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    <title><![CDATA[elDiario.es - Astrid Barrio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/astrid_barrio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Astrid Barrio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El cambio no empieza en Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/cambio-empieza-andalucia_1_4309178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f89acd6-1122-47fb-9548-b7bd5400bde1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cambio no empieza en Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos y Ciudadanos han dividido el voto de protesta que en otros ciclos se acumulaba en el principal partido de oposición, lo que puede haber acabado favoreciendo al partido de gobierno.</p></div><p class="article-text">
        Con las elecciones andaluzas del 22 de marzo, <a href="http://agendapublica.es/los-tres-interrogantes-que-determinaran-la-estrategia-de-rajoy-ante-las-generales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se resuelve el primero de los interrogantes de este s&uacute;per ciclo electoral</a>. A la espera de los an&aacute;lisis m&aacute;s detallados sobre los datos que proliferar&aacute;n en las pr&oacute;ximas horas, el veredicto de las urnas permite dilucidar ya algunos interrogantes que se han venido planteando en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        Resumen de titulares: gran victoria del PSOE, y en particular de Susana D&iacute;az, descalabro del PP, irrupci&oacute;n exitosa de Podemos y Ciudadanos, hundimiento de IU y fracaso &ndash;quiz&aacute; definitivo- de UPyD. Pero m&aacute;s all&aacute; de esta s&iacute;ntesis obvia hay algunas implicaciones quiz&aacute; menos evidentes. Identifiquemos cinco puntos clave.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primero</strong>. <strong>No es un escenario tan in&eacute;dito</strong>. Ya hubo cinco partidos en 1982 y un gobierno de coalici&oacute;n en 1994 (reeditado en 1996). Se ha reducido la concentraci&oacute;n de voto en los dos grandes partidos, pero ambos siguen siendo las dos principales alternativas para el futuro de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos</strong>. <strong>El PSOE mejora en gobernabilidad y gana en centralidad</strong>. El principal &eacute;xito del PSOE no es haber recuperado la primera posici&oacute;n o haber mantenido el n&uacute;mero de esca&ntilde;os (a pesar de una nueva sangr&iacute;a de votantes). Lo relevante es que se convierte en el &uacute;nico partido con opciones de gobierno, que garantiza la estabilidad y adem&aacute;s dispone de varias formas de articular tanto la formaci&oacute;n del ejecutivo como la competencia entre partidos en esta legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az ser&aacute; la pr&oacute;xima presidenta porque probablemente le ser&aacute; sencillo conseguir la abstenci&oacute;n de alg&uacute;n grupo. Adem&aacute;s, la potencial mayor&iacute;a que formar&iacute;a con Ciudadanos anula la fuerza de PP y Podemos. A lo que se a&ntilde;ade el inter&eacute;s, a corto plazo, de Ciudadanos por no estar en el gobierno, lo que puede suscitar una competici&oacute;n entre partidos de la oposici&oacute;n para apoyar al PSOE puntualmente. Por &uacute;ltimo, el PSOE se convierte autom&aacute;ticamente en el partido central del escenario, con dos partidos a cada lado que aseguran la divisi&oacute;n de la oposici&oacute;n, sea en t&eacute;rminos de izquierda/derecha o de nueva/vieja pol&iacute;tica. Que la acusen desde todas las posiciones ayudar&aacute; a Susana D&iacute;az, si lo gestiona bien, a neutralizar esas cr&iacute;ticas durante la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede favorecer a corto plazo un gobierno en minor&iacute;a, hasta que se resuelvan, al menos, las otras contiendas electorales de este a&ntilde;o. Aunque est&aacute; por ver la capacidad de aprobar leyes transformadoras o controvertidas en esta legislatura. Ah&iacute; ser&aacute; donde m&aacute;s se note la situaci&oacute;n de fragmentaci&oacute;n parlamentaria resultante de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, todo este escenario asume la permanencia de Susana D&iacute;az en el Palacio de San Telmo. En cambio, es impensable que le permita, a corto plazo, dar el paso a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, al menos como candidata del PSOE a las pr&oacute;ximas elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres</strong>. <strong>La soledad del PP</strong>. Muchos destacar&aacute;n la gran ca&iacute;da de los conservadores. Pero lo m&aacute;s significativo de estos resultados es, como puede suceder en otras elecciones este mismo a&ntilde;o, que el PP lo tiene muy dif&iacute;cil para gobernar si no obtiene mayor&iacute;a absoluta o se acerca mucho. A medida que se aleja de esta, queda descartado como partido de gobierno. Es igual si el PP hubiera obtenido 33 o 43 esca&ntilde;os: parece poco veros&iacute;mil que otros partidos pudieran darle un cierto juego frente al PSOE al quedar detr&aacute;s de este. Y la aparici&oacute;n de Ciudadanos parece ser m&aacute;s perjudicial que positiva en ese sentido, siempre que no cometa el error de UPyD, aparecer como la muleta inevitable del PP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro</strong>. <strong>La trampa de las expectativas</strong>. Las altas expectativas generadas por Podemos pueden jugarle una mala pasada, a corto plazo, porque tapan sus potenciales logros electorales. Un partido que busca ganar representaci&oacute;n no se fija el mismo horizonte que el que aspira a ser el partido ganador y revolucionar un sistema de partidos por completo. Sus resultados en Andaluc&iacute;a son muy buenos desde el punto de vista de la &lsquo;vieja pol&iacute;tica&rsquo; (han entrado en las instituciones, tendr&aacute;n muchos diputados, recibir&aacute;n una financiaci&oacute;n importante, etc), pero bastante malos desde el punto de vista de la &lsquo;nueva pol&iacute;tica&rsquo;. No ser&aacute; el &uacute;nico partido que reclame la voz de los de abajo, ni el &uacute;nico contra el establishment. No ha provocado la alternancia y ni siquiera ser&aacute; el principal partido de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quinto</strong>. <strong>Ciudadanos emerge como partido bisagra</strong>. Con aspiraciones m&aacute;s modestas y menos esca&ntilde;os, este partido pesar&aacute; m&aacute;s, porque tendr&aacute; m&aacute;s capacidad de coalici&oacute;n y de chantaje, como dir&iacute;a Sartori. No en vano se declara abierto a pactar con cualquier partido. Aunque Ciudadanos debe tener presente qu&eacute; le pas&oacute; al Partido Andalucista, y m&aacute;s atr&aacute;s a&uacute;n al CDS. <a href="http://reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_087_08.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No siempre el pez grande se come al chico</a>, pero cuando hay tanta disparidad de tama&ntilde;o entre socios de gobierno, tener la llave de la gobernabilidad es una pesada carga.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&Eacute;xito o fracaso de Podemos? Estos d&iacute;as se hablar&aacute; m&aacute;s de tendencias que de realidades. Y con raz&oacute;n: quiz&aacute; Andaluc&iacute;a apunte una tendencia de cambio pol&iacute;tico a medio plazo. O no. Pero la realidad resulta mucho m&aacute;s modesta para el partido anti-casta, y arroja una intuici&oacute;n:  Andaluc&iacute;a ha mostrado que all&iacute; donde el PSOE es fuerte en t&eacute;rminos de partido, de base activista y de peso institucional, Podemos tiene dificultades para ocuparle el espacio. &iquest;Quiz&aacute; s&iacute; pueda en contextos de mayor fragilidad socialista, como Catalu&ntilde;a, Valencia o Madrid?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Recuperaci&oacute;n socialista? &iquest;Declive de Rajoy? Aunque la tentaci&oacute;n para muchos ser&aacute; extrapolar resultados al conjunto de Espa&ntilde;a, o a otras autonom&iacute;as, ser&iacute;a un ejercicio infundado. Las elecciones del 22-M nos han hablado solo de Andaluc&iacute;a. Ni siquiera est&aacute; claro que sean un avance de lo que suceda en los ayuntamientos andaluces. Y una lectura cautelosa de los mecanismos que se han dado desmonta algunas extrapolaciones interesadas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.elespanol.com/actualidad/asi-votaran-los-andaluces-la-estimacion-de-escanos-mas-completa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las encuestas han acertado al calibrar el escenario vol&aacute;til que se apuntaba</a>; y si siguen acertando, hay que tener en cuenta que esas encuestas apuntan resultados muy distintos para el PSOE en otros territorios.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Podemos y Ciudadanos ha dividido el voto de protesta que en otros ciclos se acumulaba en el principal partido de oposici&oacute;n, lo que puede haber acabado favoreciendo al partido de gobierno. Si aplicamos este hipot&eacute;tico esquema, las cosas no le pintan tan mal a Rajoy y a otros candidatos de su partido en las autonom&iacute;as.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>A la espera de los an&aacute;lisis con encuestas postelectorales, parece que el PSOE sigue haci&eacute;ndose fuerte en sus feudos tradicionales, y que los nuevos partidos suben en entornos m&aacute;s urbanos: ah&iacute; s&iacute; que podr&iacute;a estar d&aacute;ndose esa tendencia de recambio electoral en las bases sociol&oacute;gicas de los partidos, que pueden augurar cambios mayores a medio plazo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El s&uacute;per ciclo electoral 2015 sigue su curso y ahora Rajoy tiene un dilema menos para decidir c&oacute;mo jugar sus cartas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Rodríguez Teruel, Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/cambio-empieza-andalucia_1_4309178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2015 19:48:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cambio no empieza en Andalucía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Duverger ha muerto ¡vivan los partidos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/duverger-muerto-vivan-partidos_1_4442880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14c69136-3268-4919-ad0e-68ab6f632d26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Duverger ha muerto ¡vivan los partidos!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra del politólogo francés ha influenciado la investigación sobre partidos y sistemas de partidos</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCMQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2Fwiki%2FMaurice_Duverger&amp;ei=1MSeVMpng_1Sh6CCsA0&amp;usg=AFQjCNGUzMdJwFDn9S6j48ys4_EWxy5hGA&amp;bvm=bv.82001339,d.d24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maurice Duverger</a>, uno de los grandes polit&oacute;logos que ha dado el siglo XX, y seguramente el &uacute;nico franc&eacute;s que ejerc&iacute;a como tal (a pesar de haber sido eurodiputado por el PCI), ha fallecido a los 97 a&ntilde;os de edad. Hace ya muchos a&ntilde;os que viv&iacute;a retirado de la vida acad&eacute;mica. Sin embargo, algunas de sus obras como <em>M&eacute;thodes de les sciences sociales </em>(1961<em>), Introduction &agrave; la Politique </em>(1964), <em>La d&eacute;mocratie sans le peuple</em> (1967), <em>I</em><em>nstitutions politiques et Droit constitutionnel </em>(1970)<em> o Echec au Roi </em>(1977), siguen siendo cl&aacute;sicos y referencia obligada para la nuevas generaciones. Es en esta &uacute;ltima en donde aparece por primera vez el t&eacute;rmino semi-presidencialismo referido a un r&eacute;gimen hibrido entre el parlamentarismo y el presidencialismo convertido hoy en vocablo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre toda su abundante producci&oacute;n hay una obra que ha ejercido una influencia fundamental entre los polit&oacute;logos: se trata de <em>Les partis politiques</em> (1951), que puede ser considerado el primer trabajo sistem&aacute;tico de an&aacute;lisis de los partidos y los sistemas que partidos. Es en esta obra en la que se establece la distinci&oacute;n entre partidos de origen parlamentario y partidos de origen externo, y entre partidos de cuadros y de masas (con permiso de Max Weber). Tambi&eacute;n aqu&iacute; se formula lo que ha pasado a la historia como la Ley de Duverger, que establece la influencia de lo sistemas electorales sobre los sistemas de partidos (ya avanzado en <em>L&rsquo;Influ&egrave;nce des syst&egrave;mes electoraux sur la vie politique</em>, 1950). Esta perspectiva fue criticada por George Lavau en su obra <em>Partis Politiques et Realit&eacute;s Sociales. Contribution &agrave; une &eacute;tude r&eacute;aliste des partis politiques</em>, (1953) desde una perspectiva historicista y sociol&oacute;gica, criticando a los planteamientos de Duverger un exceso de institucionalismo. No obstante, pese a esta cr&iacute;tica la influencia de la obra del franc&eacute;s en la ciencia pol&iacute;tica y especialmente entre los investigadores de los partidos y los sistemas de partidos ha sido muy notable.
    </p><p class="article-text">
        De hecho podemos decir que una parte de la ciencia pol&iacute;tica espa&ntilde;ola surge precisamente a ra&iacute;z de esta obra, introducida primero en Catalu&ntilde;a de la mano de Isidre Molas a trav&eacute;s de su tesis doctoral sobre la Lliga Catalana, y m&aacute;s tarde en el resto de Espa&ntilde;a con Jos&eacute; Ram&oacute;n Montero con su tesis sobre la CEDA. Desde entonces, todos los estudios de ciencia pol&iacute;tica sobre partidos pol&iacute;ticos comparten una base duvergeriana. Duverger ha muerto, pero no lo ha hecho su modo de abordar el estudio de los partidos. Estos son algo m&aacute;s que su electorado: hoy, al igual que ayer, siguen siendo organizaciones integradas por miembros con distintos grados de implicaci&oacute;n, en manos de distintos tipos de dirigentes y muy deudores de sus or&iacute;genes. Y estas son las herramientas de an&aacute;lisis a las que tendremos que seguir utilizando si queremos entenderlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/duverger-muerto-vivan-partidos_1_4442880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2015 19:31:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corrupción: la reputación de España cotiza a la baja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/corrupcion-cotizacion-espana-cotiza-baja_1_4802466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se constata que existen diferencias entre la percepción y la realidad, y que estas diferencias no sólo afectan a los ciudadanos sino también a los expertos</p></div><p class="article-text">
        De acuerdo con el <a href="http://www.cis.es/cis/opencms/ES/11_barometros/indicadores.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo bar&oacute;metro del CIS</a>&nbsp;hecho p&uacute;blico esta semana en el mes de noviembre pr&aacute;cticamente se ha doblado el n&uacute;mero de personas que considera que la corrupci&oacute;n es el principal problema de Espa&ntilde;a (del 16 % en octubre hemos pasado al 30% en noviembre) y tambi&eacute;n han aumentado &nbsp;considerablemente los que la perciben como el segundo problema. Este importante aumento que ha situado la preocupaci&oacute;n por la corrupci&oacute;n en la cota m&aacute;s alta de la historia se explica porque en los &uacute;ltimos meses hemos asistido a numeroso esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n, y hay quien incluso quien ha hablado de un octubre negro, &nbsp;especialmente por los casos de las tarjetas Black de caja Madrid y por la masiva operaci&oacute;n P&uacute;nica, entre otros. En los medios de comunicaci&oacute;n se ha hablado mucho de corrupci&oacute;n y esa circunstancia ha incidido en que cada vez m&aacute;s gente la perciba como un problema. Pero de ello no deber&iacute;amos deducir que en Espa&ntilde;a exista un problema de corrupci&oacute;n generalizado.
    </p><p class="article-text">
        Porque una cosa es lo que pasa y otra lo que se percibe. Esta diferencia entre lo que realmente pasa y lo que se percibe ya se puso de manifiesto hace unos meses en el <a href="http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/organized-crime-and-human-trafficking/corruption/anti-corruption-report/docs/2014_acr_spain_factsheet_es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer informe Anticorrupci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea</a>&nbsp; que entre el 60 y el 70% de los espa&ntilde;oles afirmaba verse afectado por la corrupci&oacute;n en su vida cotidiana, &nbsp;una cifra que situaba &nbsp;a Espa&ntilde;a a la cabeza de Europa. En cambio, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/GRAFICO-corrupcion-vivimos-sospechamos_0_226428032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como vimos anteriormente</a>, &nbsp;sabemos que el &iacute;ndice de victimizaci&oacute;n, es decir las personas que declaran haber asistido o haber vivido un caso de corrupci&oacute;n es bajo, se sit&uacute;a en &nbsp;Espa&ntilde;a en torno a un 8 por ciento, una cifra equiparable al resto de pa&iacute;ses europeos. La gente percibe que hay mucha corrupci&oacute;n pero cuando se les pregunta si la han sufrido responden que no.
    </p><p class="article-text">
        Este misma distorsi&oacute;n entre percepci&oacute;n y realidad se ha vuelto a constatar esta semana en <a href="http://www.transparencia.org.es/IPC%C2%B4s/IPC_2014/INDICE_IPC_2014.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe sobre corrupci&oacute;n elaborado por Transparencia Internacional</a>, un informe hecho a partir de opiniones de expertos (concretamente empresarios y analistas). &nbsp;Desde el a&ntilde;o 2006 la percepci&oacute;n respecto a Espa&ntilde;a ha ido retrocediendo y ha pasado de una puntaci&oacute;n de 68 y de ocupar el puesto 23 a obtener 60 puntos sobre 100 y a situarse en el puesto 37 de un total de 175 estados, &nbsp;lo que la ha situado a la cola de Europa. Espa&ntilde;a cada vez tiene menos puntos y est&aacute; m&aacute;s abajo en el ranking de pa&iacute;ses &ldquo;limpios&rdquo; (aunque hay que se&ntilde;alar que la peor puntuaci&oacute;n y posici&oacute;n de la serie la obtuvo en 2013).
