<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <image>
      <url><![CDATA[https://www.eldiario.es/assets/img/logos/eldiario-default.h-3190b80928a7e6cf79571e28cef7bdca.png]]></url>
      <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/]]></link>
    </image>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/opinion/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran misterio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-misterio_131_13158661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aae8757b-8985-4bb4-abdf-66b848e6e411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran misterio"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/gran-misterio_131_13158661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 20:21:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aae8757b-8985-4bb4-abdf-66b848e6e411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="415346" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aae8757b-8985-4bb4-abdf-66b848e6e411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="415346" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El gran misterio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aae8757b-8985-4bb4-abdf-66b848e6e411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Luis Bárcenas,Operación Kitchen,Caja B,Mariano Rajoy,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización: dignidad humana frente a xenofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regularizacion-dignidad-humana-frente-xenofobia_129_13157600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e75872f8-bbe8-4bd1-a23b-9c536f67331a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización: dignidad humana frente a xenofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Vox era esperable su reacción, pues sus propuestas políticas se basan en el odio al migrante. Pero lo más grave es la asunción de ese discurso por parte del PP, cada vez más decidido a competir en este terrero con la extrema derecha española y europea</p></div><p class="article-text">
        Mientras Trump lleva a cabo una expulsi&oacute;n masiva y en muchos casos violenta de migrantes y mientras la derecha y extrema derecha votaban en el Parlamento europeo un nuevo Reglamento de retorno para la deportaci&oacute;n de personas migrantes a terceros pa&iacute;ses de dudosa seguridad, el Gobierno progresista de Espa&ntilde;a acaba de aprobar un Real Decreto para una regularizaci&oacute;n extraordinaria de aquellos que lleven en nuestro pa&iacute;s m&aacute;s de cinco meses, no tengan antecedentes penales y est&eacute;n en situaci&oacute;n administrativa irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son dos formas distintas de entender el fen&oacute;meno de la migraci&oacute;n, en un caso, el espa&ntilde;ol, poniendo el acento en la igual dignidad de las personas como sujetos plenos de derechos, y en el otro desde un enfoque xen&oacute;fobo, de rechazo al diferente que viene a invadirnos y &ldquo;sustituirnos&rdquo;, en esa grotesca interpretaci&oacute;n del &ldquo;gran reemplazo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n es ante todo una respuesta a una situaci&oacute;n real, la presencia desde hace tiempo en nuestro pa&iacute;s de varios cientos de miles de personas de origen extranjero, que han venido huyendo del hambre, de la persecuci&oacute;n o de las guerras y viven en situaci&oacute;n de irregularidad administrativa, &ldquo;sin papeles&rdquo;, al no tener reconocida una condici&oacute;n jur&iacute;dica que les permita disfrutar de derechos b&aacute;sicos como el resto de la ciudadan&iacute;a. No pueden trabajar con derechos, haci&eacute;ndolo en su caso en la econom&iacute;a sumergida, sometidos a situaciones de explotaci&oacute;n y exclusi&oacute;n social y con dificultad de acceso a servicios p&uacute;blicos generales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una decisi&oacute;n pol&iacute;ticamente valiente del Gobierno, que tiene un gran apoyo social, cuyo origen se encuentra en una Iniciativa Legislativa Popular promovida por 700.000 personas con el respaldo de m&aacute;s de 800 entidades, entre ellas la Iglesia Cat&oacute;lica, los empresarios y sindicatos y m&uacute;ltiples organizaciones de la sociedad civil, que fue admitida a tr&aacute;mite por una ampl&iacute;sima mayor&iacute;a parlamentaria y que ahora adquiere vigencia a trav&eacute;s de una reforma del reglamento de extranjer&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se estima por el Gobierno que servir&aacute; para regularizar a unas 500.000 personas migrantes que ya est&aacute;n entre nosotros y responde ante todo a una concepci&oacute;n humanista, de derechos humanos, basada en la com&uacute;n dignidad de todos, nacionales y extranjeros, como personas, as&iacute; como en la convicci&oacute;n de que el acceso a derechos y deberes constituye un elemento esencial para la cohesi&oacute;n social y la convivencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las derechas han contestado con enorme dureza. De Vox era todo esperable, pues sus propuestas pol&iacute;ticas se basan en la xenofobia y el odio al migrante, con un discurso estigmatizador que ha llegado a proponer la expulsi&oacute;n de ocho millones de extranjeros de nuestro pa&iacute;s, lo que llaman un proceso de <em>remigraci&oacute;n, </em>ligado a un concepto de pueblo de claro componente &eacute;tnico.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s grave es la asunci&oacute;n de ese discurso por parte del PP, cada vez m&aacute;s decidido a competir en este terrero con Vox y la extrema derecha europea. Feij&oacute;o, cuya &uacute;nica pol&iacute;tica es oponerse a cualquier decisi&oacute;n del Gobierno, ha descalificado la regularizaci&oacute;n extraordinaria consider&aacute;ndola &ldquo;inhumana, injusta, insegura e insostenible&rdquo;, y en una vuelta de tuerca m&aacute;s ha llegado a decir que se va a regularizar a &ldquo;inmigrantes que han abusado de una mujer&rdquo;. Ya la portavoz del PP hab&iacute;a vinculado la regularizaci&oacute;n al riesgo de presencia de terroristas en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;afirmaciones hiperb&oacute;licas que ni ellos mismos creen.
    </p><p class="article-text">
        Porque la regularizaci&oacute;n no solo no es inhumana e injusta, sino todo lo contrario; lo que deshumaniza a las personas es precisamente su invisibilidad, no ser reconocidas como sujetos de derechos, y lo que es injusto en la sobreexplotaci&oacute;n que lleva el trabajar en la econom&iacute;a sumergida, con menores salarios y sin poder protestar, as&iacute; como no poder disfrutar de los servicios p&uacute;blicos en condiciones de igualdad. Y como bien sabe Feij&oacute;o, no se va a incluir a delincuentes ni va a aumentar la inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de criminalidad son muy claros. En nuestro pa&iacute;s, a pesar de haber aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en m&aacute;s de diez millones el n&uacute;mero de personas de origen extranjero, no solo no se ha incrementado la criminalidad, sino que, si no consider&aacute;ramos los nuevos delitos inform&aacute;ticos, ha disminuido, siendo Espa&ntilde;a uno de los pa&iacute;ses europeos m&aacute;s seguros. Y es sabido que del proceso de regularizaci&oacute;n quedan excluidas las personas con antecedentes penales y, en algunos supuestos, las que en funci&oacute;n de la informaci&oacute;n policial se consideren una amenaza para el orden p&uacute;blico. Pero la criminalizaci&oacute;n del migrante, el enga&ntilde;o, con el objetivo de generar miedo en la ciudadan&iacute;a, es ya una consigna no s&oacute;lo de Abascal y su gente, sino lamentablemente tambi&eacute;n del n&uacute;cleo duro del PP.
    </p><p class="article-text">
        Y respecto a que la medida es insostenible, es tambi&eacute;n falso. Todos los estudios econ&oacute;micos de entidades espa&ntilde;olas y de organismos internacionales vienen enfatizando que el dinamismo de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os deriva en gran medida de la pol&iacute;tica de regularizaci&oacute;n e integraci&oacute;n de migrantes que lleva que viene llevando a cabo el Gobierno de Espa&ntilde;a, incorporando plenamente a la actividad productiva a personas de origen extranjero, a diferencia de lo que hacen otros pa&iacute;ses que los excluyen y expulsan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de lo que implica de incorporaci&oacute;n al mercado formal de trabajo de varios cientos de miles de personas, que cotizar&aacute;n a la Seguridad Social y pagar&aacute;n m&aacute;s impuestos, favoreciendo de esa manera la mejor sostenibilidad&nbsp;del sistema de pensiones. Tambi&eacute;n desde este punto de vista la regularizaci&oacute;n en marcha es una oportunidad para nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio tan radical de posici&oacute;n del PP, que en su momento vot&oacute; a favor de la tramitaci&oacute;n de la ILP, expresa una vez m&aacute;s su profunda debilidad ideol&oacute;gica y su dependencia de su ala m&aacute;s dura, como Ayuso, y de Vox. Cabe preguntarse d&oacute;nde quedan aquellas palabras de quien fuera portavoz del PP en 2024, Borja S&eacute;mper, defendiendo regularizar a cientos de miles de personas que estaban en la econom&iacute;a sumergida, asegurando que &ldquo;hay que darles una salida, faltar&iacute;a m&aacute;s&rdquo;. Y d&oacute;nde queda tambi&eacute;n la afirmaci&oacute;n de julio de 2024 de Moreno Bonilla en el parlamento andaluz de que &eacute;l no iba &ldquo;a participar en la cacer&iacute;a del inmigrante&rdquo;. Y cabe igualmente preguntarse d&oacute;nde est&aacute;n los democristianos del PP, que se supone defienden un humanismo cristiano de acogida al migrante, como s&iacute; defendi&oacute; la se&ntilde;ora Merkel. Y podemos asimismo preguntarnos si las regularizaciones que llev&oacute; a cabo Aznar fueron tambi&eacute;n injustas, inhumanas e inseguras, o si s&oacute;lo lo es la actual simplemente por el hecho de llevarla a cabo un Gobierno de mayor&iacute;a socialista, aunque beneficie a Espa&ntilde;a y a las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Y por cierto, frente a lo que afirman estos pseudoprofetas de la derecha, ninguna de las anteriores regulaciones promovidas por los gobiernos de Gonz&aacute;lez, Aznar y Zapatero gener&oacute; lo que&nbsp;mendazmente alegan de &ldquo;efecto llamada&rdquo;, pues tras ellas no se produjo ese efecto de incremento de la llegada de inmigrantes a nuestro pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Dar la batalla cultura contra la xenofobia</h2><p class="article-text">
        La batalla de la extrema derecha, con el apoyo entre nosotros del PP, contra la inmigraci&oacute;n es una batalla contra los valores ilustrados, que son los valores fundacionales de la Uni&oacute;n Europea, la igual dignidad de todas las personas cualquiera que sea su origen y procedencia, y el respeto y garant&iacute;a de sus derechos fundamentales.&nbsp;La clave antimigratoria que ya no ocultan es la cultural, la defensa de la que vienen llamando la &ldquo;identidad espa&ntilde;ola&rdquo;, una identidad cerrada y excluyente, que proclama su esencia blanca y cristiana, contraria al islam, y que consideran amenazada por la presencia de extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Es, pues, necesario oponerse&nbsp;y movilizarse, promoviendo una batalla cultural contra la xenofobia y el odio al migrante, con base en un humanismo compartido, porque frente a la deshumanizaci&oacute;n y la criminalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n lo que est&aacute; en juego es la vida de las personas. Debemos defender la idea de ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica, que se construye sobre el pluralismo social y pol&iacute;tico, abierta a la integraci&oacute;n de ciudadanos de distinto origen &eacute;tnico y religioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El recientemente fallecido Habermas afirmaba que &ldquo;tenemos que superar la opini&oacute;n de que los inmigrantes supuestamente deben asimilar los &rdquo;valores&ldquo; de la cultura mayoritaria y adoptar sus &acute;costumbres`&rdquo;, entendiendo, por el contrario, que &ldquo;no puede haber integraci&oacute;n sin ampliaci&oacute;n del propio horizonte, sin la disposici&oacute;n a abrirse a un espectro m&aacute;s amplio de olores e ideas&rdquo;. Frente a las identidades cerradas y excluyentes se mostraba a favor de lo que llama &ldquo;cultura constitucional&rdquo;, es decir, el sometimiento a la Constituci&oacute;n y las leyes, con los valores que las sustentan, libertad, igualdad, derechos fundamentales, se&ntilde;alando que lo que el Estado liberal debe exigir a sus inmigrantes consiste en &ldquo;aprender el idioma del pa&iacute;s y respetar los principios constitucionales&rdquo;. En definitiva, ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica frente a &ldquo;cultura nacional&rdquo; y xenofobia al diferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel de la Rocha Rubí]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regularizacion-dignidad-humana-frente-xenofobia_129_13157600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e75872f8-bbe8-4bd1-a23b-9c536f67331a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2816044" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e75872f8-bbe8-4bd1-a23b-9c536f67331a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2816044" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La regularización: dignidad humana frente a xenofobia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e75872f8-bbe8-4bd1-a23b-9c536f67331a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve Orbán, pero en Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vuelve-orban-extremadura_129_13157534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3556bef-bcb7-4e24-aab3-dc7740fe621d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve Orbán, pero en Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si uno lee las claves del acuerdo firmado entre PP y Vox en Extremadura no sabe si se trata de un subidón de adrenalina reaccionario o de un corte y pega del ideario y del plan de gobierno desplegado por Fidesz en Hungría a lo largo de cuatro legislaturas </p></div><p class="article-text">
        El domingo 12 de abril Victor Orb&aacute;n perdi&oacute; las elecciones en Hungr&iacute;a, pero todo indica que su programa resucit&oacute; a m&aacute;s de dos mil kil&oacute;metros: en M&eacute;rida. &iquest;Por qu&eacute; digo esto? B&aacute;sicamente, porque si uno lee las claves del acuerdo firmado entre PP y Vox en Extremadura no sabe si se trata de un subid&oacute;n de adrenalina reaccionario o de un corte y pega del ideario y del plan de gobierno desplegado por Fidesz a lo largo de cuatro legislaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se lee el documento del acuerdo arriba mentado, dividido en 11 apartados tem&aacute;ticos, se vislumbran las pol&iacute;ticas implementadas en el pa&iacute;s de los magiares. Sobre todo, en los temas relacionados con la protecci&oacute;n de la familia y la desprotecci&oacute;n de las personas nacidas fuera de su territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si quieren un resumen de las medidas, aqu&iacute; les doy una nota telegr&aacute;fica. Respecto de la familia, la moral y el buen parecer, destaca el fomento de la familia tradicional (a poder ser, numerosa), la lucha contra la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;, los desalojos expr&eacute;s contra los okupas, la asignaci&oacute;n de prestaciones y servicios locales para los nacionales y el consumo de los productos espa&ntilde;oles (y ol&eacute;) en los comedores infantiles. En cuanto al chivo expiatorio estrella (ya saben cu&aacute;l), destacan la no aceptaci&oacute;n de menores no acompa&ntilde;ados, no dar ni agua ni servicios a los inmigrantes, la desaparici&oacute;n de partidas para ONG humanitarias, los controles del padr&oacute;n y del permiso de residencia y -muy importante- cero recursos para difundir la cultura y la lengua &aacute;rabe, que ha sido muy demandada por esos lares durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. A lo se&ntilde;alado, se les suma el rechazo a las pol&iacute;ticas de la UE, en particular el Pacto Verde, a las normas comunitarias sobre el campo y a la Agenda 2030. &iexcl;Ah! Y la eliminaci&oacute;n de la ecotasa (que es una ruina) y larga vida a la central nuclear de Almaraz. Y, claro, una rebaja de impuestos, sobre todo en lo que ata&ntilde;e a las sucesiones, a las tasas auton&oacute;micas y a las donaciones&hellip; Medida que se compagina con promesas de mayores inversiones y gastos (no queda claro con qu&eacute; dineros) en lo de siempre: educaci&oacute;n, salud y vivienda protegida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; les parece? Toda una declaraci&oacute;n de intenciones. En el fondo, el prop&oacute;sito &uacute;ltimo del acuerdo es menoscabar la moral y cabrear a los ecologistas, a los progres, a las feministas, a los no binarios y a todas aquellas personas que quieren y dicen querer una sociedad algo m&aacute;s justa y fraternal de la que tenemos. Y, claro, dar una alegr&iacute;a a los multipropietarios, a los latifundistas, a los cat&oacute;licos tradicionalistas, y a las clases populares y medias aut&oacute;ctonas que se creen maltratada y amenazadas por una migraci&oacute;n que, en el caso de Extremadura, no llega al 5%, y a los &ldquo;pata negra&rdquo; espa&ntilde;oles en un territorio donde el jam&oacute;n es el producto estrella. Vaya, al fin y al cabo, se trata de una amalgama social no muy diferente a la que proporcion&oacute; victorias electorales a Bolsonaro, Meloni o Trump. Y a Orb&aacute;n, obvio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gran pregunta, llegados a este punto, es por qu&eacute; el PP acept&oacute; firmar tan alegremente este acuerdo que supone una victoria simb&oacute;lica sin precedentes para Vox. Pues, m&aacute;s all&aacute; del reparto de carteras y cargos, y trozos de pastel, la gran victoria de Vox ha sido hacer al PP de Feij&oacute;o reh&eacute;n de su discurso. En este sentido, el PP se aleja definitivamente de la familia de los conservadores europeos que han levantado un muro entre ellos y la extrema derecha (d&iacute;cese tambi&eacute;n radical, neofascista o ultra). Adi&oacute;s a la CDU, CSU, gaullistas y PSD portugu&eacute;s. Hoy el PP est&aacute; en la l&iacute;nea de los conservadores o liberales holandeses, suecos y austr&iacute;acos que, en un acto temerario de desmemoria, han aceptado el abrazo del oso iliberal a cambio de mantenerse -no sabemos si por mucho tiempo- en el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace muy poco, los vientos soplaban a favor de los reaccionarios. No sabemos si, hoy en d&iacute;a, los desmanes de Trump y Netanyahu en Oriente Medio y el enfrentamiento de Trump con el Papa de Roma van a suponer un descenso de dicha tendencia. Sin embargo, lo que s&iacute; queda claro es que el discurso nativista de &ldquo;primero los de casa&rdquo; enarbolado por Vox y comprado alegremente por el PP corre el peligro de instalarse en nuestra sociedad. Una sociedad que ha experimentado un descenso social en bloque, que se da cuenta de la creciente brecha que se instala entre los pudientes y la mayor&iacute;a de los mortales, y a la que se le hace m&aacute;s f&aacute;cil canalizar su impotencia y rabia machacando a los que tienen por debajo en un mundo donde el turbocapitalismo ha arrasado con cualquier utop&iacute;a que no sea de la del crecimiento personal y la macrobiota. As&iacute; las cosas, Vox y el PP se han sacado de la manga un eslogan que huele a alcanfor: el de la &ldquo;preferencia nacional&rdquo;, el mismo que en su d&iacute;a ya enarbol&oacute; el difunto Jean-Marie Le Pen y que durante 16 a&ntilde;os ha sido la divisa de la Hungr&iacute;a de Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Post data</em>: &iexcl;Uy! &iexcl;Preferencia nacional! Lo que nos faltaba en un pa&iacute;s que tiene un l&iacute;o que no veas con esto de las naciones y nacionalismos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martí i Puig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vuelve-orban-extremadura_129_13157534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f3556bef-bcb7-4e24-aab3-dc7740fe621d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="488060" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f3556bef-bcb7-4e24-aab3-dc7740fe621d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="488060" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vuelve Orbán, pero en Extremadura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f3556bef-bcb7-4e24-aab3-dc7740fe621d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Vox,Extremadura,Viktor Orbán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacemos con la contratación temporal abusiva en la Administración?