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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Han Kang, en Barcelona por Sant Jordi:  "El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/han-kang-barcelona-sant-jordi-arte-literatura-permiten-lado-vida-no-muerte_1_13164221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e13fb5f-7682-4f28-abdf-6f8eadac3dd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han Kang, en Barcelona por Sant Jordi:  &quot;El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora anticipa que le gustará estar este jueves en una ciudad entera llena de literatura a la luz del sol y dedica elogios a Mercè Rodoreda</p><p class="subtitle">Han Kang, un Nobel para una mirada insólita y cruda sobre la violencia humana
</p></div><p class="article-text">
        En medio de toda la efervescencia que se vive en Barcelona durante la semana de Sant Jordi, la voz de Han Kang opera como un b&aacute;lsamo para el nerviosismo. La escritora surcoreana acaba de publicar en Espa&ntilde;a <em>Tinta y sangre</em>, traducida por Sunme Yoon al castellano para Random House y por H&eacute;ctor L&oacute;pez Bofill y Hye Young Yu al catal&aacute;n para La Magrana. La escribi&oacute; en 2010 y es el &uacute;ltimo de sus t&iacute;tulos que llega a las librer&iacute;as del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tiene fama de reservada, ha llegado a Barcelona dispuesta a darse un ba&ntilde;o de masas, dentro de lo que cabe. El lunes 21 particip&oacute; en una charla en el CCCB titulada junto a la escritora Mar Garc&iacute;a Puig y firm&oacute; cien ejemplares (sin dedicatoria personalizada ni foto). En el acto se dirigi&oacute; al p&uacute;blico con &ldquo;bona tarda a tothom&rdquo;, declar&oacute; que ya hab&iacute;a o&iacute;do hablar de la fiesta y que le atra&iacute;a mucho. Mientras tanto, fuera los trabajadores de las Bibliotecas de Barcelona protestaban por sus condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        En su reuni&oacute;n con los medios de comunicaci&oacute;n este mi&eacute;coles, ha repetido que estaba muy contenta de poder vivir en primera persona la diada de Sant Jordi. &ldquo;Cuando pas&eacute; por mi hotel, me dijeron que la calle se ver&iacute;a totalmente diferente ese d&iacute;a y me ilusiona&rdquo;, ha dicho, adem&aacute;s de anticipar que le gustar&aacute; estar este jueves en una ciudad entera llena de literatura a la luz del sol. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El libro, tambi&eacute;n como objeto, siempre ha sido importante para m&iacute;. Tanto que abr&iacute; una librer&iacute;a&rdquo;, ha recordado. &ldquo;Desde peque&ntilde;a me fascinaba la existencia de los escritores. Me preguntaba: &iquest;Qui&eacute;nes son estas personas? &iquest;Por qu&eacute; escriben estas cosas y plantean estas preguntas sobre las emociones humanas?&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        En un programa de televisi&oacute;n al que acudi&oacute; en la capital catalana le regalaron tres t&iacute;tulos de Merc&egrave; Rodoreda. La <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/merce-rodoreda-reivindica-monumental-exposicion-novelista-andar-casa_1_12819955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famosa escritora tiene en este momento una exposici&oacute;n dedicada a ella en el CCCB</a>. &ldquo;Me pareci&oacute; fascinante conocer su mundo y su vida; fue una oportunidad para aprender sobre la historia de Catalunya&rdquo;, ha explicado. Adem&aacute;s, vio que en una de sus novelas un personaje se quer&iacute;a convertir en una planta, un detalle que la hizo relacionarse con su propia obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un thriller de amor</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tinta y sangre</em>, que publica ahora en castellano y catal&aacute;n, sali&oacute; por primera vez despu&eacute;s de <em>La vegetariana</em> (2007) y antes que <em>Clase de griego</em> (2011). Tiene esp&iacute;ritu de thriller pero no lo es o, al menos, al uso. La trama se basa en el esfuerzo de la protagonista Cheonghee para demostrar que la muerte de su mejor amiga, que era una reputada artista, en un accidente de tr&aacute;fico no fue un suicidio, como asegura un cr&iacute;tico de arte. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quien espere una historia de misterio o detectivesca convencional podr&iacute;a encontrarla extra&ntilde;a, pero es una historia llena de tensi&oacute;n sobre el amor y el sufrimiento&rdquo;, ha advertido. Cuando comenz&oacute; a escribirla, ha rememorado, se preguntaba a s&iacute; misma si &ldquo;a pesar de todo, debemos vivir&rdquo; y cuando termin&oacute;, se respondi&oacute; con un rotundo &ldquo;s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Lo que yo quer&iacute;a expresar es que hay que amar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os son un ingrediente esencial en su literatura. Asegur&oacute; que no todos los que tiene son representativos, pero a veces siente que le dicen algo y lo anota. Algunos de esos apuntes terminan reflejados en sus textos como la piedra azul que se encontraba en un r&iacute;o cristalino que aparece en <em>Tinta y sangre</em>. &ldquo;Pero, sobre todo, me gusta meditar sobre el significado de los sue&ntilde;os que tengo. Y sobre las preguntas que me hago a m&iacute; misma para que se vayan mostrando en lo que escribo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus libros est&aacute;n conformados por capas y capas de temas y sensibilidades. En esta novela, por ejemplo, fue imprescindible una conversaci&oacute;n con un m&eacute;dico que le explic&oacute; que tuvo pacientes con tal instinto de supervivencia que, al ponerles el respirador, sus propios pulmones intentaban respirar por su cuenta, creando un choque con la m&aacute;quina. &ldquo;Esa imagen de &lsquo;choque&rsquo; se superpuso con la protagonista que estaba creando. Mi literatura trata de esos encontronazos: entre la vida y la muerte, entre el amor y el dolor&rdquo;, ha manifestado.
    </p><p class="article-text">
        Para ella es esencial la experiencia sensorial, m&aacute;s all&aacute; de la intelectual. &ldquo;Todo ser humano vive en este mundo con un cuerpo y creo que es muy importante en nuestra vida. Cuando describo lo que sienten los personajes f&iacute;sicamente, intento sentirlo yo tambi&eacute;n para poder contarlo mejor&rdquo;. Es decir, eso plasma la suavidad de lo que toca, el fr&iacute;o o la incomodidad, por ejemplo. &ldquo;A trav&eacute;s del cuerpo del personaje, intento que el lector sienta esa misma corriente el&eacute;ctrica&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El gran premio que no cambi&oacute; nada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay historias sobre qu&eacute; estaban haciendo los premiados cuando se enteraron de que les hab&iacute;an concedido el Premio Nobel divertidas o curiosas, como la de Doris Lessing llegando a su casa con las bolsas de la compra y su hijo con el brazo escayolado. Pero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Han Kang no tiene demasiado que decir el momento en que recibi&oacute; el premio</a>: &ldquo;No ha habido grandes cambios en mi mundo interior ni en mi cotidianidad. Cada d&iacute;a vivo pensando en completar la novela que estoy escribiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s notorio es que la gente la para por la calle para decirle cosas e incluso abrazarla (se intuye que es algo que no le gusta demasiado), lo que la &ldquo;desconcierta&rdquo;, aunque se imagina que &ldquo;lo hacen con buena intenci&oacute;n&rdquo;. Ese libro que tiene en proceso tratar&aacute; sobre su vida familiar: lo define como &ldquo;muy personal&rdquo; y cada d&iacute;a se pregunta si ser&aacute; capaz de terminarlo, aunque &ldquo;&uacute;ltimamente siento con m&aacute;s fuerza que s&iacute; lo lograr&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que lo que m&aacute;s ha cambiado sea ella misma a lo largo del tiempo. Cuando reley&oacute; <em>Tinta y sangre</em> por su publicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a una d&eacute;cada despu&eacute;s de que saliese en el mercado coreano, se sorprendi&oacute; de c&oacute;mo era ella en aquellos momentos. Cree que es el libro en el que m&aacute;s amor se siente entre los personajes, que se cocinan para los dem&aacute;s y se cuidan. &ldquo;La escrib&iacute; cuando ten&iacute;a m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y si lo hubiese le&iacute;do como una lectora m&aacute;s, habr&iacute;a pensado: &lsquo;esta autora est&aacute; llena de amor&rsquo;&rdquo;, ha reconocido.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al oficio de escritor y, un poco en referencia a las diferencias que pueden darse dentro de su propia bibliograf&iacute;a, ha considerado que la novela &ldquo;es la expresi&oacute;n de cada autor en su propia forma&rdquo;. En el encuentro se le ha preguntado por algunos autores en lengua castellana que le gustaran y mencion&oacute; a Mariana Enr&iacute;quez como escritora contempor&aacute;nea; el t&iacute;tulo <em>El beso de la mujer ara&ntilde;a</em>, de Manuel Puig, y a Jos&eacute; Luis Borges, que la ayud&oacute; durante un periodo en el que no pod&iacute;a &ldquo;ni leer ni escribir&rdquo; con su astrof&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Momentos oscuros</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo que pudiese parecer, Han Kang tiene un esp&iacute;ritu optimista. O, al menos, no se muestra excesivamente catastrofista de cara al futuro. Para ella, &ldquo;estamos viviendo &eacute;pocas oscuras, lo sabe todo el mundo. Y estamos llegando a un pico&rdquo;, pero una de las cosas que m&aacute;s le sorprende es que &ldquo;siempre hay gente que quiere sobrevivir&rdquo;. Y es lo que hace que ella se mantenga en pie, adem&aacute;s de pensar que esto no es la primera vez que ocurre porque la historia humana se repite.
    </p><p class="article-text">
        Su consigna es que hay que cuidar la esperanza porque &ldquo;no es algo f&aacute;cil, tenemos que sujetarla para que siga viva. Tenemos que aferrarnos a ella&rdquo;. Ha opinado que es f&aacute;cil no preocuparse por el sufrimiento de los dem&aacute;s, pero hay que ser firmes para que esto no suceda. &ldquo;El arte y la literatura nos permiten estar del lado de la vida y no de la muerte&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/han-kang-barcelona-sant-jordi-arte-literatura-permiten-lado-vida-no-muerte_1_13164221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 14:43:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sant Jordi,Literatura,Barcelona,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/veinte-anos-jungla-editorial-sellos-independientes-sobreviven-gigantes-tsunami-novedades_1_13159627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59a178f1-c503-4862-a9d5-97fbd159d38b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una industria dominada por dos grandes empresas, hay decenas de nombres que consiguen no sólo mantenerse a flote, sino cultivar una relación con escritores, lectores y librerías en la que importa más la calidad que la cantidad</p><p class="subtitle">Día del Libro - 20 títulos de no ficción para regalar
</p></div><p class="article-text">
        Cada semana, las librer&iacute;as tienen material suficiente como para renovar sus mesas de novedades m&aacute;s de una vez debido a la velocidad a la que funciona la maquinaria de esta industria. En Espa&ntilde;a existen dos grandes grupos que gestionan decenas de sellos. Uno es Penguin Random House, que es propietario de Alfaguara, Debate, Lumen, Reservoir Books o Aguilar. El otro es Planeta, que posee Espasa, Destino, Tusquets, Seix Barral, Pen&iacute;nsula o Temas de hoy. Esta es solo una peque&ntilde;a lista, porque ambos abarcan muchos m&aacute;s (unos 40 el primero y alrededor de 70 el segundo). Adem&aacute;s, est&aacute;n las editoriales independientes, algunas de las cuales tienen ya varias d&eacute;cadas de recorrido, sumadas a las que se forman cada a&ntilde;o, cuyo futuro est&aacute; por ver.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.cultura.gob.es/dam/jcr:b25857ff-408a-4ecd-a149-fdadff6b2d1e/estadistica-de-la-edicion-espanola-de-libros-con-isbn-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo informe</a> de la Estad&iacute;stica de la Edici&oacute;n Espa&ntilde;ola de Libros con ISBN, en 2025 se publicaron 91.200 libros: 64.600 en papel (el 70,8%) y 26.600 en otros soportes, fundamentalmente digital (29,2%). Un 97,1% fueron primeras ediciones. Con todo, fueron 3.134 editores con una producci&oacute;n media de 29 libros. Estos datos apuntan a un crecimiento del 2% respecto a 2024, y de un 4,6% respecto a 2023. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, &iquest;C&oacute;mo consigue sobrevivir una editorial independiente en este sector? Luis Solano, fundador y responsable de Libros del Asteroide, responde a elDiario.es: &ldquo;Si lo haces todo bien, poco a poco, y tienes un poco de suerte, de alguna manera el viento sopla siempre a tu favor&rdquo;. El a&ntilde;o pasado celebraron su vig&eacute;simo aniversario con un &eacute;xito arrollador y sorprendente: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Comer&aacute;s flores</em></a>, la novela de la debutante Luc&iacute;a Solla Sobral lleva m&aacute;s de 100.000 ejemplares despachados desde que se public&oacute;, el pasado septiembre. Ha recibido los premios C&aacute;lamo y El Ojo Cr&iacute;tico y todav&iacute;a no se apea de los primeros puestos de libros m&aacute;s vendidos.
    </p><p class="article-text">
        Para Maribel Luque, directora literaria de la Agencia Carmen Balcells, &ldquo;las editoriales independientes son imprescindibles&rdquo; porque &ldquo;han sabido detectar nichos de mercado y los est&aacute;n trabajando de manera excelente, consiguiendo algunas veces fen&oacute;menos de gran impacto tanto en venta como en prestigio en prensa&rdquo;. V&eacute;ase el de Solla o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guarda-costuras-seismil-novela-intima-editorial-pequena-autora-desconocida-mundo-leyendo_1_12391489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Seismil</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guarda-costuras-seismil-novela-intima-editorial-pequena-autora-desconocida-mundo-leyendo_1_12391489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Laura C. Vela</a> (Ni&ntilde;os Gratis*). De hecho, las mejores condiciones para algunos de sus clientes est&aacute;n en esas casas: &ldquo;No siempre el mejor editor es el m&aacute;s grande o el que paga m&aacute;s, el mejor editor es el mejor lector, el que se enamora del texto y sabe comunicarlo al mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solano mantiene que la perseverancia es esencial para perdurar: &ldquo;Una editorial no vende solo los libros que publica cada a&ntilde;o, tambi&eacute;n el fondo&rdquo;. Y en el suyo hay nombres como el de Nancy Mitford, Manuel Chaves Nogales, Rachel Cusk, Nora Ephron, Graham Greene o Maggie O'Farrell. Daniel Moreno, que mont&oacute; Capit&aacute;n Swing en 2008, le da la raz&oacute;n con su experiencia: &ldquo;Creo que el t&iacute;tulo que m&aacute;s hemos vendido ha sido <em>Chavs, </em>de Owen Jones (2012), con m&aacute;s de 25.000 ejemplares. Y el que menos fue <em>La P&iacute;cara Coraje, </em>de Grimmelshausen (2010), que no lleg&oacute; a los 500&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Capit&aacute;n Swing es otra de las veteranas del sector, aunque su apuesta empez&oacute; y sigue siendo un tanto peliaguda: su cat&aacute;logo est&aacute; centrado en el ensayo pol&iacute;tico, lo que recorta el n&uacute;mero de lectores potenciales. &ldquo;Ha sido un camino duro, plagado de retos y desaf&iacute;os. Al principio, te marcas el objetivo de aguantar los famosos tres a&ntilde;os, que es el tiempo en el que este tipo de proyectos suelen sucumbir&rdquo;, explica. Ahora bien, asegura que aunque se supere ese periodo, &ldquo;siempre se est&aacute; en situaci&oacute;n de incertidumbre&rdquo;: &ldquo;Te acabas acostumbrando a editar con el agua al cuello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, las claves para que una editorial independiente tenga su lugar en la jungla del mercado pasan por tener una marca que proyecte una buena imagen, buenas estrategias de comunicaci&oacute;n, crear una comunidad, no especular y, como se&ntilde;ala Solano, construir un buen fondo. Eso, y tener algo de suerte. &ldquo;Que algunas de las novedades vendan lo suficiente bien como para contrarrestar otras que no lo hacen tanto. Algo de esto no habremos hecho del todo mal y, por eso, seguimos adelante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Les Rambles de Barcelona, llenas durante la celebración de Sant Jordi                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Solo, quiz&aacute; no; pero con aliados, s&iacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Otra de las claves de la supervivencia de estos sellos independientes son las alianzas que establecen. Buena cuenta de ello lo da el grupo Contexto. Si bien el t&eacute;rmino &lsquo;grupo&rsquo; evoca a grandes corporaciones, m&aacute;s bien se trata de una asociaci&oacute;n de cuatro editoriales que se juntaron en 2008 para darse apoyo en tareas dif&iacute;ciles de asumir por separado. Est&aacute; integrada por Libros del Asteroide, Impedimenta, N&oacute;rdica y Perif&eacute;rica. Paca Flores, editora de esta &uacute;ltima, explica que mantienen estructuras empresariales independientes. Lo que les une es &ldquo;una entente cordial para tareas del d&iacute;a a d&iacute;a y comparten estrategias de cara a eventos como ferias del libro, o las exportaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Perif&eacute;rica celebra este abril su vigesimosexto aniversario y declara que el recorrido hasta aqu&iacute; &ldquo;ha sido tan dif&iacute;cil como apasionante&rdquo;. &ldquo;Nacimos en un contexto propicio para iniciativas de corte vocacional y de esp&iacute;ritu algo temerario&rdquo;, asegura. Flores cuenta que en ese momento se normaliz&oacute; la convivencia entre los grandes grupos editoriales, las medianas, las independientes y las peque&ntilde;as. En la suya, intentan mantener una cifra fija de 20 t&iacute;tulos anuales y resistir a la l&oacute;gica del &ldquo;turbomercado&rdquo; para mantener sus est&aacute;ndares de calidad y cuidado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una editorial como la nuestra es un peque&ntilde;o ecosistema que, aparte de las propias, tambi&eacute;n se nutre de las ideas de sus traductores y autores, incluso de sus lectores. Somos m&aacute;s de buscar, investigar y encontrar que de esperar a que nos lleguen las cosas a trav&eacute;s de intermediarios como los agentes literarios&rdquo;, expone. Flores es la que toma la decisi&oacute;n final de qu&eacute; se llevar&aacute; a imprenta (como Solano y Moreno en sus respectivas casas) pero sus compa&ntilde;eras tambi&eacute;n leen, proponen y toman decisiones. Asimismo, cuentan con unos pocos lectores externos de confianza que las ayudan con t&iacute;tulos en idiomas que ellas no conocen, pero que les interesan.
    </p><p class="article-text">
        Candaya es otra de las independientes que atraviesa ahora su veintena. Se cre&oacute; en 2004, ha crecido y se mantiene &ldquo;gracias a una f&eacute;rrea voluntad de hacer comunidad: con lectores, libreros, autores, cr&iacute;ticos, periodistas, que se han sumado a esta tribu que resiste y se sostiene en una lucha constante&rdquo;, responden. Cuando cumplieron dos d&eacute;cadas, lo celebraron con el lema: &ldquo;Haciendo del margen un lugar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su oferta es peculiar, porque gran parte de su cat&aacute;logo se sustenta en los libros de escritores que ya han publicado con ellos. &ldquo;Nos interesa ser una editorial de autores, seguirles la trayectoria&rdquo;, exponen. Aun as&iacute;, reciben m&aacute;s de cien manuscritos al mes. &ldquo;Es imposible leerlos todos. Tratamos de que las decisiones sean en com&uacute;n acuerdo y muchas veces confiamos en las recomendaciones de amigos lectores, de nuestras autoras y autores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un caso excepcional dentro de este universo es el de Galaxia Gutenberg, que recorri&oacute; el itinerario contrario al de la mayor&iacute;a: primero fue propiedad de los dos grandes grupos (cada uno ten&iacute;a el 50%) y despu&eacute;s pas&oacute; a ser independiente. Fue gracias a la iniciativa de Joan Tarrida, que llevaba 18 a&ntilde;os dirigiendo el sello y a quien en 2010 se le ocurri&oacute; que la mejor forma de continuarlo ser&iacute;a compr&aacute;ndolo. &ldquo;No tengo nada en contra de los grandes grupos, simplemente quer&iacute;a hacerlo a mi manera&rdquo;, apunta. Se lo explic&oacute; a ambas partes, lo entendieron y despu&eacute;s de &ldquo;arduas negociaciones&rdquo;, lo pusieron en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su opini&oacute;n, hay tres cosas esenciales para que una editorial independiente sobreviva: &ldquo;El apoyo de los libreros, el de los autores y la complicidad de la prensa&rdquo;. Evidentemente, una empresa de este tipo necesita buenos trabajadores, porque su estructura no tendr&aacute; muchos recursos, pero para Tarrida el tr&iacute;o mencionado es vital: &ldquo;En Galaxia tenemos la suerte de contar con todos&rdquo;, presume.
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                Imagen de archivo de la librería Finestres                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>En primera l&iacute;nea</strong></h2><p class="article-text">
        Las librer&iacute;as son grandes focos de prescripci&oacute;n. Un buen librero o librera conoce bien los t&iacute;tulos que tiene en su local, cu&aacute;les podr&iacute;a conseguir si se lo piden y es capaz de hacer recomendaciones seg&uacute;n las pinceladas que le d&eacute; un cliente potencial. Chema Ani&eacute;s, de La An&oacute;nima (en Huesca), es uno de ellos. Lleva en el sector desde 1988 y sostiene que el mercado &ldquo;siempre ha estado saturado, con un n&uacute;mero de publicaciones inasumible&rdquo;. Pero ante esa especie de tsunami de lanzamientos, las editoriales independientes suelen tener buenas estrategias de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Para Ani&eacute;s, estas suelen proteger y seleccionar mejor sus t&iacute;tulos, lo cual les otorga un lugar en la mesa de novedades o escaparate del local. &ldquo;Los dos grandes grupos cada semana te pueden hacer llegar, entre los dos, 200 t&iacute;tulos. Es imposible hacerlos funcionar ni prestarles atenci&oacute;n siquiera&rdquo; arguye. Las independientes cuidan m&aacute;s su relaci&oacute;n con los libreros, tanto cuando informan de sus novedades como con acciones especiales. &ldquo;Por ejemplo, Libros del Asteroide cumpli&oacute; el a&ntilde;o pasado 20 a&ntilde;os y envi&oacute; un expositor donde cab&iacute;an un mont&oacute;n de sus t&iacute;tulos. Y yo lo vi en todas las librer&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Oacute;scar es otro de los veteranos del sector: trabaja desde 1996 y ahora est&aacute; en la librer&iacute;a Finestres de Barcelona, una de las m&aacute;s reputadas de la ciudad, pero antes estuvo en Gigamesh (tanto en la librer&iacute;a como en la editorial), as&iacute; que sabe qu&eacute; se cuece en ambos escenarios. &ldquo;Las editoriales independientes tienen que saber manejar el &eacute;xito para no irse al garete&rdquo;. Considera que si una editorial as&iacute; &ldquo;pilla un pelotazo, tendr&aacute; que gestionar una cantidad de libros, de ventas y de dinero para la que igual no est&aacute; preparada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la conversaci&oacute;n menciona al grupo Contexto como ejemplo de buen hacer y a&ntilde;ade el ejemplo de la asociaci&oacute;n de editoriales independientes Llegir en Catal&agrave;, que funciona seg&uacute;n el mismo esquema. Coincide con Ani&eacute;s en que las editoriales independientes conocen mucho mejor su cat&aacute;logo. &ldquo;La mayor&iacute;a de comerciales de las grandes organizaciones venden esto como podr&iacute;an hacerlo con zapatos o coches&rdquo;. Gestionar toda &ldquo;la cantidad de novedades desmesurada&rdquo; de los grandes grupos le resulta &ldquo;m&aacute;s antip&aacute;tico&rdquo;. Y aclara: &ldquo;Te hablo ahora de una librer&iacute;a grande, pero es igual porque somos esclavos de las novedades, por eso las peque&ntilde;as tienen que trabajar muy bien lo que sacan, vend&eacute;rtelo y crear afinidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias personas miran libros en un puesto instalado por el Día del Libro.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Se compra o no? </strong></h2><p class="article-text">
        A mediados de abril se desat&oacute; una pol&eacute;mica (o discusi&oacute;n, seg&uacute;n se mire) dentro del sector cultural a ra&iacute;z de unos datos presentados en el Congreso de Librer&iacute;as organizado por Cegal (Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros) el pasado mes de febrero. Dicha informaci&oacute;n hac&iacute;a referencia a la venta de libros en el pa&iacute;s y algunos medios interpretaron que casi la mitad de los libros disponibles en las librer&iacute;as no venden ni un solo ejemplar a lo largo del a&ntilde;o. Es decir: ni un amigo, familiar, conocido o incluso enemigo ac&eacute;rrimo del autor compra su obra aunque sea para criticarla.