    </p><p class="article-text">
        Puntuaci&oacute;n y posici&oacute;n de Espa&ntilde;a seg&uacute;n el &Iacute;ndice de Percepci&oacute;n de la Corrupci&oacute;n: &nbsp;(2006-2014)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo que sorprende de estos datos, sin embargo, es que concretamente hacen referencia a corrupci&oacute;n administrativa &nbsp;y sabemos, al menos hasta ahora, que la corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a es sobretodo de naturaleza pol&iacute;tica y que hay poca corrupci&oacute;n administrativa. &nbsp;Los espa&ntilde;oles no han de sobornar al m&eacute;dico, al polic&iacute;a o al funcionario para beneficiarse de sus servicios. La corrupci&oacute;n es algo que afecta a los pol&iacute;ticos y &nbsp;no necesariamente se encuentra vinculada a la financiaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos, como muchas veces se ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        Se constata, &nbsp;de nuevo, &nbsp;que existen diferencias entre &nbsp;la percepci&oacute;n y la realidad, y que estas diferencias no s&oacute;lo afectan a los ciudadanos sino tambi&eacute;n a los expertos. Todo ello, lo que pone de manifiesto con independencia de los hechos, es que la reputaci&oacute;n de Espa&ntilde;a, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, cotiza a la baja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/corrupcion-cotizacion-espana-cotiza-baja_1_4802466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2014 21:09:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Corrupción: la reputación de España cotiza a la baja]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: ¿Cataluña va hacia la independencia o hacia la ingobernabilidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico_1_4504467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se vislumbra el Parlament más fragmentado de la historia, con un espacio soberanista dominante pero debilitado, y con la izquierda transformada por el ascenso de Ciutadans y la irrupción de Podemos, que quizás podrían activar el electorado que se quedó en casa tras abandonar el PSC.</p></div><p class="article-text">
        La <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/barometro-catalunya-gesop-noviembre-3706164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta del GESOP para El Peri&oacute;dico</a> publicada ayer plantea escenarios in&eacute;ditos en el Parlament de Catalunya. Como todas las encuestas, se trata de una fotograf&iacute;a imperfecta del momento en que se realiz&oacute;, no una predicci&oacute;n de lo que pasar&aacute;. Pero los escenarios que sugiere van a condicionar las decisiones de los partidos en su competencia electoral. &iquest;Cu&aacute;les son los tres aspectos m&aacute;s relevantes?
    </p><p class="article-text">
        Uno. Se vislumbra el Parlament m&aacute;s fragmentado de la historia, donde hasta 8 partidos podr&iacute;an obtener representaci&oacute;n parlamentaria: una fragmentaci&oacute;n sin precedentes. Adem&aacute;s, la suma de esca&ntilde;os de los dos partidos m&aacute;s importantes (que mida el grado de concentraci&oacute;n de voto de unas elecciones) baja a un nivel in&eacute;dito: 65 esca&ntilde;os. Lo nunca visto: que los dos primeros partidos juntos no alcancen mayor&iacute;a absoluta. Si se confirmara este punto, para gobernar se necesitar&iacute;an mayor&iacute;a de, al menos, tres o cuatro partidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. esca&ntilde;os ERC + CiU</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dos. El espacio soberanista/independentista alcanza un escenario parad&oacute;jico: dominante y debilitado. Por primera vez, desde 1984, CiU y ERC no sumar&iacute;an mayor&iacute;a absoluta (ver gr&aacute;fico 1). En 1992 llegaron a alcanzar 81 esca&ntilde;os. Desde 1999, la competencia entre CiU y ERC ha condicionado absolutamente la pol&iacute;tica catalana y ha alimentado la deriva secesionista. La aparici&oacute;n testimonial de la CUP no parece reforzar suficientemente las p&eacute;rdidas que se producen en ese espacio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Esca&ntilde;os espacio izquierda no independentista</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tres. El espacio de centroizquierda no independentista podr&iacute;a implosionar definitivamente, llev&aacute;ndose al PSC por delante. Dejando al margen la Porci&oacute;n de independentismo que hoy representa una parte de ICV, este espacio (el verdadero adversario del independentismo en Catalu&ntilde;a) quedar&iacute;a trasformado por el ascenso de Ciutadans y la probable irrupci&oacute;n de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, y a diferencia del espacio soberanista, la fragmentaci&oacute;n no solo no debilita este espacio. Al contrario, a la espera de analizar los datos de la encuesta con m&aacute;s detalle, parece sugerirse que Ciutadans y Podemos favorecer&iacute;an una recuperaci&oacute;n de electorado que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se qued&oacute; en casa tras abandonar el PSC.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor estos partidos logran aquello que PSC y PP nunca han logrado: superar la abstenci&oacute;n diferencial y el voto dual. Es decir que no haya catalanes que se sientan al margen del proceso electoral en Catalunya y que no cambien su voto de las elecciones generales a las auton&oacute;micas. Si esto sucede, el efecto Podemos/Podem podr&iacute;a transformar la pol&iacute;tica catalana que hemos conocido y su impacto en el sistema pol&iacute;tico espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        A corto plazo, no podemos m&aacute;s que constatar la distancia que parece dibujarse entre la interpretaci&oacute;n dominante del proceso catal&aacute;n y sus verdaderos efectos electorales: m&aacute;s que dirigirse hacia una declaraci&oacute;n unilateral de independencia, Catalu&ntilde;a parece abocarse a un escenario de ingobernabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <span id="__hggasdgjhsagd_once"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico_1_4504467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Nov 2014 21:09:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: ¿Cataluña va hacia la independencia o hacia la ingobernabilidad?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué se dice que Podemos puede acabar con el bipartidismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/nuevo-sistema-partidos-espana_1_4521415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/533f6c9a-bfb2-4bda-9858-3b170c3aa030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué se dice que Podemos puede acabar con el bipartidismo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hipotética irrupción de Podemos nos llevaría a un escenario dónde lo más plausible será una coalición entre dos de los tres primeros partidos</p><p class="subtitle">Una consecuencia será que partidos como CiU o PNV, tradicionalmente atractivos por su capacidad de pacto con el partido en el gobierno, pueden perder relevancia</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas <a href="http://politica.elpais.com/politica/2014/11/01/actualidad/1414865510_731502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversas encuestas</a> han revelado una nada desde&ntilde;able intenci&oacute;n de voto hacia Podemos, circunstancia que ha dado pie a proclamar <a href="http://www.eldiario.es/politica/CIS_0_320568113.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fin del bipartidismo</a> en Espa&ntilde;a. Aunque esas intenciones todav&iacute;a se han de convertir en votos y esca&ntilde;os, vamos a dar por buenas las predicciones y vamos a tratar de dilucidar si el ascenso de Podemos puede modificar el sistema de partidos en Espa&ntilde;a.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo ha sido hasta ahora el sistema de partidos en Espa&ntilde;a?</h4><p class="article-text">
        Por sistema de partidos, de acuerdo con <a href="http://www.amazon.es/Partidos-sistemas-partidos-an%C3%A1lisis-ampliada/dp/8420647780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giovanni Sartori</a>, se entiende el conjunto de interacciones resultantes de la competici&oacute;n partidista siendo la m&aacute;s relevante el control del ejecutivo. De acuerdo con ello, si hasta la fecha el sistema de partidos en Espa&ntilde;a se ha calificado de bipartidista ha sido porque la alternancia en el gobierno s&oacute;lo ha sido posible entre dos partidos (UCD y PSOE inicialmente, y PSOE, AP-PP despu&eacute;s) y porque nunca ha habido gobiernos de coalici&oacute;n, aunque no siempre el partido de gobierno haya gozado de mayor&iacute;a absoluta (de hecho s&oacute;lo en 5 de las 11 legislaturas ha sido as&iacute;). Adem&aacute;s, la concentraci&oacute;n de votos y de esca&ntilde;os, es decir la suma de los porcentajes de dos primeros partidos, ha sido extremadamente elevada (la media de concentraci&oacute;n parlamentaria es del 85,4%) y el tercer partido se ha situado siempre a mucha distancia. Estas circunstancias, sin embargo, han sido compatibles con la existencia de numerosos partidos con representaci&oacute;n parlamentaria, muchos de ellos partidos de &aacute;mbito no estatal, es decir partidos que circunscriben su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n a una parte restringida del territorio. Lo que habitualmente se conoce, aunque no sea del todo exacto, como partidos nacionalistas. 
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, y esta ha sido una de las singularidades del sistema de partidos espa&ntilde;ol, estas formaciones, en particular Convergencia i Uni&oacute;, han sido el tercer partido. Y lo ha sido no porque el sistema electoral beneficie especialmente a los partidos nacionalistas cuyo voto se encuentra concentrado en un territorio, sino porque penaliza a los peque&ntilde;os partidos estatales cuyo voto se halla disperso y en muchas circunscripciones sus votos se pierden y no obtienen representaci&oacute;n. El <a href="http://www.icps.cat/publicacions/colleccio-working-papers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peso parlamentario de los partidos nacionalistas</a>, CiU, PNV y CC principalmente, junto con su posici&oacute;n central en la fractura izquierda-derecha y su posici&oacute;n moderada en la fractura territorial, los ha hecho atractivos a ojos del primer partido, otorg&aacute;ndoles potencial de coalici&oacute;n o chantaje, y les ha permitido jugar un papel relevante en el conjunto de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en ausencia de mayor&iacute;a absoluta. Estos partidos, sin embargo, siempre han preferido actuar desde fuera del gobierno a pesar haber sido invitados a participar, especialmente CiU, y han optado por garantizar la gobernabilidad mediante apoyos parlamentarios, lo que les ha valido el apelativo de partidos de presi&oacute;n. En cambio, los peque&ntilde;os partidos estatales (PCE-IU, AP, CDS, UPyD) nunca, ni por cuestiones ideol&oacute;gicas ni personales han resultado atractivos para el primer partido ni han resultado imprescindibles para configurar mayor&iacute;as.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; puede cambiar si se cumplen las predicciones?</h4><p class="article-text">
        Si Podemos obtiene los buenos resultados que le auguran algunas encuestas las caracter&iacute;sticas del sistema de partidos pueden experimentar un cambio radical y efectivamente el sistema puede dejar de considerarse bipartidista. En primer lugar se ampliar&aacute; a tres &ndash;PP, PSOE y Podemos- el n&uacute;mero de partidos que competir&aacute;n por el control del ejecutivo, algo que desde esta misma plataforma se ha calificado de paso al <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/Tripartidismo-nuevo-escenario-ingobernabilidad_0_320218267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tripartidismo</a>. Y si ello sucede ser&aacute; porque la concentraci&oacute;n de votos y de esca&ntilde;os entre los dos primeros partidos ser&aacute; m&aacute;s peque&ntilde;a, y a su vez porque se reducir&aacute; la distancia con el tercer partido, que esta vez ser&aacute; sin duda un partido de &aacute;mbito estatal.  
    </p><p class="article-text">
        Si no hay mayor&iacute;a absoluta, tal y como se prev&eacute;, parece dif&iacute;cil que se constituya un gobierno monocolor como hasta ahora. A menos que el primer partido est&eacute; dispuesto a asumir un elevado grado de inestabilidad y a vivir bajo la amenaza constante de una moci&oacute;n de censura. M&aacute;s plausible parece la hip&oacute;tesis de un gobierno de coalici&oacute;n. De acuerdo con la teor&iacute;a de las coaliciones hemos de esperar que se constituya una coalici&oacute;n m&iacute;nima ganadora, es decir, la que obtenga como m&iacute;nimo la mitad m&aacute;s uno de los esca&ntilde;os integrando al m&iacute;nimo n&uacute;mero de partidos posible. De modo que lo m&aacute;s plausible es una coalici&oacute;n entre dos de los tres primeros partidos, m&aacute;s que una coalici&oacute;n entre uno grande y muchos peque&ntilde;os. El problema es que <a href="http://www.amazon.es/Theory-Political-Coalitions-William-Riker/dp/0313242992" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las coaliciones no s&oacute;lo han de ser matem&aacute;ticamente posibles, sobretodo han de ser ideol&oacute;gicamente viables.</a> Y hoy por hoy parece poco viable ideol&oacute;gicamente cualquier coalici&oacute;n entre PP, PSOE y Podemos a pesar de la indefinici&oacute;n ideol&oacute;gica de este &uacute;ltimo. Pero ese seguro que es un obst&aacute;culo que se puede sortear. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso lo que se deduce de este escenario es un sistema de partidos en el que los partidos nacionalistas pueden perder la relevancia que han tenido desde la Transici&oacute;n. Para muchos quiz&aacute;s se trata de una buena noticia, pero no lo es. En un momento en que CiU, el m&aacute;s importante de estos partidos, <a href="http://www.icps.cat/publicacions/colleccio-working-papers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha radicalizado su posici&oacute;n</a> y ha situado en la agenda pol&iacute;tica el debate en torno a la estructura territorial del estado, cualquier soluci&oacute;n debe evitar dejar a los partidos nacionalistas al margen. Aunque no todo est&aacute; perdido para ellos. Pueden explorar f&oacute;rmulas imaginativas para tratar de ser o de reducir la distancia con la tercera fuerza. Y adem&aacute;s, no lo olvidemos, siendo Espa&ntilde;a un sistema de gobierno multinivel, la relevancia de los partidos nacionalistas en Espa&ntilde;a depender&aacute; en &uacute;ltimo t&eacute;rmino de las alianzas que se forjen tras las elecciones auton&oacute;micas de mayo, ya que &eacute;stas alianzas, de acuerdo con la <a href="http://www.palgrave.com/page/detail/government-formation-in-multilevel-settings-irina-stefuriuc/?K=9780230300835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tesis de la congruencia</a>, tienden a condicionar las alianzas a nivel estatal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede deducir de todo ello que se acaba el bipartidismo? S&iacute;, si lo que se produce es un cambio en la f&oacute;rmula del gobierno. No, si lo que se produce es la emergencia de nuevos partidos, el realineamiento de las bases sociales de apoyo a los partidos o la emergencia de nuevos temas. En unos meses tendremos la respuesta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/nuevo-sistema-partidos-espana_1_4521415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Nov 2014 18:25:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué se dice que Podemos puede acabar con el bipartidismo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo los partidos han ayudado a polarizar el debate político en Cataluña (¿hasta perder el control?)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/partidos-ayudado-polarizar-politico-cataluna_1_4583221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0411258b-c042-490d-9769-122a1c7b8ad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo los partidos han ayudado a polarizar el debate político en Cataluña (¿hasta perder el control?)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Los partidos a remolque de los ciudadanos indignados? Los datos generales no permiten sostener esa afirmación.</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sobre este tema tambi&eacute;n</strong>: <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Elites-ciudadanos-Elije-propia-aventura_0_313219147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;&Eacute;lites o ciudadanos? Elije tu propia aventura</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los &aacute;mbitos m&aacute;s intensos donde se dirime el &lsquo;proceso&rsquo; a favor del refer&eacute;ndum/independencia en Catalu&ntilde;a es el de la legitimaci&oacute;n. <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Legitimidad-legalidad-Cataluna_0_307619574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como nos recordaba Manuel Arias hace unos d&iacute;as</a>, la disputa ideol&oacute;gica entre legalidad y legitimidad es un aspecto crucial del proceso pol&iacute;tico catal&aacute;n. Dos posturas tratan de explicar el origen del proceso. Por un lado, el relato del movimiento soberanista pone el &eacute;nfasis en la indudable capacidad de movilizaci&oacute;n conseguida, y que ha hecho visible una demanda popular que surge &lsquo;de abajo&rsquo;, al margen de los partidos. Frente a esta versi&oacute;n, algunos medios madrile&ntilde;os han preferido pensar que todo se trata de una confabulaci&oacute;n de la clase pol&iacute;tica catalana, de un Mas &lsquo;enloquecido&rsquo; o de una reacci&oacute;n &lsquo;burguesa&rsquo; para defender privilegios, ante una &lsquo;mayor&iacute;a silenciosa&rsquo; que sufre la dictadura nacionalista. Parad&oacute;jicamente, esta versi&oacute;n de un elitismo simplista tiene mucho &eacute;xito entre los activistas y creadores de opini&oacute;n favorables a la secesi&oacute;n, que la reutilizan y la exageran hasta lo rid&iacute;culo a fin de realzar a&uacute;n m&aacute;s la &lsquo;verdadera&rsquo; explicaci&oacute;n, la otra, la popular.
