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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rubén Gutiérrez Cabrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ruben-gutierrez-cabrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rubén Gutiérrez Cabrera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[2026: para que el mundo nos duela con todas sus fuerzas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/2026-mundo-duela-fuerzas_132_12886823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a5adb41-ac77-482e-a9da-d57839a01723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2026: para que el mundo nos duela con todas sus fuerzas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un balance de año a hombros de Robe Iniesta: transformar el dolor en voluntad de cambio para volver a embellecer el mundo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Noto que algo me falta hoy para ser, que me falta hoy para estar&rdquo;, nos cant&oacute; el gran <a href="https://youtu.be/16e4-c4Z0cA?si=3Hu0OS6XWF5McKe0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leiva en los &uacute;ltimos minutos del 2025 en TVE</a> en un emotivo homenaje a Robe Iniesta, que apenas unas semanas antes de terminar el a&ntilde;o tristemente nos dej&oacute; para volar alto, como buen <em>hombre p&aacute;jaro</em> que era.
    </p><p class="article-text">
        2025 ha quedado atr&aacute;s. Y lo hace dej&aacute;ndonos un mundo m&aacute;s feo y embrutecido. Baste pensar en el genocidio israel&iacute; de Gaza, en el conflicto de Sud&aacute;n, en la guerra de Ucrania, en la creciente militarizaci&oacute;n, en la criminalizaci&oacute;n de personas migrantes&hellip; Barbaries todas ellas que han sentado las bases para que 2026 sea peor&hellip; o para que despertemos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ha arrancado el nuevo a&ntilde;o. Con el bombardeo de EEUU a Venezuela como pistoletazo de salida. Y yo, que noto que algo me falta para ser, que me falta para estar. Quiz&aacute;s una pizca de inocencia. Quiz&aacute;s una pizca de coraje. O de esperanza. Esa que va desvaneci&eacute;ndose a medida que el mundo normaliza el caos, la violencia y la locura.
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea porque Robe ya no est&aacute; para embellecer con sus canciones este mundo que nos duele. Y tanto que nos duele. Nos duele este asfixiante aire de &eacute;poca. Este esp&iacute;ritu de los tiempos, atravesado por la vieja m&aacute;xima del capitalismo, &ldquo;piensa mal y acertar&aacute;s&rdquo;, hoy elevada a sentido com&uacute;n. Nos duele su pesimismo antropol&oacute;gico, seg&uacute;n el cual &ldquo;el hombre es un lobo para el hombre&rdquo;, porque en la naturaleza humana est&aacute;, dicen, el ego&iacute;smo y no la solidaridad, la competencia y no la cooperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos duele Donald Trump, encarnando el ideal del &lsquo;homo economicus&rsquo; individualista y calculador y el hombre de negocios de &eacute;xito. Culminando al mismo tiempo el sue&ntilde;o americano y la distop&iacute;a orwelliana. Actuando como emperador de un imperio en decadencia, decidido a sustituir un mundo (pretendidamente) basado en reglas, por otro basado en la ley del m&aacute;s fuerte; un orden basado en el derecho internacional, por otro basado en la desconfianza en el que si piensas mal, acertar&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero el mundo ha empezado el a&ntilde;o tambi&eacute;n conmocion&aacute;ndose ante el ataque de Trump a Caracas. Y eso, en el ocaso de los tiempos que vivimos, es una buena noticia: aunque <em>muera a todas horas gente dentro de nuestro televisor</em>, a&uacute;n no han destruido del todo nuestra sensibilidad, a&uacute;n no han destruido del todo nuestra humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Si supiera yo mandar a tomar por culo con el estilo con el que lo hac&iacute;a Robe, mandar&iacute;a a tomar por culo a toda esa Administraci&oacute;n norteamericana que ha desempolvado la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/perlas-incluidas-nueva-estrategia-seguridad-nacional-eeuu-manual-extrema-derecha-internacional_132_12845002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doctrina Monroe, con el &ldquo;corolario Trump&rdquo;</a>, y que vuelve a tratar a Am&eacute;rica Latina como su patio trasero (rescatando a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-sella-milei-casa-blanca-rescate-20-000-millones-semanas-elecciones-legislativas-argentina_1_12683247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milei en Argentina</a>, expulsando a China de <a href="https://www.eldiario.es/economia/blackrock-puertos-canal-panama-fortifica-operador-clave-transporte-global_1_12110419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panam&aacute;</a> o <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-mexico-productos-asiaticos-cierran-40-anos-apertura-comercial_1_12880641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;xico</a>, combatiendo a la izquierda en todo el hemisferio&hellip;) y que ha declarado que va a intervenir en la Uni&oacute;n Europea apoyando a partidos de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si supiera yo mandar a tomar por culo con el estilo con el que lo hac&iacute;a Robe, mandar&iacute;a a tomar por culo a todos esos l&iacute;deres europeos que han aceptado la sumisi&oacute;n a Estados Unidos pese a que Trump les humille constantemente, declare expl&iacute;citamente su injerencia, amenace con anexionarse Groenlandia o pese a que Elon Musk declare que <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2025/12/08/la-guerra-de-elon-musk-contra-la-ue-hay-que-eliminar-la-ue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la UE deber&iacute;a desmantelarse</a>. Esos l&iacute;deres europeos que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-llama-contencion-ataque-eeuu-venezuela-pide-respetar-derecho-internacional-carta-naciones-unidas_1_12883137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplauden el ataque a Venezuela</a> y declaran que Nicol&aacute;s Maduro es un dictador ileg&iacute;timo, mientras apoyan al genocida de Netanyahu, para quien la Corte Penal Internacional s&iacute; emiti&oacute; una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/corte-penal-internacional-emite-ordenes-detencion-netanyahu-antiguo-ministro-defensa_1_11839651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden de detenci&oacute;n por cr&iacute;menes de guerra</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mandar&iacute;a a tomar por culo a casi todos los l&iacute;deres espa&ntilde;oles, especialmente a los aliados de Trump (Vox y el ala m&aacute;s trumpista del PP, encarnado por Isabel D&iacute;az Ayuso), pero en general, a todos los que consienten que el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-embajador-eeuu-espana-afirma-trabajara-revertir-gran-error-no-llegar-5-gasto-defensa-decidido-otan_1_12710218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo embajador de EEUU en Espa&ntilde;a</a> venga a presionar para el aumento del presupuesto para la OTAN y a apoyar a la extrema derecha. Igual que mandar&iacute;a a tomar por culo a muchos de los l&iacute;deres canarios, como el <a href="https://x.com/FClavijoBatlle/status/2007367254019629158" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidente Clavijo</a>, que se ha limitado a decir que &ldquo;Canarias sigue con preocupaci&oacute;n la situaci&oacute;n de Venezuela&rdquo;, como si por all&iacute; hubiera pasado un hurac&aacute;n o un tif&oacute;n, sin condenar abiertamente la agresi&oacute;n a un pa&iacute;s cuyo v&iacute;nculo con Canarias es historia viva. O como el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/vicepresidente-union-canario-venezolana-hay-mezcla-preocupacion-pueda-salir-manos-aires-libertad_1_12882958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vicepresidente de la Uni&oacute;n Canario-Venezolana</a>, hablando de &ldquo;aires de libertad&rdquo; tras escuchar las bombas. Muy al contrario que los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/colectivos-antimilitaristas-canarias-condenan-bombardeo-estadounidense-venezuela-responde-logica-imperial-clara_1_12884010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivos antimilitaristas</a> y la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/alrededor-centenar-personas-concentran-gran-canaria-injerencia-eeuu-venezuela_1_12885044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad civil</a> canaria, que han protestado contra el bombardeo, como en tantos otros lugares del Estado y del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Si supiera yo mirar al mal a los ojos como hac&iacute;a Robe, gritar&iacute;a que, como en la novela <em>1984</em>, hoy la guerra es la paz y la mentira es la verdad. Que el verdadero dictador, Donald Trump, ha secuestrado a Nicol&aacute;s Maduro bajo acusaciones de narcotr&aacute;fico que nunca ha demostrado, mientras indulta al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-indulta-expresidente-hondureno-encarcelado-eeuu-narcotrafico_1_12814258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exmandatario hondure&ntilde;o Juan Orlando Hern&aacute;ndez</a>, que s&iacute; hab&iacute;a sido condenado a 45 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por narcotr&aacute;fico. Si supiera yo mirar al mal a los ojos como Robe, aullar&iacute;a alg&uacute;n verso salvaje que hablara de que los intereses de un alcalde que jura su cargo sobre el Cor&aacute;n, como ha hecho <a href="https://www.publico.es/internacional/eeuu/zohran-mamdani-promete-nueva-era-nueva-york-toma-posesion-alcalde.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zohran Mamdani</a> en Nueva York, pueden alinearse m&aacute;s con los intereses de sus conciudadanos que los de otros l&iacute;deres que disfrazan su xenofobia de patriotismo.
    </p><p class="article-text">
        Claro que han bombardeado Venezuela, c&oacute;mo no iban a hacerlo. Si desde que cay&oacute; la URSS, ha sido el pa&iacute;s que, junto con Cuba, m&aacute;s ha incomodado a Washington. Si fue Venezuela uno de los pa&iacute;ses que organiz&oacute; la OPEP y aceler&oacute; la entrada de China y Rusia en Am&eacute;rica Latina. Si fue Venezuela quien impuls&oacute; la UNASUR y la CELAC y se atrevi&oacute; a negociar el petr&oacute;leo en monedas distintas al d&oacute;lar. Porque debemos entenderlo: al igual que en Europa no se puede ser dem&oacute;crata sin ser antifascista, en Am&eacute;rica Latina no se puede ser dem&oacute;crata sin ser antiimperialista. Y si alguien se ha atrevido a plantar cara al imperialismo norteamericano, esa ha sido sin duda Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, principalmente por motivaciones ideol&oacute;gicas y de dominaci&oacute;n geopol&iacute;tica, tal vez usando el petr&oacute;leo <a href="https://corrientecalida.com/petroleo-ideologia-democracia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s como pretexto que como objetivo</a>, no pod&iacute;an tolerar que Venezuela desafiara su hegemon&iacute;a en la regi&oacute;n y no es descartable que a partir de ahora vayan a por M&eacute;xico, Colombia, Cuba y otros pa&iacute;ses que se resistan a alinearse con las prioridades estrat&eacute;gicas de EEUU. Por eso, y por supuesto, por la necesidad de desviar la atenci&oacute;n del caso Epstein, lograr un golpe de efecto de cara a las elecciones de medio mandato e incrementar la popularidad de Trump en unos Estados Unidos fracturados.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo han bombardeado Venezuela y secuestrado a su presidente: han bombardeado el derecho internacional y han secuestrado la soberan&iacute;a de los pueblos recogida en la Carta de las Naciones Unidas. Ayer fue Gaza, hoy es Venezuela y ma&ntilde;ana ser&aacute; cualquier pa&iacute;s que se les oponga. Y cuidado, porque el proyecto europeo est&aacute; hoy en peligro existencial, con elecciones clave en el horizonte como las de Portugal y Hungr&iacute;a, con gobiernos como el de Francia y Espa&ntilde;a en la cuerda floja, y con una extrema derecha dopada por EEUU y al alza en las encuestas, cuando no ya en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cometamos el error de pensar que los conflictos nunca cruzar&aacute;n nuestras fronteras. Cerca del archipi&eacute;lago canario, por ejemplo, varias <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sabotaje-mt-mersin-guerra-llega-atlantico-africano_132_12819202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explosiones en un buque en las costas senegalesas</a> hicieron saltar todas las alarmas a finales de noviembre, trascendiendo a la prensa especulaciones que apuntaban a operaciones de sabotaje que pod&iacute;an extender la guerra a las aguas del Atl&aacute;ntico africano. Puede que no fuera nada, pero es sabido que buques de la <em>flota fantasma</em> rusa repostan habitualmente en puertos canarios. Lo que unido a la creciente inestabilidad en el Sahel y los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/aguas-territoriales-monte-tropic-afectar-canarias-plan-autonomia-marroqui-sahara_1_12841336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planes expansionistas de Marruecos</a>, f&eacute;rreo aliado de EEUU, podr&iacute;a f&aacute;cilmente acercar la guerra a nuestro territorio (ah&iacute; est&aacute; el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-aplaude-aval-consejo-seguridad-onu-plan-autonomia-sahara-marruecos_1_12820587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&aacute;hara Occidental</a>, el otro gran perdedor en los &uacute;ltimos movimientos geopol&iacute;ticos).
    </p><p class="article-text">
        2026 ha empezado, y yo noto que algo me falta para ser, que me falta para estar. La inocencia, el coraje, la esperanza: quiz&aacute;s eso es lo que m&aacute;s nos han bombardeado.
    </p><p class="article-text">
        Mi deseo para este nuevo a&ntilde;o: que el mundo nos duela. Que nos duela con todas sus fuerzas. Que se nos contagie la dignidad de todas esas personas que luchan, que se expresan, y sobre todo, que estos d&iacute;as han vuelto a posicionarse bajo el lema del &lsquo;No a la guerra&rsquo;. Que trabajemos para que alg&uacute;n d&iacute;a Canarias haga valer su posici&oacute;n estrat&eacute;gica para liderar un nuevo impulso atl&aacute;ntico por la paz y la transici&oacute;n ecosocial. Para que transformemos el dolor en voluntad de cambio. Para que no tengamos que pensar mal para acertar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que Robe vuelva y sea millones. Para que volvamos a embellecer el mundo. Para que escribamos nuestro futuro. Para que nos atrevamos a so&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/2026-mundo-duela-fuerzas_132_12886823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 12:47:19 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias tricontinental: geografía rebelde para un mundo en transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-tricontinental-geografia-rebelde-mundo-transicion_132_13088373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un diálogo entre Ecorredes, Casa África y Casa de Colón sobre el papel del archipiélago como puente entre continentes</p></div><p class="article-text">
        El pasado 10 de marzo, el Centro C&iacute;vico Su&aacute;rez Naranjo, en el barrio de Arenales (Las Palmas de Gran Canaria), acogi&oacute; el encuentro &ldquo;Contramapas entre &Aacute;frica, Europa y Am&eacute;rica&rdquo;, en el marco de su 15&ordm; aniversario. M&aacute;s que un di&aacute;logo al uso, la conversaci&oacute;n, disponible en la p&aacute;gina del propio centro, se plante&oacute; como un ejercicio colectivo para repensar los mapas (reales y simb&oacute;licos) desde los que entendemos nuestro lugar en el mundo y cuestionar geograf&iacute;as heredadas, abriendo la puerta a otras formas de situarnos en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Facilitado con profundidad y calidez por Manuel Cabezudo (ATLAS / Contramapas), el encuentro reuni&oacute; a &Aacute;ngeles Jurado, en representaci&oacute;n de Casa &Aacute;frica; Carmen Gloria Rodr&iacute;guez, directora de la Casa de Col&oacute;n; y quien firma estas l&iacute;neas, en representaci&oacute;n de la plataforma Ecorredes, aportando una mirada desde las redes europeas de comunidades por la regeneraci&oacute;n ecosocial. Tres perspectivas distintas que, sin embargo, convergieron en una intuici&oacute;n compartida: Canarias no es solo un territorio entre continentes, sino un espacio desde el que imaginar y ensayar nuevas formas de relaci&oacute;n entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Desde Casa &Aacute;frica, &Aacute;ngeles Jurado situ&oacute; el foco en la diplomacia p&uacute;blica, entendida no como una relaci&oacute;n entre estados, sino como una red viva de v&iacute;nculos entre personas, colectivos y territorios. Reivindic&oacute; el papel de la instituci&oacute;n como un espacio abierto, capaz de generar conocimiento compartido y de conectarse de forma m&aacute;s directa con la ciudadan&iacute;a. Frente a modelos cerrados, defendi&oacute; una institucionalidad m&aacute;s permeable, arraigada en el tejido social.
