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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86e3445-dfec-4506-8f47-7eb88ce9b96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desconcierto ante el universo de la soltería, que puede haber cambiado mucho desde la última vez que se transitó, la sensación de estar ‘oxidado’ en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan son algunos de los sentimientos más habituales</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        La ruptura de una pareja despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de relaci&oacute;n supone muchas cosas: desde una probable mudanza hasta el reparto de amistades. Y, por supuesto, el regreso al universo de <a href="https://www.eldiario.es/era/mundo-hecho-parejas-cambiado-forma-ver-solteria_1_12928007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la solter&iacute;a</a>, que puede haber cambiado mucho desde la &uacute;ltima vez que se transit&oacute;. El desconcierto ante esa nueva realidad, la sensaci&oacute;n de estar &lsquo;oxidado&rsquo; en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan con lo que se encuentra son algunos de los sentimientos m&aacute;s habituales. Terminar con un noviazgo o matrimonio puede ser un alivio en muchos casos, pero empezar un nuevo idilio posiblemente conlleve una nueva mentalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana (31 a&ntilde;os) se separ&oacute; en el verano de 2025 despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en pareja. Cuando recuper&oacute; las ganas de conocer a gente, en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n llamada Bumble y tuvo su primera cita a finales de ese mes. Esa forma de entrar en contacto con alguien desconocido no ten&iacute;a nada que ver con la manera en la que se ligaba la &uacute;ltima vez que estuvo soltera, hace casi una d&eacute;cada. &ldquo;Antes todo ocurr&iacute;a en los bares. A mis parejas anteriores las conoc&iacute; en el trabajo, en la universidad y luego al resto de gente, de fiesta&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ella no se siente del todo c&oacute;moda como usuaria de estas <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><em>. </em>Aunque reconoce que &ldquo;son bastante &uacute;tiles y f&aacute;ciles&rdquo;, considera que se le da mejor interactuar en vivo. Le molestan ciertas actitudes que se dan en estas plataformas, sobre todo &ldquo;la gente que te ri&ntilde;e en las bios y te dice: &lsquo;No, si me saludas con un hola, ni te molestes&rsquo;. Y es como, &lsquo;&iquest;Y t&uacute; cuando en un bar conoces a alguien c&oacute;mo le saludas?&rsquo;. O quienes te rompen el <em>match</em> porque no les has contestado a un mensaje&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de romper con su novio tras casi dos d&eacute;cadas, Mar&iacute;a (43 a&ntilde;os) se mud&oacute; sola a una ciudad en el extranjero. Se le ocurri&oacute; abrirse un perfil en una <em>app</em> con el objetivo de hacer vida social, pero cuando empez&oacute; a utilizarla, le entr&oacute; la curiosidad y comenz&oacute; a buscar a personas con una intenci&oacute;n m&aacute;s rom&aacute;ntica: &ldquo;Creo que porque era f&aacute;cil m&aacute;s que por necesidad&rdquo;. Para ella, el regreso a la solter&iacute;a fue un <em>shock,</em> tambi&eacute;n porque se encontraba en otro pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a de sus coet&aacute;neos ya ten&iacute;an casa, animales y trabajo estable: &ldquo;Todo lo que yo no ten&iacute;a, al menos en el rango de edad que yo buscaba, a partir de 35. Creo que eso hac&iacute;a que buscasen relaciones m&aacute;s estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas plataformas tambi&eacute;n le produjo, como a Susana, sentimientos encontrados. Por un lado, &ldquo;lo hace facil&iacute;simo, puedes flirtear con cualquiera un martes por la noche desde la cama cuando ni de co&ntilde;a estar&iacute;as en un bar&rdquo;. Pero por otro, considera que generan &ldquo;vagancia&rdquo; a sus usuarios: &ldquo;Me resultaba dif&iacute;cil quedar en persona, mucho m&aacute;s que antes, como si la gente se conformara de alguna manera con mensajearte y ya&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le molesta mucho que haya individuos con m&aacute;s de un chat en marcha o que la posibilidad de <em>ghosting</em> sea mucho mayor de manera virtual.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> ha tratado a bastantes pacientes que se encontraban en este momento vital, sobre todo en una franja de edad que va de los 35 a los 50 a&ntilde;os. Seg&uacute;n su experiencia, hay una diferencia de ese comportamiento <em>online </em>entre g&eacute;neros bastante marcada. &ldquo;Los hombres se quejan principalmente del entorno digital: hacen <em>match</em> en <em>apps </em>de citas, pero la conversaci&oacute;n no llega a ning&uacute;n sitio. Las mujeres, en cambio, no tienen tanto problema en verse o conectar, pero les resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien que busque realmente una relaci&oacute;n estable&rdquo;, considera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Antes estaba más o menos socialmente aceptado que se podía ligar en cualquier lugar&#039;, dice Roberto (41 años), y ahora es una actividad más acotada a las aplicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que, hasta ahora, ha percibido Marita (40 a&ntilde;os). Despu&eacute;s de una relaci&oacute;n de m&aacute;s de un lustro, que en sus momentos finales &ldquo;era una cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, tard&oacute; dos semanas en liarse con alguien. Pero no fue hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s que se sinti&oacute; preparada para embarcarse en algo m&aacute;s serio y fue cuando se encontr&oacute; con &ldquo;que el mercado es una feria de restos, ritos y retos&rdquo;. Ella pas&oacute; el &lsquo;luto&rsquo; de su ruptura a finales de la uni&oacute;n y afirma que es esencial &ldquo;recalcar es que el duelo es sagrado, y mucha gente se lo intenta saltar enlazando casi relaciones que dejan a la otra persona rota y a quien tiene esas relaciones liana, con cientos de traumas no resueltos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://patriciamaguet.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Maguet,</a> psic&oacute;loga especializada en este campo, coincide con el diagn&oacute;stico de Marita. &ldquo;Lo primero es, despu&eacute;s de una ruptura, darse el tiempo de digerir todo lo que ha sucedido y de volver a redescubrirse. A menudo las prisas generan demasiada presi&oacute;n y se toman decisiones impulsivas m&aacute;s dirigidas a no enfrentar el dolor que a iniciar una nueva relaci&oacute;n s&oacute;lida&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cabe pensar que los m&aacute;s j&oacute;venes se adaptan mejor a la nueva realidad que las m&aacute;s mayores, no siempre es as&iacute;. Un ejemplo es el de Lily (70 a&ntilde;os), que ha estado casada dos veces, ha tenido otra relaci&oacute;n sin boda y ha conocido a mucha gente. &ldquo;Ahora no vivo con pareja desde hace un a&ntilde;o y pico, y estoy perfectamente, pero no lo descarto en absoluto&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella ha vivido en Madrid casi toda su vida pero cuando se jubil&oacute;, hace una d&eacute;cada, se mud&oacute; a D&eacute;nia, a un apartamento que hab&iacute;a comprado con su primer esposo, que era su plan desde hace mucho tiempo. Fue sola porque sus hijos ya son mayores y su segundo marido muri&oacute; a los seis a&ntilde;os de casarse. &ldquo;Aqu&iacute; hay una aplicaci&oacute;n que se llama Amigos de Denia y amigos de Alicante. Ah&iacute; encontr&eacute; a mi tercera pareja&rdquo;, explica. Esa relaci&oacute;n termin&oacute; y en la actualidad utiliza sobre todo Tinder: &ldquo;Ahora me apetece m&aacute;s conocer a alguien para salir, viajar y compartir momentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n ten&iacute;a citas hace 15 a&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes novedades, aunque de entrada pueda no ser la m&aacute;s evidente, que trajeron las aplicaciones fueron las citas. Hasta entonces, el patr&oacute;n sol&iacute;a ser conocer a alguien en un bar por la noche, hablar, mantener ciertos niveles de contacto f&iacute;sico y ya, y depende de c&oacute;mo fuese, volver a verse. O coincidir en una quedada con amigos de amigos, o ligar en el trabajo o en la universidad. A Roberto (41 a&ntilde;os), que comenz&oacute; con su ex a los 24, el concepto de &lsquo;primera cita&rsquo; le sonaba &ldquo;a comedia estadounidense de los a&ntilde;os noventa o algo as&iacute;, me parec&iacute;a impensable en aquella &eacute;poca&rdquo;. No es extra&ntilde;o si se contempla que las herramientas que se usan masivamente como Tinder, Bumble o Hinge se crearon en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Marita comenz&oacute; a tener ese tipo de encuentros por estas plataformas: &ldquo;Hasta entonces, la historia sol&iacute;a seguir el patr&oacute;n cl&aacute;sico de la juventud: conocer a alguien en un bar, acostarse con esa persona y si todo fluye, tener una segunda cita que en realidad, es la primera&rdquo;. Sin embargo, ella cree que es necesario redefinir lo que significa ese concepto, porque si no hay intencionalidad de construir algo &ldquo;&iquest;se diferencia tanto de lo que supone quedar con tu amigo Pedro a las 18.30 a tomar una ca&ntilde;a?&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tampoco recuerda citas en su veintena. &ldquo;Conoc&iacute; gente en la universidad, y amigos de amigos que sal&iacute;an con mi grupo un s&aacute;bado o algo as&iacute; y te fijabas en alguno al que no hab&iacute;as visto antes. Hablabas y si la cosa iba bien, pues te dabas el tel&eacute;fono y a partir de ah&iacute; quedabas&rdquo;, rememora. Aunque sea m&aacute;s mayor, la experiencia de Lily no dista tanto de la del resto de entrevistados: &ldquo;Antes &iacute;bamos a bailar, que yo soy muy bailonga, pues te sacaban a bailar o los sacabas t&uacute; a ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre sí mismas y pueden llegar a tener la sensación de que no encajan en el mercado afectivo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Maguet</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Roberto se&ntilde;ala otro cambio en las din&aacute;micas: &ldquo;Antes estaba m&aacute;s o menos socialmente aceptado que se pod&iacute;a ligar en cualquier lugar y ahora es una actividad m&aacute;s acotada a las aplicaciones&rdquo;. Seg&uacute;n ha comprobado, existe gente que ni se plantea hacerlo en una discoteca y, de hecho, &ldquo;hay quien lo puede percibir como algo violento e inapropiado&rdquo;. Asimismo, cree que hay m&aacute;s ambig&uuml;edad en las relaciones y destaca, como mejor ejemplo, la <em>situationship</em>. &ldquo;Antes no exist&iacute;a como tal. O erais novios o follamigos, pero no exist&iacute;a ese extra&ntilde;o &aacute;rea de los &lsquo;casi algo&rsquo; donde hay cierta implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Susana no sabe si las que han cambiado son las din&aacute;micas o ha sido ella, pero observa que los roles de g&eacute;nero no han variado tanto. Asegura que algunas amigas le han recomendado esperar a que el hombre con el que ha salido le escriba primero, a la vez que amigos que le han confesado que si una chica les manda un mensaje demasiado pronto, pierden el inter&eacute;s. &ldquo;Yo cre&iacute;a que era algo que ya hab&iacute;amos superado&rdquo;, piensa. Lily, por su parte, acusa a mucha gente de mentir en sus perfiles de las aplicaciones: &ldquo;No dice ni su edad y se pone fotos de hace 20 o 10 a&ntilde;os. O las hacen con la inteligencia artificial que sales guap&iacute;sima, mon&iacute;sima y todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El reto de adaptarse</h2><p class="article-text">
        Adaptarse a unos tiempos en los que las normas cambian (a veces para bien, otras no) a un ritmo vertiginoso no siempre es f&aacute;cil para todo el mundo. Y no conseguirlo puede suponer un golpe para la autoestima. &ldquo;Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre s&iacute; mismas y pueden llegar a tener la sensaci&oacute;n de que no encajan en el mercado afectivo actual&rdquo;, detalla Patricia Maguet. Ella ha visto a pacientes que desistieron temporalmente de encontrar una nueva pareja &ldquo;sobre todo despu&eacute;s de experiencias frustrantes o decepcionantes&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Plata tambi&eacute;n ha visto c&oacute;mo algunos ponen en pausa sus intenciones de emparejamiento: &ldquo;No porque no deseen una relaci&oacute;n, sino porque el coste emocional les resulta demasiado alto en ese instante&rdquo;. Como profesional, ella recomienda revisar primero qu&eacute; es lo que realmente se busca, no meterse prisa y abrir todos los canales de posibilidades posibles: &ldquo;La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espont&aacute;neo se reducen mucho. La clave no es elegir entre <em>apps</em> o vida social, sino no limitarse a una sola v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maguet invita a abrazar las posibles emociones negativas que se experimenten en esta nueva etapa como pueden ser incomodidad, verg&uuml;enza, incertidumbre, desconfianza o inseguridad de la misma forma que se hacen con otras m&aacute;s agradables como el alivio, la alegr&iacute;a o la excitaci&oacute;n. Asimismo, aconseja no intentar encajar en &ldquo;modelos de seducci&oacute;n artificiales&rdquo; y mostrarse a los dem&aacute;s de forma natural &ldquo;y sin intentar aparentar una versi&oacute;n idealizada de s&iacute; misma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espontáneo se reducen mucho. La clave no es elegir entre apps o vida social, sino no limitarse a una sola vía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De momento, Susana cree que est&aacute; condenada a que no le funcione el ligoteo moderno y tampoco sabe si ser&iacute;a capaz de conseguirlo en persona: &ldquo;Dicen que es como andar en bicicleta, que no se olvida. Pero la primera vez que mont&eacute; en bicicleta despu&eacute;s de siete u ocho a&ntilde;os me pegu&eacute; una leche impresionante&rdquo;. Marita no ha encontrado pareja a&uacute;n y no es muy optimista. Comenta que un amigo le dijo algo que le conviene revisar: &ldquo;Te pasa como a los padres que dicen que a sus hijos el profesor les tiene man&iacute;a y les echan del colegio. Si siempre le echan del colegio, es culpa del ni&ntilde;o. El problema eres t&uacute;, no los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se ha hartado de primeras citas y ha borrado las aplicaciones y ahora liga lo mismo. Sostiene que est&aacute; &ldquo;m&aacute;s presente en el mundo con la mente abierta, dispuesto a que ocurra cualquier cosa, fuera de los reglamentos de las aplicaciones (pero no de internet: las redes sociales siguen funcionando bien quiz&aacute; porque s&iacute; proporcionan ese contexto que las <em>apps </em>no ofrecen)&rdquo;, matiza. Adem&aacute;s, ha vuelto a confiar en<strong> </strong>&ldquo;la fuerza de los terceros lugares&rdquo;, en la posibilidad de hallar a alguien entre los amigos de los amigos y sobre todo &ldquo;en la importancia del contexto como facilitador de v&iacute;nculos: una fiesta, un concierto, una cena a la que se apunta alguien imprevisto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Lily le gustan las citas, as&iacute; que queda para comer con hombres a trav&eacute;s de las aplicaciones, aunque antes habla con ellos por tel&eacute;fono, para hacerse una idea de c&oacute;mo pueden ser en persona. &ldquo;A m&iacute; la soledad no me gusta, aunque esto tampoco significa que necesite a alguien. Soy muy independiente, pero no me gusta la soledad&rdquo;, confirma. Mar&iacute;a s&iacute; ha encontrado un compa&ntilde;ero estable en la jungla de las aplicaciones y las din&aacute;micas cambiantes. &ldquo;Espero que me dure mucho precisamente para no tener que volver ah&iacute; fuera que &iexcl;hace mucho fr&iacute;o!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Amor,Apps,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c89274a3-d709-4014-b831-c77a1fffda07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La sombra del viento&#039; cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aclamada obra de Carlos Ruiz Zafón celebra un cuarto de siglo con un acto y una exposición en el Ateneu Barcelonés, sede de la cultura de la capital catalana e importante escenario de la novela</p><p class="subtitle">'La Sombra del Viento' tiene su propia ruta que recorren los amantes de Carlos Ruiz Zafón
</p></div><p class="article-text">
        Muchos lectores y lectoras abrir&aacute;n los ojos sorprendidos al enterarse de que la novela <em>La sombra del viento,</em> de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n lleg&oacute; por primera vez a las librer&iacute;as hace ya 25 a&ntilde;os. Y para celebrar una efem&eacute;ride tan redonda como un cuarto de siglo, la editorial Planeta, casa del escritor catal&aacute;n, ha organizado un evento en el Ateneu Barcelon&egrave;s. Quienes conozcan la obra del autor, fallecido en 2020, sabr&aacute;n que no se trata de un lugar cualquiera: el edificio es un escenario muy importante en la novela protagonizada por Daniel Sempere.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribi&oacute; Ruiz Zaf&oacute;n, en este palacio g&oacute;tico construido en 1796, el siglo XIX no hab&iacute;a terminado. Y no estaba exento de raz&oacute;n: al subir sus escaleras de m&aacute;rmol, asomarse a su terraza o entrar en su biblioteca, da la sensaci&oacute;n de haber entrado en un agujero temporal en el que el tiempo corre a una velocidad diferente a la de Las Ramblas, que est&aacute;n a pocos pasos. La editorial ha aprovechado este &uacute;ltimo espacio para preparar una peque&ntilde;a pero representativa exposici&oacute;n del alcance que ha tenido el primer volumen de la tetralog&iacute;a <em>El cementerio de libros olvidados</em>.
    </p><p class="article-text">
        En las mesas de lectura se han podido ver ejemplares de las m&aacute;s de 50 traducciones que han hecho viajar la novela por todo el mundo, desde China hasta Estonia, pasando por Dinamarca y Corea. Salvando versi&oacute;n catalana, que fue la primera en llegar en 2002, desde la editorial comentan que las versiones que m&aacute;s ha triunfado de <em>La sombra del viento</em> han sido las de Alemania, Italia y Estados Unidos, pero tambi&eacute;n Polonia y de forma sorprendente, ya que es un mercado dif&iacute;cil para los escritores espa&ntilde;oles, en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, tambi&eacute;n estaban expuestas las diversas ediciones espa&ntilde;olas, como la ilustrada de 2021 o la que se present&oacute; recientemente dirigida a los lectores de la generaci&oacute;n Z con un dise&ntilde;o que recuerda al de sagas famosas entre ese segmento de p&uacute;blico como <em>Las cr&oacute;nicas de Castelana,</em> de Cassandra Clare o la serie <em>Emp&iacute;reo</em>, de Rebecca Yarros.
    </p><p class="article-text">
        <em>La sombra del viento</em> cambi&oacute; por completo la trayectoria literaria de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, que qued&oacute; finalista del premio Fernando Lara en 2001. La tirada de la primera edici&oacute;n, que sali&oacute; en mayo, fue modesta. En noviembre la editorial ya ten&iacute;a la intenci&oacute;n de pasarlo a la edici&oacute;n de bolsillo. Sin embargo, su incansable agente, Antonia Kerrigan, convenci&oacute; a la empresa para que le diese una oportunidad m&aacute;s de cara a la campa&ntilde;a de Navidad. Y menos mal que le hicieron caso, porque el &eacute;xito fue tal que ha vendido m&aacute;s de 50 millones de ejemplares en todo el mundo. Un bombazo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Homenaje con banda sonora</strong></h2><p class="article-text">
        Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, adem&aacute;s de literato, era un gran amante de la m&uacute;sica y hasta compon&iacute;a obras de forma autodidacta con el piano como instrumento principal. Durante el encuentro, mientras los asistentes se hidrataban en la terraza de L&rsquo;Ateneu o se deten&iacute;an a explorar los vol&uacute;menes traducidos de la exposici&oacute;n, ten&iacute;an como banda sonora las melod&iacute;as del barcelon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro ha estado presente una gran parte de la prensa de cultura del pa&iacute;s, as&iacute; como personas cercanas al escritor como su viuda, M&ordf; Carmen Bellver. Precisamente, Jes&uacute;s Badenes, Director General de la Divisi&oacute;n Editorial del Grupo Planeta, ha recordado que todos los a&ntilde;os celebraba Acci&oacute;n de Gracias con la pareja y Antonia Kerrigan. &ldquo;A m&iacute; me tocaba trinchar el pavo, cosa que no era f&aacute;cil&rdquo;, ha apuntado. Ha a&ntilde;adido que &ldquo;esas cenas eran memorables y entra&ntilde;ables y demostraban que Carlos se hac&iacute;a querer much&iacute;simo. Lo echamos todos mucho de menos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos asistentes a la conmemoración del libro más famoso de Carlos Ruiz Zafón, ojean ejemplares de &#039;La sombra del viento&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Badenes opina que &ldquo;<em>La sombra del viento </em>es el fen&oacute;meno literario m&aacute;s importante que ha visto la luz en nuestras vidas en lengua espa&ntilde;ola. Se ha traducido a m&aacute;s de 53 idiomas y hay m&aacute;s de 50 millones de libros en las bibliotecas de sus lectores. Si un ejemplar lo leen de media entre 2 o 2,3 personas, estamos hablando de entre 100 y 115 millones de lectores&rdquo;. Esto ha sido posible gracias a la labor de sus traductores y editores internacionales, algunos de los cuales han intervenido en el evento a trav&eacute;s de un v&iacute;deo montado para la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hans J&uuml;rgen Balmes, editor de Fischer Verlage (Alemania), ha comentado que fue el Ministro de Exteriores de su pa&iacute;s, Joschka Fischer, quien llev&oacute; el libro a un programa de televisi&oacute;n que giraba en torno a la literatura y habl&oacute; con tanta pasi&oacute;n de la novela que &ldquo;al d&iacute;a siguiente, todos los ejemplares estaban agotados y todos los peri&oacute;dicos, que no necesariamente hablaban de inmediato de cada libro espa&ntilde;ol, publicaron grandes rese&ntilde;as por todas partes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Nelleke Geel, editora de Signatuur (Pa&iacute;ses Bajos) ha explicado que all&iacute; el boom se produjo unos seis meses despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, que hab&iacute;a pasado casi desapercibida. Ella fue su traductora (por aquel entonces no era editora a&uacute;n) y afirma que &ldquo;fue una fiesta traducirlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una novedad para celebrar</strong></h2><p class="article-text">
        En la ronda de palabras tambi&eacute;n ha participado su editor, Emili Rosales, ahora director de Grup 62, que ha explicado que no pasa un d&iacute;a sin que no tengan ganas de &ldquo;llamarle a los &Aacute;ngeles y preguntarle por cualquier cosa de las que nos divert&iacute;a. Creo que los dos grandes personajes de la sombra del viento, Daniel Sempere y Ferm&iacute;n Romero de Torres, nos hablan muy bien de c&oacute;mo era &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rosales, la personalidad de Daniel coincide con la de Ruiz Zaf&oacute;n en que era &ldquo;noble, generoso, inocente y sensible&rdquo;, mientras que con el otro personaje compart&iacute;a adjetivos como &ldquo;dicharachero, deslenguado, echado para adelante, avispado y descre&iacute;do&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha adelantado que el pr&oacute;ximo 18 de noviembre se publicar&aacute; una edici&oacute;n especial ilustrada por Pedro Oyarbide, que tambi&eacute;n llevar&aacute; desplegables, elementos tridimensionales y &ldquo;toda suerte de maravillas que va a volver locos a los lectores de <em>La sombra del viento</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este lanzamiento, liderado por Planeta, se har&aacute; de forma simult&aacute;nea en diez pa&iacute;ses (Espa&ntilde;a, Polonia, Francia, Holanda, Rep&uacute;blica Checa, Suecia, Estados Unidos, Portugal y otros dos en Am&eacute;rica Latina) a los que progresivamente se sumar&aacute;n otros. Rosales ha anticipado asimismo que el periodista y escritor Sergio Vila-Sanju&aacute;n est&aacute; preparando &ldquo;la primera semblanza literaria y biogr&aacute;fica de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n&rdquo;, que saldr&aacute; m&aacute;s adelante en el calendario.
    </p><p class="article-text">
        El editor, emocionado, ha afirmado que &ldquo;lo mejor de Carlos est&aacute; en sus libros&rdquo; y no ha dudado a la hora de manifestar que el escritor barcelon&eacute;s &ldquo;es ya un cl&aacute;sico del siglo XXI&rdquo; y &ldquo;el escritor espa&ntilde;ol m&aacute;s le&iacute;do desde Cervantes&rdquo;. El p&uacute;blico de Ruiz Zaf&oacute;n, aunque siempre es ingente, ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, seg&uacute;n Rosales, &ldquo;seguramente 2026 ser&aacute; el a&ntilde;o el que m&aacute;s lectores haya tenido&rdquo;. Para concluir su parlamento, ha explicado que el autor de <em>La sombra del viento</em> fue &ldquo;una escuela para una generaci&oacute;n de editores. Nos ense&ntilde;&oacute;, y tambi&eacute;n a los lectores, que un libro puede ser infinito&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 18:24:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/richard-ford-escritor-no-considero-intelectual-politico-si-buen-observador_1_13251963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4780aac0-7989-4ca1-b38d-a45af01c64f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor estadounidense visita Barcelona para presentar su última obra, 'En palabras sencillas', y desvela que está preparando un relato corto en clave de humor sobre la eutanasia</p><p class="subtitle">Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”
</p></div><p class="article-text">
        El autor estadounidense Richard Ford va con un cuaderno a todas partes. En &eacute;l anota las ideas que quiz&aacute; en un futuro se desarrollen en una novela o se queden en simples esbozos. Lo ha se&ntilde;alado en el encuentro que ha mantenido con la prensa en Barcelona, donde ha viajado para participar en la conferencia <em>Influencias extraliterarias</em> en el Centre de Cultura Contempor&agrave;noa (CCCB), un trasunto de acto de presentaci&oacute;n de su libro <em>En palabras sencillas</em>, el primero de la colecci&oacute;n Feltrinelli Lectures. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el calor ya ha despojado a los barceloneses de la manga larga, &eacute;l no se ha quitado el blazer de escritor con camisa de cuadros, quiz&aacute; para no perder ni un &aacute;pice de esa imagen de intelectual relajado.