    </p><p class="article-text">
        Preguntarse c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; no es un ejercicio banal, gratuito ni intelectualmente ingenuo. Si bien muchos querr&aacute;n extraer de esa respuesta el grado de legitimidad real (absoluto para unos, nulo para otros) que posee todo lo que ha venido pasando en Catalu&ntilde;a desde septiembre de 2012, desde un punto de vista desapasionado y cr&iacute;tico tal pregunta tiene otro inter&eacute;s mayor: nos puede ayudar a intuir por d&oacute;nde evolucionar&aacute;n los hechos, m&aacute;s all&aacute; de los movimientos t&aacute;cticos de trinchera que despistan al paciente observador medio. Saber c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; nos puede ayudar a entender c&oacute;mo puede seguir de aqu&iacute; en adelante.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hay diversos factores que se han combinado en un c&oacute;ctel excepcional. Un contexto muy duro: crisis econ&oacute;mica, desafecci&oacute;n pol&iacute;tica, descr&eacute;dito de instituciones y dirigentes estatales, erosi&oacute;n de la marca &lsquo;Espa&ntilde;a&rsquo;. A esto se a&ntilde;ade una creciente politizaci&oacute;n de sectores de clase media y con estudios, cuyos hijos est&aacute;n descubriendo c&oacute;mo baja el ascensor social. Y en consecuencia, un incremento de la movilizaci&oacute;n social, especialmente si se trata de acciones de protestas y de expresi&oacute;n contra el poder establecido. Ciertamente, la impresi&oacute;n que suscita el panorama catal&aacute;n desde hace dos a&ntilde;os es el de una sociedad muy activa y movilizada que ha desbordado a los principales partidos pol&iacute;ticos. No obstante, si se desprovee esta interpretaci&oacute;n del voluntarismo de la creencia dogm&aacute;tica, el observador esc&eacute;ptico podr&aacute; encontrar inconsistencias, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Destino-Itaca-bordo_6_134096594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ya nos suger&iacute;a Pau Mar&iacute;-Klose</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Identidad nacional individual en Catalunya (1980-2013)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una observaci&oacute;n de los datos de opini&oacute;n p&uacute;blica en Catalu&ntilde;a desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os no nos permite detectar grandes cambios estructurales en el tiempo, y, en cambio, sugieren que los cambios de los &uacute;ltimos a&ntilde;os dependen m&aacute;s del debate pol&iacute;tico catal&aacute;n de lo que el relato soberanista propugna. El gr&aacute;fico 1 nos muestra la evoluci&oacute;n del sentimiento de identidad nacional en Catalu&ntilde;a desde 1989, mientras que el gr&aacute;fico 2 describe las opiniones sobre el estatus pol&iacute;tico que deber&iacute;a tener Catalu&ntilde;a. Desde la perspectiva del individuo como motor de lo que est&aacute; pasando en Catalu&ntilde;a, deber&iacute;amos observar que un cambio estructural importante en las preferencias identitarias o pol&iacute;ticas de los ciudadanos precediera a los movimientos de los partidos y gobiernos. Sin embargo, no es eso lo que reflejan los gr&aacute;ficos, sino m&aacute;s bien lo contrario: el p&uacute;blico reacciona a cambios previos en las estrategias de competici&oacute;n de los partidos.
    </p><p class="article-text">
        Para ello hemos marcado cuatro puntos clave: el momento en el que el PSC decide adoptar una nueva estrategia al pedir la reforma del Estatuto (2001) para presionar a CiU y acercar a ERC; el inicio de la reforma del Estatut en el Parlament de Catalunya (2004); el giro soberanista en el discurso de CDC, partido de Artur Mas (2007), que desembocar&iacute;a meses m&aacute;s tarde en el Congreso del partido, que ratifica ese cambio; y las elecciones auton&oacute;micas en las que CiU vuelva al poder desalojando al tripartito del gobierno (2010), meses despu&eacute;s de la sentencia del TC.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Preferencias de estatus pol&iacute;tico para Catalu&ntilde;a (1991-2013)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La correlaci&oacute;n, aunque no permita afirmar causalidad, s&iacute; resulta muy reveladora: la entrada del debate de la reforma del Estatuto (y la reacci&oacute;n del gobierno del Aznar) aliment&oacute; posturas in&eacute;ditas de mayor identidad catalana exclusiva y de mayor preferencia por el federalismo. Igualmente, el proceso de reforma revirti&oacute; estas tendencias, hasta el punto de que el fin del proceso situ&oacute; el autonomismo y la identidad dual en cotas altas. La radicalizaci&oacute;n de CDC, previa a la sentencia del TC sobre el Estatuto alimenta de nuevo la radicalizaci&oacute;n, especialmente entre el electorado nacionalista. Y finalmente la llegada de CiU al poder, sus problemas al frente de la Generalitat y la activaci&oacute;n de grupos de presi&oacute;n surgidos del entorno de CDC y ERC (aunque no de sus dirigentes), organizados entorno a la <em>Assemblea Nacional de Catalunya </em>y otras organizaciones precede a un aumento sin parang&oacute;n de las posturas m&aacute;s extremas en t&eacute;rminos de identidad e independentismo. &iquest;Los partidos a remolque de los ciudadanos indignados? Los datos generales no permiten sostener esa afirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.academia.edu/6792494/_Por_que_se_han_radicalizado_los_partidos_politicos_en_Cataluna_El_sistema_de_partidos_y_el_auge_del_soberanismo_1999-2012_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como hemos tratado de argumentar m&aacute;s extensamente</a>, esta perspectiva interpretativa subraya la influencia de los partidos, y la competencia entre ellos, sobre el debate pol&iacute;tico y las posiciones de los individuos. Es verdad que no podemos concluir que los partidos manipulan a su antojo las preferencias de los individuos. Pero como dir&iacute;a <a href="http://books.google.es/books/about/The_semisovereign_people.html?id=GXdHAAAAMAAJ&amp;redir_esc=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Schattchneider</a>, &ldquo;organizar es movilizar inclinaciones&rdquo;. En esa l&iacute;nea, diversos autores han llamado la atenci&oacute;n sobre el poder de la conformaci&oacute;n de la agenda p&uacute;blica. Esta perspectiva ayuda a proyectar una perspectiva m&aacute;s amplia sobre la evoluci&oacute;n de la pol&iacute;tica catalana, situando el foco sobre c&oacute;mo los partidos y los dirigentes han venido definiendo el debate pol&iacute;tico catal&aacute;n desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, a trav&eacute;s de sus opiniones, programas, estrategias e interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3. Suma del % de esca&ntilde;os de CiU y ERC en el Parlament de Catalunya</strong>
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        Si nos fijamos, por ejemplo, en la competici&oacute;n por el poder que se ha dado entre partidos, nos daremos cuenta de que tras esa competici&oacute;n hay escenas de batalla continua determinantes. El Gr&aacute;fico 3 nos muestra uno de esos ejes de competici&oacute;n clave, centrado en el electorado nacionalista: CiU y ERC han venido a representar la misma porci&oacute;n de diputados desde los a&ntilde;os 80s&hellip; a la baja y en detrimento de CiU. As&iacute;, podemos entender hasta qu&eacute; punto el auge de ERC entre el electorado de CiU, por razones diversas, llev&oacute; a algunos dirigentes de CDC a apostar por recuperar votantes (y posiciones de poder) a trav&eacute;s de una evoluci&oacute;n al soberanismo, desafiando a ERC en su terreno. Los resultados, hasta el momento, han sido p&iacute;rricos para CiU, pero fulminantes sobre la radicalizaci&oacute;n del debate pol&iacute;tico en Catalu&ntilde;a y, a la postre, de las opiniones de muchos catalanes.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la mera competencia interpartidista podr&iacute;a sugerir que, al fin y al cabo, los partidos anticipan los movimientos de los votantes, y se mueven en aquella direcci&oacute;n en la que tambi&eacute;n esperan se recompensados por estos en el futuro. Algo de eso hay tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica catalana de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Pero algunos autores han sugerido que tambi&eacute;n puede haber jugado a favor una preferencia de entrada, por parte de los dirigentes pol&iacute;ticos de varios partidos catalanes, hacia posturas m&aacute;s radicales que las de sus votantes. O incluso que las de sus propios militantes de partidos. El problema para tratar de corroborar este tipo de hip&oacute;tesis es que normalmente no disponemos de datos apropiados. La mayor&iacute;a de estudios sobre las preferencias de los partidos suelen basarse en lo que opinan sus votantes, de modo que nos perdemos una parte importante de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 4. Identidad nacional de dirigentes, militantes y votantes (2000)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Por suerte, para el caso catal&aacute;n disponemos de datos poco comunes y muy &uacute;tiles. Los trabajos de <a href="http://www.casadellibro.com/libro-nacionalismo-y-politica-linguistica-el-caso-de-cataluna/9788425913471/1120908" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Jeffrey Miley</a>, <a href="https://www.academia.edu/908987/The_Constitution_and_the_Politics_of_National_Identity_in_Spain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enric Mart&iacute;nez Herrera</a>, <a href="http://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n92/02102862n92p29.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xavier Coller</a> y otros sobre parlamentarios nos han ense&ntilde;ado que entre los diputados de la mayor&iacute;a de partidos nacionalistas catalanes existen perfiles y <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Independentismo-catalan-representacion_0_150135481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opiniones</a> que pueden haber favorecido el debate sobre la cuesti&oacute;n nacional frente a otros ejes. Adem&aacute;s, encuestas a activistas (delegados de congreso) de partidos catalanes desde los a&ntilde;os 90s apuntan en esa misma l&iacute;nea. El gr&aacute;fico 4 nos muestra que, en el a&ntilde;o 2000, los l&iacute;deres de partidos nacionalistas eran m&aacute;s extremos que sus votantes e, incluso, y esto es mucho menos usual, que sus propios militantes en materia de identidad nacional. Solo los miembros de las organizaciones juveniles de esos partidos (muchos de ellos militantes y dirigentes de esos partidos en la actualidad) eran m&aacute;s extremos que los propios dirigentes. En este mismo sentido, <a href="https://www.academia.edu/8510562/Does_leaders_radicalization_make_more_radical_voters_Party_elites_outbidding_competition_and_secessionism_in_Catalonia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros datos</a> nos muestran que durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, los dirigentes de partidos nacionlistas en Catalu&ntilde;a han conseguido atraer a muchos de sus votantes hacia las posiciones m&aacute;s extremas en t&eacute;rminos de identidad y de preferencias pol&iacute;ticas territoriales.
    </p><p class="article-text">
        Si bien de estos datos no puede deducirse una explicaci&oacute;n puramente vertical, s&iacute; nos ayuda a contrastar el discurso basado en la idea de ciudadanos que arrastra a partidos. Por supuesto, la realidad es suficientemente compleja para esquematizar excesivamente la relaci&oacute;n entre elites y ciudadanos. Pero una perspectiva en la que los partidos tienen un peso decisivo en la configuraci&oacute;n de la competici&oacute;n pol&iacute;tica (y, por extensi&oacute;n, de los ciudadanos), nos resulta &uacute;til para intuir por d&oacute;nde seguir&aacute; la evoluci&oacute;n de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace 15 a&ntilde;os, en Catalu&ntilde;a se est&aacute; jugando la redistribuci&oacute;n del poder pol&iacute;tico. Desde un primer momento, los l&iacute;deres de los principales partidos escogieron el terreno de la organizaci&oacute;n territorial para disputar esa competici&oacute;n, poniendo en cuesti&oacute;n el papel de Catalu&ntilde;a en el marco constitucional. Primero fue PSC vs CiU. Luego ERC vs CiU. Pero esta disputa ha acabado fragmentando el sistema de partidos catal&aacute;n y polarizando a sus votantes. El ascenso de un grupo de presi&oacute;n transversal, y cada vez mejor articulado, nos sugiere nuevas y estimulantes hip&oacute;tesis. La pr&oacute;xima estaci&oacute;n: la lucha por organizar un eventual &lsquo;Movimiento del <em>President</em>&rsquo; frente a los que apuesten por una m&aacute;s decidida &lsquo;Asamblea por la Independencia&rsquo;. Con permiso de ERC.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Rodríguez Teruel, Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/partidos-ayudado-polarizar-politico-cataluna_1_4583221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2014 19:09:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo los partidos han ayudado a polarizar el debate político en Cataluña (¿hasta perder el control?)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los militantes sin cargos están más a favor de la elección directa del líder del partido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/militantes-cargos-eleccion-directa-partido_1_4850234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5548a771-a72e-47ce-afed-d22eecd13a1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los militantes sin cargos están más a favor de la elección directa del líder del partido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un Secretario General elegido por una base mayor que los delegados puede resolver el interrogante sobre si también el candidato a las generales tiene que someterse a unas primarias</p></div><p class="article-text">
        El rotundo apoyo de los militantes sin cargos a la elecci&oacute;n directa del l&iacute;der del partido encuentra m&aacute;s reticencias entre las direcciones de los partidos. En este gr&aacute;fico, por ejemplo, se muestra c&oacute;mo los delegados con cargos (en la organizaci&oacute;n o en instituciones p&uacute;blicas) est&aacute;n menos de acuerdo en utilizar primarias para elegir a los dirigentes.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar: <a href="https://www.google.com/url?q=https%3A%2F%2Fwww.academia.edu%2F392419%2FIntra-Party_Democracy_and_Middle-Level_Elites_in_Spain&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNHq5XORuN40qL3nskpOt950iT8bgw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un trabajo en proceso</a> hemos demostrado que las demandas para abrir las decisiones de los partidos al conjunto de la militancia son m&aacute;s intensas entre aquellos individuos con menos cargos, que tienen menos deseos de subir en el partido, que dedican menos horas a la organizaci&oacute;n, que son m&aacute;s cr&iacute;ticos con los dirigentes y que tienen m&aacute;s discrepancias con la l&iacute;nea ideol&oacute;gica oficial. En definitiva, los menos influyentes y con menos expectativas de influir.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es que durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os los partidos espa&ntilde;oles, con escasas excepciones, han mantenido la misma forma de escoger a sus l&iacute;deres mediante congresos. Pero mientras crec&iacute;a la base afiliada a los partidos, el tama&ntilde;o de los congresos ha permanecido estable. Resultado: un delegado de congreso representa la voz de cada vez m&aacute;s afiliados, reduciendo su representatividad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seguir&aacute;n los partidos espa&ntilde;oles la senda de otros partidos occidentales, <a href="http://www.routledge.com/books/details/9780415704168/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacia una ampliaci&oacute;n de la base que elige a sus l&iacute;deres</a>? 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos otros partidos en otras democracias occidentales anteriormente, los l&iacute;deres y militantes del PSOE se enfrentan al problema de cu&aacute;l es la mejor forma de elegir a su principal dirigente. En realidad, el dilema no es si las primarias de candidato deben ir antes o despu&eacute;s del Congreso. Se trata de qui&eacute;n debe escoger a esta o este y con qu&eacute; inclusividad.
    </p><p class="article-text">
        Un Secretario General elegido por una base mayor que los delegados puede resolver el interrogante sobre si tambi&eacute;n el candidato a las generales tiene que someterse a unas primarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio, Oscar Barberà, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/militantes-cargos-eleccion-directa-partido_1_4850234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2014 18:44:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los militantes sin cargos están más a favor de la elección directa del líder del partido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sabes a qué grupo parlamentario irá tu voto en las elecciones europeas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/saben-votantes-traduce-elecciones-europeas_1_4866794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/411ff238-5d49-42da-a778-0bae4af1ee41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sabes a qué grupo parlamentario irá tu voto en las elecciones europeas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las elecciones europeas presentarse conjuntamente no implica actuar conjuntamente en el Parlamento Europeo, mientras que competir electoralmente no supone necesariamente actuar separadamente en la cámara europea</p></div><p class="article-text">
        Los partidos establecen relaciones de competencia y cooperaci&oacute;n con el resto de partidos, y una de las modalidades m&aacute;s habituales de cooperaci&oacute;n son las alianzas pre-electorales. Estas alianzas, que se traducen en candidaturas conjuntas a las elecciones, suelen comportar, a su vez, la actuaci&oacute;n conjunta en las instituciones por medio de la integraci&oacute;n en un mismo grupo parlamentario. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esta regla no se cumple en las elecciones europeas. Hay partidos que se presentan en una misma candidatura aunque luego sus diputados se integrar&aacute;n en grupos parlamentarios distintos. Y, a la inversa, hay partidos que est&aacute;n compitiendo electoralmente pero cuyos diputados se acabar&aacute;n reencontrando en un mismo grupo parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las situaciones se produce en el caso de la Coalici&oacute;n por Europa cuyos integrantes van a integrarse hasta en tres grupos parlamentarios distintos: CDC y el PNV se integran en el Grupo de los Liberales y Dem&oacute;cratas de Europa, UDC en el Grupo del Partido Popular Europeo y CC lo har&aacute; (si obtuviera representante) en el Grupo de los Verdes. Y tambi&eacute;n se da en la candidatura de IU-ICV: los diputados se integran en el Grupo de la Izquierda Unitaria Europea y los de ICV en el Grupo de los Verdes.
