre; o al nord, o al sud, o a l&rsquo;oest&rdquo;, conclou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/comunitat-valenciana-no-levante-per-erronia-denominacio-despersonalitza-tot-territori_1_11763473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2024 21:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Comunitat Valenciana no és ‘Levante’: per què és errònia una denominació que despersonalitza tot un territori]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,Comunidad Valenciana,Identidades,Sociología,Geografía,Valencia,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comunitat Valenciana no es 'Levante': por qué es errónea una denominación que despersonaliza a todo un territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/comunitat-valenciana-no-levante-erronea-denominacion-despersonaliza-territorio_1_11760175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa482b78-97ea-46fc-b29f-ffed847c8f5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1104551.jpg" width="660" height="371" alt="La Comunitat Valenciana no es &#039;Levante&#039;: por qué es errónea una denominación que despersonaliza a todo un territorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un término que no está recogido de forma oficial en ningún texto geográfico ni jurídico, que se usa principalmente desde una concepción centralista de España y que es ampliamente rechazado por los valencianos</p><p class="subtitle">La Comunitat Valenciana, del 'Levante feliz' y la 'Florida del Mediterráneo' a región pobre en España</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Real Academia Espa&ntilde;ola de la lengua (RAE), &ldquo;levante&rdquo;, <a href="https://dle.rae.es/levante" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en la tercera definici&oacute;n de su primera acepci&oacute;n</a>, es el &ldquo;nombre gen&eacute;rico de las comarcas mediterr&aacute;neas de Espa&ntilde;a, y especialmente las correspondientes a los antiguos reinos de Valencia y Murcia&rdquo;; una descripci&oacute;n que, por el contrario, no recoge la <a href="https://www.avl.gva.es/lexicval/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Acad&egrave;mia Valenciana de la Llengua</a> para su denominaci&oacute;n en valenciano (&ldquo;llevant&rdquo;). Tampoco la Fundeu (Fundaci&oacute;n del Espa&ntilde;ol Urgente) cree correcta esta forma de referirse a la Comunitat Valenciana (<a href="https://www.fundeu.es/recomendacion/levante-205/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ni 'Levante' ni 'Valencia'</a>). 
    </p><p class="article-text">
        La denominaci&oacute;n 'levante', de uso habitual en Madrid, genera mucha controversia entre los valencianos. Sin ir m&aacute;s lejos, elDiario.es utiliz&oacute; err&oacute;neamente este t&eacute;rmino hace apenas unos d&iacute;as para referirse al territorio valenciano, circunstancia que se corrigi&oacute; r&aacute;pidamente despu&eacute;s de que varios lectores advirtieran de la equivocaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero este es solo el &uacute;ltimo ejemplo. Las Corts Valencianes tuvieron que recordarle a Ecoembes en 2018 que ese nombre &ldquo;ni es hist&oacute;rico ni est&aacute; en nuestro Estatuto ni en ning&uacute;n diccionario estad&iacute;stico o geogr&aacute;fico&rdquo;, y lo hizo bas&aacute;ndose en un informe del Consell Valenci&agrave; de Cultura de 1996; Ecoembes pidi&oacute; perd&oacute;n. Y existen m&aacute;s precedentes. Rosa Mar&iacute;a Mateo, entonces administradora &uacute;nica de RTVE, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/rosa-maria-mateo-disculpa-levante-rtve-comunitat-valenciana_1_7410316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuvo que pedir disculpas en 2020</a> por la utilizaci&oacute;n del t&eacute;rmino 'levante' en Radio Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola para referirse a la Comunitat Valenciana y asegur&oacute; ser &ldquo;consciente&rdquo; de que el t&eacute;rmino &ldquo;no es el correcto&rdquo;. Echando la mirada un poco m&aacute;s atr&aacute;s nos encontramos con el t&oacute;pico utilizado por el franquismo de 'Levante feliz'.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1041108057235902464?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El informe del Consell Valenci&agrave; de Cultura sobre el t&eacute;rmino 'levante' de 1996, al que se refer&iacute;an las Corts Valencianes, cuenta con textos de Manuel Bas Carbonell y Francesc P&eacute;rez i Morag&oacute;n. Bas comienza su escrito explicando: &ldquo;La palabra 'Levante' referida a una regi&oacute;n o lugar, es equ&iacute;voca e inductora de error y confusi&oacute;n, ya que siempre lo ser&aacute; opuesta al poniente de quien la utiliza, es decir Valencia est&aacute; a poniente de un mallorqu&iacute;n y a levante de un castellano&rdquo;. As&iacute; mismo explicaba que, tal y como recordaba el Parlamento auton&oacute;mico, esta referencia no aparece en ning&uacute;n diccionario geogr&aacute;fico ni estad&iacute;stico &ldquo;como palabra que represente un territorio determinado&rdquo;, as&iacute; como tampoco &ldquo;en ninguna de las tres principales gu&iacute;as del siglo XX: Fuster ('El Pa&iacute;s Valenciano'), Guarner ('Valencia, tierra y alma de un pa&iacute;s') y Almela ('Valencia y su reino')&rdquo;. Bas tambi&eacute;n considera &ldquo;grav&iacute;sima&rdquo; la indiferencia de los valencianos, que &ldquo;ha permitido&rdquo; que la RAE admita esta acepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;alaba que no existen referencias notables hasta 1923, cuando la editorial Calpe edita la gu&iacute;a 'Levante', que &ldquo;tuvo mucha influencia&rdquo;. Su autor, el valenciano El&iacute;as Tormo, director de Bellas Artes, reconoci&oacute; p&uacute;blicamente que aquel t&iacute;tulo &ldquo;no era cosa suya, sino inspiraci&oacute;n de la editorial, y m&aacute;s a&uacute;n de su director Dant&iacute;n Cereceda&rdquo;. Tambi&eacute;n utiliz&oacute; esta denominaci&oacute;n el escritor Alfonso P&eacute;rez Nieva en sus 'Notas de Viaje: por Levante' (1899), en referencia a Valencia, Tarragona y Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        El informe del Consell Valencia de Cultura rese&ntilde;a que esta denominaci&oacute;n la &ldquo;suelen utilizar&rdquo; los castellanos, &ldquo;y especialmente los madrile&ntilde;os cuando vienen a nuestras costas&rdquo;, aunque recuerda que fue justamente un valenciano, Azor&iacute;n, &ldquo;impregnado de centralismo, el que m&aacute;s utiliz&oacute; este equ&iacute;voco t&eacute;rmino, siempre claro est&aacute;, es sus viajes desde la Corte a su Mon&oacute;var natal&rdquo;. De igual modo, se refiere a la obra del cronista Francisco Almela y Vives, quien &ldquo;subraya la improcedencia de la palabra&rdquo;, y a&ntilde;ade que resulta &ldquo;ociosa para determinar territorios que, como el valenciano, tienen nombre concreto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recordaba Bas la contundencia de Xavier Casp, quien atribuye la vitalidad del sentido sustantivo de la denominaci&oacute;n 'Levante' a la &ldquo;pedanter&iacute;a, ignorancia, comodidad, mala fe...&rdquo;, ya que es un t&eacute;rmino &ldquo;que no ha sido nunca aceptado por los valencianos cuando se dice y se escribe para sustituir el nombre de Valencia&rdquo;, sino que se refiere a la mirada que se tiene &ldquo;desde Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez i Morag&oacute;n, por su parte, apunt&oacute; que es durante la mayor parte del siglo XX y &ldquo;en las m&aacute;s diversas situaciones pol&iacute;ticas&rdquo; cuando se ha hecho m&aacute;s frecuente encontrar la denominaci&oacute;n de 'Levante' para referirse al territorio valenciano. Sin embargo, resaltaba que en ning&uacute;n proyecto de Estatut se recoge este nombre en relaci&oacute;n con la Comunitat Valenciana, ni tampoco durante las discusiones parlamentarias previas a la promulgaci&oacute;n del texto estatutario; y tampoco en la Constituci&oacute;n. De igual modo, expresaba el rechazo que genera esta denominaci&oacute;n entre el movimiento valencianista.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Despersonalizaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;lectura radial&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo valenciano Vicent Flor, autor entre otros libros de 'Societat An&ograve;nima. Els valencians, els diners i la pol&iacute;tica', insiste en que levante es un punto geogr&aacute;fico, y que cuando se utiliza para referirse al territorio valenciano &ldquo;te est&aacute;n negando a trav&eacute;s de la despersonalizaci&oacute;n del nombre&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;est&aacute;n marcando el centro pol&iacute;tico, porque el levante valenciano es Baleares, o Italia, Grecia, Turqu&iacute;a...&rdquo;, indica Flor, quien critica que esta descripci&oacute;n supone una &ldquo;lectura radial&rdquo; y centralista de Espa&ntilde;a. Del mismo modo, apunta que esta denominaci&oacute;n, en cuanto a geogr&aacute;fica, deber&iacute;a referirse, adem&aacute;s de a la Comunitat Valenciana y a Murcia, a Catalunya, &ldquo;pero con Catalunya no se utiliza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La aceptaci&oacute;n de 'Levante' como sin&oacute;nimo de la Comunitat Valenciana supone &ldquo;un gesto de debilidad&rdquo;, y alerta ante el hecho de que haya quien se moleste con la utilizaci&oacute;n de 'Pa&iacute;s Valenciano', expresi&oacute;n recogida en el pre&aacute;mbulo del Estatut d'Autonomia, pero no con esta palabra: &ldquo;Somos la playa de Madrid&rdquo;. En este sentido, recuerda a la l&oacute;gica centralista francesa, con las referencias al Norte, al Sur o al Levante que se hacen teniendo en cuenta el centro pol&iacute;tico, m&aacute;s que geogr&aacute;fico; en el caso de Espa&ntilde;a, Madrid; en el caso franc&eacute;s, Par&iacute;s. Todo esto, prosigue, se asent&oacute; con el &ldquo;mito&rdquo; del 'Levante feliz', en el que se transmit&iacute;a que en el territorio valenciano &ldquo;se viv&iacute;a muy bien, se com&iacute;a muy bien y ten&iacute;amos mucho sol... Una visi&oacute;n que choca con la situaci&oacute;n actual de infrafinanciaci&oacute;n del Pa&iacute;s Valenciano y que descarta la necesidad de m&aacute;s recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la visi&oacute;n de 'Levante' se busca &ldquo;quitar de la agenda&rdquo; los problemas valencianos. Sin embargo, prosigue, se trata de un t&eacute;rmino que &ldquo;molesta&rdquo; a los valencianos: &ldquo;Su uso se amplific&oacute; desde la Guerra Civil, pero sigue siendo incorrecto, porque todos los territorios est&aacute;n al este, o al levante, de otro; o al norte, o al sur, o al oeste&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/comunitat-valenciana-no-levante-erronea-denominacion-despersonaliza-territorio_1_11760175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2024 20:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Comunitat Valenciana no es 'Levante': por qué es errónea una denominación que despersonaliza a todo un territorio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,Comunidad Valenciana,Identidades,Sociología,Geografía,Valencia,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El retraso de un año en la identificación de víctimas del franquismo en Andalucía alarga la espera de un millar de familias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/retraso-ano-identificacion-victimas-franquismo-andalucia-alarga-espera-millar-familias_1_11539524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/460dfe42-eec1-4fee-9c39-002506bcc752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retraso de un año en la identificación de víctimas del franquismo en Andalucía alarga la espera de un millar de familias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta de Andalucía reconoce la demora en el tiempo de respuesta y la "dificultad" del proceso por el "mal estado" de los huesos de 2.770 esqueletos. Además, las grandes fosas comunes de Córdoba y Sevilla muestran por ahora resultados negativos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Andalucía prorroga el convenio para identificar a víctimas del franquismo de espaldas a las asociaciones de Memoria
</p></div><p class="article-text">
        Un total de 2.709 esqueletos, 994 familias y un tiempo de respuesta que oscila &ldquo;entre 12 y 18 meses&rdquo;, seg&uacute;n la Junta de Andaluc&iacute;a. Son las cifras de la larga lista de espera para identificar a v&iacute;ctimas del franquismo en Andaluc&iacute;a, con una notable demora respecto al tiempo m&aacute;ximo de cuatro meses a partir de la fecha de entrega de las muestras. Eso dec&iacute;a el acuerdo prorrogado por el Gobierno auton&oacute;mico en septiembre de 2022&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-prorroga-convenio-identificar-victimas-franquismo-espaldas-asociaciones-memoria_1_9934632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a espaldas de las asociaciones memorialistas</a>&nbsp;que representan a los familiares de los represaliados. Adem&aacute;s de ese retraso, se produce otra circunstancia: de 646 de los restos &oacute;seos no ha sido posible extraer el perfil de ADN completo para su cotejo en el laboratorio de la Universidad de Granada, y las grandes fosas comunes de C&oacute;rdoba y Sevilla ofrecen por ahora resultados negativos, seg&uacute;n indica el Gobierno de Moreno tras la informaci&oacute;n solicitada por <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/18-julio-36-matanza-civiles-discursos-genocidas-media-andalucia-manos-golpistas_1_11531717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matanzas de civiles y discursos genocidas</a> sembraron <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/masacro-franquismo-andalucia-historicos-extrema_1_1751132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a de terror</a> tras el golpe de Estado del 18 de julio del 36: unas 50.000 personas ejecutadas y 900 fosas comunes, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-moreno-eleva-50-000-cifras-oficiales-asesinados-franco-900-fosas-comunes-andalucia_1_10926930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como adelant&oacute; este peri&oacute;dico</a>. Unas cifras que el Ejecutivo andaluz elev&oacute; desde el &uacute;ltimo conteo realizado bajo mandato socialista y que superan al terrorismo de Estado de las dictaduras de Argentina y Chile juntas. La tierra m&aacute;s castigada por la violencia golpista sigue queriendo hablar. Y tambi&eacute;n los huesos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/rescatar-desaparecidos-franquismo-abuelo-identificado-no-implica-luchar_1_10679770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rescatar a los desaparecidos</a> forzados cierra el c&iacute;rculo del duelo con un <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/abuelo-enterrado-tumba-digna-victimas-franquismo-puerto-real-ejemplo-memoria_1_7283010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entierro con nombre y apellidos</a>. Un prop&oacute;sito que muchas veces no es viable por dos razones principales: