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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tom Phillips]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/tom-phillips/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tom Phillips]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El ICE detiene a un 'influencer' brasileño en EEUU que defendía la represión migratoria de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ice-detiene-influencer-brasileno-eeuu-defendia-represion-migratoria-trump_1_12957411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00edd33a-e524-4fc0-80a7-7b665ae2d9e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ICE detiene a un &#039;influencer&#039; brasileño en EEUU que defendía la represión migratoria de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Júnior Pena, natural de Belo Horizonte, justificaba las redadas contra migrantes y decía que los arrestados eran "todos delincuentes"</p><p class="subtitle">
Trump anuncia que los agentes federales no intervendrán en protestas de ciudades demócratas contra el ICE salvo que lo pidan</p></div><p class="article-text">
        Un <em>influencer </em>brasile&ntilde;o de derechas que afirm&oacute; que la pol&iacute;tica migratoria de Donald Trump solo iba dirigida contra los &ldquo;delincuentes&rdquo; ha sido detenido por agentes del ICE en Nueva Jersey.
    </p><p class="article-text">
        J&uacute;nior Pena, de nombre completo Eust&aacute;quio da Silva Pena J&uacute;nior, declar&oacute; su apoyo al presidente estadounidense en un reciente mensaje de v&iacute;deo dirigido a sus cientos de miles de seguidores en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Yo [apoyo] a Donald Trump, me cae bien&raquo;, anunci&oacute; el TikToker e Instagrammer sudamericano, cuya <a href="https://www.instagram.com/juniorpena0/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta</a> pretende mostrar &ldquo;la realidad de Estados Unidos&rdquo; desde la perspectiva de un migrante.
    </p><p class="article-text">
        En un v&iacute;deo previo, Pena insta a los brasile&ntilde;os a mantener la calma y no &ldquo;desesperarse&rdquo; tras las noticias de que los agentes del ICE estaban deteniendo a migrantes, incluidos brasile&ntilde;os. &ldquo;Pero todos son delincuentes. Todos ellos&raquo;, <a href="https://www.correiobraziliense.com.br/mundo/2026/02/7345522-influenciador-brasileiro-e-detido-por-imigracao-nos-eua-apos-faltar-a-audiencia-judicial.html#google_vignette" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute; falsamente</a> sobre los migrantes detenidos.
    </p><p class="article-text">
        Pe&ntilde;a fue detenido el s&aacute;bado y enviado al centro de detenci&oacute;n Delaney Hall en Newark, Nueva Jersey. Un amigo <a href="https://www.braziliantimes.com/destaque-1/influenciador-junior-pena-e-detido-pelo-ice-em-new-jersey/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo al peri&oacute;dico local </a><em>Brazilian Times </em>que lo hab&iacute;an detenido tras faltar a una cita judicial. El abogado del detenido, Andrew Lattarulo, estaba tratando de resolver la situaci&oacute;n y evitar que lo trasladaran a otro estado.
    </p><p class="article-text">
        El <em>influencer</em> brasile&ntilde;o vive en Estados Unidos desde 2009 y es originario de Belo Horizonte, la capital de Minas Gerais.
    </p><p class="article-text">
        Pena utiliza sus redes sociales para difundir historias de migrantes, as&iacute; como voces cr&iacute;ticas con el presidente de Brasil, <a href="https://www.theguardian.com/world/luiz-inacio-lula-da-silva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luiz In&aacute;cio Lula da Silva</a>, y favorables al expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump y recientemente encarcelado por intentona golpista tras perder las elecciones contra Lula.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad brasile&ntilde;a en Estados Unidos, que ronda los dos millones de personas, se ha visto gravemente afectada por la ofensiva antimigrantes de Trump. El n&uacute;mero de brasile&ntilde;os deportados alcanz&oacute; el r&eacute;cord de 2.785 el a&ntilde;o pasado, frente a los 1.640 de 2024.
    </p><p class="article-text">
        En una reciente informaci&oacute;n sobre la &ldquo;verdadera caza de hombres&rdquo; que se est&aacute; llevando a cabo bajo el mandato de Trump, la revista brasile&ntilde;a <em>Veja </em><a href="https://veja.abril.com.br/mundo/a-sombra-do-medo-a-arida-realidade-dos-2-milhoes-de-brasileiros-que-vivem-nos-eua/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advirti&oacute; a</a> sus lectores: &ldquo;Hay un ambiente de miedo en las calles, donde cualquiera que &rdquo;parezca extranjero&ldquo; puede ser un objetivo... Independientemente de su estatus [migratorio]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La revista afirmaba que los migrantes brasile&ntilde;os en ciudades como Boston estaban adoptando dr&aacute;sticas &ldquo;t&aacute;cticas de supervivencia&rdquo;, como no hablar portugu&eacute;s en p&uacute;blico e intentar vestirse como &ldquo;estadounidenses normales&rdquo; cuando sal&iacute;an de casa.
    </p><p class="article-text">
        Numerosos brasile&ntilde;os de izquierdas acudieron en masa a la cuenta de Instagram de Pe&ntilde;a para burlarse de &eacute;l despu&eacute;s de que la noticia de su detenci&oacute;n se viralizara. &ldquo;Apoyaste a Trump y al final sufriste las consecuencias&rdquo;, escribi&oacute; uno. &ldquo;Recogemos lo que sembramos&rdquo;, public&oacute; un segundo comentarista cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los amigos del <em>influencer </em>publicaron mensajes pidiendo a sus seguidores que rezaran.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ice-detiene-influencer-brasileno-eeuu-defendia-represion-migratoria-trump_1_12957411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 19:52:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ICE detiene a un 'influencer' brasileño en EEUU que defendía la represión migratoria de Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Quijote' o 'Guerra y Paz' de Tolstói: Bolsonaro quiere reducir su pena a prisión en Brasil a través de la lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/quijote-guerra-paz-tolstoi-bolsonaro-quiere-reducir-pena-prision-brasil-traves-lectura_1_12919365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80a18032-5071-4133-a526-45d88fdf880b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El Quijote&#039; o &#039;Guerra y Paz&#039; de Tolstói: Bolsonaro quiere reducir su pena a prisión en Brasil a través de la lectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente, condenado a 27 años por planear un golpe de Estado, ha solicitado beneficiarse de un programa que reduce cuatro días la pena de cárcel por cada libro leído

</p><p class="subtitle">Qué ha destapado el juicio a Bolsonaro sobre el plan golpista contra Lula y otras claves de una condena histórica
</p></div><p class="article-text">
        Los abogados de Jair Bolsonaro parecen haber estado estudiando el c&oacute;digo penal del pa&iacute;s y han encontrado una forma de ayudar a su cliente a reducir&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2025/nov/25/jair-bolsonaro-brazil-prison" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pena de 27 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</a>&nbsp;que le fue impuesta el a&ntilde;o pasado por conspirar para dar un golpe de Estado: leyendo libros.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay un problema: el expresidente brasile&ntilde;o de extrema derecha nunca ha sido conocido por ser un gran lector. &ldquo;Lo siento, no tengo tiempo para leer&rdquo;, declar&oacute; Bolsonaro en una ocasi&oacute;n. &ldquo;Hace tres a&ntilde;os que no leo un libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n brasile&ntilde;a contiene un recurso literario mediante el cual los reclusos que lean libros pueden reducir sus condenas en cuatro d&iacute;as por cada t&iacute;tulo le&iacute;do. El jueves pasado, un juez del Tribunal Supremo autoriz&oacute; al expresidente, ca&iacute;do en desgracia, a participar en el programa tras una solicitud de su equipo legal.
    </p><p class="article-text">
        Bolsonaro, un exparacaidista famoso por su hostilidad hacia la democracia, las minor&iacute;as, la selva amaz&oacute;nica y las artes, probablemente no apreciar&aacute; demasiado la lista de lecturas aprobada. Esta incluye obras brasile&ntilde;as sobre los derechos de los ind&iacute;genas, el racismo, el medio ambiente y la violencia ejercida por la dictadura del pa&iacute;s entre 1964 y 1985, un r&eacute;gimen que Bolsonaro apoy&oacute; abiertamente.
    </p><p class="article-text">
        Una de las obras, 'Um Defeito de Cor' (Un defecto de color), de Ana Maria Gon&ccedil;alves, con 950 p&aacute;ginas, cuenta &ldquo;la historia de Brasil... desde el punto de vista de una mujer negra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; incluido '<a href="https://philipbunting.com/books/democracy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Democracia!</a>', un libro ilustrado de no ficci&oacute;n para ni&ntilde;os del autor e ilustrador ingl&eacute;s Philip Bunting.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los libros de la lista, como 'Guerra y paz', de Le&oacute;n Tolst&oacute;i, y Don Quijote, de Miguel de Cervantes, tienen m&aacute;s de mil p&aacute;ginas. Bolsonaro apareci&oacute; una vez en p&uacute;blico con un tomo de tama&ntilde;o similar, Memorias de la Segunda Guerra Mundial, de Winston Churchill, de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas, pero no est&aacute; claro si el expresidente lo ha le&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Para poder beneficiarse del programa de reducci&oacute;n de pena, los reclusos deben demostrar que realmente han le&iacute;do los libros mediante la presentaci&oacute;n de informes escritos a las autoridades penitenciarias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pidi&oacute; que nombrara su libro favorito durante las elecciones presidenciales de 2018, Bolsonaro se decant&oacute; por uno de&nbsp;<a href="https://agenciabrasil.ebc.com.br/en/geral/noticia/2015-10/colonel-identified-left-wing-militant-torturer-died-brasilia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Alberto Brilhante Ustra</a>, un famoso coronel del Ej&eacute;rcito acusado de torturar a cientos de prisioneros durante la dictadura. &ldquo;Es una historia real sobre Brasil... con hechos, con datos, con lugares y con episodios reales&rdquo;, afirm&oacute; entusiasmado Bolsonaro, que la semana pasada fue trasladado a una prisi&oacute;n de m&aacute;xima seguridad en la capital, Brasilia, tras pasar la Navidad encarcelado en una base de la polic&iacute;a federal.
    </p><p class="article-text">
        El libro de Ustra no figura en la lista de lecturas recomendadas por el sistema judicial, pero s&iacute; contiene un t&iacute;tulo,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/film/2024/dec/04/film-brazil-dictatorship-i-m-still-here" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Sigo aqu&iacute;', de Marcelo Rubens Paiva</a>, sobre la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de los presos que desaparecieron en esos centros de tortura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/quijote-guerra-paz-tolstoi-bolsonaro-quiere-reducir-pena-prision-brasil-traves-lectura_1_12919365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 15:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El Quijote' o 'Guerra y Paz' de Tolstói: Bolsonaro quiere reducir su pena a prisión en Brasil a través de la lectura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Jair Bolsonaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pocas celebraciones y muchas colas en los supermercados en Caracas:  "Si querían la paz, esta no es la forma"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/celebraciones-colas-supermercados-caracas-si-querian-paz-no-forma_1_12886542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1b024df-9300-41a6-be73-5338351f0e19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pocas celebraciones y muchas colas en los supermercados en Caracas:  &quot;Si querían la paz, esta no es la forma&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incertidumbre domina las calles en la capital de Venezuela tras el ataque ilegal de EEUU: "No tenemos agua, ni electricidad, ni cobertura telefónica. Nada"
</p></div><p class="article-text">
        El domingo, 24 horas despu&eacute;s <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jan/04/tactical-surprise-and-air-dominance-how-the-us-snatched-maduro-in-two-and-a-half-hours" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del primer ataque a gran escala de Estados Unidos en suelo sudamericano</a> y la captura ilegal del presidente de Venezuela, Nicol&aacute;s Maduro, se vivi&oacute; un torbellino de emociones en las calles de Caracas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incertidumbre&rdquo;, dice Griselda Guzm&aacute;n, una jubilada de 68 a&ntilde;os que lucha por contener las l&aacute;grimas mientras hace cola con su marido frente a una tienda de alimentos para abastecerse de provisiones por si los pr&oacute;ximos d&iacute;as traen a&uacute;n m&aacute;s drama. &ldquo;Ira&rdquo;, responde Sauriany, una administrativa de 23 a&ntilde;os de la empresa el&eacute;ctrica estatal venezolana, mientras hace cola frente a un supermercado al otro lado de la ciudad con su pareja, Leandro, de 24 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Leandro expresa su conmoci&oacute;n mientras la pareja espera en una cola de 100 personas para comprar harina, leche y mantequilla junto a un cuarteto de monjas. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a haber imaginado que esto suceder&iacute;a? &iquest;Que justo al comienzo del a&ntilde;o bombardear&iacute;an nuestro pa&iacute;s mientras todos dorm&iacute;an?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Si pensara que mejorar&iacute;a el pa&iacute;s, lo acoger&iacute;a con agrado&rdquo;, a&ntilde;ade Leandro, mientras los compradores entran en peque&ntilde;os grupos al abarrotado supermercado. &ldquo;Pero no creo que eso vaya a suceder. Si quer&iacute;an la paz, esta no es la forma de conseguirla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El domingo se pod&iacute;an escuchar sentimientos similares de confusi&oacute;n por todo Caracas, mientras sus tres millones de ciudadanos asimilaban el <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jan/03/caracas-on-edge-in-aftermath-of-us-blitz-venezuela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traum&aacute;tico bombardeo nocturno sobre su ciudad</a>, una acci&oacute;n que los Gobiernos de Espa&ntilde;a, Brasil, Chile, Colombia, M&eacute;xico y Uruguay advirtieron que sentaba &ldquo;un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espana-rechaza-brasil-chile-colombia-mexico-uruguay-acciones-militares-eeuu-venezuela-llama-dialogo-injerencias-externas_1_12885383.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precedente extremadamente peligroso</a> para la paz y la seguridad regional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto es muy angustioso&rdquo;, dice Gabriel V&aacute;squez, un vide&oacute;grafo de 29 a&ntilde;os, recordando c&oacute;mo lo despert&oacute; el sonido de una &ldquo;gigantesca&rdquo; explosi&oacute;n alrededor de las 2 de la madrugada del s&aacute;bado y c&oacute;mo su comunidad en el centro de Caracas qued&oacute; sumida en la oscuridad mientras los aviones sobrevolaban la zona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pens&eacute; que en cualquier momento mi casa tambi&eacute;n podr&iacute;a ser bombardeada&rdquo;, cuenta V&aacute;squez, cuyo barrio segu&iacute;a a oscuras el domingo. &ldquo;No tenemos agua, ni electricidad, ni cobertura telef&oacute;nica. Nada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Personas transitan frente a un mural del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, este domingo en Caracas (Venezuela). EFE/ Ronald Peña R                            </span>
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        Julio Pimentel, un dise&ntilde;ador de 33 a&ntilde;os, cuenta que tambi&eacute;n le hab&iacute;an cortado el suministro de electricidad y agua, pero admite que le hab&iacute;a sorprendido la cantidad de gente que hab&iacute;a en las calles &ldquo;teniendo en cuenta la situaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Los supermercados y las farmacias est&aacute;n muy, muy concurridos&rdquo;, dice Pimentel.
    </p><p class="article-text">
        Apenas se ven se&ntilde;ales de que los ciudadanos celebraran la ca&iacute;da de Maduro, algo que los lugare&ntilde;os atribuyen al temor de que su gobierno &mdash;<a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jan/04/delcy-rodriguez-tightrope-venezuela-interim-leader" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que sigue en el poder a pesar de su detenci&oacute;n</a>&mdash; pudiera tomar medidas dr&aacute;sticas y a la profunda sensaci&oacute;n de que, en realidad, poco ha cambiado como resultado de la intervenci&oacute;n estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        El domingo, el jefe de las Fuerzas Armadas, Vladimir Padrino L&oacute;pez, anunci&oacute; que los jefes militares hab&iacute;an reconocido a la vicepresidenta, <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jan/04/delcy-rodriguez-tightrope-venezuela-interim-leader" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delcy Rodr&iacute;guez</a>, como presidenta interina de Venezuela tras el &ldquo;cobarde secuestro&rdquo; de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Trump tambi&eacute;n ha indicado que est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-amenaza-nuevos-ataques-venezuela-si-delcy-rodriguez-no-colabora-cede-petroleo_1_12885333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispuesto a tratar con Rodr&iacute;guez</a>. &ldquo;Ella est&aacute; esencialmente dispuesta a hacer lo que creemos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande&rdquo;, dijo tras el asalto del s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se han llevado a Maduro, pero la revoluci&oacute;n [bolivariana] no ha terminado&rdquo;, dice Antonio, de 71 a&ntilde;os, esposo de Griselda Guzm&aacute;n, quien, al igual que su esposa, pidi&oacute; no ser identificado con sus nombres reales. &ldquo;Seguimos en la misma situaci&oacute;n, solo han quitado un pe&oacute;n del juego de ajedrez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos lugare&ntilde;os se regocijaban en silencio por la desaparici&oacute;n de <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jan/03/nicolas-maduro-bus-driver-chavez-successor-us-detainee-venezuela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un pol&iacute;tico que muchos detestan por haber llevado a su pa&iacute;s, rico en petr&oacute;leo, a a&ntilde;os de ruina y represi&oacute;n</a> desde que asumi&oacute; el poder en 2013 y al que la se le atribuye haber robado las elecciones presidenciales de 2024. &ldquo;Todos recibimos lo que nos merecemos. Maduro es un hombre que nunca se ha puesto la mano en el coraz&oacute;n para ver las penurias de su pa&iacute;s, para ver a su pueblo pasar hambre&rdquo;, dice Griselda Guzm&aacute;n, recordando el satisfactorio momento en que vio las im&aacute;genes del mandatario destronado languideciendo bajo custodia estadounidense. &ldquo;Cuando lo vi as&iacute;, esposado, lo vi tal y como era: el mayor tonto de la Tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guzm&aacute;n dice que cree que Maduro hab&iacute;a tenido &ldquo;la oportunidad de su vida&rdquo; para abandonar el poder voluntariamente tras las elecciones de 2024, en las que, seg&uacute;n las actas recopiladas por la oposici&oacute;n y presentadas ante la OEA por el Centro Carter, hab&iacute;a perdido <a href="https://www.theguardian.com/world/article/2024/aug/10/gonzalez-proof-win-venezuela-election-vote-tally-maduro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frente al movimiento pol&iacute;tico liderado por la premio Nobel Mar&iacute;a Corina Machado</a> y Edmundo Gonz&aacute;lez. &ldquo;Podr&iacute;a haber cedido la presidencia porque sab&iacute;a que no hab&iacute;a ganado&rdquo;. En cambio, Maduro se mantuvo en el poder y ahora se encuentra en prisi&oacute;n en Nueva York tras su secuestro enfrent&aacute;ndose a d&eacute;cadas de c&aacute;rcel en EEUU &mdash;por supuestas acusaciones de narcotr&aacute;fico que muchos analistas cuestionan&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Su marido atribuye la falta de conmemoraciones p&uacute;blicas en Venezuela a la creencia generalizada de que el bombardeo del s&aacute;bado fue solo el comienzo del &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de la turbulenta historia reciente de Venezuela. &ldquo;A&uacute;n no ha pasado nada... esto solo empez&oacute; ayer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros se indignaron por el secuestro de su presidente y la decisi&oacute;n de Trump de invadir el pa&iacute;s, una medida que muchos expertos consideran una violaci&oacute;n flagrante del derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De acuerdo, hay problemas, pero son problemas venezolanos y los venezolanos deben resolverlos&rdquo;, afirma Sauriany. &ldquo;Ellos [los Estados Unidos] no son los due&ntilde;os de Venezuela. &Eacute;l [Trump] no puede simplemente llegar y decir que va a gobernar Venezuela porque ha destituido a Maduro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sauriany cree que se deber&iacute;a permitir a Rodr&iacute;guez &ldquo;continuar con el legado de Maduro&rdquo; durante el resto de su mandato de seis a&ntilde;os, una perspectiva que horroriza a la oposici&oacute;n venezolana, pero que parece cada vez m&aacute;s probable tras los comentarios de Trump el s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        En las semanas previas a la invasi&oacute;n de Trump, diplom&aacute;ticos y expertos advirtieron de que <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/dec/14/us-wargames-maduro-fall-venezuela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal ataque podr&iacute;a sumir a Venezuela y a la regi&oacute;n circundante en el caos o el conflicto</a>. Pero el domingo no hubo se&ntilde;ales inmediatas de que estallara la violencia tras el derrocamiento de Maduro, ni de una peligrosa divisi&oacute;n en el ej&eacute;rcito, aunque los gobiernos regionales est&aacute;n en vilo.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado el despliegue de 30.000 soldados en la frontera con Venezuela para protegerse de posibles disturbios. Veh&iacute;culos blindados de transporte de tropas tomaron posiciones en el paso fronterizo entre ambos pa&iacute;ses en la ciudad de C&uacute;cuta.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://insightcrime.org/news/op-ed-the-eln-as-a-colombo-venezuelan-rebel-army/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ej&eacute;rcito rebelde colombiano-venezolano</a>, el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional, conden&oacute; lo que calific&oacute; de &ldquo;ataque imperial&rdquo; de Trump y prometi&oacute; &ldquo;enfrentarse&rdquo; al ataque a la soberan&iacute;a venezolana.
    </p><p class="article-text">
        Mientras espera para almacenar alimentos el domingo, Antonio Guzm&aacute;n se&ntilde;ala que los <em>caraque&ntilde;os</em> no pueden hacer otra cosa que esperar: &ldquo;Todav&iacute;a no sabemos qu&eacute; est&aacute; pasando realmente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Torres / Camille Rodríguez Montilla, Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/celebraciones-colas-supermercados-caracas-si-querian-paz-no-forma_1_12886542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 14:26:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pocas celebraciones y muchas colas en los supermercados en Caracas:  "Si querían la paz, esta no es la forma"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro hace seis años y ninguno terminaba bien para Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eeuu-diseno-tres-escenarios-caida-maduro-seis-anos-terminaba-venezuela_1_12882989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cc7e0d3-b0cf-494e-b4d1-55b211d1e911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro hace seis años y ninguno terminaba bien para Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La anterior administración de Trump simuló en un estudio estratégico las consecuencias de un posible derrocamiento del presidente venezolano en diferentes circunstancias: sus conclusiones señalaban el riesgo de una espiral de violencia, caos y represalias en el país</p><p class="subtitle">Trump asegura que EEUU ha capturado a Maduro tras bombardear Venezuela
</p></div><p class="article-text">
        Una revuelta popular masiva termina con <a href="https://www.eldiario.es/temas/nicolas-maduro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Maduro</a>, pero el Ej&eacute;rcito venezolano sale a las calles y apunta con sus armas a los civiles que lo han hecho.
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de palacio env&iacute;a al l&iacute;der venezolano al exilio, lo que desencadena una cruenta lucha por el poder entre los miembros de su r&eacute;gimen fracturado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos auspicia un ataque contra la c&uacute;pula del poder del presidente y Maduro o un aliado clave es asesinado. Mientras soldados extranjeros toman el control de Caracas y de los principales aeropuertos y puertos, los insurgentes de izquierdas refuerzan su control sobre las zonas del interior del pa&iacute;s, ricas en minerales, y los leales al Gobierno lanzan ataques de guerrilla contra refiner&iacute;as de petr&oacute;leo y oleoductos.
    </p><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, el Gobierno de Estados Unidos contempl&oacute; estos tres escenarios, durante unas simulaciones dise&ntilde;adas para predecir c&oacute;mo ser&iacute;a una Venezuela si Maduro era derrocado por un levantamiento, una revoluci&oacute;n auspiciada por su c&iacute;rculo o un ataque ausipiciado por Washington, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/registran-explosiones-caracas-medio-tensiones-eeuu_1_12882787.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el que ha acabado teniendo lugar en la madrugada de este s&aacute;bado</a>. Ninguno de los tres escenarios terminaba bien para el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se producir&iacute;a un caos prolongado... sin una salida clara&rdquo;, afirmaba hace unas semanas Douglas Farah, experto en Am&eacute;rica Latina cuya consultora de seguridad nacional particip&oacute; en ese estudio estrat&eacute;gico de 2019, durante la primera administraci&oacute;n de Trump. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;D&oacute;nde demonios nos estamos metiendo?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En las tres simulaciones, planteadas en sesiones de an&aacute;lisis, la agitaci&oacute;n causar&iacute;a un nuevo &eacute;xodo de refugiados a trav&eacute;s de las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil, ya que los ciudadanos huir&iacute;an de los enfrentamientos entre grupos rebeldes rivales u ocupantes extranjeros y tropas leales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los que se enfrentan a este problema [esperan] que se pueda agitar una varita m&aacute;gica y tener un nuevo gobierno [en Venezuela]&rdquo;, dice Farah. &ldquo;Creo que la raz&oacute;n por la que no ha sucedido hasta ahora es porque los actores implicados se sentaron y pensaron: 'Un momento. &iquest;D&oacute;nde demonios nos estamos metiendo?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esos an&aacute;lisis, los opositores venezolanos que han intentado hasta ahora poner fin a los 12 a&ntilde;os de gobierno de Maduro rechazaban que su ca&iacute;da sumir&iacute;a inevitablemente al pa&iacute;s en una vor&aacute;gine de derramamiento de sangre y represalias. Mar&iacute;a Corina Machado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/maria-corina-machado-reaparece-oslo-no-acudir-ceremonia-premios-nobel_1_12836143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que recogi&oacute; hace unas semanas el premio Nobel de la Paz y lidera el movimiento pol&iacute;tico</a> que se autoproclam&oacute; vencedor de las elecciones presidenciales de 2024, calificaba de &ldquo;totalmente infundadas&rdquo; las afirmaciones de que la salida de Maduro podr&iacute;a sumir a Venezuela en una violencia similar a la guerra civil de Siria. &ldquo;Venezuela es un pa&iacute;s con una larga cultura democr&aacute;tica y una sociedad decidida a recuperar esa democracia&rdquo;, dijo a <em>The Guardian</em> desde Oslo, tras salir de su pa&iacute;s para recibir el Nobel.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Pizarro, otro l&iacute;der de la oposici&oacute;n, tambi&eacute;n rechazaba hace unas semanas que Venezuela est&eacute; condenada a convertirse en una versi&oacute;n sudamericana de Irak, Libia o Hait&iacute; en el supuesto de que Maduro fuera derrocado. &ldquo;La verdad es que los venezolanos tomaron su decisi&oacute;n [en las elecciones de 2024]... fue el mayor consenso social que ha habido nunca en Venezuela&rdquo;, afirmaba sobre el riesgo de caos en el pa&iacute;s antes del ataque de EEUU registrado este s&aacute;bado.
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                El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, en una imagen de archivo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los riesgos</h2><p class="article-text">
        Los aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha pasado los &uacute;ltimos meses hasta el ataque a gran escala de este s&aacute;bado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/maduro-rinda-estrategia-trump-venezuela_1_12850460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando la presi&oacute;n sobre Maduro con un despliegue militar masivo, ataques mortales contra barcos en el Caribe que supuestamente transportaban droga y la incautaci&oacute;n de petroleros</a>, tambi&eacute;n minimizan los peligros de una posible intervenci&oacute;n estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos expertos y diplom&aacute;ticos latinoamericanos se mostraban esc&eacute;pticos sobre la posibilidad de que las cosas salgan bien, independientemente de c&oacute;mo se produjera la destituci&oacute;n de Maduro.
