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    <title><![CDATA[elDiario.es - Maternidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/maternidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maternidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Deberías alegrarte&quot;: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'</p><p class="subtitle">Episiotomías, el corte en la vagina desaconsejado por la OMS que sufre una de cada tres madres en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, matrona, le ayud&oacute; y le perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. Le perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era matrona, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y le ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista Diana Oliver acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9806938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y todav&iacute;a desatendida.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;',  'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo ha salido bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les ha costado mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que tiraron para adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ha estado totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le ha hecho caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-sufren-violencia-obstetrica-verbal-riesgo-padecer-depresion-postparto_1_8894009.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a</a> descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una UCI aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, matrona en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interesas por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&ldquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas imágenes entorno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, ha habido un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque t&uacute; est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entiendes por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y t&uacute; no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa Carol Renaux nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la matrona no me hacía caso. A la que pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la matrona no me hac&iacute;a caso. A la que pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi matrona&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la matrona me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su matrona la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que igual es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que han sentido, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Salud mental,Depresión,Salud,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La metamorfosis de un cuerpo matrioska]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/metamorfosis-cuerpo-matrioska_132_13110935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef69f408-dc50-4c96-baaf-f67d4e2836b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La metamorfosis de un cuerpo matrioska"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea de que tantas mujeres se embarazan y que si todas pueden una también debe, es errónea, es peligrosa y es antifeminista. No todas pueden, aunque paran</p></div><p class="article-text">
        Las matrioskas son figuras de madera generalmente que tienen dentro a otras m&aacute;s y m&aacute;s peque&ntilde;as. Se comenzaron a fabricar en Rusia en el siglo XIX aunque se dice que son de inspiraci&oacute;n china. Siempre me gusta hacer la met&aacute;fora del linaje matrioska. Considero que las mujeres somos muchas mujeres dentro de otra mujer. Y as&iacute; es como vivo mi embarazo, como una matrioska que aunque se vea de una pieza, est&aacute; dividida por la mitad. Mitad hacia dentro, mitad hacia abajo.
    </p><p class="article-text">
        Es mi primer embarazo, tengo 39 a&ntilde;os y estoy de 33 semanas y cinco d&iacute;as. Estoy en el sof&aacute; de casa, con tres horas dormidas la noche anterior y con una almohada que me rodea el cuerpo. Ya no aguanto en el escritorio m&aacute;s de 15 minutos seguidos sin levantarme y aunque estoy de baja laboral, tengo que cerrar varias publicaciones antes del 20 de marzo, que es mi fecha prevista para el parto, porque no s&eacute; qu&eacute; vendr&aacute; despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Soy doctora en Antropolog&iacute;a Social y Cultural. Un dato que podr&iacute;a pasar desapercibido en la naturaleza de este art&iacute;culo si no fuese porque hay gente que conf&iacute;a en que mi poder de an&aacute;lisis y de abstracci&oacute;n sobre mi propio embarazo es mayor debido a mi profesi&oacute;n. En mayo tuve un aborto y alguien de mi entorno m&aacute;s cercano me anim&oacute; del siguiente modo &ldquo;tranquila, eres antrop&oacute;loga&rdquo;. Una relatividad y una racionalidad que se espera, desde el otro lado. Ahora mismo soy una mam&iacute;fera. Amante de la vida, tambi&eacute;n lo era antes, pero ahora me siento guardiana y codependiente al m&aacute;ximo nivel de una vida que me corresponde y a la que le correspondo. Lo que como, lo que me muevo, lo que duermo, lo que no duermo, lo que descanso, ya no solo son una decisi&oacute;n m&iacute;a. Son decisiones que ya tomo <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/mujer-vas-criatura-sola_132_10881613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensando en mi hija</a>. Al igual que el calcio que ella me absorbe y la rebeld&iacute;a de mi cuerpo a trav&eacute;s de la hormonas y su alteraci&oacute;n mientras crea unos piececitos, unos ri&ntilde;ones y unas pesta&ntilde;as, son el resultado de esta metamorfosis com&uacute;n. Ella y yo y ella.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decir que he tenido un buen embarazo, en el sentido de que sigo estando &aacute;gil, el est&oacute;mago no ha sufrido, no he perdido el apetito, todas las anal&iacute;ticas han ido bien, no tengo diabetes gestacional y en cada ecograf&iacute;a los resultados han sido positivos. No he perdido las ganas de arreglarme, de vestirme, de socializar, de viajar, de trabajar, de hacer deporte, hasta que mi cuerpo ha dicho que ya estar&iacute;a. Y ya est&aacute;. Estoy viviendo un problema en la piel que no tiene nombre, porque nadie me da un nombre, que ha provocado que deje mis clases de nataci&oacute;n, que no de caminatas para no sudar y que solo use mallas de algod&oacute;n o directamente una camiseta 24 horas sobre 24 horas para estar en casa. Cuando me encuentro mejor y me visto, como es el caso de las salidas para ecograf&iacute;as, estoy reinante y reluciente, eso s&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que voy a la farmacia a renovar algún producto salgo flipando y triste no por pagarlo, porque pagaría lo que fuese porque este picor se aburra y me abandone, sino porque no paro de darle vueltas a cómo la salud es una pura cuestión de clase</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Es normal, es del embarazo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una frase que he escuchado en los momentos m&aacute;s crudos, donde necesitaba soluciones eficaces. Hace meses que empec&eacute; a sentir un picor muy intenso en el cuero cabelludo. Me rascaba de forma desesperada, porque me picaba de forma desesperada. Transmit&iacute; esto a todas las profesionales que me atienden casi semanalmente: matrona, m&eacute;dico de cabecera, ginec&oacute;loga. Es normal, es del embarazo. No te rasques. Ponte algo fr&iacute;o. El PH se altera, son las hormonas. Es normal, es del embarazo. El picor no solo no ces&oacute; sino que fue bajando. Primero al pecho, a la barriga, a los brazos, a las piernas y a los tobillos hasta tener todo el cuero pose&iacute;do por un picor que se activaba de noche de forma considerable. Una cuesti&oacute;n que traslad&eacute; a todos los profesionales que me ven casi semanalmente: matrona, m&eacute;dico de cabecera, ginec&oacute;loga. Es normal, es del embarazo. Las hormonas, el PH se altera. Intenta no rascarte, date con algo fr&iacute;o, esto es as&iacute;. Nadie nunca me hizo una exploraci&oacute;n ni me vio la piel. No me dijo a ver, qu&eacute; pinta tiene, no me tocaron, nada de nada. Me recetaron en un momento una crema, talquistina y polaramide, un medicamento apto para embarazadas. No solo no se me calm&oacute;, sino que fue a m&aacute;s. Fue a tanto que ya no me vest&iacute;a y pasaba las noches en el sof&aacute; desnuda, poniendo crema cada cinco minutos. Y s&iacute;, lo siento, rasc&aacute;ndome a la altura del picor que sent&iacute;a. Una sensaci&oacute;n terrible, tremenda, bruta, basta. Me fui a urgencias, me oblig&oacute; mi matrioska, mi madre. All&iacute; fue la primera vez que me vieron la piel, me hicieron una exploraci&oacute;n. Y aunque el diagn&oacute;stico era &ldquo;del embarazo&rdquo;, al menos me pincharon y volv&iacute; a la vida durante tres horas, que fue lo que me dur&oacute; el efecto. A las tres horas, ca&iacute; en picado. La visita a urgencias me deriv&oacute; a una dermat&oacute;loga tambi&eacute;n con car&aacute;cter de urgencias. Una bendita dermat&oacute;loga a la que ten&iacute;a que haber visitado en el momento cero. Una dermat&oacute;loga que me dedic&oacute; el tiempo necesario para preguntar por los productos que me hab&iacute;a ido aplicando, quer&iacute;a saber las zonas en las que m&aacute;s intensidad notaba, pregunt&oacute; por el orden en el que fueron apareciendo, por supuesto una exploraci&oacute;n minuciosa y completa y un tratamiento correcto, o al menos, eso parece. Crema con corticoides, polaramide y toda una gama de champ&uacute;, gel y crema hidratante para pieles at&oacute;picas. Sin ser yo nada de eso hasta ahora. Cada producto ronda los 30&euro;, menos la crema con corticoides que est&aacute; recetada. Pienso en quienes no puedan gastar en un gel 30&euro;, en un champ&uacute; 30&euro;, en una crema hidratante 30&euro; y no soporten el peso de su piel, como es mi caso.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que voy a la farmacia a renovar alg&uacute;n producto salgo flipando y triste no por pagarlo, porque pagar&iacute;a lo que fuese porque este picor se aburra y me abandone, sino porque no paro de darle vueltas a c&oacute;mo<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/auge-sanidad-privada-andaluza-capta-40-medicos-publica-compagina-plaza-clinica_1_12765387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la salud es una pura cuesti&oacute;n de clase</a>. El acceso a ella, a tratamientos concretos, sin receta, pero que son esenciales. Un ser humano no puede vivir rasc&aacute;ndose, haci&eacute;ndose heridas y sin soportar ni los tejidos de la ropa. Entonces &iquest;qu&eacute; pasa? Se pregunta la antrop&oacute;loga inocente, mientras paga con tarjeta con toda la tranquilidad del mundo. Me interesa por tanto aqu&iacute; resaltar dos cuestiones. La primera es la absoluta normalizaci&oacute;n de las distintas anomal&iacute;as que aparecen en el embarazo como que son cuestiones normales porque son del embarazo y fin. Como si una embarazada tuviese que resignarse a cualquier cosa que pase en su cuerpo sin el derecho a recibir un tratamiento, por m&aacute;s natural o delicado que sea, siendo conscientes de las limitaciones que un cuerpo gestante tiene de tomar medicamentos. Sin embargo, hay una obsesi&oacute;n por otras cuestiones que s&iacute; que son absolutamente naturales durante el embarazo y que se toman como at&iacute;picas o problem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero al peso corporal, al peso de las embarazadas por parte de la biomedicina o al menos as&iacute; ha sido mi experiencia. Y hablo desde un cuerpo normativo que ha intentado hacer una dieta saludable, deporte y mantenerse como lo que hegem&oacute;nicamente se conoce activa, dentro de las posibilidades, el sue&ntilde;o incapacitante del primer trimestre y el hambre voraz de los primeros meses. Pues pese a todo, si soy sincera, de lo que m&aacute;s pavor ha llegado a darme ha sido del momento de pesarme en la consulta de cada ecograf&iacute;a. No por m&iacute;, por haber engordado, porque eso s&iacute; que es una consecuencia absolutamente normal, natural y beneficiosa en el embarazo, sino por la reacci&oacute;n de las propias profesionales. Desde el primer d&iacute;a ya me limitaron a siete los kilos que deb&iacute;a hacer en el embarazo. He de reconocer que me pareci&oacute; un disparate, me parecieron poqu&iacute;simos, aunque al final en el mes 8 en el que me encuentro y en la &uacute;ltima revisi&oacute;n he engordado 8 kilos. Algo que roza la locura primig&eacute;nea que me parec&iacute;a la cifra.
    </p><p class="article-text">
        De las an&eacute;cdotas m&aacute;s complejas que tengo en las revisiones est&aacute;n las que ocurren a la hora de pesarme. Esto sobre todo al principio, donde hice de repente como cuatro kilos en muy poco tiempo, porque mi hambre era permanente y mi sue&ntilde;o constante. Una de las consultas, de las primeras consultas, fui a pesarme y como acostumbro a hacer en mi casa, me quit&eacute; los zapatos. La ginec&oacute;loga le dijo al verme a su ayudante &ldquo;M&iacute;rala, se quita los zapatos para pesar menos&rdquo;. Frase que cerr&oacute; con un &ldquo;uffff&rdquo; cuando la ayudante le comunic&oacute; mi peso. Por suerte, nunca volv&iacute; a coincidir con esta ginec&oacute;loga. Aclarar que todo el proceso de mi embarazo se est&aacute; llevando en la p&uacute;blica. La frase que m&aacute;s o&iacute; al principio fue &ldquo;no cojas peso&rdquo; mientras ve&iacute;a c&oacute;mo se transformaba mi cuerpo sin que yo pudiera hacer nada, porque la transformaci&oacute;n es inevitable. Algo que en un primer momento me acomplej&oacute; y capt&oacute; toda mi atenci&oacute;n. El pecho se desborda, las caderas se ensanchan y el cuerpo se prepara para ser un hogar y lo primero que necesita un hogar es espacio. As&iacute; que ya me acostumbr&eacute; a justificar que estaba haciendo dieta saludable, que hac&iacute;a deporte pero no pod&iacute;a evitar subir de peso, que yo no pod&iacute;a hacer nada. Hasta que por lo que sea logr&eacute; estabilizarlo y durante varias consultas no hab&iacute;a subido ni un gramo. Recuerdo que en alguna incluso perd&iacute; un poco de peso y lo recuerdo como un triunfo.
    </p><p class="article-text">
        Estaba totalmente absorbida por la idea de que una embarazada no puede coger peso, como si eso fuese posible. En navidad disfrut&eacute; de todos los bombones que se me antojaron, comidas y celebraciones. Pero confieso que a la vuelta sent&iacute;a que hab&iacute;a abandonado el camino triunfal del peso estable. Era evidente no solo por navidad, que tambi&eacute;n, sino por el avance de mi embarazo, que hab&iacute;a cogido dos kilos y medio. No s&eacute; por qu&eacute; todo el mundo lo entendi&oacute; y no me rega&ntilde;aron, al contrario, me dijeron que era por el aumento de la barriguita, que no me preocupase. Esto me ayud&oacute; a salir del cors&eacute; del peso, pero tambi&eacute;n a alucinar con que se hubiesen olvidado de la disciplina que hab&iacute;an generado respecto a mi cuerpo. Un cuerpo, el cuerpo de una embarazada, que se ha convertido en una aut&eacute;ntica industria de lo <em>fit</em>, del<em> get and ready with me</em> y del qu&eacute; como en un d&iacute;a embarazada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me espanta la idea de que un embarazo tenga que ser restrictivo o culpable por dejar que el cuerpo haga su trabajo que es, además de crear a un ser humano, crear órganos como una placenta o desarrollar unos pechos para albergar leche. No se puede vallar el mar. Se pueden hacer espigones y puertos, pero no se puede vallar un mar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tik tok est&aacute; lleno de v&iacute;deos de este tipo, donde hay un culto al cuerpo&nbsp;que a veces poco o nada se parece a la rutina y a los biorritmos de las diferentes etapas de un embarazo. Soy firme defensora del deporte y de la comida nutritiva y saludable y de comer lo que a una le apetezca soy igualmente firme defensora y as&iacute; lo hago, como dir&iacute;a Lola Flores, con m&eacute;todo. Un m&eacute;todo que es el m&iacute;o y que no tiene por qu&eacute; ser el de nadie m&aacute;s. Pero me espanta la idea de que un embarazo tenga que ser restrictivo o culpable por dejar que el cuerpo haga su trabajo que es, adem&aacute;s de crear a un ser humano, crear &oacute;rganos como una placenta o desarrollar unos pechos para albergar leche. No se puede vallar el mar. Se pueden hacer espigones y puertos, pero no se puede vallar un mar. Se pueden dar consejos, recomendaciones, ideas, incluso recetas, pero no ridiculizar ni enjuiciar procesos que ponen en el centro la reproducci&oacute;n de la vida de un modo tan reduccionista como es el peso, m&aacute;s a&uacute;n en cuerpo normativo, m&aacute;s a&uacute;n en un cuerpo que est&aacute; dando unos resultados estupendos en cada anal&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda cuesti&oacute;n en la que me gustar&iacute;a detenerme despu&eacute;s de sufrir un problema en la piel, es en el desamparo econ&oacute;mico en que se deja a una embarazada. No s&eacute; cu&aacute;nto dinero habr&eacute; invertido en el &uacute;ltimo mes en productos especializados para intentar calmar el picor y las heridas. Pero s&iacute; s&eacute; que hay mucha gente que tendr&iacute;a que soportar esto sin los productos hipoalerg&eacute;nicos simplemente por no poder pagarlos. Y c&oacute;mo se da por hecho en un informe que la persona tiene recursos para adquirirlos. En ning&uacute;n momento me preguntaron si pod&iacute;a o no pod&iacute;a pagarlos, ni cual era mi trabajo, ni mi situaci&oacute;n econ&oacute;mica. No me explicaron qu&eacute; hacer en caso de necesitar ayuda. Una situaci&oacute;n, insisto, que no me interpela de forma directa, pero que me entristece como ciudadana y mujer que decide gestar, pensando en otras gestantes.
    </p><p class="article-text">
        Naturalizar un embarazo es precarizar un embarazo. Mi piel ha mejorado en parte, pero en parte sigue mal. Muy mal. La pierna derecha est&aacute; irreconocible, por ejemplo. Ma&ntilde;ana visito de nuevo a la dermat&oacute;loga, teniendo la esperanza de que va a pasar y el aprendizaje de que nada es normal, nada es solo del embarazo y si as&iacute; lo fuera o lo fuese, tenemos absolutamente todo el derecho de recibir un tratamiento, un an&aacute;lisis, consejos, rutinas. La idea de que tantas mujeres se embarazan y que si todas pueden una tambi&eacute;n debe, es err&oacute;nea, es peligrosa y es antifeminista. No todas pueden, aunque paran. Parir no es poder parir de forma natural y superar un embarazo como ejemplo de que se puede hacer. Parir es el resultado de una <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/embarazo/cambios-fisicos-y-emocionales/otros-cambios-frecuentes-durante-el-embarazo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metamorfosis absoluta de tu cuerpo</a>, tu mente, tu tiempo, tu vida, tu salud en general, tu sociabilidad, tu rutina, tus preferencias, tus gustos, por la cual todas las gestantes pasan de manera diversa, compleja, afrontando todos los procesos m&eacute;dicos y sociales a los que se somete a una embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no quiere decir que sea natural, ni sencillo ni soportable porque el parto llegue a su fin. Porque el nacimiento es el resultado, pero el proceso es la verdadera base. Una criatura no comienza a vivir el d&iacute;a en el que se da&nbsp;a luz. No es as&iacute;. La maternidad comienza nueve meses antes y hay muy poca o ninguna conciencia de esto muchas veces por parte de la comunidad. Un embarazo nunca es de una &uacute;nica persona. Es una responsabilidad social en el que los distintos agentes familia, amistades, profesionales de la salud pero tambi&eacute;n instituciones y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas est&aacute;n implicados. El dise&ntilde;o y las oportunidades, el tiempo y las herramientas que se brinden durante el proceso hablan de nosotras como sociedad. Por tanto, un embarazo no es una responsabilidad &uacute;nica, al igual que no termina cuando se da a luz. Se habla del posparto, como si el embarazo nunca hubiese existido. La centralidad que recae en el beb&eacute; obliga a las madres a procesar en soledad cuestiones que deber&iacute;an igualmente ser de responsabilidad com&uacute;n. Una vez m&aacute;s bajo el reduccionismo de que si todas pueden, hay que poder. Y no es que se pueda o no se pueda. Es que se tiene que hacer, se tiene que atravesar y se tiene que enfrentar con las herramientas que se tengan, sean m&aacute;s o sean menos. Y vuelvo a se&ntilde;alar que el &eacute;xito y la salud f&iacute;sica y mental de una gestante en posparto habla de nosotras como sociedad y no de ella como individuo.
    </p><p class="article-text">
        Normalizar un embarazo es precarizar un embarazo. Nadie tiene la fuerza infinita para enfrentar aquello que puede suceder durante el proceso, a lo que est&aacute; expuesta, por m&aacute;s que otras lo hayan hecho. La idea del aguantar porque es as&iacute;, ya fue, por favor.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;nimo a todas las que est&eacute;is en transici&oacute;n de este hermoso y complejo rito de paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Castillero Quesada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/metamorfosis-cuerpo-matrioska_132_13110935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La metamorfosis de un cuerpo matrioska]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Embarazo,Maternidad,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fantasía de fuga: qué piensan las madres arrepentidas y las madres que sueñan con desaparecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/fantasia-fuga-piensan-madres-arrepentidas-madres-suenan-desaparecer_129_13101034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ea2170f-fdca-478f-a18a-be5c80109f73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fantasía de fuga: qué piensan las madres arrepentidas y las madres que sueñan con desaparecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que imagino se parece más bien a un gesto administrativo, casi burocrático: dimitir de mis cargos y de mis cargas, entregar las llaves simbólicas de la casa, del calendario y de esa organización invisible que sostiene la vida cotidiana"</p><p class="subtitle">Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por “ser una madre impecable”</p></div><p class="article-text">
        Tenemos que hablar de esto. Y &ldquo;esto&rdquo; es algo que, hasta ahora, solo he verbalizado con mis amigas m&aacute;s cercanas. Al principio, de manera t&iacute;mida y, de un tiempo a esta parte, con mayor elocuencia y frecuencia. No es f&aacute;cil de decir, pero se desliza entre risas cansadas y confesiones en voz baja. Supongo que es porque pensaba que ese era su lugar natural: el territorio protegido de las conversaciones entre mujeres que se entienden sin necesidad de explicarse demasiado. Sin embargo, &uacute;ltimamente me pregunto si quiz&aacute; merezca la pena sacarlo de ah&iacute; y decirlo en p&uacute;blico y en voz alta, no porque sea algo extraordinario &mdash;sospecho que es m&aacute;s com&uacute;n de lo que parece&mdash; sino precisamente porque no se dice: a veces, fantaseo con desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de una huida dram&aacute;tica ni de esas historias en las que alguien decide marcharse sin vuelta y deja detr&aacute;s una vida convertida en enigma; lo que imagino se parece m&aacute;s bien a un gesto administrativo, casi burocr&aacute;tico: dimitir de mis cargos y de mis cargas, entregar las llaves simb&oacute;licas de la casa, del calendario y de esa organizaci&oacute;n invisible que sostiene la vida cotidiana, y salir por la puerta sin dar demasiadas explicaciones. En esta fantas&iacute;a no ocurre nada extraordinario: camino sin rumbo por una ciudad cualquiera, me siento en un banco a leer, debajo de un magnolio, paso la noche en una habitaci&oacute;n de hotel donde nadie me reclama. Nadie me pregunta nada urgente, nadie depende de m&iacute; para que el mundo siga funcionando. No se trata de abandonar nada, ni de romper nada; se trata simplemente de suspender durante unas horas la expectativa de presencia que articula mi vida.
