<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Posidonia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/posidonia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Posidonia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1046971/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Praderas marinas: la barrera marítima contra el cambio climático que Andalucía conserva y regenera desde hace 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/praderas-marinas-barrera-maritima-cambio-climatico-andalucia-conserva-regenera-20-anos_1_12927941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36c78169-c476-4fc5-a421-caffc15538d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Praderas marinas: la barrera marítima contra el cambio climático que Andalucía conserva y regenera desde hace 20 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conservación de la posidonia, que actúa como una suerte de bosque bajo el mar, es uno de los hitos medioambientales que mayores éxitos está cosechando el Ejecutivo regional desde hace dos décadas al tratarse de un elemento esencial para el ecosistema</p><p class="subtitle">Las praderas marinas: el tesoro oculto de Andalucía
</p></div><p class="article-text">
        En un mundo en el que el medio natural parece degradarse a&ntilde;o a a&ntilde;o sin remedio fruto del cambio clim&aacute;tico y el extractivismo al que se ve sometido por las grandes industrias y la acci&oacute;n de la mano humana, hablar de &eacute;xitos en la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-salva-aguila-imperial-desaparicion-sextuplica-poblacion-apenas-cuatro-decadas_1_12688043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservaci&oacute;n</a> del ecosistema parece casi una excepci&oacute;n. Sin embargo, &eacute;xito es precisamente la palabra que mejor puede definir la conservaci&oacute;n que hace desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os la Junta de Andaluc&iacute;a sobre las conocidas como praderas marinas, que adem&aacute;s de ser esenciales para el medio mar&iacute;timo, se han erigido en aliadas contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Estas praderas marinas ocupan una extensi&oacute;n de m&aacute;s de 117 kil&oacute;metros cuadrados del litoral andaluz, de los que m&aacute;s de un 60% son las posidonias oce&aacute;nicas, que es una planta end&eacute;mica del Mar Mediterr&aacute;neo y que, por su alto valor ecol&oacute;gico, desde la Uni&oacute;n Europea hasta el Gobierno andaluz se han comprometido en preservarla. De hecho, la Junta lleva a cabo desde 2004 un programa de seguimiento que ha arrojado &eacute;xitos que permiten, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, proteger un ecosistema muy vulnerable a la acci&oacute;n humana, pero tambi&eacute;n al cambio clim&aacute;tico al que, parad&oacute;jicamente, ayuda a frenar.
    </p><p class="article-text">
        Ese seguimiento continuado se apoya en una red de 33 estaciones fijas distribuidas a lo largo de toda el &aacute;rea de presencia de la posidonia en Andaluc&iacute;a, que permiten evaluar a&ntilde;o tras a&ntilde;o su estado de conservaci&oacute;n. Un trabajo t&eacute;cnico sostenido en el tiempo que explica por qu&eacute;, a diferencia de otros puntos del Mediterr&aacute;neo, las praderas marinas andaluzas mantienen en t&eacute;rminos generales una buena salud. No es un dato menor si se tiene en cuenta que se trata de un ecosistema extremadamente fr&aacute;gil. &ldquo;La posidonia tiene un crecimiento lent&iacute;simo, de apenas unos cent&iacute;metros al a&ntilde;o. Cualquier da&ntilde;o puede tardar d&eacute;cadas en recuperarse&rdquo;, explica Soledad Vivas, coordinadora regional de Medio Marino en la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/amaya.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia de Medio Ambiente y Aguas de Andaluc&iacute;a (AMAyA)</a>.
    </p><h2 class="article-text">Bosques marinos</h2><p class="article-text">
        Lejos de ser simples manchas verdes bajo el agua, estas praderas funcionan como aut&eacute;nticos bosques marinos. &ldquo;No son algas, son plantas con ra&iacute;ces, flores y frutos, que volvieron al mar y que fijan el fondo marino formando estructuras muy complejas&rdquo;, se&ntilde;ala Vivas. Esa complejidad es la que convierte a la posidonia en uno de los h&aacute;bitats m&aacute;s ricos del Mediterr&aacute;neo, al ofrecer refugio y zonas de cr&iacute;a a peces, invertebrados y depredadores, muchos de ellos de inter&eacute;s pesquero.
    </p><p class="article-text">
        Ese valor ecol&oacute;gico se traduce tambi&eacute;n en un impacto econ&oacute;mico directo. Los estudios desarrollados en proyectos europeos de conservaci&oacute;n han demostrado que hasta un tercio del valor de la pesca en lonja de la provincia de Almer&iacute;a est&aacute; asociado a la existencia de praderas de posidonia, pese a que est&aacute; prohibido pescar sobre ellas. &ldquo;No se pesca encima de la posidonia, pero su presencia genera una franja de enorme productividad alrededor. Es ah&iacute; donde se sostiene buena parte de la pesca artesanal&rdquo;, explica la responsable de Medio Marino de AMAyA.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay una funci&oacute;n que sit&uacute;a a la posidonia en el centro del debate clim&aacute;tico es su papel como sumidero de carbono azul. A trav&eacute;s de la fotos&iacute;ntesis, estas praderas capturan di&oacute;xido de carbono y lo almacenan bajo el mar durante miles de a&ntilde;os. &ldquo;Hemos encontrado dep&oacute;sitos de carbono de hasta 6.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad en los sedimentos de posidonia. Son aut&eacute;nticos b&uacute;nkeres de carbono&rdquo;, cuenta Vivas. La destrucci&oacute;n de estas praderas no s&oacute;lo implicar&iacute;a la p&eacute;rdida de biodiversidad, sino que supondr&iacute;a liberar a la atm&oacute;sfera carbono acumulado durante milenios, agravando el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        A esta funci&oacute;n clim&aacute;tica se suma su papel en la protecci&oacute;n del litoral. Al situarse en la franja costera, las praderas amortiguan la fuerza de los temporales y fijan sedimentos, contribuyendo a frenar la erosi&oacute;n y la desaparici&oacute;n de playas. Incluso los restos de hojas que llegan a la orilla en oto&ntilde;o, los conocidos arribazones, cumplen una funci&oacute;n clave. &ldquo;Protegen la l&iacute;nea de costa. Compactan la arena y amortiguan el impacto del oleaje, aunque durante a&ntilde;os se hayan retirado por una cuesti&oacute;n est&eacute;tica&rdquo;, apunta la experta.
    </p><p class="article-text">
        El estado general de conservaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a es bueno, pero no est&aacute; exento de amenazas. El cambio clim&aacute;tico supone un riesgo real a medio y largo plazo por el aumento de la temperatura del agua, aunque por ahora no se han detectado impactos generalizados. S&iacute; existen, en cambio, presiones muy localizadas, especialmente vinculadas al fondeo de embarcaciones recreativas en zonas sensibles como el Parque Natural de Cabo de Gata-N&iacute;jar. &ldquo;No tenemos los problemas de los grandes yates de Baleares, pero s&iacute; fondeos puntuales que causan da&ntilde;os importantes&rdquo;, reconoce Vivas.
    </p><h2 class="article-text">Un plan de restauraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para hacer frente a estas presiones, la estrategia andaluza prioriza lo que se conoce como restauraci&oacute;n pasiva, es decir, eliminar impactos para permitir que el ecosistema se recupere por s&iacute; mismo. Medidas como la instalaci&oacute;n de boyas ecol&oacute;gicas, que evitan el arrastre de anclas sobre la posidonia, o la regulaci&oacute;n de usos en espacios protegidos forman parte de esta hoja de ruta. &ldquo;Restaurar el mar no es como plantar &aacute;rboles. Es mucho m&aacute;s caro, m&aacute;s complejo y hay que hacerlo con much&iacute;simo criterio&rdquo;, advierte la coordinadora regional.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, Andaluc&iacute;a se ha situado como territorio pionero en el desarrollo de proyectos de carbono azul vinculados a la conservaci&oacute;n marina. A trav&eacute;s del <a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/web/cambio-climatico/indice/-/asset_publisher/hdxWUGtQGkX8/content/sistema-andaluz-de-compensaci-c3-b3n-de-emisiones-sace--1/20151" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sistema Andaluz de Compensaci&oacute;n de Emisiones</a>, se ha creado un est&aacute;ndar que permite a empresas compensar emisiones inevitables financiando proyectos de restauraci&oacute;n de ecosistemas marinos y costeros. &ldquo;No es la soluci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, pero s&iacute; un grano de arena que permite implicar al sector privado en la conservaci&oacute;n&rdquo;, matiza Vivas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la t&eacute;cnica y la normativa, hay un reto de fondo que atraviesa todo el trabajo de conservaci&oacute;n: la invisibilidad del medio marino. &ldquo;No se protege lo que no se conoce, y durante d&eacute;cadas no hemos sabido qu&eacute; hab&iacute;a bajo el mar&rdquo;, lamenta. De ah&iacute; la importancia de la divulgaci&oacute;n y de mostrar que bajo la superficie existe un patrimonio natural del que depende la calidad del agua, la pesca, las playas y la capacidad de adaptaci&oacute;n frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto marcado por la degradaci&oacute;n ambiental y la crisis clim&aacute;tica, la conservaci&oacute;n de las praderas marinas demuestra que el trabajo sostenido, basado en el conocimiento cient&iacute;fico, puede <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/quebrantahuesos-levanta-vuelo-andalucia-40-anos-despues-punto-desaparecer_1_12265670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ofrecer resultados</a>. Bajo el mar, lejos del foco medi&aacute;tico, Andaluc&iacute;a lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas reforzando una de sus barreras naturales m&aacute;s eficaces frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/praderas-marinas-barrera-maritima-cambio-climatico-andalucia-conserva-regenera-20-anos_1_12927941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 05:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36c78169-c476-4fc5-a421-caffc15538d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2004586" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36c78169-c476-4fc5-a421-caffc15538d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2004586" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Praderas marinas: la barrera marítima contra el cambio climático que Andalucía conserva y regenera desde hace 20 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36c78169-c476-4fc5-a421-caffc15538d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ecosistemas,Mar Mediterráneo,Posidonia,Andalucía,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Gabacho de merda, et trauré l’àncora i acabaràs a les roques”: nova condemna per a un polèmic empresari d’Eivissa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/gabacho-merda-et-traure-l-ancora-i-acabaras-les-roques-nova-condemna-per-polemic-empresari-d-eivissa_1_12948760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Gabacho de merda, et trauré l’àncora i acabaràs a les roques”: nova condemna per a un polèmic empresari d’Eivissa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jutgessa considera provat que Evaristo Soler, condemnat en el passat per amenaces a ecologistes i funcionaris i acusat de destruir la posidònia, ha comès tres delictes i li imposa sis mesos de presó en una sentència que no és ferma</p><p class="subtitle">“No vull maricons aquí”: multa de 1.080 euros a un polèmic empresari que acumula condemnes per amenaces</p></div><p class="article-text">
        Porroig &eacute;s una petita cala d&rsquo;uns 150 metres de longitud, plena de casetes de varador &mdash;de pescadors&mdash;, situada en un enclavament del sud-oest de l&rsquo;illa d&rsquo;Eivissa, al municipi de Sant Josep. Des de fa uns anys tamb&eacute; &eacute;s el centre d&rsquo;operacions de l&rsquo;empresari &laquo;pirata&raquo; Evaristo Soler Cardona, que pret&eacute;n cobrar a cada embarcaci&oacute; que arriba a la badia per fondejar-hi, tot i no disposar de cap mena d&rsquo;autoritzaci&oacute; per fer-ho, tal com corrobora una nova sent&egrave;ncia judicial avan&ccedil;ada per elDiario.es. L&rsquo;acusaci&oacute; particular ha estat exercida per l&rsquo;advocada Azucena L&oacute;pez Acebes, en representaci&oacute; del denunciant F. X. C.
    </p><p class="article-text">
        Ara, el Jutjat Penal n&uacute;mero 2 d&rsquo;Eivissa l&rsquo;ha condemnat a sis mesos de pres&oacute; per un delicte de coaccions, segons consta en la sent&egrave;ncia avan&ccedil;ada per aquest diari. A m&eacute;s, la magistrada Martina Rodr&iacute;guez tamb&eacute; el condemna per haver vulnerat una mesura cautelar (ordre d&rsquo;allunyament), per un delicte de danys, aix&iacute; com al pagament de diverses multes, tal com figura en la resoluci&oacute; judicial. La sent&egrave;ncia no &eacute;s ferma, per la qual cosa s&rsquo;hi pot interposar recurs d&rsquo;apel&middot;laci&oacute; davant l&rsquo;Audi&egrave;ncia Provincial en el termini de cinc dies seg&uuml;ents a la notificaci&oacute;. L&rsquo;advocat de Soler Cardona no ha respost a les preguntes d&rsquo;aquest diari en el moment de publicar-se aquesta not&iacute;cia.
    </p><p class="article-text">
        Porroig &eacute;s una zona molt sensible: el seu alt valor ecol&ograve;gic rau en els seus fons marins, formats <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/posidonia-mediterraneo-baleares_1_3213126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">per unes praderies de posid&ograve;nia molt extenses</a>, barrejades amb fons mixtos de sorra, roques, algues fot&ograve;files i <em>Cymodocea nodosa</em>. Aquest paratge, per&ograve;, es troba en una situaci&oacute; molt delicada a causa de la massificaci&oacute; de vaixells i iots que fondegen il&middot;legalment quan arriben els mesos d&rsquo;estiu. De fet, el 40% de la posid&ograve;nia d&rsquo;aquesta cala est&agrave; morta, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/40-posidonia-muerta-cala-actua-empresario-pirata-ibiza-agoniza_1_12208118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal com va informar aquest diari</a>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8ca5pz" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>La posid&ograve;nia, danyada pels fondejos il&middot;legals</strong></h2><p class="article-text">
        Xisco Sobrado, llicenciat en Ci&egrave;ncies Marines i t&egrave;cnic de l&rsquo;&agrave;rea marina del grup ecologista GEN-GOB, assenyala a aquest diari que les principals causes es deuen &ldquo;a la instal&middot;laci&oacute; de morts (estructures de formig&oacute; que s&rsquo;utilitzen per fondejar)&rdquo;. Aix&ograve; provoca, segons el cient&iacute;fic, que la zona &ldquo;es degradi gradualment&rdquo;. &ldquo;Per tant, cal implementar les mesures del decret de la posid&ograve;nia: d&rsquo;una banda, un camp de fondejos de baix impacte, amb criteris ecol&ograve;gics; de l&rsquo;altra, la reducci&oacute; del nombre d&rsquo;embarcacions que actualment visiten la zona i, finalment, una vigil&agrave;ncia m&eacute;s present per abordar la problem&agrave;tica amb Evaristo&rdquo;, indica Sobrado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cal implementar les mesures del decret de la posidònia: d’una banda, un camp de fondejos de baix impacte, amb criteris ecològics; de l’altra, la reducció del nombre d’embarcacions que actualment visiten la zona i, finalment, una vigilància més present per abordar la problemàtica amb Evaristo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xisco Sobrado</span>
                                        <span>—</span> Llicenciat en Ciències Marines
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En l&rsquo;&uacute;ltima sent&egrave;ncia que ha jutjat un dels casos pendents d&rsquo;Evaristo Soler, la jutgessa Martina Rodr&iacute;guez considera provat que el 22 de juny de 2024 el pol&egrave;mic empresari es va adre&ccedil;ar a un dels catamarans que estaven fondejats a la badia de Porroig. Aix&iacute;, es va dirigir a F. X. C., capit&agrave; de l&rsquo;embarcaci&oacute;, increpant-lo: &ldquo;<em>Gabacho de merda, ves-te&rsquo;n d&rsquo;aqu&iacute;, no volem a l&rsquo;illa gent com tu, et traur&eacute; l&rsquo;&agrave;ncora, acabar&agrave;s a les roques, de res et servir&agrave; el teu dingui</em>&rdquo;, i tot seguit se&rsquo;n va anar. El denunciant afirma que no el va tornar a veure en tota la tarda/nit, fins que va arribar la matinada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la sentència queda recollit que l’empresari va increpar el capità d’una embarcació: &#039;Gabacho de merda, ves-te’n d’aquí, no volem a l’illa gent com tu, et trauré l’àncora, acabaràs a les roques, de res et servirà el teu dingui&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La v&iacute;ctima va quedar en un estat de nerviosisme despr&eacute;s del que acabava de viure, ja que l&rsquo;actitud de l&rsquo;acusat s&rsquo;havia iniciat tres anys abans, el 2021, tot i que la intensitat de la &ldquo;pertorbaci&oacute;&rdquo; havia augmentat en els darrers temps. L&rsquo;objectiu no era cap altre que impedir-li fondejar a la badia. A causa d&rsquo;aquest incident, el denunciant decideix no baixar a la cabina i quedar-se al sal&oacute; en actitud de vetlla. Cap a les tres de la matinada, ja del dia 23 de juny, el denunciant &ldquo;va sentir, de sobte, un cop sec, adonant-se que la seva embarcaci&oacute; havia col&middot;lidit amb una altra que tamb&eacute; es trobava fondejada perqu&egrave; l&rsquo;&agrave;ncora havia estat aixecada, quedant el vaixell a la deriva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;aquest incident, l&rsquo;afectat va sortir immediatament a coberta, adonant-se del cop perqu&egrave; el seu vaixell presentava desperfectes tant a la fibra com a la fusta (a l&rsquo;aleta de la part posterior dreta de l&rsquo;embarcaci&oacute;). Tot seguit, va posar el motor en marxa &laquo;per allunyar-se de les roques&raquo;, veient en aquell moment a l&rsquo;aigua unes bombolles, compatibles amb les que es formen &ldquo;quan una persona est&agrave; bussejant&rdquo;. Aix&iacute;, va observar, al costat de les bombolles, com es dibuixava una &ldquo;massa important&rdquo; de gran envergadura que va sortir a la superf&iacute;cie, que segons el denunciant era l&rsquo;acusat, qui es va treure el regulador i es va adre&ccedil;ar a la v&iacute;ctima de manera intimidat&ograve;ria: &ldquo;T&rsquo;ho vaig advertir, la pr&ograve;xima vegada t&rsquo;enfonsar&eacute; el vaixell, fot el camp d&rsquo;aqu&iacute;&rdquo;, va amena&ccedil;ar, recull la sent&egrave;ncia. Segons la v&iacute;ctima, aquella nit hi havia lluna plena, de manera que va poder identificar perfectament l&rsquo;acusat, per&ograve; el que m&eacute;s el va ajudar a identificar-lo, sense cap mena de dubte, &ldquo;va ser que li va recon&egrave;ixer la veu, de manera categ&ograve;rica i rotunda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la mateixa manera, amb el prop&ograve;sit de dissuadir-lo de fondejar a la badia, aix&iacute; com de causar danys als b&eacute;ns propietat de la v&iacute;ctima, Soler Cardona &ldquo;va tallar amb un objecte punxant la seva embarcaci&oacute; auxiliar, que portava subjecta amb els pescants&rdquo;. Es tractava d&rsquo;una pneum&agrave;tica perfectament subjecta pels pescants i que presentava almenys deu o dotze talls i es trobava a l&rsquo;aigua. Segons el peritatge aportat pel denunciant, els danys ocasionats ascendien a 3.283 euros, que tamb&eacute; van ser reclamats al denunciat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentència també recull que l’empresari va fondejar la seva barca al costat de la del denunciant, que li &#039;va tallar amb un objecte punxant l’embarcació auxiliar&#039; i que li va dir: &#039;T’ho vaig advertir, la pròxima vegada t’enfonsaré el vaixell, fot el camp d’aquí&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Condemna de sis mesos de pres&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        La magistrada considera provat que l&rsquo;acusat va incomplir de manera conscient una mesura cautelar que li prohibia estar a menys de 100 metres del denunciant. Aquesta prohibici&oacute; era vigent en el moment dels fets, l&rsquo;acusat la coneixia i, aix&iacute; i tot, es trobava al lloc objecte de la prohibici&oacute;, afirma la sent&egrave;ncia. Aquell mateix dia, a m&eacute;s, tamb&eacute; va vulnerar l&rsquo;ordre d&rsquo;allunyament que tenia respecte d&rsquo;un altre usuari d&rsquo;una embarcaci&oacute; amb qui mant&eacute; causes judicials pendents, i que va ser testimoni dels fets. Concretament, aquest testimoni va veure aquell dia 22 de juny com &ldquo;el seu vaixell apareixia contra les roques i la seva z&ograve;diac, igualment punxada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jutgessa extreu les seves principals conclusions del testimoni del denunciant, F. X. C., aix&iacute; com de la declaraci&oacute; d&rsquo;un testimoni, J. B. La resoluci&oacute; considera provat que l&rsquo;acusat va intimidar el primer amb l&rsquo;objectiu d&rsquo;impedir-li fondejar a la badia, ja que aquest es negava a &ldquo;pagar per utilitzar unes boies que gestionava el mateix acusat&rdquo;. La versi&oacute; de Soler Cardona &eacute;s una altra. Segons va explicar en seu judicial, el denunciat va afirmar que F. X. C. i J. B. s&oacute;n amics i que pertanyen a &ldquo;una organitzaci&oacute; criminal que intenta enviar-lo a la pres&oacute;&rdquo;. Tanmateix, la magistrada no va donar credibilitat a aquests arguments.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Efectivament, ambd&oacute;s testimonis es coneixen, precisament arran de la conducta delictiva de l&rsquo;acusat; tots dos s&oacute;n professionals, tenen embarcacions fondejades a la badia i tots dos han patit tamb&eacute; diverses actuacions per part de l&rsquo;acusat que han donat lloc a la dictada de sengles ordres de protecci&oacute; en altres procediments, en relaci&oacute; amb les seves persones concretes&rdquo;, recull la sent&egrave;ncia. &ldquo;De cap &agrave;nim espuri, doncs, se&rsquo;n pot parlar&rdquo;, conclou la jutgessa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge del polèmic empresari captada per la Policia Local"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge del polèmic empresari captada per la Policia Local                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per tant, la magistrada conclou que l&rsquo;acusat ha com&egrave;s tres delictes: de vulneraci&oacute; de condemna; de coaccions i de danys. Pel primer, se li imposa una multa de vint-i-quatre mesos, a ra&oacute; de 12 euros al dia. &Eacute;s a dir, uns 8.640 euros. Pel que fa al segon, l&rsquo;acusaci&oacute; sol&middot;licitava una pena de dos anys de pres&oacute;, per&ograve; la jutgessa va imposar-ne una de sis mesos de pres&oacute; &ldquo;en atenci&oacute; a l&rsquo;abs&egrave;ncia d&rsquo;agreujants&rdquo;. El tipus penal preveu un rang que va de sis mesos a tres anys de pres&oacute;. Pel delicte de danys, la jutgessa fixa la sanci&oacute; seguint el criteri de la Fiscalia, que havia sol&middot;licitat una quota de 12 euros diaris durant un total de dotze mesos. &Eacute;s a dir, uns 4.320 euros. L&rsquo;impagament d&rsquo;aquestes multes podr&agrave; comportar una pena de pres&oacute; equivalent a un dia de privaci&oacute; de llibertat per cada dues quotes no abonades. Aix&iacute; mateix, Soler Cardona haur&agrave; d&rsquo;abonar a F. X. C. 3.283 euros pels danys causats a les seves propietats &mdash;en concepte de responsabilitat civil&mdash;, aix&iacute; com el pagament de la totalitat de les costes ocasionades.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Amena&ccedil;&agrave; ecologistes i funcionaris</strong></h2><p class="article-text">
        Soler Cardona ja havia estat condemnat en el passat per amena&ccedil;ar ecologistes i funcionaris en processos judicials separats. En un dels casos pels quals va ser jutjat i condemnat, va amena&ccedil;ar l&rsquo;aleshores regidora de Medi Ambient de Sant Josep, M&oacute;nica Fern&aacute;ndez, que li estava comunicant juntament amb dos funcionaris l&rsquo;obertura d&rsquo;un expedient sancionador. Els fets jutjats es remunten a maig de 2021, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal com va informar aquest diari</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&rsquo;espero amb l&rsquo;escopeta refor&ccedil;ada que tinc&rdquo;, &ldquo;passar&eacute; per casa teva, per&ograve; anir&eacute; de nit&rdquo;, &ldquo;tinc molts amics mafiosos russos i als pol&iacute;tics corruptes els envia la m&agrave;fia&rdquo;, &ldquo;Sant Josep t&eacute; molts boscos i la male&iuml;da &eacute;s un combustible excel&middot;lent&rdquo;, van ser algunes de les amenaces que van quedar recollides a la den&uacute;ncia que va presentar la regidora de Medi Ambient davant la Gu&agrave;rdia Civil i que van acabar amb una condemna irris&ograve;ria per a Soler Cardona: una multa de 8 euros durant trenta dies.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, el juny de 2023, el Jutjat d&rsquo;Instrucci&oacute; n&uacute;mero 2 d&rsquo;Eivissa va condemnar Soler Cardona per delictes lleus d&rsquo;amenaces i coaccions contra membres de Maltesa del Mar &mdash;plataforma sense &agrave;nim de lucre que defensa la conservaci&oacute; del fons mar&iacute; a l&rsquo;illa&mdash; que van tenir lloc a finals de maig de 2022, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mato-no-pasa-condena-polemico-empresario-ibiza-acusado-destruir-posidonia_1_10307984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal com va avan&ccedil;ar aquest diari</a>. La sent&egrave;ncia va considerar provats els fets denunciats per Pablo Montoto, un dels membres de Maltesa del Mar, ocorreguts cap a les dotze i mitja del 29 de maig de 2022, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mentre ell i els seus companys es trobaven fent immersions en apnea a la badia de Porroig</a> (Sant Josep, Eivissa).
    </p><p class="article-text">
        Aquell dia, Soler Cardona es va acostar a Pablo Montoto &mdash;a qui no coneixia pr&egrave;viament&mdash; en una embarcaci&oacute;, instigant-lo a qu&egrave; marx&eacute;s del lloc. &laquo;No vull tornar-vos a veure per aqu&iacute;, tinc asseguran&ccedil;a, aix&iacute; que et paso per sobre, et mato i no passa res&raquo;, va amena&ccedil;ar. Com que els bussejadors de Maltesa del Mar tenien la z&ograve;diac molt a prop i es van sentir intimidats, tement per la seva integritat f&iacute;sica (donat que el patr&oacute; els seguia molt de prop, a una dist&agrave;ncia de menys de dos metres), van decidir sortir de l&rsquo;aigua, segons la sent&egrave;ncia. Tot i aix&ograve;, Soler Cardona va continuar seguint-los amb actitud agressiva i increpant-los perqu&egrave; no tornessin a acostar-se a Porroig, afirmava la sent&egrave;ncia. La resoluci&oacute; judicial va dictaminar una pena de dos mesos de multa, m&eacute;s el pagament de les costes processals, per cadascun dels delictes, a ra&oacute; de sis euros diaris. &Eacute;s a dir, 720 euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/gabacho-merda-et-traure-l-ancora-i-acabaras-les-roques-nova-condemna-per-polemic-empresari-d-eivissa_1_12948760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 07:42:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103635" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Gabacho de merda, et trauré l’àncora i acabaràs a les roques”: nova condemna per a un polèmic empresari d’Eivissa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Posidonia,Condenados,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Gabacho de mierda, te quitaré el ancla y acabarás en las rocas": nueva condena para un polémico empresario de Ibiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/gabacho-mierda-quitare-ancla-acabaras-rocas-nueva-condena-polemico-empresario-ibiza_1_12948408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Gabacho de mierda, te quitaré el ancla y acabarás en las rocas&quot;: nueva condena para un polémico empresario de Ibiza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jueza considera probado que Evaristo Soler, sentenciado en el pasado por amenazas a ecologistas y funcionarios y acusado de destruir la posidonia, ha cometido tres delitos y le impone seis meses de prisión en un fallo que no es firme</p><p class="subtitle">“No quiero maricones aquí”: multa de 1.080 euros a un polémico empresario que acumula condenas por amenazas</p></div><p class="article-text">
        Porroig es una peque&ntilde;a cala de unos 150 metros de longitud repleta de casetas varadero &ndash;de pescadores&ndash;, situada en un enclave del suroeste de la isla de Eivissa, en el municipio de Sant Josep. Desde hace unos a&ntilde;os tambi&eacute;n es el centro de operaciones del empresario &ldquo;pirata&rdquo; Evaristo Soler Cardona, quien pretende cobrar a cada embarcaci&oacute;n que llega a la bah&iacute;a para fondear, pese a no contar con ning&uacute;n tipo de autorizaci&oacute;n para ello, como corrobora una nueva sentencia judicial adelantada por elDiario.es. La acusaci&oacute;n particular la ha ejercido la abogada Azucena L&oacute;pez Acebes, en representaci&oacute;n del denunciante F. X. C.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 2 de Eivissa le ha condenado a seis meses de prisi&oacute;n por un delito de coacciones, seg&uacute;n consta en el fallo que avanza este peri&oacute;dico. Adem&aacute;s, la magistrada Martina Rodr&iacute;guez tambi&eacute;n le condena por haber quebrantado una medida cautelar (orden de alejamiento); por un delito de da&ntilde;os, as&iacute; como al pago de diferentes multas, como figura en la resoluci&oacute;n judicial. El fallo no es firme, por lo que contra el mismo cabe interponer recurso de apelaci&oacute;n ante la Audiencia Provincial en el plazo de cinco d&iacute;as siguientes a la notificaci&oacute;n. El abogado de Soler Cardona no ha respondido a las preguntas de este diario en el momento en que se publica esta noticia.
    </p><p class="article-text">
        Porroig es una zona muy sensible: su alto valor ecol&oacute;gico est&aacute; en sus fondos marinos, formados por <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/posidonia-mediterraneo-baleares_1_3213126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas praderas de posidonia muy extensas</a>, mezcladas con fondos mixtos de arena, rocas, algas fot&oacute;filas y <em>Cymodocea nodosa</em>. Este paraje, sin embargo, se encuentra en una situaci&oacute;n muy delicada, debido a la masificaci&oacute;n de barcos y yates que fondean ilegalmente cuando llegan los meses de verano. De hecho, el 40% de la posidonia de esta cala est&aacute; muerta, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/40-posidonia-muerta-cala-actua-empresario-pirata-ibiza-agoniza_1_12208118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; este diario</a>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8ca5pz" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>La posidonia, da&ntilde;ada por los fondeos ilegales</strong></h2><p class="article-text">
        Xisco Sobrado, licenciado en Ciencias Marinas y t&eacute;cnico del &aacute;rea marina del grupo ecologista GEN-GOB, se&ntilde;ala a este diario que las principales razones se deben &ldquo;a la instalaci&oacute;n de <em>muertos </em>(estructuras de hormig&oacute;n que se utilizan para fondear)&rdquo;. Esto provoca, seg&uacute;n el cient&iacute;fico, que la zona &ldquo;se degrade paulatinamente&rdquo;. &ldquo;Por lo tanto, es necesario implementar las medidas del decreto posidonia: por un lado, campo de fondeos de bajo impacto, con criterios ecol&oacute;gicos; por otro, reducci&oacute;n del n&uacute;mero de embarcaciones que visitan actualmente la zona y, por &uacute;ltimo, una vigilancia m&aacute;s presente para abordar la problem&aacute;tica con Evaristo&rdquo;, indica Sobrado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es necesario implementar las medidas del decreto posidonia: por un lado, campo de fondeos de bajo impacto, con criterios ecológicos; por otro, reducción del número de embarcaciones que visitan actualmente la zona y, por último, una vigilancia más presente para abordar la problemática con Evaristo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xisco Sobrado</span>
                                        <span>—</span> Licenciado en Ciencias Marinas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima sentencia que ha enjuiciado uno de los casos pendientes de Evaristo Soler, la jueza Martina Rodr&iacute;guez considera probado que el 22 de junio de 2024 el pol&eacute;mico empresario se dirigi&oacute; a uno de los catamaranes que estaban fondeados en la bah&iacute;a de Porroig. As&iacute;, se dirigi&oacute; a F. X. C., capit&aacute;n del barco, increp&aacute;ndole: &ldquo;Gabacho de mierda, vete de aqu&iacute;, no queremos en la isla a gente como t&uacute;, te quitar&eacute; el ancla, acabar&aacute;s en las rocas, de nada te servir&aacute; tu dingui&rdquo;, march&aacute;ndose a continuaci&oacute;n. El denunciante afirma que no le volvi&oacute; a ver en toda la tarde/noche, hasta que lleg&oacute; la madrugada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la sentencia queda recogido que el empresario increpó a un capitán del barco: &#039;Gabacho de mierda, vete de aquí, no queremos en la isla a gente como tú, te quitaré el ancla, acabarás en las rocas, de nada te servirá tu dingui&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La v&iacute;ctima se qued&oacute; en estado de nerviosismo despu&eacute;s de lo que acababa de vivir, pues la actitud del acusado se hab&iacute;a iniciado tres a&ntilde;os antes, en el 2021, aunque la intensidad de la &ldquo;perturbaci&oacute;n&rdquo; hab&iacute;a escalado en los &uacute;ltimos tiempos. El objetivo no era otro que no permitirle fondear en la bah&iacute;a. Debido a este incidente, el denunciante decide no bajar al camarote para quedarse en el sal&oacute;n en actitud de duermevela. Hacia las tres de la madrugada, ya del d&iacute;a 23 de junio, el denunciante &ldquo;oy&oacute;, de repente, un golpe seco, d&aacute;ndose cuenta de que su embarcaci&oacute;n hab&iacute;a colisionado con otra que se hallaba igualmente fondeada porque el ancla hab&iacute;a sido levantada, quedando el barco a la deriva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras este incidente, el afectado sali&oacute; a cubierta inmediatamente, d&aacute;ndose cuenta del golpe porque su barco ten&iacute;a desperfectos tanto en la fibra como tambi&eacute;n en la madera (en la aleta de la parte trasera derecha de la embarcaci&oacute;n). Acto seguido, puso el motor en marcha &ldquo;para alejarse de las rocas&rdquo;, viendo en ese momento en el agua unas burbujas, compatibles con las que se forman &ldquo;cuando una persona est&aacute; buceando&rdquo;. As&iacute;, observ&oacute; junto a las burbujas c&oacute;mo se dibujaba una &ldquo;masa importante&rdquo; de gran envergadura, que sali&oacute; a flote, que seg&uacute;n el denunciante era el acusado, quien se quit&oacute; el regulador y se dirigi&oacute; a la v&iacute;ctima de forma intimidatoria: &ldquo;Te lo advert&iacute;, la pr&oacute;xima vez te hundir&eacute; el barco, l&aacute;rgate de aqu&iacute;&rdquo;, amenaz&oacute;, recoge la sentencia. Seg&uacute;n la v&iacute;ctima, esa noche hab&iacute;a luna llena, por lo que pudo identificar al acusado perfectamente, pero lo que m&aacute;s le ayud&oacute; a identificarle, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de duda, &ldquo;fue que le reconoci&oacute; la voz, de forma categ&oacute;rica y rotunda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, con el prop&oacute;sito de disuadirle de fondear en la bah&iacute;a, as&iacute; como de causar da&ntilde;os en los bienes propiedad de la v&iacute;ctima, Soler Cardona &ldquo;raj&oacute; con un objeto cortante su embarcaci&oacute;n auxiliar, que llevaba sujeta con los pescantes&rdquo;. Se trataba de una neum&aacute;tica perfectamente sujeta por los pescantes y que estaba rajada al menos por 10 o 12 cortes y en el agua. Seg&uacute;n el peritaje aportado por el denunciante, los da&ntilde;os ocasionados ascend&iacute;an a 3.283 euros, que fueron reclamados tambi&eacute;n al denunciado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentencia también recoge que el empresario fondeó su barca al lado de la del denunciante, que le &#039;rajó con un objeto cortante la embarcación auxiliar&#039; y que le dijo: &#039;Te lo advertí, la próxima vez te hundiré el barco, lárgate de aquí&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Condena de seis meses de prisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La magistrada considera probado que el acusado incumpli&oacute; de forma consciente una medida cautelar que le prohib&iacute;a estar a menos de 100 metros del denunciante. Esa prohibici&oacute;n estaba en vigor en el momento de los hechos, el acusado la conoc&iacute;a y, aun as&iacute;, se encontraba en el lugar objeto de la prohibici&oacute;n, afirma la sentencia. Ese mismo d&iacute;a, adem&aacute;s, tambi&eacute;n vulner&oacute; la orden de alejamiento que ten&iacute;a con otro usuario de un barco con quien tiene causas judiciales pendientes, que fue testigo de los hechos. Concretamente, este testigo vio aquel d&iacute;a 22 de junio c&oacute;mo &ldquo;su barco aparec&iacute;a contra las rocas y su zodiac, igualmente pinchada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jueza extrae sus conclusiones principales por el testimonio del denunciante, F. X. C., as&iacute; como por la declaraci&oacute;n de un testigo, J. B. El fallo considera probado que el acusado intimid&oacute; al primero con el objetivo de impedirle fondear en la bah&iacute;a, ya que &eacute;ste se negaba a &ldquo;pagar por utilizar unas boyas que gestionaba el propio acusado&rdquo;. La versi&oacute;n de Soler Cardona es otra. Seg&uacute;n explic&oacute; en sede judicial, el denunciado afirm&oacute; que F. X. C. y J. B. son amigos que pertenecen a &ldquo;una organizaci&oacute;n criminal que le intenta meter en prisi&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, la magistrada no dio credibilidad a estos argumentos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Efectivamente, ambos testigos se conocen, precisamente a ra&iacute;z de la conducta delictiva del acusado; ambos son profesionales, tienen barcos fondeados en la bah&iacute;a y ambos han sufrido tambi&eacute;n diversas actuaciones por parte del acusado que han dado lugar al dictado de sendas &oacute;rdenes de protecci&oacute;n en otros procedimientos, en relaci&oacute;n a sus concretas personas&rdquo;, recoge el fallo. &ldquo;De ning&uacute;n &aacute;nimo espurio, pues, puede hablarse&rdquo;, sentencia la jueza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/063b15ba-809a-4a11-bbeb-4e6d6adb023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del polémico empresario captada por la Policía Local."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del polémico empresario captada por la Policía Local.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por tanto, la magistrada concluye que el acusado ha cometido tres delitos: de quebrantamiento de condena; de coacciones y de da&ntilde;os. Por el primero, se le impone una multa de 24 meses, a raz&oacute;n de 12 euros al d&iacute;a. Es decir, unos 8.640 euros. En cuanto al segundo, la acusaci&oacute;n solicitaba una pena de dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n, pero la jueza impuso una de seis meses de c&aacute;rcel &ldquo;en atenci&oacute;n a la ausencia de agravantes&rdquo;. El tipo penal contempla una horquilla que va de los seis meses a los tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Respecto al delito de da&ntilde;os, la jueza fija la sanci&oacute;n siguiendo el criterio de la Fiscal&iacute;a, que hab&iacute;a solicitado una cuota de 12 euros diarios en un total de 12 meses. Es decir, unos 4.320 euros. El impago de estas multas podr&aacute; conllevar una pena de prisi&oacute;n equivalente a un d&iacute;a de privaci&oacute;n de libertad por cada dos cuotas no abonadas. Asimismo, Soler Cardona deber&aacute; abonar a F. X. C. 3.283 euros por los da&ntilde;os causados en sus propiedades &ndash;en concepto de responsabilidad civil&ndash;, as&iacute; como el pago de la totalidad de las costas causadas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Amenaz&oacute; a ecologistas y funcionarios</strong></h2><p class="article-text">
        Soler Cardona ya fue condenado en el pasado por amenazar a ecologistas y funcionarios en procesos judiciales separados. En uno de los casos por los que fue juzgado y condenado, amenaz&oacute; a la entonces concejala de Medio Ambiente de Sant Josep, M&oacute;nica Fern&aacute;ndez, quien le estaba comunicando junto a dos funcionarios la apertura de un expediente sancionador. Los hechos juzgados se remontan a mayo de 2021, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; este diario</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te espero con la escopeta reforzada que tengo&rdquo;, &ldquo;pasar&eacute; por tu casa, pero ir&eacute; de noche&rdquo;, &ldquo;tengo muchos amigos mafiosos rusos y a los pol&iacute;ticos corruptos se los manda a la mafia&rdquo;, &ldquo;Sant Josep tiene muchos bosques y la maleza es un combustible excelente&rdquo;, fueron algunas de las amenazas que quedaron recogidas en la denuncia que present&oacute; la concejala de Medio Ambiente ante la Guardia Civil y que terminaron en una condena irrisoria para Soler Cardona: una multa de 8 euros durante 30 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en junio de 2023, el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 2 de Eivissa conden&oacute; a Soler Cardona por delitos leves de amenazas y coacciones contra miembros de Maltesa del Mar &ndash;plataforma sin &aacute;nimo de lucro que aboga por la conservaci&oacute;n del fondo marino en la isla&ndash; que tuvieron lugar a finales de mayo de 2022, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mato-no-pasa-condena-polemico-empresario-ibiza-acusado-destruir-posidonia_1_10307984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como avanz&oacute; este diario</a>. La sentencia consider&oacute; probados los hechos denunciados por Pablo Montoto, uno de los miembros de Maltesa del Mar, ocurridos sobre las doce y media del 29 de mayo de 2022, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras &eacute;l y sus compa&ntilde;eros se encontraban buceando en apnea en la bah&iacute;a de Porroig</a> (Sant Josep, Eivissa).
