Horas después de que La Osa Producciones anunciara la cancelación de No somos nadie (el 30 de enero se emitirá su última entrega en TEN), el equipo del programa compartía con la audiencia sus primeras impresiones.
Acostumbrados a las despedidas (en los últimos años han cerrado unos cuantos magacines), los colaboradores tiraron de humor para afrontar la noticia. “Esta aventura llega a su fin. Recogemos todo, hacemos mudanza y estamos en liquidación total. Creo que está todo a la venta menos nosotros”, explicó Carlota Corredera, que incluso bromeó sobre el incierto futuro laboral de muchos de ellos: “A partir del 30 de enero no vamos a ser nadie”.
Dejando a un lado el humor (pero también el drama), la presentadora hizo un llamamiento a los espectadores de No somos nadie. “Lo único que quiero pedir es que, por favor, nos acompañéis durante estos 15 días. Vamos a daros el mejor entretenimiento que sepamos hacer. Nada tiene sentido si no nos veis”, reflexionó Corredera antes de trasladar su agradecimiento al público del Canal Quickie: “Todo esto es por los 'quickiers'. Hemos llegado hasta aquí por vosotros, así que estad al pie del cañón hasta el 30 de enero”, insistió la gallega.
Le acompañaban en el plató del programa Alberto Guzmán, Arnau Martínez, Carolina Sobe, Chema Garrido y, de forma excepcional, Kiko Hernández. Todos trataron de mantener la sonrisa, aunque todos, “evidentemente”, tenían el “corazón un poquito roto”. No estaba María Patiño, su presentadora habitual.
La Osa Producciones ha intentado mantener encendida la llama de Sálvame desde que Telecinco canceló el magacín a mediados de 2023. Primero lo hizo con Ni que fuéramos Shhh y después llegaron La familia de la tele, Tentáculos y No somos nadie. Pero ninguno de estos proyectos ha cuajado debidamente y muchos de sus tertulianos han preferido tomar otro camino: Belén Esteban, Lydia Lozano, Kiko Matamoros, Víctor Sandoval, Chelo García Cortés y Kiko Hernández ya no formaban parte de este controvertido universo.
Dadas las circunstancias, La Osa Producciones ha preferido pasar página para enfocarse hacia otros objetivos empresariales. Y es que, el final de No somos nadie “responde a una decisión consciente de cerrar un ciclo para consolidarse, sin ataduras ni inercias pasadas, como una productora independiente”, explica la empresa que pilotan Óscar Cornejo y Adrián Madrid, que ha encontrado en RTVE una vía de escape. Tras el fracaso de La familia de la tele, Torrespaña le dio la oportunidad de salir a flote con Directo al grano, un programa de política y sucesos que parece haberse consolidado en la parrilla diaria de La 1.