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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Andrea Abreu regresa tras el fenómeno de ‘Panza de burro’: “Cambió mi plan de vida, fue como meterme en una lavadora”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-regresa-fenomeno-panza-burro-cambio-plan-vida-meterme-lavadora_1_13596635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/472beadf-f321-47ca-b85f-9f718380ed90_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153573.jpg" width="2362" height="1329" alt="Andrea Abreu regresa tras el fenómeno de ‘Panza de burro’: “Cambió mi plan de vida, fue como meterme en una lavadora”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora publica su nueva novela seis años después del éxito arrollador de su anterior obra. 'Pajaritos preñados' mantiene la esencia de su estilo y sus vínculos con su tierra</p><p class="subtitle">'Me acuerdo', la obra de Georges Perec que demuestra que 480 recuerdos bien elegidos valen más que una montaña de memorias virtuales
</p></div><p class="article-text">
        En<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/doce-libros-han-asaltado-estanterias-pesar-pandemia_1_6509653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 2020,</a> la editorial Barrett public&oacute; la primera novela de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-escribir-canario-acto-politico-realidad-niega-cultura_1_6094030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Andrea Abreu</a>, <em>Panza de burro</em>, un libro de apenas 200 p&aacute;ginas, editado por la ubicua Sabina Urraca y escrito en canario. De entrada, no ten&iacute;a las caracter&iacute;sticas propias de un superventas, pero, a veces, parece que los astros se alinean: este debut ya ha vendido unos 100.000 ejemplares, se ha traducido a decenas de idiomas y la escritora se ha convertido en una joven estrella. Ahora, tras los seis a&ntilde;os de recogimiento que siguieron al terremoto, regresa de la mano de Anagrama con <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su nueva propuesta tampoco est&aacute; pensada para agradar en masa, al menos a primera vista. La novela tiene 504 p&aacute;ginas y supone una inmersi&oacute;n en el l&eacute;xico del norte de Tenerife, porque la lengua es una parte esencial de la historia. De hecho, el propio t&iacute;tulo ya es una declaraci&oacute;n de intenciones: es una expresi&oacute;n que se utiliza en la tierra de la escritora para definir a alguien que no tiene los pies en el suelo, que tiene la cabeza llena de ilusiones, de &lsquo;pajaritos pre&ntilde;ados&rsquo;. Ella la relaciona con su abuelo Pepe, una de las personas a las que dedica el libro, que era muy so&ntilde;ador y se larg&oacute; sin demasiadas explicaciones cuando ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. &ldquo;Yo pasaba mucho tiempo con &eacute;l, que era chatarrero, porque mis padres trabajaban mucho. Que una persona a la que t&uacute; quieres pueda desaparecer de un d&iacute;a para el otro me dej&oacute; una gran pregunta y probablemente este libro naciera de esa interrogaci&oacute;n&rdquo;, dice Abreu.
    </p><p class="article-text">
        Ella misma ve&iacute;a pajaritos pre&ntilde;ados en su mente, pod&iacute;a visualizar a las aves embarazadas y le parec&iacute;a algo &ldquo;superlindo&rdquo;. Pero se obligaba a callar esos pensamientos para que no la acusaran de fantasiosa: &ldquo;Siempre he sentido que mi forma de comprender el mundo era perif&eacute;rica, no era como la de las personas que yo frecuentaba&rdquo;. Esta cualidad personal la hace sentirse identificada con su abuelo, que est&aacute; presente en la novela a trav&eacute;s del personaje el Tiznado, un chatarrero con mucha imaginaci&oacute;n. La escritora coge &ndash;como, en mayor o menor medida, todos los novelistas&ndash;, trazas de su realidad y juega con ellas hasta que se convierten en un libro.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c55268e1-accc-4ec5-9552-36693ef335c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Yo misma he visto la potencia narrativa brutal que tienen las historias que mi familia me ha contado&rdquo;, explica, &ldquo;aunque <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em> es pura ficci&oacute;n, mucho m&aacute;s que <em>Panza de burro</em>&rdquo;. Adem&aacute;s, trabajar sobre esos elementos hasta convertirlos en otra cosa le ayuda a darles credibilidad. &ldquo;La ficci&oacute;n me ayuda a bajarle un grado para que sea m&aacute;s veros&iacute;mil porque, a veces, la realidad es tan caricaturesca, tan exacerbada, tan exagerada, tan brutal, que parece mentira&rdquo;, desarrolla. Abreu volvi&oacute; a ver a su abuelo diez a&ntilde;os despu&eacute;s, pero, por supuesto, no fue como ella esperaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora ya hab&iacute;a ejercitado la tarea de recopilar palabras propias del norte de Tenerife en su t&iacute;tulo anterior, pero en este el esfuerzo es m&aacute;s patente. Este impulso &lsquo;detectivesco&rsquo; responde a la erosi&oacute;n del l&eacute;xico de su tierra que sucede desde hace ya algunos a&ntilde;os. &ldquo;Ya estaba propiciado por la violencia colonial en s&iacute; misma que vivimos en Canarias, pero siento que la hiperturistificaci&oacute;n, la velocidad de los tiempos, el tardocapitalismo y la normalizaci&oacute;n de las tendencias fascistas actuales han hecho que dejemos cada vez m&aacute;s palabras por el camino&rdquo;, declara. El l&eacute;xico que hab&iacute;a escuchado a su alrededor mientras crec&iacute;a desaparece cuando muere una persona y, as&iacute;, de forma progresiva, se extingue la lengua que hablaban. Abreu se sent&iacute;a en deuda con las generaciones pasadas y se puso como objetivo recuperar esos t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        La lengua sirve para explicar la memoria de un territorio. Y en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica se conoce poco la historia de este archipi&eacute;lago, pese a que sea un destino vacacional muy apreciado. &ldquo;Me atrever&iacute;a a decir que incluso dentro de Canarias tampoco hay demasiada conciencia [de nuestra historia]. La estamos retomando ahora muchos grupos de personas, pero siento que es una amnesia que se nos ha inducido repetidamente y por ciclos vamos como recordando. Sucedi&oacute; en los a&ntilde;os 70, por ejemplo&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La hiperturistificación, la velocidad de los tiempos, el tardocapitalismo y la normalización de las tendencias fascistas actuales han hecho que dejemos cada vez más palabras por el camino</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Abreu</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, al utilizar palabras propias del norte de Tenerife fuera de sus fronteras sol&iacute;a recibir como respuesta inicial un &ldquo;&iquest;qu&eacute;?&rdquo; algunas veces antip&aacute;tico. En algunos contextos se pueden ridiculizar los t&eacute;rminos que se escapan del espa&ntilde;ol normativo, como si fuesen fruto de incultura. &ldquo;Alguna vez he dicho &lsquo;en comparancia&rsquo; en lugar de &lsquo;en comparaci&oacute;n&rsquo; como se dice en la pen&iacute;nsula y me han corregido&rdquo;, recuerda la autora. Esto hizo que se avergonzara de su propia lengua hasta que busc&oacute; en el diccionario canario y vio que &lsquo;en comparancia&rsquo; estaba recogida, as&iacute; que cambi&oacute; de actitud. &ldquo;Me pareci&oacute; curioso que palabras que son riqueza, que son diferentes formas de nombrar lo mismo, se vivan como ignorancia cuando es lo contrario, cuantas m&aacute;s palabras para nombrar algo m&aacute;s riqueza &iquest;no?&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Algunos vocablos le llegaron de personas cercanas como, por ejemplo, su amiga Liliana Ramos Mart&iacute;n, que es la autora de la foto de la portada. Ella es de La Matanza, un pueblo diferente al de la escritora, pero con el que comparte &ldquo;mucha idiosincrasia&rdquo;. Pero, adem&aacute;s de aprender nuevos t&eacute;rminos, en este proceso ha recuperado algunos que permanec&iacute;an latentes en su memoria. Por ejemplo, &lsquo;enzapado&rsquo;, que se dice cuando una persona est&aacute; muy roja por fiebre o &lsquo;aquellar&rsquo;, un verbo comod&iacute;n que se utiliza para casi todo. &ldquo;Dices &lsquo;aqu&eacute;llame la loza&rsquo; o &lsquo;aqu&eacute;llame tal cosa&rsquo;. Lo usaba mucho de peque&ntilde;a&rdquo;, rememora Abreu.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Correr la cortina</strong></h2><p class="article-text">
        Andrea Abreu no se esperaba para nada el &eacute;xito de <em>Panza de Burro</em>. Cuando le dijeron que iba a salir la segunda edici&oacute;n le dio la risa, pero el terremoto solo acababa de empezar. Entrevistas, presentaciones, participaci&oacute;n en coloquios, encuentros con los lectores&hellip; Las giras de promoci&oacute;n literaria cada vez se parecen m&aacute;s a los tours de los m&uacute;sicos y no todos los escritores lo llevan tan bien como otros. Esa actividad supone estar tiempo fuera de casa y llevar un ritmo de vida ajetreado: la cotidianidad conocida desaparece y se convierte en otra cosa, aunque sea por tiempo limitado. El ritmo de la industria hace que un supuesto bombazo editorial se haya olvidado tres meses despu&eacute;s, pero ese periodo de visibilizaci&oacute;n es intenso.
    </p><p class="article-text">
        La escritora forma parte del grupo de novelistas a los que el &eacute;xito y sus consecuencias los dejan del rev&eacute;s. Ella viv&iacute;a en Madrid y su idea era volver a Tenerife y trabajar en una tienda porque no ve&iacute;a posible dedicarse al periodismo, que era lo que quer&iacute;a. &ldquo;Pero sali&oacute; la novela y tuve que cambiar el plan de vida, porque para m&iacute; fue como meterme en una lavadora y no tuve conciencia hasta que termin&oacute; el lavado, que fue de a&ntilde;os&rdquo;, comenta. El que haya tardado poco m&aacute;s de un lustro en reaparecer en el panorama literario se debe a varias razones, aunque cree que &ldquo;cada d&iacute;a dar&iacute;a una respuesta diferente a esta pregunta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo di todo en &#039;Pajaritos preñados&#039;, puse todas mis herramientas narrativas. Al igual que con &#039;Panza de burro&#039;, quiero parar, tomar distancia y ver qué es lo que quiero hacer verdaderamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Abreu</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Primero, precisaba de tiempo para escribir medio millar de p&aacute;ginas, que se dice pronto. Segundo, necesitaba tener una intimidad y privacidad que no sent&iacute;a cuando estaba expuesta en redes sociales o en p&uacute;blico. Y tercero, porque su salud mental requer&iacute;a cuidados, ya que la ten&iacute;a &ldquo;muy desmejorada&rdquo;. &ldquo;Se me juntaron muchas, muchas cosas a la vez. Mi sensibilidad neurodivergente me dificulta mucho estar tan sobreestimulada&rdquo;, considera. Solo tiene WhatsApp y YouTube y afirma que ya le afectan bastante al &aacute;nimo, as&iacute; que las que implican exponerse a un p&uacute;blico masivo quiz&aacute; sean demasiado para ella. &ldquo;Aparte yo ten&iacute;a un trastorno de la conducta alimentaria y mi psic&oacute;loga me sugiri&oacute; que me fuera una temporada de las redes para poder empezar a recuperarme&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        De momento, ha notado que le resultaba un &ldquo;90% m&aacute;s sencillo&rdquo; realizar sus gestiones psicol&oacute;gicas. Con ayuda de su terapeuta ha calmado la ansiedad por no &lsquo;estar presente&rsquo; y ahora coquetea con la idea de abrir Instagram &ldquo;un ratito&rdquo; y volver a cerrarlo. &ldquo;No quiero tener una relaci&oacute;n de todo o nada, de pureza. Me quiero permitir esa flexibilidad y poder cambiar de opini&oacute;n&rdquo;, expresa. Ella es consciente de que no tener redes cuando se es una persona que se dedica a la cultura, a d&iacute;a de hoy &ldquo;es una cuesti&oacute;n de privilegio&rdquo;. Pero, al mismo tiempo, considera que si fuese &ldquo;vendedora de ropa interior, que es lo que era antes de escribir la novela&rdquo; tampoco las tendr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vuelve a estar en plena vor&aacute;gine de promoci&oacute;n, aunque desde la posici&oacute;n de la autora de &eacute;xito que presenta su segunda novela. Algunos escritores temen ese momento, porque ya existen expectativas sobre su trabajo, hay material previo con el que comparar. En general, ella tiene buena relaci&oacute;n con los integrantes del &aacute;mbito literario, sobre todo con los de su generaci&oacute;n, est&aacute; arropada. Pero recuerda una an&eacute;cdota con una autora m&aacute;s veterana, que se le qued&oacute; marcada. &ldquo;En un festival, donde justamente lo estaba pasando fatal por tener que hablar en p&uacute;blico, me encontr&eacute; con Sara Mesa. Tuvimos una conversaci&oacute;n muy linda, medio fugaz, me dijo algo como que volviese a lo privado. Fue en un momento en el que yo estaba ya en un punto de inflexi&oacute;n y que una persona a la que admiro tanto que me dijera eso me ayud&oacute; much&iacute;simo. Eso se lo agradezco mucho, por ejemplo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, no tiene pensado nada m&aacute;s all&aacute; que terminar de presentar este &uacute;ltimo t&iacute;tulo y darse un tiempo para relajarse. &ldquo;Lo di todo en <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em>, no qued&oacute; nada de m&iacute;, puse todas mis herramientas narrativas, us&eacute; toda la artiller&iacute;a pesada. Al igual que con <em>Panza de burro</em>, quiero parar, tomar distancia y ver qu&eacute; es lo que quiero hacer verdaderamente&rdquo;. Abreu considera que escribir un libro es una acci&oacute;n que requiere mucho compromiso y teme enrolarse en un proyecto que despu&eacute;s no sea sostenible para ella. &ldquo;Soy muy obsesiva y si me meto en una idea lo hago <em>a full</em>&rdquo;, concluye. Las 504 p&aacute;ginas de su &uacute;ltimo trabajo lo atestiguan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-regresa-fenomeno-panza-burro-cambio-plan-vida-meterme-lavadora_1_13596635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 19:54:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Novela,Islas Canarias,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por la secuela de 'La casa de los espíritus': "Es como ganar el Nobel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cat/isabel-allende-gana-premio-planeta-2026-hora-alba_1_13589698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b13de80e-d458-4213-90c6-954afe42909c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y402.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por la secuela de &#039;La casa de los espíritus&#039;: &quot;Es como ganar el Nobel&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este es el primer galardón español de renombre que reconoce la labor de Isabel Allende, una autora querida por su público pero denostada por la crítica especializada desde sus inicios</p><p class="subtitle">Isabel Allende: “No podría escribir una novela sobre Trump, necesito la distancia del tiempo”
</p></div><p class="article-text">
        La ganadora del Premio Planeta 2026 ha sido Isabel Allende por la novela <em>La hora antes del alba, </em>la segunda parte de su ya cl&aacute;sica <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>. El finalista ha sido Sergio Hern&aacute;ndez por <em>La a&ntilde;oranza</em>. Sus nombres se han anunciado durante una cena en el Pabell&oacute;n 1 del Recinto de Montju&iuml;c de la Fira de Barcelona, que ha estado presidida por los Reyes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No esperaba esto y menos ver a todo el mundo de pie, qu&eacute; emoci&oacute;n tan grande&rdquo;, ha dicho la autora chilena al subir al estrado para recoger su distinci&oacute;n. &ldquo;Decid&iacute; correr el riesgo de presentarme porque me parec&iacute;a un desaf&iacute;o tan importante como casarse a los 80 a&ntilde;os&rdquo;, ha declarado, con su gracia natural.
    </p><p class="article-text">
        <em>La hora antes del alba</em> est&aacute; protagonizada por Alba, la nieta de Esteban Trueba y Clara del Valle, quien regresa embarazada a la casa familiar tras haber sido torturada y apresada por la dictadura de su pa&iacute;s. A trav&eacute;s del amor y el ansia por ayudar a los dem&aacute;s conseguir&aacute;, poco a poco, volver a asentar los pilares de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se considera que sus anteriores t&iacute;tulos <em>Hija de la fortuna</em> y <em>Retrato en sepia</em> forman parte del universo de <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, con esta nueva obra la autora retoma la saga familiar desde el punto en el que termin&oacute; la primera entrega. Seg&uacute;n Luz Gab&aacute;s, integrante del jurado junto a Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas, Paloma S&aacute;nchez-Garnica, Javier Sierra y Bel&eacute;n L&oacute;pez, se trata de &ldquo;una ficci&oacute;n hist&oacute;rica de superaci&oacute;n sobre una familia que lucha por sobrevivir en un lugar convulso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que publiqu&eacute; <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em> he recibido miles de mensajes de lectores que quer&iacute;an saber qu&eacute; hab&iacute;a pasado con Alba&rdquo;, ha afirmado. Allende tiene muchas ideas dentro que son &ldquo;como semillas&rdquo; y algunas de ellas acaban saliendo. &ldquo;Ahora que veo tantas democracias amenazadas por el autoritarismo e incluso el fascismo, vuelvo a sentir el temor que me llev&oacute; a salir de mi pa&iacute;s&rdquo;, ha revelado. 
    </p><p class="article-text">
        Eso la ha llevado a recuperar la saga de la familia Trueba en el momento en el que la nieta de Esteban y Clara se convierte en la protagonista. &ldquo;Es la historia de Alba en los a&ntilde;os del terror, fortalecida por la maternidad, por el amor de dos hombres y por los esp&iacute;ritus que la acompa&ntilde;an&rdquo;, ha resumido y ha afirmado que el t&iacute;tulo &ldquo;se refiere al momento m&aacute;s oscuro de la noche&rdquo; en el que el amanecer se empieza a intuir.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ha dudado en afirmar que escribe sobre ciertos temas porque &ldquo;est&aacute;n en el aire, pesan&rdquo; y conf&iacute;a en el poder de la literatura para cambiar a los lectores gracias a su manera insidiosa &ldquo;de entrar en una casa o en una mente o en una familia&rdquo;. Y ha afirmado, contundente, que &ldquo;Salvador Allende estar&iacute;a contento de ver que lo que &eacute;l sembr&oacute;, no se perdi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es el primer galard&oacute;n espa&ntilde;ol de renombre que reconoce la labor (y el tir&oacute;n comercial) de Isabel Allende, una autora querida por su p&uacute;blico pero denostada por la cr&iacute;tica especializada desde sus inicios. De hecho, ella misma ha reconocido en su encuentro con los medios posterior a la cena que con este galard&oacute;n, espera &ldquo;ganar lectores que quiz&aacute; no tendr&iacute;a de otra manera&rdquo;. Y, adem&aacute;s, ha dejado claro que tambi&eacute;n quer&iacute;a &ldquo;el prestigio que este premio da, porque es una categor&iacute;a que yo quiero tener. Es como ganar el Nobel&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su bibliograf&iacute;a se ha nutrido de novelas, memorias, relatos, obras de teatro y literatura infantil. Cada 8 de enero se sienta ante el teclado, hace una peque&ntilde;a ceremonia y se lanza a escribir hasta que su idea se consolida. Entre sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos, adem&aacute;s de su mencionado debut, est&aacute;n <em>Eva Luna</em> (1987), <em>De amor y de sombra</em> (1984), <em>Paula</em> (1994) o <em>El viento conoce mi nombre</em> (2023). Su &uacute;ltima publicaci&oacute;n ha sido <em>La palabra m&aacute;gica. Una vida escrita</em> (2026), un libro en el que reflexiona sobre el valor de la escritura.
    </p><p class="article-text">
        Para Allende, el premio supone una mudanza importante: despu&eacute;s de 44 a&ntilde;os en la editorial Plaza &amp; Jan&eacute;s, propiedad del grupo Penguin Random House desde 2013, se pasa a la competencia directa. La autora es una superventas indiscutible desde hace mucho tiempo y el premio no har&aacute; m&aacute;s que aumentar ese triunfo entre los lectores.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus m&aacute;s de siete d&eacute;cadas de trayectoria, los t&iacute;tulos galardonados han despachado m&aacute;s de 47 millones y medio de copias. Esto representa, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, &ldquo;una media de m&aacute;s de dos ejemplares del Premio Planeta, o del finalista, por cada hogar espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">75 a&ntilde;os de Premio Planeta</h2><p class="article-text">
        El evento ha tenido que trasladarse del Museu Nacional d&rsquo;Art de Catalunya (MNAC), su sede habitual, a esta nueva ubicaci&oacute;n por motivos de aforo, ya que ha despertado una gran expectaci&oacute;n. Este a&ntilde;o el galard&oacute;n celebra su 75 aniversario, una cifra redonda que le da m&aacute;s peso, si cabe. La obra ganadora se lleva un mill&oacute;n de euros y la finalista 200.000 euros, adem&aacute;s de un trofeo.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Crehueras, presidente del grupo Planeta y Atresmedia, ha sido el encargado de abrir la ceremonia con un discurso emotivo: &ldquo;a todos nos une ese tesoro al que llamamos libro&rdquo;, ha apuntado. Despu&eacute;s, Felipe VI ha tomado el relevo para recordar que es la quinta edici&oacute;n en la que la Reina y &eacute;l acuden a esta ceremonia y resaltar la importancia de las novelas que &ldquo;son capaces de despertar emociones, suscitar preguntas y ampliar nuestra mirada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha recordado la frase de Ana Mar&iacute;a Matute, la primera mujer que gan&oacute; el premio en 1954: &ldquo;el que no inventa no vive&rdquo;. Tras estos parlamentos ha dado comienzo una velada que, desde su primera edici&oacute;n, tiene lugar siempre el 15 de octubre. Se corresponde con la festividad de Santa Teresa, un gesto con el que Jos&eacute; Manuel Lara Hern&aacute;ndez, fundador de la empresa, quiso rendir homenaje a su esposa, Mar&iacute;a Teresa Bosch.
    </p><p class="article-text">
        Entre los pol&iacute;ticos presentes en la gala se encontraban, entre otros, C&aacute;ndido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional; Salvador Illa, Presidente de la Generalitat de Catalunya; Ernest Urtasun, Ministro de Cultura; Jaume Collboni, Alcalde de Barcelona; Carlos Prieto, Delegado del Gobierno de Espa&ntilde;a en Catalunya y Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, presidente del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se ha podido ver a nombres destacados del espectro literario como Eduardo Mendoza, Carmen Posadas, Boris Izaguirre, Nativel Preciado, Marta Robles, &Aacute;ngeles Blanco, Pedro J. Ram&iacute;rez y Cruz S&aacute;nchez de Lara, Alana S. Portero, Cristina Ara&uacute;jo, Sandra Barneda, &Aacute;ngela Becerra, Juan Manuel de Prada, Pilar Eyre, Susana Fortes y Espido Freire. Tambi&eacute;n se han sentado a las mesas del pabell&oacute;n caras famosas de Atresmedia como Susana Griso y su marido Lu&iacute;s Enr&iacute;quez; Mat&iacute;as Prats; Roberto Brasero, Alberto Chicote; Vicente Vall&eacute;s y Sonsoles &Oacute;nega, Premio Planeta 2023.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un misterio hist&oacute;rico como finalista</strong></h2><p class="article-text">
        El premio finalista ha sido para el valenciano Sergio Hern&aacute;ndez, por su obra <em>La a&ntilde;oranza</em>. Se trata de una novela de detectives protagonizada por un joven que, en 1959, pierde el coraz&oacute;n por un traductor de franc&eacute;s que desaparece de la noche a la ma&ntilde;ana. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, un informe de las Brigadas Sociales franquistas vincula el suceso a un plan para acabar, supuestamente, con Antonio Machado. El autor se present&oacute; al concurso con el seud&oacute;nimo de Mart&iacute;n Guerrero y el t&iacute;tulo <em>Los Caminantes</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez ha explicado que su padre durante muchos a&ntilde;os ha sido librero y, por tanto, sabe lo que significa este premio, &ldquo;he crecido con este galard&oacute;n en los estantes&rdquo;, ha dicho. Esta novela le ha servido para redescubrirse a s&iacute; mismo y a la historia del pa&iacute;s, por lo que ha sido &ldquo;doblemente especial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de despedirse con agradecimiento a sus padres, sus abuelos y &ldquo;a todas las personas que han encontrado las respuestas en los libros&rdquo; ha querido mencionar a sus autores de cabecera que tambi&eacute;n han publicado en Planeta. &ldquo;Almudena Grandes; Javier Cercas que dijo &lsquo;toda gran novela debe contener una gran pregunta&rsquo;; Carmen Laforet y su Barcelona, y m&aacute;s que en ning&uacute;n otro a Carlos Ruiz Zaf&oacute;n&rdquo;. Su frase de despedida ha sido: &ldquo;Como dijo Machado, hoy es siempre todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n del Premio Planeta se han presentado 1.424 obras al concurso, un r&eacute;cord hist&oacute;rico. De ellas, nueve novelas han llegado a la recta final. Lo habitual suele ser que la lista sea de diez, pero una se descart&oacute; ya que ya se hab&iacute;a publicado. Adem&aacute;s, desde Planeta han recalcado que todas las obras han sido examinadas al detalle para evitar cualquier posible intrusi&oacute;n de la Inteligencia Artificial. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas el premio Goncourt, el m&aacute;s prestigioso en lengua francesa, tuvo que eliminar de sus aspirantes a<em> C&rsquo;&eacute;tait &ccedil;a ou mourir</em> del canadiense Th&eacute;lyson Or&eacute;lien por el mismo motivo, lo que desat&oacute; un esc&aacute;ndalo como hac&iacute;a tiempo que no se ve&iacute;a en el pa&iacute;s vecino. Por si acaso, en Planeta han pasado las obras por los filtros suficientes para evitar cualquier amago de alboroto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cat/isabel-allende-gana-premio-planeta-2026-hora-alba_1_13589698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 21:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Allende gana el Premio Planeta 2026 por la secuela de 'La casa de los espíritus': "Es como ganar el Nobel"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Planeta,Editorial Planeta,Premio Planeta,Premios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tengo un cotilleo": por qué chafardear nos puede hacer bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cotilleo-chafardear_1_13571563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7874e750-640e-4103-b5fb-a6d7f7217395_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tengo un cotilleo&quot;: por qué chafardear nos puede hacer bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este acto tan común de hablar de la vida de otra gente a sus espaldas se señala como algo reprochable pero, aunque puede serlo, también tiene partes positivas: refuerza vínculos personales, eleva los niveles de oxitocina y ayuda a tejer una red de protección</p><p class="subtitle">“Confundimos cuidarnos con ser buena persona”: el sociólogo que explica qué falla en nuestra idea de bienestar</p></div><p class="article-text">
        Hay pocos mensajes tan golosos como el que dice: &ldquo;Tengo un cotilleo&rdquo;. El ser humano quiere saber y pocos se negar&aacute;n a conocer esa informaci&oacute;n. El chisme tiene el atractivo del secreto, de la complicidad. Quiz&aacute; lo que se cuente no sea relevante ni demasiado interesante, pero la expectaci&oacute;n genera emoci&oacute;n y eso siempre es agradable. Este acto tan com&uacute;n de hablar de la vida de otra gente a sus espaldas se se&ntilde;ala como algo reprochable pero, aunque puede serlo, tambi&eacute;n tiene partes positivas: refuerza v&iacute;nculos personales, eleva los niveles de oxitocina y ayuda a tejer una red de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es complicado deshacerse de la culpa. La escritora Hilary Leichter acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &lsquo;resaca de zorra&rsquo; en su libro <em>Algo temporal</em>. Seg&uacute;n su definici&oacute;n, se trata de: &ldquo;La resaca que tienes por las ma&ntilde;anas despu&eacute;s de haberte pasado la noche entera soltando mierda, diciendo estupideces, actuando como una enorme y tremenda imb&eacute;cil, permitiendo que todas las cosas horribles que ten&iacute;as en la cabeza salieran por alg&uacute;n motivo de tu boca babosa&rdquo;. Las periodistas Anna Pacheco y Andrea Gumes lo analizaron en su podcast <a href="https://open.spotify.com/episode/4hV4qYLC1mP2PjjLclua6D?si=cb81ecb3158b4e03&amp;nd=1&amp;dlsi=36a1274c209f4a53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciberlocutorio</a> y su audiencia se sinti&oacute; tan identificada que incluso <a href="https://www.eldiario.es/era/resaca-zorra-energia-hombre-divorciado-ciberlocutorio-ayudo-entender-internet-mundo_1_13371465.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han hecho gorras con la expresi&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cotillear de la gente a sus espaldas (o hablar demasiado de una misma, porque esto tambi&eacute;n entra en el concepto de Leichter) es el aut&eacute;ntico placer culpable, y no ser fan de alg&uacute;n grupo de m&uacute;sica hortera. Se puede hablar mal de personas a las que se conozca poco, pero tambi&eacute;n de amigos cercanos o individuos a los que se aprecie, sin tener intenciones perversas, pero s&iacute; da&ntilde;inas. De ah&iacute; que, despu&eacute;s de una sesi&oacute;n de chafardeo intenso, pueda aparecer un sentimiento de desasosiego que no es otra cosa que culpabilidad. Cotillear tambi&eacute;n tiene aspectos positivos, como se ha visto hasta ahora. &iquest;Es posible que exista una manera &eacute;tica de chismorrear?
    </p><h2 class="article-text">Lo dice la ciencia</h2><p class="article-text">
        Alicia Otero Garc&iacute;a es profesora de Patolog&iacute;a Animal de la Facultad de Veterinaria y tambi&eacute;n integrante del grupo RISArchers. Son un centenar de investigadoras e investigadores monologuistas de la Universidad de Zaragoza que combinan sus conocimientos cient&iacute;ficos con el humor. Este mundo, quiz&aacute;s poco conocido fuera del &aacute;mbito acad&eacute;mico, tiene sus propios cert&aacute;menes internacionales como Solo de Ciencia, que organiza la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a (FECYT). Otero gan&oacute; la edici&oacute;n de 2025, que se celebr&oacute; en Quito, con su soliloquio sobre el chismorreo <em>Gossip sapiens</em>.
    </p><p class="article-text">
        Como investigadora en enfermedades neurodegenerativas, le gusta que sus mon&oacute;logos trasladen el funcionamiento del cerebro a situaciones cotidianas. La clave para captar el inter&eacute;s del p&uacute;blico es escoger un tema que apele a todo el mundo y el chismorreo es una cuesti&oacute;n &ldquo;con la que cualquier persona puede identificarse, independientemente del contexto cultural&rdquo;, dice. Lo pens&oacute; mucho antes de decantarse por el chisme porque es una de las cosas &ldquo;m&aacute;s universales&rdquo; que se le ocurri&oacute; y el triunfo en el concurso demostr&oacute; que ten&iacute;a raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La base cient&iacute;fica de su discurso es que el chismorreo &ldquo;es una de las bases de nuestra evoluci&oacute;n como humanos&rdquo;. Seg&uacute;n comenta, &ldquo;los v&iacute;nculos entre personas se refuerzan m&aacute;s al compartir chismes negativos, ya que incrementan bastante la oxitocina, lo que proporciona sensaci&oacute;n de complicidad entre las personas que comparten el cotilleo&rdquo;. Es la misma hormona que refuerza la uni&oacute;n entre una madre y su cr&iacute;a, para que nos hagamos a la idea. No es la &uacute;nica cient&iacute;fica que se ha adentrado en los misterios del chafardeo. Ella menciona a <a href="https://www.frankmcandrew.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francis T. McAndrew,</a> muy conocido por su investigaci&oacute;n en psicolog&iacute;a evolutiva, que es un &ldquo;gran defensor del papel antropol&oacute;gico del chisme&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cotilleo es una de las bases de nuestra evolución como humanos. Los vínculos entre personas se refuerzan más al compartir chismes negativos, ya que incrementan bastante la oxitocina, lo que proporciona sensación de complicidad entre quienes lo comparten</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Otero García</span>
                                        <span>—</span> investigadora e integrante de RISArchers
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otros cient&iacute;ficos que ahondaron en la cuesti&oacute;n han sido Konrad Rudnicki, Charlotte J. De Backer y Carolyn Declerck, un equipo de la Universidad de Amberes. En <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-023-30126-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a>  publicado en Nature en 2023 midieron las alteraciones de los niveles hormonales despu&eacute;s del cotilleo y, aunque el chisme no disminuye los niveles de cortisol por s&iacute; mismo, s&iacute; produce cambios fisiol&oacute;gicos y puede resultar una actividad social m&aacute;s estimulante que otras. Asimismo, los investigadores Helena Alicart, David Cucurell y Josep Marco-Pallar&eacute;s publicaron en 2020 los resultados de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31917324/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de neuroimagen</a> que muestra que el chismorreo provoca la activaci&oacute;n de &aacute;reas similares de la red de recompensa y que &lsquo;el salseo&rsquo; se recuerda mejor que una informaci&oacute;n nuestra.
    </p><h2 class="article-text">Te lo cuento en el descanso</h2><p class="article-text">
        Antonio no tiene dudas a la hora de afirmar que &ldquo;desde luego un buen cotilleo une mucho, crea un v&iacute;nculo con la persona a la que se lo est&aacute;s contando o te lo cuenta&rdquo;. &Eacute;l se&ntilde;ala que esto ocurre en el &aacute;mbito laboral y lo practica con asiduidad, aunque suelen ser comentarios inofensivos: &ldquo;Son cosas que tarde o temprano ser&iacute;an de dominio p&uacute;blico de todas maneras&rdquo;. En los centros de trabajo los chismes pueden ser acerca de relaciones sentimentales entre compa&ntilde;eros, pero tambi&eacute;n sobre cambios en la estructura de poder de la empresa o movimientos que pueden afectar a los trabajadores. De esa informaci&oacute;n puede salir una acci&oacute;n sindical o mecanismos de protecci&oacute;n ante el acoso laboral.