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo trabajo, breve pero consistente, Ford explora la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su obra. Una caracter&iacute;stica de la que no fue consciente hasta mucho tiempo despu&eacute;s de haber empezado. &ldquo;Hace 25 a&ntilde;os alguien me pregunt&oacute; si lo que yo escrib&iacute;a era realismo social y yo dije que en absoluto. Si yo soy estadounidense&rdquo;, ha declarado. Se dio cuenta de que estaba equivocado gracias a sus lectores, precisamente. &ldquo;Hay muchos escritores que piensan que hablar con los lectores es como una carga. A m&iacute; me gusta y adem&aacute;s me hace pensar&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        La apertura de ojos que le provocaron los apuntes de su p&uacute;blico no le hicieron dudar de si sus novelas son mejores o peores, pero s&iacute; le han dado una dimensi&oacute;n que, a priori, &eacute;l no hab&iacute;a reconocido. Pese a que cre&iacute;a que sus trabajos no ten&iacute;an una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica, sus seguidores s&iacute; la percib&iacute;an, por lo que de alguna manera ten&iacute;a que estar ah&iacute;. Con la escritura de novela contempor&aacute;nea &ldquo;se establece un puente no con la pol&iacute;tica electoral, no con Donald Trump o con quien sea. Pero s&iacute; que, de alguna forma, la pol&iacute;tica surge a partir de la vida cotidiana&rdquo;, ha reflexionado Ford.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto del actual presidente de los Estados Unidos, el escritor ha afirmado categ&oacute;ricamente que &ldquo;Trump, y lamento incluso usar su nombre, le tiene miedo a la vida intelectual, y por eso tenemos que enfrentarnos a ese miedo de que intentar&aacute; exterminarla y hacer lo que podamos para enfrentarnos a ello&rdquo;. Asimismo, ha hecho referencia a una biograf&iacute;a de Stalin que ha le&iacute;do este a&ntilde;o, en la que se dice que mat&oacute; a profesores e intelectuales. No cree que eso vaya a suceder en su pa&iacute;s, pero s&iacute; que deben estar atentos para identificar las se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Literatura, humor y vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Richard Ford, que antes de dedicarse a la literatura trabaj&oacute; como periodista deportivo (la novela que le consagr&oacute;, en 1986, se titula precisamente <em>El periodista deportivo</em>), el trabajo de un escritor se parece a una carrera de fondo en la que la meta es hacerlo lo mejor posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una definici&oacute;n para la literatura: es algo que nos acompa&ntilde;a en nuestra vida emocional y nos permite asumir una nueva conciencia respecto a la realidad&rdquo;, ha expuesto. Adem&aacute;s, ha explicado que &eacute;l no comparte la idea de algunos de sus compa&ntilde;eros que consideran que ser escritor es solo escribir. Ford quiere saber para qu&eacute; escribe y que sus libros sirvan para algo. &ldquo;Los libros nos ense&ntilde;an la realidad&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        El ganador del premio Pulitzer y el Faulkner en 1996 por su t&iacute;tulo <em>El d&iacute;a de la independencia</em>, ya hab&iacute;a hecho el amago de despedirse de sus lectores pero le ha sucedido como a Eduardo Mendoza o Julian Barnes, que estuvo hace poco en la ciudad: no pueden poner freno a su imaginaci&oacute;n y casi sin darse cuenta, su cabeza se pone a desarrollar una novela a partir de alg&uacute;n pensamiento que hayan tenido.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Ford, que tiene 82 a&ntilde;os, fue el fallecimiento de un conocido. &ldquo;Ten&iacute;a un amigo que decidi&oacute; morir mediante eutanasia y ten&iacute;a a todos sus seres queridos reunidos en la habitaci&oacute;n a la hora de morir. Y pens&eacute; si no ser&iacute;a interesante imaginar si te pasara a ti, con tu familia pero tambi&eacute;n con tus amigos reunidos. Y decid&iacute; que ser&iacute;a una buena base para una novela de humor&rdquo;, ha declarado. Por lo visto, su cuaderno cada vez tiene m&aacute;s apuntes sobre elementos que podr&iacute;an ser interesantes para la trama y se titular&iacute;a <em>Never Better</em>. Otro detalle: ser&aacute; breve porque no quiere &ldquo;m&aacute;s Moby Dicks&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La bibliograf&iacute;a de Ford arranca sin risas en sus dos primeros libros. Por aquel entonces estaba influenciado por Camus y los existencialistas y ten&iacute;a la idea de que la solemnidad era importante. Pero un amigo le pregunt&oacute; por qu&eacute; sus obras no ten&iacute;an un poco del humor con todo el que &eacute;l gastaba en su d&iacute;a a d&iacute;a. As&iacute;, encontr&oacute; una nueva voz aunque ha puntualizado que cada vez que empieza un nuevo trabajo, utiliza nuevas voces. &ldquo;Aunque est&eacute; protagonizada por Frank Bascombe [personaje recurrente en sus libros], intento introducir matices diferentes en cada ocasi&oacute;n&rdquo;, ha comentado. &ldquo;Todos tenemos varias voces en nuestra cabeza y hablamos con la que toque seg&uacute;n nos dirigimos nuestro amante, el terapeuta, el fraile o el gastroenter&oacute;logo&rdquo;, ha agergado.
    </p><p class="article-text">
        Su &ldquo;maravillosa mujer&rdquo;, que le conoce desde que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, a veces le dice que una frase o una palabra no parecen suyas cuando le lee alguna cosa nueva que est&aacute; escribiendo. &ldquo;B&aacute;sicamente, yo le respond&iacute;a, quiz&aacute; tendr&iacute;as que conocerme un poco mejor&rdquo;, ha dicho entre risas, pero apreciando la confianza que su esposa deposit&oacute; en &eacute;l y en su carrera, incluso cuando alg&uacute;n proyecto no sal&iacute;a bien. &ldquo;Mucha gente que quiere dedicarse a la escritura no tiene una pareja que le anime a escribir otro libro. La mayor&iacute;a le dir&iacute;an que buscase un trabajo de verdad y ganase algo de dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El futuro, quiz&aacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mencionado Frank Bascombe no volver&aacute; a aparecer en sus futuros libros, si los hay. Seg&uacute;n ha afirmado Ford, quiere ser &eacute;l quien decida cu&aacute;ndo parar a que lo hagan otros. Y la trayectoria del personaje se termin&oacute; con <em>S&eacute; m&iacute;a</em> (Anagrama, 2024), la &uacute;ltima entrega de la pentalog&iacute;a protagonizada por el periodista deportivo que se pas&oacute; al gremio inmobiliario y en lugar de redactar titulares vend&iacute;a casas.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, pretende seguir con sus apuntes en el cuadernito y sus art&iacute;culos en la prensa: &ldquo;No me considero un intelectual pol&iacute;tico pero s&iacute; un buen observador&rdquo;, ha declarado. Ha asegurado que est&aacute; &ldquo;feliz&rdquo; con sus trabajos para la prensa, pero lleva mal el funcionamiento de los medios. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la parte no informativa de los medios lo que hay es una versi&oacute;n predigerida de la pol&iacute;tica y creo que mi imaginaci&oacute;n es mejor. Muchas veces veo entrevistas y pienso que no le est&aacute;n haciendo las preguntas importantes al pol&iacute;tico. En la novela puedo hacer las preguntas que quiera&rdquo;, ha concretado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha dejado claro es que est&aacute; totalmente de acuerdo con el cr&iacute;tico literario brit&aacute;nico Cyril Connolly, que dec&iacute;a que todo escritor debe tener la ambici&oacute;n de firmar una obra maestra. &ldquo;Yo quer&iacute;a ser un gran escritor y no solo un buen escritor&rdquo;, ha asegurado Ford, &ldquo;prefiero escribir un libro intentando que sea una obra maestra y fracasar que escribir un libro que no aspire a serlo&rdquo;. Con libros como <em>Acci&oacute;n de Gracias</em> (Anagrama, 2008), <em>Canad&aacute;</em> (Anagrama, 2012) o <em>El d&iacute;a de la independencia</em> (Anagrama, 1996) se ha acercado bastante a su objetivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/richard-ford-escritor-no-considero-intelectual-politico-si-buen-observador_1_13251963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 16:16:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d529442-416a-496c-90bb-ee0b694dbe4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Confundir timidez con introversión es un error muy frecuente en la sociedad que los expertos achacan a que la palabra que se usa como antítesis es extrovertido: “El tímido tiene miedo o es inseguro y el introvertido no es ni una cosa ni la otra"</p><p class="subtitle">Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano</p></div><p class="article-text">
        El ritmo de vida de Manuel es todo lo calmado que la sociedad le permite. Le gusta pasar tiempo en su casa a solas, detesta las aglomeraciones que se pueden dar en bares o macrofestivales y prefiere relacionarse con dos o tres personas a la vez como m&aacute;ximo. Adem&aacute;s, si socializa durante un tiempo prolongado, luego necesita volver a su soledad para recuperarse. &ldquo;Es como si mi cabeza no diese m&aacute;s de s&iacute;&rdquo;, dice a elDiario.es. Estas caracter&iacute;sticas le definen como introvertido, algo que identific&oacute; cuando ya estaba en la universidad. De ni&ntilde;o o adolescente ya notaba que era menos sociable que el resto, pero el adjetivo que le adjudicaban era &ldquo;rarito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando era ni&ntilde;o, Jes&uacute;s prefer&iacute;a jugar en grupos reducidos o solo con sus mejores amigos aunque realmente lo que prefer&iacute;a era que le dejasen &ldquo;leer tranquilo&rdquo;. &ldquo;Con los a&ntilde;os me di cuenta de que en realidad era bastante sociable, con facilidad para hacer amigos, conocer gente y moverme en grupos grandes. No sufro cuando tengo que socializar&rdquo;, comenta. Pero hay una parte de esa introversi&oacute;n que permanece: no le importa estar solo y ya ha perdido ese FOMO propio de la adolescencia que le forzaba a salir de casa y relacionarse de forma expansiva para no sentirse marginado. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que les ocurre a Manuel y a Jes&uacute;s es un rasgo de personalidad, no es ning&uacute;n trastorno. Solo lo ser&iacute;a si les impidiese llevar una existencia funcional, que no es el caso. Sylvie P&eacute;rez, profesora colaboradora de los Estudios de Psicolog&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n en la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), desarrolla que &ldquo;la persona introvertida, como rasgo de personalidad, es feliz, est&aacute; tranquila y se siente equilibrada con bajos niveles de estimulaci&oacute;n o interacci&oacute;n social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se identifica como un individuo introvertido porque prefiere estar m&aacute;s tiempo en soledad que acompa&ntilde;ado, lo que no significa que no le guste juntarse con otros. Un d&iacute;a su pareja le defini&oacute; como t&iacute;mido, pero &eacute;l no considera que lo sea. De hecho, cree que ella es m&aacute;s t&iacute;mida que &eacute;l aunque sea m&aacute;s sociable. &ldquo;Yo hago amigos muy f&aacute;cilmente solo que no me gusta estar constantemente rodeado&rdquo;, afirma. Lo mismo le ocurre a Maru: &ldquo;Soy bastante sociable, trabajo con muchas personas, tengo muchos amigos y quienes me conocen seguramente dir&iacute;an que soy simp&aacute;tica. Pero la verdad es que cuando interact&uacute;o mucho o durante demasiado tiempo, necesito quedarme a solas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La persona introvertida, como rasgo de personalidad, es feliz, está tranquila y se siente equilibrada con bajos niveles de estimulación o interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sylvie Pérez</span>
                                        <span>—</span> profesora de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación en UOC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Confundir timidez con introversi&oacute;n es un error muy frecuente en la sociedad. Sylvie P&eacute;rez lo achaca a que la palabra que se usa como ant&iacute;tesis de t&iacute;mido es extrovertido, al igual que para introvertido. &ldquo;T&uacute; puedes ser introvertido y no ser t&iacute;mido. El t&iacute;mido tiene miedo o es inseguro y el introvertido no es ni una cosa ni la otra&rdquo;, explica. Por supuesto, alguien puede ser las dos cosas como le ocurre a Jes&uacute;s, aunque con el tiempo ha conseguido atenuar la incomodidad que le pueden suponer ciertas situaciones. &ldquo;He aprendido a comportarme sin timidez, a hablar en p&uacute;blico y a dirigirme a desconocidos. S&iacute; conservo algunos ramalazos de timidez: me pongo rojo con facilidad cuando hablan de m&iacute;, hay conversaciones que aplazo innecesariamente y situaciones que se me hacen bola&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga general sanitaria y forense especializada en el &aacute;mbito de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica&nbsp;Laia Sabat&eacute;, coincide con su colega en que se tiende a pensar que timidez, introversi&oacute;n e incluso verg&uuml;enza son lo mismo. &ldquo;Se pueden dar las tres cosas a la vez y normalmente solemos confundir una con otra. Para m&iacute; lo importante no es tanto ponerle nombre a estos tres factores sino que cuando nos sintamos inseguros o inc&oacute;modos, podamos revisar qu&eacute; es lo que nos est&aacute; haciendo sentir as&iacute; y qu&eacute; necesitamos. Sin la necesidad de etiquetarnos en exceso&rdquo;, diserta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, destaca que &ldquo;depende de la historia de vida de cada uno, de lo que haya vivido y de c&oacute;mo se haya aprendido o no a regular emocionalmente&rdquo;. Por ejemplo, Jes&uacute;s explica que &eacute;l ha tenido suerte en su entorno personal y laboral. &ldquo;Creo que lo pasar&iacute;a mal si trabajara en contextos m&aacute;s agresivos o competitivos, o que me impidieran &lsquo;retraerme&rsquo; de vez en cuando&rdquo;, apunta y recuerda que una amiga le cont&oacute; una experiencia traum&aacute;tica relacionada con este tema. Ella trabajaba en una consultora que organiz&oacute; una barbacoa para fomentar el<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/offboarding-team-building-lenguaje-laboral-pervertido-eufemismos_1_10736202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>team building</em></a> y lo pas&oacute; fatal por tener que participar en dicho evento. Al d&iacute;a siguiente, su jefa le recrimin&oacute; que &ldquo;no se hubiera puesto un bikini, que hubiera bebido poco y que no hubiera &lsquo;bajado la guardia&rsquo;. Le dijo que ese car&aacute;cter reservado indicaba que no se sent&iacute;a plenamente c&oacute;moda en su trabajo y con su equipo&rdquo;, cuenta Jes&uacute;s y manifiesta que &eacute;l no habr&iacute;a durado en ese entorno &ldquo;ni cinco minutos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando interactúo mucho o durante demasiado tiempo, necesito quedarme a solas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La gente s&iacute; cambia (aunque sea un poco)</h2><p class="article-text">
        Manuel s&iacute; ha notado que desde que trabaja en casa su tendencia a la introversi&oacute;n se ha agudizado. Durante su &eacute;poca de estudiante y despu&eacute;s en los diversos trabajos &lsquo;de oficina&rsquo; que desempe&ntilde;&oacute; tuvo que hablar con otros cada d&iacute;a: &ldquo;He trabajado muchos a&ntilde;os de teleoperador, por ejemplo, que supone estar ocho horas diarias hablando con desconocidos&rdquo;. Pero el teletrabajo le ha librado de esa obligaci&oacute;n: &ldquo;La cosa ha ido a m&aacute;s y ahora me da pereza (o incluso agobio) cosas que antes s&iacute; hac&iacute;a sin problemas, como ir al Rastro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Roberto, los a&ntilde;os influyen en este rasgo de personalidad en concreto: &ldquo;Con la edad tambi&eacute;n creo que seleccionas m&aacute;s d&oacute;nde, con qui&eacute;n y para qu&eacute; socializas&rdquo;. Una opini&oacute;n que Elena comparte, aunque con matices: &ldquo;Si me hubieses preguntado hace 20 a&ntilde;os que me considero introvertida o extrovertida, te hubiese dicho que totalmente extrovertida. Pero era otra &eacute;poca, no est&aacute;bamos todo el rato conectados, no ten&iacute;amos esa sensaci&oacute;n de tener que estar disponibles siempre que causa que mucha gente ya no pueda m&aacute;s&rdquo;. Ella considera que est&aacute; en ese colectivo que, depende del d&iacute;a, necesita permanecer a solas sin que eso signifique necesariamente que se considere introvertida.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la edad, Sylvie P&eacute;rez apunta que &ldquo;las dimensiones de la personalidad se van construyendo a medida que nos vamos haciendo mayores. Normalmente, un joven que no tiene del todo madurado el sistema frontal del cerebro, que tiene muchas experiencias todav&iacute;a por vivir, tiende a ser m&aacute;s extrovertido o a tener menos conciencia de peligro, a ser m&aacute;s impulsivo&rdquo;. De esta manera, &ldquo;la mayor&iacute;a de la gente de mediana edad ha aprendido un poco a ser m&aacute;s prudente, ya le han pasado cosas. Aunque siempre tendemos m&aacute;s a un lado o a otro&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Sabat&eacute; coincide con Elena en que el ritmo fren&eacute;tico de la cotidianidad que ha impuesto el turbocapitalismo puede influir en los rasgos de la personalidad. &ldquo;Vivimos un momento muy estimulante: redes, inmediatez, autoexigencia, presi&oacute;n social&hellip; todo esto nos hace ir a un ritmo muy r&aacute;pido y a veces tenemos demasiados est&iacute;mulos cerca. Para quienes tienen esta tendencia a la introversi&oacute;n, supone a veces un esfuerzo doble poder regularse, ya que la sociedad nos lleva a mostrarnos demasiado hacia fuera&rdquo;. Esta interacci&oacute;n constante y no siempre deseada, tambi&eacute;n puede reducir el tiempo disponible para estar a solas, aunque la especialista remarca que: &ldquo;Depende del momento vital, el contexto y de cada cual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En general, a las y los entrevistados tener una personalidad introvertida no les ha tra&iacute;do problemas (o no demasiados) ni en su &aacute;mbito personal ni en el laboral. De hecho, Maru considera que el tiempo que pasa a solas &ldquo;son los momentos de m&aacute;s creatividad, profundidad y calma en general, en los que proceso todo lo que voy viviendo&rdquo;. Manuel tampoco ha sentido que ser como es le haya perjudicado en ninguno de los dos aspectos, aunque s&iacute; cree que se puede haber perdido experiencias que podr&iacute;a haber disfrutado. &ldquo;Quedarse en casa est&aacute; muy bien, pero otras cosas quiz&aacute; tambi&eacute;n. No se puede tener todo. Quiz&aacute; si pudiese conseguir que todo el mundo se quedase en casa cuando yo quiero hacer algo fuera de ella, pero no creo que est&eacute;n por la labor&rdquo;, ironiza.
    </p><p class="article-text">
        Para Sylvie P&eacute;rez, en la sociedad hay cierta desconfianza ante la introversi&oacute;n en comparaci&oacute;n con la extroversi&oacute;n. Sobre todo por la confusi&oacute;n entre el primer t&eacute;rmino y la timidez. &ldquo;Normalmente la introversi&oacute;n va asociada a ser inseguro, reservado, selectivo. Y se puede pensar que alguien as&iacute; tendr&aacute; algo que esconder o le cuesta demasiado socializar. Mientras que identificamos la extroversi&oacute;n, la capacidad de hablar con los dem&aacute;s, con sentirse seguro&rdquo;, desgrana y discurre que &ldquo;interpretamos el silencio como problema, simplificamos mucho&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos un momento muy estimulante (...) Para quienes tienen tendencia a la introversión, supone a veces un esfuerzo doble poder regularse; la sociedad nos lleva a mostrarnos demasiado hacia fuera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Sabaté</span>
                                        <span>—</span> psicóloga general sanitaria y forense
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La opini&oacute;n de Sabat&eacute; va en la misma l&iacute;nea ya que piensa que la gente con este rasgo de personalidad puede sentirse m&aacute;s cansada: &ldquo;Parece que si no mantenemos siempre una energ&iacute;a social a tope, con ganas de recibir muchos est&iacute;mulos a la vez, nos pasa algo malo&rdquo;. Sin embargo, P&eacute;rez ha detectado un cambio: &ldquo;Hay bastantes personas que se van situando un poco en ir despacio, en procesar las cosas. Ponen sus cuentas en las redes sociales como privadas o se apuntan a los movimientos como el <em>slow food&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Manuel, ser introvertido es m&aacute;s dif&iacute;cil que ser extrovertido &ldquo;pero es mucho m&aacute;s f&aacute;cil ahora que hace diez o veinte a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Ahora todo el mundo ha aprendido a base de memes en internet que existe gente a la que no le gusta estar en grupos grandes, hacer planes multitudinarios y entienden que estar en casa solo no es tan raro&rdquo;, concreta. Jes&uacute;s cree que &ldquo;los modelos de conducta son mayoritariamente extrovertidos. Se valora la espontaneidad, el impulso, el expresarse sin cortapisas o sin pensarlo dos veces. Pero eso no es una novedad, siempre ha sido as&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincide con Manuel en que la tecnolog&iacute;a ha sido una ayuda porque &ldquo;hay formas de comunicaci&oacute;n menos invasivas <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(escribir un mensaje en vez de llamar)</a> y desde la pandemia existen reductos de soledad socialmente aceptados. Incluso las redes permiten visibilizar otra forma de relacionarse y ya no imponen una &uacute;nica manera de socializar&rdquo;. &ldquo;Creo que hoy ser introvertido est&aacute; m&aacute;s aceptado que hace a&ntilde;os, cuando el &uacute;nico modelo aspiracional era ser el rey del gallinero&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Parece que si no estamos siempre a tope, nos pasa algo malo”: así viven las personas introvertidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-paula-maia-finalista-premio-booker-mundo-sigue-cruel-peligroso-cambiado_1_13222643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a94e7d5a-acf5-4164-b11e-109a2fe3eb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143040.jpg" width="2048" height="1152" alt="Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora opta al codiciado galardón con 'Así en la tierra como debajo de la tierra', una obra que narra el exterminio que tuvo lugar en América y en la que reflexiona sobre la eficacia del punitivismo</p><p class="subtitle">La doble jornada, el cansancio, el 'mansplaining': réquiem por todas las escritoras que no fueron</p></div><p class="article-text">
        Pensar d&oacute;nde se encuentra el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/iciar-bollain-juana-macias-reivindican-cine-contar-atrocidad-violencia-embellecerla_1_11854310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mite de la atrocidad humana</a> puede ser escalofriante. Pero la escritora brasile&ntilde;a Ana Paula Maia se caracteriza por su valent&iacute;a a la hora de enfrentarse a los terrores reales y, en apenas cien p&aacute;ginas, ha desarrollado una novela que hiela la sangre, titulada <em>Assim na terra como embaixo da terra</em>. Emplazada en una c&aacute;rcel situada en medio de la nada y olvidada por el resto de la humanidad, la trama gana en intensidad con la lentitud adecuada para que no se pierdan las ganas de soltar el libro. Gracias a esa pericia, la autora figura en la lista de los seis finalistas al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espanola-eva-baltasar-mexicana-guadalupe-nettel-aspiran-booker_1_10033504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Booker Prize 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este galard&oacute;n brit&aacute;nico se concede a t&iacute;tulos de ficci&oacute;n en lengua extranjera traducidos al ingl&eacute;s en el a&ntilde;o anterior. La traductora de Ana Paula Maia es Padma Viswanathan (Charco Press), y ambas se repartir&iacute;an las 50.000 libras esterlinas a partes iguales en el caso de ganar el premio que se otorga el pr&oacute;ximo 19 de mayo. En Espa&ntilde;a, la novela se puede encontrar en las librer&iacute;as desde hace algunas semanas con el t&iacute;tulo <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em>, traducida por Cristian De N&aacute;poli. La editorial Eterna Cadencia la ha tra&iacute;do al pa&iacute;s ahora, aunque en Argentina la incorpor&oacute; a su cat&aacute;logo el mismo a&ntilde;o que se public&oacute; originalmente, en 2017.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta historia fue escrita entre 2015 y principios de 2016. Dediqu&eacute; unos seis o siete meses a trabajar en ella&rdquo;, explica Ana Paula Maia a elDiario.es. Es su sexto t&iacute;tulo y en este aparece Bronco Gil, un personaje que ya hab&iacute;a transitado por otro libro anterior, <em>De ganados y de hombres</em> (2013). Desde entonces sinti&oacute; la necesidad de contar su vida y lo hizo en la novela que ahora compite por el premio. Aunque m&aacute;s all&aacute; de las experiencias de Gil, el libro trata &ldquo;sobre el exterminio que tuvo lugar en Am&eacute;rica&rdquo;, matiza.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d3de204-c65b-4e7c-a2ba-acb1e7ef3e5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La autora declara que el proceso de escritura fue &ldquo;intenso, sin duda&rdquo;. Para elaborar este trabajo estudi&oacute; acerca del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-reinsertar-presos-programa-gobierno-conmuta-penas-trabajos-sector_1_12836775.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema penitenciario</a>, los barcos de esclavos que llegaban a Am&eacute;rica, las relaciones de poder y el papel del Estado en su pa&iacute;s. &ldquo;Soy concisa en mis palabras y en mi escritura. Pero esto refleja el sadismo y la escasez que rodean a estos personajes&rdquo;, dice.&nbsp;Los presos del penal que describe la escritora llevan puesta una tobillera que explota si salen del recinto. Algo que solo ocurre si el director se lo permite, lo que no suele ser una buena noticia. En ese espacio hubo cientos de condenados, pero en el momento de la narraci&oacute;n queda apenas una decena. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nadie se preocupa de qu&eacute; puede ser lo que ocurre, puesto que la ubicaci&oacute;n de la c&aacute;rcel no tiene tanto que ver con cuestiones log&iacute;sticas sino ideol&oacute;gicas. &ldquo;All&iacute; hab&iacute;a una plantaci&oacute;n donde personas tra&iacute;das de &Aacute;frica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espanol-bozal-legado-linguistico-esclavos-africanos_1_11844145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eran esclavizadas d&iacute;a y noche</a> en trabajos forzados, torturadas y asesinadas con gran crueldad&rdquo;, desarrolla la escritora. Cuando la esclavitud se prohibi&oacute; en Brasil en 1888 gracias a la Ley &Aacute;urea, el terreno sirvi&oacute; de base para encerrar a criminales, pero el esp&iacute;ritu del pasado sangriento sigui&oacute; impregnando su realidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las condenas no consist&iacute;an solo en la privaci&oacute;n de libertad, sino que hab&iacute;a otras formas de represalia menos ortodoxas, por decirlo de alguna manera. Las consecuencias de estas pr&aacute;cticas se escond&iacute;an convenientemente por si a alg&uacute;n mando superior al alcaide le daba por pasar por all&iacute;. La historia de <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em> le sirve a la autora para reflexionar sobre la eficacia del punitivismo, un tema muy cuestionado en la actualidad. &ldquo;Quien comete un crimen debe ser juzgado y castigado. Pero es com&uacute;n ver que el castigo se extralimita y revela nuestra peor cara. La pena debe existir, pero la masacre excesiva y maliciosa es para el deleite de los psic&oacute;patas&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se extrae que la reinserci&oacute;n en la sociedad despu&eacute;s de la estancia entre rejas no va m&aacute;s all&aacute; del discurso. Una vez atraviesan la puerta del penal, los presos entran en el olvido de la sociedad: &ldquo;Lo vemos a diario. Algunos merecen ser olvidados, pues son despreciables. Pero no la mayor&iacute;a. Algunos anhelan una nueva oportunidad para hacer las cosas de manera diferente y son ignorados atrozmente&rdquo;. De ah&iacute; que los pensamientos sobre qu&eacute; suceder&aacute; tras el encarcelamiento sean, en ocasiones, trabas para los prisioneros. &iquest;Puede ser mejor la c&aacute;rcel que una vida en libertad pero sin opciones de supervivencia digna?
    </p><h2 class="article-text">Una voz propia</h2><p class="article-text">
        Todos los personajes de <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em> son varones, una particularidad habitual en las ficciones de la autora. No es la &uacute;nica que utiliza la voz masculina para narrar sus tramas, por supuesto, pero llama la atenci&oacute;n. &ldquo;Siempre he escrito sobre personajes masculinos. Es un h&aacute;bito, una pr&aacute;ctica que se ha vuelto muy natural&rdquo;, comenta. Ponerse en la piel de un hombre le ayuda a tomar la distancia que necesita para erigir relatos sobre espacios conflictivos y cuyos ambientes son dif&iacute;ciles de soportar. &ldquo;Mis personajes son problem&aacute;ticos porque cualquiera que camina sobre este mundo carga con sus propios demonios&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado casi una d&eacute;cada desde que la novela lleg&oacute; a manos de los lectores por primera vez en su lengua original. Desde entonces, la realidad se ha puesto a&uacute;n m&aacute;s patas arriba con guerras como la de Rusia contra Ucrania, la de EEUU contra Ir&aacute;n o el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/poetas-palestinos-dan-voz-sufre-genocidio-gaza-grito-sale-debajo-escombros_1_12749084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genocidio palestino</a> en Gaza por parte de Israel. Por nombrar solo algunos de los sucesos que tienen lugar ahora mismo. A la pregunta de c&oacute;mo considera que este libro encaja en la actualidad, Ana Paula Maia responde: &ldquo;Creo que el mundo sigue siendo cruel y peligroso. Nada ha cambiado. Vivimos en una colonia penal; basta con mirar a nuestro alrededor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El International Booker Prize 2026</h2><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n, adem&aacute;s de la calidad de su escritura, la ha colocado en la &lsquo;lista corta&rsquo; del prestigioso International Booker Prize 2026. Es la &uacute;nica autora latinoamericana, porque <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gabriela-cabezon-camara-escritora-argentina-espana-debe-pedir-perdon-pueblos-originarios-devolver-oro_1_10735536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</a> figuraba en la &lsquo;lista larga&rsquo; de preseleccionados con su novela <em>Las ni&ntilde;as del naranjel</em>, pero no consigui&oacute; pasar el filtro final. Sin embargo, Maia considera que la literatura latinoamericana, especialmente de autoras femeninas, vive un buen momento. &ldquo;Es un movimiento en auge. Tenemos grandes escritoras, cada una m&aacute;s poderosa que la anterior. Es una literatura poderosa, desafiante y valiente&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, de los doce finalistas del galard&oacute;n (seis escritores y seis traductores) la mayor&iacute;a son mujeres: cinco escritoras y cuatro traductoras. Los trabajos llegan de ocho pa&iacute;ses: Brasil, Bulgaria, Canad&aacute;, Francia, Alemania, Taiw&aacute;n, Reino Unido y EEUU. &ldquo;Si bien hay desgarro, brutalidad y aislamiento en estas historias, su impacto perdurable es revitalizador&rdquo;, dice Natasha Brown, presidenta del jurado en esta edici&oacute;n. Ya solo con haber sido seleccionados para optar al premio, la obra de estos autores y autoras recibir&aacute; un impulso considerable: adem&aacute;s de expandirse en el mercado anglosaj&oacute;n, que en la faja de los ejemplares aparezca &ldquo;finalista del International Booker Prize 2026&rdquo; es un im&aacute;n para los posibles lectores.