    </p><p class="article-text">
        En esa misma l&iacute;nea, uno de los consensos m&aacute;s claros del encuentro gir&oacute; en torno al papel de los espacios comunitarios y autogestionados. Lejos de ser perif&eacute;ricos, estos espacios fueron reconocidos como verdaderos laboratorios de innovaci&oacute;n ecosocial: lugares donde se ensayan, a peque&ntilde;a escala, respuestas concretas a desaf&iacute;os globales. En ese sentido, un aspecto que puse sobre la mesa fue la necesidad de reforzar la cooperaci&oacute;n p&uacute;blico-comunitaria y construir relaciones m&aacute;s horizontales, superando l&oacute;gicas jer&aacute;rquicas y apostando por din&aacute;micas de colaboraci&oacute;n sostenidas en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Casa de Col&oacute;n, Carmen Gloria Rodr&iacute;guez aport&oacute; una reflexi&oacute;n clave sobre el papel de las instituciones culturales en este momento hist&oacute;rico. En un contexto de revisi&oacute;n cr&iacute;tica de los relatos heredados, defendi&oacute; la necesidad de que los museos dejen de ser espacios de reproducci&oacute;n del pasado para convertirse en espacios de di&aacute;logo con el presente. Incorporar nuevas miradas, dar cabida a la otredad y cuestionar las narrativas coloniales no es, en sus palabras, una opci&oacute;n, sino una responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del di&aacute;logo fue emergiendo una idea de fondo: vivimos un momento de transici&oacute;n profunda, marcado por m&uacute;ltiples crisis (ecol&oacute;gicas, sociales y geopol&iacute;ticas) que obligan a repensar no solo las soluciones, sino los marcos desde los que formulamos las preguntas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, mi intervenci&oacute;n gir&oacute; en torno a la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; del concepto tradicional de sostenibilidad para hablar de regeneraci&oacute;n y transici&oacute;n ecosocial. No se trata &uacute;nicamente de reducir impactos, sino de reconstruir v&iacute;nculos: entre territorios, entre personas y con los ecosistemas que sostienen la vida. Esto implica tambi&eacute;n cuestionar dos ideas profundamente arraigadas en nuestro tiempo: el pesimismo antropol&oacute;gico (la creencia de que el ser humano est&aacute; condenado a ser un depredador para el propio ser humano y para el medio ambiente) y el pesimismo pol&iacute;tico (la idea de que es imposible poner las instituciones pol&iacute;ticas al servicio de la transformaci&oacute;n ecosocial). Frente a estas falacias, plante&eacute; que la existencia de m&uacute;ltiples alternativas que ya est&aacute;n construyendo otros futuros posibles son una buena prueba de nuestra capacidad transformadora.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ecorredes, plataforma de apoyo a iniciativas comunitarias, compart&iacute; las acciones que impulsamos precisamente en esa direcci&oacute;n. Si algo caracteriza el momento actual es que muchas de las soluciones ya existen, pero lo hacen de forma fragmentada y a peque&ntilde;a escala. El reto no es tanto inventarlas como conectarlas, escalarlas y replicarlas, articulando puentes reales entre lo comunitario y lo institucional en un marco de gobernanza multinivel. Y esa es la misi&oacute;n de Ecorredes.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s sugerentes del encuentro lleg&oacute; al abordar la llamada tricontinentalidad de Canarias. M&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n geogr&aacute;fica, se plante&oacute; como un potencial a&uacute;n por desplegar. Como se&ntilde;alaba &Aacute;ngeles Jurado, Las Palmas de Gran Canaria cuenta con una enorme proyecci&oacute;n internacional y diversidad. Sin embargo, ese potencial todav&iacute;a no se ha traducido en una estrategia clara.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, surgi&oacute; tambi&eacute;n la referencia a la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Cultura 2031: Rebeli&oacute;n de la Geograf&iacute;a, candidatura que actualmente se encuentra entre las ciudades finalistas del proceso de selecci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Tal y como se apunt&oacute;, este sugerente lema, en sinton&iacute;a con muchas de las ideas que atravesaron el encuentro, puede desplegar todo su potencial si se entiende no como una estrategia de posicionamiento externo (turismo y marketing), sino como una oportunidad para repensar la propia ciudad desde dentro. No se trata tanto de atraer, como de conectar; no se trata tanto de proyectarse hacia fuera, como de articular la diversidad que ya habita el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Durante mi intervenci&oacute;n, esta idea se ampli&oacute; proponiendo una lectura m&aacute;s profunda de la tricontinentalidad. No solo como una condici&oacute;n geogr&aacute;fica, sino como una oportunidad pol&iacute;tica, ecol&oacute;gica y cultural. Pensar Canarias no como periferia, sino como nodo. No como frontera, sino como puente. Pensar Canarias como una plataforma desde la que abordar cuestiones clave de nuestro tiempo, desde las migraciones, hasta la cooperaci&oacute;n internacional, pasando por la transici&oacute;n ecosocial o la paz. Algo que nos exige resignificar un atlantismo hoy dominado por el esp&iacute;ritu b&eacute;lico de la OTAN, tarea para la cual la ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica de Canarias puede ser clave.
    </p><p class="article-text">
        Pero para que ese potencial se despliegue plenamente, se&ntilde;al&eacute; tambi&eacute;n la necesidad de recuperar algo que nuestra &eacute;poca parece haber perdido: la capacidad de imaginar escenarios futuros deseables. En un contexto marcado por la sensaci&oacute;n de que no hay alternativa y la cancelaci&oacute;n del futuro, reivindiqu&eacute; el papel de la utop&iacute;a como herramienta pol&iacute;tica imprescindible para desbloquear los imaginarios y reabrir el horizonte de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, apunt&eacute; hacia la idea de una mayor articulaci&oacute;n de la bioregi&oacute;n macaron&eacute;sica: un marco que permitir&iacute;a repensar las relaciones entre territorios de este lado del atl&aacute;ntico m&aacute;s all&aacute; de las fronteras administrativas actuales, atendiendo a los v&iacute;nculos ecol&oacute;gicos, pero tambi&eacute;n hist&oacute;ricos y culturales. M&aacute;s que una propuesta cerrada, se trata de una invitaci&oacute;n a explorar nuevas formas de organizaci&oacute;n territorial acordes con los desaf&iacute;os del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Carmen Gloria Rodr&iacute;guez introdujo una perspectiva hist&oacute;rica que ampl&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s el foco: Canarias no solo ha sido un nodo entre &Aacute;frica, Europa y Am&eacute;rica, sino tambi&eacute;n un punto clave en las primeras din&aacute;micas de globalizaci&oacute;n. Incluso plante&oacute; la necesidad de incorporar Asia a esta lectura, cuestionando visiones simplificadas de la identidad canaria y subrayando su car&aacute;cter profundamente mestizo.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro concluy&oacute; con una mirada hacia el futuro. Desde Casa &Aacute;frica, se imagin&oacute; una ciudad m&aacute;s habitable, pensada para quienes la viven. Desde Ecorredes, propuse pensar Canarias como un laboratorio de experimentaci&oacute;n e innovaci&oacute;n ecosocial y de nuevas formas de convivencia global. Y desde la Casa de Col&oacute;n, se aterriz&oacute; esa visi&oacute;n en retos concretos como la movilidad, el espacio p&uacute;blico o la &eacute;tica urbana.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la idea m&aacute;s importante que dej&oacute; el encuentro no fue una respuesta, sino una pregunta abierta: &iquest;y si los mapas desde los que pensamos el mundo ya no nos sirven?
    </p><p class="article-text">
        Frente a mapas heredados, el di&aacute;logo traz&oacute; un &ldquo;contramapa&rdquo; en construcci&oacute;n. Un mapa que no delimita tanto lo que es, como lo que podr&iacute;a llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese mapa, Canarias no aparece en el margen. Ocupa, m&aacute;s bien, un lugar central.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-tricontinental-geografia-rebelde-mundo-transicion_132_13088373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 13:28:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Canarias tricontinental: geografía rebelde para un mundo en transición]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Canarias tiene un límite’: la esperanza posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-limite-esperanza-posible_132_12552854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento ‘Canarias tiene un límite’ se encuentra hoy ante el reto inmenso de liderar una lucha clave, en un escenario en el que las fuerzas emancipadoras se encuentran en retroceso, desorientadas, refugiadas en el malmenorismo y sin capacidad para marcar la agenda, mientras la oscuridad neoliberal-autoritaria-tecnocrática parece cernirse irremediablemente sobre nosotros</p></div><p class="article-text">
        Cuenta una vieja historia que un famoso guerrero emprendi&oacute; un largo viaje para conocer a un sabio maestro Zen. Al llegar a su casa, el guerrero se present&oacute; con respeto y le pidi&oacute; que le revelara los secretos de su conocimiento. El maestro lo invit&oacute; a sentarse y le ofreci&oacute; t&eacute;. Comenz&oacute; a servir con calma, pero cuando la taza se llen&oacute;, el maestro continu&oacute; vertiendo sin detenerse. La taza rebos&oacute; y el t&eacute; comenz&oacute; a derramarse por la mesa, cayendo al suelo. Consternado, el guerrero exclam&oacute;: &ldquo;&iexcl;Est&aacute; llena! &iexcl;Ya no cabe m&aacute;s!&rdquo;. A lo que el maestro, imperturbable, contest&oacute;: &ldquo;Exactamente. As&iacute; est&aacute;s t&uacute;, lleno de ideas y opiniones. A menos que vac&iacute;es tu taza, no podr&eacute; ense&ntilde;arte nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contrariamente a lo que solemos pensar, plantea Mar&iacute;a Zambrano, no fue la sinraz&oacute;n lo que condujo al fascismo a comienzos del siglo XX, sino la raz&oacute;n: fue cuando todo el mundo se empe&ntilde;&oacute; en tener raz&oacute;n a toda costa cuando se hizo imposible el entendimiento. Hoy que la extrema derecha internacional est&aacute; en plena ofensiva pol&iacute;tica, y la crispaci&oacute;n y la polarizaci&oacute;n se adue&ntilde;an del debate social, cabe preguntarse si una de las tareas m&aacute;s urgentes para el cambio social no ser&aacute; la de crear las condiciones para una cultura pol&iacute;tica diferente, empezando, <a href="https://www.fuhem.es/2025/01/27/papeles-168-condiciones-para-una-cultura-politica-alternativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como sugiere Santiago &Aacute;lvarez</a>, por rebajar el &ldquo;tono de pr&eacute;dica categ&oacute;rica&rdquo; con el que a menudo tratamos de convencer a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Vaciar nuestras tazas. &iquest;Puede que sea ah&iacute; donde realmente nos lo juguemos todo quienes aspiramos a transformar el mundo?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre la br&uacute;jula y el cron&oacute;metro</strong></h2><p class="article-text">
        El movimiento &lsquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rsquo; se encuentra hoy ante el reto inmenso de liderar una lucha clave, en un escenario en el que las fuerzas emancipadoras se encuentran en retroceso, desorientadas, refugiadas en el malmenorismo y sin capacidad para marcar la agenda, mientras la oscuridad neoliberal-autoritaria-tecnocr&aacute;tica parece cernirse irremediablemente sobre nosotros. Ninguno de los cambios que est&aacute;n produci&eacute;ndose hoy en el orden internacional tienen que ver con la irrupci&oacute;n de alg&uacute;n sistema econ&oacute;mico que desaf&iacute;e a la todopoderosa hegemon&iacute;a capitalista, como pudo ocurrir en el pasado, m&aacute;s all&aacute; de conflictos de intereses entre &eacute;lites globales que encarnan diferentes tipos de capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, en nuestro rinc&oacute;n del mundo, la Uni&oacute;n Europea se arrodilla ante Donald Trump, sumi&eacute;ndose en la irrelevancia mientras intenta mantener una imagen de defensora de unos principios y valores que no representa (m&iacute;rese por ejemplo Gaza), aumenta su presupuesto militar o <a href="https://climatica.coop/fin-programa-life-sintoma-ue-esconde-bandera-verde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recorta su agenda verde</a>. En el plano nacional, la actualidad no es mucho m&aacute;s alentadora: lunes, corrupci&oacute;n; martes, olas de calor e incendios; mi&eacute;rcoles, episodios xen&oacute;fobos y criminalizaci&oacute;n de personas migrantes; jueves, nuevos incendios&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Encerrados en un <a href="https://artilleriainmanente.noblogs.org/?p=1314" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eterno presente</a>, incapaces de mirar m&aacute;s all&aacute; del ayer y del ma&ntilde;ana, hurtados de memoria y de imaginaci&oacute;n, la ausencia total de utop&iacute;as parece haberse convertido en nuestro h&aacute;bitat natural. Nos volvimos capaces de imaginar el fin del mundo de mil maneras posibles, pero incapaces de imaginar ni un solo futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        En medio de este desolador contexto, &lsquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rsquo; emerge como un destello de esperanza llamado no solo a marcar un punto de inflexi&oacute;n en nuestro archipi&eacute;lago, sino a alumbrar el camino a otras luchas del siglo XXI y convertirse en un faro que arroje algo de luz en un momento en el que no disponemos de mapas y las br&uacute;julas est&aacute;n desimantadas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, si hay algo m&aacute;s importante que la br&uacute;jula, hoy es el cron&oacute;metro. M&aacute;s a&uacute;n: puede que el cron&oacute;metro sea la br&uacute;jula. Eso es lo que plantea <a href="https://www.elcritic.cat/opinio/emilio-santiago-muino/el-cronometro-ya-es-la-brujula-por-un-frentepopulismo-climatico-211006" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi amigo Emilio Santiago</a>, argumentando que la prioridad para nuestra generaci&oacute;n es una descarbonizaci&oacute;n en tiempo r&eacute;cord desde un enfoque de transici&oacute;n justa, lo que implica tomar decisiones dif&iacute;ciles que no siempre se ajustan a nuestros espacios de comodidad ideol&oacute;gicos e identitarios.
    </p><p class="article-text">
        Ser capaces de tejer mayor&iacute;as en las que convivan posiciones diversas. Superar cualquier tipo de dogmatismo y de sectarismo. Cultivar nuestra capacidad de escucha. En otras palabras: vaciar nuestras tazas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Regeneraci&oacute;n ecosocial: la revoluci&oacute;n que necesitamos</strong></h2><p class="article-text">
        El movimiento &lsquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rsquo;, que el pasado 18-M volvi&oacute; a sacar a la calle a decenas de miles de personas, ya ha logrado algo hist&oacute;rico: abrir, desde el 20-A de 2024, un ciclo de movilizaciones masivas que tiene en el centro de sus reivindicaciones ni m&aacute;s ni menos que la noci&oacute;n de &ldquo;l&iacute;mites&rdquo;, algo que apunta al coraz&oacute;n mismo del desarrollo capitalista, a saber: su necesidad de crecimiento econ&oacute;mico ilimitado, en un planeta cuyos recursos son limitados.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el <a href="https://es.m.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_rosquilla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradigma de la &lsquo;econom&iacute;a donut&rsquo;</a> de Kate Raworth, la noci&oacute;n de &ldquo;l&iacute;mites&rdquo; es fundamental para fijar unos umbrales seguros sobre los que articular un modelo econ&oacute;mico socialmente justo y ecol&oacute;gicamente sostenible. Dichos l&iacute;mites vendr&iacute;an determinados, por un lado, por un &ldquo;suelo social&rdquo; (satisfacer las necesidades de las personas), y por otro lado, por un &ldquo;techo ecol&oacute;gico&rdquo; (no sobrepasar los l&iacute;mites planetarios), estableciendo un marco que permite organizar la econom&iacute;a poniendo en el centro la sostenibilidad de la vida, en lugar de la acumulaci&oacute;n de capital.
    </p><p class="article-text">
        Construir un movimiento canario por la transici&oacute;n y la regeneraci&oacute;n ecosocial se perfila as&iacute;, a mi modo de ver, como el gran reto que tenemos por delante. La regeneraci&oacute;n ecosocial va m&aacute;s all&aacute; de la sostenibilidad: no se trata solo de reducir el da&ntilde;o que hacemos al planeta, sino de reparar y revitalizar los ecosistemas y las comunidades humanas. Implica crear culturas que sean saludables, resilientes y adaptativas, actuando en lo ecol&oacute;gico, lo social, lo econ&oacute;mico y lo cultural (para profundizar en mi visi&oacute;n sobre la regeneraci&oacute;n, ver mi art&iacute;culo <a href="https://www.15-15-15.org/webzine/2022/08/13/utopias-reales-en-tiempos-de-ecoansiedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Utop&iacute;as reales en tiempos de ecoansiedad</a>).
    </p><p class="article-text">
        Si miramos m&aacute;s all&aacute; de las narrativas viciadas que nos ofrecen los grandes medios y plataformas al servicio del poder, encontraremos que en realidad nos sobran referentes. Solo en el Estado espa&ntilde;ol, el documental <a href="https://alternativasdocumental.info/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AlterNativas. Construyendo Futuros Posibles</a> (en cuya promoci&oacute;n he tenido el privilegio de trabajar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os) o m&aacute;s recientemente <a href="https://hopelaserie.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HOPE! La Serie</a>, son maravillosos ejemplos de esa regeneraci&oacute;n ecosocial que necesitamos.