    </p><p class="article-text">
        Si se desplegaran soldados extranjeros, aseguraba Farah, probablemente podr&iacute;an tomar el control de las grandes ciudades y de infraestructuras como puertos y aeropuertos. Sin embargo, se enfrentar&iacute;an a la posibilidad de ataques asim&eacute;tricos por parte de los partidarios del Gobierno o de los rebeldes colombianos, incluido el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) y los miembros disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y a una batalla prolongada para recuperar el control de las regiones mineras de oro <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2018/oct/30/venezuelans-say-colombian-rebels-to-blame-for-killing-spree-in-mining-zonehttps:/www.theguardian.com/global-development/2018/oct/30/venezuelans-say-colombian-rebels-to-blame-for-killing-spree-in-mining-zone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ya est&aacute;n bajo la influencia del ELN</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de Estado podr&iacute;a dejar &ldquo;un vac&iacute;o de poder enorme&rdquo;,<em> </em>con actores armados rivales luchando por ocupar el lugar de Maduro. &ldquo;Podr&iacute;a haber cuatro personas diferentes diciendo: 'Bueno, ahora estoy al mando&rdquo;, dice Farah. &ldquo;[Derrotarlos es] una propuesta a largo plazo que requerir&iacute;a mucho dinero, muchos soldados y muertos&rdquo;,<em> </em>alertaba Farah.
    </p><p class="article-text">
        Pase lo que pase, Farah consideraba que la Venezuela post-Maduro probablemente ser&iacute;a &ldquo;un desastre enorme que durar&iacute;a bastante tiempo&rdquo;. &ldquo;Nada de esto se va a resolver en tres semanas. Estamos hablando de a&ntilde;os&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Farah no es el &uacute;nico observador que teme que un cambio pol&iacute;tico repentino pueda tener consecuencias nefastas para el pa&iacute;s sudamericano rico en petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de diciembre, el principal asesor de pol&iacute;tica exterior del presidente de Brasil, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, advirti&oacute; de que la agitaci&oacute;n en Venezuela podr&iacute;a transformar la regi&oacute;n en <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/dec/08/us-attack-venezuela-risks-vietnam-style-conflict-lula-adviser" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una &ldquo;zona de guerra&rdquo; como ocurri&oacute; en Vietnam</a>.
    </p><p class="article-text">
        Juan Gonz&aacute;lez, m&aacute;ximo responsable de Am&eacute;rica Latina de la Casa Blanca durante la presidencia de Joe Biden, tambi&eacute;n teme la posibilidad de represalias violentas. Gonz&aacute;lez aseguraba hace unas semanas a The Guardian que derrocar a Maduro no implica necesariamente que la situaci&oacute;n mejore en Venezuela. &ldquo;De hecho, podr&iacute;a empeorar&rdquo;, advierte, reflexionando sobre lo que podr&iacute;a suceder si un partidario de la l&iacute;nea dura, como el ministro del Interior Diosdado Cabello, que dirige las represivas fuerzas de seguridad de Venezuela, sucediera a Maduro.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Farah cree que un acuerdo temporal de reparto del poder podr&iacute;a ser una forma de evitar la &ldquo;fractura masiva&rdquo; de Venezuela entre facciones rivales. Sin embargo, se&ntilde;ala el experto, para que eso ocurriera, ser&iacute;a necesario tomar decisiones dif&iacute;ciles, entre ellas posiblemente dejar en libertad a &ldquo;personas que han vulnerado de forma masiva y repetida los derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si la situaci&oacute;n de seguridad se descontrola tras la captura de Maduro, Farah teme que Washington se vea tentado a contratar a grupos mercenarios y contratistas militares privados, en lugar de desplegar soldados en el terreno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Eso] te acerca a un escenario similar al de Irak, en el que m&uacute;ltiples grupos no estatales llevan a cabo acciones simult&aacute;neas sobre el terreno sin que nadie tenga el control&rdquo;, advierte Farah. &ldquo;Si la situaci&oacute;n se tuerce, esa es una de las opciones que barajar&aacute;n&rdquo;, predice. &ldquo;Y eso ser&iacute;a muy perjudicial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Este texto es una adaptaci&oacute;n actualizada del o</em><a href="https://www.theguardian.com/world/2025/dec/14/us-wargames-maduro-fall-venezuela" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>riginal publicado en The Guardian el 14 de diciembre</em></a><em>. Fue traducido por Emma Reverter.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eeuu-diseno-tres-escenarios-caida-maduro-seis-anos-terminaba-venezuela_1_12882989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 10:37:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro hace seis años y ninguno terminaba bien para Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Donald Trump,Nicolás Maduro,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro y ninguno terminaba bien para Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eeuu-diseno-tres-escenarios-caida-maduro-terminaba-venezuela_1_12852540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/559c8a23-743a-498b-9e8c-24a902831908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro y ninguno terminaba bien para Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Expertos y diplomáticos temen que el país se sumerja en una espiral de violencia, caos y represalias si el presidente venezolano fuera derrocado, una conclusión que coincide con las simulaciones realizadas hace seis años por la anterior administración Trump </p><p class="subtitle">“Hasta que Maduro se rinda”: la estrategia de Trump con Venezuela
</p></div><p class="article-text">
        Una revuelta popular masiva termina con <a href="https://www.eldiario.es/temas/nicolas-maduro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Maduro</a>, pero el Ej&eacute;rcito venezolano sale a las calles y apunta con sus armas a los civiles que lo han hecho.
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de palacio env&iacute;a al l&iacute;der venezolano al exilio, lo que desencadena una cruenta lucha por el poder entre los miembros de su r&eacute;gimen fracturado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos auspicia un ataque contra la c&uacute;pula del poder del presidente y Maduro o un aliado clave es asesinado. Mientras soldados extranjeros toman el control de Caracas y de los principales aeropuertos y puertos, los insurgentes de izquierdas refuerzan su control sobre las zonas del interior del pa&iacute;s, ricas en minerales, y los leales al Gobierno lanzan ataques de guerrilla contra refiner&iacute;as de petr&oacute;leo y oleoductos.
    </p><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, el Gobierno de Estados Unidos contempl&oacute; estos tres escenarios, durante unas simulaciones dise&ntilde;adas para predecir c&oacute;mo ser&iacute;a una Venezuela si Maduro era derrocado por un levantamiento, una revoluci&oacute;n auspiciada por su c&iacute;rculo o un ataque extranjero. Ninguno de los tres escenarios terminaba bien para el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se producir&iacute;a un caos prolongado... sin una salida clara&rdquo;, dice Douglas Farah, experto en Am&eacute;rica Latina cuya consultora de seguridad nacional particip&oacute; en ese estudio estrat&eacute;gico de 2019, durante la primera administraci&oacute;n de Trump. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;D&oacute;nde demonios nos estamos metiendo?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En las tres simulaciones, planteadas en sesiones de an&aacute;lisis, la agitaci&oacute;n causar&iacute;a un nuevo &eacute;xodo de refugiados a trav&eacute;s de las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil, ya que los ciudadanos huir&iacute;an de los enfrentamientos entre grupos rebeldes rivales u ocupantes extranjeros y tropas leales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los que se enfrentan a este problema [esperan] que se pueda agitar una varita m&aacute;gica y tener un nuevo gobierno [en Venezuela]&rdquo;, dice Farah. &ldquo;Creo que la raz&oacute;n por la que no ha sucedido es porque los actores implicados se sentaron y pensaron: 'Un momento. &iquest;D&oacute;nde demonios nos estamos metiendo?&rdquo;.
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                La líder opositora María Corina Machado saludando a simpatizantes en Oslo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos venezolanos que buscan poner fin a los 12 a&ntilde;os de gobierno de Maduro rechazan las afirmaciones de que su ca&iacute;da sumir&iacute;a inevitablemente al pa&iacute;s en una vor&aacute;gine de derramamiento de sangre y represalias. Mar&iacute;a Corina Machado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/maria-corina-machado-reaparece-oslo-no-acudir-ceremonia-premios-nobel_1_12836143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que acaba de recoger el premio Nobel de la Paz y lidera el movimiento pol&iacute;tico</a> que se cree que venci&oacute; a Maduro en las elecciones presidenciales del a&ntilde;o pasado, ha calificado de &ldquo;totalmente infundadas&rdquo; las afirmaciones de que la salida de Maduro podr&iacute;a sumir a Venezuela en una violencia similar a la guerra civil de Siria. &ldquo;Venezuela es un pa&iacute;s con una larga cultura democr&aacute;tica y una sociedad decidida a recuperar esa democracia&rdquo;, dijo a <em>The Guardian</em> desde Oslo, tras salir de su pa&iacute;s para recibir el Nobel.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Pizarro, otro l&iacute;der de la oposici&oacute;n, tambi&eacute;n rechaza la visi&oacute;n de que Venezuela est&eacute; condenada a convertirse en una versi&oacute;n sudamericana de Irak, Libia o Hait&iacute; en el supuesto de que Maduro fuera derrocado. &ldquo;La verdad es que los venezolanos tomaron su decisi&oacute;n [en las elecciones del a&ntilde;o pasado]... fue el mayor consenso social que ha habido nunca en Venezuela&rdquo;, argumenta.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos</h2><p class="article-text">
        Los aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha pasado los &uacute;ltimos meses<a href="https://www.eldiario.es/internacional/maduro-rinda-estrategia-trump-venezuela_1_12850460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aumentando la presi&oacute;n sobre Maduro con un despliegue militar masivo, ataques mortales contra barcos en el Caribe que supuestamente transportaban droga y la incautaci&oacute;n de un petrolero</a>, tambi&eacute;n minimizan los peligros de una posible intervenci&oacute;n estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos expertos y diplom&aacute;ticos latinoamericanos se muestran esc&eacute;pticos sobre la posibilidad de que las cosas salgan bien, independientemente de c&oacute;mo se produzca la destituci&oacute;n de Maduro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay un levantamiento popular, es probable que los militares adopten una postura muy defensiva, muy violenta y reaccionaria ante las protestas en las calles. Habr&aacute; muchos muertos&rdquo;, advierte Farah. Seg&uacute;n el experto, en ese escenario, ser&iacute;a posible que las guerrillas colombianas, incluido el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) y los miembros disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entraran en la contienda del lado del r&eacute;gimen nominalmente izquierdista de Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de Estado podr&iacute;a dejar &ldquo;un vac&iacute;o de poder enorme&rdquo;,<em> </em>con actores armados rivales luchando por ocupar el lugar de Maduro. &ldquo;Podr&iacute;a haber cuatro personas diferentes diciendo: 'Bueno, ahora estoy al mando&rdquo;, dice Farah.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las negociaciones son largas y difíciles y requieren concesiones. Pero la historia nos muestra que son la forma más eficaz de promover una transición</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan González</span>
                                        <span>—</span> Máximo responsable de América Latina de la Casa Blanca durante la presidencia de Biden
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si se desplegaran soldados extranjeros, probablemente podr&iacute;an tomar el control de las grandes ciudades y de infraestructuras como puertos y aeropuertos. Sin embargo, se enfrentar&iacute;an a la posibilidad de ataques asim&eacute;tricos por parte de los partidarios del Gobierno o de los rebeldes colombianos y a una batalla prolongada para recuperar el control de las regiones mineras de oro <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2018/oct/30/venezuelans-say-colombian-rebels-to-blame-for-killing-spree-in-mining-zonehttps:/www.theguardian.com/global-development/2018/oct/30/venezuelans-say-colombian-rebels-to-blame-for-killing-spree-in-mining-zone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ya est&aacute;n bajo la influencia del ELN</a>. &ldquo;[Derrotarlos es] una propuesta a largo plazo que requerir&iacute;a mucho dinero, muchos soldados y probablemente algunos muertos&rdquo;,<em> </em>alerta Farah.
    </p><p class="article-text">
        Pase lo que pase, Farah cree que la Venezuela post-Maduro probablemente ser&iacute;a &ldquo;un desastre enorme que durar&iacute;a bastante tiempo&rdquo;. &ldquo;Nada de esto se va a resolver en tres semanas. Estamos hablando de a&ntilde;os&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Farah no es el &uacute;nico observador que teme que un cambio pol&iacute;tico repentino pueda tener consecuencias nefastas para el pa&iacute;s sudamericano rico en petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, el principal asesor de pol&iacute;tica exterior del presidente de Brasil, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, advirti&oacute; de que la agitaci&oacute;n en Venezuela podr&iacute;a transformar la regi&oacute;n en <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/dec/08/us-attack-venezuela-risks-vietnam-style-conflict-lula-adviser" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una &ldquo;zona de guerra&rdquo; como ocurri&oacute; en Vietnam</a>.
    </p><p class="article-text">
        Juan Gonz&aacute;lez, el m&aacute;ximo responsable de Am&eacute;rica Latina de la Casa Blanca durante la presidencia de Joe Biden, tambi&eacute;n teme la posibilidad de represalias violentas. &ldquo;Tengo un sue&ntilde;o recurrente sobre Venezuela... en el que Maduro es arrastrado por las calles como Benito Mussolini&rdquo;, cuenta Gonz&aacute;lez, en referencia al dictador italiano que fue capturado mientras intentaba huir a Suiza en 1945 y fusilado por un pelot&oacute;n de ejecuci&oacute;n. &ldquo;Nunca se sabe cu&aacute;l ser&aacute; el detonante... [Muammar] Gadafi estaba en el poder hasta que dej&oacute; de estarlo&rdquo;, a&ntilde;ade Gonz&aacute;lez sobre el exl&iacute;der libio, que tambi&eacute;n tuvo un final espantoso tras ser capturado por sus enemigos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una soluci&oacute;n negociada?</h2><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez conf&iacute;a en que, en el supuesto de que escalen todav&iacute;a m&aacute;s las tensiones, a&uacute;n se pueda encontrar una soluci&oacute;n negociada. &ldquo;Las negociaciones son largas y dif&iacute;ciles y requieren concesiones. Pero la historia nos muestra que son la forma m&aacute;s eficaz de promover una transici&oacute;n&rdquo;, afirma. Se&ntilde;ala que derrocar a Maduro no implica necesariamente que la situaci&oacute;n mejore en Venezuela. &ldquo;De hecho, podr&iacute;a empeorar&rdquo;, advierte, reflexionando sobre lo que podr&iacute;a suceder si un partidario de la l&iacute;nea dura, como el ministro del Interior Diosdado Cabello, que dirige las represivas fuerzas de seguridad de Venezuela, sucediera a Maduro.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Farah cree que un acuerdo temporal de reparto del poder podr&iacute;a ser una forma de evitar la &ldquo;fractura masiva&rdquo; de Venezuela entre facciones rivales. Sin embargo, se&ntilde;ala el experto, para que eso ocurriera, ser&iacute;a necesario tomar decisiones dif&iacute;ciles, entre ellas posiblemente dejar en libertad a &ldquo;personas que han vulnerado de forma masiva y repetida los derechos humanos&rdquo; y conceder a Maduro un salvoconducto para salir del pa&iacute;s y alg&uacute;n tipo de inmunidad por presuntos cr&iacute;menes contra la humanidad.
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            <span class="title">
                El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro,  la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, y el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello en Caracas.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La semana pasada hubo indicios de que la oposici&oacute;n podr&iacute;a aceptar algunos de estos compromisos, cuando el <em>Washington Post</em> <a href="https://www.washingtonpost.com/world/2025/12/08/maduro-venezuela-exile-trump/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute;</a> de que la oposici&oacute;n de Machado cree que solo ser&aacute; necesaria una &ldquo;purga limitada&rdquo; de los altos cargos de Maduro una vez que este se vaya.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las alternativas son a&uacute;n peores. Si la situaci&oacute;n de seguridad se descontrola tras la salida de Maduro, Farah teme que Washington se vea tentado a contratar a grupos mercenarios y contratistas militares privados, en lugar de desplegar soldados en el terreno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Eso] te acerca a un escenario similar al de Irak, en el que m&uacute;ltiples grupos no estatales llevan a cabo acciones simult&aacute;neas sobre el terreno sin que nadie tenga el control&rdquo;, advierte Farah. &ldquo;Si la situaci&oacute;n se tuerce, esa es una de las opciones que barajar&aacute;n&rdquo;, predice. &ldquo;Y eso ser&iacute;a muy perjudicial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n adicional de Camille Rodr&iacute;guez Montilla desde Oslo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Emma Reverter. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eeuu-diseno-tres-escenarios-caida-maduro-terminaba-venezuela_1_12852540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 21:04:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[EEUU diseñó tres escenarios para la caída de Maduro y ninguno terminaba bien para Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Donald Trump,Nicolás Maduro,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Una travesía delirante": dentro de los narcosubmarinos que cruzan los océanos cargados de cocaína]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/travesia-delirante-narcosubmarinos-cruzan-oceanos-cargados-cocaina_1_12631823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6804c76-3871-495f-99be-b7ac14bcc989_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Una travesía delirante&quot;: dentro de los narcosubmarinos que cruzan los océanos cargados de cocaína"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tripulaciones mal pagadas arriesgan la vida en estos "ataúdes propulsados por hélices" para llevar la droga a Europa</p><p class="subtitle">Cocaína, la droga que siempre estuvo ahí</p></div><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; estaban pensando los marineros cuando decidieron embarcarse en un viaje del que tem&iacute;an no sobrevivir? &iquest;C&oacute;mo se despidieron de sus seres queridos antes de partir? &iquest;Qu&eacute; les llev&oacute; a aceptar una misi&oacute;n as&iacute;? Para la Polic&iacute;a brasile&ntilde;a, las respuestas a esas preguntas siguen siendo tan desconocidas como la identidad de los marineros. 
    </p><p class="article-text">
        De lo &uacute;nico que est&aacute;n seguros los investigadores es del prop&oacute;sito de la nave: un &lsquo;narcosubmarino&rsquo; con aspecto de mazmorra que, seg&uacute;n ellos, estaba a pocos d&iacute;as de comenzar una odisea infernal de tres semanas cruzando <a href="https://www.eldiario.es/temas/oceanos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Atl&aacute;ntico</a> con cientos de kilos de coca&iacute;na para Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;as pagarme todo el dinero que quisieras y te confieso que no me meter&iacute;a en una traves&iacute;a tan delirante&rdquo;, dice Fernando Casarin, el jefe de la Polic&iacute;a Federal de Brasil al mando de las fuerzas especiales que en mayo capturaron al narcosubmarino antes de salir del Amazonas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno se pregunta si para estos marineros es una cuesti&oacute;n de gran valent&iacute;a o si es una falta total de conciencia de d&oacute;nde se est&aacute;n metiendo&rdquo;, agrega Casarin, cuya jurisdicci&oacute;n abarca el extenso estado de Par&aacute;, en norte del pa&iacute;s, donde el submarino fue encontrado en un astillero clandestino de la isla de Maraj&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios gigantescos</h2><p class="article-text">
        En realidad, los narcosubmarinos son semisumergibles artesanales donde solo la cabina sobresale de la superficie. Los capos colombianos comenzaron a utilizarlos en la d&eacute;cada de los 80 para transportar coca&iacute;na de contrabando por el Caribe hacia M&eacute;xico y Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, los jefes del crimen se han vuelto mucho m&aacute;s ambiciosos fabricando naves de fibra de vidrio capaces de transportar cantidades enormes de coca&iacute;na a miles de kil&oacute;metros de distancia hasta las costas de Portugal y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Casarin, los gigantescos beneficios que genera el tr&aacute;fico de la coca&iacute;na explican c&oacute;mo es posible que los delincuentes sudamericanos sigan utilizando submarinos a pesar de los riesgos. En la frontera de Brasil con Colombia, principal productor mundial de coca&iacute;na, el kilo de esta droga se vende a un precio que oscila entre los 1.000 y los 2.000 d&oacute;lares (entre 850 y 1.700 euros). En Europa, donde el consumo est&aacute; en auge, esa misma cantidad se puede vender por unos 60.000 d&oacute;lares (unos 51.100 euros). Un submarino que se las arregle para dejar cinco o seis toneladas de droga de contrabando en Europa podr&iacute;a generar a sus propietarios entre 200 y 250 millones de d&oacute;lares (entre 170 y 213 millones de euros). &ldquo;Las ganancias son astron&oacute;micas&rdquo;, dice Casarin.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno se pregunta si para estos marineros es una cuestión de gran valentía o si es una falta total de conciencia de dónde se están metiendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando Casarin</span>
                                        <span>—</span> Jefe de la Policía Federal de Brasil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Javier Romero, periodista espa&ntilde;ol y uno de los principales cronistas de la industria de los narcosubmarinos, sospecha que los capos sudamericanos inauguraron a finales de los a&ntilde;os 90 la ruta transatl&aacute;ntica. Pero la polic&iacute;a no confirm&oacute; su existencia hasta 2019, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/once-anos-carcel-tribunales-narcosubmarino-transportaban-tres-toneladas-cocaina_1_8708467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando interceptaron el primer artefacto de este tipo frente a la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica</a>, despu&eacute;s de que sus tres ocupantes soportaran una pesadilla de 27 d&iacute;as desde su punto de partida en la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Romero, que escribe en <em>La Voz de Galicia</em>, el fen&oacute;meno se ha intensificado en los &uacute;ltimos meses de manera notable, con &ldquo;un repunte de la actividad&rdquo; en el verano, cuando el n&uacute;mero de alertas de narcosubmarinos que llegaban a la Polic&iacute;a Nacional pas&oacute; de una cada tres meses a m&aacute;s de cinco avisos por mes.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de septiembre, la Polic&iacute;a espa&ntilde;ola detuvo a tres sospechosos de origen colombiano y se incaut&oacute; de 3.500 kilos de coca&iacute;na que hab&iacute;an sido entregados en la costa gallega, aunque el narcosubmarino no estaba a la vista.
    </p><h2 class="article-text">Una nave claustrof&oacute;bica</h2><p class="article-text">
        Tres meses despu&eacute;s de la captura del narcosubmarino brasile&ntilde;o en Maraj&oacute;, el peri&oacute;dico <em>The Guardian</em> ha podido acceder a la nave de 18 metros de eslora. 
    </p><p class="article-text">
        Entrar en su estrecha sala de control por la diminuta escotilla es una experiencia claustrof&oacute;bica y escalofriante, incluso estando en tierra firme. El espacio de descanso est&aacute; compuesto por dos estrechas literas de madera a ambos lados del puente de mando. Un parabrisas de pl&aacute;stico era la &uacute;nica ventana al mundo de los marineros mientras avanzaban entre las olas para llegar a Europa a una velocidad de 16 kil&oacute;metros por hora.
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            </figure><p class="article-text">
        Osvaldo Scalezi, que dirige la divisi&oacute;n antidroga de la Polic&iacute;a Federal brasile&ntilde;a, explica que el mayor riesgo de viajar en un narcosubmarino es asfixiarse, y no ahogarse en el mar, como asume la mayor parte de la gente. &ldquo;Hay un motor muy potente ah&iacute; dentro y los tubos de escape est&aacute;n fabricados de forma muy rudimentaria; no hay nada que impida que los gases de combusti&oacute;n se filtren en el barco y los maten a todos por asfixia&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        En la proa de madera, donde habr&iacute;an almacenado las drogas, est&aacute;n las &uacute;nicas comodidades de las que habr&iacute;a disfrutado la tripulaci&oacute;n durante su traves&iacute;a transatl&aacute;ntica de 6.000 kil&oacute;metros: un dep&oacute;sito de agua potable de 700 litros, un congelador y un aire acondicionado port&aacute;til para aliviar el calor en este sofocante aparato, similar a un invernadero. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Imagínese pasar horas, o días, atrapado dentro de una de estas cosas, es una locura total</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Romero</span>
                                        <span>—</span> Periodista en La Voz de Galicia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras observa el casco de madera y fibra de vidrio, Casarin compara la temeraria expedici&oacute;n del narcosubmarino con la de los astronautas estadounidenses que protagonizaron el primer alunizaje en nuestro sat&eacute;lite natural en 1969. &ldquo;Es algo de ese nivel&rdquo;, dice: &ldquo;Es una vida loca de piratas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una industria global</h2><p class="article-text">
        De color azul y sin nombre, la nave de Maraj&oacute; fue descubierta dos meses despu&eacute;s de que en marzo se capturara un semisumergible casi id&eacute;ntico cerca de las Azores. En esa operaci&oacute;n conjunta participaron autoridades portuguesas, espa&ntilde;olas, estadounidenses y brit&aacute;nicas. Adem&aacute;s de seis toneladas de coca&iacute;na, transportaba a cinco hombres, tres de los cuales eran brasile&ntilde;os de la regi&oacute;n de Par&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Casarin, la detenci&oacute;n de esos tres brasile&ntilde;os refuerza la idea de que Par&aacute; y el estado vecino de Amap&aacute; se est&aacute;n convirtiendo en &ldquo;un centro de construcci&oacute;n de este tipo de naves&rdquo;. En opini&oacute;n de Romero, las remotas selvas y manglares de la regi&oacute;n son el lugar ideal para ocultar los &ldquo;astilleros clandestinos&rdquo; que construyen los narcosubmarinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Inspección en el puerto de A Illa de Arousa en 2023 de un narcosubmarino localizado semihundido en la Ría cerca de Vilaxoán. EFE/Lavandeira jr"
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            <span class="title">
                Inspección en el puerto de A Illa de Arousa en 2023 de un narcosubmarino localizado semihundido en la Ría cerca de Vilaxoán. EFE/Lavandeira jr                            </span>
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        Pero Par&aacute; no es ni mucho menos el &uacute;nico lugar de Sudam&eacute;rica donde se fabrican estas naves y Europa tampoco es el destino m&aacute;s lejano. 
    </p><p class="article-text">
        Henry Shuldiner, investigador de Insight Crime y autor de un <a href="https://open.spotify.com/episode/2ZE06aoCK5Q56IFTuRPdWl?go=1&amp;sp_cid=2c790d0662809de2e0fff8abef36542f&amp;utm_source=embed_player_v&amp;utm_medium=desktop&amp;si=F7Egx5XSTd-IR_PyZWexIA&amp;nd=1&amp;dlsi=ff5a826aa7ae4077" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a> reciente sobre los narcosubmarinos, recuerda en una conversaci&oacute;n con The Guardian c&oacute;mo a finales de 2024 la polic&iacute;a colombiana intercept&oacute; un semisumergible cruzando el Pac&iacute;fico hacia Australia y Nueva Zelanda, una traves&iacute;a que como m&iacute;nimo lleva el doble de tiempo que la de Europa. En enero de 2025, dice Shuldiner, apareci&oacute; un narcosubmarino hundido en las costas de Sierra Leona, lo que reforz&oacute; su creencia de que la industria de los narcosubmarinos se est&aacute; extendiendo por el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Los narcosubmarinos generan miles de millones en ganancias, pero poco de ese dinero llega a los marineros que los pilotan a trav&eacute;s del Atl&aacute;ntico. Casarin estima que los marineros brasile&ntilde;os ganan entre 30.000 y 50.000 reales (entre 4.800 y 8.000 euros) por un viaje de este tipo. Seg&uacute;n Romero, autor del libro sobre narcosubmarinos <em>Operaci&oacute;n Marea Negra</em>, a los marineros ecuatorianos del primer barco incautado en Europa les ofrecieron unos 15.000 d&oacute;lares (unos 12.800 euros).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El narcotr&aacute;fico es una industria de explotaci&oacute;n, siempre lo ha sido&rdquo;, dice Romero, que llama &ldquo;ata&uacute;des propulsados por h&eacute;lices&rdquo; a las destartaladas embarcaciones. &ldquo;Imagina pasar horas, o d&iacute;as, atrapado dentro de una de estas cosas, es una locura total&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/travesia-delirante-narcosubmarinos-cruzan-oceanos-cargados-cocaina_1_12631823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 21:10:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Una travesía delirante": dentro de los narcosubmarinos que cruzan los océanos cargados de cocaína]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tráfico de drogas,Drogas,Brasil,Narcotráfico,Cocaína,Amazonas,Galicia,Atlantico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Fue una masacre, no una operación policial": conmoción en Río de Janeiro por la brutal redada con más de 130 muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/masacre-no-operacion-policial-conmocion-rio-janeiro-brutal-redada-130-muertos_1_12727343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da6ea795-b458-48b8-ae42-7d675fd9a734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Fue una masacre, no una operación policial&quot;: conmoción en Río de Janeiro por la brutal redada con más de 130 muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos de la favela Vila Cruzeiro se afanan en recoger los cadáveres tras el ataque de las fuerzas del orden</p><p class="subtitle">Al menos 132 muertos en la operación policial más letal de la historia de Río de Janeiro</p></div><p class="article-text">
        A&uacute;n no hab&iacute;a amanecido, pero en la calle principal de la favela Vila Cruzeiro ya hab&iacute;a decenas de cad&aacute;veres esparcidos tras la operaci&oacute;n policial m&aacute;s letal en la historia de R&iacute;o de Janeiro, en la que murieron m&aacute;s de 130 personas. Desfigurados hasta lo grotesco y manchados de sangre, los cuerpos hab&iacute;an sido arrastrados desde los bosques cercanos y reposaban sobre las lonas azules y l&aacute;minas de pl&aacute;stico negras que cubr&iacute;an la calle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&oacute;lo yo he tra&iacute;do a 53... Debe de haber otros 12 o 15 all&aacute; arriba, en el bosque&rdquo;, dice el presidente de la asociaci&oacute;n de vecinos, Erivelton Vidal Correia, con los ojos llorosos tras una noche en vela bajando del cerro cuerpos de vecinos del barrio acribillados a balazos. 