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n puede extenderse a los barrios, donde el cotilleo suele ser una actividad frecuente. Al menos, en los que a&uacute;n quedan vecinos y no se han convertido en un parque de atracciones para turistas. En aquellos lugares en los que se re&uacute;nen quienes habitan la zona &mdash;como puede ser el mercado, los parques o el bar de abajo&mdash; circula la informaci&oacute;n y un comentario a priori malicioso puede hacer sonar la alarma sobre la situaci&oacute;n de alguien. Una an&eacute;cdota real: en una peluquer&iacute;a a la que varias mujeres acuden el mismo d&iacute;a de la semana, una de ellas falta a su cita. La sesi&oacute;n de chismorreo comienza con el comentario de &ldquo;su hijo se ha ido a vivir con la novia y ya no se le ve nunca&rdquo;, despu&eacute;s otra comenta que la &uacute;ltima vez que la hab&iacute;a visto ten&iacute;a mala cara y otra a&ntilde;ade que no hab&iacute;a pasado por la panader&iacute;a como siempre. Al final, una de ellas va a su casa y esta le dice que est&aacute; enferma, pero que no quer&iacute;a llamar a su hijo para no preocuparlo. Y la red de cuidados se pone en marcha.
    </p><p class="article-text">
        En este caso concreto se da tambi&eacute;n la peculiaridad de que el chismorreo se da entre mujeres en un lugar de reuni&oacute;n en el que no entran hombres: est&aacute; regentado por una peluquera y no tiene clientes masculinos. Aunque no est&eacute; pensado como tal, ese local es un centro de reuni&oacute;n seguro en el que incluso hay cierta confidencialidad entre la trabajadora y las clientas habituales. No quiere decir que el secreto vaya a quedar entre los rulos y los secadores, ni mucho menos, pero si ah&iacute; se crea el ambiente adecuado para soltar intimidades, por algo ser&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hist&oacute;ricamente, el chismorreo ha quedado asociado a las mujeres, a las clases populares y a determinados espacios de sociabilidad cotidiana: la cocina, el balc&oacute;n, el mercado, el lavadero, la plaza&rdquo;, apunta Yend&eacute;h R. Mart&iacute;nez, historiadora, activista feminista y parte del podcast <a href="https://open.spotify.com/show/3lVnO9ZqFWYofm7c4tUpqB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Radiobajeras</a>. Pero cuando las mismas pr&aacute;cticas se dan en ambientes masculinizados los t&eacute;rminos cambian y ya no se trata de chisme sino de &ldquo;informaci&oacute;n, confidencia, rumor, <em>networking,</em> intercambio de contactos, diplomacia y hasta espionaje&rdquo;, completa. El g&eacute;nero y la clase social son esenciales para entender por qu&eacute; el cotilleo se ha denostado de forma hist&oacute;rica: &ldquo;Cuando la conversaci&oacute;n circula entre determinados sujetos y en determinados espacios, se considera conocimiento &uacute;til. Cuando la protagonizan mujeres y disidencias, se convierte en &lsquo;marujeo&rsquo;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El centro de datos m&aacute;s grande</h2><p class="article-text">
        Una de las frases m&aacute;s celebradas &mdash;y tiene muchas&mdash; de la periodista y escritora Luc&iacute;a Lijtmaer es: &ldquo;No olvid&eacute;is nunca esto: las mujeres hablamos entre nosotras, y tenemos un disco duro que flipas con toda esa informaci&oacute;n&rdquo;. La pronunci&oacute; en un episodio del podcast Deforme Semanal, que comparte con Isabel Calder&oacute;n. Hablaban de datos referidos a los hombres con los que hab&iacute;an tenido alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n sexual o sentimental: en caso de que intentasen cualquier maniobra contra ellas o con alguna de sus amigas, est&aacute;n armadas con artiller&iacute;a suficiente como para anularle en un pesta&ntilde;eo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Históricamente, el chismorreo ha quedado asociado a las mujeres, a las clases populares y a determinados espacios de sociabilidad cotidiana: la cocina, el balcón, el mercado, el lavadero, la plaza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yendéh R. Martínez</span>
                                        <span>—</span> historiadora, activista feminista y parte del podcast Radiobajeras
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Marisa est&aacute; convencida de que el cotilleo sirve como red de seguridad y, de hecho, tiene una an&eacute;cdota que sirve como ilustraci&oacute;n de la advertencia de Lijtmaer: &ldquo;Una chica empez&oacute; a hablar con un t&iacute;o por una <em>app</em> y se lo cont&oacute; a su amiga. A esta, por ciertos datos, se le encendi&oacute; la bombilla y me escribi&oacute;. Result&oacute; que era el exnovio de una amiga m&iacute;a que est&aacute; en juicios por maltrato y se lo hab&iacute;a ocultado a la chica de la <em>app,</em> adem&aacute;s de que ten&iacute;a hijos&rdquo;. Ella puntualiza que hay que contrastar la informaci&oacute;n y asegurarte de que es ver&iacute;dica, pero un chisme: &ldquo;Puede salvarte de una bala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Yend&eacute;h R. Mart&iacute;nez hay que remontarse muy lejos en el tiempo para entender por qu&eacute; estas uniones beneficiosas para las mujeres se intentan denostar en la sociedad. &ldquo;En los primeros siglos de la Edad Moderna, encontramos mujeres construyendo v&iacute;nculos muy fuertes de confianza, reciprocidad e intimidad entre ellas que compart&iacute;an cuidados, crianza, conocimientos y una parte fundamental de su vida afectiva&rdquo;, sostiene. En muchos casos, las relaciones eran m&aacute;s fuertes que las que ten&iacute;an con sus maridos, que posiblemente no hab&iacute;an escogido y en los que, a veces, ni siquiera estaban conformadas por el amor. &ldquo;La comadre era una figura de comunidad, de apoyo y de confianza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la persecuci&oacute;n de la brujer&iacute;a que comienza en el siglo XV: &ldquo;No bastaba con controlar a las mujeres mediante la instituci&oacute;n matrimonial o religiosa. Hab&iacute;a que vigilar qu&eacute; hac&iacute;an cuando estaban juntas, qu&eacute; sab&iacute;an, qu&eacute; compart&iacute;an y, sobre todo, qu&eacute; se contaban. Una reuni&oacute;n de mujeres pod&iacute;a convertirse en un aquelarre&rdquo;, sostiene. De la bruja se pasa a la mujer de &lsquo;mala vida&rsquo; y, finalmente, a una reuni&oacute;n de chismosas. Un grupo de &lsquo;marujas&rsquo;. &ldquo;Durante siglos se ha intentado convertir en habladur&iacute;a aquello que, entre otras cosas, nos permiti&oacute; a las mujeres saber m&aacute;s unas de otras, cuidarnos y reconocernos como iguales&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Esto lleva a una conclusi&oacute;n: &ldquo;La pregunta de si el cotilleo es &eacute;tico o no, est&aacute; atravesada por una cuesti&oacute;n de poder&rdquo;, declara Yend&eacute;h R. Mart&iacute;nez y concluye que: &ldquo;La discusi&oacute;n sobre los l&iacute;mites, la responsabilidad y las consecuencias de se&ntilde;alar p&uacute;blicamente a alguien es leg&iacute;tima, pero resulta significativo que hist&oacute;ricamente haya existido y siga existiendo tanta resistencia a reconocer el valor del propio acto de contar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cotilleo-chafardear_1_13571563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 20:34:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Tengo un cotilleo": por qué chafardear nos puede hacer bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sociedad,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La periodista Natza Farré se adentra en el trauma familiar de la heroína: "Quemé todos los diarios después del libro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-natza-farre-adentra-trauma-familiar-heroina-queme-diarios-despues-libro_1_13540024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e32de04b-de97-40b6-b658-c1ba56846e54_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152087.jpg" width="4815" height="2708" alt="La periodista Natza Farré se adentra en el trauma familiar de la heroína: &quot;Quemé todos los diarios después del libro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guionista y humorista publica 'La última vez que te digo adiós', sobre cómo la adicción de su hermano la marcó profundamente a ella y a su familia durante décadas</p><p class="subtitle">Los 'huérfanos de la heroína' se sacuden el estigma desde la gran pantalla</p></div><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los 80 del siglo anterior, la hero&iacute;na hizo estragos en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. El hecho en s&iacute; no es ning&uacute;n secreto, pero muchas familias corrieron un velo m&aacute;s que tupido acerca de lo que suced&iacute;a en su seno e intentaron guardar las apariencias. Puede que movidas por la verg&uuml;enza o tambi&eacute;n por la incapacidad de gestionar los sentimientos que generaba una situaci&oacute;n tan complicada como la de cuidar a una persona drogodependiente.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hermanos mayores de Natza Farr&eacute; fue uno de esos chavales que se enganch&oacute; al &lsquo;caballo&rsquo;, como se conoc&iacute;a popularmente a esa sustancia, con consecuencias terribles para &eacute;l y toda la familia. Ella ha contado c&oacute;mo vivi&oacute; esa experiencia en el libro <em>L'&uacute;ltima vegada que et dic ad&eacute;u</em> (Angle Editorial), que ahora ha publicado en castellano la editorial Sexto Piso, traducido por Gemma Deza Guil y titulado<em> La &uacute;ltima vez que te digo adi&oacute;s</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha llevado consigo esta historia durante d&eacute;cadas, &iquest;qu&eacute; le impuls&oacute; a escribirla tanto tiempo despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me estaba molestando mucho mentalmente. Siempre he tenido problemas de espalda y hasta me la estaba cargando con ese peso. Ten&iacute;a una necesidad muy fuerte de sac&aacute;rmelo de encima.&nbsp;Pero el libro no es nada terap&eacute;utico. Yo he hecho terapia muchos a&ntilde;os y ten&iacute;a claro que este libro no era para hacer terapia, sino que la terapia ten&iacute;a que estar hecha y, a partir de ah&iacute;, contar la historia bien contada, sin sentimentalismos, porque siempre huyo de ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pese a ser una historia tr&aacute;gica, el libro destila bastante humor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi vida ha habido mucho drama y creo que me ha salvado siempre el sentido del humor. Tambi&eacute;n me parece realista esta manera de ver la vida tragic&oacute;mica porque todo el rato estamos en los dos lados. Es una manera de constatar que, si no, no sobrevivir&iacute;amos ninguno porque quien m&aacute;s quien menos tiene algo tr&aacute;gico en su vida, y sin humor estar&iacute;amos todos saltando por los balcones.
    </p><p class="article-text">
        Es un libro muy m&iacute;o, en el que no he evitado meterme en un jard&iacute;n denso. Y el reto literario era c&oacute;mo contarlo estando todo el rato en ese l&iacute;mite entre las l&aacute;grimas y la risa. Te genera muchas emociones, pero yo tengo una lucha personal contra la cursiler&iacute;a: vivimos en un mundo muy cursi y hace falta un poco de literatura menos cursi. Yo quer&iacute;a hacer un muy buen libro literario, aparte de contar una historia personal y com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recuper&oacute; sus diarios de juventud y la correspondencia entre su hermano y sus padres. &iquest;C&oacute;mo fue enfrentarse a eso?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He quemado todos los diarios despu&eacute;s de esto. Pero en la hoguera, literalmente los vi arder. Para m&iacute; ese fue el peor ejercicio, porque no quieres volver a verte de esa manera, entend&iacute; que este pasado ya est&aacute; vivido. Hay que olvidarlo en el sentido de que no hay que volver al objeto para que te lo recuerde. Lo pas&eacute; muy mal, no los pude terminar. Lleg&oacute; un punto que dije: &ldquo;Basta, no hace falta flagelarse tampoco&rdquo;. Yo esta cosa monjil no la tengo. Las cartas las llev&eacute; mejor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La relación con los hermanos a mí siempre me ha parecido de las más extrañas que puedes tener. Es rarísimo, porque tienes confianza, pero al mismo tiempo no conoces de nada a esa persona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los v&iacute;nculos familiares de sangre est&aacute;n sobrevalorados?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; los temas que m&aacute;s me interesan son las relaciones humanas y en literatura la familia es el temazo, puedes solo escribir sobre familias todo el rato. Es una cosa que genera mucha empat&iacute;a porque, qui&eacute;n m&aacute;s qui&eacute;n menos, tiene familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los fachas est&aacute; muy de moda idealizar las familias. Sean del tipo que sean, ya puede ser heterosexual u homosexual, que al final la idea se impone. A m&iacute; el concepto mismo de familia siempre me ha dado terror porque yo he vivido cosas muy buenas y cosas muy malas con mi familia, pero me ha dado mucho miedo reproducir eso mismo. Hay un poema muy interesante de Paul Klee &mdash;que, aparte de pintor, era un gran poeta&mdash; que acaba diciendo: &ldquo;Mi estirpe tiene que morir.&rdquo; Y a m&iacute; eso me marc&oacute; mucho porque pens&eacute; lo mismo: &ldquo;Ya est&aacute;, hasta aqu&iacute; hemos llegado, estamos todos como estamos, ya lo hemos hecho&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una familia numerosa hay mucho que explorar y cuando alguien, como fue el caso de mi hermano, da la nota m&aacute;s sonada, los dem&aacute;s vamos todos a remolque. Pero eso no solo pasa con enfermos adictos, sino tambi&eacute;n con otro tipo de enfermedades en las que uno tiene toda la atenci&oacute;n y los dem&aacute;s son sat&eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con los hermanos a m&iacute; siempre me ha parecido de las m&aacute;s extra&ntilde;as que puedes tener. Es rar&iacute;simo, porque tienes confianza, pero al mismo tiempo no conoces de nada a esa persona y eso es muy chocante para m&iacute;. Incluso en familias que se entienden mejor que la m&iacute;a, que no es el paradigma del entendimiento.
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                Natza Farré publica &#039;La última vez que te digo adiós&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Ha mantenido la relaci&oacute;n con el resto de sus hermanos? &iquest;Han le&iacute;do el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un camino muy largo y todo ha ido por &eacute;pocas pero, al final, con la mayor&iacute;a es mejor mantener las distancias. Que yo sepa, se han le&iacute;do el libro mi hermana mayor y mi madre. Ella, que es una persona escueta cuando quiere, dijo que era un libro precioso, nada m&aacute;s. Y mi hermana mayor, que es la que sale m&aacute;s en el libro, es la que me ha apoyado. Le dije que ten&iacute;a esta necesidad y me dijo: &ldquo;Haz lo que creas que tienes que hacer&rdquo;. Cada visi&oacute;n de mis hermanos ser&iacute;a un libro distinto, yo defiendo la m&iacute;a y no la pueden rebatir porque son mis recuerdos y es mi vida. Pero s&iacute; que creo que ser&iacute;a un ejercicio interesante ver c&oacute;mo ser&iacute;an las de los hermanos respecto a este mismo tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay algunos paralelismos con </strong><em><strong>Romer&iacute;a</strong></em><strong>, la pel&iacute;cula de Carla Sim&oacute;n, en el tema del secretismo alrededor de una persona adicta en la familia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo habl&eacute; con Carla porque me vi muy reflejada cuando describe a la familia del padre, que era de clase media. Ah&iacute; somos todos iguales, pillamos por los lados. La clase media, que m&aacute;s o menos se hab&iacute;a acomodado, se mete la hostia de que est&aacute; igual que los yonkis pobres. Fue novedoso decir que el silencio era mucho mayor en ese &aacute;mbito. Es como con la violencia machista: tienes menos datos de la que se da en las clases altas. Porque all&iacute;, vamos, les cierran la boca a sello.
    </p><p class="article-text">
        Una cosa que me ha sorprendido mucho, que ha sido muy impactante, es que mucha gente a&uacute;n mantiene el silencio. Es impresionante, a m&iacute; me han escrito unas cosas que me han hecho llorar. La compa&ntilde;&iacute;a de la literatura sigue funcionando en un mundo tan loco: la gente te da las gracias porque has contado lo que ellos sienten y no sab&iacute;an c&oacute;mo decirlo y siguen sin poder hacerlo. Es de las satisfacciones m&aacute;s emocionantes. Yo sab&iacute;a que escrib&iacute;a una historia com&uacute;n, pero me he dado cuenta de que era mucho m&aacute;s de lo que me imaginaba.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clase media, que más o menos se había acomodado, se mete la hostia porque está igual que los yonkis pobres. Fue novedoso decir que el silencio era mucho mayor en ese ámbito. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se juzga demasiado a las personas por sus adicciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, est&aacute; la religi&oacute;n ah&iacute; marcada a fuego para hacer juzgar. Pero si tenemos que criticar a alguien, podemos criticar a los curas por todo lo que han hecho y por la vida que llevan, que no es un ejemplo de nada. Hay un cap&iacute;tulo sobre la voluntad, que es un concepto que me gustar&iacute;a ampliar m&aacute;s en otro sitio, porque nos machacamos mucho con la culpa. Esta frase &lsquo;si quieres puedes&rsquo; a m&iacute; me genera violencia. Es como para decir: &ldquo;Mira, te voy a pegar porque es el &uacute;nico argumento que tengo, si no lo has entendido hasta ahora es que eres gilipollas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He intentado, y creo que lo he conseguido, mirar sin juzgar a nadie. Me parec&iacute;a superdif&iacute;cil, porque yo creo que es imposible no hacerlo, aunque sea un poquito. Pero por eso me juzgo m&aacute;s a m&iacute; misma porque, en realidad, el libro habla de m&iacute;, de c&oacute;mo vive una hermana todo esto. Me era mucho m&aacute;s f&aacute;cil juzgarme a m&iacute; porque conmigo puedo, pero con los dem&aacute;s, no. Exponerme tambi&eacute;n era una necesidad, porque he sentido mucho odio y se te hace bola y hay que contarlo, porque no sabes c&oacute;mo solucionarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro que la rabia que sent&iacute;a despu&eacute;s se convirti&oacute; en tristeza. &iquest;No es mejor sentir lo primero que lo segundo? La tristeza puede ser paralizadora mientras que la rabia puede servir de impulso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son dos sentimientos que seguramente no quieras tener jam&aacute;s. Estamos hablando de una historia que se alarga en el tiempo muchos a&ntilde;os y no puedes vivir siempre con rabia, tiene que haber una evoluci&oacute;n porque, si no, acabas mucho peor de lo que estoy yo. La terapia me ayud&oacute; porque yo no quer&iacute;a estar tan rabiosa, me afectaba en todos los aspectos de mi vida, en todos. Ten&iacute;a que derivar esto hacia otro sitio, que fue la tristeza. En este caso la prefiero porque duele mucho menos. Y aparte la tristeza es una cosa muy necesaria en la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se qued&oacute; despu&eacute;s de escribir su historia y publicarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me duele mucho menos la espalda. Y lo he notado mucho en el cerebro, ahora estoy pensando en escribir otra cosa que no tiene nada que ver porque tengo el espacio mental. Ha sido una liberaci&oacute;n, en todos los sentidos, de una cosa que ten&iacute;a pendiente y ha salido muy bien porque todo el mundo est&aacute; contento con el libro. No quiero decir que lo tendr&iacute;a que haber hecho antes porque no hab&iacute;a podido. Lo he hecho en la madurez y ahora ya tengo la cabeza para escribir otras cosas que no tengan nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;M&aacute;s alegres a lo mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La alegr&iacute;a no es mi objetivo en la vida, pero el humor s&iacute;, que no es lo mismo que la alegr&iacute;a. En todo lo que escribo siempre habr&aacute; feminismo y humor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-natza-farre-adentra-trauma-familiar-heroina-queme-diarios-despues-libro_1_13540024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 20:40:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La periodista Natza Farré se adentra en el trauma familiar de la heroína: "Quemé todos los diarios después del libro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Heroína,familias,Drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema 'Memoria en presente']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lata-fest-celebracion-cultura-hispanoamericana-barcelona-lema-memoria-presente_1_13540347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df6938b9-9439-4064-9f6c-a8992f86b8fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y282.jpg" width="1200" height="675" alt="Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema &#039;Memoria en presente&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival que acoge la librería Lata Peinada reivindica la memoria como herramienta para comprender el presente a través de voces de América Latina como Juan Cristóbal Peña, Paulina Flores, Juan Pablo Villalobo o María O’Donnell</p><p class="subtitle">‘La próxima vez que te vea, te mato’, una "canción pop de protesta" entre alquileres imposibles
</p></div><p class="article-text">
        Unos minutos antes de las 17:00 horas del viernes, unas cuantas personas charlan animadamente en la puerta de la librer&iacute;a Lata Peinada de Barcelona. Est&aacute; a punto de comenzar la segunda jornada del festival literario Lata Fest y se prev&eacute; que ser&aacute; animada, aunque la sala a&uacute;n no est&eacute; llena. Es una hora perezosa, alguna siesta a&uacute;n est&aacute; en desarrollo y el calor pegajoso no ayuda al entusiasmo. Pero las buenas fiestas arrancan despacito. No hace falta esperar mucho rato para comprobarlo: a los pocos minutos del arranque de las actividades, apenas quedan asientos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El festival naci&oacute; hace siete a&ntilde;os como parte intr&iacute;nseca de la aparici&oacute;n de la librer&iacute;a en la escena cultural de Espa&ntilde;a. El dise&ntilde;ador Fernando Rapa Carballo es uno de los organizadores de este tinglado, que presenta a este medio como &ldquo;una forma de proponer lectura y dialogar con el p&uacute;blico&rdquo;. &ldquo;Una extensi&oacute;n de lo mismo que hacemos todos los d&iacute;as en la librer&iacute;a con los lectores&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el evento se ampli&oacute;, se hizo m&aacute;s s&oacute;lido y m&aacute;s festivo. &ldquo;Quiz&aacute; por eso tambi&eacute;n ha cambiado su denominaci&oacute;n de festival de literatura latinoamericana por Lata Fest&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La literatura es el eje central del festejo, pero tambi&eacute;n hay m&uacute;sica, gastronom&iacute;a y cine. En esta edici&oacute;n, el lema es <em>Memoria en presente</em>. Rapa explica que lo decidieron as&iacute; porque &ldquo;a cada paso que damos en los nuevos tiempos parecer&iacute;a que la historia no existe, que las luchas fueron en vano y que todo empieza desde cero&rdquo;. Es necesario traer el pasado, mirarlo, entrar y entenderlo para no volver a repetir nuestras sandeces&ldquo;, expresa. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el jueves 24, la celebraci&oacute;n arranc&oacute; con la inauguraci&oacute;n oficial, un taller de escritura creativa con Claudia Paredes Guinand y la conferencia <em>Di&aacute;spora, migraci&oacute;n y m&uacute;sica latina</em> a cargo de Jos&eacute; Arteaga. Despu&eacute;s, m&uacute;sica y celebraci&oacute;n, qu&eacute; menos para una fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Los escritores chilenos Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a y Paulina Flores fueron los encargados de poner en marcha el motor de la segunda jornada con su mesa redonda <em>Memoria y olvido</em>. Sentados en taburetes, se fueron intercambiando la figura de entrevistador y entrevistado para indagar en las entra&ntilde;as de sus respectivos libros <em>Letras torcidas: un perfil de Mariana Callejas</em> (Debate, 2026) y <em>La pr&oacute;xima vez que te vea, te mato </em>(Anagrama, 2025). Son dos trabajos que aparentemente no tienen nada que ver &mdash;el primero es una historia real, el segundo ficci&oacute;n pura&mdash;, pero est&aacute;n unidos por el eslab&oacute;n de su personaje principal, que en ambos casos es una mujer con filia por el crimen.
    </p><p class="article-text">
        Mariana Callejas y Michael Townley, su marido, fueron agentes de la Direcci&oacute;n de Inteligencia Nacional (DINA), la polic&iacute;a secreta de la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile en los a&ntilde;os 70 del siglo pasado. Se encargaron de cubrir importantes misiones internacionales y mataron, o intentaron hacerlo, a muchas figuras relevantes, como Orlando Letelier, ministro de Estado con Salvador Allende, en Estados Unidos. Pero, m&aacute;s all&aacute; de su faceta como asesinos a sueldo, lo rocambolesco de la historia es que Mariana Callejas quer&iacute;a ser escritora y dirig&iacute;a un taller literario en Lo Curro, una casa grande que les hab&iacute;a dado el dictador para que viviesen y utilizasen como centro de operaciones. Algo que s&iacute; hicieron, pero con literatos que pasaban por all&iacute; sin, al parecer, darse cuenta de nada. Algunos escritores, como Pedro Lemebel, Roberto Bola&ntilde;o o Nona Fern&aacute;ndez, escribieron sobre el tema cuando se enteraron de qu&eacute; se coc&iacute;a en aquel espacio.
    </p><p class="article-text">
        Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a indag&oacute; mucho para reconstruir la figura de los dos criminales e incluso lleg&oacute; a entrevistar a Callejas varias veces en 2010. Un trago dif&iacute;cil de digerir que, a la vez, es una gran an&eacute;cdota (lo que hace el paso del tiempo con los malos momentos). Fue en su casa y la primera vez ella le abri&oacute; la puerta con m&uacute;sica del grupo g&oacute;tico Dead Can Dance, hab&iacute;a incienso y le salud&oacute; con un beso en la mejilla. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo saludas al demonio?&rdquo;, se pregunt&oacute; Paulina entre risas, porque la manera de contarlo fue muy divertida. A la tercera sesi&oacute;n, Callejas le invit&oacute; a comer, un brete importante porque una cosa es ser entrevistador y otra compartir mesa con una asesina sanguinaria, que adem&aacute;s era una p&eacute;sima cocinera. Finalmente, acept&oacute; y consigui&oacute; que se abriese mucho m&aacute;s que en los anteriores encuentros y comenzase a hablar de su marido de una forma m&aacute;s personal. El poder de la cuchara.
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                    alt="La jornada &#039;Memoria en presente&#039;, celebrada en la librería Letra Peinada de Barcelona."
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                La jornada &#039;Memoria en presente&#039;, celebrada en la librería Letra Peinada de Barcelona.                            </span>
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        Su obra se enlaza con la de Paulina Flores, m&aacute;s all&aacute; de las aspiraciones asesinas, por el proceso de enajenaci&oacute;n por el que puede llegar a pasar una persona. Bien sea por considerar que trabajar para la DINA fuese un oficio m&aacute;s o por un trauma postruptura como el de Javiera, la protagonista de la novela de Flores. &ldquo;El libro habla del presente, pero me interesa trabajar sobre el olvido como el rev&eacute;s de la memoria. Olvidar es algo inevitable y un derecho&rdquo;, dijo la escritora, que puso como ejemplo c&oacute;mo casi al d&iacute;a siguiente de que se diese por terminada la pandemia del covid-19 nadie quer&iacute;a hablar de lo sucedido por pura necesidad. Este es solo un peque&ntilde;o extracto de lo que se habl&oacute; all&iacute;, porque la charla podr&iacute;a haber dado para un ensayo (puede que breve, pero m&aacute;s largo que una cr&oacute;nica) y, cuando se acab&oacute; el tiempo, hubo quien se qued&oacute; con ganas de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los fumadores sal&iacute;an a calmar su necesidad de nicotina, se present&oacute; la organizaci&oacute;n Guernica37 Centre con Almudena Bernabeu, antes de dar paso a la dupla argentina formada por Alan Pauls y Rodrigo Fres&aacute;n. Ya se hab&iacute;an abierto las primeras cervezas y definitivamente no quedaba apenas hueco libre en el interior de la librer&iacute;a: los asistentes coparon las sillas, la parte superior e incluso las escaleras del local para seguir la charla imparable de los dos escritores argentinos, titulada <em>Walsh: esa otra mujer &amp; Co</em>. El punto de partida era la figura de Mar&iacute;a Elena Walsh, la autora de canciones y libros infantiles m&aacute;s famosa de su pa&iacute;s, sobre todo a mediados del siglo XX. Su figura se convirti&oacute; en un icono all&iacute; e incluso Fres&aacute;n lleg&oacute; a afirmar: &ldquo;Hay tres fen&oacute;menos inequ&iacute;vocamente multigeneracionales e inexplicables en Argentina: Mar&iacute;a Elena Walsh, Mafalda/Quino y el peronismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la charla, que se podr&iacute;a haber dado en la barra de un bar por lo distendida que resultaba, los escritores indagaron en la trayectoria de la creadora, cuya obra no traspas&oacute; las fronteras argentinas. Puede que el equivalente m&aacute;s cercano en Espa&ntilde;a sea Gloria Fuertes, ya que ella tampoco hablaba a los ni&ntilde;os como criaturas inferiores a las que hay que dirigirse con balbuceos. Lo hizo &ldquo;sabiendo probablemente que eran ni&ntilde;os de padres separados (los escritores son hijos de la primera generaci&oacute;n que opt&oacute; por romper la pareja), en vez de protegerlos y suavizarles la existencia, les zampaba textos muy complejos con figuras ret&oacute;ricas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Pauls acerca de la obra de Walsh.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n tom&oacute; derroteros que los llevaron a la figura de Quino, autor que era amigo de los padres de Fres&aacute;n y ten&iacute;a la suerte de poder ver las tiras de Mafalda antes de que salieran publicadas. &Eacute;l era m&aacute;s peque&ntilde;o que Pauls cuando esa ni&ntilde;a de pelo negro y lazo en la cabeza se hizo famosa, as&iacute; que entend&iacute;a menos los mensajes que el autor lanzaba en sus vi&ntilde;etas. Pero el segundo ya ten&iacute;a la edad suficiente como para, al menos, intuir de qu&eacute; iban esas historietas en el fondo y, gracias a ella, descubri&oacute; lo que era &ldquo;la clase media&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras. El intercambio de opiniones sirvi&oacute; para hacer un recorrido por la historia de la cultura infantil de Argentina, con referencias a publicaciones como <em>Anteojitos</em> &mdash;dirigida, curiosamente, por el espa&ntilde;ol Manuel Garc&iacute;a Ferr&eacute;&mdash; o a las filias y fobias personales de la obra de Walsh.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta sigui&oacute; despu&eacute;s con brindis con mezcal a cargo de Trademex, un final de jornada, pero no de festival. El s&aacute;bado, el programa tambi&eacute;n est&aacute; cargado de nombres reconocidos y temas candentes: Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell y &Aacute;ngel Mestres en un di&aacute;logo sobre el libro <em>Montoneros, una historia visual</em>; Liliana Mu&ntilde;oz, Juan Pablo Villalobos y Laura Fern&aacute;ndez en conversaci&oacute;n sobre el humor y el poder en la literatura hispanoamericana, y la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula de Michel G&oacute;mez <em>La pena m&aacute;xima</em>, seguida de una sesi&oacute;n de preguntas y respuestas con Santiago Roncagliolo. Como broche final, la propuesta gastron&oacute;mica <em>Per&uacute; a bocados</em> de Grupo Ceviche y una selecci&oacute;n de canciones de la DJ Hija de la Coca. Larga vida al Lata Fest.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lata-fest-celebracion-cultura-hispanoamericana-barcelona-lema-memoria-presente_1_13540347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema 'Memoria en presente']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Librerías,Literatura,Latinoamérica,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valentín Roma vuelve al MACBA, ahora como director: “Las audiencias son mucho más inteligentes que hace diez años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/valentin-roma-vuelve-macba-ahora-director-audiencias-son-inteligentes-diez-anos_1_13529689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/146700d0-3a1b-4d76-9a7a-ada880085927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y310.jpg" width="1200" height="675" alt="Valentín Roma vuelve al MACBA, ahora como director: “Las audiencias son mucho más inteligentes que hace diez años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador del arte, escritor y doctor en Filosofía dirigirá la institución durante los próximos cinco años, tras la salida prematura de su antecesora, Elvira Dyangani Ose</p><p class="subtitle">El Museo Reina Sofía presenta su nueva temporada con el cuerpo y las mujeres como centro</p></div><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Roma ha vuelto al Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA), esta vez como director. Su nombramiento se conoci&oacute; el pasado mes de julio, pero este martes se ha presentado oficialmente en una rueda de prensa en la que estuvo acompa&ntilde;ado por varios representantes del Consorcio del museo, que no escatimaron en elogios al nuevo responsable del centro. El historiador del arte, escritor y doctor en Filosof&iacute;a dirigir&aacute; la instituci&oacute;n durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, despu&eacute;s de la salida prematura de su antecesora, Elvira Dyangani Ose, el pasado mes de abril.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que Roma trabaja para el MACBA. De hecho, su anterior relaci&oacute;n con la instituci&oacute;n termin&oacute; de forma sonada y muy pol&eacute;mica: en 2015 fue destituido de su cargo como conservador junto a Paul B. Preciado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/claves-escandalo-macba_1_4321839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo provocado por una escultura</a> de la artista Ines Doujak que formaba parte de la exposici&oacute;n <em>La bestia y el soberano</em>. En ella se representaba al rey em&eacute;rito sodomizado por una mujer de clase obrera que, a su vez, estaba sodomizada por un perro pastor alem&aacute;n. La muestra, coproducida por el W&uuml;rttembergischer Kunstverein (WKV) de Stuttgart, se suspendi&oacute; el mismo d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n porque Bartomeu Mar&iacute;, que por aquel entonces ocupaba el puesto que ahora ostenta Roma, consider&oacute; que era inapropiada.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece que el tiempo ha conseguido limar asperezas y en la presentaci&oacute;n ante los medios nadie ha hecho referencia a aquel rifirrafe. Roma tiene por delante varios retos, entre ellos abordar las posiciones de los diferentes sectores que se han mostrado contrarios a la ampliaci&oacute;n del museo &mdash;vecinos, el colectivo skater y comerciantes, entre otros&mdash;, que llegaron a manifestarse en diferentes ocasiones contra el plan urban&iacute;stico, que reduce en unos 900 metros cuadrados el espacio p&uacute;blico donde se ubica el centro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo me creo much&iacute;simo esta ampliaci&oacute;n&rdquo;, ha asegurado. &ldquo;Todo el mundo est&aacute; tranquilo, el &uacute;nico intranquilo soy yo&rdquo;. Seg&uacute;n su perspectiva, se trata de un aumento contenido, correcto y muy proporcionado: &ldquo;Es una propuesta arquitect&oacute;nica de gran nivel y creo que, por otra parte, la ampliaci&oacute;n nos ayuda a ordenar una din&aacute;mica general del museo&rdquo;. Para relacionarse con los sectores cr&iacute;ticos cree que deben &ldquo;explicar, escuchar, negociar y tratar con otros elementos que no son el lenguaje del arte, con otra cronolog&iacute;a&rdquo; y considera que una ciudad sin conflictos es aburrida. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha comentado que en el Raval cohabitan &ldquo;muchas sensibilidades&rdquo; y la instituci&oacute;n no s&oacute;lo puede relacionarse con el barrio &ldquo;desde la amortiguaci&oacute;n&rdquo; sino que tambi&eacute;n puede hacer propuestas que apelen a los vecinos. &ldquo;Tenemos una situaci&oacute;n de di&aacute;logo abierto y saldremos de los formatos, cronolog&iacute;as y palabras de siempre, y hablaremos y escucharemos desde otra posici&oacute;n&rdquo;, ha expuesto.
