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    <title><![CDATA[elDiario.es - La cuarta pared]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - La cuarta pared]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La fusión de arte y empresa en un rincón berlinés de Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/fusion-arte-empresa-rincon-berlines-santander_132_10098704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b510f37-f856-481e-933a-ab4705b4a2f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x507y711.jpg" width="1200" height="675" alt="La fusión de arte y empresa en un rincón berlinés de Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luisa Díaz trasplantó hace seis años el espíritu berlinés de las salas multifunción, compatibilizando en un local de la calle del Sol las actividades culturales con los servicios profesionales</p></div><p class="article-text">
        Luisa D&iacute;az es una 'rara avis' en el sector inmobiliario y en el campo de la exhibici&oacute;n art&iacute;stica en Santander. Deambula por ambos campos, pero no pertenece exclusivamente a ninguno de ellos. En su local, que reproduce el esp&iacute;ritu berlin&eacute;s de los espacios con personalidad m&uacute;ltiple, igual se puede contratar un servicio inmobiliario que asistir a una exposici&oacute;n o una representaci&oacute;n teatral. 
    </p><p class="article-text">
        Su local, Inder Espacio, es el lugar de trabajo de artistas como el fot&oacute;grafo Jorge Represa y es habitual que peri&oacute;dicamente se organicen eventos culturales. Lejos de 'contraprogramarse', ambas actividades se complementan, seg&uacute;n la propia gerente reconoce. Para Luisa D&iacute;az, la gran sala que regenta en Santander es un ejemplo de simbiosis entre dos mundos en apariencia incompatibles: el mundo de los negocios y el mundo de las artes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo surge el proyecto de ubicarse en Santander como Inder Espacio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En principio, hay una inquietud desde mi infancia por el arte en todas sus formas. Tambi&eacute;n un esp&iacute;ritu aventurero me llev&oacute; a emprender diversas empresas. En mi familia aprendimos a trabajar por cuenta propia -mi madre era empresaria y mi padre tambi&eacute;n-, lo que me permiti&oacute; elegir y probar perspectivas diferentes. Unas veces aprend&iacute; y otras sal&iacute; adelante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fue entonces cuando lleg&oacute; a abrir esta peculiar iniciativa. &iquest;C&oacute;mo se produjo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegu&eacute; al mundo inmobiliario y me abr&iacute; camino, aunque no era mi pasi&oacute;n. Desciendo de comerciantes y aprend&iacute; a vender al tiempo que a hablar. En 2015, tuve ya el firme prop&oacute;sito de cambiarme de local. Inder estaba en la calle Miguel Artigas y yo sent&iacute;a que el edificio se hab&iacute;a quedado triste, sin energ&iacute;a, y esto es contagioso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Luisa Díaz, gerente de Inder Espacio.                            </span>
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        <strong>Tengo que confesarle que su espacio es desconcertante, ya que parece una casa y al tiempo es otra tambi&eacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a algo muy claro: Quer&iacute;a que la imagen de Inder se alejara de las t&iacute;picas inmobiliarias, me gustaban los multiespacios de Berl&iacute;n, la conjunci&oacute;n de actividades, combinar la gesti&oacute;n con mi sue&ntilde;o: el arte y la cultura. Al final, todo es negocio. Busqu&eacute; y cuando vi el local, actual sede de Inder, me dije a m&iacute; misma que ah&iacute; estaba: vi los cuadros en las paredes, las proyecciones, las fotograf&iacute;as, los libros, el teatro&hellip; La noche de San Juan de 2016 inaugur&eacute; Inder Espacio. Surgi&oacute; de la ni&ntilde;a que llevamos dentro, de mi fantas&iacute;a interior.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Comercializan las obras que exponen o representan? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera, &iquest;venden cuadros, venden entrada? Si, hay varias opciones: se puede alquilar la sala o ir a porcentaje en caso de cualquier tipo de venta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ventajas y problemas presenta compatibilizar ambas facetas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ventaja es emocional. Ver la sala llena, preciosa; los artistas reconocidos, emocionados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha sentido minusvalorada o criticada por otros galeristas o agentes culturales? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Abr&iacute; Inder sabiendo que iba a sentir el rechazo por parte de varios sectores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se consigue el equilibrio entre un espacio profesional y un espacio cultural? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Inder es un multiespacio. Se ide&oacute; as&iacute; por la retroalimentaci&oacute;n que puede surgir al combinar gestiones de diferentes &aacute;mbitos. Damos cursos de fotograf&iacute;a con un profesional de primera l&iacute;nea, Jorge Represa; y acogimos a 'Rosa Casuso. Estudio para actores' durante el tiempo de pandemia. Tambi&eacute;n se dan clases de yoga, abrimos las puertas a nuevos talentos en arte y cultura, presentamos libros&hellip; Incluso hemos presentado un programa de danza contempor&aacute;nea que result&oacute; precioso y la sala estuvo repleta, con la gente en la calle esperando para encontrar un hueco. Emociona cuando combinamos una exposici&oacute;n de arquitectura y una representaci&oacute;n de danza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/fusion-arte-empresa-rincon-berlines-santander_132_10098704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Apr 2023 17:58:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fusión de arte y empresa en un rincón berlinés de Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puentes que no conducen a ninguna parte y otras historias de derroche en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/puentes-no-conducen-parte-historias-derroche-santander_132_9842701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a20588f1-03cb-4c5b-9479-b90c3785f807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puentes que no conducen a ninguna parte y otras historias de derroche en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudad acoge algunos hitos de la inversión pública que costaron millones de euros y pudieron merecer mejor suerte, pero que han quedado como prueba de mala gestión y recordatorio de lo que pudo ser y no fue</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Icono de Cantabria&rdquo;, &ldquo;Puerta de Santander&rdquo;... Toda la sem&aacute;ntica pomposa de las ciudades con pretensi&oacute;n de gran urbe fue utilizada para celebrar la inauguraci&oacute;n del puente del Parque Cient&iacute;fico y Tecnol&oacute;gico de Cantabria (PCTCAN), una obra del ingeniero Juan Jos&eacute; Arenas, construida por la empresa Ascan y que cost&oacute; 4,8 millones de euros en el ahora lejano 2008, primer a&ntilde;o de aquella crisis econ&oacute;mica, aunque en aquel entonces no se la reconoc&iacute;a como tal. Pero fue precisamente la crisis la que sepult&oacute; en la irrelevancia un puente atirantado de cuatro carriles llamado a conectar un parque tecnol&oacute;gico reci&eacute;n estrenado con un gran pol&iacute;gono residencial y empresarial en la parte norte del municipio.
    </p><p class="article-text">
        470 toneladas de acero estructural en chapa, 34 toneladas de acero en tirantes, 355 toneladas de acero de armadura y 7.500 metros c&uacute;bicos de hormig&oacute;n de todo tipo para acabar en una glorieta que redistribuye el tr&aacute;fico a caminos de vacas. La crisis y los cambios pol&iacute;ticos echaron por tierra el megal&oacute;mano proyecto para la ciudad y, casi 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de su apertura, por su tablero pasa alg&uacute;n coche de vez en cuando y al anochecer se ha convertido en puerta de otra ruta: la v&iacute;a alternativa para intentar sortear los controles de alcoholemia de los que salen de Santander con alguna copa de m&aacute;s rumbo al vecino municipio de Santa Cruz de Bezana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Puente de Arenas en Santander sobre la autovía S-20.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">PCTCAN y el puente atirantado</h2><p class="article-text">
        <a href="https://catedra-arenas.es/obras-maestras/puente-del-pctcan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El puente de Arenas</a> fue significativo por m&aacute;s motivos. Estaba llamado a conectar el gran &aacute;rea de desarrollo residencial y empresarial de Rucandial con el Parque Cient&iacute;fico y Tecnol&oacute;gico de Cantabria, que ha pasado tambi&eacute;n grandes apuros en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Cost&oacute; m&aacute;s de 50 millones de euros y tiene 237.000 metros cuadrados de extensi&oacute;n, pero con el tiempo es cada vez menos tecnol&oacute;gico y dedica m&aacute;s espacio a oficinas de empresas p&uacute;blicas y privadas. Por albergar, alberga las sedes de dos consejer&iacute;as del Gobierno, dos empresas p&uacute;blicas dependientes del Ejecutivo auton&oacute;mico, una universidad privada, instalaciones deportivas y una residencia de estudiantes, entre otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        El PCTCAN fue creado con una serie de condicionantes extra&ntilde;os. Si una de las empresas instaladas decid&iacute;a irse en el futuro, hab&iacute;a establecida una cl&aacute;usula con un plazo temporal por la cual el Gobierno de Cantabria se compromet&iacute;a a recomprar el terreno, con lo construido encima. As&iacute; ocurri&oacute; con la ingenier&iacute;a Apia XXI, aunque finalmente se lleg&oacute; a un acuerdo y ahora en el edificio se encuentran la Consejer&iacute;a de Industria, Turismo, Innovaci&oacute;n, Transporte y Comercio y la Consejer&iacute;a de Desarrollo Rural, Ganader&iacute;a, Pesca, Alimentaci&oacute;n y Medio Ambiente, con un alquiler anual de 830.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco tuvo suerte el Gobierno auton&oacute;mico con la empresa Soningeo: esta invoc&oacute; la cl&aacute;usula de recompra y llev&oacute; el asunto a los tribunales. Si en el caso de Apia XXI el Ejecutivo sorte&oacute; el pago de 21 millones de euros, en el de Soningeo la disputa por la cl&aacute;usula de recompra de su sede en el PCTCAN se situaba entre 5,2 millones de euros y 1,9 millones. La soluci&oacute;n finalmente adoptada fue renegociar la cl&aacute;usula con las empresas que constituyeron inicialmente el parque. Si las nueve empresas hubieran pedido la recompra de sus inmuebles y parcelas, el Gobierno de Cantabria hubiera tenido que desembolsar aproximadamente 50 millones de euros adicionales, tanto como lo que cost&oacute; hacer el PCTCAN.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foto cenital del PCTCAN, el puente de Arenas y los prados de Rucandial a los que da acceso."
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                Foto cenital del PCTCAN, el puente de Arenas y los prados de Rucandial a los que da acceso.                            </span>
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        Esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n ha impedido el crecimiento previsto inicialmente en las fincas a&uacute;n sin explotar urban&iacute;sticamente situadas frente al PCTCAN, al otro lado de la autov&iacute;a S-20 y conectadas con el parque cient&iacute;fico por el emblem&aacute;tico puente de Arenas, que reiteradamente y en cada campa&ntilde;a electoral vuelven a tomar protagonismo con proyectos presentados a bombo y platillo por los partidos que prometen su desarrollo, donde ahora solo hay vacas y alguna yegua pastando.
    </p><h2 class="article-text">Otro puente a la nada</h2><p class="article-text">
        Esta es una de las historias de derroche que alberga Santander en sus l&iacute;mites territoriales, pero el conocido como puente de Arenas no es el &uacute;nico monumento al absurdo. M&aacute;s absurdo a&uacute;n, aunque a escala m&aacute;s reducida, fue la construcci&oacute;n de otro puente en el tramo urbano de la S-20, ahora llamada Avenida de la Constituci&oacute;n, a la altura de Monte, a unos pocos kil&oacute;metros de distancia en l&iacute;nea recta. D&iacute;a tras d&iacute;a, el puente sigue ah&iacute;, como el dinosaurio de Monterroso, y ah&iacute; est&aacute;n sus estribos desnudos, que no conectan nada, ya que nunca se concluy&oacute; y hoy sigue 'cortado' literalmente como un pedazo de tarta. 
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                Puente a la nada sobre la S-20 en la entrada de Santander.                            </span>
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        La presi&oacute;n y protesta vecinal, hace ya m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, amilan&oacute; al Ayuntamiento de Santander, que dej&oacute; correr el proyecto cuando solo quedaba su conexi&oacute;n final. Ahora, la v&iacute;a de entrada y salida de Santander al norte luce en una de sus m&uacute;ltiples glorietas un puente del mismo modo que otras en Santander lucen un olivo, oseznos de bronce o barcas de pesca, con la excepcionalidad de que el puente no est&aacute; finalizado y no tiene utilidad ninguna para la ciudad ni para los vecinos de la zona. Es un puente que nadie ha cruzado en dos d&eacute;cadas.
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                Puente inacabado en la Avenida de la Constitución, tramo urbano de la S-20.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/puentes-no-conducen-parte-historias-derroche-santander_132_9842701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 20:34:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puentes que no conducen a ninguna parte y otras historias de derroche en Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fantasma de las Navidades visita Santander en 2022: el año al que le sobraron hojas del calendario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/fantasma-navidades-visita-santander-2022-ano-le-sobraron-hojas-calendario_132_9828968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b846b30-495f-48c5-bfaf-2675cf10422d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x852y409.jpg" width="1200" height="675" alt="El fantasma de las Navidades visita Santander en 2022: el año al que le sobraron hojas del calendario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras una pandemia que mediatizó media legislatura, el Consistorio volvió a los viejos hábitos de monocultivo turístico e incapacidad de alcanzar grandes acuerdos, aprobar un presupuesto o desarrollar proyectos anclados en un limbo</p></div><p class="article-text">
        La legislatura est&aacute; a punto de acabar en el Ayuntamiento de Santander sin saberse muy bien c&oacute;mo se ha ido. Primero con dos a&ntilde;os pand&eacute;micos donde el monotema del SARS-CoV-2 monopolizaba todas las conversaciones y la acci&oacute;n de gobierno y de la oposici&oacute;n, tanto monta, monta tanto, mostraba una rara unidad de destinos; y luego, por otros dos a&ntilde;os en que, a falta de monotema, volvieron a la palestra los viejos fantasmas de las Navidades pasadas con los magros resultados de siempre: los grandes proyectos de legislatura seguir&aacute;n siendo los grandes proyectos de la legislatura siguiente; el presupuesto que llega tarde y sin acuerdos seguir&aacute; siendo el gran presupuesto del pr&oacute;ximo a&ntilde;o; y, visto lo visto, la oposici&oacute;n parece asumir que seguir&aacute; siendo cuatro a&ntilde;os m&aacute;s la mejor oposici&oacute;n posible y el PP practicando c&oacute;mo nadar y guardar la ropa desde hace cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la pandemia ha permitido redescubrir el lado l&uacute;dico del santanderino. En una ciudad de pensionistas, funcionarios y empleados del sector servicios, en que hay censados m&aacute;s perros que ni&ntilde;os y si a alguien se le sorprende trabajando por la calle se le hace una foto, el coronavirus ha cambiado los modos de vida, pero a mejor: la mascarilla y el hidrogel no han desaparecido del todo, el transporte p&uacute;blico sigue siendo cosa de enmascarados y las aceras contin&uacute;an acogiendo con generosidad las terrazas, tal vez porque, m&aacute;s all&aacute; de guerras y pandemias, donde hay vino hay alegr&iacute;a, sobre todo para el turista. As&iacute;, el verano ha sido en 2022 m&aacute;s verano que nunca, los visitantes han reventado las cajas registradoras y las fiestas han sido como deber&iacute;an ser siempre, hom&eacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Este 2022 al que le quedan horas para expirar tendr&aacute; que soportar todav&iacute;a la visita del fantasma de la Navidad de 2021. En aquel a&ntilde;o, la confabulaci&oacute;n de los grupos pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n, con el concurso de hasta un partido del equipo de gobierno como Ciudadanos, aprob&oacute; la convocatoria de una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre la ejecuci&oacute;n de la contrata de recogida de basura en la ciudad, un &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n pol&iacute;tica que pasar&iacute;a por un tamiz la relaci&oacute;n de m&aacute;s de una d&eacute;cada entre el Grupo Sadisa y el poder en la capital.
