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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raval]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-actor-gobierno-regularizar-vivienda-cabrea-hay-sufrimiento_1_13001958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a06a75-3250-4a27-b7f9-db666efbf9b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136942.jpg" width="1992" height="1121" alt="Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete, junto a María Rodríguez Soto, habla con elDiario.es desde el Festival de Berlín sobre 'Ravalear', la serie de Pol Rodríguez que aborda el problema de la vivienda </p><p class="subtitle">La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente
</p></div><p class="article-text">
        Cuando un proyecto une la calidad a unos valores que representan a quienes los hacen se produce una alineaci&oacute;n de planetas. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se nota que eso ocurre en</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Ravalear</em></a><em>. </em>La serie de Pol Rodr&iacute;guez basada en la historia real del restaurante de sus padres en el Raval, que fue adquirido por un fondo buitre, se ha convertido en una ficci&oacute;n que mira de forma cl&iacute;nica el problema de la vivienda. Lo hace con ritmo, fuerza, sin manique&iacute;smos y contando lo que no se suele contar.
    </p><p class="article-text">
        Y se nota que todo el mundo cree en el proyecto y est&aacute; contento con lo que han hecho. Los primeros, sus int&eacute;rpretes. En la Berlinale estuvieron todos como una familia (lo son en la ficci&oacute;n), disfrutando de ser la primera serie espa&ntilde;ola en estar en el certamen. Se notaba tambi&eacute;n en las entrevistas.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-jovenes-consumiendo-dia-contenidos-medio-fascistas-creados-algoritmos_1_11482785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Enric Auquer </a>y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-actriz-hay-momentos-maternidad-sentir-culpable_1_12962856.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto</a> son dos de los protagonistas &mdash;y dos de los mejores actores de su generaci&oacute;n&mdash;, y ellos mismos encarnan el compromiso que se desprende de la serie con esta problem&aacute;tica<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/enric-auquer-actor-cagado-vez-firmar-renovacion-alquiler_128_12004254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. Auquer est&aacute; afiliado al Sindicat de Llogateres</a> y, cuando recogi&oacute; el a&ntilde;o pasado el premio Gaud&iacute;, pidi&oacute; solidaridad para pasar un desahucio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sab&iacute;an cuando leyeron el guion que estaba basado en la historia del director Pol Rodr&iacute;guez?, &iquest;c&oacute;mo cambi&oacute; eso su percepci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto: A m&iacute; me pas&oacute; una cosa muy curiosa, que es que yo hab&iacute;a comido en Can Llu&iacute;s y me lo hab&iacute;a pasado superbi&eacute;n all&iacute;, pero no sab&iacute;a que hab&iacute;a pasado esto despu&eacute;s de la pandemia. Y cuando me lleg&oacute; la serie y lo le&iacute;, dije, &ldquo;guau, qu&eacute; fuerte y qu&eacute; bien que lo ha explicado&rdquo;. Pens&eacute; que qu&eacute; suerte formar parte de esto, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Enric Auquer: S&iacute;, yo lo fui entendiendo cada vez m&aacute;s. T&uacute; vas oyendo en las noticias no s&eacute; cu&aacute;ntos desahucios y ya parece que es como si ayer llovi&oacute;. Pero de repente te pones pragm&aacute;tico y dices, pobre gente, que ha perdido un restaurante. Pero vas entrando y entrando, y vas viendo, y es lo que fui entendiendo. Ha sido un viaje muy bonito porque Pol lo explica muy bien, es muy sensible, se va abriendo poco a poco, y vas viendo el dolor que ha generado todo eso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh4" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>La serie muestra las interioridades y todas las aristas que acompa&ntilde;an a un desahucio y en un proceso como este. &iquest;Este trabajo les ha hecho ser m&aacute;s o menos optimista con lo que est&aacute; pasando con la vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Creo que nuestra cara lo dice todo. Hay algo que nos est&aacute; comiendo y que es muy incontrolable, que no tiene nada que ver seguramente con la clase de la que nosotros formamos parte, que es una cosa llamada capitalismo y que est&aacute; por encima de nosotros y que no tiene nada que ver ni con Barcelona, ni con Madrid, ni con Berl&iacute;n, que est&aacute; en el mundo entero. Y luego tambi&eacute;n hay algo muy bonito, de comunidad, y hay una esperanza en eso. Y aunque el monstruo sea tan grande, que siga habiendo esperanza es muy importante, y no nos podemos desconectar de ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Yo veo que hay organizaciones. Yo estoy afiliado al Sindicat de Llogateres (el Sindicato de Inquilinas) y veo lo que se va haciendo y creo que hay esperanza si la gente hace cosas. Pero la cosa es tan perversa que hay esa sensaci&oacute;n, estas l&oacute;gicas aplastantes del relato que nos damos, que parece que si una persona ofrece m&aacute;s dinero por algo, tiene m&aacute;s derecho porque as&iacute; funciona el sistema y el mercado. Y esto es un drama. Es que parece que aunque t&uacute; hayas contribuido desde hace casi 100 a&ntilde;os a la comunidad con un establecimiento que tiene un valor sentimental, personal y colectivo, eso no tiene ning&uacute;n valor porque solo tiene valor el dinero, y eso es perverso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que tendr&iacute;amos que ir cogiendo conciencia, porque est&aacute; ese discurso de que el mercado se regula a s&iacute; mismo y eso es el dogma del capitalismo. Pero pensemos, &iquest;qu&eacute; comunidades queremos generar?, &iquest;qu&eacute; ciudades de futuro? Tanto t&uacute;, persona millonaria que tienes 15 pisos, como yo. Creo que el capitalismo, desde que yo estoy vivo, ha ido avanzando tanto que o cogen conciencia los que tienen poder o no s&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es que es heavy cómo han conseguido que nos dé más miedo que nos puedan okupar la casa que los fondos buitre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Rodríguez Soto</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M.R.S.: Es que es heavy c&oacute;mo han conseguido que nos d&eacute; m&aacute;s miedo que nos puedan okupar la casa que los fondos buitres. Hay una disociaci&oacute;n muy heavy entre la realidad que est&aacute; pasando y quien est&aacute; haciendo de la vivienda un bien de mercado. Hay algo que han conseguido hacer muy bien, y es que han cambiado el foco del miedo.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Es que no hay un inter&eacute;s colectivo. Es que c&oacute;mo pueden ser tan perversos que gener&aacute;is algo no sostenible, que ya no se puede sostener ni para ti ni para m&iacute; ni para nadie. Estir&aacute;is tanto el chicle, hijos de puta. Lo estir&aacute;is tanto, que lo revent&aacute;is todo. Hay que ir con cuidado, y si no tendr&iacute;a que haber un estado responsable, un gobierno que sea responsable y que regule la vivienda. Es que cabrea mucho. Yo veo una de sufrimiento a mi alrededor y un mal vivir que es como&hellip;
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Y la impunidad de seguir haciendo eso y que les d&eacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus personajes hacen un acto de rebeli&oacute;n porque no les est&aacute;n protegiendo, pero tambi&eacute;n est&aacute;n en una situaci&oacute;n de privilegio frente a otras muchas personas que no pueden ni siquiera plantearse esa rebeli&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: De eso va la serie en el fondo, de ver todos los sustratos de la sociedad y c&oacute;mo ellos se aprovechan de nosotros, pero nosotros nos podemos aprovechar de gente que est&aacute; por debajo de nosotros. Es que es como funciona el mundo, o como nos han hecho creer que funciona el mundo. Y aqu&iacute; est&aacute; el debate y hay que ponerlo sobre la mesa y ser consciente siempre del privilegio que tienes. Es dif&iacute;cil, pero creo que es un deber.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: La familia de Pol tuvo esa situaci&oacute;n y perdieron. Hay un momento en que aceptas y dices: pues ya est&aacute;. Y ah&iacute; hay un desastre familiar, un duelo, una tristeza. Esta serie plantea qu&eacute; pasar&iacute;a si no te rindes, si llevas esto hasta sus &uacute;ltimas consecuencias. Ah&iacute; est&aacute; la chispa de la serie. Y luego preguntarnos hasta d&oacute;nde somos capaces, qu&eacute; legitimamos en esa lucha contra una persona que tiene m&aacute;s poder que t&uacute;. Y c&oacute;mo, como espectador, tambi&eacute;n no eres muchas veces consciente del privilegio que tienes. Nos pasa mucho en Occidente, que te puedes sentir oprimido por unas &eacute;lites, pero luego hay personas con menos privilegios y t&uacute; est&aacute;s ejerciendo el tuyo. Es lo que plantea la serie.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Creo que han participado muchas asociaciones del Raval, mucho tejido social, &iquest;c&oacute;mo ha sido introducirles, se han sentido parte de una serie que estaba tambi&eacute;n apostando por formas distintas de trabajar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Pues ha sido superenriquecedor. Creo que tambi&eacute;n es uno de los grandes aciertos de esta serie, que todo el mundo forme parte de ella. A veces pasa que cuando juntas actores profesionales y actores no profesionales hay un decalaje, pero aqu&iacute; ha habido una escucha muy rec&iacute;proca, muy sencilla y que nos hemos puesto todos en un tono. Y eso tiene mucho que ver tambi&eacute;n en c&oacute;mo ruedan. Es que las c&aacute;maras a veces ni las ve&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Al final es una serie con una voluntad pol&iacute;tica muy grande y creo que est&aacute; bien incorporar voces distintas, disidentes o que incluso no est&aacute;n del todo de acuerdo con la serie. Intentar escuchar a todos. Hay tambi&eacute;n una voluntad pol&iacute;tica en, si estamos hablando de esto, pues pasar el guion a sindicatos distintos, hablar con organizaciones del barrio&hellip; y creo que esto era importante. Seguramente no ha sido perfecto y seguramente habr&aacute; gente que se sentir&aacute; marginada o que no se sentir&aacute; representada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con qu&eacute; les gustar&iacute;a que se quedara la gente de</strong><em><strong> Ravalear</strong></em><strong>?, &iquest;puede generar algo en la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Ojal&aacute; genere un cambio. Es complicado, pero yo creo que poner este tema encima de la mesa y que trascienda m&aacute;s all&aacute; de ver la serie con tus amigos o con tu pareja o con quien sea, y que quiz&aacute; una conciencia se abra. Yo con eso ya me quedo un poco contenta, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Yo creo que las series no cambian nada. Que la gente se lo pase muy bien y que tenga un referente de algo, que sepa que existen cosas y que cuando sienta la injusticia en su propia carne, diga, voy a volver a ver esa serie, me voy a reunir con alguna asociaci&oacute;n que tenga recursos como para poder acompa&ntilde;arme. A veces en la militancia la gente no sabe muy bien d&oacute;nde acudir o est&aacute;n muy individualizados o el colectivo ha dejado de estar en su vida o se siente solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, sobre todo, que se lo pasen bien y que cojan un cabreo. Hay algo muy triste en esta serie, y es que acabas y dices joder, todo este l&iacute;o por esta mierda, por cuatro duros. Hay algo de un poco de asco. No quiero ser nihilista, creo que es una serie que tiene su luz tambi&eacute;n, y eso me gusta, porque no es un relato derrotista ni nihilista.
    </p><h2 class="article-text">Entrevista completa</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-actor-gobierno-regularizar-vivienda-cabrea-hay-sufrimiento_1_13001958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a60eb1c7-a2b9-47b5-9267-79899110ebed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pol Rodríguez se inspira en la historia de sus padres y el restaurante Can Lluís para crear 'Ravalear', la primera serie española que se ve en la Berlinale</p><p class="subtitle">Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”
</p></div><p class="article-text">
        El director<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pol Rodr&iacute;guez (codirector junto a Isaki Lacuesta de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Segundo Premio</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> creci&oacute; entre fogones. Los del restaurante familiar en el que durante 90 a&ntilde;os toda su familia trabaj&oacute; dando de comer a la gente que se acercaba por un sitio que se convirti&oacute; en emblema del Raval. Por all&iacute; pasaba desde cualquier vecino del barrio hasta c&iacute;rculos intelectuales del entorno barcelon&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jose-luis-guerin-duda-director-pienso-harian-redes-sociales-opuesto_1_12978416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como&nbsp;Jos&eacute; Luis Guer&iacute;n </a>o Joaquim Jord&agrave;. Lo que pas&oacute; a aquella casa de comidas podr&iacute;a haber sido una trama de<em> En construcci&oacute;n</em>, el documental de Guer&iacute;n que en 2001 mostr&oacute; el comienzo de la gentrificaci&oacute;n en aquel barrio.
    </p><p class="article-text">
        Un fondo buitre compr&oacute; el edificio y logr&oacute; que la familia de Rodr&iacute;guez tuviera que dejar aquel lugar en el que hab&iacute;an crecido y pasado toda su vida. Aquella historia, que funciona como ejemplo paradigm&aacute;tico de la turistificaci&oacute;n de Barcelona y de otras ciudades y del problema de la vivienda en Espa&ntilde;a, se ha convertido en una serie creada y dirigida por el propio Pol Rodr&iacute;guez junto a su amigo Isaki Lacuesta. Una serie con la que, adem&aacute;s, se cierra un c&iacute;rculo. Fue en esa casa de comidas donde conoci&oacute; a Jord&aacute;, comenz&oacute; a trabajar de ayudante de direcci&oacute;n con &eacute;l, y ah&iacute; se encontr&oacute; con Isaki Lacuesta, con quien ahora firma la serie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ravalear, </em>que as&iacute; se llama la serie, se ha proyectado en el Festival de Berl&iacute;n, donde ha desvelado sus dos primeros episodios. Dos cap&iacute;tulos que apuntan a que estamos ante una de las series del a&ntilde;o. Una ficci&oacute;n donde la realidad se cuela, donde incluso parece que hay partes grabadas con c&aacute;mara oculta en el Raval, y con un toque de guerrilla que se cuela en este ejercicio de estilo creado a golpe de montaje, banda sonora y unas interpretaciones excelentes de un cast comandado por tres de los mejores actores de su generaci&oacute;n: Enric Auquer, Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto y un Quim &Aacute;vila al que le deber&iacute;an empezar a llover los papeles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pol Rodríguez junto a Enric Auquer en &#039;Ravalear&#039;"
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                Pol Rodríguez junto a Enric Auquer en &#039;Ravalear&#039;                            </span>
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        Auquer se convierte, de alguna forma, en un trampantojo del propio Rodr&iacute;guez en la serie. Un joven que ve c&oacute;mo el sue&ntilde;o de sus padres de comprar por fin el restaurante que durante d&eacute;cadas han alquilado y han regentado se desvanece por el enga&ntilde;o de un fondo buitre que les deja tirados, y vende el local (y todo el edificio al mejor postor). <em>Ravalear </em>muestra la realidad del mercado inmobiliario, las tretas de las empresas para echar a los inquilinos y las consecuencias en el tejido social y en los barrios de todo ello. Podr&iacute;a, de hecho, ser la secuela espiritual de aquella<em> En construcci&oacute;n</em> que cit&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta Berl&iacute;n ha venido la familia de la ficci&oacute;n y Pol Rodr&iacute;guez, que se mostraba emocionado y nervioso por compartir una historia que, de alguna forma, es la suya. De hecho, tambi&eacute;n ha venido su familia real, sus padres, que confesaban que cuando vieron la serie terminada se emocionaron al ver tantos recuerdos all&iacute; plasmados. Rodr&iacute;guez cree que en esta serie hay algo de &ldquo;venganza&rdquo;, pero tambi&eacute;n de &ldquo;sanaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay es una clara mirada a un problema que nos ata&ntilde;e a todos y que expulsa a la gente de las ciudades para ponerlas al servicio de fondos buitre y turistas. Aclara tambi&eacute;n que est&aacute; &ldquo;inspirado&rdquo; en lo que pas&oacute; en su familia. &ldquo;Tuvimos un restaurante en el barrio del Raval durante 90 a&ntilde;os, y en el 2021 tuvimos que cerrar con un desahucio y tuvimos ese proceso de lucha contra un fondo de inversi&oacute;n que dur&oacute; m&aacute;s o menos unos cinco a&ntilde;os. Yo estaba ya escribiendo una historia sobre la falta habitacional en la ciudad. De repente me di cuenta de que la realidad estaba entrando ya en la ficci&oacute;n directamente. Entonces fue cuando decid&iacute; introducir toda la trama de la familia e, investigando sobre fondos de inversi&oacute;n, me di cuenta de la complejidad y de la profundidad del asunto&rdquo;, explica desde Berl&iacute;n.&nbsp;
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                    alt="María Rodríguez Soto y Enric Auquer, protagonistas de &#039;Ravalear&#039;"
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                María Rodríguez Soto y Enric Auquer, protagonistas de &#039;Ravalear&#039;                            </span>
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        La complejidad del asunto le hizo ver que no pod&iacute;a ser una pel&iacute;cula, sino una serie donde abordar todas las aristas y complejidades de un tema con el que le cuesta ser optimista. &ldquo;A nivel pol&iacute;tico, es muy obvio que no hay un inter&eacute;s en regular una problem&aacute;tica que nos afecta a todos, pero tambi&eacute;n nosotros mismos, como clase media, nos hemos convertido todos en turistas. Al final ahora somos dos tipos de personas: o somos turistas o gente sin casa. Es as&iacute; de claro. Los que tenemos una casa podemos viajar y viajamos. Entonces, &iquest;cu&aacute;nto de culpabilidad tenemos nosotros mismos en todo ello?&rdquo;, analiza, y espera que la serie abra el debate que haga &ldquo;ponerse las pilas a los pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La serie muestra c&oacute;mo esa lucha que se da en el barrio del Raval, entre mantener su esencia o rendirse a las nuevas modas, tambi&eacute;n se produce dentro del restaurante, donde uno de los hijos quiere apostar por un men&uacute; m&aacute;s caro y pijo mientras que el otro apuesta por mantener la esencia popular del local. En palabras de Rodr&iacute;guez, &ldquo;la serie va sobre cu&aacute;nto necesitamos el progreso y a qu&eacute; precio&rdquo;. &ldquo;Pasa en las ciudades y pasa en la cocina. Me interesa much&iacute;simo esta contradicci&oacute;n de c&oacute;mo el pasado a veces te ata y qu&eacute; lastre tienes que dejar para poder avanzar, pero al mismo tiempo, muchas veces arrasas con cosas que no deber&iacute;as arrasar por ese progreso&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Con<em> Ravalear </em>quiso que tambi&eacute;n hubiera una coherencia, que &ldquo;el Raval entrara a cucharadas en la serie&rdquo;. Eso se nota en la puesta en escena, con esas tomas lejanas y esos zooms que captan la esencia del barrio, pero tambi&eacute;n en c&oacute;mo han trabajado introduciendo a las ONG y asociaciones que trabajan en sus calles. &ldquo;En este caso, en el que habl&aacute;bamos de una problem&aacute;tica social, yo quer&iacute;a conocerla de primera mano. No quer&iacute;a hablar desde mi peque&ntilde;o despacho, mi peque&ntilde;a oficina, sino trabajar con ellos. Nos abrieron sus puertas. Nos ense&ntilde;aron sus din&aacute;micas&rdquo;, recuerda. Entre todos han construido una de las series que, sin duda, va a marcar el 2026 en el audiovisual espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:34:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,HBO,Isaki Lacuesta,Raval,Berlinale,Gentrificación,Desahucios,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un gato, un dragón y una dama: las estatuas de Barcelona que vigilan sus tres ramblas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gato-dragon-dama-tres-estatuas-barcelona-vigilan-tres-ramblas-pm_1_12933064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3b7d3d1-8560-4b0d-9ab1-e54dd47658cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un gato, un dragón y una dama: las estatuas de Barcelona que vigilan sus tres ramblas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Barcelona siempre tiene historias por descubrir y de lo que observan sus estatuas siempre tendremos lecciones que aprender</p><p class="subtitle">Este es el curioso motivo por el que las Ramblas de Barcelona aún se conocen como “Rambla de las Flores”</p></div><p class="article-text">
        Barcelona tiene infinidad de historias. Tantas, que no sabr&iacute;a -ni podr&iacute;a- contarlas en un solo art&iacute;culo. Pero si hablamos de aquellas que permanecen impermeables al tiempo, encontrar&iacute;amos tres estatuas que observan sus tres Ramblas sin inmutarse. No son monumentos heroicos ni grandes s&iacute;mbolos oficiales, pero llevan d&eacute;cadas presenciando c&oacute;mo cambia -o no- la ciudad que tienen a sus pies. Un gato de bronce en la Rambla del Raval, un drag&oacute;n oriental en la Rambla de las Flores y una dama en la Rambla del Born funcionan como hitos silenciosos de tres Barcelonas tan distintas como distantes, aunque est&eacute;n separadas apenas por unos minutos de paseo.
    </p><h2 class="article-text">Un gato que pasea el Raval</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;<strong>Gato de Botero</strong>&nbsp;no es solo una escultura monumental. Es una frontera. Marca el punto exacto en el que la Rambla del Raval deja de parecer una postal urbana y se adentra en un barrio inc&oacute;modo, contradictorio y profundamente vivo. Porque, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a de nuestra Barcelona sin su Raval? El <strong>Gato de Botero </strong>fue puesto aqu&iacute; por alguna raz&oacute;n que desconozco. Ese gran gato gordo y gigantesco pretend&iacute;a ser lo que a Nueva York el toro de Wall Street. No obstante, la intenci&oacute;n se qued&oacute; solo en un huero prop&oacute;sito que esperaba grandes cambios para un barrio que tiene grandes rasgos, mas no el del avance.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7589339804530150678"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A su alrededor, persianas cerradas, comercios humildes, grafitis que oscilan entre el arte y el abandono. El gato mira hacia el norte, hacia la Barcelona que se promociona, pero da la espalda a los negocios que sostienen el d&iacute;a a d&iacute;a del barrio. Ah&iacute; est&aacute; la ciudad que no sale en las gu&iacute;as. El <strong>Gato de Botero</strong> mira hacia el norte, donde el ayuntamiento ha empezado a plantar hoteles y restaurantes, pero da la espalda a los negocios que realmente son el alma vibrante de este barrio (y su motivo de estigma por parte de ciertos sectores):&nbsp;<em>Bocateria Halal</em>,&nbsp;<em>&nbsp;Istanbul Kebab</em>,&nbsp;<em>Al-Awan alimentaci&oacute;n</em>,&nbsp;<em>Bobo D&ouml;ner Kebab</em>,&nbsp;<em>Carnicer&iacute;a Isl&aacute;mica Bilal</em>,&nbsp;<em>Cafeter&iacute;a Atlas Tetuani</em>,&nbsp;<em>Al-Andalus Kebab</em>,&nbsp;<em>Tawhid frutas y verduras</em>,&nbsp;<em>Maharaja restaurante</em>. La diversidad se disipa en la rambla del Raval una vez pasas la estatua de Botero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El bajo coste de sus pisos ha convertido el barrio en un gueto isl&aacute;mico para inmigrantes que vienen a esta ciudad en busca de una mejor vida. Las noticias y la pol&iacute;tica han conseguido el resto: el miedo, su sinsentido y el temor al escuchar una lengua que no es propia. Como Xavier Aldekoa reconoce en&nbsp;<em>Hijos del Nilo</em>, &ldquo;lo m&aacute;s perverso del miedo es que busca excusas.&nbsp;Y a veces las encuentra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gato permanece inm&oacute;vil, como si entendiera que aqu&iacute; no se trata de intervenir, sino de observar. Su presencia nunca consigui&oacute; convertirse en el icono revitalizador que algunos imaginaron. Y quiz&aacute; por eso funciona: porque no embellece, no tapa, no disfraza. Solo est&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">El drag&oacute;n que custodia las Rambla</h2><p class="article-text">
        Muy cerca, pero en otro universo, un drag&oacute;n chino sobresale de la fachada de la&nbsp;<strong>Casa Bruno Cuadros</strong>. Es el drag&oacute;n de la Rambla de las Flores, suspendido sobre el paseo m&aacute;s transitado de la ciudad, justo entre Plaza Catalunya y Col&oacute;n.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7594769875692834070"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, observa una Barcelona en constante movimiento: turistas, familias, bicicletas, prisas, taxis, teatro, comercios que se suceden sin pausa. La Rambla aqu&iacute; no invita a quedarse, sino a pasar. Es tr&aacute;nsito puro.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del Raval, nadie se detiene a mirar con desconfianza. Aqu&iacute; la diversidad se consume como espect&aacute;culo. El drag&oacute;n no juzga: registra. Esta estatua observa familias, risas, bicis, prisas, parejas y amigas. Ve gente vestida de gala esperando para entrar al teatro. Ve hombres con traje y corbata y mujeres con altos zapatos. Ve tambi&eacute;n alg&uacute;n mendigos, y en Mare de D&eacute;u a beatos. Ve motos y coches, ambulancias, turismo, y taxistas parando en cada espacio.
    </p><p class="article-text">
        El drag&oacute;n ilumina, literalmente, el paseo con el farol que sostiene entre los dientes. No se&ntilde;ala un conflicto, sino una postal. No interpela: decora. Y esa es, quiz&aacute;, la diferencia m&aacute;s clara entre esta Rambla y la anterior.
    </p><h2 class="article-text">La dama que observa el paso del tiempo en el Born</h2><p class="article-text">
        La tercera Rambla se despliega en el Born. All&iacute;, una figura femenina de piedra corona la&nbsp;<strong>Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a del Mar</strong>. No es una escultura cercana ni accesible, pero su presencia impone.
    </p><p class="article-text">
        Desde lo alto, observa calles empedradas que arrastran siglos de historia. El Born es un barrio que ha sabido reinventarse sin borrar del todo su pasado. Aqu&iacute; no hay abandono ni avalancha absoluta: hay una tensi&oacute;n constante entre memoria, vida vecinal y consumo cultural.
    </p><p class="article-text">
        La estatua mira con atenci&oacute;n. No da la espalda como el gato ni flota como el drag&oacute;n. Vigila. Es testigo de una transformaci&oacute;n que no siempre resulta c&oacute;moda, pero que se vive con cierta conciencia de lugar. Los turistas llegan menos ruidosos, los vecinos caminan con familiaridad, los negocios buscan diferenciarse.
