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    <title><![CDATA[elDiario.es - Publicaciones]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Publicaciones]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89bac8e9-9ebb-4eb6-ad76-2f626945c442_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentará este jueves, día 26 de febrero, el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, junto a sus editores, los profesores Natalia Simón y Juan Antonio García</p><p class="subtitle">Todos los artículos de nuestro Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        La fund&oacute; en 1993 el profesor de Sociolog&iacute;a Felipe Centelles Bol&oacute;s, conocido por su fascinaci&oacute;n por la pol&iacute;tica, la lucha por las libertades y los movimientos sociales. La revista &lsquo;Praxis Sociol&oacute;gica&rsquo; regresa ahora a la primera l&iacute;nea y por todo lo alto, de la mano de los profesores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Natalia Sim&oacute;n y Juan Antonio Garc&iacute;a, como editores de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apoyan esta iniciativa Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Abell&aacute;n, de la Universidad de Valencia, como secretaria editorial, y un grupo de profesoras y profesores de distintas &aacute;reas de conocimiento, y de distintas universidades y pa&iacute;ses. Ser&aacute;n editores asociados e integrantes del comit&eacute; cient&iacute;fico asesor.
    </p><p class="article-text">
        La puesta de largo se har&aacute; este jueves, d&iacute;a 26 de febrero, a las 16.00 horas, en la Sala de M&uacute;sica de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        Asistir&aacute; el rector de la UCLM, Juli&aacute;n Garde, y la decana de la Facultad de la mencionada Facultad, Alicia Valma&ntilde;a. Tambi&eacute;n estar&aacute;n presentes los editores y la profesora Ruth Sanju&aacute;n, del &aacute;rea de Est&eacute;tica del Arte, encargada del nuevo dise&ntilde;o de la portada. 
    </p><h2 class="article-text">Acceso abierto y vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo</h2><p class="article-text">
        A partir del jueves ya se pueden enviar art&iacute;culos a la revista, que <a href="https://revista.uclm.es/index.php/praxissociologica" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser&aacute; de acceso abierto</a> (Open Access), para iniciar el proceso de evaluaci&oacute;n por pares, ajust&aacute;ndose a los protocolos habituales de la edici&oacute;n de publicaciones cient&iacute;ficas seriadas.
    </p><p class="article-text">
        'Praxis Sociol&oacute;gica' aspira a consolidarse como un espacio de referencia para investigadores e investigadoras, docentes y profesionales interesados en el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la realidad social contempor&aacute;nea. Ser&aacute; de periodicidad semestral y nace con una vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo entre la sociolog&iacute;a y &aacute;reas afines como la filosof&iacute;a, la antropolog&iacute;a, la ciencia pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, la est&eacute;tica, la pedagog&iacute;a y otros campos del conocimiento social y human&iacute;stico, promoviendo enfoques te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos diversos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 09:56:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Ciencia,Universidad de Castilla-La Mancha,Publicaciones,Universidades públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es el nuevo libro de Thomas Pynchon, el escritor más misterioso de la contracultura literaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-libro-thomas-pynchon-escritor-misterioso-contracultura-literaria_1_12772979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9da3a34b-ed85-4856-befe-5b3f00039357_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es el nuevo libro de Thomas Pynchon, el escritor más misterioso de la contracultura literaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras más de diez años sin publicar, el escritor más misterioso (apenas hay una foto antigua de él) de EEUU regresa con 'Shadow Ticket', un thriller con todas sus señas de identidad que ya hemos leído</p><p class="subtitle">Cien años de Zygmunt Bauman, el padre de la ‘modernidad líquida’: de víctima de acoso escolar a intelectual de referencia
</p></div><p class="article-text">
        Milwaukee, invierno de 1932. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ascension-don-poderoso-nueva-york_1_5438696.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ley Seca</a> agoniza, Al Capone est&aacute; en la c&aacute;rcel y la resaca de los Felices Veinte se ha cobrado el trabajo de millones de personas, muchas de las cuales no pueden permitirse un techo y viven en campamentos chabolistas conocidos como Hoovervilles. Cuando la cosa se complica en la cercana Chicago, sus mafiosos se refugian en esta ciudad en la que nunca pasa nada, famosa por su vida tranquila, sus cervezas y sus quesos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciudad se recuesta junto al lago Michigan, ahora cubierto de hielo. All&iacute; acude todos los d&iacute;as un considerable n&uacute;mero de desempleados para perforar su superficie con la esperanza de arrancar algo comestible de las oscuras entra&ntilde;as del lago. Un d&iacute;a aparece un tipo con pinta de mafioso barato, lleva un paquete envuelto en papel de regalo que hace tick, tick, tick<em> </em>e intenta que su despreocupaci&oacute;n no parezca forzada. Por suerte, logra lanzar la bomba por uno de esos pozos de pesca justo antes de que haga <em>ka-boom.</em>
    </p><p class="article-text">
        El tipo en cuesti&oacute;n no es un g&aacute;nster, sino un antiguo rompehuelgas con alma de bailar&iacute;n reconvertido en detective privado. Se llama Hicks Mctaggart y es el protagonista involuntario de <em>Shadow Ticket</em>, el nuevo libro de Thomas Pynchon, una<em> especie de</em> novela negra con alma de c&oacute;mic &mdash;a&uacute;n in&eacute;dita en castellano&mdash;, por la que transitan elegantes polic&iacute;as vieneses adictos a la coca&iacute;na, oscuros funcionarios del gobierno, esp&iacute;as brit&aacute;nicos, vocalistas de jazz, asesinos a sueldo, motoristas transilvanas y un antiguo submarino austroh&uacute;ngaro que se pasea por el fondo del lago contrabandeando con armas y alcohol.
    </p><p class="article-text">
        A Hicks le han dado la bomba dos miembros de la mafia local que han desarrollado un extra&ntilde;o inter&eacute;s por su persona desde que empezara a investigar el paradero de Daphne Airmont, la &uacute;nica hija y heredera de Bruno Airmont &mdash;un turbio magnate l&aacute;cteo de Wisconsin conocido como el Al Capone del Queso&mdash;, que se ha fugado junto a un m&uacute;sico de jazz a Centroeuropa.
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de la rica heredera de un imperio quesero bastar&iacute;a para levantar cualquier libro, pero en este tan solo es el aperitivo: Hicks pronto se ver&aacute; inmerso en una red de dimensiones insondables que lo llevar&aacute; de Nueva York a los bajos fondos de Croacia mientras fantasea con partidas de bolos y pescado frito. Por el camino, la b&uacute;squeda de Daphne se ir&aacute; convirtiendo en otra cosa, en otras b&uacute;squedas y en una huida.
    </p><h2 class="article-text">Un silencio de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Pynchon tiene ochenta y ocho a&ntilde;os. No publicaba un libro desde <em>Al l&iacute;mite</em> (2013). Un silencio de m&aacute;s de una d&eacute;cada en la que EEUU y el mundo han cambiado lo suyo: cada vez se parecen m&aacute;s al universo alucinado y paranoide de sus novelas. Un presidente con aspecto de villano de Batman se dirige a sus ciudadanos a trav&eacute;s de una red social llamada VERDAD y millones de personas &mdash;seguidoras de una figura misteriosa conocida como Q&mdash; creen que existe una &eacute;lite mundial sat&aacute;nica que dirige el mundo desde las sombras. Es posible que, por eso, a medida que el estado del mundo se oscurec&iacute;a, sus libros se hayan ido haciendo m&aacute;s accesibles y luminosos. &nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5a5edb74-548a-43bd-bf88-2a7d60d2e19a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Porque <em>Shadow Ticket</em> es tan digresiva como de costumbre y contiene muchos personajes &mdash;m&aacute;s de cien&mdash; que se mueven como los de un episodio del Correcaminos. Pero tambi&eacute;n es una historia de aventuras que, por momentos, recuerda a un episodio de <em>Tint&iacute;n </em>o a un libro de Enid Blyton adaptado por Robert Crumb. Los personajes se pegan trompazos y saltan de un pa&iacute;s a otro como si bailaran Lindy Hop sobre un tablero de Risk. Est&aacute; repleta de onomatopeyas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a su fama de dif&iacute;cil, las novelas de Pynchon son m&aacute;s una celebraci&oacute;n del mundo &mdash;del acto de narrarlo, de su infinita efervescencia&mdash; que una eleg&iacute;a por su declive. Una efervescencia pop que se resiste a ser interpretada, lo que, en una &eacute;poca en la que las novelas vienen explicadas en su nota de prensa, resulta tan refrescante como un trago a un Orange Blossom en un s&oacute;tano clandestino. En su &uacute;ltima novela, aunque es evidente que ser&aacute; su testamento literario, evita caer en los clich&eacute;s de la Obra de Despedida y propone al lector un &uacute;ltimo baile a ritmo de jazz. Un baile que no evita el compromiso pol&iacute;tico, sino que lo representa.
    </p><p class="article-text">
        Aunque al principio los nazis de Milwaukee &mdash;estamos en los a&ntilde;os treinta y el fascismo es la &uacute;ltima moda&mdash; tienen un aire de opereta (&ldquo;Somos nacionalsocialistas, &iquest;no? Pues eso: estamos socializando. Pru&eacute;balo, igual te diviertes&rdquo;), la amenaza de un fascismo que va m&aacute;s all&aacute; de los uniformes va impregnando el libro, que poco a poco se va volviendo m&aacute;s profundo y oscuro. Antes de que te des cuenta, lo que empez&oacute; como un alocado libro de detectives se ha convertido en un resbaladizo agujero de gusano que se extiende hasta la distop&iacute;a trumpista en marcha.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Shadow Ticket&#039; es tan digresiva como de costumbre y contiene muchos personajes. Pero también es una historia de aventuras que, por momentos, recuerda a un episodio de Tintín</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y bajo el hielo, brillan las luces del submarino. Tambi&eacute;n hay, en toda la obra de Pynchon, una genealog&iacute;a de la resistencia. En <em>Mason &amp; Dixon</em> (1997), los personajes se enfrentan a la idea de una tierra hueca y habitada, que funciona como imagen del espacio oculto de la historia, de lo que late bajo la superficie racional del proyecto ilustrado. Esto anticipa los espacios secretos y submundos que seguir&aacute; explorando en <em>Contraluz </em>(2006), donde la ciencia tambi&eacute;n es un portal hacia lo alternativo, un refugio y un espacio de huida no exento de peligros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ingeniero &mdash;trabaj&oacute; escribiendo manuales para Boeing en los sesenta&mdash;, en sus obras siempre identifica al capitalismo tecnol&oacute;gico con la vigilancia y el control. Un sistema que envilece a quienes aspiran a dominarlo y margina a los que tratan de resistirse a &eacute;l. Su &uacute;ltima novela parece plantearnos la utilidad de la ficci&oacute;n en el tiempo de la escritura generativa y en los libros confesionales.
    </p><p class="article-text">
        El neoyorquino&nbsp;sigue empe&ntilde;ado en no escribir sobre s&iacute; mismo. Algo coherente con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-derecho-anonima_1_3805540.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su aversi&oacute;n a la autopromoci&oacute;n y las fotograf&iacute;as</a>. En una de las pocas que existen, solo vemos su mano haciendo el saludo de la paz desde la oscuridad de una puerta custodiada por su amiga, Phyllis Gebauer, con una pi&ntilde;ata con forma de cerdo. Era 1965 y la contracultura hab&iacute;a convertido a California en el Pa&iacute;s de Nunca Jam&aacute;s con su promesa de utop&iacute;a impregnada de inocencia. En esa misma casa de Manhattan Beach, al sur de Santa M&oacute;nica, escribir&iacute;a<em> El arco&iacute;ris de gravedad</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Una batalla tras otra&#039;, la adaptación del &#039;Vineland&#039; de Thomas Pynchon                            </span>
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        Eso fue antes de que los rockeros se convirtieran en dioses (hay en esa terca negativa a la autopromoci&oacute;n algo de advertencia contra el culto a la personalidad tan querido en el pop), y el inter&eacute;s por la filosof&iacute;a oriental se convirtiera en espiritualidad de supermercado. Un derrumbe que &eacute;l mismo retrat&oacute; en <em>Vineland</em>, recientemente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-thomas-anderson-confirma-grandes-directores-cine-reciente-apoteosica-batalla_129_12636268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llevada al cine por Paul Thomas Anderson en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-thomas-anderson-confirma-grandes-directores-cine-reciente-apoteosica-batalla_129_12636268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una batalla tras otra</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-thomas-anderson-confirma-grandes-directores-cine-reciente-apoteosica-batalla_129_12636268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> La contracultura muri&oacute;, pero su espectro sigue recorriendo el mundo como una promesa incumplida. Pynchon, como el &uacute;ltimo mohicano de una estirpe de chamanes casi extinta, lo sigue invocando para pasarnos el testigo, para que sigamos bailando.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, la periodista y escritora Ane Guerra se preguntaba en un post de Instagram sobre la omnipresencia de ChatGPT: &ldquo;No s&eacute; por qu&eacute; la gente est&aacute; renunciando a la escritura, si es lo m&aacute;s divertido de todo; el proceso, el proceso, el proceso es lo que cuenta, lo que cuesta, ah&iacute; est&aacute; la magia, la gracia, lo que sea, ah&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n literaria no sirve para nada ni falta le hace. Al menos no para hacernos mejores personas. Como mucho, puede hacer que dejemos de mirarnos al espejo y nos asomemos por la ventana, donde quiz&aacute;s haya un submarino austroh&uacute;ngaro en el que refugiarnos. O un tipo con pinta de g&aacute;nster que lanza una bomba envuelta en papel de regalo antes de que haga <em>ka-boom</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jandro Alvargonzález]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-libro-thomas-pynchon-escritor-misterioso-contracultura-literaria_1_12772979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 20:38:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es el nuevo libro de Thomas Pynchon, el escritor más misterioso de la contracultura literaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Publicaciones,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro inédito de Virginia Woolf que será publicado: un trabajo perdido que pudo ser clave en su obra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/libro-inedito-virginia-woolf-publicado-trabajo-perdido-the-life-of-violet-pm_1_12686873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfba1858-0719-4d43-a655-8b742e5a5f30_16-9-discover-aspect-ratio_default_1043266.jpg" width="1908" height="1073" alt="Retrato de la escritora británica Virginia Woolf."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Consta de tres cuentos que acabaron siendo relevantes en las obras maestras de la escritora</p><p class="subtitle">La incomprendida y más desconocida de las hermanas Brontë que fue una adelantada a su tiempo en sus novelas
</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas que <strong>Virginia Woolf </strong>falleci&oacute;, pero su legado contin&uacute;a m&aacute;s vivo que nunca con obras como &lsquo;Orlando&rsquo;, &lsquo;Al faro&rsquo; o &lsquo;Una habitaci&oacute;n propia&rsquo; como <a href="https://www.eldiario.es/temas/literatura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novelas</a> que siguen siendo le&iacute;das por miles de lectores alrededor del mundo y de varias generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente un posible germen de lo que ser&iacute;a m&aacute;s adelante &lsquo;Una habitaci&oacute;n propia&rsquo; se redescubri&oacute; en 2018 y ahora en 2025 ser&aacute; publicado en un libro &lsquo;The Life of Violet&rsquo;, que fue su primera ficci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un trabajo perdido y olvidado de la autora, que ve la luz para dar un detalle m&aacute;s a su trayectoria en literatura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;The Life of Violet&rsquo;: el libro in&eacute;dito de Virginia Woolf</strong></h2><p class="article-text">
        Este tr&iacute;o de cuentos de hadas, que Virginia Woolf escribi&oacute; como homenaje a su amiga <strong>Mary Violet Dickinson</strong>, tienen como protagonista a una mujer llamada Violet, descrita como &ldquo;sencilla y muy alta&rdquo;, amante de la literatura, y que ten&iacute;a un jard&iacute;n m&aacute;gico donde ella constru&iacute;a &ldquo;una caba&ntilde;a propia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1978326763538096534?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Estos relatos que se publican de forma conjunta como &lsquo;The Life of Violet&rsquo; forman parte de una primera ficci&oacute;n experimental que se redescubri&oacute; en 2018 y que ahora se publica en formato libro por la editorial Princeton University Press gracias al trabajo de Urmila Seshagiri.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo se descubri&oacute; esta obra perdida</strong></h2><p class="article-text">
        La editora<strong> Urmila Seshagiri </strong>es profesora de la Universidad de Tennessee y fue la que se top&oacute; con estos relatos de Virginia Woolf mientras se encontraba en la investigaci&oacute;n de lo que supon&iacute;a una nueva edici&oacute;n de &lsquo;Bocetos del pasado&rsquo;, las memorias incompletas de la escritora.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando descubri&oacute; un texto llamado &lsquo;Friendships Gallery&rsquo;, cuyo manuscrito original estaba en un archivo de Wiltshire, Inglaterra, y no en la <strong>Biblioteca p&uacute;blica de Nueva York </strong>como se pensaba, que p&aacute;ginas escritas de la mano de la misma autora, y que no se lleg&oacute; a tomar en serio porque &ldquo;se pensaba estar escrita para entretener a su c&iacute;rculo &iacute;ntimo&rdquo;, asegura la profesora para el <em>The Washington Post</em>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1976608636202852841?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La novedad que aporta este manuscrito es la singularidad en la escritura de Virginia Woolf, con una prosa &ldquo;inusualmente victoriana en su sensibilidad y forma narrativa&rdquo; en palabras de la editora, al igual que la inclusi&oacute;n de elementos m&aacute;gicos como princesas que vuelan o monstruos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El germen para &lsquo;Una habitaci&oacute;n propia&rsquo; y &lsquo;Orlando&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Una singularidad en la obra completa de Woolf, que no se encontrar&iacute;a en otro de sus trabajos, pero que s&iacute; ten&iacute;a semillas de ideas que desarrollar&iacute;a m&aacute;s adelante como ese desarrollo de &ldquo;un lugar propio&rdquo;, as&iacute; como jugar a mezclar historia y fantas&iacute;a que har&iacute;a en &ldquo;Orlando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violet Dickinson</strong>, amiga de Virginia Woolf y que inspir&oacute; a la protagonista de este libro in&eacute;dito de la autora, fue una arist&oacute;crata que tuvo una activa vida social y literaria, y que fue una de las corresponsales durante la juventud de la escritora, siendo pieza fundamental en alentarla para su producci&oacute;n literaria y que la aloj&oacute; y cuid&oacute; durante su crisis nerviosa de 1904.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/libro-inedito-virginia-woolf-publicado-trabajo-perdido-the-life-of-violet-pm_1_12686873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 15:46:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El libro inédito de Virginia Woolf que será publicado: un trabajo perdido que pudo ser clave en su obra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Virginia Woolf,Libros,Publicaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a64f2e0c-7f52-45cf-b6ff-c1281212b32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudios y usuarios coinciden en que estamos dejando de compartir nuestros pensamientos y experiencias en redes sociales; ahora las usamos en mayor medida como espectadores: "Se están convirtiendo cada vez más en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos"</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Instagram rara vez me suelen salir cosas de mis amigos. No suelen subir fotos. Sobre todo lo que me aparece es contenido. Y yo a d&iacute;a de hoy me meto, pero no publico&rdquo;, dice Isabel, de 55 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo solo una publicaci&oacute;n, una foto m&iacute;a. Antes ten&iacute;a cero&rdquo;, cuenta Anna, de 18 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo cuatro publicaciones en Instagram, pero son fotos que sub&iacute; hace mucho tiempo&rdquo;, expresa Lucas, de la misma edad que Anna. Cristina (35 a&ntilde;os) analiza tambi&eacute;n su perfil digital, y expone: &ldquo;El a&ntilde;o pasado sub&iacute; seis <em>posts</em>. Antes eran much&iacute;simos m&aacute;s. Ha cambiado mucho mi manera de consumir redes y tambi&eacute;n de mostrarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios resumen un cambio en la forma de usar las redes sociales, marcado por un hast&iacute;o cr&oacute;nico y generalizado, que este verano se&ntilde;alaba el analista de cultura digital Kyle Chayka desde su columna en el<em> </em><a href="https://www.newyorker.com/culture/infinite-scroll/are-you-experiencing-posting-ennui" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New Yorker</em></a>. Y es tambi&eacute;n uno de los fen&oacute;menos que el mismo periodista pon&iacute;a encima de la mesa con <em>Mundofiltro: C&oacute;mo los algoritmos han aplanado la cultura </em>(Gatopardo Ediciones). &ldquo;Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de v&iacute;deos, anuncios y publicaciones recomendadas&rdquo;, analiza Chayka en uno de los cap&iacute;tulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hoy Facebook es una autopista fren&eacute;tica con desv&iacute;os e incorporaciones cada pocos segundos, en la d&eacute;cada de 2000 era m&aacute;s bien como una sala de recreo de instituto donde solo pueden reunirse unas cuantas personas a la vez&rdquo;, cita tambi&eacute;n en el ensayo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de vídeos, anuncios y publicaciones recomendadas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kyle Chayka</span>