    </p><p class="article-text">
        La segunda de las situaciones se da en el caso del PP, Vox y UDC cuyos diputados se incorporar&aacute;n al Grupo Popular Europeo, en el de ERC, CC, BNG, Bildu, Comprom&iacute;s, Equo e ICV cuyos electos ingresar&aacute;n en Grupo de los Verdes y en el de IU y Podemos que los integrar&aacute; en el Grupo de la Izquierda Unitaria Europea. Queda por confirmar la futura adscripci&oacute;n de Ciutadans, de UPyD y del Partido Pirata en caso de que obtengan representaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En estas circunstancias el &uacute;nico partido que no compite electoralmente con nadie con quien luego vaya a compartir grupo parlamentario y cuyos electos no se escinden en grupos parlamentarios distintos es el PSOE-PSC. El resto de votos van a combinarse y/o separarse una vez lleguen al Parlamento. &iquest;Hasta qu&eacute; punto los votantes son conscientes del destino final que va a tener su voto? &iquest;C&oacute;mo van a exigir responsabilidades en cada caso? &iquest;Cambiar&iacute;an el sentido de su voto si lo supieran?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/saben-votantes-traduce-elecciones-europeas_1_4866794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2014 20:11:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sabes a qué grupo parlamentario irá tu voto en las elecciones europeas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25-M: el mayor proceso electoral del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/mayor-proceso-electoral-mundo_1_4895753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2462cc9-4691-45e6-8c95-ddf9d3490f2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="25-M: el mayor proceso electoral del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto de creciente desafección europea la UE afronta el  reto de superar la gran brecha del sueño europeo: la división norte/sur</p></div><p class="article-text">
        <em>Nota de an&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p><p class="article-text">
        En poco m&aacute;s de tres semanas, tendr&aacute; lugar <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Votar-europeas_0_189681253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mayor proceso electoral simult&aacute;neo del mundo</a>. 500 millones ciudadanos de 28 pa&iacute;ses europeos podr&aacute;n acudir a elegir sus representantes en el parlamento democr&aacute;ticamente electo m&aacute;s grande del planeta entre el 22 y el 25 de mayo. Solo la supera la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Indian_general_election,_2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecci&oacute;n a la Lok Sabha</a>, la C&aacute;mara Baja de India, con un censo de 814 millones, aunque esta en realidad se trata un macroproceso formado por diversas fases cuya duraci&oacute;n se prolonga durante cinco semanas.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las cr&iacute;ticas, y a menudo s&oacute;lidamente fundamentadas, que se dirigen a la Uni&oacute;n Europea. Desde <a href="http://eldiario.es/agendapublica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda P&uacute;blica</a> nos hemos hecho eco &ndash;y nos seguiremos haciendo- de los argumentos te&oacute;ricos y de los datos emp&iacute;ricos que sostienen esa perspectiva cr&iacute;tica hacia la democracia europea.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo ello solo puede entenderse desde la convicci&oacute;n de que la Uni&oacute;n Europea forma parte de una meta irrenunciable y de largo recorrido, la aspiraci&oacute;n paneuropea que intuy&oacute; un austro-h&uacute;ngaro como <a href="http://www.paneuropa.es/richard-coudenhove-kalergi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coudenhove-Kalergi</a>, o el sue&ntilde;o europeo que solo un americano, como <a href="http://books.google.com/books/about/El_sue%C3%B1o_europeo.html?id=hXcaQC9N7kgC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeremy Rifkin</a>, pod&iacute;a valorar en toda su magnitud. Y tambi&eacute;n una realidad poli&eacute;drica, como nos recuerda Luuk van Middelaar en <a href="http://passage-to-europe.eu/spanish-edition" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El paso hacia Europa</a>, donde se admiten perspectivas casi opuestas sobre su significado y alcance: las que reivindican sus m&eacute;ritos y logros, las que alertan de sus l&iacute;mites e insuficiencias, e incluso las que manifiestan su escepticismo ante el proceso. Desde esa perspectiva plural, es necesario seguir explicando <a href="http://www.progressonline.org.uk/2013/06/03/why-europe-matters/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por qu&eacute; Europa importa</a>.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, observamos la UE como una realidad esencialmente econ&oacute;mica, la Europa del 7-25-50, como nos recuerda <a href="http://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCwQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fblogs.elpais.com%2Fcafe-steiner%2F2013%2F07%2Ftres-cifras-para-un-debate-sobre-el-futuro-de-europa.html&amp;ei=6nNeU9-mIPOR0QXEuoDYAQ&amp;usg=AFQjCNGgkPs6EHnqsUcGKqyhRn1Z5a_pXw&amp;sig2=hk_R62w1Kex4FesgZYCXmg&amp;bvm=bv.65397613,d.d2k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J.I. Torreblanca</a>: el 7% de la poblaci&oacute;n mundial, el 25% de la producci&oacute;n, y el 50% del gasto social. Se trata de unas cifras que exigen un proyecto de sostenibilidad econ&oacute;mica y social en un entorno cada vez m&aacute;s mundializado.
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad socioecon&oacute;mica europea no puede hacernos olvidar el gran logro de la UE tras medio siglo: la paz y la concordia entre tradicionales vecinos enemigos. No olviden estas cifras que nos recordaba <a href="http://diegobeas.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Beas</a>:  la Europa del 100-75-25. Hace 100 a&ntilde;os del inicio de la Gran Guerra europea y 75 del estallido de la segunda gran guerra europea. Las dos cicatrices mundiales nacidas en Europa. Pero tambi&eacute;n hace 25 a&ntilde;os de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, donde esas cicatrices empezaron a cerrarse. No estamos a&uacute;n en condiciones de percibir todo el alcance de las repercusiones que tuvo el fin del tel&oacute;n de acero. La crisis de Ucrania solo puede entenderse en ese contexto, como <a href="http://www.eldiario.es/autores/javier_morales_hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos han explicado Javier Morales y Rub&eacute;n Ruiz</a>.
    </p><p class="article-text">
        El gran problema de la UE: el <a href="http://europa.eu/legislation_summaries/glossary/democratic_deficit_es.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&eacute;ficit democr&aacute;tico</a>, que se ha hecho a&uacute;n m&aacute;s complejo con la extensi&oacute;n comunitaria a casi todo el continente. Un d&eacute;ficit que amenaza la UE de convertirla en una <em>seudodemocracia</em> imperial. Aquella en la que grandes estructuras institucionales acaban sustituyendo la voluntad e los ciudadanos por complejas tramas de decisi&oacute;n y en la que la voz de los individuos se diluye ante poderes sin rostro mucho m&aacute;s eficaces.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, esta falta de voz en el proceso no es igual en todas partes.  En el <a href="http://www.europarl.es/es/parlamento_europeo/eurobarometro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurobar&oacute;metro</a> de noviembre de 2013 se observa c&oacute;mo el 57% de los daneses considera que su voz es escuchada en la UE, por s&oacute;lo un 18% de espa&ntilde;oles que lo considera as&iacute;. &iquest;Es la forma en la que se construye la voluntad nacional en su fase ascendente la que determina si la ciudadan&iacute;a se siente m&aacute;s escuchada en la UE? &iquest;Existe el riesgo de que estalle un sentimiento de &lsquo;impotencia democr&aacute;tica&rsquo; como algunos han identificado ya en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la crisis financiera y las pol&iacute;ticas de austeridad han intensificado la percepci&oacute;n de desconfianza en las instituciones europeas, y el descontento con sus resultados.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los resultados de los <a href="http://www.europarl.es/es/parlamento_europeo/eurobarometro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurobar&oacute;metros</a> semestrales desde 2007 son tozudos: el porcentaje de europeos que conf&iacute;an en la UE cay&oacute; 26 puntos en cinco a&ntilde;os, del 57% de mayo de 2007 al 31% del mismo mes de 2012. Al mismo tiempo, se ha deteriorado much&iacute;simo la confianza que la ciudadan&iacute;a tiene en sus respectivos gobiernos y la confianza en los gobiernos estatales descendi&oacute; en estos cinco a&ntilde;os del 41% (mayo de 2007) al 28% (mayo de 2012).
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de creciente desafecci&oacute;n europea, la UE afronta un gran reto: superar la que aparece como la gran brecha del sue&ntilde;o europeo. La divisi&oacute;n norte/sur parece estar superando la vieja divisi&oacute;n este/oeste y, a su vez, absorbe dentro de s&iacute; misma otras brechas m&aacute;s sofisticadas (laborales, productivas, sociales, culturales&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/democratica-UE-encaminados-tormenta-perfecta_0_155034792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como ha explicado nuestra editora Sonia Alonso</a>, esta brecha se plasma en una creciente distancia en la insatisfacci&oacute;n con la democracia y en la confianza en partidos y gobiernos, en general, que se da entre las opiniones p&uacute;blicas del norte y el sur. Posiblemente este diferencial tiene que ver con la propia satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con la calidad democr&aacute;tica en sus propios pa&iacute;ses, como sugiere un estudio de <a href="http://wp.me/p2MmSR-1QN#Author" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pieterjan Desmet and Claes de Vreese</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Sonia Alonso nos apunta que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/GRAFICO-evaluacion-europeos-respectivas-democracias_0_250225198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la evaluaci&oacute;n de la justicia social en las democracias del Sur de Europa es alarmantemente negativa</a>. Dos datos nos sirven para ilustrarlo: el 58,2% de los espa&ntilde;oles considera que el gobierno est&aacute; haciendo poco o nada para proteger a todos los ciudadanos contra la pobreza y el 59,7% considera que el gobierno est&aacute; haciendo poco o nada para reducir la desigualdad de ingresos. En Portugal lo consideran el 69,2%.
    </p><p class="article-text">
        En estas coordenadas tendr&aacute;n lugar las elecciones del 22 al 25 de mayo en Europa. Las mayores elecciones del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/mayor-proceso-electoral-mundo_1_4895753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2014 18:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25-M: el mayor proceso electoral del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Elecciones Europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elementos-reforma-constitucional_1_4929965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddeeb66f-414f-48be-b25f-2acc5abd6f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de 35 años,  necesitamos actualizar nuestra Constitución a las exigencias de nuestro  nuevo contexto político, social y económico.</p></div><p class="article-text">
        <em>Nota de an&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p><p class="article-text">
        La reforma del texto  constitucional no servir&aacute; como herramienta &ndash;al menos no exclusivamente-  para salir de la crisis econ&oacute;mica, pero <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debe servir para superar la profunda crisis pol&iacute;tica de la que aquella trae causa</a>.  Y, evidentemente, la reforma de la Constituci&oacute;n no har&aacute; desaparecer de  un d&iacute;a para otro nuestros problemas de legitimidad democr&aacute;tica, sobre  todo, porque algunos de sus motivos no se deben a problemas de  configuraci&oacute;n jur&iacute;dico-constitucional, sino a un problema de &iacute;ndole  cultural. Sin embargo, la actualizaci&oacute;n de la Carta Magna ha de ser la  hoja de ruta en la reconfiguraci&oacute;n de nuestro modelo de convivencia. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
         En 2006 el <a href="http://www.consejo-estado.es/pdf/MODIFICACIONES%20CONSTITUCION%20ESP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo de Estado</a> se pronunci&oacute; sobre la modificaci&oacute;n constitucional respecto de los  cuatro elementos sobre los que el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero le  pregunt&oacute;: la supresi&oacute;n de la preferencia del var&oacute;n en la sucesi&oacute;n al  trono, la recepci&oacute;n en la Constituci&oacute;n del proceso de construcci&oacute;n  europea, la inclusi&oacute;n de la denominaci&oacute;n de las Comunidades Aut&oacute;nomas y  la reforma del Senado. Hoy resulta claro, sin embargo, que con el cambio  de estas 4 cuestiones, de calados diversos, no es suficiente. Y ello,  entre otras razones, porque estamos en un momento de renovaci&oacute;n de  legitimidades, en el que el originario acuerdo constituyente necesita  ser revisado, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no en su totalidad pero s&iacute; en algunos aspectos clave</a>&nbsp;y, entre estos, parece que hay unanimidad en considerar que el <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prioritario es el modelo de organizaci&oacute;n territorial.</a>
    </p><p class="article-text">
         Y es m&aacute;s, como nos explicaba <a href="http://www.esade.edu/profesorado/jose.areilza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza</a>,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/textura-federal-cultura_0_173933140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque  no hubiera aparecido en escena Catalu&ntilde;a, ser&iacute;a igualmente necesario  entrar a repensar nuestro modelo de descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica</a>. Esto  no significa negar los logros alcanzados durante estos a&ntilde;os por la  Constituci&oacute;n que configur&oacute; un sistema abierto que sirvi&oacute; para dar cabida  a las reivindicaciones leg&iacute;timas de, sobre todo, Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco y  poder, as&iacute;, empezar la andadura democr&aacute;tica. Pero han pasado 30 a&ntilde;os y  el modelo de organizaci&oacute;n territorial prefigurado en la Constituci&oacute;n ha  quedado, en unos casos, superado por la propia realidad  jur&iacute;dico-pol&iacute;tica y, en otros, se ha demostrado ineficaz para la  resoluci&oacute;n de determinados conflictos y/o aspiraciones de algunas  Comunidades Aut&oacute;nomas. Son varios los <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aspectos que necesitan de replanteamiento</a> (por ejemplo, el reconocimiento real de la plurinacionalidad del  Estado, el sistema de listas de competencias, el sistema &ndash;inexistente-  &nbsp;de cooperaci&oacute;n entre niveles de poder y, por supuesto, el Senado).  Quiz&aacute; una aproximaci&oacute;n v&aacute;lida ser&iacute;a, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apuntaba Leopoldo Calvo Sotelo,</a> ver  c&oacute;mo dar encaje en el (renovado) modelo de organizaci&oacute;n territorial los  elementos del Estatuto de Catalu&ntilde;a, refrendado en 2006, declarados  inconstitucionales por el Tribunal Constitucional en 2010.
    </p><p class="article-text">
         Ahora  bien, nada de esto tendr&aacute; sentido si no se parte de un modelo de  organizaci&oacute;n territorial compartido por todos, al menos en sus bases.  Uno de los problemas que ha acarreado nuestro sistema auton&oacute;mico ha sido  que muchos, en la derecha y en la izquierda, no cre&iacute;an en un sistema  descentralizado o, si se quiere, altamente descentralizado. Apostaron  por la descentralizaci&oacute;n, si se nos permite, con la boca peque&ntilde;a.  Adem&aacute;s, sectores importantes de la vida pol&iacute;tica y de la sociedad civil  han seguido creyendo que la autonom&iacute;a consist&iacute;a en un poder cedido o  delegado por el Estado (central) en favor de las Comunidades. Sin  embargo, la autonom&iacute;a pol&iacute;tica de las Comunidades no es consecuencia del  ejercicio de delegaci&oacute;n del Estado, sino que deriva directamente de  nuestro texto constitucional. Esta &uacute;ltima realidad jur&iacute;dica ha sido  obviada por muchos.