el &ldquo;mal estado de conservaci&oacute;n&rdquo; de los huesos &ndash;dificulta la obtenci&oacute;n de ADN para comparar&ndash; y que el grado de parentesco entre la persona asesinada y el descendiente no sea &ldquo;el m&aacute;s id&oacute;neo&rdquo;, explica la consejer&iacute;a de Turismo, Cultura y Deporte, que asume las competencias en Memoria Hist&oacute;rica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Existe dificultad en el procesamiento de la información genética de las muestras de ADN tomadas a los restos de las víctimas exhumadas por el tiempo transcurrido desde sus fallecimientos&quot;, reconoce la Junta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los huesos est&aacute;n &ldquo;en muy mal estado de conservaci&oacute;n&rdquo; en &ldquo;la mayor&iacute;a de los casos&rdquo; y esto hace &ldquo;muy complejo&rdquo; obtener los datos necesarios para cotejar con los familiares, dice la Junta de Andaluc&iacute;a. &ldquo;Existe dificultad en el procesamiento de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica de las muestras de ADN tomadas a los restos de las v&iacute;ctimas exhumadas por el tiempo transcurrido desde sus fallecimientos&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo &ldquo;en muchas ocasiones&rdquo; de los an&aacute;lisis &ldquo;no pueden obtenerse resultados concluyentes en muchas ocasiones&rdquo;, admite el Gobierno andaluz. &ldquo;Unas veces debido a la imposibilidad de obtener informaci&oacute;n gen&eacute;tica suficiente de las muestras de ADN de las v&iacute;ctimas&rdquo; y otras porque &ldquo;el grado de parentesco existente entre la persona a la que se le ha tomado el ADN y el familiar no es el m&aacute;s adecuado para poder obtener un resultado positivo&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Como estrategia para &ldquo;aumentar la informaci&oacute;n gen&eacute;tica obtenida&rdquo; e &ldquo;intentar dar respuesta a la demanda de los familiares&rdquo; hay diferentes v&iacute;as. Ante el deterioro de los restos &oacute;seos el proceso &ldquo;se repite hasta tres veces con distintos procedimientos&rdquo;. Y, cuando falla el grado de parentesco, intentan con &ldquo;otro familiar m&aacute;s id&oacute;neo&rdquo;. Otras veces el laboratorio de la Universidad de Granada solicita al equipo que realiz&oacute; la intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica &ldquo;la toma de una nueva muestra para intentar conseguir el ADN necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al tiempo de respuesta, &ldquo;el plazo de resoluci&oacute;n de la identificaci&oacute;n gen&eacute;tica en cada una de las intervenciones arqueol&oacute;gicas oscila entre 12 y 18 meses&rdquo;, seg&uacute;n los datos facilitados por la Junta. Todo con una dificultad a&ntilde;adida: las exhumaciones &ldquo;en grandes fosas&rdquo; cuando &ldquo;los trabajos a realizar duran largos per&iacute;odos, incluso de m&aacute;s de un a&ntilde;o&rdquo;. Ah&iacute; el env&iacute;o de las muestras a Granada &ldquo;se suelen dividir en campa&ntilde;as&rdquo; que duran &ldquo;aproximadamente seis o nueve meses&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las cifras de la espera</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/pico-reja-segunda-mayor-fosa-franquismo-abierta-andalucia_1_7184934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pico Reja</a> destaca en la lista de espera: la <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ponemos-herida-dolor-sigue-sevilla-cierra-pico-reja-mayor-fosa-comun-franquista-abierta-espana_1_9972873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor fosa com&uacute;n abierta en Espa&ntilde;a</a>, en el cementerio de San Fernando de Sevilla, deja 1.786 personas exhumadas &ndash;perfil gen&eacute;tico completo obtenido en 1.310&ndash; y 383 familias pendientes de resultado y el cotejo de &ldquo;337 de estas v&iacute;ctimas con el ADN obtenido de los familiares. El resultado ha sido negativo en todos estos casos&rdquo;, explica la Junta. La intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica acab&oacute; en marzo de 2023 y las primeras muestras gen&eacute;ticas llegaron en mayo de 2018 y las &uacute;ltimas el pasado mes de junio.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;rdoba: las &ldquo;&uacute;nicas muestras&rdquo; enviadas al laboratorio corresponden a &ldquo;los 21 cuerpos exhumados en el a&ntilde;o 2019, &rdquo;siendo en todos los casos el resultado de dicho cotejo negativo, por lo que no se ha podido identificar a ninguna de las v&iacute;ctimas&ldquo;. Estos esqueletos provienen de los trabajos previos en las fosas de los cementerios de La Salud y San Rafael, una labor que contin&uacute;a desde 2023 sin remitir nuevas muestras por el momento, matiza la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;diz suma 189 v&iacute;ctimas recuperadas de la tierra &ndash;168 con perfil de ADN completo&ndash; y 60 familias en comp&aacute;s de espera. Nerva (Huelva) presenta 217 exhumaciones &ndash;151 ADN completo&ndash; y 58 parientes con sus muestras enviadas a la Universidad de Granada, algunas desde julio de 2021, como detalla el Gobierno andaluz. V&iacute;znar (Granada) tiene 114 cuerpos &ndash;110&ndash; y 56 familiares con ADN entregado desde septiembre del a&ntilde;o 22 a junio del 23.
    </p><h3 class="article-text">El singular caso de Cazalla</h3><p class="article-text">
        Cazalla de la Sierra (Sevilla) es un caso singular. Con 108 v&iacute;ctimas &ndash;30&ndash; y 41 familias expectantes, el trabajo arqueol&oacute;gico finaliz&oacute; en diciembre de 2012 y las pruebas en un laboratorio privado resultaron entonces &ldquo;negativas en todos los casos&rdquo;. En junio de 2021 &ldquo;se inicia una nueva campa&ntilde;a&rdquo; que busca nuevas muestras y an&aacute;lisis. El municipio sevillano de &Eacute;cija suma 104 cuerpos &ndash;todos con perfil completo&ndash; y 42 hogares pendientes de resoluci&oacute;n de identificaci&oacute;n gen&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin salir de la provincia, Osuna deja 50 cuerpos y 28 familias, o El Saucejo con ocho y 13, respectivamente y Ca&ntilde;ada Rosal, que tiene 14 y 23. En Huelva aparecen Minas de Rio Tinto, 60 v&iacute;ctimas y 26 descendientes, adem&aacute;s de Bonares con 26 y 24. Puente Genil (C&oacute;rdoba) tiene ocho esqueletos y tantos familiares, nueve, como en Alameda (M&aacute;laga), que guarda cuatro cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico ha preguntado sobre el asunto a los equipos t&eacute;cnicos que trabajan en Andaluc&iacute;a. Como respuesta, la Asociaci&oacute;n Cient&iacute;fica ArqueoAntro se&ntilde;ala 21 v&iacute;ctimas pendientes de an&aacute;lisis de ADN, todas en Granada: 15 en Nig&uuml;elas, cinco en C&uacute;llar y uno en Durcal. &ldquo;Hay mucho retraso con las identificaciones, los 'bancos de ADN' con los que trabajamos tienen mucha demora, y si la financiaci&oacute;n es deficiente, el embudo cada vez es mayor&rdquo;, afea Miguel Mezquida, arque&oacute;logo de ArqueoAntro. La arque&oacute;loga Elena Vera, por su parte, tambi&eacute;n ha confirmado los datos del caso de Cazalla.
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de desaparecidos en Andaluc&iacute;a contin&uacute;a. En lista de espera cuenta 2.709 v&iacute;ctimas y 994 familias, como admite el Gobierno andaluz. Y las intervenciones arqueol&oacute;gicas, en todo caso, remueven la tierra para descifrar las graves violaciones de los Derechos Humanos cometidas. A veces poniendo nombres y apellidos a los huesos y cerrando el c&iacute;rculo del duelo con un entierro digno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/retraso-ano-identificacion-victimas-franquismo-andalucia-alarga-espera-millar-familias_1_11539524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2024 03:55:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El retraso de un año en la identificación de víctimas del franquismo en Andalucía alarga la espera de un millar de familias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Genética,Identidades,Víctimas del franquismo,Fosas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Widline Cadet, la fotógrafa haitiana que no puede volver a su hogar, expone su obra sobre la identidad y la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/wildine-cadet-fotografa-haitiana-no-volver-hogar-expone-obra-identidad-memoria_1_11401663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a0e3eb2-85d0-4ddc-807e-f668a705d32e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1095959.jpg" width="2400" height="1350" alt="Widline Cadet, la fotógrafa haitiana que no puede volver a su hogar, expone su obra sobre la identidad y la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición ‘Take this with you’, de Widline Cadet recoge la experiencia migratoria desde Haití a EEUU en la primera muestra de la autora de origen haitiano
</p><p class="subtitle">El 'Ecce Homo' de Caravaggio llega al Prado con dudas sobre su futuro: “El propietario tendrá la última palabra”
</p></div><p class="article-text">
        Reflexiones sobre el parentesco, el legado internacional, la fragilidad de la memoria<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/matteo-garrone-reivindica-migrantes-heroes-vez-numeros-capitan_1_10809901.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> o la experiencia migratoria</a>. Estos son algunos de los temas que aborda la artista haitiana Widline Cadet en la exposici&oacute;n <em>Take this with you, </em>la primera muestra fotogr&aacute;fica en Espa&ntilde;a de la autora de origen haitiano que, desde su propia piel, da a conocer la experiencia migratoria entre su pa&iacute;s y EEUU. La exposici&oacute;n, disponible a partir del 31 de mayo en Casa de Am&eacute;rica, se enmarca en la iniciativa <em>Transcultura</em>, una colecci&oacute;n de fotograf&iacute;as que pretenden dar voz y visibilidad a obras de j&oacute;venes artistas procedentes del Caribe que tienen mucho por contar al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para la presentaci&oacute;n de la exposici&oacute;n estaba prevista la asistencia de Widline Cadet, la fot&oacute;grafa de la que emerge todo el arte expuesto. No ha podido asistir ya que debe permanecer en EEUU hasta que consiga su <em>Green Card </em>o residencia permanente. De la misma forma que no ha podido asistir a Espa&ntilde;a para la presentaci&oacute;n, tampoco puede volver a Hait&iacute;, su pa&iacute;s natal. Este motivo que le ha obligado a ausentarse en un d&iacute;a tan importante para ella es precisamente lo que pretende recoger la muestra, la imposibilidad de volver a su cultura, su experiencia migratoria que, a&uacute;n a d&iacute;a de hoy sigue viviendo en su propia piel. &ldquo;Widline pretende dar un mensaje de esperanza, contar una historia de intimidad y hogar, y que hay mucha gente que no vive en los lugares donde nacieron&rdquo;, ha explicado D&eacute;sir&eacute;e Kroep, comisaria de la exposici&oacute;n, para elDiario.es 
    </p><p class="article-text">
        En la muestra, recogida dentro del<a href="https://www.eldiario.es/cultura/photoespana-estrena-etapa-nueva-directora-edicion-movimiento_1_11300328.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> festival fotogr&aacute;fico PHotoespa&ntilde;a</a> y disponible hasta el 7 de septiembre, Cadet re&uacute;ne la historia de su familia a trav&eacute;s de interesantes dicotom&iacute;as como la presencia y la ausencia, la realidad y la ficci&oacute;n o el pasado y el futuro. Una historia de familia, amigos e, incluso, personas desconocidas que forman un archivo &uacute;nico y ejemplifican la manera en la que coexisten diferentes generaciones.&nbsp;&ldquo;Hace un a&ntilde;o que llevamos preparando esta exposici&oacute;n. Con ella, procuramos que cualquier persona que entre salga distinta, que reflexionen sobre lo que supone nacer en un pa&iacute;s tan complejo como Hait&iacute; y tener que emigrar&rdquo;, ha explicado en la presentaci&oacute;n Mar&iacute;a Santoyo, directora de PHotoEspa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El nombre de la exposici&oacute;n, <em>Take this with you (Lleva esto contigo)</em> , recoge las vivencias personales de la fot&oacute;grafa haitiana en cada una de sus etapas vitales. &ldquo;Lleva esto contigo&rdquo; le recuerda al momento de despedirse de Hait&iacute; para trasladarse a EEUU cuando era ni&ntilde;a. Ya siendo adulta, esta frase se resignifica con aquellos momentos en los que toca empaquetar los objetos personales para cambiar de un pa&iacute;s a otro. Un mantra frente a la migraci&oacute;n y lo que esto supone, que la autora reduce ir&oacute;nicamente a unas simples pertenencias materiales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Yon etranje ki pa sanble youn / A Stranger Who Doesn&#039;t Lool Like One, 2019                            </span>
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        La pr&aacute;ctica fotogr&aacute;fica de Cadet incide y examina la raza, la memoria, o la identidad cultural haitiana desde el punto de vista de los EEUU, al abandonar su pa&iacute;s natal con tan solo diez a&ntilde;os de edad. Un prisma significativamente distinto al que habr&iacute;a experimentado si hubiese permanecido en su pa&iacute;s la mayor parte de su vida. Cadet utiliza en su obra la palabra 'istwa', que significa 'historia'. La conserva en su idioma natal, el criollo haitiano, haciendo muestra as&iacute; de parte de sus ra&iacute;ces
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n recrea, especialmente en su sala final, el sal&oacute;n de casa de Cadet. Un sof&aacute;, una televisi&oacute;n, un jarr&oacute;n o unas delicadas cortinas son la decoraci&oacute;n que rodea las fotograf&iacute;as que ambientan la escena. Seg&uacute;n Kroep, &ldquo;Widline trae su casa a la exposici&oacute;n&rdquo; para hacernos una muestra de su cultura y para que ella misma pueda vivirla lo m&aacute;s cerca posible. De hecho, tal y como ha podido explicar Kroep, la decoraci&oacute;n de un hogar es una de las mayores muestras de los migrantes que viven en la di&aacute;spora, ya que recogen parte de la esencia de su cultura. &ldquo;En el sof&aacute; hay, por ejemplo, una tela de pl&aacute;stico que lo recubre. Esto es muy tradicional de las casas t&iacute;picas de Hait&iacute; porque suelen mantener los asientos limpios y protegidos hasta que llegue un invitado especial&rdquo;, a&ntilde;ade Kroep. 
    </p><p class="article-text">
        Al observar detenidamente las im&aacute;genes de Cadet, el escenario principal de su muestra es el paisaje, la naturaleza y la vegetaci&oacute;n. Un paisaje que experimenta con el recuerdo de cultura y ra&iacute;ces y que sirve de soporte para las relaciones interpersonales y su experiencia vital.&nbsp;Una de las obras que aborda precisamente el sentimiento de pertenencia y memoria es <em>Nou f&eacute; pati, nou se, nou anvi </em>(Pertenecemos, somos, anhelamos). Una imagen que, a trav&eacute;s de una simbiosis perfecta entre los tejidos de la ropa y el tel&oacute;n de fondo, ilustra el sentimiento personal de pertenencia.