                                        <span>—</span> ‘Mundofiltro’ (Gatopardo Ediciones)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Isabel, por ejemplo, explica que para ella actualmente Instagram es como &ldquo;una especie de revista&rdquo;, y que sus amigas la usan de forma similar. Cristina lo expresa de forma parecida: &ldquo;Mi generaci&oacute;n<em> [millenial] </em>la usa para ver contenido, <a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>posts </em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre libros</a>, sobre noticias... Digamos que antes le&iacute;as un peri&oacute;dico, y ahora entras en Instagram. All&iacute; sigues a diferentes medios. Es una fuente de &lsquo;conocimiento&rsquo; y adem&aacute;s te sugiere cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, efectivamente, estas plataformas ya no son aquellos espacios virtuales a trav&eacute;s de los que meramente nos relacion&aacute;bamos con nuestros amigos, profundiza Liliana Arroyo, doctora en sociolog&iacute;a especializada en innovaci&oacute;n social digital y docente de ESADE (Escuela Superior de Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas). &ldquo;A&uacute;n seguimos a nuestros amigos, pero es cierto que sobre todo usamos las redes como lugares donde descubrir contenidos que nos interesen, que nos entretengan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la &lsquo;plaza p&uacute;blica digital&rsquo; al entretenimiento pasivo</h2><p class="article-text">
        La empresa estadounidense de an&aacute;lisis de datos y sondeos de opini&oacute;n Morning Consult, public&oacute; <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio en 2023</a> que mostraba que en torno al 60% de los usuarios de redes sociales afirmaba haberse vuelto m&aacute;s selectivo con lo que publicaba. Este a&ntilde;o, <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/who-is-posting-on-social-media-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra encuesta de la misma empresa</a> sostiene que un 28% de los adultos declara haber <em>posteado</em> menos en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Es en la Generaci&oacute;n Z en la que m&aacute;s se observa esta tendencia: el 33% as&iacute; lo asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ambici&oacute;n original de las redes sociales podr&iacute;a haber sido servir como una plaza p&uacute;blica digital, pero [...] se est&aacute;n convirtiendo cada vez m&aacute;s en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos. Cada vez m&aacute;s, los usuarios las ven como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias&rdquo;, se razona en el informe.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez más, los usuarios ven las redes como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Mundofiltro</em> desgrana c&oacute;mo se han ido transformando redes como Instagram o Facebook. Al principio el contenido era &ldquo;m&aacute;s o menos cronol&oacute;gico&rdquo;, pero a partir de la d&eacute;cada de 2010 la llamada <em>algoritmizaci&oacute;n</em> comenz&oacute; a intensificarse. &ldquo;En 2015 Instagram incorpor&oacute; publicidad [...] y pas&oacute; de ser un flujo de im&aacute;genes fijas a a&ntilde;adir las historias, unas publicaciones ef&iacute;meras que imitaban a Snapchat; Instagram TV, para v&iacute;deos m&aacute;s largos; y finalmente Reels, para v&iacute;deos cortos que copian a TikTok&rdquo;, relata Chayka.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer gran cambio fue el del <em>feed</em> cronol&oacute;gico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las c&aacute;maras de eco y las &lsquo;burbujas de filtro&rsquo; [estado de aislamiento intelectual provocado por los algoritmos de las plataformas de Internet] y cambia nuestra percepci&oacute;n sobre lo que hay dentro y lo que hay fuera de las redes&rdquo;, desarrolla la soci&oacute;loga Liliana Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer gran cambio fue el del &#039;feed&#039; cronológico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las cámaras de eco y las ‘burbujas de filtro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liliana Arroyo</span>
                                        <span>—</span> socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; cada vez publicamos menos</h2><p class="article-text">
        Con todos estos cambios, y con la expansi&oacute;n de las comunidades de usuarios, nace un tipo de v&eacute;rtigo: &ldquo;Al principio yo no ten&iacute;a el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil p&uacute;blico, las pod&iacute;a llegar a ver, por ejemplo, toda Espa&ntilde;a. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada. Eso de que personas que no conozco de nada del otro lado del mundo puedan ver que yo estoy, por ejemplo, de viaje, no me gusta. Puede llegar a seguirte y a hablarte alg&uacute;n desaprensivo&rdquo;, explica Isabel. &ldquo;Instagram y Facebook se han hecho ya algo muy grande, demasiado grande&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio yo no tenía el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil público, las podía llegar a ver, por ejemplo, toda España. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel </span>
                                        <span>—</span> usuaria de Instagram, 55 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que antes el alcance de Instagram era limitado, por lo que sab&iacute;as que solo unos cuantos amigos ver&iacute;an tus publicaciones, pero ahora es diferente. &ldquo;Hemos desarrollado expectativas sobre c&oacute;mo viaja por la red el contenido que publicamos; es decir, por lo general esperamos que viaje lo m&aacute;s lejos posible&rdquo;, reflexiona el periodista en el ensayo. Ahora existe la posibilidad, o la amenaza, de la fama viral.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se perdi&oacute; cierta espontaneidad. &ldquo;Antes no ten&iacute;an un prop&oacute;sito, no hab&iacute;a <em>influencers</em>. Se trataba de subir tu d&iacute;a a d&iacute;a y ya est&aacute;. No te pensabas tanto el qu&eacute; subo, c&oacute;mo lo subo. Ahora todo se planifica m&aacute;s&rdquo;, detalla Cristina. &ldquo;En redes como Instagram la construcci&oacute;n de la identidad ya est&aacute; muy manufacturada&rdquo;, sostiene Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Y subraya que tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha ido agrandando la presi&oacute;n est&eacute;tica</a> y social a la par que lo ha hecho la ventana de exposici&oacute;n, un problema que se agudiz&oacute; con la llegada de los filtros, contin&uacute;a la experta. Anna lo ratifica: &ldquo;Influye el hecho de que haya tantas personas dedic&aacute;ndose profesionalmente a las redes sociales, subiendo fotos muy profesionales y cuidadas. Cada d&iacute;a en el instituto mis amigas me dicen que cuando ven a una <em>influencer</em> que publica fotos y que sale guap&iacute;sima, eso les baja mucho la autoestima&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucas</span>
                                        <span>—</span> 18 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora se opta, por tanto, por lo vol&aacute;til y se huye de la permanencia. Muchos tambi&eacute;n tienen m&aacute;s presente la privacidad. &ldquo;Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias. Adem&aacute;s, si subo alguna historia un pel&iacute;n m&aacute;s seria, de algo m&aacute;s personal, la subo a &lsquo;Mejores amigos&rsquo;. Mis <em>stories</em> p&uacute;blicas suelen ser m&aacute;s impersonales&rdquo;, explica Lucas.
    </p><p class="article-text">
        En una generaci&oacute;n se ha reducido el volumen de contenido que los usuarios publican sobre su d&iacute;a a d&iacute;a: <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 20% de los </a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>millenials </em></a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiende a publicar fotos o v&iacute;deos sobre sus actividades cotidianas</a>, en comparaci&oacute;n con el 13% de los<em> Gen Z.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las publicaciones a veces tienen que cumplir con ciertos est&aacute;ndares que nosotras mismas nos hemos impuesto&rdquo;, prosigue Anna. A Cristina, pese a ser casi 20 a&ntilde;os mayor, le pasa lo mismo: &ldquo;La mayor&iacute;a de fotos que hago no quiero que se queden en el <em>feed</em> porque muchas de ellas no siento que me definan. Sin embargo, las historias son ef&iacute;meras. Solo subo como publicaci&oacute;n cosas muy concretas. Por ejemplo: fotos de mi cumplea&ntilde;os, o momentos clave (si he hecho una excursi&oacute;n con amigas, etc.)&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad asociada a las redes sociales</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de una fuerte dependencia, las redes tambi&eacute;n pueden generar ansiedad: &ldquo;Antes no ocurr&iacute;a, pero ahora s&iacute;, porque te comparas todo el rato. Piensas: &lsquo;Cu&aacute;nto va esta de viaje, o cu&aacute;nto lee, o cu&aacute;nto hace en su d&iacute;a a d&iacute;a&hellip;&rsquo;. Nos causa mucha m&aacute;s angustia porque la red ahora todo el rato te lleva a pensar sobre c&oacute;mo puedes hacer mejor tu vida&rdquo;, profundiza Cristina.
    </p><p class="article-text">
        Las enfermedades mentales en j&oacute;venes de hasta 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, a partir de 2012, han sufrido un ascenso explosivo, en especial en ni&ntilde;as, y hay estudios que lo correlacionan directamente con el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salud-mental-menores-redes-sociales-ruleta-no-le-tocar-hijo_1_12236857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(mal) uso de Internet y las redes sociales</a>. En la encuesta de Morning Consult citada, el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribu&iacute;a a problemas de salud mental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la encuesta de Morning Consult el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribuía a problemas de salud mental</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Antes era todo m&aacute;s espont&aacute;neo. Sub&iacute;as una foto sin pensarlo mucho. Ahora hay mucha m&aacute;s comparaci&oacute;n, m&aacute;s presi&oacute;n por <em>likes</em>, por cuidar la est&eacute;tica del <em>feed</em> y por mantener una imagen. Eso genera dudas en una misma&rdquo;, prosigue Anna. Chayka lo resume de esta forma: &ldquo;Echaba de menos la vieja sensaci&oacute;n de intimidad, Internet como lugar privado, como escondite frente a la vida real, y no como una fuerza que la condiciona. [...] Todo se produc&iacute;a a menor escala. No hab&iacute;a ej&eacute;rcitos de <em>trolls</em> o <em>bots</em> que hostigasen al usuario individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen una afectaci&oacute;n directa en el estado de &aacute;nimo y la autoestima, porque juegan con los contenidos que podemos ver, con los referentes, con los c&aacute;nones de belleza y de lo que es esperable. Est&aacute; demostrado que el 30% de las personas que tienen alg&uacute;n cuadro de ansiedad o depresi&oacute;n, especialmente las chicas, cuando tienen un tiempo de larga exposici&oacute;n a redes sociales, se sienten todav&iacute;a peor. Pero cada vez es m&aacute;s importante para los chicos tambi&eacute;n la presi&oacute;n est&eacute;tica ejercida por ellas (sobre todo en cuanto a lo que tiene que ver con la musculatura)&rdquo;, abunda Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como construir una presa en un r&iacute;o altera todo un ecosistema, todos estos cambios del mundo virtual han tenido &ldquo;consecuencias culturales vastas, inesperadas para los usuarios y tal vez tambi&eacute;n para las propias empresas&rdquo;, sintetiza Chayka.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 20:11:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Relaciones,Publicaciones,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que un fanzine fotocopiado del cambio de siglo nos recuerda sobre lo bueno y lo malo de la era internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fanzine-fotocopiado-cambio-siglo-recuerda-bueno-malo-internet_1_12490865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f841053e-9786-4419-bdc7-e346d303778b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x719y1274.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que un fanzine fotocopiado del cambio de siglo nos recuerda sobre lo bueno y lo malo de la era internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los responsables de Bang!, una publicación que tuvo seis números y que luego devino en Discos y Libros Walden, conmemoran los 25 años de su nacimiento con un nuevo ejemplar y un recopilatorio en libro</p><p class="subtitle">Las 10 mejores canciones que compuso y cantó Ozzy Osbourne (con y sin Black Sabbath)
</p></div><p class="article-text">
        La nostalgia es un sentimiento pegajoso e incluso peligroso si no se contrarresta con, al menos, un poco de visi&oacute;n cr&iacute;tica del pasado. Pero es innegable que hubo cosas que estuvieron muy bien, sobre todo en el &aacute;mbito de la cultura y que es dif&iacute;cil que se vuelvan a repetir si no es de manera anecd&oacute;tica. Es el caso del fanzine <em>Bang!</em>, cuyo primer n&uacute;mero se public&oacute; el 16 de julio del a&ntilde;o 2000 y que lleg&oacute; a tener hasta seis entregas. En este presente saturado esa cifra quiz&aacute; parece raqu&iacute;tica, pero hace un cuarto de siglo ser hiperproductivo en las aficiones no era un imperativo.
    </p><p class="article-text">
        La c&uacute;pula de <em>Bang!</em> estaba compuesta por tres personas: Manuel Moreno y otros dos individuos que, seg&uacute;n dicen, prefieren preservar su anonimato. Tras a&ntilde;os de desperdiciar efem&eacute;rides redondas, han conseguido celebrar el vig&eacute;simo quinto aniversario de su lanzamiento con dos acciones. Han recopilado las tres primeras entregas en el volumen <em>Bang! Un fanzine del cambio (de siglo)</em> en Libros Walden, la editorial que dirige el propio Moreno, y han elaborado un nuevo n&uacute;mero con motivo de la conmemoraci&oacute;n. Quienes compren el libro en la tienda online de la editorial, se lo llevan de regalo, pero tambi&eacute;n se puede adquirir por separado al m&oacute;dico precio de cinco euros (en su momento costaba 300 pesetas, la conversi&oacute;n es bastante justa).
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el a&ntilde;o 2000 la tecnolog&iacute;a estaba un poco m&aacute;s avanzada como para maquetar una publicaci&oacute;n sin necesidad de fotocopiar, recortar y pegar, <em>Bang!</em> a&uacute;n manten&iacute;a la est&eacute;tica de los fanzines primigenios. Sobre todo en el n&uacute;mero debut, que conten&iacute;a art&iacute;culos dedicados a Serge Gainsbourg o John Hughes, reportajes sobre la m&uacute;sica cristiana, entrevistas a autores de c&oacute;mic como Adrian Tomine y secciones deliciosas como <em>Parecidos razonables</em> o <em>Fauna de filmoteca</em>. Estaba hecho en Madrid e inclu&iacute;a algunas referencias solo aptas para la gente de la ciudad &ndash;m&aacute;s concretamente, la que se moviese por el barrio de Malasa&ntilde;a&ndash;, lo que no le exim&iacute;a de tener seguidores en otras partes del pa&iacute;s. Su canal online estaba alojado en Geocities.com, una plataforma que ya ni siquiera existe pero que muchos recordar&aacute;n (no hay ning&uacute;n espacio para la nostalgia en este aspecto).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del primer número del fanzine Bang!"
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            <span class="title">
                Portada del primer número del fanzine Bang!                            </span>
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        &ldquo;La tirada era de 100 ejemplares y de alg&uacute;n n&uacute;mero se lleg&oacute; a hacer segunda tirada. Los vend&iacute;amos en tiendas de discos como Discos del Sur o de c&oacute;mics como Madrid C&oacute;mics, pero tambi&eacute;n directamente cuando alguien nos lo ped&iacute;a por correo adjuntando monedas o billetes, a Madrid y a toda Espa&ntilde;a&rdquo;, explican por correo electr&oacute;nico. &ldquo;Hac&iacute;amos tambi&eacute;n intercambios con otros fanzines como <em>Tremolina</em>, <em>Recuerdos desde Sebastopol</em>, <em>Bajotierra</em> o <em>Cateados</em>. Ellos nos mandaban el suyo y nosotros el nuestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dinero que necesitaron para elaborar el primer n&uacute;mero sali&oacute; del bolsillo de sus responsables, como es habitual en este tipo de publicaciones. Despu&eacute;s, las ganancias se invert&iacute;an en el siguiente n&uacute;mero. &ldquo;En las fiestas de presentaci&oacute;n nos gast&aacute;bamos m&aacute;s de lo que recaud&aacute;bamos&rdquo;, recuerda, &ldquo;la &uacute;nica &lsquo;financiaci&oacute;n&rsquo; aparte que hubo fue alg&uacute;n disco gratis que nos mandaban para hacer cr&iacute;tica y que acab&aacute;semos vendiendo en La Metralleta&rdquo;, dice en referencia a una tienda de discos de segunda mano, que contin&uacute;a abierta en el centro de la ciudad. En las p&aacute;ginas aparecen algunas publicidades, pero de los puntos de distribuci&oacute;n como <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/noticias/cierra-madrid-comics-decana-tiendas-tebeos_1_8726530.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tienda ya desaparecida Madrid C&oacute;mics</a> o La V&iacute;a L&aacute;ctea, uno de los pocos bares de aquella Malasa&ntilde;a que sigue abierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una página del Bang!                            </span>
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        Los tres art&iacute;fices de esta bomba <em>underground </em>se apa&ntilde;aban solos, aunque parec&iacute;a que era un equipo m&aacute;s grande: &ldquo;Us&aacute;bamos varios seud&oacute;nimos para parecer m&aacute;s&rdquo;, confiesan. No se trataba de publicaciones escu&aacute;lidas, ya que cada n&uacute;mero ten&iacute;a unas cien p&aacute;ginas arriba o abajo, bien cargadas de texto &ndash;&ldquo;Alg&uacute;n contenido inventado hay, aunque seguramente lo que parezca inventado es lo m&aacute;s real&rdquo;, se&ntilde;alan&ndash; e im&aacute;genes. Para planificar los contenidos se guiaban por sus gustos del momento o sus intereses personales, pero todos ten&iacute;an en com&uacute;n el humor, aunque no se trataba de un fanzine c&oacute;mico para nada. De hecho, en el pr&oacute;logo del volumen recopilatorio, mencionan que en una cr&iacute;tica que public&oacute; la revista Rockdelux lo definieron como &lsquo;comprometido&rsquo;. &ldquo;Ten&iacute;amos que haberlo vendido en Lavapi&eacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala Manuel en el texto. Con sorna, claro.
    </p><p class="article-text">
        Elaborar una publicaci&oacute;n casera a principios del siglo XXI era laborioso en muchos aspectos, aunque para aquel entonces ya exist&iacute;a internet. Por ejemplo, las entrevistas con personas extranjeras ya se pod&iacute;an hacer por email. &ldquo;En esa &eacute;poca a la gente a&uacute;n le hac&iacute;a ilusi&oacute;n recibir un correo electr&oacute;nico, as&iacute; que todos los grupos y artistas ten&iacute;an su email en su web personal&rdquo;, recuerdan, &ldquo;y no solo contestaban sino que se enrollaban en las respuestas e incluso con algunos mantuvimos relaci&oacute;n cibern&eacute;tica despu&eacute;s. Cuando llegaron las redes sociales eso se acab&oacute;, hab&iacute;a menos tiempo para emails largos&rdquo;. Parad&oacute;jicamente, ahora que hay m&aacute;s v&iacute;as ahora es m&aacute;s complicado establecer la comunicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Artículo sobre el fascismo en el último número de Bang!"
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                Artículo sobre el fascismo en el último número de Bang!                            </span>
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        Aunque ha resultado divertido revisar los tres primeros n&uacute;meros de <em>Bang!</em>, no hay peligro de querer volver al pasado. &ldquo;No echamos de menos esa &eacute;poca, si acaso ser m&aacute;s joven y no tener resaca. Como se dice en la introducci&oacute;n, era el fin de la etapa preinternet y por eso ahora nos parece significativo&rdquo;, declaran. No les parece que el actual sea un momento cultural especialmente bueno, aunque consideran que en unos a&ntilde;os la gente &ldquo;mirar&aacute; hacia atr&aacute;s al a&ntilde;o 2025 con nostalgia y reivindicar&aacute; los primeros momentos de la IA, el disco country de Beyonc&eacute; y los cortes de pelo ir&oacute;nicos. La &eacute;poca dorada del futuro es ahora. Es un pensamiento aterrador y liberador a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya hab&iacute;a pasado m&aacute;s de una d&eacute;cada del lanzamiento del primer n&uacute;mero del fanzine &ndash;y hab&iacute;an perdido la primera oportunidad de aceleraci&oacute;n de la efem&eacute;ride&ndash; Manuel Moreno cre&oacute; la editorial Libros Walden. Se puso en marcha en diciembre de 2013 para reeditar el libro <em>M&uacute;sica moderna</em> de Fernando M&aacute;rquez 'El Zurdo', que se hab&iacute;a publicado en 1981 y estaba descatalogado. El proyecto no ten&iacute;a esp&iacute;ritu de continuidad en sus inicios, ya que su impulsor estaba centrado en su sello discogr&aacute;fico Discos Walden. Sin embargo, los libros ganaron a los discos porque no daban tantos problemas a nivel de negocio (o sea, de dinero).