    </p><p class="article-text">
         Ha  llegado, pues, el momento de sentarse y plantear la discusi&oacute;n serena y  rigurosa de cu&aacute;l es el modelo de organizaci&oacute;n territorial del que  queremos dotarnos. Esto nos lleva a uno de los puntos clave sobre la  reforma constitucional, y que parad&oacute;jicamente apenas se abordan en el  debate p&uacute;blico: el cu&aacute;ndo. &iquest;Qu&eacute; condiciones han de darse para realizar  un proceso de este tipo de la forma m&aacute;s serena y dialogada posible?  Para los millones de ciudadanos&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Queremos-reformar-Constitucion-apenas-conocemos_0_204380072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que apuestan ya por una reforma</a>,  puede resultar muy frustrante reconocer que en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o  apenas se vislumbra un escenario favorable, debido a la larga serie de  citas electorales que pueden culminar en las generales de 2015. Pero  tampoco un exceso de realismo pol&iacute;tico debe servir de excusa para  cimentar el inmovilismo y aplazar perpetuamente la reforma. La  observaci&oacute;n comparada nos se&ntilde;ala que, en situaciones de minor&iacute;as  pol&iacute;ticas (como sucede en B&eacute;lgica), los partidos aceptan entrar m&aacute;s  f&aacute;cilmente en un proceso consensuado de reforma. Y tambi&eacute;n nos dice que  es importante el compromiso previo, en un programa electoral, de los  partidos m&aacute;s convencidos, como sucedi&oacute; con la &lsquo;devolution&rsquo; de Tony  Blair. &iquest;Significa todo ello que en 2016 estaremos quiz&aacute; ante la gran  ocasi&oacute;n? Desde aqu&iacute; s&oacute;lo podemos recordar que, como nos dec&iacute;a <a href="http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=106511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto L&oacute;pez Basaguren</a>, &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&iacute;tica tiene que evitar el callej&oacute;n sin salida</a>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elementos-reforma-constitucional_1_4929965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2014 18:55:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejorando nuestra educación política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/mejorando-educacion-politica_1_4927565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf0d4a6-2c95-407d-a583-1769ccb00837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejorando nuestra educación política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España persiste un déficit de  comprensión e interpretación de los  acontecimientos que sólo es posible  fomentar desde el ámbito educativo</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as un art&iacute;culo de <a href="http://elpais.com/elpais/2014/03/28/opinion/1396007183_553939.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benito Arru&ntilde;ada</a> se preguntaba si la culpa de la crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que vive  Espa&ntilde;a no es solo de pol&iacute;ticos e instituciones sino tambi&eacute;n de la  sociedad. El art&iacute;culo se hac&iacute;a eco de una <a href="http://www.fbbva.es/TLFU/dat/Presentacionvalueswordwidel.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta de la Fundaci&oacute;n BBVA</a> en la que aparecemos como los europeos m&aacute;s cr&iacute;ticos con pol&iacute;ticos e  instituciones mientras somos los que menos nos molestamos en  informarnos.
    </p><p class="article-text">
         No obstante, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/Internet-cambia-consumo-informacion-politica_0_210329311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros datos que hemos publicado</a> nos indican que la crisis ha aumentado el inter&eacute;s de los ciudadanos por  la pol&iacute;tica. Si en 2006 eran un 43% los espa&ntilde;oles que dec&iacute;an hablar o  discutir sobre pol&iacute;tica al menos una vez por semana, hoy ese porcentaje  se eleva hasta el 59%. En particular, se ha duplicado el porcentaje de  ciudadanos entre 18 y 54 a&ntilde;os que afirman hablar sobre pol&iacute;tica todos  los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
         Este mayor inter&eacute;s por la pol&iacute;tica coincide con el hecho de que <a href="http://ep00.epimg.net/descargables/2014/01/08/4db01d9dade70023d90267c0260b6b7c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el  26,2% de los espa&ntilde;oles considera que los pol&iacute;ticos, los partidos y la  pol&iacute;tica convencional son uno de los principales problemas de Espa&ntilde;a</a>. Esto nos podr&iacute;a suscitar dos preguntas a las que intentamos responder en esta nota.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Somos m&aacute;s cr&iacute;ticos con la pol&iacute;tica como reacci&oacute;n a la crisis pol&iacute;tica y  econ&oacute;mica en que estamos inmersos? &iquest;O es que ha crecido nuestra  informaci&oacute;n pol&iacute;tica, transformando nuestra cultura pol&iacute;tica, y ello nos  est&aacute; haciendo m&aacute;s exigentes con nuestra clase pol&iacute;tica?
    </p><p class="article-text">
         En cuanto al primer interrogante, <a href="http://www.eldiario.es/autores/diego_muro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Muro</a> y <a href="http://www.eldiario.es/autores/guillem_vidal_lorda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillem Vidal</a> se han preguntado si <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/importa-corrupcion_0_241125996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la corrupci&oacute;n s&oacute;lo nos importa cuando la econom&iacute;a va mal</a>.  Parece que, cuando los ciudadanos nos vemos amenazados por  circunstancias econ&oacute;micas adversas, somos m&aacute;s proclives a buscar  culpables y nos mostramos menos tolerantes frente a la corrupci&oacute;n,  percibida como un mal de las instituciones o de la &lsquo;clase pol&iacute;tica&rsquo; que  nos ha llevado a esta situaci&oacute;n. En este sentido, los niveles de  desempleo evolucionan de una forma muy similar a los cambios en la  percepci&oacute;n de la corrupci&oacute;n, aunque esta elevada correlaci&oacute;n no  necesariamente significa que una sea consecuencia de lo otro.
    </p><p class="article-text">
         De forma m&aacute;s optimista, el segundo interrogante estar&iacute;a sugiriendo que  la cr&iacute;tica ciudadana a los pol&iacute;ticos ser&iacute;a el reflejo de un aumento del  conocimiento sobre la pol&iacute;tica. Sin embargo, no hay que olvidar lo que  nos recuerda nuestro editor Juan Rodr&iacute;guez: m&aacute;s bien parece que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decepci&oacute;n de los ciudadanos puede ser el producto de la propia desinformaci&oacute;n y alejamiento de la pol&iacute;tica</a>.  As&iacute;, se hace dif&iacute;cil pensar que el conocimiento sobre la pol&iacute;tica que  tiene un pa&iacute;s, y las preferencias pol&iacute;ticas individuales resultantes,  hayan podido cambiar mucho en pocos a&ntilde;os. La ingenier&iacute;a social de este  tipo suele conllevar generaciones. La calidad democr&aacute;tica de la  ciudadan&iacute;a no se produce espont&aacute;neamente ni caprichosamente. <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/saben-ciudadanos-politica-hombres-mujeres_6_97700239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una encuesta de 2009 Espa&ntilde;a ya estaba a la cola</a>. Adem&aacute;s, las circunstancias actuales pueden favorecer el desarrollo pero tambi&eacute;n pueden perjudicarlo. &iquest;C&oacute;mo?
    </p><p class="article-text">
         Quienes saben menos de pol&iacute;tica suelen ser aquellos que disponen de  menos recursos socioecon&oacute;micos. Quienes menos tienen son quienes menos  participan, quienes saben menos del sistema pol&iacute;tico y, en consecuencia,  se ven a s&iacute; mismos como ciudadanos menos eficaces e influyentes. Es  obligatorio preguntarse, por tanto, en qu&eacute; medida el hecho de que Espa&ntilde;a  sea ya, en estos momentos, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-Rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pa&iacute;s m&aacute;s desigual de Europa</a> puede afectar al conocimiento de la pol&iacute;tica por parte de capas  importantes de la poblaci&oacute;n y a su participaci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;La  producci&oacute;n de desigualdad en el presente condicionar&aacute; y perjudicar&aacute; la  democracia el futuro? Uno de los riesgos inminentes de este fen&oacute;meno  perverso es que cada d&iacute;a m&aacute;s ser&aacute;n &ldquo;<a href="http://us7.campaign-archive2.com/?u=90b5a957fe7947a6976afd9c1&amp;id=7ac85ab7f1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos pocos</a>&rdquo; los que puedan establecer la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         La crisis econ&oacute;mica y las pol&iacute;ticas de austeridad est&aacute;n afectando la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n. En este sentido, y como nos indica <a href="http://www.eldiario.es/autores/mariam_martinez-bascunan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n</a>, <a href="http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2012/06/martha-c-nussbaum-la-seduccion-del-pensamiento.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martha Nussbaum</a> nos alerta de una &ldquo;crisis silenciosa&rdquo; (&ldquo;<a href="http://www.katzeditores.com/fichaNotaPrensaLibro.asp?IDL=123%23np1189" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sin fines de lucro</a>&rdquo;,  Ed. Katz) que tiene que ver con el recorte del presupuesto asignado a  la educaci&oacute;n. Y con ello, la &ldquo;erosi&oacute;n grave de las cualidades esenciales  para la vida misma de la democracia&rdquo;. En este sentido, nuestra editora <a href="http://www.eldiario.es/autores/argelia_queralt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argelia Queralt</a> alertaba del riesgo de que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Educacion-ciudadania_0_149785223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nueva LOMCE debilitara el aprendizaje de los valores constitucionales en el itinerario curricular</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otra derivada que debe centrar nuestra atenci&oacute;n es la tendencia, en los  medios de comunicaci&oacute;n, a convertir la pol&iacute;tica en un tema morboso,  conflictivo o incluso caricaturesco. Ante el crecimiento del inter&eacute;s por  la pol&iacute;tica, los medios pueden tratar de satisfacer al p&uacute;blico  sacrificando la funci&oacute;n de informar &ndash;y con ello, de formar- en aras del  entretenimiento. As&iacute;, se han multiplicado los programas de  infoentretenimiento, y a partir del an&aacute;lisis de <a href="http://www.eldiario.es/autores/carol_galais/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carol Galais</a> podemos se&ntilde;alar que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/participacion-desafecta-cinismo-polarizacion_0_219778148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a m&aacute;s exposici&oacute;n a programas de informaci&oacute;n, m&aacute;s polarizaci&oacute;n de la audiencia</a>.
    </p><p class="article-text">
         Finalmente, en la era del Big Data, la fractura digital se sobrepone a las viejas fracturas. Seg&uacute;n los datos del trabajo &ldquo;<a href="http://libreria.cis.es/static/pdf/OyA63a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet y participaci&oacute;n pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;  (2010), a mayores niveles de estudios mayores niveles de utilizaci&oacute;n de  Internet. Nuestras sociedades se hallan abrumadas ante una ingente  cantidad de informaci&oacute;n. Pero seguir&aacute; siendo necesario disponer de un  capital cultural, c&iacute;vico y human&iacute;stico, para procesarlo, comprenderlo y  digerirlo. Los estudios muestran que en Espa&ntilde;a persiste un d&eacute;ficit de  comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de los acontecimientos que s&oacute;lo es posible  fomentar desde el &aacute;mbito educativo. De lo contrario, podemos  convertirnos en meros consumidores pasivos de informaci&oacute;n  preseleccionada. Y sin las herramientas y las actitudes precisas,  informarse puede no significar formarse, sino conformarse con la  realidad.
    </p><p class="article-text">
         En 1914, Ortega y Gasset lanzaba la iniciativa de una <a href="http://es.wikisource.org/wiki/Prospecto_de_la_Liga_de_Educaci%C3%B3n_Pol%C3%ADtica_Espa%C3%B1ola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liga de Educaci&oacute;n Pol&iacute;tica</a> para superar la &lsquo;vieja pol&iacute;tica&rsquo; que estaba lastrando la sociedad  espa&ntilde;ola. Cien a&ntilde;os despu&eacute;s no resulta menos perentoria una coalici&oacute;n  similar formada por la escuela, los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos y  privados, la red, el Parlamento y muchos otros foros de la sociedad  civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/mejorando-educacion-politica_1_4927565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2014 18:14:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejorando nuestra educación política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voz e influencia política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/voz-influencia-politica_1_4931013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8a6754f-73af-40d7-bd34-d891e16905a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voz e influencia política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El espacio de debate público está en plena transformación debido a la  generalización de las nuevas tecnologías</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.hks.harvard.edu/about/faculty-staff-directory/ricardo-hausmann" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Hausmann</a> se preguntaba hace unos d&iacute;as <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/ricardo-hausmann-on-the-market-like-mechanism-in-advanced-economies--political-systems/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;por qu&eacute; son democr&aacute;ticos los pa&iacute;ses ricos?</a> La respuesta es que no es suficiente con una <em>mano invisible</em> que haga funcionar la econom&iacute;a. Es necesaria, adem&aacute;s, una <em>segunda mano invisible</em> que genere la calidad necesaria dentro del sistema pol&iacute;tico para que  las econom&iacute;as modernas funcionen. Esta segunda mano invisible requiere  informaci&oacute;n suficiente, como nos recuerda Hausmann, para tomar  decisiones mejores.  
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea, Andr&eacute;s Ortega afirma  en <a href="http://www.sellorba.com/recomponer-la-democracia_andres-ortega_libro-ONFI625-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Recomponer la democracia</em></a> que es necesario encontrar los incentivos  necesarios para convencer a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de  acometer las reformas necesarias para superar una crisis, la pol&iacute;tica,  que es condici&oacute;n para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,  &iquest;se trata s&oacute;lo de persuadir a quienes deciden formal e informalmente? &iquest;Y  qui&eacute;n debe hacerlo? &iquest;Expertos, comunicadores, ciudadanos y actores  interesados? Si existe realmente esa segunda mano invisible de la  democracia, &iquest;responde a la voluntad del ciudadano? En el trasfondo de  estos interrogantes, aparece el debate del papel de la &lsquo;voz&rsquo; de aquellos  que participan en el proceso democr&aacute;tico (instituciones, actores y  simples ciudadanos). &lsquo;Voz&rsquo; en el sentido de Hirschman, &ldquo;un intento de  cambiar un estado de cosas insatisfactorio&rdquo;. La &lsquo;voz&rsquo; de los que no  est&aacute;n de acuerdo o piensan que las cosas se pueden hacer mejor.
    </p><p class="article-text">
        Crece  la intuici&oacute;n de que estamos ante un momento crucial en el que se define  c&oacute;mo se articular&aacute; la &lsquo;voz&rsquo; de nuestras democracias en el futuro. Y,  con ello, qui&eacute;n podr&aacute; expresarla.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la consideraci&oacute;n  del espacio p&uacute;blico como un proceso a trav&eacute;s del cual los problemas de  la sociedad son discutidos, procesados y, finalmente, llevados a influir  sobre la formaci&oacute;n de la autoridad de la ley y de las pol&iacute;ticas  p&uacute;blicas, <a href="http://www.eldiario.es/autores/mariam_martinez-bascunan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n</a> asume que este espacio est&aacute; en plena transformaci&oacute;n debido a la  generalizaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as. El resultado podr&iacute;a ser una  emergente &lsquo;<a href="https://drive.google.com/file/d/0Bx-zjPXWR8c0ZEdtVEhNdEUzanc/edit?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democracia comunicativa</a>&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un futuro no exento de riesgos. Si en la nota de la semana pasada se&ntilde;al&aacute;bamos el riesgo creciente de que sean los &ldquo;<a href="http://us7.campaign-archive1.com/?u=90b5a957fe7947a6976afd9c1&amp;id=7ac85ab7f1&amp;e=%5BUNIQID%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos pocos</a>&rdquo; los que capturen el proceso pol&iacute;tico y que para ello inviertan recursos econ&oacute;micos en el establecimiento de la <em>agenda pol&iacute;tica</em>,  hoy insistimos en una paradoja. Frente al riesgo de la aparici&oacute;n de una  nueva elite transnacional, las redes sociales plantean un escenario  contradictorio: eliminan las barreras a la libre circulaci&oacute;n de la  informaci&oacute;n y de ideas, pero tambi&eacute;n, parad&oacute;jicamente, las imponen. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, <a href="http://www.law.harvard.edu/faculty/directory/10871/Sunstein" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cass R. Suntsein</a> argumenta que en la web normalmente vemos aquello que nos gusta y nos  gusta aquello que vemos, eludiendo la exposici&oacute;n a aquellas perspectivas  que no compartimos. Este fen&oacute;meno que es el que ha permitido la  emergencia de medios y blogs &ldquo;de nicho&rdquo;, en los que s&oacute;lo podemos leer  opiniones con las que estamos de acuerdo, no contribuye en absoluto al  debate democr&aacute;tico. Como <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/medios-Transicion-central-constitucionalizacion-politico_0_199130179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llu&iacute;s Bassets afirmaba en una conversaci&oacute;n</a>,  lo que se produce es una fragmentaci&oacute;n y una competencia de versiones  de la realidad que viven las unas de espaldas a las otras. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque  ya no podemos hablar de tiran&iacute;a de la mayor&iacute;a, las nuevas minor&iacute;as que  se construyen en la red presentan los mismos peligros potenciales sobre  los que alertaba Tocqueville: la imposici&oacute;n de una sutil censura, el  debilitamiento de la independencia de juicio y la merma en la capacidad  cr&iacute;tica de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta manera compartimentada de  leer la realidad afecta a la propia esencia de la democracia ya que no  s&oacute;lo hay disenso sobre la interpretaci&oacute;n de la realidad, como debe ser  en una sociedad plural, sino que hay disenso sobre la propia realidad.  El reto es, como apunta Bassets, si seremos capaces de organizar una  comunidad pol&iacute;tica, una verdadera <em>politeya</em>, si ni tan s&oacute;lo hay  consenso alrededor de la realidad. &iquest;C&oacute;mo conseguir que la gente que vive  en modelos paralelos mantenga principios comunes que hagan viable la  supervivenvia del marco democr&aacute;tico? En &uacute;ltimo extremo, &iquest;c&oacute;mo garantizar  que la fragmentaci&oacute;n de la opini&oacute;n y del conocimiento no conduzca a la  fragmentaci&oacute;n de la voz de los ciudadanos, y con ello, del  debilitamiento de los que se encuentran <em>a priori</em> m&aacute;s alejados del poder?