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                Nou Fè Pati, Nou se, Nou Anvi / We Belong, We Be, We Long, 2020                            </span>
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        &ldquo;La naturaleza es esencial para Widline, sobre todo el agua. Simboliza la divisi&oacute;n o la uni&oacute;n de algo. Es especialmente importante al haber nacido en una isla. No obstante, las ubicaciones geogr&aacute;ficas en su obra no est&aacute;n claras. Esto lo hace para que la historia puede sentirse m&aacute;s universal, y para que la gente pueda identificarse con historias cercanas&rdquo;, cuenta Kroep. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los recursos empleados por la fot&oacute;grafa haitiana es la presencia constante de mujeres en sus im&aacute;genes. La muestra de la feminidad como elemento recurrente que recoge sus ra&iacute;ces y, sobre todo, que toma para representarse a s&iacute; misma. Adem&aacute;s, Cadet juega con los efectos visuales y la edici&oacute;n, de ah&iacute; la dualidad ficci&oacute;n-realidad, haciendo dudar al espectador sobre la imagen y activando la mirada del que la observa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Manyen distans / Touching Distance, 2023                            </span>
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        La tem&aacute;tica relacionada con esta exposici&oacute;n de Widline Cadet es, principalmente, la transcultura a trav&eacute;s de la creatividad. Estrechamente ligada con esta exposici&oacute;n se encuentra la nueva iniciativa de PHotoEspa&ntilde;a y la UNESCO que aborda la visibilidad profesional y la movilidad internacional de j&oacute;venes creadores del Caribe. 15 j&oacute;venes que presentan su obra en el festival como muestra de sus experiencias e inquietudes para ofrecer una visi&oacute;n singular que refleje la diversidad cultural de su sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto dedicado a j&oacute;venes entre 18 y 35 a&ntilde;os que retratan realidades distintas y necesarias para comprensi&oacute;n de la multiculturalidad existente en el resto del mundo. &ldquo;Lo que se busca es la profesionalizaci&oacute;n de estos j&oacute;venes, la creaci&oacute;n de oportunidades y mostrar la incre&iacute;ble riqueza cultural y art&iacute;stica&rdquo;, ha contado en la presentaci&oacute;n Alessandra Borchi, coordinadora del Programa Transcultura de la UNESCO. 
    </p><p class="article-text">
        Mediante esta acci&oacute;n conjunta para el intercambio y la cooperaci&oacute;n cultural, este programa de la UNESCO apoya la visibilidad de fotograf&iacute;as que no se quedan en lo meramente gr&aacute;fico, sino que invitan a una profunda reflexi&oacute;n sobre identidad, comunidad o transformaci&oacute;n social. Algunos de los autores seleccionados son Abdon Deromi Tzib, Betsaida Vanessa Montero Espaillat o Clavia Aaliyah McClain, todos ellos pertenecientes a pa&iacute;ses del Caribe como Belice, Rep&uacute;blica Dominicana, Bahamas o Cuba.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/wildine-cadet-fotografa-haitiana-no-volver-hogar-expone-obra-identidad-memoria_1_11401663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2024 15:23:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Widline Cadet, la fotógrafa haitiana que no puede volver a su hogar, expone su obra sobre la identidad y la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Haití,Identidades,Cultura,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orgullo cani para romper prejuicios clasistas y machistas: "Pa' mis chonis, pa' mis pijas y pa' mis chonijas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/orgullo-choni-romper-prejuicios-clasistas-machistas_1_10891133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2f005f6-022d-4547-a2bd-05e03ad615aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orgullo cani para romper prejuicios clasistas y machistas: &quot;Pa&#039; mis chonis, pa&#039; mis pijas y pa&#039; mis chonijas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estética de las chonis —ahora también llamadas raxetas— toma la calle de una forma reciclada como consecuencia de los cambios en los códigos sociales, del auge de la cultura urbana 'underground' y de las redes. Esto trae consigo nuevos significados y ayuda a desmontar estereotipos, pero también conlleva el peligro de estetizar lo obrero y capitalizar su aspecto</p><p class="subtitle">"La precariedad infantiliza": por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta</p></div><p class="article-text">
        Estereotipadas, criminalizadas, asociadas a lo vulgar y a lo inculto. Son algunos de los estigmas que han acompa&ntilde;ado a las chonis durante a&ntilde;os. Quiz&aacute; porque no responden a imposiciones, porque rompen con lo establecido, porque no se ajustan a las normas de feminidad m&aacute;s puritanas o porque no esconden sus ideas, su sexualidad o sus or&iacute;genes. Consolidada en los 90 y los primeros a&ntilde;os 2000 bajo las claves est&eacute;ticas con las que las reconocemos hoy, la esencia de las chonis -ahora tambi&eacute;n llamadas raxetas- toma la calle de nuevo de una forma reciclada como consecuencia de los cambios en los c&oacute;digos sociales, del auge de la cultura urbana <em>underground </em>y de la exposici&oacute;n en redes sociales. Un resurgimiento que trae consigo nuevos significados y que ayuda a desmontar estereotipos, pero que tambi&eacute;n conlleva un peligro: estetizar lo obrero, obviando su componente de clase, y capitalizar su aspecto.
    </p><p class="article-text">
        Naiara, la concursante zaragozana de la actual edici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/operacion-triunfo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Operaci&oacute;n Triunfo</a>, es un ejemplo de ese regreso. Es una de las favoritas del jurado y del p&uacute;blico no solo por su talento en el escenario, tambi&eacute;n por su estilo y forma de ser. Desde el primer momento llam&oacute; la atenci&oacute;n por su clara est&eacute;tica raxeta: grandes aros, <em>eyeliner </em>bien definido y estilismos<em> </em>de tendencia<em> dosmilera</em> para las galas que le han valido el sobrenombre de &ldquo;la chonija de OT&rdquo;. La concursante ha dejado ver en redes sociales que una de sus mayores pasiones es su propio coche, un Audi de color blanco totalmente tuneado en el que ha cambiado los c&iacute;rculos de la marca por corazones y que lleva escrito su nombre de usuaria de Instagram en el cristal. &ldquo;Pa' mis chonis, pa' mis pijas y pa' mis chonijas... &iexcl;que aceleren!&rdquo;, se dirig&iacute;a a sus fans la pasada semana durante una firma de discos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1751265810947961157?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero &iquest;qu&eacute; es una choni? No hay una &uacute;nica definici&oacute;n pero s&iacute; entendemos que se trata de una mujer de barrio o de pueblo, nacida o migrada a un territorio perif&eacute;rico en el que los c&oacute;digos son diferentes a lo que se considera como normativo socialmente. &ldquo;Son mujeres que se ponen por delante de cualquier norma que haya sido construida en torno a la idea de ser 'una buena mujer&rdquo; -aunque sea de manera inconsciente- y que tienen conciencia de clase y &ldquo;luchan por salir de la suya por no vivir lo que han visto en su casa o en su barrio&rdquo; -tambi&eacute;n, quiz&aacute;, de manera instintiva-, explica a elDiario.es Carmela Borrego, escritora feminista, cocreadora de la </span><a href="https://www.instagram.com/agendacomadre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Agenda Comadre</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y editora en </span><a href="https://editorialavenate.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Avenate</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las chonis y las nuevas raxetas tienen sentimiento de pertenencia a un grupo, adem&aacute;s de unos c&oacute;digos est&eacute;ticos y referencias culturales que no siempre han sido considerados aceptables por la mayor&iacute;a social. Las raxetas han tomado estos c&oacute;digos como propios reformulando el estilo choni de hace veinte a&ntilde;os con cierta nostalgia. Han vuelto los aros grandes, las u&ntilde;as de gel, las extensiones hasta la cintura, el rosa hasta en la sopa, las minifaldas, los mo&ntilde;os con gomina y el leopardo como base del armario</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">diario.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El t&eacute;rmino 'raxeta' viene de 'ratchet', una palabra que surgi&oacute; en los 90&acute;s para referirse a las mujeres presentes en el entorno del hip hop. Poco a poco se fue asociando a una determinada vestimenta y, a d&iacute;a de hoy, ha evolucionado para convertirse en una est&eacute;tica nacida del trap. Es una est&eacute;tica mucho m&aacute;s sexy que se envuelve bajo el lema 'porque quiero y porque puedo&rdquo;, explica Marta Cam&iacute;n, estilista, modelo y divulgadora de contenido sobre moda en redes sociales (<a href="https://www.instagram.com/immartacamin/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@immartacamin</a>).
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7305764091795098912"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las chonis y raxetas manifiestan una feminidad que difiere de la que se ha establecido hist&oacute;ricamente en los n&uacute;cleos sociales de las ciudades. Las faldas cortas y los <em>tops</em> con los que se ven los sujetadores responden a un rechazo de la idea de 'ser buena'. Las nuevas generaciones que adoptan estos c&oacute;digos identitarios a sabiendas de lo que implicaba ser choni hace veinte a&ntilde;os, lo hacen en algunos casos desde el orgullo y el apoderamiento. &ldquo;Para las usuarias de esta moda, su forma de vestir representa el empoderamiento desde una posici&oacute;n marginal&rdquo;, expone Cam&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para las raxetas, la hipersexualizaci&oacute;n de su propio cuerpo est&aacute; relacionada con el deseo de ser ruidosas tanto en su forma de vestir o de moverse como de hablar o maquillarse. Seg&uacute;n Marina L&oacute;pez Baena, soci&oacute;loga especializada en feminismos, esta hipersexualizaci&oacute;n &ldquo;quiz&aacute; va en contra de la norma de muchas mujeres (ser recatada, no mostrarse excesivamente sexual) y, por lo tanto, es m&aacute;s liberadora que una sexualizaci&oacute;n m&aacute;s sutil que es m&aacute;s '&uacute;til' para el sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una mujer se sale de la norma, ampl&iacute;a el abanico de posibilidades sobre c&oacute;mo performar o representar su feminidad, y cuando hablo de feminidades no hablo en t&eacute;rminos esencialistas, puedes performar una feminidad choni sin ser mujer cis o sin ni siquiera identificarte como mujer&rdquo;, contin&uacute;a la soci&oacute;loga. &ldquo;Su lenguaje corporal, llevado al extremo, supera la sexualizaci&oacute;n centrada para la mirada masculina, rompiendo las reglas del juego del deseo heterosexual. Muchas veces cuando se las se&ntilde;ala por 'ordinarias' en realidad, si te paras a pensar, se las est&aacute; criticando por no ser deseables para el deseo hetero masculino&rdquo;, reflexiona L&oacute;pez Baena.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0Ki67zIHwv/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C0Ki67zIHwv/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C0Ki67zIHwv/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de MS NINA (@msnina)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Carmela Borrego a&ntilde;ade argumentos a esta idea: &ldquo;En mi barrio las canis ten&iacute;amos una respuesta muy revolucionaria en cuanto a la propia sexualidad. Si nos llamaban 'puta' dec&iacute;amos 'pues mi chocho lo disfruta'. Con esto d&aacute;bamos una respuesta activa al machismo, diciendo que nos daba igual la imagen que tuviesen de nosotras por hacer uso de nuestro cuerpo con libertad&rdquo;, cuenta incluy&eacute;ndose en el colectivo de los a&ntilde;os 2000.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las chonis se hipersexualizan y se hiperfeminizan para salirse de los roles que marcan las normas de g&eacute;nero&rdquo;, -contin&uacute;a Borrego- &ldquo;y no lo hacen por llamar la atenci&oacute;n de un hombre, eso les da igual, sino porque la extrema feminidad es su identidad. Se las critica desde una parte del feminismo m&aacute;s puritano porque no entienden que pueda haber una reapropiaci&oacute;n de la mirada, sino que la ostentaci&oacute;n de la sexualidad es una p&eacute;rdida frente al sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Igual que Las Chuches cantaban<a href="https://www.youtube.com/watch?v=K3pxRqLfy84" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=K3pxRqLfy84" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Como ronea</em></a>, la cultura <em>underground</em> de hoy en d&iacute;a tambi&eacute;n est&aacute; llena de mujeres que personifican esta identidad,  expresi&oacute;n e imaginario choni: Bad Gyal, Ms Nina, Bea Pelea o La Zowi. Esta &uacute;ltima cantante es considerada la madre de las raxetas por ser una de las voces femeninas pioneras del trap espa&ntilde;ol. Salt&oacute; a la fama precisamente con <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-sXCSZtCHUo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un primer tema llamado </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=-sXCSZtCHUo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Raxeta</em></a> y ahora es todo un icono para los m&aacute;s j&oacute;venes tanto por su m&uacute;sica, su forma de vivir y expresarse y su est&eacute;tica. La artista granadina lo defini&oacute; como &ldquo;una est&eacute;tica que nace de las j&oacute;venes de barrio que, al verse oprimidas por el sistema, han preferido tener las u&ntilde;as bien hechas que votar en las elecciones&rdquo;. El uso en sus canciones de t&eacute;rminos como &ldquo;puta&rdquo;, &ldquo;perra&rdquo; o <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/actuacion-ganadora-nebulossa-final-benidorm-fest-2024_7_10893299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;zorra&rdquo; &mdash;como en el caso de la canci&oacute;n de Nebulossa, ganadora del Benidorm Fest&mdash;</a> est&aacute; relacionado con el intento de apropiaci&oacute;n subversiva de estos insultos que hay desde la cultura urbana.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1550476069618286592?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>La est&eacute;tica para representar pertenencia de clase</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;A las mujeres obreras, las mujeres de los barrios, siempre se las ha se&ntilde;alado: por ordinarias, por brutas, por lascivas&hellip; nunca han encajado. Este estar fuera de la norma social se ha mantenido en cierto modo hasta nuestros d&iacute;as&rdquo;, explica la soci&oacute;loga Marina L&oacute;pez Baena.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En mi clase nadie me hablaba por ser una cani y cuando aprobé con matrícula de honor todos querían mis apuntes. Ahí se ve el estigma y los estereotipos que había. Las tontas, las incultas y las marginadas éramos nosotras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmela Borrego</span>
                                        <span>—</span> escritora y editora feminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Denostadas hist&oacute;ricamente, se las percibe como a mujeres sin competencias para formarse y poca capacidad para salir de lo marginal. L&oacute;pez Baena reflexiona sobre este prejuicio: si eres buena estudiante se te va a insinuar que &ldquo;suavices ese aspecto choni&rdquo;. La soci&oacute;loga habla en primera persona de estas experiencias, ya que ella misma tuvo una est&eacute;tica choni en alg&uacute;n momento de los 2000: &ldquo;A m&iacute; la est&eacute;tica choni me permiti&oacute; salirme de lo que se esperaba y exig&iacute;a a una chica que ten&iacute;a buen comportamiento y sacaba buenas notas, que era bastante limitado, soso y clasista. Ser choni me permiti&oacute; mostrarme de forma m&aacute;s empoderada y desde los c&oacute;digos de mi clase social. Yo mezclaba de todo, pero lo que no quer&iacute;a era ser una pija de mi pueblo&rdquo;, cuenta L&oacute;pez Baena.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Carmela Borrego tambi&eacute;n reflexiona sobre el tema recordando vivencias. Antes de comenzar sus investigaciones sobre feminismos, comenz&oacute; la carrera de farmacia: &ldquo;En mi clase nadie me hablaba por ser una cani y cuando aprob&eacute; con matr&iacute;cula de honor todos quer&iacute;an mis apuntes. Ah&iacute; se ve el estigma y los estereotipos que hab&iacute;a. Las tontas, las incultas y las marginadas &eacute;ramos nosotras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alba Moreno (@<a href="https://www.tiktok.com/@fisicamr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fisicamr</a>), estudiante de f&iacute;sica y divulgadora cient&iacute;fica en redes sociales, es uno de esos casos que representan el cambio de paradigma. En <a href="https://www.tiktok.com/@fisicamr/video/7096061710410190085?_r=1&amp;_t=8jJAFhI20i9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus v&iacute;deos de Tik Tok</a>, explica cuestiones cient&iacute;ficas con una est&eacute;tica que desde el primer momento llam&oacute; la atenci&oacute;n de la comunidad. Su largo <em>eyeliner</em>, sus pesta&ntilde;as postizas, sus aros, tatuajes y tops hicieron que los v&iacute;deos en los que explica, por ejemplo, qu&eacute; es la part&iacute;cula de Dios se hiciesen virales y recibiesen cientos de comentarios como: &ldquo;La mejor raxeta, &iexcl;qu&eacute; bien explicas!&rdquo;. Con esto Alba no solo rompe los prejuicios de las mujeres en la ciencia, tambi&eacute;n del &aacute;mbito acad&eacute;mico y de los estudios superiores.