    </p><p class="article-text">
        La fantas&iacute;a aparece m&aacute;s a menudo de lo que me gustar&iacute;a admitir. Algunas semanas varias veces, casi siempre al final del d&iacute;a, cuando cierro el ordenador y todav&iacute;a queda todo lo dem&aacute;s: la cena que preparar, los deberes, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las conversaciones que hay que tener</a>, esa sensaci&oacute;n tan conocida de que la jornada laboral no termina realmente cuando se apaga la pantalla, sino que contin&uacute;a en otra forma dentro de la casa. Otras veces aparece cuando todo se ha calmado por fin y el silencio entra en el sal&oacute;n como una r&aacute;faga de aire suave, ese momento breve en el que una se da cuenta de que ha estado disponible para todo el mundo durante horas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fantasía aparece más a menudo de lo que me gustaría admitir. Algunas semanas varias veces, casi siempre al final del día, cuando cierro el ordenador y todavía queda todo lo demás</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        S&eacute; perfectamente c&oacute;mo suena todo esto y por eso conviene decirlo con claridad: las dos personas a las que m&aacute;s quiero en el mundo viven en mi casa y son mi hija y&nbsp;mi hijo. No es una frase ret&oacute;rica ni una concesi&oacute;n obligada al discurso maternal; es una constataci&oacute;n simple. Dar&iacute;a mi vida por ellos sin pensarlo dos veces y, en muchos sentidos, ellos son la forma perfecta y concreta que ha tomado el amor en mi vida adulta. Precisamente por eso la fantas&iacute;a no consiste en imaginar mi vida sin mis hijos; ese pensamiento no aparece. No me detengo a preguntarme c&oacute;mo habr&iacute;a sido todo si no los hubiera tenido, ni me entretengo demasiado en esos escenarios paralelos tan novelescos, tan de pel&iacute;cula; los &ldquo;y si&rdquo; me interesan poco, quiz&aacute; porque la vida siempre es una sola y se construye sobre decisiones que rara vez admiten revisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La fantas&iacute;a, por tanto, no tiene que ver con borrar a mis hijos de la historia, sino con borrarme a m&iacute; durante un rato. Desaparecer unas horas, un d&iacute;a, quiz&aacute; un fin de semana entero; no ser necesaria para nadie durante ese tiempo, no responder a nadie, no sostener nada. Dicho as&iacute; suena casi infantil, como cuando de peque&ntilde;a so&ntilde;aba con escaparme de casa tras una bronca con mi madre, pero en realidad lo que revela esa fantas&iacute;a es algo mucho m&aacute;s estructural: la intensidad con la que la maternidad contempor&aacute;nea organiza el tiempo, la atenci&oacute;n y, en muchos casos, incluso <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra identidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha empezado a hablarse de algo todav&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;modo: las madres que se arrepienten de haber tenido hijos. La soci&oacute;loga <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/orna-donath-madre-arrepentido_128_3824315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orna Donath</a> ahond&oacute; sobre ello en el magn&iacute;fico ensayo <em>Madres arrepentidas: Una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales</em> (Reservoir Books, 2016), donde recog&iacute;a testimonios de mujeres que afirmaban amar profundamente a sus hijos y, aun as&iacute;, reconocer que, si pudieran volver atr&aacute;s, no elegir&iacute;an la maternidad. No es un sentimiento mayoritario, pero tampoco inexistente, y quiz&aacute; por eso provoca tanta incomodidad cultural, porque desaf&iacute;a una de las promesas m&aacute;s persistentes de nuestra &eacute;poca: la idea de que la maternidad es siempre la decisi&oacute;n correcta, la que ordena la vida, la que otorga sentido definitivo a todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No me reconozco en ese arrepentimiento, pero tampoco me tranquiliza despacharlo con facilidad. A las mujeres se nos advierte con frecuencia de que nos arrepentiremos de no tener hijos, como si esa fuera la gran amenaza biogr&aacute;fica que pesa sobre nosotras. Lo que casi nunca se contempla es la posibilidad inversa: que algunas mujeres descubran demasiado tarde que la maternidad no era el lugar en el que quer&iacute;an vivir su vida. Quiz&aacute; por eso el libro de Donath produjo tanto revuelo cuando se public&oacute;. No porque revelara un fen&oacute;meno masivo, sino porque se atrev&iacute;a a mentar&nbsp;algo que la cultura prefiere no mirar de frente: que la maternidad no es una experiencia homog&eacute;nea ni garantiza autom&aacute;ticamente la felicidad o el sentido de la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A las mujeres se nos advierte con frecuencia de que nos arrepentiremos de no tener hijos (...) Lo que casi nunca se contempla es la posibilidad inversa: que algunas mujeres descubran demasiado tarde que la maternidad no era el lugar en el que querían vivir su vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reconocer esa posibilidad no significa abrazarla ni desearla. Significa aceptar algo m&aacute;s simple y m&aacute;s engorroso: que la maternidad, como casi todas las decisiones irreversibles de la vida adulta, tambi&eacute;n contiene zonas de ambivalencia. Entiendo bien la pregunta que rodea al arrepentimiento, no porque desee otra vida, sino porque s&eacute; hasta qu&eacute; punto la maternidad contempor&aacute;nea descansa sobre una expectativa de presencia constante. Una madre no solo ama a sus hijos; tambi&eacute;n est&aacute; siempre ah&iacute;, f&iacute;sica, mental y emocionalmente disponible, anticipando necesidades, organizando tiempos, sosteniendo el delicado equilibrio dom&eacute;stico que permite que la vida cotidiana avance sin demasiados sobresaltos. Esa presencia continua, que a menudo se vive como una forma de amor, tambi&eacute;n puede sentirse en ocasiones como una forma de presi&oacute;n silenciosa. Muy silenciosa y muy invisible.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la fantas&iacute;a de fuga aparece, ahora s&iacute;, con tanta naturalidad en nuestras conversaciones. La periodista <a href="https://www.eldiario.es/nidos/clase-madre-abandona-hijo-mujeres-sienten-veces-necesidad-huir_129_9132004.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urzaiz escribi&oacute; en</a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/clase-madre-abandona-hijo-mujeres-sienten-veces-necesidad-huir_129_9132004.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Las abandonadoras</em></a><em> </em>(Destino, 2022) sobre mujeres que se marcharon de verdad, mujeres que vivieron maternidades turbulentas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/merce-ibarz-retrata-merce-rodoreda-escritora-punk-cruel-acusaron-cursi_1_11253865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merc&egrave; Rodoreda</a>, Joni Mitchell, Muriel Spark, Doris Lessing, Ingrid Bergman, Maria Montessori o Gala Dal&iacute;, entre otras. Todas ellas tienen en com&uacute;n haberse separado de sus hijos y lo interesante de este ensayo no es solo la galer&iacute;a de casos extremos que re&uacute;ne, sino el malestar cultural que provocan. El abandono paterno forma parte de la historia social sin despertar demasiados juicios morales; sin embargo, cuando es una madre la que se va, el gesto adquiere de inmediato una dimensi&oacute;n casi m&iacute;tica, como si en &eacute;l se pusiera en cuesti&oacute;n algo m&aacute;s profundo que una simple decisi&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        Entre esa figura radical &mdash;la madre que abandona, la madre que se arrepiente de serlo&mdash; y la madre abnegada existe, sin embargo, un territorio mucho m&aacute;s amplio y cotidiano que rara vez se nombra: el de las madres que se quedan, que aman a sus hijos sin reservas y que, aun as&iacute;, imaginan a veces lo que significar&iacute;a salir por la puerta durante un rato largo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tal vez la pregunta importante no sea qué dice esa fantasía sobre las madres, sino qué dice sobre las condiciones en las que hoy se ejerce la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal vez la pregunta importante no sea qu&eacute; dice esa fantas&iacute;a sobre las madres, sino qu&eacute; dice sobre las condiciones en las que hoy se ejerce la maternidad. No dejo de reflexionar sobre la creciente soledad de la crianza en nuestros d&iacute;as y sobre la desaparici&oacute;n de muchas de las redes informales que durante siglos han sostenido y siguen sosteniendo los cuidados <em>&mdash;spoiler:</em> esas redes est&aacute;n formadas, en una mayor&iacute;a abrumadora, por mujeres&mdash;. Cuando esa red desaparece y el cuidado se concentra casi exclusivamente en el n&uacute;cleo familiar &mdash;y dentro de &eacute;l, muy a menudo, en la madre&mdash;, la presencia se vuelve m&aacute;s intensa, m&aacute;s continua, m&aacute;s exigente.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, quiz&aacute; la fantas&iacute;a de fuga no sea el s&iacute;ntoma de una mala maternidad ni una se&ntilde;al de arrepentimiento oculto, sino algo mucho m&aacute;s sencillo: una forma de respirar dentro de una vida que exige demasiado, un peque&ntilde;o gesto imaginario que permite recordar que, incluso dentro del amor m&aacute;s profundo, sigue existiendo una puerta y que saber que est&aacute; ah&iacute; &mdash;aunque no tengamos ninguna intenci&oacute;n de cruzarla&mdash; tambi&eacute;n forma parte de la libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a mis amigas. Mientras escrib&iacute;a este art&iacute;culo, les he preguntado si alguna vez se han arrepentido de ser madres. Una de ellas me dice: &ldquo;Pues yo, arrepentirme, no. Si no, no ser&iacute;a quien soy hoy en d&iacute;a. Pero imaginarme otra vida y sonre&iacute;r&hellip; s&iacute;&rdquo;. Otra me contesta a la salida del cole, tras una reuni&oacute;n en la que se ha activado un protocolo <em>antibullying:</em> &ldquo;Ahora mismo de lo que me arrepiento es de no haber sido madre en un lugar m&aacute;s amable, con rastas y rodeada de otras mujeres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/fantasia-fuga-piensan-madres-arrepentidas-madres-suenan-desaparecer_129_13101034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 21:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fantasía de fuga: qué piensan las madres arrepentidas y las madres que sueñan con desaparecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madres,Maternidad,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f51c03f-131f-4c2c-909a-538f8824950f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay muchas guías para padres de niños pequeños, pero ¿qué ocurre cuando tus hijos llegan a la edad adulta? Una psicoterapeuta comparte sus principios básicos para criar a adultos</p><p class="subtitle">“La precariedad infantiliza”: por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta</p></div><p class="article-text">
        Cuando una de mis hijas cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os, nuestra relaci&oacute;n atraves&oacute; una crisis tan dolorosa que se prolong&oacute; m&aacute;s de lo que pude soportar. Yo era psicoterapeuta, con formaci&oacute;n en desarrollo infantil y adulto y, sin embargo, me sent&iacute; completamente desorientada. Han pasado d&eacute;cadas desde entonces, pero cuando hace poco habl&eacute; con ella sobre esa &eacute;poca, me invadi&oacute; la misma sensaci&oacute;n de angustia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como mi hija, que ahora es madre, lo expres&oacute; cuando le ped&iacute; que describiera aquella &eacute;poca:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba furiosa, desesperada y sola. Me pele&eacute; contigo y con pap&aacute; de una forma en que nadie en la familia se hab&iacute;a peleado contigo antes. Recuerdo gritarte mientras d&aacute;bamos un paseo, mientras t&uacute; me suplicabas desesperadamente que me callara porque la gente pod&iacute;a o&iacute;rnos. Yo quer&iacute;a que nos oyeran. Quer&iacute;a hacer a&ntilde;icos nuestra imagen de familia feliz, y lo consegu&iacute; con creces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; que hab&iacute;a estado observando a otras familias y me preguntaba qu&eacute; hab&iacute;an hecho bien ellos y qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo tan mal. No sab&iacute;a c&oacute;mo manejar la relaci&oacute;n ahora que ella era t&eacute;cnicamente una adulta, pero para m&iacute; segu&iacute;a siendo tan joven y vulnerable. Ten&iacute;a miedo por ella, estaba enfadada con ella (una emoci&oacute;n que no quer&iacute;a sentir) y furiosa conmigo misma. Bajo todo eso se escond&iacute;a la verg&uuml;enza: le hab&iacute;a fallado a ella y a nuestra familia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasar de ser gestora ansiosa a testigo respetuosa es una tarea difícil en la educación de los hijos adultos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las preguntas me abrumaban. &iquest;Por qu&eacute; no lo vi venir? &iquest;Qu&eacute; hice mal? &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a arreglarlo? Busqu&eacute; orientaci&oacute;n y no encontr&eacute; casi nada. Pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a informaci&oacute;n que me ayudara a entender este nuevo terreno. Ojal&aacute; hubiera sabido lo que sugieren las recientes <a href="https://www.cam.ac.uk/stories/five-ages-human-brain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones en neurociencia</a> de la Universidad de Cambridge: que la fase adolescente del cerebro se prolonga hasta la avanzada edad de 32 a&ntilde;os. Estos hallazgos, publicados en <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-65974-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, cuestionan las suposiciones tradicionales de que la maduraci&oacute;n termina a los 18 o 25 a&ntilde;os y ponen de relieve por qu&eacute; este per&iacute;odo prolongado de la &lsquo;no del todo adultez&rsquo; supone tanto una vulnerabilidad como una oportunidad para nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina cuando estos cumplen 18 a&ntilde;os: simplemente cambia de forma. Sin embargo, la educaci&oacute;n de los hijos adultos sigue siendo uno de los aspectos menos comentados y menos comprendidos de la vida familiar.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo y la terapia, mi hija y yo superamos esas peleas y reconstruimos una relaci&oacute;n cercana. Estoy profundamente agradecida por ello. Vi&eacute;ndolo en perspectiva, la ruptura se convirti&oacute; en un avance: una reconfiguraci&oacute;n necesaria de nuestro sistema familiar. Restableci&oacute; los l&iacute;mites, abri&oacute; una comunicaci&oacute;n m&aacute;s honesta y nos ense&ntilde;&oacute; a discutir de forma constructiva. Suena a final feliz, pero el proceso fue ca&oacute;tico y duro. Aqu&iacute; van algunos consejos clave para construir una buena relaci&oacute;n con tus hijos ya adultos.
    </p><p class="article-text">
        En generaciones anteriores, llegar a la edad adulta implicaba cortar lazos a los 18 a&ntilde;os: uno se marchaba de casa, consegu&iacute;a un trabajo, se casaba joven y rara vez miraba atr&aacute;s. Hoy en d&iacute;a, la situaci&oacute;n es diferente. Muchos padres observan a sus hijos adultos y se preguntan qu&eacute; ha salido mal. En comparaci&oacute;n con lo que ellos hicieron a esa edad, el camino m&aacute;s lento de sus hijos hacia la independencia puede interpretarse como un retraso en el desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Jeffrey Arnett acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;adultez emergente&rdquo; para referirse a los a&ntilde;os comprendidos entre los 18 y los 25, una fase de exploraci&oacute;n e incertidumbre en la que los j&oacute;venes se encuentran &ldquo;a medio camino&rdquo; entre la adolescencia y la edad adulta. Es un momento para probar, experimentar y descubrir qui&eacute;nes son. Esto no es una prueba de decadencia moral, sino un cambio en el desarrollo que refleja un mundo radicalmente diferente. La tecnolog&iacute;a, el movimiento feminista y el cambio social han transformado lo que significa crecer.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas lo reflejan con crudeza: alrededor de <a href="https://www.theguardian.com/society/2025/jul/23/men-women-society-uk-housing-parents-women" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio de los j&oacute;venes adultos</a> de entre 18 y 34 a&ntilde;os viven con sus padres en Reino Unido [En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/siete-diez-jovenes-siguen-viviendo-padres_1_11584190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete de cada diez j&oacute;venes que trabajan</a> siguen viviendo con ellos, y la edad media de emancipaci&oacute;n supera los 30 a&ntilde;os]. Casi <a href="https://www.pewresearch.org/social-trends/2024/01/25/financial-help-and-independence-in-young-adulthood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 60% de los padres mantienen</a> econ&oacute;micamente a un hijo adulto. Por dif&iacute;cil que pueda resultar, se trata de una adaptaci&oacute;n necesaria a una realidad econ&oacute;mica y social profundamente alterada. Los padres rara vez hablan de lo agotados que se sienten o de c&oacute;mo afrontar la situaci&oacute;n de forma coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en Sarah, una paciente de unos 55 a&ntilde;os, que acudi&oacute; a terapia sinti&eacute;ndose completamente agotada. Tres a&ntilde;os antes, su hijo Tom, de 26 a&ntilde;os, hab&iacute;a vuelto a casa tras terminar la universidad. Lo que comenz&oacute; como un arreglo temporal &ldquo;solo hasta que se estabilizara&rdquo; se hab&iacute;a convertido en algo que ninguno de los dos sab&iacute;a c&oacute;mo definir. Tom trabajaba a tiempo parcial en una cafeter&iacute;a, se pasaba las tardes jugando a videojuegos, no contribu&iacute;a en absoluto a los gastos de la casa y se enfadaba ante cualquier sugerencia de que hiciera algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Sarah se sent&iacute;a atrapada entre el amor y el resentimiento. Le preparaba la comida, le lavaba la ropa y andaba de puntillas para no alterar su estado de &aacute;nimo. Su matrimonio se resinti&oacute;; su marido empez&oacute; a llegar tarde a casa para evitar la tensi&oacute;n. Sarah no entend&iacute;a por qu&eacute; Tom parec&iacute;a tan estancado cuando ella le hab&iacute;a dado todo. &ldquo;Le he fallado&rdquo;, dec&iacute;a entre l&aacute;grimas. &ldquo;No es capaz de afrontar la vida adulta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A algunos padres les cuesta más dejar que sus hijos se independicen, a otros les cuesta más que ya no los necesiten; en ambos casos se necesitan límites claros y afectuosos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero a medida que trabajamos juntas, fue surgiendo una realidad diferente. La propia madre de Sarah hab&iacute;a sido fr&iacute;a y cr&iacute;tica. Sarah se hab&iacute;a prometido a s&iacute; misma ser diferente: m&aacute;s cari&ntilde;osa, m&aacute;s presente. Sin embargo, hab&iacute;a compensado en exceso y hab&iacute;a protegido a Tom de las dificultades. Le resolv&iacute;a los problemas y lo libraba de las consecuencias. Ahora, a sus 26 a&ntilde;os, Tom no ten&iacute;a confianza en sus propias capacidades porque nunca hab&iacute;a tenido que desarrollarlas. Y Sarah, agotada tras a&ntilde;os de hipervigilancia, se sent&iacute;a enfadada con la misma persona a la que hab&iacute;a intentado proteger con tanto empe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El avance se produjo cuando Sarah comenz&oacute; a darse cuenta de que era su ansiedad, y no la necesidad real de Tom, lo que impulsaba su comportamiento. Trabajamos en lo que realmente le aterrorizaba: que si no controlaba la vida de su hijo, ocurrir&iacute;a algo terrible. Debajo de eso se escond&iacute;a un miedo m&aacute;s antiguo: que ella no era lo suficientemente buena, que el amor desaparecer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sarah empez&oacute; poco a poco. Dej&oacute; de lavarle la ropa a Tom. Le dijo, con calma, que ten&iacute;a que contribuir mensualmente a los gastos de la casa. Se resisti&oacute; al impulso de salir al rescate cuando &eacute;l se quejaba o se enfadaba. Fue una tortura. Tom estaba furioso. La acus&oacute; de no preocuparse por &eacute;l, de cambiar las reglas de repente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, poco a poco, se fueron adaptando. &Eacute;l empez&oacute; a hacer m&aacute;s turnos. Comenz&oacute;, con cautela, a hablar de mudarse. El ambiente en casa se relaj&oacute;. El marido de Sarah empez&oacute; a llegar a casa m&aacute;s temprano. Y, en una sesi&oacute;n, Sarah me dijo: &ldquo;La semana pasada, Tom me dio las gracias por la cena. Era la primera vez en tres a&ntilde;os que se hab&iacute;a dado cuenta de que hab&iacute;a cocinado. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado tan ocupada dando, que nunca le hab&iacute;a dejado devolverme el favor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones confirman lo que Sarah descubri&oacute;: cuando los hijos adultos vuelven a casa, la calidad de vida y el bienestar de los padres suelen disminuir significativamente, independientemente del motivo por el que el hijo haya regresado. Sin embargo, no lo admitimos abiertamente, porque nos parece una traici&oacute;n. El silencio nos mantiene a todos atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cambi&oacute; para Sarah y Tom no fue que ella lo quisiera menos, sino que lo quer&iacute;a de otra manera. Empez&oacute; a confiar en &eacute;l para que se las arreglara en la vida. Ese cambio, de gestora ansiosa a testigo respetuosa, es una tarea dif&iacute;cil de la paternidad de hijos adultos.
    </p><p class="article-text">
        La misma din&aacute;mica se repite en lo que respecta al dinero, las elecciones profesionales y las relaciones. Los padres ven a sus hijos pasar apuros y se apresuran a arreglar las cosas, aconsejarles o rescatarlos. Lo hacen por amor, pero a menudo les sale el tiro por la culata. Los estudios demuestran que la implicaci&oacute;n excesiva de los padres, lo que los investigadores denominan &ldquo;crianza helic&oacute;ptero&rdquo;, se asocia con problemas de salud mental en los j&oacute;venes adultos, una menor confianza en s&iacute; mismos y dificultades en el desarrollo de la identidad. Justo lo que hacemos para ayudar puede resultar un obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Esta cercan&iacute;a prolongada puede ser entra&ntilde;able y necesaria, pero tambi&eacute;n problem&aacute;tica. Los padres pueden sentirse resentidos; los hijos pueden sentirse infantilizados. La clave es la claridad, no el control. Hay que mantener conversaciones expl&iacute;citas sobre el dinero, las tareas dom&eacute;sticas, la privacidad y las expectativas. Los l&iacute;mites son importantes. Son las suposiciones t&aacute;citas &mdash;esos viejos patrones heredados&mdash; las que con mayor frecuencia conducen al conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Los propios j&oacute;venes adultos identifican aspectos que favorecen su regreso a casa: expectativas claras discutidas abiertamente, contribuciones significativas al hogar, ser tratados como adultos en lugar de como adolescentes y un plan de salida con plazos. Ejemplos de esto incluyen que gestionen sus propias relaciones. Tienen privacidad en lo que respecta a su tel&eacute;fono, sus finanzas y su vida social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces es el padre o la madre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar asumiendo el papel de cuidadores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n no radica en si tu hijo de 28 a&ntilde;os vive en casa. Se trata de si la relaci&oacute;n ha evolucionado para adaptarse a su etapa de desarrollo o si todos repiten los patrones de cuando eran adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio es una tarea dif&iacute;cil. Durante a&ntilde;os, nuestro papel fue proteger y guiar; mantener a nuestros hijos con vida y ayudarles a crecer. Luego, la tarea cambia: dar un paso atr&aacute;s y dejar que tomen sus propias decisiones y cometan sus propios errores. Esa transici&oacute;n puede resultar desconcertante; pues, en cierto modo, siguen siendo ese beb&eacute; diminuto que llevamos dentro. Se necesita un profundo trabajo psicol&oacute;gico para amar al hijo que tenemos, no al que imaginamos o elegir&iacute;amos; para escuchar con atenci&oacute;n, respetar su autonom&iacute;a y ofrecer sabidur&iacute;a solo cuando se nos pida. Como dijo Anna Freud: &ldquo;El trabajo de una madre es estar ah&iacute; para que la dejen ir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ejercer una crianza &ldquo;suficientemente buena&rdquo; con los hijos adultos se requiere un delicado equilibrio: no abandonarlos ni sobreprotegerlos, no limitarse siempre al papel de padre, sino compartir m&aacute;s, y mantener el v&iacute;nculo sin caer en la dependencia. La verdadera tarea consiste en soltar el control sin perder el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Existe un modelo de crianza llamado &ldquo;C&iacute;rculo de Seguridad&rdquo; dise&ntilde;ado para mejorar las relaciones entre cuidadores e hijos, ayudando a los adultos a comprender y satisfacer las necesidades emocionales de los ni&ntilde;os en la primera infancia. Esto tambi&eacute;n se aplica aqu&iacute;. Quieres ser los brazos en los que tus hijos adultos puedan refugiarse, pero tambi&eacute;n el apoyo que les ayude a dar el paso hacia la independencia. A algunos padres les cuesta m&aacute;s soltar las riendas, a otros les cuesta m&aacute;s sentirse necesarios; ambos casos requieren l&iacute;mites claros y afectuosos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay del cambio cuando tu hijo encuentra relaciones amorosas? Al ver a sus hijos adultos salir con otras personas y divertirse, los padres pueden sentir envidia de su juventud &mdash;la frescura de sus cuerpos, la vida que a&uacute;n tienen por delante&mdash; incluso mientras sienten orgullo y amor. Reconocer estas emociones, en lugar de enterrar la verg&uuml;enza, nos mantiene aut&eacute;nticos y generosos. Cuanto m&aacute;s aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros l&iacute;mites, m&aacute;s libres son nuestros hijos para vivir plenamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros límites, más libres son nuestros hijos para vivir plenamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden surgir otras dificultades debido a los cambios en los roles de padres e hijos. El trauma no superado de una generaci&oacute;n puede transmitirse a la siguiente. Cuando el dolor se entierra en lugar de afrontarse, se transmite a trav&eacute;s del comportamiento, la respuesta emocional e incluso de forma epigen&eacute;tica en lo m&aacute;s profundo de nuestro ser. El trauma no superado nos hace m&aacute;s reactivos: los padres pueden volverse impredecibles o poco fiables, lo que provoca que los hijos se sientan ansiosos o hipervigilantes. Estos patrones se repiten a lo largo de d&eacute;cadas hasta que alguien est&aacute; preparado para sentir el dolor y empezar a sanarlo. Cuando el trauma o el abandono han marcado a una familia, el distanciamiento entre generaciones se vuelve m&aacute;s probable, no porque falte el amor, sino porque ha resultado demasiado doloroso expresarlo con seguridad. Es &uacute;til que los padres reconozcan el trauma que arrastran de su pasado y se propongan procesarlo no solo por ellos mismos, sino por todo el sistema familiar.
    </p><p class="article-text">
        A veces es el padre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar como cuidadores, que intentan, y normalmente fracasan, manejar o apaciguar a las mismas personas que se supone que deben protegerlos. La tarea aqu&iacute; &mdash;en este caso para los hijos m&aacute;s que para los padres&mdash; es diferente, pero igualmente vital: establecer l&iacute;mites sin culpa, ver claramente las limitaciones de los padres y dejar de intentar ganarse un amor que era condicional o inconsistente. El amor a&uacute;n puede ser posible, pero solo desde una distancia emocional segura. Los l&iacute;mites se convierten en la forma que debe adoptar el amor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si sois capaces de hablar con sinceridad, discrepar con respeto y reíros juntos, habéis logrado algo extraordinario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tu influencia perdura, pero no a trav&eacute;s de tus opiniones. Reside en c&oacute;mo encarnas el amor, el respeto, la integridad y la bondad. Has contribuido a trazar el mapa relacional que llevan dentro tus hijos: conf&iacute;a en eso y conf&iacute;a en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Las mayores tensiones surgen en los momentos de transici&oacute;n: cuando un hijo se va de casa o regresa, cuando una nueva pareja se une a la familia, cuando fallece un abuelo o cuando alguien pierde el trabajo. Estos momentos ponen de manifiesto las fisuras de una familia, pero tambi&eacute;n crean oportunidades para crecer y recomponerse.
    </p><p class="article-text">
        Incluso las familias m&aacute;s unidas atraviesan tormentas. Los conflictos con los hijos adultos pueden herir profundamente porque tocan la identidad, no solo como padre, sino como alguien que lo dio todo. La tentaci&oacute;n es intentar arreglarlo o retirarse. Es mejor hacer una pausa, reconocer tu parte de responsabilidad, pedir perd&oacute;n cuando sea necesario y escuchar con empat&iacute;a. La reconciliaci&oacute;n tras un conflicto no solo cura, sino que fortalece la seguridad emocional y la resiliencia en ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su complejidad, esta etapa puede reportar grandes satisfacciones. Las conversaciones se vuelven m&aacute;s enriquecedoras; el sentido del humor se hace m&aacute;s profundo. Puedes disfrutar de tus hijos ya adultos como personas por derecho propio: con sus peculiaridades, sus pasiones y su sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como me dijo recientemente una madre: &ldquo;Es como ver a tu coraz&oacute;n caminar fuera de tu cuerpo, pero ahora camina con confianza&rdquo;. Eso captura la belleza agridulce de todo esto. Si puedes hablar con sinceridad, discrepar con respeto y re&iacute;ros juntos, has logrado algo extraordinario. Has convertido un v&iacute;nculo de dependencia en una relaci&oacute;n de respeto mutuo, una que evoluciona a medida que ambos lo hac&eacute;is.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina: madura. Y, como todo amor maduro, requiere valor: para aprender continuamente, para perdonar una y otra vez y para estar siempre presente, no como el padre que lo sabe todo, sino como un ser humano m&aacute;s que tambi&eacute;n sigue creciendo.