    </p><p class="article-text">
        Ani&eacute;s considera que ese es un &ldquo;dato catastr&oacute;fico&rdquo;, pero no se deja vencer por el des&aacute;nimo y se aferra al hecho de que puede que una librer&iacute;a no venda ni un s&oacute;lo ejemplar de un t&iacute;tulo, pero la de tres calles m&aacute;s para all&aacute; puede ser que venda tres. &Oacute;scar, de la Finestres, tambi&eacute;n matiza esos datos recordando que dicha estad&iacute;stica s&oacute;lo hace referencia a librer&iacute;as independientes, lo que deja fuera a gigantes como la Casa del Libro, Fnac o el Corte Ingl&eacute;s. Con todo, &eacute;l mismo reconoce que en su librer&iacute;a hay libros de los que se compran menos de 100 ejemplares en un a&ntilde;o. Para la editorial independiente puede suponer un golpe duro, pero a un gran grupo &ldquo;tanto le da. Va sacar 100 novedades y, si s&oacute;lo vende una, las otras 99 se pagan&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/veinte-anos-jungla-editorial-sellos-independientes-sobreviven-gigantes-tsunami-novedades_1_13159627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 19:41:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de veinte años en la jungla editorial: los sellos independientes que sobreviven a los gigantes y al tsunami de novedades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Editoriales,Libros,Librerías,Día del Libro,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eduardo-mendoza-he-considerado-artista-si-artesano_1_13139711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a807c56-edba-4176-b275-9fc72efff599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Eduardo Mendoza ha presentado este lunes en Barcelona 'La intriga del funeral inconveniente': "El Día del libro siempre se había llamado así. Y un día Sant Jordi se metió ahí, pero no pinta nada"</p><p class="subtitle">El cine español añade otra presencia en Cannes: el debut de Aina Clotet estará en la Semana de la Crítica
</p></div><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, cuando<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/eduardo-mendoza-creen-barcelona-he-hecho-inventarme-ciudad_1_10978094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Eduardo Mendoza </a>present&oacute; a los medios su novela <em>Tres enigmas para la Organizaci&oacute;n</em> (Seix Barral) en Barcelona, se despidi&oacute; con una especie de &lsquo;ojal&aacute; hasta pronto&rsquo;: &ldquo;Si dentro de un a&ntilde;o nos encontramos aqu&iacute; todos [en la presentaci&oacute;n de un nuevo libro], yo ser&eacute; el m&aacute;s feliz y estar&eacute; encantado de que nos volvamos a ver&rdquo;. Ha pasado un poco m&aacute;s de tiempo, pero el deseo del escritor se cumpli&oacute; y ha vuelto a reunirse con la prensa en el mismo sitio para hablar de su nuevo libro <em>La intriga del funeral inconveniente</em>, publicado en su editorial de siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, recupera a un habitual en su bibliograf&iacute;a: el detective sin nombre, que apareci&oacute; por primera vez en <em>El misterio de la cripta embrujada</em> (1978). Esta fue su primera obra de la vertiente polic&iacute;aca humor&iacute;stica, despu&eacute;s del &eacute;xito de su debut <em>La verdad sobre el caso Savolta</em> (1975). Por aquel entonces a&uacute;n viv&iacute;a en Nueva York debido a su trabajo como int&eacute;rprete y traductor en Naciones Unidas y no se dedicaba plenamente a la escritura. Se hab&iacute;a embarcado en la narraci&oacute;n de <em>La ciudad de los prodigios</em> (1986), otro de sus t&iacute;tulos c&eacute;lebres, pero no avanzaba y decidi&oacute; desarrollar otra cosa para entretenerse, sin mucha m&aacute;s ambici&oacute;n. Muchos y muchas vender&iacute;an su alma al diablo por tener su don para la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, el detective sin nombre se embarca en la gigantesca tarea de sacar a la luz una trama de trapicheos financieros a partir de la cr&oacute;nica de un funeral sin importancia aparente que lee en el peri&oacute;dico. Como suele suceder en estos casos, ning&uacute;n implicado quiere que el delito salga a la luz, as&iacute; que el investigador se ve metido en situaciones rocambolescas. El escritor se toma el humor muy en serio porque, seg&uacute;n declar&oacute;: &ldquo;hacer re&iacute;r es un trabajo&rdquo;. &ldquo;Yo nunca me he considerado un artista, pero s&iacute; un artesano. El humor lo tengo puesto desde que nac&iacute;, lo considero un trabajo, me lo tomo muy en serio&rdquo;, sostuvo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Eduardo Mendoza, en una imagen de archivo. EFE/Paco Paredes                            </span>
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        Tambi&eacute;n explica que para que este tipo de tramas descabelladas funcionen es necesaria la complicidad del lector, que tiene que aceptar el juego desde el principio. Despu&eacute;s, el escritor tiene que intentar &ldquo;no descarrilar&rdquo;. &ldquo;Hay muchas cosas que si las analizas no funcionan de ninguna manera y sobre todo no tienen ninguna raz&oacute;n de ser porque los personajes son tontos&rdquo;, desarrolla. Y pone otros ejemplos en los que es necesario el pacto entre autor y lector como <em>Blancanieves</em> <em>y los siete enanitos</em> o <em>Dr&aacute;cula</em>: &ldquo;Si crees que est&aacute; ah&iacute;, entonces es estupendo; ahora, si piensas que Dr&aacute;cula no existe, la novela ya no te gusta. Hay que establecer esta nada f&aacute;cil complicidad con el lector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mendoza ha tra&iacute;do de vuelta a dicho personaje porque se lo pasa bien y porque es su alter ego. &ldquo;Es un poco como yo, pero mucho m&aacute;s listo y m&aacute;s atrevido y con m&aacute;s &eacute;xito con las mujeres. M&aacute;s o menos me siento identificado con &eacute;l y es como si a trav&eacute;s de &eacute;l pudiera vivir, cosa que no he hecho en ninguna novela&rdquo;, explic&oacute;. &Eacute;l no ha participado del g&eacute;nero de &ldquo;la novela del yo&rdquo;, del relato personal, pero s&iacute; se siente reflejado en ese detective disparatado que no tiene que ver ni con su vida ni con la de nadie. &ldquo;Siento que estoy contando mi propia vida, pero no la m&iacute;a, sino la del ni&ntilde;o que fui y que se divert&iacute;a jugando con soldaditos en el suelo de casa&rdquo;, confes&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La perspectiva exterior</strong></h2><p class="article-text">
        La novela ha tardado dos a&ntilde;os en llegar, pero es que en 2025 estuvo ocupado en cosas importantes como recibir el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Viaj&oacute; hasta Oviedo, escuch&oacute; las gaitas a la entrada del hotel Reconquista donde se alojan los galardonados, se reuni&oacute; con una parte de su legi&oacute;n de admiradores que consigui&oacute; entrada y dio un discurso de agradecimiento por el premio que mezcl&oacute; dosis calibradas de su caracter&iacute;stico sentido del humor, de denuncia por c&oacute;mo est&aacute; el mundo y de una gratitud que incluy&oacute; a sus seguidores: &ldquo;Si alguna felicidad he dado a mis lectores, ellos me la han devuelto con creces con su lealtad, su complicidad y su cari&ntilde;o&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, con una carrera tan dilatada en la literatura, no es el primero que recibe. Entre otros, en 2010 le otorgaron el Planeta (cuando a&uacute;n no estaba dotado con un mill&oacute;n de euros); en 2013, el Premio Nacional de Cultura de Catalu&ntilde;a y en 2016, el Cervantes. A&uacute;n le quedan unos cuantos de los m&aacute;s importantes por ganar como el Premio Nacional de las Letras o el Nobel, por qu&eacute; no.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siento que estoy contando mi propia vida, pero no la mía, sino la del niño que fui y que se divertía jugando con soldaditos en el suelo de casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Mendoza</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n acudi&oacute; a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que rindi&oacute; homenaje a Barcelona. No pod&iacute;a faltar, porque pocos escritores han hecho a la ciudad tan part&iacute;cipe de sus libros. De hecho, Javier P&eacute;rez And&uacute;jar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/eduardo-principe-letras_129_12298199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirma que</a>: &ldquo;Si Barcelona fuera una persona, se llamar&iacute;a Eduardo Mendoza. Y si Eduardo Mendoza fuese una ciudad, se llamar&iacute;a Barcelona&rdquo;. Esta urbe es un personaje m&aacute;s de sus escritos, porque sus caracter&iacute;sticas influyen directamente en las peripecias de sus protagonistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque en <em>La intriga del funeral inconveniente </em>se reflejan los problemas que incordian (e incluso expulsan) a los vecinos, como el exceso de turismo o la gentrificaci&oacute;n, estos viajes y sus contactos en el extranjero le han hecho tomar perspectiva con respecto a la ciudad. &ldquo;La imagen que da Barcelona hacia afuera es inmejorable. A m&iacute; me sorprend&iacute;a, pero luego vi que los problemas que tiene son los mismos que el resto de grandes ciudades del mundo y no tenemos otros&rdquo;, explic&oacute;. Para &eacute;l, la capital catalana es una mezcla perfecta de &ldquo;ciudad civilizada y ordenada&rdquo; pero tambi&eacute;n &ldquo;canalla y tercermundista&rdquo;. &ldquo;Tiene buen clima, se come bien, la gente es amable comparativamente y los servicios funcionan bien&rdquo;, apunta y cree que, con el tiempo, &ldquo;ha mejorado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero sorprendentemente, ha cargado contra una de las fiestas m&aacute;s apreciadas por la poblaci&oacute;n catalana y m&aacute;s fruct&iacute;fera para el sector: el 23 de abril, el d&iacute;a de Sant Jordi en Catalu&ntilde;a y el D&iacute;a Internacional del Libro en el resto del mundo. &ldquo;Es el D&iacute;a del libro, siempre se hab&iacute;a llamado as&iacute;. Y un d&iacute;a Sant Jordi se meti&oacute; ah&iacute;, pero no pinta nada&rdquo;, afirm&oacute; con vehemencia y socarroner&iacute;a, &ldquo;Sant Jordi era un maltratador de animales que seguramente no sab&iacute;a leer, no tiene nada que ver con los libros. No es el patrono de los escritores, no es nada. Ha aprovechado la fecha y se ha metido ah&iacute;, pero hay que decir el D&iacute;a del libro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sant Jordi era un maltratador de animales que seguramente no sabía leer, no tiene nada que ver con los libros. No es el patrono de los escritores, no es nada. Hay que decir el Día del libro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Mendoza</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mendoza asegur&oacute; en 2021 que hab&iacute;a terminado con su carrera pero en solo cinco a&ntilde;os despu&eacute;s ha publicado dos novelas m&aacute;s, as&iacute; que ya no se atreve a decir nada acerca del tema. Expuso que escribe todos los d&iacute;as porque &ldquo;el d&iacute;a tiene muchas horas&rdquo; y no tiene otro trabajo que hacer, pero no puede decir que tenga en marcha una novela nueva. &ldquo;Ahora mismo no estoy haciendo nada en concreto. Y si veo que alguna funciona, pues seguir&aacute; su camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Responde que no le inspiran para nada los personajes poderosos de la actualidad: &ldquo;No entiendo c&oacute;mo funcionan, habr&iacute;a que ser Shakespeare para escribir sobre ellos. No s&eacute; qu&eacute; mecanismo puede llevar a una persona a decir: &lsquo;destruir&eacute; una civilizaci&oacute;n&rsquo;&rdquo;. Aunque considera que nos encontramos en un momento particularmente malo, no cree que haya m&aacute;s peligro del que ha habido siempre, sino que la gente que ostenta el poder &ldquo;no inspira mucha confianza&rdquo;. El escritor record&oacute; que durante la Guerra Fr&iacute;a viv&iacute;an con el pensamiento de que en cualquier momento caer&iacute;a la bomba at&oacute;mica, por ejemplo. &ldquo;El g&eacute;nero humano est&aacute; mal dise&ntilde;ado, qu&eacute; le vamos a hacer. Funciona como funciona. Hay que ver lo bueno, no lo malo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eduardo-mendoza-he-considerado-artista-si-artesano_1_13139711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 15:47:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eduardo Mendoza: “Yo nunca me he considerado un artista, pero sí un artesano”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Eduardo Mendoza,Escritores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro 'El buen mal']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d11d4a08-6410-4449-997a-0e2764f844e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro &#039;El buen mal&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora ha ganado la primera edición del galardón con su libro de relatos 'El buen mal'. Los finalistas recibirán 30.000 euros cada uno</p><p class="subtitle">El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria
</p></div><p class="article-text">
        Por fin se ha acabado el misterio: la ganadora de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera edici&oacute;n del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana</a>, dotado con un mill&oacute;n de euros, ha sido Samanta Schweblin, con su libro de relatos <em>El buen mal </em>(Seix Barral). Marcos Giralt Torrente, H&eacute;ctor Abad Faciolince, Nona Fern&aacute;ndez y Enrique Vila-Matas, los cuatro finalistas, se han ido a casa con 30.000 euros respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        En su discurso de agradecimiento, la autora argentina ha destacado que le encanta que se incluyan otros g&eacute;neros m&aacute;s all&aacute; de la novela: &ldquo;hoy este premio da su primer paso premiando la excepci&oacute;n&rdquo;. Asimismo, parafrase&oacute; a la poeta polaca Wis&#322;awa Szymborska: &ldquo;peor que ponerse a leer y escribir en un momento como este ser&iacute;a no ponerse a leer y escribir en un momento como este&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un premio de estas caracter&iacute;sticas (mucho dinero en juego y mucho salseo cultural) no pod&iacute;a entregarse sin pompa y circunstancia, as&iacute; que el Museo Mar&iacute;tim de Barcelona hizo de sede de una gala organizada por la empresa de eventos La Tropa. A ella acudieron personalidades del mundo de la pol&iacute;tica como Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y Salvador Illa, president de la Generalitat de Catalunya. Falt&oacute; &Oacute;scar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible (al que pertenece Aena), que estaba anunciado pero finalmente no acudi&oacute;.
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                    alt="La escritora chilena Nona Fernández (2i), la argentina Samantha Schweblin (2d), el colombiano Héctor Abad Faciolince (i), y los españoles Marcos Giralt Torrente (c), y Enrique Vila-Matas (d), los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros que se dará a conocer mañana miércoles, momentos antes de la rueda de prensa en la que han defendido la importancia de poner en valor tanto social como económicamente el pensamiento, las humanidades y la literatura. EFE/Quique García"
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            <span class="title">
                La escritora chilena Nona Fernández (2i), la argentina Samantha Schweblin (2d), el colombiano Héctor Abad Faciolince (i), y los españoles Marcos Giralt Torrente (c), y Enrique Vila-Matas (d), los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros que se dará a conocer mañana miércoles, momentos antes de la rueda de prensa en la que han defendido la importancia de poner en valor tanto social como económicamente el pensamiento, las humanidades y la literatura. EFE/Quique García                            </span>
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        Por el photocall, con alfombra verde AENA, y las mesas de la sala (con nombre de ciudad con aeropuerto de la compa&ntilde;&iacute;a) de la ceremonia se pudo ver a integrantes del &aacute;mbito de la cultura como Marta Peirano, Arturo P&eacute;rez-Reverte, Javier Arg&uuml;ello, Pilar Eyre, Najat El Hachmi, Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz, Paulina Flores, Jordi Soler, Carme Riera o Rosa Mar&iacute;a Calaf. En todos los grupos se apostaba en la quiniela simb&oacute;lica que, desde el anuncio de la creaci&oacute;n del concurso a finales de febrero, se puso en marcha. Ocurre con todos los premios de esta &iacute;ndole, aunque la recompensa solo sea el reconocimiento de haber acertado y no haya monto econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Dos horas antes de que se notificase la resoluci&oacute;n, Maurici Lucena, presidente de Aena, dio el discurso de apertura del evento, presentado por la actriz Martina Klein y el periodista Josep Cun&iacute;. Seg&uacute;n las palabras del empresario, lo que hace Aena con este galard&oacute;n &ldquo;es simplemente expandir nuestra presencia en el mundo cultural abarcando, a trav&eacute;s de la responsabilidad social corporativa, el mundo literario&rdquo;. Una forma de hacer menci&oacute;n a la pol&eacute;mica generada en las &uacute;ltimas semanas, pero de manera indirecta. &ldquo;Es normal que el mecenazgo corra a cargo de empresas o fil&aacute;ntropos privados que no tienen necesariamente nada que ver con las actividades culturales o en este caso literarias que financian generosamente&rdquo;, sostuvo. No tuvo en cuenta que el Estado es due&ntilde;o del 51% de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        El jurado estaba integrado por la escritora Rosa Montero como presidenta, as&iacute; como por la escritora y traductora Pilar Ad&oacute;n, el poeta y fil&oacute;logo Luis Alberto de Cuenca, el periodista y escritor Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, la periodista y escritora Leila Guerriero, y los escritores Jos&eacute; Carlos Llop y &Eacute;lmer Mendoza. Los secretarios, sin voz ni voto, han sido los periodistas Sergio Vila-Sanju&aacute;n y Jes&uacute;s Garc&iacute;a Calero. 
    </p><h2 class="article-text">Arte en vivo</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de alocuciones, cena y especulaciones, tambi&eacute;n hubo entretenimiento. La directora de arte Vanesa de la Haza firm&oacute; cinco intervenciones art&iacute;sticas relacionadas con alg&uacute;n momento clave de los libros finalistas al Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana. Por ejemplo, la dramaturga Alda Lozano escribi&oacute; un mon&oacute;logo con el que la actriz Nieves Soria dio vida a Josefina, la abuela de Marcos Giralt, una de las protagonistas de su novela <em>Los ilusionistas</em> junto a su marido, Gonzalo Torrente Ballester.
    </p><p class="article-text">
        Alex Gassent interpret&oacute; al piano una obra musical inspirada en el libro <em>El buen mal</em>, de Samanta Schweblin mientras que la actriz, dramaturga y premio nacional de Literatura Dram&aacute;tica Lola Blasco realiz&oacute; una performance basada en Ryo, la hija del protagonista de <em>Canon de c&aacute;mara oscura</em> de Vila-Matas. Tambi&eacute;n hubo un dibujo en vivo firmado por Patricio Hidalgo al que acompa&ntilde;&oacute; la voz del actor y director chileno Benjamin Leiter que revivi&oacute; al comandante Ramiro de <em>Marciano</em>, la novela de Nona Fern&aacute;ndez. Cerr&oacute; la ronda de acciones la core&oacute;grafa y bailarina ucraniana Alina Sokulska con una coreograf&iacute;a basada en <em>Ahora y en la hora </em>de H&eacute;ctor Abad Faciolince, ambientado en la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La gala termin&oacute; con unas palabras de Salvador Illa, president de la Generalitat de Catalunya, que explic&oacute; que &ldquo;En momentos dif&iacute;ciles&rdquo;, no podemos hacer cosas contra la cultura, porque &ldquo;es lo que somos&rdquo;. Seg&uacute;n su perspectiva, las bombas siempre acaban desapareciendo y es entonces sale a la luz que los libros son otro tipo de cimientos. &ldquo;Por lo tanto, escritores y escritoras sigan, editores y editoras sigan, que nos interesa la identidad cultural; muchas gracias&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, la ganadora del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana tuvo una peque&ntilde;a reuni&oacute;n con los medios asistentes. All&iacute; mencion&oacute; algunas de sus lecturas fundacionales: &ldquo;Me acuerdo un verano en particular, a mis 12 a&ntilde;os, que mi mam&aacute; me regal&oacute; una antolog&iacute;a de cuentos de Kafka y mi abuelo me regal&oacute; <em>Cr&oacute;nicas marcianas</em> de Ray Bradbury y una antolog&iacute;a de Cortazar, todos cuentos&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;En lugar de buscar m&aacute;s cuentos de esos escritores, le&iacute;a una y otra vez los mismos tres libros, enloquec&iacute; un poco. Me encant&oacute; ese momento&rdquo;, sostuvo con una sonrisa. Ella ha ganado un mill&oacute;n de euros y el g&eacute;nero del relato un gran impulso en Espa&ntilde;a, que no siempre lo ha sabido apreciar con justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 20:16:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Samanta Schweblin gana el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros, con su libro 'El buen mal']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Premios literarios,Aena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/390847d5-7ef9-4699-ba99-0bbcca5fd0aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio que se entrega este miércoles a la mejor obra narrativa del año ha encontrado posiciones enfrentadas dentro del sector editorial</p><p class="subtitle">Aena iguala al Planeta y convoca un premio de narrativa dotado con un millón de euros
</p></div><p class="article-text">
        Desde que a finales del pasado mes de febrero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/aena-iguala-planeta-convoca-premio-narrativa-dotado-millon-euros_1_13022885.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se anunci&oacute; la primera edici&oacute;n del Premio Aena</a> de Narrativa Hispanoamericana, la lluvia de opiniones sobre la iniciativa no ha cesado. Ha sido como un monz&oacute;n en el sector que se prev&eacute; que cese cuando a las 22.00 horas de este mi&eacute;rcoles se anuncie al ganador o ganadora del galard&oacute;n que tanta pol&eacute;mica ha desatado. Despu&eacute;s del fallo quiz&aacute; la discusi&oacute;n se centre en si se lo merec&iacute;a o era mejor la obra de otro de los finalistas, pero no en si un mill&oacute;n de euros para el vencedor y 30.000 euros para cada uno los cuatro finalistas son demasiado dinero o no o si ese dinero servir&aacute; para fomentar la lectura y la escritura. Porque este ha sido, principalmente, el n&uacute;cleo del conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Aena, una empresa propiedad del Estado en un 51%, obtuvo, seg&uacute;n sus cifras, <a href="https://www.eldiario.es/economia/aena-gano-2-136-millones-2025-10-5-vuelve-marcar-record-historico-gracias-aumento-vuelos_1_13018275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un beneficio neto de 2.136,7 millones de euros en 2025</a>, y el premio responde a su estrategia de Sostenibilidad Social. Seg&uacute;n fuentes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la compa&ntilde;&iacute;a gasta una cantidad considerable en publicitarse cada a&ntilde;o, y su consejo de administraci&oacute;n ha considerado que un premio literario importante ser&iacute;a mucho m&aacute;s efectivo. Adem&aacute;s, con este movimiento se refuerza el &aacute;rea de responsabilidad social corporativa. 
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n se concede a una obra de narrativa ya publicada en lengua espa&ntilde;ola o cooficial traducida al castellano. Un primer grupo de periodistas y cr&iacute;ticos culturales y literarios hicieron la primera selecci&oacute;n, que pas&oacute; al jurado compuesto por Rosa Montero, la presidenta; Pilar Ad&oacute;n, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, Leila Guerriero, Jos&eacute; Carlos Llop, &Eacute;lmer Mendoza; y los secretarios, sin voz ni voto, Sergio Vila-Sanju&aacute;n y Jes&uacute;s Garc&iacute;a Calero. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/enrique-vila-matas-samantha-schweblin-finalistas-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13077120.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los cinco finalistas son</a>: H&eacute;ctor Abad Faciolince por <em>Ahora y en la hora</em> (Alfaguara); Nona Fern&aacute;ndez, por <em>Marciano</em> (Penguin Random House); Marcos Giralt Torrente, por<em> Los ilusionistas</em> (Anagrama); Samanta Schweblin, por <em>El buen mal </em>(Seix Barral) y Enrique Vila-Matas, por <em>Canon de c&aacute;mara oscura</em> (Seix Barral). Aena dice en las bases del concurso que adquirir&aacute; &ldquo;un m&iacute;nimo de 5.000 ejemplares de cada una de las obras finalistas y ganadora, con un importe m&aacute;ximo de 1.404.000 euros, para su donaci&oacute;n a los trabajadores de Aena y a los ayuntamientos de los territorios en los que la compa&ntilde;&iacute;a desarrolla su actividad&rdquo;.
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                    alt="Los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros"
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            <span class="title">
                Los cinco finalistas del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, galardón con una dotación de un millón de euros                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la rueda de prensa que tuvo lugar el pasado martes, los finalistas hablaron con los medios entre otras cosas de la pol&eacute;mica del dinero. Marcos Giralt sostuvo que es normal que empresas p&uacute;blicas o semip&uacute;blicas inviertan en arte, pero, el de la literatura es &ldquo;un mundo tan peque&ntilde;ito y tan acanallado, que surgen estas pol&eacute;micas un poco absurdas&rdquo;. &ldquo;Creo que el mill&oacute;n de euros es una manera de atraer la atenci&oacute;n sobre el premio&rdquo;, apunt&oacute;. Con la iron&iacute;a que le caracteriza, H&eacute;ctor Abad Faciolince coment&oacute; que: &ldquo;A los tenistas, si les dan un premio muy grande por un solo partido, mucho m&aacute;s grande que este, el gremio de los tenistas no protesta. Pero el nuestro s&iacute;, porque estamos hechos para criticar y est&aacute; bien que sea as&iacute;, pero los votos de pobreza no tienen por qu&eacute; ser perpetuos&rdquo;. Tanto Samanta Schweblin como Nona Fern&aacute;ndez recordaron que es importante que existan los premios porque hay lugares en los que las humanidades est&aacute;n siendo jibarizadas.  
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; la &uacute;nica acci&oacute;n de Aena con el sector editorial, tal como avanzan desde la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), que cuentan que se pusieron en contacto con el Ministerio de Cultura para trabajar con Aena de forma conjunta. &ldquo;Hemos podido reunirnos con ellos un par de veces, para tratar de encauzar esa compra de libros por las librer&iacute;as, que es donde se ha de comprar los libros. Celebramos que la direcci&oacute;n de Aena as&iacute; lo considere y est&eacute; trabajando en un concurso p&uacute;blico que beneficie a las librer&iacute;as&rdquo;, anuncian. 
    </p><p class="article-text">
        Desde CEGAL creen que hay que dar tiempo a este premio, porque &ldquo;el prestigio se gana al andar, y de momento, acaba de aterrizar en este mundo, les queda mucho camino para poder asemejarse al Goncourt&rdquo;. La instituci&oacute;n quiz&aacute; hubiera &ldquo;distribuido de otra manera el importe de los Premios&rdquo;, pero aplaude cualquier iniciativa que visibilice el libro y la lectura.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo: igualar al Planeta</h2><p class="article-text">
        La agente literaria Mar&iacute;a Cardona, representante de autoras como Alana S. Portero, Luna Miguel o Marta Sanz, da la bienvenida al galard&oacute;n. &ldquo;Todo lo que sea revalorizar la literatura me va a parecer bien porque creo que no nos queda otra&rdquo;, se&ntilde;ala. Como aqu&iacute; a&uacute;n no existe un galard&oacute;n como el Goncourt o el Booker, cree que est&aacute; bien un premio que quiz&aacute; consiga que algunos libros lleguen a un p&uacute;blico que de otra manera no lo har&iacute;an. Sin embargo, considera que quiz&aacute; el grupo de nominados sea demasiado homog&eacute;neo en cuanto a reconocimiento. Ella conoce muy bien los entresijos del premio ingl&eacute;s y declara que &ldquo;ah&iacute; siempre hay alg&uacute;n nombre muy conocido y alg&uacute;n debut, siempre hay algo que sorprende y esos libros s&iacute; que acaban teniendo un impacto muy fuerte en ventas&rdquo;. De momento, est&aacute; a la espera de ver &ldquo;si realmente tiene un impacto y el libro que gane empieza a vender y llega a todas las casas, que eso s&iacute; que lo consigue el Planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paco Goyanes, el responsable de la librer&iacute;a zaragozana C&aacute;lamo, que cada a&ntilde;o otorga un premio tambi&eacute;n al mejor libro publicado, expone que el planteamiento del premio no le parece correcto. &ldquo;Creo que la cantidad con la que est&aacute; dotado, no solamente el premio, sino toda la operaci&oacute;n, me parece un desprop&oacute;sito. Y es una empresa de car&aacute;cter semip&uacute;blico, no me parece muy correcto en general. No creo que de esa manera se promocione m&aacute;s la lectura. Evidentemente, el premiado y los finalistas puede ser que se vendan m&aacute;s, es cierto&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Murillo, autor de <em>Personaje secundario. La oscura trastienda de la edici&oacute;n</em> y conocedor a fondo del sector editorial del pa&iacute;s, se posiciona en contra. &ldquo;La sola idea de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-val-gana-premio-planeta-vera-historia-amor_1_12683254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">igualar al Premio Planeta</a> en cuanto a la bolsa de un mill&oacute;n de euros retrata perfectamente qu&eacute; clase de premio es y qu&eacute; se entiende por prestigio, por cultura, por lectura... en este pa&iacute;s&rdquo;, dice a elDiario.es. Asimismo, critica que ninguno de los libros seleccionados como finalistas se ha publicado en una editorial peque&ntilde;a, lo que para &eacute;l es un &ldquo;fiel retrato de c&oacute;mo van las cosas&rdquo;.  Cuatro de las obras pertenecen a los dos grupos editoriales m&aacute;s fuertes en Espa&ntilde;a, Penguin Random House y Planeta (dos cada uno) y el quinto a Anagrama, que pertenece al grupo Feltrinelli. &ldquo;Tampoco los suplementos literarios de los diarios encuentran casi nunca espacio para libros de editoriales chiquitinas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">A los tenistas, si les dan un premio muy grande por un solo partido, mucho más grande que este, el gremio de los tenistas no protesta. Pero el nuestro sí, porque estamos hechos para criticar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Héctor Abad Faciolince</span>
                                        <span>—</span> Escritor y finalista al premio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El escritor y editor Constantino B&eacute;rtolo, exresponsable de sellos como Debate y Caballo de Troya, cree que las caracter&iacute;sticas econ&oacute;micas del premio le hacen perder &ldquo;cualquier posibilidad de alcanzar dignidad literaria alguna&rdquo;. Tanto el dinero que recibe el ganador como los finalistas &mdash;&ldquo;ya sabemos que ninguno ha denunciado o renunciado a la parte del bot&iacute;n&rdquo;&mdash; le parece un &ldquo;asalto a las naves del Estado&rdquo;, por el car&aacute;cter semip&uacute;blico de Aena. Y apunta que servir&aacute; para el nombre del presidente de Aena, Maurici Lucena, quede unido &ldquo;como referente cuando se hable de la pol&iacute;tica cultural de este pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El Booker y el Goncourt, los referentes</h2><p class="article-text">
        Aunque en Espa&ntilde;a existen premios a obra publicada como los de la librer&iacute;a C&aacute;lamo, Finestres o Todos tus libros, no tienen el recorrido y el prestigio de otros como el Booker Prize de Inglaterra o el Prix Goncourt de Francia. Un objetivo de Aena es ponerse a su nivel, aunque parte con diferencias esenciales como el dinero: la dotaci&oacute;n del brit&aacute;nico es de 50.000 libras esterlinas y la del franc&eacute;s unos simb&oacute;licos 10 euros. Para Murillo, intentar compararse con ellos ha sido &ldquo;disparar con p&oacute;lvora mojada&rdquo;. &ldquo;De nuevo, como con el Planeta, se parte de esa idea m&iacute;tica de que el premio es como sacar el Gordo de la Loter&iacute;a en Navidad. Esta clase de premios nace desvinculado de la idea de &lsquo;literatura&rsquo;. Nada que tenga que ver con la seriedad, el rigor, el esfuerzo, la invenci&oacute;n, la visi&oacute;n de las contradicciones sangrientas del ser humano como individuo o como colectivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sola idea de igualar al Premio Planeta en cuanto a la bolsa de un millón de euros retrata perfectamente qué clase de premio es y qué se entiende por prestigio y por cultura en este país</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Murillo</span>
                                        <span>—</span> Escritor y editor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay voces en la cultura que valoran positivamente la atenci&oacute;n que acarrea un premio como este. Pepe Verdes, director de Librotea, una web especializada en recomendaci&oacute;n de libros activa desde 2016 y que publica bajo el paraguas de elDiario.es, considera que &ldquo;tener un premio que celebre la literatura siempre es una buena noticia&rdquo;. &ldquo;Es un sector que constituye casi el 3,5% del PIB de Espa&ntilde;a y, por tanto, necesita y merece una valoraci&oacute;n desde cualquier industria. En este caso si viene de la industria espacial o a&eacute;rea, me parece muy bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cree que se ha especulado de una manera &ldquo;torticera&rdquo; acerca de la cuant&iacute;a porque aunque en el espa&ntilde;ol el premio principal sea de un mill&oacute;n de euros, la repercusi&oacute;n de los otros dos es tan alta en sus pa&iacute;ses, que sus ganadores ganan a&uacute;n m&aacute;s. &ldquo;Este es un premio a un libro ya editado y aquellos son premios para vender libros, que en el caso del Goncourt y del Booker est&aacute; entre 800.000 y un mill&oacute;n de ejemplares&rdquo;, afirma y concluye que, seg&uacute;n sus cuentas, &ldquo;a cada autor le toca entre dos millones y dos millones y medio de euros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo fomentar la lectura</h2><p class="article-text">
        Otro de los v&eacute;rtices de la pol&eacute;mica es si este galard&oacute;n servir&aacute; realmente para la promoci&oacute;n de la lectura. Paco Goyanes no est&aacute; muy convencido, ya que piensa que es una repetici&oacute;n de lo que ocurre en muchas ocasiones con el dinero de las instituciones p&uacute;blicas: se invierte mucha cantidad en un evento en concreto y luego falta para otras cosas tambi&eacute;n necesarias. Mar&iacute;a Cardona, por su parte, considera que al tratarse de una empresa p&uacute;blica quiz&aacute; podr&iacute;an realizarse otras iniciativas como dar becas o crear residencias literarias para ayudar a los escritores.