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/contratacion-temporal-abusiva-administracion_129_13156945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af989333-ba8b-4eaa-b82c-1e776e8edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y857.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacemos con la contratación temporal abusiva en la Administración?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esperamos expectantes lo que el TS resuelva y cómo desenrede esta madeja. Lo esperamos quienes decidimos sobre estas cuestiones, quienes están en esta situación laboral y, asimismo, quienes pretenden legítimamente acceder al empleo público y se preparan para ello</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2024 escrib&iacute; en este mismo espacio <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abusos-contratacion-laboral-publica_129_11491904.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una colaboraci&oacute;n acerca del empleo p&uacute;blico irregular</a>. Lo hice a ra&iacute;z de una cuesti&oacute;n prejudicial elevada al TJUE sobre esta cuesti&oacute;n por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo el 30 de mayo de aquel a&ntilde;o. En el auto en que se plante&oacute; la cuesti&oacute;n prejudicial al Tribunal de Luxemburgo, el TS pregunt&oacute; de manera clara y directa, resumidamente dicho, si es contraria a la normativa de la UE la jurisprudencia espa&ntilde;ola que defiende los principios de igualdad, m&eacute;rito, capacidad y no discriminaci&oacute;n en la libre circulaci&oacute;n de trabajadores y niega el reconocimiento de la condici&oacute;n de trabajadores fijos del sector p&uacute;blico a los trabajadores indefinidos no fijos y si, de ser as&iacute;, el reconocimiento de una indemnizaci&oacute;n disuasoria al trabajador indefinido no fijo en el momento de la extinci&oacute;n de su relaci&oacute;n laboral, puede considerarse una medida adecuada para prevenir y sancionar los abusos derivados de la utilizaci&oacute;n sucesiva de contratos temporales en el sector p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a habido antes muchas cuestiones prejudiciales planteadas por Tribunales espa&ntilde;oles sobre esta problem&aacute;tica que ha mantenido nuestra atenci&oacute;n durante muchos a&ntilde;os, dando lugar a sentencias del TJUE en las que ha ido dando respuesta a las mismas. Desde la muy conocida sentencia de 14 de septiembre de 2016, en el caso De Diego Porras, que inici&oacute; la saga, pasando por la de 22 de febrero de 2024, en la que, en respuesta a tres cuestiones prejudiciales planteadas por la Sala de lo Social del TSJ de Madrid, ha determinado que la calificaci&oacute;n como indefinido no fijo no es una respuesta adecuada para combatir el abuso. Y la sentencia del 13 de junio de 2024 en la que, aunque siguiendo el criterio de la anterior, a&ntilde;ade una frase que en mi opini&oacute;n es determinante, al se&ntilde;alar que ello ser&aacute; posible &ldquo;siempre que esa conversi&oacute;n no implique una interpretaci&oacute;n <em>contra legem</em> del Derecho nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas esas sentencias tuvieron gran impacto y enorme presencia en los medios de comunicaci&oacute;n, subray&aacute;ndose por la mayor parte de ellos que el TJUE obliga a declarar la fijeza de las personas trabajadoras de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica en situaci&oacute;n de abuso de la contrataci&oacute;n temporal. Desde luego, no era as&iacute;, y de hecho no se ha interpretado hasta ahora de esta manera por la inmensa mayor&iacute;a de los Tribunales espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        La expectaci&oacute;n por conocer la decisi&oacute;n del TJUE sobre las preguntas que le plante&oacute; el TS era m&aacute;xima. Y hemos conocido la respuesta en la sentencia de 14 de abril de 2026, Caso Obadal. En dicha sentencia, en esencia y muy brevemente expresado, el TJUE rechaza nuevamente que la calificaci&oacute;n de trabajador indefinido no fijo sea adecuada en los casos de abuso de la temporalidad y tambi&eacute;n rechaza una indemnizaci&oacute;n tasada y la falta de asunci&oacute;n de responsabilidad de las Administraciones y el modo en que se han dise&ntilde;ado los procesos de estabilizaci&oacute;n de aquel personal, entendiendo que no son medidas ajustadas a la cl&aacute;usula 5&ordf; de la Directiva 1999/70 -que es la que se est&aacute; interpretando-.
    </p><p class="article-text">
        Pende tambi&eacute;n otra cuesti&oacute;n prejudicial planteada por sobre la misma cuesti&oacute;n por el TSJ de Galicia. Conoceremos pronto tambi&eacute;n su resultado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que realmente est&aacute; en el n&uacute;cleo del debate que a&uacute;n nos mantiene pendientes es la de la calificaci&oacute;n que ha de darse a la contrataci&oacute;n laboral p&uacute;blica abusiva. Es decir: si en estos casos la relaci&oacute;n laboral ha de ser considerada &ldquo;indefinida no fija&rdquo; y, por tanto, susceptible de ser extinguida cuando la vacante se cubra en un proceso reglamentario, con la indemnizaci&oacute;n que proceda -hasta ahora de 20 d&iacute;as de salario por a&ntilde;o de servicio con un m&aacute;ximo de 12 mensualidades-, o bien ha de calificarse como &ldquo;fija&rdquo;, sin que quepa su v&aacute;lida extinci&oacute;n por tal causa.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda es un debate que a&uacute;n preocupa y ocupa no solo a los Tribunales espa&ntilde;oles, sino tambi&eacute;n a todas las Administraciones P&uacute;blicas y a una buena parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay que esperar a la decisi&oacute;n del TS al resolver los recursos que tiene pendientes sobre esta materia, sin perjuicio de que otros Tribunales resuelvan ya los suyos con arreglo a la doctrina del TJUE en esta &uacute;ltima sentencia.
    </p><p class="article-text">
        No me gusta predecir el futuro en ning&uacute;n &aacute;mbito y, menos a&uacute;n en el judicial. Creo, sin embargo, que el TS tiene que decidir varias cuestiones troncales. De un lado, si mantiene o no su doctrina sobre la figura del trabajador indefinido no fijo y la posibilidad de cobertura de la vacante que ocupa con la consiguiente extinci&oacute;n de su relaci&oacute;n laboral con el percibo de la indemnizaci&oacute;n que anteriormente he rese&ntilde;ado. O si, por el contrario, entiende que cabe declarar la fijeza de dicho personal sometido a contrataci&oacute;n temporal abusiva, aunque considero poco probable esta posibilidad. Tambi&eacute;n el TS puede decidir que, manteniendo la calificaci&oacute;n de la relaci&oacute;n laboral como indefinida no fija en tales casos, la indemnizaci&oacute;n por extinci&oacute;n por cobertura de la vacante sea superior -por ejemplo, de 33 d&iacute;as de salario por a&ntilde;o de servicio con un m&aacute;ximo de 24 mensualidades, como para los trabajadores fijos despedidos improcedentemente-. O si en tales supuestos no habr&iacute;a obligaci&oacute;n de incluir tales vacantes en una Oferta de Empleo P&uacute;blico. Y, finalmente, habr&aacute; de resolver tambi&eacute;n si estas personas tienen derecho a una indemnizaci&oacute;n que repare los casos de abuso incluso para quienes no ven extinguidos sus contratos por la cobertura de la vacante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah, y sobre la validez de los procesos de estabilizaci&oacute;n de este personal dise&ntilde;ados por la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducci&oacute;n de la temporalidad en el empleo p&uacute;blico, en cuyo Pre&aacute;mbulo se rese&ntilde;a que &ldquo;la doctrina que ha fijado el TJUE en esta materia dispone que las autoridades espa&ntilde;olas tienen que instaurar medidas efectivas que disuadan y, en su caso, sancionen de forma clara el abuso de la temporalidad; y que las diferencias en el r&eacute;gimen jur&iacute;dico del personal temporal y del fijo deben basarse &uacute;nicamente en razones objetivas que puedan demostrar la necesidad de estas diferencias para lograr su fin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esperamos expectantes lo que el TS resuelva y c&oacute;mo desenrede esta madeja. Lo esperamos quienes decidimos sobre estas cuestiones, quienes est&aacute;n en esta situaci&oacute;n laboral y, asimismo, quienes pretenden leg&iacute;timamente acceder al empleo p&uacute;blico y se preparan para ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garbiñe Biurrun Mancisidor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/contratacion-temporal-abusiva-administracion_129_13156945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af989333-ba8b-4eaa-b82c-1e776e8edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y857.jpg" length="218562" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af989333-ba8b-4eaa-b82c-1e776e8edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y857.jpg" type="image/jpeg" fileSize="218562" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué hacemos con la contratación temporal abusiva en la Administración?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af989333-ba8b-4eaa-b82c-1e776e8edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y857.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fatiga democrática. El cansancio de las promesas incumplidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fatiga-democratica-cansancio-promesas-incumplidas_129_13156928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49fac443-c7b1-49d6-9bc8-389abf34d39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fatiga democrática. El cansancio de las promesas incumplidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La insatisfacción juvenil con la democracia existente no es necesariamente antidemocrática. Puede ser la forma en que la democracia siga exigiéndose lo que aún no es</p></div><p class="article-text">
        Hay una sensaci&oacute;n de fatiga que va atravesando las distintas democracias europeas y que no resulta f&aacute;cil acabar relacion&aacute;ndola con una sola causa. Pero entiendo que una parte de la misma tiene que ver con la sensaci&oacute;n de que el pacto sobre el que se construyeron nuestras sociedades (t&uacute; te esfuerzas hoy, progresas y el sistema te protege ma&ntilde;ana, t&uacute; delegas en las instituciones y estas responden), parece que ha dejado de funcionar como la gente esperaba. Cruje lo suficiente como para que cada vez muchos y diversos se pregunten si merece la pena seguir confiando. Esa fatiga parece que se manifiesta con especial intensidad en las generaciones que est&aacute;n entrando en la vida adulta sin haber conocido una &eacute;poca en la que las promesas fueran cumpli&eacute;ndose. Es en esa franja en la que se cruzan con especial intensidad la precariedad material, la incertidumbre y una sensaci&oacute;n de agotamiento fruto m&aacute;s de la propia din&aacute;mica vital que del trabajo. Y es precisamente en esa franja en la que la democracia se juega parte de su futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/economia/2026-04-18/malestar-economico-y-falta-de-expectativas-por-que-los-jovenes-se-alejan-del-sistema-fiscal.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un reportaje reciente de El Pa&iacute;s</a> examinaba un fen&oacute;meno revelador: el creciente distanciamiento de los j&oacute;venes respecto al sistema fiscal. Seg&uacute;n el Instituto de Estudios Fiscales, el 93,6% de los mayores de 65 a&ntilde;os considera que los impuestos son necesarios. Entre los j&oacute;venes de 18 a 24 a&ntilde;os, esa cifra cae al 67,9%. Un 30% de los espa&ntilde;oles, lo que es todo un r&eacute;cord en la &uacute;ltima d&eacute;cada, considera que los impuestos son algo que el Estado nos obliga a pagar sin que acabe de quedar claro a cambio de qu&eacute;. Y entre los m&aacute;s j&oacute;venes, especialmente entre los varones, esa percepci&oacute;n se agudiza.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que los j&oacute;venes no creen en la democracia va reapareciendo de manera asidua. Casi siempre con datos que lo avalan. <a href="https://www.eldiario.es/politica/jovenes-no-temen-dictadura-claves-declive-confianza-democracia-nuevas-generaciones_1_12131368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el CIS</a>, un 38% de los menores de 24 a&ntilde;os no descartar&iacute;a vivir en un r&eacute;gimen poco democr&aacute;tico si eso les garantizase mejor calidad de vida. Un <a href="http://www.icip.cat/wp-content/uploads/2025/12/ICIP_2025_ES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio del ICIP</a> revela que solo un tercio de los j&oacute;venes catalanes menores de 35 a&ntilde;os considera la democracia preferible a cualquier alternativa. En el <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">conjunto de Europa</a>, uno de cada cinco j&oacute;venes ya no la defiende como el mejor sistema de gobierno. Los datos son preocupantes. Pero deber&iacute;amos evitar que la recepci&oacute;n pasiva de los mismos acabe generando una l&oacute;gica de profec&iacute;a autocumplida.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n m&aacute;s extendida se refugia en la idea que los j&oacute;venes no valoran lo que tienen, que no saben lo que tuvieron que pelear sus mayores. En Espa&ntilde;a se concreta en que desconocen lo que fue el franquismo, no valoran lo que cost&oacute; la transici&oacute;n, dan por descontadas libertades que costaron mucho conseguir. Asoma una idea de ingratitud, combinada con afirmaciones como que se han vuelto c&oacute;modos, que no quieren esforzarse o que buscan el atajo, como ser influencer o apostar por las criptomonedas. Tenemos que ir con cuidado, ya que corremos el riesgo de confundir el s&iacute;ntoma con la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que de manera m&aacute;s general se est&aacute; resquebrajando es la confianza en el pacto social que los impuestos representan. La disposici&oacute;n a contribuir depende de que uno perciba el sistema como justo y crea que el esfuerzo de hacerlo tendr&aacute; retorno. Y es precisamente la sensaci&oacute;n de sistema justo y la expectativa de futuro lo que puede estar fallando. Los datos disponibles van en esa l&iacute;nea: el 83% de la ciudadan&iacute;a cree que la presi&oacute;n fiscal recae m&aacute;s sobre las rentas bajas y medias que sobre las grandes fortunas. M&aacute;s de la mitad considera que la relaci&oacute;n entre lo que se paga y lo que se recibe es peor en Espa&ntilde;a que en otros pa&iacute;ses europeos. El sistema funciona bajo una l&oacute;gica de ciclo vital (pago m&aacute;s ahora que trabajo y despu&eacute;s me ver&eacute; compensado) pero ello exige que haya confianza en ese futuro. Si esa confianza se debilita, como ocurre entre quienes han crecido encadenando crisis, la solidaridad intergeneracional se resquebraja. Esto no es un conflicto entre j&oacute;venes y mayores, aunque a veces se presente as&iacute;. Es algo m&aacute;s profundo: es la erosi&oacute;n de las bases comunes propias&nbsp;de cualquier proyecto colectivo. Cuando los j&oacute;venes se distancian del sistema fiscal, no est&aacute;n rechazando la idea de lo p&uacute;blico; est&aacute;n diciendo que lo p&uacute;blico, tal como lo experimentan, no les incluye como deber&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A la percepci&oacute;n de injusticia presente se a&ntilde;ade algo m&aacute;s difuso, pero igualmente poderoso: la sensaci&oacute;n de que no es solo que las cosas vayan mal, sino que van a ir a peor. El cambio clim&aacute;tico, la precarizaci&oacute;n global del trabajo, la aceleraci&oacute;n tecnol&oacute;gica que amenaza empleos antes de que se hayan consolidado, la sucesi&oacute;n de crisis que se encadenan sin respiro: todo ello configura un horizonte poco propicio a la esperanza. Este estado de &aacute;nimo, que a veces se etiqueta como colapsismo y al que alude el <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-imaginar-el-fin/446514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo libro de Eudald Espluga</a>, es m&aacute;s un sentido com&uacute;n difuso que se respira en redes, en conversaciones llenas de iron&iacute;a y resignaci&oacute;n, que una ideolog&iacute;a fundamentada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello la democracia no puede prometer enemigos claros y soluciones r&aacute;pidas como las que ofrecen&nbsp;la extrema derecha o el aceleracionismo tecnol&oacute;gico. Lo que la democracia s&iacute; puede hacer, y debe hacer con urgencia, es reconstruir el pacto que se est&aacute; rompiendo. Y eso empieza por lo m&aacute;s concreto: entregar presente. No planes a quince a&ntilde;os, no indicadores macroecon&oacute;micos, no promesas electorales que se evaporan: cosas tangibles que cambien la vida. Vivienda accesible. Empleo que permita independizarse. Un sistema fiscal que se perciba como justo, que informe adecuadamente de lo que valen los servicios p&uacute;blicos y que devuelva de manera visible lo que recibe. Cuando la pol&iacute;tica entrega eso, la desafecci&oacute;n va perdiendo sustrato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia ha de explicarse mejor. Todo lo que hoy parece obvio, como la sanidad p&uacute;blica, los derechos laborales, el voto femenino, la despenalizaci&oacute;n de la homosexualidad, la propia existencia de una Espa&ntilde;a democr&aacute;tica tras cuarenta a&ntilde;os de dictadura, no ha venido del cielo. Han sido &eacute;xitos de la gente que lo pele&oacute;. Recuperar esa memoria no es nostalgia. Es una evidencia que los &eacute;xitos cuentan, como dice <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/371912-libro-el-camino-inesperado-9788426431905?srsltid=AfmBOopsZvhoQ66NQ04GHq-lJAfauzBeoDeEZEAv41s87tWV4JSpsY3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rebecca Solnit</a>, aunque la victoria definitiva no se haya dado. Mantener abierta la incertidumbre, aceptando que no sabemos c&oacute;mo ser&aacute; el futuro y que depende en parte de lo que hagamos, no es ingenuidad. Es la &uacute;nica posici&oacute;n intelectualmente honesta.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una tercera dimensi&oacute;n, la m&aacute;s descuidada. El sentido no lo produce la pol&iacute;tica institucional. Lo producen los espacios y entornos donde la gente se encuentra, se organiza, cuida, crea, discute, comparte proyectos que no se miden en rentabilidad. Tejido asociativo, cultural, comunitario. La pol&iacute;tica no puede fabricar sentido, pero puede proteger los espacios donde el sentido emerge. Y cuando no lo hace, el vac&iacute;o lo llena quien sepa: las plataformas digitales, los vendedores de crecimiento personal, los profetas del colapso, o los demagogos con soluciones simples.