    </p><p class="article-text">
        Durante los cuatro primeros a&ntilde;os, la editorial solo public&oacute; cuatro t&iacute;tulos. Pero con el lanzamiento de la primera colecci&oacute;n de narrativa en 2017 dej&oacute; un poco de lado su esp&iacute;ritu fanzinero y se consolid&oacute;. Algunas referencias triunfaron, como<em> Mejor productor</em> de James Robert Baker, mientras que otras que promet&iacute;an pasaron m&aacute;s desapercibidas como <em>El escondite</em> de Dennis Potter; pero Libros Walden sigue en pie.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia se incluye con el t&iacute;tulo<em> Un publirreportaje (m&aacute;s o menos)</em> en el nuevo n&uacute;mero de <em>Bang!</em>. No es tan extenso como sus predecesores pero s&iacute; tan audaz y divertido. En esta s&eacute;ptima entrega se pueden leer art&iacute;culos sobre los Gray Panthers, la historia de la camisa aloha, un testimonio sobre volver a conciertos cuando ya duelen las lumbares o reflexiones largas como <em>&iquest;Os acord&aacute;is de cuando el fascismo estaba mal?</em>. Adem&aacute;s, se cierra con un kit de supervivencia cultural para cuando suceda la guerra/cat&aacute;strofe natural/dictadura/invasi&oacute;n alien&iacute;gena y el lector se encuentre en su b&uacute;nker municipal/isla privada/celda de prisi&oacute;n gubernamental y exista el peligro de morir de aburrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Los art&iacute;fices de <em>Bang!</em> no creen que los fanzines de estas caracter&iacute;sticas en formato cl&aacute;sico vayan a tener una nueva &eacute;poca dorada. La autoedici&oacute;n se da m&aacute;s en el &aacute;mbito del c&oacute;mic y las artes gr&aacute;ficas (ah&iacute; est&aacute;n las ferias de fanzines) pero no tanto en el del periodismo. El tipo de comunicaci&oacute;n entre un grupo reducido de personas sin &aacute;nimo de lucro se consigue en las redes sociales, aunque sus responsables consideran que no es lo mismo. &ldquo;Primero porque la inmediatez y el alcance de las redes potencian la m&iacute;mesis, ese concepto que a Silicon Valley le gusta tanto en su versi&oacute;n de Ren&eacute; Girard, que dice que el deseo humano se configura en funci&oacute;n de los deseos de los dem&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Y en segundo lugar, &ldquo;porque las redes mismas controlan tanto el medio como la distribuci&oacute;n para adem&aacute;s monetizarlos. Se podr&iacute;a decir que los fanzines fotocopiados depend&iacute;an de las m&aacute;quinas fotocopiadoras de Xerox para la producci&oacute;n y de las tiendas de c&oacute;mics o Correos para la distribuci&oacute;n, pero no es comparable&rdquo;, consideran, &ldquo;quiz&aacute;s el equivalente de los fanzines del futuro ser&aacute; cualquier actividad que evite ese mimetismo binario&rdquo;. Ellos han vuelto a sentir el placer que les produc&iacute;a hacer el <em>Bang!</em> y despu&eacute;s de esta &uacute;ltima entrega, se les han ocurrido m&aacute;s temas que podr&iacute;an ir en un pr&oacute;ximo n&uacute;mero. &ldquo;Si eso ocurrir&aacute; pronto o dentro de otros 25 a&ntilde;os est&aacute; por ver&rdquo;, se cuestionan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fanzine-fotocopiado-cambio-siglo-recuerda-bueno-malo-internet_1_12490865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que un fanzine fotocopiado del cambio de siglo nos recuerda sobre lo bueno y lo malo de la era internet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Internet,Publicaciones,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Periodismo, filtraciones y doble rasero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-periodismo-filtraciones-doble-rasero_132_11876278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48672504-ed18-48b8-857f-8f8920ed672b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Periodismo, filtraciones y doble rasero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la gran exclusiva de un periodista suele haber otra persona que se ha jugado el tipo para desvelar la verdad. Lo que para nosotros es una noticia, para el filtrador puede implicar un delito. Aunque, como tantas veces, ese castigo depende en realidad del poder de tus enemigos </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/periodismo-filtraciones-y-doble-rasero/embed?style=cover&image=1&description=0&download=0&playlistImages=1&playlistShare=0&share=0&subscribe=0&background=f5f5f5&foreground=008ee5&highlight=000000" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Periodismo, filtraciones y doble rasero"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La pareja de Ayuso comete fraude fiscal, de los beneficios irregulares de ese fraude tambi&eacute;n disfruta Ayuso y elDiario.es lo publica. La propia Ayuso dice que todo es mentira, que su novio es inocente y ella una v&iacute;ctima. Su jefe de gabinete dice que en realidad todo es una conspiraci&oacute;n de Hacienda y que de hecho la Fiscal&iacute;a le hab&iacute;a ofrecido un acuerdo para no llegar a juicio. Y a determinados medios les pasa parte de los correos como para demostrar esa teor&iacute;a. Y ah&iacute; pasan dos cosas: la Fiscal&iacute;a hace una nota de prensa para desmentirle: ellos no han ofrecido nada, fue el novio de Ayuso el que se ofreci&oacute; a pactar. Y dos, que aparece en varios medios de comunicaci&oacute;n el correo de la discordia: la confesi&oacute;n que hab&iacute;a hecho dos meses antes la pareja de Ayuso y que demostraba que el fraude era cierto y que adem&aacute;s Ayuso hab&iacute;a mentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con eso, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, jefe de gabinete, activa una operaci&oacute;n contra el fiscal general del Estado, al que acusa de haber filtrado todo. Y el Tribunal Supremo imputa como presunto filtrador al fiscal general del estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un enorme l&iacute;o institucional, pol&iacute;tico, jur&iacute;dico, todo por una pregunta muy sencilla: &iquest;Qui&eacute;n fue el que filtr&oacute; la informaci&oacute;n? Lo abordamos con el director de elDiario.es Ignacio Escolar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-periodismo-filtraciones-doble-rasero_132_11876278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 07:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Periodismo, filtraciones y doble rasero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Isabel Díaz Ayuso,Periodismo,Miguel Ángel Rodríguez,Filtraciones,Alberto González Amador,Fiscalía,Publicaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El mejor negocio del mundo? Las editoriales científicas disparan los precios y multiplican su facturación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mejor-negocio-mundo-editoriales-cientificas-disparan-precios-multiplican-facturacion_1_11532874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a644463d-ceb6-4e5a-a9d0-45addff07675_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El mejor negocio del mundo? Las editoriales científicas disparan los precios y multiplican su facturación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis de los principales grupos editoriales han incrementado el precio medio por publicar artículos un 26,6% en los últimos cuatro años, alcanzando una facturación solo por este concepto de más de 2.500 millones de euros en el mismo periodo, un 250% más</p><p class="subtitle">Cuatro editoriales cobran 170 millones en cuatro años a las universidades españolas y el CSIC por leer y publicar artículos científicos</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os el precio de publicar investigaciones se ha disparado, y con &eacute;l los beneficios de las editoriales cient&iacute;ficas. Entre 2019 y 2023 el coste medio de los APCs (<em>Article Processing Charges</em>, el dinero que cobra una revista para divulgar un art&iacute;culo) ha pasado de 2.356 euros a 2.983 euros en seis de los principales grupos del mundo (Elsevier, Springer Nature, Wiley, Frontiers, MDPI y PLOS), seg&uacute;n <a href="https://dataverse.harvard.edu/dataset.xhtml?persistentId=doi:10.7910/DVN/CR1MMV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio elaborado por varios investigadores del ScholCommLab,</a> un laboratorio interdisciplinar con sede en la Universidad Simon Fraser de Vancouver.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>


<iframe title="Sube el precio de publicar en revistas científicas" aria-label="Gráfico de rangos" id="datawrapper-chart-6LuaV" src="https://datawrapper.dwcdn.net/6LuaV/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="344" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        La subida media es del 26%, que aplicada a millones de art&iacute;culos a los largo de los a&ntilde;os se traduce en que la facturaci&oacute;n de esos mismos grupos editoriales en ese plazo se ha multiplicado por dos y medio solo por este concepto. 
    </p><p class="article-text">
        Las editoriales analizadas por el ScholCommLab ingresaron algo menos de mil millones de d&oacute;lares en 2019 por APCs, cifra que en 2023 escal&oacute; hasta romper la barrera de los 2.500 millones de d&oacute;lares. Esto supone una subida superior al 250% en apenas un lustro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así ha subido el precio por publicar en revistas científicas" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-f7Xr7" src="https://datawrapper.dwcdn.net/f7Xr7/8/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="759" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        Juan Pablo Alper&iacute;n, investigador en el campo de las publicaciones cient&iacute;ficas y acceso abierto del Public Knowledge Project y codirector del ScholCommLab, explica a elDiario.es que esa media esconde notables diferencias entre los precios que cada editorial impone, que a su vez son diferentes en los cientos (miles) de revistas que edita cada una de ellas. Tambi&eacute;n lamenta la &ldquo;falta de transparencia&rdquo; de las empresas, que les ha obligado a buscar los datos a mano en las webs de las revistas y, a partir de ah&iacute;, realizar estimaciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="De 2.000 a 3.000 euros, el precio en las revistas científicas" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-HDeEk" src="https://datawrapper.dwcdn.net/HDeEk/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="586" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el ScholCommLab, estos seis grupos <a href="https://arxiv.org/abs/2407.16551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han facturado un total de 8.248 millones de euros</a> entre 2019 y 2023. El estudio calcula que en 2023 MDPI (681,6 millones de d&oacute;lares), Elsevier (582,8 millones de d&oacute;lares) y Springer Nature (546,6 millones de d&oacute;lares) fueron las tres editoriales que m&aacute;s ingresos generaron con APCs.
    </p><h2 class="article-text">Un sector dif&iacute;cil de entender</h2><p class="article-text">
        Para el ciudadano medio, ajeno a este sector, el funcionamiento del mundo editorial cient&iacute;fico puede ser dif&iacute;cil de entender, admite Ram&oacute;n Feenstra, del departamento de Filosof&iacute;a y Sociolog&iacute;a de la Universidad Jaume I, investigador en temas de acceso abierto y que fue editor de una revista durante 12 a&ntilde;os. A los propios investigadores les cuesta a veces comprender c&oacute;mo se ha llegado a este punto. &ldquo;Es parad&oacute;jico que en la era actual de la comunicaci&oacute;n, con m&aacute;s posibilidades que nunca para distribuir los art&iacute;culos con facilidad, el control que ejercen las grandes editoriales sea tan amplio&rdquo;, reflexiona Feenstra.
    </p><p class="article-text">
        El proceso es m&aacute;s o menos as&iacute;: los estados financian &ndash;normalmente&ndash;. Los cient&iacute;ficos plasman el fruto de las investigaciones pagadas con fondos p&uacute;blicos en forma de art&iacute;culos, que env&iacute;an a revistas cient&iacute;ficas para su publicaci&oacute;n. Estas reciben los textos y se los pasan a otros cient&iacute;ficos, que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisan la calidad de esos </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>papers</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de manera gratuita</a>. Eval&uacute;an y corrigen, piden cambios. Todo por amor a la ciencia. Cuando el art&iacute;culo ya est&aacute; pulido y es v&aacute;lido, el autor tiene una decisi&oacute;n que tomar: &iquest;quiere pagar unos miles euros a la revista para que esta lo publique en abierto &ndash;m&aacute;s visibilidad, m&aacute;s lecturas, m&aacute;s citas; m&aacute;s &eacute;xito, en definitiva&ndash; o prefiere no gastar dinero en eso y que quede bajo suscripci&oacute;n, disponible por tanto para menos gente? (Y eso en el escenario bueno, seg&uacute;n la publicaci&oacute;n esa elecci&oacute;n puede que ni exista y haya que pagar s&iacute; o s&iacute;). Solventada la dicotom&iacute;a, la revista le da formato al texto, lo aloja en su servidor y lo publica.
    </p><p class="article-text">
        Recapitulando: los estados financian, los cient&iacute;ficos investigan, otros cient&iacute;ficos validan su trabajo, las revistas cobran, indexan, archivan, publican y difunden.
    </p><p class="article-text">
        El modelo APC (conocido como &ldquo;la v&iacute;a dorada&rdquo;) no es el &uacute;nico en el sector, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute; volviendo el m&aacute;s popular. Tradicionalmente, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-burocracia-robert-maxwell-revistas-cientificas-primaron-negocio_1_9952229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las revistas sol&iacute;an pertenecer a sociedades cient&iacute;ficas</a> y funcionaban por suscripci&oacute;n. Pero ese <em>modus operandi</em> limitaba qui&eacute;n pod&iacute;a leer los art&iacute;culos, y por tanto su impacto. Para sortear esta barrera, las revistas le dieron la vuelta a la tortilla. Empezaron a ofrecer a los autores una alternativa: en vez de cobrar al lector por acceder al art&iacute;culo, que el investigador pagara por publicarlo y el texto est&eacute; en abierto, accesible para todos.
    </p><p class="article-text">
        Miles de revistas, grupos enteros, funcionan hoy bajo ese modelo. Es el caso de MDPI, un (ya) gigante de nuevo cu&ntilde;o al que muchos investigadores miran con recelo por sus pr&aacute;cticas &ldquo;depredadoras&rdquo;, como se califican en el sector. Sus revistas &ndash;le sucede algo parecido a Frontiers&ndash; son laxas con los criterios de aceptaci&oacute;n de art&iacute;culos, son r&aacute;pidas en la gesti&oacute;n y publicaci&oacute;n y tienen precios relativamente m&aacute;s baratos que otras. Como han conseguido colocar muchas publicaciones entre las m&aacute;s prestigiosas, las que siempre buscan los investigadores, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/science-nature-investigadores-espanoles-dejan-revistas-tradicionales-editoriales-cuestionadas_1_9842469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han vuelto una bicoca</a> para muchos cient&iacute;ficos que necesitan publicar para progresar en sus carreras. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de transparencia que denunciaba Alper&iacute;n se vuelve muy real cuando se trata de analizar lo que le cuesta a las revistas publicar un art&iacute;culo y en base a qu&eacute; suben los precios por ese servicio. No existen datos reales, solo alguna aproximaci&oacute;n realizada por investigadores o extrabajadores del sector.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los intentos m&aacute;s recientes lo realiz&oacute; la investigadora Lilian Nassi-Cal&ograve;. Esta argentina trat&oacute; de desglosar el coste de publicar para una revista y calcul&oacute; que si publica mil art&iacute;culos al a&ntilde;o, <a href="https://blog.scielo.org/es/2021/11/10/cuanto-cuesta-un-articulo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el escenario m&aacute;s caro le cuesta 616 euros</a> y 379 en el m&aacute;s barato. Si la revista publica cien o menos art&iacute;culos anuales, el rango oscila entre 665 y 418 euros. Y sin embargo, el coste medio para los autores est&aacute; en casi 3.000 euros a d&iacute;a hoy, y entre los analizados el m&iacute;nimo no baja de 1.896 (para todo el grupo MDPI).   
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="🔎 ¿Cuál es el precio por publicar en revistas científicas?" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-L5wOw" src="https://datawrapper.dwcdn.net/L5wOw/15/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="919" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Alexander Grossmann y Bj&ouml;rn Brembs, exeditores de Springer, Wiley y Frontiers, respectivamente, realizaron <a href="https://f1000research.com/articles/10-20/v2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ejercicio parecido con un resultado similar</a>. &ldquo;Nuestro c&aacute;lculo [...] oscila entre 643,61 d&oacute;lares para una revista que publica 100 art&iacute;culos al a&ntilde;o y 565,15 d&oacute;lares para una revista de este tipo que publica 1.000 art&iacute;culos (o m&aacute;s, ya que los costes indirectos se vuelven cada vez m&aacute;s insignificantes en torno a este valor). Estos valores consisten en 266,53 d&oacute;lares de costes directos de publicaci&oacute;n (es decir, comprobaci&oacute;n de similitud, DOI para un art&iacute;culo, DOI para dos o m&aacute;s revisiones, correcci&oacute;n de estilo, composici&oacute;n tipogr&aacute;fica, formateo de figuras/gr&aacute;ficos/tablas, distintivo Altmetric, indexaci&oacute;n, preparaci&oacute;n de XML y metadatos), 289,91 d&oacute;lares para el personal editorial y entre 8,72 y 87,18 d&oacute;lares para 1.000 y 100 art&iacute;culos, respectivamente, en costes indirectos (es decir, plataforma Web OA y alojamiento, preservaci&oacute;n digital, membres&iacute;as)&rdquo;, desgranaron.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias</h2><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico Emilio Delgado L&oacute;pez-Cozar y el profesor Alberto Mart&iacute;n-Mart&iacute;n, de la Universidad de Granada, resumen lo que ha supuesto esta evaluaci&oacute;n en <a href="https://www.mediterranea-comunicacion.org/article/view/26763" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo recientemente publicado en la Revista Mediterr&aacute;nea de Comunicaci&oacute;n</a>. &ldquo;El paso del modelo de pago por suscripci&oacute;n (pagar por leer) al modelo de pago por publicaci&oacute;n (pagar por publicar &rdquo;en abierto&ldquo;) no solo consagra el negocio como &uacute;nico fin de la actividad editorial, sino que lo propicia sist&eacute;micamente generando una din&aacute;mica que conduce indefectiblemente a ello. En este nuevo modelo econ&oacute;mico-financiero el objetivo preferente de las empresas de la edici&oacute;n cient&iacute;fica se convierte en publicar m&aacute;s, porque cuantos m&aacute;s art&iacute;culos se publiquen, m&aacute;s APC se cobran y, por ende, m&aacute;s ingresos se obtienen. Los beneficios de las editoriales pasan a depender de su volumen productivo y no de su sagacidad y tino selectivo&rdquo;, escriben.
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;an: &ldquo;En cambio, el modelo de negocio basado en la suscripci&oacute;n de revistas ten&iacute;a una meta y unas din&aacute;micas muy distintas. La finalidad era ganar el favor de los lectores, pues m&aacute;s lectores equival&iacute;an a m&aacute;s suscripciones, sin&oacute;nimo de m&aacute;s negocio. En este caso, el objetivo &uacute;ltimo de la editorial y su negocio no depende de publicar m&aacute;s sino de publicar mejor: acertar o atinar con los contenidos publicados, con la selecci&oacute;n de trabajos relevantes, de inter&eacute;s y amplia audiencia, general o especializada, seg&uacute;n la comunidad cient&iacute;fica y profesional a la que la revista se dirigiera; en definitiva, editar mejores revistas, que sean atractivas a sus lectores (comunidades cient&iacute;ficas y/o profesionales). Comprar o suscribir revistas depend&iacute;a no de contener m&aacute;s art&iacute;culos, lo que engendra ruido y desafecci&oacute;n en el lector, sino mejores art&iacute;culos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate, marciano fuera de ese mundo, est&aacute; muy presente entre los investigadores. Y deber&iacute;a trascenderlos, argumenta Feenstra, porque se emplea mucho dinero p&uacute;blico solo para pagar estos APCs. En Espa&ntilde;a, las universidades p&uacute;blicas y el CSIC tienen firmados unos &ldquo;acuerdos transformativos&rdquo; por los que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pagan 42,5 millones al a&ntilde;o a cuatro grupos editoriales</a> a cambio de un n&uacute;mero determinado de publicaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy en contra de las revistas cient&iacute;ficas y creo que es importante que haya variedad de rutas de acceso abierto&rdquo;, expone Feenstra. &ldquo;Para m&iacute; el problema es la transformaci&oacute;n que est&aacute; habiendo de revistas h&iacute;bridas a revistas doradas. En una h&iacute;brida tienes la capacidad de elegir si haces el gasto o no. Si no pagas puedes dejar el <em>preprint</em> en un repositorio y la revista obtiene su beneficio. Pero la transformaci&oacute;n hacia la ruta puramente dorada s&iacute; es un problema. Ah&iacute; desaparece la capacidad de elecci&oacute;n. Tengo que publicar en revistas de alto impacto [para progresar en la carrera acad&eacute;mica] pero no me dejan no pagar. Hay situaciones muy dispares, adem&aacute;s. Pa&iacute;ses con much&iacute;simos recursos financian la publicaci&oacute;n de sus investigadores mientras otros no pueden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta inequidad de la que habla Feenstra tambi&eacute;n molesta a Alper&iacute;n, del ScholCommLab. &ldquo;El modelo de las APCs est&aacute; desmantelando la manera en que las revistas se estaban organizando en otras partes del mundo, en particular en Am&eacute;rica Latina. Est&aacute; desmantelando el modelo diamante, un modelo de las revistas financiadas por y manejadas por la comunidad acad&eacute;mica, y est&aacute; convirtiendo cada vez m&aacute;s revistas en un negocio. Los APCs ha ayudado a acelerar un poco esta comercializaci&oacute;n de conocimiento, en particular en regiones del mundo donde no estaba a&uacute;n tan comercializado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, coinciden los dos investigadores, hay una creciente inequidad entre disciplinas. &ldquo;Las que tienen m&aacute;s recursos, las STEM (ciencia, tecnolog&iacute;a, ingenier&iacute;a y matem&aacute;ticas, en ingl&eacute;s), que tienen m&aacute;s recursos, son las que se pueden seguir pagando, mientras las disciplinas que no tienen este tipo de recursos terminan quedando fuera del negocio&rdquo;, explica Alper&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hartazgo no es solo de los investigadores. Instituciones de todo el mundo tratan de salirse de esa l&oacute;gica &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadores-universidades-escapar-dictadura-papers_1_10213709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a</a>&ndash; e incluso hay universidades que han decidido dejar de pagar a las revistas. Tambi&eacute;n hay trabajadores de las editoriales que no comulgan con el sistema, como el equipo editorial de 'NeuroImage', una publicaci&oacute;n puntera de la editora <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Elsevier, que dimiti&oacute; en bloque</a> por las condiciones abusivas (&ldquo;inmorales&rdquo;, adujeron) que imponen a los cient&iacute;ficos. Los de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajadores-nature-amenazan-huelga-salarios-despues-empresa-ganara-500-millones_1_11381348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajadores-nature-amenazan-huelga-salarios-despues-empresa-ganara-500-millones_1_11381348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> han ido a la huelga</a> porque el grupo ha tenido un beneficio del 25% hasta los 500 millones de euros, ha subido sus tarifas un 8% y eso no se est&aacute; trasladando a sus condiciones de trabajo. Cada poco tiempo aparece en prensa alg&uacute;n art&iacute;culo de un cient&iacute;fico o grupo que expresa a los cuatro vientos su desacuerdo con un sistema que consideran &ldquo;una estafa lucrativa&rdquo;, como <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/article/2024/jul/16/academic-journal-publishers-universities-price-subscriptions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este reciente de Arash Abizadeh</a>, fil&oacute;sofo y profesor universitario, en <em>The Guardian</em>.