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                    alt="La escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio AENA de Narrativa Hispanoamericana, da a conocer los nombres de los finalistas de galardón este miércoles en la librería La Mistral de Madrid. Los finalistas son: Héctor Abad Faciolince (Colombia), Nona Fernández (Chile), Samanta Schweblin (Argentina) y los españoles Enrique Vila-Matas y Marcos Giralt Torrent. EFE/ Sergio Perez"
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            <span class="title">
                La escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio AENA de Narrativa Hispanoamericana, da a conocer los nombres de los finalistas de galardón este miércoles en la librería La Mistral de Madrid. Los finalistas son: Héctor Abad Faciolince (Colombia), Nona Fernández (Chile), Samanta Schweblin (Argentina) y los españoles Enrique Vila-Matas y Marcos Giralt Torrent. EFE/ Sergio Perez                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Mi Pueblo Lee gan&oacute; el Premio Nacional al Fomento de la Lectura en el a&ntilde;o 2024, dotado con 30.000 euros. Su presidenta, Maribel Medina, recuerda que el eco del premio fue &ldquo;brutal&rdquo; y que gracias a todas las colaboraciones que consiguieron han estado casi hasta ahora sin tocar ni un c&eacute;ntimo de lo que recibieron por parte del Ministerio de Cultura: han llegado a nuevos pueblos en Canarias, han organizado la segunda edici&oacute;n de un festival sobre violencias machistas en el mundo rural, han pasado su club de lectura de virtual a presencial y han apoyado otras asociaciones. &ldquo;Somos ahorradoras, todav&iacute;a nos queda dinero para gastar&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al premio Aena, se muestra indecisa: le parece bien que se vayan a comprar libros y le parece que el jurado est&aacute; muy bien escogido &ldquo;y su presidenta&rdquo;, ya que confiesa que Rosa Montero no es solo su amiga, sino &ldquo;una persona cult&iacute;sima&rdquo;. Le chirr&iacute;a que la cantidad que se lleve el ganador o ganadora sea la misma que la del premio Planeta porque lo considera marketing. Para ella, la mejor manera de impulsar la lectura es: &ldquo;Ahondar en las personas no lectoras, porque si haces un acto en el que va a ir alguien muy famoso, el p&uacute;blico lector ya lo tienes asegurado, y ese alto tanto por ciento de la poblaci&oacute;n que no lee no acudir&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Murillo cree que &ldquo;la promoci&oacute;n de la lectura hay que hacerla cambiando radicalmente el sistema de ense&ntilde;anza de la literatura en las escuelas, quitando del aula la tableta y volviendo al libro en papel y suprimiendo premios supuestamente literarios que convierten la escritura en un circo&rdquo;. &ldquo;Abaratando el precio de los libros, sobre todo ahora que el alquiler de la vivienda est&aacute; por las nubes&rdquo;, a&ntilde;ade. Para &eacute;l, mientras que en Espa&ntilde;a la venta de libros de bolsillo no alcance el 30% del total, la lectura no ser&aacute; tan popular como en la parte de Europa en la que se lee. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que sea revalorizar la literatura me va a parecer bien porque creo que no nos queda otra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Cardona</span>
                                        <span>—</span> Agente literaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Para que haya mucha lectura los libros han de ser baratos. Nosotros tenemos un &iacute;ndice inferior al 10% en la parte que representa el libro de bolsillo en el total de ventas del sector.  En Espa&ntilde;a, nos hacemos trampas jugando al solitario&rdquo;, contin&uacute;a. Murillo se&ntilde;ala tambi&eacute;n que las encuestas del &iacute;ndice de lectura que publica el Ministerio de Cultura son &ldquo;una enga&ntilde;ifa&rdquo; porque con &lsquo;lectores frecuentes&rsquo; se refieren a aquellos que leen un libro cada tres meses. &ldquo;Dentro cinco a&ntilde;os (si dura tanto) el Premio Aena no habr&aacute; hecho subir en absoluto ese &iacute;ndice. Quiz&aacute;s aumente algo, pero el libro ganador no har&aacute; que haya m&aacute;s lectores, sino que concentrar&aacute; la compra de libros en una &uacute;nica novela&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Nistal, Doctora en literatura por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, considera que el premio Aena es una estrategia de marketing que no sirve para promocionar la lectura. Para esto hace falta &ldquo;m&aacute;s dotaci&oacute;n para bibliotecas, aulas con menos ratio que permitan trabajar m&aacute;s y mejor la lectura, o que no se arrincone cada vez m&aacute;s a las humanidades en las universidades p&uacute;blicas&rdquo;. &ldquo;Sobre todo, necesitamos tiempo para leer, que no es una cuesti&oacute;n individual, es social, depende de c&oacute;mo est&aacute; organizada la sociedad, del tiempo que nos vemos obligados a trabajar, de los desplazamientos hasta el trabajo, de la precariedad, de las tareas de cuidados&hellip; Y as&iacute; el debate pasa de &lsquo;la gente no lee&rsquo;, a &lsquo;qu&eacute; condiciones tenemos para poder leer&rsquo;&rdquo;, zanja.
    </p><p class="article-text">
        Su pensamiento est&aacute; en la misma &oacute;rbita que el de Constantino B&eacute;rtolo, quien cree que este premio beneficia sobre todo al &ldquo;capital editorial&rdquo; multinacional. El exeditor recurre a una escritora feminista de referencia para reflexionar sobre el fomento lector: &ldquo;Para leer, como dir&iacute;a Virginia Wolf, se necesita una habitaci&oacute;n propia y un tiempo propio. El mejor fomento de la lectura posible ser&iacute;a reducir la jornada laboral y acabar con la especulaci&oacute;n inmobiliaria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/premio-literario-aena-enciende-debate-recompensa-millonaria_1_13125284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El premio literario de AENA enciende el debate por su recompensa millonaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Premios literarios,Aena,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escritor de hoy frente al niño "que no dijo nada": Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritor-hoy-frente-nino-no-dijo-vicente-ferrer-denuncia-novela-victima-profesor-pederasta_1_13113921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57ccd79d-a1b6-49be-acce-9f299b9a4992_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139917.jpg" width="3996" height="2248" alt="El escritor de hoy frente al niño &quot;que no dijo nada&quot;: Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un docente de gimnasia fue encarcelado por abusar de varios de sus alumnos en Valencia durante la década de los 90. Pero el autor de 'Despiece', otra de sus víctimas, calló en su momento: “Se puede trabajar en que todo tenga un nombre, que no haya un silencio alrededor”</p><p class="subtitle">Collien Fernandes, la actriz que denunció a su exmarido por difundir imágenes sexuales falsas y podría cambiar la ley alemana</p></div><p class="article-text">
        El caso sali&oacute; en la prensa, pero el Vicente Ferrer de 1996 no cont&oacute; entonces que &eacute;l estaba entre las v&iacute;ctimas del profesor pederasta de su colegio privado en Valencia. Ahora, cuando ya han pasado m&aacute;s de dos d&eacute;cadas y el delito ha prescrito, publica su primer libro, <em>Despiece</em> (Dos Bigotes, 2026). Es un relato de lo que le sucedi&oacute;, pero tambi&eacute;n el retrato de una &eacute;poca, de la vida de una familia de clase trabajadora y de un pa&iacute;s en el que pasaba de todo, pero se hablaba de poco. Y asimismo una denuncia, aunque sea a trav&eacute;s de la literatura, de c&oacute;mo el sistema le falla a las personas que se supone que debe proteger.
    </p><p class="article-text">
        El motor que puso en marcha la elaboraci&oacute;n de estas memorias noveladas fue el M&aacute;ster en Creaci&oacute;n Literaria de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, dirigido por Jorge Carri&oacute;n. All&iacute; ten&iacute;a que desarrollar un proyecto de novela y deb&iacute;a escoger entre narrar ese da&ntilde;o que llevaba dentro desde hac&iacute;a tanto tiempo o hacer otra cosa diferente. Y opt&oacute; por lo primero porque si no lo hubiese sentido no como una mentira, pero s&iacute; como algo &ldquo;deshonesto&rdquo;: &ldquo;Como si no me hubiera atrevido a revelar la historia que realmente quer&iacute;a&rdquo;, dice a elDiario.es durante una entrevista en Barcelona. Tanto Carri&oacute;n como otra alumna, la escritora Bel&eacute;n L&oacute;pez Peir&oacute;, fueron &ldquo;figuras clave&rdquo; para sacar adelante el texto.
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n tiene una voz en dos tiempos distintos: la del menor y la del hombre en el que se ha convertido. Ferrer explica que para &eacute;l fue m&aacute;s dif&iacute;cil la parte adulta que la infantil aunque, de entrada, pudiese parecer lo contrario, porque los abusos ocurrieron en el colegio. &ldquo;Cuando empec&eacute; con las clases entend&iacute; de una manera bastante r&aacute;pida que escribir a partir de tu memoria, de algo que ha pasado hace 20 a&ntilde;os, es mentira. La memoria pone literatura a absolutamente todo&rdquo;, comenta. Eso le liber&oacute; de la sensaci&oacute;n de esclavitud que se hab&iacute;a impuesto de relatar c&oacute;mo hab&iacute;a ocurrido exactamente, de documentarse al m&aacute;ximo, algo que le queda de su licenciatura en Periodismo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/15c756dd-7b57-4603-a279-f5c5ab720fce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ferrer no quer&iacute;a centrarse solo en el drama, sino reflexionar sobre la &eacute;poca, hablar de su familia, de sus amigos y de sentimientos que puede tener un cr&iacute;o, como el despertar sexual. &ldquo;Si todo fuese el drama, no se entender&iacute;a por qu&eacute; el ni&ntilde;o no dijo nada&rdquo;, afirma. Hay un punto &aacute;lgido en el libro que, casi de forma inevitable, le fue duro de rememorar. &ldquo;El proceso estaba muy maduro, no fue la primera escena que escrib&iacute;. Pude acercarme muy de cerca, verlo, observarlo, sentirlo, redactarlo, quedarme ah&iacute; e irme&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El autor grab&oacute; a sus padres y a su hermana para captar la esencia de lo que despu&eacute;s ser&iacute;an sus personajes. Tras leer el libro, se han visto muy reflejados y les ha parecido muy entra&ntilde;able porque les ha tra&iacute;do recuerdos. Y muchos que hayan sido ni&ntilde;os o adolescentes en la d&eacute;cada de los 90 en Espa&ntilde;a tambi&eacute;n podr&aacute;n reconocer escenarios comunes. &ldquo;La vida no es solo ser una v&iacute;ctima, ni aun cuando est&aacute;s en el peor de tus momentos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin reparaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El autor modific&oacute; la sentencia que a&ntilde;adi&oacute; en su libro para evitar posibles problemas jur&iacute;dicos y proteger el derecho al honor del agresor y del colegio. Seg&uacute;n los datos que aparecen en&nbsp;<em>Despiece</em>, el docente fue condenado a 198 a&ntilde;os de c&aacute;rcel y se declar&oacute; insolvente. El colegio, privado y considerado uno de los mejores de Valencia, tampoco solt&oacute; ni una peseta. As&iacute; que no hubo ninguna reparaci&oacute;n para los denunciantes. &rdquo;A m&iacute; esto me parece escandaloso. Despu&eacute;s de todo este tiempo es lo que m&aacute;s me duele junto con mi propio caso, mis propias circunstancias&ldquo;, desarrolla Ferrer, &rdquo;ni siquiera te llega lo que se supone que te pertenece por ley. Es como una doble verg&uuml;enza&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, una persona que no tiene recursos &mdash;tanto econ&oacute;micos como de conocimiento&mdash; para enfrentarse a una situaci&oacute;n as&iacute;, lo tiene muy complicado. En los a&ntilde;os 90, muchas familias de clase trabajadora dedicaron todos sus esfuerzos a que sus hijos estudiasen y llevasen una vida mejor que la suya. Por eso Ferrer, cuyos padres eran carniceros, pudo estudiar una carrera, habla varios idiomas y se ha relacionado con gente que tambi&eacute;n tiene estudios superiores: &ldquo;Yo tengo amigos abogados, arquitectos, periodistas, m&eacute;dicos. Pero los de mis padres eran amas de casa, electricistas, campesinos o cerrajeros. Cuando les llega una carta de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica se vuelven locos, porque si no hablas el idioma del sistema, te quedas fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l sabe qui&eacute;nes son los que denunciaron, pero no se ha puesto en contacto con ninguno. No quer&iacute;a que, bajo ning&uacute;n concepto, se dudase acerca de sus intenciones, de si quer&iacute;a sacar provecho de ellos de alguna manera. Adem&aacute;s, tampoco se sent&iacute;a c&oacute;modo al llamar a la puerta de alguien que quiz&aacute; no quisiera recordar un hecho traum&aacute;tico o no est&eacute; preparado para ello. &ldquo;Antes de este libro, estuve en terapia, no pod&iacute;a haberlo escrito sin haber hecho este proceso&rdquo;, confiesa. &ldquo;Ya nos han <em>desrrespetado</em> tanto, ya nos han hecho tanto da&ntilde;o, que lo &uacute;ltimo que querr&iacute;a es que sintieras siquiera un atisbo de dolor por mi parte&rdquo;, sostiene. Su obra tambi&eacute;n es una forma de poner el tema sobre la mesa y si alguno se quiere dirigir a &eacute;l, puede hacerlo.
    </p><h2 class="article-text">La Espa&ntilde;a que calla</h2><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo era posible que ese profesor abusara de menores de forma sistem&aacute;tica durante a&ntilde;os y el colegio no se diese cuenta? &iquest;Nadie sospech&oacute; nada? Aquel hombre se encerraba durante los recreos con ni&ntilde;os y hasta que no hablaron, nadie del centro educativo vio se&ntilde;ales de alerta. En la sentencia que sale en la novela, donde los datos est&aacute;n modificados, su condena era de casi 200 a&ntilde;os y pone que pod&iacute;a acogerse al l&iacute;mite de 30 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n efectiva seg&uacute;n el C&oacute;digo Penal de 1973. Y una vez en la calle, podr&iacute;a haber vuelto a dar clases seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer expone que est&aacute; claro qui&eacute;n es el malo, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a sacar a relucir el silencio que reinaba en los 90 acerca de muchos temas como los feminicidios, el colectivo LGTBIQ+ o los derechos de los ni&ntilde;os. &ldquo;El libro de Cristina Rivera Garza, <em>El verano de Liliana</em>, habla de la falta de vocabulario, de l&eacute;xico para poder describir lo que ocurre. Y acord&eacute;monos de c&oacute;mo eran los 90. Si no se habla de nada, nada existe&rdquo;, sostiene. &ldquo;Yo no s&eacute; hasta qu&eacute; punto se puede impedir que una una agresi&oacute;n sexual no ocurra, lo que creo que donde s&iacute; se puede trabajar mucho es en que todo eso tenga un nombre, que no haya un silencio alrededor, que haya m&eacute;todos para poder detectar esto de una forma mucho m&aacute;s r&aacute;pida&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Y, de paso, que los organismos encargados de proteger a las personas, lo hagan. &ldquo;Soy una persona, como el Vicent&iacute;n &lsquo;el empoll&oacute;n&rsquo;, que sigue las reglas, que cree en el sistema en general y que trato de ser justo y obviamente quiero que me traten con justicia&rdquo;, verbaliza Ferrer. Pero cuando algo ocurre y ese sentimiento en el que se conf&iacute;a no responde, &ldquo;el sentimiento es de desamparo&rdquo;. Y como en esta novela ocurren otras cosas, decidi&oacute; que si la justicia no va a estar ah&iacute; &ldquo;pueden estar mi familia, mis amigos, la industria editorial, las orientaciones lectoras&rdquo;. Y cualquiera que quiera leer su historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritor-hoy-frente-nino-no-dijo-vicente-ferrer-denuncia-novela-victima-profesor-pederasta_1_13113921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor de hoy frente al niño "que no dijo nada": Vicente Ferrer denuncia en su novela cómo fue víctima de un profesor pederasta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Abusos sexuales,Agresiones sexuales,Pederastia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-gomez-barcena-escritor-hombre-despues-adolescencia-punto-critico-mediana-edad_1_13114445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bf51f47-f651-4dbd-85d1-53d3430a7f22_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139924.jpg" width="5493" height="3090" alt="Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor santanderino publica su nueva novela 'Abril o nunca', donde indaga en la crisis de los 40 en los hombres, además de ofrecer una mirada irónica a las teorías conspiranoicas en la época de internet</p><p class="subtitle">Nikki García, la voz de Google Maps, lanza su primer disco: “La precariedad nos tiene absolutamente secuestrados”
</p></div><p class="article-text">
        El escritor santanderino <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/agotamiento-autoficcion-literatura-encamina-presente-pasado_1_11602792.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena</a> tuvo una idea a partir de una imagen: un padre y una hija en una cala desierta, en ba&ntilde;ador, felices. Pero &eacute;l tuvo la sensaci&oacute;n de que algo malo iba a suceder pronto. Esa figuraci&oacute;n se le qued&oacute; anclada en la cabeza y le provocaba preguntas acerca de cu&aacute;n terrible ser&iacute;a la tragedia y qu&eacute; ser&iacute;a lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s de ella. Esas divagaciones terminaron estructurando una novela titulada <em>Abril o nunca</em>, que acaba de publicarse en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Seix Barral.</a>
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de la historia es Daniel, un tipo en los primeros a&ntilde;os de su cuarentena, divorciado y con una hija que tiene dos cumplea&ntilde;os: el de la fecha oficial, que celebra con su madre y el que festeja con su padre, el d&iacute;a que le toque. Ellas viven en Madrid, pero &eacute;l pasa seis meses en Benidorm, a donde se mud&oacute; despu&eacute;s de tomar la decisi&oacute;n de dejar el bufete de abogados donde trabajaba para ser profesor de submarinismo.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n tiene previsto darle una sorpresa especial: la llevar&aacute; a hacer snorkel por primera vez a la Cala de los Amarillos, el lugar donde &eacute;l se enamor&oacute; del mar. Al principio ella est&aacute; un poco decepcionada, pero despu&eacute;s se entusiasma. Ese d&iacute;a cambiar&aacute; todo para mal. Seg&uacute;n dice el autor a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en la sede de su editorial en Barcelona, le interesaba escribir: &ldquo;Sobre qu&eacute; es lo que sucede con la experiencia del tiempo durante el duelo. Es un tema que ya hab&iacute;a tratado un poquito en alg&uacute;n otro libro, pero empiezo a ver que ser&aacute; algo que ocurra en el presente y, adem&aacute;s, all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista pasa muchas horas en hilos de Reddit por los que pululan usuarios como John1419. Aunque Daniel es consciente de que la mente del internauta habita m&aacute;s en el mundo de la fantas&iacute;a que en el real, a veces se pregunta si alguna de sus teor&iacute;as son plausibles. &ldquo;Me interesa mucho el clima de teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n en el presente, reflexionar sobre c&oacute;mo en ese clima de la llamada postverdad tambi&eacute;n se est&aacute;n encontrando muchas posibilidades de crear rumorolog&iacute;as o discursos falsos. Muchas veces con intereses que parad&oacute;jicamente encuentran o&iacute;dos en personas que se quieren ver a s&iacute; mismas como muy esc&eacute;pticas pero, en realidad, son solo esc&eacute;pticas acerca de lo que cuenta el poder&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El escritor Juan Gómez Bárcena posa durante la presentación de su nuevo libro ‘Abril o nunca’,"
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                El escritor Juan Gómez Bárcena posa durante la presentación de su nuevo libro ‘Abril o nunca’,                            </span>
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        Al escritor le parec&iacute;a divertido crear, a trav&eacute;s del personaje de John1419, un planteamiento lo m&aacute;s absurdo y seductor posible pero que, al mismo tiempo, tiene una l&oacute;gica interna. El c&aacute;ntabro reflexiona acerca de que: &ldquo;Quiz&aacute;s es lo que m&aacute;s le distingue de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n o de las sectas reales que suelen ser bastante incoherentes. Sin embargo, su teor&iacute;a es coherente lo que pasa es que no es real&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Crisis en el Nueva York espa&ntilde;ol</strong></h2><p class="article-text">
        Que Benidorm es un lugar &uacute;nico en Espa&ntilde;a no genera muchas dudas. De hecho, ha servido de escenario para obras culturales de lo m&aacute;s variopintas, a las que ahora se a&ntilde;ade la novela del escritor de Santander. En sus p&aacute;ginas se empe&ntilde;a en describir lo feo que es el piso que ha heredado de su madre y lo horrible que es la ciudad. Municipios poco agraciados hay muchos, pero este lugar de rascacielos con vistas al Mediterr&aacute;neo le serv&iacute;a para acentuar el contraste de la depresi&oacute;n del protagonista con la alegr&iacute;a (o histeria) con que los turistas disfrutan del lugar. O, por lo menos, lo intentan.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este libro, G&oacute;mez B&aacute;rcenas no hab&iacute;a estado nunca all&iacute;, as&iacute; que se alquil&oacute; una casa para estar una semana en invierno y otra en verano y poder ver el contraste de ambientes. Aparte del juego que le daba para evidenciar la confrontaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo de Daniel con el de la gente que le rodeaba, la ciudad tambi&eacute;n le suscitaba inter&eacute;s porque se trata de un lugar, para &eacute;l, &ldquo;muy artificial, con muy poca historia&rdquo;, lleno de rascacielos como si quisiera ser Manhattan y de pubs ingleses donde los camareros y los consumidores tambi&eacute;n lo son. Esta caracter&iacute;stica favorece a lo que &eacute;l intenta transmitir en <em>Abril o nunca</em>: &ldquo;Todo parece una copia, un simulacro de otra cosa y el personaje de Daniel tambi&eacute;n va a intentar reproducir, en este caso, un tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; tambi&eacute;n vive Mario, su mejor amigo desde el instituto, como este se empe&ntilde;a en decir cada vez que se lo presenta a alguien. Lo cierto es que durante el curso escolar apenas se trataban, pero cuando llegaba el verano y coincid&iacute;an en Benidorm, eran colegas. Y esa relaci&oacute;n ha sobrevivido d&eacute;cadas a base de conversaciones banales, videojuegos, juergas y poco m&aacute;s. No parecen necesitar m&aacute;s cuando est&aacute;n juntos, casi parecen una hip&eacute;rbole de los t&oacute;picos acerca de los dos varones cisheterosexuales que no saben o no quieren comunicar sus sentimientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene límites bastante claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Gómez Bárcena</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este amigo lo tenemos casi todos de un modo u otro. No tiene por qu&eacute; ser tan exagerada la falta de comunicaci&oacute;n entre amigos, pero a m&iacute; no me resulta muy sorprendente con respecto a mi propia experiencia. Me interesaba no solo parodiar ese tipo de v&iacute;nculos, sino tambi&eacute;n verlos desde cierto car&aacute;cter entra&ntilde;able&rdquo;, apunta el autor. Porque Mario y Daniel, se quieren, a su manera silenciosa, torpe quiz&aacute; si se ve desde fuera y en plena crisis de los 40, que cada uno lleva como puede. El segundo a base de tabaco y enajenaci&oacute;n, el primero a base de trabajo y consejos de ir al psic&oacute;logo de su mujer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No tiene la crisis de los 40 algo de mito? Para G&oacute;mez B&aacute;rcena es algo completamente real: &ldquo;Yo s&iacute; creo en ella porque la he vivido o la estoy viviendo y he le&iacute;do bastante sobre el tema. Carl G. Jung escribi&oacute; bastante sobre la crisis de la mediana edad y &eacute;l se&ntilde;alaba que, al menos a su juicio, est&aacute; en todas las culturas y tiene que ver con ese rito de paso del que nosotros carecemos del Ecuador de la vida&rdquo;. El escritor, que se nota que ha reflexionado sobre el tema, considera que en ese momento: &ldquo;De alguna manera miras alrededor y hacia atr&aacute;s, haces una valoraci&oacute;n de los lugares que has ido, de los caminos que has recorrido y de las decisiones que has tomado, que a veces lo has hecho de manera inconsciente&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1c92aa73-8e9d-4950-8770-f8b391cdb229_source-aspect-ratio_default_1139928.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n percibe que quiz&aacute; ese crac es particularmente intenso en los hombres y lo achaca, quiz&aacute;s, a una falta de lenguaje emocional: &ldquo;Yo tengo la sensaci&oacute;n de que despu&eacute;s de la adolescencia, que es un punto cr&iacute;tico, quiz&aacute;s para un var&oacute;n al menos el siguiente es la crisis de la mediana edad. Me consta que hay hombres que no la viven, pero la mayor&iacute;a con los que he hablado algo te cuentan de este momento&rdquo;. Con los intentos de deconstrucci&oacute;n de las masculinidades tradicionales que se est&aacute;n llevando a cabo y la apertura a otros modelos &iquest;No ser&aacute; posible que, en un futuro, esta realidad haya cambiado?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor se muestra esc&eacute;ptico respecto a este tema: &ldquo;Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene l&iacute;mites bastante claros. Primero porque estamos valorando todo lo que la diferencia de g&eacute;nero tiene de social, no estamos valorando lo que tiene de biol&oacute;gico y vete t&uacute; a saber, no tengo ni idea&rdquo;, declara y prosigue: &ldquo;Creo que los l&iacute;mites est&aacute;n bastante claros en el sentido de que uno puede tener una apertura a otra cosa, puede haber una educaci&oacute;n que te ayude a normalizar ciertos comportamientos, pero yo creo que el peso de toda la tradici&oacute;n es demasiado fuerte como para creer que sea algo que vaya sin m&aacute;s a desaparecer. Dudo much&iacute;simo que esto pueda ocurrir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Volver atr&aacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        En una noche que salen de fiesta, Daniel le pregunta a Mario si volver&iacute;a atr&aacute;s en su vida pero con los conocimientos que tiene ahora. Una vuelta a empezar en un juego pero sabiendo que a la vuelta de la esquina le espera una sorpresa desagradable o tendr&aacute; que tomar una decisi&oacute;n dif&iacute;cil. El propio G&oacute;mez se lo ha planteado mucho aunque siempre en un plazo corto. &ldquo;Volver&iacute;a en el sentido de que cada vez que tomo una decisi&oacute;n que me doy cuenta de que es mala, mi primera reacci&oacute;n es como en un videojuego volver una partida guardada y cambiar las cosas&rdquo;, espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Pero cada vez est&aacute; m&aacute;s convencido de que no lo har&iacute;a. Primero, porque &eacute;l no ha vivido una gran desgracia como la de su personaje y segundo, porque valorar qu&eacute; fue un error y qu&eacute; no es un enga&ntilde;o: &ldquo;Cuando tomas una decisi&oacute;n, la tomas desde la conciencia de que es lo mejor para ti. Pasados los a&ntilde;os, tienes otra informaci&oacute;n, tienes otra experiencia y puedes valorar que fue una mala decisi&oacute;n, pero lo haces en funci&oacute;n de lo que eres ahora. Si cambiaras algo, ser&iacute;as distinto y nos llevar&iacute;a a un eterno c&iacute;rculo vicioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Declara que se document&oacute; mucho para escribir esta novela con libros de psicolog&iacute;a, pero no habl&oacute; con nadie que estuviese pasando por un gran trauma porque le habr&iacute;a hecho sentirse &ldquo;un poco estafador&rdquo;. Sin embargo, estuvo a punto de vivirlo cuando su ahora exmujer Marta Jim&eacute;nez Serrano y &eacute;l estuvieron a punto de morir en su piso por una fuga de mon&oacute;xido de carbono de la caldera. Ella ha novelado la experiencia en <em>Ox&iacute;geno</em>, t&iacute;tulo que public&oacute; en enero de 2026 en la editorial Alfaguara. &iquest;Hubo discusi&oacute;n por qui&eacute;n se quedaba con la historia? G&oacute;mez B&aacute;rcena dice que: &ldquo;No fue un debate. Durante un tiempo ambos planteamos la idea de escribir sobre ello y yo muy r&aacute;pidamente pens&eacute; que era una novela que ten&iacute;a que escribir ella porque suele tener un acercamiento muy directo de la experiencia al texto&rdquo;. &Eacute;l opt&oacute; por irse con su drama imaginario a Benidorm.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-gomez-barcena-escritor-hombre-despues-adolescencia-punto-critico-mediana-edad_1_13114445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritores,Hombre,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jean-baptiste-amo-escritor-90-discursos-racistas-patrioticos-ocupaban-espacio-debate_1_13108594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f20e9e-4d8a-42ba-8d7d-55cd88b033f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139790.jpg" width="1184" height="666" alt="Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor francés bebe de Stephen King en 'La noche devastada', su nueva novela sobre un grupo de jóvenes que también tiene toques autobiográficos</p><p class="subtitle">'El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista
</p></div><p class="article-text">
        Aunque, a veces, a las comparaciones literarias haya que restarle uno o dos grados de entusiasmo, si los referentes son Stephen King, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-cronenberg-teorias-conspiracion-son-forma-afrontar-muerte_1_11387235.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Cronenberg</a> o Lovecraft, la cosa pinta bien. Es el caso de <em>La noche devastada</em>, la &uacute;ltima novela de Jean-Baptiste Del Amo que la editorial Seix Barral acaba de publicar en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Lydia V&aacute;zquez. En esta ocasi&oacute;n, el multipremiado autor decidi&oacute; utilizar el g&eacute;nero del terror para indagar en las preocupaciones de un grupo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adolescentes </a>en los a&ntilde;os 90 a las afueras de Toulouse.