    </p><p class="article-text">
        Ana Paula Maia considera que tiene unos competidores &ldquo;excelentes y talentosos&rdquo;, aunque a&uacute;n no ha le&iacute;do sus libros. Lo har&aacute; cuando se traduzcan al portugu&eacute;s, algo que probablemente suceda pronto. De momento, est&aacute; &ldquo;muy feliz e impactada&rdquo;. &ldquo;Es un logro enorme estar entre los finalistas. Espero que ayude a abrir camino a otros escritores brasile&ntilde;os. Tenemos una literatura diversa&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-paula-maia-finalista-premio-booker-mundo-sigue-cruel-peligroso-cambiado_1_13222643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Escritores,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13214642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9f2abc4-0a39-4dcd-8106-b7d38ecf99aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora barcelonesa publica 'Dame veneno que quiero vivir. Skincare, bótox, miedo a envejecer y linaje femenino' en la colección Nuevos cuadernos de Anagrama, un ensayo sobre la presión estética que huye de los juicios y promueve la concienciación</p><p class="subtitle">El primer pinchazo: por qué cada vez más gente pasa de la crema antiarrugas a la jeringuilla</p></div><p class="article-text">
        Cuando parec&iacute;a que el sentido com&uacute;n ganaba la batalla a la cultura de la dieta, lleg&oacute; la obsesi&oacute;n por la piel inmaculada. Sin manchas, rojeces, marcas de acn&eacute; ni arrugas, por supuesto. Inyectarse b&oacute;tox o seguir una rutina de <em>skincare</em> de diez pasos se considera algo corriente. Sobre todo desde que <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;los pinchacitos&rsquo;</a> se han abaratado y la gama de cosm&eacute;ticos es casi inabarcable. Adem&aacute;s, hay una novedad: la edad para entrar en la rueda del rostro perfecto ha descendido <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta la preadolescencia</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escritora Leticia Sala, autora de t&iacute;tulos como <em>Los cisnes de Macy&rsquo;s</em> (Reservoir Books) y exitosa <em>newsletter </em><a href="https://leticiasala.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Magical Thinking</em></a>, observ&oacute; este nuevo mandamiento est&eacute;tico y decidi&oacute; bucear en sus profundidades. De su investigaci&oacute;n naci&oacute; <em>Dame veneno que quiero vivir. Skincare, b&oacute;tox, miedo a envejecer y linaje femenino</em>, un ensayo publicado en la colecci&oacute;n Nuevos cuadernos de Anagrama. Una reflexi&oacute;n que huye de los juicios y promueve la concienciaci&oacute;n. &ldquo;Quiz&aacute; quien lo lea, la pr&oacute;xima vez que vea a su amiga, igual se lo plantee dos veces antes de <a href="https://www.eldiario.es/era/responder-amigas-critican-propio-peso-aspecto_1_13199475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decirle que tiene una arruga</a>&rdquo;&rsquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Tengo esperanza de que podamos hacer peque&ntilde;os cambios individuales que operan en la cotidianidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los agradecimientos finales cuenta que aplaz&oacute; otros proyectos para sacar con premura este ensayo. &iquest;Por qu&eacute; tanta prisa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo pienso que los escritores podemos escribir desde miles de lugares: desde la memoria, desde la nostalgia, etc&eacute;tera. Pero hay un tipo de mirada, un tipo de impulso que surge cuando vemos un cambio en la realidad. Este libro viene de esa percepci&oacute;n, sent&iacute; que me hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o un momento en medio de una peli y hab&iacute;a vuelto y ya no entend&iacute;a nada de la trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la violencia est&eacute;tica, que es un t&eacute;rmino que acu&ntilde;&oacute; la soci&oacute;loga especialista en Estudios de la Mujer Esther Pineda en 2012. &iquest;Qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pineda supo leer una realidad que probablemente nos ha pasado a muchas mujeres en los momentos m&aacute;s cotidianos. Por ejemplo, yo fui a hacerme un tratamiento facial, una hidrataci&oacute;n &lsquo;inocente&rsquo; y la esteticista me pregunt&oacute; si dorm&iacute;a de lado. Yo estaba muy impresionada por su capacidad de adivinar algo imposible de saber y ella me dijo: &ldquo;Es que no hace falta que me lo jures, tu escote habla solo&rdquo;. Ese comentario, supuestamente libre de malicia, ampli&oacute; una zona problem&aacute;tica de mi cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; esto es la violencia est&eacute;tica. Yo planteo este ejemplo del escote para que cada persona que lo lea se lo lleve a su propia experiencia y se d&eacute; cuenta. Creo que hay mucho trabajo colectivo por hacer para cambiar el lenguaje, porque tiene unos efectos m&aacute;s profundos de los que quiz&aacute;s pensamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primero fue la cultura de la dieta, ahora la necesidad de la piel perfecta &iquest;Nos encontramos en un momento &aacute;lgido de violencia est&eacute;tica contra las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;. Es curioso lo que ha llegado a cambiar este tema desde que mand&eacute; el libro a imprenta, aunque por suerte llegu&eacute; a comentar el tema del <a href="https://www.eldiario.es/temas/ozempic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ozempic</a> en el texto. Hubo un momento donde parec&iacute;a que colectivamente est&aacute;bamos benefici&aacute;ndonos del <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento </a><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body positive</em></a> y ve&iacute;amos a mujeres con diferentes cuerpos en campa&ntilde;as de publicidad, etc&eacute;tera. Pero, de pronto, lleg&oacute; la nueva obsesi&oacute;n por frenar el envejecimiento en el rostro y adem&aacute;s se le est&aacute; a&ntilde;adiendo la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelta a la hiperdelgadez.</a> Ahora las dos, la piel y la figura, est&aacute;n en el foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n hay un enorme despertar, porque las mujeres hace much&iacute;simos a&ntilde;os que estamos d&aacute;ndole vueltas a esto. Hay miles de mujeres que est&aacute;n ahora denunciando en Espa&ntilde;a y en el resto del mundo aspectos relacionados con este tema. A ver qu&eacute; acaba pasando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando le comenté a mis amigos que el bótox es un veneno, no lo sabían. Siento que no se están llegando a conocer sus efectos a medio o largo plazo; insisten en que el bótox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va, pero no es tan cierto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa violencia est&eacute;tica est&aacute; promovida, en gran parte, por unos titanes muy complicados de vencer: la industria cosm&eacute;tica y la farmac&eacute;utica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil pensar que eres menos que una hormiga al lado de unos monstruos como la industria cosm&eacute;tica y el sector farmac&eacute;utico, que es de los m&aacute;s poderosos que existe. Encima van y se juntan, porque ya tenemos asimilado que si una crema es de farmacia, entonces es buena. Pero, al mismo tiempo, hay peque&ntilde;os movimientos que quiero creer que despertar&aacute;n un poquito la conciencia colectiva en ese aspecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hay gente que ya est&aacute; intentando que no exista la palabra &lsquo;antiedad&rsquo; [algunos medios, activistas y marcas]. Es horrorosa, porque la edad es lo que nos hace ganar a la muerte, ir ganando a&ntilde;os. As&iacute; que, como m&iacute;nimo, siempre es mejor que no haya una pasividad extrema de aceptar que envejecer est&aacute; mal, que las arrugas son el enemigo y conformarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> se ha amparado bajo el paraguas del autocuidado. Un t&eacute;rmino un tanto tramposo. Se identifica como algo positivo, pero tambi&eacute;n puede convertirse en una obligaci&oacute;n cotidiana m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo a las mujeres, que siempre hemos estado asociadas al cuidado: el que se supone que tengo que dar a mis hijos, a mis padres cuando sean mayores o a lo que sea, ahora es para m&iacute;. Pero como t&uacute; bien dices, es una trampa. Hay un momento en el libro en el que hago una peque&ntilde;a distinci&oacute;n entre lo que es autocuidado y lo que es esclavitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que no hay nada de malo, sino que es precioso, hacer un ritual [de autocuidado] con nosotras mismas. Como ponerme una mascarilla el domingo por la noche y ver <em>Aqu&iacute; no hay quien viva</em> con mi pareja, por ejemplo. Solo faltar&iacute;a que tuviese que sentirme mal por eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es diferente que bajo esa premisa yo me someta a retoques que, o bien me dan miedo porque no me gustan las agujas, o bien no tengo muy claro los efectos que eso puede tener, o bien son car&iacute;simos y me estoy endeudando para llegar a ellos. Eso no es autocuidado, es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace una comparaci&oacute;n del b&oacute;tox con la hero&iacute;na en cuanto a la adicci&oacute;n y la dependencia emocional. Podr&iacute;a asociarse tambi&eacute;n al efecto que pueden tener los ansiol&iacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente, al final, es algo a lo que est&aacute;s enganchado, sea hero&iacute;na o lo que sea: tiene un efecto que dura solo un tiempo y necesitas volver a &eacute;l para volver a sentirlo. Despu&eacute;s de la epidemia de la hero&iacute;na en los 80, la adicci&oacute;n al tabaco, al tel&eacute;fono&hellip; meternos ahora en otra nueva igual es como para pens&aacute;rselo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo le coment&eacute; a mis amigos, que no viven en una cueva ni son tontos precisamente, que el b&oacute;tox es un veneno, no lo sab&iacute;an. Siento que no se est&aacute;n llegando a conocer los efectos m&aacute;s a medio o largo plazo, porque todo el rato insisten en que el b&oacute;tox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va. Por eso me extiendo en el texto citando a gente que ha investigado sobre el tema, porque no es tan cierto que el b&oacute;tox se acaba yendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se ponen bótox para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y luego que realmente tiene un efecto en nuestra forma de sentir, que eso es apabullante. Afecta en la forma en la que leemos las emociones de los dem&aacute;s y disminuye la ira. Hasta los a&ntilde;os 80, el diagn&oacute;stico &lsquo;histeria&rsquo; estaba totalmente ligado a la mujer en los libros de psicolog&iacute;a normales: no se nos permit&iacute;a enfadarnos y si nos enfad&aacute;bamos &eacute;ramos unas hist&eacute;ricas. Pues tal vez hay que plantearse si ponerse b&oacute;tox y que disminuya esa ira es una buena idea. Porque no nos hemos ganado la capacidad de enfado para que ahora venga un producto y nos la vuelva a quitar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque ya no sea un tema tab&uacute; y mucha gente diga abiertamente que se ha puesto b&oacute;tox, a&uacute;n se sigue culpabilizando, de alguna manera, a &lsquo;la v&iacute;ctima&rsquo; de haber seguido las normas del sistema.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se me hab&iacute;a ocurrido esta forma de decirlo, me encanta lo de que al final es culpabilizar a la v&iacute;ctima. Yo todo rato intento matizar que estoy dando esta informaci&oacute;n, pero no soy del culto antib&oacute;tox, porque me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se lo ponen para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder.
    </p><p class="article-text">
        Ponerse extremista ser&iacute;a otro modo de mantenernos separadas y una forma muy f&aacute;cil de que siguiera ganando el patriarcado y esas creencias, que por suerte las estamos desbancando ya, de que entre las mujeres nos llevamos mal. Dentro de darle una vuelta a lo del b&oacute;tox, no me gustar&iacute;a que una mujer se sintiera enjuiciada porque ser&iacute;a un fracaso de este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los inyectables son tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n de clase. Con su extensi&oacute;n por abaratamiento y accesibilidad, quiz&aacute; finalmente quien no se los aplique ser&aacute; la gente que no tenga dinero o la que tengan tanto que puedan decidir no hacerlo sin que ello tenga consecuencias en su trabajo o su vida personal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, me encanta esta observaci&oacute;n. En el libro menciono a Carlota Casiraghi y cito un art&iacute;culo en el que dec&iacute;an que iba como con la cara lavada y no se hab&iacute;a hecho nada, de forma positiva. Parece que el poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases absolutamente m&aacute;s privilegiadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de los de las ni&ntilde;as que empiezan con la rutina del </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> cuando son muy peque&ntilde;as, las &lsquo;Sephora Kids&rsquo;. &iquest;De d&oacute;nde sacan el dinero las ni&ntilde;as para comprar todos esos productos, por muy baratos que sean?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Has dado en el clavo con algo que yo no me pregunto en el libro pero, efectivamente, de alg&uacute;n lugar ha de salir ese dinero y ah&iacute; est&aacute; la responsabilidad, es ah&iacute; donde est&aacute; el foco. Y, por norma general, son los padres quienes dan ese dinero. Ya hay un consentimiento expreso o t&aacute;cito de que estos ni&ntilde;os accedan a estos productos aunque la dermatolog&iacute;a est&aacute; viendo m&aacute;s casos de dermatitis de los que nunca ha habido.
    </p><p class="article-text">
        No me gustar&iacute;a que una mujer que s&iacute; que ha recurrido a tratamiento se sintiera mal por este libro, pero en el colectivo de las ni&ntilde;as me parece que esa tolerancia ya no procede tanto. Yo creo que s&iacute; es importante levantar la voz un poco m&aacute;s alto y decir: &ldquo;Estas ni&ntilde;as son esponjas. Ahora mismo todo lo que hagan y lo que se les diga, no va a ser tan f&aacute;cil de que luego se lo quiten de su sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque todo lo que te pasa en la infancia y en la adolescencia se te queda grabado para el resto de tu vida. S&iacute;, todos vamos a estar bajo ese paraguas de la presi&oacute;n est&eacute;tica, etc&eacute;tera; pero intentemos que no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas. Y me da mucha pena, por eso al final del libro hago esa menci&oacute;n a que quiz&aacute;s la madre es la primera <em>influencer.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos vamos a estar bajo el paraguas de la presión estética, pero intentemos que [a las niñas] no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Explica que los beb&eacute;s aprenden a entender la realidad a trav&eacute;s de las caras de sus madres. Pero si el b&oacute;tox paraliza los m&uacute;sculos, esos rostros no se mueven.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay evidencia cient&iacute;fica de que el beb&eacute; necesita la emoci&oacute;n de su madre para sobrevivir. Necesitan verla re&iacute;r, fruncir el ce&ntilde;o, etc&eacute;tera, porque les est&aacute; ayudando a leer la realidad, es el puente para comprender este mundo en el que les han metido.
    </p><p class="article-text">
        Las chicas que ahora tienen 20 a&ntilde;os y est&aacute;n empezando con el baby b&oacute;tox para prevenir la aparici&oacute;n de arrugas, cuando decidan ser madres quiz&aacute; con 35 a&ntilde;os, llevar&aacute;n 15 con b&oacute;tox bajo la piel. Seguramente, habr&aacute;n tenido que aumentar la dosis y muy probablemente ah&iacute; habr&aacute;n perdido mucha expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente que puede sonar dist&oacute;pico, pero no quer&iacute;a dejar de ponerlo. Y hago una menci&oacute;n al psicoanalista Massimo Recalcati, que dec&iacute;a que incluso le puede provocar una tremenda angustia al ni&ntilde;o no ver esas expresiones en la madre, porque &iquest;c&oacute;mo va a saber este beb&eacute; si es porque tiene una depresi&oacute;n o es porque usa b&oacute;tox?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro termina con una serie de propuestas individuales y colectivas. &iquest;Cu&aacute;les cree que son las esenciales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo colectivo, yo veo factible que la educaci&oacute;n empiece en los colegios. &iquest;Por qu&eacute; no hacemos que vengan dermat&oacute;logos a los colegios a explicarles que lo que est&aacute;n haciendo ahora tiene consecuencias el d&iacute;a de ma&ntilde;ana? Como se hizo en su momento con la educaci&oacute;n sobre salud sexual, que nos ense&ntilde;aban c&oacute;mo se pon&iacute;a un preservativo. Es posible que los chavales les escuchen antes a ellos que a sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Y luego en las propuestas individuales es un poco lo de antes, que yo creo mucho en el efecto osmosis. Ojal&aacute; haya m&aacute;s conversaci&oacute;n social al respecto, si ahora mismo otras mujeres hubieran escuchado esta conversaci&oacute;n que estamos teniendo, estoy segura de que alucinar&iacute;an con la violencia est&eacute;tica que han recibido y algo peque&ntilde;o se transformar&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13214642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estética,Bótox,Envejecimiento,Piel,Tendencias,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/julian-barnes-divertido-buena-manera-serio_1_13215499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a29c14f-8bed-49cb-baf0-486d789f8bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142812.jpg" width="1883" height="1059" alt="Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aclamado escritor británico visita Barcelona coincidiendo con la publicación de 'Despedidas' (Anagrama), el que se supone que será su último libro</p><p class="subtitle">Librotea - Los mejores libros que llegarán en 2026
</p></div><p class="article-text">
        Hasta que no qued&oacute; finalista del premio Booker en 1984 con su novela <em>El loro de Flaubert</em>, la madre de Julian Barnes no se cre&iacute;a que su hijo fuese realmente escritor. Solo cuando vio publicada la noticia en el peri&oacute;dico <em>Times</em> se convenci&oacute; de que su descendiente le dec&iacute;a la verdad cuando aseguraba que la literatura era su profesi&oacute;n. El ingl&eacute;s ha contado esta an&eacute;cdota a los medios en Barcelona, en donde participar&aacute; en el festival <em>En otras palabras</em> y en el ciclo<em> En pausa: di&agrave;legs per pensar el present</em> organizados por la Fundaci&oacute;n La Caixa, que tambi&eacute;n se celebrar&aacute;n en Valencia.
    </p><p class="article-text">
        El viaje le sirve tambi&eacute;n para presentar el que se supone ser&aacute; su &uacute;ltimo libro, titulado <em>Despedidas</em> en castellano (Anagrama. Traducci&oacute;n de Jaime Zulaika) y <em>Comiats</em> en catal&aacute;n (Angle. Traducci&oacute;n de Alexandre Gombau i Arnau). No es la primera vez que el autor amenaza con desaparecer de la vida p&uacute;blica y decir adi&oacute;s a sus lectores. Como &eacute;l mismo narra en este trabajo, hace a&ntilde;os afirm&oacute; que hab&iacute;a dado su entrevista definitiva. Despu&eacute;s public&oacute; una nueva novela y tuvo que tragarse sus palabras. 
    </p><p class="article-text">
        Si vuelve a fallar en su prop&oacute;sito, su pr&oacute;ximo libro se titular&aacute; &ldquo;<em>Perdonad, pero solo era una broma</em>&rdquo;, dijo con su socarroner&iacute;a habitual. Imposible no pensar en Eduardo Mendoza, otro veterano experto en romper sus promesas de jubilaci&oacute;n y regresar a las librer&iacute;as con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo libro, quiz&aacute;s el definitivo, Barnes juega con la ficci&oacute;n y su vida real. En sus p&aacute;ginas se cuelan una historia de amor dividida en dos segmentos separados por cuatro d&eacute;cadas, la muerte de su mujer Pat Kavanagh en 2008, el diagn&oacute;stico y convivencia con su propio c&aacute;ncer de sangre (en principio, cronificado), experiencias ajenas o los recuerdos autobiogr&aacute;ficos involuntarios. <em>Despedidas</em> es, b&aacute;sicamente, un trabajo memorial&iacute;stico que analiza, precisamente, la validez de las evocaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria y los recuerdos han sido un tema muy importante para m&iacute; a lo largo de los a&ntilde;os. Creo que cuando somos j&oacute;venes, creemos que es algo s&oacute;lido, que nunca va a cambiar&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Mi hermano, que es fil&oacute;sofo, dice que recordar es m&aacute;s bien un acto de imaginaci&oacute;n y no de recuperaci&oacute;n de lo que ha sucedido. Y creo que estoy de acuerdo con &eacute;l&rdquo;, declar&oacute;. Para &eacute;l, las vivencias que m&aacute;s veces ha relatado una persona, son las menos fiables porque cada vez que la enuncia, introduce peque&ntilde;os cambios. Una especie de ejercicio involuntario de literatura de ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recuerdos prestados</strong></h2><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil obviar la magdalena mojada en el t&eacute; que desata un recuerdo de forma involuntaria en el protagonista de <em>Por el camino de Swann</em>. &ldquo;S&iacute;, era importante hablar de la memoria refiri&eacute;ndose a Proust, aunque yo no soy proustiano. Me parece que parte de su obra es genial, en otras podr&iacute;a haber abreviado. &Eacute;l se puso a activar su memoria y lo hizo de una manera mejor que yo, es imposible ser mejor que &eacute;l&rdquo;, sostuvo. Admiti&oacute; que sus remembranzas de la infancia son bastante d&eacute;biles, aunque el olor a perro o a beicon frito tienen el mismo poder que esa galleta en forma de concha del Camino de Santiago empapada en tila del escritor franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante la rueda de prensa tambi&eacute;n habl&oacute; de algunas formas extra&ntilde;as de funcionar que tiene la mente. En ocasiones, los recuerdos de otra persona se toman como propios despu&eacute;s de escucharlos muchas veces. Y puso de ejemplo un hecho que tambi&eacute;n sale en <em>Despedidas</em>: hace tiempo, en Inglaterra eran habituales los robos de los catalizadores de los coches. Una noche, un colega suyo escuch&oacute; un ruido en la calle y al asomarse a la ventana, vio a un hombre debajo de su coche y le pregunt&oacute; que qu&eacute; estaba haciendo. El presunto ladr&oacute;n le grit&oacute; que no era asunto suyo y que se metiese en casa, orden que sigui&oacute; sin rechistar. &ldquo;Yo quer&iacute;a explicarlo en el libro y lo corrobor&eacute; con &eacute;l, que cambi&oacute; algunas cosas. El libro se public&oacute; y cuando su mujer lo ley&oacute; le dijo &lsquo;esto me pas&oacute; a m&iacute; y no a ti, que encima estabas en el extranjero&rsquo;. Fue como un trasplante de memoria&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el volumen narra pasados de otras personas, no acostumbra a utilizar las vivencias que le conf&iacute;an como base para sus historias. Pero, en alguna ocasi&oacute;n, se ha encontrado con que el protagonista original del suceso no lo relacione en absoluto con su pasado. &ldquo;Puedes poner cosas que te han contado con bastante rigor y que esa persona no recuerde hab&eacute;rtelo dicho&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; y enfatiz&oacute; &ldquo;No nos fiemos demasiado de la memoria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Y ahora qu&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando su amigo Ian McEwan le coment&oacute; a su esposa que Barnes hab&iacute;a decidido dejar de escribir, ella se escandaliz&oacute; y le pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;y qu&eacute; va a hacer durante todo el d&iacute;a?&rdquo;. El ingl&eacute;s sostuvo que a&uacute;n no tiene ni idea, pero seguramente se dedique a publicar &ldquo; columnas y cr&iacute;ticas si alguien me lo pide&rdquo;. Sin embargo, en cuanto a la ficci&oacute;n parece tenerlo bastante claro: &ldquo;he escrito sobre muchos temas y creo que he dicho todo lo que ten&iacute;a que decir, as&iacute; que cuando llegas a esto lo que hay que hacer es callarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Despedidas</em> es una obra muy emotiva y su &uacute;ltima p&aacute;gina es precisamente lo que indica el t&iacute;tulo. El autor reconoce que esa fue la parte m&aacute;s complicada: reescribi&oacute; las frases con ligeros ajustes de tono, reconsider&oacute; palabras y huy&oacute; de lo melodram&aacute;tico. &ldquo;Creo que este libro es el m&aacute;s conversacional, es una conversaci&oacute;n con el lector o lectora. No soy un escritor did&aacute;ctico, que le dice a quien me lee c&oacute;mo tiene que vivir. As&iacute; que siempre lo he pensado como una persona que estaba a mi lado&rdquo;, reconoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no falta ni en su escritura ni en su presencia en persona, es el humor. Con un trabajo que potencialmente ser&aacute; un adi&oacute;s, Barnes consigue arrancar sonrisas e incluso carcajadas, seg&uacute;n asegur&oacute; Rosa Rey, directora de Angle, que acompa&ntilde;&oacute; al escritor en la rueda de prensa junto a Silvia Ses&eacute;, su equivalente en Anagrama. Es un rasgo bastante caracter&iacute;stico de la cultura inglesa: &ldquo;En mi pa&iacute;s nos tomamos las cosas m&aacute;s en serio cuando son graciosas. Shakespeare, nuestro gran autor, siempre mezcl&oacute; g&eacute;neros y siempre hay un personaje exc&eacute;ntrico o loco que es el que dice la verdad. Creo que ser divertido es una buena manera de ser serio&rdquo;, mencion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Barnes cumpli&oacute; 80 a&ntilde;os el pasado 19 de enero (aunque aparenta tener dos d&eacute;cadas menos) y ha visto c&oacute;mo su c&iacute;rculo de allegados ha muerto o lidia con alguna enfermedad, como &eacute;l mismo hace con su c&aacute;ncer de sangre, ahora cronificado con medicaci&oacute;n. Ha escogido ser &eacute;l qui&eacute;n decidiese cu&aacute;l ser&iacute;a el broche de su bibliograf&iacute;a y no la parca cuando se atreva a aparecer. Adem&aacute;s, &eacute;l nunca ha escrito para sentirse mejor o escapar de un problema, sino para dar su opini&oacute;n, por lo que no va a perder el refugio que algunos encuentran en el trabajo. De hecho, consider&oacute; que &ldquo;nunca encontrar&iacute;a un libro sobre la muerte que me consolase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este encuentro con los medios se le pregunt&oacute; si conoc&iacute;a alg&uacute;n &lsquo;plan maestro&rsquo; para decir adi&oacute;s definitivamente, a lo que respondi&oacute;: &ldquo;No lo s&eacute;, cuando me muera y me haya despedido de verdad, volver&eacute; y os lo contar&eacute;. Uno no puede planificar su propia muerte, pero a veces s&iacute; se sabe las &uacute;ltimas frases que pronunci&oacute; alguien y son famosas&rdquo;. A &eacute;l le fascinan las de un arist&oacute;crata ingl&eacute;s que lo &uacute;ltimo que pronunci&oacute;, dirigi&eacute;ndose a su mujer, fue: &ldquo;No nos queda mermelada&rdquo;. Por su parte, concluy&oacute; que: &ldquo;Espero que mis &uacute;ltimas palabras ser&aacute;n &iquest;Qui&eacute;n ha ganado la Copa del Mundo?&rdquo;. Larga vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/julian-barnes-divertido-buena-manera-serio_1_13215499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 15:04:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arelis Uribe, la escritora que viste su corazón de rojo y negro para narrar la sangre y el sudor de Chile]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/arelis-uribe-escritora-viste-corazon-rojo-negro-narrar-sangre-sudor-chile_1_13205358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/742fcf2b-9d35-4c5f-a13f-c94a807a5e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142565.jpg" width="1417" height="797" alt="La escritora chilena Arelis Uribe."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora rebusca en sus cuentos perdidos del pasado para componer el volumen 'Telepunga' donde asoma las diferencias de clase en un país que no acaba de encontrar su rumbo: “Después de la dictadura de Pinochet hubo gobiernos de centro, izquierda o socialdemócratas y me he dado cuenta de que todo es parecido”</p><p class="subtitle">Eva Baltasar, escritora: “Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio”
</p></div><p class="article-text">
        Arelis Uribe ha encontrado en la ficci&oacute;n la libertad que no sent&iacute;a cuando ejerc&iacute;a el periodismo. Licenciada en la materia, firm&oacute; muchos art&iacute;culos y columnas de opini&oacute;n, pero quiso saber qu&eacute; hab&iacute;a donde acaba la verdad. De ah&iacute; salieron historias cortas tituladas <em>Casa de mu&ntilde;ecas</em> o <em>Nos quedamos a solas</em>. La autora triunf&oacute; con esos cuentos, agrupados bajo el t&iacute;tulo <em>Quiltras </em>(Tr&aacute;nsito, 2019). Y, a partir de ah&iacute;, se dedic&oacute; a lidiar con otros asuntos de la vida: &ldquo;Me fui a dar vueltas por el mundo, tuve duelos, cambi&eacute; de trabajo, pasaron cantidad de cosas&rdquo;, explica a elDiario.es en una tarde soleada en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En aquel t&iacute;tulo no estaba todo el material que la autora hab&iacute;a perge&ntilde;ado, sino que hubo una parte que guard&oacute; y olvid&oacute;. &ldquo;En 2024, me pregunt&eacute; d&oacute;nde estar&iacute;an esos cuentos viejos que yo ten&iacute;a. Fui a buscarlos, me gustaron y empec&eacute; a trabajar todo ese material que ten&iacute;a in&eacute;dito para una nueva colecci&oacute;n&rdquo;, sostiene. As&iacute; se conform&oacute; <em>Telepunga</em>, la antolog&iacute;a que ahora llega a las librer&iacute;as de la mano del sello Yegua de Troya (Random House), durante la etapa que actualmente edita Gabriela Wiener.