    </p><p class="article-text">
        A su alrededor, las calles empedradas guardan las huellas de los siglos pasados, testigos mudos de luchas y transformaciones. El Born es un barrio que ha sido objeto de renovaci&oacute;n y revitalizaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero que a&uacute;n conserva su esencia y su car&aacute;cter bohemio.
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute;, la figura de piedra contempla las tiendas de dise&ntilde;adores emergentes, los bares de moda y los restaurantes vanguardistas que han surgido en la zona. Fuera el &oacute;xido y la aherrumbre. De hecho, si aqu&iacute; los ves, seguramente sean una expresi&oacute;n art&iacute;stica que no comprendas, fuera del dejado Raval.
    </p><p class="article-text">
        La estatua del Raval y el drag&oacute;n ten&iacute;an una presencia est&aacute;tica. Inmutables. La cari&aacute;tide del Born, en su mirada cr&iacute;tica, se convierte en testigo activo de la evoluci&oacute;n de su zona, donde el arte y la cultura coexisten con los intereses econ&oacute;micos y la especulaci&oacute;n inmobiliaria.
    </p><h2 class="article-text">Lo que dicen las estatuas</h2><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir que El Gato de Botero en las ramblas del Raval simboliza la opulencia y la presencia imponente en medio de un entorno urbano deteriorado. Su postura serena y su mirada hacia el norte contrastan con la realidad del barrio, evidenciando la desconexi&oacute;n entre el avance y los problemas cotidianos que persisten en Barcelona. Un gueto que asusta.
    </p><p class="article-text">
        El drag&oacute;n chino en las ramblas de las flores es esbelto y evoca una sensaci&oacute;n ex&oacute;tica y misteriosa, relacionada con el pasado multicultural de Barcelona y su conexi&oacute;n con otras culturas a trav&eacute;s del comercio. Una conexi&oacute;n que lejos de asustar, agrada y se abraza con naturalidad.
    </p><p class="article-text">
        La estatua del Born, en cambio, transmite un sentido de resistencia y orgullo local. En contraste con las estatuas anteriores, est&aacute; situada en un entorno que respira historia y transmite la memoria colectiva del barrio. La estatua del Born personifica la conexi&oacute;n con el pasado y la identidad arraigada en la lucha y los cambios sociales. Asusta, pero de otro modo. Impone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras nos alejamos de la &uacute;ltima de las ramblas visitadas, se nos deja un mensaje abierto: seguir observando, cuestion&aacute;ndonos, debatiendo y construyendo un futuro que honre el pasado y abrace la diversidad. Porque en las calles de Barcelona siempre habr&aacute; historias por descubrir. Y de sus estatuas siempre tendremos lecciones por aprender.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gato-dragon-dama-tres-estatuas-barcelona-vigilan-tres-ramblas-pm_1_12933064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 09:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un gato, un dragón y una dama: las estatuas de Barcelona que vigilan sus tres ramblas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Raval,Las Ramblas,Born Centre Cultural,Historia,Arte,Viajes,Guía de viaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Condenados a una multa cinco vecinos del Raval por lanzar huevos a la diputada de Vox que los llamó "estercolero multicultural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/condenados-multa-cinco-vecinos-raval-lanzar-huevos-diputada-vox-llamo-estercolero-multicultural_1_12826872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b259dc9-2172-4eb6-a8ba-e98dd506ae56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenados a una multa cinco vecinos del Raval por lanzar huevos a la diputada de Vox que los llamó &quot;estercolero multicultural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Audiencia de Barcelona descarta las penas de prisión al valorar el "contexto de indignación que puede ser comprensible por los epítetos atribuidos al barrio" por la parlamentaria Rocío de Meer</p><p class="subtitle">Los Mossos admiten que investigaron si los vecinos del Raval acusados por Vox habían ido a más protestas antifascistas
</p></div><p class="article-text">
        Sentencia tard&iacute;a, pero con condena. La Audiencia de Barcelona, casi un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de celebrar el juicio, ha condenado a 3.000 euros de multa a cinco vecinos del Raval por &ldquo;desbordar el derecho de manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica&rdquo; en septiembre de 2020 y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/diputado-vox-pide-carcel-vecinos-raval-protesta-heridos-temi-perder-vida_1_11525229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzar huevos, lej&iacute;a y petardos a la comitiva de Vox encabezada por la diputada Roc&iacute;o de Meer</a>, quien acudi&oacute; al barrio tras tildarlo de &ldquo;estercolero multicultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, a la que ha tenido acceso elDiario.es, absuelve a tres de los ocho acusados al considerar que no actuaron de forma violenta y que solo protestaron. Por el contrario, a los otros cinco acusados les condena por cinco delitos de coacciones a cinco parlamentarios y miembros de la comitiva de Vox, adem&aacute;s de tres delitos leves de maltrato de obra y otro de da&ntilde;os en el hotel donde los pol&iacute;ticos de extrema derecha se resguardaron del escrache vecinal.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jefe-vox-catalunya-pide-seis-anos-carcel-ocho-vecinos-raval-escrache_1_8468975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frente a las penas de prisi&oacute;n reclamadas por Vox</a>, la secci&oacute;n 7&ordf; de la Audiencia de Barcelona se decanta por una multa al valorar el &ldquo;contexto de indignaci&oacute;n ciudadana que puede ser comprensible (pese a lo que los hechos siguen siendo reprochables penalmente) por los ep&iacute;tetos atribuidos por la se&ntilde;ora De Meer al barrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de Vox en el Raval <a href="https://www.eldiario.es/madrid/vox-definia-estercoleros-multiculturales-barrios-ahora-visita-campana_1_7393590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se enmarca en la estrategia de la extrema derecha de visitar zonas a las que ha insultado previamente</a> desde las instituciones y que el partido ha repetido en otros barrios de Espa&ntilde;a. A menudo, la formaci&oacute;n ultra usa las protestas en su contra para su discurso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos, insiste el tribunal, son &ldquo;penalmente relevantes&rdquo; y la respuesta de los condenados en forma de lanzamiento de huevos, lej&iacute;a y petardos a la comitiva de Vox &ldquo;es no tolerable y desproporcionada&rdquo;, aunque &ldquo;enmarcada por sentimientos comprensibles de rechazo a los insultos&rdquo; emitidos al barrio por la parlamentaria de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del Supremo sobre la que se asienta la condena a los vecinos del Raval es el pol&eacute;mico fallo que conden&oacute; a los activistas <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/diez-anos-aturem-parlament-no-rencor-presos-proces-aplaudieron-condena_1_8047842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la protesta Aturem al Parlament, revocando la absoluci&oacute;n inicial</a>. El Alto Tribunal censur&oacute; la priorizaci&oacute;n del derecho a la protesta que hab&iacute;a realizado la Audiencia Nacional en primera instancia.
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia de Barcelona razona que los condenados ten&iacute;an como finalidad &ldquo;expulsar del barrio&rdquo; a los miembros de Vox e &ldquo;impedirles completar su visita&rdquo;. Adem&aacute;s, al contrario de lo que mantuvo la Fiscal&iacute;a, los jueces, tal y como pidi&oacute; el partido de extrema derecha, entienden que debe aplicarse la agravante de motivaci&oacute;n por discriminaci&oacute;n ideol&oacute;gica, puesto que los acusados actuaron movidos por su &ldquo;intolerancia&rdquo; hacia Vox.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La actuaci&oacute;n de los acusados estaba anclada en la intolerancia a la ideolog&iacute;a que se presupon&iacute;a a los miembros de Vox, como demuestran las consignas lanzadas ('fuera fascistas de nuestros barrios') y el contenido de las posteriores publicaciones en redes sociales alardeando de haberlos expulsado del barrio&rdquo;, expone el tribunal para justificar la aplicaci&oacute;n de la agravante.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el tribunal orilla <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/manifestarse-vox-bandera-feminista-son-indicadores-polarizacion-policia-mossos_1_8497662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pol&eacute;micos informes de polarizaci&oacute;n de Mossos d'Esquadra y Polic&iacute;a Nacional</a> que se&ntilde;alaron a los vecinos por llevar una bandera feminista, una roja y otra negra, entre otros motivos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mossos-admiten-investigaron-si-vecinos-raval-acusados-vox-habian-ido-protestas-antifascistas_1_11535843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dict&aacute;menes policiales</a> resultan irrelevantes en la argumentaci&oacute;n para fundamentar la condena. Son los v&iacute;deos de las c&aacute;maras de seguridad del hotel en el que se refugi&oacute; la comitiva de Vox los que han permitido a los jueces identificar a los condenados.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal defiende que la &ldquo;mera presencia f&iacute;sica en la manifestaci&oacute;n&rdquo; y mostrar un &ldquo;franco y beligerante desacuerdo&rdquo; con la comitiva de Vox est&aacute; amparado por los derechos constitucionales de expresi&oacute;n, reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n. Por ello absuelve a tres de los cinco acusados. &ldquo;Hallarse al lado de quien agrede no es equivalente a agredir&rdquo;, indican los jueces.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la condena se centra en los cinco vecinos que tuvieron &ldquo;conductas violentas&rdquo; contra los cargos de la formaci&oacute;n, entre las que incluye lanzar lej&iacute;a, huevos, petardos o botes de humo, patear las puertas del hotel, romper las c&aacute;maras del establecimiento o hacer pintadas &ldquo;amenazantes o injuriosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, que aplica la atenuante de dilaciones indebidas por las demoras que arrastra la causa, descarta aplicar la amnist&iacute;a a los procesados, como pidieron las defensas, porque aunque los hechos entran en el &ldquo;&aacute;mbito temporal&rdquo; de la ley, &ldquo;no consta que tuvieran finalidad de reivindicar posturas independentistas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/condenados-multa-cinco-vecinos-raval-lanzar-huevos-diputada-vox-llamo-estercolero-multicultural_1_12826872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:40:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Condenados a una multa cinco vecinos del Raval por lanzar huevos a la diputada de Vox que los llamó "estercolero multicultural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Raval,Antifascismo,Protestas,Escrache,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juez procesa al pederasta del Raval en un segundo caso por violar a al menos cuatro menores y grabar las agresiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/juez-procesa-pederasta-raval-segundo-caso-violar-cuatro-menores-grabar-agresiones_1_12667587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cb7e5df-786c-4dc1-b5ee-bf9631ddb00a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juez procesa al pederasta del Raval en un segundo caso por violar a al menos cuatro menores y grabar las agresiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El magistrado deja fuera del juicio a cuatro investigados al no poderse acreditar que son los hombres que aparecen en los vídeos de las agresiones sexuales a adolescentes</p><p class="subtitle">La Fiscalía pide 107 años de cárcel a un hombre por ofrecer sexo con una niña de 13 años tutelada y grabar las violaciones
</p></div><p class="article-text">
        El juicio por violar y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fiscalia-pide-107-anos-carcel-hombre-ofrecer-sexo-nina-13-anos-tutelada-grabar-violaciones_1_12290570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grabar las agresiones sexuales a una menor tutelada por la Generalitat</a> no ser&aacute; el &uacute;nico que afronte T.L. El juez ha procesado al pederasta que form&oacute; una red de prostituci&oacute;n de menores y de distribuci&oacute;n de pornograf&iacute;a infantil desde su piso del Raval de Barcelona en una segunda causa, en la que se han constatado agresiones sexuales a al menos cuatro menores de 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En un auto, al que ha tenido acceso elDiario.es, el juez Francisco Miralles, tras una exhaustiva investigaci&oacute;n, acuerda procesar a T.L. y a otro hombre, F.M., al constatar que ambos podr&iacute;an ser autores de &ldquo;m&uacute;ltiples&rdquo; delitos de agresi&oacute;n sexual sobre personas menores de 16 a&ntilde;os, as&iacute; como de inducci&oacute;n a la prostituci&oacute;n y distribuci&oacute;n de pornograf&iacute;a con menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Para otros cuatro investigados, el caso ha quedado archivado ya que, si bien mantuvieron conversaciones ped&oacute;filas con el l&iacute;der de la red de pederastia, o bien no han sido identificadas por las v&iacute;ctimas en los v&iacute;deos o bien no existen m&aacute;s indicios para atribuirles agresiones sexuales. A uno de ellos s&iacute; se le ha abierto otra causa al localizarse en su tel&eacute;fono contenido pornogr&aacute;fico infantil.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a comunicar&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas cu&aacute;ntos a&ntilde;os de c&aacute;rcel pide para cada uno en esta segunda causa despu&eacute;s de que en la primera, en la que &uacute;nicamente est&aacute; acusado T.L., el Ministerio P&uacute;blico le reclame 107 a&ntilde;os de c&aacute;rcel. Adem&aacute;s, hay una tercera causa, todav&iacute;a en fase de instrucci&oacute;n y con el mismo protagonista, la misma v&iacute;ctima (la menor tutelada por la Generalitat) y otros hombres que la violaron. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n expone el juez, entre 2016 y 2022 el jefe de la trama de pederastia contact&oacute; con diferentes hombres menores de edad para despu&eacute;s agredirles sexualmente y grabar en v&iacute;deo las agresiones. En cuatro de las v&iacute;ctimas que han declarado en la causa se repite una misma circunstancia: las agresiones empezaron cuando ten&iacute;an menos de 16 a&ntilde;os, la edad que fija la ley para el consentimiento sexual.
    </p><p class="article-text">
        Con uno de los chicos, indica el juez, T.L. &ldquo;mantuvo de forma repetida y habitual&rdquo; relaciones sexuales desde que el menor tuvo 14 hasta que cumpli&oacute; los 16 a&ntilde;os , y le lleg&oacute; a ofrecer dinero a cambio de las agresiones. A otro menor al que habr&iacute;a violado entre los 14 y 17 a&ntilde;os de edad, adem&aacute;s, T.L. tambi&eacute;n le habr&iacute;a ofrecido drogas adem&aacute;s de dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Otras dos v&iacute;ctimas contaban solo con 15 a&ntilde;os cuando empezaron las agresiones, mientras que en otras tres se produjeron cuando ten&iacute;an m&aacute;s de 16 a&ntilde;os. En estas tres &uacute;ltimas, precisa el juez, las relaciones sexuales fueron consentidas por parte de las v&iacute;ctimas, pero no as&iacute; su grabaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los indicios que existen en la causa son m&aacute;s que suficientes para procesar al investigado, al constar en las grabaciones de los actos sexuales indicados y la filiaci&oacute;n de varias de las v&iacute;ctimas&rdquo;, resume el magistrado, que destaca que las cuatro v&iacute;ctimas menores de 16 a&ntilde;os en el momento de las violaciones &ldquo;han manifestado de forma clara y contundente&rdquo; que mantuvieron relaciones sexuales con T.L. &ldquo;y han dado detalles suficientes del modo en que ocurrieron los hechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al otro procesado, el juez indica que aparece en chats con el l&iacute;der de la red y que los v&iacute;deos incautados a T.L. lo sit&uacute;an en hasta ocho agresiones sexuales, aunque solo dos de las v&iacute;ctimas menores de 16 a&ntilde;os lo han identificado de forma clara como autor de sus agresiones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/juez-procesa-pederasta-raval-segundo-caso-violar-cuatro-menores-grabar-agresiones_1_12667587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 15:28:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juez procesa al pederasta del Raval en un segundo caso por violar a al menos cuatro menores y grabar las agresiones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pederastia,Raval,Barcelona,Agresiones sexuales,Delitos sexuales,Pornografía infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta Polo, de trabajar 20 años de portera en un barrio pijo a publicar una novela ambientada en el Raval barcelonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/marta-polo-trabajar-20-anos-portera-barrio-pijo-publicar-novela-ambientada-raval-barcelones_1_12131949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc311998-a257-49d9-8faf-07993f426c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marta Polo, de trabajar 20 años de portera en un barrio pijo a publicar una novela ambientada en el Raval barcelonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora catalana, que también es cineasta amateur, acaba de publicar su segunda novela, 'Cómo construir una mentira', en la que relata en clave de comedia el día a día de un rodaje en el distrito de Ciutat Vella</p><p class="subtitle">La actriz de 'The Bear' Ayo Edebiri carga contra Elon Musk por mentir sobre su participación en 'Piratas del Caribe': “Es un idiota”</p></div><p class="article-text">
        Dice el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joel-dicker-si-fuese-facil-escribir-best-sellers-habria_1_9109024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escritor suizo de best sellers policiacos Jo&euml;l Dicker</a>, en su obra <em>El enigma de la habitaci&oacute;n 622,</em> que &ldquo;la vida es una novela que ya sabemos c&oacute;mo termina: al final el protagonista muere&rdquo;. Pero la cita no se cumple en el caso de la novelista, cineasta, astr&oacute;loga y durante 20 a&ntilde;os conserje de un edificio de viviendas de la parte alta de Barcelona Marta Polo Ysalgu&eacute; (Barcelona, 1979). 
    </p><p class="article-text">
        Su vida contiene muchas novelas, cada una explicando una vertiente diferente de esta polifac&eacute;tica creadora que actualmente trabaja de librera en Palam&oacute;s, una localidad de la Costa Brava, pero que ya ha publicado dos novelas donde de un modo u otro trata de explicarse y explicar su potente y literaria peripecia vital. 
    </p><p class="article-text">
        Si en la primera, <em>Donde nunca ocurre nada&nbsp;</em>(Ediciones Contrabando, 2020), le daba al relato un enfoque m&aacute;s autobiogr&aacute;fico, en la segunda, y de reciente publicaci&oacute;n, <em>C&oacute;mo construir una mentira</em> (Colectivo Bruxista, 2025), diluye sus vivencias en una historia que relata, en clave c&oacute;mica y con pulso y estilo de diario apresurado, un rodaje cinematogr&aacute;fico sobre una pel&iacute;cula basada en personajes del Raval de Barcelona, barrio conocido tanto por su multiculturalidad como por sus carencias. 
    </p><p class="article-text">
        Para aderezar este explosivo c&oacute;ctel, los actores no son profesionales, sino que el director de la pel&iacute;cula de la novela utiliza habitantes del propio barrio, famosos desde los tiempos en que era conocido como &ldquo;el barrio Chino&rdquo; por sus pintorescas personalidades. As&iacute;, desfilan por el rodaje prostitutas, traficantes de coca&iacute;na o personas sin techo con adicci&oacute;n a la hero&iacute;na. Incluso un exconvicto, hermano de la protagonista, Bruna, una discreta auxiliar de casting que desde su insignificancia jer&aacute;rquica observa la pel&iacute;cula que acontece detr&aacute;s de las escenas que se ruedan. 
    </p><h2 class="article-text">El cine como gran mentira</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de la novela viene precisamente de esa historia real que pasa entre bambalinas y que yo he ido observando en mis distintas experiencias trabajando en rodajes, donde me he encontrado con las situaciones m&aacute;s surrealistas y desagradables, mientras que al otro lado de las c&aacute;maras, en la escena, se rueda otra pel&iacute;cula totalmente distinta, que igual puede ser una agradable comedia&rdquo;, explica Polo para aclarar el t&iacute;tulo: <em>C&oacute;mo construir una mentira</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f5088431-59b9-416e-9210-b619395f37d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La gran mentira es la pel&iacute;cula; la vida real es lo que sucede mientras se rueda&rdquo;, a&ntilde;ade sobre su novela, una suerte de <em>La gran noche americana</em> de Truffaut resumida en 250 p&aacute;ginas de situaciones en ocasiones tan tensas como hilarantes, con descripciones del Raval que recuerdan al <em>Manhattan Transfer</em> de John Dos Passos y le confieren al texto una potencia visual que nos remite a la formaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Polo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estudi&eacute; cine y guion a los 27 a&ntilde;os en el Centre d&rsquo;Estudis Cinematogr&agrave;fics de Catalunya (C.E.C.C) y a partir de ah&iacute; comienzo a trabajar en rodajes de mis propios cortos mientras sigo con mi oficio de portera en el edificio donde he vivido toda mi vida hasta el a&ntilde;o 2020&rdquo;, relata Polo para contextualizar el estilo cinematogr&aacute;fico de <em>C&oacute;mo construir una mentira</em>. Asegura que su gran pasi&oacute;n es el cine y reconoce que su mayor deseo es ver la novela llevaba al celuloide. De hecho, comenta que no se siente novelista y solo escribe para mantener su creatividad activa. 
    </p><h2 class="article-text">20 a&ntilde;os en una porter&iacute;a </h2><p class="article-text">
        Sobre sus veinte a&ntilde;os como conserje, explica que fue &ldquo;una ni&ntilde;a vaga y complicada que lleg&oacute; a la mayor&iacute;a de edad sin estudios ni formaci&oacute;n&rdquo;. Por eso, cuando surgi&oacute; la oportunidad de ocupar la porter&iacute;a del edificio en el que viv&iacute;a con su familia, cerca de la plaza Francesc Maci&agrave; [una de las zonas m&aacute;s selectas de Barcelona], la acept&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo en parte porque no ten&iacute;a ning&uacute;n otro plan de futuro y aquel trabajo parec&iacute;a seguro y manejable. &ldquo;Pero tambi&eacute;n porque pens&eacute; que me dejar&iacute;a muchos ratos muertos en los que podr&iacute;a leer y aburrirme sin estr&eacute;s, que creo que es el motor de la creatividad&rdquo;, confiesa. All&iacute;, entre libros, estudios de cine el C.E.C.C y humanidades en la UOC, se fue formando intelectualmente mientras observaba un entorno que confiesa que le era ajeno: &ldquo;Yo viv&iacute;a en un barrio pijo, pero en una vivienda de protecci&oacute;n oficial; &eacute;ramos los pobres del barrio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una ocasi&oacute;n, en la escuela del Sagrado Coraz&oacute;n donde iba de peque&ntilde;a se organiz&oacute; una colecta de alimentos para familias necesitadas; yo llev&eacute; un kilo de arroz, pero, para mi sorpresa, me volv&iacute; a casa con una caja llena de alimentos&rdquo;, rememora. &ldquo;Fue entonces cuando me di cuenta de que era una ni&ntilde;a pobre, diferente de las dem&aacute;s&rdquo;, remacha. 
    </p><p class="article-text">
        Relata Polo la sensaci&oacute;n de tener que pedir ayudas para poder estudiar, de usar ropa de colegio de segunda mano, de las privaciones que supon&iacute;a la fr&aacute;gil econom&iacute;a del hogar y la comparaci&oacute;n con otras ni&ntilde;as y ni&ntilde;os del barrio. &ldquo;Yo viv&iacute;a aqu&iacute;, me eduqu&eacute; aqu&iacute; y tengo parte de este barrio [realizamos la entrevista en la librer&iacute;a +Bernat, a pocos portales del edificio donde vivi&oacute; y trabaj&oacute;] dentro de m&iacute;, pero a la vez me siento una extra&ntilde;a&rdquo;, concluye. 
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo en Francesc Maci&agrave;, el alma en Ciutat Vella</h2><p class="article-text">
        Es por esa extra&ntilde;eza desgarradora, sostiene, que centr&oacute; su novela en el Raval, &ldquo;un barrio del que me siento hermana&rdquo;. Revela que desde ni&ntilde;a se ha sentido atra&iacute;da por el distrito de Ciutat Vella, el m&aacute;s pobre de la ciudad, porque de alguna manera intu&iacute;a que encajaba, al menos una parte de su ser, con los personajes que lo habitan. &ldquo;Me siento cerca de Kimberly, de Turner Mendoza, de Angelines, incluso de la Kalwa, la yonqui sin hogar&rdquo;, suelta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marta Polo, autora de &#039;Cómo construir una mentira&#039; , durante la entrevista                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No est&aacute; hablando de seres reales, sino de los personajes de <em>C&oacute;mo construir una mentira</em>. Kimberly es una prostituta catalana de origen marroqu&iacute;, toxic&oacute;mana y madre de dos hijos; Turner Mendoza, la protagonista de la pel&iacute;cula que se rueda en la novela, es una prostituta andaluza nonagenaria, una leyenda del Raval cuando era el Chino, con un lado tierno y otro salvaje y que destaca por sus desternillantes soliloquios, que recuerdan los del a&ntilde;orado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/ocana-senora-ramblas_1_10499804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pintor Oca&ntilde;a, alma de las Ramblas en la Transici&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, Polo aclara que ella no ha residido nunca en el Raval. &iquest;De d&oacute;nde extrae entonces esa precisi&oacute;n en las descripciones, ese fiel reflejo del ambiente del barrio? &ldquo;Gan&eacute; una Beca d'escriptura Montserrat Roig para el proyecto del libro y la premisa era que ten&iacute;a que escribirlo desde la Biblioteca de Catalunya, que est&aacute; en pleno Raval, as&iacute; que conviv&iacute; durante un a&ntilde;o con sus habitantes&rdquo;, explica. A&ntilde;ade que realiz&oacute; numerosas entrevistas a las prostitutas y las personas sin techo del barrio para documentarse. 
