Los ciclistas afrontan nuevas reglas en España desde el 1 de octubre y la DGT fija cómo deberán circular

Héctor Farrés

30 de septiembre de 2026 10:00 h

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Moverse entre coches detenidos en un atasco o ante un semáforo en rojo es una escena que ya se veía con frecuencia en las ciudades, aunque ahora pasará a estar recogida en el Reglamento General de Circulación. Las bicicletas podrán avanzar entre los vehículos parados por cualquiera de los dos lados, eligiendo aquel que ofrezca mayor seguridad en cada situación. La reforma convierte así una práctica habitual del tráfico urbano en una posibilidad contemplada expresamente por la normativa.

La reforma entrará en vigor el 1 de octubre

Esta es una de las novedades 1 de octubre de 2026 entrará en vigor la modificación del Reglamento General de Circulación aprobada en junio mediante el Real Decreto 518/2026, con nuevas reglas destinadas a reforzar la protección de los usuarios vulnerables de la vía, entre ellos los ciclistas. El Ministerio del Interior atribuye la reforma al cambio experimentado por la movilidad en las dos últimas décadas y a una mayor atención normativa hacia las personas y los entornos urbanos.

Las calles de un solo carril con un límite máximo de 30 km/h o inferior podrán admitir bicicletas en ambas direcciones aunque los vehículos a motor mantengan un único sentido, siempre que la autoridad municipal lo autorice y coloque la señalización correspondiente.

La posibilidad dependerá, por tanto, de cada ayuntamiento y de las vías que decida habilitar. Una calle no pasará automáticamente a admitir bicicletas en sentido contrario desde el 1 de octubre, ya que, mientras falte la señal específica, continuará aplicándose el sentido de circulación establecido.

Los riders deberán llevar dos prendas protectoras

Los repartidores que utilizan la bicicleta como herramienta profesional asumirán dos exigencias de equipamiento desde la entrada en vigor de las nuevas reglas, con casco de protección y chaleco reflectante durante su actividad. La obligación amplía las condiciones aplicables a los que trabajan sobre dos ruedas y convierte ambas prendas en requisitos ligados al ejercicio profesional. El incumplimiento se considera una infracción grave y puede acarrear una sanción económica de 200 euros, de acuerdo con el resumen de cambios difundido por la Dirección General de Tráfico.

La posición de la bicicleta dentro de la calzada también cambia en vías urbanas de un único carril o de un carril por sentido, donde los ciclistas circularán preferentemente por la zona central. La medida pretende reducir situaciones de riesgo asociadas a circular demasiado cerca del borde derecho, como la apertura de puertas de vehículos estacionados o adelantamientos con poca separación.

Los conductores que circulen detrás de una bicicleta en el mismo carril deberán guardar al menos cinco metros de distancia, una obligación cuyo incumplimiento puede alcanzar los 200 euros de multa.

Los adelantamientos en vías interurbanas incorporarán varias exigencias para los conductores que rebasen bicicletas, empezando por una reducción mínima de 20 km/h respecto al límite máximo fijado en el tramo. Cuando haya más de un carril por sentido, el vehículo tendrá que ocupar por completo otro carril para efectuar la maniobra y conservar al menos 1,5 metros de separación lateral. Incumplir estas condiciones tendrá la consideración de infracción grave, con una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.

El casco será obligatorio fuera de las ciudades

La desaparición de las antiguas exenciones del casco cerrará otro cambio para los ciclistas que circulen por vías interurbanas, donde este elemento de protección pasará a ser obligatorio en todos los casos contemplados por la reforma. Hasta la entrada en vigor de la nueva regulación podían existir excepciones en subidas prolongadas, episodios de calor extremo o por razones médicas acreditadas. Desde el 1 de octubre esas dispensas quedarán suprimidas, de modo que la obligación del casco se aplicará a cualquier ciclista que circule por una vía interurbana.