    </p><p class="article-text">
        La escritora chilena se reencontr&oacute; con la persona que era hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, cuando los redact&oacute;. Adem&aacute;s de reconocer las obsesiones que ten&iacute;a en aquellos momentos, tambi&eacute;n se llev&oacute; sorpresas porque hab&iacute;a cuentos o detalles que no recordaba. &ldquo;Hab&iacute;a olvidado, por ejemplo, <em>El muertito,</em> que es un concepto que aparece en el cuento <em>Telepunga</em>. Esa sensaci&oacute;n fue exquisita, porque me le&iacute; con extra&ntilde;amiento, como si yo no lo hubiera escrito&rdquo;, declara. Descubri&oacute; que el paso del tiempo le hab&iacute;a aportado la capacidad de editar los textos como si los hubiese escrito otra persona.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0cea547b-f869-4dbc-a273-b038d0d9d784_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ese relato, que es su preferido, trata sobre la vida precaria de unos trabajadores en una cadena de pizzer&iacute;as. &ldquo;Me encanta porque tiene una voz chilena a la que ya creo que no podr&iacute;a volver, me fascina esa jerga de principio de los 2000&rdquo;. Por ejemplo, este relato ten&iacute;a un principio y un final, pero estaba hueco en el medio, as&iacute; que tuvo que inventarse personajes y una trama para hilar las tres partes.
    </p><h2 class="article-text">Sueldos de hambre</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La palabra punga&rdquo;, explica su autora sobre el t&iacute;tulo del libro, &ldquo;es de la jerga chilena o latinoamericana para nombrar a los pillos ladronzuelos, lo precario, las clases bajas, trabajadoras. Puede significar todo eso a la vez o algo singular. En Argentina se usa mucho para ladr&oacute;n&rdquo;. Los protagonistas roban comida porque en la empresa &ldquo;les pagan sueldos de hambre&rdquo;. &ldquo;Creo que hay algo de punga en todos los cuentos&rdquo;, reconoce, porque la perspectiva de clase siempre est&aacute; presente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1af894df-6230-4a3d-983f-50f75f5b0687_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esa cr&iacute;tica social es intencionada, aunque no sea &ldquo;declarativa&rdquo;, indica. &ldquo;A m&iacute; me interesa hablar de temas que est&aacute;n atravesados por las violencias simb&oacute;licas y materiales de la sociedad en la que vivimos sin utilizar etiquetas expl&iacute;citas de filosof&iacute;a pol&iacute;tica o hacer manifiestos&rdquo;, explica. Por ejemplo, en uno de sus cuentos, <em>La posta</em>, se muestra las dos caras de la moneda de Chile: la de la poblaci&oacute;n privilegiada y la precarizada al extremo. En sus l&iacute;neas no hay consignas pol&iacute;ticas, sino que la propia historia deja ver qu&eacute; es lo que ocurre en el pa&iacute;s. Las situaciones de violencias expl&iacute;citas que se dan en <em>La escopeta</em> o <em>Cuarto medio</em> est&aacute;n relatadas, aunque palabras como &lsquo;violaci&oacute;n&rsquo; no aparecen.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que sucede en el &uacute;ltimo cuento mencionado que, curiosamente, no es suyo sino de su padre. Entre el material que recuper&oacute; del pasado estaba este texto, que a ella le fascinaba, as&iacute; que lo edit&oacute; y se lo reenvi&oacute; a &eacute;l con comentarios. &Eacute;l hac&iacute;a lo mismo con los escritos de su hija. &ldquo;Ten&iacute;amos una relaci&oacute;n de ida y vuelta literaria con mi viejo. Estaba muy bien escrito, yo nunca hab&iacute;a le&iacute;do algo as&iacute; y [lo que se relata] no estaba en mi registro ni de an&eacute;cdotas que me han contado, ni de las posibilidades que yo tengo como testigo de presenciar una situaci&oacute;n tan violenta&rdquo;, asegura. Su padre creci&oacute; en los mismos barrios del extrarradio donde lo hizo ella, as&iacute; que sinti&oacute; que dialogaba con lo que ella quiere transmitir con su trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; piensa el abusador</h2><p class="article-text">
        Al igual que la denuncia sobre la desigualdad entre clases sociales, la perspectiva de g&eacute;nero inunda las p&aacute;ginas: abusos sexuales, maltrato o pederastia est&aacute;n presentes en sus historias. Sin embargo, los que cometen el crimen no se presentan como supervillanos sin m&aacute;s. &ldquo;A m&iacute; me gusta trabajar con la idea del antagonista y un protagonista m&aacute;s que con la del bueno y el malo, porque yo creo que hay matices y esos matices son aterradores&rdquo;, dice. &ldquo;Sabemos que hay m&uacute;ltiples denuncias de mujeres violentadas o abusadas sexualmente o de varones tambi&eacute;n que denuncian violaci&oacute;n y abuso, pero no tenemos acceso a los testimonios de los perpetradores. Yo creo que muchas veces ellos no se reconocen como abusadores&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Menciona a Virginie Despentes para reforzar su razonamiento: &ldquo;En <em>Teor&iacute;a King Kong</em> dice precisamente eso, que nosotras tenemos que llamarlo violaci&oacute;n, pero ellos no, ellos hacen otra cosa como decir que estaba pasado. No hay un reconocimiento de parte del perpetrador del abuso y es algo que quer&iacute;a poner sobre la mesa&rdquo;. Uribe se&ntilde;ala uno de sus cuentos, en los que el protagonista va invitado a una comida de la familia de su pareja y resulta ser un ped&oacute;filo. &ldquo;Me interesaba mostrar que puede ser tu novio, la persona que te vende los tomates, tu primo, tu prima, esas presencias est&aacute;n entre nosotros&rdquo;, reflexiona y a&ntilde;ade: &ldquo;No son monstruos, son sanos hijos del patriarcado que en su discurso utilizan un lenguaje que edulcora las aberraciones que cometen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que Arelis Uribe no hace manifiestos en sus libros, tiene opciones pol&iacute;ticas muy marcadas y cr&iacute;ticas. Reconoce que tener por primera vez despu&eacute;s de Pinochet un presidente de extrema derecha escogido por el pueblo como Jos&eacute; Antonio Kast &ldquo;da miedo y en lo simb&oacute;lico es diferente tenerlo a &eacute;l que a otros y escuchar su discurso&rdquo;, pero el pa&iacute;s tiene un problema que no desaparecer&aacute; si no cambia el modelo econ&oacute;mico.
    </p><h2 class="article-text">Coraz&oacute;n rojinegro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de la dictadura de Pinochet hubo gobiernos de centro, izquierda o socialdem&oacute;cratas y me he dado cuenta de que todo es parecido&rdquo;, revela. Aunque Pi&ntilde;era con su derecha liberal y Boric con sus ideas progresistas hicieron cosas distintas y tienen morales diferentes, Uribe ve grandes similitudes. &ldquo;M&aacute;s que generar grandes reformas, administran el orden, administran el poder, administran el capital del Estado y se enriquecen a costa de eso&rdquo;, desgrana. &ldquo;Estudiaron en las mismas escuelas, son todos muy blancos, descendientes de europeos, son amigos entre ellos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Ella reconoce que tiene &ldquo;un coraz&oacute;n bastante rojo y negro&rdquo; pero que tampoco cree &ldquo;en la guillotina&rdquo;. Su propuesta para mejorar las cosas pasa por &ldquo;estar en contra, en reclamar, en ser la aguafiestas de mis amigos que est&aacute;n conformes y yo decir que no, que no me convencen&rdquo;. Sobre todo ahora, en el momento de Kast, que organiza comidas de lujo en el Palacio de La Moneda mientras la poblaci&oacute;n se queda sin dinero. &ldquo;La mitad de la gente en Chile gana menos de 500 euros mensuales. Hay una gran pobreza&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ella puede militar, a su manera, a trav&eacute;s de la literatura. No va a volver al periodismo porque, esencialmente, le encanta &ldquo;mentir&rdquo;. &ldquo;Ser reportero es dif&iacute;cil. La gente se enoja contigo, porque no le gusta lo que escribes, porque les cambias la voz cuando los transcribes, por ejemplo&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;en la ficci&oacute;n da lo mismo, son tus personajes. Si alguien se reconoce en ellos, bueno, es su delirio. Y eso me encanta porque puedo mentir tranquila y cambiar nombres&rdquo;. Ahora mismo tiene nuevos proyectos en marcha, dos novelas y nuevos cuentos. &ldquo;Ser&aacute; lo que el universo disponga, pero tengo ganas, por supuesto, de seguir publicando&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/arelis-uribe-escritora-viste-corazon-rojo-negro-narrar-sangre-sudor-chile_1_13205358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arelis Uribe, la escritora que viste su corazón de rojo y negro para narrar la sangre y el sudor de Chile]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Chile,Relato,Relato corto,Cuentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Han Kang, en Barcelona por Sant Jordi:  "El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/han-kang-barcelona-sant-jordi-arte-literatura-permiten-lado-vida-no-muerte_1_13164221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e13fb5f-7682-4f28-abdf-6f8eadac3dd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han Kang, en Barcelona por Sant Jordi:  &quot;El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora anticipa que le gustará estar este jueves en una ciudad entera llena de literatura a la luz del sol y dedica elogios a Mercè Rodoreda</p><p class="subtitle">Han Kang, un Nobel para una mirada insólita y cruda sobre la violencia humana
</p></div><p class="article-text">
        En medio de toda la efervescencia que se vive en Barcelona durante la semana de Sant Jordi, la voz de Han Kang opera como un b&aacute;lsamo para el nerviosismo. La escritora surcoreana acaba de publicar en Espa&ntilde;a <em>Tinta y sangre</em>, traducida por Sunme Yoon al castellano para Random House y por H&eacute;ctor L&oacute;pez Bofill y Hye Young Yu al catal&aacute;n para La Magrana. La escribi&oacute; en 2010 y es el &uacute;ltimo de sus t&iacute;tulos que llega a las librer&iacute;as del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tiene fama de reservada, ha llegado a Barcelona dispuesta a darse un ba&ntilde;o de masas, dentro de lo que cabe. El lunes 21 particip&oacute; en una charla en el CCCB titulada junto a la escritora Mar Garc&iacute;a Puig y firm&oacute; cien ejemplares (sin dedicatoria personalizada ni foto). En el acto se dirigi&oacute; al p&uacute;blico con &ldquo;bona tarda a tothom&rdquo;, declar&oacute; que ya hab&iacute;a o&iacute;do hablar de la fiesta y que le atra&iacute;a mucho. Mientras tanto, fuera los trabajadores de las Bibliotecas de Barcelona protestaban por sus condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        En su reuni&oacute;n con los medios de comunicaci&oacute;n este mi&eacute;coles, ha repetido que estaba muy contenta de poder vivir en primera persona la diada de Sant Jordi. &ldquo;Cuando pas&eacute; por mi hotel, me dijeron que la calle se ver&iacute;a totalmente diferente ese d&iacute;a y me ilusiona&rdquo;, ha dicho, adem&aacute;s de anticipar que le gustar&aacute; estar este jueves en una ciudad entera llena de literatura a la luz del sol. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El libro, tambi&eacute;n como objeto, siempre ha sido importante para m&iacute;. Tanto que abr&iacute; una librer&iacute;a&rdquo;, ha recordado. &ldquo;Desde peque&ntilde;a me fascinaba la existencia de los escritores. Me preguntaba: &iquest;Qui&eacute;nes son estas personas? &iquest;Por qu&eacute; escriben estas cosas y plantean estas preguntas sobre las emociones humanas?&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        En un programa de televisi&oacute;n al que acudi&oacute; en la capital catalana le regalaron tres t&iacute;tulos de Merc&egrave; Rodoreda. La <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/merce-rodoreda-reivindica-monumental-exposicion-novelista-andar-casa_1_12819955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famosa escritora tiene en este momento una exposici&oacute;n dedicada a ella en el CCCB</a>. &ldquo;Me pareci&oacute; fascinante conocer su mundo y su vida; fue una oportunidad para aprender sobre la historia de Catalunya&rdquo;, ha explicado. Adem&aacute;s, vio que en una de sus novelas un personaje se quer&iacute;a convertir en una planta, un detalle que la hizo relacionarse con su propia obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un thriller de amor</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tinta y sangre</em>, que publica ahora en castellano y catal&aacute;n, sali&oacute; por primera vez despu&eacute;s de <em>La vegetariana</em> (2007) y antes que <em>Clase de griego</em> (2011). Tiene esp&iacute;ritu de thriller pero no lo es o, al menos, al uso. La trama se basa en el esfuerzo de la protagonista Cheonghee para demostrar que la muerte de su mejor amiga, que era una reputada artista, en un accidente de tr&aacute;fico no fue un suicidio, como asegura un cr&iacute;tico de arte. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quien espere una historia de misterio o detectivesca convencional podr&iacute;a encontrarla extra&ntilde;a, pero es una historia llena de tensi&oacute;n sobre el amor y el sufrimiento&rdquo;, ha advertido. Cuando comenz&oacute; a escribirla, ha rememorado, se preguntaba a s&iacute; misma si &ldquo;a pesar de todo, debemos vivir&rdquo; y cuando termin&oacute;, se respondi&oacute; con un rotundo &ldquo;s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Lo que yo quer&iacute;a expresar es que hay que amar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os son un ingrediente esencial en su literatura. Asegur&oacute; que no todos los que tiene son representativos, pero a veces siente que le dicen algo y lo anota. Algunos de esos apuntes terminan reflejados en sus textos como la piedra azul que se encontraba en un r&iacute;o cristalino que aparece en <em>Tinta y sangre</em>. &ldquo;Pero, sobre todo, me gusta meditar sobre el significado de los sue&ntilde;os que tengo. Y sobre las preguntas que me hago a m&iacute; misma para que se vayan mostrando en lo que escribo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus libros est&aacute;n conformados por capas y capas de temas y sensibilidades. En esta novela, por ejemplo, fue imprescindible una conversaci&oacute;n con un m&eacute;dico que le explic&oacute; que tuvo pacientes con tal instinto de supervivencia que, al ponerles el respirador, sus propios pulmones intentaban respirar por su cuenta, creando un choque con la m&aacute;quina. &ldquo;Esa imagen de &lsquo;choque&rsquo; se superpuso con la protagonista que estaba creando. Mi literatura trata de esos encontronazos: entre la vida y la muerte, entre el amor y el dolor&rdquo;, ha manifestado.
    </p><p class="article-text">
        Para ella es esencial la experiencia sensorial, m&aacute;s all&aacute; de la intelectual. &ldquo;Todo ser humano vive en este mundo con un cuerpo y creo que es muy importante en nuestra vida. Cuando describo lo que sienten los personajes f&iacute;sicamente, intento sentirlo yo tambi&eacute;n para poder contarlo mejor&rdquo;. Es decir, eso plasma la suavidad de lo que toca, el fr&iacute;o o la incomodidad, por ejemplo. &ldquo;A trav&eacute;s del cuerpo del personaje, intento que el lector sienta esa misma corriente el&eacute;ctrica&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El gran premio que no cambi&oacute; nada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay historias sobre qu&eacute; estaban haciendo los premiados cuando se enteraron de que les hab&iacute;an concedido el Premio Nobel divertidas o curiosas, como la de Doris Lessing llegando a su casa con las bolsas de la compra y su hijo con el brazo escayolado. Pero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Han Kang no tiene demasiado que decir el momento en que recibi&oacute; el premio</a>: &ldquo;No ha habido grandes cambios en mi mundo interior ni en mi cotidianidad. Cada d&iacute;a vivo pensando en completar la novela que estoy escribiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s notorio es que la gente la para por la calle para decirle cosas e incluso abrazarla (se intuye que es algo que no le gusta demasiado), lo que la &ldquo;desconcierta&rdquo;, aunque se imagina que &ldquo;lo hacen con buena intenci&oacute;n&rdquo;. Ese libro que tiene en proceso tratar&aacute; sobre su vida familiar: lo define como &ldquo;muy personal&rdquo; y cada d&iacute;a se pregunta si ser&aacute; capaz de terminarlo, aunque &ldquo;&uacute;ltimamente siento con m&aacute;s fuerza que s&iacute; lo lograr&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que lo que m&aacute;s ha cambiado sea ella misma a lo largo del tiempo. Cuando reley&oacute; <em>Tinta y sangre</em> por su publicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a una d&eacute;cada despu&eacute;s de que saliese en el mercado coreano, se sorprendi&oacute; de c&oacute;mo era ella en aquellos momentos. Cree que es el libro en el que m&aacute;s amor se siente entre los personajes, que se cocinan para los dem&aacute;s y se cuidan. &ldquo;La escrib&iacute; cuando ten&iacute;a m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y si lo hubiese le&iacute;do como una lectora m&aacute;s, habr&iacute;a pensado: &lsquo;esta autora est&aacute; llena de amor&rsquo;&rdquo;, ha reconocido.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al oficio de escritor y, un poco en referencia a las diferencias que pueden darse dentro de su propia bibliograf&iacute;a, ha considerado que la novela &ldquo;es la expresi&oacute;n de cada autor en su propia forma&rdquo;. En el encuentro se le ha preguntado por algunos autores en lengua castellana que le gustaran y mencion&oacute; a Mariana Enr&iacute;quez como escritora contempor&aacute;nea; el t&iacute;tulo <em>El beso de la mujer ara&ntilde;a</em>, de Manuel Puig, y a Jos&eacute; Luis Borges, que la ayud&oacute; durante un periodo en el que no pod&iacute;a &ldquo;ni leer ni escribir&rdquo; con su astrof&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Momentos oscuros</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo que pudiese parecer, Han Kang tiene un esp&iacute;ritu optimista. O, al menos, no se muestra excesivamente catastrofista de cara al futuro. Para ella, &ldquo;estamos viviendo &eacute;pocas oscuras, lo sabe todo el mundo. Y estamos llegando a un pico&rdquo;, pero una de las cosas que m&aacute;s le sorprende es que &ldquo;siempre hay gente que quiere sobrevivir&rdquo;. Y es lo que hace que ella se mantenga en pie, adem&aacute;s de pensar que esto no es la primera vez que ocurre porque la historia humana se repite.
    </p><p class="article-text">
        Su consigna es que hay que cuidar la esperanza porque &ldquo;no es algo f&aacute;cil, tenemos que sujetarla para que siga viva. Tenemos que aferrarnos a ella&rdquo;. Ha opinado que es f&aacute;cil no preocuparse por el sufrimiento de los dem&aacute;s, pero hay que ser firmes para que esto no suceda. &ldquo;El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/han-kang-barcelona-sant-jordi-arte-literatura-permiten-lado-vida-no-muerte_1_13164221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 14:43:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han Kang, en Barcelona por Sant Jordi:  "El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sant Jordi,Literatura,Barcelona,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/veinte-anos-jungla-editorial-sellos-independientes-sobreviven-gigantes-tsunami-novedades_1_13159627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59a178f1-c503-4862-a9d5-97fbd159d38b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una industria dominada por dos grandes empresas, hay decenas de nombres que consiguen no sólo mantenerse a flote, sino cultivar una relación con escritores, lectores y librerías en la que importa más la calidad que la cantidad</p><p class="subtitle">Día del Libro - 20 títulos de no ficción para regalar
</p></div><p class="article-text">
        Cada semana, las librer&iacute;as tienen material suficiente como para renovar sus mesas de novedades m&aacute;s de una vez debido a la velocidad a la que funciona la maquinaria de esta industria. En Espa&ntilde;a existen dos grandes grupos que gestionan decenas de sellos. Uno es Penguin Random House, que es propietario de Alfaguara, Debate, Lumen, Reservoir Books o Aguilar. El otro es Planeta, que posee Espasa, Destino, Tusquets, Seix Barral, Pen&iacute;nsula o Temas de hoy. Esta es solo una peque&ntilde;a lista, porque ambos abarcan muchos m&aacute;s (unos 40 el primero y alrededor de 70 el segundo). Adem&aacute;s, est&aacute;n las editoriales independientes, algunas de las cuales tienen ya varias d&eacute;cadas de recorrido, sumadas a las que se forman cada a&ntilde;o, cuyo futuro est&aacute; por ver.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.cultura.gob.es/dam/jcr:b25857ff-408a-4ecd-a149-fdadff6b2d1e/estadistica-de-la-edicion-espanola-de-libros-con-isbn-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo informe</a> de la Estad&iacute;stica de la Edici&oacute;n Espa&ntilde;ola de Libros con ISBN, en 2025 se publicaron 91.200 libros: 64.600 en papel (el 70,8%) y 26.600 en otros soportes, fundamentalmente digital (29,2%). Un 97,1% fueron primeras ediciones. Con todo, fueron 3.134 editores con una producci&oacute;n media de 29 libros. Estos datos apuntan a un crecimiento del 2% respecto a 2024, y de un 4,6% respecto a 2023. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, &iquest;C&oacute;mo consigue sobrevivir una editorial independiente en este sector? Luis Solano, fundador y responsable de Libros del Asteroide, responde a elDiario.es: &ldquo;Si lo haces todo bien, poco a poco, y tienes un poco de suerte, de alguna manera el viento sopla siempre a tu favor&rdquo;. El a&ntilde;o pasado celebraron su vig&eacute;simo aniversario con un &eacute;xito arrollador y sorprendente: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Comer&aacute;s flores</em></a>, la novela de la debutante Luc&iacute;a Solla Sobral lleva m&aacute;s de 100.000 ejemplares despachados desde que se public&oacute;, el pasado septiembre. Ha recibido los premios C&aacute;lamo y El Ojo Cr&iacute;tico y todav&iacute;a no se apea de los primeros puestos de libros m&aacute;s vendidos.
    </p><p class="article-text">
        Para Maribel Luque, directora literaria de la Agencia Carmen Balcells, &ldquo;las editoriales independientes son imprescindibles&rdquo; porque &ldquo;han sabido detectar nichos de mercado y los est&aacute;n trabajando de manera excelente, consiguiendo algunas veces fen&oacute;menos de gran impacto tanto en venta como en prestigio en prensa&rdquo;. V&eacute;ase el de Solla o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guarda-costuras-seismil-novela-intima-editorial-pequena-autora-desconocida-mundo-leyendo_1_12391489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Seismil</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guarda-costuras-seismil-novela-intima-editorial-pequena-autora-desconocida-mundo-leyendo_1_12391489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Laura C. Vela</a> (Ni&ntilde;os Gratis*). De hecho, las mejores condiciones para algunos de sus clientes est&aacute;n en esas casas: &ldquo;No siempre el mejor editor es el m&aacute;s grande o el que paga m&aacute;s, el mejor editor es el mejor lector, el que se enamora del texto y sabe comunicarlo al mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solano mantiene que la perseverancia es esencial para perdurar: &ldquo;Una editorial no vende solo los libros que publica cada a&ntilde;o, tambi&eacute;n el fondo&rdquo;. Y en el suyo hay nombres como el de Nancy Mitford, Manuel Chaves Nogales, Rachel Cusk, Nora Ephron, Graham Greene o Maggie O'Farrell. Daniel Moreno, que mont&oacute; Capit&aacute;n Swing en 2008, le da la raz&oacute;n con su experiencia: &ldquo;Creo que el t&iacute;tulo que m&aacute;s hemos vendido ha sido <em>Chavs, </em>de Owen Jones (2012), con m&aacute;s de 25.000 ejemplares. Y el que menos fue <em>La P&iacute;cara Coraje, </em>de Grimmelshausen (2010), que no lleg&oacute; a los 500&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Capit&aacute;n Swing es otra de las veteranas del sector, aunque su apuesta empez&oacute; y sigue siendo un tanto peliaguda: su cat&aacute;logo est&aacute; centrado en el ensayo pol&iacute;tico, lo que recorta el n&uacute;mero de lectores potenciales. &ldquo;Ha sido un camino duro, plagado de retos y desaf&iacute;os. Al principio, te marcas el objetivo de aguantar los famosos tres a&ntilde;os, que es el tiempo en el que este tipo de proyectos suelen sucumbir&rdquo;, explica. Ahora bien, asegura que aunque se supere ese periodo, &ldquo;siempre se est&aacute; en situaci&oacute;n de incertidumbre&rdquo;: &ldquo;Te acabas acostumbrando a editar con el agua al cuello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, las claves para que una editorial independiente tenga su lugar en la jungla del mercado pasan por tener una marca que proyecte una buena imagen, buenas estrategias de comunicaci&oacute;n, crear una comunidad, no especular y, como se&ntilde;ala Solano, construir un buen fondo. Eso, y tener algo de suerte. &ldquo;Que algunas de las novedades vendan lo suficiente bien como para contrarrestar otras que no lo hacen tanto. Algo de esto no habremos hecho del todo mal y, por eso, seguimos adelante&rdquo;.