    </p><p class="article-text">
        Hacer la esperanza realidad es posible, pero pasa por entender las contradicciones no como tal, sino como polaridades a integrar. La vaina, tal y como expresaba un usuario en internet (&iexcl;aviso,<em> unpopular opinion</em>!), es que el ecologismo lleva tantos a&ntilde;os en modo &ldquo;frenarlo todo&rdquo; porque ese &ldquo;todo&rdquo; era destrucci&oacute;n, que ahora cuando toca construir nos coge con el autom&aacute;tico puesto. Sin embargo, para que &lsquo;Canarias tiene un l&iacute;mite&rsquo; logre construir un frente social amplio que lo cambie todo, necesita superar uno de los eternos desaf&iacute;os de la izquierda: necesita ser capaz de integrar las <a href="https://www.sinpermiso.info/textos/la-izquierda-y-el-15-m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres almas de las luchas emancipadoras</a> &#8213;la revolucionaria, la reformista y la rebelde.
    </p><p class="article-text">
        Y debe hacerlo desplegando, al menos, tres l&iacute;neas estrat&eacute;gicas clave: en el plano social, articulando territorialmente un movimiento fuerte, generando alianzas interseccionales (con el feminismo, el antirracismo, el derecho a la vivienda, etc.) e internacionales, fortaleciendo su presencia en los medios y sosteniendo acciones de desobediencia que conecten la lucha con la defensa de una vida digna; en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, tejiendo sinergias con el ecosistema de econom&iacute;as transformadoras &mdash;cooperativismo, agroecolog&iacute;a, energ&iacute;as renovables, cuidados, finanzas &eacute;ticas, etc.&mdash; como base material de una econom&iacute;a post-crecimiento; y en el terreno pol&iacute;tico institucional, combinando la acci&oacute;n local y <em>biorregional </em>con la capacidad de desbordar las agendas inmovilistas, construyendo soberan&iacute;a de abajo hacia arriba.
    </p><p class="article-text">
        Si logramos desplegar esta hoja de ruta con audacia, estaremos anticipando aqu&iacute; y ahora el modelo de sociedad del ma&ntilde;ana. En un momento como el que vivimos, de emergencia y de cancelaci&oacute;n del futuro, hoy m&aacute;s que nunca, la emergencia es precisamente la de darnos tiempo para imaginar la revoluci&oacute;n ecosocial que necesitamos. Encontr&eacute;monos, con nuestras tazas vac&iacute;as y con nuestra mirada atenta al cron&oacute;metro (que hoy debe guiar nuestra br&uacute;jula). Recordemos aquello que dec&iacute;a Raymond Williams, de que &ldquo;ser verdaderamente radical no es hacer la desesperaci&oacute;n convincente, sino la esperanza posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El futuro est&aacute; por escribir. Atrev&aacute;monos a so&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-limite-esperanza-posible_132_12552854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Aug 2025 18:01:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[‘Canarias tiene un límite’: la esperanza posible]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias ante la disputa global por los minerales estratégicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-disputa-global-minerales-estrategicos_132_12198634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72e6696b-9749-4437-9c3d-91288ec128ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Canarias ante la disputa global por los minerales estratégicos"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Imperio ser&aacute; la palabra del a&ntilde;o. Seguida de otra palabra: <em>lebensraum</em>, que significa <em>espacio vital</em>&rdquo;. As&iacute; de contundente se expresaba Enric Juliana en su primer <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20250111/10273411/imperio-palabra-2025.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis pol&iacute;tico del 2025</a>. En un mundo marcado por la escalada b&eacute;lica y la emergencia clim&aacute;tica, los minerales estrat&eacute;gicos se han convertido en el nuevo epicentro de una disputa global impulsada por din&aacute;micas imperialistas y de dominaci&oacute;n econ&oacute;mica. La obsesi&oacute;n de Trump con Groenlandia, el intento de reparto colonial de Ucrania, la explotaci&oacute;n de los llamados &ldquo;minerales de sangre&rdquo; en el Congo, la miner&iacute;a ilegal que devasta el Amazonas... son solo algunos de los conflictos m&aacute;s sonados en una pugna que est&aacute; dibujando el mapa de tensiones que definen el nuevo orden global y en los que el territorio canario no es ajeno.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de minerales estrat&eacute;gicos, nos referimos a recursos minerales clave para el funcionamiento de determinadas industrias, como en la actualidad son la industria militar, la transici&oacute;n energ&eacute;tica o las tecnolog&iacute;as avanzadas. Estos minerales se caracterizan por ser escasos, dif&iacute;ciles de extraer, tienen un alto impacto social y ambiental, y su valor y demanda var&iacute;an seg&uacute;n las necesidades hist&oacute;ricas y tecnol&oacute;gicas. Desde el cobre y el esta&ntilde;o en las primeras industrias artesanales, hasta el hierro y carb&oacute;n en la Revoluci&oacute;n Industrial, los minerales han sido fundamentales en el desarrollo socioecon&oacute;mico, siendo hoy en d&iacute;a minerales como el litio, el cobalto, el manganeso, el uranio o las tierras raras los que est&aacute;n jugando un papel crucial en la fabricaci&oacute;n de bater&iacute;as, dispositivos electr&oacute;nicos, sistemas de energ&iacute;a renovable o armamento avanzado.
    </p><p class="article-text">
        Dado que los t&eacute;rminos &ldquo;minerales estrat&eacute;gicos&rdquo;, &ldquo;minerales cr&iacute;ticos&rdquo; o &ldquo;tierras raras&rdquo; a menudo se emplean err&oacute;neamente, empecemos por diferenciarlos. Dentro de los minerales estrat&eacute;gicos, se consideran minerales cr&iacute;ticos aquellos que por su escasez o dificultad de acceso son especialmente limitados. Por otro lado, cuando hablamos de tierras raras, nos referimos espec&iacute;ficamente a un grupo de 17 elementos qu&iacute;micos que destacan por sus usos en muchas de las actuales innovaciones tecnol&oacute;gicas. En otras palabras: si bien todos los minerales cr&iacute;ticos y las tierras raras son minerales estrat&eacute;gicos, no todos los minerales estrat&eacute;gicos son cr&iacute;ticos o tierras raras.
    </p><p class="article-text">
        Para que nos hagamos una idea de la importancia de estos recursos, basta con mirar a nuestros tel&eacute;fonos m&oacute;viles: verdaderas minas en miniatura que contienen m&aacute;s de 30 minerales estrat&eacute;gicos como silicio, cobre, oro y litio entre otros. Su extracci&oacute;n, sin embargo, a menudo lleva aparejados conflictos geopol&iacute;ticos, destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica, explotaci&oacute;n laboral y violaciones de derechos humanos, poni&eacute;ndonos ante una serie de desaf&iacute;os que el <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/evitar-comprar-moviles-minerales-sangre_1_3740071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso ic&oacute;nico de la empresa Fairphone</a> ejemplifica muy bien. Nacida en 2013 para ofrecer m&oacute;viles &eacute;ticos y sostenibles, Fairphone ha evidenciado en numerosas ocasiones las dificultades para garantizar una cadena de suministro transparente y libre de &ldquo;minerales de sangre&rdquo;. Y es que en muchos casos, los territorios ricos en estos recursos han acabado convirti&eacute;ndose en focos de inestabilidad pol&iacute;tica, conflictos armados y estados fallidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Escenario 3: competencia regional por los minerales estrat&eacute;gicos</strong></h2><p class="article-text">
        La actual pugna global por los minerales estrat&eacute;gicos demuestra que estamos inmersos en lo que ya en 2014 el Grupo Energ&iacute;a, Econom&iacute;a y Din&aacute;mica de Sistemas (GEEDS) de la Universidad de Valladolid denomin&oacute; <a href="https://geeds.es/wp-content/uploads/2014/09/Capellanetall2014_esp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escenario 3 &ndash; Competencia Regional</a>. Este consist&iacute;a en uno de los cuatro posibles escenarios que el grupo de investigaci&oacute;n identificaba en relaci&oacute;n al futuro de la crisis energ&eacute;tica. Junto a este, los otros tres escenarios posibles eran: Escenario 1 - Optimismo econ&oacute;mico con algunas reformas de mercado; Escenario 2 - Desarrollo sostenible global; y Escenario 4 - Desarrollo regional sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el enfoque de la inminencia del <em>peack oil </em>y la subestimaci&oacute;n del potencial de implantaci&oacute;n de las renovables son dos planteamientos discutidos incluso dentro del discurso cient&iacute;fico ecologista, lo cierto es que la evoluci&oacute;n global ha confirmado la tendencia que una de las <a href="https://geeds.es/news/trump-camino-del-escenario-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autoras del mencionado informe predec&iacute;a</a> hacia ese Escenario 3, en tanto en cuanto se describ&iacute;a que en dicho escenario primar&iacute;a el proteccionismo, la desglobalizaci&oacute;n, las tensiones entre regiones y culturas, y se intensificar&iacute;an los esfuerzos en la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo escenario de competencia regional por los minerales estrat&eacute;gicos y por los recursos en general, es solo un s&iacute;ntoma m&aacute;s de la redefinici&oacute;n que est&aacute; produci&eacute;ndose en el orden internacional, en una coyuntura en la que la hegemon&iacute;a estadounidense se ve amenazada por el auge de los BRICS y el intento de construir un bloque alternativo liderado por China. Un contexto en el que Canarias emerge como un enclave estrat&eacute;gico en el Atl&aacute;ntico cada vez m&aacute;s disputado: si bien se sit&uacute;a dentro de la &oacute;rbita de la OTAN, con una fuerte <a href="https://www.publico.es/politica/canarias-paraiso-otan-militar-cada-145-habitantes-matrona-cada-100-000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presencia militar en las islas</a> pese al <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/organizaciones-sociales-canarias-muestran-rechazo-ensayos-guerra-archipielago_1_11784736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazo social</a>, tambi&eacute;n se integra aceleradamente en la <a href="https://www.vozpopuli.com/canarias/china-acelerador-canarias-campamento-base-intereses-atlanticos-africanos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red de comercio con China</a>, para la que el archipi&eacute;lago juega un papel central como plataforma log&iacute;stica de sus intereses atl&aacute;nticos y africanos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el mercado global de los minerales se encuentra casi totalmente dominado por el gigante asi&aacute;tico, que controla todas las fases de la cadena de suministro: no solo es el mayor extractor de muchos minerales clave, como las tierras raras, sino que tambi&eacute;n lidera en su refinado y procesamiento. Adem&aacute;s, su industria manufacturera integra estos minerales en productos de alta tecnolog&iacute;a, reforzando su posici&oacute;n en sectores estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Para contrarrestar su dependencia, Estados Unidos ha lanzado pol&iacute;ticas de subsidios a la producci&oacute;n nacional y busca crear cadenas de suministro alternativas, reforzando alianzas con pa&iacute;ses como Canad&aacute; y Australia, mientras impulsa acuerdos con pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y &Aacute;frica. La Uni&oacute;n Europea, m&aacute;s vulnerable por su falta de producci&oacute;n propia y su alto consumo (con solo el 6% de la poblaci&oacute;n global consume el 30% de los minerales), ha establecido acuerdos con pa&iacute;ses como Chile, Argentina y Namibia, e intenta diversificarse con la Ley de Materias Primas Cr&iacute;ticas, que busca reducir la dependencia de proveedores externos, al tiempo que fomenta la extracci&oacute;n dentro de su propio territorio.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, la UE ha establecido objetivos para 2030 como extraer al menos el 10% de su consumo anual de estas materias primas dentro de su territorio, procesar el 40% internamente y reciclar el 25%. En el contexto espa&ntilde;ol, esto implica que Espa&ntilde;a est&aacute; buscando aprovechar su potencial minero mediante el <em>I Plan de Acci&oacute;n sobre Materias Primas Minerales 2025-2029</em>, actualmente en consulta p&uacute;blica. Se han identificado yacimientos clave de tierras raras, litio, cobalto, tungsteno y n&iacute;quel, y aunque las reservas exactas son inciertas, algunos estiman que Espa&ntilde;a podr&iacute;a convertirse en el principal productor europeo e incluso cubrir hasta un tercio de la demanda de los minerales estrat&eacute;gicos de la UE.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Canarias en el nuevo tablero geopol&iacute;tico: &iquest;la maldici&oacute;n de los recursos?</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los territorios espa&ntilde;oles que destacan por su posible riqueza mineral es Canarias, aunque a&uacute;n no dispone de datos concluyentes. La cuesti&oacute;n de la explotaci&oacute;n minera en las islas, no obstante, no puede analizarse sin tener en consideraci&oacute;n la disputa territorial con Marruecos a prop&oacute;sito de la delimitaci&oacute;n de la Zona Econ&oacute;mica Exclusiva (ZEE), incluyendo el Monte Tropic, una monta&ntilde;a submarina situada 500 km al suroeste de las costas canarias, a unos 1000 metros de profundidad, el cual destaca, adem&aacute;s de por su <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/submarino-tropic-telurio-esponjas-corales_1_1332632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran valor ecol&oacute;gico</a>, por ser abundante en diferentes minerales estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Diversas investigaciones geol&oacute;gicas han se&ntilde;alado la existencia de yacimientos de minerales como el cobalto, litio, tierras raras y metales preciosos en las islas. Por ejemplo, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y La Gomera, podr&iacute;an contener importantes yacimientos de tierras raras. Rocas como las carbonatitas estudiadas en Fuerteventura presentan <a href="https://www.ull.es/portal/noticias/2024/estudio-ull-constata-gran-concentracion-tierras-raras-fuerteventura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un estudio</a> grandes&nbsp; concentraciones de tierras raras con niveles superiores a los habituales. En el lecho marino, especialmente en el Monte Tropic y otros montes submarinos, tambi&eacute;n se han identificado importantes reservas de minerales como telurio, cobalto y tierras raras.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la explotaci&oacute;n minera enfrenta una creciente oposici&oacute;n social y pol&iacute;tica, tanto en Canarias como en otros lugares del pa&iacute;s y del mundo. Aunque la explotaci&oacute;n de estos recursos es presentada como una oportunidad econ&oacute;mica, son cada vez m&aacute;s quienes se preguntan a qui&eacute;n beneficia realmente este tipo de explotaciones y qui&eacute;n asume los costos, especialmente los sociales y ambientales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El concepto de la &ldquo;maldici&oacute;n de los recursos&rdquo; fue popularizado por el economista Richard Auty en la d&eacute;cada de 1990, y viene a describir el fen&oacute;meno por el cual los pa&iacute;ses ricos en recursos naturales, como minerales, petr&oacute;leo o gas, a menudo experimentan un desarrollo econ&oacute;mico y social inferior al esperado, en comparaci&oacute;n con pa&iacute;ses sin tales recursos. Si bien este fen&oacute;meno se observa especialmente en pa&iacute;ses empobrecidos que dependen excesivamente de la exportaci&oacute;n de recursos naturales, hay algunos riesgos que el archipi&eacute;lago canario no puede pasar por alto &mdash;pues ya experimenta esta dependencia con otro monocultivo como es el del turismo de masas&mdash;, a saber: la desigual distribuci&oacute;n de los beneficios, los impactos ecosociales o la falta de inversi&oacute;n en otros sectores, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n clave de la maldici&oacute;n de los recursos no es otra que la importancia de gestionar cuidadosamente la explotaci&oacute;n de los recursos desde una perspectiva de justicia ecosocial. No en vano, titulares como <a href="https://www.eleconomista.es/canarias/noticias/10684731/07/20/Cobalto-en-Canarias-para-construir-277-millones-de-coches-electricos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este de El Economista</a> explican los recelos de la poblaci&oacute;n local: &ldquo;Cobalto en Canarias para construir 277 millones de coches el&eacute;ctricos&rdquo;; seguido de la frase: &ldquo;Hay telurio como para fabricar paneles solares que cubrir&iacute;an por s&iacute; solos la mitad del consumo de electricidad del <em>Reino Unido</em>&rdquo;. Un caso hipot&eacute;tico, vamos. &iquest;Patrocinar&aacute; Canarias la pr&oacute;xima campa&ntilde;a de Tesla &mdash;o de BYD&mdash;? &iquest;Se convertir&aacute; en el nuevo surtidor para bater&iacute;as de Apple?