    </p><p class="article-text">
        Si se revisa su biograf&iacute;a, se puede comprobar que hay muchas coincidencias con su libro: creci&oacute; en el mismo sitio, en esa &eacute;poca y tuvo inquietudes parecidas a las de Alex, Mehdi, Max, Thomas y Lena, los protagonistas. Del Amo explica que &eacute;l fue un gran fan del cine y la literatura fant&aacute;stica en esa edad, lo que le ayud&oacute; a dibujar la atm&oacute;sfera de ese periodo. &ldquo;Creo que si hubiese hecho un texto puramente realista, no habr&iacute;a conseguido decir algo de una manera tan abstracta y subjetiva de lo que fue crecer para m&iacute; en aquellos a&ntilde;os&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en Barcelona, donde afirma que este es su trabajo m&aacute;s autobiogr&aacute;fico: &ldquo;He escogido lugares propios, personajes con los que conviv&iacute; y he puesto mucho de mi propia experiencia, sobre todo en el relato de los cinco protagonistas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>La noche devastada</em> aparece un escenario cl&aacute;sico de las obras de este tipo de literatura: la casa. Los chavales no pueden resistirse a la fascinaci&oacute;n que les provoca ese edificio abandonado en el barrio donde viven y no hacen caso al lector que les dice con el pensamiento: &ldquo;No entr&eacute;is ah&iacute;&rdquo;. En la vida real, muchos de estos espacios abandonados son puntos de reuni&oacute;n de j&oacute;venes o incluso de refugio si su realidad familiar no es la deseada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la historia de la literatura o del cine de terror la casa encantada siempre ha sido el castillo o la casa g&oacute;tica. O sitios m&aacute;s modernos, pero un poco al margen de la sociedad como, por ejemplo, un hospital psiqui&aacute;trico abandonado, y yo quer&iacute;a el contrapunto de esto, escogiendo un escenario en el centro de la normalidad de un barrio residencial&rdquo;, especifica. As&iacute; pudo explorar el entorno y los miedos que conformaron parte de su experiencia vital.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/74ce6aa7-b364-4569-8c4a-c3f0b51cb696_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &Eacute;l se identifica como &ldquo;persona queer&rdquo; y reconoce que en la d&eacute;cada que rememora tuvo que establecer su propia relaci&oacute;n con la masculinidad, un tema que ya hab&iacute;a aparecido en t&iacute;tulos anteriores. &ldquo;En aquel momento no ten&iacute;a muchos puntos de referencia y sent&iacute; r&aacute;pidamente lo que me separaba de otros chicos de mi edad. Dentro de su marco hab&iacute;a cosas que pr&aacute;cticamente hac&iacute;an que la comunicaci&oacute;n fuera imposible&rdquo;, comenta. Encontr&oacute; su lugar en la compa&ntilde;&iacute;a femenina, donde la sensibilidad estaba autorizada: &ldquo;Esto sin duda aparece en <em>La noche devastada,</em> porque el terror me permiti&oacute; encarnar de una forma f&iacute;sica y con im&aacute;genes muy potentes este tipo de tem&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la cultura hall&oacute; espejos en los que mirarse o respuestas que llenaban sus vac&iacute;os. Como aficionado al g&eacute;nero que escogi&oacute; para su &uacute;ltima novela, habla de obras con &ldquo;personajes de mujeres fuertes, potentes, que ten&iacute;an que luchar contra una amenaza que, en realidad, era la encarnaci&oacute;n de la violencia machista patriarcal. Como Sarah Connor en <em>Terminator</em> o Ellen Ripley en <em>Alien&rdquo;</em>. As&iacute; descubri&oacute; que &ldquo;hab&iacute;a hero&iacute;nas que se rebelaban, y creo que para los j&oacute;venes queer encarnaron una especie de ideal, porque mostraban que frente a la violencia del mundo era posible la resistencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un momento m&aacute;s peligroso</strong></h2><p class="article-text">
        Del Amo considera que el panorama actual es bastante peor que el de los a&ntilde;os 90 en Francia, porque entonces no viv&iacute;an amenazados por conflictos b&eacute;licos, mientras que ahora gran parte del planeta teme la proximidad de una guerra. &ldquo;Ha habido una globalizaci&oacute;n de la violencia. En aquel momento, como mucho se pod&iacute;a intuir un poco, pens&aacute;bamos que se hab&iacute;a llegado a una forma de equilibrio geopol&iacute;tico&rdquo; afirma. Y a&ntilde;ade que el conservadurismo y el extremismo pol&iacute;tico han surgido como una reacci&oacute;n a los avances sociales conseguidos desde entonces, como el reconocimiento de los derechos de las mujeres y las minor&iacute;as queer.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se&ntilde;ala el aumento del rechazo a la inmigraci&oacute;n: &ldquo;Esto quiz&aacute; es m&aacute;s espec&iacute;fico en el caso de Francia que en Espa&ntilde;a, porque ambos pa&iacute;ses no tienen la misma historia respecto a este asunto&rdquo;, reflexiona y a&ntilde;ade: &ldquo;El tema de la seguridad ahora es central en el debate pol&iacute;tico franc&eacute;s y no era as&iacute; en los a&ntilde;os 90, los discursos racistas o patri&oacute;ticos no ocupaban el mismo espacio en el debate p&uacute;blico. En cambio, hoy la gente asume sin tapujos el poder votar a la extrema derecha&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha habido una globalización de la violencia. En aquel momento, como mucho se podía intuir un poco, pensábamos que se había llegado a una forma de equilibrio geopolítico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jean-Baptiste Del Amo</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus abuelos paternos emigraron a su pa&iacute;s por la Guerra Civil espa&ntilde;ola desde Ciudad Real. Pero tuvieron que adoptar sus usos, costumbres e idioma, as&iacute; que apenas le lleg&oacute; nada de esa herencia cultural. &ldquo;Mi padre se llama Pedro, pero en las cartas que recib&iacute;a de la administraci&oacute;n francesa le llamaban Pierre&rdquo;, rememora. &ldquo;Cuando yo era adolescente le dec&iacute;a que avisara para que se lo cambiasen, pero &eacute;l me respond&iacute;a que daba igual, que era lo mismo&rdquo;, a&ntilde;ade. As&iacute;, parte de su identidad espa&ntilde;ola quedaba escondida. &ldquo;Yo, por ejemplo, lamento no haber escuchado espa&ntilde;ol en casa cuando era ni&ntilde;o&rdquo;, manifiesta. Ese requerimiento de abrazar la cultura del lugar al que llegan y el olvido de la propia no difiere tanto del actual que requiere a los migrantes que &lsquo;se integren&rsquo;. Para Del Amo, en Francia pasa por la renuncia a la propia lengua.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un futuro de creaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Su pr&oacute;xima obra estar&aacute;, precisamente, ambientada en Espa&ntilde;a. Se&ntilde;ala que quiz&aacute; se ha adelantado un poco al hablar de ella porque a&uacute;n no est&aacute; acabada y nunca se puede estar seguro de si un libro se escribir&aacute; por completo hasta que sucede. Pero confiesa que ten&iacute;a muchas ganas de escribir una trama que se desarrollase en este pa&iacute;s, ya que para &eacute;l es un territorio imaginario muy &iacute;ntimo: &ldquo;Yo he proyectado mucho en esta parte misteriosa de mi historia familiar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta visita ha podido pasar unos d&iacute;as en Madrid, lo que le ha permitido &ldquo;enfrentarse&rdquo; a la topograf&iacute;a de la ciudad. &ldquo;Es una novela que tiene lugar en la &eacute;poca contempor&aacute;nea y que va a ser como un viaje por Espa&ntilde;a a nivel de territorio y hay una exploraci&oacute;n imaginaria de los fantasmas&rdquo;. En esta ocasi&oacute;n &ldquo;la historia girar&aacute; en torno a la tem&aacute;tica del amor homosexual y la memoria&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Del Amo es un escritor con una buena ristra de premios a sus espaldas (ganador del Premio Goncourt con su primera novela, finalista del mismo en otra ocasi&oacute;n y galardonado con el Premio Fnac, entre otros). En su pa&iacute;s, el Estado ofrece cierta protecci&oacute;n a la edici&oacute;n y al cine &ndash;y, por lo tanto, a los artistas&ndash;, pero siente que un posible gobierno de extrema derecha en las pr&oacute;ximas elecciones presidenciales podr&iacute;a terminar con ella. Adem&aacute;s, percibe que &ldquo;la lectura se est&aacute; polarizando. Hay toda una parte de la literatura que podr&iacute;a desaparecer y escritores que est&aacute;n precarizados&rdquo;, afirma. &ldquo;Mido con precisi&oacute;n la suerte que tengo hoy de vivir de mi escritura y no considero que esta suerte o libertad la tenga que dar por sentado. Yo tengo 44 a&ntilde;os y si ma&ntilde;ana no puedo vivir de mis libros, la verdad es que no s&eacute; de qu&eacute; lo voy a hacer&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jean-baptiste-amo-escritor-90-discursos-racistas-patrioticos-ocupaban-espacio-debate_1_13108594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jean-Baptiste Del Amo, escritor: “En los 90, los discursos racistas o patrióticos ocupaban menos espacio de debate”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Escritores,Francia,Stephen King]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9fea3ca-de52-4254-9094-df7f3a7c69b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1839y1296.jpg" width="1200" height="675" alt="Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de la novela 'La educación física' publica 'Cortarse el cabello', un conjunto de relatos que se pueden leer como una novela y que empezó a escribir poco antes de la muerte de su padre</p><p class="subtitle">La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años</p></div><p class="article-text">
        Al padre de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/viaje-cuerpo-duelo-rosario-villajos-quise-madre-encantaria-padre_1_13044086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosario Villajos</a> no le gustaba que llamase la atenci&oacute;n. Pero, como ocurre tantas veces, su hija le llev&oacute; la contraria y escogi&oacute; caminos creativos que la expon&iacute;an al p&uacute;blico: fue cantante, artista y escritora ganadora del Premio Biblioteca Breve en 2023 por su segunda novela, <em>La educaci&oacute;n f&iacute;sica</em>. Hab&iacute;an pasado seis a&ntilde;os desde <em>Face</em> (Fanfare &ndash; Ponent Mon), su primera incursi&oacute;n en las librer&iacute;as y su progenitor no ten&iacute;a ni idea de la pasi&oacute;n que ella ten&iacute;a por la literatura. Le caus&oacute; tanto temor su enfado, que lo primero que hizo cuando le dieron el galard&oacute;n fue a encerrarse en el ba&ntilde;o a llorar.
    </p><p class="article-text">
        La escritora cordobesa tem&iacute;a la reacci&oacute;n del padre. Tuvieron una relaci&oacute;n paternofilial llena de matices &mdash;no todos tan dram&aacute;ticos como este&mdash;, que ahora es material para su nuevo libro <em>Cortarse el cabello </em>(Seix Barral). Aunque de entrada puede parecer un conjunto de relatos, se puede leer como una novela. Ella lo define como un &aacute;lbum flamenco, donde hay un tema de cada palo: &ldquo;Una seguidilla, una buler&iacute;a, un fandango y estaba pensando en algo as&iacute;, ecl&eacute;ctico pero que, en conjunto, te estuviera hablando de un solo tema&rdquo;. Aqu&iacute;, ese asunto principal es la aceptaci&oacute;n de la muerte de su padre, pero tambi&eacute;n &ldquo;de la realidad&rdquo;: &ldquo;Tanto de las p&eacute;rdidas como de cualquier otra cosa que nos puede pasar&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n hay un componente de alivio, de pensar que no vas a perder a esa persona por segunda vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un ensayo sobre el duelo al estilo de <em>El a&ntilde;o del pensamiento m&aacute;gico</em> de Joan Didion, ni mucho menos. Aqu&iacute; las experiencias autobiogr&aacute;ficas de la autora est&aacute;n revestidas de ficci&oacute;n literaria, que no esconde la realidad pero la explica de forma metaf&oacute;rica: &ldquo;Aunque tenga alg&uacute;n tinte autobiogr&aacute;fico, ya que ten&iacute;a que soltarlo, he usado much&iacute;sima fantas&iacute;a&rdquo;. Un buen ejemplo es el de la presencia de monstruos como vampiros, una mujer peluda o los zombies. &ldquo;Tendemos a pensar que los monstruos son seres extraordinarios que no se parecen nada a nosotros y al final los tenemos mucho m&aacute;s cerca de lo que creemos, se han estado utilizando toda la vida para asustar cuando eran una representaci&oacute;n de alguien real casi siempre&rdquo;, dice. De hecho, la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <em>Frankenstein</em> de Peggy Webling (1927) le hab&iacute;a gustado mucho de peque&ntilde;a: &ldquo;Era una figura misteriosa y me recordaba a mi padre, como una persona ajena a lo normal&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7b0e21ab-544d-4d1b-ad31-35378dd40408_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero Villajos no solo explora c&oacute;mo fue el tiempo que comparti&oacute; con &eacute;l, sino que tambi&eacute;n recorre otro tipo de lazos sentimentales como el de las parejas, que no salen demasiado bien paradas. Sin embargo, ella se reconoce como una rom&aacute;ntica en el fondo: &ldquo;Creo que hay que avivar el romanticismo. El recurso de los vampiros, por ejemplo, tiene mucho que ver con eso, me parecen seres muy rom&aacute;nticos&rdquo;. Sin embargo, considera que es m&aacute;s realista pensar en que las cosas no van a salir bien, al menos, con el paso del tiempo. Es decir, no so&ntilde;ar con el &lsquo;felices para siempre&rsquo;. &ldquo;Hacemos concesiones durante un tiempo a nosotras mismas, pero realmente nadie nos conviene. Siempre hay alg&uacute;n obst&aacute;culo, algo que no nos viene bien&rdquo;, reflexiona. Para ella, que tiene &ldquo;una relaci&oacute;n muy bonita&rdquo; desde hace muchos a&ntilde;os: &ldquo;El romanticismo dura lo que dura y ya est&aacute;, se pasa a otra cosa bastante mejor, de hecho. Un poco menos intensa quiz&aacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El principio y el final</h2><p class="article-text">
        La autora empez&oacute; a escribir estos fragmentos antes de la muerte. Recuerda que, en un intercambio de mails con otro escritor, ella le dijo que ten&iacute;a que dejar la novela en la que trabajaba porque le resultaba &ldquo;muy fr&iacute;vola&rdquo; para lo que ella sent&iacute;a que llevaba dentro. Fue en septiembre de hace dos a&ntilde;os y ella se iba a C&oacute;rdoba desde Madrid todos los fines de semana para verle: &ldquo;Sent&iacute;a que se estaba apagando&rdquo;. Ahora cree que este libro la ha ayudado y a&uacute;n sigue porque, seg&uacute;n opina, el duelo &ldquo;no acaba nunca&rdquo;: &ldquo;Simplemente sabes que hay ah&iacute; un pozo. Y de vez en cuando te asomas, pero cada vez te asomas menos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que su familia no lee lo que escribe, as&iacute; que no ha tenido problemas con ning&uacute;n pariente que se haya podido sentir apelado. Pese a ello, se pens&oacute; mucho el publicar el libro pero consider&oacute; que podr&iacute;a conectar tambi&eacute;n con personas que hayan tenido relaciones familiares complicadas. &ldquo;O tambi&eacute;n con quien ha sufrido p&eacute;rdidas y han sido bonitas en el sentido de echar de menos a esa persona&rdquo;, declara y cita una frase del libro <em>Manual para mujeres de la limpieza</em>, de Lucia Berlin: &ldquo;Una cosa s&eacute; de la muerte. Cuanto mejor es la persona, cuanto m&aacute;s cari&ntilde;osa, feliz y comprensiva, menor es el vac&iacute;o que deja su muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en <em>Cortarse el cabello</em> no solo hay defunciones, sino que tambi&eacute;n hay nacimientos. Lo que no significa que sean edulcorados: &ldquo;Tener un hijo tambi&eacute;n es una pel&iacute;cula de terror, si lo piensas. Cuando nace una persona, si eres madre ya sabes que vas a estar preocupada por ella toda la vida&rdquo;. Ella no quiere serlo, pero le habr&iacute;a encantado &ldquo;ser padre&rdquo;, pero con esa afirmaci&oacute;n no hace referencia al g&eacute;nero sino al &ldquo;papel&rdquo;: &ldquo;Aparte de ser muy rom&aacute;ntico, es mucho m&aacute;s c&oacute;modo en el mundo en el que vivimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, que otra persona geste a la criatura que ha contribuido a concebir le parece &ldquo;un acto de amor incre&iacute;ble&rdquo;. Para ella, en otra realidad quiz&aacute; el papel de padre no tendr&iacute;a siquiera cabida, pero desde que el ser humano averigu&oacute; c&oacute;mo funcionaba el tema de la concepci&oacute;n y por qu&eacute; a las mujeres les crec&iacute;a la barriga y par&iacute;an criaturas &ldquo;ellos se pusieron la medalla&rdquo;. Por supuesto, la admiraci&oacute;n por el progenitor cuando era peque&ntilde;a ven&iacute;a dado por el funcionamiento de los roles familiares: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n es mi referente en casa cuando era muy peque&ntilde;a? &iquest;Mi padre o mi madre? Pues yo dec&iacute;a: &lsquo;Mi padre porque es menos <em>loser</em>. &Eacute;l no est&aacute; todo el rato en casa, sale y entra y mi madre pues est&aacute; aqu&iacute; cuidando de nosotros constantemente&rdquo;. Cuando pasan los a&ntilde;os &ldquo;te das cuenta de qui&eacute;n es la verdadera hero&iacute;na&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">Despu&eacute;s del premio</h2><p class="article-text">
        Aunque su primera reacci&oacute;n fuese entrar al ba&ntilde;o a llorar, el Premio Biblioteca Breve puso a Rosario Villajos en la primera l&iacute;nea del panorama literario nacional. Y es previsible que su caterva de lectores tenga muchas ganas de leer su nuevo trabajo: &ldquo;Me entra risa porque imagino a un mont&oacute;n de gente que est&aacute; esperando <em>La educaci&oacute;n f&iacute;sica II</em> o algo as&iacute; y, a lo mejor le horroriza este libro. Para m&iacute; es el mejor que he escrito hasta ahora y no porque sea el &uacute;ltimo, sino porque es el m&aacute;s especial&rdquo;. Asimismo, sopesa que: &ldquo;A lo mejor puede parecer de primera no apetecible por la tem&aacute;tica de la muerte, pero creo que es bastante luminoso y que todo el mundo va a pasar por ah&iacute;. Tambi&eacute;n est&aacute; lleno de humor y de amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n le hizo darse cuenta de cosas que quiz&aacute;s intu&iacute;a, pero no ten&iacute;a del todo claras. Ella nunca hab&iacute;a querido ser escritora, pero s&iacute; deseaba con fuerza que le pasara algo importante, algo creativo. Sin embargo, cuando por fin ha llegado el momento, ha visto que le encanta escribir: &ldquo;Es lo que mejor me sienta. Me cambia el humor, es maravilloso, pero la exposici&oacute;n no la llevo bien y menos con la edad&rdquo;. Ya no le gusta que le hagan fotos y, de hecho, dej&oacute; la m&uacute;sica porque no le gustaba ir a sus propios conciertos. &ldquo;Pensaba: &lsquo;Ojal&aacute; llueva y as&iacute; se cancela&rsquo;&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Su anterior libro provoc&oacute; las reacciones exaltadas en internet aparentemente inevitables a d&iacute;a de hoy. &ldquo;Con el tiempo te da igual, pero al principio te duele mucho ver a la gente insultarte sin siquiera haber le&iacute;do el libro&rdquo;, comenta. Adem&aacute;s, Villajos no se considera una persona &ldquo;a la que d&eacute; gusto escuchar&rdquo; en una presentaci&oacute;n, por ejemplo: &ldquo;Yo creo que gano en las distancias cortas echando un caf&eacute;, una cerveza, o en mis libros quiz&aacute; soy mejor. Yo creo que mis textos ganan a lo que yo pueda decir&rdquo;. Y fantasea con que: &ldquo;Ojal&aacute; volvi&eacute;ramos a cuando la gente escrib&iacute;a y la gente le&iacute;a y nadie compart&iacute;a qu&eacute; libro estaba leyendo en internet cada dos minutos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/monstruos-romanticos-rosario-villajos-afloran-nueva-obra-duelo-amor_1_13094801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 21:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los monstruos románticos de Rosario Villajos afloran en su nueva obra sobre el duelo y el amor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Córdoba,Duelo,Muerte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/obra-colosal-jane-smiley-ambicion-contar-pasa-vida-cien-anos_1_13093299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b26fb6f6-dad6-4c15-aa0c-7acd00624638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Una advertencia' es la segunda parte de una trilogía que quiere ser la nueva 'gran novela americana'</p><p class="subtitle">Mary Oliver, la escritora que celebra la naturaleza para alejarse del ruido y los horrores de la humanidad
</p></div><p class="article-text">
        La autora estadounidense <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-salman-rushdie-han-kang-memorias-gisele-pelicot-libros-esperados-2026_129_12870777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Smiley</a> tiene algunos gustos muy definidos: escribir novelas, Charles Dickens (vida y obra), profundizar en los entresijos de las estructuras familiares, la idiosincrasia de los Estados Unidos, leer y los caballos. Tuvo el primero cuando a&uacute;n estaba en el colegio y ahora, que ya ha cumplido los 76 a&ntilde;os, es due&ntilde;a de varios, adem&aacute;s de diversos perros.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su colosal <em>Trilog&iacute;a de los cien a&ntilde;os </em>se le ocurri&oacute; mientras escrib&iacute;a un libro sobre corceles (tiene unos cuantos en su extensa bibliograf&iacute;a). Esta saga comienza con el volumen <em>Un poco de suerte</em>, que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a el pasado septiembre; contin&uacute;a con el reci&eacute;n publicado <em>Una advertencia</em> (ambos traducidos por Ce Santiago y editados por Sexto Piso) y contin&uacute;a con <em>Golden Age</em>, a&uacute;n in&eacute;dito en castellano. Vio la luz en su pa&iacute;s en 2010 y, durante tres entregas, recorre la historia de una familia estadounidense desde 1920 hasta 2020.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se me ocurri&oacute; la idea alrededor de 2010. Estaba trabajando en una serie de libros sobre caballos para j&oacute;venes lectores, y disfrutaba poder seguirlos de un libro a otro, escribiendo sobre c&oacute;mo aprend&iacute;an cosas y c&oacute;mo crec&iacute;an&rdquo;, dice en una entrevista con elDiario.es. &ldquo;Mi madre ten&iacute;a unos 90 a&ntilde;os por aquel entonces y viv&iacute;a en una comunidad a medio camino entre mi hermana y yo. Ambas la visit&aacute;bamos con frecuencia. Mi abuela hab&iacute;a vivido hasta los 97 a&ntilde;os y medio, y pens&eacute; mucho en c&oacute;mo ser&iacute;a haber vivido tanto tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ae541453-7bdb-421d-89ab-77397bb35494_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La historia arranca con el matrimonio de Rosanna y Walter Langdon, que son propietarios de una granja en Iowa y llegan a tener cinco hijos. Sus problemas, ansiedades, deseos y orientaciones pol&iacute;ticas son un reflejo de la sociedad estadounidense de aquel momento en la regi&oacute;n Medio Oeste del pa&iacute;s. &ldquo;Me interesaba la agricultura y c&oacute;mo hab&iacute;a cambiado, as&iacute; que decid&iacute; escribir sobre una familia de granjeros cuyos padres ten&iacute;an la misma edad que mis abuelos, y cuyos hijos ten&iacute;an la misma edad que mi madre y sus hermanos &mdash;desarrolla Smiley&mdash;, pero no se trataba de ellos, sino de c&oacute;mo se habr&iacute;a sentido vivir esos a&ntilde;os y, en cierto sentido, personificar los diversos acontecimientos y cambios sociales que tuvieron lugar entre 1920 y 2020&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El adjetivo 'colosal', utilizado unos p&aacute;rrafos atr&aacute;s, no es exagerado: en total, los vol&uacute;menes suman alrededor de 1.400 p&aacute;ginas (en castellano, <em>Un poco de suerte</em> tiene 484; <em>Una advertencia,</em> 589; y <em>Golden Age</em>, en ingl&eacute;s, 400), que public&oacute; entre 2010 y 2015, mientras que la autora lidiaba con otros proyectos de por medio. La aventura arranca en 1920 (cada cap&iacute;tulo se centra en un a&ntilde;o) y su idea era que cada uno tuviese el mismo n&uacute;mero de p&aacute;ginas. &ldquo;Sab&iacute;a que los a&ntilde;os de la Segunda Guerra Mundial fueron m&aacute;s dram&aacute;ticos que, por ejemplo, los de la d&eacute;cada de 1950. Pero, si vives esos a&ntilde;os, cada uno se experimenta de forma diferente, y quer&iacute;a explorar eso. Quer&iacute;a que la trilog&iacute;a avanzara como el paso del tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tercera entrega lleg&oacute; antes que los propios acontecimientos reales, por lo que es una invenci&oacute;n de lo que ella pensaba que ocurrir&iacute;a en esos cinco a&ntilde;os siguientes. Su intenci&oacute;n no era predecir hechos concretos, sino, m&aacute;s bien, explorar sus inquietudes a trav&eacute;s de los Langdon. Si tuviese que escribir sobre su pa&iacute;s ahora mismo, cree que escoger&iacute;a entre los g&eacute;neros &ldquo;ficci&oacute;n reflexiva, anal&iacute;tica y seria o ficci&oacute;n de terror&rdquo;. &ldquo;Debido a varios acontecimientos recientes, hay una sensaci&oacute;n de temor&rdquo;, dice. &ldquo;&iquest;Es mi trabajo como autora analizarlos o imaginar lo peor y present&aacute;rselo a los lectores, quiz&aacute;s como advertencia? Quiz&aacute;s titular&iacute;a el libro <em>&iexcl;Uf!</em> y escribir&iacute;a sobre c&oacute;mo todo sali&oacute; bien al final&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La inspiraci&oacute;n est&aacute; cerca</h2><p class="article-text">
        En el pasado, Tusquets hab&iacute;a traducido al castellano algunos t&iacute;tulos de Smiley, como <em>Heredar&aacute;s la tierra,</em> en 1992, o <em>De buena fe</em>, el &uacute;ltimo de ellos, en 2005. Sexto Piso la recuper&oacute; un a&ntilde;o antes de empezar esta d&eacute;cada del siglo XXI con tres de sus novelas cortas: <em>La edad del desconsuelo</em> (2019), <em>Un amor cualquiera</em> (2020) y <em>La mejor voluntad</em> (2021). Todos ellos acerca del matrimonio y la vida familiar, un tema del que sabe bastante porque se ha divorciado de tres de los cuatro maridos con los que se cas&oacute;. Como dijo Nora Ephron, que tambi&eacute;n conoc&iacute;a bastante bien estos asuntos: &ldquo;Nunca te cases con un hombre del que no te gustar&iacute;a divorciarte&rdquo;. De hecho, <em>Un poco de suerte</em> est&aacute; dedicado a ellos cuatro: &ldquo;Con enorme agradecimiento por las d&eacute;cadas de paciencia, conocimiento, informaci&oacute;n, risas y apoyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, en 2023, Sexto Piso llev&oacute; de nuevo a las librer&iacute;as <em>Heredar&aacute;s la tierra</em>, esa tremenda reinterpretaci&oacute;n de <em>El rey Lear</em> de William Shakespeare que le vali&oacute; el premio Pulitzer en 1992, su nombre brill&oacute; en ne&oacute;n en su cat&aacute;logo. D&eacute;cadas antes, Smiley reflexion&oacute; sobre que en la obra del ingl&eacute;s las hijas no abren la boca, son los otros personajes (sobre todo el padre) quienes hablan sin parar. As&iacute; que decidi&oacute; coger la historia, llevarla a una granja de Estados Unidos, hacer que la hija mayor fuese la protagonista y montar un tremendo dram&oacute;n del que el escritor original se habr&iacute;a quedado prendado.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no es f&aacute;cil entrar en la novela, seg&uacute;n avanza se hace m&aacute;s dif&iacute;cil soltarla hasta que se descubre el tremendo pastel que esa familia guarda en la despensa de los temas de los que no se hablan. Se adapt&oacute; al cine en 1997 de la mano de Jocelyn Moorhouse con un elenco de renombre: Jessica Lange, Michelle Pfeiffer, Colin Firth, Michelle Williams, Elizabeth Moss o Keith Carradine. Sin embargo, no cosech&oacute; unas cr&iacute;ticas muy positivas y el &uacute;nico galard&oacute;n al que opt&oacute; fue la nominaci&oacute;n de Jessica Lange a Mejor actriz principal en los Globos de Oro de 1998. A veces pasa, y si no que se lo digan a Emerald Fennell y su adaptaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cumbres borrascosas</em></a>.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro maridos y 17 novelas</h2><p class="article-text">
        La trayectoria vital de Smiley est&aacute; llena de altibajos. Naci&oacute; en California en el seno de una familia liberal y sin problemas econ&oacute;micos, creci&oacute; en un barrio de St. Louis (Missouri), estudi&oacute; en la prestigiosa Universidad de Vassar &mdash;donde seguramente se cruz&oacute; con Meryl Streep por los pasillos, aunque no se conocieron&mdash; y se doctor&oacute; en la Universidad de Iowa. Pero tambi&eacute;n vivi&oacute; en una comuna marxista con su primer novio en Connecticut, se cas&oacute; cuatro veces, vivi&oacute; en el valle del Hudson (Iowa) y tuvo una casa en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su relaci&oacute;n con sus antiguos esposos &mdash;al menos, en p&uacute;blico&mdash; parece cordial, pasar por tres divorcios y criar a tres hijos a la vez no es un plan que parezca muy apetecible. Sin embargo, consigui&oacute; combinar todo el embrollo vital con el trabajo y escribir 17 novelas, dos vol&uacute;menes de relatos, cinco libros de no ficci&oacute;n, ocho libros juveniles y un libro infantil. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha sido profesora de la Universidad de Iowa durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Su agenda en los 90 ten&iacute;a que ser todo un encaje de bolillos.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, vive en Carmel Valley, una comunidad de San Francisco, tiene un jacuzzi donde le gusta leer y sigue con su escritura. Su &uacute;ltimo libro publicado en Estados Unidos ha sido <em>Lucky</em>, una novela sobre una cantautora folk que, pese a la fama y el dinero, no consigue alcanzar la plenitud de su esp&iacute;ritu. Lo siguiente ser&aacute; una continuaci&oacute;n <em>Las fabulosas aventuras de Lidie Newton</em>, que public&oacute; en 1998 en ingl&eacute;s y en el a&ntilde;o 2000 en Espa&ntilde;a de la mano de Tusquets. Y as&iacute; seguir&aacute; hasta que le apetezca o pueda, para alegr&iacute;a de sus millones de lectores, entre ellos, Jonathan Frazen que tiene sus libros en la secci&oacute;n Gran Novela Americana de su biblioteca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/obra-colosal-jane-smiley-ambicion-contar-pasa-vida-cien-anos_1_13093299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Estados Unidos,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desirée de Fez, escritora: "El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desiree-fez-escritora_1_13077998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1435df6f-fb9c-4859-b45b-bdcc3365de0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138933.jpg" width="4279" height="2407" alt="Desirée de Fez, escritora: &quot;El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista experta en terror y fantasía presenta su primer libro de ficción 'No la dejes sola', que aborda cómo lo horrible también reside en la cotidianidad</p><p class="subtitle">El gusto por lo repugnante: la perversión del 'body horror' escrito por mujeres</p></div><p class="article-text">
        Al repasar la trayectoria profesional de Desir&eacute;e de Fez se puede llegar a la conclusi&oacute;n de que es una de las personas m&aacute;s atareadas de Espa&ntilde;a. Periodista y escritora, se re&uacute;ne en Barcelona con <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> tras regresar del Festival de Cine de M&aacute;laga, d&oacute;nde ha presentado <em>Pizza Movies</em>, una cinta dirigida por su marido Carlo Padial y donde ella ha trabajado como guionista junto al realizador y Carlos de Diego.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, acaba de publicar su primer libro de ficci&oacute;n, la novela <em>No la dejes sola</em>, con la editorial Blackie Books y ya est&aacute; previsto que salga en ingl&eacute;s en Reino Unido y Estados Unidos el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o. La autora es experta en el g&eacute;nero del terror y la fantas&iacute;a y su novela se mueve en estos t&eacute;rminos, aunque no se olvida de que lo horrible tambi&eacute;n reside en la cotidianidad.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de la escritora estaba muy lejos de elaborar una tesis. Ella quer&iacute;a contar una historia cuyo germen se encuentra en la observaci&oacute;n de mujeres j&oacute;venes que siempre est&aacute;n acompa&ntilde;adas, generalmente por sus progenitoras. &ldquo;Vas a la puerta del cole y est&aacute;n con la madre, vas al ambulatorio y est&aacute;n con la madre, vas al mercado y est&aacute;n con la madre&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Como buena periodista, tir&oacute; del hilo y descubri&oacute; que existe el miedo a quedarse solos puede ser una patolog&iacute;a y se llama &lsquo;autofobia&rsquo;. As&iacute; que decidi&oacute; llevar esa idea al extremo y utilizarla como recurso narrativo para desarrollar una ficci&oacute;n acerca de c&oacute;mo los v&iacute;nculos familiares pueden llegar a ser asfixiantes aunque partan de las mejores intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas del libro son tres mujeres: Carmen y sus dos hijas, que ya viven en pareja y con su propia descendencia. Pero mientras Alba, la peque&ntilde;a, se ha quedado en Cornell&agrave; (Barcelona), la ciudad donde nacieron y crecieron, Diana se ha ido a vivir a la capital. Esa tr&iacute;ada femenina est&aacute; en contacto de forma constante, a trav&eacute;s de videollamadas, acontecimientos y, en el caso de Carmen y Alba, en persona. Su hija menor es la que no quiere estar sola y ella, aunque de manera no oficial porque tiene su propio piso, casi vive en su casa.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible no ver reflejada a la autora en Alba por su trabajo, su procedencia y su estructura familiar aunque: &ldquo;No es un relato autobiogr&aacute;fico, pero s&iacute; que se alimenta de los lugares y de la gente con la que yo he convivido. Si planteaba un personaje en el que volcar un poco las ansiedades que tengo, porque es un libro que en realidad va mucho de ansiedad, de vivir inc&oacute;modo en tu propio cuerpo, me parec&iacute;a una tonter&iacute;a lo de maquillar a los personajes para que no se parezcan a ti. Pero no es una autobiograf&iacute;a en clave fant&aacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellas est&aacute;n conectadas de la forma m&aacute;s extrema posible, es una historia de amor entre tres mujeres que tienen un v&iacute;nculo incre&iacute;ble, que algunas veces las asfixia y que necesitan romperlo aunque sea espor&aacute;dicamente para respirar&rdquo;, desarrolla De Fez. &ldquo;Pero la fuente de todo eso es que se tienen un amor tan incondicional que a ojos de los otros no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, agrega. Las parejas de las hijas (el padre falleci&oacute;) las acompa&ntilde;an, las quieren, pero no entienden nada.
