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    <title><![CDATA[elDiario.es - Novela gráfica]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Teruel bajo la nieve: una novela gráfica revive una batalla clave en la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/teruel-nieve-novela-grafica-revive-batalla-clave-guerra-civil_1_13132429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f4ce3f9-f21a-41b9-9856-3317f545b1b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teruel bajo la nieve: una novela gráfica revive una batalla clave en la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eneko Tabernilla es el autor de 'Teruel. La lucha helada'. El 18 de abril presenta el cómic con una ruta por los escenarios históricos de la ciudad</p><p class="subtitle">Teruel contará en 2028 con un Museo de la Guerra Civil como un espacio en el que “reflexionar” sobre el conflicto
</p></div><p class="article-text">
        La Batalla de Teruel estuvo marcada por el fr&iacute;o extremo, la nieve y el desgaste de dos ej&eacute;rcitos ya debilitados. Ese escenario es el que reconstruye la novela gr&aacute;fica <a href="https://www.cascaborraediciones.com/tienda/Teruel-La-lucha-helada-p817346461" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Teruel. La lucha helada' </a>una obra que aborda uno de los episodios clave del conflicto con un lenguaje cercano y, en ocasiones, crudo. Su autor, Eneko Tabernilla, construye el relato desde la perspectiva del ej&eacute;rcito republicano y en primera persona, con una narraci&oacute;n que avanza casi jornada a jornada. El c&oacute;mic recorre as&iacute; el desarrollo de la batalla desde la llegada de las tropas para tomar la ciudad hasta el fin de la batalla el 22 de febrero de 1938 con el asalto final a la ciudad por parte del bando sublevado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 23 de febrero de 1938 se dio por terminada la batalla con la ciudad cambiando de manos por tercera vez en menos de tres meses. Setenta y un d&iacute;as de combate que dejaron casi al 70% de sus edificios reducidos a escombros&rdquo;, relata Tabernilla en las p&aacute;ginas finales de la novela. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo era hacer una cr&oacute;nica de la batalla que no fuera superficial&rdquo;, explica. En esa reconstrucci&oacute;n, adem&aacute;s de los combates, cobra importancia el contexto en el que se desarrollaron: una ciudad que hab&iacute;a permanecido en manos sublevadas durante toda la guerra y en la que parte de la poblaci&oacute;n no abandon&oacute; sus casas pese al avance del frente. La obra se detiene tambi&eacute;n en ese ambiente y en las condiciones extremas en las que vivieron quienes permanecieron all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de Tabernilla por este episodio viene de lejos. &ldquo;La Guerra Civil siempre me ha interesado&rdquo;, se&ntilde;ala. A su juicio, la batalla de Teruel ha quedado relegada en el imaginario colectivo pese a su importancia estrat&eacute;gica: &ldquo;Fue una batalla de desgaste que acab&oacute; debilitando al ej&eacute;rcito republicano y ayuda a entender lo que vino despu&eacute;s&rdquo;.
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                Tabernilla trabajando en la novela gráfica                            </span>
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        El origen del proyecto fue, sin embargo, casual. Surgi&oacute; como un trabajo acad&eacute;mico durante sus estudios de ilustraci&oacute;n digital, cuando tuvo que realizar seis p&aacute;ginas de c&oacute;mic. Sus profesores le animaron a continuar y comenz&oacute; a mover la idea entre editoriales, aunque sin un guion definido. &ldquo;No sab&iacute;a muy bien qu&eacute; iba a contar en la siguiente p&aacute;gina&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto dio un giro cuando una editorial Cascaborra, especializada en c&oacute;mic b&eacute;lico e hist&oacute;rico, decidi&oacute; apostar por &eacute;l. &ldquo;Present&eacute; doce p&aacute;ginas y me pidieron un guion. Ah&iacute; fue cuando empez&oacute; a tomar forma de verdad&rdquo;, explica. En ese proceso, y ante la necesidad de dotar de rigor hist&oacute;rico al relato, contact&oacute; con el historiador Blas Vicente, que ha trabajado como asesor.
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                Viñeta de &#039;Teruel. La lucha helada&#039;                            </span>
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        &ldquo;Cada vez que me documentaba ve&iacute;a errores que hab&iacute;a cometido&rdquo;, admite. La colaboraci&oacute;n con Vicente permiti&oacute; corregir imprecisiones y profundizar en los detalles, tanto narrativos como visuales. La obra presta especial atenci&oacute;n a elementos como uniformes, armamento o aviaci&oacute;n, con referencias ajustadas a la realidad de la &eacute;poca. &ldquo;Son detalles que quiz&aacute; no se ven a primera vista, pero aportan profundidad&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Nadie pensó nunca que una ciudad tan pequeña pudiera exigir un sacrificio tan grande, pero aquella batalla se convertiría en mera estadística comparada con las que vendrían después&quot;
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Teruel. La lucha helada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de tres a&ntilde;os de trabajo, el autor reconoce que ha tenido que dejar parte del material fuera. &ldquo;Hay cosas que se han quedado en el tintero, pero cumple la funci&oacute;n que quer&iacute;a&rdquo;, afirma. El resultado, a&ntilde;ade, es el c&oacute;mic que le habr&iacute;a gustado leer sobre la guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del rigor, Tabernilla subraya la voluntad de mostrar el sufrimiento compartido en ambos bandos. &ldquo;He intentado ser justo con todo el mundo. Lo pasaron muy mal todos&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        La novela gr&aacute;fica se presentar&aacute; el pr&oacute;ximo 18 de abril en Teruel con una ruta por distintos enclaves hist&oacute;ricos de la ciudad, guiada por el autor y por Blas Vicente, abierta al p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/teruel-nieve-novela-grafica-revive-batalla-clave-guerra-civil_1_13132429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Teruel,Novela gráfica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las "grandes carencias de la Educación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/historia-tinta-entra-comics-rellenan-grandes-carencias-educacion_1_13112556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/578cbbd3-713f-4d10-bf9f-4f4f5acddf24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las &quot;grandes carencias de la Educación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Julián Casanova, experto en la Guerra Civil y el franquismo, se pasa a la novela gráfica con 'España partida en dos'</p><p class="subtitle">Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: “Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto”
</p></div><p class="article-text">
        Sortear los vericuetos del ensayo para adaptar al c&oacute;mic las investigaciones m&aacute;s avanzadas en torno a la memoria hist&oacute;rica es una empresa en la que cada vez se embarcan m&aacute;s historiadores y dibujantes. Tras el bum de la novela gr&aacute;fica surgido hace ya a&ntilde;os y mantenido en el tiempo, algunos sellos editoriales apuestan por esta amalgama de plumas y pinceles, de texto y de dibujo, para acercar al p&uacute;blico general la historia m&aacute;s reciente de Espa&ntilde;a con un acierto que ya se ha materializado en numerosas traducciones. Este binomio entre historiadores y artistas nos deja un nuevo trabajo: <em>Espa&ntilde;a partida en dos</em> (Cr&iacute;tica y Planeta C&oacute;mic), escrita por Juli&aacute;n Casanova, guionizada por Miguel Casanova e ilustrada por Carlos Esquembre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/julian-casanova-franco-tuvo-carisma-hitler-mussolini_128_12067088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juli&aacute;n Casanova</a> es catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Zaragoza (Unizar), adem&aacute;s de uno de los investigadores m&aacute;s reconocidos a nivel internacional sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola. El t&iacute;tulo que ahora presenta fue un encargo original orientado a la audiencia anglosajona que vio la luz en 2013. M&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, los trazos de Esquembre han dibujado esta peque&ntilde;a aproximaci&oacute;n para entender la contienda que marc&oacute; el devenir espa&ntilde;ol durante el siglo XX: &ldquo;He visto muchos c&oacute;mics en los que el guionista resum&iacute;a el libro con vi&ntilde;etas, pero dif&iacute;ciles, con mucho texto. Por eso me gusta tanto la versi&oacute;n de Miguel, m&aacute;s parecida a un guion cinematogr&aacute;fico&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere al trabajo desempe&ntilde;ado por su hijo, clave para que el t&iacute;tulo tenga cabida en las aulas de bachillerato. &ldquo;Los profesores me dicen que con recursos as&iacute; los estudiantes se interesan m&aacute;s por el tema&rdquo;, a&ntilde;ade. El historiador se muestra &ldquo;contento&rdquo; de haber entrado en este fregado, tal y como lo denomina, sobre todo tras ver el resultado final. &ldquo;Esquembre lo ha hecho genial y ha conseguido que el c&oacute;mic sea una nueva dimensi&oacute;n de mi obra&rdquo;, sostiene Casanova, quien se congratula de que por primera vez en su vida ha podido ver dibujada una de las historias que ha escrito. 
    </p><h2 class="article-text">El c&oacute;mic se hace fuerte en la cultura audiovisual</h2><p class="article-text">
        El propio Esquembre se&ntilde;ala haberse enfrentado a un nuevo reto a la hora de adaptar la investigaci&oacute;n del catedr&aacute;tico de la Unizar. Lejos de otros t&iacute;tulos suyos en Planeta C&oacute;mic como <em>Las tres heridas de Miguel Hern&aacute;ndez</em> (2022), <em>Lorca, un poeta en Nueva York </em>(2023) y <em>Los hermanos Machado </em>(2025), en los que prevalec&iacute;a una ficci&oacute;n proyectada en contextos hist&oacute;ricos altamente documentados, aqu&iacute; el vi&ntilde;etista ha agudizado mucho m&aacute;s el ingenio para respetar el rigor de la obra de Casanova. 
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            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/16c3dacb-4627-4123-b949-34e041f5d1cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Por ejemplo, el cap&iacute;tulo dedicado a la importancia de la Iglesia y al anticlericalismo en la Espa&ntilde;a de comienzos de siglo, se ha decantado por contarlo a trav&eacute;s de una ceremonia religiosa mientras no reh&uacute;ye mostrar la violencia que suscit&oacute; el poder lev&iacute;tico en aquellos a&ntilde;os. Miguel Casanova, por su parte, ha creado una dupla sinigual con Esquembre a trav&eacute;s de la utilizaci&oacute;n de s&iacute;mbolos y met&aacute;foras visuales, una constante en los trabajos del ilustrador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en un momento donde la cultura audiovisual est&aacute; muy impuesta, sobre todo entre los j&oacute;venes, a trav&eacute;s de la inmediatez, la imagen, el poder y la fuerza de lo visual, y el c&oacute;mic posee una combinaci&oacute;n de todo ello&rdquo;, considera Esquembre. En cuanto al formato, opina que las novelas gr&aacute;ficas no tienen por qu&eacute; ser la puerta de entrada a otras tem&aacute;ticas: &ldquo;El c&oacute;mic ya tiene inter&eacute;s de por s&iacute; y hay muchos trabajos con una carga intelectual elevad&iacute;sima&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un susto para Preston</h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a conoce bien esto de dibujar novelas relacionadas con la historia. Por sus manos han pasado los l&aacute;pices que han dado forma y color a libros como <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> (2016), <em>La muerte de Guernica</em> (2017) y <em>Franco</em> (2024), todos ellos originales de libros de Paul Preston publicados en Debate, al igual que sucedi&oacute; en 2019 con <em>Soldados de Salamina, </em>adaptaci&oacute;n de la obra de Javier Cercas. &ldquo;Preston estaba muy asustado porque era un hombre completamente ajeno al c&oacute;mic y pensaba que su obra se podr&iacute;a ver trivializada o que sus colegas se podr&iacute;an re&iacute;r de &eacute;l&rdquo;, introduce.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso sucedi&oacute;. &ldquo;Sacar el primer libro suyo como novela gr&aacute;fica fue muy oportuno, sobre todo sabiendo las grandes carencias que existen en la educaci&oacute;n a la hora de explicar a los j&oacute;venes qu&eacute; fue y lo que supuso la Guerra Civil&rdquo;, se explaya el dibujante. En este caso, Garc&iacute;a tambi&eacute;n es autor del guion: &ldquo;Ha sido una labor de s&iacute;ntesis bastante grande. Mi principal intenci&oacute;n era aportar claridad y amenidad a toda la densidad informativa que hay en esos libros&rdquo;, admite.
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                    alt="Páginas de la versión en novela gráfica del &#039;Franco&#039; de Paul Preston"
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                Páginas de la versión en novela gráfica del &#039;Franco&#039; de Paul Preston                            </span>
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        El encargo de dibujar varias obras escritas como ensayos y narrativa le lleg&oacute; de forma inesperada. Sin embargo, se vio inmerso en el proyecto desde el primer momento. &ldquo;Cuando se trata la Guerra Civil en el c&oacute;mic, muchas veces se hace a partir de historias peque&ntilde;as, particulares, pero no desde la complejidad de los grandes temas. Fue una responsabilidad muy grande elegir bien qu&eacute; dejar fuera para no recargar la obra y que fuera amena su lectura&rdquo;, desarrolla antes de asegurar que ya trabaja en una nueva adaptaci&oacute;n de un escrito de Preston.
    </p><p class="article-text">
        Novela gr&aacute;fica y memoria hist&oacute;rica hace a&ntilde;os que no se entienden sin un nombre propio: Paco Roca. Autor de c&oacute;mics como <em>El invierno del dibujante</em> (2010) y <em>Los surcos del azar</em> (2013), publicadas con la editorial Astiberri, su &uacute;ltimo gran trabajo ha sido <em>El abismo del olvido</em> (2023), escrito junto al periodista Rodrigo Terrasa y donde cuenta la historia de Leoncio Bad&iacute;a, conocido como el enterrador de Paterna. &ldquo;Quer&iacute;a algo a medio camino entre el reportaje period&iacute;stico, la ficci&oacute;n narrativa y la dramatizaci&oacute;n de los hechos, por eso fue ideal contar con Rodrigo&rdquo;, introduce.
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                Viñetas de &#039;Los surcos del azar&#039;, de Paco Roca                            </span>
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        El tambi&eacute;n Premio Nacional del C&oacute;mic de Espa&ntilde;a en 2008 por <em>Arrugas </em>reconoce que &ldquo;es toda una suerte&rdquo; para los autores poderse salir de la industria habitual que siempre acompa&ntilde;&oacute; al c&oacute;mic, con sus entregas seriadas, trazo determinado y personajes muy marcados: &ldquo;Poder hacer novela gr&aacute;fica es una libertad que apareci&oacute; casi al mismo tiempo que se recuper&oacute; la memoria hist&oacute;rica con la ley de 2007. Por fin, el medio ahora permit&iacute;a contar esas historias con mayor extensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El c&oacute;mic crea la memoria visual que falta</h2><p class="article-text">
        Bajo su perspectiva, la novela gr&aacute;fica aporta un resorte perdido en la historia de Espa&ntilde;a: la memoria visual. Para Roca, este es &ldquo;uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos con todo el revisionismo y el blanqueamiento continuo de la dictadura&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Al no tener im&aacute;genes, y solo el testimonio y trabajo de los investigadores, no podemos &lsquo;ver&rsquo; el horror que supuso la represi&oacute;n durante la posguerra&rdquo;. No se equivoca. Por algo los aliados se esmeraron en documentar la situaci&oacute;n de los campos de exterminio nazi a medida que los liberaban. 
    </p><p class="article-text">
        Convertir un sentimiento abstracto de dolor y p&eacute;rdida en imagen es lo que hizo Roca cuando public&oacute; <em>El abismo del olvido,</em> que ya ha llegado a pa&iacute;ses como Polonia, Brasil, Italia, Turqu&iacute;a, Estados Unidos, Francia y Alemania. &ldquo;Recrear la memoria de todas las familias con las que hablamos supuso mostrar en dibujo el horror que hab&iacute;an vivido&rdquo;, concede. &Eacute;l es consciente de que trabaja con un tema extremadamente pol&iacute;tico y politizado, por lo que se esfuerza en ser honesto. &ldquo;Siempre hay un respeto y tensi&oacute;n por lo que haces. Es muy importante este maridaje de los &uacute;ltimos tiempos entre autores e historiadores serios para poder contar los relatos con rigor&rdquo;, enfatiza.
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                Páginas de la versión gráfica de &#039;España partida en dos&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Terrasa, periodista de El Mundo y coguionista de <em>El abismo del olvido,</em> public&oacute; la historia de Leoncio Bad&iacute;a en 2013. Entonces ya se hab&iacute;a fraguado una intensa amistad con el dibujante. &ldquo;Yo sab&iacute;a que mi trabajo como periodista estaba al servicio de un c&oacute;mic de Paco Roca, que no era una cosa de iguales, ni pretend&iacute;a imponer mi relato&rdquo;, comenta con humildad.
    </p><p class="article-text">
        El periodista afirma sin titubear que la obra publicada junto a Roca, tras tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, ha sido el mejor trabajo period&iacute;stico que ha realizado hasta la fecha. &ldquo;Exige un nivel de rigor muy elevado. Tuvimos que cerciorarnos de c&oacute;mo eran los uniformes de los soldados, c&oacute;mo se cavaba una fosa, c&oacute;mo era un consejo de guerra, y contrastar los bocetos con arque&oacute;logos, historiadores y forenses&rdquo;, ilustra. 
    </p><p class="article-text">
        Acostumbrado al reportaje largo, Terrasa se aleja del discurso apocal&iacute;ptico que en ocasiones copa la profesi&oacute;n period&iacute;stica. &ldquo;He descubierto que hay muchos soportes y plataformas para hacer buen periodismo, y el c&oacute;mic es uno de ellos&rdquo;, finaliza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/historia-tinta-entra-comics-rellenan-grandes-carencias-educacion_1_13112556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las "grandes carencias de la Educación"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Novela gráfica,Cómic,Historia,Historia de España,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: &quot;Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La barcelonesa, autora de la biografía ilustrada de Carmen de Mairena, publica 'Malas ideas', un regreso sin nostalgia a un tiempo del que ella participó y para el que ha realizado entrevistas durante nueve años</p><p class="subtitle">Ulli Lust, la dibujante que desmonta la “imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado”</p></div><p class="article-text">
        Carlota Juncosa (Barcelona, 1984) no es una autora que se caracterice por tomar el camino f&aacute;cil. Fanzinera, licenciada en Filosof&iacute;a y profesora de dise&ntilde;o, en su primera obra larga se embarc&oacute; en un libro at&iacute;pico, <em>Carmen de Mairena. Una biograf&iacute;a </em>(Blackie Books, 2017). En &eacute;l narraba su encuentro con Carmen de Mairena y su entorno, sin filtros y sin condescendencia con el personaje. Con un estilo inmediato, alejado de lo acad&eacute;mico, y un trazo sint&eacute;tico con el que comunica de forma directa, Juncosa llam&oacute; la atenci&oacute;n de un mercado que ya entonces estaba empezando a acostumbrarse demasiado a ciertas f&oacute;rmulas m&aacute;s c&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, Carlota Juncosa ha vuelto a publicar un c&oacute;mic (en 2024 public&oacute; el ensayo <em>El motor creativo </em>en la editorial Temas de Hoy). Como en aquella primera obra, vuelve a ponerse a s&iacute; misma en el centro. Porque <em>Malas ideas </em>(Reservoir Books) puede considerarse una obra documental sobre la escena del grafiti en Barcelona a principios de los 2000, pero es tambi&eacute;n un ejercicio de autobiograf&iacute;a: el reencuentro emocional de la dibujante con su adolescencia, a trav&eacute;s de varias entrevistas con grafiteros de su &eacute;poca que, en muchos casos, son sus antiguas amistades, que la conocieron como Lua.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta Juncosa en conversaci&oacute;n con este medio, no ha sido f&aacute;cil. &ldquo;Ha sido un proceso largo, nueve a&ntilde;os en total, ya que empec&eacute; con las entrevistas despu&eacute;s de publicar <em>Carmen de Mairena</em>. Llegu&eacute; a tener material para trescientas p&aacute;ginas, pero el libro ha acabado teniendo unas 180; tuve que quitar muchas cosas. Algunas las sacar&eacute; pronto en un fanzine para desquitarme&rdquo;, revela la autora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d45a3652-353a-43bc-9b3c-2e4450120bc0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a todo, Carlota Juncosa califica el proceso como &ldquo;divertido&rdquo;, y gracias al libro ha podido reevaluar una etapa de su vida de la que se hab&iacute;a desconectado. Cuando comenz&oacute; con las entrevistas, ya no ten&iacute;a contacto con esa escena: &ldquo;Me hab&iacute;a desvinculado completamente. Fue como invocar a fantasmas. Es como cuando ves a una expareja de hace millones de a&ntilde;os&rdquo; explica entre risas. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de unas primeras p&aacute;ginas en las que Juncosa evoca las inseguridades y los descubrimientos propios de la primera adolescencia desfilan en sucesivos cap&iacute;tulos viejas amistades: Isis, quien fue su mejor amiga, Vodoo, Slim o El Burto. Gracias a ellos Juncosa explica las claves de diferentes modalidades: pintar metros, <em>street art</em>, tags (la firma de cada <em>escritor)</em>. Pero hay un matiz: &ldquo;Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue c&oacute;mo cada uno de ellos se hab&iacute;a especializado en una pr&aacute;ctica muy concreta, seg&uacute;n su car&aacute;cter, aunque en los primeros a&ntilde;os todos hac&iacute;amos un poco de todo&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Malas ideas</em>, adem&aacute;s, Juncosa expone algunas experiencias desagradables, incluso traum&aacute;ticas, que tienen mucho que ver con su decisi&oacute;n de realizar la obra. &ldquo;No supe por qu&eacute; empec&eacute; este libro hasta que lo termin&eacute;&rdquo;, confiesa la dibujante. &ldquo;Creo que empec&eacute; las entrevistas para saber por qu&eacute; ellos hac&iacute;an grafitis, pero tambi&eacute;n para encontrarme a m&iacute;. De hecho, la escritura se demor&oacute; porque tuve que procesar cosas a nivel emocional que hab&iacute;a dado por zanjadas, pero que si no inclu&iacute;a, y esto tambi&eacute;n supuso un dilema, no habr&iacute;a encontrado el sentido del libro para m&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
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        El machismo est&aacute; muy presente en esas experiencias, aunque Juncosa matiza que no hab&iacute;a m&aacute;s en la escena grafitera que en el conjunto de la sociedad. &ldquo;Hoy hay m&aacute;s presencia femenina, porque hay gente que se ha educado con unos valores distintos&rdquo;, afirma. Pero entonces, en los primeros 2000, &ldquo;hab&iacute;a cosas que eran peyorativas. Si eras una chica y pon&iacute;as demasiado rosa o pintabas las letras con formas m&aacute;s redondeadas, estaba mal visto, pero no se dec&iacute;a directamente, se dec&iacute;a a las espaldas [risas]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, las mujeres eran se&ntilde;aladas por empezar a pintar porque su novio lo hac&iacute;a, o perd&iacute;an su red cuando cortaban con una pareja en cuyo grupo pintaban, tal y como explica la autora. &ldquo;El machismo deriva en ciertos abusos, que tienen unas implicaciones psicol&oacute;gicas fuertes. Y lo que pasa emocionalmente se transmite a nivel art&iacute;stico. As&iacute; que claro que yo necesitaba hacer ciertas cosas y ser temeraria. No estaba muy zen en ese momento, y ten&iacute;a mis razones&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Vandalismo o arte?</h2><p class="article-text">
        Para buena parte de la sociedad, el grafiti no es m&aacute;s que una forma de vandalismo. &ldquo;A veces el grafiti es destructivo, es feo y molesta &mdash;afirma&mdash;. Pero no todos los dibujos son bonitos o tienen que gustar a todo el mundo. Hay algo que dice Santiago Figueroa, que tiene un doctorado sobre grafitis, algo as&iacute; como que decir que todos los grafitis no son v&aacute;lidos es lo mismo que decir que toda la pintura barroca no lo es. Hay que entender que hay una escala de calidad dentro de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus or&iacute;genes, el grafiti fue combatido por las autoridades, a pesar de que cuando empez&oacute; a actuar el pionero del medio, el estadounidense Taki 183, &ldquo;la prensa lo ensalz&oacute; como algo curioso&rdquo;, se&ntilde;ala Juncosa. &ldquo;Pero enseguida el papel de los periodistas cambi&oacute;, con el objetivo de controlar la narrativa. Por eso es importante poder explicar las cosas desde otro lugar, para tener una visi&oacute;n que nos saque del discurso &uacute;nico, limitado e interesado&rdquo;.
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                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La autora relaciona la persecuci&oacute;n del grafiti con la necesidad de control: &ldquo;En la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a, cuando los grafiteros empezaron a pintar metros, lo primero que hicieron fue reprimirlos con agresividad. Pero tambi&eacute;n hubo un intento, que acab&oacute; r&aacute;pido, de crear una divisi&oacute;n de la polic&iacute;a especializada en grafiteros, que negociaban con ellos y se ganaron su respeto&rdquo;, se&ntilde;ala. Incluso pueden encontrarse ejemplos de integraci&oacute;n del grafiti con aceptaci&oacute;n social, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Diablos_Rojos_(bus)" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como el caso de Panam&aacute;</a> que relata Juncosa: &ldquo;Estados Unidos cedi&oacute; unos autobuses, que fueron pintados por artistas del grafiti. A la gente le encant&oacute; y se convirtieron en algo emblem&aacute;tico, hasta el punto de que cuando los retiraron se pidi&oacute; que no los destruyeran y los reconvirtieron en bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su &eacute;poca, nos cuenta, las cosas no eran tan complicadas como hoy, con las calles llenas de c&aacute;maras. &ldquo;Hab&iacute;a restricciones, porque era la &eacute;poca del eslogan &lsquo;Barcelona, ponte guapa&rsquo;, y se persegu&iacute;a mucho pintar las fachadas. Pero no recuerdo que fuera especialmente dif&iacute;cil. Sab&iacute;as los muros que hab&iacute;a, d&oacute;nde pod&iacute;as pintar&rdquo;, explica. Y exist&iacute;a incluso un espacio emblem&aacute;tico, el muro del MACBA: &ldquo;Todo el mundo lo conoc&iacute;a, ven&iacute;a gente de todas partes&hellip; Era muy divertido&rdquo;, recuerda. Pese a ello, el libro muestra los choques con la polic&iacute;a y el trato denigrante que muchos grafiteros sufr&iacute;an en sus manos. &ldquo;Te dabas cuenta de que pod&iacute;an ser todo lo abusadores que quisieran, y eso era brutal&rdquo;, explica la autora, quien lleg&oacute; a entrevistarse con varios polic&iacute;as para un cap&iacute;tulo que finalmente no est&aacute; en el libro. &ldquo;Me dec&iacute;an que ellos solo quer&iacute;an un trabajo seguro, y que cuando hac&iacute;an esas cosas se pon&iacute;an &lsquo;las gafas de madera&rsquo;. Es decir, que miraban para otro lado. Fue muy revelador&rdquo;, desarrolla Juncosa.
    </p><h2 class="article-text">Los a&ntilde;os del Fotolog e IRC</h2><p class="article-text">
        Para la dibujante, una de las cosas m&aacute;s importantes de la cultura del grafiti es c&oacute;mo pone en cuesti&oacute;n una serie de valores que damos por sentados. &ldquo;Cuando algo se sale de la norma y ataca los espacios p&uacute;blicos es donde tenemos el problema &mdash;se&ntilde;ala&mdash;. Pero hay que pararse a pensar para darse cuenta de qu&eacute; es leg&iacute;timo hacer y qu&eacute; no en un espacio p&uacute;blico&rdquo;. Tal y como afirma, eso no deja de ser un constructo, una ficci&oacute;n: &ldquo;La sociedad nos vende la promesa de que vivimos en un espacio seguro donde todo funciona. Pero eso no es as&iacute;: cada grafiti que ocupa un espacio donde no deber&iacute;a estar es un recordatorio de que no hay seguridad ni control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se criminaliza el grafiti para evitar hablar de otras cosas, &ldquo;como la falta de derechos, o las cuestiones raciales, que en Estados Unidos ni siquiera hoy se han resuelto&rdquo;. Para Juncosa, hay algo rompedor en estas pr&aacute;cticas. &ldquo;En una &eacute;poca en la que estamos bastante encorsetados, el grafiti es un reducto de la espontaneidad. Y eso es una necesidad humana&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El grafiti vivi&oacute; una transformaci&oacute;n con los <em>smartphones</em> y las redes sociales&rdquo;, explica la autora cuando se le pregunta por la escena de hoy. &ldquo;En aquella &eacute;poca, cuando hac&iacute;amos un grafiti lo sub&iacute;amos al Fotolog, y nos comunic&aacute;bamos por IRC. Ahora se entra en la l&oacute;gica de las redes, est&aacute;s mucho m&aacute;s conectado&rdquo;, afirma Juncosa, que a&ntilde;ade: &ldquo;Internet ha generado una internacionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas&rdquo;. Tambi&eacute;n ha puesto mucha informaci&oacute;n a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes. &ldquo;Ahora puedes encontrar como hacer las cosas para <em>dummies</em>, y hay m&aacute;s material, rotuladores m&aacute;s grandes&hellip; Pero no veo mi &eacute;poca con nostalgia, para nada. Cada momento es distinto&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo ahora debo de estar superdesfasada con lo que se est&aacute; haciendo &mdash;confiesa&mdash;. Pero hay algo, ese esp&iacute;ritu de querer hac&eacute;rtelo t&uacute;, que creo que se mantiene. Darte un lugar. Eso es imperecedero y est&aacute; en cualquier momento de la historia. C&oacute;mo se expresa y qu&eacute; contingencias atraviesa es lo que cambia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Reglas a los chavales</h2><p class="article-text">
        Determinado arte urbano parece haber sufrido un proceso de legitimizaci&oacute;n, que ha llevado a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/banksy-vuelve-exponer-14-anos-despues-museo-moviles-bolsa-precintada_1_10298992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banksy a los museos</a> o que hace que muchos ayuntamientos paguen a artistas por decorar fachadas. Juncosa opina que &ldquo;hay que pensar por qu&eacute; uno se integra en lo oficial desde el grafiti, qu&eacute; papel cumple&rdquo;. Y advierte: &ldquo;El grafiti, cuando tira al <em>street art</em>, puede acabar teniendo relaci&oacute;n con la gentrificaci&oacute;n, como sucedi&oacute; en Berl&iacute;n, que era una ciudad muy barata que apost&oacute; por el arte urbano y las casas okupas y hoy es car&iacute;sima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Juncosa no es partidaria de idealizar a la vieja guardia o marcarle el camino a la gente joven. &ldquo;Hay grafiteros que se quejan de los chavales, de que lo tienen m&aacute;s f&aacute;cil, pero es absurdo. El grafiti en s&iacute; mismo consiste en que no hay reglas, &iquest;por qu&eacute; le impones unas reglas a los chavales?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta a Juncosa qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que le ha aportado su experiencia en los grafitis, se toma unos instantes en silencio para contestar. &ldquo;El grafiti me ha permitido desterrar la ficci&oacute;n de identificarme con algo que es est&aacute;tico. Las tradiciones nos aportan seguridad, y nuestro cerebro necesita eso&rdquo;, reflexiona. La autora cree que la popularidad de determinadas creencias no es casual. &ldquo;Estamos en un momento de auge de la astrolog&iacute;a, por ejemplo, que indica que algo nos est&aacute; faltando, algo que antes nos aportaban las religiones. Y el grafiti tiene un poco de eso: es una comunidad, como lo es una religi&oacute;n, hay unas normas, una rutina&hellip; Yo buscaba todo eso en el grafiti, pero con el tiempo me di cuenta de que no es as&iacute;. Ese es el aprendizaje que me llevo: estoy bien dentro de la inestabilidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Graffiti,Arte urbano,Barcelona,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-rescata-dibujante-perdido-transicion-mostrar-cara-oculta_1_12858446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8957e166-bd89-49d5-90fb-af7db335d288_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ángel de la Calle publica ‘La caja de Pandora’, una novela gráfica en la que vuelve a su juventud militante para discutir el relato edulcorado que llega a los jóvenes sobre este periodo</p><p class="subtitle">Los 10 mejores cómics de 2025</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngel de la Calle (Molinillo de la Sierra, Salamanca, 1958) es un verso suelto en el c&oacute;mic espa&ntilde;ol. Muy vinculado a la literatura y en la organizaci&oacute;n de la Semana Negra de Gij&oacute;n desde hace a&ntilde;os, se inici&oacute; como dibujante en su juventud, durante los a&ntilde;os 70, en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fanzine-fotocopiado-cambio-siglo-recuerda-bueno-malo-internet_1_12490865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversos fanzines</a> y revistas <em>underground</em>. En los a&ntilde;os 80 public&oacute; en algunas de las revistas m&aacute;s importantes, como <em>Comix Internacional</em> o <em>Zona 84</em>. Los a&ntilde;os 90 no le fueron muy propicios, pero, ya en el nuevo milenio, suya fue una de las obras que pueden considerarse inaugurales en la etapa de la novela gr&aacute;fica: <em>Modotti. Una mujer del siglo XX </em>(2003-2005), sobre la c&eacute;lebre fot&oacute;grafa, traducida a varios idiomas. 