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, Soler Cardona se acerc&oacute; a Pablo Montoto &ndash;a quien no conoc&iacute;a previamente&ndash; en una embarcaci&oacute;n, inst&aacute;ndole a que se fuera del lugar. &ldquo;No quiero volver a veros por aqu&iacute;, tengo seguro, as&iacute; que te paso por encima, te mato y no pasa nada&rdquo;, amenaz&oacute;. Debido a que los buzos de Maltesa del Mar ten&iacute;an la zodiac muy cerca y se sintieron intimidados, temiendo por su integridad f&iacute;sica (dado que el patr&oacute;n les segu&iacute;a muy de cerca, a una distancia de menos de dos metros), decidieron salir del agua, seg&uacute;n la sentencia. Pese a ello, Soler Cardona continu&oacute; sigui&eacute;ndoles con actitud agresiva e increp&aacute;ndoles para que no volvieran a acercarse a Porroig, afirmaba la resoluci&oacute;n judicial. El fallo dictamin&oacute; una pena de dos meses de multa, m&aacute;s el pago de las costas procesales, por cada uno de los delitos, a raz&oacute;n de seis euros diarios. Es decir, 720 euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/gabacho-mierda-quitare-ancla-acabaras-rocas-nueva-condena-polemico-empresario-ibiza_1_12948408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 05:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103635" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Gabacho de mierda, te quitaré el ancla y acabarás en las rocas": nueva condena para un polémico empresario de Ibiza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46a3dc65-f9a8-48f2-998a-68a8c41dda67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Posidonia,Condenados,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El repte de mapar un món ocult: IA i científics s'alien per salvar la posidònia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/repte-mapar-mon-ocult-ia-i-cientifics-s-alien-per-salvar-posidonia_1_12891577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El repte de mapar un món ocult: IA i científics s&#039;alien per salvar la posidònia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadors desenvolupen un model per a registrar les prades a gran escala, un avanç clau per a protegir un dels majors magatzems de carboni i refugis de biodiversitat</p><p class="subtitle">Un dia amb els activistes del mar que lluiten per salvar el Mediterrani</p></div><p class="article-text">
        En les profunditats transparents de la mar Mediterr&agrave;nia, extenses prades submarines s'estenen sota l'aigua. Estan dominades per la <em>Posidonia oceanica,</em> planta aqu&agrave;tica end&egrave;mica que forma aut&egrave;ntics pilars ecol&ograve;gics: emmagatzema carboni en grans quantitats, serveix de refugi i zona d'alimentaci&oacute; a centenars d'esp&egrave;cies i frena l'erosi&oacute; costanera. Per&ograve; &eacute;s un h&agrave;bitat amena&ccedil;at i la seva desaparici&oacute; es produeix a un ritme alarmant a conseq&uuml;&egrave;ncia del desenvolupament del litoral, la contaminaci&oacute; i el canvi clim&agrave;tic. Un equip d'investigadors ha creat un sistema per a mapar aquests boscos a gran escala, un avan&ccedil; clau per a protegir-los abans de la seva degradaci&oacute; irreversible.
    </p><p class="article-text">
        El seguiment de les prades de posid&ograve;nia &eacute;s vital per a la seva conservaci&oacute;, per&ograve; els estudis de camp tradicionals han estat un repte cient&iacute;fic. S&oacute;n costosos i requereixen molt de temps. Exigeixen esfor&ccedil;os intensius de busseig, mesuraments a peu de camp i an&agrave;lisis localitzades, la qual cosa limita la freq&uuml;&egrave;ncia i l'escala de les avaluacions. De fet, no hi ha una xifra clara de l'extensi&oacute; de posid&ograve;nia. Alguns estudis parlen de 12.000 quil&ograve;metres quadrats en aig&uuml;es poc profundes al Mediterrani fa una d&egrave;cada, amb una p&egrave;rdua d'un 34% respecte a mig segle abans. La xifra augmentaria a uns 25.000 quil&ograve;metres quadrats en zones m&eacute;s profundes. L'arxip&egrave;lag balear t&eacute; una &agrave;rea ocupada per posid&ograve;nia de 592.82 quil&ograve;metres quadrats entre 0 i 35 metres de profunditat, segons un estudi de 2023, la gran majoria situats a Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        La dificultat de registre augmenta quan l'objectiu &eacute;s rastrejar grans extensions en diferents regions. Un equip d'investigadors de l'Institut de F&iacute;sica Interdisciplin&agrave;ria i Sistemes Complexos (IFISC, CSIC-UIB) i del Centre d'Estudis Avan&ccedil;ats de Blanes (CEAB-CSIC) ha desenvolupat un model de mesurament amb intel&middot;lig&egrave;ncia artificial i imatges per sat&egrave;l&middot;lit que suposa un important avan&ccedil; per a detectar i cartografiar autom&agrave;ticament les &agrave;rees de posid&ograve;nia. La combinaci&oacute; d'aquests mapes amb dades f&iacute;siques, qu&iacute;miques i biol&ograve;giques permetr&agrave; interpretar de forma integrada la salut de les pastures marines i establir decisions de conservaci&oacute; i pol&iacute;tiques p&uacute;bliques m&eacute;s eficaces.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;arxipèlag balear és una de les zones de l&#039;Estat espanyol que acumula més percentatge de praderies de Posidònia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;arxipèlag balear és una de les zones de l&#039;Estat espanyol que acumula més percentatge de praderies de Posidònia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El desafiament de mapar un m&oacute;n ocult</strong></h2><p class="article-text">
        El sistema es basa en xarxes neuronals convolucionals, una forma avan&ccedil;ada d'aprenentatge profund. Per a entrenar el model, es van usar imatges satel&middot;lit&agrave;ries multiespectrals d'alta resoluci&oacute; de PlanetScope, una constel&middot;laci&oacute; de sat&egrave;l&middot;lits d'observaci&oacute; terrestre que proporciona cobertura global di&agrave;ria, combinades amb dades detallades sobre h&agrave;bitats facilitats pel Govern dels Illes Balears a partir de dos estudis realitzats entre 2001 i 2003 i 2017 i 2018. El conjunt cobreix al voltant de 2.500 quil&ograve;metres quadrats de litoral, incloent-hi Mallorca, Menorca, Eivissa i Formentera. Per a desenvolupar el model va ser necessari usar una unitat de computaci&oacute; d'alt rendiment durant tres mesos, equivalent a 120 anys de computaci&oacute; en un ordinador convencional.
    </p><p class="article-text">
        El resultat planteja un marc generalitzable, capa&ccedil; d'adaptar-se a diferents condicions ambientals i geogr&agrave;fiques, i que ofereix estimacions de confian&ccedil;a tant de la distribuci&oacute; com de l'extensi&oacute; d'aquests h&agrave;bitats submarins. &ldquo;Vam comen&ccedil;ar amb Mallorca i despr&eacute;s vam entrenar el model amb imatges de les altres illes, amb s&ograve;ls i roques diferents, la qual cosa ens ofereix confian&ccedil;a per a extrapolar-lo a altres zones del Mediterrani, encara que la verificaci&oacute; dep&egrave;n de la disponibilitat de cartografies fiables en aquestes &agrave;rees&rdquo;, explica Manuel Mat&iacute;as, investigador principal de l'equip, integrat per &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Romero, Tom&aacute;s Sintes, Dhafer Ferchichi i Pablo Moreno-Spiegelberg.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vam començar amb Mallorca i després vam entrenar el model amb imatges de les altres illes, amb sòls i roques diferents, cosa que ens ofereix confiança per extrapolar-lo a altres zones de la Mediterrània, encara que la verificació depèn de la disponibilitat de cartografies fiables en aquestes àrees</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Matías</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si confrontem l'estudi amb altres anteriors, aquests s'orienten a zones restringides (platges, badies) o fan una classificaci&oacute; bin&agrave;ria (posid&ograve;nia enfront d'una altra classe o tipologia), la qual cosa augmenta la taxa d'errada en ajuntar s&ograve;ls i roques amb algues i altres plantes marines. A m&eacute;s, nosaltres usem imatges amb alta resoluci&oacute; espacial de l'ordre de tres metres i vuit bandes, la qual cosa ofereix molta precisi&oacute;&rdquo;, assenyala el f&iacute;sic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El que distingeix el nostre model &eacute;s la seva robustesa&rdquo;, afirma &Agrave;lex Gim&eacute;nez, investigador de l&rsquo;IFISC. &ldquo;Fins i tot exposat a condicions ambientals desconegudes, el sistema va generar mapes fiables de la cobertura de faner&ograve;games marines [plantes que cobreixen els fons marins il&middot;luminats i de poca profunditat] que concorden amb les observacions de camp&rdquo;, afegeix.
    </p><p class="article-text">
        El model representa un salt tecnol&ograve;gic respecte als m&egrave;todes tradicionals, permetent mapes detallats que poden ser actualitzats amb regularitat i utilitzats per cient&iacute;fics, gestors ambientals i responsables de pol&iacute;tiques p&uacute;bliques sostenibles. Amb l'avaluaci&oacute; comparativa es podran identificar zones m&eacute;s vulnerables detectant senyals d'alarma davant canvis primerencs en l'ecosistema o observar mesures de restauraci&oacute; on estan tenint efectes positius. La utilitat anticipat&ograve;ria d'aquest model, que a m&eacute;s &eacute;s d'acc&eacute;s obert, &eacute;s molt rellevant per a una gesti&oacute; m&eacute;s efectiva dels ecosistemes marins.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gràcies a aquesta nova tècnica serà possible mapar aquests boscos blaus a gran escala."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gràcies a aquesta nova tècnica serà possible mapar aquests boscos blaus a gran escala.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El pulm&oacute; del Mediterrani</strong></h2><p class="article-text">
        Conservar les prades marines, entre elles la posid&ograve;nia, &eacute;s crucial per a la salut del planeta. Aquests boscos blaus poden emmagatzemar m&eacute;s carboni per unitat de superf&iacute;cie que els boscos tropicals, amb la retenci&oacute; de set tones cada any per hect&agrave;rea, segons un estudi publicat en la revista <em>Nature,</em> coordinat per l'investigador del CEAB-CSIC &Oacute;scar Serrano. L'equip de cient&iacute;fics ha elaborat el primer inventari mundial d'aquest element qu&iacute;mic retingut per les plantes submarines, que en la seva globalitat s&oacute;n capaces d'acumular fins a 40 milions de tones en el planeta. La posid&ograve;nia del Mediterrani, en concret, emmagatzema molt carboni sota el s&ograve;l mar&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una de les principals amenaces en la zona balear &eacute;s el fondeig il&middot;legal de vaixells, apunta Ali Vahlhaus, director general de la Fundaci&oacute; Cleanwave, que integra el projecte MedGardens, dedicat a la restauraci&oacute; marina de badies poc profundes. &ldquo;El seu creixement &eacute;s molt lent, d'entre dos i set mil&middot;l&iacute;metres a l'any. &Eacute;s a dir, cada metre quadrat que arrossega una &agrave;ncora, necessita moltes d&egrave;cades per regenerar-se&rdquo;, puntualitza.
    </p><p class="article-text">
        L'entitat, segons el seu responsable, lidera des de Mallorca la zona de restauraci&oacute; marina passiva i activa m&eacute;s gran d'Espanya. En 2023 van llan&ccedil;ar el primer projecte a gran escala, que afecta 75 hect&agrave;rees a Portocolom, i actualment tenen dos plans pilot a Formentor i Sant Elm. El seu objectiu &eacute;s recuperar un total de vuit badies balears fins a 2030, sumant una extensi&oacute; de mil hect&agrave;rees. A la mar Mediterr&agrave;nia, cada hect&agrave;rea de posid&ograve;nia compta, no sols com a espai f&iacute;sic, sin&oacute; com a pulm&oacute; blau, banc de vida i arxiu d'hist&ograve;ries ecol&ograve;giques encara per desxifrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/repte-mapar-mon-ocult-ia-i-cientifics-s-alien-per-salvar-posidonia_1_12891577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 05:30:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2170641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2170641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El repte de mapar un món ocult: IA i científics s'alien per salvar la posidònia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mar Mediterráneo,Posidonia,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desafío de mapear un mundo oculto: IA y científicos se alían para salvar la posidonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desafio-mapear-mundo-oculto-ia-cientificos-alian-salvar-posidonia_1_12886824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desafío de mapear un mundo oculto: IA y científicos se alían para salvar la posidonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadores desarrollan un modelo para registrar las praderas a gran escala, un avance clave para proteger uno de los mayores sumideros de carbono y refugios de biodiversidad</p><p class="subtitle">Un día junto a los activistas del mar que luchan por salvar el Mediterráneo</p></div><p class="article-text">
        En las profundidades transparentes del mar Mediterr&aacute;neo, extensas praderas submarinas se extienden bajo el agua. Est&aacute;n dominadas por la <em>Posidonia oceanica, </em>planta acu&aacute;tica end&eacute;mica que forma aut&eacute;nticos pilares ecol&oacute;gicos: almacena carbono en grandes cantidades, sirve de refugio y zona de alimentaci&oacute;n a cientos de especies y amortigua la erosi&oacute;n costera. Pero es un h&aacute;bitat amenazado y su desaparici&oacute;n se produce a un ritmo alarmante como consecuencia del desarrollo del litoral, la contaminaci&oacute;n y el cambio clim&aacute;tico. Un equipo de investigadores ha desarrollado un sistema para mapear estos bosques a gran escala, un avance clave para protegerlos antes de su degradaci&oacute;n irreversible.
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento de las praderas de posidonia es vital para su conservaci&oacute;n, pero los estudios de campo tradicionales han sido un reto cient&iacute;fico. Son costosos y requieren mucho tiempo. Exigen esfuerzos intensivos de buceo, mediciones a pie de campo y an&aacute;lisis localizados, lo que limita la frecuencia y la escala de las evaluaciones. De hecho, no hay una cifra clara de la extensi&oacute;n de posidonia. Algunos estudios hablan de 12.000 kil&oacute;metros cuadrados en aguas someras en el Mediterr&aacute;neo hace una d&eacute;cada, con una p&eacute;rdida de un 34% respecto a medio siglo antes. La cifra aumentar&iacute;a a unos 25.000 kil&oacute;metros cuadrados en zonas m&aacute;s profundas.&nbsp;El archipi&eacute;lago balear tiene un &aacute;rea ocupada por posidonia de 592.82 kil&oacute;metros cuadrados entre 0 y 35 metros de profundidad, seg&uacute;n <a href="https://www.mdpi.com/2072-4292/15/24/5748" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de 2023</a>, la gran mayor&iacute;a ubicados en Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de registro aumenta cuando el objetivo es rastrear grandes extensiones en diferentes regiones. Un equipo de investigadores del Instituto de F&iacute;sica Interdisciplinaria y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB) y del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) ha desarrollado <a href="https://doi.org/10.1016/j.ecolind.2025.114349" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un modelo de medici&oacute;n con inteligencia artificial e im&aacute;genes por sat&eacute;lite</a> que supone un importante avance para detectar y cartografiar autom&aacute;ticamente las &aacute;reas de posidonia. La combinaci&oacute;n de estos mapas con datos f&iacute;sicos, qu&iacute;micos y biol&oacute;gicos permitir&aacute; interpretar de forma integrada la salud de los pastos marinos y establecer decisiones de conservaci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s eficaces.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b570697a-90ef-49bf-a715-b67a34b5375f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El archipiélago balear es una de las zonas del Estado español que acumula mayor porcentaje de praderas de Posidonia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El archipiélago balear es una de las zonas del Estado español que acumula mayor porcentaje de praderas de Posidonia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El desaf&iacute;o de mapear un mundo oculto</strong></h2><p class="article-text">
        El sistema se basa en las llamadas 'redes neuronales convolucionales', una forma avanzada de aprendizaje profundo. Para entrenar el modelo, se usaron im&aacute;genes satelitales multiespectrales de alta resoluci&oacute;n de PlanetScope, una constelaci&oacute;n de sat&eacute;lites de observaci&oacute;n terrestre que proporciona cobertura global diaria, combinadas con datos detallados sobre h&aacute;bitats facilitados por el Govern de les Illes Balears a partir de dos estudios realizados entre 2001 y 2003 y 2017 y 2018. El conjunto cubre alrededor de 2.500 kil&oacute;metros cuadrados de litoral, incluyendo Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera. Para desarrollar el modelo fue necesario usar una unidad de computaci&oacute;n de alto rendimiento durante tres meses, equivalente a 120 a&ntilde;os de computaci&oacute;n en un ordenador convencional.
    </p><p class="article-text">
        El resultado plantea un marco generalizable, capaz de adaptarse a distintas condiciones ambientales y geogr&aacute;ficas, y que ofrece estimaciones confiables tanto de la distribuci&oacute;n como de la extensi&oacute;n de estos h&aacute;bitats submarinos. &ldquo;Empezamos con Mallorca y despu&eacute;s entrenamos el modelo con im&aacute;genes de las otras islas, con suelos y rocas diferentes, lo que nos ofrece confianza para extrapolarlo a otras zonas del Mediterr&aacute;neo, aunque la verificaci&oacute;n depende de la disponibilidad de cartograf&iacute;as fiables en estas &aacute;reas&rdquo;, explica Manuel Mat&iacute;as, investigador principal del equipo, integrado por &Aacute;lex Gim&eacute;nez-Romero, Tom&aacute;s Sintes, Dhafer Ferchichi y Pablo Moreno-Spiegelberg.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empezamos con Mallorca y después entrenamos el modelo con imágenes de las otras islas, con suelos y rocas diferentes, lo que nos ofrece confianza para extrapolarlo a otras zonas del Mediterráneo, aunque la verificación depende de la disponibilidad de cartografías fiables en estas áreas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Matías</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si confrontamos el estudio con otros anteriores, esos se orientan a zonas restringidas (playas, bah&iacute;as) o hacen una clasificaci&oacute;n binaria (posidonia frente a otra clase o tipolog&iacute;a), lo que aumenta la tasa de error al juntar suelos y rocas con algas y otras plantas marinas. Adem&aacute;s, nosotros usamos im&aacute;genes con alta resoluci&oacute;n espacial del orden de tres metros y ocho bandas, lo que ofrece mucha precisi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que distingue nuestro modelo es su robustez&rdquo;, afirma &Agrave;lex Gim&eacute;nez, investigador del IFISC. &ldquo;Incluso expuesto a condiciones ambientales desconocidas, el sistema gener&oacute; mapas fiables de la cobertura de faner&oacute;gamas marinas [plantas que cubren los fondos marinos iluminados y de poca profundidad] que concuerdan con las observaciones de campo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El modelo representa un salto tecnol&oacute;gico respecto a los m&eacute;todos tradicionales, permitiendo mapas detallados que pueden ser actualizados con regularidad y utilizados por cient&iacute;ficos, gestores ambientales y responsables de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sostenibles. Con la evaluaci&oacute;n comparativa se podr&aacute;n identificar zonas m&aacute;s vulnerables detectando se&ntilde;ales de alarma ante cambios tempranos en el ecosistema u observar medidas de restauraci&oacute;n donde est&aacute;n teniendo efectos positivos. La utilidad anticipatoria de este modelo, que adem&aacute;s es de acceso abierto, es muy relevante para una gesti&oacute;n m&aacute;s efectiva de los ecosistemas marinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5d9611f-fca6-444d-81d3-f964959cea67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gracias a esta nueva técnica será posible mapear estos bosques azules a gran escala."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gracias a esta nueva técnica será posible mapear estos bosques azules a gran escala.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El pulm&oacute;n del Mediterr&aacute;neo</strong></h2><p class="article-text">
        Conservar las praderas marinas, entre ellas la posidonia, es crucial para la salud del planeta. Estos bosques azules pueden almacenar m&aacute;s carbono por unidad de superficie que los bosques tropicales, con la retenci&oacute;n de siete toneladas cada a&ntilde;o por hect&aacute;rea, seg&uacute;n un estudio publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-64667-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communication</em></a>, coordinado por el investigador del CEAB-CSIC &Oacute;scar Serrano. El equipo de cient&iacute;ficos ha elaborado el primer inventario mundial de este elemento qu&iacute;mico retenido por las plantas submarinas, que en su globalidad son capaces de acumular hasta 40 millones de toneladas en el planeta. La posidonia del Mediterr&aacute;neo, en concreto, almacena mucho carbono bajo el suelo marino.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales amenazas en la zona balear es <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/yates-embarcaciones-ilegales-destrozan-praderas-posidonia-situacion-dramatica_1_10451926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fondeo ilegal de barcos</a>, apunta Ali Vahlhaus, director general de la Fundaci&oacute;n Cleanwave, que integra el proyecto MedGardens, dedicado a la restauraci&oacute;n marina de bah&iacute;as poco profundas. &ldquo;Su crecimiento es muy lento, de entre dos y siete mil&iacute;metros al a&ntilde;o. Es decir, cada metro cuadrado que arrastra un anclaje, tarda muchas d&eacute;cadas en regenerarse&rdquo;, puntualiza. 
    </p><p class="article-text">
        La entidad, seg&uacute;n su responsable, lidera desde Mallorca la zona de restauraci&oacute;n marina pasiva y activa m&aacute;s grande de Espa&ntilde;a. En 2023 lanzaron el primer proyecto a gran escala, que afecta a 75 hect&aacute;reas en Portocolom, y actualmente tienen dos planes piloto en Formentor y Sant Elm. Su objetivo es recuperar un total de ocho bah&iacute;as baleares hasta 2030, sumando una extensi&oacute;n de mil hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        En el mar Mediterr&aacute;neo, cada hect&aacute;rea de posidonia cuenta, no solo como espacio f&iacute;sico, sino como pulm&oacute;n azul, banco de vida y archivo de historias ecol&oacute;gicas a&uacute;n por descifrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desafio-mapear-mundo-oculto-ia-cientificos-alian-salvar-posidonia_1_12886824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 05:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2170641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2170641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desafío de mapear un mundo oculto: IA y científicos se alían para salvar la posidonia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/13633c93-05e0-49de-9992-aa2f723d56da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mar Mediterráneo,Posidonia,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[LG y la Fundación Ecomar juntan esfuerzos para replantar posidonia en el Mediterráneo: “Es el futuro del planeta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/lg-fundacion-ecomar-juntan-esfuerzos-replantar-posidonia-mediterraneo-futuro-planeta_1_12613249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5855f1d3-5c32-4443-b695-9ff0c22011db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="LG y la Fundación Ecomar juntan esfuerzos para replantar posidonia en el Mediterráneo: “Es el futuro del planeta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo el proyecto Acción Posidonia, cofinanciado con fondos europeos, se ha repoblado en la costa de Cartagena una hectárea de una especie vegetal capital en el equilibrio climático, arrasada en los últimos tiempos por la acción humana. En la raíz de la iniciativa se encuentra el vivero de especies marinas de Portmán, dirigido por el MITECO</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Este es el sitio m&aacute;s adecuado de toda la costa de Cartagena para replantar la posidonia oce&aacute;nica. Por la profundidad, que es de unos doce metros, por la abundante luz del sol que llega al fondo, con el agua tan limpia. Y porque todo lo que est&aacute; sufriendo esta especie, que es mucho, se ve aqu&iacute; representado&rdquo;. Gast&oacute;n Cedrone, responsable de proyectos cient&iacute;ficos de la Fundaci&oacute;n Ecomar, se asoma a la banda de una z&oacute;diac cerca de la playa de Fatares, en la monta&ntilde;osa costa oeste de Cartagena. Forma parte de una expedici&oacute;n en mar abierto de Acci&oacute;n Posidonia, un proyecto avalado por el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (MITECO) e impulsado por la propia fundaci&oacute;n, por Redeia y por LG Electronics Espa&ntilde;a que busca repoblar la posidonia en el Mediterr&aacute;neo. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, la iniciativa se ha convertido en un perfecto ejemplo de cooperaci&oacute;n entre entidades p&uacute;blicas y privadas para mejorar el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        En el suelo marino, en este punto exacto, que deber&iacute;a ser, se&ntilde;ala Cedrone, &ldquo;un para&iacute;so de vida marina&rdquo;, lo que hay son calvas de arena y trazos d&eacute;biles de posidonia que se entremezclan con la nada absoluta, con un desierto. Apenas circulan peces porque tienen poco de lo que alimentarse. Todo est&aacute; conectado. &ldquo;Las embarcaciones que pasan por aqu&iacute;, las anclas que sueltan para fondear, la pesca de arrastre. Esas pr&aacute;cticas est&aacute;n acabando con esta especie aqu&iacute; y en todo el Mediterr&aacute;neo. Es paradigm&aacute;tico: un suelo que ha tardado d&eacute;cadas y d&eacute;cadas en conformarse, como si fuera un bosque, puede ser arrasado en cuesti&oacute;n de segundos, con unas consecuencias nefastas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a973137b-54b6-48ef-8d11-cbb07b8c128b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos buzos delimitan en el suelo marino los espacios donde se colocarán las plántulas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos buzos delimitan en el suelo marino los espacios donde se colocarán las plántulas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Acci&oacute;n Posidonia, que dispone de un presupuesto total de un mill&oacute;n de euros, est&aacute; cofinanciado, al 70%, por el Fondo Europeo Mar&iacute;timo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) de la UE, y cuenta asimismo con la participaci&oacute;n de instituciones como la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Actividades Subacu&aacute;ticas (FEDAS), el Instituto Mediterr&aacute;neo de Estudios Avanzados (IMEDEA) y la Federaci&oacute;n Nacional de Cofrad&iacute;as de Pescadores (FNCP).
    </p><h2 class="article-text">Una hect&aacute;rea de posidonia, diez de bosque amaz&oacute;nico</h2><p class="article-text">
        Alrededor de Gast&oacute;n Cedrone, en este enclave estrat&eacute;gico del litoral peninsular, un equipo de cinco buzos se tira al agua sosteniendo, cada uno, un cuadrado dividido en 25 celdas exactas. En solo media hora de buceo van a replantar 100 pl&aacute;ntulas de posidonia en el suelo devastado por la acci&oacute;n humana. Acci&oacute;n Posidonia ha repoblado ya tres hect&aacute;reas de fondo marino en la costa mediterr&aacute;nea entre Cartagena, Calpe, Pollen&ccedil;a y Tossa de Mar. En esta especie vegetal, el proyecto y sus miembros lo ponen constantemente en valor, se encuentra el porvenir del equilibrio ecol&oacute;gico del planeta. Tan solo una hect&aacute;rea de posidonia puede absorber tanto CO2 como diez hect&aacute;reas de bosque amaz&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        En la propia agua del mar, en la que ya se sumergen los buzos para depositar una planta en cada celda, es f&aacute;cil percibir la otra gran amenaza de la especie: el cambio clim&aacute;tico. A las puertas del oto&ntilde;o, su temperatura media ronda los 26 grados. Es una cifra bastante m&aacute;s alta de lo habitual en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. &ldquo;El proceso de plantaci&oacute;n&rdquo;, relata Cedrone, &ldquo;es algo m&aacute;gico&rdquo;. &ldquo;Es como conformar un bosque invisible que nadie ve. Las ra&iacute;ces que enterramos en la arena se asientan, aunque no se aprecie, sobre una capa de sustrato natural que puede tener cientos de a&ntilde;os, con restos de plantas muertas de otras &eacute;pocas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba8416b0-815e-40fd-9fb5-43730d5bd21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una pradera de posidonia oceánica replantada por Acción Posidonia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una pradera de posidonia oceánica replantada por Acción Posidonia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Abajo, a 12 metros de profundidad, el tiempo y la vida transcurren mucho m&aacute;s lentos, con esa sugesti&oacute;n parad&oacute;jica de azar y planificaci&oacute;n que solo existe en la naturaleza. Las pl&aacute;ntulas crecer&aacute;n a un ritmo de dos cent&iacute;metros al a&ntilde;o. Se ir&aacute;n poco a poco coloreando de verde, favorecidas por la luz del sol que traspasa el agua. Esta zona, tan mermada, ir&aacute; con el tiempo transform&aacute;ndose en ese para&iacute;so que un d&iacute;a comenz&oacute; a perderse. Eso es la posidonia oce&aacute;nica: un pulm&oacute;n de ox&iacute;geno; una barrera natural que amortigua la fuerza de las olas y evita la erosi&oacute;n; un refugio donde conviven cientos de especies animales; un vergel que retiene el carbono con una eficacia que no existe en la superficie terrestre.
    </p><h2 class="article-text">Colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada</h2><p class="article-text">
        El reto, al principio ut&oacute;pico, en el que se embarcaron LG Electronics y la Fundaci&oacute;n Ecomar con Acci&oacute;n Posidonia, contando con el apoyo del MITECO, de Europa, de las federaciones, las asociaciones en defensa del Mediterr&aacute;neo y Redeia, es el ejemplo perfecto de c&oacute;mo la uni&oacute;n de esfuerzos multiplica resultados. El progreso solo tiene sentido si es compartido. &Eacute;se era el objetivo de la multinacional electr&oacute;nica: aunar a sociedad civil, voluntarios y administraciones p&uacute;blicas con la fuerza econ&oacute;mica y las ganas de cambiar el mundo del sector privado. Todo, siempre, con el conocimiento cient&iacute;fico en la base.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta sinergia acelera la restauraci&oacute;n de las praderas marinas, trata de sensibilizar a la ciudadan&iacute;a y genera un impacto positivo y, sobre todo, duradero. &ldquo;Somos conscientes de que el cambio clim&aacute;tico va mucho m&aacute;s r&aacute;pido de lo que parece. Si la gente supiera lo importante que es la posidonia no habr&iacute;a que estar protegi&eacute;ndola. Cada vez que se arrastra del suelo se eliminan 40 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n. Todo lo que hace esta planta es beneficioso para el medio ambiente&rdquo;, asevera Jaime de Jara&iacute;z, CEO de LG en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La empresa enmarca Acci&oacute;n Posidonia dentro de su programa Smart Green Seas con una raz&oacute;n de ser clara. &ldquo;Nosotros pensamos que hay dos tipos de sostenibilidad&rdquo;, prosigue de Jara&iacute;z. &ldquo;La sostenibilidad 1.0, que consiste en que cada persona reduzca por s&iacute; misma su impacto en el planeta, y la 2.0, que es la acci&oacute;n real por regenerar ecosistemas, con la ayuda inestimable de la ciencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De crear conciencia social se encarga la Fundaci&oacute;n Ecomar, liderada por la doble campeona ol&iacute;mpica de vela Theresa Zabell. Ella tambi&eacute;n se ha sumergido en la costa de Cartagena para replantar posidonia. Zabell dice que la clave est&aacute; en formar, en compartir el conocimiento. Ecomar realiza un programa integral que combina actividades educativas para ni&ntilde;os en colegios con sesiones divulgativas y talleres con pescadores.
    </p><h2 class="article-text">El laboratorio de posidonia del MITECO</h2><p class="article-text">
        Bordeando la costa, a 20 kil&oacute;metros de Cartagena, en Portm&aacute;n (La Uni&oacute;n), el MITECO habilit&oacute; en 2021 el vivero donde han germinado todas las pl&aacute;ntulas de posidonia que se han depositado bajo la arena en la playa de Fatares. Su ejecuci&oacute;n est&aacute; a cargo del grupo Tragsa.
    </p><p class="article-text">
        En este espacio, que es un laberinto ordenado de acuarios de agua fr&iacute;a y arena limpia y una balsa de nueve metros c&uacute;bicos con una toma directa de agua del mar, la posidonia oce&aacute;nica crece ritmo pausado y los cient&iacute;ficos, entre los cuales colaboran investigadores de la Universidad de Murcia, experimentan con ella. Esta infraestructura se trasladar&aacute; pr&oacute;ximamente a la localidad de &Aacute;guilas, cuenta Inmaculada Ram&iacute;rez, directora de la Oficina T&eacute;cnica del Mar Menor, dependiente del MITECO, para conformar el Centro de Conservaci&oacute;n y Recuperaci&oacute;n de Especies Marinas. &ldquo;La acci&oacute;n aqu&iacute; est&aacute; alineada con el Pacto de Estado Frente a la Emergencia Clim&aacute;tica. Todo por estos bosques de posidonia, que son tan importantes para conseguir la recuperaci&oacute;n del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, asevera.
    </p><h2 class="article-text">Una cadena de montaje de varios meses</h2><p class="article-text">
        Entre los acuarios en los que germinan y nacen las plantas, Sergio L&oacute;pez, responsable del vivero, explica que, para llegar a este punto, hace falta una extensa cadena de montaje que se prolonga durante largos meses. Bajo las hojas verdes hay larvas diminutas de langostino que nadan y buscan refugio entre los grumos de arena. Habitan en un ecosistema artificial que simula milim&eacute;tricamente el fondo marino. &ldquo;Dentro de una pradera real, en el mar, hay crust&aacute;ceos, peces, estrellas de mar, especies microsc&oacute;picas&rdquo;, enumera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_50p_1126105.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_50p_1126105.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_75p_1126105.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_75p_1126105.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_default_1126105.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_default_1126105.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e85f814e-8393-4e79-8082-2c46f1713ea1_16-9-aspect-ratio_default_1126105.jpg"
                    alt="Vivero de Portmán"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vivero de Portmán                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La cadena de montaje comienza a partir del mes de febrero, en las costas de la Regi&oacute;n de Murcia, Almer&iacute;a y Alicante, con campa&ntilde;as de recogida de los frutos maduros que la posidonia suelta durante su ciclo vital y que acaban, con las corrientes, en tierra firme. Con cuidado se extraen de ellos las semillas y estas, acto seguido, son transportadas al vivero de Portm&aacute;n y son reintroducidas en los acuarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima fase, y la de mayor importancia, consiste en buscar el lugar id&oacute;neo, en mar abierto, para replantar la especie. Las primeras posidonias criadas en este vivero, un total de 1.000, fueron llevadas a la bah&iacute;a de Mazarr&oacute;n en agosto de 2022. Ese n&uacute;mero ha ido creciendo exponencialmente desde entonces. Sergio L&oacute;pez sit&uacute;a la cifra de semillas recolectadas en 2023 en 30.000. En 2024, prosigue, 60.000. El 60% de los ejemplares replantados logra sobrevivir. Un proyecto pionero de Redeia para impulsar la repoblaci&oacute;n de la planta sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n para lo que en la actualidad hace Acci&oacute;n Posidonia. &ldquo;Aqu&iacute; aprendemos con el error, con la experiencia. El proceso de germinaci&oacute;n de cada planta en el vivero dura unos cuatro meses, hasta que las ra&iacute;ces son lo suficientemente fuertes como para llevarlas al mar. Entonces ocurre el traslado, el buceo, el mimo que se le pone a cada una&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Pero la ciencia siempre tiene colocado el punto de mira en el futuro. &ldquo;Ahora se puede decir que trabajamos a peque&ntilde;a escala&rdquo;, explica el responsable. &ldquo;Lo ideal, dentro de unos a&ntilde;os, ser&iacute;a colocar las balsas junto al mismo mar, y germinar ah&iacute; las semillas, r&aacute;pido, con agua limpia entrando de forma constante&rdquo;. Se trata, contin&uacute;a, de encontrar la forma natural de replantar la especie en todo el pa&iacute;s. Por ahora, Acci&oacute;n Posidonia ha comenzado con tres hect&aacute;reas gracias a la labor de entidades como la Fundaci&oacute;n Ecomar o compa&ntilde;&iacute;as como LG Electronics Espa&ntilde;a. &ldquo;Dentro de un tiempo se tendr&aacute; tanta experiencia, tanto inter&eacute;s en repoblar la posidonia, que todo ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil. Por ah&iacute; pasa parte del futuro del planeta&rdquo;, concluye Sergio L&oacute;pez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/lg-fundacion-ecomar-juntan-esfuerzos-replantar-posidonia-mediterraneo-futuro-planeta_1_12613249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 04:01:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5855f1d3-5c32-4443-b695-9ff0c22011db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="520764" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5855f1d3-5c32-4443-b695-9ff0c22011db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="520764" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[LG y la Fundación Ecomar juntan esfuerzos para replantar posidonia en el Mediterráneo: “Es el futuro del planeta”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5855f1d3-5c32-4443-b695-9ff0c22011db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Cartagena,Posidonia,Mediterráneo,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fondejos il·legals i patrons 'pirata' destrossen les prades submarines d'una llacuna de Formentera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/fondejos-il-legals-i-patrons-pirata-destrossen-les-prades-submarines-d-llacuna-formentera_1_12550102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" width="1200" height="675" alt="Fondejos il·legals i patrons &#039;pirata&#039; destrossen les prades submarines d&#039;una llacuna de Formentera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consell Insular ha inspeccionat 75 embarcacions fondejades en s'Estany des Peix, un dels punts del Parc Natural de Ses Salines, que sofreix la pressió turística</p><p class="subtitle">Un batec ocult en l'escull: dos models revelen com creixen i resisteixen els corals davant la crisi climàtica</p></div><p class="article-text">
        L'activitat en s'Estany des Peix, un dels paratges naturals la conservaci&oacute; dels quals genera m&eacute;s pol&egrave;mica a Formentera, &eacute;s incessant si es t&eacute; en compte la seva categoria d'espai protegit i la necessitat que no hi hagi en ell cap mena d'activitat perjudicial per al medi ambient. La venda il&middot;legal de begudes i les activitats n&agrave;utiques sense llic&egrave;ncia s&oacute;n les n&egrave;mesis de la salut ambiental de la llacuna, que pertany al Parc Natural de Ses Salines, incl&ograve;s des de 2006 en la Xarxa Natura 2000 com a Lloc d'Inter&egrave;s Comunitari (LIC) i Zona Especial de Protecci&oacute; d'Ocells (ZEPA).
    </p><p class="article-text">
        El Consell Insular ha realitzat en les &uacute;ltimes setmanes 75 inspeccions a embarcacions fondejades que, en el cas de les barques no autoritzades, podrien acabar en expedients sancionadors. Durant el control, la instituci&oacute; ha aixecat sis actes i obert els corresponents expedients sancionadors a vaixells que usaven una boia o un punt del pantal&agrave; sense estar autoritzades. A aquests controls en la zona d'alt valor ecol&ograve;gic s'han sumat a m&eacute;s, en l'&uacute;ltima setmana, una inspecci&oacute; de la Gu&agrave;rdia Civil &mdash;que es va saldar amb altres vuit expedients sancionadors&mdash; i una altra del Govern.
    </p><p class="article-text">
        Les multes, no obstant aix&ograve;, no es podran aplicar fins que el Reglament de s&rsquo;Estany des Peix aprovat en 2022 &mdash;que estableix que nom&eacute;s un m&agrave;xim de 285 embarcacions tenen perm&egrave;s amarrar en l'espai natural&mdash; s'aprovi definitivament, segons ha explicat la consellera insular i vicepresidenta primera del Consell de Formentera, Ver&oacute;nica Castell&oacute;. La representant ha criticat que, des que es va aprovar la normativa (es va aprovar inicialment, per&ograve; encara no &eacute;s definitiva), no hi ha hagut &ldquo;accions contundents&rdquo; contra els infractors i ha detallat, en declaracions a R&agrave;dio Illa, que a partir d'ara s'intentar&agrave; sancionar aplicant altres normatives del Consell. Castell&oacute;, amb qui ha intentat posar-se en contacte sense &egrave;xit elDiario.es, tamb&eacute; ha recordat que l'&uacute;s de morts il&middot;legals en la llacuna no sols suposa una infracci&oacute;, sin&oacute; tamb&eacute; un &ldquo;perill per a la biodiversitat marina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S'Estany des Peix ha estat durant anys l'epicentre d'un pols continu entre administracions, empreses i usuaris pel control del fondeig i les activitats n&agrave;utiques. Dos anys m&eacute;s tard que s'aprov&eacute;s el reglament, a l'agost de 2024, el fondeig en aquest &agrave;mbit natural va passar de &ldquo;lliure condicionat&rdquo; a &ldquo;regulat&rdquo;, despr&eacute;s d'un acord entre el Consell de Formentera i la Conselleria d'Agricultura, Pesca i Medi Natural per a modificar el Pla Rector d'&Uacute;s i Gesti&oacute; (PRUG). Un canvi que, no obstant aix&ograve;, encara no s'ha concretat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La llacuna està inclosa en la Xarxa Natura 2000 d&#039;espais naturals protegits."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La llacuna està inclosa en la Xarxa Natura 2000 d&#039;espais naturals protegits.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Abans, l'any 2020, s'havia creat la Comissi&oacute; de Seguiment de l'estany per a ordenar i regular el fondeig en l'espai natural. Arran d'aquest conveni, el Consell va passar a ser l'encarregat de la regulaci&oacute; de fondejos i va elaborar, en col&middot;laboraci&oacute; amb els usuaris recreatius de la llacuna, l'actual reglament d'&uacute;s, que entre altres coses estableix els requisits m&iacute;nims per a accedir a un amarrament.