    </p><h2 class="article-text">Una novelista que quiere ser directora</h2><p class="article-text">
        Asegura, por otro lado, que aunque no descarta escribir m&aacute;s novelas, su vocaci&oacute;n de cineasta sigue intacta y que su prop&oacute;sito es terminar dirigiendo pel&iacute;culas, a pesar de las cr&iacute;ticas al mundo de los rodajes que contiene su reciente obra. &ldquo;Es una novela que resume muchas de mis experiencias, pero no es mi intenci&oacute;n enmendar la totalidad de lo que pasa detr&aacute;s de las c&aacute;maras; en gran medida lo comprendo, porque existe siempre una gran tensi&oacute;n por el tiempo, el presupuesto, la organizaci&oacute;n, la log&iacute;stica...&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; la seguridad del trabajo de portera para dar el salto al cine, y tras participar en diversos rodajes, decidi&oacute; que si segu&iacute;a aceptando ofertas para hacer de auxiliar de casting o producci&oacute;n, nunca alcanzar&iacute;a su objetivo de ser directora, as&iacute; que opt&oacute; por probar suerte durante cuatro a&ntilde;os como astr&oacute;loga, una afici&oacute;n que la ha acompa&ntilde;ado toda la vida. Paralelamente, mientras la astrolog&iacute;a le financiaba &ndash;de manera insuficiente&ndash; el sustento, comenz&oacute; a escribir, a contar un poco su vida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es mi intención enmendar la totalidad de lo que pasa detrás de las cámaras; en gran medida lo comprendo, porque existe siempre una gran tensión por el tiempo, el presupuesto...</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Polo</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una vida de ni&ntilde;a y mujer precaria, aunque tambi&eacute;n de hija que no conoce &ndash;ni nunca conocer&aacute;&ndash; a su padre biol&oacute;gico pero que, en cambio, contacta con los hijos de ese padre, uno de ellos exconvicto, extraficante de drogas que ha pasado por las c&aacute;rceles japonesas. Es el mismo hermano de Bruna, la protagonista de <em>C&oacute;mo construir una novela</em>, alter ego de Polo. &ldquo;Lo met&iacute; en la novela como personaje porque tambi&eacute;n lo he colocado de extra en algunos de los rodajes en los que he participado&rdquo;, confiesa y a&ntilde;ade: &ldquo;Es mi hermano, le quiero as&iacute; como es y no me averg&uuml;enzo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Termina Marta Polo Ysalgu&eacute; la entrevista defendiendo que &ldquo;el &uacute;nico que hace cine en una pel&iacute;cula es el director o la directora&rdquo;. &ldquo;El resto somos herramientas a su servicio que nos desquiciamos para que todo salga adelante mientras ellos est&aacute;n por encima del bien y del mal&rdquo;, dice. Cree que debe ser as&iacute;, que el objetivo debe ser la pel&iacute;cula, esa mentira que se cuenta en su libro. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, entre todos los personajes del equipo del rodaje, tal vez Fernando Santoro, el director, sea el m&aacute;s blanco; incluso cuando persigue a Bruna en lo que ella cree que es una estrategia de seducci&oacute;n amorosa, cuando al final resulta que Fernando solo quiere aprovecharse de su talento. Polo le defiende desde su &oacute;ptica de directora vocacional; reconoce que ella tambi&eacute;n manipulaba a su equipo en los cortos y videoclips amateurs que ha dirigido. 
    </p><p class="article-text">
        Consiga o no terminar dirigiendo pel&iacute;culas, por el momento Marta Polo demuestra con <em>C&oacute;mo construir una mentira</em> que es una escritora consolidada, capaz de llevar una historia a t&eacute;rmino con ritmo, gracia y unas buenas dosis de poes&iacute;a en la descripci&oacute;n de sus personajes. Aun as&iacute;, se despide con un deseo ferviente: &ldquo;&iexcl;Ojal&aacute; alguien lleve mi libro al cine!&rdquo;. Tal vez sea ella misma. &iquest;Qui&eacute;n sabe?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/marta-polo-trabajar-20-anos-portera-barrio-pijo-publicar-novela-ambientada-raval-barcelones_1_12131949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Mar 2025 21:38:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta Polo, de trabajar 20 años de portera en un barrio pijo a publicar una novela ambientada en el Raval barcelonés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela,Cine,Cineastas,Escritores,Barcelona,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Guàrdia Urbana de Barcelona carga contra manifestantes durante el desalojo del edificio ocupado de la Antiga Massana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/guardia-urbana-barcelona-carga-manifestantes-impedir-desalojo-edificio-ocupado-antiga-massana_1_11998843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae576898-677c-416d-939e-cb5b17a4ae29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3839y2972.jpg" width="1200" height="675" alt="La Guàrdia Urbana de Barcelona carga contra manifestantes durante el desalojo del edificio ocupado de la Antiga Massana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El espacio, que es titularidad del Ayuntamiento, lleva años pendiente de desahucio y está gestionado por diversas entidades que brindan apoyo a colectivos vulnerables del barrio del Ravale</p><p class="subtitle">Barcelona desaloja un local público ocupado por 37 migrantes irregulares que se quedan sin techo
</p></div><p class="article-text">
        Agentes antidisturbios de la Gu&agrave;rdia Urbana de Barcelona han cargado con golpes de porra contra los manifestantes convocados frente el edificio ocupado de la Antiga Massana, en el barrio del Raval, mientras intentan impedir su desalojo. Los concentrados han denunciado que hay &ldquo;decenas&rdquo; de personas heridas y seis detenidas.
    </p><p class="article-text">
        Este edificio, de titularidad municipal, alberg&oacute; la escuela de arte Massana, pero desde hace algunos a&ntilde;os est&aacute; ocupado por diversos colectivos que lo mantienen como centro de atenci&oacute;n para colectivos vulnerables del barrio y como sede de reuni&oacute;n. Algunas de las entidades que lo gestionan son el Sindicato de Vivienda del Raval o la Red de Apoyo Alimentario. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1884169274811621519?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hace meses que el Ayuntamiento est&aacute; pendiente de ejecutar el desalojo y finalmente la fecha fijada ha sido este martes. Desde la Antiga Massana denuncian que se trata de un &ldquo;desalojo ilegal&rdquo;, ya que el operativo se ha llevado a cabo sin que los colectivos tuvieran conocimiento del mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los portavoces, la Antigua Massana hab&iacute;a formulado recursos que estaban pendientes de respuesta. &ldquo;Ante esto, el Ayuntamiento ha decidido jugar sucio, abriendo un proceso expr&eacute;s ignor&aacute;ndonos&rdquo;. Fuentes municipales confirman a elDiario.es que la operaci&oacute;n cuenta con la autorizaci&oacute;n del Juzgado Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 17 de Barcelona y aseguran que ha sido un proceso que ha contado &ldquo;con todas las garant&iacute;as legales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El operativo ha empezado sobre las 7 horas de la ma&ntilde;ana y ha contado con agentes de la Gu&agrave;rdia Urbana y de los Mossos d'Esquadra. En el momento en que los agentes se han personado en el inmueble no hab&iacute;a nadie dentro, con lo que &ldquo;no se trata de una desocupaci&oacute;n, sino de una recuperaci&oacute;n del espacio&rdquo;, tal como ha asegurado Albert Batlle, teniente de alcald&iacute;a del Ayuntamiento, responsable del &aacute;rea de Prevenci&oacute;n y Seguridad, y concejal del distrito de Ciutat Vella, en el que se encuentra la Antigua Massana. 
    </p><p class="article-text">
        Durante las primeras horas del d&iacute;a, han empezado a llegar manifestantes y, si bien la situaci&oacute;n era tensa, las cargas policiales no han empezado hasta las 10 de la ma&ntilde;ana, cuando se ha dado un forcejeo entre los concentrados y los agentes, que les han hecho retroceder. Seg&uacute;n portavoces de la Antiga Massana, las cargas se han dado cuando los agentes, que ya hab&iacute;an podido entrar al edificio, estaban intentando sacar algunos materiales y objetos que estaban dentro. 
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del edificio y miembro del Sindicato de Vivienda Socialista de Catalunya, Ariadna Garcia, ha criticado el desalojo de un espacio que define como &ldquo;pieza clave de la organizaci&oacute;n de la clase trabajadora de la ciudad&rdquo;. Asegura que se trata de un movimiento &ldquo;capaz de ofrecer vivienda y cultura gratuitas universales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Batlle ha insistido en que la voluntad del consistorio es &ldquo;reforzar&rdquo; los usos p&uacute;blicos del espacio y &ldquo;cambiar las din&aacute;micas de su entorno&rdquo;. Asimismo, ha definido la Antiga Massana como una &ldquo;pieza clave&rdquo; del proyecto de transformaci&oacute;n urban&iacute;stico de la zona, con el que quieren &ldquo;preservar sus usos acad&eacute;micos, culturales y acad&eacute;micos&rdquo;. &ldquo;Los intereses de unos pocos no pueden estar por encima de inter&eacute;s general&rdquo;, ha asegurado. 
    </p><p class="article-text">
        Desde los colectivos que defienden el espacio insisten en que no se oponen a brindar un uso p&uacute;blico a este equipamiento y, por eso, desde el primer momento en que se inici&oacute; el expediente de recuperaci&oacute;n del inmueble, en 2021, pidieron mediaci&oacute;n con el Ayuntamiento. Pero la postura del consistorio era que &ldquo;no habr&iacute;a mediaci&oacute;n mientras prosiguiera la ocupaci&oacute;n&rdquo;, tal como ha apuntado Batlle. Ahora, tras el desalojo, el teniente de alcald&iacute;a ha asegurado que ya no hay espacio posible para el di&aacute;logo con los ocupantes.  
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1884170708705845707?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los concentrados han cargado contra la gesti&oacute;n del Ayuntamiento por &ldquo;seguir ahogando a la clase trabajadora para mantener los beneficios de especuladores y empresarios&rdquo;. Si bien la mayor&iacute;a de c&aacute;nticos han sido para el PSC, partido del alcalde Collboni, otras formaciones tambi&eacute;n han recibido cr&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo han sido los abucheos que ha recibido Jordi Rabassa, concejal de los Comuns, que se ha acercado al desalojo para apoyar a los manifestantes, pero ha sido expulsado de la convocatoria. &ldquo;No queremos aqu&iacute; a ning&uacute;n pol&iacute;tico profesional cuando son los responsables de este desahucio&rdquo;, han dicho a trav&eacute;s de X. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre los materiales requisados, Batlle ha asegurado que, en todo momento, han estado en contacto con la escuela de arte que antes usaba el edificio y se les devolver&aacute; todo lo que fuera de su propiedad. El resto ha sido llevado a dependencias municipales y, seg&uacute;n el teniente de alcalde, ser&aacute; devuelto a sus due&ntilde;os siempre y cuando puedan acreditar la propiedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/guardia-urbana-barcelona-carga-manifestantes-impedir-desalojo-edificio-ocupado-antiga-massana_1_11998843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 09:51:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Guàrdia Urbana de Barcelona carga contra manifestantes durante el desalojo del edificio ocupado de la Antiga Massana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desalojos,Desahucios,Barcelona,Raval,Cargas policiales,Guardia Urbana,Mossos d'Esquadra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colas-lectores-salvar-sant-jordi-libreria-barcelona-niega-perecer-gentrificacion_1_11916107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36fcb5c3-0f18-4bbc-aad4-154319451b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de la muerte de Josep, dueño de este histórico comercio, la propiedad del edificio ha comunicado a la familia que les echará del local</p><p class="subtitle">El Texas, cine popular que ha resistido a la gentrificación gracias a los vecinos: “Ha sido una epopeya llegar hasta aquí”
</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de media hora que la persiana est&aacute; subida y ya hay m&aacute;s de veinte personas que hacen cola para entrar en la librer&iacute;a Sant Jordi. Este local est&aacute; en la calle Ferran, una de las m&aacute;s c&eacute;ntricas de Barcelona, y su sobriedad resiste en medio del mar de luces y colores de las tiendas de carcasas, comida r&aacute;pida y souvenirs.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Riera, que ahora est&aacute; a cargo de la librer&iacute;a, se abre paso entre los compradores que llenan los estrechos pasillos del local y serpentea entre las estanter&iacute;as para encontrar el ejemplar que le ha pedido un cliente. Est&aacute; en uno de los escaparates y, al salir, vuelve la mirada hacia la cola de gente que cada vez crece m&aacute;s y sonr&iacute;e, incr&eacute;dula.
    </p><p class="article-text">
        Quienes esperan la felicitan por la haza&ntilde;a, pero tambi&eacute;n le insuflan &aacute;nimos y le comparten condolencias. Porque la librer&iacute;a no es suya. Era de su marido Josep, que falleci&oacute; la semana pasada, a los 58 a&ntilde;os. &ldquo;Estoy abrumad&iacute;sima. No me creo esto que est&aacute; pasando. Son d&iacute;as muy duros, pero este cari&ntilde;o nos da mucho calor&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La fila de lectores es constante desde el martes, cuando empez&oacute; a correr un mensaje por grupos de WhatsApp que informaba de la muerte de Josep y ped&iacute;a acudir al negocio a comprar libros y ayudar a aligerar el almac&eacute;n. &ldquo;&iexcl;Pero es que ese mensaje no lo escribimos nosotros!&rdquo;, asegura Cristina, que apunta que s&oacute;lo avisaron a los amigos m&aacute;s cercanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos daba mucho apuro pedir ayuda. Quer&iacute;amos ser discretos con la situaci&oacute;n, pero supongo que la voz se corri&oacute; por el barrio y mira ahora&rdquo;, dice, con una media sonrisa. En gran parte, el &eacute;xito del mensaje se basa en que explica que la Sant Jordi ha sido v&iacute;ctima de la gentrificaci&oacute;n que asola el barrio y tiene que aligerar existencias porque debe dejar el local, pero eso no es del todo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Josep fund&oacute; la librer&iacute;a junto a su padre en 1983, en lo que hab&iacute;a sido una antigua sombrerer&iacute;a. La tienda ten&iacute;a ya un cl&aacute;sico mobiliario color ocre, con marcos finamente decorados y baldosas hidr&aacute;ulicas que todav&iacute;a conserva hoy. &ldquo;Los muebles son nuestros. Los compraron en su momento y hoy est&aacute;n catalogados como patrimonio emblem&aacute;tico y est&aacute;n protegidos. Pero en el local estamos de alquiler&rdquo;, explica Riera.
    </p><p class="article-text">
        El edificio en el que se encuentran es propiedad de un fondo inversor con el que no han podido hablar nunca; s&oacute;lo a trav&eacute;s de burofaxes en los que les han exigido subidas del alquiler. En la &uacute;ltima comunicaci&oacute;n les informaron de que les echaban del local en pocos meses. El plazo se cumple a mediados de febrero, apenas dos meses despu&eacute;s de la muerte de Josep.
    </p><p class="article-text">
        Como el contrato estaba a su nombre y la propiedad &ldquo;no va a negociar&rdquo;, Cristina tiene todas las esperanzas puestas en el Ayuntamiento y la Generalitat. &ldquo;No nos podemos llevar el mobiliario a otro lado, as&iacute; que estamos intentando que la administraci&oacute;n se haga cargo y que el local entero quede como patrimonio de la ciudad. Ellos podr&iacute;an asegurarse de que siguiera siendo una librer&iacute;a. Pero vamos, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-prohibe-centro-apertura-tiendas-cannabis-accesorios-moviles-salones-manicura_1_11502029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier cosa menos una tienda de carcasas de m&oacute;viles</a>&rdquo;, ruega esta mujer.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4.000 t&iacute;tulos guardados en la mente de un librero</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras cuenta su historia, Cristina no deja de mirar de soslayo al interior de la librer&iacute;a, donde diversos amigos y familiares que han venido a ayudarla envuelven regalos, buscan ejemplares y los cobran a destajo. &ldquo;Tenemos que vender todo lo que podamos ahora. Primero, porque es necesario para el sustento familiar y, segundo, porque hay que aligerar el<em> stock</em> en caso de que nos tengamos que mudar&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Porque si no consigue quedarse en la calle Ferran, la Sant Jordi tiene un plan B. Hace a&ntilde;os, ganaron un concurso que les da derecho a ocupar un bajo comercial de protecci&oacute;n oficial en la calle Robadors, en el barrio del Raval, cerca de la Filmoteca. Pero, a pesar de que hubiera sido m&aacute;s barato y m&aacute;s c&oacute;modo, Josep nunca se quiso ir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un luchador y un ejemplo de resistencia en el territorio&rdquo;. &ldquo;Se qued&oacute; porque no quer&iacute;a regalar su barrio a los especuladores&rdquo;. As&iacute; le recuerdan militantes de asambleas de barrio y de vecinos, a las que Josep acud&iacute;a y donde se le recuerda con cari&ntilde;o sincero. 
    </p><p class="article-text">
        Pasa lo mismo entre sus clientes. Carmen es editora y era habitual de la librer&iacute;a. Hace a&ntilde;os que no ven&iacute;a, tantos como los que hace que se mud&oacute; a otro barrio, pero al ver la noticia de la muerte de Josep, no dud&oacute; en volver. &ldquo;Fue mi librero durante muchos a&ntilde;os y quiero ayudarlo a &eacute;l y a su familia una &uacute;ltima vez&rdquo;, explica, mientras espera en la cola. 
    </p><p class="article-text">
        Cristina se emociona cada vez que escucha una historia como esta. Y asegura que d&iacute;a tras d&iacute;a le llega una nueva. &ldquo;Me escribe cada gente&hellip;&rdquo;, dice, sonriente. &ldquo;Pero no me extra&ntilde;a nada. Sobre todo teniendo en cuenta de que yo misma me enamor&eacute; de &eacute;l aqu&iacute;, en esta librer&iacute;a, hace 30 a&ntilde;os&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Josep encandilaba por el amor que le ten&iacute;a al barrio y a sus libros. Tanto, que conoc&iacute;a su negocio al dedillo. &ldquo;No tenemos ordenador, estaba todo en su cabeza&rdquo;, dice, entre orgullosa y agobiada, Cristina. El t&iacute;tulo y localizaci&oacute;n de los m&aacute;s de 4.000 ejemplares reposaban en su mente de librero y ahora son su mujer y la familia de esta &mdash;venida de Mallorca&mdash; quienes se las tienen que ver y regalar para encontrar lo que buscan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las manos son bienvenidas&rdquo;, asegura Cristina. Entre el caos del inventario y las colas inesperadas, tienen un trabajo con el que no contaban. &ldquo;Mis amigas est&aacute;n dise&ntilde;ando horarios para turnarse y venir a ayudar. Incluso me est&aacute;n intentando hacer un hueco para que vaya a la peluquer&iacute;a y me cuide un poco&rdquo;, explica entre carcajadas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, de momento, ella no dejar&aacute; la Sant Jordi. No hasta que pueda asegurarle un futuro digno. Sabe que est&aacute; delante de una haza&ntilde;a tit&aacute;nica, pero agradece que las largas colas de vecinos la ayuden en su gesta. &ldquo;La gente est&aacute; demostrando que quiere una librer&iacute;a&rdquo;, asegura. Y tiene raz&oacute;n, funciona. Justo este mi&eacute;rcoles recibieron la visita del alcalde Collboni, cuyo despacho en la pla&ccedil;a Sant Jaume est&aacute; a penas a 200 metros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La calle Ferran est&aacute; tan degradada que no podemos permitir que este peque&ntilde;o reducto se pierda. Como vecina, lo batallar&eacute; hasta el final, porque est&aacute; en mis manos&rdquo;, asevera Cristina, que ha tomado el relevo de la gesta heroica que Josep empez&oacute; hace a&ntilde;os emulando al caballero Sant Jordi. 
    </p><p class="article-text">
        Como &eacute;l, este librero tambi&eacute;n se enfrent&oacute; a su drag&oacute;n particular y, aunque la batalla todav&iacute;a no ha acabado, cuenta con el apoyo de un barrio dispuesto a ense&ntilde;ar los dientes ante la bestia y a defender uno de los &uacute;ltimos reductos de este barrio comido por la gentrificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colas-lectores-salvar-sant-jordi-libreria-barcelona-niega-perecer-gentrificacion_1_11916107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 21:12:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colas de lectores para salvar la Sant Jordi, la librería de Barcelona que se niega a perecer ante la gentrificación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Librerías,Libros,Gentrificació,Gentrificación,Turistas,Raval,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Lokal, la librería libertaria del Raval, saborea su mayor victoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lokal-libreria-libertaria-raval-saborea-mayor-victoria_1_11698108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07b3aed2-f274-4651-bb55-b9f0e93a3e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Lokal, la librería libertaria del Raval, saborea su mayor victoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trinchera de múltiples luchas sociales, la asociación cultural sede de todas las luchas de Barcelona celebra su 37º aniversario tras comprar el inmueble gracias a una campaña de micromecenazgo</p><p class="subtitle">Hemeroteca | Iñaki García, fundador de El Lokal: “Si la gentrificación del Raval llega más tarde de lo previsto es gracias a los inmigrantes”
</p></div><p class="article-text">
        La historia de Barcelona se puede explicar desde muchos &aacute;ngulos: a partir de los grandes fastos o desde sus peque&ntilde;as haza&ntilde;as. Y la de El Lokal es una de sus victorias m&aacute;s discretas y heroicas. Durante 37 a&ntilde;os, este peque&ntilde;o comercio de la calle de la Cera ha sido enclave estrat&eacute;gico de decenas de luchas vecinales, estatales e internacionales: contra los desahucios, denunciando el asesinato de su vecino Juan Andr&eacute;s Ben&iacute;tez, por la insumisi&oacute;n, contra las olimpiadas del 92, en apoyo al zapatismo, contra el racismo&hellip; La &uacute;ltima de ellas, la batalla contra especulaci&oacute;n inmobiliaria, les ha tocado directamente. Pero lo que parec&iacute;a una derrota cantada ha acabado transform&aacute;ndose en un clamoroso y memorable triunfo colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En abril el due&ntilde;o del edificio record&oacute; a los socios de El Lokal algo que ya sab&iacute;an: el 1 de enero de 2025 les venc&iacute;a el contrato. Tambi&eacute;n les inform&oacute; de algo que intu&iacute;an: ya no quer&iacute;a alquilar m&aacute;s, sino vender. El Lokal llevaba all&iacute; desde 1987, pero el edificio hab&iacute;a cambiado de manos varias veces y ahora era propiedad de un fondo inversor. El derecho de tanteo era lo &uacute;nico que les permit&iacute;a la ley por su condici&oacute;n de inquilinos. El precio de venta del local era de 120.000 euros. Hab&iacute;a que moverse r&aacute;pido, pues solo ten&iacute;an ocho meses. El problema era que El Lokal no es un negocio al uso, sino un librer&iacute;a y distribuidora de esp&iacute;ritu anarquista con formato de asociaci&oacute;n cultural y m&aacute;s de cien socios. Hab&iacute;a que convocar una asamblea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo divisi&oacute;n de opiniones&rdquo;, reconoce <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/gentrificacion-raval-previsto-gracias-inmigrantes_1_3372942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I&ntilde;aki Garc&iacute;a, hist&oacute;rico fundador de El Lokal</a>. Algunos socios propon&iacute;an abandonar la sede hist&oacute;rica de la calle de la Cera y buscar otro espacio. La asamblea decidi&oacute; intentar la compra y de inmediato lleg&oacute; el apoyo econ&oacute;mico de la cooperativa &eacute;tica de servicios financieros Coop 57. Paralelamente, la campa&ntilde;a de micromecenazgo desbord&oacute; las expectativas. En una semana ingresaron 22.000 euros. No todo el dinero lleg&oacute; a trav&eacute;s del <em>crowdfunding</em> de Goteo. Mucha gente se person&oacute; en El Lokal para realizar su donaci&oacute;n en met&aacute;lico. M&aacute;s de 400 personas y colectivos contribuyeron econ&oacute;micamente para salvar ese proyecto <em>sociocontracultural</em>. Parece el guion de una pel&iacute;cula de Frank Capra, pero es la pura realidad. En Barcelona tambi&eacute;n suceden cosas as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Libros, casetes, ollas y altavoces</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es exactamente El Lokal? El nombre ya da una medida de lo abierto y ambiguo del proyecto. T&eacute;cnicamente, es una asociaci&oacute;n cultural de inspiraci&oacute;n libertaria cuyo objetivo es &ldquo;cambiar el mundo desde su entorno&rdquo;, teoriza I&ntilde;aki. A la pr&aacute;ctica, es m&aacute;s complicado. El Lokal ser&iacute;a una librer&iacute;a anarquista de no ser porque el mayor superventas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os es el pl&aacute;stico de pancartas que gente de todo tipo (<em>indepes</em>, <em>anarcos</em>, sanitarios, escuelas&hellip;) compran para imprimir los esl&oacute;ganes de sus respectivas protestas. Ser&iacute;a una distribuidora de discos y camisetas punk de no ser porque pueden aparecer unas monjas filipinas del bario para pedir un generador. Ser&iacute;a un centro c&iacute;vico de no ser porque aqu&iacute; nadie exige NIF, NIE o CIF a quien pida una olla, un altavoz o un micr&oacute;fono. &ldquo;Atendemos hasta a los especiales del barrio. A uno, que era poeta y viv&iacute;a en la calle, le editamos un libro&rdquo;, resalta. Tienen experiencia: aqu&iacute; naci&oacute; la editorial Virus.
    </p><p class="article-text">
        El Lokal abri&oacute; puertas en octubre de 1987 en un contexto hoy impensable: &ldquo;En los centros de las grandes ciudades el alquiler era muy barato. Abr&iacute;an bares, librer&iacute;as, se ocupaban espacios...&rdquo;, recuerda I&ntilde;aki, que hab&iacute;a llegado a Barcelona con los siete a&ntilde;os desde Elgoibar (Guipuzkoa) y de adolescente particip&oacute; en la creaci&oacute;n del Ateneu Llibertari de Sants. Si hab&iacute;a que estar en todas las movidas, hab&iacute;a que mudarse al centro. &ldquo;Una trans, la Carmela, nos dijo que cerca del bar la Revolta se alquilaba un local y fuimos a verlo. Era una marroquiner&iacute;a que antes fue sido la peluquer&iacute;a donde (Manuel V&aacute;zquez) Montalb&aacute;n iba a cortarse el pelo&rdquo;, explica. Cada uno de los ocho fundadores pusieron 50.000 pesetas de su respectivo bolsillo para pagar la fianza y acometer las reformas necesarias para adecentar el local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde un principio quer&iacute;amos un local abierto, que no violentara por su aspecto. No quer&iacute;amos un local punk. La tradici&oacute;n anarquista nos marcaba y quer&iacute;amos que se atreviesen a entrar desde abuelos hasta jovencillos. Y gente de todos los ambientes pol&iacute;ticos. Quer&iacute;amos abrir un espacio &uacute;til para las luchas de la ciudad, desde una perspectiva anarquista y libertaria, pero sin pedir ning&uacute;n carnet a nadie&rdquo;, puntualiza. El suyo servir&iacute;a para editar libros, grabar casetes y vender e intercambiar publicaciones de todo tipo cuyo nexo era la contrainformaci&oacute;n. &ldquo;Era una forma de funcionar pr&aacute;cticamente sin dinero y generando muchos materiales&rdquo;, explica. Una de las primeras grabaciones que public&oacute; El Lokal, &lsquo;Rock anti mili&rsquo;, vendi&oacute; m&aacute;s de 15.000 copias. As&iacute; iban costeando aquel alquiler de 28.538 pesetas.