    </p><p class="article-text">
        A ese c&oacute;mic le sigui&oacute; <em>Pinturas de guerra </em>(2017), que le vali&oacute; el premio a la mejor obra espa&ntilde;ola en el Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Barcelona. Esta &ldquo;trilog&iacute;a sobre la cultura espa&ntilde;ola&rdquo;, en palabras del propio autor, se cierra ahora con <em>La caja de Pandora. Vivir y morir en la transici&oacute;n </em>(Garbuix Books, 2025), un c&oacute;mic en el que vuelve la vista a su adolescencia militante en las Juventudes Comunistas y que construye un di&aacute;logo entre presente y pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque son frecuentes las obras que abordan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/guerra-civil-jovenes-estudian-fuera-aulas_1_8551803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Guerra Civil y la dictadura</a>, no resulta habitual encontrar c&oacute;mics sobre la Transici&oacute;n. &Aacute;ngel de la Calle apunta en conversaci&oacute;n con este medio que &ldquo;durante unos a&ntilde;os fue un tema que no interesaba tocar demasiado&rdquo;. &ldquo;Hacen falta editoriales que tengan el valor de publicar este tipo de libros, muy pol&iacute;ticos &mdash;prosigue&mdash;. Pero tambi&eacute;n estamos en un momento en el que el c&oacute;mic tiene una deriva quiz&aacute;s un poco m&aacute;s banal en los temas que trata, probablemente como reflejo de la sociedad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d89ee9d3-27b8-4318-8f82-9155f4cf5835_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El hilo conductor de la obra es la b&uacute;squeda por parte del &Aacute;ngel de la Calle que protagoniza el c&oacute;mic, en clave autoficcional, de un dibujante perdido de la Transici&oacute;n, Juan &Aacute;ngel. Err&oacute;neamente, el <em>Diccionario del c&oacute;mic espa&ntilde;ol y su uso</em> (2000), coordinado por el escritor y te&oacute;rico Jes&uacute;s Cuadrado, le atribu&iacute;a a &Aacute;ngel de la Calle el nombre de Juan &Aacute;ngel como uno de sus pseud&oacute;nimos, lo cual lo motiv&oacute; a intentar encontrarlo. &ldquo;El error tiene cierto sentido, porque los dos est&aacute;bamos m&aacute;s o menos en la misma &eacute;poca y en Gij&oacute;n. &Eacute;l era tachista y yo puntillista, adem&aacute;s. Yo tambi&eacute;n hac&iacute;a cosas al principio relacionadas con la poes&iacute;a visual y con un tipo de c&oacute;mic m&aacute;s vanguardista para la &eacute;poca, como &eacute;l&rdquo;, explica De la Calle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero me qued&eacute; pensando que ah&iacute; hab&iacute;a una historia&rdquo;, a&ntilde;ade. Cuando empez&oacute; a indagar, descubri&oacute; que no hab&iacute;a ninguna informaci&oacute;n en internet, y, al preguntar a gente de la &eacute;poca, nadie sab&iacute;a nada, o pensaban que era el propio &Aacute;ngel de la Calle. &ldquo;Revolv&iacute; entre las cajas que tengo con panfletos y fanzines de esa &eacute;poca y fui detectando las pocas historias que public&oacute;, y me di cuenta de que hab&iacute;a mucho m&aacute;s de lo que parec&iacute;a, ya que reflejaba otra cosa, otra cara de la misma generaci&oacute;n a la que yo pertenec&iacute;a&rdquo;, explica el dibujante. La producci&oacute;n de Juan &Aacute;ngel se limita a un pu&ntilde;ado de historias cortas, pero que aparecen en &ldquo;obras b&aacute;sicas para entender el movimiento <em>underground </em>en Espa&ntilde;a&rdquo;, como la revista <em>Star</em> o <em>Purita</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Relacionado de alg&uacute;n modo con el poeta Haro Ibars, Juan &Aacute;ngel es autor de una obra disidente, de dif&iacute;cil encaje en el tiempo inmediatamente posterior a la Transici&oacute;n. &ldquo;A trav&eacute;s de &eacute;l pod&iacute;a hablar del cambio pol&iacute;tico y social, pero tambi&eacute;n confrontarlo con lo que estaba haciendo yo en esa &eacute;poca&rdquo;, explica el dibujante. As&iacute;, la obra se mueve entre los a&ntilde;os 2010, con un maduro &Aacute;ngel de la Calle indagando sobre el paradero de Juan &Aacute;ngel, y mediados de los a&ntilde;os 70, con su versi&oacute;n adolescente participando en las protestas contra el franquismo, pero a punto de abandonar el c&oacute;mic m&aacute;s comprometido para publicar historias m&aacute;s fant&aacute;sticas en las nuevas revistas que iban a surgir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y as&iacute; llego a la dial&eacute;ctica de apocal&iacute;pticos (Juan &Aacute;ngel) e integrados (yo)&rdquo;, afirma. &ldquo;Es evidente que yo de integrado no tuve nada, porque no alcanc&eacute; el &eacute;xito, pero esto no es un libro de historia, sino una novela&rdquo;, matiza De la Calle. &ldquo;Yo soy tanto personaje como narrador, y como narrador puedo a&ntilde;adir partes de la historia a la que no llega el personaje&rdquo;, a&ntilde;ade. As&iacute;, se introduce una coda en la que muestra el destino de Juan &Aacute;ngel durante los a&ntilde;os 80.
    </p><h2 class="article-text">Cuestionar la Transici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de conmemoraciones por el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hippies-folkies-crooners-ibericos-cancion-protesta-censura-banda-sonora-muerte-franco_1_12769088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50 aniversario de la muerte de Franco</a>, se reaviva el debate en torno a la Transici&oacute;n y su supuesto car&aacute;cter mod&eacute;lico y pac&iacute;fico. &Aacute;ngel de la Calle cuestiona esa visi&oacute;n al centrarse en la sociedad civil y en la militancia de a pie, precisamente lo que suele olvidar cierto discurso sobre el periodo, que escoge centrarse en unas pocas figuras pol&iacute;ticas. &ldquo;Eso no fue verdad&rdquo;, afirma rotundamente De la Calle. &ldquo;Cuatro o cinco tipos pod&iacute;an ser los que decid&iacute;an, pero hab&iacute;a una ebullici&oacute;n en ese momento en el pa&iacute;s, pidiendo algo diferente. Yo en ese momento solo llevaba un a&ntilde;o en las Juventudes Comunistas, pero los que eran mayores que yo estaban igual. La gente estaba en la calle: si no, habr&iacute;a sido imposible la reforma. Pero, como dice uno de los personajes, la izquierda no ten&iacute;a nada pensado cuando muriera Franco&rdquo;, explica el autor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a ilusi&oacute;n por el cambio, aunque hoy sabemos que Estados Unidos nunca iba a permitir una revoluci&oacute;n de los claveles como en Portugal, y estaba decidido c&oacute;mo iba a ser nuestra Transici&oacute;n&rdquo;, desarrolla De la Calle. Sin embargo, el autor de <em>La caja de Pandora</em> tambi&eacute;n habla del miedo de una generaci&oacute;n marcada por la incertidumbre.&nbsp;&ldquo;La clave es el miedo que ten&iacute;amos todos. Esos fanzines que hac&iacute;amos eran ilegales. Ahora los podr&aacute;n llevar al Reina Sof&iacute;a, pero entonces los llevaron a juicio&rdquo;, ironiza. 
    </p><p class="article-text">
        En ese juego entre la ilusi&oacute;n y el miedo se explica el t&iacute;tulo de la obra: &ldquo;Algunos esperaban que la Transici&oacute;n fuera como la l&aacute;mpara de Aladino, que la frotabas y sal&iacute;a el genio para concederte deseos. Pero lo que pas&oacute; fue m&aacute;s bien la caja de Pandora, que se abri&oacute; y sali&oacute; toda la peste del mundo, y solo qued&oacute; la esperanza. Y cuando tienes esperanza, tienes miedo&rdquo;. El curso de los acontecimientos tras la muerte del dictador y la aplicaci&oacute;n de una reforma pactada y paulatina desanim&oacute; a gran parte de la militancia de izquierdas.
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            <span class="title">
                Páginas de &#039;La caja de Pandora&#039;                            </span>
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        La gente cay&oacute; en lo que se ha dado en llamar desencanto, en alusi&oacute;n a la pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri <em>El desencanto </em>(1976) sobre la familia Panero, tal y como se explica en el propio c&oacute;mic, en el que ese proceso tiene un lugar importante, y en el que se muestran diversas conversaciones que sintetizan las diferentes posturas en torno a la estrategia que sigui&oacute; la izquierda. Y, m&aacute;s concretamente, el Partido Comunista, que renunci&oacute; a la bandera republicana y acept&oacute; la monarqu&iacute;a como garante de la democracia. &ldquo;Cuarenta a&ntilde;os vagando por el desierto y al final no hay nada&rdquo;: as&iacute; resume De la Calle la vivencia de toda una generaci&oacute;n de luchadores antifranquistas. &ldquo;Esa es la historia del PCE &mdash;contin&uacute;a&mdash;, pero sin ellos no habr&iacute;a habido ni siquiera la reforma pactada. Entonces el PSOE no era nada, y los dem&aacute;s grupos comunistas orbitaban en torno al propio PCE&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo le explicas t&uacute; a alguien que se ha comido diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ahora aceptar la bandera de Franco?&rdquo;, se pregunta el autor de <em>Modotti</em>. &ldquo;Yo no lo puedo explicar&rdquo;, confiesa. Se trata de una generaci&oacute;n a la&nbsp;que &ldquo;se le pidi&oacute; que olvidaran demasiadas cosas, hasta olvidarse de ellos mismos&rdquo;, en palabras de De la Calle, que pone de ejemplo a los cantautores antifranquistas. &ldquo;<em>El viaje de &Iacute;taca</em> (1976) de Llu&iacute;s Llach fue el disco m&aacute;s vendido de su a&ntilde;o; pero, poco despu&eacute;s, ya hab&iacute;a pasado de moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que queda tras esos a&ntilde;os, en opini&oacute;n de &Aacute;ngel de la Calle, es la diversi&oacute;n pura, desideologizada. &ldquo;Cuando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-muestra-warhol-vijande-crearon-espana-propia-factory-almodovar-alaska_1_12727653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; la Movida</a>, solo qued&oacute; la parte que m&aacute;s le interesaba al poder, la diversi&oacute;n, lo brillante. Si ves a los protagonistas de la Movida, salvo Pedro Almod&oacute;var, casi todos han acabado siendo del Partido Popular. Triunfa el color&iacute;n y el oropel, cuando m&aacute;s bien es una etapa absolutamente gris&rdquo;, resume el dibujante. Pero tambi&eacute;n lo hace extensible a la cultura de la propia Transici&oacute;n, que atravesar&iacute;a un gran cambio. &ldquo;V&aacute;zquez Montalb&aacute;n pas&oacute; de ser el gran escritor de izquierdas de la &eacute;poca a hacer libros hablando de comidas. Adquiere m&aacute;s fama como cul&eacute; y gourmet. Eso es lo que va quedando&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mic no permaneci&oacute; ajeno a esas din&aacute;micas: tal y como se aprecia en las p&aacute;ginas de <em>La caja de Pandora</em>, las nuevas revistas del bum del c&oacute;mic adulto, salvo excepciones, apostaron por contenidos menos comprometidos pol&iacute;ticamente, y m&aacute;s centrados en la ciencia ficci&oacute;n, la aventura o el terror. Diversi&oacute;n y escapismo a los que los autores como &Aacute;ngel de la Calle tuvieron que adaptarse. &ldquo;Era inevitable que en el c&oacute;mic nos pusi&eacute;ramos a hacer otro tipo de obras, porque era lo que hab&iacute;a&rdquo;, recuerda. &ldquo;Est&aacute;bamos teniendo un retroceso, de hecho. Hasta que apareci&oacute; <em>Maus</em>, de Art Spiegelman, y los autores de L&rsquo;Association en Francia, que reinventaron el c&oacute;mic desde la autobiograf&iacute;a, buscando el realismo desesperadamente&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hablamos de la Transición, de la Guerra Civil o incluso de Felipe V, hablamos de ahora: la historia tiene que estar en el centro de la actualidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel de la Calle</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Aacute;ngel de la Calle es de los pocos autores, junto con Carlos Gim&eacute;nez, Max y algunos m&aacute;s, que contin&uacute;an en activo desde los a&ntilde;os 70. Y eso le da cierta perspectiva: &ldquo;Yo he tenido la suerte de estar en el movimiento <em>underground</em> y en el de la novela gr&aacute;fica, y me parece que aquellos polvos trajeron estos lodos, hay mucha relaci&oacute;n. Pero en medio hab&iacute;a que descomprimir, era necesario, seguramente, ese cambio de rumbo, tras la conciencia de haber sido derrotados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el dibujante defiende la necesidad de discutir el relato edulcorado de la Transici&oacute;n que les llega a los j&oacute;venes &mdash;&ldquo;que es el de <em>Cu&eacute;ntame</em>, la serie que encarg&oacute; Aznar para imponer una sola versi&oacute;n&rdquo;&mdash;, as&iacute; como la necesidad de la historia para entender el presente: &ldquo;Cuando hablamos de la Transici&oacute;n, de la Guerra Civil o incluso de Felipe V, hablamos de ahora: la historia tiene que estar en el centro de la actualidad&rdquo;. Con eso en mente, la lectura de su c&oacute;mic se vuelve un tanto amarga, con todos esos protagonistas que dejan atr&aacute;s la militancia y se integran en el sistema, pero tambi&eacute;n con aquellos que nunca lo hicieron y pagaron el precio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de la Transici&oacute;n, como dec&iacute;a Haro Ibars, es la historia de una generaci&oacute;n b&iacute;fida: o acababas ministro, o acababas muerto en un portal con una dosis de hero&iacute;na&rdquo;, sentencia De la Calle. Sin embargo, el autor tambi&eacute;n defiende que, tras la llegada de la democracia, siempre se mantuvo un cierto movimiento de resistencia. &ldquo;Aunque no ha tenido voz&rdquo;, matiza. &ldquo;Algunos no nos desencantamos nunca, lo que pasa es que &eacute;ramos conscientes de que &iacute;bamos perdiendo&rdquo;, concluye el dibujante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-rescata-dibujante-perdido-transicion-mostrar-cara-oculta_1_12858446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 21:18:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Transición,Dictadura,Transición española,Guerra Civil Española,Dibujos,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 10 mejores cómics de 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3515f344-039c-431c-be74-cc65528ea7ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 10 mejores cómics de 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apostando por el riesgo, la novedad y la originalidad, esta selección de las mejores novelas gráficas de 2025 recorre todo un año repleto de publicaciones</p><p class="subtitle">Resumen del año - Los 20 mejores libros de 2025</p><p class="subtitle">Echando la vista atrás - Lo mejor en el 2025 cultural </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        No es f&aacute;cil hacer una selecci&oacute;n de lo mejor del a&ntilde;o. Cada uno entiende cosas diferentes por &ldquo;lo mejor&rdquo; y los criterios de cada persona siempre son distintos. Sin embargo, en esta selecci&oacute;n de c&oacute;mics publicados a lo largo de 2025 apostamos por el riesgo, la novedad y la originalidad, tres factores fundamentales que los lectores aprecian a la hora de sumergirse en una buena historia.
    </p><h2 class="article-text">'En vela', de Ana Penyas (Salamandra Graphic)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3947019a-e511-409b-9a0a-d257f3754463_3-4-aspect-ratio_default_1132694.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ganadora del Premio Nacional de C&oacute;mic Ana Penyas</a> dedica siempre a cada proyecto el tiempo necesario para documentarse, macerar las ideas y ofrecer una visi&oacute;n personal que se aleje de lugares comunes y cosas ya sabidas. Ese es el motivo de que cada obra ofrezca siempre elementos de inter&eacute;s y, como es el caso, se convierta en un imprescindible. &lsquo;En vela&rsquo; es tanto un tratado sobre uno de los males contempor&aacute;neos, los problemas de sue&ntilde;o, como una colecci&oacute;n de historias de personas de la calle, con un especial cuidado en la representaci&oacute;n de diferentes clases y realidades. 
    </p><p class="article-text">
        Convenientemente informada, Penyas despliega su est&eacute;tica de <em>collage</em> para componer un completo cuadro en torno a las causas profundas que est&aacute;n detr&aacute;s de lo que, enga&ntilde;osamente, parece un problema personal: la dificultad para dormir. Cuando la autora rasca la superficie, se comprueba que es la presi&oacute;n del sistema capitalista la que provoca muchos de estos problemas, que hacen que cada vez m&aacute;s poblaci&oacute;n recurra a los barbit&uacute;ricos. Con su lucidez habitual y un enfoque ideol&oacute;gico muy claro, Ana Penyas demuestra una vez m&aacute;s por qu&eacute; es una de las mejores autoras de c&oacute;mic del momento.
    </p><h2 class="article-text">'Consumida', de Alison Bechdel (Reservoir Books, trad. Roc&iacute;o de la Maya)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02ac09b0-e5d0-4a7d-a843-224ed5e804b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Alison Bechdel es una de las autoras m&aacute;s importantes en la novela gr&aacute;fica estadounidense contempor&aacute;nea, cuya <em>Fun Home</em> (2009) se ha convertido en parte ineludible del canon y uno de los c&oacute;mics m&aacute;s vendidos. En esta nueva obra, una Bechdel madura, retirada en el campo junto a su pareja, recurre a la autoficci&oacute;n para contar su d&iacute;a a d&iacute;a, pero tambi&eacute;n lo que implica la deriva ultra de su pa&iacute;s cuando se forma <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/canciones-no-mundo-disfrutara-siglo-memoria-lgtb-planes-culturales-diferente_132_12549956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte de un colectivo como el LGTBIQA+</a>, en el punto de mira del trumpismo, pero tambi&eacute;n como la activista que es.
    </p><p class="article-text">
        Con mucho humor y su habitual cinismo, Bechdel expone tambi&eacute;n las contradicciones de una izquierda que no puede evitar formar parte del sistema contra el que se manifiesta, y las dificultades para lidiar con la fama y el &eacute;xito al tiempo que se sigue siendo productiva&hellip; pero tambi&eacute;n lo problem&aacute;tico que resulta dar valor a la productividad por encima de todo.
    </p><p class="article-text">
        Para los viejos lectores de Bechdel, ser&aacute; una alegr&iacute;a reencontrarse con el plantel de personajes de la tira que realiz&oacute; durante a&ntilde;os &lsquo;Unas bollos de cuidado&rsquo;, que aqu&iacute; aparecen como amistades de Bechdel, en una obra que, pese a todo el pesimismo, tambi&eacute;n muestra un insobornable amor por la vida.
    </p><h2 class="article-text">'Brunilda en La Plata', de Gen&iacute;s Rigol (Apa-Apa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/89d1a2f9-35e3-4049-aeb5-38e5266681a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Gen&iacute;s Rigol es animador e ilustrador y, tras algunas historias cortas, por ejemplo, las publicadas en el fanzine <em>Autobullying</em> o en la revista <em>Forn de cal&ccedil;</em>&cedil; debuta en la obra larga con un c&oacute;mic ambicioso y deslumbrante en lo formal. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/relato-expone-redes-danza-cuerpos-planes-culturales-huir-estereotipos_132_12804911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Brunilda en La Plata&rsquo; se sit&uacute;a en una at&iacute;pica obra de teatro</a> que no parece tener fin, ya que se representa seg&uacute;n la va escribiendo &ldquo;el dramaturgo&rdquo;. Todo el reparto y los trabajadores de la obra van de un lado para otro, sin saber cu&aacute;ndo terminar&aacute; todo. Mientras, Norman tiene una cita con Brunilda, una de las modistas de la obra. Pero tiene un problema: para salir del recinto, tiene que atravesar el escenario, y eso es imposible mientras la obra no termine.
    </p><p class="article-text">
        Emparentada con el teatro del absurdo de Ionesco o Beckett, esta obra bebe tanto de los pioneros del c&oacute;mic como de la m&aacute;s rabiosa vanguardia, en un grafismo cuidado y expresivo. La excelente edici&oacute;n de Apa-Apa enaltece el color y la l&iacute;nea de Rigol en este c&oacute;mic que es uno de los debuts del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">'Hotel Abuel', de Marta Altieri (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e358b458-8a82-4767-ac22-69845979f95a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; la vejez de la generaci&oacute;n Z? &iquest;Qu&eacute; les importar&aacute; cuando se acerquen al final de sus d&iacute;as, qu&eacute; har&aacute;n para pasar el tiempo? Marta Altieri, creadora del revolucionario webc&oacute;mic &lsquo;Joselito&rsquo;, contesta estas preguntas en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/libros-atraviesan-canciones-dias-tristes-historietas-black-metal-buenos-planes-finde_132_12171410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los c&oacute;mics m&aacute;s sorprendentes, originales y frescos</a> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En &eacute;l, la autora se imagina una residencia en la que los y las residentes se dedican a pasarlo bien. Se enamoran, tienen sexo, y se divierten haciendo lo que les gusta: comen kebabs, hacen <em>streamings</em> y viven intensamente como si cada d&iacute;a pudiera ser el &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        La idea de partida es casi tan ingeniosa como el desarrollo, en esta obra que aborda la vejez desde el humor, pero sin la condescendencia que muy a menudo vemos en las ficciones sobre la tercera edad. Altieri, con su dibujo agil&iacute;simo, despreocupado del acabado t&eacute;cnico y concentrado en transmitir emociones subjetivas, construye un relato de emociones a flor de piel, que desarma con su humanidad y sorprende por su originalidad.
    </p><h2 class="article-text">'La muerte', de Irene M&aacute;rquez (Autsaider C&oacute;mics)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c3b71d99-b1a0-491e-b9ff-cb1b06c3f7e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El humor negro puede ser uno de los m&aacute;s arriesgados, pero es tambi&eacute;n uno de los que m&aacute;s satisfacciones da a los lectores sin prejuicios, que no teman explorar este territorio. Irene M&aacute;rquez es una de las autoras de humor m&aacute;s interesantes de la actualidad, y su terreno predilecto es, precisamente, el del humor oscuro, que parece no tener tab&uacute;es de ning&uacute;n tipo, como demuestra mes tras mes en <em>El Jueves</em>.
    </p><p class="article-text">
        En esta nueva obra recopila varias historias breves de todo tipo, relacionadas de un modo u otro con la muerte, un misterio que quiz&aacute;s mediante el humor pueda serlo menos. M&aacute;rquez se maneja en diferentes registros y no se acomoda nunca, y hasta ensaya una suerte de manga adolescente para sumergirse en el terreno de la autobiograf&iacute;a, al menos aparentemente. Las historias de M&aacute;rquez puede que no sean para todo el mundo, pero aquellas personas que conectan con su sensibilidad no podr&aacute;n evitar caer rendidas ante su innegable talento.
    </p><h2 class="article-text">'El Rey Medusa', de Brecht Evens (Astiberri, trad. Rub&eacute;n Lard&iacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67dded7a-ceae-4cda-9303-c76e27b467fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Convertido ya en uno de los grandes nombres del c&oacute;mic europeo reciente, el belga Brecht Evens destaca en un primer vistazo por su incre&iacute;ble y &uacute;nico sentido del color, que, en sus manos, lejos de ser una mera herramienta decorativa se adquiere cualidades emocionales, narrativas y hasta sinest&eacute;sicas. Pero en obras como &lsquo;Pantera&rsquo; (2018) o &lsquo;Jolgorio&rsquo; (2022) ya ha demostrado que su ambici&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo puramente est&eacute;tico, sumergi&eacute;ndose en terrenos ficcionales complejos y nunca c&oacute;modos.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;El Rey Medusa 1&rsquo; no es una excepci&oacute;n, m&aacute;s bien al contrario: se trata de la primera entrega de una historia llena de aristas y m&uacute;ltiples lecturas posibles, protagonizada por un padre y su hijo. El padre parece haber descubierto una conspiraci&oacute;n mundial y dice estar en contacto con una orden superior que se enfrenta a ella. Desde su nacimiento, su joven hijo ha sido entrenado y preparado para lo que est&aacute; por venir. Pero &iquest;es todo fruto de una mente delirante, o hay algo de realidad? Como lectores, todo lo vemos filtrado por la mente infantil de un ni&ntilde;o que podr&iacute;a ser un genio o, simplemente, v&iacute;ctima de un padre con problemas mentales. El abrumador despliegue narrativo y visual de Evens, que no para de inventar nuevas soluciones a cada p&aacute;gina, nos hace esperar con ganas la siguiente entrega. 
    </p><h2 class="article-text">'Dibujo del natural', de Jaime Hernandez (La C&uacute;pula, trad. Lorenzo D&iacute;az)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a1908f43-f88b-4485-a5b1-7cc365c439f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el secreto para narrar las vidas de los mismos personajes durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os y seguir siendo fresco y divertido? No lo sabemos, pero, desde luego, Jaime Hernandez s&iacute;. Este autor clave en el surgimiento del c&oacute;mic alternativo en los a&ntilde;os 80, con la revista &lsquo;Love &amp; Rockets&rsquo; que publicaba junto a sus hermanos Beto y Mario, lleva desde sus comienzos profesionales narrando, a saltos y sin un orden concreto, las vidas de Maggie y Hopey, dos amigas del barrio de Hoppers, punks en su adolescencia y ahora se&ntilde;oras de vuelta de todo.
    </p><p class="article-text">
        Hernandez ha introducido, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, nuevos personajes m&aacute;s j&oacute;venes, entre los que destaca Tonta, con la idea de renovar el plantel y contrastar el car&aacute;cter de las cincuentonas protagonistas con las de adolescentes actuales. El resultado es, como de costumbre, un fresco lleno de vida y verdad, una lectura emocionante y divertida, cargada de significados para los viejos lectores y excelente puerta de entrada al universo de &lsquo;Locas&rsquo; para los nuevos. Por si fuera poco, Jaime Hernandez sigue siendo uno de los mejores dibujantes vivos del c&oacute;mic mundial, con un repertorio de soluciones que parece inagotable.
    </p><h2 class="article-text">'El disturbio eterno', de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Montse Meneses Vilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0562f912-de33-4c1a-93b5-819d91fcf992_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Ver a Joe Sacco en las listas de lo mejor del a&ntilde;o puede que se haya convertido ya en un t&oacute;pico, pero es que realmente el malt&eacute;s no baja el nivel. Todo lo contrario. La madurez no ha mitigado su rabia ante las injusticias, pero le ha dado una perspectiva mayor, as&iacute; como una panoplia de recursos m&aacute;s amplia. La experiencia acumulada se nota en esta nueva obra, fruto de una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joe-sacco-creo-democracia-permitimos-haya-ricos-compran-politicos_1_12764706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhaustiva labor de documentaci&oacute;n sobre el terreno</a>, que lleva a Sacco a la India. Concretamente, a la regi&oacute;n de Uttar Pradesh, a donde viaja con la intenci&oacute;n de entender el complejo escenario que se configur&oacute; tras los disturbios de Muzaffanagar, que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en las relaciones entre la poblaci&oacute;n hind&uacute; y la musulmana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace Sacco es periodismo de la vieja escuela, cocinado a fuego lento, que se toma todo el tiempo necesario para obtener respuestas y que evita las soluciones sencillas a problemas complejos. Es cierto que exige de sus lectores un grado de atenci&oacute;n y reflexi&oacute;n no siempre sencillo en la era del <em>clickbait</em> y las noticias que se leen en un minuto, pero el autor sabe perfectamente que hay cuestiones que, sencillamente, no pueden abordarse de otra forma.
    </p><h2 class="article-text">'La nueva frontera', de Blutch (Sapristi, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5d3aefb4-bbfd-42c0-b842-d753c0e6d0fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Blutch es uno de los grandes nombres asociados a la <em>Nouvelle BD</em>, ese movimiento autoral que, desde comienzos de los a&ntilde;os 90, sacudi&oacute; las normas del encorsetado c&oacute;mic francobelga y abri&oacute; nuevos caminos. Desde entonces, Blutch ha hecho lo que le ha dado la gana. Como uno de los dibujantes mejor dotados de su generaci&oacute;n, puede hacer pr&aacute;cticamente cualquier cosa. Adem&aacute;s, de resituar en el presente a iconos del c&oacute;mic del pasado como Tif y Tondu o Lucky Luke, realiza obras personales, que suelen salirse de los caminos narrativos m&aacute;s convencionales.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de &lsquo;La nueva frontera&rsquo;, que nos presenta al Blutch m&aacute;s libre, en todos los sentidos. Esta historia no lineal es un despliegue visual al alcance de muy pocos, en el que Blutch dibuja todos sus fetiches, pero es tambi&eacute;n una exploraci&oacute;n del deseo sexual, de las pulsiones y de la consumaciones de estas. Blutch lo presenta siguiendo una l&oacute;gica surrealista y psicoanal&iacute;tica, en lo que supone un viaje alucinante para los lectores que se dejen llevar sin prejuicios.