    </p><p class="article-text">
        En sus v&iacute;deos se percibe c&oacute;mo se apodera de su est&eacute;tica, aunque <a href="https://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/alba-moreno-como-afectado-look-sus-estudios-fisica-siempre-sentido-que-tenia-que-demostrar-doble_20231025653987eb32dc7500014431b1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista </a>con La Sexta afirmaba que, debido a sus <em>looks </em>siempre ha sentido &ldquo;que ten&iacute;a que demostrar el doble&rdquo; que sus compa&ntilde;eros, lo cual, dec&iacute;a, le &ldquo;enfada much&iacute;simo&rdquo;. Su forma de ruptura con lo normativo est&aacute; haciendo que sea referente y ya hay otras chicas con est&eacute;tica raxeta se est&aacute;n animando a hacer lo mismo, como la <em>titkoker</em> Luc&iacute;a de Inza (@psicoraxeta), que hace v&iacute;deos sobre otra disciplina pero con <em>outfits</em> muy parecidos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El peligro de &ldquo;la estetizaci&oacute;n f&aacute;cil de lo obrero&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        El capitalismo acelerado ha facilitado que esas prendas que antes no se compraban en grandes comercios y que se adquir&iacute;an en circuitos comerciales a menor escala en los barrios, ahora est&eacute;n disponibles para cualquiera en cantidad de tiendas f&iacute;sicas y <em>online</em>. Los <em>crop tops</em> y los ch&aacute;ndales llamativos son de hecho un reclamo en los cat&aacute;logos de <a href="https://www.eldiario.es/economia/textil-barato-temu-shein-amenaza-trono-gran-consumo_1_10750685.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las tiendas de moda r&aacute;pida</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero &ldquo;vestirse de choni, no es ser choni&rdquo;, apunta Carmela Borrego: &ldquo;Disfrazarse de choni, como hacen algunas personas del mundo de la m&uacute;sica o algunos j&oacute;venes sin saber realmente lo que significa, es clasista. Es una expropiaci&oacute;n de una identidad a trav&eacute;s de apoderarse de una determinada imagen porque se convierte en un elemento vendible&rdquo;, expone.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas para las que lo choni es algo meramente estético, que no viene de una identidad atravesada por unas condiciones materiales, un territorio, unas vivencias. Se visten así porque quieren representar el ‘barrio&#039; (...) Esto refuerza el estigma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina López Baena</span>
                                        <span>—</span> socióloga especializada en feminismos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga L&oacute;pez Baena comparte esta idea y a&ntilde;ade que siente una &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; porque &ldquo;existen personas para las que lo choni es algo meramente est&eacute;tico, que no viene de una identidad atravesada por unas condiciones materiales, un territorio, unas vivencias. Pero se visten as&iacute; porque quieren, al menos por un tiempo, representar el 'barrio&rdquo;. Piensa que algunas modas est&aacute;n provocando &ldquo;una estetizaci&oacute;n f&aacute;cil de lo obrero&rdquo;, algo que convierte a lo de barrio en &ldquo;un disfraz de quita y pon&rdquo;. &ldquo;Esto lo que hace es reforzar el estigma, los prejuicios y la posici&oacute;n de subalternidad de las personas de clase obrera y de los barrios&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula del Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/orgullo-choni-romper-prejuicios-clasistas-machistas_1_10891133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2024 20:47:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orgullo cani para romper prejuicios clasistas y machistas: "Pa' mis chonis, pa' mis pijas y pa' mis chonijas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Identidades,Redes sociales,Cultura,Cultura pop,Machismo,Sociedad,Tendencias,Operación Triunfo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La veía de noche a escondidas": 20 años de 'The L Word', la serie que marcó a una generación de lesbianas y bisexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/the-l-word-serie-identidades-lesbianas-bisexuales_1_10878811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0669bed-fda5-45d1-ba4a-bbc610142a70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La veía de noche a escondidas&quot;: 20 años de &#039;The L Word&#039;, la serie que marcó a una generación de lesbianas y bisexuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para las lesbianas, bisexuales y bolleras 'millennials', su descubrimiento en los primeros años 2000 es también la historia de las posibilidades que para las disidencias sexuales trajo consigo la irrupción de Internet. Veinte años después de su estreno, repasamos su impacto personal y cultural</p><p class="subtitle">"Ahora fantaseamos con ser funcionarios": el descontento de una generación que ha desacralizado el trabajo</p></div><p class="article-text">
        El 18 de enero de 2004, un a&ntilde;o antes de que en Espa&ntilde;a se aprobara la ley del matrimonio homosexual, se estrenaba en Estados Unidos <em>The L Word</em>. Para quien no conozca la serie, esta suele ser definida como &ldquo;el <em>Sexo en Nueva York</em> de las lesbianas&rdquo;. Sigue a un grupo de amigas lesbianas y bisexuales que viven en Los &Aacute;ngeles durante seis temporadas plagadas de enredos amorosos, drama, humor y mucho, mucho sexo entre mujeres. La serie mostraba la cultura <em>queer </em>de los primeros a&ntilde;os 2000, conten&iacute;a algunos di&aacute;logos feministas y recog&iacute;a algunas de las realidades que atravesaban a este colectivo como los derechos para formar una familia. No pasaron desapercibidos ya para el p&uacute;blico del momento el elitismo y la falta de inclusividad y esto, junto con la nostalgia, contribuy&oacute; a que, igual que ocurri&oacute; con<em> Sexo en Nueva York</em>, se estrenase una continuaci&oacute;n en 2019, <em>The L Word: Generation Q</em>.
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s del estreno de la serie original repasamos con varias lesbianas, bisexuales y <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/dones/es/terme-glossari/bollera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bolleras</a> <em>millenials</em> el impacto personal y cultural que supuso.
    </p><h3 class="article-text">Descubrir 'The L Word'</h3><p class="article-text">
        El descubrimiento de <em>The L Word </em>es tambi&eacute;n la historia de las posibilidades que para las disidencias sexuales trajo consigo la irrupci&oacute;n de Internet. Esta serie lleg&oacute; para muchas&nbsp;a trav&eacute;s de YouTube, esta red social hab&iacute;a sido apropiada por las bisexuales, lesbianas y bolleras para construirse una especie de <em>collage</em> con retazos de los escasos momentos de representaci&oacute;n que se colaban en el <em>mainstream</em>. As&iacute; lo explica Mar L&oacute;pez, polit&oacute;loga especializada en g&eacute;nero, exbombera y docente: &ldquo;Las primeras escenas l&eacute;sbicas que vi eran escenas que yo buscaba en YouTube. Por ejemplo, yo nunca vi <em>Hospital Central,</em> solamente ve&iacute;a una especie de selecci&oacute;n de escenas del romance l&eacute;sbico de la serie que alguien hab&iacute;a ordenado&rdquo;. Como a otras muchas, a partir de estas b&uacute;squedas el algoritmo de YouTube le recomend&oacute; una selecci&oacute;n de escenas de<em> The L Word</em>, descubri&eacute;ndole as&iacute; la serie
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El descubrimiento de &#039;The L Word&#039; es también la historia de las posibilidades que para las disidencias sexuales trajo consigo la irrupción de Internet</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/andreagalaxina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Galaxina</a>, editora en Bombas para desayunar, recuerda para este medio c&oacute;mo se encontr&oacute; en 2005 con la serie en un chat para lesbianas llamado Orlando: &ldquo;Dos preguntas eran recurrentes cuando alguien te abr&iacute;a una conversaci&oacute;n privada: &rdquo;&iquest;Lesbi o bi?&ldquo; y &rdquo;&iquest;Cu&aacute;l es tu personaje preferido de <em>The L Word?</em>&ldquo;. En este chat conviv&iacute;an dos referentes del mundo s&aacute;fico: la obra <em>Orlando</em> de Virginia Woolf y <em>The L Word</em>. El primero operando como un c&oacute;digo de acceso que evitaba, seg&uacute;n Andrea, la presencia &rdquo;de pajilleros&ldquo; y el segundo como un espacio que se considera com&uacute;n y, por tanto, facilitador para iniciar una conversaci&oacute;n. Junto con lo anterior, quiz&aacute;s tambi&eacute;n funcionara como un 'hor&oacute;scopo bisexual y lesbiano', buscando intuir rasgos de personalidad, expresi&oacute;n de g&eacute;nero y preferencias: si te atrae m&aacute;s lo femenino, femme, o lo masculino,<em> butch</em>. Esto ocurri&oacute; solo un a&ntilde;o despu&eacute;s del estreno de la serie, as&iacute; se ilustra lo r&aacute;pido que <em>The L Word </em>se asent&oacute; en los c&oacute;digos de muchas de las <em>queers</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Para Virginia del R&iacute;o, la serie apareci&oacute; como una b&uacute;squeda consciente de material audiovisual LGBTIQ+ en las p&aacute;ginas de descargas. Esta malague&ntilde;a afincada en Viena que se dedica al dise&ntilde;o no considera que fuera una pr&aacute;ctica exclusiva que llevaban a cabo ella y su prima, ambas lesbianas, sino algo compartido por este colectivo: &ldquo;Cuando no exist&iacute;a la dark web, exist&iacute;a la dark web de les <em>queers</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>The L Word</em> era tambi&eacute;n entendida por muchas como una estrategia para acompa&ntilde;ar, respetando el espacio y los tiempos de cada cual, 'las salidas del armario', teniendo as&iacute; la intuici&oacute;n de la herramienta tan poderosa que es la representaci&oacute;n para la posibilidad de enunciaci&oacute;n. &ldquo;Yo a&uacute;n me negaba mis pensamientos hacia las chicas, pero el grupo de amigas lesbianas con las que empec&eacute; a juntarme con diecis&eacute;is a&ntilde;os me vieron potencial bollo y me hablaron de la serie&rdquo;, cuenta a elDiario.es Paula S&aacute;nchez-Lafuente, otra de las bisexuales entrevistadas y bater&iacute;a de bandas de punk.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">De la verg&uuml;enza a la celebraci&oacute;n comunitaria</h3><p class="article-text">
        Para aquellas que descubrieron la serie a&uacute;n adolescentes, viviendo con sus padres y sin haber 'salido del armario', los primeros visionados de <em>The L Word</em> eran algo que realizaban en la intimidad de sus cuartos y con cierta verg&uuml;enza. &ldquo;Ve&iacute;a la serie por la noche en mi port&aacute;til, en mi cuarto en bajito, a escondidas, con la puerta entornada para no levantar sospechas. As&iacute; la vi, o sea, en la soledad y el ostracismo m&aacute;s absoluto&rdquo;, cuenta Bake G&oacute;mez, una de las creadoras del p&oacute;dcast <a href="https://www.instagram.com/malditobollodrama" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maldito Bollodrama</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Mar L&oacute;pez explica que para ella fue sanador poder verla a&ntilde;os despu&eacute;s, ya abiertamente lesbiana, con sus compa&ntilde;eros de piso: &ldquo;Fue muy importante porque fue la primera vez que pude compartirla con alguien sin sentirme mal por ello, con naturalidad&rdquo;. Tanto Paula S&aacute;nchez-Lafuente como Virginia del R&iacute;o pasaron de los visionados a escondidas a organizar quedadas para ver la serie con otras amigas lesbianas y bisexuales. Esto no es &uacute;nico de estos grupos de amigas, es frecuente en los bares y centros culturales LGTBIQ+ de todo el mundo; <em>The L Word</em> se ha transformado en un repertorio para el encuentro.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veía la serie por la noche en mi portátil, en mi cuarto en bajito, a escondidas, con la puerta entornada para no levantar sospechas, o sea, en la soledad y el ostracismo más absoluto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bake Gómez</span>
                                        <span>—</span> cocreadora del pódcast &#039;Maldito Bollodrama&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">No ser la &uacute;nica, construyendo la identidad bisexual y lesbiana</h3><p class="article-text">
        A Verushka, una de las art&iacute;fices del espacio FLINTA (mujeres, lesbianas, intersex, no binarias, trans y ag&eacute;nero) <a href="https://www.instagram.com/mesientoextrana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Me siento extra&ntilde;a</a>, los visionados de la serie en su Caracas natal le permitieron reconocerse como bisexual. Bake G&oacute;mez se dec&iacute;a a s&iacute; misma: &ldquo;Si alguien se ha molestado en producir esta serie es porque no soy la &uacute;nica, es porque le pasa a m&aacute;s chicas&rdquo;. Su compa&ntilde;era de p&oacute;dcast en <em>Maldito Bollodrama</em>, Laura Terciado, apunta que adem&aacute;s de estos dos impactos que pudo producir el visionado de la serie, para ella tambi&eacute;n tuvo la capacidad de mostrar a las personas heterosexuales que existe la diversidad sexual, en un contexto de escasa representaci&oacute;n, y adem&aacute;s mostrando a las lesbianas y bisexuales de una forma menos estereotipada de lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que se presenta a los personajes, disfrutando de espacios y amistades LGTBIQ+, aportaba no solo referentes sino tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n aspiracional e identitaria. En palabras de <a href="https://www.instagram.com/pintamonas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carla Berrocal</a>, ilustradora y dibujante de tebeos: &ldquo;Es un poco ense&ntilde;arte lo que significa ser lesbiana y c&oacute;mo ser lesbiana, es algo casi did&aacute;ctico&rdquo;, bromea. &ldquo;No es solo 'soy eso', sino que quiero tener eso: quiero tener ese grupo de amigas, quiero ir a esas fiestas. Es que descubres c&oacute;mo se liga, c&oacute;mo se folla, que las lesbianas tienen sus propios bares, sus propias bromas, o sea, fue nuestra educaci&oacute;n sentimental&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rebe, bater&iacute;a de bandas de punk y aficionada a la literatura de invertidas, comenta que <em>The L Word</em> le hizo darse cuenta de que se pod&iacute;a vivir fuera de la heteronorma m&aacute;s all&aacute; de las noches de Chueca, que era algo que tambi&eacute;n pod&iacute;a ver durante el d&iacute;a, que pod&iacute;a tener amigas que compartiesen su deseo y su forma de vida. Para Pal Gallego, la mitad del p&oacute;dcast <a href="https://www.instagram.com/unastiasbienchulas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Unas t&iacute;as (BI)en chulas</em></a>, este lugar central de la amistad, <a href="https://www.eldiario.es/era/pasar-navidad-familia-elegida_1_10802752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta &ldquo;familia elegida&rdquo;</a>, es una de las potencialidades pol&iacute;ticas de la serie y de la comunidad LGBTIQ+, y recuerda c&oacute;mo se acompa&ntilde;an de forma colectiva tanto en la enfermedad como en los duelos y en la crianza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bake Gómez, cocreadora del pódcast &#039;Maldito Bollodrama&#039;, se decía a sí misma: &#039;Si alguien se ha molestado en producir esta serie es porque no soy la única, es porque le pasa a más chicas&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Paula S&aacute;nchez-Lafuente <em>The L Word</em> le dio, adem&aacute;s, la oportunidad de conectar sus dos mundos identitarios. &ldquo;Descubr&iacute; grupos que fueron superimportantes para m&iacute; como The Organ, Sleater-Kinney y Heart. Era una peque&ntilde;a punki gay y la serie me permiti&oacute; encontrarme en otro espacio tan importante para m&iacute; como era la m&uacute;sica y que hasta entonces hab&iacute;a sido muy de t&iacute;os, muy hetero y muy poco feminista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las entrevistadas no hablan &uacute;nicamente de posibilidades para 'ligar' o de espacios de ocio; estas adolescentes atravesadas por la serie, ahora ya adultas, anhelaban tanto disfrutar libremente de su identidad sexual y ligar como encontrar su propia 'tribu <em>queer</em>'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Shane y Carmen, &#039;The L Word&#039;.