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                Les Rambles de Barcelona, llenas durante la celebración de Sant Jordi                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Solo, quiz&aacute; no; pero con aliados, s&iacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Otra de las claves de la supervivencia de estos sellos independientes son las alianzas que establecen. Buena cuenta de ello lo da el grupo Contexto. Si bien el t&eacute;rmino &lsquo;grupo&rsquo; evoca a grandes corporaciones, m&aacute;s bien se trata de una asociaci&oacute;n de cuatro editoriales que se juntaron en 2008 para darse apoyo en tareas dif&iacute;ciles de asumir por separado. Est&aacute; integrada por Libros del Asteroide, Impedimenta, N&oacute;rdica y Perif&eacute;rica. Paca Flores, editora de esta &uacute;ltima, explica que mantienen estructuras empresariales independientes. Lo que les une es &ldquo;una entente cordial para tareas del d&iacute;a a d&iacute;a y comparten estrategias de cara a eventos como ferias del libro, o las exportaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Perif&eacute;rica celebra este abril su vigesimosexto aniversario y declara que el recorrido hasta aqu&iacute; &ldquo;ha sido tan dif&iacute;cil como apasionante&rdquo;. &ldquo;Nacimos en un contexto propicio para iniciativas de corte vocacional y de esp&iacute;ritu algo temerario&rdquo;, asegura. Flores cuenta que en ese momento se normaliz&oacute; la convivencia entre los grandes grupos editoriales, las medianas, las independientes y las peque&ntilde;as. En la suya, intentan mantener una cifra fija de 20 t&iacute;tulos anuales y resistir a la l&oacute;gica del &ldquo;turbomercado&rdquo; para mantener sus est&aacute;ndares de calidad y cuidado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una editorial como la nuestra es un peque&ntilde;o ecosistema que, aparte de las propias, tambi&eacute;n se nutre de las ideas de sus traductores y autores, incluso de sus lectores. Somos m&aacute;s de buscar, investigar y encontrar que de esperar a que nos lleguen las cosas a trav&eacute;s de intermediarios como los agentes literarios&rdquo;, expone. Flores es la que toma la decisi&oacute;n final de qu&eacute; se llevar&aacute; a imprenta (como Solano y Moreno en sus respectivas casas) pero sus compa&ntilde;eras tambi&eacute;n leen, proponen y toman decisiones. Asimismo, cuentan con unos pocos lectores externos de confianza que las ayudan con t&iacute;tulos en idiomas que ellas no conocen, pero que les interesan.
    </p><p class="article-text">
        Candaya es otra de las independientes que atraviesa ahora su veintena. Se cre&oacute; en 2004, ha crecido y se mantiene &ldquo;gracias a una f&eacute;rrea voluntad de hacer comunidad: con lectores, libreros, autores, cr&iacute;ticos, periodistas, que se han sumado a esta tribu que resiste y se sostiene en una lucha constante&rdquo;, responden. Cuando cumplieron dos d&eacute;cadas, lo celebraron con el lema: &ldquo;Haciendo del margen un lugar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su oferta es peculiar, porque gran parte de su cat&aacute;logo se sustenta en los libros de escritores que ya han publicado con ellos. &ldquo;Nos interesa ser una editorial de autores, seguirles la trayectoria&rdquo;, exponen. Aun as&iacute;, reciben m&aacute;s de cien manuscritos al mes. &ldquo;Es imposible leerlos todos. Tratamos de que las decisiones sean en com&uacute;n acuerdo y muchas veces confiamos en las recomendaciones de amigos lectores, de nuestras autoras y autores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un caso excepcional dentro de este universo es el de Galaxia Gutenberg, que recorri&oacute; el itinerario contrario al de la mayor&iacute;a: primero fue propiedad de los dos grandes grupos (cada uno ten&iacute;a el 50%) y despu&eacute;s pas&oacute; a ser independiente. Fue gracias a la iniciativa de Joan Tarrida, que llevaba 18 a&ntilde;os dirigiendo el sello y a quien en 2010 se le ocurri&oacute; que la mejor forma de continuarlo ser&iacute;a compr&aacute;ndolo. &ldquo;No tengo nada en contra de los grandes grupos, simplemente quer&iacute;a hacerlo a mi manera&rdquo;, apunta. Se lo explic&oacute; a ambas partes, lo entendieron y despu&eacute;s de &ldquo;arduas negociaciones&rdquo;, lo pusieron en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su opini&oacute;n, hay tres cosas esenciales para que una editorial independiente sobreviva: &ldquo;El apoyo de los libreros, el de los autores y la complicidad de la prensa&rdquo;. Evidentemente, una empresa de este tipo necesita buenos trabajadores, porque su estructura no tendr&aacute; muchos recursos, pero para Tarrida el tr&iacute;o mencionado es vital: &ldquo;En Galaxia tenemos la suerte de contar con todos&rdquo;, presume.
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                Imagen de archivo de la librería Finestres                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>En primera l&iacute;nea</strong></h2><p class="article-text">
        Las librer&iacute;as son grandes focos de prescripci&oacute;n. Un buen librero o librera conoce bien los t&iacute;tulos que tiene en su local, cu&aacute;les podr&iacute;a conseguir si se lo piden y es capaz de hacer recomendaciones seg&uacute;n las pinceladas que le d&eacute; un cliente potencial. Chema Ani&eacute;s, de La An&oacute;nima (en Huesca), es uno de ellos. Lleva en el sector desde 1988 y sostiene que el mercado &ldquo;siempre ha estado saturado, con un n&uacute;mero de publicaciones inasumible&rdquo;. Pero ante esa especie de tsunami de lanzamientos, las editoriales independientes suelen tener buenas estrategias de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Para Ani&eacute;s, estas suelen proteger y seleccionar mejor sus t&iacute;tulos, lo cual les otorga un lugar en la mesa de novedades o escaparate del local. &ldquo;Los dos grandes grupos cada semana te pueden hacer llegar, entre los dos, 200 t&iacute;tulos. Es imposible hacerlos funcionar ni prestarles atenci&oacute;n siquiera&rdquo; arguye. Las independientes cuidan m&aacute;s su relaci&oacute;n con los libreros, tanto cuando informan de sus novedades como con acciones especiales. &ldquo;Por ejemplo, Libros del Asteroide cumpli&oacute; el a&ntilde;o pasado 20 a&ntilde;os y envi&oacute; un expositor donde cab&iacute;an un mont&oacute;n de sus t&iacute;tulos. Y yo lo vi en todas las librer&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Oacute;scar es otro de los veteranos del sector: trabaja desde 1996 y ahora est&aacute; en la librer&iacute;a Finestres de Barcelona, una de las m&aacute;s reputadas de la ciudad, pero antes estuvo en Gigamesh (tanto en la librer&iacute;a como en la editorial), as&iacute; que sabe qu&eacute; se cuece en ambos escenarios. &ldquo;Las editoriales independientes tienen que saber manejar el &eacute;xito para no irse al garete&rdquo;. Considera que si una editorial as&iacute; &ldquo;pilla un pelotazo, tendr&aacute; que gestionar una cantidad de libros, de ventas y de dinero para la que igual no est&aacute; preparada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la conversaci&oacute;n menciona al grupo Contexto como ejemplo de buen hacer y a&ntilde;ade el ejemplo de la asociaci&oacute;n de editoriales independientes Llegir en Catal&agrave;, que funciona seg&uacute;n el mismo esquema. Coincide con Ani&eacute;s en que las editoriales independientes conocen mucho mejor su cat&aacute;logo. &ldquo;La mayor&iacute;a de comerciales de las grandes organizaciones venden esto como podr&iacute;an hacerlo con zapatos o coches&rdquo;. Gestionar toda &ldquo;la cantidad de novedades desmesurada&rdquo; de los grandes grupos le resulta &ldquo;m&aacute;s antip&aacute;tico&rdquo;. Y aclara: &ldquo;Te hablo ahora de una librer&iacute;a grande, pero es igual porque somos esclavos de las novedades, por eso las peque&ntilde;as tienen que trabajar muy bien lo que sacan, vend&eacute;rtelo y crear afinidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias personas miran libros en un puesto instalado por el Día del Libro.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Se compra o no? </strong></h2><p class="article-text">
        A mediados de abril se desat&oacute; una pol&eacute;mica (o discusi&oacute;n, seg&uacute;n se mire) dentro del sector cultural a ra&iacute;z de unos datos presentados en el Congreso de Librer&iacute;as organizado por Cegal (Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros) el pasado mes de febrero. Dicha informaci&oacute;n hac&iacute;a referencia a la venta de libros en el pa&iacute;s y algunos medios interpretaron que casi la mitad de los libros disponibles en las librer&iacute;as no venden ni un solo ejemplar a lo largo del a&ntilde;o. Es decir: ni un amigo, familiar, conocido o incluso enemigo ac&eacute;rrimo del autor compra su obra aunque sea para criticarla.
    </p><p class="article-text">
        Ani&eacute;s considera que ese es un &ldquo;dato catastr&oacute;fico&rdquo;, pero no se deja vencer por el des&aacute;nimo y se aferra al hecho de que puede que una librer&iacute;a no venda ni un s&oacute;lo ejemplar de un t&iacute;tulo, pero la de tres calles m&aacute;s para all&aacute; puede ser que venda tres. &Oacute;scar, de la Finestres, tambi&eacute;n matiza esos datos recordando que dicha estad&iacute;stica s&oacute;lo hace referencia a librer&iacute;as independientes, lo que deja fuera a gigantes como la Casa del Libro, Fnac o el Corte Ingl&eacute;s. Con todo, &eacute;l mismo reconoce que en su librer&iacute;a hay libros de los que se compran menos de 100 ejemplares en un a&ntilde;o. Para la editorial independiente puede suponer un golpe duro, pero a un gran grupo &ldquo;tanto le da. Va sacar 100 novedades y, si s&oacute;lo vende una, las otras 99 se pagan&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/veinte-anos-jungla-editorial-sellos-independientes-sobreviven-gigantes-tsunami-novedades_1_13159627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 19:41:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Editoriales,Libros,Librerías,Día del Libro,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eduardo-mendoza-he-considerado-artista-si-artesano_1_13139711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a807c56-edba-4176-b275-9fc72efff599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Eduardo Mendoza ha presentado este lunes en Barcelona 'La intriga del funeral inconveniente': "El Día del libro siempre se había llamado así. Y un día Sant Jordi se metió ahí, pero no pinta nada"</p><p class="subtitle">El cine español añade otra presencia en Cannes: el debut de Aina Clotet estará en la Semana de la Crítica
</p></div><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, cuando<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/eduardo-mendoza-creen-barcelona-he-hecho-inventarme-ciudad_1_10978094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Eduardo Mendoza </a>present&oacute; a los medios su novela <em>Tres enigmas para la Organizaci&oacute;n</em> (Seix Barral) en Barcelona, se despidi&oacute; con una especie de &lsquo;ojal&aacute; hasta pronto&rsquo;: &ldquo;Si dentro de un a&ntilde;o nos encontramos aqu&iacute; todos [en la presentaci&oacute;n de un nuevo libro], yo ser&eacute; el m&aacute;s feliz y estar&eacute; encantado de que nos volvamos a ver&rdquo;. Ha pasado un poco m&aacute;s de tiempo, pero el deseo del escritor se cumpli&oacute; y ha vuelto a reunirse con la prensa en el mismo sitio para hablar de su nuevo libro <em>La intriga del funeral inconveniente</em>, publicado en su editorial de siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, recupera a un habitual en su bibliograf&iacute;a: el detective sin nombre, que apareci&oacute; por primera vez en <em>El misterio de la cripta embrujada</em> (1978). Esta fue su primera obra de la vertiente polic&iacute;aca humor&iacute;stica, despu&eacute;s del &eacute;xito de su debut <em>La verdad sobre el caso Savolta</em> (1975). Por aquel entonces a&uacute;n viv&iacute;a en Nueva York debido a su trabajo como int&eacute;rprete y traductor en Naciones Unidas y no se dedicaba plenamente a la escritura. Se hab&iacute;a embarcado en la narraci&oacute;n de <em>La ciudad de los prodigios</em> (1986), otro de sus t&iacute;tulos c&eacute;lebres, pero no avanzaba y decidi&oacute; desarrollar otra cosa para entretenerse, sin mucha m&aacute;s ambici&oacute;n. Muchos y muchas vender&iacute;an su alma al diablo por tener su don para la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, el detective sin nombre se embarca en la gigantesca tarea de sacar a la luz una trama de trapicheos financieros a partir de la cr&oacute;nica de un funeral sin importancia aparente que lee en el peri&oacute;dico. Como suele suceder en estos casos, ning&uacute;n implicado quiere que el delito salga a la luz, as&iacute; que el investigador se ve metido en situaciones rocambolescas. El escritor se toma el humor muy en serio porque, seg&uacute;n declar&oacute;: &ldquo;hacer re&iacute;r es un trabajo&rdquo;. &ldquo;Yo nunca me he considerado un artista, pero s&iacute; un artesano. El humor lo tengo puesto desde que nac&iacute;, lo considero un trabajo, me lo tomo muy en serio&rdquo;, sostuvo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El escritor Eduardo Mendoza, en una imagen de archivo. EFE/Paco Paredes"
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                El escritor Eduardo Mendoza, en una imagen de archivo. EFE/Paco Paredes                            </span>
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        Tambi&eacute;n explica que para que este tipo de tramas descabelladas funcionen es necesaria la complicidad del lector, que tiene que aceptar el juego desde el principio. Despu&eacute;s, el escritor tiene que intentar &ldquo;no descarrilar&rdquo;. &ldquo;Hay muchas cosas que si las analizas no funcionan de ninguna manera y sobre todo no tienen ninguna raz&oacute;n de ser porque los personajes son tontos&rdquo;, desarrolla. Y pone otros ejemplos en los que es necesario el pacto entre autor y lector como <em>Blancanieves</em> <em>y los siete enanitos</em> o <em>Dr&aacute;cula</em>: &ldquo;Si crees que est&aacute; ah&iacute;, entonces es estupendo; ahora, si piensas que Dr&aacute;cula no existe, la novela ya no te gusta. Hay que establecer esta nada f&aacute;cil complicidad con el lector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mendoza ha tra&iacute;do de vuelta a dicho personaje porque se lo pasa bien y porque es su alter ego. &ldquo;Es un poco como yo, pero mucho m&aacute;s listo y m&aacute;s atrevido y con m&aacute;s &eacute;xito con las mujeres. M&aacute;s o menos me siento identificado con &eacute;l y es como si a trav&eacute;s de &eacute;l pudiera vivir, cosa que no he hecho en ninguna novela&rdquo;, explic&oacute;. &Eacute;l no ha participado del g&eacute;nero de &ldquo;la novela del yo&rdquo;, del relato personal, pero s&iacute; se siente reflejado en ese detective disparatado que no tiene que ver ni con su vida ni con la de nadie. &ldquo;Siento que estoy contando mi propia vida, pero no la m&iacute;a, sino la del ni&ntilde;o que fui y que se divert&iacute;a jugando con soldaditos en el suelo de casa&rdquo;, confes&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La perspectiva exterior</strong></h2><p class="article-text">
        La novela ha tardado dos a&ntilde;os en llegar, pero es que en 2025 estuvo ocupado en cosas importantes como recibir el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Viaj&oacute; hasta Oviedo, escuch&oacute; las gaitas a la entrada del hotel Reconquista donde se alojan los galardonados, se reuni&oacute; con una parte de su legi&oacute;n de admiradores que consigui&oacute; entrada y dio un discurso de agradecimiento por el premio que mezcl&oacute; dosis calibradas de su caracter&iacute;stico sentido del humor, de denuncia por c&oacute;mo est&aacute; el mundo y de una gratitud que incluy&oacute; a sus seguidores: &ldquo;Si alguna felicidad he dado a mis lectores, ellos me la han devuelto con creces con su lealtad, su complicidad y su cari&ntilde;o&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, con una carrera tan dilatada en la literatura, no es el primero que recibe. Entre otros, en 2010 le otorgaron el Planeta (cuando a&uacute;n no estaba dotado con un mill&oacute;n de euros); en 2013, el Premio Nacional de Cultura de Catalu&ntilde;a y en 2016, el Cervantes. A&uacute;n le quedan unos cuantos de los m&aacute;s importantes por ganar como el Premio Nacional de las Letras o el Nobel, por qu&eacute; no.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Siento que estoy contando mi propia vida, pero no la mía, sino la del niño que fui y que se divertía jugando con soldaditos en el suelo de casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Mendoza</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n acudi&oacute; a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que rindi&oacute; homenaje a Barcelona. No pod&iacute;a faltar, porque pocos escritores han hecho a la ciudad tan part&iacute;cipe de sus libros. De hecho, Javier P&eacute;rez And&uacute;jar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/eduardo-principe-letras_129_12298199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirma que</a>: &ldquo;Si Barcelona fuera una persona, se llamar&iacute;a Eduardo Mendoza. Y si Eduardo Mendoza fuese una ciudad, se llamar&iacute;a Barcelona&rdquo;. Esta urbe es un personaje m&aacute;s de sus escritos, porque sus caracter&iacute;sticas influyen directamente en las peripecias de sus protagonistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque en <em>La intriga del funeral inconveniente </em>se reflejan los problemas que incordian (e incluso expulsan) a los vecinos, como el exceso de turismo o la gentrificaci&oacute;n, estos viajes y sus contactos en el extranjero le han hecho tomar perspectiva con respecto a la ciudad. &ldquo;La imagen que da Barcelona hacia afuera es inmejorable. A m&iacute; me sorprend&iacute;a, pero luego vi que los problemas que tiene son los mismos que el resto de grandes ciudades del mundo y no tenemos otros&rdquo;, explic&oacute;. Para &eacute;l, la capital catalana es una mezcla perfecta de &ldquo;ciudad civilizada y ordenada&rdquo; pero tambi&eacute;n &ldquo;canalla y tercermundista&rdquo;. &ldquo;Tiene buen clima, se come bien, la gente es amable comparativamente y los servicios funcionan bien&rdquo;, apunta y cree que, con el tiempo, &ldquo;ha mejorado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero sorprendentemente, ha cargado contra una de las fiestas m&aacute;s apreciadas por la poblaci&oacute;n catalana y m&aacute;s fruct&iacute;fera para el sector: el 23 de abril, el d&iacute;a de Sant Jordi en Catalu&ntilde;a y el D&iacute;a Internacional del Libro en el resto del mundo. &ldquo;Es el D&iacute;a del libro, siempre se hab&iacute;a llamado as&iacute;. Y un d&iacute;a Sant Jordi se meti&oacute; ah&iacute;, pero no pinta nada&rdquo;, afirm&oacute; con vehemencia y socarroner&iacute;a, &ldquo;Sant Jordi era un maltratador de animales que seguramente no sab&iacute;a leer, no tiene nada que ver con los libros. No es el patrono de los escritores, no es nada. Ha aprovechado la fecha y se ha metido ah&iacute;, pero hay que decir el D&iacute;a del libro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sant Jordi era un maltratador de animales que seguramente no sabía leer, no tiene nada que ver con los libros. No es el patrono de los escritores, no es nada. Hay que decir el Día del libro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Mendoza</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mendoza asegur&oacute; en 2021 que hab&iacute;a terminado con su carrera pero en solo cinco a&ntilde;os despu&eacute;s ha publicado dos novelas m&aacute;s, as&iacute; que ya no se atreve a decir nada acerca del tema. Expuso que escribe todos los d&iacute;as porque &ldquo;el d&iacute;a tiene muchas horas&rdquo; y no tiene otro trabajo que hacer, pero no puede decir que tenga en marcha una novela nueva. &ldquo;Ahora mismo no estoy haciendo nada en concreto. Y si veo que alguna funciona, pues seguir&aacute; su camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Responde que no le inspiran para nada los personajes poderosos de la actualidad: &ldquo;No entiendo c&oacute;mo funcionan, habr&iacute;a que ser Shakespeare para escribir sobre ellos. No s&eacute; qu&eacute; mecanismo puede llevar a una persona a decir: &lsquo;destruir&eacute; una civilizaci&oacute;n&rsquo;&rdquo;. Aunque considera que nos encontramos en un momento particularmente malo, no cree que haya m&aacute;s peligro del que ha habido siempre, sino que la gente que ostenta el poder &ldquo;no inspira mucha confianza&rdquo;. El escritor record&oacute; que durante la Guerra Fr&iacute;a viv&iacute;an con el pensamiento de que en cualquier momento caer&iacute;a la bomba at&oacute;mica, por ejemplo. &ldquo;El g&eacute;nero humano est&aacute; mal dise&ntilde;ado, qu&eacute; le vamos a hacer. Funciona como funciona. Hay que ver lo bueno, no lo malo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eduardo-mendoza-he-considerado-artista-si-artesano_1_13139711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 15:47:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Eduardo Mendoza,Escritores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro 'El buen mal']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d11d4a08-6410-4449-997a-0e2764f844e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro &#039;El buen mal&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora ha ganado la primera edición del galardón con su libro de relatos 'El buen mal'. Los finalistas recibirán 30.000 euros cada uno</p><p class="subtitle">El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria
</p></div><p class="article-text">
        Por fin se ha acabado el misterio: la ganadora de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera edici&oacute;n del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana</a>, dotado con un mill&oacute;n de euros, ha sido Samanta Schweblin, con su libro de relatos <em>El buen mal </em>(Seix Barral). Marcos Giralt Torrente, H&eacute;ctor Abad Faciolince, Nona Fern&aacute;ndez y Enrique Vila-Matas, los cuatro finalistas, se han ido a casa con 30.000 euros respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        En su discurso de agradecimiento, la autora argentina ha destacado que le encanta que se incluyan otros g&eacute;neros m&aacute;s all&aacute; de la novela: &ldquo;hoy este premio da su primer paso premiando la excepci&oacute;n&rdquo;. Asimismo, parafrase&oacute; a la poeta polaca Wis&#322;awa Szymborska: &ldquo;peor que ponerse a leer y escribir en un momento como este ser&iacute;a no ponerse a leer y escribir en un momento como este&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un premio de estas caracter&iacute;sticas (mucho dinero en juego y mucho salseo cultural) no pod&iacute;a entregarse sin pompa y circunstancia, as&iacute; que el Museo Mar&iacute;tim de Barcelona hizo de sede de una gala organizada por la empresa de eventos La Tropa. A ella acudieron personalidades del mundo de la pol&iacute;tica como Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y Salvador Illa, president de la Generalitat de Catalunya. Falt&oacute; &Oacute;scar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible (al que pertenece Aena), que estaba anunciado pero finalmente no acudi&oacute;.
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                    alt="La escritora chilena Nona Fernández (2i), la argentina Samantha Schweblin (2d), el colombiano Héctor Abad Faciolince (i), y los españoles Marcos Giralt Torrente (c), y Enrique Vila-Matas (d), los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros que se dará a conocer mañana miércoles, momentos antes de la rueda de prensa en la que han defendido la importancia de poner en valor tanto social como económicamente el pensamiento, las humanidades y la literatura. EFE/Quique García"
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                La escritora chilena Nona Fernández (2i), la argentina Samantha Schweblin (2d), el colombiano Héctor Abad Faciolince (i), y los españoles Marcos Giralt Torrente (c), y Enrique Vila-Matas (d), los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros que se dará a conocer mañana miércoles, momentos antes de la rueda de prensa en la que han defendido la importancia de poner en valor tanto social como económicamente el pensamiento, las humanidades y la literatura. EFE/Quique García                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por el photocall, con alfombra verde AENA, y las mesas de la sala (con nombre de ciudad con aeropuerto de la compa&ntilde;&iacute;a) de la ceremonia se pudo ver a integrantes del &aacute;mbito de la cultura como Marta Peirano, Arturo P&eacute;rez-Reverte, Javier Arg&uuml;ello, Pilar Eyre, Najat El Hachmi, Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz, Paulina Flores, Jordi Soler, Carme Riera o Rosa Mar&iacute;a Calaf. En todos los grupos se apostaba en la quiniela simb&oacute;lica que, desde el anuncio de la creaci&oacute;n del concurso a finales de febrero, se puso en marcha. Ocurre con todos los premios de esta &iacute;ndole, aunque la recompensa solo sea el reconocimiento de haber acertado y no haya monto econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Dos horas antes de que se notificase la resoluci&oacute;n, Maurici Lucena, presidente de Aena, dio el discurso de apertura del evento, presentado por la actriz Martina Klein y el periodista Josep Cun&iacute;. Seg&uacute;n las palabras del empresario, lo que hace Aena con este galard&oacute;n &ldquo;es simplemente expandir nuestra presencia en el mundo cultural abarcando, a trav&eacute;s de la responsabilidad social corporativa, el mundo literario&rdquo;. Una forma de hacer menci&oacute;n a la pol&eacute;mica generada en las &uacute;ltimas semanas, pero de manera indirecta. &ldquo;Es normal que el mecenazgo corra a cargo de empresas o fil&aacute;ntropos privados que no tienen necesariamente nada que ver con las actividades culturales o en este caso literarias que financian generosamente&rdquo;, sostuvo. No tuvo en cuenta que el Estado es due&ntilde;o del 51% de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        El jurado estaba integrado por la escritora Rosa Montero como presidenta, as&iacute; como por la escritora y traductora Pilar Ad&oacute;n, el poeta y fil&oacute;logo Luis Alberto de Cuenca, el periodista y escritor Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, la periodista y escritora Leila Guerriero, y los escritores Jos&eacute; Carlos Llop y &Eacute;lmer Mendoza. Los secretarios, sin voz ni voto, han sido los periodistas Sergio Vila-Sanju&aacute;n y Jes&uacute;s Garc&iacute;a Calero. 
    </p><h2 class="article-text">Arte en vivo</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de alocuciones, cena y especulaciones, tambi&eacute;n hubo entretenimiento. La directora de arte Vanesa de la Haza firm&oacute; cinco intervenciones art&iacute;sticas relacionadas con alg&uacute;n momento clave de los libros finalistas al Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana. Por ejemplo, la dramaturga Alda Lozano escribi&oacute; un mon&oacute;logo con el que la actriz Nieves Soria dio vida a Josefina, la abuela de Marcos Giralt, una de las protagonistas de su novela <em>Los ilusionistas</em> junto a su marido, Gonzalo Torrente Ballester.