    </p><h2 class="article-text">'Aqu&iacute; donde estoy', de Mar&iacute;a Castro Hern&aacute;ndez y Tyto Alba (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3f44b757-2743-42f3-86ac-bb8ec63626d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La memoria hist&oacute;rica es uno de los grandes temas del c&oacute;mic espa&ntilde;ol de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, especialmente el centrado en la Guerra Civil y la dictadura, y quiz&aacute;s por eso cada vez cueste m&aacute;s encontrar obras verdaderamente innovadoras. Pero esta lo es. La escritora Mar&iacute;a Castro tuvo la suerte de entrar en contacto con Gabriel Le&oacute;n Honrrubia, con casi cien a&ntilde;os en el momento del encuentro, superviviente de la &ldquo;quinta del biber&oacute;n&rdquo; y hombre l&uacute;cido y de buen humor. Sus entrevistas, junto con las cartas que mandaba desde el frente, conservadas durante d&eacute;cadas, son la materia prima de este c&oacute;mic original y aleccionador sin ser artificiosamente did&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        Las excelentes acuarelas de Tyto Alba recrean un pasado emocional, los recuerdos de un hombre que, cuando era poco m&aacute;s que un ni&ntilde;o, se enfrent&oacute; a la muerte y al horror de la guerra. Como anciano, puede permitirse un ejercicio de memoria hist&oacute;rica que no deja lugar a la ambivalencia, una denuncia de la guerra que transmite a las nuevas generaciones, encarnadas en el hijo de Mar&iacute;a Castro, con quien Gabriel entabla amistad. Un c&oacute;mic que sin duda ser&aacute; muy &uacute;til en las aulas, pero que cualquier persona interesada en la historia reciente deber&iacute;a leer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 21:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 10 mejores cómics de 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Cómic,Novela gráfica,Escritores,Editoriales,Dibujos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cartas de un miembro de 'La quinta del Biberón' toman vida en un cómic: "Ojalá las bombas estuvieran rellenas de chocolate"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cartas-miembro-quinta-biberon-toman-vida-comic-ojala-bombas-estuvieran-rellenas-chocolate_1_12720650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/757e2318-d102-420a-900d-56eb54a96650_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129082.jpg" width="2315" height="1302" alt="Las cartas de un miembro de &#039;La quinta del Biberón&#039; toman vida en un cómic: &quot;Ojalá las bombas estuvieran rellenas de chocolate&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela gráfica 'Aquí donde estoy' reconstruye, a partir del testimonio y la correspondencia de Gabriel León, cómo este tarraconense vivió la guerra con apenas 18 años</p><p class="subtitle">Henry Kamen, historiador: “Unamuno y su generación eran unos completos ignorantes de la historia de España”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que tendr&iacute;an que hacer es a las bombas que tiran que les pusieran paraca&iacute;das a cada una y que estuvieran rellenas de chocolate&rdquo;. Esto es lo que escribi&oacute; Gabriel Le&oacute;n Honrubia el 16 de octubre de 1938. Para entonces se acercaba a los cuatro meses<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/1936-obra-guerra-civil-franco-no-hubiera-querido-vieran-espanoles_129_11864362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> batallando junto a los republicanos en el Ebro</a>. Ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y pertenec&iacute;a a la conocida como 'quinta del biber&oacute;n' por su corta edad. Miles de j&oacute;venes como &eacute;l perecieron en este enfrentamiento, el m&aacute;s sangriento de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/fotografias-robert-capa-mostro-brutalidad-guerra-civil-fotoperiodismo_1_12650593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Guerra Civil,</a> orquestado para alargar la contienda e intentar que el conflicto se insertara en la guerra europea que estaba por venir.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Le&oacute;n, nacido en Tarragona el 4 de marzo de&nbsp;1920, saltan ahora al escenario con la publicaci&oacute;n de <em>Aqu&iacute; donde estoy. Un joven en la batalla del Ebro</em> (Astiberri, 2025), una novela gr&aacute;fica cuyo t&iacute;tulo referencia la localizaci&oacute;n siempre inexacta desde la que los combatientes escrib&iacute;an a sus allegados con la idea de no dar ninguna pista al enemigo en caso de que las misivas fueran interceptadas. Escrita por Mar&iacute;a Castro y dibujada por Tyto Alba, la obra supone un testimonio tan fiel como cruento de lo que en aquellos meses calurosos de verano se sufri&oacute; a las orillas del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        Castro lleg&oacute; de forma fortuita a Le&oacute;n. Adem&aacute;s, una carambola de la vida hizo que la primera vez que lo visitara en Tarragona fuera acompa&ntilde;ada de su hijo, quien ten&iacute;a la misma edad que el antiguo combatiente cuando le llamaron a filas. &ldquo;Lo &uacute;nico que te puedo decir es que no fui voluntario&rdquo;, le dijo Le&oacute;n a Castro al principio de su encuentro, cuando &eacute;l ya ten&iacute;a 99 a&ntilde;os. Le&oacute;n no solo segu&iacute;a tan l&uacute;cido como siempre lo hab&iacute;a estado, sino que se conservaba en una buena forma f&iacute;sica que le permiti&oacute; recorrer algunos de los lugares del antiguo frente de batalla con los nuevos visitantes que con tanto ah&iacute;nco quer&iacute;an conocer su historia. En un momento dado, Montse, su hija, puso encima de la mesa un total de 54 cartas, todas las que conservaba de aquel verano de 1938 remitidas por Le&oacute;n a su madre y hermanas, mayormente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Detalle de una página de la novela gráfica &#039;Aquí donde estoy&#039;                            </span>
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        &ldquo;Cuando vi todo lo que hab&iacute;a pens&eacute; que era algo que no me pod&iacute;a quedar para m&iacute;, que era un testimonio que hab&iacute;a que recoger de alguna manera, como si fuera una especie de compromiso &eacute;tico que sellas en ese justo momento contigo misma&rdquo;, recuerda la guionista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una juventud arruinada por la guerra</strong></h2><p class="article-text">
        De la historia de Le&oacute;n estremece el sacrificio que le acompa&ntilde;&oacute; a partir de aquellos reci&eacute;n cumplidos 18 a&ntilde;os. &ldquo;Pas&oacute; de no poder votar, ir al cine o al cabaret, a estar en primera l&iacute;nea del frente, escuchando c&oacute;mo las balas silbaban sobre su cabeza, y luego a estar castigado por el franquismo cuatro a&ntilde;os haciendo la mili&rdquo;, ilustra la misma Castro. Todo aquello sucedi&oacute; desde finales de julio de 1938 hasta noviembre, recuerda David Alegre, profesor de Historia Contempor&aacute;nea de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona. El 25 de julio Le&oacute;n cruz&oacute; el r&iacute;o agarrado al borde de una barca. Estuvo 115 d&iacute;as en la batalla.
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                Las cartas de Gabriel León han sido el material para crear la novela gráfica &#039;Aquí donde estoy&#039;                            </span>
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        El tambi&eacute;n experto en la historia sociocultural de las guerras recuerda que operaciones como la del Ebro estaban orientadas a ganar tiempo: &ldquo;Los republicanos sab&iacute;an que no ganar&iacute;an nada militarmente, solo persegu&iacute;an un golpe de efecto a nivel pol&iacute;tico para que la Guerra Civil se enmarcara en un conflicto europeo donde los apoyos internacionales se decantaran por la Rep&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alegre, autor de la minuciosa investigaci&oacute;n reci&eacute;n publicada <em>Verdugos del 36. La maquinaria del terror en la Zaragoza golpista</em> (Cr&iacute;tica, 2025), subraya que las condiciones en las que se vieron obligados a luchar miles de j&oacute;venes con apenas 18 a&ntilde;os tras recibir una instrucci&oacute;n militar &ldquo;totalmente insuficiente&rdquo; fueron &ldquo;penosas&rdquo;. J&oacute;venes como Le&oacute;n estuvieron &ldquo;meses agarrados al terreno, en unas condiciones infrahumanas, con desabastecimiento y sometidos a la clara superioridad de los golpistas&rdquo;, en palabras del historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las cosas que más impresionaban de él es que no rehuía hablar sobre los hechos más traumáticos. Él contaba cómo había visto la muerte de cerca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Castro</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las cifras de bajas as&iacute; lo demuestran. La historiograf&iacute;a cifra en 50.000 las personas del bando republicano que sufrieron heridas, fallecieron o cayeron presas de los sublevados, mientras que las bajas de estos alcanzaron las 40.000. &ldquo;Movilizaron a quintas muy j&oacute;venes que quedaron traumatizadas de por vida, que en muchos casos jam&aacute;s quisieron volver a hablar de esta experiencia porque lo pasaron francamente mal y quedaron muy trastocados psicol&oacute;gicamente&rdquo;, a&ntilde;ade Alegre.
    </p><p class="article-text">
        Este especialista enfatiza que &ldquo;fue aut&eacute;nticamente criminal lo que se hizo con estos chavales en base a un c&aacute;lculo pol&iacute;tico para ganar la guerra, cuando ya se hab&iacute;a perdido la esperanza de ganarla desde el terreno militar&rdquo;. &ldquo;Enviaron a morir a ni&ntilde;os con las m&iacute;nimas garant&iacute;as de supervivencia&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una bici engrasada y bombas como melones</strong></h2><p class="article-text">
        Murieron muchos, pero no todos. Le&oacute;n vivi&oacute; hasta los 101 a&ntilde;os para contarlo. &ldquo;Una de las cosas que m&aacute;s impresionaban de &eacute;l es que no rehu&iacute;a hablar sobre los hechos m&aacute;s traum&aacute;ticos. Suelen hablar de los piojos, de la falta de tabaco, pero &eacute;l contaba c&oacute;mo hab&iacute;a visto la muerte de cerca&rdquo;, relata Castro, la guionista del c&oacute;mic. Incluso cuando convers&oacute; con ella en 2019, el miedo segu&iacute;a presente en el viejo combatiente. &ldquo;&iquest;Esto va a salir? A ver si van a venir los fachas a matarme&rdquo;, le dijo a la entrevistadora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en las misivas trasluce esa inocencia caracter&iacute;stica del ni&ntilde;o que se convierte en hombre y que, de forma precipitada, todav&iacute;a no sabe ubicarse dentro del campo de batalla. En una de las m&aacute;s de medio centenar de cartas que Le&oacute;n envi&oacute; y que se recogen al final de la novela gr&aacute;fica, por ejemplo, pide a su padre que le engrase la bici para cuando vuelva. En otra reclama algunos enseres, como tinta y sellos, y vestimenta: &ldquo;Aqu&iacute; no me hace falta dinero porque no hay nada para comprar y la camisa ya tengo ganas de poder estrenarla a ver si me la termin&aacute;is pronto&rdquo;, escribi&oacute; el 17 de junio de 1938.
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                Gabriel León, miembro de la quinta del Biberón cuyos testimonios han conformado la novela gráfica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Todav&iacute;a conmovido por la guerra, Le&oacute;n dej&oacute; por escrito el 9 de septiembre: &ldquo;Lo que yo quisiera es poder ver los tanques y todas las armas de guerra en vez de verlas como las veo, quisiera verlas pintadas al &oacute;leo y, aun esto, desde lejos, que es como mejor se ve un cuadro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cinco d&iacute;as despu&eacute;s se decant&oacute; por una met&aacute;fora para hablar de los bombardeos: &ldquo;(...) el d&iacute;a ha sido una plantaci&oacute;n de melones, pero los payeses iban en avi&oacute;n. Los melones han ca&iacute;do a cientos, pues todo el d&iacute;a se lo han pasado plantando entre m&aacute;s de cien&rdquo;. El d&iacute;a 27 del mismo mes escribi&oacute; que &ldquo;si no termina pronto la guerra, con la gente que quede, cada familia ser&aacute; ama de un pueblo entero as&iacute; que todos podr&aacute;n ser ricos ya no habr&aacute; ning&uacute;n pobre&rdquo;. &ldquo;Recuerdos y besos&rdquo;, sol&iacute;a terminar sus escritos.
    </p><p class="article-text">
        Su testimonio no solo queda ahora inmortalizado en la publicaci&oacute;n de la editorial Astiberri. Castro tambi&eacute;n es la art&iacute;fice de un documental &mdash;del que elDiario.es ofrece un adelanto en exclusiva&mdash; titulado igual que la novela gr&aacute;fica protagonizada por Le&oacute;n, en el que aparece &eacute;l narrando las vicisitudes que tuvo que sortear una vez que fue enviado al frente.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9stoe8" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>Una acuarela para la bruma del recuerdo</strong></h2><p class="article-text">
        A el dibujante de la novela, Tyto Alba, le parece un acierto que Castro haya decidido ficcionar la historia a trav&eacute;s de un joven que se cruza con Le&oacute;n, una casualidad basada en lo ocurrido con su propio hijo, quien acababa de cumplir la mayor&iacute;a de edad cuando conoci&oacute; al combatiente. Alba se ha decantado por la acuarela como la t&eacute;cnica predominante: &ldquo;Hace que deje el dibujo algo difuminado y me permite jugar con las texturas, se asemeja a esa bruma del recuerdo que impera en el guion&rdquo;, concretiza.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n autor de los dibujos que han ilustrado <em>El infinito en un junco</em>, de Irene Vallejo, ha preferido cambiar la t&eacute;cnica solo cuando Le&oacute;n se expresaba con su verborrea locuaz y hasta c&oacute;mica en ciertos pasajes de la historia, reproducidos en la correspondencia original. &ldquo;Hacer algo as&iacute; sobre la Guerra Civil era algo que ten&iacute;a pendiente. Mi abuelo luch&oacute;, pero &eacute;l no contaba nada y era imposible sacarle alguna an&eacute;cdota. De repente, he encontrado a este otro abuelo que contaba mucho y bien&rdquo;, concluye el dibujante. Le&oacute;n muri&oacute; donde naci&oacute;, en Tarragona, el 16 de mayo de 2021.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cartas-miembro-quinta-biberon-toman-vida-comic-ojala-bombas-estuvieran-rellenas-chocolate_1_12720650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 21:39:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cartas de un miembro de 'La quinta del Biberón' toman vida en un cómic: "Ojalá las bombas estuvieran rellenas de chocolate"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Guerra Civil Española,Novela gráfica,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Bruma', una novela gráfica posapocalíptica que defiende "ser críticos con lo que nos enseñan"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/bruma-novela-grafica-posapocaliptica-defiende-criticos-ensenan_1_12673758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd9be520-cfe7-4153-80fd-9cdba0166b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Bruma&#039;, una novela gráfica posapocalíptica que defiende &quot;ser críticos con lo que nos enseñan&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor y autoeditor Martín López Lam, afincado en Valencia, publica una nueva novela gráfica sobre un mundo devastado y la necesidad de cuestionar nuestros valores</p><p class="subtitle">Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles</p></div><p class="article-text">
        Mart&iacute;n L&oacute;pez Lam (Lima, 1981) es un artista gr&aacute;fico nacido en Per&uacute;, afincado en Valencia desde su adolescencia, al que la etiqueta de dibujante se le queda corta: se trata de una de las voces m&aacute;s activas del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-produccion-cultura-auto-creacion_129_12260366.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panorama de la autoedici&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a, al frente del sello de microedici&oacute;n Ediciones Valientes, donde autopublica algunos de sus trabajos m&aacute;s arriesgados y da a conocer a j&oacute;venes dibujantes de todo el mundo. Pero tambi&eacute;n fue uno de los fundadores de la feria independiente Tenderete, celebrada desde 2011 en Valencia y uno de los primeros encuentros de este tipo que surgieron en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su nutrida producci&oacute;n de fanzines, L&oacute;pez Lam ha publicado con diversos sellos editoriales. Su debut profesional fue <em>Parte de todo esto</em> (De Ponent, 2013), al que siguieron t&iacute;tulos como <em>Sirio</em> (Fulgencio Pimentel, 2016) o <em>Las edades de la rata</em> (Salamandra Graphic, 2019), obra con la que obtuvo el Premio Fnac/Salamandra. Adem&aacute;s, ha sido merecedor de una Ayuda a la Creaci&oacute;n Joven de Injuve y de una beca en la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma, producto de la cual public&oacute; <em>El t&iacute;tulo no corresponde</em> (Ediciones Valientes, 2016). Pocos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/proyecto-une-supervivientes-campos-concentracion-dibujantes-dialogos-incluian-silencios_1_12516203.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dibujantes</a> son tan inquietos y experimentales como L&oacute;pez Lam, que ha cultivado siempre un universo de misterio y simbolog&iacute;a propia, con un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/recomendables-contento-salo-comic-barcelona_1_4014300.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo gr&aacute;fico</a> siempre cambiante pero reconocible a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de publicarse su proyecto m&aacute;s reciente, <em>Bruma</em> (Ediciones Valientes y Aristas Mart&iacute;nez, 2025), una historia sobre tres ni&ntilde;os en el contexto de un mundo posapocal&iacute;ptico, observados por una entidad sobrenatural desconocida. En conversaciones con este diario, L&oacute;pez Lam recuerda el origen del libro: &ldquo;El proyecto empez&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s de terminar <em>Las edades de la rata</em>. La idea inicial era mucho m&aacute;s larga y enrevesada, y, cuando me di cuenta de que no iba a poder abarcar esa historia, empec&eacute; a trabajar en otra direcci&oacute;n. <em>Bruma</em> es una hija de esa idea que nunca se hizo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c3c696b9-d4aa-42b8-91bf-0cb91dd52e31_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una vez tuvo claro el cambio de rumbo, el dibujante trabaj&oacute; durante unos dos a&ntilde;os y medio, tras lo cual intent&oacute; buscar un editor, aunque sin mucho &eacute;xito. &ldquo;Acab&eacute; por plantearme la autoedici&oacute;n, pero me interesaba tener el soporte de una editorial con distribuci&oacute;n en librer&iacute;as, as&iacute; que acab&eacute; hablando con Aristas Mart&iacute;nez, que aceptaron participar como coeditores&rdquo;. La colaboraci&oacute;n, sin embargo, acab&oacute; yendo mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Las aportaciones y correcciones de los editores, Sara Herculano y Cisco Bellabestia, fueron esenciales, y estoy muy satisfecho con el resultado final&rdquo;, confiesa L&oacute;pez Lam.
    </p><h2 class="article-text">El pesimismo de la obra</h2><p class="article-text">
        <em>Bruma </em>transcurre envuelta en una atm&oacute;sfera oscura, a lo que contribuye el estilo de dibujo en blanco y negro, que recuerda a maestros del manga adulto &mdash;tal y como recuerda el autor, en un principio pens&oacute; en publicar la obra en un formato similar al del cl&aacute;sico tomo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sonoro-despegue-manga-espanol-precario-admirado-japon_1_10903224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manga</a>&mdash;. Parece haber un cierto pesimismo, una falta de esperanza tras una cat&aacute;strofe que nunca se termina de explicar: &ldquo;Todo eso est&aacute; en el c&oacute;mic, aunque parta de esa idea anterior a la pandemia, porque seguramente entonces ya se ve&iacute;a hacia d&oacute;nde &iacute;bamos. Hay un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/miguel-brieva-creernos-peor-permite-tragar-capitalismo_1_12645139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesimismo</a> por la situaci&oacute;n que estamos viviendo, no solo la pandemia, sino tambi&eacute;n los desplazados de todo el mundo. Eso se refleja en la segunda parte de la obra, donde se habla de la gente que emigra a Marte huyendo de la precariedad y la inseguridad, solo para ir a un lugar en el que todo sucede igual. Es un bucle constante&rdquo;, explica el dibujante.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n L&oacute;pez Lam comenta que siempre le gusta partir de elementos propios del misterio y lo sobrenatural: ovnis, fantasmas, historias populares&hellip; Existe, al mismo tiempo, una continuidad con sus obras anteriores. &ldquo;De hecho, el origen de <em>Bruma</em> parte de una p&aacute;gina de <em>Las edades de la rata</em>, donde el protagonista est&aacute; escribiendo un relato posapocal&iacute;ptico de gente que viv&iacute;a en el subsuelo &mdash;afirma el autor&mdash;. Y, de alguna forma, hay mucho de las atm&oacute;sferas, los s&iacute;mbolos y los ritmos de <em>Sirio</em>. No s&eacute; si el lector lo ver&aacute;, pero yo pensaba mucho en esto mientras lo hac&iacute;a&rdquo;.
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                Una página de &#039;Bruma&#039;                            </span>
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        A estas sensaciones contribuye el protagonismo de los tres ni&ntilde;os protagonistas, que est&aacute;n solos, sin saber si sus familias viven o han muerto. La empat&iacute;a que suscitan esos tres ni&ntilde;os es clave, y los adultos pr&aacute;cticamente no aparecen. &ldquo;Es como en <em>Peanuts</em>, los adultos son simples sombras&rdquo;, bromea L&oacute;pez Lam. &ldquo;El protagonismo de los ni&ntilde;os es importante, porque en este libro parto de la idea de que la educaci&oacute;n, en cierto sentido, se puede volver un experimento social, como sucedi&oacute; en Canad&aacute;, en ciertos internados cat&oacute;licos en Canad&aacute;, donde encerraban a los ni&ntilde;os abor&iacute;genes&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra cuesti&oacute;n relacionada con esta que sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n para la experiencia del tr&iacute;o protagonista de <em>Bruma</em>: los ni&ntilde;os que experimentan apariciones marianas. &ldquo;Hay un libro de Carlota Fuentevilla, <em>A trav&eacute;s del tambor. Cuerpo, visiones y pol&iacute;tica</em> (Antipersona, 2023) que aborda el caso de cuatro ni&ntilde;as del pueblo de San Sebasti&aacute;n de Garabandal, en Cantabria, a las que se les apareci&oacute; la virgen y que fueron totalmente instrumentalizadas y utilizadas&rdquo;, desarrolla L&oacute;pez Lam. Los tres ni&ntilde;os de <em>Bruma</em> est&aacute;n en una situaci&oacute;n similar, encerrados y controlados, observados por unas entidades desconocidas. El autor ha trazado un curioso paralelismo: &ldquo;Son como los tres insectos palo que tiene mi hijo, que tenemos en una caja de pl&aacute;stico&hellip; me parece una curiosa coincidencia. Los observados no saben que los estamos observando, viven sus vidas ajenos a eso, pero &iquest;qu&eacute; pasa con los observadores?&rdquo;, se pregunta. 
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                Una página de &#039;Bruma&#039;                            </span>
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        En &uacute;ltima instancia, se trataba, tambi&eacute;n, de defender &ldquo;la necesidad de ser cr&iacute;ticos con lo que nos han ense&ntilde;ado&rdquo;: &ldquo;No estoy hablando de negar que la Tierra sea redonda, sino de poner en cuesti&oacute;n determinadas ideas racistas, clasistas, machistas que forman parte de lo que se ense&ntilde;a en los sistemas educativos&rdquo;. Adem&aacute;s, de <em>Bruma</em> llama la atenci&oacute;n, sobre todo, que est&aacute; dividida en dos partes muy diferentes. La primera es el relato del cautiverio de los tres ni&ntilde;os; la segunda, es una suerte de ep&iacute;logo, un informe en el que parece darse alguna informaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n en el planeta y la posibilidad de emigrar a Marte, en el que L&oacute;pez Lam da rienda suelta a su faceta m&aacute;s experimental y abstracta. 
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que todo surgi&oacute; de una forma muy casual: &ldquo;Surge de una obra con la autora Andrea Ganuza, con la que hablaba un d&iacute;a sobre la extensi&oacute;n que iba a tener mi libro. Le dije que iba a meterle varias p&aacute;ginas m&aacute;s, tomar otra cosa, sumarla a la historia principal y hacer que funcionara, como un reto&rdquo;. A partir de ah&iacute;, el autor recuper&oacute; ideas y conceptos visuales de un fanzine anterior, <em>Jard&iacute;n</em>, &ldquo;en el que recurr&iacute;a mucho al <em>collage</em>, inspirado por la artista neerlandesa Ruth van Beek&rdquo;. &ldquo;Me gust&oacute; mucho c&oacute;mo qued&oacute; ese c&oacute;mic, as&iacute; que utilic&eacute; muchos de sus recursos para este ep&iacute;logo. Y luego ya fui conectando todo con la historia principal, pensando c&oacute;mo podr&iacute;a contarse de otra forma, desde otro punto de vista, modific&aacute;ndola, como una variaci&oacute;n del mismo tema&rdquo;, elabora el dibujante lime&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Dos partes diferentes en la obra</h2><p class="article-text">
        La manera de unir ambas partes tiene, a su vez, una sorprendente referencia. &ldquo;<em>Blissful Yours</em> (2002), la pel&iacute;cula de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueve-peliculas-seguir-pista-festival-cannes-2021_1_8004041.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apichatpong Weerasethakul</a>, tiene este recurso de unir dos historias para que funcionen como un d&iacute;ptico. Tiene una ruptura en el &uacute;ltimo tercio, incluso apareciendo los cr&eacute;ditos en medio de la pel&iacute;cula. Me pareci&oacute; interesante llevarlo al c&oacute;mic, aunque finalmente descart&eacute; la idea de poner los cr&eacute;ditos en medio de las dos partes, me pareci&oacute; excesivo&rdquo;, explica. Pero lo que s&iacute; se introduce es un cambio de registro en el final de la historia de los ni&ntilde;os, que da pie al ep&iacute;logo, y en el que el color juega un papel esencial. 
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n, la del color, ha sido trabajada de una forma muy llamativa: &ldquo;Ten&iacute;a que pensar en pliegos de 16 p&aacute;ginas, que me marcaban d&oacute;nde ten&iacute;a que aparecer el color, en t&eacute;rminos de ritmo pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos, intentando ahorrar en impresi&oacute;n en color. Esto ya son cosas muy frikis en las que solo pensamos los editores [risas]&rdquo;.&nbsp;Por otro lado, L&oacute;pez Lam, siempre inquieto, ya tiene otro proyecto entre manos, que ha presentado a las recientes y novedosas Ayudas a la Creaci&oacute;n de C&oacute;mic convocadas este a&ntilde;o por el Ministerio de Cultura, y que intentan paliar la precariedad intr&iacute;nseca a la profesi&oacute;n de dibujante de c&oacute;mics en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Lam explica que se trata de un proyecto &ldquo;m&aacute;s cerca del ensayo que del c&oacute;mic narrativo, m&aacute;s similar a <em>El t&iacute;tulo no corresponde</em>, con mucha investigaci&oacute;n detr&aacute;s&rdquo;. Se tratar&aacute; de una obra sobre el lenguaje, concretamente, &ldquo;sobre las lenguas pidgin, que surgen en contextos en los que dos comunidades con idiomas diferentes tienen que entenderse, como las lenguas criollas, y que suelen desaparecer r&aacute;pidamente&rdquo;. Esperamos poder pronto este nuevo trabajo del que es uno de los autores m&aacute;s originales y arriesgados del panorama actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/bruma-novela-grafica-posapocaliptica-defiende-criticos-ensenan_1_12673758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 19:38:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Bruma', una novela gráfica posapocalíptica que defiende "ser críticos con lo que nos enseñan"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Novela gráfica,Cómic,Editoriales,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-perez-andujar-raquel-gu-le-dan-vuelta-mito-vampiros-homenaje-viejos-tebeos-juveniles_1_12666638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58c6a654-461d-4734-995d-3b85f22a5eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja creativa publica en catalán y castellano 'Margarita contra los vampiros', una historia "de perdedores" con guiños a la cultura pop</p><p class="subtitle">El Reina Sofía hace justicia con Maruja Mallo, la artista pionera que demostró que otra mujer era posible</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-perez-andujar-premio-herralde-bufalo_1_8469202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier P&eacute;rez And&uacute;jar</a> (San Adri&aacute;n de Bes&oacute;s, Barcelona, 1965) es escritor, autor de novelas como <em>La noche fenomenal</em> (Anagrama, 2019) o <em>El a&ntilde;o del b&uacute;falo </em>(Anagrama, 2021). <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/rescate-olvidadas-ciencia-vocaciones-futuras_1_1140931.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raquel Gu</a> (Barcelona, 1972) es dibujante de c&oacute;mics, colaboradora de <em>El Jueves</em> y autora de obras como <em>La edad estupenda </em>(Sapristi, 2023)<em> </em>o <em>&iquest;Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad</em> (Garbuix Books, 2025). En 2023, ambos se conocieron cuando P&eacute;rez And&uacute;jar acompa&ntilde;&oacute; a la dibujante en la presentaci&oacute;n de una de sus obras, y la chispa creativa surgi&oacute;. El resultado acaba de aparecer en el mercado, en doble versi&oacute;n: en catal&aacute;n, <em>La senyora Marga i els vampirs</em> (Finestres), y en castellano, <em>Margarita contra los vampiros </em>(Liana Editorial). 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un homenaje a una forma de hacer tebeos en desuso, la de la escuela de c&oacute;mic francobelga, pero es tambi&eacute;n una coctelera de referencias a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/importancia-fenomeno-fan-impulsor-cultura-popular-prejuicios-machistas-estigmas_1_11435920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura popular</a> muy generacional, que incluye gui&ntilde;os a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/songs-of-lost-world-nuevo-disco-the-cure-senala-camino-apoteosico-final_1_11783204.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Cure</a>, Bela Lugosi, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bob-dylan-no-existe-contiene-multitudes_130_7980887.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Dylan</a>, Herg&eacute;, Raimon o el director de cine Pere Koniec: en una de sus pel&iacute;culas participaron P&eacute;rez And&uacute;jar y Gu en sendos cameos, casualmente. Del origen del proyecto nos hablan los autores en una entrevista con este medio. &ldquo;Cuando nos conocimos en persona nos ca&iacute;mos muy bien y  quedamos otro d&iacute;a para seguir hablando&rdquo;, explican. 
    </p><p class="article-text">
        Gu recuerda c&oacute;mo fue P&eacute;rez And&uacute;jar el que se lanz&oacute; para proponerle colaborar: &ldquo;Me propuso hacer una tira juntos, cosa que acept&eacute; encantada, porque yo era lectora de sus novelas, y empezamos a pensar en personajes&rdquo;. El escritor comenta la orientaci&oacute;n que quer&iacute;an darle: &ldquo;Iba a ser como un <em>sitcom</em>, sobre una mujer mayor, Marga, que iba a diario a tomarse una ca&ntilde;a al bar. Luego se nos ocurri&oacute; la expresi&oacute;n &lsquo;Margarita contra los vampiros&rsquo;, aunque tardamos en decidir que eso iba a ser una historia&rdquo;. 
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                Páginas de &#039;Margarita contra los vampiros&#039;                            </span>
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        La realidad del mercado les hizo cambiar de idea. &ldquo;En un ataque de lucidez, nos dimos cuenta de que ning&uacute;n peri&oacute;dico o revista nos iba a publicar con la periodicidad que nosotros necesit&aacute;bamos, que era diaria o casi diaria. En ese momento, decidimos hacer un libro&rdquo;, afirma Raquel Gu. As&iacute; llegaron a una historia de un grupo de amigos que se enfrenta a Virgilio, un trasunto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robert-eggers-resucita-mito-vampirico-nosferatu-invento-cine-terror_1_11927354.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nosferatu</a>, y que viajan por toda Europa conociendo a personajes cada vez m&aacute;s disparatados. &ldquo;Es una historia de perdedores, de gente que est&aacute; sola, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-alimentaron-romantico-san-valentin_1_1703406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amor t&oacute;xico</a> &mdash;explica Gu&mdash;. Virgilio es un vampiro que entiende el amor como posesi&oacute;n, &uacute;nicamente. Tambi&eacute;n trata de c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/amistad-banquete-platonico-nave-madrid-cat_1_12156975.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la amistad</a> y creer en los amigos te ayudan a superar cualquier percance. Pero tambi&eacute;n habla de saber dejar marchar a la gente&rdquo;. &ldquo;Es una historia de gente viva&rdquo;, resume P&eacute;rez And&uacute;jar.