    </p><p class="article-text">
        Vidal Correia se desmorona al recordar la incesante b&uacute;squeda nocturna de cad&aacute;veres tras esta masacre policial en R&iacute;o, una de las peores en la historia moderna de Brasil. &ldquo;Nunca hab&iacute;a visto nada igual en mi vida, hermano, ni siquiera en la Franja de Gaza ocurre esto... No puedo soportar ver m&aacute;s cad&aacute;veres&rdquo;, cuenta llorando y cubri&eacute;ndose la cara con los guantes quir&uacute;rgicos que se hab&iacute;a puesto para mover los cuerpos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un grupo de personas observa los cuerpos sin vida en una calle de Río de Janeiro (Brasil).                            </span>
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        Las autoridades de R&iacute;o comunicaron el martes que al menos 64 personas, cuatro agentes de polic&iacute;a entre ellas, hab&iacute;an perdido la vida en la operaci&oacute;n policial desplegada por 2.500 agentes antes del amanecer en Alem&atilde;o y Penha, el extenso conjunto de favelas del que forma parte Vila Cruzeiro. En la madrugada del mi&eacute;rcoles, el fiscal general comunic&oacute; que el n&uacute;mero de muertos hab&iacute;a ascendido a 132, por encima la cifra tristemente c&eacute;lebre de la masacre en la prisi&oacute;n de Carandiru (S&atilde;o Paulo), donde 111 presos perdieron la vida en 1992. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las 4:15 h y las 9:00 h, cuando por fin llegaron los servicios funerarios del Gobierno, <em>The Guardian </em>pudo presenciar c&oacute;mo decenas de cad&aacute;veres eran transportados en camionetas a la plaza de San Lucas Evangelista, en Vila Cruzeiro. &ldquo;Nunca hab&iacute;a visto nada igual... Todav&iacute;a no consigo comprender qu&eacute; ha ocurrido; me siento vac&iacute;o, no tengo palabras&rdquo;, dijo el activista de la favela Raull Santiago ante la llegada de otro cargamento de cad&aacute;veres y el frenes&iacute; de las mujeres de la zona que buscaban a hijos, maridos y hermanos desaparecidos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más allá de que estas personas estuvieran o no involucradas en el tráfico de drogas en la zona, en Brasil no existe la pena de muerte... Deberían haber sido arrestados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raull Santiago</span>
                                        <span>—</span> activista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los fallecidos parecen ser adolescentes, veintea&ntilde;eros y treinta&ntilde;eros. Es probable que muchos, si no todos, fueran miembros de la organizaci&oacute;n local de narcos llamada Comando Rojo, contra la que iba dirigida la operaci&oacute;n policial del martes. Casi todos los cad&aacute;veres estaban desnudos, pero algunos llevaban trajes de camuflaje, la ropa que emplean francotiradores, cazadores y fot&oacute;grafos especializados en vida silvestre para ocultarse en la vegetaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las decenas de personas congregadas en la plaza hab&iacute;a gente enfurecida. Dec&iacute;an que la polic&iacute;a deb&iacute;a haber detenido a los j&oacute;venes, antes que proceder a una ejecuci&oacute;n sumaria. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de que estas personas estuvieran o no involucradas en el tr&aacute;fico de drogas en la zona, en Brasil no existe la pena de muerte... Deber&iacute;an haber sido arrestados&rdquo;, dijo Raull Santiago.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Asesinos! &iexcl;Asesinos!&rdquo;, gritaba Cida Santana. Su hijo Fabio le hab&iacute;a enviado un mensaje en torno a las 15.00 h del martes para decirle que hab&iacute;a recibido un disparo en el pie y que estaba tratando de entregarse a la polic&iacute;a. Diecis&eacute;is horas despu&eacute;s, el cad&aacute;ver de Fabio yac&iacute;a cubierto por una manta con estampado de flores y manchada de sangre. Su cuerpo parec&iacute;a tener heridas de arma blanca en la zona del pecho. &ldquo;&iexcl;Dios m&iacute;o! &iexcl;Haz un milagro, Dios!&rdquo;, suplicaba Cida, derrumbada en el suelo junto a su hijo muerto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dos vehículos incinerados en Río de Janeiro (Brasil), tras el megaoperativo del martes."
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                Dos vehículos incinerados en Río de Janeiro (Brasil), tras el megaoperativo del martes.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero el hijo de Cida no resucitar&aacute;, ni lo har&aacute;n las docenas de cad&aacute;veres con heridas de bala en las extremidades, el torso y la cabeza, alineados junto al suyo en el exterior de un restaurante de sushi. Uno de los hombres hab&iacute;a sido decapitado, su cabeza dentro de una bolsa verde oliva en el suelo. Varios de los cad&aacute;veres ten&iacute;an los huesos gravemente fracturados o presentaban heridas punzantes en la carne. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos momentos, un silencio de estupefacci&oacute;n se apoderaba de la multitud mientras continuaba el flujo de camionetas con nuevos cad&aacute;veres. Nadie hab&iacute;a visto nunca un derramamiento de sangre a esa escala. Ni los veteranos periodistas de sucesos, ni los predicadores de las &aacute;reas tomadas por las bandas, ni los vecinos de las favelas, hastiados de la lucha. Hasta esta semana, la operaci&oacute;n policial m&aacute;s letal de R&iacute;o hab&iacute;a sido la redada de 2021 en Jacarezinho, otro basti&oacute;n del Comando Rojo, durante la que murieron 28 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es surrealista&rdquo;, dice Ant&ocirc;nio Carlos Costa, l&iacute;der religioso y activista de derechos humanos al pedir la destituci&oacute;n inmediata de Cl&aacute;udio Castro, gobernador de R&iacute;o de Janeiro y aliado del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. En su opini&oacute;n, lo ocurrido representa &ldquo;una humillaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; para Brasil en v&iacute;speras de la cumbre clim&aacute;tica de la COP30, que se celebra el pr&oacute;ximo mes en la ciudad amaz&oacute;nica de Bel&eacute;m. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 30 años trabajando [en las favelas], este es el mayor acto de salvajismo que he presenciado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Flávia Pinheiro Fróes</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En otros momentos, los espectadores estallaban de rabia al contemplar el dantesco espect&aacute;culo. Conmocionados, los amigos y familiares de los fallecidos arrancaban las s&aacute;banas que cubr&iacute;an los cuerpos mutilados y exig&iacute;an a los periodistas que filmaran la matanza para mostr&aacute;rsela al mundo. &ldquo;&iexcl;Ay&uacute;dennos, por favor!&rdquo;, imploraba temblando de rabia Cl&aacute;udia Silva, de 53 a&ntilde;os, mientras denunciaba lo que ella y otros calificaban de &ldquo;genocidio&rdquo;. &ldquo;Cuando vienen aqu&iacute;, matan hasta a las ratas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;, refiri&eacute;ndose a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ha sido una masacre, no una operaci&oacute;n, vinieron a matar&rdquo;, dijo Cida Santana junto al cad&aacute;ver de su hijo, sentada sobre una bolsa de basura cubierta de sangre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 30 a&ntilde;os trabajando [en las favelas], este es el mayor acto de salvajismo, la mayor masacre que he presenciado&rdquo;, dijo la abogada Fl&aacute;via Pinheiro Fr&oacute;es, que hab&iacute;a acudido para apoyar a los familiares de los fallecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a una sensaci&oacute;n generalizada de indignaci&oacute;n creciente, el gobernador Castro sigue justificando la operaci&oacute;n policial. Entre los cr&iacute;ticos figura la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, que se mostr&oacute; horrorizada por las muertes. Castro celebra que se haya asestado &ldquo;un duro golpe&rdquo; a los narcotraficantes fuertemente armados que a lo largo de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os se han hecho con el control de muchos de los cientos de favelas que hay en R&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">El ufano gobernador Castro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las &uacute;nicas v&iacute;ctimas de ayer fueron los polic&iacute;as&rdquo;, dijo el gobernador en referencia a los cuatro agentes muertos durante el intenso tiroteo del martes con los delincuentes. &ldquo;Narcoterroristas&rdquo;, los llam&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Con la estola p&uacute;rpura sobre los hombros, el sacerdote Edmar Augusto, de 50 a&ntilde;os, rociaba de agua bendita los m&aacute;s de 50 cad&aacute;veres que se hab&iacute;an acumulado en la entrada de la favela mientras hablaba el gobernador. &ldquo;No queremos guerra, queremos paz&rdquo;, dijo a los dolientes de la favela con voz quebrada por la emoci&oacute;n. &ldquo;Hay tantas familias llorando y yo quiero llorar con ellas, la sociedad no puede permanecer en silencio&rdquo;, increp&oacute; el sacerdote antes de rezar el padrenuestro volviendo la mirada hacia el cielo. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras esperaba la llegada de otro coche cargado de cad&aacute;veres, el presidente de la asociaci&oacute;n de vecinos Vidal Correia record&oacute; la advertencia que dos d&eacute;cadas antes hab&iacute;a hecho un grupo de misioneros evang&eacute;licos: dec&iacute;an que la favela sufrir&iacute;a un d&iacute;a una sangrienta masacre. &ldquo;No les cre&iacute;mos, nunca cre&iacute;mos que fuera a suceder&rdquo;, dijo. &ldquo;Pero ellos lo profetizaron y hoy se ha cumplido&rdquo;, lament&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/masacre-no-operacion-policial-conmocion-rio-janeiro-brutal-redada-130-muertos_1_12727343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 15:52:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Fue una masacre, no una operación policial": conmoción en Río de Janeiro por la brutal redada con más de 130 muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Río de Janeiro,Violencia policial,Drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bolsonaro irá a juicio acusado de orquestar un golpe armado contra Lula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bolsonaro-ira-juicio-acusado-orquestar-golpe-lula_1_12166382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8565b29c-bdb2-4b84-8acf-5dd31dcd874f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bolsonaro irá a juicio acusado de orquestar un golpe armado contra Lula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de los cinco jueces del Tribunal Supremo ha concluido que hay pruebas suficientes para juzgar a Bolsonaro y declararlo oficialmente como acusado</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo de Brasil ha decidido que el expresidente Jair Bolsonaro ser&aacute; juzgado por supuestamente orquestar un complot armado para tomar el poder mediante un golpe militar.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n deja al l&iacute;der de extrema derecha, que gobern&oacute; Brasil desde 2019 hasta finales de 2022, ante la eliminaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y una posible pena de c&aacute;rcel de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal supremo ha decidido que otros siete aliados cercanos del expresidente tambi&eacute;n deben ser juzgados por delitos como participaci&oacute;n en una organizaci&oacute;n criminal armada, golpe de Estado e intento violento de abolir la democracia brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los otros acusados son los exministros de Defensa de Bolsonaro, el general Walter Braga Netto y el general Paulo S&eacute;rgio Nogueira de Oliveira; su excomandante de la Marina, el almirante Almir Garnier Santos; su exministro de Seguridad, Anderson Torres; su exjefe de espionaje Alexandre Ramagem; su exministro de Seguridad Institucional, el general Augusto Heleno; y su exasistente, el teniente coronel Mauro Cid, quien, si es condenado, recibir&aacute; una sentencia m&aacute;s leve despu&eacute;s de llegar a un acuerdo con los fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos <a href="https://www.theguardian.com/world/2024/nov/26/brazil-almost-suffered-far-right-military-coup-police-report-claims" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">est&aacute;n acusados de formar el n&uacute;cleo de una extensa conspiraci&oacute;n</a> para mantener a Bolsonaro en el poder despu&eacute;s de que perdiera por un estrecho margen las elecciones presidenciales de 2022 frente a su rival de izquierdas, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, la mayor&iacute;a de un panel de cinco jueces del Tribunal Supremo ha dictaminado que hab&iacute;a pruebas suficientes para que todos esos hombres fueran procesados y los declar&oacute; oficialmente acusados.
    </p><p class="article-text">
        Las acusaciones se refieren a un supuesto <a href="https://www.theguardian.com/world/2024/nov/27/jair-bolsonaro-coup" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">plan para dar un golpe de Estado a favor de Bolsonaro</a> en los meses entre las elecciones de octubre de 2022 y los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bolsonaristas-invaden-congreso-brasileno-manifestacion-lula_1_9850275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disturbios de extrema derecha que estallaron en Brasilia el 8 de enero de 2023</a>, una semana despu&eacute;s de la toma de posesi&oacute;n de Lula.
    </p><p class="article-text">
        Esos ataques, que muchos creen que se<a href="https://www.eldiario.es/internacional/bolsonaristas-invaden-congreso-brasileno-manifestacion-lula_1_9850275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> inspiraron en el asalto al Capitolio de EEUU del 6 de enero de 2021</a>, fueron supuestamente incitados como parte de un intento desesperado de devolver a Bolsonaro a la presidencia, en contra de la voluntad p&uacute;blica, creando una agitaci&oacute;n que justificase una intervenci&oacute;n militar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una verdadera batalla campal (...) Fue un intento de golpe de Estado extraordinariamente violento&rdquo;, ha declarado ante el tribunal el juez Alexandre de Moraes, mientras mostraba im&aacute;genes de v&iacute;deo de los asaltantes bolsonaristas destrozando el Tribunal Supremo y atacando a la polic&iacute;a en la capital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas im&aacute;genes no dejan lugar a dudas sobre la materialidad y la gravedad de los cr&iacute;menes cometidos&rdquo;, ha a&ntilde;adido Moraes.
    </p><p class="article-text">
        En las semanas y meses anteriores al ataque ultraderechista en Brasilia, se habr&iacute;an puesto en marcha una serie de maquinaciones para impedir la llegada de Lula al poder. La polic&iacute;a afirma que una de las tramas &mdash;conocida como &ldquo;Pu&ntilde;al Verde y Amarillo&rdquo;&mdash; inclu&iacute;a planes para provocar el caos social y pol&iacute;tico asesinando a Lula con veneno y matando a tiros al juez del Tribunal Supremo Moraes.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, declar&oacute; ante el tribunal que los investigadores policiales hab&iacute;an &ldquo;descubierto una operaci&oacute;n terror&iacute;fica para llevar a cabo el golpe, que inclu&iacute;a incluso el asesinato del presidente y el vicepresidente electos, as&iacute; como el de un ministro del Tribunal Supremo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los planes de asesinato &ldquo;preve&iacute;a el uso de explosivos, munici&oacute;n militar y veneno... [y] los operadores s&oacute;lo no siguieron lo acordado porque no consiguieron cooptar al comandante del ej&eacute;rcito&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Gonet, instando a los jueces a juzgar a Bolsonaro y a sus presuntos c&oacute;mplices.
    </p><p class="article-text">
        Bolsonaro rechaz&oacute; las acusaciones en un extenso comunicado de WhatsApp enviado a sus aliados al comenzar la audiencia el martes, calificando el caso en su contra como &ldquo;una aberraci&oacute;n, como nunca se ha visto antes&rdquo;. &ldquo;Me acusan de un crimen que nunca comet&iacute;: un supuesto intento de golpe&rdquo;, afirm&oacute; Bolsonaro, insistiendo en que nunca dese&oacute; ni sugiri&oacute; &ldquo;una ruptura democr&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el expresidente admiti&oacute; haber discutido con sus colaboradores lo que llam&oacute; &ldquo;alternativas pol&iacute;ticas para la naci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el tribunal, los abogados de los acusados tambi&eacute;n negaron que sus clientes hubieran infringido la ley, aunque muchos se abstuvieron de negar que se hubiera producido un intento de golpe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Bolsonaro, Celso Vilardi, neg&oacute; que el expresidente hubiera participado en el levantamiento del 8 de enero o liderado una organizaci&oacute;n criminal que conspirara para asesinar a Lula y otras altas autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Mendes de Oliveira Lima, abogado que representa a Braga Netto, calific&oacute; a su cliente de &ldquo;hombre de reputaci&oacute;n intachable&rdquo; que no era culpable de &ldquo;ning&uacute;n tipo de acto delictivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Oliveira, Andrew Fernandes Faris, calific&oacute; al exministro de Defensa de &ldquo;hombre muy honorable&rdquo; y pidi&oacute; que se desestimaran los cargos contra &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Torres, Eumar Novacki, neg&oacute; que su cliente formara parte del &ldquo;macabro drama golpista&rdquo; y afirm&oacute; que la investigaci&oacute;n estaba llena de &ldquo;conclusiones falsas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dem&oacute;stenes Torres, representante de Santos, tambi&eacute;n neg&oacute; que su cliente formara parte de la trama y atac&oacute; a los &ldquo;novelistas de la polic&iacute;a federal&rdquo; que, seg&uacute;n &eacute;l, hab&iacute;an urdido una narrativa ficticia sobre la supuesta conspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Ramagem, Paulo Renato Garcia Cintra Pinto, afirm&oacute; que no tendr&iacute;a sentido que su cliente hubiera intentado destruir la democracia brasile&ntilde;a, ya que &eacute;l mismo acababa de ser elegido diputado en las elecciones de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Bernardo Mello Franco, comentarista pol&iacute;tico del diario O Globo, sostiene que hay pocas posibilidades de que el expresidente evite la c&aacute;rcel. &ldquo;Bolsonaro probablemente ser&aacute; condenado, Bolsonaro probablemente ser&aacute; arrestado, o se exiliar&aacute;, huir&aacute; del pa&iacute;s ... Desde el punto de vista judicial, Bolsonaro est&aacute; acorralado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mejor oportunidad de Bolsonaro para una &ldquo;resurrecci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; resid&iacute;a en ayudar a elegir a un aliado de derechas en las elecciones presidenciales del pr&oacute;ximo a&ntilde;o que aceptara indultarle tras tomar el poder. Su hijo diputado, Eduardo Bolsonaro, y su esposa, Michelle Bolsonaro, eran posibles candidatos.
    </p><p class="article-text">
        El populista de extrema derecha tambi&eacute;n apostaba por el apoyo de su aliado exterior m&aacute;s importante, el presidente estadounidense, Donald Trump, en su b&uacute;squeda por evitar la c&aacute;rcel y asegurar su supervivencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bolsonaro espera que Trump sea una especie de salvador para &eacute;l, tanto pol&iacute;tica como judicialmente. Cree que Trump interferir&aacute; de alguna manera en la pol&iacute;tica brasile&ntilde;a para ayudarle&rdquo;, dice Mello Franco, aunque sospecha que Trump tiene cosas m&aacute;s importantes que hacer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento, creo que Trump parece tener mayores prioridades que Brasil ... [y que] los Bolsonaro est&aacute;n prestando m&aacute;s atenci&oacute;n a Trump que Trump a Bolsonaro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bolsonaro-ira-juicio-acusado-orquestar-golpe-lula_1_12166382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2025 15:49:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Jair Bolsonaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los supuestos tatuajes pandilleros por los que EEUU deporta a migrantes: "Lo eligió porque se parece al escudo del Real Madrid"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/supuestos-tatuajes-pandilleros-eeuu-deporta-migrantes-eligio-parece-escudo-real-madrid_1_12154169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/702f5470-e5ed-49d7-b441-8a9fdade853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un grupo de guardias en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) con presuntos miembros de la banda criminal transnacional Tren de Aragua, en Tecoluca (El Salvador) el 17 de marzo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Menciones a Dios o a la familia, entre los diseños que han llevado a muchos venezolanos a una cárcel de El Salvador acusados de pertenecer a la banda Tren de Aragua</p><p class="subtitle">El presidente del Supremo rechaza la campaña de Trump para destituir al juez que ordenó frenar las deportaciones a El Salvador</p></div><p class="article-text">
        Como muchos venezolanos de su generaci&oacute;n, Franco Jos&eacute; Caraballo Tiapa, de 26 a&ntilde;os, tiene un mont&oacute;n de tatuajes. Uno representa a una rosa; otro, a un le&oacute;n; y otro, en el lado izquierdo del cuello, a una cuchilla de afeitar que simboliza su trabajo como barbero. Tiene otros dos en homenaje a Shalome, su hija mayor, de cuatro a&ntilde;os: un reloj de bolsillo con la hora de su nacimiento y el nombre Shalome en letras negras sobre el pecho. &ldquo;Es un chico normal al que le gustan los tatuajes, eso es todo&rdquo;, dice Martin Rosenow, el abogado de Florida que lo representa.
    </p><p class="article-text">
        Caraballo, solicitante de asilo en EEUU y padre de dos hijos, se convirti&oacute; el pasado fin de semana en uno m&aacute;s de los muchos enviados a El Salvador por la Administraci&oacute;n Trump con su pol&iacute;tica de mano dura contra los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        La afici&oacute;n de Caraballo por el arte corporal puede haber sido su condena. Al parecer, los funcionarios de inmigraci&oacute;n lo detuvieron en febrero en Dallas porque creyeron que los tatuajes demostraban su pertenencia al Tren de Aragua, la banda criminal m&aacute;s conocida de Venezuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> tuvo acceso a un documento que el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU emiti&oacute; a principios de febrero donde se llegaba a esta conclusi&oacute;n (sin explicar c&oacute;mo): &ldquo;El sujeto [Caraballo] ha sido identificado como miembro/activo del Tren de Aragua&rdquo;. En el documento tambi&eacute;n se dec&iacute;a que Caraballo, calificado como &ldquo;extranjero deportable/excluible&rdquo;, ten&iacute;a varios tatuajes y no se le conoc&iacute;an antecedentes penales &ldquo;en este momento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abogado Rosenow se opuso a la identificaci&oacute;n de su cliente como miembro de una banda criminal debido a sus tatuajes. &ldquo;Es algo tramposo, no hay base [para esta conclusi&oacute;n]&rdquo;, dice. &ldquo;Todos los expertos de Venezuela que estudian la pandilla sostienen que no hay tatuajes asociados a los pandilleros; no es como con la pandilla centroamericana MS-13, donde los tatuajes significan algo para la organizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tren de Aragua no tiene tatuajes espec&iacute;ficos&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Si ves fotos [de miembros reales de Tren de Aragua detenidos en EEUU] sin camiseta, muchos de ellos ni siquiera est&aacute;n tatuados (...) Todo esto me da n&aacute;useas, me angustia lo que les pase a estas personas y estoy triste por lo que todo esto significa; como estadounidense, para m&iacute; es vergonzoso que violemos los derechos humanos de forma tan flagrante&rdquo;, critica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Caraballo procede del estado venezolano de Bol&iacute;var y lleg&oacute; a EEUU cruzando la frontera sur en octubre de 2023. Es uno de los venezolanos aparentemente identificados como miembros de pandillas por parte de las autoridades migratorias bas&aacute;ndose casi exclusivamente en la nacionalidad y los tatuajes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Daniel Alberto Lozano Camargo&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El venezolano Daniel Alberto Lozano Camargo, de 20 a&ntilde;os, lleg&oacute; a EEUU desde Maracaibo, en el oeste de Venezuela, para ganarse la vida lavando coches en Houston (Texas), un servicio que anunciaba por Facebook.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su pareja, la estadounidense Leslie Aranda, de 25 a&ntilde;os, a Lozano lo detuvieron en noviembre despu&eacute;s de que un supuesto cliente contactase con &eacute;l. No sabe nada de &eacute;l desde el viernes 14 de marzo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-resucita-ley-enemigos-extranjeros-agilizar-deportaciones-juez-bloquea_1_12136463.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando Donald Trump invoc&oacute; una legislaci&oacute;n de tiempos de guerra llamada Ley de Enemigos Extranjeros</a> para deportar a personas consideradas como una amenaza. Entre ellos, los miembros del Tren de Aragua, clasificada en febrero como organizaci&oacute;n terrorista extranjera.
    </p><p class="article-text">
        Aranda explica que Lozano tiene varios tatuajes, igual que otros venezolanos detenidos y en riesgo de deportaci&oacute;n. En un brazo lleva escrito el nombre de Danessy, la hija de su pareja. Tambi&eacute;n hay una rosa y el nombre de su sobrina, Eurimar, con una corona sobre la letra e. Sobre el cuello, el tatuaje de unas manos en actitud de plegaria. Tambi&eacute;n el nombre de su padre, Adalberto, sus iniciales, y la fecha 19 de enero de 2023, su aniversario con Aranda. &ldquo;Rey de m&iacute; mismo&rdquo;, dice otro de los tatuajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que el nombre de su padre es importante para &eacute;l porque muri&oacute; cuando Daniel era joven. Y tambi&eacute;n s&eacute; que no le gustaba mucho el tatuaje de la rosa porque se lo hizo un amigo que estaba aprendiendo. A Daniel le encantan el arte y los tatuajes, por eso los tiene&rdquo;, asegura Aranda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Violaron sus derechos humanos, es una injusticia; &eacute;l no pertenece a ninguna pandilla&rdquo;, protesta Daniela, la madre de Lozano, tambi&eacute;n residente en EEUU.