    </p><p class="article-text">
        PSOE, PRC, Unidas por Santander, Vox y Ciudadanos se frotaban las manos ante la expectativa de que el esc&aacute;ndalo, que nadie dudaba que pudiera producirse, saltara en puertas de unos comicios. Pero exactamente un a&ntilde;o despu&eacute;s, las cinco formaciones solo han conseguido contratar un abogado externo para poder defender el acuerdo del Pleno -al fin y al cabo el m&aacute;ximo &oacute;rgano de representaci&oacute;n en un ayuntamiento- en los tribunales. El recurso permanente del Partido Popular -con el respaldo de los letrados municipales- de todo lo recurrible sigue paralizando cualquier movimiento que despeje las comparecencias de los protagonistas de un megacontrato de limpieza cuyo corolario ha dejado las calles m&aacute;s sucias que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, la empresa contratada 'provisionalmente' para sustituir a Ascan en la limpieza de las calles, PreZero, antes Cespa, ha superado ampliamente los nueve meses previstos de su transitoriedad. La licitaci&oacute;n del nuevo contrato, no obstante, puede producirse antes de las elecciones, lo que inquieta a la oposici&oacute;n municipal que ve c&oacute;mo el gestor de este servicio pueda serle traspasado como hecho consumado al pr&oacute;ximo equipo de gobierno.
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                Portavoces de PRC, Cs, PSOE y Unidas por Santander.                            </span>
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        Tambi&eacute;n el fantasma de las Navidades pasadas viene a visitar a la oposici&oacute;n, que no siempre ha de visitar a los mismos. De tanto decir que Madrid no le dejaba, al portavoz de Ciudadanos en la capital, Javier Ceruti, nadie del resto de la oposici&oacute;n le crey&oacute; cuando dijo hace unos meses que entonces s&iacute;, que iba en serio, que entonces s&iacute; le dejaban montar una moci&oacute;n de censura. Que Ciudadanos entrara en shock tras las sucesivas debacles electorales de 2022 no pudo paliar que la reiterada llamada de alerta por la presencia del lobo no moviera a nadie de sus sillas. Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/numeros-dan-mocion-censura-historica-pp-santander-alternancia-politica-produjo_1_9235335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal vez s&iacute; que hubo la oportunidad entonces de romper la din&aacute;mica conservadora en el poder durante cuatro d&eacute;cadas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los potenciales compa&ntilde;eros de viaje a la Alcald&iacute;a crey&oacute; entonces a Ceruti, aunque tampoco hicieron muchas esfuerzos por comprobarlo ni mantuvieron un triste simulacro de encuentro, siquiera por cortes&iacute;a. Demasiado traj&iacute;n para solo seis meses en un equipo de gobierno cuya composici&oacute;n y estabilidad estaba por ver. El &uacute;nico que se mostr&oacute; partidario de sentarse a negociar una moci&oacute;n de censura fue Unidas por Santander, cuyo concejal, Miguel Saro, consideraba prioritario desalojar a los populares, fuera como fuese. Nadie recogi&oacute; el testigo por cuanto socialistas y regionalistas pusieron como condici&oacute;n a Ceruti que abandonara la Junta de Gobierno antes de sentarse a hablar. Fue as&iacute; c&oacute;mo la Alcald&iacute;a desmont&oacute; una posible moci&oacute;n de censura sin despeinarse, lo que ahora no da m&aacute;s que para charlas de caf&eacute; y especulaciones contrafactuales de sobremesa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las posibilidades de desalojar a Gema Igual de la Alcald&iacute;a nac&iacute;an y mor&iacute;an con la misma falta de entusiasmo y sin soluci&oacute;n de continuidad, el resto de formaciones velaba armas ante una legislatura devastada por la pandemia. Los actores de este juego pol&iacute;tico desean desde 2021 que ya suene la campana para preparar el nuevo asalto de las elecciones de mayo de 2023. En este contexto, 2022 ha sido un a&ntilde;o de tr&aacute;nsito.
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                    alt="José María Fuentes Pila compareció rodeado de los principales miembros del comité local del PRC para anunciar que el candidato electoral sería Felipe Piña."
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                José María Fuentes Pila compareció rodeado de los principales miembros del comité local del PRC para anunciar que el candidato electoral sería Felipe Piña.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un futuro incierto</h2><p class="article-text">
        Nadie duda de que Gema Igual volver&aacute; a repetir como cabeza de cartel en Santander, m&aacute;xime cuando ya qued&oacute; zanjada la confirmaci&oacute;n de Mar&iacute;a Jos&eacute; S&aacute;enz de Buruaga como presidenta regional del partido y candidata auton&oacute;mica. Otra cosa es saber si la alcaldesa compatibilizar&aacute; su candidatura municipal con la lista al Parlamento de Cantabria y si el partido sacrificar&aacute; por ella uno de los puestos en esta lista habiendo tanta hambre de representaci&oacute;n entre sus filas.
    </p><p class="article-text">
        El socialista Daniel Fern&aacute;ndez solvent&oacute; su candidatura r&aacute;pido. Se postul&oacute; en la agrupaci&oacute;n y, dada la incomparecencia de rival alguno, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/hormigon-granito-pecado-original-partido-popular_128_9760044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue proclamado candidato sin m&aacute;s</a>. Saro, de UxS, ya hab&iacute;a anunciado que no repetir&iacute;a por lo que la disputa del esca&ntilde;o de concejal tendr&aacute; que dirimirse entre el candidato de Izquierda Unida, Keruin P. Mart&iacute;nez, y la de Podemos, Gema P&eacute;rez, que muy posiblemente acudan separados a las urnas, un cl&aacute;sico ya de la izquierda, m&aacute;s repetido que una balada de rock de los 80. Entre el uno y el otro, el esca&ntilde;o puede acabar en el saco del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el regionalista Jos&eacute; Mar&iacute;a Fuentes-Pila ya hizo p&uacute;blica en la prensa su intenci&oacute;n de repetir por cuarta vez como candidato. Tras unos resultados electorales de 2019 que lo situaron como tercera fuerza pol&iacute;tica, y con menos voto en Santander que el cabeza de lista auton&oacute;mico, Miguel &Aacute;ngel Revilla, el l&iacute;der del PRC en la ciudad apost&oacute; por hacer valer su dedicaci&oacute;n y su ambici&oacute;n pol&iacute;tica. El tiro de su apuesta, <a href="https://www.eldiariomontanes.es/santander/fuentespila-postula-candidato-20221201181847-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hecha p&uacute;blica en los medios de comunicaci&oacute;n</a>, le sali&oacute; por la culata y un comit&eacute; local extraordinario del PRC ha propuesto esta misma semana como candidato a Felipe Pi&ntilde;a, director general de Transportes. Fuentes-Pila no solo perdi&oacute; su apuesta, sino que ha tenido que comparecer p&uacute;blicamente <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/fuentes-pila-pasa-mes-respaldo-directo-prc-dar-apoyo-total-felipe-pina-candidato-santander_1_9830800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y soportar las horcas caudinas de anunciar que el candidato ser&iacute;a otro</a>.
    </p><p class="article-text">
        Solo queda Vox, como quinto en discordia municipal. Su &uacute;nico concejal, Guillermo P&eacute;rez-Cos&iacute;o, tendr&aacute; que esperar qu&eacute; destino le depara el dedo inmarcesible de Santiago Abascal: si continuar en el Ayuntamiento o integrarse en la lista al Parlamento de Cantabria. Mientras espera, Vox ha dejado de colaborar con el PP a la hora de sacarle los presupuestos adelante. El de 2022 qued&oacute; en dique seco por no apoyarlo, como hizo con otros anteriores, y el de 2023, presentado a &uacute;ltima hora a los grupos, lleva el mismo camino de no valer para nada.
    </p><h2 class="article-text">Las tareas pendientes</h2><p class="article-text">
        Para poca cosa ha servido 2022. Los principales proyectos y asignaturas pendientes con que se iniciaba el a&ntilde;o segu&iacute;an a la espera al acabar y el Ayuntamiento de Santander no es el &uacute;nico responsable. Una somera relaci&oacute;n es la siguiente:
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>Museos por venir que no acaban de llegar</strong></em><em>:</em> Los grandes proyectos avanzan sobre el papel y se estacan en la realidad. El Museo de Prehistoria y la sucursal del Museo Reina Sof&iacute;a avanzan en sus tr&aacute;mties de planeamiento urban&iacute;stico, pero las excavadoras no hacen acto de presencia (aunque se las espera en los proleg&oacute;menos de la cita electoral de mayo). <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/agua-hemos-topado-excavacion-proyecto-pereda-santander-retrasa-cambiar-plan-obra_1_9283457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s compleja es la obra del Museo del Banco Santander, que se excava, literalmente, bajo la capa fre&aacute;tica de la bah&iacute;a</a>, en el subsuelo de la que fuera su sede noble del Paseo Pereda. La obra lleva acumulado un retraso de un a&ntilde;o, pero la hidrofresa que se ha encargado de excavar y encofrar ni m&aacute;s ni menos que cuatro plantas subterr&aacute;neas, ya ha desaparecido. Mucho m&aacute;s lejos queda el Museo de Arte Contempor&aacute;neo de Santander (MAS), incendiado y cerrado desde hace cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>La mala salud de hierro de la coalici&oacute;n de gobierno</strong></em>: El equipo de gobierno PP-Cs acabar&aacute; la legislatura unido, una de esas cosas inexplicables del mundo que solo se dan en los emparejamientos. El portavoz de Ciudadanos, Javier Ceruti, tir&oacute; reiteradamente de la cuerda, que no se rompi&oacute; porque el PP no quiso. Ahora el socio de Gema Igual publicita sus &aacute;reas de gesti&oacute;n -el Instituto Municipal de Deportes, Cultura y el planeamiento urban&iacute;stico- como sus principales baluartes para concurrir ante el electorado. Pocos apuestan por su continuidad en el Consistorio en la pr&oacute;xima legislatura.
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                Rastros de insectos xilófagos en un libro de la Biblioteca de Menéndez Pelayo.                            </span>
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        -<em><strong>La Biblioteca enferma</strong></em>: El entorno de Villa Florida, una especie de laboratorio cultural que el Ayuntamiento quiere potenciar, no vive sus mejores momentos: el Museo de Bellas Artes, quemado en 2017, sigue en obras con cambios del proyecto de recuperaci&oacute;n para mejorar su asentamiento sobre el terreno y la estabilidad de los forjados. Trasladado el Archivo Hist&oacute;rico Provincial a la calle Marqu&eacute;s de la Hermida, sus dependencias de la calle del Rubio se est&aacute;n acondicionado para trasladar la Biblioteca Municipal, un baile de sedes que est&aacute; saliendo bastante problem&aacute;tico. La obra lleva dos modificados, con sendos encarecimientos, y se retrasa continuamente. Pero, adem&aacute;s, las obras de la Biblioteca Men&eacute;ndez Pelayo, que hubieron de pararse para mejorar el proyecto, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/insectos-comelibros-daban-festin-biblioteca-menendez-pelayo-valorada-77-millones_1_9167263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sacaron a la palestra el secreto a voces del estado de conservaci&oacute;n del fondo bibliogr&aacute;fico donado a la ciudad por Marcelino Men&eacute;ndez Pelayo</a>. Mientras los fondos aguardan desinsectados mediante anoxia (privaci&oacute;n de ox&iacute;geno) en una dependencia del Archivo Hist&oacute;rico y el edificio se rehabilita, nadie reconoce y mucho menos asume que un legado bibliogr&aacute;fico de m&aacute;s de 70 millones ha quedado da&ntilde;ado de forma importante.
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                Castillo de Corbanera, en Santander.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        -<em><strong>Usacapi&oacute;n en Corbanera</strong></em>: El fantasma de las Navidades pasadas est&aacute; aburrido de recordar por estas fechas que un castillo de las guerras carlistas, declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, est&aacute; cerrado al p&uacute;blico, amenaza ruina y fue ocupado por una familia que ha visto reconocido por la Universidad de Cantabria su derecho a apropiarse de la instalaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/manual-aduenarse-castillo-han-hecho-corbanera-140-anos-viviendo-molestados_1_8857704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haciendo valer la usucapi&oacute;n, es decir, llevar m&aacute;s de tres d&eacute;cadas en el lugar sin que nadie se lo impidiera</a>. En todo caso, el dictamen es un dardo envenenado para los ocupantes, ya que la UC no da t&iacute;tulos de propiedad por lo que, una vez que el castillo se registre en el Catastro a su nombre, deber&aacute; el nuevo propietario asumir el coste de la rehabilitaci&oacute;n, posiblemente millonario, y abrir la instalaci&oacute;n a las visitas como establece el reglamento de todo monumento declarado BIC. 
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>Puntos negros urban&iacute;sticos que se pudren con el tiempo</strong></em><em>:</em> El Cabildo de Arriba es otro cl&aacute;sico de los res&uacute;menes de fin de a&ntilde;o. Se ha vuelto a convocar la comisi&oacute;n mixta para la recuperaci&oacute;n de este barrio semihundido en pleno centro de Santander, pero no deja de parecer m&aacute;s el en&eacute;simo ejercicio de m&aacute;rketing pol&iacute;tico que una acci&oacute;n decidida de recuperaci&oacute;n. Sepultado por tantos titulares period&iacute;sticos, el Cabildo de Arriba acabar&aacute; desapareciendo si nadie lo impide.
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>M&aacute;s ruinas hist&oacute;ricas</strong></em>: No solo se deteriora el Cabildo y el Castillo de Corbanera, el Palacio de Cortiguera, en la calle L&oacute;pez D&oacute;riga y, sobre todo, el convento de Las Clarisas, en la calle Alta, necesitan una urgente rehabilitaci&oacute;n que nunca acaba de llegar. Licitaciones que quedan desiertas y promesas incumplidas amortajan estos edificios emblem&aacute;ticos del Santander hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>Retorno al pasado de la reordenaci&oacute;n ferroviaria y el Plan General</strong></em>. Este 2022 concluye con un Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana vigente que data de 1997, es decir, de lo que se esperaba que fuera Santander hace 25 a&ntilde;os, que obviamente poco tiene que ver con lo que ha acabado siendo. La confecci&oacute;n de un nuevo planeamento apenas ha dado estos cuatro a&ntilde;os para una propuesta de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/playas-artificiales-barrio-pesquero-granjas-cueto-huertos-ria-raos-modelo-ciudad-santander-2055_1_9712411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Modelo de Ciudad, que a&uacute;n no ha sido validado, pese a que est&aacute; llamado a convertirse en el germen del futuro PGOU</a>. Asociado a esta laguna del planeamiento, otro <em>leitmotiv </em>recurrente del urbanismo santanderino es el espacio ferroviario, un saco enorme de suelo en su mayor parte desaprovechado que es de hecho la gran oportunidad estrat&eacute;gica de una ciudad que puede permitirse el lujo de ver c&oacute;mo los trenes llegan hasta el mismo centro del casco urbano. ADIF, gestor de infraestructuras, cansado de esperar, y con el benepl&aacute;cito de PP, PSOE y PRC, est&aacute; desarrollando un proyecto que, por m&aacute;s que se maquille, no contenta a profesionales, expertos en patrimonio, asociaciones y algunos partidos pol&iacute;ticos. Este proyecto, que consiste en realinear junto al talud de la calle Alta y cubrir con una caja de hormig&oacute;n 50.000 metros cuadrados de playa de v&iacute;as y estaciones, no se detendr&aacute; ante una oposici&oacute;n pol&iacute;tica y social que poco m&aacute;s puede hacer que patalear y convocar un concurso de ideas con sus propios medios.