    </p><p class="article-text">
        Alex Gassent interpret&oacute; al piano una obra musical inspirada en el libro <em>El buen mal</em>, de Samanta Schweblin mientras que la actriz, dramaturga y premio nacional de Literatura Dram&aacute;tica Lola Blasco realiz&oacute; una performance basada en Ryo, la hija del protagonista de <em>Canon de c&aacute;mara oscura</em> de Vila-Matas. Tambi&eacute;n hubo un dibujo en vivo firmado por Patricio Hidalgo al que acompa&ntilde;&oacute; la voz del actor y director chileno Benjamin Leiter que revivi&oacute; al comandante Ramiro de <em>Marciano</em>, la novela de Nona Fern&aacute;ndez. Cerr&oacute; la ronda de acciones la core&oacute;grafa y bailarina ucraniana Alina Sokulska con una coreograf&iacute;a basada en <em>Ahora y en la hora </em>de H&eacute;ctor Abad Faciolince, ambientado en la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La gala termin&oacute; con unas palabras de Salvador Illa, president de la Generalitat de Catalunya, que explic&oacute; que &ldquo;En momentos dif&iacute;ciles&rdquo;, no podemos hacer cosas contra la cultura, porque &ldquo;es lo que somos&rdquo;. Seg&uacute;n su perspectiva, las bombas siempre acaban desapareciendo y es entonces sale a la luz que los libros son otro tipo de cimientos. &ldquo;Por lo tanto, escritores y escritoras sigan, editores y editoras sigan, que nos interesa la identidad cultural; muchas gracias&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, la ganadora del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana tuvo una peque&ntilde;a reuni&oacute;n con los medios asistentes. All&iacute; mencion&oacute; algunas de sus lecturas fundacionales: &ldquo;Me acuerdo un verano en particular, a mis 12 a&ntilde;os, que mi mam&aacute; me regal&oacute; una antolog&iacute;a de cuentos de Kafka y mi abuelo me regal&oacute; <em>Cr&oacute;nicas marcianas</em> de Ray Bradbury y una antolog&iacute;a de Cortazar, todos cuentos&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;En lugar de buscar m&aacute;s cuentos de esos escritores, le&iacute;a una y otra vez los mismos tres libros, enloquec&iacute; un poco. Me encant&oacute; ese momento&rdquo;, sostuvo con una sonrisa. Ella ha ganado un mill&oacute;n de euros y el g&eacute;nero del relato un gran impulso en Espa&ntilde;a, que no siempre lo ha sabido apreciar con justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 20:16:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro 'El buen mal']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Premios literarios,Aena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/390847d5-7ef9-4699-ba99-0bbcca5fd0aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio que se entrega este miércoles a la mejor obra narrativa del año ha encontrado posiciones enfrentadas dentro del sector editorial</p><p class="subtitle">Aena iguala al Planeta y convoca un premio de narrativa dotado con un millón de euros
</p></div><p class="article-text">
        Desde que a finales del pasado mes de febrero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/aena-iguala-planeta-convoca-premio-narrativa-dotado-millon-euros_1_13022885.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se anunci&oacute; la primera edici&oacute;n del Premio Aena</a> de Narrativa Hispanoamericana, la lluvia de opiniones sobre la iniciativa no ha cesado. Ha sido como un monz&oacute;n en el sector que se prev&eacute; que cese cuando a las 22.00 horas de este mi&eacute;rcoles se anuncie al ganador o ganadora del galard&oacute;n que tanta pol&eacute;mica ha desatado. Despu&eacute;s del fallo quiz&aacute; la discusi&oacute;n se centre en si se lo merec&iacute;a o era mejor la obra de otro de los finalistas, pero no en si un mill&oacute;n de euros para el vencedor y 30.000 euros para cada uno los cuatro finalistas son demasiado dinero o no o si ese dinero servir&aacute; para fomentar la lectura y la escritura. Porque este ha sido, principalmente, el n&uacute;cleo del conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Aena, una empresa propiedad del Estado en un 51%, obtuvo, seg&uacute;n sus cifras, <a href="https://www.eldiario.es/economia/aena-gano-2-136-millones-2025-10-5-vuelve-marcar-record-historico-gracias-aumento-vuelos_1_13018275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un beneficio neto de 2.136,7 millones de euros en 2025</a>, y el premio responde a su estrategia de Sostenibilidad Social. Seg&uacute;n fuentes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la compa&ntilde;&iacute;a gasta una cantidad considerable en publicitarse cada a&ntilde;o, y su consejo de administraci&oacute;n ha considerado que un premio literario importante ser&iacute;a mucho m&aacute;s efectivo. Adem&aacute;s, con este movimiento se refuerza el &aacute;rea de responsabilidad social corporativa. 
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n se concede a una obra de narrativa ya publicada en lengua espa&ntilde;ola o cooficial traducida al castellano. Un primer grupo de periodistas y cr&iacute;ticos culturales y literarios hicieron la primera selecci&oacute;n, que pas&oacute; al jurado compuesto por Rosa Montero, la presidenta; Pilar Ad&oacute;n, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, Leila Guerriero, Jos&eacute; Carlos Llop, &Eacute;lmer Mendoza; y los secretarios, sin voz ni voto, Sergio Vila-Sanju&aacute;n y Jes&uacute;s Garc&iacute;a Calero. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/enrique-vila-matas-samantha-schweblin-finalistas-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13077120.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los cinco finalistas son</a>: H&eacute;ctor Abad Faciolince por <em>Ahora y en la hora</em> (Alfaguara); Nona Fern&aacute;ndez, por <em>Marciano</em> (Penguin Random House); Marcos Giralt Torrente, por<em> Los ilusionistas</em> (Anagrama); Samanta Schweblin, por <em>El buen mal </em>(Seix Barral) y Enrique Vila-Matas, por <em>Canon de c&aacute;mara oscura</em> (Seix Barral). Aena dice en las bases del concurso que adquirir&aacute; &ldquo;un m&iacute;nimo de 5.000 ejemplares de cada una de las obras finalistas y ganadora, con un importe m&aacute;ximo de 1.404.000 euros, para su donaci&oacute;n a los trabajadores de Aena y a los ayuntamientos de los territorios en los que la compa&ntilde;&iacute;a desarrolla su actividad&rdquo;.
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                Los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros                            </span>
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        En la rueda de prensa que tuvo lugar el pasado martes, los finalistas hablaron con los medios entre otras cosas de la pol&eacute;mica del dinero. Marcos Giralt sostuvo que es normal que empresas p&uacute;blicas o semip&uacute;blicas inviertan en arte, pero, el de la literatura es &ldquo;un mundo tan peque&ntilde;ito y tan acanallado, que surgen estas pol&eacute;micas un poco absurdas&rdquo;. &ldquo;Creo que el mill&oacute;n de euros es una manera de atraer la atenci&oacute;n sobre el premio&rdquo;, apunt&oacute;. Con la iron&iacute;a que le caracteriza, H&eacute;ctor Abad Faciolince coment&oacute; que: &ldquo;A los tenistas, si les dan un premio muy grande por un solo partido, mucho m&aacute;s grande que este, el gremio de los tenistas no protesta. Pero el nuestro s&iacute;, porque estamos hechos para criticar y est&aacute; bien que sea as&iacute;, pero los votos de pobreza no tienen por qu&eacute; ser perpetuos&rdquo;. Tanto Samanta Schweblin como Nona Fern&aacute;ndez recordaron que es importante que existan los premios porque hay lugares en los que las humanidades est&aacute;n siendo jibarizadas.  
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; la &uacute;nica acci&oacute;n de Aena con el sector editorial, tal como avanzan desde la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que cuentan que se pusieron en contacto con el Ministerio de Cultura para trabajar con Aena de forma conjunta. &ldquo;Hemos podido reunirnos con ellos un par de veces, para tratar de encauzar esa compra de libros por las librer&iacute;as, que es donde se ha de comprar los libros. Celebramos que la direcci&oacute;n de Aena as&iacute; lo considere y est&eacute; trabajando en un concurso p&uacute;blico que beneficie a las librer&iacute;as&rdquo;, anuncian. 
    </p><p class="article-text">
        Desde CEGAL creen que hay que dar tiempo a este premio, porque &ldquo;el prestigio se gana al andar, y de momento, acaba de aterrizar en este mundo, les queda mucho camino para poder asemejarse al Goncourt&rdquo;. La instituci&oacute;n quiz&aacute; hubiera &ldquo;distribuido de otra manera el importe de los Premios&rdquo;, pero aplaude cualquier iniciativa que visibilice el libro y la lectura.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo: igualar al Planeta</h2><p class="article-text">
        La agente literaria Mar&iacute;a Cardona, representante de autoras como Alana S. Portero, Luna Miguel o Marta Sanz, da la bienvenida al galard&oacute;n. &ldquo;Todo lo que sea revalorizar la literatura me va a parecer bien porque creo que no nos queda otra&rdquo;, se&ntilde;ala. Como aqu&iacute; a&uacute;n no existe un galard&oacute;n como el Goncourt o el Booker, cree que est&aacute; bien un premio que quiz&aacute; consiga que algunos libros lleguen a un p&uacute;blico que de otra manera no lo har&iacute;an. Sin embargo, considera que quiz&aacute; el grupo de nominados sea demasiado homog&eacute;neo en cuanto a reconocimiento. Ella conoce muy bien los entresijos del premio ingl&eacute;s y declara que &ldquo;ah&iacute; siempre hay alg&uacute;n nombre muy conocido y alg&uacute;n debut, siempre hay algo que sorprende y esos libros s&iacute; que acaban teniendo un impacto muy fuerte en ventas&rdquo;. De momento, est&aacute; a la espera de ver &ldquo;si realmente tiene un impacto y el libro que gane empieza a vender y llega a todas las casas, que eso s&iacute; que lo consigue el Planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paco Goyanes, el responsable de la librer&iacute;a zaragozana C&aacute;lamo, que cada a&ntilde;o otorga un premio tambi&eacute;n al mejor libro publicado, expone que el planteamiento del premio no le parece correcto. &ldquo;Creo que la cantidad con la que est&aacute; dotado, no solamente el premio, sino toda la operaci&oacute;n, me parece un desprop&oacute;sito. Y es una empresa de car&aacute;cter semip&uacute;blico, no me parece muy correcto en general. No creo que de esa manera se promocione m&aacute;s la lectura. Evidentemente, el premiado y los finalistas puede ser que se vendan m&aacute;s, es cierto&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Murillo, autor de <em>Personaje secundario. La oscura trastienda de la edici&oacute;n</em> y conocedor a fondo del sector editorial del pa&iacute;s, se posiciona en contra. &ldquo;La sola idea de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">igualar al Premio Planeta</a> en cuanto a la bolsa de un mill&oacute;n de euros retrata perfectamente qu&eacute; clase de premio es y qu&eacute; se entiende por prestigio, por cultura, por lectura... en este pa&iacute;s&rdquo;, dice a elDiario.es. Asimismo, critica que ninguno de los libros seleccionados como finalistas se ha publicado en una editorial peque&ntilde;a, lo que para &eacute;l es un &ldquo;fiel retrato de c&oacute;mo van las cosas&rdquo;.  Cuatro de las obras pertenecen a los dos grupos editoriales m&aacute;s fuertes en Espa&ntilde;a, Penguin Random House y Planeta (dos cada uno) y el quinto a Anagrama, que pertenece al grupo Feltrinelli. &ldquo;Tampoco los suplementos literarios de los diarios encuentran casi nunca espacio para libros de editoriales chiquitinas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los tenistas, si les dan un premio muy grande por un solo partido, mucho más grande que este, el gremio de los tenistas no protesta. Pero el nuestro sí, porque estamos hechos para criticar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Héctor Abad Faciolince</span>
                                        <span>—</span> Escritor y finalista al premio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El escritor y editor Constantino B&eacute;rtolo, exresponsable de sellos como Debate y Caballo de Troya, cree que las caracter&iacute;sticas econ&oacute;micas del premio le hacen perder &ldquo;cualquier posibilidad de alcanzar dignidad literaria alguna&rdquo;. Tanto el dinero que recibe el ganador como los finalistas &mdash;&ldquo;ya sabemos que ninguno ha denunciado o renunciado a la parte del bot&iacute;n&rdquo;&mdash; le parece un &ldquo;asalto a las naves del Estado&rdquo;, por el car&aacute;cter semip&uacute;blico de Aena. Y apunta que servir&aacute; para el nombre del presidente de Aena, Maurici Lucena, quede unido &ldquo;como referente cuando se hable de la pol&iacute;tica cultural de este pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El Booker y el Goncourt, los referentes</h2><p class="article-text">
        Aunque en Espa&ntilde;a existen premios a obra publicada como los de la librer&iacute;a C&aacute;lamo, Finestres o Todos tus libros, no tienen el recorrido y el prestigio de otros como el Booker Prize de Inglaterra o el Prix Goncourt de Francia. Un objetivo de Aena es ponerse a su nivel, aunque parte con diferencias esenciales como el dinero: la dotaci&oacute;n del brit&aacute;nico es de 50.000 libras esterlinas y la del franc&eacute;s unos simb&oacute;licos 10 euros. Para Murillo, intentar compararse con ellos ha sido &ldquo;disparar con p&oacute;lvora mojada&rdquo;. &ldquo;De nuevo, como con el Planeta, se parte de esa idea m&iacute;tica de que el premio es como sacar el Gordo de la Loter&iacute;a en Navidad. Esta clase de premios nace desvinculado de la idea de &lsquo;literatura&rsquo;. Nada que tenga que ver con la seriedad, el rigor, el esfuerzo, la invenci&oacute;n, la visi&oacute;n de las contradicciones sangrientas del ser humano como individuo o como colectivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sola idea de igualar al Premio Planeta en cuanto a la bolsa de un millón de euros retrata perfectamente qué clase de premio es y qué se entiende por prestigio y por cultura en este país</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Murillo</span>
                                        <span>—</span> Escritor y editor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay voces en la cultura que valoran positivamente la atenci&oacute;n que acarrea un premio como este. Pepe Verdes, director de Librotea, una web especializada en recomendaci&oacute;n de libros activa desde 2016 y que publica bajo el paraguas de elDiario.es, considera que &ldquo;tener un premio que celebre la literatura siempre es una buena noticia&rdquo;. &ldquo;Es un sector que constituye casi el 3,5% del PIB de Espa&ntilde;a y, por tanto, necesita y merece una valoraci&oacute;n desde cualquier industria. En este caso si viene de la industria espacial o a&eacute;rea, me parece muy bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cree que se ha especulado de una manera &ldquo;torticera&rdquo; acerca de la cuant&iacute;a porque aunque en el espa&ntilde;ol el premio principal sea de un mill&oacute;n de euros, la repercusi&oacute;n de los otros dos es tan alta en sus pa&iacute;ses, que sus ganadores ganan a&uacute;n m&aacute;s. &ldquo;Este es un premio a un libro ya editado y aquellos son premios para vender libros, que en el caso del Goncourt y del Booker est&aacute; entre 800.000 y un mill&oacute;n de ejemplares&rdquo;, afirma y concluye que, seg&uacute;n sus cuentas, &ldquo;a cada autor le toca entre dos millones y dos millones y medio de euros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo fomentar la lectura</h2><p class="article-text">
        Otro de los v&eacute;rtices de la pol&eacute;mica es si este galard&oacute;n servir&aacute; realmente para la promoci&oacute;n de la lectura. Paco Goyanes no est&aacute; muy convencido, ya que piensa que es una repetici&oacute;n de lo que ocurre en muchas ocasiones con el dinero de las instituciones p&uacute;blicas: se invierte mucha cantidad en un evento en concreto y luego falta para otras cosas tambi&eacute;n necesarias. Mar&iacute;a Cardona, por su parte, considera que al tratarse de una empresa p&uacute;blica quiz&aacute; podr&iacute;an realizarse otras iniciativas como dar becas o crear residencias literarias para ayudar a los escritores.
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            <span class="title">
                La escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio AENA de Narrativa Hispanoamericana, da a conocer los nombres de los finalistas de galardón este miércoles en la librería La Mistral de Madrid. Los finalistas son: Héctor Abad Faciolince (Colombia), Nona Fernández (Chile), Samanta Schweblin (Argentina) y los españoles Enrique Vila-Matas y Marcos Giralt Torrent. EFE/ Sergio Perez                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Mi Pueblo Lee gan&oacute; el Premio Nacional al Fomento de la Lectura en el a&ntilde;o 2024, dotado con 30.000 euros. Su presidenta, Maribel Medina, recuerda que el eco del premio fue &ldquo;brutal&rdquo; y que gracias a todas las colaboraciones que consiguieron han estado casi hasta ahora sin tocar ni un c&eacute;ntimo de lo que recibieron por parte del Ministerio de Cultura: han llegado a nuevos pueblos en Canarias, han organizado la segunda edici&oacute;n de un festival sobre violencias machistas en el mundo rural, han pasado su club de lectura de virtual a presencial y han apoyado otras asociaciones. &ldquo;Somos ahorradoras, todav&iacute;a nos queda dinero para gastar&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al premio Aena, se muestra indecisa: le parece bien que se vayan a comprar libros y le parece que el jurado est&aacute; muy bien escogido &ldquo;y su presidenta&rdquo;, ya que confiesa que Rosa Montero no es solo su amiga, sino &ldquo;una persona cult&iacute;sima&rdquo;. Le chirr&iacute;a que la cantidad que se lleve el ganador o ganadora sea la misma que la del premio Planeta porque lo considera marketing. Para ella, la mejor manera de impulsar la lectura es: &ldquo;Ahondar en las personas no lectoras, porque si haces un acto en el que va a ir alguien muy famoso, el p&uacute;blico lector ya lo tienes asegurado, y ese alto tanto por ciento de la poblaci&oacute;n que no lee no acudir&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Murillo cree que &ldquo;la promoci&oacute;n de la lectura hay que hacerla cambiando radicalmente el sistema de ense&ntilde;anza de la literatura en las escuelas, quitando del aula la tableta y volviendo al libro en papel y suprimiendo premios supuestamente literarios que convierten la escritura en un circo&rdquo;. &ldquo;Abaratando el precio de los libros, sobre todo ahora que el alquiler de la vivienda est&aacute; por las nubes&rdquo;, a&ntilde;ade. Para &eacute;l, mientras que en Espa&ntilde;a la venta de libros de bolsillo no alcance el 30% del total, la lectura no ser&aacute; tan popular como en la parte de Europa en la que se lee. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que sea revalorizar la literatura me va a parecer bien porque creo que no nos queda otra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Cardona</span>
                                        <span>—</span> Agente literaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Para que haya mucha lectura los libros han de ser baratos. Nosotros tenemos un &iacute;ndice inferior al 10% en la parte que representa el libro de bolsillo en el total de ventas del sector.  En Espa&ntilde;a, nos hacemos trampas jugando al solitario&rdquo;, contin&uacute;a. Murillo se&ntilde;ala tambi&eacute;n que las encuestas del &iacute;ndice de lectura que publica el Ministerio de Cultura son &ldquo;una enga&ntilde;ifa&rdquo; porque con &lsquo;lectores frecuentes&rsquo; se refieren a aquellos que leen un libro cada tres meses. &ldquo;Dentro cinco a&ntilde;os (si dura tanto) el Premio Aena no habr&aacute; hecho subir en absoluto ese &iacute;ndice. Quiz&aacute;s aumente algo, pero el libro ganador no har&aacute; que haya m&aacute;s lectores, sino que concentrar&aacute; la compra de libros en una &uacute;nica novela&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Nistal, Doctora en literatura por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, considera que el premio Aena es una estrategia de marketing que no sirve para promocionar la lectura. Para esto hace falta &ldquo;m&aacute;s dotaci&oacute;n para bibliotecas, aulas con menos ratio que permitan trabajar m&aacute;s y mejor la lectura, o que no se arrincone cada vez m&aacute;s a las humanidades en las universidades p&uacute;blicas&rdquo;. &ldquo;Sobre todo, necesitamos tiempo para leer, que no es una cuesti&oacute;n individual, es social, depende de c&oacute;mo est&aacute; organizada la sociedad, del tiempo que nos vemos obligados a trabajar, de los desplazamientos hasta el trabajo, de la precariedad, de las tareas de cuidados&hellip; Y as&iacute; el debate pasa de &lsquo;la gente no lee&rsquo;, a &lsquo;qu&eacute; condiciones tenemos para poder leer&rsquo;&rdquo;, zanja.
    </p><p class="article-text">
        Su pensamiento est&aacute; en la misma &oacute;rbita que el de Constantino B&eacute;rtolo, quien cree que este premio beneficia sobre todo al &ldquo;capital editorial&rdquo; multinacional. El exeditor recurre a una escritora feminista de referencia para reflexionar sobre el fomento lector: &ldquo;Para leer, como dir&iacute;a Virginia Wolf, se necesita una habitaci&oacute;n propia y un tiempo propio. El mejor fomento de la lectura posible ser&iacute;a reducir la jornada laboral y acabar con la especulaci&oacute;n inmobiliaria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Premios literarios,Aena,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escritor de hoy frente al niño "que no dijo nada": Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritor-hoy-frente-nino-no-dijo-vicente-ferrer-denuncia-novela-victima-profesor-pederasta_1_13113921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57ccd79d-a1b6-49be-acce-9f299b9a4992_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139917.jpg" width="3996" height="2248" alt="El escritor de hoy frente al niño &quot;que no dijo nada&quot;: Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un docente de gimnasia fue encarcelado por abusar de varios de sus alumnos en Valencia durante la década de los 90. Pero el autor de 'Despiece', otra de sus víctimas, calló en su momento: “Se puede trabajar en que todo tenga un nombre, que no haya un silencio alrededor”</p><p class="subtitle">Collien Fernandes, la actriz que denunció a su exmarido por difundir imágenes sexuales falsas y podría cambiar la ley alemana</p></div><p class="article-text">
        El caso sali&oacute; en la prensa, pero el Vicente Ferrer de 1996 no cont&oacute; entonces que &eacute;l estaba entre las v&iacute;ctimas del profesor pederasta de su colegio privado en Valencia. Ahora, cuando ya han pasado m&aacute;s de dos d&eacute;cadas y el delito ha prescrito, publica su primer libro, <em>Despiece</em> (Dos Bigotes, 2026). Es un relato de lo que le sucedi&oacute;, pero tambi&eacute;n el retrato de una &eacute;poca, de la vida de una familia de clase trabajadora y de un pa&iacute;s en el que pasaba de todo, pero se hablaba de poco. Y asimismo una denuncia, aunque sea a trav&eacute;s de la literatura, de c&oacute;mo el sistema le falla a las personas que se supone que debe proteger.
    </p><p class="article-text">
        El motor que puso en marcha la elaboraci&oacute;n de estas memorias noveladas fue el M&aacute;ster en Creaci&oacute;n Literaria de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, dirigido por Jorge Carri&oacute;n. All&iacute; ten&iacute;a que desarrollar un proyecto de novela y deb&iacute;a escoger entre narrar ese da&ntilde;o que llevaba dentro desde hac&iacute;a tanto tiempo o hacer otra cosa diferente. Y opt&oacute; por lo primero porque si no lo hubiese sentido no como una mentira, pero s&iacute; como algo &ldquo;deshonesto&rdquo;: &ldquo;Como si no me hubiera atrevido a revelar la historia que realmente quer&iacute;a&rdquo;, dice a elDiario.es durante una entrevista en Barcelona. Tanto Carri&oacute;n como otra alumna, la escritora Bel&eacute;n L&oacute;pez Peir&oacute;, fueron &ldquo;figuras clave&rdquo; para sacar adelante el texto.
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n tiene una voz en dos tiempos distintos: la del menor y la del hombre en el que se ha convertido. Ferrer explica que para &eacute;l fue m&aacute;s dif&iacute;cil la parte adulta que la infantil aunque, de entrada, pudiese parecer lo contrario, porque los abusos ocurrieron en el colegio. &ldquo;Cuando empec&eacute; con las clases entend&iacute; de una manera bastante r&aacute;pida que escribir a partir de tu memoria, de algo que ha pasado hace 20 a&ntilde;os, es mentira. La memoria pone literatura a absolutamente todo&rdquo;, comenta. Eso le liber&oacute; de la sensaci&oacute;n de esclavitud que se hab&iacute;a impuesto de relatar c&oacute;mo hab&iacute;a ocurrido exactamente, de documentarse al m&aacute;ximo, algo que le queda de su licenciatura en Periodismo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/15c756dd-7b57-4603-a279-f5c5ab720fce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ferrer no quer&iacute;a centrarse solo en el drama, sino reflexionar sobre la &eacute;poca, hablar de su familia, de sus amigos y de sentimientos que puede tener un cr&iacute;o, como el despertar sexual. &ldquo;Si todo fuese el drama, no se entender&iacute;a por qu&eacute; el ni&ntilde;o no dijo nada&rdquo;, afirma. Hay un punto &aacute;lgido en el libro que, casi de forma inevitable, le fue duro de rememorar. &ldquo;El proceso estaba muy maduro, no fue la primera escena que escrib&iacute;. Pude acercarme muy de cerca, verlo, observarlo, sentirlo, redactarlo, quedarme ah&iacute; e irme&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El autor grab&oacute; a sus padres y a su hermana para captar la esencia de lo que despu&eacute;s ser&iacute;an sus personajes. Tras leer el libro, se han visto muy reflejados y les ha parecido muy entra&ntilde;able porque les ha tra&iacute;do recuerdos. Y muchos que hayan sido ni&ntilde;os o adolescentes en la d&eacute;cada de los 90 en Espa&ntilde;a tambi&eacute;n podr&aacute;n reconocer escenarios comunes. &ldquo;La vida no es solo ser una v&iacute;ctima, ni aun cuando est&aacute;s en el peor de tus momentos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin reparaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El autor modific&oacute; la sentencia que a&ntilde;adi&oacute; en su libro para evitar posibles problemas jur&iacute;dicos y proteger el derecho al honor del agresor y del colegio. Seg&uacute;n los datos que aparecen en&nbsp;<em>Despiece</em>, el docente fue condenado a 198 a&ntilde;os de c&aacute;rcel y se declar&oacute; insolvente. El colegio, privado y considerado uno de los mejores de Valencia, tampoco solt&oacute; ni una peseta. As&iacute; que no hubo ninguna reparaci&oacute;n para los denunciantes. &rdquo;A m&iacute; esto me parece escandaloso. Despu&eacute;s de todo este tiempo es lo que m&aacute;s me duele junto con mi propio caso, mis propias circunstancias&ldquo;, desarrolla Ferrer, &rdquo;ni siquiera te llega lo que se supone que te pertenece por ley. Es como una doble verg&uuml;enza&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, una persona que no tiene recursos &mdash;tanto econ&oacute;micos como de conocimiento&mdash; para enfrentarse a una situaci&oacute;n as&iacute;, lo tiene muy complicado. En los a&ntilde;os 90, muchas familias de clase trabajadora dedicaron todos sus esfuerzos a que sus hijos estudiasen y llevasen una vida mejor que la suya. Por eso Ferrer, cuyos padres eran carniceros, pudo estudiar una carrera, habla varios idiomas y se ha relacionado con gente que tambi&eacute;n tiene estudios superiores: &ldquo;Yo tengo amigos abogados, arquitectos, periodistas, m&eacute;dicos. Pero los de mis padres eran amas de casa, electricistas, campesinos o cerrajeros. Cuando les llega una carta de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica se vuelven locos, porque si no hablas el idioma del sistema, te quedas fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l sabe qui&eacute;nes son los que denunciaron, pero no se ha puesto en contacto con ninguno. No quer&iacute;a que, bajo ning&uacute;n concepto, se dudase acerca de sus intenciones, de si quer&iacute;a sacar provecho de ellos de alguna manera. Adem&aacute;s, tampoco se sent&iacute;a c&oacute;modo al llamar a la puerta de alguien que quiz&aacute; no quisiera recordar un hecho traum&aacute;tico o no est&eacute; preparado para ello. &ldquo;Antes de este libro, estuve en terapia, no pod&iacute;a haberlo escrito sin haber hecho este proceso&rdquo;, confiesa. &ldquo;Ya nos han <em>desrrespetado</em> tanto, ya nos han hecho tanto da&ntilde;o, que lo &uacute;ltimo que querr&iacute;a es que sintieras siquiera un atisbo de dolor por mi parte&rdquo;, sostiene. Su obra tambi&eacute;n es una forma de poner el tema sobre la mesa y si alguno se quiere dirigir a &eacute;l, puede hacerlo.