    </p><p class="article-text">
        La insatisfacci&oacute;n juvenil con la democracia existente no es necesariamente antidemocr&aacute;tica. Puede ser la forma en que la democracia siga exigi&eacute;ndose lo que a&uacute;n no es. La pregunta no es si los j&oacute;venes creen en la democracia. La pregunta es si la democracia va a ser capaz de darles razones para que sigan creyendo en ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Subirats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fatiga-democratica-cansancio-promesas-incumplidas_129_13156928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49fac443-c7b1-49d6-9bc8-389abf34d39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3469000" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49fac443-c7b1-49d6-9bc8-389abf34d39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3469000" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fatiga democrática. El cansancio de las promesas incumplidas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49fac443-c7b1-49d6-9bc8-389abf34d39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Juanma Moreno le explota la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juanma-moreno-le-explota-cabeza_129_13157921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5cb92d4-9580-4647-8922-8af92d87e9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Juanma Moreno le explota la cabeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dosis de recuerdo de Bárcenas sobre M.Rajoy, el matrimonio extremeño con Vox y el varapalo a la Audiencia de Sevilla y al PP por el caso de los ERE desbarata la campaña del presidente de la Junta, empeñado en marcar distancias con el presente y el pasado de su propio partido que tanta munición ofrecen para la movilización de la izquierda andaluza
</p><p class="subtitle">Bárcenas declara en el juicio de Kitchen que encargó desde prisión “destruir los audios” de Rajoy reconociendo la caja B</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo xen&oacute;fobo y racista de PP-Vox en Extremadura, la ambigua posici&oacute;n de Feij&oacute;o ante la guerra de Ir&aacute;n, la <a href="https://www.eldiario.es/politica/juicio-kitchen-ofrece-primera-postal-cuatro-anos-guerra-sucia-pp-brigada-politica_1_13130879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dosis de recuerdo de la Kitchen</a>, de Luis B&aacute;rcenas, de la corrupci&oacute;n de Estado, de M. Rajoy, de la destrucci&oacute;n de pruebas sobre <a href="https://www.eldiario.es/politica/tribunal-supremo-consagra-existencia-financiacion-irregular-pp-durante-decadas_1_6293137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la financiaci&oacute;n ilegal,</a> del uso fraudulento de los fondos reservados&hellip; Al presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a y aspirante a revalidar la mayor&iacute;a absoluta el pr&oacute;ximo 17 de mayo, Juanma Moreno, le explota estos d&iacute;as la cabeza con la munici&oacute;n que se empe&ntilde;a su partido en proporcionar a la izquierda. La socialista Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero tiene material de sobra para el desgaste. Cuesti&oacute;n distinta es que pueda desafiar los malos augurios que le pronostican los sondeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero a lo que vamos. Moreno, que tanto hizo para llevar en volandas a Feij&oacute;o hasta la s&eacute;ptima planta de la calle G&eacute;nova, ahora no sabe c&oacute;mo soltar el lastre del gallego para que no interfiera en su campa&ntilde;a. Moreno, que se esfuerza en marcar distancias con Vox, y ahora Mar&iacute;a Guardiola, con la bendici&oacute;n de G&eacute;nova, mete a <a href="https://www.eldiario.es/blog/politica-para-supervivientes/persecucion-inmigrantes-empieza-pacto-extremadura_132_13152663.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ultras en el Gobierno de Extremadura con un pacto racista, xen&oacute;fobo y hasta inconstitucional</a> que en pocas semanas se reeditar&aacute; en Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n. Moreno, que tanto evita el insulto y el cuerpo a cuerpo, y agacha la cabeza con la ristra de improperios que sueltan los suyos por la boca. Moreno, que se asegur&oacute; de que Rajoy no pusiera un pie en Andaluc&iacute;a hasta que no pasen las elecciones andaluzas, y ahora va B&aacute;rcenas y&nbsp;recuerda en sede judicial, para que nadie olvide, lo que todos sab&iacute;an y taparon durante a&ntilde;os: &ldquo;M.R era Rajoy y encarg&oacute; destruir un audio cortito&rdquo;. Moreno, que no tolera las formas de Ayuso, y no tiene manera de contener el torrente de vituperios de la baronesa parlanchina.
    </p><p class="article-text">
        El PP parece dispuesto a arruinar el empe&ntilde;o del presidente de Andaluc&iacute;a para gobernar en solitario otros cuatro a&ntilde;os. El matrimonio extreme&ntilde;o con Abascal llega justo cuando el auge de Vox parec&iacute;a registrar una l&iacute;nea descendente como consecuencia de su <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-vox-alinean-trump-arremeten-no-guerra-gobierno_1_13041252.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alineamiento con Trump</a>, de la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/derrota-abrumadora-orban-desata-fiesta-budapest-importante-transicion-democracia-1989_1_13137592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derrota de Orb&aacute;n</a> en Hungr&iacute;a y de sus l&iacute;os internos. Algo que no resulta inofensivo para los intereses de Moreno, quien hace esfuerzos, adem&aacute;s, por desmarcarse del pasado&nbsp;de Aznar y de Rajoy, pero tambi&eacute;n del presente de un Feij&oacute;o resignado a su dependencia absoluta de la ultraderecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si el PP ha elegido el peor momento para Moreno al oficializar su entente con Abascal, en mucho peor tiempo la Comisi&oacute;n Europea ha decidido echar por tierra el empe&ntilde;o de la derecha judicial y pol&iacute;tica para que Bruselas tumbara las sentencias del Constitucional que amparan a los expresidentes socialistas Manuel Chaves y Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n en el caso de los ERE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha pedido <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/bruselas-frena-pp-justicia-europea-revise-fallo-tc-anulo-condenas-chaves-grinan_1_13155857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no se admita a tr&aacute;mite</a> de la &ldquo;cuesti&oacute;n prejudicial&rdquo; sobre el pronunciamiento del TC que solicitaba la Audiencia Provincial al entender que el TJUE no puede convertirse en una especie de &ldquo;supercasaci&oacute;n europea&rdquo;, por m&aacute;s que se empe&ntilde;en los populares en desacreditar, con tretas varias, al m&aacute;ximo garante de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola y todos sus pronunciamientos. De haber sido al contrario, la damnificada hubiera sido, seguro, la campa&ntilde;a de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero. Pero, por una vez no es al perro flaco al que todo son pulgas, sino al m&aacute;s rollizo en n&uacute;mero de esca&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Mejor le ir&iacute;a a Moreno, si el PP de Feij&oacute;o hubiera asumido el coste de una repetici&oacute;n electoral en Extremadura. Si no lo ha hecho es porque ni el racismo, ni la xenofobia ni la ilegalidad manifiesta son ya l&iacute;neas rojas en su acci&oacute;n pol&iacute;tica. Y, quiz&aacute;, tambi&eacute;n porque para el horizonte no tan lejano a Feij&oacute;o no le interesa en absoluto que el actual presidente de la Junta emerja como el &uacute;nico bar&oacute;n capaz de cortocircuitar a Vox sin hacer suyo el ideario ultra ni entrar en sus guerras culturales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juanma-moreno-le-explota-cabeza_129_13157921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b5cb92d4-9580-4647-8922-8af92d87e9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="756425" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b5cb92d4-9580-4647-8922-8af92d87e9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="756425" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A Juanma Moreno le explota la cabeza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b5cb92d4-9580-4647-8922-8af92d87e9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía 2026,Juan Manuel Moreno Bonilla,PP - Partido Popular,Alberto Núñez Feijóo,Luis Bárcenas,Operación Kitchen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antisemita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/antisemita_131_13155526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f3bd521-265c-40f1-99a0-a8b15500ea1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antisemita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sánchez anuncia que propondrá romper el Acuerdo de Asociación con Israel de la UE este martes
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/antisemita_131_13155526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f3bd521-265c-40f1-99a0-a8b15500ea1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="373756" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f3bd521-265c-40f1-99a0-a8b15500ea1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="373756" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Antisemita]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f3bd521-265c-40f1-99a0-a8b15500ea1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Benjamin Netanyahu,Israel,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto correspondería al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la máxima autoridad familiar. La razón detrás de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son más propensos a votar por la derecha que las mujeres</p><p class="subtitle">La guerra santa de Pete Hegseth: la teología cristiana militante que ha alentado el ataque de EEUU contra Irán</p></div><p class="article-text">
        El secretario de Defensa, Pete Hegseth, es seguidor de un pastor nacionalista cristiano que sostiene que las mujeres no deber&iacute;an tener derecho al voto. No es una afiliaci&oacute;n superficial, Hegseth lleg&oacute; a compartir en sus redes sociales el a&ntilde;o pasado un v&iacute;deo en el que ese pastor defend&iacute;a abiertamente esa idea.&nbsp;El secretario de Defensa, por supuesto, no es el &uacute;nico partidario de Trump en sugerir que lo de votar hay que dejarlo en manos de gente preparada, es decir, de los hombres. Tambi&eacute;n lo hizo, por ejemplo, John McEntee, asesor principal del Proyecto 2025 y exdirector de la Oficina de Personal Presidencial de la Casa Blanca de Trump. O Paul Ingrassia, a quien Trump nomin&oacute; para dirigir la Oficina del Asesor Especial, sugiri&oacute; derogar el voto femenino en un podcast.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto corresponder&iacute;a al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la m&aacute;xima autoridad familiar. La raz&oacute;n detr&aacute;s de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son m&aacute;s propensos a votar por la derecha que las mujeres. Tambi&eacute;n hay quien tiene esta convicci&oacute;n por razones religiosas, una especie de mandato b&iacute;blico. Pero tambi&eacute;n est&aacute;n los influencers y podcasters del ala ultraconservadora estadounidense que llevan meses normalizando la idea de derogar la Decimonovena Enmienda por pura misoginia. Sin medias tintas, son tipos que odian y desprecian a las mujeres, nos presentan como par&aacute;sitas, y creen y esperan que volvamos a estar subordinadas a ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; excluir a las mujeres? Porque su delicadeza las hace inadecuadas para la pr&aacute;ctica y la experiencia en los grandes asuntos de la vida, las arduas empresas de la guerra y las exigentes responsabilidades del Estado. Adem&aacute;s, su atenci&oacute;n est&aacute; tan centrada en la crianza de sus hijos que la naturaleza las ha dotado de mayor aptitud para las tareas dom&eacute;sticas. Y los ni&ntilde;os no tienen juicio ni voluntad propios&hellip;&rdquo;. Esto le escrib&iacute;a John Adams a James Sullivan el 26 de mayo de 1776. Doscientos cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, estamos volviendo a esto, a ese ideal de mujeres sumisas, delicadas, esposas tradicionales, amas de casa entregadas, sin voz ni voto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera hace falta que se ponga en pr&aacute;ctica, el simple hecho de que esta idea vuelva a circular ya es aterrador. Aunque no se llegue a ese escenario (legislativamente ser&iacute;a bastante complejo), la convicci&oacute;n ya est&aacute; flotando, el derecho de las mujeres a votar ya est&aacute; siendo cuestionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sufragio universal no es negociable sin vaciar la propia idea de democracia. Pero esto es lo que esta gente &mdash;que se permite el lujo de ir por el mundo dando lecciones, por cierto&mdash; entiende por democracia, un sistema en el que el voto sea de ellos. Las ideas m&aacute;s repulsivas de los mis&oacute;ginos m&aacute;s extremos de Internet se est&aacute;n difundiendo ante nuestros propios ojos desde despachos de la Casa Blanca por otros mis&oacute;ginos. Estamos a un susto de dejar sin ficci&oacute;n a Margaret Atwood.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="112551" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112551" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Estados Unidos,Donald Trump,Casa Blanca,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha toma a Dios por enemigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-toma-dios-enemigo_129_13155422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6735d3c6-983a-4087-bfd7-33afc87ad92a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha toma a Dios por enemigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De aquellos polvos estos lodos. Esta semana se ha consumado un divorcio parcial entre la Iglesia católica y la derecha; o cabría, más bien, hablar de nulidad matrimonial, pues en principio el matrimonio había de ser indisoluble</p></div><p class="article-text">
        Hace ya cinco a&ntilde;os, poco antes de la c&eacute;lebre foto de Col&oacute;n, Ayuso hizo estallar la pol&eacute;mica entre las filas de la derecha al insinuar, a prop&oacute;sito de los indultos que preparaba el Gobierno, que si el rey Felipe VI los firmaba pod&iacute;a tratarse de un c&oacute;mplice. C&oacute;mplice con la peligrosa voluntad separatista-etarra del Gobierno de por aquel entonces, supongo. La cuesti&oacute;n es que eso prepar&oacute; una separaci&oacute;n entre la Corona y una parte de la derecha que parec&iacute;a hasta ese momento imposible o inveros&iacute;mil. No tanto por la parte del Partido Popular, que sigue siendo por mucho <em>lo de siempre </em>y, en tanto que <em>lo de siempre, </em>m&aacute;s mon&aacute;rquico que cualquier variaci&oacute;n. Tampoco por la parte de Vox que del Partido Popular es una excrecencia o secreci&oacute;n, capaz de vestir corbata Viva El Rey De Espa&ntilde;a (&iexcl;verde!) cuando toca; s&iacute; por otra m&aacute;s joven, con otros referentes. De ah&iacute; se pas&oacute;, desde Vox, a criticar &ldquo;que [si] quien ci&ntilde;e la Corona confunde neutralidad con sometimiento, o estabilidad con complacencia hacia el poder pol&iacute;tico, [esto] puede contribuir involuntariamente a dilapidar un legado que no le pertenece en propiedad, sino que custodia en nombre de la naci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos polvos estos lodos. Esta semana se ha consumado un divorcio parcial entre la Iglesia cat&oacute;lica y la derecha; o cabr&iacute;a, m&aacute;s bien, hablar de nulidad matrimonial, pues en principio el matrimonio hab&iacute;a de ser indisoluble. Llaman mucho la atenci&oacute;n, tras el pacto entre el Partido Popular y Vox en Extremadura, las palabras de Figaredo y Carlos H. Quero, en entrevista con El Pa&iacute;s: &ldquo;no se seguir&aacute; subvencionando a las ONG que acogen a inmigrantes irregulares, tampoco a las de la Iglesia&rdquo;. El Partido Popular dice que no dejar&aacute; a C&aacute;ritas sin ayudas, Vox anuncia que no habr&aacute; ninguna ayuda si asisten de alguna forma a los excluidos sociales, que resulta, en este caso, que son inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        No es un s&iacute;ntoma nacional: como las r&eacute;plicas de un terremoto, el recelo que desde Espa&ntilde;a la derecha patria ha exhibido ante el papa Francisco o ahora ante su sucesor, Le&oacute;n XIV, tiene mucho que ver con los recelos propios internacionalmente del trumpismo y el conflicto internacional entre cat&oacute;licos y evang&eacute;licos. En Brasil, pocos datos explican el auge de la extrema derecha de Bolsonaro como el crecimiento del evangelismo; en 2024, entre los votantes evang&eacute;licos, Trump cosech&oacute; el 80% de los apoyos. La coalici&oacute;n contempor&aacute;nea de la derecha no incluye hoy a los cat&oacute;licos liberales; si en Alemania todav&iacute;a existe un cord&oacute;n sanitario a los neofascistas, es porque cuentan con democristianos y no s&oacute;lo con neoliberales. En Espa&ntilde;a, a pesar de todo, la derecha segu&iacute;a siendo cat&oacute;lica. Disfrutaba mucho de serlo, de hecho; disfrutaba de hablar a partir de productos culturales de su presunto auge o de los valores tradicionales en la devoci&oacute;n juvenil; disfrutaba hasta ahora, porque lleva regular que el sumo pont&iacute;fice sea Prevost en vez de Robert Sarah.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta d&oacute;nde va a arrastrar Vox al Partido Popular en esta disoluci&oacute;n de los votos entre la Iglesia y la derecha? &iquest;Cu&aacute;nto va a ser el Partido Popular capaz de sostener la pantomima seg&uacute;n la cual no importa lo que hayan firmado, pues todo ha de estar &ldquo;sujeto a la legalidad&rdquo;, y capaces son de tomar por tontos a sus negociadores, a s&iacute; mismos, a sus votantes y a cualquiera que atienda a lo que dicen, a lo que hacen o a lo que mienten? Si el vicepresidente de Trump es capaz de sugerirle al propio papa que tendr&iacute;a que ser &ldquo;m&aacute;s cuidadoso al hablar de teolog&iacute;a&rdquo;, si tan sonado e insoportable para algunos es ese distanciamiento, con tantas tensiones, &iquest;tendr&aacute; el progresismo que contar, en no tanto tiempo, con la Iglesia como uno de esos aliados?