    </p><h2 class="article-text">Radicalmente multiusos</h2><p class="article-text">
        Su apertura de miras y su vocaci&oacute;n de servicio a las m&uacute;ltiples luchas del barrio ha hecho de El Lokal un espacio radicalmente multiusos donde el lunes llega un chico a devolver el micr&oacute;fono que tom&oacute; prestado el viernes para la <em>mani</em>, el martes reciben a las nuevas doctoras del centro de salud que vienen para conocer las din&aacute;micas del barrio, el mi&eacute;rcoles entra un migrante que busca informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo conseguir papeles, el jueves dos abuelos preguntan por libros sobre el anarquismo o la guerra civil y el viernes un colectivo de Berga llama para saber si les pueden prestar una paella para 120 personas. &ldquo;Todas estas cosas no pasan en una librer&iacute;a normal. Pero en este barrio el que tiene un problema se acerca a El Lokal&rdquo;, celebra I&ntilde;aki. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los muchos altavoces que llenan los desbordados estantes del almac&eacute;n es donaci&oacute;n de Gambeat, ex-bajista de Mano Negra. Las ollas que alimentaron las acampadas universitarias contra el bombardeo de Gaza tambi&eacute;n salieron de aqu&iacute;. &ldquo;Prestar cosas es una forma de hacer pol&iacute;tica&rdquo;, insiste I&ntilde;aki. Ofrecer un refugio, tambi&eacute;n. Y a lo largo de tantos a&ntilde;os El Lokal ha sido lugar de reuni&oacute;n del Col&middot;lectiu Gai, del movimiento zapatista, de la asamblea de insumisos, de la plataforma Raval Rebel&hellip; &ldquo;En la naturaleza, si eres el m&aacute;s d&eacute;bil, el sentido com&uacute;n dice que eres el que m&aacute;s ayuda necesita&rdquo;, reflexiona I&ntilde;aki. Y as&iacute; pasa la vida en El Lokal, ayudando al que tiene m&aacute;s urgencias y tejiendo redes con otros espacios y colectivos a partir de los cuales, tarde o temprano, se establecer&aacute;n nuevas alianzas.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que el barrio del Raval sabe que no puede dejar caer un espacio tan crucial como El Lokal. Para salvarlo han puesto dinero los gitanos evang&eacute;licos y las putas libertarias, los funcionarios y &lsquo;los ex&rsquo;, un t&eacute;rmino con el que I&ntilde;aki se refiere a &ldquo;miles de personas que militaban en algo hasta que se cansaron, pero que te respetan y est&aacute;n dispuestas a hacer un esfuerzo para que sigamos existiendo&rdquo;. En la campa&ntilde;a de financiaci&oacute;n de la compra del local han puesto dinero centros okupados de la otra punta de Barcelona y sindicatos con sede a m&aacute;s de 600 kil&oacute;metros. Quiz&aacute;s El Lokal sea el &uacute;nico establecimiento que sienten suyo marxistas e <em>indepes</em>, punks y raperos, cristianos de base y lesbianas. &ldquo;Aqu&iacute; viene gente que quiere hacer un <em>fanzine</em> y gente que quiere ocupar&rdquo;, especifica I&ntilde;aki.
    </p><h2 class="article-text">Ni subvenciones ni medallas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo &uacute;nico que nos marcaba mucho desde el principio era la idea de la autogesti&oacute;n&rdquo;, recuerda el socio m&aacute;s veterano de El Lokal cuando intenta resaltar valores intactos hasta el presente. &ldquo;Decidimos que nunca pedir&iacute;amos ni aceptar&iacute;amos una subvenci&oacute;n. Quer&iacute;amos demostrar que es posible funcionar sin y lo hemos demostrado&rdquo;, celebra con visible orgullo. Por eso mismo, cuando su activismo generoso y capilar motiv&oacute; que el Ayuntamiento de Barcelona (durante el mandato de los Comuns) quisiera concederle en dos ocasiones la Medalla de Honor de la ciudad, no hubo manera. &ldquo;Me da verg&uuml;enza tener una medalla. Yo creo en eso que cantaba La Polla Records de &lsquo;las medallas son chapas de hojalata&rsquo;. Le dije a Gala [la exconcejala Gala Pin] que entend&iacute;a porqu&eacute; lo hac&iacute;an: s&eacute; que les jode que siempre sean los mismos los que se llevan los reconocimientos. Pero, para nosotros, la medalla ha sido el apoyo que hemos recibido ahora. La medalla nos la ha puesto la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con 68 a&ntilde;os, jubilado ya, I&ntilde;aki Garc&iacute;a sigue activo y motivado. &ldquo;Aqu&iacute; cada d&iacute;a aprendes algo nuevo. Es muy exigente y es mucha responsabilidad, pero es muy divertido&rdquo;. Ni una reciente enfermedad ni el clima de derrota generalizado parecen hacer mella en su optimismo. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas acciones solidarias y de apoyo habr&aacute; cada d&iacute;a en una ciudad como Barcelona? &iexcl;Miles! Hay que visibilizar estas cosas. En El Lokal simbolizamos eso muy bien. Y estamos muy orgullosos. Pero siempre decimos: cuidado, hay muchos m&aacute;s luchando contra el racismo en su escuela, en su bar&hellip;&rdquo;, resalta. 
    </p><p class="article-text">
        Donde otros ven el abismo, &eacute;l intuye una grieta. &ldquo;En momentos de crisis es cuando mejor se mueve la gente como nosotros. Estamos acostumbrados a resistir en cualquier circunstancia y no cuesta tanto adaptarse. El que vive de una subvenci&oacute;n y se la quitan, lo tiene muy jodido&rdquo;, advierte. Su veterano olfato incluso le hace pensar en una remontada porque &ldquo;en momentos de crisis es tambi&eacute;n cuando se agitan m&aacute;s las cosas. Hay mucha gente inquieta e insatisfecha que quiere hacer cosas. Tendr&aacute;n que montar algo, tendr&aacute;n que moverse. Tiene que pasar. Siempre es as&iacute;&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, el feliz desenlace de El Lokal confirma su tesis: &ldquo;Yo pens&eacute;: igual se acaba el ciclo. Pero tambi&eacute;n pens&eacute;: otra cosa saldr&aacute;, tampoco se va a acabar el mundo por que El Lokal cierre. La paradoja ha sido que el momento m&aacute;s cr&iacute;tico haya sido el momento del gran impulso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los abuelos anarquistas</strong></h2><p class="article-text">
        I&ntilde;aki asume que con esta compra El Lokal ha &ldquo;sentado un precedente&rdquo;. Ya hay otros espacios del tejido contracultural barcelon&eacute;s que, ante la amenaza de subidas de alquiler o rescisiones de contrato, se plantean algo impensable en los movimientos libertarios de anta&ntilde;o: la propiedad privada. &ldquo;Nos est&aacute;n consultando y yo les digo: tantead, es una posibilidad&rdquo;. Otros, claro, ya se burlan de I&ntilde;aki y sus socios llam&aacute;ndoles, despectivamente, propietarios. &ldquo;Es una propiedad colectiva&rdquo;, matiza &eacute;l, encajando la broma. &ldquo;Somos conscientes de que estamos gestionando un espacio que no nos pertenece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es entonces cuando, tras vivir d&eacute;cadas rodeado de literatura sobre movimientos sociales, I&ntilde;aki ata cabos con la historia. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;an los abuelos anarquistas de los a&ntilde;os 30? Compraban el terreno y constru&iacute;an all&iacute; la cooperativa, la escuela racionalista, la casa del pueblo, el sindicato... Y adem&aacute;s, como eran obreros, lo constru&iacute;an ellos mismos fuera de las horas de trabajo. En los pueblos, todo funcionaba as&iacute;&rdquo;, recuerda. &ldquo;Nosotros, salvando las distancias, y con todo el respeto y la humildad, estamos haciendo algo parecido. Este es un espacio para la gente y aunque no nosotros solos no podr&iacute;amos asumir la compra, colectivamente s&iacute; podemos&rdquo;, celebra.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos 22.000 euros obtenidos durante la primera semana de campa&ntilde;a son hoy casi 40.000, de modo que El Lokal ya ha cubierto un 30% de la compra. Ahora falta pagar los 80.000 euros restantes. Para amortizar el pr&eacute;stamo cuanto antes, el 9 de octubre la sala Paral.lel 62 acoger&aacute; un concierto a beneficio de El Lokal con actuaciones, entre otros, de Joan Garriga y Muchachito. Ser&aacute; una velada para conmemorar el 37&ordm; aniversario de su inauguraci&oacute;n. Tambi&eacute;n, una fiesta de celebraci&oacute;n de la victoria m&aacute;s trascendental de su historia. Y, c&oacute;mo no, una invitaci&oacute;n a defender activamente (entradas a 15 euros) el presente y futuro de un espacio de &ldquo;producci&oacute;n, venta y distribuci&oacute;n de materiales cr&iacute;ticos para la reflexi&oacute;n y la lucha&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lokal-libreria-libertaria-raval-saborea-mayor-victoria_1_11698108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2024 20:15:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Lokal, la librería libertaria del Raval, saborea su mayor victoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/07b3aed2-f274-4651-bb55-b9f0e93a3e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Anarquismo,Cultura,Barcelona,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Mónica del Raval, símbolo de la Barcelona 'underground']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-monica-raval-simbolo-barcelona-underground_1_11629267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/927aefc5-6e56-44b3-be43-12bb4b2d79c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Mónica del Raval, símbolo de la Barcelona &#039;underground&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Célebre por su maquillaje, el documental de Francesc Betriu en el que defendió su apuesta por ejercer la prostitución le dio gran popularidad</p><p class="subtitle">Muere a los 60 años Mónica del Raval, la icónica prostituta de Barcelona a la que popularizó 'Callejeros' </p></div><p class="article-text">
        Ramona Coronado, conocida como M&oacute;nica del Raval, ha fallecido a los 60 a&ntilde;os. Con su muerte se va otro de los representantes m&aacute;s populares del barrio m&aacute;s diverso de Barcelona. Ejerci&oacute; la prostituci&oacute;n durante casi 20 a&ntilde;os y lo cont&oacute; en el documental que llev&oacute; su nombre, y tras dejar la profesi&oacute;n sigui&oacute; pase&aacute;ndose por el Raval con su llamativo maquillaje y la corona que le granjearon su popularidad.
    </p><p class="article-text">
        Originaria del pueblo manchego de Villamanrique, tras un paso por Madrid se instal&oacute; en Barcelona. En el Raval ha permanecido el resto de su vida, y era habitual encontr&aacute;rsela por los alrededores de la Filmoteca de Catalunya. Tal era su popularidad que fue invitada a guiar una exposici&oacute;n del <a href="https://artssantamonica.gencat.cat/es/detall/La-Reina-del-Raval-ens-guia-una-proposta-dAimar-Perez-Gali-amb-Monica-del-Raval" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Centre d'Arts Santa M&ograve;nica. </a>
    </p><p class="article-text">
        M&oacute;nica del Raval ejemplifica los contrastes y los cambios del c&eacute;ntrico barrio de Barcelona: su lugar de trabajo durante m&aacute;s de 15 a&ntilde;os fueron las columnas de la fachada del Liceu, en la Rambla. Cuando la &oacute;pera (y lugar de reuni&oacute;n de las &eacute;lites) cerraba, las prostitutas esperaban a los clientes frente a &eacute;l. Hace unos a&ntilde;os, el Liceu decidi&oacute; instalar unas verjas para disuadir a prostitutas y personas sin hogar de hacer noche all&iacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/B0McswfIED0/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A M&oacute;nica le gustaba mucho la m&uacute;sica, tambi&eacute;n la cl&aacute;sica, y hab&iacute;a acudido al Liceu como espectadora, seg&uacute;n explic&oacute; ella misma en una de sus &uacute;ltimas apariciones p&uacute;blicas. Fue en Catalunya R&agrave;dio en el a&ntilde;o 2017. Un a&ntilde;o despu&eacute;s empez&oacute; a sufrir problemas de salud. 
    </p><p class="article-text">
        En la radio p&uacute;blica M&oacute;nica habl&oacute; de la evoluci&oacute;n de La Rambla con otro m&iacute;tico icono del paseo barcelon&eacute;s, el propietario del bar El Pinotxo, Joan Bay&eacute;n, fallecido el a&ntilde;o pasado. Lejos de la cr&iacute;tica de Bay&eacute;n a los turistas, tan compartida por miles de barceloneses, M&oacute;nica cont&oacute; su propia experiencia: &ldquo;Yo qu&eacute; quieres que te diga, a m&iacute; los turistas no me molestan. Cuando trabajaba en la prostituci&oacute;n, pagaban de lo mejor y con modales mejor que nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os antes, M&oacute;nica del Raval, que ya era conocida por su maquillaje por cualquiera que se paseara por el barrio, hab&iacute;a ascendido a mito popular gracias al documental hom&oacute;nimo dirigido por Francesc Betriu. La obra, <a href="https://www.filmin.es/pelicula/monica-del-raval" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">disponible en Filmin</a>, es un retrato en el que M&oacute;nica tiene absoluto protagonismo y en el que defiende que ejerci&oacute; la prostituci&oacute;n de forma libre y responsable. Tambi&eacute;n particip&oacute; en otras producciones como 'Puta y amada' y 'Nos parec&iacute;a importante', de Marc Ferrer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-monica-raval-simbolo-barcelona-underground_1_11629267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2024 15:47:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Mónica del Raval, símbolo de la Barcelona 'underground']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Raval,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Raval, un barrio digno contra Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/raval-barrio-digno-vox_129_11548023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f24e67df-83d2-4fc7-8a1c-a029c8c9ab6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Raval, un barrio digno contra Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No podemos depender del sistema judicial para defendernos contra el racismo y la extrema derecha. Y no podemos olvidar que la extrema derecha está creciendo por toda Europa, por todo el planeta.</p><p class="subtitle">Los Mossos admiten que investigaron si los vecinos del Raval acusados por Vox habían ido a más protestas antifascistas
</p></div><p class="article-text">
        Acabo de salir de un juicio de siete d&iacute;as en que el partido de extrema derecha Vox y la Fiscal&iacute;a de Delitos de Odio se unieron para acusar a ocho vecinas y vecinos del diverso barrio del Raval de Barcelona tras una protesta vecinal en septiembre de 2020.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo d&iacute;a, a m&iacute; me retiraron todos los cargos. A las otras siete personas solo se rebajaron las penas exigidas, aunque cabe destacar que la Fiscal&iacute;a de Delitos de Odio retir&oacute; el agravante de discriminaci&oacute;n ideol&oacute;gica, lo que representa una victoria parcial.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, de m&iacute; ya se ha levantado el peso de unas acusaciones infundadas que han afectado mi vida durante m&aacute;s de tres a&ntilde;os. Pero las otras siete personas acusadas, que se enfrentan a acusaciones igualmente infundadas, tienen que esperar hasta septiembre para saber el veredicto.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que o&iacute;mos durante los siete d&iacute;as del juicio confirma que no hay caso real contra ninguna de las ocho personas que fuimos procesadas. Las otras siete deber&iacute;an ser absueltas, y cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        Para saber m&aacute;s del caso y del juicio, se pueden consultar los art&iacute;culos elDiario.es donde se inform&oacute; sobre <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/diputado-vox-pide-carcel-vecinos-raval-protesta-heridos-temi-perder-vida_1_11525229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los testimonios de los dirigentes de VOX</a>, sobre las <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mossos-admiten-investigaron-si-vecinos-raval-acusados-vox-habian-ido-protestas-antifascistas_1_11535843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fichas pol&iacute;ticas policiales</a> y sobre <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-raval-acusados-defienden-vox-llame-estercolero-multicultural-si-delito-odio_1_11540047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los testimonios de las personas imputadas</a>. Aqu&iacute; tocar&eacute; unos temas generales planteados por esta dif&iacute;cil experiencia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Odiar el racismo es delito?</h2><p class="article-text">
        Todo el caso se basa en un abuso del concepto de delito de odio. Fui representado en el caso por la abogada, Laia Serra, que es especialista en los delitos de odio. Explica el problema en un art&iacute;culo cuyo t&iacute;tulo ya lo resume &ldquo;<a href="https://directa.cat/els-delictes-dodi-una-arma-politica-i-juridica-en-mans-de-lextrema-dreta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los delitos de odio, un arma pol&iacute;tica y jur&iacute;dica en manos de la extrema derecha</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se introdujo el concepto de delito de odio en el c&oacute;digo penal, algunos movimientos antirracistas lo presentaron coma una soluci&oacute;n definitiva ante la amenaza de la extrema derecha. Siempre se supon&iacute;a que su objetivo era defender a grupos oprimidos, como las personas racializadas, LGTBI+, mujeres, etc.
    </p><p class="article-text">
        Pero en 2019, la Fiscal&iacute;a General del Estado, en <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2019-7771" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Circular 7/2019</a>, declar&oacute; que: &ldquo;una agresi&oacute;n a una persona de ideolog&iacute;a nazi, o la incitaci&oacute;n al odio hacia tal colectivo, puede ser incluida en este tipo de delitos [de odio]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estaban diciendo que un grupito neonazi gritando consignas racistas o LGTBIf&oacute;bicas se merec&iacute;a la misma protecci&oacute;n especial que una mujer trans agredida en el metro, o una persona mayor musulmana asaltada mientras vuelve a casa tras rezar en la mezquita. Esto ya es una aberraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute;, va m&aacute;s all&aacute;. En el caso del Raval, se trata de cargos pol&iacute;ticos, figuras pol&iacute;ticas, personas que cobran sueldos importantes por (supuestamente) representarnos. Estas figuras no pueden tomar decisiones que perjudican nuestras vidas, o hacer declaraciones insultantes desde las tarimas de las instituciones que pagamos nosotros, y luego acusar de delito de odio a quienes criticamos o incluso nos manifestamos contra ellas. En el juicio, Laia Serra cit&oacute; precedentes judiciales que dejan esto muy claro.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que, al retirar el agravante de odio en este caso, la Fiscal&iacute;a lo reconoc&iacute;a, pero con m&aacute;s de tres a&ntilde;os de retraso y tras causar mucho sufrimiento a las personas acusadas y a nuestras familias y amistades.
    </p><p class="article-text">
        Ahora falta una rectificaci&oacute;n general. Es un esc&aacute;ndalo que la Fiscal&iacute;a de Delitos de Odio aplique este concepto contra activistas que combaten el odio y que defienden los derechos humanos.
    </p><h2 class="article-text">Solidaridad</h2><p class="article-text">
         <a href="https://ucfr.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unitat Contra el Feixisme i el Racisme</a>, UCFR, la amplia plataforma contra la extrema derecha que existe en Catalunya desde 2010, se puso desde el principio a <a href="https://ucfr.cat/2021/03/26/solidaridad-con-el-ravalvsvox/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">difundir el caso</a> y <a href="https://ucfr.cat/2021/03/26/solidaritat-amb-el-ravalvsvox/#llista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recoger apoyos</a> para las ocho personas imputadas. Y no solo de Catalunya; los movimientos hermanos de UCFR en otros pa&iacute;ses se han sumado a la solidaridad ante este caso. Es de destacar que activistas por los derechos humanos en T&uacute;nez o Sud&aacute;frica est&aacute;n expresando su preocupaci&oacute;n por la falta de garant&iacute;as democr&aacute;ticas aqu&iacute;; una inversi&oacute;n de la relaci&oacute;n t&iacute;pica entre el norte y el sur globales.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el grupo de apoyo RavalVsVOX ha llevado a cabo muchas actividades en el barrio, recogiendo dinero para el grupo antirepresivo Alerta Solidaria, que asumi&oacute; la defensa de siete de las personas imputadas.
    </p><p class="article-text">
        Hubo movilizaciones de solidaridad el primer y el &uacute;ltimo d&iacute;a del juicio. Abarcaban, por un lado, al tejido social del Raval, convocado principalmente por el grupo de apoyo RavalVsVOX. Por el otro, un amplio espectro de movimientos y entidades que constituyen UCFR, como asociaciones vecinales, sindicatos (CCOO, UGT, entre otros), partidos, movimientos de migrantes y personas racializadas, de mujeres&hellip;
    </p><h2 class="article-text">Lucha unitaria</h2><p class="article-text">
        Este caso debe dejar claro que no podemos depender del sistema judicial para defendernos contra el racismo y la extrema derecha. Y no podemos olvidar que la extrema derecha est&aacute; creciendo por toda Europa, por todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta amenaza, hace falta una respuesta amplia y unitaria, desde abajo. Por tanto, en esta lucha debemos colaborar entre fuerzas muy diversas que discrepamos en muchos otros temas. No nos podemos permitir una repetici&oacute;n del error de los a&ntilde;os 30, cuando sectores de la izquierda se negaron a impulsar la lucha unitaria contra Hitler porque otros grupos de izquierdas eran &ldquo;lo mismo que los nazis&rdquo;. Tampoco podemos permitirnos el error de fiarnos de pactos electorales, donde todo el mundo debe acatar un programa pol&iacute;tico de gesti&oacute;n del sistema, y donde cualquier visi&oacute;n m&aacute;s radical queda reprimida.
    </p><p class="article-text">
        La lucha unitaria es precisamente eso; acci&oacute;n unitaria desde el respeto hacia la diversidad, sin que nadie intente imponer su visi&oacute;n pol&iacute;tica sobre el resto, y sin que nadie tenga que abandonar sus propios principios.
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya, trabajamos en este sentido desde 2010; a&uacute;n nos queda mucho trabajo por hacer, pero hemos logrado mucho. En gran parte del Estado espa&ntilde;ol no existe nada parecido.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a de esperar que la respuesta amplia ante este juicio &mdash;con la victoria parcial conseguida hasta ahora, que esperamos que sea definitiva en septiembre&mdash; inspire a gente en otros territorios del Estado espa&ntilde;ol a iniciar movimientos parecidos.
    </p><p class="article-text">
        Nota: UCFR tuvo que asumir m&iacute; defensa y me represent&oacute; Laia Serra. Sin embargo, UCFR no ten&iacute;a fondos suficientes para un caso tan largo. Se ha iniciado un crowdfunding, donde a&uacute;n falta para llegar al objetivo. Toda contribuci&oacute;n ser&aacute; bienvenida: <a href="https://gofund.me/d4bfbcb1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://gofund.me/d4bfbcb1</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Karvala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/raval-barrio-digno-vox_129_11548023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jul 2024 23:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Raval, un barrio digno contra Vox]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Raval,Delitos de odio,Antifascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos del Raval acusados se defienden: "Que Vox nos llame 'estercolero multicultural' sí es delito de odio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-raval-acusados-defienden-vox-llame-estercolero-multicultural-si-delito-odio_1_11540047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84ade17e-c240-4c6e-86c5-b6d6cd14394c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos del Raval acusados se defienden: &quot;Que Vox nos llame &#039;estercolero multicultural&#039; sí es delito de odio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los acusados desmienten cualquier tipo de acto violento contra los diputados de Vox y defienden la diversidad del barrio ante los ataques de la extrema derecha</p><p class="subtitle"> Los Mossos admiten que investigaron si los vecinos del Raval acusados por Vox habían ido a más protestas antifascistas </p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Que Vox nos llame 'estercolero multicultural' s&iacute; es delito de odio&rdquo;. Tras una semana de juicio, los ocho vecinos del Raval acusados por Vox por una protesta contra la comitiva que visit&oacute; el barrio tras llamarle &ldquo;estercolero multicultural&rdquo; han declarado en el juicio. Sus alegatos han servido no solo para desmentir cualquier tipo de acto violento en la manifestaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n para realizar una defensa de la diversidad del barrio ante los ataques de la extrema derecha, de los que este juicio es solo un cap&iacute;tulo m&aacute;s, seg&uacute;n los acusados.