    </p><h2 class="article-text">La Espa&ntilde;a que calla</h2><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo era posible que ese profesor abusara de menores de forma sistem&aacute;tica durante a&ntilde;os y el colegio no se diese cuenta? &iquest;Nadie sospech&oacute; nada? Aquel hombre se encerraba durante los recreos con ni&ntilde;os y hasta que no hablaron, nadie del centro educativo vio se&ntilde;ales de alerta. En la sentencia que sale en la novela, donde los datos est&aacute;n modificados, su condena era de casi 200 a&ntilde;os y pone que pod&iacute;a acogerse al l&iacute;mite de 30 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n efectiva seg&uacute;n el C&oacute;digo Penal de 1973. Y una vez en la calle, podr&iacute;a haber vuelto a dar clases seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer expone que est&aacute; claro qui&eacute;n es el malo, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a sacar a relucir el silencio que reinaba en los 90 acerca de muchos temas como los feminicidios, el colectivo LGTBIQ+ o los derechos de los ni&ntilde;os. &ldquo;El libro de Cristina Rivera Garza, <em>El verano de Liliana</em>, habla de la falta de vocabulario, de l&eacute;xico para poder describir lo que ocurre. Y acord&eacute;monos de c&oacute;mo eran los 90. Si no se habla de nada, nada existe&rdquo;, sostiene. &ldquo;Yo no s&eacute; hasta qu&eacute; punto se puede impedir que una una agresi&oacute;n sexual no ocurra, lo que creo que donde s&iacute; se puede trabajar mucho es en que todo eso tenga un nombre, que no haya un silencio alrededor, que haya m&eacute;todos para poder detectar esto de una forma mucho m&aacute;s r&aacute;pida&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Y, de paso, que los organismos encargados de proteger a las personas, lo hagan. &ldquo;Soy una persona, como el Vicent&iacute;n &lsquo;el empoll&oacute;n&rsquo;, que sigue las reglas, que cree en el sistema en general y que trato de ser justo y obviamente quiero que me traten con justicia&rdquo;, verbaliza Ferrer. Pero cuando algo ocurre y ese sentimiento en el que se conf&iacute;a no responde, &ldquo;el sentimiento es de desamparo&rdquo;. Y como en esta novela ocurren otras cosas, decidi&oacute; que si la justicia no va a estar ah&iacute; &ldquo;pueden estar mi familia, mis amigos, la industria editorial, las orientaciones lectoras&rdquo;. Y cualquiera que quiera leer su historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritor-hoy-frente-nino-no-dijo-vicente-ferrer-denuncia-novela-victima-profesor-pederasta_1_13113921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor de hoy frente al niño "que no dijo nada": Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Abusos sexuales,Agresiones sexuales,Pederastia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-gomez-barcena-escritor-hombre-despues-adolescencia-punto-critico-mediana-edad_1_13114445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bf51f47-f651-4dbd-85d1-53d3430a7f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139924.jpg" width="5493" height="3090" alt="Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor santanderino publica su nueva novela 'Abril o nunca', donde indaga en la crisis de los 40 en los hombres, además de ofrecer una mirada irónica a las teorías conspiranoicas en la época de internet</p><p class="subtitle">Nikki García, la voz de Google Maps, lanza su primer disco: “La precariedad nos tiene absolutamente secuestrados”
</p></div><p class="article-text">
        El escritor santanderino <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/agotamiento-autoficcion-literatura-encamina-presente-pasado_1_11602792.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena</a> tuvo una idea a partir de una imagen: un padre y una hija en una cala desierta, en ba&ntilde;ador, felices. Pero &eacute;l tuvo la sensaci&oacute;n de que algo malo iba a suceder pronto. Esa figuraci&oacute;n se le qued&oacute; anclada en la cabeza y le provocaba preguntas acerca de cu&aacute;n terrible ser&iacute;a la tragedia y qu&eacute; ser&iacute;a lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s de ella. Esas divagaciones terminaron estructurando una novela titulada <em>Abril o nunca</em>, que acaba de publicarse en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Seix Barral.</a>
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de la historia es Daniel, un tipo en los primeros a&ntilde;os de su cuarentena, divorciado y con una hija que tiene dos cumplea&ntilde;os: el de la fecha oficial, que celebra con su madre y el que festeja con su padre, el d&iacute;a que le toque. Ellas viven en Madrid, pero &eacute;l pasa seis meses en Benidorm, a donde se mud&oacute; despu&eacute;s de tomar la decisi&oacute;n de dejar el bufete de abogados donde trabajaba para ser profesor de submarinismo.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n tiene previsto darle una sorpresa especial: la llevar&aacute; a hacer snorkel por primera vez a la Cala de los Amarillos, el lugar donde &eacute;l se enamor&oacute; del mar. Al principio ella est&aacute; un poco decepcionada, pero despu&eacute;s se entusiasma. Ese d&iacute;a cambiar&aacute; todo para mal. Seg&uacute;n dice el autor a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en la sede de su editorial en Barcelona, le interesaba escribir: &ldquo;Sobre qu&eacute; es lo que sucede con la experiencia del tiempo durante el duelo. Es un tema que ya hab&iacute;a tratado un poquito en alg&uacute;n otro libro, pero empiezo a ver que ser&aacute; algo que ocurra en el presente y, adem&aacute;s, all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista pasa muchas horas en hilos de Reddit por los que pululan usuarios como John1419. Aunque Daniel es consciente de que la mente del internauta habita m&aacute;s en el mundo de la fantas&iacute;a que en el real, a veces se pregunta si alguna de sus teor&iacute;as son plausibles. &ldquo;Me interesa mucho el clima de teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n en el presente, reflexionar sobre c&oacute;mo en ese clima de la llamada postverdad tambi&eacute;n se est&aacute;n encontrando muchas posibilidades de crear rumorolog&iacute;as o discursos falsos. Muchas veces con intereses que parad&oacute;jicamente encuentran o&iacute;dos en personas que se quieren ver a s&iacute; mismas como muy esc&eacute;pticas pero, en realidad, son solo esc&eacute;pticas acerca de lo que cuenta el poder&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Juan Gómez Bárcena posa durante la presentación de su nuevo libro ‘Abril o nunca’,                            </span>
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        Al escritor le parec&iacute;a divertido crear, a trav&eacute;s del personaje de John1419, un planteamiento lo m&aacute;s absurdo y seductor posible pero que, al mismo tiempo, tiene una l&oacute;gica interna. El c&aacute;ntabro reflexiona acerca de que: &ldquo;Quiz&aacute;s es lo que m&aacute;s le distingue de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n o de las sectas reales que suelen ser bastante incoherentes. Sin embargo, su teor&iacute;a es coherente lo que pasa es que no es real&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Crisis en el Nueva York espa&ntilde;ol</strong></h2><p class="article-text">
        Que Benidorm es un lugar &uacute;nico en Espa&ntilde;a no genera muchas dudas. De hecho, ha servido de escenario para obras culturales de lo m&aacute;s variopintas, a las que ahora se a&ntilde;ade la novela del escritor de Santander. En sus p&aacute;ginas se empe&ntilde;a en describir lo feo que es el piso que ha heredado de su madre y lo horrible que es la ciudad. Municipios poco agraciados hay muchos, pero este lugar de rascacielos con vistas al Mediterr&aacute;neo le serv&iacute;a para acentuar el contraste de la depresi&oacute;n del protagonista con la alegr&iacute;a (o histeria) con que los turistas disfrutan del lugar. O, por lo menos, lo intentan.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este libro, G&oacute;mez B&aacute;rcenas no hab&iacute;a estado nunca all&iacute;, as&iacute; que se alquil&oacute; una casa para estar una semana en invierno y otra en verano y poder ver el contraste de ambientes. Aparte del juego que le daba para evidenciar la confrontaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo de Daniel con el de la gente que le rodeaba, la ciudad tambi&eacute;n le suscitaba inter&eacute;s porque se trata de un lugar, para &eacute;l, &ldquo;muy artificial, con muy poca historia&rdquo;, lleno de rascacielos como si quisiera ser Manhattan y de pubs ingleses donde los camareros y los consumidores tambi&eacute;n lo son. Esta caracter&iacute;stica favorece a lo que &eacute;l intenta transmitir en <em>Abril o nunca</em>: &ldquo;Todo parece una copia, un simulacro de otra cosa y el personaje de Daniel tambi&eacute;n va a intentar reproducir, en este caso, un tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; tambi&eacute;n vive Mario, su mejor amigo desde el instituto, como este se empe&ntilde;a en decir cada vez que se lo presenta a alguien. Lo cierto es que durante el curso escolar apenas se trataban, pero cuando llegaba el verano y coincid&iacute;an en Benidorm, eran colegas. Y esa relaci&oacute;n ha sobrevivido d&eacute;cadas a base de conversaciones banales, videojuegos, juergas y poco m&aacute;s. No parecen necesitar m&aacute;s cuando est&aacute;n juntos, casi parecen una hip&eacute;rbole de los t&oacute;picos acerca de los dos varones cisheterosexuales que no saben o no quieren comunicar sus sentimientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene límites bastante claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Gómez Bárcena</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este amigo lo tenemos casi todos de un modo u otro. No tiene por qu&eacute; ser tan exagerada la falta de comunicaci&oacute;n entre amigos, pero a m&iacute; no me resulta muy sorprendente con respecto a mi propia experiencia. Me interesaba no solo parodiar ese tipo de v&iacute;nculos, sino tambi&eacute;n verlos desde cierto car&aacute;cter entra&ntilde;able&rdquo;, apunta el autor. Porque Mario y Daniel, se quieren, a su manera silenciosa, torpe quiz&aacute; si se ve desde fuera y en plena crisis de los 40, que cada uno lleva como puede. El segundo a base de tabaco y enajenaci&oacute;n, el primero a base de trabajo y consejos de ir al psic&oacute;logo de su mujer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No tiene la crisis de los 40 algo de mito? Para G&oacute;mez B&aacute;rcena es algo completamente real: &ldquo;Yo s&iacute; creo en ella porque la he vivido o la estoy viviendo y he le&iacute;do bastante sobre el tema. Carl G. Jung escribi&oacute; bastante sobre la crisis de la mediana edad y &eacute;l se&ntilde;alaba que, al menos a su juicio, est&aacute; en todas las culturas y tiene que ver con ese rito de paso del que nosotros carecemos del Ecuador de la vida&rdquo;. El escritor, que se nota que ha reflexionado sobre el tema, considera que en ese momento: &ldquo;De alguna manera miras alrededor y hacia atr&aacute;s, haces una valoraci&oacute;n de los lugares que has ido, de los caminos que has recorrido y de las decisiones que has tomado, que a veces lo has hecho de manera inconsciente&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1c92aa73-8e9d-4950-8770-f8b391cdb229_source-aspect-ratio_default_1139928.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n percibe que quiz&aacute; ese crac es particularmente intenso en los hombres y lo achaca, quiz&aacute;s, a una falta de lenguaje emocional: &ldquo;Yo tengo la sensaci&oacute;n de que despu&eacute;s de la adolescencia, que es un punto cr&iacute;tico, quiz&aacute;s para un var&oacute;n al menos el siguiente es la crisis de la mediana edad. Me consta que hay hombres que no la viven, pero la mayor&iacute;a con los que he hablado algo te cuentan de este momento&rdquo;. Con los intentos de deconstrucci&oacute;n de las masculinidades tradicionales que se est&aacute;n llevando a cabo y la apertura a otros modelos &iquest;No ser&aacute; posible que, en un futuro, esta realidad haya cambiado?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor se muestra esc&eacute;ptico respecto a este tema: &ldquo;Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene l&iacute;mites bastante claros. Primero porque estamos valorando todo lo que la diferencia de g&eacute;nero tiene de social, no estamos valorando lo que tiene de biol&oacute;gico y vete t&uacute; a saber, no tengo ni idea&rdquo;, declara y prosigue: &ldquo;Creo que los l&iacute;mites est&aacute;n bastante claros en el sentido de que uno puede tener una apertura a otra cosa, puede haber una educaci&oacute;n que te ayude a normalizar ciertos comportamientos, pero yo creo que el peso de toda la tradici&oacute;n es demasiado fuerte como para creer que sea algo que vaya sin m&aacute;s a desaparecer. Dudo much&iacute;simo que esto pueda ocurrir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Volver atr&aacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        En una noche que salen de fiesta, Daniel le pregunta a Mario si volver&iacute;a atr&aacute;s en su vida pero con los conocimientos que tiene ahora. Una vuelta a empezar en un juego pero sabiendo que a la vuelta de la esquina le espera una sorpresa desagradable o tendr&aacute; que tomar una decisi&oacute;n dif&iacute;cil. El propio G&oacute;mez se lo ha planteado mucho aunque siempre en un plazo corto. &ldquo;Volver&iacute;a en el sentido de que cada vez que tomo una decisi&oacute;n que me doy cuenta de que es mala, mi primera reacci&oacute;n es como en un videojuego volver una partida guardada y cambiar las cosas&rdquo;, espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Pero cada vez est&aacute; m&aacute;s convencido de que no lo har&iacute;a. Primero, porque &eacute;l no ha vivido una gran desgracia como la de su personaje y segundo, porque valorar qu&eacute; fue un error y qu&eacute; no es un enga&ntilde;o: &ldquo;Cuando tomas una decisi&oacute;n, la tomas desde la conciencia de que es lo mejor para ti. Pasados los a&ntilde;os, tienes otra informaci&oacute;n, tienes otra experiencia y puedes valorar que fue una mala decisi&oacute;n, pero lo haces en funci&oacute;n de lo que eres ahora. Si cambiaras algo, ser&iacute;as distinto y nos llevar&iacute;a a un eterno c&iacute;rculo vicioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Declara que se document&oacute; mucho para escribir esta novela con libros de psicolog&iacute;a, pero no habl&oacute; con nadie que estuviese pasando por un gran trauma porque le habr&iacute;a hecho sentirse &ldquo;un poco estafador&rdquo;. Sin embargo, estuvo a punto de vivirlo cuando su ahora exmujer Marta Jim&eacute;nez Serrano y &eacute;l estuvieron a punto de morir en su piso por una fuga de mon&oacute;xido de carbono de la caldera. Ella ha novelado la experiencia en <em>Ox&iacute;geno</em>, t&iacute;tulo que public&oacute; en enero de 2026 en la editorial Alfaguara. &iquest;Hubo discusi&oacute;n por qui&eacute;n se quedaba con la historia? G&oacute;mez B&aacute;rcena dice que: &ldquo;No fue un debate. Durante un tiempo ambos planteamos la idea de escribir sobre ello y yo muy r&aacute;pidamente pens&eacute; que era una novela que ten&iacute;a que escribir ella porque suele tener un acercamiento muy directo de la experiencia al texto&rdquo;. &Eacute;l opt&oacute; por irse con su drama imaginario a Benidorm.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-gomez-barcena-escritor-hombre-despues-adolescencia-punto-critico-mediana-edad_1_13114445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritores,Hombre,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jean-baptiste-amo-escritor-90-discursos-racistas-patrioticos-ocupaban-espacio-debate_1_13108594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f20e9e-4d8a-42ba-8d7d-55cd88b033f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139790.jpg" width="1184" height="666" alt="Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor francés bebe de Stephen King en 'La noche devastada', su nueva novela sobre un grupo de jóvenes que también tiene toques autobiográficos</p><p class="subtitle">'El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista
</p></div><p class="article-text">
        Aunque, a veces, a las comparaciones literarias haya que restarle uno o dos grados de entusiasmo, si los referentes son Stephen King, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-cronenberg-teorias-conspiracion-son-forma-afrontar-muerte_1_11387235.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Cronenberg</a> o Lovecraft, la cosa pinta bien. Es el caso de <em>La noche devastada</em>, la &uacute;ltima novela de Jean-Baptiste Del Amo que la editorial Seix Barral acaba de publicar en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Lydia V&aacute;zquez. En esta ocasi&oacute;n, el multipremiado autor decidi&oacute; utilizar el g&eacute;nero del terror para indagar en las preocupaciones de un grupo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adolescentes </a>en los a&ntilde;os 90 a las afueras de Toulouse.
    </p><p class="article-text">
        Si se revisa su biograf&iacute;a, se puede comprobar que hay muchas coincidencias con su libro: creci&oacute; en el mismo sitio, en esa &eacute;poca y tuvo inquietudes parecidas a las de Alex, Mehdi, Max, Thomas y Lena, los protagonistas. Del Amo explica que &eacute;l fue un gran fan del cine y la literatura fant&aacute;stica en esa edad, lo que le ayud&oacute; a dibujar la atm&oacute;sfera de ese periodo. &ldquo;Creo que si hubiese hecho un texto puramente realista, no habr&iacute;a conseguido decir algo de una manera tan abstracta y subjetiva de lo que fue crecer para m&iacute; en aquellos a&ntilde;os&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en Barcelona, donde afirma que este es su trabajo m&aacute;s autobiogr&aacute;fico: &ldquo;He escogido lugares propios, personajes con los que conviv&iacute; y he puesto mucho de mi propia experiencia, sobre todo en el relato de los cinco protagonistas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>La noche devastada</em> aparece un escenario cl&aacute;sico de las obras de este tipo de literatura: la casa. Los chavales no pueden resistirse a la fascinaci&oacute;n que les provoca ese edificio abandonado en el barrio donde viven y no hacen caso al lector que les dice con el pensamiento: &ldquo;No entr&eacute;is ah&iacute;&rdquo;. En la vida real, muchos de estos espacios abandonados son puntos de reuni&oacute;n de j&oacute;venes o incluso de refugio si su realidad familiar no es la deseada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la historia de la literatura o del cine de terror la casa encantada siempre ha sido el castillo o la casa g&oacute;tica. O sitios m&aacute;s modernos, pero un poco al margen de la sociedad como, por ejemplo, un hospital psiqui&aacute;trico abandonado, y yo quer&iacute;a el contrapunto de esto, escogiendo un escenario en el centro de la normalidad de un barrio residencial&rdquo;, especifica. As&iacute; pudo explorar el entorno y los miedos que conformaron parte de su experiencia vital.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/74ce6aa7-b364-4569-8c4a-c3f0b51cb696_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &Eacute;l se identifica como &ldquo;persona queer&rdquo; y reconoce que en la d&eacute;cada que rememora tuvo que establecer su propia relaci&oacute;n con la masculinidad, un tema que ya hab&iacute;a aparecido en t&iacute;tulos anteriores. &ldquo;En aquel momento no ten&iacute;a muchos puntos de referencia y sent&iacute; r&aacute;pidamente lo que me separaba de otros chicos de mi edad. Dentro de su marco hab&iacute;a cosas que pr&aacute;cticamente hac&iacute;an que la comunicaci&oacute;n fuera imposible&rdquo;, comenta. Encontr&oacute; su lugar en la compa&ntilde;&iacute;a femenina, donde la sensibilidad estaba autorizada: &ldquo;Esto sin duda aparece en <em>La noche devastada,</em> porque el terror me permiti&oacute; encarnar de una forma f&iacute;sica y con im&aacute;genes muy potentes este tipo de tem&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la cultura hall&oacute; espejos en los que mirarse o respuestas que llenaban sus vac&iacute;os. Como aficionado al g&eacute;nero que escogi&oacute; para su &uacute;ltima novela, habla de obras con &ldquo;personajes de mujeres fuertes, potentes, que ten&iacute;an que luchar contra una amenaza que, en realidad, era la encarnaci&oacute;n de la violencia machista patriarcal. Como Sarah Connor en <em>Terminator</em> o Ellen Ripley en <em>Alien&rdquo;</em>. As&iacute; descubri&oacute; que &ldquo;hab&iacute;a hero&iacute;nas que se rebelaban, y creo que para los j&oacute;venes queer encarnaron una especie de ideal, porque mostraban que frente a la violencia del mundo era posible la resistencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un momento m&aacute;s peligroso</strong></h2><p class="article-text">
        Del Amo considera que el panorama actual es bastante peor que el de los a&ntilde;os 90 en Francia, porque entonces no viv&iacute;an amenazados por conflictos b&eacute;licos, mientras que ahora gran parte del planeta teme la proximidad de una guerra. &ldquo;Ha habido una globalizaci&oacute;n de la violencia. En aquel momento, como mucho se pod&iacute;a intuir un poco, pens&aacute;bamos que se hab&iacute;a llegado a una forma de equilibrio geopol&iacute;tico&rdquo; afirma. Y a&ntilde;ade que el conservadurismo y el extremismo pol&iacute;tico han surgido como una reacci&oacute;n a los avances sociales conseguidos desde entonces, como el reconocimiento de los derechos de las mujeres y las minor&iacute;as queer.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se&ntilde;ala el aumento del rechazo a la inmigraci&oacute;n: &ldquo;Esto quiz&aacute; es m&aacute;s espec&iacute;fico en el caso de Francia que en Espa&ntilde;a, porque ambos pa&iacute;ses no tienen la misma historia respecto a este asunto&rdquo;, reflexiona y a&ntilde;ade: &ldquo;El tema de la seguridad ahora es central en el debate pol&iacute;tico franc&eacute;s y no era as&iacute; en los a&ntilde;os 90, los discursos racistas o patri&oacute;ticos no ocupaban el mismo espacio en el debate p&uacute;blico. En cambio, hoy la gente asume sin tapujos el poder votar a la extrema derecha&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha habido una globalización de la violencia. En aquel momento, como mucho se podía intuir un poco, pensábamos que se había llegado a una forma de equilibrio geopolítico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jean-Baptiste Del Amo</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus abuelos paternos emigraron a su pa&iacute;s por la Guerra Civil espa&ntilde;ola desde Ciudad Real. Pero tuvieron que adoptar sus usos, costumbres e idioma, as&iacute; que apenas le lleg&oacute; nada de esa herencia cultural. &ldquo;Mi padre se llama Pedro, pero en las cartas que recib&iacute;a de la administraci&oacute;n francesa le llamaban Pierre&rdquo;, rememora. &ldquo;Cuando yo era adolescente le dec&iacute;a que avisara para que se lo cambiasen, pero &eacute;l me respond&iacute;a que daba igual, que era lo mismo&rdquo;, a&ntilde;ade. As&iacute;, parte de su identidad espa&ntilde;ola quedaba escondida. &ldquo;Yo, por ejemplo, lamento no haber escuchado espa&ntilde;ol en casa cuando era ni&ntilde;o&rdquo;, manifiesta. Ese requerimiento de abrazar la cultura del lugar al que llegan y el olvido de la propia no difiere tanto del actual que requiere a los migrantes que &lsquo;se integren&rsquo;. Para Del Amo, en Francia pasa por la renuncia a la propia lengua.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un futuro de creaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Su pr&oacute;xima obra estar&aacute;, precisamente, ambientada en Espa&ntilde;a. Se&ntilde;ala que quiz&aacute; se ha adelantado un poco al hablar de ella porque a&uacute;n no est&aacute; acabada y nunca se puede estar seguro de si un libro se escribir&aacute; por completo hasta que sucede. Pero confiesa que ten&iacute;a muchas ganas de escribir una trama que se desarrollase en este pa&iacute;s, ya que para &eacute;l es un territorio imaginario muy &iacute;ntimo: &ldquo;Yo he proyectado mucho en esta parte misteriosa de mi historia familiar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta visita ha podido pasar unos d&iacute;as en Madrid, lo que le ha permitido &ldquo;enfrentarse&rdquo; a la topograf&iacute;a de la ciudad. &ldquo;Es una novela que tiene lugar en la &eacute;poca contempor&aacute;nea y que va a ser como un viaje por Espa&ntilde;a a nivel de territorio y hay una exploraci&oacute;n imaginaria de los fantasmas&rdquo;. En esta ocasi&oacute;n &ldquo;la historia girar&aacute; en torno a la tem&aacute;tica del amor homosexual y la memoria&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Del Amo es un escritor con una buena ristra de premios a sus espaldas (ganador del Premio Goncourt con su primera novela, finalista del mismo en otra ocasi&oacute;n y galardonado con el Premio Fnac, entre otros). En su pa&iacute;s, el Estado ofrece cierta protecci&oacute;n a la edici&oacute;n y al cine &ndash;y, por lo tanto, a los artistas&ndash;, pero siente que un posible gobierno de extrema derecha en las pr&oacute;ximas elecciones presidenciales podr&iacute;a terminar con ella. Adem&aacute;s, percibe que &ldquo;la lectura se est&aacute; polarizando. Hay toda una parte de la literatura que podr&iacute;a desaparecer y escritores que est&aacute;n precarizados&rdquo;, afirma. &ldquo;Mido con precisi&oacute;n la suerte que tengo hoy de vivir de mi escritura y no considero que esta suerte o libertad la tenga que dar por sentado. Yo tengo 44 a&ntilde;os y si ma&ntilde;ana no puedo vivir de mis libros, la verdad es que no s&eacute; de qu&eacute; lo voy a hacer&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jean-baptiste-amo-escritor-90-discursos-racistas-patrioticos-ocupaban-espacio-debate_1_13108594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Escritores,Francia,Stephen King]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9fea3ca-de52-4254-9094-df7f3a7c69b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1839y1296.jpg" width="1200" height="675" alt="Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de la novela 'La educación física' publica 'Cortarse el cabello', un conjunto de relatos que se pueden leer como una novela y que empezó a escribir poco antes de la muerte de su padre</p><p class="subtitle">La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años</p></div><p class="article-text">
        Al padre de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/viaje-cuerpo-duelo-rosario-villajos-quise-madre-encantaria-padre_1_13044086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosario Villajos</a> no le gustaba que llamase la atenci&oacute;n. Pero, como ocurre tantas veces, su hija le llev&oacute; la contraria y escogi&oacute; caminos creativos que la expon&iacute;an al p&uacute;blico: fue cantante, artista y escritora ganadora del Premio Biblioteca Breve en 2023 por su segunda novela, <em>La educaci&oacute;n f&iacute;sica</em>. Hab&iacute;an pasado seis a&ntilde;os desde <em>Face</em> (Fanfare &ndash; Ponent Mon), su primera incursi&oacute;n en las librer&iacute;as y su progenitor no ten&iacute;a ni idea de la pasi&oacute;n que ella ten&iacute;a por la literatura. Le caus&oacute; tanto temor su enfado, que lo primero que hizo cuando le dieron el galard&oacute;n fue a encerrarse en el ba&ntilde;o a llorar.