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Tensiones en la representaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La ausencia de referentes en la televisi&oacute;n posibilit&oacute; el &eacute;xito de la serie a pesar de que, ya desde su estreno, las realidades que atravesaban a las protagonistas dificultaban la vinculaci&oacute;n con los personajes y tramas, una distancia que en muchos casos se ha ido ampliando con los a&ntilde;os y los visionados.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones que m&aacute;s rechazo generaba de <em>The L Word </em>era la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus protagonistas. Virginia del R&iacute;o afirma que al no venir de un contexto socioecon&oacute;mico elevado la serie model&oacute; poco su identidad o expectativas como lesbiana y afirma que &ldquo;en ese momento, 'mi <em>The L Word </em>aspiracional' eran las vidas precarias y comprometidas pol&iacute;ticamente de las personas con las que me relacionaba&rdquo;. Adem&aacute;s, como recuerda Carla Berrocal, la serie era descrita como &ldquo;una serie de<em> barbies</em>&rdquo;. Para Pal Gallego, esta fue una cuesti&oacute;n que dificult&oacute; la identificaci&oacute;n, echaba en falta &ldquo;no solo personajes con cuerpos no normativos sino personajes gordos que tuvieran un arco narrativo adecuado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como activista bisexual, Gallego fue siendo consciente cada vez m&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablar-bifobia-habitar-bisexualidad_1_6238720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la bifobia de la serie</a> y recuerda en conversaci&oacute;n con este medio c&oacute;mo el personaje de Tina es castigado en ella no tanto por haber sido infiel como por haber sido infiel con un hombre. Se reproduc&iacute;a as&iacute; el estereotipo de que las bisexuales 'no son de fiar' y 'est&aacute;n de paso' en sus relaciones con mujeres. Coincide adem&aacute;s con otras entrevistadas al se&ntilde;alar que otro personaje bisexual de la serie, Jenny, es el que tiene un final m&aacute;s dram&aacute;tico, con el desarrollo m&aacute;s conflictivo y problem&aacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas adolescentes atravesadas por la serie, ahora ya adultas, anhelaban tanto disfrutar libremente de su identidad sexual y ligar como encontrar su propia &#039;tribu queer&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los personajes, c&oacute;digos, bromas y espacios son lesbianos y son las bisexuales las que se 'integran' en una cultura que se siente principalmente como l&eacute;sbica. As&iacute;, m&aacute;s que recrear las alianzas entre lesbianas y bisexuales, la serie parece haber participado del &ldquo;borrado sist&eacute;mico de la bisexualidad&rdquo;, como dir&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vinimos-tarde-futuro-hacerse-mayor-amigas-viviendo-juntas_1_10771770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisa Coll</a> en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/resistencia-bisexual-no-concibe_1_7178526.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Resistencia Bisexual: mapas para una disidencia habitable</em></a> (Melusina, 2021).
    </p><p class="article-text">
        La mayor visibilidad de los posicionamientos transinclusivos ha llenado Internet de cr&iacute;ticas a la transfobia de la serie, principalmente en la representaci&oacute;n de Max, un personaje transmasculino. No es tanto que recibiera comentarios tr&aacute;nsfobos, que podr&iacute;an representar la transfobia de la sociedad y del propio colectivo, sino que la trama narrativa es tr&aacute;nsfoba convirti&eacute;ndole en una persona violenta, explosiva y celosa cuando inicia su transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El <em>reboot</em> en 2019 y la inclusi&oacute;n de un personaje secundario en silla de ruedas ha motivado tambi&eacute;n la discusi&oacute;n sobre la falta de representaci&oacute;n de personas discas LGBTIQ+ en la serie original. Como ya mostraba <a href="https://www.kaoticalibros.com/producto/teoria-crip/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Teor&iacute;a Crip</em></a> de Robert McRuer (Ka&oacute;tica Libros, 2021), el sistema de la heterosexualidad obligatoria y el sistema de la capacidad corporal obligatoria est&aacute;n &iacute;ntimamente ligados. El cuerpo <em>queer </em>se construye como un cuerpo normativo, as&iacute; las personas discas, como ocurr&iacute;a en <em>The L Word</em>, suelen quedar lejos de la representaci&oacute;n de personajes LGBTIQ+.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paso del tiempo y los visionados han ido &#039;recolocando&#039; la serie en un lugar cada vez más alejado de lo identitario y más circunscrito a un momento biográfico y temporal determinado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El paso del tiempo y los visionados han ido 'recolocando' la serie en un lugar cada vez m&aacute;s alejado de lo identitario y m&aacute;s circunscrito a un momento biogr&aacute;fico y temporal determinado. Para Lara Alc&aacute;zar, fundadora de Femen Espa&ntilde;a, que la serie genere cada vez m&aacute;s distancia al revisionarla se lee como un avance de los feminismos y los activismos LGBTIQ+. A muchas, como Andrea Galaxina, <em>The L Word</em> siempre les produjo animadversi&oacute;n porque representaba aquel prototipo de lesbianas que no quer&iacute;an ser y que la serie contribu&iacute;a a crear.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Los personajes] ten&iacute;an un trasfondo demasiado tr&aacute;gico&rdquo;, dice Galaxina. Como coinciden se&ntilde;alando otras entrevistadas, la drogadicci&oacute;n, las autolesiones y la salud mental en general se presentaban de forma morbosa y estigmatizante y, al mismo tiempo, los v&iacute;nculos sexoafectivos estaban cargados de toxicidad. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tengo que ver yo con unas se&ntilde;oras ricas de Estados Unidos?&rdquo;, se preguntaba adem&aacute;s Andrea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;The L Word: Generation Q&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tatiana Romero, activista y escritora migra transfeminista, bromea con el odio que ha despertado en otras lesbianas cada vez que critica la serie. Tatiana no solo no se sent&iacute;a representada, sino que considera que ha tenido un impacto negativo; para ella las vidas de las protagonistas de <em>The L Word,</em> adem&aacute;s de no representar su experiencia &ldquo;migra y precaria&rdquo;, negaban las realidades y conflictos de clase, ocultando la realidad de la mayor&iacute;a de las bisexuales y lesbianas, que son un colectivo especialmente precarizado. Era adem&aacute;s una serie sin diversidad cultural ni racial, como afirma tambi&eacute;n Verushka. Para Tatiana esto no tiene relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de personajes latinos o negros sino que se explica porque es una serie realizada desde la blanquitud y desde la mirada de la blanquitud a las relaciones bil&eacute;sbicas.
    </p><p class="article-text">
        Como Romero, muchas entrevistadas echan en falta la representaci&oacute;n <em>butch</em>. El personaje de Shane, el m&aacute;s andr&oacute;gino o <em>butch</em>, les resulta problem&aacute;tico e incluso da&ntilde;ino para las masculinidades bisexuales, lesbianas y bolleras: &ldquo;Yo soy <em>butch</em> y no me representa nada, era una <em>fucker</em> que se comportaba m&aacute;s o menos como un t&iacute;o, lo que me parece horrible. Hay una p&eacute;rdida absoluta de la ternura <em>butch</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Suele considerarse que la mayor&iacute;a de los personajes principales participan del espectro <em>femme</em>, sin embargo, Virginia del R&iacute;o intuye cierta femmefobia en el personaje de Jenny, que es el personaje m&aacute;s maltratado de la serie. Por otra parte, Carmen puede ser le&iacute;da como un personaje heterodesignado, en los t&eacute;rminos de Sarah Ahmed en <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/fenomenologia-queer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fenomenolog&iacute;a Queer</em></a><em> </em>(Bellaterra); construido desde y para la mirada heterosexual en un estereotipo de femme latina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo me tuve que sentir identificada con lo que enseñaban, y me costaba. Pero en aquella época, cuando salió, te cogías a lo que hubiera y buscabas tu sitio ahí. Es una serie de la que se habla, pero que ya no representa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rebe</span>
                                        <span>—</span> batería de punk
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; tantas bisexuales, lesbianas y bolleras abrazaron la serie desde su estreno? Rebe considera que se debe a la falta de representaci&oacute;n: &ldquo;Yo me tuve que sentir identificada con lo que ense&ntilde;aban, y me costaba. Pero en aquella &eacute;poca, cuando sali&oacute;, te cog&iacute;as a lo que hubiera y buscabas tu sitio ah&iacute;. Es una serie de la que se habla, pero que ya no representa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si la nueva versi&oacute;n ha conseguido salvar esta cuesti&oacute;n queda para otro art&iacute;culo, pero lo que s&iacute; puede decirse es que, sin dejar de nombrar sus limitaciones y problem&aacute;ticas, sigue siendo una conversaci&oacute;n que nos permite celebrar los deseos, los espacios de representaci&oacute;n y las comunidades de bisexuales, lesbianas y bolleras. Especialmente las de aquellas que vieron c&oacute;mo en los primeros pasos del Internet dom&eacute;stico y con una escasa representaci&oacute;n de la diversidad sexual, una serie de lesbianas y bisexuales estadounidense lleg&oacute; a sus hogares, a sus port&aacute;tiles y directamente a sus identidades sexuales e imaginarios de deseos, amistades y celebraciones <em>queers</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina López Baena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/the-l-word-serie-identidades-lesbianas-bisexuales_1_10878811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jan 2024 21:08:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La veía de noche a escondidas": 20 años de 'The L Word', la serie que marcó a una generación de lesbianas y bisexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Identidades,LGTBI,Lesbianas,Bisexualidad,Series,Sociedad,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La precariedad infantiliza": por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/precariedad-infantiliza-millennials-no-se-sienten-adultos_1_10867207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57bae8d9-5f09-49ca-8459-8b79da3ca6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La precariedad infantiliza&quot;: por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las condiciones no permiten alcanzar la ansiada independencia, seguimos descansando bajo el paraguas de la estructura familiar y sus lógicas. Así, quienes no consiguen asir en sus vidas los elementos valorables por esta estructura ven que sus ideas o formas de ser son devaluadas y con ellas, su persona misma</p><p class="subtitle">"Ahora fantaseamos con ser funcionarios": el descontento de una generación que ha desacralizado el trabajo</p></div><p class="article-text">
        Existe un limbo generacional, un lugar en el que habitamos aquellas personas que hemos crecido, pero que no nos sentimos identificadas con el sitio al que el tiempo nos ha tra&iacute;do. Es un espacio en el que el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/isa-duque-prejuicios-generacion-z-tenia-aristoteles-juventud_128_9091278.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adultocentrismo</a> nos impone una concepci&oacute;n vital, con sus hitos, normas y burocracia, pero en el que no todo el mundo se halla. Donde, sepas lo que sepas o hayas vivido lo que hayas vivido, siempre hay una persona con m&aacute;s edad (biol&oacute;gica o 'psicol&oacute;gica') que acaba dici&eacute;ndote qu&eacute; debes hacer con tu vida. Que sugiere que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/cielo-limite-tears-of-the-kingdom-entrega-ambiciosa-zelda_1_10199282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguir jugando al Zelda</a> no es lo m&aacute;s id&oacute;neo o que, quiz&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-congelan-ovulos-han-multiplicado-30-decada-espana_1_10127106.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">congelar &oacute;vulos</a> es una opci&oacute;n que replantearse, porque puedes arrepentirte de decidir no tener descendencia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es ese lugar en el que observas que, de repente y sin saber c&oacute;mo ha pasado, hay gente mucho m&aacute;s joven que no recuerda la existencia del VHS y que te habla con un argot que desconoces. La generaci&oacute;n <em>millennial </em>(la de los nacidos entre mediados de los 80 y durante los 90) es la que ahora se ve m&aacute;s sometida a esta circunstancia. Esto provoca un desconcierto tal que, a veces, la identidad se ve deteriorada.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://docplayer.es/24516977-El-manifiesto-antiadultista-por-alexanthropos-alexgaias-17-anos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manifiesto antiadultista</em></a>, Alexanthropos Alexgaias (de 17 a&ntilde;os en el momento de la publicaci&oacute;n del <em>fanzine</em>) escribe: &ldquo;Les adultes y su sistema nos convierten en su propiedad privada, hasta que alcancemos la edad suficiente como para haber podido moldear nuestra visi&oacute;n del mundo con base en la suya (incluyendo sus t&oacute;picos y prejuicios)&rdquo;. Y es que, cuando las condiciones no nos permiten <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emancipacion-juvenil-espana-sube-16-primera-vez-pandemia_1_10840187.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcanzar la ansiada independencia</a>, seguimos descansando bajo el paraguas protector &mdash;y dominador&mdash; de <a href="https://www.eldiario.es/era/pasar-navidad-familia-elegida_1_10802752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estructura familiar y su l&oacute;gica</a>, da igual la edad que se tenga. Es as&iacute; como quienes no consiguen asir en sus vidas los elementos valorables por esta estructura ven que sus ideas o formas de ser son devaluadas y con ellas, su persona misma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0SvRiKr_pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C0SvRiKr_pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C0SvRiKr_pI/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Juan Arciniega (@4juancho8)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h3 class="article-text"><strong>La extra&ntilde;eza de estar en un limbo generacional</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Siento que los <em>millennial</em> somos para los <em>gen Z</em> lo que los <em>boomers</em> fueron para nosotros&rdquo;, dice <a href="https://www.instagram.com/adelapordiosxd/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adela Sanz</a> (Sevilla, 1990), ilustradora conocida en redes sociales como @adelapordiosxd. &ldquo;Pero, adem&aacute;s, estamos justo en el borde del cambio: los <em>boomers</em> crecieron en un contexto social y pol&iacute;tico que les hac&iacute;a desear ciertas cosas porque en ese momento eran posibles. Nosotros crecimos con el mismo modelo de pensamiento, pero encontramos un escal&oacute;n enorme entre lo que en teor&iacute;a era deseable y lo que en la realidad es factible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; la forma en la que percibimos el cambio; en los sue&ntilde;os cuya nula materializaci&oacute;n no vimos venir, pero con los que cebaron nuestros inconsciente. &ldquo;Las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes han crecido en un mundo en el que lograr todo eso es m&aacute;s complicado y eso tambi&eacute;n ha cambiado su forma de pensar, concibi&eacute;ndolo como estructuras que no son imprescindibles y, por tanto, quiz&aacute; tampoco deseables&rdquo;, a&ntilde;ade la ilustradora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los &#039;boomers&#039; crecieron en un contexto que les hacía desear ciertas cosas porque en ese momento eran posibles. Nosotros crecimos con el mismo modelo pero encontramos un escalón enorme entre lo que en teoría era deseable y lo que en la realidad es factible</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adela Sanz (Sevilla, 1990)</span>