    </p><h2 class="article-text">Neri Jos&eacute; Alvarado Borges&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la hermana del venezolano de 24 a&ntilde;os Neri Jos&eacute; Alvarado Borges, otro de los deportados a El Salvador, los tatuajes pueden haberlo identificado por error como un delincuente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En uno se lee la palabra &ldquo;Familia&rdquo;; en otro, &ldquo;Hermanos&rdquo;; y en un tercero, sobre el muslo izquierdo, el nombre de Neryelson, su hermano menor, que es autista. Junto a &eacute;l, el s&iacute;mbolo del infinito con los colores del arco iris que emplea el movimiento por la aceptaci&oacute;n del autismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ninguno de estos tatuajes tiene nada que ver con el Tren de Aragua&rdquo;, dice Lisbengerth Montilla, su hermana, de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Pero para ellos [las autoridades migratorias] cualquiera que tenga tatuajes tiene que ver con el Tren de Aragua&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Montilla afirma que su hermano no era ning&uacute;n pandillero ni ten&iacute;a antecedentes penales. De hecho, en Venezuela cursaba psicolog&iacute;a, estudios que se hab&iacute;a visto forzado a abandonar nueve meses antes para emigrar a EEUU debido al derrumbe econ&oacute;mico de su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras cruzar la peligrosa selva del Dari&eacute;n y entrar en EEUU, Alvarado se busc&oacute; la vida en Dallas trabajando en una panader&iacute;a. &ldquo;Muchos hemos venido aqu&iacute; por la situaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s&rdquo;, dice Montilla, que tambi&eacute;n reside en EEUU. &ldquo;Hubo veces en las que ni siquiera ten&iacute;amos comida ni dinero para comprarla; mucha gente huy&oacute; por la dictadura en Venezuela, buscando un futuro mejor&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No todas esas personas [las deportadas a El Salvador] son delincuentes, y no todos los venezolanos son malas personas; venimos de una familia decente, trabajadora y honrada y nunca hemos tenido problemas con nadie&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Luis Carlos Jos&eacute; Marcano Silva&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Al peluquero venezolano de 26 a&ntilde;os Luis Carlos Jos&eacute; Marcano Silva, de la isla de Margarita, lo detuvieron el mes pasado durante una vista por su estatus migratorio en Miami. Al parecer, sus tatuajes tambi&eacute;n contribuyeron a que lo deportaran a El Salvador.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el vientre tiene uno con el rostro de Jes&uacute;s de Nazaret. En el brazo lleva un s&iacute;mbolo del infinito y, en un tercero, el nombre de Adelys, su hija. Sobre el pecho lleva la imagen de una corona.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su madre, Adelys del Valle Silva Ortega, durante la audiencia &ldquo;lo &uacute;nico que le dec&iacute;an era que pertenec&iacute;a a la pandilla del Tren de Aragua&rdquo;. &ldquo;Cuando su esposa se comunic&oacute; con el abogado, le dijeron que probablemente era por sus tatuajes&rdquo;, explica. Niega que su hijo tuviera antecedentes penales o v&iacute;nculos con la banda de delincuentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy hundida, desesperada, me imagino que no lo est&aacute;n tratando bien, ya he visto videos de esa c&aacute;rcel&rdquo;, dijo Silva sobre la tristemente c&eacute;lebre prisi&oacute;n &ldquo;antiterrorista&rdquo; de El Salvador donde cree que est&aacute; encarcelado su hijo. &ldquo;Pienso todo el rato en &eacute;l y le rezo a la Virgen del Valle [una patrona venezolana] para que lo proteja&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Jerce Reyes Barrios&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Linette Tobin, abogada de un quinto venezolano deportado a El Salvador, el exfutbolista profesional Jerce Reyes Barrios, de 36 a&ntilde;os, tambi&eacute;n sostiene que los tatuajes de su cliente fueron determinantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los tatuajes de Reyes representa una corona sobre un bal&oacute;n de f&uacute;tbol con un rosario y la palabra &ldquo;Dios&rdquo;. Tobin escribi&oacute; el mi&eacute;rcoles en una declaraci&oacute;n jurada que el Departamento de Seguridad Nacional aleg&oacute; que el tatuaje demostraba su pertenencia a una banda. &ldquo;En realidad, eligi&oacute; ese tatuaje porque era parecido al escudo del Real Madrid, su equipo de f&uacute;tbol favorito&rdquo;, escribi&oacute; Tobin, cuyo despacho est&aacute; en California.
    </p><p class="article-text">
        Tobin rechaz&oacute; la idea de que su cliente fuera miembro de una pandilla y dijo que hab&iacute;a huido de su pa&iacute;s a principios de 2024 tras una protesta contra el gobierno venezolano que culmin&oacute; con su detenci&oacute;n por parte de las fuerzas de seguridad, que lo torturaron &ldquo;en un edificio clandestino&rdquo; con descargas el&eacute;ctricas y simulacros de ahogamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Tobin, las autoridades migratorias estadounidenses dieron con una imagen de Reyes en las redes sociales en la que &ldquo;alegan haber encontrado la prueba de pertenencia a una banda por un gesto que hace con la mano&rdquo;. &ldquo;Es un gesto com&uacute;n que en el lenguaje de signos significa 'te quiero' y que suele usarse como s&iacute;mbolo del rocanrol&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Francisco Javier Garc&iacute;a Casique&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Francisco Javier Garc&iacute;a Casique, un sexto venezolano deportado a El Salvador, tambi&eacute;n ten&iacute;a tatuajes. Seg&uacute;n su hermano Sebasti&aacute;n, entre ellos hay una rosa, una br&uacute;jula y una frase: &ldquo;Dios elige sus batallas m&aacute;s duras para sus mejores guerreros&rdquo;. En otro se puede leer &ldquo;Vivir el momento&rdquo;. Y un quinto tatuaje dice (en ingl&eacute;s): &ldquo;Familia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a public&oacute; en Instagram en septiembre de 2021 un v&iacute;deo del entintado del tatuaje de un reloj que un artista de Per&uacute;, donde entonces viv&iacute;a, le estaba haciendo sobre el brazo derecho. &ldquo;Mi tatuaje en homenaje a mis dos abuelas a las que quiero y extra&ntilde;o mucho&rdquo;, escribi&oacute; en la red social.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Anyelo Sarabia Gonz&aacute;lez&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La hermana de Anyelo Sarabia Gonz&aacute;lez, Solanyer Michell Sarabia Gonz&aacute;lez, de 25 a&ntilde;os, escribi&oacute; en una declaraci&oacute;n jurada que unos agentes de inmigraci&oacute;n hab&iacute;an detenido en Dallas a principios de a&ntilde;os a su hermano, de 19. Le preguntaron &ldquo;por un tatuaje visible en la mano&rdquo; de una rosa con billetes en vez de p&eacute;talos. &ldquo;Se hizo ese tatuaje porque pens&oacute; que le quedaba bien&rdquo;, relata. En su opini&oacute;n, a su hermano lo hab&iacute;an trasladado a El Salvador &ldquo;bajo el pretexto falso de ser miembro del Tren de Aragua&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tatuaje no tiene ning&uacute;n significado ni conexi&oacute;n con ninguna pandilla&rdquo;, se&ntilde;ala Solanyer. Tampoco tienen relaci&oacute;n alguna con las pandillas, insiste, otros dos tatuajes de su hermano con las frases &ldquo;fuerza y coraje&rdquo; y &ldquo;todo lo puedo en Cristo que me fortalece&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Franco Jos&eacute; Caraballo Tiapa</h2><p class="article-text">
        Rosenow tampoco cree que haya ning&uacute;n indicio de que su cliente estuviera implicado con Tren de Aragua. Seg&uacute;n dice, Caraballo hab&iacute;a solicitado asilo pol&iacute;tico tras ser perseguido en Venezuela por participar en protestas contra el gobierno. Las publicaciones &ldquo;cursis&rdquo; y rom&aacute;nticas que Caraballo sub&iacute;a a Instagram tambi&eacute;n demostraban que no era &ldquo;un pandillero despiadado&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Una verificaci&oacute;n de antecedentes penales emitida a principios de este mes por las autoridades venezolanas certifica que Caraballo tampoco tiene antecedentes penales en su pa&iacute;s. Los familiares de Francisco Javier Garc&iacute;a Casique tambi&eacute;n publicaron la prueba que demostraba la inexistencia de antecedentes penales en Venezuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca ha descrito a los venezolanos deportados a El Salvador como terroristas y &ldquo;monstruos atroces&rdquo;, pero a&uacute;n no ha publicado informaci&oacute;n detallada sobre sus identidades. Mucho menos, sobre sus presuntos delitos. La cadena CBS News difundi&oacute; en la tarde del jueves una lista gubernamental de uso interno con el nombre de los 238 venezolanos deportados. En ella figuraban todos los casos mencionados en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        El alto cargo de inmigraci&oacute;n y aduanas Robert Serna admiti&oacute; el lunes que &ldquo;muchos&rdquo; de los expulsados por EEUU por aplicaci&oacute;n de la Ley sobre Extranjeros Enemigos no ten&iacute;an antecedentes penales en EEUU. A pesar de ello, insisti&oacute; en que s&iacute; eran miembros del Tren de Aragua. Si no tienen antecedentes penales, explic&oacute;, era solo &ldquo;porque llevan poco tiempo en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clavel Rangel, Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/supuestos-tatuajes-pandilleros-eeuu-deporta-migrantes-eligio-parece-escudo-real-madrid_1_12154169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 20:24:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Venezuela,El Salvador,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Políticos, policías, paramilitares: ¿quién mató a la concejala brasileña Marielle Franco?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politicos-policias-paramilitares-mato-concejala-brasilena-marielle-franco_1_11247763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab9a9f69-f219-4cb2-9807-a305e1fab018_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Políticos, policías, paramilitares: ¿quién mató a la concejala brasileña Marielle Franco?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conmoción reina en Brasil tras descubrir que el encargado de investigar el asesinato de la concejala en 2018 era uno de sus presuntos responsables</p><p class="subtitle">La Policía detiene a tres sospechosos de ordenar el asesinato de Marielle Franco
</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, el jefe de Homicidios de la Polic&iacute;a Civil de R&iacute;o de Janeiro concedi&oacute; una entrevista a la revista m&aacute;s vendida de la ciudad para jactarse de un descenso espectacular en el n&uacute;mero de asesinatos. &ldquo;El crimen perfecto no existe&rdquo;, dijo Rivaldo Barbosa, presentado en el art&iacute;culo como un exsargento de la fuerza a&eacute;rea, trabajador y feligr&eacute;s, que hab&iacute;a ordenado a los detectives que resolvieran 10 asesinatos al mes. &ldquo;Los asesinos siempre dejan pistas. Nuestro deber es encontrar las pruebas y arrestar a los culpables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocos de los que leyeron aquel elogioso perfil del &ldquo;Sherlock de R&iacute;o&rdquo;, publicado en 2013, anticiparon el giro argumental que se avecinaba. 
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de las 6:00 horas de la ma&ntilde;ana del pasado domingo, alguien llam&oacute; a la puerta del lujoso apartamento de Barbosa, en la zona oeste de R&iacute;o, no lejos de la oficina de la brigada de homicidios que una vez dirigi&oacute;. Fuera hab&iacute;a un grupo de agentes de la Polic&iacute;a federal que investigaba uno de los asesinatos m&aacute;s impactantes y de mayor repercusi&oacute;n en la historia de la ciudad: <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/negra-adolescente-concejala-activista-brasil_1_2220342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tiroteo en 2018 que acab&oacute; con la vida de la concejala Marielle Franco y su conductor, Anderson Gomes</a>. Llevaban una orden de detenci&oacute;n con el nombre de Barbosa.
    </p><p class="article-text">
        Barbosa hab&iacute;a asumido el cargo de jefe de polic&iacute;a de R&iacute;o 24 horas antes del asesinato. Aprovech&oacute; su discurso inaugural para declarar la guerra a la corrupci&oacute;n. Como m&aacute;ximo responsable de la ciudad m&aacute;s famosa de Brasil, su primera y m&aacute;s urgente tarea era hallar a los asesinos de Franco.
    </p><p class="article-text">
        Solo hab&iacute;a un problema. Ahora <a href="https://www.eldiario.es/internacional/policia-detiene-tres-sospechosos-ordenar-asesinato-marielle-franco_1_11239386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la polic&iacute;a afirma que Barbosa fue uno de los &ldquo;arquitectos&rdquo; del crimen junto a dos influyentes pol&iacute;ticos</a>, los hermanos Chiquinho y Domingos Braz&atilde;o. &ldquo;Est&aacute; claro que el crimen fue ideado por los dos hermanos y meticulosamente planeado por Rivaldo&rdquo;, asegura un informe de la polic&iacute;a federal que sirvi&oacute; de base para la sorprendente detenci&oacute;n de Barbosa.
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                    alt="Un policía federal transporta una valija con material incautado durante la detención del diputado federal José &quot;Chiquinho&quot; Brazão y su hermano Domingos Brazão este domingo, en Río de Janeiro."
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            <span class="title">
                Un policía federal transporta una valija con material incautado durante la detención del diputado federal José &quot;Chiquinho&quot; Brazão y su hermano Domingos Brazão este domingo, en Río de Janeiro.                            </span>
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        Seg&uacute;n el documento, en el que se ped&iacute;a el encarcelamiento inmediato del tr&iacute;o, los Brazao y Barbosa eran la c&uacute;spide de &ldquo;una horda violenta&rdquo; que hab&iacute;a mostrado &ldquo;un desprecio absoluto por la vida humana y el Estado de derecho&rdquo;. El domingo pasado por la tarde, los hermanos Braz&atilde;o y Barbosa fueron trasladados esposados a una prisi&oacute;n de m&aacute;xima seguridad de la capital nacional, Brasilia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si realmente particip&oacute; en esto, es un psic&oacute;pata&rdquo;, dice mientras digiere la noticia Marcelo Freixo, un destacado pol&iacute;tico carioca que fue amigo y mentor de Franco, sobre el investigador. &ldquo;R&iacute;o de Janeiro es una ciudad compleja. Sabemos que hay corrupci&oacute;n en la polic&iacute;a y tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica. Sab&iacute;a que hab&iacute;a corrupci&oacute;n en la brigada de homicidios&rdquo;, a&ntilde;ade Freixo. &ldquo;&iquest;Pero pensar que Barbosa formaba parte de la planificaci&oacute;n del crimen? Nunca lo hubiera imaginado. Ni yo, ni nadie&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">R&iacute;o, &ldquo;permeado por el crimen organizado&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El sorprendente acontecimiento ha puesto en el punto de mira el violento submundo mafioso de R&iacute;o, en el que, seg&uacute;n los expertos, pol&iacute;ticos de traje e investigadores policiales corruptos se confabulan con asesinos altamente entrenados, como el que asesin&oacute; a Franco y Gomes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta investigaci&oacute;n es una especie de radiograf&iacute;a que muestra c&oacute;mo operan estos grupos paramilitares del crimen organizado en R&iacute;o de Janeiro. Y c&oacute;mo hay, digamos, un entrelazamiento con ciertos &oacute;rganos pol&iacute;ticos y p&uacute;blicos, lo que realmente es muy preocupante&rdquo;, dijo el domingo el ministro de Justicia de Brasil, Ricardo Lewandowski, al celebrar las detenciones.
    </p><p class="article-text">
        Otros fueron m&aacute;s directos. En declaraciones a la televisi&oacute;n brasile&ntilde;a, el exministro de Seguridad, Raul Jungmann, compar&oacute; la situaci&oacute;n de corrupci&oacute;n de R&iacute;o de Janeiro con una intoxicaci&oacute;n sangu&iacute;nea potencialmente mortal. &ldquo;Es como una especie de sepsis (...) y esto debe ser interrumpido con la ayuda del Gobierno federal y de la propia sociedad&rdquo;, dijo Jungmann.
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            <span class="title">
                Concentración en Sao Paulo por el asesinato de la activista y concejal Marielle Franco.                            </span>
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        &ldquo;El estado est&aacute; permeado por el crimen organizado&rdquo;, dice Carolina Grillo, especialista en seguridad de la Universidad Federal Fluminense de R&iacute;o. &ldquo;Este caso nos demuestra que la presencia del crimen organizado en las instituciones p&uacute;blicas del estado de R&iacute;o es tan poderosa que es posible que un polic&iacute;a prometa impunidad a sus c&oacute;mplices&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe de 479 p&aacute;ginas de la Polic&iacute;a federal sobre el asesinato de Franco, al que ha tenido acceso <em>The Guardian</em>, traza un retrato complejo y alarmante de c&oacute;mo poderosos jefes del crimen organizado y miembros de grupos mafiosos paramilitares conocidos como milicias han conseguido contaminar las instituciones y la polic&iacute;a de R&iacute;o en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las milicias son un c&aacute;ncer que se extiende y hace met&aacute;stasis&rdquo;, dice Freixo, que se dio a conocer como <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/oct/31/asassination-threat-brazil-mp-exile" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el activista antimafia m&aacute;s decidido de R&iacute;o</a> al encabezar en 2008 una investigaci&oacute;n parlamentaria sobre estos grupos. Se dice que las milicias fuertemente armadas de R&iacute;o<em> </em>controlan ahora un &aacute;rea casi del tama&ntilde;o de Birmingham, la segunda ciudad m&aacute;s grande del Reino Unido, donde viven m&aacute;s de 1,7 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        El informe Franco tambi&eacute;n est&aacute; repleto de detalles s&oacute;rdidos de derramamiento de sangre y traici&oacute;n, y presenta un elenco de rufianes y delincuentes que superan la ficci&oacute;n, con apodos como Big Mac, Big Flea, Bob the Bomb, Renato the Problem, One Leg e incluso un abogado criminalista (muerto a tiros un mes despu&eacute;s que Franco) llamado Doctor Cock.
    </p><h3 class="article-text">Impunidad, arrogancia y codicia</h3><p class="article-text">
        En el fondo, sin embargo, el relato de la polic&iacute;a federal sobre el asesinato de Franco es una vieja historia de impunidad, arrogancia y codicia.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores afirman que los hermanos Braz&atilde;o &ndash;principales miembros de un poderoso clan pol&iacute;tico que desde hace tiempo se enfrenta a acusaciones de v&iacute;nculos con el crimen organizado y la corrupci&oacute;n&ndash; empezaron a planear el asesinato de Franco en la segunda mitad de 2017, despu&eacute;s de sentirse frustrados por sus intentos de desbaratar lucrativos planes de construcci&oacute;n de viviendas en la zona oeste de R&iacute;o, dominada por las milicias, donde hab&iacute;an construido sus carreras pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Marielle Franco fue asesinada porque era vista como una amenaza potencial para los intereses de Domingos y Chiquinho Braz&atilde;o&rdquo;, afirma el informe, que a&ntilde;ade que las actividades pol&iacute;ticas &ldquo;serias&rdquo; y &ldquo;combativas&rdquo; del Partido Socialista y de la Libertad (Psol) de Franco tambi&eacute;n fueron un factor.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, los hermanos Braz&atilde;o pidieron a un contacto paramilitar apodado Macal&eacute; que organizara una reuni&oacute;n clandestina con Ronnie Lessa, un agente de las fuerzas especiales de la polic&iacute;a convertido en un &ldquo;famoso asesino a sueldo&rdquo;, y le ofrecieron un terreno supuestamente valorado en millones a cambio de llevar a cabo el asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Lessa, que perdi&oacute; la pierna izquierda en un atentado con bomba en 2009 y fue descrito en una ocasi&oacute;n por un antiguo colega como una <a href="https://oglobo.globo.com/epoca/uma-breve-historia-de-ronnie-lessa-acusado-de-matar-marielle-23572452" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;m&aacute;quina de matar&rdquo;,</a> &ldquo;acept&oacute; de buen grado&rdquo;, seg&uacute;n la Polic&iacute;a. &ldquo;Vio una buena oportunidad de negocio para sacudirse su imagen de mero sicario&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El diputado federal José &quot;Chiquinho&quot; Brazão llega detenido a la sede de la Policía Federal en Río de Janeiro."
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            <span class="title">
                El diputado federal José &quot;Chiquinho&quot; Brazão llega detenido a la sede de la Policía Federal en Río de Janeiro.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En septiembre de 2017, Macal&eacute; &ndash;que m&aacute;s tarde fue asesinado&ndash; le dio un arma al pistolero. &ldquo;Se sorprendi&oacute; gratamente (...) [de que fuera] una [Heckler &amp; Koch] MP5, un subfusil alem&aacute;n al que Lessa era aficionado dado que hab&iacute;a utilizado este tipo de arma mientras trabajaba en el batall&oacute;n de fuerzas especiales de la polic&iacute;a militar de R&iacute;o&rdquo;, dice el informe, que se basa en gran medida en el testimonio prestado por Lessa como parte de un acuerdo de culpabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En la noche del 14 de marzo de 2018, Lessa puso esa arma en funcionamiento, seg&uacute;n su propia confesi&oacute;n, rociando de balas el coche de Franco cuando ella volv&iacute;a a casa desde un evento.
    </p><p class="article-text">
        En medio de una gran protesta internacional, el nuevo jefe de polic&iacute;a de R&iacute;o prometi&oacute; justicia. &ldquo;Vamos a hacer todo lo que est&eacute; en nuestras manos para responder a este crimen b&aacute;rbaro&rdquo;, prometi&oacute; Barbosa a las familias de las v&iacute;ctimas, que cre&iacute;an haber encontrado un aliado en el jefe de polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a raz&oacute;n para no confiar en &eacute;l&rdquo;, dice Freixo, que, como Franco, conoc&iacute;a a Barbosa desde hac&iacute;a a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la Polic&iacute;a federal afirma que Barbosa estuvo implicado en ese &ldquo;crimen b&aacute;rbaro&rdquo; desde el principio, al haber convertido la brigada de homicidios en un &ldquo;negocio&rdquo; ilegal que arruinaba deliberadamente las investigaciones criminales a cambio de una comisi&oacute;n. Una serie de investigaciones fueron saboteadas para proteger a los mafiosos que estaban detr&aacute;s del ba&ntilde;o de sangre. Al parecer, Barbosa se enriqueci&oacute; mucho m&aacute;s de lo que le permit&iacute;a su salario oficial. &ldquo;Rivaldo Barbosa mont&oacute; una verdadera organizaci&oacute;n criminal en las entra&ntilde;as de la polic&iacute;a civil de R&iacute;o&rdquo;, dice el informe de la Polic&iacute;a federal, alegando que Domingos Braz&atilde;o se hab&iacute;a vanagloriado una vez: &ldquo;Rivaldo es nuestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lessa afirm&oacute; que cuando los hermanos Braz&atilde;o pidieron al jefe de homicidios que les ayudara a ejecutar y encubrir su plan, Barbosa solo hizo una petici&oacute;n: que Franco no fuera asesinada mientras viajaba hacia o desde el ayuntamiento. Eso sugerir&iacute;a que se trataba de un crimen por motivos pol&iacute;ticos y atraer&iacute;a a los investigadores de la polic&iacute;a federal a un caso que Barbosa supuestamente esperaba controlar y desbaratar.
    </p><h3 class="article-text">Los representantes de los acusados niegan su implicaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Los representantes de los tres acusados han rechazado las acusaciones de su implicaci&oacute;n en los asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Barbosa, Alexandre Dumans, niega que su cliente fuera cercano a los hermanos Braz&atilde;o o que hubiera participado en ninguna conspiraci&oacute;n. &ldquo;Es un buen hombre. No es una especie de delincuente o forajido y no creo que participara en la planificaci&oacute;n [de este crimen] como afirma el informante Ronnie Lessa&rdquo;, dice Dumans, quien a&ntilde;ade: &ldquo;Es un hombre religioso, un profesor universitario que se ha labrado una carrera durante d&eacute;cadas&rdquo;. El domingo por la noche, la universidad en la que Barbosa impart&iacute;a clases anunci&oacute; que hab&iacute;a sido despedido por su compromiso con los principios de &ldquo;&eacute;tica, correcci&oacute;n y no violencia&rdquo;.
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                Mónica Benicio, viuda de Marielle Franco, sale de la sede de la Policía Federal este domingo en Rio de Janeiro (Brasil).                             </span>
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        Tras la detenci&oacute;n de los hermanos Braz&atilde;o el domingo, su abogado Ubiratan Guedes neg&oacute; que sus clientes estuvieran implicados en el asesinato y dijo que no ten&iacute;an ninguna relaci&oacute;n con Franco. Durante <a href="https://g1.globo.com/fantastico/noticia/2024/03/24/em-documentario-sobre-marielle-domingos-brazao-disse-que-nao-conhecia-a-vereadora-veja-trechos-ineditos.ghtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas im&aacute;genes in&eacute;ditas</a> de un documental de 2019, Domingos Braz&atilde;o afirm&oacute;: &ldquo;Nunca he ordenado el asesinato de nadie: ni de Marielle Franco, ni de nadie&rdquo;. &ldquo;Aqu&iacute;, en mi casa, no he matado ni una gallina. No he matado ni un pato&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Braz&atilde;o, que ahora tiene 59 a&ntilde;os y es asesor del Tribunal de Cuentas de R&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        En v&iacute;speras de su detenci&oacute;n, Chiquinho Braz&atilde;o, que es diputado federal, emiti&oacute; un comunicado en el que negaba haber cometido delito alguno y afirmaba que hab&iacute;a mantenido relaciones &ldquo;amistosas y agradables&rdquo; con Franco cuando trabajaron juntos en el Ayuntamiento de R&iacute;o. El domingo por la noche, el hombre de 62 a&ntilde;os fue expulsado de su partido conservador, Uni&atilde;o Brasil.
    </p><p class="article-text">
        Freixo cree que los asesinos de Franco estaban convencidos de que nunca ser&iacute;an capturados. &ldquo;En sus mentes, hab&iacute;an matado a una mujer negra de la favela y no habr&iacute;a ning&uacute;n problema&rdquo;, dice. &ldquo;Pero les sali&oacute; el tiro por la culata&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Constance Malleret ha contribuido a la elaboraci&oacute;n de este reportaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Juli&aacute;n Cnochaert e Ic&iacute;ar Guti&eacute;rrez. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politicos-policias-paramilitares-mato-concejala-brasilena-marielle-franco_1_11247763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 21:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Políticos, policías, paramilitares: ¿quién mató a la concejala brasileña Marielle Franco?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Río de Janeiro,corrupción policial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La unidad de élite de Brasil que expulsa a la minería ilegal de tierras indígenas: “Es una guerra que la sociedad no ve”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/unidad-elite-brasil-expulsa-mineria-ilegal-tierras-indigenas-guerra-sociedad-no-ve_1_9996792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf68a76-838a-41ce-af17-e8a007e5ee7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La unidad de élite de Brasil que expulsa a la minería ilegal de tierras indígenas: “Es una guerra que la sociedad no ve”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fuerzas especiales trabajan para acabar con las bandas que, durante la presidencia de Bolsonaro, devastaron el territorio de los yanomami</p><p class="subtitle">El Gobierno de Lula actúa contra la minería ilegal para revertir el desastre humanitario en las tierras de los yanomami</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, las selvas tropicales de Brasil sangraron. &ldquo;Sangraron como nunca&rdquo;, dice Felipe Finger mientras se prepara para adentrarse en la selva con su fusil de asalto para poner un freno a la carnicer&iacute;a medioambiental infligida <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/crisis-climatica-empuja-selva-amazonas-punto-no-retorno-convertira-sabana_1_8809941.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la Amazonia</a> bajo el mandato del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro. 
    </p><p class="article-text">
        Momentos despu&eacute;s, Finger, un comandante de las fuerzas especiales del Instituto Brasile&ntilde;o del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA), sube a un helic&oacute;ptero monomotor, sobrevuela a toda velocidad la selva y se dirige hacia la primera l&iacute;nea de una guerra feroz contra la naturaleza y los pueblos ind&iacute;genas, que viv&iacute;an aqu&iacute; desde mucho antes de la llegada de los exploradores portugueses hace m&aacute;s de 500 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del grupo es Xitei, uno de los rincones m&aacute;s aislados del territorio ind&iacute;gena yanomami, en la frontera norte de Brasil con Venezuela. Decenas de miles de mineros ilegales devastaron la regi&oacute;n durante la presidencia de Jair Bolsonaro, calamitosa para el medio ambiente: secuestraron aldeas ind&iacute;genas, desterraron a trabajadores sanitarios, envenenaron r&iacute;os con mercurio y provocaron lo que el sucesor izquierdista de Bolsonaro, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, ha calificado de <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jan/22/lula-accuses-jair-bolsonaro-genocide-yanomami-indigenous-amazon" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">genocidio premeditado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el avi&oacute;n de Finger aterriza en picado sobre un claro fangoso al lado de una aldea yanomami, un pu&ntilde;ado de esos mineros se escabulle hacia la selva para evitar ser capturados.