    </p><p class="article-text">
        A mi hija le ayud&oacute; much&iacute;simo sentirse escuchada. &ldquo;Con el tiempo, mi rabia fue disminuyendo a medida que me sent&iacute;a lo suficientemente escuchada&rdquo;, dice ahora. &ldquo;Parte de la tarea de desarrollo que supone la separaci&oacute;n consist&iacute;a en demostrar que lo que siempre hab&iacute;a temido era err&oacute;neo: que si mostraba mi yo aut&eacute;ntico, ca&oacute;tico y en conflicto, no ser&iacute;a digna de ser amada. Que el amor era condicional. Al final, de una forma muy desordenada, aprend&iacute; que me quer&iacute;an tal y como soy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las familias no son est&aacute;ticas: son sistemas vivos que se adaptan constantemente. Lo mejor que podemos hacer, como padres, como hijos, como seres humanos, es mantenernos abiertos: escuchar, crecer y amar, incluso cuando es dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Samuel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Maternidad,familias,Psicología,Bienestar,Relaciones,Padres,Madres,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La asociación 'Malasmadres' exige un Pacto de Estado por la Conciliación: “No es un problema privado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asociacion-malasmadres-exige-pacto-conciliacion-no-problema-privado_1_13078364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/954cb69c-c964-488e-8bf1-00be2a32eb46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La asociación &#039;Malasmadres&#039; exige un Pacto de Estado por la Conciliación: “No es un problema privado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Laura Baena y su comunidad llevan más de 10 años luchando por esta reforma. Este mércoles han presentado su campaña de incidencia política junto a la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego</p></div><p class="article-text">
        Laura Baena, creadora del <a href="https://clubdemalasmadres.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Club de las Malasmadres</a>, una comunidad que une a casi un mill&oacute;n de mujeres que luchan por no renunciar ni a su carrera laboral ni a su conciliaci&oacute;n, ha vuelto a alzar la voz este mi&eacute;rcoles para reivindicar la necesidad de crear un Pacto de Estado por la Conciliaci&oacute;n.&nbsp;La reivindicaci&oacute;n surge tras la publicaci&oacute;n de su &uacute;ltimo informe, <em>El peso invisible de la maternidad </em>(2025), en el que identifican y ponen nombre al peso no siempre visible de los cuidados y la no conciliaci&oacute;n que lleva a las madres al agotamiento.&nbsp;Entre los datos que incluye se encuentra que, al convertirse en madres, el 82% de las mujeres ha tomado decisiones que han afectado a su trayectoria laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Baena, presidenta de Malasmadres y de la Asociaci&oacute;n Yo No Renuncio, ya ha entregado este informe a todas las fuerzas pol&iacute;ticas, y asegura que es el momento de pasar de la palabra a la acci&oacute;n. &ldquo;3 de cada 4 mujeres nos dicen que su salud se ha resentido por la falta de conciliaci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Eso ya no es un problema privado, es una cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica y nuestros representantes se han comprometido con nosotras a implementar pol&iacute;ticas que frenen esta situaci&oacute;n que afecta de manera transversal a todas las familias&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Baena explica a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que el principal objetivo de este pacto es &ldquo;frenar la renuncia de las madres&rdquo;, y que la maternidad se reconozca social y econ&oacute;micamente: &ldquo;Hay medidas que llevamos impulsando mucho tiempo y que vemos que son claves, como la reducci&oacute;n de jornadas sin p&eacute;rdida salarial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Malasmadres tambi&eacute;n llevan a&ntilde;os reivindicando que el permiso parental de ocho semanas sea retribuido. &ldquo;Las familias espa&ntilde;olas no pueden cuidar sin cobrar&rdquo;, afirma Baena. &ldquo;Al final quien usa el permiso son familias que tienen recursos para estar cuidando sin cobrar&rdquo;, se&ntilde;ala, dejando fuera de la ecuaci&oacute;n a las familias m&aacute;s vulnerables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Baena, el permiso de maternidad deber&iacute;a empezar tras la recuperaci&oacute;n del parto. &ldquo;Es muy importante reconocer el valor que tiene el cambio, no s&oacute;lo emocional sino f&iacute;sico, del cuerpo de la mujer cuando llega a la maternidad&rdquo;. Entre los puntos &ldquo;no negociables&rdquo; del Pacto tambi&eacute;n se encuentra la necesidad de aprobar la prestaci&oacute;n universal de crianza por hijo o hija, que tambi&eacute;n ayudar&iacute;a a frenar la pobreza infantil y que existe en muchos pa&iacute;ses europeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La maternidad necesita acompa&ntilde;amiento m&aacute;s all&aacute; de los primeros meses, porque si no, no vamos a conseguir que haya una sociedad con futuro&rdquo;, asegura Baena. &ldquo;Porque la situaci&oacute;n actual del pa&iacute;s es que no hay madres, no hay hijos&rdquo;. Bajo el lema &ldquo;Las Malasmadres no conciliamos, sobrevivimos&rdquo;, el evento ha contado con la presencia de Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, que ha conversado con Baena sobre la conciliaci&oacute;n y la necesidad de cambiar la sociedad y el asentado sistema patriarcal. &ldquo;El cuidado tiene que ser pol&iacute;tica de Estado, no puede quedar relegado al &aacute;mbito de la familia&rdquo;, ha asegurado Rego.
    </p><p class="article-text">
        La ministra ha puesto el foco en los derechos de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y ha asegurado que &ldquo;la prestaci&oacute;n por crianza es un elemento de cuidado e igualador de derechos de ciudadan&iacute;a para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que tienen derecho a ser cuidados con dignidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rego ha afirmado que el &aacute;mbito reproductivo debe tener mayor presencia en la sociedad, y que &ldquo;la democracia en las empresas se hace a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas de cuidado&rdquo;, apelando a la necesidad de la reducci&oacute;n de la jornada laboral para asegurar la conciliaci&oacute;n. &ldquo;La pol&iacute;tica institucional tiene que mirar m&aacute;s all&aacute; para que estos cambios a nivel social se terminen de concretar&rdquo;, ha concluido la ministra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La historia de Mar</h2><p class="article-text">
        Mar, madre de dos hijos de 22 y 21 a&ntilde;os, uno de ellos con discapacidad, tuvo que dejar su trabajo por la imposibilidad de compaginarlo con los cuidados. &ldquo;Me cost&oacute; mucho tomar la decisi&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Porque da la sensaci&oacute;n de que no sirves para otra cosa, nada m&aacute;s que para cuidar&rdquo;. Para ella, el &ldquo;peso invisible de la maternidad&rdquo; recae principalmente en las tareas administrativas a las que hace frente debido a la discapacidad de su hijo. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber recibido un gran apoyo por parte de profesionales, reconoce haber sentido una gran ausencia &ldquo;para poder conciliar un trabajo y mi agotamiento, porque en mi caso, adem&aacute;s, el padre est&aacute; ausente&rdquo;. &ldquo;Tuve que tomar la decisi&oacute;n de no trabajar, porque era imposible compatibilizarlo, sobre todo para preservar mi salud f&iacute;sica y mental&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El evento ha contado tambi&eacute;n con una mesa de expertas moderada por Baena con el Catedr&aacute;tico de Derecho Constitucional Octavio Salazar, la periodista y emprendedora social Mar Cabra, y la actriz y guionista Pilar G&oacute;mez. Todos han puesto el foco de la conversaci&oacute;n en cambiar el modelo de productividad de Espa&ntilde;a y a cuestionar las razones por las que&nbsp;el sistema patriarcal funciona.&nbsp;
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                Mesa de debate                            </span>
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        &ldquo;La masculinidad es lo que define nuestra estructura social&rdquo;, ha explicado Salazar. &ldquo;Los hombres tenemos que revisar los poderes que hemos tenido naturalmente nuestros&rdquo;. Por otro lado, Cabra ha resaltado la importancia de &ldquo;poner el cuidado en el centro de la empresa&rdquo;: &ldquo;Hay que reorganizar el modelo laboral para incluir a las madres, porque la manera de trabajar est&aacute; rota&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha proyectado un fragmento del cortometraje <em>La loca y el feminista</em>, escrito y protagonizado por Pilar G&oacute;mez, que trata la desigualdad en el reparto de los cuidados. Se ha resaltado la importancia de llevar la lucha por la igualdad de g&eacute;nero al &aacute;mbito audiovisual y de que muchos m&aacute;s hombres vean y lean contenido de este tipo para autoevaluar su rol dentro de la estructura familiar y la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se les ha dado voz a ellas: las madres. Baena ha charlado con tres de ellas sobre su conciliaci&oacute;n de la vida laboral con los cuidados. Mireia, Mar y Elisa han puesto voz y rostro al malestar y agotamiento materno. &ldquo;Las madres estamos sosteniendo el futuro de la sociedad&rdquo;, han coincidido. Cada una ha formulado una exigencia para mejorar la calidad de vida de las madres. 
    </p><p class="article-text">
        Mireia ha pedido un cambio de modelo para que la familia sea lo m&aacute;s importante de la sociedad. Mar ha exigido m&aacute;s empat&iacute;a y humanidad hacia las madres y m&aacute;s apoyos a las que cuidan solas. Y Elisa ha pedido que &ldquo;los pol&iacute;ticos se pongan de acuerdo y dejen de pelear&rdquo;. &ldquo;Todos tienen madres y deben ayudarnos para tener una vida m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asociacion-malasmadres-exige-pacto-conciliacion-no-problema-privado_1_13078364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 15:10:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La asociación 'Malasmadres' exige un Pacto de Estado por la Conciliación: “No es un problema privado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Madres,Maternidad,Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Matrescencia' o cómo ser madre transforma a las mujeres: “Lo pintan rosa pastel, pero para mí fue marrón mierda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/matrescencia-madre-transforma-mujeres-pintan-rosa-pastel-marron-mierda_1_13059261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a51eafa2-938e-4b3a-8c64-65c883e97a61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138448.jpg" width="1536" height="864" alt="‘Matrescencia&#039; o cómo ser madre transforma a las mujeres: “Lo pintan rosa pastel, pero para mí fue marrón mierda”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista británica Lucy Jones ha publicado un ensayo que combina evidencia científica y experiencia personal sobre los cambios físicos, psicológicos y neurológicos que atraviesan las mujeres al convertirse en madres</p><p class="subtitle">El auge de la fórmula Fafo: ¿ha llegado el fin de la “crianza respetuosa”?</p></div><p class="article-text">
        Lucy Jones es una periodista brit&aacute;nica especializada en la cobertura de temas cient&iacute;ficos. Ha trabajado para medios como The Guardian, The New York Times y la BBC. Despu&eacute;s de ser madre, su visi&oacute;n sobre la realidad cambi&oacute;, lo que la llev&oacute; a investigar sobre el tema. En 2023 public&oacute; su libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-matrescencia/442408" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Matrescencia</em></a><em>,</em> que acaba de ser traducido al espa&ntilde;ol (Lunwerg, 2026). Un ensayo que combina la evidencia cient&iacute;fica disponible sobre los cambios f&iacute;sicos, psicol&oacute;gicos y neurol&oacute;gicos de la maternidad con su propia experiencia como madre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empecemos por la palabra que da t&iacute;tulo al libro: 'matrescencia'. &iquest;Por qu&eacute; es tan importante nombrar fen&oacute;menos como este?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en madre es una etapa de desarrollo significativa en la vida de una persona. Tendemos a centrarnos en el beb&eacute;, pero tambi&eacute;n es un gran cambio para la mujer o persona gestante: f&iacute;sica, mental, neurobiol&oacute;gicamente, social y existencialmente. La palabra 'matrescencia', acu&ntilde;ada por Dana Raphael en los a&ntilde;os 70, nos da una forma de hablar y pensar sobre esta experiencia. Podemos decir: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo va tu matrescencia?&rdquo;. Esto aporta luz a aquello que es socialmente invisible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La palabra 'matrescencia' traza un paralelismo entre la maternidad y la adolescencia. &iquest;Es el cambio realmente tan profundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, gracias al trabajo de Susana Carmona, Magdalena Mart&iacute;nez-Garc&iacute;a, Erika Barba-M&uuml;ller, Elseline Hoekzema y otras neurocient&iacute;ficas, sabemos que los cambios neuronales durante la maternidad son similares a los de la adolescencia. Todo el mundo sabe que la adolescencia es una transici&oacute;n importante, pero la experiencia de la matrescencia ha sido subestimada y descuidada hasta ahora, con graves consecuencias<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya que la cita, la neuropsic&oacute;loga espa&ntilde;ola Susana Carmona explica en su libro</strong><em><strong> Neuromaternal </strong></em><strong>que algunas personas presionan a las mujeres que se han convertido en madres para que vuelvan a su estado anterior, pero no se les ocurrir&iacute;a pedirle a un adolescente que vuelva a la infancia. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esto se da por la ambivalencia social que existe en torno a la figura de la madre: nuestra cultura prefiere a alguien que est&aacute; sexualmente disponible para la mirada masculina, adem&aacute;s de un sujeto econ&oacute;micamente productivo. El mundo est&aacute; creado por y para los hombres, as&iacute; que es dif&iacute;cil entender la vida como un proceso de cambio y metamorfosis, algo que es mucho m&aacute;s natural para las mujeres o personas con &uacute;tero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabemos que los cambios neuronales durante la maternidad son similares a los de la adolescencia (...) pero la experiencia de la matrescencia ha sido subestimada y descuidada hasta ahora, con graves consecuencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto es profundo el cambio que implica la maternidad? &iquest;Qu&eacute; factores involucra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es una experiencia individual y, al mismo tiempo, tiene aspectos comunes compartidos, uno de los cuales es que, probablemente, todo va a cambiar de una u otra manera. Biol&oacute;gicamente, el cambio es enorme, sobre todo si una madre ha gestado y parido al beb&eacute;. Tambi&eacute;n para los padres o madres no gestantes, cuyos cerebros cambiar&aacute;n por el cuidado y por el apego de criar. En mi caso personal, lo viv&iacute; como un despertar en el que me di cuenta de cu&aacute;nto deval&uacute;a el orden capitalista actual el trabajo de cuidados, y cu&aacute;n inadecuadas son nuestras ideas filos&oacute;ficas, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. Mi maternidad ha modificado la relaci&oacute;n que tengo con mis padres, con mis amigos, conmigo misma, con el trabajo, con la creatividad, con el tiempo, con la idea de la muerte. Lo ha cambiado todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre la matrescencia comenz&oacute; en los a&ntilde;os 70, y tras cinco d&eacute;cadas sin apenas abordarse, hace unos a&ntilde;os se ha reabierto la conversaci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es la raz&oacute;n del silencio y por qu&eacute; hemos empezado a hablar de ello otra vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas investigaciones cient&iacute;ficas sobre el cerebro materno nos est&aacute;n mostrando lo dram&aacute;tica que es la experiencia, tanto como la adolescencia. El embarazo provoca cambios profundos y consistentes en la estructura del cerebro. Esta nueva frontera de descubrimiento podr&iacute;a tener un gran impacto en la salud y el bienestar. Adem&aacute;s, la era del neoliberalismo &mdash;el capitalismo acelerado de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os&mdash; ha llevado a la gente al l&iacute;mite, y las grietas se manifiestan en las personas m&aacute;s vulnerables, como pueden ser las madres recientes.<strong> </strong>Las altas tasas de problemas de salud mental, estr&eacute;s, agotamiento y soledad en este segmento de la poblaci&oacute;n no pueden seguir ignor&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro recuerda que, al quedarse embarazada, se dio cuenta de que la idea social sobre la maternidad no coincid&iacute;a con lo que estaba viviendo. Usted hace esta reflexi&oacute;n en primera persona: &ldquo;Mi maternidad no era de color rosa pastel, era marr&oacute;n mierda y rojo sangre&rdquo;. &iquest;Cree que la narrativa dominante sobre la maternidad est&aacute; distorsionada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda la narrativa sobre maternidad es limitada, se ha escrito poco sobre ello. Hay tantas formas de convertirse en madre que resulta extra&ntilde;o lo poco interesadas que han estado la cultura y la filosof&iacute;a occidentales en la experiencia materna. As&iacute; que creo que hay una narrativa muy superficial debido a la falta de representaciones culturales. Pero tambi&eacute;n la representaci&oacute;n dominante es muy unidimensional, romantizada, naturalizada e idealista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi maternidad ha modificado la relación que tengo con mis padres, con mis amigos, conmigo misma, con el trabajo, con la creatividad, con el tiempo, con la idea de la muerte. Lo ha cambiado todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La obra es muy cr&iacute;tica con el patriarcado y el capitalismo. &iquest;Cree que deber&iacute;amos luchar por una maternidad feminista y anticapitalista? &iquest;El feminismo deber&iacute;a hablar de y con las madres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto! Me gusta la idea de Andrea O'Reilly de un &ldquo;feminismo matric&eacute;ntrico&rdquo;; necesitamos seguir construyendo un feminismo para las madres. Mucha gente est&aacute; haciendo esto de diferentes maneras, pero creo que hay muchas razones culturales por las que todav&iacute;a es tab&uacute; quejarse de la maternidad, y esto impide la acci&oacute;n y el cambio necesarios para llevar a cabo una revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Analiza la salud mental desde una perspectiva interseccional: cuantos m&aacute;s factores tengas &ndash;por ejemplo, una madre trans, racializada, pobre, migrante, etc.&ndash;, m&aacute;s discriminaci&oacute;n enfrentar&aacute;s. &iquest;Cree que, a veces, la gente se olvida de esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y la maternidad moderna muestra las injusticias estructurales como la opresi&oacute;n racial o el sesgo de clase. Se puede aprender mucho sobre el poder en la sociedad observando c&oacute;mo se trata a los vulnerables. Los factores ambientales y sociales son componentes importantes en la salud y la enfermedad mental materna. Las desigualdades de ingresos, las condiciones de vida, el estr&eacute;s vital, la violencia dom&eacute;stica, el racismo sist&eacute;mico y la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica tienen grandes efectos en la prevalencia de la depresi&oacute;n posparto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las altas tasas de problemas de salud mental, estrés, agotamiento y soledad en este segmento de la población no pueden seguir ignorándose</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n habla de ambivalencia. &iquest;Cree que es el sentimiento m&aacute;s universal de la maternidad, tal vez junto con la culpa? &iquest;Que todas nos sentimos felices y tristes, cansadas y llenas, todo al mismo tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Al mismo tiempo! Yo no sab&iacute;a que se pod&iacute;an sentir tantas cosas diferentes simult&aacute;neamente hasta que tuve hijos. Nunca he experimentado una monta&ntilde;a rusa de emociones tan grande. &Eacute;xtasis absoluto y profunda satisfacci&oacute;n, y luego terror, rabia. Todo ello incluso en la misma ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro ya ha recibido varios premios. &iquest;Cree que esto implica una validaci&oacute;n social de su investigaci&oacute;n? &iquest;Que es relevante hablar de la matrescencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, aunque mi libro es una historia de mi propia matrescencia, solo una historia, muchas mujeres han sentido que hay algo realmente malo en c&oacute;mo tratamos a las madres en nuestra sociedad, con atenci&oacute;n m&eacute;dica inadecuada, expectativas sociales opresivas, el choque del cuidado con el capitalismo, el aislamiento y la soledad de la vida moderna. La cultura y la historia occidentales, e incluso, hasta cierto punto, el feminismo liberal, nos dicen que la maternidad es aburrida, pasiva, mundana, que no merece atenci&oacute;n y que el trabajo de la madre es una tarea ingrata y sin cualificaci&oacute;n. Esto no es verdad. La matrescencia est&aacute; llena de drama, terror, poder, conflicto, riesgo. Tambi&eacute;n es una oportunidad para el aprendizaje, la pausa, el juego, el crecimiento personal, la posibilidad imaginativa y el potencial de la <em>matrirreforma</em>, un movimiento progresista de maternidad revolucionaria y reivindicaci&oacute;n de poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/matrescencia-madre-transforma-mujeres-pintan-rosa-pastel-marron-mierda_1_13059261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 21:08:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Matrescencia' o cómo ser madre transforma a las mujeres: “Lo pintan rosa pastel, pero para mí fue marrón mierda”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a51eafa2-938e-4b3a-8c64-65c883e97a61_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138448.jpg" width="1536" height="864"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Libros,Ensayos,Salud psicológica,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo avala el disfrute simultáneo del complemento de maternidad en las pensiones de los funcionarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-avala-disfrute-simultaneo-complemento-maternidad-pensiones-funcionarios_1_13053524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/739d9656-7f96-4dc9-ab98-fa19e619e2c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131423.jpg" width="854" height="481" alt="El Supremo avala el disfrute simultáneo del complemento de maternidad en las pensiones de los funcionarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Sala de lo Contencioso-Administrativo rechaza la negativa a que ambos padres reciban este plus en las pensiones del régimen de Clases Pasivas, como ya ocurre con las pensiones de la Segirudad Social</p><p class="subtitle"> Los dos progenitores tienen derecho a cobrar el complemento de maternidad en la pensión que reguló Rajoy </p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha establecido que, para los funcionarios del r&eacute;gimen de Clases Pasivas, el complemento de maternidad en las pensiones que aprob&oacute; el Gobierno de Rajoy (vigente entre el 1 de enero de 2016 y el 3 de febrero de 2021) tambi&eacute;n puede ser disfrutado de forma simult&aacute;nea por ambos progenitores, como <a href="https://www.eldiario.es/economia/progenitores-derecho-cobrar-complemento-maternidad-pension-regulo-rajoy_1_10233385.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya fall&oacute; la justicia para el r&eacute;gimen de la Seguridad Social</a>. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha concluido la Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal, en una sentencia fechada este 4 marzo, tras la deliberaci&oacute;n conjunta de tres sentencias de padres que reclamaban el cobro de este plus en la pensi&oacute;n por sus hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Este complemento, que fue sustituido en 2021 por el complemento contra la brecha de g&eacute;nero en las pensiones, se conced&iacute;a a las madres a partir del segundo hijo, con un alza porcentual de la cuant&iacute;a de su pensi&oacute;n (dos hijos, el 5%; tres hijos, el 10%; y tres o m&aacute;s hijos, el 15%). 
    </p><p class="article-text">
        El R&eacute;gimen de Clases Pasivas del Estado incluye fundamentalmente al personal militar y al personal civil de la Administraci&oacute;n General del Estado (AGE), de la Administraci&oacute;n de Justicia, de las Cortes Generales y de otros &oacute;rganos constitucionales o estatales, as&iacute; como a funcionarios transferidos a las comunidades aut&oacute;nomas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es un r&eacute;gimen en v&iacute;as de extinci&oacute;n, por lo que el R&eacute;gimen de Clases pasivas comprende a funcionarios que ingresaron al sistema de la Seguridad Social antes del 1 de enero de 2011. Si lo hicieron despu&eacute;s de esa fecha, ya quedaban adscritos al R&eacute;gimen General.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;litma n&oacute;mina de pensiones, el n&uacute;mero de prestaciones en vigor en el R&eacute;gimen de Clases Pasivas fue de 736.793, con un 2% de aumento respecto al a&ntilde;o anterior. &ldquo;Este tipo de pensi&oacute;n lo reciben 707.230 pensionistas&rdquo;, indica la Seguridad Social.
    </p><h2 class="article-text">El TJUE consider&oacute; el plus discriminatorio para los hombres</h2><p class="article-text">
        El Supremo recuerda que el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, en sentencia de 12 de diciembre de 2019, determin&oacute; que la norma nacional que otorgaba el complemento de pensi&oacute;n &uacute;nicamente a mujeres con al menos dos hijos, y exclu&iacute;a a los hombres en situaci&oacute;n comparable, <a href="https://www.eldiario.es/economia/justicia-reconoce-complemento-invalidez-concedido_1_1193462.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">constitu&iacute;a una discriminaci&oacute;n directa por raz&oacute;n de sexo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entre los litigios derivados de esta situaci&oacute;n de discriminaci&oacute;n del complemento de maternidad, muchos hombres reclamaron este plus de manera compatible con el que recib&iacute;an ya sus parejas. La Sala de lo Social del Tribunal Supremo determin&oacute; en una sentencia de mayo de 2023 que <a href="https://www.eldiario.es/economia/progenitores-derecho-cobrar-complemento-maternidad-pension-regulo-rajoy_1_10233385.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dos progenitores ten&iacute;an derecho a cobrar de forma simult&aacute;nea el complemento</a> por los mismos hijos, ya que se hab&iacute;a concebido como un derecho individual y ambos ten&iacute;an los mismos derechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estas condiciones, habi&eacute;ndose configurado legalmente el complemento de maternidad como un complemento individual, la inclusi&oacute;n del colectivo discriminado por raz&oacute;n de sexo determina que los hombres adquieran el derecho al complemento en las mismas condiciones, puesto que la configuraci&oacute;n legal inicial de las personas beneficiarias debe ajustarse al respeto de los principios constitucionales y, por ende, a las exigencias del principio de igualdad y no discriminaci&oacute;n, lo que implica la inclusi&oacute;n de los hombres en el &aacute;mbito subjetivo de aplicaci&oacute;n&rdquo;, indica la resoluci&oacute;n del Supremo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Supremo se&ntilde;ala que admitir el criterio de la incompatibilidad del disfrute dual del complemento, conducir&iacute;a, o bien a la percepci&oacute;n del complemento solo por la madre, o, en su caso, por quien primero lo obtuviera; o bien a la aplicaci&oacute;n de criterios de prelaci&oacute;n o distribuci&oacute;n, no establecidos legalmente, &ldquo;lo cual incluso podr&iacute;a determinar que la madre que ya ten&iacute;a reconocido el complemento de maternidad pudiera verse afectada por percibirlo, en todo o en parte, el otro progenitor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, los magistrados concluyen, tambi&eacute;n para el R&eacute;gimen de Clases Pasivas, que el complemento de maternidad &ldquo;puede ser disfrutado por ambos progenitores de manera simult&aacute;nea, cuando se cumplan los requisitos establecidos en aquella disposici&oacute;n adicional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las discusiones sobre el complemento contra la brecha de g&eacute;nero</h2><p class="article-text">
        La sentencia del TJUE contra el complemento de maternidad provoc&oacute; que se sustituyese a partir del 4 de febrero de 2021 por el complemento contra la brecha de g&eacute;nero en las pensiones. No obstante, <a href="https://www.eldiario.es/economia/complemento-brecha-genero-pensiones-sigue-discriminando-espana-justicia-europea_1_12301938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este segundo tambi&eacute;n ha sido considerado m&aacute;s tarde discriminatorio para los hombres</a> por parte de la justicia europea. 
    </p><p class="article-text">
        Esto ha llevado a que <a href="https://www.eldiario.es/economia/complemento-brecha-genero-pensiones-ve-abocado-reforma-temor-retirada-plus-madres_1_12389535.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los sindicatos reclamen una reforma del plus</a> por temor a que lo pierdan las madres, ya que en el caso del complemento contra la brecha de g&eacute;nero el Gobierno estableci&oacute; como criterio que solo se puede ser percibido por uno de los dos progenitores. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque los sindicatos han reclamado insistentemente una reforma a la Seguridad Social, por el momento no se ha llevado a cabo. Desde entonces, se ha disparado el n&uacute;mero de nuevos pluses que se reconocen a hombres, <a href="https://www.eldiario.es/economia/mitad-nuevos-complementos-brecha-genero-pensiones-cobran-hombres_1_12859781.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso por encima de los que se conceden a mujeres</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En total, en febrero, hab&iacute;a algo m&aacute;s de 1,3 millones de pensiones que reciben el complemento para la reducci&oacute;n de la brecha de g&eacute;nero, de las que en &ldquo;un 77,6% de sus titulares son mujeres&rdquo;, indica el Ministerio de Elma Saiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-avala-disfrute-simultaneo-complemento-maternidad-pensiones-funcionarios_1_13053524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 15:17:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Supremo avala el disfrute simultáneo del complemento de maternidad en las pensiones de los funcionarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Funcionarios,Maternidad,Jubilación,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | La burbuja del apellido de la madre primero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-burbuja-apellido-madre-primero_132_13045793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ea5e642-8964-42c4-b47a-b14bde204e97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | La burbuja del apellido de la madre primero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la espina dorsal que conecta generaciones. Es un compromiso de responsabilidad y de herencia. Es motivo de orgullo o de tierra quemada. Tiene casi siempre un orden establecido que ha empezado a cambiar. Pero no mucho</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-burbuja-del-apellido-de-la-madre-primero/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="La burbuja del apellido de la madre primero "></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El apellido, sobre todo el primer apellido, hereda una historia y una identidad construida casi siempre a partir del apellido del padre, siempre en primer lugar por defecto. Pero desde 2017, una reforma legal deroga la existencia de &ldquo;un orden oficial de los apellidos: padre primero, madre despu&eacute;s&rdquo;. Ya antes, desde el a&ntilde;o 2000, se pod&iacute;a anteponer el apellido materno si hab&iacute;a acuerdo entre padre y madre. Y sin embargo, tantos a&ntilde;os despu&eacute;s del final de esta discriminaci&oacute;n legal y administrativa, el &iacute;ndice de beb&eacute;s inscritos con el apellido de la madre en primer lugar es tan solo del 6,5%. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con Sof&iacute;a, Cristina y Cova, tres madres que pusieron a sus hijos e hijas su primer apellido, para conocer c&oacute;mo se dio este debate en su familia y el simbolismo que transmite esta decisi&oacute;n. Con la abogada de familia Rosa P&eacute;rez Villar, analizamos las implicaciones de este reconocimiento expl&iacute;cito, fuera del &aacute;mbito puramente dom&eacute;stico, del papel de la madre en una familia. Y con la genealogista Mireia Nieto hablamos de la evoluci&oacute;n del orden de los apellidos y su impacto en la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-la-burbuja-apellido-madre-primero_132_13045793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | La burbuja del apellido de la madre primero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6ea5e642-8964-42c4-b47a-b14bde204e97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Registro Civil,familias,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nacimientos-crecen-primera-vez-decada-1_1_12999714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3f774e-8840-41dc-a38c-f476b7f3b913_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España consolida el retraso de la maternidad: en 2025 el porcentaje de madres mayores de 40 años se elevó hasta el 10,4%</p><p class="subtitle">España retrasa la maternidad: así se desploma la natalidad mientras la congelación de óvulos bate récords</p></div><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de nacimientos en 2025 creci&oacute; por primera vez en una d&eacute;cada aunque apenas un 1%. En Espa&ntilde;a hubo 321.164 nacimientos el pasado a&ntilde;o pero van acompa&ntilde;ados de un retraso de la edad de maternidad; mientras que las defunciones aumentaron el 2,5%, por lo que el crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y defunciones) sigue en negativo.