                                        <span>—</span> ilustradora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La juventud y la adultez son conceptos que construimos socialmente, y se basan en variables muy concretas que consensuamos&rdquo;, explica a elDiario.es <a href="https://www.instagram.com/miriamjlas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miriam Jim&eacute;nez Lastra</a> (1997), soci&oacute;loga y polit&oacute;loga muy activa en redes. &ldquo;En este sentido, los <em>millennials</em> al crecer sienten que no est&aacute;n siendo adultos porque no est&aacute;n alcanzando las metas que se supon&iacute;an adheridas a la adultez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa extra&ntilde;eza se incluye sentir que la vida se nos escapa de las manos y que viajamos en un flujo incesante de idas y venidas que nos hace ser observadores de nuestra propia existencia. &ldquo;Pienso que la vida me ha pasado demasiado deprisa, sobre todo tengo la sensaci&oacute;n de que nunca voy a sentirme adulta, supongo que por el concepto de 'adulto' que tengo (hijos, casa, trabajo estable). Yo sigo viviendo de alquiler, no tengo pareja ni hijos, y he cambiado dr&aacute;sticamente de rama laboral hace tres meses (de m&eacute;dica a ilustradora). He crecido con un concepto de 'adulta' que no se corresponde con la realidad social a la que puede aspirar mi generaci&oacute;n. Como una especie de disonancia cognitiva&rdquo;, comparte Adela Sanz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CzW5bkBtBS1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CzW5bkBtBS1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CzW5bkBtBS1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Pablo Lluch (@pablolluch_)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Esto convive con la llegada a un momento vital en el que presenciamos que las modas venideras son, en parte, las modas pasadas. Vivimos la vuelta de <a href="https://www.eldiario.es/era/regreso-indie-sleaze-estetica-crisis-2008_1_10778524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencias que nos producen nostalgia</a> porque evocan a una etapa de escasas cargas mientras intentamos escapar del influjo est&eacute;tico y estereotipado al que nos sometemos al ir a entrevistas de trabajo o vistiendo el uniforme de turno. &ldquo;&Uacute;ltimamente me divierte mucho subirme a estas nuevas modas y participar de la <em>performance</em> social que toque. La est&eacute;tica de los 90 que ha regresado satisface mi nostalgia <em>millennial. </em>Siento esa nostalgia generacional, pero no es un drama. Es m&aacute;s un recurso con el que sentirme perteneciente a mi generaci&oacute;n. Se relaciona con un momento en el que ten&iacute;a menos responsabilidades y estr&eacute;s&rdquo;, cuenta la ilustradora Adela Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Se suma adem&aacute;s al nacimiento de nuevas formas de entender el mundo de la mano de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. La soci&oacute;loga Miriam Jim&eacute;nez expone que estas &ldquo;est&aacute;n en un punto de producci&oacute;n cultural de nuevas expresiones y de nuevos s&iacute;mbolos que se ponen de moda y que de hecho los <em>millennial</em>s no entienden. En redes sociales <a href="https://www.instagram.com/reel/C2Nm14KNBpH/?igsh=MTh6cmNmdWoyMmI0Mg%3D%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podemos ver algunas como PEC</a> [por el culo] o La Queso [y la que soporte]&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La precariedad infantiliza y hace que las personas no puedan tener independencia en sus vidas, que es la primera característica de la adultez: poder ser autónomo y no depender de tus progenitores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam Jiménez (1997)</span>
                                        <span>—</span> socióloga y politóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas nuevas formas de expresi&oacute;n hacen a&uacute;n m&aacute;s tangible la frontera generacional, ese no sentirse joven pero tampoco del todo adulto, que es perceptible para quienes la transitan, aunque no est&aacute; delimitada en ning&uacute;n mapa. &ldquo;Lo noto much&iacute;simo. Intento mantenerme al d&iacute;a y tengo muchas amigas <em>gen Z</em>, pero me resulta imposible no sentirme desfasada. Es un tema de conversaci&oacute;n habitual en mis grupos de amigas. Lo noto en los <a href="https://www.instagram.com/p/C2PmuEqOIdh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos t&eacute;rminos</a>, en los gestos, y tambi&eacute;n en la actitud. Lo que m&aacute;s me llama la atenci&oacute;n de los <em>gen Z </em>/alfas son sus habilidades comunicativas en cuanto a lo emocional&rdquo;, argumenta la soci&oacute;loga.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dificultad para emanciparse y hacer un proyecto de vida propio</strong></h3><p class="article-text">
        El problema de acceso para los j&oacute;venes a una vivienda por sus elevados precios, unido a la precariedad producida por los bajos salarios, es la gran piedra en el camino de la independencia (<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/emancipacion-juvenil-espana-sube-16-primera-vez-pandemia_1_10840187.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo un 16% de los j&oacute;venes est&aacute; emancipado en Espa&ntilde;a</a>, seg&uacute;n datos recientes del CJE). Muchas veces, adem&aacute;s, la persona joven se ve sometida a una convivencia con las ideas y comportamientos dominantes en un hogar que no siempre lo es, llevando a que en ocasiones deba afilar la lanza de la autodefensa cuando ve necesario proteger su espacio ideol&oacute;gico o emocional. Tambi&eacute;n vi&eacute;ndose forzada a mantener modelos de vivienda compartida, incluso en los casos en los que la persona est&aacute; plenamente incorporada al empleo, que dilatan esa sensaci&oacute;n de estancamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La precariedad infantiliza y hace que las personas no puedan tener independencia en sus vidas, que es la primera caracter&iacute;stica de la adultez: poder ser aut&oacute;nomo y no tener dependencia de tus progenitores&rdquo;, dice la soci&oacute;loga Miriam Jim&eacute;nez. As&iacute;, los adultos no independientes econ&oacute;micamente son incapacitados para el sistema sociopol&iacute;tico debido a su ausencia de participaci&oacute;n en el engranaje consumista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C0USWn-OEfm/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/C0USWn-OEfm/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/C0USWn-OEfm/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Diario El Beber Green (@diariobebergreen)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La arquitectura de nuestra vida posee un plano prefabricado. En &eacute;l se integran los hitos que construyen el armaz&oacute;n de nuestra existencia y esto, en resumen, es la crononormatividad. El m&aacute;s extendido puede ser tener hijos o casarse. Cabr&iacute;a preguntarse cu&aacute;nta influencia tiene la crononormatividad en nuestras existencias. Sin darnos cuenta, muchas de las cosas que creemos inherentes a la vida son patrones que grupos de poder marcaron como indispensables. &ldquo;Aprendemos de la TV, de pel&iacute;culas, de series, de los libros que leemos y de lo que hemos visto tambi&eacute;n en nuestras familias, as&iacute; como en qu&eacute; puntos de sus vidas han hecho seg&uacute;n qu&eacute; cosas. Eso claramente tiene un impacto en lo que se espera que alcance la juventud&rdquo;, apunta la soci&oacute;loga Miriam Jim&eacute;nez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo la sensación de que nunca voy a sentirme adulta, supongo que por el concepto de &#039;adulto&#039; que tengo (hijos, casa, trabajo estable). Yo sigo viviendo de alquiler, no tengo pareja ni hijos y he cambiado drásticamente de rama laboral hace tres meses</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adela Sanz (Sevilla, 1990)</span>
                                        <span>—</span> ilustradora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Darse cuenta de dicha crononormatividad puede parecer sencillo, pero no siempre lo es. Tampoco desprenderse de los hitos que la estructuran, ya que el peso de la culpa puede producir ansiedad, por ejemplo. Jim&eacute;nez a&ntilde;ade que &ldquo;esto depende de si te deshaces de estos por pura voluntad y, con ello, te est&aacute;s colocando en una contracultura o en una subcultura o si, por el contrario, te est&aacute;s desprendiendo de unos hitos porque tus condiciones materiales te obligan. Es decir, muchas veces nos planteamos si no queremos ser madres o es que el sistema no nos permite serlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser tambi&eacute;n que racionalmente sepamos qu&eacute; hitos no queremos cumplir, pero que el entorno en el que nos movemos no se nos deje de se&ntilde;alar por aquello que no haremos, aun a sabiendas de que no tenemos intenci&oacute;n ninguna de cumplir ciertas expectativas. En palabras de la soci&oacute;loga, &ldquo;la prueba est&aacute; en la presi&oacute;n que siguen sufriendo much&iacute;simas mujeres o parejas cuando, llegadas a una edad, se les bombardea constantemente con '<a href="https://www.eldiario.es/nidos/egoista-si-luego-arrepientes-comentarios-recibo-haber-decidido-no-madre_129_10845325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hijos para cu&aacute;ndo</a>' o 'el anillo para cu&aacute;ndo'. Sigue habiendo unas expectativas sociales que normalmente pone la generaci&oacute;n del <em>baby boom</em>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No estar cumpliendo metas que creía que tenía que tener cumplidas a mi edad me produce confusión más que otra cosa. Esto es porque por un lado me agobia, pero por otro veo que todas mis amigas están igual que yo, así que no lo siento tan anormal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adela Sanz (Sevilla, 1990)</span>
                                        <span>—</span> ilustradora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Adela Sanz, &ldquo;lograr sortear las estructuras sociales que nos ven&iacute;an impuestas es un hito en s&iacute;. Hacerlo y ser feliz, adem&aacute;s. Porque desafiar las estructuras sociales te convierte en un hereje, y normalmente la sociedad desplaza y penaliza a los herejes&rdquo;. A esto se le a&ntilde;ade un &aacute;pice de nostalgia, porque echamos de menos aquello que pudiera haber sido pero que, quiz&aacute;s, no deseamos que sea. &ldquo;No estar cumpliendo metas que cre&iacute;a que ten&iacute;a que tener cumplidas a mi edad me produce confusi&oacute;n m&aacute;s que otra cosa. Esto es porque, por un lado, me agobia; pero por otro veo que todas mis amigas est&aacute;n igual que yo, as&iacute; que no lo siento tan anormal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, un &oacute;leo de extra&ntilde;eza nos recubre cuando llegamos a una edad en la que supuestamente somos algo que no deber&iacute;amos de ser;  pero seguimos siendo. Es aqu&iacute; donde radica nuestra capacidad de detectar las exigencias exteriores y erradicarlas, creando una senda fuera de cualquier atrezo impuesto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Benítez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/precariedad-infantiliza-millennials-no-se-sienten-adultos_1_10867207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jan 2024 21:08:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La precariedad infantiliza": por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Millennials,Identidades,Sociedad,Precariedad,Emancipación,Precariedad laboral,Salud mental,Independencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobreviviendo al binarismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sociedad/sobreviviendo-binarismo_1_10791935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b650aeaf-3c81-44e4-b00f-f7d0862ca952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobreviviendo al binarismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de personas que se instaura dentro de una problemática estructural en la que la cisheteronormatividad castiga las identidades disidentes</p><p class="subtitle">Entrevista - Samantha Hudson: “Es complicado ser no binaria y a veces estoy desquiciada”</p></div><p class="article-text">
        &Agrave;lex ten&iacute;a doce a&ntilde;os cuando se dio cuenta de que no estaba conforme con su cuerpo. El <em>late night </em>de Jos&eacute; Mota, <em>Ahora vas y lo tuiteas</em>, ofreci&oacute; unas declaraciones de un chico trans que contaba su experiencia con esta identidad de g&eacute;nero. &ldquo;Me abri&oacute; los ojos y empec&eacute; a replantearme la m&iacute;a&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Eso ocurri&oacute; en 2014, cuando la ley y los derechos de este colectivo eran inexistentes, invisibles y estaban desamparados a nivel institucional y social. &Agrave;lex Peinado se vio reflejado en esa imagen y decidi&oacute; empezar su transici&oacute;n: &ldquo;Masculiniz&oacute;&rdquo; su aspecto y cambi&oacute; radicalmente su expresi&oacute;n de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me cort&eacute; el pelo, dej&eacute; de lado los vestidos y la ropa 'femenina&rdquo;, explica mientras enlaza sus dos manos. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la disforia de g&eacute;nero continu&oacute; presente en su d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Hay personas que segu&iacute;an llam&aacute;ndome 'M'<em>,</em> como si no hubiese transicionado, otras que lo hab&iacute;an asumido bien y hay quienes me examinaban sin descaro&rdquo;. Sus padres tardaron en comprenderlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi abuelo, de 80 a&ntilde;os, me acept&oacute; desde el primer momento que sal&iacute; del armario como chico trans&rdquo;, explica a la vez que su mano derecha se acerca al interior de la ri&ntilde;onera y saca un paquete de tabaco para pausar el momento.
    </p><p class="article-text">
        Su madrastra se enfureci&oacute; cuando &Agrave;lex tuvo el valor de expresar su verdadera identidad: &ldquo;Me empez&oacute; a gritar y mi padre se qued&oacute; paralizado mir&aacute;ndome con ojos de mi hija ha muerto. Me doli&oacute; que no me entendieran&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Manuel Bonet Baixauli, especialista en psicolog&iacute;a afirmativa LGTBI y coordinador de este servicio en el gabinete Psicofel, y German Felpeto, director del gabinete, subrayan la importancia de sentirse querido en el entorno familiar con el fin de desarrollar un sentido de pertenencia con tu n&uacute;cleo m&aacute;s cercano: &ldquo;Si esta necesidad no est&aacute; cubierta cuando somos ni&ntilde;os, podemos desarrollar esquemas problem&aacute;ticos y modos desadaptativos de relacionarnos con los dem&aacute;s cuando seamos adultos&rdquo;. A&ntilde;aden que este rechazo provoca que un ni&ntilde;e o adolescente no binarie est&eacute; desprotegido por sus familiares cuando padece <em>bullying</em> LGTBIf&oacute;bico en el colegio. 