    </p><h2 class="article-text">Las editoriales defienden que ofrecen &ldquo;calidad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Cada editorial justifica su pol&iacute;tica de precios de una manera (pero ninguna explica c&oacute;mo los fija o qu&eacute; costos tienen a la hora de publicar). &ldquo;El principio general de Elsevier sigue siendo cobrar precios unitarios inferiores a la media del mercado y ofrecer al mismo tiempo una calidad superior a la media. Los datos p&uacute;blicos disponibles muestran que publicamos m&aacute;s art&iacute;culos de investigaci&oacute;n y de mayor calidad que otras grandes editoriales&rdquo;, explica una portavoz del grupo.
    </p><p class="article-text">
        Frontiers utiliza el estudio sobre el costo de los APCs para defender la &ldquo;competitividad&rdquo; de sus precios, con &ldquo;una media de 2.270 d&oacute;lares&rdquo; (el coste medio total roza los 3.000 d&oacute;lares). Tambi&eacute;n asegura el portavoz que su pol&iacute;tica de tasas es &ldquo;sostenible e inclusiva&rdquo;. En este contexto, sostenible significa que sus precios cubren &ldquo;todos los costes asociados a un servicio de revisi&oacute;n y publicaci&oacute;n de alta calidad&rdquo;, y s&iacute; detallan que se tiene en cuenta la inflaci&oacute;n a la hora de fijar esos APCs. La inclusividad que dice practicar la compa&ntilde;&iacute;a se refiere a que las revistas m&aacute;s grandes y consolidadas &ldquo;subvencionan el desarrollo de t&iacute;tulos m&aacute;s nuevos y comunidades de investigaci&oacute;n con menos financiaci&oacute;n para la investigaci&oacute;n y el acceso abierto. De este modo se garantiza que ninguna comunidad se quede atr&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero, Yuly Jara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mejor-negocio-mundo-editoriales-cientificas-disparan-precios-multiplican-facturacion_1_11532874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2024 19:37:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El mejor negocio del mundo? Las editoriales científicas disparan los precios y multiplican su facturación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Publicaciones científicas,Publicaciones,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Editar y leer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/editar-leer_132_11299068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12555d3d-9dea-45e2-b3e9-f88b6a3dac93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Editar y leer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">NUESTRO PATRIMONIO - "Nos preguntamos por las convocatorias públicas, en dónde está la transparencia y la coherencia en la distribución de fondos para los distintos ámbitos de la lectura, ya sea poesía, narrativa, ensayo o divulgación; para temas que deban ser regionales, provinciales o locales"</p></div><p class="article-text">
        Desde hace casi veinticinco a&ntilde;os, venimos publicando hacia estas fechas balances y an&aacute;lisis sobre el mundo editorial en nuestra regi&oacute;n y la publicaci&oacute;n de libros relacionados con la creaci&oacute;n literaria, el patrimonio cultural, la historia del arte o la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Hoy hemos de insistir en 'la fr&aacute;gil salud de hierro' de este enfermo cr&oacute;nico al que muchos le dan por muerto pero que da signos de envidiable longevidad. Tambi&eacute;n nos fijamos en aquellos ejemplares que preservamos en nuestras bibliotecas y archivos a la espera del investigador, la exposici&oacute;n puntual o la lectura, a&uacute;n atenta, desde la mirada contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Y seguimos asistiendo a un panorama que, si cabe, cada vez es m&aacute;s sombr&iacute;o, en una regi&oacute;n desestructurada en este campo esencial para el est&iacute;mulo de la investigaci&oacute;n y el estudio, la divulgaci&oacute;n y el disfrute del lector. Tomen nota los gestores del patrimonio bibliogr&aacute;fico regional, los diputados de Cultura de algunas instituciones provinciales y los concejales de Cultura de no pocos ayuntamientos, ya que la ausencia de una pol&iacute;tica activa de apoyo a la creaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n o la interrupci&oacute;n de iniciativas ya emprendidas es algo, desgraciadamente, que empobrece a la ciudadan&iacute;a y a generaciones posteriores.
    </p><p class="article-text">
        Como la educaci&oacute;n, la sanidad u otros servicios p&uacute;blicos, seguimos bebiendo del vaso que servimos en la barra de los mejores tiempos, gracias en este caso a la espl&eacute;ndida pol&iacute;tica que llev&oacute; a cabo por Juan S&aacute;nchez. Urge que la Administraci&oacute;n regional, y las diputaciones en su &aacute;mbito provincial, coordinen una pol&iacute;tica eficaz de publicaciones que huyan de la arbitrariedad y el favoritismo o de la falta de planificaci&oacute;n y la excesiva improvisaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos preguntamos por las convocatorias p&uacute;blicas, en d&oacute;nde est&aacute; la transparencia y la coherencia en la distribuci&oacute;n de fondos para los distintos &aacute;mbitos de la lectura, ya sea poes&iacute;a, narrativa, ensayo o divulgaci&oacute;n; para temas que deban ser regionales, provinciales o locales. Donde y qui&eacute;n conforman los comit&eacute;s asesores para las publicaciones, a qu&eacute; editoriales e institutos se subvenciona o c&oacute;mo se realiza la pol&iacute;tica de compra y distribuci&oacute;n de vol&uacute;menes para las bibliotecas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Hay temas que escapan de la rentabilidad econ&oacute;mica, ya sean super ventas o libros de prestigio o institucionales. Son muchos los investigadores y creadores que creen que su trabajo debe ser apoyado por las instituciones p&uacute;blicas, y que la ciudadan&iacute;a tiene el derecho, como indica el mandato constitucional, de conocer y disfrutar de los bienes art&iacute;sticos y la creaci&oacute;n literaria. Y, aunque muchos preferimos el papel, los medios digitales facilitan, si cabe, la labor de compartir y difundir la creaci&oacute;n literaria y la investigaci&oacute;n sobre nuestra historia y el patrimonio cultural.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de la publicaci&oacute;n digital realizada por Alfonso Gonz&aacute;lez Calero de 'Libros y Nombres de Castilla-La Mancha' se convierte en una muestra m&aacute;s de lo que deber&iacute;a ser un servicio p&uacute;blico, en este caso realizado por la voluntad y el trabajo de una de las figuras que m&aacute;s ha apostado por las publicaciones de car&aacute;cter regional, que nos deja hu&eacute;rfanos de informaci&oacute;n sobre este campo tan sensible para la cultura regional.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Epícaris]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/editar-leer_132_11299068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2024 06:57:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Editar y leer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Publicaciones,Cultura,Día del Libro,Diputaciones Provinciales,Bibliotecas,Juan Sánchez Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevo número de 'Noblejeando’, que recoge el premio a Ignacio Escolar de la Asociación por el Acceso al Medicamento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/nuevo-numero-noblejeando-recoge-premio-ignacio-escolar-asociacion-acceso-medicamento_1_10889378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/081fd7ce-d8dd-45e2-a760-d893593ce8ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevo número de &#039;Noblejeando’, que recoge el premio a Ignacio Escolar de la Asociación por el Acceso al Medicamento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta revista de información municipal de la localidad toledana de Noblejas está disponible tanto en papel como online</p><p class="subtitle">Ignacio Escolar, Premio a la mejor Información que estrena la Asociación de Acceso Justo al Medicamento</p></div><p class="article-text">
        Ya est&aacute; disponible tanto en papel como <em>online</em> el n&uacute;mero cuatro de la revista &lsquo;Noblejeando&rsquo;, la revista municipal de informaci&oacute;n que publica el Ayuntamiento de la localidad toledana de Noblejas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas principales de la revista es la entrevista al presidente de la Asociaci&oacute;n por el Acceso Justo al Medicamento, el doctor Juan Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Send&iacute;n. Se incluye junto a un amplio reportaje de los Premios Nacionales que esta organizaci&oacute;n celebr&oacute; en Noblejas. 
    </p><p class="article-text">
        El director de elDiario.es, Ignacio Escolar, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ignacio-escolar-premio-mejor-informacion-otorga-asociacion-acceso-justo-medicamento_1_10738202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibi&oacute; uno de estos galardones</a>, junto al expresidente de Castillaa-La Mancha Jos&eacute; Bono. 
    </p><p class="article-text">
        El magazine municipal de informaci&oacute;n local y comarcal se hace tambi&eacute;n eco del primer recetario de restaurantes de La Mesa de Oca&ntilde;a, y en su portada destaca el homenaje que se ha rendido a Walid Bouabidi, el ni&ntilde;o fallecido mientras se entrenaba en la Escuela de F&uacute;tbol municipal. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden verse en este primer n&uacute;mero de 2024 asuntos como los dos reconocimientos que ha obtenido recientemente el Colegio P&uacute;blico Sant&iacute;simo Cristo de las Injurias, por su labor educativa; la I Cata de vino de la Cooperativa, con lleno en la Bodega Grande; o las numerosas actividades programadas durante las pasadas navidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/nuevo-numero-noblejeando-recoge-premio-ignacio-escolar-asociacion-acceso-medicamento_1_10889378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Feb 2024 11:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevo número de 'Noblejeando’, que recoge el premio a Ignacio Escolar de la Asociación por el Acceso al Medicamento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Publicaciones,Toledo,Ayuntamientos,Ignacio Escolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los escritores nazis enturbian el futuro de la plataforma Substack]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/escritores-nazis-enturbian-futuro-plataforma-substack_1_10855047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0f7e41a-5780-4077-9cca-f1b04bfa1f8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los escritores nazis enturbian el futuro de la plataforma Substack"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma de newsletters se enfrenta a una crisis por permitir que autores de ideología nazi moneticen sus contenidos, por los que Substack se lleva una comisión
</p><p class="subtitle">El mundo al revés de Zuckerberg: los 'patrones oscuros' de Meta para que no pagues por Instagram y Facebook</p></div><p class="article-text">
        La paz que ha reinado en <a href="https://substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Substack</a> desde sus comienzos atraviesa una &eacute;poca de turbulencias. La plataforma de publicaci&oacute;n de newsletters no logra zanjar una crisis por el abandono de varios de sus escritores m&aacute;s influyentes tras la negativa de los due&ntilde;os a adoptar una postura m&aacute;s estricta contra la publicaci&oacute;n de contenidos de ideolog&iacute;a nazi. Son boletines que requieren una suscripci&oacute;n, por la que Substack se lleva un porcentaje, y la pol&eacute;mica ha vuelto a encender el debate sobre los beneficios que obtienen las plataformas donde se promueven posiciones extremistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante mucho tiempo, Internet fue un lugar hostil, y de repente descubr&iacute; un jard&iacute;n: en medio del fango apareci&oacute; Substack&rdquo;. <a href="https://www.elysian.press/p/substack-writers-for-community-moderation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La descripci&oacute;n que hace la autora Elle Griffin</a> de esta plataforma de newsletters encaja con lo que muchos usuarios encontraron en ella. El espacio recuerda a aquellos primeros blogs que nacieron antes que las redes sociales. Creada en 2017, Substack se ha convertido en un punto de encuentro para lectores y escritores con los mismos intereses y, sobre todo, un rinc&oacute;n alejado del ruido de Twitter, el algoritmo de TikTok y el postureo de Instagram.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La plataforma ha ido creciendo gracias, entre otros factores, a que recuerda a millones de usuarios a aquel Internet en el que pod&iacute;as elegir deliberadamente qu&eacute; leer. En Substack no hay un algoritmo que te recomiende contenidos: a tu bandeja de entrada solo llegan los boletines a los que te suscribes, unas veces gratis y otras de pago, pero que buscas y encuentras sin mucha m&aacute;s mediaci&oacute;n que la referencia que pueda hacer otro autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado ha sido un crecimiento en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os hasta contar con 17.000 autores &mdash;<a href="https://www.axios.com/2023/03/28/substack-community-fundraising-round" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de Axios</a>&mdash; que cobran por el acceso a sus newsletters con suscripciones, que van desde los 60 hasta los 100 d&oacute;lares anuales &mdash;entre 55 y 91 euros. Substack asegura que los lectores han pagado hasta 300 millones de d&oacute;lares mediante suscripciones y que las 10 publicaciones con m&aacute;s seguidores ganaron en total <a href="https://www.axios.com/2020/09/24/pandemic-spurs-journalists-to-go-it-alone-via-email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7 millones de d&oacute;lares en 2020</a>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Substack se queda el 10% de cada suscripci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Pero ahora ese entorno id&iacute;lico se ha visto sacudido tras la publicaci&oacute;n de un reportaje en la revista &lsquo;The Atlantic&rsquo; que asegura que &ldquo;<a href="https://www.theatlantic.com/ideas/archive/2023/11/substack-extremism-nazi-white-supremacy-newsletters/676156/?gift=QOMQv_-OzUwtM49NPzkD3qrbGPZCc7jGHcdGDSsLNWk&amp;utm_source=copy-link&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=share" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Substack tiene un problema con los nazis</a>&rdquo;. La plataforma, que la revista describe como &ldquo;la &uacute;ltima esperanza de civismo&rdquo; en Internet, &ldquo;cobra un 10% de las suscripciones, por lo que gana dinero cuando los usuarios pagan por newsletter nazis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, <a href="https://docs.google.com/document/d/1-IFF6pyxKkgG3CWuyNmZVE8L1EL6Khxo3QPAqrHOTaw/edit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi 250 autores de Substack han publicado una carta abierta</a> en la que preguntan a los fundadores &ldquo;por qu&eacute; est&aacute;is dando una plataforma y monetizando contenido de ideolog&iacute;a nazi&rdquo;. Los firmantes han pedido a los due&ntilde;os que aclaren si sus pol&iacute;ticas de uso permiten publicar simbolog&iacute;a nazi, utilizar logotipos que incluyen una esv&aacute;stica, promover la Teor&iacute;a del Gran Reemplazo o defender otras ideas vinculadas al supremacismo blanco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La compa&ntilde;&iacute;a tiene la costumbre de convertir estas cuestiones b&aacute;sicas de confianza y seguridad en peleas pol&iacute;ticas que duran varias semanas&rdquo;, ha lamentado Ryan Broderick, autor de &lsquo;<a href="https://www.garbageday.email/?utm_source=%2Fsearch%2Fgarbage%2520day&amp;utm_medium=reader2&amp;utm_campaign=reader2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garbage Day</a>&rsquo;. Broderick recuerda que hace tres a&ntilde;os, varios autores ya denunciaron que Substack no tom&oacute; medidas contra usuarios que estaban acosando a escritores transexuales &ldquo;en newsletters que todav&iacute;a est&aacute;n monetizando ese contenido en la plataforma&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La respuesta de Substack: &ldquo;A nosotros tampoco nos gustan los nazis&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El autor de 'Garbage Day' denuncia adem&aacute;s que la respuesta de Substack a la pol&eacute;mica de los autores nazis &ldquo;<a href="https://www.garbageday.email/p/its-time-to-leave-substack" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contiene el peor p&aacute;rrafo jam&aacute;s escrito</a>&rdquo; por el fundador de una de las empresas de este sector. El comunicado, firmado por Hamish McKenzie, asegura que &ldquo;<a href="https://substack.com/@hamish/note/c-45811343" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a nosotros tampoco nos gustan los nazis</a>&rdquo; y que &ldquo;nos gustar&iacute;a que nadie opinara as&iacute;, pero hay gente que defiende esas y otras ideas extremistas&rdquo;. Los fundadores a&ntilde;adieron que &ldquo;la censura, incluso impedir que algunas publicaciones cobren por su contenido, no hace que desaparezca el problema, sino que lo agrava&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Broderick es uno de los escritores que, como Casey Newton, autor de <a href="https://www.platformer.news/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Platformer</a> &mdash;con 170.000 suscriptores&mdash;, han presionado en privado a Substack para que cambiara sus normas de uso. Los dos han acabado <a href="https://www.platformer.news/why-platformer-is-leaving-substack/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">march&aacute;ndose de la plataforma</a>, que asegura que &ldquo;si vemos que hay contenido que viole nuestras condiciones, y cuando veamos ese contenido, tomaremos las medidas adecuadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, solo han cancelado un pu&ntilde;ado de boletines que apoyan expl&iacute;citamente ideolog&iacute;a nazi &mdash;de los 16 que hab&iacute;a identificado &lsquo;The Atlantic&rsquo;&mdash; y aseguran que retirar&aacute;n cualquier contenido que incluya &ldquo;amenazas cre&iacute;bles de da&ntilde;o f&iacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el texto de sus condiciones de uso no ha cambiado, lo que ha sembrado dudas de hasta d&oacute;nde llegar&aacute; realmente esta nueva interpretaci&oacute;n de sus normas. &ldquo;Esa afirmaci&oacute;n contradice las pol&iacute;ticas de contenido de Substack&rdquo;, <a href="https://www.platformer.news/p/substack-says-it-will-remove-nazi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha denunciado Newton</a>, &ldquo;porque aseguran que no se puede utilizar para publicar o financiar iniciativas que inciten a la violencia contra minor&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor de Platformer asegura que hay &ldquo;pensadores marginales que han creado un negocio a base de promover contenido anti-vacunas, pseudociencia y teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n sobre la pandemia de Covid que tiende a estar restringido en otras redes sociales&rdquo;. Para Newton, como para todos los firmantes, el problema a&ntilde;adido es que Substack, adem&aacute;s de quedarse con el 10% de los ingresos que deja cada suscripci&oacute;n, puede beneficiarse a&uacute;n m&aacute;s si acaba atrayendo a autores que se hayan tenido que alejar de otras plataformas por violar sus condiciones de uso.