    </p><p class="article-text">
        Roma &ndash;a quien el secretario de Estado de Cultura, Jordi Mart&iacute;, ha definido en el encuentro con la prensa como &ldquo;intelectual de barrio&rdquo;&ndash; ha explicado que no se est&aacute; elaborando un proyecto de refundaci&oacute;n del museo, sino que est&aacute;n estableciendo l&iacute;neas de continuidad que recojan y den sentido a lo mejor que se ha hecho desde 1995 hasta hoy. Su plan a tres a&ntilde;os, desde principios de 2027 hasta finales de 2029, est&aacute; dividido en dos fases. La primera, cuyos detalles se dar&aacute;n a conocer en los pr&oacute;ximos meses, ir&aacute; desde enero hasta junio de 2028 y anunciar&aacute; &ldquo;entre nueve y diez ejes tem&aacute;ticos de contenidos y una presentaci&oacute;n de colecci&oacute;n diferente a partir de septiembre del 28, tras la apertura de la ampliaci&oacute;n&rdquo;. Al cabo de esos tres a&ntilde;os, estudiar&aacute;n cu&aacute;les han sido los resultados que ha conseguido el plan y qu&eacute; aspectos deben mantenerse o mejorar.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo responsable del MACBA, que durante nueve a&ntilde;os estuvo al frente de La Virreina Centre de la Imatge, ha se&ntilde;alado que el a&ntilde;o pasado la cifra de visitantes del museo fue de 200.000 personas, un n&uacute;mero &ldquo;claramente insuficiente&rdquo; si se tiene en cuenta su presupuesto y que se sit&uacute;a en una ciudad donde vive y visita tanta gente. Ha asegurado que no mirar&aacute;n &ldquo;hacia otro lado sobre esta cuesti&oacute;n&rdquo;, aunque se ha mostrado cauto a la hora de detallar cu&aacute;l ser&aacute; la estrategia e incluso ha dicho que &ldquo;un director no tiene una varita m&aacute;gica que pueda cambiar a su audiencia, si no se cambiar&iacute;a esta misma tarde&rdquo;. El objetivo es que el n&uacute;mero de asistentes al museo llegue a los 300.000, que eran los que se manejaban antes de la pandemia. Para &eacute;l, el contenido del museo es un factor esencial que ahora mismo no funciona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os en los que he trabajado en una instituci&oacute;n como director, he observado claramente que las audiencias son mucho m&aacute;s inteligentes, est&aacute;n mucho m&aacute;s preparadas ahora que hace diez a&ntilde;os. La gente no s&eacute; si tiene capacidad de atenci&oacute;n, pero lo que tiene es capacidad de negaci&oacute;n, es decir, de desatenci&oacute;n. Se desconectan cuando algo no les interesa. Creo que tenemos que entender esto&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Entre las menciones a pensadores como Alexander Kluge y Oskar Negt, vinculados a la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica, Roma ha destacado que, bajo su gerencia, el centro se separar&aacute; &ldquo;frontalmente del pensamiento reaccionario que hoy acecha a la cultura, pero tambi&eacute;n de esas tendencias que pretenden convertir al museo o a los museos en una especie de photocalls donde los conflictos pol&iacute;ticos e hist&oacute;ricos se declinan a modo de hashtags inofensivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha subrayado con ah&iacute;nco que el museo se niega a seguir usando la palabra &lsquo;local&rsquo; porque considera que es &ldquo;un t&eacute;rmino intelectualmente perezoso&rdquo; y se suele utilizar como &ldquo;sin&oacute;nimo de cuota o para separar lo aristocr&aacute;tico de lo proletario, lo que merece ser recordado de lo que simplemente necesita una mirada r&aacute;pida&rdquo;. A su juicio, un museo suele trabajar con par&aacute;metros y l&iacute;mites, pero ha a&ntilde;adido que sus materiales son de otra naturaleza: &ldquo;Nuestros materiales son los del arte, y el arte y los artistas fundan des&oacute;rdenes all&iacute; donde se impone el consenso. No lo olvidemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roma ha destacado tambi&eacute;n que dejar&aacute;n de mirar la colecci&oacute;n con las l&oacute;gicas de una exposici&oacute;n temporal presentada de manera estable y que esta deber&aacute; tener una conexi&oacute;n con toda la parte patrimonial del museo. &ldquo;Necesitamos un plan patrimonial para poder afrontar un escenario con los archivos y fondos, con redes internacionales de investigaci&oacute;n como las italianas o alemanas. Hay un mont&oacute;n de centros que se basan en archivos y necesitamos estar presentes en esos espacios&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Para Roma, &ldquo;el ecosistema art&iacute;stico de la ciudad y del pa&iacute;s necesita un MACBA articulado con el que dialogar tambi&eacute;n cr&iacute;ticamente o tomar distancia en algunas situaciones&rdquo;. En resumen, ha concluido que van a intentar compactar la instituci&oacute;n, establecer sus contenidos, utilizar sus vocabularios, crear un programa suficientemente atractivo para que la gente se interese por lo que hacen, establecer un nuevo plan de investigaci&oacute;n patrimonial y destacar el papel del barrio. Tiene cinco a&ntilde;os por delante, si no hay ning&uacute;n incidente, para conseguirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/valentin-roma-vuelve-macba-ahora-director-audiencias-son-inteligentes-diez-anos_1_13529689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 15:29:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,MACBA,Arte,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Douglas Stuart: "El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/douglas-stuart-progreso-llega-si-blanco-clase-media-tienes-familia-urbana_128_13525169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43c2a1a-f0c7-4041-9186-e4798707859b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1205y264.jpg" width="1200" height="675" alt="Douglas Stuart: &quot;El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor escocés, premio Booker en 2020, sitúa su nueva novela en la isla de Harris y aborda tanto la homosexualidad como las diferencias de clase social, algo que explica también su trayectoria vital  </p><p class="subtitle">Manuel Delgado, antropólogo: “El problema de la clase media es que le molestan los pobres, pero no la pobreza”</p></div><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s de que Douglas Stuart empezase a hablar se escuch&oacute; un ruido estrepitoso, como si un ventanal enorme se hubiese estrellado contra el suelo. El escritor escoc&eacute;s, una de las estrellas literarias del momento, se levant&oacute; para comprobar con sus propios ojos azul&iacute;simos que la p&eacute;rdida no hubiese sido m&aacute;s que material y al regresar declar&oacute;: &ldquo;&iexcl;Ya hemos tenido una parte dram&aacute;tica!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de Barcelona hubiese pasado en Glasgow, casi podr&iacute;a haber sido una escena de alguna de sus novelas, plagadas de sorpresas emocionales. La &uacute;ltima se acaba de publicar en castellano, traducida por Francisco Gonz&aacute;lez L&oacute;pez con el t&iacute;tulo <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/631895-libro-john-hijo-de-john-9788439746485?srsltid=AU7gw4VaVBunz3kmRs26Eg0u3j7lVLOj7ci9sppOnp4ZMnC8lBpBtiIy" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>John, hijo de John</em></a><em> </em>(Random House) y en catal&aacute;n como <a href="https://edicions1984.cat/cataleg/john-fill-den-john/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>John, fill d'en John</em></a><em> </em>(Edicions de 1984), traducida por N&uacute;ria Busquet Molist.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, Stuart ha situado la acci&oacute;n de su libro fuera de Glasgow, donde se desarrollaron sus dos anteriores trabajos: <a href="https://sextopiso.es/esp/item/583/2/historia-de-shuggie-bain" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Historia de Shuggie Bain</em></a> (Sexto Piso), ganadora del Premio Booker en 2020, y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/314186-libro-un-lugar-para-mungo-9788439741435?srsltid=AU7gw4UFstg_VuLIfpJxStpxK2pDPJv7LMrjyzaQ-8y5SGsyri_k-p7h" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Un lugar para Mungo</em></a> (Random House, 2023). La trama se ubica a finales de los a&ntilde;os 90 en la isla de Harris, parte del archipi&eacute;lago de las H&eacute;bridas Exteriores de Escocia, que el autor recorri&oacute; en coche durante varios meses. &ldquo;Cada isla tiene una geolog&iacute;a y una vibraci&oacute;n distinta. Yo no conoc&iacute;a a nadie all&iacute; y viaj&eacute; por ellas hablando con cualquier persona que quisiera charlar conmigo&rdquo;, sostiene. Al final de su viaje ten&iacute;a m&aacute;s de 100 horas de conversaciones grabadas, muchas de ellas en la mesa de las cocinas de los vecinos que le abrieron su casa.
    </p><p class="article-text">
        En un principio no sab&iacute;a que all&iacute; se encontraba el germen de una novela, podr&iacute;a haberse quedado en una mera experiencia tur&iacute;stica, pero la agricultura de subsistencia conocida como<em> crofting</em>, la lengua g&aacute;lica, la tradici&oacute;n textil y el calvinismo propios de la &iacute;nsula conformaban una macedonia de temas demasiado atractiva: &ldquo;Era imposible no sentirse inspirado&rdquo;. De entrada, esboz&oacute; en su mente una historia sobre un hijo pr&oacute;digo que, con 22 a&ntilde;os, vuelve a su aldea. Pero en una de esas tantas conversaciones se dio cuenta de que el verdadero inter&eacute;s resid&iacute;a en el padre. &ldquo;En lugares tan religiosos que se basan en familias grandes para dirigir peque&ntilde;as granjas, era extra&ntilde;o que hubiese hombres mayores a&uacute;n solteros. Y me dec&iacute;an que se les hab&iacute;a pasado el tiempo de casarse&rdquo;, recuerda. &ldquo;Pero un d&iacute;a, se me ocurri&oacute; sugerir a una mujer muy creyente que quiz&aacute; no hab&iacute;an encontrado el amor porque eran gays y ella se ech&oacute; hacia atr&aacute;s, diciendo que eso era imposible. Ah&iacute; lo vi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que los acantilados de la isla tienen poco que ver con las calles grises de su Glasgow natal, las tem&aacute;ticas que han protagonizado sus novelas anteriores contin&uacute;an presentes en su nuevo trabajo: la homosexualidad y las diferencias de clase social que, en su caso, van de la mano. &ldquo;Siempre ha habido mucha literatura sobre la clase trabajadora o del mundo <em>queer</em>, pero raramente se solapan&rdquo;, indica. Esa fue su realidad durante buena parte de su juventud, hasta que consigui&oacute; una beca para estudiar moda en una universidad t&eacute;cnica, que posteriormente le permiti&oacute; trabajar en Nueva York para firmas como Calvin Klein o Ralph Lauren. Pero esa falta de referentes literarios le dirigi&oacute; finalmente a la escritura, porque quer&iacute;a elaborar historias que a &eacute;l le gustar&iacute;a leer.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo venía de una familia muy, muy pobre. Cuando intentaba relacionarme con los otros estudiantes me daba cuenta de que sentían pena por mí y no entendían nada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Stuart tom&oacute; conciencia de las diferencias de clase cuando lleg&oacute; a esa facultad, repleta de estudiantes que proven&iacute;an de familias m&aacute;s bien acomodadas. Lo mismo que le ocurre a John (que prefiere que le llamen Cal), hijo de John, que se va de la isla para cursar unos estudios similares a los del escritor. &ldquo;Yo ven&iacute;a de una familia muy, muy pobre. Cuando intentaba relacionarme con los otros estudiantes me daba cuenta de que sent&iacute;an pena por m&iacute; y no entend&iacute;an nada&rdquo;, rememora. De ah&iacute; que dejase de compartir su historia personal con nadie y menos a&uacute;n cuando aterriz&oacute; en Nueva York: &ldquo;Los americanos no saben ni d&oacute;nde est&aacute; Escocia, as&iacute; que yo era un hombre sin pasado. Pero el silencio al final te cae encima&rdquo;. Hay que tener en cuenta que su trayectoria vital est&aacute; bien cargada de drama, con un padre que se fue cuando ten&iacute;a solo cuatro a&ntilde;os y una madre, con la que ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy estrecha, que muri&oacute; de alcoholismo cuando &eacute;l solo ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Unas experiencias que despu&eacute;s novel&oacute; sobre todo en Historia de Shuggie Bain y de cierta manera en <em>Un lugar para Mungo</em>. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os ocultos, ahora reivindica sus or&iacute;genes y vivencias a trav&eacute;s de su escritura, que se lee en m&aacute;s de 30 lenguas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La opresi&oacute;n como constante en la vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mirada cr&iacute;tica de Stuart tambi&eacute;n recae, por supuesto, en el sistema capitalista. En sus dos novelas anteriores trat&oacute; la desindustrializaci&oacute;n que Margaret Thatcher llev&oacute; a cabo en los a&ntilde;os 80 y que hundi&oacute; a la clase trabajadora brit&aacute;nica en la miseria. En este caso, incide en el avance del neoliberalismo que pone en peligro la supervivencia de la artesan&iacute;a textil en la isla de Harris. Parte del sustento de la familia de John y Cal viene de los pedidos de tejidos que elaboran en su casa con lana de ovejas, que cada vez son menos y, por lo tanto, tambi&eacute;n disminuyen sus ingresos. &ldquo;Por eso situ&eacute; el libro en 1996, porque Internet cambia los lugares rurales. La familia est&aacute; muy preocupada por su patrimonio, se aferra a esa tierra y no sabe todav&iacute;a que las islas se van a transformar&rdquo;, revela.
    </p><p class="article-text">
        Desde la pen&iacute;nsula, el archipi&eacute;lago comenz&oacute; a verse como un lugar id&iacute;lico en el que planear la jubilaci&oacute;n o como destino vacacional. Aparecieron los primeros alquileres de Airbnb y con ellos la transformaci&oacute;n que el modelo de turismo masivo causa en las comunidades. Es en este contexto donde vuelve a aparecer el conflicto de clases. Pero esta vez el escritor quer&iacute;a reflejar que los trabajadores tambi&eacute;n se interesan por las cosas bellas, no son solo seres centrados en la producci&oacute;n o ajenos a la intelectualidad. Por ejemplo, en el pueblo un grupo de hombres ha montado un club de lectura, d&oacute;nde leen libros como Cumbres borrascosas y, de alguna manera, libera sus emociones.
    </p><p class="article-text">
        Incluso a trav&eacute;s de los sermones religiosos hay un intento de buscar la belleza en la manera de cantar los salmos, porque en el calvinismo no hay acompa&ntilde;amiento de &oacute;rgano, guitarra o piano. &ldquo;Nada se interpone entre t&uacute; y Dios&rdquo;, explica Stuart. Precisamente esa creencia es opresiva para el padre, que vive su homosexualidad en un silencio asfixiante, pero tambi&eacute;n le sirve como una especie de escudo ante sus propios pensamientos. &ldquo;Cuando la gente queer se topa o se encuentra o vive con la religi&oacute;n en la Iglesia Presbiteriana Libre [de teolog&iacute;a calvinista] creen que las escrituras no pueden equivocarse. No hay ninguna negociaci&oacute;n, no hay que modernizar nada, no hay que ampliar nada&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta lucha interna causa que la relaci&oacute;n entre el padre y su hijo, ambos homosexuales, sea tormentosa. Ambos se quieren, viven en la misma casa, comparten experiencias juntos, pero tienen una forma tan diferente de ver la vida que no consiguen adaptarse el uno al otro. Es el padre quien sabe qu&eacute; es lo que ocurre en realidad, pero su culpabilidad y negaci&oacute;n le impiden abrirse a su descendiente. &ldquo;Muchos j&oacute;venes que sal&iacute;an del armario inspiraron a sus padres de 50 o 60 a&ntilde;os que no pensaban que pod&iacute;an hacerlo antes. Si los personajes se llaman igual es porque son la misma persona. Lo peor que puedes heredar es un padre con una vida no vivida&rdquo;, considera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nueva York sigue siendo una ciudad para ciudadanos globales. Creo que es la primera urbe a la que todo el mundo puede ir y encontrarse, todo el mundo pertenece a ella.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa cotidianidad est&aacute; cargada de violencia, tanto psicol&oacute;gica como f&iacute;sica, entre los dos personajes masculinos. Si bien los golpes nunca pueden justificarse, sobre todo cuando hay un desequilibrio de poder, cuando se producen por una causa aparentemente irrelevante, lo son a&uacute;n menos. John hijo se pasa un buen n&uacute;mero de p&aacute;ginas con la cara hecha un cuadro por los pu&ntilde;etazos de su padre al que, se supone, humill&oacute; por acudir a la iglesia con un estilismo inspirado en Kurt Cobain. Douglas declara que la violencia entre hombres se da porque tienen &ldquo;un abanico de emociones&rdquo; del que afirma que no pueden hablar (tristeza, vulnerabilidad, miedos). &ldquo;Y al no hacerlo la cosa estalla&rdquo;, remata. John padre quiere a su hijo m&aacute;s que a s&iacute; mismo, pero es incapaz de transmit&iacute;rselo de manera directa.
    </p><p class="article-text">
        En John, hijo de John, hay menos personajes femeninos que en sus anteriores novelas, pero una de ellas es el eje esencial de esa familia. Se trata de Ella, la abuela materna que contin&uacute;a en la casa en la que viven su yerno y su nieto, aunque su hija se haya marchado, porque es suya. Su personalidad f&eacute;rrea se revela poco a poco y esa anciana que aparenta necesitar cuidados (uno de los principales motivos por los que Cal regresa a casa) en realidad tiene la sart&eacute;n por el mango. &ldquo;Al escribir sobre Ella pensaba en mi abuela y sus amigas, nacidas en el entreguerras en un mundo patriarcal, que al final de sus vidas hab&iacute;an perdido el miedo y eran sabias, fuertes y representaban la feminidad m&aacute;s potente&rdquo;, detalla Stuart. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Derechos conquistados, pero no para todos</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que la comunidad LGTBI+ ha conseguido, a base de mucha lucha, derechos que hasta hace muy poco les estaban negados. Pero Stuart no es complaciente con todo el relato que se ha generado y considera que no hay que olvidar ciertas realidades que a menudo quedan en un segundo o tercer plano. Es, por ejemplo, lo que sucede en zonas rurales habitadas por muy pocos vecinos. &ldquo;Pensamos que el progreso ha llegado a todas partes y no, yo creo que solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana&rdquo;, se&ntilde;ala. &Eacute;l considera que a&uacute;n sucede, pero en los a&ntilde;os 90 era a&uacute;n m&aacute;s evidente: si alguien queer pertenec&iacute;a a la clase trabajadora no ten&iacute;a la oportunidad de irse a Londres o a San Francisco para vivir como quisiera, as&iacute; que se quedaba en esa c&aacute;rcel de barrotes inmateriales.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad el clima pol&iacute;tico amenaza con acabar con esos derechos adquiridos por la comunidad LGTBI+, la clase trabajadora, las personas racializadas y las mujeres, entre otros. A&ntilde;os de lucha pueden borrarse de un solo plumazo las leyes que protegen a la ciudadan&iacute;a y &eacute;l reside en uno de los pa&iacute;ses que m&aacute;s abogan por pisotear a los que no apoyen los intereses del presidente, por muy delirantes que sean. Afortunadamente, para &eacute;l, reside en una ciudad que parece un oasis en medio de ese desierto intelectual, con un alcalde que, de momento, cumple las promesas de su campa&ntilde;a. Zohran Mamdani es una de las razones por las que Stuart no se considera americano, pero s&iacute; neoyorquino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nueva York sigue siendo una ciudad para ciudadanos globales. Creo que es la primera urbe a la que todo el mundo puede ir y encontrarse, todo el mundo pertenece a ella&rdquo;, indica convencido. Sin embargo, pone un poco de coto a la idealizaci&oacute;n y aclara que despu&eacute;s de vivir all&iacute; una o dos d&eacute;cadas, lo mejor es coger e irse. &Eacute;l vive all&iacute; desde hace 26 a&ntilde;os y cuando se le se&ntilde;ala ese dato que contradice su afirmaci&oacute;n anterior, responde con una sonrisa: &ldquo;Ya lo puedes ver por mi biograf&iacute;a, soy una persona muy tenaz y obstinada. O igual tonta, no lo s&eacute;&rdquo;. Lo primero es que s&iacute;, lo &uacute;ltimo seguro que no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/douglas-stuart-progreso-llega-si-blanco-clase-media-tienes-familia-urbana_128_13525169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 19:59:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Douglas Stuart: "El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Igualdad,Nueva York]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De los amigos que ya no se llaman al riesgo de 'hablar' solo por audios: "Me resulta raro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/audio-haber-sido-llamada-telefonazo-amigos-peligro-extincion_1_13518277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b9ff97-3549-4dc9-8504-e92b28519bab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x595y190.jpg" width="1200" height="675" alt="De los amigos que ya no se llaman al riesgo de &#039;hablar&#039; solo por audios: &quot;Me resulta raro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada telefónica vive horas bajas frente a la asincrónica comodidad del mensaje de voz o texto. ¿Cómo afecta la pérdida de espontaneidad a nuestras relaciones?</p><p class="subtitle">“Basta de hablar de ti”: cómo sobrevivir a una conversación con gente que interrumpe constantemente</p></div><p class="article-text">
        El hijo de Vanessa tiene 12 a&ntilde;os y solo habla por tel&eacute;fono cuando interpreta a alg&uacute;n personaje. Por ejemplo, juega a que tiene una oficina y llama con un auricular con cable a los n&uacute;meros de sus familiares. Tambi&eacute;n hace de encuestador o de recepcionista de hotel y siempre tiene otros accesorios, como folios o sellos, para poder desarrollar su papel. Para &eacute;l, hablar de viva voz a trav&eacute;s de un aparato es una ficci&oacute;n, como ha visto en series o pel&iacute;culas. Todav&iacute;a no tiene m&oacute;vil propio, pero, en caso de tenerlo, tampoco lo usar&iacute;a para llamar: la &uacute;nica v&iacute;a para comunicarse por voz con sus amigos, m&aacute;s all&aacute; de hacerlo de forma presencial, es cuando juegan a la videoconsola online. Y no hablan de sus cosas, sino de lo que sucede en la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        La propia Vanessa (48 a&ntilde;os) reconoce a este medio que le da mucha pereza hablar por tel&eacute;fono y que casi no llama ni a su propia progenitora, de ah&iacute; que su hijo identifique las conversaciones telef&oacute;nicas con el pasado. Ella no se siente aislada ni cree que, de esta manera, cuide menos a quienes quiere, porque mantiene un contacto constante a trav&eacute;s de mensajes de texto. Es solo una cuesti&oacute;n de preferencias a la hora de escoger una herramienta u otra. A Tania, que se define como <a href="https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">introvertida</a>, la posibilidad de relacionarse sin tener que llamar le ha supuesto un alivio. &ldquo;Me incomoda hablar por tel&eacute;fono, si no le veo la cara al otro me resulta raro&rdquo;, declara. Por eso tampoco hace videollamadas ni env&iacute;a demasiados audios, porque &ldquo;es como hablar sola y tampoco hablo sola&rdquo;. Las pocas veces que habla por tel&eacute;fono necesita hacerlo en un lugar con pocos est&iacute;mulos externos, porque, si no, pierde la atenci&oacute;n de la conversaci&oacute;n. Eso le supone &ldquo;hacer un esfuerzo grand&iacute;simo, y luego me agoto mentalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad que provoca <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibir una llamada telef&oacute;nica</a> entre la generaci&oacute;n Z y los <em>millennials</em> es un tema del que se ha hablado en profundidad. Se considera un m&eacute;todo invasivo, inc&oacute;modo y poco efectivo en cuestiones de gesti&oacute;n del tiempo. Seg&uacute;n una encuesta de la plataforma <a href="https://www.bankmycell.com/blog/why-millennials-ignore-calls#data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bankmycell</a>, los entrevistados consideran que no se sabe cu&aacute;nto va a durar una llamada y prefieren m&eacute;todos m&aacute;s r&aacute;pidos. Sin embargo, en ocasiones, escribir un texto o grabar una nota de voz puede durar lo mismo que una llamada o incluso m&aacute;s. La broma de &lsquo;esta reuni&oacute;n podr&iacute;a haber sido un mail&rsquo; se puede aplicar a &lsquo;este audio podr&iacute;a haber sido una llamada&rsquo;. De hecho, muchas personas incluyen un chascarrillo del tipo &lsquo;aqu&iacute; va mi podcast&rsquo; cuando graban una nota de voz de varios minutos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único detonante para telefonear a amigos que viven aquí es un salseo o que haya pasado algo &#039;heavy&#039; y no podamos quedar ese día, que suele ser lo habitual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> 43 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para eliminar o suavizar esa sensaci&oacute;n de intrusi&oacute;n de la llamada, existe la posibilidad de concertar una cita previa cuando se quiere tener una charla larga o sin l&iacute;mite de tiempo. Por ejemplo, Bego&ntilde;a (46 a&ntilde;os) siempre se manda un mensaje con la amiga con la que m&aacute;s habla por tel&eacute;fono para saber si est&aacute; disponible. Prefieren este m&eacute;todo porque as&iacute; &ldquo;hablamos m&aacute;s de seguido&rdquo;. Clara (29 a&ntilde;os) tambi&eacute;n utiliza este sistema con las personas a las que llama, que en su caso cada vez son m&aacute;s. Sus interlocutores se encuentran en un abanico de edad que va de los 25 a los 45 a&ntilde;os: &ldquo;Estamos un poco quemados de chatear y de pantallas. Dir&iacute;a, adem&aacute;s, que mis amigos m&aacute;s j&oacute;venes son los que m&aacute;s lo est&aacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Han bajado las llamadas o han aumentado los audios?</h2><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de Ana (36 a&ntilde;os) es que esos audios son los principales sustitutos de la conversaci&oacute;n telef&oacute;nica y han empeorado la comunicaci&oacute;n: &ldquo;Los dejo sin contestar la mitad de las veces o viceversa&rdquo;, sostiene, y a&ntilde;ade que echa de menos hablar con sus amigas mientras realiza labores dom&eacute;sticas como &ldquo;fregar los platos o limpiar la casa. Ahora escucho podcasts&rdquo;. Eva (43 a&ntilde;os) se comunica con sus conocidos por texto, audio de WhatsApp o llamada telef&oacute;nica, aunque reconoce que esta &uacute;ltima v&iacute;a est&aacute; en descenso. &ldquo;Sobre todo llamo a colegas que no viven en Madrid, pero, cuando ocurre, tenemos caf&eacute;s telef&oacute;nicos de al menos una hora&rdquo;, comenta, y matiza: &ldquo;El &uacute;nico detonante para telefonear a amigos que viven aqu&iacute; es un salseo o que haya pasado algo<em> heavy</em> y no podamos quedar ese d&iacute;a, que suele ser lo habitual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque a primera vista parece que la llamada telef&oacute;nica est&aacute; de capa ca&iacute;da, los <a href="https://data.cnmc.es/panel-de-hogares/conjuntos-de-datos/estadisticas-panel-de-hogares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos recogidos</a> por la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no son tan contundentes. Aunque los m&aacute;s j&oacute;venes (16-24 a&ntilde;os) han ampliado sus v&iacute;as comunicativas as&iacute;ncronas con mensajes de texto, audios y otras formas de comunicaci&oacute;n, esto no significa necesariamente que hayan dejado de llamar. Ahora hay m&aacute;s opciones y una conversaci&oacute;n puede empezar con un mensaje de texto, seguir con un audio de voz y terminar con una llamada de m&oacute;vil. El estudio tiene una matizaci&oacute;n importante: las conclusiones se extraen de la medici&oacute;n de los minutos de llamadas de los operadores, as&iacute; que las llamadas de una hora de Eva pueden compensar el declive de las conversaciones sincr&oacute;nicas por voz de Ana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las generaciones millennial y Z utilizan de forma más activa la mensajería y son los mayores quienes mantienen las cifras más altas de llamadas de voz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, una encuesta realizada por <a href="https://yougov.com/en-gb/articles/54490-how-brits-communicate-in-2026-messaging-dominates-while-ai-use-is-emerging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov</a> en Reino Unido informa de que<strong> </strong>las generaciones <em>millennial</em> y Z utilizan de forma m&aacute;s activa la mensajer&iacute;a y son los mayores quienes mantienen las cifras m&aacute;s altas de llamadas de voz. Un ejemplo que podr&iacute;a trasladar esas conclusiones al caso espa&ntilde;ol es el de Marcos (32 a&ntilde;os), que declara que no ha pasado de las llamadas puntuales con sus amigos. Nunca han tenido costumbre de utilizar el tel&eacute;fono de esa forma: &ldquo;Desde el principio hablamos por Messenger y luego por WhatsApp&rdquo;. S&iacute; utiliza la comunicaci&oacute;n de voz as&iacute;ncrona mediante audios muy largos que tanto ha enviado como recibido.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es mejor la comunicaci&oacute;n v&iacute;a llamada telef&oacute;nica?</h2><p class="article-text">
        Ricardo (42 a&ntilde;os) considera que la llamada telef&oacute;nica es la v&iacute;a principal para conservar una buena relaci&oacute;n con sus amigos de toda la vida. Aunque tambi&eacute;n utilizan los mensajes de texto o las notas de audio para comentar algo espec&iacute;fico, mantener conversaciones sincr&oacute;nicas &ldquo;es insustituible&rdquo;. El audio le resulta pr&aacute;ctico para comentar un tema en concreto que quiz&aacute; necesite &ldquo;varias escuchas&rdquo;, pero con la llamada &ldquo;es cuando se sacan temas conflictivos y se habla de verdad. Dir&iacute;a que incluso invita m&aacute;s a la conversaci&oacute;n profunda que la t&iacute;pica visita de cortes&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ferran Lalueza, profesor de comunicaci&oacute;n en la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), opina que no se puede afirmar que el m&eacute;todo de comunicaci&oacute;n tradicional sea mejor que los m&aacute;s recientes, sino que cada uno tiene sus ventajas y desventajas. &ldquo;La gente m&aacute;s joven opta t&iacute;picamente por enviar un audio o un texto de tal manera que la persona que lo recibe pueda contestar cuando le resulte m&aacute;s conveniente, lo cual no deja de ser pr&aacute;ctico y de alg&uacute;n modo tambi&eacute;n permite mantener el control absoluto sobre la din&aacute;mica de la conversaci&oacute;n&rdquo;, observa. De esa forma, se puede corregir el texto o volver a grabar el audio antes de enviarlo si no se ha quedado conforme con la primera versi&oacute;n, por lo que, desde un punto de vista pr&aacute;ctico, &ldquo;su ventaja es incontestable&rdquo;. La cara B de este m&eacute;todo es que se pierde esa espontaneidad de la que hablaba Ricardo, que permite mostrarse tal y como uno es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la hora de tolerar un desacuerdo o una crítica, en persona puedes gestionarlo de una manera u otra. Pero en diferido, si no tienes buena gestión (...), puede repercutir en la capacidad de desenvolverse en lo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Lodeiro y Alba López Cabello</span>
                                        <span>—</span> psicólogas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Patricia Lodeiro y Alba L&oacute;pez Cabello, del centro de <a href="https://www.psicologiacaip.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> CAIP, coinciden en gran parte con Ferran Lalueza, pero inciden en que una gran desventaja es la p&eacute;rdida de oportunidades para desarrollar habilidades comunicativas. Ellas comentan que cada vez se encuentran con m&aacute;s personas en terapia que tienen dificultades a la hora de conectar y relacionarse. &ldquo;Pese a que puedan estar muy conectados a nivel de redes, por ejemplo, se encuentran muy solos&rdquo;, afirman. Adem&aacute;s, la costumbre de tener cada vez m&aacute;s conversaciones asincr&oacute;nicas se retroalimenta y es f&aacute;cil acomodarse a esa distancia, que luego se hace patente en la socializaci&oacute;n en persona. &ldquo;Por ejemplo, a la hora de tolerar un desacuerdo o una cr&iacute;tica, en persona puedes gestionarlo de una manera u otra. Pero en diferido, si no tienes buena gesti&oacute;n puedes estar enfadado y a lo mejor mandar un mensaje diplom&aacute;tico cuando se te haya pasado, pero a lo mejor no lo contestas y evitas conflictos, lo que puede repercutir en la capacidad de desenvolverse en lo social&rdquo;, detallan.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al papel de la edad en la manera de utilizar estas herramientas, no consideran que puedan dar una respuesta determinante, porque son varios los factores que intervienen, como la personalidad o el funcionamiento. &ldquo;Las nuevas tecnolog&iacute;as podr&iacute;an haber supuesto un avance en la capacidad de integraci&oacute;n de algunas personas que no crecieron con ellas y que antes ten&iacute;an dificultades para comunicarse&rdquo;, puntualizan, &ldquo;mientras que para los nativos digitales es diferente desde el principio&rdquo;. No puede afirmarse con contundencia qu&eacute; m&eacute;todo es mejor o peor, pero la balanza parece inclinarse un poco hacia la perspectiva de Ricardo: &ldquo;Por su propia naturaleza, el mensaje o el audio no invita a ser espont&aacute;neo o a divagar como la llamada. Y, si no puedes ser espont&aacute;neo y divagar con tus amigos, &iquest;con qui&eacute;n lo vas a hacer?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/audio-haber-sido-llamada-telefonazo-amigos-peligro-extincion_1_13518277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De los amigos que ya no se llaman al riesgo de 'hablar' solo por audios: "Me resulta raro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telefonía móvil,Relaciones,Tendencias,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nigeria-gobierna-mundo-londres-desaparecio-mar-nuevo-mundo-ian-mcewan_1_13501776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf57c48a-7290-45db-810c-ec6be783a24e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x897y568.jpg" width="1200" height="675" alt="Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor británico presenta su nueva novela 'Lo que podemos saber', ubicada en el año 2119, ante los medios: “Mantener el optimismo es nuestra tarea principal”</p><p class="subtitle">La edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años
</p></div><p class="article-text">
        Pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, a d&iacute;a de hoy, es sin&oacute;nimo de poca amplitud de miras como poco. Solo con reconocer los avances m&eacute;dicos que permiten curar enfermedades que antes eran una sentencia de muerte o el acceso a toda la informaci&oacute;n que permite internet, servir&iacute;a para echar por tierra cualquier intento de manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Otra cosa es que la sociedad actual est&eacute; demasiado cerca de cargarse el planeta que habita y entonces sea l&oacute;gico afirmar que, antes del gran desastre del que los expertos alertan, la existencia s&iacute; que era m&aacute;s grata. Pero &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; vivir dentro de cien a&ntilde;os, si es que se puede? &iquest;C&oacute;mo nos juzgar&aacute;n esas generaciones tan posteriores? Esa es una de las cuestiones que el escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ian-mcewan-presenta-nueva-novela-lecciones-podia-imaginar-libre-escritor_1_10512250.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ian McEwan</a> plantea en su &uacute;ltima novela <em>Lo que podemos saber</em>, que la editorial Anagrama acaba de publicar traducida al castellano por Eduardo Iriarte y al catal&aacute;n por Ariadna Pous Sol&agrave; con el t&iacute;tulo <em>Qu&egrave; podem saber</em>.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de este nuevo libro es Thomas Metcalfe, un acad&eacute;mico de humanidades que vive en el a&ntilde;o 2119. M&uacute;ltiples cat&aacute;strofes sucedidas en el siglo anterior han reestructurado la geograf&iacute;a de la Tierra y tambi&eacute;n el orden mundial. Nigeria es una gran potencia y Reino Unido se ha convertido en un archipi&eacute;lago de peque&ntilde;as islas, mientras que ciudades como Londres, Nueva York o Lagos desaparecieron bajo el mar. Tsunamis, pandemias, migraciones masivas, ataques nucleares, enfrentamientos b&eacute;licos y otros desastres han menguado la poblaci&oacute;n terrestre de nueve mil millones a cuatro mil millones de personas. Pero incluso despu&eacute;s de todas las chapuzas mortales de sus antepasados, la humanidad contin&uacute;a en el planeta, la cotidianidad vuelve ser pl&aacute;cida y la naturaleza se ha regenerado.