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil enunciar algo as&iacute;, sobre todo en Espa&ntilde;a, que cuenta con una historia y un pasado &mdash;el de las heridas que deja la dictadura nacional-cat&oacute;lica&mdash; muy presentes; pero presentes para todos, pues tampoco hay que olvidar las palabras lacerantes y ataques insistentes que tambi&eacute;n ha proferido la derecha contra cardenales como Jos&eacute; Cobo por acordar con el Gobierno a prop&oacute;sito de la resignificaci&oacute;n del Valle de los Ca&iacute;dos. La Iglesia no va a ser un aliado progresista, aunque lleve tiempo en el camino hacia su apertura: s&iacute; creo, firmemente, que va camino, al menos en t&eacute;rminos de alianzas internacionales, de convertirse en un aliado democr&aacute;tico. Democr&aacute;tico, pues, contra la xenofobia de quienes quieren que se mueran los inmigrantes que enferman en nuestro pa&iacute;s, contra los que planean legislar sobre la vida y la muerte y la prioridad nacional, en favor de la dignidad humana, democr&aacute;tico contra la regresi&oacute;n y democr&aacute;tico en la justicia social. Y no est&aacute; nada mal, para equilibrar los equilibrios internacionales, contar al Vaticano como aliado en unas cuantas causas, aunque en otras haya que combatirlo fervientemente; es la pol&iacute;tica del siglo XXI. Si la derecha quiere tomar a Dios por enemigo, &iquest;qui&eacute;n somos nosotros para imped&iacute;rselo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-toma-dios-enemigo_129_13155422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6735d3c6-983a-4087-bfd7-33afc87ad92a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1095652" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6735d3c6-983a-4087-bfd7-33afc87ad92a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1095652" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La derecha toma a Dios por enemigo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6735d3c6-983a-4087-bfd7-33afc87ad92a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Religión,Donald Trump,Papa León XIV,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible la paz en Oriente Medio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/posible-paz-oriente-medio_129_13155352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb7f7bb0-c33f-4704-8018-981ba3af8412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1118y99.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible la paz en Oriente Medio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la paz no se puede llegar nunca por la fuerza, como proclamaron Trump y sus adláteres, la fuerza solo produce dominación, confrontación, odio y violencia</p><p class="subtitle">La guerra de Irán se convierte en una hidra para un Partido Republicano en apuros de cara a las elecciones legislativas</p></div><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n iran&iacute; de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/anuncio-reapertura-ormuz-tregua-libano-sirven-palanca-segunda-ronda-dialogo-eeuu-e-iran_1_13151923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">levantar el bloqueo del estrecho de Ormuz parec&iacute;a un paso definitivo</a> para retomar la negociaci&oacute;n de un acuerdo de paz en Ir&aacute;n, suspendida tras un solo d&iacute;a de sesiones, e incluso para prorrogar el alto el fuego, que termina el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles, y abrir expectativas del fin de la guerra. Esta medida estaba sin duda vinculada <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-impone-alto-fuego-libano-dudas-israel-cumpla_1_13148496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al alto el fuego de diez d&iacute;as en L&iacute;bano acordado el jueves 16</a>, ya que Teher&aacute;n hab&iacute;a declarado esa tregua como condici&oacute;n indispensable para aceptar el proceso de paz. Detener su ataque a L&iacute;bano es lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a el primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu, porque la guerra de Ir&aacute;n, si termina ahora, no ha logrado&nbsp;sus objetivos y &eacute;l necesitaba un &eacute;xito en ese otro frente para mantenerse en el poder y compensar a los miembros m&aacute;s extremistas de su gobierno como Bezalel Smotrich o Itamar Ben-Gvir, adem&aacute;s de que cre&iacute;a poder aprovechar esta oportunidad para cumplir su deseo de ocupar de forma permanente el territorio liban&eacute;s al sur del r&iacute;o Litani.
    </p><p class="article-text">
        Caben pocas dudas de que Netanyahu hab&iacute;a acordado con el presidente de EEUU respetar el alto el fuego con Ir&aacute;n a cambio de tener manos libres en L&iacute;bano, porque en caso contrario no se hubiera atrevido a declarar que la tregua no afectaba a sus operaciones en este pa&iacute;s. La paz en L&iacute;bano no era importante para Washington, ni para casi nadie, porque esa guerra, o mejor dicho esa matanza, no influyen en el precio del petr&oacute;leo u otras materias primas. Pero&nbsp;la firme actitud de Teher&aacute;n ha terminado por forzar al presidente de EEUU, Donald Trump &mdash;que necesita imperiosamente salir de ese avispero en el que irreflexivamente se ha metido&mdash; a imponer a Netanyahu esta tregua, demostrando una vez m&aacute;s que todo lo que hace Netanyahu es porque Washington se lo permite, y que EEUU es siempre el responsable &uacute;ltimo de todo lo que sucede en Oriente Medio, tanto cuando act&uacute;a directamente como cuando lo hace a trav&eacute;s de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Las Fuerzas de Defensa de Israel estaban aplicando en L&iacute;bano el m&eacute;todo Gaza: arrasar pueblos y ciudades, no dejar piedra sobre piedra, con la esperanza de que entre todos los muertos hubiera alg&uacute;n terrorista, o alg&uacute;n familiar de uno, porque la idea de venganza &mdash;con un oscuro origen religioso&mdash; est&aacute; presente en todas las acciones militares israel&iacute;es. Es sorprendente que haya sido solo Ir&aacute;n, el &uacute;nico pa&iacute;s no &aacute;rabe de la zona, el que haya defendido a L&iacute;bano hasta el punto de condicionar su propia paz, despu&eacute;s de seis semanas de sufrimiento, a una tregua en ese pa&iacute;s. Los Estados &aacute;rabes han mirado para otro lado, absolutamente indiferentes a los 2.200 muertos, m&aacute;s de 7.100 heridos y un mill&oacute;n de desplazados de esta guerra absolutamente desigual, como hicieron ante el genocidio de los palestinos en Gaza. Por supuesto. Ir&aacute;n trata de proteger a Hezbol&aacute;, pero Israel no ataca solo a la milicia chi&iacute;, ataca al pa&iacute;s. Conviene recordar que cuando Israel lanz&oacute; sus dos primeras invasiones de L&iacute;bano &mdash;1978, 1982&mdash; Hezbol&aacute; ni siquiera exist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La reapertura de Ormuz es sin duda el objetivo m&aacute;s importante para Trump. Su bloqueo es lo que le impulsa a buscar desesperadamente el fin de la guerra, ya que el incremento en EEUU del precio de los combustibles, los&nbsp;fertilizantes, y consecuentemente de la inflaci&oacute;n, est&aacute; teniendo ya efectos pol&iacute;ticos internos muy negativos, que se unen al rechazo en amplias capas de la poblaci&oacute;n estadounidense a una guerra de elecci&oacute;n, cuyas razones y objetivos nunca fueron explicados claramente, y que contradice la pol&iacute;tica de aislamiento y de no intervenci&oacute;n en guerras lejanas con la que Trump gan&oacute; la presidencia, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-convierte-hidra-partido-republicano-apuros-cara-elecciones-legislativas_1_13151070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando est&aacute;n cerca las elecciones de medio mandato</a>.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio del fin del bloqueo hizo a Trump sentirse m&aacute;s fuerte y capaz de imponer mejor sus condiciones a Ir&aacute;n, al menos durante las horas que dur&oacute;, lo que se tradujo &mdash;como siempre&mdash; en declaraciones extempor&aacute;neas, contrarias a la discreci&oacute;n que requiere cualquier negociaci&oacute;n. Decidi&oacute; mantener su propio bloqueo, porque era un s&iacute;mbolo para vender la victoria, puesto que el rival hab&iacute;a&nbsp;cedido antes, y porque adem&aacute;s le permit&iacute;a seguir presionando econ&oacute;micamente a Teher&aacute;n, sin empeorar las consecuencias para su propio pa&iacute;s y para todo el mundo. Por eso era algo sorprendente que los dirigentes iran&iacute;es hubieran tomado esa decisi&oacute;n sin haber acordado la apertura total por ambas partes, aunque s&iacute; que afirmaron que la anular&iacute;an si EEUU no correspond&iacute;a con igual medida. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/iran-recupera-restricciones-estrecho-ormuz-bloqueo-eeuu-apenas-horas-despues-reabrirlo_1_13153033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como Washington no reaccion&oacute;, Teher&aacute;n ha revertido el levantamiento de su bloqueo</a>, que ha durado menos de 24 horas, y sus patrulleras han atacado a barcos en el estrecho. No obstante, si la tregua en L&iacute;bano se mantiene, es probable que se ponga fin al bloqueo por ambas partes, aunque el presidente estadounidense todav&iacute;a no ha dado la orden de levantar el suyo. Si esa condici&oacute;n se cumple, la negociaci&oacute;n podr&iacute;a reanudarse muy pronto, quiz&aacute; este mismo lunes, siempre que el presidente estadounidense no arruine esta segunda oportunidad con su actitud err&aacute;tica y arbitraria.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s problem&aacute;tico del acuerdo para poner fin a la guerra es sin duda el nuclear. Ir&aacute;n ha declarado reiteradamente su renuncia al desarrollo de armas nucleares. Al&iacute; Jamenei lo hab&iacute;a prohibido y el plan iran&iacute; de diez puntos, que dio origen a la tregua, incluye literalmente este compromiso, como tambi&eacute;n que el enriquecimiento se mantendr&iacute;a pero sujeto a acuerdos sobre su volumen. La discusi&oacute;n se centra ahora en esa capacidad iran&iacute; de enriquecer uranio, y en las reservas que posee de mineral ya enriquecido, 411 kilogramos al 60%, que todav&iacute;a no tienen la concentraci&oacute;n necesaria para fabricar un arma nuclear, pero podr&iacute;an alcanzarla alg&uacute;n d&iacute;a. Seg&uacute;n el ministro de Asuntos Exteriores de Om&aacute;n, Badr Albusaidi, que fue el mediador en la negociaci&oacute;n&nbsp;que tuvo lugar en Ginebra entre representantes estadounidenses e iran&iacute;es, 48 horas antes de que EEUU e Israel lanzaran su ataque, Ir&aacute;n hab&iacute;a aceptado ya degradar su uranio enriquecido, reducir sus reservas a cero, y someter su programa de enriquecimiento al control, no solo de la Organizaci&oacute;n Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica, sino de inspectores estadounidenses. Seg&uacute;n Albusaidi, la delegaci&oacute;n de EEUU habr&iacute;a aceptado esta posici&oacute;n y se iba a firmar un acuerdo de principios la semana siguiente en Viena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero despu&eacute;s del ataque, las condiciones por parte de Washington se endurecieron de nuevo: Ir&aacute;n deb&iacute;a entregar todo su uranio enriquecido, renunciar al enriquecimiento para siempre, y desmantelar todas las instalaciones que a&uacute;n est&eacute;n operativas, destruyendo todas sus centrifugadoras. A cambio recibir&iacute;a de EEUU el uranio necesario para operar la central de Busher, la &uacute;nica que tiene, lo que supondr&iacute;a una total dependencia de Teher&aacute;n respecto a Washington y el fin de la autonom&iacute;a estrat&eacute;gica y pol&iacute;tica del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s. En la negociaci&oacute;n de Islamabad hubo desacuerdo tanto en el destino del uranio enriquecido como en la duraci&oacute;n del per&iacute;odo durante el cual Ir&aacute;n se comprometer&iacute;a a no enriquecer m&aacute;s. A partir de ah&iacute;, una transacci&oacute;n parec&iacute;a posible, pero Trump&nbsp;resucit&oacute; sus exigencias m&aacute;ximas &mdash;a ra&iacute;z de la ef&iacute;mera apertura iran&iacute; de Ormuz&mdash; poniendo en riesgo el acuerdo. El control del programa nuclear iran&iacute; se puede conseguir&nbsp;mediante inspecciones y sistemas de verificaci&oacute;n, como se hizo con el pacto de 2015 &mdash;dinamitado por Trump por presiones de Netanyahu&mdash; as&iacute; que este asunto parece m&aacute;s bien una excusa para lanzar un ataque cuyo primer objetivo era la ca&iacute;da del r&eacute;gimen iran&iacute;. Esto no se ha conseguido, y se trata ahora de centrarse en esta cuesti&oacute;n, como si su soluci&oacute;n fuera una consecuencia de la agresi&oacute;n, cuando ya estaba al alcance, aprovechando que el objetivo de que ni ahora ni nunca haya otra potencia nuclear en la zona es compartido ampliamente en buena parte del mundo, incluida Europa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil discutir que Ir&aacute;n tiene que renunciar a poseer armas nucleares. Por supuesto, no deber&iacute;a tenerlas. Pero tampoco ning&uacute;n otro pa&iacute;s del mundo. Son una aberraci&oacute;n que pone en manos de unas pocas personas la destrucci&oacute;n completa de la humanidad y del planeta. En este caso la pregunta es inevitable: &iquest;por qu&eacute; podr&iacute;a tenerlas Israel y no Ir&aacute;n? Seg&uacute;n Trump porque &ldquo;las usar&iacute;a inmediatamente&rdquo;. Pero esta es una m&aacute;s de sus falacias. El r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s no ha atacado jam&aacute;s directamente a nadie, solo se ha defendido cuando ha sufrido una agresi&oacute;n, y esto es algo que no se puede decir de Israel, que ha bombardeado repetidamente Ir&aacute;n, y asesinado a cient&iacute;ficos y pol&iacute;ticos iran&iacute;es, sin haber recibido ning&uacute;n ataque por su parte. &iquest;Por qu&eacute; iba a ser diferente la actitud defensiva iran&iacute; si tuviera armas nucleares, sabiendo que la respuesta significar&iacute;a tambi&eacute;n su propia destrucci&oacute;n? Desde 1945, ninguna potencia nuclear ha osado nunca utilizarlas, ni aun estando en guerra como Rusia en Ucrania, o Pakist&aacute;n e India en sus enfrentamientos armados, conscientes de sus terribles consecuencias. No, nadie piensa realmente que Ir&aacute;n fuera a emplear alegremente armas nucleares contra sus vecinos, la raz&oacute;n verdadera es que si las tuviera no podr&iacute;a ser atacado impunemente cada vez que Tel Aviv o Washington lo crean conveniente, y &mdash;sobre todo&mdash; que la hegemon&iacute;a militar de Israel en la regi&oacute;n, que est&aacute; respaldada por sus propias armas nucleares, desaparecer&iacute;a o se debilitar&iacute;a, al verse estas neutralizadas por la posibilidad de una respuesta equivalente del r&eacute;gimen iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El otro punto de discrepancia se refiere a las compensaciones econ&oacute;micas que exige Ir&aacute;n por los da&ntilde;os sufridos. Por supuesto, EEUU no va a pagar reparaciones, eso ser&iacute;a tanto como reconocer una victoria iran&iacute;. Pero hay otras formas de conseguir los mismos objetivos, como el levantamiento de las sanciones o el desbloqueo de los fondos iran&iacute;es congelados desde hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os. La discusi&oacute;n aqu&iacute; gira en torno al alcance y limitaciones de esas medidas que Washington quiere parciales y condicionadas y Teher&aacute;n totales e incondicionales. Tampoco Ir&aacute;n va a conseguir la garant&iacute;a que pide de no volver a ser atacado, ni de que no lo sean sus grupos afines, lo que incluir&iacute;a a Ham&aacute;s y Hezbol&aacute;. Ni EEUU que Teher&aacute;n renuncie por completo a su programa de misiles.