    </p><p class="article-text">
        La plataforma ya ha respondido a crisis similares, como el <a href="https://mashable.com/article/substack-writers-leaving-misinformation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">&eacute;xodo de escritores trans en protesta por la desinformaci&oacute;n en Substack</span></a>, con una defensa de su pol&iacute;tica de &ldquo;no intervenir en la censura de contenidos&rdquo;. <a href="https://on.substack.com/p/how-we-approach-moderation-decisions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Los responsables argumentaron entonces</span></a> que &ldquo;los lectores eligen por s&iacute; mismos a qu&eacute; escritores invitar a su bandeja de correo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los due&ntilde;os de Substack cuentan con el respaldo de un grupo importante de autores que quieren contar con la garant&iacute;a de que la plataforma no va a vigilar sus contenidos ni censurarlos. <a href="https://www.elysian.press/p/substack-writers-for-community-moderation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Casi un centenar de escritores</a>, entre los que se encuentran varios autores de boletines de tinte conservador, han firmado su propia carta en la que piden a Substack que no incremente la moderaci&oacute;n porque consideran que es una amenaza para la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Firmas como Newton lamentan sin embargo que estos movimientos acerquen Substack cada vez m&aacute;s a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/buzzfeed-vice-auge-caida-medios-ataron-estrategia-trafico-contenidos-virales_1_10225202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras redes sociales donde reina la desinformaci&oacute;n y la viralidad en detrimento de otros factores</a>. Uno de esos cambios ha sido el env&iacute;o de un ranking de newsletters que la plataforma env&iacute;a semanalmente a cada usuario. Esa lista se basa en recomendaciones, por lo que es imposible saber si Substack quiere favorecer a las firmas m&aacute;s virales &mdash;y con m&aacute;s suscriptores de pago&mdash; o verdaderamente atiende a los intereses del usuario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta infraestructura est&aacute; dise&ntilde;ada para que las publicaciones crezcan muy r&aacute;pido&rdquo;, ha denunciado el autor de Platformer. &ldquo;El respaldo de Substack a puntos de vista marginales solo garantiza que crezcan las publicaciones extremistas en la plataforma&rdquo;. Las acusaciones, como esta &uacute;ltima pol&eacute;mica, llegan adem&aacute;s a las puertas de un a&ntilde;o electoral en Estados Unidos y con el <a href="https://on.substack.com/p/in-the-2024-us-elections-vote-for" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o de Substack</a> de convertirse en la plataforma donde tenga lugar ese debate pol&iacute;tico que antes ten&iacute;a lugar en columnas de opini&oacute;n y tertulias de medios tradicionales. Su &uacute;ltima campa&ntilde;a ya ha dejado claro cu&aacute;l es su objetivo: &ldquo;En las elecciones de 2024, vota a Substack&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina F. Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/escritores-nazis-enturbian-futuro-plataforma-substack_1_10855047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 21:26:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los escritores nazis enturbian el futuro de la plataforma Substack]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Publicaciones,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox censura en la localidad de Montserrat, con la connivencia del PP, a la revista 'Saó', decana de las publicaciones en valenciano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/vox-censura-localidad-montserrat-connivencia-pp-revista-sao-decana-publicaciones-valenciano_1_10839050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/347a858a-a329-4ca3-86c2-a4cad5e31d99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vox censura en la localidad de Montserrat, con la connivencia del PP, a la revista &#039;Saó&#039;, decana de las publicaciones en valenciano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La formación de ultraderecha hace efectivo este veto apenas un mes después de hacerse cargo de la concejalía de Cultura a raíz de la moción de censura impulsada por el Partido Popular el pasado mes de diciembre</p><p class="subtitle">Opinión - La ola reaccionaria contra los derechos lingüísticos</p></div><p class="article-text">
        A principios del pasado mes de diciembre, el popular Sergio Vilar <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/comarcas/pp-llega-alcaldia-montserrat-mocion-censura-alcalde-pspv-apoyo-vox-e-independientes_1_10742313.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le arrebataba la alcald&iacute;a de la localidad valenciana de Montserrat, en la comarca de la Ribera Alta, al socialista Josep Maria Mas</a> -que gobernaba en minor&iacute;a junto a Comprom&iacute;s- despu&eacute;s de que prosperara la moci&oacute;n de censura que el PP impuls&oacute; junto a Vox y la formaci&oacute;n local Aigua. El edil del partido de ultraderecha Juan Jos&eacute; R&aacute;ndez se quedaba con las delegaciones de Servicios Sociales, Seguridad Ciudadana, Nuevas Tecnolog&iacute;as, Comunicaci&oacute;n y Cultura, y una de sus primeras decisiones al frente de esta concejal&iacute;a ha sido vetar a la revista<em> </em><a href="https://revistasao.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sa&oacute;</em></a>, anulando la suscripci&oacute;n municipal a la decana de las publicaciones en valenciano.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha hecho p&uacute;blica la propia revista, la nueva corporaci&oacute;n municipal, &ldquo;en un breve correo electr&oacute;nico&rdquo;, les comunicaba que &ldquo;desde la Concejal&iacute;a de Cultura (...) se ha decidido dar de baja con efecto de 1 de enero de 2024 la suscripci&oacute;n que ten&iacute;amos contratada con vuestra editorial&rdquo;: Los responsables de la publicaci&oacute;n han a&ntilde;adido: &ldquo;Hasta aqu&iacute; la decisi&oacute;n del ayuntamiento&rdquo;, que llega apenas unas semanas despu&eacute;s de que el nuevo equipo de gobierno haya tomado posesi&oacute;n de sus cargos.
    </p><p class="article-text">
        Desde <em>Sa&oacute;</em>, &ldquo;sin entrar a valorar la moci&oacute;n de censura&rdquo; que se produjo hace poco m&aacute;s de un mes, s&iacute; que consideran &ldquo;sorprendente&rdquo; la &ldquo;persecuci&oacute;n enfermiza y selectiva al valenciano, y ahora en concreto a la revista Sa&oacute;, que es la decana de la prensa en valenciano y que est&aacute; preparando su n&uacute;mero 500&rdquo;. Adem&aacute;s, aseguran desconocer si la decisi&oacute;n es exclusivamente de Vox, que asume Cultura, y el PP y el nuevo alcalde &ldquo;son incapaces de evitar este veto a la revista y al valenciano&rdquo;. En cualquier caso, prosiguen, es una decis&oacute;n &ldquo;sectaria y de odio hacia la lengua que se habla mayoritariamente en el pueblo de Montserrat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer n&uacute;mero de <em>Sa&oacute;</em>, la publicaci&oacute;n peri&oacute;dica en valenciano m&aacute;s longeva de toda la prensa surgida desde el siglo XIX, sali&oacute; a la calle en julio de 1976 y desde entonces se edita con una periodicidad mensual. La singularidad de esta revista de an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n especializada en tem&aacute;tica valenciana es, tal y como ellos mismos destacan, que se trata de una publicaci&oacute;n fundada e impulsada por sectores cristianos progresistas, &ldquo;firmemente comprometidos con el valencianismo cultural, la normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica y social de la lengua y las premisas renovadoras del Concilio Vaticano II basadas en el di&aacute;logo de la Iglesia con la cultura, la pol&iacute;tica y la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sa&oacute;</em> constituye &ldquo;una viva cr&oacute;nica de la sociedad valenciana que gira entorno a dos tem&aacute;ticas, la sociedad y la iglesia; lo que la convierte en una herramienta b&aacute;sica para conocer el estado de opini&oacute;n en el Pa&iacute;s Valenciano&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un caso m&aacute;s de censura</h3><p class="article-text">
        El caso de Montserrat no es ni &uacute;nico ni el primer veto de la extrema derecha a las publicaciones en valenciano. El primer caso de esta ola reaccionaria contra los derechos ling&uuml;&iacute;sticos lo pudimos ver el pasado mes de julio, cuando el edil de Cultura de Borriana (Castell&oacute;n), tambi&eacute;n de Vox, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/llegado-inquisicion-concejal-cultura-vox-burriana-veta-revistas-valenciano-biblioteca_1_10371785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vet&oacute; diversas publicaciones en valenciano</a> de la biblioteca municipal presumiendo de ello en redes sociales con un &ldquo;ha llegado la inquisici&oacute;n&rdquo;, una decisi&oacute;n que incluso <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/protesta-borriana-censura-revistas-parte-vox-queremos-vivir-plenamente-valenciano_1_10385897.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provoc&oacute; la movilizaci&oacute;n de los vecinos a modo de protesta</a>. El mismo regidor, Jes&uacute;s Albiol, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/edil-cultura-burriana-vox-censura-libros-educacion-sexual-biblioteca-infantil-juvenil-considerarlo-pornograficos_1_10549840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">censur&oacute; posteriormente libros de educaci&oacute;n sexual de la biblioteca juvenil municipal por considerarlos &ldquo;pornogr&aacute;ficos&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s ejemplos. La localidad de Torrent, gobernada tambi&eacute;n por PP y Vox, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-vox-eliminan-nombre-auditorio-municipal-torrent-dedicado-fundadores-grupo-musical-tall_1_10386698.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retir&oacute; primero el nombre del fundador del grupo de folk en valenciano Al Tall del auditorio de la ciudad</a> y posteriormente <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/gobierno-torrent-pp-vox-cancela-suscripcion-revista-infantil-valenciano-camacuc_1_10784766.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancel&oacute; la suscripci&oacute;n municipal a la revista infantil en valenciano </a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/gobierno-torrent-pp-vox-cancela-suscripcion-revista-infantil-valenciano-camacuc_1_10784766.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Camacuc</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero los encontronazos con el valenciano no solo se han producido en los ayuntamientos. El conseller de Educaci&oacute;n, el popular Jos&eacute; Antonio Rovira, al poco de acceder al cargo <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/gobierno-mazon-ataca-academia-valenciana-llengua-creada-pp-pacificar-conflicto-linguistico_1_10463099.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestion&oacute; la legitimidad en materia ling&uuml;&iacute;stica de la Acad&egrave;mia Valenciana de la Llengua</a> impulsada por Eduardo Zaplana cuando era president de la Generalitat para pacificar el conflicto ling&uuml;&iacute;stico. Y el escritor <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/escritor-valenciano-manuel-baixauli-denuncia-conselleria-cultura-dirigida-vox-le-censurado-acto_1_10536932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Baixauli tambi&eacute;n denunci&oacute; censura por parte de la Conselleria de Cultura</a>, en manos del vicepresidente de Vox, Vicente Barrera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/vox-censura-localidad-montserrat-connivencia-pp-revista-sao-decana-publicaciones-valenciano_1_10839050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 22:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vox censura en la localidad de Montserrat, con la connivencia del PP, a la revista 'Saó', decana de las publicaciones en valenciano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad Valenciana,Vox,PP - Partido Popular,Censura,Comunitat Valenciana,Publicaciones,Catalán,Valencianos,País Valenciano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los amigos de Elena Fortún reivindican en un libro la importancia e influencia de la creadora de 'Celia']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amigos-elena-fortun-reivindican-libro-importancia-e-influencia-creadora-celia_1_10814565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/834ba9cb-ff17-414c-9c03-b3c83560f5d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los amigos de Elena Fortún reivindican en un libro la importancia e influencia de la creadora de &#039;Celia&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Elena y sus amigos' recupera los textos de personalidades cercanas a la autora como José Luis Borau, Josefina Carabias, Matilde Ras, Carmen Conde o Francisco Nieva
</p><p class="subtitle">La ternura de Alexander Payne se postula para los Oscar con la excelente 'Los que se quedan'
</p></div><p class="article-text">
        La escritora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-decada_1_1173409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encarnaci&oacute;n Aragoneses Urquijo, m&aacute;s conocida por su seud&oacute;nimo Elena Fort&uacute;n, </a>cre&oacute; a su personaje m&aacute;s c&eacute;lebre a principios de la tercera d&eacute;cada del siglo XX. Se llama Celia y es una ni&ntilde;a de rizos rubios que tiene un superpoder m&aacute;s potente que el de volar o atravesar las paredes: hablar con la voz de sus lectores. Sus libros pasan de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, destartalados de tanto manosearlos, con entusiasmo aut&eacute;ntico por parte de quien los cede, que la presenta como su mejor amiga. Esa sensaci&oacute;n de cercan&iacute;a consigui&oacute; que<a href="https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/busca-poner-mujeres-madrid-sitio_1_4062691.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> algunos lectores &ndash;sobre todo mujeres&ndash;</a> establecieran con la autora una relaci&oacute;n parasocial preinternet que ha derivado en una comunidad detectivesca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;loga profesora de la Universidad de C&aacute;diz Marisol Dorao fue la iniciadora, posiblemente sin pretenderlo, de una red de investigadoras que descubren obras in&eacute;ditas y detalles desconocidos de la literata para gozo de sus m&uacute;ltiples seguidores. El ejemplo m&aacute;s reciente es el libro <em>Elena y sus amigos</em>, editado por la tambi&eacute;n escritora y profesora de Teor&iacute;a de la Literatura, Literatura Comparada y Estudios Culturales de la Universitat de Val&egrave;ncia, Purificaci&oacute; Mascarell.
    </p><p class="article-text">
        Este t&iacute;tulo forma parte de la Biblioteca Elena Fort&uacute;n que la editorial Renacimiento puso en marcha cuando recuper&oacute; el libro <em>Mila y Piol&iacute;n</em> en 2015. Nuria Capdevila-Arg&uuml;elles y Mar&iacute;a Jes&uacute;s Fraga, directoras de la colecci&oacute;n, dieron una sorpresa enorme y grata con la reedici&oacute;n, en 2016, de <em>Celia en la revoluci&oacute;n</em>, el trasunto de cr&oacute;nica de la Guerra Civil espa&ntilde;ola que <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/federica-montseny-elena-fortun-tebeos-censurados-comics-femeninos-1920-transicion_1_10014299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hasta el momento solo se pod&iacute;a encontrar en el mercado de segunda mano</a> a precios que superaban los 100 euros.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4122a6fe-c754-4c3f-9d75-8c6712af002f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La historia de c&oacute;mo ese documento lleg&oacute; a ver la luz merece un libro propio. Fue Marisol Dorao quien lo descubri&oacute;, en su b&uacute;squeda incesante por el mundo de los datos desconocidos de la autora &ndash;despu&eacute;s los contar&iacute;a en su tesis <em>Los mil sue&ntilde;os de Elena Fort&uacute;n</em>&ndash;, entre los papeles que la nuera de la escritora le dio en Nueva York. La investigadora viaj&oacute; de vuelta a Espa&ntilde;a abrazada a esa valios&iacute;sima maleta, que adem&aacute;s conten&iacute;a otra novela de car&aacute;cter autobiogr&aacute;fico y dirigida a lectores adultos titulada <em>Oscuro sendero</em>, tambi&eacute;n recuperada por la editorial sevillana.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de <em>Elena y sus amigos</em> lleg&oacute; a Mascarell a trav&eacute;s de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Fraga. Esta hab&iacute;a recopilado materiales de gente que hab&iacute;a conocido a la escritora pero no ten&iacute;a tiempo para darles forma as&iacute; que, como sab&iacute;a que Mascarell tambi&eacute;n hab&iacute;a empezado a investigar sobre la autora, se los cedi&oacute; para que los trabajase y publicase en Renacimiento. Esta historia habr&iacute;a sido del agrado de la propia Fort&uacute;n, que era &ldquo;tan amiga de sus amigas, tan del asociacionismo femenino y de la ayuda mutua&rdquo;. &ldquo;No podemos olvidar que ella comenz&oacute; a escribir y a publicar porque otra mujer la anim&oacute; a ello, Mar&iacute;a de la O Lej&aacute;rraga. A m&iacute; me pas&oacute; algo parecido con este proyecto&rdquo;, dice la editora a elDiario.es.
    </p><h3 class="article-text">Un mosaico por reconstruir</h3><p class="article-text">
        El volumen, prologado por Manuela Carmena, est&aacute; compuesto por diecisiete textos escritos por conocidos personales y estudiosos del trabajo de Encarnaci&oacute;n Aragoneses entre 1932 y 2001. Algunos son in&eacute;ditos y otros estaban publicados en libros descatalogados o en revistas que ya no existen. Cada uno est&aacute; precedido por una presentaci&oacute;n de quien firma el art&iacute;culo y el porqu&eacute; de su inclusi&oacute;n en el libro. Entre otros nombres aparecen los de Jos&eacute; Luis Borau, Josefina Carabias, Matilde Ras, Carmen Conde o Francisco Nieva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue interesante descubrir a sus amigos del exilio, a la pedagoga María Concepción Cutanda, o a su jefe en la biblioteca de Buenos Aires donde trabajó a principios de los cuarenta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Purificació Mascarell</span>
                                        <span>—</span> Editora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mascarell explica que decidi&oacute; dicha estructura porque una vez tuvo escogidos, editados, y pulidos los textos pens&oacute; que era necesario darles un contexto. &ldquo;Eran como piezas de un mosaico que necesitaba ser reconstruido para un lector actual&rdquo;, afirma. Fue un proceso de documentaci&oacute;n exhaustivo pero satisfactorio, como no podr&iacute;a ser de otra manera para una de las integrantes del batall&oacute;n detectivesco. &ldquo;Fue interesante descubrir a sus amigos del exilio, a la pedagoga Mar&iacute;a Concepci&oacute;n Cutanda, o a su jefe en la biblioteca de Buenos Aires donde trabaj&oacute; a principios de la d&eacute;cada de los cuarenta, Francisco Luis Bern&aacute;rdez&rdquo;, declara Mascarell. Asimismo, menciona a la ilustradora Viera Sparza, a la que no se recuerda lo suficiente en Espa&ntilde;a pese a lo interesante de su figura y a &ldquo;su gran valedora en los a&ntilde;os ochenta y noventa: Carmen Mart&iacute;n Gaite&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La salmantina consigui&oacute;, junto a Marisol Dorao y Felipe Mellizo, que <em>Celia en la revoluci&oacute;n</em> llegase a las librer&iacute;as por primera vez en 1987 de la mano de la editorial Aguilar &ndash;casa habitual de la escritora&ndash; con ilustraciones de Asun Balzola. Asimismo, trabaj&oacute; con Jos&eacute; Luis Borau en la adaptaci&oacute;n a la televisi&oacute;n de las peripecias del personaje que, en 1993, acompa&ntilde;&oacute; a una reedici&oacute;n de varios de los t&iacute;tulos de las colecci&oacute;n que se pusieron a la venta en los kioskos. Fue uno de los picos de popularidad del personaje a finales del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Mascarell ha disfrutado especialmente de los dos textos de Carmen Laforet, escritora que tuvo una relaci&oacute;n muy cercana con Fort&uacute;n &ndash;a la que admiraba much&iacute;simo&ndash; sobre todo por correspondencia. &ldquo;Creo que, a veces, cuando hablamos de personas fallecidas a las que hemos querido y admirado mucho, en realidad estamos hablando sobre nosotros mismos. Esto pasa con Laforet si la lees atentamente&rdquo;, indica. Y tambi&eacute;n se ha llevado alguna sorpresa, como al descubrir que, como casi todos los mortales, Encarnaci&oacute;n tambi&eacute;n hab&iacute;a fallado a sus amigas en alguna ocasi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retratro de Encarnación Aragoneses, más conocida como Elena Fortún                            </span>
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        Es el caso de In&eacute;s Field, uno de sus pilares en Argentina, el pa&iacute;s al que se exili&oacute; tras la Guerra Civil espa&ntilde;ola junto a su marido Eusebio de Gorbea. En su texto cuenta c&oacute;mo sufri&oacute; la escritora hasta llegar a Buenos Aires y sus dificultades para seguir escribiendo all&iacute;, pero tambi&eacute;n un dato que oscurece levemente la figura de Fort&uacute;n. &ldquo;Se inspir&oacute; (sin pedir permiso) en las cartas personales de su amiga In&eacute;s para construir la novela <em>Celia, institutriz en Am&eacute;rica</em>. Aunque Field adoraba a Elena, esto le molest&oacute; profundamente. Toda amistad tambi&eacute;n contiene pasajes dolorosos&rdquo;, afirma la editora.
    </p><p class="article-text">
        Estos descubrimientos hacen parecer que los secretos que se esconden en la biograf&iacute;a de Fort&uacute;n no tienen fin. Para Mascarell, es una caracter&iacute;stica de los cl&aacute;sicos y la escritora deber&iacute;a, si no lo est&aacute; ya, considerarse como &ldquo;una de las grandes autoras de literatura infantil del siglo XX en todas las lenguas. Como profesora de Literatura Comparada, creo que en Elena Fort&uacute;n hay un fil&oacute;n para trabajarla desde el comparatismo&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mascarell ha publicado recientemente otros dos t&iacute;tulos: el ensayo <em>Escrito en la carne. Corporalidades literarias de mujer </em>(Tirant humanidades) y la novela <em>Mireia</em> (Dos Bigotes), cuya edici&oacute;n original en valenciano (Llibres de la Drassana) fue la ganadora del Premi Lletraferit de Novel&middot;la 2022. Como escritora, reconoce la influencia de Fort&uacute;n en su pasi&oacute;n por el cuento como g&eacute;nero literario. &ldquo;Como a Celia, a m&iacute; tambi&eacute;n me han fascinado siempre los cuentos maravillosos de la tradici&oacute;n oral, la fusi&oacute;n de la literatura con la vida, flotar en el difuso l&iacute;mite entre la ficci&oacute;n y la realidad, hasta que ambas queden confundidas&hellip; Todo esto est&aacute; en <em>Mireia</em>&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le ha quedado la huella de las frases directas y sin artificios caracter&iacute;sticas de Fort&uacute;n, tan naturales que parecen las de una ni&ntilde;a cuando se trata de Celia o las de una conversaci&oacute;n en el plano de la realidad cuando son adultos los que hablan. &ldquo;Ella me ha ense&ntilde;ado que menos es m&aacute;s, que al lector siempre debes entretenerlo, mantenerlo atrapado, jugar con &eacute;l, que la intensidad es la clave. En <em>Elena y sus amigos</em> descubrimos a escritores de la talla de Juan Garc&iacute;a Hortelano o Francisco Nieva admitiendo con gozo la influencia literaria de Fort&uacute;n sobre ellos&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una sociedad secreta multitudinaria</h3><p class="article-text">
        Al igual que sucede con los fans de Tolkien o los devotos de <em>Star Wars</em>, existe un lazo invisible que une a los lectores de Celia. Cuando dos personas que apenas se conocen se descubren como admiradores de Elena Fort&uacute;n se genera una simpat&iacute;a mutua autom&aacute;tica (que puede ser pasajera pero es real). &ldquo;Es la magia de la amistad. Elena tiene el don, despu&eacute;s de muerta, de unir a las personas que la leyeron durante la infancia. &iquest;No es maravilloso? Sus aventuras tienen la fuerza de grabarse en la mente y permanecer asociadas a instantes de plenitud, risa y evasi&oacute;n&rdquo;, declara Mascarell. &ldquo;Creo que la recordamos tanto, y nos identificamos tanto entre los &lsquo;celiadictos&rsquo;, porque fuimos felices cuando la le&iacute;amos y queremos recuperar esa felicidad como adultos reivindic&aacute;ndola y haciendo que otras generaciones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as la conozcan y estimen&rdquo;, remata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que la recordamos tanto, y nos identificamos tanto entre los ‘celiadictos’, porque fuimos felices cuando la leíamos y queremos recuperar esa felicidad como adultos </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Purificació Mascarell</span>
                                        <span>—</span> Editora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carmen Laforet dice en uno de los textos que se recogen en <em>Elena y sus amigos</em>, publicado en ABC en mayo de 1954, que: &ldquo;un d&iacute;a de este mes de mayo &ndash;el d&iacute;a 8&ndash; nos hemos reunido un grupo de escritores para recordar a Elena Fort&uacute;n en el segundo aniversario de su muerte&rdquo;. En dicho escrito aboga por la construcci&oacute;n de una estatua de la escritora, a petici&oacute;n de Matilde Ras (amiga y posible pareja de Fort&uacute;n), que la imagina en &ldquo;la Rosaleda del Retiro, donde juegan los ni&ntilde;os y se abren las flores&rdquo;. Esa idea se hizo realidad en 1957, con un mural realizado por Jos&eacute; Planes en el que se ve el rostro de la escritora acompa&ntilde;ado por Celia y su hermano Cuchifrit&iacute;n con la inscripci&oacute;n: &ldquo;Los ni&ntilde;os espa&ntilde;oles a Elena Fort&uacute;n, 17 de noviembre de 1886 - 8 de mayo de 1952&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jes&uacute;s Fraga ha continuado con la tradici&oacute;n explicada por la autora de <em>Nada</em>, impulsando varios encuentros-homenaje al pie de la figura. Dado el inter&eacute;s que despiertan las reediciones de la saga de Celia y los nuevos descubrimientos que llevan a cabo la red de incansables investigadoras de Fort&uacute;n, quiz&aacute; ha llegado el momento de un gran encuentro de &lsquo;celiadictos&rsquo;, como dice Mascarell, que est&aacute; de acuerdo con la idea. Lo que sucediese en el evento podr&iacute;a constituir un nuevo cap&iacute;tulo de ese libro protagonizado por las detectives de Fort&uacute;n que alguien deber&iacute;a escribir alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amigos-elena-fortun-reivindican-libro-importancia-e-influencia-creadora-celia_1_10814565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 20:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los amigos de Elena Fortún reivindican en un libro la importancia e influencia de la creadora de 'Celia']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritores,Publicaciones,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Noblejeando', la revista municipal de Noblejas: "Están pasando cosas emocionantes y queremos contarlas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/noblejeando-revista-gratuita-municipal-noblejas-pasando-cosas-emocionantes-queremos-contarlas_1_10652274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a2bf8e2-9bd1-4758-9328-d9b4b758db71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Noblejeando&#039;, la revista municipal de Noblejas: &quot;Están pasando cosas emocionantes y queremos contarlas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de salir a la calle el número 2 de esta publicación mensual que se distribuye gratis y que puede leerse en papel o en formato online</p><p class="subtitle">Renovación de la travesía N-400 a su paso por Noblejas para impulsar el tránsito peatonal y cicloturista
</p></div><p class="article-text">
        Desde este jueves 2 de noviembre se puede leer en papel y online, o descargar en PDF, el n&uacute;mero 2 de la revista municipal de informaci&oacute;n 'Noblejeando' que edita el ayuntamiento de Noblejas (Toledo). 