    </p><p class="article-text">
        Metcalfe indaga en el pasado de finales del siglo XX y mediados del XXI para recomponer lo que sucedi&oacute; con el poema <em>Una corona para Vivien</em>, que el venerado poeta Francis Blundy escribi&oacute; para su mujer como regalo de cumplea&ntilde;os. Lo recit&oacute; en 2014 ante los invitados de la que se conoce como Segunda Cena Inmortal (la primera se celebr&oacute; en 1817 con otros grandes nombres de la literatura como John Keats o Charles Lamb como asistentes). La homenajeada guard&oacute; esa &uacute;nica copia del escrito, que nunca se lleg&oacute; a publicar y cuyo contenido fue objeto de pesquisas durante a&ntilde;os. El investigador consulta en todos los documentos que se salvaron del desastre, desde diarios hasta mensajes de texto, para recomponer lo que pas&oacute; en aquella velada y dar con el poema. Pero esa ingente cantidad de informaci&oacute;n a su alcance no facilita su tarea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">McEwan donó todos los correos electrónicos que escribió entre 1996 y 2013 a una biblioteca de Texas y no siente ningún temor por lo que alguien pueda encontrar: “Nunca he escrito nada significativo en un email y aún menos en un mensaje de texto”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ian McEwan ha comentado en una rueda de prensa concedida por videoconferencia a medios de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina que considera que la comunicaci&oacute;n online ha hecho m&aacute;s dif&iacute;cil recomponer una biograf&iacute;a: &ldquo;Tenemos m&aacute;s perspectiva en las cartas de Napole&oacute;n, que escrib&iacute;a 3.000 palabras al d&iacute;a o en las de Charles Darwin, que la que podr&aacute;n obtener el futuro con nuestras contribuciones a comunicaciones por internet&rdquo;. No cree que las personas comuniquen online pensamientos realmente &iacute;ntimos. De hecho, &eacute;l don&oacute; todos los correos electr&oacute;nicos que escribi&oacute; entre 1996 y 2013 a una biblioteca de Texas y no siente ning&uacute;n temor por lo que alguien pueda encontrar: &ldquo;Nunca he escrito nada significativo en un email y a&uacute;n menos en un mensaje de texto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin optimismo no hay progreso</h2><p class="article-text">
        Los alumnos de Metcalfe consideran, l&oacute;gicamente, que aquella sociedad de principios del siglo XXI estaba integrada por idiotas que acabaron con todo lo que ten&iacute;an, aunque a &eacute;l le fascina e intenta transmitirlo. Pero los j&oacute;venes estudiantes no desean escuchar batallas del pasado sino centrarse en el presente. El propio escritor se reconoce en ese comportamiento y recuerda que, cuando ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, ve&iacute;a absurdas las aspiraciones de sus padres: &ldquo;Quer&iacute;an una nevera nueva, televisi&oacute;n en color, cortar el c&eacute;sped los domingos y limpiar el coche nuevo. Buscaban la normalidad y me llev&oacute; un tiempo entender por qu&eacute;&rdquo;. La respuesta es que esa generaci&oacute;n anterior a la suya hab&iacute;a estado &ldquo;a las puertas del infierno&rdquo; y ni &eacute;l ni sus coet&aacute;neos no eran capaces de verlo desde su privilegio. &ldquo;Tambi&eacute;n entend&iacute; que en los j&oacute;venes, a veces, hay un sentimiento de supervivencia en el empe&ntilde;o de no quedar atrapados en el pasado de sus padres&rdquo;, ha remarcado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fab96c3a-6b67-40af-90e3-e26e3316dbf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una parte de la atracci&oacute;n del protagonista por ese tiempo pasado es que fue, seg&uacute;n su perspectiva, m&aacute;s excitante que la normalidad del siglo XXII. Los seres humanos han aprendido de los errores de sus antepasados y en ah&iacute; es donde se filtra el ligero optimismo que el escritor tiene acerca de lo que est&aacute; por venir, aunque ha reconocido que: &ldquo;seguramente necesitaremos una cat&aacute;strofe o dos para que nuestra mente realmente se centre&rdquo;. Para &eacute;l, lo m&aacute;s peligroso del momento es el pesimismo colectivo que impide pensar en un mundo mejor y, por lo tanto, luchar por &eacute;l. &ldquo;El inmun&oacute;logo Peter Medawar dijo que abandonar la esperanza del progreso es como la &uacute;ltima etapa de nuestro esp&iacute;ritu y yo estoy de acuerdo con &eacute;l. Mantener el optimismo es nuestra tarea principal, es lo que le debemos al futuro, a las personas que nunca vamos a conocer&rdquo;, ha manifestado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo la sensación que ya tengo suficientes elementos en mi cabeza para googlear dentro de mi mente. Mis propios pensamientos me parecen multitudinarios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian McEwan</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, ha subrayado el riesgo de lo que ha llamado &lsquo;alzheimer colectivo&rsquo;, que puede hacer que la humanidad se vuelva a meter en guerras mundiales, aupar dictaduras o probar bombas nucleares, entre otras posibilidades. &ldquo;Se dice que la historia no se repite exactamente, sino que rima. Es decir, nos encontramos en situaciones que son como paralelas en ciertos aspectos del pasado&rdquo;, ha declarado. Le preocupa que la historia ya no sea una asignatura central en el programa educativo del Reino Unido, no tanto porque los estudiantes no memoricen fechas de acontecimientos hist&oacute;ricos, sino porque la falta de esa ense&ntilde;anza haga que no sean capaces de pensar desde una perspectiva hist&oacute;rica, lo que considera &ldquo;algo esencial&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mala persona, mejor escritor</h2><p class="article-text">
        Una de las principales labores de su protagonista es la documentaci&oacute;n, un trabajo que a sus 78 a&ntilde;os &eacute;l ha dejado de realizar antes de ponerse a escribir una nueva novela. &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n que ya tengo suficientes elementos en mi cabeza para googlear dentro de mi mente. Mis propios pensamientos me parecen multitudinarios&rdquo;, ha expresado con un ligero toque de guasa. Cree que uno de los problemas que ha tra&iacute;do internet, pese a todos sus beneficios, ha sido la p&eacute;rdida del gusto por la soledad que permite dejar que la imaginaci&oacute;n se desarrolle sin cortapisas. &ldquo;Yo ando mucho por la monta&ntilde;a, muchas veces solo. Y cuando doy un paseo largo, empieza a generarse una historia en mi mente&rdquo;, ha explicado y ha a&ntilde;adido que ese af&aacute;n por evitar el pensamiento se debe a que &ldquo;estamos pasando por unos tiempos extra&ntilde;os y ansiosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su novela tiene dos l&iacute;neas temporales: la del presente de Metcalfe en 2119 y la del poeta Francis Blundy en 2014. Aunque durante mucho tiempo los seguidores del literato y los aficionados a la especulaci&oacute;n creyeron que los versos criticaban el cambio clim&aacute;tico y a quienes lo provocaban lo cierto es que, seg&uacute;n el investigador, Blundy ten&iacute;a m&aacute;s de negacionista que de ecologista. Por la reconstrucci&oacute;n de los hechos que hace el investigador, que tira de imaginaci&oacute;n &lsquo;probable&rsquo;, un rato antes de recitar su trabajo a su mujer y sus invitados, el autor habr&iacute;a lanzado una perorata sobre la falsedad de los peligros del calentamiento global. Pero nadie le dijo nada porque todos sab&iacute;an que esa batalla estaba perdida de antemano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos de los escritores que amamos, poetas o novelistas, no siempre son personas maravillosas. Algunos son verdaderos granujas y hay personas realmente malas que escriben una poesía maravillosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian McEwan</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n McEwan, detr&aacute;s de esta novela est&aacute; la idea de que &ldquo;algunos de los escritores que amamos, poetas o novelistas, no siempre son personas maravillosas. Algunos son verdaderos granujas y hay personas realmente malas que escriben una poes&iacute;a maravillosa&rdquo;. Cada cierto tiempo se descubre que alg&uacute;n autor venerado ten&iacute;a comportamientos deleznables o se revisa obras para &lsquo;limpiarlas&rsquo; de elementos inc&oacute;modos en la actualidad, como sucedi&oacute; en 2023 con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gordas-calvas-mecanografas-revision-roald-dahl-enciende-debate_1_9969704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roald Dahl</a>, pero el escritor brit&aacute;nico cree que &ldquo;a veces hay que convivir con esa dificultad&rdquo;. As&iacute;, ha se&ntilde;alado el antisemitismo de Dostoievski, el sexismo o el desprecio de clase de casi cualquier escritor del siglo XIX o las simpat&iacute;a por el nazismo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/viaje-centro-polemica-editorial-duda-ineditos-celine_1_9303852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;line</a>: &ldquo;Ese es el dilema, y es uno de los placeres de la literatura: puede venir de personas bastante malas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nigeria-gobierna-mundo-londres-desaparecio-mar-nuevo-mundo-ian-mcewan_1_13501776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 18:10:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/edad-descalabro-ninos-no-dejen-leer-nueve-anos_1_13495442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a6d016b-4805-4f3e-aa92-22a3f25a6ed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x646y231.jpg" width="1200" height="675" alt="La edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La debacle lectora llega cuando las pantallas sustituyen a los libros y el interés se puede perder para siempre si nadie lo remedia</p><p class="subtitle">Cornelia Funke, la escritora superventas que niega las estadísticas: “No reflejan la sed de libros de los jóvenes”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo dejan de leer los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as? Los nueve a&ntilde;os es la edad cr&iacute;tica &mdash;un fen&oacute;meno que en EEUU tiene un nombre:<em> decline at 9&mdash;, </em>y los esfuerzos de las familias, pero tambi&eacute;n del mercado editorial, est&aacute;n puestos en hacer todo lo posible para que no se les caigan los libros de las manos ni los sustituyan por pantallas. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los datos del informe PISA</a> conocidos esta semana son preocupantes. &ldquo;Los estudiantes tienen problemas con textos largos&rdquo;, dijo Tue Halgreen, analista de la OCDE.
    </p><p class="article-text">
        Pero este a&ntilde;o el tono de los editores &mdash;encargados de <a href="https://federacioneditores.org/wp-content/uploads/2026/01/260122PRS-FGEE-Habitos-lectura-2025-Avance.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barometrar el h&aacute;bito por la lectura y la compra de libros</a>&mdash; y del Ministerio de Cultura, que interpreta los datos, era optimista. &ldquo;La lectura sigue creciendo como actividad de ocio en Espa&ntilde;a, especialmente entre la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven&rdquo;, <a href="https://www.cultura.gob.es/actualidad/2026/01/260122-barometro-lectura-2025.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se dijo desde el Ministerio</a> de Ernest Urtasun. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que coger con pinzas esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n e investigar de d&oacute;nde viene el abandono y la consecuente p&eacute;rdida de habilidad lectora. Sin desglosar por edades, el porcentaje de lectores ha pasado del 60% en 2017 al 66% en 2025. Un incremento suave para una categor&iacute;a, &ldquo;lectores&rdquo;, para la que vale leer un libro al trimestre. Pero el porcentaje de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre seis y nueve a&ntilde;os que cogen un libro que no es de texto ha descendido del 85% al 79%. Y en la franja preadolescente, la que va de los 10 a los 14 a&ntilde;os ha bajado del 86% al 85% desde 2019 hasta 2025. Claramente, los m&aacute;s peque&ntilde;os est&aacute;n perdiendo el inter&eacute;s por leer.
    </p><p class="article-text">
        Una experta en libros dirigidos a estas edades cree que la tendencia ha cambiado en 2026, pero no podremos tener evidencia de eso hasta el a&ntilde;o que viene. &ldquo;Lo que vemos es que la ca&iacute;da del seis a 13 ya se ha estabilizado, lo que es una noticia magn&iacute;fica y, sin embargo, el Young Adult (a partir de 14), que ha tenido un crecimiento enorme en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha estabilizado tambi&eacute;n&rdquo;, dice Laia Zamarr&oacute;n, directora literaria de Alfaguara y Salamandra Infantil y Juvenil (Penguin Random House), en los segmentos Middle-Grade (seis a 13 a&ntilde;os) y Young Adult. 
    </p><p class="article-text">
        Zamarr&oacute;n indica que ha detectado que los lectores j&oacute;venes quieren &ldquo;grandes historias&rdquo;, pero los m&aacute;s peque&ntilde;os prefieren &ldquo;textos m&aacute;s cortos y m&aacute;s ilustraciones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">En pocas palabras</h2><p class="article-text">
        Los que llevan tiempo en primera fila de la cadena lectora, los libreros, creen que se trata de tendencias c&iacute;clicas. Miguel &Aacute;ngel Rinc&oacute;n, de la librer&iacute;a barcelonesa La Petita, piensa que hace diez a&ntilde;os lo que mejor funcionaba era el &aacute;lbum ilustrado, que ahora desciende frente al &eacute;xito del c&oacute;mic y las novelas gr&aacute;ficas. &ldquo;Hace cinco a&ntilde;os apenas hab&iacute;a c&oacute;mics para primeros lectores, pero durante la pandemia una serie llamada <em>Narval</em>, que est&aacute; escrita en letra may&uacute;scula, estuvo en pleno auge&rdquo;, cita como ejemplo. El mercado descubri&oacute; el tir&oacute;n de las vi&ntilde;etas con letras grandes y pocos personajes y hoy en d&iacute;a hay gran variedad de c&oacute;mics con esas caracter&iacute;sticas que se suman a t&iacute;tulos de gran consumo dirigidos a ni&ntilde;os de ocho a 11 a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los niños son menos lectores y tienen más problemas de comprensión lectora que hace años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Fernández</span>
                                        <span>—</span> El Búho Lector, sección infantil-juvenil de la librería Cervantes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los libreros han detectado m&aacute;s cambios, por ejemplo en el color. Hace unos a&ntilde;os predominaba el blanco y negro para los lectores de m&aacute;s de ocho y nueve a&ntilde;os, apunta Patricia Fern&aacute;ndez de El B&uacute;ho Lector, la secci&oacute;n infantil y juvenil de la librer&iacute;a ovetense Cervantes. Fern&aacute;ndez indica que actualmente los libros suelen estar ilustrados a color para edades hasta los 11 o 12 a&ntilde;os, y en muchas ocasiones se combina la lectura y el c&oacute;mic. &ldquo;Los ni&ntilde;os son menos lectores y tienen m&aacute;s problemas de comprensi&oacute;n lectora que hace a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;ala la librera. Adem&aacute;s, han observado que entre los diez y los 14 a&ntilde;os pierden el gusto por la lectura: &ldquo;Es una edad complicada, entre la preadolescencia y la adolescencia, donde tienen otras opciones que compiten directamente con la lectura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las editoriales ya no apuestan por los lectores de entre seis y nueve a&ntilde;os. Y si lo hacen, es para darles c&oacute;mic de humor. As&iacute; piensa Sandra Bruna, agente literaria que representa a Ben Clanton, el autor de <em>Narval: Unicornio marino</em>, y que lleva 25 a&ntilde;os trabajando en el sector. &ldquo;Nos piden cosas como los libros de Miriam Tirado, que han funcionado superbien y la serie de Carla Gracia, <em>Capibara</em>&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade: &ldquo;<em>Animalotes</em>, que adem&aacute;s se hizo peli y todo. Asimismo, <em>Narval</em> tambi&eacute;n ha sido muy potente para esta franja&rdquo;. Tambi&eacute;n menciona que una de sus estrellas es el escritor Rick Riordan, que con sus series &ldquo;vende lo que no est&aacute; escrito desde hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La gran editorial de narrativa infantil y juvenil, SM, ha notado el descenso entre los lectores incipientes y un claro crecimiento entre los m&aacute;s avanzados. Berta M&aacute;rquez, gerente editorial de Literatura Infantil y Juvenil de la editorial, comenta que hay grandes cl&aacute;sicos que no pasan de moda y cita entre esos t&iacute;tulos infalibles en el segmento de los m&aacute;s peque&ntilde;os <em>Memorias de Idh&uacute;n</em>, de Laura Gallego y <em>Campos de Fresas</em>, de Jordi Sierra i Fabra. A partir de los diez a&ntilde;os, no fallan: <em>La catedral</em>, de C&eacute;sar Mallorqu&iacute;, <em>Asesinato en el Canadian Express</em>, de Eric Wilson o <em>Fray Perico y su borrico</em>, de Juan Mu&ntilde;oz. &ldquo;Otros que van camino de convertirse en cl&aacute;sicos porque ya han conectado con varias generaciones de lectores son <em>Los Futbol&iacute;simos,</em> de Roberto Santiago o <em>La foto de los 10.000 me gusta</em> de Nando L&oacute;pez&rdquo;, completa.
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n de Sandra Bruna no es un&aacute;nime en el sector e Isabel Mart&iacute;, presidenta de la agencia literaria IMC, dice que no han notado un descenso del inter&eacute;s por los t&iacute;tulos dirigidos a lectores de hasta nueve a&ntilde;os. &ldquo;Sigue siendo una de las franjas que m&aacute;s piden [las editoriales], pero es cierto que el mercado est&aacute; sobresaturado de colecciones en esta franja. Notamos una bajada en el grupo de 10 a 12 a&ntilde;os, ya que son muchos los est&iacute;mulos que tienen y deben distribuir su tiempo entre todos ellos&rdquo;. Entre las tem&aacute;ticas m&aacute;s demandadas est&aacute;n las aventuras y el misterio para Middle-Grade, y la rom&aacute;ntica y el <em>romantasy </em>para Young Adult.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del g&eacute;nero juvenil</h2><p class="article-text">
        La transici&oacute;n de la literatura infantil a la adolescente se ha acortado y ahora casi se pasa directamente de los libros infantiles a los que antes se considerar&iacute;an para j&oacute;venes adultos. Y la mayor&iacute;a del p&uacute;blico de estas historias es femenino. Enid Blyton quiz&aacute; no habr&iacute;a vendido tantas copias de la saga de <em>Torres de Malory</em> o <em>Las mellizas en Santa Clara</em> a d&iacute;a de hoy.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No está de moda leer, no es &#039;cool&#039;. Hay algunos que leen algo, pero socialmente no lo dicen porque no tiene muy buena prensa
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Martínez</span>
                                        <span>—</span> Profesora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Patricia Mart&iacute;nez es profesora y da clase a alumnos de 12 y 13 a&ntilde;os. En su mayor&iacute;a, sus estudiantes no leen nada por ocio: &ldquo;No est&aacute; de moda leer, no es <em>cool. </em>Hay algunos que leen algo, pero socialmente no lo dicen porque no tiene muy buena prensa&rdquo;, declara. Sin embargo, el peque&ntilde;o grup&uacute;sculo que s&iacute; lo hace consume libros de manera compulsiva: &ldquo;Leen unos tochos impresionantes. Por g&eacute;neros, triunfan por goleada la fantas&iacute;a y el romance, el <em>romantasy</em>. Hay algo tambi&eacute;n de novela gr&aacute;fica pero, b&aacute;sicamente, melodramas: melodramas de fantas&iacute;a y melodramas realistas&rdquo;. La mayor parte de ese colectivo son ni&ntilde;as. Asimismo, ha observado que actualmente hay un argumento que se repite mucho: &ldquo;La protagonista es una chavalina muy mona que queda sin familia y entonces va a vivir con otra donde hay seis, diez o los que sean adolescentes hombres y acaba cada verano con uno. Y as&iacute; los autores sacan libros como churros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la agencia literaria de Sandra Bruna llevan los cat&aacute;logos de Harper Collins y Penguin Random House de Estados Unidos en Espa&ntilde;a, Portugal y Brasil. Adem&aacute;s, gestionan agencias que representan a escritoras como Rebecca Yarros o Taylor Shen y tambi&eacute;n a autores espa&ntilde;oles. Ella explica que con el aumento del <em>romantasy </em>se cre&oacute; la etiqueta de Young Adult, que hasta hace unos a&ntilde;os no exist&iacute;a. &ldquo;Antes estaba solo el Middle-Grade, pero estaba desapareciendo porque las ni&ntilde;as pasaban a leer a los 12 a&ntilde;os directamente a Rebecca Yarros, que es para m&aacute;s mayores, de veinte para arriba&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Un fen&oacute;meno, quiz&aacute;s algo tapado, que ha ayudado al incremento de ventas de este g&eacute;nero es que no solo lo lee el p&uacute;blico al que va dirigido. As&iacute; lo confirma Berta M&aacute;rquez de SM: &ldquo;Ha habido un claro crecimiento del mercado juvenil, que responde a que este tipo de literatura se ha convertido en un g&eacute;nero que leen no solo los lectores j&oacute;venes, sino tambi&eacute;n adultos interesados por este tipo de argumentos&rdquo;. Lo mismo dice Laia Zamarr&oacute;n, de Alfaguara: &ldquo;La categor&iacute;a de mayor crecimiento en el juvenil estos a&ntilde;os es el <em>romantasy,</em> romances en mundos fant&aacute;sticos superbien trabajados y complejos. Tambi&eacute;n los libros bellos, con cantos tintados, ilustraciones y estampaciones en las cubiertas&rdquo;. La editora matiza que algunos libros que gustaron a las generaciones anteriores a&uacute;n mantienen su popularidad: &ldquo;Ahora viven en familia con sus hijos, tenemos grandes ejemplos, pero el m&aacute;s destacado es Harry Potter, que sigue creciendo a d&iacute;a de hoy&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gracias, TikTok</strong></h2><p class="article-text">
        Patricia Mart&iacute;nez tiene en su clase una especie de <em>libr&oacute;metro</em> de lecturas voluntarias, con un indicador que sube cuanto m&aacute;s leen y as&iacute; consiguen premios para el grupo como poder ver una pel&iacute;cula o hacer una salida. &ldquo;No les hago examen ni nada, solamente tienen que contarnos por qu&eacute; escogieron ese libro y si se lo recomend&oacute; alguien. Normalmente, fue una amiga o lo vieron en las redes sociales, generalmente en TikTok&rdquo;. Antes predominaban plataformas como Wattpad, pero ya no tiene tanto &eacute;xito. &ldquo;El algoritmo les lleva a gente que habla de libros o buscan ellas cosas relacionadas&rdquo;, manifiesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el éxito del &#039;romantasy&#039; influye las ediciones especiales con los cantos tintados, con las que los jóvenes hacen “altares en sus habitaciones”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La agente Sandra Bruna tambi&eacute;n cree que el impulso de este g&eacute;nero se debe a las redes sociales. &ldquo;Ha cambiado la manera de publicitar los libros o qui&eacute;n los referencia. Ahora lo ven todo en redes y los <em>booktokers </em>se lanzaron a recomendar solamente <em>romantasy </em>y parec&iacute;a que lo otro no existiera&rdquo;, aventura. Si los j&oacute;venes solo tienen ese tipo de prescriptores se interesan solo por lo que ellos ponen de moda y no van m&aacute;s all&aacute;. Adem&aacute;s, la agente dice que influyen las ediciones especiales tintadas, por ejemplo, con las que hacen &ldquo;altares en sus habitaciones&rdquo;. Para ella, la clave para conseguir que los j&oacute;venes se interesen por la lectura est&aacute; en replicar las acciones de los prescriptores en redes sociales: &ldquo;Llegar hasta ellos y decirles que esto est&aacute; de moda y qu&eacute; es lo que tienen que leer. Y que haya el boca a oreja de toda la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la librer&iacute;a La Petita hacen una importante labor de gu&iacute;a para los lectores y Miguel &Aacute;ngel Rinc&oacute;n asegura que tienen dos o tres grandes mesas dedicadas a la literatura de transici&oacute;n que no es Young Adult. Ese tipo de libros los aconsejan a partir de los 14 o 15 a&ntilde;os y, de hecho, no es una recomendaci&oacute;n que salga de ellos, sino que suelen ser los lectores quienes se los piden. &ldquo;La nuestra es una librer&iacute;a 100% infantil. Tenemos mucho que ofrecer antes de que se vayan al <em>romantasy</em>. Cuando entran en ese mundo, nuestra oferta es limitada porque tenemos criterios de selecci&oacute;n. Si hay sexo expl&iacute;cito, por ejemplo, nosotros no lo tenemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La distop&iacute;a con amor, la pr&oacute;xima apuesta</h2><p class="article-text">
        En El B&uacute;ho Lector remarcan la edad m&iacute;nima que deber&iacute;a tener el interesado, &ldquo;porque hay libros que no son adecuados para lectores j&oacute;venes, como los del g&eacute;nero <em>dark&rdquo;</em>, aludiendo a un tipo de literatura tambi&eacute;n conocida como &lsquo;romance oscuro&rsquo;, que mezcla cierto grado de terror con el romanticismo. En dicha librer&iacute;a han detectado que las prescripciones vienen de las familias y el colegio as&iacute; como de internet y el boca a oreja, pero Patricia Fern&aacute;ndez evidencia que detr&aacute;s de un &eacute;xito editorial &ldquo;hay una parte muy importante de promoci&oacute;n por parte de la editorial, el autor, ilustrador, etc&eacute;tera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las editoriales tenemos todav&iacute;a la tarea pendiente de no perder al lector chico en la adolescencia&rdquo;, advierte Laia Zamarr&oacute;n. Seg&uacute;n su opini&oacute;n, la forma de conseguirlo pasa por escuchar al mercado para ver tendencias y mirar en el mundo de los ni&ntilde;os para conocer sus intereses en otros &aacute;mbitos paralelos al de la lectura. &ldquo;Hay que hacer mucho an&aacute;lisis, pero sobre todo hacer el ejercicio constante de no editar el libro que quieres t&uacute;, editora adulta, sino el que crees que resultar&aacute; m&aacute;s atractivo e interesante para las lectoras&rdquo;, declara. Berta M&aacute;rquez opina lo mismo: &ldquo;La manera de detectar los intereses de los lectores infantiles es observar su comportamiento, sus aficiones, las tendencias en otros sectores culturales como puede ser el audiovisual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buena conocedora del mercado, Sandra Bruna se atreve a hacer una predicci&oacute;n de lo que va a interesar muy pronto a esas lectoras que ya se inclinan por el Young Adult aunque a&uacute;n tengan 12 a&ntilde;os. &ldquo;El romance no es que termine, lo que pasa es que se ha saturado. As&iacute; que lo que est&aacute;n haciendo las grandes marcas es volver a la distop&iacute;a &ndash;donde se encajan <em>Los Juegos del Hambre</em> o <em>Divergente, </em>por ejemplo&ndash; pero con el romance fuerte, como una pieza importante de la trama&rdquo;. Adi&oacute;s a los grandes amores en mundos m&aacute;gicos, hola al romanticismo en el fin del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/edad-descalabro-ninos-no-dejen-leer-nueve-anos_1_13495442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Lectura,Librerías,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién nos robó el placer de rascarnos el ombligo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/robo-placer-rascarnos-ombligo_129_13455754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d17f047b-472b-4494-bb73-4f4a7b14b612_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién nos robó el placer de rascarnos el ombligo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto en el que cada vez nos cuesta más estar en paz con la idea de no hacer nada e intentamos "acumular el máximo número de vivencias en el menor periodo de tiempo posible", ¿cómo recuperar ese disfrute en las vacaciones que vendrán?</p><p class="subtitle">Entrevista - Juan Evaristo Valls Boix, filósofo: “Hay muy pocos espacios de ocio y de descanso concebidos para perder el tiempo”</p></div><p class="article-text">
        En 1976, el d&uacute;o musical Vainica Doble, formado por Gloria van Aerssen y Carmen Santonja, public&oacute; la canci&oacute;n <em>D&eacute;jame vivir con alegr&iacute;a</em>, que es todo un himno anticapitalista. Su estrofa: &ldquo;D&eacute;jame que descanse un rato al sol/ D&eacute;jame vivir con alegr&iacute;a/ Si he pescado bastante para hoy/ Ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a/ No faltar&aacute; un caracol&rdquo; viene como anillo al dedo para este art&iacute;culo sobre no hacer nada en especial <a href="https://www.eldiario.es/viajes/elegir-quedarse-casa-vacaciones-siguen-pasando-cosas-interesantes-necesidad-12-horas-avion_1_13404116.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante las vacaciones</a>. O m&aacute;s bien, sobre la incapacidad de la sociedad actual para descansar sin m&aacute;s. &iquest;Cu&aacute;nto hace que no nos aburrimos?
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, siempre hay que partir de la base de que para escoger hay que tener la posibilidad de hacerlo. Seg&uacute;n datos del <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ECV2025.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Nacional de Estad&iacute;stica</a>, durante el a&ntilde;o 2025 el 32,2% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola no se pudo permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al a&ntilde;o. Si no hay opci&oacute;n de hacer otra cosa que no sea quedarse en el barrio, la duda entre llenar de actividades la agenda de ocio o rascarse el ombligo ni siquiera se plantea. La clase social determina todos los aspectos de la vida y el descanso es uno de los m&aacute;s importantes. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora Elvira Lindo lo retrat&oacute; bien a trav&eacute;s de su personaje Manolito Gafotas, que ve&iacute;a c&oacute;mo Carabanchel Alto se vaciaba en verano mientras su familia se quedaba all&iacute;, como en cualquier mes del calendario. Ese ni&ntilde;o novelesco, que se convirti&oacute; en amigo de muchos lectores en los a&ntilde;os 90 (y sucesivos), ya intu&iacute;a de d&oacute;nde ven&iacute;a su obsesi&oacute;n por el dinero. &ldquo;A lo mejor es que de mayor voy a ser un gran banquero, o a lo mejor es que voy a ser un poco pobre, como mis padres&rdquo;, reflexionaba en el volumen <em>C&oacute;mo molo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, Bel&eacute;n decidi&oacute; pasar su mes de vacaciones entre su pueblo y el de su pareja, sin muchas pretensiones m&aacute;s all&aacute; de ver <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/video-eclipse-total-minuto_1_13443880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el eclipse del 12 de agosto</a>, ba&ntilde;arse en el r&iacute;o y leer. S&iacute; se program&oacute; alguna actividad puntual como visitar un balneario o reunirse con amigos en un festival cercano porque tampoco es de &ldquo;estar mirando las musara&ntilde;as&rdquo;, dice a este medio, pero poco m&aacute;s. Este planteamiento de verano se debe a que no contaba con demasiado presupuesto y tambi&eacute;n a la necesidad de un descanso despu&eacute;s de un curso de mucho trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos temas siempre existe el riesgo de que te digan que est&aacute;s romantizando la pobreza&rdquo;, sostiene, &ldquo;y no creo que sea eso. Aunque tuviera dinero para irme al Caribe, genuinamente creo que aun as&iacute; lo pasar&iacute;a as&iacute;&rdquo;. De hecho, conjetura que quiz&aacute; &ldquo;si tuviera todo el dinero del mundo&rdquo; descansar&iacute;a en el est&iacute;o y en septiembre se ir&iacute;a de viaje a un pa&iacute;s lejano, pero ahora mismo no se le ocurre un plan mejor.