    </p><p class="article-text">
        Los motores que alimentan la explotaci&oacute;n clandestina de casiterita siguen rugiendo cuando los seis hombres que integran esta unidad de &eacute;lite saltan desde sus helic&oacute;pteros y se despliegan por un paisaje apocal&iacute;ptico de cr&aacute;teres empapados y &aacute;rboles ca&iacute;dos. &ldquo;Se acab&oacute; la miner&iacute;a ilegal en tierra yanomami&rdquo;, declara Finger, un ingeniero forestal convertido en guerrero de la selva tropical. Su equipo ha encabezado los <a href="https://viewer.gutools.co.uk/world/2023/feb/08/brazil-illegal-mining-indigenous-lula" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esfuerzos para desalojar</a> a los buscadores desde principios de febrero.
    </p><p class="article-text">
        La incursi&oacute;n en Xitei forma parte de lo que ha sido descrita por el Gobierno como una campa&ntilde;a hist&oacute;rica para expulsar a los mineros de las tierras yanomami y rescatar la Amazonia tras <a href="https://www.theguardian.com/environment/2019/sep/09/amazon-fires-brazil-rainforest" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuatro a&ntilde;os de caos, criminalidad y derramamiento de sangre</a>, como supuso el asesinato del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/humanidad-libra-guerra-naturaleza-dom-phillips-asesinado-trataba-explicarlo_129_9096463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista brit&aacute;nico Dom Phillips y del especialista ind&iacute;gena Bruno Pereira</a> el pasado mes de junio.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em>, uno de los primeros medios de comunicaci&oacute;n a los que se concedi&oacute; acceso a esos esfuerzos, ha viajado a finales de febrero a lo m&aacute;s profundo del territorio yanomami para acompa&ntilde;ar al escuadr&oacute;n de &eacute;lite de Finger, el Grupo Especial de Inspecci&oacute;n (GEF, por sus siglas en portugu&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Los agentes del grupo se re&uacute;nen a primera hora en un campamento a orillas del r&iacute;o Uraricoera, una de las principales arterias utilizada por los mineros para invadir el territorio, que tiene el tama&ntilde;o de Portugal y es hogar para unos 30.000 yanomami, distribuidos en m&aacute;s de 300 aldeas.
    </p><p class="article-text">
        Veinticuatro horas antes, una banda de mineros ilegales &mdash;a los que el Gobierno ha ordenado abandonar el territorio antes del 6 de abril&mdash; se hab&iacute;a enfrentado en un tiroteo con las tropas que bloquearon la v&iacute;a fluvial para cortar su suministro. Un minero recibi&oacute; un disparo en la cara.
    </p><p class="article-text">
        Una comisi&oacute;n del Senado brasile&ntilde;o anunci&oacute; este mi&eacute;rcoles que 19.000 mineros ilegales han abandonado en el &uacute;ltimo mes la reserva yanomami, y que en el territorio quedan unos 800. 
    </p><h3 class="article-text">Un territorio devastado</h3><p class="article-text">
        Poco antes de las 11 de la ma&ntilde;ana, los agentes surcan los cielos en dos helic&oacute;pteros Squirrel dirigi&eacute;ndose al suroeste, hacia Xitei, donde el d&iacute;a anterior se hab&iacute;a detectado una serie de minas durante un vuelo de vigilancia. &ldquo;Esta regi&oacute;n ha sido absolutamente devastada... Hay pueblos que acabaron completamente rodeados por las minas&rdquo;, dice Finger, de 43 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El primer objetivo aparece treinta minutos m&aacute;s tarde. Los helic&oacute;pteros descienden en tirabuz&oacute;n desde un cielo lleno de nubes hasta un tajo en la selva, donde las bandas han estado saqueando el oro de las tierras protegidas de los yanomami. Los mineros han huido, abandonando su equipamiento en un pozo de barro donde antes flu&iacute;a un peque&ntilde;o arroyo. &ldquo;Se marcharon deprisa, hace apenas unos d&iacute;as&rdquo;, dice Finger mientras su equipo recorre el campamento desierto. Paquetes vac&iacute;os de cigarrillos y analg&eacute;sicos, ropa y cartuchos de escopeta de calibre 12 ensucian el suelo junto a una esclusa de madera utilizada para separar el oro de la grava y la tierra.
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                    alt="Mineros ilegales huyen de la reserva yanomami, en Alto Alegre (Brasil), el pasado 7 de febrero."
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                Mineros ilegales huyen de la reserva yanomami, en Alto Alegre (Brasil), el pasado 7 de febrero.                            </span>
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        Despu&eacute;s de quemar la esclusa y los motores que accionaban las mangueras utilizadas para remover la tierra, el grupo de Finger vuelve a subir a sus helic&oacute;pteros y se apresura por llegar a su segundo objetivo: un grupo mayor de minas cerca de la frontera con Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que <em>The Guardian</em> <a href="https://www.theguardian.com/world/2007/dec/21/brazil.tomphillips" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">visit&oacute; la regi&oacute;n de Xitei</a>, en 2007, era un mar de selva tropical mayormente virgen, salpicado de tradicionales chozas comunales y pistas de aterrizaje clandestinas desactivadas que hab&iacute;an sido dinamitadas durante la &uacute;ltima gran operaci&oacute;n de desalojo de mineros, a principios de la d&eacute;cada de 1990.
    </p><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la selva que rodea Xitei ha quedado destrozada. Inmensas laceraciones de color arena han sustituido a los bosques de color verde oscuro. Hay campamentos mineros destartalados donde antes deambulaban tapires y ciervos. Cantidades desconocidas de mercurio han contaminado los r&iacute;os, envenenando los peces de los que dependen los yanomami.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Nuestra tierra est&aacute; enferma&rdquo;</h3><p class="article-text">
        D&aacute;rio Kopenawa, un destacado dirigente yanomami, compara la profanaci&oacute;n del medio ambiente con la leishmaniasis, una enfermedad transmitida por la mosca de la arena que causa horribles lesiones y &uacute;lceras en la piel. &ldquo;Nuestra tierra est&aacute; muy enferma. Nuestros r&iacute;os est&aacute;n enfermos. El bosque est&aacute; enfermo... El aire que respiramos est&aacute; enfermo&rdquo;, dice. Utiliza una palabra yanomami para describir la cat&aacute;strofe ocurrida bajo el Gobierno de Bolsonaro, que con su ret&oacute;rica antiambientalista y la paralizaci&oacute;n de agencias de protecci&oacute;n como el IBAMA provoc&oacute; que la deforestaci&oacute;n se disparara. &ldquo;Yo lo llamar&iacute;a <em>onok&atilde;e</em>&rdquo;, dice Kopenawa. &ldquo;Significa un genocidio que mata gente, derrama sangre y acaba con vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el equipo del IBAMA aterriza en la cantera de casiterita, los operarios mineros se dispersan. Decenas de aldeanos yanomami han salido de la selva, curiosos por la llegada del escuadr&oacute;n de Finger. Las mujeres visten tradicionales taparrabos rojos y llevan cuentas amarillas y blancas sobre el pecho desnudo. Los hombres portan collares de dientes de jaguar y flechas adornadas con plumas negras de aves parecidas al fais&aacute;n. Los ni&ntilde;os llevan chanclas y camisetas de f&uacute;tbol que los mineros les han regalado.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres niegan con la cabeza cuando se les pide que nombren al presidente y al expresidente de Brasil. Pero las consecuencias de la incitaci&oacute;n bolsonarista al delito medioambiental se hacen visibles por todas partes: el bosque destrozado, los abultados sacos de minerales extra&iacute;dos ilegalmente y el campamento mugriento con latas de cerveza y de sardinas esparcidas por el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de all&iacute;, el equipo de Finger persigue a un minero fugitivo, Edmilson Dias, que sol&iacute;a ser carnicero y proviene del estado de Goi&aacute;s. Dias, de 39 a&ntilde;os, a quien los ocho a&ntilde;os de trabajo en las minas le han dado el aspecto de un hombre mucho mayor, vot&oacute; a Lula en las re&ntilde;idas elecciones de octubre pasado. Pero el minero arremete contra las medidas del nuevo presidente e insiste en que fracasar&aacute;n. &ldquo;La miner&iacute;a es una fiebre&rdquo;, dice mientras se sienta sobre un tronco flanqueado por las tropas armadas de Finger. &ldquo;Si me echan de esta mina... me ir&eacute; a otro sitio, porque la miner&iacute;a ilegal no acabar&aacute; nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la piscina del mejor hotel de Boa Vista, la ciudad m&aacute;s cercana al enclave yanomami, se escucha una resistencia similar. Una tarde, un corpulento jefe minero est&aacute; sentado all&iacute;, bebiendo cerveza y alardeando de c&oacute;mo su grupo hab&iacute;a enterrado su equipamiento en la selva para evitar que las tropas lo destruyeran. Los mineros hab&iacute;an rociado con gasolina la tierra sobre los objetos ocultos, lo que les ayudar&iacute;a a reubicar sus herramientas ya que impedir&iacute;a que la vegetaci&oacute;n volviera a crecer. El capo vaticina que la represi&oacute;n de Lula disminuir&aacute; al cabo de seis meses, lo que permitir&aacute; a los mineros reanudar sus multimillonarias actividades en m&aacute;s de 200 pozos. Sin embargo, los aliados de Lula insisten en que han llegado al territorio yanomami para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es la promesa de Lula y todos estamos trabajando para que esta promesa sea cumplida. Estamos decididos a hacer que esto funcione&rdquo;, dice la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, que tambi&eacute;n promete defender otros territorios ind&iacute;genas asolados por la miner&iacute;a ilegal, como los de los pueblos munduruku y kayap&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Una cuesti&oacute;n de vida o muerte </h3><p class="article-text">
        Para los yanomami, estas promesas son cuesti&oacute;n de vida o muerte. Al menos 570 ni&ntilde;os yanomami murieron de enfermedades curables durante el Gobierno de Bolsonaro, en parte porque las desenfrenadas cuadrillas mineras provocaron una propagaci&oacute;n de malaria e imposibilitaron la actuaci&oacute;n de los trabajadores sanitarios. &ldquo;Esto es un crimen. No hay otro nombre para esto: un intento de genocidio&rdquo;, dice Silva al denunciar las condiciones &ldquo;&eacute;tica, pol&iacute;tica, moral y espiritualmente degradantes&rdquo; a las que, seg&uacute;n cree, los yanomami fueron sometidos deliberadamente bajo el gobierno de Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute; Siqueira, un experto en malaria que visit&oacute; recientemente el territorio yanomami para evaluar la emergencia sanitaria, describe escenas espeluznantes de desnutrici&oacute;n y abandono. &ldquo;Vi ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os que pesaban menos que mi hijo de dos. Ni siquiera en mis viajes a &Aacute;frica hab&iacute;a visto tales niveles de desnutrici&oacute;n. Solo lo hab&iacute;a visto en libros&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Bruce Albert, un antrop&oacute;logo que ha trabajado con los yanomami desde los a&ntilde;os 70, cuando los mineros irrumpieron por primera vez en su territorio, acusa a Bolsonaro de haber tratado de &ldquo;aniquilar por completo&rdquo; a los yanomami saboteando los esfuerzos para proteger las tierras que se cree que este pueblo ind&iacute;gena ha habitado por miles de a&ntilde;os. &ldquo;El plan de Bolsonaro era una especie de genocidio mediante negligencia intencional&rdquo;, dice sobre el mandatario que, seg&uacute;n Albert, estaba obsesionado con teor&iacute;as conspirativas de la era de la dictadura militar que sosten&iacute;an que potencias extranjeras hostiles quer&iacute;an anexionar la regi&oacute;n fronteriza incitando a un movimiento separatista ind&iacute;gena. &ldquo;Y si Bolsonaro hubiese estado otros cuatro a&ntilde;os [en el poder] su plan habr&iacute;a tenido &eacute;xito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente de Brasil ha tachado las acusaciones de &ldquo;farsa&rdquo; izquierdista. Dias tambi&eacute;n rechaza las afirmaciones de que los mineros est&aacute;n destruyendo a los yanomami. &ldquo;Cuando nuestras m&aacute;quinas est&aacute;n en funcionamiento, ellos comen bien y viven bien&rdquo;, dice, para luego nombrar a tres supuestos colaboradores yanomami. &ldquo;Los mineros no son ladrones y lo que nos est&aacute;n haciendo es una verg&uuml;enza total&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dias tambi&eacute;n niega que los mineros estuvieran recolectando oro utilizando mercurio, que puede causar defectos de nacimiento, da&ntilde;os renales e incluso la muerte. Sin embargo, Finger sale de la choza de Dias momentos m&aacute;s tarde blandiendo un frasco de pl&aacute;stico lleno del t&oacute;xico metal pesado. &ldquo;No solo es peligroso, es letal, para ellos [los mineros] y para los ind&iacute;genas&rdquo;, dice encrespado. Dias confiesa haber pagado unos cinco gramos de oro (270 euros) por la sustancia plateada. &ldquo;Viene de las m&aacute;quinas de rayos X, de los hospitales, de ese tipo de cosas&rdquo;, murmura.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de distribuir los suministros de Dias entre los aldeanos yanomami, los agentes incendian su choza. Dias es multado y abandonado en la selva para que encuentre el camino de vuelta a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Las tropas de Finger regresan a la base para limpiar sus armas y prepararse para la misi&oacute;n del d&iacute;a siguiente, a la vanguardia de la campa&ntilde;a de Lula para escribir un nuevo cap&iacute;tulo para el medio ambiente, los yanomami y la lucha mundial contra el cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Estamos librando una guerra de facto&rdquo;, dice Finger mientras los agentes del IBAMA cachean a un grupo de mineros que intentaba huir por el r&iacute;o detr&aacute;s de &eacute;l. &ldquo;Es una guerra silenciosa que la sociedad no ve, pero quienes estamos librando la batalla sabemos que existe&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/unidad-elite-brasil-expulsa-mineria-ilegal-tierras-indigenas-guerra-sociedad-no-ve_1_9996792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 21:16:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La unidad de élite de Brasil que expulsa a la minería ilegal de tierras indígenas: “Es una guerra que la sociedad no ve”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Lula da Silva,Jair Bolsonaro,Amazonas,Minería,Crímenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Lula actúa contra la minería ilegal para revertir el desastre humanitario en las tierras de los yanomami]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/gobierno-lula-actua-mineria-ilegal-revertir-desastre-humanitario-tierras-yanomami_1_9940799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/762a724d-f625-4afd-b920-55370c527fc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno de Lula actúa contra la minería ilegal para revertir el desastre humanitario en las tierras de los yanomami"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fuerzas especiales destruyen aviones e incautan armas en los primeros días de una campaña para expulsar a las mafias mineras de la mayor reserva del país</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Brasil ha lanzado una campa&ntilde;a para expulsar de la mayor reserva ind&iacute;gena del pa&iacute;s a decenas de miles de mineros ilegales. Fuerzas especiales para la protecci&oacute;n del medio ambiente han destruido aviones y confiscado armas y embarcaciones en un operativo llevado a cabo en las profundidades del territorio yanomami, en la Amazonia brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Miembros del Instituto Brasile&ntilde;o del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA, por sus siglas en portugu&eacute;s), con el apoyo de la Fundaci&oacute;n Nacional del Indio (FUNAI) y el recientemente creado Ministerio de Pueblos Ind&iacute;genas, lanzaron el lunes la anhelada operaci&oacute;n, para la que las tropas establecieron una base a lo largo del r&iacute;o Uraricoera. Esta v&iacute;a fluvial, al igual que decenas de pistas de aterrizaje ilegales, es utilizada por los &lsquo;garimpeiros&rsquo; en busca de esta&ntilde;o y oro para llegar a sus puestos en tierras yanomami, donde se abastecen de minerales.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado emitido el mi&eacute;rcoles al mediod&iacute;a, el Gobierno brasile&ntilde;o inform&oacute; de que la brigada medioambiental hab&iacute;a destruido un helic&oacute;ptero, un avi&oacute;n y una excavadora utilizados por las mafias mineras para abrir caminos clandestinos a trav&eacute;s de las selvas de la regi&oacute;n. Las im&aacute;genes de la redada muestran el chasis de un helic&oacute;ptero ardiendo cerca de una zona de selva despu&eacute;s de que los agentes del IBAMA le hubieran prendido fuego para impedir que volviera a ser utilizado.
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                Un militar observa la destrucción de una base de los mineros ilegales en el estado amazónico de Roraima.                            </span>
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        La Polic&iacute;a Federal de Brasil tambi&eacute;n inform&oacute; este viernes de una nueva operaci&oacute;n con objetivo &ldquo;interrumpir la log&iacute;stica&rdquo; e &ldquo;inutilizar la infraestructura&rdquo; usada por los mineros ilegales.
    </p><h3 class="article-text">Una ruta ilegal de 120 kil&oacute;metros</h3><p class="article-text">
        En diciembre, <em>The Guardian</em> document&oacute; la existencia de un &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2022/dec/12/brazil-goldminers-carve-road-to-chaos-amazon-reserve" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">camino al caos</a>&rdquo;, una ruta ilegal de 120 kil&oacute;metros de extensi&oacute;n que atraviesa tierras yanomami. El descubrimiento fue realizado en un sobrevuelo junto a la activista ind&iacute;gena S&ocirc;nia Guajajara, que semanas despu&eacute;s fue nombrada al frente del Ministerio de Pueblos Ind&iacute;genas, creado por Lula da Silva.
    </p><p class="article-text">
        El martes por la noche, Guajajara dijo que el nuevo Gobierno del presidente izquierdista Luiz In&aacute;cio Lula da Silva estaba decidido a proteger a los casi 30.000 yanomami que viven en Brasil de lo que las autoridades han calificado de &ldquo;genocidio&rdquo;. &ldquo;Los yanomami quieren paz, eso es lo &uacute;nico que quieren&rdquo;, dijo Guajajara a la cadena de televisi&oacute;n GloboNews. &ldquo;Y eso es lo que vamos a darles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los buscadores ilegales de oro, conocidos como <em>garimpeiros</em>, empezaron a invadir las tierras yanomami en los a&ntilde;os 70 y 80, despu&eacute;s de que la dictadura militar que gobern&oacute; el pa&iacute;s de 1964 a 1985 instara a los brasile&ntilde;os empobrecidos a poblar una regi&oacute;n de la que, seg&uacute;n dec&iacute;an, pretend&iacute;an apoderarse potencias extranjeras.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas a nivel global &mdash;que incluyeron al entonces Pr&iacute;ncipe Carlos que hace a&ntilde;os conden&oacute; el &ldquo;genocidio colectivo&rdquo; de los yanomami&mdash; impulsaron al Gobierno a tomar medidas. Decenas de miles de mineros fueron expulsados de las tierras yanomami a principios de la d&eacute;cada de los 90 durante una operaci&oacute;n de seguridad denominada <em>Selva Livre</em>. El entonces presidente de Brasil, Fernando Collor de Mello, cre&oacute; para los ind&iacute;genas yanomami un territorio supuestamente protegido de 9,6 millones de hect&aacute;reas que existe hasta hoy.
    </p><h3 class="article-text">La responsabilidad de Bolsonaro</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, el conflicto se reaviv&oacute; tras la elecci&oacute;n en 2018 del presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, que despotric&oacute; p&uacute;blicamente porque se hubiera reservado una extensi&oacute;n tan grande de tierra rica en minerales para la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que, durante los cuatro a&ntilde;os de su Gobierno, en los que se dispar&oacute; la deforestaci&oacute;n amaz&oacute;nica y se debilitaron los organismos medioambientales e ind&iacute;genas, al menos 25.000 mineros acudieron en masa al territorio yanomami, cerca de la frontera con Venezuela, trayendo violencia y enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un Gobierno de sangre&rdquo;, dijo el l&iacute;der yanomami J&uacute;nior Hekurari en una entrevista reciente.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno de Lula, que comenz&oacute; el 1 de enero, ha prometido revertir las pol&iacute;ticas de la era Bolsonaro que causaron estragos en el medio ambiente y las comunidades ind&iacute;genas de Brasil. &ldquo;Pondremos fin a cualquier tipo de miner&iacute;a ilegal. Esto no puede simplemente realizarse mediante una ley. Debe ser casi una profesi&oacute;n de fe&rdquo;, dijo el veterano l&iacute;der de izquierda a <em>The Guardian</em> durante la campa&ntilde;a electoral del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Hace tres semanas, el presidente visit&oacute; la regi&oacute;n y orden&oacute; la retirada de los mineros ilegales de la tierra Yanomami.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles por la tarde, varios ministros de alto rango, entre ellos el titular de Defensa, Jos&eacute; M&uacute;cio, aterrizaron en la ciudad amaz&oacute;nica de Boa Vista &mdash;la m&aacute;s cercana al territorio yanomami&mdash; para supervisar el inicio de la operaci&oacute;n contra la miner&iacute;a ilegal.
    </p><h3 class="article-text">Desastre humanitario</h3><p class="article-text">
        El operativo de esta semana llega despu&eacute;s de que en Brasil se haya levantado un clamor por el desastre humanitario que ha asolado el territorio yanomami a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os como consecuencia de la afluencia de mineros y la inacci&oacute;n del Gobierno.
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                Un niño yanomami con síntomas de desnutrición y neumonía es trasladado al hospital de Boa Vista, capital de Roraima.                            </span>
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        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, decenas de ni&ntilde;os yanomami han sido <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jan/27/brazil-dozens-of-indigenous-children-hospitalised-amid-health-crisis" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">trasladados a hospitales de Boa Vista aquejados por la desnutrici&oacute;n y la malaria</a>. Las terribles im&aacute;genes de ni&ntilde;os y adultos demacrados han causado indignaci&oacute;n en Brasil y en todo el mundo. Al menos 570 ni&ntilde;os yanomami habr&iacute;an muerto de enfermedades curables durante el Gobierno de Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        Tras una visita a la regi&oacute;n el mes pasado, Lula dijo: &ldquo;M&aacute;s que una crisis humanitaria, lo que vi... fue un genocidio. Un crimen premeditado contra los yanomami cometido por un Gobierno impermeable al sufrimiento del pueblo brasile&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La crisis fue <a href="https://www.theguardian.com/environment/2020/jan/13/like-a-bomb-going-off-why-brazils-largest-reserve-is-facing-destruction-aoe" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">documentada para </a><a href="https://www.theguardian.com/environment/2020/jan/13/like-a-bomb-going-off-why-brazils-largest-reserve-is-facing-destruction-aoe" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Guardian</em></a> por Dom Phillips, el periodista brit&aacute;nico cuyo asesinato en la Amazonia el pasado mes de junio sac&oacute; a la luz la degradaci&oacute;n medioambiental y la delincuencia que asolaron la regi&oacute;n durante el anterior Gobierno de Brasil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si estallara una bomba. No ver&aacute;s nada m&aacute;s brutal que esto&rdquo;, dijo un experto medioambiental a Phillips tras haber visto im&aacute;genes de una mina en territorio yanomami que el periodista hab&iacute;a visitado a finales de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/gobierno-lula-actua-mineria-ilegal-revertir-desastre-humanitario-tierras-yanomami_1_9940799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Feb 2023 21:26:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Lula actúa contra la minería ilegal para revertir el desastre humanitario en las tierras de los yanomami]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lula da Silva,Brasil,Jair Bolsonaro,Amazonas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al epicentro de la revuelta en Perú: “Lucharemos hasta el final"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/viaje-epicentro-revuelta-peru-lucharemos-final_1_9909292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d18e94a7-be61-4fd2-8647-532c8311ef50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al epicentro de la revuelta en Perú: “Lucharemos hasta el final&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desigualdad, la pobreza y la discriminación impulsan la explosión de rabia de la zona rural contra la rica Lima, que ha ido en paralelo a los dos meses de presidencia de Dina Boluarte</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Lourdes Huanca, líder campesina e indígena de Perú:“Lo que hay en el Perú es un golpe de Estado contra los pueblos indígenas”</p></div><p class="article-text">
        Uno a uno, los campesinos rebeldes suben al podio improvisado que han levantado sobre una barricada de tierra de 1,80 metros, para declarar su determinaci&oacute;n de derrocar a la presidenta de Per&uacute;, Dina Boluarte. &ldquo;Hermanos y hermanas, nuestro Per&uacute; nos necesita m&aacute;s que nunca&rdquo;, dice Nilda Mendoza Coronel, una campesina de 35 a&ntilde;os, a los cientos de huelguistas que se han congregado bajo un implacable sol matutino. &ldquo;&iexcl;Lucharemos hasta el final, carajo!&rdquo;, grita Mendoza, con la ayuda de un meg&aacute;fono. &ldquo;&iexcl;Nadie detendr&aacute; nuestra lucha!&rdquo;, alienta. 