    </p><h2 class="article-text">De cuatro en cuatro p&aacute;ginas</h2><p class="article-text">
        A pesar de la buena qu&iacute;mica de la pareja creativa, P&eacute;rez And&uacute;jar confiesa sus dudas: &ldquo;A m&iacute; me daba mucha verg&uuml;enza, porque no me considero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-laverty-guionista-detenido-camiseta-pro-palestina-israel-no-comete-genocidio-burla-mundo-impunidad_1_12568034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guionista</a>, ni siquiera ahora. Pero vi que nos entend&iacute;amos muy bien, y, en el fondo, me siento muy seguro con Raquel, porque, por mucho que me equivoque, ella lo va a salvar. Me dejaba mucho margen de error&rdquo;. El novelista y ensayista, que ya tuvo una experiencia en el c&oacute;mic junto a Laura P&eacute;rez Vernetti &mdash;<em>El designio</em> (Autsaider C&oacute;mics, 2024)&mdash;, comenta la mec&aacute;nica con la que han trabajado &eacute;l y Gu en este proyecto: &ldquo;Yo lo escrib&iacute; para Raquel con el esp&iacute;ritu de Bruguera: le entregaba de cuatro en cuatro p&aacute;ginas, como se hac&iacute;a en Bruguera, semanalmente. Quer&iacute;a impregnarme de ese tempo, de esa estructura, entregando r&aacute;pido. Luego hicimos trampa y corregimos muchas cosas, claro. Pero el v&eacute;rtigo era el mismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la historietista esper&oacute; a tener todo el guion completo antes de ponerse a dibujar. &ldquo;Necesitaba todo el cuadro completo para componer la historia &mdash;afirma&mdash;, aunque iba leyendo las entregas de cuatro p&aacute;ginas y las comentaba con &eacute;l. Despu&eacute;s, una vez que ten&iacute;a las p&aacute;ginas, se las enviaba a Javier, que hac&iacute;a cambios en los di&aacute;logos&rdquo;. Ambos coinciden en la sinton&iacute;a que han tenido y en la fluidez del proceso creativo. &ldquo;Hubo un momento en el que la historia nos abdujo, y los personajes eran tan autores como nosotros, est&aacute;bamos viviendo la historia a la vez. Y cuando terminamos y lo entregamos, nos dio un baj&oacute;n a los dos&rdquo;, comenta P&eacute;rez And&uacute;jar. &ldquo;Ha sido como sacar los juguetes y ponernos a jugar&rdquo;, apunta Raquel Gu. 
    </p><h2 class="article-text">Personajes&nbsp;y homenajes</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes de <em>Margarita contra los vampiros</em> es su plantel de personajes, casi todos inspirados en figuras reales de lo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sabrina-carpenter-ariana-grande-maquillan-mtv-vma-ano-flojo-musica-pop_1_12584843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pop</a>, lo que convierte a la obra, en palabras de Marta Sanz, en una &ldquo;centrifugadora cultural&rdquo;. Todos esos personajes y homenajes sal&iacute;an de las conversaciones entre los dos autores &ldquo;principalmente por WhatsApp&rdquo;, de una forma muy natural, porque, tal y como reconoce P&eacute;rez And&uacute;jar, a los dos les parec&iacute;a &ldquo;siempre bien&rdquo; lo que propusiera el otro. Raquel Gu desgrana algunos de estos gui&ntilde;os: &ldquo;Marga est&aacute; inspirada en una se&ntilde;ora inglesa que sal&iacute;a en una foto del fot&oacute;grafo Catal&aacute; Roca que encontr&oacute; Javier, Miguel tiene mucho de Walter Brennan&hellip;&rdquo;, desvela. &ldquo;Los vampiros han ido como un juego. Tenemos a uno que es como Robert Smith, otra es un homenaje a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maruja-torres-tres-generaciones-hay-pais-suicida-olvidado-les-paso_1_11656684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maruja Torres</a>, a Ru Paul, Miguel Gila&hellip; Intent&aacute;bamos llamar la atenci&oacute;n, pero todos est&aacute;n ah&iacute; porque los admiramos o han formado parte de nuestras vidas en alg&uacute;n momento&rdquo;, explica la autora. Pero hay muchos m&aacute;s gui&ntilde;os, desgranados todos en las p&aacute;ginas finales del c&oacute;mic. 
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                Páginas de &#039;Margarita contra los vampiros&#039;                            </span>
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        Respecto a la historia en s&iacute;, ambos reconocen la poderosa influencia del c&oacute;mic francobelga cl&aacute;sico, los Tint&iacute;n, Spirou y muchos otros que forman parte del ADN de P&eacute;rez And&uacute;jar y Gu como lectores, tal y como reconocen. El escrito explica esta cuesti&oacute;n de una forma divertida. &ldquo;Recuerdo el eslogan del whisky DYC: un whisky como los de all&iacute;, hecho aqu&iacute;. Eso es lo que quer&iacute;amos hacer. Es un &aacute;lbum francobelga como los de all&iacute;, pero hecho aqu&iacute;&rdquo;. Pero, para &eacute;l, tambi&eacute;n es un &ldquo;gesto de rebeld&iacute;a art&iacute;stica&rdquo;: &ldquo;Se trata de ir contra la moda y contra el tiempo que nos ha tocado vivir, y ser fiel a tus ra&iacute;ces, ser lo que eres. La escuela francobelga parece haberse quedado obsoleta, as&iacute; que nos atrincheramos ah&iacute; por llevar la contraria&rdquo;, sentencia el autor de <em>Catalanes todos </em>(2014). 
    </p><p class="article-text">
        La otra gran referencia ya se ha citado: la de los tebeos de Bruguera, editorial que, durante un tiempo, precisamente intent&oacute; adoptar el mismo modelo narrativo de los c&oacute;mics francobelgas. En concreto, Gu se declara seguidora de Raf, creador de, entre otros, <em>Sir Tim O&rsquo;Theo</em>. &ldquo;Raf es un autor que siempre me ha gustado mucho, me encanta su trazo&rdquo;, asegura. La dibujante cuenta c&oacute;mo con cada pack de cuatro p&aacute;ginas que le enviaba P&eacute;rez And&uacute;jar este le hac&iacute;a llegar una carpeta con un mont&oacute;n de im&aacute;genes que le pod&iacute;an servir de documentaci&oacute;n, a pesar de lo cual ella reconoce que &ldquo;los fondos tienen una importancia relativa; hay p&aacute;ginas en las que apenas hay, porque nuestra intenci&oacute;n era plantear que la historia de Marga puede ser imaginaria, que tal vez est&eacute; todo en su cabeza&rdquo;.
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                Páginas de &#039;Margarita contra los vampiros&#039;                            </span>
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        Los densos di&aacute;logos de la obra, adem&aacute;s de remitir al estilo de aquellos tebeos juveniles, est&aacute;n llenos de citas a pel&iacute;culas, canciones y programas televisivos, adem&aacute;s de numerosos juegos de palabras marca de la casa. &ldquo;No los puedo evitar&rdquo;, confiesa el guionista. &ldquo;De hecho, me reprim&iacute;, porque se habr&iacute;a convertido en un absurdo. Es tambi&eacute;n un homenaje al Goscinny [el cocreador de Ast&eacute;rix] que he querido ser y que no he sido&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se les pide hacer balance, ambos se muestran muy contentos con el trabajo realizado, especialmente con la relaci&oacute;n entre ellos. &ldquo;La historia se ha contado sola&rdquo;, dice P&eacute;rez And&uacute;jar, para quien el secreto ha estado en verse a s&iacute; mismo como un acompa&ntilde;ante de Gu. &ldquo;Ella no se tiene que amoldar a mis ideas, sino que soy yo el que se tiene que amoldar a lo que ella haga&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Este lo desarrolla con un eficaz ejemplo. &ldquo;Yo veo la relaci&oacute;n entre guionista y dibujante como la que tienen en el flamenco un cantaor y un guitarrista. El guitarrista tiene que tocar para que se luzca el primero, ir por detr&aacute;s sigui&eacute;ndole el tempo. El guionista tiene que hacer lo mismo, es un acompa&ntilde;ante del dibujante, que va por donde quiere este&rdquo;, dice. La pareja art&iacute;stica ya est&aacute; pensando en futuros proyectos, &ldquo;quiz&aacute; algo menos humor&iacute;stico&rdquo;, como apunta P&eacute;rez And&uacute;jar. &ldquo;Nos lo hemos pasado tan bien&hellip; Pero ahora hay que esperar a ver si a la gente le gusta y entra en nuestra propuesta&rdquo;, concluye Gu. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-perez-andujar-raquel-gu-le-dan-vuelta-mito-vampiros-homenaje-viejos-tebeos-juveniles_1_12666638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 21:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cómic,Literatura,Dibujos,Novela gráfica,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia detrás de Guille, el hermano de Mafalda que Quino creó inspirado en su sobrino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia-detras-guille-hermano-mafalda-quino-creo-inspirado-sobrino_1_12387426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a2e6470-4850-455a-8e82-38869d5d99ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119941.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia detrás de Guille, el hermano de Mafalda que Quino creó inspirado en su sobrino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Quinografía', que repasa la obra del dibujante y llega a los cines el 19 de junio, recorre su mundo a través de testimonios de las personas que lo inspiraron</p><p class="subtitle">La filosofía de Mafalda, la niña apasionada del método socrático para dudar del mundo a través de viñetas</p></div><p class="article-text">
        La historia de Quino no solo se cuenta a trav&eacute;s de su vida, tambi&eacute;n a trav&eacute;s de su arte. El dibujante, que cre&oacute; a la m&iacute;tica Mafalda, siempre ha plasmado en sus vi&ntilde;etas su visi&oacute;n del mundo. Lo ha hecho con una mirada cr&iacute;tica, honesta, mordaz y humor&iacute;stica. Los personajes de su obra han sido los pilares sobre los que se sustentaban sus reflexiones, sus preocupaciones y, en general, el mundo que le rodeaba en unos turbulentos finales de la d&eacute;cada de los 60. Sumergirse en sus tiras y conocer a sus protagonistas da la oportunidad de reconstruir la historia de Quino a partir de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Adentr&aacute;ndose en los recuerdos y las memorias de Joaqu&iacute;n Salvador Lavado, la persona tras el apodo de Quino, la reci&eacute;n estrenada <em>Quinograf&iacute;a</em> llega a los cines el 19 de junio para revisitar el mundo del artista. Se trata de una pel&iacute;cula dirigida por Mariano Donoso y Federico Cardone que, adem&aacute;s de relatar los sue&ntilde;os del autor de Mafalda, cuenta con testimonios de quienes lo acompa&ntilde;aron a lo largo de los mismos. Uno de ellos, el de su sobrino Guillermo Lavado, que inspir&oacute; la creaci&oacute;n de Guille, el hermano de Mafalda.
    </p><p class="article-text">
        Este personaje nace en 1968, cuando Guillermo Lavado ten&iacute;a cinco a&ntilde;os. El peri&oacute;dico donde Quino publicaba la tira cerr&oacute; &mdash;el diario argentino El Mundo, en 1966&mdash;, y, seg&uacute;n cont&oacute; en entrevistas, esto hizo que pudiera evitarse el internamiento de la madre de Mafalda y los pormenores del parto. Cuando la tira se retom&oacute;, Guille ya formaba parte de la familia. Su inspiraci&oacute;n recae en Guillermo Lavado, quien, a diferencia de su t&iacute;o, que desde muy peque&ntilde;o vio definida su devoci&oacute;n por el dibujo, nunca tuvo las cosas claras y se acab&oacute; dedicando a la m&uacute;sica por casualidad. 
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                Viñeta de Quino                            </span>
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        El principal gui&ntilde;o que hay en el personaje de Guille al sobrino de Quino es que, al igual que le sucedi&oacute; a Guillermo Lavado, fue el hermano menor. Sin embargo, puesto que tanto Guillermo como Quino eran &ldquo;muy introvertidos&rdquo;, nunca mantuvieron muchas conversaciones al respecto. &ldquo;De esas cosas no habl&aacute;bamos mucho, pero siempre estaba latente ah&iacute;. Siempre estaba el comentario externo de la gente que dec&iacute;a: '&iexcl;T&uacute; eres ese Guille!'. Pero, en general, un poco por pudor mutuo, nunca hablamos demasiado de eso&rdquo;, cuenta con a&ntilde;oranza Guillermo Lavado a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El sobrino de Quino reconoce que, en las distintas etapas de la vida de cada uno, &eacute;l y su t&iacute;o se encontraron en momentos esenciales: &ldquo;Ellos fueron muy importantes para m&iacute;, tanto Quino como su esposa Alicia. Ella era una mujer brillante, de un car&aacute;cter muy, muy fuerte, muy temperamental, pero de una sabidur&iacute;a y de una claridad indudable. Fue para la vida de Quino una persona muy importante no solamente en lo afectivo, sino tambi&eacute;n en lo profesional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lavado explica que hasta tres personajes de la obra de Quino est&aacute;n inspirados en personas de la vida real, adem&aacute;s del propio Guille. Entre los dos restantes, se encuentra Arsenio Delgado, inspiraci&oacute;n para Manolito y su padre. Arsenio era el padre del periodista Juli&aacute;n Delgado, quien propuso la publicaci&oacute;n de Mafalda en la revista en la que trabajaba, Primera Plana, y que fue desaparecido durante la dictadura, en 1976.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Federico, hijo de Guille y Karina; Guille, sobrino de Quino; Quino, y Karina Fischer, esposa de Guille                            </span>
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        Asimismo, el escritor Jorge Timossi fue la inspiraci&oacute;n de Felipe, aunque solamente desde el punto de vista f&iacute;sico. &ldquo;Timossi era la ant&iacute;tesis del car&aacute;cter de Felipe, pues en realidad Felipe es rotundamente Quino&rdquo;, comenta Guillermo Lavado, &ldquo;un personaje torturado por la idea de ir al colegio, por una timidez espantosamente severa que le produc&iacute;a mucho conflicto a nivel social&rdquo;. &ldquo;A partir de los a&ntilde;os se fue haciendo m&aacute;s extrovertido, pero siempre permaneci&oacute; esa visi&oacute;n tan &iacute;ntima y t&iacute;mida. Incluso el personaje de Guille creo que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con &eacute;l&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El sobrino del artista se&ntilde;ala que &ldquo;la caracter&iacute;stica tan digna de resaltar en Quino, y la que lo hace tan cl&aacute;sico y tan simp&aacute;tico, sin distinci&oacute;n de ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, es que la cr&iacute;tica que hace la hace desde un espacio externo&rdquo;. Para Guillermo Lavado, todos los personajes, tambi&eacute;n los secundarios, tienen mucho de Quino, habiendo m&aacute;s de &eacute;l que de quienes los inspiraron: &ldquo;&Eacute;l tambi&eacute;n tiene mucho de Manolito, tiene mucho de Susanita... Hay muchas facetas cr&iacute;ticas que presenta en sus personajes en relaci&oacute;n a la naturaleza humana&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viñeta de Quino                            </span>
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        El director de <em>Quinograf&iacute;a</em>, Mariano Donoso, destaca a este peri&oacute;dico que en <em>Mafalda</em> existe un mundo interior cuya belleza reside en la &ldquo;pol&iacute;tica de la diferencia que no rompe&rdquo;. &ldquo;Es una pol&iacute;tica donde todos son distintos y extremos, pero que viven felices en el mismo barrio y son amigos&rdquo;, dice el cineasta. Por un lado est&aacute; Susanita, con esa &ldquo;idiosincrasia de ama de casa que quiere casarse con un m&eacute;dico&rdquo;; por el otro, Mafalda, en su &ldquo;aspiraci&oacute;n de ser presidenta o de representar en la ONU a una naci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Y ambas se van a defender entre s&iacute; en esa libertad y en esa diferencia&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Una entrevista sacada del ba&uacute;l una d&eacute;cada despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La vigencia del arte de Quino radica en que su universo es tan ingenioso e inteligente que nunca ha envejecido. Esto no &uacute;nicamente se percibe en las vi&ntilde;etas, sino que se patenta tambi&eacute;n en los propios pensamientos del autor. La magia de la pel&iacute;cula sobre su obra que llega ahora a los cines es que, en ella, se hace un viaje a trav&eacute;s de la &uacute;ltima entrevista concedida por el creador de Mafalda. Este documento audiovisual, que desde 2014 hab&iacute;a permanecido oculto, sale a la luz en la que supone una asombrosa demostraci&oacute;n de que la sociedad no ha cambiado tanto. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Quino, de joven, junto a sus padres                            </span>
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        Las preocupaciones de Quino en 2014 eran la posici&oacute;n de Rusia en el conflicto con Ucrania, la invasi&oacute;n de ni&ntilde;os latinoamericanos que se ve&iacute;an obligados a emigrar, las elecciones en Estados Unidos, la derechizaci&oacute;n de pa&iacute;ses como Holanda o Hungr&iacute;a, pa&iacute;ses europeos que uno cre&iacute;a &ldquo;m&aacute;s pegados a la democracia&rdquo; y en los que, de pronto, gana la derecha de un &ldquo;modo espantoso&rdquo;. Repasar la actualidad en 2025 parece regresar a aquella entrevista que Quino ofreci&oacute; hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        Mariano Donoso considera que Quino es un artista al que &ldquo;la palabra 'actual' se le queda chica&rdquo;. &ldquo;Una interpretaci&oacute;n puede ser que quienes no hemos cambiado tanto somos nosotros&rdquo;, alega el director. &ldquo;Pensamos que con la igualdad de g&eacute;nero, con el feminismo, ya hab&iacute;amos avanzado. Pero despu&eacute;s llegan otras redadas de derecha donde parece que no y volvemos a lo mismo&rdquo;, agrega, &ldquo;es ah&iacute; donde nos cuestionamos que igual fueron 50 a&ntilde;os en los que no hab&iacute;amos cambiado tanto, sino que quiz&aacute; ten&iacute;amos la ilusi&oacute;n o el sue&ntilde;o de haber cambiado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si imagino a Mafalda como un personaje que continúa en el tiempo y creció, me daría mucha tristeza. El mundo la habría atravesado.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Donoso</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tratar de averiguar qu&eacute; pensar&iacute;a Mafalda del mundo actual si viviera en estos tiempos es algo dif&iacute;cil para Mariano Donoso: &ldquo;Me resulta muy cruel ver a una Mafalda de 60 a&ntilde;os&rdquo;. El cineasta declara que &ldquo;dejar&iacute;a de tener su belleza y su sonrisa ya no ser&iacute;a la misma&rdquo;. &ldquo;El mundo la habr&iacute;a atravesado. Estamos igual que antes, est&aacute; la bomba at&oacute;mica, que puede terminar con nosotros en cualquier momento y que realmente est&aacute; en las manos menos adecuadas. El personaje de Mafalda es vital porque no es pesimista&rdquo;, afirma Donoso.
    </p><p class="article-text">
        Su sobrino, Guillermo Lavado, indica que &ldquo;las p&aacute;ginas de humor que Quino dibuj&oacute; son de una actualidad espantosa, porque los conflictos de Medio Oriente no se han movido demasiado, ya sea Siria, Israel, Palestina, Ir&aacute;n...&rdquo;. Y hace alusi&oacute;n a todo ese humor mudo que caracteriz&oacute; la obra del artista como resistencia pol&iacute;tica y social: &ldquo;Cuando se le acab&oacute; esa frescura decidi&oacute; acabar <em>Mafalda</em>, contrariamente a lo que muchos de sus colegas habr&iacute;an hecho, que es seguir explotando su &eacute;xito. &Eacute;l pens&oacute; que, antes de repetirse, era mejor abandonar el personaje y dedicarse a lo que antes y despu&eacute;s se dedic&oacute;, que era un humor m&aacute;s libre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si Quino siguiera escribiendo y dibujando, Lavado reflexiona que seguir&iacute;a haci&eacute;ndolo &ldquo;sobre lo mismo&rdquo;, a trav&eacute;s de una &ldquo;cr&iacute;tica a todos los conflictos que estamos viviendo&rdquo;: &ldquo;Los intereses pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos son los que mueven esos conflictos, y &eacute;l lo ten&iacute;a muy claro siempre&rdquo;. Porque, mientras el mundo contin&uacute;a, su legado permanece igual de intacto, como resalta Mariano Donoso: &ldquo;Pon&eacute;s su obra en una sala, congreg&aacute;s a 200 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y no ten&eacute;s que hacer nada m&aacute;s, no ten&eacute;s que guiarles hist&oacute;ricamente, no ten&eacute;s que dar una charla introductoria sobre el a&ntilde;o 1975. Esta tira sale en Argentina y no ten&eacute;s que explicar nada. Es algo extra&ntilde;o, pero se lee exactamente igual&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historia-detras-guille-hermano-mafalda-quino-creo-inspirado-sobrino_1_12387426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jun 2025 20:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia detrás de Guille, el hermano de Mafalda que Quino creó inspirado en su sobrino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Documental,Documentales,Cómic,Novela gráfica,Dibujos,Libros,Películas,Artistas,Cine,Cineastas,Literatura,Arte,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ratón contra la desmemoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/raton-desmemoria_129_12377785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51eb6102-f047-40c3-a98c-e1b6e82ee181_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ratón contra la desmemoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Éste es un buen momento para leer o releer 'Maus', la obra maestra de Art Spiegelman sobre el Holocausto contado a través del relato de su padre, superviviente de Auschwitz y otros campos de exterminio nazis</p><p class="subtitle">Art Spiegelman y su mensaje censurado contra Trump: el documental sobre el autor de ‘Maus’ llega (íntegro) a Europa</p></div><p class="article-text">
        Mirar hacia atr&aacute;s en este mundo r&aacute;pido y fragmentado es a veces lo que m&aacute;s ayuda a mirar hacia adelante. El pasado no es un gur&uacute; que sirva para predecir el futuro, pero s&iacute; da perspectiva sobre la gravedad o no del presente y recuerda los riesgos de los caminos oscuros.  
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es un buen momento para leer o releer <a href="https://www.penguinlibros.com/es/novela-grafica/29000-libro-maus-9788439720713?srsltid=AfmBOoppdIlAJL5mHQdL71NqMRcsXjBp-oRn2pmIu13AFeel1p6_DGFo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus</em></a>, la obra maestra de Art Spiegelman sobre el Holocausto contado a trav&eacute;s del relato de su padre, superviviente de Auschwitz y otros campos de exterminio nazis. La brutalidad en cada detalle que recuerda su padre &mdash;que en realidad quer&iacute;a olvidar y borrar los rastros f&iacute;sicos de su trauma&mdash; contrasta con la humanidad que transmiten los ratones dibujados por Spiegelman. 
    </p><p class="article-text">
        El historietista tuvo que explicarle al <em>New York Times </em>que su &ldquo;c&oacute;mic&rdquo; no deb&iacute;a ser clasificado como &ldquo;ficci&oacute;n&rdquo;, como explica con vehemencia en el documental <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Art Spiegelman: Disaster is my Muse</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, que acaba de estrenarse en Londres </a>y se podr&aacute; ver en Espa&ntilde;a en Filmin a partir de julio.  
    </p><p class="article-text">
        El filme explica c&oacute;mo naci&oacute; <em>Maus</em> y acaba siendo un aviso para navegantes sobre los riesgos de entregarse a l&iacute;deres que promueven y explotan el odio, y de c&oacute;mo la degeneraci&oacute;n de las masas no es algo ni aislado ni accidental. 
    </p><p class="article-text">
        En febrero, Spiegelman <a href="https://www.theguardian.com/world/picture/2025/feb/14/joe-sacco-art-spiegelman-israel-gaza-war-ceasefire-cartoon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; una &ldquo;conversaci&oacute;n gr&aacute;fica&rdquo;, seg&uacute;n su definici&oacute;n, con su colega Joe Sacco </a>para denunciar la guerra de Gaza. Spiegelman <a href="https://www.nybooks.com/online/2025/03/08/cant-go-on-must-go-on-joe-sacco-art-spiegelman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica que no quer&iacute;a</a> &ldquo;quedarse de brazos cruzados&rdquo; y dibujar es lo que sabe hacer. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de <em>Maus </em>es universal, como insiste Spiegelman. Igual que su deseo de preservar la memoria, la dificultad de gestionarla y la libertad para retratarla. 
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la libertad de expresi&oacute;n es una de las constantes de la carrera de Spiegelman, y la censura de su fanzine y sus comentarios sobre Trump recogidos en el documental -apenas 90 segundos, ni siquiera especialmente llamativos- en la televisi&oacute;n p&uacute;blica de Estados Unidos es una paradoja y un reflejo de la importancia de su mensaje. 
    </p><p class="article-text">
        No callar es tal vez una de sus lecciones de <em>Maus</em>, especialmente cuando cuesta volver atr&aacute;s y luchar contra la desmemoria. 
    </p><p class="article-text">
        Entre mis vi&ntilde;etas favoritas est&aacute;n cuatro de un peque&ntilde;o di&aacute;logo entre Spiegelman y su padre. El rat&oacute;n Vladek, su padre, le dice que &ldquo;las v&iacute;ctimas nunca pueden contar su parte de la historia, as&iacute; que tal vez es mejor no tener m&aacute;s historias&rdquo;. &ldquo;Uh-huh. Samuel Beckett dijo una vez: &lsquo;Cada palabra es una mancha innecesaria en el silencio y en la nada&rsquo;&rdquo;, contesta el rat&oacute;n Art. Pero, despu&eacute;s de una vi&ntilde;eta sin di&aacute;logo, Art a&ntilde;ade: &ldquo;Por otro lado, lo DIJO&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/raton-desmemoria_129_12377785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 21:26:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ratón contra la desmemoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Novela gráfica,Cómic,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Art Spiegelman y su mensaje censurado contra Trump: el documental sobre el autor de ‘Maus’ llega (íntegro) a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dc53417-4f42-4734-882c-e22909a0d7a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Art Spiegelman y su mensaje censurado contra Trump: el documental sobre el autor de ‘Maus’ llega (íntegro) a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los comentarios y unas viñetas del dibujante contra el presidente de Estados Unidos fueron eliminados del filme 'Art Spiegelman: Disaster is my Muse' en la televisión pública en lo que la productora denuncia como ‘obediencia por anticipado’
</p><p class="subtitle">El dibujante Art Spiegelman revela que trabaja junto a Joe Sacco en una obra sobre el genocidio palestino</p></div><p class="article-text">
        En un cine del este de Londres, durante el coloquio despu&eacute;s del documental <a href="https://www.artspiegelmandoc.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Art Spiegelman: Disaster is my Muse</em></a><a href="https://www.artspiegelmandoc.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(&ldquo;Art Spiegelman: el desastre es mi musa&rdquo;), un espectador levanta la mano y pregunta sobre la censura. El filme sobre el dibujante e historietista menciona <a href="https://www.pbs.org/newshour/arts/holocaust-novel-maus-banned-in-tennessee-school-district" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la retirada de bibliotecas y escuelas en Tennessee</a> de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/novela-grafica/29000-libro-maus-9788439720713?srsltid=AfmBOopiYm05CPvwv5SEJUhoBzk1fEUMRBm0bOCpG9td-DkOj8Ah0RHt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus</em></a>, su obra maestra &mdash;<a href="https://www.pulitzer.org/winners/art-spiegelman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio Pulitzer en 1992 </a>&mdash; sobre el Holocausto contado a trav&eacute;s de la historia de sus padres en los guetos en Polonia y el campo de exterminio nazi de Auschwitz, adem&aacute;s del trauma transmitido durante generaciones.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica en 2022 volvi&oacute; a lanzar <em>Maus </em>a la lista de los m&aacute;s vendidos y despert&oacute; el inter&eacute;s de la televisi&oacute;n p&uacute;blica por el documental, entonces en producci&oacute;n. El filme es tambi&eacute;n un alegato en defensa de la memoria y de la libertad de expresi&oacute;n que enlaza con el presente. 
    </p><p class="article-text">
        Con tono inocente, un espectador brit&aacute;nico en este estreno hace unos d&iacute;as durante la edici&oacute;n en Londres del festival <a href="https://www.sxswlondon.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">South by Southwest</a> pregunta por el contexto de la persecuci&oacute;n tambi&eacute;n para el cine durante el Gobierno de Trump: &ldquo;El documental menciona la prohibici&oacute;n del libro. &iquest;Qu&eacute; hay del cine? &iquest;Hay posiciones dif&iacute;ciles?&rdquo;, interroga.
    </p><p class="article-text">
        La productora Alicia Sams, de pie junto a la pareja de directores Molly Bernstein y Philip Dolin, sonr&iacute;e y hace una pausa: &ldquo;Una buena pregunta para m&iacute;&hellip; Bueno&hellip; Si nos buscas en Google, descubrir&aacute;s que la televisi&oacute;n p&uacute;blica PBS cort&oacute; esta pel&iacute;cula antes de emitirla. La parte sobre Trump ha sido eliminada&hellip; por lo que sea&rdquo;, explica Sams mientras la audiencia intercambia varios &ldquo;oh!&rdquo; y otras expresiones de sorpresa. &ldquo;Las condiciones no son muy buenas. Muchos cineastas tienen miedo, no est&aacute;n seguros de qu&eacute; est&aacute; pasando con sus pel&iacute;culas&hellip; Hay un efecto paralizador, sin duda. Y hay lo que llamamos obediencia anticipada por parte de la televisi&oacute;n p&uacute;blica. Eso es simplemente aterrador&rdquo;, explica Sams.
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            </figure><p class="article-text">
        La parte eliminada en la emisi&oacute;n en televisi&oacute;n en Estados Unidos consiste en 90 segundos que s&iacute; est&aacute;n en la versi&oacute;n estrenada la semana pasada en Londres y tambi&eacute;n en la que <a href="https://www.filmin.es/pelicula/art-spiegelman-disaster-is-my-muse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar&aacute; disponible en Espa&ntilde;a en Filmin</a> (se presenta en el<a href="https://atlantidafilmfest.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Festival Atl&agrave;ntida</a> de la plataforma a finales de julio y estar&aacute; disponible en la plataforma el 26 de septiembre). Es un peque&ntilde;o pero significativo fragmento de un documental de m&aacute;s de hora y media que hace un retrato completo del artista, con entrevistas a &eacute;l, sus familiares, amigos, editores y expertos en su obra. El filme cuenta c&oacute;mo el historietista gest&oacute; <em>Maus</em>, su impacto como precursor de la novela gr&aacute;fica en todo el mundo, y tambi&eacute;n por qu&eacute; su obra es tan relevante ahora.
    </p><h2 class="article-text">Los 90 segundos</h2><p class="article-text">
        En ese minuto y medio eliminado por la televisi&oacute;n p&uacute;blica en Estados Unidos y emitido ahora en Europa aparece un corte de Spiegelman mientras describe y muestra una historieta de una sola p&aacute;gina contra Trump que &eacute;l, su hija y su esposa, <a href="https://www.newyorker.com/contributors/francoise-mouly" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fran&ccedil;oise Mouly</a>, la directora de arte de la revista <em>The New Yorker</em>, imprimieron en su casa como un fanzine y repartieron en la marcha de las mujeres de 2017 en Washington, despu&eacute;s de la primera toma de posesi&oacute;n de Trump. El v&iacute;deo eliminado sale de un evento sobre la libertad de expresi&oacute;n en 2022 en el que Spiegelman hablaba de las vi&ntilde;etas, que muestran heces en la cabeza del presidente y una esv&aacute;stica. 