    </p><p class="article-text">
        La escritora cordobesa tem&iacute;a la reacci&oacute;n del padre. Tuvieron una relaci&oacute;n paternofilial llena de matices &mdash;no todos tan dram&aacute;ticos como este&mdash;, que ahora es material para su nuevo libro <em>Cortarse el cabello </em>(Seix Barral). Aunque de entrada puede parecer un conjunto de relatos, se puede leer como una novela. Ella lo define como un &aacute;lbum flamenco, donde hay un tema de cada palo: &ldquo;Una seguidilla, una buler&iacute;a, un fandango y estaba pensando en algo as&iacute;, ecl&eacute;ctico pero que, en conjunto, te estuviera hablando de un solo tema&rdquo;. Aqu&iacute;, ese asunto principal es la aceptaci&oacute;n de la muerte de su padre, pero tambi&eacute;n &ldquo;de la realidad&rdquo;: &ldquo;Tanto de las p&eacute;rdidas como de cualquier otra cosa que nos puede pasar&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n hay un componente de alivio, de pensar que no vas a perder a esa persona por segunda vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un ensayo sobre el duelo al estilo de <em>El a&ntilde;o del pensamiento m&aacute;gico</em> de Joan Didion, ni mucho menos. Aqu&iacute; las experiencias autobiogr&aacute;ficas de la autora est&aacute;n revestidas de ficci&oacute;n literaria, que no esconde la realidad pero la explica de forma metaf&oacute;rica: &ldquo;Aunque tenga alg&uacute;n tinte autobiogr&aacute;fico, ya que ten&iacute;a que soltarlo, he usado much&iacute;sima fantas&iacute;a&rdquo;. Un buen ejemplo es el de la presencia de monstruos como vampiros, una mujer peluda o los zombies. &ldquo;Tendemos a pensar que los monstruos son seres extraordinarios que no se parecen nada a nosotros y al final los tenemos mucho m&aacute;s cerca de lo que creemos, se han estado utilizando toda la vida para asustar cuando eran una representaci&oacute;n de alguien real casi siempre&rdquo;, dice. De hecho, la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <em>Frankenstein</em> de Peggy Webling (1927) le hab&iacute;a gustado mucho de peque&ntilde;a: &ldquo;Era una figura misteriosa y me recordaba a mi padre, como una persona ajena a lo normal&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7b0e21ab-544d-4d1b-ad31-35378dd40408_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero Villajos no solo explora c&oacute;mo fue el tiempo que comparti&oacute; con &eacute;l, sino que tambi&eacute;n recorre otro tipo de lazos sentimentales como el de las parejas, que no salen demasiado bien paradas. Sin embargo, ella se reconoce como una rom&aacute;ntica en el fondo: &ldquo;Creo que hay que avivar el romanticismo. El recurso de los vampiros, por ejemplo, tiene mucho que ver con eso, me parecen seres muy rom&aacute;nticos&rdquo;. Sin embargo, considera que es m&aacute;s realista pensar en que las cosas no van a salir bien, al menos, con el paso del tiempo. Es decir, no so&ntilde;ar con el &lsquo;felices para siempre&rsquo;. &ldquo;Hacemos concesiones durante un tiempo a nosotras mismas, pero realmente nadie nos conviene. Siempre hay alg&uacute;n obst&aacute;culo, algo que no nos viene bien&rdquo;, reflexiona. Para ella, que tiene &ldquo;una relaci&oacute;n muy bonita&rdquo; desde hace muchos a&ntilde;os: &ldquo;El romanticismo dura lo que dura y ya est&aacute;, se pasa a otra cosa bastante mejor, de hecho. Un poco menos intensa quiz&aacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El principio y el final</h2><p class="article-text">
        La autora empez&oacute; a escribir estos fragmentos antes de la muerte. Recuerda que, en un intercambio de mails con otro escritor, ella le dijo que ten&iacute;a que dejar la novela en la que trabajaba porque le resultaba &ldquo;muy fr&iacute;vola&rdquo; para lo que ella sent&iacute;a que llevaba dentro. Fue en septiembre de hace dos a&ntilde;os y ella se iba a C&oacute;rdoba desde Madrid todos los fines de semana para verle: &ldquo;Sent&iacute;a que se estaba apagando&rdquo;. Ahora cree que este libro la ha ayudado y a&uacute;n sigue porque, seg&uacute;n opina, el duelo &ldquo;no acaba nunca&rdquo;: &ldquo;Simplemente sabes que hay ah&iacute; un pozo. Y de vez en cuando te asomas, pero cada vez te asomas menos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que su familia no lee lo que escribe, as&iacute; que no ha tenido problemas con ning&uacute;n pariente que se haya podido sentir apelado. Pese a ello, se pens&oacute; mucho el publicar el libro pero consider&oacute; que podr&iacute;a conectar tambi&eacute;n con personas que hayan tenido relaciones familiares complicadas. &ldquo;O tambi&eacute;n con quien ha sufrido p&eacute;rdidas y han sido bonitas en el sentido de echar de menos a esa persona&rdquo;, declara y cita una frase del libro <em>Manual para mujeres de la limpieza</em>, de Lucia Berlin: &ldquo;Una cosa s&eacute; de la muerte. Cuanto mejor es la persona, cuanto m&aacute;s cari&ntilde;osa, feliz y comprensiva, menor es el vac&iacute;o que deja su muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en <em>Cortarse el cabello</em> no solo hay defunciones, sino que tambi&eacute;n hay nacimientos. Lo que no significa que sean edulcorados: &ldquo;Tener un hijo tambi&eacute;n es una pel&iacute;cula de terror, si lo piensas. Cuando nace una persona, si eres madre ya sabes que vas a estar preocupada por ella toda la vida&rdquo;. Ella no quiere serlo, pero le habr&iacute;a encantado &ldquo;ser padre&rdquo;, pero con esa afirmaci&oacute;n no hace referencia al g&eacute;nero sino al &ldquo;papel&rdquo;: &ldquo;Aparte de ser muy rom&aacute;ntico, es mucho m&aacute;s c&oacute;modo en el mundo en el que vivimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, que otra persona geste a la criatura que ha contribuido a concebir le parece &ldquo;un acto de amor incre&iacute;ble&rdquo;. Para ella, en otra realidad quiz&aacute; el papel de padre no tendr&iacute;a siquiera cabida, pero desde que el ser humano averigu&oacute; c&oacute;mo funcionaba el tema de la concepci&oacute;n y por qu&eacute; a las mujeres les crec&iacute;a la barriga y par&iacute;an criaturas &ldquo;ellos se pusieron la medalla&rdquo;. Por supuesto, la admiraci&oacute;n por el progenitor cuando era peque&ntilde;a ven&iacute;a dado por el funcionamiento de los roles familiares: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n es mi referente en casa cuando era muy peque&ntilde;a? &iquest;Mi padre o mi madre? Pues yo dec&iacute;a: &lsquo;Mi padre porque es menos <em>loser</em>. &Eacute;l no est&aacute; todo el rato en casa, sale y entra y mi madre pues est&aacute; aqu&iacute; cuidando de nosotros constantemente&rdquo;. Cuando pasan los a&ntilde;os &ldquo;te das cuenta de qui&eacute;n es la verdadera hero&iacute;na&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">Despu&eacute;s del premio</h2><p class="article-text">
        Aunque su primera reacci&oacute;n fuese entrar al ba&ntilde;o a llorar, el Premio Biblioteca Breve puso a Rosario Villajos en la primera l&iacute;nea del panorama literario nacional. Y es previsible que su caterva de lectores tenga muchas ganas de leer su nuevo trabajo: &ldquo;Me entra risa porque imagino a un mont&oacute;n de gente que est&aacute; esperando <em>La educaci&oacute;n f&iacute;sica II</em> o algo as&iacute; y, a lo mejor le horroriza este libro. Para m&iacute; es el mejor que he escrito hasta ahora y no porque sea el &uacute;ltimo, sino porque es el m&aacute;s especial&rdquo;. Asimismo, sopesa que: &ldquo;A lo mejor puede parecer de primera no apetecible por la tem&aacute;tica de la muerte, pero creo que es bastante luminoso y que todo el mundo va a pasar por ah&iacute;. Tambi&eacute;n est&aacute; lleno de humor y de amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n le hizo darse cuenta de cosas que quiz&aacute;s intu&iacute;a, pero no ten&iacute;a del todo claras. Ella nunca hab&iacute;a querido ser escritora, pero s&iacute; deseaba con fuerza que le pasara algo importante, algo creativo. Sin embargo, cuando por fin ha llegado el momento, ha visto que le encanta escribir: &ldquo;Es lo que mejor me sienta. Me cambia el humor, es maravilloso, pero la exposici&oacute;n no la llevo bien y menos con la edad&rdquo;. Ya no le gusta que le hagan fotos y, de hecho, dej&oacute; la m&uacute;sica porque no le gustaba ir a sus propios conciertos. &ldquo;Pensaba: &lsquo;Ojal&aacute; llueva y as&iacute; se cancela&rsquo;&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Su anterior libro provoc&oacute; las reacciones exaltadas en internet aparentemente inevitables a d&iacute;a de hoy. &ldquo;Con el tiempo te da igual, pero al principio te duele mucho ver a la gente insultarte sin siquiera haber le&iacute;do el libro&rdquo;, comenta. Adem&aacute;s, Villajos no se considera una persona &ldquo;a la que d&eacute; gusto escuchar&rdquo; en una presentaci&oacute;n, por ejemplo: &ldquo;Yo creo que gano en las distancias cortas echando un caf&eacute;, una cerveza, o en mis libros quiz&aacute; soy mejor. Yo creo que mis textos ganan a lo que yo pueda decir&rdquo;. Y fantasea con que: &ldquo;Ojal&aacute; volvi&eacute;ramos a cuando la gente escrib&iacute;a y la gente le&iacute;a y nadie compart&iacute;a qu&eacute; libro estaba leyendo en internet cada dos minutos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 21:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Córdoba,Duelo,Muerte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/obra-colosal-jane-smiley-ambicion-contar-pasa-vida-cien-anos_1_13093299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b26fb6f6-dad6-4c15-aa0c-7acd00624638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Una advertencia' es la segunda parte de una trilogía que quiere ser la nueva 'gran novela americana'</p><p class="subtitle">Mary Oliver, la escritora que celebra la naturaleza para alejarse del ruido y los horrores de la humanidad
</p></div><p class="article-text">
        La autora estadounidense <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-salman-rushdie-han-kang-memorias-gisele-pelicot-libros-esperados-2026_129_12870777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Smiley</a> tiene algunos gustos muy definidos: escribir novelas, Charles Dickens (vida y obra), profundizar en los entresijos de las estructuras familiares, la idiosincrasia de los Estados Unidos, leer y los caballos. Tuvo el primero cuando a&uacute;n estaba en el colegio y ahora, que ya ha cumplido los 76 a&ntilde;os, es due&ntilde;a de varios, adem&aacute;s de diversos perros.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su colosal <em>Trilog&iacute;a de los cien a&ntilde;os </em>se le ocurri&oacute; mientras escrib&iacute;a un libro sobre corceles (tiene unos cuantos en su extensa bibliograf&iacute;a). Esta saga comienza con el volumen <em>Un poco de suerte</em>, que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a el pasado septiembre; contin&uacute;a con el reci&eacute;n publicado <em>Una advertencia</em> (ambos traducidos por Ce Santiago y editados por Sexto Piso) y contin&uacute;a con <em>Golden Age</em>, a&uacute;n in&eacute;dito en castellano. Vio la luz en su pa&iacute;s en 2010 y, durante tres entregas, recorre la historia de una familia estadounidense desde 1920 hasta 2020.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se me ocurri&oacute; la idea alrededor de 2010. Estaba trabajando en una serie de libros sobre caballos para j&oacute;venes lectores, y disfrutaba poder seguirlos de un libro a otro, escribiendo sobre c&oacute;mo aprend&iacute;an cosas y c&oacute;mo crec&iacute;an&rdquo;, dice en una entrevista con elDiario.es. &ldquo;Mi madre ten&iacute;a unos 90 a&ntilde;os por aquel entonces y viv&iacute;a en una comunidad a medio camino entre mi hermana y yo. Ambas la visit&aacute;bamos con frecuencia. Mi abuela hab&iacute;a vivido hasta los 97 a&ntilde;os y medio, y pens&eacute; mucho en c&oacute;mo ser&iacute;a haber vivido tanto tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ae541453-7bdb-421d-89ab-77397bb35494_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La historia arranca con el matrimonio de Rosanna y Walter Langdon, que son propietarios de una granja en Iowa y llegan a tener cinco hijos. Sus problemas, ansiedades, deseos y orientaciones pol&iacute;ticas son un reflejo de la sociedad estadounidense de aquel momento en la regi&oacute;n Medio Oeste del pa&iacute;s. &ldquo;Me interesaba la agricultura y c&oacute;mo hab&iacute;a cambiado, as&iacute; que decid&iacute; escribir sobre una familia de granjeros cuyos padres ten&iacute;an la misma edad que mis abuelos, y cuyos hijos ten&iacute;an la misma edad que mi madre y sus hermanos &mdash;desarrolla Smiley&mdash;, pero no se trataba de ellos, sino de c&oacute;mo se habr&iacute;a sentido vivir esos a&ntilde;os y, en cierto sentido, personificar los diversos acontecimientos y cambios sociales que tuvieron lugar entre 1920 y 2020&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El adjetivo 'colosal', utilizado unos p&aacute;rrafos atr&aacute;s, no es exagerado: en total, los vol&uacute;menes suman alrededor de 1.400 p&aacute;ginas (en castellano, <em>Un poco de suerte</em> tiene 484; <em>Una advertencia,</em> 589; y <em>Golden Age</em>, en ingl&eacute;s, 400), que public&oacute; entre 2010 y 2015, mientras que la autora lidiaba con otros proyectos de por medio. La aventura arranca en 1920 (cada cap&iacute;tulo se centra en un a&ntilde;o) y su idea era que cada uno tuviese el mismo n&uacute;mero de p&aacute;ginas. &ldquo;Sab&iacute;a que los a&ntilde;os de la Segunda Guerra Mundial fueron m&aacute;s dram&aacute;ticos que, por ejemplo, los de la d&eacute;cada de 1950. Pero, si vives esos a&ntilde;os, cada uno se experimenta de forma diferente, y quer&iacute;a explorar eso. Quer&iacute;a que la trilog&iacute;a avanzara como el paso del tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tercera entrega lleg&oacute; antes que los propios acontecimientos reales, por lo que es una invenci&oacute;n de lo que ella pensaba que ocurrir&iacute;a en esos cinco a&ntilde;os siguientes. Su intenci&oacute;n no era predecir hechos concretos, sino, m&aacute;s bien, explorar sus inquietudes a trav&eacute;s de los Langdon. Si tuviese que escribir sobre su pa&iacute;s ahora mismo, cree que escoger&iacute;a entre los g&eacute;neros &ldquo;ficci&oacute;n reflexiva, anal&iacute;tica y seria o ficci&oacute;n de terror&rdquo;. &ldquo;Debido a varios acontecimientos recientes, hay una sensaci&oacute;n de temor&rdquo;, dice. &ldquo;&iquest;Es mi trabajo como autora analizarlos o imaginar lo peor y present&aacute;rselo a los lectores, quiz&aacute;s como advertencia? Quiz&aacute;s titular&iacute;a el libro <em>&iexcl;Uf!</em> y escribir&iacute;a sobre c&oacute;mo todo sali&oacute; bien al final&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La inspiraci&oacute;n est&aacute; cerca</h2><p class="article-text">
        En el pasado, Tusquets hab&iacute;a traducido al castellano algunos t&iacute;tulos de Smiley, como <em>Heredar&aacute;s la tierra,</em> en 1992, o <em>De buena fe</em>, el &uacute;ltimo de ellos, en 2005. Sexto Piso la recuper&oacute; un a&ntilde;o antes de empezar esta d&eacute;cada del siglo XXI con tres de sus novelas cortas: <em>La edad del desconsuelo</em> (2019), <em>Un amor cualquiera</em> (2020) y <em>La mejor voluntad</em> (2021). Todos ellos acerca del matrimonio y la vida familiar, un tema del que sabe bastante porque se ha divorciado de tres de los cuatro maridos con los que se cas&oacute;. Como dijo Nora Ephron, que tambi&eacute;n conoc&iacute;a bastante bien estos asuntos: &ldquo;Nunca te cases con un hombre del que no te gustar&iacute;a divorciarte&rdquo;. De hecho, <em>Un poco de suerte</em> est&aacute; dedicado a ellos cuatro: &ldquo;Con enorme agradecimiento por las d&eacute;cadas de paciencia, conocimiento, informaci&oacute;n, risas y apoyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, en 2023, Sexto Piso llev&oacute; de nuevo a las librer&iacute;as <em>Heredar&aacute;s la tierra</em>, esa tremenda reinterpretaci&oacute;n de <em>El rey Lear</em> de William Shakespeare que le vali&oacute; el premio Pulitzer en 1992, su nombre brill&oacute; en ne&oacute;n en su cat&aacute;logo. D&eacute;cadas antes, Smiley reflexion&oacute; sobre que en la obra del ingl&eacute;s las hijas no abren la boca, son los otros personajes (sobre todo el padre) quienes hablan sin parar. As&iacute; que decidi&oacute; coger la historia, llevarla a una granja de Estados Unidos, hacer que la hija mayor fuese la protagonista y montar un tremendo dram&oacute;n del que el escritor original se habr&iacute;a quedado prendado.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no es f&aacute;cil entrar en la novela, seg&uacute;n avanza se hace m&aacute;s dif&iacute;cil soltarla hasta que se descubre el tremendo pastel que esa familia guarda en la despensa de los temas de los que no se hablan. Se adapt&oacute; al cine en 1997 de la mano de Jocelyn Moorhouse con un elenco de renombre: Jessica Lange, Michelle Pfeiffer, Colin Firth, Michelle Williams, Elizabeth Moss o Keith Carradine. Sin embargo, no cosech&oacute; unas cr&iacute;ticas muy positivas y el &uacute;nico galard&oacute;n al que opt&oacute; fue la nominaci&oacute;n de Jessica Lange a Mejor actriz principal en los Globos de Oro de 1998. A veces pasa, y si no que se lo digan a Emerald Fennell y su adaptaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cumbres borrascosas</em></a>.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro maridos y 17 novelas</h2><p class="article-text">
        La trayectoria vital de Smiley est&aacute; llena de altibajos. Naci&oacute; en California en el seno de una familia liberal y sin problemas econ&oacute;micos, creci&oacute; en un barrio de St. Louis (Missouri), estudi&oacute; en la prestigiosa Universidad de Vassar &mdash;donde seguramente se cruz&oacute; con Meryl Streep por los pasillos, aunque no se conocieron&mdash; y se doctor&oacute; en la Universidad de Iowa. Pero tambi&eacute;n vivi&oacute; en una comuna marxista con su primer novio en Connecticut, se cas&oacute; cuatro veces, vivi&oacute; en el valle del Hudson (Iowa) y tuvo una casa en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su relaci&oacute;n con sus antiguos esposos &mdash;al menos, en p&uacute;blico&mdash; parece cordial, pasar por tres divorcios y criar a tres hijos a la vez no es un plan que parezca muy apetecible. Sin embargo, consigui&oacute; combinar todo el embrollo vital con el trabajo y escribir 17 novelas, dos vol&uacute;menes de relatos, cinco libros de no ficci&oacute;n, ocho libros juveniles y un libro infantil. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha sido profesora de la Universidad de Iowa durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Su agenda en los 90 ten&iacute;a que ser todo un encaje de bolillos.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, vive en Carmel Valley, una comunidad de San Francisco, tiene un jacuzzi donde le gusta leer y sigue con su escritura. Su &uacute;ltimo libro publicado en Estados Unidos ha sido <em>Lucky</em>, una novela sobre una cantautora folk que, pese a la fama y el dinero, no consigue alcanzar la plenitud de su esp&iacute;ritu. Lo siguiente ser&aacute; una continuaci&oacute;n <em>Las fabulosas aventuras de Lidie Newton</em>, que public&oacute; en 1998 en ingl&eacute;s y en el a&ntilde;o 2000 en Espa&ntilde;a de la mano de Tusquets. Y as&iacute; seguir&aacute; hasta que le apetezca o pueda, para alegr&iacute;a de sus millones de lectores, entre ellos, Jonathan Frazen que tiene sus libros en la secci&oacute;n Gran Novela Americana de su biblioteca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/obra-colosal-jane-smiley-ambicion-contar-pasa-vida-cien-anos_1_13093299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Estados Unidos,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
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                    alt="&quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desirée de Fez, escritora: "El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desiree-fez-escritora_1_13077998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1435df6f-fb9c-4859-b45b-bdcc3365de0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138933.jpg" width="4279" height="2407" alt="Desirée de Fez, escritora: &quot;El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista experta en terror y fantasía presenta su primer libro de ficción 'No la dejes sola', que aborda cómo lo horrible también reside en la cotidianidad</p><p class="subtitle">El gusto por lo repugnante: la perversión del 'body horror' escrito por mujeres</p></div><p class="article-text">
        Al repasar la trayectoria profesional de Desir&eacute;e de Fez se puede llegar a la conclusi&oacute;n de que es una de las personas m&aacute;s atareadas de Espa&ntilde;a. Periodista y escritora, se re&uacute;ne en Barcelona con <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> tras regresar del Festival de Cine de M&aacute;laga, d&oacute;nde ha presentado <em>Pizza Movies</em>, una cinta dirigida por su marido Carlo Padial y donde ella ha trabajado como guionista junto al realizador y Carlos de Diego.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, acaba de publicar su primer libro de ficci&oacute;n, la novela <em>No la dejes sola</em>, con la editorial Blackie Books y ya est&aacute; previsto que salga en ingl&eacute;s en Reino Unido y Estados Unidos el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o. La autora es experta en el g&eacute;nero del terror y la fantas&iacute;a y su novela se mueve en estos t&eacute;rminos, aunque no se olvida de que lo horrible tambi&eacute;n reside en la cotidianidad.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de la escritora estaba muy lejos de elaborar una tesis. Ella quer&iacute;a contar una historia cuyo germen se encuentra en la observaci&oacute;n de mujeres j&oacute;venes que siempre est&aacute;n acompa&ntilde;adas, generalmente por sus progenitoras. &ldquo;Vas a la puerta del cole y est&aacute;n con la madre, vas al ambulatorio y est&aacute;n con la madre, vas al mercado y est&aacute;n con la madre&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Como buena periodista, tir&oacute; del hilo y descubri&oacute; que existe el miedo a quedarse solos puede ser una patolog&iacute;a y se llama &lsquo;autofobia&rsquo;. As&iacute; que decidi&oacute; llevar esa idea al extremo y utilizarla como recurso narrativo para desarrollar una ficci&oacute;n acerca de c&oacute;mo los v&iacute;nculos familiares pueden llegar a ser asfixiantes aunque partan de las mejores intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas del libro son tres mujeres: Carmen y sus dos hijas, que ya viven en pareja y con su propia descendencia. Pero mientras Alba, la peque&ntilde;a, se ha quedado en Cornell&agrave; (Barcelona), la ciudad donde nacieron y crecieron, Diana se ha ido a vivir a la capital. Esa tr&iacute;ada femenina est&aacute; en contacto de forma constante, a trav&eacute;s de videollamadas, acontecimientos y, en el caso de Carmen y Alba, en persona. Su hija menor es la que no quiere estar sola y ella, aunque de manera no oficial porque tiene su propio piso, casi vive en su casa.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible no ver reflejada a la autora en Alba por su trabajo, su procedencia y su estructura familiar aunque: &ldquo;No es un relato autobiogr&aacute;fico, pero s&iacute; que se alimenta de los lugares y de la gente con la que yo he convivido. Si planteaba un personaje en el que volcar un poco las ansiedades que tengo, porque es un libro que en realidad va mucho de ansiedad, de vivir inc&oacute;modo en tu propio cuerpo, me parec&iacute;a una tonter&iacute;a lo de maquillar a los personajes para que no se parezcan a ti. Pero no es una autobiograf&iacute;a en clave fant&aacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellas est&aacute;n conectadas de la forma m&aacute;s extrema posible, es una historia de amor entre tres mujeres que tienen un v&iacute;nculo incre&iacute;ble, que algunas veces las asfixia y que necesitan romperlo aunque sea espor&aacute;dicamente para respirar&rdquo;, desarrolla De Fez. &ldquo;Pero la fuente de todo eso es que se tienen un amor tan incondicional que a ojos de los otros no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, agrega. Las parejas de las hijas (el padre falleci&oacute;) las acompa&ntilde;an, las quieren, pero no entienden nada.
    </p><p class="article-text">
        Carlos, el compa&ntilde;ero de Diana, le se&ntilde;ala que, aunque se comunican todo el rato, nunca hablan de cosas importantes. De Fez explica que una de sus intenciones en la novela era plantear qu&eacute; pasa si, aunque se intuye que pasa algo, no se puede actuar. Todo el mundo sabe que Alba tiene esa movida, pero nadie lo dice y es una cosa que tendr&iacute;a que verbalizarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta encrucijada permite a la autora desarrollar la parte de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gusto-repugnante-perversion-body-horror-escrito-mujeres_1_11763910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;body horror' del libro</a>. &ldquo;Tiene que ver con esa relaci&oacute;n dif&iacute;cil que tienen con su propio cuerpo por una cuesti&oacute;n de ansiedad, de nervios y de ir agotadas&rdquo;, apunta la autora: Alba con urticaria en los ojos; Carmen con los <em>pinkis </em>de verano en pleno diciembre como una especie de castigo; Diana con el sufrimiento si engorda un par de kilos: &ldquo;El terror corporal est&aacute; siempre ah&iacute; hasta que revienta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Costumbrismo y espacios liminales</h2><p class="article-text">
        <em>No la dejes sola</em> se divide en dos partes. La primera sirve para conocer a las protagonistas. De Fez hizo un esfuerzo extra para que sonaran naturales y divertidos incluso en algunas de las partes m&aacute;s traum&aacute;ticas. &ldquo;Desde el principio vi muy claro que ten&iacute;a que ser un di&aacute;logo muy directo, en el que hubiera mucho sentido del humor, sin demasiadas acotaciones, que explicaran a los personajes&rdquo;, mantiene la catalana.
    </p><p class="article-text">
        En la novela hay un escenario principal que es el centro comercial, al que Carmen y Alba van cada d&iacute;a despu&eacute;s de dejar a los ni&ntilde;os en el colegio para hacer tiempo antes de volver a por ellos. La hija siempre tiene una misi&oacute;n, en esta ocasi&oacute;n cambiar unos mandos de la Switch para el regalo de Navidad de su hijo mayor. &ldquo;El centro comercial es como un <em>Second Life</em> [una comunidad virtual] para ellas. Esas mujeres que est&aacute;n al l&iacute;mite, cuando llegan ah&iacute; encuentran un espacio en el que no tienen que ocuparse de nada. Todo est&aacute; ordenado, nadie te pide nada. Es al rev&eacute;s, pides t&uacute; algo si lo necesitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el recinto cierra por las noches se convierte en un espacio liminal, un asunto que interesa mucho a la autora. &ldquo;Son los lugares que son de uso com&uacute;n, que siempre est&aacute;n hipertransitados, ya sea un centro comercial o un trasbordo del metro, que cuando se vac&iacute;an de gente se pueden volver lugares misteriosos, terror&iacute;ficos, inquietantes&rdquo;. Menciona algunos t&iacute;tulos que tratan esta materia como <em>La casa de las hojas</em> de Mark Z. Danielewski o la pel&iacute;cula <em>Skinamarink </em>de Kyle Edward Ball, pero puede que sea en Internet donde se encuentren las mejores historias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un hilo muy guay en <a href="https://www.reddit.com/r/TheMallWorld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reddit</a> que se llama The Mall World (el mundo de los centros comerciales), en el que hab&iacute;a una chica con un sue&ntilde;o recurrente en el que iba al mismo centro comercial. Era ilustradora, as&iacute; que hizo un dibujo del sitio y lo comparti&oacute; en TikTok y much&iacute;sima gente empez&oacute; a decirle que visitaban ese mismo lugar en sus sue&ntilde;os&rdquo;, cuenta De Fez.
    </p><p class="article-text">
        La autora considera que puede ser un efecto contagio pero se pregunt&oacute; si all&iacute; hab&iacute;a algo: &ldquo;La idea del centro comercial vac&iacute;o como una proyecci&oacute;n del inconsciente colectivo me parec&iacute;a muy chula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro escenario clave en la trama es el camping Filipinas, uno de los tantos que hab&iacute;a en la autov&iacute;a de Castelldefels, donde verane&oacute; la familia. Mientras que Diana tiene recuerdos malos (entre otros) de la experiencia, Alba vivi&oacute; all&iacute; algunos de los momentos m&aacute;s felices que guarda en su memoria. &ldquo;La raz&oacute;n por la que estaban tan llenos de gente es que estaban muy cerca de Barcelona, entonces los padres pod&iacute;an ir y volver de trabajar&rdquo;, comenta. Cuando los cerraron, muchas de las familias se quedaron sin lugar de veraneo y muchos cr&iacute;os pasaron las vacaciones en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        La escritora se propuso evitar a toda costa que se hablara del barrio como el gueto o algo ex&oacute;tico. &ldquo;Aunque Diana haya marcado esa distancia y se haya venido a vivir al centro de Barcelona, no es mejor su vida que la de Alba y Carmen. &rdquo;Lo raro es vivir en el centro de Barcelona, lo normal es hacerlo en una ciudad de las afueras tal y como est&aacute; la vida a d&iacute;a de hoy&ldquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de escribir art&iacute;culos en prensa, ensayos como <em>Reina del grito. Un viaje por los miedos femeninos</em> (Blackie Books, 2020) &ndash;que deriv&oacute; en un podcast hom&oacute;nimo&ndash;, Desir&eacute;e de Fez tambi&eacute;n forma parte de la organizaci&oacute;n del Festival de Sitges, hace guiones y es miembro del podcast <em>Marea nocturna</em>.
    </p><p class="article-text">
        Se tuvo que esforzar para que su primera novela no tomase los giros de un guion cinematogr&aacute;fico porque quer&iacute;a que fuese muy literario, a pesar de las apuestas que hizo en detalles como la presencia de los di&aacute;logos. Aunque siempre queda alguna influencia cinematogr&aacute;fica. &ldquo;De alguna forma, para m&iacute; el libro es como una conversaci&oacute;n entre mi madre y David Cronenberg, que son un poco mis modelos de referencia&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desiree-fez-escritora_1_13077998.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desirée de Fez, escritora: "El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cultura,Terror,Fantasía,Escritores]]></media:keywords>
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