    </p><p class="article-text">
        Son datos publicados este mi&eacute;rcoles por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) de la estimaci&oacute;n mensual de nacimientos y defunciones al cierre de 2025, por lo que advierte de que son provisionales y se podr&iacute;an revisar en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las defunciones, se estima que fallecieron en Espa&ntilde;a 446.982 personas, un 2,5% m&aacute;s que en el a&ntilde;o anterior. El crecimiento vegetativo present&oacute; un saldo negativo de 122.167 personas. Por meses, hubo m&aacute;s nacimientos en octubre y septiembre, mientras que nacieron menos ni&ntilde;os en febrero y junio. Respecto a las muertes, se registraron m&aacute;s en enero y diciembre, mientras que fue septiembre el mes con menos fallecimientos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Los nacimientos crecen por primera vez en una década un 1%" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-d89M7" src="https://datawrapper.dwcdn.net/d89M7/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="595" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><h2 class="article-text">3.159 ni&ntilde;os m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en la &uacute;ltima d&eacute;cada el n&uacute;mero de nacimientos ha sufrido una tendencia a la baja, en 2025 ha experimentado un ligero ascenso, son 3.159 m&aacute;s, rompiendo as&iacute; la tendencia de la &uacute;ltima d&eacute;cada, aunque el INE incide en que los datos son provisionales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los nacimientos han ido registrando descensos a&ntilde;o a a&ntilde;o desde los 420.290 en 2015, hasta 318.005 en 2024 y comienza el ligero aumento en 2025 con 321.164 beb&eacute;s. En octubre (28.711) y septiembre (28.256) hubo m&aacute;s nacimientos, mientras que los meses con menos fueron febrero (24.316) y junio (25.804).
    </p><p class="article-text">
        Respecto al retraso en la edad de maternidad, mientras que en 2015 el 7,8% de los nacimientos fueron de madres de 40 a&ntilde;os o m&aacute;s, en 2025 ese porcentaje se elev&oacute; hasta el 10,4%, en t&eacute;rminos relativos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así han disminuido los nacimientos en los últimos años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-U4aA3" src="https://datawrapper.dwcdn.net/U4aA3/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="619" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><h2 class="article-text">Murieron 10.864 personas m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Durante 2025 se estima que fallecieron en Espa&ntilde;a 446.982 personas, un 2,5% m&aacute;s que en el a&ntilde;o anterior (10.864 personas). Los mayores porcentajes de descensos de fallecidos fueron entre los menores de 0 a 4 a&ntilde;os (el 8,2% menos que en 2024), y es incluso mayor la reducci&oacute;n en el caso de los varones de esa franja (el 12,9%).
    </p><p class="article-text">
        En cambio, aumentaron en mayor medida las muertes entre las personas de 80 a 84 a&ntilde;os (el 6%) y el mayor aumento de la tabla se observ&oacute; en los varones de 5 a 29 a&ntilde;os (6,6%).
    </p><p class="article-text">
        El saldo vegetativo de la poblaci&oacute;n (la diferencia entre nacimientos y defunciones de residentes ocurridos en Espa&ntilde;a) fue negativo en 122.167 personas, seg&uacute;n los datos provisionales del a&ntilde;o 2025.
    </p><h2 class="article-text">Aumentan los nacimientos en Madrid y Pa&iacute;s Vasco</h2><p class="article-text">
        Los mayores incrementos en el n&uacute;mero de nacimientos se registraron en la Comunidad de Madrid (3,3%) y Pa&iacute;s Vasco (3%); los mayores descensos en las ciudades aut&oacute;nomas de Melilla (10,1%) y Ceuta (6,6%), y Baleares (2,6%).
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las defunciones, los mayores aumentos respecto a 2024 se dieron en las ciudades aut&oacute;nomas de Ceuta (16,5%) y Melilla (15,2%), y Canarias (5,9%). El mayor descenso se registr&oacute; en La Rioja (3,7%).
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento vegetativo fue negativo en 2025 en todas las comunidades, excepto en la Comunidad de Madrid (que tuvo un saldo positivo de 2.134 personas), Regi&oacute;n de Murcia (509) y las ciudades aut&oacute;nomas de Melilla (215) y Ceuta (32).
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los saldos vegetativos m&aacute;s negativos se registraron en Galicia (19.894), Castilla y Le&oacute;n (16.318) y Andaluc&iacute;a (15.509).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nacimientos-crecen-primera-vez-decada-1_1_12999714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 10:17:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Natalidad,Maternidad,Nacimientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c9c1f0-7ace-4d77-aa41-090e0f9ee5a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque dijo que buscaría una solución, el Ministerio no ha cambiado el procedimiento, ahora en marcha respecto a 2024 y que sanciona económicamente a los trabajadores que se acogieron a estos derechos</p><p class="subtitle">En mayo - 
La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad
</p></div><p class="article-text">
        La Seguridad Social est&aacute; realizando la segunda regularizaci&oacute;n anual de las cuotas de los aut&oacute;nomos, para revisar lo que cotizaron seg&uacute;n sus ganancias fiscales de 2024, y de nuevo <a href="https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; penalizando econ&oacute;micamente a los trabajadores que se acogieron a permisos de paternidad, maternidad y bajas m&eacute;dicas</a>, como desvel&oacute; el a&ntilde;o pasado elDiario.es. Pese a que el Ministerio de Elma Saiz afirm&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iba a buscar soluciones a este problema</a>, a&uacute;n no ha modificado el procedimiento, bloqueado junto al resto de medidas pendientes de la mesa de negociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ministerio realiz&oacute; una propuesta para este tema dentro de todo el paquete de medidas de mejora de la protecci&oacute;n y del proceso de regularizaci&oacute;n, cuya negociaci&oacute;n sigue abierta&rdquo;, responden fuentes del departamento de Saiz.
    </p><p class="article-text">
        Una negociaci&oacute;n que ha estado parada durante meses por <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-mantiene-cajon-cuotas-autonomos-plena-cuenta-2026_1_12838229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica a ra&iacute;z del aumento de las cuotas de los aut&oacute;nomos a partir de 2026</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-patronal-reformas-gobierno-cuotas-autonomos-permiso-fallecimiento_1_12709348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una patronal que se sali&oacute; del consenso</a> alcanzado en 2022, y tras lo que el Ministerio de la Seguridad Social suspendi&oacute; las reuniones y las discusiones en esa mesa de di&aacute;logo social, que tambi&eacute;n pretende mejorar la protecci&oacute;n social del colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Los aut&oacute;nomos afectados por la penalizaci&oacute;n en los permisos por nacimiento de la regularizaci&oacute;n de cuotas de 2024 no dan cr&eacute;dito a que, pese a conocer los efectos de la primera revisi&oacute;n, la Seguridad Social no haya modificado el c&aacute;lculo para la segunda. &ldquo;Cuando algo se implementa por primera vez, puede haber fallos. Pero con un a&ntilde;o vista, parece que no interesa cambiarlo&rdquo;, denuncia Juan (nombre ficticio). 
    </p><h2 class="article-text">Una penalizaci&oacute;n econ&oacute;mica por ejercer un derecho</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-inicia-primera-regularizacion-cuotas-autonomos-ingresos_1_11898572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n de cuotas es una revisi&oacute;n anual</a> que realiza la Seguridad Social, a posteriori, para cotejar que las cotizaciones pagadas por los trabajadores aut&oacute;nomos se adecuaron realmente a sus ganancias que declararon a la Agencia Tributaria. Si cotizaron de m&aacute;s, pueden optar a la devoluci&oacute;n de este dinero. Si cotizaron de menos, la Seguridad Social les exige el pago de la cantidad adeudada. El a&ntilde;o pasado se ejecut&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/primera-regularizacion-cuotas-autonomos-24-trabajadores-pago-27_1_12045414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera, correspondiente a 2023</a>, y ahora est&aacute; en marcha la segunda, del ejercicio 2024. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado varios trabajadores advirtieron de los efectos negativos de la regularizaci&oacute;n en situaciones en las que los aut&oacute;nomos hab&iacute;an recibido alguna prestaci&oacute;n, como bajas m&eacute;dicas prolongadas y los permisos por nacimiento de hijos &ndash;antes conocido como maternidad y paternidad&ndash;. Este a&ntilde;o, ha vuelto a suceder. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro, aut&oacute;nomo y padre a finales de 2024, trabaj&oacute; pr&aacute;cticamente todo el a&ntilde;o. &ldquo;357 d&iacute;as&rdquo;, dice el aut&oacute;nomo, que fue padre de mellizos a finales de diciembre. Hasta entonces, trabaj&oacute; y cotiz&oacute; con normalidad. Por ello, se sorprendi&oacute; notablemente cuando la Seguridad Social le reclam&oacute; hace unos d&iacute;as &ldquo;unos 800 euros&rdquo; en la regularizaci&oacute;n de cuotas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me han dividido los ingresos de todo el año en dos meses y medio. Me molestó mucho cuando vi que ponían que gané más de 6.000 euros al mes. Es que me están insultando en la cara</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan</span>
                                        <span>—</span> Autónomo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me han dividido las ganancias de todo el a&ntilde;o, unos 18.000 euros, solo en cuatro meses&rdquo;, explica el trabajador. As&iacute;, la Seguridad Social le adjudica unas ganancias mensuales de unos 4.500 euros al mes, y le exige la cuota correspondiente a estos rendimientos. Cuando, en realidad, de media gan&oacute; unos 1.500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo le ocurri&oacute; a Juan. Trabaj&oacute; hasta octubre, cuando naci&oacute; su hija, tras lo que se acogi&oacute; al permiso de paternidad. En su caso, la Seguridad Social le ha dividido los rendimientos que gan&oacute; de todo el a&ntilde;o &ldquo;entre dos meses y medio&rdquo; y le exige unos 500 euros. &ldquo;Me molest&oacute; mucho cuando vi que pon&iacute;an que mis ingresos eran m&aacute;s de 6.000 euros al mes. Es que me est&aacute;n insultando en la cara&rdquo;, denuncia el aut&oacute;nomo.  
    </p><h2 class="article-text">Un c&aacute;lculo &ldquo;ficticio&rdquo; que perjudica a los trabajadores</h2><p class="article-text">
        Los ejemplos de Pedro y Juan son el resultado de la f&oacute;rmula de regularizaci&oacute;n que aplica el Ministerio de la Seguridad Social para situaciones en las que los trabajadores han percibido alguna prestaci&oacute;n, como por incapacidad temporal (bajas m&eacute;dicas), por riesgo de embarazo y los permisos por nacimiento de hijos, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        La Seguridad Social excluye de la revisi&oacute;n los meses en los que se percibieron estas prestaciones, as&iacute; como los que se utilizan para el c&aacute;lculo de estas, que alcanzan a seis meses en el caso de los permisos por nacimiento de hijo. El objetivo, como explic&oacute; el a&ntilde;o pasado el Ministerio de Elma Saiz, es que no haya revisiones a posteriori que puedan desembocar en cambios en las prestaciones ya recibidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en el proceso se alterasen las bases de cotizaci&oacute;n, la entidad gestora tendr&iacute;a que calcular de nuevo la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n. Con la posibilidad de que el aut&oacute;nomo sufriese un efecto negativo cuando le recalculasen el importe de la prestaci&oacute;n&rdquo;, justificaron el a&ntilde;o pasado en el Ministerio. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que hace el proceso m&aacute;s sencillo para el ciudadano con el que no sale perjudicado en su prestaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;adieron en la Seguridad Social. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un cálculo ficticio, nos están imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro</span>
                                        <span>—</span> Autónomo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que la Seguridad Social no solo est&aacute; excluyendo esos meses de la regularizaci&oacute;n de cuotas (las cuotas de esos meses no se tocan, son definitivas), sino que tambi&eacute;n los est&aacute; excluyendo del c&oacute;mputo de periodos de alta, trabajados y cotizados por los aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, s&iacute; tiene en cuenta los rendimientos obtenidos durante todo el a&ntilde;o por los trabajadores, por lo que el resultado final es una f&oacute;rmula que les perjudica econ&oacute;micamente por haberse acogido a un derecho, como coincidieron el a&ntilde;o pasado todos los colectivos de aut&oacute;nomos y los agentes sociales, que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron una rectificaci&oacute;n al Ministerio</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un c&aacute;lculo ficticio, nos est&aacute;n imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar. Esto me ha afectado a m&iacute;, pero tambi&eacute;n a otras muchas personas que est&eacute;n en la misma situaci&oacute;n&rdquo;, alerta Pedro, que afirma adem&aacute;s que pagar los 800 euros que le exige la Seguridad Social le supone una dificultad. &ldquo;Este c&aacute;lculo es totalmente irracional e injusto&rdquo;, comparte Juan.
    </p><h2 class="article-text">Denuncian la injusticia respecto a asalariados y otros aut&oacute;nomos</h2><p class="article-text">
        Los colectivos progresistas de aut&oacute;nomos, UATAE y UPTA, reiteran su demandan de que se corrija esta situaci&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; sin resolver, esta y otras cosas que advertimos de la primera regularizaci&oacute;n&rdquo;, sostiene Eduardo Abad. En UATAE insisten en &ldquo;la necesidad de retomar la negociaci&oacute;n para poder avanzar en todas las cuestiones que siguen pendientes para los aut&oacute;nomos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre la &ldquo;injusticia&rdquo; que supone este c&aacute;lculo para aut&oacute;nomos como &eacute;l y el resto de afectados por esta f&oacute;rmula, frente a los asalariados u otros aut&oacute;nomos que han sido padres a principios de a&ntilde;o. &ldquo;Si hubiera sido padre en enero&rdquo;, advierte, no le afectar&iacute;a tanto el proceso de regularizaci&oacute;n porque los seis meses para el c&oacute;mputo de su prestaci&oacute;n ser&iacute;an los del a&ntilde;o anterior, ya cerrado. &ldquo;No tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, critica el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Juan reclama que no solo se solvente el problema a futuro, sino tambi&eacute;n de manera retroactiva a todas las personas afectadas en la primera y segunda regularizaci&oacute;n. En la Seguridad Social no han respondido a elDiario.es sobre si la soluci&oacute;n que plantean alcanzar&aacute; a los procedimientos de 2023 y 2024. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autónomos,Seguridad Social,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía pide al Ministerio de Igualdad que bloquee 13 webs extranjeras de maternidad subrogada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-pide-ministerio-igualdad-bloquee-13-webs-extranjeras-maternidad-subrogada_1_12982655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9266d0e1-136a-47b3-9358-21038165ffff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía pide al Ministerio de Igualdad que bloquee 13 webs extranjeras de maternidad subrogada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gestación subrogada no está permitida por ley y el Gobierno lleva años tratando de prohibir también la publicidad que hacen las empresas que ofrecen estos servicios en el extranjero. Se trata de empresas con sedes en Estados Unidos, pero también Israel, Canadá, Georgia, Ucrania, México y Colombia</p><p class="subtitle">La Fiscalía logra por primera vez cerrar webs que publicitaban la gestación subrogada en España</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de la Audiencia Nacional ha pedido que el Ministerio de Igualdad impida el acceso desde Espa&ntilde;a a las webs de 13 empresas que ofrecen y realizan pr&aacute;cticas comerciales ilegales sobre gestaci&oacute;n subrogada. Se trata de compa&ntilde;&iacute;as con sede fuera de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a la gestaci&oacute;n subrogada no est&aacute; permitida por ley, y el Gobierno lleva a&ntilde;os tratando de limitar tambi&eacute;n la publicidad que hacen las empresas que ofrecen estos servicios en el extranjero. Los magistrados de lo civil de Tribunal Supremo fueron muy claros con este asunto en una sentencia de 2022: &ldquo;Las madres y los ni&ntilde;os son tratados como simples mercanc&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa la Fiscal&iacute;a en una nota de prensa, se trata de una actuaci&oacute;n coordinada entre las Fiscal&iacute;as de Madrid y Barcelona &ldquo;en virtud de denuncias presentadas por entidades privadas y p&uacute;blicas, y en las que ha intervenido el Defensor del Pueblo&rdquo;. Ya el pasado mes de noviembre una actuaci&oacute;n pionera de la nueva secci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a encargada de la defensa de los consumidores logr&oacute; el cierre, por primera vez en Espa&ntilde;a, de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fiscalia-logra-primera-vez-cerrar-webs-publicitaban-gestacion-subrogada-espana_1_12747527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres webs dedicadas a publicitar la gestaci&oacute;n subrogada</a>.
    </p><p class="article-text">
        En el decreto de la Fiscal&iacute;a, al que ha tenido acceso elDiario.es, se indica que las actuaciones llevadas a finales de 2025 ya se han conseguido cerrar varias webs y en otros casos se han iniciado procedimientos civiles por publicidad il&iacute;cita. Pero a&ntilde;aden que en el curso de esas actuaciones se ha detectado &ldquo;otras entidades situadas fuera del territorio de la Uni&oacute;n Europea, que realizan pr&aacute;cticas comerciales sobre gestaci&oacute;n subrogada, accesibles y visitables en su web desde Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el decreto se listan esas empresas, que tiene sedes sobre todo en Estados Unidos, pero tambi&eacute;n en Israel, Canad&aacute;, Georgia, Ucrania, M&eacute;xico y Colombia. &ldquo;Las actuaciones tienen por objeto la exigencia de responsabilidad en el &aacute;mbito de los servicios de la sociedad de la informaci&oacute;n, en defensa del derecho fundamental de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, y de los derechos e intereses de los consumidores y usuarios frente a pr&aacute;cticas comerciales ilegales&rdquo;, a&ntilde;ade la nota.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio de Igualdad apuntan a que &ldquo;analizar&aacute;&rdquo; el escrito con la Abogac&iacute;a del Estado, pero recuerdan que esta lleva &ldquo;m&aacute;s de un a&ntilde;o trabajando intensamente en este asunto por v&iacute;a judicial&rdquo;. El departamento dirigido por Ana Redondo se&ntilde;ala que el Instituto de las Mujeres, que tiene el mandato de actuar ante la publicidad il&iacute;cita de gestaci&oacute;n subrogada, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/instituto-mujeres-presenta-abogacia-informe-ocho-agencias-gestacion-subrogada_1_11991883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elabor&oacute; un informe</a> el a&ntilde;o pasado contra varias agencias que publicitaban estos servicios prohibidos en Espa&ntilde;a y lo puso en conocimiento de la Abogac&iacute;a &ldquo;para que ejerceria acciones por v&iacute;a judicial&rdquo;. A&ntilde;aden, adem&aacute;s, que este informe fue tambi&eacute;n &ldquo;solicitado&rdquo; por la Fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las mismas fuentes se&ntilde;alan sobre la petici&oacute;n directa del Ministerio P&uacute;blico que el Instituto &ldquo;tiene competencias para iniciar acciones&rdquo; enmarcadas en el &aacute;mbito publicitario, pero &ldquo;no tiene capacidad administrativa de bloquear webs&rdquo;. &ldquo;El ministerio ha demostrado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un alto compromiso con la persecuci&oacute;n de la explotaci&oacute;n sexual reproducitiva&rdquo;, sostienen. El pasado mes de abril, <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-impide-sentencias-extranjeras-puedan-legalizar-espana-vientres-alquiler_1_12259426.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno modific&oacute;</a> la instrucci&oacute;n que permit&iacute;a inscribir en Espa&ntilde;a a ni&ntilde;os nacidos en el extranjero por gestaci&oacute;n subrogada, una v&iacute;a que se abri&oacute; en 2010.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-pide-ministerio-igualdad-bloquee-13-webs-extranjeras-maternidad-subrogada_1_12982655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 15:27:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía pide al Ministerio de Igualdad que bloquee 13 webs extranjeras de maternidad subrogada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada,Fertilidad,Maternidad,Vientres de alquiler,Fiscalía,Ministerio de Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo condena a dos ginecólogas por usar fórceps sin informar a la mujer: "No hago vida normal desde el parto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/supremo-condena-ginecologas-forceps-informar-mujer-no-vida-normal-parto_1_12938400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9075f3e5-336e-4887-917d-69096d8a481b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo condena a dos ginecólogas por usar fórceps sin informar a la mujer: &quot;No hago vida normal desde el parto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jueces entienden que las facultativas de un hospital privado de Madrid instrumentalizaron el parto sin que existiera un riesgo y no ofrecieron alternativas a la madre, a la que deben indemnizar con casi 35.000 euros por las consecuencias que el uso del fórceps ha tenido para su salud</p><p class="subtitle">Sufrir violencia obstétrica en el parto aumenta el riesgo de suicidio de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica acudi&oacute; al hospital privado Sanitas La Moraleja de Madrid cuando supo que se estaba poniendo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/parto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parto</a>. Despu&eacute;s de tres horas de contracciones, las dos ginec&oacute;logas que supervisaban el proceso decidieron que era el momento de intervenir y usaron <a href="https://www.eldiario.es/temas/violencia-obstetrica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ventosa y el f&oacute;rceps</a> para sacar a su beb&eacute;. M&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s, el Tribunal Supremo ha condenado a estas dos doctoras a indemnizar con casi 35.000 euros a la mujer porque intervenir el parto con instrumental sin que existiera un riesgo real, sin pedir su consentimiento y tambi&eacute;n por las consecuencias que ha tenido para ella: dolor, incontinencia, relaciones sexuales dolorosas y problemas para caminar. &ldquo;No me dieron mis tiempos, no respetaron nada, ni siquiera mi poder de decisi&oacute;n&rdquo;, lamenta la mujer despu&eacute;s de saber que los tribunales, al menos en parte, le han dado la raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer decidi&oacute; acudir a los tribunales tres a&ntilde;os despu&eacute;s de dar a luz a su hijo en este hospital privado del norte de Madrid. Arrastraba dolores y molestias de un parto en el que hab&iacute;a sufrido un desgarro y las doctoras, adem&aacute;s de usar el instrumental, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/violencia-obstetrica_1_2237921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an practicado una episiotom&iacute;a</a>. Su primer diagn&oacute;stico fue una lesi&oacute;n del nervio pudendo, esencial para la sensibilidad de los genitales y el suelo p&eacute;lvico, pero a&ntilde;o y medio despu&eacute;s los m&eacute;dicos llegaron a otra conclusi&oacute;n: padec&iacute;a un s&iacute;ndrome miofascial con dolor p&eacute;lvico cr&oacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo me dec&iacute;a que era por ser primeriza, que los dolores eran normales. Se me hinchaban las piernas, me tocaba y me dol&iacute;a, me segu&iacute;a doliendo, me quemaba, me pinchaba y no pod&iacute;a ni sentarme bien, andar con normalidad&rdquo;, relata Ver&oacute;nica &ndash;nombre ficticio&ndash; a elDiario.es. &ldquo;No me pod&iacute;a vestir, me ten&iacute;a que ayudar mi pareja&rdquo;. Decidi&oacute; entonces acudir a los tribunales representada por la abogada Francisca Fern&aacute;ndez Guill&eacute;n, experta en la materia y con varias victorias internacionales en su haber. Un juzgado de Madrid le dio la raz&oacute;n de forma contundente: las dos ginec&oacute;logas que intervinieron en su parto <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sufrir-violencia-obstetrica-parto-aumenta-riesgo-suicidio-mujeres_1_12248697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaban obligadas a indemnizarla</a> con m&aacute;s de 300.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Esa primera sentencia estim&oacute; todas sus reclamaciones de forma &iacute;ntegra. Declar&oacute; que las doctoras hab&iacute;an recurrido a la ventosa y el f&oacute;rceps sin que existiera un peligro real para la mujer o el beb&eacute; y, adem&aacute;s, lo hab&iacute;an hecho sin informar a Ver&oacute;nica sobre las posibles consecuencias para que pudiera elegir. El juez tambi&eacute;n traz&oacute; una l&iacute;nea recta entre ese uso del f&oacute;rceps y los dolores que limitaban, a&ntilde;os despu&eacute;s del alumbramiento, la vida de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        El varapalo lleg&oacute; en 2020 de manos de la Audiencia Provincial de Madrid. Los jueces entendieron que la normativa sanitaria permit&iacute;a que las doctoras hubieran aplicado el instrumental e intervenido el parto sin consentimiento de la mujer y eliminaron la indemnizaci&oacute;n. Ha sido recientemente la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo la que ha sentenciado el caso en firme y parcialmente a favor de la mujer: tiene derecho a ser indemnizada con 34.995 euros por lo que la ley conoce como &ldquo;p&eacute;rdida de oportunidad&rdquo;. No fue informada de las alternativas a la ventosa y el f&oacute;rceps y no pudo elegir una alternativa que podr&iacute;a haber evitado las lesiones que, a d&iacute;a de hoy, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/violencia-obstetrica-termino-resisten-medicos-acabo-cayendose-reforma-aborto_1_9009059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condicionan su vida</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia es una de las primeras en las que el Tribunal Supremo reconoce abiertamente que no respetar la opini&oacute;n y voluntad de una mujer embarazada en un parto puede tener consecuencias legales para los facultativos y para el hospital en el que trabajan. Los jueces entienden que la Audiencia Provincial incurri&oacute; en un &ldquo;error notorio&rdquo; al examinar las pruebas del caso y explican que no exist&iacute;a un riesgo que justificara sin m&aacute;s el uso del f&oacute;rceps: &ldquo;No resulta que la parturienta, ni tampoco el feto, se encontrasen en una situaci&oacute;n de peligro para la salud de aquella y para la viabilidad de este, que requiriesen una intervenci&oacute;n urgente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los peritos del caso, recuerdan, ha justificado que se pudiera intervenir sin consultar y obtener el consentimiento de la paciente cuando, tras tres horas de pujos, todav&iacute;a no se hab&iacute;an alcanzado las cuatro horas de expulsivo que marca la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia <a href="https://www.eldiario.es/galicia/tribunal-superior-galicia-califica-primera-vez-violencia-obstetrica-danos-sufridos-mujer-parto_1_12333127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para acudir al parto instrumental</a>. &ldquo;Se encontraba consciente bajo anestesia epidural, y no privada de conciencia y voluntad para ser informada y consentir&rdquo;, reprochan los magistrados de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Sanitas han rechazado hacer comentarios sobre esta decisi&oacute;n del Tribunal Supremo, ahora pendiente de pago por parte de la aseguradora. En la actualidad, <a href="https://www.hospitallamoraleja.es/es/pacientes-tuparto.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el hospital explica en su web</a> que siguen un sistema de &ldquo;parto humanizado&rdquo; con &ldquo;m&iacute;nima intervenci&oacute;n&rdquo; y un proceso &ldquo;cercano, respetuoso y centrado en la fisiolog&iacute;a de la madre y el beb&eacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El Supremo contra la medicina &ldquo;paternalista&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En declaraciones a elDiario.es, Ver&oacute;nica rompe a llorar mientras explica c&oacute;mo vivi&oacute; el parto de su hijo. &ldquo;Estuve de espectadora, no hubo interacci&oacute;n, no me preguntan lo que tienen que hacer ni me dicen que van a usar f&oacute;rceps&rdquo;. &ldquo;Te sientes invalidada completamente, sientes que no eres nada, no decides sobre tu propio cuerpo, no participas y est&aacute; tan instrumentalizado y medicalizado que es como si tuvieses una enfermedad&rdquo;, lamenta 12 a&ntilde;os despu&eacute;s de dar a luz. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del Supremo explica que la obstetricia ha evolucionado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-rechaza-europa-utilizar-termino-violencia-obstetrica-confronta-medicos-mujeres_1_10194690.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una visi&oacute;n &ldquo;paternalista&rdquo; de la medicina</a> a una actual en la que, dice, &ldquo;no son admisibles comportamientos que sustraigan a la mujer de su derecho a ser informada&rdquo;. Una mujer no es, a&ntilde;ade, &ldquo;un simple ente sin voluntad sobre el que cabe libremente disponer, prescindiendo de su autonom&iacute;a a la hora de gestionar el proceso del parto&rdquo;. Destaca el Supremo, incluso, la &ldquo;importancia&rdquo; del plan de parto acogido por muchos hospitales para que las mujeres dejen sus preferencias por escrito. 