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DG3ssJQTyRa/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DG3ssJQTyRa/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DG3ssJQTyRa/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Art Spiegelman: Disaster is My Muse (@artspiegelmandoc)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        En el fragmento eliminado, el dibujante se refiere al actual presidente como &ldquo;un engre&iacute;do y un memo&rdquo;. En ese contexto, <a href="https://cssh.northeastern.edu/faculty/hillary-chute/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hillary Chute</a>, una acad&eacute;mica de la Universidad de Northwestern en Chicago y experta en la obra de Spiegelman, dice: &ldquo;En este momento de Trump y post-Trump, [el historietista] ha reconocido lo &uacute;til que es<em> Maus</em> para personas que reaccionan expl&iacute;citamente contra el fascismo y luchan contra &eacute;l&rdquo;. En la versi&oacute;n de PBS, tambi&eacute;n han desaparecido las palabras de Chute &ldquo;en este momento de Trump y post-Trump&rdquo;.
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                El historietista Art Spiegelman durante una entrevista del documental &#039;Disaster is My Muse&#039;                              </span>
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        La televisi&oacute;n p&uacute;blica de Estados Unidos, que recibe dinero del Gobierno federal pero cuyo presupuesto depende sobre todo de donaciones filantr&oacute;picas, financi&oacute; parte del documental y firm&oacute; un contrato para emitirlo en abril dentro de su serie especial <em>American Masters</em>, producida por WNET, la emisora en Nueva York en la red de la cadena p&uacute;blica nacional. Como es habitual, el documental pas&oacute; por un proceso de revisi&oacute;n seg&uacute;n los est&aacute;ndares de la televisi&oacute;n y, por ejemplo, se acord&oacute; emitir a las 10 de la noche en lugar de a las ocho por su contenido no apto para un p&uacute;blico infantil. Justo antes de la emisi&oacute;n, lleg&oacute; la petici&oacute;n inesperada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poco menos de dos semanas antes de la emisi&oacute;n, tras la revisi&oacute;n de las normas y pr&aacute;cticas de PBS, nos informaron de que quer&iacute;an retirar la caricatura de Trump, algo a lo que ten&iacute;an derecho por contrato. Pero es inusual que hagan cambios editoriales de ese tipo; normalmente se hacen cambios por cuestiones de horario o la conformidad con la Comisi&oacute;n Federal de Comunicaciones (FCC)&rdquo;, explica Alicia Sams, la productora, a elDiario.es. &ldquo;Pero tuvimos que aceptarlo, ya que no pod&iacute;amos permitirnos recomprar los derechos de la pel&iacute;cula, y quer&iacute;amos que se emitiera en PBS. <em>American Masters</em> se encarg&oacute; de la edici&oacute;n, lo que implic&oacute; eliminar cualquier menci&oacute;n a Trump&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El encargado de la emisora de la televisi&oacute;n p&uacute;blica en Nueva York WNET dijo <a href="https://www.nytimes.com/2025/05/23/arts/television/art-spiegelman-documentary-edited.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al</a><a href="https://www.nytimes.com/2025/05/23/arts/television/art-spiegelman-documentary-edited.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> New York Times</em></a><em> </em>que el problema era la vi&ntilde;eta de Spiegelman que muestra heces por su &ldquo;falta de decoro&rdquo;, aunque en realidad habr&iacute;a sido posible difuminar la imagen como la televisi&oacute;n ya hace, por ejemplo, con im&aacute;genes de genitales. 
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n en <a href="https://www.theatlantic.com/culture/archive/2025/05/pbs-art-spiegelman-documentary/682874/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra declaraci&oacute;n del director de marketing de la cadena a la revista </a><a href="https://www.theatlantic.com/culture/archive/2025/05/pbs-art-spiegelman-documentary/682874/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Atlantic</em></a><a href="https://www.theatlantic.com/culture/archive/2025/05/pbs-art-spiegelman-documentary/682874/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>dec&iacute;a, en cambio, que &ldquo;una secci&oacute;n del filme fue editada de la versi&oacute;n del cine porque ya no est&aacute; en el contexto de hoy. El cambio se hizo para mantener la integridad y la pertinencia del contenido para su emisi&oacute;n en este momento&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Aviso a navegantes </h2><p class="article-text">
        Decir que esa parte m&aacute;s pegada al presente est&aacute; obsoleta es una justificaci&oacute;n especialmente sorprendente para Sams, que recuerda c&oacute;mo la actualidad del mensaje subyacente en la vida y la obra de Spiegelman es lo que volvi&oacute; a lanzar a <em>Maus </em>y tambi&eacute;n el inter&eacute;s en su documental. &ldquo;Como dice Art, este es un aviso a navegantes sobre el fascismo. Por eso les interes&oacute;&rdquo;, explica la productora, con una larga carrera a sus espaldas en la producci&oacute;n de pel&iacute;culas y documentales, tambi&eacute;n en colaboraci&oacute;n con la televisi&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Sams, en todo caso, cree que &ldquo;la decisi&oacute;n vino de Washington&rdquo; aunque los neoyorquinos aceptaron cargar con las culpas. &ldquo;No nos dijeron expl&iacute;citamente que el cambio estaba motivado por pol&iacute;tica, pero el momento, poco despu&eacute;s de las audiencias ante el Congreso sobre PBS, nos lleva a sospechar con bastante l&oacute;gica que s&iacute; lo fue, sobre todo al enterarnos de las dem&aacute;s medidas que PBS ha tomado&rdquo;, explica Sams. Se refiere en particular a la decisi&oacute;n de la televisi&oacute;n p&uacute;blica de posponer la emisi&oacute;n de <em>Break the Game</em>, un documental sobre una c&eacute;lebre jugadora de videojuegos que es trans, o eliminar programas de diversidad para cumplir con las &oacute;rdenes de Trump.
    </p><p class="article-text">
        La productora explica que, aunque la menci&oacute;n a Trump era breve, el instinto de la televisi&oacute;n p&uacute;blica fue &ldquo;no molestar para no tentar a la suerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una carta dirigida a la cadena y a la que luego se a&ntilde;adi&oacute; Spiegelman, Sams y los directores, recalcan que &ldquo;el acto de obediencia anticipada&rdquo; de la televisi&oacute;n p&uacute;blica &ldquo;simboliza todo sobre lo que advierte la pel&iacute;cula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si PBS no puede proteger la libertad de expresi&oacute;n de sus creadores de contenido y temas sin temor a represalias por parte de miembros del Gobierno que puedan considerar sus opiniones desagradables, &iquest;c&oacute;mo podr&aacute; fortalecer la salud social, democr&aacute;tica y cultural del pueblo estadounidense?&rdquo;, escriben citando la misi&oacute;n declarada de la televisi&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Sus acciones tendr&aacute;n un efecto disuasorio en la libertad de expresi&oacute;n de artistas, cineastas y periodistas que consideran los medios p&uacute;blicos como una plataforma para todos los estadounidenses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Spiegelman a&ntilde;ade en su propio comentario: &ldquo;Es tr&aacute;gico e indignante que PBS y WNET est&eacute;n dispuestas a convertirse en colaboradoras de las fuerzas siniestras que intentan amordazar la libertad de expresi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trump contra la radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        A principios de mayo, <a href="https://www.pbs.org/newshour/politics/trump-signs-executive-order-directing-federal-funding-cuts-to-pbs-and-npr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente Donald Trump firm&oacute; un decreto</a> para eliminar la financiaci&oacute;n del Gobierno federal y sus agencias para la televisi&oacute;n y la radio p&uacute;blicas. <a href="https://ballotpedia.org/PBS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cerca del 15% de su presupuesto</a> depende de fondos p&uacute;blicos, pero este recorte tiene especial impacto en las emisoras locales m&aacute;s peque&ntilde;as, que reciben menos donaciones privadas que las de las grandes ciudades como Nueva York. El presupuesto p&uacute;blico va sobre todo a los documentales de historia y la programaci&oacute;n educativa infantil, como <em>Barrio S&eacute;samo</em>.  
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                Un grupo de personas participa en una protesta en defensa de la televisión y la radio públicas en Washington el 26 de marzo de 2025.                            </span>
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        <a href="https://www.npr.org/2025/06/03/nx-s1-5418080/pbs-npr-trump-rescission-public-broadcasting" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este mes, Trump ha enviado su propuesta de eliminaci&oacute;n casi total de las subvenciones ante el Congreso</a>, el encargado, en realidad, de autorizar o eliminar la financiaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.npr.org/2025/05/30/nx-s1-5418084/pbs-and-minnesota-public-tv-station-sue-trump-white-house" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La televisi&oacute;n PBS</a> y <a href="https://www.npr.org/2025/05/27/nx-s1-5413094/npr-public-radio-lawsuit-trump-funding-ban" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la radio NPR</a> han denunciado ante los tribunales el decreto de Trump ampar&aacute;ndose en la Primera Enmienda, la que protege en la Constituci&oacute;n la libertad de expresi&oacute;n y la libertad de prensa en Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el decreto de Trump, el Departamento de Educaci&oacute;n ya ha cancelado una ayuda para los programas educativos de 31 millones de d&oacute;lares anuales (27 millones de euros). Pero lo que Trump pide al Congreso es mucho m&aacute;s, con la eliminaci&oacute;n casi total de la financiaci&oacute;n para la empresa que gestiona los fondos para la tele y la radio p&uacute;blicas, la Corporaci&oacute;n para la Radiodifusi&oacute;n P&uacute;blica, cerca de 1.100 millones de d&oacute;lares (m&aacute;s de 960 millones de euros) en los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os, con s&oacute;lo una reserva para las comunicaciones de emergencia como los avisos por radio.
    </p><p class="article-text">
        En un mensaje en may&uacute;sculas en redes sociales el presidente asegur&oacute; que la televisi&oacute;n y la radio p&uacute;blicas son &ldquo;monstruos radicales de izquierdas que han da&ntilde;ado mucho&rdquo; el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El decreto de Trump, seg&uacute;n la denuncia presentada por la televisi&oacute;n p&uacute;blica, &ldquo;no intenta esconder el hecho de que est&aacute; cortando la financiaci&oacute;n de PBS por el contenido de la programaci&oacute;n y su deseo de alterarlo&rdquo; en lo que constituye &ldquo;discriminaci&oacute;n por el punto de vista y una violaci&oacute;n del criterio editorial&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2025 20:09:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Art Spiegelman y su mensaje censurado contra Trump: el documental sobre el autor de ‘Maus’ llega (íntegro) a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Documentales,Novela gráfica,Donald Trump,Libertad de expresión,Libertad de prensa,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paco Roca defiende con una exposición la memoria histórica contra los “discursos políticos que blanquean la dictadura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61eb39be-d77b-4ee9-a6dc-d9e7b70882f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119276.jpg" width="2926" height="1646" alt="Paco Roca defiende con una exposición la memoria histórica contra los “discursos políticos que blanquean la dictadura”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dibujante homenajea su obra a través de una muestra en el Instituto Cervantes de Madrid que sirve como "forma de hacer justicia" a la memoria democrática</p><p class="subtitle">Paco Roca recurre al periodismo para dibujar la historia de las fosas comunes de la represión franquista</p></div><p class="article-text">
        La memoria hist&oacute;rica es un pilar fundamental para entender el presente y construir, a partir del pasado, un futuro m&aacute;s justo. Permite rescatar voces silenciadas y reivindicar derechos vulnerados, poniendo de nuevo en el mapa aquellos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-recupera-nombres-ayuntamiento-almeida-arranco-memorial-victimas-franquismo_1_12091997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombres que han sido borrados</a> y que merecen existir. En el arte, la memoria democr&aacute;tica se refleja de una manera especial: logra acercar estas voces desde lo &iacute;ntimo, desde lo cotidiano, desde lo humano. Convirtiendo el c&oacute;mic en un espacio de reflexi&oacute;n, denuncia y homenaje, el dibujante Paco Roca (Valencia, 1969) siempre ha sabido canalizar estas inquietudes con sensibilidad y rigor. Sus obras, adem&aacute;s de entretener, invitan a mirar atr&aacute;s con conciencia cr&iacute;tica, a comprender la importancia del pasado en la identidad de una sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Empaparse de las vi&ntilde;etas de Paco Roca no solo ayuda a empatizar con las experiencias de quienes han sido callados, sino que les trae de vuelta a la vida. Es precisamente por ello que la nueva exposici&oacute;n que inaugura el Instituto Cervantes, <em>La memoria. Viaje emocional por los c&oacute;mics de Paco Roca</em>, supone un valioso recorrido a trav&eacute;s de m&aacute;s de 70 obras del autor tanto para &ldquo;vencer el olvido&rdquo; como para &ldquo;rescatar los recuerdos familiares, los testimonios de los silenciados por el franquismo y crear una memoria visual del pasado&rdquo;. La muestra, comisariada por el propio Roca y coorganizada junto al Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, se podr&aacute; visitar gratuitamente hasta el 28 de septiembre en la sede madrile&ntilde;a de la instituci&oacute;n e incluye cuatro murales con dibujos in&eacute;ditos.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de la exposici&oacute;n reside en que, como apunta Paco Roca, &ldquo;el arte y los c&oacute;mics tienen el poder de reivindicar determinados temas y reflexionar sobre asuntos que son importantes&rdquo;. El dibujante encuentra en el l&aacute;piz y la literatura una &ldquo;forma de hacer justicia&rdquo; a aquellos temas sociales que definen las sociedades de hoy, impulsado por su inter&eacute;s por &ldquo;rescatar personas del olvido&rdquo;. A partir de ah&iacute;, la muestra se divide en tres partes: memoria hist&oacute;rica, identidad y memoria familiar. &ldquo;Las democracias siempre son fr&aacute;giles y la memoria, si la descuidas, se puede manipular y utilizar como una herramienta pol&iacute;tica&rdquo;, cuenta Roca a elDiario.es, por lo que, &ldquo;cuando haya discursos pol&iacute;ticos en los que se blanquea la dictadura&rdquo;, el autor llama a la necesidad de &ldquo;sentir empat&iacute;a&rdquo;.
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                Parte de la muestra de Paco Roca                            </span>
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        El novelista gr&aacute;fico, que aprovecha la exposici&oacute;n para destacar la funci&oacute;n de los historiadores, tambi&eacute;n indica que el trabajo de los mismos no llega f&aacute;cilmente al p&uacute;blico general, por lo que el &ldquo;hueco que le queda&rdquo; a la literatura, a los c&oacute;mics y al cine es el de &ldquo;reflexionar y hacer que la gente se de cuenta de lo que supone, por ejemplo, una dictadura&rdquo;. &ldquo;Se dice que la dictadura franquista fue una &eacute;poca de progreso, que aquello no fue tan cruel. Es bueno que podamos sentir la empat&iacute;a de que eso no es as&iacute;, de que hay historias de gente que sufri&oacute; por su ideolog&iacute;a, por sus creencias sexuales, por sus creencias religiosas&rdquo;, se&ntilde;ala el autor, enfatizando que el &ldquo;gran poder de la narrativa&rdquo; es el de &ldquo;poder empatizar&rdquo;, algo que &ldquo;ahora es m&aacute;s necesario que nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ganador del premio Nacional de C&oacute;mic 2008 por <em>Arrugas</em> (2007), una novela que ahonda en la tercera edad a trav&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/paco-roca-dejaban-dibujar-ancianos_1_4831493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una historia de alzh&eacute;imer en una residencia geri&aacute;trica</a>, estuvo acompa&ntilde;ado en el acto de inauguraci&oacute;n de la muestra por el director del Instituto Cervantes, Luis Garc&iacute;a Montero. Este destaca de la obra de Paco Roca su &ldquo;profunda vocaci&oacute;n humanista&rdquo; y resalta que, &ldquo;en esta sociedad de supersticiones modernas en la que vivimos, tomarse en serio el envejecimiento es una tarea fundamental si queremos reivindicar el conocimiento humano y la convivencia&rdquo;. Lo hace, adem&aacute;s, con dardo a Isabel D&iacute;az Ayuso: &ldquo;Hay quien condena a muerte a los ancianos de una residencia porque considera que ya no merece la pena que sean tratados con medicamentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Garc&iacute;a Montero declar&oacute; en la presentaci&oacute;n que, &ldquo;con un trazo sereno y comprometido, Paco Roca pone rostro a quienes fueron condenados al silencio&rdquo;, haciendo as&iacute; del c&oacute;mic un &ldquo;espacio de dignificaci&oacute;n y justicia&rdquo;. Sus palabras se sumaron a las de Fernando Mart&iacute;nez, secretario de Estado de Memoria Democr&aacute;tica, que considera el arte de Roca un &ldquo;espacio de resistencia&rdquo; en &ldquo;estos momentos en los que hay tanta mentira, tanto revisionismo de la historia, tanto ruido que trata de silenciar los ecos del pasado&rdquo;: &ldquo;Recordar o hacer memoria no es una cuesti&oacute;n pasiva, es una responsabilidad&rdquo;. Mart&iacute;nez menciona el c&oacute;mic <em>Los surcos del azar</em> (2013), una historia sobre los primeros republicanos espa&ntilde;oles que entraron a Francia a liberar el pa&iacute;s. &ldquo;Es una lecci&oacute;n de memoria pedag&oacute;gica, en Espa&ntilde;a todav&iacute;a se conoce poco lo que supuso aquello y en cualquier otro pa&iacute;s ser&iacute;an grandes h&eacute;roes&rdquo;, subraya.
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                Paco Roca, Luis García Montero y Fernando Martínez, en la inauguración                            </span>
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        Paco Roca expone que la muestra consiste en un recorrido por las p&aacute;ginas de algunos de sus c&oacute;mics que tienen la memoria como protagonista, algo que caracteriza su bibliograf&iacute;a por completo. &ldquo;Ese combate estoico de la memoria contra el olvido es el tema que me ha llevado a dibujar buena parte de mis c&oacute;mics&rdquo;, comenta en uno de los murales expuestos. Entre los c&oacute;mics que resurgen en el Instituto Cervantes, <em>El invierno del dibujante</em> (2010): &ldquo;Me interesaba la iniciativa de aquellos dibujantes de la editorial Bruguera que, en plena dictadura, decidieron marcharse y montar su propia revista, y as&iacute; tener m&aacute;s libertad y controlar sus creaciones&rdquo;. Otro de los t&iacute;tulos que tienen su lugar es <em>Mujer Vida Libertad </em>(2023), obra coordinada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ilustradora-cineasta-marjane-satrapi-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2024_1_11330543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historietista iran&iacute; Marjane Satrapi</a>: &ldquo;Me impact&oacute; la lucha de las mujeres iran&iacute;es por su libertad, que a veces con peque&ntilde;os gestos cargados de simbolismo se juegan sus vidas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Construcci&oacute;n de un &ldquo;archivo emocional de nuestro tiempo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin duda, su homenaje a la memoria democr&aacute;tica es el gran atractivo de la muestra. &ldquo;Mi inter&eacute;s por la memoria hist&oacute;rica viene de la curiosidad y de la inquietud por saber de una etapa de nuestro pa&iacute;s silenciada durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os&rdquo;, alega el autor, que destaca en la exposici&oacute;n obras como <em>El faro</em> (2009) o <em>El abismo del olvido</em> (2023), &ldquo;c&oacute;mics que tratan de rescatar del olvido la vida de los que sufrieron la Guerra Civil y la dictadura franquista&rdquo;. El viaje sobre estos libros se hace tomando como apoyo un mapa, que Paco Roca describe como &ldquo;recuerdos&rdquo;, pues la exposici&oacute;n supone un conjunto de mapas que crean un &ldquo;itinerario emocional&rdquo; por los que transita el dibujante y los lectores.  
    </p><p class="article-text">
        Este itinerario forma parte de un mismo proyecto al que alude Luis Garc&iacute;a Montero: construir desde la gr&aacute;fica un &ldquo;archivo emocional de nuestro tiempo&rdquo; nos recuerda que &ldquo;la memoria no es solo el pasado que recordamos, sino el futuro que nos decidimos a no olvidar&rdquo;. El director declara que, &ldquo;si en la creaci&oacute;n se nos permite comprender que debajo de un h&eacute;roe hay un ser humano que sufre, ama y tiene inquietud, eso nos ayuda tambi&eacute;n a comprender que debajo de cualquier persona an&oacute;nima, de cualquier ser modesto que nos cruzamos por la calle, est&aacute; la dignidad humana&rdquo;. Paco Roca, adem&aacute;s, dice que &ldquo;la memoria hist&oacute;rica va de humanidad, de que podamos respetar a las v&iacute;ctimas y hacer una reparaci&oacute;n de todo ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dibujante contribuye a la causa, seg&uacute;n narra a este peri&oacute;dico, &ldquo;a partir de testimonios e investigaciones&rdquo;, que ayudan a &ldquo;poder reconstruir determinadas cosas para que tengan el impacto que tendr&iacute;a una fotograf&iacute;a hecha en su momento, el impacto de la imagen para demostrar el horror de determinadas situaciones&rdquo;. Paco Roca defiende el &ldquo;lenguaje del c&oacute;mic&rdquo; para utilizarlo para la &ldquo;reconstrucci&oacute;n del pasado&rdquo;, un lenguaje que declara &ldquo;tan v&aacute;lido como la escritura&rdquo; y que &ldquo;es capaz de contar lo mismo y, adem&aacute;s, de forma diferente, aprovechando el poder del dibujo&rdquo;. La exposici&oacute;n en el Instituto Cervantes representa para &eacute;l &ldquo;la aceptaci&oacute;n y la normalizaci&oacute;n de un medio dentro de lo que es la lengua espa&ntilde;ola&rdquo;. Un medio, como el c&oacute;mic, con el poder de combatir con visibilidad a quienes atacan invisibilizando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-paco-roca-defiende-memoria-historica-combatir-discursos-politicos-blanquea-dictadura_1_12359737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 20:11:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paco Roca defiende con una exposición la memoria histórica contra los “discursos políticos que blanquean la dictadura”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Instituto Cervantes,Paco Roca,Cultura,Cómic,Novela gráfica,Libros,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ilu Ros, ilustradora: "Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ilu-ros-ilustradora-haciendo-ciudad-sitio-vez-habitable_1_12304418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab56ec72-6385-4c69-9546-10b61a73e94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117920.jpg" width="2434" height="1369" alt="Ilu Ros, ilustradora: &quot;Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el fenómeno editorial que supuso 'Federico', la ilustradora publica 'Una casa en La Ciudad', una autobiografía ilustrada sobre los ocho años que vivió en Londres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en el avi&oacute;n volando a la ciudad. No he vuelto desde que regres&eacute; a Espa&ntilde;a hace tres a&ntilde;os, ocho meses y diecisiete d&iacute;as. Cuando lo hice promet&iacute; que volver&iacute;a pronto&rdquo;, con esta cita la novelista gr&aacute;fica Ilu Ros (Mula, 1985) se anticipa a un reencuentro. Era el a&ntilde;o 2023 y volv&iacute;a a Londres, la metr&oacute;polis brit&aacute;nica donde hab&iacute;a vivido durante ocho a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Antes de 2008, &ldquo;estudiar una carrera&rdquo; y &ldquo;encontrar un trabajo&rdquo; eran dos conceptos entre los que se pod&iacute;a trazar una l&iacute;nea casi recta, casi inmediata, en muchos casos. Los <em>millennials</em> pasaron sus a&ntilde;os formativos bajo la promesa del porvenir. Una promesa que se rompi&oacute; tras el pelotazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Una casa en La Ciudad</em>, de la ilustradora murciana, es una fotograf&iacute;a de lo que pas&oacute; despu&eacute;s: la migraci&oacute;n forzosa disfrazada de aventura,  precariedad y desarraigo. Pero tambi&eacute;n es la construcci&oacute;n -o reconstrucci&oacute;n- de la identidad, un encuentro de la vocaci&oacute;n y la elecci&oacute;n de otra familia, a miles de kil&oacute;metros de casa.
    </p><p class="article-text">
        Ros ha publicado esta novela autobiogr&aacute;fica despu&eacute;s de imprimirse <em>Cosas Nuestras</em>, un aut&eacute;ntico homenaje a nuestros mayores y la cultura popular, y el &eacute;xito editorial de <em>Federico</em>, una carta de amor a la vida y obra de Garc&iacute;a Lorca que conquist&oacute; a m&aacute;s de 25.000 lectores. Tambi&eacute;n ha ilustrado la obra del autor granadino en <em>Una trilog&iacute;a rural, </em>que abarca <em>Bodas de sangre, Yerma </em>y<em> La casa de Bernarda Alba.</em> Y es que el trabajo de Ilu Ros siempre ha estado ligado a la memoria. Esta semana ha vuelto a su tierra a presentar <em>Una casa en La Ciudad </em>(Lumen, 2025), tanto en Mula como en en la capital murciana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para este libro, viajaste a Londres en busca de inspiraci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; significa esta ciudad para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me volv&iacute; a finales de 2019 pensando en que volver&iacute;a a menudo a Londres porque sigo teniendo amigos all&iacute; y era una ciudad en la que hab&iacute;a vivido. Se hab&iacute;a convertido en mi casa durante esos a&ntilde;os y, sin embargo, tard&eacute; casi cuatro a&ntilde;os en volver. Cuando estaba en el aeropuerto, me di cuenta de que no la hab&iacute;a echado de menos.
    </p><p class="article-text">
        No tengo nada en contra de la ciudad, fui muy feliz all&iacute;, pero tambi&eacute;n viv&iacute; momentos muy dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo surgi&oacute; la idea de </strong><em><strong>Una casa en La Ciudad</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a pensar en este libro en el 2019, que es cuando volv&iacute; de Londres. Llevaba ocho a&ntilde;os viviendo all&iacute;, soy de la generaci&oacute;n que nos fuimos con la crisis del 2008 a buscarnos la vida donde fuese y como fuese. Llegu&eacute; a la capital brit&aacute;nica en 2011 y solo quer&iacute;a quedarme un a&ntilde;o. En cambio, acab&eacute; pasando ocho. Fui tomando notas sabiendo que quer&iacute;a hablar de mis a&ntilde;os all&iacute;, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo. En 2023 vuelvo. Es el momento que se ve reflejado en el libro. Cuando vuelvo de nuevo a la ciudad de Londres, me reencuentro con ella y, ah&iacute;, comienza el libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de &#039;Una casa en La Ciudad&#039;                            </span>
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        <strong>En la obra reh&uacute;yes de nombrar a Londres, la llamas </strong><em><strong>La Ciudad</strong></em><strong>. &iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro aparece la ciudad de Londres, es una protagonista m&aacute;s, pero solo sobre el dibujo.
    </p><p class="article-text">
        Es una ciudad muy grande, hostil, dif&iacute;cil, donde se vive con mucha precariedad. Pero otras ciudades grandes como Par&iacute;s, Barcelona, Madrid o, incluso Murcia, tambi&eacute;n son as&iacute;. Parece que estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez m&aacute;s inhabitable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es la vuelta para el que marcha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. En ese tiempo conoc&iacute; a much&iacute;sima gente, tanto amigos como compa&ntilde;eros de trabajo. Estuve trabajando primero en un hotel, limpiando, y luego en la hosteler&iacute;a, en una tienda de zumos y una cafeter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vuelves a Espa&ntilde;a te das cuenta de que los dem&aacute;s han seguido su vida. T&uacute; tambi&eacute;n has seguido la tuya y, a veces, esas dos partes ya no encajan tan bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro has conservado el boceto a l&aacute;piz, &iquest;a qu&eacute; se debe esta decisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hago boceto a l&aacute;piz y no suele borrarlo despu&eacute;s. Este libro lo he hecho en digital mayoritariamente, aunque el color es anal&oacute;gico. Tambi&eacute;n hay unos <em>collage</em> digitales con una base anal&oacute;gica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La autora muleña Ilu Ros, firmando dedicatorias de sus libros junto con el alcalde de este municipio murciano, Juan Jesús Moreno                            </span>
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        <strong>La generaci&oacute;n </strong><em><strong>millenial</strong></em><strong> tiene la peculiaridad de haber vivido bajo la promesa del &eacute;xito si segu&iacute;an un plan establecido. Luego vino la crisis del 2008, &iquest;c&oacute;mo ha influido en tu obra y trayectoria profesional?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos todos esos ni&ntilde;os que tuvimos acceso a la universidad y a much&iacute;simas cosas, pero la crisis econ&oacute;mica cort&oacute; todo eso. Estudi&eacute; dos carreras universitarias y cuando termin&eacute; ten&iacute;a 26 a&ntilde;os. Me fui a Londres porque no pod&iacute;a volver a casa de mis padres, quer&iacute;a independizarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo comparar&iacute;as con otra situaci&oacute;n igual de tr&aacute;gica, la de las nuevas generaciones, que saben desde el principio que hay poca esperanza de entrar en el mercado laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros [<em>los millenial</em>] s&iacute; que cre&iacute;amos que &iacute;bamos a ir a mejor. Creo que los chavales de hoy en d&iacute;a tienen una visi&oacute;n del futuro muy negativa, pero porque se lo estamos poniendo muy dif&iacute;cil. Me da mucha pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa &eacute;poca fue un momento en el que se un&iacute;a la b&uacute;squeda de un trabajo &lsquo;delotuyo&rsquo; -vocacional- con la lucha por poder trabajar, &iquest;c&oacute;mo se compaginaban esas dos cuestiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, acced&iacute;as a la universidad cuando muchos familiares no hab&iacute;an tenido antes esa posibilidad. Era para conseguir un buen trabajo &lsquo;delotuyo&rsquo;. En casa dije que me iba a Inglaterra para trabajar &lsquo;delom&iacute;o&rsquo;, pero me fui a trabajar de lo que fuese porque en Espa&ntilde;a pr&aacute;cticamente no me pod&iacute;a mantener.