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>Leyes de cumplimiento discrecional</strong></em><em>.</em> En materia normativa, el Ayuntamiento de Santander es adalid de una  curiosa forma de aplicar la legislaci&oacute;n: leyes y decretos se cumplen si es posible y conveniente. Y hay casos en que no es conveniente. Ah&iacute; est&aacute;n para demostrarlo el callejero de la ciudad, plagado de leyendas franquistas <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/eliminacion-referencias-franquistas-callejero-santander-sigue-empantanada-15-anos-despues_1_8910128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">e incumpliendo desde hace 15 a&ntilde;os varias leyes de Memoria Hist&oacute;rica</a>, lo que resulta revelador del franquismo sociol&oacute;gico y larvado que hoy pervive; y la falta de regulaci&oacute;n de la Zona de Bajas Emisiones, que tendr&iacute;a que estar definida y planificada en este 2023 que empieza ahora. Dada la impopularidad de las medidas que se puedan adoptar, sobre todo la limitaci&oacute;n de acceso de veh&iacute;culos privados al centro, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ceruti-ve-problematico-zonas-bajas-emisiones-entren-vigor-plazo_1_9593477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha decidido posponerlo sin m&aacute;s hasta despu&eacute;s de las elecciones</a>.
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                Una calle de Santander con un comercio cerrado                            </span>
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        -<em><strong>Comercio, Zona Cero</strong></em>. El panorama desolador de los comercios del centro cerrados demuestra que la respuesta no solo consiste en m&aacute;rketing y subvenciones. Los locales comerciales est&aacute;n sucumbiendo ante la falta de relevo generacional, la carest&iacute;a de los alquileres y la pinza a que lo someten los centros comerciales de la periferia por un lado y la venta online, cada vez m&aacute;s pujante, por el otro. Como les ocurre a otros sectores, el comercio santanderino llega tarde en todos los frentes: los intentos de comercio online tienen resultados irrisorios, los tenedores de locales prefieren tenerlos cerrados a bajar los precios sin que nadie les convenza de lo contrario y la zona de gran afluencia tur&iacute;stica, el regalo que le hizo el PP a los centros comerciales, sigue alimentando el efecto centr&iacute;peto de las compras. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/total-16-artistas-muestran-obras-escaparates-rincones-desocupados-calles-santander_1_9831078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Har&iacute;a falta varias decenas de artistas m&aacute;s para cubrir con sus obras todos los escaparates vac&iacute;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        -<em><strong>Concertinas, pragmatismo e inhumanidad</strong></em>. La Autoridad Portuaria de Santander <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/puerto-santander-paraliza-instalacion-concertinas-perimetro_1_8661877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detuvo su plan de cercar todo su per&iacute;metro con concertinas</a>, alambrada con cuchillas que ya ni se usan en la frontera 'caliente' de Ceuta y Melilla para frenar la entrada irregular de inmigrantes. No sin cierta condescendencia y arrogancia, sordo ante el requerimiento de instituciones como el Defensor del Pueblo y de partidos como el socialista, socio de gobierno de los regionalistas en Pe&ntilde;a Herbosa, el Puerto detuvo la compra de varios kil&oacute;metros de alambre acuchillado, pero no desmantel&oacute; lo colocado, argumentado unos supuestos buenos resultados a la hora de disuadir del salto de la valla perimetral por parte de migrantes que tratan de huir a Reino Unido. 2022 se cierra, de este modo, con una vaga promesa de desmantelamiento y la imagen deprimente de una instalaci&oacute;n portuaria erizada de cuchillas.
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                Concertinas en un acceso al Puerto de Santander.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Dec 2022 12:31:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Ayuntamiento de Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los barruntas o el ajetreado y último viaje al Más Allá por las Calzadas Altas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/barruntas-ajetreado-ultimo-viaje-calzadas-altas_132_9280835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32ede988-cb95-48cd-aa32-7b0a0e677273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x271y588.jpg" width="1200" height="675" alt="Los barruntas o el ajetreado y último viaje al Más Allá por las Calzadas Altas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La prehistoria de los servicios funerarios en Santander deparaba imágenes dantescas que prepararon la llegada de Galo Gautier, el primer empresario de pompas fúnebres</p></div><p class="article-text">
        Subiendo por la Cuesta de las &Aacute;nimas, camino de Calzadas Altas, los cuatro barruntas llevaban tanto alcohol en la sangre que el cad&aacute;ver se les cay&oacute; a la calzada, con caja y todo. Viandantes y deudos, en el caso de que alguien formara el cortejo, quedaban entonces paralizados por la impresi&oacute;n y con la respiraci&oacute;n en suspenso, asistiendo at&oacute;nitos al espect&aacute;culo de ver a los barruntas dejar a un lado la parihuela, remangarse el blus&oacute;n y devolver al finado a su sitio.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan las cr&oacute;nicas que los entierros en Santander, a primeros del siglo XIX, eran precedidos por el espect&aacute;culo espeluznante de los barruntas. El propio obispo Men&eacute;ndez de Luarca, que se hab&iacute;a enfrentado con bravura a los franceses de Napole&oacute;n, poco pod&iacute;a hacer con aquellos porteadores gre&ntilde;udos y ebrios. 
    </p><p class="article-text">
        Men&eacute;ndez Luarca ya hab&iacute;a acabado con las pla&ntilde;ideras, que eran contratadas para los velatorios, en donde corr&iacute;a el aguardiente escanciado con generosidad por las viudas. Era lo que se conoc&iacute;a como 'La buena gloria'. Pero con los barruntas no pudo. Tuvo que llegar a Santander un franc&eacute;s para poner coto a tantos desmanes.
    </p><p class="article-text">
        En 1821, se hab&iacute;a inaugurado el nuevo cementerio San Fernando, en lo que ahora es la calle Alta. Desde un principio, fue objeto de arduas pol&eacute;micas entre las autoridades civiles y eclesi&aacute;sticas por su gesti&oacute;n. Pero ni unos ni otros estaban preparados al comportamiento salvaje de los barruntas, siempre apresurados, siempre ebrios y malencarados.
    </p><p class="article-text">
        Juan Callejo, famoso tamborilero, pudo experimentarlo en muerte, que no en vida, por lo que se hubo de recurrir a su bi&oacute;grafo Calixto Fern&aacute;ndez para dar cuenta en unos versos del injurioso trato que recibi&oacute; aquel, comparando su entierro con el de un burgu&eacute;s:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al uno le acompa&ntilde;an / hasta la tumba fr&iacute;a; / al otro le conducen / solo cuatro barruntas estantiguas. // Y esos cuatro sayones, / esos hermafroditas, / tu cuerpo profanaron / dej&aacute;ndolo caer... &iexcl;tal fue su chispa!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Sim&oacute;n Cabarga, bibliotecario santanderino ya desaparecido y que se hab&iacute;a le&iacute;do el archivo municipal de cabo a rabo, lo cuenta en su libro 'Evocaci&oacute;n de la vieja Puebla', publicado en 1982: &ldquo;Los muertos iban en parihuelas porteadas entre tumbos por cuatro sujetos de blusa hasta media pierna y mal escondidas gre&ntilde;as en la boina cazcarrienta. A juzgar por lo que se dec&iacute;a y escrib&iacute;a entonces, eran sujetos del m&aacute;s &iacute;nfimo estrato social, dado al culto b&aacute;quico y nada respetuosos con su misi&oacute;n. Se dir&iacute;a que el barrunta nunca discrimin&oacute; entre su oficio y el del m&aacute;s vulgar y zafio carretero. Cumpl&iacute;a con ins&oacute;lito desparpajo, y ello hac&iacute;a m&aacute;s macabro su oficio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Metodolog&iacute;a del barrunta</h2><p class="article-text">
        Desde primera hora, los mendigos de la Puebla se reun&iacute;an a las puertas de la Casa Mortuoria para, a trompicones, repartirse un servicio, a cuenta del cual recib&iacute;an unos reales como limosna. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de aquellos que ni para este gasto ten&iacute;an, hab&iacute;an de conformarse con bajar la miserable caja a la puerta de casa y esperar que alguien echara una mano apiad&aacute;ndose. El traslado se realizaba entonces al camposanto &ldquo;sin cruz ni acompa&ntilde;ante de ninguna clase&rdquo; para enterrarlo &ldquo;como puede enterrarse a un perro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la carga al hombro, los tropezones eran, al parecer, cosa habitual, pero los protagonistas no lo achacaban al culto b&aacute;quico que profesaban, sino al empedrado. Echar la culpa al empedrado, se conoce, data de entonces.
    </p><p class="article-text">
        Cr&iacute;menes nefandos debieron cometer en vida los difuntos para ser tratados de tal modo por los barruntas. Y tal fue el clamor de los indignados moradores de la Puebla, que suspiraban por lujos asi&aacute;ticos como disponer de un carro tirado por caballos para el postrer viaje, y as&iacute; fue c&oacute;mo la ciudad conoci&oacute; el primer servicio de pompas f&uacute;nebres de su historia. 
    </p><p class="article-text">
        Fue m&eacute;rito de un franc&eacute;s: Galo Gautier. La necesidad era tanta que la llegada de Gautier con su cortejo f&uacute;nebre se entendi&oacute; como un cambio revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        Las conducciones funerarias no acabaron con los servicios de los barruntas, pero dieron una tregua en sus andanzas, aunque durante un tiempo se les sigui&oacute; viendo subir la Cuesta de las &Aacute;nimas a toda prisa y mantener di&aacute;logos con el enterrador que pon&iacute;an los pelos como escarpias a los presentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/barruntas-ajetreado-ultimo-viaje-calzadas-altas_132_9280835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 16:44:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los barruntas o el ajetreado y último viaje al Más Allá por las Calzadas Altas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Ayuntamiento de Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cantabria, la tierra de las bibliotecas perdidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/cantabria-tierra-bibliotecas-perdidas_132_9217439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f51d1931-592f-41a4-85a4-d0f83e353569_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cantabria, la tierra de las bibliotecas perdidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deterioradas por abandono, expoliadas, troceadas y vendidas a bibliófilos, recuperadas en algunos casos, la suerte de las bibliotecas de la comunidad es una historia de ruina y barbarie con casos contados que alimentan la esperanza</p></div><p class="article-text">
        Bibliotecas perdidas, bibliotecas recuperadas, bibliotecas aguadas, quemadas, vendidas o directa y simplemente robadas, bibliotecas expatriadas y bibliotecas vac&iacute;as, bibliotecas represaliadas, bendecidas, publicitadas u olvidadas. Una biblioteca, en Cantabria, puede tener muchos destinos y buena parte de ellos no dejan huella. Bibliotecas que configuraron tesoros en papel cuando el papel ten&iacute;a un valor intelectual en una era predigital. 
    </p><p class="article-text">
        Hace una d&eacute;cada, uno de los contenedores de la Plaza de Numancia, en Santander, 'anocheci&oacute;', cercado por las elevadas crestas de las monta&ntilde;itas que formaban los tomos de un enciclopedia Espasa Calpe, otrora un objeto de lujo, cuyo valor en la era digital es el de su peso en papel.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace d&eacute;cadas, la joya de la Corona bibliogr&aacute;fica de Cantabria, la Biblioteca de Men&eacute;ndez Pelayo, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/insectos-comelibros-daban-festin-biblioteca-menendez-pelayo-valorada-77-millones_1_9167263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se va consumiendo sin que se adopten medidas dr&aacute;sticas para su conservaci&oacute;n</a>, ya que la recuperaci&oacute;n de lo da&ntilde;ado parece imposible. Almacenada provisionalmente en el Archivo Hist&oacute;rico Provincial, a la espera de que terminen las obras de la sede noble de la calle Gravina, los legajos y libros han tenido que ser 'desinsectados' por toda la vida que encerraban sus cubiertas. Por no hablar de los hongos, el da&ntilde;o causado por el vertido del agua cuando se extingui&oacute; el incendio de MAS (cuya biblioteca se quem&oacute;), situado en los aleda&ntilde;os, o proyectos de restauraci&oacute;n de una sede en donde perviven las moquetas, criaderos de insectos y g&eacute;rmenes donde los haya. 
    </p><p class="article-text">
        Los 77 millones de euros en que se ha valorado el dep&oacute;sito que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabro-advirtio-22-anos-ayuntamiento-santander-peligro-corria-biblioteca-menendez-pelayo_1_9186333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pol&iacute;grafo cedi&oacute; a la ciudad</a> no han parecido preocupar demasiado. Tintas corridas, tomos excavados con cavernas por xil&oacute;fagos, tomos como bloques que ya no se pueden abrir... Es lo que tiene el papel cuando uno solo se fija en el soporte.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la balanza se encuentran otras bibliotecas como es el caso de la Biblioteca Mar&iacute;a Luisa Pelayo, sobrina del Marqu&eacute;s de Valdecilla, el cual da nombre al hospital de referencia en Cantabria y a una biblioteca hist&oacute;rica de la Universidad Complutense a la que &eacute;l contribuy&oacute; con su donaci&oacute;n econ&oacute;mica, aunque documentalmente no haya rastro all&iacute; del legado del marqu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Luisa Pelayo y su t&iacute;o Ram&oacute;n fueron los creadores de la Casa de Salud Valdecilla, y aunque ella no se cubri&oacute; de gloria precisamente en su relaci&oacute;n posterior con el aut&eacute;ntico art&iacute;fice del hospital, el doctor y primer director gerente Wenceslao L&oacute;pez Albo, s&iacute; que la Biblioteca Marquesa de Pelayo cient&iacute;fica e hist&oacute;rica que ahora conserva el hospital fue m&eacute;rito suyo.  
    </p><p class="article-text">
        La bibliograf&iacute;a cient&iacute;fica de Valdecilla est&aacute; ligada a las suscripciones a revistas electr&oacute;nicas, pero el fondo hist&oacute;rico no deja de crecer. En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os la Biblioteca ha aceptado m&aacute;s de 25 donaciones gratuitas de particulares o instituciones p&uacute;blicas y privadas gracias a una pol&iacute;tica activa de captaci&oacute;n de fondos bibliogr&aacute;ficos. 