    </p><p class="article-text">
        En un momento en que Canarias corre el riesgo de quedar atrapada en una din&aacute;mica de competencia regional entre las grandes potencias, parece fundamental fortalecer la cooperaci&oacute;n regional, las alianzas estrat&eacute;gicas naturales (empezando por el apoyo a la resistencia saharahui frente al expansionismo del r&eacute;gimen marroqu&iacute;), la autosuficiencia econ&oacute;mica y una gobernanza valiente para evitar quedar relegada a un papel subordinado en el tablero geopol&iacute;tico global.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, tanto cabildos como gobierno auton&oacute;mico han expresado su oposici&oacute;n, en consonancia con el rechazo de la sociedad civil, y lo que parece claro es que cualquier decisi&oacute;n respecto a las explotaciones mineras &mdash;en realidad respecto a cualquier asunto relevante&mdash; no debiera tomarse sin contar con una participaci&oacute;n significativa de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de evaluaciones de impacto ambiental &mdash;cuya efectividad es discutible&mdash;, es imprescindible fortalecer una democracia ecol&oacute;gica basada en los principios del Convenio de Aarhus, que Espa&ntilde;a ha ratificado y transpuesto en la Ley 27/2006: acceso a informaci&oacute;n ambiental, participaci&oacute;n ciudadana en la toma de decisiones y justicia ambiental. Sin estos pilares &mdash;transparencia, participaci&oacute;n y control ciudadano&mdash; cualquier decisi&oacute;n carecer&aacute; de la legitimidad necesaria. En ese sentido, parece sensato seguir la l&iacute;nea marcada por un sector del Cabildo de Gran Canaria que, amparado en las protestas sociales del a&ntilde;o 2024, ha decidido <a href="https://www.atlanticohoy.com/gran-canaria/gran-canaria-consulta-modelo-turistico_1542096_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">someter a consulta p&uacute;blica</a> el modelo tur&iacute;stico de Gran Canaria y prepara una futura Convenci&oacute;n Ciudadana sobre dicha tem&aacute;tica para preguntar a la poblaci&oacute;n isle&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos procesos de participaci&oacute;n chocan en la actualidad con un preocupante contexto de criminalizaci&oacute;n de la protesta y del activismo ecologista. Desde la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-limite-denuncia-campana-persecucion-movimiento_1_11999378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persecuci&oacute;n del movimiento Canarias Tiene un L&iacute;mite</a>, hasta el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jurado-considera-culpable-greenpeace-juicio-multimillonario-pone-jaque-protestas-climaticas-eeuu_1_12147911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juicio multimillonario contra Greenpeace EE.UU.</a> o las <a href="https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/350000-euros-denunciar-inaccion-cientificos-colecta-persecucion-judicial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multas a cient&iacute;ficos de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica</a>, se evidencia una paradoja alarmante: mientras se permite la destrucci&oacute;n del planeta, quienes denuncian los riesgos son tratados como delincuentes.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, Canarias, de la mano del resto del Estado, debe impulsar una transici&oacute;n ecosocial que ponga en el centro la creaci&oacute;n de resiliencia ante un contexto global cambiante. Probablemente ni la extracci&oacute;n masiva de minerales ni la simple oposici&oacute;n sean soluciones. Necesitamos redefinir las coordenadas en las que tiene lugar esa discusi&oacute;n, para priorizar modelos regenerativos que fomenten la reducci&oacute;n de la demanda, el reciclaje de materiales (una econom&iacute;a circular ambiciosa podr&iacute;a cubrir hasta el&nbsp; 67% de la demanda de metales de la UE, seg&uacute;n un <a href="https://www.tierra.org/wp-content/uploads/2023/12/informe_minerales_para_la_Transicion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Amigos de la Tierra</a>) y pol&iacute;ticas que reduzcan la dependencia extractiva. Al mismo tiempo, <a href="https://bsky.app/profile/htejero.bsky.social/post/3llbfmk6xo22z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como plantea H&eacute;ctor Tejero</a>, debemos asumir que el debate sobre si reactivar o no las minas en nuestros territorios no puede obviar que la alternativa actual implica seguir usando combustibles f&oacute;siles o que las minas est&eacute;n en pa&iacute;ses con peores est&aacute;ndares ambientales y laborales, algo de lo que debemos hacernos cargo.
    </p><p class="article-text">
        Europa, por su parte, debe fijarse una estrategia propia en el nuevo orden geopol&iacute;tico, siguiendo la estela de la iniciativa <a href="https://www.beyond-growth-2023.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beyond Growth</a> para proyectar c&oacute;mo ser&iacute;a la <a href="https://gef.eu/wp-content/uploads/2024/02/Geopolitics_ES_ON.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">geopol&iacute;tica de una Europa poscrecimiento</a>. Tanto la apuesta por la transici&oacute;n energ&eacute;tica y digital en la anterior legislatura europea, como por el rearme en esta, tienen algo en com&uacute;n: la ingente demanda de minerales estrat&eacute;gicos. De ah&iacute; que priorizar la suficiencia, la relocalizaci&oacute;n y el reparto justo de los recursos deba ser una prioridad no solo para avanzar hacia la tan cacareada autonom&iacute;a estrat&eacute;gica, sino tambi&eacute;n para poder desplegar una agenda que aboge por los valores democr&aacute;ticos y sociales que fundaron la UE. Ese es el gran desaf&iacute;o que tenemos por delante.
    </p><p class="article-text">
        El futuro est&aacute; por escribir. Atrev&aacute;monos a so&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-disputa-global-minerales-estrategicos_132_12198634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Apr 2025 09:17:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Canarias ante la disputa global por los minerales estratégicos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerra, poder y clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guerra-clima_132_11869243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;El cambio clim&aacute;tico consiste en ir viendo una serie de v&iacute;deos de cat&aacute;strofes clim&aacute;ticas grabados con m&oacute;viles, cada vez m&aacute;s cerca de tu casa, hasta que un d&iacute;a eres t&uacute; quien est&aacute; grabando.&rdquo; Esta frase, que ha circulado en las redes a ra&iacute;z de la DANA que recientemente devast&oacute; Valencia dejando m&aacute;s de doscientas personas fallecidas, no solo refleja la alarmante encrucijada clim&aacute;tica en la que nos encontramos. En el actual contexto de creciente tensi&oacute;n b&eacute;lica, la frase tambi&eacute;n podr&iacute;a leerse como: &ldquo;La guerra consiste en ir viendo v&iacute;deos de bombardeos en la tele, cada vez m&aacute;s cerca de tu casa, hasta que un d&iacute;a eres t&uacute; quien recibe un aviso sobre c&oacute;mo actuar ante un conflicto armado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entretenidos en nuestros vaivenes, seguros en nuestro lugar privilegiado tras el muro de contenci&oacute;n, nos decimos: &ldquo;qu&eacute; suerte tenemos de no ser ellos&rdquo;. Confiados, creemos que alguien all&aacute; afuera resolver&aacute; los problemas del mundo. Y si no lo hacen, pensamos, al menos esos problemas nunca cruzar&aacute;n nuestras fronteras. Pero &iexcl;ay&hellip;!, lo contrario del amor, har&iacute;amos bien en recordar, no es el odio: es la indiferencia. Por eso, hoy vuelve a cobrar vigencia el poema de aquel pastor protestante alem&aacute;n enviado por los nazis a un campo de concentraci&oacute;n, que dec&iacute;a: &ldquo;Primero vinieron a por los comunistas. Pero como yo no era comunista, no dije nada. Luego vinieron a por los socialistas y sindicalistas. Pero como yo no era ni lo uno ni lo otro, tampoco dije nada. Luego vinieron a por los jud&iacute;os. Pero como yo no era jud&iacute;o, no dije nada. Luego vinieron a por m&iacute;, pero para entonces, ya no quedaba nadie que pudiera protestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Permanecer al margen ya no es una opci&oacute;n. En la Era de las Consecuencias, seremos testigos y, a menudo, v&iacute;ctimas de los impactos cada vez m&aacute;s profundos de la crisis ecosocial. El genocidio en Palestina o la Guerra en Ucrania son solo los conflictos m&aacute;s sonados de m&aacute;s de medio centenar de contiendas activas, en un mundo cada vez m&aacute;s parecido al de la Guerra Fr&iacute;a. A su vez, el aumento de fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos nos recuerda que la emergencia clim&aacute;tica nos afecta a todos (aunque de manera desigual) y requiere respuestas globales basadas en la justicia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de confrontaci&oacute;n nuclear y la emergencia clim&aacute;tica representan, de hecho, los dos mayores desaf&iacute;os a los que actualmente se enfrenta la humanidad, unido a los retos vinculados a la inteligencia artificial y a los problemas estructurales de desigualdades sociales que seguimos arrastrando. Adem&aacute;s, escalada b&eacute;lica y escalada clim&aacute;tica constituyen dos fen&oacute;menos que no pueden ser analizados por separado, pues se retroalimentan mutuamente, de manera que los desastres clim&aacute;ticos intensifican las luchas por los recursos y los conflictos geopol&iacute;ticos, aumentando a&uacute;n m&aacute;s la violencia y amenazando la estabilidad global.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la reciente COP29 es quiz&aacute;s el m&aacute;s claro reflejo de las contradicciones, l&iacute;mites y tensiones del presente. La perversi&oacute;n de las grandes cumbres y foros globales, la crisis del multilateralismo y de las negociaciones internacionales, la incapacidad y la irresponsabilidad de nuestros l&iacute;deres, la oposici&oacute;n entre los intereses de las &eacute;lites y las soluciones que necesitamos&hellip; Todos estos elementos, escenificados en la Cumbre del Clima de Bak&uacute;, debieran llevarnos a una profunda reflexi&oacute;n acerca de en manos de qui&eacute;n estamos dejando nuestro futuro.
    </p><h2 class="article-text">La &lsquo;COP de la paz&rsquo; (y yo, el hombre m&aacute;s guapo del mundo)</h2><p class="article-text">
        Es fundamental recordar en qu&eacute; mundo tiene lugar esta 29&ordf; Conferencia de las Partes (COP) de la ONU sobre Cambio Clim&aacute;tico, que este a&ntilde;o tuvo lugar en Bak&uacute;, Azerbaiy&aacute;n, del 11 al 24 de noviembre. En solo unas d&eacute;cadas, nuestro modelo socioecon&oacute;mico ha desestabilizado las condiciones clim&aacute;ticas y ecol&oacute;gicas que se han dado en nuestro planeta en los &uacute;ltimos 12.000 a&ntilde;os. Por primera vez, la temperatura media anual del planeta <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/temperatura-media-anual-planeta-supera-primera-vez-umbral-1-5-oc-fijado-acuerdo-paris_1_11796863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">super&oacute; el famoso umbral del 1,5 &ordm;C</a> en 2023, marcando un hito alarmante y acerc&aacute;ndonos a un punto de no retorno que podr&iacute;a desencadenar cambios clim&aacute;ticos irreversibles. Este a&ntilde;o 2024 no vamos por mejor camino, y todo apunta a que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/temperatura-media-anual-planeta-supera-primera-vez-umbral-1-5-oc-fijado-acuerdo-paris_1_11796863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volveremos a batir nuevos r&eacute;cords</a> de temperatura.
    </p><p class="article-text">
        Los impactos son m&aacute;s que visibles en todo el planeta: el calentamiento global est&aacute; intensificando las sequ&iacute;as, acelerando la desertificaci&oacute;n, exacerbando megaincendios y multiplicando la frecuencia y la magnitud de desastres ambientales. Tambi&eacute;n en Europa, una regi&oacute;n que algunos informes se&ntilde;alan que se est&aacute; calentando el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-golpea-europa-millones-personas-afectadas-calor-severo-inundaciones-2023_1_11303885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble de r&aacute;pido que la media mundial</a>, las consecuencias son palpables, con millones de personas afectadas por el calor severo y las inundaciones. Espa&ntilde;a, donde el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desertificacion-espana-consumidor-combatirla_1_9595993.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">74% del territorio est&aacute; en riesgo de desertificaci&oacute;n</a>, viene sufriendo restricciones de agua especialmente en regiones como Catalu&ntilde;a y Andaluc&iacute;a, al tiempo que fen&oacute;menos como los incendios o las DANAs son cada vez m&aacute;s intensos y frecuentes.
    </p><p class="article-text">
        Canarias, que se encuentra en una posici&oacute;n de especial vulnerabilidad, est&aacute; viendo afectada su biodiversidad y su patr&oacute;n de lluvias, con cada vez mayores incendios, sequ&iacute;as y alteraciones en los alisios. Adem&aacute;s, el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/circulacion-amoc-oceano-atlantico-colapsar_1_10406484.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso de la corriente oce&aacute;nica AMOC</a> y el aumento de temperaturas podr&iacute;an acelerar dr&aacute;sticamente las peores previsiones, con un alt&iacute;simo riesgo de desertificaci&oacute;n que en islas como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/gran-canaria-desertizacion-reforestacion_1_1495394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Canaria alcanza el 90% de su superficie</a>. De mantenerse la tendencia actual, Canarias tendr&aacute; que enfrentarse al incremento de episodios de calima, escasez de recursos h&iacute;dricos y degradaci&oacute;n del suelo, entre otras consecuencias adversas que amenazan la estabilidad ecol&oacute;gica del archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, la noticia de que el Canarias haya sido reconocida en la reciente Cumbre del Clima como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/descarbonizacion-canarias-proyectara-conferencia-onu-cambio-climatico_1_11792849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;pionera a nivel mundial&rdquo;</a> por sus planes de descarbonizaci&oacute;n, pareciera la luz que necesitamos al final del t&uacute;nel. Y aunque ciertamente, cualquier paso en la buena direcci&oacute;n, por peque&ntilde;o que sea, es positivo, m&aacute;s all&aacute; del marketing institucional, la nueva Ley Canaria de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, recientemente reformada por Coalici&oacute;n Canaria y PP, no es precisamente lo que se esperar&iacute;a de un referente mundial en la lucha contra la emergencia clim&aacute;tica. Una reforma que ha sido <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/nueva-ley-canaria-cambio-climatico-elimina-medidas-proteger-biodiversidad-patrimonio_1_11477374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duramente criticada</a>, entre otros motivos, por priorizar los intereses de las grandes corporaciones, eliminar medidas para proteger la biodiversidad y el patrimonio, o dejar a los sectores m&aacute;s vulnerables sin protecci&oacute;n, mientras insuficientes incentivos para las empresas e iniciativas peque&ntilde;as y la falta de consulta ciudadana dejan la transici&oacute;n energ&eacute;tica fuera del alcance de quienes m&aacute;s la necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cabe preguntarse qu&eacute; m&eacute;rito tiene ser el alumno aventajado de una cumbre que naci&oacute; muerta desde el minuto uno. La COP29 se celebr&oacute; en un pa&iacute;s en el que los combustibles f&oacute;siles representan m&aacute;s del 90% de sus exportaciones y que, lejos de reducir su dependencia de estos, planea <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cje0zp14lpzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentar en un tercio su producci&oacute;n de gas</a>. Con acuerdos, entre otros, con actores como la Uni&oacute;n Europea, que en 2022 firm&oacute; un pacto con Azerbaiy&aacute;n para <a href="https://www.europapress.es/economia/energia-00341/noticia-ue-cierra-acuerdo-azerbaiyan-duplicar-suministro-gas-2027-20220718154757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duplicar el suministro de gas</a> hasta 2027.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es tan grotesca que, por desgracia, se dibuja mejor desde la comedia: como dec&iacute;a el Gran Wyoming, es como si la empresa de jam&oacute;n Jabugo patrocinara un Congreso Mundial de veganos. Algo que, por otro lado, no sorprender&iacute;a a nadie, ya que este ha sido el tercer a&ntilde;o consecutivo que la COP se celebra en un pa&iacute;s adicto a los combustibles f&oacute;siles: las anteriores cumbres tuvieron lugar en Dubai y en Egipto. Dos pa&iacute;ses que, siguiendo con el tono ir&oacute;nico de Wyoming, no se dedican precisamente a la exportaci&oacute;n de boniatos y chirimoyas.