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex asegura que no tuvo referentes trans ni material audiovisual que lo acompa&ntilde;aran en ese momento de soledad identitaria. &ldquo;Me refugi&eacute; mucho en la m&uacute;sica y hab&iacute;a una canci&oacute;n que escuchaba siempre,<em> The village </em>de Wrabel, que dec&iacute;a <em>no 'hay nada malo en ti</em>, <em>solo con el pueblo'</em>. Me transmit&iacute;a que yo estaba bien&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerda 2019 como el a&ntilde;o en que comenz&oacute; a ver personajes trans en plataformas de <em>streaming</em>: &ldquo;Fue en la serie <em>Euphoria</em>, pero no me gust&oacute; el papel que le asignaron a la actriz. Mostraba una realidad cruda y complicada. Me hubiese gustado ver un referente al que no le ocurre nada malo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la ESO, el instituto fue su apoyo m&aacute;s crucial. Estaba matriculado en un colegio de monjas. Un d&iacute;a la orientadora acudi&oacute; a una de las aulas en las que se encontraba &Agrave;lex y les empez&oacute; a repartir una prueba que los psicoanalizaba mediante cuestiones personales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las preguntas era si te sent&iacute;as a gusto con tu g&eacute;nero y puse que no. Despu&eacute;s de ello, los docentes se reunieron conmigo para saber c&oacute;mo me encontraba y estuvieron a mi lado en el inicio de mi proceso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus ojos no pasan desapercibidos. El delineado negro que se ha dibujado en el p&aacute;rpado inferior reclama no quitar la mirada de su rostro, que se tensa cuando la sonrisa se interfiere entre los vocablos que dedica a su novio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte conoc&iacute; a mi pareja. Me anim&oacute; a ir al psic&oacute;logo porque sent&iacute;a que estaba sumergido en una depresi&oacute;n muy aguda&rdquo;, explica. &ldquo;Nunca me hab&iacute;a parado a analizar mi situaci&oacute;n. Tener pensamientos suicidas siempre me hab&iacute;a parecido normal&rdquo;. Tuvo que tantear diferentes consultas de psic&oacute;logos para encontrar el adecuado. &ldquo;Me comunic&oacute; que deb&iacute;a cortar algunas relaciones que me supon&iacute;an un hundimiento mental grave&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex cuenta que en 2018 decidi&oacute; contactar con Lambda, asociaci&oacute;n pionera en la defensa de los derechos LGTBIQ+ en Valencia. Particip&oacute; en un grupo de j&oacute;venes trans que hac&iacute;an actividades conjuntas, pero no lleg&oacute; a encajar: &ldquo;Sent&iacute;a que era una segregaci&oacute;n porque parec&iacute;a que no pudiese tener amigos de otras identidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es consciente de que puede servir como herramienta para otras personas que necesiten ese apoyo, pero &eacute;l se vio sumergido en una especie de gueto. &ldquo;Yo acud&iacute;a al servicio Orienta, una oficina p&uacute;blica que ofrece recursos para personas LGTBIQ+, pero empez&oacute; a suponerme una carga mental y decid&iacute; no ir m&aacute;s porque me molestaba que no pudiese confluir con otras personas que no fueran trans&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Peinado defiende la necesidad de fomentar instrumentos para incluirlos en el mundo: &ldquo;Si nos dejan en un margen, lo estaremos para siempre. No somos una cosa aparte, yo tambi&eacute;n pertenezco a la esfera social y puedo relacionarme con personas cis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En julio, Lambda decidi&oacute; crear un grupo concreto para personas NB (no binarias). Hoy en d&iacute;a est&aacute; compuesto por diez miembros, pero habitualmente suelen ser seis o cinco quienes participan en las charlas. El nacimiento de esta comunidad surgi&oacute; por la motivaci&oacute;n de cuestiones que afectan de forma estructural a un grupo poblacional, como la &ldquo;salida del armario&rdquo; de cada une, los puntos de la ley trans o la normativa ling&uuml;&iacute;stica espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sirve como una red de apoyo porque, al fin y al cabo, son personas que pueden tener las mismas vivencias o inquietudes que t&uacute;. Solemos buscar referentes, textos o cuestionar problem&aacute;ticas para ponerlas en com&uacute;n&rdquo;, explica Amor&oacute;s, coordinadore del grupo NB de Lambda. 
    </p><p class="article-text">
        Elle insiste en que la asociaci&oacute;n vio imprescindible la creaci&oacute;n de este espacio para las personas NB, por lo que se adhirieron algunas del grupo de las personas trans y otres del grupo de sensibilizaci&oacute;n. Varios de los interrogantes que suelen situar en el centro del foco es la falta de documentaci&oacute;n por parte de los centros sanitarios, el miedo de acudir a una unidad de polic&iacute;a a denunciar una agresi&oacute;n lgtbif&oacute;bica o el modo de reivindicar su existencia. 
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                El rostro de Àlex.                            </span>
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        Su proceso de hormonaci&oacute;n empez&oacute; en 2019. La v&iacute;a m&aacute;s eficaz para reducir la disforia y encajar en un modelo de aceptaci&oacute;n masculina era iniciar un tratamiento de testosterona para notar algunos de los efectos m&aacute;s directos y visibles como la voz o el vello facial. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento, Peinado estaba cursando bachillerato en el IES Tirant lo Blanc de Torrent. En su documento nacional de identidad continuaba figurando su anterior nombre, pero con la ley 8/2017 del reconocimiento del derecho a la identidad y a la expresi&oacute;n de g&eacute;nero en la Comunitat Valenciana, pod&iacute;a modificarlo en centros educativos y sanitarios independientemente del cambio en el Registro Civil. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acud&iacute; al instituto a modificar mi 'deadname' y el director no sab&iacute;a c&oacute;mo se gestionaba. No puso ninguna pega&hellip; cogi&oacute; un bol&iacute;grafo y tach&oacute; mi antigua identificaci&oacute;n de la lista de alumnos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que recibi&oacute; una inyecci&oacute;n de testosterona fue en el ambulatorio de su localidad. Tras ello, la enfermera le explic&oacute; c&oacute;mo deb&iacute;a hacerlo en casa para que fuera m&aacute;s c&oacute;modo y no acudir mensualmente al centro de salud: &ldquo;Deb&iacute;a pincharme cada tres semanas, tal y como me hab&iacute;a indicado mi m&eacute;dico. Nunca me llamaban para pasar revisi&oacute;n. Fui a una nutricionista que ofrec&iacute;a la Unidad de G&eacute;nero de Valencia para vigilar el cambio de grasa en mi cuerpo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entrar en la carrera de Filosof&iacute;a le hab&iacute;a abierto un mundo paralelo al que no estaba acostumbrado a presenciar en la sociedad, a cambiar su mirada sobre las bases del g&eacute;nero y sexo normativos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Testo Yonqui</em> fue el libro que marc&oacute; un antes y despu&eacute;s en la percepci&oacute;n de &Agrave;lex sobre su cuerpo. El autor, Paul B. Preciado, relata un autoexperimento que lo lleva a aplicarse testosterona (en su proceso de transici&oacute;n) para estudiar la realidad farmacopornogr&aacute;fica controlada por el capitalismo, que lo lleva a analizar c&oacute;mo la biopol&iacute;tica domina la vivencia individual de cada persona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me lo recomend&oacute; una amiga que iba conmigo a clase. Me 'abri&oacute; los ojos' respecto a la estructura que sustenta el proceso hormonal y me hizo replantearme mi caso. Decid&iacute; ir en contra de administrarme esas sustancias y amar m&aacute;s mi cuerpo porque al fin y al cabo nunca hab&iacute;a estado mal ni era incorrecto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex empez&oacute; a alejarse del dualismo de g&eacute;nero y fue comprendiendo el t&eacute;rmino &lsquo;no binarie&rsquo;. Descubrir a Preciado le hizo entrar en una espiral de autosuministro sobre el tema, lo que le permiti&oacute; indagar en textos de otros autores, como Judith Butler, en los que el sentido del &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; se deconstruye en base a argumentos que se fundamentan en la Teor&iacute;a Queer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por todo ello, empec&eacute; a sentir insatisfacci&oacute;n con la testosterona, pero como hab&iacute;a luchado tanto para tenerla y que se me aceptara como hombre, iba posponiendo esa idea porque me provocaba temor&rdquo;, explica. En agosto de 2021, Peinado dio el paso y decidi&oacute; alejar de su vida de manera proporcional esa cajetilla de Testex que lo anclaba en un g&eacute;nero que enmascaraba partes suyas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He tomado decisiones m&eacute;dicas por mi cuenta, porque los propios expertos no estaban concienciados sobre los efectos de la testosterona ni con el tratamiento con personas trans. Te comentan lo t&iacute;pico: te crecer&aacute; barba, te cambiar&aacute; la voz, dejar&aacute;s de menstruar, la grasa se distribuir&aacute; y tendr&aacute;s m&aacute;s masa muscular&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta experiencia no es un caso ajeno ni concreto: el primer estudio estatal elaborado en 2022 sobre las personas no binaries muestra como el 45% de las personas entrevistadas destacan haber sufrido alg&uacute;n tipo de discriminaci&oacute;n en el &aacute;mbito sanitario. 
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos Lorite, m&eacute;dico residente de endocrinolog&iacute;a en el hospital de Legan&eacute;s (Madrid), asegura que la falta de sensibilizaci&oacute;n ocurre porque en la carrera de medicina no se indaga en las personas trans ni en su salud: &ldquo;Es muy triste que ocurra eso. Todo lo que conozco de salud transg&eacute;nero lo he aprendido durante la residencia (la prueba para llegar a ser m&eacute;dico). Es necesario incluirla en la formaci&oacute;n m&eacute;dica. De hecho, me atrever&iacute;a a decir que la mayor&iacute;a de los facultativos no saben diferenciar la identidad de g&eacute;nero del sexo biol&oacute;gico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Abandonar la testosterona supuso para &Agrave;lex la aparici&oacute;n de multitud de interrogantes sin respuesta que le hac&iacute;an replantearse su bienestar: &ldquo;&iquest;Si dejas de hormonarte, est&aacute;s apartando tu salud?&rdquo;. Los dos endocrin&oacute;logos que le tocaron demostraron la falta de experiencia y conocimiento sobre este colectivo. &ldquo;Los especialistas empezaron a preguntarme que ahora c&oacute;mo quer&iacute;a identificarme, que si volv&iacute;a a ser mujer&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lorite aclara que suele ser infrecuente que las personas trans o NB suspendan el tratamiento y a&ntilde;ade que muchos de los efectos que se obtienen son reversibles: &ldquo;Sea cual sea el motivo del cese, y con un adecuado seguimiento m&eacute;dico, no supondr&iacute;a ning&uacute;n problema para la salud del paciente&rdquo;, comenta e insiste en que los chicos trans pueden padecer efectos secundarios como el ovario poliqu&iacute;stico, la endometriosis y el aumento de la tensi&oacute;n arterial, pero que suele ser en situaciones excepcionales.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que el cirujano lo llam&oacute;, &Agrave;lex cambi&oacute; los par&aacute;metros que hab&iacute;a establecido en su mente. Tras un largo per&iacute;odo en la lista de espera de la mastectom&iacute;a, el m&eacute;dico le comunic&oacute; la cita del operatorio. Su respuesta fue contundente: &ldquo;No voy a realiz&aacute;rmela, no estoy seguro&rdquo;. Hab&iacute;a estado recapacitando y ten&iacute;a claro c&oacute;mo quer&iacute;a reflejarse. Sab&iacute;a que su cuerpo no deb&iacute;a modificarse. No hab&iacute;a nada que corregir. 
    </p><p class="article-text">
        Los libros, las nuevas relaciones sociales y el conocimiento de otras identidades activaron la percepci&oacute;n que ten&iacute;a sobre s&iacute; mismo. El no binarismo empez&oacute; a formar parte de su vocabulario, y especialmente, de su realidad, de c&oacute;mo se proyectaba ante los dem&aacute;s, de la comodidad con su cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la identidad de mujer, dejaba partes m&iacute;as atr&aacute;s, y con la de hombre me ocurr&iacute;a lo mismo. La presi&oacute;n de encasillarme entre un g&eacute;nero u otro me generaba angustia. Con el no binarismo encontr&eacute; mi libertad y pod&iacute;a ser quien quisiera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que se atrevi&oacute; a expresar su identidad fue en una quedada con amigas que conoci&oacute; en la universidad. El alcohol, protagonista del momento, le ayud&oacute; a relativizar el miedo que sent&iacute;a a la hora de comunicarlo. &ldquo;Me dijeron que ya lo sab&iacute;an. Me quit&eacute; un peso de encima&rdquo;, dice mientras se coloca uno de los anillos de la mano derecha gesticulando con mucho nerviosismo. &ldquo;Tambi&eacute;n se lo confes&eacute; a mi pareja y tras ello, dej&eacute; de 'salir del armario'. Empec&eacute; a vivir&rdquo;.
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                Àlex en un retrato.                            </span>
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        Juana apareci&oacute; en la vida de &Agrave;lex cuando m&aacute;s se necesitaban. Un seminario de lectura con el mismo grupo de amigos de Filosof&iacute;a propici&oacute; que su relaci&oacute;n se solidificara en la librer&iacute;a &lsquo;Primado&rsquo;, de Valencia. &ldquo;Ella hac&iacute;a unos directos de Instagram en la librer&iacute;a, llamados el Ministerio de Cultura, en los que hablaba de temas sociales o se hac&iacute;an recomendaciones de lecturas, y ello, hizo que nos conoci&eacute;ramos m&aacute;s&rdquo;, destaca Peinado. Encontraron su uni&oacute;n en los miles de libros que configuran el establecimiento de Pepe, due&ntilde;o de &lsquo;Primado&rsquo;, y en los mismos autores con los que &Agrave;lex descubri&oacute; su verdadero &ldquo;yo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con 17 a&ntilde;os empec&eacute; a leer el <em>Manifiesto contrasexual </em>de Preciado y ah&iacute; averig&uuml;&eacute; lo que significaba no binario. Empec&eacute; a entender el porqu&eacute; de peque&ntilde;a me gustaba estar en ambientes alejados de mi identidad asignada al nacer o me pintaba los labios. Y no estoy diciendo que eso determine un g&eacute;nero, sino que puede definir una cosa diferente a c&oacute;mo la gente quiere que seas&rdquo;, explica Juana. 
    </p><p class="article-text">
        Nativa de Albacete, hace cinco a&ntilde;os eligi&oacute; Valencia para cursar sus estudios de filosof&iacute;a. La carrera le permiti&oacute; informarse en profundidad sobre el g&eacute;nero y descubrir personas del entorno q<em>ueer</em>. Ese apoyo permiti&oacute; que pudiera barajar la posibilidad de ser no binarie y decidi&oacute; escoger los pronombres femeninos. 