    </p><p class="article-text">
        Ubicada en la segunda planta del Pabell&oacute;n 16 de Valdecilla, la Biblioteca Marquesa de Pelayo lleva acumulados m&aacute;s de 750.000 accesos a su p&aacute;gina web y cuenta actualmente con 890 revistas en papel. Incluye revistas &uacute;nicas correspondientes al per&iacute;odo 1929-1985. Se trata de fondos especiales porque las bibliotecas hospitalarias no se generalizaron hasta la implantaci&oacute;n del sistema MIR en 1985. Tambi&eacute;n dispone de 10.000 monograf&iacute;as, la mitad de ellas electr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Es la segunda biblioteca especializada en ciencias de la salud m&aacute;s antigua de Espa&ntilde;a, por detr&aacute;s de Basurto. Sin embargo, se trata de la primera biblioteca considerada moderna al haber sido dise&ntilde;ada dentro del hospital como un servicio m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el medio, hay una panoplia de situaciones de todo tipo. Por ejemplo, la biblioteca Marqu&eacute;s de Valdecilla de la Complutense est&aacute; especializada en fondo antiguo, con un n&uacute;cleo duro de la donaci&oacute;n de Francisco Guerra, que el expresidente de Cantabria Juan Hormaechea no quiso para la comunidad. Aunque documentos del marqu&eacute;s no tiene, s&iacute; que han llegado a sus estanter&iacute;as restos de naufragios librescos, como el de la colecci&oacute;n de Fernando Fern&aacute;ndez de Velasco, cuya espectacular colecci&oacute;n, reunida ejemplar a ejemplar y desaparecida sin m&aacute;s, mantiene 42 pecios supervivientes en la Complutense.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Fern&aacute;ndez de Velasco fue un pol&iacute;tico integrista c&aacute;ntabro que habit&oacute; el Palacio de So&ntilde;anes. All&iacute;, en Villacarriedo, ten&iacute;a su biblioteca, la cual desapareci&oacute;, no est&aacute; claro si robada o vendida a comerciantes del circuito bibli&oacute;filo. La desaparici&oacute;n de esta biblioteca, con ejemplares de los tiempos de Isabel de Castilla, es una de las grandes tragedias patrimoniales de Cantabria, por m&aacute;s que en la Complutense, en la colecci&oacute;n Francisco Guerra, se hayan localizado ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Otra biblioteca hist&oacute;rica expatriada en Madrid es la de los condes de Mortera. El Archivo Hist&oacute;rico de la Fundaci&oacute;n Antonio Maura, de quien el conde era descendiente, complet&oacute; de este modo en 1996 el fondo documental 'Gabriel Maura Gamazo' al que pertenec&iacute;an, para su preservaci&oacute;n y consulta.
    </p><p class="article-text">
        No por repetitiva menos triste fue lo ocurrido con bibliotecas de instituciones y personalidades de la Rep&uacute;blica durante la Guerra Civil. La  biblioteca y la casa de Matilde de la Torre en Cabez&oacute;n de la Sal fueron requisadas. Con sus libros, los falangistas construyeron una pira en cuya c&uacute;spide se coloc&oacute; un retrato de esta periodista, escritora, pedagoga y pol&iacute;tica socialista. Era el sino de esa d&eacute;cada, tan amante de las piras.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Madrazo (Enrique Diego-Madrazo y Azcona, destacado cirujano natural de Vega de Pas) fue un ilustrado progresista que tuvo la mala suerte de coincidir con el franquismo. En las c&aacute;rceles franquistas pas&oacute; cuatro a&ntilde;os y solo lo dejaron salir cuando ten&iacute;a m&aacute;s de 90 a&ntilde;os, ciego y gravemente enfermo, para morir un un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1942. 
    </p><p class="article-text">
        Su biblioteca fue expoliada y la familia fue recuperando los libros uno a uno, el conjunto de los cuales fue donado a la biblioteca de la Universidad de Cantabria. 
    </p><p class="article-text">
        Ateneos y bibliotecas populares no se escaparon de la razia. La biblioteca popular Recl&uacute;s fue creada por la Comisi&oacute;n de Bibliotecas para dar vida intelectual a las barriadas de Santander. Esta en concreto abri&oacute; sus puertas en Puertochico, hecho del que no ha quedado rastro. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1937, cuando las tropas sublevadas tomaron la capital de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        El actual Ateneo de Santander ocupa la sede del que fuera Ateneo Popular, otra instituci&oacute;n cultural que ha pasado al olvido. Con ella desapareci&oacute; su biblioteca, aunque no los 82 tomos de su 'Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana', de Espasa Calpe, cuya propiedad atene&iacute;sta y republicana qued&oacute; puesta de relieve cuando se fueron a reclamar los tomos actualizados.
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta el escrito Rafael P&eacute;rez Llano en su blog '<a href="https://www.unoscuantostextos.org/tag/jorge-luis-borges/?ak_action=reject_mobile" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unos cuantos textos</a>': &ldquo;Un d&iacute;a, una Reconocida Instituci&oacute;n Cultural santanderina (sic) con cierta tendencia a la suplantaci&oacute;n, estando en posesi&oacute;n de una enciclopedia Espasa de la que sus gestores no hab&iacute;an hecho caso durante a&ntilde;os, solicitaron a la editorial los suplementos que faltaban. Los suscriptores obten&iacute;an un precio m&aacute;s barato que los que compraban los anexos como nuevos clientes. La Reconocida Instituci&oacute;n se consideraba suscriptora, pero no pose&iacute;a documentaci&oacute;n que lo acreditase ni figuraba en los registros de clientes. Espasa, sin embargo, ten&iacute;a una soluci&oacute;n: bastaba un c&oacute;digo escrito a l&aacute;piz en una de las p&aacute;ginas para comprobar la identidad del adquiriente. El c&oacute;digo result&oacute; ser el del Ateneo Popular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El franquismo, pese a su car&aacute;cter depredador, pudo parar proyectos culturales, pero no destruirlos. La Biblioteca Mar&iacute;a Luisa Pelayo, citada anteriormente, sigui&oacute; siendo de referencia en el &aacute;mbito biom&eacute;dico por m&aacute;s que su trayectoria quedara abortada en 1937. A&uacute;n siguen apareciendo restos en sitios tan insospechados como aparcamientos o antiguos mortuorios como el de Liencres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Biblioteca Marquesa de Pelayo es la biblioteca de la Edad de Plata de las Ciencias Espa&ntilde;olas. Si contamos con&nbsp;las bibliotecas del Centro Edad de Plata, con sede en Santander, de la&nbsp;Casona de Tudanca y de la Fundaci&oacute;n Gerardo Diego, Cantabria puede ser considerada&nbsp;una s&uacute;per potencia de la Edad de Plata de las Letras y de las Ciencias Espa&ntilde;olas. No hay nadie en Espa&ntilde;a que tenga tanto como nosotros.&nbsp;Esta riqueza est&aacute; a&uacute;n por explorar de forma coordinada&rdquo;, asegura el responsable de la biblioteca biom&eacute;dica, Mario Corral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/cantabria-tierra-bibliotecas-perdidas_132_9217439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 17:45:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cantabria, la tierra de las bibliotecas perdidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,Bibliotecas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin terrazas no hay vistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/terrazas-no-hay-vistas_132_9182489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac034d10-7870-45cd-bfa0-9b573ce99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin terrazas no hay vistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se avecina un fiebre de miradores en los nuevos y ya viejos edificios culturales de Santander: Proyecto Pereda, Centro Asociado Reina Sofía y Museo Marítimo del Cantábrico se incorporan a la dinámica en la que el Centro Botín fue pionero</p></div><p class="article-text">
        En Santander basta que una f&oacute;rmula tenga &eacute;xito para que se repita hasta la saciedad. Es lo que est&aacute; pasando y pasar&aacute; con las terrazas que van coronando la fachada mar&iacute;tima de la ciudad. Actualmente hay en proyecto o construy&eacute;ndose al menos tres, que completar&aacute;n la que ya bate records de afluencia: el mirador panor&aacute;mico del Centro Bot&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el Centro Bot&iacute;n, santanderinos y visitantes han descubierto algo que antes solo se pod&iacute;a apreciar desde el mar: el despliegue de la ciudad a espaldas de la machina. Si al santanderino le fascina su bah&iacute;a, poder disponer de un emplazamiento en donde hipnotizarse mirando adelante y atr&aacute;s es lo m&aacute;s de lo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, los nuevos proyectos han ido adquiriendo esta fiebre por las alturas e incorporan como elementos destacados terrazas con vistas. El Proyecto Pereda, que abandera el Banco Santander para su sede noble en el Paseo Pereda es desarrollada actualmente por el arquitecto David Chipperfield. Acabar&aacute; siendo popular, no cabe duda, pero no tanto por su arco acristalado o, por utilizar una 'boutade', la colecci&oacute;n art&iacute;stica de la entidad financiera: ser&aacute; popular por su terraza, que dejar&aacute; a menor altura la del Centro Bot&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo promocional del propio banco a la terraza no le faltan ni cari&aacute;tides que sostengan el cielo sobre sus cabezas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Respecto al Centro Bot&iacute;n, seg&uacute;n datos de la propia Fundaci&oacute;n Bot&iacute;n, se calcula que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/efecto-guggenheim-centro-botin-queda-medio-gas-lustro-despues-aceptacion-urbanistica-critica-cultural_1_9014771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo uno de cada cinco visitantes entran al interior del edificio de Renzo Piano</a>. El resto sube a la cubierta del edificio. Todo esto es un vaticinio del 'duelo' que entablar&aacute;n los dos edificios por acaparar las visitas, dos inmuebles que de manera simb&oacute;lica encarnan dos ramas de la familia Bot&iacute;n, la del banco y la de la fundaci&oacute;n, la de Ana y la de Javier, a los que no es f&aacute;cil ver juntos.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute;n las &uacute;nicos miradores de lujo porfiando por el efecto hipn&oacute;tico de las vistas. El Centro de Arte Reina Sof&iacute;a, que se va a habilitar en la antigua sede del edificio del Banco de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n tendr&aacute; terraza con vistas. As&iacute; al menos se recoge en el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Otra plataforma elevada que se est&aacute; construyendo estos d&iacute;as es la cubierta superior del Museo Mar&iacute;timo del Cant&aacute;brico (MMC). Si el Proyecto Pereda es de una entidad privada, y la sede asociada del Reina Sof&iacute;a correr&aacute; por cuenta del Ayuntamiento de Santander, la reforma de la cubierta del MMC es cosa del Gobierno de Cantabria, m&aacute;s concretamente de su flanco socialista, con competencia en materia cultural. 
    </p><p class="article-text">
        El Museo Mar&iacute;timo ya tuvo en el pasado una cafeter&iacute;a en la planta superior, pero el relativo alejamiento del centro hizo que no tuviera tantas visitas como sus espectaculares vistas a Ribamont&aacute;n al Mar y Marina de Cudeyo prometen. 
    </p><p class="article-text">
        A los que nos les guste la pintura ni deseen gastarse dinero en un caf&eacute; siempre dispondr&aacute;n de recursos cl&aacute;sicos y gratuitos sin necesidad de salir de la ciudad: las alturas del Paseo de General D&aacute;vila y las vistas del funicular del R&iacute;o de la Pila y del elevador de la calle Castilla, aunque con este hay que tener cuidado dado el estado de vandalizaci&oacute;n continuo que exhibe. Sin embargo, desde la pasarela en altura, los muelles comerciales, la playa de v&iacute;as, el barrio de Castilla-Hermida y los municipios de la bah&iacute;a parecen al alcance de la mano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/terrazas-no-hay-vistas_132_9182489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Jul 2022 18:05:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin terrazas no hay vistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Centro Botín,Banco Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Cagueta', el avisador de los trenes urbanos de Santander que recorría 200 kilómetros al día por 10 reales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/cagueta-avisador-trenes-urbanos-santander-recorria-200-kilometros-dia-10-reales_132_9040287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6631cac7-143f-4d6c-8c85-c101497aa53d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El Cagueta&#039;, el avisador de los trenes urbanos de Santander que recorría 200 kilómetros al día por 10 reales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Santander acaba de reabrir el túnel de Tetuán, un siglo después de que fuera atravesado por el tren de Pombo, que unía El Sardinero con el centro de la capital cántabra</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Santander recupera una infraestructura histórica con la apertura del túnel del tren de Pombo</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es capaz de recorrer 200 kil&oacute;metros al d&iacute;a, a pie firme o corriendo, delante de un tren, por 10 reales? &ldquo;Pablo Lefebvre&rdquo;, le hubieran dicho hace d&eacute;cadas en Santander como si tal cosa.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Lefebvre fue 'El Cagueta' m&aacute;s famoso, el avisador de trenes m&aacute;s legendario que hubo en Santander hace un siglo, cuando los tranv&iacute;as de 'motor de sangre', de tracci&oacute;n animal, dejaron sitio a los trenes a vapor que conectaban el centro de Santander con Pe&ntilde;acastillo y, sobre todo, El Sardinero.
    </p><p class="article-text">
        'El Cagueta' era el avisador del tren que corr&iacute;a delante de &eacute;l con gorra reglamentaria, chaqueta, bander&iacute;n rojo y un cornet&iacute;n, avisando a conductores de carros y viandantes del peligro que se les echaba encima a la escalofriante velocidad para la &eacute;poca de 20 kil&oacute;metros por hora. Este figura popular del Santander antiguo recib&iacute;a tal nombre, entre lo sarc&aacute;stico y lo peyorativo, porque para el vulgo parec&iacute;a estar huyendo a la carrera de un monstruo de hierro, siempre a punto de embestirlo o devorarlo. 'Cagueta' como sobrenombre metaf&oacute;rico de 'miedoso'.
    </p><p class="article-text">
        La figura vuelve a la palestra estos d&iacute;as por una iniciativa curiosa y cara del Ayuntamiento de Santander: la reapertura del viejo t&uacute;nel de Tetu&aacute;n, ahora llamado Del Tren de Pombo, que conecta bajo la cresta del Alto de Miranda el centro de la capital con El Sardinero. Este t&uacute;nel, de 300 metros de longitud, estaba en el olvido de las nuevas generaciones aunque se mantuvo en servicio como paso peatonal muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de que los peque&ntilde;os trenes urbanos pasaran pasaran a ser historia. Finalmente, fue tapiado en los a&ntilde;os 80... hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        El viejo t&uacute;nel de Tetu&aacute;n ha costado sacarlo a la luz cuatro millones de euros y una gran cantidad de hormig&oacute;n inyectado en sus viejas paredes de ladrillo y siller&iacute;a para dar estabilidad y evitar filtraciones. Ahora es de uso peatonal y para el ciclista, ya que su estrechez impide el paso de otros veh&iacute;culos, del mismo modo que dej&oacute; de ser &uacute;til para el paso del Tren de Pombo cuando llegaron los trenes el&eacute;ctricos en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX y el g&aacute;libo de su b&oacute;veda impidi&oacute; su electrificaci&oacute;n y, por lo tanto, su uso.
    </p><h3 class="article-text">'El Cagueta'</h3><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra en juego 'El Cagueta', personaje popular que fue recogido, entre otros, por Jos&eacute; Sim&oacute;n Cabarga y Guti&eacute;rrez Colomer. Su oficio se gener&oacute; cuando el Ayuntamiento de Santander prohibi&oacute; que los trenes que discurr&iacute;an por las calles usaran su poderoso silbato. Los concesionarios de las l&iacute;neas decidieron entonces poner delante del tren, hiciera fr&iacute;o o calor, cayeran chuzos de punta o no, a un hombre que avisara del paso de la m&aacute;quina y detuviera el tr&aacute;fico a su paso.