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n indica que no es la &uacute;nica de su entorno que ha tomado decisiones parecidas para sus vacaciones: &ldquo;No s&eacute; si dir&iacute;a que la mayor&iacute;a, aunque s&iacute; gran parte si tienen pueblo <a href="https://www.eldiario.es/era/tensiones-familiares-ansiedad-vuelta-armario-veranear-pueblo-precio_1_13444764.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se van al pueblo</a> y si no, a casas de amigos. Planes muy <em>low cost&rdquo;</em>. Su hip&oacute;tesis se despeja con otros datos del INE &mdash;a veces es una instituci&oacute;n un tanto aguafiestas en la verificaci&oacute;n de datos porque no siempre corrobora la sospecha&mdash;: como arroja la <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ETR4T25.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Turismo de Residentes</a>, durante el 2025 los espa&ntilde;oles viajaron un 4,7% menos respecto al a&ntilde;o anterior, pero dentro de estos desplazamientos aumentaron en un 5,2% los que se hicieron al extranjero y disminuyeron los nacionales en un 6,1%. La cabra tira al monte y el turista a la terminal de salidas internacionales del aeropuerto.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; no funciona el freno de mano?</h2><p class="article-text">
        Una parte de esos viajes son por trabajo, pero quienes se desplazaron para disfrutar de sus vacaciones tuvieron que determinar fechas, buscar alojamientos, reservar medio de transporte y, muy posiblemente, comprobar cu&aacute;les son los lugares m&aacute;s destacados de su destino: &iquest;Qui&eacute;n viaja a Egipto y vuelve sin haber visto las pir&aacute;mides? Que entrar en ellas implique hacer una cola que se coma medio d&iacute;a o reservar con tiempo de antelaci&oacute;n no importa porque para eso se va hasta all&iacute;, &iquest;no?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las vacaciones sencillas de nuestra infancia han quedado atrás, y hoy existe la sensación de que si no se hacen grandes cosas, grandes destinos o planes constantes, no se está haciendo nada con el tiempo libre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo esto implica un trabajo que desgasta a quien lo asume. Es tan pesado que, hasta no hace tanto tiempo, mayoritariamente eran las agencias de viajes las que se encargaban de gestionar toda esta mara&ntilde;a de tr&aacute;mites. Internet y la aparici&oacute;n de empresas relacionadas con el turismo de bajo coste cambiaron las reglas del juego y el usuario ha terminado por asumir esas labores para ahorrarse unos dinerillos. Ahora es el comprador el que comprueba cu&aacute;l es la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea m&aacute;s barata y busca qu&eacute; hay que ver en su destino. Tambi&eacute;n monta <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitar-incertidumbre-nueva-coleccion-muebles-portatiles-ikea-dice-crisis-vivienda_129_13421219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los muebles de su casa</a>, porque el concepto del &lsquo;hazlo t&uacute; mismo&rsquo; del punk ahora es una campa&ntilde;a de marketing. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> observa que, desde hace a&ntilde;os, sus pacientes &ldquo;vuelven de vacaciones m&aacute;s cansados de lo que se fueron&rdquo;. La especialista lo achaca al efecto que las redes sociales causan en sus usuarios. &ldquo;Las vacaciones sencillas de nuestra infancia han quedado atr&aacute;s, y hoy existe la sensaci&oacute;n de que si no se hacen grandes cosas, grandes destinos o planes constantes, no se est&aacute; haciendo nada con el tiempo libre&rdquo;, manifiesta. Y considera que la comparativa con los dem&aacute;s es una de las principales causas de esa ansiedad por mantenerse ocupado: &ldquo;Ver que unos est&aacute;n en Jap&oacute;n, otros en Maldivas, otros de ruta por Europa, genera la impresi&oacute;n de que unas vacaciones sin est&iacute;mulos constantes son unas vacaciones peor aprovechadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Rey, autor del <a href="https://www.eldiario.es/era/enrique-rey-periodista-instagram-convertido-propagandistas-industria-turismo_1_13310425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo sobre el verano</a> <em>Mel&oacute;n con jam&oacute;n</em> (Temas de hoy, 2026), declara que &ldquo;la aceleraci&oacute;n lo ha colonizado todo: la producci&oacute;n y tambi&eacute;n el cada vez m&aacute;s escaso tiempo de ocio. Por un lado, el verano es, por definici&oacute;n, una promesa que nunca termina de cumplirse (y est&aacute; bien que as&iacute; sea porque se renueva de a&ntilde;o en a&ntilde;o). Por otro, cada vez disponemos de periodos m&aacute;s cortos para intentar alcanzar eso que sabemos que se nos escapar&aacute; (un amor de verano, una ense&ntilde;anza, una vivencia ins&oacute;lita)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rey opina que la precariedad laboral y las condiciones &ldquo;vol&aacute;tiles&rdquo; del trabajo hacen que las personas que viven en esas circunstancias no puedan dejar de estar alerta. &ldquo;La pausa para descansar no lo es porque siempre se est&aacute; pensando en c&oacute;mo no perder el trabajo interrumpido&rdquo;, manifiesta y pone como ejemplo las profesiones creativas: &ldquo;Es muy curioso c&oacute;mo cualquier rato de presunta relajaci&oacute;n se aprovecha para buscar nuevas ideas, encontrar otros enfoques o consumir productos que ser&aacute;n &uacute;tiles para no quedar atr&aacute;s o no perder el hilo de la conversaci&oacute;n&rdquo;. Es posible que esa desconocida que intenta escuchar una charla en la playa con m&aacute;s o menos disimulo sea una periodista &mdash;&iexcl;ejem!&mdash; que ha detectado de refil&oacute;n un tema de inter&eacute;s social vendible a su editora.
    </p><h2 class="article-text">Las bicicletas ya no son solo para el verano</h2><p class="article-text">
        Tener <a href="https://www.eldiario.es/era/mes-completo-dias-sueltos-muerto-veraneo-conociamos_1_12416902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mes seguido de vacaciones</a> como Bel&eacute;n ya no es tan habitual. Esa planificaci&oacute;n del calendario laboral ha desaparecido sobre todo en las d&eacute;cadas m&aacute;s recientes del capitalismo tard&iacute;o. No todo era maravilloso en el verano de la generaci&oacute;n <em>boomer, </em>la nostalgia tiende a borrar los matices y ser benevolente: eran los ni&ntilde;os y los padres quienes pod&iacute;an llegar incluso a aburrirse en aquellos meses de relax, porque las madres no dejaban de trabajar (ni entonces ni ahora) pero sin sueldo ni cotizaci&oacute;n. Rey se&ntilde;ala que: &ldquo;El verano nunca es para quienes lo trabajan (camareras de piso, trabajadores de hosteler&iacute;a, socorristas&hellip;), sino para quienes pueden establecer peque&ntilde;as pausas&rdquo;. La bicicleta del repartidor de Glovo es para el verano pero no para el disfrute precisamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El verano nunca es para quienes lo trabajan (camareras de piso, trabajadores de hostelería, socorristas…), sino para quienes pueden establecer pequeñas pausas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Rey</span>
                                        <span>—</span> autor del ensayo sobre el verano &#039;Melón con jamón&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista y escritora <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anna-pacheco-cuela-hoteles-lujo-turistas-ricos-igual-ruidosos-sucios_1_11213346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Pacheco investig&oacute;</a> para su ensayo <em>Estuve aqu&iacute; y me acord&eacute; de vosotros</em> (Anagrama, 2024) c&oacute;mo son las condiciones laborales de los hoteles de lujo en Barcelona. Incluso asisti&oacute; camuflada, gracias a la complicidad de unas trabajadoras, a alguna de las reuniones en los mandos superiores informaban al personal de c&oacute;mo deb&iacute;a ser su labor para que el cliente se fuese satisfecho. &ldquo;Todo es experiencia y atracci&oacute;n&rdquo;, escribe la autora, &ldquo;incluso una p&aacute;gina de reservas y, por supuesto, el propio trabajador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque haya cierto inter&eacute;s te&oacute;rico alrededor del descanso (libros como <em>Gozo</em>, de Azahara Alonso G&oacute;mez; <span id="true"></span><a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-valls-boix-filosofo-hay-espacios-ocio-descanso-concebidos-perder-tiempo_1_13291579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JOMO, de Juan Evaristo Valls</a>; hasta el m&iacute;o&hellip;) no s&eacute; si, en la realidad, es un valor al alza&rdquo;, reflexiona Enrique Rey. Desde su punto de vista, ahora tendemos a &ldquo;intentar acumular el m&aacute;ximo n&uacute;mero de vivencias en el menor periodo de tiempo posible as&iacute; que seguramente el futuro sea de los microveranos&rdquo;. Escapadas de menos d&iacute;as en las que la &lsquo;operaci&oacute;n salida&rsquo; sea en cualquier fecha y no al inicio de las quincenas estivales. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estas previsiones ata&ntilde;en a la clase trabajadora, porque &ldquo;los privilegiados (quienes obtienen rentas del capital y no del trabajo)&rdquo;, afirma Rey, &ldquo;vivir&aacute;n en un verano permanente, como el que se despliega en las urbanizaciones para <em>expats</em> de la costa malague&ntilde;a, alicantina o mallorquina&rdquo;. Esto ya sucede o ha sucedido desde que se establecieron las clases sociales &mdash;la condesa Gunilla Von Bismarck y sus colegas, por poner un ejemplo pillado al aire, no est&aacute;n bronceados todo el a&ntilde;o por trabajar al sol&mdash; aunque dentro de no tanto tiempo quiz&aacute; tengan que escoger destinos menos achicharrantes que el Mediterr&aacute;neo por el cambio clim&aacute;tico. De hecho, puede que las <em>influencers </em>pijas o aspirantes que muestran en redes sociales <a href="https://www.eldiario.es/era/pienso-gallega-verano-norte-presumen-influencers_129_13399378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;el Norte&rsquo; de Espa&ntilde;a</a> (que para ellas es un territorio sin matices: da igual Santander que Sanxenxo. Lo mismo que ocurri&oacute; antes con &lsquo;el Levante&rsquo; o &lsquo;el Sur&rsquo;) como lugar ideal de veraneo tambi&eacute;n tengan que buscar &lsquo;el fresquito&rsquo; en otros pa&iacute;ses. 
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n querr&iacute;a encontrarse a s&iacute; mismo</h2><p class="article-text">
        Hace ya unas cuantas d&eacute;cadas, el prop&oacute;sito de &ldquo;encontrarse a s&iacute; mismo&rdquo; fue muy popular sobre todo entre aquellos que se consideraban &lsquo;ciudadanos del mundo&rsquo; o &lsquo;viajeros&rsquo; pero no &lsquo;turistas&rsquo;. Se iban solos a pa&iacute;ses asi&aacute;ticos en busca de una paz mental (ahora se llevan m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/tenia-prejuicios-mejor-imaginaba-triunfan-retiros-desconectar-probar-cosas_1_11907327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los retiros</a>) que a d&iacute;a de hoy es dif&iacute;cil hallar entre souvenirs y grupos de veraneantes que copan las calles. Tampoco es que esa revelaci&oacute;n personal estuviese garantizada o no fuese improbable antes de los vuelos <em>low cost, </em>pero en la actualidad casi es m&aacute;s f&aacute;cil conseguirla en el sal&oacute;n de casa que en un lugar plagado de palos selfis. O en la consulta del psiquiatra, claro.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo el que veranea quiere identificar sus vac&iacute;os o sus problemas en su tiempo libre y cabe pensar que el empacho de actividades sea, en realidad, para despejar pensamientos intrusivos. &iquest;Intentamos evitarnos en lugar de encontrarnos? Ainhoa Plata considera que &ldquo;es una hip&oacute;tesis razonable&rdquo; aunque remarca que, en su experiencia cl&iacute;nica, &ldquo;el fen&oacute;meno tiene m&aacute;s que ver con las redes sociales que con una evitaci&oacute;n consciente de la introspecci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Dicho esto, no descarto que en algunos casos s&iacute; exista ese componente de evitaci&oacute;n: cuando paramos, sin el ruido del trabajo y la rutina, es m&aacute;s f&aacute;cil que aparezcan pensamientos o preocupaciones que durante el a&ntilde;o quedan tapados por la actividad. Ambas explicaciones pueden convivir&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Su recomendaci&oacute;n como profesional es no programar nada para el tiempo libre: no agendar todos los planes posibles para llenar los d&iacute;as ni tampoco obligarse a quedarse en casa por obligaci&oacute;n para descansar. &ldquo;Tengo una paciente que siempre est&aacute; agotada porque encadena plan tras plan sin parar, y el compromiso que le pido no es &lsquo;no hagas nada&rsquo;, sino que llegue el fin de semana sin nada cerrado y se pregunte qu&eacute; necesita realmente en ese momento&rdquo;, manifiesta. Unas veces le apetecer&aacute; quedar con sus amigas, otras ver una pel&iacute;cula en casa o cualquier otra cosa. &ldquo;La clave es no funcionar en autom&aacute;tico, como si ya estuviera todo programado de antemano, sino escuchar, llegado el momento, qu&eacute; necesita realmente tu cuerpo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        No hay propuestas propias para pasar los veranos lo mejor posible en este art&iacute;culo, esa es labor de profesionales como los consultados. Bastante dif&iacute;cil es gestionar la vida propia como para practicar refranes como &lsquo;consejos vendo que para m&iacute; no tengo&rsquo;. S&iacute; hay, para cerrar el c&iacute;rculo, una invitaci&oacute;n a escuchar las canciones de Vainica Doble, que profetizaron en <em>Eleg&iacute;a al jard&iacute;n de mi abuela, con una dedicatoria y un suspiro </em>el fin del verano de asueto ya en 1973: &ldquo;Encanto suave y placidez/ De aquel rinc&oacute;n de mi ni&ntilde;ez/ Coraz&oacute;n que hoy late en cuerpo ajeno/ Sofocado en un moderno hotel&rdquo;. Y sobre todo, una petici&oacute;n: amabilidad y respeto para los trabajadores que se encargan del disfrute estival de los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/robo-placer-rascarnos-ombligo_129_13455754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién nos robó el placer de rascarnos el ombligo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verano,Ocio,Bienestar,Vacaciones,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Echo de menos cuando se hacía de forma más salvaje”: seis experiencias de todo tipo intercambiando casa en vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/echo-forma-salvaje-seis-experiencias-tipo-intercambiando-casa-vacaciones_1_13430175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25aa3eb8-df91-433a-b0ff-4f260b660e76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x690y183.jpg" width="1200" height="675" alt="“Echo de menos cuando se hacía de forma más salvaje”: seis experiencias de todo tipo intercambiando casa en vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que un día fue una opción alternativa para viajar ahorrando dinero, hoy se ha convertido en una forma completamente instaurada, con plataformas especializadas en el intercambio que no paran de crecer. ¿Cómo es pasar unos días en casa ajena? ¿Y qué se encuentran los anfitriones a la vuelta?</p><p class="subtitle">Elegir quedarse en casa en vacaciones: “Te siguen pasando cosas interesantes sin necesidad de 12 horas de avión”</p></div><p class="article-text">
        <em>Yo a Boston y t&uacute; a California</em> podr&iacute;a ser un buen eslogan con referencia pop para la pr&aacute;ctica de intercambio de casas para viajar. Un m&eacute;todo que comenz&oacute; como un experimento minoritario m&aacute;s parecido a un tabl&oacute;n de anuncios anal&oacute;gico y que se ha profesionalizado, por decirlo de alguna manera, con la aparici&oacute;n de plataformas como Homelink o HomeExchange, la m&aacute;s popular. Seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/intercambio-casas-crece-alternativa-turismo-tradicional-he-podido-viajar-pagar_1_13080635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del sector</a>, esta &uacute;ltima ha experimentado un crecimiento del 370% desde 2021, con m&aacute;s de 120.000 trueques habitacionales. En general, las experiencias son positivas, lo que explica el aumento m&aacute;s all&aacute; del ahorro de dinero, aunque tambi&eacute;n hay an&eacute;cdotas cuestionables o curiosas.
    </p><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a empez&oacute; a intercambiar vivienda para viajar en aquellos tiempos en los que Internet no era una mara&ntilde;a de comentarios en redes sociales, <a href="https://www.eldiario.es/viajes/resenas-restaurantes-internet_1_10653850.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rese&ntilde;as y puntuaciones</a>. Era la primera d&eacute;cada de los 2000 y recuerda que esta f&oacute;rmula &ldquo;ten&iacute;a un aspecto un poco m&aacute;s rom&aacute;ntico y tambi&eacute;n la cosa era m&aacute;s arriesgada&rdquo;, aunque siempre le sali&oacute; bien. Por aquel entonces usaba Craigslist, una web que a&uacute;n existe, y que funciona como un tabl&oacute;n de anuncios internacional, donde se pod&iacute;a encontrar casi cualquier cosa: productos, trabajos, coches o alojamiento en el extranjero. &ldquo;Uno de los foros estaba dedicado al intercambio y t&uacute; simplemente pon&iacute;as un mensaje: &rsquo;Hola, soy tal, tengo un piso en Barcelona. Me gustar&iacute;a pasar el verano en Nueva York o Berl&iacute;n o no s&eacute; d&oacute;nde&rsquo; y, a veces pon&iacute;as fotos, pero otras ni eso, estaba totalmente basado en texto&rdquo;, explica. &ldquo;A partir de ah&iacute; pod&iacute;as recibir ofertas, y si alguien m&aacute;s o menos te daba buena espina y os cuadraban las fechas, llegabais a un acuerdo. Simplemente, t&uacute; te plantabas en su casa y esa persona se plantaba en la tuya&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca viaj&oacute; tres veces a Nueva York, estuvo en tres domicilios diferentes y en dos de ellos durante temporadas largas, m&iacute;nimo un mes. Recuerda tambi&eacute;n una estancia en Los &Aacute;ngeles, &ldquo;en una casita preciosa en Venice Beach, que jam&aacute;s hubiera podido pagarme. La familia que viv&iacute;a all&iacute; estuvo en mi piso en Barcelona&rdquo;. En aquella ocasi&oacute;n vivi&oacute; una experiencia curiosa: sus anfitriones a&uacute;n estaban cuando llegaron porque se hab&iacute;an equivocado con la fecha en la que ten&iacute;an que coger el avi&oacute;n. &ldquo;La madre era azafata y pod&iacute;an viajar gratis en American Airlines. Era una pareja con dos hijos gemelos y para ir a Europa se plantaban los cuatro en el aeropuerto y cog&iacute;an el siguiente vuelo que hubiese disponible&rdquo;. Cuando vieron a Bego&ntilde;a y su familia, se dieron cuenta de la confusi&oacute;n y les pagaron una noche de hotel. &ldquo;Despu&eacute;s, para la vuelta, yo tuve un problema de cancelaci&oacute;n de vuelo, les llamamos y fueron muy flexibles, nos pudimos quedar m&aacute;s d&iacute;as, as&iacute; que no hubo problema&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que más me mosquea es que nosotros dejamos nuestras toallas, que son de puta madre, y luego vamos a casas de gente que tiene unas toallas enanas, repugnantes, que te las pones y ya huelen como a perro mojado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los padres de Mar&iacute;a, que ahora est&aacute; en la treintena, fueron otros pioneros en el m&eacute;todo de intercambio de casas. Ellos viv&iacute;an en Menorca y llegaron a ir a sitios incre&iacute;bles como Suecia, donde los due&ntilde;os de la vivienda les dejaron dos coches para sus trayectos durante su estancia. Ya de adulta volvi&oacute; a recuperar esta costumbre con su chico para evitar el Airbnb, por hacer &ldquo;boicot a toda esa basura&rdquo; y por ahorrar dinero. &ldquo;Me parece un buen recurso, pero creo que hay que valer para ello&rdquo;, sostiene. Hay gente que cuando le explica que viajan de esta manera le pregunta cosas como que si no le preocupa que los visitantes fotograf&iacute;en las fotos de sus hijos o que les roben. &ldquo;A m&iacute; me importa un pepino las cosas que tenemos en casa. O sea, como no tengo cosas de valor que se puedan llevar y si lo hacen me da igual. Lo dejamos todo tal cual, les hacemos un poco de hueco, pero ah&iacute; siguen nuestras braguitas, nuestros calzoncillitos, nuestras fotos d&aacute;ndonos un besito en la nevera, y Santas Pascuas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene la costumbre de dejar, adem&aacute;s de un documento con las normas del alojamiento, un regalito, una pr&aacute;ctica bastante com&uacute;n. Confiesa que ha entrado en &ldquo;un c&iacute;rculo vicioso, ya solo me importa saber qu&eacute; me dejan o qu&eacute; dejarles&rdquo;. A veces le choca el hecho de volver a su residencia y que huela a otra persona, porque ellos no usan perfumes y se nota si alguien se ha echado colonia, por ejemplo. &ldquo;Lo que m&aacute;s me mosquea es que nosotros dejamos nuestras toallas, que son de puta madre, y luego vamos a casas de gente que tiene unas toallas enanas, repugnantes, que te las pones y ya huelen como a perro mojado&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Oihane tiene un piso en el barrio de Poble Sec en Barcelona, un barrio muy goloso porque est&aacute; en el centro de la ciudad y, de momento, es relativamente tranquilo. Ella es muy selecta con la gente que acepta en su residencia. Por ejemplo, hay un perfil que tiene vetado completamente: &ldquo;Los padres y madres que te contactan para las vacaciones de sus hijos. Por un lado porque los j&oacute;venes no suelen cuidar la casa tan bien como los mayores y luego ya por una cuesti&oacute;n de principios: que los padres les busquen las vacaciones a sus hijos me peta la cabeza&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mentalidad es diferente que cuando pagas el alojamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Oihane</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ella viaja desde hace tres a&ntilde;os de esta forma y le gusta porque as&iacute; no va con prisas, no le importa perder el tiempo: &ldquo;La mentalidad es diferente que cuando pagas el alojamiento&rdquo;. Ha estado en 25 sitios aproximadamente y solo ha tenido un par de malas experiencias. Una fue en Par&iacute;s donde &ldquo;no estaba limpio, ol&iacute;a mal, la calefacci&oacute;n no funcionaba y era bastante desastre&rdquo; y en otra ocasi&oacute;n [no especifica el lugar] que &ldquo;los que acog&iacute;an no informaron de que era una habitaci&oacute;n y yo pensaba que era una casa entera. Aqu&iacute; hubo un poco de jaleo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Adi&oacute;s al romanticismo</h2><p class="article-text">
        Como se indica al principio del art&iacute;culo, HomeExchange es la plataforma m&aacute;s popular para el intercambio de casas. Gema empez&oacute; a plantearse viajar de esta forma hace unos a&ntilde;os, pero no se decid&iacute;a porque le daba pereza hacerse un perfil en la aplicaci&oacute;n. Finalmente, se atrevi&oacute; porque quer&iacute;a hacer viajes que no se pod&iacute;a permitir por el coste que supon&iacute;a el alojamiento y consigui&oacute; un piso en Brooklyn para ella sola, lo cual fue &ldquo;superguay&rdquo;. Para utilizar la plataforma tienes que pagar una tasa anual que ronda los 150 euros y luego se ganan puntos por cada noche que dejas tu casa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes hacer intercambio rec&iacute;proco, es decir, que a la vez que t&uacute; vas a casa de una persona, esa persona va la tuya a la vez o no rec&iacute;proco, que es cuando t&uacute; dejas que la persona vaya a tu casa cuando a ti te vaya bien, porque no vas a estar o lo que sea. Despu&eacute;s t&uacute; ganas unos puntos y eliges a d&oacute;nde ir y cu&aacute;ndo&rdquo;, desarrolla. Con el cr&eacute;dito que el usuario haya acumulado puede decidir si invertirlos todos en una sola noche en una casa espectacular o escoger una estancia de una semana en una vivienda m&aacute;s asequible seg&uacute;n las valoraciones de la plataforma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mismo día de su llegada [la huésped] me pidió si podía venir su madre unos días y le dije que sí. Al día siguiente llegaron también su hermano, su cuñada y dos niños pequeños (...) Después incluso vino una amiga suya sin avisar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Margarita</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este tipo de empresas ofrecen la seguridad que otorga la verificaci&oacute;n de los perfiles y garant&iacute;as sobre da&ntilde;os o cancelaciones a cambio de esa cuota que deben pagar los usuarios. Marta es una experta en el m&eacute;todo del intercambio de viviendas, que ve especialmente atractivo para aquellas personas que viajan con ni&ntilde;os. &ldquo;Nosotros siempre buscamos casas de familias, porque est&aacute;n preparadas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Tienen juguetes, est&aacute; adecuada para que no sea peligrosa y no hay cosas hiperdelicadas&rdquo;, afirma &ldquo;Vas a una cocina con lo que cuando llegas ya hay comida, es un lugar donde todo est&aacute; preparado para vivir desde el momento cero. Adem&aacute;s, hay mucha hospitalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ella indica que cuando la gente va a su hogar, se asegura de que haya comida y les indica que pueden coger lo que quieran. Asimismo, les prepara una especie de <em>'pack</em> de bienvenida' con una tarjeta para el transporte p&uacute;blico, una gu&iacute;a de la ciudad, recomendaciones para comer y &ldquo;un detallito t&iacute;pico de Barcelona&rdquo;. No ha tenido ning&uacute;n problema en sus intercambios y se&ntilde;ala que siempre hay mucha comunicaci&oacute;n entre las familias. &ldquo;Quiz&aacute;s destacar&iacute;a que en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el tema del cambio clim&aacute;tico y que la temperatura de Barcelona cada vez es m&aacute;s insostenible en verano, cada vez hay menos demanda de gente que quiera venir a esta costa. Lo he notado much&iacute;simo, pero bueno, de momento siempre hemos encontrado gente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas plataformas sirven para ver muchas de las casuísticas y de la problemática del mercado y del estado de la vivienda. Buscas casas en Grecia y te das cuenta que todos los dueños son estadounidenses, británicos y daneses</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Begoña</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Margarita, que utiliza HomeExchange desde hace dos a&ntilde;os, este trueque se basa en la confianza. Cuando viaja deja su vivienda limpia, ordenada y preparada para que los visitantes se sientan como en casa. &ldquo;Guardo &uacute;nicamente algunas cosas personales o de valor, pero no escondo objetos ni hago pruebas para comprobar si tocan algo&rdquo;, indica. Ella, que vive en Menorca, s&iacute; que tuvo una experiencia curiosa con una chica que iba sola a teletrabajar. &ldquo;El mismo d&iacute;a de su llegada me pidi&oacute; si pod&iacute;a venir su madre unos d&iacute;as y le dije que s&iacute;. Al d&iacute;a siguiente llegaron tambi&eacute;n su hermano, su cu&ntilde;ada y dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os. La verdad es que sent&iacute; que se hab&iacute;a sobrepasado el acuerdo inicial&rdquo;, recuerda y prosigue: &ldquo;Adem&aacute;s, rompieron el horno, aunque se hicieron cargo de la reparaci&oacute;n y me dejaron un detalle antes de marcharse. Despu&eacute;s incluso vino una amiga de la hu&eacute;sped unos d&iacute;as sin avisar. Fue la &uacute;nica vez que sent&iacute; que se excedi&oacute; la confianza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a se ha encontrado con un intento de &lsquo;estafa&rsquo; en esa web y lo denunci&oacute;. &ldquo;Ped&iacute; una casa a una chica que estaba en Mallorca, donde solo hay guiris que tienen dinero para tener segundas residencias, y me quiso cobrar. Eso es superilegal&rdquo;, manifiesta. Bego&ntilde;a se&ntilde;ala que estas plataformas sirven para ver &ldquo;muchas de las casu&iacute;sticas y de la problem&aacute;tica del mercado y del estado de la vivienda&rdquo;. Por ejemplo, es f&aacute;cil detectar c&oacute;mo muchos usuarios ponen a disposici&oacute;n sus viviendas no habituales: &ldquo;Buscas, yo qu&eacute; s&eacute;, casas en Grecia y te das cuenta de que todos los due&ntilde;os son estadounidenses, brit&aacute;nicos y daneses&hellip; vas viendo distintos fen&oacute;menos&rdquo;. Ella estuvo el a&ntilde;o pasado en Londres con su pareja y sus dos hijos y tuvo muy buena experiencia, pero le &ldquo;disgusta un poco la forma moderna&rdquo;, con las puntuaciones o el pago de la tasa anual, aunque ahora sea m&aacute;s seguro. &ldquo;Yo echo un poco de menos los viejos tiempos, cuando se hac&iacute;a de una manera un poco m&aacute;s salvaje&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/echo-forma-salvaje-seis-experiencias-tipo-intercambiando-casa-vacaciones_1_13430175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Echo de menos cuando se hacía de forma más salvaje”: seis experiencias de todo tipo intercambiando casa en vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo,Tendencias,Vacaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvaro Pombo: "Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-espero-diversion-revelaciones-estramboticas-terribles-publicaran-biografia_1_13414016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbc90c11-1412-4fe1-9aa1-3fc3ca4816b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148366.jpg" width="3447" height="1939" alt="Álvaro Pombo: &quot;Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de cumplir 87 años y lleva un potente ritmo de publicación de sus 'Cuentos autobiográficos', aparecidos tras recibir el premio Cervantes en 2024: "Yo quiero todos los premios, incluido el del Ventorrillo de Abajo"</p><p class="subtitle">Una prestigiosa traductora de Homero ataca 'La Odisea' de Nolan: “Me avergonzaría haber escrito algo de eso”
</p></div><p class="article-text">
        Aunque ya ha cumplido los 87 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-ganar-nobel-literatura-espanol-cervantes-pringado-genial_1_11815726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Pombo</a> a&uacute;n tiene mucho por decir, tanto en persona como a trav&eacute;s de sus textos. Con una obra dilatada, que le mereci&oacute; el ingreso en la Real Academia Espa&ntilde;ola en el a&ntilde;o 2004 y el Premio Cervantes en el 2024, el &uacute;ltimo de una lista que incluye los galardones m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, no tiene previsto abandonar su profesi&oacute;n. Hace apenas unos meses, public&oacute; el segundo volumen de sus <em>Cuentos autobiogr&aacute;ficos</em> (Anagrama) y el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o saldr&aacute; una biograf&iacute;a que el escritor y amigo Mario Crespo ha elaborado sobre su persona en colaboraci&oacute;n estrecha con el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, Crespo ha sido el responsable de que esta entrevista haya sido posible. Debido a la distancia y al delicado estado de salud de Pombo, su colaborador le ley&oacute; las preguntas remitidas por elDiario.es y el escritor respondi&oacute; en voz alta, a su ritmo, en su casa. Est&aacute; acostumbrado a dictar sus textos, algo que se aprecia en la grabaci&oacute;n, as&iacute; como la ilustraci&oacute;n y ligera socarroner&iacute;a que le caracteriza. Genio y figura, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de ganar el Cervantes declar&oacute; que &ldquo;el dinero escapa de m&iacute;&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; se ha gastado hasta ahora los 125.000 euros del galard&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No pienso contestar esa pregunta indiscreta. Pero los dineros de los premios son un poco, para todos nosotros, los dineros del sacrist&aacute;n que cantando vienen y cantando se van. Eres como un chaval que ha sacado buenas notas y luego pierde un mes entero disfrut&aacute;ndolo. Con los dineros de los premios pasa un poco eso mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiene 87 a&ntilde;os y no se ha jubilado ni parece que tenga intenci&oacute;n de hacerlo. &iquest;C&oacute;mo es que sigue teniendo ganas de trabajar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, suerte que tengo, como es natural, muchos achaques reum&aacute;ticos e intestinales, pero tengo muy buenas constantes vitales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor Álvaro Pombo                            </span>
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        <strong>Ha ganado casi todos los premios literarios que se pueden ganar en Espa&ntilde;a, incluido el Cervantes. &iquest;Se da por satisfecho en cuesti&oacute;n de reconocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo en esto repito siempre lo que dec&iacute;a Camilo Jos&eacute;, yo quiero todos los premios, incluido el del Ventorrillo de Abajo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque puestos a ganar o perder premios uno los quiere todos, pero si no los gana pues no le pasa nada. En realidad, los premios se me han acumulado estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. A los viejos nos sientan bien los premios y las medallas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-felicita-87-cumpleanos-alvaro-pombo-nueva-cancion-dije_1_13325228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>d&uacute;o Hidrogenesse</strong></a><strong> le est&aacute; poniendo m&uacute;sica a alguno de sus poemas. &iquest;Qu&eacute; le parece el resultado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una [de las canciones] es muy bonita, la otra es m&aacute;s moderna. A m&iacute; no me gustan las melod&iacute;as. Me encantar&iacute;a que Hidrogenesse triunfaran con su m&uacute;sica, porque le han puesto m&uacute;sica a mis letras. He escrito poemas muy bonitos y me alegra que no se pierdan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted form&oacute; parte del partido pol&iacute;tico UpyD. &iquest;C&oacute;mo fue esa experiencia? &iquest;Tiene un buen recuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo muy buen recuerdo de Rosa [D&iacute;ez] y de todos los camaradas que estuvieron con nosotros. Tengo el mal recuerdo de que no cuaj&oacute; el pastel, de que sacamos un resultado electoral bajo, cinco esca&ntilde;os es poco para mantenerse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La casa de Álvaro Pombo, este verano                            </span>
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        <strong>Es Acad&eacute;mico de la Lengua desde 2004, una instituci&oacute;n no exenta de pol&eacute;micas cada cierto tiempo. En el encontronazo con Luis Garc&iacute;a Montero no dud&oacute; en apoyar a Santiago Mu&ntilde;oz Machado. En enero de 2026 fue otro acad&eacute;mico, Arturo P&eacute;rez-Reverte, el que atac&oacute; a Mu&ntilde;oz Machado &iquest;Qu&eacute; opina en esta ocasi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estuve muy a favor de Mu&ntilde;oz Machado. A m&iacute; me parece un gran director, que ha tra&iacute;do mucha notoriedad y dinero a la Academia, mucha publicidad buena en Am&eacute;rica y en Europa y estoy muy a favor de su gesti&oacute;n. Y don Arturo Reverte, que es amigo m&iacute;o, es a veces muy bocazas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Don Arturo Reverte, que es amigo mío, es a veces muy bocazas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P&eacute;rez-Reverte es experto en pol&eacute;micas airadas, pero usted tampoco se ha cortado demasiado a la hora de expresar sus opiniones. &iquest;Alguna vez se ha autocensurado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo intervengo muy poco en las pol&eacute;micas y s&iacute; me he censurado. Suelo intervenir por corazonadas a favor de unos o de otros, no puedo decir que sea muy racional en esto de las intervenciones.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        He hecho mucho periodismo de fald&oacute;n y ah&iacute; s&iacute; intervine en asuntos del inter&eacute;s p&uacute;blico y pol&iacute;tico. No tengo remordimientos, lo que pasa es que yo no tengo vocaci&oacute;n pol&eacute;mica personalmente, pero s&iacute; tengo vocaci&oacute;n de cr&iacute;tico. Como debemos tener todos los espa&ntilde;oles, &iquest;no?.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba de publicar el volumen II de sus </strong><em><strong>Cuentos autobiogr&aacute;ficos</strong></em><strong>. &iquest;Es la memoria benevolente con el pasado? &iquest;Es posible recordar las cosas con, aunque sea, un poco de objetividad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita de Jorge Guill&eacute;n que es &ldquo;La memoria es fuerza oscura / para que m&aacute;s te enamores, alma, / de lo que perdura&rdquo;. En parte, yo estoy de acuerdo con esta descripci&oacute;n de que la memoria es una fuerza oscura: tenemos memoria antes de tomar decisiones acerca de otros objetos de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        La memoria es todo y la memoria es inteligente o tonta seg&uacute;n el memoriso sea inteligente o tonto. Pero, en fin, la memoria es, sin duda, muy importante en la vida intelectual de todos nosotros: la memoria hist&oacute;rica, la memoria personal y la memoria literaria, que es muy importante para la aparici&oacute;n de los poetas y de los escritores. Uno se aprende de memoria los textos de chaval y luego los recuerda de viejo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Álvaro Pombo                            </span>
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        <strong>&iquest;La experiencia aporta sabidur&iacute;a o no necesariamente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un texto de T.S. Eliot que puedo citar en ingl&eacute;s porque es mi favorito: <em>&ldquo;We had the experience but we missed the meaning&rdquo;.</em> Es decir: &ldquo;Vivimos la experiencia pero perdimos la significaci&oacute;n&rdquo;. A m&iacute; me parece muy profundo y muy serio. Con frecuencia hemos tenido experiencias personales y sociales y, al cabo del tiempo, hemos perdido su significaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo recomendar&iacute;a a todo el mundo leer <em>Cuatro cuartetos</em> de Eliot, empezando esta misma tarde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es usted un fumador empedernido con 87 a&ntilde;os. Me atrevo a pensar que sus m&eacute;dicos le dicen que lo deje. &iquest;No quiere o no puede librarse del vicio? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, son mis familiares y amigos los que me lo dicen, pero no fuman. Yo no apuro el cigarrillo, as&iacute; que no soy empedernido, creo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se mantiene al d&iacute;a de los nuevos nombres de la literatura? &iquest;Lee a autores o autoras j&oacute;venes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, no estoy al d&iacute;a en la literatura narrativa espa&ntilde;ola, lo confieso. Pero es que no doy abasto en las lecturas, no es por desd&eacute;n. Me parece muy importante y cuando tengo oportunidad, leo cosas, pero no estoy al tanto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo recomendaría a todo el mundo leer Cuatro cuartetos de Eliot y empezando esta misma tarde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consejo le dar&iacute;a a alguien que aspire a convertirse en escritor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que escriba todos los d&iacute;as y, sobre todo, que escriba mucho. Ning&uacute;n d&iacute;a sin una l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mario Crespo publica en oto&ntilde;o su biograf&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; se siente al saber que otra persona va a contar su vida (aunque hayan trabajado juntos)? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues nada, me siento muy honrado y agradecido y esperando con diversi&oacute;n las revelaciones estramb&oacute;ticas y terribles que Mario va a hacer de mi existencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha guardado muchas cosas o no tiene nada que ocultar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Lo que no hemos dado ese tono dram&aacute;tico, rid&iacute;culo y sentimental por ejemplo de mi homosexualidad, que no aceptaron mis padres y mis t&iacute;os. Hay una exageraci&oacute;n biogr&aacute;fica, autobiogr&aacute;fica, de mucha gente que sale en las televisiones, yo les veo, me ponen de los nervios. No hace falta contar que eres quien eres, yo s&eacute; qui&eacute;n soy, como dec&iacute;a Don Quijote.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-espero-diversion-revelaciones-estramboticas-terribles-publicaran-biografia_1_13414016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Álvaro Pombo: "Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Cervantes,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c48efe8-f4ce-4bb0-b820-999ad4ee334d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147389.jpg" width="1200" height="675" alt="Pino Aprile, autor de &#039;Elogio del error&#039;: “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y ensayista publica una obra en la que recurre a la ironía para reflexionar sobre por qué meter la pata es algo inherente al ser humano </p><p class="subtitle">'Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces puede equivocarse una persona a lo largo de su vida? M&aacute;s all&aacute; de la sensatez que posea cada individuo, meter la pata es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/humano-despreciable-naturaleza-ideologia_1_4289875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inherente al ser humano</a>. Y gracias a esa incapacidad para no caer en el fallo (en ocasiones m&aacute;s de una vez), el ser humano ha llegado hasta donde ha llegado. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que el periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pino Aprile</a> expone en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Elogio del error</em></a>, que la editorial Gatopardo publica en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Atalaire. Un t&iacute;tulo esperado por sus lectores despu&eacute;s del &eacute;xito de <em>Nuevo elogio del imb&eacute;cil</em> (Gatopardo, 2025), al que precedi&oacute; <em>Elogio del imb&eacute;cil</em> (Temas de hoy, 2004). 