    </p><p class="article-text">
        Los jueces recogen el guante de sentencias y resoluciones tanto espa&ntilde;olas como de instancias internacionales que han abundado en el derecho de la mujer a ser informada en todos los pasos de un parto y a tomar sus propias decisiones salvo en situaciones en las que su vida o la del beb&eacute; est&eacute;n en peligro. Una de ellas es la resoluci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/politica/constitucional-avala-mujer-fuera-obligada-judicialmente-parir-hospital_1_9046562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Tribunal Constitucional de 2023</a> en la que avalaron el ingreso por orden judicial <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/caso-mujer-obligada-jueza-parir-hospital-llega-tribunal-derechos-humanos-recipiente_1_12188883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el Hospital de Oviedo</a> de una mujer que quer&iacute;a parir en su casa. Otra es la resoluci&oacute;n del Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n contra la Mujer de la ONU que <a href="https://www.eldiario.es/nidos/onu-condena-espana-forzar-mujer-cesarea-paritorios-estaban-llenos_1_10029056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese mismo a&ntilde;o conden&oacute; a Espa&ntilde;a</a> porque los m&eacute;dicos del hospital sevillano Virgen del Roc&iacute;o forzaron una ces&aacute;rea sin que existiera riesgo ni consentimiento. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Ver&oacute;nica, zanjan los jueces, no exist&iacute;a una &ldquo;urgencia vital&rdquo; que justificara una &ldquo;decisi&oacute;n m&eacute;dica unilateral&rdquo;. Lo que s&iacute; existe es una &ldquo;relaci&oacute;n de causalidad&rdquo; entre el uso del f&oacute;rceps y las lesiones que, a la larga, sigue padeciendo la mujer. El Supremo es claro al explicar que no existi&oacute; una &ldquo;mala praxis m&eacute;dica&rdquo; pero la afectada s&iacute; padeci&oacute; una &ldquo;p&eacute;rdida de oportunidad&rdquo;, no tuvo la opci&oacute;n de elegir seguir adelante con el parto natural y, potencialmente, evitar esas lesiones y consecuencias. &ldquo;De haberle suministrado la informaci&oacute;n oportuna, su decisi&oacute;n podr&iacute;a ser otra distinta a la adoptada unilateralmente por las facultativas intervinientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seguir adelante con el parto natural, a&ntilde;ade la sentencia, habr&iacute;a sido una decisi&oacute;n &ldquo;real y avalada cient&iacute;ficamente por la autoridad de la SEGO, y no meramente remota o improbable&rdquo; pero &ldquo;se le priv&oacute; de ella&rdquo;. La sentencia del Tribunal Supremo es una indemnizaci&oacute;n de casi 35.000 euros, casi diez veces menos de la que estableci&oacute; la primera sentencia que estim&oacute; &iacute;ntegramente la demanda. Un &eacute;xito agridulce para Ver&oacute;nica: &ldquo;Duele much&iacute;simo, te vuelven a invalidar, invalidan tu dolor, tu estado, tu vida. Yo tengo much&iacute;simos gastos m&eacute;dicos que nadie me cubre, he tenido problemas con la Seguridad Social. La rehabilitadora me dio el alta porque no me iba a curar nunca. Es fuerte que nunca reconozcan que lo que han hecho est&aacute; mal, para ellos es solo un da&ntilde;o econ&oacute;mico pero, para m&iacute; es mi vida, la de mi hijo y la de mi familia, al final todo termina tocado&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del caso explican a elDiario.es que la sentencia del Tribunal Supremo no ha sido recurrida al Tribunal Constitucional y que ahora la gesti&oacute;n pasa a manos de la aseguradora contratada por Sanitas, que ser&aacute; la que se haga cargo de pagar esos casi 35.000 euros de indemnizaci&oacute;n, que seg&uacute;n afirma no cubre los gastos que a d&iacute;a de hoy tiene que afrontar. &ldquo;No hubo ninguna complicaci&oacute;n que justificara lo que me hicieron y tampoco se hacen cargo del da&ntilde;o, tengo da&ntilde;os pero no por culpa de nadie, apareci&oacute; todo ah&iacute; solo&rdquo;, explica Ver&oacute;nica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Pozas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/supremo-condena-ginecologas-forceps-informar-mujer-no-vida-normal-parto_1_12938400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 21:03:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Supremo condena a dos ginecólogas por usar fórceps sin informar a la mujer: "No hago vida normal desde el parto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Sanidad privada,Violencia obstétrica,Ginecología,Parto,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una autónoma denuncia a la Seguridad Social por negarle una ayuda para madres al tener su hijo con otra mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/autonoma-denuncia-seguridad-social-negarle-ayuda-madres-hijo-mujer_1_12921770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63e36c43-e8a0-4aaf-adab-e6c4d3ee982d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una autónoma denuncia a la Seguridad Social por negarle una ayuda para madres al tener su hijo con otra mujer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El organismo la consideró en su sistema como padre, al ser “otro progenitor”, pero no ha corregido el error pese a los múltiples recursos de la afectada: "Me siento discriminada y ninguneada"
</p><p class="subtitle">La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad </p></div><p class="article-text">
        Una odisea para corregir un error administrativo. Sof&iacute;a (nombre ficticio) fue madre en febrero de 2024 con su pareja, Nuria, y lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o intentando que la Seguridad Social le reconozca una ayuda para aut&oacute;nomas que se reincorporan al trabajo tras el permiso por nacimiento de hijo. El organismo no se la ha concedido porque, en su sistema interno, consta que ha recibido el permiso de &ldquo;paternidad&rdquo; al ser su pareja la madre biol&oacute;gica. Pese a advertir del error y reconocerlo la propia Seguridad Social, el organismo ha persistido neg&aacute;ndole la ayuda, por lo que la trabajadora ha llevado el caso a los tribunales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento discriminada y ninguneada&rdquo;, denuncia Sof&iacute;a que, como Nuria, prefiere contar su caso con nombre ficticio. Las dos madres explican que, cuando pidieron sus permisos por nacimiento de hijo, en la p&aacute;gina web de la Seguridad Social figuraban dos opciones: &ldquo;madre biol&oacute;gica&rdquo; y &ldquo;otro progenitor&rdquo;. Nuria seleccion&oacute; el permiso como madre biol&oacute;gica, al ser la gestante del peque&ntilde;o, y Sof&iacute;a se&ntilde;al&oacute; la segunda opci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ese momento pens&eacute;: qu&eacute; modernos, qu&eacute; gusto que ya no hay una madre y un padre, sino que yo me siento incluida dentro de ese 'otro progenitor', en ese paraguas&rdquo;, recuerda Sof&iacute;a. Por ley, en 2019 se cambi&oacute; los anteriores permisos de maternidad y paternidad por los permisos por nacimiento, adopci&oacute;n y cuidado de menores, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/espana-hoy-primer-pais-mundo-permisos-nacimiento-equiparados_1_6628768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se equipararon a las 16 semanas</a> para los dos progenitores. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/congreso-respalda-decreto-ampliar-permisos-nacimiento-cuidado-19-semanas_1_12589652.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace unos meses, se ampliaron a las 19 semanas (32 en el caso de las monoparentales)</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-13409" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Estatuto del Trabajo Aut&oacute;nomo</a> prev&eacute; dos bonificaciones en la cuota de aut&oacute;nomos por nacimiento de hijos. La primera, del 100% de la cuota por contingencias comunes para trabajadores y trabajadoras por cuenta propia durante el permiso por nacimiento. Y la segunda, del 80% de la cuota durante dos a&ntilde;os solo para aut&oacute;nomas (art&iacute;culo 38 bis), que est&aacute; destinada a las mujeres que se incorporan a la actividad en los dos a&ntilde;os posteriores al cese por nacimiento, adopci&oacute;n o acogimiento del menor. 
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a explica que no le aplicaron ninguna de las dos ayudas de manera autom&aacute;tica. &ldquo;La del 100% la reclam&eacute; y no tuve problema. Pero la ayuda para madres, que tambi&eacute;n se reconoce a mujeres aut&oacute;nomas que han adoptado y acogido, no. La Seguridad Social me respondi&oacute; en un <em>email </em>breve y bastante desagradable que no constaba como madre, sino como que hab&iacute;a recibido el permiso de paternidad&rdquo;, sostiene Sof&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text">La Seguridad Social reconoce el error, pero no la ayuda</h2><p class="article-text">
        Era marzo de 2024. Desde entonces, Sof&iacute;a ha intentado incesantemente que la Seguridad Social corrija esta situaci&oacute;n. Desde esos primeros avisos y quejas para advertir de que era una &ldquo;madre&rdquo; y no un &ldquo;padre&rdquo;, sin &eacute;xito, hasta recursos de alzada formales por la v&iacute;a administrativa reclamando la ayuda en la cuota cada mes. La respuesta en todos ellos ha sido negativa, como ha constatado elDiario.es, por no cumplir las condiciones para la bonificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En todo este tiempo, Sof&iacute;a estima que la bonificaci&oacute;n en la cuota le habr&iacute;a supuesto &ldquo;unos 6.000 euros&rdquo;, aproximadamente. &ldquo;No es una barbaridad, pero es una diferencia notable cuando tienes un ni&ntilde;o con dos a&ntilde;os&rdquo;, afirma la afectada. 
    </p><p class="article-text">
        Las madres acudieron en paralelo al Defensor del Pueblo en verano de 2024 para denunciar la situaci&oacute;n. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, a trav&eacute;s de las preguntas de la instituci&oacute;n que preside &Aacute;ngel Gabilondo, la Tesorer&iacute;a de la Seguridad Social explic&oacute; que aunque la prestaci&oacute;n por nacimiento hab&iacute;a cambiado de nombre, la base de datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no estaba adecuada a la actual terminolog&iacute;a. As&iacute;, a nivel interno segu&iacute;a clasificando a las madres biol&oacute;gicas como &ldquo;MA&rdquo; (maternidad) y al otro progenitor como &ldquo;PA&rdquo; (paternidad). 
    </p><p class="article-text">
        La Tesorer&iacute;a argument&oacute; que como la ayuda en la cuota se reconoc&iacute;a de manera autom&aacute;tica a las prestaciones por MA, al estar Sof&iacute;a encuadrada como &ldquo;paternidad&rdquo; no pod&iacute;an reconoc&eacute;rsela, pero emplaz&oacute; a la trabajadora a interponer un recurso en el INSS pidiendo la revisi&oacute;n de su caso y que este organismo cambiar&iacute;a su situaci&oacute;n a MA. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;El INSS y la Tesorería nos han dado la razón a través del Defensor del Pueblo, pero se echan entre ellos los perros y me quedo en terreno de nadie, sin la ayuda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con este cambio de indicativo y tras confirmar que la otra progenitora no es trabajadora aut&oacute;noma, el Sistema permitir&aacute; grabar la bonificaci&oacute;n&rdquo;, le comunic&oacute; la Tesorer&iacute;a, que pidi&oacute; disculpas a la afectada en su escrito. En este, le reconoc&iacute;a que &ldquo;el hecho de no ser la madre gestante del reci&eacute;n nacido no le priva de la condici&oacute;n de madre ni le convierte en padre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el INSS respondi&oacute; poco despu&eacute;s al Defensor del Pueblo se&ntilde;alando a la Tesorer&iacute;a como responsable del error. El organismo apunt&oacute; que &ldquo;los c&oacute;digos mantienen la misma nomenclatura, pero su significado ha variado&rdquo;, incluyendo MA y PA a &ldquo;trabajadores hombres o mujeres, indistintamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el INSS indic&oacute; que ten&iacute;a que ser la Tesorer&iacute;a la que incluyera la variable del &ldquo;sexo&rdquo; en el tr&aacute;mite de las bonificaciones de cuota. Adem&aacute;s, el organismo apunt&oacute; que hab&iacute;a abordado el tema con la Tesorer&iacute;a en julio y que ya hab&iacute;an &ldquo;iniciado los desarrollos para evitar que se produzcan estas incidencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio de la Seguridad Social, preguntadas por este caso, reconocen a elDiario.es que se trata de &ldquo;un error inform&aacute;tico&rdquo;, como &ldquo;consecuencia de la forma en la que se introduc&iacute;an los datos de los progenitores en el aplicativo a la hora de tramitar la bonificaci&oacute;n especial para la ayuda a la incorporaci&oacute;n de mujeres aut&oacute;nomas tras la baja de nacimiento y cuidado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien, estamos trabajando en solucionarlo lo m&aacute;s r&aacute;pido que sea posible para que no suponga un perjuicio a estas trabajadoras. La reducci&oacute;n de la brecha de g&eacute;nero es un asunto prioritario para este ministerio&rdquo;, responden en el departamento de Elma Saiz. 
    </p><p class="article-text">
        Pero a Sof&iacute;a la Seguridad Social le ha seguido denegando la ayuda. &ldquo;El INSS y la Tesorer&iacute;a nos han dado la raz&oacute;n a trav&eacute;s del Defensor del Pueblo, pero se echan entre ellos los perros y me quedo en terreno de nadie&rdquo;, critica la aut&oacute;noma. As&iacute; que, finalmente, la trabajadora opt&oacute; por reclamar la bonificaci&oacute;n ante los tribunales. 
    </p><p class="article-text">
        En el Ministerio de la Seguridad Social no responden sobre por qu&eacute; no se ha rectificado esta equivocaci&oacute;n en estos dos a&ntilde;os de reclamaciones de Sof&iacute;a, lo que ha obligado a la aut&oacute;noma a acudir a la justicia. No obstante, apuntan que &ldquo;ahora se est&aacute;n incorporando todas las casu&iacute;sticas al procedimiento de gesti&oacute;n para que no vuelva a suceder esta incidencia en el reconocimiento de la bonificaci&oacute;n en la cotizaci&oacute;n y se aplicar&aacute; de forma retroactiva para casos&rdquo; como el de Sof&iacute;a.
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                Sofía y Nuria (nombres ficticios) juegan con su hijo en un parque.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Batallar ante la Administraci&oacute;n: &ldquo;Juegan a desgastarte&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos tenido que acudir a la v&iacute;a judicial de manera obligada&rdquo;, lamenta su abogado, Jos&eacute; Luis Calder&oacute;n, del bufete Sifer Legal. La fecha de juicio por lo contencioso-administrativo est&aacute; se&ntilde;alada para el 11 de febrero, en Barcelona pese a que las afectadas viven en Madrid. &ldquo;Por descentralizaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n, le ha resuelto su caso la Direcci&oacute;n provincial de Barcelona de la Tesorer&iacute;a General de la Seguridad Social. As&iacute; que tenemos el a&ntilde;adido de que tenemos que ir a un tribunal all&iacute;, lo que tiene un coste de desplazamiento y el trasiego de tener que ir hasta all&iacute;&rdquo;, se queja el abogado. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del derecho a la ayuda, Sof&iacute;a y Nuria explican que han decidido persistir en su batalla y contar su caso a elDiario.es, por una &ldquo;reivindicaci&oacute;n de derechos y de igualdad&rdquo;. &ldquo;Debemos de ser pocas las parejas de mujeres lesbianas, que tengan un hijo y que sean aut&oacute;nomas, pero si hay alguien m&aacute;s como nosotras, que seguro que hay, no quiero que pasen por el grado de desconocimiento y de incertidumbre al que yo me he visto expuesta&rdquo;, sostiene Sof&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Es una sensación horrible. Me he sentido discriminada y ninguneada. Sobre todo, te sientes muy pequeña ante el gran aparato de la Administración, que te pierdes por el camino</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Provenientes de entornos igualitarios, las dos trabajadoras explican que es la primera vez que se han sentido discriminadas. &ldquo;Es una sensaci&oacute;n horrible. Me he sentido discriminada y ninguneada. Sobre todo, te sientes muy peque&ntilde;a ante el gran aparato de la Administraci&oacute;n, en el que te pierdes por el camino&rdquo;, explica la aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se me hizo un mundo pensar: voy a tener que batallar cada detalle para conseguir que tanto yo como mi hijo seamos vistos en igualdad a partir de ahora&rdquo;, a&ntilde;ade Sof&iacute;a. Tanto ella como Nuria explican que denuncian esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n por su hijo. Por todos los formularios que tenga que rellenar a futuro, &ldquo;en los que ponga padre y madre&rdquo; u otras f&oacute;rmulas de un lenguaje no inclusivo que parezcan irrelevantes y que luego &ldquo;se convierten en un problema administrativo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las afectadas quieren denunciar de manera m&aacute;s general la atenci&oacute;n a los ciudadanos &ndash;y &ldquo;en concreto a los trabajadores aut&oacute;nomos&rdquo;&ndash; de la Seguridad Social. &ldquo;Me parece maltrato a todos los niveles por parte de la Administraci&oacute;n. C&oacute;mo juegan a meterte en un bucle, de mandarte de una ventanilla a otra, a desgastarte para que no llegues al punto que hemos llegado nosotras&rdquo;, denuncia Nuria, cuyo padre tiene conocimientos jur&iacute;dicos y les ayud&oacute; a entender la irregularidad de las denegaciones y les anim&oacute; a llevar el caso ante la justicia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; se demuestra lo mastod&oacute;ntica que es la burocracia y la Administraci&oacute;n. Al final, poco menos que te tratan como un mero n&uacute;mero, no miran el caso concreto y las circunstancias. Si no, no se entiende que hayan persistido 'erre que erre' en este error y que no hayan rectificado por m&aacute;s que se lo has puesto de manifiesto por varios medios&rdquo;, subraya el abogado Jos&eacute; Luis Calder&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/autonoma-denuncia-seguridad-social-negarle-ayuda-madres-hijo-mujer_1_12921770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 20:56:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una autónoma denuncia a la Seguridad Social por negarle una ayuda para madres al tener su hijo con otra mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Maternidad,Autónomos,Seguridad Social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: "Ha sido sanador"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/madres-cantan-juntas-cuidar-salud-mental-sido-sanador_1_12913462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c350c38-4ba2-4721-b12a-baff1c708ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: &quot;Ha sido sanador&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un pequeño pueblo de Reino Unido, una iniciativa de canto para madres se ha convertido en un movimiento que ya está en 12 países. Se llama Singing Mamas y está demostrando el poder de la salud creativa para acelerar la recuperación de la depresión postparto</p><p class="subtitle">España retrasa la maternidad: así se desploma la natalidad mientras la congelación de óvulos bate récords
</p></div><p class="article-text">
        Kate Valentine sostiene con sus dos &iacute;ndices hacia arriba y una sonrisa infinita el &aacute;nimo de la decena de mujeres reunidas en una sala del ayuntamiento en el peque&ntilde;o pueblo de Forest Row. Esta localidad a una hora al sur de Londres rodeada de bosque tiene solo tres calles, pero alberga uno de los movimientos m&aacute;s potentes de cuidado de la salud mental a trav&eacute;s del canto de mujeres y madres. Sin nociones de solfeo, sin partituras ni nada que mirar, juntas en un gran c&iacute;rculo, estas mujeres empiezan a entonar una melod&iacute;a, guiadas por Valentine. Algunas est&aacute;n sentadas en sillas, otras en el suelo sobre una alfombra llena de materiales de juego, pues esta es la &uacute;nica hora a la semana en la que ellas encuentran un espacio al que acuden con sus beb&eacute;s o hijos peque&ntilde;os haciendo otra cosa que no sea solo cuidar. Aqu&iacute; no vienen a un grupo de crianza, el encuentro no es para los ni&ntilde;os, aunque puedan estar. Se trata de ellas, de fortalecerlas, nutrirlas y darles alas. De forma m&aacute;gica, en medio de carreras de los peque&ntilde;os por la sala, o del llanto de alguno de los beb&eacute;s, entre todas consiguen que en el ambiente flote una poderosa y bella melod&iacute;a a varias voces que suena realmente bien.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad y todo lo que la rodea sigue siendo invisible m&aacute;s all&aacute; de la puerta de casa. Solo es bien acogida si no molesta. Las madres, como dice Valentine, &ldquo;no son un asunto sexy ni interesa&rdquo;. Sin embargo, a muchas esta experiencia se las lleva por delante. Una de cada ocho mujeres en Reino Unido sufre depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La misi&oacute;n de Singing Mamas es empoderar a las mujeres para mejorar su bienestar a trav&eacute;s de una comunidad creativa&rdquo;, resume sonriente la creadora de Singing Mamas sentada en la terraza de un peque&ntilde;o caf&eacute; de Forest Row. El proyecto es una poderosa conexi&oacute;n con la promesa de vida buena que el ecologismo dej&oacute; apartada y que hoy resurge con fuerza en una nueva mirada ambiental que aspira a convencer de que se puede vivir a&uacute;n mejor de como lo estamos haciendo dentro de los l&iacute;mites planetarios. Juntarse con otras personas en un grupo con un inter&eacute;s com&uacute;n es algo tan natural como revolucionario en estos tiempos de desconexi&oacute;n generalizada. Pero tiene la fuerza suficiente para promover actividades de bajo impacto en emisiones de carbono, si encontramos el tiempo. La creatividad compartida es un lujo popular que no necesita grandes aparatos ni infraestructuras, hacer arte de forma colectiva es un gesto de lo m&aacute;s sencillo que trae bienestar sin consumo y de forma local. &ldquo;Es un modelo de bienestar en un lugar, algo muy diferente de ir a otra zona con un experto que te ve un rato. Esto es tu gente y los especialistas est&aacute;n ah&iacute;, dentro, es la fuerza de la comunidad&rdquo;, se emociona Valentine.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La creatividad compartida es un lujo popular que no necesita grandes aparatos ni infraestructuras, hacer arte de forma colectiva es un gesto de lo más sencillo que trae bienestar sin consumo y de forma local</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta enfermera de 45 a&ntilde;os nunca plane&oacute; un movimiento que hoy se ha extendido por el boca a boca en m&aacute;s de 12 pa&iacute;ses; tampoco pens&oacute; que formar&iacute;a a m&aacute;s de 400 personas para ser &lsquo;l&iacute;deres&rsquo; de otros grupos de madres. A ella le encantaba cantar de ni&ntilde;a, &ndash;&ldquo;los ni&ntilde;os y la m&uacute;sica van unidos de forma natural&rdquo;&ndash;, aclara. A los 11 a&ntilde;os, en una prueba musical en la escuela, su maestra le dijo que no ten&iacute;a buena voz. Se qued&oacute; traumatizada y se call&oacute;. Hasta un d&iacute;a que, tras ser madre de su tercer hijo, peg&oacute; la cara en el cristal del caf&eacute; de la escuela infantil, donde vio a un grupo de personas que cantaba de forma muy relajada. &ldquo;Mis hijos lo disfrutaron tanto que volv&iacute; cada semana y yo pude experimentar de nuevo los beneficios de cantar. Despu&eacute;s tuve que mudarme aqu&iacute;, a Forest Row, y dejar aquella encantadora comunidad&rdquo;. Y fue en este pueblo y en busca de nuevos amigos, donde una conocida le organiz&oacute; sin ella saberlo un encuentro con otras madres para que ella lo guiara. &ldquo;Kate, &iquest;creo que t&uacute; sabes algunas canciones, no?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Ravenscroft tiene cuatro hijos y un marido que siempre est&aacute; trabajando, incluidos los fines de semana. Ella trabaja lunes y jueves como maestra de ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os. No se pierde este grupo ni una sola semana. Le gusta mucho cantar y le hab&iacute;an dicho que aqu&iacute; no iba de ser perfecta, de saber cantar. &ldquo;Yo aqu&iacute; siento fuerza, conexi&oacute;n, amor, esas cosas que merecemos sentir cuando trabajamos tan duro. Yo me he sentido muy aislada, sobre todo con mi hijo autista, cuando no era posible estar con &eacute;l en ning&uacute;n grupo ni se comprend&iacute;a qui&eacute;n era. Muchas veces est&aacute;s en casa y cuando sientes que todo es un caos vienes aqu&iacute; y sientes un apoyo incre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Harvey atraves&oacute; una depresi&oacute;n postparto al nacer su primer hijo. A las 16 semanas logr&oacute; salir de casa para intentar conectar con otras personas. &ldquo;Me gustaba la idea de ir porque iba a hacer algo, cantar, el plan de sentarme con otras madres para hablar era demasiado duro en ese momento&rdquo;. Durante semanas atraves&oacute; ese proceso solo con el apoyo de este grupo. &iquest;Le ha ayudado con su salud mental? &ldquo;Desde luego, el propio proceso de cantar creo que ha sido sanador para mi sistema nervioso, respirar, mantener la atenci&oacute;n, fomentar la creatividad, cuando creas un ritmo entre todas las mujeres. Lo que estamos haciendo es a la vez sencillo y salvajemente nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Grace Agatte-Bacon tiene su propia empresa, al nacer su primera hija par&oacute; solo el d&iacute;a que dio a luz. Cuando hablamos, a mediados de septiembre, hace una semana que se ha mudado a Forest Row con su familia; antes, cuando viv&iacute;a a las afueras de Londres, se sent&iacute;a muy sola, sus amigos estaban lejos. &ldquo;Quer&iacute;a estar en un lugar donde hubiera una mejor comunidad. Espero recuperar el canto, antes estaba siempre cantando. Como adultos siempre estamos pensando en algo, preocupaciones. Pero cuando cantas solo haces eso, est&aacute;s feliz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roxana Bibi es madre soltera de dos hijas adoptadas despu&eacute;s de pasar por varios y fallidos tratamientos de fertilidad. &ldquo;Ser madre es potencialmente muy aislante, tienes que prepararte para afrontar que tu vida estar&aacute; en una burbuja y tener peque&ntilde;os espacios para salir de ella. Este es mi espacio, es como un masaje emocional, sin hablar, inspirador, son canciones que hablan de la vida, del amor, no es algo cognitivo, entra en cada c&eacute;lula de tu piel, en todas partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas mujeres tienen bajas de maternidad largas, pasan mucho m&aacute;s tiempo con sus beb&eacute;s 19 de lo habitual, est&aacute; en la cultura inglesa. Las estad&iacute;sticas muestran que, si en los 30 pa&iacute;ses m&aacute;s ricos del mundo las mujeres se toman una media de 19 semanas de baja por maternidad, en Reino Unido permanecen con sus beb&eacute;s 39 semanas de media, aunque el sistema permite 52, un a&ntilde;o. Para hacerse una mejor idea, en Noruega la baja alcanza 49 semanas, y en Suecia un a&ntilde;o y medio; est&aacute; muy documentado lo beneficioso que resulta para los beb&eacute;s hasta tres a&ntilde;os permanecer con sus madres. El problema de los largos periodos de baja, sin olvidar la capacidad financiera para sostenerlo y la exclusi&oacute;n de las madres de la rueda laboral, es la soledad del proceso y su fuerte impacto en la salud mental. En Reino Unido, al igual que en otros pa&iacute;ses, esta baja prolongada se puede compartir con la pareja, pero se trata de un paso a&uacute;n muy sobre el papel.