    </p><p class="article-text">
        Carlos, el compa&ntilde;ero de Diana, le se&ntilde;ala que, aunque se comunican todo el rato, nunca hablan de cosas importantes. De Fez explica que una de sus intenciones en la novela era plantear qu&eacute; pasa si, aunque se intuye que pasa algo, no se puede actuar. Todo el mundo sabe que Alba tiene esa movida, pero nadie lo dice y es una cosa que tendr&iacute;a que verbalizarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta encrucijada permite a la autora desarrollar la parte de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gusto-repugnante-perversion-body-horror-escrito-mujeres_1_11763910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;body horror' del libro</a>. &ldquo;Tiene que ver con esa relaci&oacute;n dif&iacute;cil que tienen con su propio cuerpo por una cuesti&oacute;n de ansiedad, de nervios y de ir agotadas&rdquo;, apunta la autora: Alba con urticaria en los ojos; Carmen con los <em>pinkis </em>de verano en pleno diciembre como una especie de castigo; Diana con el sufrimiento si engorda un par de kilos: &ldquo;El terror corporal est&aacute; siempre ah&iacute; hasta que revienta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Costumbrismo y espacios liminales</h2><p class="article-text">
        <em>No la dejes sola</em> se divide en dos partes. La primera sirve para conocer a las protagonistas. De Fez hizo un esfuerzo extra para que sonaran naturales y divertidos incluso en algunas de las partes m&aacute;s traum&aacute;ticas. &ldquo;Desde el principio vi muy claro que ten&iacute;a que ser un di&aacute;logo muy directo, en el que hubiera mucho sentido del humor, sin demasiadas acotaciones, que explicaran a los personajes&rdquo;, mantiene la catalana.
    </p><p class="article-text">
        En la novela hay un escenario principal que es el centro comercial, al que Carmen y Alba van cada d&iacute;a despu&eacute;s de dejar a los ni&ntilde;os en el colegio para hacer tiempo antes de volver a por ellos. La hija siempre tiene una misi&oacute;n, en esta ocasi&oacute;n cambiar unos mandos de la Switch para el regalo de Navidad de su hijo mayor. &ldquo;El centro comercial es como un <em>Second Life</em> [una comunidad virtual] para ellas. Esas mujeres que est&aacute;n al l&iacute;mite, cuando llegan ah&iacute; encuentran un espacio en el que no tienen que ocuparse de nada. Todo est&aacute; ordenado, nadie te pide nada. Es al rev&eacute;s, pides t&uacute; algo si lo necesitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el recinto cierra por las noches se convierte en un espacio liminal, un asunto que interesa mucho a la autora. &ldquo;Son los lugares que son de uso com&uacute;n, que siempre est&aacute;n hipertransitados, ya sea un centro comercial o un trasbordo del metro, que cuando se vac&iacute;an de gente se pueden volver lugares misteriosos, terror&iacute;ficos, inquietantes&rdquo;. Menciona algunos t&iacute;tulos que tratan esta materia como <em>La casa de las hojas</em> de Mark Z. Danielewski o la pel&iacute;cula <em>Skinamarink </em>de Kyle Edward Ball, pero puede que sea en Internet donde se encuentren las mejores historias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un hilo muy guay en <a href="https://www.reddit.com/r/TheMallWorld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reddit</a> que se llama The Mall World (el mundo de los centros comerciales), en el que hab&iacute;a una chica con un sue&ntilde;o recurrente en el que iba al mismo centro comercial. Era ilustradora, as&iacute; que hizo un dibujo del sitio y lo comparti&oacute; en TikTok y much&iacute;sima gente empez&oacute; a decirle que visitaban ese mismo lugar en sus sue&ntilde;os&rdquo;, cuenta De Fez.
    </p><p class="article-text">
        La autora considera que puede ser un efecto contagio pero se pregunt&oacute; si all&iacute; hab&iacute;a algo: &ldquo;La idea del centro comercial vac&iacute;o como una proyecci&oacute;n del inconsciente colectivo me parec&iacute;a muy chula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro escenario clave en la trama es el camping Filipinas, uno de los tantos que hab&iacute;a en la autov&iacute;a de Castelldefels, donde verane&oacute; la familia. Mientras que Diana tiene recuerdos malos (entre otros) de la experiencia, Alba vivi&oacute; all&iacute; algunos de los momentos m&aacute;s felices que guarda en su memoria. &ldquo;La raz&oacute;n por la que estaban tan llenos de gente es que estaban muy cerca de Barcelona, entonces los padres pod&iacute;an ir y volver de trabajar&rdquo;, comenta. Cuando los cerraron, muchas de las familias se quedaron sin lugar de veraneo y muchos cr&iacute;os pasaron las vacaciones en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        La escritora se propuso evitar a toda costa que se hablara del barrio como el gueto o algo ex&oacute;tico. &ldquo;Aunque Diana haya marcado esa distancia y se haya venido a vivir al centro de Barcelona, no es mejor su vida que la de Alba y Carmen. &rdquo;Lo raro es vivir en el centro de Barcelona, lo normal es hacerlo en una ciudad de las afueras tal y como est&aacute; la vida a d&iacute;a de hoy&ldquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de escribir art&iacute;culos en prensa, ensayos como <em>Reina del grito. Un viaje por los miedos femeninos</em> (Blackie Books, 2020) &ndash;que deriv&oacute; en un podcast hom&oacute;nimo&ndash;, Desir&eacute;e de Fez tambi&eacute;n forma parte de la organizaci&oacute;n del Festival de Sitges, hace guiones y es miembro del podcast <em>Marea nocturna</em>.
    </p><p class="article-text">
        Se tuvo que esforzar para que su primera novela no tomase los giros de un guion cinematogr&aacute;fico porque quer&iacute;a que fuese muy literario, a pesar de las apuestas que hizo en detalles como la presencia de los di&aacute;logos. Aunque siempre queda alguna influencia cinematogr&aacute;fica. &ldquo;De alguna forma, para m&iacute; el libro es como una conversaci&oacute;n entre mi madre y David Cronenberg, que son un poco mis modelos de referencia&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desiree-fez-escritora_1_13077998.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desirée de Fez, escritora: "El terror corporal está siempre ahí hasta que revienta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cultura,Terror,Fantasía,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eider Rodríguez, escritora: “Quiero que haya una literatura en euskera que esté viva”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eider-rodriguez-escritora-quiero-haya-literatura-euskera-viva-cat_1_13057960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89bb1a23-e957-468b-acee-8f12098598e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eider Rodríguez, escritora: “Quiero que haya una literatura en euskera que esté viva”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora presenta la traducción al castellano y al catalán de su nuevo libro de relatos basado en las relaciones personales: amorosas, de amistad, familiares o laborales</p><p class="subtitle">Giuseppe Caputo, escritor: “Hay que usar la voz para no naturalizar el fascismo”
</p></div><p class="article-text">
        Llueve en Barcelona y la ciudad se colapsa. Los barceloneses se mueven inc&oacute;modos con los paraguas a cuestas y los turistas se cubren con esos chubasqueros que parecen bolsas de basura de colores. A <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eider-rodriguez-crea-material-construccion-hablar-padre-ausente-familia-verguenza_1_9957517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora Eider Rodr&iacute;guez</a>, nacida en Errenter&iacute;a, le hace gracia este alboroto, acostumbrada como est&aacute; a la humedad. Est&aacute; en la capital catalana para presentar su nuevo libro de relatos <em>Era todo el mismo hueco/Tot era el mateix forat</em>. Escrito y publicado originalmente en euskera (Susa) llega ahora en castellano traducido por Ander Izagirre y en catal&aacute;n por Pau Joan Hern&agrave;ndez de mano de Random House y Edicions del Periscopi respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Su anterior libro, <em>Material de construcci&oacute;n</em> (Random House, 2023), supuso un par&eacute;ntesis en su trayectoria como cuentista: una novela de no ficci&oacute;n (ese g&eacute;nero que ya no es un ox&iacute;moron) en la que trabaj&oacute; con un material tan sensible como la historia de su familia, que incluye un padre alcoh&oacute;lico. Aunque estaba inmersa en la narrativa de largo recorrido, segu&iacute;a rodeada de cuentos. Algunos ya estaban escritos desde hace a&ntilde;os y otros surgieron raudos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dieron una beca para poder escribir una novela y entonces quer&iacute;a publicar primero los relatos para no volver a retrasarlos como me pas&oacute; con el libro anterior&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez a elDiario.es. &ldquo;La vida se interpuso y dej&eacute; los cuentos de lado. Ahora tengo la novela en barbecho&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        La autora est&aacute; muy contenta de haber regresado a la ficci&oacute;n, aunque su t&iacute;tulo anterior no lleg&oacute; a provocar ning&uacute;n terremoto entre sus parientes, al menos, que ella sepa. &ldquo;Al final mi familia ha tenido que aceptar que hay una escritora y lo asumieron con much&iacute;simo respeto, la verdad&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez cree que le costar&iacute;a volver a escribir sobre un tema tan cercano, con nombres y apellidos reales. &ldquo;En ese momento lo necesit&eacute; y lo hice, pero tambi&eacute;n con un coste fuerte, porque es al final hacer p&uacute;blico algo muy personal y de repente, pues la gente que lo ha le&iacute;do proyecta sobre ti otro tipo de cosas&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy las consecuencias de sus libros le preocupan bastante menos: &ldquo;Al principio estaba m&aacute;s asustada por c&oacute;mo iba a repercutir tambi&eacute;n en m&iacute; como escritora. Pero ahora no me apego mucho a ellos. Una vez que los escribo y salen, empiezo a pensar en el siguiente&rdquo;. Le gusta que tengan vidas propias en manos de los lectores y lectoras, &ldquo;que los manoseen&rdquo; y suceda lo que sea con ellos.
    </p><h2 class="article-text">Lo que mueve el mundo</h2><p class="article-text">
        La base de los relatos de Eider Rodr&iacute;guez son las relaciones personales: las amorosas, las de amistad, las familiares, las laborales. Son las que hacen que el mundo se mueva, pese a todo lo que las rodea: &ldquo;Vemos a estos psic&oacute;patas con el bot&oacute;n de las bombas nucleares y sus egos y sus vanidades y su incapacidad de empatizar y sus luchas de pitos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Rodr&iacute;guez le entusiasman las relaciones humanas: se matricul&oacute; en la carrera de Historia en la universidad y la tuvo que dejar despu&eacute;s del primer a&ntilde;o porque no entend&iacute;a que en un p&aacute;rrafo pasase un siglo. &ldquo;Yo me preguntaba qui&eacute;n hab&iacute;a sacado adelante ese siglo. Mi ser no pod&iacute;a integrar todos esos a&ntilde;os acontecimientos sin pensar en las personas que los hab&iacute;an llevado a cabo, los hab&iacute;an paralizado, los hab&iacute;an fomentado&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n ha recuperado a dos personajes de lo que podr&iacute;a llamarse su historia literaria: I&ntilde;aki e Ixabel, que hab&iacute;an aparecido en <em>Un coraz&oacute;n demasiado grande</em> (Random House, 2019). Fue el t&iacute;tulo que le dio el Premio Euskadi de Literatura y la catapult&oacute; a la primera l&iacute;nea de la escena literaria espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Esos personajes se quedaron ah&iacute; y se inmiscu&iacute;an en otros cuentos, as&iacute; que tom&oacute; la determinaci&oacute;n de darles un espacio propio para ver qu&eacute; hab&iacute;a sido de ellos siete a&ntilde;os despu&eacute;s y tambi&eacute;n comprobar algo m&aacute;s: &ldquo;Qu&eacute; ha sido de m&iacute; cuando les miro&rdquo;, mantiene y afirma que: &ldquo;Me lo he pasado bomba, me ha costado mucho tiempo escribirlo porque es un relato largo, pero ha sido muy curioso c&oacute;mo trataba yo tambi&eacute;n a los personajes de manera distinta&rdquo;.
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                Eider Rodriguez, con sus obras                            </span>
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        Los cuentos de Eider Rodr&iacute;guez est&aacute;n compuestos de m&uacute;ltiples capas, pero en todos ellos aparece la clase social, que lo atraviesa todo. En sus p&aacute;ginas se detecta el desprecio de la escritora por la gente pija, por decirlo sin florituras. En parte porque le sirve para la construcci&oacute;n de los personajes, pero tambi&eacute;n hay una parte de los pijos que le repele: &ldquo;Es esa aparente perfecci&oacute;n y esa pureza que no me gusta ni est&eacute;ticamente ni &eacute;ticamente, porque no me las creo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pululan por muchos de sus relatos, como en el protagonizado por las dos amigas en el camping. Un tema importante para la autora. &ldquo;En mi vida uno de mis pilares fundamentales son mis amigas. Creo que se ha escrito muy poco en torno a eso, pero sobre la pareja estamos escribiendo constantemente&rdquo;, analiza. &ldquo;A m&iacute; me parece fascinante porque tambi&eacute;n entra la competitividad, entran las relaciones de poder, entran las envidias, entran los celos. No es tan diferente [a una relaci&oacute;n sentimental]&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde viene <em>Era todo el mismo hueco</em>, el t&iacute;tulo que los abraza a todos? En un principio, la autora trabajaba con una frase que aparece al principio: &ldquo;Era todo el mismo fuego&rdquo;. Pero una persona muy allegada le dijo que no era una referencia para el total de los relatos. De ah&iacute; surgi&oacute; la idea de que quiz&aacute; mejor un agujero, un hueco por dos motivos: por un lado, el metaf&oacute;rico del vac&iacute;o existencial &ndash; &ldquo;el hueco que tienen todos de no saber muy bien qui&eacute;nes son, qui&eacute;nes quieren ser&rdquo;, comenta&ndash;, y por otro, el literal, porque en muchos relatos hay cuevas, agujeros e incluso una casa que est&aacute; en proceso de construcci&oacute;n, medio vac&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parec&iacute;a que los un&iacute;a a todos y que tambi&eacute;n pod&iacute;a hacer referencia a ese eco que hay de fondo, que es el de la falta de certidumbres, la falta de certezas, la falta de expectativas&rdquo;, reflexiona.