    </p><p class="article-text">
        El meollo central de esta cumbre radicaba en qui&eacute;n pagar&aacute; los ingentes esfuerzos necesarios para frenar la emergencia clim&aacute;tica, que han provocado m&aacute;s los pa&iacute;ses ricos, pero que sufren m&aacute;s los pa&iacute;ses empobrecidos. Las <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/328471/cop29-la-solidaridad-del-norte-global-arde-hasta-los-cimientos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaciones ambientales han sido rotundas</a> respecto al resultado final de las negociaciones y han expresado una vez m&aacute;s su indignaci&oacute;n: la nueva meta global de financiaci&oacute;n clim&aacute;tica establece una cuant&iacute;a insuficiente que destruye la solidaridad pactada en el Acuerdo de Par&iacute;s y que diluye la responsabilidad hist&oacute;rica del Norte global. El texto final ni siquiera incluye una menci&oacute;n expl&iacute;cita acerca del abandono de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con un acuerdo a todas luces insuficiente para frenar la escalada clim&aacute;tica, uno esperar&iacute;a que esta cumbre hubiera servido al menos para promover la paz, en un momento tan cr&iacute;tico como el que vivimos. Al fin y al cabo, el r&eacute;gimen azerbaiyano hab&iacute;a desplegado toda una campa&ntilde;a publicitaria para presentar esta conferencia como la &lsquo;COP de la paz&rsquo;. Pero poco pod&iacute;a esperarse de un r&eacute;gimen cuya represi&oacute;n de los derechos humanos es bien conocida. Azerbaiy&aacute;n ni siquiera accedi&oacute; a liberar a los <a href="https://www.europapress.es/comunicados/internacional-00907/noticia-comunicado-cop-paz-campana-publicitaria-pide-azerbaiyan-liberacion-prisioneros-politicos-armenios-20240607114139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prisioneros pol&iacute;ticos</a> y <a href="https://climatica.coop/azerbaiyan-pais-cop29-puedes-acabar-en-carcel-por-criticar-combustibles-fosiles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodistas</a> encarcelados (algunos precisamente por criticar los combustibles f&oacute;siles), tal y como exig&iacute;an las organizaciones de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Si miramos desde una perspectiva m&aacute;s amplia esta COP, que estuvo marcada por la ausencia de los principales l&iacute;deres internacionales (Biden, Xi Jinping, Putin, Von Der Leyen&hellip;), no pasa inadvertido que los debates centrales sobre qui&eacute;n debe pagar la factura clim&aacute;tica han revelado profundas tensiones diplom&aacute;ticas. En esta cumbre, la presi&oacute;n para que China y otros grandes emisores emergentes contribuyeran m&aacute;s a los fondos clim&aacute;ticos, ha vuelto a poner en evidencia una brecha entre los pa&iacute;ses del Norte y el Sur global. Por otro lado, los llamados a reformar la arquitectura financiera internacional, un clamor hist&oacute;rico del Sur Global, entroncan no solo con un choque de intereses clim&aacute;ticos, sino tambi&eacute;n con un trasfondo m&aacute;s amplio de rivalidades econ&oacute;micas y geopol&iacute;ticas, en una coyuntura muy espec&iacute;fica en la cual los cambios en el sistema financiero global, la escalada militar, y en definitiva, la redefinici&oacute;n del orden internacional, amenazan la hegemon&iacute;a estadounidense.
    </p><h2 class="article-text">Escalada b&eacute;lica y clim&aacute;tica: la narrativa del miedo</h2><p class="article-text">
        La rapidez con la que est&aacute; sucedi&eacute;ndose la reconfiguraci&oacute;n en el orden internacional, es propia de los momentos hist&oacute;ricos de grandes cambios de paradigma. La ampliaci&oacute;n de los BRICS, que con la inclusi&oacute;n de nuevos miembros en su &uacute;ltima Cumbre en Kaz&aacute;n representa ya casi la mitad de la poblaci&oacute;n mundial, en el intento de construir un bloque alternativo liderado por China. El fin del acuerdo petrod&oacute;lar entre Estados Unidos y Arabia Saudita, que marca una ruptura hist&oacute;rica con el sistema financiero dominado por el d&oacute;lar estadounidense. Y por supuesto, el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, con todo lo que ello implica para el tablero geopol&iacute;tico y clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En el plano clim&aacute;tico, como se&ntilde;ala <a href="https://emiliosantiagomuino.substack.com/p/del-capitalismo-marron-al-fascismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilio Santiago</a>, no se trata solo de que la vuelta de Trump a la presidencia de Estados Unidos significar&aacute; su retirada nuevamente del Acuerdo de Par&iacute;s, suponiendo &ldquo;un retroceso y un desmantelamiento de las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas justo cuando lo que necesitamos es un esprint&rdquo;. Un <a href="https://www.carbonbrief.org/analysis-trump-election-win-could-add-4bn-tonnes-to-us-emissions-by-2030/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de </a><a href="https://www.carbonbrief.org/analysis-trump-election-win-could-add-4bn-tonnes-to-us-emissions-by-2030/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Carbon Brief</em></a> estima que una segunda legislatura de Trump podr&iacute;a a&ntilde;adir 4.000 millones de toneladas de CO&#8322;, equivalente a los impactos anuales combinados de Europa y Jap&oacute;n, o dicho de otro modo, a anular 5 a&ntilde;os de ahorro de emisiones ligado a las renovables de todo el mundo. El diagn&oacute;stico es altamente desmoralizante: la consolidaci&oacute;n de un &ldquo;fascismo f&oacute;sil&rdquo; est&aacute; transformando la emergencia clim&aacute;tica en una crisis civilizatoria de hondo calado.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en el plano geopol&iacute;tico, la vuelta de Trump es sintom&aacute;tica de algo mucho m&aacute;s profundo: la <a href="https://www.notion.so/Guerra-Poder-y-Clima-1423bce446f580f0a03ccc3974d7cb63?pvs=21" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decadencia de las potencias occidentales</a>. Incluso algunos de los analistas m&aacute;s respetados, como el influyente polit&oacute;logo estadounidense y te&oacute;rico realista de las relaciones internacionales, John Mearsheimer, se&ntilde;alan que la dispersi&oacute;n de Estados Unidos con m&uacute;ltiples frentes abiertos, sobre todo en Europa del Este y Oriente Medio, est&aacute; debilitando la posici&oacute;n estrat&eacute;gica estadounidense y favoreciendo la formaci&oacute;n de alianzas entre rivales hist&oacute;ricos como Rusia, China e Ir&aacute;n. Un fen&oacute;meno que no reflejar&iacute;a solo un error t&aacute;ctico; la evidencia emp&iacute;rica demuestra que, desde la ca&iacute;da de Roma hasta los &uacute;ltimos episodios de las potencias coloniales europeas, los &uacute;ltimos zarpazos de los imperios en declive tienen consecuencias devastadoras: los imperios tienden a morir matando. La imagen que proyecta el pa&iacute;s 'l&iacute;der del mundo libre' es tan deplorable que habla por s&iacute; misma: un presidente con facultades mentales cuestionables, cediendo el poder a un soci&oacute;pata cuya administraci&oacute;n estar&aacute; dominada por una pandilla de halcones belicistas, racistas, sionistas, negacionistas y machistas.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica nos coloca en un escenario en el que resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil describir la escalada b&eacute;lica en curso y predecir qu&eacute; ocurrir&aacute;, dado el vertiginoso ritmo al que d&iacute;a tras d&iacute;a se intensifica la tensi&oacute;n: la revisi&oacute;n de la doctrina nuclear de Rusia (y pr&oacute;ximamente quiz&aacute;s tambi&eacute;n la de Ir&aacute;n) abriendo la puerta al uso de armas at&oacute;micas; la discusi&oacute;n sobre el <a href="https://www.lemonde.fr/en/international/article/2024/11/25/discussions-over-sending-french-and-british-troops-to-ukraine-reignited_6734041_4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">env&iacute;o de tropas europeas a Ucrania</a> y el rearme de la UE abanderado por la nueva gran coalici&oacute;n con la extrema derecha; el aumento del presupuesto de defensa de Espa&ntilde;a (mientras se duda, por ejemplo, sobre si mantener las subvenciones al transporte p&uacute;blico)&hellip; hace que muchos empiecen a comparar el reciente duelo de misiles con la <a href="https://x.com/BBCSteveR/status/1860663680754676194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de los misiles de Cuba de 1962</a>, el episodio m&aacute;s tenso de la Guerra Fr&iacute;a en el que la humanidad estuvo a un paso de la guerra nuclear.
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde la <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2020/07/Dossier-Ecosocial-47-Emergencia-Climatica-Ruben-Gutierrez.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narrativa del miedo</a> juega un papel crucial, moldeando conductas y posiciones pol&iacute;ticas. Desde que en 1917 Woodrow Wilson creara la conocida Comisi&oacute;n Creel para influenciar a la opini&oacute;n p&uacute;blica y convencer a la (hasta entonces pacifista) poblaci&oacute;n norteamericana para entrar en la Primera Guerra Mundial, sabemos que los medios y los discursos son determinantes en la conformaci&oacute;n de estados de &aacute;nimo colectivo. En este sentido, el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-comida-enlatada-radio-pilas-paises-nordicos-distribuyen-guias-preparar-poblacion-guerra_1_11842503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos</a> en las &uacute;ltimas semanas ha sido paradigm&aacute;tico: Suecia, Finlandia y Noruega ya han empezado a repartir gu&iacute;as de supervivencia ante crisis o guerras, instigando el preparacionismo y el &lsquo;s&aacute;lvese quien pueda&rsquo;. En Espa&ntilde;a, el reciente Plan de Protecci&oacute;n Ciudadana ante un posible conflicto b&eacute;lico, enmarcado en la II Estrategia de Protecci&oacute;n Civil aprobada el pasado mes de octubre por el gobierno de PSOE y Sumar, tambi&eacute;n <a href="https://www.huffingtonpost.es/global/se-activan-bunkeres-miedo-espana-temida-llegada-rusia-occidente.html?outputType=amp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuye a activar el miedo</a> en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que el tiempo quisiera dar la raz&oacute;n al anuncio de aquella ingeniosa biblioteca que dec&iacute;a: &ldquo;Se&ntilde;ores clientes: Movimos los libros de distop&iacute;as post-apocal&iacute;pticas a la secci&oacute;n de historia contempor&aacute;nea.&rdquo; Menudo mundo se nos est&aacute; quedando&hellip;
    </p><h2 class="article-text">Hacia una agenda de paz y sostenibilidad</h2><p class="article-text">
        Frente al &ldquo;pesimismo de la inteligencia&rdquo;, dec&iacute;a Gramsci, debemos oponer el &ldquo;optimismo de la voluntad&rdquo;. Pues &ldquo;ser verdaderamente radical es hacer la esperanza posible, no la desesperaci&oacute;n convincente&rdquo; (Raymond Williams). Sin duda, tenemos motivos de sobra para sentir el miedo y la urgencia. Pero como plantean Emilio Santiago y H&eacute;ctor Tejero respondiendo a la pregunta con la que titulan su libro <em>&iquest;Qu&eacute; hacer en caso de incendio?</em>, en lugar de dejarnos dominar por el p&aacute;nico, momentos como el actual requieren mantener la calma y buscar la salida de emergencia. Por el contrario, instalarse en el miedo, solo nos lleva a sobrecargar nuestro sistema nervioso, impidi&eacute;ndonos pensar creativamente y cooperar.
    </p><p class="article-text">
        Algo que puede ser &uacute;til cuando no sabemos cu&aacute;l es el camino correcto, es identificar al menos cu&aacute;l no lo es. Por ejemplo, el viraje ideol&oacute;gico de Los Verdes Alemanes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, desde sus ra&iacute;ces pacifistas y ecologistas hacia una posici&oacute;n que abraza la euforia b&eacute;lica, encarna justamente esa direcci&oacute;n err&oacute;nea. Sus decisiones, motivadas m&aacute;s por el miedo y la urgencia que por una reflexi&oacute;n serena, han contribuido a alimentar una escalada armamentista que traiciona los valores que en otro tiempo defendieron.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia es una espiral, y en este momento, lo que toca es volver a los or&iacute;genes. Concretamente: a mayo del 68. Aquel momento de la historia en que nuestras sociedades se atrevieron a so&ntilde;ar, desafiando el orden establecido. Aquel momento de la historia en que se sembraron las semillas de luchas que, en d&eacute;cadas posteriores, dar&iacute;an lugar a un ecologismo cr&iacute;tico y a la consolidaci&oacute;n del pacifismo como alternativa al militarismo de la Guerra Fr&iacute;a. Hoy, en un contexto global de escalada clim&aacute;tica y b&eacute;lica avanzada, el paralelismo es evidente y necesario, con la diferencia clave de la urgencia, pues lo que en 1968 era una lucha por cambiar el sistema, en la actualidad es una <a href="https://www.elcritic.cat/opinio/emilio-santiago-muino/el-cronometro-ya-es-la-brujula-por-un-frentepopulismo-climatico-211006" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera a contrarreloj</a> para garantizar la supervivencia. En cualquier caso, recuperar el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico de aquella &eacute;poca, puede alumbrar caminos para articular una agenda social y pol&iacute;tica para la paz y la sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque no: al igual que Canarias no est&aacute; al margen del riesgo de colapso ecol&oacute;gico, tampoco lo estar&aacute; en caso de un conflicto b&eacute;lico a gran escala, a pesar de que el factor insularidad pueda generar a muchos una falsa sensaci&oacute;n de seguridad. De hecho, el territorio canario se presenta como un enclave estrat&eacute;gico muy preciado en la actual confrontaci&oacute;n geopol&iacute;tica, evidenciado en las <a href="https://elordenmundial.com/xi-jinping-canarias-china/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples visitas de Xi Jinping</a> al archipi&eacute;lago (con su tercera visita en solo ocho a&ntilde;os hace unas semanas, mientras que la &uacute;nica visita oficial a Madrid fue en 2018), al tiempo que constituimos un <a href="https://www.publico.es/politica/canarias-paraiso-otan-militar-145-habitantes-matrona-100000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para&iacute;so para la OTAN</a>, con una creciente presencia militar en las islas. Por otro lado, la cercan&iacute;a geogr&aacute;fica al Sahel, donde se libran disputas geopol&iacute;ticas entre potencias como Francia, Rusia y China, convierte a Canarias en un punto clave para las rutas migratorias y un potencial objetivo en caso de escalada.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, la sociedad canaria tiene claro que la guerra nunca es la soluci&oacute;n. Mientras el actual <a href="https://www.europapress.es/islas-canarias/noticia-clavijo-cc-defiende-canarias-sea-elemento-inteligencia-otan-no-militarice-20220614121929.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno liderado por Coalici&oacute;n Canaria</a>, al igual que <a href="https://www.diariodecanarias.es/noticia/torres-dice-que-la-propuesta-de-canarias-para-la-otan-no-es-poner-portaaviones-o-m%C3%A1s-bases" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el anterior Gobierno liderado por el PSOE</a>, mantienen su alineamiento sin cuestionamientos con la Alianza Atl&aacute;ntica, las organizaciones sociales han rechazado las <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/espana-ensaya-respuesta-militar-escalada-belica-recursos-monte-tropic-sur-canarias_1_11778699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pruebas militares y ensayos de guerra</a> en el archipi&eacute;lago con la firmeza de la que carecen nuestros l&iacute;deres. Bajo el lema <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/organizaciones-sociales-canarias-muestran-rechazo-ensayos-guerra-archipielago_1_11784736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Invasi&oacute;n militar, nunca m&aacute;s. Canarias para la Paz</em></a>, la sociedad civil est&aacute; mostrando una vez m&aacute;s el camino a seguir, como est&aacute; sucediendo <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/199424/nace-la-plataforma-por-la-paz-otan-no/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en otras muchas partes del Estado</a>, donde la ciudadan&iacute;a se organiza para exigir la disoluci&oacute;n de las organizaciones militares y un sistema de seguridad desmilitarizado.