    </p><p class="article-text">
        Se  edita mensualmente y se distribuye gratuitamente, con 800 ejemplares en establecimientos comerciales, empresas y particulares residentes en el municipio. &ldquo;Est&aacute;n pasando cosas emocionantes en Noblejas y queremos contarlas aqu&iacute;&rdquo;. As&iacute; se presenta la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, los contenidos destacados a lo largo de 16 p&aacute;ginas incluyen una entrevista en profundidad a Aurelio Antu&ntilde;a, CEO de Monbake, la empresa navarra que produce en su factor&iacute;a de Noblejas 200.000 toneladas de panes al a&ntilde;o, bajo la marca de Berlys. 
    </p><p class="article-text">
        La secci&oacute;n 'Crece Noblejas' informa de la puesta en marcha de la <a href="https://noblejas.es/plataforma-web-noblejas-sostenible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma web Noblejas Sostenible</a>. Se trata de una herramienta nueva para implicar a la ciudadan&iacute;a y a las empresas en la transici&oacute;n energ&eacute;tica del municipio y su comarca. 
    </p><p class="article-text">
        Como anticipo de lo que ser&aacute; la portada del siguiente n&uacute;mero se informa tambi&eacute;n de la colocaci&oacute;n de la primera piedra del Parque Tecnol&oacute;gico Log&iacute;stico, el de mayor inversi&oacute;n de Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos meses, que ya cuenta con la primera empresa en instalarse: <em>Ontime.</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el &aacute;mbito local, se da cuenta del inicio de la remodelaci&oacute;n de la antigua traves&iacute;a de la carretera N-400, por un importe cercano a los ocho millones de euros. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe width="100%" height="600" src="https://www.docdroid.net/PfKv89K/noblejeando-no2-digital-pdf" frameborder="0" allowtransparency allowfullscreen></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Tanto en la versi&oacute;n f&iacute;sica de papel como <a href="https://noblejeando.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la versi&oacute;n online,</a> los lectores pueden ampliar los contenidos publicados en 48 apartados, bien mediante c&oacute;digos QR bien entrando en los enlaces vinculadas con las noticias completas o a trav&eacute;s de videos relacionados. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podr&aacute;n acceder a todo su contenido desde las cuentas y perfiles de las redes sociales oficiales de Facebook, Instagram y LinkedIn del Ayuntamiento.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/noblejeando-revista-gratuita-municipal-noblejas-pasando-cosas-emocionantes-queremos-contarlas_1_10652274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 16:58:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Noblejeando', la revista municipal de Noblejas: "Están pasando cosas emocionantes y queremos contarlas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Publicaciones,Toledo,Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 45 millones que las universidades pagan cada año a las editoriales científicas dejan fuera el 90% de los artículos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/45-millones-universidades-pagan-ano-editoriales-cientificas-dejan-fuera-90-articulos_1_9912053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7aeeda62-ab0e-4193-a28e-1754752d5825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 45 millones que las universidades pagan cada año a las editoriales científicas dejan fuera el 90% de los artículos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los acuerdos incluyen un número limitado de textos a publicar cada año; escalar los pactos a toda la producción anual costaría 300 millones de euros más, calcula un catedrático</p><p class="subtitle">Cuatro editoriales cobran 170 millones en cuatro años a las universidades españolas y el CSIC por leer y publicar artículos científicos</p></div><p class="article-text">
        Los acuerdos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firmados entre las universidades espa&ntilde;olas y el CSIC con cuatro editoriales cient&iacute;ficas para unificar el gasto de los centros en leer y publicar art&iacute;culos acad&eacute;micos</a> no cubren el 90% de los <em>papers</em> que se publican en Espa&ntilde;a cada a&ntilde;o. Las editoriales reciben 45 millones de euros al a&ntilde;o e incluyen en el precio la publicaci&oacute;n de unos 12.000 art&iacute;culos cada ejercicio. La producci&oacute;n espa&ntilde;ola de 2021 fue de 136.808 art&iacute;culos, seg&uacute;n Web of Science (<a href="https://access.clarivate.com/login?app=wos&amp;alternative=true&amp;shibShireURL=https:%2F%2Fwww.webofknowledge.com%2F%3Fauth%3DShibboleth&amp;shibReturnURL=https:%2F%2Fwww.webofknowledge.com%2F%3Fmode%3DNextgen%26action%3Dtransfer%26path%3D%252Fwos%252Fwoscc%252Fbasic-search%26DestApp%3DUA&amp;referrer=mode%3DNextgen%26path%3D%252Fwos%252Fwoscc%252Fbasic-search%26DestApp%3DUA%26action%3Dtransfer&amp;roaming=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WoS</a>), el gran repositorio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 76% de las revistas incluidas en estos acuerdos son de un <em>segundo escal&oacute;n</em> cualitativo en el sector. Tres de cada cuatro revistas son Q2 o inferior, y un 37% no tienen &iacute;ndice de calidad, seg&uacute;n cuentas del catedr&aacute;tico de la Universidad Complutense Luis Gonz&aacute;lez, lo que quiere decir que su nivel de impacto &ndash;lecturas, citas&ndash; es muy bajo y no sirve para satisfacer una de las necesidades de los investigadores: publicar en revistas de alto impacto para poder pedir despu&eacute;s sexenios o mejorar en la carrera laboral acad&eacute;mica.
    </p><h3 class="article-text">45 millones al a&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        Los acuerdos con las editoriales Elsevier, Springer, Wiley y ACS se cerraron con la Conferencia de Rectores de Universidades Espa&ntilde;olas (CRUE), en representaci&oacute;n de las 50 universidades p&uacute;blicas y alguna privada, y el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC). En total, 170 millones de euros (45 al a&ntilde;o de media) que cubren de 2021 a 2024, ambos inclusive. Su objetivo es ahorrar costes a los investigadores y pasarlos a las instituciones, a la vez que se garantiza el acceso universal para &ldquo;transformar&rdquo; el sector y el modo en que se publica y accede al producto escrito de las investigaciones cient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo y qu&eacute; se quiere transformar? El negocio de las publicaciones cient&iacute;ficas es redondo para las editoriales en los dos modelos con los que se manejan. En el primero cobran por leer: los investigadores env&iacute;an sus art&iacute;culos de manera gratuita y quien quiera leerlos debe pagar una suscripci&oacute;n. En el segundo, se cobra por publicar: es el conocido como m&eacute;todo APC, en el que el investigador en cuesti&oacute;n paga de media 2.600 euros a cambio de que se publique su art&iacute;culo, que luego se cuelga con acceso abierto para todos. Tambi&eacute;n pueden moverse en un modelo intermedio: el h&iacute;brido, por el que el investigador puede elegir bajo qu&eacute; modelo quiere publicar. De hecho, todas las incluidas en los acuerdos CRUE-CSIC-editoriales responden a este modelo, lo cual a su vez genera otro problema, dicen los expertos: cuando venzan los pactos, en 2024, habr&aacute; que volver a suscribirse a las revistas.
    </p><p class="article-text">
        Ambos modelos presentan problemas, explican los investigadores, derivados del hecho de que implican pagar: el modelo por suscripci&oacute;n no cuesta dinero al cient&iacute;fico, pero tiene un acceso restringido; el APC lo sustenta el investigador, habitualmente con parte de los fondos de la investigaci&oacute;n, y tiende a generar desigualdad con quienes no pueden costearse la publicaci&oacute;n. &ldquo;Se generan disfunciones&rdquo;, explica el profesor Gonz&aacute;lez: &ldquo;si tengo prestigio puedo pagar por publicar, me aseguro visibilidad y citas. Y al contrario. Esto est&aacute; generando una din&aacute;mica perversa de elitismo cient&iacute;fico no justificado por la calidad de la ciencia que hagas, sino por el dinero que tengas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea, impulsada desde instituciones de todo tipo como la UE o el Ministerio de Ciencia, es evolucionar del m&aacute;s tradicional modelo de pago por suscripci&oacute;n al APC para hacer efectivo este <em>&ldquo;open access&rdquo;</em> que propugnan las administraciones: que todo el mundo pueda tener acceso a los resultados de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, que habitualmente se pagan con fondos p&uacute;blicos (al menos en Espa&ntilde;a). Y, adem&aacute;s, que sean las instituciones, a trav&eacute;s de sus bibliotecas habitualmente, las que asuman el coste. En &uacute;ltima instancia, esto supone que lo asume el contribuyente: los fondos universitarios salen de los presupuestos de las comunidades aut&oacute;nomas. Transformaci&oacute;n hecha: de un sistema en el que o se pagaba por leer o el investigador pon&iacute;a dinero a uno en el que lo paga el centro y el acceso es para todos.
    </p><h3 class="article-text">Faltan 310 millones de euros</h3><p class="article-text">
        As&iacute;, el acuerdo de las instituciones espa&ntilde;olas con las editoriales afecta solo a las revistas h&iacute;bridas, con la idea de transitar de aquel modelo de suscripci&oacute;n al de pago por publicar y acceso abierto. Mediante estos acuerdos, a cambio del dinero pactado &ndash;45 millones al a&ntilde;o&ndash;, las editoriales publicar&aacute;n sin m&aacute;s coste un total de 47.118 art&iacute;culos en esos a&ntilde;os: 8.253 en 2021; 12.105 en 2022; 12.786 este 2023; y 13.974 el siguiente. El problema, seg&uacute;n las cuentas que ha echado el catedr&aacute;tico de la UCM Luis Gonz&aacute;lez, es que en 2021 en todo el pa&iacute;s se publicaron 136.808 art&iacute;culos. Los documentos firmados con las editoriales contemplaban para ese a&ntilde;o la publicaci&oacute;n de 8.253 textos. La cifra supone apenas un 6%, aunque mejora con los a&ntilde;os, como se ha visto. El c&aacute;lculo grueso dice que los acuerdos transformativos cubrir&aacute;n aproximadamente el 10% de las publicaciones anuales. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>


<iframe title="Los acuerdos con Elsevier dejan fuera a las revistas más caras" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-PZMSO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/PZMSO/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="454" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico echa cuentas: incluir toda la producci&oacute;n anual para lograr esa &ldquo;transformaci&oacute;n&rdquo; hacia la ciencia abierta le costar&iacute;a al Estado, siguiendo la pol&iacute;tica de precios pactada para estos cuatro a&ntilde;os (un coste medio de 2.600 euros), un total de 355 millones de euros. Har&iacute;an falta, pues, 310 millones de euros adicionales para que los acuerdos cubriesen a la totalidad de los investigadores, solo para publicar y leer art&iacute;culos. A modo comparativo, explica el profesor, todo el presupuesto nacional de proyectos de Generaci&oacute;n del Conocimiento en Investigaci&oacute;n Orientada y no Orientada en 2021 (el principal programa de ciencia b&aacute;sica que hay en Espa&ntilde;a) <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-B-2021-46033" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es de 452 millones al a&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        El segundo elemento que le chirr&iacute;a al catedr&aacute;tico del acuerdo es que, de todas las revistas incluidas en el acuerdo (cada editorial publica cientos de revistas, miles incluso, y no todas han entrado en los pactos), un 76% no est&aacute;n en el primer cuartil (Q1), el indicador de mayor calidad en forma de repercusi&oacute;n y citas de las revistas. M&aacute;s a&uacute;n: una de cada tres ni siquiera est&aacute; indexada, no tiene valoraci&oacute;n cualitativa.
    </p><p class="article-text">
        La clasificaci&oacute;n de una revista, explican los investigadores, no es un sistema perfecto, pero es el que hay para medir la calidad de una publicaci&oacute;n. El problema es que tambi&eacute;n genera disfunciones y ha pasado a convertirse de facto y por extensi&oacute;n en el indicador de la calidad de los art&iacute;culos m&aacute;s que el aporte concreto de cada art&iacute;culo. &iquest;Publicas en una revista Q1 (el m&aacute;s alto)? Tu investigaci&oacute;n es autom&aacute;ticamente Q1, viene a ser el razonamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos sufragando la ciencia buena y la mala con los acuerdos transformativos. Y estamos financiando m&aacute;s la mala&rdquo;, opina el catedr&aacute;tico. &ldquo;Veo una mala gesti&oacute;n de la CRUE, una mala negociaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Antes de que dejes de leer...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se financia con las cuotas de 60.000 socios y socias que nos apoyan. Gracias a ellos, podemos escribir art&iacute;culos como &eacute;ste y que todos los lectores &ndash;tambi&eacute;n quienes no pueden pagar&ndash; accedan a nuestra informaci&oacute;n. Pero te pedimos que pienses por un momento en nuestra situaci&oacute;n. A diferencia de otros medios, nosotros no cerramos nuestro periodismo. Y eso hace que nos cueste mucho m&aacute;s que a otros medios convencer a los lectores de la necesidad de pagar.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/45-millones-universidades-pagan-ano-editoriales-cientificas-dejan-fuera-90-articulos_1_9912053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2023 21:44:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 45 millones que las universidades pagan cada año a las editoriales científicas dejan fuera el 90% de los artículos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Publicaciones,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro editoriales cobran 170 millones en cuatro años a las universidades españolas y el CSIC por leer y publicar artículos científicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/159c88ed-e258-49f3-b382-0085a7ebee16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro editoriales cobran 170 millones en cuatro años a las universidades españolas y el CSIC por leer y publicar artículos científicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pactos firmados incluyen a Elsevier, Wiley, Springer y American Chemical Society, que publican aproximadamente la mitad de los trabajos de investigación en España cada año</p><p class="subtitle">Consulta cuánto paga cada institución a Springer y a Wiley por el acceso a sus revistas</p><p class="subtitle">Ni 'Science' ni 'Nature': los investigadores españoles dejan las revistas tradicionales por dos editoriales cuestionadas</p></div><p class="article-text">
        Las universidades espa&ntilde;olas y el CSIC se van a gastar 170 millones de euros en cuatro a&ntilde;os (una media de 42,5 millones al a&ntilde;o) en pagar a cuatro grupos editores de revistas cient&iacute;ficas para que sus empleados puedan publicar y leer art&iacute;culos de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la cantidad que la Conferencia de Rectores de Universidades Espa&ntilde;olas (CRUE) negoci&oacute; en nombre de los centros superiores con Elsevier, Wiley, American Chemical Society (ACS) y Springer, cuatro de las principales editoriales del sector, <a href="https://www.crue.org/proyecto/acuerdos-con-editoriales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n consta en la web de la CRUE</a>. La base de datos Scilit, de la editorial MDPI, revela &ndash;l&eacute;ase este dato como una aproximaci&oacute;n&ndash; que estos grupos han publicado entre todas sus revistas la mitad de la producci&oacute;n cient&iacute;fica que se ha realizado en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los acuerdos negociados por la conferencia de rectores en nombre de las universidades y el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas &ndash;el mayor organismo p&uacute;blico de investigaci&oacute;n de Espa&ntilde;a&ndash; incluyen, con alguna excepci&oacute;n, las 50 universidades p&uacute;blicas y, seg&uacute;n la editorial concreta, alguna privada. Todos los pactos van desde 2021 hasta 2024, ambos inclusive, y contemplan en las cantidades negociadas los dos modelos de negocio m&aacute;s habituales en este tipo de publicaciones: el pago por publicar (conocido como APC, <em>article processing charges</em>, implica que los autores abonan una cantidad a la revista y esta publica el art&iacute;culo con acceso abierto para todo el mundo) y las suscripciones (los art&iacute;culos se publican de manera gratuita pero cuesta dinero acceder a su lectura). Tambi&eacute;n existe uno h&iacute;brido intermedio: limitado un tiempo, abierto despu&eacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Las universidades y el CSIC acuerdan pagar 170 millones de euros a cuatro revistas científicas" aria-label="Gráfico de columnas apiladas" id="datawrapper-chart-SRVRP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/SRVRP/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="520" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        El negocio de las editoriales cient&iacute;ficas con la publicaci&oacute;n de los art&iacute;culos es uno de los asuntos m&aacute;s controvertidos en el sector. <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/negocio-redondo_129_2096515.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para las revistas es un negocio redondo</a>: publican material elaborado por terceros, que adem&aacute;s les pagan por publicarlo o por leerlo y que revisan terceras personas (otros cient&iacute;ficos, que validan o rechazan el art&iacute;culo en cuesti&oacute;n) de manera gratuita.
    </p><p class="article-text">
        Hecha esta salvedad y siendo el terreno de juego el que es, fuentes del sector explican que este tipo de acuerdo son <em>positivos</em> para la investigaci&oacute;n. &ldquo;Dir&iacute;a que son un mal menor&rdquo;, resume Francisco Palaz&oacute;n, investigador de la Universidad Polit&eacute;cnica de Cartagena y miembro de la Federaci&oacute;n de J&oacute;venes Investigadoras / Precarias, una postura que comparten muchos investigadores. &ldquo;No atajan el problema ni mucho menos, pero por lo menos el pago no recae en el personal investigador, sino que se hace cargo la instituci&oacute;n&rdquo;, explica en alusi&oacute;n al APC.
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;todo, que paulatinamente se va imponiendo al tradicional de la suscripci&oacute;n, implica en ocasiones que los investigadores extraigan el dinero para financiar la publicaci&oacute;n de sus art&iacute;culos de los fondos que en teor&iacute;a se deben dedicar a la investigaci&oacute;n. Con estos acuerdos es la instituci&oacute;n la que paga con sus fondos (p&uacute;blicos en su inmensa mayor&iacute;a), de manera que los cient&iacute;ficos no detraen fondos para otras cuestiones. Dicho de otra manera, en vez de pagar los investigadores pagan todos los contribuyentes.