    </p><p class="article-text">
        Ante la secci&oacute;n 7&ordf; de la Audiencia de Barcelona se ha celebrado este lunes la pen&uacute;ltima sesi&oacute;n del juicio contra ocho vecinos del Raval a los que el partido de extrema derecha pide hasta seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel por la protesta, que ocurri&oacute; en septiembre del a&ntilde;o 2020 una semana despu&eacute;s de que la diputada Roc&iacute;o de Meer insultara al barrio, en una campa&ntilde;a del partido <a href="https://www.eldiario.es/madrid/vox-definia-estercoleros-multiculturales-barrios-ahora-visita-campana_1_7393590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensada para atacar a los barrios m&aacute;s humildes para intentar ganar votos. </a>
    </p><p class="article-text">
        El banquillo de los acusados es una representaci&oacute;n de la pluralidad social del barrio, que los propios vecinos han relatado ante el tribunal. &ldquo;La protesta era una expresi&oacute;n de la esencia del Raval: un barrio de migraciones, diverso y que se sinti&oacute; insultado&rdquo;, ha explicado uno de los acusados. &ldquo;Hab&iacute;a personas negras, abuelas, nietas, personas trans, una composici&oacute;n del barrio&rdquo;, ha explicado otro de los procesados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos un barrio digno y diverso, y un barrio digno se merece respeto y que no le insulten&rdquo;, ha apostillado otro acusado, el portavoz de la plataforma Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR), David Karvala, quien ha explicado que su &uacute;nico lanzamiento a la comitiva de Vox fue el de una serpentina. Tras 45 a&ntilde;os de asistencia y organizaci&oacute;n de manifestaciones, ha agregado Karvala, la protesta contra Vox es la &uacute;nica que le ha llevado al banquillo de los acusados. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los acusados fue identificado por la polic&iacute;a, seg&uacute;n su versi&oacute;n, en el momento de los hechos, sino que fueron denunciados posteriormente por los diputados de la extrema derecha Roc&iacute;o de Meer e Ignacio Garriga y por su entonces asesor y actual diputado en la provincia de Barcelona Jordi de la Fuente, un conocido neonazi catal&aacute;n que espera juicio por un intento de asalto a un centro de menores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que De la Fuente ya me conoc&iacute;a a m&iacute;&rdquo;, ha relatado Karvala, que ha recordado al tribunal que particip&oacute; en las protestas vecinales a&ntilde;os atr&aacute;s contra el casal neonazi Tramuntana y contra la campa&ntilde;a de la extrema derecha contra una mezquita en Nou Barris. En ambas acciones, ha agregado, estaba De la Fuente. &ldquo;Me acusan por ser de Unitat contra el Feixisme, pero creo que esto no es delito&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Pese a su conocida militancia pacifista y antifascista, Karvala y el resto de acusados fueron objeto de informes sobre su supuesta &ldquo;polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo; por parte de los Mossos d'Esquadra y la Polic&iacute;a Nacional. La semana pasada, durante el juicio, el sargento de la polic&iacute;a catalana al mando de los documentos <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mossos-admiten-investigaron-si-vecinos-raval-acusados-vox-habian-ido-protestas-antifascistas_1_11535843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute; que investigaron si los vecinos hab&iacute;an ido a m&aacute;s protestas antifascistas</a>, lo que sirve a las defensas del caso para remarcar el sesgo ideol&oacute;gico de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otros dos acusados adem&aacute;s han negado que asistieran a la protesta porque en ese momento se encontraban en Amposta (Tarragona) y Toulouse (Francia), pese a lo cual han terminado en el banquillo. El resto de la sesi&oacute;n de este lunes ha servido para visionar los v&iacute;deos de la protesta. En las im&aacute;genes se aprecia que parte de la manifestaci&oacute;n de unas 40 personas increp&oacute; a la comitiva de Vox, que entr&oacute; en un hotel, sin que en los v&iacute;deos se aprecien agresiones f&iacute;sicas contra Garriga o De Meer. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, los v&iacute;deos muestran que la marcha lleg&oacute; a cortar pocos minutos el tr&aacute;fico de la calle, pues se situ&oacute; r&aacute;pidamente en la acera contraria al hotel. Por la calle incluso pasaban turistas y vecinos, incluidos menores en patinete, seg&uacute;n se ha visto en las im&aacute;genes, que desmienten el ambiente de gran tensi&oacute;n y peligro descrito por los diputados de Vox. El juicio quedar&aacute; visto para sentencia este martes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-raval-acusados-defienden-vox-llame-estercolero-multicultural-si-delito-odio_1_11540047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2024 11:47:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vecinos del Raval acusados se defienden: "Que Vox nos llame 'estercolero multicultural' sí es delito de odio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raval,Vox,Delitos de odio,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La visita de Errol Flynn a Albacete durante la guerra civil que inspiró la creación de un estudio de animación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/visita-errol-flynn-albacete-durante-guerra-civil-inspiro-creacion-estudio-animacion_1_11408041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5dc47ec-b1ae-4f91-8dc2-323b1f1a7ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La visita de Errol Flynn a Albacete durante la guerra civil que inspiró la creación de un estudio de animación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Papagayo EA, productora independiente castellanomanchega, nació hace ocho años y ahora trabaja en un largometraje documental histórico con un presupuesto de un millón de euros. Su fundador, José Luis García quiere contar cómo fue la presencia de la estrella de Hollywood en España durante la contienda nacional</p><p class="subtitle">Otro Isbert al volante: Alfonso lleva 15 años como taxista, el oficio que popularizó su abuelo en sus películas
</p></div><p class="article-text">
        Cin&eacute;filo empedernido e investigador insaciable, Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a fund&oacute; hace ocho a&ntilde;os en Albacete una productora independiente y estudio de animaci&oacute;n en 2D, Papagayo EA, y lo hizo como una necesidad: quer&iacute;a contar historias. Desde entonces cuenta en su haber con dos cortometrajes y en proyecto, un largometraje documental y otro corto m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ese impulso creativo tuvo su origen en una vieja fotograf&iacute;a en blanco y negro que le mostr&oacute; su amigo y socio, Joaqu&iacute;n Quiles. Datada en abril de 1937, y custodiada por el Arxiu Nacional de Catalunya, en la imagen aparece Errol Flynn, el m&iacute;tico actor de Hollywood, junto a un moj&oacute;n en una carretera entre Oca&ntilde;a y Cartagena, a escasos 15 kil&oacute;metros de Albacete y a 230 kil&oacute;metros de Madrid. Y junto a &eacute;l, Jaume Miravitlles, jefe del Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya, el cicerone particular del int&eacute;rprete de origen australiano en su visita a esa Espa&ntilde;a inmersa en una guerra fratricida a consecuencia del golpe de estado franquista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa imagen -cuenta Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a- fue el disparador de la investigaci&oacute;n que, desde entonces, nos ha llevado a personajes y momentos estelares de nuestro pasado, tan conflictivo como misterioso y apasionante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La historia que escond&iacute;a ese viejo retrato merec&iacute;a una pel&iacute;cula documental, pero para su desarrollo cinematogr&aacute;fico, con tanta investigaci&oacute;n, matices, derechos de autor, archivos clasificados y otros ocultos y perdidos en el tiempo, &ldquo;y junto con la b&uacute;squeda de financiaci&oacute;n para este ambicioso proyecto, nos &iacute;bamos a eternizar para poner todo el mecanismo en marcha, pues los plazos habituales en estos proyectos son de unos 10 a&ntilde;os hasta su producci&oacute;n final&rdquo;. Y de ah&iacute; que, desde Papagayo EA optaran por arrancar con un primer cortometraje en torno al viaje de Errol Flynn a Espa&ntilde;a, &ldquo;una peque&ntilde;a parte de la gran historia que oculta la fotograf&iacute;a, y as&iacute; naci&oacute; <em>El sue&ntilde;o de Errol Flynn 2.0</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese primer cortometraje, estrenado en 2020, tuvo una repercusi&oacute;n m&aacute;s que notable, &ldquo;fue incre&iacute;ble, puesto que naci&oacute; sin ninguna ambici&oacute;n de festivales y con escasa distribuci&oacute;n debido a que desde nuestra productora est&aacute;bamos trabajando en investigaci&oacute;n y desarrollando otros proyectos paralelos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;El Sueño de Errol Flynn 2.0&#039;                            </span>
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        Pues bien, a pesar de todas esas circunstancias, <em>El sue&ntilde;o de Errol Flynn 2.0</em>  fue finalista del Premio de la Cr&iacute;tica de ABC al Mejor Corto, estren&aacute;ndose en el Festival Internacional FIBABC; pero, adem&aacute;s, se hizo con el segundo premio de creaciones albacete&ntilde;as en Abycine, el Festival de Cine Independiente de Albacete, &ldquo;y el &uacute;ltimo y m&aacute;s importante para nosotros, una cr&iacute;tica en la p&aacute;gina de Animaci&oacute;n para Adultos, con la calificaci&oacute;n de 8 sobre 10&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, este corto ha regresado a la gran pantalla de la mano del Festival de Cine FFICAB que se celebra en Albacete. El p&uacute;blico ha podido ver una historia en la que Papagayo EA cuenta c&oacute;mo, en 1937, el Gobierno de la Rep&uacute;blica<span class="highlight" style="--color:white;"> espa&ntilde;ola difundi&oacute; que Hollywood iba a ayudar a la causa legalista con un mill&oacute;n y medio de d&oacute;lares y que una superestrella de cine, Errol Flynn, huyendo de su tortuosa vida y ambicionando su propia libertad, viajar&iacute;a a Espa&ntilde;a en plena Guerra Civil para hacer entrega de ese capital.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Y lleg&oacute; el segundo cortometraje</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y mientras ese cortometraje nac&iacute;a, caminaba y se presentaba al gran p&uacute;blico, desde Papagayo EA segu&iacute;an trabajando. Y as&iacute;, en 2023 presentaron su segundo cortometraje, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Desenfilados</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el que tambi&eacute;n se abordaba un episodio de la Guerra Civil y en el que los protagonistas eran los olvidados y v&iacute;ctimas de todos los conflictos b&eacute;licos. &ldquo;S&iacute;, nos referimos a todas las personas que no intervinieron, y que fueron la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles&rdquo;, explica Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a.</span>
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            <span class="title">
                Fotograma de Desenfilados, con la plaza del Altozano de Albacete como protagonista.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Se trata de una historia apenas contada y cuyo origen hay que buscarlo en un acta del Ayuntamiento de Albacete de 1937. Un documento en el que se deja constancia de la petici&oacute;n de un vecino, Bernardo Mat&iacute;as Ib&aacute;&ntilde;ez, relojero de la torre del antiguo mercado de la plaza Mayor de la ciudad manchega. &ldquo;En esa solicitud, el relojero propon&iacute;a vivir en ese torre&oacute;n con su familia&rdquo;, y a partir de ese detalle, comenzaron a construir un guion, &ldquo;pero entendimos que no se pod&iacute;a quedar s&oacute;lo ah&iacute;, sino que pensamos que deb&iacute;amos ser m&aacute;s ambiciosos, y nos planteamos que hab&iacute;a tema para un excitante proyecto audiovisual de una serie de cortos de animaci&oacute;n, con historias y tramas entrelazadas y coincidentes en el tiempo, la convulsa primavera de 1937&rdquo;. Y, de hecho, en los dos cortos que han producido hasta la fecha hay un nexo de uni&oacute;n, &ldquo;las Brigadas Internacionales y la visita de Errol Flynn a Espa&ntilde;a&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <em>Desenfilados</em> narra c&oacute;mo el 18 de julio de 1936 no fue un d&iacute;a como los dem&aacute;s. Aquella jornada veraniega, a las 9 de la noche y en la Monumental de Barcelona estaba programado un &ldquo;grandioso mitin internacional contra la guerra&rdquo;. Pero la sublevaci&oacute;n de los rebeldes, un pu&ntilde;ado de generales desencantados con el Gobierno legalmente establecido, con el apoyo de conservadores, mon&aacute;rquicos y franquistas, hicieron saltar por los aires no s&oacute;lo el mitin, sino al pa&iacute;s. Juanito, el protagonista de <em>Desenfilados</em>, es un gran aficionado al cine que entabla amistad con brigadistas que tambi&eacute;n lo son, pero la crueldad de la guerra y su propia realidad, una vida de miseria con su madre enferma, le har&aacute; tomar una decisi&oacute;n dolorosa que cambiar&aacute; la vida de la familia.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Su pr&oacute;ximo reto pasa por la conclusi&oacute;n de su tercer corto, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Raval,</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> un relato apasionante tambi&eacute;n datado en 1937, y en el que contar&aacute;n la vida de una ni&ntilde;a hu&eacute;rfana acogida por </span>unos burgueses catalanes que se ven obligados a disfrazarse de obreros para sobrevivir en aquella Barcelona anarquista. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la trama de enlace con los otros dos cortometrajes ser&iacute;a la vida del chofer del Comisariado de Propaganda encargado de recibir a las personalidades importantes que visitaron Espa&ntilde;a, como sucedi&oacute; con Errol Flynn y tantos otros, &ldquo;y nos mostrar&iacute;a ese Raval que con tanta maestr&iacute;a describi&oacute; Jean Genet, y que a tantos nos ha inspirado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El gran proyecto</strong></h3><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Papagayo EA contin&uacute;an inmersos en el desarrollo de <em>La Guerra Civil de Robin Hood</em>, el citado largometraje documental hist&oacute;rico <em>collage</em> que no solo les roba el sue&ntilde;o, sino tambi&eacute;n el tiempo. Pero como dice el refr&aacute;n, palos a gusto no duelen. Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a desvela que, junto con una importante investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, &ldquo;ya contamos con testimonios internacionales, entre ellos, los del erudito Robert Florckzak, bi&oacute;grafo de Errol Flynn de prestigio mundial y artista multidisciplinar con una important&iacute;sima trayectoria en Hollywood&rdquo;. Florckzak es, adem&aacute;s, autor del libro <em>Errol Flynn: The Illustrated Life Chronology</em>, de 2022, &ldquo;una de las investigaciones m&aacute;s profundas sobre el actor y su entorno, en la que tengo el honor de haber puesto mi granito de arena con mi investigaci&oacute;n&rdquo;.
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                Fotograma de &#039;La Guerra Civil de Robin Hood&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n colabora Alan Warren, historiador experto en las Brigadas Internacionales, responsable y asesor de multitud de proyectos sobre los voluntarios de la libertad, tales como la serie de HBO <em>A Dry Run</em>, del productor de <em>The Wire</em>, sobre la Brigada Abraham Lincoln. &ldquo;Ciertamente, la dificultad y reto son de &oacute;rdago, tanto por el acceso a la documentaci&oacute;n, entre ellos el diario del actor, cuya pieza clave para su acceso fue Alan Warren, como por los derechos de autor e inter&eacute;s a nivel mundial, generando m&uacute;ltiples intereses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, todo pinta bien para Papagayo EA. &ldquo;Llevamos a&ntilde;os de trabajo, que da sus frutos y, de hecho, logramos un importante apoyo de nuestra regi&oacute;n, al ser el &uacute;nico proyecto audiovisual en Castilla-La Mancha premiado por la Viceconsejer&iacute;a de Cultura con las tres ayudas posibles, es decir guion, desarrollo y producci&oacute;n&rdquo;, indica Garc&iacute;a Garc&iacute;a, que explica que ya han mantenido contactos con varias productoras y con la televisi&oacute;n de Castilla-La Mancha, CMMedia, que se interes&oacute; mucho por esta pel&iacute;cula&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a no se ve el final del camino. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o, 2025, ser&aacute; clave para concretar la coproducci&oacute;n y cerrar los apoyos de televisiones o plataformas, e iniciar la ronda de financiaci&oacute;n para una producci&oacute;n que puede encontrarse pr&oacute;xima al mill&oacute;n de euros. &ldquo;Por ello, debido a la gran dificultad del proyecto, y con independencia de obtener la financiaci&oacute;n o no, me atrever&iacute;a a decir que para 2027 podr&iacute;a estar terminado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Aventuras de pel&iacute;cula</strong></h3><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o de Papagayo EA no es pol&iacute;tico, &ldquo;nos movemos en busca de historias interesantes, de personas normales que vivieron aut&eacute;nticas aventuras dignas de pel&iacute;cula, y es que, quiz&aacute;s pese sobre m&iacute; la influencia del neorrealismo italiano con ese tono tr&aacute;gico-c&oacute;mico que me inspira para contar historias, picarescas o de supervivencia ambientadas en conflictos b&eacute;licos.&rdquo;, explica el promotor de estos estudios de animaci&oacute;n, para quien todav&iacute;a hay margen para hacer pel&iacute;culas en torno a la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Si tuviera m&aacute;s a&ntilde;os de vida, no parar&iacute;a de contar historias que son maravillosas, policiacas, divertidas y dram&aacute;ticas desarrolladas en la Guerra Civil, hay todo un saco lleno de historias muy interesantes, que quiz&aacute;, la pol&iacute;tica tapa&rdquo;.
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                El equipo de la productora castellanomanchega independiente Papagayo EA                            </span>
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        Este estudio de animaci&oacute;n inici&oacute; su andadura en 2017, y cuenta en la actualidad con cuatro socios, adem&aacute;s de cuatro colaboradores fijos para ocuparse de la animaci&oacute;n, la edici&oacute;n y las c&aacute;maras, junto con el personal que contratan para las producciones en el momento de rodaje, modelado o dibujo. Entre los profesionales de esta productora, el animador e ilustrador Joaqu&iacute;n Quiles; Jos&eacute; Antonio Cort&eacute;s, operador de c&aacute;mara y dron; Rafael Corpa, director de fotograf&iacute;a; Enrique Hernando, director de fotograf&iacute;a, y el propio Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a, director. Y en ese camino, van de la mano de la Escuela de Arte de Albacete y con academias de animaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la particular historia de Papagayo EA, que con cada fotograma y cada trazo no solo revive la historia, sino que la reinventa, infundiendo vida y emoci&oacute;n en los eventos olvidados de la Guerra Civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/visita-errol-flynn-albacete-durante-guerra-civil-inspiro-creacion-estudio-animacion_1_11408041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jun 2024 21:10:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La visita de Errol Flynn a Albacete durante la guerra civil que inspiró la creación de un estudio de animación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Cortometrajes,Albacete,Abycine,Guerra Civil Española,Actores,Fotografía,Brigadas Internacionales,Catalunya,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un local público de Barcelona ocupado por 50 migrantes sin papeles, ante su desalojo inminente: "Nos joden la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/local-publico-barcelona-ocupado-50-migrantes-papeles-desalojo-inminente-joden-vida_1_10989338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ae32e67-410e-4549-a695-b903a3c7a245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un local público de Barcelona ocupado por 50 migrantes sin papeles, ante su desalojo inminente: &quot;Nos joden la vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Barcelona puede desalojar en cualquier momento este inmueble de titularidad pública, ocupado desde 2018, para convertirlo en un equipamiento de barrio</p><p class="subtitle">Una noche en el edificio “Dignidad” antes de su intento de desalojo
</p></div><p class="article-text">
        Mahdi tiene 26 a&ntilde;os y con 13 migr&oacute; solo, agarrado a los ejes de un cami&oacute;n, desde T&aacute;nger (Marruecos) hasta Barcelona. &ldquo;Soy de los pocos que ha conseguido hacerlo del tir&oacute;n&rdquo;, dice este joven. Toma su tel&eacute;fono m&oacute;vil y ense&ntilde;a fotograf&iacute;as de su familia y de algunas habitaciones. Son de Centros Residenciales de Acci&oacute;n Educativa (CRAE) para menores no acompa&ntilde;ados en los que estuvo hasta que cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os. Luego, se vio sin techo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Albergues, casas ocupadas, la calle...&rdquo;. Mahdi enumera los lugares en los que ha vivido desde su mayor&iacute;a de edad. Fueron unos dos a&ntilde;os de incertidumbre hasta que un amigo le habl&oacute; de la 'Tancada Migrant'. Se trata de una residencia para personas migrantes situada en uno de los edificios que anta&ntilde;o acogieron la escuela de arte Massana, en el barrio del Raval de Barcelona, y que fue ocupada en 2018.
    </p><p class="article-text">
        Pero las cincuenta personas que, como Mahdi, residen all&iacute; ya han empezado a buscar otro lugar para vivir. Este espacio, que en su d&iacute;a recibi&oacute; la visita del president Quim Torra y cont&oacute; con el benepl&aacute;cito del consistorio de Ada Colau, ahora pende de un hilo. El Ayuntamiento de Jaume Collboni inici&oacute; en septiembre un proceso para desalojar el el inmueble -de titularidad p&uacute;blica- y recuperarlo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diversos intentos de desalojo frustrados por colectivos del barrio, el consistorio dio un plazo de 10 d&iacute;as a los residentes para que se marcharan de forma voluntaria. Ese plazo ha acabado este viernes 8 de marzo y en cualquier momento puede aparecer una patrulla de la Gu&agrave;rdia Urbana para desalojar a los cincuenta migrantes que viven en la Tancada.
    </p><p class="article-text">
        El consistorio ha optado por un desalojo por la v&iacute;a administrativa, que no pasa por juzgados. Basta con que la administraci&oacute;n propietaria del inmueble justifique que el espacio es de utilidad p&uacute;blica y requiere darle uso. La notificaci&oacute;n de desalojo, a la que ha tenido acceso este diario, no va firmada por un juez, sino por Albert Batlle, concejal del distrito de Ciutat Vella y tambi&eacute;n teniente de alcalde y concejal de Seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Los principales motivos que expone el Ayuntamiento para desalojar el lugar son &ldquo;los requerimientos de seguridad y salubridad exigibles para el uso de este local&rdquo; y argumentan que la Gu&agrave;rdia Urbana ha debido actuar de manera &ldquo;reiterada&rdquo; debido a incidentes &ldquo;de orden p&uacute;blico&rdquo; ocurridos.
    </p><p class="article-text">
        Tanto los residentes de la Tancada como colectivos del barrio que los atienden se muestran de acuerdo en que es un espacio &ldquo;complicado y conflictivo&rdquo;. &ldquo;No es un buen lugar para vivir. El problema es que no tienen otra cosa que no sea la calle&rdquo;, asegura Helena Mart&iacute;n, miembro del Sindicat d'Habitatge del Raval. &ldquo;De vez en cuando hay peleas porque hay robos o porque hay malentendidos, cuestiones religiosas&rdquo;, relata Mahdi, que apunta que &ldquo;pocas cosas pasan&rdquo; teniendo en cuenta las condiciones en las que viven.
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                Los residentes de la Tancada usan el espacio para guardar la chatarra que luego venden para ganarse la vida                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Colchones, chatarra y bicis de Glovo</strong></h3><p class="article-text">
        Al principio, la cincuentena de personas que viv&iacute;an all&iacute; dorm&iacute;an en colchones en el suelo, lidiando con las goteras y humedades, as&iacute; como con la falta de intimidad y la inseguridad de perder sus pertenencias. Pero con el paso del tiempo, los habitantes fueron construyendo peque&ntilde;os m&oacute;dulos de menos de 3 metros cuadrados que se cierran con candado y dentro de los cuales cada qui&eacute;n se acomoda como puede.
    </p><p class="article-text">
        Mahdi es uno de los m&aacute;s manitas y ha ayudado a sus amigos a construir cub&iacute;culos de madera, reforzados y hasta con armarios y electricidad. Incluso ha llegado a levantar habit&aacute;culos de dos pisos para aprovechar mejor el espacio y dejar m&aacute;s lugar a las zonas comunes. &ldquo;Hacemos lo que podemos -dice- No es una vida buena, pero es mucho mejor que estar en la calle&rdquo;, explica Yunes, un joven de 21 a&ntilde;os, tambi&eacute;n de Marruecos y que se dedica a recoger y vender chatarra. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l lleg&oacute; al recinto en 2019. Se lo recomend&oacute; su hermano, que ya hab&iacute;a conseguido otro lugar en el que vivir. &ldquo;La asamblea vot&oacute; a favor de que me quedara&rdquo;, recuerda el chico, explicando los m&eacute;todos de decisi&oacute;n que se usan para organizar el d&iacute;a a d&iacute;a. Estuvo poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os porque consigui&oacute; un albergue a trav&eacute;s de Servicios Sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pero la gran mayor&iacute;a de sus compa&ntilde;eros no han tenido esta suerte. Al preguntar sobre si han recibido alg&uacute;n tipo de ayuda, Lili, una mujer nigeriana, se r&iacute;e sonoramente. &ldquo;&iquest;Ayuda? &iquest;Servicios Sociales? Meses intentando que me atiendan, pero no hay manera. Hoy es mi&eacute;rcoles, &iquest;no? Pues hoy me tendr&iacute;an que haber llamado y nada&rdquo;, explica esta mujer, que ha perdido la fe en poder conseguir un techo si desalojan el edificio. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento aseguran que se ha &ldquo;solicitado la actuaci&oacute;n de Servicios Sociales para explorar la situaci&oacute;n&rdquo; y poder dar la &ldquo;atenci&oacute;n social necesaria a los ocupantes&rdquo; tras el desalojo. Pero el Sindicat d'Habitatge del Raval desmiente al consistorio y denuncia que los trabajadores sociales solo pasaron por el espacio en septiembre (cuando se inco&oacute; el expediente) para realizar un censo preliminar, pero no para estudiar cada caso. &ldquo;Han tenido que pedir hora ellos y, algunos, sin &eacute;xito&rdquo;, resume Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos van a ayudar&rdquo;, sentencia Mahdi. &ldquo;Y, aunque lo hicieran, &iquest;de qu&eacute; me sirve un albergue?&rdquo;, se pregunta, se&ntilde;alando diversas bicicletas con la caracter&iacute;stica caja amarilla de Glovo y un armario en el que hay sopletes, herramientas y diversos cableados. Este joven marroqu&iacute;, como muchos de sus compa&ntilde;eros del lugar, trabaja como <em>rider</em>. &ldquo;Es de las pocas maneras de currar si no tienes papeles&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Trabaja muchas horas y no gana demasiado; al no tener permiso de trabajo, Mahdi <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/raul-garcia-agudo-sindicalista-infiltrado-glovo-situacion-pirateria-brutal_128_9809701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realquila de manera ilegal la cuenta de trabajo de Glovo</a> a alguien que s&iacute; tiene papeles y que paga la Seguridad Social a cambio de un 30% de lo que gane. As&iacute; que no tiene m&aacute;s remedio que complementar sus ingresos con un peque&ntilde;o taller de reparaci&oacute;n de patinetes que ha montado en el edificio, en el que tambi&eacute;n arregla las bicicletas de otros <em>riders</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le preocupa ahora es no tener d&oacute;nde guardar sus pertenencias, que son con lo que se gana la vida. &ldquo;Si no tengo d&oacute;nde reparar patinetes o si me roban la bici, me matan&rdquo;, resume Mahdi. En los meses buenos, puede sacar unos 1.000 euros con sus dos trabajos. &ldquo;Nos ganamos la vida como podemos, pero &iquest;qui&eacute;n nos va a alquilar un piso?&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Lili se hace la misma pregunta pero, en su caso, con un sustento mucho menor. Es una de las tres mujeres que residen en este local y relata que tiene muchos m&aacute;s problemas que los hombres para ganarse unos euros. Por eso, sus compa&ntilde;eros le dejaron instalar una peque&ntilde;a tienda de ropa que cose ella misma en uno de los accesos del edificio. 
    </p><p class="article-text">
        Posa para el fot&oacute;grafo ante sus telas y con el cuello rodeado de una cinta m&eacute;trica, justo cuando un par de mujeres se acercan a preguntarle el precio de unos bolsos. Son ocho euros, pero les parece excesivo y se van sin decir nada a Lili, que las mira con una evidente frustraci&oacute;n. &ldquo;Hay muchos d&iacute;as en que no vendo nada de nada&rdquo;, se lamenta.
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                Lili, frente a su pequeña tienda en la Tancada Migrant de Barcelona                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un destino incierto</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;La Tancada Migrant ha ido degenerando, pero antes era un lugar de cooperaci&oacute;n y ayuda mutua&rdquo;, recuerda Mart&iacute;n. Hace unos a&ntilde;os, se establecieron puntos de asesoramiento legal para conseguir la residencia, permisos de trabajo o se informaba sobre cursos y dem&aacute;s oportunidades. Aquello se hac&iacute;a de la mano de trabajadores sociales o funcionarios del Ayuntamiento de Barcelona, que acud&iacute;an al espacio de manera &ldquo;regular&rdquo;, tal como explica a este diario Jordi Rabassa, exconcejal de Ciutat Vella durante el mandato de Colau.