    </p><p class="article-text">
        En Santander no solo hubo un 'Cagueta', sino tantos como l&iacute;neas de tren hab&iacute;a: las m&aacute;s famosas eran la de Gandarillas y la de Pombo, las cuales part&iacute;an del centro y terminaban su recorrido en El Sardinero, la primera bordeando la costa, por lo que hoy es la Avenida de Reina Victoria; y la segunda, intern&aacute;ndose por el t&uacute;nel, una vez alcanzado Puertochico, y saliendo por La Ca&ntilde;&iacute;a, a dos pasos, como quien dice, de El Sardinero. 
    </p><p class="article-text">
        Pablo Lefebvre, 'El Cagueta' m&aacute;s m&iacute;tico, hac&iacute;a este segundo recorrido, pero no hasta el final, sino que dejaba el tren cuando entraba en el t&uacute;nel, momento que aprovechaba para tomar un vaso de aguardiente antes de volver a ejercitarse como plusmarquista a la vuelta del tren camino de la Plaza del Pr&iacute;ncipe. Un d&iacute;a, yendo y viniendo, recorri&oacute; as&iacute; 200 kil&oacute;metros, gesta que fue recogida en los medios de comunicaci&oacute;n de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El candidato a 'Cagueta' deb&iacute;a ser un atleta, ya que en ocasiones deber&iacute;a estar corriendo, con paradas para echarse un coleto entre pecho y espalda, entre las cinco de la ma&ntilde;ana y las cuatro de la madrugada, en verano, con ferias y jaranas varias. El resto del a&ntilde;o la actividad era un poco menos penosa, pero no liviana, ya que el tren siempre estaba activo cuando los tranv&iacute;as paraban por causa de la climatolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Lefebvre era hijo de unos franceses que emigraron de Par&iacute;s tras la carnicer&iacute;a de la Comuna. Mocet&oacute;n musculado, implor&oacute; al propietario de la l&iacute;nea, C&eacute;sar Pombo, que le pusiera a prueba. Necesitaba trabajar por la ruina de la licorer&iacute;a que regentaban sus padres, negocio que se hab&iacute;a volatilizado literalmente en la explosi&oacute;n del Cabo Machichaco. Se le puso a prueba durante ocho d&iacute;as y, como no diera se&ntilde;al de ir a desfallecer, se le dio el puesto que desempe&ntilde;&oacute; ocho a&ntilde;os hasta que otra cat&aacute;strofe, esta de la modernidad, el tranv&iacute;a el&eacute;ctrico, le llev&oacute; al retiro y su puesto de trabajo a la extinci&oacute;n. &Eacute;l, que presum&iacute;a de haber recorrido la distancia entre Par&iacute;s y Santander en 24 d&iacute;as comiendo solo pan, fue el &uacute;ltimo mohicano de los trenes urbanos. Con &eacute;l desapareci&oacute; una estirpe. Lefebvre muri&oacute; pobre, joven y olvidado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Viejo túnel de Tetuán o del Tren de Pombo, en Santander.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Trenes</h3><p class="article-text">
        El santanderino, y por extensi&oacute;n el c&aacute;ntabro, es un ciudadano obsesionado con los trenes, dado el secular atraso que en la materia ha habido y hay. Por eso acogi&oacute; con entusiasmo los primeros trenecitos que transportaban a viajeros por la ciudad. En 1877, Santos Gandarillas puso en servicio su l&iacute;nea; y en 1892, Pombo hizo lo propio con la suya. Hubo m&aacute;s: un tranv&iacute;a a Miranda y otro a Pe&ntilde;acastillo, pero aquellos dos son los que han pervivido en la memoria.
    </p><p class="article-text">
        El Tranv&iacute;a de la Costa, o De Gandarillas, fue el primer transporte de pasajeros establecido en la ciudad de Santander. Cada locomotora tiraba de tres vagones de varios departamentos cada uno, y el precio por viaje era de 25 c&eacute;ntimos. El recorrido por las calles de Santander era el siguiente: Hern&aacute;n Cort&eacute;s, Wad-Ras, Velasco, Espartero, Molnedo (Puertochico), Juan de la Cosa, San Mart&iacute;n y Sardinero (por la Avenida de Reina Victoria). La longitud del trazado era de 4.604 metros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tranvía de Gandarillas en la calle Hernán Cortés, de Santander.                            </span>
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        El Tren de Pombo sal&iacute;a de El Sardinero, frente al Casino, en la plaza del Pa&ntilde;uelo (actualmente De Italia), continuaba por La Ca&ntilde;&iacute;a y por el t&uacute;nel de Tetu&aacute;n hasta Puertochico, desde donde continuaba por Pe&ntilde;a Herbosa, Dao&iacute;z y Velarde, y desembocaba en la calle Martillo. Efectuaba un cruce al llegar a la esquina del Muelle (hoy el Banco Santander). 
    </p><p class="article-text">
        Tras varios a&ntilde;os de actividad, en 1917 se declar&oacute; la caducidad de la concesi&oacute;n. Posteriormente, durante la Guerra Civil, el t&uacute;nel se habilit&oacute; como refugio, y m&aacute;s adelante, en la d&eacute;cada de 1950, el Ayuntamiento lo habilit&oacute; para su uso peatonal, desistiendo a los pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En 1986 se decidi&oacute; el sellado total de sus bocas y en la del Sardinero se aprovech&oacute; para rellenar completamente la trinchera existente en ese punto y acondicionar una zona verde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Acceso al túnel desde Tetuán.                            </span>
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        En la boca de la calle Tetu&aacute;n hay ahora una barrera que simboliza el acceso a un t&uacute;nel de 300 metros de longitud que conserva algunos de sus elementos originales, como un bajorrelieve con las siglas TSV, iniciales probablemente de 'Tranv&iacute;a a Vapor del Sardinero', cinco apartaderos, y un antiguo apeadero del tranv&iacute;a. En la boca de acceso a El Sardinero, se ha construido un pozo de 11 metros de altura y 10,80 de di&aacute;metro y se ha excavado un falso t&uacute;nel de 40 metros, que se se quiere aprovechar como espacio expositivo y para otras actividades. El recorrido de toda la infraestructura est&aacute; iluminado, dispone de sistema de ventilaci&oacute;n y ha sido equipado con un circuito cerrado de c&aacute;maras de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El t&uacute;nel en su segunda vida est&aacute; pensado tambi&eacute;n para el uso del ciclista, conectando los itinerarios ciclistas m&aacute;s cercanos: en la boca sur, con el carril bici de Puertochico a su paso por Casimiro Sainz; y en la boca norte, con el carril bici de El Sardinero a su paso por Reina Victoria.
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            <span class="title">
                Pozo de 11 metros de altura construido en las inmediaciones de la boca del Sardinero.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/cagueta-avisador-trenes-urbanos-santander-recorria-200-kilometros-dia-10-reales_132_9040287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jun 2022 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El Cagueta', el avisador de los trenes urbanos de Santander que recorría 200 kilómetros al día por 10 reales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Trenes,Historia de España,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Normandía a Dunkerque, pasando por El Sardinero: la progresiva militarización de la calle en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/normandia-dunkerque-pasando-sardinero-progresiva-militarizacion-calle-santander_132_8997235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce8fb159-7068-49d1-8716-15bc80449050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Normandía a Dunkerque, pasando por El Sardinero: la progresiva militarización de la calle en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento apadrina la primera marcha cívico-militar en España: cuatro días en los que 4.000 personas cargarán con mochilas y recorrerán la capital y los municipios limítrofes para ensalzar los valores castrenses</p><p class="subtitle">Antecedentes - La Wehrmacht y el ejército estadounidense 'ocupan' la Plaza del Ayuntamiento de Santander</p></div><p class="article-text">
        En la primera quincena de junio, 4.000 personas andar&aacute;n de un lugar para otro por la capital de Cantabria y por los municipios lim&iacute;trofes en una iniciativa cuyos objetivos son atraer turistas y promocionar los valores castrenses. 
    </p><p class="article-text">
        La I Marcha C&iacute;vico-Militar, tambi&eacute;n denominada 'Santander Four Days/Los 4 D&iacute;as de Santander', concluir&aacute; con una entrega de premios y el arriado de la bandera nacional, un s&iacute;mbolo ya omnipresente en la vida cotidiana de los santanderinos, cuyas calles acogen habitualmente desfiles militares, conciertos de m&uacute;sica militar, juras de bandera, exhibiciones y recreaciones hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier acontecimiento hist&oacute;rico ya es oportuno para desarrollarse en el municipio, sobre todo en sus playas. Si hace escasos a&ntilde;os se reprodujo, a una escala muy inferior, ni m&aacute;s ni menos que el desembarco de Normand&iacute;a, dentro de unos d&iacute;as los ba&ntilde;istas de El Sardinero tendr&aacute;n que hacer sitio a la recreaci&oacute;n de la evacuaci&oacute;n de tropas brit&aacute;nicas en Dunkerque (Operaci&oacute;n Dinamo, 1940).
    </p><p class="article-text">
        Los preparativos del evento no escatiman cualquier gesto cargado de emoci&oacute;n. As&iacute;, la &uacute;ltima jornada de las marchas tendr&aacute; por escenario por el centro de Santander, ocasi&oacute;n en que &ldquo;el p&uacute;blico obsequiar&aacute; a los marchadores con claveles&rdquo;. Este cuarto d&iacute;a ha sido denominado el D&iacute;a de los Claveles.
    </p><h2 class="article-text">Antecedentes</h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento patrocin&oacute; en 2019 una muestra de veh&iacute;culos de la II Guerra Mundial en la plaza principal de la capital, en donde soldados norteamericanos y de la Wehrmacht deambulaban en animada camarader&iacute;a. Unos d&iacute;as despu&eacute;s se escenificaba la playa Omaha de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/desembarco-normandia-llegara-segunda-sardinero_1_1478469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Normand&iacute;a en las arenas de El Sardinero</a>, una gran &ldquo;recreaci&oacute;n de cine&rdquo; con m&aacute;s de 300 entusiastas 'recreadores' que recorrieron el 'Camino a Carentan y al Puente Pegasus'. Hubo una lancha 'higgins' de desembarco, veh&iacute;culos civiles y militares de los a&ntilde;os 40, ca&ntilde;ones hist&oacute;ricos, algunos de ellos empleados en el acontecimiento hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Lo militar vale para ensalzar los valores patrios y tambi&eacute;n para fomentar el negocio tur&iacute;stico-hostelero. De hecho la presentaci&oacute;n de los 4 D&iacute;as (7-10 de junio) se hizo en Fitur, la Feria internacional m&aacute;s importante del pa&iacute;s dedicada al turismo. La alcaldesa <a href="https://www.santander.es/content/santander-presenta-fitur-primera-marcha-civico-militar-espanola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gema Igual indic&oacute; en Fitur en enero</a> que la intenci&oacute;n era generar un mayor &ldquo;dinamismo socioecon&oacute;mico&rdquo;, para lo cual se organizar&iacute;a un evento c&iacute;vico-militar cuya finalidad es atraer visitas y &ldquo;potenciar la marca de Santander&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El CID vuelve 920 a&ntilde;os despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        &lsquo;<a href="#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santander Four Days (S4D)</a>&rsquo; es un proyecto impulsado por el Cl&uacute;ster de la Industria de Defensa (CID), en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Santander, el Ej&eacute;rcito de Tierra y el Comit&eacute; Ol&iacute;mpico Espa&ntilde;ol (COE). Colaboran tambi&eacute;n ocho ayuntamientos del entorno de la capital c&aacute;ntabra: Santa Cruz de Bezana, Pi&eacute;lagos, Camargo, El Astillero, Villaescusa, Medio Cudeyo, Marina de Cudeyo y Ribamont&aacute;n al Mar.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://clusterdefensa.es/cluster-de-la-industria-de-defensa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Cl&uacute;ster de la Industria de Defensa (CID)</a> naci&oacute; en Cantabria 2019, &ldquo;coincidiendo con el 920 aniversario del fallecimiento de El Cid&rdquo;. Afirma contar con el respaldo de la Direcci&oacute;n General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa y &ldquo;acoge a empresas que ya vienen desarrollando toda o parte de su actividad en el &aacute;mbito militar; pero tambi&eacute;n a aquellas otras que disponen de capacidades productivas y tecnol&oacute;gicas o productos de inter&eacute;s para la defensa y desean introducirse en el sector&rdquo;. Agrupa, asimismo, a entidades p&uacute;blicas y privadas y centros de investigaci&oacute;n y conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del desarrollo tecnol&oacute;gico de la industria de Defensa, el CID reconoce su inter&eacute;s en promover una &ldquo;cultura&rdquo; militar con actos de todo tipo y un especial hincapi&eacute; en el apoyo de la sociedad a sus Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Patriotismo sin complejos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La primera gran bandera de Puertochico data de 2008, pero en 2021 hubo de cambiarse el m&aacute;stil dado el desgaste de material producido por las continuas tensiones que ejerce el viento. Con la colocaci&oacute;n de la nueva &ldquo;<a href="https://www.santander.es/content/bandera-espana-vuelve-ondear-puertochico-tras-labores-mantenimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran bandera de Espa&ntilde;a en pleno centro de la ciudad</a>&rdquo;, Santander mostraba su reconocimiento a este s&iacute;mbolo nacional y lo que representa: &ldquo;soberan&iacute;a, independencia, unidad, integridad y los valores de respeto e igualdad que promueve la Constituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la ceremonia de la ense&ntilde;a, el 12 de octubre &uacute;ltimo, la alcaldesa Gema Igual fue mucho m&aacute;s entusiasta y desinhibida al expresar lo que para ella supon&iacute;a volver a tener <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/adjudicados-60-000-euros-trabajos-reponer-bandera-espana-puertochico_1_8198803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">la bandera nacional en Puertochico</span></a>, s&iacute;mbolo del &ldquo;patriotismo sin complejos&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde esta plaza de Puertochico, junto a nuestra maravillosa bah&iacute;a, proclamamos a los cuatro vientos el orgullo de Santander por formar parte de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;. Imbuida de un hondo sentimiento de &ldquo;plenitud patri&oacute;tica&rdquo;, la alcaldesa a&ntilde;adi&oacute;, por si alguien ten&iacute;a dudas, que &ldquo;Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s fant&aacute;stico, sin paliativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Es un momento propicio para presumir con la cabeza bien alta de nuestro pa&iacute;s y de nuestra condici&oacute;n de ciudadanos espa&ntilde;oles&rdquo;, sentenciaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Homenaje en Santander a los que dieron su vida por España.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Jura de bandera</h2><p class="article-text">
        El pasado 8 de mayo, Santander acogi&oacute; un acto de jura civil de bandera en donde 400 personas se comprometieron en p&uacute;blico a dar la vida por la patria, incluida la alcaldesa y varios de sus concejales. El evento, organizado por el Ej&eacute;rcito de Tierra y el Ayuntamiento de Santander estaba enmarcado dentro de los actos del D&iacute;a de las Fuerzas Armadas 2022 y fue presidido por el general Juan Carlos Gonz&aacute;lez D&iacute;ez, jefe de la Divisi&oacute;n 'San Marcial' y representante institucional del Ej&eacute;rcito de Tierra en Castilla y Le&oacute;n y en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        El acto cont&oacute; con la presencia de 150 militares (escuadra de gastadores, banda de guerra y compa&ntilde;&iacute;a de fusiles) y concluy&oacute; con un desfile por la calle Calvo Sotelo hasta la Plaza del Ayuntamiento, lo que afect&oacute; a la circulaci&oacute;n por el centro. El d&iacute;a anterior y en la Plaza Porticada, el Regimiento de Infanter&iacute;a 'Tercio Viejo de Sicilia' n&ordm; 67 y la M&uacute;sica de la Divisi&oacute;n 'San Marcial' ofrecieron un concierto con marchas militares para que &ldquo;santanderinos y visitantes disfrutaran de este ambiente regio y solemne previo a la Jura&rdquo;, informaba el Ayuntamiento de Santander, que contextualizaba la celebraci&oacute;n para que no hubiera dudas sobre su significado: &ldquo;Esta esta jura de bandera es el mejor ejemplo de la comuni&oacute;n de la ciudadan&iacute;a de Santander y Cantabria con su bandera, con su Ej&eacute;rcito y con su pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los actos se suceden sin apenas soluci&oacute;n de continuidad. El viernes de esta semana ha tenido lugar otro concierto en el centro de Santander, esta vez impartido por la Banda Municipal de M&uacute;sica. Entre las obras interpretadas se encontraba 'Legionarios y Regulares', de A. Saco del Valle, el himno nacional y 'La oraci&oacute;n (toque de ordenanza)'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Banda Municipal de Música de Santander.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s acabar la Marcha C&iacute;vico-Militar de primeros de junio est&aacute; prevista la llegada del Juan Sebasti&aacute;n Elcano, que ha elegido Santander como uno de los hitos de su XCIV crucero de instrucci&oacute;n.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        El buque de la Armada arribar&aacute; en la ciudad el 20 de junio procedente de Miami y permanecer&aacute; cinco d&iacute;as en el puerto, &ldquo;para que los santanderinos y los visitantes puedan disfrutar de este importante nav&iacute;o y celebrar el gran acontecimiento hist&oacute;rico del V centenario de la primera vuelta al mundo a cargo del marino espa&ntilde;ol Juan Sebasti&aacute;n de Elcano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un grumete de Elcano, Juan de Santander, es objeto actualmente de continuos homenajes y recordatorios. La visita del buque-escuela ser&aacute; otra ocasi&oacute;n para homenajear a este marinero que dio la vuelta al mundo y cuyo nombre bautizar&aacute; el nuevo Centro C&iacute;vico de Cueto.