    </p><p class="article-text">
        Otro orador, Aparicio Mel&eacute;ndez, insta a la multitud en la ciudad andina de Sicuani a ignorar los avisos de que el Ej&eacute;rcito est&aacute; llegando con el objetivo de sofocar la revuelta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos quedaremos aqu&iacute; hasta que gasten su &uacute;ltima bala&rdquo;, promete este ganadero de 55 a&ntilde;os, mientras contempla la protesta que bloquea la carretera de 1.500 kil&oacute;metros que atraviesa los Andes peruanos. Detr&aacute;s de la barricada, alguien ha pintado dos palabras sobre el asfalto: &ldquo;Insurgencia popular&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ya basta&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Sicuani se encuentra en el epicentro de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/manifestantes-pais-marchan-lima-presidenta-no-queda-actor-politico-legitimidad_1_9876312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la insurrecci&oacute;n que desde hace siete semanas se enfrenta a la presidenta peruana</a>, Dina Boluarte, y a la &eacute;lite pol&iacute;tica del pa&iacute;s. El movimiento se inici&oacute; a principios de diciembre, tras la destituci&oacute;n y detenci&oacute;n del presidente de izquierdas Pedro Castillo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultimo-saludo-adios-presidente-pedro-castillo_129_9778911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusado de intentar dar un golpe de Estado</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, Am&eacute;rica Latina y el Caribe se han visto sacudidas por vientos pol&iacute;ticos extra&ntilde;os y violentos, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asalto-democracia-brasil-pasar-jair-bolsonaro_1_9870558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el asalto de extrema derecha en Brasil</a>, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/haiti-seis-meses-despues-asesinato-presidente-nuevo-magnicidio-parlamento-inexistente_1_8664252.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el colapso pol&iacute;tico y social en Hait&iacute;</a> y las protestas tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tension-bolivia-detenido-gobernador-presunta-participacion-golpe_1_9830041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenci&oacute;n de uno de los l&iacute;deres de la oposici&oacute;n m&aacute;s destacados de Bolivia</a>. Pero en ning&uacute;n lugar la agitaci&oacute;n ha sido tan generalizada y mort&iacute;fera como en Per&uacute;, donde al menos 58 personas han muerto desde la dram&aacute;tica ca&iacute;da de Castillo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la destituci&oacute;n del presidente, enormes franjas del cuarto pa&iacute;s m&aacute;s poblado de Sudam&eacute;rica han estado paralizadas por protestas y bloqueos de carreteras. Sus partidarios &ndash;y los indignados por la respuesta letal del Gobierno&ndash;&nbsp; han salido a las calles para exigir la dimisi&oacute;n de Boluarte, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/peru-encamina-elecciones-anticipadas-protestas-dina-boluarte_1_9903682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas elecciones</a> y justicia para las decenas de personas a las que presuntamente han matado las fuerzas de seguridad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manifestantes se enfrentan a miembros de la Policía durante una nueva jornada de protestas antigubernamentales en Lima.                            </span>
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        <em>The Guardian</em> ha recorrido la regi&oacute;n m&aacute;s afectada, situada entre las ciudades andinas de Cuzco y Juliaca &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/17-manifestantes-muertos-protestas-nuevo-gobierno-peruano_1_9853339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde fueron asesinadas 17 personas en el d&iacute;a m&aacute;s intenso de violencia</a>&ndash;, para escuchar las voces del mot&iacute;n contra el Gobierno peruano. El agotador viaje de 337 kil&oacute;metros dura tres d&iacute;as y supone atravesar decenas de puestos de control custodiados por manifestantes campesinos, as&iacute; como cientos de barricadas hechas con rocas, troncos de &aacute;rboles, veh&iacute;culos destrozados, cristales y chatarra.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las barricadas, es un viaje a trav&eacute;s de la profunda desigualdad social, la pobreza extrema y la discriminaci&oacute;n que subyacen a la explosi&oacute;n de rabia rural contra lo que muchos manifestantes llaman la clase pol&iacute;tica corrupta, interesada y mayoritariamente blanca de la capital, Lima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si no fu&eacute;ramos humanos... Es como si no vali&eacute;ramos nada&rdquo;, dice Ra&uacute;l Constantino Samill&aacute;n Sanga. Mataron a tiros a su hermano de 30 a&ntilde;os en Juliaca durante los enfrentamientos entre la Polic&iacute;a y los manifestantes. &ldquo;Todos los Andes estamos diciendo 'ya basta: esto tiene que cambiar'&rdquo;, exige.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Como si estuvieran matando perros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El viaje por el epicentro del terremoto pol&iacute;tico de Per&uacute; se inicia en Cuzco, antigua capital del imperio inca y, en la actualidad, el destino tur&iacute;stico m&aacute;s importante del pa&iacute;s, con cerca de tres millones de visitantes al a&ntilde;o. Los turistas han desaparecido desde que comenz&oacute; la revuelta, y las autoridades han cerrado en repetidas ocasiones el aeropuerto de Cuzco y <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jan/22/peru-police-make-violent-raid-on-limas-san-marcos-university" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cercano Machu Picchu, clausurado a principios de este mes</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos estamos nerviosos y preocupados, y tambi&eacute;n un poco asustados&rdquo;, cuenta Hannah Jenkinson, una dise&ntilde;adora de moda brit&aacute;nica que regenta una tienda en el centro hist&oacute;rico de Cuzco, ahora pr&aacute;cticamente desierto. A pocas calles de distancia, cientos de manifestantes marchan hacia la plaza donde, en el siglo XVIII, el l&iacute;der ind&iacute;gena T&uacute;pac Amaru fue descuartizado y decapitado tras rebelarse contra el dominio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Va a caer! &iexcl;Va a caer! Va a caer la asesina&rdquo;, corea la muchedumbre a Boluarte mientras recorre las calles empedradas de Cuzco ondeando la bandera roja y blanca de Per&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        A 40 kil&oacute;metros al sureste de Cuzco, entre ruinas preincaicas y monta&ntilde;as cubiertas de eucaliptos, se encuentra el pueblo de Villahermosa, donde se produjo el primer gran bloqueo de la carretera peruana Ruta 3S.
    </p><p class="article-text">
        Decenas de lugare&ntilde;os, entre ellos ancianas con sus tradicionales hondas huaraca tejidas con lana de alpaca, han bloqueado la carretera con troncos de &aacute;rboles y neum&aacute;ticos para expresar su rabia por d&eacute;cadas de negligencia gubernamental y por la reciente oleada de muertes, la mayor&iacute;a de las cuales se atribuyen a las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Juvenal Luna Jara, de 22 a&ntilde;os, dice que se uni&oacute; a la rebeli&oacute;n una semana antes, indignado por el asesinato de tantos manifestantes en el sur rural de Per&uacute;, descuidado durante mucho tiempo y que fue el centro de la brutal guerra de 12 a&ntilde;os librada por el grupo guerrillero Sendero Luminoso. En su opini&oacute;n, la mayor parte de muertes de esta regi&oacute;n se deben a que los provincianos (la gente del campo) son considerados ciudadanos de segunda clase, o algo peor. &ldquo;Es como si estuvieran matando perros&rdquo;, opina.
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                    alt="Decenas de personas participan en una marcha contra el Gobierno de Dina Boluarte, el 12 de enero en Lima."
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                Decenas de personas participan en una marcha contra el Gobierno de Dina Boluarte, el 12 de enero en Lima.                            </span>
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        Boluarte ha implorado a los manifestantes que aceptaran una tregua nacional unas horas antes. Pero en Villahermosa no hay ni rastro de acuerdo, mientras los campesinos se re&uacute;nen para expresar su rabia por el papel de la presidenta en la destituci&oacute;n de Castillo, un exl&iacute;der sindical que naci&oacute; en la pobreza y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pedro-castillo-maestro-rural-nadie-vio-venir-elecciones-peru_1_8017041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue llevado a la presidencia en 2021 por los votantes rurales empobrecidos de lugares como este</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no hay soluci&oacute;n, la lucha continuar&aacute;&rdquo;, advierten los aldeanos antes de que se permita al veh&iacute;culo de <em>The Guardian</em> proseguir su viaje.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Nos han humillado y olvidado&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En un pueblo tras otro a lo largo de la carretera sembrada de rocas, el mensaje es id&eacute;ntico a medida que campesinos desilusionados y maltratados se re&uacute;nen a lo largo de los bloqueos para pronunciar apasionados discursos sobre el estado de su pa&iacute;s y sobre c&oacute;mo su regi&oacute;n minera, rica en recursos, ha sido explotada para obtener unos beneficios que jam&aacute;s han visto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dina Quispe llora al denunciar c&oacute;mo las autoridades peruanas tacharon a los manifestantes de terrucos (terroristas) financiados por el narcotr&aacute;fico y respondieron a su petici&oacute;n de cambio pol&iacute;tico con represi&oacute;n y derramamiento de sangre. &ldquo;Nos han humillado y olvidado&rdquo;, dice esta vendedora de 41 a&ntilde;os de la comunidad de Checyuyoc. &ldquo;Est&aacute;n matando a nuestros hermanos a balazos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Entre l&aacute;grimas, Quispe expresa su disgusto por compartir nombre de pila con la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dina-boluarte-primera-mujer-presidenta-peru-destitucion-pedro-castillo_1_9777864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera mujer presidenta de Per&uacute;</a>. Boluarte se ha convertido en un pararrayos de una desilusi&oacute;n mucho m&aacute;s profunda con la desestructurada pol&iacute;tica de un pa&iacute;s que ha tenido siete presidentes en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os y donde una cuarta parte de la poblaci&oacute;n lucha por tener acceso a una alimentaci&oacute;n adecuada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por favor, lleven esta voz de protesta desde el Per&uacute; m&aacute;s profundo y humilde [al mundo]&rdquo;, pide Quispe a los periodistas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un manifestante con la imagen de la presidenta Dina Boluarte en Lima.                            </span>
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        A pocos kil&oacute;metros de all&iacute;, en Sicuani, un pueblo ahora pr&aacute;cticamente aislado del mundo exterior por los bloqueos de la carretera, cientos de mujeres quechuas ataviadas con sombreros, polleras y deslumbrantes colchas participan en la marcha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos luchando por nuestro futuro y el de nuestros hijos y nietos&rdquo;, cuenta Roxana Chahuanco, de 40 a&ntilde;os, mientras los habitantes se preparan para debatir su pr&oacute;ximo movimiento despu&eacute;s de anuncio del Gobierno de que desplegar&aacute; tropas para despejar las carreteras.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, Mendoza Coronel evoca a los m&aacute;rtires ind&iacute;genas T&uacute;pac Amaru y su esposa, Micaela Bastidas, mientras urge a los lugare&ntilde;os a intensificar su rebeli&oacute;n campesina contra las &eacute;lites &ldquo;corruptas&rdquo; de Lima. &ldquo;Nos desprecian por ser hijos de campesinos y por ser hombres del campo&rdquo;, les cuenta.
    </p><p class="article-text">
        En el pueblo contiguo han colocado el cr&aacute;neo de una vaca en un poste sobre una barricada formada por dos montones de escombros y tierra. &ldquo;Es Dina&rdquo;, bromea una de las mujeres que vigilan el puesto de control. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Sicuani, la carretera asciende a&uacute;n m&aacute;s por los Andes hacia la espectacular frontera de 4.300 metros con el departamento de Puno, donde las comunidades ind&iacute;genas aimaras tambi&eacute;n se han rebelado contra el nuevo Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Boluarte enfureci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a los habitantes de la regi&oacute;n hace unos d&iacute;as cuando, en declaraciones ante periodistas extranjeros, dijo que &ldquo;Puno no es Per&uacute;&rdquo;, palabras que la presidenta afirm&oacute; posteriormente que hab&iacute;an sido malinterpretadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos peruanos&rdquo;, dice una mujer que vigila un corte de carretera a las afueras de la ciudad de Ayaviri. &ldquo;En Puno naci&oacute; el imperio inca&rdquo;, indica.
    </p><h3 class="article-text">Familias rotas</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Ayaviri, la carretera baja hacia la ciudad m&aacute;s grande de Puno, Juliaca, un n&uacute;cleo minero y de contrabando derruido y agitado, donde las protestas antigubernamentales contin&uacute;an mientras las familias locales lloran a sus muertos.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de una puerta met&aacute;lica decorada con un lazo negro de luto se sienta Mar&iacute;a Ysabel Samill&aacute;n Sanga, cuyo hermano peque&ntilde;o muri&oacute; un lunes de principios de enero.
    </p><p class="article-text">
        Marco Antonio Samill&aacute;n Sanga estudiaba Medicina. Estaba trabajando como m&eacute;dico voluntario en Juliaca cuando los manifestantes intentaron asaltar el aeropuerto de la ciudad y las fuerzas de seguridad respondieron con munici&oacute;n real.
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                Manifestantes resultan heridos tras enfrentamientos con la policía, en Juliaca (Perú).                            </span>
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        El estudiante de 30 a&ntilde;os recibi&oacute; un disparo en el coraz&oacute;n mientras atend&iacute;a a un muchacho que hab&iacute;a inhalado gases lacrim&oacute;genos. Fue una de las 17 personas que murieron en Juliaca ese d&iacute;a. &ldquo;Fue una masacre&rdquo;, dice su hermana. &ldquo;No hay otra palabra para describirlo&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Samill&aacute;n Sanga llora al recordar c&oacute;mo su hermano hab&iacute;a conseguido salir de la pobreza extrema y estudiar Medicina. So&ntilde;aba con ser neurocirujano y crear programas de salud para los pobres de las zonas rurales de Puno.&nbsp;&ldquo;En este momento, siento que me est&aacute;n obligando a vivir... Si por m&iacute; fuera, me morir&iacute;a porque hay d&iacute;as que no puedo con este dolor&rdquo;, admite con l&aacute;grimas en los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Samill&aacute;n Sanga tambi&eacute;n ve prejuicios y discriminaci&oacute;n en el origen de la muerte de su hermano y del levantamiento de Per&uacute;. &ldquo;Tenemos sentimientos. Somos humanos. Sentimos. Lloramos. Tenemos emociones. Y nos duele&rdquo;, dice su hermano, Ra&uacute;l Constantino. La familia asegura que teme represalias del Gobierno por hablar, pero que no piensa callar. &ldquo;Espero que alguien lea esto y piense: '&iquest;c&oacute;mo est&aacute; la familia Samill&aacute;n Sanga?'&rdquo;, asegura Mar&iacute;a Ysabel. &ldquo;Porque la verdad es que nos han destrozado. Mi familia nunca volver&aacute; a ser la misma&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/viaje-epicentro-revuelta-peru-lucharemos-final_1_9909292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Feb 2023 21:23:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viaje al epicentro de la revuelta en Perú: “Lucharemos hasta el final"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Perú,Pedro Castillo,Protestas,Pobreza,Indígenas,Pueblos indígenas,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro de los destrozos y el caos del asalto ultra de Brasil: "Apestaba a orina y a cerveza"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/destrozos-caos-asalto-ultra-brasil-apestaba-orina-cerveza_1_9854102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c38d4b8-edea-41cb-93ac-b3b2ff239858_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro de los destrozos y el caos del asalto ultra de Brasil: &quot;Apestaba a orina y a cerveza&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los radicales bolsonaristas irrumpieron en el Congreso brasileño dejando un rastro de destrucción y furia a su paso</p><p class="subtitle">Del caso Lula al asalto ultra al Congreso: el largo camino del bolsonarismo contra la democracia en Brasil
</p></div><p class="article-text">
        En la segunda planta del palacio presidencial de Planalto, el retrato del duque de Caxias, un primer ministro del siglo XIX, ten&iacute;a pintarrajeado un bigote azul a lo Adolf Hitler. Una obra maestra del legendario pintor modernista brasile&ntilde;o Emiliano Di Cavalcanti, valorada en millones, hab&iacute;a recibido siete pu&ntilde;aladas.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la sala de prensa del palacio escap&oacute; a la ira de los miles de radicales de extrema derecha que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bolsonaristas-invaden-congreso-brasileno-manifestacion-lula_1_9850275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el domingo por la tarde asaltaron el Planalto, el Congreso de la Naci&oacute;n y el Tribunal Supremo de Brasil</a>. Tras irrumpir en la impresionante estructura curvil&iacute;nea de Oscar Niemeyer, los extremistas hicieron sus necesidades en la sala de prensa y defecaron en la sala de fot&oacute;grafos justo al lado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el lugar apestaba a orina y a cerveza&rdquo;, dice una persona que trabaja en el palacio presidencial sobre el momento en que los empleados p&uacute;blicos volvieron a entrar al edificio y contemplaron las inconcebibles escenas de devastaci&oacute;n que siguieron al domingo de furia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jan/09/brazil-failed-coup-wreckage" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Guardian</em></a><a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jan/09/brazil-failed-coup-wreckage" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> recorri&oacute;</a> dos de los tres edificios asaltados en Brasilia el lunes por la tarde, 24 horas despu&eacute;s del ataque protagonizado por seguidores ac&eacute;rrimos del expresidente Jair Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        El Planalto y el edificio del Congreso de Brasil son dos joyas arquitect&oacute;nicas en el coraz&oacute;n de Brasilia y forman parte de la audaz visi&oacute;n que en los a&ntilde;os 50 tuvieron Oscar Niemeyer y el urbanista L&uacute;cio Costa para un Brasil nuevo y abierto al futuro. Las dos edificaciones parecen haber sufrido un desastre natural, con las ventanas hechas a&ntilde;icos por la turba bolsonarista desesperada por anular el resultado de los comicios de octubre, en los que su l&iacute;der radical perdi&oacute; ante su rival de izquierdas, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva.
    </p><h3 class="article-text">Cristales, botellas y balas de goma</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Por favor, no toque las obras de arte&rdquo;, dicen las placas en el museo del Senado. Los radicales no hicieron ning&uacute;n caso cuando entraron en la sala de exposiciones y empezaron a destrozar cientos de a&ntilde;os de arte e historia pol&iacute;tica de Brasil. Clavaron un cuchillo en los retratos de dos expresidentes del Senado, Renan Calheiros y Jos&eacute; Sarney; y usaron un ejemplar de la Constituci&oacute;n para golpear la parte superior de una vitrina, dej&aacute;ndola ah&iacute; con un marco de cristales rotos.
    </p><p class="article-text">
        Por fuera del edificio, los amotinados de derecha hab&iacute;an dejado sus propias obras de arte: frases toscamente garabateadas en las que clamaban por un golpe militar pro-Bolsonaro para poner fin a la amenaza comunista que consideran que se ha apoderado de Brasil con la victoria electoral de Lula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escoria&rdquo;, dice una trabajadora de la limpieza sobre los golpistas, mientras los ingenieros revisan posibles da&ntilde;os estructurales y ella barre los cristales, junto a decenas de limpiadoras, que cubren las alfombras azules y verde lima del Congreso.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1612566809034608641?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cerca de all&iacute;, la entrada a la oficina de Rodrigo Pacheco, el actual presidente del Senado, parece un banco embestido por ladrones: una m&aacute;quina de rayos X de fabricaci&oacute;n china yace de lado, hay trozos de cristal por todo el suelo, cables de Internet cuelgan del techo como lianas y hay dos ordenadores de sobremesa destrozados, con sus placas base desparram&aacute;ndose desde su interior.
    </p><p class="article-text">
        En el palacio presidencial se repiten escenas similares de destrucci&oacute;n gratuita y a menudo infantil. Hay adoquines arrancados de la entrada donde hace solo una semana cientos de invitados celebraron la investidura de Lula y la que esperaban que fuera una nueva era progresista de reconciliaci&oacute;n y protecci&oacute;n medioambiental tras cuatro a&ntilde;os de odio y divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las trabajadoras de la limpieza vadean las aguas ornamentales que hay bajo la rampa de m&aacute;rmol del palacio con redes para atrapar los restos del caos de la v&iacute;spera. &ldquo;Botellas, cristales y balas [de goma]&rdquo;, dice una de las trabajadoras sobre los objetos recuperados del agua.
    </p><p class="article-text">
        Los radicales entraron al santuario de la que deber&iacute;a ser una de las edificaciones m&aacute;s seguras de Brasil, dejando a su paso un extra&ntilde;o rastro de destrucci&oacute;n y furia, as&iacute; como un mont&oacute;n de preguntas sobre c&oacute;mo un edificio de tanta relevancia pol&iacute;tica pudo quedar tan expuesto.
    </p><p class="article-text">
        La turba no consigui&oacute; acceder a los despachos del presidente Lula, pero saquearon y destrozaron otras salas. Los radicales intentaron prender fuego a un sof&aacute;, lanzaron sillas desde las ventanas rotas y usaron un rotulador para trazar l&iacute;neas retorcidas en el techo del pasillo que ocupan los miembros de la Oficina de Seguridad Institucional, responsable de la seguridad del presidente.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es como si se hubiera permitido&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Celso Amorim, uno de los colaboradores m&aacute;s cercanos de Lula, dice que su oficina y la de la primera dama de Brasil, Ros&acirc;ngela Lula da Silva, fueron objeto de actos de vandalismo y que parece que los insurgentes destrozaron su lugar de trabajo con especial ah&iacute;nco.
    </p><p class="article-text">
        Amorim, exministro de Defensa del pa&iacute;s, no entiende c&oacute;mo las fuerzas de seguridad y las agencias de inteligencia no detectaron y detuvieron la amenaza. &ldquo;Solo hubo resistencia despu&eacute;s de consumado el hecho, es como si se hubiera permitido que ocurriera&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Trabajadores intentan restablecer el orden en la sede del Gobierno un día después de que partidarios del expresidente brasileño Jair Bolsonaro asaltaran el edificio."
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            <span class="title">
                Trabajadores intentan restablecer el orden en la sede del Gobierno un día después de que partidarios del expresidente brasileño Jair Bolsonaro asaltaran el edificio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El lunes por la tarde no se permiti&oacute; a los periodistas entrar en el Tribunal Supremo, el tercer edificio asaltado, donde los forenses de la Polic&iacute;a Federal hac&iacute;an su trabajo entre escombros buscando huellas dactilares, pistas y quiz&aacute;s hasta trampas explosivas dejadas por los bolsonaristas. Las pintadas blancas en la fachada del tribunal dan testimonio del caos desatado en su interior. &ldquo;Vine, venc&iacute;&rdquo;, dice una. &ldquo;Has perdido, gilipollas&rdquo;, dice otra.
    </p><p class="article-text">
        Cuando <em>The Guardian </em>se acerc&oacute; al edificio, un hombre de la unidad de desactivaci&oacute;n de explosivos vestido de negro pidi&oacute; a los periodistas que se apartaran: a pocos metros de la entrada iban a hacer una explosi&oacute;n controlada de lo que denomin&oacute; &ldquo;una granada&rdquo;. Minutos despu&eacute;s, un estruendo ensordecedor recorri&oacute; la Plaza de los Tres Poderes, concebida por Costa y Niemeyer como un s&iacute;mbolo de la armon&iacute;a entre los poderes ejecutivo, judicial y legislativo de Brasil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es desgarrador&rdquo;, dice un polic&iacute;a militar que custodia el tribunal. Varios de sus compa&ntilde;eros, explica, resultaron heridos en el asalto pro-Bolsonaro. &ldquo;Esperemos que vengan d&iacute;as mejores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/destrozos-caos-asalto-ultra-brasil-apestaba-orina-cerveza_1_9854102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jan 2023 21:23:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro de los destrozos y el caos del asalto ultra de Brasil: "Apestaba a orina y a cerveza"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Jair Bolsonaro,Lula da Silva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tú serás la siguiente": los peligros que no cesan para quienes informan en la Amazonia brasileña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/seras-siguiente-peligros-no-cesan-informan-amazonia-brasilena_1_9775484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/483e1808-5611-4c2a-9530-f32e1d2a9574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tú serás la siguiente&quot;: los peligros que no cesan para quienes informan en la Amazonia brasileña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis meses después del asesinato de un periodista y un activista, otras personas han sido amenazadas mientras el nuevo Gobierno de Lula promete "honrar" la memoria de los muertos frenando la deforestación</p><p class="subtitle">Hay una guerra contra la naturaleza y Dom Phillips fue asesinado mientras trataba de explicarlo</p></div><p class="article-text">
        Era una escopeta de caza como la que sirvi&oacute; para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hallan-cuerpos-zona-amazonia-brasilena-desaparecieron-periodista-activista_1_9079444.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinar a Dom Phillips y Bruno Pereira</a> y apuntaba directamente al pecho de Julia Kanamari. &ldquo;T&uacute; ser&aacute;s la siguiente&rdquo;, recuerda que grit&oacute; el pistolero, con los ojos desorbitados, despu&eacute;s de que Kanamari viera c&oacute;mo sacaba del territorio ind&iacute;gena del Valle del Javari, en la Amazonia brasile&ntilde;a, un barco cargado de tortugas de r&iacute;o cazadas ilegalmente.
    </p><p class="article-text">
        Era una ma&ntilde;ana de noviembre y la l&iacute;der ind&iacute;gena, que en este reportaje no se identifica con su nombre real para mantener su anonimato, no hab&iacute;a dudado en enfrentarse al hombre despu&eacute;s de verlo a &eacute;l y sus dos c&oacute;mplices en el r&iacute;o Itaqua&iacute;, la misma v&iacute;a fluvial en la que el periodista brit&aacute;nico y el experto ind&iacute;gena brasile&ntilde;o fueron asesinados a tiros el pasado mes de junio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba defendiendo nuestro territorio. No me importaba lo que pudiera pasar&rdquo;, explica Kanamari, que pidi&oacute; no ser identificada: &ldquo;Le dije que no tem&iacute;a que me mataran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se cumplen seis meses de la muerte de los dos hombres y la posibilidad de morir asesinado por desafiar a los forajidos medioambientales que saquean los r&iacute;os y las selvas del Valle del Javari sigue siendo demasiado real.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Phillips y Pereira provoc&oacute; la indignaci&oacute;n internacional y puso de manifiesto la cat&aacute;strofe medioambiental que ha tenido lugar durante la presidencia de Jair Bolsonaro, con un ritmo de deforestaci&oacute;n que ha alcanzado cifras r&eacute;cord.
    </p><p class="article-text">
        Tras la denuncia de la desaparici&oacute;n de los activistas, las autoridades brasile&ntilde;as ordenaron el despliegue de agentes de polic&iacute;a, el ej&eacute;rcito y la marina brasile&ntilde;a con d&iacute;as de retraso. Los cuerpos de los dos hombres fueron recuperados tras 10 d&iacute;as de b&uacute;squeda y con un operativo que cont&oacute; con el apoyo de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena. Los tres presuntos asesinos deber&aacute;n comparecer ante el tribunal el mes que viene para una vista preliminar.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Todo como antes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, los activistas afirman que las fuerzas de seguridad ya han abandonado la zona en su mayor parte y han dejado a los activistas ind&iacute;genas peligrosamente expuestos a las mafias de la pesca y la miner&iacute;a ilegales. El objetivo de estas mafias es hacerse con las tierras ancestrales ind&iacute;genas y, presuntamente, cuentan con el apoyo de las oscuras redes de narcotr&aacute;fico que dominan la regi&oacute;n fronteriza entre Brasil, Colombia y Per&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo un momento de calma [tras los asesinatos], con toda la cobertura medi&aacute;tica. Pero luego todo sigui&oacute; como antes, o quiz&aacute; incluso peor&rdquo;, lamenta Kanamari.
    </p><p class="article-text">
        Eliesio Marubo, otro l&iacute;der del Valle del Javari, amigo de Pereira, se&ntilde;ala que tras los asesinatos pens&oacute; que estas muertes servir&iacute;an para que las autoridades tomaran conciencia de una crisis, en gran parte oculta, que tiene lugar en una regi&oacute;n remota que alberga la mayor concentraci&oacute;n de pueblos aislados del mundo. &ldquo;Por desgracia, me equivoqu&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marubo, activista y abogado de 42 a&ntilde;os, huy&oacute; de Javari a mediados de junio, horas despu&eacute;s de que se encontraran los cad&aacute;veres de los dos hombres en la selva. &ldquo;No quer&iacute;a quedarme para que me asesinaran a m&iacute; tambi&eacute;n... [as&iacute; que] lo dej&eacute; todo&rdquo;, explica. Seis meses despu&eacute;s, Marubo no ha podido volver a su casa en Tabatinga, la ciudad fronteriza cercana a donde se produjeron los asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez estoy m&aacute;s preocupado. No hemos visto ninguna mejora, de hecho, la situaci&oacute;n se ha deteriorado. Cualquiera que tenga una conexi&oacute;n con el Valle del Javari est&aacute; en peligro&rdquo;, indica Marubo, se&ntilde;alando que en el transcurso de una semana de septiembre diez personas recibieron disparos en Tabatinga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un caos&rdquo;, afirma al hablar de una regi&oacute;n en la que abundan el contrabando de drogas y los delitos medioambientales: &ldquo;Una locura&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cauto optimismo</h3><p class="article-text">
        Los activistas de la Amazonia expresan un cauto optimismo ante la posibilidad de que la llegada del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/brasil-elige-futuro-votacion-primeros-resultados_1_9669062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo presidente de Brasil</a>, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, que tomar&aacute; posesi&oacute;n de su cargo el 1 de enero, suponga <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/futuro-amazonia-decide-elecciones-brasil_1_9657799.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una mejora para territorios ind&iacute;genas</a> como el de Javari. El veterano izquierdista ha prometido crear un ministerio para los pueblos nativos, reconstruir las agencias ind&iacute;genas y medioambientales destruidas bajo el mandato de Bolsonaro, y erradicar la miner&iacute;a ilegal y la deforestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica que se perfila como ministra de Medio Ambiente de Lula, Marina Silva, dijo recientemente a <em>The Guardian</em> que el nuevo Gobierno de Brasil tratar&aacute; de honrar la memoria de los m&aacute;rtires de la selva tropical, como Phillips y Pereira, tomando medidas para proteger la Amazonia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha aparecido un peque&ntilde;o rayo de esperanza al final del t&uacute;nel y esa esperanza es Lula&rdquo;, dice Gleissimar Castelo Branco, un activista de la regi&oacute;n donde fueron asesinados el periodista de <em>The Guardian</em> y su gu&iacute;a brasile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;bio Ribeiro, coordinador de Opi, el grupo de defensa que Pereira ayud&oacute; a fundar para defender a las comunidades ind&iacute;genas aisladas, inst&oacute; a Lula a lanzar una &ldquo;intervenci&oacute;n federal&rdquo; completa en el Javari con la participaci&oacute;n del ej&eacute;rcito, la polic&iacute;a y la agencia ind&iacute;gena Funai.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Ribeiro subraya que Bolsonaro hab&iacute;a debilitado esta agencia hasta tal punto que cada uno de los agentes responsables de la vigilancia de las comunidades ind&iacute;genas aisladas era responsable de vigilar 700.000 hect&aacute;reas de tierra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es rid&iacute;culo&rdquo;, se&ntilde;ala Ribeiro, que solicita que se refuercen los equipos de vigilancia de los ind&iacute;genas, como el grupo sobre el que informaba Phillips cuando fue asesinado.
