Tailandia propone una reunión a Camboya para resolver su disputa territorial

PREAH VIHEAR, (CAMBOYA), 9 (Reuters/EP)

El ministro de Exteriores de Tailandia, Kasit Promya, ha manifestado su intención de reunirse con su homólogo camboyano, Hor Namhong, en un tercer país para resolver la disputa territorial en torno al templo hindú de Preah Vihear, donde en los últimos cinco días se han producido enfrentamientos entre las tropas de ambos países.

La propuesta obedece a la presión ejercida por la Asociación de Naciones del Sureste de Asia (ASEAN, por sus siglas en inglés), que ha instado a ambos países a solucionar el conflicto en el ámbito regional, ofreciendo su mediación, en el caso de que fuera necesario, ya que sería el primer contacto bilateral desde la década de 1990.

“La cuestión debe y puede ser tratada únicamente a nivel bilateral porque es una cuestión fronteriza que requiere la negociación entre las partes. Pero, al mismo tiempo, siempre hay espacio para la ASEAN y sus miembros, para apoyar el proceso”, dijo el ministro de Exteriores indonesio, Marty Natalegawa.

De esta forma, queda descartada la intervención de Naciones Unidas, solicitada por el primer ministro camboyano, Hun Sen, quien apuntó la necesidad de desplegar fuerzas de paz en la zona, algo que fue interpretado por su homólogo tailandés, Abhisit Vejjajiva, como una injerencia internacional en asuntos bilaterales.

CALMA EN EL TEMPLO

Entretanto, parece que la calma ha llegado al templo, después de cinco días de combates entre militares de ambos países en los que al menos 11 personas han muerto, tres tailandesas y ocho camboyanas, y unas 89 han resultado heridas, 34 y 55, respectivamente.

No obstante, los soldados permanecen en sus posiciones, ya que el conflicto podría reanudarse en cualquier momento. Así, los residentes en los pueblos de un lado y otro de la frontera han optado por refugiarse en centros públicos e incluso trasladarse a otras localidades cercanas.

El escenario de estos enfrentamientos es un área de 4,6 kilómetros en torno al templo de Preah Vihear, de 900 años de antigüedad, una zona montañosa que sirve de frontera común y cuya soberanía reclaman ambos países. No obstante, las ruinas son propiedad de Camboya, según declaró la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en 1962.