    </p><p class="article-text">
        Catarina Neves es socioterapeuta y acude al grupo de m&uacute;sica de Forest Row todos los mi&eacute;rcoles desde que naci&oacute; su hijo de dos a&ntilde;os. Intenta no perderse ninguno. Va al organizado a mediados de septiembre para hacer las fotos de este reportaje, con su hijo. Empez&oacute; a hacer fotograf&iacute;a para recuperar poco a poco su identidad, &ldquo;para sentir que soy yo&rdquo;. Pero reconoce que le costar&iacute;a mucho volver a su trabajo anterior por la carga mental que significa asumirlo todo. &ldquo;Si trabajas a jornada completa y eres madre algo va a fallar, eso es lo que siento yo. No es f&aacute;cil decir &rdquo;ahora paro mi carrera y me ocupo del ni&ntilde;o&ldquo;, pero al final tambi&eacute;n ves que todos nos beneficiamos. Por eso estos grupos son muy importantes, no tenemos que vivir como lo estamos haciendo, necesitamos m&aacute;s comunidad, m&aacute;s apoyo, no se puede estar sola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Madres, enfermeras, m&eacute;dicos, matronas, m&uacute;sicos, maestras y trabajadores sociales forman el grupo que impulsa el trabajo de Singing Mamas. Todos ellos persiguen que el sistema sanitario de Reino Unido prescriba de forma habitual cantar como herramienta de bienestar y de salud, de prevenci&oacute;n de enfermedades y como tratamiento. Ya hay estudios que respaldan esta mirada, por sus resultados. Uno de los primeros, publicado en 2018 por <em>British Journal of Psychiatry</em>, concluy&oacute; que cantar acelera la recuperaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n postparto. Se organiz&oacute; un grupo de canto para 134 mujeres durante diez semanas. Al cabo de ese tiempo todas ellas hab&iacute;an mejorado y en las seis primeras semanas hab&iacute;a remitido el 35% de los s&iacute;ntomas depresivos, tristeza persistente, problemas para el autocuidado, insomnio y fobia a las relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Cantar, hacer jardiner&iacute;a, cocinar o caminar son actividades dentro de una tendencia que en Reino Unido ya es un plan gubernamental activo desde 2018: la salud creativa. Es decir, prevenir y ayudar a tratar dolencias con una actividad social. &ldquo;La prescripci&oacute;n social es la idea de que el servicio p&uacute;blico de salud va a prescribir una actividad que se desarrolle en tu comunidad para cuidar tu salud o para una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica espec&iacute;fica&rdquo;, explica Valentine mientras conduce bajo un manto de agua. Por ejemplo, hay un modo concreto de cantar que aumenta la capacidad pulmonar y ayuda para tratar el asma.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres entrevistadas para este reportaje coinciden en lo poderoso de las letras, de los ritmos, se sienten transportadas hacia ellas mismas y a c&oacute;mo se encuentran en ese preciso instante. Es presente puro y eso las reconforta. Kate Valentine cuenta que las melod&iacute;as salen de infinidad de fuentes: culturas populares de distintos pa&iacute;ses, las que compone el equipo o ella misma, o las madres que a su vez se convierten en l&iacute;deres de su propio grupo y escriben. Hay canciones pop, folcl&oacute;ricas, tradicionales, cl&aacute;sicas. &ldquo;Pero no son aleatorias, hay una conciencia real de qu&eacute; canciones elegimos y la fuerza que tienen, est&aacute;n orientadas a fortalecernos en el interior, afrontar los retos como madres, o te conectan con la naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada en este movimiento respira que es necesario saber cantar o hacer m&uacute;sica. No hay notas buenas ni malas. Los humanos llevamos la m&uacute;sica de forma natural, est&aacute; en todas las culturas populares, pero muchas veces ya no practicamos, hasta que nace un beb&eacute;. &ldquo;Si no vienes de una familia que canta es muy probable que abandones antes o despu&eacute;s. Parte de la misi&oacute;n de Singing Mamas es restaurar la cultura del canto natural&rdquo;. Por eso Valentine se empe&ntilde;a en que cantar llegue al sistema sanitario. Si est&aacute; prescrito en un hospital o en un entorno m&eacute;dico para las mujeres ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil superar el pudor que la mayor&iacute;a de ellas resume en: &ldquo;Yo no s&eacute; cantar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/madres-cantan-juntas-cuidar-salud-mental-sido-sanador_1_12913462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2026 21:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: "Ha sido sanador"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Salud,Depresión,Medio ambiente,Ecologismo,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La enemiga', la novela que enfrenta a una adolescente solitaria con una madre narcisista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/enemiga-novela-enfrenta-adolescente-solitaria-madre-narcisista_1_12886467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1695197e-3e85-4303-bf2a-e7416584cea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133717.jpg" width="1014" height="570" alt="&#039;La enemiga&#039;, la novela que enfrenta a una adolescente solitaria con una madre narcisista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Salamandra recupera el libro que la escritora rusa de expresión francesa Irène Némirovsky escribió en 1928, una de las grandes novelistas del periodo de entreguerras</p><p class="subtitle">Hanna Krall, una lección de periodismo desde las entrañas de la URSS
</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de veinte a&ntilde;os del fen&oacute;meno de <em>Suite francesa</em> (2004), la gran novela que rescat&oacute; del olvido a la que hab&iacute;a sido una de las grandes novelistas del periodo de entreguerras, Ir&egrave;ne N&eacute;mirovsky (K&iacute;ev, 1903-<a href="https://www.eldiario.es/spin/hombre-infiltro-auschwitz-revelar-horrores-nazismo-nadie-creyo-pm_1_12814435.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auschwitz</a>,1942). El manuscrito, que no tuvo tiempo de terminar cuando la deportaron, sobrevivi&oacute; escondido en una maleta de sus hijas, que la descubrieron por casualidad muchas d&eacute;cadas despu&eacute;s. Cuando por fin vio la luz, la obra dio la vuelta al mundo y recibi&oacute; el Premio Renaudot de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ciberacosadores-brigitte-macron-condenados-penas-4-8-meses-carcel-francia_1_12886295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, que por primera vez se otorg&oacute; a t&iacute;tulo p&oacute;stumo.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a duda de que est&aacute;bamos ante una escritora extraordinaria, pero lo que a&uacute;n no se pod&iacute;a sospechar era que, tras veinte a&ntilde;os, el &eacute;xito seguir&iacute;a con la adaptaci&oacute;n al cine, una nueva edici&oacute;n con fragmentos in&eacute;ditos y una novela gr&aacute;fica. M&aacute;s all&aacute; de <em>Suite francesa</em>, en este tiempo no han dejado de editarse libros de la autora, tanto de los que public&oacute; en vida como otros in&eacute;ditos. Y no, no se trata de aprovechar el tir&oacute;n: <em>Suite francesa</em> no fue una casualidad (una obra maestra nunca lo es), sino el broche a una trayectoria de picar piedra que dio lugar a una larga lista de t&iacute;tulos meritorios. Es una suerte poderlos disfrutar en castellano, en las ediciones siempre cuidadas de la editorial Salamandra.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo en llegar a las librer&iacute;as ha sido <em>La enemiga</em> (1928), este mismo a&ntilde;o, traducido por Jos&eacute; Antonio Soriano Marco. Fue su tercera novela publicada; por lo tanto, se sit&uacute;a entre su obra de juventud, entre <em>El malentendido</em> (1926), <em>Un ni&ntilde;o prodigio</em> (1927), y las m&aacute;s conocidas <em>David Golder</em> (1929) y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/danza-palabra-baile-irene-nemirovsky_1_5366447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El baile</em></a> (1929), que fueron sus primeras novelas publicadas por una editorial importante, Grasset, y la situaron enseguida en el panorama literario. Las tres primeras, que aparecieron en la revista mensual <em>Les &OElig;uvres libres</em>, no tuvieron apenas repercusi&oacute;n, pero su calidad ya estaba ah&iacute; y hoy podemos comprobarlo.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la madre es la enemiga</h2><p class="article-text">
        Hija &uacute;nica de una familia jud&iacute;o-rusa adinerada, la peque&ntilde;a Ir&egrave;ne N&eacute;mirovsky hizo de la lectura, al igual que tantos ni&ntilde;os que luego se han convertido en escritores, su refugio. No era f&aacute;cil crecer en una tierra donde el antisemitismo iba en aumento, pero adem&aacute;s arrastraba otra herida, m&aacute;s &iacute;ntima: su compleja relaci&oacute;n con la madre, Anna Margoulis, una mujer con fama de ser muy bella y coqueta, que distaba mucho de ejercer el rol maternal al uso. Ir&egrave;ne no se le parec&iacute;a, ni en el f&iacute;sico ni en el car&aacute;cter. El trauma de tener una madre narcisista, obsesionada con su aspecto y temerosa de envejecer, lo trat&oacute; en numerosas obras, como <em>El baile</em> (1929), <em>El vino de la soledad</em> (1935) o <em>Jezabel </em>(1935).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e74da541-8a5a-4218-be53-b641428a3c8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La enemiga</em> tambi&eacute;n se inscribe en ese grupo, de alg&uacute;n modo constituy&oacute; la semilla de lo que amplificar&iacute;a despu&eacute;s en libros de mayor recorrido, aunque no hay que considerarla una novela menor, puesto que ya demuestra una gran madurez en la psicolog&iacute;a de los personajes y sus relaciones, en el estilo incisivo, elegante, sutil y de palabras justas, en la construcci&oacute;n de la historia y en c&oacute;mo la dota de una tensi&oacute;n dram&aacute;tica creciente. Era ya una autora con una voz personal y unas ideas claras sobre c&oacute;mo contar una historia.
    </p><p class="article-text">
        En la primera escena, dos hermanas de once y seis a&ntilde;os se abren paso en una concurrida calle de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cambiado-paris-primeros-juegos-olimpicos-novela-decada_1_11550495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Par&iacute;s</a>, despu&eacute;s de salir de clase. Buscan a su madre entre la multitud. Ese d&iacute;a se presenta acompa&ntilde;ada de un joven apuesto; ella misma, con su cabellera rubia y sus ojos azules, tiene el aspecto de una delicada mu&ntilde;eca de porcelana. Y no est&aacute; pendiente de las ni&ntilde;as. Gabri, la hija mayor, sabe leer la situaci&oacute;n y decide no interrumpirla en su flirteo. Las dos chiquillas esperan, observ&aacute;ndola desde la distancia, cansadas y hambrientas.
    </p><p class="article-text">
        En los siguientes cap&iacute;tulos veremos crecer a Gabri, que se convierte en una adolescente herida por la negligencia de la madre, una madre que tambi&eacute;n ha sido desleal al padre. Esa actitud tiene, en un momento determinado, consecuencias tr&aacute;gicas; y la rabia se va apoderando de Gabri. Ella no se parece a su madre, no es el tipo de jovencita que llama la atenci&oacute;n por un f&iacute;sico exuberante; aun as&iacute;, tiene algo que su madre est&aacute; perdiendo: la juventud. Llegar&aacute; el d&iacute;a en el que las tornas cambien, y quien seduzca sea ella: &ldquo;En el fondo, &iquest;qu&eacute; he hecho de malo? Me dejas sola todo el d&iacute;a. T&uacute; te diviertes a tu manera, &iquest;no? [&hellip;] &iexcl;Bueno, pues yo tambi&eacute;n! &iquest;Por qu&eacute; quieres que sea mejor que t&uacute;, mam&aacute;?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de un planteamiento de l&iacute;neas sencillas en apariencia, N&eacute;mirovsky despliega una exploraci&oacute;n de caracteres y relaciones de poder entre una madre, una hija y los hombres que revolotean a su alrededor. Adem&aacute;s del natural paso del tiempo, las circunstancias de la familia tambi&eacute;n evolucionan, lo que a&ntilde;ade emoci&oacute;n y plantea nuevas situaciones. Las dos mujeres, m&aacute;s all&aacute; de la rivalidad &ndash;una rivalidad que no es m&aacute;s que la debilidad de la madre y el deseo de venganza de la hija, un claro anticipo de la protagonista adolescente de <em>El baile</em>&ndash;, se enfrentan a la soledad, el miedo, la p&eacute;rdida de control, el hundimiento.
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            <span class="title">
                Retrato de la escritora rusa de expresión francesa Irène Némirovsky                            </span>
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        Porque quiz&aacute; ese sea el gran tema: cuando el odio es tan fuerte que las lleva a actuar por el deseo de castigar a la otra por encima de sus propios intereses. Sin manique&iacute;smos, la autora perfila a dos protagonistas llenas de aristas, ni la madre es tan superior siempre ni la hija se mantiene como la pobrecita ben&eacute;vola de las primeras p&aacute;ginas. La historia tiene giros inesperados que las empujan a diferentes aprietos, con un desenlace dif&iacute;cil de olvidar. Otra novela magistral que enriquece todav&iacute;a m&aacute;s el universo N&eacute;mirovsky.
    </p><h2 class="article-text">La gran narradora del alma rusa en lengua francesa</h2><p class="article-text">
        Como la mayor&iacute;a de su obra, <em>La enemiga</em> se desarrolla en Francia, en el entorno burgu&eacute;s por el que se movi&oacute; N&eacute;mirovksy durante su vida adulta. Sin embargo, otras historias se inspiran en su infancia en el Imperio ruso, antes de la Revoluci&oacute;n de 1917. Su existencia estuvo marcada por los conflictos pol&iacute;ticos de la primera mitad del siglo XX: su familia tuvo que huir del pa&iacute;s tras la derrota del r&eacute;gimen zarista, y, despu&eacute;s de un breve paso por Finlandia, en 1919 se estableci&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cambiado-paris-primeros-juegos-olimpicos-novela-decada_1_11550495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Par&iacute;s</a>. All&iacute;, la futura escritora estudi&oacute; Letras en la Sorbona y a principios de los a&ntilde;os veinte hizo sus pinitos en literatura con peque&ntilde;as colaboraciones en prensa.
    </p><p class="article-text">
        Heredera de Ant&oacute;n Ch&eacute;jov, a quien dedic&oacute; la biograf&iacute;a <em>La vida de Ch&eacute;jov</em> (1946), pero tambi&eacute;n de los realistas franceses del siglo XIX, como Balzac, Maupassant o Stendhal, N&eacute;mirovsky escribi&oacute; m&aacute;s de veinte novelas, adem&aacute;s de numerosos relatos y <em>nouvelles.</em> Encontraba la inspiraci&oacute;n tanto en sus recuerdos &ndash;<em>El vino de la soledad</em>, una de las m&aacute;s autobiogr&aacute;ficas, relata la huida desde el Imperio ruso hasta Par&iacute;s&ndash; como en el presente inmediato de sus coet&aacute;neos &ndash;como <em>El pe&oacute;n en el tablero</em> (1934), que narra la ca&iacute;da en desgracia de un hombre de clase media en plena Gran Depresi&oacute;n. Por aquel entonces, ella tambi&eacute;n sufr&iacute;a dificultades econ&oacute;micas; su productividad se debe, en parte, a esta necesidad&ndash;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e60b038c-1761-4c6a-9404-6c17c24aaecb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Adoptar el franc&eacute;s como lengua literaria le result&oacute; natural. Su familia confi&oacute; la mayor parte de su educaci&oacute;n a una institutriz francesa, como se estilaba para las j&oacute;venes rusas de su condici&oacute;n. Desde K&iacute;ev, N&eacute;mirovsky creci&oacute; inmersa en el idioma franc&eacute;s y su cultura, fascinada por sus paisajes. En Francia, se cas&oacute; con Michel Epstein, un ingeniero jud&iacute;o ruso como ella, con quien tuvo dos hijas. De alg&uacute;n modo, la autora estuvo siempre entre dos culturas, aunque, a diferencia de compatriotas como Nina Berb&eacute;rova, que no abandon&oacute; el ruso y le cost&oacute; mucho m&aacute;s publicar, pudo desarrollar una carrera literaria fulgurante desde muy joven.
    </p><p class="article-text">
        Ambiciosa, aunque desempe&ntilde;aba sobre todo el g&eacute;nero breve, quer&iacute;a que <em>Suite francesa</em> fuera una novela monumental, su <em>Anna Kar&eacute;nina</em>. Tan solo la fren&oacute; la muerte, en el campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz, en 1942, con 39 a&ntilde;os. Sus hijas, Denise y &Eacute;lisabeth, se salvaron, y sin saberlo salvaron tambi&eacute;n el legado de su madre. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, la menor, bajo el nombre de &Eacute;lisabeth Gille, escribi&oacute; <em>Un paisaje de cenizas</em> (1996; Nocturna, 2015, trad. Juana Salabert), donde novela sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ella y su hermana fueron escondidas por unas monjas en la Francia ocupada.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;lisabeth Gille firm&oacute; tambi&eacute;n una biograf&iacute;a de su madre, <em>Ir&egrave;ne N&eacute;mirovsky</em>: <em>el mirador, memorias so&ntilde;adas</em> (1992; Circe, 1995, trad. Roser Berdagu&eacute;). Ese &ldquo;so&ntilde;adas&rdquo; se refiere al hecho de que apenas pudo conocerla por su temprana muerte. Adem&aacute;s, el a&ntilde;o pasado se public&oacute; al fin en castellano <em>Cartas de una vida</em> (2021; Salamandra, 2024, trad. Jos&eacute; Antonio Soriano Marco), quinientas p&aacute;ginas de correspondencia de Ir&egrave;ne N&eacute;mirovsky con amigos e intelectuales de su c&iacute;rculo. Son, junto con su narrativa, la mejor forma de conocerla, de entrar en su mundo y quedarse para siempre en &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/enemiga-novela-enfrenta-adolescente-solitaria-madre-narcisista_1_12886467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 20:56:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La enemiga', la novela que enfrenta a una adolescente solitaria con una madre narcisista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Escritores,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/vida-trabajar-criar-madre-apoyo-familiar_1_12868785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8b22983-f020-4b0e-8328-8175f0a72380_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin abuelos ni hermanos cerca, sin horarios flexibles y con una red social cada vez más frágil, muchas madres y padres crían prácticamente solos. ¿Cómo sobrevivir a una maternidad sin apoyos?</p><p class="subtitle">Navidad sin cuñados: ¿y si podemos aspirar a algo más que pasar las fiestas 'felices o en familia'?