    </p><p class="article-text">
        Rabassa apunta que es consciente de que el recinto &ldquo;no es un buen lugar para vivir&rdquo;, pero recuerda que el sistema actual  &ldquo;excluye a muchas personas&rdquo; y lamenta que el actual consistorio no s&oacute;lo &ldquo;no tenga contactos fluidos&rdquo; con este espacio, sino que haya decidido desalojarlo. &ldquo;Es un error&rdquo;, remacha.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, cuando se ocup&oacute; el edificio, el Ayuntamiento de los comuns tambi&eacute;n inco&oacute; un expediente administrativo para recuperar la propiedad, pero tal como recuerda Rabassa, se suspendi&oacute; el tr&aacute;mite porque &ldquo;se prioriz&oacute; buscar soluciones para las personas que viv&iacute;an all&iacute; y acompa&ntilde;arlos en sus actividades comunitarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este expediente suspendido es una de las herramientas que quiere usar el Sindicat d'Habitatge para frenar el desalojo. Seg&uacute;n sus abogados, cuando se suspende un expediente de este tipo y no se hace nada durante un a&ntilde;o, la propiedad pierde el derecho a recuperar el inmueble por la v&iacute;a administrativa y s&oacute;lo puede hacerlo por la v&iacute;a judicial, que es m&aacute;s lenta e incierta. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, est&aacute;n trabajando en un recurso contra el Ayuntamiento y pedir&aacute;n medidas cautelares que impidan el desalojo hasta que el juez resuelva. Por su parte, desde el Ayuntamiento aseguran que el proceso se est&aacute; haciendo &ldquo;siguiendo todos los pasos necesarios, con todas las garant&iacute;as jur&iacute;dicas y procedimentales&rdquo; e insisten en que su voluntad es dar a este espacio un &ldquo;uso p&uacute;blico como equipamiento para el barrio, la ciudad y el distrito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Sindicat d'Habitatge lamentan, sin embargo, que &ldquo;jam&aacute;s&rdquo; se les ha explicado cu&aacute;l es ese uso p&uacute;blico, que el Ayuntamiento tampoco ha concretado a preguntas de este medio. &ldquo;Ser&aacute; trist&iacute;simo que les echen, se vayan a la calle y esto se quede cerrado a cal y canto durante mucho tiempo&rdquo;, aventura Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mahdi est&aacute; resignado y nervioso por lo que le pueda pasar. &ldquo;Nos van a joder la vida. Y no solo la nuestra: de m&iacute; depende mi madre, a quien le env&iacute;o dinero todos los meses&rdquo;, explica. &Eacute;l, como todos, ha empezado a mover hilos y a buscarse la vida. Algunos ya han encontrado lugar en alguna casa ocupada. Unos pocos tienen todav&iacute;a esperanza de acabar en un albergue y otros tienen claro que acabar&aacute;n en la calle. &ldquo;Ahora, a muchos s&oacute;lo les quedar&aacute; la calle y tendremos que montar un campamento. Pero, si lo hacemos, que tengan claro que ser&aacute; en Pla&ccedil;a Sant Jaume&rdquo;, avisan.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/local-publico-barcelona-ocupado-50-migrantes-papeles-desalojo-inminente-joden-vida_1_10989338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 21:20:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un local público de Barcelona ocupado por 50 migrantes sin papeles, ante su desalojo inminente: "Nos joden la vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migracions,Migraciones,Sin papeles,Barcelona,Raval,Ayuntamiento de Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El CCCB, 30 años haciendo las preguntas adecuadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cccb-30-anos-haciendo-preguntas-adecuadas_1_10947582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67df0a8-2ff6-41fc-ab44-75d6d90988f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El CCCB, 30 años haciendo las preguntas adecuadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue el primero en su especie en España, concebido por el filósofo y gestor cultural Josep Ramoneda; elDiario.es habla en su aniversario con los principales implicados en construir en Barcelona este centro de referencia para la cultura contemporánea</p><p class="subtitle">La fobia al grano o el exceso de color: cuando la industria del cine traiciona sus clásicos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El CCCB es una instituci&oacute;n cultural &uacute;nica en su g&eacute;nero: un &aacute;gora, un lugar de encuentro, aprendizaje, creatividad, discusi&oacute;n y disfrute para experimentar la ciudadan&iacute;a. Un lugar de libertad y de debate fruct&iacute;fero. Barcelona debe mucha de su vitalidad cultural contempor&aacute;nea a esta instituci&oacute;n excepcional&rdquo;. Estas palabras fueron escritas en 2011, cuando al primer director y padre intelectual del Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona, CCCB, Josep Ramoneda, se le comunic&oacute; que, tras 17 a&ntilde;os en el cargo, no continuar&iacute;a. Las firmaron intelectuales de la talla de Tzvetan Todorov, Ismail Kadar&eacute;, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/chiste-fabrica-futuro-sobrevivir-tiempos-turbulentos_1_8198164.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman</a>, Andr&eacute; Gluksmann, Paolo Flores d'Arcais o Timothy Garton Ash en una carta abierta.
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento de profunda crisis econ&oacute;mica, la derecha nacionalista hab&iacute;a alcanzado el poder en casi todas las instituciones catalanas, incluyendo la Diputaci&oacute;n de Barcelona. Una vez all&iacute; y como responsable del presupuesto del centro, su nuevo presidente, convergente, decidi&oacute; que Ramoneda no deb&iacute;a seguir en el cargo. Su idea de concebir un centro que &eacute;l mismo define como &ldquo;un lugar alejado de los patrones convencionales de las instituciones culturales&rdquo;, hab&iacute;a sido apoyada por el anterior presidente socialista. El anuncio de la sustituci&oacute;n provoc&oacute; una airada protesta de intelectuales de todo el mundo, que se reflej&oacute; en la citada carta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sus primeros 17 a&ntilde;os de vida, el centro, inaugurado en 1994, hab&iacute;a prestigiado la gesti&oacute;n socialista en las d&eacute;cadas anteriores: si los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992 hab&iacute;an sido la carta de presentaci&oacute;n de Barcelona al mundo, el CCCB quer&iacute;a definir el pedigr&iacute; cultural de la ciudad. A este respecto, Ramoneda cuenta la siguiente an&eacute;cdota: &ldquo;Recuerdo una conferencia de prensa en la que el alcalde Maragall dijo que [el CCCB] era nuestro Pompidou y tuve que precisarle lo obvio: la enorme diferencia de volumen, de presupuesto, de colecci&oacute;n y de todo lo que se quiera&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Casal de la Caritat, 1994</h3><p class="article-text">
        El CCCB fue un proyecto propuesto en 1989 a la Diputaci&oacute;n de Barcelona por Ramoneda. La idea era, seg&uacute;n el filosofo, &ldquo;abrir, desde la ciudad y la cultura urbana, un camino que convocara a muchos sectores sin esa vocaci&oacute;n de gremio que marca muchos equipamientos sectoriales&rdquo;. El entonces presidente de la Diputaci&oacute;n de Barcelona, Manuel Royes, compr&oacute; la idea y el siguiente paso fue pensar en la ubicaci&oacute;n f&iacute;sica del futuro CCCB.
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                    alt="Fachada interior del centro vista desde el &#039;Pati del es dones&#039;, donde se aprecia su inmensa pared acristalada con el mirador en su azotea cubierta."
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            <span class="title">
                Fachada interior del centro vista desde el &#039;Pati del es dones&#039;, donde se aprecia su inmensa pared acristalada con el mirador en su azotea cubierta.                            </span>
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        Se decidi&oacute; acondicionar un antiguo edificio del Raval, zona entonces en plena recuperaci&oacute;n social y arquitect&oacute;nica: la&nbsp;Casa de Caritat,&nbsp;un desvencijado hospicio&nbsp;para la acogida de la poblaci&oacute;n m&aacute;s desfavorecida.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1957 el edificio cay&oacute; en desuso, hasta que en 1989 se inicia su restauraci&oacute;n para que acoja un nuevo proyecto innovador que pretende ser un n&uacute;cleo de di&aacute;logo urbano y ciudadano sobre la ciudad y las culturas que se generan en ella: el Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona, CCCB. Finalmente el CCCB se inaugur&oacute; el 24 de febrero de 1994 y este s&aacute;bado ha cumplido 30 a&ntilde;os de existencia.
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                    alt="Evento al aire libre en una de las zonas abiertas del centro durante la &#039;Biennal del Pensament 2022&#039;"
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            <span class="title">
                Evento al aire libre en una de las zonas abiertas del centro durante la &#039;Biennal del Pensament 2022&#039;                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Primeros a&ntilde;os: la gesti&oacute;n Ramoneda</h3><p class="article-text">
        La etapa Ramoneda (1994-2011) es fundamental para entender el desarrollo y el prestigio del centro. En la carta publicada en protesta por su destituci&oacute;n se puede leer: &ldquo;El CCCB, creado en gran medida por Ramoneda, ha tenido &eacute;xito porque se ha desarrollado como un laboratorio de innovaci&oacute;n cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Ramoneda como los otros tres directores hacen mucho &eacute;nfasis en que el CCCB es un museo sin colecci&oacute;n, y que su valor es realizar exposiciones en base a las cuestiones y retos que cada tiempo social y cultural plantee. &ldquo;Nuestra virtud ha sido desarrollar una gran capacidad de leer el contexto y saber interpretar los cambios que han ido sufriendo tanto la ciudad como el mundo&rdquo;, asegura Judit Carrera, directora del centro desde 2018.
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                    alt="En el patio interior del CCCB se esparcieron 100 toneladas de sal en el año 2000. Una instalación de Guillem Nadal para evocar los restos que quedan cuando el mar se retira, para reflexionar sobre las consecuencias de la caída de los regímenes comunistas"
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            <span class="title">
                En el patio interior del CCCB se esparcieron 100 toneladas de sal en el año 2000. Una instalación de Guillem Nadal para evocar los restos que quedan cuando el mar se retira, para reflexionar sobre las consecuencias de la caída de los regímenes comunistas                            </span>
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        Esta fue desde un inicio la filosof&iacute;a de instituci&oacute;n cultural que desarroll&oacute; Ramoneda, sin precedentes hasta entonces en el Estado. Tal como Vicen&ccedil; Villatoro, director de la instituci&oacute;n entre 2014 y 2018, dice: &ldquo;Existe una determinada concepci&oacute;n del g&eacute;nero expositivo, muy propia de aqu&iacute;, que nace en el CCCB y que ahora ya est&aacute; presente m&aacute;s all&aacute; del CCCB&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No ser&iacute;a hasta 2002 en que, de la mano de la extinta Caja Madrid y de la Caixa, nacieran centros de parecido esp&iacute;ritu: <a href="https://www.eldiario.es/temas/la-casa-encendida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Casa Encendida</a> en Madrid y CaixaForum en Barcelona. Para entonces, el CCCB ya estaba en pleno desarrollo de sus facetas. &ldquo;Las exposiciones que a menudo exporta, las conferencias, debates y seminarios, sus producciones y programaciones audiovisuales, la variedad de festivales que acoge y promueve, su floreciente archivo p&uacute;blico y sus programas educativos, son todos ellos parte de este modelo&rdquo;, es otro p&aacute;rrafo que puede leerse en la carta antes citada.
    </p><h3 class="article-text">Las exposiciones tem&aacute;ticas</h3><p class="article-text">
        Son a&ntilde;os en los que tienen lugar exposiciones tem&aacute;ticas diferentes a las vistas hasta entonces. Desde la inicial&nbsp;<em>Europa 1870-1993. La ciutat de l&rsquo;artista. La ciutat de l&rsquo;arquitecte</em>, que refleja una preocupaci&oacute;n por el urbanismo y la arquitectura, se ha evolucionado hasta la actual&nbsp;<em>IA: Inteligencia Artificial</em>, pasando por el m&iacute;tico ciclo&nbsp;<em>Las ciudades y los escritores</em>, una serie de exposiciones que relacionaban autores como Joyce, Pessoa, Kafka o Borges con Dubl&iacute;n, Lisboa, Praga y Buenos Aires<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Son cientos las exposiciones desarrolladas en estos a&ntilde;os, pero todas tienen el sello de originalidad que se adquiri&oacute; en la etapa Ramoneda. Jordi Costa, actual director de exposiciones del centro, explica que &ldquo;los focos de inter&eacute;s tem&aacute;tico han ido evolucionando y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el CCCB ha desarrollado una l&iacute;nea de programaci&oacute;n centrada en el cruce entre ciencia y humanidades&rdquo;.
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            <span class="title">
                Una imagen de la exposición Stanley Kubrick, de 2018, la más exitosa hasta la fecha realizada por el CCCB, con 146.667 espectadores.                            </span>
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        Por su parte Jordi Ball&oacute;, que tambi&eacute;n fue director de exposiciones entre 1999 y 2011, opina que el secreto del gran &eacute;xito de las exposiciones ha sido &ldquo;incluir la sorpresa como forma de conocimiento en lugar de repetir lo que sabes que ha funcionado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Kosm&ograve;polis y Xc&egrave;ntric: experimentando con ferias y festivales</h3><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os el centro, adem&aacute;s de exposiciones propias y novedosas, acoge conferencias y debates,&nbsp;y&nbsp;tambi&eacute;n desarrolla facetas propias referidas al mundo de la literatura como Kosm&ograve;polis, un festival de libros que va mucho m&aacute;s all&aacute; de una feria. Seg&uacute;n su&nbsp;creador,&nbsp;Juan Insua, &ldquo;era necesario crear un evento literario que incluyese una apuesta por todos los cambios, mutaciones y disrupciones que tendr&iacute;an lugar en el siglo XXI: la palabra oral, impresa y electr&oacute;nica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en aquellos a&ntilde;os nace Xc&egrave;ntric, una muestra de cine que se aleja totalmente de los contenidos comerciales. &Aacute;ngela Mart&iacute;nez, su responsable hasta 2023, destaca que &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de un simple programa de proyecciones, Xc&egrave;ntric se ha convertido en el primer y &uacute;nico <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fobia-grano-exceso-color-industria-cine-traiciona-clasicos_1_10857275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">archivo en Europa de cine experimental</a> y de vanguardia abierto a consulta p&uacute;blica con m&aacute;s de mil pel&iacute;culas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros cert&aacute;menes relacionados con el cine que nacieron en aquella &eacute;poca fueron&nbsp;<em>Manifestos F&iacute;lmics Feministes&nbsp;</em>o Docs. En otros formatos, como el videoarte se cre&oacute; OVNI y en la televisi&oacute;n y nuevos medios se gener&oacute; Influencers, Miniput, Memefest, +Rain Film Fest o Soy C&aacute;mara, este realizado junto con TVE y emitido por La2 durante a&ntilde;os.
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                Ambiente en el Sónar Día de 2002, en pleno &#039;Pati de les dones&#039; del CCCB.                            </span>
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        Pero el CCCB tambi&eacute;n sirve de matriz para el nacimiento de festivales como L'Alternativa, un hito en lo que refiere al cine alternativo. Una de sus responsables actuales, Cristina Riera, asegura que el centro fue &ldquo;un colaborador clave para el impulso y continuidad de proyectos e iniciativas&rdquo; como su festival.
    </p><p class="article-text">
        Otro festival que encuentra en el CCCB una casa para nacer y desarrollarse hasta su &eacute;xito internacional actual es S&oacute;nar. Ricard Robles, uno de sus fundadores, destaca enf&aacute;ticamente que &ldquo;nadie [en el mundo] hasta entonces hab&iacute;a consentido que la totalidad de un equipamiento y su entorno fuera 'invadido' por una experiencia cultural y musical innovadora que atra&iacute;a miles de personas a la vez&rdquo;. Robles asegura que &ldquo;pr&aacute;cticamente&rdquo; les dieron &ldquo;las llaves del CCCB para realizar el S&oacute;nar D&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los a&ntilde;os complicados de Sintes y Villatoro</h3><p class="article-text">
        La &ldquo;gesti&oacute;n Ramoneda&rdquo;, etapa en la que el CCCB se desarrolla en toda su plenitud, termina abruptamente en 2011. &ldquo;Llevaba 20 a&ntilde;os, ya tocaba&rdquo;, desdramatiza el fil&oacute;sofo, pero en aquel momento el mundo de la cultura zozobr&oacute; y se mantuvo a la expectativa de qui&eacute;n ser&iacute;a su recambio. &ldquo;Para que el CCCB mantenga su reputaci&oacute;n internacional, es imperativo que el proceso de elecci&oacute;n del nuevo director sea rigurosamente impecable y que se centre en las credenciales intelectuales&rdquo;, se&ntilde;alaban los intelectuales de todo el mundo ya al final de su carta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente fue el periodista Mar&ccedil;al Sintes la persona designada para sustituir a Ramoneda. &ldquo;Yo llego en un momento muy complicado, en especial por la grav&iacute;sima crisis econ&oacute;mica &ndash;los recortes afectaron directamente al CCCB un a&ntilde;o tras otro&ndash; y tambi&eacute;n porque a la Diputaci&oacute;n de Barcelona, instituci&oacute;n referente del CCCB, se incorporan nuevos gestores en su mayor&iacute;a no familiarizados con lo que es y representa el centro&rdquo;, explica Sintes.
    </p><p class="article-text">
        Sintes supo mantener la l&iacute;nea trazada por Ramoneda y los temores se disiparon con el tiempo. Su gesti&oacute;n termina en 2014 y le releva en el cargo el periodista y escritor Vicen&ccedil; Villatoro. Se trata de un intelectual reconocido, pero tambi&eacute;n claramente posicionado en el centro derecha nacionalista. El llamado <em>Proc&eacute;s </em>hab&iacute;a arrancado en 2012 y en 2014 estaba impregnando como una mancha de aceite todos los &aacute;mbitos&nbsp;de la sociedad catalana, por lo que se&nbsp;esperaba&nbsp;el posicionamiento&nbsp;de las instituciones&nbsp;culturales.
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                Celebración de un acto durante el festival literario Kosmòpolis.                            </span>
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        Tal como relata el propio Villatoro: &ldquo;Mi recuerdo personal del paso por la direcci&oacute;n del CCCB es el de haber vivido un per&iacute;odo especialmente intenso desde un lugar privilegiado&rdquo;. La presi&oacute;n es obvia y no obstante, una vez m&aacute;s, el CCCB mantiene la independencia que define su raz&oacute;n de ser. &ldquo;Conf&iacute;o en que logr&eacute; mantener los objetivos fundacionales, pero atravesando un per&iacute;odo complejo, de fuerte polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica&rdquo;, reflexiona Villatoro al rememorar su gesti&oacute;n. Respecto a la misma, Ramoneda dice: &ldquo;Siempre agradecer&eacute; a Vicen&ccedil; Villatoro que en los a&ntilde;os en torno a octubre de 2017, que pod&iacute;an haber sido complicados para la casa, protegi&oacute; y defendi&oacute; al CCCB&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Mujer y por concurso p&uacute;blico: la etapa Carrera</h3><p class="article-text">
        En 2018 Vicen&ccedil; Villatoro anuncia que deja el cargo y que el siguiente director de la instituci&oacute;n se escoger&aacute; por concurso p&uacute;blico. As&iacute; se hace, y el ganador es mujer y de la casa: Judit Carrera, polit&oacute;loga largamente vinculada al centro como jefa de Debates y Educaci&oacute;n. Su mirada es otra y lo deja claro desde un principio, aunque siempre dentro de la l&iacute;nea trazada desde el inicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrera incide en que entre sus l&iacute;neas prioritarias ha estado, y est&aacute;, el hacer llegar la cultura contempor&aacute;nea a la gente m&aacute;s joven. &ldquo;Hemos impulsado un proyecto que tiene 10 a&ntilde;os de existencia y es un programa de pensamiento cr&iacute;tico para j&oacute;venes y adolescentes; un programa en el que pueden interactuar con pensadores y creadores de primer orden; se llama&nbsp;<em>Un mat&iacute; amb</em>&nbsp;(una ma&ntilde;ana con)&rdquo;, defiende.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, hemos generado un proyecto llamado&nbsp;<em>Bivac</em> que quiere dar protagonismo a los j&oacute;venes, de manera que generamos un espacio para que ellos hagan la programaci&oacute;n cultural que&nbsp;quieran&nbsp;y as&iacute; sientan que el CCCB tambi&eacute;n es un sitio acogedor a pesar de las grandes fracturas generacionales&rdquo;, a&ntilde;ade para hacer balance de estos a&ntilde;os.
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                    alt="Judit Carrera, actual directora del CCCB, ha lanzado el programa de residencia de periodistas de investigación que se inicia con Patrick Radden-Keefe."
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                Judit Carrera, actual directora del CCCB, ha lanzado el programa de residencia de periodistas de investigación que se inicia con Patrick Radden-Keefe.                            </span>
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        Ahora, para celebrar sus 30 a&ntilde;os de vida, Carrera explica con entusiasmo su m&aacute;s novedoso proyecto: &ldquo;Un programa de residencias culturales centrado en el periodismo de investigaci&oacute;n en el que invitaremos durante dos meses al a&ntilde;o a una personalidad relevante para que nos ayude a comisariar diferentes proyectos&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/patrick-radden-keefe-ultimo-periodista-tiempo-presupuesto_1_10298893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El primer invitado ser&aacute; Patrick Radden Keefe</a>, autor de <em>No digas nada</em> (Reservoir Books, 2020) y <em>El imperio del dolor </em>(Reservoir Books, 2021), que estar&aacute; durante junio y julio. Posteriormente le sustituir&aacute; Eliane Brum, periodista y activista brasile&ntilde;a por el clima, autora de <em>Amazonia. Viaje al centro del mundo</em> (Salamandra 2024). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cccb-30-anos-haciendo-preguntas-adecuadas_1_10947582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2024 20:11:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El CCCB, 30 años haciendo las preguntas adecuadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Barcelona,Sónar,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un desahucio múltiple en el Raval de Barcelona concluye con dos viviendas desalojadas tras una jornada de protestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desahucio-multiple-raval-barcelona-concluye-viviendas-desalojadas-jornada-protestas_1_10943716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eceada23-6523-486f-aa51-3128c758efd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un desahucio múltiple en el Raval de Barcelona concluye con dos viviendas desalojadas tras una jornada de protestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de más de ocho horas movilizados, los activistas han conseguido parar dos de las cuatro ejecuciones programadas que, en total, afectan a una decena de personas </p><p class="subtitle">Blanca, la anciana de Barcelona que debía 88 euros, es desahuciada e irá a vivir a una pensión
</p></div><p class="article-text">
        Un centenar de vecinos y vecinas se han movilizado desde primera hora frente a un edificio de la n&uacute;mero 106 de la calle del Carme, en el barrio barcelon&eacute;s del Raval, para intentar evitar cuatro desahucios que estaban programados para la ma&ntilde;ana de este mi&eacute;rcoles. Tres de ellos eran en esa misma finca y un cuarto en un edificio a pocas calles de ah&iacute;, en Robadors. 
    </p><p class="article-text">
        Los activistas -que ya consiguieron parar uno de los desahucios en los juzgados este martes- llevan semanas preparando acciones para parar estos cuatro desahucios, que han definido como una &ldquo;macrooperaci&oacute;n&rdquo;. Han sido m&aacute;s de ocho horas de protestas al pie de la finca de la calle del Carme, con los vecinos realizando c&aacute;nticos, encendiendo bengalas e impidiendo el paso de los Mossos d'Esquadra. Finalmente, poco antes de las 15 horas, los agentes han entrado a la finca y han desahuciado dos de las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Sindicat d'Habitatge del Raval, los activistas habr&iacute;an conseguido parar el cuarto desahucio programado esta ma&ntilde;ana, concretamente el de un piso habitado por una familia numerosa, con menores a cargo, y un informe de vulnerabilidad. Los activistas cuentan que la propiedad habr&iacute;a accedido a dejar que tanto los ocupantes del piso de Robadors como la familia se queden unos d&iacute;as m&aacute;s en sus hogares. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1760306731039527201?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En total son una decena las personas afectadas por estos cuatro desahucios. Se trata de viviendas situadas en fincas que son propiedad de la misma empresa: el fondo buitre Cerberus. Los activistas y vecinos desahuciados del edificio de la calle del Carme, conocido como Ca l'Erasme, ya hab&iacute;an denunciado &ldquo;pr&aacute;cticas mafiosas&rdquo; por parte de la empresa, propietaria de la finca desde el 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los afectados, la empresa habr&iacute;a colocado trabajadores en los accesos del edificio que les ped&iacute;an el DNI o habr&iacute;a contratado detectives para seguirlos. Tambi&eacute;n apuntan a llamadas telef&oacute;nicas a horas intempestivas y a dejadez a la hora de mantener un edificio; de hecho, muchos de los pisos tienen humedades, algo que los activistas lamentan ya que ca l'Erasme es un edificio catalogado como hist&oacute;rico y patrimonial. Todo ello, denuncian, ser&iacute;a una t&aacute;ctica para que los inquilinos abandonaran el edificio antes de 2022, que es cuando finalizaban sus contratos de alquiler. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas familias se fueron, pero algunas se quedaron y pidieron a la empresa que se abriera a renegociar un contrato. Pero la empresa se neg&oacute;, igual que tampoco se avino a realizar un alquiler social para la familia numerosa, que cuenta con un informe de vulnerabilidad emitido por Servicios Sociales, por lo que, seg&uacute;n la ley, la propiedad est&aacute; obligada a ofrecerles una alternativa habitacional antes de desahuciarles. Pero eso, seg&uacute;n el Sindicat de Habitatge del Raval no ha sucedido. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, los Mossos han abandonado el lugar y los activistas han desconvocado, pasadas las 15 horas, despu&eacute;s de casi nueve horas de protestas. Desde el Sindicat han denunciado que dos personas que se encontraban movilizadas han tenido que ser hospitalizadas debido a contusiones recibidas por parte de la polic&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/desahucio-multiple-raval-barcelona-concluye-viviendas-desalojadas-jornada-protestas_1_10943716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 14:53:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un desahucio múltiple en el Raval de Barcelona concluye con dos viviendas desalojadas tras una jornada de protestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Barcelona,Mossos d'Esquadra,Raval,Cerberus,Fondos buitre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las noches tropicales se ceban con el barrio del Raval: “Moriremos antes de calor que de hambre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/noches-tropicales-ceban-barrio-raval-moriremos-calor-hambre-socied_1_10398057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfef3cd5-3e81-4525-ab59-c26af0d51526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las noches tropicales se ceban con el barrio del Raval: “Moriremos antes de calor que de hambre”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de espacios verdes, el asfalto y la ausencia de aislamiento y ventilación de los hogares convierten a esta zona de la ciudad en una de las más calurosas</p><p class="subtitle">El calor mató a más de 11.300 personas en España durante el verano de 2022</p></div><p class="article-text">
        Son pasadas las once de la noche y Alain, apenas un a&ntilde;o y medio de edad, est&aacute; en la calle con un biber&oacute;n en la mano. &ldquo;En casa no podemos estar&rdquo;, explica su padre, Qasim Abas, desde el peque&ntilde;o parque situado en la Rambla del Raval de Barcelona. El term&oacute;metro marca 28 grados y la humedad supera el 77%.