    </p><h2 class="article-text">La idiosincrasia de los lugares</h2><p class="article-text">
        En el primero de los cuentos del volumen, titulado <em>Can&iacute;cula</em> y protagonizado por los mencionados I&ntilde;aki e Ixabel, aparece un lugar muy peculiar. Se trata de la Isla de los Faisanes, un territorio min&uacute;sculo cuya soberan&iacute;a depende seis meses de Espa&ntilde;a y seis meses de Francia. La curiosa peculiaridad de ser el condominio m&aacute;s peque&ntilde;o del mundo no lo ha hecho uno de los puntos m&aacute;s famosos del planeta, pero para la escritora es un lugar cotidiano. Vive en Hendaya y la ve casi todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando de peque&ntilde;a te cuentan que cambia de manos cada seis meses, ves tambi&eacute;n la trampa de los estados, de las fronteras, saca a relucir que es algo totalmente artificial y que puede cambiar&rdquo;, afirma. &ldquo;Es un lugar muy curioso porque divide Hendaya e Ir&uacute;n y no se puede ir, son dos o tres islotes que est&aacute;n ah&iacute; juntos&rdquo;, contin&uacute;a. Sin embargo, ella decide que dos de sus protagonistas van a saltarse las normas y visitarlo de forma clandestina: &ldquo;Fue como imaginarme c&oacute;mo puede ser; ha sido una manera tambi&eacute;n de estar en esa isla por la que paso, pero no puedo acceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su intenci&oacute;n no sea contar la idiosincrasia vasca &ndash; &ldquo;es muy atrevido&rdquo;, asegura&ndash;, sus libros tienen una misi&oacute;n literaria, que es contar el devenir de la sociedad vasca. Esto hace que ni los espacios ni los personajes sean mero paisaje. &ldquo;Igual si hay una arquitectura vasca como que siempre quiere trascender, es como pesada y se crea para que dure durante siglos a diferencia de otras, hay un peso, un clima, una humedad, unos colores que s&iacute; quiero que est&eacute;n en los relatos de alguna manera&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n considera que el lugar donde se leen los relatos puede influir en c&oacute;mo se entienden algunos detalles. &ldquo;Igual le&iacute;do en el Pa&iacute;s Vasco se entienden unas cosas, no importa tanto si en euskera o en castellano, y fuera del Pa&iacute;s Vasco se entienden otras&rdquo;, enuncia, aunque tambi&eacute;n considera que &ldquo;cada lectura es tambi&eacute;n una traducci&oacute;n de cada relato&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El idioma en el que est&aacute; escrito es una capa del cuento. &ldquo;Las capas que cada una de nosotras llevamos cuando leemos tambi&eacute;n lo cambian&rdquo;. Eider Rodr&iacute;guez escribe en euskera no porque le resulte m&aacute;s f&aacute;cil, sino por convicci&oacute;n: &ldquo;Quiero que haya una literatura en euskera que est&eacute; viva y quiero contribuir a ello&rdquo;. Y cree que este es un buen momento para la literatura vasca, ya que hay variedad de autores escribiendo cosas muy distintas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eider-rodriguez-escritora-quiero-haya-literatura-euskera-viva-cat_1_13057960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 20:45:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eider Rodríguez, escritora: “Quiero que haya una literatura en euskera que esté viva”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Libros,Euskera,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Giuseppe Caputo, escritor: “Hay que usar la voz para no naturalizar el fascismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/giuseppe-caputo-escritor-hay-voz-no-naturalizar-fascismo_128_13043959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8603556a-fd60-479f-aadf-0693035f573f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Giuseppe Caputo, escritor: “Hay que usar la voz para no naturalizar el fascismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor colombiano publica 'La frontera encantada', una biografía familiar que permite acercarse a las jerarquías de clase y también a la visión de alguien que no esconde sus ideas políticas, desde las críticas a María Corina Machado a la condena por el genocidio en Gaza 
  </p><p class="subtitle">Leila Guerriero, escritora: “Trump es como los villanos de Marvel o un Lex Luthor”</p></div><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de trazarlo, Giuseppe Caputo encontr&oacute; su autorretrato infantil. Aunque no a prop&oacute;sito, hab&iacute;a dibujado la observaci&oacute;n de su abuela, tan pesada como una losa: Su rostro estaba dividido en dos partes: una de ellas, la derecha, era la elegante y la otra, la vulgar. Adem&aacute;s, ese dibujo de ni&ntilde;o hab&iacute;a capturado el aspecto de los ojos de su padre en pleno brote de bipolaridad, una fecha clave en la biograf&iacute;a familiar que, desde entonces, empez&oacute; a calibrar si una sonrisa era un mal augurio o solo una expresi&oacute;n de euforia. Descubrir esa imagen de s&iacute; mismo en una caja de mudanza fue el &ldquo;primer flechazo de creaci&oacute;n&rdquo; de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/380488-ebook-la-frontera-encantada-9786287638945?srsltid=AfmBOoq2O6iJAkvpe5qLc55UH9qhwWuEJs5OmqH2VFT5QO6EZiEtKpk2" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La frontera encantada</em></a>, el &uacute;ltimo libro del escritor colombiano que Random House acaba de publicar en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una biograf&iacute;a que inevitablemente se va transformando no solo en ficci&oacute;n sino, como me gusta decirlo, en un cuento de hadas&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> sentado en un elegante espacio de la librer&iacute;a Finestres en Barcelona. Al ver ese boceto infantil, record&oacute; de inmediato esa raya invisible que su abuela trazaba en su cara, aunque &eacute;l no recordaba dibujarse as&iacute;. Y en lugar de entenderlo como la evidencia de un complejo de inferioridad transmitido generacionalmente lo pens&oacute; como un &ldquo;hechizo social&rdquo; y su escrito como &ldquo;un contrahechizo&rdquo;. As&iacute;, el libro le permiti&oacute;, partiendo del impacto &oacute;ptico de escenas como el delirio de un padre, desarrollar una reflexi&oacute;n sobre &ldquo;lo aspiracional de la clase media, c&oacute;mo se puede transformar eso en una conciencia pol&iacute;tica, y c&oacute;mo pensar la migraci&oacute;n a partir de ese brote de man&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no guarda un orden cronol&oacute;gico, <em>La frontera encantada</em> comienza en la infancia de Caputo, cuando vive en Barranquilla con su hermano mayor, sus padres, su abuela y la empleada del hogar, Margarita. La presencia de esta &uacute;ltima inquilina no es una muestra de riqueza familiar, de hecho, el propio personaje lo dice en el libro: &ldquo;&iexcl;Una es tan pobre que termina trabajando para gente pobre, sirviendo a muertos de hambre!&rdquo;. Los padres del autor tienen una ferreter&iacute;a que solo da p&eacute;rdidas y la abuela vive empecinada en que sus nietos alcancen un estatus m&aacute;s alto que el suyo, Su mejor amiga del pueblo del que proceden se cas&oacute; con un millonario y tiene un nieto de la edad del escritor, as&iacute; que se esfuerza para que se relacionen y para pretender, ante su comadre Amirita, que ella tampoco vive mal.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se pone &lsquo;la m&aacute;scara&rsquo;, un concepto que Caputo utiliza para explicar la expresi&oacute;n facial que cada persona utiliza para enfrentarse a una persona de una clase social diferente a la suya. En el caso de encontrarse en un estrato inferior, esa careta se activa cuando el complejo de inferioridad gana y sonr&iacute;e, lo que implica: &ldquo;Dejar la jerarqu&iacute;a pol&iacute;tica, social, intacta&rdquo;. La m&aacute;scara del poderoso tambi&eacute;n suele demostrar amabilidad y el mismo objetivo: mantener el orden establecido. &ldquo;Lo que busca el protagonista es desinstalar esas ideas que son, por supuesto, coloniales. Porque la migraci&oacute;n norte-sur es muy distinta a la sur-norte&rdquo;, explica el autor, &ldquo;en primera hay un ascenso social y casi que t&uacute; pisas Barranquilla siendo europeo y ya te beneficias involuntariamente de ese nudo colonial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El narrador es un gran creador de t&eacute;rminos conceptuales como la mencionada &lsquo;m&aacute;scara&rsquo; o el &lsquo;asma ps&iacute;quica&rsquo;. &Eacute;l sufri&oacute; la afecci&oacute;n respiratoria de peque&ntilde;o (a&uacute;n lleva el inhalador siempre consigo aunque sus crisis son muy puntuales) y conoce bien la sensaci&oacute;n de quedarse sin aire. Algo similar a la angustia provocada por una cuenta bancaria exigua o cualquier otro problema cotidiano: &ldquo;El lenguaje psicologista me ha ayudado mucho a entender cosas, pero luego literariamente no me mata&rdquo;. Para &eacute;l, ese &lsquo;asma ps&iacute;quica&rsquo; es: &ldquo;Irse asfixiando de una manera ps&iacute;quica. Tambi&eacute;n digo que me &lsquo;empesadillo&rsquo; [algo as&iacute; como tener una pesadilla pero despierto]&rdquo;. Por ejemplo, &eacute;l sufri&oacute; de ese ahogamiento mental cuanto tuvo que colocar los fragmentos en los que hab&iacute;a escrito el libro, algo que nunca le hab&iacute;a sucedido: &ldquo;Ordenar para que la energ&iacute;a del libro se emancipara de la herida y a la vez no ningunearla. Las heridas nunca son individuales, es un dolor colectivo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Mochilas vitales</h2><p class="article-text">
        El padre del escritor migr&oacute; de un peque&ntilde;o pueblo italiano a Barranquilla y durante un tiempo le fue bien hasta que empez&oacute; la debacle mental. Cuando se hizo mayor, su hijo literato tambi&eacute;n cogi&oacute; sus cosas y se fue a varios lugares: Bogot&aacute;, Barcelona, Nueva York, Iowa. Pero mientras que su progenitor nunca volvi&oacute; a su tierra natal, &eacute;l s&iacute; lo hace y se define a s&iacute; mismo como &ldquo;regresante&rdquo;. &ldquo;Hay una escritora barranquillera que se llama Marvel Moreno, que se fue y no volvi&oacute; nunca. Su trabajo m&aacute;s famoso se llama <a href="https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/294560-ebook-en-diciembre-llegaban-las-brisas-9786287525399?srsltid=AfmBOoo618a4VwrXPtYfvKbSREoeKVpNPXp9oax-soaYNUl9d0R5jSUc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>En diciembre llegaban las brisas</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/tematicas/294560-ebook-en-diciembre-llegaban-las-brisas-9786287525399?srsltid=AfmBOoo618a4VwrXPtYfvKbSREoeKVpNPXp9oax-soaYNUl9d0R5jSUc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>y al final del libro, le preguntan de d&oacute;nde es y ella ya ni siquiera dice Barranquilla, sino una ciudad que est&aacute; muy cerca del r&iacute;o&rdquo;, desarrolla, &ldquo;y cuando estoy all&iacute; la entiendo perfectamente pero cuando estoy en el avi&oacute;n tambi&eacute;n entiendo porqu&eacute; mi pap&aacute; se qued&oacute; y no se quiso ir nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El principal conflicto de la ciudad es &ldquo;una mezcla que provoca mucha disonancia entre una alegr&iacute;a muy genuina y un conservadurismo muy radical&rdquo;. Esa disputa se detiene durante la celebraci&oacute;n, por todo lo alto, del Carnaval [es uno de los mayores del mundo]: durante cuatro d&iacute;as los l&iacute;mites se olvidan y los participantes se entregan al disfrute sin miradas juzgadoras. &ldquo;Toda esa energ&iacute;a er&oacute;tica tan colectiva, tan hermosa, de &lsquo;miren lo bella y bello que puedo ser&rsquo;, queda como encapsulada en esas jornadas&rdquo;, explica Caputo. En su opini&oacute;n, esa especie de par&eacute;ntesis deber&iacute;a romperse y que: &ldquo;Esa m&uacute;sica empiece a te&ntilde;ir absolutamente el resto del a&ntilde;o, que la energ&iacute;a revoltosa no quede ordenada por el propio sistema que tambi&eacute;n hay que cambiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que en alg&uacute;n momento, cada vez m&aacute;s cercano, volver&aacute; a su ciudad de origen aunque no sabe si sus ganas de regresar son producto de una romantizaci&oacute;n de Barranquilla. En el otro lado de la balanza, pesa su amor por Bogot&aacute;: &ldquo;Fue donde yo sal&iacute; del &lsquo;closet&rsquo;, me permiti&oacute; empezar a irme de la casa, no solo f&iacute;sicamente, sino sobre todo pol&iacute;ticamente y ps&iacute;quicamente&rdquo;. La maleta psicol&oacute;gica que llevaba consigo era bien pesada, especialmente por la enfermedad de su padre, que modific&oacute; la vida de toda la familia: &ldquo;La locura no es algo que se queda blindada dentro de la persona, sino que se extiende a toda la casa. El trauma es una imagen del pasado que pervive, que se mantiene en presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trastorno bipolar de su padre hac&iacute;a que durante una temporada estuviese sumido en una depresi&oacute;n y durante otra en una energ&iacute;a delirante. Al final, surge una pregunta dolorosa pero inevitable: &iquest;Cu&aacute;l es m&aacute;s llevadera para el resto de convivientes? &ldquo;Lo m&aacute;s f&aacute;cil es que est&eacute; deprimido, aunque eso tenga sus propias complicaciones, etc&eacute;tera&rdquo;, sostiene Caputo, &ldquo;la alegr&iacute;a se convierte en una alerta: &iquest;Est&aacute; sonriendo simplemente porque quiere sonre&iacute;r o porque se le est&aacute; activando la man&iacute;a? Para m&iacute; el rezago m&aacute;s grande es eso, que la alegr&iacute;a se vuelva una se&ntilde;al de mala noticia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, ese balanc&iacute;n de emociones acab&oacute; instalado en su literatura: &ldquo;Me gusta oscilar entre una energ&iacute;a man&iacute;aca, es decir, m&aacute;s expansiva, m&aacute;s del suceso, y luego una energ&iacute;a depresiva, como m&aacute;s introspecci&oacute;n, m&aacute;s lentitud&rdquo;. Y, sobre todo, huye de la herida porque, si no, se convierte en &ldquo;pura rabia y se vuelve un arma de guerra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El oficio y la voz</h2><p class="article-text">
        En la actualidad, Giuseppe Caputo es profesor y coordinador acad&eacute;mico del M&aacute;ster de Escritura Creativa del Instituto Caro y Cuervo en Bogot&aacute;. Dice que no vive de las regal&iacute;as de sus libros &ndash; &ldquo;en parte creo que porque mi literatura es m&aacute;s minoritaria&rdquo;, afirma&ndash; pero que publicar le ha abierto las puertas a otras labores como dar conferencias o ser el director cultural de la Feria del Libro de Bogot&aacute; desde 2015 a 2018. Pero su trabajo de profesor le gusta y afirma que a &eacute;l los talleres le cambiaron la vida. &ldquo;Mi maestra es Diamela Eltit, una escritora chilena maravillosa. Creo que, sobre todo uno se vuelve mejor lector y logra detectar los puntos ciegos de los textos, que siempre los hay y a pensar con mayor densidad pol&iacute;tica los textos&rdquo;, manifiesta. Para &eacute;l, a&uacute;n existe el mito del escritor como &ldquo;genio solitario&rdquo; pero nadie se cuestiona que alguien que quiere ser pintor, fot&oacute;grafo, cineasta o bailar&iacute;n vaya a clases. 
    </p><p class="article-text">
        Caputo no esconde, ni en sus libros ni en sus declaraciones p&uacute;blicas, sus opiniones pol&iacute;ticas. El pasado diciembre de 2025, cancel&oacute; su participaci&oacute;n en el Hay Festival Cartagena de Indias 2026 junto a Laura Restrepo o Mikaelah Drullard por la invitaci&oacute;n de Mar&iacute;a Corina Machado, l&iacute;der opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, que despu&eacute;s regal&oacute; a Donald Trump, presidente de Estados Unidos. El escritor considera que estamos &ldquo;en un momento de fascismo ascendente&rdquo;. &ldquo;Es un momento de no naturalizar el fascismo y no naturalizar las alianzas con el fascismo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        El autor matiza que su decisi&oacute;n de no ir al evento ni sus declaraciones implican que no reconozca &ldquo;el dolor venezolano&rdquo;. &ldquo;Pero eso no significa que naturalicemos el aplaudir la acci&oacute;n armada, como la llama ella [Mar&iacute;a Corina Machado], de Israel en Gaza. Que tambi&eacute;n decir Gaza es una manera de no decir Palestina; el aplaudir los bombardeos de las lanchas, que son asesinatos extrajudiciales; el aplaudir a Kast, que es un glorificador de otra dictadura&rdquo;, enumera. &ldquo;En fin, para m&iacute; hay que usar la voz para no naturalizar el fascismo en este momento&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/giuseppe-caputo-escritor-hay-voz-no-naturalizar-fascismo_128_13043959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:27:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Giuseppe Caputo, escritor: “Hay que usar la voz para no naturalizar el fascismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Fascismo,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Landero, escritor: "La tertulia está de moda en televisión, pero no es un coloquio, es un debate de perros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/luis-landero-escritor-tertulia-moda-television-no-coloquio-debate-perros_128_13033440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1b92a9-7a70-410e-957a-453eacd00f65_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137739.jpg" width="4896" height="2754" alt="Luis Landero, escritor: &quot;La tertulia está de moda en televisión, pero no es un coloquio, es un debate de perros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El novelista publica su nueva obra, 'Coloquio de invierno', en la que varios desconocidos se cuentan su vida durante la borrasca Filomena que paralizó a media España en 2021</p><p class="subtitle">Entrevista - Ana Belén: “Todo es política, desde que nos levantamos. Tú y yo aquí, eso es política”</p></div><p class="article-text">
        Siete hu&eacute;spedes y el matrimonio que regenta el hotel rural se quedan aislados <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/dejadez-patrimonio-cultural-durante-nevada-siglo-espana-creemos-monumentos_1_6936556.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante la borrasca Filomena</a>, que paraliz&oacute; a media Espa&ntilde;a en 2021. Sin conexi&oacute;n con el mundo exterior, se re&uacute;nen alrededor de la lumbre bien surtidos de bebidas y, de forma espont&aacute;nea, deciden contarse sus vidas. No se conoc&iacute;an hasta entonces y no creen que vuelvan a verse cuando la meteorolog&iacute;a les permita salir, as&iacute; que no se relatan los hitos sino <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/tecnologia-museo-prado-desvela-secretos-escondidos-lienzos-cuadros_1_12277188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los secretos que guardan en su interior</a> y que no han confesado a nadie hasta entonces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es la sinopsis de <em>Coloquio de invierno</em>, la &uacute;ltima novela de Luis Landero (Tusquets). El escritor est&aacute; contento por tener un nuevo t&iacute;tulo en las librer&iacute;as, pero no tanto con el deber de promocionarlo. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/luis-landero-premio-nacional-letras-espanolas-2022_1_9689313.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de las Letras Espa&ntilde;olas</a> en 2022, entre otros galardones, y autor de m&aacute;s de una quincena de libros m&aacute;s (de ficci&oacute;n y no ficci&oacute;n), su nombre es un valor seguro y no necesita demasiada publicidad. Pero, pese a que la exposici&oacute;n p&uacute;blica no sea la parte que m&aacute;s aprecia del circuito de la industria literaria, atiende a elDiario.es con la mejor de las disposiciones.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El escritor Luis Landero presenta su nueva novela"
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            <span class="title">
                El escritor Luis Landero presenta su nueva novela                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; encerrar a estos personajes alrededor de una lumbre para que se cuenten sus secretos m&aacute;s &iacute;ntimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este asunto de un grupo de personas que se quedan encerradas en alg&uacute;n lugar es un t&oacute;pico que aparece en pel&iacute;culas, en novelas, en todo tipo de cosas. En <em>Alien, el octavo pasajero</em> se quedan encerrados en una nave espacial. A mi nieto, que tiene 13 a&ntilde;os, le cont&eacute; de qu&eacute; iba la novela y se me qued&oacute; mirando y me dijo: &ldquo;Entonces aparece el monstruo, &iquest;no?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se podr&iacute;an haber quedado encerrados en el hotel y que uno fuese un asesino, pero opt&oacute; por la oralidad alrededor de la lumbre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro, yo no quer&iacute;a hacer una novela de terror ni de suspense ni nada de esto. Solamente se quedan encerrados y lo &uacute;nico que hacen es hablar porque no tienen otra manera de entretenerse y tienen que estar juntos. Esto es muy viejo, antes de que hubiera internet y televisi&oacute;n, la gente hac&iacute;a esto que cuento en la novela: se juntaba y se contaban cosas. Yo lo viv&iacute; de ni&ntilde;o porque vengo de un pueblo de Extremadura, Alburquerque, y no ten&iacute;amos luz el&eacute;ctrica ni nada parecido y, adem&aacute;s, &eacute;ramos campesinos. La gente, al final de la jornada, se contaba sus cosas y seguro que, hace muchos siglos, nuestros primeros padres hac&iacute;an lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los sucesos ahora se relatan a trav&eacute;s del tel&eacute;fono m&oacute;vil o en las redes sociales porque, como dice en la novela, hasta que no se cuentan es como si no hubiesen sucedido.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero eso no es un coloquio. S&iacute;, ser&aacute; un modo de contar la vida, pero yo veo que es un modo muy deficiente de contarlo, porque para contarlo hace falta tranquilidad, hace falta lentitud, hace falta que el otro te escuche. Y que el otro intervenga tambi&eacute;n, y ese no es el caso. La gente habla, lo que pasa es que dedican tanto tiempo entre el m&oacute;vil y la televisi&oacute;n, supongo que tres o cinco horas todos los d&iacute;as, no s&eacute; las estad&iacute;sticas, pero por ah&iacute; andar&aacute;. De manera que no queda tiempo para poder hablar, sobre todo con tranquilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y luego, en la televisi&oacute;n, por ejemplo, tambi&eacute;n hablan, porque ahora la tertulia est&aacute; de moda. Est&aacute; todo lleno de tertulias, pero te das cuenta de que eso no es un coloquio, eso es un debate de perros, donde nadie escucha al otro y donde cada uno lleva su discurso ya aprendido de casa y lo suelta sin importar lo que diga el otro, de manera que no es un di&aacute;logo en el sentido pleno de la palabra. El di&aacute;logo transcurre un poco por los caminos por los que te va llevando el lenguaje, el momento, la inspiraci&oacute;n, lo que el otro te cuenta, qu&eacute; te inspira, lo que t&uacute; le cuentas. Es un modo de aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela, cada personaje cuenta su historia y los dem&aacute;s responden de alguna manera. &iquest;C&oacute;mo construy&oacute; a estos personajes tan diferentes entre s&iacute;?</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2ff80337-63d7-415c-a9ff-bad086ddb808_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es el oficio del novelista, es cuesti&oacute;n de ponerse en la mesa todas las ma&ntilde;anas. Dije: &ldquo;Voy a escribir una novela donde unos cuantos personajes se quedan aislados&rdquo;. Y entonces fui cuadrando las cosas, creando los personajes con un modo de hablar, una edad, una profesi&oacute;n, un modo de vestir, un modo de gesticular. Eso forma parte del oficio, y, adem&aacute;s, me gusta inventar y creo que se me da bien. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil para m&iacute; y lo m&aacute;s emocionante es escribir, es darle vida por medio de las palabras a eso que tienes en la cabeza. Porque primero tienes la invenci&oacute;n, t&uacute; tienes una historia en la cabeza, igual que el pintor tiene un cuadro, el m&uacute;sico tiene su m&uacute;sica o el director de cine tiene la pel&iacute;cula; pero darle vida al soplo creador es lo m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dentro de ese elenco, &iquest;hay alguno que tenga algo de usted, que le haya puesto una parte de su personalidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, a alguno le presto peque&ntilde;as cosas. Como a Tom&aacute;s, que es periodista con alma de escritor y que quiere escribir una novela maravillosa. Todos tenemos una idea de lo que vamos a escribir, una idea sublime, maravillosa, pero claro, no la conseguimos llevar a la pr&aacute;ctica, nos quedamos un poco en el camino. Nos podemos acercar m&aacute;s o menos, pero al final nunca conseguimos realizar ese sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes no se conocen entre s&iacute;, creen que no se van a volver a ver nunca, y se cuentan sus secretos. Quiz&aacute; as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil compartir esas cosas que no nos atrevemos a soltar a nuestros conocidos y por eso hay tanta gente en terapia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y de confesarse uno con un cura que no sea el de tu parroquia. S&iacute;, es un modo de descargar la conciencia. Con un taxista, con uno que encuentras en el bar y tal. Pero todos tenemos cosas que no se deben contar, que son incontables, todos tenemos estos secretos y as&iacute; tiene que ser. Esto de la sinceridad a m&iacute; me parece un cuento chino. Si todos fu&eacute;ramos sinceros acerca de lo que pensamos de los dem&aacute;s, la convivencia ser&iacute;a imposible. Y nada hay m&aacute;s amenazante que cuando alguien te dice:&nbsp;&ldquo;Oye, te voy a ser sincero&rdquo;. Es para decir: &ldquo;No, no, por favor, ah&oacute;rratelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo de contar la vida tambi&eacute;n es una forma de pensar que nos ha pasado algo interesante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque adem&aacute;s nos gusta contar cosas y que nos cuenten. A uno le gusta m&aacute;s escuchar, a otro le gusta m&aacute;s contar, esto depende de cada cual. Pero si nos pasa algo interesante, alguna peque&ntilde;a an&eacute;cdota, algo curioso, estamos deseando encontrar a alguien para cont&aacute;rselo. Porque parece que hasta que no se cuenta no se ha vivido del todo, no est&aacute; cerrado el episodio, incluso lo dejamos ah&iacute; en reserva para cont&aacute;rselo a los que vengan despu&eacute;s. Incluso cuando alguien vive una experiencia importante se dice que ya tiene para cont&aacute;rselo a sus nietos. Adem&aacute;s, cuando contamos somos los protagonistas, porque somos los due&ntilde;os de la palabra y lo hacemos desde nuestro punto de vista y siempre a&ntilde;adimos algo imaginario, siempre modificamos algo la experiencia. Por eso es tan grato contar y que nos cuenten.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que se enseña en la escuela o en la familia se desautoriza por lo que se ve en los móviles y en las redes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Landero</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Uno de los personajes, el profesor ilustrado Don Claudio, dice que se est&aacute; quedando sin referentes. &iquest;Siente usted algo parecido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Yo mismamente [Landero fue profesor de secundaria y universitario]: los profesores &eacute;ramos un referente en los a&ntilde;os 80, 90 y principios del 2000, ten&iacute;amos un prestigio, un estatus. Pero esto se ha perdido y ahora ser profesor es ser nadie. Y tambi&eacute;n hab&iacute;a fil&oacute;sofos de referencia, articulistas de referencia. Incluso en nuestros 3.000 a&ntilde;os de civilizaci&oacute;n, desde los griegos hasta ahora, nuestra tradici&oacute;n cultural era un referente, es toda la cultura occidental. Y esto tambi&eacute;n se est&aacute; descatalogando. Le dedicamos tanto tiempo al m&oacute;vil, a la actualidad y a la inmediatez que se est&aacute; desdibujando toda esa tradici&oacute;n que era el gran referente, en Europa desde luego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No habr&iacute;a alguna manera de que surjan nuevos referentes? Desde las aulas, por ejemplo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay. La situaci&oacute;n no es tan desesperada y los j&oacute;venes no son tan, tan malos como algunos los pintan ni mucho menos. Hay j&oacute;venes que son estupendos. Cuando voy a alg&uacute;n instituto encuentro inter&eacute;s, no en todos, porque eso es imposible, pero s&iacute; en bastantes que leen y que tienen inquietudes, y que incluso son conscientes de la trampa que les est&aacute;n tendiendo con las redes sociales porque, de alg&uacute;n modo, los est&aacute;n anulando y les est&aacute;n robando y suplantando su inteligencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que la educaci&oacute;n no es un problema solo de las aulas, es una cosa de la sociedad. De las aulas, de la familia, de la televisi&oacute;n tambi&eacute;n, porque la televisi&oacute;n tambi&eacute;n es pedag&oacute;gica... Los alumnos ven la televisi&oacute;n. Y luego est&aacute;n las redes y, a menudo, lo que se ense&ntilde;a en la escuela o en la familia luego se desautoriza por lo que se ve en los m&oacute;viles y en las redes. De manera que, por un lado, se ense&ntilde;a y, por otro, se desense&ntilde;a. Todo esto tiene que ir unido, pero para eso hace falta pol&iacute;ticos de altura, y no solamente en Espa&ntilde;a, sino en toda Europa. Y pol&iacute;ticos de altura que cuiden naturalmente nuestra tradici&oacute;n, nuestra identidad, aunque a m&iacute; esta palabreja no me gusta demasiado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luis Landero publica &#039;Coloquio de invierno&#039;"
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                Luis Landero publica &#039;Coloquio de invierno&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;Es usted una persona nost&aacute;lgica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiendo a serlo, aunque tambi&eacute;n intento no caer en las trampas de la nostalgia, porque como uno caiga en ellas, termina poniendo un bolero y llorando. Tengo nostalgia de mi infancia, de mi adolescencia, de cosas buenas que ocurrieron en mi vida. Pero si me dijeran ahora de volver al principio y volver a vivir todo, no lo aceptar&iacute;a. O sea, dir&iacute;a: &ldquo;No, no, no quiero volver a vivir otra vez, salvo que sepa lo que s&eacute; ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde le viene la inspiraci&oacute;n? &iquest;Es una persona que escucha una conversaci&oacute;n por la calle y dice: &ldquo;Uy, de aqu&iacute; puede salir una novela&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un escritor tiene que estar atento a todo, es alguien que observa. Archivas lo que has visto, lo que has o&iacute;do, lo que has vivido, lo que has le&iacute;do, lo que te cuentan... todo es bueno. Como la urraca que todo lo lleva a su nido. Y luego la inspiraci&oacute;n viene de las horas del trabajo y de la disciplina, por supuesto. S&iacute; existe la inspiraci&oacute;n. Yo he experimentado la llegada de las musas, porque hay veces que est&aacute;s en que no te sale nada, que eres incapaz de escribir una pu&ntilde;etera l&iacute;nea y, de pronto, la cosa empieza a fluir y parece que te est&aacute;n dictando y que todo va muy bien. Pero s&iacute;, esto viene de trabajar mucho y el motor de arranque est&aacute; en la realidad, en todo lo que has vivido, lo que has so&ntilde;ado. Esto es como el cerdo, que todo se aprovecha, vamos. De hecho, casi toda esta novela tiene alg&uacute;n fundamento real, el germen es real. A partir de ah&iacute;, claro, ya lo dem&aacute;s es fantas&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de una trayectoria larga como la suya, &iquest;se sigue poniendo nervioso cuando publica un trabajo nuevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es inevitable. No tanto como antes, pero uno no sabe muy bien lo que ha escrito hasta que no te lo dicen. Yo, adem&aacute;s, no le dejo lo que estoy escribiendo a nadie, absolutamente a nadie. Cuando termino, mi editor es el primero que lo lee. Y luego [cuando se ha publicado] est&aacute;s deseando que la gente que lee la novela te diga qu&eacute; has escrito. Porque del mismo modo que el cuchillo no puede cortarse a s&iacute; mismo, uno tampoco sabe muy bien lo que ha escrito porque no lo puede leer. El escritor no puede leer lo que ha escrito porque ya lo sabe, el impacto de la primera lectura ya se ha perdido. De manera que s&iacute;, hay ciertos nervios. Y luego la pu&ntilde;eta esta de la promoci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/luis-landero-escritor-tertulia-moda-television-no-coloquio-debate-perros_128_13033440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Landero, escritor: "La tertulia está de moda en televisión, pero no es un coloquio, es un debate de perros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas,Escritores,Novela,Ficción,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Azahara Palomeque, escritora: “La memoria de la Guerra Civil ha cambiado desde el momento en que se terminó”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/azahara-palomeque-escritora-memoria-guerra-civil-cambiado-momento-termino_128_13019263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80d0347a-e18b-4415-aeca-966437fb98bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Azahara Palomeque, escritora: “La memoria de la Guerra Civil ha cambiado desde el momento en que se terminó”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reivindicando la memoria democrática y la lucha ecológica, la nueva novela de Palomeque es una historia aupada por la naturaleza que sirve para ahondar en un tema que es mucho más colectivo que individual</p><p class="subtitle">‘Habitaciones separadas’, la novela queer que Luca Guadagnino llevará al cine y que entierra la obligación de tener pareja</p></div><p class="article-text">
        La carta de presentaci&oacute;n de la escritora Azahara Palomeque parece una fiesta de logros: licenciada en Periodismo y Comunicaci&oacute;n Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, pas&oacute; temporadas de formaci&oacute;n en Lisboa y S&atilde;o Paulo, hizo un m&aacute;ster en Estudios Luso-brasile&ntilde;os por la Universidad de Texas, se doctor&oacute; en Estudios Culturales en la Universidad de Princeton y trabaj&oacute; como docente en la Universidad de Pensilvania. Mientras tanto, le dio tiempo a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/poetas-palestinos-dan-voz-sufre-genocidio-gaza-grito-sale-debajo-escombros_1_12749084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicar los poemarios</a> <em>American Poems </em>(la Isla de Siltol&aacute;, 2015; Coolgrove, 2021), <em>En la ceniza blanca de las enc&iacute;as </em>(la Isla de Siltol&aacute;, 2017), <em>RIP (Rest in Plastic)</em> (RiL Editores, 2019), <em>Curr&iacute;culum</em> (RiL Editores, 2022), as&iacute; como <em>A&ntilde;o 9: cr&oacute;nicas catastr&oacute;ficas en la era Trump</em> (RiL Editores, 2020, 2024).