    </p><p class="article-text">
        En  nuestra opini&oacute;n, reconstruyendo espacios de argumentaci&oacute;n p&uacute;blica.  &iquest;C&oacute;mo? Lejos del modelo cl&aacute;sico de fil&oacute;sofos-reyes, que parecen saber  mejor que nadie lo que conviene al resto de la sociedad, hemos de  avanzar hacia una convergencia de voces entre pol&iacute;ticos, expertos y  ciudadanos, en torno a un principio de calidad democr&aacute;tica: expertos y  comunicadores que aportan datos (m&aacute;s o menos) objetivos (y sobre todo  discutibles y falseables, alejados de las certezas dogm&aacute;ticas),  gobernantes que utilizan esos datos para tomar decisiones con criterio  inclusivo y racional, y ciudadano que absorbe esa informaci&oacute;n, la  discute, la contrasta (e incluso la retroalimenta) y la acaba utilizando  para castigar o premiar a los gobernantes. 
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la  democracia de calidad, donde las instituciones respondan ante la  ciudadan&iacute;a, y el progreso econ&oacute;mico y social se juegan en este debate  sobre qui&eacute;n merece ser escuchado para que las decisiones que se tomen  sean mejores. Y tambi&eacute;n de c&oacute;mo saber escuchar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/voz-influencia-politica_1_4931013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2014 18:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voz e influencia política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: Preferencias del electorado respecto a la organización territorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/grafico_1_4938242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6ab5cb6-8931-41c6-9731-3271ec7eb7e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GRÁFICO: Preferencias del electorado respecto a la organización territorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece oportuno preguntarse si las posiciones defendidas por los  partidos se ajustan a la posición mayoritaria de sus respectivos electorados</p></div><p class="article-text">
        Esta semana ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados el debate entorno a la petici&oacute;n del Parlament de Catalunya de que le sea transferida a la Generalitat la competencia de convocar refer&eacute;ndums a fin de poder celebrar una consulta sobre la relaci&oacute;n que quiere mantener Catalunya con el resto de Espa&ntilde;a y los distintos partidos se han ratificado en sus posiciones: PP, UPyD y el PSOE, aunque con una posici&oacute;n m&aacute;s matizada como se deduce de su apuesta clara por una reforma constitucional, se han negado, mientras que IU y todos los partidos de &aacute;mbito no estatal han apoyado la propuesta. Teniendo en cuenta que esta semana tambi&eacute;n hemos conocido a trav&eacute;s del <a href="http://datos.cis.es/pdf/Es3017rei_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bar&oacute;metro del CIS</a> el tipo de estructura territorial que prefieren los espa&ntilde;oles parece oportuno preguntarse si las posiciones defendidas por los partidos se ajustan a las preferencias de sus respectivos electorados. Y aunque los electorados de todos los partidos son plurales, la respuesta parece ser afirmativa. Cada partido refleja con bastante exactitud la posici&oacute;n mayoritaria de su electorado.
    </p><p class="article-text">
        De entre los electores de todos los partidos de &aacute;mbito estatal (PP, PSOE, IU y UPyD) la f&oacute;rmula que cuenta con mayores apoyos, todos por encima del 30%, es el mantenimiento del estado de las autonom&iacute;as en su formulaci&oacute;n actual. En cambio la f&oacute;rmula preferida por los electores de los partidos de &aacute;mbito no estatal (CiU y los otros, es decir el resto) es la de un estado que reconozca a las CCAA la posibilidad de convertirse en estados independientes (m&aacute;s del 65% en el caso del CiU y cerca del 40% en los otros partidos). A su vez es elevado el porcentaje de electores de estos partidos que se declaran partidarios de que las CCAA tengan un mayor nivel de autonom&iacute;a que el actual.    Por el contrario m&aacute;s del 30% de los electores del PP y cerca del 20% de los de UPyD preferir&iacute;an un estado con un &uacute;nico gobierno central sin autonom&iacute;a y un nutrido grupo en ambos casos  ser&iacute;a partidario de un menor grado de autonom&iacute;a que el existente en la actualidad. En el caso de PSOE y IU el involucionismo es m&aacute;s minoritario aunque se acerca al 30% entre los electores socialistas y al 20% entre los de IU. Los porcentajes se invierten si nos fijamos en las opciones partidarias de la profundizaci&oacute;n de la autonom&iacute;a. En el caso de IU m&aacute;s del 20% y cerca del 15% en el caso del PSOE. Destaca finalmente que casi el 10% de los electores de IU (entre los que se encuentran incluidos los de Iniciativa per Catalunya, y cerca del 5% de los socialistas se decantan por un estado que reconociese a las CCAA la posibilidad de convertirse en estados independientes.  
    </p><p class="article-text">
        Los electores que mayor homogeneidad presentan respecto a sus preferencias sobre la organizaci&oacute;n territorial del estado son los de lo partidos de &aacute;mbito no estatal, que son partidarios de mayor autonom&iacute;a y de que el estado permita a las CCAA convertirse en estados independientes y los partidos de &aacute;mbito estatal con una estructura organizativa unitaria, en cuyo caso se da un mayor peso de opciones involucionistas. En cambio los partidos con una estructura organizativa m&aacute;s descentralizada con secciones territoriales aut&oacute;nomas como es el caso de PSOE e IU, que engloban a PSC e IC respectivamente, las posiciones son m&aacute;s plurales. Todo apunta a que la naturaleza de los partidos se ve reflejada en la distribuci&oacute;n de preferencias de sus electorados respecto a la organizaci&oacute;n territorial del estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/grafico_1_4938242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2014 19:08:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: Preferencias del electorado respecto a la organización territorial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los nuevos pocos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/nuevos-pocos_1_4951064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6317bd5-c34f-40ad-baac-307e027ecc84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nuevos pocos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es en sociedades muy desiguales donde las élites económicas disfrutan   de una capacidad excesiva para comprar voluntades y conseguir favores y   contratos, utilizando mecanismos que distorsionan las dinámicas de   mercado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Es muy lamentable que parte de las &eacute;</em><em>lites econ</em><em>&oacute;micas (en los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por la crisis) asuman tan poca responsabilidad por la deplorable situaci&oacute;n actual</em>&rdquo;. Lo dec&iacute;a Angela Merkel hace unos meses en una <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2013/07/02/actualidad/1372767647_116838.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista en el diario El Pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
         La <a href="http://www.amazon.com/plutocrats-rise-new-global-super-rich-ebook/dp/b009ctywls/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=utf8&amp;qid=1389336852&amp;sr=1-1&amp;keywords=plutocrats+the+rise+of+the+new+global+super-rich+and+the+fall+of+everyone+else" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emergencia de una nueva &eacute;lite</a>, totalmente desconectada de las preocupaciones y dificultades de las clases medias, est&aacute; provocando que, como ya se&ntilde;al&oacute; <a href="http://www.amazon.com/post-democracy-colin-crouch/dp/0745633153/ref=sr_1_3?s=books&amp;ie=utf8&amp;qid=1396197382&amp;sr=1-3&amp;keywords=colin+crouch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colin Crouch</a>,  estemos entrando en una nueva fase posdemocr&aacute;tica en la que &ldquo;poderosos  intereses de minor&iacute;as se han vuelto mucho m&aacute;s activos que la masa de  gente com&uacute;n a la hora de lograr que el sistema pol&iacute;tico trabaje para  ellos&rdquo;. Andr&eacute;s Ortega en &lsquo;<a href="http://www.lacentral.com/web/book/?id=9788490560983" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>&rsquo; sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en este punto de la evoluci&oacute;n de la democracia.
    </p><p class="article-text">
         Recientemente ha sido Oxfam la que, <a href="http://www.theguardian.com/business/2014/jan/20/oxfam-85-richest-people-half-of-the-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovechando el encuentro del World Economic Forum en Davos</a>, ha querido <a href="http://policy-practice.oxfam.org.uk/publications/working-for-the-few-political-capture-and-economic-inequality-311312" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciar</a> que la mitad de la renta mundial est&aacute; en manos del 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Hay visiones contrapuestas sobre los efectos que para la democracia  tiene la concentraci&oacute;n en pocas manos del poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y  social. <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/e59e8680-8393-11e3-86c9-00144feab7de.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tim Harford en el Financial Times</a> ha puesto en duda la metodolog&iacute;a del informe de Oxfam y desde la academia ha sido <a href="http://scholar.harvard.edu/mankiw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gregory Mankiw</a> quien asegura en &lsquo;<a href="http://pubs.aeaweb.org/doi/pdfplus/10.1257/jep.27.3.21" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defending the One Percent</a>&rsquo;  que las desigualdades son un aspecto inevitable o incluso beneficioso  para el progreso econ&oacute;mico, y por lo tanto, los ricos deben luchar por  ellas.
    </p><p class="article-text">
         De qui&eacute;n consiga establecer la <em>agenda setting</em> en este debate se  desprender&aacute; si se produce o no una captura del proceso pol&iacute;tico por  parte de unos pocos. Los &ldquo;nuevos pocos&rdquo; destinar&aacute;n recursos a establecer  la agenda pues, como dice <a href="http://scholar.harvard.edu/lkatz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawrence Katz</a> y se&ntilde;al&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/autores/pau_mari-klose/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pau Mar&iacute;-Klose</a> en <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-Rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo reciente</a>,  es en sociedades muy desiguales donde las &eacute;lites econ&oacute;micas disfrutan  de una capacidad excesiva para comprar voluntades y conseguir favores y  contratos, utilizando mecanismos que distorsionan las din&aacute;micas de  mercado (cortejando a pol&iacute;ticos, financiando sus campa&ntilde;as, incurriendo  en pr&aacute;cticas oligocopol&iacute;ticas y eludiendo la acci&oacute;n de los tribunales,  etc.). Esto les permitir&iacute;a optar por desconectarse completamente de los  intereses de la sociedad y seguir apoy&aacute;ndose en la din&aacute;mica del  crecimiento de las rentas del capital (<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2011, las rentas empresariales superaban por vez primera a las rentas salariales en Espa&ntilde;a</a>).
    </p><p class="article-text">
         Cabe identificar algunas propuestas que mejorar&iacute;an las opciones de la  mayor&iacute;a de la sociedad y situar&iacute;an sus preocupaciones en el centro del  debate.
    </p><p class="article-text">
         En primer lugar, se deber&iacute;a producir un &ldquo;empoderamiento&rdquo; econ&oacute;mico de la  ciudadan&iacute;a permitiendo que participe m&aacute;s en la econom&iacute;a. Esto implica  situar la econom&iacute;a en el debate p&uacute;blico y aumentar la pedagog&iacute;a y la  cultura econ&oacute;micas. Algunas voces reclaman, en esta l&iacute;nea, que la  cuesti&oacute;n social no se puede dejar en manos de los economistas.
    </p><p class="article-text">
         El economista <a href="http://www.eldiario.es/autores/francesc_trillas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francesc Trillas</a> ha se&ntilde;alado una <a href="http://progresrealprogresoreal.blogspot.com.es/2014/03/en-busca-del-krugman-espanol.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debilidad espa&ntilde;ola</a> que no existe en Estados Unidos ni en Francia: nuestros economistas con  m&aacute;s prestigio profesional acad&eacute;mico a nivel internacional no son de  izquierdas y, en este sentido, ser&iacute;a muy deseable que existieran  plataformas de izquierda y centro-izquierda que tuvieran el prestigio  p&uacute;blico y profesional que se ha ganado, por ejemplo, <a href="http://www.nadaesgratis.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada es Gratis</em></a>, pero para eso no hay que renunciar jam&aacute;s a la pretensi&oacute;n de construir mejor conocimiento cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
         En tercer lugar, cabe preguntarse si podremos conservar la igualdad  social adquirida sin los actores que la promocionaron en el pasado  siglo. Los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos se han ido haciendo  peque&ntilde;os, tienen menos capacidad para vehicular las demandas sociales y  ello coincide con un momento hist&oacute;rico de destrucci&oacute;n masiva de empleo y  de aparici&oacute;n de lo que Guy Standing ha denominado &ldquo;<a href="http://www.lacentral.com/web/book/?id=9788494100819" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precariado</a>&rdquo;. A ello tenemos que <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2014/03/29/actualidad/1396121925_343703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;adir</a> que, a pesar de la rapidez y la utilidad de los medios sociales para  organizar manifestaciones, estas tienen pocos resultados pr&aacute;cticos.  Podemos saber un poco m&aacute;s de las protestas y manifestaciones en el mundo  a partir del estudio <a href="http://www.academia.edu/5577543/world_protests_2006-2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Protests 2006 - 2013</a> realizado por la Initiative for Policy Dialogue y la Fundaci&oacute;n Friedrich Ebert.
    </p><p class="article-text">
         Y, finalmente, la mayor&iacute;a de la sociedad podr&aacute; situar sus preocupaciones  en el centro del debate p&uacute;blico si tiene voz. La salida de la crisis  ser&aacute; pol&iacute;tica o no ser&aacute; y en este sentido para ser un pa&iacute;s  democr&aacute;ticamente maduro tenemos que &ldquo;invertir&rdquo; en infraestructuras de  ideas y opini&oacute;n. Para construir esta infraestructura necesitamos superar  un viejo problema muy espa&ntilde;ol: tenemos una clase dominante m&aacute;s que una  clase dirigente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/nuevos-pocos_1_4951064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2014 19:09:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b6317bd5-c34f-40ad-baac-307e027ecc84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="705308" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Los nuevos pocos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más políticas y menos política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politicas-politica_1_4964907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9c41be6-35c0-46a6-b74c-659f283f10c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más políticas y menos política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro debate público sigue padeciendo la misma falta de  calidad de los años de bonanza</p></div><p class="article-text">
        Si observamos la evoluci&oacute;n del debate pol&iacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os,  podr&iacute;amos tener la impresi&oacute;n de que se ha reavivado con la crisis y sus  duras consecuencias. Pero no nos dejemos enga&ntilde;ar: la pol&iacute;tica nos  interesa hoy m&aacute;s que hace a&ntilde;os, y hemos incrementado nuestra atenci&oacute;n y  nuestra exigencia hacia los pol&iacute;ticos, pero seguimos hablando muy poco  de pol&iacute;ticas. Nuestro debate p&uacute;blico sigue padeciendo la misma falta de  calidad de los a&ntilde;os de bonanza: la pol&iacute;tica vista como un juego de  trincheras, como una discusi&oacute;n entre esencias ideol&oacute;gicas, una  competici&oacute;n entre identidades partidistas, o, en una versi&oacute;n muy de  moda, como una lucha entre el pueblo y &lsquo;los de arriba&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
         Desde nuestro punto de vista, a la perspectiva de fallo multiorg&aacute;nico diagnosticada por Andr&eacute;s Ortega en <a href="http://creatividades.rba.es/prensa/DossierRecomponerlademocracia.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>, debemos a&ntilde;adir la idea de fracaso cognitivo, seg&uacute;n <a href="http://books.google.es/books?id=jF-COpO_pKgC&amp;printsec=frontcover" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Innerarity</a>. Entendemos por tal <a href="http://www.uk.sagepub.com/upm-data/59598_Bastow__Impact_of_the_social_sciences.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fracaso de la transferencia de conocimiento desde aquellos centros que la producen</a> (universidades, think tanks, empresas privadas y otros actores  sociales) a los centros de decisi&oacute;n (gobiernos) y a los ciudadanos que  deben elegir a sus representantes para ubicarlos en esos centros de  decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Una observaci&oacute;n r&aacute;pida de portadas de diario o de tertulias radiof&oacute;nicas  de la &uacute;ltima d&eacute;cada nos demostrar&iacute;a que no supimos transformar un  debate que sigui&oacute; girando en torno a principios y a identidades de  partido (si no directamente ideol&oacute;gicas). En estos a&ntilde;os de reconversi&oacute;n  pol&iacute;tica predominan las enmiendas a la totalidad (cambios de sistema,  substituci&oacute;n de partidos, transformaci&oacute;n radical de las normas de  decisi&oacute;n y representaci&oacute;n) m&aacute;s que debate sobre cirug&iacute;a institucional de  alta definici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Este fallo cognitivo tiene formas muy concretas: las p&aacute;ginas de pol&iacute;tica  y de econom&iacute;a suelen estar separadas en secciones estancas, nuestros  debates tienen pocos n&uacute;meros y nuestras reformas legales e  institucionales apenas mencionan c&oacute;mo evaluaremos antes el rendimiento  de las existentes y de las futuras.