    </p><p class="article-text">
        En esta noche de calor empalagoso, el parque, a pesar de las horas, est&aacute; copado de ni&ntilde;os con sus familias. Todos apuran el d&iacute;a antes de que llegue el duro momento de volver al &ldquo;horno&rdquo;, como le llama Abas a su domicilio. A pocos metros de &eacute;l est&aacute; Asha, 26 a&ntilde;os, con sus dos hijas y un lamento: &ldquo;Ojal&aacute; pudiera pagarme el aire acondicionado&rdquo;, dice en ingl&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas noches tropicales &mdash;cuando la temperatura nocturna supera los 20 grados&mdash; aumentan en todo el pa&iacute;s y se han triplicado en Barcelona durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n crecen las noches t&oacute;rridas, adjetivo que se utiliza cuando las m&iacute;nimas son iguales o superiores a 25 grados.
    </p><p class="article-text">
        Ante un problema que va al alza, el Servei Meteorol&ograve;gic de Catalunya y el Departament de Salut han puesto en marcha este junio un nuevo servicio de alerta por calor nocturna, que se emite en la capital catalana cuando el term&oacute;metro no baja de los 25,9 grados por la noche.
    </p><p class="article-text">
        El calor nocturno es a&uacute;n m&aacute;s duro en barrios como el Raval, donde la falta de espacios verdes, el asfalto, la alta densidad de poblaci&oacute;n y el deficiente aislamiento de sus edificios lo convierten en una de las zonas de la ciudad con las temperaturas m&aacute;s altas. La diferencia entre este barrio y otros de Barcelona puede llegar hasta cinco grados por la noche.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las cuatro estaciones meteorol&oacute;gicas de Barcelona es ilustrativo. En 2022 se registraron en el Raval 39 noches t&oacute;rridas y 128 tropicales. En la Zona Universitaria, situada en la parte alta de la ciudad, solo hubo cuatro noches con temperaturas superiores a los 25 grados y 90 en las que se superaron los 20.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así ha sido la evolución de las noches en Barcelona" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-kIDOs" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kIDOs/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="500" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia de temperaturas en estos barrios est&aacute; vinculada a la falta de espacios verdes, entre otros factores&rdquo;, explica el Josep Roca, catedr&aacute;tico de arquitectura y director del Centro de Pol&iacute;tica de Suelo y Valoraciones (CPSV) de la Universitat Polit&egrave;cnica de Catalunya (UPC).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roca, coautor del estudio <a href="https://meetingorganizer.copernicus.org/EGU23/EGU23-16349.html#:~:text=The%20recent%20temperature%20record%20reveals,%C2%B0C%20(Arellano%202022)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Global Warming in Spanish Cities (1971-2022)</em></a>, recuerda que, en distritos como Ciutat Vella, apenas hay cinco metros cuadrados de espacio verde por habitante. Lo recomendable est&aacute; entre 10 y 11. La cifra del distrito, adem&aacute;s, est&aacute; distorsionada porque incluye el parque de la Ciutadella, un gran espacio verde a mucha distancia del Raval y cuyos efectos no se notan en el barrio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dormir bien, una cuesti&oacute;n de renta</strong></h3><p class="article-text">
        La posibilidad de dormir por la noche en verano es, tambi&eacute;n, una cuesti&oacute;n de renta. &ldquo;No tenemos medios para enfriar nuestro domicilio&rdquo;, explica desde su casa &Aacute;ngel Cordero, vecino y activista del Raval. &ldquo;Afronto noches como la de hoy temblando&rdquo;, a&ntilde;ade su hija Mar&iacute;a, 20 a&ntilde;os, tras un d&iacute;a en el que se han batido r&eacute;cords de temperatura en todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un reciente estudio del &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona (AMB), el organismo que agrupa Barcelona y 35 municipios colindantes, apunta en la misma direcci&oacute;n: los barrios m&aacute;s vulnerables al cambio clim&aacute;tico suelen ser zonas de rentas bajas. En todo el AMB hay 526.000 personas (el 16,1% de la poblaci&oacute;n) expuestas a las olas de calor.
    </p><p class="article-text">
        Esta vulnerabilidad se mide por la escasa presencia de vegetaci&oacute;n, una densidad residencial elevada, rentas bajas y viviendas construidas antes de 1980, entre otros factores. Ciutat Vella es uno de los distritos con los valores m&aacute;s elevados en el <a href="https://ide.amb.cat/Visor/?title=%C3%8Dndex+de+vulnerabilitat+al+canvi+clim%C3%A0tic+%28IVAC%29&amp;resource=ags%3Ahttps%3A%2F%2Fide.amb.cat%2Fservei%2Fcatalunya%2Findex_vulnerabilitat_canvi_climatic%2Frest&amp;locale=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Vulnerabilidad al Cambio Clim&aacute;tico</a> elaborado por esta entidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las temperaturas m&aacute;s bajas suelen registrarse en zonas cercanas a Collserola o en partes acomodadas, con mayor nivel de renta y espacios verdes privados m&aacute;s grandes&rdquo;, sostiene Roca, de la UPC.
    </p><p class="article-text">
        Vanesa, 40 a&ntilde;os y tres hijos, explica que no se puede permitir ni siquiera un ventilador para cada habitaci&oacute;n. &ldquo;Aqu&iacute; ni ventilador ni estufas&rdquo;, dice desde su piso de protecci&oacute;n oficial situado a un paso de la Rambla del Raval.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer, que pide no publicar su apellido, percibe el Ingreso M&iacute;nimo Vital y su vida es una batalla diaria contra los recibos: mira las franjas horarias en las que la electricidad es m&aacute;s barata, solo pone lavadoras los fines de semana y el agua de la ducha la reaprovecha en un cubo para fregar las paellas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vanesa lleva toda la semana durmiendo con dos de sus hijos para aprovechar el único ventilador que se pueden permitir."
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                Vanesa lleva toda la semana durmiendo con dos de sus hijos para aprovechar el único ventilador que se pueden permitir.                            </span>
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        Esta &uacute;ltima semana, con las temperaturas nocturnas por las nubes, ha optado por dormir en la misma cama con dos de sus hijos para aprovechar el aire de un mismo ventilador. &ldquo;Cada d&iacute;a a las dos de la madrugada ya estoy despierta&rdquo;, lamentaba la tarde del jueves.
    </p><p class="article-text">
        Ella tambi&eacute;n se queja de la falta de espacios verdes en el barrio. &ldquo;Las noches son duras, pero es que durante el d&iacute;a no tenemos donde meternos&rdquo;, sostiene. &ldquo;Esto te va desgastando&rdquo;. Tampoco hay recursos para poder escapar de la ciudad unos d&iacute;as en agosto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto &Aacute;ngel como Vanesa, a pesar de todo, se consideran &ldquo;afortunados&rdquo; porque sus pisos tienen ventanas. No todos los vecinos del Raval pueden afirmar lo mismo: Qasim, por ejemplo, explicaba que solo en el sal&oacute;n tienen una ventana que da a una calle estrecha. El resto de su domicilio da a un patio interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que tienen ventanas afirman, sin embargo, que tampoco las pueden abrir de noche. El ruido de la calle, las borracheras y los pisos tur&iacute;sticos pueden suponer un mayor contratiempo que el calor a la hora de dormir. &ldquo;Es imposible conciliar el sue&ntilde;o con el jaleo que hay&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;ngel Cordero. &ldquo;Este barrio es una leonera&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a Vanesa. &ldquo;Ojal&aacute; pudiera dormir con todo abierto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un problema que va a m&aacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        Los expertos consultados tienen claro que las noches t&oacute;rridas y tropicales seguir&aacute;n aumentando. Solo hay que analizar las olas de calor nocturnas vividas en un barrio como el Raval para ver que el problema crece de manera exponencial.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1971 y 2020 ha habido 70 olas de calor nocturnas en el barrio, con 577 noches de altas temperaturas. Entre 1971 y 1980 no se registr&oacute; ninguna ola. Entre 1981 y 1990 fueron cuatro. Entre 1991 y 2000 pasaron a ser ocho. Ya en el nuevo siglo, entre 2001 y 2010, se registraron 24 olas de calor. En la &uacute;ltima d&eacute;cada analizada (2011-2020) fueron 34 las rachas de bochorno durante la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la temperatura sigue creciendo al mismo ritmo, en 2050 podremos tener 140 noches de calor extremo&rdquo;, analiza Josep Roca, de la UPC. Son m&aacute;s de cuatro meses y medio de altas temperaturas cuando se pone el sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n se percibe en la salud de los vecinos. La ausencia de sue&ntilde;o implica mayor ansiedad e irritabilidad, peor rendimiento cognitivo, descenso de la productividad y mayor pretensi&oacute;n a sufrir otras enfermedades como obesidad, diabetes, ictus, depresiones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las altas temperaturas por la noche pasan factura en la salud&rdquo;, opina Elisenda G&oacute;mez-Angelats, internista en Urgencias del Hospital Cl&iacute;nic. Esta m&eacute;dica explica que, cuando sube el calor, llegan a su servicio un gran n&uacute;mero de pacientes &ldquo;descompensados&rdquo; y con otras patolog&iacute;as que inicialmente no vinculan a las altas temperaturas. &ldquo;El estr&eacute;s por calor est&aacute; muy infradiagnosticado&rdquo; a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Qasim Abas y su hijo, haciendo tiempo en la calle por la noche el pasado martes para evitar el calor en su domicilio."
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            <span class="title">
                Qasim Abas y su hijo, haciendo tiempo en la calle por la noche el pasado martes para evitar el calor en su domicilio.                            </span>
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        Roca reivindica la necesidad de &ldquo;rehabilitar clim&aacute;ticamente&rdquo; los distritos con mayores temperaturas como el Raval, reduciendo el tr&aacute;fico, aumentando los espacios verdes y aislando los edificios m&aacute;s antiguos. Reconoce, sin embargo, que en una ciudad tan &ldquo;consolidada&rdquo; como Barcelona no resulta sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Este investigador de los efectos del cambio clim&aacute;tico en las ciudades alerta tambi&eacute;n de los efectos de las restricciones de agua a la hora de atemperar las urbes. &ldquo;Si no se riegan los espacios verdes, se va empobreciendo el efecto refrescador que tienen&rdquo;, expone. &ldquo;La ausencia de fuentes o de instalaciones con agua en movimiento tambi&eacute;n contribuye a que aumente el term&oacute;metro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante una escasez de agua que tambi&eacute;n parece que ha llegado para quedarse, propone construir m&aacute;s desalinizadoras para poder aprovechar el agua del mar para regar los parques y as&iacute; mantener los espacios verdes. &ldquo;Hay que prepararse ante un descenso de las precipitaciones&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Mientras sirve un vaso de agua fr&iacute;a, &Aacute;ngel Cordero describe como &ldquo;supervivencia&rdquo; su rutina y la de su familia durante las &uacute;ltimas semanas. &Eacute;l y su mujer creen que, como mucho, se podr&iacute;an permitir un toldo para evitar que el sol golpee tan duramente a su domicilio. Tampoco creen, no obstante, que vaya a servir de mucho.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo peor es que no parece que vayan a proyectar m&aacute;s espacios verdes ni que quieran hacer el barrio m&aacute;s amable&rdquo;, lamenta. Con un br&iacute;o de iron&iacute;a, concluye su an&aacute;lisis de c&oacute;mo van a vivir las semanas que quedan de verano: &ldquo;A este paso vamos a morir antes de calor que de hambre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestra voz es m&aacute;s necesaria que nunca</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Sin prensa independiente no podr&aacute;n resistir los derechos y libertades democr&aacute;ticas y por eso&nbsp;elDiario.es&nbsp;se ha convertido en un medio muy inc&oacute;modo, que algunos querr&iacute;an callar. Somos uno de los pocos peri&oacute;dicos de referencia que sigue siendo libre, que no blanquea a los ultras ni est&aacute; capturado por la derecha. T&uacute;, que nos lees habitualmente, lo sabes bien. &iquest;Te imaginas c&oacute;mo ser&iacute;a el periodismo en Espa&ntilde;a si&nbsp;elDiario.es&nbsp;no existiera? &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a el debate p&uacute;blico sin nuestra voz? &iquest;Te imaginas qu&eacute; Espa&ntilde;a nos quedar&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Si te preocupa lo que pueda pasar en este pa&iacute;s, ap&oacute;yanos. Hoy te necesitamos m&aacute;s que nunca.&nbsp;<a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?_ga=2.100273886.118326956.1689320076-119907337.1682235648&amp;_gl=1*1fub4kw*_ga*MTE5OTA3MzM3LjE2ODIyMzU2NDg.*_ga_4RZPWREGF3*MTY4OTQ5MDYxMS4zLjEuMTY4OTUwMDY3NS42MC4wLjA." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/noches-tropicales-ceban-barrio-raval-moriremos-calor-hambre-socied_1_10398057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jul 2023 21:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las noches tropicales se ceban con el barrio del Raval: “Moriremos antes de calor que de hambre”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Emergencia climática,Raval,Barcelona,Clima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un siglo del asesinato patronal de 'El Noi del Sucre', el sindicalista anarquista eclipsado por su leyenda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/siglo-asesinato-patronal-noi-sucre-sindicalista-anarquista-eclipsado-leyenda_1_10001027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5b76852-81a5-46bc-bfea-19ee3d11b963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un siglo del asesinato patronal de &#039;El Noi del Sucre&#039;, el sindicalista anarquista eclipsado por su leyenda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su muerte a manos de pistoleros de la patronal en 1923 y su fama de gran orador y polemista han dejado en segundo plano el pensamiento del que fue líder de una CNT que aglutinó a cerca de 800.000 afiliados</p><p class="subtitle">La huelga de La Canadiense o cómo se consiguió tu jornada laboral de 8 horas</p></div><p class="article-text">
        El 19 de diciembre de 1919, la plaza de toros de Las Arenas de Barcelona era un hervidero de 20.000 obreros que se opon&iacute;an al fin de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/huelga-canadiense-consiguio-jornada-laboral_1_1723723.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la hist&oacute;rica huelga general de La Canadiense</a>. Solo Salvador Segu&iacute; Rubinat, el secretario general de la CNT reci&eacute;n salido de la c&aacute;rcel, supo apaciguar a las masas y convencerlas de que deb&iacute;an aceptar la victoria y prepararse para el siguiente envite. Acababan de lograr, entre otras reivindicaciones, la jornada laboral de ocho horas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel despliegue de oratoria y ascendencia frente a las masas de trabajadores, elogiado incluso por figuras conservadoras como Eugeni d&rsquo;Ors, sirve para comprender la figura legendaria en que se convirti&oacute; el l&iacute;der anarcosindicalista al que todo el mundo conoc&iacute;a como <em>El Noi del Sucre. </em>El otro episodio clave fue el de su asesinato el 10 de marzo de 1923, del que se cumplen ahora cien a&ntilde;os. En plena guerra social entre patronal y sindicatos anarquistas en Barcelona, que dej&oacute; casi 400 muertos &ndash;la mayor&iacute;a, obreros&ndash;, Segu&iacute; fue tiroteado junto a su compa&ntilde;ero Francesc Comas <em>Peronas</em> en el barrio del Raval.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su asesinato paraliz&oacute; la ciudad durante una semana. A sus 35 a&ntilde;os, este pintor de paredes nacido en Tornabous, Lleida, era el carism&aacute;tico l&iacute;der de una todopoderosa CNT con cerca de 800.000 afiliados &ndash;solo por comparar, la UGT ten&iacute;a 240.000 en toda Espa&ntilde;a&ndash;. Su entierro fue a escondidas, para evitar disturbios, pero esto no impidi&oacute; que el de <em>Paronas </em>fuera masivo para despedir tambi&eacute;n a <em>El Noi del Sucre</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su papel en la huelga de La Canadiense y su asesinato lo convierten en un mito, lo que a veces dificulta valorar el personaje hist&oacute;rico en toda su dimensi&oacute;n&rdquo;, reflexiona el historiador y profesor Xavier D&iacute;ez. Sus gestas m&aacute;s conocidas y su tr&aacute;gico final, apuntan quienes han indagado en su trayectoria, han eclipsado su faceta menos conocida de te&oacute;rico del anarquismo y el sindicalismo. No ha ayudado tampoco que la historiograf&iacute;a oficial y las pol&iacute;ticas de memoria hist&oacute;rica hayan tendido a &ldquo;marginar&rdquo; al anarcosindicalismo, dice D&iacute;ez.&nbsp;&ldquo;Le falta una gran biograf&iacute;a&rdquo;, coincide el profesor de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB) y exdiputado Xavier Dom&egrave;nech. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en 1887, <em>El Noi del Sucre </em>creci&oacute; en la agitada Barcelona de principios del XX, formado a caballo entre los ateneos libertarios y sindicalistas y las barricadas de huelgas revolucionarias como la de 1902 y la Semana Tr&aacute;gica. Su carisma creci&oacute; en un tiempo en que se premiaba el coraje para enfrentarse a la polic&iacute;a, pero tambi&eacute;n la habilidad oratoria en tertulias como la del Caf&eacute; Espa&ntilde;ol del Paralelo. A los 30 a&ntilde;os, en 1918, fue escogido secretario general de la CNT en la Asamblea de Sants, en una c&uacute;pula con otras j&oacute;venes figuras como &Aacute;ngel Pesta&ntilde;a o Joan Peir&oacute;. Luego vendr&iacute;a La Canadiense, su antagonismo con la burguesa Lliga Regionalista, varias etapas entre rejas y una gira de conferencias por toda Espa&ntilde;a en 1922, antes de ser asesinado.
    </p><h3 class="article-text">De revolucionario a estratega</h3><p class="article-text">
        Sobre la m&aacute;s desconocida faceta de Segu&iacute; como te&oacute;rico, Dom&egrave;nech afirma: &ldquo;<em>El Noi del Sucre</em> es un sindicalista, no un intelectual ni un escritor, y esto obliga a recopilar sus art&iacute;culos e intervenciones sin que haya un archivo que lo facilite&rdquo;. Pero dos libros lo han intentado recientemente: <em>El pensament pol&iacute;tic de Salvador Segu&iacute; </em>(Virus Editorial), de D&iacute;ez, y <em>El col&oacute;s de l&rsquo;anarquisme </em>(Lo Diable Gros), de Jordi Mart&iacute; Font.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambas publicaciones, sirven para comprender que Segu&iacute;, adem&aacute;s de ser un hombre de acci&oacute;n, contribuy&oacute; decisivamente a los fundamentos del anarcosindicalismo, un movimiento que fue hegem&oacute;nico entre la clase obrera catalana a principios del siglo XX, a diferencia de la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses europeos. Pese al aura revolucionaria que rodea a Segu&iacute;, en <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-ciudad-barricadas-200-anos-revueltas-capital-catalana_1_7280491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una violenta Barcelona apodada como </a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-ciudad-barricadas-200-anos-revueltas-capital-catalana_1_7280491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La rosa de fuego</em></a>, fue alguien que evolucion&oacute; hacia el pragmatismo. Abog&oacute; por la unidad sindical, por el sindicato como herramienta para reemplazar el Estado y por tejer alianzas con clases profesionales y campesinas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Salvador Seguí, &#039;El Noi del Sucre&#039;                            </span>
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        &ldquo;No vamos a asaltar Roma, como los b&aacute;rbaros, sino a invadir las posiciones de la burgues&iacute;a para irlos sustituyendo en ellas&rdquo;, dej&oacute; escrito meses antes de morir, despu&eacute;s de pasar a&ntilde;o y medio encerrado en la c&aacute;rcel menorquina de La Mola. &ldquo;&Eacute;l apuesta por la evoluci&oacute;n y no la revoluci&oacute;n. Para empoderarse, la clase obrera necesita ser lo suficientemente madura, y esa voluntad de construcci&oacute;n requiere calma, no agitaci&oacute;n constante. Usar el sindicato como un ensayo para el futuro de la sociedad&rdquo;, apunta D&iacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Segu&iacute; es un dirigente obrero que piensa en t&eacute;rminos estrat&eacute;gicos muy amplios&rdquo;, abunda Dom&egrave;nech. En plena reacci&oacute;n conservadora posterior a la Primera Guerra Mundial, con la patronal catalana tratando de hacerse con el control de las calles mediante la violencia y el uso de fuerzas paramilitares, <em>El Noi del Sucre </em>busc&oacute; alianzas con la UGT, con los campesinos (los <em>rabassaires</em> de su amigo Llu&iacute;s Companys) o con luchas por rebajas en el precio de los alquileres o de los alimentos. &ldquo;Entiende que para cambiar la sociedad necesita la complicidad de todos aquellos que la hacen funcionar&rdquo;, a&ntilde;ade D&iacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras de sus aportaciones, est&aacute; tambi&eacute;n la defensa del sindicato como espacio de formaci&oacute;n. Segu&iacute; ten&iacute;a mucha sinton&iacute;a con la Escuela Moderna que fund&oacute; el pedagogo Francesc Ferrer i Gu&agrave;rdia, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ferrer-i-guardia-revolucion-educativa-100-anos-pedagogo-acabo-fusilado_1_6479747.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejecutado como chivo expiatorio por los hechos de la Semana Tr&aacute;gica</a>. 
    </p><h3 class="article-text">Del apodo al entierro</h3><p class="article-text">
        Sin m&aacute;s fuentes documentales que sus art&iacute;culos en prensa y sus conferencias, as&iacute; como los testimonios orales de la &eacute;poca, lo cierto es que hay otros episodios de su vida que tambi&eacute;n han alimentado el mito. Empezando por su apodo, <em>El Noi del Sucre, </em>que tendr&iacute;a su origen en que se com&iacute;a los terrones de az&uacute;car de los caf&eacute;s que serv&iacute;a cuando trabajaba de camarero. Pero hay otros: por haber trabajado en una f&aacute;brica de az&uacute;car, por su precocidad al entrar en las reuniones obreras&hellip; Incluso &eacute;l se re&iacute;a de ello en las entrevistas: &ldquo;&iexcl;Hombre! Es porque de tan dulce que soy atraigo a las moscas&rdquo;. Esto &uacute;ltimo aparece en la biograf&iacute;a de Manuel Cruells de 1974.
    </p><p class="article-text">
        De sus inicios en la actividad sindical, se ha escrito que particip&oacute; en un grupo radical llamado <em>Els fills de puta </em>(&ldquo;Los hijos de puta&rdquo;) y su primer texto publicado que recoge <em>El col&oacute;s de l&rsquo;anarquisme </em>es ya una pol&eacute;mica. Se trata de una petici&oacute;n de rectificaci&oacute;n de 1907 al diario <em>El Progreso</em>, del Partido Radical de Alejandro Lerroux, que aseguraba que Segu&iacute; ten&iacute;a v&iacute;nculos con terroristas. Ante la negativa a enmendarse, un Segu&iacute; de 20 a&ntilde;os se planta en un mitin de Lerroux en Barcelona, pide sin &eacute;xito la palabra y todo acaba en una monumental trifulca con un asistente muerto por una bala perdida.&nbsp;
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                Reproducción del asesinato de El Noi del Sucre en &#039;La Campana de Gràcia&#039;                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, su asesinato, nunca esclarecido pero siempre atribuido al Sindicato Libre de la patronal, es tambi&eacute;n una fuente de imprecisiones, alimentadas tambi&eacute;n por novelas como <em>Escuela de Rebeld&iacute;a</em>, de 1923, atribuida originalmente al propio Segu&iacute; pero de autor&iacute;a bastante cuestionada. O <em>Ap&oacute;stoles y asesinos, </em>de Antonio Soler, en 2016. Se dijo que justo antes de ser asesinado hab&iacute;a quedado con Llu&iacute;s Companys en Pla&ccedil;a Universitat, o que un d&iacute;a antes hab&iacute;a desafiado a pecho descubierto a unos pistoleros frente a su casa en el Eixample de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre el tr&aacute;gico final, un testimonio valioso fue el de su viuda, Teresa Muntaner, a la que el periodista Josep Maria Huertas Claveria entrevist&oacute; desde el exilio en Francia, en 1973, para la revista <em>Triunfo</em>. La anciana confirm&oacute; el suceso de la vigilia. Al salir del Teatro C&oacute;mico de Barcelona, en un acto para los presos pol&iacute;ticos, sus compa&ntilde;eros &ndash;como Pesta&ntilde;a&ndash; quisieron acompa&ntilde;arle, pero &eacute;l se neg&oacute;. Al llegar en taxi a casa, un coche les hab&iacute;a seguido. &ldquo;Segu&iacute; sali&oacute; [del taxi], no llevaba rev&oacute;lver ni nada, y se les acerc&oacute; con las manos cruzadas y dijo: &lsquo;Si ten&eacute;is valor, disparad&rsquo;&rdquo;. Pero no lo hicieron.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, Muntaner, que en aquel momento estaba embarazada, asegura que Segu&iacute; estaba pintando un piso de Companys. &ldquo;Me dijo que no le esperase para comer, pero s&iacute; para cenar, que ten&iacute;a mucho sue&ntilde;o&rdquo;, relat&oacute;. &ldquo;Pero no vino&rdquo;. Ella se enter&oacute; del atentado por los vecinos. &ldquo;Lo hicieron el Sindicato Libre pagado por la patronal, que les dec&iacute;a &lsquo;tienes que matar a este hombre y a este otro&rsquo;...&rdquo;. Y prosegu&iacute;a en la entrevista: &ldquo;Lo llevaron al Hospital Cl&iacute;nic y la gente quer&iacute;a asaltar el hospital. En un momento de despiste, lo sacaron a escondidas y lo enterraron para que no hubiese manifestaciones&rdquo;. Fue en el Cementerio de Montju&iuml;c, donde hoy tiene una l&aacute;pida.