    </p><p class="article-text">
        Isidro F. Aguillo, responsable del laboratorio de Cibermetr&iacute;a del Instituto de Pol&iacute;ticas y Bienes P&uacute;blicos del CSIC, explica que &ldquo;desde el punto de vista institucional siempre entendimos que la mejor soluci&oacute;n ser&iacute;a que aquellos gastos que se derivaban a suscripciones se utilizaran para pagar APCs, hacer un juego de suma cero en el que por un servicio similar se pague lo mismo&rdquo; pero dando acceso a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para la CRUE, estos acuerdos suponen un paso adelante en la pol&iacute;tica de garantizar el acceso abierto a la producci&oacute;n cient&iacute;fica. <a href="https://www.crue.org/2021/03/convenio-crue-csic-eselvier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En las notas de prensa que ha ido publicando cuando los ha firmado</a> ha mostrado su &ldquo;satisfacci&oacute;n&rdquo; por unos acuerdos que se alejan &ldquo;del modelo tradicional de licencias, basado en las suscripci&oacute;n de contenidos y el pago por lectura de los mismos&rdquo; para pasar a otro &ldquo;de lectura y publicaci&oacute;n&rdquo;, como lo define Jes&uacute;s Marco, vicepresidente de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica del CSIC. Lo que no dicen las notas, en ninguno de los cuatro acuerdos, es cu&aacute;nto se ha pagado por los acuerdos.
    </p><h3 class="article-text">Publicaciones limitadas</h3><p class="article-text">
        Los documentos firmados establecen un n&uacute;mero limitado de <em>papers </em>que se podr&aacute;n publicar en cada grupo incluido en los pagos pactados. La cantidad de art&iacute;culos var&iacute;a seg&uacute;n la editorial y el a&ntilde;o: Elsevier tiene un rango que va escalando desde los 5.576 informes el primer a&ntilde;o hasta 7.787 en 2024; Springer oscila menos, en el entorno de los 2.100; Wiley ofrece 3.000 al a&ntilde;o y ACS entre 600 y 700. Al menos dos de ellos tienen algo en com&uacute;n, sin embargo: la previsi&oacute;n es que del total de art&iacute;culos que estas editoriales publiquen, el 81% lo har&aacute;n por el m&eacute;todo APC, en consonancia con el reparto que se ven&iacute;a haciendo en los a&ntilde;os previos. 
    </p><p class="article-text">
        Los acuerdos &ndash;que en la web de la CRUE est&aacute;n sin firmar pero la organizaci&oacute;n confirma que est&aacute;n vigentes&ndash; revelan que Elsevier es la editorial a la que m&aacute;s se paga, con unos 25 millones de euros anuales de media durante todo el periodo, seguida de Wiley, Springer Nature y ACS.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, el pacto con Elsevier excluye la probablemente m&aacute;s prestigiosa &ndash;y cara&ndash; de sus revistas, <em>The Lancet</em>. De hecho, entre las revistas de esta editorial que cobran por publicar, la mayor&iacute;a de las que tienen un coste m&aacute;s alto han quedado fuera de los pactos. Y de las 63 publicaciones que tienen un APC superior a 5.000 euros por art&iacute;culo, solo se han incluido en los acuerdos 7. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Los acuerdos con Elsevier dejan fuera a las revistas más caras" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-PZMSO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/PZMSO/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="454" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Cuando se alcancen estos topes, reflejan los documentos, habr&aacute; que pagar por art&iacute;culo. ACS establece un coste de 3.750 d&oacute;lares por escrito; Elsevier se remite a sus tarifas, visibles en el gr&aacute;fico superior y que var&iacute;an seg&uacute;n la revista.
    </p><p class="article-text">
        La CRUE ha negociado estos acuerdos con las editoriales, pero luego depende de cada universidad firmarlos, seg&uacute;n se lee en algunos documentos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; Espa&ntilde;a pagando una cantidad alta, baja o est&aacute;ndar por estos acuerdos? Es dif&iacute;cil saberlo, responden quienes conocen el sector. Estos servicios no tienen un precio fijado, explica Aguillo, se negocian cada vez en funci&oacute;n de &ldquo;la capacidad de compra de cada instituci&oacute;n&rdquo; y se cuidan mucho de no hacer p&uacute;blicos los pagos pactados.
    </p><p class="article-text">
        Aguillo sostiene, en cualquier caso, que estos no tienen relaci&oacute;n alguna con el coste real de publicar y mantener las revistas. &ldquo;Se est&aacute; ligando unos costes con unos valores actuales a unos precios (de los APCs) que sabemos que est&aacute;n creciendo, que lo est&aacute;n haciendo de manera abusiva y sin ligaz&oacute;n a un precio real m&aacute;s all&aacute; de que la revista tiene mucho valor&rdquo; asegura.
    </p><p class="article-text">
        Elsevier es, en este sentido, la editorial m&aacute;s cuestionada. <a href="https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&amp;q=elsevier+boycott" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet est&aacute; lleno de noticias de instituciones</a>, como <a href="https://www.science.org/content/article/university-california-boycotts-publishing-giant-elsevier-over-journal-costs-and-open" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta de la Universidad de California</a> (o pa&iacute;ses enteros,<a href="https://www.timeshighereducation.com/news/will-other-countries-follow-germany-battle-elsevier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como hizo Alemania en 2017</a>) o llamamientos de cient&iacute;ficos (el grupo <a href="http://thecostofknowledge.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Cost of Knowledge</em></a><a href="http://thecostofknowledge.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, &ldquo;el coste del conocimiento&rdquo;, ha logrado 20.525 firmas</a>) a boicotear a este grupo, que factura unos 2.600 millones de euros al a&ntilde;o, por no fomentar el acceso abierto a los art&iacute;culos. 
    </p><h3 class="article-text">Mismos productos, diferentes precios</h3><p class="article-text">
        Los documentos colgados en la web de la CRUE ofrecen distinto grado de detalle seg&uacute;n la editorial. Elsevier destaca en el suyo la diferencia de criterio entre la editorial y las universidades espa&ntilde;olas. Mientras el grupo dice apostar por las revistas con suscripci&oacute;n, &ldquo;es importante para la CRUE que una mayor proporci&oacute;n del valor del contrato se dirija a la publicaci&oacute;n [pagar los costes] en vez de a leer. Elsevier ve esto de manera diferente dado nuestro gran valor de lectura&rdquo;, se&ntilde;ala la editorial.
    </p><p class="article-text">
        En este caso no existe (publicado) un desglose de cu&aacute;nto paga cada universidad o en cu&aacute;nto se valora el coste de publicar seg&uacute;n el centro (no es el mismo para todos), como s&iacute; ocurre en otros casos.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo con Springer, la editora de <em>Nature</em>, es quiz&aacute; el documento m&aacute;s detallado. Incluye tanto el desglose de cu&aacute;nto va a pagar cada centro adherido al acuerdo como el precio al que sale finalmente el art&iacute;culo publicado a cada instituci&oacute;n.<span id="pagoseditoriales"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Cuánto pagará cada institución y universidad por la suscripción y la publicación de artículos en Springer" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-ItKqn" src="https://datawrapper.dwcdn.net/ItKqn/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="904" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Este acuerdo incluye 58 centros, siete menos centros que el anterior, como se puede observar en el gr&aacute;fico, con dos privados. En esta ocasi&oacute;n es el Consorcio de Servicios Universitarios de Catalunya el que realiza el mayor abono con cinco millones de euros (incluye universidades privadas, de las Islas Baleares o alguna de la Comunitat Valenciana), seguido de su equivalente andaluz y el CSIC.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Qué universidades pagarán más por 'paper' a Springer" aria-label="Gráfica de rangos" id="datawrapper-chart-XGvWO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/XGvWO/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="768" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        CRUE, CSIC y Springer detallan tambi&eacute;n a cu&aacute;nto le sale cada art&iacute;culo que se acabe publicando a las diferentes universidades, una informaci&oacute;n que revela grandes diferencias entre centros. Por ejemplo, es la m&aacute;s notable, la que va entre la horquilla de 3.405-3.650 euros que va a abonar el CSIC por estudio publicado a los 1.938-2.048 euros que le costar&aacute; la misma operaci&oacute;n a la Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia, que es casi la mitad que el Consejo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Cuánto pagará cada institución y universidad por la suscripción y la publicación de artículos en Wiley" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-FkqR1" src="https://datawrapper.dwcdn.net/FkqR1/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1264" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        El de Wiley, que ha firmado el segundo acuerdo m&aacute;s grande al menos en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, s&iacute; ofrece detalles sobre c&oacute;mo se reparte el pago total, que empieza en 7,4 millones en 2021 y escala hasta 8,3 millones de euros en 2024). En las 32 p&aacute;ginas del documento se observa que la mayor cuant&iacute;a la afronta el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Andaluc&iacute;a, que agrupa los centros de diez universidades de la comunidad, y que abon&oacute; un mill&oacute;n en 2022. Le sigue el CSIC, el mayor organismo investigador de Espa&ntilde;a y que ejerce de paraguas de decenas de centros, con 919.805 euros.
    </p><p class="article-text">
        En la parte baja de la tabla de Wiley aparecen algunas universidades privadas, como la Pontificia de Comillas, la Alfonso X el Sabio o la Cat&oacute;lica de &Aacute;vila, con abonos entre los 30.000 euros anuales y los 10.000. En el acuerdo con Wiley hay 11 universidades privadas (de un total de 34).
    </p><h3 class="article-text">Un sector en pleno giro</h3><p class="article-text">
        El especial inter&eacute;s mostrado por la CRUE y el CSIC &ndash;y plasmado en los acuerdos pese a la reticencia de alg&uacute;n grupo, como Elsevier&ndash; de dedicar la mayor&iacute;a de los recursos econ&oacute;micos a sufragar los APC (coste por publicar art&iacute;culos) frente al pago de suscripciones por lectura <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/science-nature-investigadores-espanoles-dejan-revistas-tradicionales-editoriales-cuestionadas_1_9842469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responde al giro que est&aacute; realizando el sector espa&ntilde;ol de la publicaci&oacute;n hacia el modelo del pago por publicaci&oacute;n</a> y, en particular, hacia dos grupos editoriales concretos, MDPI y Frontiers,  (que sin embargo no tienen firmados acuerdos transformativos de este tipo).
    </p><p class="article-text">
        Este, a su vez, viene motivado por las exigencias de publicaci&oacute;n que impone el sistema a los investigadores: en el sector se maneja el concepto &ldquo;publica o muere&rdquo; (&ldquo;<em>publish or perish&rdquo;</em>, en su original en ingl&eacute;s): los investigadores necesitan una determinada producci&oacute;n cient&iacute;fica regular para generar sexenios de investigaci&oacute;n (que se traducen en complementos salariales) y tambi&eacute;n para ascender en el escalaf&oacute;n laboral. En menor medida, tambi&eacute;n puede haber influido en esta circunstancia el fomento por parte de instituciones diversas como la Comisi&oacute;n Europea o, aqu&iacute;, el Ministerio de Ciencia de la &ldquo;ciencia abierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Antes de que dejes de leer...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se financia con las cuotas de 60.000 socios y socias que nos apoyan. Gracias a ellos, podemos escribir art&iacute;culos como &eacute;ste y que todos los lectores &ndash;tambi&eacute;n quienes no pueden pagar&ndash; accedan a nuestra informaci&oacute;n. Pero te pedimos que pienses por un momento en nuestra situaci&oacute;n. A diferencia de otros medios, nosotros no cerramos nuestro periodismo. Y eso hace que nos cueste mucho m&aacute;s que a otros medios convencer a los lectores de la necesidad de pagar.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Sánchez, Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jan 2023 21:04:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro editoriales cobran 170 millones en cuatro años a las universidades españolas y el CSIC por leer y publicar artículos científicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Publicaciones,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi vocación científica solo me ha hecho sufrir: dejo la investigación porque hay opciones más valiosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vocacion-cientifica-hecho-sufrir-dejo-investigacion-hay-opciones-valiosas-instagram_1_9896356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15ccdd54-5d13-44c5-a2e9-4dabdb72f595_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi vocación científica solo me ha hecho sufrir: dejo la investigación porque hay opciones más valiosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta joven filósofa lamenta que haya tenido que renunciar a hacer una tesis doctoral porque no ha conseguido un contrato y necesita ingresos: "Mi tiempo, mi dinero y mis fuerzas se han agotado"</p><p class="subtitle">La precariedad doblega a los científicos españoles, que pasan de emigrar a abandonar la investigación</p></div><p class="article-text">
        Tras cuatro a&ntilde;os de grado, dos m&aacute;steres, sucesivas becas de colaboraci&oacute;n y de investigaci&oacute;n, matr&iacute;culas de honor, publicaciones en revistas indexadas, pr&aacute;cticas externas, cursos y ponencias, me han denegado por segunda vez la financiaci&oacute;n que necesito para realizar la tesis doctoral. No voy a volver a intentarlo. No merece la pena una vida de producci&oacute;n cient&iacute;fica agotadora, realizando la tesis sin remuneraci&oacute;n, llamando a una puerta que no se abre. Cada vez que me deniegan un contrato predoctoral, los profesores me brindan una dosis de paciencia, se&ntilde;alando que tendr&eacute; m&aacute;s opciones de obtenerla al curso siguiente, tras haber acumulado m&aacute;s m&eacute;ritos y experiencia. Pero mi tiempo, mi dinero y mis fuerzas se han agotado.
    </p><p class="article-text">
        Mis amistades y la mayor&iacute;a de compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n me han animado a continuar, sabiendo lo que significaba la universidad para m&iacute;, mientras ellos poco a poco se bajaban de la carrera investigadora. Les ve&iacute;a disfrutar, mientras yo me martirizaba a diario para conseguir los mejores resultados. He considerado que podr&iacute;a aprovechar mucho mejor ya no el a&ntilde;o escolar, sino mi carrera profesional, sin depositar de nuevo la esperanza en la siguiente convocatoria. He comenzado a buscar empleo.
    </p><p class="article-text">
        Las becas de investigaci&oacute;n que he tenido la suerte de obtener resultaban incompatibles con un contrato laboral en alta en la Seguridad Social, lo que me compromet&iacute;a a depender econ&oacute;micamente de mi madre, a la vez que intentaba dar clases particulares para salir del apuro. La decisi&oacute;n de no ser una sierva de la universidad me ha llevado a poner algunas cosas bajo una nueva perspectiva: pocos meses antes de fallecer, mi abuelo materno me pregunt&oacute; si ya hab&iacute;a encontrado trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Mi primo, s&oacute;lo un a&ntilde;o mayor que yo, hab&iacute;a conseguido hipotecarse en el pueblo, y en cambio &eacute;l hab&iacute;a dejado los estudios a los 16 a&ntilde;os. La mayor&iacute;a de j&oacute;venes y adolescentes de La Mancha con los que me he criado han trabajado como agricultores o en el negocio familiar (desde temprana edad, de manera ilegal, sin cotizaci&oacute;n) para ganarse la paga. Mi primo podr&iacute;a haber estudiado como yo, pues no le faltaba inteligencia, pero tuvo otra forma menos pasiva que la m&iacute;a de adaptarse a la realidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        A mi abuelo le respond&iacute; que todav&iacute;a me pagaban 400 euros al mes por continuar en la universidad, y al a&ntilde;o siguiente, tal vez, me conceder&iacute;an el contrato predoctoral que tanto deseaba. Cuando le esclarec&iacute; las condiciones, me dijo que eso no iba a servirme para vivir en la ciudad. En aquel momento no le d&iacute; la raz&oacute;n debido a aquel capricho m&iacute;o de seguir estudiando. Ahora, en cambio, s&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dicen que no pierdo nada por solicitar las becas otra vez. Pero pierdo mi tiempo, mis ganas y mi entusiasmo. Lo siento por mis profesores, que tanto han confiado en mí. No quería decepcionarlos, pero seguir luchando por ser doctoranda ha perdido el sentido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vocaci&oacute;n&rdquo; fue la palabra que dirimi&oacute; mi &aacute;mbito de estudios tempranamente. Pero, al no poder continuar la investigaci&oacute;n, siento que mis estudios realizados hasta ahora en Filosof&iacute;a no habr&aacute;n servido de mucho, no servir&aacute;n al menos desde un punto de vista cient&iacute;fico y acad&eacute;mico, que era el &uacute;nico que a m&iacute; me interesaba. No obstante, no me arrepiento de haberlos cursado, pero debido a las circunstancias debo reconocer que la narrativa de perseguir la vocaci&oacute;n s&oacute;lo me ha hecho sufrir, exigi&eacute;ndome una &uacute;nica opci&oacute;n de realizaci&oacute;n personal. Fr&iacute;amente, deber&iacute;a haber optado por un camino m&aacute;s seguro, pero ya no hay vuelta atr&aacute;s. Atend&iacute; a mi deseo y a la ambici&oacute;n de no quedarme en la superficialidad y ahora no s&eacute; qu&eacute; me depara el futuro. Llegu&eacute; a la ciudad llena de ilusiones. Haber encontrado tantas cortapisas en mi formaci&oacute;n me ha arrebatado toda confianza en la academia. Es hora de apartarse, renunciar y dejar hueco a gente tan capaz como yo que a&uacute;n mantenga el entusiasmo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de trabajo, y del empe&ntilde;o de mis queridos profesores por auparme, he decidido invertir mi juventud en otras opciones. Ahora que a&uacute;n estoy a tiempo, puedo reconducir mi futuro laboral. Yo misma pensaba que nada merec&iacute;a la pena si no pod&iacute;a culminar mis estudios; los prioric&eacute; frente a todo. Pese a que han sido los mejores a&ntilde;os de mi vida, hay opciones valiosas m&aacute;s all&aacute; de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Me dicen que no pierdo nada por solicitar las becas otra vez. Pero s&iacute; pierdo mi tiempo, mis ganas y mi entusiasmo. Lo siento tanto por m&iacute; como por mis profesores que tanto han confiado hasta el final en mi potencial. No quer&iacute;a decepcionarlos, pero continuar luchando por ser doctoranda ha perdido el sentido para m&iacute;. Hay asuntos m&aacute;s apremiantes y urgentes que esto. Bastante suerte he tenido llegando hasta aqu&iacute; a pesar de la adversidad.
    </p><p class="article-text">
        Echando la vista atr&aacute;s, preferir&iacute;a haber tomado esta decisi&oacute;n mucho antes, para no haber sufrido la presi&oacute;n por sacar siempre la mejor calificaci&oacute;n. S&eacute; que la mochila cultural con la que entr&eacute; en la carrera estaba m&aacute;s vac&iacute;a de contenido que la de muchos de mis compa&ntilde;eros, y eso pes&oacute; m&aacute;s durante los primeros a&ntilde;os que mis ganas de aprender. Intent&eacute; que no penetrase en mi conciencia el clima constante de competici&oacute;n entre compa&ntilde;eros ansiosos por destacar sobre el resto, aun sabiendo que yo estaba siendo part&iacute;cipe de ese diab&oacute;lico juego.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esperé recibir de la universidad esa alternativa de ascenso social, pero resulta que las y los jóvenes investigadores más estudiosos que no consiguen plaza se ven impelidos a adecuarse a un mundo laboral extraño y ajeno cuando ya han pasado de la treintena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero lo que m&aacute;s me hace sufrir es pensar que haya ca&iacute;do en saco roto todo el esfuerzo por mi parte en adquirir una completa comprensi&oacute;n sobre la disciplina que m&aacute;s he amado. Miro a mis compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros que se han visto obligados igualmente a dejar la investigaci&oacute;n por no conseguir financiaci&oacute;n. Nuestro talento ha quedado fuera por no poder afrontar los costes. Ojal&aacute; pronto aquellos que hemos devorado libros en la biblioteca hasta altas horas de la madrugada alcancemos los recursos que necesitamos para que nuestras ideas cobren vida, expresi&oacute;n y realidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando miraba a mi madre dej&aacute;ndose la piel en el trabajo para que yo pudiera vivir en Madrid, sent&iacute;a que el estudio no era un derecho, sino un capricho m&iacute;o, pero ten&iacute;a la esperanza de que alg&uacute;n d&iacute;a fuese recompensado. Esper&eacute; recibir de la universidad esa alternativa de ascenso social, pero resulta que las y los j&oacute;venes investigadores m&aacute;s estudiosos que no consiguen plaza se ven impelidos a adecuarse a un mundo laboral extra&ntilde;o y ajeno cuando ya han pasado de la treintena.
    </p><p class="article-text">
        He so&ntilde;ado mucho tiempo con hacer una bella tesis. Ahora soy consciente de que romantizar en exceso la dedicaci&oacute;n al estudio presenta tambi&eacute;n sus riesgos. Ha dejado de sonar sugerente para m&iacute; ser profesora en la universidad. Los doctores que consiguen quedarse, cuando no cuentan con un respaldo endog&aacute;mico en el interior, se enfrentan a contratos de Asociado o de Ayudante cuyo salario es insuficiente para afrontar los gastos y, en definitiva, son sueldos que no se distinguen mucho de aquellos trabajos que requieren mucho menos tiempo de dedicaci&oacute;n al estudio.