    </p><p class="article-text">
        Pero la sociedad est&aacute; siendo ejemplar no solo en los intentos por frenar la escalada b&eacute;lica. La hist&oacute;rica movilizaci&oacute;n Canarias Tiene Un L&iacute;mite, que el pasado 20 de abril moviliz&oacute; a cientos de miles de personas para reclamar que &ldquo;Canarias no se vende: se ama y se defiende&rdquo;, refleja la amplia conciencia existente entorno a la necesidad de transformar el actual modelo canario basado en el insostenible turismo de masas &mdash;en un proceso que sigue vivo y que el pasado <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/convocado-encuentro-promover-moratoria-turistica-poner-limites-compra-viviendas-canarias_1_11851791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">30 de noviembre se dio cita</a> para trabajar sobre las m&aacute;s de 1.200 propuestas recibidas de la ciudadan&iacute;a. En un momento en el que el <em>establishment</em> se jacta de que <a href="https://www.notion.so/Guerra-Poder-y-Clima-1423bce446f580f0a03ccc3974d7cb63?pvs=21" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo econ&oacute;micamente m&aacute;s r&aacute;pido</a> que el resto de econom&iacute;as avanzadas (mientras econom&iacute;as como la alemana se sumergen en la recesi&oacute;n: qui&eacute;n te ha visto y qui&eacute;n te ve&hellip;), debemos poner en el centro del debate que el verdadero origen de la emergencia clim&aacute;tica se encuentra precisamente en el actual modelo socioecon&oacute;mico basado en un crecimiento ilimitado, en un planeta con recursos limitados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando nuestros pol&iacute;ticos hablan &uacute;nicamente de un cambio de surtidor (de combustibles f&oacute;siles a energ&iacute;as &ldquo;limpias&rdquo;) sin un cambio de modelo (hacia un post-capitalismo basado en la justicia social y ambiental), nos est&aacute;n presentando soluciones vac&iacute;as que solo profundizan en la escalada clim&aacute;tica, sin abordar la ra&iacute;z del problema y eludiendo la verdadera transici&oacute;n ecosocial que necesitamos. Lo saben bien los cientos de personas que hace unos d&iacute;as protestaron contra la instalaci&oacute;n de la <a href="https://www.laprovincia.es/videos/las-palmas-de-gran-canaria/2024/11/23/cadena-humana-instalacion-central-termica-111981318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">central t&eacute;rmica en el Puerto de La Luz</a>. Como tambi&eacute;n lo saben las activistas de Extinction Rebellion que protestaron tambi&eacute;n hace unos d&iacute;as <a href="https://www.lavozdeasturias.es/noticia/gijon/2024/11/23/activistas-irrumpen-instalaciones-arcelor-bajo-lema-dana-empieza-/00031732378163193782685.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra las empresas carboneras de Gij&oacute;n</a>, se&ntilde;alando con acierto: &ldquo;La DANA empieza aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos consolidar alianzas sociales que integren movimientos ecologistas, pacifistas y otras fuerzas transformadoras, articulando un marco de acci&oacute;n en el que quepan estrategias diversas y voces plurales. Solo cuando entendamos que los grandes espacios de negociaci&oacute;n, como las COP, son espacios en disputa que &uacute;nicamente reflejan la correlaci&oacute;n de fuerzas existente en la sociedad, estaremos en condiciones de aspirar a transformar esa correlaci&oacute;n desde la base.
    </p><p class="article-text">
        El reto que tenemos por delante va m&aacute;s all&aacute; de frenar la escalada b&eacute;lica y clim&aacute;tica para evitar el colapso y la Tercera Guerra Mundial. Se trata (d&aacute;ndole la vuelta a aquella famosa frase de Riechmann) de luchar, no solo para evitar las peores distop&iacute;as, sino para construir la brillante utop&iacute;a. Con la ilusi&oacute;n genuina de quien, como no sab&iacute;a que era imposible, fue y lo hizo.
    </p><p class="article-text">
        El futuro est&aacute; por escribir. Atrev&aacute;monos a so&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guerra-clima_132_11869243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Dec 2024 13:49:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Guerra, poder y clima]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Canarias digital y renovable?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-digital-renovable_129_7920386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los modelos de transición energética y digitalización que nos están presentando persisten en una senda de crecimiento y extractivismo sin límites que nos sitúa ante una disyuntiva histórica: decrecer o colapsar</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Bertolt Brecht que el peor analfabeto es el analfabeto pol&iacute;tico: &ldquo;No oye, no habla, no participa de las decisiones pol&iacute;ticas. No sabe que el costo de la vida, del pan, de los combustibles, del vestido, del zapato y de las medicinas, depende de decisiones pol&iacute;ticas. El analfabeto pol&iacute;tico se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la pol&iacute;tica. No sabe que de su ignorancia pol&iacute;tica nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos, que es el pol&iacute;tico corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica y la econom&iacute;a impregnan nuestra vida, y sin embargo, son hoy &aacute;mbitos pr&aacute;cticamente inaccesibles para el com&uacute;n de los mortales. La velocidad de los acontecimientos en un panorama global cambiante, la saturaci&oacute;n informativa, la insuficiente promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n ciudadana por parte de las administraciones p&uacute;blicas&hellip; son factores que convierten la pol&iacute;tica en una esfera cada vez m&aacute;s ajena e incomprensible para la mayor&iacute;a de la sociedad. Especialmente en un contexto en el que nuestras sociedades se encuentran cansadas, hastiadas, abatidas por lo que la OMS ha venido a denominar como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/fatiga-pandemica-manifiesta-tratarla_1_6453953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;fatiga pand&eacute;mica&rdquo;</a>, que implica que el 60% de la poblaci&oacute;n europea padece s&iacute;ntomas graves o moderados de depresi&oacute;n (realidad que golpea con mayor fuerza a las mujeres).
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Grecia cl&aacute;sica llamar&iacute;a idiotas (de la ra&iacute;z <em>idios</em>: &lsquo;particular&rsquo;, &lsquo;privado&rsquo;) a quienes se desentienden de la gesti&oacute;n de los asuntos colectivos, ser&iacute;a injusto culpabilizar solo a la ciudadan&iacute;a, que bastante tiene con sobrellevar su d&iacute;a a d&iacute;a, por no estar al corriente de los complejos vaivenes de una pol&iacute;tica y una econom&iacute;a a la cual no se siente convocada. As&iacute;, mientras nos acostumbramos a eso que llaman nueva normalidad, que en realidad no es otra cosa que una forma de hacer pol&iacute;tica y econom&iacute;a basada en un sistema productivo al servicio de las grandes plusval&iacute;as del capital, la vida de las personas y el medioambiente se degradan, arrastr&aacute;ndonos al borde del colapso civilizatorio.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese irresponsable analfabetismo sociopol&iacute;tico, sin duda, pasa inadvertido un debate que marcar&aacute; el futuro de esta y de las pr&oacute;ximas generaciones. Me refiero al debate en torno al tipo de salida que est&aacute;n planteando nuestras instituciones ante la crisis de la Covid-19 y los proyectos de sociedad que est&aacute;n en juego, en un contexto en el que la promesa de una sociedad digital y renovable, tal y como nos la est&aacute;n presentando, dibuja un futuro con rasgos dist&oacute;picos.
    </p><p class="article-text">
        Para enmarcar esta cuesti&oacute;n, debemos primero poner el foco sobre el principal plan llamado a marcar el futuro de la agenda pol&iacute;tica europea, espa&ntilde;ola y canaria: el plan Next Generation EU, con el que Uni&oacute;n Europea pretende impulsar la recuperaci&oacute;n y ayudar a reparar los da&ntilde;os econ&oacute;micos y sociales causados por la pandemia, a la vez que sentar las bases de una Europa que apueste por la digitalizaci&oacute;n y la sostenibilidad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Next Generation EU: hacia un capitalismo verde y digital</strong></h3><p class="article-text">
        El despliegue del proyecto de las &eacute;lites hoy est&aacute; tomando forma en el Plan Next Generation EU, gracias a la cooperaci&oacute;n entre los gobiernos y las grandes multinacionales del capitalismo tecnol&oacute;gico, en un contexto que no pone nada f&aacute;cil organizar una contestaci&oacute;n social contundente. Este plan consiste en un instrumento financiero dotado de 750.000 millones de euros que se proporcionar&aacute;n durante los pr&oacute;ximos siete a&ntilde;os a los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea mediante subvenciones a fondo perdido y pr&eacute;stamos reembolsables. De estos fondos, la cuant&iacute;a correspondiente a Canarias asciende a 630 millones de euros, lo que supone la mayor partida de recursos concentrada en el menor espacio de tiempo de la historia de Canarias. Como es de esperar, este &ldquo;reseteo&rdquo; del archipi&eacute;lago (en palabras de los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/expresidentes-regionales-rivero-saavedra-consideran-parentesis-pandemia-oportunidad-resetear-canarias_1_7826737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expresidentes auton&oacute;micos Rivero y Saavedra</a>) que posibilitan los fondos Next Generation EU ha sido y est&aacute; siendo un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/disputar-nueva-normalidad-clave-ecosocial_132_6035495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proceso en disputa</a> cuyo resultado ser&aacute;, ni m&aacute;s ni menos, el reflejo de la correlaci&oacute;n de fuerzas existente en nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Baste evocar el <a href="https://www.publico.es/politica/receta-economica-casado-afrontar-coronavirus-progama-electoral-pp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de Choque</a> propuesto hace un a&ntilde;o por el presidente del PP, Pablo Casado, para darnos cuenta de hasta qu&eacute; punto est&aacute; en disputa la gesti&oacute;n de la actual crisis. Un plan que recordaba demasiado a aquellas terapias de choque con las que en los a&ntilde;os setenta se impuso el programa econ&oacute;mico neoliberal en Am&eacute;rica Latina, especialmente en Chile con el golpe de estado de Pinochet. Hoy, en pleno 2021, en tiempos de fatiga pand&eacute;mica como los que vivimos, las &eacute;lites tratan de aprovechar la coyuntura de conmoci&oacute;n social para volver a aplicar la doctrina del shock (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_doctrina_del_shock" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;rmula explicada en la obra de Naomi Klein</a>), esta vez para apuntalar un capitalismo verde y digital en el marco Next Generation EU.
    </p><p class="article-text">
        Las oportunidades, deficiencias y propuestas de los fondos europeos han sido analizadas exhaustivamente por el Observatorio de la Deuda en la Globalizaci&oacute;n (ODG), El Observatorio de Multinacionales en Am&eacute;rica Latina (OMAL) y Ecologistas en Acci&oacute;n en la <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2021/03/Guia-Next-Generation-EU-mas-sombras-que-luces.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gu&iacute;a Next Generation EU: m&aacute;s sombras que luces</em></a>. En esta gu&iacute;a, las organizaciones mencionadas alertaban de los que consideraban que ser&iacute;an los cinco principales riesgos de este mecanismo, a saber: el sobreendeudamiento y la austeridad que acarrear&aacute;n las ayudas; la concentraci&oacute;n de los fondos en grandes empresas; el lavado de cara verde de empresas como Naturgy, Iberdrola, Endesa o Repsol, entre otras; la falta de participaci&oacute;n ciudadana y transparencia durante el proceso; y el debilitamiento del sector p&uacute;blico en detrimento del sector privado. La propia norma que regula la adjudicaci&oacute;n de estos fondos, el Real Decreto-ley 36/2020, se bas&oacute; de hecho en la propuesta redactada por los <a href="https://www.elsaltodiario.com/union-europea/next-generation-ue-plan-recuperacion-europeo-medida-sector-privado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bufetes de abogados de la patronal CEOE</a>, con la cual las grandes corporaciones sentaron las bases del reparto de las ayudas para la recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas consideraciones se ejemplifican en el paradigm&aacute;tico caso del <a href="https://www.eldiario.es/economia/impuesto-sol-presidir-empresa-fotovoltaica-jose-manuel-soria-ficha-britanica-island-green-power_1_7887811.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exministro de Industria del PP Jos&eacute; Manuel Soria</a>. El que fuera art&iacute;fice del denominado &ldquo;impuesto al sol&rdquo; y de los recortes a las energ&iacute;as renovables, que tuvo que abandonar la pol&iacute;tica salpicado por m&uacute;ltiples casos de corrupci&oacute;n, hoy preside la filial espa&ntilde;ola de una empresa fotovoltaica brit&aacute;nica que ya cuenta con siete proyectos de plantas en Espa&ntilde;a repartidas entre Baleares, Arag&oacute;n y Andaluc&iacute;a. La avalancha de grandes proyectos propiciada por los fondos europeos est&aacute; afianzando un modelo caracterizado por la concentraci&oacute;n de capital en muy pocas manos privadas que, en &uacute;ltima instancia, pone en riesgo una reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica justa y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, si ojeamos las estrategias del Gobierno canario, el Gobierno espa&ntilde;ol o la Uni&oacute;n Europea, nos encontramos con que t&eacute;rminos como &ldquo;sostenible&rdquo;, &ldquo;verde&rdquo;, &ldquo;justo&rdquo; o &ldquo;resiliente&rdquo; se repiten hasta la saciedad, generando la sensaci&oacute;n de que nuestros gobiernos saben lo que est&aacute;n haciendo, de que nos est&aacute;n conduciendo hacia un futuro seguro. Sin embargo, debemos preguntarnos si realmente estos planes apuntan en la direcci&oacute;n de afrontar los enormes retos que tenemos por delante.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Canarias ante la encrucijada: decrecer o colapsar</strong></h3><p class="article-text">
        El actual contexto no es solo un contexto de crisis sanitaria: vivimos inmersos en una crisis ecosocial en la que las enormes desigualdades y el choque de nuestra civilizaci&oacute;n con los l&iacute;mites planetarios dan muestra de que el actual modelo econ&oacute;mico basado en el crecimiento sin l&iacute;mites no podr&aacute; sostenerse mucho tiempo m&aacute;s. No podr&aacute; sostenerse ambientalmente, porque incluso nuestros pol&iacute;ticos reconocen ya la magnitud de nuestra huella ecol&oacute;gica, que para el caso de Canarias, implica que <a href="https://diariodeavisos.elespanol.com/2020/02/canarias-genera-una-huella-ecologica-de-un-territorio-27-veces-mayor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesitar&iacute;amos 27 archipi&eacute;lagos</a> para poder seguir produciendo indefinidamente la cantidad de materia y energ&iacute;a que consumimos y absorbiendo los residuos que generamos. Y tampoco podr&aacute; sostenerse socialmente, porque el creciente nivel de exclusi&oacute;n social nos est&aacute; situando al borde de una <a href="https://www.sinpermiso.info/textos/tras-la-pandemia-el-fmi-advierte-del-peligro-de-una-explosion-social" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva oleada de estallidos sociales</a>, como prev&eacute; el propio FMI.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el Gobierno de Canarias ha optado por encender una vela a dios y otra al diablo, como refleja el hecho de que se proponga contener la curva de la pandemia e impulsar una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica justa y sostenible aline&aacute;ndose con los objetivos de la UE de transici&oacute;n ecol&oacute;gica y digital, a la vez que se apuesta por la reactivaci&oacute;n del turismo y la profundizaci&oacute;n del mismo modelo que nos hace vulnerables a crisis como las que estamos sufriendo. Sin embargo, lo cierto es que, de seguir por esta v&iacute;a, la &uacute;nica curva que no lograremos contener, es la curva creciente de impactos ambientales y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que adem&aacute;s, los objetivos de la UE con los que Canarias pretende alinearse contienen en su esencia misma contradicciones insalvables que debemos se&ntilde;alar. Como han explicado Riechmann y Almaz&aacute;n&nbsp;en <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/luchar-doctrina-shock-digital-paralizacion-planes-5g_132_6111664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Luchar contra la &ldquo;doctrina del shock&rdquo; digital</em></a>, &ldquo;digitalizaci&oacute;n y transici&oacute;n ecosocial son proyectos de naturaleza antag&oacute;nica bajo las relaciones socioecon&oacute;micas realmente existentes&rdquo;. En ese sentido, &ldquo;cuando la confluencia de una crisis clim&aacute;tica cada vez m&aacute;s acelerada, una p&eacute;rdida masiva de biodiversidad y un agotamiento cada vez m&aacute;s r&aacute;pido de combustibles f&oacute;siles y minerales escasos dibuja un claro escenario de colapso ecosocial, lo que hace falta es frenar, parar y repensar casi todo. No necesitamos un crecimiento supuestamente &rdquo;verde&ldquo; e &rdquo;inteligente&ldquo;, sino decrecer con criterios de justicia, igualdad, autonom&iacute;a y aut&eacute;ntica sustentabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si a esto a&ntilde;adimos otras estrategias destacables del ejecutivo canario, como por ejemplo la de almacenamiento renovable, que supone instalar al menos <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/descarbonizacion-total-canarias-requiere-cuatro-centrales-hidroelectricas-chira-soria-tres-islas_1_7327683.