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible saber lo que va a pasar a corto plazo en el escenario ca&oacute;tico que ha provocado en Oriente Medio el ataque ilegal y criminal de EEUU e Israel a Ir&aacute;n. Trump es imprevisible y lo mismo puede actuar por la prudencia que le dicta el miedo a su fracaso y declive pol&iacute;tico, que dejarse llevar por su narcisismo y megaloman&iacute;a que aparentemente le empujan a creerse sus propias mentiras. Necesita que la guerra termine, pero tambi&eacute;n poder fundamentar m&iacute;nimamente un relato de &eacute;xito. Los dirigentes iran&iacute;es &mdash;siempre condicionados por la Guardia Revolucionaria Isl&aacute;mica donde reside el verdadero poder&mdash;, parecen dispuestos a resistir hasta que se acepten algunos de sus planteamientos, indiferentes al sufrimiento de su pueblo, al que no representan sino someten. No obstante, ambas partes necesitan la paz, y las dos har&aacute;n concesiones. Aunque no se puede descartar una vuelta a la v&iacute;a militar, es posible que, si Netanyahu no consigue impedirlo, en la segunda ronda de negociaciones se llegue a un acuerdo que ponga fin a la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque esto se logre y las armas callen en y alrededor de Ir&aacute;n, eso no significa que vaya a haber paz. Esa es una aspiraci&oacute;n mucho m&aacute;s ambiciosa y m&aacute;s dif&iacute;cil, casi una utop&iacute;a en una regi&oacute;n que no ha dejado de estar de una u otra forma en guerra desde que se fund&oacute; el Estado de Israel en 1948. Antes o despu&eacute;s, Ir&aacute;n se recuperar&aacute; y de nuevo Israel sentir&aacute; la necesidad de volver a debilitarlo. Mientras tanto, esta guerra habr&aacute; conseguido que el r&eacute;gimen, lejos de cambiar como proclama Trump, se haya radicalizado y sea a&uacute;n m&aacute;s represivo frente a los disidentes, las minor&iacute;as &eacute;tnicas y las mujeres. En L&iacute;bano, ya han sido denunciadas numerosas violaciones del alto el fuego &mdash;que solo ha sido acordado por diez d&iacute;as&mdash;, mientras Netanyahu ha declarado que no piensa retirarse del sur del pa&iacute;s, y que mantiene su derecho a atacar a&nbsp;Hezbol&aacute;, al menos en esa zona. Las hostilidades all&iacute; no van a terminar ahora, esto solo es una pausa para que Ir&aacute;n negocie. Y por supuesto, el gobierno israel&iacute; seguir&aacute; con su pol&iacute;tica de exterminar a los palestinos y expoliar sus territorios, ante la indiferencia del mundo &mdash;tambi&eacute;n de los &aacute;rabes, tambi&eacute;n de los europeos&mdash;, que es el verdadero coraz&oacute;n y origen de todos los conflictos que se han producido y seguir&aacute;n produci&eacute;ndose en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No puede haber paz sin justicia. Y no hay justicia para los palestinos, ni para los iran&iacute;es &mdash;menos a&uacute;n para los que se oponen a su gobierno&mdash;, ni para los libaneses. Ni siquiera para los pa&iacute;ses &aacute;rabes que se han visto arrastrados por EEUU a una guerra que no es la suya, y han sufrido las consecuencias. Tampoco la justicia har&aacute; pagar nunca a Trump y a Netanyahu la decisi&oacute;n de empezar esta guerra, in&uacute;til adem&aacute;s de criminal. La posible paz actual, si se consigue, solo ser&aacute; una tregua &mdash;imperfecta&mdash; entre dos guerras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La paz solo puede ser el resultado de la convivencia pac&iacute;fica, la aceptaci&oacute;n de las diferencias, la b&uacute;squeda de intereses comunes o al menos convergentes, la tolerancia. A la&nbsp;paz no se puede llegar nunca por la fuerza, como proclamaron Trump y sus adl&aacute;teres, la fuerza solo produce dominaci&oacute;n, confrontaci&oacute;n, odio y violencia. Hasta que todos los actores de la regi&oacute;n no comprendan y asuman que les beneficia m&aacute;s cooperar y convivir que enfrentarse continuamente, hasta que no acepten que el respeto a los derechos humanos, pol&iacute;ticos, sociales, econ&oacute;micos y religiosos de todos, empezando por el derecho a la vida, es la &uacute;nica base sobre la que se pueden construir un futuro pac&iacute;fico y pr&oacute;spero para todos, seguir&aacute; sin haber paz, continuaremos contemplando horrorizados estas masacres sangrientas que nos encogen el coraz&oacute;n con la impotencia de quien asiste a algo que su condici&oacute;n humana rechaza, careciendo de los medios para ponerle fin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique de Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/posible-paz-oriente-medio_129_13155352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb7f7bb0-c33f-4704-8018-981ba3af8412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1118y99.jpg" length="552657" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb7f7bb0-c33f-4704-8018-981ba3af8412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1118y99.jpg" type="image/jpeg" fileSize="552657" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Es posible la paz en Oriente Medio?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb7f7bb0-c33f-4704-8018-981ba3af8412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1118y99.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Oriente Medio,Guerras,Estados Unidos,Irán,Israel,Guerra en Irán,Donald Trump,Líbano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para leer este artículo necesitas certificado electrónico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/leer-articulo-necesitas-certificado-electronico_129_13155404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bfc04f9-7794-447e-ad72-b8fd6227173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para leer este artículo necesitas certificado electrónico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿En qué momento la administración electrónica, que venía para facilitarnos la vida, se convirtió en un agujero negro que devora nuestro tiempo, nuestra paciencia y nuestro ánimo? ¿Por qué aceptamos convertirnos en suministradores de datos (que además ya tienen) al servicio de unas administraciones deshumanizadas, a las que les hacemos el trabajo que antes nos resolvían ellas?</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada tuve que hacer dos tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos aparentemente sencillos: resolver un papeleo con Hacienda, y cumplimentar la inscripci&oacute;n de un campamento para una de mis hijas. Gracias a la administraci&oacute;n electr&oacute;nica, no perd&iacute; una ma&ntilde;ana entera en una delegaci&oacute;n de Hacienda yendo de funcionario en funcionario, y otra ma&ntilde;ana en una oficina del Instituto Andaluz de la Juventud entregando los papeles en una ventanilla. Gracias a la administraci&oacute;n electr&oacute;nica, perd&iacute; no una sino dos ma&ntilde;anas&nbsp;enteras y otras dos tardes en la sede electr&oacute;nica de la Agencia Tributaria, y no una sino dos ma&ntilde;anas, y media tarde m&aacute;s, en la ventanilla electr&oacute;nica de la Junta de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Creo que soy razonablemente competente en asuntos inform&aacute;ticos, me manejo con todo tipo de webs y aplicaciones, hago facturas electr&oacute;nicas y uso casi a diario mi certificado. No soy precisamente un analfabeto digital. Y aun as&iacute;, estuve a punto de rendirme con Hacienda y pagar una multa que no me correspond&iacute;a con tal de no entrar otra vez en la sede electr&oacute;nica; y a punto de decirle a mi hija que se olvidase del campamento, y hasta me daba igual perder el dinero de la reserva, con tal de poner fin a esa tortura.
    </p><p class="article-text">
        Eso esta semana. En cualquier otra podr&iacute;a haber lloriqueado igualmente por una factura rechazada cuatro veces en FACe, un alta de terceros en el portal electr&oacute;nico original y &uacute;nico (no hay dos iguales) de un ayuntamiento, intentos fallidos por dar de baja un impuesto de veh&iacute;culos, o el en&eacute;simo documento escaneado y presentado para cobrar una ayuda europea a la renovaci&oacute;n de ventanas dos a&ntilde;os despu&eacute;s de instaladas y pagadas las ventanas.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que son &ldquo;problemas del primer mundo&rdquo;, y que tenemos urgencias mayores de las que escribir, pero decidme, &iquest;en qu&eacute; momento la administraci&oacute;n electr&oacute;nica, que ven&iacute;a para facilitarnos la vida, se convirti&oacute; en un agujero negro que devora nuestro tiempo, nuestra paciencia y nuestro &aacute;nimo? &iquest;Cu&aacute;ndo la &ldquo;tristeza burocr&aacute;tica&rdquo; de la que hablaba <a href="https://www.eldiario.es/era/remedios-zafra-el-informe_128_11401940.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Remedios Zafra</a> se convirti&oacute; en desesperaci&oacute;n burocr&aacute;tica, camino de la depresi&oacute;n burocr&aacute;tica? &iquest;Por qu&eacute; aceptamos convertirnos en suministradores de datos (que adem&aacute;s ya tienen) al servicio de unas administraciones deshumanizadas, a las que les hacemos el trabajo que antes nos resolv&iacute;an ellas?
    </p><p class="article-text">
        No soy yo que tengo el d&iacute;a quejica: seguramente t&uacute; puedes contar lo mismo por cualquier tr&aacute;mite con tu ayuntamiento, diputaci&oacute;n, administraci&oacute;n auton&oacute;mica o central, Tr&aacute;fico, Hacienda, Seguridad Social, SEPE, organismos varios... En todos los casos la experiencia es similar: una yincana laber&iacute;ntica, cr&iacute;ptica, en lenguaje poco claro, nada intuitiva, llena de callejones sin salida y fallos, sin nadie humano al otro lado, y que parece dise&ntilde;ada para lograr el que a menudo es su resultado: que el ciudadano desista, que se rinda, que lo deje, que renuncie a lo que quiera que intentaba conseguir.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo tr&aacute;mites, tambi&eacute;n el d&iacute;a a d&iacute;a laboral de tantos trabajadores. Empezando por el profesorado, obligado a perder en protocolos interminables las horas y las fuerzas que no les sobran. Por supuesto, no es algo exclusivo de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, tambi&eacute;n muchas empresas convierten darte de baja o resolver una incidencia en una prueba de resistencia, sin que haya nunca nadie humano con quien hablar, solo asistentes virtuales de IA y men&uacute;s telef&oacute;nicos de &ldquo;teclee su n&uacute;mero de DNI&rdquo;, &ldquo;indique su consulta&rdquo;, &ldquo;marque siete si est&aacute; interesado&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La opacidad de la burocracia electr&oacute;nica se vuelve m&aacute;s sangrante cuando afecta a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/administracion-aleja-poblacion-vulnerable-propias-ayudas-webs-confusas-e-inaccesibles_1_8478036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable</a>, cuya supervivencia no deber&iacute;a depender de llegar a la &uacute;ltima pantalla del videojuego. Leo que la regularizaci&oacute;n de personas migrantes se puede hacer por internet, ante la previsible saturaci&oacute;n de las oficinas presenciales. Solo espero que conseguir los papeles no dependa de registrarse en Cl@ve PIN, actualizar Java o instalar la &uacute;ltima versi&oacute;n de Autofirma.
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n por el desahogo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/leer-articulo-necesitas-certificado-electronico_129_13155404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9bfc04f9-7794-447e-ad72-b8fd6227173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="986642" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9bfc04f9-7794-447e-ad72-b8fd6227173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="986642" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para leer este artículo necesitas certificado electrónico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9bfc04f9-7794-447e-ad72-b8fd6227173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Burocracia,Administración pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saldos Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saldos-feijoo_129_13155331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab3dbeae-56b0-4360-850d-54ce2e9f2431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saldos Feijóo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Justo cuando el votante de derechas empezaba a cansarse de tanto desorden y el sangrado de las encuestas permitía a los populares sentarse a esperar a que Vox concediera el empate antes de las elecciones andaluzas, los altos mandos de Génova deciden hacerle otro regalo y permitirles cantar victoria</p><p class="subtitle">Feijóo asume en Extremadura su dependencia de Vox con un acuerdo de vocación “nacional”</p></div><p class="article-text">
        Santiago Abascal y su directiva, &ldquo;que en su vida han tenido dos euros juntos&rdquo;, en la brillante y acertada definici&oacute;n de su antiguo camarada Ortega Smith, a&uacute;n lo deben estar celebrando entre incr&eacute;dulos y euf&oacute;ricos. Por si quedaba alguna duda tras los catastr&oacute;ficos pactos de junio del 2023, se confirma que este Partido Popular es un chollo entre un mill&oacute;n para Vox; una ganga que no deber&iacute;a dejar escapar y ese ch&oacute;ped que cualquiera sue&ntilde;a encontrar. Solo le pido a Dios que en todas las negociaciones que me queden en esta vida me toque enfrente alguien como Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o y su Partido Popular. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-asume-extremadura-dependencia-vox-acuerdo-vocacion-nacional_1_13152047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El acuerdo de Extremadura</a> no es un pacto, es un saldo.