    </p><p class="article-text">
        Per part seva, la Conselleria de Medi Ambient va assumir el seguiment i el control dels efectes de les instal&middot;lacions en la flora i la fauna i l'entorn mediambiental en general de la zona. Aix&iacute; com, en el cas que fos necessari, l'execuci&oacute; de projectes de recuperaci&oacute; i conservaci&oacute; dels h&agrave;bitats vinculats a s&rsquo;Estany, va informar en el seu moment el Govern.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_50p_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_50p_1124276.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_75p_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_75p_1124276.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.jpg"
                    alt="La normativa de fondeig segons el reglament actual."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La normativa de fondeig segons el reglament actual.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Focus d'activitats n&agrave;utiques il&middot;legals</strong></h2><p class="article-text">
        Aquestes mesures per part de l'administraci&oacute; han perseguit, des de la seva posada en marxa, l'eliminaci&oacute; de qualsevol possibilitat de dur a terme serveis no regulats a s&rsquo;Estany. Una cosa que fins ara no s'ha aconseguit. Els agents de Medi Ambient van aixecar el juliol passat nou actes de den&uacute;ncia contra operadors de x&agrave;rter n&agrave;utic que duen a terme els seus serveis sense l'autoritzaci&oacute; de Costes necess&agrave;ria per a operar en l'espai natural, com va publicar R&agrave;dio Illa.
    </p><p class="article-text">
        No era la primera vegada que alguns d'ells eren sancionats, sin&oacute; que a principis d'estiu ja s'havien enfrontat a altres multes per les seves actuacions il&middot;legals, amb les quals han continuat al llarg de la temporada tur&iacute;stica. Pel que sembla, el seu modus operandi &eacute;s citar els clients en la rampa d'acc&eacute;s a la mar, on una embarcaci&oacute; recull a les persones que tenen la reserva i les trasllada a un altre vaixell fondejat una mica m&eacute;s lluny i que &eacute;s el que realment ha llogat l'usuari. D'aquesta manera, continuen amb les activitats econ&ograve;miques a l'entorn del parc natural, que en teoria est&agrave; estrictament protegit.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els infractors citen als clients en la rampa d&#039;accés a la mar, on una embarcació els recull i els trasllada a un altre banc fondejat més lluny, que és el que realment han llogat. Això està prohibit perquè és un parc natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D'altra banda, l'excusa dels encarregats de llogar aquests charters enfront de les inspeccions de les autoritats &eacute;s que els clients s&oacute;n amics o coneguts seus. Utilitzen, a m&eacute;s, algunes de les rampes de la llacuna &mdash;actualment hi ha dues i est&agrave; prevista una tercera&mdash; per a carregar i descarregar equipament n&agrave;utic destinat a practicar esports aqu&agrave;tics, com a moto aqu&agrave;tica o paddle surf, a bord de les embarcacions que es lloguen, fondejades a unes quantes milles de la costa. &Eacute;s a dir, que les infraestructures, situades en el Domini P&uacute;blic Mar&iacute;tim-Terrestre, s'usen amb &agrave;nim de lucre sense comptar amb l'autoritzaci&oacute; corresponent, segons han assegurat els agents de Medi Ambient del Govern en diverses ocasions.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; hi ha venedors ambulants en alta mar, l'activitat dels quals ha proliferat durant aquesta temporada tur&iacute;stica a les Piti&uuml;ses, que utilitzen s&rsquo;Estany com a punt d'amarrament, segons han denunciat p&uacute;blicament alguns empresaris que s&iacute; que paguen el servei complint amb la perman&egrave;ncia m&iacute;nima anual de nou mesos establerta en la regulaci&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">També hi ha venedors ambulants en alta mar, l&#039;activitat dels quals ha proliferat durant aquesta temporada turística a les Pitiüses, que utilitzen s’Estany com a punt d&#039;amarrament</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Només 285 embarcacions amb permís poden amarrar i fondejar a s&#039;Estany, tal com estableix la Regulació"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Només 285 embarcacions amb permís poden amarrar i fondejar a s&#039;Estany, tal com estableix la Regulació                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Fer complir el reglament</strong></h2><p class="article-text">
        Els usuaris de s&rsquo;Estany des Peix han lamentat que desenes d'embarcacions sense autoritzaci&oacute; naveguin a pler per la llacuna i han reclamat a les institucions que facin complir el reglament aprovat pel Consell. Tamb&eacute; han criticat que hi hagi amarraments desaprofitats i que encara no s'hagi efectuat l'assignaci&oacute; definitiva de les 285 places en les 207 boies de baix impacte i en els 78 pantalans, com ha publicat aquests dies R&agrave;dio Illa.
    </p><p class="article-text">
        Els usuaris recreatius de l'espai natural, que s'unificaven abans en el Club de Pescadors de s&rsquo;Estany (fundat l'any 1996), van decidir el mar&ccedil; passat reprendre la seva activitat despr&eacute;s d'anys de paralitzaci&oacute;. Una de les decisions que van prendre va ser canviar el nom del col&middot;lectiu a Associaci&oacute; d&rsquo;Usuaris Recreatius de s&rsquo;Estany des Peix per a representar millor el seu &agrave;mbit d'actuaci&oacute;, que s'est&eacute;n tamb&eacute; a les causes que involucren al Port de la Savina.
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, en el passat ple d'abril, el partit en l'oposici&oacute; Gent x Formentera ja va instar el Govern balear i al Consell de Formentera a fer complir el reglament i a impedir la impunitat dels quals treuen r&egrave;dit a activitats econ&ograve;miques il&middot;legals. A m&eacute;s, l'oposici&oacute; va sol&middot;licitar al Consell que deman&eacute;s un informe t&egrave;cnic a la Conselleria de la Mar i del Cicle de l'Aigua del Govern en relaci&oacute; amb la capacitat de c&agrave;rrega de la llacuna.
    </p><p class="article-text">
        El mateix partit pol&iacute;tic va mostrar fa un any el seu &ldquo;total rebuig&rdquo; a licitar la gesti&oacute; dels amarraments en l'espai natural, una proposta feta pel llavors president Lloren&ccedil; C&oacute;rdoba. Contradient la iniciativa de C&ograve;rdova, GxF va defensar que la millor opci&oacute; per a la conservaci&oacute; de s&rsquo;Estany i garantir l'acc&eacute;s a la mar als 285 autoritzats era &ldquo;mantenir la gesti&oacute; p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;àrea natural, plena de barques amarrades a les boies ecològiques disposades a l&#039;aigua"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;àrea natural, plena de barques amarrades a les boies ecològiques disposades a l&#039;aigua                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Refor&ccedil;ar la vigil&agrave;ncia</strong></h2><p class="article-text">
        Xisco Sobrado, representant de l'&agrave;rea marina del GEN-GOB, ha recordat que la regulaci&oacute; en s&rsquo;Estany es va fer per a protegir les plantes marines sobre les quals, tant l'ancora com les cadenes de les embarcacions, tenen un impacte molt &ldquo;evident&rdquo;, ha recalcat el portaveu mediambiental. Encara que no hi ha una gran pres&egrave;ncia de Posidonia oceanica, l'esp&egrave;cie m&eacute;s protegida de Balears i la m&eacute;s sensible als fondejos, s&iacute; que hi ha unes altres, com la Cymodocea nodosa, que malgrat tenir una capacitat de regeneraci&oacute; molt m&eacute;s r&agrave;pida que la Posidonia, es veu igualment afectada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Els fondejos il·legals i patrons &#039;pirata&#039; són un dels principals problemes de la llacuna, que requereix més vigilància per part de Medi Ambient"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Els fondejos il·legals i patrons &#039;pirata&#039; són un dels principals problemes de la llacuna, que requereix més vigilància per part de Medi Ambient                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sobre aquesta esp&egrave;cie, el Decret 132/2005, del 23 de desembre, mitjan&ccedil;ant el qual s'aprova el PRUG del Parc Natural de ses Salines d'Eivissa i Formentera, estableix que les ancores i les cadenes &ldquo;no han de fixar-se mai&rdquo;. Tampoc sobre les comunitats de <em>Caulerpa prolifera</em> ni <em>Zostera noltii</em>. El mateix decret contempla que, a causa del grau de &ldquo;singularitat, raresa i vulnerabilitat&rdquo; d'aquestes prades submarines, fa falta delimitar el sector sud de la llacuna amb la finalitat d'evitar el fondeig. A m&eacute;s, la norma jur&iacute;dica inclou la protecci&oacute; de les formacions superficials de Posidonia oceanica en la boca de s&rsquo;Estany.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Evidentment, si existeix una activitat sense control, les esp&egrave;cies sofreixen i el fons mar&iacute; s'espatlla. Hauria d'existir vigil&agrave;ncia perqu&egrave; aquestes pr&agrave;ctiques no succe&iuml;ssin&rdquo;, determina el representant mediambiental. Des del GEN-GOB han impulsat &uacute;ltimament diferents campanyes per a prevenir el mal a les plantes marines i, per part seva, el Parc Natural est&agrave; en contacte amb altres organitzacions mediambientals per a donar veu d'alerta sempre que es duguin a terme actuacions irresponsables. Sobrado afegeix, finalment, que el tema de la vigil&agrave;ncia &ldquo;&eacute;s molt important&rdquo; i reivindica la incorporaci&oacute; de m&eacute;s agents mediambientals a les Piti&uuml;ses per a poder fer-la efectiva i es puguin sancionar aquestes infraccions.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/fondejos-il-legals-i-patrons-pirata-destrossen-les-prades-submarines-d-llacuna-formentera_1_12550102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 08:24:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" length="368684" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" type="image/jpeg" fileSize="368684" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fondejos il·legals i patrons 'pirata' destrossen les prades submarines d'una llacuna de Formentera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia,Formentera,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fondeos ilegales y patrones 'pirata' destrozan las praderas submarinas de una laguna de Formentera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/fondeos-ilegales-patrones-pirata-destrozan-praderas-submarinas-laguna-formentera_1_12547880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" width="1200" height="675" alt="Fondeos ilegales y patrones &#039;pirata&#039; destrozan las praderas submarinas de una laguna de Formentera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consell Insular ha inspeccionado a 75 embarcaciones fondeadas en s'Estany des Peix, uno de los puntos del Parque Natural de Ses Salines, que sufre la presión turística</p><p class="subtitle">Un latido oculto en el arrecife: dos modelos revelan cómo crecen y resisten los corales ante la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        La actividad en s'Estany des Peix, uno de los parajes naturales cuya conservaci&oacute;n genera m&aacute;s pol&eacute;mica en Formentera, es incesante si se tiene en cuenta su categor&iacute;a de espacio protegido y la necesidad de que no haya en &eacute;l ning&uacute;n tipo de actividad perjudicial para el medio ambiente. La venta ilegal de bebidas y las actividades n&aacute;uticas sin licencia son las n&eacute;mesis de la salud ambiental de la laguna, que pertenece al Parque Natural de Ses Salines, incluido desde 2006 en la Xarxa Natura 2000 como Lugar de Inter&eacute;s Comunitario (LIC) y Zona Especial de Protecci&oacute;n de Aves (ZEPA).
    </p><p class="article-text">
        El Consell Insular ha realizado en las &uacute;ltimas semanas 75 inspecciones a embarcaciones fondeadas que, en el caso de las barcas no autorizadas, podr&iacute;an acabar en expedientes sancionadores. Durante el control, la instituci&oacute;n ha levantado seis actas y abierto los correspondientes expedientes sancionadores a barcos que usaban una boya o un punto del pantal&aacute;n sin estar autorizadas. A estos controles en la zona de alto valor ecol&oacute;gico se han sumado adem&aacute;s, en la &uacute;ltima semana, una inspecci&oacute;n de la Guardia Civil &mdash;que se sald&oacute; con otros ocho expedientes sancionadores&mdash; y otra del Govern.
    </p><p class="article-text">
        Las multas, sin embargo, no se podr&aacute;n aplicar hasta que el <a href="https://www.consellinsulardeformentera.cat/images/stories/descarregues/mediambient/Reglament_sEstany_des_peix/PROJECTE_REGLAMENT_ESTANY_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reglament de s&rsquo;Estany des Peix aprobado en 2022</a> &mdash;que establece que s&oacute;lo un m&aacute;ximo de 285 embarcaciones tienen permitido amarrar en el espacio natural&mdash; se apruebe definitivamente, seg&uacute;n ha explicado la consellera insular y vicepresidenta primera del Consell de Formentera, Ver&oacute;nica Castell&oacute;. La representante ha criticado que, desde que se aprob&oacute; la normativa (se aprob&oacute; inicialmente, pero a&uacute;n no es definitiva), no ha habido &ldquo;acciones contundentes&rdquo; contra los infractores y ha detallado, <a href="https://www.radioillaformentera.cat/estany-des-peix-no-es-tracta-nomes-daixecar-actes-shan-de-tramitar-i-fer-la-proposta-sancionadora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en declaraciones a R&agrave;dio Illa</a>, que a partir de ahora se va a intentar sancionar aplicando otras normativas del Consell. Castell&oacute;, con quien ha intentado ponerse en contacto sin &eacute;xito elDiario.es, tambi&eacute;n ha recordado que el uso de muertos ilegales en la laguna no s&oacute;lo supone una infracci&oacute;n, sino tambi&eacute;n un &ldquo;peligro para la biodiversidad marina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S'Estany des Peix ha sido durante a&ntilde;os el epicentro de un pulso continuo entre administraciones, empresas y usuarios por el control del fondeo y las actividades n&aacute;uticas. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde de que se aprobara el reglamento, en agosto de 2024, el fondeo en este &aacute;mbito natural pas&oacute; de &ldquo;libre condicionado&rdquo; a &ldquo;regulado&rdquo;, despu&eacute;s de un acuerdo entre el Consell de Formentera y la conselleria de Agricultura, Pesca i Medi Natural para modificar el <a href="https://boib.caib.es//pdf/2005196/mp31.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Rector de Uso y Gesti&oacute;n (PRUG)</a>. Un cambio que, sin embargo, todav&iacute;a no se ha concretado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88b66f89-c2da-4777-bdab-72a50770988e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La laguna formenterense está incluida en la Xarxa Natura 2000 de espacios naturales protegidos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La laguna formenterense está incluida en la Xarxa Natura 2000 de espacios naturales protegidos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Antes, en el a&ntilde;o 2020, se hab&iacute;a creado la Comisi&oacute;n de Seguimiento del estanque para ordenar y regular el fondeo en el espacio natural. A ra&iacute;z de este convenio, el Consell pas&oacute; a ser el encargado de la regulaci&oacute;n de fondeos y elabor&oacute;, en colaboraci&oacute;n con los usuarios recreativos de la laguna, el actual reglamento de uso, que entre otras cosas establece los requisitos m&iacute;nimos para acceder a un amarre. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Conselleria de Medi Ambient asumi&oacute; el seguimiento y el control de los efectos de las instalaciones en la flora y la fauna y el entorno medioambiental en general de la zona. As&iacute; como, en el caso de que fuera necesario, la ejecuci&oacute;n de proyectos de recuperaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de los h&aacute;bitats vinculados a s&rsquo;Estany, inform&oacute; en su momento el Govern.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_50p_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_50p_1124276.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_75p_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_75p_1124276.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5cefd00-9e70-4aea-928e-096617dbc671_source-aspect-ratio_default_1124276.jpg"
                    alt="La normativa de fondeo de la laguna según el reglamento actual."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La normativa de fondeo de la laguna según el reglamento actual.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Foco de actividades n&aacute;uticas ilegales</strong></h2><p class="article-text">
        Estas medidas por parte de la administraci&oacute;n han perseguido, desde su puesta en marcha, la eliminaci&oacute;n de cualquier posibilidad de llevar a cabo servicios no regulados en s&rsquo;Estany. Algo que hasta ahora no se ha conseguido. Los agentes de Medio Ambiente levantaron el pasado julio nueve actas de denuncia contra operadores de ch&aacute;rter n&aacute;utico que llevan a cabo sus servicios sin la autorizaci&oacute;n de Costas necesaria para operar en el espacio natural, <a href="https://www.radioillaformentera.cat/lestany-des-peix-focus-dactivitats-nautiques-no-autoritzades/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como public&oacute; R&agrave;dio Illa.</a>
    </p><p class="article-text">
        No era la primera vez que algunos de ellos eran sancionados, sino que a principios de verano ya se hab&iacute;an enfrentado a otras multas por sus actuaciones ilegales, con las que han continuado a lo largo de la temporada tur&iacute;stica. Al parecer, su <em>modus operandi</em> es citar los clientes en la rampa de acceso al mar, donde una embarcaci&oacute;n recoge a las personas que tienen la reserva y las traslada a otro barco fondeado un poco m&aacute;s lejos y que es el que realmente ha alquilado el usuario. De este modo, contin&uacute;an con las actividades econ&oacute;micas en el entorno del parque natural, que en teor&iacute;a est&aacute; estrictamente protegido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los infractores citan a los clientes en la rampa de acceso al mar, donde una embarcación les recoge y les traslada a otro banco fondeado más lejos, que es el que realmente han alquilado. Esto está prohibido porque es un parque natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, la excusa de los encargados de alquilar estos charters frente a las inspecciones de las autoridades es que los clientes son amigos o conocidos suyos. Utilizan, adem&aacute;s, algunas de las rampas de la laguna &mdash;actualmente hay dos y est&aacute; prevista una tercera&mdash; para cargar y descargar equipaci&oacute;n n&aacute;utica destinada a practicar deportes acu&aacute;ticos, como<em> jet ski</em> o <em>paddle surf</em>, a bordo de las embarcaciones que se alquilan, fondeadas a unas cuantas millas de la costa. Es decir, que las infraestructuras, ubicadas en el Dominio P&uacute;blico Mar&iacute;timo-Terrestre, se usan con &aacute;nimo de lucro sin contar con la autorizaci&oacute;n correspondiente, seg&uacute;n han asegurado los agentes de Medi Ambient del Govern en varias ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay vendedores ambulantes en alta mar, cuya actividad ha proliferado durante esta temporada tur&iacute;stica en las Pitiusas, que utilizan s&rsquo;Estany como punto de amarre, seg&uacute;n han denunciado p&uacute;blicamente algunos empresarios que s&iacute; pagan el servicio cumpliendo con la permanencia m&iacute;nima anual de nueve meses establecida en la regulaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">También hay vendedores ambulantes en alta mar, cuya actividad ha proliferado durante esta temporada turística en las Pitiusas, que utilizan s’Estany como punto de amarre</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ddaf3f4-c9cf-4381-a245-815ce108f91d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tan solo 285 embarcaciones con permiso para ello pueden amarrar y fondear en s&#039;Estany, tal y como establece la Regulación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tan solo 285 embarcaciones con permiso para ello pueden amarrar y fondear en s&#039;Estany, tal y como establece la Regulación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Hacer cumplir el reglamento</strong></h2><p class="article-text">
        Los usuarios de s&rsquo;Estany des Peix han lamentado que decenas de embarcaciones sin autorizaci&oacute;n naveguen a sus anchas por la laguna y han reclamado a las instituciones que hagan cumplir el reglamento aprobado por el Consell. Tambi&eacute;n han criticado que haya amarres desaprovechados y que a&uacute;n no se haya efectuado la asignaci&oacute;n definitiva de las 285 plazas en las 207 boyas de bajo impacto y en los 78 pantalanes, <a href="https://www.radioillaformentera.cat/els-usuaris-recreatius-de-lestany-des-peix-reclamen-que-es-faci-complir-el-reglament/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ha publicado estos d&iacute;as R&agrave;dio Illa</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los usuarios recreativos del espacio natural, que se unificaban antes en el Club de Pescadores de s&rsquo;Estany (fundado en el a&ntilde;o 1996), decidieron el pasado marzo reemprender su actividad tras a&ntilde;os de paralizaci&oacute;n. Una de las decisiones que tomaron fue cambiar el nombre del colectivo a Associaci&oacute; d&rsquo;Usuaris Recreatius de s&rsquo;Estany des Peix para representar mejor su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n, que se extiende tambi&eacute;n a las causas que involucran al Port de la Savina.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en el pasado pleno de abril, el partido en la oposici&oacute;n Gent x Formentera ya inst&oacute; al Govern balear y al Consell de Formentera a hacer cumplir el reglamento y a impedir la impunidad de los que sacan r&eacute;dito a actividades econ&oacute;micas ilegales. Adem&aacute;s, la oposici&oacute;n solicit&oacute; al Consell que pidiera un informe t&eacute;cnico a la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern con relaci&oacute;n a la capacidad de carga de la laguna.
    </p><p class="article-text">
        El mismo partido pol&iacute;tico mostr&oacute; hace un a&ntilde;o su &ldquo;total rechazo&rdquo; a licitar la gesti&oacute;n de los amarres en el espacio natural, una propuesta hecha por el entonces presidente Lloren&ccedil; C&oacute;rdoba. Contradiciendo la iniciativa de C&oacute;rdoba, GxF defendi&oacute; que la mejor opci&oacute;n para la conservaci&oacute;n de s&rsquo;Estany y garantizar el acceso al mar a los 285 autorizados, era &ldquo;mantener la gesti&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9e7043b-056c-4d8e-8bad-a7ca4275d7a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El área natural, repleta de barcas amarradas en las boyas ecológicas dispuestas en el agua"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El área natural, repleta de barcas amarradas en las boyas ecológicas dispuestas en el agua                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Reforzar la vigilancia</strong></h2><p class="article-text">
        Xisco Sobrado, representante del &aacute;rea marina del GEN-GOB, ha recordado que la regulaci&oacute;n en s&rsquo;Estany se hizo para proteger a las plantas marinas sobre las que, tanto el ancla como las cadenas de las embarcaciones, tienen un impacto muy &ldquo;evidente&rdquo;, ha recalcado el portavoz medioambiental. Aunque no hay una gran presencia de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Posidonia oceanica, la especie m&aacute;s protegida de Balears y la m&aacute;s sensible a los fondeos</a>, s&iacute; hay otras, como la seba (<em>Cymodocea nodosa</em>), que a pesar de tener una capacidad de regeneraci&oacute;n mucho m&aacute;s r&aacute;pida que la Posidonia, se ve igualmente afectada.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esta especie, el Decreto 132/2005, del 23 de diciembre, mediante el que se aprueba el PRUG del Parque Natural de ses Salines d'Eivissa i Formentera, establece que las anclas y las cadenas &ldquo;no deben fijarse nunca&rdquo;. Tampoco sobre las comunidades de <em>Caulerpa prolifera </em>ni<em> Zostera noltii</em>. El mismo decreto contempla que, debido al grado de &ldquo;singularidad, rareza y vulnerabilidad&rdquo; de estas praderas submarinas, hace falta delimitar el sector sur de la laguna con el fin de evitar el fondeo. Adem&aacute;s, la norma jur&iacute;dica incluye la protecci&oacute;n de las formaciones superficiales de Posidonia oceanica en la boca de s&rsquo;Estany.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2805ad5a-9104-4a0d-8304-14185eae57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los fondeos ilegales y patrones &#039;pirata&#039; son uno de los principales problemas de la laguna, que requiere de más vigilancia por parte de Medio Ambiente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los fondeos ilegales y patrones &#039;pirata&#039; son uno de los principales problemas de la laguna, que requiere de más vigilancia por parte de Medio Ambiente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Evidentemente, si existe una actividad sin control, las especies sufren y el fondo marino se estropea. Tendr&iacute;a que existir vigilancia para que estas pr&aacute;cticas no sucedieran&rdquo;, determina el representante medioambiental. Desde el GEN-GOB han impulsado &uacute;ltimamente diferentes campa&ntilde;as para prevenir el da&ntilde;o a las plantas marinas y, por su parte, el Parque Natural est&aacute; en contacto con otras organizaciones medioambientales para dar voz de alerta siempre que se lleven a cabo actuaciones irresponsables. Sobrado a&ntilde;ade, por &uacute;ltimo, que el tema de la vigilancia &ldquo;es muy importante&rdquo; y reivindica la incorporaci&oacute;n de m&aacute;s agentes medioambientales en las Pitiusas para poder hacerla efectiva y se puedan sancionar estas infracciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/fondeos-ilegales-patrones-pirata-destrozan-praderas-submarinas-laguna-formentera_1_12547880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Aug 2025 20:08:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" length="368684" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" type="image/jpeg" fileSize="368684" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fondeos ilegales y patrones 'pirata' destrozan las praderas submarinas de una laguna de Formentera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/80765969-bf0f-44e7-aa49-24444446acd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y1121.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia,Formentera,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mallorca està més cara que mai, però bat rècord de turistes: "Agobia la gent. Creues cinc metres en mitja hora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mallorca-mes-cara-mai-bat-record-turistes-agobia-gent-creues-cinc-metres-mitja-hora_1_12531616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mallorca està més cara que mai, però bat rècord de turistes: &quot;Agobia la gent. Creues cinc metres en mitja hora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Enclavaments emblemàtics de l'illa com Cala Mondragó, Es Trenc o Caló des Moro experimenten cada estiu una saturació similar. Al maig, 1,82 milions de persones es concentraven en un sol dia a unes illes amb 1,2 milions d'habitants i el previsible és que a l'agost es dupliqui la població</p><p class="subtitle">Els preus dels bars de Mallorca espanten els turistes: “Ara demanen un suc i s'ho prenen entre cinc”
</p></div><p class="article-text">
        A la platja de Cala Mondrag&oacute;, trobar un lloc per posar-hi la tovallola &eacute;s gaireb&eacute; una prova de resist&egrave;ncia. Per&ograve;, per aix&ograve;, abans cal superar un altre obstacle: accedir a aquest rac&oacute; ubicat a l'est de Mallorca suposa conduir, una vegada als voltants, m&eacute;s d'una hora per esquivar el col&middot;lapse dels accessos i, despr&eacute;s, trobar una pla&ccedil;a en un dels dos aparcaments de la zona. &ldquo;Agobia tanta gent. Nom&eacute;s per arribar amb el cotxe i travessar cinc metres i trigues mitja hora&rdquo;, comenta l'encarregat d'un restaurant ubicat a peu de sorra, granad&iacute; que porta &ldquo;tota la vida&rdquo; a l'illa.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute; de Cala Mondrag&oacute; &eacute;s nom&eacute;s una mostra del que passa en altres enclavaments de les illes, com Es Trenc, Cal&oacute; des Moro, Formentor o Cala Agulla, travessats per una saturaci&oacute; que cada any arriba a l&iacute;mits extrems. Mallorca continua, de fet, batent r&egrave;cords de turistes, malgrat els alts preus de bona part dels restaurants i hotels a les zones m&eacute;s tur&iacute;stiques de l'illa. En localitats com S&oacute;ller, a la Serra de Tramuntana, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/precios-bares-mallorca-ahuyentan-turistas-ahora-piden-zumo-toman-cinco_1_12483780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les terrasses dels bars acusen la manca d'una clientela</a> que ara prefereix comprar el menjar al supermercat en lloc de pagar comptes desorbitats.
    </p><p class="article-text">
        Al terme municipal de Santany&iacute;, Cala Mondrag&oacute; s'est&eacute;n al llarg d'un parc natural de 766 hect&agrave;rees, la riquesa d'h&agrave;bitats i diversitat paisatg&iacute;stica del qual el converteixen en una de les joies ambientals de l'illa. Tot i el nivell de protecci&oacute; amb qu&egrave; compta, &eacute;s un dels llocs que m&eacute;s massificaci&oacute; tur&iacute;stica pateix, especialment durant la temporada alta. Per arribar al mar, i despr&eacute;s d'avan&ccedil;ar a pas lent per la carretera que condueix a un dels seus accessos, els seus dos p&agrave;rquings comencen a omplir-se a mesura que s'aproxima el migdia. Des del p&agrave;rquing de S'Amarador comen&ccedil;a una ruta d'uns 15 minuts fins a arribar a peu fins a la platja. Des del de Ses Fonts de n'Alis, la caminada fa poc m&eacute;s de cinc minuts, per&ograve; estacionar es torna m&eacute;s complicat a causa de la gran aflu&egrave;ncia de vehicles. Gaudir de la calma en aquest parad&iacute;s es fa pr&agrave;cticament impossible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vaixells i banyistes divendres passat a Cala Mondragó, a l&#039;est de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vaixells i banyistes divendres passat a Cala Mondragó, a l&#039;est de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;s a les zones d'esbarjo i estiueig, com les platges, on m&eacute;s hem notat la massificaci&oacute;. A la ciutat [Palma] i als restaurants no es nota tant&rdquo;, comenten Juliette i Poline, dos joves turistes que, amb els seus pares, han viatjat des de Par&iacute;s per passar uns dies a Mallorca. Caminen amb les seves pertinences a l'espatlla despr&eacute;s de banyar-se durant unes hores a Cala Mondrag&oacute;. Despr&eacute;s de ser preguntades per elDiario.es, relaten que &eacute;s la primera vegada que visiten l'illa i que la saturaci&oacute; no els ha impedit gaudir del sol mallorqu&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juliette i Poline, turistes a Mallorca: &quot;La massificació es nota més a les zones d&#039;estiueig, però no tant a la ciutat&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juliette i Poline, turistes a Mallorca: &quot;La massificació es nota més a les zones d&#039;estiueig, però no tant a la ciutat&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un altre dels turistes que camina cap a la cala &eacute;s Juan, que assegura que, malgrat la gran aflu&egrave;ncia tur&iacute;stica de Cala Mondrag&oacute;, va trobar &ldquo;encara m&eacute;s gent&rdquo; a Cala Mesquida i Cala Agulla. &ldquo;&Eacute;s una cosa que m'esperava i tamb&eacute; hi tenen dret. Tots venim aqu&iacute;&rdquo;, manifesta. Procedent de Madrid, &eacute;s la segona vegada que visita Mallorca: &ldquo;Entenc les protestes de la gent de l'illa. Per&ograve; al final [el turisme] &eacute;s per on entren els diners. No saps mai on posar el l&iacute;mit&rdquo;. A parer seu, si es limita l'arribada de visitants, &ldquo;els hotels s'encareixeran igualment&rdquo;. &ldquo;Si no &eacute;s per una banda &eacute;s per l'altra i d'alguna manera cal cercar un equilibri&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tots venim aquí. Entenc les protestes de la gent de l&#039;illa. Però al final [el turisme] és per on entren els diners. Mai saps on posar el límit
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan</span>
                                        <span>—</span> Turista madrileny
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Turisme &ldquo;ultramassiu&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Al tram final de Cala Mondrag&oacute; fa acte de pres&egrave;ncia la cala de sa Font de n'Alis, de la qual pren el nom un restaurant situat a peu de sorra. El seu encarregat, Manuel, assegura no haver notat que aquest any la zona estigui m&eacute;s saturada que temporades anteriors. &ldquo;Hi ha dies, quan no hi ha mercat, en qu&egrave; estem una mica m&eacute;s fluixos. Els altres dies, especialment els diumenges, sempre hi ha molta m&eacute;s gent&rdquo;, explica. L'empresari reconeix que, com a resident, &ldquo;no vindria a aquesta platja&rdquo;: &ldquo;Agobia tanta gent. Nom&eacute;s arribar amb el cotxe ia trigues mitja hora per poder travessar cinc metres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manuel, encarregat del restaurant sa Font de n&#039;Alis, a Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel, encarregat del restaurant sa Font de n&#039;Alis, a Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les treballadores del mateix restaurant Ana Cristina i Soda lamenten, per part seva, les conseq&uuml;&egrave;ncies del turisme &ldquo;ultramassiu&rdquo; que afecta Balears. &ldquo;Fa 12 anys que s&oacute;c a Mallorca i cada any va empitjorant m&eacute;s la situaci&oacute;. Mentalment intento ser fort&rdquo;, relata Ana Cristina, que lamenta el comportament d'alguns turistes que van a dinar a Sa Font de n'Alis. &ldquo;Ho s&eacute;, venim a treballar. Per&ograve; hi ha clients que, en lloc de prendre's les coses amb calma, ja que estan de vacances, ens veuen com si f&oacute;ssim servents, no persones o cambrers. &Eacute;s una feina igual que altres. I, moltes vegades, sobretot per part dels estrangers, no hi ha respecte, no hi ha afecte, no hi ha empatia. Moltes vegades fan venir ganes de dir-los: 'M'agradaria que estiguessis aqu&iacute; treballant encara que sigui un parell de mesos per a veure el que se sent'. Som persones, no gossos&rdquo;, incideix&ldquo;, incideix.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha clients que, en lloc de prendre&#039;s les coses amb calma, ja que estan de vacances, ens veuen com si fóssim servents, no persones o cambrers. Moltes vegades, sobretot per part dels estrangers, no hi ha respecte, no hi ha afecte, no hi ha empatia
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Cristina</span>
                                        <span>—</span> Treballadora d&#039;un restaurant
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        I abunda: &ldquo;&Eacute;s un turisme que, a m&eacute;s de faltar al respecte, &eacute;s molt exigent quan est&agrave; de vacances&rdquo;. Pel que fa al problema de la carestia d'habitatge, lamenta que &ldquo;molts treballadors que arriben de fora ho estan passant for&ccedil;a malament perqu&egrave; han de compartir pis o habitacions amb gent que no coneixen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Soda i Ana Cristina, treballadores del restaurant Sa Font de n&#039;Alis: &quot;Hi ha clients, sobretot estrangers, que ens veuen com si fóssim servents, no persones o cambrers&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Soda i Ana Cristina, treballadores del restaurant Sa Font de n&#039;Alis: &quot;Hi ha clients, sobretot estrangers, que ens veuen com si fóssim servents, no persones o cambrers&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>1,82 milions de persones en un dia</strong></h2><p class="article-text">
        Si a Balears el turisme aporta un 45% del PIB de forma directa i empra m&eacute;s de 200.000 treballadors, la principal ind&uacute;stria de l'arxip&egrave;lag s'ha convertit al seu torn en el principal factor de pressi&oacute; sobre el territori i el medi mar&iacute;, degut, sobretot, a l'increment de la producci&oacute; de residus, el col&middot;lapse dels serveis p&uacute;blics, el llan&ccedil;ament d'abocaments a la mar i l'esgotament de recursos -un estudi de la Universitat de les Illes Balears (UIB) va constatar que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/turismo-consume-cuatro-litros-agua-illes-balears_1_9043992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">els turistes consumeixen a les illes el 24,2% dels recursos h&iacute;drics, uns 33 milions de metres c&uacute;bics a l'any</a>-.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de veure <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/balears-duplica-numero-turistas-25-anos_1_12448882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gaireb&eacute; duplicat el nombre de visitants en els darrers 25 anys</a> -dels 9,8 milions del 1999 als 18,7 del 2024-,<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-rompe-mayo-record-presion-humana-1-81-millones-personas_1_12517601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el passat mes de maig Balears va trencar un nou r&egrave;cord de pressi&oacute; humana</a>: 1,82 milions de persones es concentraven en un sol dia a unes illes amb 1,2 milions d'habitants, d'acord amb les dades difoses per l'Institut Balear d'Estad&iacute;stica (Ibestat).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mes de maig passat Balears va trencar un nou rècord de pressió humana: 1,82 milions de persones es concentraven en un sol dia en unes illes amb 1,2 milions d&#039;habitants
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En les darreres d&egrave;cades, l'arribada de visitants i el nombre de places tur&iacute;stiques han crescut a un ritme sense precedents, amb conseq&uuml;&egrave;ncies cada cop m&eacute;s visibles i perjudicials a la costa, on es concentra el 99,1% del total de les places tur&iacute;stiques. Si el 1959 les Balears rebien uns 320.000 turistes a l'any -tal com exposa l'Informe Mar Balear, que reuneix dades d'institucions cient&iacute;fiques i entitats p&uacute;bliques i privades-, l'any passat la comunitat aut&ograve;noma va assolir un r&egrave;cord de 18,7 milions, multiplicant-se per 58 en 66 anys.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, entre el 1959 i el 2000 l'augment mitj&agrave; anual era de 224.335 turistes, mentre que entre el 2000 i el 2024 va ser de 376.100. Des de comen&ccedil;ament de segle, el nombre de visitants pr&agrave;cticament s'ha duplicat. Si la tend&egrave;ncia es mant&eacute;, el 2050 les illes podrien rebre m&eacute;s de 28,5 milions de turistes anuals, segons les estimacions de Marilles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un turista baixa fins a la platja de Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un turista baixa fins a la platja de Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Eacute;s una circumst&agrave;ncia que es fa palpable, sobretot, els dies en qu&egrave; es dispara el nombre de persones concentrades a les illes, un territori fr&agrave;gil amb recursos naturals i capacitat de c&agrave;rrega limitats. L'Indicador de Pressi&oacute; Humana (IPH), que estima la c&agrave;rrega demogr&agrave;fica real que suporta di&agrave;riament l'arxip&egrave;lag, revela que el 30 de maig passat Balears va comptar amb la pres&egrave;ncia de 1.816.629 persones, fet que suposa un increment respecte de l'any anterior de l'1,27% i un nou r&egrave;cord de pressi&oacute; humana el cinqu&egrave; mes de l'any.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pics de m&eacute;s de dos milions de persones</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;L'indicador de pressi&oacute; humana mostra una clara tend&egrave;ncia a l'al&ccedil;a a totes les Illes Balears, amb la mitjana augmentant en 18.994 persones l'any, el m&agrave;xim en 21.466 persones l'any i el m&iacute;nim en 17.360 persones cada any&rdquo;, assenyalen des de Marilles.
    </p><p class="article-text">
        Tal com incideix l'entitat conservacionista, aquestes dades indiquen que el turisme creix a m&eacute;s velocitat que la poblaci&oacute; resident, un augment que es fa encara m&eacute;s palpable a Mallorca. L'augment de la poblaci&oacute; visitant provoca pics de m&eacute;s de dos milions de persones alhora a l'arxip&egrave;lag. El 2024 es van superar els m&agrave;xims de pressi&oacute; humana registrats fins aquell moment al conjunt de les illes: el m&agrave;xim valor va ser de 2.079.541 persones concentrades alhora a Balears el 7 d'agost de l'any passat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Creueristes als voltants de la catedral de Palma, un dels punts més turístics de la capital balear"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Creueristes als voltants de la catedral de Palma, un dels punts més turístics de la capital balear                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cas del maig passat, la xifra no va baixar de les 1.637.427 persones registrades el dia 6. La mitjana es va situar en 1.702.028 persones, un 0,88% menys que el maig del 2024. Per illes, el dia de m&eacute;s pressi&oacute; humana a Mallorca es van assolir les 1.360.551; a Menorca, 161.659; a Eivissa, 276.185, i a Formentera, 22.317 persones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Banyistes en un dels camins que es dirigeixen a Cala Mondragó, integrada a un parc natural de 766 hectàrees amb gran riquesa d&#039;hàbitats i diversitat paisatgística"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Banyistes en un dels camins que es dirigeixen a Cala Mondragó, integrada a un parc natural de 766 hectàrees amb gran riquesa d&#039;hàbitats i diversitat paisatgística                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Com a Cala Mondrag&oacute;, altres enclavaments emblem&agrave;tics de Mallorca com Es Trenc, Cal&oacute; des Moro o Sa Calobra experimenten cada estiu una pressi&oacute; similar, amb accessos col&middot;lapsats, problemes d'aparcament i un deteriorament progressiu de l'entorn natural. Menorca, que fins fa pocs anys mantenia una imatge de destinaci&oacute; m&eacute;s tranquil&middot;la, veu com platges verges com Macarella, Macarelleta o Cala Mitjana s'omplen de turistes. A Eivissa, les platges de Ses Salines, Cala Comte o Benirr&agrave;s -conegudes per les postes de sol- afronten cada temporada un desbordament de visitants que posa en risc els seus ecosistemes i dificulta l'acc&eacute;s dels seus residents, mentre Formentera pateix una pressi&oacute; especialment intensa en espais com Ses Illetes o el Parc Natural de ses Salines.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Menorca, que fins fa pocs anys mantenia una imatge de destí més tranquil, veu com platges verges com Macarella, Macarelleta o Cala Mitjana s&#039;omplen de turistes
</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Conseq&uuml;&egrave;ncies de la turistificaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Com assenyala l'Estudi sobre la prospectiva econ&ograve;mica, social i mediambiental de les societats de Balears a l'Horitz&oacute; 2030', elaborat per la UIB i el Consell Econ&ograve;mic i Social (CES) de Balears, el turisme genera una important fluctuaci&oacute; demogr&agrave;fica al llarg de l'any i, de retruc, el gran increment poblacional de la temporada alta provoca un augment proporcional c&agrave;rrega de les infraestructures existents, que tendeixen a la saturaci&oacute; a l'estiu, mentre que a l'hivern es troben sobredimensionades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'estudi indica, a m&eacute;s, que reduir la pressi&oacute; humana derivada del turisme que experimenten les illes, que s'afegeix a la de la poblaci&oacute; resident i li d&oacute;na un car&agrave;cter marcadament estacional, permetria reduir les emissions de gasos amb efecte d'hivernacle provinents, principalment, de la producci&oacute; d'energia el&egrave;ctrica i del transport -tots dos sectors representen gaireb&eacute; el 80% de les emissions-. El mateix informe proposava el 2019 l'impuls d'un Pla de Mitigaci&oacute; dirigit a reduir en un 45% les emissions de CO2 fins al 2030 respecte de les emissions del 2010 i d'aconseguir un volum net d'emissions igual a 0 al voltant de l'any 2050.