    </p><p class="article-text">
         Por supuesto, el fallo cognitivo (no pudimos hacerlo mejor porque no  sabemos suficiente) es s&oacute;lo un vector que explica nuestra situaci&oacute;n, que  se une con otros: el debilitamiento del Estado ante las reglas de la  globalizaci&oacute;n, las din&aacute;micas perversas de instituciones pol&iacute;ticas  ineficientes, y errores concretos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas equivocadas o  mal dise&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;D&oacute;nde podr&iacute;amos situar las causas de este fallo cognoscitivo? Aunque  quiz&aacute; dispersos y faltos de una coherencia global, existen algunos  debates en curso sobre esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Por un lado, hay un debate centrado en el &lsquo;qui&eacute;n&rsquo; debe transmitir o divulgar el conocimiento: &iquest;es que los expertos, <a href="http://elpais.com/diario/2012/01/11/opinion/1326236405_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cient&iacute;ficos sociales hablan poco porque su espacio est&aacute; ocupado por voces menos autorizadas</a>? Para unos, se trata de una terreno en el que deber&iacute;an haber <a href="http://www.nytimes.com/2014/02/16/opinion/sunday/kristof-professors-we-need-you.html?_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s polit&oacute;logos y cient&iacute;ficos sociales</a>. Para otros, el problema viene m&aacute;s bien de las carencias que <a href="http://www.bloombergview.com/articles/2014-02-28/the-real-reason-nobody-reads-academics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los acad&eacute;micos sociales tienen para transmitir su conocimiento</a> en comparaci&oacute;n con otros tipos de escritores m&aacute;s dotados. Es decir, <a href="http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2013/04/intelectuales-y-polit%C3%B3logos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qui&eacute;n merece ser escuchado</a>.
    </p><p class="article-text">
         Tambi&eacute;n hay un problema referente a la <a href="http://www.aei.org/papers/society-and-culture/citizenship/the-role-of-political-science-and-political-scientists-in-civic-education/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educaci&oacute;n c&iacute;vica de la ciudadan&iacute;a</a>.  Los medios han trasladado una ciencia entendida como verdades que eran  dadas a conocer a la opini&oacute;n p&uacute;blica sin apenas posibilidad de ser  rebatidas. Que ello haya sido as&iacute;, y se haya concebido la existencia de  un ciudadano como receptor pasivo, ha provocado un debate menos  informado y que genera una ciudadan&iacute;a menos exigente hacia la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         Hay un segundo debate que hace m&aacute;s referencia al &lsquo;qu&eacute;&rsquo;: abordamos la  discusi&oacute;n sobre c&oacute;mo deber&iacute;a gobernarse nuestra sociedad mediante  posiciones demasiado normativas, basadas en principios ideol&oacute;gicos (a  veces demasiado alejados de la realidad concreta, a veces demasiado poco  contrastados con los hechos). Este problema posee diversas fuentes. Es  cierto que a veces <a href="http://blogs.lse.ac.uk/usappblog/2014/03/13/policymakers-follow-pertinent-academic-research-but-see-much-of-it-as-irrelevant-to-their-work/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la  academia no ayuda mucho a situar el debate sobre las cuestiones  esenciales, al producir investigaciones irrelevantes para los ciudadanos  interesados y, peor, para los propios gobernantes</a>. Pero sobre todo, estamos pendientes de que los profesionales de <a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l</a><a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a informaci&oacute;n trasladen a sus textos de an&aacute;lisis la ingente cantidad de datos</a> que ya est&aacute;n disponibles. No se trata s&oacute;lo de <a href="http://a16z.com/2014/02/25/future-of-news-business/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo ha cambiado el negocio del periodismo y de la informaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
         Esta situaci&oacute;n se refleja en lagunas preocupantes. Existe una <a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/2013/11/05/spain-should-follow-the-uk-france-and-the-united-states-in-embracing-evidence-based-social-innovation/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de cultura de la evaluaci&oacute;n de nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</a>.  Y esto nos hace perder oportunidades. Un ejemplo son los debates sobre  la manera en que recibimos las peri&oacute;dicas evaluaciones de ratings y  rankings como PISA, que a menudo se leen como la clasificaci&oacute;n de la  Liga de f&uacute;tbol. <a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;</a><a href="http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09644008.2013.794455" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cu&aacute;nto nos ha ayudado a mejorar nuestras pol&iacute;ticas educativas evaluaciones internacionales de este tipo</a><a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">?</a>
    </p><p class="article-text">
         Algunos dicen que <a href="http://www.falternativas.org/opex/documentos/memorandos/obama-2012-de-los-medios-sociales-a-la-estrategia-de-datos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el futuro de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas pasa por los datos</a>.  Dos tensiones se apuntan en ese horizonte: tendremos muchos m&aacute;s datos  para tomar decisiones (aunque la pol&iacute;tica deber&aacute; resolver sobre qu&eacute;  ser&aacute;n esos datos y a qui&eacute;n pertenecer&aacute;n) al tiempo que necesitaremos una  visi&oacute;n de conjunto para saber c&oacute;mo utilizarlos y seleccionarlos. A la  espera de ese escenario, cabr&aacute; preguntarse hasta qu&eacute; punto podremos  resolver el fallo multiorg&aacute;nico de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola sin superar el  fallo cognitivo que la ha acompa&ntilde;ado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politicas-politica_1_4964907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2014 19:21:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más políticas y menos política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "ejecutivitis", entre un sistema mayoritario y uno de consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/ejecutivitis-sistema-mayoritario-consenso_1_4980984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0593dee4-a826-4681-8afb-ad64677b1ace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;ejecutivitis&quot;, entre un sistema mayoritario y uno de consenso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bifurcación entre personalización del poder y la   división territorial de la toma de decisiones y de gasto público se ha demostrado perversa</p></div><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Ortega en <a href="http://www.sellorba.com/recomponer-la-democracia_andres-ortega_libro-ONFI625-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>,  para salir del &lsquo;fallo multiorg&aacute;nico&rsquo; de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola es  necesario &lsquo;reanimar las instituciones&rsquo;. Esto significa atemperar lo que  &eacute;l denomina &lsquo;ejecutivitis&rsquo;, es decir la sobredimensi&oacute;n que tiene el  gobierno central en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
         Y dentro del ejecutivo, el presidente del gobierno, ya de por s&iacute; muy  fuerte seg&uacute;n nuestro ordenamiento, ha tendido a ganar peso y  protagonismo. Es lo que Fabbrini ha llamado <a href="https://www.fce.com.ar/ar/libros/detalles.aspx?IDL=6641" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ascenso del pr&iacute;ncipe democr&aacute;tico</a>.
    </p><p class="article-text">
         Ello se explica por la tendencia a la personalizaci&oacute;n del poder gubernamental o, como algunos lo denominan, a  la <a href="http://ukcatalogue.oup.com/product/9780199218493.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidencializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica</a>,  una tendencia que se ha visto auspiciada por los cambios en la  estructura de la comunicaci&oacute;n, por la internacionalizaci&oacute;n de la  pol&iacute;tica protagonizada precisamente por jefes de Estado y de gobierno y  por la erosi&oacute;n de las fracturas tradicionales que han conducido, hasta  hace muy poco, a la convergencia ideol&oacute;gica de los grandes partidos.
    </p><p class="article-text">
         Estas circunstancias han transcurrido en paralelo al proceso de  descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y mientras que en el escal&oacute;n estatal se configuraba un sistema de partidos de tendencia bipartidista en el que  se ha impuesto una l&oacute;gica mayoritaria, a pesar de que ha habido <a href="http://libreria.cis.es/libros/la-formacion-de-gobiernos-minoritarios-en-espana-1977-1996/9788474763324/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobiernos minoritarios</a>, en el <a href="http://www.tirant.com/editorial/ebook/pactar-para-gobernar-9788490330319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;mbito auton&oacute;mico</a> y local los gobiernos de coalici&oacute;n son habituales y como consecuencia se han impuesto din&aacute;micas m&aacute;s consensuales.
    </p><p class="article-text">
         La &lsquo;ejecutivitis&rsquo; es pues una disfunci&oacute;n que surge de una tensi&oacute;n entre  dos inercias pol&iacute;ticas que se dan en el subsuelo del esquema  institucional establecido en la Constituci&oacute;n. Durante d&eacute;cadas hemos  tendido a ser un &lsquo;sistema mayoritario&rsquo;, siguiendo la terminolog&iacute;a del  polit&oacute;logo <a href="http://www.casadellibro.com/libro-modelos-de-democracia/9788434405240/2015402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arendt Lijphart</a>, causa de la centralidad del gobierno respecto al parlamento y por los  efectos mayoritarios del sistema proporcional, pero nuestra estructura  de poder general, de producci&oacute;n de pol&iacute;ticas y de gasto ha ido  acomod&aacute;ndose a una descentralizaci&oacute;n que exigen m&aacute;s cooperaci&oacute;n entre  poderes y entre niveles de gobierno y m&aacute;s consensualismo.
    </p><p class="article-text">
         Esta bifurcaci&oacute;n entre personalizaci&oacute;n del poder (que tambi&eacute;n se ha dado  en la gran mayor&iacute;a de los gobiernos auton&oacute;micos), por un lado, y la  divisi&oacute;n territorial de la toma de decisiones y de gasto p&uacute;blico, por  otro, se ha demostrado perversa. La simultaneidad de estos fen&oacute;menos ha  dado lugar a notables tensiones, hasta el punto que hoy nos encontramos  ante un gobierno central macrocef&aacute;lico que aspira a una mayor  centralizaci&oacute;n y ante una realidad territorial diversa que tira hacia s&iacute;  y que en algunos casos opta claramente por la secesi&oacute;n.   
    </p><p class="article-text">
         Y aunque ninguna de estas opciones tiene cabida en el dise&ntilde;o  institucional actual si tenemos en cuenta que todos los sondeos  recientes apuntan a que el escenario parlamentario en Espa&ntilde;a va a estar  m&aacute;s fragmentado y que no va a haber un partido mayoritario, se dibujan  tres grandes escenarios.
    </p><p class="article-text">
         El continuismo parece poco viable ya que se enfrenta  por un lado a un riesgo evidente de colapso funcional y por otro al  colapso pol&iacute;tico por los embates que suponen el secesionismo, la  p&eacute;rdida de apoyo a la autonom&iacute;a por parte de la poblaci&oacute;n y los amagos  de renuncia al autogobierno por parte de algunas autonom&iacute;as que  prefieren perder competencias antes que asumir los retos de ejercerlas  eficazmente.
    </p><p class="article-text">
         La recentralizaci&oacute;n, a pesar de ser la opci&oacute;n que se  deduce del proyecto del gobierno central y de que cuenta con el apoyo de  UPyD y de una parte del PSOE, es poco plausible no s&oacute;lo porque ir&iacute;a en  contra del alabado principio de subsidiariedad sino porque la propia  institucionalizaci&oacute;n del sistema auton&oacute;mico ha creado los incentivos  para su propia supervivencia. &iquest;Estar&aacute; dispuesta la elite pol&iacute;tica  auton&oacute;mica a hacerse el harakiri y aparecer como la responsable del  colapso econ&oacute;mico espa&ntilde;ol?
    </p><p class="article-text">
         En cambio, una federalizaci&oacute;n completa del sistema que  implicase la incorporaci&oacute;n de las autonom&iacute;as a la gobernaci&oacute;n podr&iacute;a  proporcionar a la vez m&aacute;s autonom&iacute;a y m&aacute;s uni&oacute;n. Y ello deber&iacute;a  significar resucitar el Senado del estado vegetativo en el que se  encuentra actualmente, lo que podr&iacute;a conducir a un reequilibrio de poder  entre el parlamento y el gobierno. Es decir, m&aacute;s autonom&iacute;a y m&aacute;s uni&oacute;n  al mismo tiempo. &iquest;La cuadratura del c&iacute;rculo? En cualquier caso, no  requiere tanta imaginaci&oacute;n como la mayor&iacute;a de escenarios apocal&iacute;pticos o  rupturistas que ahora se est&aacute;n planteando.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota de An&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/ejecutivitis-sistema-mayoritario-consenso_1_4980984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2014 19:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "ejecutivitis", entre un sistema mayoritario y uno de consenso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escenarios de futuro para los partidos políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/escenarios-partidos-politicos-participativos-miembros_1_4990767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2217d5f4-5ee3-4b5a-bae7-5d0030aeda92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escenarios de futuro para los partidos políticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desconexión con la sociedad obliga a los partidos a replantear su funcionamiento y su estructura organizativa</p></div><p class="article-text">
        Se extiende una percepci&oacute;n negativa hacia los partidos por el supuesto debilitamiento de su papel en las dos principales funciones que desempe&ntilde;an en las democracias parlamentarias: motor de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y provisi&oacute;n de cargos p&uacute;blicos representativos y de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima funci&oacute;n est&aacute; siendo muy cuestionada en Espa&ntilde;a por todos aquellos que sostienen que Espa&ntilde;a tiene un problema de elites de mala calidad, excesivamente politizados y poco preparados t&eacute;cnicamente. No obstante, como sosten&iacute;a nuestro editor Juan Rodr&iacute;guez, este juicio tiene mucho que ver, de entrada, con un <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.htmlhttp:/www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problema de falsas expectativas</a>. Sin que ello omita los potenciales problemas de incentivos perversos que pueden provocar, en ocasiones, una verdadera mala <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Seleccion-politicos-administrando-miseria_6_124997519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n de pol&iacute;ticos por parte de los partidos</a>, a tenor de lo que se&ntilde;alaba Pablo Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de esta cuesti&oacute;n pasa, seg&uacute;n Tony Wright, por afrontar el otro problema: la debilidad de los partidos como mecanismos de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, <a href="http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1467-923X.2013.12048.x/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que permita la reconexi&oacute;n entre ciudadanos y pol&iacute;ticos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para recuperar la preeminencia como mecanismo para la expresi&oacute;n de la opini&oacute;n pol&iacute;tica y la representaci&oacute;n, <a href="http://www.eldiario.es/autores/andres_ortega/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Ortega</a> apunta en su libro <a href="http://creatividades.rba.es/prensa/DossierRecomponerlademocracia.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a> que los partidos deben adaptarse en sus estructuras internas y en su actuaci&oacute;n externa e interna. Ampliar las medidas de participaci&oacute;n interna, potenciar primarias, hacer m&aacute;s porosa la formaci&oacute;n de sus propuestas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;hasta qu&eacute; punto los problemas de conexi&oacute;n social son la consecuencia de disfunciones internas de los partidos? &iquest;Realmente la ciudadan&iacute;a no participa m&aacute;s en los partidos porque <em>conoce</em> sus limitaciones internas? En definitiva, &iquest;m&aacute;s democracia interna favorecer&aacute; una reconexi&oacute;n entre partidos y ciudadanos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si no fuera as&iacute;, <a href="http://books.google.es/books?id=TU9sdBnK0G4C&amp;printsec=frontcover#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apunta inquietantemente Richard Katz en su reciente libro colectivo</a>? Si lo que en realidad estuviera sucediendo es que el declive de la conexi&oacute;n de los partidos con la sociedad, y su posible impacto sobre la selecci&oacute;n de los pol&iacute;ticos, se debiera a cambios sociales y culturales de fondo (nuevas formas de socializaci&oacute;n y participaci&oacute;n, ciudadanos con implicaci&oacute;n m&aacute;s espor&aacute;dica y m&aacute;s calculada, menos aptos para el compromiso estable que exige un partido, con medios de comunicaci&oacute;n que permiten la relaci&oacute;n directa entre l&iacute;deres y votantes, relegando el papel de los abnegados militantes, etc.), quiz&aacute; las reformas internas en los partidos hacia mayor democracia e inclusividad tendr&iacute;an un efecto muy limitado.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva a plantearnos algunos escenarios de futuro para los partidos a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Existe siempre la posibilidad de pensar que quiz&aacute; el potencial de adaptaci&oacute;n de los partidos es mucho mayor de lo que muchos individuos creen. <strong>Que todo cambie para que todo siga igual</strong> es siempre el primer escenario racional, especialmente el de aquellos que est&aacute;n al frente de los aparatos de partidos.
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo, se encuentran aquellos que propugnan una <strong>democracia sin partidos</strong>, o al menos una democracia donde los partidos deber&iacute;an compartir sus funciones de representaci&oacute;n, expresi&oacute;n y selecci&oacute;n de cargos con otros actores (movimientos sociales, grupos de presi&oacute;n) y otros m&eacute;todos (elecci&oacute;n directa, quiz&aacute; incluso selecci&oacute;n por loter&iacute;a, <a href="http://politikon.es/2014/02/19/democracia-y-aristocracia-en-el-gobierno-representativo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apunta Jorge San Miguel rememorando el m&eacute;todo de sorteo ateniense</a>). Quiz&aacute; el olfato realista haga desconfiar a muchos de este escenario.