    </p><h3 class="article-text">El sindicalista m&aacute;s influyente</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Resulta dif&iacute;cil encontrar a un dirigente sindical de su potencia y de su influencia. &Eacute;l y toda su generaci&oacute;n en la CNT&rdquo;, resume Dom&egrave;nech. De la misma forma, no es f&aacute;cil encontrar algo parecido en Europa a la capacidad de movilizaci&oacute;n de que goz&oacute; el anarcosindicalismo en Espa&ntilde;a y especialmente en Barcelona. &ldquo;[El historiador catal&aacute;n] Vicens Vives, cuando se preguntaba por qu&eacute; en Catalunya ech&oacute; tantas ra&iacute;ces el anarquismo, lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que fue por culpa de la miop&iacute;a de la burgues&iacute;a. En otros pa&iacute;ses se canaliz&oacute; institucionalmente la participaci&oacute;n de los sindicatos&rdquo;, aduce D&iacute;ez. En Catalunya, lo que busc&oacute; la clase dirigente y la Lliga Regionalista en particular fue tomar el control de la calle con grupos paramilitares.
    </p><p class="article-text">
        Debido a su muerte prematura y a los contactos que estableci&oacute; con distintas orientaciones pol&iacute;ticas &ndash;aunque siempre se neg&oacute; a entrar en ning&uacute;n partido&ndash;, Segu&iacute; ha sido reivindicado desde entonces por muchas tradiciones. Seis meses despu&eacute;s de su asesinato lleg&oacute; el golpe de Estado de Primo de Rivera. La CNT no volver&iacute;a a alcanzar cotas parecidas de poder hasta la Guerra Civil. Desde entonces, <em>El Noi del Sucre </em>ha sido reivindicado por entornos como el del PSUC, ERC o leg&iacute;timamente por el sindicalismo anarquista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay varios <em>Segu&iacute;s</em>. El sindicalista, el revolucionario, el <em>frentepopulista&hellip;</em> Existe la tentaci&oacute;n de atribuirle muchas cosas. Pero merece la pena reivindicar su figura por s&iacute; misma&rdquo;, resume Dom&egrave;nech. &ldquo;Hay que leerlo por su propuesta de mejorar la sociedad que consiste en el empoderamiento de la clase trabajadora, por su apuesta por una cierta alianza de las clases medias y por sobreponerse a un Estado espa&ntilde;ol de &eacute;lites extractivas&rdquo;, a&ntilde;ade D&iacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        O, como afirm&oacute; su compa&ntilde;ero <em>cenetista</em> Josep Viadiu: &ldquo;Desde luego, no vamos a hacer piruetas alrededor del cad&aacute;ver de Segu&iacute;. Por respeto a &eacute;l y a nosotros mismos [...]. No nos cabe profetizar c&oacute;mo pensar&iacute;a hoy ni c&oacute;mo juzgar&iacute;a el momento actual&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/siglo-asesinato-patronal-noi-sucre-sindicalista-anarquista-eclipsado-leyenda_1_10001027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2023 22:20:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un siglo del asesinato patronal de 'El Noi del Sucre', el sindicalista anarquista eclipsado por su leyenda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anarquismo,Memoria Histórica,CNT - Confederación Nacional del Trabajo,Sindicalismo,Barcelona,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suicidios, amoríos y desapariciones: 21 adolescentes publican las historias jamás contadas del Raval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/suicidios-amorios-desapariciones-21-adolescentes-publican-historias-contadas-raval_1_9710283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd7973c6-75bb-49b0-ba0a-475fb4eb13b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suicidios, amoríos y desapariciones: 21 adolescentes publican las historias jamás contadas del Raval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Històries del Raval' es un recopilatorio de cuentos fruto de diversos talleres impartidos por los escritores Miqui Otero y Juan Pablo Villalobos</p><p class="subtitle">Cada uno tiene una verdad sobre el Raval y esta es la de sus adolescentes (cámara en mano)
</p></div><p class="article-text">
        Nosheen, Akisha y Eloi son tres adolescentes de Barcelona. Han quedado al acabar las clases en la librer&iacute;a La Central y, sin haberlo pactado antes, se encuentran en el espacio en el que se exhiben las novedades. Ah&iacute;, entre libros de autores de renombre, multipremiados y bien pagados, se encuentran ellos. Nosheen, Akisha y Eloi comparten estanter&iacute;a con Paul Auster, Elisenda Roca o Santiago Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        Ellos son tres de los autores de 'Historias del Raval' (Blackie Books, 2022), bajo cuya portada se encuentran 21 cuentos de distintos adolescentes de este barrio de Barcelona, que han usado la escritura para explicar sus vidas, miedos y deseos. Escritos indistintamente en castellano y en catal&aacute;n son relatos que, en definitiva, hablan a un mundo que sienten que no les escucha. &ldquo;Si te fijas, hay muchas series y pel&iacute;culas sobre adolescentes, pero no son reales. Hacemos ganar mucho dinero a la industria, pero nadie cuenta realmente qu&eacute; nos pasa&rdquo;, se lamenta Eloi.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l tiene 17 a&ntilde;os y fue el participante m&aacute;s joven del concurso literario que organizaron la librer&iacute;a La Central y la editorial Blackie Books. Buscaban j&oacute;venes de entre 15 y 18 a&ntilde;os con talento para la escritura, que se formar&iacute;an en talleres de la mano de los escritores Miqui Otero y Juan Pablo Villalobos para pulir unos relatos que acabar&iacute;an convirti&eacute;ndose en un libro. Eloi ten&iacute;a entonces solo 14 a&ntilde;os, pero su relato gust&oacute; tanto que hicieron una excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El cuento que firma en el libro, 'La sociedad en la muerte', es &ldquo;una historia sin m&aacute;s&rdquo;, seg&uacute;n dice &eacute;l. Cuenta que escribe sobre lo que est&aacute; de moda, pero aportando su punto de vista. En su relato se nota la fiebre creciente por la ciencia ficci&oacute;n de misterio de la mano de series -protagonizadas, de hecho, por adolescentes- como 'Dark' o 'Stranger Things'. Pero la diferencia es que, en este caso, el joven no es solo el actor principal, sino tambi&eacute;n el guionista.
    </p><p class="article-text">
        Y eso, seg&uacute;n el escritor Miqui Otero, se nota. &ldquo;Los adolescentes hablan su idioma, uno que los adultos vamos olvidando, pero nos empe&ntilde;amos en reproducir. Ellos explican las cosas sin prejuicios, con una escritura muy pura y visceral&rdquo;, expone. Otero, junto a Juan Pablo Villalobos, fue el maestro de estos adolescentes durante las dos ediciones de los talleres, de los cuales se han celebrado dos ediciones, en 2019 y en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Pero las clases no buscaban solo que aprendieran a describir un personaje o a elaborar un di&aacute;logo cre&iacute;ble. El taller y el libro que se public&oacute; con los relatos que de &eacute;l salieron quiere explicar un barrio de la ciudad que ha sido criminalizado &ldquo;porque lo ha explicado gente de fuera. Hay partes de una ciudad que solo las puede contar esa gente a la que no se escucha&rdquo;, dice Otero. &ldquo;Los bancos, bares y calles son los mismos que puedes ver t&uacute;, pero tu relato no ser&aacute; completo&rdquo;, a&ntilde;ade el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en los cuentos de estos adolescentes el barrio es un personaje m&aacute;s y un ejemplo de eso es 'Chit Chat', el relato de Akisha, una joven filipina de 17 a&ntilde;os. Una cafeter&iacute;a del Raval se convierte en el punto de encuentro de dos adolescentes que un d&iacute;a entrecruzan miradas en la calle y que acaban entablando una relaci&oacute;n de amor plagada de infortunios que no se pueden entender sin tratar cuestiones de clase o diferencias socioculturales entre las j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Akisha cuenta el Raval con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero desde el amor hacia un barrio que para ella es un hogar. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/primera-linea-atencion-toxicomanos-raval-consuman-espacios-seguros_1_9657450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hay mucha gente que dice que es una zona peligrosa</a> y es cierto que a m&iacute; algunas veces me da miedo, pero no porque sea el Raval, sino porque creo que cualquier gran ciudad da miedo&rdquo;, explica. El Raval que describe Akisha es esperanza y oportunidades, pero tambi&eacute;n es angustia. Por el abandono y la soledad en medio de un espacio lleno de gente. Angustia, adem&aacute;s, por el cambio. &ldquo;El barrio a estas edades es tu ciudad, es lo que conoces. Un escenario de peleas, de felicidad que se tiene que vivir para entenderlo. Y el problema es que los barrios, al igual que las vidas de los adolescentes, los explican adultos que no los han pisado nunca&rdquo;, asegura Otero.
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                Eloi, Nosheen y Akisha charlan sobre su libro en las escaleras de la Plaça dels Àngels del Raval                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;El libro es una llamada de atenci&oacute;n a los adultos&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Estos j&oacute;venes escriben de lo que conocen. Akisha narra una historia de amor, pero muy alejada de la que se puede encontrar en las novelas adolescentes o las series de Netflix. La industria cultural ofrece una mirada &ldquo;morbosa&rdquo; de la adolescencia que les incomoda y les indigna. &ldquo;Todo lo que encuentras son <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/los-lunes-seriefilos/elite-drogas-pijerio-adiccion-netflix_132_1858684.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historias de sexo, drogas y alcohol,</a> cuando esa no es para nada nuestra realidad&rdquo;, relata <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pioneras-criquet-campo-adolescentes-luchan-deporte-barcelona_1_7898017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nosheen, joven paquistan&iacute; de 19 a&ntilde;os</a>. &ldquo;Es cierto que hay series que tratan temas que de verdad nos afectan, como la salud mental, pero cuando ves una serie sobre el suicidio, trata lo que pasa despu&eacute;s de que el personaje muera, no las causas que lo han llevado a hacerlo. Como mucho te explican que estaba triste porque le hac&iacute;an bullying y ya&rdquo;, se lamenta Nosheen. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de Nosheen, '11 su&iuml;cidis', llega precisamente para llenar ese <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ano-salir-casa-culpa-bullying-tenia-panico-adolescentes_1_9604116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vac&iacute;o sobre la salud mental</a>. El t&iacute;tulo de su cuento deja poco a la imaginaci&oacute;n y da lo que promete, pero no desde lo morboso, sino desde la introspecci&oacute;n m&aacute;s dolorosa. &ldquo;El cuento va de la amistad. Los 11 suicidios son 10 amistades que yo he perdido. Y la und&eacute;cima es la m&iacute;a propia, porque he dejado de ser mi amiga y, por eso, decido suicidarme&rdquo;, explica Nosheen. Su relato es &ldquo;una llamada de atenci&oacute;n a los adultos, para que no se olviden de lo que cuesta avanzar sintiendo ansiedad y depresi&oacute;n. Que no se olviden de lo duro que es ser peque&ntilde;os e incomprendidos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los relatos de estos 21 adolescentes, independientemente de la tem&aacute;tica que traten, ya sean tristes, ir&oacute;nicos o alegres, son todos cuentos orgullosos. Todos destilan la emoci&oacute;n de quien abre las puertas de su casa y, por primera vez, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/raval-adolescentes-camara-mano_1_8568320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleva las riendas del relato</a> y no se tiene que conformar con que sus vidas las cuenten otros. El libro es, tal como reiteran, una llamada de atenci&oacute;n a los adultos, pero no una &ldquo;cr&iacute;tica feroz contra ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos tres adolescentes piden comprensi&oacute;n y acompa&ntilde;amiento a los adultos que les rodean. Un trato que, seg&uacute;n aseguran, han encontrado en Miqui Otero y Juan Pablo Villalobos. &ldquo;M&aacute;s que publicar el libro, lo que me llevo de esta experiencia son los talleres con ellos&rdquo;, reconoce Eloi. Estos j&oacute;venes reconocen que ninguno sab&iacute;a que ten&iacute;an delante a dos conocidos escritores y, ni mucho menos, les hab&iacute;an le&iacute;do antes. Pero ya son maestros. &ldquo;Se notaba que quer&iacute;an acompa&ntilde;arnos y que escribi&eacute;ramos bien, pero quer&iacute;an que lo hici&eacute;ramos porque nos gusta, no porque tuvi&eacute;ramos que hacerlo&rdquo;, apunta Akisha.
    </p><p class="article-text">
        Para Otero y Villalobos, padres e impulsores de proyecto, tambi&eacute;n ha sido una experiencia enriquecedora. Tanto, que la intenci&oacute;n es mantenerla en el Raval y ampliarla a otros barrios. &ldquo;Hay personas maravillosas con historias maravillosas que tienen que ser le&iacute;das y escuchadas, pero que, sin ayuda, nunca lo ser&aacute;n. Y aqu&iacute; hay un componente de clase que no podemos olvidar&rdquo;, recuerda Otero. &ldquo;Si constantemente te est&aacute;n diciendo que no vales, que tu barrio no es un buen lugar y que tu edad es un impedimento, &iquest;c&oacute;mo vas a pensar que tus ideas pueden ser de inter&eacute;s para nadie?&rdquo;, se pregunta el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Ese es, pues, uno de los objetivos del proyecto: empoderar a los j&oacute;venes y demostrarles que sus vidas son tan v&aacute;lidas como la del peque&ntilde;o Sim&oacute;n, a quien Miqui Otero dio vida en la novela hom&oacute;nima que vendi&oacute; m&aacute;s de 20.000 ejemplares y que tendr&aacute; su propia serie. &ldquo;Hay mucha gente que no se cree merecedora de ser escritora&rdquo;, asegura el novelista. Cuenta que, en una de las sesiones del taller, propuso a los j&oacute;venes que se definieran con un adjetivo. La mayor&iacute;a escogi&oacute; &ldquo;normal&rdquo;. &ldquo;Quieren ser normales y creen que lo que les pasa no es literalizable, pero s&iacute; lo es. Lo importante no es tanto que algunos de ellos se acaben convirtiendo en escritores, como que entiendan que sus vidas son relevantes&rdquo;, remacha Otero.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es precisamente la lecci&oacute;n que se llevan Eloi, Akisha y Nosheen. Los dos primeros no creen que su futuro se encuentre en la la literatura, pero Nosheen s&iacute; que querr&iacute;a verse a s&iacute; misma como una futura escritora. Es una lectora voraz desde que iba a primaria, afici&oacute;n que le debe a una profesora suya. De ah&iacute; empez&oacute; a escribir y le gustar&iacute;a que esa pudiera ser su ocupaci&oacute;n. Aunque le da miedo no conseguirlo, el hecho de ver su nombre en la portada de un libro junto a otros grandes de la literatura le da esperanzas y, al menos, algo de lo que presumir ante vecinos y amigos.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/suicidios-amorios-desapariciones-21-adolescentes-publican-historias-contadas-raval_1_9710283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 21:13:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Suicidios, amoríos y desapariciones: 21 adolescentes publican las historias jamás contadas del Raval]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raval,Barcelona,Literatura,Librerías,Adolescentes,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En primera línea de la atención a toxicómanos en el Raval: "Intentamos que consuman en espacios seguros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/primera-linea-atencion-toxicomanos-raval-consuman-espacios-seguros_1_9657450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c49c1261-6ee0-46b0-a5bb-b2d2a4f71db7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En primera línea de la atención a toxicómanos en el Raval: &quot;Intentamos que consuman en espacios seguros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las educadoras de calle y los responsables de la sala de venopunción del barrio aseguran que no hay un aumento desmedido del consumo en la vía pública pese a las recientes quejas vecinales</p><p class="subtitle">El sinhogarismo se cronifica en Barcelona</p></div><p class="article-text">
        La jornada de Marta Vallverd&uacute; comienza con lo que se conoce como la &ldquo;ronda de los colegios&rdquo;. Ya sea a primera hora de la ma&ntilde;ana, sobre las 8.00 horas, o de la tarde, sobre las 16.00 horas, diversas educadoras como ella peinan las calles del Raval para retirar las jeringuillas que puedan encontrarse frente a las escuelas y guarder&iacute;as del barrio. Luego, con su visible chaleco rojo, prosiguen con su paseo en busca de hombres y mujeres que duermen &ndash;y a menudo consumen drogas&ndash; en la calle. Su objetivo principal, que las acompa&ntilde;en al centro CAS Baluard, la sala de venopunci&oacute;n que da servicio a la zona desde 2004.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentamos que consuman en un espacio seguro&rdquo;, explica Vallverd&uacute;, que est&aacute; a punto de comenzar su ronda. Estas &uacute;ltimas semanas se percibe una cierta irritaci&oacute;n entre los profesionales que, como ella, est&aacute;n en primera l&iacute;nea de la atenci&oacute;n a las personas drogodependientes. Las recientes quejas vecinales sobre una mayor percepci&oacute;n de consumo en la calle, en algunos casos con cr&iacute;ticas a la propia existencia del centro de Baluard, les ha colocado, a ellos y sobre todo a sus usuarios, un foco pol&iacute;tico y medi&aacute;tico que &ndash;dicen&ndash; no suele ser beneficioso para su trabajo.
    </p><h3 class="article-text">Las jeringuillas se acercan a niveles prepandemia</h3><p class="article-text">
        En el Raval, y en cuestiones de drogas o seguridad, los datos y las percepciones no siempre suelen ir de la mano. Es un barrio en el que hay mucha pobreza y marginalidad, con un elevado n&uacute;mero de personas sin techo y un end&eacute;mico problema de compraventa y consumo de hero&iuml;na y coca&iacute;na. Seg&uacute;n los datos que maneja la Agencia de Salud P&uacute;blica de Barcelona (ASPB), en estos momentos los indicadores vuelven a ser parecidos a los anteriores a la pandemia, pero no superiores. Si en 2019 se recog&iacute;an de media 4.000 jeringuillas mensuales en la ciudad, en 2021 fueron 2.000 y ahora han subido a 3.800.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurre con la afluencia de usuarios del centro Baluard. En 2019 atendieron a 807 personas al mes, de las que 473 hac&iacute;an uso de las salas de consumo supervisado. En 2021 se redujo hasta 662 y este a&ntilde;o, hasta la fecha, la media es de 690.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento creen que el aumento de las quejas por el consumo en la v&iacute;a p&uacute;blica se debe en parte a que las actuaciones policiales en narcopisos han aumentado y han trasladado las im&aacute;genes de personas pinch&aacute;ndose e inhalando hero&iacute;na o coca&iacute;na desde esas viviendas ocupadas a la calle. Seg&uacute;n datos del consistorio, se cierran uno o dos narcopisos cada diez d&iacute;as. Pero inmediatamente se abren otros, puesto que hay alrededor de 400 pisos vac&iacute;os de grandes propietarios en el barrio. &ldquo;La sensaci&oacute;n es de vaciar el mar a cucharadas&rdquo;, se lamentaba Albert Batlle, teniente de Alcald&iacute;a de Seguridad, tras la Junta de Seguridad de este mes de octubre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los responsables municipales exigen a la Generalitat m&aacute;s despliegue policial, sobre todo para atacar a las mafias, y se han comprometido de momento a aumentar un 35% la plantilla de educadores de calle. De las 23 que hay ahora mismo a 31.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos de ellas son Ona V&aacute;zquez y Marta Gassol, de la Fundaci&oacute;n &Agrave;mbit Prevenci&oacute;. Sus rutas diarias por la zona norte del barrio hacen que la mayor&iacute;a de personas sin techo y toxic&oacute;manos las conozcan. Se saludan amistosamente, chocan las manos, se preguntan c&oacute;mo est&aacute;n y las dos profesionales suelen intercambiar con ellos jeringuillas. Recogen las usadas y les dan las nuevas, con el objetivo de que no compartan y as&iacute; evitar la transmisi&oacute;n de enfermedades como el VIH o la Hepatitis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la mayor&iacute;a los conocemos&rdquo;, explica Ona, tras atender a un grupo apostado en la fachada del convento de Sant Agust&iacute;, cerca de un comedor social. &ldquo;Si no es el caso, les pedimos los datos para tenerlos registrados&rdquo;, explica. Tambi&eacute;n les ofrecen trasladarse a Baluard, donde pueden estar mejor atendidos. All&iacute; no solo pueden consumir en mejores condiciones sanitarias y sin incomodar a los vecinos, sino que tienen acceso a duchas, comida, caf&eacute;, actividades de salud como yoga o sesiones de terapia.&nbsp;
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                Isabel Bordalaz, toxicómana, sin techo y usuaria del CAS Baluard                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora mismo estar&iacute;a tirado en un banco&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Baluard, ubicada en la avenida Drassanes 13, en la parte sur del Raval, la m&aacute;s degradada, es un constante entrar y salir de toxic&oacute;manos que acuden para consumir y estar en compa&ntilde;&iacute;a y echar el rato. Uno de ellos es C&eacute;sar Augusto Arteaga, que no tiene inconveniente en contar su vida, ligada intermitentemente a las drogas desde los 16 a&ntilde;os hasta sus actuales 48. Marihuana, coca&iacute;na, pastillas&hellip; Este hombre, que vive en la calle desde hace un a&ntilde;o, explica que conoci&oacute; el Raval a principios de siglo, en una &eacute;poca en la que ya consum&iacute;a, y que volvi&oacute; recientemente tras pasar por Blanes, volver a Colombia, y regresar a Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2017 se muri&oacute; mi madre y me qued&eacute; sin trabajo&rdquo;, relata. &ldquo;Tuve que empezar de cero pero no tengo papeles&rdquo;, explica. Pero no pudo conseguirlo. &ldquo;Si no existiera Baluard ahora mismo estar&iacute;a en un parque tirado en un banco, con malas influencias y haciendo cosas que no debo&rdquo;. C&eacute;sar Augusto llega al centro por la ma&ntilde;ana, se ducha, mira la tele, consume y est&aacute; hasta el mediod&iacute;a. &ldquo;Es mejor que estar afuera, por respeto a los ni&ntilde;os que hay&hellip; No es adecuado&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        El perfil de los toxic&oacute;manos que acuden a Baluard no ha cambiado demasiado. Suelen ser hombres, en torno a los 40 a&ntilde;os y sin techo. Tampoco han notado un alud de usuarios como s&iacute; ocurri&oacute; despu&eacute;s del cierre masivo de narcopisos en 2018, cuando varios operativos policiales conjuntos entre Mossos, Polic&iacute;a Nacional y Guarda Urbana lograron detener varias mafias en el barrio. &ldquo;Aquello fue incre&iacute;ble. S&iacute; hab&iacute;a crispaci&oacute;n por la masificaci&oacute;n. No hab&iacute;a espacio para todos. Pero ahora no estamos en ese punto. La situaci&oacute;n es m&aacute;s calmada&rdquo;, defiende Vallverd&uacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El director de Baluard: &ldquo;No son procesos id&iacute;licos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El coordinador de tratamiento del CAS Baluard, Diego Ar&aacute;nega, con m&aacute;s de diez a&ntilde;os de experiencia en el centro a sus espaldas, advierte de lo complicado que es lograr mejoras en usuarios que llevan tantos a&ntilde;os en exclusi&oacute;n, sin casa y adictos a sustancias. &ldquo;El &eacute;xito aqu&iacute; es cualquier mejora que perciba el usuario. Evitar una sobredosis es un &eacute;xito. No son procesos id&iacute;licos&rdquo;, argumenta el profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el centro cuentan con el espacio de la llamada reducci&oacute;n de da&ntilde;os, que son dos salas de consumo (una de ellas para inyectables y otra para inhalaci&oacute;n) y tambi&eacute;n de tratamiento de las adicciones. Gestionado por la Associaci&oacute; Benestar i Desenvolupament (ABD), <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/albergue-pionero-personas-hogar-adiccion-drogas-calle-estaria-muerto_1_8666692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que lleva tambi&eacute;n el albergue para toxic&oacute;manos sintecho</a>, este es el mayor centro de estas caracter&iacute;sticas y con m&aacute;s servicios de la ciudad, donde hay 10 otros puntos de consumo controlado (en el resto de Catalunya, dos m&aacute;s). Seg&uacute;n datos del consistorio, el 10% de los usuarios a los que los educadores de calle logran convencer para acudir a estas salas acaban accediendo a hacer tratamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre las quejas que han reaparecido en el barrio por la existencia de Baluard, que se conoce popularmente como <em>narcosala</em>, Ar&aacute;nega afirma: &ldquo;Entrelaza aspectos de conflicto como suciedad, inseguridad y el imaginario colectivo del consumo de drogas. El miedo, el estigma&hellip; Pero yo le doy la vuelta a la problem&aacute;tica. Baluard se ubic&oacute; aqu&iacute; porque ya exist&iacute;a una problem&aacute;tica hist&oacute;rica de drogas y lo que hace es minimizar el impacto de su consumo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Borbalaz es otra de las usuarias de Baluard que este mi&eacute;rcoles se estaba tomando un caf&eacute; y pasaba el rato. Su d&iacute;a a d&iacute;a es tambi&eacute;n el de la vida en la calle. &ldquo;Me levanta la Guardia Urbana y ya vengo aqu&iacute; a consumir y a desayunar y pasar el rato&rdquo;, explica. Esta mujer de 50 a&ntilde;os estuvo en la c&aacute;rcel durante dos a&ntilde;os y volvi&oacute; a las calles hace cinco meses, relata. Desde su paso por prisi&oacute;n ha logrado es dejar de consumir por la vena. Ahora toma <em>crack</em>. &ldquo;Aqu&iacute; en el Raval se consum&iacute;a mucho m&aacute;s en los 80. Ahora se consume menos, pero yo siempre he visto droga&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/primera-linea-atencion-toxicomanos-raval-consuman-espacios-seguros_1_9657450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2022 06:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En primera línea de la atención a toxicómanos en el Raval: "Intentamos que consuman en espacios seguros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Drogas,Raval,Narcotráfico,Exclusión social,Personas sin hogar]]></media:keywords>
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