Un testigo narra los horrores que sufrió durante la guerra de Bosnia

LA HAYA (Reuters/EP)

El primer testigo de la acusación en el juicio por crímenes de guerra contra el líder serbio bosnio Radovan Karadzic describió este martes, ante un tribunal de Naciones Unidas, cómo vio al Ejército serbio bosnio degollar a prisioneros tras obligarlos a cavar sus tumbas.

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia está juzgando a Karadzic, acusado de 11 cargos de genocidio, crímenes contra la humanidad y de violar las leyes y costumbres de guerra durante el conflicto de Bosnia entre 1992 y 1995. El acusado niega todos los cargos.

Tras un retraso de seis semanas, la fiscalía llamó a su primer testigo, que habló sobre su detención en el campamento de prisioneros de Manjaca y de las muertes ocurridas en el noroeste de Bosnia, en la zona de su localidad natal, Sanski Most.

Ahmet Zulic estuvo detenido por primera vez en junio de 1992 en un garaje de cemento con entre 30 y 90 personas, donde dijo que fue golpeado repetidas veces, causándole fracturas en vértebras y costillas, antes de ser trasladado en condiciones “inhumanas” al campamento.

El testigo dijo que a los detenidos se les transportaba en un camión cubierto, con el aire lleno de humo del tubo de escape, y que en algunas ocasiones tuvo que beber su propia orina porque no tenían agua.

“Recuerdo a dos hermanos... tardaron en morir unos 10 minutos, algo que pareció una eternidad. Otros fallecieron en silencio porque no había suficiente aire”, explicó el hombre.

Los fiscales afirman que Karadzic lideró una campaña genocida que pretendía que los musulmanes bosnios “desaparecieran de la faz de la tierra” para crear un estado para los serbio bosnios de una sola etnia, en una guerra en la que murieron unas 100.000 personas.

En su primera intervención ante el tribunal, el 1 de marzo, el acusado negó haber estado implicado en los cuatro años de asedio de las fuerzas serbias sobre Sarajevo, donde murieron 10.000 personas, así como en el asesinato de más de 7.000 hombres y niños musulmanes bosnios en Srebrenica en 1995.

DEGOLLADOS

Zulic confirmó el testimonio que había hecho en el juicio del ex presidente y ugoslavo Slobodan Milosevic en el que manifestaba que había visto a las tropas serbio bosnias bombardear diferentes pueblos del norte de Bosnia y prender fuego a las casas.

A algunos prisioneros se les disparó y a otros se les obligó a cavar sus propias tumbas antes de degollarlos.

“El suegro del señor Zulic, confinado en una cama, fue quemado hasta morir”, afirmó la fiscal Ann Sutherland, haciendo hincapié en los ataques en otros dos pueblos, donde murieron 300 personas.

Zulic dijo que en un momento determinado fue puesto en libertad y trasladado de Bosnia a Croacia en autobuses enviados por las autoridades serbias y la Cruz Roja.

Karadzic, que asumió su propia defensa, interrogó a Zulic, al que le hizo una amplia serie de preguntas, como si había una resistencia organizada entre los musulmanes bosnios contra los serbios, extendiéndose particularmente en el debate sobre si existían tropas de élite dirigidas por musulmanes en el pueblo de Zulic.

La antigua Yugoslavia fue arrasada en la década de 1990 por las guerras entre serbios, croatas y musulmanes. Zulic admitió haber comprado un arma, pero negó todo conocimiento sobre la existencia de tropas de élite en su ciudad.

El juez O-Gon Kwon, que preside el tribunal, criticó secamente a Karadzic por la irrelevancia de muchas preguntas, instándole a “ir al grano” en una ocasión y recordándole que el tribunal puede limitar la duración de su interrogatorio a los testigos.