    </p><p class="article-text">
        Se me juntaba que hab&iacute;a estudiado Bellas Artes y luego Comunicaci&oacute;n Audiovisual y no ten&iacute;a claro que era lo m&iacute;o. Se supone que tienes que construir una carrera trabajando y, claro, no hab&iacute;a posibilidades de estudiar una carrera trabajando en un momento as&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de &#039;Una casa en La Ciudad&#039;                            </span>
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        <strong>Cuando llegaste a Londres dejaste de dibujar, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que me vi en una situaci&oacute;n de precariedad que me arras&oacute;. En aquel momento lo primordial era sobrevivir y vivir en esa ciudad tan grande, encontrar trabajo, aprender ingl&eacute;s, intentar encontrar amigos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dejaste otras cosas de lado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre hab&iacute;a le&iacute;do desde ni&ntilde;a y era algo que me gustaba much&iacute;simo. Pero dej&eacute; de leer, b&aacute;sicamente, porque como quer&iacute;a aprender ingl&eacute;s, no iba a leer libros en espa&ntilde;ol. Y como no sab&iacute;a ingl&eacute;s, deje de leer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablemos de ese naranja sobre negro, el que utilizas para plasmar esas expectativas u opiniones del que se qued&oacute; en Espa&ntilde;a, &iquest;por qu&eacute; esos colores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas frases son ese ruido mental que est&aacute; a lo largo de todo el libro. Aparecen sobre un fondo negro y en naranja, son muy estridentes. Son esa voz de la conciencia: unas veces son cosas que te dices a t&iacute; misma, otras representan lo que te dicen los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conociste el &eacute;xito con </strong><em><strong>Federico</strong></em><strong>, la biograf&iacute;a ilustrada de Lorca. &iquest;Qu&eacute; supuso para ti su publicaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca pens&eacute; que tendr&iacute;a tanta buena acogida. Cuando hice 'Federico' sent&iacute; v&eacute;rtigo porque era abarcar la figura de Garc&iacute;a Lorca, que era muy querida. Era uno de nuestros mejores poetas, alguien muy grande. Y yo me sent&iacute;a muy peque&ntilde;a, pero lo hice desde el punto de vista de una ilustradora, una dibujante que estaba enamorada de la obra de Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; es tan importante recordar la la vida y la obra de Lorca, adem&aacute;s de la de tantas personas que fueron represaliadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que cuidar mucho nuestra memoria hist&oacute;rica, b&aacute;sicamente, porque cuando no se tiene memoria se suele volver a repetir la historia. La figura de Federico Garc&iacute;a Lorca hay que recordarla por su contexto hist&oacute;rico y por su obra, que es maravillosa y grandiosa, no solo en Espa&ntilde;a, sino a nivel internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa M. Almagro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ilu-ros-ilustradora-haciendo-ciudad-sitio-vez-habitable_1_12304418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 May 2025 20:21:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ilu Ros, ilustradora: "Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Ilustración,Novela gráfica,Londres,Precariedad,Precariedad laboral,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adelanto exclusivo de ‘La plaga’, la nueva novela de Juan Gallego y Javier Gallego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/adelanto-exclusivo-plaga-nueva-novela-juan-gallego-javier-gallego_1_12279010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6510542a-cc1c-4ccf-afab-abeca444a3f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adelanto exclusivo de ‘La plaga’, la nueva novela de Juan Gallego y Javier Gallego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lee en primicia las primeras páginas de ‘La plaga’, el nuevo cómic de Juan Gallego y Javier Gallego sobre los rincones más oscuros de la mente </p><p class="subtitle">Entrevista - Juan Gallego y Javier Gallego tratan la salud mental en un cómic que expone “la plaga” de los bulos y la tiranía del éxito</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 14 de mayo saldr&aacute; a la venta <em>La plaga</em> (Reservoir Books, 2025), la nueva novela gr&aacute;fica de los hermanos Juan Gallego y Javier Gallego. Tras la publicaci&oacute;n de <em>Como si nunca hubieran sido</em> (2018), el c&oacute;mic en el que ofrecen una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-gallego-crudo-mediterraneo-europa_128_1819060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mirada a los refugiados que mueren en el Mediterr&aacute;neo</a>, los autores presentan un proyecto en el que abarcan de primera mano los problemas de la salud mental, un tema actual que lucha por tener cada vez m&aacute;s presencia en la literatura.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su protagonista Pedro, un arquitecto deprimido, <em>La plaga </em>propone un viaje a trav&eacute;s de una persona que ha perdido la esperanza por aquello que le rodea, afectando tanto a sus relaciones personales como a su relaci&oacute;n consigo mismo. Sin embargo, este viaje tambi&eacute;n sirve como oportunidad para abordar problemas tales como los bulos, la desinformaci&oacute;n, la inteligencia artificial o el peligro de la nostalgia, sobre los que se pronuncian Juan y Javier Gallego en su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/juan-javier-gallego-tratan-salud-mental-comic-expone-plaga-bulos-tirania-exito_1_12269408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Disfruta a continuaci&oacute;n de las primeras p&aacute;ginas de la obra, un thriller lis&eacute;rgico que explora los rincones m&aacute;s oscuros de la mente a partir de una plaga de gusanos que su protagonista encuentra en la despensa de casa. Ellos le acompa&ntilde;ar&aacute;n en su lucha diaria por sacar adelante una vida que se desmorona.
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 20:08:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adelanto exclusivo de ‘La plaga’, la nueva novela de Juan Gallego y Javier Gallego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adelanto editorial,Cómic,Novela gráfica,Libros,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Gallego y Javier Gallego tratan la salud mental en un cómic que expone “la plaga” de los bulos y la tiranía del éxito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/juan-gallego-javier-gallego-tratan-salud-mental-comic-expone-plaga-bulos-tirania-exito_1_12269408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25a61cf6-d024-4f4b-b3d2-7ddeeef7b172_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Gallego y Javier Gallego tratan la salud mental en un cómic que expone “la plaga” de los bulos y la tiranía del éxito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los hermanos, que ya trabajaron juntos en la mirada a los refugiados del Mediterráneo que supone ‘Como si nunca hubieran sido’ (2018), presentan un segundo proyecto con el que ponen el foco en los rincones más oscuros de la mente</p><p class="subtitle">Adelanto exclusivo - Lee en primicia las primeras páginas de ‘La plaga’</p></div><p class="article-text">
        El tiempo nos ha convertido a todos en completos desconocidos. La persona con la que sal&iacute;as de fiesta ahora prefiere planes m&aacute;s tranquilos, aquella con la que ibas al gimnasio invierte el dinero en otro tipo de rutina y la que te acompa&ntilde;aba a la cafeter&iacute;a antes de ir a trabajar se ha tenido que mudar a otra ciudad. El tiempo puede llegar a ser tan escurridizo que, tan r&aacute;pido como llega y se va una r&aacute;faga de viento, ese hermano, amigo, primo o compa&ntilde;ero se transforma en una persona de la que no sabes nada en absoluto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preocuparte por quien tienes al lado pasa por mirar m&aacute;s all&aacute; de su exterior: consiste en adentrarte dentro de su ser, hacer fluir la comunicaci&oacute;n y cuidar el v&iacute;nculo que os mantiene unidos. Esta mirada hacia al otro, que parad&oacute;jicamente se ha vuelto un reto en una sociedad que creer sentirse permanentemente conectada con los dem&aacute;s a trav&eacute;s de internet, es la que ampl&iacute;an los hermanos Juan Gallego y Javier Gallego en <em>La plaga</em> (Reservoir Books, 2025), una novela gr&aacute;fica que sigue la met&oacute;dica y mon&oacute;tona existencia de Pedro, un arquitecto deprimido.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca dominada por las nuevas tecnolog&iacute;as, en la que las falsas sonrisas y las vidas de ensue&ntilde;o inundan las redes, detenerse a prestar atenci&oacute;n a la mente de la persona a la que queremos &mdash;as&iacute; como a la nuestra propia&mdash; es algo tan complicado como ins&oacute;lito. Los rincones m&aacute;s oscuros de la mente pueden llevar a alguien a enga&ntilde;arse, obcecarse o simplemente derrumbarse. La vida que Pedro tiene en su cabeza, en blanco y negro, es muy diferente a la que su entorno ha creado para &eacute;l, te&ntilde;ida de color. Pero &iquest;a qu&eacute; alcance est&aacute; su mundo interior?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2dfddbc7-a44d-4cf0-ac36-b89b95283345_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Javier Gallego, director del p&oacute;dcast <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Carne Cruda</em></a> y colaborador de elDiario.es, &ldquo;vivimos en una sociedad muy atomizada, donde a veces no sabes lo que le ocurre al vecino&rdquo; porque &ldquo;estamos separados del resto de personas en soledades muy compartidas&rdquo;. Para &eacute;l, este es uno de los grandes problemas actuales: la falta de acompa&ntilde;amiento, la soledad generalizada. <em>La plaga</em> retuerce ese sentimiento cada vez m&aacute;s com&uacute;n y pone en el centro de la historia la importancia de la salud mental. &ldquo;Cuando uno se a&iacute;sla, corta todos los lazos y conexiones con el exterior. Si no has creado una buena red de apoyo e incluso si la rechazas, la gente no detecta que tienes un problema de salud mental&rdquo;, comenta el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Este aislamiento es el que rodea al personaje de la obra, para el que el dibujante Juan Gallego prefiere no buscar culpables: &ldquo;No siempre hay un bueno y un malo, en realidad las cosas pasan por un c&uacute;mulo de circunstancias. Las relaciones sociales funcionan as&iacute;. En este caso, el protagonista pasa por una enfermedad que le hace tender a alejarse de todos y rechazarlos&rdquo;. Su hermano Javier opta por apuntar razones sistem&aacute;ticas, se&ntilde;alando &ldquo;la precariedad, la inquietud y la incertidumbre&rdquo; que generan &ldquo;ansiedad, soledad y aislamiento&rdquo;. &ldquo;La propia pobreza provoca muchas veces un rechazo social&rdquo;, alega, agregando que estas causas sistem&aacute;ticas llevan a la gente a no atreverse a vivir.
    </p><p class="article-text">
        En una de las conversaciones m&aacute;s significativas de la obra, una compa&ntilde;era de trabajo de Pedro le dice que &ldquo;no se puede vivir otra vida&rdquo;. Este, apesadumbrado, le responde: &ldquo;Pero es que no s&eacute; c&oacute;mo vivir la m&iacute;a&rdquo;. Los &ldquo;c&aacute;nones de realizaci&oacute;n&rdquo; tan presentes en el d&iacute;a a d&iacute;a crean pesimismo al ser inalcanzables, una realidad a la que se refiere Javier Gallego como otro factor clave: &ldquo;Se nos exige tanto estar bien, dar siempre nuestra mejor cara y la mejor versi&oacute;n de uno mismo, que es muy dif&iacute;cil llegar a estas expectativas y, cuando no se llega, da la sensaci&oacute;n de que es imposible ser una persona de &eacute;xito. Al no alcanzar ese baremo, uno se siente inferior, desarrolla un complejo de inferioridad y puede desencadenar depresi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Javier Gallego y Juan Gallego, autores de ‘La plaga’                            </span>
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        Esto, que le sucede al personaje de <em>La plaga</em> aun sin redes sociales, se hace m&aacute;s patente en un momento en el que Instagram es tu carta de presentaci&oacute;n al mundo. &ldquo;Estamos tan hiperconectados que [internet] nos obliga a proyectar una imagen de &eacute;xito&rdquo;, dice Javier Gallego, &ldquo;donde, si no participas, no puedes formar parte de conversaciones o te sientes excluido&rdquo;. &ldquo;Nos hemos convertido en una especie de productos escaparate donde tenemos que estar vendiendo nuestra propia cara, nuestra propia vida y hasta nuestro propio ocio, lo que hace que tengamos que estar dando constantemente productos a la m&aacute;quina para que la m&aacute;quina nos valide. Y claro, hay gente que se siente inv&aacute;lida&rdquo;, cuenta el autor. Lo califica como la &ldquo;tiran&iacute;a del &eacute;xito&rdquo;, que responde a una falsa &ldquo;maquinaria publicitaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos Gallego se embarcan en su segundo proyecto juntos tras el aclamado c&oacute;mic <em>Como si nunca hubieran sido</em> (Reservoir Books, 2018), en el que exponen la &ldquo;plaga&rdquo; que supone la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-gallego-crudo-mediterraneo-europa_128_1819060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de empat&iacute;a hacia los naufragios en el Mediterr&aacute;neo</a>. En esta ocasi&oacute;n, la plaga vuelve a pasar por un capitalismo que no entiende tanto de ayudas como s&iacute; de decidir tu vida, metaforizado a trav&eacute;s de unos gusanos que, seg&uacute;n palabras del personaje principal, &ldquo;no era solo que estuvieran devorando&rdquo; su &ldquo;comida&rdquo;, sino que &ldquo;hab&iacute;an conseguido invadir tambi&eacute;n&rdquo; su &ldquo;cabeza&rdquo;. La plaga pasa por &ldquo;esa frustraci&oacute;n que sientes si quieres hacer algo y no te atreves a intentarlo&rdquo;, comenta Juan, agregando que &ldquo;ese miedo es muy consustancial al ser humano y puede generar un gran trauma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cosas que dices: 'Lo tengo que intentar. Probablemente me vaya a estallar, pero tengo que probar'. Puede que no llegues a donde quer&iacute;as, pero tienes que intentarlo. Para m&iacute;, es propio de la naturaleza humana&rdquo;, alega Juan Gallego. Su hermano Javier, por otro lado, a&ntilde;ade que se hace &ldquo;muy dif&iacute;cil&rdquo; cuando &ldquo;tienes que dar de comer a tu familia, pagar una hipoteca y mantenerte, sobrevivir y pensar en vivir&rdquo;. &ldquo;Los sue&ntilde;os y las utop&iacute;as son siempre burguesas&rdquo;, subraya el escritor, resaltando la &ldquo;falta de tiempo&rdquo; de la &ldquo;clase obrera&rdquo; y denunciando que &ldquo;se le est&aacute; quitando la posibilidad de so&ntilde;ar&rdquo;. El protagonista de la obra dice as&iacute; en uno de los pasajes: &ldquo;Desde peque&ntilde;o me gusta dibujar lugares que no existen. [...], supongo que el mundo real nunca ha sido suficiente&rdquo;.
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                Javier Gallego y Juan Gallego, en la redacción de elDiario.es                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta falta de enso&ntilde;aci&oacute;n y aumento de pesimismo con respecto al mundo que nos rodea se justifican, en parte, por una sociedad cada vez m&aacute;s plagada de bulos. &ldquo;Es curioso que sea una de las cosas que ha tra&iacute;do internet y su nueva capacidad de comunicaci&oacute;n&rdquo;, dice Juan, &ldquo;sobre todo porque es muy dif&iacute;cil atajar estos bulos, que tienen una facilidad para caer en terreno abonado que resulta deprimente&rdquo;. Javier se&ntilde;ala que en el c&oacute;mic &ldquo;se ve el efecto devastador que puede tener una mentira social en la vida particular del protagonista&rdquo;, una &ldquo;buena met&aacute;fora de lo que est&aacute; sucediendo ahora mismo&rdquo;: &ldquo;Hay muchos bulos muy interesados y la manipulaci&oacute;n tiene unos intereses detr&aacute;s, a veces econ&oacute;micamente financiados y que sirven a determinadas ideolog&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es el &uacute;nico de los problemas modernos. &ldquo;Prefiero el dibujo a mano&rdquo;, cavila el personaje de Pedro durante la novela gr&aacute;fica. &ldquo;Te ense&ntilde;a a controlar tu cuerpo. Te obliga a digerirlo. A concentrarte. Te da equilibrio, direcci&oacute;n, orden. La mano piensa, te hace pensar&rdquo;. En contraste, declara que &ldquo;el ordenador piensa por ti, hace por ti&rdquo;, lo que deriva en que alguien se vuelva &ldquo;perezoso&rdquo; y &ldquo;torpe&rdquo;. Con el auge de una inteligencia artificial a estas alturas imparable, Juan Gallego vive de cerca la incertidumbre como dibujante. &ldquo;A los ilustradores se les est&aacute; robando no solo el trabajo, sino el estilo y la marca personal&rdquo;, cuenta a este peri&oacute;dico. Recientemente se viralizaron en internet <a href="https://www.eldiario.es/cultura/miyazaki-no-le-toca-imagenes-estilo-ghibli-hechas-ia-enfadan-autores_1_12178662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes estilo Ghibli</a> hechas con IA. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La inteligencia artificial no me interesa porque el disfrute radica en el hacer, no en conseguir una imagen muy bonita. Yo dibujo y pinto porque me lo paso bien, y disfruto con los problemas que me generan las imágenes en el proceso. El resultado final no es lo que me genera satisfacción.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Gallego</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Habr&iacute;a que regularla porque es una tecnolog&iacute;a que ha venido para quedarse, pero es realmente dif&iacute;cil&rdquo;, confiesa Juan. &ldquo;La inteligencia artificial no me interesa porque, para m&iacute;, el disfrute radica en el hacer, no en conseguir al final una imagen muy bonita. Yo dibujo y pinto porque me lo paso bien, y disfruto con los problemas que me generan las im&aacute;genes en el proceso. El resultado final no es lo que me genera satisfacci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade el dibujante de <em>La plaga</em>. Su hermano Javier lamenta que &ldquo;en este sistema ultracapitalista, la defensa de los derechos de autor&rdquo; vaya &ldquo;muy por detr&aacute;s de la maquinaria de hacer dinero&rdquo; y, aunque la IA puede ser &uacute;til, &ldquo;el problema es que se quiere utilizar para un fin econ&oacute;mico que pasa por encima de los fines &eacute;ticos y morales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por muy dif&iacute;cil que sea entrar en la mente de alguien, hablar de temas tab&uacute;es o combatir las plagas que nos rodean, la salud mental es un tema que cada vez se trata m&aacute;s en el arte y que poco a poco va ocupando el lugar necesario en las conversaciones. Tal vez por ello sea injusto pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, una reflexi&oacute;n que constantemente ciega al personaje de la obra, que considera que toda su vida es &ldquo;un intento de encontrar el camino de vuelta&rdquo;, sumido en la tristeza por una felicidad que &ldquo;no regres&oacute; jam&aacute;s&rdquo;. Javier Gallego apunta que la &ldquo;metamorfosis&rdquo; de Pedro es la &ldquo;representaci&oacute;n de un mundo burocratizado en el que el ser humano se siente peque&ntilde;o&rdquo;, de alguien que se refugia en las pastillas porque &ldquo;se siente como un gusano absorbido por el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la falsa melancol&iacute;a no puede ni debe acabar con la esperanza. &ldquo;El protagonista tiene un pensamiento conservador, no se atreve y no le gusta el cambio&rdquo;, dice Juan Gallego, que se&ntilde;ala que precisamente el cambio &ldquo;es la manera de decidir si seguimos como estamos o si arreglamos las cosas que est&aacute;n mal&rdquo;: &ldquo;En ese sentido tengo un pensamiento m&aacute;s progresista. Todo lo dem&aacute;s es una romantizaci&oacute;n de lo que ya ha pasado&rdquo;. Su hermano concluye que &ldquo;estamos en un momento en el que hay una nostalgia pol&iacute;tica muy peligrosa, incluso en la izquierda, porque aunque es importante conservar valores como la naturaleza, el planeta y los derechos humanos&rdquo;, no podemos echar de menos &ldquo;un pasado que en realidad cercenaba los derechos de las mayor&iacute;as y que solo manten&iacute;a los privilegios de una minor&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/juan-gallego-javier-gallego-tratan-salud-mental-comic-expone-plaga-bulos-tirania-exito_1_12269408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Gallego y Javier Gallego tratan la salud mental en un cómic que expone “la plaga” de los bulos y la tiranía del éxito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Libros,Novela,Literatura,Inteligencia artificial,Salud mental,Depresión,Bulos,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros que denuncian la subida de alquiler o el machismo con ediciones artísticas: “Son proyectos suicidas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-denuncian-subida-alquiler-machismo-ediciones-artisticas-son-proyectos-suicidas_1_12249866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf2bd477-ba67-4c07-90d9-489efe119d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116849.jpg" width="4480" height="2520" alt="Los libros que denuncian la subida de alquiler o el machismo con ediciones artísticas: “Son proyectos suicidas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La duodécima edición de Libros Mutantes, la feria de proyectos editoriales independientes y de arte, reivindica la importancia de "pasar a la acción frente al scroll infinito de la pantalla"</p><p class="subtitle">Yoko Ono, una revolucionaria del arte perseguida por la misoginia</p></div><p class="article-text">
        Hacen encuentros todas las semanas, se ayudan en su proceso creativo y realizan ejercicios para estimular su faceta art&iacute;stica. Para el colectivo <a href="https://evacasanueva.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Guarda</a>, los libros no son solo texto, sino dispositivos de comunicaci&oacute;n que proponen viajes &uacute;nicos. As&iacute; lo explica Eva Casanueva, coordinadora de un grupo compuesto por 29 personas, que busca reivindicar que las novelas no son una &ldquo;lectura de una frase tras otra&rdquo;, sino que suponen una &ldquo;propuesta inimaginable&rdquo; en las que detr&aacute;s hay un &ldquo;autor que quiere contar algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente se plantea un libro como si solo fuese texto o como si formara parte de un cat&aacute;logo&rdquo;, comenta Casanueva a elDiario.es, &ldquo;as&iacute; que es necesario cultirizar para que la gente entienda que el libro puede ser muchas cosas&rdquo;. Entre ellas, una M-30 que denuncia la subida de los precios de alquiler, una recopilaci&oacute;n de 80 encabezados de cartas que Emilia Pardo Baz&aacute;n le envi&oacute; a Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s entre 1883 y 1915, un filtro rojo que permite ver &mdash;y leer&mdash; las historias femeninas invisibilizadas con el tiempo, o un compendio de p&aacute;ginas que solo rezan &ldquo;blablabla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un libro puede ser tantas cosas que es importante poner el foco en que el arte no solo reside en el fondo, sino en la forma. Esa es la conclusi&oacute;n a la que llegan artistas como Eva Casanueva, que durante el a&ntilde;o se esfuerzan por hacer llegar al p&uacute;blico ejemplares hechos a mano, con su &ldquo;propia magia&rdquo;: &ldquo;Les pones el coraz&oacute;n, las manos y los ojos. No es como si una editorial te imprimiera un mont&oacute;n de una vez, aqu&iacute; recortas t&uacute; las p&aacute;ginas y las guillotinas, lo que hace que los libros sean m&aacute;s tuyos y les cojas cari&ntilde;o. Son tus hijos&rdquo;.
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            <span class="title">
                La feria de Libros Mutantes en 2025                            </span>
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        No cuentan con grandes grupos editoriales detr&aacute;s, su distribuci&oacute;n es muy complicada y llegar a las personas es un reto dificil&iacute;simo. Sus historias resurgen con m&aacute;s fuerza que nunca en ferias donde puedan darse a conocer. Sin embargo, Sant Jordi o la Feria del Libro de Madrid no son fechas que tengan marcadas en el calendario. Para ellos, una de las grandes citas es Libros Mutantes. La feria, que re&uacute;ne en Madrid a artistas y sellos independientes de todo el mundo, celebra la libertad creativa y la ruptura con los est&aacute;ndares de la industria editorial <em>mainstream. </em>
    </p><p class="article-text">
        Su duod&eacute;cima edici&oacute;n, que se celebr&oacute; en La Casa Encendida del 25 al 27 de mayo, reconoci&oacute; un a&ntilde;o m&aacute;s que cada obra es una declaraci&oacute;n de intenciones: importa tanto lo que se cuenta como el modo en el que se cuenta. El papel, la encuadernaci&oacute;n, los pliegues, los formatos inusuales... Todo habla, todo comunica. &ldquo;Esta feria pone en valor el libro de artista, el fanzine, que se sale de la norma de las editoriales convencionales&rdquo;, declara Bego&ntilde;a, de la imprenta bilba&iacute;na <a href="https://anotherpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Another Press</a>. &ldquo;Las editoriales que pueden asistir a una feria del libro en una gran ciudad son editoriales con un cat&aacute;logo muy extenso porque te lo exigen para poder participar&rdquo;, a&ntilde;ade, resaltando que en Libros Mutantes se exponen &ldquo;piezas diferentes a lo que encuentras en una librer&iacute;a de barrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a se&ntilde;ala que, a diferencia de las obras de un gran grupo editorial que &ldquo;puedes encontrar en un mont&oacute;n de sitios&rdquo;, lo que se vende en ferias como la de Libros Mutantes son ejemplares &ldquo;muy exclusivos&rdquo;: &ldquo;Hay t&iacute;tulos que van a estar aqu&iacute; este fin de semana, se van a agotar los 100 que se han imprimido, y a otra cosa&rdquo;. Entre sus favoritos, <em>Gure Begietatik</em>, que nace bajo una idea de la ilustradora donostiarra Ane Arzelus y su amiga Sara Halo. &ldquo;La mujer siempre sale defenestrada en los mitos cl&aacute;sicos grecorromanos, por lo que Arzelus puso literalmente el filtro de la perspectiva de g&eacute;nero sobre la historia y, en lugar de hablar de Perseo, habla de Medusa&rdquo;, indica Bego&ntilde;a. Con la intenci&oacute;n de hacer visible lo invisible, un filtro rojo sobre las p&aacute;ginas permite leer lo que sin ese filtro permanecer&iacute;a oculto, que es la versi&oacute;n femenina. La obra est&aacute; editada en castellano y euskera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La obra &#039;Gure Begietatik&#039; de Ane Arzelus                            </span>
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        Siguiendo la misma intenci&oacute;n reivindicativa, <em>&iquest;Qu&eacute; le hacemos las feministas al arte?</em> de Blanca Arias es otra de las novelas exhibidas. Su sello, <a href="https://www.cielosanto.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cielo Santo</a>, surge tras &ldquo;un vac&iacute;o&rdquo; que percibieron sus editoras &ldquo;entre la teor&iacute;a feminista y la ficci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Ahora mismo hay una reacci&oacute;n contra todos los derechos, empezando por los derechos de las personas trans&rdquo;, explican Sof&iacute;a y Blanca a este peri&oacute;dico. &ldquo;La ficci&oacute;n tiene un poder inmenso para acompa&ntilde;arnos y por eso publicamos estos libros, que creemos que tienen un hueco en la sociedad y que pueden hacer so&ntilde;ar y luchar a m&aacute;s gente&rdquo;, agregan. La idea consist&iacute;a en &ldquo;darle un hueco a algunas autoras&rdquo; que ve&iacute;an que &ldquo;no estaban siendo publicadas a un nivel m&aacute;s grande&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Bego&ntilde;a coincide en que, &ldquo;precisamente por el hecho de tratarse de algo un poco m&aacute;s <em>underground&rdquo;,</em> aqu&iacute; hay espacio para &ldquo;volver a hablar, luchar y seguir peleando por algo que cre&iacute;amos que estaba ya conquistado&rdquo;. &ldquo;La tercera ola del feminismo... yo no s&eacute; cu&aacute;ntas van a hacer falta. En los tiempos que corren, con la gran cantidad de informaci&oacute;n que se vierte, sobre todo desinformaci&oacute;n y bulos, se est&aacute; dando mucha voz a un nicho de infraseres que ya est&aacute;n poniendo piedras en el camino&rdquo;, dice la editora de Another Press. &ldquo;Cualquier excusa para hablar de ello, reflexionar, cuestionarte tus propios prejuicios y tener voluntad de aprender, de educarte y de abrir tu mente al mundo, es ya algo maravilloso. Y creo que foros como este potencian el di&aacute;logo. Hay gente que viene de todas partes del mundo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos sellos que van de pa&iacute;s en pa&iacute;s apareciendo por ferias es <a href="https://valiz.nl/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valiz</a>, de origen holand&eacute;s. Este fin de semana ha estado en Madrid, pero la siguiente va a Londres, despu&eacute;s a Berl&iacute;n y luego a Polonia. Sus libros tienen una &ldquo;&oacute;ptica cr&iacute;tica&rdquo;, y abarcan desde cuestiones de identidad o de masculinidad hasta proyectos <em>queer, </em>temas feministas u otras visiones hacia la educaci&oacute;n art&iacute;stica. &ldquo;Traen enfoques distintos hacia un hecho, independientemente del que sea, para alimentar la capacidad de empatizar y de tener una mirada abierta sobre nuestra realidad, que es diversa siempre digan lo que digan&rdquo;, cuenta Irene, encargada de su secci&oacute;n en Libros Mutantes. 
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                Libros dañados de la editorial Valiz                            </span>
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        Lo m&aacute;s curioso de Valiz es que tambi&eacute;n venden ejemplares da&ntilde;ados, pero a un precio inferior con respecto al original. &ldquo;Como los libros se van de gira, se van magullando entre que la gente los abre y los saca, y al final se estropean un poco. Entonces tenemos un par de cajas de libros que han vivido eso y que tienen un peque&ntilde;o descuento dependiendo de su estado&rdquo;, aclara Irene. &ldquo;Para no deshacerte de ellos como hacen con los tomates que son malos, ya que lo que importa es el contenido de dentro si no lo quieres como objeto de exposici&oacute;n, igual te lo llevas por 10 euros menos y eso que te ahorras&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, pese a la atracci&oacute;n que provocan estas obras, &ldquo;son proyectos bastante suicidas porque econ&oacute;micamente no salen a cuenta&rdquo;. As&iacute; lo constata Gary de <a href="https://bellezainfinita.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Belleza Infinita</a>, una editorial que empez&oacute; hace 20 a&ntilde;os en Bilbao. &ldquo;Estos libros, que en s&iacute; mismo son obras de arte m&aacute;s que libros sobre arte, no entran en el circuito comercial y en otros lugares no se da cabida a estas iniciativas&rdquo;, cuenta, destacando que &ldquo;exploran otro tipo de narrativas visuales y trabajan lo que es el propio formato del libro&rdquo;. Su <em>bestseller </em>es <em>PornoTapados</em> de Paloma Blanco, editado como si fuera una revista porno con el mismo tipo de encuadernaci&oacute;n, grapa y papel, y en el que la autora cambia las situaciones sexuales por otras escenas cotidianas como ver la tele, bailar, leer o hacer deporte, pero conservando las mismas caras de &eacute;xtasis de las fotograf&iacute;as originales y los mismos textos er&oacute;ticos que las acompa&ntilde;aban.