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos casos del entusiasmo de aquellos que propugnan reformas institucionales internas para abrir los partidos, como hacen <a href="http://foromasdemocracia.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">+ Democracia</a> o <a href="http://porunanuevaleydepartidos.es/manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por una nueva ley de partidos</a>, la mayor regulaci&oacute;n externa de los partidos y las medidas de mayor democracia interna nos conducir&iacute;an a un escenario <strong>de partidos participativos</strong>, mucho m&aacute;s atractivos para aquellos ciudadanos que hoy prefieren otros foros u otras formas de participaci&oacute;n, m&aacute;s directas y reactivas. No obstante, no deber&iacute;amos olvidar el escepticismo antes mencionado de Richard Katz, as&iacute; como el hecho de que Espa&ntilde;a se encuentra hoy entre los pa&iacute;ses con mayor regulaci&oacute;n de los partidos, en la l&iacute;nea del modelo alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Queda un &uacute;ltimo escenario: los <strong>partidos sin miembros</strong>, <a href="http://books.google.es/books/about/Parties_Without_Partisans.html?id=psffpiczErcC&amp;redir_esc=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que mantienen sus funciones de movilizaci&oacute;n y de selecci&oacute;n de elites</a>, auspiciadas en una democracia donde la competici&oacute;n electoral se bifurca de otros &aacute;mbitos de expresi&oacute;n. De hecho, ese parece ser el escenario que se&ntilde;ala la continua p&eacute;rdida de militantes en Europa, sin que ello detenga el funcionamiento de la democracia ni siquiera el de los propios partidos.
    </p><p class="article-text">
        A favor de este &uacute;ltimo escenario, existen dos tendencias irrefrenable: much&iacute;simos ciudadanos insatisfechos con los partidos actuales siguen creando nuevos partidos (m&aacute;s 1.000 nuevos partidos registrados en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a) como estrategia para cambiar la pol&iacute;tica, pero muchos de ellos partidos peque&ntilde;os, de &aacute;mbito local o regional, que funcionan sin apenas estructuras, incluso cuando consiguen acceder a instituciones de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo &uacute;nico que haga falta para normalizar este &uacute;ltimo escenario, posiblemente el m&aacute;s realista, es que los partidos actuales pierdan el complejo de inferioridad que arrastran: es cierto que han cometido errores, que son imperfectos, que hay v&iacute;as para mejorarlos, pero siguen siendo imprescindibles para el funcionamiento de la democracia representativa.
    </p><p class="article-text">
        [<em>Nota de An&aacute;lisis de los Editores de Agenda P&uacute;blica</em>]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/escenarios-partidos-politicos-participativos-miembros_1_4990767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Mar 2014 19:21:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escenarios de futuro para los partidos políticos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cualquier solución pasa por Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/cualquier-solucion-pasa-europa_1_4999191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2834e7c5-aa0a-46b3-9f28-c7f59618f24e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cualquier solución pasa por Europa"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En su libro <a href="http://smtp.lacentral.com/web/book/?id=9788490560983" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>Recomponer la Democracia</em></a> Andr&eacute;s Ortega apunta a un tema fundamental: cualquier soluci&oacute;n para  Espa&ntilde;a pasa necesariamente por Europa.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Muchas de las decisiones de  pol&iacute;tica econ&oacute;mica en las que Espa&ntilde;a se juega el modelo de sociedad que  quiere construir se aprueban en el Consejo de Jefes de Estado y de  Gobierno de la Uni&oacute;n Europea, una instituci&oacute;n que, como claramente  indica su nombre, es de naturaleza intergubernamental. Su legitimidad  democr&aacute;tica es, en el mejor de los casos, indirecta (puesto que los  jefes de estado y de gobierno han sido democr&aacute;ticamente elegidos en sus  respectivos pa&iacute;ses) y, en el peor, inexistente (nosotros, ciudadanos  espa&ntilde;oles, no podemos elegir a los jefes de estado y de gobierno del  resto de pa&iacute;ses a pesar de que &eacute;stos deciden sobre temas que incumben  directamente a Espa&ntilde;a). Puesto que el Consejo no tiene que responder  ante el Parlamento Europeo, de ello se deduce que no existe un control  democr&aacute;tico directo sobre quienes toman las decisiones en Bruselas. Como  bien dice Ortega, &ldquo;los ciudadanos se dan cuenta de que cada vez son m&aacute;s  las decisiones que se toman fuera del marco del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         En Espa&ntilde;a estamos actualmente inmersos en un debate sin fin en torno a  cu&aacute;nto y c&oacute;mo debemos cambiar nuestro sistema institucional y nuestra  constituci&oacute;n. Sorprende, sin embargo, la ingenuidad con la que nos  olvidamos de Europa mientras nos dedicamos a ello. Cambiar nuestras  instituciones no va a cambiar el problema de p&eacute;rdida de autonom&iacute;a del  gobierno espa&ntilde;ol en tanto que miembro de la Uni&oacute;n Europea. Cambiar la  ley de partidos y la ley electoral no va a cambiar el hecho de que esos  mismos partidos, si llegan al gobierno, van a tener que sentarse a la  mesa del Consejo. Es ah&iacute; donde se dilucidan las cuestiones fundamentales  de pol&iacute;tica econ&oacute;mica espa&ntilde;ola y es ah&iacute; donde Espa&ntilde;a, por el momento,  carece de poder de influencia para defender los intereses de los  ciudadanos espa&ntilde;oles. &iquest;Cu&aacute;l es el plan de nuestros partidos al respecto?  &iquest;De qu&eacute; va a servir a los partidos una radicalizaci&oacute;n a la izquierda o a  la derecha, una refundaci&oacute;n, o lo que sea que decidan hacer para  ganarse la confianza de los ciudadanos, si luego les van a dar un ba&ntilde;o  de realidad en Bruselas? Seamos serios y no vendamos la piel del oso  antes de cazarlo y pensemos en cu&aacute;l deber&iacute;a ser nuestra estrategia en  Europa.
    </p><p class="article-text">
         Mientras Francia se lame las heridas y se somete a la austeridad  alemana, delante de nuestros ojos ha surgido por debajo (&iquest;o por encima?)  del eje franco-alem&aacute;n, sin que nadie lo pretendiera, otro eje que  podr&iacute;a romper la UE en dos y sobre el que ya hablamos en una <a href="http://us7.campaign-archive1.com/?u=90b5a957fe7947a6976afd9c1&amp;id=acc9df1d85" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota</a> anterior. Nos referimos al eje entre acreedores y deudores, entre  democracias que se imponen y &ldquo;democracias impotentes&rdquo;, por acu&ntilde;ar el  t&eacute;rmino utilizado por <a href="http://www.laie.es/libro/la-impotencia-democratica/956558/978-84-8319-881-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio S&aacute;nchez-Cuenca</a> en su reciente libro. La pol&iacute;tica alemana de salvar el euro pero  castigar a los pa&iacute;ses con deuda (una pol&iacute;tica que, por otro lado, es  contradictoria) fue la gran comadrona de este nuevo eje. La existencia  de este eje nos pone frente a tres retos fundamentales,  interrelacionados entre s&iacute;, a los que hay que dar respuesta y que, por  tanto, deber&iacute;an figurar como prioridades en la agenda p&uacute;blica espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
         En primer lugar, hay que repensar la pol&iacute;tica de alianzas de  Espa&ntilde;a en la Uni&oacute;n Europea. &iquest;Acaso no tendr&iacute;a sentido establecer una  alianza que sirva de contrapeso a Alemania y sus aliados? Estos pa&iacute;ses  van bien preparados y coordinados a las reuniones del Consejo. Espa&ntilde;a  deber&iacute;a buscar aliados entre los pa&iacute;ses deudores con los que plantarse  en el Consejo y defender un cambio en los tratados que abra la puerta a  una nueva pol&iacute;tica monetaria, en vez de mirar al resto de pa&iacute;ses  deudores por encima del hombro, compar&aacute;ndose con ellos e implorando para  que la desgracia del otro no sea contagiosa, como hizo durante la  crisis de deuda del 2011. 
    </p><p class="article-text">
         En segundo lugar, hay que reaccionar a la radicalizaci&oacute;n del  espacio pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a y en Europa y al reto que supone para el  sistema pol&iacute;tico el surgimiento de populismos de extrema derecha y de  extrema izquierda. Estos populismos no se combaten ignor&aacute;ndolos o  despreci&aacute;ndolos por anti-democr&aacute;ticos, anti-liberales o anti-europeos.  No una manera eficaz de hacerles frente. Estos populismos, en parte,  tienen su raz&oacute;n de ser en la impotencia de las democracias nacionales  para proteger a sus ciudadanos frente a la globalizaci&oacute;n de los mercados  y sus efectos en t&eacute;rminos de crisis econ&oacute;micas recurrentes y de  creciente desigualdad entre pa&iacute;ses y dentro de cada pa&iacute;s. Para evitar  salidas populistas a la crisis hay que afrontar  la cr&iacute;tica populista a  la impotencia de las democracias nacionales y defender en Europa, que es  la &uacute;nica arena desde donde se puede poner remedio a esta impotencia, un  cambio de modelo.
    </p><p class="article-text">
         En tercer lugar, se impone promover la coordinaci&oacute;n transnacional  entre los partidos pol&iacute;ticos que hace m&aacute;s de medio siglo hicieron  posible el pacto social liberal que dio lugar a los estados de bienestar  y que pusieron en marcha el proyecto europeo. Hoy un nuevo modelo  europeo, basado no s&oacute;lo en la eficiencia y la competitividad econ&oacute;mica  sino tambi&eacute;n en el crecimiento y la igualdad social, no podr&aacute; nunca  imponerse sobre los pa&iacute;ses acreedores por parte de los pa&iacute;ses deudores.  Necesitamos de la concurrencia de todas las fuerzas europeas y tambi&eacute;n  alemanas, holandesas y finlandesas. Pero contrariamente los  auto-denominados progresistas piensan a&uacute;n en t&eacute;rminos casi  exclusivamente nacionales -incluso nacionalistas-, por lo que el reto de  los pa&iacute;ses deudores es sacudirse de encima su miop&iacute;a nacional y  convencer a sus hom&oacute;nimos en los pa&iacute;ses acreedores de que la batalla hay  que darla en el eje ideol&oacute;gico y no en el eje nacionalista y de que de  los resultados de esta batalla depende el futuro de Europa. Se mire como  se mire el futuro pasa por pensar m&aacute;s en Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/cualquier-solucion-pasa-europa_1_4999191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Mar 2014 20:02:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cualquier solución pasa por Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: No es la corrupción que vivimos, sino la que sospechamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-corrupcion-vivimos-sospechamos_1_5036551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0912d2b-1960-4b45-9c2f-360b11b3a7c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GRÁFICO: No es la corrupción que vivimos, sino la que sospechamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los datos publicados esta misma semana por la Comisión Europea nos permiten afirmar que España es el país europeo donde hay más distancia entre la corrupción permitida y la corrupción realmente sufrida.</p></div><p class="article-text">
        El primer <a href="http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/organized-crime-and-human-trafficking/corruption/anti-corruption-report/index_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Anticorrupci&oacute;n</a> de la Uni&oacute;n Europea hecho p&uacute;blico esta semana ha puesto de manifiesto que los espa&ntilde;oles, junto con los griegos, son los ciudadanos europeos que se sienten m&aacute;s afectados por la corrupci&oacute;n en su vida cotidiana. La media de la UE se sit&uacute;a en el 26% mientras que en Espa&ntilde;a alcanza el 63%. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos datos contrastan fuertemente con los &iacute;ndices de victimizaci&oacute;n. S&oacute;lo el 8% de los espa&ntilde;oles, el mismo porcentaje que el del conjunto de los europeos, responden afirmativamente al ser preguntados sobre si han vivido o han sido testigos de un caso de corrupci&oacute;n. De ello se deduce que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s europeo donde hay m&aacute;s distancia entre la corrupci&oacute;n percibida y la corrupci&oacute;n realmente sufrida, como hace tiempo viene constatando <a href="http://www.aecpa.es/congresos/11/ponencias/599/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Villoria</a>.   
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; se produce esta contradicci&oacute;n? Es una muestra de un malestar m&aacute;s profundo: al evaluar la corrupci&oacute;n, los espa&ntilde;oles tambi&eacute;n est&aacute;n valorando aspectos del funcionamiento del sistema pol&iacute;tico, as&iacute; como de la econom&iacute;a y su rendimiento. Afirmar que se sienten muy afectados personalmente por la corrupci&oacute;n en su vida cotidiana, aunque luego muy pocos realmente hayan sido v&iacute;ctimas de la misma o la hayan conocido personalmente, es un mecanismo de denuncia de lo que consideran un peso excesivo de los intereses particulares, de las arbitrariedades y de los privilegios en la toma de decisiones. Y aunque la percepci&oacute;n quede desmentida por la realidad, en pol&iacute;tica las cosas no son s&oacute;lo como son sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se perciben. Y cuestiones de &eacute;tica p&uacute;blica, los espa&ntilde;oles perciben que las cosas no se hacen bien, como se viene denunciando en los &uacute;ltimos informes del <a href="http://www.transparencia.org.es/Informe_GRECO-Espa%C3%B1a/Informe_GRECO_sobre_Espa%C3%B1a.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GRECO</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-corrupcion-vivimos-sospechamos_1_5036551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2014 19:03:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: No es la corrupción que vivimos, sino la que sospechamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: El mapa político se sigue fragmentando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-mapa-politico-sigue-fragmentando_1_5084965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67f14f23-ec44-4d2f-b032-b16c67477749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GRÁFICO: El mapa político se sigue fragmentando"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/autores/astrid_barrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Astrid Barrio</a> destaca que la encuesta publicada ayer por eldiario.es dibuja la misma tendencia de los &uacute;ltimos meses: reducci&oacute;n de la concentraci&oacute;n del voto alrededor de los dos principales partidos. El mapa pol&iacute;tico se sigue fragmentando, con hasta 18 partidos con representaci&oacute;n en las Cortes, por lo que la gobernabilidad exigir&aacute; posiciones dispuestas el consenso. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Todas las encuestas realizadas en los &uacute;ltimos meses en Espa&ntilde;a ponen de manifiesto un notable descenso del apoyo a PP y PSOE.  La <a href="http://www.celeste-tel.es/barometro-electoral-del-mes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta de CELESTE TEL-Investigaciones Sociol&oacute;gicas</a> publicada ayer por eldiario.es sigue confirmando este descenso,  aunque esta vez muestra que la ca&iacute;da de los dos grandes partidos parece moderarse. No se trata necesariamente de un gran cambio de tendencia: a medida que las elecciones se vayan aproximando, los electores indecisos ir&aacute;n decantando su voto, y probablemente una parte importante decidir&aacute; al final, convencidos o resignados, mantener su apoyo a los partidos mayoritarios.
    </p><p class="article-text">
        Pero ello no impide que se mantenga la tendencia de fondo <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/declive-bipartidismo_0_197030564.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de declive del bipartidismo</a>: se reduce la concentraci&oacute;n de voto en los dos principales partidos, en beneficio de casi todos los dem&aacute;s, especialmente IU y UPYD, pero tambi&eacute;n de los partidos de &aacute;mbito no estatal y de nuevas formaciones.
    </p><p class="article-text">
        Con ello, se sigue dibujando un mapa pol&iacute;tico mucho m&aacute;s fragmentado, con hasta 18 partidos presentes en las Cortes. Se trata de un arco parlamentario similar al de los primeros a&ntilde;os de la democracia, donde ning&uacute;n partido obtendr&aacute; mayor&iacute;a absoluta ni se acercar&aacute;, y la gobernabilidad exigir&aacute; soluciones m&aacute;s consensuales.  
    </p><p class="article-text">
        El escenario al que parecemos abocados es muy parecido al de otros pa&iacute;ses del sur de Europa, como <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/partidos-portugueses-sobrevivido-austeridad-griegos_0_158534239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Portugal</a>. De momento, no se atisba en el horizonte la irrupci&oacute;n de opciones abiertamente populistas, como s&iacute; ha sucedido en <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Liga-Norte-Movimiento-estrellas_0_149085640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Italia</a> y Grecia. En Grecia, adem&aacute;s, los dos grandes partidos han implosionado. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;M&aacute;s fragmentaci&oacute;n parlamentaria nos traer&aacute; finalmente coaliciones de gobierno a escala estatal? &iquest;Significar&aacute; eso un Ejecutivo m&aacute;s d&eacute;bil? &iquest;Y ello una democracia m&aacute;s inestable o, por el contrario, mayores exigencias de consenso? &iquest;Ser&aacute; la llave que est&aacute; esperando el nacionalismo catal&aacute;n para tratar de dar un giro a la cuesti&oacute;n territorial? &iquest;M&aacute;s consensualismo favorecer&aacute; m&aacute;s reforma pol&iacute;tica y social, o por el contrario, frenar&aacute; la toma de decisiones de cambio? 
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones europeas de mayo siguen siendo el primer episodio para observar qu&eacute; hay de s&oacute;lido y de vol&aacute;til detr&aacute;s de la fotograf&iacute;a que dibujan los sondeos de opini&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-mapa-politico-sigue-fragmentando_1_5084965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jan 2014 18:58:21 +0000]]></pubDate>
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