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, la gran pressi&oacute; humana i tur&iacute;stica que afecta a Balears es tradueix en un gran nombre d'impactes sobre el medi mar&iacute;, en bona part a causa de l'augment de la producci&oacute; de residus i del consum de recursos. Com assenyalen des de Marilles, cada banyista s'emporta uns 34 grams de sorra de forma involunt&agrave;ria cada vegada que visita una platja, a la qual cosa se suma l'eliminaci&oacute; de sorra de les platges durant les maniobres de retirada de les restes de posid&ograve;nia -<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una planta marina fonamental per a la Mediterr&agrave;nia</a>- acumulada que es duen a terme durant la temporada tur&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les platges de Balears, en perill</strong> </h2><p class="article-text">
        En un context de canvi global, en qu&egrave; la pujada del nivell del mar amena&ccedil;a la desaparici&oacute; de la meitat de la superf&iacute;cie a&egrave;ria de les platges a finals de segle, aquestes p&egrave;rdues de sorra contribueixen a posar encara m&eacute;s en perill el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/2050-desapareceran-playas-instagrameadas-mallorca-crisis-climatica_1_11661751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futur de les platges de l'arxip&egrave;lag</a>. La massificaci&oacute; afecta, aix&iacute; mateix, les esp&egrave;cies costaneres: les cremes solars, per exemple, es dissolen a l'aigua i poden provocar diferents tipus d'afectacions als organismes marins i interferir en l'intercanvi de gasos entre l'atmosfera i l'aigua de mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turistes a la platja mallorquina de Cala Agulla"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turistes a la platja mallorquina de Cala Agulla                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Com apunta l'entitat conservacionista, la saturaci&oacute; tamb&eacute; est&agrave; perjudicant el comportament d'animals com els dofins, a m&eacute;s d'un gran nombre d'esp&egrave;cies marines. L'elevada pressi&oacute; humana tamb&eacute; provoca una gran generaci&oacute; d'aig&uuml;es residuals que han de ser tractades a les Estacions Depuradores d'Aig&uuml;es Residuals (EDAR). Durant els mesos d'estiu, algunes EDAR superen el cabal m&agrave;xim, sobrepassant la seva capacitat i repercutint de manera negativa en la qualitat de l'aigua, que s'acaba abocant al medi mar&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, l'augment sostingut del nombre de visitants, sumat a la capacitat limitada del territori, est&agrave; generant un debat social i pol&iacute;tic cada cop m&eacute;s intens sobre la necessitat d'establir l&iacute;mits clars, no nom&eacute;s per preservar la qualitat de l'experi&egrave;ncia tur&iacute;stica, sin&oacute; per garantir la conservaci&oacute; d'un patrimoni natural que constitueix, precisament, la base de l'economia balear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mallorca-mes-cara-mai-bat-record-turistes-agobia-gent-creues-cinc-metres-mitja-hora_1_12531616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 07:43:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2379766" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2379766" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mallorca està més cara que mai, però bat rècord de turistes: "Agobia la gent. Creues cinc metres en mitja hora"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Turistas,Posidonia,Playas,Medio ambiente,Residuos,Islas Baleares,Mallorca,Menorca,Ibiza,Formentera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mallorca está más cara que nunca, pero bate récord de turistas: “Agobia la gente. Cruzas cinco metros en media hora”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mallorca-cara-bate-record-turistas-agobia-gente-cruzas-cinco-metros-media-hora_1_12520887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mallorca está más cara que nunca, pero bate récord de turistas: “Agobia la gente. Cruzas cinco metros en media hora”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Enclaves emblemáticos de la isla como Cala Mondragó, Es Trenc o es Caló des Moro experimentan cada verano una saturación similar. En mayo, 1,82 millones de personas se concentraban en un solo día en unas islas con 1,2 millones de habitantes y lo previsible es que en agosto se duplique la población</p><p class="subtitle">Los precios de los bares de Mallorca ahuyentan a los turistas: “Ahora piden un zumo y se lo toman entre cinco”
</p></div><p class="article-text">
        En la playa de Cala Mondrag&oacute;, encontrar un hueco para poner la toalla es casi una prueba de resistencia. Pero, para ello, antes hay que superar otro obst&aacute;culo: acceder a este rinc&oacute;n ubicado al este de Mallorca supone conducir, una vez en sus alrededores, m&aacute;s de una hora para sortear el colapso de sus accesos y, despu&eacute;s, encontrar una plaza en uno de los dos aparcamientos de la zona. &ldquo;Agobia tanta gente. Solo para llegar con el coche y cruzar cinco metros ya tardas media hora&rdquo;, comenta el encargado de un restaurante ubicado a pie de arena, granadino que lleva &ldquo;toda la vida&rdquo; en la isla.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Cala Mondrag&oacute; es solo una muestra de lo que ocurre en otros enclaves de las islas, como Es Trenc, Cal&oacute; des Moro, Formentor o Cala Agulla, atravesados por una saturaci&oacute;n que cada a&ntilde;o alcanza l&iacute;mites extremos. Mallorca contin&uacute;a, de hecho, batiendo r&eacute;cords de turistas, a pesar de los altos precios de buena parte de sus restaurantes y hoteles en las zonas m&aacute;s tur&iacute;sticas de la isla. En localidades como S&oacute;ller, en la Serra de Tramuntana, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/precios-bares-mallorca-ahuyentan-turistas-ahora-piden-zumo-toman-cinco_1_12483780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las terrazas de los bares acusan la falta de una clientela</a> que ahora prefiere comprar la comida en el supermercado en lugar de pagar cuentas desorbitadas.
    </p><p class="article-text">
        En el t&eacute;rmino municipal de Santany&iacute;, Cala Mondrag&oacute; se extiende a lo largo de un parque natural de 766 hect&aacute;reas, cuya riqueza de h&aacute;bitats y diversidad paisaj&iacute;stica lo convierten en una de las joyas ambientales de la isla. Pese al nivel de protecci&oacute;n con el que cuenta, es uno de los lugares que mayor masificaci&oacute;n tur&iacute;stica sufre, especialmente durante la temporada alta. Para llegar al mar, y despu&eacute;s de avanzar a paso lento por la carretera que conduce a uno de sus accesos, sus dos parkings comienzan a llenarse conforme se aproxima el mediod&iacute;a. Desde el parking de S&rsquo;Amarador arranca una ruta de unos 15 minutos hasta llegar a pie hasta la playa. Desde el de Ses Fonts de n'Alis, la caminata lleva poco m&aacute;s de cinco minutos, pero estacionar se vuelve m&aacute;s complicado debido a la gran afluencia de veh&iacute;culos. Disfrutar de la calma en este paradis&iacute;aco enclave se hace pr&aacute;cticamente imposible. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f87a0e00-f54b-4e00-a326-11d5ec8930fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barcos y bañistas el pasado viernes en Cala Mondragó, al este de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barcos y bañistas el pasado viernes en Cala Mondragó, al este de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es en las zonas de recreo y veraneo, como las playas, donde m&aacute;s hemos notado la masificaci&oacute;n. En la ciudad [Palma] y los restaurantes no se nota tanto&rdquo;, comentan Juliette y Poline, dos j&oacute;venes turistas que, junto a sus padres, han viajado desde Par&iacute;s para pasar unos d&iacute;as en Mallorca. Caminan con sus pertenencias al hombro tras ba&ntilde;arse durante unas horas en Cala Mondrag&oacute;. Al ser preguntadas por elDiario.es, relatan que es la primera vez que visitan la isla y que la saturaci&oacute;n no les ha impedido disfrutar del sol mallorqu&iacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eebbb697-4c0e-4f87-8d02-1f9ca15cfba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juliette y Poline, turistas en Mallorca: &quot;La masificación se nota más en las zonas de veraneo, pero no tanto en la ciudad&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juliette y Poline, turistas en Mallorca: &quot;La masificación se nota más en las zonas de veraneo, pero no tanto en la ciudad&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro de los turistas que camina hacia la cala es Juan, quien asegura que, pese a la gran afluencia tur&iacute;stica de Cala Mondrag&oacute;, encontr&oacute; &ldquo;a&uacute;n m&aacute;s gente&rdquo; en Cala Mesquida y Cala Agulla. &ldquo;Es algo que me esperaba y tambi&eacute;n tienen su derecho. Todos venimos aqu&iacute;&rdquo;, manifiesta. Procedente de Madrid, es la segunda vez que visita Mallorca: &ldquo;Entiendo las protestas de la gente de la isla. Pero al final [el turismo] es por donde entra el dinero. Nunca sabes d&oacute;nde poner el l&iacute;mite&rdquo;. En su opini&oacute;n, si se limita la llegada de visitantes, &ldquo;los hoteles se encarecer&aacute;n igualmente&rdquo;. &ldquo;Si no es por un lado es por otro y de alguna forma hay que buscar un equilibrio&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos venimos aquí. Entiendo las protestas de la gente de la isla. Pero al final [el turismo] es por donde entra el dinero. Nunca sabes dónde poner el límite</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan</span>
                                        <span>—</span> Turista madrileño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Turismo &ldquo;ultramasivo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En el tramo final de Cala Mondrag&oacute; hace acto de presencia la cala de sa Font de n&rsquo;Alis, de la que toma su nombre un restaurante situado a pie de arena. Su encargado, Manuel, asegura no haber notado que este a&ntilde;o la zona se encuentre m&aacute;s saturada que temporadas anteriores. &ldquo;Hay d&iacute;as, cuando no hay mercado, en que estamos un poco m&aacute;s flojos. Los dem&aacute;s d&iacute;as, especialmente los domingos, siempre hay mucha m&aacute;s gente&rdquo;, explica. El empresario reconoce que, como residente, &ldquo;no vendr&iacute;a a esta playa&rdquo;: &ldquo;Agobia tanta gente. Solo llegar con el coche ya tardas media hora para poder cruzar cinco metros&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebff5a61-ae3d-45ed-acfa-afcea3eee326_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manuel, encargado del restaurante sa Font de n&#039;Alis, en Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel, encargado del restaurante sa Font de n&#039;Alis, en Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las trabajadoras del mismo restaurante Ana Cristina y Soda lamentan, por su parte, las consecuencias del turismo &ldquo;ultramasivo&rdquo; que afecta Balears. &ldquo;Llevo 12 a&ntilde;os en Mallorca y cada a&ntilde;o va empeorando m&aacute;s la situaci&oacute;n. Mentalmente intento ser fuerte&rdquo;, relata Ana Cristina, quien lamenta el comportamiento de algunos turistas que acuden a comer a Sa Font de n'Alis. &ldquo;Lo s&eacute;, venimos a trabajar. Pero hay clientes que, en lugar de tomarse las cosas con calma, ya que est&aacute;n de vacaciones, nos ven como si fu&eacute;ramos sirvientes, no personas o camareros. Es un trabajo igual que otros. Y, muchas veces, sobre todo por parte de los extranjeros, no hay respeto, no hay cari&ntilde;o, no hay empat&iacute;a. Muchas veces dan ganas de decirles: 'Me gustar&iacute;a que estuvieras aqu&iacute; trabajando aunque sea un par de meses para ver lo que se siente'. Somos personas, no perros&rdquo;, incide.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay clientes que, en lugar de tomarse las cosas con calma, ya que están de vacaciones, nos ven como si fuéramos sirvientes, no personas o camareros. Muchas veces, sobre todo por parte de los extranjeros, no hay respeto, no hay cariño, no hay empatía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Cristina</span>
                                        <span>—</span> Trabajadora de un restaurante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y abunda: &ldquo;Es un turismo que, adem&aacute;s de faltar al respeto, es muy exigente cuando est&aacute; de vacaciones&rdquo;. En cuanto al problema de la carest&iacute;a de vivienda, lamenta que &ldquo;muchos trabajadores que llegan de fuera lo est&aacute;n pasando bastante mal porque tienen que compartir piso o habitaciones con gente que no conocen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc879bf0-cefd-4055-8fa3-ee3f9b7f78d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Soda y Ana Cristina, trabajadoras del restaurante Sa Font de n&#039;Alis: &quot;Hay clientes, sobre todo extranjeros, que nos ven como si fuéramos sirvientes, no personas o camareros&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Soda y Ana Cristina, trabajadoras del restaurante Sa Font de n&#039;Alis: &quot;Hay clientes, sobre todo extranjeros, que nos ven como si fuéramos sirvientes, no personas o camareros&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>1,82 millones de personas en un d&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        Si en Balears el turismo aporta un 45% del PIB de forma directa y emplea a m&aacute;s de 200.000 trabajadores, la principal industria del archipi&eacute;lago se ha convertido a su vez en el principal factor de presi&oacute;n sobre el territorio y el medio marino, debido, sobre todo, al incremento de la producci&oacute;n de residuos, el colapso de los servicios p&uacute;blicos, el lanzamiento de vertidos al mar y el agotamiento de recursos -un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB) constat&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/turismo-consume-cuatro-litros-agua-illes-balears_1_9043992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los turistas consumen en las islas el 24,2 % de los recursos h&iacute;dricos, unos 33 millones de metros c&uacute;bicos al a&ntilde;o</a>-.  
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ver <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/balears-duplica-numero-turistas-25-anos_1_12448882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi duplicado el n&uacute;mero de visitantes en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os</a> -de los 9,8 millones de 1999 a los 18,7 de 2024-,<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-rompe-mayo-record-presion-humana-1-81-millones-personas_1_12517601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el pasado mes de mayo Balears rompi&oacute; un nuevo r&eacute;cord de presi&oacute;n humana</a>: 1,82 millones de personas se concentraban en un solo d&iacute;a en unas islas con 1,2 millones de habitantes, de acuerdo a los datos difundidos por el Instituto Balear de Estad&iacute;stica (Ibestat).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pasado mes de mayo Balears rompió un nuevo récord de presión humana: 1,82 millones de personas se concentraban en un solo día en unas islas con 1,2 millones de habitantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la llegada de visitantes y el n&uacute;mero de plazas tur&iacute;sticas han crecido a un ritmo sin precedentes, con consecuencias cada vez m&aacute;s visibles y da&ntilde;inas en la costa, donde se concentra el 99,1% del total de las plazas tur&iacute;sticas. Si en 1959 Balears recib&iacute;a unos 320.000 turistas al a&ntilde;o -tal como expone el Informe Mar Balear, que re&uacute;ne datos de instituciones cient&iacute;ficas y entidades p&uacute;blicas y privadas-, el a&ntilde;o pasado la comunidad aut&oacute;noma alcanz&oacute; un r&eacute;cord de 18,7 millones, multiplic&aacute;ndose por 58 en apenas 66 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, entre 1959 y 2000 el aumento medio anual era de 224.335 turistas, mientras que entre 2000 y 2024 fue de 376.100. En lo que va de siglo, el n&uacute;mero de visitantes pr&aacute;cticamente se ha duplicado. Si la tendencia se mantiene, en 2050 las islas podr&iacute;an recibir m&aacute;s de 28,5 millones de turistas anuales, seg&uacute;n las estimaciones de Marilles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b23b4e1d-b9da-4dc5-9f82-d14dfe70a66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un turista desciende hasta la playa de Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un turista desciende hasta la playa de Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se trata de una circunstancia que se hace palpable, sobre todo, los d&iacute;as en los que se dispara el n&uacute;mero de personas concentradas en las islas, un territorio fr&aacute;gil con recursos naturales y capacidad de carga limitados. El Indicador de Presi&oacute;n Humana (IPH), que estima la carga demogr&aacute;fica real que soporta diariamente el archipi&eacute;lago, revela que el pasado 30 de mayo Balears cont&oacute; con la presencia de 1.816.629 personas, lo que supone un incremento respecto al a&ntilde;o anterior del 1,27% y un nuevo r&eacute;cord de presi&oacute;n humana en el quinto mes del a&ntilde;o, de acuerdo a los recientes datos del Ibestat.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Picos de m&aacute;s de dos millones de personas</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El Indicador de Presi&oacute;n Humana muestra una clara tendencia al alza en todas las Illes Balears, con la media aumentando en 18.994 personas en el a&ntilde;o, el m&aacute;ximo en 21.466 personas al a&ntilde;o y el m&iacute;nimo en 17.360 personas cada a&ntilde;o&rdquo;, se&ntilde;alan desde Marilles.
    </p><p class="article-text">
        Tal como incide la entidad conservacionista, estos datos indican que el turismo crece a m&aacute;s velocidad que la poblaci&oacute;n residente, un aumento que se hace a&uacute;n m&aacute;s palpable en Mallorca. El aumento de la poblaci&oacute;n visitante provoca picos de m&aacute;s de dos millones de personas a la vez en el archipi&eacute;lago. En 2024 se superaron los m&aacute;ximos de presi&oacute;n humana registrados hasta ese momento en el conjunto de las islas: el m&aacute;ximo valor fue de 2.079.541 personas concentradas a la vez en Balears el 7 de agosto del pasado a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46aef369-b933-483f-a27c-cdc94f13e0a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruceristas en los alrededores de la catedral de Palma, uno de los puntos más turísticos de la capital balear"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruceristas en los alrededores de la catedral de Palma, uno de los puntos más turísticos de la capital balear                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso del pasado mayo, la cifra no descendi&oacute; de las 1.637.427 personas registradas el d&iacute;a 6. La media se situ&oacute; en 1.702.028 personas, un 0,88% menos que mayo de 2024. Por islas, en el d&iacute;a de mayor presi&oacute;n humana en Mallorca se alcanzaron las 1.360.551 personas; en Menorca, 161.659; en Eivissa, 276.185, y en Formentera, 22.317 personas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d453d94-c7ce-4519-ab53-47f99e32f8ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bañistas en uno de los caminos que se dirigen a Cala Mondragó, integrada en un parque natural de 766 hectáreas con gran riqueza de hábitats y diversidad paisajística"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bañistas en uno de los caminos que se dirigen a Cala Mondragó, integrada en un parque natural de 766 hectáreas con gran riqueza de hábitats y diversidad paisajística                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como en Cala Mondrag&oacute;, otros enclaves emblem&aacute;ticos de Mallorca como Es Trenc, es Cal&oacute; des Moro o Sa Calobra experimentan cada verano una presi&oacute;n similar, con accesos colapsados, problemas de aparcamiento y un deterioro progresivo del entorno natural. Menorca, que hasta hace pocos a&ntilde;os manten&iacute;a una imagen de destino m&aacute;s tranquilo, ve c&oacute;mo playas v&iacute;rgenes como Macarella, Macarelleta o Cala Mitjana se llenan de turistas. En Eivissa, las playas de Ses Salines, Cala Comte o Benirr&agrave;s -conocidas por sus puestas de sol- afrontan cada temporada un desbordamiento de visitantes que pone en riesgo sus ecosistemas y dificulta el acceso de sus residentes, mientras Formentera sufre una presi&oacute;n especialmente intensa en espacios como Ses Illetes o el Parc Natural de ses Salines.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Menorca, que hasta hace pocos años mantenía una imagen de destino más tranquilo, ve cómo playas vírgenes como Macarella, Macarelleta o Cala Mitjana se llenan de turistas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Consecuencias de la turistificaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala el 'Estudio sobre la prospectiva econ&oacute;mica, social y medioambiental de las sociedades de Balears en el Horizonte 2030', elaborado por la UIB y el Consell Econ&ograve;mic i Social (CES) de Balears, el turismo genera una importante fluctuaci&oacute;n demogr&aacute;fica a lo largo del a&ntilde;o y, de rebote, el gran incremento poblacional de la temporada alta provoca un aumento proporcional en el consumo de recursos y en la generaci&oacute;n de residuos, lo que tensa la capacidad de carga de las infraestructuras existentes, que tienden a la saturaci&oacute;n en verano, mientras que en invierno se encuentran sobredimensionadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e8f933a0-9554-45bf-91c9-8b090608972b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cala Mondragó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cala Mondragó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El estudio indica, adem&aacute;s, que reducir la presi&oacute;n humana derivada del turismo que experimentan las islas, que se a&ntilde;ade a la de la poblaci&oacute;n residente y le da un car&aacute;cter marcadamente estacional, permitir&iacute;a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes, principalmente, de la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica y del transporte -ambos sectores representan casi el 80 % de las emisiones directas generadas en Balears-. El mismo informe propon&iacute;a en 2019 el impulso de un Plan de Mitigaci&oacute;n dirigido a reducir en un 45% las emisiones de CO2 hasta 2030 respecto de las emisiones de 2010 y de lograr un volumen neto de emisiones igual a 0 alrededor del a&ntilde;o 2050.  
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la gran presi&oacute;n humana y tur&iacute;stica que afecta a Balears se traduce en un gran n&uacute;mero de impactos sobre el medio marino, en buena parte debido al aumento en la producci&oacute;n de residuos y en el consumo de recursos. Como se&ntilde;alan desde Marilles, cada ba&ntilde;ista se lleva unos 34 gramos de arena de forma involuntaria cada vez que visita una playa, a lo que se suma la eliminaci&oacute;n de arena de las playas durante las maniobras de retirada de los restos de posidonia -<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una planta marina fundamental para el Mediterr&aacute;neo</a>- acumulada que se llevan a cabo durante la temporada tur&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las playas de Balears, en peligro</strong> </h2><p class="article-text">
        En un contexto de cambio global, en que la subida del nivel del mar amenaza la desaparici&oacute;n de la mitad de la superficie a&eacute;rea de las playas a finales de siglo, estas p&eacute;rdidas de arena contribuyen a poner todav&iacute;a m&aacute;s en peligro el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/2050-desapareceran-playas-instagrameadas-mallorca-crisis-climatica_1_11661751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro de las playas del archipi&eacute;lago</a>. La masificaci&oacute;n afecta, asimismo, a las especies costeras: las cremas solares, por ejemplo, se disuelven en el agua y pueden provocar diferentes tipos de afectaciones en los organismos marinos e interferir en el intercambio de gases entre la atm&oacute;sfera y el agua de mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebd6f2d2-3b12-497f-adc9-47323c1ea167_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turistas en la playa mallorquina de Cala Agulla"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turistas en la playa mallorquina de Cala Agulla                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como apunta la entidad conservacionista, la saturaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; perjudicando al comportamiento de animales como los delfines, adem&aacute;s de a un gran n&uacute;mero de especies marinas. La elevada presi&oacute;n humana tambi&eacute;n est&aacute; provocando una gran generaci&oacute;n de aguas residuales que deben ser tratadas a las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR). Durante los meses de verano, algunas EDAR superan su caudal m&aacute;ximo, sobrepasando su capacidad y repercutiendo de forma negativa en la calidad del agua, que acaba verti&eacute;ndose al medio marino.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el aumento sostenido del n&uacute;mero de visitantes, sumado a la limitada capacidad del territorio, est&aacute; generando un debate social y pol&iacute;tico cada vez m&aacute;s intenso sobre la necesidad de establecer l&iacute;mites claros, no solo para preservar la calidad de la experiencia tur&iacute;stica, sino para garantizar la conservaci&oacute;n de un patrimonio natural que constituye, precisamente, la base de la econom&iacute;a balear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mallorca-cara-bate-record-turistas-agobia-gente-cruzas-cinco-metros-media-hora_1_12520887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2025 21:20:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2379766" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2379766" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mallorca está más cara que nunca, pero bate récord de turistas: “Agobia la gente. Cruzas cinco metros en media hora”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f314bba9-0f43-4c4c-b153-e1d6b008caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Turistas,Posidonia,Playas,Medio ambiente,Residuos,Islas Baleares,Mallorca,Menorca,Ibiza,Formentera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una selva color porpra, iots incendiats i un 'polp arqueòleg': els secrets de la Mar Balear, en imatges]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/selva-color-porpra-iots-incendiats-i-polp-arqueoleg-els-secrets-mar-balear-imatges_1_12357588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" width="1919" height="1079" alt="Una selva color porpra, iots incendiats i un &#039;polp arqueòleg&#039;: els secrets de la Mar Balear, en imatges"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les fotografies guanyadores del certamen MARE 2024 mostren sense filtres la vulnerabilitat de les aigües davant la crisi climàtica i la pressió humana. “Observant aquests oasis podem contemplar tot el que abans (de la massificació) va ser la nostra Mar Balear”, comenta el fotògraf Pedro Riera
</p><p class="subtitle">La 'llar d'infants' de balenes del Mediterrani que espera protecció davant la nàutica i les escombraries</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La DANA va destrossar part de l'illa. No vam ser conscients d'on ens hav&iacute;em ficat fins a passat una estona. Realment vam tenir sort que no ens caigu&eacute;s un llamp damunt. De tot cal treure la part bona i, en aquest cas, &eacute;s aquesta fotografia&rdquo;. La imatge, titulada &lsquo;Euf&ograve;ria&rsquo;, mostra a un jove a la meitat del Mediterrani durant la tempesta, amb una llanterna frontal al capdavant, les faccions contretes per la por i la boca oberta en senyal de crit. Mut, en el cas de la foto. Darrere, dos vaixells. El receptor pot sentir l'angoixa i el fred que augmenta a mesura que s'accelera el ritme en el qual cauen les gotes de pluja.
    </p><p class="article-text">
        Darrere de l'objectiu estava el fot&ograve;graf Manuel Robert Lora, vivint aquest mateix moment la &ldquo;part bona&rdquo; que s'ha materialitzat en un acc&egrave;ssit en l'apartat MARE Sapiens del certamen de 2024. La DANA que va arrasar l'agost passat amb l'illa de Menorca es va encebar sobretot amb es Mercadal, declarada pel Govern central zona catastr&ograve;fica despr&eacute;s de les inundacions a inst&agrave;ncies de les institucions insulars.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_50p_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_50p_1119202.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_75p_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_75p_1119202.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.jpg"
                    alt="Un jove crida a la meitat del mar de Menorca en plena DANA l&#039;agost del 2024, que va sacsejar sobretot la zona des Mercadal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un jove crida a la meitat del mar de Menorca en plena DANA l&#039;agost del 2024, que va sacsejar sobretot la zona des Mercadal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En total, el fenomen va descarregar m&eacute;s de 200 litres per metre quadrat, aix&ograve; va obligar a despla&ccedil;ar als cossos d'emerg&egrave;ncies i, m&eacute;s tard, a reconstruir importants infraestructures del municipi. El balan&ccedil; de danys va ascendir a <a href="https://www.menorca.info/menorca/local/2024/10/03/2252363/mas-millones-solo-mercadal-balance-danos-deja-subir.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&eacute;s de 27 milions d'euros sol as Mercadal</a>, com va publicar el peri&ograve;dic local menorqu&iacute; <a href="http://menorca.info" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Menorca.info</a>.
    </p><p class="article-text">
        El mateix estiu va deixar una altra imatge impactant en les costes, aquest cas, de l'illa d'Eivissa. Una columna negra i densa de fum tenyeix els colors del vesprejar, molt prop dels illots d'&eacute;s Vedr&agrave; i &eacute;s Vedranell, les siluetes de les quals es retallen en l'horitz&oacute; mentre un home i dues nenes l'observen des de la costa de Formentera. &Eacute;s tan sols un dels accidents n&agrave;utics que succeeixen al llarg de la temporada tur&iacute;stica en la costa balear.
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute; massiva d'embarcacions impregna les aig&uuml;es de les illes cada estiu i perjudiquen una de les seves joies end&egrave;miques marines: les prades de posid&ograve;nia oce&agrave;nica. &lsquo;Vistes a Eivissa&rsquo;, es titula la imatge, d'una forma gaireb&eacute; metaf&ograve;rica. &ldquo;Lamentablement, presenciar incendis i naufragis s'ha convertit en una cosa habitual, amb el desastre ambiental que ocasionen aquestes neglig&egrave;ncies humanes en la vida marina i la seva harmonia&rdquo;, valora la fot&ograve;grafa, Ainhoa Ezkurra, guanyadora del primer premi de MARE Denuntiare en la categoria &lsquo;Adults Experts&rsquo;. Els guardons es van lliurar aquest dimarts en la seu de l'Autoritat Portu&agrave;ria Balear (APB) en un esdeveniment en el qual tamb&eacute; es va presentar MARE 2025.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un home i dues nenes observen des de la costa de Formentera l&#039;incendi en una embarcació a prop de la reserva natural des Vedrà i es Vedranell, a Eivissa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un home i dues nenes observen des de la costa de Formentera l&#039;incendi en una embarcació a prop de la reserva natural des Vedrà i es Vedranell, a Eivissa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sota el lema &lsquo;De l'objectiu a l'acci&oacute;&rsquo;, la iniciativa redobla enguany la seva aposta pel poder transformador de la imatge i, com a novetat, incorpora un certamen de reels d'Instagram dirigit al p&uacute;blic jove. El coordinador t&egrave;cnic Abraham Calero ha detallat, a m&eacute;s, que s'afegeix un esment especial per a les badies succintes, &eacute;s a dir, badies de poca profunditat, per a valorar la seva import&agrave;ncia ecol&ograve;gica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La protecci&oacute; de la mar</strong></h2><p class="article-text">
        El mateix nivell de den&uacute;ncia existeix despr&eacute;s de la fotografia de N&uacute;ria Bufort, &lsquo;Deadly Ghost Nets&rsquo; (&lsquo;Xarxes fantasma mortals&rsquo;), amb la qual recorda que el Mediterrani, malgrat la seva riquesa, es troba en un &ldquo;delicat equilibri f&agrave;cilment perturbable&rdquo;. &Eacute;s una anomenada a la col&middot;laboraci&oacute; per a continuar mantenint-ho &ldquo;prist&iacute; i sa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La baixa protecci&oacute; de les aig&uuml;es de Balears (tan sols un 0,07% compten amb un nivell de protecci&oacute; elevada) ha estat denunciada recentment per organitzacions mediambientals com la Fundaci&oacute; Marilles, que les ha considerat com &ldquo;zones obertes a activitats destructives&rdquo;. Entre elles, el negoci de lloguer de charters n&agrave;utics que cada any operen amb impunitat i el llan&ccedil;ament de tot tipus de residus. Accions que afecten per exemple la &lsquo;guarderia&rsquo; de balenes situada al nord de Menorca -l'&uacute;nica del Mediterrani- i que espera ser declarada &Agrave;rea Mar&iacute;tima Protegida, com ja va publicar elDiario.es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un peix, atrapat en una xarxa al fons del mar balear sense poder-se alliberar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un peix, atrapat en una xarxa al fons del mar balear sense poder-se alliberar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Mar Balear &eacute;s la protagonista de les fotografies candidates en un certamen que celebra enguany la seva sisena edici&oacute;, consolidant-se com un referent en la divulgaci&oacute; i sensibilitzaci&oacute; sobre el medi mar&iacute; de Balears. Encara que altres racons mediterranis tamb&eacute; han rebut reconeixements en la categoria Mare Nostrum. Dos bussos suren en les profunditats de la mar que envolta l'illa italiana de Linosa, a 42 quil&ograve;metres de Lampedusa. Un territori insular amb una vasta crisi migrat&ograve;ria que, malgrat allunyar-se molt de la qual sofreix Formentera (&eacute;s el primer punt d'arribades per via irregular del Mediterrani Central), no deixa d'assemblar-se: en la pitiusa ja han aparegut en el que va d'any set cossos sense vida de presumptes migrants naufragats en pasteres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos bussos recullen l&#039;escotilla que ha perdut un vaixell de passatgers sobre una praderia de posidònia mentre navegava per l&#039;illa italiana de Linosa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos bussos recullen l&#039;escotilla que ha perdut un vaixell de passatgers sobre una praderia de posidònia mentre navegava per l&#039;illa italiana de Linosa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La bellesa amagada</strong></h2><p class="article-text">
        Una semblan&ccedil;a m&eacute;s bella &eacute;s la de les prades de posid&ograve;nia, damunt de les que suren els dos bussos de la foto de Claudio Palmisano per a recollir l'escotilla que ha perdut un vaixell de passatgers que navegava les aig&uuml;es de Linosa. D'altra banda, en el fons mar&iacute; no &eacute;s nom&eacute;s posid&ograve;nia, sin&oacute; que en les profunditats de la Mar Balear es troben altres joies amb explosions de color i vida que ha sabut capturar el fot&ograve;graf submar&iacute; Pedro Riera Llompart.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Observant aquests oasis podem contemplar tot el que abans (de la massificaci&oacute;) va ser la nostra Mar Balear&rdquo;, ha explicat l'expert en refer&egrave;ncia als corals de la seva fotografia, una selva marina color porpra, despr&eacute;s dels quals s'amaga una estrella de mar. &ldquo;Cal protegir-ho de xarxes, pesques accidentals, contaminacions, escalfament global i tot el que la pugui afectar&rdquo;, afegeix.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un mini oasi de corals porpres que serveix de llar a estrelles de mar i altres espècies del Mediterrani."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un mini oasi de corals porpres que serveix de llar a estrelles de mar i altres espècies del Mediterrani.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2022, el fot&ograve;graf va immortalitzar el majestu&oacute;s rescat d'un cetaci de grans dimensions que s'havia quedat atrapat en aig&uuml;es de Porto Cristo, a Mallorca. Diversos professionals de busseig van aconseguir alliberar la balena d'unes xarxes de deriva que malgrat estar prohibides per la normativa de la Uni&oacute; Europea (UE) des de l'any 2002, continuaven instal&middot;lades, <a href="https://www.cronicabalear.es/mallorca/2022-05-22/rescatan-una-ballena-atrapada-en-redes-de-pesca-en-portocristo-mallorca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va informar el peri&ograve;dic Cr&oacute;nica Balear</a>.
    </p><p class="article-text">
        Riera, a m&eacute;s, ha estat mereixedor d'un primer premi del certamen de MARE per la seva fotografia d'un polp &ldquo;curi&oacute;s&rdquo; que observa detingudament les tasques d'excavaci&oacute; dels arque&ograve;legs del IBEAM (Institut Balear d'Estudis en Arqueologia Mar&iacute;tima) en el derelicte de ses Llumetes, tamb&eacute; en la zona de Porto Cristo. &ldquo;Ens va ajudar a traslladar tots els materials que trobava d'un lloc a un altre, s'enganxava als nostres bra&ccedil;os mentre treball&agrave;vem i, a m&eacute;s de model, tamb&eacute; tenia molt d'inter&egrave;s en la c&agrave;mera. Un bon ajudant mar&iacute; que ens va alegrar els dies de treball arqueol&ograve;gic&rdquo;, fa broma el fot&ograve;graf, de qui es diu que va aprendre a nedar abans sota l'aigua que per sobre de la superf&iacute;cie. Ho van batejar -al polp- com &lsquo;el guardi&agrave;&rsquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El polp ens va ajudar a traslladar tots els materials que trobava d&#039;un lloc a un altre, s&#039;enganxava als nostres braços mentre treballàvem i, a més de model, també tenia molt d&#039;interès en la càmera. Un bon ajudant marí que ens va alegrar els dies de treball arqueològic</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Riera Llompart</span>
                                        <span>—</span> Fotògraf submarí
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En les mateixes profunditats marines hi ha tamb&eacute; altres &eacute;ssers vius, una mica m&eacute;s desconeguts malgrat tenir els seus an&agrave;legs en el mitj&agrave; terrestre, com la Margalida de Mar. Camps d'aquesta esp&egrave;cie s'estenen sota els iots i altres n&agrave;utiques recreatives que solquen la costa. La seva aparent delicadesa enganya: &eacute;s una flora marina &ldquo;totalment adaptada a la duresa del litoral&rdquo;, com explica Nestor Carda, guanyador de la categoria MARE bot&agrave;nica. &ldquo;Durant l'&egrave;poca de floraci&oacute; crea uns bells tapissos de color all&iacute; on la vida es fa molt dif&iacute;cil&rdquo;, assenyala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una prada de Margalides de Mar, que en època de floració creen diferents tapissos de color."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una prada de Margalides de Mar, que en època de floració creen diferents tapissos de color.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Tradicions que es perden</strong></h2><p class="article-text">
        A la fi d'estiu de 2024, el mallorqu&iacute; Miguel Gomila va capturar una escena que va decidir titular aix&iacute;: &lsquo;Finals d'estiu&rsquo;. Una medusa ou (Cotylorhiza tuberculata) flota en les aig&uuml;es de la Serra de Tramuntana (Mallorca), presagiant la fi de l'&egrave;poca estival. Un esdeveniment amb el qual molts fot&ograve;grafs esperen poder donar cada any. Gomila considera que, encara que les meduses tenen mala fama, &ldquo;s&oacute;n part de la riquesa de les nostres mars i aliment de nombroses esp&egrave;cies, moltes d'elles amena&ccedil;ades&rdquo;. Entre elles, 34 peixos, 27 ocells marins i 22 tipus d'algues, entre la qual destaca la posid&ograve;nia oce&agrave;nica, segons dades de la Fundaci&oacute; Marilles. Observadors de la Mar revela que nom&eacute;s es fa seguiment d'un 13% del total d'esp&egrave;cies marines amena&ccedil;ades de les Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una medusa ou flota davant de la costa de la serra de Tramuntana (Mallorca) a finals d&#039;estiu."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una medusa ou flota davant de la costa de la serra de Tramuntana (Mallorca) a finals d&#039;estiu.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute; de la Mar Balear que les posa en perill acaba en cada rac&oacute; del Mediterrani, per&ograve; comen&ccedil;a en la costa. Encara que a vegades succeeix al rev&eacute;s: la mar tamb&eacute; escup tot el que li fa malament i rebutja. &ldquo;El corrent va arrossegar gran quantitat d'escombraries a la platja. A l'interior d'una garrafa gran hi havia cirr&iacute;pedes&rdquo;, &eacute;s la descripci&oacute; de la fotografia de Lluna Mas, que va rebre el primer premi de la categoria Juvenil. La troballa es va produir quan la jove estava en l'&agrave;rea protegida d'&eacute;s Freus, entre Eivissa i Formentera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_50p_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_50p_1119204.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_75p_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_75p_1119204.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.jpg"
                    alt="Cirrípedes rescatats de l&#039;interior d&#039;una garrafa de plàstic que va arrossegar el mar fins a la vora."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cirrípedes rescatats de l&#039;interior d&#039;una garrafa de plàstic que va arrossegar el mar fins a la vora.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        D'altra banda, el maltractament de la mar no sols es limita a les esp&egrave;cies, sin&oacute; que s'est&eacute;n als costums mariners. Fernando Estalleras ha retratat unes mans adobades d'un artes&agrave; de &lsquo;nanses&rsquo;, utilitzades al llarg de la tradici&oacute; tant per a la pesca de peix com per a la de llagostes: &ldquo;Una tradici&oacute; -com moltes altres tantes- en via d'extingir-se&rdquo;, comenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un artesà de &#039;nanses&#039; durant la seva tasca, que a mesura que passa el temps corre perill d&#039;extingir-se."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un artesà de &#039;nanses&#039; durant la seva tasca, que a mesura que passa el temps corre perill d&#039;extingir-se.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/selva-color-porpra-iots-incendiats-i-polp-arqueoleg-els-secrets-mar-balear-imatges_1_12357588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 18:17:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" length="2830732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2830732" width="1919" height="1079"/>
      <media:title><![CDATA[Una selva color porpra, iots incendiats i un 'polp arqueòleg': els secrets de la Mar Balear, en imatges]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" width="1919" height="1079"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mar Mediterráneo,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una selva color púrpura, yates incendiados y un 'pulpo arqueólogo': los secretos del Mar Balear, en imágenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/selva-color-purpura-yates-incendiados-pulpo-curioso-secretos-mar-balear-imagenes_1_12356862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" width="1919" height="1079" alt="Una selva color púrpura, yates incendiados y un &#039;pulpo arqueólogo&#039;: los secretos del Mar Balear, en imágenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fotografías ganadoras del certamen MARE 2024 muestran sin filtros la vulnerabilidad de las aguas ante la crisis climática y la presión humana. "Observando estos oasis podemos contemplar todo lo que antes (de la masificación) fue nuestro Mar Balear", comenta el fotógrafo Pedro Riera</p><p class="subtitle">La 'guardería' de ballenas del Mediterráneo que espera protección ante la náutica y la basura</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La DANA destroz&oacute; parte de la isla. No fuimos conscientes de donde nos hab&iacute;amos metido hasta pasado un rato. Realmente tuvimos suerte de que no nos cayera un rayo encima. De todo hay que sacar la parte buena y, en este caso, es esta fotograf&iacute;a&rdquo;. La imagen, titulada &lsquo;Euforia&rsquo;, muestra a un joven en mitad del Mediterr&aacute;neo durante la tormenta, con una linterna frontal a la cabeza, las facciones contra&iacute;das por el miedo y la boca abierta en se&ntilde;al de grito. Mudo, en el caso de la foto. Detr&aacute;s, dos barcos. El receptor puede sentir la angustia y el fr&iacute;o que aumenta a medida que se acelera el ritmo en el que caen las gotas de lluvia. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del objetivo estaba el fot&oacute;grafo Manuel Robert Lora, viviendo ese mismo momento cuya &ldquo;parte buena&rdquo; se ha materializado en un acc&eacute;sit en el apartado MARE Sapiens del certamen de 2024. La DANA que arras&oacute; el agosto pasado con la isla de Menorca se ceb&oacute; sobre todo con es Mercadal, declarada por el Gobierno zona catastr&oacute;fica tras las inundaciones a instancias de las instituciones insulares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_50p_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_50p_1119202.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_75p_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_75p_1119202.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f47c5001-eff9-4a63-b493-ca9459dcba60_16-9-aspect-ratio_default_1119202.jpg"
                    alt="Un joven grita en mitad del mar de Menorca en plena DANA en agosto de 2024, que sacudió sobre todo la zona de es Mercadal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un joven grita en mitad del mar de Menorca en plena DANA en agosto de 2024, que sacudió sobre todo la zona de es Mercadal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En total, el fen&oacute;meno descarg&oacute; m&aacute;s de 200 litros por metro cuadrado, lo que oblig&oacute; a desplazar a los cuerpos de emergencias y, m&aacute;s tarde, a reconstruir importantes infraestructuras del municipio. El balance de da&ntilde;os ascendi&oacute; a <a href="https://www.menorca.info/menorca/local/2024/10/03/2252363/mas-millones-solo-mercadal-balance-danos-deja-subir.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 27 millones de euros solo en es Mercadal</a>, como public&oacute; el peri&oacute;dico local menorqu&iacute;n Menorca.info. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo verano dej&oacute; otra imagen impactante en las costas, este caso, de la isla de Eivissa. Una columna negra y densa de humo ti&ntilde;e los colores del atardecer, muy cerca de los islotes de es Vedr&agrave; i es Vedranell, cuyas siluetas se recortan en el horizonte mientras un hombre y dos ni&ntilde;as lo observan desde la costa de Formentera. Es tan solo uno de los accidentes n&aacute;uticos que suceden a lo largo de la temporada tur&iacute;stica en la costa balear.