    </p><p class="article-text">
        Justo cuando el tiempo empezaba a correr a favor de los populares y el miedo a una repetici&oacute;n electoral cambiaba de bando. Justo cuando la marca internacional ultra empieza a dar s&iacute;ntomas de gripado y todo cuanto no parec&iacute;a hacerle da&ntilde;o a Vox empieza a hac&eacute;rselo; como suele acontecer en todas las franquicias. Justo cuando la marca Trump se ha vuelto t&oacute;xica y le abr&iacute;a una autopista por la derecha para internarse envuelto en la bandera de Espa&ntilde;a en el espacio de Vox. Justo cuando las guerras internas, deserciones, purgas y denuncias por corrupci&oacute;n estaban convirtiendo a Vox en el cap&iacute;tulo m&aacute;s violento y tedioso de los Peaky Blinders. Justo cuando el votante de derechas empezaba a cansarse de tanto desorden y el sangrado de las encuestas permit&iacute;a a los populares sentarse a esperar a que Vox concediera el empate antes de las elecciones andaluzas, los altos mandos de G&eacute;nova deciden hacerle otro regalo a Vox y permitirles cantar victoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vicepresidencia y dos consejer&iacute;as en las &aacute;reas que Vox demandaba m&aacute;s un pacto program&aacute;tico marcado por las prioridades y los relatos de la ultraderecha a cambio de algo tan obvio como aprobar cuatro presupuestos no es un acuerdo; es un negocio redondo para Santiago Abascal y los suyos. Unas horas antes del plazo l&iacute;mite para ir a la repetici&oacute;n electoral habr&iacute;an firmado por bastante menos. El miedo habr&iacute;a guardado la vi&ntilde;a y un acuerdo ventajoso para Feij&oacute;o. Es la consecuencia de una estrategia de oposici&oacute;n basada en la idea de que todo vale: te las meten dobladas por todas partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que Mar&iacute;a Guardiola lo envuelva en la &eacute;pica de una Targaryen que ha logrado, por fin, reunir a los siete reinos para enfrentar al ej&eacute;rcito de los caminantes rojos &uacute;nicamente incrementa su rid&iacute;culo y la ganancia del otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Moreno Bonilla tiene que estar encantado. Toda su campa&ntilde;a basada en pedir el voto para evitar el l&iacute;o de tener que pactar con Vox y desde G&eacute;nova le demuestran que de l&iacute;o nada y que est&aacute; chupado: solo hay que darles lo que piden. Toda la campa&ntilde;a tratando de evitar el asunto de la inmigraci&oacute;n y los tuyos se tiran de cabeza al pozo con la ret&oacute;rica ultra de tus competidores. Dos por el precio de uno: una ganga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saldos-feijoo_129_13155331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab3dbeae-56b0-4360-850d-54ce2e9f2431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2623598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab3dbeae-56b0-4360-850d-54ce2e9f2431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2623598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Saldos Feijóo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab3dbeae-56b0-4360-850d-54ce2e9f2431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Vox,Santiago Abascal,Extremadura,María Guardiola]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Más impuestos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/impuestos_131_13153906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f7631ef-fbcb-47e4-a2e9-d4d3091f10e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x132y2146.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Más impuestos!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/impuestos_131_13153906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f7631ef-fbcb-47e4-a2e9-d4d3091f10e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x132y2146.jpg" length="3379165" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f7631ef-fbcb-47e4-a2e9-d4d3091f10e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x132y2146.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3379165" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¡Más impuestos!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f7631ef-fbcb-47e4-a2e9-d4d3091f10e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x132y2146.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Iguales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/iguales_131_13154303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac62b21-b3f8-48ec-aea9-e901e5f686b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Iguales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo asume en Extremadura su dependencia de Vox con un acuerdo de vocación “nacional”
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/iguales_131_13154303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fac62b21-b3f8-48ec-aea9-e901e5f686b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="288791" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fac62b21-b3f8-48ec-aea9-e901e5f686b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="288791" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Iguales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fac62b21-b3f8-48ec-aea9-e901e5f686b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regularización de inmigrantes: los hechos son testarudos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/regularizacion-inmigrantes-hechos-son-testarudos_132_13154279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9326f7c-6e1a-4386-93ae-f42e50281c7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regularización de inmigrantes: los hechos son testarudos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toda la evidencia empírica de que se dispone indica que la inmigración ha tenido unos efectos no ya positivos, sino muy positivos para la sociedad estadounidense</p></div><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que se public&oacute; en el BOE el decreto de regularizaci&oacute;n de inmigrantes, el Washington Post public&oacute; un editorial con el t&iacute;tulo <em>America`s worker shortage is now a crisis</em> (La escasez de trabajadores en los Estados Unidos es ahora una crisis)
    </p><p class="article-text">
        Toda la evidencia emp&iacute;rica de que se dispone indica que la inmigraci&oacute;n ha tenido unos efectos no ya positivos, sino muy positivos para la sociedad estadounidense. Dicha evidencia emp&iacute;rica fue desconocida por el presidente Donald Trump ya en su primer mandato, pero lo ha sido mucho m&aacute;s en el comienzo del segundo. Sin inmigrantes la poblaci&oacute;n de Estados Unidos habr&iacute;a descendido desde que ha llegado por segunda vez a la presidencia y estar&iacute;a afectando a &aacute;reas decisivas para el bienestar del pa&iacute;s, ya que, de acuerdo con las cifras proporcionadas por el Migration Policy Institute, los inmigrantes representan el 23,6% de los trabajadores en las &aacute;reas de ciencia, tecnolog&iacute;a, ingenier&iacute;a y matem&aacute;ticas, el 15,9% en enfermer&iacute;a y el 28,4% en el de los trabajadores de la salud en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte el Cato Institute: <em>Immigrants&nbsp;Effects on Government Budgets 1994-2023</em>, informa que &ldquo;los inmigrantes generaron en impuestos m&aacute;s que todos los beneficios recibidos a trav&eacute;s de todos los niveles del Gobierno (federal, estatal y municipal)&rdquo;; &ldquo;crearon un super&aacute;vit fiscal cumulativo de 14.500 millones de d&oacute;lares&rdquo;. La aportaci&oacute;n de los inmigrantes hubiera supuesto el equivalente al 33% de los d&eacute;ficits combinados en todos los niveles de gobierno entre 1994-2023, que se habr&iacute;an producido sin dicha aportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La crisis que el WP detecta como consecuencia de la pol&iacute;tica inmigratoria de Donald Trump es extrapolable a los pa&iacute;ses miembros de la Uni&oacute;n Europea en general y a Espa&ntilde;a en particular. La &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, &ldquo;American First&rdquo;, es negativa en ambas orillas del Atl&aacute;ntico, como subray&oacute; George Mombiot en The Guardian: &ldquo;The facts are stark: Europe must open the door to migrants or face its own extinction&rdquo; (Los hechos son testarudos: Europa tiene que abrir la puerta a los inmigrantes o afrontar su propia extinci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente Espa&ntilde;a, que ha sido un pa&iacute;s de emigraci&oacute;n hasta mediados de la d&eacute;cada de los ochenta del siglo pasado, ha sabido convertirse de una manera razonablemente efectiva en un pa&iacute;s con una notable tasa de inmigraci&oacute;n, en torno al 15%. La regularizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n inmigrante que ya reside en territorio espa&ntilde;ol ha sido el instrumento jur&iacute;dico del que se ha hecho uso por parte de Gobiernos tanto del PSOE o del PP.
    </p><p class="article-text">
        La que ahora mismo est&aacute; iniciando su andadura se diferencia de las anteriores en que su origen est&aacute; en una &ldquo;iniciativa legislativa popular&rdquo; de m&aacute;s de setecientos mil ciudadanos, que fue admitida a tr&aacute;mite por el Congreso de los Diputados por casi unanimidad, PP incluido.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido a trav&eacute;s de la combinaci&oacute;n de la democracia directa y la democracia representativa como se ha decidido poner en marcha esta regularizaci&oacute;n. Dicha iniciativa dice mucho a favor de la sociedad espa&ntilde;ola. Por ello, en buena l&oacute;gica, no deber&iacute;a haberse planteado ning&uacute;n problema en la implementaci&oacute;n de esta medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente no ha sido as&iacute;, aunque, afortunadamente, su oposici&oacute;n no va a impedir que la regularizaci&oacute;n se produzca. Y que, su aceptaci&oacute;n por el conjunto de la sociedad se produzca con naturalidad, como ha ocurrido con las anteriores. Y es que, como ha dicho la presidenta de la Comunidad Aut&oacute;noma de Madrid, criticando de manera expresa la decisi&oacute;n de la alianza PP y Vox en Extremadura: &ldquo;no se puede dejar a nadie al margen de un sistema al que contribuye&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas que conviven en un territorio tienen que hacerlo en pie de igualdad en el ejercicio de los derechos. Con la excepci&oacute;n del derecho de participaci&oacute;n pol&iacute;tica reconocido en el art&iacute;culo 23 de la Constituci&oacute;n, los extranjeros deben poder ejercer los dem&aacute;s derechos reconocidos como fundamentales en la Constituci&oacute;n. En ese ejercicio descansa la posibilidad misma de una convivencia pac&iacute;fica, justamente lo contrario de lo que est&aacute;n diciendo estos &uacute;ltimos d&iacute;as los dirigentes del PP y Vox.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Royo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/regularizacion-inmigrantes-hechos-son-testarudos_132_13154279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c9326f7c-6e1a-4386-93ae-f42e50281c7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="358738" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c9326f7c-6e1a-4386-93ae-f42e50281c7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="358738" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Regularización de inmigrantes: los hechos son testarudos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c9326f7c-6e1a-4386-93ae-f42e50281c7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Inmigrantes,Inmigración,Trabajo,Migrantes,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha que necesitamos no es la que tenemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que le conocen dicen que a Feijóo le gusta ir a mesa puesta. Él llegó a Madrid para gobernar España y su escasa firmeza ideológica permitió los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox más fuerte que entonces</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; hablamos cuando hablamos de derecha? &iquest;Podemos meter en el mismo saco a liberales, ultraliberales, anarcocapitalistas, democristianos, fascistas, populistas, nacionalistas, conservadores, tradicionalistas? Para Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, l&iacute;der del Partido Popular, la respuesta es: todo vale. Todo vale para llegar a La Moncloa, se entiende.
    </p><p class="article-text">
        El liberalismo que parece defender nunca ha sido mayoritario en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. &ldquo;La derecha es, fundamentalmente, un pensamiento y una acci&oacute;n reactivas que se oponen a la izquierda&rdquo;, cuenta el historiador Antonio Rivera, autor de Historia de las derechas en Espa&ntilde;a. Fraga fue el primero en liderar una derecha patria de corte conservador y con sitio para los restos y las estructuras del franquismo y los nacionalismos se hicieron fuertes en Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a, al margen de ese movimiento. Aznar unific&oacute; y ampli&oacute; el espacio conservador, engull&oacute; el supuesto espacio de centro y marc&oacute; el camino futuro: neoliberalismo duro y crudo imitando a Margaret Thatcher en lo econ&oacute;mico, nacionalismo conservador espa&ntilde;ol y muy espa&ntilde;ol en lo ideol&oacute;gico. Rajoy sigui&oacute; esta pauta, con la particularidad personal de dejar que todo se pudra, desde el proceso catal&aacute;n a la polic&iacute;a patri&oacute;tica. Pablo Casado lleg&oacute; con ganas de regeneraci&oacute;n pero no fue eficaz antes de que sus compa&ntilde;eros le tiraran por la ventana &mdash;metaf&oacute;ricamente&mdash;. Y aqu&iacute; lleg&oacute; Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, el gestor, para hablar de derecha sensata y moderada sustentada en un s&oacute;lido entramado medi&aacute;tico, econ&oacute;mico y judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que le conocen dicen que a Feij&oacute;o le gusta ir a mesa puesta. &Eacute;l lleg&oacute; a Madrid para gobernar Espa&ntilde;a y su escasa firmeza ideol&oacute;gica permiti&oacute; los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox m&aacute;s fuerte que entonces pero que est&aacute; frenando su ascenso, y est&aacute; tocado por la crisis interna y la ca&iacute;da de uno de sus principales tutores y financiadores, Viktor Orb&aacute;n. Con este panorama, la derecha de Feij&oacute;o, que no cuenta con activos genuinamente liberales y que vive del antisanchismo (una alternativa a la contra, destructiva, enemiga del apaciguamiento entre adversarios pol&iacute;ticos) ha decidido doblar la apuesta: m&aacute;s Vox y m&aacute;s t&oacute;picos del populismo m&aacute;s reaccionario: rechazo a la inmigraci&oacute;n, unidad de la patria, los espa&ntilde;oles primero y desregularizaci&oacute;n al estilo motosierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta repetir que el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es racista e ilegal. Discriminar por sus or&iacute;genes a personas que viven en Espa&ntilde;a legalmente, que contribuyen a la riqueza del pa&iacute;s y pagan sus impuestos a la hora del reparto de ayudas sociales es establecer una sociedad de castas, con ciudadanos de primera y de segunda. Ante esta situaci&oacute;n hay que apelar a la izquierda pero tambi&eacute;n a la derecha, a esa supuesta derecha liberal, a la derecha democristiana de principios humanistas, a la derecha con ideolog&iacute;a y valores, no solo con ambici&oacute;n pol&iacute;tica, a la derecha que tiene m&aacute;s ideas en la cabeza que bajar impuestos y aplicar con mano dura la ley y el orden. Y eso es imposible dentro del Partido Popular de Feij&oacute;o. El l&iacute;der del PP ha decidido pasar por encima hasta de la dignidad humana en su tortuoso y cada vez menos edificante camino a la Moncloa. Y ha demostrado que la derecha que representa no tiene una idea clara ni del pa&iacute;s ni del mundo que nos rodea, y por eso, ha decido subcontratar la ideolog&iacute;a al partido de Santiago Abascal. Espa&ntilde;a, no hace falta decirlo, puede vivir sin S&aacute;nchez, pero ser&aacute; mucho peor gobernada por una derecha autoritaria, iliberal y antihumanista que, adem&aacute;s, no entiende los retos humanos, geopol&iacute;ticos, tecnol&oacute;gicos y econ&oacute;micos que tenemos por delante. Y esa, desgraciadamente, es la derecha de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4212807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4212807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La flotilla navega de nuevo hacia Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/flotilla-navega-nuevo-gaza_129_13152304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b7fb4c6-332f-43c0-8e49-c047ccf957c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La flotilla navega de nuevo hacia Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autócratas siempre buscan mecanismos que acallan las protestas y, para ello, cuentan con múltiples recursos como las fuerzas del orden y algunos tribunales. En este caso, la eficacia de tales instrumentos de coacción palidece ante la colosal influencia de las redes sociales</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los padres de mi padre no hab&iacute;an estado ni del lado de las v&iacute;ctimas ni del lado de los verdugos. No se hab&iacute;an distinguido por actos de valent&iacute;a, pero tampoco hab&iacute;an pecado por exceso de celo. Simplemente eran <em>Mitl&auml;ufer</em>, personas 'que siguen la corriente&rdquo;, nos explica la escritora y periodista franco-alemana, G&eacute;raldine Schwarz, en su libro editado en espa&ntilde;ol con el t&iacute;tulo &ldquo;Los amn&eacute;sicos&rdquo;. En esta obra imprescindible de memoria hist&oacute;rica del nazismo, la autora escruta el comportamiento de su familia como ep&iacute;tome de la inmensa mayor&iacute;a del pueblo alem&aacute;n que contribuy&oacute; al Holocausto mediante la acumulaci&oacute;n de peque&ntilde;as cobard&iacute;as que hab&iacute;an creado las condiciones necesarias para el desarrollo de &ldquo;los peores cr&iacute;menes de Estado organizados que la humanidad haya conocido jam&aacute;s&rdquo;, explica Schwarz.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea este el ejemplo m&aacute;s cercano que tenemos en la historia reciente que nos demuestra la importancia del comportamiento, aparentemente inocuo, de los indiferentes y socialmente individualistas que no se comprometen con nada y se mantienen en la indiferencia porque van a lo suyo -en falaz equidistancia- sin apoyar ni a tirios ni a troyanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando las tropas aliadas entran victoriosas en territorio nazi y descubren las atrocidades del r&eacute;gimen de Hitler se produce una catarsis de incredulidad mundial ante la aparici&oacute;n de aquellos seres humanos convertidos en esqueletos vivientes y&nbsp;de los horrores que relatan. La asunci&oacute;n de la culpa o, cuando menos, de la responsabilidad de todo un pueblo, evidentemente c&oacute;mplice silencioso o part&iacute;cipe de la locura del III Reich, ha sido un proceso largo y doloroso que todav&iacute;a est&aacute; por concluir y que afecta a toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        Hijo bienvenido de aquel desastre humanitario y criminal es el marco de la legalidad internacional, acuerdos e instituciones vigentes, dise&ntilde;adas para buscar y mantener la paz a trav&eacute;s del di&aacute;logo y los compromisos. Es l&oacute;gico que se enciendan todas las alarmas, cuando vemos que todo salta por los aires con tres peligrosos y muy poderosos protagonistas que se destacan por su desacato manifiesto al <em>statu quo</em> mundial&nbsp;como hacen Trump, Netanyahu y Putin en estos tiempos. Que no nos extra&ntilde;e la desesperanza y desaz&oacute;n que despiertan y contagian los furibundos belicistas con sus atronadoras amenazas que retumban en todos los medios de comunicaci&oacute;n cada ma&ntilde;ana y aterrorizan a los internautas durante las 24 horas del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hoy comprendemos muy bien la depresi&oacute;n que embargaba a Stefan Zweig cuando, en carta al escritor Joseph Roth, confiesa en 1933: &ldquo;Me siento muy oprimido. Mi amargura por la desgracia pol&iacute;tica me atormenta como un nervio inflamado. Temo por Austria, y la ca&iacute;da de Austria ser&iacute;a tambi&eacute;n, en lo m&aacute;s hondo, nuestro fin&rdquo;. La negra premonici&oacute;n del jud&iacute;o austr&iacute;aco se ver&iacute;a cumplida con el peor de los escenarios poco despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En sistemas democr&aacute;ticos occidentales actuales, tenemos la suerte de que la sociedad civil se expresa mediante la opini&oacute;n p&uacute;blica, el activismo y las movilizaciones. As&iacute; ha ocurrido frente a la invasi&oacute;n de Ucrania por parte de Rusia, los desmanes imperialistas y autoritarios del presidente de los Estados Unidos o la respuesta c&iacute;vica y cr&iacute;tica ante el genocidio del gobierno de Israel contra los gazat&iacute;es, tras el atroz atentado de Ham&aacute;s y secuestro de israel&iacute;es, el 7 de septiembre de 2023.