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                La obra &#039;PornoTapados&#039; de Paloma Blanco                            </span>
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        Otro autor que presenta obras interesantes es Nacho Garc&iacute;a, que recoge encabezados de cartas que Emilia Pardo Baz&aacute;n le envi&oacute; a Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, o las respuestas que obtuvo cuando un 7 de marzo de 2023 pregunt&oacute; a 100 usuarios de la sala #sexo de chateagratis.net por su artista favorito. Asimismo, la conocida novelista Esther Garc&iacute;a Llovet hace presencia con <em>M&aacute;s lista que idealista</em>, donde toma el papel que tiene la M-30 como frontera para determinar el precio de la vivienda en aquellos barrios que est&aacute;n a un lado u otro de ella. S&eacute;verine, del proyecto <a href="https://www.instagram.com/gimmefive.wtf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GimmeFive</a> compuesto por cinco mujeres, explica que la obra retrata el &ldquo;l&iacute;mite entre los que pueden y los que no pueden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute;verine cuenta que Esther Garc&iacute;a Llovet &ldquo;recorri&oacute; la M-30 sacando fotos a espacios vac&iacute;os, intentando ver qu&eacute; superficie tienen y qu&eacute; tipo de valor podr&iacute;an tener en el mercado&rdquo;. Ellas, con su presupuesto, hicieron &ldquo;un leporello&rdquo; [acord&eacute;on], que funciona como &ldquo;objeto fotogr&aacute;fico&rdquo; y que se puede poner sobre una mesa como si fuera la M-30 de Madrid. &ldquo;Siempre intentamos encontrar la forma que coincide con el fondo&rdquo;, dice la editora, que visita la feria de Libros Mutantes por &uacute;ltima vez porque el proyecto cierra &ldquo;debido a asuntos personales&rdquo;. &ldquo;En el camino, aprendimos, crecimos y nos divertimos mucho m&aacute;s de lo que imaginamos&rdquo;, han comunicado a sus seguidores.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo saturado de producciones y lanzamientos, Libros Mutantes pone en valor el trabajo artesanal, la experimentaci&oacute;n y el riesgo. Los libros no solo se leen: se tocan, se exploran, se descubren. Estos artistas tratan de reinventar el concepto de publicaci&oacute;n, fusionando t&eacute;cnicas tradicionales con enfoques contempor&aacute;neos, reivindicando una sociedad mejor y utilizando el dise&ntilde;o gr&aacute;fico, la ilustraci&oacute;n, la fotograf&iacute;a y la escritura para dar voz a asuntos que peligran de quedar invisibilizados. Para Eva Casanueva, &ldquo;este tipo de cosas se hacen por necesidad personal de cada uno, por quitarte proyectos y poder construir otros&rdquo;, lo que conlleva que, &ldquo;hasta que no lo viertes en un libro, no lo das por finalizado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-denuncian-subida-alquiler-machismo-ediciones-artisticas-son-proyectos-suicidas_1_12249866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 May 2025 19:22:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros que denuncian la subida de alquiler o el machismo con ediciones artísticas: “Son proyectos suicidas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Librerías,Libros,Editoriales,Arte,Artistas,Novela,Novela gráfica,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores libros para regalar en Sant Jordi 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-regalar-sant-jordi-2025_1_12233846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc585259-9341-445d-84bc-bb7e4b3575ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores libros para regalar en Sant Jordi 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde novelas que ayudan a comprender a los adolescentes más allá de la serie, hasta obras para entender los aranceles de Trump aunque no tengas ni idea de economía, estos son algunos títulos imprescindibles para comprar en el Día del Libro</p><p class="subtitle">De los pucheros a los libros: cómo las amas de casa impulsaron los clubes de lectura en los 80</p></div><p class="article-text">
        Los libros no solo nos ayudan a conocernos mejor a nosotros mismos, sino tambi&eacute;n a conocer mejor aquello que nos rodea. Las historias, ya sean o no ficticias, nos gu&iacute;an en momentos fundamentales de la vida: desde la infancia, cuando todav&iacute;a no sabemos bien qui&eacute;nes somos, hasta la adultez, cuando asentar los pensamientos puede tornarse a menudo complicado. Pero, ya sea en un momento o en otro, las novelas son imprescindibles para descubrir nuevas perspectivas y alimentar la curiosidad que nos impulsa a seguir creciendo.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a del Libro es esa jornada perfecta para celebrar la literatura y abrazar las historias que nos han acompa&ntilde;ado en el pasado y que nos acompa&ntilde;ar&aacute;n tambi&eacute;n en el futuro. Para autorregalarse o para regalar a los dem&aacute;s, te recomendamos 25 t&iacute;tulos que te ayudar&aacute;n a entender a los adolescentes m&aacute;s all&aacute; de la serie, que aportar&aacute;n su granito de arena para desafiar a Elon Musk, que tratar&aacute;n de poner fin al drama de La Oreja de Van Gogh y Leire, que buscar&aacute;n un hueco en tu pr&oacute;xima maleta de verano y que te servir&aacute;n para entender los aranceles de Trump aunque no tengas ni idea de econom&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Libros para entender a los adolescentes m&aacute;s all&aacute; de la serie</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Invisible' (Eloy Moreno)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/610c483f-a55c-4be7-9e43-d61837a12079_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno de la miniserie <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adolescence</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Philip Barantini</a> pone de manifiesto una realidad important&iacute;sima: los adultos no son consecuentes de c&oacute;mo viven los j&oacute;venes ni cu&aacute;l es el mundo que les rodea. La <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-fuera-hoy-adolescente-vez-seria-antifeminista_129_12110554.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misoginia</a> a la que se exponen en el ampl&iacute;simo universo que supone Internet es una parte fundamental del problema, pero no la &uacute;nica. Tambi&eacute;n el acoso o el ciberbullying est&aacute;n en primera l&iacute;nea tanto en sus m&oacute;viles como en su d&iacute;a a d&iacute;a en el colegio o en el instituto. Para comprenderlo, obras como <em>Invisible</em> de Eloy Moreno, editada en castellano y catal&aacute;n por Nube de Tinta, ayudan a visibilizar aquellas historias que permanecen en los m&aacute;rgenes. &ldquo;A menudo no conectamos con la juventud y solo nos enteramos de lo que pasa en nuestra propia casa cuando es tarde&rdquo;, aleg&oacute; en una <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/eloy-moreno-conectamos-juventud-enteramos_1_2254289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a>.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Dick o la tristeza del sexo' (Kiko Amat)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/71539dcb-c9ee-4e8e-adf1-3e6e0314dc11_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una de las obras m&aacute;s hilarantes y atrevidas de este 2025 se la adjudica Kiko Amar con su narraci&oacute;n sobre el despertar sexual de un adolescente de 15 a&ntilde;os. <em>Dick o la tristeza del sexo</em>, editada por Anagrama, es una historia de iniciaci&oacute;n al sexo y a la vida, que tambi&eacute;n relata la miseria sexual y la ignorancia de la Espa&ntilde;a de los 80. Esta novela, dirigida esencialmente a los adultos, sigue a Franki, &ldquo;un antih&eacute;roe que pasa por diferentes pruebas y peripecias para entrar en la edad adulta&rdquo;, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/kiko-amat-escritor-todavia-existe-caricatura-grotesca-significa-hombre-heterosexual_1_11973072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconoce el escritor</a>, para denunciar sin perder el humor que &ldquo;todav&iacute;a existe una caricatura grotesca de lo que significa ser un hombre heterosexual&rdquo;. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Intermezzo' (Sally Rooney)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f77575d0-ed41-4c69-b384-da2ed8028308_source-aspect-ratio_default_1116053.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es quiz&aacute; una de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-novelista-infarta-mercado-editorial-publica-intermezzo-escrita-voz-adulta_1_11674109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voces j&oacute;venes m&aacute;s importantes de este siglo</a>: Sally Rooney ha sabido leer las inquietudes y el sentir de toda una generaci&oacute;n como pocos autores en la literatura reciente. Esto no solo lo certifica el &eacute;xito de sus obras, sino tambi&eacute;n su lucha constante por reflejar el miedo ante una sociedad cada vez m&aacute;s capitalista, los peligros de las redes sociales, la lucha entre masculinidades. A todo esto hace referencia en <em>Intermezzo</em>, su &uacute;ltima novela, publicada en castellano por Random House y en catal&aacute;n por Edicions del Periscopi. Utilizando como t&iacute;tulo un movimiento de ajedrez, el libro sigue a dos hermanos que se ven involucrados en las vidas de varias mujeres en tanto afrontan el duelo por la p&eacute;rdida de su padre. Aunque ambos tienen poco en com&uacute;n, la soledad los atrapa en una batalla con sus propios pensamientos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Heartstopper' (Alice Oseman)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dfbaecf2-c9ad-4b1b-85eb-6fa31cbdcb04_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Dirigidas a todos los p&uacute;blicos, las novelas gr&aacute;ficas de Alice Oseman, publicadas en castellano por Planeta, han conquistado a los adolescentes por la necesaria representaci&oacute;n de sus problemas. La autora expone la homofobia a la que todav&iacute;a se siguen enfrentando muchos estudiantes en los institutos, as&iacute; como tambi&eacute;n los problemas de autoestima que cada vez est&aacute;n m&aacute;s presentes entre ellos u otros con menos representaci&oacute;n en la literatura como los trastornos de la alimentaci&oacute;n. Los libros, que <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series-usa/autora-heartstopper-desgrana-historias-reales-serie-cambios-novela-grafica_1_8962465.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se est&aacute;n adaptando a la peque&ntilde;a pantalla</a> para Netflix, son un referente importante para quienes no encuentran en otras historias personajes con los que poder sentirse identificados.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Los dem&aacute;s seguimos aqu&iacute;' (Patrick Ness)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e0b19327-b04e-43b5-a5b3-a8ca6862ba42_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; nos pasa cuando nos volvemos mayores? &iquest;Olvidamos todo lo que vivimos antes de cumplir los dieciocho? &iquest;Nos obligamos a olvidar?&rdquo;, se pregunta uno de los protagonistas de <em>Los dem&aacute;s seguimos aqu&iacute;</em>, libro publicado en castellano por Nube de Tinta. La reflexi&oacute;n, que no puede ser m&aacute;s apropiada cuando se trata de entender a los adolescentes, es una de las premisas de la novela de Patrick Ness. El escritor se acerca a los j&oacute;venes en su literatura con mucho cari&ntilde;o y tambi&eacute;n mucha verdad, dando voz a sus preocupaciones y llevando a sus personajes a una realidad m&aacute;s tejida por acciones que por fantas&iacute;a. En esta obra, el autor reivindica que no es necesario ser el protagonista, ser quien salve el mundo. En la mayor&iacute;a de los casos, con simplemente estar ya es m&aacute;s que suficiente.
    </p><h2 class="article-text">Libros para desafiar a Elon Musk</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Homo Deus: Breve historia del ma&ntilde;ana' (Yuval Noah Harari)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2824f8c-830f-439f-8da1-f488eef01013_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los enemigos de la democracia liberal piratean nuestros sentimientos de miedo, odio y vanidad, y luego usan estos sentimientos para polarizar y destruir&rdquo;, ha declarado Harari en su <a href="https://www.ted.com/talks/yuval_noah_harari_why_fascism_is_so_tempting_and_how_your_data_could_power_it/up-next?language=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lucha por alertar</a> que los datos y la tecnolog&iacute;a son capaces de alentar el fascismo. En su continuaci&oacute;n de su superventas <em>Sapiens</em>, que edita Edicions 62 en catal&aacute;n y Debate en castellano. La novela da el salto desde la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/yuval-noah-harari-hay-potencial-totalitario-inteligencia-artificial-visto_1_11666055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historia de nuestra especie</a> hacia las posibilidades del futuro: inteligencia artificial, algoritmos de predicci&oacute;n de conducta y manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica. Asimismo, reflexiona sobre si los avances tecnol&oacute;gicos reforzar&aacute;n la libertad humana o conducir&aacute;n a la aparici&oacute;n de una &eacute;lite inmodificable.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'La era del capitalismo de la vigilancia' (Shoshana Zuboff)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c8bb67e3-ba44-4451-975a-d5cd95a8045d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Shoshana Zuboff disecciona el modelo de negocio de las grandes tecnol&oacute;gicas: la recolecci&oacute;n masiva de datos personales para predecir, modificar y monetizar el comportamiento humano, o incluso para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/musk-invertido-millones-carrera-electoral-tribunal-wisconsin_1_12180837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacer ganar elecciones</a>. Zuboff acu&ntilde;a el t&eacute;rmino &ldquo;capitalismo de la vigilancia&rdquo; para describir c&oacute;mo empresas como Google o Facebook han convertido nuestra privacidad en un recurso explotable, alterando por completo la autonom&iacute;a individual y remodelando las democracias. La autora muestra las consecuencias sociales e individuales de entregar nuestros datos a cambio de servicios &ldquo;gratuitos&rdquo; en una obra editada en castellano por Paid&oacute;s.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'La servitud dels protocols' (Ingrid Guardiola)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bec47729-0ea8-4ca3-8f4d-a1bb202d67cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea que el ensayo anterior, el catal&aacute;n Ingrid Guardiola examina de una manera bastante contundente c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a digital y el uso de dispositivos m&oacute;viles influyen en nuestras conductas y relaciones sociales. El escritor, que narra que pr&aacute;cticas como el &ldquo;scroll infinito&rdquo; y la omnipresencia de las redes sociales imponen h&aacute;bitos que afectan tanto la esfera privada como la p&uacute;blica, propone nuevos relatos que &ldquo;permitan adquirir conciencia pol&iacute;tica de la fuerza que tiene la m&aacute;quina y su despliegue sist&eacute;mico&rdquo;. En contra de&nbsp;las visiones tecnol&oacute;gicas promovidas por figuras como Elon Musk, el autor ofrece en esta obra editada en catal&aacute;n por Arcadia una perspectiva cr&iacute;tica sobre la influencia de la tecnolog&iacute;a en la sociedad contempor&aacute;nea.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Fascismo: Una advertencia' (Madeleine Albright)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0a03692d-b08e-4e41-b8e2-dbb3d32f9937_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, que se convirti&oacute; en la primera mujer en el nivel m&aacute;s alto en la historia del gobierno del pa&iacute;s estadounidense en el momento de su nombramiento en 1997, recopila en este volumen editado en castellano por Paid&oacute;s una mezcla de experiencia personal y an&aacute;lisis pol&iacute;tico para trazar paralelismos entre los reg&iacute;menes autoritarios del siglo XX y las amenazas actuales.&nbsp;La autora y pol&iacute;tica explica c&oacute;mo el fascismo se nutre del miedo, la propaganda y el culto a la personalidad, y recuerda que las democracias pueden resquebrajarse cuando los ciudadanos renuncian a las instituciones en busca de soluciones &ldquo;m&aacute;s fuertes&rdquo;.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Lo pol&iacute;tico del lenguaje' (Jos&eacute; del Valle)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e5673191-5cdd-49ae-ab22-75392adb325c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Las acciones son importantes, pero lo que se dice puede ser fundamental para romper democracias, crear dictaduras o acabar con todo lo conseguido hasta el momento. El poder de las palabras es important&iacute;simo para el dominio de una sociedad, y el auge del fascismo en Estados Unidos y Europa se explica por la forma en que diversos l&iacute;deres pol&iacute;ticos han sabido comunicar sus ideas y hacerlas llegar a posibles votantes. Jos&eacute; del Valle, en una obra editada en espa&ntilde;ol por Verba Volant, explica c&oacute;mo Ayuso, Trump o incluso Elon Musk conquistan masas gracias al lenguaje que emplean para dirigirse a los dem&aacute;s. El autor lo explic&oacute; en una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/palabras-deciden-futuro-lenguaje-politica-ganar-gobernar-ultraderecha_1_12166076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> concedida a este peri&oacute;dico.
    </p><h2 class="article-text">Libros sobre bandas de m&uacute;sica para superar el drama de LODVG y Leire</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Los Beatles marcando el tiempo' (Craig Brown)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/92967e9c-a3e2-45b0-991c-283492f7f8c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ellos tambi&eacute;n se separaron, pero antes nos brindaron much&iacute;simas alegr&iacute;as. Historia, etimolog&iacute;a, diarios, autobiograf&iacute;a, cartas de fans, ensayos, vidas paralelas, fiestas legendarias, listas de todo tipo, entrevistas, anuncios y subastas se combinan en este libro editado por Contra; con las que que Craig Brown deja constancia de la influencia que los Beatles tuvieron tanto en su tiempo como en lo que ha venido despu&eacute;s. Y todo ello contado con un demoledor sentido del humor que consiguen que la lectura de sus 654 p&aacute;ginas se haga &aacute;gil y adictiva. M&aacute;s all&aacute; de John Lennon, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/paul-mccartney-convierte-nostalgia-the-beatles-inolvidable-fiesta-primer-lleno-madrid_129_11887981.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul McCartney</a>, George Harrison y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/ringo-starr-bateria-the-beatles-hippies-manera_1_11369293.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ringo Star</a>, el autor concede protagonismo a los 'secundarios' que orbitaron en la vida de la banda, como Fred Lennon, Yoko Ono, el Maharishi, Phil Spector, el dentista John Riley y el oficial de Polic&iacute;a Norman Pilcher, entre otros.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Surrender. 40 canciones, una historia' (Bono)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7c841b3f-f010-4780-a4a3-7be1f0596ce6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Son las memorias de Bono (Reservoir Dogs), pero est&aacute;n impregnadas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bono-desnudo-lider-u2-emociona-madrid-memorias_1_9752458.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de U2</a>. El m&uacute;sico recorre su vida desde su infancia en Dubl&iacute;n, pasando por la repentina muerte de su madre cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, hasta el estrellato de su carrera y su activismo social. El libro est&aacute; estructurado en 40 cap&iacute;tulos, cada uno dedicado a una canci&oacute;n de U2, que marcan momentos clave de su vida.&nbsp;La obra est&aacute; lleno de an&eacute;cdotas y reflexiones por parte del artista sobre la importancia de la m&uacute;sica en su vida, que en muchas ocasiones recuerda a los momentos de Amaia Montero en La Oreja de Van Gogh. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Todos quieren a Daisy Jones' (Taylor Jenkins Reid)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9663fb4-5009-4740-9ca1-1b3dd282df26_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cuando se trata de bandas, una de las m&aacute;s legendarias en la historia de la m&uacute;sica es, sin duda, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-79-anos-christine-mcvie-vocalista-teclista-mitica-banda-fleetwood-mac_1_9759454.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fleetwood Mac</a>. El grupo, con &eacute;xitos como <em>Dreams</em>, <em>The Chain</em> o <em>Everywhere</em>, consigui&oacute; una fama mundial que los catapult&oacute; al foco p&uacute;blico. Es por ello que la relaci&oacute;n tumultuosa entre Stevie Nicks y Lindsey Buckingham acapar&oacute; titulares y fue objeto de conversaci&oacute;n en su momento. La obra de Taylor Jenkins Reid, <em>Todos quieren a Daisy Jones</em> (Blackie Books), narra a partir de una historia ficticia c&oacute;mo son los acontecimientos que suceden en una banda que asciende y desciende seg&uacute;n las relaciones personales de sus miembros. Lo hace, adem&aacute;s, cogiendo como inspiraci&oacute;n los sucesos ocurridos en la ic&oacute;nica banda estadounidense.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Este grupo se llama R.E.M.' (Peter Ames Carlin)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4a69d648-4361-4c7e-b933-2c09f2ff78d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Muchos son las biograf&iacute;as que se han escrito sobre importantes bandas de m&uacute;sica, pero pocas logran publicarse con un resultado tan exquisito sin entrevistar a ning&uacute;n miembro del grupo en cuesti&oacute;n. Es lo que sucede en <em>Este grupo se llama R.E.M.</em> (Contra), obra en la que Peter Ames Carlin recoge las memorias de R.E.M. y desvela secretos desconocidos por los fans de la banda. &ldquo;La fama no es normal. Crea presiones extraordinarias y, en &uacute;ltima instancia, deshumaniza a las personas a las que pretende ensalzar. Si la incomodidad de R.E.M. con la fama hubiera afectado a su &eacute;xito, no les habr&iacute;a importado&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/razones-r-e-m-descubierto-grupo-no-vuelto-reunirse-musica_1_12104992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narra a elDiario.es</a> el autor del libro, que pone respuesta a la pregunta de por qu&eacute; no se han vuelto a reunir para hacer nueva m&uacute;sica. &iquest;Llegar&aacute; antes la vuelta de Amaia Montero a LODVG?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'La chica del grupo' (Kim Gordom)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f56d9202-e42a-4577-8bed-3a93d29c8156_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En sus memorias, Kim Gordon &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/kim-gordon-artista-pionera-sonic-youth-aporto-cuota-igualdad-rock-alternativo_1_11230193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundadora de Sonic Youth</a>&mdash; habla de lo que significa ser mujer en una banda, de las tensiones creativas, las separaciones personales y la m&uacute;sica como refugio. La artista recuerda a Leire y Amaia Montero, ambas catalogadas durante su carrera como &ldquo;la chica del grupo&rdquo;, puesto que el resto de la banda est&aacute; compuesto por hombres. Si buscas superar el drama de Leire y Amaia con LODVG, este libro que edita Contra en castellano busca acercarte a la vida del artista. La autora viaja hasta los a&ntilde;os 80 para contar la historia que esconde, como reza su sinopsis, &ldquo;uno de los grupos m&aacute;s innovadores, influyentes y prol&iacute;ficos de la escena musical independiente norteamericana&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Libros que reservar para tu pr&oacute;xima maleta de verano</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'El jard&iacute;n todav&iacute;a huele a lavanda' (Blanca Fern&aacute;ndez Soriano)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/297be15f-b677-4f7f-888f-ed146085a19d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El verano es un momento perfecto para desconectar y, abrazado por la nostalgia, volver a sentir cerca el hogar. El arte recurre a ello en muchas de sus obras maestras: la pel&iacute;cula <em>Aftersun</em> (2022) de Charlotte Wells se deja guiar por los atardeceres de las vacaciones de un padre y su hija, mientras que <em>Vidas pasadas</em> (2023) de Celine Song atesora la melancol&iacute;a de ese amor que nunca desaparece de la memoria. Siguiendo una estela que late por y para los recuerdos, el poemario <em>El jard&iacute;n todav&iacute;a huele a lavanda</em> (Postdata Ediciones) es un precioso homenaje a todo aquello que, por m&aacute;s que parezca escurrirse entre los dedos, permanece con vida mientras se siga manteniendo presente. Blanca Fern&aacute;ndez recorre las cuatro estaciones del a&ntilde;o mediante versos que aluden a lo extraordinario de lo mundano, a la belleza de hallar un refugio en las personas que protegemos y los lugares que visitamos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Olvidado Rey Gud&uacute;' (Ana Mar&iacute;a Matute)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6fc2c403-4960-4963-afc4-264d909812e4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Las vacaciones tambi&eacute;n sirven para saldar cuentas pendientes y aprovechar para leer autores cl&aacute;sicos en los que nunca antes te has sumergido. Este a&ntilde;o, aprovechando el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libertad-radical-ana-maria-matute-escritora-lado-debiles_1_12026463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centenario de Ana Mar&iacute;a Matute</a>, embarcarse en <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> (Destino) es una maravillosa oportunidad para comprender el legado de una autora que ha revolucionado por completo la literatura espa&ntilde;ola. La escritora enfrent&oacute; la censura del franquismo e invent&oacute; un g&eacute;nero que m&aacute;s tarde triunfar&iacute;a en librer&iacute;as, siendo as&iacute; toda una referente para los autores venideros y siendo recordada por una &ldquo;libertad radical&rdquo; que la hac&iacute;a estar siempre al lado de los d&eacute;biles.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Una vida' (Alejandro Palomas)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67c87f41-da1d-45b4-94c7-00a2b653e728_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otra lectura agradable que no puede faltar en la maleta es <em>Una vida </em>de Alejandro Palomas, editada en castellano por Destino y en catal&aacute;n por Columna Cat. El autor despide a su madre con una novela ligera que no solo se centra en el amor fraternal, sino tambi&eacute;n en los v&iacute;nculos que forja la amistad y la necesidad de saber decir adi&oacute;s. &ldquo;Dar una buena muerte significa ayudar a morir a alguien cuando la vida ya no es vivible&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alejandro-palomas-escritor-dar-buena-muerte-significa-ayudar-morir-alguien-vida-no-vivible_1_12067865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coment&oacute; Palomas a elDiario.es</a> en relaci&oacute;n a la eutanasia. La obra destaca el poder de la vulnerabilidad, as&iacute; como la fortaleza de la soledad para no venirse abajo en &eacute;pocas de muchas adversidades.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'As malas mulleres' (Marilar Aleixandre)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6c363849-8832-4179-9b33-b82008de074a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Concepci&oacute;n Arenal, visitadora de una de las c&aacute;rceles de mujeres de A Coru&ntilde;a que cerr&oacute; a finales del siglo XIX, es una de las protagonistas de <em>As malas mulleres</em> <em>[Las malas mujeres]</em> (Xordica), la novela con la que Marilar Aleixandre se hizo con el Premio Nacional de Narrativa 2022. La autora presenta una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/malas-mujeres-premiada-historia-carcel-coruna-condenada-olvido_1_9941575.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra escrita en gallego</a> que ella misma se encarg&oacute; de traducir al castellano, y que supone un important&iacute;simo ejercicio de memoria hist&oacute;rica que rescata del olvido a muchas mujeres consideradas &ldquo;nadies&rdquo;. &ldquo;La &uacute;nica revoluci&oacute;n que est&aacute; triunfando desde finales del siglo XX y principios del XIX, con sus idas hacia adelante y hacia detr&aacute;s, es la feminista&rdquo;, declar&oacute; la escritora a este peri&oacute;dico.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Pleibak' (Miren Amuriza)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/06b224ee-3e9a-4372-823a-53e56ffc86c9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una de las plumas de narrativa en euskera m&aacute;s interesantes de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os es Miren Amuriza, que ahora presenta su segunda novela. <em>Pleibak </em>(Susa) es una historia sobre el choque entre las ra&iacute;ces rurales y las aspiraciones de la Euskadi actual. La autora teje a lo largo de 180 p&aacute;ginas el diario &iacute;ntimo de una joven que debe elegir entre la comunidad ancestral de su pueblo y la infinidad de oportunidades que ofrece la ciudad, explorando as&iacute; temas como la identidad, el arraigo o la libertad personal. Si se quiere disfrutar del paisaje vasco este verano, viajar hacia all&iacute; o sumergirse en los cap&iacute;tulos de la obra de Amuriza se torna imprescindible.
    </p><h2 class="article-text">Libros para entender los aranceles de Trump aunque no tengas ni idea de econom&iacute;a</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Historia de la econom&iacute;a' (John Kenneth Galbraith)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a64dffb8-66ae-4bc0-a3ac-411ccbedc6e5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Empecemos por lo b&aacute;sico, que es aplicarse en historia de la econom&iacute;a, para poder entender c&oacute;mo hemos llegado hasta el contexto en el que estamos ahora. Y una forma de entrar es con este manual (editado por Ariel) que escribi&oacute; John Kenneth Galbraith, clave seg&uacute;n nuestro compa&ntilde;ero de Econom&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/autores/daniel-yebra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Yebra</a> &mdash;a quien hemos pedido ayuda para hacer esta selecci&oacute;n&mdash; para conocer los or&iacute;genes de la globalizaci&oacute;n. El autor no se conforma en &eacute;l con las ideas preconcebidas para mostrar una panor&aacute;mica de las teor&iacute;as econ&oacute;micas desde la atigua Grecia hasta nuestros d&iacute;as, recurriendo a nombres como los de Arist&oacute;teles, Marx y Jeynes. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'Las guerras comerciales son guerras de clase' (Michael Pettis, Matthew C. Klein)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ca462ff7-a915-4468-9612-6fe0780d2811_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El economista <a href="https://www.eldiario.es/economia/michael-pettis-dicen-espana-debe-alemania-quieren-decir-espana-debe-bajar-salarios_128_10093564.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Pettis</a> y el historiador Matthew C. Klein rastrearon en <em>Las guerras comerciales son guerras de clase</em> (Capit&aacute;n Swing) los or&iacute;genes de las actuales guerras comerciales en las decisiones tomadas por los pol&iacute;ticos y los l&iacute;deres empresariales de China, Europa y Estados Unidos en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. D&eacute;cadas en las que, en todo el mundo, los ricos han prosperado mientras que los trabajadores ya no pueden permitirse comprar lo que producen, han perdido sus puestos de trabajo o se han visto obligados a endeudarse m&aacute;s. Los autores invitan en su ensayo a reflexionar acerca de c&oacute;mo las guerras de clase de la creciente desigualdad constituyen una amenaza para la econom&iacute;a mundial y la paz internacional, y lo que la ciudadan&iacute;a podemos hacer al respecto.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'El mundo est&aacute; en venta' (Javier Blas y Jack Farchy)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ba0f8188-7a06-44bc-bab4-035c77ecbc24_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los periodistas de Bloomerg Javier Blas y Jack Farchy explicaron en El mundo est&aacute; en venta (Pen&iacute;nsula) la historia y los movimientos de compa&ntilde;&iacute;as como Trafigura, Glencore y Vitol, que mueven 17 billones de billones comerciando con petr&oacute;leo, trigo, n&iacute;quel, carb&oacute;n o cobalto, pero que pocos conocen. Empresas que operan 'en la sombra' y buscan mercados complicados donde comprar y vender materias primas; y que han logrado tener tanta influencia yendo a comerciar a pa&iacute;ses bajo embargo o inmersos en conflictos armados, adem&aacute;s de recurrir de forma habitual al soborno. Maletines con miles de d&oacute;lares viajaban por el mundo en busca de la apertura de nuevos mercados. &ldquo;El sector de las materias primas es el &uacute;ltimo reducto del capitalismo salvaje&rdquo;, asegur&oacute; uno de sus autores, Javier Blas, en una <a href="https://www.eldiario.es/economia/javier-blas-gobierno-dado-cuenta-peso-espana-mercado-materias-primas_128_9032546.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> con elDiario.es en 2022.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Retirar la escalera (Ha-Joon Chang)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7e6054fb-bd67-45af-a982-b27abfa52401_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El historiador econ&oacute;mico <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pregunta-central-china-eeuu-no-ue_129_12165131.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ha-Joon Chang</a> recuper&oacute; a principios de este siglo en este ensayo, editado en castellano por Catarata, la met&aacute;fora del desarrollo como una escalera: una vez los pa&iacute;ses ricos han escalado, retiran los pelda&ntilde;os para impedir que otros les sigan. Tras examinar la presi&oacute;n que se ejerce sobre los pa&iacute;ses en desarrollo para que adopten las que hoy se consideran &ldquo;buenas&rdquo; pol&iacute;ticas y establezcan determinadas &ldquo;buenas&rdquo; instituciones, el autor demuestra c&oacute;mo los pa&iacute;ses libre-cambistas se convirtieron en potencias gracias a un proteccionismo que ahora demonizan. Su conclusi&oacute;n es que al impedir que otros adopten las pol&iacute;ticas e instituciones que ellos mismos hab&iacute;an utilizado, estos pa&iacute;ses est&aacute;n intentando &ldquo;retirar la escalera&rdquo; mediante la que han trepado hasta alcanzar la cima del desarrollo econ&oacute;mico. Estados Unidos entre ellos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>'No Trade Is Free' (Robert Lighthizer)</strong></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c01a6d9c-8641-4118-8c1c-3dacc4550aa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo sentimos, de este libro no hemos encontrado traducci&oacute;n al castellano, pero dada la implicaci&oacute;n directa de su autor, Robert Lighthizer, en las pol&iacute;ticas de Donald Trump, dado que fue el Representante de Comercio de EEUU durante su primer mandato, de 2017 a 2021. Fue &eacute;l quien en 2018 impuso aranceles a China. &ldquo;EEUU es el primer pa&iacute;s de la historia que financia el ascenso de sus rivales. Tenemos que parar ahora, antes de que sea demasiado tarde&rdquo;, reza su sinopsis, un claro ejemplo del contenido del volumen en el que el autor argumenta contra las pol&iacute;ticas que considera que han debilitado a su pa&iacute;s, abogando por una comercial centrada en el trabajador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras, Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-regalar-sant-jordi-2025_1_12233846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Apr 2025 19:40:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mejores libros para regalar en Sant Jordi 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Novela,Novela histórica,Novela gráfica,Literatura juvenil,Literatura fantástica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una reina y tres reyes del 23 de abril: estos son los cuatro autores más vendidos de los últimos diez años en Sant Jordi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/reina-reyes-sant-jordi-son-cuatro-autores-vendedores-ultimos-diez-anos-23-abril-cat_1_12224102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75939eeb-986e-467d-ba57-6514f58e7e9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una reina y tres reyes del 23 de abril: estos son los cuatro autores más vendidos de los últimos diez años en Sant Jordi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La polémica psiquiatra Marian Rojas Estapé, Javier Castillo, Carles Porta i Xavier Bosch son los escritores que más veces han repetido en el 'top 5' de autores más vendedores en las categorías de ficción y no ficción, y en castellano y catalán </p><p class="subtitle">Marian Rojas Estapé y la falacia de la química cerebral: “Es pensamiento neoliberal disfrazado de neurociencia”</p></div><p class="article-text">
        Catalunya afronta, como cada a&ntilde;o, un nuevo 23 de abril pendiente del tiempo. La fecha, que se corresponde con la Diada de Sant Jordi, patr&oacute;n de la comunidad, implica la mayor fiesta ciudadana del principado, un evento primaveral compartido y abierto, que suele caer en d&iacute;a laborable y empuja a miles de catalanes a las calles para pasear entre puestos de flores y paradas de libros.