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n masiva de embarcaciones impregna las aguas de las islas cada verano y perjudican una de sus joyas end&eacute;micas marinas: <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las praderas de posidonia oce&aacute;nica</a>.  &lsquo;Vistas a Eivissa&rsquo;, se titula la imagen, de una forma casi metaf&oacute;rica. &ldquo;Lamentablemente, presenciar incendios y naufragios se ha convertido en algo habitual, con el desastre ambiental que ocasionan estas negligencias humanas en la vida marina y su armon&iacute;a&rdquo;, valora la fot&oacute;grafa, Ainhoa Ezkurra, ganadora del primer premio de MARE Denuntiare en la categor&iacute;a &lsquo;Adultos Expertos&rsquo;. Los galardones se entregaron este martes en la sede de la Autoridad Portuaria Balear (APB) en un evento en el que tambi&eacute;n se present&oacute; MARE 2025.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76d7f7a9-50ab-4d55-86ef-cb0b3666fa01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un hombre y dos niñas observan desde la costa de Formentera el incendio en una embarcación cerca de la reserva natural de es Vedrà i es Vedranell, en Eivissa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un hombre y dos niñas observan desde la costa de Formentera el incendio en una embarcación cerca de la reserva natural de es Vedrà i es Vedranell, en Eivissa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bajo el lema &lsquo;Del objetivo a la acci&oacute;n&rsquo;, la iniciativa redobla este a&ntilde;o su apuesta por el poder transformador de la imagen y, como novedad, incorpora un certamen de reels de Instagram dirigido al p&uacute;blico joven. El coordinador t&eacute;cnico Abraham Calero ha detallado, adem&aacute;s, que se a&ntilde;ade una menci&oacute;n especial para las bah&iacute;as someras, es decir, bah&iacute;as de poca profundidad, para valorar su importancia ecol&oacute;gica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La protecci&oacute;n del mar</strong></h2><p class="article-text">
        El mismo nivel de denuncia existe tras la fotograf&iacute;a de Nuria Bufort, &lsquo;Deadly Ghost Nets&rsquo; (&lsquo;Redes fantasma mortales&rsquo;), con la que recuerda que el Mediterr&aacute;neo, a pesar de su riqueza, se encuentra en un &ldquo;delicado equilibrio f&aacute;cilmente perturbable&rdquo;. Es una llamada a la colaboraci&oacute;n para continuar manteni&eacute;ndolo &ldquo;pr&iacute;stino y sano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La baja protecci&oacute;n de las aguas de Balears (tan solo un 0,07% cuentan con un nivel de protecci&oacute;n elevada) ha sido denunciada recientemente por organizaciones medioambientales como la Fundaci&oacute;n Marilles, que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/organizaciones-marinas-lamentan-baja-proteccion-mar-balear-son-zonas-abiertas-actividades-destructivas_1_12237634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegur&oacute; que &ldquo;son zonas abiertas a actividades destructivas&rdquo;</a>. Entre ellas, el negocio de alquiler de charters n&aacute;uticos que cada a&ntilde;o operan con impunidad y el lanzamiento de todo tipo de residuos. Acciones que afectan por ejemplo a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/guarderia-ballenas-mediterraneo-espera-proteccion-nautica-basura_1_12244875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &lsquo;guarder&iacute;a&rsquo; de ballenas situada al norte de Menorca  -la &uacute;nica del Mediterr&aacute;neo- y que espera ser declarada &Aacute;rea Mar&iacute;tima Protegida</a>, como ya public&oacute; elDiario.es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0da16c0f-1cd3-420b-882a-b9d7465badd2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un pez, atrapado en una red en el fondo del mar balear sin poder liberarse."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un pez, atrapado en una red en el fondo del mar balear sin poder liberarse.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Mar Balear es el protagonista de las fotograf&iacute;as candidatas en un certamen que celebra este a&ntilde;o su sexta edici&oacute;n, consolid&aacute;ndose como un referente en la divulgaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n sobre el medio marino de Balears. Aunque otros recovecos mediterr&aacute;neos tambi&eacute;n han recibido reconocimientos en la categor&iacute;a Mare Nostrum. Dos buzos flotan en las profundidades del mar que rodea la isla italiana de Linosa, a 42 kil&oacute;metros de Lampedusa. Un territorio insular con una vasta crisis migratoria que, a pesar de alejarse mucho de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/paraiso-turistas-convertido-tumba-miles-migrantes-triste-historia-ruta-argelia-formentera_1_11934178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que sufre Formentera (es el primer punto de llegadas por v&iacute;a irregular del Mediterr&aacute;neo Central)</a>, no deja de asemejarse: en la pitiusa ya han aparecido en lo que va de a&ntilde;o siete cuerpos sin vida de presuntos migrantes naufragados en pateras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30c6b9ad-b056-41b7-9f87-b807282c6cb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos buzos recogen la escotilla que ha perdido un buque de pasajeros sobre una pradera de posidonia mientras navegaba por la isla italiana de Linosa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos buzos recogen la escotilla que ha perdido un buque de pasajeros sobre una pradera de posidonia mientras navegaba por la isla italiana de Linosa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La belleza escondida</strong></h2><p class="article-text">
        Una semejanza m&aacute;s bella es la de las praderas de posidonia, encima de las que flotan los dos buzos de la foto de Claudio Palmisano para recoger la escotilla que ha perdido un buque de pasajeros que navegaba las aguas de Linosa. Por otro lado, en el fondo marino no es solo posidonia, sino que en las profundidades del Mar Balear se encuentran otras joyas con explosiones de color y vida que ha sabido capturar el fot&oacute;grafo submarino Pedro Riera Llompart.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Observando estos oasis podemos contemplar todo lo que antes (de la masificaci&oacute;n) fue nuestro Mar Balear&rdquo;, ha explicado el experto en referencia a los corales de su fotograf&iacute;a, una selva marina color p&uacute;rpura, tras los que se esconde una estrella de mar. &ldquo;Hay que protegerlo de redes, pescas accidentales, contaminaciones, calentamiento global y todo lo que la pueda afectar&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46194374-20d2-41f0-a9a3-bb2004a3912b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un mini oasis de corales púrpuras que sirve de hogar a estrellas de mar y otras especies del Mediterráneo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un mini oasis de corales púrpuras que sirve de hogar a estrellas de mar y otras especies del Mediterráneo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2022, el fot&oacute;grafo inmortaliz&oacute; el majestuoso rescate de un cet&aacute;ceo de grandes dimensiones que se hab&iacute;a quedado atrapado en aguas de Porto Cristo, en Mallorca. Varios profesionales de buceo consiguieron liberar a la ballena de unas redes de deriva que a pesar de estar prohibidas por la normativa de la Uni&oacute;n Europea (UE) desde el a&ntilde;o 2002, continuaban instaladas, <a href="https://www.cronicabalear.es/mallorca/2022-05-22/rescatan-una-ballena-atrapada-en-redes-de-pesca-en-portocristo-mallorca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute; el peri&oacute;dico Cr&oacute;nica Balear</a>.
    </p><p class="article-text">
        Riera, adem&aacute;s, ha sido merecedor de un primer premio del certamen de MARE por su fotograf&iacute;a de un pulpo &ldquo;curioso&rdquo; que observa detenidamente las tareas de excavaci&oacute;n de los arque&oacute;logos del IBEAM (Instituto Balear de Estudios en Arqueolog&iacute;a Mar&iacute;tima) en el pecio de ses Llumetes, tambi&eacute;n en la zona de Porto Cristo. &ldquo;Nos ayud&oacute; a trasladar todos los materiales que encontraba de un lugar a otro, se enganchaba en nuestros brazos mientras trabaj&aacute;bamos y, adem&aacute;s de modelo, tambi&eacute;n ten&iacute;a mucho inter&eacute;s en la c&aacute;mara. Un buen ayudante marino que nos alegr&oacute; los d&iacute;as de trabajo arqueol&oacute;gico&rdquo;, bromea el fot&oacute;grafo, de quien se dice que aprendi&oacute; a nadar antes bajo el agua que por encima de la superficie. Lo bautizaron -al pulpo- como &lsquo;el guardi&aacute;n&rsquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pulpo nos ayudó a trasladar todos los materiales que encontraba de un lugar a otro, se enganchaba en nuestros brazos mientras trabajábamos y, además de modelo, también tenía mucho interés en la cámara. Un buen ayudante marino que nos alegró los días de trabajo arqueológico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Riera Llompart</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo submarino 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En las mismas profundidades marinas hay tambi&eacute;n otros seres vivos, un poco m&aacute;s desconocidos a pesar de tener sus an&aacute;logos en el medio terrestre, como la Margalida de Mar. Campos de esta especie se extienden bajo los yates y otras n&aacute;uticas recreativas que surcan la costa. Su aparente delicadeza enga&ntilde;a: es una flora marina &ldquo;totalmente adaptada a la dureza del litoral&rdquo;, como explica Nestor Carda, ganador de la categor&iacute;a MARE bot&aacute;nica. &ldquo;Durante la &eacute;poca de floraci&oacute;n crea unos bellos tapices de color all&iacute; donde la vida se hace muy dif&iacute;cil&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e13b1fb0-b960-40be-a5c8-5d5683e05037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una pradera de Margalides de Mar, que en época de floración crean distintos tapices de color."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una pradera de Margalides de Mar, que en época de floración crean distintos tapices de color.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Tradiciones que se pierden</strong></h2><p class="article-text">
        A finales de verano de 2024, el mallorqu&iacute;n Miguel Gomila captur&oacute; una escena que decidi&oacute; titular as&iacute;: &lsquo;Finales de verano&rsquo;. Una medusa huevo (<em>Cotylorhiza tuberculata</em>) flota en las aguas de la Serra de Tramuntana (Mallorca), presagiando el fin de la &eacute;poca estival. Un acontecimiento con el que muchos fot&oacute;grafos esperan poder dar cada a&ntilde;o. Gomila considera que, aunque las medusas tienen mala fama, &ldquo;son parte de la riqueza de nuestros mares y alimento de numerosas especies, muchas de ellas amenazadas&rdquo;. Entre ellas, 34 peces, 27 aves marinas y 22 tipos de algas, entre la que destaca la posidonia oce&aacute;nica, seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Marilles. Observadores del Mar revela que solo se hace seguimiento de un 13% del total de especies marinas amenazadas de las Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f044ee09-932a-46ab-bdfa-9b19f33f36e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una medusa huevo flota frente en la costa de la serra de Tramuntana (Mallorca) a finales de verano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una medusa huevo flota frente en la costa de la serra de Tramuntana (Mallorca) a finales de verano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n del Mar Balear que las pone en peligro termina en cada rinc&oacute;n del Mediterr&aacute;neo, pero empieza en la costa. A veces sucede a la inversa: el mar tambi&eacute;n escupe todo lo que le hace mal y rechaza. &ldquo;La corriente arrastr&oacute; gran cantidad de basura a la playa. En el interior de una garrafa grande hab&iacute;a cirr&iacute;pedos&rdquo;, es la descripci&oacute;n de la fotograf&iacute;a de Lluna Mas, que recibi&oacute; el primer premio de la categor&iacute;a Juvenil. El hallazgo se produjo cuando la joven estaba en el &aacute;rea protegida de es Freus, entre Eivissa y Formentera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_50p_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_50p_1119204.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_75p_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_75p_1119204.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f714335-76fb-47b9-9967-1794bf5bddcf_16-9-aspect-ratio_default_1119204.jpg"
                    alt="Cirrípedos rescatados del interior de una garrafa de plástico que arrastró el mar hasta la orilla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cirrípedos rescatados del interior de una garrafa de plástico que arrastró el mar hasta la orilla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otro lado, el maltrato del mar no solo se limita a las especies, sino que se extiende a las costumbres marineras. Fernando Estalleras ha retratado unas manos curtidas de un artesano de &lsquo;nanses&rsquo;, utilizadas a lo largo de la tradici&oacute;n tanto para la pesca de pescado como para la de langostas: &ldquo;Una tradici&oacute;n -como muchas otras tantas- en v&iacute;a de extinguirse&rdquo;, comenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92ec8489-c606-4a7d-9c19-407e2fb27420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un artesano de &#039;nanses&#039; durante su labor, que a medida que pasa el tiempo corre peligro de extinguirse."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un artesano de &#039;nanses&#039; durante su labor, que a medida que pasa el tiempo corre peligro de extinguirse.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/selva-color-purpura-yates-incendiados-pulpo-curioso-secretos-mar-balear-imagenes_1_12356862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 15:46:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" length="2830732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2830732" width="1919" height="1079"/>
      <media:title><![CDATA[Una selva color púrpura, yates incendiados y un 'pulpo arqueólogo': los secretos del Mar Balear, en imágenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2bcb183-6744-45f8-8828-31d40622a3b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119201.jpg" width="1919" height="1079"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mar Mediterráneo,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els experts defensen que la Posidònia "s'ha de quedar a les platges de Balears tot l'any"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-experts-defensen-posidonia-s-quedar-les-platges-balears-tot-l-any_1_12320258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Els experts defensen que la Posidònia &quot;s&#039;ha de quedar a les platges de Balears tot l&#039;any&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Posidònia oceanica és la garantia que les aigües del mar balear siguin blaves, de la protecció de la seva biodiversitat, a més de ser una gran captadora de CO2</p><p class="subtitle">Iots i embarcacions il·legals destrossen més que mai les praderies de Posidònia: “La situació és dramàtica”</p></div><p class="article-text">
        La constant retirada de Posid&ograve;nia&nbsp;oceanica&nbsp;de les platges per a la temporada tur&iacute;stica preocupa conservacionistes i cient&iacute;fics, que sol&middot;liciten als ajuntaments, al&nbsp;Govern&nbsp;i als&nbsp;consells&nbsp;de les Illes que s'implementin pol&iacute;tiques m&eacute;s respectuoses amb el medi ambient. Els experts proposen campanyes de conscienciaci&oacute; ciutadana i de cara al turisme, perqu&egrave; s'entengui que &ldquo;les acumulacions de Posid&ograve;nia s&oacute;n part de la singularitat de les platges de&nbsp;Balears&rdquo;. La Posid&ograve;nia&nbsp;oceanica&nbsp;&eacute;s la garantia que les aig&uuml;es de la mar balear siguin blaves, de la protecci&oacute; de la seva biodiversitat, a m&eacute;s de ser una gran captadora de CO&#8322;. La prada de Posid&ograve;nia que es troba entre Eivissa i Formentera &eacute;s l'&eacute;sser viu m&eacute;s longeu del planeta, una gran aliada contra el canvi clim&agrave;tic per a tot el planeta.
    </p><p class="article-text">
        El GEN-GOB Eivissa, el Grup Balear d&rsquo;Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB Mallorca), GOB Menorca, Associaci&oacute; Salvem sa Badia de Portmany, Arrels Marines, Societat d&rsquo;Hist&ograve;ria Natural de les Balears (SHNB), Marilles Foundation, Fundaci&oacute; Palma Aquarium, Cleanwave Foundation, Ibiza Preservation, Amics de la Terra Eivissa, Menorca Preservation, Vell Mar&iacute; i SEO/Birdlife&nbsp;han estat les organitzacions que han subscrit la petici&oacute;, que ja ha estat remesa a tots les institucions. Aix&iacute; mateix, han signat cient&iacute;fics com Xavier Pastor, Anna&nbsp;Traveset&nbsp;o Carlos Duarte i altres professionals que treballen per la conservaci&oacute; del medi natural.
    </p><p class="article-text">
        Aquestes entitats i experts posen de manifest en la seva sol&middot;licitud que les acumulacions de restes vegetals en la costa impedeixen la seva erosi&oacute; i aporten sorra. Aix&iacute; mateix, ressalten que la persist&egrave;ncia d'aquesta pol&iacute;tica de retirada d'arribatges de Posid&ograve;nia&nbsp;oceanica, fins i tot en platges naturals i espais protegits, s&oacute;n perjudicials per als ecosistemes, &ldquo;tal com avalen refer&egrave;ncies de diferents estudis&rdquo;. Aix&ograve; ocorre fins i tot en platges com les que es troben dins del Parc Natural de Ses Salines d'Eivissa i Formentera, entre altres &agrave;rees d'alt inter&egrave;s ecol&ograve;gic de l'arxip&egrave;lag balear.
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, aquesta retirada de la massa vegetal suposa tamb&eacute; la p&egrave;rdua de biodiversitat, sobretot en invertebrats, &ldquo;que aporten aliment a ocells marins i tamb&eacute; lim&iacute;coles, entre altres, i que, per tant, afavoreixen l'equilibri ecol&ograve;gic dels ecosistemes costaners&rdquo;, expliquen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dif&iacute;cil previsi&oacute; de retirada pel canvi clim&agrave;tic</strong></h2><p class="article-text">
        Els sol&middot;licitants asseguren tamb&eacute; que &ldquo;la soluci&oacute; salom&ograve;nica&rdquo; de retirar la Posid&ograve;nia a principi de temporada per a dipositar-la una altra vegada a final d'aquesta ja no &eacute;s efectiva perqu&egrave; no t&eacute; en compte &ldquo;el panorama incert al qual ens aboca el canvi clim&agrave;tic&rdquo;. &ldquo;&Eacute;s a dir, si b&eacute; fa una d&egrave;cada encara pod&iacute;em confiar en la predictibilitat de l'&egrave;poca en la qual arribaven els temporals, i podia adaptar-se la retirada a aquestes dates per a no deixar la platja desprotegida en el pitjor moment, la veritat &eacute;s que aquestes previsions ja no s&oacute;n v&agrave;lides en el nou escenari clim&agrave;tic&rdquo;, concreten. A m&eacute;s, durant la retirada &ldquo;es perd una sorra que valdria la pena conservar sempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta sol&middot;licitud es basa en diferents estudis. Entre ells es troba <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/la-acumulacion-de-posidonia-en-las-playas-alberga-decenas-de-especies-animales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un del Centre Superior de Recerques Cient&iacute;fiques (CSIC)</a> i <a href="https://sge.usal.es/archivos/REV/32(2)/RSGE32(2)_p_73_86.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un altre de la Revista de la Societat Biol&ograve;gica d'Espanya</a>. Les entitats i experts ecologistes remeten tamb&eacute; per a ampliar informaci&oacute; al Mapa del Coneixement del&nbsp;Canvi&nbsp;Clim&agrave;tic&nbsp;a les Illes Balears, dependent de la Comunitat Aut&ograve;noma de&nbsp;Balears&nbsp;(CAIB), on es poden veure les variacions que s'estan produint amb el canvi clim&agrave;tic. Aix&iacute; mateix, es refereixen en la sol&middot;licitud a estudis com el de la Universitat de les Illes Balears, &ldquo;que han demostrat que la retirada mec&agrave;nica d'aquests arribatges implica una p&egrave;rdua significativa de sediment, contribuint a la degradaci&oacute; de les platges i afectant negativament la seva conservaci&oacute; a mitj&agrave; i llarg termini&rdquo;. Les institucions conservacionistes sol&middot;licitants comminen a consultar, a m&eacute;s, la Recerca multidisciplin&agrave;ria de l'Institut&nbsp;Mediterrani&nbsp;d&rsquo;Estudis&nbsp;Avan&ccedil;ats&nbsp;(IMEDEA) en les &uacute;ltimes tres d&egrave;cades.
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;fics i entitats proposen el seg&uuml;ent: &ldquo;At&egrave;s que Posid&ograve;nia&nbsp;oceanica&nbsp;&eacute;s esp&egrave;cie protegida i est&agrave; declarada h&agrave;bitat prioritari d'inter&egrave;s comunitari (h&agrave;bitat 1120) en la Directiva H&agrave;bitats de la Uni&oacute; Europea i que la seva preservaci&oacute; &eacute;s clau per a la sostenibilitat de les nostres costes, sol&middot;licitem a aquesta administraci&oacute; [la destinat&agrave;ria en cada cas] que revisi les pol&iacute;tiques actuals de gesti&oacute; de platges i adopti estrat&egrave;gies m&eacute;s respectuoses amb el medi ambient. La Posid&ograve;nia &eacute;s actualment l'esp&egrave;cie bandera de la conservaci&oacute; de la mar balear i hem d'entendre la seva protecci&oacute; i posada en valor en totes les fases del seu cicle biol&ograve;gic, tant a la platja submergida com a la platja emergida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Cabezas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-experts-defensen-posidonia-s-quedar-les-platges-balears-tot-l-any_1_12320258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 May 2025 09:24:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="534773" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="534773" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Els experts defensen que la Posidònia "s'ha de quedar a les platges de Balears tot l'any"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los expertos afirman que la Posidonia "debe quedarse en las playas de Balears todo el año"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/expertos-cientificos-afirman-posidonia-debe-quedarse-playas-balears-ano_1_12320191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los expertos afirman que la Posidonia &quot;debe quedarse en las playas de Balears todo el año&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Posidonia oceanica es la garantía de que las aguas del mar balear sean azules, de la protección de su biodiversidad, además de ser una gran captadora de CO2</p><p class="subtitle">Yates y embarcaciones ilegales destrozan más que nunca las praderas de posidonia: “La situación es dramática”</p></div><p class="article-text">
        La constante retirada de <em>Posidonia oceanica</em> de las playas para la temporada tur&iacute;stica preocupa a conservacionistas y cient&iacute;ficos que solicitan a los ayuntamientos, al Govern y a los consells de las Islas que se implementen pol&iacute;ticas m&aacute;s respetuosas con el medio ambiente. Los expertos proponen campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n ciudadana y de cara al turismo, para que se entienda que &ldquo;las acumulaciones de Posidonia son parte de la singularidad de las playas de Balears&rdquo;. La <em>Posidonia oceanica</em> es la garant&iacute;a de que las aguas del mar balear sean azules, de la protecci&oacute;n de su biodiversidad, adem&aacute;s de ser una gran captadora de CO2. La pradera de Posidonia que se encuentra entre Eivissa y Formentera es el ser vivo m&aacute;s longevo del planeta, una gran aliada contra el cambio clim&aacute;tico para todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        El GEN-GOB, el Grup Balear d&rsquo;Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB Mallorca), GOB Menorca, Asociaci&oacute;n Salvem sa Badia de Portmany, Arrels Marines, Societat d&rsquo;Hist&ograve;ria Natural de les Balears (SHNB), Marilles Foundation, Fundaci&oacute;n Palma Aquarium, Cleanwave Foundation, Ibiza Preservation, Amics de la Terra Ibiza, Menorca Preservation, Vell Mar&iacute; y SEO/Birdlife han sido las organizaciones que han suscrito la petici&oacute;n, que ya ha sido remitida a todos las instituciones. Asimismo, han firmado cient&iacute;ficos como Xavier Pastor, Anna Traveset o Carlos Duarte y otros profesionales que trabajan por la conservaci&oacute;n del medio natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas entidades y expertos ponen de manifiesto en su solicitud que las acumulaciones de restos vegetales en la costa impiden su erosi&oacute;n y aportan arena. Asimismo, resaltan que la persistencia de esta pol&iacute;tica de retirada de arribazones de Posidonia oceanica (bermes o banquetes), incluso en playas naturales y espacios protegidos, son perjudiciales para los ecosistemas, &ldquo;tal y como avalan referencias de diferentes estudios&rdquo;. Esto ocurre incluso en playas como las que se encuentran dentro del Parque Natural de Ses Salines de Eivissa i Formentera, entre otras &aacute;reas de alto inter&eacute;s ecol&oacute;gico del archipi&eacute;lago balear.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, esta retirada de la masa vegetal supone tambi&eacute;n la p&eacute;rdida de biodiversidad, sobre todo en invertebrados, &ldquo;que aportan alimento a aves marinas y tambi&eacute;n lim&iacute;colas, entre otras, y que, por tanto, favorecen el equilibrio ecol&oacute;gico de los ecosistemas costeros&rdquo;, explican.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dif&iacute;cil previsi&oacute;n de retirada por el cambio clim&aacute;tico</strong></h2><p class="article-text">
        Los solicitantes aseguran tambi&eacute;n que &ldquo;la soluci&oacute;n salom&oacute;nica&rdquo; de retirar la Posidonia a principio de temporada para depositarla otra vez a final de la misma ya no es efectiva porque no tiene en cuenta &ldquo;el panorama incierto al que nos aboca el cambio clim&aacute;tico&rdquo;. &ldquo;Es decir, si bien hace una d&eacute;cada a&uacute;n pod&iacute;amos confiar en la predecibilidad de la &eacute;poca en la que llegaban los temporales, y pod&iacute;a adaptarse la retirada a esas fechas para no dejar la playa desprotegida en el peor momento, lo cierto es que estas previsiones ya no son v&aacute;lidas en el nuevo escenario clim&aacute;tico&rdquo;, concretan. Adem&aacute;s, durante la retirada &ldquo;se pierde una arena que valdr&iacute;a la pena conservar siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta solicitud se basa en diferentes estudios. Entre ellos se encuentra <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/la-acumulacion-de-posidonia-en-las-playas-alberga-decenas-de-especies-animales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno del Centro Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC)</a> y otro de la <a href="https://sge.usal.es/archivos/REV/32(2)/RSGE32(2)_p_73_86.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista de la Sociedad Biol&oacute;gica de Espa&ntilde;a</a>. Las entidades y expertos ecologistas remiten tambi&eacute;n para ampliar informaci&oacute;n al Mapa del Conocimiento del Canvi Clim&agrave;tic a les Illes Balears, dependiente de la Comunidad Aut&oacute;noma de Balears (CAIB), donde se pueden ver las variaciones que se est&aacute;n produciendo con el cambio clim&aacute;tico. Asimismo, se refieren en la solicitud a estudios como el de la Universitat de les Illes Balears, &ldquo;que han demostrado que la retirada mec&aacute;nica de estos arribazones implica una p&eacute;rdida significativa de sedimento, contribuyendo a la degradaci&oacute;n de las playas y afectando negativamente a su conservaci&oacute;n a medio y largo plazo&rdquo;. Las instituciones conservacionistas solicitantes conminan a consultar, adem&aacute;s, la Investigaci&oacute;n multidisciplinar del Institut Mediterrani d&rsquo;Estudis Avan&ccedil;ats (IMEDEA) en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos y entidades proponen lo siguiente: &ldquo;Dado que Posidonia oceanica es especie protegida y est&aacute; declarada h&aacute;bitat prioritario de inter&eacute;s comunitario (h&aacute;bitat 1120) en la Directiva H&aacute;bitats de la Uni&oacute;n Europea y que su preservaci&oacute;n es clave para la sostenibilidad de nuestras costas, solicitamos a esta administraci&oacute;n [la destinataria en cada caso] que revise las pol&iacute;ticas actuales de gesti&oacute;n de playas y adopte estrategias m&aacute;s respetuosas con el medio ambiente. La Posidonia es actualmente la especie bandera de la conservaci&oacute;n del mar balear y debemos entender su protecci&oacute;n y puesta en valor en todas las fases de su ciclo biol&oacute;gico, tanto en la playa sumergida como en la playa emergida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Cabezas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/expertos-cientificos-afirman-posidonia-debe-quedarse-playas-balears-ano_1_12320191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 May 2025 09:09:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="534773" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="534773" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los expertos afirman que la Posidonia "debe quedarse en las playas de Balears todo el año"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a689b52-ebe0-4fdb-8eba-3441ef29a79a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 40% de la posidònia, morta: la cala on actua l'empresari pirata d'Eivissa agonitza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/40-posidonia-morta-cala-on-actua-l-empresari-pirata-d-eivissa-agonitza_1_12214066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 40% de la posidònia, morta: la cala on actua l&#039;empresari pirata d&#039;Eivissa agonitza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Porroig, una gran quantitat d'embarcacions i iots fondegen sobre la posidònia, una planta considerada el pulmó del Mediterrani. És on actua Evaristo Soler Cardona, acusat de delicte mediambiental i condemnat per insults homòfobs</p><p class="subtitle">L'empresari que té atemorits ecologistes i autoritats d'Eivissa: “T'espero amb l'escopeta reforçada”</p></div><p class="article-text">
        Porroig &eacute;s una petita cala d'uns 150 metres de longitud repleta de casetes de pescadors situada en el sud-oest de l'illa d'Eivissa, en el municipi de Sant Josep. Durant l'estiu, especialment en els mesos de temporada alta, aquesta badia funciona com una zona portu&agrave;ria, amb una gran quantitat d'embarcacions i iots que fondegen la majoria de les vegades damunt de la posid&ograve;nia, malgrat que la llei ho prohibeix perqu&egrave; &eacute;s una planta de gran valor ecol&ograve;gic. Aquesta &eacute;s la zona en la qual actua l'empresari pirata Evaristo Soler Cardona, acusat d'un delicte mediambiental per promoure activitats de x&agrave;rter i fondeig il&middot;legal.
    </p><p class="article-text">
        El fondeig d'embarcacions sobre aquesta planta, aix&iacute; com el canvi clim&agrave;tic -la posid&ograve;nia mor quan la temperatura de la mar supera els 28&ordm; graus-, l'est&agrave; danyant profundament Porroig. El mateix succeeix en altres llocs de l'illa, com sost&eacute; l'&uacute;ltim informe del grup ecologista GEN-GOB -finan&ccedil;at per IbizaPreservation-, que determina que el 40% de la posid&ograve;nia de la badia est&agrave; morta. &ldquo;Hi ha un gran percentatge de praderies mortes en determinades zones, que arriba fins i tot al 40%&rdquo;, afirma a elDiario.es Xisco Sobrat, t&egrave;cnic de l'&agrave;rea marina del GEN-GOB, que est&agrave; participant en l'estudi de la badia. Aquest estudi, que es realitza des de l'any 2021, consisteix en una xarxa de monitoratge de prades de Posid&ograve;nia oceanica l'objectiu de la qual &eacute;s estudiar la densitat, cobertura i quantitat de prada de posid&ograve;nia morta.
    </p><p class="article-text">
        Les raons principals que assenyala el t&egrave;cnic s&oacute;n el fondeig d'embarcacions. &ldquo;Sobretot, a causa de la instal&middot;laci&oacute; de morts (estructures de formig&oacute; que s'utilitzen per a fondejar)&rdquo;, afirma Sobrat. Aix&ograve; provoca, segons el t&egrave;cnic, que la zona &ldquo;es degradi gradualment&rdquo;. &ldquo;Per tant, &eacute;s necessari implementar les mesures del decret posid&ograve;nia: d'una banda, camp de fondejos de baix impacte, amb criteris ecol&ograve;gics; per un altre, reducci&oacute; del nombre d'embarcacions que visiten actualment la zona i, finalment, una vigil&agrave;ncia m&eacute;s present per a abordar la problem&agrave;tica amb Evaristo&rdquo;, indica Sobrat.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es s'ha posat en contacte amb Daniele Mundula, representant legal d'Evaristo Soler Cardona, que ha declinat fer cap comentari per a aquest reportatge, en el moment en qu&egrave; es publica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vaixells fondejats a la cala de Porroig, a Sant Josep de sa Talaia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vaixells fondejats a la cala de Porroig, a Sant Josep de sa Talaia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cala de Porroig és una zona de gran valor ecològic gràcies als fons marins, formats per praderies de posidònia. Tot i això, amb l&#039;arribada de la temporada estival la cala pateix una massificació d&#039;embarcacions que fondegen de forma il·legal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cala de Porroig és una zona de gran valor ecològic gràcies als fons marins, formats per praderies de posidònia. Tot i això, amb l&#039;arribada de la temporada estival la cala pateix una massificació d&#039;embarcacions que fondegen de forma il·legal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Ordre d'allunyament</strong></h2><p class="article-text">
        Soler Cardona t&eacute; quatre ordres d'allunyament de la badia en vigor. Tres han estat dictades per diferents jutjats d'instrucci&oacute; despr&eacute;s que l'investigat hagi proferit amenaces a tres persones que freq&uuml;enten la zona. Entre les v&iacute;ctimes hi ha una parella a qui ha dirigit insults hom&ograve;fobs, ra&oacute; per la qual va ser condemnat per la Just&iacute;cia.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, t&eacute; en vigor una altra ordre d'allunyament del jutjat que li impedeix estar a menys de 100 metres de la badia de Porroig, que va ser sol&middot;licitada pel Servei de Protecci&oacute; de la Naturalesa (Seprona) de la Gu&agrave;rdia Civil. Tot i aix&ograve;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/detenido-ibiza-empresario-pirata-acusado-destruir-posidonia-incumplir-orden-alejamiento-bahia_1_11581009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soler Cardona ha continuat incomplint les esmentades ordres d'allunyament, com va publicar elDiario.es</a>. L'&uacute;ltima detenci&oacute; que es va produir per aquest motiu va ser el 8 d'agost del 2024, despr&eacute;s que fos interceptat per agents de l'Institut Armat.
    </p><p class="article-text">
        L'empresari pirata va ser albirat diverses vegades durant l'estiu passat incomplint aquestes ordres d'allunyament. Per exemple, el 27 de juny, el servei de drons de la Policia Local de Sant Josep va captar a dos quarts de quatre de la tarda al conegut com a &ldquo;Pirata de Porroig&rdquo;, que segons les autoritats locals continuava amb la seva &ldquo;pr&agrave;ctica habitual, motiu pel qual s'han instru&iuml;t novament dilig&egrave;ncies al jutjat&rdquo;. Els agents van comprovar aquell dia que Evaristo Soler interactuava amb persones l'embarcaci&oacute; de les quals havia estat fondejada a la zona, &ldquo;pr&egrave;via contractaci&oacute; verbal i il&middot;legal&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/policia-caza-drones-pirata-porroig-investigado-destruir-praderas-posidonia_1_11491986.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">com va informar elDiario.es</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Evaristo Soler Cardona incompleix l&#039;ordre d&#039;allunyament de la badia de Porroig, segons la policia local."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Evaristo Soler Cardona incompleix l&#039;ordre d&#039;allunyament de la badia de Porroig, segons la policia local.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x92gf14" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>Condemnat per amenaces i insults hom&ograve;fobs</strong></h2><p class="article-text">
        El Jutjat Penal n&uacute;mero 1 d'Eivissa va condemnar, el mar&ccedil; del 2024, Soler Cardona amb una multa de sis mesos i sis euros diaris per un delicte d'assetjament contra un banyista de la badia, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/no-quiero-maricones-multa-1-080-euros-polemico-empresario-acumula-condenas-amenazas_1_11243188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons la sent&egrave;ncia a qu&egrave; va accedir elDiario.es</a>. Per tant, la Just&iacute;cia el va condemnar amb una sanci&oacute; de 1.080 euros m&eacute;s el pagament de les costes processals, que inclo&iuml;en 500 euros que havien estat abonats per l'acusaci&oacute; particular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Maric&oacute; de merda, v&eacute;s-te'n, no vull maricons aqu&iacute;, no vull maricons a la meva platja&rdquo;, va ser un dels exabruptes abocats contra el banyista que, segons la sent&egrave;ncia, es va fer &ldquo;amb evident menyspreu a la seva orientaci&oacute; sexual&rdquo; i generant &ldquo;una sensaci&oacute; de temor i desassossec&rdquo;. L'empresari pirata va recon&egrave;ixer els fets durant el judici oral i va assumir la condemna, segons recollia la sent&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta era la segona vegada que Soler Cardona era condemnat per fets que inclo&iuml;en insults hom&ograve;fobs. A inicis de l'estiu del 2023 <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/maricones-mierda-meter-palo-culo-polemico-evaristo-soler-condenado-amenazas-e-insultos_1_10318272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va ser condemnat per un delicte lleu d'amenaces</a>. Entre altres frases, es va referir a una parella com a &ldquo;maricons de merda&rdquo;, a qui va amena&ccedil;ar de &ldquo;fer un pal pel cul&rdquo;. A m&eacute;s, els va advertir que no els volia &ldquo;veure per aqu&iacute;&rdquo; ja que sap &ldquo;quin &eacute;s el seu vaixell i el seu cotxe&rdquo; i que &ldquo;el seu vaixell es pot enfonsar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La magistrada va considerar provat que el detonant de la situaci&oacute; es va produir despr&eacute;s que els denunciants es neguessin a pagar cap quantitat econ&ograve;mica a Soler Cardona per fondejar amb la seva embarcaci&oacute; (propietat dels denunciants) a la zona de Porroig.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;empresari ha estat condemnat dues vegades per insults homòfobs. &#039;Maricó de merda, vés-te&#039;n, no vull maricons aquí, no vull maricons a la meva platja&#039; va ser una de les seves frases dirigida a un banyista</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Amenaces a un altre navegant</strong></h2><p class="article-text">
        L'amena&ccedil;a de danyar l'embarcaci&oacute; d'una altra de les v&iacute;ctimes es va produir, segons va sostenir el juliol del 2024 la seva advocada, Azucena L&oacute;pez, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/polemico-empresario-balear-acusado-destruir-posidonia-incumple-orden-alejamiento-bahia_1_11535389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a elDiario.es</a>. La lletrada va assegurar que consta de manera reiterada que el &ldquo;negoci&rdquo; de l'investigat est&agrave; trobant com a obstacle el denunciant i la seva embarcaci&oacute;, que des de fa anys &ldquo;est&agrave; sent amena&ccedil;at&rdquo;. L'advocada va afirmar que el seu client va recon&egrave;ixer l'investigat com a &ldquo;autor de frases manifestament amena&ccedil;adores&rdquo;, a la qual cosa cal afegir el fet que han pogut acreditar &ldquo;danys&rdquo; al vaixell que atribueixen a les accions de Soler Cardona. A m&eacute;s, ha argumentat que la maniobra realitzada pel denunciat va suposar un &ldquo;greu risc&rdquo; per a la seguretat de les persones, motiu pel qual justificava que s'acordessin mesures de protecci&oacute; durant la tramitaci&oacute; de la causa.