</p></div><p class="article-text">
        Andrea es m&eacute;dica de familia, as&iacute; que no le cuesta mucho darse cuenta de que alguna de sus hijas, de tres a&ntilde;os y nueve meses, respectivamente, est&aacute; enferma. Es de C&aacute;diz, pero trabaja en un Centro de Atenci&oacute;n Primaria en Barcelona. Su marido es ingeniero y, como ella, tambi&eacute;n tiene un horario exigente que requiere de su presencia. Adem&aacute;s de frecuentes viajes. La familia de &eacute;l vive en su pa&iacute;s, Uruguay. La enfermedad de una de las peque&ntilde;as, por tanto, supone un caos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He tenido que dejar a mi hija mayor enferma con ni&ntilde;eras pr&aacute;cticamente desconocidas. Personas con las que apenas me hab&iacute;a tomado un caf&eacute;&rdquo;, explica. &ldquo;La culpa que sientes es enorme, pero en mi caso, faltar al trabajo es muy complicado. O hay que cancelar las citas de los pacientes o alg&uacute;n compa&ntilde;ero tiene que hacerme un favor y cubrirme el turno. Un turno que yo le tengo que devolver&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Andrea no est&aacute; sola en esa situaci&oacute;n. Muchas personas tienen que criar a sus hijos sin tener ning&uacute;n tipo de apoyo familiar. A veces en situaciones todav&iacute;a m&aacute;s complejas que la suya, de hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del <a href="https://fundacionadecco.org/informes-y-estudios/informe-monoparentalidad-y-empleo/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Monoparentalidad y Empleo 2025</a> de la Fundaci&oacute;n Adecco, actualmente en Espa&ntilde;a existen 1.944.800 hogares monoparentales, lo que equivale al 10,3% del total. La gran mayor&iacute;a de ellos, un 81,4%, est&aacute;n liderados por mujeres. En concreto 1.582.100 madres sacan adelante a sus familias sin m&aacute;s apoyo que sus propios recursos.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es Irene, madre soltera por elecci&oacute;n de una ni&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os. Irene es vasca pero vive fuera de Euskadi. Durante los dos primeros a&ntilde;os de la ni&ntilde;a s&iacute; pudo contar con la ayuda de su madre, que se mud&oacute; con ellas. Posteriormente, su padre enferm&oacute; y su madre tuvo que regresar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, explica, su vida es &ldquo;trabajar y criar, nada m&aacute;s&rdquo;. Se organiza como puede: &ldquo;Tengo una canguro que viene a las 7:15 a casa y se lleva a la ni&ntilde;a a las 9:15 al cole. Yo trabajo en casa, pero empiezo a las 8:00 horas. Despu&eacute;s la voy a buscar todas las tardes y paso la tarde con ella. Veo a mi hija muy feliz y eso me hace que yo tambi&eacute;n lo est&eacute; pero no tengo nada de tiempo libre. No puedo hacer la compra cuando quiero, no puedo ir a nadar en el mar, que me encanta, no puedo dejarla sola ni cinco minutos. No hay nada m&aacute;s en mi vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La soledad como norma: una crianza contra natura</h2><p class="article-text">
        Para la fil&oacute;sofa y escritora Carolina del Olmo, autora del libro <a href="https://www.sigloxxieditores.com/libro/donde-esta-mi-tribu_54814/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi tribu? Maternidad y crianza en una sociedad individualista</em></a><em> </em>(Siglo XXI, 2025), este tipo de situaciones no deber&iacute;an sorprendernos, pero s&iacute; preocuparnos. &ldquo;A lo largo de la historia de la humanidad, la crianza siempre ha sido una pr&aacute;ctica colectiva&rdquo;, explica. Y recuerda c&oacute;mo, en sociedades cazadoras-recolectoras, &ldquo;los beb&eacute;s pasan una enorme cantidad de tiempo en brazos de otras personas que no son su madre. Lo raro es lo de ahora, que una mujer se pase el d&iacute;a sola encerrada en casa con su hijo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esa circunstancia excepcional en nuestra historia como especie tiene consecuencias. Del Olmo las resume de la siguiente forma: &ldquo;La soledad f&iacute;sica de criar a un beb&eacute; se ha estudiado much&iacute;simo&rdquo;, asegura. &ldquo;Es bastante teratog&eacute;nica, o sea, que produce depresi&oacute;n posparto. No es sano, no es normal y no ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la soledad se suma, a&ntilde;ade, la inexperiencia estructural: &ldquo;Muchos llegamos a adultos sin haber cuidado. Se ha perdido eso que pasaba antes que una chavala o un chaval hab&iacute;a visto ya varios beb&eacute;s antes de tener el suyo porque sus hermanas o sus primas, o las vecinas, ya hab&iacute;an tenido hijos. Entonces no solo es que estemos solos, es que estamos desorientados frente a esa experiencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos llegamos a adultos sin haber cuidado. Se ha perdido eso que pasaba antes que una chavala o un chaval había visto ya varios bebés antes de tener el suyo porque sus hermanas o sus primas, o las vecinas, ya habían tenido hijos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina del Olmo</span>
                                        <span>—</span> filósofa y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a todo, Del Olmo intuye un t&iacute;mido avance: &ldquo;Por lo menos se habla m&aacute;s de esto. Hay m&aacute;s conciencia, desde la filosof&iacute;a, la psicolog&iacute;a o incluso desde las instituciones&rdquo;. Aunque reconoce que cada poco tiempo aparecen modas que enturbian el debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pone como ejemplo &ldquo;las chorradas de las<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tradwives&rdquo;</em></a> que, opina, &ldquo;no creo que tengan ning&uacute;n efecto real en cuanto a apelar a j&oacute;venes para convencerlas de que ese es un modelo de vida al que puedan aspirar, pero s&iacute; pueden polarizar el debate otra vez cuando est&aacute;bamos en un momento interesante, creo. Desv&iacute;an la atenci&oacute;n de los problemas reales de cuidado y distorsionan el discurso feminista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una tribu muy trabajada</h2><p class="article-text">
        Una idea &uacute;til ser&iacute;a, por tanto, crear o encontrar una comunidad de apoyo. Algo que puede resultar una tarea ardua, aunque tampoco imposible. A veces, con la ayuda de tres amigas, alguna canguro de vez en cuando y alg&uacute;n favor pedido puntualmente, es posible conseguir que la vida de los padres sin apoyos familiares no fluya, pero que al menos pueda seguir avanzando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Irene conoce bien estas dificultades y nos resume sus estrategias de esta manera. &ldquo;Tengo a mi amiga Pilar que vive aqu&iacute; a la vuelta. Tambi&eacute;n es madre sola y nuestras hijas se llevan muy bien. Si, por ejemplo, un s&aacute;bado necesito hacer la compra desesperadamente y mi hija no quiere venir conmigo, pues la llevo a casa de Pilar y se queda con ella una hora&rdquo;, explica. &ldquo;Pero claro, es en casos de necesidad. No se la puedo dejar para irme a nadar a la playa. Con eso no puedo contar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo tiene sus pros y sus contras. Mis padres o mi hermano tienen formas de criar que para mí no son las mejores. De esta forma, al menos, he podido ir eligiendo mi tribu</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> madre soltera por elección de una niña de cuatro años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Andrea lo intenta: &ldquo;De vez en cuando nos sentamos con mi marido para ver cu&aacute;les son las opciones reales que tenemos en cuanto a su trabajo y al m&iacute;o&rdquo;, nos cuenta. &ldquo;Tambi&eacute;n vamos creando un list&iacute;n telef&oacute;nico de personas de confianza que puedan quedarse con nuestras hijas: ni&ntilde;eras, pero tambi&eacute;n amigos y otros padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trabajan especialmente en esto &uacute;ltimo: tejer una red de padres amigos que est&eacute;n en las mismas circunstancias que ellos y que predomine un poco la regla de hoy por ti y ma&ntilde;ana por m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces ni siquiera es que vengan a cuidarte a la ni&ntilde;a: es venir a jugar un rato con ella para que t&uacute; puedas poner una lavadora o barrer la casa&rdquo;, apunta. &ldquo;No ha quedado otra soluci&oacute;n que formar una red, que lo bueno que tiene es que si la construyes desde cero pues puedes ir molde&aacute;ndola a tu gusto. Eligiendo qu&eacute; tipo de personas quieres que est&eacute;n m&aacute;s presentes en tu vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicha esta ventaja, enseguida lo matiza: &ldquo;No querr&iacute;a romantizar demasiado esta forma de criar. No he encontrado nada bueno en criar as&iacute;. A veces, te encuentras que tienes que &lsquo;colocar&rsquo; a las ni&ntilde;as &ndash;porque la palabra es esa&ndash; y las dejas con una ni&ntilde;era pero el sentimiento de culpa es enorme ya que quiz&aacute; est&aacute; enferma y es justo el momento en el que m&aacute;s necesitar&iacute;a estar con alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Irene es algo m&aacute;s suave: &ldquo;Todo tiene sus pros y sus contras. Mis padres o mi hermano tienen formas de criar que para m&iacute; no son las mejores. De esta forma, al menos, he podido ir eligiendo mi tribu&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El coste econ&oacute;mico de la crianza en soledad</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora hemos abordado este problema desde el punto de vista log&iacute;stico o emocional. Pero tambi&eacute;n tiene una faceta econ&oacute;mica que resulta obvia: es un agujero financiero continuo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la economía va justa, los progenitores pueden desbordarse. Y no hay nada peor que un padre o madre preocupado por la economía familiar, ya que crea mucha inestabilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa Maestro</span>
                                        <span>—</span> fundadora de Masola
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://masola.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Maestro, fundadora de Masola</a>, una asociaci&oacute;n para madres solas por elecci&oacute;n, lo formula sin suavidad: &ldquo;Para las familias que no tienen apoyo cercano, criar supone un tormento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista habla de frustraci&oacute;n, depresi&oacute;n, desgaste f&iacute;sico... Pero tambi&eacute;n de un mayor gasto econ&oacute;mico. &ldquo;La econom&iacute;a no suele estar muy boyante en este tipo de familias porque a veces solo entra un sueldo y es necesario hacer gastos que otras familias se ahorran como ni&ntilde;eras o actividades extraescolares&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto tiene consecuencias en otros campos porque &ldquo;si la econom&iacute;a va justa, los progenitores pueden desbordarse. Y no hay nada peor que un padre o madre preocupado por la econom&iacute;a familiar, ya que crea mucha inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la cosa empeora, se&ntilde;ala, si alguno de los hijos tiene necesidades especiales. &ldquo;No hay ayuda escolar ni institucional. Unas simples pruebas para detectar un TDAH o el autismo cuestan 500, 600 o 700 euros, m&aacute;s luego psic&oacute;logos, logopedas, etc.&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La crianza sin red no deber&iacute;a ser una heroicidad</h2><p class="article-text">
        A lo largo de estas historias y reflexiones aparece una idea com&uacute;n: criar sin apoyo no es una elecci&oacute;n &eacute;pica ni una demostraci&oacute;n de fortaleza individual, sino una situaci&oacute;n estructural que hoy afecta a miles de familias y que se sostiene, casi exclusivamente, a base de desgaste personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarles, ninguna de las madres entrevistadas pide milagros. Ninguna reclama soluciones ut&oacute;picas. Lo que demandan es algo mucho m&aacute;s b&aacute;sico: tiempo, flexibilidad y condiciones materiales que hagan posible cuidar sin tener que vivir siempre al l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Para Andrea, la reivindicaci&oacute;n es clara y concreta. &ldquo;A m&iacute; lo que me cambiar&iacute;a la vida ser&iacute;a tener flexibilidad laboral&rdquo;, explica. Poder quedarse en casa cuando alguna de sus hijas est&aacute; enferma sin que eso suponga cancelar las citas de sus pacientes, sobrecargar a sus&nbsp;compa&ntilde;eros o tener que pedir favores constantes. No tener que elegir entre cuidar y cumplir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su caso, como en el de tantas personas empleadas en sectores esenciales, la conciliaci&oacute;n no falla por falta de voluntad individual, sino por la rigidez de un sistema que sigue considerando el cuidado como una contingencia privada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos un entorno que asuma la vulnerabilidad como parte constitutiva de la vida adulta y no como una anomalía que cada familia debe resolver por su cuenta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina del Olmo</span>
                                        <span>—</span> filósofa y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Irene apunta en la misma direcci&oacute;n, aunque desde otro lugar. Su demanda no es solo laboral, sino vital: &ldquo;Me gustar&iacute;a contar con una ayuda que no tuviera que pagar&rdquo;, dice. Alguien con quien su hija est&eacute; bien y ella pueda, simplemente, descansar. &ldquo;No he tenido un descanso desde que se fue mi madre&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito te&oacute;rico y pol&iacute;tico, Carolina del Olmo insiste en que el problema no es individual, sino cultural: &ldquo;Necesitamos un entorno m&aacute;s amable para criar&rdquo;, sostiene. Un entorno que asuma la vulnerabilidad como parte constitutiva de la vida adulta y no como una anomal&iacute;a que cada familia debe resolver por su cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, propone cambios estructurales: reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la jornada laboral, &ldquo;pero a 25 horas como mucho&rdquo;, afirma. Que nos diera m&aacute;s tiempo disponible para la vida cotidiana y un sistema de derechos sociales menos dependiente del empleo: &ldquo;Cobramos paro cuando hemos trabajado un a&ntilde;o y medio. Tenemos derecho a un permiso de maternidad remunerado cuando llevas cotizado no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo&rdquo;, explica. &ldquo;Todo est&aacute; vinculado al trabajo y en una sociedad en la que este ya no es la fuente de lo que era antes, necesitamos una organizaci&oacute;n de derechos sociales y de protecci&oacute;n social que sea independiente de &eacute;l&rdquo;. Medidas que no solo beneficiar&iacute;an a quienes cr&iacute;an, sino al conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Rosa Maestro, desde la experiencia asociativa, es m&aacute;s pesimista sobre el corto plazo, pero no menos clara. Seg&uacute;n ella, mientras no exista un apoyo institucional real, las madres seguir&aacute;n sosteni&eacute;ndose unas a otras como puedan. &ldquo;Hacer tribu con otras madres es, hoy por hoy, la &uacute;nica manera de salir adelante&rdquo;, afirma. Pedir ayuda, buscar asociaciones, tejer redes informales: no como ideal rom&aacute;ntico, sino como estrategia de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, todas coinciden en lo esencial: criar sin red no deber&iacute;a implicar hero&iacute;smo. No deber&iacute;a exigir renuncias constantes ni culpa ni agotamiento cr&oacute;nico. No deber&iacute;a depender de la buena voluntad de amigas, de ni&ntilde;eras improvisadas o de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abuelos sobrecargados</a>. Si la crianza es una tarea imprescindible para sostener la sociedad, tambi&eacute;n deber&iacute;a ser una responsabilidad compartida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/vida-trabajar-criar-madre-apoyo-familiar_1_12868785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 20:14:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Crianza,Igualdad laboral,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb140cfa-1f38-45bc-9f60-517beae31c4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: &quot;Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el amor, la maternidad y la libertad, Molly Roden Winter narra en '¡Más! Memorias de un matrimonio abierto' (Gatopardo, 2025) su experiencia y el viaje hacia su verdadera identidad</p><p class="subtitle">¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?
</p></div><p class="article-text">
        La euforia al conocer una nueva pareja (y la decepci&oacute;n al conocerla <em>de verdad)</em>; los problemas para manejar los celos; la alegr&iacute;a de profundizar en el amor de formas inesperadas; la b&uacute;squeda de marcos te&oacute;ricos que den respuesta a su nuevo estatus como mujer casada en un matrimonio abierto&hellip; Y, por supuesto, las dificultades que entra&ntilde;a conjugar todo lo anterior con la crianza de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ello habla el primer libro de Molly Roden Winter, que atrapa desde la primera p&aacute;gina. Unas memorias extremadamente francas que nos invitan a explorar los altos y los bajos por los que pasa desde que decide, junto con su pareja, abrir su relaci&oacute;n sentimental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras haber entrado desde su lanzamiento el a&ntilde;o pasado en la prestigiosa lista The New York Times Best Sellers azuzando en Estados Unidos la conversaci&oacute;n en torno al poliamor y su conjugaci&oacute;n con la maternidad, <em>&iexcl;M&aacute;s! Memorias de un matrimonio abierto</em> (Gatopardo, 2025) se edita ahora en Espa&ntilde;a. Hablamos con su autora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo primero que llama la atenci&oacute;n de su libro es la honestidad con la que est&aacute; escrito. Y no es una novela, sino unas memorias. &iquest;C&oacute;mo se prepar&oacute; para tal nivel de exposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en parte tuve que escribirlo como si nadie fuera a leerlo jam&aacute;s. Y la verdad es que no sab&iacute;a si alguien lo leer&iacute;a. Mi primer borrador era muy diferente y fue rechazado por muchas agencias y editoriales. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado evitando ciertos temas, as&iacute; que volv&iacute; y empec&eacute; de nuevo unas cuatro veces, y la forma en que finalmente lo escrib&iacute; fue en presente en lugar de en pasado. Eso hizo que todo resultara m&aacute;s inmediato, y daba mucho miedo estar escribi&eacute;ndolo&hellip; A veces, mientras lo le&iacute;a, ten&iacute;a que tumbarme y llorar, porque recordaba cosas dolorosas, y tambi&eacute;n vergonzosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita genial &mdash;no recuerdo de qui&eacute;n&mdash; que dice que en la ficci&oacute;n la pregunta es '&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?', y en las memorias la pregunta es: '&iexcl;&iquest;Qu&eacute; demonios pas&oacute;?!'. Al escribirlas, empiezas a conectar los puntos de tu propia vida y piensas: &ldquo;C&oacute;mo pens&eacute; que aquello estaba bien&rdquo; o, simplemente, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo lo pude hacer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribir en presente me ayud&oacute; a meterme en la mentalidad de aquel momento, cuando ten&iacute;a 35 a&ntilde;os o as&iacute;. La historia cubre diez a&ntilde;os, de 2008 a 2018, y yo me puse a escribir a partir de 2020. As&iacute; que estaba mirando atr&aacute;s, viendo otra versi&oacute;n de m&iacute;, como explic&aacute;ndome a m&iacute; misma lo que hab&iacute;a pasado, sin pensar en la audiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras un ejercicio de honestidad tal, &iquest;c&oacute;mo ha sido la respuesta de los lectores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La manera en que la gente responde al libro es muy bonita, as&iacute; que siento que cuando eres muy honesta, la historia se vuelve m&aacute;s universal. Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoci&oacute;n se siente cercana. Creo que todo el mundo ha sentido verg&uuml;enza en su vida. Todo el mundo ha sentido deseo. Todo el mundo se ha sentido estancado o perdido. As&iacute; que espero que mi historia permita a la gente sentir esas cosas sin tener que vivirlas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoción se siente cercana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces digo que tengo un matrimonio abierto para que el resto no tenga que tenerlo <em>[risas]</em>. No quiero convencer a nadie, sino ser honesta sobre c&oacute;mo es. Aunque tambi&eacute;n hay mucha alegr&iacute;a en ello. Escribo tambi&eacute;n para quienes s&iacute; quieren vivir algo as&iacute;: quiero que vean que es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que sabe que la lee mucha gente, si tuviera que enfrentarse a un segundo libro, &iquest;cree que podr&iacute;a escribir con la misma honestidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Siento que ya no tengo miedo. Creo que vivir en un matrimonio abierto es algo valiente: abrir tu coraz&oacute;n y permitir que tu pareja abra el suyo requiere coraje. Y luego compartirlo con todo el mundo, y hablar de ello en p&uacute;blico&hellip; Ahora todos los miembros de mi familia, incluso mis primos lejanos, lo saben. Adem&aacute;s, mis hijos ya son adultos, as&iacute; que no me preocupa el impacto que pueda tener sobre ellos. Todo el mundo conoce esta parte de mi historia, as&iacute; que ya no me siento asustada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, de hecho, empieza con la llamada de uno de sus hijos, que pregunta: &ldquo;&iquest;Est&aacute;is pap&aacute; y t&uacute; en un matrimonio abierto?&rdquo;. Para la protagonista es un momento aterrador, pero hablando con usted veo que es algo que ya tienen completamente normalizado. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado todo desde aquella llamada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hijo al que llamo Daniel en el libro, que no es su nombre real, ahora tiene 23 a&ntilde;os, y lo ha le&iacute;do. Mi hijo menor no lo ha hecho. En el libro escribo algo como: &ldquo;Ay, qu&eacute; alivio, parece que Daniel lo lleva bien&rdquo;, pero m&aacute;s tarde me dijo que, en realidad, fue dif&iacute;cil. Aunque siempre es dif&iacute;cil ser adolescente, y a veces los padres pueden pasar por cosas que son complicadas. Y creo que esto tambi&eacute;n lo fue.
    </p><p class="article-text">
        Pero siento que no habr&iacute;a sido bueno para mis hijos que yo siguiera en ese lugar tan constre&ntilde;ido [la pareja mon&oacute;gama], donde no era feliz. Algunas personas sienten que cuando eres madre <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca puedes ser una persona completa</a>, que est&aacute;s constantemente pensando: &ldquo;Ay, &iquest;qu&eacute; opinar&aacute;n mis hijos de esto o de aquello?&rdquo;. Y no. Su&eacute;ltalo. Es mejor vivir plenamente, siempre. De hecho, mi hijo mayor, por ejemplo, pas&oacute; por una ruptura muy dura este verano, y me llamaba para que lo acompa&ntilde;ara y lo aconsejase. S&eacute; que valora mi perspectiva sobre ser fiel a uno mismo y sobre las relaciones. Al final, creo que todo esto ha sido muy bueno para mis hijos y para mi relaci&oacute;n con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relación fue difícil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hijo menor no estaba encantado con que escribiera un libro sobre esto, pero bueno: es lo que estoy llamada a hacer. Se est&aacute; adaptando. No podemos proteger a nuestros hijos de la vida, pero a la vez siempre he sido muy, muy cari&ntilde;osa con ellos. Si mi hijo peque&ntilde;o se siente inc&oacute;modo, no tiene por qu&eacute; leer el libro. No voy a hablar de ciertas cosas con &eacute;l. Nunca ha conocido a ninguna de mis parejas, pero mi hijo mayor s&iacute; ha conocido a mi pareja de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, porque quer&iacute;a invitarla a una fiesta de cumplea&ntilde;os y &eacute;l iba a estar all&iacute;. El peque&ntilde;o no estaba, as&iacute; que habl&eacute; con mi hijo mayor y le dije: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as si lo invito?&rdquo;. Y &eacute;l dijo: &ldquo;Genial, ning&uacute;n problema&rdquo;. Y lo conoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La vida de su marido tambi&eacute;n se expone con detalle en el libro. &iquest;C&oacute;mo ha sido eso para &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ha tenido ning&uacute;n problema con ello. Creo que lo m&aacute;s dif&iacute;cil para &eacute;l es cuando la gente dice cosas en los comentarios [de redes sociales], como &ldquo;Stewart manipulaba a Molly&rdquo;, o &ldquo;Stewart la presionaba&rdquo;. Y en el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relaci&oacute;n fue dif&iacute;cil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio. Pero nunca sent&iacute; que &eacute;l fuera a dejarme si cerr&aacute;bamos el matrimonio. Siempre sent&iacute; que su amor por m&iacute; era s&oacute;lido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora estamos muy bien. Somos muy felices. Llevamos casados 26 a&ntilde;os ya. Hemos sido abiertos durante 17. Es absurdo que la gente piense que estoy como encadenada a un armario&hellip; Es como&hellip; tengo tres novios y un marido y soy muy feliz. Pero ha sido duro. Ha sido un camino dif&iacute;cil, y soy honesta sobre eso, pero algunas personas solo quieren hacerlo quedar mal y convertirlo en el villano, y eso a veces es dif&iacute;cil para &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo ya no leo los comentarios, lo dejo pasar. Pero en general, mi marido es muy comprensivo y nunca me ha dicho que no diga algo; de hecho, al contrario. Ley&oacute; mi primer borrador, en el que yo estaba como escondiendo la verdad, y me anim&oacute; a cambiarlo. Ha sido la persona que m&aacute;s me ha apoyado con todo esto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">He aprendido sobre mí misma a través del sexo. Y sí, hay otras maneras, pero el sexo, para mí, es una buena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La primera vez que queda con un hombre en el libro, cuenta que se siente libre. Que, por un rato, no es ni esposa ni madre: que es de nuevo usted. Para la protagonista, es un sentimiento nuevo y muy intenso. &iquest;Cree que es posible alcanzar esa sensaci&oacute;n de otra manera, m&aacute;s all&aacute; de teniendo relaciones fuera del matrimonio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena pregunta. Y creo que s&iacute;. Pienso en una amiga que se cas&oacute; tarde y tuvo a sus hijos cuando ten&iacute;a como 40 a&ntilde;os, que siempre me dice: &ldquo;Molly, no quiero volver a tener una cita en mi vida&rdquo;. Ya las tuvo todas en sus 30. Yo no las tuve, as&iacute; que para ella, ahora que tiene hijos, la libertad se ve de una forma muy distinta; no es el mismo tipo de libertad que yo estaba deseando. Creo que yo ten&iacute;a cosas que aprender sobre mi propia sexualidad que eran muy profundas.
    </p><p class="article-text">
        He aprendido sobre m&iacute; misma en un retiro, he aprendido sobre m&iacute; misma en la pista de baile con mis amigas y haciendo otras cosas que me hacen sentir libre. Pero, definitivamente, he aprendido sobre m&iacute; misma a trav&eacute;s del sexo. Y s&iacute;, hay otras maneras, pero el sexo, para m&iacute;, es una buena. Cada vez que una relaci&oacute;n terminaba, sobre todo, era como si me lanzaran de vuelta a m&iacute; misma. Y los momentos m&aacute;s duros eran cuando Stewart segu&iacute;a saliendo con alguien y yo no, porque me sent&iacute;a muy sola.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien lea el libro y diga: &ldquo;Est&aacute; llorando todo el tiempo, parece miserable, &iquest;por qu&eacute; sigui&oacute; haci&eacute;ndolo?&rdquo;. Pero yo sab&iacute;a que hab&iacute;a algo que estaba aprendiendo, que ah&iacute; hab&iacute;a algo. Y estoy muy agradecida a mi terapeuta, que segu&iacute;a pregunt&aacute;ndome: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; significa esto para ti?&rdquo;. Siento que aprend&iacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que, a diferencia de su amiga, usted no tuvo muchas relaciones antes de casarse. &iquest;Cree que esas relaciones son experiencias que necesitamos para construirnos a nosotras mismas, para vivir la vida que se supone que tenemos que vivir en el siglo XXI? &iquest;Que si no las experimentamos antes, sentimos que nos falta algo y salimos a experimentarlas despu&eacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esa es una muy buena teor&iacute;a. Me parece que es muy valioso tener esas experiencias, ya sea salir con muchas personas, viajar o simplemente tener libertad e independencia como mujer adulta, en lugar de adscribirse a la manera en que se han organizado hist&oacute;ricamente las cosas para las mujeres. Yo conoc&iacute; a Stewart cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y acababa de terminar una relaci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os. O sea, no ten&iacute;a ninguna experiencia real de estar sola. Y habr&aacute; quien diga: &ldquo;Oh, era muy joven para casarse&rdquo;, pero no eres demasiado joven si encuentras a una pareja que es capaz de apoyar tu libertad y decirte: &ldquo;Quiero que tengas las experiencias que necesites para crecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es conmigo y con Stewart: ambos queremos que el otro siga creciendo y cambiando, y que vaya donde la vida le lleve. Pero tambi&eacute;n seguimos eligi&eacute;ndonos el uno al otro. Seguimos queriendo tener una relaci&oacute;n con una base s&oacute;lida, y a nuestros hijos, y nuestro hogar, y nuestras familias. Pero ya no veo las otras relaciones como una amenaza para eso, y &eacute;l tampoco ve mis relaciones como una amenaza. Es simplemente una manera de seguir explorando.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opción. No tenemos por qué limitar el amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No existe una &uacute;nica forma de hacerlo, pero me gustar&iacute;a animar a la gente a no asumir que la monogamia es el ajuste predeterminado. Para m&iacute;, el matrimonio es un lazo para conectar con otra persona para siempre. Creo que estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opci&oacute;n. No tenemos por qu&eacute; limitar el amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es dif&iacute;cil, tal y como se aprecia en su libro, llegar a ese nivel de generosidad en la pareja. Y no solo en t&eacute;rminos individuales: hace falta romper todo lo que nos han ense&ntilde;ado sobre el amor, las relaciones, la familia&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ese constructo tiene que ser cuestionado. Perjudica a las mujeres, pero creo que el romperlo tiene tambi&eacute;n un beneficio real para los hombres. Veo c&oacute;mo Stewart ha crecido al tener otras mujeres en su vida. Siento que me entiende mejor gracias a tener intimidad con otras mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongo la menopausia como ejemplo: todas las mujeres con las que sale est&aacute;n pasando por la menopausia, as&iacute; que eso lo hace m&aacute;s sensible al tema en muchos sentidos; lo ha suavizado. Tiene a otras personas con quienes mostrarse vulnerable emocionalmente. Creo que el hecho de que un hombre solo tenga amigos del sexo masculino, dada la forma en que se les ense&ntilde;a a comportarse, es muy limitante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que tiene tres compa&ntilde;eros, adem&aacute;s de su marido. Sin embargo, debido a lo que se ha dado en llamar </strong><em><strong>mating gap,</strong></em><strong> para las mujeres heterosexuales resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar pareja. &iquest;C&oacute;mo de f&aacute;cil ha sido dar con nada menos que cuatro hombres con los que tener una relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los hombres poliamorosos quiz&aacute; est&eacute;n un poco m&aacute;s evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo. No obstante, me parece que los hombres que son capaces de mantener una relaci&oacute;n mientras sostienen otras varias a la vez, es casi como si tuvieran una carta de recomendaci&oacute;n de otra mujer. Es como: &ldquo;Ah, genial, a tu esposa todav&iacute;a le gustas, o a tu novia todav&iacute;a le gustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero que mis parejas tengan otras parejas porque as&iacute; tambi&eacute;n se alivia un poco la presi&oacute;n. Siento que, como solo salgo con hombres poliamorosos, puedo tener una vida libre y plena: ninguno de esos hombres tiene que serlo todo para m&iacute;, ni siquiera mi marido. El otro d&iacute;a, por ejemplo, hice un ritual durante la superluna con una de mis parejas, y Stewart dio gracias porque yo tuviera esa relaci&oacute;n, porque no tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en hacer una ceremonia de la superluna conmigo. Estaba aliviado. Tampoco le gusta bailar, y tengo otro compa&ntilde;ero al que le encanta. Cada una de mis parejas alimenta una parte de m&iacute;, no necesito cargar todo en una sola.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hombres poliamorosos quizá estén un poco más evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La entiendo, pero, en la mayor&iacute;a de las relaciones de pareja, esa funci&oacute;n la cumplen los amigos. &iquest;Por qu&eacute; en su caso siente que una amistad no es suficiente para ello?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay un nivel de intimidad que solo se desarrolla a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n f&iacute;sica. Ocurre algo m&aacute;s profundo y m&aacute;s &iacute;ntimo. Y yo disfruto mucho de eso. Hay gente que dice que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja es suficiente, pero yo no me imagino que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja me bastara. Creo que tengo mucha energ&iacute;a emocional, y las relaciones son mi cosa favorita. Me encantan. Me encanta meterme de verdad en alguien y explorar sus profundidades, llegar a un gran nivel de intimidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la energ&iacute;a emocional de la que habla, debes invertir tambi&eacute;n un mont&oacute;n de, simplemente, energ&iacute;a. Adem&aacute;s del trabajo, la familia y la vida, &iquest;c&oacute;mo encuentra tiempo para mantener cuatro relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que requiere mucho tiempo. Cuando conoc&iacute; a mi pareja m&aacute;s reciente, hace cuatro meses, no estaba realmente buscando a nadie m&aacute;s, y pens&eacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo? &iquest;Es demasiado?&rdquo;. Pero est&aacute; funcionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No veo a cada uno de ellos cada semana. De hecho, mi pareja de cinco a&ntilde;os acaba de mudarse de vuelta a Australia. Va a estar viniendo cada par de meses. Pero sigo queri&eacute;ndole, y no hay ninguna raz&oacute;n para terminar la relaci&oacute;n. Lo ver&eacute; cuando pueda y puedo seguir queri&eacute;ndolo desde la distancia. No pasa nada. Pero s&iacute;, el tiempo es un factor.