    </p><h2 class="article-text">Callejero franquista</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s significativo de los sucesivos gobiernos municipal que el PP ha tenido una variante pol&iacute;tica e hist&oacute;rica por la renuncia a aplicar la ley de Memoria Hist&oacute;rica en lo que ata&ntilde;e a los <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/eliminacion-referencias-franquistas-callejero-santander-sigue-empantanada-15-anos-despues_1_8910128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">vestigios franquistas del callejero de Santander</span></a>. Han pasado 15 a&ntilde;os y a&uacute;n quedan 15 calles por cambiar el nombre, algo al parecer muy problem&aacute;tico por los trastornos que ocasionar&iacute;a al vecindario tener que notificar sus nuevas direcciones. Lo cierto es que ah&iacute; siguen, en las calles m&aacute;s importantes de la ciudad dedicadas a espadones del franquismo como los generales D&aacute;vila, Camilo Alonso Vega y D&iacute;az de Villegas.
    </p><p class="article-text">
        El socio del equipo de gobierno del PP ha reabierto el debate introduciendo en la Comisi&oacute;n de Cultura que tendr&aacute; lugar el 23 de mayo <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/historiadores-marinos-mujeres-poeta-propuesta-ciudadanos-sustituir-nombres-franquistas-callejero-santander_1_8976921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva propuesta de cambio de nombres</a>, que ahora tendr&aacute; que ser debatida pol&iacute;ticamente y luego apuntalada por informes t&eacute;cnicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Inauguración de la carpa de la Semana Santander 2022 en Santander.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Relaci&oacute;n con la Iglesia</h2><p class="article-text">
        El car&aacute;cter 'solemne' de las celebraciones patri&oacute;ticas se extiende a las religiosas, que son acogidas con entusiasmo por la Corporaci&oacute;n santanderina; y no solo celebraciones puesto que el Ayuntamiento de Santander <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ayuntamiento-santander-lleva-gastados-1-6-millones-obras-catedral-entorno-propiedades-obispado_1_7271130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; financiando o cofinanciando obras</a> de urbanizaci&oacute;n del entorno de monumentos como al Catedral de Santander, la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/restauracion-dependencias-capitulares-catedral-echa-reloj-santander-historico-siglos_1_8855262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dependencias Capitulares</a> y apertura del Archivo Hist&oacute;rico Catedralicio, un <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ayuntamiento-obispado-firman-convenio-convertir-claustro-catedral-espacio-expositivos-durante-cuatro-anos_1_7886925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">museo en la torre de la Catedral</a>, el nuevo <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/santander-adjudica-redaccion-proyecto-nuevo-albergue-peregrinos-cabildo_1_8150037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albergue del Peregrin</a>o y todo aquello que tenga que ver con la Iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        En las procesiones de este a&ntilde;o, en donde no falta el componente militar, Santander incorpor&oacute; como novedad un cortejo infantil, una iniciativa de la Archicofrad&iacute;a de la Pasi&oacute;n para la tarde del Domingo de Ramos, cuando tuvo lugar &ldquo;una convivencia infantil, un cortejo a peque&ntilde;a escala con los ni&ntilde;os de las cofrad&iacute;as como protagonistas, acompa&ntilde;ando un paso ligero realizado para la ocasi&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/normandia-dunkerque-pasando-sardinero-progresiva-militarizacion-calle-santander_132_8997235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 May 2022 17:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Normandía a Dunkerque, pasando por El Sardinero: la progresiva militarización de la calle en Santander]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Militares,Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santander, entre lo grotesco, lo kitsch y lo naïf: arte para salir corriendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/prueba-post_132_1955209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f709ce62-cd5c-4253-8021-ea643bd1ed18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santander, entre lo grotesco, lo kitsch y lo naïf: arte para salir corriendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la competición por ocupar el vacío que dejan espacios muertos y atender supuestas demandas populares, administraciones, empresas y servicios públicos luchan contra el 'horror vacui'</p><p class="subtitle">Fotogalería - Arte para salir corriendo</p></div><p class="article-text">
        Las artes son bellas por definici&oacute;n, como el valor se supone en el Ej&eacute;rcito. Las Bellas Artes, no obstante, empiezan a dejar de serlo cuando la clase pol&iacute;tica impone sus gustos est&eacute;ticos en glorietas, calles y plazas o deja la puerta abierta para que amigos, conocidos, familiares y aficionados, con m&aacute;s buenas intenciones que acierto, entren a decorar la casa de todos. Como si decoraran el sal&oacute;n de sus casas, van repartiendo por las esquinas productos de la f&aacute;brica humana, algunos bellos y afortunados, otros llamados a convertirse en carne de meme.
    </p><p class="article-text">
        En esta competici&oacute;n por ocupar el vac&iacute;o que dejan espacios muertos y atender supuestas demandas populares, administraciones, empresas y servicios p&uacute;blicos luchan tambi&eacute;n contra el 'horror vacui'. Desde conjuntos escult&oacute;ricos sobrantes de la red de autopistas y que se iban colocando a quien los pidiera (la glorieta de Los Delfines de Santander, por ejemplo), hasta artefactos que rematan en superficie obras de ingenier&iacute;a, como el soterramiento de Cuatro Caminos de la capital c&aacute;ntabra, con una esfera armilar en su superficie que pocos en la ciudad saben lo que significa.
    </p><p class="article-text">
        Hay un escudo de la ciudad de Santander en los Jardines de Piqu&iacute;o en el que no queda del todo claro si los m&aacute;rtires San Emeterio y San Celedonio, patronos de la capital de Cantabria, fueron decapitados, y lo que se reproduce son sus cabezas; o si acabaron en las fauces de los leones en el circo, y lo que se reproduce son las cabezas de las fieras. M&aacute;s suerte corre el bajel del escudo, cuyos tres palos son identificables y hacen sospechar que se trate de una fragata y, obviamente, a su lado se yergue la torre de Sevilla cuyas cadenas franque&oacute; el almirante Bonifaz a la hora de conquistar la capital hispalense en el siglo XIII (aunque las fragatas no existieran en aquel entonces). El resultado del conjunto invita a hacer camisetas para fiestas hipster o ilustrar el cartel de la escuela de restauraci&oacute;n Ecce Homo, de Borja.
    </p><p class="article-text">
        Esta delicia na&iuml;f es servida por partida doble por el Servicio de Parques y Jardines de Santander, en el anverso y reverso de la se&ntilde;al que indica que uno se encuentra en los Jardines de Piqu&iacute;o y no en un parque tem&aacute;tico infantil. Pero si el observador se desplazara por otros puntos de la ciudad, acabar&iacute;a dudando de a qu&eacute; multiverso de la est&eacute;tica ha ido a parar, ya que el desfile de esculturas grotescas o simplemente kitsch es continuo.
    </p><p class="article-text">
        En materia de escultura, al santanderino tambi&eacute;n es conservador y le gusta m&aacute;s el siglo XIX que las vanguardias. De Mariano Benlliure hay en la capital dos muestras destacadas de su obra: la estatua sedente de Marcelino Men&eacute;ndez Pelayo y la fuente-monumento dedicada a la marquesa de Pelayo, sobrina del marqu&eacute;s de Valdecilla, el cual no tuvo tanta suerte y en su escultura, levantada a las puertas de la Gerencia del hospital no qued&oacute; precisamente agraciado. 
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            <span class="title">
                Monumento dedicado a María Luisa Pelayo, en Santander.                            </span>
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        Hay obras encomiables que conviven con lo realmente popular. En lo alto del ranking de popularidad est&aacute; Jos&eacute; Cobo, cuyo conjunto de Los Raqueros, en la machina santanderina, es tal vez el grupo de estatuas m&aacute;s fotografiado de la historia de la capital. Otro conjunto de Cobo se levanta en la Plaza de Alfonso XIII y es el Monumento al Incendio y la Reconstrucci&oacute;n de Santander, muy apreciado por los ciudadanos, y que recuerda la cat&aacute;strofe de 1941 que asol&oacute; todo el centro de la capital c&aacute;ntabra.  
    </p><p class="article-text">
        De Cobo es tambi&eacute;n el conjunto dedicado a los Hermanos Tonetti, junto al parque de Mesones, aunque este es tan verista que hasta da un poco de miedo a los ni&ntilde;os. No menos popular es 'El Botas', de nombre Jos&eacute; del R&iacute;o Sainz, alias 'Pick', poeta, navegante y periodista. Su escultura, obra de Jos&eacute; Villalobos y Mi&ntilde;or, se encuentra ubicada en la curva de La Magdalena.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; comienza el pasacalles del horror, como en el caso de los monumentos al cardenal Herrera Oria, junto a la iglesia de Santa Luc&iacute;a, o a la Sardinera, entre Tetu&aacute;n y Puertochico, estatua que fue sometida a una delicada intervenci&oacute;n reconstructiva tras ser derribada por un veh&iacute;culo que a alta velocidad invadi&oacute; la glorieta que ocupa a la salida del t&uacute;nel de Tetu&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estatua al cardenal Herrera Oria, en Santander.                            </span>
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        Ram&oacute;n Ruiz Lloreda falleci&oacute; en 2002. Era m&eacute;dico y escultor aficionado. Su materia era el bronce y 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de su fallecimiento media ciudad sigue bronceada. Suyas son las estatuas antes citadas del marqu&eacute;s de Valdecilla y la Sardinera, pero tambi&eacute;n los monumentos a la Marina Mercante; el conjunto de Los Osos, en el Paseo del General D&aacute;vila; el monumento a F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente, en la pen&iacute;nsula de La Magdalena; el homenaje a Beethoven, en el Conservatorio Ata&uacute;lfo Argenta; a Jorge Sep&uacute;lveda, en la Avenida de Reina Victoria; y a Corocota, en El Sardinero. 
    </p><p class="article-text">
        Es, con diferencia, el hegem&oacute;nico en la ciudad. De toda su obra, la m&aacute;s popular es el conjunto escult&oacute;rico de la osa y sus oseznos. La instalaci&oacute;n de estas efigies depar&oacute; un curioso suceso cuando uno de los oseznos desapareci&oacute; de su emplazamiento... aunque r&aacute;pidamente la Polic&iacute;a dio con el fugitivo que, con un osito de bronce bajo el brazo, no pudo llegar muy lejos, concretamente a La Albericia. Ruiz Lloreda es tambi&eacute;n conocido fuera de Cantabria por los enormes dinosaurios creados por &eacute;l y erigidos al aire libre, en La Rioja.
    </p><h2 class="article-text">Poetas castigados, ilustres viajeros</h2><p class="article-text">
        Gerardo Diego, poeta de la Generaci&oacute;n del 27, lleva a&ntilde;os sentado en un banco de la Avenida Reina Victoria contemplando el Pirul&iacute;, el monumento al Indiano, sobre Pe&ntilde;a Cabarga, monumento que &eacute;l siempre detest&oacute;. La estatua, de tama&ntilde;o natural, no es especialmente desagradable pero s&iacute; es llamativa por el castigo al poeta que supone y que lleva sufriendo desde hace a&ntilde;os: contemplar el infame engendro que estropea el perfil de su amada bah&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De las esculturas viajeras, por sus continuos cambios de emplazamiento, hay dos ejemplos significativos: el primero es la estatua de Pedro Velarde, actualmente erigida a la entrada de la Plaza Porticada, pero que ha tenido numerosos emplazamientos, como lo atestiguan todas las postales del siglo XX que se puedan encontrar. Le va a la zaga el naturalista Augusto Gonz&aacute;lez Linares.
    </p><p class="article-text">
        El h&eacute;roe del 2 de Mayo se convirti&oacute; en estatua por iniciativa de Jos&eacute; Mar&iacute;a de Pereda, el cual tiene un conjunto escult&oacute;rico en los Jardines de Pereda dedicado a su persona y a los personajes de cinco de sus novelas. 
    </p><p class="article-text">
        Velarde hecho bronce vino al mundo con retraso, pero lleg&oacute;. En 1880 apuntaba con su sable y su ca&ntilde;&oacute;n desde la Plaza de la D&aacute;rsena. En 1915 se mud&oacute; a la actual plaza de Pombo. Despu&eacute;s del incendio de 1941, fue trasladado a la Plaza de Velarde, a la que da nombre, pero en 1954 fue desahuciado para acabar en la Plaza de Farolas y as&iacute; dejar sitio al Festival Internacional de Santander. 