    </p><p class="article-text">
        Al periodista italiano le gusta meterse en jardines con una sonrisa de medio lado. Su texto intenta mantener un tono ligero para diseccionar algunos planteamientos que pueden resultar un tanto pesados. Para ello, recurre a la iron&iacute;a y tambi&eacute;n a la ruptura de la cuarta pared al dirigirse directamente a su madre con expresiones entre par&eacute;ntesis como &lsquo;(no te preocupes, mam&aacute;)&rsquo;. El propio Aprile explica a elDiario.es v&iacute;a correo electr&oacute;nico que se trata de una t&eacute;cnica de divulgaci&oacute;n. &ldquo;Mi padre era un gigante moral y de sabidur&iacute;a. Aunque apenas pudo ir a la escuela unos pocos a&ntilde;os, nunca dej&oacute; de educarse a s&iacute; mismo para mejorar y siempre nos regal&oacute; libros. &Eacute;l dialogaba para comprender&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, su progenitora &ldquo;tend&iacute;a m&aacute;s a la s&iacute;ntesis basada en el prejuicio&rdquo;, sostiene, as&iacute; que cuando busca explicar un concepto complejo para que cualquiera pueda entenderlo, primero lo expone en &ldquo;t&eacute;rminos que no hagan enfurecer a los especialistas y a los puristas&rdquo;. Y, despu&eacute;s, pasa a dirigirse a su madre &ldquo;para contar exactamente lo mismo de una manera extremadamente popular. De ese modo, nadie queda excluido y nadie se enfada&rdquo;, indica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/10d95b7e-fb44-4fed-b4ef-14d33f449589_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor decidi&oacute; que quer&iacute;a escribir este libro cuando se dio cuenta de que el ser humano puede experimentar un impulso que le lleva a hacer cosas equivocadas sin que la raz&oacute;n consiga pararle. Pero esas acciones, aunque err&oacute;neas a primera vista, pueden derivar en un adelanto para la sociedad. &ldquo;El ejemplo que m&aacute;s me divert&iacute;a era el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las religiones</a>: si el mensaje evang&eacute;lico del cristianismo fuera realmente capaz de convertirnos a todos en santos, la Iglesia dejar&iacute;a de existir, porque ya no habr&iacute;a pecados que absolver ni pecadores que salvar&rdquo;, se&ntilde;ala. Por si las dudas, es un ateo declarado al que le interesa m&aacute;s el pecado &ldquo;siguiendo aquella vieja, pero perfecta sentencia seg&uacute;n la cual las chicas buenas van al cielo; las dem&aacute;s, adonde quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no cree en Dios, la religi&oacute;n est&aacute; muy presente en las p&aacute;ginas del libro. Con el actual <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-hakuna-imagineria-cristiana-vuelto-musica_1_12692371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repunte de la espiritualidad</a> que se detecta sin demasiado esfuerzo en la sociedad, &iquest;cabe pensar que el ser humano no va a ser capaz de vivir sin la idea de un ser superior nunca? Aprile tiene claro que eso no va a suceder. &ldquo;No creo que podamos prescindir nunca de la idea de Dios, que despu&eacute;s las religiones traducen y reducen a una dimensi&oacute;n humana. Sin &aacute;nimo de blasfemar, dir&iacute;a que la convierten en una herramienta; y una herramienta es, seg&uacute;n la definici&oacute;n cient&iacute;fica, aquello &lsquo;que puede ser utilizado incluso por un idiota&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y hace una comparativa que baja al plano terrenal: &ldquo;Las religiones son &uacute;tiles, del mismo modo que los tribunales son el instrumento para convertir la Justicia en una herramienta. Pero en los tribunales no est&aacute; la justicia: solo est&aacute; la ley, hecha al servicio de los poderes aceptados y administrada por hombres corruptibles. Exactamente igual que ocurre con las religiones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        Escribir un libro centrado en el error humano implica el riesgo de incurrir precisamente en aquello que analiza. Pero al autor no le importa equivocarse y, de hecho, confiesa que en todos sus libros introduce al menos uno de forma deliberada para comprobar si los cr&iacute;ticos lo descubren. Dice que &ldquo;nunca ha ocurrido&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que hay uno muy grande, pero que no es suyo aunque tuvo que dejarlo como estaba, porque un cient&iacute;fico al que pidi&oacute; consejo le dijo: &ldquo;No puedes corregir a un premio Nobel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los riesgos de indagar en un tema como este es el de rememorar los propios errores cometidos en el pasado. Un ejercicio que puede ser desagradable seg&uacute;n la vida que se haya llevado o el umbral de culpa de cada cual. Aprile se remonta a la infancia para contar un fallo &ndash;si se puede considerar como tal, porque m&aacute;s bien parece una evocaci&oacute;n literaria&ndash; que tuvo cuando se encontraba en la orilla izquierda del r&iacute;o Galaso, que desemboca en el golfo de Tarento.
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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;a menos de cinco a&ntilde;os y estaba convencido de que todo lo que hab&iacute;a al otro lado del r&iacute;o estaba hecho de aire, y que las personas que ve&iacute;a all&iacute; se materializaban al cruzarlo&rdquo;, explica. El escritor nunca reuni&oacute; el valor suficiente para cruzarlo, aunque no era especialmente peligroso. Estaba convencido de que &ldquo;ser&iacute;a una profanaci&oacute;n capaz de romper un equilibrio y cambiar el mundo&rdquo;. Poco despu&eacute;s se mudaron y, aunque pensaba en esas &lsquo;personas de aire&rsquo;, termin&oacute; por olvidarlas porque no ten&iacute;a al Galaso para se&ntilde;alar qui&eacute;nes eran. &ldquo;El recuerdo regres&oacute; de forma violenta, casi convulsiva, como una crisis epil&eacute;ptica, cuando cumpl&iacute; 35 a&ntilde;os y volv&iacute; al Galaso&rdquo;, manifiesta. &ldquo;El error del gesto que nunca llegu&eacute; a hacer sigue gobernando mi vida, para bien y para mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Liarla en colectividad</h2><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Elogio del error</em>, el autor menciona mucho al presidente de EEUU. Aunque no da ning&uacute;n nombre en concreto, en el momento en el que lo ha escrito es Donald Trump quien ostenta ese cargo y no cabe duda de que cuando hace referencia a &eacute;l no es para se&ntilde;alar sus virtudes, si las tuviese. &iquest;Ha sido la elecci&oacute;n de ese hombre como presidente uno de los mayores errores de los votantes de ese pa&iacute;s? &ldquo;A la luz del funcionamiento de nuestras sociedades y de los valores sobre los que se fundamentan, sin duda fue un error. Un error colosal&rdquo;, responde el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que es un indicador de c&oacute;mo se siente la sociedad porque el votante escoge a quien se le parece. &ldquo;Trump representa los sentimientos y los deseos m&aacute;s profundos del mundo actual. Quiz&aacute;, de vez en cuando, necesitamos comprobar hasta qu&eacute; punto podemos llegar a ser despreciables para volver a desear no serlo y reconocer otra vez el valor de los dem&aacute;s&rdquo;, reflexiona.
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                Pino Aprile publica la obra &#039;Elogio del error&#039;                            </span>
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        Cuando este libro se lea dentro de una d&eacute;cada, por ejemplo, ser&aacute; otra persona quien dirija el pa&iacute;s norteamericano. Parece improbable que llegue a los niveles de capacidad de destrucci&oacute;n de todo lo que le rodea y m&aacute;s all&aacute; que tiene el presidente rubio, pero si se echa la vista atr&aacute;s en la historia se comprueba que, en cuestiones de maldad, cualquier cosa es posible. Aprile expone que escogi&oacute; el ejemplo de EEUU por ser el m&aacute;s conocido universalmente, porque ejemplos de errores garrafales en materia de pol&iacute;tica los hay a patadas en cualquier continente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El poder siempre es una s&iacute;ntesis. Y las s&iacute;ntesis aplastan las diferencias &mdash;a veces incluso quemando a los &lsquo;diferentes&rsquo;&mdash; para simplificar el sistema que se pretende gobernar. La s&iacute;ntesis m&aacute;xima es la paranoia: nosotros somos el bien y &lsquo;ellos' el mal. Hasta llegar al extremo: yo soy el bien y todos los dem&aacute;s son el mal&rdquo;, concreta. &ldquo;El grado de esa simplificaci&oacute;n del poder depende de nuestras acciones, del valor que concedemos a los dem&aacute;s y de la forma en que lo demostramos. Y eso, precisamente, es pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los errores tambi&eacute;n tienen clases</h2><p class="article-text">
        El discurso de aprender del fracaso para mejorar es un cl&aacute;sico entre los grandes empresarios, sobre todo los tecnol&oacute;gicos como Steve Jobs, por poner un ejemplo. Pero ellos pertenecen a una &eacute;lite que se puede permitir cometer grandes errores porque su posici&oacute;n econ&oacute;mica o social les permitir&aacute; levantarse. &iquest;Tambi&eacute;n hay clases sociales en el error? Aprile es rotundo en su respuesta: &ldquo;Sin duda&rdquo;. Al desarrollar esta afirmaci&oacute;n indica que el error es una herramienta y, como cabe esperar, las consecuencias son directamente proporcionales a la importancia del fallo y del poder de quien lo haya cometido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el italiano matiza que el error tiene una caracter&iacute;stica que se podr&iacute;a calificar de &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;, puesto que &ldquo;cualquiera est&aacute; en condiciones de realizar acciones desproporcionadamente importantes respecto al poder o al valor de quien las ejecuta. Un imb&eacute;cil que pulsara el bot&oacute;n de un misil nuclear dirigido contra el Kremlin o contra la Casa Blanca podr&iacute;a acabar con la especie humana&rdquo;. Y concluye con una sentencia: &ldquo;El error concede el poder de Dios al m&aacute;s est&uacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la resaca de zorra a la energía de hombre divorciado: 'Ciberlocutorio' nos ayudó a entender internet y el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/resaca-zorra-energia-hombre-divorciado-ciberlocutorio-ayudo-entender-internet-mundo_1_13371465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf60a8a2-c31e-498b-8e26-0012ae0483da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x411y230.jpg" width="1200" height="675" alt="De la resaca de zorra a la energía de hombre divorciado: &#039;Ciberlocutorio&#039; nos ayudó a entender internet y el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El podcast conducido por Andrea Gumes y Anna Pachecho echa el cierre tras ocho temporadas analizando las tendencias sociales y el ecosistema digital; porque "si no está en internet, no nos importa"</p><p class="subtitle">“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio</p></div><p class="article-text">
        Llevar una gorra bordada con la expresi&oacute;n &lsquo;resaca de zorra&rsquo; es sin&oacute;nimo de oyente del podcast <em>Ciberlocutorio.</em> Aunque pueda parecer extra&ntilde;o, no ser&iacute;a inusual que se diese dicha situaci&oacute;n porque el tama&ntilde;o de la comunidad que se ha generado alrededor de ese programa conducido por <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anna-pacheco-cuela-hoteles-lujo-turistas-ricos-igual-ruidosos-sucios_1_11213346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Pacheco</a> y <a href="https://www.eldiario.es/autores/andrea-gumes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Gumes</a> dentro de la parrilla de Radio Primavera Sound es muy grande. Y, desde el pasado 6 de julio, est&aacute; desconsolada porque, despu&eacute;s de ocho temporadas, el &lsquo;Ciber&rsquo; llega a su fin. Habr&aacute; una fiesta de despedida definitiva en octubre, pero el cierre ya est&aacute; anunciado. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender la magnitud de la decepci&oacute;n solo hay que echar un vistazo a los m&aacute;s de 600 comentarios con emojis de corazoncitos rotos y caritas con l&aacute;grimas en el post de Instagram donde anunciaron su adi&oacute;s. Desde febrero de 2019, las dos comunicadoras bucearon en las profundidades de Internet para analizar tendencias, se mantuvieron atentas a los fen&oacute;menos sociales y culturales que acontec&iacute;an y acu&ntilde;aron conceptos como el mencionado en el primer p&aacute;rrafo o &lsquo;las bolitas de Instagram&rsquo;, que ya forman parte del l&eacute;xico cotidiano de su p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Anna Pacheco dice a elDiario.es que decidieron que ha llegado el momento de terminar con el <em>Ciberlocutorio </em>porque, de alguna manera, han agotado el formato: &ldquo;Hemos jugado del derecho y del rev&eacute;s en las &uacute;ltimas temporadas pero aun as&iacute; sent&iacute;amos que desde ese lugar ya no ten&iacute;amos mucho m&aacute;s que contar. Nos apetec&iacute;a, adem&aacute;s, cerrarlo en un momento bonito y con todo el cari&ntilde;o y el respeto a la comunidad que nos ha seguido desde el inicio&rdquo;. Andrea Gumes coincide con su compa&ntilde;era en que despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os no tienen mucho m&aacute;s que aportar: &ldquo;Sentimos que nos apetece ser m&aacute;s oyentes que no estar sumando ruido a esta sobreproducci&oacute;n de contenido que hay ahora mismo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cs6g8L-qosw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Cs6g8L-qosw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Cs6g8L-qosw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de ciberlocutorio (@ciberlocutorio_)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Borja Dom&iacute;nguez es uno de los oyentes que empez&oacute; a seguir el podcast &ldquo;desde el minuto uno&rdquo; porque ten&iacute;a amigos en com&uacute;n con Anna y Andrea y ya las conoc&iacute;a. Hasta estuvo en las primeras grabaciones que se hac&iacute;an en el local barcelon&eacute;s Abaixadors10. &ldquo;Una cosa que siempre da miedo es que gente que conoces haga cosas que no te interesen, pero con ellas fue facil&iacute;simo porque el Ciber ha estado guay siempre&rdquo;, se&ntilde;ala. Una de las cosas que destaca del podcast es la capacidad que ha tenido para mutar y no ce&ntilde;irse solo al formato que les funcionaba. &ldquo;Han experimentado con la ficci&oacute;n, han hecho una temporada tem&aacute;tica sobre internet, hay cap&iacute;tulos conversacionales, otros que son entrevistas, a veces son debates y otras veces son conferencias&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos ido creciendo un poco con nuestras oyentes, ha sido maravilloso comprobar c&oacute;mo funcionaba un programa sobre el <em>odiosamato</em> y los celos o Gerard Piqu&egrave; y otro sobre el capitalismo y el franquismo, urbanismo o vivienda&rdquo;, sostiene Anna, &ldquo;creo que una de las cosas que m&aacute;s gustaba era esa sensaci&oacute;n de cercan&iacute;a y proximidad, una intimidad compartida que sobre todo fuimos construyendo de forma espont&aacute;nea en las primeras temporadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Han experimentado con la ficción, han hecho una temporada temática sobre internet, hay capítulos conversacionales, otros que son entrevistas, a veces son debates y otras veces son conferencias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Borja Domínguez</span>
                                        <span>—</span> oyente
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Marcos Bartolom&eacute;, fiel seguidor de <em>Ciberlocutorio </em>desde que comenz&oacute;, pone como ejemplo de esa confianza con su p&uacute;blico una experiencia en primera persona. &Eacute;l les respondi&oacute; a una pregunta en una historia de Instagram y le pidieron sin mucho miramiento que lo explicase en un audio de WhatsApp, a lo que &eacute;l contest&oacute; con una peque&ntilde;a cr&iacute;tica. &ldquo;Les dije algo como que al final esto es implicar al oyente para generar el contenido del podcast y hay que procurar tratarlo con un poco de cuidado. Y ellas se disculparon por haber sido tan expeditivas y quisieron invitarme a tomar algo para hablarlo. La coherencia entre sus contenidos y c&oacute;mo luego han sido capaces de desarrollar una praxis en consecuencia con ellos realmente me ha resultado muy importante. Siempre les tendr&eacute; much&iacute;simo cari&ntilde;o&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DIiu89Fqb_z/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DIiu89Fqb_z/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DIiu89Fqb_z/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Radio Primavera Sound (@radioprimaverasound)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        La comunicadora Janira Planes, experta en tecnolog&iacute;a y cultura de internet, comenta que <em>Ciberlocutorio</em> ha sido una inspiraci&oacute;n para ella desde que comenz&oacute; a escucharlo en 2019. &ldquo;Me ayud&oacute; a pensar mucho en internet como espacio en el que crear y en el que estar pendiente de la cultura. Sobre todo desde ese punto de vista del usuario final&rdquo;, especifica. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que Anna y Andrea fueron pioneras en explorar este formato de podcast cultural que ya se hac&iacute;a en Estados Unidos pero apenas hab&iacute;a aterrizado en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Mar Manrique, periodista creadora de la <em>newsletter </em>Fleet Street y autora del libro <em>Un trabajo so&ntilde;ado. </em><a href="https://www.eldiario.es/era/mar-manrique-desencanto-generacion-quiso-vivir-internet-falacia-meritocracia-digital_1_13099573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El desencanto de una generaci&oacute;n que quiso vivir de internet</em></a><em> </em>(Ediciones Pen&iacute;nsula), lleg&oacute; al podcast en 2021, cuando a&uacute;n estaba en la universidad y todav&iacute;a no se hab&iacute;a adentrado en los recovecos de la red. Lo que m&aacute;s le gusta de &eacute;l es &ldquo;la capacidad de an&aacute;lisis de internet desde la visi&oacute;n social, antropol&oacute;gica y cultural. Poder hablar de ello sin que suene <em>soft,</em> ni superficial, ni una-cosa-demasiado-moderna, en comparaci&oacute;n con los <em>podcast hard</em>, los que &lsquo;importan&rsquo;, de geopol&iacute;tica o deportes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto Janira como ella definen el programa como decisivo a la hora de desarrollar sus carreras profesionales y posiblemente las de mucha otra gente. &ldquo;De manera probablemente inconsciente han abierto camino a todas las personas que hablamos de cultura digital y que hemos hecho de eso nuestro trabajo&rdquo;, expresa Manrique. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anna y Andrea son sabuesos, huelen las tendencias sociales del espacio digital antes de que alguien pueda ponerle palabras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mar Manrique</span>
                                        <span>—</span> periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&lsquo;El de las bolitas de Instagram&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ocho temporadas, resulta dif&iacute;cil escoger un episodio preferido. Blanca Alcal&aacute; no recuerda cu&aacute;l fue el primero que escuch&oacute; y considera que todos son &ldquo;especiales y diferentes&rdquo; pero recuerda con especial nitidez &ldquo;el de El Corte Ingl&eacute;s, el de Gisele Pelicot o el de toldos verdes&rdquo;. Carolina Velasco, oyente y responsable del podcast <em>He venido a hablar de mi libro</em> (que tambi&eacute;n se despide), tiene una buena lista de predilectos: &ldquo;El de resaca de zorra (mitiqu&iacute;simo), el del juicio de Shakira, el de las bolitas de Instagram, el de &lsquo;a ver si nos vemos&rsquo;, el de los expats, el de la energ&iacute;a de hombre divorciado o el que me descubri&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/sorprendente-debut-novelista-mayte-gomez-molina-no-imaginar-mundo-historias_1_13097856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayte G&oacute;mez Molina</a>&rdquo;. Asimismo, recomienda el que dedicaron a la bisexualidad y la serie completa sobre internet, titulada <em>Amigo internet</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Borja se declara fan de las entrevistas alrededor de un tema concreto y escoge uno que ha escuchado varias veces: &ldquo;<em>La fiesta del tanatorio</em>, con Layla Mart&iacute;nez hablando de anarquismo, espiritismo y muerte. Y este a&ntilde;o han hecho el <em>crossover</em> con el podcast <em>Amiga Date Cuenta</em>, que ha sido una fantas&iacute;a&rdquo;. Mar Manrique considera que Anna y Andrea son &ldquo;sabuesos, huelen las tendencias sociales del espacio digital antes de que alguien pueda ponerle palabras&rdquo;. Ella subraya el episodio en el que llevaron a Pilar Eyre &ndash; &ldquo;cosa m&aacute;s <em>random</em> no se ha visto&rdquo;, estima&ndash; y tambi&eacute;n &ldquo;el de<em> girl boss</em>, aquellos con <a href="https://www.eldiario.es/autores/sara-torres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Torres</a>, el de los <em>expats,</em> sus colabos con <em>Punzadas Sonoras</em> y con<em> Amiga Date Cuenta</em>. &iexcl;Y m&aacute;s!&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DFFv3I6qGKy/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DFFv3I6qGKy/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DFFv3I6qGKy/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Radio Primavera Sound (@radioprimaverasound)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Sin nombrar ning&uacute;n cap&iacute;tulo en concreto, Marcos valora la atenci&oacute;n que el podcast le dedic&oacute; al urbanismo, algo que caracteriza mucho a Barcelona, lugar en el que reside y donde se grababa <em>Ciberlocutorio.</em> &ldquo;Creo que desde que vivo aqu&iacute; me he acostumbrado a hablar much&iacute;simo de urbanismo. Est&aacute; muy presente en las conversaciones del d&iacute;a a d&iacute;a con personas conocidas, con amigos, m&aacute;s de lo que en cualquiera de las otras ciudades en las que he vivido hasta ahora&rdquo;, desarrolla. Para &eacute;l, han hecho una labor de divulgaci&oacute;n &ldquo;un poco escondida, porque no es por lo que se las va a recordar, quiz&aacute;s, pero s&iacute; incre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El fin de una era?</h2><p class="article-text">
        Desde su punto de vista como experta en el sector, Janira no considera que el fin de <em>Ciberlocutorio </em>signifique que una &eacute;poca de internet se apaga. Sostiene que el entorno del Primavera Sound est&aacute; muy activo en cuanto a temas relacionados con la cultura y el mundo <em>online </em>con espacios como el de <em>Radio Noia </em>de Mar Vallverd&uacute;. Para ella comparte, de alguna forma, la filosof&iacute;a del podcast de Anna y Andrea por su curiosidad intelectual: &ldquo;Es posible que estemos ahora en un momento en el que la cultura de internet va a ir perdiendo ese apellido y cada vez va a ser m&aacute;s cultura y ya. Justo ellas se van en el momento en el que el concepto de internet deja de tener tanto peso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mar, esta despedida estar&iacute;a relacionada con un fin de ciclo para las propias creadoras m&aacute;s que con el formato del podcast. &ldquo;Un proyecto que te inicia y te consagra tambi&eacute;n tiene fecha de caducidad&rdquo;, indica. &ldquo;Creo que con <em>Ciberlocutorio</em> y antes con <em>Tardeo</em> [dirigido por Andrea Gumes] se va una forma de hacer podcasts que antepone el ser fieles a s&iacute; mismas y honestas con la audiencia a la monetizaci&oacute;n y generar contenido porque s&iacute;&rdquo;, manifiesta Carolina, &ldquo;la prueba est&aacute; en que cuando han necesitado un descanso, por lo que fuera, se lo han tomado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que con Ciberlocutorio y antes con Tardeo [dirigido por Andrea Gumes] se va una forma de hacer podcasts que antepone el ser fieles a sí mismas y honestas con la audiencia a la monetización y generar contenido porque sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina Velasco</span>
                                        <span>—</span> creadora del podcast &#039;He venido a hablar de mi libro&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un consuelo para sus seguidores m&aacute;s ac&eacute;rrimos es que el archivo de episodios seguir&aacute; disponible en las plataformas <em>online</em> al alcance de todos, reflexiona Borja. &ldquo;No s&eacute; si es el fin de una era, quiz&aacute; eso es demasiado hiperb&oacute;lico, pero s&iacute; que deja triste a una base de fans bastante s&oacute;lida. No se me ocurren podcasts que puedan llenar ese hueco ahora mismo&rdquo;, considera. Es el segundo podcast de todos los que sigue que &lsquo;cierra&rsquo; este a&ntilde;o, despu&eacute;s del de Carolina Velasco. &ldquo;Prefiero no buscar sustitutos, aunque no me importar&aacute; encontr&aacute;rmelos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Blanca Alcal&aacute; espera que otro de sus preferidos, el ya mencionado<em> Amiga Date Cuenta</em> de Noelia Rodr&iacute;guez y Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz (tambi&eacute;n en Radio Primavera Sound) no se despida porque &ldquo;entonces ya se acabaron los podcast para m&iacute;&rdquo;. Le gustar&iacute;a encontrar otros que fuesen interesantes, pero no siente que conecte igual que con <em>Ciberlocutorio</em> as&iacute; que &ldquo;quiz&aacute;s ya solo escuche cualquiera para dormir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar Manrique tambi&eacute;n se ha preguntado cu&aacute;l podr&iacute;a ser el podcast que tome el relevo de Anna Pacheco y Andrea Gumes pero ha mandado callar a su &ldquo;peque&ntilde;a mente productiva&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; bien que nadie ocupe ese hueco. Est&aacute; bien que el Ciber sea el Ciber y no haya nadie que pueda hacer lo mismo. Revisitaremos sus episodios como cuando vemos <em>Love Actually</em> en Navidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/resaca-zorra-energia-hombre-divorciado-ciberlocutorio-ayudo-entender-internet-mundo_1_13371465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 20:06:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la resaca de zorra a la energía de hombre divorciado: 'Ciberlocutorio' nos ayudó a entender internet y el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Internet,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pastillas-zapatillas-delgadez-esfuerzos-ozempic-convertido-forma-juicio_1_13369385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb55d844-6ff7-4ea3-89d6-80d6424bb26c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x383y229.jpg" width="1200" height="675" alt="“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso cada vez más accesible de los fármacos agonistas del GLP-1 ha generado un nuevo estigma. Estar delgado ya no es suficiente, hay que ganárselo: “Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor"</p><p class="subtitle">“Estarás irreconocible para julio”: llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema</p></div><p class="article-text">
        Cuando Nathy Peluso mostr&oacute; en sus redes sociales su nueva figura, varias tallas menos de lo habitual, entre los emoticonos de fueguitos, las declaraciones de amor y los &ldquo;divina&rdquo;, &ldquo;guapa&rdquo;, &ldquo;reina&rdquo; se colaron las cr&iacute;ticas por haber utilizado Ozempic para adelgazar. Es decir, le echaron en cara haber tomado la v&iacute;a f&aacute;cil, a lo que ella respondi&oacute; con un v&iacute;deo en el que aseguraba, con su particular estilo comunicativo, que ese cuerpo era fruto del esfuerzo. &ldquo;Gimnasio, cardio, piso, pilates, escaleras, 10.000 pasos al d&iacute;a o m&aacute;s, pollo, pescado, esp&aacute;rragos, boniato, papa (...) Yo soy una perra laburadora&rdquo;, enumera la artista de origen argentino como los ingredientes de la receta que ha seguido. O &lsquo;la verdad de la milanesa&rsquo;, expresi&oacute;n que utilizan en su pa&iacute;s natal para indicar que esos son los hechos reales y que ella ha incluido en el texto de su publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este es solo uno de los m&uacute;ltiples ejemplos del juicio p&uacute;blico al que se someten las <em>celebrities</em> cada vez que realizan un cambio radical en su aspecto. A la cirug&iacute;a est&eacute;tica para rejuvenecer o librarse de grasa inc&oacute;moda para el canon de belleza, se han unido estos f&aacute;rmacos agonistas del GLP-1 como el mencionado Ozempic, Mounjaro o Wegovy, entre otros, que anulan la sensaci&oacute;n de hambre y facilitan la p&eacute;rdida de peso de forma r&aacute;pida. En un principio estaban orientados al tratamiento de personas con diabetes de tipo II, pero cuando se comprob&oacute; que tambi&eacute;n podr&iacute;an ser de ayuda para pacientes con obesidad o sobrepeso su fama se extendi&oacute;. Primero entre los personajes p&uacute;blicos; ahora entre la poblaci&oacute;n an&oacute;nima que los puede conseguir con una receta (en Estados Unidos ni siquiera es necesaria) o comprarlos en el mercado negro a un precio que ronda los 230 euros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Nathy Peluso (@nathypeluso)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Su utilizaci&oacute;n es tan frecuente que ya se ha reflejado en series de ficci&oacute;n como <em>And Just Like That</em>, la secuela de <a href="https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sexo en Nueva York</em></a>, donde el personaje de Lisa le dice a su marido que use Ozempic &ldquo;como todo el mundo&rdquo; y deje de llorar por sus kilos. Y, en la pasada Super Bowl, el evento deportivo estadounidense que funciona como una jugosa plataforma publicitaria, abundaron los anuncios de este tipo de medicamentos. Entre ellos estaba el de la marca Ro, protagonizado por la tenista Serena Williams, que asegura haber perdido 14 kilos con su ayuda y sentirse mucho mejor. La campa&ntilde;a coincide en el tiempo con su vuelta al tenis profesional tras casi cuatro a&ntilde;os de retiro.