    </p><h3 class="article-text">Pr&oacute;ximas decisiones</h3><p class="article-text">
        Marubo considera esencial un despliegue de fuerzas de seguridad durante dos a&ntilde;os para controlar la violencia. &ldquo;Justo al comienzo de su mandato, Lula va a tener que tomar varias decisiones con respecto a la seguridad de las personas en esta regi&oacute;n&rdquo;, dice el activista, que trabaj&oacute; con Pereira en la ONG ind&iacute;gena Univaja. &ldquo;Va a tener que decidir si las cosas se quedan como est&aacute;n -con la total ausencia e ineficacia del Estado- o si toma medidas de emergencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, cree que la polic&iacute;a deber&iacute;a hacer m&aacute;s esfuerzos por identificar a los autores intelectuales del asesinato de Phillips y Pereira, y no s&oacute;lo a los hombres armados que les dispararon.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos tres hombres no son nadie en estas redes de crimen organizado&rdquo;, se&ntilde;ala al hablar de los tres sospechosos que est&aacute;n entre rejas acusados de homicidio agravado: &ldquo;Los peces gordos siguen ah&iacute; fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre, la polic&iacute;a habr&iacute;a detenido al contrabandista de tortugas sospechoso de amenazar al l&iacute;der kanamari, aunque posteriormente se cree que fue liberado. Se le llam&oacute; Rom&aacute;rio da Silva Oliveira y es primo de de Amarildo da Costa Oliveira, el hombre acusado de disparar a Phillips y Pereira.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta banda sigue operando y amenazando a las personas con total libertad&rdquo;, denuncia Ribeiro, un antrop&oacute;logo que pas&oacute; m&aacute;s de una d&eacute;cada trabajando en Funai.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de un crimen que conmocion&oacute; al mundo, tal anarqu&iacute;a e impunidad significa que los activistas ind&iacute;genas de los Javari siguen en la l&iacute;nea de fuego: vulnerables, olvidados, pero decididos a continuar su lucha contra los que saquean sus tierras. &ldquo;Y una vez m&aacute;s, est&aacute;n solos&rdquo;, dice Castelo Branco.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/seras-siguiente-peligros-no-cesan-informan-amazonia-brasilena_1_9775484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Dec 2022 21:18:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Tú serás la siguiente": los peligros que no cesan para quienes informan en la Amazonia brasileña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Brasil,Amazonas,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[SuperBigote, un superhéroe que también divide a Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/superbigote-superheroe-divide-venezuela_1_8724382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c38d1a7-b8e7-40af-b448-66197acb7b88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Imagen del cómic &quot;SuperBigote&quot;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cómic en que el protagonista se parece al presidente de Venezuela y es dibujado como un 'superman' contra imperialistas ha despertado el debate entre admiradores y críticos</p><p class="subtitle">Proveedores de Internet bloquean el acceso a la información en Venezuela, según ONG y medios</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Es un p&aacute;jaro? &iquest;Es un avi&oacute;n? No, es una campa&ntilde;a de propaganda venezolana dise&ntilde;ada para consolidar la imagen de hombre fuerte de <a href="https://www.eldiario.es/temas/nicolas-maduro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Maduro</a> con la ayuda de un h&eacute;roe con capa llamado SuperBigote.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1486756713986469888?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El superh&eacute;roe de dibujos animados, que tiene un inconfundible parecido con el presidente de <a href="https://www.eldiario.es/temas/venezuela/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Venezuela</a>, ha sido recibido con elogios o burlas, dependiendo del lado en que se sit&uacute;en los espectadores del amargo cisma pol&iacute;tico del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos favorables a Maduro han elogiado al &ldquo;indestructible&rdquo; fortach&oacute;n, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=muNGhgNb5vM" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que aparece en la televisi&oacute;n estatal</a> utilizando su superpoder &ndash;un pu&ntilde;o de hierro en su mano izquierda&ndash; para proteger a su patria socialista de un villano parecido a <a href="https://www.eldiario.es/temas/donald-trump/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Est&aacute; buen&iacute;simo! No se lo pierdan!&rdquo;, <a href="https://twitter.com/luis_villegasr/status/1479564069455765507?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tuite&oacute;</a> el viceministro de Comercio, Luis Villegas Ram&iacute;rez, tras el cap&iacute;tulo en el que SuperBigote trata de enviar a los venezolanos vacunas cubanas, rusas y chinas contra la COVID y en el que <a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a> intenta bloquear la entrega con la ayuda de los enemigos internos de Maduro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Los destruiremos por fin! &iexcl;Sufrir&aacute;n! &iexcl;Llorar&aacute;n! Ser&aacute;n el epicentro mundial de la pandemia!&rdquo;, se jacta el ruin imperialista con un fuerte acento en espa&ntilde;ol antes de que SuperBigote salve la operaci&oacute;n. &ldquo;Nadie se mete con SuperBigote&rdquo;, dice el canal de televisi&oacute;n estatal VTV en Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Los enemigos de Maduro han criticado la serie, con expertos que denuncian lo que algunos llaman un intento de construir un culto a la personalidad o incluso <a href="https://efectococuyo.com/politica/culto-a-la-personalidad-y-control-social-lo-que-esta-detras-de-super-bigote-segun-expertos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un intento de control mental al estilo de Goebbels</a>. Otros se preguntan por qu&eacute; el supuestamente todopoderoso SuperBigote no hab&iacute;a logrado proteger a su pa&iacute;s de la cat&aacute;strofe humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Julio Borges, un destacado l&iacute;der de la oposici&oacute;n, ha sugerido que &ldquo;S&uacute;perDestructor de Venezuela&rdquo; ser&iacute;a un nombre m&aacute;s apropiado. &ldquo;Maduro es sin&oacute;nimo de miseria y corrupci&oacute;n&rdquo;, <a href="https://twitter.com/JulioBorges/status/1466420197628256272?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tuite&oacute;</a> Borges junto a fotograf&iacute;as de venezolanos rebuscando alimentos en los contenedores.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1466420197628256272?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Guillermo Zubillaga, especialista en Venezuela de la Sociedad de las Am&eacute;ricas/Consejo de las Am&eacute;ricas, se&ntilde;ala que la caricatura aparentemente fr&iacute;vola tiene su l&oacute;gica. Cree que los asesores esperaban que SuperBigote enfatizara la invencibilidad de un pol&iacute;tico que, contra todo pron&oacute;stico, ha superado una implacable campa&ntilde;a apoyada por Estados Unidos para derrocarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su superpoder es mantenerse en el poder&rdquo;, indica Zubillaga, se&ntilde;alando el apoyo decisivo de China y Rusia, cuyo viceministro de Asuntos Exteriores, Sergei Ryabkov, se neg&oacute; en enero a <a href="https://www.theguardian.com/world/2022/jan/13/russia-says-talks-with-nato-over-ukraine-are-hitting-a-dead-end?fbclid=IwAR3fWLxkkXAprmfuEutpcQF7F6aBfH1wo1sLEWf-PaXXQUldDCdRypYGBeg" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">descartar el env&iacute;o de tropas a Venezuela</a> si las tensiones con Estados Unidos segu&iacute;an aumentando. &ldquo;El mensaje que intentan transmitir es que tienen el control total&rdquo;, dice.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Te distrae de la verdadera realidad&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Maduro no es el primer l&iacute;der autoritario al que se le da el papel de superh&eacute;roe de c&oacute;mic. En 2016, los propagandistas chinos <a href="https://www.wsj.com/articles/BL-CJB-28823" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">produjeron una versi&oacute;n en caricatura de su l&iacute;der</a>, Xi Jinping, en la que el jefe del partido comunista jugaba al Whac-a-Mole con funcionarios corruptos.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, Mosc&uacute; acogi&oacute; una exposici&oacute;n de arte llamada <a href="https://www.themoscowtimes.com/2017/12/08/putin-crowned-superputin-at-new-art-exhibition-in-moscow-a59869" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SuperPutin</a>, con esculturas y pinturas que celebraban el lado de superh&eacute;roe del presidente ruso. Una de ellas mostraba a Putin con un traje de Superman ce&ntilde;ido a la piel y con las iniciales SP escritas en el pecho.
    </p><p class="article-text">
        El predecesor de Maduro, <a href="https://www.eldiario.es/temas/hugo-chavez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hugo Ch&aacute;vez</a>, recibi&oacute; un homenaje p&oacute;stumo en vi&ntilde;etas en el que revolucionarios latinoamericanos como el Che Guevara y Jos&eacute; F&eacute;lix Ribas <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FG2uq_0Pzwk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">le daban la bienvenida al cielo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Zubillaga sospecha que los encargados de la propaganda del Gobierno vieron el c&oacute;mic de SuperBigote como una cortina de humo para un tema mucho menos divertido: el colapso de Venezuela. &ldquo;Es tan rid&iacute;culo que hace que la gente hable. Te distrae de la verdadera realidad de los <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2021/jun/21/latin-america-will-never-be-the-same-venezuela-exodus-reaches-record-levels" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seis millones de personas en el extranjero</a>, <a href="https://www.npr.org/sections/goatsandsoda/2022/01/11/1071485460/why-the-kids-of-venezuela-arent-getting-enough-to-eat" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las cifras de desnutrici&oacute;n</a> y el hecho de que <a href="https://www.cartercenter.org/news/pr/2021/venezuela-120321.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hay 250 presos pol&iacute;ticos</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es eficaz. Yo no lo descartar&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Repites una y otra vez que es un h&eacute;roe hasta que la poblaci&oacute;n empieza a creerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frank Dik&ouml;tter, <a href="https://www.theguardian.com/books/2019/oct/26/how-to-be-dictator-frank-dikotter-review" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">autor de un libro sobre los cultos a la personalidad del siglo XX</a>, centrado en su caso en dictadores, est&aacute; menos seguro. &ldquo;El dilema del dictador es que debe mostrarse cercano al pueblo pero, por otro lado, muy por encima de la lucha pol&iacute;tica, y en particular de su entorno, ya que cualquiera podr&iacute;a apu&ntilde;alarle por la espalda en cualquier momento&rdquo;.&nbsp;En ese sentido, &ldquo;una caricatura parece socavar ligeramente esa sensaci&oacute;n de distancia&rdquo;, puntualiza el profesor de la Universidad de Hong Kong.
    </p><p class="article-text">
        Dik&ouml;tter indica que el arte se ha utilizado durante mucho tiempo para se&ntilde;alar las cualidades extraordinarias e incluso sobrenaturales de esos l&iacute;deres: &ldquo;Pero nada tan fr&iacute;volo como esto. No es muy digno, &iquest;no creen?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Emma Reverter</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/superbigote-superheroe-divide-venezuela_1_8724382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Feb 2022 23:18:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[SuperBigote, un superhéroe que también divide a Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Nicolás Maduro,Propaganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enfermera que luchaba contra la pandemia en Brasil y murió en el desierto en Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/enfermera-luchaba-pandemia-brasil-murio-desierto-estados-unidos_1_8419022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/843e2dca-7c3e-4c99-af4f-41abbc9394d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La enfermera que luchaba contra la pandemia en Brasil y murió en el desierto en Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lenilda dos Santos abandonó su hogar en un pueblo rural de la Amazonía brasileña empujada por la crisis económica. Un agente fronterizo encontró su cuerpo en Nuevo México y cuenta el caso que le conmocionó</p><p class="subtitle">Un día con los voluntarios que recorren el desierto de Arizona en busca de migrantes en riesgo</p></div><p class="article-text">
        Cuando <a href="https://www.eldiario.es/temas/covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la COVID-19</a> arras&oacute; el Vale do Para&iacute;so, un enclave rural de la Amazonia brasile&ntilde;a, Lenilda dos Santos, t&eacute;cnica de enfermer&iacute;a, se situ&oacute; en primera l&iacute;nea de la pandemia, agarrando las manos que la mayor&iacute;a tem&iacute;a tocar. &ldquo;Fue una guerrera durante la pandemia&rdquo;, explica Lucineide Oliveira, una amiga y compa&ntilde;era en el peque&ntilde;o hospital de la localidad, que tiene poco personal. &ldquo;Dec&iacute;a: 'Si tenemos que morir, moriremos. Pero debemos luchar'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana de principios de agosto, mientras las dos mujeres estaban sentadas en la entrada de su sala de enfermos de COVID-19, Lenilda inform&oacute; a su amiga que se iba del pa&iacute;s. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo?&rdquo;, le pregunt&oacute; Lucineide. &ldquo;Pronto&rdquo;, respondi&oacute; Lenilda, que le hizo una tranquilizadora promesa: &ldquo;Volver&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as m&aacute;s tarde, Lenilda, de 49 a&ntilde;os, se iba de la localidad y pas&oacute; por delante de una escultura de una Biblia abierta en el Salmo 121. &ldquo;El Se&ntilde;or te guardar&aacute; de todo mal, velar&aacute; por tu vida&rdquo;, reza la inscripci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nunca regres&oacute;. Cinco semanas despu&eacute;s y a m&aacute;s de 6.000 kil&oacute;metros al norte, los agentes de la patrulla fronteriza estadounidense encontraron el cuerpo de Lenilda en el desierto, cerca de la ciudad de Deming (Nuevo M&eacute;xico). Estaba acurrucada junto a un arbusto de mezquite, llevaba botas militares de color marr&oacute;n claro y ropa de trabajo del ej&eacute;rcito, y no llevaba m&aacute;s que un pasaporte brasile&ntilde;o azul metido en una bolsa de cintura. El informe del incidente indica que la mujer estaba &ldquo;colocada como si estuviera tumbada sobre su lado derecho, con las piernas ligeramente dobladas y las manos cubriendo su cara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le ser&eacute; sincero, este caso en particular probablemente me afect&oacute; m&aacute;s que cualquier otro caso que haya tenido con los migrantes en el desierto. Me dol&iacute;a el coraz&oacute;n por ella&rdquo;, dice el capit&aacute;n Michael Brown, uno de los agentes presentes en el lugar de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza del fallecimiento de Lenilda no fue lo &uacute;nico que conmocion&oacute; al agente. Su nacionalidad tambi&eacute;n resulta poco frecuente en una regi&oacute;n donde la mayor&iacute;a de los que cruzan son de M&eacute;xico o Centroam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era la primera persona brasile&ntilde;a que encontraba, viva o muerta&rdquo;, indica Brown, que lleva 26 a&ntilde;os trabajando en la frontera entre Estados Unidos y M&eacute;xico. &ldquo;Eso demuestra que las condiciones de su lugar de origen son tan malas como las de cualquier otro lugar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&Eacute;xodo desde Am&eacute;rica del Sur</h3><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n econ&oacute;mica de la era del coronavirus est&aacute; impulsando un nuevo y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/andres-ramirez-jefe-comision-mexicana-refugiados-llegada-miles-haitianos-situacion-sobrepasado_1_8329444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peligroso &eacute;xodo desde Am&eacute;rica del Sur</a>, a medida que las familias de clase media y media-baja intentan escapar de las dificultades econ&oacute;micas, el desempleo y la inflaci&oacute;n provocados por la crisis sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Am&eacute;rica Latina fue la regi&oacute;n del mundo que sufri&oacute; el mayor golpe en la producci&oacute;n econ&oacute;mica total en 2020, un descenso del 7%. Eso es m&aacute;s o menos lo que se esperar&iacute;a de un a&ntilde;o de guerra civil en un pa&iacute;s t&iacute;pico&rdquo;, subraya Michael Clemens, experto en migraci&oacute;n del Centro para el Desarrollo Global.
    </p><p class="article-text">
        Otros factores que han propiciado este fen&oacute;meno son la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de Estados Unidos, el cierre de la mayor&iacute;a de los canales migratorios legales <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/politica-migratoria-trump-hecho-sufrido_1_6375282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo el mandato de Donald Trump</a> y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/biden-tratando-migrantes-mejor-trump-vergonzoso_129_8356263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la creencia err&oacute;nea entre los migrantes de que Joe Biden</a> es menos hostil a la inmigraci&oacute;n que su predecesor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/desesperacion-haitianos-deportados-estados-unidos-trataron-animales_1_8346135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muchos de los que abandonan Am&eacute;rica del Sur son haitianos</a> que huyeron a pa&iacute;ses como Brasil y Chile despu&eacute;s de que su patria fuera golpeada por un mort&iacute;fero terremoto en 2010. La pandemia de COVID-19 los ha desarraigado de nuevo. Ese a&ntilde;o, m&aacute;s de 90.000 haitianos han atravesado la Brecha del Dari&eacute;n, un traicionero paso selv&aacute;tico entre Colombia y Panam&aacute;, hacia Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Pero un n&uacute;mero cada vez mayor de sudamericanos tambi&eacute;n se est&aacute; desplazando. M&aacute;s de 46.000 brasile&ntilde;os fueron detenidos en la frontera sur de EEUU entre octubre de 2020 y agosto de 2021, cuando Lenilda comenz&oacute; su &uacute;ltimo viaje, en comparaci&oacute;n con menos de 18.000 en 2019 y 284 una d&eacute;cada antes. El n&uacute;mero de ecuatorianos tambi&eacute;n se ha disparado, con casi 89.000 detenidos en el mismo periodo, frente a unos 13.000 en 2019.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es dif&iacute;cil sobreestimar hasta qu&eacute; punto para algunas personas esto ha sido una recesi&oacute;n que ha destruido sus medios de vida (...), la pandemia de COVID-19 ha causado un retroceso en todo&rdquo;, se&ntilde;ala Andrew Selee, presidente del Instituto de Pol&iacute;tica Migratoria con sede en Washington. &ldquo;Nos ha hecho retroceder 30 o 40 a&ntilde;os, en un contexto en el que las econom&iacute;as de Am&eacute;rica del Sur eran realmente fr&aacute;giles&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Tres meses en un ICE</h3><p class="article-text">
        Su familia explica que Lenilda, que pas&oacute; tres a&ntilde;os trabajando como limpiadora en Columbus (Ohio) entre 2004 y 2007, empez&oacute; a planear su huida de Brasil a principios de este a&ntilde;o, tras una agotadora temporada luchando para cuidar a enfermos de COVID-19 en el hospital por solo 1.100 reales (170 euros) al mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; puedes hacer con 1.100 reales?&rdquo;, se pregunta su hija, Genifer Oliveira dos Santos, sentada en el porche del bungal&oacute; de su madre en la Avenida Para&iacute;so, a pocas puertas del hospital. Genifer, de 28 a&ntilde;os, indica que su madre quer&iacute;a volver a Ohio, donde todav&iacute;a conservaba amigos y familia, para ayudar a pagar la universidad de sus dos hijas.
    </p><p class="article-text">
        En abril, Lenilda vol&oacute; a M&eacute;xico y se entreg&oacute; a los funcionarios de inmigraci&oacute;n estadounidenses cerca de la ciudad de Mexicali, con la esperanza de que le permitieran quedarse mientras tramitaba su solicitud de asilo. La detuvieron y pas&oacute; tres meses en un centro de detenci&oacute;n del Servicio de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl&eacute;s) en Calexico (lugar donde termina M&eacute;xico&nbsp;y&nbsp;empieza California), antes de ser deportada a Brasil en julio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dieron <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/brazaletes-electronicos-defendidos-biden-vigilar-inmigrantes-provocan-traumas-e-ideas-suicidas_129_8133080.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un trato bastante cruel</a>&rdquo;, afirma su hermano, Leci Pereira. Pero Lenilda estaba decidida a volver.
    </p><h3 class="article-text">Segundo intento</h3><p class="article-text">
        Menos de un mes despu&eacute;s, el 12 de agosto, abandon&oacute; Vale do Para&iacute;so por segunda vez. Se subi&oacute; a un avi&oacute;n con destino a Ciudad de M&eacute;xico y se dirigi&oacute; a otro tramo de la frontera tras aceptar pagar a los contrabandistas 25.000 d&oacute;lares (21.000 euros) para que la guiaran por el desierto desde Ascensi&oacute;n, en el estado mexicano de Chihuahua, hasta una casa segura en Deming.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dijo que tardar&iacute;a dos d&iacute;as y dos noches, porque es un camino largo: m&aacute;s de 50 kil&oacute;metros&rdquo;, explica&nbsp;Genifer. En la madrugada del lunes 6 de septiembre, Lenilda parti&oacute; hacia la frontera con Estados Unidos con tres amigos de la infancia y un contrabandista. &ldquo;Estaba muy confiada. Parec&iacute;a muy contenta&rdquo;, dice Genifer, que recuerda que le aseguraron que el jueves su madre habr&iacute;a llegado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las cosas no tardaron en torcerse, ya que el grupo camin&oacute; con dificultad hacia el norte a trav&eacute;s de un terreno monta&ntilde;oso en, seg&uacute;n Brown, condiciones muy duras. &ldquo;De julio a mediados de septiembre es la temporada de monzones para nosotros, as&iacute; que nos enfrentamos a temperaturas des&eacute;rticas de verano -m&aacute;s de 32&ordm; de media- y... supongo que probablemente un 70% de humedad o m&aacute;s&rdquo;, explica. &ldquo;As&iacute; que hac&iacute;a un calor extraordinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brown sospecha que Lenilda se qued&oacute; atr&aacute;s como resultado del agotamiento y la deshidrataci&oacute;n. &ldquo;No se encontr&oacute; agua cerca de ella... y en las mejores circunstancias en esta zona, en esa &eacute;poca del a&ntilde;o y con esa temperatura, no habr&iacute;a durado m&aacute;s de tres d&iacute;as como m&aacute;ximo sin agua&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El desierto que rodea Deming, en el estado de Nuevo México, donde murió la enfermera Lenilda dos Santos.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Pendientes desde Brasil</h3><p class="article-text">
        El lunes por la tarde, seg&uacute;n la familia de Lenilda, la abandonaron mientras sus compa&ntilde;eros segu&iacute;an adelante. Presa del p&aacute;nico, encendi&oacute; su tel&eacute;fono m&oacute;vil para pedir ayuda a sus familiares. &ldquo;P&iacute;deles que me traigan agua&rdquo;, suplic&oacute; en un mensaje de voz de WhatsApp. &ldquo;Me estoy muriendo de sed&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lenilda comparti&oacute; su ubicaci&oacute;n en vivo y durante las siguientes horas sus angustiados parientes, a miles de kil&oacute;metros de distancia en el Amazonas, rastrearon sus movimientos por un desolado interior habitado principalmente por coyotes, ganado y topos. Entonces, a las 15:08 hora local del martes, el c&iacute;rculo naranja que marcaba la posici&oacute;n de Lenilda dej&oacute; de moverse. &ldquo;Ese fue el momento en que nos dimos cuenta de que no hab&iacute;a sobrevivido&rdquo;, dice Leci. &ldquo;Salv&oacute; tantas vidas, solo para irse a M&eacute;xico y perder la suya&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a tardar&iacute;a otros ocho d&iacute;as en localizar el cuerpo de Lenilda. &ldquo;Siempre es horrible encontrar a una persona muerta. Tu coraz&oacute;n est&aacute; con ellos. S&oacute;lo intentan cruzar y encontrar una nueva vida&rdquo;, dice Brown, que cre&iacute;a que la v&iacute;ctima hab&iacute;a estado muy cerca de encontrar ayuda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubiera llegado a 400 metros al norte, probablemente habr&iacute;a podido ponerse en contacto con alguien que vive en una caravana&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Luto en su ciudad </h3><p class="article-text">
        La muerte de Lenilda ha conmocionado al Vale do Para&iacute;so, una comunidad agr&iacute;cola muy unida que fue fundada por migrantes cuando la dictadura militar brasile&ntilde;a arras&oacute; con una carretera a trav&eacute;s de la selva tropical hace 50 a&ntilde;os. En la entrada del hospital se ha colgado una cinta negra en reconocimiento a los servicios prestados por Lenilda durante la pandemia. &ldquo;Era muy querida&rdquo;, dice Pereira. &ldquo;Toda la ciudad est&aacute; de luto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pereira urge a los brasile&ntilde;os a sopesar los peligros de unirse al &eacute;xodo. &ldquo;Mi hermana, pobrecita, se fue persiguiendo un sue&ntilde;o. Pero ese sue&ntilde;o fue interrumpido. &iquest;Y nuestros sue&ntilde;os? Solo hay que ver lo que les ha pasado ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras Am&eacute;rica del Sur se tambalea a causa de la pandemia, esas s&uacute;plicas parecen caer en saco roto. &ldquo;Conozco a seis o siete parejas que se fueron la semana pasada, todas ellas con sus hijos, incluso despu&eacute;s de lo ocurrido&rdquo;, indica Genifer, que cree que el aumento de los precios de los alimentos y el combustible explica en parte por qu&eacute; tantos se van.