    </p><p class="article-text">
        Estos eran mis miedos, y he decidido que las ventajas de la universidad son a todas luces insuficientes. Los contratos de investigaci&oacute;n ahora me parecen funcionar como una criba la cual impide el acceso a la ciencia a quienes han tenido pocos recursos para estudiar. Pero yo no tengo la necesidad de maniatarme, sino que puedo encontrar un puesto con mejor remuneraci&oacute;n, menos riesgo y que, adem&aacute;s, suponga un menor sacrificio individual. El mundo fuera de la academia me parece menos r&iacute;gido y reglado. He mirado a otras generaciones y he aprendido de sus errores. Mi compromiso es no repetirlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen M. Peinado Andújar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vocacion-cientifica-hecho-sufrir-dejo-investigacion-hay-opciones-valiosas-instagram_1_9896356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jan 2023 21:31:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi vocación científica solo me ha hecho sufrir: dejo la investigación porque hay opciones más valiosas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Publicaciones,Investigación,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eguiguren ve un "brindis al sol" en la intención de Otegi de canjear su apoyo a los Presupuestos por la libertad de los presos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/eguiguren-ve-brindis-sol-intencion-otegi-canjear-apoyo-presupuestos-libertad-presos_1_8413688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ce6288b-31b0-4e30-82cc-4601dcb24c47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="presentación grand place &quot;fin de eta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El socialista mantuvo durante años unas reuniones secretas con el entonces líder de Batasuna que condujeron a una tregua que luego se rompió con el atentado de la T4</p><p class="subtitle">Exmiembros de ETA arrepentidos piden a la izquierda abertzale que asuma parte de la responsabilidad en los atentados</p></div><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Eguiguren es conocido por su papel en las negociaciones secretas que mantuvo con ETA, negociaciones que rompieron en 2007 tras el atentado de la T4 en el aeropuerto de Madrid-Barajas, en el que una furgoneta bomba acab&oacute; con la vida de dos personas y dej&oacute; una veintena de heridos. Este socialista, a quien ahora le da &ldquo;pena&rdquo; que solo se le conozca por eso &ndash;tambi&eacute;n fue presidente del Parlamento Vasco&ndash;, se reuni&oacute; tambi&eacute;n durante los a&ntilde;os previos a esas negociaciones con Arnaldo Otegi, que entonces lideraba Batasuna, la marca electoral de la izquierda abertzale. Lo conoci&oacute; por sus largas conversaciones secretas en un caser&iacute;o de Elgoibar y ahora dice de sus &uacute;ltimas declaraciones que son &ldquo;un brindis al sol&rdquo;. Si bien cree que &ldquo;S&aacute;nchez es capaz de eso y mucho m&aacute;s&rdquo;, no cree que vaya a <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/otegi-situa-salida-presos-eta-frontispicio-acuerdos-gobierno-sanchez_1_8412647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;soltar a los presos por aprobar los presupuestos&rdquo;, tal y como ha querido hacer ver Otegi a los militantes en una reuni&oacute;n que ha trascendido</a>. Este mi&eacute;rcoles, en el d&eacute;cimo aniversario del cese definitivo de la actividad armada, Donostia ha sido escenario de la presentaci&oacute;n de un n&uacute;mero especial de la revista 'Grand Place'. Se titula 'Fin de ETA. 10 a&ntilde;os' y en &eacute;l han participado, entre otros muchos protagonistas, el propio Eguiguren y el historiador Luis Castells. 
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo escrito por Eguiguren &ndash;cuyo estilo ha descrito como &ldquo;barojiano&rdquo; Felipe Juaristi, director de Grand Place&ndash; relata la &ldquo;autodestrucci&oacute;n&rdquo; de ETA a trav&eacute;s de las actas, para demostrar &ldquo;c&oacute;mo se desarroll&oacute; la ruptura&rdquo;. Las actas llegaron al buz&oacute;n de Eguiguren despu&eacute;s de haber declarado como testigo protegido en la Audiencia Nacional a petici&oacute;n del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien mostr&oacute; &ldquo;gran inter&eacute;s&rdquo; por haber descubierto que en las reuniones se habl&oacute; del Caso Fais&aacute;n tras la detenci&oacute;n de 'Thierry', jefe militar de la banda, en mayo de 2008, en la que tambi&eacute;n incautaron las actas. En el libro, Eguiguren traslada la &ldquo;comodidad o satisfacci&oacute;n&rdquo; que produc&iacute;an a ETA los encuentros, frente a la &ldquo;incomodidad&rdquo; con la que llegaban ellos: &ldquo;Se lleg&oacute; a un acuerdo con el que EO &ndash;ETA&ndash; decret&oacute; un alto el fuego permanente. La respuesta de GO &ndash;Gobierno de Espa&ntilde;a&ndash; ha sido desde el principio incumplimientos y no distensi&oacute;n. Esos constantes incumplimientos han obligado finalmente a EO a responder a la situaci&oacute;n&rdquo;, reza una de las actas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las palabras perdieron todo su valor, ya no se hablaba de conflicto o de presos, sino de guerra y prisioneros, por ejemplo. La terminolog&iacute;a com&uacute;n lograda en Ginebra y Noruega ya no serv&iacute;a para nada&rdquo;, contin&uacute;a. Adem&aacute;s, como refleja el art&iacute;culo, las actas de ETA hablan de una &ldquo;declaraci&oacute;n de guerra&rdquo; por parte del Gobierno. &ldquo;Denunciamos las mentiras del Gobierno sobre las amenazas de ETA&rdquo;, &ldquo;Constatamos la mala fe del Gobierno&rdquo; o &ldquo;El Gobierno obstaculiza el acuerdo pol&iacute;tico&rdquo; son algunas de las frases que se pueden leer tras el descifre de las actas, proceso &ldquo;costoso&rdquo; del que ya advirti&oacute; el propio Thierry a Eguiguren.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la sociedad vasca hemos visto c&oacute;mo se fueron construyendo elementos que abocaron a que ETA tuviera que acabar. No es que fuera una decisi&oacute;n propia, como nos quieren contar hoy en d&iacute;a. ETA fue derrotada porque hubo elementos que se mejoraron&rdquo;, ha insistido Castells. Eguiguren se ha mostrado de acuerdo con el matiz del historiador: &ldquo;Las propias estructuras, que estaban ya mal, de ETA crujieron porque se enfrentaron&rdquo;, ha incidido. No obstante, se ha preguntado &ldquo;cu&aacute;nto tuvo esa derrota de pol&iacute;tica&rdquo;. En ese sentido, ha defendido que la &ldquo;parte pol&iacute;tica del di&aacute;logo&rdquo; fue &ldquo;clave&rdquo; para que el proceso se llevara a cabo de la &ldquo;mejor manera imaginable&rdquo;. Durante a&ntilde;os, Eguiguren mantuvo reuniones secretas con Arnaldo Otegi, por aquel entonces l&iacute;der de Batasuna, en un caser&iacute;o de Elgoibar. All&iacute; discutieron y esbozaron diferentes planes con la intenci&oacute;n de alcanzar la paz. Estas conversaciones conducir&iacute;an tambi&eacute;n a las reuniones y negociaciones que Eguiguren tuvo en Oslo con varios jefes de la banda terrorista. Con Josu Ternera y Thierry hizo de avanzadilla del Gobierno de Espa&ntilde;a, a cuyo frente estaba entonces el socialista Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero. Si bien estas maniobras condujeron a un alto el fuego permanente de ETA, el atentado de la T4 del aeropuerto de Barajas acab&oacute; por dinamitar el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Castells ha admitido tener &ldquo;sentimientos encontrados&rdquo; con el acto de este mi&eacute;rcoles. La alegr&iacute;a ha estado presente por el hecho de poder estar &ldquo;reflexionando sobre el fin de ETA&rdquo;, pues hace exactamente diez a&ntilde;os lleg&oacute; la &ldquo;libertad&rdquo; para una parte de la sociedad vasca. Sin embargo, ha querido recordar las 855 v&iacute;ctimas mortales que dej&oacute; la banda terrorista. &ldquo;Estamos en una ciudad maravillosa que, detr&aacute;s de Madrid, fue la ciudad m&aacute;s golpeada por los terrorismos&rdquo;, ha se&ntilde;alado, si bien ha destacado que de 94 asesinatos cometidos en Donostia, 93 de ellos fueron cometidos por ETA. Por ello, se ha mostrado triste porque las v&iacute;ctimas no van a volver a estar &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alazne Aldayturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/eguiguren-ve-brindis-sol-intencion-otegi-canjear-apoyo-presupuestos-libertad-presos_1_8413688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Oct 2021 15:13:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eguiguren ve un "brindis al sol" en la intención de Otegi de canjear su apoyo a los Presupuestos por la libertad de los presos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,ETA,Víctimas ETA,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Presos de ETA,Publicaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevo número de 'La Revista' de eldiario.es Castilla-La Mancha. ¿Te lo vas a perder?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nuevo-revista-eldiarioes-castilla-la-mancha_1_1056447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dad5be0-1bcf-49c2-91e7-38f1f8665f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevo número de &#039;La Revista&#039; de eldiario.es Castilla-La Mancha. ¿Te lo vas a perder?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso de los acontecimientos más importantes del 2019, así como una reflexión de lo se viene en la nueva década</p><p class="subtitle">La cerámica de Talavera y Puente del Arzobispo está en portada, porque también la cultura y el patrimonio son parte esencial de nuestra línea editorial</p></div><p class="article-text">
        eldiario.es Castilla-La Mancha lo ha vuelto a hacer: un nuevo n&uacute;mero de 'La Revista' est&aacute; en la calle y con ella, un nuevo repaso con el estilo habitual de an&aacute;lisis y un enfoque diferente. Esta vez, a los acontecimientos m&aacute;s importantes de 2019 con la vista puesta en el 2020, entre los que destacamos la declaraci&oacute;n de la cer&aacute;mica de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la cultura y el patrimonio de nuestra regi&oacute;n han sido siempre una parte fundamental en la l&iacute;nea editorial que seguimos en esta redacci&oacute;n. Tambi&eacute;n por eso hemos dedicado un reportaje a doble p&aacute;gina a las investigaciones arqueol&oacute;gicas llevadas a cabo en la cueva de Los Casares en Guadalajara, para conocer m&aacute;s a fondo c&oacute;mo vivieron nuestros m&aacute;s remotos antepasados.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hemos descubierto que la regi&oacute;n es la segunda que tiene m&aacute;s museos y colecciones museogr&aacute;ficas de Espa&ntilde;a y que la buena racha de las artes esc&eacute;nicas de 2019 se seguir&aacute; tambi&eacute;n en el 2020, gracias al impulso que se le quiere dar al programa para que llegue a todos los rincones. En cuanto a homenajes, te contamos c&oacute;mo nace la historia de amor entre Toledo y Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, en la celebraci&oacute;n del centenario de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con nuestras principales preocupaciones, hemos hecho un repaso de las semillas de igualdad que se han sembrado y cultivado en Castilla-La Mancha, as&iacute; como de la postura de una feminista de referencia en Espa&ntilde;a, Rosa Cobo. &iquest;Qu&eacute; pasa con la mutilaci&oacute;n genital femenina? Todos los detalles en la entrevista con el especialista Carlos Ojeda. Y debido al triste comienzo de 2020 con tres asesinatos machistas en la regi&oacute;n, explicamos cu&aacute;ndo se considera y cu&aacute;ndo no, una muerte como un asesinato por violencia de g&eacute;nero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La lucha contra la despoblaci&oacute;n no ha quedado fuera de este n&uacute;mero y para ello hemos entrevistado al comisionado para el Reto Demogr&aacute;fico de la regi&oacute;n, Jes&uacute;s Alique y tambi&eacute;n hemos analizado el nuevo mapa farmac&eacute;utico, en el que la despoblaci&oacute;n ser&aacute; clave. Y no dejamos de traerte curiosidades. &iquest;Castellanomanchego o castellano-manchego? &iquest;C&oacute;mo lo escribes? Te traemos la &uacute;nica soluci&oacute;n correcta a este dilema.
    </p><p class="article-text">
        En temas de pol&iacute;tica, resumimos en ocho las tareas pendientes que tiene el reci&eacute;n elegido Gobierno de Espa&ntilde;a con la regi&oacute;n y tambi&eacute;n el camino tan desigual que siguieron durante 2019 partidos como Ciudadanos. Tambi&eacute;n te contamos por qu&eacute; es importante que Castilla-La Mancha se haya propuesto ser l&iacute;der en transici&oacute;n ecol&oacute;gica y qu&eacute; es lo que ocurre con legislaciones que siendo tan importantes, siguen pendientes, como la Ley de Vivienda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sab&iacute;as que el pistacho ha crecido exponencialmente en la regi&oacute;n? &iquest;O cu&aacute;les son los planes para que el lince sigua reproduci&eacute;ndose en Castilla-La Mancha? Tampoco dejamos de lado el papel que han tenido los j&oacute;venes en la regi&oacute;n durante 2019 y tenemos un lugar para la tecnolog&iacute;a, con herramientas como CMMPlay.
    </p><h3 class="article-text">Hazte soci@ de eldiarioclm.es y consigue un ejemplar</h3><p class="article-text">
        Te recordamos que en eldiarioclm.es necesitamos que nos apoyes haci&eacute;ndote socio o socia y destinando parte de tu cuota a la edici&oacute;n castellanomanchega.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/clm/palabras-clave/periodismo-independiente-Castilla-La-Mancha_6_989411068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pincha aqu&iacute; y&nbsp;te decimos c&oacute;mo.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Con ello, garantizar&aacute;s que continuemos con esa labor tan necesaria de servicio p&uacute;blico. Como regalo, recibir&aacute;s los &uacute;ltimos ejemplares de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/clm/Nuevo-Revista-eldiarioes-Castilla-La-Mancha_0_989702052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'La Revista'</a>&nbsp;y de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/clm/ecologica/presentacion-revista-ecologica-ciudad-real_6_984861536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Castilla-La Mancha Ecol&oacute;gica'</a>, nuestras publicaciones en papel. Haz equipo con nosotros y nosotras para una informaci&oacute;n libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisca Bravo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nuevo-revista-eldiarioes-castilla-la-mancha_1_1056447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2020 09:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevo número de 'La Revista' de eldiario.es Castilla-La Mancha. ¿Te lo vas a perder?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Publicaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nace 'LA REVISTA' de eldiario.es Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nace-revista-eldiarioes-castilla-la-mancha_1_1664064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9ea9ff4-b6cf-4382-adbc-c2a52ce8d61a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nace &#039;LA REVISTA&#039; de eldiario.es Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrenamos una nueva publicación en papel ecológico con el balance del año 2018 y apostando por un modelo de calidad y compromiso social</p><p class="subtitle">En su primer número, y coincidiendo con la semana del 8M, destacamos el movimiento feminista que sacude a todo el país</p><p class="subtitle">También resumimos temas cruciales para la región como el balance de legislatura, el paro, el agua, las infraestructuras o el silo nuclear, entre otros muchos</p></div><p class="article-text">
        En este mes de marzo, eldiario.es Castilla-La Mancha cumple cinco a&ntilde;os. Un proyecto consolidado, un medio de referencia, que decide dar el salto al papel publicando una revista. En un momento en que las ventas de los peri&oacute;dicos caen y caen, y los quioscos de prensa van desapareciendo inexorablemente, apostamos por innovar, nos arriesgamos en un nuevo proyecto para llegar a m&aacute;s personas. En un mundo donde todo parece ser muy urgente, entendemos que existen asuntos sobre los que merece la pena pararse. Nace as&iacute; 'La Revista'.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una publicaci&oacute;n, adem&aacute;s, con un formato poco com&uacute;n. Ante un reto que quiere ir de la mano del rigor informativo y de la calidad est&eacute;tica de un producto muy cuidado de lectura sencilla. M&aacute;s all&aacute; de la saturada actualidad, los grandes y peque&ntilde;os asuntos que afectan a Castilla-La Mancha tendr&aacute;n un lugar donde volver a pensar sobre ellos. La sociedad, la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, el medio ambiente o la sanidad recorren estas p&aacute;ginas en la composici&oacute;n de un resumen de la actualidad del a&ntilde;o 2018. Con ello pretendemos contribuir a la pluralidad informativa y cultural de nuestra extensa regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Apostamos tambi&eacute;n por una distribuci&oacute;n amplia, la de un medio en papel ecol&oacute;gico que ser&aacute; gratuito y que contar&aacute; con un equipo de periodistas muy profesional. Partimos de la idea de llegar a m&aacute;s gente, y llegar de otra forma. Teniendo presencia en aquellos espacios de ocio y de convivencia, institucionales y ciudadanos. En realidad, esta manera de distribuir la revista es una declaraci&oacute;n de nuestra forma de entender el periodismo, cercano a la calle, pero lejos de la prensa amarilla.
    </p><p class="article-text">
        Creemos en la responsabilidad social que supone editar un nuevo medio de comunicaci&oacute;n, en la utilidad de hablar de los problemas y las esperanzas de la ciudadan&iacute;a con el apoyo de unos anunciantes&nbsp; que entienden que la rentabilidad de sus proyectos empresariales, institucionales o personales, tiene que ver con la publicidad en medios serios y cre&iacute;bles.
    </p><p class="article-text">
        Por nuestra parte, esperamos contar tambi&eacute;n con el apoyo de unos lectores y lectoras que creen que la sociedad necesita de nuevos medios que ofrezcan informaci&oacute;n significativa y cercana. Echamos a andar. Creemos que es el momento de seguir haciendo periodismo a pesar de todo. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nace-revista-eldiarioes-castilla-la-mancha_1_1664064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2019 11:31:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nace 'LA REVISTA' de eldiario.es Castilla-La Mancha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Semana Santa Marinera incorpora el inglés a sus publicaciones para atraer el turismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura-de-fest/semana-santa-marinera-incorpora-publicaciones_132_2791336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9bc6d85-a918-43e9-979c-b8ff7ecc36da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, con representantes de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de València trasladará los carteles oficiales a las calles de la ciudad.</p></div><p class="article-text">
        3.500 libros, 16.000 gu&iacute;as profesionales y 30.000 cuadr&iacute;pticos desplegables son las publicaciones oficiales de la Semana Santa Marinera, que se podr&aacute;n encontrar en las oficinas de turismo. Un material que estar&aacute; en valenciano y castellano, pero tambi&eacute;n en ingl&eacute;s, una novedad de este a&ntilde;o que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia a la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera, que es la entidad organizadora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las publicaciones estar&aacute;n disponibles en la p&aacute;gina web y en la aplicaci&oacute;n oficial del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La segunda fiesta m&aacute;s importante de esta ciudad, la fiesta grande de Poblats Mar&iacute;tims, ya se prepara y queremos darle nuestro apoyo de nuevo &mdash;ha expuesto el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset&mdash;. Un apoyo que queda reflejado con la ubicaci&oacute;n de los carteles de la Semana Santa Marinera en las calles de Val&egrave;ncia, para que el visitante y tambi&eacute;n el conjunto de la ciudadan&iacute;a pueda conocer esta celebraci&oacute;n, que es la Semana Santa de toda la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El concejal acompa&ntilde;ado de representantes de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera ha presentado as&iacute; esta ma&ntilde;ana las diferentes publicaciones de esta fiesta en rueda de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones est&aacute;n formadas por el cartel anunciador, que lleva por nombre &ldquo;Es vela, espina&rdquo;, es obra de C&eacute;sar N&uacute;&ntilde;ez &Aacute;lvarez y fue elegido por concurso por la Junta Mayor; el libro oficial, que recoge el archivo vivo y art&iacute;culos de la fiesta, con un aumento del n&uacute;mero de p&aacute;ginas; la gu&iacute;a profesional, con un formato de folleto de mano; y el cuadr&iacute;ptico desplegable, que muestra el recorrido de las tres grandes procesiones de la Semana, que se celebran en Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Pascua.
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones, que se encontrar&aacute;n en papel en las oficinas de turismo, estar&aacute;n tambi&eacute;n en ingl&eacute;s, tal como han explicado desde la Junta Mayor, &ldquo;para despertar el inter&eacute;s de los turistas por la fiesta y dar a conocer as&iacute; nuestra forma de vida y esta fiesta centenaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta celebraci&oacute;n es de todos los valencianos y las valencianas, y pensamos que preservar la Semana Santa Marinera con su dimensi&oacute;n religiosa, pero tambi&eacute;n patrimonial y cultural, es preservar la identidad de un pueblo, de un pueblo valenciano que abraza al mar&rdquo;, ha destacado el concejal Fuset.
    </p><p class="article-text">
        La Semana Santa Marinera que se celebra en los barrios de El Grau, El Canyamelar y El Cabanyal del 22 de marzo al 1 de abril, arranca el pr&oacute;ximo 2 de marzo con el preg&oacute;n y tiene sus momentos m&aacute;s relevantes en las procesiones de Jueves Santo, con la visita a los santos monumentos; de Viernes Santo, con la procesi&oacute;n general del Santo Entierro; y de Domingo de Pascua, con el desfile de Resurrecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El concejal Pere Fuset ha aprovechado tambi&eacute;n la rueda para reiterar su apoyo y respeto a la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera despu&eacute;s de la dimisi&oacute;n de su secretario general.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha manifestado su confianza en los interlocutores para llegar a un di&aacute;logo y acuerdo dentro de un conflicto que, seg&uacute;n el concejal, &ldquo;se ha sobredimensionado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura-de-fest/semana-santa-marinera-incorpora-publicaciones_132_2791336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2018 13:41:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Semana Santa Marinera incorpora el inglés a sus publicaciones para atraer el turismo]]></media:title>
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