    </p><p class="article-text">
        En l'acte del Jutjat d'Instrucci&oacute; n&uacute;mero 4 d'Eivissa, al qual va accedir elDiario.es, Daniele Mundula, advocat del pol&egrave;mic empresari, defensava que les mesures cautelars no procedien perqu&egrave; &ldquo;&eacute;s inversemblant la den&uacute;ncia i el fet que una persona es posi un vestit de busseig per a actuar furtivament i despr&eacute;s aparegui amena&ccedil;ant al perjudicat&rdquo;. No obstant aix&ograve;, el jutge va desestimar aquests arguments i va acordar la mesura cautelar. &Eacute;s a dir, Soler Cardona sumava una nova ordre d'allunyament, que li prohibeix acostar-se a menys de 100 metres, en aquest cas, de F. X. C., aix&iacute; com al seu vaixell, que fondejava a l'estiu de l'any passat prop de la badia de Porroig, com va poder comprovar aquest diari. Diversos d'aquests procediments continuen sent investigats, a l'espera de judici.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Als pol&iacute;tics corruptes se'ls envia a la m&agrave;fia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En anteriors episodis d'amenaces, Soler Cardona va carregar contra qui aleshores era regidora de Medi Ambient a Sant Josep, M&oacute;nica Fern&aacute;ndez, aix&iacute; com contra dos funcionaris. A m&eacute;s de les presumptes irregularitats que s'investiguen a la badia, Soler Cardona tenia un abocador il&middot;legal -que ja <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/polemico-empresario-ibiza-queda-vertedero-ilegal-acumula-bengalas-lanzacohetes-barcos_1_11387115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va ser desmantellat</a> per l'Ajuntament- on acumulava centenars de vehicles, embarcacions en estat d'aband&oacute; i tota mena de materials contaminants i perillosos. Tot aix&ograve;, a m&eacute;s, passava en una zona r&uacute;stica situada en una &agrave;rea especialment boscosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Abocador de Cala Tarida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Abocador de Cala Tarida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquest context, l'Ajuntament de Sant Josep li va obrir un expedient sancionador, despr&eacute;s d'anys desobeint els requeriments per desmantellar-lo. En una reuni&oacute; acordada amb la regidora de Medi Ambient, Soler Cardona va passar a amena&ccedil;ar-la tant a ella com als dos funcionaris presents, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons van explicar fonts municipals a aquest diari</a>. &ldquo;T'espero amb l'escopeta refor&ccedil;ada que tinc&rdquo;, &ldquo;passar&eacute; per casa teva, per&ograve; anir&eacute; de nit&rdquo;, &ldquo;tinc molts amics mafiosos russos i als pol&iacute;tics corruptes se'ls mana a la m&agrave;fia&rdquo;, &ldquo;Sant Josep t&eacute; molts boscos i la malesa &eacute;s un combustible excel&middot;lent&rdquo;, van ser algunes de les amenaces que van quedar recollides a la den&uacute;ncia a l'empresari pirata amb una multa de 8 euros durant 30 dies.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les sancions econ&ograve;miques per destruir la posid&ograve;nia</strong></h2><p class="article-text">
        El <a href="https://www.caib.es/eboibfront/eli/es-ib/d/2018/07/27/25/dof/cat/html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decret 25/2018</a> sobre la conservaci&oacute; de la <em>Posid&ograve;nia oceanica</em> a les Illes Balears inclou a l'article 13, de r&egrave;gim sancionador, que l'incompliment del que disposa la llei de protecci&oacute; de la planta marina constitueix una infracci&oacute; administrativa d'acord amb all&ograve; establert al <a href="https://www.boe.es/buscar/pdf/2007/BOE-A-2007-21490-consolidado.pdf#page=54" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">article 80</a> de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-21490" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llei 42/2007 del patrimoni natural i de la biodiversitat</a>, aix&iacute; com els articles 50, 51 i 52 de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2005-11132" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llei 5/2005 per a la conservaci&oacute; dels espais de rellev&agrave;ncia ambiental (LECO)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El decret posid&ograve;nia estableix que qualsevol alteraci&oacute; significativa que tingui com a resultat la mort o la destrucci&oacute; de la planta, i aix&ograve; inclou arrencar-la violentament mitjan&ccedil;ant &agrave;ncora o altres t&egrave;cniques, s'ha de tipificar d'acord amb el r&egrave;gim sancionador de les dues lleis esmentades anteriorment. El que diu la primera, a l'article 80.2, &eacute;s que danyar la posid&ograve;nia en els termes que planteja la legislaci&oacute; balear &eacute;s un fet greu. I les infraccions greus, <a href="https://www.boe.es/buscar/pdf/2007/BOE-A-2007-21490-consolidado.pdf#page=56" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons estipula larticle 81 de la llei de patrimoni natural i biodiversitat</a>, es poden sancionar amb multes d'entre 3.001 i 200.000 euros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Destruir la posidònia és considerat una infracció greu, sancionada amb multes d&#039;entre 3.001 i 200.000 euros</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La posid&ograve;nia: essencial per a la biodiversitat</strong></h2><p class="article-text">
        La posid&ograve;nia &eacute;s una planta end&egrave;mica de la Mediterr&agrave;nia que habita, principalment, en fons sorrencs i rocosos fins a 42 metres de profunditat, en aig&uuml;es clares i salinitat relativament constant, formant &ldquo;grans praderies que poden conformar la seva comunitat&rdquo;, <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">com sost&eacute; el darrer informe del grup ecologista GEN-GOB</a>. De fet, l'arxip&egrave;lag balear posseeix la superf&iacute;cie de praderies de posid&ograve;nia m&eacute;s gran del litoral espanyol, i &eacute;s que representa m&eacute;s del 50% del total estatal amb 591,2 quil&ograve;metres quadrats, <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons sost&eacute; Sunyer Vaquer</a>, investigadora i doctora en Ci&egrave;ncies Marines.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;arxipèlag balear posseeix la superfície de praderies de posidònia més gran del litoral espanyol, i és que representa més del 50% del total estatal amb 591,2 quilòmetres quadrats</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Segons destaca l'informe, les praderies generen &ldquo;una gran quantitat de microh&agrave;bitats i recursos&rdquo; conformant punts calents &ldquo;d'alta concentraci&oacute; de biodiversitat marina&rdquo; i poden albergar m&eacute;s de 700 esp&egrave;cies diferents. A m&eacute;s, les praderies renoven les fulles durant la tardor, per la qual cosa les fulles mortes s'acumulen a les platges afavorint i augmentant la seva biodiversitat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una praderia de posidònia de la Mediterrània."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una praderia de posidònia de la Mediterrània.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una bussejadora treballa en un projecte de recuperació de la posidònia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una bussejadora treballa en un projecte de recuperació de la posidònia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, la planta &eacute;s considerada el pulm&oacute; del Mediterrani per la capacitat d'oxigenaci&oacute; de les aig&uuml;es; les praderies capturen grans quantitats de di&ograve;xid de carboni (entre el 10 i el 15% de tot el carboni enterrat globalment pels oceans); tenen un paper clau en la transpar&egrave;ncia de les aig&uuml;es; protegeixen la l&iacute;nia de costa gr&agrave;cies a l'acumulaci&oacute; de fulles mortes que es dipositen a les platges; produeixen sorra (es calcula que entre 60 i 70 grams de sorra per metre quadrat cada any); s&oacute;n el lloc de reproducci&oacute; i cria d'esp&egrave;cies d'inter&egrave;s pesquer i contribueixen a mitigar els efectes del canvi clim&agrave;tic.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La planta es considerada el pulmón del Mediterráneo por su capacidad de oxigenación de las aguas. También tiene un papel clave en la transparencia de las aguas, produce arena y es lugar de reproducción y cría de especies</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Per totes aquestes raons, el GEN-GOB detalla al seu informe <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=119" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la necessitat d'implementar diverses mesures</a> per garantir-ne la protecci&oacute;. Entre elles, la regulaci&oacute; del fondeig a trav&eacute;s de la instal&middot;laci&oacute; de fondejos de baix impacte, d'acord amb criteris de capacitat de c&agrave;rrega ambiental; establir zones de recuperaci&oacute; ambiental a les zones m&eacute;s degradades amb la prohibici&oacute; de fondejar; habilitar fondejos fixos de baix impacte i &uacute;s social per als residents de la zona; informar els navegants de la zona sobre la import&agrave;ncia de no fondejar sobre la posid&ograve;nia; reduir el nombre d'embarcacions durant la temporada d'estiu i decr&eacute;ixer tur&iacute;sticament.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/40-posidonia-morta-cala-on-actua-l-empresari-pirata-d-eivissa-agonitza_1_12214066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 09:27:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2632560" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2632560" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 40% de la posidònia, morta: la cala on actua l'empresari pirata d'Eivissa agonitza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 40% de la posidonia, muerta: la cala donde actúa el empresario pirata de Ibiza agoniza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/40-posidonia-muerta-cala-actua-empresario-pirata-ibiza-agoniza_1_12208118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 40% de la posidonia, muerta: la cala donde actúa el empresario pirata de Ibiza agoniza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Porroig, una gran cantidad de embarcaciones y yates fondean sobre la posidonia, una planta considerada el pulmón del Mediterráneo. Es donde actúa Evaristo Soler Cardona, acusado de delito medioambiental y condenado por insultos homófobos</p><p class="subtitle">El empresario que tiene atemorizados a ecologistas y autoridades de Ibiza: “Te espero con la escopeta reforzada”</p></div><p class="article-text">
        Porroig es una peque&ntilde;a cala de unos 150 metros de longitud repleta de casetas varadero -de pescadores- situada en el suroeste de la isla de Eivissa, en el municipio de Sant Josep. Durante el verano, especialmente en los meses de temporada alta, esta bah&iacute;a funciona como una zona portuaria, con una gran cantidad de embarcaciones y yates que fondean la mayor&iacute;a de las veces encima de la posidonia, pese a que la <a href="https://www.caib.es/eboibfront/eli/es-ib/d/2018/07/27/25/dof/cat/html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley</a> lo proh&iacute;be porque es una planta de gran valor ecol&oacute;gico. Esta es la zona en la que act&uacute;a el empresario pirata Evaristo Soler Cardona, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusado de un delito medioambiental por promover actividades de ch&aacute;rter y fondeo ilegal</a>.
    </p><p class="article-text">
        El fondeo de embarcaciones sobre esta planta, as&iacute; como el cambio clim&aacute;tico -la posidonia muere cuando la temperatura del mar supera los 28&ordm; grados-, la est&aacute; da&ntilde;ando profundamente en Porroig. Lo mismo sucede en otros lugares de la isla, como sostiene el &uacute;ltimo <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> del grupo ecologista GEN-GOB -financiado por IbizaPreservation-, que determina que el 40% de la posidonia de la bah&iacute;a est&aacute; muerta. &ldquo;Hay un gran porcentaje de pradera muerta en determinadas zonas, que llega incluso al 40%&rdquo;, afirma a elDiario.es Xisco Sobrado, t&eacute;cnico del &aacute;rea marina del GEN-GOB, que est&aacute; participando en el estudio de la bah&iacute;a. Este estudio, que se realiza desde el a&ntilde;o 2021, consiste en una red de monitorizaci&oacute;n de praderas de <em>Posidonia oceanica </em>cuyo objetivo es estudiar la densidad, cobertura y cantidad de pradera de posidonia muerta.
    </p><p class="article-text">
        Las razones principales que se&ntilde;ala el t&eacute;cnico son el fondeo de embarcaciones. &ldquo;Sobre todo, debido a la instalaci&oacute;n de <em>muertos </em>(estructuras de hormig&oacute;n que se utilizan para fondear)&rdquo;, afirma Sobrado. Esto provoca, seg&uacute;n el t&eacute;cnico, que la zona &ldquo;se degrade paulatinamente&rdquo;. &ldquo;Por lo tanto, es necesario implementar las medidas del decreto posidonia: por un lado, campo de fondeos de bajo impacto, con criterios ecol&oacute;gicos; por otro, reducci&oacute;n del n&uacute;mero de embarcaciones que visitan actualmente la zona y, por &uacute;ltimo, una vigilancia m&aacute;s presente para abordar la problem&aacute;tica con Evaristo&rdquo;, indica Sobrado.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se ha puesto en contacto con Daniele Mundula, representante legal de Evaristo Soler Cardona, que ha declinado hacer ning&uacute;n comentario para este reportaje, en el momento en que se publica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1390c204-57a8-4f4d-b36f-d55f8892306d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barcos fondeados en la cala de Porroig, en Sant Josep de sa Talaia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barcos fondeados en la cala de Porroig, en Sant Josep de sa Talaia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f5452ff9-5801-4b14-b2af-2716de94aedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cala de Porroig es una zona de gran valor ecológico gracias a los fondos marinos, formados por praderas de posidonia. Sin embargo, con la llegada de la temporada estival la cala sufre una masificación de embarcaciones que fondean de forma ilegal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cala de Porroig es una zona de gran valor ecológico gracias a los fondos marinos, formados por praderas de posidonia. Sin embargo, con la llegada de la temporada estival la cala sufre una masificación de embarcaciones que fondean de forma ilegal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Orden de alejamiento</strong></h2><p class="article-text">
        Soler Cardona tiene cuatro &oacute;rdenes de alejamiento de la bah&iacute;a en vigor. Tres de ellas han sido dictadas por diferentes juzgados de instrucci&oacute;n despu&eacute;s de que el investigado haya proferido amenazas a tres personas que frecuentan la zona. Entre las v&iacute;ctimas hay una pareja a la que ha dirigido insultos hom&oacute;fobos, raz&oacute;n por la cual fue condenado por la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tiene en vigor otra orden de alejamiento del juzgado que le impide estar a menos de 100 metros de la bah&iacute;a de Porroig, que fue solicitada por el Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Pese a ello, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/detenido-ibiza-empresario-pirata-acusado-destruir-posidonia-incumplir-orden-alejamiento-bahia_1_11581009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soler Cardona ha seguido incumpliendo dichas &oacute;rdenes de alejamiento, como public&oacute; elDiario.es</a>. La &uacute;ltima detenci&oacute;n que se produjo por este motivo fue el pasado 8 de agosto de 2024, despu&eacute;s de que fuera interceptado por agentes del Instituto Armado.
    </p><p class="article-text">
        El empresario pirata fue avistado en varias ocasiones durante el pasado verano incumpliendo dichas &oacute;rdenes de alejamiento. Por ejemplo, el 27 de junio, el servicio de drones de la Polic&iacute;a Local de Sant Josep capt&oacute; a las tres y media de la tarde al conocido como &ldquo;Pirata de Porroig&rdquo;, quien seg&uacute;n las autoridades locales continuaba con su &ldquo;pr&aacute;ctica habitual, motivo por el cual se han instruido nuevamente diligencias al juzgado&rdquo;. Los agentes comprobaron ese d&iacute;a que Evaristo Soler interactuaba con personas cuya embarcaci&oacute;n hab&iacute;a sido fondeada en la zona, &ldquo;previa contrataci&oacute;n verbal e ilegal&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/policia-caza-drones-pirata-porroig-investigado-destruir-praderas-posidonia_1_11491986.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; elDiario.es</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ff5fda81-9c69-4079-b6e6-916869104124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Evaristo Soler Cardona incumple la orden de alejamiento de la bahía de Porroig, según la Policía Local."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Evaristo Soler Cardona incumple la orden de alejamiento de la bahía de Porroig, según la Policía Local.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x92gf14" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>Condenado por amenazas e insultos hom&oacute;fobos</strong></h2><p class="article-text">
        El Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 1 de Eivissa conden&oacute;, en marzo de 2024, a Soler Cardona con una multa de seis meses y seis euros diarios por un delito de acoso contra un ba&ntilde;ista de la bah&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/no-quiero-maricones-multa-1-080-euros-polemico-empresario-acumula-condenas-amenazas_1_11243188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la sentencia a la que accedi&oacute; elDiario.es</a>. Por tanto, la Justicia le conden&oacute; con una sanci&oacute;n de 1.080 euros m&aacute;s el pago de las costas procesales, que inclu&iacute;an 500 euros que hab&iacute;an sido abonados por la acusaci&oacute;n particular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Maric&oacute;n de mierda, vete, no quiero maricones aqu&iacute;, no quiero maricones en mi playa&rdquo;, fue uno de los exabruptos vertidos contra el ba&ntilde;ista que, seg&uacute;n la sentencia, se hizo &ldquo;con evidente desprecio a su orientaci&oacute;n sexual&rdquo; y generando &ldquo;una sensaci&oacute;n de temor y desasosiego&rdquo;. El empresario pirata reconoci&oacute; los hechos durante el juicio oral y asumi&oacute; la condena, seg&uacute;n recog&iacute;a la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta era la segunda vez que Soler Cardona era condenado por hechos que inclu&iacute;an insultos hom&oacute;fobos. A inicios del verano de 2023 <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/maricones-mierda-meter-palo-culo-polemico-evaristo-soler-condenado-amenazas-e-insultos_1_10318272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue condenado por un delito leve de amenazas</a>. Entre otras lindezas, se refiri&oacute; a una pareja como &ldquo;maricones de mierda&rdquo;, a quienes amenaz&oacute; con &ldquo;meter un palo por el culo&rdquo;. Adem&aacute;s, les advirti&oacute; con que no les quer&iacute;a &ldquo;ver por ah&iacute;&rdquo; ya que sabe &ldquo;cu&aacute;l es su barco y su coche&rdquo; y que &ldquo;su barco se puede hundir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La magistrada consider&oacute; probado que el detonante de la situaci&oacute;n se produjo despu&eacute;s de que los denunciantes se negaran a pagar cantidad econ&oacute;mica alguna a Soler Cardona por fondear con su embarcaci&oacute;n (propiedad de los denunciantes) en la zona de Porroig.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El empresario ha sido condenado dos veces por insultos homófobos. &#039;Maricón de mierda, vete, no quiero maricones aquí, no quiero maricones en mi playa&#039; fue una de sus frases dirigida a un bañista</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Amenazas a otro navegante</strong></h2><p class="article-text">
        La amenaza de da&ntilde;ar la embarcaci&oacute;n de otra de las v&iacute;ctimas se produjo, seg&uacute;n sostuvo en julio de 2024 su abogada, Azucena L&oacute;pez, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/polemico-empresario-balear-acusado-destruir-posidonia-incumple-orden-alejamiento-bahia_1_11535389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a elDiario.es</a>. La letrada asegur&oacute; que consta de manera reiterada que el &ldquo;negocio&rdquo; del investigado est&aacute; encontrando como obst&aacute;culo al denunciante y su embarcaci&oacute;n, que desde hace a&ntilde;os &ldquo;est&aacute; siendo amenazado&rdquo;. La abogada afirm&oacute; que su cliente reconoci&oacute; al investigado como &ldquo;autor de frases manifiestamente amenazadoras&rdquo;, a lo que hay que a&ntilde;adir el hecho de que han podido acreditar &ldquo;da&ntilde;os&rdquo; en su barco que atribuyen a las acciones de Soler Cardona. Adem&aacute;s, argument&oacute; que la maniobra realizada por el denunciado supuso un &ldquo;grave riesgo&rdquo; para la seguridad de las personas, motivo por el que justificaba que se acordaran medidas de protecci&oacute;n durante la tramitaci&oacute;n de la causa.
    </p><p class="article-text">
        En el auto del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 4 de Eivissa, al cual accedi&oacute; elDiario.es, Daniele Mundula, abogado del pol&eacute;mico empresario, defend&iacute;a que las medidas cautelares no proced&iacute;an porque &ldquo;es inveros&iacute;mil la denuncia y el hecho de que una persona se ponga un traje de buceo para actuar furtivamente y luego aparezca amenazando al perjudicado&rdquo;. Sin embargo, el juez desestim&oacute; estos argumentos y acord&oacute; la medida cautelar. Es decir, Soler Cardona sumaba una nueva orden de alejamiento, que le proh&iacute;be acercarse a menos de 100 metros, en este caso, de F. X. C., as&iacute; como a su barco, que fondeaba en verano del a&ntilde;o pasado cerca de la bah&iacute;a de Porroig, como pudo comprobar este diario. Varios de estos procedimientos contin&uacute;an siendo investigados, a la espera de juicio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;A los pol&iacute;ticos corruptos se los manda a la mafia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En anteriores episodios de amenazas, Soler Cardona carg&oacute; contra quien entonces era concejala de Medio Ambiente en Sant Josep, M&oacute;nica Fern&aacute;ndez, as&iacute; como contra dos funcionarios. Adem&aacute;s de las presuntas irregularidades que se investigan en la bah&iacute;a, Soler Cardona ten&iacute;a un vertedero ilegal -que ya <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/polemico-empresario-ibiza-queda-vertedero-ilegal-acumula-bengalas-lanzacohetes-barcos_1_11387115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue desmantelado</a> por el Ayuntamiento- donde acumulaba cientos de veh&iacute;culos, embarcaciones en estado de abandono y todo tipo de materiales contaminantes y peligrosos. Todo ello, adem&aacute;s, ocurr&iacute;a en una zona r&uacute;stica situada en un &aacute;rea especialmente boscosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c73d60f9-d6e7-4a42-b909-f5cb8d8f9992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vertedero de Cala Tarida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vertedero de Cala Tarida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este contexto, el Ayuntamiento de Sant Josep le abri&oacute; un expediente sancionador, tras a&ntilde;os desobedeciendo los requerimientos para desmantelarlo. En una reuni&oacute;n acordada con la concejala de Medio Ambiente, Soler Cardona pas&oacute; a amenazarla tanto a ella como a los dos funcionarios presentes, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/empresario-atemorizados-ecologistas-autoridades-ibiza-espero-escopeta-reforzada_1_9141309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n explicaron fuentes municipales a este diario</a>. &ldquo;Te espero con la escopeta reforzada que tengo&rdquo;, &ldquo;pasar&eacute; por tu casa, pero ir&eacute; de noche&rdquo;, &ldquo;tengo muchos amigos mafiosos rusos y a los pol&iacute;ticos corruptos se los manda a la mafia&rdquo;, &ldquo;Sant Josep tiene muchos bosques y la maleza es un combustible excelente&rdquo;, fueron algunas de las amenazas que quedaron recogidas en la denuncia que present&oacute; la concejala Fern&aacute;ndez ante la Guardia Civil. La sentencia conden&oacute; al empresario pirata con una multa de 8 euros durante 30 d&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las sanciones econ&oacute;micas por destruir la posidonia</strong></h2><p class="article-text">
        El <a href="https://www.caib.es/eboibfront/eli/es-ib/d/2018/07/27/25/dof/cat/html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decreto 25/2018</a> sobre la conservaci&oacute;n de la <em>Posidonia oceanica</em> en las Illes Balears incluye en su art&iacute;culo 13, de r&eacute;gimen sancionador, que el incumplimiento de lo que dispone la ley de protecci&oacute;n de la planta marina constituye una infracci&oacute;n administrativa de acuerdo a lo establecido en el <a href="https://www.boe.es/buscar/pdf/2007/BOE-A-2007-21490-consolidado.pdf#page=54" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo 80</a> de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-21490" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley 42/2007 del patrimonio natural y de la biodiversidad</a>, as&iacute; como los art&iacute;culos 50, 51 y 52 de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2005-11132" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley 5/2005 para la conservaci&oacute;n de los espacios de relevancia ambiental (LECO)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El decreto posidonia establece que cualquier alteraci&oacute;n significativa que tenga como resultado la muerte o destrucci&oacute;n de la planta, y ello incluye arrancarla violentamente mediante ancla u otras t&eacute;cnicas, se tiene que tipificar de acuerdo al r&eacute;gimen sancionador de las dos leyes mencionadas anteriormente. Lo que dice la primera, en su art&iacute;culo 80.2, es que da&ntilde;ar la posidonia en los t&eacute;rminos que plantea la legislaci&oacute;n balear es un hecho grave. Y las infracciones graves, <a href="https://www.boe.es/buscar/pdf/2007/BOE-A-2007-21490-consolidado.pdf#page=56" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n estipula el art&iacute;culo 81 de la ley de patrimonio natural y biodiversidad</a>, se pueden sancionar con multas de entre 3.001 y 200.000 euros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Destruir la posidonia es considerado una infracción grave, sancionada con multas de entre 3.001 y 200.000 euros</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La posidonia: esencial para la biodiversidad</strong></h2><p class="article-text">
        La posidonia es una planta end&eacute;mica del Mediterr&aacute;neo que habita, principalmente, en fondos arenosos y rocosos hasta 42 metros de profundidad, en aguas claras y salinidad relativamente constante, formando &ldquo;grandes praderas que pueden conformar su comunidad&rdquo;, <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como sostiene el &uacute;ltimo informe del grupo ecologista GEN-GOB</a>. De hecho, el archipi&eacute;lago balear posee la superficie de praderas de posidonia m&aacute;s grande del litoral espa&ntilde;ol, y es que representa m&aacute;s del 50% del total estatal con 591,2 kil&oacute;metros cuadrados, <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n sostiene Sunyer Vaquer</a>, investigadora y doctora en Ciencias Marinas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El archipiélago balear posee la superficie de praderas de posidonia más grande del litoral español, y es que representa más del 50% del total estatal con 591,2 kilómetros cuadrados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n destaca el informe, las praderas generan &ldquo;una gran cantidad de microh&aacute;bitats y recursos&rdquo; conformando puntos calientes de &ldquo;alta concentraci&oacute;n de biodiversidad marina&rdquo;, pudiendo albergar m&aacute;s de 700 especies diferentes. Adem&aacute;s, las praderas renuevan sus hojas durante el oto&ntilde;o, por lo que sus hojas muertas se acumulan en las playas favoreciendo y aumentando su biodiversidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7f7a4e7-5202-4085-afb6-e4348b48cf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una pradera de posidonia del Mediterráneo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una pradera de posidonia del Mediterráneo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/713bf8ac-e911-45e6-a2e6-b618a4bd60f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una buceadora trabaja en un proyecto de recuperación de la posidonia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una buceadora trabaja en un proyecto de recuperación de la posidonia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Asimismo, la planta es considerada el pulm&oacute;n del Mediterr&aacute;neo por su capacidad de oxigenaci&oacute;n de las aguas; las praderas capturan grandes cantidades de di&oacute;xido de carbono (entre el 10 y el 15% de todo el carbono enterrado globalmente por los oc&eacute;anos); tienen un papel clave en la transparencia de las aguas; protegen la l&iacute;nea de costa gracias a la acumulaci&oacute;n de hojas muertas que se depositan en las playas; producen arena (se calcula que entre 60 y 70 gramos de arena por metro cuadrado cada a&ntilde;o); son el lugar de reproducci&oacute;n y cr&iacute;a de especies de inter&eacute;s pesquero y contribuyen a mitigar los efectos del cambio clim&aacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La planta es considerada el pulmón del Mediterráneo por su capacidad de oxigenación de las aguas. También tiene un papel clave en la transparencia de las aguas, produce arena y es lugar de reproducción y cría de especies</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por todas estas razones, el GEN-GOB detalla en su informe <a href="https://ibizapreservation.org/wp-content/uploads/2025/03/Seguiment-tecnic-de-les-praderies-de-Posidonia-oceanica-dEivissa-_2024.pdf#page=119" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la necesidad de implementar varias medidas</a> para garantizar su protecci&oacute;n. Entre ellas, la regulaci&oacute;n del fondeo a trav&eacute;s de la instalaci&oacute;n de fondeos de bajo impacto, de acuerdo a criterios de capacidad de carga ambiental; establecer zonas de recuperaci&oacute;n ambiental en las zonas m&aacute;s degradadas con la prohibici&oacute;n de fondear; habilitar fondeos fijos de bajo impacto y uso social para los residentes de la zona; informar a los navegantes de la zona sobre la importancia de no fondear encima de la posidonia; reducir el n&uacute;mero de embarcaciones durante la temporada de verano y decrecer tur&iacute;sticamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/40-posidonia-muerta-cala-actua-empresario-pirata-ibiza-agoniza_1_12208118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Apr 2025 20:27:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2632560" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2632560" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 40% de la posidonia, muerta: la cala donde actúa el empresario pirata de Ibiza agoniza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e5ec6018-815b-4a00-bc68-22a831817e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Posidonia,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dofins desorientats i milers d'anys de posidònia arrasats: la nàutica recreativa dispara la pressió sobre el Mar Balear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/dofins-desorientats-i-milers-d-anys-posidonia-arrasats-nautica-recreativa-dispara-pressio-mar-balear_1_12153864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dofins desorientats i milers d&#039;anys de posidònia arrasats: la nàutica recreativa dispara la pressió sobre el Mar Balear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científics i ecologistes alerten de l'impacte d'aquestes embarcacions quant a contaminació i sinistralitat marítima. També adverteixen del soroll subaquàtic derivat dels motors i hèlixs, que poden alterar les rutes migratòries i augmentar els nivells d'estrès dels cetacis</p><p class="subtitle">Iots i embarcacions il·legals destrossen més que mai les praderies de posidònia: “La situació és dramàtica”
</p></div><p class="article-text">
        El 20 de mar&ccedil; va comen&ccedil;ar oficialment la primavera. Ja s'allisten els para-sols, es preparen els hotels i es posen en marxa els motors de la ind&uacute;stria tur&iacute;stica a les Balears. Lluny de ser una met&agrave;fora a l'atzar, la pretemporada de dies llargs i carrers abarrotats de visitants comporta alguna cosa m&eacute;s que els 14 milions de visitants que, segons l'Institut Balear d'Estad&iacute;stica (Ibestat), van passar per les illes entre maig i octubre de 2024. 
    </p><p class="article-text">
        Enguany, els motors de milers d'embarcacions recreatives, llanxes de passeig sense titulaci&oacute;,&nbsp;charters&nbsp;d'excursions per hores s'allisten per a un altre estiu r&egrave;cord. Tot i aix&ograve;, davant de tota acci&oacute; passa sempre una reacci&oacute; igual i contr&agrave;ria: mentre proliferen sense l&iacute;mits les embarcacions com una marca registrada de les xifres in&egrave;dites de creixement econ&ograve;mic associades al turisme a les Balears, aquest mateix s&iacute;mptoma deixa seq&uuml;eles irreversibles al nostre mar.
    </p><p class="article-text">
        Segons l'&uacute;ltim informe Mar Balear, elaborat entre altres entitats per la Universitat de les Illes Balears (UIB) i per la direcci&oacute; de Ports IB, el 2021 hi havia 35.500 embarcacions recreatives registrades a les illes, a les quals s'han sumat en els &uacute;ltims quatre anys altres 995 distribu&iuml;des en amarres, pans. Un bosc de m&eacute;s de 36.495 pals, espelmes, cobertes i motors que, eventualment, cada estiu augmenta de nombre quan altres vaixells ocasionalment fondegen al voltant de les Illes. En el cas de Menorca, segons indiquen des del Consell Insular, el nombre de vaixells d'esbarjo &eacute;s de 4.099, arribant a superar els 6.000 amarratges ocasionals durant els mesos d'estiu.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carcer indicador de la velocitat màxima de les embarcacions d&#039;esbarjo a una platja de Menorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carcer indicador de la velocitat màxima de les embarcacions d&#039;esbarjo a una platja de Menorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La ind&uacute;stria n&agrave;utica, la que m&eacute;s afecta la posid&ograve;nia</h2><p class="article-text">
        Per entendre quin &eacute;s l'impacte que aquesta gran flota recreativa genera a la flora i fauna marina, elDiario.es ha consultat l'ocean&ograve;grafa Abril Reyn&eacute;s, que destaca que hi ha &ldquo;diverses formes i graus d'impacte&rdquo;, per&ograve; que les m&eacute;s &ldquo;visibles i mesurables s&oacute;n l'impacte sonor, l'impacte per fondeig i, per descomptat, la contaminaci&oacute; qu&iacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fondeig, Reyn&eacute;s subratlla un fet llargament denunciat per organitzacions ambientals de l'illa i que exigeix una regulaci&oacute; m&eacute;s gran per evitar que el dany sobre el llit mar&iacute; sigui irreversible. &ldquo;&Eacute;s clarament l'activitat que m&eacute;s afecta les praderies de posid&ograve;nia oce&agrave;nica, una planta clau per a l'equilibri de l'ecosistema, la qualitat de l'aigua, la vida i la reproducci&oacute; de molt&iacute;ssimes esp&egrave;cies marines&rdquo;. D'altra banda, assenyala que es tracta d'una planta de florida molt lent, cosa que n'impedeix la r&agrave;pida recuperaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un fondeig sobre posid&ograve;nia pot arrasar amb milers d'anys de desenvolupament de flora submarina. De fet, &eacute;s poc sabut que entre Eivissa i Formentera hi ha una de les plantes de posid&ograve;nia m&eacute;s longeves del m&oacute;n que suma m&eacute;s de 100.000 anys. Est&agrave; &agrave;mpliament demostrat que mentre m&eacute;s embarcacions d'esbarjo hi ha, m&eacute;s perill corre tot l'ecosistema de la Mar Balear&rdquo;, emfatitza la cient&iacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una àncora entre la posidònia a Cala Figuera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una àncora entre la posidònia a Cala Figuera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Perjudicis per a dofins i balenes</h2><p class="article-text">
        Una altra dimensi&oacute; que preocupa les expertes consultades per elDiario.es sobre l'impacte del turisme n&agrave;utic &eacute;s la del soroll subaqu&agrave;tic derivat dels motors i les h&egrave;lixs. Els motors de combusti&oacute; produeixen un so de banda ampla que varia en freq&uuml;&egrave;ncia segons la mida i el tipus, mentre que la cavitaci&oacute; de l'h&egrave;lix &mdash;un fenomen en qu&egrave; es formen i col&middot;lapsen bombolles a causa del moviment de l'h&egrave;lix a l'aigua&mdash; genera sons d'alta freq&uuml;&egrave;ncia que es propaguen a grans dist&agrave;ncies. Segons la bi&ograve;loga marina Aina Blanco Magadan, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/gobiernos-valenciano-catalan-balear-reclaman-corredor-mediterraneo-seguro-cetaceos_1_9071664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">els animals m&eacute;s afectats s&oacute;n els cetacis</a>, especialment balenes i dofins.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&oacute;n animals que depenen del so per comunicar-se, orientar-se i localitzar preses. El soroll antropog&egrave;nic (creat per l'activitat humana) pot emmascarar els seus senyals ac&uacute;stics naturals, dificultant la seva coordinaci&oacute; en grup, alterant les seves rutes migrat&ograve;ries i augmentant els seus nivells d'estr&egrave;s. tendeixen a evitar certes &agrave;rees oa modificar els patrons d'alimentaci&oacute; i descans&rdquo;, explica la investigadora en di&agrave;leg amb aquest mitj&agrave;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Embarcacions d&#039;esbarjo a una platja de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Embarcacions d&#039;esbarjo a una platja de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el cas de la contaminaci&oacute; qu&iacute;mica, les conseq&uuml;&egrave;ncies del nombre creixent de iots, velers, llanxes, zodiacs i motos d'aigua que poblen el litoral balear s&oacute;n molt m&eacute;s not&ograve;ries. &ldquo;&Eacute;s com&uacute; que hi hagi abocaments, de vegades accidentals, d'hidrocarburs i combustibles o metalls pesants, encara que moltes vegades les embarcacions buiden les seves aig&uuml;es residuals al mar la qual cosa genera un fort impacte ambiental&rdquo;, assenyala Blanco, i afegeix que, freq&uuml;entment, l'acumulaci&oacute; de subst&agrave;ncies qu&iacute;miques prov&eacute; en major mesura de &ldquo;les infraestructures costaneres, com a ports esportius, marines, rampes d'avarada i zones d'encallat&rdquo;, que de les pr&ograve;pies embarcacions.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, ambdues cient&iacute;fiques coincideixen en la necessitat de m&eacute;s regulaci&oacute; per evitar que l'impacte d'aquest tipus d'embarcacions sigui del tot irreversible. &ldquo;Les administracions haurien de tenir un enfocament m&eacute;s integrat i participatiu sobre aquest punt, que combini la regulaci&oacute;, el control efectiu i la implicaci&oacute; de la comunitat n&agrave;utica per assolir un equilibri real entre la navegaci&oacute; i la conservaci&oacute; del medi mar&iacute;&rdquo;, expliquen.
    </p><h2 class="article-text">Av&iacute;s a navegants</h2><p class="article-text">
        Per&ograve; els problemes derivats de l'acumulaci&oacute; i la proliferaci&oacute; de vaixells de passeig no nom&eacute;s tenen a veure amb la diversitat i complexitat de l'impacte ambiental que generen, tamb&eacute; s&oacute;n un veritable perill. L'abril del 2024 un veler de lloguer per hores va bolcar a la platja de Sa Mesquida, a la costa del llevant menorqu&iacute;, deixant com a saldo la mort del patr&oacute; i l'hospitalitzaci&oacute; de sis turistes su&iuml;ssos que es trobaven amb un quadre d'hipot&egrave;rmia. A l'agost un iot de luxe amb quatre brit&agrave;nics a bord es va incendiar i es va enfonsar prop de Ma&oacute;. Els ocupants van ser rescatats il&middot;lesos. El setembre del mateix any una embarcaci&oacute; de x&agrave;rter amb vuit persones a bord va col&middot;lidir amb una barca de pesca al sud de Menorca, provocant l'enfonsament del palangrer. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartell que prohibeix fondejar a una platja de Menorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartell que prohibeix fondejar a una platja de Menorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La llista segueix i adquireix rivets m&eacute;s tr&agrave;gics si pensem en altres latituds, no tan llunyanes, com el cas del ciutad&agrave; alemany recentment <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-imputa-millonario-aleman-cuyo-yate-mato-joven-mallorca_1_11962448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imputat per homicidi imprudent i omissi&oacute; d'auxili </a>despr&eacute;s d'atropellar una embarcaci&oacute; en qu&egrave; va morir un jove i tot seguit fugir a Cala Bona (Mallorca).
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, durant els darrers anys a Menorca -com a tot l'arxip&egrave;lag- proliferen les embarcacions recreatives sense titulaci&oacute;. Una modalitat d'entreteniment que no deixa de sorprendre per la seva absoluta manca de regulaci&oacute; i de recaptes, que cada temporada recull un tendal d'accidents. El 2021 la fam&iacute;lia V&aacute;zquez va llogar una embarcaci&oacute; sense titulaci&oacute; a Cala Galdana i durant la travessia la barca va comen&ccedil;ar a enfonsar-se, atrapant la seva dona sota l'aigua, afortunadament no es va haver de lamentar un desenlla&ccedil; fatal. El juliol del 2022, en nom&eacute;s cinc hores, van tenir lloc tres accidents seguits a la costa de Ciutadella: dues embarcacions es van enfonsar a Cala Turqueta i una altra va bolcar a Cala Galdana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge del iot que va atropellar una petita barca a una milla del Port de Cala Bona a Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge del iot que va atropellar una petita barca a una milla del Port de Cala Bona a Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'agost del 2023, un client que va llogar una llanxa sense titulaci&oacute; a la badia de Son Saura va ser sorpr&egrave;s arrossegant tres persones subjectes a l'escala del darrere de l'embarcaci&oacute; mentre navegava. La llista segueix.