    </p><p class="article-text">
        No acabar&iacute;a aqu&iacute; la cosa. En Farolas, el artillero hubo de cambiar de residencia de nuevo por las obras de construcci&oacute;n de un parking subterr&aacute;neo. Cuando acabaron, volvi&oacute; pero no a su emplazamiento inicial. En todo caso, no acabar&iacute;a ah&iacute; mucho tiempo: un atentado terrorista en el aparcamiento oblig&oacute; a reformar el parking y llevarse la estatua a la Plaza de Velarde, que es donde ahora est&aacute;, eso s&iacute;, a su entrada para que no obstaculice la instalaci&oacute;n de las carpas que se suceden todo el a&ntilde;o.
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                Plaza Porticada con la estatuta de Pedro Velarde, en primer término                            </span>
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        Otro viajero, a pesar de &eacute;l, fue Augusto G. de Linares, bi&oacute;logo y muchas cosas m&aacute;s, uno de los pocos exponentes de la ciencia en las calles de la capital de Cantabria, m&aacute;s acogedora para tipos populares, personajes famosos y 'espadones' de la Guerra Civil. La de Gonz&aacute;lez de Linares ha tenido media docena de emplazamientos y ha sido objeto de vandalismo en varias ocasiones, no tanto &eacute;l, como la representaci&oacute;n de la Fama, que le rinde homenaje y a la que peri&oacute;dicamente hay que reponerle la mano, si no el brazo entero. La nariz, tambi&eacute;n mutilada, no ha sido recuperada a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Quintana fue el autor del monumento, consistente en un busto del tambi&eacute;n ge&oacute;logo y la figura femenina de la Fama. El primer cambio lo llev&oacute; a los Jardines de Piqu&iacute;o y, al finalizar la Guerra Civil, el busto acab&oacute; castigado en el Museo Mar&iacute;timo y la Fama en la Alameda de Oviedo. Reconfigurado el conjunto, fue llevado de nuevo a El Sardinero y dentro de este &aacute;rea ha cambiado de emplazamiento alguna que otra vez. Estos d&iacute;as ha sido reinstalado el conjunto escult&oacute;rico en San Mart&iacute;n, entre el Palacio de Festivales y el Instituto Oceanogr&aacute;fico. Al igual que a Velarde, se le sigue la pista.
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                    alt="Conjunto escultórico de Augusto G. Linares y la Fama, en su nuevo emplazamiento en San Martín."
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            <span class="title">
                Conjunto escultórico de Augusto G. Linares y la Fama, en su nuevo emplazamiento en San Martín.                            </span>
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        No obstante, en materia de vandalismo, quien se lleva la palma es el navegante Vital Alsar, ya difunto. Actualmente, la paloma reci&eacute;n inaugurada, obra de Carlos Aguilar y Linares y que pudo haber sido mascar&oacute;n de proa de un trimar&aacute;n, ha sido retirada de la duna de Zaera, derribada por desconocidos una noche de iconoclastia y alcohol. 
    </p><p class="article-text">
        Alsar, todav&iacute;a en vida, ya asisti&oacute; a la reconstrucci&oacute;n de otro hito que se le dedic&oacute; y que fue tirado por los suelos. La rosa de los vientos nunca apareci&oacute;, pero la obra de Pereda de la Reguera resurgi&oacute; como ave f&eacute;nix producto de la &uacute;ltima tecnolog&iacute;a y ahora es contemplable en el Paseo de Pereda.
    </p><h2 class="article-text">El sost&eacute;n de Concha Espina y Villa Caca</h2><p class="article-text">
        El santanderino tiene un problema con la exhibici&oacute;n p&uacute;blica de la desnudez, cierto sentimiento pudoroso que le lleva a perder el sosiego. Una de las mayores pol&eacute;micas habidas en la ciudad fue relativamente reciente y gir&oacute; en torno a las dos estatuas desnudas de la fachada de la Caja de Ahorros, en la ya citada Plaza Porticada.
    </p><p class="article-text">
        Las esculturas siguen en la plaza, no muy lejos del viajado Velarde. Representan a un hombre y una mujer, obra de Agust&iacute;n de la Herr&aacute;n Matorras, que son trasunto 'mitol&oacute;gico' del Ahorro y la Beneficencia. Datan de 1969 y dieron lugar a una pol&eacute;mica de alcance nacional. Fue todo un esc&aacute;ndalo, como se dec&iacute;a entonces.
    </p><p class="article-text">
        Las esculturas las realiz&oacute; De la Herr&aacute;n Matorras a partir de bocetos del pintor Fernando Calder&oacute;n. El primer escultor en que se pens&oacute; para dar volumen a los bocetos fue Jes&uacute;s Otero, pero r&aacute;pidamente fue descartado por ser de izquierdas, de lo que se deduce que a las autoridades les produce el mismo rechazo ser progresista que exhibir los genitales.
    </p><p class="article-text">
        Pero la madre de todas las an&eacute;cdotas la tiene la escritora de Luzmela/Mazcuerras y miembro destacado de la Secci&oacute;n Femenina, Concha Espina. Su monumento en los Jardines de Pereda, una fuente que ha tenido varios emplazamientos en este parque y que actualmente vuelve a estar oculta por las obras del museo del Banco Santander, motiv&oacute; otro esc&aacute;ndalo de magnitud durante su inauguraci&oacute;n. Lo cuenta el historiador Jos&eacute; Ram&oacute;n Saiz Viadero, quien relata c&oacute;mo se enmend&oacute; el 'exceso' del escultor Victorio Macho:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando Alfonso XIII descubri&oacute; la estatua que la escritroa Concha Espina tiene en los Jardines de Pereda, apareci&oacute;, bajo la bandera nacional que la cubr&iacute;a, armada de un llamativo sost&eacute;n de encaje negro. Disipado el esc&aacute;ndalo ante la egregia figura, los severos ediles de la &eacute;poca convinieron que, en efecto, el busto era asaz provocativo y decidieron que el picapedrero municipal redujera a vol&uacute;menes m&aacute;s discretos los encantos de la eximia escritora de Mazcuerras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas situaciones siempre han sido m&aacute;s de la preocupaci&oacute;n de las autoridades que de la ciudadan&iacute;a, que siempre ha asistido divertida al espect&aacute;culo de la estatuaria local. Cuando no ha contribuido con un toque escatol&oacute;gico a su enaltecimiento. De Crist&oacute;bal Col&oacute;n, subido en su columna del Sardinero cual Sim&oacute;n el Estilita, se dice que el papel que sostiene en la mano no es exactamente un soporte de lectura. El santanderino, al verlo mirando hacia 'Villa Caca', antigua propiedad del fabricante de Laxante Busto, no pudo evitar pensar que el citado papel estaba llamado a tener otros usos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/prueba-post_132_1955209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 May 2022 19:55:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santander, entre lo grotesco, lo kitsch y lo naïf: arte para salir corriendo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre de La Maruca: de presunto homicidio a resto arqueológico tardomedieval almacenado en un depósito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/hombre-maruca-presunto-homicida-resto-arqueologico-tardomedieval-almacenado-deposito_132_8834525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/688dcae6-400b-443c-b53a-51a49939c46b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hombre de La Maruca: de presunto homicidio a resto arqueológico tardomedieval almacenado en un depósito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro de Interpretación del Litoral de Santander, en la Punta de los Cañones, se levantó sobre los restos de un cuartelillo de Carabineros, una batería defensiva y un edificio religioso con su necrópolis del siglo IX</p><p class="subtitle">Archivo - Un castillo con una vivienda particular dentro: el bien de interés cultural de Cantabria cerrado a cal y canto que está en la lista roja</p></div><p class="article-text">
        Unos huesos semienterrados, aflorados del terreno de forma fortuita por la erosi&oacute;n natural o el trasiego de paseantes, activaron la alarma. Alguien llam&oacute; a la Polic&iacute;a. Y hasta all&iacute;, hasta la Punta de los Ca&ntilde;ones, en el pueblo santanderino de Monte, se desplaz&oacute; la Polic&iacute;a Cient&iacute;fica. Era un d&iacute;a de 2001 y hab&iacute;a la posibilidad de que los restos humanos encontrados fueran el vestigio de un homicidio sin esclarecer.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo hallado se encontraba boca arriba y con los brazos sobre el pecho. No tard&oacute; la Polic&iacute;a en recoger sus b&aacute;rtulos y marcharse. Ah&iacute; no ten&iacute;a nada que hacer y, si se trataba de un homicidio, se habr&iacute;a producido un millar de a&ntilde;os atr&aacute;s. Lo que ten&iacute;an delante, junto a las ruinas de la Bater&iacute;a de San Pedro del Mar, antes edificaci&oacute;n religiosa y despu&eacute;s cuartel de Carabineros, eran los huesos de un hombre, posiblemente un religioso, que hab&iacute;a sido enterrado en el lugar a finales del siglo IX. Lo que ten&iacute;an delante era materia de un arque&oacute;logo, m&aacute;s que de los Cuerpos de Seguridad del Estado, si es que son cosas distintas a la hora de esclarecer lo que ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la dataci&oacute;n por carbono 14, cuando aquel hombre hab&iacute;a muerto a&uacute;n quedaban 600 a&ntilde;os para que Col&oacute;n llegara a Am&eacute;rica y el rey Alfredo acababa de echar a los vikingos al mar en Inglaterra. Era el 875 de nuestra era, aproximadamente, ya que el radiocarbono no es un reloj de pulsera, un enterramiento altomedieval que estudi&oacute; en primer lugar el catedr&aacute;tico Ram&oacute;n Bohigas y despu&eacute;s otros, ya que en la zona hubo seguimientos arqueol&oacute;gicos y los enterramientos tardomedievales son objeto de estudio de especialistas como Enrique Guti&eacute;rrez Cuenca, quien escribi&oacute; una tesis en 2015 al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Lo significativo del hallazgo es el lugar en que se produjo y la frecuencia con que se produc&iacute;a algo as&iacute;, como hab&iacute;an declarado vecinos del entorno de La Maruca. Ello manifestaba la presencia de un antiqu&iacute;simo lugar de enterramiento vinculado a una iglesia, una necr&oacute;polis que ahora es una entelequia. El hombre de La Maruca descansa ahora en paz apilado en el dep&oacute;sito del Museo de Prehistoria, en Guarnizo, junto a cuadros, libros y otros artefactos culturales de la Consejer&iacute;a de Cultura. Materia para leer y recrear la vista no le va a faltar.
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                Imagen de la Punta de los Cañones, en La Maruca, y de los restos de la batería de San Pedro del Mar hace más de una década.                            </span>
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        Paseando por La Maruca, los restos del pasado en la boca de la ensenada de San Pedro del Mar son ficticios. Bajo el actual Centro de Interpretaci&oacute;n del Litoral de Santander, actualmente cerrado con el argumento de &ldquo;la COVID&rdquo;, se encuentra la plataforma sobre la que se levant&oacute; un cuartelillo de Carabineros, el cual a su vez ocup&oacute; el espacio que ocupaba una bater&iacute;a de artiller&iacute;a, que se instal&oacute; en lo que fuera un templo religioso con su correspondiente necr&oacute;polis.
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            <span class="title">
                Centro de Interpretación del Litoral, en la Punta de los Cañones (Santander).                            </span>
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        Ya en el plano de la zona que hizo el can&oacute;nigo Z&uacute;yer en 1660 se aprecia la bater&iacute;a emplazada para proteger la bocana de la ensenada, dentro del sistema defensivo de Santander, tanto al norte como al sur, en el acceso a la bah&iacute;a. No era una precauci&oacute;n innecesaria. 
    </p><p class="article-text">
        La bater&iacute;a fue reformada en el siglo XVIII por el ingeniero Juan Giralde, que la adapt&oacute; instalando dependencias para la p&oacute;lvora y la guarnici&oacute;n, as&iacute; como un muro defensivo para los 1.800 metros cuadrados de la plataforma, el cual se unir&iacute;a a otro muro de mamposter&iacute;a de 600 metros de largo que la un&iacute;a con <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/castillo-corbanera-vivienda-paradojas-conduce-falta-control-bic-cantabria-incluido-lista-roja-patrimonio_1_7249694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el castillo de Corbanera</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ya en pleno siglo XX los restos de la bater&iacute;a fueron utilizados como cuartelillo de Carabineros y en 2010 se acometi&oacute; una reforma tan radical que lo que fue bater&iacute;a es inapreciable. Sobre los muros derruidos se construy&oacute; con acero corten y otros materiales una instalaci&oacute;n que actualmente cobija un Centro de Interpretaci&oacute;n del Litoral. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haberse hecho una intervenci&oacute;n suave, con materiales propios o de la zona, pero se opt&oacute; por el gasto: 2,36 millones de euros, que hab&iacute;a que gastar, seg&uacute;n la reforma encargada a Tragsa un a&ntilde;o antes, bajo un proyecto realizado por el Ayuntamiento de Santander, que hab&iacute;a comprado un lustro antes la finca al Ministerio de Defensa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Centro de Interpretación del Litoral en La Maruca, al términos de los trabajos.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/hombre-maruca-presunto-homicida-resto-arqueologico-tardomedieval-almacenado-deposito_132_8834525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Apr 2022 20:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hombre de La Maruca: de presunto homicidio a resto arqueológico tardomedieval almacenado en un depósito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Arqueología,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Faustino, el barbero de Santander que tomó París y desfiló con De Gaulle por los Campos Elíseos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/guerra-faustino-barbero-santander-tomo-paris-desfilo-gaulle-campos-eliseos_132_8814599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84c71650-4806-43dc-9037-6e677f358c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1042346.jpg" width="564" height="317" alt="Semioruga &#039;Santander&#039; de la compañía Nueve de la Segunda División Blindada del general Lecrec."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El anarquista cántabro sigue en el olvido después de haber participado en la conquista de Estrasburgo y caer herido en las estribaciones del 'Nido del Águila'</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Localizados en archivos estadounidenses imágenes del vuelo de la Legión Cóndor sobre Santander durante la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Antes de acabar sus d&iacute;as como peluquero en Francia, Faustino Solana fue soldado, combati&oacute; nueve a&ntilde;os en dos continentes y escolt&oacute; a Charles de Gaulle por los Campos El&iacute;seos tras la liberaci&oacute;n de Par&iacute;s. Sobre el veh&iacute;culo semioruga llamado 'Santander', Faustino, conocido como 'El Monta&ntilde;&eacute;s', y sus camaradas de armas fueron los primeros que liberaron la capital francesa y De Gaulle quiso concederles el honor de desfilar con &eacute;l a la sombra del Arco del Triunfo.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos de armas de Faustino Solana lo convirtieron en un combatiente m&iacute;tico, junto con otros espa&ntilde;oles de La Nueve del capit&aacute;n Raymond Dronne, la compa&ntilde;&iacute;a de choque cuajada de republicanos y anarquistas espa&ntilde;oles de la Segunda Divisi&oacute;n Blindada de Leclerc, una reformulaci&oacute;n del Regimiento de Marcha del Chad, en donde comenz&oacute; la segunda guerra que vivieron varios centenares de espa&ntilde;oles. Que 'El Monta&ntilde;&eacute;s' fuera &aacute;crata o que otros fueran socialistas o comunistas poco importaba entonces a la hora de luchar contra el nazismo.