    </p><p class="article-text">
        En la unidad de enfermos de COVID-19 de la localidad, Lucineide recuerda que intent&oacute; convencer a Lenilda de que no se fuera. Ambas hab&iacute;an so&ntilde;ado con abrir una cl&iacute;nica de curas juntas cuando Lenilda, que habr&iacute;a cumplido 50 a&ntilde;os esta semana, volviera a casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Oh, amiga m&iacute;a&rdquo;, murmura Lucineide, mirando al techo con ojos incr&eacute;dulos y enrojecidos.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/enfermera-luchaba-pandemia-brasil-murio-desierto-estados-unidos_1_8419022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Oct 2021 19:51:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La enfermera que luchaba contra la pandemia en Brasil y murió en el desierto en Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Migraciones,Estados Unidos,Brasil,Pandemia,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-han-llegado-frontera-texas_1_8319690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60551a03-49dc-4a7a-8e61-8ee7cef49a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escapan de la violencia de las bandas armadas en Puerto Príncipe, de la escasez de alimentos y las catástrofes naturales exacerbadas por el cambio climático y la crisis política</p><p class="subtitle">El primer ministro de Haití destituye al Fiscal que pretende investigarlo por el asesinato de su predecesor</p></div><p class="article-text">
        Cada noche, Guy se iba a dormir con el ruido de disparos. Eran las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/armas-pandillas-e-injerencia-extranjera-ido-haiti-mal-peor_1_8151430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandas de Puerto Pr&iacute;ncipe</a>, la capital de Hait&iacute;, librando batallas campales en el centro de la ciudad. Durante el d&iacute;a, era el momento de las protestas violentas por la<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desconsuelo-haiti-terremoto-pais-crisis-no-aprendimos-leccion-2010_1_8223600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> escasez de alimentos y de combustible</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las carreteras bloqueadas con neum&aacute;ticos en llamas se convirtieron en algo habitual. La polic&iacute;a utilizaba las porras y gases lacrim&oacute;genos para reprimir las protestas. &ldquo;Salir a la calle daba miedo&rdquo;, dice Guy, que comenz&oacute; entonces a planificar su viaje hacia Estados Unidos. &ldquo;No hab&iacute;a m&aacute;s remedio que irse de Hait&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ha sido el &uacute;nico en pensarlo. Las autoridades de la ciudad texana de Del R&iacute;o declararon el viernes el estado de emergencia local despu&eacute;s de que unos 12.000 migrantes, en su mayor&iacute;a procedentes de Hait&iacute;, se congregaran bajo un puente en la frontera con M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        La afluencia de migrantes ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades locales. Se trata de un nuevo desaf&iacute;o para Joe Biden que pone de relieve la creciente crisis migratoria originada en Hait&iacute;, tras las m&uacute;ltiples y superpuestas calamidades que han asolado el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos migrantes, cruzar el R&iacute;o Grande es s&oacute;lo el &uacute;ltimo tramo de una odisea que se extiende por el Caribe y Sudam&eacute;rica. Una mayor&iacute;a vuela desde Hait&iacute; hasta Ecuador, donde los haitianos no necesitan visado, para buscar trabajo en Chile o en Brasil. 
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es dirigirse al norte cruzando las peligrosas selvas del golfo de Dari&eacute;n para viajar hacia Centroam&eacute;rica y M&eacute;xico. En todas las etapas est&aacute;n a la merced de las fuerzas de seguridad, de los grupos criminales organizados que han puesto a los migrantes en su punto de mira, y de la enclenque infraestructura del negocio del contrabando de personas.
    </p><p class="article-text">
        Guy es uno de los miles de emigrantes, en su mayor&iacute;a haitianos, que quedaron varados recientemente en Necocl&iacute;, una ciudad costera colombiana donde los transbordadores locales hacia Panam&aacute; no dan abasto para satisfacer la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Como muchos otros estuvo viviendo en Brasil, donde trabaj&oacute; de manera informal en el sector de la construcci&oacute;n. Pero la falta de trabajo y la idea de que el Gobierno de Biden ser&iacute;a m&aacute;s acogedor le empujaron a iniciar su camino hacia el norte. &ldquo;Seguimos a los que fueron antes que nosotros&rdquo;, dice Guy. &ldquo;No importa si es peligroso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros eligen el viaje m&aacute;s directo pero igual de peligroso de cruzar por alta mar hacia Estados Unidos. Este lunes, los guardacostas estadounidenses interceptaron una embarcaci&oacute;n de 35 pies a 18 millas de Florida y con 103 personas a bordo. Llevaban seis d&iacute;as en el mar.
    </p><h3 class="article-text">Las razones</h3><p class="article-text">
        Hay muchas razones para huir de Hait&iacute;. Acosada desde hace tiempo por la violencia, la corrupci&oacute;n y la escasez, la naci&oacute;n m&aacute;s pobre del hemisferio occidental&nbsp;sufri&oacute; en julio una crisis de inestabilidad a&uacute;n mayor, con el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/haiti-enfrenta-nueva-violencia-asesinato-presidente_1_8116474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato del presidente Jovenel Mo&iuml;se </a>en circunstancias que a&uacute;n no han sido aclaradas.
    </p><p class="article-text">
        Exacerbadas por el cambio clim&aacute;tico y por la mala planificaci&oacute;n, las cat&aacute;strofes naturales tambi&eacute;n azotan regularmente al pa&iacute;s. El pasado 7 de agosto un<a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-terremoto-golpea-haiti-300-muertos-medio-preocupante-vacio_1_8220717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> terremoto catastr&oacute;fico sacudi&oacute; el sur de Hait&iacute;</a> provocando al menos 2.200 v&iacute;ctimas mortales y dejando sin hogar a m&aacute;s de 30.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        En Puerto Pr&iacute;ncipe reina la inseguridad. Las bandas han lanzado una campa&ntilde;a de violencia -en muchas ocasiones con apoyo pol&iacute;tico-, que ha sido comparada con una guerra civil. Los civiles pueden quedar atrapados en el fuego cruzado, sufrir robos en cuesti&oacute;n de un instante, o ser secuestrados para exigir rescates. Los servicios p&uacute;blicos casi no existen, con la basura sin recoger y miles de hogares sin agua corriente ni retrete.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Louis Henry Mars, que en los barrios marginales controlados por las bandas de la capital promueve iniciativas de pacificaci&oacute;n. &ldquo;Ya no hay vida normal en Puerto Pr&iacute;ncipe. Hay 165 bandas en Puerto Pr&iacute;ncipe y est&aacute;n mejor armadas que la polic&iacute;a, por lo que no es posible acabar con ellas sin da&ntilde;os colaterales&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Michelle Mittelstadt, del estadounidense Instituto de Pol&iacute;tica Migratoria, la impresi&oacute;n de que el gobierno de Biden tratar&iacute;a con m&aacute;s amabilidad que Donald Trump a los migrantes es tanto un error como una clave para explicar el aumento de llegadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pas&oacute; de una Administraci&oacute;n Trump que b&aacute;sicamente hizo todo lo que pudo en la frontera para restringir la migraci&oacute;n, legal o ilegal, a una Administraci&oacute;n que en general ve a la inmigraci&oacute;n como un activo, que no ve a los inmigrantes como una amenaza econ&oacute;mica o de seguridad&rdquo;, dice Mittelstadt. &ldquo;La gente lo ha entendido como una oportunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero los haitianos que esperan una alfombra de bienvenida cuando termine su procesamiento pueden tener un duro despertar. El Gobierno de Biden hab&iacute;a suspendido las deportaciones a Hait&iacute; tras el terremoto que sufri&oacute; el pa&iacute;s, pero ya ha revocado esa decisi&oacute;n. Esta semana comenzaron a salir los vuelos a Puerto Pr&iacute;ncipe llenos de migrantes y ocho m&aacute;s est&aacute;n programados para la pr&oacute;xima semana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips, Joe Parkin Daniels]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-han-llegado-frontera-texas_1_8319690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Sep 2021 20:25:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué miles de haitianos han llegado a la frontera de Texas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Crisis migratoria,Migrantes,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haití se enfrenta a una nueva era de violencia tras el asesinato de su presidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/haiti-enfrenta-nueva-violencia-asesinato-presidente_1_8116474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/164a084c-c7ca-44c2-abfe-50047fc88e2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haití se enfrenta a una nueva era de violencia tras el asesinato de su presidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asesinato de Jovenel Moïse pone al borde del caos a la empobrecida nación caribeña. El cargo de presidente en funciones le correspondería ahora al presidente del Tribunal Supremo, pero falleció en junio por COVID-19</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Joseph Harold Pierre, politólogo: "En Haití reina la anarquía, el Gobierno no tiene control"</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinado-tiros-presidente-haiti_1_8112078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato del presidente de Hait&iacute;</a> en la madrugada de este mi&eacute;rcoles representa el punto &aacute;lgido de una <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jun/15/haiti-gang-violence-women-children-port-au-prince-unicef-flee-homes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creciente crisis pol&iacute;tica y de seguridad</a> que podr&iacute;a abrir un nuevo y violento cap&iacute;tulo en la vol&aacute;til historia de la naci&oacute;n caribe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A Jovenel Mo&iuml;se lo asesinaron a tiros en su casa de Puerto Pr&iacute;ncipe, la capital. Seg&uacute;n testigos y autoridades del Gobierno, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jul/07/haiti-president-jovenel-moise-reportedly-assassinated" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron &ldquo;mercenarios&rdquo; vestidos de negro que se hac&iacute;an pasar por empleados de la agencia antidrogas de Estados Unidos</a> (DEA, por sus siglas en ingl&eacute;s). La primera dama, Martine Mo&iuml;se, tambi&eacute;n result&oacute; herida en el ataque.
    </p><p class="article-text">
        A Robert Fatton, profesor de pol&iacute;tica haitiana en la Universidad de Virginia, lo ocurrido le ha dejado &ldquo;sencillamente anonadado&rdquo;. &ldquo;No entiendo c&oacute;mo es posible entrar en la residencia del presidente, matarlo, y luego irse; es todo muy extra&ntilde;o; no estoy seguro de qui&eacute;n se va a beneficiar de esto, no tenemos ni idea&rdquo;. &ldquo;En nuestra era no hab&iacute;amos tenido asesinatos de presidentes&rdquo;, dice. &ldquo;Hab&iacute;amos tenido golpes de estado y golpes frustrados, pero matar a un presidente es otra cosa, es algo que va m&aacute;s all&aacute; de lo que se hab&iacute;a visto en Hait&iacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ambulancia que traslada el cuerpo del presidente haitiano Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití). "
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            <span class="title">
                La ambulancia que traslada el cuerpo del presidente haitiano Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití).                             </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Estado de incertidumbre total&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El presidente de Estados Unidos, <a href="https://www.eldiario.es/temas/joe-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Biden</a>, ha calificado de &ldquo;acto atroz&rdquo; lo ocurrido. Sea quien sea el responsable del ataque, los analistas coinciden en que el asesinato de Mo&iuml;se es un mal presagio para el futuro de una naci&oacute;n profundamente empobrecida que ya ven&iacute;a lidiando con una serie de crisis interconectadas de pol&iacute;tica, econom&iacute;a, crimen organizado y coronavirus. &ldquo;Lo que tenemos ahora es un estado de incertidumbre total&rdquo;, dice Fatton.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Constituci&oacute;n de Hait&iacute;, seg&uacute;n Fatton, el cargo de presidente en funciones le corresponder&iacute;a ahora al presidente del Tribunal Supremo. &ldquo;Pero el presidente del Tribunal Supremo<a href="https://ccj.org/statement-by-the-ccj-president-on-the-passing-of-the-president-of-haitis-supreme-court/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> muri&oacute; por COVID-19 [en junio]</a>, as&iacute; que evidentemente no hay nadie a cargo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco est&aacute; claro para qui&eacute;n ser&aacute; el cargo de primer ministro. Tras destituir a Claude Joseph, el plan de Mo&iuml;se era nombrar a Ariel Henry el mi&eacute;rcoles. En la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles, fue Joseph qui&eacute;n anunci&oacute; el asesinato de Mo&iuml;se.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos Parlamento, tenemos un primer ministro que ya no lo es, un presidente del Tribunal Supremo muerto, la polic&iacute;a desmoron&aacute;ndose, y <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jun/15/haiti-gang-violence-women-children-port-au-prince-unicef-flee-homes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pandillas vagando por las calles de Puerto Pr&iacute;ncipe</a>&rdquo;, dice Fatton. &ldquo;No hay nadie verdaderamente a cargo, creo que va a llevar a m&aacute;s caos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una Presidencia conflictiva</h3><p class="article-text">
        Mo&iuml;se, un empresario exportador de pl&aacute;tanos sin experiencia pol&iacute;tica, fue elegido presidente a finales de 2016 tras una campa&ntilde;a en las redes sociales donde se presentaba como el Hombre Pl&aacute;tano de Hait&iacute; (N&egrave;g Bannann nan). Cuando en febrero de 2017 asumi&oacute; la Presidencia, hab&iacute;a quien confiaba en que trajera un m&iacute;nimo de estabilidad a la turbulenta pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Con 11 millones de habitantes, graves carencias y a&uacute;n recuper&aacute;ndose del terremoto y posterior brote de c&oacute;lera del a&ntilde;o 2010, Hait&iacute; es una de las naciones m&aacute;s pobres del hemisferio occidental.
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                El presidente haitiano, Jovenel Moise, en una imagen de archivo.                            </span>
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        En vez de estabilidad, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/feb/10/haiti-coup-attempt-allegations-jovenel-moise-president-term" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hait&iacute; se sumi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s en el conflicto pol&iacute;tico y econ&oacute;mico</a>. Mo&iuml;se afront&oacute; un descontento creciente por la corrupci&oacute;n, la incompetencia, la supuesta erosi&oacute;n de la democracia, la incapacidad de vacunar a los ciudadanos contra la COVID-19, y el reciente aumento de una violencia que, en muchos casos, ten&iacute;a motivos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Mo&iuml;se llevaba m&aacute;s de un a&ntilde;o gobernando por decreto. Ante el incremento de las protestas por lo que, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/feb/10/haiti-coup-attempt-allegations-jovenel-moise-president-term" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n sus cr&iacute;ticos, era un intento autoritario de aferrarse al poder</a>, en febrero orden&oacute; la detenci&oacute;n de 23 personas y dijo que hab&iacute;a frustrado un complot para asesinarlo y dar un golpe de Estado. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o han aumentado el n&uacute;mero de asesinatos, secuestros y actos violentos de las pandillas, con algunas personas acusando a Mo&iuml;se de fomentarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a no hay ning&uacute;n lugar seguro en Hait&iacute;&rdquo;, dice Pierre Esp&eacute;rance, un conocido activista por los derechos humanos. Desde noviembre de 2018, su organizaci&oacute;n ha registrado 13 masacres relacionadas con pandillas en las que 437 personas fueron asesinadas y 129 siguen desaparecidas. &ldquo;Es una situaci&oacute;n muy complicada&rdquo;, dice.
    </p><h3 class="article-text">Miedo e incertidumbre</h3><p class="article-text">
        Fulton Armstrong, que en los 90 fue el responsable de la CIA en Hait&iacute;, dice estar conmocionado pero no sorprendido por el asesinato de Mo&iuml;se. &ldquo;Cuando se producen estas escaladas de violencia tolerada, en las que se dispara, se mata o se secuestra a personas inocentes, sin que haya una reacci&oacute;n, entonces uno de estos matones a sueldo de los pol&iacute;ticos haitianos va a tratar de jug&aacute;rsela&rdquo;, dice Armstrong, que actualmente es especialista en Hait&iacute; de la American University. &ldquo;Estas cosas siempre tienen su desenlace&rdquo;.&nbsp;
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                Un agujero de balas en los muros de la casa del asesinado Jovenel Moise, en Puerto Príncipe.                             </span>
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        El especialista en Hait&iacute; del Center for Economic and Policy Research Jake Johnston tambi&eacute;n dice que no estaba del todo sorprendido por la &ldquo;descarada&rdquo; agresi&oacute;n <a href="https://www.aljazeera.com/news/2021/6/30/haitian-journalist-activist-killed-in-port-au-prince-shootings" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras la serie de asesinatos de gente muy conocida</a>, entre ellos el de un periodista y el de un activista de derechos humanos. &ldquo;Es un ataque que lleva un tiempo gest&aacute;ndose&rdquo;, dice. &ldquo;En una situaci&oacute;n en la que la polic&iacute;a no ha dado seguridad a la poblaci&oacute;n, todo es posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Esp&eacute;rance, el clima de miedo y de incertidumbre palpable en Puerto Pr&iacute;ncipe se ha intensificado en las horas transcurridas tras el asesinato del presidente. &ldquo;Todo el mundo est&aacute; sin salir de casa&rdquo;, dice el activista, que teme por la posibilidad de una intervenci&oacute;n extranjera para imponer una soluci&oacute;n pol&iacute;tica en Hait&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los m&aacute;s de 100 a&ntilde;os transcurridos desde el &uacute;ltimo asesinato de un presidente, el pa&iacute;s ha sido intervenido en repetidas ocasiones. La invasi&oacute;n y ocupaci&oacute;n estadounidense que sigui&oacute; al asesinato del presidente Jean Vilbrun Guillaume Sam en julio de 1915 dur&oacute; hasta 1934.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Fatton, una intervenci&oacute;n similar a la pol&eacute;mica misi&oacute;n de estabilizaci&oacute;n de la ONU entre 2004 y 2007 no se puede descartar si la situaci&oacute;n de seguridad empeora tras el asesinato del presidente. &ldquo;Ahora todo esto es pura conjetura, pero lo que creo que est&aacute; bastante claro es que la situaci&oacute;n se va a deteriorar pronto, porque va a haber mucha gente luchando por el poder.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/haiti-enfrenta-nueva-violencia-asesinato-presidente_1_8116474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jul 2021 20:36:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haití se enfrenta a una nueva era de violencia tras el asesinato de su presidente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Crisis política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lula da Silva: "Brasil se ha convertido en un estado paria y Bolsonaro es un psicópata"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lula-da-silva-brasil-convertido-paria-bolsonaro-psicopata_1_7964207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21bc624b-f171-4cb8-ad38-fb893cb82692_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lula da Silva: &quot;Brasil se ha convertido en un estado paria y Bolsonaro es un psicópata&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, es el favorito para las elecciones presidenciales del año próximo. Con 77 años, dice que la victoria de Biden le animó a intentar una nueva carrera. Si vuelve a ser presidente, promete restablecer las alianzas tradicionales de Brasil en América y Europa</p><p class="subtitle">Brasil sufre su peor ola de la pandemia: "Es como si hubiera caído una bomba atómica"</p></div><p class="article-text">
        Se puede rescatar a Brasil despu&eacute;s de que su presidente &ldquo;psic&oacute;pata&rdquo;, Jair Bolsonaro, lo haya transformado en un estado paria <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tragedia-covid-19-brasil_1_7306924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpeado por la COVID-19</a>. As&iacute; lo afirma el candidato mejor posicionado para vencer al actual presidente de Brasil en las elecciones presidenciales del a&ntilde;o pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista con <em>The Guardian</em>, el l&iacute;der izquierdista Luiz In&aacute;cio Lula da Silva &ndash;posible candidato a competir contra Bolsonaro por la presidencia, tras haber recuperado sus derechos pol&iacute;ticos&ndash; se frena antes de confirmar su postulaci&oacute;n. Sin embargo, Lula, que pas&oacute; de vivir en la pobreza rural a transformarse en el primer presidente brasile&ntilde;o de clase trabajadora, deja claro que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lula-campana-dia-expresidente-revoluciono-alineamientos-politicos-brasil_129_7303183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene planeado un final extraordinario</a> para una de las carreras pol&iacute;ticas m&aacute;s persistentes y espectaculares del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Corr&iacute; ocho kil&oacute;metros antes de esta entrevista&hellip; Corro nueve kil&oacute;metros al d&iacute;a, de lunes a viernes, porque caminar por todo Brasil ser&aacute; muy duro y agotador y necesito preparar mis piernas para solucionar los problemas de este pa&iacute;s&rdquo;, dice el limpiabotas y luego l&iacute;der sindical que presidi&oacute; el pa&iacute;s de 2003 a 2011.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendr&eacute; 77 &ndash;para las elecciones del a&ntilde;o pr&oacute;ximo&ndash;. Cre&iacute;a ser demasiado viejo, pero entonces vi a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-eeuu-2020/mayores-gobernar-septuagenarios-aspiran-presidencia-eeuu_1_6372924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biden ganar las elecciones con 78 a&ntilde;os</a> y dije 'bueno, soy un ni&ntilde;o comparado con Biden, as&iacute; que tal vez salga bien'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lula dice que el estallido de COVID-19 a&uacute;n en marcha y la consiguiente crisis socioecon&oacute;mica hacen que sea demasiado temprano para lanzar la que ser&aacute; su sexta campa&ntilde;a presidencial desde 1989. Miembro veterano del Partido de los Trabajadores (PT), asegura tener la experiencia y el deseo de liderar la &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo; de Brasil tras el da&ntilde;o infligido por la incompetencia de Bolsonaro y que eso har&aacute;, si su partido y los votantes as&iacute; lo desean.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No necesito hacer promesas. Ya he hecho que sucedan cosas en este pa&iacute;s&rdquo;, dice Lula a sus 75 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez que nuestro partido tenga su candidato y demos comienzo a la campa&ntilde;a, quiero viajar por Brasil, visitar cada estado, participar de debates, hablar con la gente, visitar las favelas, a los recicladores, a las personas LGBT&hellip; Quiero hablar con la sociedad brasile&ntilde;a para poder decirles que es posible para nosotros construir un pa&iacute;s nuevo&hellip; Es posible hacer feliz a este pa&iacute;s otra vez&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en un acto tras su puesta en libertad                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El retorno de Lula comenz&oacute; en marzo cuando un juez del Tribunal Supremo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/supremo-ratifica-anulacion-penas-prision-lula_1_7826845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anul&oacute; la condena por corrupci&oacute;n</a> que le hab&iacute;a prohibido participar de las elecciones del a&ntilde;o 2018, en las que Bolsonaro result&oacute; ganador. Poco despu&eacute;s la corte dictamin&oacute; que el expresidente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/moro-ministro-bolsonaro-lula-silva_1_1508999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a recibido un trato injusto </a>por parte de S&eacute;rgio Moro, el juez de derechas que lo encarcel&oacute; poco antes de unirse al gabinete de Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces Lula se ha posicionado como una alternativa confiable, moderada y en&eacute;rgica al extremismo &ldquo;idiota&rdquo; de Bolsonaro, adem&aacute;s de mantenerse ocupado reuni&eacute;ndose con varios personajes influyentes, cuyo apoyo ser&aacute; clave si lanza su candidatura en octubre.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; dicen las encuestas</h3><p class="article-text">
        Las encuestas sugieren que el candidato de izquierdas est&aacute; bien posicionado para ganarle a Bolsonaro, acusado de destrozar tanto el medioambiente como la econom&iacute;a de Brasil y de manejar de manera catastr&oacute;fica la COVID-19, a la que llam&oacute; &ldquo;una peque&ntilde;a gripe&rdquo;. La encuestadora m&aacute;s importante de Brasil, Datafolha, predijo que Lula le ganar&iacute;a a Bolsonaro<a href="https://www1.folha.uol.com.br/internacional/es/brasil/2021/05/encuesta-datafolha-lula-lidera-la-carrera-electoral-de-2022-con-un-55-de-intencion-de-voto-frente-al-32-de-bolsonaro-en-una-2da-vuelta.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en una segunda vuelta por una diferencia de m&aacute;s de 20 puntos.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lula es el claro favorito&rdquo;, dice Christian Lynch, polit&oacute;logo con base en R&iacute;o de Janeiro. Cree que la mayor&iacute;a de los votantes se encuentran desesperados por dar fin al &ldquo;infernal&rdquo; r&eacute;gimen de Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Lynch, muchos miembros de la &eacute;lite pol&iacute;tica y econ&oacute;mica est&aacute;n a favor de trabajar con un negociador pragm&aacute;tico como Lula antes que con el &ldquo;sectario intransigente&rdquo; al mando hoy en d&iacute;a. Esto resultar&iacute;a en una resurrecci&oacute;n espectacular para Lula, un coloso pol&iacute;tico de primera l&iacute;nea desde su aparici&oacute;n a inicios de los a&ntilde;os 80. &ldquo;Es un f&eacute;nix renaciendo de las cenizas. Ser&aacute; &eacute;pico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El alza de Lula en las encuestas parece asustar a Bolsonaro, de 66 a&ntilde;os y cuyos &iacute;ndices de aprobaci&oacute;n est&aacute;n en su punto m&aacute;s bajo mientras <a href="https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/brasil-bolsonaro-senado-investiga-gestion-pandemia-gobierno-deja-controlar-deforestacion-amazonica_129_7881975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Congreso investiga su gesti&oacute;n de la pandemia</a>. El exmilitar intent&oacute; reunir a sus seguidores m&aacute;s fieles organizando actos a favor de su gobierno y llamando a Lula &ldquo;ladr&oacute;n de nueve dedos&rdquo; e &ldquo;hijo de Sat&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lula se r&iacute;e de esos insultos, que considera palabras de un rival nervioso. &ldquo;En los &uacute;ltimos dos o tres a&ntilde;os, Bolsonaro apenas me mencion&oacute; porque cre&iacute;a que yo estaba fuera de juego. Ahora de repente se da cuenta de que si esto fuera un juego de p&oacute;ker, yo tendr&iacute;a las mejores cartas y &eacute;l ya habr&iacute;a perdido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lula dice ser demasiado viejo para enzarzarse frente a las difamaciones de su adversario: &ldquo;No estamos lidiando con un ser humano normal. Estamos frente a un psic&oacute;pata que carece de la m&aacute;s m&iacute;nima capacidad para gobernar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;cono de la izquierda llama &ldquo;genocida&rdquo; a la gesti&oacute;n de la pandemia de COVID-19 que mat&oacute; a casi 450.000 brasile&ntilde;os, incluyendo a la suegra de Lula: &ldquo;La mitad de esas muertes podr&iacute;a haberse evitado&rdquo;. El exmandatario asegura que Bolsonaro deber&aacute; rendir cuentas por su sabotaje anticient&iacute;fico de medidas de prevenci&oacute;n como el distanciamiento social y el uso de mascarillas. Aunque no se logre condenarlo mediante un proceso de destituci&oacute;n o una investigaci&oacute;n del Congreso, &ldquo;no podr&aacute; evitar ser juzgado por los brasile&ntilde;os en 2022&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerde mis palabras&hellip; No ser&aacute; Lula quien venza a Bolsonaro. Ning&uacute;n candidato vencer&aacute; a Bolsonaro. Ser&aacute; el pueblo brasile&ntilde;o quien se libere de Bolsonaro&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Otra pol&iacute;tica exterior</h3><p class="article-text">
        Lula, un estadista en&eacute;rgico que impuls&oacute; a Brasil como el l&iacute;der progresista de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, tambi&eacute;n critica la pol&iacute;tica exterior del actual presidente. Despu&eacute;s de su toma de posesi&oacute;n en enero de 2019, Bolsonaro se ali&oacute; con Donald Trump, distanci&aacute;ndose del elenco estelar de l&iacute;deres mundiales tales como el presidente franc&eacute;s Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel, el l&iacute;der chino Xi Jinping o Joe Biden, cuyo triunfo fue reconocido por Bolsonaro <a href="https://www.elperiodico.com/es/internacional/20201215/lopez-obrador-reconoce-victoria-biden-11396165" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">38 d&iacute;as despu&eacute;s de las elecciones estadounidenses</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy Brasil es un estado paria. No hay ning&uacute;n pa&iacute;s con credibilidad al que le agrade Brasil. No hay ning&uacute;n pa&iacute;s dispuesto a darle la bienvenida al presidente brasile&ntilde;o y ning&uacute;n presidente que quiera venir aqu&iacute;&rdquo;, dice Lula, que recientemente se reuni&oacute; con representantes de Reino Unido, Alemania y Sud&aacute;frica en su intento por reconstruir puentes con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Brasil es un pa&iacute;s que puede llevarse bien con todos los dem&aacute;s. Incluso le dije al embajador brit&aacute;nico que Boris Johnson se vaya preparando, porque si voy al Reino Unido deber&aacute; competir conmigo en una carrera de bicicletas alrededor de Londres y ver&aacute; lo buen ciclista que soy&rdquo;, bromea. Asimismo, dice tener &ldquo;excelentes relaciones&rdquo; con los l&iacute;deres laboristas Tony Blair y Gordon Brown.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lula-da-silva-brasil-convertido-paria-bolsonaro-psicopata_1_7964207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 May 2021 20:06:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lula da Silva: "Brasil se ha convertido en un estado paria y Bolsonaro es un psicópata"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jair Bolsonaro,Brasil,Lula da Silva,Elecciones]]></media:keywords>
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