&nbsp;Sin embargo, los aut&oacute;cratas siempre buscan mecanismos que acallan las protestas y, para ello, cuentan con m&uacute;ltiples recursos como las fuerzas del orden y algunos tribunales. En este caso, la eficacia de tales instrumentos de coacci&oacute;n palidece ante la colosal influencia de las redes sociales, que multiplican <em>ad infinitum</em> el poder de medios tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, en octubre de 2023, Israel respondi&oacute; al atentado de Ham&aacute;s con una nueva guerra (la segunda despu&eacute;s de <em>Yom Kipur</em> en 1973), emprendi&oacute; una agresi&oacute;n de tal magnitud contra la poblaci&oacute;n civil gazat&iacute; que ha sido reiteradamente calificada como genocidio por el empleo de t&aacute;cticas de exterminio contrarias al Derecho Internacional. El Tribunal Penal Internacional y la ONU denunciaron los cr&iacute;menes de lesa humanidad del Ej&eacute;rcito israel&iacute;: asesinatos de ni&ntilde;os y beb&eacute;s, desplazamientos de 2 millones de personas, destrucci&oacute;n de hospitales, mezquitas y cementerios&hellip; Han sido acreditadas atrocidades que el mundo ha visto en el cine y la televisi&oacute;n, como la hambruna a causa del uso del hambre como castigo colectivo, asesinatos de menores a sangre fr&iacute;a, sin olvidar el bloqueo del suministro de agua y la ayuda humanitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Personalidades del mundo de la cultura, el cine, el ecologismo y la pol&iacute;tica participaron el a&ntilde;o pasado en una iniciativa propagand&iacute;stica contra la guerra, -convocada por organizaciones humanitarias- y se embarcaron en la &ldquo;Global Sumud Flotilla&rdquo; que, el 1 de septiembre del 2025, inici&oacute; su singladura. La flotilla solidaria con el pueblo palestino concit&oacute; el apoyo de 42 pa&iacute;ses con activistas que pretend&iacute;an romper el aislamiento de ayuda humanitaria a Gaza. La iniciativa tuvo una enorme repercusi&oacute;n y recibi&oacute; una solidaridad asombrosa por cada puerto por el que pasaba desde donde se desped&iacute;a y celebraba esta manifestaci&oacute;n mar&iacute;tima al grito de &ldquo;Gaza no est&aacute;s sola&rdquo;. Aunque los barcos fueron bloqueados antes de lograr su objetivo y los activistas detenidos y deportados, la flotilla constituy&oacute; el mayor &eacute;xito propagand&iacute;stico y medi&aacute;tico de las protestas contra el genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a periodistas y cooperantes que transmit&iacute;an al mundo lo que estaba ocurriendo en esa franja de Gaza, las gentes decentes de las democracias se rebelaban&nbsp;y denunciaban el horror&nbsp;y las matanzas con diversas manifestaciones y protestas. Los gobiernos empezaron a darse cuenta de que no pod&iacute;an permanecer por m&aacute;s tiempo en la equidistancia de la culposa indiferencia y surgieron nuevos gestos diplom&aacute;ticos contra Israel aumentando. Se multiplic&oacute; el n&uacute;mero de pa&iacute;ses a favor de un estado palestino en convivencia pac&iacute;fica con Israel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado de las atrocidades del gobierno de Netanyahu empezaba a volverse en su contra hundiendo en el abismo su imagen de v&iacute;ctima. Pero Estados Unidos, como no pod&iacute;a ser de otra manera, acudi&oacute; en su ayuda y se sac&oacute; de la manga -el pasado mes de octubre- un bonito Plan de Paz que inclu&iacute;a un enga&ntilde;oso alto el fuego. Un cese de hostilidades que no ha sido tal porque se estima que el ej&eacute;rcito de Israel ha matado a 700 palestinos desde entonces, adem&aacute;s de bombardear a la poblaci&oacute;n civil del L&iacute;bano y seguir apoyando las ocupaciones de colonos en Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que el Plan de Paz ha sido un rotundo &eacute;xito para sus promotores. El llamado alto el fuego de octubre ha conseguido lo que Israel necesitaba: el silencio internacional y el aislamiento completo de la poblaci&oacute;n gazat&iacute;. Confinados en una estrecha porci&oacute;n del territorio, la poblaci&oacute;n contin&uacute;a sin alimentos, agua, ayuda humanitaria o sanitaria. Los periodistas y el personal sanitario local han sido asesinados y no est&aacute; autorizada la entrada a Gaza de la prensa internacional. Ya no tenemos im&aacute;genes que desde el interior se enviaban a fotoperiodistas y corresponsales extranjeros. No sabemos qu&eacute; est&aacute; pasando all&iacute; dentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Trump contra Ir&aacute;n y el coincidente ataque de Netanyahu al L&iacute;bano terminaron por completar la maniobra. El impacto de esta nueva guerra -de tintes dram&aacute;ticos por sus protagonistas y el impacto econ&oacute;mico mundial- ha terminado por desplazar a Gaza del inter&eacute;s mundial. Primero, desapareci&oacute; de las portadas, despu&eacute;s de las noticias y, posteriormente, de las preocupaciones de la ciudadan&iacute;a. Los poderosos han cubierto con un tupid&iacute;simo velo lo que est&aacute; pasando en Gaza, donde millones de personas siguen sufriendo la tortura de una limpieza &eacute;tnica que nadie parece poder impedir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo zarparon de varios puertos del Mediterr&aacute;neo naves que a estas horas navegan formando una nueva otra Global Sumud Flotilla, con 3000 activistas de un centenar de pa&iacute;ses en singladura hacia Gaza. En esta ocasi&oacute;n, cuentan con la veteran&iacute;a de Greenpeace y Open Arms para&nbsp;establecer un corredor humanitario de ayuda a Gaza. Esta pertinaz flotilla supone la mayor intervenci&oacute;n civil coordinada que se ha organizado en apoyo del pueblo palestino. Sin embargo, casi nadie lo sabe. Apenas ha tenido reflejo en los medios de comunicaci&oacute;n. No hay cabida en los peri&oacute;dicos ni minutos de televisi&oacute;n para hablar de Gaza. Esta flotilla, m&aacute;s numerosa, mejor organizada y preparada que la anterior, ha sido despedida con indiferencia. La ciudadan&iacute;a est&aacute; angustiada por otra guerra, por su econom&iacute;a y por lo que pueda venir. Me pregunto si nos llamar&aacute;n <em>Mitl&auml;ufer </em>cuando, alg&uacute;n d&iacute;a, las tropas aliadas entren en Gaza y descubran lo que est&aacute; ocurriendo all&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magis Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/flotilla-navega-nuevo-gaza_129_13152304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b7fb4c6-332f-43c0-8e49-c047ccf957c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5345709" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b7fb4c6-332f-43c0-8e49-c047ccf957c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5345709" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La flotilla navega de nuevo hacia Gaza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b7fb4c6-332f-43c0-8e49-c047ccf957c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Ayudas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y el negocio de la paz: lo humano choca con lo divino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-negocio-paz-humano-choca-divino_129_13154024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4173ec2-9432-4238-bc52-9c39aff41996_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump y el negocio de la paz: lo humano choca con lo divino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay una corte de leales a Trump -también en España- que niegan la complejidad del mundo y se están dando de bruces con la realidad. El negacionismo, patrón epistemológico de la ultraderecha global, no es un error, es como ven las cosas. Viven en sus propias alucinaciones, sólo quieren que les den la razón</p></div><p class="article-text">
        Las cr&oacute;nicas describen un nivel apabullante de incompetencia en Jared Kushner, yerno de Donald Trump. Fue su enviado especial para negociar con Ir&aacute;n en la primera fase, pero han empezado a apartarlo. Encuentro cierto placer vengador en leer estas cosas. Kushner era un agente inmobiliario de post&iacute;n, sin experiencia diplom&aacute;tica, hasta que su suegro le encarg&oacute; resolver guerras. Hace dos semanas, en una reuni&oacute;n de inversores en Arabia Saud&iacute; dijo: &ldquo;La paz no es muy distinta de los negocios&rdquo;. Para &eacute;l, vender un &aacute;tico en la Quinta Avenida es lo mismo que gestionar un enfrentamiento hist&oacute;rico, cuajado de trauma, desconfianza y dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una corte de leales a Trump -tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a- que niegan la complejidad del mundo y se est&aacute;n dando de bruces con la realidad. El negacionismo, patr&oacute;n epistemol&oacute;gico de la ultraderecha global, no es un error, es como ven las cosas. Viven en sus alucinaciones y s&oacute;lo quieren que les den la raz&oacute;n. Comparten aquella visi&oacute;n atribuida a Karl Rove, asesor de George Bush hijo: &ldquo;Somos un imperio y cuando actuamos creamos nuestra propia realidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a esta epistemolog&iacute;a imperial y la incuria que la acompa&ntilde;a tiene aprendices extreme&ntilde;os. El pr&oacute;ximo vicepresidente, &Oacute;scar Fern&aacute;ndez, no sabe decir el nombre de la consejer&iacute;a que gestionar&aacute;: tuvo que leerlo ante la prensa. Vox ha incorporado al acuerdo la idea de que los problemas de vivienda y servicios p&uacute;blicos en Extremadura se solucionar&aacute;n postergando a los extranjeros. Es su estrategia nacional. La realidad representa un peque&ntilde;o problema: los for&aacute;neos con s&oacute;lo el 4% de la poblaci&oacute;n en Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Algunos votantes compran el discurso porque la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple entra con mayor facilidad en nuestros cerebros saturados de tanto escrolear. Sin embargo, la realidad tiene esa textura de los caramelos masticables: la tratas de engullir r&aacute;pido y se te pega a las muelas. Tienes que acabar meti&eacute;ndote la mano en la boca. Es lo que hace Trump estos d&iacute;as: la realidad es vengativa y la ha tomado con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El Papa, en cambio, es un hombre de otro tiempo. No tiene prisa. Sab&iacute;a desde que lleg&oacute; que tendr&iacute;a que confrontar con Trump. Y ha ocurrido. Como buen cat&oacute;lico acumula sobre sus espaldas dos mil a&ntilde;os de <em>big data</em> sobre los conflictos de la humanidad: el trauma, la desconfianza y el dolor. Todo lo que desprecia el andamiaje epist&eacute;mico de la ultraderecha forma parte del conocimiento fundacional de Le&oacute;n XIV. Sabe bien de qu&eacute; habla cuando dice que &ldquo;el mundo est&aacute; siendo asolado por un pu&ntilde;ado de tiranos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea de la paz como negocio naufraga en Ir&aacute;n. Y la paz como filosof&iacute;a de vida ha asomado orgullosa esta semana. Las dos visiones, encarnadas por los dos norteamericanos m&aacute;s poderosos globalmente, han generado un terremoto pol&iacute;tico. La paz como principio pol&iacute;tico ha sido ensalzada tambi&eacute;n en la Global Progresive Alliance. De Hungr&iacute;a a Ormuz, pasando por Barcelona,&nbsp;la izquierda mundial ha degustado la esperanza. Y por fin piensa <em>habemus Papam</em>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la paz no es negocio, negociar da mucha paz. Mar&iacute;a Guardiola lo ha aprendido al precio de perder su identidad pol&iacute;tica&nbsp;y su autoridad frente a G&eacute;nova. Pero la incompetencia de la ultraderecha no es accidental, sino un error de dise&ntilde;o: si buscas s&oacute;lo leales, no tendr&aacute;s talento. Es lo que le sucede al Vox de Abascal.
    </p><p class="article-text">
        Su acuerdo con el PP abusa de la ambig&uuml;edad estrat&eacute;gica. Abascal ha colocado el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; en el papel y lo ha vociferado en los m&iacute;tines. La realidad es que el mismo documento del acuerdo diluye su entidad. Los recursos p&uacute;blicos se procurar&aacute;n asignar -asegura el papel- &ldquo;a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio&rdquo;. Eso incluye a muchos extranjeros. Abascal ha logrado una victoria conceptual que, como niega la realidad, necesita una ret&oacute;rica grandiosa.
    </p><p class="article-text">
        Vox asistir&aacute; en los pr&oacute;ximos d&iacute;as a un bautizo y a un funeral. El funeral ser&aacute; en Chipre, donde Viktor Orban acude a su &uacute;ltima cena del Consejo Europeo. El bautizo tendr&aacute; lugar&nbsp;en M&eacute;rida, donde nacer&aacute; un nuevo vicepresidente auton&oacute;mico ultra.
    </p><p class="article-text">
        La ultraderecha global est&aacute; desorientada y Espa&ntilde;a ha contribuido a ello: la cumbre de la Alianza Progresista Global que se clausura hoy en Barcelona es un ejemplo. Qu&eacute; paradoja. La esperanza de los dem&oacute;cratas respira mejor en todo el mundo, justo cuando en nuestro pa&iacute;s se fortalece la ultraderecha. Conf&iacute;o en que la pegajosa textura de los hechos los ponga pronto en evidencia: no se puede gobernar contra la complejidad de lo real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-negocio-paz-humano-choca-divino_129_13154024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4173ec2-9432-4238-bc52-9c39aff41996_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22172320" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d4173ec2-9432-4238-bc52-9c39aff41996_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22172320" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump y el negocio de la paz: lo humano choca con lo divino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d4173ec2-9432-4238-bc52-9c39aff41996_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un burka en Almendralejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burka-almendralejo_129_13154019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1b10c44-3112-4928-bfb0-bb477ab7faae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un burka en Almendralejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España hay mucho racista. Hay mucho racista para el que el racismo es el motor fundamental de su vida. Por eso para los racistas no sirven de nada los números que voy a dar, porque son racistas</p><p class="subtitle">Análisis - Ahora, con más extrema derecha: el pacto PP-Vox en Extremadura supera al de 2023 en xenofobia y negacionismo</p></div><p class="article-text">
        La mayor gilipollez que se suele decir cuando la extrema derecha tiene cierto &eacute;xito es que ocurre porque la izquierda ha abandonado a la clase trabajadora y ha dejado de ocuparse de sus problemas materiales. Si algo ha dejado en evidencia la pol&iacute;tica de los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que a la extrema derecha solo le preocupan las cuestiones culturales como instrumento para garantizar los privilegios materiales de los que m&aacute;s tienen. Extremadura es el &uacute;ltimo ejemplo donde se busca un burka en Almendralejo para que los terratenientes puedan seguir explotando moros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay mucho racista. Hay mucho racista para el que el racismo es el motor fundamental de su vida. Por eso para los racistas no sirven de nada los n&uacute;meros que voy a dar, porque son racistas. Pero esos n&uacute;meros sirven para desmontar esa gilipollez de que la izquierda no se ocupa de los problemas materiales y por eso se van hacia la extrema derecha que s&iacute; se ocupa de esos problemas, porque si algo ha hecho este gobierno, con mayor o menor fortuna por la coyuntura internacional, es poner en el centro de su pol&iacute;tica precisamente esas cuestiones materiales de la clase trabajadora. No como muchos quisi&eacute;ramos, pero es indudable que eso ha sido nuclear en su pol&iacute;tica por encima de las cuestiones culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/documento-rechazo-acogida-menores-migrantes-prohibicion-burka-espacios-publicos-consulta-pacto-pp-vox-extremadura_1_13149509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El acuerdo de gobierno de PP y Vox</a>, el acuerdo racista, ha propuesto prohibir en espacios p&uacute;blicos que las mujeres porten burka o niqab. Una demanda popular hist&oacute;rica extreme&ntilde;a, por delante de su derecho a un tren digno y unas infraestructuras del primer mundo, por fin ha sido puesta en el centro. Se acab&oacute; que las moras no puedan ir tapadas, est&eacute;n donde est&aacute;n aunque nadie haya visto una. Para entender la necesidad de esta medida hay que conocer una serie de datos que contextualicen hasta qu&eacute; punto Vox se ocupa de problemas inexistentes que tienen como &uacute;nico objetivo alimentar pulsiones racistas donde no hay problemas para capitalizar ese sentimiento de odio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Extremadura hay una poblaci&oacute;n aproximada de 20.000 musulmanes, bastante estable con peque&ntilde;as oscilaciones desde el a&ntilde;o 2016. La mayor&iacute;a de esa poblaci&oacute;n se encuentra en Badajoz, C&aacute;ceres y Talayuela, con una poblaci&oacute;n general en toda Extremadura de 1.065.000 habitantes. Los musulmanes suponen el 1,8% de la poblaci&oacute;n, muy por debajo de la media nacional que est&aacute; cerca del 5%. Extremadura es un territorio con una extensi&oacute;n de 41.635 kil&oacute;metros cuadrados, lo que supone que hay un musulm&aacute;n por cada 0,46 kil&oacute;metros cuadrados. Si segmentamos la poblaci&oacute;n musulmana m&aacute;s a&uacute;n mirando solo a la poblaci&oacute;n femenina, que es la potencial portadora de burka o niqab, tan solo existen 7.000 mujeres en una poblaci&oacute;n de m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas, lo que supone el 0,69% de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de PP y Vox ha puesto en el foco una ley para perseguir y criminalizar a un colectivo que supone el 0,69% de la poblaci&oacute;n. As&iacute; empiezan los pogromos. Pero podemos a&uacute;n recortar m&aacute;s si hacemos una estimaci&oacute;n. La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n musulmana en Extremadura es de Marruecos, donde el burka no existe y el niqab es marginal. As&iacute; que atendiendo a la poblaci&oacute;n existente, las caracter&iacute;sticas culturales y el uso de estas prendas en la poblaci&oacute;n general, le he pedido a Claude que haga una estimaci&oacute;n sobre cu&aacute;l es el uso potencial de estas prendas en Extremadura. La Inteligencia Artificial de Anthropic ha considerado una estimaci&oacute;n de uso del niqab de entre 5 y 20 personas y del burka de un total de 0 mujeres musulmanas. Es decir, la preocupaci&oacute;n fundamental de Vox y el PP es atender y poner en el centro un problema que no existe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para seguir contextualizando es m&aacute;s probable encontrarse con una especie en peligro de extinci&oacute;n cr&iacute;tico como el &Aacute;guila Imperial, que mantiene 75 parejas reproductoras en toda Extremadura, la Cig&uuml;e&ntilde;a Negra, el Avetoro o el Desm&aacute;n Ib&eacute;rico. Es m&aacute;s probable encontrarse con especies casi desaparecidas de nuestra fauna extreme&ntilde;a que con una mujer musulmana portando por las calles de cualquier poblaci&oacute;n extreme&ntilde;a un burka o un niqab. Como ya hemos dicho ninguno de estos datos servir&aacute; para convencer a un racista que deje de serlo y por eso este tipo de medidas seguir&aacute; produci&eacute;ndose en partidos racistas como VOX que las proponen y en partidos racistas como el PP que las aceptan, pero no por ello tenemos que dejar de explicar que legislar sobre el burka en Extremadura tiene el mismo sentido concreto que preocuparse por la proliferaci&oacute;n del leopardo de las nieves por La Siberia extreme&ntilde;a. Pero as&iacute; funciona el odio y la irracionalidad, porque con una buena campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n y propaganda puede que algunos piensen que por qu&eacute; no va a haber por Herrera del Duque un animal que tiene como apellido &ldquo;de las nieves&rdquo; estando en La Siberia. No subestimen el poder de la idiocia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burka-almendralejo_129_13154019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1b10c44-3112-4928-bfb0-bb477ab7faae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2342807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1b10c44-3112-4928-bfb0-bb477ab7faae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2342807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un burka en Almendralejo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1b10c44-3112-4928-bfb0-bb477ab7faae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Elecciones Extremadura,María Guardiola,PP - Partido Popular,Vox,Racismo,Islamofobia,Burka,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No te olvides de Haití]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-olvides-haiti_129_13154009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/332e06a2-6a53-4ce8-ae91-e91b97f0b464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No te olvides de Haití"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada nuevo. El año pasado, la violencia de las bandas dejó tras de sí unos 6.000 muertos en Haití. Es imposible disponer de cifras exactas</p></div><p class="article-text">
        La agon&iacute;a de Hait&iacute; no se detiene. Cada d&iacute;a es una tragedia. El presente mes de abril no ha sido del todo malo, teniendo en cuenta que el pa&iacute;s est&aacute; casi completamente en manos de bandas violentas. Y a&uacute;n as&iacute;: comenz&oacute; con la masacre de unas 50 personas en la localidad de Jean-Denis y sigui&oacute; con una estampida humana (por causas a&uacute;n no esclarecidas) que el d&iacute;a 13 mat&oacute; a unas 30 personas en la hist&oacute;rica fortaleza de Laferri&egrave;re. Entre los d&iacute;as 13 y 15, las lluvias torrenciales causaron al menos 13 muertos y grandes destrozos.