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro Chira-Soria</a> para lograr la descarbonizaci&oacute;n en todo el archipi&eacute;lago, o la de movilidad sostenible, que aspira a contar con un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/rutas-obstaculos-descarbonizar-parque-vehiculos-canarias_1_7351919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parque automovil&iacute;stico 100% el&eacute;ctrico para 2040</a> (m&aacute;s de 1,5 millones de coches, de los cuales a d&iacute;a de hoy solo el 0,2% son el&eacute;ctricos), nos encontramos con que los modelos de transici&oacute;n energ&eacute;tica y digitalizaci&oacute;n que nos est&aacute;n presentando persisten en una senda de crecimiento y extractivismo sin l&iacute;mites que nos sit&uacute;a ante una disyuntiva hist&oacute;rica: decrecer o colapsar. Y es que estos modelos, lejos de constituir dos pilares para la reconstrucci&oacute;n que necesitamos, ser&aacute;n m&aacute;s bien dos arietes que terminar&aacute;n de derrumbar nuestro modelo econ&oacute;mico y precipitarnos al colapso ecosocial. Esto explica el creciente rechazo social por parte de residentes que comienzan a organizarse para <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/energia/escandalo-caso-eolico-impacto-paisajistico-cara-b-lenta-transicion-energetica-canarias_1_7888127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciar la cara B de este proceso</a> y sus negativas implicaciones para Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en la fabricaci&oacute;n de todos los paneles fotovoltaicos, bater&iacute;as de coches el&eacute;ctricos, instalaciones de parques e&oacute;licos, etc., necesarios para cubrir unos niveles de consumo de recursos y energ&iacute;a en continuo aumento. La presi&oacute;n sobre las reservas minerales (no renovables) del planeta que requerir&aacute; la producci&oacute;n de tantos dispositivos tecnol&oacute;gicos e infraestructuras est&aacute; empuj&aacute;ndonos a puntos cr&iacute;ticos, como ya empieza a notarse, por ejemplo, en el sector automovil&iacute;stico o la industria electr&oacute;nica, que recientemente se han visto golpeados por la alta demanda mundial de chips, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/escasez-microchips-crisis-oculta-amenaza-produccion-precios-coches-pc_1_7827726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viviendo un tr&aacute;iler de este colapso</a>. O pensemos en la alt&iacute;sima exigencia de materiales y energ&iacute;a del mundo digital: la fabricaci&oacute;n de equipos, el mantenimiento y refrigeraci&oacute;n de servidores y centros de almacenamiento, los cables submarinos y sat&eacute;lites&hellip; Si Internet fuera un pa&iacute;s, ser&iacute;a el sexto m&aacute;s &nbsp;emisor de gases de efecto invernadero del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; haremos cuando ya no quede m&aacute;s planeta por exprimir? &iquest;Nos lanzaremos a explotar los recursos de otros planetas? Porque si el mercado necesita crecer y expandirse ilimitadamente, algunos empiezan a augurar una fase superior de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/le-pertenece-marte_1_7281057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capitalismo espacial</a> que es reflejo de la inmensa capacidad humana para imaginar futuros dist&oacute;picos que terminan por cumplirse. La estrategia de las &eacute;lites aqu&iacute; precisar&aacute; reforzar a&uacute;n m&aacute;s la dominaci&oacute;n para contrarrestar los altos niveles de exclusi&oacute;n generados, lo que en palabras del Doctor en Econom&iacute;a Internacional Santiago &Aacute;lvarez, implicar&aacute; &ldquo;fortificar archipi&eacute;lagos de prosperidad en medio de oc&eacute;anos de miseria&rdquo;, conden&aacute;ndonos a unas d&eacute;cadas oscuras de ecofascismo. En un futuro (&iquest;o presente?) de esta clase, el car&aacute;cter de regi&oacute;n ultraperif&eacute;rica de Canarias nos sit&uacute;a en primera l&iacute;nea de resistencia como muro de contenci&oacute;n de la Europa fortaleza ante la intensificaci&oacute;n de la presi&oacute;n migratoria, tal y como est&aacute; ocurriendo en la actualidad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Alumbrar nuevos horizontes para el siglo XXI</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque buena parte de la &eacute;lite tecnocient&iacute;fica profetiza la llegada de una nueva era digital 100% renovable, la realidad es que, si bien las energ&iacute;as renovables juegan un papel muy importante en nuestro futuro, estas tambi&eacute;n presentan m&uacute;ltiples limitaciones que deben ser tenidas en cuenta. Las energ&iacute;as renovables producen electricidad en sociedades no el&eacute;ctricas, pues <a href="https://antonioaretxabala.blogspot.com/2021/05/soberanias-basicas-descentralizacion-y.html?m=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apenas un 20% de nuestro consumo energ&eacute;tico</a> proviene de la electricidad, y sectores como el sistema de transporte son un importante cuello de botella para la transici&oacute;n energ&eacute;tica dadas las enormes dificultades t&eacute;cnicas para ser electrificado.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, lo que parece evidente es que todo lo que suponga solo un cambio de surtidor (de combustibles f&oacute;siles a energ&iacute;as &ldquo;limpias&rdquo;) sin un cambio de modelo (hacia un post-capitalismo basado en la justicia social y ambiental), redundar&aacute; en un mayor deterioro de nuestra salud, de los ecosistemas y la biodiversidad, conden&aacute;ndonos a sufrir cada vez <a href="https://elpais.com/ciencia/2021-02-05/el-70-de-los-ultimos-brotes-epidemicos-han-comenzado-con-la-deforestacion.html?outputType=amp&amp;__twitter_impression=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s y peores pandemias</a>, plagas y dem&aacute;s efectos adversos. En otras palabras: pretender sustituir unas fuentes energ&eacute;ticas por otras sin reducir los niveles de consumo de recursos y energ&iacute;a, no es una soluci&oacute;n plausible. Por eso, como ha advertido Ecologistas en Acci&oacute;n, <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/168753/la-mejor-vacuna-es-luchar-contra-la-digitalizacion-de-nuestra-sociedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frenar la hiperdigitalizaci&oacute;n</a> y <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/169343/la-avalancha-de-grandes-proyectos-de-energias-renovables-pone-en-riesgo-una-transicion-energetica-justa-y-ecologica-2/?utm_source=dlvr.it&amp;utm_medium=facebook" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compatibilizar la penetraci&oacute;n de renovables</a> con la protecci&oacute;n de la biodiversidad, la justicia social y el equilibrio territorial, son dos de los principales retos que hoy enfrentamos. La mejor vacuna, como ha puesto sobre la mesa la confederaci&oacute;n ecologista con la campa&ntilde;a #LaMejorVacuna, es una econom&iacute;a ecol&oacute;gica, feminista y solidaria que frene el destrozo de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la fantas&iacute;a tecnout&oacute;pica, necesitamos trazar rutas de transici&oacute;n ecosocial justa y concebir imaginarios sociales para una vida buena que encarne el lema de <em>vivir mejor con menos</em> y que apunte al horizonte esperanzador que estos tiempos de fatiga pand&eacute;mica exigen. No ser&aacute; f&aacute;cil. El crecimiento econ&oacute;mico es una inercia civilizatoria profundamente enraizada en el coraz&oacute;n de nuestras sociedades, y aunque detuvi&eacute;ramos toda la quema de combustibles de repente, algunos de los procesos planetarios que hemos desencadenado, como el cambio clim&aacute;tico, perdurar&aacute;n, de forma que probablemente la <a href="https://tubrujuladigital.com/files-upload/847p.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura global seguir&aacute; subiendo</a> durante uno o dos siglos m&aacute;s. Pero, como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/economia/gastaran-fondos-europeos-canarias_1_7832817.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute;</a> el propio viceconsejero de Presidencia de Canarias, Antonio Olivera, &ldquo;estamos en condiciones de hacer un cambio transformador, por dos motivos: los fondos europeos, y la gente, que es m&aacute;s consciente de que tenemos que hacer cosas distintas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, debemos poner en valor que el Plan Reactiva Canarias contiene apuestas positivas en la l&iacute;nea de reforzar los servicios p&uacute;blicos o atender a las personas m&aacute;s vulnerables. Pero necesitamos ir m&aacute;s all&aacute;. Tenemos que aprovechar el revulsivo que esta crisis ha supuesto para impulsar pol&iacute;ticas radicales y acometer una gran transformaci&oacute;n de nuestro modelo socioecon&oacute;mico, inspir&aacute;ndonos en la idea de la economista Kate Raworth de una &ldquo;econom&iacute;a donut&rdquo; comprendida entre un suelo social en el que las necesidades de todas las personas est&eacute;n satisfechas y un techo ecol&oacute;gico determinado por los l&iacute;mites del planeta. Y es que hoy, aquella famosa frase atribuida a Gandhi de que &ldquo;el mundo siempre ser&aacute; suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre ser&aacute; demasiado peque&ntilde;o para la avaricia de unos pocos&rdquo;, tiene m&aacute;s vigencia que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Canarias es uno de los territorios m&aacute;s vulnerables ante la emergencia civilizatoria que enfrentamos. Pero tambi&eacute;n contamos con el potencial para liderar una transici&oacute;n que sea referencia para los proyectos ecosociales del siglo XXI. Es posible apostar por la soberan&iacute;a alimentaria <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/agricola/agricultura/canarias-cultiva-desarrollo-actividades-agrarias_1_1716059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multiplicando al menos por tres el &aacute;rea cultivada</a> en el archipi&eacute;lago impulsando un modelo agroecol&oacute;gico. Es posible apostar por la soberan&iacute;a energ&eacute;tica reduciendo dr&aacute;sticamente nuestra demanda energ&eacute;tica e implementando un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/renovable-energetico-queremos-sistemas-insulares_132_6060932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo descentralizado de energ&iacute;a renovable </a><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/renovable-energetico-queremos-sistemas-insulares_132_6060932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>kil&oacute;metro cero</em></a> que aproveche al m&aacute;ximo el potencial de las fuentes energ&eacute;ticas con las que contamos. Es posible apostar por la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica haciendo un uso racional de nuestros recursos, reduciendo nuestra dependencia de las cadenas globales de suministros y democratizando la transformaci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Otra Canarias es posible y deseable, pero solo ser&aacute; real si logramos salir de esta crisis habiendo tomado conciencia de nuestra esencia interdependiente y ecodependiente, si reconstruimos el v&iacute;nculo roto entre las personas y la naturaleza, si ponemos en el centro la sostenibilidad de la vida y trabajamos por un futuro en el que quepamos todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de elegir qu&eacute; queremos ser: la dolorosa expresi&oacute;n de la distop&iacute;a ecofascista o un faro que alumbre nuevos horizontes para el siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        El futuro est&aacute; por construir. Atrev&aacute;monos a so&ntilde;ar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenio Reyes Naranjo, Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-digital-renovable_129_7920386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 May 2021 07:43:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Canarias digital y renovable?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Disputar la nueva “normalidad” en clave ecosocial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/disputar-nueva-normalidad-clave-ecosocial_132_6035495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La solidaridad comunitaria que se originó en los aplausos de los balcones, en el apoyo vecinal, en las redes de cuidados… debe ser el germen de un nuevo impulso colectivo que empuje los límites de lo posible</p></div><p class="article-text">
        La vuelta a la normalidad, como cualquier proceso social, est&aacute; siendo y ser&aacute; un proceso atravesado por conflictos y relaciones de poder. Es fundamental no perder de vista ni un solo segundo que, por m&aacute;s que repitan que &ldquo;el virus no tiene ideolog&iacute;a&rdquo; (eslogan recurrente sobre todo entre los responsables de la privatizaci&oacute;n del sector sanitario), lo cierto es que los modos a trav&eacute;s de los cuales se pueden prevenir, gestionar y solventar las crisis, nunca est&aacute;n predeterminados ni son el resultado de ning&uacute;n fen&oacute;meno natural. Por el contrario, son la consecuencia de decisiones pol&iacute;ticas concretas que, a su vez, reflejan la correlaci&oacute;n de fuerzas existente en cada sociedad y en cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s de 50 reuniones que el Presidente del Gobierno de Canarias afirma haber mantenido con agentes pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales para convertir al archipi&eacute;lago en la primera Comunidad Aut&oacute;noma en aprobar el pasado 30 de mayo un Pacto de reconstrucci&oacute;n por el COVID-19, hablan precisamente de este hecho: estamos ante una pugna entre, por un lado, quienes pretenden restablecer la misma normalidad que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, y por otro, quienes apuestan por aprovechar el revulsivo que esta crisis ha supuesto para acometer una gran transformaci&oacute;n de nuestro modelo socioecon&oacute;mico atendiendo a los urgentes retos ecosociales de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, debemos reparar en otro importante acontecimiento que tuvo lugar la misma semana en que fue aprobado este pacto, un acontecimiento del que no se habl&oacute; en ning&uacute;n medio de comunicaci&oacute;n y que pas&oacute; completamente inadvertido: la organizaci&oacute;n <em>Global Footprint</em> (Red Global de la Huella Ecol&oacute;gica) anunci&oacute; que, en apenas 5 meses, el Estado espa&ntilde;ol hab&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia_y_aparte/Vivimos-credito_6_1032806723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrepasado su biocapacidad</a>; es decir, que si todo el mundo tuviera nuestro nivel de vida &ldquo;medio&rdquo; (una media que es enga&ntilde;osa, pues se distribuye desigualmente seg&uacute;n la clase social) habr&iacute;amos arrasado con los ecosistemas y ya no quedar&iacute;an recursos naturales para el resto del a&ntilde;o, por lo que probablemente nos extinguir&iacute;amos y con nosotros incontables especies. Nada nuevo, por otro lado, ya que el Estado espa&ntilde;ol, como todos los pa&iacute;ses del Norte global, viene superando su l&iacute;mite de uso de recursos desde hace medio siglo, alcanzando este l&iacute;mite cada a&ntilde;o m&aacute;s temprano. Y sobra aclarar que, por supuesto, este sobreconsumo solo es posible gracias a que es compensado por la desposesi&oacute;n de recursos de otras regiones del planeta y el empobrecimiento de poblaciones enteras de la periferia global. Esta es la normalidad a la que algunos nos quieren hacer regresar.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos equivoquemos: si alejamos un poco el zoom con el que miramos la historia, veremos que lo que consider&aacute;bamos &ldquo;normalidad&rdquo;, en realidad constituye m&aacute;s bien una excepci&oacute;n en t&eacute;rminos planetarios. En apenas unas d&eacute;cadas, las condiciones ecol&oacute;gicas y clim&aacute;ticas que se han dado en nuestro planeta en los &uacute;ltimos 12.000 a&ntilde;os aproximadamente han sido desestabilizadas por el ser humano (o para ser m&aacute;s exactos, por el sociometabolismo del sistema capitalista global). Basta con echar un vistazo a c&oacute;mo ha sido el comienzo de este a&ntilde;o 2020: incendios en Australia, tormenta DANA, fuertes alertas por calima, intensificaci&oacute;n de sequ&iacute;as, olas de calor o una pandemia global, entre otras cat&aacute;strofes. No es casualidad: como afirma Luis Gonz&aacute;lez Reyes, son &ldquo;indicadores claros de que estamos asistiendo al colapso del capitalismo global y de la civilizaci&oacute;n industrial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en lo que el soci&oacute;logo Ulrich Beck ha denominado la &ldquo;sociedad del riesgo&rdquo;. Desde los a&ntilde;os 70, la comunidad cient&iacute;fica ha venido advirtiendo de los riesgos que entra&ntilde;a para el clima, los ecosistemas y nuestra salud mantener un modelo econ&oacute;mico basado en el crecimiento sin l&iacute;mites y el consumo desenfrenado de recursos. Las investigaciones cient&iacute;ficas sugieren de hecho que fen&oacute;menos como la p&eacute;rdida de biodiversidad o la extinci&oacute;n masiva de especies, causados por el exceso de impacto inducido por la acci&oacute;n humana, est&aacute;n incrementando el riesgo de trasmisi&oacute;n de enfermedades infecciosas provenientes de otros animales, como en este caso ha podido ser el murci&eacute;lago o el pangol&iacute;n (SIDA, Malaria, Rabia, Coronavirus&hellip;). Somos una especie ecodependiente e interdependiente, pero destruimos las bases materiales que sostienen la vida mientras fantaseamos con colonizar Marte. El Titanic se hunde, y aunque las &eacute;lites traman abandonar el barco, no habr&aacute; botes salvavidas para todos.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, apunta la Fundaci&oacute;n FUHEM, la crisis del COVID-19 puede entenderse como un &ldquo;ensayo general de las amenazas globales que se desprenden de la crisis ecosocial&rdquo;. Pues bien, si algo ha puesto de manifiesto este ensayo, es la alta vulnerabilidad de nuestro sistema. Como bien ha analizado Ben Magec para el caso del modelo canario, en el contexto de una econom&iacute;a deslocalizada y fuertemente dependiente del exterior, la resiliencia social (esto es, la capacidad de una comunidad para responder en caso de situaciones adversas) es preocupantemente baja. En este marco, una mirada a los planes de reactivaci&oacute;n como el aprobado por el Gobierno de Canarias muestra que no hay espacio para la autocomplacencia: nos encontramos ante un paquete de medidas inclinado en favor de los intereses de la industria tur&iacute;stica, frente a quienes plantean dejar atr&aacute;s un modelo insostenible basado en el monocultivo del turismo barato y de masas. Una vez m&aacute;s, nos llevan ventaja.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto, toca trabajar para cambiar la correlaci&oacute;n de fuerzas. La solidaridad comunitaria que se origin&oacute; en los aplausos de los balcones, en el apoyo vecinal, en las redes de cuidados (como la surgida en la capital grancanaria Un Barrio Contigo)&hellip; debe ser el germen de un nuevo impulso colectivo que empuje los l&iacute;mites de lo posible. Cosas que hace unos meses nos hubieran parecido imposibles, como teletrabajar o contar con una Renta B&aacute;sica (no universal pero s&iacute; experimental), hoy van camino de convertirse en parte de esa nueva normalidad incipiente. Alterar las coordenadas con las que entendemos el mundo requiere un gran esfuerzo, por eso las sociedades cambian despacio. Pero en momentos parteaguas como el actual, se abren ventanas de oportunidad que nos exigen recuperar la fuerza de la utop&iacute;a para escribir un futuro diferente en el que la sostenibilidad de la vida, de una vida digna de ser vivida, est&eacute; en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Para desplegar esta imaginaci&oacute;n ut&oacute;pica, qu&eacute; mejor que hacerlo de la mano de ese sujeto de transformaci&oacute;n inherentemente creativo e innovador: la juventud; esa juventud que, inspirada por la figura de Greta Thunberg, se organiz&oacute; globalmente en torno al movimiento Fridays For Future, convirti&oacute; el a&ntilde;o 2019 en el &ldquo;a&ntilde;o del despertar clim&aacute;tico&rdquo; y ahora, en el contexto post COVID-19, se reinventa para seguir impulsando la transformaci&oacute;n ecosocial, m&aacute;s a&uacute;n cuando la Cumbre del Clima COP26 ha sido aplazada por unos gobiernos que parecen estar m&aacute;s preocupados por la vuelta de La Liga que por dar respuesta a uno de los grandes desaf&iacute;os globales como es el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Ahora m&aacute;s que nunca, necesitamos distancia f&iacute;sica pero no social, pues amparados en nuestro confinamiento, nuestros gobiernos podr&iacute;an caer en la misma tentaci&oacute;n en la que ha ca&iacute;do la Ministra de Energ&iacute;a de la provincia canadiense de Alberta, quien afirmaba que este &ldquo;es un momento fant&aacute;stico para construir un oleoducto, porque no pueden juntarse m&aacute;s de 15 personas a protestar&rdquo;. De ah&iacute; que, con motivo del D&iacute;a Mundial del Medio Ambiente, las plataformas 2020 Rebeli&oacute;n por el Clima y Alianza por el Clima hayan convocado una acci&oacute;n el pr&oacute;ximo 5 de junio para reclamar que la vuelta a la normalidad sea con justicia social y ambiental. En esta l&iacute;nea, urge trenzar alianzas sociales y presionar para que la salida de la crisis del COVID-19 se parezca lo m&aacute;ximo posible a una suerte de &ldquo;Plan de Transici&oacute;n Ecosocial gradual&rdquo;, en la l&iacute;nea que planea la Coordinadora El Rinc&oacute;n-Ecologistas en Acci&oacute;n para la sociedad canaria o el Foro Transiciones para el conjunto del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una d&eacute;cada decisiva. Nuestra civilizaci&oacute;n se encuentra hoy ante la disyuntiva de reestructurarse o perecer. La humanidad tiene ante s&iacute; la posibilidad de continuar comport&aacute;ndose como un virus destruyendo los ecosistemas y la vida, o ponerse del lado del sistema inmunol&oacute;gico del planeta. En cualquiera de los casos, la vida en la Tierra seguir&aacute; su curso, con o sin nosotros.