    </p><p class="article-text">
        Ayuda que mis hijos ya son adultos y no viven en casa. Y que mi trabajo es b&aacute;sicamente escribir sobre el matrimonio abierto, as&iacute; que mientras est&eacute; viviendo mi vida y prestando atenci&oacute;n, est&aacute; todo bien [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, sin embargo, comienza cuando sus hijos tienen tres y seis a&ntilde;os.</strong> <strong>&iquest;C&oacute;mo se las apa&ntilde;abas entonces? Porque la maternidad es agotadora y usted era la principal cuidadora de los ni&ntilde;os, as&iacute; que para poder quedar con otras personas necesitaba contratar una ni&ntilde;era o ponerse de acuerdo con su marido. Es decir: ten&iacute;a que gestionar muchas cosas solo para salir de casa. &iquest;C&oacute;mo encontraba la energ&iacute;a y el tiempo para hacerlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No durmiendo casi nada [risas]. Pero tambi&eacute;n sent&iacute;a que, de alg&uacute;n modo, esas salidas me daban energ&iacute;a; era dif&iacute;cil, pero sent&iacute;a como si estuviera despertando en ciertos aspectos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante que una madre se dé cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se irán, así que es vital mantener nuestra propia vida y nuestra propia identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y hay otra cosa: no fue hasta que ambos ni&ntilde;os ten&iacute;an unos doce y nueve a&ntilde;os que empec&eacute; a salir m&aacute;s. Los recog&iacute;a del colegio, hac&iacute;a los deberes con ellos y pas&aacute;bamos tiempo juntos. Y luego me dec&iacute;a: &ldquo;Vale, les preparo la cena y salgo un rato&rdquo;. Entonces, el mayor ten&iacute;a que acostar al peque&ntilde;o, y ellos tan contentos, les encantaba. Como yo quer&iacute;a independencia, se la daba, asegur&aacute;ndome siempre de que estuvieran bien, de que pudieran contactarme y todo eso. Pero nunca llev&eacute; un control obsesivo sobre ellos. Los dejaba ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es importante que una madre se d&eacute; cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se ir&aacute;n, as&iacute; que es vital mantener nuestra propia vida y <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra propia identidad</a>. Si lo sacrificas todo durante esos a&ntilde;os, para cuando cumplen 13 o 14 ya est&aacute;n fuera, viviendo en su mundo la mayor parte del tiempo. A veces damos demasiado peso a esos a&ntilde;os en que son peque&ntilde;os, y en realidad hay mucha libertad que podemos darles y mucha libertad que podemos permitirnos a nosotras mismas sin hacer da&ntilde;o a nadie. De hecho, es algo sano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la lectura del libro, me sorprend&iacute;a lo vulnerable que se mostraba la protagonista, porque reconoc&iacute;a algo muy doloroso y que a veces lleva mucha verg&uuml;enza asociada: que emprend&iacute;a nuevas relaciones fuera del matrimonio, en cierta medida, porque buscaba validaci&oacute;n. No obstante, ahora, hablando con usted, no siento que su b&uacute;squeda de otras parejas nazca de ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado a lo largo de este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que ha sido un viaje de regreso a m&iacute; misma. He aprendido a quererme, a valorarme. Para m&iacute;, la terapia fue muy importante, as&iacute; como la honestidad que exige abrir la relaci&oacute;n. Escribir el libro me ayud&oacute; tambi&eacute;n a ser honesta conmigo misma. Adem&aacute;s, desde hace siete a&ntilde;os, medito dos veces al d&iacute;a, y esa experiencia me trae de vuelta a m&iacute; misma. Ya no miro tanto hacia afuera. Ya no estoy en plan: &ldquo;Te necesito&rdquo;. Sigo queriendo a la gente, queriendo estar con ellos, sintiendo amor y dolor. Pero me siento mucho m&aacute;s fuerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora tengo 52 a&ntilde;os y &mdash;quiero que las mujeres lo sepan&mdash; simplemente va a mejor. Esa es la idea de mi pr&oacute;ximo libro tambi&eacute;n, que estar&aacute; centrado en la menopausia. Antes me daba miedo envejecer, y creo que, como mujeres, queremos congelar el tiempo, como si nuestras vidas terminaran con la menopausia. &ldquo;Oh, tengo 50, 60, 70&hellip; &iquest;qu&eacute; voy a hacer?&rdquo;. Y no: te conviertes m&aacute;s y m&aacute;s y m&aacute;s en quien eres, y eso se siente incre&iacute;ble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 17:44:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Pareja,Poliamor,Maternidad,Matrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7701d659-0967-470f-ba45-356b6400e371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Odio las Navidades desde que soy madre&quot;: mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madres, tías, abuelas y, en general, muchas mujeres sienten las fiestas navideñas como una carga añadida a las que ya tienen habitualmente en su vida diaria</p><p class="subtitle">Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: “Mi hija está contenta, sabe qué esperar”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sab&eacute;is cu&aacute;l es el secreto para hacer la Navidad tan especial? Las mam&aacute;s trabajando como locas. Cocinando, envolviendo y haciendo compras. Siendo como una gran bola de estr&eacute;s desde noviembre hasta final de a&ntilde;o&rdquo;. As&iacute; comienza la pel&iacute;cula <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DTyWZkCp5nU" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Navidad de las madres rebeldes</em></a><em> </em>(2017), una comedia ligera que pone el foco en la sobrecarga de tareas que se produce en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, habitualmente asumidas por las mujeres de la familia, madres y abuelas.
    </p><p class="article-text">
        Organizar comidas, cenas y viajes; preparar y decorar la casa; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/pedir-excedencia-verano-cuidar-hijos-sale-barato-no-trabajar-pagar-campamentos_1_12428427.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciliar durante las vacaciones escolares</a> sin medidas reales para hacerlo; pensar, comprar y envolver regalos para toda la familia; y m&aacute;s recientemente, coordinar actividades navide&ntilde;as especiales, como la visita a casa cada noche de un elfo que hace trastadas o un calendario de adviento de actividades infantiles especiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es que solo de pensar en todo lo que hay que hacer ya me agobio, yo odio las Navidades desde que soy madre&rdquo;, explica Guadalupe L&oacute;pez, que tiene una hija de 12 a&ntilde;os y un hijo de cinco. &ldquo;Yo me ir&iacute;a de viaje a Canarias sola el d&iacute;a 23 de diciembre y volver&iacute;a el 7 de enero&rdquo;, bromea, pero aclara que &ldquo;no es tanta broma&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; antes me encantaba la Navidad, cuando era ni&ntilde;a y joven, pero cuando tuve hijos y empec&eacute; a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dej&oacute; de gustarme. Estas fechas suponen mucha carga a&ntilde;adida a las que ya tenemos habitualmente en nuestra vida diaria. Y cuando hablo con mis amigas o con las mujeres de mi familia, t&iacute;as y abuelas, creo que estamos todas igual. Resulta que a ninguna nos gusta&rdquo;, reflexiona Guadalupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí antes me encantaba la Navidad, cuando era niña y joven, pero cuando tuve hijos y empecé a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dejó de gustarme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guadalupe López </span>
                                        <span>—</span> madre
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no existen datos espec&iacute;ficos para estas fechas del a&ntilde;o, un estudio a nivel europeo de <a href="https://makemothersmatter.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Make Mothers Matter</a> se&ntilde;ala que el 78% de las madres espa&ntilde;olas declaran sentirse sobrecargadas. Un dato semejante al presentado recientemente por <a href="https://media.yonorenuncio.com/app/uploads/2025/11/25121958/Informe-El-peso-invisible-de-la-maternidad-2025.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malasmadres</a>: el 86% de las mujeres que conviven en pareja asume la principal responsabilidad de la organizaci&oacute;n familiar y la carga mental. Y a esa saturaci&oacute;n se suman en Navidades todas las actividades especiales que hay que pensar, poner en marcha y coordinar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La abogada de familia especializada en conciliaci&oacute;n Aida Casanova confirma esta sobrecarga navide&ntilde;a: &ldquo;En much&iacute;simos hogares, las mujeres y madres siguen siendo las encargadas de sostener el bienestar emocional de la familia. Y esto, en Navidad, se traduce en una carga mental a&uacute;n mayor que en cualquier otra &eacute;poca del a&ntilde;o. Por un lado est&aacute; la organizaci&oacute;n log&iacute;stica: decidir qu&eacute; regalos llegan a cada casa y a cada familiar, ayudar a preparar las cartas de los Reyes Magos y Pap&aacute; Noel, encargarse de compras, comidas y cenas navide&ntilde;as&hellip; todo suma. A esto se une la gesti&oacute;n emocional: mantener las tradiciones, crear magia para los ni&ntilde;os, preparar calendarios de adviento y ahora tambi&eacute;n las famosas travesuras de los elfos, que generan ilusi&oacute;n pero tambi&eacute;n nuevas tareas que, en la mayor&iacute;a de casos, recaen sobre las madres&rdquo;, asegura Casanova.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DSN0zQzDPZG/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Todo ello en una &eacute;poca en que la conciliaci&oacute;n se complica, tal y como explica la abogada: &ldquo;A todo este c&oacute;ctel se suma que los ni&ntilde;os no tienen colegio, pero madres y padres trabajan la mayor&iacute;a de d&iacute;as, por lo que la conciliaci&oacute;n se vuelve casi inexistente&rdquo;. Y a&ntilde;ade un &uacute;ltimo factor:&nbsp;&ldquo;Por si fuera poco, durante las Navidades hay una tensi&oacute;n a&ntilde;adida: muchas comidas familiares, suegros, cu&ntilde;ados, ni&ntilde;os que duermen menos&hellip; &rdquo;. El c&oacute;ctel perfecto para una &ldquo;sobrecarga total&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mar&iacute;a, con un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os y un hijo adolescente de su pareja, ilustra bien esta saturaci&oacute;n, en su caso especialmente relacionada con la coordinaci&oacute;n de los regalos. &ldquo;Es el n&uacute;mero uno de mis agobios. Compro o coordino lo que tienen que comprar todos los familiares, tanto los m&iacute;os como los de mi pareja. Los de mis padres, los de mis suegros, los de mis cu&ntilde;ados, los de mi hermana y los nuestros propios. Tengo que pensar en que no se repitan, que no sean enormes, que sean algo educativos, que tengan algo de lo que hay en la carta en cada casa para que todos se sientan bien&hellip; Llego al d&iacute;a de Reyes completamente desfondada&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el &#039;backstage&#039; emocional y logístico, con nulo o escaso reconocimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iliana París</span>
                                        <span>—</span> Iliana Paríspsicóloga perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala la falta de corresponsabilidad en estas tareas:&nbsp;&ldquo;Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el <em>backstage</em> emocional y log&iacute;stico, con nulo o escaso reconocimiento. La corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja. Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga. Y lanza una reflexi&oacute;n en este sentido: &ldquo;Aunque los personajes simb&oacute;licos sean Pap&aacute; Noel, los Reyes, el Olentzero, el Ti&oacute;, la realidad es que quienes piensan, elaboran listas, gestionan a la familia, compran, esconden, envuelven y sostienen la magia suelen ser las mujeres&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el m&aacute;s reciente y famoso elfo navide&ntilde;o es un personaje masculino que suele tener detr&aacute;s a una madre. La tradici&oacute;n es relativamente nueva y se basa en <em>&ldquo;the elf on the shelf&rdquo;,</em> una costumbre estadounidense que consiste en que, desde el 1 al 25 de diciembre, un elfo imaginario visita las casas cada noche y hace una peque&ntilde;a broma: se ba&ntilde;a en la ba&ntilde;era, se disfraza, pinta las paredes, se come cosas de la nevera&hellip; En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha proliferado mucho en Espa&ntilde;a, con diferentes versiones y grados de complejidad. Y es tendencia en redes sociales mostrar a diario las trastadas del personaje.
    </p><p class="article-text">
        El elfo visita a diario la casa y el aula de Katia, profesora y madre de tres hijos. Ella se encarga de pensar, ejecutar y limpiar despu&eacute;s las trastadas que se le ocurren. &ldquo;Al principio me hac&iacute;a mucha gracia verles a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as las caras de ilusi&oacute;n, tanto a mis hijos como a mis alumnos. Pero con el paso del tiempo se ha convertido en una carga m&aacute;s. Llego a la noche agotada y tengo que ponerme a pensar qu&eacute; va a hacer el dichoso elfo en casa, le estoy hasta cogiendo man&iacute;a. Tambi&eacute;n me he animado a hacer el calendario de adviento de actividades especiales: un d&iacute;a desayunamos tortitas, otro d&iacute;a nos disfrazamos, o les preparo un v&iacute;deo con IA donde aparecen con su elfo o con los Reyes Magos&hellip;. Y adem&aacute;s es que cada vez empieza todo antes: es pasar Halloween y ya entramos en modo navide&ntilde;o. En el fondo, creo que es una exigencia m&aacute;s que nos ponemos nosotras mismas. No hace falta tanta parafernalia para disfrutar de las fiestas en familia&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7447762867421564193"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Las abuelas y la cocina&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tanto Mar&iacute;a como Guadalupe, las madres de ni&ntilde;os peque&ntilde;os, reconocen que hay una tarea de la que se libran en Navidad: las comidas y las cenas. &ldquo;Para ser justa, voy casi a mesa puesta. Pero s&iacute; veo a mi madre y a mi suegra pensando men&uacute;s, comprando y cocinando desde hace d&iacute;as&rdquo;, reconoce Mar&iacute;a. Guadalupe coincide con ella: &ldquo;Comidas y cenas son cosa de mi madre y de mi suegra&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Carmen tiene 70 a&ntilde;os y est&aacute; jubilada. Es madre de tres hijos y abuela de cuatro nietos de 14, 16, 6 y 4 a&ntilde;os. &ldquo;Mis Navidades son, como las de muchas abuelas de mi edad, una mezcla de sentimientos encontrados. Por un lado me encanta reunir a la familia, pero por otro me aterroriza la carga extra de trabajo que suponen estas fechas. Sobre todo para nosotras, las mujeres, que por mucho que avancen los tiempos, somos las que tiramos del carro a la hora dise&ntilde;ar los men&uacute;s navide&ntilde;os y organizar las comidas y cenas&rdquo;, explica. Ella identifica adem&aacute;s una cierta herencia familiar en este tema. &ldquo;Durante estos d&iacute;as me acuerdo mucho de mi madre, porque la mujer no paraba. Adem&aacute;s de preparar la casa y la comida, se quedaba con sus 13 nietos para que los j&oacute;venes pudi&eacute;ramos salir de compras de Reyes, o a alguna fiesta con amigos. Nunca se negaba a nada, por muy cansada que estuviera. Los roles se repiten y ahora soy yo la que ando de cabeza&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos más hogares donde esta dinámica empieza a cambiar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aida Casanova</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su amiga Isabel, tambi&eacute;n madre y abuela, coincide en la sensaci&oacute;n de ambivalencia. Parte de su familia vive fuera, as&iacute; que se instalan en su casa para pasar las fiestas. &ldquo;Por un lado estoy encantada de que vengan todos. Somos muy felices y nos re&iacute;mos mucho. Pero, por otro lado, hay toda una serie de preparativos que me agobian, me agotan y me desesperan&rdquo;, asegura. Lo que m&aacute;s le carga es comprar los regalos y preparar la casa para recibirles. &ldquo;Antes de su llegada hay que adornar todo, porque si no [los ni&ntilde;os] se extra&ntilde;an de que no hayas puesto iluminaci&oacute;n, decoraci&oacute;n, ni &aacute;rbol. Si no vinieran, yo pasar&iacute;a de todo eso. Y luego, cuando est&aacute;n, tenemos que repartir el tiempo entre la casa, la cocina, salir y el rollo de los regalos, que eso es lo que m&aacute;s me agobia. Cuando se van pienso en todo lo que he trabajado y me desfondo, aunque creo que ha merecido la pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La abogada Aida Casanova tambi&eacute;n se&ntilde;ala el papel de las abuelas. &ldquo;Son ellas las que siguen responsabiliz&aacute;ndose de las comidas navide&ntilde;as porque, tradicionalmente, la cocina y la organizaci&oacute;n dom&eacute;stica reca&iacute;an sobre las mujeres. Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos m&aacute;s hogares donde esta din&aacute;mica empieza a cambiar&rdquo;, cuenta con cierta esperanza. La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala que, aunque s&iacute; se dan ciertos avances en el reparto de tareas, &ldquo;la corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja&rdquo;. &ldquo;Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, ejemplifica Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Guadalupe sigue fantaseando con escaparse de viaje sola y regresar cuando todo haya pasado, Aida Casanova reconoce que, aunque las mujeres de la familia se esfuercen por mantener un ambiente &ldquo;de magia e ilusi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;en algunos casos tienen ganas de esconderse en el ba&ntilde;o un momento para respirar&rdquo;. Carmen, la madre y abuela de este reportaje, ya sue&ntilde;a con el final. &ldquo;En el fondo, no deja de alegrarme que la Navidad se acabe y que todo vuelva a la rutina&rdquo;, confiesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 21:05:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Navidad,Desigualdad de género,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34cc547d-c6f8-40a7-b28e-da747b435cdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: &quot;Mi hija está contenta, sabe qué esperar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas familias separadas han comprobado que acuerdos simples pueden cambiar la Navidad de sus hijos. A continuación, comparten qué les ha funcionado para hacer que vivan estas fechas con más calma
</p><p class="subtitle">Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”
</p></div><p class="article-text">
        Las fiestas navide&ntilde;as despiertan emociones intensas en muchas familias, y en los hogares separados suele a&ntilde;adirse la duda de c&oacute;mo organizar tiempos y expectativas. No se trata solo de repartir d&iacute;as, sino de dar a los hijos un entorno previsible en una &eacute;poca que ya de por s&iacute; implica muchos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Marina, Carlos, Natalia y Luis comparten una sensaci&oacute;n que muchos progenitores separados reconocen: la primera Navidad tras la ruptura fue dif&iacute;cil. &ldquo;Todo eran prisas, confusiones, cosas duplicadas&hellip; y los ni&ntilde;os lo notaban&rdquo;, recuerda Marina,<strong> </strong>38 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cinco y nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estos padres y madres decidieron hacer algo distinto: ajustes peque&ntilde;os, acuerdos sencillos, y, principalmente, intentar que todo est&eacute; definido. As&iacute; lo relata Marina, que ten&iacute;a claro que su exmarido y ella necesitaban &ldquo;un acuerdo que no nos desbordase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o todo sali&oacute; torcido. Eran cenas en dos casas y ni&ntilde;os preguntando d&oacute;nde dormir&iacute;an cada d&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente hicieron algo b&aacute;sico: un calendario acordado entre los dos, una explicaci&oacute;n b&aacute;sica para los peque&ntilde;os y un ritual &uacute;nico en familia, una merienda juntos el d&iacute;a antes de Nochebuena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conocer c&oacute;mo se har&aacute;n las cosas les dio seguridad. No hubo dudas ni nervios&rdquo;, cuenta. A&ntilde;ade que como adultos les funcion&oacute; tener todo previsto y mantener un gesto familiar que marcara el inicio de esas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Historias como la de Marina se repiten en muchas familias separadas. Y cuando los adultos ponen de su parte, los ni&ntilde;os lo notan.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la calma adulta rebaja el caos</h2><p class="article-text">
        Carlos, 42 a&ntilde;os, padre de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n parecida a la de Marina, aunque por un camino distinto. Se dio cuenta de que su hijo no sufr&iacute;a por la separaci&oacute;n, sino por &ldquo;las carreras entre casas&rdquo; y &ldquo;la sensaci&oacute;n de estar en medio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Él no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos</span>
                                        <span>—</span> padre de 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o cambiaron la estrategia y dise&ntilde;aron una organizaci&oacute;n clara, un regalo conjunto y un rato largo para los cambios de casa. Sin prisas y sin tensi&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume&rdquo;, asegura este padre. En su caso, les ayud&oacute; organizar los d&iacute;as con m&aacute;s claridad y dar tiempo a cada transici&oacute;n entre casas para que el cambio no resultase estresante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estas familias han descubierto de forma intuitiva coincide con lo que observa la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y terapeuta familiar e infantojuvenil en la Cl&iacute;nica Teneo, Eva Mar&iacute;a Carreira Vaquero. Explica que cuando la separaci&oacute;n no es amistosa, ayuda centrarse en peque&ntilde;os acuerdos cotidianos que aporten claridad externa a los menores. Propone recurrir a gestos pr&aacute;cticos y visuales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Leer en familia cuentos o historias navide&ntilde;as que transmitan valores y discutir con los ni&ntilde;os qu&eacute; aprendieron.</li>
                                    <li>Crear en familia un calendario de actos solidarios, en el que ciertos d&iacute;as se realice una acci&oacute;n solidaria, como ayudar a un amigo o donar un juguete. Los ni&ntilde;os pueden entender la importancia de la generosidad y de compartir.</li>
                                    <li>Durante las celebraciones, hacer un &ldquo;c&iacute;rculo de Navidad&rdquo; donde cada miembro de la familia comparta algo por lo que est&aacute; agradecido, algo que quiere ofrecer y algo que quisiera que fuese diferente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En familias separadas, estas rutinas pueden mantenerse en cada casa para que los ni&ntilde;os sientan continuidad, incluso cuando los adultos no comparten las celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas acciones, Carreira recuerda que mantener ciertas tradiciones, fomentar tiempo de calidad con ambos progenitores y anticipar c&oacute;mo se dividir&aacute;n los d&iacute;as festivos disminuye los malentendidos. La planificaci&oacute;n anticipada, revela, reduce la tensi&oacute;n porque los menores saben qu&eacute; ocurrir&aacute; y pueden situarse en un entorno m&aacute;s previsible.
    </p><h2 class="article-text">Previsi&oacute;n, rutinas y un adulto estable</h2><p class="article-text">
        Ese mismo patr&oacute;n de previsibilidad y calma se repite en otras familias. Natalia, 37 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os, descubri&oacute; que su hija no se agobiaba por las fiestas, sino por la incertidumbre de los d&iacute;as. Ese a&ntilde;o, en casa hicieron un mapa sencillo con dibujos: cada d&iacute;a una casa, una actividad y un horario. &ldquo;No lo hicimos para organizarla a ella, sino para organizarnos nosotros. Y funcion&oacute;. La ni&ntilde;a comprob&oacute; que no hab&iacute;a l&iacute;os. Que todo estaba decidido&rdquo;, se&ntilde;ala. Su hija empez&oacute; diciembre m&aacute;s tranquila. &ldquo;Estaba contenta porque sab&iacute;a qu&eacute; esperar&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Y aparece la emoci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hijos mayores, la emoci&oacute;n tambi&eacute;n se mueve seg&uacute;n el ritmo de los adultos. Luis, 45 a&ntilde;os, lo comprendi&oacute; enseguida con su hija adolescente de 14 a&ntilde;os. Notaba que la joven se pon&iacute;a triste en los cambios de casa. &ldquo;Cre&iacute;amos que era por la separaci&oacute;n, pero era por las prisas. Sent&iacute;a que la arranc&aacute;bamos de un sitio para llevarla al otro&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos ‘estrés por lealtades divididas’, lo que quiere decir que el niño teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángeles Fernández Moya</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica especializada en infancia y trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que les result&oacute; eficaz fue inventar un &ldquo;momento puente&rdquo;: &ldquo;Diez minutos para hablar, recoger con calma, repasar el d&iacute;a. Lo llamamos el &lsquo;rato tranquilo&rsquo;. Y lo pide ella&rdquo;, expone. En su familia, lo que marc&oacute; la diferencia fue ese espacio de tiempo sin prisas, que dio sosiego al salto entre hogares.
    </p><p class="article-text">
        Las vivencias de estas familias van en la misma l&iacute;nea que lo que observa &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez Moya, psic&oacute;loga cl&iacute;nica especializada en infancia y trauma del Gabinete Accumbens Psicolog&iacute;a y Bienestar. Explica que, cuando todo funciona, los ni&ntilde;os mantienen su nivel habitual de juego, curiosidad, sue&ntilde;o y energ&iacute;a, y muestran un tono afectivo estable.
    </p><p class="article-text">
        Aclara que, en los m&aacute;s peque&ntilde;os, pueden aparecer regresiones (pedir chupete, mojar la cama), mayor irritabilidad, silencios o llanto sin motivo aparente, si las transiciones son dif&iacute;ciles. Tambi&eacute;n es frecuente que pregunten m&aacute;s por los horarios o recogidas cuando necesitan seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos &lsquo;estr&eacute;s por lealtades divididas&rsquo;, lo que quiere decir que el ni&ntilde;o teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro. Esto se traduce en culpa o en un esfuerzo excesivo por &lsquo;portarse bien&rdquo;, detalla Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los niños puedan estar presentes sin sentirse en una posición delicada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga advierte que frases como &ldquo;preg&uacute;ntale a tu padre/madre&rdquo;, pueden activar en el ni&ntilde;o respuestas de estr&eacute;s, incomodidad o culpa. Aconseja rituales para facilitar la transici&oacute;n emocional: &ldquo;Revisar juntos la maleta, elegir un peluche que va y viene o un breve momento de conexi&oacute;n antes de cambiar de hogar&rdquo;. Comenta que en terapia EMDR lo llaman &lsquo;competencia de doble presencia emocional&rsquo;: esa sensaci&oacute;n de sentirse acompa&ntilde;ado internamente por ambos progenitores, aunque solo est&eacute; f&iacute;sicamente con uno.
    </p><p class="article-text">
        La experta insiste en que el ni&ntilde;o debe poder amar y respetar a sus padres, y que estos no compitan, sino que cooperen en todo lo que afecte a sus necesidades poniendo el foco en su bienestar. Es aqu&iacute; cuando el mensaje que recibe el menor es claro: &ldquo;Tienes dos casas, pero una sola red que te sostiene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos relatos aparece un mismo hilo: cuando los adultos se escuchan y ajustan el ritmo a la realidad de cada hijo, las fiestas fluyen de manera m&aacute;s llevadera. No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los ni&ntilde;os puedan estar presentes sin sentirse en una posici&oacute;n delicada. A veces basta con aflojar y recordar que, incluso en Navidad, lo que m&aacute;s da estabilidad es la sensaci&oacute;n de hogar, est&eacute;s donde est&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 20:50:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Niños,Cuidados familiares,Pareja,Divorcios,Navidad]]></media:keywords>
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