    </p><p class="article-text">
        Pero pese a su popularizaci&oacute;n, el estigma por su uso contin&uacute;a. Seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a Ro (de la que el marido de Williams, Alexis Ohanian, es socio inversor), para la deportista el uso de su producto no ha sido nunca una mera cuesti&oacute;n de adelgazamiento sino un proceso que &ldquo;tiene que ver con su mente, su cuerpo y su autoestima&rdquo;. Mindy Kaling, una de las primeras en aparecer &lsquo;menguada&rsquo; en p&uacute;blico, se defendi&oacute; de las cr&iacute;ticas que recibi&oacute; en su momento alegando que no se hab&iacute;a quitado kilos por vanidad sino para vivir m&aacute;s tiempo y poder cuidar a sus hijos. Ariana Grande, cuya delgadez actual es extrema, declar&oacute; que su p&eacute;rdida de peso se debe a que ha dejado el alcohol y los antidepresivos. La lista de famosos que han perdido volumen es tan larga como las cr&iacute;ticas negativas que han generado con su nueva imagen. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7659816051139480854"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Sin esfuerzo no vale</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Voy a confesar que en momentos de enajenaci&oacute;n total he pensado &lsquo;pues yo tambi&eacute;n me pincho y a cascarla&rsquo;&rdquo;, dice Paula a elDiario.es al respecto de la influencia que las celebridades pueden tener en el p&uacute;blico con su imagen. Ella considera que &ldquo;nos est&aacute;n generando una necesidad&rdquo; y que todo el trabajo que hab&iacute;a hecho para aceptar su f&iacute;sico &ldquo;se va a la mierda porque ahora todo el mundo est&aacute; esquel&eacute;tico. Empiezas a encontrarte todos los defectos y acabas pensando que, si todo el mundo lo hace, t&uacute; tambi&eacute;n podr&iacute;as y te quitas de encima los complejos&rsquo;&rdquo;. Adem&aacute;s, le parecen mal las famosas que &ldquo;te cuentan milongas, tipo Mindy Kaling&rdquo; acerca de c&oacute;mo ha perdido peso cuando &ldquo;claramente se est&aacute;n pinchando. Pero como no lo puedo demostrar, me callo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana coincide con ella en que es imposible que consigan esos resultados a base de entrenamiento y dieta sana. &ldquo;F&iacute;jate t&uacute; que cuando lo hac&iacute;an antes del Ozempic, por lo que sea, no se pon&iacute;an as&iacute; de flacas&rdquo;, sostiene. Con esto se refiere a &ldquo;Nathy Peluso o Mindy Kaling&rdquo; pero tambi&eacute;n a las que antes de perder peso ya se consideraba que estaban delgadas como Ariana Grande o Emma Stone. &ldquo;Ahora parecen mood boards de Tumblrs pro-ANA [siglas que identifican lugares online con contenido que incita a la anorexia o la bulimia, que se popularizaron especialmente en la d&eacute;cada pasada]&rdquo;, manifiesta. Ella no ha pensado en utilizar estos medicamentos &ldquo;de momento&rdquo;, pero tiene un amigo que &ldquo;toma Mounjaro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor. Uno de los comentarios que analizamos lo resumía de forma muy gráfica: ‘menos pastillas y más zapatillas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Castellví-Lloveras</span>
                                        <span>—</span> profesora de la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque mayoritariamente el foco se pone en las mujeres, el Ozempic y derivados han llegado a todos los g&eacute;neros. Actores como Andrew Garfield y Pedro Pascal han mostrado sus nuevos cuerpos reducidos con los consiguientes rumores de uso de agonistas del GLP-1, aunque ninguno de los dos lo ha reconocido y han hecho declaraciones sobre vida saludable por &lsquo;exigencias de guion&rsquo;. La pol&eacute;mica tambi&eacute;n ha afectado al streamer Ibai Llanos, que ha perdido alrededor de 70 kilos (seg&uacute;n dice) y ha generado mucho contenido relacionado con sus sufrimientos en el gimnasio para lograr su objetivo. Mucha gente le ha acusado de utilizar medicaci&oacute;n, algo que siempre ha negado y hasta se someti&oacute; a una prueba de pol&iacute;grafo para demostrar que no ment&iacute;a (m&aacute;s contenido para sus canales, por otro lado). 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7658720094402514178"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        De hecho, pese a su empe&ntilde;o en demostrar que no ha &lsquo;hecho trampa&rsquo;, el rumor a&uacute;n circula: &ldquo;Sol&iacute;an salirme v&iacute;deos del Ibai ese entrenando y diciendo lo mal que lo estaba pasando pero que el esfuerzo le iba a valer la pena y que si el entrenador y todo eso&rdquo;, declara John, &ldquo;pero el otro d&iacute;a me enter&eacute; de que tom&oacute; Ozempic para el proceso de adelgazamiento y pens&eacute; &lsquo;qu&eacute; decepci&oacute;n, ya me extra&ntilde;aba&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llanos aleg&oacute; en algunas de sus intervenciones que utilizar alguno de esos productos farmac&eacute;uticos le daba temor por los posibles efectos secundarios y que hubiese sido su &uacute;ltima opci&oacute;n. Ver&oacute;nica tambi&eacute;n considera que puede haber peligro porque se trata de &ldquo;medicamentos para la diabetes con efectos secundarios muy graves. Y se sabe&rdquo;. Adem&aacute;s, se pregunta qui&eacute;n querr&iacute;a no poder disfrutar de la comida y quitarse el hambre por estar delgada con una pastilla. &ldquo;Yo s&eacute; que la anorexia es una enfermedad muy seria. Y se parece mucho esto. Da miedo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La cantante Lola &Iacute;ndigo se cuestion&oacute; lo mismo en un <a href="https://www.tiktok.com/@pijayquinqui/video/7654204194278100246" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodio reciente</a> del podcast <em>La pija y la quinqui</em> aunque aclar&oacute; que se refer&iacute;a a personas con un cuerpo normativo, no con problemas de obesidad. Una acotaci&oacute;n que consider&oacute; necesaria despu&eacute;s de que el pasado mes de abril revolucionase la opini&oacute;n p&uacute;blica con <a href="https://x.com/navepop/status/2049026259947012319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas declaraciones</a> en contra de la utilizaci&oacute;n de este medicamento. &ldquo;Entre comer y ser feliz y tener mi cuerpo normal a no comer y ser una desgraciada para ponerme flaca, prefiero comer&rdquo;, manifest&oacute; en aquel momento.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7654204194278100246"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a, un pa&iacute;s gordof&oacute;bico</h2><p class="article-text">
        El pasado mes de febrero, Lara Martin-Vicario, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicaci&oacute;n de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC,) y Maria Castellv&iacute;-Lloveras, profesora de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) publicaron <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/21604851.2026.2630514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> titulado <em>F&aacute;rmacos GLP-1 y la rearticulaci&oacute;n del estigma de la gordura en Espa&ntilde;a: respuestas p&uacute;blicas a la farmaceuticalizaci&oacute;n de la grasa</em>. Para su elaboraci&oacute;n analizaron 648 comentarios de lectores de diversos peri&oacute;dicos, incluidos este, publicados entre 2022 y 2024. Su intenci&oacute;n era comprobar c&oacute;mo el mensaje acr&iacute;tico o positivo difundido por las farmac&eacute;uticas, de manera m&aacute;s o menos encubierta, ha permeado en el debate p&uacute;blico sobre el adelgazamiento y la vigilancia sobre los cuerpos gordos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cre&iacute;amos importante centrar el estudio en el contexto espa&ntilde;ol, teniendo en cuenta que la gran mayor&iacute;a de investigaci&oacute;n sobre los GLP-1s se ha realizado desde una perspectiva anglosajona o americana. En Espa&ntilde;a hay un marco de <a href="https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensamiento profundamente gordof&oacute;bico</a>, instaurado como una forma de sentido com&uacute;n en la que el cuerpo gordo es un cuerpo enfermo, pero, adem&aacute;s, irresponsable, y que tiene que aprender a autorregularse y corregirse&rdquo;, explica Lara Martin-Vicario. Lo que observaron en su investigaci&oacute;n es que al proceso que se lleva a cabo para lograr esa correcci&oacute;n se le aplica un juicio moral. &ldquo;Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor. Uno de los comentarios que analizamos lo resum&iacute;a de forma muy gr&aacute;fica: &lsquo;menos pastillas y m&aacute;s zapatillas&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala Maria Castellv&iacute;-Lloveras. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la sociedad somete a un doble juicio a las personas cuyo peso no encaja en los c&aacute;nones normativos. Ellas lo relacionan con la moral de tradici&oacute;n cristiana.<strong> </strong>&ldquo;En la gran mayor&iacute;a de comentarios que hemos analizado los usuarios exigen un proceso de redenci&oacute;n en el que las personas gordas tienen que ganarse el premio que representa tener un cuerpo delgado&rdquo;, desarrolla Martin-Vicario y a&ntilde;ade que &ldquo;Es una forma de juicio que ya hab&iacute;a aparecido anteriormente, por ejemplo con la cirug&iacute;a bari&aacute;trica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque esa vigilancia de los famosos afecte tambi&eacute;n a las celebridades masculinas, quienes est&aacute;n sometidas a un escrutinio m&aacute;s estricto son las femeninas y las personas con identidades de g&eacute;nero no normativas. &ldquo;A ellas se les pide responder a un doble est&aacute;ndar muy contradictorio: por una parte, la industria del entretenimiento y medi&aacute;tica les pide ajustarse a unos c&aacute;nones de belleza muy limitantes y, al mismo tiempo, que todo el trabajo est&eacute;tico que conlleva esto no se note o que no sea visible&rdquo;, formula Castellv&iacute;-Lloveras.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la gran mayoría de comentarios que hemos analizado los usuarios exigen un proceso de redención en el que las personas gordas tienen que ganarse el premio que representa tener un cuerpo delgado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lara Martin-Vicario</span>
                                        <span>—</span>  profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de las famosas con cuerpos no normativos que hicieron de su figura una forma de resistencia, como la cantante Lizzo, la cr&iacute;tica ha sido mucho m&aacute;s despiadada cuando han adelgazado dr&aacute;sticamente. &ldquo;A aquellas que no encajan en estos patrones hegem&oacute;nicos se les exige que sean coherentes y que no traicionen sus ideales. Todo esto bajo una mirada profundamente individualista y neoliberal, que tiende a obviar las presiones estructurales que afectan a estas mujeres, y enmarca este trabajo est&eacute;tico como &lsquo;decisiones personales&rsquo;, completa la profesora de la UPF.
    </p><p class="article-text">
        Para Lara Martin-Vicario, estas figuras p&uacute;blicas que tienen tanta exposici&oacute;n medi&aacute;tica tienen responsabilidad a la hora de contribuir al estereotipo de un cuerpo deseable, correcto y aspiracional. &ldquo;Son figuras con muchos privilegios y recursos econ&oacute;micos, que tienen agencia para incidir positivamente en diversificar las representaciones que vemos en las pantallas&rdquo;, comenta. Pero en lugar de ayudar a la aceptaci&oacute;n de que todos los f&iacute;sicos son v&aacute;lidos, se ha terminado por establecer un canon de belleza basado en la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delgadez extrema</a>. Todos los logros del movimiento<em> body positive</em> se han esfumado en cuesti&oacute;n de meses.
    </p><p class="article-text">
        Pero las acad&eacute;micas tambi&eacute;n creen que es importante ir m&aacute;s all&aacute; y analizar el fen&oacute;meno de manera m&aacute;s estructural. No son solo las famosas &ndash;como construcciones sociales, no como personas individuales&ndash; las que fomentan este modelo de belleza sino que es la suma de muchos m&aacute;s factores que van desde las tallas de la ropa del <em>fast fashion</em> a la convenci&oacute;n social que considera un piropo comentar la bajada de peso de alguien. &ldquo;En Espa&ntilde;a queda much&iacute;simo trabajo por hacer para desmontar un imaginario social gordof&oacute;bico que representa una grave amenaza para la salud de todas&rdquo;, concluye Castellv&iacute;-Lloveras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pastillas-zapatillas-delgadez-esfuerzos-ozempic-convertido-forma-juicio_1_13369385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Belleza,Ozempic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Moheeb en el aparcamiento', el cómic sobre la realidad de los migrantes menores no acompañados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/moheeb-aparcamiento-comic-realidad-migrantes-menores-no-acompanados_1_13347081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95ae3d5b-4a99-478c-a270-68a37bf439c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x55y40.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Moheeb en el aparcamiento&#039;, el cómic sobre la realidad de los migrantes menores no acompañados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dibujante Clara Lodewick debuta con una novela gráfica inspirada en los jóvenes afganos indocumentados que ocuparon una iglesia cerca de su intituto en Bruselas, de los que se hizo amiga</p><p class="subtitle">Entrevista - Juana Dolores, escritora: “Las mujeres seguimos siendo guarras y locas, y haciendo de madres y psicólogas de los hombres”
</p></div><p class="article-text">
        Cuando era adolescente, Clara Lodewick se hizo amiga de algunos j&oacute;venes afganos indocumentados que hab&iacute;an ocupado una iglesia cercana a su instituto en <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-pide-bruselas-marzo-2027-atajar-abuso-interinos-riesgo-demanda-espana_1_13343821.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruselas</a>. De esa relaci&oacute;n, que ha seguido a lo largo de los a&ntilde;os, sali&oacute; <em>Moheeb en el aparcamiento</em> (Garbuix Books, 2026. Traducci&oacute;n de N&uacute;ria Molines Galarza), una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/unicas-indispensables-rompedoras-cinco-obras-comic-marjane-satrapi_1_13275225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novela gr&aacute;fica</a> protagonizada por un chaval en las mismas condiciones. Moheeb, que tambi&eacute;n migr&oacute; desde <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n</a>, es menor y pasa los d&iacute;as en un aparcamiento a la espera de que su situaci&oacute;n administrativa se solucione, mientras fuma y juega con una pelota.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del parking como escenario principal del libro no fue aleatoria. &ldquo;Es un lugar de paso para la mayor&iacute;a de la gente, representa a la perfecci&oacute;n la etapa de la vida en la que Moheeb se encuentra estancado. No puede avanzar, mientras que todos a su alrededor est&aacute;n en movimiento&rdquo;, dice la autora a elDiario.es. Se trata de un emplazamiento cerrado donde se genera una especie de microcosmos con unos personajes recurrentes con los que Moheeb interact&uacute;a con diferentes niveles de intimidad. Lodewick conoce bien la idiosincrasia de estos rincones de las ciudades porque mientras desarrollaba este trabajo viv&iacute;a en una autocaravana. &ldquo;Quer&iacute;a explorar este tipo de lugar tan particular, un espacio sin ley que la gente se apropia&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista no est&aacute; solo del todo: tiene a otros colegas afganos y recibe ayuda de una asociaci&oacute;n de ayuda a los migrantes. Adem&aacute;s, se hace amigo de un chico belga, pero este desaparece y su madre se presenta en el parking donde pasa sus d&iacute;as Moheeb. Con el tiempo terminan por establecer una relaci&oacute;n, como poco, confusa. La autora explica que este tipo de v&iacute;nculos no son extra&ntilde;os en estas circunstancias. &ldquo;Entre los voluntarios que acogen y apoyan a las personas y sus situaciones migratorias, he notado que a veces hay mujeres que se sienten bastante perdidas&rdquo;, comenta. Suele coincidir con que est&aacute;n en pleno proceso de duelo, de separaci&oacute;n o sus hijos se acaban de ir de casa. Para ella hay que tener cuidado con la posici&oacute;n que se ocupa al brindar apoyo porque &ldquo;como personas con estatus legal, que hablan el idioma del pa&iacute;s y conocen las reglas, se est&aacute; en una posici&oacute;n de poder y, por lo tanto, no es f&aacute;cil encontrar un equilibrio saludable para todos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Una de las viñetas del cómic &#039;Moheeb en el aparcamiento&#039;                            </span>
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        Lodewick se ha esforzado por no reducir a Moheeb solo a su condici&oacute;n de persona migrante, sino que lo presenta (a &eacute;l y al resto) desde una perspectiva mucho m&aacute;s amplia. Algo que no es tan f&aacute;cil si se tiene en cuenta que el ancla de su situaci&oacute;n de &lsquo;irregulares&rsquo; en el pa&iacute;s les impide hacer poco m&aacute;s que esperar. Pero todos ellos se enfrentan a los dilemas habituales de la vida de cualquiera como el amor, la incertidumbre ante el futuro o las complejidades de la amistad. En el caso del protagonista, su principal problema es con su autoestima. &ldquo;Experimenta su estatus migratorio como un fracaso personal y se averg&uuml;enza de ello. Tambi&eacute;n le cuesta mucho pensar en su madre, y esto puede estar relacionado con este sentimiento de verg&uuml;enza&rdquo;, desarrolla la autora.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo suspendido</h2><p class="article-text">
        En B&eacute;lgica, para los adultos, la respuesta inicial a una solicitud de protecci&oacute;n internacional puede tardar varios a&ntilde;os. &ldquo;Luego, las personas pasan de apelaci&oacute;n en apelaci&oacute;n, lo que puede durar de diez a 15 a&ntilde;os&rdquo;, explica Lodewick. Durante todo ese espacio temporal, no tienen permiso para trabajar y &ldquo;la mayor&iacute;a no recibe seguridad, vivienda, alimentaci&oacute;n ni educaci&oacute;n&rdquo;, completa la dibujante. Por lo tanto, cuando obtienen todos los papeles necesarios para establecerse y &lsquo;comenzar&rsquo; una vida en la legalidad, muchas de las personas que han tenido que pasar por dicho proceso est&aacute;n cansadas y tienen menos energ&iacute;a. Para la autora, esa espera es cruel &ldquo;porque se ha tenido que hacer mucho para llegar a ese punto&rdquo; y adem&aacute;s &ldquo;es un desperdicio [de tiempo] y una tortura mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la salud mental de Moheeb se ve afectada por todas las vivencias experimentadas hasta el momento en el que transcurre el libro. Despu&eacute;s del largo viaje desde Afganist&aacute;n hasta B&eacute;lgica, se encuentra en una coyuntura de falsa calma y su agudeza sensorial se engrandece, por lo que sufre f&iacute;sica y mentalmente. &ldquo;A veces experimenta una forma de disociaci&oacute;n: los sonidos se desvanecen o no siente que sus manos est&eacute;n entre ortigas. Y otras veces es lo contrario. Se encuentra en un estado de hiperconciencia y todo a su alrededor se vuelve agresivo, los sonidos aumentan hasta asfixiarlo&rdquo;, declara Lodewick. Cuando la adrenalina de la aventura se disipa y comienza la espera, los traumas salen a la luz.
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                La novela gráfica de Clara Lodewick aborda la realidad de los migrantes menores no acompañados                            </span>
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        Otro tema importante que aborda en su libro es el de los abusos sexuales que sufren los menores. Por un lado, a trav&eacute;s de una trama secundaria que sucede en el aparcamiento y de la que da cuenta uno de los amigos de Moheeb, el &uacute;nico. Es la manera de la autora de pedir a los lectores &ldquo;que se esfuercen, que observen con m&aacute;s detenimiento y atenci&oacute;n cuando una situaci&oacute;n les parezca extra&ntilde;a o un gesto inapropiado&rdquo;. Y por otro, est&aacute; la situaci&oacute;n del propio protagonista, que cada jornada tiene que pensar d&oacute;nde pasar&aacute; la noche. &ldquo;Moheeb, como muchos menores migrantes no acompa&ntilde;ados, tiene que dormir con desconocidos. &iquest;Qui&eacute;n aceptar&iacute;a esta situaci&oacute;n para sus propios hijos?&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Moheeb, como muchos menores migrantes no acompañados, tiene que dormir con desconocidos. ¿Quién aceptaría esta situación para sus propios hijos?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara Lodewick</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lodewick no cree que su libro sea de ayuda para cambiar la percepci&oacute;n negativa que parte de la sociedad tiene sobre los chavales como Moheeb. &ldquo;Para que eso ocurriera, el libro tendr&iacute;a que ser un &eacute;xito rotundo, y la gente a la que no le importa la situaci&oacute;n de estas personas tendr&iacute;a que decidir leerlo, lo cual es improbable&rdquo;, sostiene. S&iacute; que ha percibido que las personas que ya estaban en contacto con estos j&oacute;venes, de una u otra manera, se conmueven porque reconocen en sus p&aacute;ginas situaciones que han vivido. &ldquo;Profesores, educadores, trabajadores sociales, psic&oacute;logos y profesionales de la salud en general. &iexcl;Y tambi&eacute;n voluntarios que llevan a&ntilde;os acogiendo a j&oacute;venes como Moheeb en sus casas!&rdquo;, cuenta.
    </p><h2 class="article-text">El proceso creativo</h2><p class="article-text">
        Este trabajo se comenz&oacute; a gestar en la mente de la dibujante desde 2014, cuando conoci&oacute; a los j&oacute;venes afganos de la iglesia ocupada. Quer&iacute;a exponer el trato a los migrantes en B&eacute;lgica, pero con el paso de los a&ntilde;os el formato ha pasado por muchas fases diferentes. Finalmente opt&oacute; por crear una obra de ficci&oacute;n, por lo que tuvo que &ldquo;inventar todo el peque&ntilde;o mundo que vive en el aparcamiento y sus alrededores, sus historias, su pasado, sus deseos. Y luego, contar la historia de este microcosmos a lo largo de un verano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;&#039;Moheeb en el aparcamiento&#039;, el debut en la novela gráfica de la dibujante                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El entintado de los dibujos est&aacute; hecho con bol&iacute;grafo y el color con gouache [una pintura al agua opaca]. Lodewick expresa que admira mucho el trabajo de otros autores de c&oacute;mic como Bruno Heitz o Willy Vandersteen, pero para este libro se ha inspirado, principalmente, en los artistas de la revista GARO (una publicaci&oacute;n japonesa de manga underground que se public&oacute; desde 1964 hasta 2002). De ellos, su principal referente ha sido Shin'ichi Abe. &ldquo;Es genial plasmando el tiempo, las emociones y las sensaciones. Tambi&eacute;n me influy&oacute; el escritor brit&aacute;nico <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ishiguro-premio-nobel-adaptar-kurosawa-artistas-debemos-humildes_1_9829414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kazuo Ishiguro</a> por su forma de escribir di&aacute;logos, siempre con un toque de sugerencia, me encanta&rdquo;, completa.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, Lodewick trabaja en nuevos proyectos como por ejemplo, una serie cuyos primeros cuatro episodios ya est&aacute;n disponibles como fanzine. A modo de sinopsis, la autora explica que su protagonista se llama Linda y &ldquo;vive con su madre y su t&iacute;a, sue&ntilde;a con independizarse pero no se atreve a dejar su hogar&rdquo;. Asimismo, ha escrito el guion de un c&oacute;mic infantil, ilustrado por Andr&eacute;a Delcorte, que la editorial Dupuis publicar&aacute; en 2027. &ldquo;&iexcl;Tengo much&iacute;simas ganas!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/moheeb-aparcamiento-comic-realidad-migrantes-menores-no-acompanados_1_13347081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Moheeb en el aparcamiento', el cómic sobre la realidad de los migrantes menores no acompañados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Bruselas,Jóvenes,Novela gráfica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estarás irreconocible para julio": llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79107d7b-aca2-4296-8130-c27e8eecd257_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Estarás irreconocible para julio&quot;: llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de la temporada estival coincide con la proliferación de mensajes en redes sociales, sobre todo para mujeres, tanto de influencers como de campañas publicitarias, con propuestas diversas para mejorar su imagen</p><p class="subtitle">Bótox en el dentista y rellenos en la pausa del almuerzo: ¿en qué momento se han normalizado los tratamientos estéticos?</p></div><p class="article-text">
        Cualquier usuaria de redes sociales como Instagram o TikTok tiene todas las papeletas para encontrarse con contenidos que proponen planes para adelgazar o esculpir su cuerpo. Vienen de cuentas que no siguen y, en muchas ocasiones, se trata de anuncios o colaboraciones pagadas de la influencer de turno con alguna marca de productos relacionados con el tema. El 'bombardeo'  no es nuevo pero s&iacute; m&aacute;s invasivo en estas plataformas: los medios tradicionales tienen un alcance m&aacute;s limitado o m&aacute;s f&aacute;cil (relativamente) de esquivar, pero el algoritmo es poderoso y sabe por d&oacute;nde colarse. Estos mensajes continuados de culto a la delgadez pueden causar malestar psicol&oacute;gico o f&iacute;sico en quien los recibe. Y, por supuesto, suponen un retroceso claro en la lucha por la diversidad corporal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me salen esos anuncios constantemente&rdquo;, dice Mar&iacute;a. Ella no ha hecho nada de lo que le proponen, pero s&iacute; le resulta &ldquo;agobiante&rdquo; ver esas publicaciones. &ldquo;Me hace gracia eso de &lsquo;tendr&aacute;s un cuerpo que nadie reconocer&aacute;&rsquo;&rdquo;, confiesa y se pregunta si alguien seguir&aacute; ese tipo de retos de p&eacute;rdida de kilos o tonificaci&oacute;n muscular. En el <em>timeline</em> de Rosa son incesantes esas promesas que hacen re&iacute;r a Mar&iacute;a y tambi&eacute;n a ella, que dice que la m&aacute;s repetida es: &ldquo;amiga, empieza este 1 de julio y tu marido no te reconocer&aacute;. Prueba pilates o calistenia&rdquo;. Pero aunque le resulten c&oacute;micas, s&iacute; le hacen &ldquo;sentir culpable&rdquo; por no hacer m&aacute;s ejercicio: &ldquo;te comen la cabeza con que tienes que comer sano y hacer ejercicio. Ya ni siquiera por salud, sino por tener un cuerpazo para impresionar a los dem&aacute;s. O al menos ese parece que es el mensaje que te venden&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, me aparecen esas publicaciones sin parar. &iquest;Y he pinchado en todas? Pues tambi&eacute;n&rdquo;, reconoce Laura. No se siente identificada con las supuestas problem&aacute;ticas que presentan los emisores (exceso de kilos, flacidez, etc&eacute;tera) pero, de alguna manera, le interesan. &ldquo;Doy clic, pero en muchos, del tipo cursos de yoga o de pilates que prometen ponerte en forma en tres pasos, hay que rellenar formularios y paso&rdquo;, afirma. En ocasiones, busca en ChatGPT precios de centros especializados en esas pr&aacute;cticas o descuentos de Groupon, aunque &ldquo;nunca se convierten en compra, pero pierdo mucho tiempo&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le muestran anuncios de cl&iacute;nicas, pero en esos no entra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Va por épocas, pero pobre de mí como pinche en cualquier mierda. El fascismo incluye controlar nuestros cuerpos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Julia el algoritmo le dispara este tipo de contenidos sin piedad porque, seg&uacute;n afirma: &ldquo;sabe que soy gorda&rdquo;. &ldquo;Va por &eacute;pocas, pero pobre de m&iacute; como pinche en cualquier mierda. El fascismo incluye controlar nuestros cuerpos&rdquo;, declara. A ella este asunto le parece muy problem&aacute;tico y le da &ldquo;baj&oacute;n ver c&oacute;mo todo lo que se hab&iacute;a ganado en la batalla de la representaci&oacute;n y la aceptaci&oacute;n social se va por el desag&uuml;e&rdquo;. Considera que ella tiene &ldquo;los deberes hechos&rdquo; para que este tipo de contenidos no le afecten en su autoestima o la agobien aunque nadie se libra del todo. &ldquo;Siempre hay una peque&ntilde;a parte de ti que se conecta con lo que la sociedad quiere, pero en mi caso la s&eacute; domar y se queda en un pensamiento intrusivo&rdquo;, manifiesta.
    </p><h2 class="article-text">La opini&oacute;n profesional</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Natalia Seijo, directora del NS Centro de Psicoterapia y Trauma en Ferrol-A Coru&ntilde;a y codirectora del m&aacute;ster de Trastornos Alimentarios de la Universidad Complutense de Madrid, expone que este tipo de contenidos pueden contribuir &ldquo;al desarrollo o al agravamiento de un trastorno alimentario, especialmente en personas vulnerables&rdquo;. No cree que una publicidad de una crema o un v&iacute;deo de ejercicios &ldquo;cause&rdquo; un Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA) por s&iacute; solo, ya que se trata de una enfermedad en la que intervienen diferentes factores, pero s&iacute; puede ser &ldquo;un factor de riesgo o un disparador&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este tipo de contenidos pueden contribuir al desarrollo o al agravamiento de un trastorno alimentario, especialmente en personas vulnerables</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Natalia Seijo</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sara Bujalance, presidenta de l'Associaci&oacute; Contra l'Anor&egrave;xia i la Bulimia de Catalunya, coincide con la opini&oacute;n de Seijo. Sostiene que esas personas m&aacute;s vulnerables son las mujeres menores de 25 a&ntilde;os. &ldquo;La presi&oacute;n est&eacute;tica por estar delgada es un factor de riesgo muy claro y lo que hacen las redes sociales y los medios de comunicaci&oacute;n en general es amplificarla&rdquo;, mantiene. Adem&aacute;s, la sociedad a&uacute;n arrastra la idea de que la delgadez es s&iacute;mbolo de &eacute;xito y el sobrepeso de fracaso, porque la persona no ha sido lo suficientemente disciplinada. &ldquo;Acaba por ser muy discriminatorio y perjudicial&rdquo;, explica la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la poblaci&oacute;n femenina con m&aacute;s edad tienen muchas menos probabilidades de desarrollar un TCA, eso no implica que no puedan sufrir por su figura. &ldquo;Hay que entender que tenemos derecho a tener una relaci&oacute;n amable con nuestro cuerpo, lo cual no significa que tenga que gustarnos todo de &eacute;l&rdquo;, comenta Bujalance y a&ntilde;ade que &ldquo;la mujer por el hecho de serlo recibe m&aacute;s presi&oacute;n. Eso en s&iacute; ya es discriminatorio y adem&aacute;s, a partir de los 35, se le a&ntilde;ade la obligaci&oacute;n a luchar contra la propia biolog&iacute;a, la propia naturaleza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, se presenta el envejecimiento como algo necesariamente negativo, decadente e inevitable y, al mismo tiempo, el mercado da soluciones. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que tienes que hacer? Pues gastarte dinero y estar excesivamente pendiente. Entonces, una mujer de mediana edad que no lo ha tenido antes no va a desarrollar un TCA. Pero s&iacute; puede sufrir un malestar emocional que ser&iacute;a evitable si present&aacute;ramos un entorno social m&aacute;s respetuoso en ese aspecto&rdquo;, plantea la especialista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La aceleraci&oacute;n de la IA</h2><p class="article-text">
        Si los filtros de las apps que &lsquo;mejoran&rsquo; la imagen ya suponen desde hace tiempo un problema para usuarios o usuarias que no aceptan su aspecto real, la llegada de la IA ha sido como un torbellino. &ldquo;Permite construir un cuerpo ideal inexistente, muy convincente visual y aparentemente alcanzable. Eso puede aumentar la distancia entre el cuerpo real y el cuerpo deseado. La IA no solo retoca, sino que fabrica ideales&rdquo;, manifiesta Seijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Bujalance destaca que en la comunidad de profesionales ya se ha tratado el tema y existe preocupaci&oacute;n. &ldquo;La manipulaci&oacute;n de la imagen ha existido siempre, pero ahora yo misma puedo crear una imagen y difundirla sin tener conocimientos de dise&ntilde;o o edici&oacute;n&rdquo;, expone.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La manipulación de la imagen ha existido siempre, pero ahora yo misma puedo crear una imagen y difundirla sin tener conocimientos de diseño o edición</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Bujalance</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de l&#039;Associació Contra l&#039;Anorèxia i la Bulimia de Catalunya
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ambas consideran que es necesaria una regulaci&oacute;n m&aacute;s estricta en cuanto a la publicidad que se difunde por redes sociales. Tanto la evidente como la de los influencers o creadores de contenidos hacen de productos que, aunque tengan que se&ntilde;alar que se trata de un anuncio, en ocasiones es dif&iacute;cil ver la etiqueta. Existe consenso dentro de su gremio acerca de que ciertas publicidades deber&iacute;an estar filtradas o prohibidas directamente, explica Bujalance: &ldquo;en funci&oacute;n del perfil a qui&eacute;n va dirigido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seijo concreta que se deber&iacute;a exigir transparencia &ldquo;cuando una imagen est&aacute; retocada o generada con IA, limitar anuncios de adelgazamiento hacia personas vulnerables, y controlar mejor los algoritmos que empiezan mostrando contenido &lsquo;fitness&rsquo; o &lsquo;wellness&rsquo; y terminan empujando a la persona hacia contenido cada vez m&aacute;s restrictivo o centrado en la p&eacute;rdida de peso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La moda del lipedema</h2><p class="article-text">
        Vanessa declara que estas publicaciones en Instagram le proponen probar la calistenia militar con im&aacute;genes de &ldquo;mujeres a todas luces creadas por IA con m&aacute;s b&iacute;ceps y abdominales que Topuria&rdquo;, define. Pero ahora, adem&aacute;s, le aparecen anuncios de fundas para piernas para drenaje linf&aacute;tico &ldquo;que antes costaban 1.400 euros y ahora solo 800 euros. Hacen todo el trabajo por ti mientras las disfrutas desde el sof&aacute; con la tablet&rdquo;. Una vez busc&oacute; informaci&oacute;n sobre el lipedema porque una compa&ntilde;era de trabajo le se&ntilde;al&oacute; que, por el tama&ntilde;o de sus tobillos, ten&iacute;a toda la pinta de sufrir dicha patolog&iacute;a. Desde entonces, el algoritmo le muestra &ldquo;mujeres que se operan de ello y tienen unos hematomas horribles y vendas y unos maridos que las quieren mucho, eso s&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo, las redes sociales se llenan de contenidos relacionados con alguna enfermedad de la que no se sabe demasiado. Bien porque es dif&iacute;cil de diagnosticar, porque afecta a un porcentaje peque&ntilde;o de la poblaci&oacute;n o porque la comunidad m&eacute;dica considera que no hay evidencias suficientes como para considerarla enfermedad. Pero, de alguna manera, los v&iacute;deos de usuarias y usuarios (aunque abundan las mujeres) que se han autodiagnosticado, se viralizan. Suelen tener en com&uacute;n que los s&iacute;ntomas son tan poco espec&iacute;ficos que cualquiera podr&iacute;a tenerlos y que afectan al aspecto f&iacute;sico. Si hace ya alg&uacute;n tiempo la estrella era el SIBO &mdash;que es el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado y puede causar gases excesivos, c&oacute;licos, fatiga y, sobre todo, hinchaz&oacute;n abdominal&mdash; ahora en el top est&aacute;n la distensi&oacute;n abdominal funcional (barriga hinchada) y el mencionado lipedema.