    </p><p class="article-text">
        Su entorno familiar desconoc&iacute;a que su hija ahora se llamaba Juana. Intent&oacute; comunicarlo varias veces, pero el p&aacute;nico pudo apoderarse de su voz. Fue en la graduaci&oacute;n de la carrera cuando se dieron cuenta del cambio de nombre: &ldquo;Vieron mi diploma y me dijeron: &iquest;Y esto? Les aclar&eacute; que era mi nombre y me respondieron con un monos&iacute;labo. Hace seis meses de esa conversaci&oacute;n, la &uacute;nica que hemos tenido sobre el tema&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente suele tratarme en femenino y los que se interesan por mis pronombres suelen ser personas LGTBIQ+, pero hace unos d&iacute;as me cambi&eacute; de psic&oacute;loga y me pregunt&oacute; c&oacute;mo me identificaba. Lo agradec&iacute; porque es un entorno en el que te tienes que sentir con mucha seguridad para poder abrirte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Juana confiesa que cuando transita por la calle de noche intenta disimular su expresi&oacute;n de g&eacute;nero: &ldquo;Cuando noto que no estoy segura, intento colocarme la ropa para que se vea m&aacute;s masculina&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El 81% de las personas entrevistadas en el estudio aseguran haber usado el <em>passing</em> (identificarse con uno de los dos g&eacute;neros hegem&oacute;nicos para no sufrir discriminaci&oacute;n) como recurso en espacios p&uacute;blicos. Peinado es consciente de lo que ha supuesto este t&eacute;rmino en su vida: &ldquo;Lo he usado como m&eacute;todo autodefensivo cuando me identificaba como hombre trans&rdquo;. Insiste en que fue uno de los aspectos que m&aacute;s le fatigaban. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la mayor&iacute;a de los chicos trans pasan por una etapa machista simplemente por encajar en la masculinidad t&oacute;xica. Lo haces por protecci&oacute;n, porque nos sentimos inseguros por nuestro cuerpo, y cuando los dem&aacute;s no nos ven como iguales, lo que generamos es la desaparici&oacute;n de qui&eacute;nes somos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex no le da mucha importancia a su identidad. Ahora prefiere no justificar constantemente qui&eacute;n es o los pronombres que suele usar. &ldquo;Me resulta violento estar incidiendo en el g&eacute;nero. No voy con una pancarta mostrando c&oacute;mo me determino. Las personas cisheterosexuales no lo hacen, nosotras tampoco deber&iacute;amos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las etiquetas son marcas que Peinado prefiere evitar. En su mente no son obligatorias, no las necesita y prefiere vivir sin ellas. Entiende que otras personas las necesiten para ser felices. &ldquo;Solo las usamos aquellos individuos que no pertenecemos a un sistema normativo&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los episodios relacionados con la catalogaci&oacute;n de las identidades disidentes le ocurri&oacute; un fin de semana cuando ejerc&iacute;a de scout de pioneros en la agrupaci&oacute;n de Pas de Pi en Alaqu&agrave;s. Mand&oacute; un test LGTBIQ+ a un grupo de ni&ntilde;as de entre 13 y 16 a&ntilde;os y se sorprendieron de un t&eacute;rmino desconocido en su vocabulario: persona cis. &ldquo;Saben qui&eacute;n es el diferente, pero no conocen a sus iguales porque no necesitan encasillarse. La vida est&aacute; hecha para estas personas normativas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Juana piensa que en una sociedad es necesaria la existencia de un sentimiento de comunidad. &ldquo;Se va a categorizar sea como sea para diferenciar qui&eacute;n pertenece a un colectivo y qui&eacute;n no&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo experto en Psicolog&iacute;a Afirmativa LGTBI considera que las etiquetas pueden servir en etapas como la adolescencia, donde la persona est&aacute; iniciando un proceso de autodescubrimiento, pero en la adultez quiz&aacute;s quieras que se te incluya en una realidad m&aacute;s global, en la que &ldquo;adem&aacute;s de ser persona no binarie, eres muchas otras cosas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Peinado frente al espejo.                            </span>
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        Ir a la playa o entrar a un ba&ntilde;o p&uacute;blico son algunas de las odiseas a las que &Agrave;lex debe enfrentarse cada vez que acude a alguno de estos sitios. &ldquo;Sufro odio por las dos vertientes: si me ven barba, soy un hombre y me tratan en masculino, pero si ven barba y tetas en la playa, por ejemplo, se escandalizan. Muchas veces me han preguntado si me las he operado&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Su expresi&oacute;n de g&eacute;nero resulta una preocupaci&oacute;n a ojos de los dem&aacute;s. Vaya donde vaya las miradas le persiguen, cr&iacute;ticas y notorias. El vello corporal junto a los senos son una combinaci&oacute;n incompatible ante una sociedad tradicionalmente dual, e incluso hay quienes se atreven a asaltar su espacio personal. &ldquo;Un d&iacute;a fui a la lavander&iacute;a con mi pareja y un hombre se acerc&oacute; a nosotros y me dijo: &iquest;Puedo hacerte una pregunta? Yo ya sab&iacute;a cu&aacute;l era. Empez&oacute; a discutir conmigo sobre cu&aacute;l era mi g&eacute;nero y cuando me pregunt&oacute; sobre mis genitales y le dije que ten&iacute;a vulva, comenz&oacute; a increparme e insistir en que ir&iacute;a al infierno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Juana decide seguir una actitud pautada en las mujeres normativas para rehuir cualquier tipo de rechazo: &ldquo;Cuando entro al ba&ntilde;o que pone mujeres suelo exagerar gestos que se entienden como &rdquo;femeninos&ldquo; porque me da miedo la reacci&oacute;n que puede tener la gente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de actitudes se instauran en un tipo de discriminaci&oacute;n estructural que se repite constantemente. As&iacute; es como se refleja en el informe del Ministerio de Igualdad en el que el 16,4% de las personas NB manifiestan haber percibido actitudes de desprecio. 
    </p><p class="article-text">
        El primer proyecto LGTBI en Valencia se aprob&oacute; con el mandato de Comprom&iacute;s. El <em>Pla Diversitas</em> reflejaba algunas medidas para la promoci&oacute;n y la no discriminaci&oacute;n de la diversidad sexual y de g&eacute;nero. Uno de los puntos m&aacute;s discutidos en el plan fue la implantaci&oacute;n de ba&ntilde;os mixtos en las infraestructuras p&uacute;blicas de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El plan contemplaba medidas para reducir los delitos de odio al colectivo, y especialmente a las personas m&aacute;s vulnerables dentro de estas, como las no binaries, trans o intersex. Uno de los conflictos que surgieron cuando tuvimos que aprobar el acta fue el tema de los ba&ntilde;os sin g&eacute;nero. Hubo muchos comentarios tr&aacute;nsfobos durante su debate&rdquo;, declara Lucia Beamud, exconcejala de Igualdad y Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero y LGTBI en el Ayuntamiento de Valencia. 
    </p><p class="article-text">
        La que fue responsable de las pol&iacute;ticas de igualdad en el consistorio manifiesta que ese tipo de ba&ntilde;os no llegaron a implementarse porque la legislatura 2019-2023 terminaba en mayo, y el plan se aprob&oacute; en marzo. &ldquo;Teniendo en cuenta qui&eacute;n gobierna ahora la alcald&iacute;a, dudamos que se vayan a ejecutar las medidas del plan&rdquo;, expone. 
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex confiesa que acude al ba&ntilde;o de mujeres porque siente que es menos probable que una mujer le insulte a que lo haga un hombre: &ldquo;Nunca me han denigrado verbalmente, pero s&iacute; que me han preguntado qu&eacute; hac&iacute;a en ese aseo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El discurso de odio hacia las personas trans, apoyado por sectores de la extrema derecha, as&iacute; como por el feminismo transexcluyente, ha provocado que la desinformaci&oacute;n castigue a este colectivo o a las personas no binaries. &Agrave;lex tiene claro que la transfobia est&aacute; extendida por el genitocentrismo (encasillar una persona por sus genitales). &ldquo;Que una persona trans tenga pene no significa que vaya a violarte. El hecho de que estas personas acudan a un ba&ntilde;o en concreto, y sientas miedo, o pienses que pueden quitarte espacio en cualquier &aacute;mbito tiene nombre, y es transfobia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Peinado insiste en que todo lo que sea expresi&oacute;n de g&eacute;nero es una reivindicaci&oacute;n: &ldquo;La identidad no es solo una cosa interna, sino que se muestra de muchas formas, y la moda es el recurso m&aacute;s sencillo&rdquo;. Dice que le apasiona ver hombres con falda, que eso tumba el patr&oacute;n heteropatriarcal, como cuando las mujeres decidieron ponerse pantalones. Para &eacute;l, el drag es el sumun transgresor de la moda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si voy a alg&uacute;n sitio con mi familia, evito maquillarme, pero normalmente mi expresi&oacute;n es la que quiero siempre&rdquo;, declara Juana. Las prendas que ha escogido hoy denotan vivacidad. La gama de colores entremezclados son el espejo de lo que ella llama &ldquo;libertad&rdquo; cuando llega la hora de abrir el armario y seleccionar las combinaciones m&aacute;s extravagantes. &ldquo;Si voy a alg&uacute;n evento que s&eacute; que va a ser divertido, me permito ser creativa con la ropa sin importarme lo que piensen los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juana sonriendo junto a unos árboles.                            </span>
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        La Ley Trans estatal no entr&oacute; en el BOE hasta principios del 2023. En el marco legislativo de algunas autonom&iacute;as ya se contemplaba este derecho. Otras comunidades carec&iacute;an de ella. En el 2017, la Comunitat Valenciana dio un paso adelante en los derechos del colectivo trans: la ley tuvo el apoyo de todos los partidos representados en las Corts, a excepci&oacute;n del Partido Popular. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las personas no binaries no se ven reflejadas en ning&uacute;n punto del texto de la ley nacional. Varios grupos parlamentarios presentaron una enmienda con el fin de reconocer legalmente esta identidad y omitir la menci&oacute;n relativa al sexo en sus documentos oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Comunitat Valenciana, la ley de 2018 s&iacute; dedica un espacio en el cap&iacute;tulo 1 &ldquo;Visibilidad, sensibilizaci&oacute;n y atenci&oacute;n integral&rdquo; a las personas NB. En concreto, el art&iacute;culo 46 expone la obligaci&oacute;n, por parte de la Generalitat, de brindar medidas concretas de apoyo y &ldquo;sensibilizaci&oacute;n social&rdquo; sobre las realidades no binaries, as&iacute; como los recursos necesarios para la concienciaci&oacute;n de los profesionales y familiares. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos la comunidad aut&oacute;noma m&aacute;s avanzada en los derechos de este colectivo porque la ley, en la que se recogen las variaciones intersexuales o el desarrollo sexual, no est&aacute; contemplada en ninguna parte de Europa, y por lo tanto, es de las m&aacute;s actualizadas&rdquo;, subraya una exresponsable de la Conselleria de Igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Insiste en que el no binarismo va m&aacute;s all&aacute; del f&iacute;sico y considera que las medidas para abordar su representaci&oacute;n social deben gestionarse a trav&eacute;s de una ley estatal: &ldquo;Pienso que desde el Ministerio de Igualdad se ha avanzado mucho, pero el discurso de la extrema derecha complica el progreso de las identidades que no entran en su cosmovisi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Juana Polo sigue esperando que desde Madrid acepten su cambio en el documento de identidad. Explica que inici&oacute; los tr&aacute;mites en septiembre y que solamente ha tenido que presentar el acta de nacimiento y el padr&oacute;n en el Registro Civil de Valencia. La ley 4/2023 de los derechos de las personas trans y LGTBI tumb&oacute; los requisitos que ped&iacute;a la ley de 2007: poseer informes m&eacute;dicos y haber seguido un tratamiento de hormonaci&oacute;n durante dos a&ntilde;os para hacer efectivo el cambio de nombre. Ahora el tr&aacute;mite es m&aacute;s sencillo y rechaza la patologizaci&oacute;n de estas personas. &ldquo;Una amiga tuvo que esperar nueve meses para formalizar el protocolo. He tenido suerte. Creo que la ley estatal te da seguridad y genera concienciaci&oacute;n y eso se plasma en los trabajadores que te atienden. El funcionariado se mostr&oacute; muy comprensivo conmigo en todo momento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ella aboga por tumbar la casilla de sexo del documento de identidad: &ldquo;Dice mucho para qu&eacute; sirve ese recuadro. A nivel burocr&aacute;tico, &iquest;qu&eacute; les influye saber de qu&eacute; g&eacute;nero es una persona? Tus caracter&iacute;sticas sexuales solo deber&iacute;an interesar en el &aacute;mbito sanitario y no har&iacute;a falta que en la tarjeta sanitaria apareciese tu g&eacute;nero. Yo ver&iacute;a viable asignar un n&uacute;mero que estuviera enlazado a tu historial m&eacute;dico&rdquo;. 
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                Retrato de Juana.                            </span>
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        Para Peinado, la dicotom&iacute;a entre su nombre y el apartado del sexo donde pone f&eacute;mina le gusta porque dice que &ldquo;al menos est&aacute; juntando la masculinidad y la feminidad&rdquo;, pero no le resta importancia a la falta de alusi&oacute;n de las personas NB en la ley e insiste en que eso les depara al abandono legal. 
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;lex percibe que la sociedad los ve como una especie cient&iacute;fica. Insiste en que las instituciones deben incluirlos en la legalidad para convertirse en personas con derechos y sentir que existen. &ldquo;A veces no me quedan energ&iacute;as para justificar qui&eacute;n soy y explicar a todo el mundo de qu&eacute; se trata el no binarismo. Necesitamos un gobierno que nos d&eacute; un espacio en el que estemos visibilizados e incluidos en el vocabulario cotidiano&rdquo;, recalca. 
    </p><p class="article-text">
        Sabe que la lucha no va a cesar, que queda mucho para dejar de estar oprimides. &ldquo;El no binarismo no es un tercer g&eacute;nero. Es un paisaje donde no existen los l&iacute;mites f&iacute;sicos ni ps&iacute;quicos. El mundo no est&aacute; preparado para nosotres y el d&iacute;a que el sistema cambie, yo ya no estar&eacute; vivo para verlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se olvida de su inicio, ni tampoco de lo que supuso encender ese d&iacute;a la televisi&oacute;n, ni los miles de textos le&iacute;dos para entender qu&eacute; le suced&iacute;a. Tampoco deja de lado esas relaciones alejadas de los contextos cisheteronormativos que lo ayudaron a construir su camino. Y mucho menos omite a Juana. Ni ella a &eacute;l. A su igual, su reflejo y su constante quid pro quo que inconscientemente han mantenido para adaptarse a un entorno hostil, para poseer un lugar visible del que la sociedad les ha privado, para sobrevivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leila El Moudni Guerrero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jan 2024 22:56:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobreviviendo al binarismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Identidades,Identidad de género,Colectivos sociales,Ley trans,Transgénero,Instituciones,Comunidad Valenciana,Comunitat Valenciana,LGTBI]]></media:keywords>
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