    </p><p class="article-text">
        Pero, tras pasar 13 a&ntilde;os a miles de kil&oacute;metros de distancia, decidi&oacute; que quer&iacute;a regresar a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/victor-monte-canta-historia-amor-lorca-dali-saldar-deuda-gente-vivio-represion_1_12771825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a, su tierra natal</a>. Ella creci&oacute; entre C&oacute;rdoba y Extremadura, su familia sigue all&iacute; y sinti&oacute; que necesitaba volver al calor del nido, despu&eacute;s de tanto tiempo al otro lado del Atl&aacute;ntico y de perderse tantas cosas importantes como los funerales de sus abuelos, entre otras. Una vez en Espa&ntilde;a, public&oacute; la novela <em>Hurac&aacute;n de negras palomas</em> (La Moderna, 2023) y el ensayo <em>Vivir peor que nuestros padres</em> (Anagrama, 2023). Ahora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/obituario-eeuu-lucha-republicanas-planes-culturales-defender-arte-politico_132_13006432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reaparece en las librer&iacute;as</a> de la mano de la editorial Cabaret Voltaire con <em>Pueblo blanco azul</em>, un libro de ficci&oacute;n que contiene bastantes trazas de realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La protagonista, una mujer joven llamada Elaia, visita el pueblo de sus antepasados ya desaparecidos para reconstruir su historia y terminar de cerrar su duelo por ellos. Quiere plasmarla en una novela, pero los tiempos hist&oacute;ricos se solapan seg&uacute;n investiga y, adem&aacute;s, el problema ecol&oacute;gico que afecta al territorio se hace tan evidente que pasa a formar parte de una trama que ya no habla en pasado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La escritora Azahara Palomeque                            </span>
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        <strong>El germen de su nuevo libro reside en el amor por tus abuelos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mis abuelos se murieron cuando yo estaba viviendo en EEUU y no pude ir a los entierros. Entonces, esa sensaci&oacute;n de duelo y de herida abierta es lo que motiva una investigaci&oacute;n que tiene que ver con averiguar c&oacute;mo fueron sus vidas sobre todo durante la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/franquismo-utilizo-cine-propaganda-colonias_1_12070576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra Civil y el franquismo</a>.&nbsp;A m&iacute; me interesaba saber c&oacute;mo eran sus vidas en este pueblo ficticio, Villasue&ntilde;o de la de las Flores Secas (mi pueblo que, en realidad, se llama Castro del R&iacute;o) en una &eacute;poca en la que yo no los hab&iacute;a conocido. As&iacute; que la protagonista, que se llama Elaia, va all&iacute;, comienza esa investigaci&oacute;n y empieza a interactuar con personajes del lugar y a descubrir m&aacute;s sobre el pasado, sobre los fantasmas que habitan ese pueblo de la campi&ntilde;a cordobesa, y ah&iacute; empieza la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Este libro es ficci&oacute;n, es autobiogr&aacute;fico, es autoficci&oacute;n? Por lo que cuenta, tiene mucho que ver con su propia historia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro es ficci&oacute;n. Pero yo he partido, para elaborarla, de mi propia experiencia lejos de mi pueblo, de mi sentimiento de duelo. Y los personajes que aparecen s&iacute; que est&aacute;n basados en miembros de mi familia aunque, obviamente, yo no puedo asegurar que lo que cuento sea verdad porque, para empezar, yo no s&eacute; qui&eacute;n era mi abuela cuando ten&iacute;a 20 o 30 a&ntilde;os porque yo no estaba en el mundo ni en el pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, hizo como la protagonista y se fue a EEUU. La novela menciona el &lsquo;s&iacute;ndrome de Ulises&rsquo;. &iquest;Lo experiment&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto, ten&iacute;a muchas ganas de volver. Esa nostalgia creo que motiva la percepci&oacute;n de la protagonista del reencuentro con las ra&iacute;ces, que es importante porque el sentimiento de conectar con las ra&iacute;ces tiene que ver con pertenecer a una colectividad. Ella se integra en el pueblo, empieza a hacer entrevistas a la gente, le pregunta a la bibliotecaria sobre libros de la historia de la Guerra Civil, sobre qu&eacute; pas&oacute; en la batalla de espejo, cuando se perdi&oacute; el pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por otra parte, el concepto de ra&iacute;z tiene que ver tambi&eacute;n con el arraigo a una tierra desde el punto de vista ecol&oacute;gico. Elaia se da cuenta de que han cortado el agua en el pueblo y eso se convierte en un problema a la hora de poder seguir su escritura sobre el pasado. Digamos que el presente se le cuela y ella se debate entre continuar esa ficcionalizaci&oacute;n del pasado o hacerle caso al presente, que para m&iacute; era una forma de integrar los tiempos hist&oacute;ricos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La memoria se cuela hacia el presente y va impulsando el futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Azahara Palomeque</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; darle tanta importancia al punto de vista ecol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo una trayectoria de pensar la crisis clim&aacute;tica y la ecolog&iacute;a en general, pero lo que yo quer&iacute;a aqu&iacute; hacer era integrar los tiempos hist&oacute;ricos. Lo m&aacute;s f&aacute;cil desde el punto de vista narrativo, por lo menos yo lo siento as&iacute; como escritora, es encapsular la historia en el tiempo. Cuando empiezas a mezclar los tiempos, la ficci&oacute;n se te complica, pero me parece mucho m&aacute;s interesante porque la visi&oacute;n que aportas de ese pasado no es un pasado cerrado, no es un pasado monol&iacute;tico. Al mismo tiempo, a m&iacute; me serv&iacute;a para decir que la memoria impulsa el futuro. La memoria se cuela hacia el presente y va impulsando el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quedan pocas personas vivas que puedan dar testimonio en primera persona de lo que pas&oacute; en la Guerra Civil. La generaci&oacute;n Z ya no escuchar&aacute; a sus abuelos hablar de aquello.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa memoria se va a seguir manteniendo, pero va a ir transform&aacute;ndose. O sea, seguimos hablando de los romanos y de los egipcios y obviamente no tenemos una percepci&oacute;n en primera persona. Yo siempre digo que la memoria de la Guerra Civil ha cambiado desde el momento en que se termin&oacute;. Para empezar, son memorias m&uacute;ltiples porque tienes memorias de much&iacute;simos bandos dentro de los dos bandos. Las izquierdas estaban formadas por socialistas, anarquistas, comunistas o los del POUM, y las derechas por los cat&oacute;licos, los carlistas o los falangistas. Son memorias que se han ido transformando y luego est&aacute; la memoria del r&eacute;gimen, que se fue transformando desde una primera memoria de cruzada hasta otra de reconciliaci&oacute;n. Y las memorias de los exiliados tambi&eacute;n fueron distintas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la novela me interesaba rescatar la memoria afectiva de los personajes. No tanto las batallas que ya se han contado, porque tenemos una industria cultural muy poderosa que se ha dedicado a la Guerra Civil, sino c&oacute;mo sent&iacute;an esos personajes, c&oacute;mo se enamoraban, c&oacute;mo afrontaron el paso de la Rep&uacute;blica a la dictadura. C&oacute;mo el cuerpo se permea de esos cortes hist&oacute;ricos y, en ese sentido, creo que lo que hago es una memoria emocional y afectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de 13 a&ntilde;os en EEUU, &iquest;por qu&eacute; decidi&oacute; volver a Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque me importaba esa relaci&oacute;n con las ra&iacute;ces. Quer&iacute;a estar en contacto con mi familia, quer&iacute;a sentirme en casa, quer&iacute;a pertenecer&nbsp;a un lugar. Y ese sentimiento de pertenencia tambi&eacute;n desata esta ficci&oacute;n. Cuando vuelvo a C&oacute;rdoba empiezo a tener reminiscencias de la infancia, como una memoria muy sensorial, olfativa: llegu&eacute; y ol&iacute; el azahar y el jazm&iacute;n y reconect&eacute; con el acento de la gente. Todo eso tambi&eacute;n me impuls&oacute; a escribir una historia sobre la familia, porque es una manera de anclarte en un sitio y decir: &ldquo;Vale, esta es mi casa, entonces vamos a elaborar la casa en forma de ficci&oacute;n&rdquo;.
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                Palomeque presenta su nueva novela                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>En 2023 public&oacute; </strong><em><strong>Vivir peor que nuestros padres</strong></em><strong> (Anagrama), ensayo que caus&oacute; cierta pol&eacute;mica porque fue uno de los primeros que se&ntilde;al&oacute; que hab&iacute;a un problema de desigualdad entre generaciones. &iquest;C&oacute;mo ha envejecido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues muy bien, porque precisamente una de las cosas que nos est&aacute;n contando ahora, que yo s&iacute; que cont&eacute;, es que la fractura generacional tiene que ver tambi&eacute;n con una debacle clim&aacute;tica. Las generaciones de ahora van a sufrir un clima m&aacute;s extremo que las anteriores porque no exist&iacute;an esas circunstancias, esos fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos.&nbsp;Ah&iacute; se puede ver incluso una l&iacute;nea continuista en mi trabajo, en la preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese mismo a&ntilde;o public&oacute; una novela que tambi&eacute;n contiene una cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica aunque ubicada en EEUU, </strong><em><strong>Hurac&aacute;n de negras palomas</strong></em><strong> (La Moderna).</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, esa la hab&iacute;a escrito mientras estaba todav&iacute;a all&iacute;. Y tambi&eacute;n hay coherencia porque esa es la novela de la ca&iacute;da del Imperio norteamericano y <em>Pueblo Blanco Azul</em> es la novela del regreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vivi&oacute; la primera &lsquo;era Trump&rsquo; y escap&oacute; por los pelos de la segunda, que est&aacute; siendo terror&iacute;fica. &iquest;C&oacute;mo se siente al ver lo que est&aacute; sucediendo all&iacute;? &iquest;Lleg&oacute; a considerar a EEUU como su casa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, nunca fue mi casa. Veo ese declive y esa decadencia y al mismo tiempo mantengo cierta distancia con lo que est&aacute; sucediendo, que no se convierte en cinismo. Me preocupa lo que est&aacute; ocurriendo, pero no dejo que me afecte porque precisamente estoy enfocada en los reencuentros, las bienvenidas, la integraci&oacute;n en Espa&ntilde;a, el retorno, la vida en el pueblo, la creaci&oacute;n de v&iacute;nculos afectivos, las amistades. Aquella es una etapa que ya he dejado atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo espera que sea la acogida del libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me espero cari&ntilde;o lector. Hay cierta expectaci&oacute;n que se ha creado por las cosas que han salido ya en los medios. Alguna gente me escribe y me dice que tiene muchas ganas de leerla. Creo que es una novela que conecta con el sentimiento actual de volver a las ra&iacute;ces, de la preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica, de la memoria hist&oacute;rica, que sigue muy presente en el debate p&uacute;blico. Conecta al pasado con el presente. Y tiene un vocabulario muy po&eacute;tico que creo que tambi&eacute;n hace falta, porque dulcifica un poco el ambiente de las pol&eacute;micas y de la agresividad que que vivimos en otros espacios discursivos. Yo estoy muy emocionada con esta gira, nunca hab&iacute;a hecho una tan larga. Tenemos m&aacute;s de 20 ciudades y nos siguen llamando para que a&ntilde;adamos m&aacute;s. Tengo certeza de que va a salir todo bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/azahara-palomeque-escritora-memoria-guerra-civil-cambiado-momento-termino_128_13019263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Azahara Palomeque, escritora: “La memoria de la Guerra Civil ha cambiado desde el momento en que se terminó”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Entrevistas,Literatura,Libros,Novela,Escritores,Guerra Civil Española,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clara-nuno-periodista-escritora-gente-guapa-trata-mejor-arma-doble-filo_1_13016793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4a635a0-d3cc-44b2-8d5c-a30d265d44c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿A qué niña con vestido no le han dicho que cierre las piernas porque se le ven las bragas? ¿Qué mujer no se ha sentido insegura por su físico? 'Las niñas guapas no pagan dinero' (Aguilar) es una novela sobre la presión estética que acompaña a las mujeres</p><p class="subtitle">Esclavas de la belleza: pínchate los labios, María, pínchate</p></div><p class="article-text">
        Si una lectora de unos treinta o cuarenta y pocos a&ntilde;os se entrega al libro <em>Las ni&ntilde;as bonitas no pagan dinero</em> de la periodista y escritora Clara Nu&ntilde;o sin informaci&oacute;n adyacente, podr&iacute;a pensar que se trata de un ensayo. De uno que describe quiz&aacute; no todas, pero s&iacute; muchas de las situaciones a las que se han tenido que enfrentar cantidad de mujeres desde su infancia hasta su edad actual. Y los lectores varones tampoco se librar&iacute;an del espejo, aunque no sean los protagonistas. Sin embargo, es una novela y acaba de llegar a las librer&iacute;as de la mano de la editorial Aguilar.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que se expone en la cubierta posterior del volumen, casi como una presentaci&oacute;n &ndash;&ldquo;Este libro es una gran farsa. Salvo cuando no lo es&rdquo;&ndash;, la autora ha plasmado tantas escenas o posibles conversaciones que pudieron ser reales que no parece que haya mentira sino recuerdo. &iquest;A qu&eacute; ni&ntilde;a con vestido no le han dicho que cierre las piernas porque se le ven las bragas? &iquest;Qu&eacute; adolescente no se ha preocupado por la rapidez o lentitud de su desarrollo corporal? &iquest;Qu&eacute; mujer no se ha sentido insegura por su f&iacute;sico? &iquest;A cu&aacute;ntos hombres han rechazado pese a ser el &lsquo;novio perfecto&rsquo;? &iquest;Y qui&eacute;n no pierde horas y horas haciendo <em>scroll</em> en su m&oacute;vil?
    </p><p class="article-text">
        Todo eso est&aacute; en la obra de Clara Nu&ntilde;o, cuya intenci&oacute;n principal era plasmar en ella las presiones sobre el f&iacute;sico que reciben las mujeres desde la ni&ntilde;ez a trav&eacute;s de la trayectoria hasta que cumple 33 a&ntilde;os. &ldquo;Es ficci&oacute;n y las ficciones son mentiras. Est&aacute;n sacadas de tu imaginaci&oacute;n o de c&oacute;mo t&uacute; manipulas la vida, el mundo&rdquo;, comenta a elDiario.es. Pero matiza que hay elementos reales, como cosas que les sucedieron a sus amigas o que ha escuchado a lo largo del tiempo: &ldquo;Hay muchas veces que oigo por la calle o estoy escuchando a alguien contar una historia y pienso que eso es narrativa, es literatura&rdquo;. Confiesa que tiene la aplicaci&oacute;n de notas de su m&oacute;vil llena de frases, comentarios o an&eacute;cdotas que le han contado otras personas: &ldquo;Lo t&iacute;pico, una quedada en un bar y alguien dice algo que le pas&oacute; a su t&iacute;a en los 80&rdquo;. Eso quiz&aacute; llegue a ser un relato de Nu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese origen real solo es el escenario y el pie de una trama que despu&eacute;s desfila por los caminos que la escritora escoge: &ldquo;Por un lado est&aacute;s contando algo que ocurri&oacute;, pero por otro te est&aacute;s inventando algo a ra&iacute;z de un apunte que te han dado&rdquo;. De hecho, el germen de este trabajo fue un art&iacute;culo period&iacute;stico (es decir, hechos reales y contrastados) que se public&oacute; en este mismo medio titulado <a href="https://www.eldiario.es/era/esclavas-de-la-belleza_1_11547830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Esclavas de la belleza: p&iacute;nchate los labios, Mar&iacute;a, p&iacute;nchate</em></a><em>.</em> &ldquo;En principio iba a ser un reportaje normal sobre c&oacute;mo se est&aacute; democratizando la cirug&iacute;a est&eacute;tica en mujeres menores de 30 a&ntilde;os&rdquo;, explica, &ldquo;antes lo ve&iacute;as en las famosas o en cierto tipo de &eacute;lites y ahora es algo que ha llegado a la gente de a pie, porque sigue siendo caro pero est&aacute; m&aacute;s cerca del p&uacute;blico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero aquel trabajo al uso, deriv&oacute; en un ejercicio de periodismo &lsquo;gonzo&rsquo; y acudi&oacute; en persona a una cl&iacute;nica est&eacute;tica sin desvelar su profesi&oacute;n para ver qu&eacute; tratamientos le recomendaban a una mujer de 27 a&ntilde;os como ella. Finalmente, el art&iacute;culo mezcl&oacute; ambos formatos y funcion&oacute; muy bien, as&iacute; que apareci&oacute; la editorial Aguilar con una propuesta para escribir un libro sobre esta tem&aacute;tica: el resultado est&aacute; ahora en las librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En la novela este tema aparece aunque de forma residual, porque la parte de la infancia, adolescencia y primera juventud tienen m&aacute;s peso y se desarrolla entre finales de los a&ntilde;os 90 y primera d&eacute;cada de los 2000. Pero si la narradora hubiese sido adolescente a d&iacute;a de hoy, habr&iacute;a sido una tem&aacute;tica inevitable que quiz&aacute; se hubiese sumado a <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de la delgadez a toda costa</a>, porque los focos de presi&oacute;n sobre la normatividad del cuerpo no se alternan, se acumulan. Durante una escena, ense&ntilde;a a sus amigas a vomitar en una especie de taller de inicio a la bulimia, sin ser consciente de ello. Hoy, posiblemente despu&eacute;s de haber vaciado sus entra&ntilde;as, habr&iacute;an seguido con la rutina de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/adolescentes-once-anos-skin-care-peluqueria-frustracion_1_12716882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>skincare.</em></a>&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes veías la cirugía estética en las famosas o en cierto tipo de élites, y ahora es algo que ha llegado a la gente de a pie, sigue siendo caro pero está más cerca del público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una generalizaci&oacute;n, pero se venden un mont&oacute;n de cosas que no te hacen falta a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;as de 12 o 13 a&ntilde;os</a>&rdquo;, sostiene Nu&ntilde;o y afirma que cualquier dermat&oacute;logo te recomienda tener la piel hidratada y utilizar protecci&oacute;n solar y punto. &ldquo;Yo creo que las chicas que tienen ahora 15 o 16 a&ntilde;os, por el momento concreto en el que estamos viviendo, lo tienen m&aacute;s dif&iacute;cil que las de aquella generaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">El lujo de la belleza natural</h2><p class="article-text">
        Hay un detalle muy importante en el relato y es que la protagonista es guapa y lo sabe. Su madre siempre ha sido bella y se ha esforzado para que la edad no &lsquo;estropee&rsquo; su aspecto, consciente del poder que tiene la imagen de una persona en la sociedad. Aunque su descendiente no lo es desde el principio, cuando llega a la pubertad y se desarrolla, se convierte en su viva imagen. Y se somete a los rituales que le transmite sin maldad, como si fuesen una receta de cocina, que van desde pasar un poquito de hambre a la tortura de la depilaci&oacute;n con cera o m&aacute;quina depiladora, nunca con cuchilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nu&ntilde;o dice en el libro que para sobrevivir matamos a la madre y casi nunca al padre: &ldquo;Al final, las mujeres tienen esa carga impuesta socialmente de ser las encargadas del criado, de la manutenci&oacute;n, de moldear a los hijos y a las hijas sobre c&oacute;mo deben ser. Entonces recaen sobre ella las violencias y los amores&rdquo;. Aunque la autora se&ntilde;ala que ahora hay muchos m&aacute;s hombres implicados en la crianza, es &ldquo;algo sist&eacute;mico y a ellas se las culpabiliza m&aacute;s de las cosas. Puede que ellos no les digan nada a las hijas porque, en primer lugar, ya saben que va a haber alguien que lo va a hacer, entonces no tienen que ejercer esa presi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su progenitora ha crecido con la ense&ntilde;anza generalizada de que &ldquo;es la mujer la que se expone, la que se muestra, la que es el pavo real ante el mundo&rdquo; y se lo transmite a ella. Ambas han tenido la &ldquo;ventaja evolutiva de la belleza&rdquo;, un aspecto que quiso explorar porque &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A la gente guapa se la trata mejor</a>, se le hace m&aacute;s caso, es posible que lleguen a mejores puestos de trabajo&rdquo;, manifiesta pero tambi&eacute;n se&ntilde;ala que: &ldquo;Es un arma de doble filo&rdquo;.<strong> </strong>Pone como ejemplo de ese peligro casos de abusos a j&oacute;venes que quieren ser modelos y encontrar su sitio en la industria de la moda, o a los hombres que exhiben a sus parejas femeninas bellas como trofeos. Con su personalidad, la narradora es el ejemplo perfecto de esa vulnerabilidad: &ldquo;Yo quer&iacute;a jugar con una persona que es perfectamente consciente de d&oacute;nde est&aacute;, del poder que tiene, pero sigue cayendo en todas las violencias que est&aacute;n preparadas para todas las mujeres&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A día de hoy, socialmente la pareja también es un complemento, entre muchas otras cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Le ocurre con sus parejas masculinas, a las que no siempre escoge por lo bien que la tratan porque sus criterios de selecci&oacute;n no se mueven en esos par&aacute;metros. Le gusta gustar y que quien la acompa&ntilde;e en su cotidianidad entre dentro de su canon de belleza. Eso hace que, a veces, haga da&ntilde;o y que otras muchas, se lo hagan a ella. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, socialmente la pareja tambi&eacute;n es un complemento, entre muchas otras cosas&rdquo;, manifiesta Nu&ntilde;o, &ldquo;entonces ella va buscando un chico guapo, que le quede bien. &iquest;Qu&eacute; pasa? Que te puede quedar bien est&eacute;ticamente, pero luego puede ser pues no tan bonito como parece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al tratarse de una trama que se desarrolla entre la ni&ntilde;ez y la primera juventud, la amistad tiene un gran peso en ella. Sobre todo esa que, en algunas ocasiones se parece casi a una relaci&oacute;n de pareja por el nivel de intensidad en los sentimientos que se profieren. La protagonista tiene amigas que desaparecen de forma natural con el paso de los a&ntilde;os por los caminos que toman las vidas y otras con las que rompe de manera m&aacute;s abrupta y dolorosa. &ldquo;La amistad es amor y yo creo que muchas personas hemos sufrido m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdidas de grandes amistades</a> que de amores&rdquo;, declara Nu&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n llega hasta los 33 a&ntilde;os de la protagonista, una cifra que no es aleatoria. La novela ten&iacute;a que estar centrada en personas que hubiesen nacido a finales de los 90, adultos j&oacute;venes hoy. Hasta el final, la escritora no sab&iacute;a con qu&eacute; edad quer&iacute;a despedirse de ella pero finalmente pens&oacute;: &ldquo;Qu&eacute; mejor edad que la de Jesucristo&rdquo;, comenta, entre risas. La situaci&oacute;n en la que la deja no es la ideal, pero el final es abierto: &ldquo;Mi idea es que quede a gusto del consumidor. Si la quieres maltratar, puedes. Si le quieres dar una salvaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Yo creo que juego ah&iacute; con que ella siempre tiene una v&iacute;a de escape, algo a lo que agarrarse&rdquo;, concluye. Y cada cual escoge si la toma o no. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clara-nuno-periodista-escritora-gente-guapa-trata-mejor-arma-doble-filo_1_13016793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Belleza,Cosmética,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elvira Sastre, la escritora que ahora también es fotógrafa: "Las palabras que se dicen en redes no pueden quedar impunes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elvira-sastre-escritora-ahora-fotografa-palabras-dicen-redes-no-quedar-impunes_1_13001967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23c05239-60ad-4980-bc53-cf6baf067f85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elvira Sastre, la escritora que ahora también es fotógrafa: &quot;Las palabras que se dicen en redes no pueden quedar impunes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora inmortaliza en su obra 'En defensa de la memoria' las fotografías analógicas más íntimas que ha tomado, sobre las que reflexiona y dialoga</p><p class="subtitle">Entrevista - Nacho Vegas: “El fascismo vende que la clase migrante nos está quitando el trabajo cuando quienes lo hacen son señoros blancos con traje”</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo libro de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/entrevista-elvira-sastre_1_6399555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elvira Sastre</a> no solo est&aacute; compuesto de palabras, sino que en sus p&aacute;ginas tambi&eacute;n hay <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seis-fotografias-transicion-muestran-confrontacion-consenso_1_12361443.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;as</a> que reflejan su cotidianeidad. Se aficion&oacute; a captar instantes para revelarlos despu&eacute;s y ahora va con una c&aacute;mara anal&oacute;gica todo el d&iacute;a en el bolso. M&eacute;xico, Madrid, Buenos Aires o su pueblo de Segovia son algunos de los lugares que aparecen en este volumen publicado por Alfaguara con el t&iacute;tulo <em>En defensa de la memoria</em>. Un trasunto de diario de viaje en el que, adem&aacute;s, da la bienvenida a su sobrino, Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo el libro tiene un aura de melancol&iacute;a. &ldquo;Soy una persona <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/diego-vasallo-musico-nostalgia-no-parece-buen-motor-creativo-huyo-peste_1_12989615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profundamente nost&aacute;lgica</a>&rdquo;, dice Sastre a elDiario.es, pero especifica que se refiere a la &ldquo;nostalgia buena&rdquo;. &ldquo;Siempre he estado muy anclada a las cosas que he vivido, pero no desde el pensamiento de que no va a ser nada mejor de lo que ya he vivido, sino del reconocimiento de las cosas buenas que viv&iacute;&rdquo;, sostiene. Ella considera que es algo generacional, porque hubo una parte de su vida (es <em>millennial</em>) en la que no hab&iacute;a tanta incertidumbre como actualmente y el planteamiento de existencia era parecido al de sus padres: estudiar, trabajar, esforzarse y avanzar para llegar a un lugar mejor. &ldquo;De repente, eso se rompi&oacute; cuando ya era demasiado tarde para educarnos de nuevo en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precariedad</a> en la que estamos ahora&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Ella se considera una privilegiada, ya que puede mantenerse bastante bien con su actividad laboral (escribe, edita y traduce), pero los empleos de la gente que la rodea son precarios. &ldquo;Ya hemos dado por hecho que no vamos a poder comprar una casa ni las que tienen trabajos precarizados ni las que no los tenemos&rdquo;, sostiene. Es una &eacute;poca social complicada, y la autora mantiene que es f&aacute;cil que la nostalgia (buena, mala o regular) aparezca en forma de refugio. A ella, por ejemplo, le gusta &ldquo;ver series de cuando era adolescente&rdquo;: &ldquo;S&eacute; c&oacute;mo van a acabar, me rebaja la angustia&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9636f755-8c46-4a7c-bb74-09e99b3b58cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a apareci&oacute; en una etapa de la vida de Elvira Sastre en la que se encontraba algo &ldquo;desconectada&rdquo; de las palabras: &ldquo;Estaba atravesando momentos personales un poco complicados y la escritura me supon&iacute;a un esfuerzo emocional extra. Pero creo que el cuerpo, de alguna manera, siempre busca una manera de expresarse, de canalizar&rdquo;, y la captura de im&aacute;genes se convirti&oacute; en un hobby que pas&oacute; a ser casi otro trabajo. &ldquo;Tiendo a obsesionarme con las cosas que me hacen bien&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Aprendi&oacute; lo que sabe sin formaci&oacute;n reglada, con v&iacute;deos de YouTube y la ayuda del personal de estudios madrile&ntilde;os como Sales de Plata (donde se compr&oacute; su c&aacute;mara Olympus OM10), La Peliculera y Cuarto Color. &ldquo;Cuando ya vi que la cosa se me complicaba y se volv&iacute;a demasiado t&eacute;cnica y matem&aacute;tica, pens&eacute; que con los conocimientos b&aacute;sicos que tengo, porque no soy una experta ni mucho menos, puedo hacer las cosas que quiero. Realmente, lo que me interesa de la fotograf&iacute;a es la imperfecci&oacute;n, el no saber c&oacute;mo va a salir, el jug&aacute;rtela toda a un disparo&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda bastante bien cu&aacute;l fue el germen de <em>En defensa de la memoria, </em>aunque declara que en ese momento no se dio &ldquo;mucha cuenta&rdquo;. Estaba en una exposici&oacute;n de fotograf&iacute;a anal&oacute;gica en Par&iacute;s, y vio una imagen del mar acompa&ntilde;ada por un texto del autor que explicaba que hab&iacute;a ido a inmortalizar ese paisaje porque &eacute;l estaba lejos cuando su hermana dio a luz. Su idea era que, cuando su sobrino fuese mayor, le ense&ntilde;ar&iacute;a c&oacute;mo estaba el agua el d&iacute;a que &eacute;l lleg&oacute; al mundo. Y a Sastre le pareci&oacute; una idea &ldquo;preciosa&rdquo;. Tanto, que empez&oacute; a concebir un trabajo similar antes de que su propia hermana se quedase embarazada. &ldquo;El d&iacute;a que naci&oacute; [mi sobrino] me fui a hacer fotos de un mont&oacute;n de cosas, de c&oacute;mo estaba el cielo, de las plantas, de la habitaci&oacute;n del hospital, de la luna de esa noche y luego, cuando cumpli&oacute; un a&ntilde;ito, se lo regal&eacute;&rdquo;, expresa. Despu&eacute;s de la experiencia, pens&oacute; que, si a ese concepto le daba una l&iacute;nea narrativa y lo extend&iacute;a, podr&iacute;a ser la base del libro que est&aacute; ya en las librer&iacute;as.