    </p><p class="article-text">
        Una d&eacute;cada en armas para acabar tranquilamente en una barber&iacute;a del norte de Francia. El santanderino Faustino Solana tiene el reconocimiento a su participaci&oacute;n en la liberaci&oacute;n de Par&iacute;s y otros hechos heroicos de la Segunda Guerra Mundial en el Jard&iacute;n de La Nueve, de la capital francesa, gracias al esfuerzo de dos mujeres: la historiadora Evelyn Mesquida que, investig&oacute; uno por uno a los espa&ntilde;oles de La Nueve y los sac&oacute; del olvido; y Anne Hidalgo, alcaldesa de Par&iacute;s y descendiente de espa&ntilde;oles. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras en Par&iacute;s <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/paris-homenaje-republicanos-espanoles-liberaron_1_2642278.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los reyes inauguraban el jard&iacute;n conmemorativo</a>, en Espa&ntilde;a el silencio sigue imperando. En la capital c&aacute;ntabra, en donde las calles a&uacute;n guardan nombres de generales del franquismo, las gestas de Faustino y sus compa&ntilde;eros no tienen cabida y son perfectamente ignorados.
    </p><p class="article-text">
        Solana no fue el &uacute;nico c&aacute;ntabro que engros&oacute; las filas de la m&iacute;tica Nueve, pero s&iacute; que fue el m&aacute;s conocido. Autores como Evelyn Mesquida y Jos&eacute; Manuel Puente, en sus libros 'La Nueve: los espa&ntilde;oles que liberaron Par&iacute;s' y 'El exilio resistente', respectivamente, ampl&iacute;an el abanico a Ricardo Mercier Mart&iacute;nez (Santander), Pedro Sierra (Santander), Lucas Camons (Santander) y Emiliano Garc&iacute;a  Rodr&iacute;guez (Selores).
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os de guerra, las biograf&iacute;as de pr&aacute;cticamente todos en un momento dado confluyen en el norte de &Aacute;frica, tras la ca&iacute;da de Francia, ocupada por Alemania en 1940. En el continente africano, desertan de la Legi&oacute;n Francesa u otras unidades francesas y se integran en unidades en formaci&oacute;n bajo el mando de Leclerc y a las &oacute;rdenes de la Francia Libre de Charles de Gaulle. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; fue un no parar de guerra continua: entrenados en &Aacute;frica y Reino Unido, desembarcaron en agosto de 1944 en Normand&iacute;a, liberaron Par&iacute;s y Estrasburgo y tomaron el 'Nido de &Aacute;guila', el refugio alpino y b&aacute;varo (Berchtesgaden) de Adolf Hitler. En medio hubo decenas de combates y batallas como la de la bolsa de Falaise y Ecouch&eacute;, que no desmerecen ante aquellas otras grandes haza&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Tras la batalla de &Eacute;couch&eacute;, la Segunda Divisi&oacute;n Blindada se dirigi&oacute; a Par&iacute;s, como consecuencia de la exigencia de De Gaulle a sus aliados norteamericanos, los cuales prefer&iacute;an pasar de largo y dirigirse directamente a Alemania. Einsenhower, al frente de las fuerzas aliadas, finalmente cedi&oacute; y permiti&oacute; que Leclerc se dirigiera a Par&iacute;s para conquistarla. Al frente de la Divisi&oacute;n iba la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola. El 24 de agosto La Nueve cruz&oacute; toda la capital francesa, a&uacute;n ocupada por las tropas alemanas en un golpe de mano audaz con el que se apoderaron del Ayuntamiento. Fue el comienzo de la liberaci&oacute;n de la ciudad por lo ej&eacute;rcitos franc&eacute;s y estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        El 21 de noviembre, la divisi&oacute;n y por lo tanto la m&iacute;tica compa&ntilde;&iacute;a, particip&oacute; en la liberaci&oacute;n de Estrasburgo. Tras la liberaci&oacute;n de Alsacia, particip&oacute; en la invasi&oacute;n de Baviera. Faustino Solana acab&oacute; su aventura a los pies del 'Nido de &Aacute;guila'. Luego fue desmovilizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a finales de 1944, De Gaulle, reci&eacute;n liberado Par&iacute;s, quiso celebrar un desfile, eligi&oacute; a La Nueve de Raymond Dronne para que lo acompa&ntilde;ara. Entre los semioruga que acompa&ntilde;aban a De Gaulle el d&iacute;a 26 estaba el 'Santander' con Faustino Solana a bordo.
    </p><h3 class="article-text">La guerra de Faustino</h3><p class="article-text">
        Faustino Solana, 'El Monta&ntilde;&eacute;s', es el m&aacute;s representativo del grupo y su historia, a grandes rasgos, es la de la mayor&iacute;a. Evelyn Mesquida, autora del libro 'La nueve: los espa&ntilde;oles que liberaron Par&iacute;s', es la investigadora clave en la recuperaci&oacute;n de la memoria de este hombre, a quien entrevist&oacute; personalmente. Gracias a ella se conocen los detalles de su azarosa existencia.
    </p><p class="article-text">
        Solana naci&oacute; en Santander en 1914, en el seno de una familia numerosa de siete hijos, cuyo padre la abandon&oacute; al emigrar a Cuba. Con 16 a&ntilde;os vivi&oacute; la declaraci&oacute;n de la Rep&uacute;blica y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, con el estallido de la Guerra Civil, luchaba en el Frente Norte. Tras la ca&iacute;da de Asturias, huy&oacute; en barco a Burdeos y volvi&oacute; a entrar en Espa&ntilde;a por Catalu&ntilde;a. El segundo exilio se produjo en 1939, con la retirada general a Francia.
    </p><p class="article-text">
        Recluido en un campo de concentraci&oacute;n, se enrol&oacute; en la Legi&oacute;n Extranjera y fue enviado al norte de &Aacute;frica. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s desert&oacute;, llev&aacute;ndose una cantimplora y un fusil para integrarse en el Regimiento de Marcha del Chad, comandado por Lecrec, germen del ej&eacute;rcito de la Francia Libre.
    </p><p class="article-text">
        Trasladado a Inglaterra, en donde concluy&oacute; su adiestramiento, Faustino Solana desembarc&oacute; en Normand&iacute;a a primeros de agosto y particip&oacute; en duros combates como los de Falaise, con los que los aliados quer&iacute;an internarse en Francia en direcci&oacute;n a Alemania. A finales de agosto los ej&eacute;rcitos aliados flanqueaban Par&iacute;s sin intenci&oacute;n de detenerse. Para el mando conjunto aliado el objetivo era acabar la guerra cuanto antes, pese a que en su marcha hacia Alemania quedaran atr&aacute;s importantes fuerzas nazis embolsadas. 
    </p><p class="article-text">
        De Gaulle se plant&oacute;, entre otras cosas para evitar que la guerrilla comunista insurrecta tuviera protagonismo a la hora de liberar la capital, y los aliados permitieron que Leclerc se desviara a la ciudad, que tom&oacute; el 25 de agosto gracias a un golpe audaz de la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola. Faustino Solana fue desmovilizado en 1945 y decidi&oacute; quedarse en Francia al comprender que ning&uacute;n pa&iacute;s estaba interesado en desalojar a Franco del poder en Espa&ntilde;a. Era la hora de la guerra fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Faustino y sus camaradas hubiera dado para un '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Band_of_Brothers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Band of Brothers</a>' a la espa&ntilde;ola, pero sus haza&ntilde;as apenas han merecido la atenci&oacute;n de la literatura y el cine. El empe&ntilde;o en Francia en arrinconar la memoria de aquellos espa&ntilde;oles que pod&iacute;an empa&ntilde;ar su relato heroico no contribuy&oacute; precisamente a dar relieve a la gesta espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Recientemente han empezado a moverse las cosas. 'La Nueve: los espa&ntilde;oles que liberaron Par&iacute;s', el libro de Evelyn Mesquida, periodista y corresponsal durante a&ntilde;os de la revista 'Tiempo' en Par&iacute;s, abri&oacute; la espita, primero del conocimiento y luego del reconocimiento. M&aacute;s all&aacute; de una referencia de pasada en el cl&aacute;sico de Dominique Lapierre y Larry Collins, '&iquest;Arde Par&iacute;s?', empiezan ahora a proliferar estudios, documentales, novelas y proyectos de pel&iacute;culas, pero el olvido es demasiado espeso, sobre todo en Santander, la ciudad a la que Faustino Solana nunca volvi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/guerra-faustino-barbero-santander-tomo-paris-desfilo-gaulle-campos-eliseos_132_8814599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Mar 2022 19:29:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra de Faustino, el barbero de Santander que tomó París y desfiló con De Gaulle por los Campos Elíseos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Segunda Guerra Mundial,Cantabria,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Quede todo como está, pero perfecto y mejor" o la suspicacia del santanderino por el cambio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/quede-perfecto-mejor-suspicacia-santanderino-cambio_132_8814477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f3d852e-351b-447d-a82b-0a9735a27acb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Quede todo como está, pero perfecto y mejor&quot; o la suspicacia del santanderino por el cambio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento acomete una reforma de Piquío que no alterará la 'postal' de este espacio, ante la resistencia al cambio y las sospechas de una obra como la de la Plaza de Italia, monumento a la loseta y el hormigón armado</p></div><p class="article-text">
        En Santander las cosas pueden cambiar pero sin aparentar cambio. Es la &uacute;nica condici&oacute;n. Buena prueba de ello ocurre estos d&iacute;as con la pol&eacute;mica surgida por la reforma de los Jardines de Piqu&iacute;o, en donde el Ayuntamiento pretende gastarse un mill&oacute;n de euros para dejarlo igual, pero arreglado o, en palabras de la alcaldesa, Gema Igual (PP), &ldquo;que quede todo como est&aacute;, pero perfecto y mejor&rdquo;, lo cual es un ox&iacute;moron en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        El intento del Ayuntamiento de la capital c&aacute;ntabra de tranquilizar a los vecinos no deja de evidenciar la resistencia de estos a todo cambio sustancial de decorado. O resistencia o desconfianza de la autoridad, seg&uacute;n se vea, seg&uacute;n a quien se pregunte.
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; con el Hotel Bah&iacute;a, desplomado en la d&eacute;cada de los 90 y reconstruido exactamente igual -como si se tratara de Abu Simbel-, ante el alud de protestas por las alternativas hechas p&uacute;blicas como la construcci&oacute;n de una torre en el lugar. 
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; cuando se reform&oacute; la machina entre Puertochico y la Gr&uacute;a de Piedra, en donde hubo quien se preguntaba cu&aacute;l iba a ser el paradero de las centenarias piedras. Todav&iacute;a hay quien hoy lo hace como lo hizo anta&ntilde;o Vicente de la Hera, portavoz de UPCA en el Parlamento, hondamente preocupado por el asunto. 
    </p><p class="article-text">
        Y ocurri&oacute; con la reforma, por &uacute;ltimo, de los Jardines de Pereda, observada muy de cerca y de reojo por el <em>fl&acirc;neur </em>santanderino del Bulevar perediano, por no citar la ubicaci&oacute;n del propio Centro Bot&iacute;n, cuya construcci&oacute;n consigui&oacute; unir m&iacute;sticamente a contestatarios STV (Santander de Toda la Vida) y organizaciones vecinales, pol&iacute;ticas y de defensa del patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es una casualidad. La querencia del santanderino por los vestigios del pasado est&aacute; interiorizada en su ADN, pero tambi&eacute;n ha sido forjada a golpe de reforma urban&iacute;stica por una querencia no menos arraigada: el amor casi sovi&eacute;tico que el gestor municipal profesa por el hormig&oacute;n en masa. El &uacute;ltimo ejemplo, que pr&aacute;cticamente solo defiende la Concejal&iacute;a de Fomento y la empresa adjudicataria de las obras, ha sido la reforma de la Plaza de Italia, en donde ya no cabe m&aacute;s loseta de granito ni hay parterre elevado que no quede debidamente amurallado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Avenida de los Hoteles, en Santander, con el Hotel París al fondo, actualmente cerrado.                            </span>
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        El Sardinero es un barrio de la ciudad que no es un barrio. Es zona residencial sin asociaci&oacute;n de vecinos. La m&aacute;s cerca es la de Cueto con la que los moradores de esta zona privilegiada en cuanto a paisaje no tiene relaci&oacute;n. El Sardinero aspira a la excelencia en todos los &oacute;rdenes y tanto tiene as&iacute; el nivel de renta m&aacute;s alto de la capital como la poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida. Cuando la alcaldesa de la capital fue a finales de febrero personalmente a explicar el proyecto de reforma de Piqu&iacute;o no cit&oacute; a los vecinos, por la inexistencia de una asociaci&oacute;n que los represente, cit&oacute; a los hosteleros, los cuales se congratularon con una inversi&oacute;n enfocada a agasajar al turista que les saldr&iacute;a gratis al financiarse con el dinero p&uacute;blico salido de todos los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Igual ha destacado que se trata de un lugar &ldquo;emblem&aacute;tico&rdquo;, los primeros jardines como tales que tuvo Santander, adem&aacute;s en una zona de gran afluencia tur&iacute;stica y que &ldquo;forma parte de las postales&rdquo; de la ciudad, por lo que el proyecto de rehabilitaci&oacute;n persigue que la zona &ldquo;quede como est&aacute; pero todo perfecto y mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, tambi&eacute;n el Ayuntamiento reurbaniza las calles del interior de este &aacute;rea en donde <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ayuntamiento-pretende-concluir-renovacion-urbana-zona-sardinero-verano_1_8368907.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se est&aacute; gastando 1,7 millones de euros</a> en dejarlo todo pr&aacute;cticamente como estaba, pero m&aacute;s arreglado, m&aacute;s para ense&ntilde;ar a las visitas y adaptado a la normativa en curso. Lo m&aacute;s transgresor, as&iacute;, ser&aacute; la eliminaci&oacute;n de una fila de aparcamientos para ampliar una acera hasta los 1,8 metros preceptivos.
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                Hotel Colón, cerrado desde hace años, solo abre ocasionalmente sus puertas para alojar en época estival a la familia propietaria.                            </span>
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        Mientras tanto, El Sardinero deja mostrar las se&ntilde;ales de las ya sucesivas crisis que han asolado la ciudad. Hoteles hist&oacute;ricos como el Par&iacute;s y el Calder&oacute;n est&aacute;n cerrados, como han cerrado una serie de pensiones que recib&iacute;an a clientes fijos todos los veranos, que eran ya como de la familia. 
    </p><p class="article-text">
        Cerradas tambi&eacute;n hay tiendas, chal&eacute;s y palacetes, por no hablar del mapamundi de la Plaza de las Brisas, necesitado de la en&eacute;sima rehabilitaci&oacute;n, el chiringuito del Rema, al que amenaza la piqueta de la Demarcaci&oacute;n de Costas, o los propios bajos del Casino de El Sardinero, en donde se ubicaban cafeter&iacute;as hist&oacute;ricas, locales ahora vac&iacute;os escondidos tras paramentos ilustrados con fotograf&iacute;as.
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                Bajos del Gran Casino del Sardinero.                            </span>
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            <span class="title">
                Cartelería superviviente de Frutería &quot;Mary&quot; en el Sardinero (Santander).                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/blogs/la-cuarta-pared/quede-perfecto-mejor-suspicacia-santanderino-cambio_132_8814477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 19:05:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Quede todo como está, pero perfecto y mejor" o la suspicacia del santanderino por el cambio]]></media:title>
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