    </p><p class="article-text">
        Pero Sant Jordi tambi&eacute;n es una gran apuesta comercial por parte de editores y libreros, una feria abierta al p&uacute;blico y concentrada en un solo d&iacute;a en la que solo el a&ntilde;o pasado se facturaron 25,4 millones de euros, seg&uacute;n <a href="https://www.gremieditors.cat" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">datos del Gremi d'Editors de Catalunya</a>. Se trata de unas cantidades que Eric del Arco, propietario de la librer&iacute;a Documenta y presidente del Gremi de Llibreters de Catalunya, ejemplifica de un modo entendible como &ldquo;hacer en un solo d&iacute;a un mes m&aacute;s de facturaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo la inversi&oacute;n en dinero y trabajo de este d&iacute;a debe devolver la m&aacute;xima rentabilidad en venta de libros, ya que es la garant&iacute;a de que la gran fiesta de Sant Jordi funciona y crece a&ntilde;o a a&ntilde;o. Y en este sentido, cada editorial y cada librer&iacute;a, y sobre todo las grandes superficies, tienen sus apuestas; algunas claramente ganadoras, otras con mayor riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Solo al final del d&iacute;a ser&aacute; posible conocer si el esfuerzo mereci&oacute; la pena y la inversi&oacute;n en los autores y sus obras se rentabiliza. Y todo ello gracias a un r&aacute;nking que a&ntilde;o a a&ntilde;o se ofrece a &uacute;ltima hora de la tarde y se corrige y matiza en los siguientes d&iacute;as con datos contrastados. De hecho, es tradici&oacute;n que sean los medios quienes difundan a sus lectores los resultados, que suelen ser &aacute;vidamente consultados.
    </p><h2 class="article-text">Marian Rojas Estap&eacute;, la m&aacute;s vendida de Sant Jordi</h2><p class="article-text">
        Los resultados de este ranking en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os arrojan cuatro ganadores absolutos, con un mayor n&uacute;mero de presencias en el top 5 del mismo. Eric del Arco matiza que estar arriba del ranking &ldquo;no quiere decir que sean estos los autores que en t&eacute;rminos absolutos venden m&aacute;s libros en ese d&iacute;a&rdquo;. A&ntilde;ade que &ldquo;ni siquiera indica que sean los m&aacute;s vendedores el resto del a&ntilde;o, ya que no se pueden establecer paralelismos entre castellano y catal&aacute;n, ni tampoco entre lo que se vende normalmente dentro de la librer&iacute;a y lo que se coloca en las paradas callejeras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el presidente de los libreros catalanes s&iacute; reconoce que &ldquo;indica, por un lado, las novelas que en un momento determinado est&aacute;n en boca de todos los letraheridos y, por el otro, los nombres de autores m&aacute;s conocidos medi&aacute;ticamente o que participan en programas y tertulias de radio y televisi&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n suma Del Arco a los autores de grandes ventas, &ldquo;los que, igual que en una librer&iacute;a, te los encuentras en cualquier gran superficie, incluidas las de alimentaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta segmentaci&oacute;n que realiza el librero coincide con el perfil de la reina y los tres reyes de Sant Jordi en el periodo 2015-2024. En primer lugar, destaca como ganadora absoluta Marian Rojas Estap&eacute;, top 5 en libro en castellano de no ficci&oacute;n en 2022, 2023 y 2024 con <em>C&oacute;mo hacer que te pasen cosas buenas</em>, <em>Encuentra tu persona </em>vitamina y <em>Recupera tu mente, reconquista tu vida</em>, todas ellas publicadas por Espasa con gran &eacute;xito, aunque tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/era/marian-rojas-estape-falacia-quimica-cerebral-pensamiento-neoliberal-disfrazado-neurociencia_1_12070782.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criticadas por su forma de aproximarse a la psiquiatr&iacute;a</a>. En total, seis impactos. Corresponder&iacute;a al formato de superventas que define Del Arco, que vende tanto en Sant Jordi como el resto del a&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">Javier Castillo, el rey de la ficci&oacute;n en castellano</h2><p class="article-text">
        El malague&ntilde;o Javier Castillo es un autor relativamente joven que procede el mundo de las finanzas. Public&oacute; en Kindle Direct Publishing su primera novela, <em>El d&iacute;a en que se perdi&oacute; la cordura</em>, en 2014, con notable &eacute;xito de p&uacute;blico. Dio entonces el salto a Suma de Letras, que ha publicado sus siguientes novelas de suspense: <em>Todo lo que sucedi&oacute; con Miranda Huff</em>, <em>La chica de nieve</em>, <em>El juego del alma</em>, <em>El cuco de cristal</em> y <em>La grieta del silencio</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que ha presentado libro en Sant Jordi, ha entrado en el top 5, con cinco impactos, otro r&eacute;cord a lo Rojas Estap&eacute;. Es otro autor del estilo que Del Arco denomina <em>&ldquo;blockbuster&rdquo;. </em>&ldquo;Se trata de apuestas dise&ntilde;adas con una fuerte estrategia de marketing detr&aacute;s, que suelen llenar estantes enteros en grandes superficies con sus ejemplares&rdquo;, dice el propietario de Documenta. 
    </p><p class="article-text">
        Explica adem&aacute;s que no es el mismo perfil de comprador el que adquiere libros dentro de la tienda que en las paradas: &ldquo;El primero lleva apuntado el libro que quiere y el segundo compra m&aacute;s por est&iacute;mulo e impulso&rdquo;. Este ser&iacute;a el lector que corresponder&iacute;a a Castillo, que de nuevo este 23 de abril estar&aacute; firmando ejemplares en Barcelona. 
    </p><h2 class="article-text">Carles Porta y Xavier Bosch, los reyes en catal&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Otro tipo de autor bien definido por Eric del Arco es el medi&aacute;tico, con gran presencia en medios de comunicaci&oacute;n, en este caso catalanes, aunque tambi&eacute;n le conocen los abonados a Movistar+. Carles Porta, con cuatro impactos por <em>Crims</em>, <em>Crims: llum a la foscor</em>, <em>Crims: Pecats capitals</em> y <em>Tor: foc enc&egrave;s</em>, es un claro ejemplo de este perfil. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque es escritor, con libros tan memorables como <em>Tor, la monta&ntilde;a maldita</em>, publicado en su d&iacute;a por Anagrama, ha destacado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por sus programas de <em>true crime</em>, g&eacute;nero que maneja con gran dominio, sobre todo en la serie <em>Crims</em>. Su gran presencia medi&aacute;tica y su dominio del relato escrito le ha facilitado trasladar al libro sus programas y erigirse como uno de los reyes de Sant Jordi. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Xavier Bosch, rey de la ficci&oacute;n en catal&aacute;n en la pasada d&eacute;cada, es un escritor y periodista conocido por sus columnas de opini&oacute;n en Ara, diario del que es fundador, as&iacute; como por haber sido director del diario Avui entre 2007 y 2008, adem&aacute;s de por sus programas de televisi&oacute;n en TV3 o de radio. Del Arco tambi&eacute;n lo incluye &ldquo;en el rango de los escritores medi&aacute;ticos, que se ven reforzados por su presencia en la <em>corpo</em> [el ente que comprende tanto 3Cat como Catalunya R&agrave;dio] y RAC1&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Solo el 5% de las ventas</h2><p class="article-text">
        Pero Del Arco avisa que &ldquo;las ventas del top 5 de cada a&ntilde;o y en cada categor&iacute;a no deben confundirse ni mucho menos con el grueso de la facturaci&oacute;n, ya que solo representan el 5% de la misma&rdquo;. Incluyen a los cuatro autores citados, pero tambi&eacute;n a otros habituales de la lista como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-cercas-escribir-libro-papa-francisco-he-vuelto-ateo-anticlerical-cat_128_12181437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a>, Eduardo Mendoza, Fernando Aramburu, Albert Espinosa, Quim Monz&oacute; o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-personas-escupidas-sistema-forman-parte-sistema_1_11383406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Baltasar</a>, un grupo que concentra ventas, pero no t&iacute;tulos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Sant Jordi se venden m&aacute;s de 70.000 t&iacute;tulos&rdquo;, revela del Arco, que asegura que suponen &ldquo;el 95% de las ventas, algunos con muy pocos ejemplares de cada t&iacute;tulo, pero que, gota a gota, hacen una larga cola que supera de largo la facturaci&oacute;n del top 5&rdquo;. Pero m&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros &ndash;asegura que si se compara esfuerzo con beneficio, Sant Jordi no sale a cuenta&ndash;, el librero destaca el valor de todos los autores que no salen en el ranking porque &ldquo;ellos son los que dan la riqueza y la diversidad cultural a la Diada de Sant Jordi&rdquo;. Una fiesta que, cierra Del Arco, &ldquo;es capaz de integrar en Catalunya en un solo d&iacute;a a una persona que llegue de cualquier parte del mundo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/reina-reyes-sant-jordi-son-cuatro-autores-vendedores-ultimos-diez-anos-23-abril-cat_1_12224102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 20:10:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una reina y tres reyes del 23 de abril: estos son los cuatro autores más vendidos de los últimos diez años en Sant Jordi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Sant Jordi,Editoriales,Librerías,Novela,Novela gráfica,Novela histórica,Novela negra,Literatura,Literatura fantástica,Literatura infantil,Literatura de terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/912146d8-fe3f-4280-957a-60c7cb487e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115855.jpg" width="3672" height="2066" alt="Kate Beaton, ilustradora: &quot;El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista canadiense se ha convertido en una de las voces más destacadas del cómic social a raíz del éxito de su novela gráfica autobiográfica 'Patos'</p><p class="subtitle">Palacios del pueblo, wikipedias, bibliotecas y archivos: la cultura libre y gratuita que busca salirse del mercado</p></div><p class="article-text">
        Kate Beaton (Mabou, Canad&aacute;, 1983) es actualmente una prestigiosa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2024_1_11912239.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autora de c&oacute;mics</a>, pero en 2005 era una graduada en Historia y Antropolog&iacute;a sin blanca. Para poder pagar su cr&eacute;dito universitario, Beaton, procedente de una comunidad empobrecida,&nbsp;tom&oacute; una decisi&oacute;n complicada: cogi&oacute; sus b&aacute;rtulos y se plant&oacute; en las plataformas petrol&iacute;feras de Alberta, en busca de un contrato sustancioso que le resolviera la papeleta. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; le esperaban temperaturas de hasta 50 grados bajo cero&nbsp;y un entorno laboral muy hostil para las mujeres: lleg&oacute; a ser agredida sexualmente en dos ocasiones. La canadiense cont&oacute; su experiencia en <em>Patos</em> (2023, Norma Editorial), una novela gr&aacute;fica de cuatrocientas p&aacute;ginas que ha sido premiada en los cert&aacute;menes m&aacute;s prestigiosos del mundo del c&oacute;mic.
    </p><p class="article-text">
        Beaton ha estado de gira por primera vez en Espa&ntilde;a aprovechando la salida al mercado de <em>La tiburonilla</em>, un &aacute;lbum ilustrado que conjuga denuncia ecologista y&nbsp;feminismo, tambi&eacute;n publicado por Norma. Destinado a un p&uacute;blico infantil, <em>La tiburonilla</em> es el &uacute;ltimo libro realizado hasta la fecha por su autora, que cuenta ya con una larga carrera que se prolonga durante m&aacute;s de una d&eacute;cada y que comenz&oacute; con el webc&oacute;mic de humor <em>Hark! A vagrant</em> (un recopilatorio hom&oacute;nimo con una selecci&oacute;n de las tiras fue publicado en Espa&ntilde;a por Ponent Mon en 2013), que se convirti&oacute; en un &eacute;xito fulgurante&nbsp;en los tiempos en los que Tumblr era la plataforma favorita para compartir el arte en Internet. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, fue todo muy gradual. Cuando empec&eacute;, era feliz en mi peque&ntilde;o rinc&oacute;n de Internet. Pero aquello se fue haciendo m&aacute;s y m&aacute;s grande y fue dif&iacute;cil de manejar. Llegu&eacute; a pensar que ten&iacute;a que contestar a todos los comentarios, incluso a los de los <em>trolls.</em> Pero todo se hizo tan grande que hacer aquello era inmanejable. Todos los que empezamos en aquellos tiempos aprendimos a lidiar con el p&uacute;blico en tiempo real, pero s&iacute; que descubrimos pronto que era mejor ignorar seg&uacute;n qu&eacute; mensajes y centrarnos en nuestra comunidad, en quienes entend&iacute;an realmente nuestro trabajo&rdquo;, comenta Beaton.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/497b51b9-beb1-4ae9-b44e-3618bbf922b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El humor de la ilustradora era fresco, intelectual y no exento de activismo: desde un lugar tan insospechado como los c&oacute;mics online, <em>Hark! A vagrant</em> reivindicaba una revisi&oacute;n del canon masculino de la literatura. &ldquo;Para m&iacute; fue muy natural, porque lo que m&aacute;s me interesaba durante mi formaci&oacute;n universitaria era fijarme en las vidas de los silenciados, de las minor&iacute;as, de las mujeres. Incorporarlo a mi trabajo fue muy sencillo, y hacerlo con humor fue deliberado, las historias se cuentan y perduran mejor con humor&rdquo;, confiesa la autora.
    </p><p class="article-text">
        Aunque continu&oacute; trabajando en su webc&oacute;mic, Beaton se labr&oacute; una exitosa carrera como autora infantil (su libro <em>La princesa y el poni</em> se convirti&oacute; en una serie de animaci&oacute;n), pero la necesidad de contar su estancia en las arenas bituminosas de Alberta y lo que tuvo que enfrentar all&iacute;&nbsp;la llev&oacute; a dibujar su multipremiada novela gr&aacute;fica. Beaton, como persona migrante que fue en aquel momento, confiere una especial importancia a las conexiones que se tejen con las historias: &ldquo;Cuando dejas atr&aacute;s tu hogar para trabajar, encuentras que tu experiencia es com&uacute;n a gente de tantos y tantos sitios diferentes, y todas ellas tienen sus propias historias personales. Pero hay muchos puntos en com&uacute;n: la pena por dejar atr&aacute;s el hogar, los problemas de comunicaci&oacute;n, los problemas de dinero&hellip; Contar tu historia personal ayuda a que personas que en principio no tienen mucho que ver entre s&iacute; se vean reflejadas en otras narrativas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Páginas del interior de &#039;Patos&#039;                            </span>
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        El trabajo en la plataforma petrol&iacute;fera era tan extenuante que al principio ni pensaba en dibujar su experiencia. &ldquo;Cuando volv&iacute; a casa, mis recuerdos eran muy desordenados, era muy dif&iacute;cil convertir todo aquello en un c&oacute;mic. Aunque la necesidad de contarlo se iba haciendo cada vez m&aacute;s fuerte. Pasaron m&aacute;s de diez a&ntilde;os, pero as&iacute; tuve la oportunidad de mejorar mis habilidades como artista, cada vez ten&iacute;a m&aacute;s confianza en mi trabajo. Hice unas tiras de prueba, vi que funcionaba, y me puse a ello&rdquo;, dice la ilustradora. 
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza fragmentaria del c&oacute;mic, el discurso en vi&ntilde;etas, fue ideal para su manera de trabajar. &ldquo;Es cierto que algunos lectores se sienten algo confusos con la estructura del libro, porque no hay una voz de una narradora, o cambio de escenario de manera abrupta, pero es que as&iacute; funciona la memoria, y quer&iacute;a ajustarme lo m&aacute;ximo posible a mi verdad, y es as&iacute; como lo recuerdo, no de manera lineal&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso de Beaton con la verdad le llev&oacute; a no esconder los episodios m&aacute;s dram&aacute;ticos: durante su estancia en Alberta, sufri&oacute; abusos sexuales en dos ocasiones. &ldquo;No haberlo contado hubiera arruinado mi prop&oacute;sito al dibujar este c&oacute;mic. El ambiente de amenaza que sobrevuela por ese entorno te hace estar siempre alerta, sabes que algo va a pasar, pero no sabes cu&aacute;ndo. Y cuando finalmente ocurre, no est&aacute;s preparada. Adem&aacute;s, yo era muy joven&rdquo;, reconoce. Pese a la dureza de los hechos, la canadiense realiza en el libro un considerable ejercicio de comprensi&oacute;n de sus agresores. 
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                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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        &ldquo;Creo que la gente que trabaja all&iacute; no se comporta de la misma manera que lo har&iacute;a en casa. Se convierten en otras personas. Es como si, salvando las distancias, fueran a la guerra. Es un escenario donde funcionan otras reglas, otra manera de funcionar. Y eso es algo tambi&eacute;n he escuchado decir a trabajadores de las plataformas, que no les gustaba c&oacute;mo eran all&iacute;, quienes eran all&iacute;&rdquo;, dice Beaton. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy hablando de gente que se ocultaba en armarios en las habitaciones de compa&ntilde;eras, o que probaban a ver qu&eacute; puertas no ten&iacute;an cerrojo para entrar sin avisar. Y muchos de ellos ven&iacute;an de donde ven&iacute;a yo, de la zona de Cape Breton. Es una estructura de trabajo que te deshumaniza. Con esto no quiero decir que no fueran responsables de lo que hicieron, pero yo necesitaba respuestas y pensar en ellos de esta manera me ayud&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Patos</em>, Beaton tambi&eacute;n se preocupa por el medio ambiente. El nombre del c&oacute;mic tiene su origen en un incidente en el que miles de aves murieron al posarse en una laguna con residuos qu&iacute;micos procedentes de las extracciones petrol&iacute;feras donde ella trabajaba: &ldquo;En Canad&aacute;, la contaminaci&oacute;n que suponen las arenas petrol&iacute;feras es un tema que est&aacute; sobre la mesa, y adem&aacute;s se acercan elecciones, ambos candidatos lo llevan en el programa y hay voces que piden que las energ&eacute;ticas paguen m&aacute;s por sus actividades&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que Alberta, que tradicionalmente era una regi&oacute;n muy pobre, habitada por granjeros, se enriqueci&oacute; s&uacute;bitamente por el petr&oacute;leo, y ahora forma parte de su cultura. Es muy dif&iacute;cil hablar sobre conservacionismo con ellos. Y tienes que sumar el factor Trump y sus aranceles. Hay un sentimiento de nacionalismo que considera que Canad&aacute; tiene que ser autosuficiente energ&eacute;ticamente, as&iacute; que el debate parte desde posiciones muy extremas&rdquo;, contin&uacute;a diciendo la ilustradora.
    </p><p class="article-text">
        Y en <em>La tiburonilla</em> tambi&eacute;n habla sobre ecologismo, esta vez para un p&uacute;blico infantil. &ldquo;No creo que los c&oacute;mics infantiles deban tener necesariamente un &lsquo;mensaje&rsquo;, pero me gusta hablar sobre cosas que me interesan, da igual si me va leer una ni&ntilde;a o un adulto. Mi regi&oacute;n es una regi&oacute;n pesquera, muy preocupada por la gesti&oacute;n de sus recursos, y creo que los pescadores son los primeros en preocuparse por su entorno&rdquo;, alega. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sobreexplotaci&oacute;n de la pesca en mi regi&oacute;n caus&oacute; mucha pobreza, y ahora que se est&aacute; recuperando, hay un inter&eacute;s decidido en respetar el medio. Quer&iacute;a hablar de esto en mi libro, defender a los trabajadores. Son los que estaban por encima en la pir&aacute;mide, los grandes empresarios, los que se lucraron esquilmando los recursos. &iexcl;As&iacute; que si hay alg&uacute;n mensaje en mis libros infantiles, que sea contra las grandes corporaciones!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:42:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Novela gráfica,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Como si fuéramos patatas fritas en una caja de bombones": el cómic que explica a los adolescentes las clases sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/si-fueramos-patatas-fritas-caja-bombones-comic-explica-adolescentes-clases-sociales_1_12170125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea01398-3927-4a34-874d-12389cc1eecd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Como si fuéramos patatas fritas en una caja de bombones&quot;: el cómic que explica a los adolescentes las clases sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora francesa Tiphaine Rivière se las ingenia en 'La distinción' para refrescar de forma imaginativa y pedagógica la obra del sociólogo Pierre Bourdieu</p><p class="subtitle">Anagrama suspende de forma indefinida la distribución del libro de Luisgé Martín sobre el crimen de José Bretón</p></div><p class="article-text">
        Para Pierre Bourdieu, la sociolog&iacute;a era un deporte de combate. El rival de esta era una serie de creencias que la mayor&iacute;a de personas dan por sentadas. Cuestiones que naturalizamos, o normalizamos, como dir&iacute;amos hoy, pero sobre las que es posible rascar hasta cuestionarlas al completo. Uno de estos axiomas es que nuestros gustos son libres. Que la m&uacute;sica, comida, ropa o decoraci&oacute;n que defendemos como nuestra es fruto de una libre elecci&oacute;n en la que nada tiene que ver el origen socioecon&oacute;mico o la proyecci&oacute;n de futuro de cada cual. Bourdieu deconstruy&oacute; esa m&aacute;xima y la impugn&oacute; en <em>La distinci&oacute;n. Criterio y bases sociales del gusto</em>, que se convirti&oacute; en una de las obras de referencia de la sociolog&iacute;a desde su publicaci&oacute;n en 1979.
    </p><p class="article-text">
        Adaptar sus 700 p&aacute;ginas a un c&oacute;mic de menos de la mitad no parec&iacute;a sencillo. Tiphaine Rivi&egrave;re, sin embargo, lo ha logrado en <em>La distinci&oacute;n</em> (Garbuix, 2025). &ldquo;Yo tard&eacute; un mes en leer el original a tiempo completo, as&iacute; que, a menos que uno est&eacute; jubilado o en paro, es dif&iacute;cil encontrar tiempo para hacerlo. Leer el libro de Bourdieu es como someterse a un aut&eacute;ntico psicoan&aacute;lisis social: no puedes evitar reconocerte en una de las clases sociales que describe. De repente entiendes por qu&eacute; te gustan determinadas cosas, pero tambi&eacute;n qu&eacute; tipo de vacaciones, de amigos o por qu&eacute; tienes una visi&oacute;n de la pareja o de la familia. Da v&eacute;rtigo darse cuenta de que rasgos de la personalidad que cre&iacute;amos muy propios son en realidad caracter&iacute;sticas sociales. Y tambi&eacute;n es muy emancipador, porque una vez que entiendes el sistema de valores de otros grupos sociales, puedes moverte m&aacute;s f&aacute;cilmente entre ellos&rdquo;, afirma la autora francesa.
    </p><p class="article-text">
        Rivi&egrave;re concibi&oacute; el c&oacute;mic como destinado a alumnos de secundaria. &ldquo;Para que adaptaciones as&iacute; sean f&aacute;ciles de leer sin perder complejidad, hay que meter al lector en una historia. Una que cuente con personajes tan v&iacute;vidos que nos olvidemos de que fueron creados para encarnar conceptos. La ventaja del dibujo es que hace muy f&aacute;cil mostrar cosas que, de otro modo, llevar&iacute;an p&aacute;ginas y p&aacute;ginas de descripci&oacute;n. Ense&ntilde;ando a personas de distintos estratos sociales cenando, hablando con sus hijos o cogiendo el autob&uacute;s, las diferencias en su forma de funcionar saltan a la vista. As&iacute;, siguiendo lo que les ocurre a los personajes, el lector comprende intuitivamente la mayor&iacute;a de los conceptos: cuando se los explico, ya los ha entendido&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cd9beb92-c96e-4ee1-b1b4-0e6d6e49b5a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No es casual que la trama del c&oacute;mic se desarrolle en una clase de secundaria. En un aula en la que un profesor de sociales tendr&aacute; que descubrir la f&oacute;rmula que haga atractivo el tema &ldquo;Cultura y estilos de vida&rdquo; para su alumnado. &ldquo;Eleg&iacute; una clase de secundaria como centro de la acci&oacute;n porque quer&iacute;a que los adolescentes del libro, al volver a casa, empezaran a mirar a sus padres con otros ojos&rdquo;, explica Rivi&egrave;re. &ldquo;Y que, al ver a estas dos generaciones frente a frente, el lector comprendiera que los adolescentes ser&aacute;n exactamente como sus padres dentro de 20 a&ntilde;os si no dan un paso al lado. Al mismo tiempo, entendemos a los padres, no los juzgamos, porque comprendemos que ellos mismos fueron educados de la misma manera hace 20 o 30 a&ntilde;os. Salvo que nadie les dio las llaves para cambiar su destino social&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La acogida del libro entre algunos j&oacute;venes franceses ha sido muy buena, cuenta la autora. &ldquo;He conocido a mucha gente en institutos desde que sali&oacute; el c&oacute;mic, y est&aacute;n apasionados con el tema. Las reacciones difieren seg&uacute;n la clase social de los j&oacute;venes en cuesti&oacute;n. Los chicos de clase trabajadora est&aacute;n muy abatidos al principio. Comprenden que el paso de una clase a otra es extremadamente dif&iacute;cil, que no tienen capital econ&oacute;mico, cosa que ya sab&iacute;an, pero tampoco cultural ni social&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Páginas de &#039;La Distinción&#039;                            </span>
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        &ldquo;Sin embargo, como los propios alumnos del c&oacute;mic que proceden de medios desfavorecidos y empiezan a salir de su microcosmos, les dan ganas de hacer lo mismo. Entender los c&oacute;digos, aprender a controlar la imagen que quieren proyectar, desarrollar estrategias eficaces para escalar socialmente, informarse. Lo m&aacute;s importante que deben entender es que las clases dominantes desarrollan, consciente o inconscientemente, un sistema que da la impresi&oacute;n a las clases dominadas de que son inferiores por naturaleza. Esto les lleva a autocensurarse, a considerarse ileg&iacute;timas y, por tanto, a aceptar su destino. Deben luchar contra esta tendencia, comprender que tienen una cultura tan rica como la de las &eacute;lites, aunque no sea la cultura leg&iacute;tima, la de la escuela&rdquo;, se&ntilde;ala Rivi&egrave;re.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los liceos privilegiados es distinto. Empiezan encantados al darse cuenta de las ventajas de que disfrutan. Se saben aventajados, pero se dan cuenta de que, aunque se arruinaran, seguir&iacute;an formando parte de las clases dominantes, de que podr&iacute;an aplicar estrategias de reconversi&oacute;n para recuperar una posici&oacute;n de prestigio u otras ventajas &uacute;tiles. Y al mismo tiempo, les resulta doloroso poner en tela de juicio aquello de lo que estaban orgullosos&rdquo;, comenta la autora. &ldquo;No es solo porque sean trabajadores y tengan talento por lo que tocan el piano y juegan al tenis, es porque crecieron en un entorno que lo permite. Suelen defenderse y decir que han trabajado duro para tener &eacute;xito. Sin embargo, salen con ganas de abrirse&rdquo;, agrega.
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                Páginas de &#039;La Distinción&#039;                            </span>
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        &ldquo;En los institutos de clase alta siempre hay varios alumnos que se me acercan al final de la reuni&oacute;n para ense&ntilde;arme sus dibujos, pedirme los datos de contacto de mi editor o consejos para publicar&rdquo;, prosigue la ilustradora. &ldquo;Han aprendido a aprovechar estas oportunidades, se sienten legitimados. En los barrios populares, nadie se atreve. Siempre hay un profesor que, cuando le pregunto si alguien dibuja en clase, se burla de un alumno: &lsquo;S&iacute;, t&uacute; dibujas manga todo el tiempo&rsquo;. Y el alumno no quiere decir que hace algo porque se siente completamente ileg&iacute;timo. Hacen muchas preguntas y son muy curiosos y animados. Pero no se atreven a presentar lo que hacen y afirmar que son artistas&rdquo;, puntualiza Rivi&egrave;re.
    </p><p class="article-text">
        Los adolescentes protagonistas del c&oacute;mic <em>La distinci&oacute;n</em> van familiariz&aacute;ndose con conceptos como &ldquo;habitus&rdquo;, &ldquo;gusto de la necesidad&rdquo; o &ldquo;tr&aacute;nsfuga de clase&rdquo; tanto en el aula como en casa y en la calle. Por su parte, los lectores espa&ntilde;oles hallar&aacute;n que en Francia tambi&eacute;n existe el mantra de que los hosteleros ya no encuentran camareros porque, supuestamente, la juventud no quiere trabajar. &ldquo;Seg&uacute;n Bourdieu, la meritocracia es una ficci&oacute;n &uacute;til&rdquo;, apunta Rivi&egrave;re. &ldquo;&iquest;Acaso las nuevas generaciones creen menos en ella? No he le&iacute;do estudios sobre el tema, pero me parece que el tema de los trabajos de mierda, popularizado por David Graeber, est&aacute; empezando a ganar terreno. Cada vez m&aacute;s personas empleadas en grandes empresas, tanto j&oacute;venes como mayores, sienten que realizan un trabajo que no sirve para nada o que incluso es t&oacute;xico para la sociedad. As&iacute; que invierten su energ&iacute;a fuera para protegerse de ese sentimiento de inutilidad&rdquo;, dice la autora.
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        Durante la ceremonia de inauguraci&oacute;n de los &uacute;ltimos Juegos Ol&iacute;mpicos, en Par&iacute;s, la cantante Aya Nakamura fue una de las estrellas. Al menos, para una gran parte del pa&iacute;s que ha hecho de ella una de las artistas franc&oacute;fonas m&aacute;s escuchadas del planeta, alcanzando los 20 millones de oyentes mensuales en Spotify. La extrema derecha puso el grito en el cielo. Marine Le Pen dijo que Nakamura &ldquo;no canta en franc&eacute;s&rdquo; y que su presencia en el evento era &ldquo;una humillaci&oacute;n&rdquo; a la naci&oacute;n. Ac&oacute;litos del partido ultra llegaron a manifestarse con lemas como &ldquo;esto es Par&iacute;s, no un mercado de Bamako&rdquo;. Finalmente, la actuaci&oacute;n fue un &eacute;xito rotundo. La imagen de la artista de origen maliense revisitando a Charles Aznavour y haciendo bailar con ella a miembros de la pomposa Guardia Republicana se convirti&oacute; en un icono moderno. No perdamos de vista el escenario: el <em>Pont des Arts</em>, que sobrevuela el Sena para conectar el Louvre con la Escuela Nacional de Bellas Artes.
    </p><p class="article-text">
        Es al entrar a ese edificio para participar en un taller de dibujo cuando uno de los protagonistas de <em>La distinci&oacute;n</em> verbaliza que se sienten fuera de lugar: &ldquo;Es como si fu&eacute;ramos patatas fritas que quieren meterse en una caja de bombones&rdquo;. &ldquo;En nuestro pa&iacute;s, el desprecio de clase m&aacute;s marcado es el de los pol&iacute;ticos, cuyas <em>frasecitas</em> indignan profundamente&rdquo;, afirma Rivi&eacute;re. &ldquo;Fran&ccedil;ois Hollande, expresidente de la Rep&uacute;blica, quien se refiri&oacute; a los pobres como <em>les sans-dents</em>, desdentados. Emmanuel Macron habla de &lsquo;los que tienen &eacute;xito y los que no son nada&rsquo;. &iexcl;Aleccion&oacute; a un parado dici&eacute;ndole &lsquo;cruzo la calle y encuentro trabajo&rsquo;!&rsquo;. Una ministra de Educaci&oacute;n, Am&eacute;lie Oud&eacute;a-Cast&eacute;ra, que procede de una familia acomodada, lleg&oacute; a decir recientemente: &lsquo;lo &uacute;nico que he heredado de mi familia es el amor por el trabajo bien hecho, el gusto por el esfuerzo y la pasi&oacute;n por el m&eacute;rito&rsquo;. No creo que haya muchas frases que hubieran gustado m&aacute;s a Bourdieu&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Pato Lorente]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 21:44:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Como si fuéramos patatas fritas en una caja de bombones": el cómic que explica a los adolescentes las clases sociales]]></media:title>
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