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                Página de &#039;En defensa de la memoria&#039;                            </span>
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        La mayor&iacute;a de las instant&aacute;neas que no tienen que ver con el pueblo o en el mar corresponden a viajes por Am&eacute;rica Latina motivados por el trabajo. Sastre explica que ese tipo de desplazamientos le han permitido tambi&eacute;n &ldquo;ver las ciudades de otra manera&rdquo;. &ldquo;He estado muchas veces en Ciudad de M&eacute;xico, en Buenos Aires, en Bogot&aacute;. Las conozco desde el punto de vista tur&iacute;stico y ahora, cuando voy, las paseo para vivirlas como alguien de all&iacute;&rdquo;, mantiene. Como alguien de all&iacute; aficionada a la fotograf&iacute;a que siempre lleva una c&aacute;mara consigo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El mundo del libro</h2><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o comenz&oacute; una aventura nueva en la industria del libro junto a su pareja Miranda Maltagliati y sus amigas Mar&iacute;a Guti&eacute;rrez y Paola Soto. Se trata de una editorial llamada Manos de Pan [en referencia a un texto de Leila Guerriero] que presta &ldquo;especial atenci&oacute;n a la literatura que se hace en Am&eacute;rica Latina para poder traerla aqu&iacute; y a la espa&ntilde;ola para llevarla all&iacute;&rdquo;, seg&uacute;n expone. Tienen distribuidora en M&eacute;xico, en Argentina, casi de manera simult&aacute;nea y &ldquo;a puntito de cerrar con Colombia&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su cat&aacute;logo est&aacute; compuesto por autores que escriben en diferentes g&eacute;neros. Dentro de poco sacar&aacute;n un libro de la poeta argentina Claudia Mas&iacute;n, que se unir&aacute; a nombres como el de Candelaria Schamun, Rom&aacute;n de Castro, Natalia Romero, Bibiana Ricciardi o Yulieth Mora Garz&oacute;n. &ldquo;Y vamos a publicar una novela de un corte m&aacute;s divertido de una historia entre amigas con deporte de por medio. Es mucho trabajo, pero satisfactorio&rdquo;, afirma.
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        Sastre conoce las luces y las sombras del entorno editorial desde hace a&ntilde;os. En 2019, gan&oacute; el Premio Biblioteca Breve que concede la editorial Seix Barral con su primera novela, <em>D&iacute;as sin ti</em>, y se gener&oacute; una pol&eacute;mica considerable acerca de la calidad de su obra. En todo caso, nada comparable a la que le est&aacute; cayendo a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/david-ucles-apoyaron-principio-han-hecho-luego-zancadilla-vender_1_12968981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Ucl&eacute;s</a> por <em>La ciudad de las luces muertas</em>, el libro con el que ha ganado el Premio Nadal, pero s&iacute; fue una decisi&oacute;n sonada. &ldquo;Yo ven&iacute;a de la poes&iacute;a, a m&iacute; no me hac&iacute;a ni caso ning&uacute;n medio y me iba muy bien&rdquo;, recuerda Sastre, &ldquo;y claro, de pronto, hubo una expectaci&oacute;n m&aacute;xima. Tambi&eacute;n era joven, no sab&iacute;a bien discernir&rdquo;. Con los a&ntilde;os ha entendido c&oacute;mo funciona el mundillo, pero cree que hoy es &ldquo;m&aacute;s descarnado todav&iacute;a porque todo el mundo opina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de esas opiniones se vierten en las redes sociales, donde ella tiene un n&uacute;mero apabullante de seguidores. De hecho, ella se hizo famosa a trav&eacute;s de internet, donde abri&oacute; su blog <em>Relocos y Recuerdos</em> cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os. Parte de su s&eacute;quito de lectores en esas plataformas online no llegar&aacute; a los 16 a&ntilde;os, por lo tanto, &iquest;qu&eacute; opina de la medida de prohibir el acceso a las redes a personas que no alcancen esa edad? Reconoce que es un tema complicado, porque a ella, como a tanta gente de la cultura, le permiti&oacute; llegar a lectores que estaban a muchos kil&oacute;metros de su casa, al otro lado del oc&eacute;ano, y que le han dado muchas cosas buenas. Pero, por otro lado, contempla que las redes sociales pueden llegar a ser &ldquo;un charco de veneno&rdquo;. &ldquo;Lo primero que har&iacute;a ser&iacute;a pedir un DNI oficial, a todo el mundo, es un derecho proteger a los menores, pero tambi&eacute;n a los adultos&rdquo;, manifiesta. &ldquo;Las palabras importan y hacen da&ntilde;o, y las que se dicen en redes no pueden quedar impunes, son muy t&oacute;xicas y no se puede permitir&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se realiz&oacute; esta entrevista, ni los medios ni las redes sociales se hab&iacute;an llenado de opiniones sobre su &uacute;ltimo libro. Sean como sean, ella est&aacute; concentrada en la promoci&oacute;n (aunque ya tiene ideas que podr&iacute;an convertirse en un pr&oacute;ximo trabajo, pero va &ldquo;paso a paso&rdquo;, indica) de <em>En defensa de la memoria, </em>con el que cree que va a suceder lo mismo que con los anteriores. &ldquo;Contamos cosas muy personales cuando escribimos y luego se hace esa magia de que lo individual se convierte en algo colectivo&rdquo;, expresa. La presencia de im&aacute;genes puede impulsar m&aacute;s a&uacute;n ese efecto, porque &ldquo;la gente va a ver las fotos como sus propios recuerdos en ellas&rdquo;. No sabe cu&aacute;les ser&aacute;n las que m&aacute;s pueden emocionar pero, si tuviese que apostar, lo har&iacute;a por las instant&aacute;neas de los perros. &ldquo;A ver, &iquest;a qui&eacute;n no le gusta un perro?&rdquo;, reflexiona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elvira-sastre-escritora-ahora-fotografa-palabras-dicen-redes-no-quedar-impunes_1_13001967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elvira Sastre, la escritora que ahora también es fotógrafa: "Las palabras que se dicen en redes no pueden quedar impunes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Cultura,Libros,Poesía,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35b07e4d-f537-4053-9f1c-668cf9bc7d19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista publica 'La venus del smartphone. Así han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos' (Carpe Noctem), donde explora si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar
</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        La periodista Marita Alonso es experta en descifrar los entresijos de las relaciones en la sociedad actual del mundo occidental. Colabora en diversos medios nacionales con art&iacute;culos sobre cultura, entretenimiento y estilo de vida, as&iacute; que lo mismo entrevista a la escritora del momento que investiga sobre las razones que llevan a que un matrimonio se vaya al garete. Como buena<em> freelance,</em> su tiempo es tan valioso como su agenda de contactos, pero ha conseguido guardar horas, entre art&iacute;culo y art&iacute;culo, para escribir un nuevo libro: <a href="https://editorialcarpenoctem.es/producto/marita-alonso-la-venus-del-smartphone-asi-han-cambiado-las-aplicaciones-de-citas-nuestra-forma-de-relacionarnos/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La venus del smartphone</em></a><em>. As&iacute; han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos</em> (editorial Carpe Noctem).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su volumen, que ella prefiere llamar &ldquo;ensayo y error&rdquo;, analiza precisamente si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar. Y comienza con un dato apabullante: desde que se lanz&oacute; en 2012, Tinder (la <em>app</em> de citas por excelencia): &ldquo;Se ha descargado m&aacute;s de 630 millones de veces, lo que ha dado lugar a m&aacute;s de 100.000 millones de <em>matches,</em> y presta servicio a unos 50 millones de usuarios al mes en 190 pa&iacute;ses y m&aacute;s de 45 idiomas&rdquo;. Adem&aacute;s, la <a href="https://www.kaspersky.es/about/press-releases/el-20-de-los-espanoles-ha-conocido-a-su-pareja-en-internet" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> <em>Influencia de la tecnolog&iacute;a en la vida de los espa&ntilde;oles</em>, realizada por la empresa de ciberseguridad Kaspersky, muestra que en Espa&ntilde;a el 40% de la poblaci&oacute;n ha usado o usa aplicaciones para ligar y el 18,6% ha conocido a su pareja en internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estos datos, entre los otros muchos que ha incluido en el libro: &iquest;es cierto que ya no se liga (o es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil) si no hay una pantalla entre los individuos? &ldquo;Hemos perdido la capacidad de empatizar con el otro, y me doy pereza a m&iacute; misma al lanzar una frase tan ceniza y lapidaria&rdquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones. Nos hemos convertido en terroristas emocionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ser herramientas que han influido de una manera tan decisiva en la forma de relacionarse de las personas, a&uacute;n no se ha investigado demasiado (o tanto como ha ocurrido con otros temas decisivos) desde el campo acad&eacute;mico. Alonso cita a diversas autoras en las p&aacute;ginas de su ensayo, pero, en su opini&oacute;n: &ldquo;Todo lo relacionado con las emociones y con las relaciones amorosas se considera menor&rdquo;. Por lo tanto, en su libro quer&iacute;a dejar claro que &ldquo;el amor nos atraviesa a todas y a todos&rdquo; y no se le puede restar importancia a la influencia de las aplicaciones de citas. &ldquo;Estas <em>apps</em> han llevado la b&uacute;squeda de pareja al &aacute;mbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Aqu&iacute; est&aacute;n y aqu&iacute; seguir&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque de manera recurrente aparezcan titulares que pronostican la muerte de Tinder y sus compa&ntilde;eras, Marita Alonso est&aacute; plenamente convencida de que no ser&aacute; as&iacute;. &ldquo;A no ser que las empresas, de repente, faciliten la conciliaci&oacute;n y se preocupen de verdad por la salud mental y por las condiciones de sus empleados&rdquo;, sentencia. En un momento en el que mucha gente se siente arrollada por los horarios de trabajo excesivos, la dificultad de pagar el alquiler y otras calamidades de la vida moderna, encontrar pareja a trav&eacute;s de una <em>app</em> es m&aacute;s f&aacute;cil que por m&eacute;todos m&aacute;s tradicionales. &ldquo;Somos interlocutores terribles y tenemos cantidad de conversaciones simult&aacute;neas, algo clave para encontrar el amor en las aplicaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la adicci&oacute;n que crea el algoritmo especialmente dise&ntilde;ado para ello y la satisfacci&oacute;n inmediata que supone un<em> match</em> (gustar a una persona que te gusta) son dos factores esenciales para la supervivencia de las <em>apps.</em> Si a&uacute;n hay gente en Facebook, &iquest;c&oacute;mo va a desaparecer Bumble? Pero el funcionamiento de estas plataformas tienen a equipos enormes detr&aacute;s que se encargan de mantener enganchado a su p&uacute;blico y, por lo tanto, ganar dinero. Un factor en el que raramente se piensa cuando se miran los perfiles de los usuarios desde el sof&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que, de alguna manera, aunque pensemos que las cosas dependen del algoritmo o de las flechas de Cupido &mdash;que tiene mal&iacute;sima punter&iacute;a, por cierto&mdash;, pensar que encontrar el amor depende de alguna manera de ti, de bajarte una <em>app</em> y de conversar con aquellas personas con quienes haces <em>match</em>, te otorga cierta sensaci&oacute;n de control, algo que funciona como un Lexat&iacute;n en tiempos incontrolables&rdquo;, desarrolla Alonso. &iquest;Y qu&eacute; ocurrir&aacute; cuando la IA tome el control de todo este entramado? &ldquo;Tengo la esperanza de que haya un giro de guion y la IA se limite a hacernos la colada, la cena y quiz&aacute;s le recuerde a esa persona a la que estamos conociendo que se est&aacute; comportando como un pat&aacute;n&rdquo;, aprecia Alonso, &ldquo;no quiero ser <em>Black Mirror</em>, que siempre tiene esa mirada fatalista al hablar de la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fen&oacute;meno Mamdani vs heterofatalismo</h2><p class="article-text">
        Puede que fuese <a href="https://www.eldiario.es/era/hombres-uniqlo-zohran-mamdani_1_12753790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zohran Mamdani</a>, el actual y muy reciente alcalde de Nueva York, quien llev&oacute; el nombre de Hinge (la aplicaci&oacute;n donde conoci&oacute; a su esposa Rama Duwaji) a todos los rincones del planeta. Esta se ha convertido, esencialmente, en la plataforma de quienes buscan el amor verdadero (su lema, de hecho, es &lsquo;la <em>app</em> dise&ntilde;ada para ser eliminada&rsquo;) y no relaciones espor&aacute;dicas. &iquest;C&oacute;mo consiguen acertar tanto en los emparejamientos? Seg&uacute;n Alonso, a trav&eacute;s de Hinge Labs: &ldquo;Que analiza las experiencias de citas de los usuarios desde la descarga de la aplicaci&oacute;n hasta la cita y el borrado del perfil. De esta manera, estudian los elementos que marcan la diferencia y hacen que surja el amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alonso tambi&eacute;n achaca la popularidad actual de Hinge al &ldquo;isomorfismo mim&eacute;tico, una forma mediante la cual las empresas copian los modelos, innovaciones, est&eacute;tica y tecnolog&iacute;a de las m&aacute;s exitosas, las aplicaciones se parecen much&iacute;simo entre s&iacute;&rdquo;. No deja de ser una muestra de que, por muchas vueltas se le haya dado a la toxicidad del amor rom&aacute;ntico, las personas todav&iacute;a se quieren enamorar: &ldquo;Seguimos buscando el amor incluso cuando todo parece perdido&rsquo; es una frase de la que habla bell hooks en <em>Todo sobre el amor</em>. Al ir a trabajar, cada d&iacute;a ve&iacute;a ese graffiti, que sinti&oacute; que le hablaba al coraz&oacute;n. Y es cierto&hellip; Al final, hasta los m&aacute;s descre&iacute;dos, incluso quienes en lugar de coraz&oacute;n ya tenemos un tartar, buscamos amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque seg&uacute;n augura la autora de <em>La Venus del smartphone</em> las <em>apps</em> no desaparecer&aacute;n, s&iacute; sufren altibajos en sus n&uacute;meros. Por ejemplo, ella misma cuenta en su libro que: &ldquo;Seg&uacute;n The Economist, aplicaciones como Bumble o Tinder bajaron sus descargas un 20% y perdieron 17 millones de suscriptores en el segundo trimestre de 2024&rdquo;. El agotamiento vital o aspectos como el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a>, un t&eacute;rmino que ya es habitual en el lenguaje popular, sean factores decisivos. En relaci&oacute;n al segundo, Alonso se&ntilde;ala que cuando la ensayista Asa Seresin acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino lo hizo con la intenci&oacute;n de &ldquo;cuestionar el tono negativo con el que se suele hablar de la heterosexualidad&rdquo;. Pero ahora, el vocablo se ha transformado y m&aacute;s bien recoge que: &ldquo;Cada vez hay menos usuarios porque [las mujeres] estamos hartas de falta de responsabilidad afectiva, de la ausencia de empat&iacute;a, de egos inflados&hellip; No queremos bajarnos <em>apps</em>, sino bajarnos del mundo. Del amoroso, al menos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas apps han llevado la búsqueda de pareja al ámbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cualquiera que haya sido usuario de aplicaciones de citas tendr&aacute; alguna an&eacute;cdota m&aacute;s o menos rocambolesca relacionada con las conversaciones que se mantienen en ellas o personas con las que hacen<em> match.</em> Algunas ser&aacute;n graciosas y otras posiblemente aterradoras. Alonso remarca que: &ldquo;Las mujeres heterosexuales y bisexuales tenemos la desgracia &mdash;esta frase me va a costar infinidad de mensajes de odio, pero qu&eacute; da&ntilde;o le hace una raya m&aacute;s al tigre&mdash; de tener que relacionarnos con nuestro mayor depredador, el hombre heterosexual&rdquo;. Tambi&eacute;n explica que hay hombres que en sus perfiles especifican que no quieren mujeres feministas &ldquo;Al menos, eso funciona como filtro. Yo no querr&iacute;a jam&aacute;s hablar o respirar cerca de alguien as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n usuario de<em> apps </em>de<em> dating </em>est&aacute; libre de sufrir una agresi&oacute;n, evidentemente. Alonso habla en su libro de Lydia Vargas, CEO de Zyrcled: &ldquo;La primera<em> app</em> que asegura el consentimiento claro y el control de las interacciones&rdquo;. En esta se han quitado din&aacute;micas de comportamientos inc&oacute;modos o peligrosos que en el resto se hab&iacute;an normalizado e incluye funcionalidades para que los usuarios o usuarias se sientan seguros. Por ejemplo, la opci&oacute;n de incluir un contacto de seguridad que puede recibir una notificaci&oacute;n cuando empiece una cita. La escritora expone en el ensayo que: &ldquo;En el caso de que no desactive la funci&oacute;n o se agote el tiempo definido, la<em> app</em> env&iacute;a de forma autom&aacute;tica su ubicaci&oacute;n en tiempo real y la foto de perfil de la cita al contacto de seguridad. Creo que es evidente que hay una mujer detr&aacute;s de todo esto, &iquest;verdad? No s&eacute; si a un se&ntilde;or se le habr&iacute;a ocurrido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie se espere encontrar en la obra de Alonso un libro de tono severo sino todo lo contrario. El ensayo cumple con el rigor que se le exige a este tipo de trabajo pero lo combina con la iron&iacute;a humor&iacute;stica. Cabe la duda de si quien habla en el texto es la persona o un personaje detectivesco creado para investigar en el universo de las <em>apps</em> de citas. Alonso deja claro que: &ldquo;Hace tiempo que persona y personaje se mimetizaron. Soy consciente de que me he convertido en una caricatura de m&iacute; misma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se empe&ntilde;a en presentarse como una soltera sin remedio, aunque por su trabajo posiblemente sepa m&aacute;s de los usos amorosos del siglo XXI en Espa&ntilde;a que muchos de los que ahora se van a casar. Este no es su &uacute;nico libro sobre el amor: en 2017 sac&oacute; <em>Antimanual de autodestrucci&oacute;n amorosa</em> (Aguilar) adem&aacute;s de <em>Pulsus interruptus</em> (Flash) y en 2020 S<em>i echas de menos el principio, vuelve a empezar</em> (Temas de hoy). &iquest;Por qu&eacute;, entonces, ese presentimiento de solter&iacute;a? &ldquo;Me temo que habr&iacute;a que preguntar a mis citas (aunque hace tiempo que tir&eacute; la toalla y dej&eacute; de tenerlas) por qu&eacute; soy tan inaguantable&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Apps,Amor,Pareja,Tecnología,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Reliquia', el libro de Pol Guasch que ayuda a decir adiós a los seres queridos que se fueron sin despedirse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/reliquia-libro-pol-guasch-ayuda-decir-adios-seres-queridos-despedirse_1_12968504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64832b06-d722-4c03-9e5d-2b4408f7b6a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135985.jpg" width="2198" height="1236" alt="&#039;Reliquia&#039;, el libro de Pol Guasch que ayuda a decir adiós a los seres queridos que se fueron sin despedirse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor, que presenta una obra de no ficción sobre el suicidio de su padre cuando él solo tenía 15 años, divaga sobre la despedida en general y la importancia de la familia</p><p class="subtitle">Lana Corujo, la escritora que ha logrado hacerse viral sin emplear una “estrategia de marketing brutal”</p></div><p class="article-text">
        Si hubiese que buscar un ejemplo de algo bueno que se extrae de una desgracia, ese podr&iacute;a ser el nuevo libro de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pol-guasch-pensar-amistad-paraiso-escoge-quiere-complejo-contraproducente_1_11486569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol Guasch</a>, <em>Reliquia</em> (en catal&aacute;n y traducido al castellano por Unai Velasco). Acaba de llegar a las librer&iacute;as de la mano de Anagrama, como sus dos obras anteriores <em>Napalm en el coraz&oacute;n</em> (2021) y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pol-guasch-pensar-amistad-paraiso-escoge-quiere-complejo-contraproducente_1_11486569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En las manos, el para&iacute;so quema</em></a> (2024), pero en este caso no se trata de una novela, sino de una narrativa de no ficci&oacute;n sobre el suicidio de su padre el 13 de enero de 2013, cuando el escritor ten&iacute;a 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El volumen comienza con una frase tan sencilla como demoledora: &ldquo;Habr&iacute;a agradecido una nota&rdquo;. Porque el progenitor del autor, con el que guarda un parecido f&iacute;sico notable [el retrato de la cubierta del libro es del ascendiente y es f&aacute;cil confundirles], se quit&oacute; la vida sin dejar unas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/adios-veces-luego-politica_129_11365727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras de despedida</a> (&ldquo;Te quiero&rdquo;, &ldquo;Cuida de tu madre y tus hermanos&rdquo; o &ldquo;Hijo, intenta olvidarme&rdquo;, sugiere Guasch en el libro). Pero no, no hubo nada m&aacute;s que una desaparici&oacute;n silenciosa y dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Con semejante material, el autor ha conseguido elaborar un relato emotivo que no cae en el sentimentalismo en ning&uacute;n momento. Todo un logro, hay que se&ntilde;alarlo. Dice a elDiario.es en la sede de la editorial en Barcelona que &ldquo;el libro es casi una suerte de reconstrucci&oacute;n, no solo es un ejercicio de comprensi&oacute;n, sino tambi&eacute;n es una divagaci&oacute;n sobre la despedida en general; o sea, no solo en un caso como este, sino sobre las personas que se van sin decir adi&oacute;s, de la forma que sea y en las circunstancias que sean&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7b4bb47a-8a91-4947-9efb-3233ec1fad25_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No sabe, porque es imposible, si hubiese escrito sobre este suceso si la nota de despedida hubiese existido, aunque s&iacute; ha reflexionado sobre el tema. Adem&aacute;s de los pasajes de su propia biograf&iacute;a, Guasch tambi&eacute;n ha incluido referencias a escritores y escritoras relacionados con el suicidio como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pie-muro-relato-anticipo-sylvia-plath-rompio-tabu-salud-mental-jovenes_1_12502870.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/virginia-woolf-roger-fry_1_3637411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a>, Anne Sexton o Marina Tsviet&aacute;ieva. Al respecto de esta &uacute;ltima, menciona que hay un fragmento del libro en el que se pregunta sobre si una carta de adi&oacute;s es una manera de imponer unas palabras concluyentes y un final obligado. &ldquo;Es decir, el hecho de que no haya una despedida clara es doloroso pero creo que tambi&eacute;n, con el tiempo, genera un espacio de libertad donde crear la propia historia y el propio relato puede que incluso sea m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, discurre.
    </p><p class="article-text">
        Este estudio de textos de despedida de autores y autoras no fueron p&iacute;ldoras literarias de curaci&oacute;n para los sentimientos de Guach, sino m&aacute;s bien herramientas para escribir el final de su propia relaci&oacute;n con su padre. &ldquo;No hay una nota en s&iacute; que me sane, es el viaje a trav&eacute;s de estas notas, a trav&eacute;s de estas biograf&iacute;as y a trav&eacute;s de estos finales como tan marcados o tan cerrados que me genera la sensaci&oacute;n de reconstrucci&oacute;n de un final propio&rdquo;, desarrolla. As&iacute;, suscita la ilusi&oacute;n de una comprensi&oacute;n aunque &eacute;l mismo sea consciente de que no es real: &ldquo;Uno sabe que esa comprensi&oacute;n viene de fijar un momento que es una reconstrucci&oacute;n y una invenci&oacute;n pero no por eso consuela menos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La familia </h2><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo familiar de Guasch antes del suceso de 2013 estaba formado por su padre, su madre, su hermano mayor, su hermana menor (ambos adoptados) y &eacute;l mismo. Para reconstruir la historia de su padre ten&iacute;a su propia memoria, algunos documentos como fotos o una agenda que llevaba a modo de diario y los recuerdos de esos parientes. Sin embargo, no les pidi&oacute; nada porque no quer&iacute;a hacer un retrato coral de su progenitor y los acontecimientos. El texto no ten&iacute;a el alma de cr&oacute;nica ni la intenci&oacute;n de un perfil literario.
    </p><p class="article-text">
        Les dijo que el libro estaba en proceso y las conversaciones que mantuvo con ellos al respecto aparecen en <em>Reliquia</em>, pero nada m&aacute;s. &ldquo;Yo no quer&iacute;a reconstruir la imagen de alguien desde todos los prismas posibles, porque al final siempre te puedes dejar un &aacute;ngulo y a lo mejor se van a perder muchas cosas&rdquo;, declara. As&iacute; que, de entrada, renunci&oacute; a la idea de crear una imagen de su padre compuesta por los recuerdos y opiniones de los que hab&iacute;an sido testigos de su existencia. &ldquo;Sab&iacute;a que lo que quer&iacute;a hacer era crear un di&aacute;logo &iacute;ntimo entre su historia y la m&iacute;a&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, en pleno auge del pensamiento &ldquo;los amigos son la familia escogida&rdquo;, Guasch afirmaba que &ldquo;la amistad, como todo v&iacute;nculo social, est&aacute; atravesada por cuestiones sobre las que no tenemos control&rdquo;. Y, por supuesto, tiene sus propias conjeturas sobre la familia, incluida la herencia gen&eacute;tica: c&oacute;mo no tenerlas cuando tu abuelo paterno y tu padre se han suicidado. Guasch ha le&iacute;do e investigado mucho sobre el tema y su libro es una forma de exponer las conclusiones a las que ha llegado: &ldquo;La herencia, de alguna forma, tambi&eacute;n se escoge un poco. Siempre hay esa idea de que la familia viene dada, que uno no escoge lo que hereda y esta perspectiva obviamente se hace desde una lectura gen&eacute;tica, no tanto biogr&aacute;fica, sino biol&oacute;gica. En cambio, yo intento pensar, y la escritura es una forma de hacerlo, que la herencia es algo que tambi&eacute;n se escoge&rdquo;.
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                El escritor Pol Guasch                            </span>
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        A &eacute;l no le gustan las justificaciones de los comportamientos da&ntilde;inos de una persona porque haya tenido una infancia dif&iacute;cil o haya vivido sucesos traum&aacute;ticos. Para Guasch, &ldquo;la manera de c&oacute;mo nos hacemos cargo del dolor es incluso m&aacute;s importante que el dolor sufrido&rdquo;. &ldquo;Ya no somos griegos escribiendo tragedias, no somos Edipo, somos personas normales viviendo una vida normal y tenemos m&aacute;s agencia de la que nos creemos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        El escritor intenta pensar en la familia desde la complejidad; es decir, sin romantizarla como el &uacute;nico refugio de un mundo hostil ni se&ntilde;alarla como el origen de todos los males. &ldquo;Eso no quita que alguna gente haya experimentado la familia como un lugar &uacute;nico de felicidad o un lugar &uacute;nico de dolor, pero yo creo que es m&aacute;s complicado&rdquo;, detalla, y a&ntilde;ade que en <em>Reliquia</em> cuenta algo en lo que muchos lectores se pueden sentir reflejados: que hay sucesos inesperados que provocan movimientos dentro de las estructuras familiares que no se imaginaban que podr&iacute;an suceder.
    </p><h2 class="article-text">Lo de la salud mental</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte de mi padre para mi familia materna fue el catalizador de algo&rdquo;, explica el escritor. &ldquo;Ah&iacute; descubres que hay c&oacute;digos de ficci&oacute;n, de fingimiento, de protocolo, que son los que la sostienen pero que cuando hay un dolor extremo o hay una situaci&oacute;n l&iacute;mite no son lo suficientemente fuertes, no aguantan. Lo que aguanta realmente una situaci&oacute;n l&iacute;mite es el compromiso, la presencia, el amor, la promesa. Pero las familias normalmente no se construyen tanto por eso, sino por otros c&oacute;digos&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        El padre de Pol Guasch se quit&oacute; la vida hace 13 a&ntilde;os, cuando el tema de la salud mental a&uacute;n no estaba en el centro de la conversaci&oacute;n. O, al menos, no tanto. Si los hechos hubiesen tenido lugar a d&iacute;a de hoy &iquest;Habr&iacute;a sido todo diferente? El escritor opina que no, ya que, por un lado, no cree que las cosas hayan cambiado tanto y, por otro, &ldquo;la forma en c&oacute;mo nos hicimos cargo como familia de todo eso no tiene nada que ver como con la conversaci&oacute;n social sobre la salud mental o el suicidio&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, lo que s&iacute; hubiese sido diferente habr&iacute;a sido el libro. Solo ten&iacute;a 15 a&ntilde;os y a&uacute;n faltaban ocho para que ganase el Premio Llibres Anagrama de Novela 2021 por Napalm en el coraz&oacute;n. Afirma que con sus dos t&iacute;tulos de ficci&oacute;n &ldquo;aprendo a escribir, descubro qu&eacute; significa c&oacute;mo crear mundos, inventar personajes, crear atm&oacute;sferas&rdquo;. Y gracias a ese recorrido, ha llegado a este tercer t&iacute;tulo &ldquo;convencido de que la escritura es mi forma de expresar y mi forma de entender y mi forma de vivir tambi&eacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, considera que si su primer trabajo hubiese sido <em>Reliquia</em> &ldquo;hubiera pensado que mi escritura ten&iacute;a que ver solo con este evento cuando, en realidad, yo elijo la escritura por much&iacute;simas cuestiones&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/reliquia-libro-pol-guasch-ayuda-decir-adios-seres-queridos-despedirse_1_12968504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 23:04:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Reliquia', el libro de Pol Guasch que ayuda a decir adiós a los seres queridos que se fueron sin despedirse]]></media:title>
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