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina web de la Federaci&oacute;n espa&ntilde;ola de asociaciones de linfedema y lipedema (FEDEAL), explican que se trata de una enfermedad cr&oacute;nica que se caracteriza por una &ldquo;acumulaci&oacute;n sim&eacute;trica de tejido adiposo (graso) en la cadera, gl&uacute;teos y piernas o, con menos frecuencia, en los brazos&rdquo;. Afecta en la mayor parte de los casos a mujeres y los expertos estiman que entre un 4% y un 11% de la poblaci&oacute;n femenina mundial la sufre en diferentes grados. Y hay una diferencia bastante grande entre el nivel I, que presenta una superficie de la piel irregular y blanda parecida a la celulitis y el III, donde las zonas afectadas se ven claramente debido a su tama&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es la primera vez que la industria usa la salud y el bienestar emocional, sea lo que sea eso, para venderte cosas y para hacerte sentir que no estás a la altura o que hay algo mal en ti</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alexandra Lores</span>
                                        <span>—</span> Periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista y editora Paloma Abad public&oacute; un texto en su perfil de Substack <em>Pretty in, pretty out</em> al respecto de este asunto. En &eacute;l afirma que encontrar a un profesional que lo diagnostique especialmente en la sanidad p&uacute;blica puede ser muy complicado (la OMS no lo reconoci&oacute; como enfermedad hasta 2018), as&iacute; que las mujeres preocupadas acaban por acudir a cl&iacute;nicas privadas. De hecho, ya existe una &lsquo;s&uacute;perespecializada&rsquo;, cuyo director, el doctor Enrique Burgos de la Obra, es &ldquo;a la cirug&iacute;a del lipedema (fue pionero en importar la t&eacute;cnica WAL) lo que Rafa Nadal al tenis mundial. El n&uacute;mero uno&rdquo;, define la escritora. El pasado mes de mayo, la comunicadora Tania Llasera public&oacute; en <a href="https://www.instagram.com/reel/DYo7E4At6zC/?igsh=enRiMTduaTllNmRt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su Instagram</a> un v&iacute;deo en el que dicho m&eacute;dico ense&ntilde;a c&oacute;mo es el diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Alexandra Lores, periodista que escribe habitualmente sobre moda y belleza, declara que hay una conversaci&oacute;n muy potente en torno al lipedema. &ldquo;No es la primera vez que la industria usa la salud y el bienestar emocional, sea lo que sea eso, para venderte cosas y para hacerte sentir que no est&aacute;s a la altura o que hay algo mal en ti&rdquo;, sostiene. A ella le parece que, en el caso de esta patolog&iacute;a, es muy f&aacute;cil que alguien se autodiagnostique como paciente. &ldquo;Habla de una serie de s&iacute;ntomas que todas podemos tener y ser perfectamente celulitis o que hayas engordado un poco. O que te salen moratones y a m&iacute;, por ejemplo, me salen. Pero de repente no lo puede tener todo el mundo&rdquo;, se&ntilde;ala. Recibir esa informaci&oacute;n, sea veraz o no, constante puede hacer que aunque quien la recibe tenga claro que no padece dicha enfermedad puede llegar a dudar. &ldquo;Eso es para m&iacute; lo problem&aacute;tico del asunto, porque es una maquinaria muy grande&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 20:35:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Estarás irreconocible para julio": llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estética,Redes sociales,Salud,Tendencias,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora favorita de Almodóvar que ocupa espacios de la derecha y renuncia al caché de llamarse novelista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-favorita-almodovar-ocupa-espacios-derecha-renuncia-cache-llamarse-novelista_1_13317373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbdfc752-97da-447d-b76e-c1a954672b51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora favorita de Almodóvar que ocupa espacios de la derecha y renuncia al caché de llamarse novelista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Irene Cuevas, "una tía superbollera de izquierdas" autora de 'Un momento de ternura y de piedad', salta de la novela al cuento, su verdadero hogar, con 'Animal Print', </p><p class="subtitle">Mary Beard: “Pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor es absurdo, siempre fue peor”
</p></div><p class="article-text">
        Mientras que muchos escritores noveles empiezan con un compendio de cuentos y luego dan el salto a la novela, Irene Cuevas lo hizo al rev&eacute;s. En 2024 apareci&oacute; por primera vez en las librer&iacute;as con <em>Un momento de ternura y de piedad</em>, que Pedro Almod&oacute;var se&ntilde;al&oacute; como su &ldquo;novela femenina favorita del a&ntilde;o&rdquo; y ahora regresa con el libro de relatos <em>Animal Print</em> (ambos en Reservoir Books). Historias de personajes que se enfrentan a una sociedad que intenta domesticar su manera de ser, de desear o de sentir y que, de manera literal o metaf&oacute;rica, conectan con el mundo de los animales no humanos para resistir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hab&iacute;a empezado este libro hace seis a&ntilde;os, pero en la editorial me pidieron que primero sacase una novela. Soy cuentista y estaba rabiosa porque me preguntaba por qu&eacute; nadie lee relatos&rdquo;, dice durante una entrevista que tiene lugar en Barcelona. Como le explicaron, la decisi&oacute;n respond&iacute;a a las l&oacute;gicas del mercado, algo de lo que se ha dado cuenta con la promoci&oacute;n de este nuevo trabajo, que ha resultado m&aacute;s complicada que la anterior.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La palabra cuento echa para atr&aacute;s. Luego gusta mucho, pero cuesta que la gente se acerque&rdquo;, afirma, aunque tambi&eacute;n ve que el p&uacute;blico cada vez se abre m&aacute;s a este g&eacute;nero. Autoras tan conocidas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eider-rodriguez-escritora-quiero-haya-literatura-euskera-viva-cat_1_13057960.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eider Rodr&iacute;guez</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Samanta Schweblin</a>, ganadora del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, han ayudado a abrir el camino en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Cuevas, que concibe su &uacute;ltimo libro &ldquo;como un disco, porque todos los textos suenan a una m&uacute;sica parecida&rdquo;, explica que escribir un volumen de cuentos &ldquo;es un proceso que requiere mucha destilaci&oacute;n&rdquo;. No cree que se pueda hacer una antolog&iacute;a de relatos cada uno o dos a&ntilde;os, porque necesita mucha investigaci&oacute;n y trabajo. El germen del primero, que da nombre a toda la recopilaci&oacute;n, fue la idea de una chica que caminaba sola por la calle vestida con un disfraz de leopardo. Se le ocurri&oacute; sin haberla visto, algo que sucedi&oacute; tiempo despu&eacute;s. &ldquo;Iba por mi barrio con un grupo de amigas y la vi. Yo me dije &lsquo;pero qu&eacute; es esto&rsquo;, porque adem&aacute;s ese cuento es como muy estadounidense. Y entonces me vino el t&iacute;tulo: <em>Animal Print</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese texto primigenio que envi&oacute; a la editorial y le consigui&oacute; un contrato se ha publicado sin cambiar ni una palabra aunque hayan pasado seis a&ntilde;os desde que lo redact&oacute;. Lo que s&iacute; hizo fue continuarlo en otro cuento porque quer&iacute;a imaginar lo que le hab&iacute;a pasado a la protagonista. Es un <em>modus operandi</em> que, hasta ahora, le ha servido: recuperar pensamientos antiguos para desarrollarlos en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la novela tambi&eacute;n me sucedi&oacute;, era una idea que yo hab&iacute;a tenido diez a&ntilde;os atr&aacute;s. Hubo una &eacute;poca en la que era muy imaginativa y ten&iacute;a muchas ideas. Las apunt&eacute; todas y ah&iacute; se quedaron porque no era su momento&rdquo;, desarrolla. Ahora se encuentra de expedici&oacute;n por ese caj&oacute;n de textos del pasado por si alguno merece ser rescatado.
    </p><h2 class="article-text">Animales, monstruos y otros referentes</h2><p class="article-text">
        Una de las cosas que tienen en com&uacute;n sus personajes es que pertenecen al colectivo LGTBIQ+, como la propia escritora, que es lesbiana. Para ella que su trabajo sirva para visibilizar esa realidad y pueda servir de referente para otra persona es &ldquo;el sue&ntilde;o&rdquo; pero, en realidad, quer&iacute;a escribir sobre lo que le pasa a ella y la gente que la rodea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente hetero me dice que escribo unas cosas muy fantasiosas y muy extra&ntilde;as pero es que esa es la realidad de mi vida&rdquo;, afirma. En uno de sus relatos, un chico le echa en cara a su hermana que le aburre con sus cuentos <em>woke,</em> una palabra que utiliz&oacute; uno de sus profesores para comentar su trabajo. &ldquo;Para la gente es extra&ntilde;o lo que para m&iacute; es lo normal. Mis personajes van a ser LGTB, aunque les pasen muchas cosas que no tienen del todo que ver con su identidad&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Sus cuentos contienen trazas de realidad, aunque ella no considera que se puedan categorizar como autoficci&oacute;n. Cuevas los define como &ldquo;ficciones de mis fantas&iacute;as&rdquo;. &ldquo;El otro d&iacute;a comentaba con la escritora Estela Sanch&iacute;s que siempre que escribimos hacemos como un Frankenstein de much&iacute;sima gente. Nadie es alguien en concreto, tampoco somos nosotras mismas, pero obviamente todos los personajes tienen algo nuestro&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, de su d&iacute;a a d&iacute;a tambi&eacute;n menciona a referentes que le han servido para su trabajo como Donna Haraway y su <em>Manifiesto para c&iacute;borgs</em> o Suniti Namjoshi con su libro <em>F&aacute;bulas feministas</em>, en el que reinvierte f&aacute;bulas orientales y occidentales. Su preferido se titula <em>Cuento con moraleja</em> y en &eacute;l: &ldquo;Le da la vuelta a la f&aacute;bula de La Bella y la bestia porque habla de que la bestia era la mujer porque estaba enamorada de otra mujer y eso es monstruoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuevas toma el testigo de ambas autoras e invita a agarrar la monstruosidad para crear nuevas existencias. &ldquo;Haraway acu&ntilde;a el t&eacute;rmino desde una visi&oacute;n positiva, como algo a lo que tenemos que tender las mujeres para liberarnos de esta mierda patriarcal. Como la salamandra a la que le cortan un trocito de cola y despu&eacute;s se regenera, nosotras tenemos que ser as&iacute; y permanecer fuertes. Somos monstruosas para afuera, pero dentro somos un pedazo de ternura&rdquo;, determina.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos se ha publicado una buena cantidad de libros relacionados, de una u otra manera, con los animales. Cuevas ha a&ntilde;adido una lista con algunos de esos t&iacute;tulos en un ap&eacute;ndice al final del libro, entre los que se encuentran <em>Olor a hormiga</em>, de J&uacute;lia Per&oacute;; <em>El ataque de las cabras</em>, de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laura-chivite-escritora-familias-son-cuadro-excepcion_1_12094183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Laura Chivite</a>; <em>Leche cruda</em>, de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gata-teta-lengua-tres-claves-angelo-nestore-combatir-sociedad-miedo-ultraderecha_128_12602371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &Aacute;ngelo N&eacute;store </a>o <em>Animales peque&ntilde;os</em>, de Mercedes Duque Espiau, entre otros. Y desde que se cerr&oacute; su libro, hace unos cuatro meses, a&uacute;n han salido m&aacute;s como<em> Zorra</em>, de Gabriela Jauregui. &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n de que, como estamos yendo a una sociedad cruel y horrible que da lugar a un colapso tecnol&oacute;gico, nos estamos rebelando un poco y dirigiendo a lo animal para ver si ah&iacute; encontramos empat&iacute;a&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Baile y resistencia</h2><p class="article-text">
        En el mencionado ap&eacute;ndice, la autora tambi&eacute;n incluye una lista de canciones que han sido importantes para ella y quiere compartir con sus lectores. La m&uacute;sica est&aacute; muy presente en su d&iacute;a a d&iacute;a y a veces tambi&eacute;n ejerce de DJ. &ldquo;Este libro lo escrib&iacute; bailando, me puse much&iacute;sima m&uacute;sica y hay textos que escrib&iacute; con m&uacute;sica techno de fondo con luces de discotecas&rdquo;, declara. Las protagonistas de uno de sus cuentos, que han pasado por un proceso muy traum&aacute;tico, van a Berl&iacute;n a un templo del baile como Berghain y consiguen aprobar el criterio de selecci&oacute;n de los porteros. Una vez all&iacute;, entran en comuni&oacute;n con el resto de personas presentes, incluida una que ha sido determinante para la vida de ambas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; era muy importante porque estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os el baile me ha salvado mucho, he conectado con un mont&oacute;n de gente preciosa&rdquo;, manifiesta la escritora y remarca: &ldquo;Los refugios hay que construirlos con amigos y el baile es el gran lugar de refugio ahora mismo para m&iacute;&rdquo;. A este respecto menciona a Mckenzie Wark y su libro <em>Raving, </em>en el que cuenta que la rave &ldquo;es un sitio muy queer, donde puedes generar un poco tu familia&rdquo;, resume Cuevas. La lista musical que incluy&oacute; en el volumen es tambi&eacute;n un homenaje a dicha autora y una herramienta de acompa&ntilde;amiento para quienes entren en sus relatos. &ldquo;Si despu&eacute;s de leerlos est&aacute;s emocionalmente rara, igual esto te ayuda porque suena a lo mismo que suena mi libro. En realidad es una <em>playlist </em>que es su atm&oacute;sfera&rdquo;, esclarece.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de novelas y cuentos, Cuevas tambi&eacute;n tiene una columna semanal en El Mundo. Aquel profesor que defini&oacute; sus relatos como <em>woke</em>, volver&iacute;a a hacerlo con los textos que publica en dicho medio y que generan pol&eacute;micas encendidas. &ldquo;Soy muy inc&oacute;moda, me han criticado un mont&oacute;n, me han insultado mucho con comentarios muy bestias. Pero qu&eacute; voy a hacer, eso no me va a callar&rdquo;, manifiesta. De hecho, considera que esas agresiones verbales la hacen m&aacute;s combativa y cree que hay que contestarlas: &ldquo;Estoy dando en los lugares de abuso de poder y la mayor&iacute;a los cometen hombres. Tambi&eacute;n hablo de mujeres que cometen abusos, pero la mayor&iacute;a son hombres. Hay que decirlo y sobre todo si se tiene un altavoz tan grande&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella se define como &ldquo;una t&iacute;a de izquierdas superbollera&rdquo; y no tiene claro c&oacute;mo ha acabado con un espacio en ese peri&oacute;dico, pero cuando se lo propusieron acept&oacute; porque pens&oacute;: &ldquo;Si no, va a venir alguien de derechas a escribirla. Pues ya ocupo yo el espacio&rdquo;. Y qui&eacute;n sabe, quiz&aacute; ese esti&eacute;rcol de insultos acabe por ser abono para que florezcan nuevos relatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-favorita-almodovar-ocupa-espacios-derecha-renuncia-cache-llamarse-novelista_1_13317373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:33:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Pedro Almodóvar,Relato,Relato corto,Novela,Cuentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86e3445-dfec-4506-8f47-7eb88ce9b96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desconcierto ante el universo de la soltería, que puede haber cambiado mucho desde la última vez que se transitó, la sensación de estar ‘oxidado’ en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan son algunos de los sentimientos más habituales</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        La ruptura de una pareja despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de relaci&oacute;n supone muchas cosas: desde una probable mudanza hasta el reparto de amistades. Y, por supuesto, el regreso al universo de <a href="https://www.eldiario.es/era/mundo-hecho-parejas-cambiado-forma-ver-solteria_1_12928007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la solter&iacute;a</a>, que puede haber cambiado mucho desde la &uacute;ltima vez que se transit&oacute;. El desconcierto ante esa nueva realidad, la sensaci&oacute;n de estar &lsquo;oxidado&rsquo; en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan con lo que se encuentra son algunos de los sentimientos m&aacute;s habituales. Terminar con un noviazgo o matrimonio puede ser un alivio en muchos casos, pero empezar un nuevo idilio posiblemente conlleve una nueva mentalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana (31 a&ntilde;os) se separ&oacute; en el verano de 2025 despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en pareja. Cuando recuper&oacute; las ganas de conocer a gente, en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n llamada Bumble y tuvo su primera cita a finales de ese mes. Esa forma de entrar en contacto con alguien desconocido no ten&iacute;a nada que ver con la manera en la que se ligaba la &uacute;ltima vez que estuvo soltera, hace casi una d&eacute;cada. &ldquo;Antes todo ocurr&iacute;a en los bares. A mis parejas anteriores las conoc&iacute; en el trabajo, en la universidad y luego al resto de gente, de fiesta&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ella no se siente del todo c&oacute;moda como usuaria de estas <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><em>. </em>Aunque reconoce que &ldquo;son bastante &uacute;tiles y f&aacute;ciles&rdquo;, considera que se le da mejor interactuar en vivo. Le molestan ciertas actitudes que se dan en estas plataformas, sobre todo &ldquo;la gente que te ri&ntilde;e en las bios y te dice: &lsquo;No, si me saludas con un hola, ni te molestes&rsquo;. Y es como, &lsquo;&iquest;Y t&uacute; cuando en un bar conoces a alguien c&oacute;mo le saludas?&rsquo;. O quienes te rompen el <em>match</em> porque no les has contestado a un mensaje&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de romper con su novio tras casi dos d&eacute;cadas, Mar&iacute;a (43 a&ntilde;os) se mud&oacute; sola a una ciudad en el extranjero. Se le ocurri&oacute; abrirse un perfil en una <em>app</em> con el objetivo de hacer vida social, pero cuando empez&oacute; a utilizarla, le entr&oacute; la curiosidad y comenz&oacute; a buscar a personas con una intenci&oacute;n m&aacute;s rom&aacute;ntica: &ldquo;Creo que porque era f&aacute;cil m&aacute;s que por necesidad&rdquo;. Para ella, el regreso a la solter&iacute;a fue un <em>shock,</em> tambi&eacute;n porque se encontraba en otro pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a de sus coet&aacute;neos ya ten&iacute;an casa, animales y trabajo estable: &ldquo;Todo lo que yo no ten&iacute;a, al menos en el rango de edad que yo buscaba, a partir de 35. Creo que eso hac&iacute;a que buscasen relaciones m&aacute;s estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas plataformas tambi&eacute;n le produjo, como a Susana, sentimientos encontrados. Por un lado, &ldquo;lo hace facil&iacute;simo, puedes flirtear con cualquiera un martes por la noche desde la cama cuando ni de co&ntilde;a estar&iacute;as en un bar&rdquo;. Pero por otro, considera que generan &ldquo;vagancia&rdquo; a sus usuarios: &ldquo;Me resultaba dif&iacute;cil quedar en persona, mucho m&aacute;s que antes, como si la gente se conformara de alguna manera con mensajearte y ya&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le molesta mucho que haya individuos con m&aacute;s de un chat en marcha o que la posibilidad de <em>ghosting</em> sea mucho mayor de manera virtual.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> ha tratado a bastantes pacientes que se encontraban en este momento vital, sobre todo en una franja de edad que va de los 35 a los 50 a&ntilde;os. Seg&uacute;n su experiencia, hay una diferencia de ese comportamiento <em>online </em>entre g&eacute;neros bastante marcada. &ldquo;Los hombres se quejan principalmente del entorno digital: hacen <em>match</em> en <em>apps </em>de citas, pero la conversaci&oacute;n no llega a ning&uacute;n sitio. Las mujeres, en cambio, no tienen tanto problema en verse o conectar, pero les resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien que busque realmente una relaci&oacute;n estable&rdquo;, considera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Antes estaba más o menos socialmente aceptado que se podía ligar en cualquier lugar&#039;, dice Roberto (41 años), y ahora es una actividad más acotada a las aplicaciones</p>
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  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que, hasta ahora, ha percibido Marita (40 a&ntilde;os). Despu&eacute;s de una relaci&oacute;n de m&aacute;s de un lustro, que en sus momentos finales &ldquo;era una cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, tard&oacute; dos semanas en liarse con alguien. Pero no fue hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s que se sinti&oacute; preparada para embarcarse en algo m&aacute;s serio y fue cuando se encontr&oacute; con &ldquo;que el mercado es una feria de restos, ritos y retos&rdquo;. Ella pas&oacute; el &lsquo;luto&rsquo; de su ruptura a finales de la uni&oacute;n y afirma que es esencial &ldquo;recalcar es que el duelo es sagrado, y mucha gente se lo intenta saltar enlazando casi relaciones que dejan a la otra persona rota y a quien tiene esas relaciones liana, con cientos de traumas no resueltos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://patriciamaguet.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Maguet,</a> psic&oacute;loga especializada en este campo, coincide con el diagn&oacute;stico de Marita. &ldquo;Lo primero es, despu&eacute;s de una ruptura, darse el tiempo de digerir todo lo que ha sucedido y de volver a redescubrirse. A menudo las prisas generan demasiada presi&oacute;n y se toman decisiones impulsivas m&aacute;s dirigidas a no enfrentar el dolor que a iniciar una nueva relaci&oacute;n s&oacute;lida&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cabe pensar que los m&aacute;s j&oacute;venes se adaptan mejor a la nueva realidad que las m&aacute;s mayores, no siempre es as&iacute;. Un ejemplo es el de Lily (70 a&ntilde;os), que ha estado casada dos veces, ha tenido otra relaci&oacute;n sin boda y ha conocido a mucha gente. &ldquo;Ahora no vivo con pareja desde hace un a&ntilde;o y pico, y estoy perfectamente, pero no lo descarto en absoluto&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella ha vivido en Madrid casi toda su vida pero cuando se jubil&oacute;, hace una d&eacute;cada, se mud&oacute; a D&eacute;nia, a un apartamento que hab&iacute;a comprado con su primer esposo, que era su plan desde hace mucho tiempo. Fue sola porque sus hijos ya son mayores y su segundo marido muri&oacute; a los seis a&ntilde;os de casarse. &ldquo;Aqu&iacute; hay una aplicaci&oacute;n que se llama Amigos de Denia y amigos de Alicante. Ah&iacute; encontr&eacute; a mi tercera pareja&rdquo;, explica. Esa relaci&oacute;n termin&oacute; y en la actualidad utiliza sobre todo Tinder: &ldquo;Ahora me apetece m&aacute;s conocer a alguien para salir, viajar y compartir momentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n ten&iacute;a citas hace 15 a&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes novedades, aunque de entrada pueda no ser la m&aacute;s evidente, que trajeron las aplicaciones fueron las citas. Hasta entonces, el patr&oacute;n sol&iacute;a ser conocer a alguien en un bar por la noche, hablar, mantener ciertos niveles de contacto f&iacute;sico y ya, y depende de c&oacute;mo fuese, volver a verse. O coincidir en una quedada con amigos de amigos, o ligar en el trabajo o en la universidad. A Roberto (41 a&ntilde;os), que comenz&oacute; con su ex a los 24, el concepto de &lsquo;primera cita&rsquo; le sonaba &ldquo;a comedia estadounidense de los a&ntilde;os noventa o algo as&iacute;, me parec&iacute;a impensable en aquella &eacute;poca&rdquo;. No es extra&ntilde;o si se contempla que las herramientas que se usan masivamente como Tinder, Bumble o Hinge se crearon en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Marita comenz&oacute; a tener ese tipo de encuentros por estas plataformas: &ldquo;Hasta entonces, la historia sol&iacute;a seguir el patr&oacute;n cl&aacute;sico de la juventud: conocer a alguien en un bar, acostarse con esa persona y si todo fluye, tener una segunda cita que en realidad, es la primera&rdquo;. Sin embargo, ella cree que es necesario redefinir lo que significa ese concepto, porque si no hay intencionalidad de construir algo &ldquo;&iquest;se diferencia tanto de lo que supone quedar con tu amigo Pedro a las 18.30 a tomar una ca&ntilde;a?&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tampoco recuerda citas en su veintena. &ldquo;Conoc&iacute; gente en la universidad, y amigos de amigos que sal&iacute;an con mi grupo un s&aacute;bado o algo as&iacute; y te fijabas en alguno al que no hab&iacute;as visto antes. Hablabas y si la cosa iba bien, pues te dabas el tel&eacute;fono y a partir de ah&iacute; quedabas&rdquo;, rememora. Aunque sea m&aacute;s mayor, la experiencia de Lily no dista tanto de la del resto de entrevistados: &ldquo;Antes &iacute;bamos a bailar, que yo soy muy bailonga, pues te sacaban a bailar o los sacabas t&uacute; a ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre sí mismas y pueden llegar a tener la sensación de que no encajan en el mercado afectivo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Maguet</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
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  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Roberto se&ntilde;ala otro cambio en las din&aacute;micas: &ldquo;Antes estaba m&aacute;s o menos socialmente aceptado que se pod&iacute;a ligar en cualquier lugar y ahora es una actividad m&aacute;s acotada a las aplicaciones&rdquo;. Seg&uacute;n ha comprobado, existe gente que ni se plantea hacerlo en una discoteca y, de hecho, &ldquo;hay quien lo puede percibir como algo violento e inapropiado&rdquo;. Asimismo, cree que hay m&aacute;s ambig&uuml;edad en las relaciones y destaca, como mejor ejemplo, la <em>situationship</em>. &ldquo;Antes no exist&iacute;a como tal. O erais novios o follamigos, pero no exist&iacute;a ese extra&ntilde;o &aacute;rea de los &lsquo;casi algo&rsquo; donde hay cierta implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Susana no sabe si las que han cambiado son las din&aacute;micas o ha sido ella, pero observa que los roles de g&eacute;nero no han variado tanto. Asegura que algunas amigas le han recomendado esperar a que el hombre con el que ha salido le escriba primero, a la vez que amigos que le han confesado que si una chica les manda un mensaje demasiado pronto, pierden el inter&eacute;s. &ldquo;Yo cre&iacute;a que era algo que ya hab&iacute;amos superado&rdquo;, piensa. Lily, por su parte, acusa a mucha gente de mentir en sus perfiles de las aplicaciones: &ldquo;No dice ni su edad y se pone fotos de hace 20 o 10 a&ntilde;os. O las hacen con la inteligencia artificial que sales guap&iacute;sima, mon&iacute;sima y todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El reto de adaptarse</h2><p class="article-text">
        Adaptarse a unos tiempos en los que las normas cambian (a veces para bien, otras no) a un ritmo vertiginoso no siempre es f&aacute;cil para todo el mundo. Y no conseguirlo puede suponer un golpe para la autoestima. &ldquo;Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre s&iacute; mismas y pueden llegar a tener la sensaci&oacute;n de que no encajan en el mercado afectivo actual&rdquo;, detalla Patricia Maguet. Ella ha visto a pacientes que desistieron temporalmente de encontrar una nueva pareja &ldquo;sobre todo despu&eacute;s de experiencias frustrantes o decepcionantes&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Plata tambi&eacute;n ha visto c&oacute;mo algunos ponen en pausa sus intenciones de emparejamiento: &ldquo;No porque no deseen una relaci&oacute;n, sino porque el coste emocional les resulta demasiado alto en ese instante&rdquo;. Como profesional, ella recomienda revisar primero qu&eacute; es lo que realmente se busca, no meterse prisa y abrir todos los canales de posibilidades posibles: &ldquo;La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espont&aacute;neo se reducen mucho. La clave no es elegir entre <em>apps</em> o vida social, sino no limitarse a una sola v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maguet invita a abrazar las posibles emociones negativas que se experimenten en esta nueva etapa como pueden ser incomodidad, verg&uuml;enza, incertidumbre, desconfianza o inseguridad de la misma forma que se hacen con otras m&aacute;s agradables como el alivio, la alegr&iacute;a o la excitaci&oacute;n. Asimismo, aconseja no intentar encajar en &ldquo;modelos de seducci&oacute;n artificiales&rdquo; y mostrarse a los dem&aacute;s de forma natural &ldquo;y sin intentar aparentar una versi&oacute;n idealizada de s&iacute; misma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espontáneo se reducen mucho. La clave no es elegir entre apps o vida social, sino no limitarse a una sola vía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
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  </blockquote><p class="article-text">
        De momento, Susana cree que est&aacute; condenada a que no le funcione el ligoteo moderno y tampoco sabe si ser&iacute;a capaz de conseguirlo en persona: &ldquo;Dicen que es como andar en bicicleta, que no se olvida. Pero la primera vez que mont&eacute; en bicicleta despu&eacute;s de siete u ocho a&ntilde;os me pegu&eacute; una leche impresionante&rdquo;. Marita no ha encontrado pareja a&uacute;n y no es muy optimista. Comenta que un amigo le dijo algo que le conviene revisar: &ldquo;Te pasa como a los padres que dicen que a sus hijos el profesor les tiene man&iacute;a y les echan del colegio. Si siempre le echan del colegio, es culpa del ni&ntilde;o. El problema eres t&uacute;, no los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se ha hartado de primeras citas y ha borrado las aplicaciones y ahora liga lo mismo. Sostiene que est&aacute; &ldquo;m&aacute;s presente en el mundo con la mente abierta, dispuesto a que ocurra cualquier cosa, fuera de los reglamentos de las aplicaciones (pero no de internet: las redes sociales siguen funcionando bien quiz&aacute; porque s&iacute; proporcionan ese contexto que las <em>apps </em>no ofrecen)&rdquo;, matiza. Adem&aacute;s, ha vuelto a confiar en<strong> </strong>&ldquo;la fuerza de los terceros lugares&rdquo;, en la posibilidad de hallar a alguien entre los amigos de los amigos y sobre todo &ldquo;en la importancia del contexto como facilitador de v&iacute;nculos: una fiesta, un concierto, una cena a la que se apunta alguien imprevisto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Lily le gustan las citas, as&iacute; que queda para comer con hombres a trav&eacute;s de las aplicaciones, aunque antes habla con ellos por tel&eacute;fono, para hacerse una idea de c&oacute;mo pueden ser en persona. &ldquo;A m&iacute; la soledad no me gusta, aunque esto tampoco significa que necesite a alguien. Soy muy independiente, pero no me gusta la soledad&rdquo;, confirma. Mar&iacute;a s&iacute; ha encontrado un compa&ntilde;ero estable en la jungla de las aplicaciones y las din&aacute;micas cambiantes. &ldquo;Espero que me dure mucho precisamente para no tener que volver ah&iacute; fuera que &iexcl;hace mucho fr&iacute;o!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Amor,Apps,Pareja]]></media:keywords>
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