    </p><p class="article-text">
        En el Tao, el ciclo vida-muerte es presentado como una manifestaci&oacute;n del proceso creativo del universo, del eterno retorno, dentro del cual la muerte solo es el camino de vuelta a la unidad y el armonioso equilibrio del orden natural.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, como canta Residente: &ldquo;Y si este es el final, encontraremos la belleza. / Quiz&aacute;s en realidad, ahora es cuando todo empieza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La vida puede ser hermosa. Luchemos por ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/disputar-nueva-normalidad-clave-ecosocial_132_6035495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2020 14:50:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Disputar la nueva “normalidad” en clave ecosocial]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movilizaciones estudiantiles y nuevos horizontes de transición ecosocial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/movilizaciones-estudiantiles-horizontes-transicion-ecosocial_132_1636898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/776ba0fe-6acc-487c-a9d4-823368fd2145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movilizaciones estudiantiles y nuevos horizontes de transición ecosocial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este nuevo movimiento social por el clima debe aspirar a desbordar las agendas reformistas de las fuerzas políticas atrapadas en la lógica electoral y arrastrarlas hacia posiciones más transformadoras</p><p class="subtitle">Solo hay un motor que puede hacer que la lucha de la juventud por el clima lo cambie todo: el motor de la búsqueda genuina de una nueva utopía, la utopía de la revolución ecosocial que ponga la sostenibilidad de la vida en el centro</p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes, las movilizaciones con motivo de la Huelga Global por el Clima (el 15M Clim&aacute;tico) desbordaron todas las expectativas. Algunos nos <a href="https://twitter.com/Ruben_GCGC/status/1106315998620278790" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;amos aventurado a imaginar</a> la posibilidad de llevarnos una sorpresa. Pero lo que se vivi&oacute; en m&aacute;s de 2.000 manifestaciones a lo largo de m&aacute;s de 120 pa&iacute;ses de todo el mundo, fue algo que nadie pod&iacute;a prever. No solo por los <a href="https://es.greenpeace.org/es/noticias/jovenes-por-el-clima-una-jornada-historica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de participaci&oacute;n</a>: 10.000 personas en Madrid, 150.000 en Australia, 30.000 en Roma, 10.000 en Londres&hellip; sino, sobre todo, porque pocas son las ocasiones en las que es la juventud la que lidera un movimiento global guiado por la exigencia de pol&iacute;ticas a la altura de la actual situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica. Un movimiento, por otro lado, que no ha hecho m&aacute;s que empezar: Fridays For Future planea continuar convocando acciones los viernes, Extinction Rebellion tiene programada una acci&oacute;n internacional para el <a href="https://www.facebook.com/events/2368490396763716/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15 de abril</a>, y para <a href="https://by2020weriseup.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020</a> hay planeadas m&uacute;ltiples acciones por una escalada de acci&oacute;n a largo plazo por la justicia clim&aacute;tica y el cambio del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Este movimiento, que algunos incluso comienzan a calificar como <a href="https://cadenaser.com/programa/2019/03/16/punto_de_fuga/1552734774_371130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima esperanza del planeta</a>, est&aacute; despertando tanto entusiasmo entre quienes a&uacute;n creen que es posible hacer algo para evitar el colapso civilizatorio hacia el que nos dirigimos, como miedo entre aquellos que ven peligrar sus privilegios. Siguiendo la <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=194626" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analog&iacute;a con la que Jorge Riechmann</a> ilustra el desaf&iacute;o que supone la actual crisis ecosocial, si la humanidad viaja a bordo del Titanic, una gran parte de los pasajeros a&uacute;n no entiende por qu&eacute; tendr&iacute;a que renunciar a disfrutar de la m&uacute;sica de la orquesta, mientras que la otra parte es consciente del inminente choque y une fuerzas para activar los frenos de emergencia. Pero, &iquest;y la tripulaci&oacute;n? Como explica <a href="https://ctxt.es/es/20180801/Politica/21062/tecnologia-futuro-ricos-pobres-economia-Douglas-Rushkoff.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Douglas Rushkoff</a>, los m&aacute;s ricos vienen prepar&aacute;ndose desde hace tiempo construyendo sus propios botes salvavidas para abandonar el barco. Decimos que no hay planeta B, pero&hellip; &iquest;y si lo hubiera pero no tuvi&eacute;semos botes salvavidas para toda la humanidad?
    </p><p class="article-text">
        La r&aacute;pida expansi&oacute;n del movimiento estudiantil por el clima es posiblemente la mejor noticia en un momento de la historia en el que lo que menos tenemos es tiempo: apenas una d&eacute;cada para acometer los profundos cambios que nos permitan mantener la temperatura media global por debajo del 1,5&ordm;C que la comunidad cient&iacute;fica ha fijado como umbral. Por no hablar de la urgencia de detener la extinci&oacute;n masiva de especies: la <a href="https://www.lavanguardia.com/natural/20140903/54414242733/tasa-de-extincion-especies-mil-veces-superior-a-la-natural.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasa actual de extinci&oacute;n</a> de especies es entre 1.000 y 10.000 veces superior a la natural, con 150 <a href="https://elpais.com/sociedad/2007/05/22/actualidad/1179784806_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especies de animales</a> que se extinguen al d&iacute;a, lo que nos est&aacute; conduciendo a pasos agigantados hacia la <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Cientificos-anuncian-extincion-animales-Tierra_0_664234429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexta gran extinci&oacute;n masiva</a> de especies en la historia de nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso, no es descabellado afirmar que en el devenir de este movimiento estudiantil en los pr&oacute;ximos meses nos jugamos buena parte de nuestro futuro. Un movimiento joven y fresco que debemos cuidar entre todas, sobre todo frente a quienes intentar&aacute;n desactivar la emergente voluntad de cambio. Ahora que los medios de comunicaci&oacute;n han empezado a escucharnos (y a tratar de desprestigiarnos y dividirnos), ahora que los partidos pol&iacute;ticos empiezan a escenificar su simpat&iacute;a hacia las marchas por el clima, ahora que las empresas reforzar&aacute;n sus campa&ntilde;as de 'greenwashing', ahora m&aacute;s que nunca debemos mantener la altura de miras que nuestros gobiernos no han sabido tener.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo proyectar una hoja de ruta que nos permita estar a la altura de tan imponente responsabilidad? Ninguna br&uacute;jula nos marcar&aacute; el rumbo a seguir. Solo nuestra mejor intuici&oacute;n y nuestra humilde y sincera voluntad de conseguir un mundo m&aacute;s justo y sostenible pueden llevarnos a donde queremos ir. De la mano de esto, para que la lucha estudiantil por el clima vaya en aumento, esta tiene por delante el reto de desplegar una estrategia que logre interpelar y movilizar a cada vez m&aacute;s agentes sociales, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, necesitamos articular un movimiento capaz de volver a tomar las plazas, de autoorganizarse en los colegios, institutos, universidades, barrios, empresas&hellip; y de escapar tanto de las l&oacute;gicas jer&aacute;rquicas r&iacute;gidas como de la &ldquo;tiran&iacute;a de la falta de estructuras&rdquo; se&ntilde;alada por la feminista estadounidense <a href="https://es.m.wikipedia.org/wiki/La_tiran%C3%ADa_de_la_falta_de_estructuras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jo Freeman</a>. Las alianzas juegan en este punto un papel fundamental. Es preciso converger con <a href="http://www.investigacionyaccionporelclima.org/nuestro-manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas de docentes e investigadores</a>; con grupos de investigaci&oacute;n como <a href="http://www.transicion-ecologica.info/emergencia/grupo_emerciv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EmerCiv</a>, que viene desarrollando desde hace tiempo diagn&oacute;sticos y propuestas en torno a la emergencia clim&aacute;tica como las recomendaciones al hilo de la <a href="http://www.transicion-ecologica.info/emergencia/propuestas_para_la_transicion_ecologica_y_la_emergencia_civilizatoria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica</a>; con espacios para el com&uacute;n, cuya defensa debe estar en el centro de nuestra agenda, como es el caso de <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/ingobernables_6_878822119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ingobernable</a>; y con el conjunto de movimientos cr&iacute;ticos como son el feminismo, el antirracismo, el antiespecismo, la lucha por los derechos LGTBQ, por el derecho a la vivienda&hellip; Pues en esencia, como nos ha ense&ntilde;ado el enfoque interseccional, todos deben aspirar a ser una misma lucha: la lucha por la sostenibilidad de la vida, de una vida digna que valga la pena ser vivida.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, precisamos crear sinergias con los tejidos de las econom&iacute;as transformadoras: sectores cooperativistas, econom&iacute;a social y solidaria, econom&iacute;a de los cuidados, econom&iacute;a ecol&oacute;gica&hellip; Es este tejido el que est&aacute; anticipando aqu&iacute; y ahora el modelo de sociedad del futuro: iniciativas agroecol&oacute;gicas, de generaci&oacute;n de energ&iacute;a renovable, de gesti&oacute;n sostenible de residuos, de cuidado de las personas, de finanzas &eacute;ticas, etc. Estas iniciativas deben, por tanto, constituir un pilar fundamental del movimiento para avanzar hacia una <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Resignificar-economia-sostenible-crecimiento-post-crecimiento_6_820377955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;a post-crecimiento</a> e impulsar la transici&oacute;n ecosocial que necesitamos.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, requerimos de una din&aacute;mica comunicativa orientada a marcar la agenda informativa y el marco interpretativo de la informaci&oacute;n. Necesitamos <a href="https://ctxt.es/es/20181003/Firmas/22088/cambio-climatico-colapso-civilizacion--industria-negacionistas-luis-gonzalez-ecologia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprender a comunicar el colapso</a>, convertirnos en noticia y generar presi&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n para que informen sobre la urgencia de la crisis ecosocial y las alternativas que podemos impulsar.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la din&aacute;mica institucional nos exige un esfuerzo por convertir lo ecol&oacute;gicamente necesario en pol&iacute;ticamente posible (ver <a href="http://tratarde.org/elecciones-lccte-green-new-deal-decrecimiento-un-hilo-de-emilio-santiago-muino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilio Santigo Mui&ntilde;o</a>). Partiendo de que las pol&iacute;ticas ambientales han sido hasta el momento insuficientes, cuando no inexistentes, debemos ser capaces de generar nuevas visiones y propuestas que vayan m&aacute;s all&aacute; del 'Green New Deal' que hoy por hoy constituye el planteamiento de la nueva izquierda. Este nuevo movimiento social por el clima debe aspirar a <a href="https://ctxt.es/es/20190306/Firmas/24891/cambio-climatico-extincion-green-new-deal-capitalismomarcos-rivero-cudra.htm#.XI0MeAc3bek.twitter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desbordar las agendas reformistas</a> de las fuerzas pol&iacute;ticas atrapadas en la l&oacute;gica electoral y arrastrarlas hacia posiciones m&aacute;s transformadoras (recientemente he sintetizado una aproximaci&oacute;n a una propuesta en mi <a href="https://www.researchgate.net/publication/328642919_La_Gobernanza_Ambiental_hacia_un_Enfoque_Estrategico_Relacional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo sobre gobernanza ambiental</a>). Volvemos en este punto a la necesidad de establecer alianzas con think thanks cuyas propuestas deben ser la base de nuestra reflexi&oacute;n pol&iacute;tica, como es el caso del Foro Transiciones, que en su &uacute;ltimo informe <a href="https://blogs.fuhem.es/forotransiciones/wp-content/uploads/sites/51/2018/11/CiudadesEnMov_WEB_PLIEGOS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ciudades en Movimiento</a> ofrece un an&aacute;lisis de los avances y retrocesos de las pol&iacute;ticas municipalistas ante las transiciones ecosociales. Pero nuestro papel, no podemos olvidar, debe ser el de pensar con las luces largas, desde nuestros propios retos generacionales, y aventurarnos a trazar nuevas rutas y alumbrar nuevos horizontes, con el anhelo de que alg&uacute;n d&iacute;a las movilizaciones por el clima desemboquen en un nuevo <a href="https://ctxt.es/es/20181212/Firmas/23382/constitucion-ecologismo-sostenibilidad-fernando-cembranos.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proceso constituyente en clave ecosocial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay un motor que puede hacer que la lucha de la juventud por el clima lo cambie todo: el motor de la b&uacute;squeda genuina de una nueva utop&iacute;a, la utop&iacute;a de la revoluci&oacute;n ecosocial que ponga la sostenibilidad de la vida en el centro. Pues ese es el &uacute;nico combustible realmente inagotable: el combustible de los sue&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Gutiérrez Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/movilizaciones-estudiantiles-horizontes-transicion-ecosocial_132_1636898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Mar 2019 20:14:01 +0000]]></pubDate>
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