    </p><h2 class="article-text">Limitacions als excessos de velocitat a la costa</h2><p class="article-text">
        Amb l'objectiu de contenir aquesta creixent i cada vegada m&eacute;s freq&uuml;ent sinistralitat mar&iacute;tima, l'organitzaci&oacute; ecologista GOB Menorca ha exigit a l'administraci&oacute; mesures urgents. &ldquo;&Eacute;s urgent i imprescindible la reducci&oacute; de la velocitat costanera, la regulaci&oacute; del fondeig, l'&uacute;s obligatori de cartografia per a la protecci&oacute; d'h&agrave;bitats marins, l'anul&middot;laci&oacute; de l'excepci&oacute; per governar embarcacions sense titulaci&oacute; i l'aplicaci&oacute; de mecanismes de control m&eacute;s estrictes&rdquo;, expressen els ecologistes.
    </p><p class="article-text">
        L'entitat conservacionista denuncia que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/grupos-ecologistas-exigen-endurezcan-limites-velocidad-barcos-ponen-peligro-banistas_1_11614577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'exc&eacute;s de velocitat de les embarcacions a la franja costanera </a>representa un perill constant per als banyistes i els ecosistemes marins. Per aix&ograve;, sol&middot;licita que es limiti la velocitat a 5 nusos als primers 300 metres de la costa, una mesura que permetria reduir el risc d'accidents, minimitzar la contaminaci&oacute; ac&uacute;stica submarina i disminuir l'impacte de l'onatge a les zones de bany. A m&eacute;s, davant de la creixent massificaci&oacute; de cales i platges durant l'estiu, reclama &ldquo;la prohibici&oacute; del fondeig a menys de 50 metres de les platges ia menys de 20 metres de la costa a zones no abalisades&rdquo;, amb l'objectiu de protegir tant la seguretat de les persones com la biodiversitat marina, especialment les praderies de posid&ograve;nia.
    </p><p class="article-text">
        Semblaria que el model de turisme desenfrenat, desregulat, i amb embarcacions sense vigil&agrave;ncia ni titulaci&oacute; no &eacute;s nom&eacute;s un perill ambiental sin&oacute; tamb&eacute; un potencial risc per a la salut i la vida dels propis turistes que v&eacute;nen cada any i cada vegada en major nombre a poblar les platges del Mar Balear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Torrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/dofins-desorientats-i-milers-d-anys-posidonia-arrasats-nautica-recreativa-dispara-pressio-mar-balear_1_12153864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 08:11:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130024" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130024" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dofins desorientats i milers d'anys de posidònia arrasats: la nàutica recreativa dispara la pressió sobre el Mar Balear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Posidonia,Medio ambiente,Ecologismo,Mediterráneo,Mar Mediterráneo,Protección animal,Turismo,Islas Baleares,Menorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Delfines desorientados y miles de años de posidonia arrasados: la náutica recreativa dispara la presión sobre el Mar Balear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/delfines-desorientados-miles-anos-posidonia-arrasados-nautica-recreativa-dispara-presion-mar-balear_1_12153242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Delfines desorientados y miles de años de posidonia arrasados: la náutica recreativa dispara la presión sobre el Mar Balear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos y ecologistas alertan del impacto de estas embarcaciones en cuanto a contaminación y siniestralidad marítima. También advierten del ruido subacuático derivado de los motores y las hélices, que pueden alterar las rutas migratorias y aumentar los niveles de estrés de los cetáceos</p><p class="subtitle">Yates y embarcaciones ilegales destrozan más que nunca las praderas de posidonia: “La situación es dramática”
</p></div><p class="article-text">
        El 20 de marzo comenz&oacute; oficialmente la primavera. Ya se alistan las sombrillas, se preparan los hoteles y se ponen en marcha los motores de la industria tur&iacute;stica en Balears. Lejos de ser una met&aacute;fora al azar, la pretemporada de d&iacute;as largos y calles abarrotadas de visitantes trae consigo algo m&aacute;s que los 14 millones de visitantes que, seg&uacute;n el Instituto Balear de Estad&iacute;stica (Ibestat), pasaron por las islas entre mayo y octubre de 2024. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, los motores de miles de embarcaciones recreativas, lanchas de paseo sin titulaci&oacute;n, charters de excursiones por horas y yates privados se alistan para otro verano r&eacute;cord. Sin embargo, frente a toda acci&oacute;n ocurre siempre una reacci&oacute;n igual y contraria: mientras proliferan sin l&iacute;mites las embarcaciones como una marca registrada de las cifras in&eacute;ditas de crecimiento econ&oacute;mico asociadas al turismo en Baleares, este mismo s&iacute;ntoma deja secuelas irreversibles en nuestro mar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe Mar Balear, elaborado entre otras entidades por la Universitat de les Illes Balears (UIB) y por la direcci&oacute;n de Ports IB, en 2021 hab&iacute;a 35.500 embarcaciones recreativas registradas en las islas, a las que se han sumado en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os otras 995 distribuidas en amarres, pantalanes, boyas y en menor medida, en dique seco. Un bosque de m&aacute;s de 36.495 m&aacute;stiles, velas, cubiertas y motores que, eventualmente, cada verano aumenta de n&uacute;mero cuando otros barcos ocasionalmente fondean alrededor de las Islas. En el caso de Menorca, seg&uacute;n indican desde el Consell Insular, el n&uacute;mero de barcos de recreo asciende a 4.099, llegando a superar los 6.000 amarres ocasionales durante los meses de verano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d94a7b33-25b9-44f7-955e-3ebe753a4565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carcel indicador de la velocidad máxima de las embarcaciones de recreo en una playa de Menorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carcel indicador de la velocidad máxima de las embarcaciones de recreo en una playa de Menorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La industria n&aacute;utica, la que m&aacute;s afecta a la posidonia</h2><p class="article-text">
        Para entender cu&aacute;l es el impacto que esta gran flota recreativa genera en la flora y fauna marina, elDiario.es ha consultado a la ocean&oacute;grafa Abril Reyn&eacute;s, quien destaca que existen &ldquo;diversas formas y grados de impacto&rdquo;, pero que las m&aacute;s &ldquo;visibles y mesurables son el impacto sonoro, el impacto por fondeo y, por supuesto, la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fondeo, Reyn&eacute;s subraya un hecho largamente denunciado por organizaciones ambientales de la isla y que exige una mayor regulaci&oacute;n para evitar que el da&ntilde;o sobre el lecho marino sea irreversible. &ldquo;Es claramente la actividad que m&aacute;s afecta a las praderas de posidonia oce&aacute;nica, una planta clave para el equilibrio del ecosistema, la calidad del agua, la vida y reproducci&oacute;n de much&iacute;simas especies marinas&rdquo;. Por otro lado, se&ntilde;ala que se trata de una planta de florecimiento muy lento, lo que impide su r&aacute;pida recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un fondeo sobre posidonia puede arrasar con miles de a&ntilde;os de desarrollo de flora submarina. De hecho, es poco sabido que entre Eivissa y Formentera existe una de las plantas de posidonia m&aacute;s longevas del mundo que suma m&aacute;s de 100.000 a&ntilde;os. Est&aacute; sobradamente demostrado que mientras m&aacute;s embarcaciones de recreo hay, m&aacute;s peligro corre todo el ecosistema del Mar Balear&rdquo;, enfatiza la cient&iacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79ccb265-7b82-4bb2-9535-181d45d5fafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un ancla entre la posidonia en Cala Figuera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un ancla entre la posidonia en Cala Figuera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Perjuicios para delfines y ballenas</h2><p class="article-text">
        Otra dimensi&oacute;n que preocupa a las expertas consultadas por elDiario.es sobre el impacto del turismo n&aacute;utico es la del ruido subacu&aacute;tico derivado de los motores y las h&eacute;lices. Los motores de combusti&oacute;n producen un sonido de banda ancha que var&iacute;a en frecuencia seg&uacute;n su tama&ntilde;o y tipo, mientras que la cavitaci&oacute;n de la h&eacute;lice &mdash;un fen&oacute;meno en el que se forman y colapsan burbujas debido al movimiento de la h&eacute;lice en el agua&mdash; genera sonidos de alta frecuencia que se propagan a grandes distancias. Seg&uacute;n la bi&oacute;loga marina Aina Blanco Magadan, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/gobiernos-valenciano-catalan-balear-reclaman-corredor-mediterraneo-seguro-cetaceos_1_9071664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los animales m&aacute;s afectados son los cet&aacute;ceos</a>, especialmente ballenas y delfines.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son animales que dependen del sonido para comunicarse, orientarse y localizar presas. El ruido antropog&eacute;nico (creado por la actividad humana) puede enmascarar sus se&ntilde;ales ac&uacute;sticas naturales, dificultando su coordinaci&oacute;n en grupo, alterando sus rutas migratorias y aumentando sus niveles de estr&eacute;s. Esto puede llegar a dar cambios en el comportamiento de los cet&aacute;ceos en zonas con tr&aacute;fico mar&iacute;timo intenso, donde tienden a evitar ciertas &aacute;reas o a modificar sus patrones de alimentaci&oacute;n y descanso&rdquo;, explica la investigadora en di&aacute;logo con este medio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef1aa44b-ce1c-4ba5-a5be-b056f204673a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Embarcaciones de recreo en una playa de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Embarcaciones de recreo en una playa de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso de la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica, las consecuencias del creciente n&uacute;mero de yates, veleros, lanchas, zodiacs y motos de agua que pueblan el litoral balear son mucho m&aacute;s notorias. &ldquo;Es com&uacute;n que haya vertidos, a veces accidentales, de hidrocarburos y combustibles o metales pesados, aunque muchas veces las embarcaciones vac&iacute;an sus aguas residuales en el mar lo cual genera un fuerte impacto ambiental&rdquo;, se&ntilde;ala Blanco, y a&ntilde;ade que, frecuentemente, la acumulaci&oacute;n de sustancias qu&iacute;micas proviene en mayor medida de &ldquo;las infraestructuras costeras, como puertos deportivos, marinas, rampas de botadura y zonas de varado&rdquo;, que de las propias embarcaciones.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ambas cient&iacute;ficas coinciden en la necesidad de mayor regulaci&oacute;n para evitar que el impacto de este tipo de embarcaciones sea del todo irreversible. &ldquo;Las administraciones deber&iacute;an tener un enfoque m&aacute;s integrado y participativo sobre este punto, que combine la regulaci&oacute;n, el control efectivo y la implicaci&oacute;n de la comunidad n&aacute;utica para alcanzar un equilibrio real entre la navegaci&oacute;n y la conservaci&oacute;n del medio marino&rdquo;, explican.
    </p><h2 class="article-text">Aviso a navegantes</h2><p class="article-text">
        Pero los problemas derivados de la acumulaci&oacute;n y proliferaci&oacute;n de barcos de paseo no tiene solamente que ver con la diversidad y complejidad del impacto ambiental que generan, tambi&eacute;n son un verdadero peligro. En abril de 2024 un velero de alquiler por horas volc&oacute; en la playa de Sa Mesquida, en la costa del levante menorqu&iacute;n, dejando como saldo la muerte del patr&oacute;n y la hospitalizaci&oacute;n de seis turistas suizos que se hallaban con un cuadro de hipotermia. En agosto un yate de lujo con cuatro brit&aacute;nicos a bordo se incendi&oacute; y se hundi&oacute; cerca de Mah&oacute;n. Los ocupantes fueron rescatados ilesos. En septiembre del mismo a&ntilde;o una embarcaci&oacute;n de ch&aacute;rter con ocho personas a bordo colision&oacute; con una barca de pesca en el sur de Menorca, provocando el hundimiento del palangrero. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/441c7999-67e4-49c5-9908-e221a1507015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel que prohíbe fondear en una playa de Menorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel que prohíbe fondear en una playa de Menorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La lista sigue y adquiere ribetes m&aacute;s tr&aacute;gicos si pensamos en otras latitudes, no tan lejanas, como el caso del ciudadano alem&aacute;n recientemente <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-imputa-millonario-aleman-cuyo-yate-mato-joven-mallorca_1_11962448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imputado por homicidio imprudente y omisi&oacute;n de socorro </a>tras arrollar una embarcaci&oacute;n en la que muri&oacute; un joven y acto seguido darse a la fuga en Cala Bona (Mallorca).
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Menorca -como en todo el archipi&eacute;lago- proliferan las embarcaciones recreativas sin titulaci&oacute;n. Una modalidad de entretenimiento que no deja de sorprender por su absoluta falta de regulaci&oacute;n y de recaudos, que cosecha cada temporada un tendal de accidentes. En 2021 la familia V&aacute;zquez alquil&oacute; una embarcaci&oacute;n sin titulaci&oacute;n en Cala Galdana y durante la traves&iacute;a la barca comenz&oacute; a hundirse, atrapando a su esposa bajo el agua, afortunadamente no hubo que lamentar un desenlace fatal. En julio de 2022, en solo cinco horas, ocurrieron tres accidentes seguidos en la costa de Ciutadella: dos embarcaciones se hundieron en Cala Turqueta y otra volc&oacute; en Cala Galdana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e477d5af-99c0-49a7-b3c3-261079ac111a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del yate que arrolló a una pequeña barca a una milla del Port de Cala Bona en Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del yate que arrolló a una pequeña barca a una milla del Port de Cala Bona en Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En agosto de 2023, un cliente que alquil&oacute; una lancha sin titulaci&oacute;n en la bah&iacute;a de Son Saura fue sorprendido arrastrando a tres personas sujetas a la escalera trasera de la embarcaci&oacute;n mientras navegaba. La lista sigue.
    </p><h2 class="article-text">Limitaciones a los excesos de velocidad en la costa</h2><p class="article-text">
        Con el objetivo de morigerar esta creciente y cada vez m&aacute;s frecuente siniestralidad mar&iacute;tima, la organizaci&oacute;n ecologista GOB Menorca ha exigido a la administraci&oacute;n medidas urgentes. &ldquo;Es urgente e imprescindible la reducci&oacute;n de la velocidad costera, la regulaci&oacute;n del fondeo, el uso obligatorio de cartograf&iacute;a para la protecci&oacute;n de h&aacute;bitats marinos, la anulaci&oacute;n de la excepci&oacute;n para gobernar embarcaciones sin titulaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de mecanismos de control m&aacute;s estrictos&rdquo;, expresan los ecologistas.
    </p><p class="article-text">
        La entidad conservacionista denuncia que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/grupos-ecologistas-exigen-endurezcan-limites-velocidad-barcos-ponen-peligro-banistas_1_11614577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el exceso de velocidad de las embarcaciones en la franja costera </a>representa un peligro constante para los ba&ntilde;istas y los ecosistemas marinos. Por ello, solicita que se limite la velocidad a 5 nudos en los primeros 300 metros de la costa, una medida que permitir&iacute;a reducir el riesgo de accidentes, minimizar la contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica submarina y disminuir el impacto del oleaje en zonas de ba&ntilde;o. Adem&aacute;s, ante la creciente masificaci&oacute;n de calas y playas durante el verano, reclama &ldquo;la prohibici&oacute;n del fondeo a menos de 50 metros de las playas y a menos de 20 metros de la costa en zonas no balizadas&rdquo;, con el objetivo de proteger tanto la seguridad de las personas como la biodiversidad marina, especialmente las praderas de posidonia.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que el modelo de turismo desenfrenado, desregulado, y con embarcaciones sin vigilancia ni titulaci&oacute;n no es solamente un peligro ambiental sino tambi&eacute;n un potencial riesgo para la salud y la vida de los propios turistas que vienen cada a&ntilde;o y cada vez en mayor n&uacute;mero a poblar las playas del mar balear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Torrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/delfines-desorientados-miles-anos-posidonia-arrasados-nautica-recreativa-dispara-presion-mar-balear_1_12153242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Mar 2025 21:15:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130024" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130024" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Delfines desorientados y miles de años de posidonia arrasados: la náutica recreativa dispara la presión sobre el Mar Balear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aaf51a6e-cc31-430b-a1a5-c43fad082ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Posidonia,Medio ambiente,Ecologismo,Mediterráneo,Mar Mediterráneo,Protección animal,Turismo,Islas Baleares,Menorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[S'Espalmador, el 'triangle de les Bermudes' balear on naufraguen els vaixells per la massificació turística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/s-espalmador-triangle-les-bermudes-balear-on-naufraguen-els-vaixells-per-massificacio-turistica_1_11635058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="S&#039;Espalmador, el &#039;triangle de les Bermudes&#039; balear on naufraguen els vaixells per la massificació turística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En els darrers catorze anys s'han registrat set accidents greus d'embarcacions de grans dimensions a l'illot, que va patir un incendi el 2016 per una bengala. Els propietaris van pagar 18 milions per adquirir una illa on no es pot pernoctar, però que admet, sense límit, visites de dia</p><p class="subtitle">Iots i embarcacions il·legals destrossen més que mai les praderies de posidònia: “La situació és dramàtica”</p></div><p class="article-text">
        Navegar entre Eivissa i Formentera mai no va ser senzill. Sobre un eix nord&ndash;sud de cinc quil&ograve;metres, els mariners han de caminar amb compte per esquivar una dotzena d'illots de diferents mides. La zona &eacute;s un camp de mines. Hi ha corrents, aig&uuml;es menys profundes del que aparenten i un pas principal d'uns vuit-cents metres d'amplitud. A aquest estret en diuen &eacute;s Freus i est&agrave; marcat per dos fars, el de l'Illa des Penjats, al costat eivissenc, i el de l'Illa des Porcs, al formenterenc, ben enganxat a s'Espalmador. Amb els seus dos quil&ograve;metres quadrats, &eacute;s el tros de terra m&eacute;s gran entre les Piti&uuml;ses, i b&eacute; podria ser batejat (metaf&ograve;ricament) com el 'Triangle de les Bermudes' del Mediterrani espanyol. &Eacute;s un caramel per a qualsevol propietari d'una embarcaci&oacute; d'esbarjo i un santuari per a les aus marines (pardeles, corbs marins, matalassos, gavines d'Audouin&hellip;), per&ograve;, tamb&eacute;, l'escenari de for&ccedil;a naufragis. Alguns, molt recents.
    </p><p class="article-text">
        Qui oblida el sentit com&uacute; o es despista compra butlletes per patir un accident a s'Espalmador. L'&uacute;ltim va passar tot just en comen&ccedil;ar aquest estiu, la vig&iacute;lia de Sant Joan. Un vaixell de divuit metres va aterrar sobre l'illa despr&eacute;s de xocar contra unes roques. El 2023, la quilla d'una llanxa va mossegar uns baixos a prop d'es Gorrinets, una de les puntes que afilen aquesta costa, i es va enfonsar. Dos anys abans, la parella de tripulants que pilotava una llanxa de tretze metres va sortir il&middot;lesa despr&eacute;s d'embarrancar a sa Torreta, un illot molt m&eacute;s petit que, a la zona nord de la costa de ponent, forma un canal de cent metres d'amplada, el lloc preferit per fondejar dels eivissencs que naveguen fins a s'Espalmador per passar el dia. Un quil&ograve;metre al sud de sa Torreta hi ha l'Illa de Castev&iacute;. Tot just una roca, per&ograve; carregada de perill si es peca d'inexperi&egrave;ncia o exc&eacute;s de confian&ccedil;a. B&eacute; ho saben els ferris de l&iacute;nia. El 2020, el <em>Ecolux</em> de la naviliera Bale&agrave;ria va quedar encallat all&agrave;. El 2016, va embarrancar un vaixell de la companyia Aquabus, afortunadament, amb nom&eacute;s dotze persones a bord. No hi va haver ferits. El 2012, el <em>Maverick II</em>, tamb&eacute; de Bale&agrave;ria, es va pujar directament al penyal de Castev&iacute; amb vint-i-set persones dins del vaixell.
    </p><p class="article-text">
        Els quaranta metres d'eslora i nou i mig de m&agrave;niga es van convertir en un espectacle: igual que va passar amb els naufragis anteriors, els passatgers que viatjaven entre els ports de Vila i la Savina treien c&agrave;meres i proto <em>smartphones</em> per fotografiar-ho quan passaven a tocar del lloc de l'accident. Per als illencs, per&ograve;, no era una novetat: el 2010, un altre vaixell de Bale&agrave;ria no va poder esquivar els esculls de Castev&iacute;, per&ograve; al capit&agrave; li va donar temps per virar a babord i embarrancar a la <em>seca </em>des Pas, l'estret m&iacute;nim que separa s'Espalmador del nord de Formentera, un istme anomenat es Trucadors.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;embarcació embarrancada a s&#039;Espalmador aquest estiu."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;embarcació embarrancada a s&#039;Espalmador aquest estiu.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A s&#039;Illa des Porcs, enganxada a s&#039;Espalmador, hi ha un dels dos fars des Freus."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A s&#039;Illa des Porcs, enganxada a s&#039;Espalmador, hi ha un dels dos fars des Freus.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;A l'estiu hi podria haver una desgr&agrave;cia di&agrave;ria&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ndash;La confian&ccedil;a mata l'home. Per aix&ograve;, encara que tenen radars i sistemes de localitzaci&oacute; molt efica&ccedil;os, hi ha hagut tants accidents n&agrave;utics en els darrers anys. Fins i tot, de ferris. Els capitans han d'estar traumatitzats fent deu viatges cada dia [d'Eivissa a la Savina] a plena temporada. Hi ha molt&iacute;ssim tr&agrave;nsit, la pressi&oacute; &eacute;s bestial. Les llanxes de vint metres, aquelles que s&oacute;n de senyorets, no s'acontenten de passar-te a tota metxa per la popa. T'han de passar per proa i t'enganxen una bona empenta. &Eacute;s clar que si no tenim turistes no mengem, per&ograve; crec que Formentera &ndash;i tamb&eacute; Eivissa&ndash; s'han massificat molt. Al mar, amb el tr&agrave;nsit que hi ha, no passa res! Pel que podia passar, &eacute;s clar. A l'estiu, hi podria haver una desgr&agrave;cia cada dia. Aquest tram de mar &eacute;s com una autopista, per&ograve; molt pitjor perqu&egrave; no t&eacute; carrils, i, per desgr&agrave;cia, a Formentera hi ve molta gent a fer el gilipolles (i perd&oacute; per la paraula). Com m&eacute;s gran &eacute;s la barbaritat, millor s'ho passen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha moltíssim trànsit, la pressió és bestial. És clar que si no tenim turistes no mengem, però crec que Formentera –i també Eivissa– s&#039;han massificat molt. A l&#039;estiu, hi podria haver una desgràcia cada dia. Aquest tram de mar és com una autopista, però molt pitjor perquè no té carrils, i, per desgràcia, a Formentera hi ve molta gent a fer el gilipolles
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Costa</span>
                                        <span>—</span> Navegant
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Josep Costa, m&eacute;s conegut com a Pep d'en Constantino, deixa anar un &ldquo;<em>ias</em>&rdquo; per lliurar el bast&oacute; i posar per al fot&ograve;graf. T&eacute; setanta-cinc anys i, encara que la salut l'obliga a caminar recolzat, continua sortint al mar sempre que pot. &ldquo;La costa de s'Espalmador era igual de perillosa quan jo era jove &ndash;recordo, per exemple, el naufragi [el 1960] del <em>Man&ograve;lit</em>, el vapor de l&iacute;nia que ten&iacute;em per anar a Eivissa&ndash;, per&ograve; passaven menys coses perqu&egrave; la gent era m&eacute;s marinera. Amb tota la tecnologia que tenim ara, que saps abans que passi des d'on vindr&agrave; la bufetada, molts patrons es queden fondejats on eren. <em>Carai, anau-vos a recer! </em>Si el vent ve del nord, poseu el vaixell al sud i si no hi ha lloc, tireu cap a Eivissa! Quan vaig aprendre a navegar hi havia cartes, per&ograve; no les utilitz&agrave;vem. Els vells &ndash;fossin mariners o moliners&ndash; estaven mirant sempre l'horitz&oacute;. Per la llum, els n&uacute;vols, o els boires, sabien des d'on bufaria el vent, i si hi hauria temporal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la marina de Formentera t&eacute; Pep d'en Constantino un lla&uuml;t de nou metres &ndash;el &ldquo;gran viatge&rdquo; m&eacute;s recent va ser una ruta costejant el llevant mallorqu&iacute; i aconseguint les cales del sud de Menorca&ndash; i a la mem&ograve;ria, una connexi&oacute; molt forta amb s'Espalmador. &ldquo;De l'illot en s&eacute; for&ccedil;a coses perqu&egrave; el meu avi per part de la mare s'hi va morir. Es deia Xomeu Lluquinet i treballava per als amos. Era paleta: anava a l'illot dilluns i divendres tornava a Formentera. Totes les construccions de s'Alga, la platja on ara hi ha el camp de boies on es pot fondejar si les llogues, les va aixecar el meu avi. Inclosa la capella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mestre d'obra se'n va anar a dormir una nit i no es va despertar. &ldquo;Un infart&rdquo;. Tenia seixanta-dos anys; el seu n&eacute;t, quatre. Suficients per recordar com van portar el cad&agrave;ver del <em>g&uuml;elo</em> a bord del <em>Cinco Hermanos</em>, una barca de pesca que encara faena: est&agrave; amarrada a la confraria de pescadors de la Savina. Quan va morir el sogre, Constantino Costa &ndash;el pare de Pep, del seu nom ve el sobrenom pel qual el coneixen els paisans de la seva illa&ndash; va agafar el relleu. &ldquo;El meu pare va acabar el moll de s'Alga; a la part de dalt del mur, que t&eacute; forma arrodonida, hi ha la seva signatura: <em>Constantino Costa, alba&ntilde;il. 1955</em>. De petit l'acompanyava molts dies fins a s'Espalmador. De vegades m'enviaven a la casa vella, la del <em>mijoral</em>, on hi havia moltes dones i em vigilaven. Altres vegades em deixaven al meu aire i explorava l'illa. Amb bones cames per caminar, rec&oacute;rrer s'Espalmador &eacute;s maqu&iacute;ssim&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josep Costa, més conegut com a Pep d&#039;en Constantino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josep Costa, més conegut com a Pep d&#039;en Constantino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bartolomé Ferrer, Xomeu Lluquinet, i Francisca Yern, avis materns de Pep Costa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bartolomé Ferrer, Xomeu Lluquinet, i Francisca Yern, avis materns de Pep Costa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        mEl Pep descriu amb facilitat l'illot com el que va ser: &ldquo;Una de les millors finques de Formentera&rdquo;. Estava habitat pels Mayans, el matrimoni de 
    </p><p class="article-text">
        Pep descriu amb facilitat l'illot com el que va ser: &ldquo;Una de les millors finques de Formentera&rdquo;. Estava habitat pels Mayans, el matrimoni de <em>mijorals </em>[majorals] que el treballaven amb ajuda dels seus fills i les seves nores: &ldquo;Havia guanyat, molt de guanyat: cabres i ovelles; horta, vinya, oliveres, figueres... Hi havia pous per treure aigua d'unes cisternes que recollien la pluja. Els joves, per <em>festejar</em>, agafaven una xalana, creuaven a es Trucadors i venien caminant fins a Sant Francesc o Sant Ferran. El meu avi, que tamb&eacute; es dedicava a pescar, feia el mateix per deixar a aquella punta les xarxes plenes del peix que recollia. Encenia una petita foguera. Era el senyal perqu&egrave; les seves filles, que vivien en una casa que estava sobre un petit llom i podien veure tot s'Estany Pudent i es Trucadors, hi anessin, a peu, i tornessin carregades de peix. M&eacute;s de tres quil&ograve;metres d'anada i tres m&eacute;s de tornada. A Formentera si no t'espavilaves et mories de pena. Si avui hi ha poca cosa, imagina't fa setanta anys. Aleshores tots sabien fer de tot: el meu avi era capa&ccedil; de construir una casa, un mol&iacute; o un lla&uuml;t&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Com la majoria de formenterers de la seva generaci&oacute;, Pep d'en Constantino es va dedicar al turisme. La seva fam&iacute;lia va obrir el primer quiosquet de la Platja de Migjorn, el 1963, i amb els seus germans el va regentar fins al 2007, quan el va vendre a uns empresaris italians. Entremig, en acabar la temporada, les vacances les passava a s'Espalmador. &ldquo;La meva <em>colla</em>, uns vint &eacute;rem, marx&agrave;vem all&agrave; dues setmanes: carreg&agrave;vem les barques de provisions. Acamp&agrave;vem en pla indi, com si f&oacute;ssim Robinson Crusoe. Pescar, cuinar i emborratxar-nos [<em>riu</em>]. Aix&ograve; &eacute;s el que f&egrave;iem. Si vas amb lla&uuml;t i fondeges a sa Torreta pots cuinar un <em>bullit de peix</em> a bord perqu&egrave; est&agrave;s molt protegit, all&agrave; no hi ha risc que et passi un vaixell gran pel costat i et envi&iuml; el brou a prendre per sac&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fins que van prohibir acampar a s'Espalmador, l'illot tamb&eacute; estava ple d'eivissencs. Despr&eacute;s de la prohibici&oacute;, com que ten&iacute;em bon tracte amb els propietaris, ens deixaven quedar-nos al costat de la casa. Ara ens hem fet vells, i ja no hi podem fer les mateixes coses de la mateixa manera, per&ograve; seguim anant a passar el dia a s'Espalmador amb les nostres barques. Hi ha moltes barques, massa, per&ograve; a la costa de l'illot encara hi ha lloc per fondejar: jo no s&eacute; com els clients dels <em>x&agrave;rters</em> prefereixen tirar l'&agrave;ncora all&agrave;. Si cada vegada que passa un vaixell de l&iacute;nia, i en passa un cada quinze minuts, t'aixeca una onada que sembla un temporal! No pots fer res a bord, els cops que t'enganxa el mar s&oacute;n incre&iuml;bles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gentada te la trobes davant de ses Illetes: jo no sé com els clients dels xàrters prefereixen llençar l&#039;àncora allà. Si cada vegada que passa un vaixell de línia, i en passa un cada quinze minuts, t&#039;aixeca una onada que sembla un temporal! No pots fer res a bord, els cops que t&#039;enganxa el mar són increïbles
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Costa</span>
                                        <span>—</span> Navegant
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;intens trànsit de vaixells de línia és una de les causes de la sinistralitat marítima."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;intens trànsit de vaixells de línia és una de les causes de la sinistralitat marítima.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La zona des Pas és de les més perilloses de les Balears, hi ha hagut naufragis i banyistes ofegats."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La zona des Pas és de les més perilloses de les Balears, hi ha hagut naufragis i banyistes ofegats.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Sense m&agrave;xim de visitants</h2><p class="article-text">
        Els records de Pep d'en Constantino es van perdre amb el temps. Gaudir actualment de s'Espalmador &eacute;s possible, per&ograve; d'una manera molt diferent. Des de 1991, es Freus forma la columna vertebral del Parc Natural de ses Salines d'Eivissa i Formentera. La pesca est&agrave; restringida. El desembarcament als illots, tamb&eacute;. La joia de la corona n'&eacute;s l'excepci&oacute;. Fondejant sobre <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/posidonia-mediterraneo-baleares_1_3213126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posid&ograve;nia</a> &ndash;a les cales de s'Alga, a sa Torreta, o a llocs m&eacute;s exposats&ndash; &eacute;s possible baixar a la riba. Tamb&eacute; ho poden fer els clients de l'&uacute;nic vaixell tur&iacute;stic que t&eacute; autoritzaci&oacute; per explotar aquesta ruta, amb la condici&oacute; que mai carregui tots els passatgers que podria transportar (el seu l&iacute;mit &eacute;s al 80 per cent). Qui ho intenta creuant nedant &eacute;s Pas comet una imprud&egrave;ncia: els corrents han causat m&eacute;s d'un ensurt (l'&uacute;ltim ofegat va ser un banyista de seixanta-un anys que va morir l'estiu del 2020). Est&agrave; prohibit, aix&ograve; s&iacute;, vestir-se amb el fang de la llacuna que hi ha a l'interior de l'illot: fa alguns anys, quan famosos com Paris Hilton o el Pr&iacute;ncep Guillem es fotografiaven empastifats, la imatge feia la volta al m&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És possible baixar a la riba de s&#039;Espalmador, que està envoltat de posidònia, a través d&#039;una embarcació pròpia o d&#039;un vaixell turístic. Està prohibit vestir-se amb el fang de la llacuna que hi ha a l&#039;interior de l&#039;illot: fa alguns anys, quan famosos com Paris Hilton o el Príncep Guillem es fotografiaven empastifats, la imatge feia la volta al món. No és possible pernoctar-hi
</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Les savines de l&#039;illot es van veure afectades per un incendi el 2016."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Les savines de l&#039;illot es van veure afectades per un incendi el 2016.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El pla d'usos amb qu&egrave; es gestiona el parc natural no fixa un l&iacute;mit m&agrave;xim de visitants, per&ograve; en el document que la Conselleria balear de Medi Ambient t&eacute; previst aprovar durant aquesta legislatura s&iacute; que est&agrave; previst posar un topall per protegir s'Espalmador. Aquest mat&iacute; de principis de setembre, es respira tranquil&middot;litat. A les dues cales principals, clapejades pel color cridaner d'algun para-sol, hi ha lloc de sobres per estirar una tovallola o un pareo. A la casa on s'entra desembarcant al moll emblanquinat que va construir Constantino Costa a mitjans dels cinquanta, un parell de dones es mouen pel porxo. Pernoctar en un lloc aix&iacute; seria el somni de qualsevol que es volgu&eacute;s oblidar del rellotge durant un parell de dies.
    </p><p class="article-text">
        No obstant, cap de les dues cases &ndash;al centre, ben resguardada dels cops del mar, hi ha l'antiga vivenda dels <em>mijorals</em>; la des Rac&oacute; s'Alga era la resid&egrave;ncia de vacances dels senyors&ndash; es pot llogar. Tot i que el reglament del parc permet oferir places &ldquo;agrotur&iacute;stiques&rdquo;, a m&eacute;s de les &ldquo;autoritzades en edificacions tradicionals&rdquo;, des del Govern no tenen const&agrave;ncia &ldquo;que cap casa s'estigui usant com a allotjament tur&iacute;stic&rdquo;. Per aconseguir-la, la propietat l'hauria de sol&middot;licitar a la Conselleria de Turisme que, alhora, hauria de demanar un informe favorable al departament que gestiona l'&uacute;s de l'illot: tot quedaria a les mans dels t&egrave;cnics de Medi Ambient.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entre iots de luxe i llanxes ràpides, llaüts tradicionals segueixen fondejant a s&#039;Espalmador."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entre iots de luxe i llanxes ràpides, llaüts tradicionals segueixen fondejant a s&#039;Espalmador.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Comprat per 18 milions d&acute;euros</h2><p class="article-text">
        Els Cinnamond van penjar el cartell d'<em>es ven </em>el 2016: dos anys van trigar a trobar una fortuna disposada a desemborsar els 18 milions d'euros que demanaven per l'illot. Salgamajoral SL va posar els diners &ndash;el sou d'una temporada per a una gran estrella del futbol&ndash; a sobre de la taula. Els Cigrang, tres germans que, gr&agrave;cies al negoci de la n&agrave;utica, gestionen un dels patrimonis m&eacute;s grans de B&egrave;lgica, van utilitzar una de les seves empreses, amb seu a Luxemburg (un parad&iacute;s fiscal dins de la Uni&oacute; Europea), per crear aquesta societat limitada que tenia com a objectiu la compra de l'illot.
    </p><p class="article-text">
        Acabaven m&eacute;s de vuitanta anys de propietat per als Cinnamond. Bernard, l'avi dels hereus que es van desfer de s'Espalmador, va ser qui es va encapritxar dels blaus, verds i marrons del seu paisatge, de la sorra fina i blanca de les cales, de les postes de sol des de la Torre de sa Guardiola, l'altra construcci&oacute;, molt m&eacute;s antiga que les cases, la capella i els aljubs de l'illa. El 1933, aquest comerciant brit&agrave;nic establert a Catalunya va pagar 22.500 pessetes a la fam&iacute;lia Tur (de <em>malnom</em>, <em>Carles</em>), propietaris des del segle XVIII d'aquesta finca insular.
    </p><p class="article-text">
        L'Enciclop&egrave;dia d'Eivissa i Formentera explica que, considerant l'import que es va apuntar al registre de la propietat, &ldquo;la quantitat total fos, probablement, el doble&rdquo;. &ldquo;De petit sempre vaig sentir que s'Espalmador va costar a Cinnamond unes 40.000 pessetes. Eren molts durs en aquella &egrave;poca, encara que avui semblin una ximpleria&rdquo;, diu Pep d'en Constantino. Calculant la depreciaci&oacute; de la pesseta durant les &uacute;ltimes set d&egrave;cades de vida i la de l'euro durant les dues primeres sumen 25.400 euros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;alemany Reinier Wünsche va fotografiar l&#039;illot durant l&#039;època en què encara era una finca agrícola i ramadera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;alemany Reinier Wünsche va fotografiar l&#039;illot durant l&#039;època en què encara era una finca agrícola i ramadera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La torre de sa Guardiola s&#039;alça sobre un tram escarpat de costa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La torre de sa Guardiola s&#039;alça sobre un tram escarpat de costa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La posid&ograve;nia, la perjudicada</h2><p class="article-text">
        La massificaci&oacute; que, en temporada alta, pateix s'Espalmador, tamb&eacute; colpeja les praderies de posid&ograve;nia. Quique Navarro apaga el motor de la llanxa quan el catamar&agrave; &eacute;s a un centenar de metres. La in&egrave;rcia el deixa prou a prop del veler per fotografiar amb el m&ograve;bil la imatge que vol captar. Abans de disparar, va elevar la veu per preguntar pel patr&oacute; o els tripulants. Ning&uacute; va respondre. El vigilant &ndash;membre de l'equip que patrulla les praderies de posid&ograve;nia d'Eivissa i Formentera&ndash; intu&iuml;a des de la dist&agrave;ncia el que despr&eacute;s d'un cop d'ull amb el mirafons acaba de corroborar. Part de la cadena de l'&agrave;ncora d'aquest catamar&agrave; que arriba als quinze metres d'eslora est&agrave; sobre posid&ograve;nia. El mar est&agrave; una mica picat i, si es mira cap al nord, hi ha nuvolades a l'horitz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haur&agrave; hagut de deixar anar uns vint metres de cadena. Calcul que, almenys, quatre s'han embolicat a la planta. Aqu&iacute; hi ha una taca gran i ha fondejat molt al l&iacute;mit. Aix&ograve; no es pot fer, per&ograve; em sembla m&eacute;s greu que no hi hagi ning&uacute; a bord. Com no veig el <em>dingui</em>, la barqueta auxiliar, crec que &eacute;s molt probable que hagi portat els clients a l'illot. Si fondeges en una zona m&eacute;s protegida i m&eacute;s a prop de la riba, no hi ha perill; per&ograve; en aquesta, que d&oacute;na a llevant i &eacute;s molt m&eacute;s salvatge, tan exposada al vent i als canvis de temps, que al setembre s&oacute;n violents i arriben de cop, em sembla temerari&rdquo;, diu Navarro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maria Sala i Quique Navarro posen al port de la Savina després d&#039;acabar la ronda de vigilància."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maria Sala i Quique Navarro posen al port de la Savina després d&#039;acabar la ronda de vigilància.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El vigilant s'explica amb calma, la mateixa etiqueta que intenta mantenir amb els patrons (i els clients) de la flota que convida a moure's quan detecta que han fondejat sobre posid&ograve;nia. La gamma de vaixells que tiren l'&agrave;ncora sobre el fons equivocat &eacute;s &agrave;mplia: ha hagut de parlamentar amb un iot de m&eacute;s de cinquanta metres i amb els excursionistes que, sense t&iacute;tol, poden llogar barquetes a motor de quatre metres per passar un dia costejant per les Piti&uuml;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Cal molta m&agrave; esquerra quan et trobes en una situaci&oacute; aix&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, &eacute;s clar, &eacute;s part de la nostra feina, part fonamental, diria jo. Aquesta &eacute;s la meva sisena temporada com a vigilant i &eacute;s una cosa que vaig descobrir molt aviat, per aix&ograve; els ho intento transmetre als companys que comencen de noves. Tots tenen experi&egrave;ncia al mar, per&ograve; la nostra posici&oacute; canvia. Nosaltres advertim i informem, per&ograve; no sancionem. Si l'infractor no es vol moure, simplement en donem part. No s'han de perdre els estreps mai perqu&egrave;, a m&eacute;s, noranta-nou de cada cent embarcacions que estan sobre posid&ograve;nia accepten l'advert&egrave;ncia i es mouen a una zona de sorra. Molts, fins i tot, et donen les gr&agrave;cies. Ara estem molt m&eacute;s conscienciats que cal protegir la posid&ograve;nia que fa una &egrave;poca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Les praderies de posidònia de s&#039;Espalmador estan catalogades com a Patrimoni Mundial per la Unesco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Les praderies de posidònia de s&#039;Espalmador estan catalogades com a Patrimoni Mundial per la Unesco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quique Navarro explica els gatges del seu ofici mentre omple un formulari que, amb les imatges adjuntes, enviar&agrave; a Marcial Bardolet, el coordinador del servei de vigil&agrave;ncia (subcontractat pel Govern a l'empresa Eulen). El vigilant encara est&agrave; teclejant quan apareixen dues llanxes m&eacute;s a l'enquadrament. Per popa li arriba la que pilota Maria Salas, la companya que hi patrulla. A babord, des del darrere d'uns esculls que tapen la costa de l'illot, apareix una pneum&agrave;tica. La canya del motor foraborda la subjecta un home amb banyador. &Eacute;s el patr&oacute; del catamar&agrave;. Despr&eacute;s de saludar-se, es produeix aquesta conversa de barca a barca. Diu el vigilant de la posid&ograve;nia:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La notificaci&oacute; que acabo de fer va un registre intern que tenim en una aplicaci&oacute; que tamb&eacute; veu la Gu&agrave;rdia Civil. A la tercera, manen una den&uacute;ncia.
    </p><p class="article-text">
        -Doncs l'aplicaci&oacute; de la posid&ograve;nia [<em>Donia</em>, un programari creat i gestionat per una empresa francesa] tampoc no est&agrave; gaire ben feta perqu&egrave; he tirat l'&agrave;ncora on posava que hi havia sorra i resulta que hi ha posid&ograve;nia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A l'&uacute;nic lloc on fa error l'aplicaci&oacute; de la posid&ograve;nia &eacute;s a Cala Bassa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;I a ses Salines tamb&eacute;!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tamb&eacute; hi ha una zona err&ograve;nia, per&ograve; ho estan intentant arreglar. Per aix&ograve;, quan fondeu malament all&agrave;, no es genera cap notificaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;I si ara moc el vaixell&hellip; fas el comunicat igual?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, s&iacute;, &eacute;s clar.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Llavors, per a qu&egrave; el mour&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Perqu&egrave; ho has de moure: ets sobre posid&ograve;nia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Per&ograve; moure'l si t'esquivar&agrave;s igual!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Jo no em boc. Faig un report intern&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Truca'l com vulguis!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&Eacute;s la meva feina, i he de fer un informe quan veig un vaixell que est&agrave; sobre posid&ograve;nia. Aix&iacute;, d'ara endavant, intentar&agrave;s fer-ho de la millor manera possible. Has de moure't o recollir cadena, per&ograve; potser et quedes sense fondeig. El que consideris.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;D'acord.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Gr&agrave;cies, bon dia!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fa dècades que aquest enclavament idíl·lic es va convertir en un reclam per als turistes milionaris."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fa dècades que aquest enclavament idíl·lic es va convertir en un reclam per als turistes milionaris.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mitja milla n&agrave;utica m&eacute;s tard, quan Quique Navarro hagi doblat la punta nord de s'Espalmador, envoltat l'Illa des Porcs, sobre la qual s'al&ccedil;a l'imponent far &ndash;i la vella casalot dels antics faroners&ndash; i, a uns quinze nusos, estigui enfilant la costa de ponent, molt m&eacute;s tranquil&middot;la, arrodonida per diverses platges de sorra gaireb&eacute; tan <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transparent com les aig&uuml;es que la banyen (el regal de la posid&ograve;nia)</a>, tornar&agrave; a aturar el motor de la seva llanxa i es girar&agrave;, estranyat per no escoltar darrere seu el motor de la llanxa de la seva companya. La veur&agrave; de lluny, tamb&eacute; parada en un mar en calma, per&ograve; no sola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&egrave; estrany&rdquo;, diu el vigilant, &ldquo;aquesta barca amb qu&egrave; est&agrave; parlant la Maria no sembla una de les nostres, la que hauria de comen&ccedil;ar a patrullar ara per cobrir el torn de la tarda. &Eacute;s molt petita i no t&eacute; tendal&rdquo;. Uns minuts despr&eacute;s sortir&agrave; de dubtes: Sala arrenca i, en arribar a l'altura de Navarro, li deixa anar: &ldquo;Pots creure't que el patr&oacute; del catamar&agrave; ha vingut a tota llet darrere meu per dir-me que acaba d'aixecar la cadena i com &ndash; aix&ograve; diu ell&ndash; no s'ha emportat res de posid&ograve;nia vol que li treiem el comunicat que has donat?&rdquo;. &ldquo;Aix&ograve; s&iacute; que no m'havia passat mai&rdquo;, diu el veter&agrave;, que doblega l'edat de la vigilant -ell passa els seixanta, ella no arriba a trenta-. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mirafons permet als vigilants comprovar si les àncores i les cadenes dels vaixells estan sobre posidònia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mirafons permet als vigilants comprovar si les àncores i les cadenes dels vaixells estan sobre posidònia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;equip de vigilància de la posidònia adverteix un vaixell infractor que ha arrasat amb la cadena part de la praderia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;equip de vigilància de la posidònia adverteix un vaixell infractor que ha arrasat amb la cadena part de la praderia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A tots dos els mou la mateixa passi&oacute;. Abans de dedicar-se a controlar els fondejos, tots dos van treballar com a patr&oacute; i marinera a <em>x&agrave;rters</em>, i m&eacute;s enrere en el temps, Quique va ser instructor de busseig i la Maria, una nena que va tenir la sort de tenir uns pares amb veler propi on passava les vacances d'estiu. &ldquo;Sentim que estem fent el que &eacute;s correcte&rdquo;, diuen. Ni una, catalana, troba a faltar treballar al sector del m&agrave;rqueting, per a la qual cosa es va formar, ni l'altre, valenci&agrave;, tornaria a la moda, el m&oacute;n on es va moure durant diverses d&egrave;cades. Tot i que el sou &eacute;s for&ccedil;a m&eacute;s baix que les quantitats que paguen les empreses de lloguer n&agrave;utic &ndash;i els torns i hores setmanals no s&oacute;n gaires menys&ndash;, se senten lliures.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quique, creus que aquest &eacute;s el perfil de patr&oacute; que acaba provocant els accidents que hi ha en aquesta costa gaireb&eacute; cada estiu?
    </p><p class="article-text">
        El vigilant converteix el mig somriure en somriure sencer:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No et sabria dir, per&ograve; tots sabem que al mar d'Eivissa i Formentera durant l'estiu hi ha molts vaixells i molt pocs mitjans per controlar i ordenar aquest tr&agrave;nsit, comen&ccedil;ant pel de l&iacute;nia. La Gu&agrave;rdia Civil nom&eacute;s t&eacute; un parell de llanxes per a les dues illes. Avui, que haurem comptat una cinquantena d'embarcacions al voltant de l'illot; aquesta xifra &eacute;s una ximpleria.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A principis d'agost &ndash;afegeix Maria Sala&ndash;, he arribat a comptar m&eacute;s de quatre-centes&hellip; sense comptar les que fondegen a les boies ecol&ograve;giques. Encara que la majoria dels patrons siguin responsables i es comportin b&eacute;, &eacute;s normal que passin coses aqu&iacute;. &Eacute;s un parad&iacute;s, tothom vol anar a s'Espalmador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/s-espalmador-triangle-les-bermudes-balear-on-naufraguen-els-vaixells-per-massificacio-turistica_1_11635058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Sep 2024 07:02:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="195332" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="195332" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[S'Espalmador, el 'triangle de les Bermudes' balear on naufraguen els vaixells per la massificació turística]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Formentera,Mediterráneo,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[S'Espalmador, el 'triángulo de las Bermudas' balear donde naufragan los barcos por la masificación turística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/s-espalmador-triangulo-bermudas-balear-naufragan-barcos-masificacion-turistica_1_11632054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="S&#039;Espalmador, el &#039;triángulo de las Bermudas&#039; balear donde naufragan los barcos por la masificación turística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos 14 años se han registrado siete accidentes graves de embarcaciones de gran tamaño en el islote, que sufrió un incendio en 2016 por una bengala. Los propietarios pagaron 18 millones para adquirir una isla donde no se puede pernoctar, pero que admite, sin límite, visitas de día</p><p class="subtitle">Yates y embarcaciones ilegales destrozan más que nunca las praderas de posidonia: “La situación es dramática”</p></div><p class="article-text">
        Navegar entre Eivissa y Formentera nunca fue sencillo. Sobre un eje norte&ndash;sur de cinco quil&oacute;metros, los marineros deben andarse con ojo para esquivar una docena de islotes de distintos tama&ntilde;os. La zona es un campo de minas. Hay corrientes, aguas menos profundas de lo que aparentan y un paso principal de apenas ochocientos metros de amplitud. A ese estrecho lo llaman es Freus y est&aacute; marcado por dos faros, el de la Illa des Penjats, en el lado ibicenco, y el de la Illa des Porcs, en el formenterense, bien pegado a s'Espalmador. Con sus dos quil&oacute;metros cuadrados, es el pedazo de tierra m&aacute;s grande entre las Piti&uuml;ses, y bien podr&iacute;a ser bautizado (metaf&oacute;ricamente) como el 'Tri&aacute;ngulo de las Bermudas' del Mediterr&aacute;neo espa&ntilde;ol. Es un caramelo para cualquier due&ntilde;o de una embarcaci&oacute;n de recreo y un santuario para las aves marinas (pardelas, cormoranes, alcatraces, gaviotas de Audouin&hellip;), pero, tambi&eacute;n, el escenario de bastantes naufragios. Algunos, muy recientes.
    </p><p class="article-text">
        Quien olvida el sentido com&uacute;n o se despista compra boletos para sufrir un accidente en s&rsquo;Espalmador. El &uacute;ltimo ocurri&oacute; justo al empezar este verano, la v&iacute;spera de San Juan. Un barco de dieciocho metros aterriz&oacute; sobre la isla despu&eacute;s de chocar contra unas rocas. En 2023, la quilla de una lancha mordi&oacute; unos baj&iacute;os cerca de es Gorrinets, una de las puntas que afilan esta costa, y se hundi&oacute;. Dos a&ntilde;os antes, la pareja de tripulantes que pilotaba una lancha de trece metros sali&oacute; ilesa despu&eacute;s de embarrancar en sa Torreta, un islote mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que, en la zona norte de la costa de poniente, forma un canal de cien metros de anchura, el lugar preferido para fondear de los ibicencos que navegan hasta s&rsquo;Espalmador para pasar el d&iacute;a. Un quil&oacute;metro al sur de sa Torreta se encuentra la Illa de Castev&iacute;. Apenas una roca, pero cargada de peligro si se peca de inexperiencia o exceso de confianza. Bien lo saben los ferris de l&iacute;nea. En 2020, el <em>Ecolux</em> de la naviera Bale&agrave;ria qued&oacute; varado en all&iacute;. En 2016, embarranc&oacute; un buque de la compa&ntilde;&iacute;a Aquabus, afortunadamente, con s&oacute;lo doce personas a bordo. No hubo heridos. En 2012, el <em>Maverick II</em>, tambi&eacute;n de Bale&agrave;ria, se subi&oacute; directamente al pe&ntilde;&oacute;n de Castev&iacute; con veintisiete personas dentro del barco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los 40 metros de eslora y nueve y medio de manga se convirtieron en un espect&aacute;culo: igual que ocurri&oacute; con los naufragios anteriores, los pasajeros que viajaban entre los puertos de Vila y la Savina sacaban c&aacute;maras y proto <em>smartphones</em> para fotografiarlo cuando pasaban junto al lugar del accidente. Para los isle&ntilde;os, sin embargo, no era una novedad: en 2010, otro barco de Bale&agrave;ria no pudo esquivar los escollos de Castev&iacute;, pero al capit&aacute;n le dio tiempo para virar a babor y embarrancar en la <em>seca </em>de es Pas, el estrecho m&iacute;nimo que separa s&rsquo;Espalmador del norte de Formentera, un istmo llamado es Trucadors.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24449221-eb15-47af-9b72-ae2c9e4e28c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La embarcación embarrancada en s&#039;Espalmador este verano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La embarcación embarrancada en s&#039;Espalmador este verano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/773b0886-d6d8-4201-b716-b502fe82644c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En s&#039;Illa des Porcs, pegada a s&#039;Espalmador, está uno de los dos faros de es Freus."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En s&#039;Illa des Porcs, pegada a s&#039;Espalmador, está uno de los dos faros de es Freus.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;En verano podr&iacute;a haber una desgracia diaria&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ndash;La confianza mata al hombre. Por eso, aunque tienen radares y sistemas de localizaci&oacute;n muy eficaces, ha habido tantos accidentes n&aacute;uticos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Incluso, de ferris. Los capitanes tienen que estar traumatizados haciendo diez viajes cada d&iacute;a [de Eivissa a la Savina] en plena temporada. Hay much&iacute;simo tr&aacute;fico, la presi&oacute;n es bestial. Las lanchas de veintipico metros, esas que son de se&ntilde;oritos, no se contentan con pasarte a toda mecha por la popa. Te tienen que pasar por proa y te pegan un buen arre&oacute;n. Est&aacute; claro que si no tenemos turistas no comemos, pero creo que Formentera &ndash;y tambi&eacute;n Eivissa&ndash;&nbsp;se han masificado mucho. En el mar, con el tr&aacute;fico que hay, &iexcl;no pasa nada! Para lo que pod&iacute;a pasar, claro. En verano, podr&iacute;a haber una desgracia cada d&iacute;a. Este tramo de mar es como una autopista, pero mucho peor porque no tiene carriles, y, por desgracia, a Formentera viene mucha gente a hacer el gilipollas (y perd&oacute;n por la palabra). Cuanto m&aacute;s grande es la barbaridad, mejor se lo pasan.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchísimo tráfico, la presión es bestial. Está claro que si no tenemos turistas no comemos, pero creo que Formentera –y también Eivissa– se han masificado mucho. En verano, podría haber una desgracia cada día. Este tramo de mar es como una autopista, pero mucho peor porque no tiene carriles, y, por desgracia, a Formentera viene mucha gente a hacer el gilipollas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Costa</span>
                                        <span>—</span> Navegante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Josep Costa, m&aacute;s conocido como Pep d&rsquo;en Constantino, suelta un &ldquo;<em>ias</em>&rdquo; para entregar el bast&oacute;n y posar para el fot&oacute;grafo. Tiene setenta y cinco a&ntilde;os y, aunque la salud le obliga a caminar apoyado, sigue saliendo al mar siempre que puede. &ldquo;La costa de s&rsquo;Espalmacor era igual de peligrosa cuando yo era joven &ndash;recuerdo, por ejemplo, el naufragio [en 1960] del <em>Manolito</em>, el vapor de l&iacute;nea que ten&iacute;amos para ir a Eivissa&ndash;, pero ocurr&iacute;an menos cosas porque la gente era m&aacute;s marinera. Con toda la tecnolog&iacute;a que tenemos ahora, que sabes antes de que ocurra desde donde te vendr&aacute; la bofetada, muchos patrones se quedan fondeados donde estaban. <em>Carai, anau-vos a recer! </em>[&iexcl;Carajo, poneos a abrigo!] &iexcl;Si el viento viene del norte, poned el barco en el sur y si no hay sitio, tirad para Eivissa! Cuando aprend&iacute; a navegar hab&iacute;a cartas, pero no las utiliz&aacute;bamos. Los viejos &ndash;fueran marineros o molineros&ndash;estaban mirando siempre el horizonte. Por la luz, las nubes, o las nieblas, sab&iacute;an desde d&oacute;nde soplar&iacute;a el viento, y si habr&iacute;a temporal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la marina de Formentera tiene Pep d&rsquo;en Constantino un <em>lla&uuml;t</em> de nueve metros &ndash;el &ldquo;gran viaje&rdquo; m&aacute;s reciente fue una ruta costeando el levante mallorqu&iacute;n y alcanzando las calas del sur de Menorca&ndash; y en la memoria, una conexi&oacute;n muy fuerte con s&rsquo;Espalmador. &ldquo;Del islote s&eacute; bastantes cosas porque mi abuelo por parte de madre se muri&oacute; all&iacute;. Se llamaba Xomeu Lluquinet y trabajaba para los due&ntilde;os. Era alba&ntilde;il: iba al islote el lunes y el viernes volv&iacute;a a Formentera. Todas las construcciones de s&rsquo;Alga, la playa donde ahora est&aacute; el campo de boyas en el que se puede fondear si las alquilas, las levant&oacute; mi abuelo. Incluida la capilla&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El maestro de obra se fue a dormir una noche y no se despert&oacute;. &ldquo;Un infarto&rdquo;. Ten&iacute;a sesenta y dos a&ntilde;os; su nieto, cuatro. Suficientes para recordar c&oacute;mo trajeron el cad&aacute;ver del <em>g&uuml;elo</em> a bordo del <em>Cinco Hermanos</em>, una barca de pesca que todav&iacute;a faena: est&aacute; amarrada en la cofrad&iacute;a de pescadores de la Savina. Cuando muri&oacute; su suegro, Constantino Costa &ndash;el padre de Pep, de su nombre viene el apodo por el que lo conocen los paisanos de su isla&ndash; tom&oacute; el relevo. &ldquo;Mi padre termin&oacute; el muellecito de s&rsquo;Alga; en la parte de arriba del muro, que tiene forma redondeada, est&aacute; su firma: <em>Constantino Costa, alba&ntilde;il. 1955</em>. De ni&ntilde;o lo acompa&ntilde;aba muchos d&iacute;as hasta s&rsquo;Espalmador. A veces me mandaban a la casa vieja, la del <em>mijoral</em>, donde hab&iacute;a muchas mujeres y me vigilaban. Otras veces me dejaban a mi aire y exploraba la isla. Con buenas piernas para caminar, recorrer s&rsquo;Espalmador es guap&iacute;simo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23037343-bf95-4c9b-adb8-9d4ed24c708f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josep Costa, más conocido como Pep d’en Constantino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josep Costa, más conocido como Pep d’en Constantino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f49d650-4865-4571-a809-73584f876cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bartolomé Ferrer, &#039;Xomeu Lluquinet&#039;, y Francisca Yern, abuelos maternos de Pep Costa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bartolomé Ferrer, &#039;Xomeu Lluquinet&#039;, y Francisca Yern, abuelos maternos de Pep Costa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pep describe con facilidad el islote como lo que fue: &ldquo;Una de las mejores fincas de Formentera&rdquo;. Estaba habitado por los Mayans, el matrimonio de <em>mijorals </em>[mayorales], que lo trabajaban con ayuda de sus hijos y sus nueras: &ldquo;Hab&iacute;a ganado, mucho ganado: cabras y ovejas; huerta, vi&ntilde;a, olivos, higueras&hellip; Hab&iacute;a pozos para sacar agua de unas cisternas que recog&iacute;an la lluvia. Los j&oacute;venes, para <em>festejar </em>[ligar], cog&iacute;an una chalana, cruzaban a es Trucadors y ven&iacute;an caminando hasta Sant Francesc o Sant Ferran. Mi abuelo, que tambi&eacute;n se dedicaba a pescar, hac&iacute;a lo mismo para dejar en aquella punta las redes llenas del pescado que recog&iacute;a. Encend&iacute;a una peque&ntilde;a hoguera. Era la se&ntilde;al para que sus hijas, que viv&iacute;an en una casa que estaba sobre una peque&ntilde;a loma y pod&iacute;an ver todo s&rsquo;Estany Pudent y es Trucadors, fueran hasta all&iacute;, a pie, y volvieran cargadas de pescado. M&aacute;s de tres quil&oacute;metros de ida y otros tantos de vuelta. En Formentera si no te espabilabas te mor&iacute;as de pena. Si hoy hay poca cosa, imag&iacute;nate hace setenta a&ntilde;os. Entonces todos sab&iacute;an hacer de todo: mi abuelo era capaz de construir una casa, un molino o un <em>lla&uuml;t</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como la mayor&iacute;a de formenterenses de su generaci&oacute;n, Pep d&rsquo;en Constantino se dedic&oacute; al turismo. Su familia abri&oacute; el primer chiringuito de la Platja de Migjorn, en 1963, y con sus hermanos lo regent&oacute; hasta 2007, cuando lo vendi&oacute; a unos empresarios italianos. Entre medias, al acabar la temporada, las vacaciones las pasaba en s&rsquo;Espalmador. &ldquo;Mi <em>colla</em>, unos veinte &eacute;ramos, nos &iacute;bamos all&iacute; dos semanas: carg&aacute;bamos las barcas de provisiones. Acamp&aacute;bamos en plan indio, como si fu&eacute;ramos Robinson Crusoe. Pescar, cocinar y emborracharnos [<em>r&iacute;e</em>]. Eso es lo que hac&iacute;amos. Si vas en <em>lla&uuml;t</em> y fondeas en sa Torreta puedes cocinar un <em>bullit de peix</em> a bordo porque est&aacute;s muy protegido, all&iacute; no hay riesgo de que te pase un barco grande por al lado y te mande el caldo a tomar por saco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta que prohibieron acampar en s&rsquo;Espalmador, el islote tambi&eacute;n estaba lleno de ibicencos. Despu&eacute;s de la prohibici&oacute;n, como ten&iacute;amos buen trato con los propietarios, nos dejaban quedarnos junto a la casa. Ahora nos hemos hecho viejos, y ya no podemos hacer las mismas cosas de la misma forma, pero seguimos yendo a pasar el d&iacute;a a s&rsquo;Espalmador con nuestras barcas. Hay muchas barcas, demasiadas, pero en la costa del islote todav&iacute;a hay sitio para fondear. El gent&iacute;o te lo encuentras frente a ses Illetes: yo no s&eacute; c&oacute;mo los clientes de los <em>charters</em> prefieren echar el ancla all&iacute;. &iexcl;Si cada vez que pasa un barco de l&iacute;nea, y pasa uno cada 15 minutos, te levanta una ola que parece un temporal! No puedes hacer nada a bordo, los golpes que te pega el mar son incre&iacute;bles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gentío te lo encuentras frente a ses Illetes: yo no sé cómo los clientes de los charters prefieren echar el ancla allí. ¡Si cada vez que pasa un barco de línea, y pasa uno cada quince minutos, te levanta una ola que parece un temporal! No puedes hacer nada a bordo, los golpes que te pega el mar son increíbles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Costa</span>
                                        <span>—</span> Navegante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38cc3396-e7dd-46bc-8cba-c03f5bf74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El intenso tráfico de barcos de línea es una de las causas de la siniestralidad marítima."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El intenso tráfico de barcos de línea es una de las causas de la siniestralidad marítima.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06724630-8d8d-4bb4-a6c2-a63a2cacfcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La zona de Es Pas es de las más peligrosas de Balears, ha habido naufragios y bañistas ahogados."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La zona de Es Pas es de las más peligrosas de Balears, ha habido naufragios y bañistas ahogados.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Sin m&aacute;ximo de visitantes</h2><p class="article-text">
        Los recuerdos de Pep d&rsquo;en Constantino se perdieron con el tiempo. Disfrutar en la actualidad de s&rsquo;Espalmador es posible, pero de una manera muy distinta. Desde 1991, es Freus forma la columna vertebral del Parc Natural de ses Salines d&rsquo;Eivissa i Formentera. La pesca est&aacute; restringida. El desembarco en los islotes, tambi&eacute;n. La joya de la corona es la excepci&oacute;n. Fondeando sobre <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/posidonia-mediterraneo-baleares_1_3213126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posidonia</a> &ndash;en las ensenadas de s&rsquo;Alga, en sa Torreta, o en lugares m&aacute;s expuestos&ndash; es posible bajar a la orilla. Tambi&eacute;n pueden hacerlo los clientes del &uacute;nico barco tur&iacute;stico que tiene autorizaci&oacute;n para explotar esta ruta, con la condici&oacute;n de que nunca cargue a todos los pasajeros que podr&iacute;a transportar (su l&iacute;mite est&aacute; en el 80%). Quien lo intenta cruzando a nado es Pas comete una imprudencia: las corrientes han causado m&aacute;s de un susto (el &uacute;ltimo ahogado fue un ba&ntilde;ista de sesenta y un a&ntilde;os que muri&oacute; en el verano de 2020). Est&aacute; prohibido, eso s&iacute;, vestirse con el fango de la laguna que hay en el interior del islote: hace algunos a&ntilde;os, cuando famosos como Paris Hilton o el Principe Guillermo se fotografiaban embadurnados, la imagen daba la vuelta al mundo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es posible bajar a la orilla de s&#039;Espalmador, que está rodeado de posidonia, a través de una embarcación propia o de un único barco turístico. Está prohibido vestirse con el fango de la laguna que hay en el interior del islote: hace algunos años, cuando famosos como Paris Hilton o el Principe Guillermo se fotografiaban embadurnados, la imagen daba la vuelta al mundo. No es posible pernoctar</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4107e59a-8c8e-4573-8f7d-a0c75d1c0a5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las sabinas del islote se vieron afectadas por un incendio en 2016."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las sabinas del islote se vieron afectadas por un incendio en 2016.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El plan de usos con el que se gestiona el parque natural no fija un l&iacute;mite m&aacute;ximo de visitantes, pero en el documento que la Conselleria balear de Medi Ambient tiene previsto aprobar durante esta legislatura s&iacute; est&aacute; previsto poner un tope para proteger s&rsquo;Espalmador. En esta ma&ntilde;ana de principios de septiembre, se respira tranquilidad. En las dos calas principales, moteadas por el color chill&oacute;n de alguna sombrilla, hay sitio de sobra para estirar una toalla o un pareo. En la casa a la que se entra desembarcando en el muellecito encalado que construy&oacute; Constantino Costa a mediados de los cincuenta, un par de mujeres se mueven por el porche. Pernoctar en un lugar as&iacute; ser&iacute;a el sue&ntilde;o de cualquiera que quisiera olvidarse del reloj durante un par de d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ninguna de las dos casas &ndash;en el centro, bien resguardada de los golpes del mar, est&aacute; la de antigua vivienda de los <em>mijorals</em>; la de es Rac&oacute; s&rsquo;Alga era la residencia vacacional de los se&ntilde;ores&ndash; puede alquilarse. Aunque el reglamento del parque permite ofertar plazas &ldquo;agrotur&iacute;sticas&rdquo;, adem&aacute;s de las &ldquo;autorizadas en edificaciones tradicionales&rdquo;, desde el Govern no tienen constancia &ldquo;de que ninguna&nbsp; casa se est&eacute; usando como alojamiento tur&iacute;stico&rdquo;. Para conseguirla, la propiedad tendr&iacute;a que solicitarlo a la Conselleria de Turisme que, a su vez, deber&iacute;a pedir un informe favorable al departamento que gestiona el uso del islote: todo quedar&iacute;a en manos de los t&eacute;cnicos de Medi Ambient.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edbe13bc-289f-4522-a00e-c8fedd9f3179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entre yates de lujo y lanchas rápidas, &#039;llaüts&#039; tradicionales siguen fondeando en s&#039;Espalmador."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entre yates de lujo y lanchas rápidas, &#039;llaüts&#039; tradicionales siguen fondeando en s&#039;Espalmador.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Comprado por 18 millones de euros</h2><p class="article-text">
        Los Cinnamond colgaron el cartel de se vende en 2016: dos a&ntilde;os tardaron en encontrar a una fortuna dispuesta a desembolsar los 18 millones de euros que ped&iacute;an por el islote. Salgamajoral SL puso el dinero &ndash;el sueldo de una temporada para una gran estrella del f&uacute;tbol&ndash; encima de la mesa. Los Cigrang, tres hermanos que, gracias al negocio de la n&aacute;utica, gestionan uno de los patrimonios m&aacute;s grandes de B&eacute;lgica, utilizaron una de sus empresas, con sede en Luxemburgo (un para&iacute;so fiscal dentro de la Uni&oacute;n Europea), para crear esta sociedad limitada que ten&iacute;a como objetivo la compra del islote.
    </p><p class="article-text">
        Terminaban m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os de propiedad para los Cinnamond. Bernard, el abuelo de los herederos que se deshicieron de s&rsquo;Espalmador, fue quien se encaprich&oacute; de los azules, verdes y marrones de su paisaje, de la arena fina y blanca de sus calas, de las puestas de sol desde la Torre de sa Guardiola, la otra construcci&oacute;n, mucho m&aacute;s antiguas que las casas, la capilla y los aljibes de la isla. En 1933, este comerciante brit&aacute;nico establecido en Catalunya pag&oacute; 22.500 pesetas a la familia Tur (de <em>malnom</em>, <em>Carlos</em>), due&ntilde;os desde el siglo XVIII de esta finca insular.
    </p><p class="article-text">
        La Enciclop&egrave;dia d&rsquo;Eivissa i Formentera explica que, considerando el importe que se apunt&oacute; en el registro de la propiedad, &ldquo;la cantidad total fuera, probablemente, el doble&rdquo;. &ldquo;De ni&ntilde;o siempre escuch&eacute; que s&rsquo;Espalmador le cost&oacute; a Cinnamond unas 40 mil pesetas. Eran muchos duros en aquella &eacute;poca, aunque hoy parezcan una tonter&iacute;a&rdquo;, dice Pep d&rsquo;en Constantino. Calculando la depreciaci&oacute;n de la peseta durante sus &uacute;ltimas siete d&eacute;cadas de vida y la del euro durante sus dos primeras suman 25.400 euros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e899347f-1b6e-4657-8265-0eafa120b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alemán Reinier Wünsche fotografió el islote durante la época en la que todavía era una finca agrícola y ganadera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alemán Reinier Wünsche fotografió el islote durante la época en la que todavía era una finca agrícola y ganadera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df3f93bc-240f-4803-a684-88f2437e3c77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La torre de sa Guardiola se alza sobre un escarpado tramo de costa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La torre de sa Guardiola se alza sobre un escarpado tramo de costa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La posidonia, la perjudicada</h2><p class="article-text">
        La masificaci&oacute;n que, en temporada alta, sufre s&rsquo;Espalmador, tambi&eacute;n golpea a las praderas de posidonia. Quique Navarro apaga el motor de la lancha cuando el catamar&aacute;n est&aacute; a un centenar de metros. La inercia le deja lo bastante cerca del velero como para fotografiar con el m&oacute;vil la imagen que quiere captar. Antes de disparar, elev&oacute; la voz para preguntar por el patr&oacute;n o los tripulantes. Nadie respondi&oacute;. El vigilante &ndash;miembro del equipo que patrulla las praderas de posidonia de Eivissa y Formentera&ndash; intu&iacute;a desde la distancia lo que despu&eacute;s de un r&aacute;pido vistazo con el mirafondos acaba de corroborar. Parte de la cadena del ancla de ese catamar&aacute;n que alcanza los 15 metros de eslora est&aacute; sobre posidonia. El mar est&aacute; un pel&iacute;n picado y, si se mira hacia el norte, hay nubarrones en el horizonte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Habr&aacute; tenido que soltar unos veinte metros de cadena. Calculo que, al menos, cuatro se han enredado en la planta. Aqu&iacute; hay una mancha grande y ha fondeado muy al l&iacute;mite. Eso no se puede hacer, pero me parece m&aacute;s grave que no haya nadie a bordo. Como no veo el <em>dingui</em>, la barquita auxiliar, creo que es muy probable que haya llevado a los clientes al islote. Si fondeas en una zona m&aacute;s protegida y m&aacute;s cerca de la orilla, no hay peligro; pero en en esta, que da a levante y es mucho m&aacute;s salvaje, tan expuesta al viento y a los cambios de tiempo, que en septiembre son violentos y llegan de golpe, me parece temerario&rdquo;, dice Navarro.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/636029fb-c5e8-4821-a908-dfae4324d66c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maria Sala y Quique Navarro posan en el puerto de la Savina tras acabar su ronda de vigilancia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maria Sala y Quique Navarro posan en el puerto de la Savina tras acabar su ronda de vigilancia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El vigilante se explica con calma, la misma etiqueta que trata de mantener con los patrones (y los clientes) de la flota que invita a moverse cuando detecta que han fondeado sobre posidonia. La gama de barcos que echan el ancla sobre el fondo equivocado es amplia: ha tenido que parlamentar con un yate de m&aacute;s de cincuenta metros y con los excursionistas que, sin t&iacute;tulo, pueden alquilar barquitas a motor de apenas cuatro metros para pasar un d&iacute;a costeando por las Piti&uuml;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Hace falta mucha mano izquierda cuando te encuentras en una situaci&oacute;n as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, claro, es parte de nuestro trabajo, parte fundamental, dir&iacute;a yo. Esta es mi sexta temporada como vigilante y es algo que descubr&iacute; muy pronto, por eso se lo intento transmitir a los compa&ntilde;eros que empiezan de nuevas. Todos tienen experiencia en el mar, pero nuestra posici&oacute;n cambia. Nosotros advertimos e informamos, pero no sancionamos. Si el infractor no se quiere mover, simplemente damos parte. No hay que perder los estribos nunca porque, adem&aacute;s, noventa y nueve de cada cien embarcaciones que est&aacute;n sobre posidonia aceptan el apercibimiento y se mueven a una zona de arena. Muchos, incluso, te dan las gracias. Ahora estamos mucho m&aacute;s concienciados de que hay que proteger la posidonia que hace una &eacute;poca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/257379d9-cced-4fed-9267-db305b21505b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las praderas de posidonia de s&#039;Espalmador están catalogadas como Patrimonio Mundial por la Unesco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las praderas de posidonia de s&#039;Espalmador están catalogadas como Patrimonio Mundial por la Unesco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quique Navarro explica los gajes de su oficio mientras rellena un formulario que, con las im&aacute;genes adjuntas, enviar&aacute; a Marcial Bardolet, el coordinador del servicio de vigilancia (subcontratado por el Govern a la empresa Eulen). El vigilante todav&iacute;a est&aacute; tecleando cuando aparecen dos lanchas m&aacute;s en el encuadre. Por popa le alcanza la que pilota Maria Salas, la compa&ntilde;era que est&aacute; patrullando con &eacute;l. A babor, desde detr&aacute;s de unos escollos que tapan la costa del islote, aparece una neum&aacute;tica. La ca&ntilde;a del motor fueraborda la sujeta un hombre en ba&ntilde;ador. Es el patr&oacute;n del catamar&aacute;n. Despu&eacute;s de saludarse, se produce esta conversaci&oacute;n de barca a barca. Dice el vigilante de la posidonia:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La notificaci&oacute;n que acabo de hacer va un registro interno que tenemos en una aplicaci&oacute;n que tambi&eacute;n ve la Guardia Civil. A la tercera, mandan una denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Pues la aplicaci&oacute;n de la posidonia [<em>Donia</em>, un software creado y gestionado por una empresa francesa] tampoco est&aacute; muy bien hecha porque he tirado el ancla donde pon&iacute;a que hab&iacute;a arena y resulta que hay posidonia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En el &uacute;nico sitio donde da error la aplicaci&oacute;n de la posidonia es en Cala Bassa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Y en ses Salines tambi&eacute;n!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tambi&eacute;n hay una zona err&oacute;nea, pero lo est&aacute;n intentando arreglar. Por eso, cuando fonde&aacute;is mal all&iacute;, no se genera ninguna notificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Y si ahora muevo el barco&hellip; haces el parte igual?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, s&iacute;, claro.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Entonces para qu&eacute; voy a moverlo?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque tienes que moverlo: est&aacute;s sobre posidonia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Pero moverlo si te vas a chivar igual!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo no me chivo. Hago un reporte interno&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Ll&aacute;malo como quieras!
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es mi trabajo, y tengo que hacer un informe cuando veo un barco que est&aacute; sobre posidonia. As&iacute;, de ahora en adelante, intentar&aacute;s hacerlo de la mejor manera posible. Tienes que moverte o recoger cadena, pero igual te quedas sin fondeo. Lo que consideres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;De acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Gracias, buen d&iacute;a!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/353fb769-9251-45b4-8ecb-984874380a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hace décadas que este enclave idílico se convirtió en un reclamo para los turistas millonarios."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hace décadas que este enclave idílico se convirtió en un reclamo para los turistas millonarios.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Media milla n&aacute;utica m&aacute;s tarde, cuando Quique Navarro haya doblado la punta norte de s&rsquo;Espalmador, rodeado la Illa des Porcs, sobre la que se alza el imponente faro &ndash;y la vieja casona de los antiguos fareros&ndash; y, a unos quince nudos, est&eacute; enfilando la costa de poniente, mucho m&aacute;s tranquila, redondeada por varias playas de arena casi tan <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-destroza-praderas-posidonia-planta-marina-genera-aguas-turquesas_1_10175148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transparente como las aguas que la ba&ntilde;an (el regalo de la posidonia)</a>, volver&aacute; a detener el motor de su lancha y se girar&aacute;, extra&ntilde;ado por no escuchar detr&aacute;s de &eacute;l el motor de la lancha de su compa&ntilde;era. La ver&aacute; a lo lejos, tambi&eacute;n parada en un mar en calma, pero no sola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; raro&rdquo;, dice el vigilante, &ldquo;esa barca con la que est&aacute; hablando Maria no parece una de las nuestras, la que tendr&iacute;a que empezar a patrullar ahora para cubrir el turno de la tarde. Es muy peque&ntilde;a y no tiene toldo&rdquo;. Unos minutos despu&eacute;s saldr&aacute; de dudas: Sala arranca y, al llegar a la altura de Navarro, le suelta: &ldquo;&iquest;Puedes creerte que el patr&oacute;n del catamar&aacute;n ha venido a toda leche detr&aacute;s de m&iacute; para decirme que acaba de levantar la cadena y como &ndash;eso dice &eacute;l&ndash; no se ha llevado nada de posidonia quiere que le quitemos el parte que has dado?&rdquo;. &ldquo;Esto s&iacute; que no me hab&iacute;a pasado nunca&rdquo;, dice el veterano, que dobla la edad de la vigilante &ndash;&eacute;l pasa los 60, ella no llega a 30. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ad7583cb-0a8f-4e5d-ab97-72889bb0908b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mirafondos permite a los vigilantes comprobar si las anclas y cadenas de los barcos están sobre posidonia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mirafondos permite a los vigilantes comprobar si las anclas y cadenas de los barcos están sobre posidonia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98c6fae1-bfe4-44e8-9a9d-27633a300b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo de vigilancia de la posidonia advierte a un barco infractor que ha arrasado con la cadena parte de la pradera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo de vigilancia de la posidonia advierte a un barco infractor que ha arrasado con la cadena parte de la pradera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A ambos les mueve la misma pasi&oacute;n. Antes de dedicarse a controlar los fondeos, ambos trabajaron como patr&oacute;n y marinera en <em>charters</em>, y m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo, Quique fue instructor de buceo y Maria, una ni&ntilde;a que tuvo la suerte de tener unos padres con velero propio en el que pasaba las vacaciones de verano. &ldquo;Sentimos que estamos haciendo lo correcto&rdquo;, dicen. Ni una, catalana, echa de menos trabajar en el sector del marketing, para lo que se form&oacute;, ni el otro, valenciano, volver&iacute;a a la moda, el mundo donde se movi&oacute; durante varias d&eacute;cadas. Pese a que el sueldo es bastante m&aacute;s bajo que las cantidades que pagan las empresas de alquiler n&aacute;utico &ndash;y los turnos y horas semanales no son muchos menos&ndash;, se sienten libres.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quique, &iquest;crees que este es el perfil de patr&oacute;n que acaba provocando los accidentes que hay en esta costa casi cada verano?
    </p><p class="article-text">
        El vigilante convierte la media sonrisa en sonrisa entera:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No te sabr&iacute;a decir, pero todos sabemos que en el mar de Eivissa y Formentera durante el verano hay much&iacute;simos barcos y muy pocos medios para controlar y ordenar ese tr&aacute;fico, empezando por el de l&iacute;nea. La Guardia Civil s&oacute;lo tiene un par de lanchas para las dos islas. Hoy, que habremos contado unas cincuenta embarcaciones alrededor del islote; esa cifra es una tonter&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A principios de agosto &ndash;a&ntilde;ade Maria Sala&ndash;, he llegado a contar m&aacute;s de cuatrocientas&hellip; sin contar las que fondean en las boyas ecol&oacute;gicas. Aunque la mayor&iacute;a de los patrones sean responsables y se comporten bien, es normal que pasen cosas aqu&iacute;. Es un para&iacute;so, todo el mundo quiere ir a s&rsquo;Espalmador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/s-espalmador-triangulo-bermudas-balear-naufragan-barcos-masificacion-turistica_1_11632054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Sep 2024 19:27:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="195332" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="195332" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[S'Espalmador, el 'triángulo de las Bermudas' balear donde naufragan los barcos por la masificación turística]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23a02565-d9c6-4529-a357-f58610a8347b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Formentera,Mediterráneo,Posidonia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