    </p><p class="article-text">
        Nada nuevo. El a&ntilde;o pasado, la violencia de las bandas dej&oacute; tras de s&iacute; unos 6.000 muertos. Es imposible disponer de cifras exactas. La administraci&oacute;n p&uacute;blica colaps&oacute; hace mucho tiempo y los cad&aacute;veres suelen ser quemados con neum&aacute;ticos y enterrados r&aacute;pidamente, para evitar infecciones.
    </p><p class="article-text">
        El gran periodista espa&ntilde;ol Ricardo Ortega muri&oacute; en Hait&iacute; el 7 de marzo de 2004. Se hab&iacute;a refugiado con otras personas en un callej&oacute;n de Puerto Pr&iacute;ncipe durante el ataque de una banda. Entonces llegaron tropas de la fuerza de intervenci&oacute;n estadounidense. Ricardo se asom&oacute; mostrando la c&aacute;mara y gritando que era periodista. Un marine le dispar&oacute; una r&aacute;faga mortal.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que Hait&iacute; hab&iacute;a tocado fondo y que las tropas extranjeras, con toda su brutalidad, lograr&iacute;an pacificar el peque&ntilde;o pa&iacute;s. Nada de eso. Aquella fuerza militar amparada por la ONU se march&oacute; como hab&iacute;a venido, sin otro &eacute;xito que aumentar el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        El 12 de enero de 2010, un terremoto caus&oacute;, seg&uacute;n c&aacute;lculos m&aacute;s o menos oficiales, 316.000 muertos. Lean de nuevo la cifra, por favor. En oto&ntilde;o de ese a&ntilde;o se extendi&oacute; una epidemia de c&oacute;lera. La rumorolog&iacute;a culp&oacute; a un destacamento de soldados nepal&iacute;es y varios de ellos fueron linchados. Los haitianos viven en un estado permanente de terror y paranoia. Que la religi&oacute;n m&aacute;s extendida sea el vud&uacute;, tan abundante en magias y maldiciones, no ayuda.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de agosto de 2021 hubo un nuevo terremoto. &ldquo;Solamente&rdquo; 2.500 muertos, en esta ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo presidente electo de Hait&iacute;, Juvenal Mo&iuml;se, fue asesinado el 7 de julio de 2021. Un grupo de mercenarios colombianos y estadounidenses entr&oacute; en su residencia, simulando un operativo policial antidroga, y tras romperle varios huesos a golpes lo acribillaron a tiros. Se ignora qui&eacute;n orden&oacute; el magnicidio.
    </p><p class="article-text">
        El poder (muy limitado) qued&oacute; en manos de una serie de primeros ministros provisionales hasta que el &uacute;ltimo de ellos, Alix Didier Fils-Aim&eacute;e, de 55 a&ntilde;os, due&ntilde;o de una cadena de tintorer&iacute;as, se autoproclam&oacute; presidente hace dos meses.
    </p><p class="article-text">
        Fils-Aim&eacute;e contrat&oacute; en 2025 los servicios de Erik Prime, antiguo propietario de Blackwater, la empresa de mercenarios que dej&oacute; en Irak un triste recuerdo. Prime prometi&oacute; acabar con los l&iacute;deres de las bandas usando drones. Pese a numerosos bombardeos desde el aire, con m&uacute;ltiples v&iacute;ctimas, ning&uacute;n l&iacute;der ha ca&iacute;do hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno controla, relativamente, una peque&ntilde;a parte de la capital, Puerto Pr&iacute;ncipe. El aeropuerto se usa de forma exclusiva para vuelos militares o paramilitares. El puerto est&aacute; en manos del Rey Micanor (ese es su apodo), uno de los se&ntilde;ores de la guerra que encabezan Viv Ansanm (Vivir Juntos en criollo), la confederaci&oacute;n de bandas.
    </p><p class="article-text">
        La nueva fuerza de intervenci&oacute;n organizada por la ONU, compuesta por unos 5.500 soldados procedentes de Chad, Guatemala y Banglad&eacute;s, no podr&aacute; desplegarse hasta el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o. La anterior fuerza de intervenci&oacute;n apenas logr&oacute; &eacute;xitos y fue acusada de perpetrar m&uacute;ltiples casos de violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s m&aacute;s pobre del hemisferio occidental, con una renta per c&aacute;pita que no alcanza los 800 d&oacute;lares anuales, pertenecer a una banda asegura la alimentaci&oacute;n. A los se&ntilde;ores de la guerra les cuesta poco reclutar j&oacute;venes. Como una de las t&aacute;cticas de las bandas consiste en hacer pasar guerrilleros por refugiados (hay 1,4 millones de desplazados en Hait&iacute;) para infiltrarse en los barrios y atacar desde dentro, cualquier persona m&iacute;nimamente sospechosa es objeto de linchamiento. Se vive en una continua paranoia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Hait&iacute; fue la primera rep&uacute;blica independiente del Caribe (1803). Y la primera rep&uacute;blica creada por esclavos que hab&iacute;an logrado sublevarse. Desde entonces no cesaron las desgracias. Tom&oacute; el poder Jean-Jacques Dessalines, un fan&aacute;tico que se proclam&oacute; emperador y orden&oacute; la ejecuci&oacute;n de todos los blancos. Una conjura de mulatos acab&oacute; con &eacute;l. Hasta hoy, mulatos (identificados con la oligarqu&iacute;a) y negros (identificados con las clases populares) mantienen su enfrentamiento.
    </p><p class="article-text">
        La que hab&iacute;a sido la colonia m&aacute;s rica de Francia, gracias al az&uacute;car, fue boicoteada por las principales potencias del siglo XIX. Los motivos, obviamente, eran raciales. Hait&iacute; no logr&oacute; salir de la pobreza. La pobreza engendr&oacute; violencia y una sucesi&oacute;n de intervenciones militares, acompa&ntilde;adas de expolios, por parte de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Las dictaduras de Fran&ccedil;ois Duvalier (Papa Doc) y su hijo Jean-Claude Duvalier (Baby Doc), entre 1957 y 1986, acabaron de arrasar el pa&iacute;s. Su brutal polic&iacute;a pol&iacute;tica, los Tonton Macoutes, est&aacute; en el origen de las bandas: tras el fin de la dictadura, los antiguos polic&iacute;as se dedicaron a la delincuencia.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el genial Antonio Fraguas, Forges, incluy&oacute; en un rinc&oacute;n de sus vi&ntilde;etas un mensaje invariable: &ldquo;No te olvides de Hait&iacute;&rdquo;. No nos olvidemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-olvides-haiti_129_13154009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/332e06a2-6a53-4ce8-ae91-e91b97f0b464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="589811" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/332e06a2-6a53-4ce8-ae91-e91b97f0b464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="589811" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No te olvides de Haití]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/332e06a2-6a53-4ce8-ae91-e91b97f0b464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Haití,Francia,Estados Unidos,Terremotos,Violencia callejera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayor debilidad de Vox es irreversible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mayor-debilidad-vox-irreversible_129_13151743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/515a2db9-f277-4c32-95e0-a77df8d058da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayor debilidad de Vox es irreversible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La purga de Ortega Smith y Antelo, visto desde esta óptica, tiene otra lectura. No solo es un acto de centralización del poder, también es una respuesta desesperada a un problema existencial: si no elimina a los que tienen capacidad de cuidar de sus gentes iba a perder el control sobre las bases del partido</p></div><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; pasando en Vox es mucho m&aacute;s sencillo de lo que parece. Olv&iacute;dense de un &ldquo;colapso&rdquo;, una balcanizaci&oacute;n, o incluso de una unidaspodemizaci&oacute;n del partido de Abascal, porque no va a ocurrir. Matizo: puede ocurrir, pero no es lo que va a ocurrir con mayor probabilidad. Lo que est&aacute; por venir en Vox tiene dos caminos muy bien diferenciados y todo depender&aacute; de si pretenden planear sobre el largo plazo o ejecutar un vuelo gallin&aacute;ceo para sacar a S&aacute;nchez del Gobierno en 2027.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas han ca&iacute;do Javier Ortega Smith y Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, entre otros. Esto forma parte de una estrategia en paralelo de Abascal para descabezar a las fuerzas locales y auton&oacute;micas del partido que pudieran convertirse eventualmente en barones como los que hay en el PP o en el PSOE; o sea, un esfuerzo dirigido a erigirse como &uacute;nica cabeza visible y plausible del partido. Con Ortega Smith y Antelo han ca&iacute;do tambi&eacute;n sus subordinados y seguidores a nivel auton&oacute;mico y han sido reemplazados por gente m&aacute;s af&iacute;n a la c&uacute;pula nacional; aqu&iacute; es donde la mayor&iacute;a de an&aacute;lisis, en mi opini&oacute;n, caen en el error: no se trata tanto de una purga como de un castigo a la insumisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de Vox de salirse de los gobiernos auton&oacute;micos en julio de 2024 les sali&oacute; relativamente bien, porque consiguieron crecer electoralmente y demostrar a sus votantes que no iban a regalarle al PP las llaves de la gobernabilidad. Pero ocurre que cuando la pol&iacute;tica es espect&aacute;culo, hacer el mismo truco dos veces seguidas acaba aburriendo, aunque ese no es el problema. No el &uacute;nico, al menos, al que los ultraderechistas se enfrentan estos meses. En elDiario.es Murcia public&aacute;bamos hace unos d&iacute;as una pieza de investigaci&oacute;n donde segu&iacute;amos la pista a Isidro Carrasco, portavoz de Vox en el municipio de &Aacute;guilas, que, siendo edil de ese Ayuntamiento, hab&iacute;a sido fichado tambi&eacute;n como asesor del Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Cartagena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tirando un poco del hilo de Carrasco, encontramos que, unos meses antes, hab&iacute;a dado un puesto de libre adjudicaci&oacute;n a la nuera de Carmen Mendui&ntilde;a, que a su vez es portavoz de Vox en Lorca y miembro del Comit&eacute; Ejecutivo Provincial que dimiti&oacute; en bloque para hacer caer a Antelo. S&eacute; que puede parecer algo lioso, tanto nombre y tanto don nadie recolocado de aqu&iacute; para all&aacute; como si Vox fuese una ETT, pero aqu&iacute; viene la cuesti&oacute;n de fondo. Estos movimientos son, en esencia, una cadena de favores que se paga en forma de sueldos p&uacute;blicos; aunque sea cuestionable, no es ilegal, pero nos sirve para entender el motivo por el que en Vox est&aacute; dimitiendo tanta gente, y que revela, adem&aacute;s, su principal debilidad.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de Vox de abandonar los gobiernos, ya sean auton&oacute;micos o municipales, m&aacute;s all&aacute; de su utilidad t&aacute;ctica (debilitar la posici&oacute;n de los populares), tiene un efecto colateral. Dicho en rom&aacute;n paladino, est&aacute;s pidi&eacute;ndole a un mindundi del Ayuntamiento de, no s&eacute;, Retru&eacute;cano del Caudillo, que renuncie a su puesto de concejal de festejos, fruto de las coaliciones con el PP y por el que le retribuyen treinta mil pavos anuales, &uacute;nicamente por una cuesti&oacute;n de estrategia de partido. Y claro, aparecen los d&iacute;scolos.
    </p><p class="article-text">
        El PP -y el PSOE- se pueden permitir pedir a sus peones hacer estos sacrificios porque son partidos-empresa gigantescos y, si hoy te quito el sueldo del Ayuntamiento, ma&ntilde;ana te pongo otro de asesor, te contrato en el partido, te llevo a Europa o ya veremos qu&eacute; hacemos para no dejarte tirado. Vox no puede.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; el nudo gordiano. No tienen suficientes puestos, ni suficiente dinero, ni suficiente estructura para reciclar a todos los que sacrifican algo por el partido. Cuando pides a alguien que abandone un puesto remunerado en un Ayuntamiento, dejas de tener herramientas para mantenerlo leal. Y eso es exactamente lo que est&aacute; sucediendo: los que se van no se van porque ideol&oacute;gicamente desacuerden con Abascal, sino porque Abascal les est&aacute; pidiendo que renuncien a su fuente de ingresos sin poder ofrecerles nada a cambio. Sobre todo cuando son conscientes de que Abascal est&aacute; vampirizando la econom&iacute;a del partido al completo. Son divorcios econ&oacute;micos, no pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La purga de Ortega Smith y Antelo, visto desde esta &oacute;ptica, tiene otra lectura. No solo es un acto de centralizaci&oacute;n del poder, tambi&eacute;n es una respuesta desesperada a un problema existencial: si no elimina a los que tienen capacidad de cuidar de sus gentes iba a perder el control sobre las bases del partido. Mejor descabezarlos que permitir que florecieran como alternativas.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a de todo esto es que Abascal ha elegido ganar en corto plazo mediante la centralizaci&oacute;n total de los recursos pol&iacute;ticos para las elecciones de 2027 a costa de garantizar su derrota en el largo plazo. Ha sacrificado la estructura del partido por el control de las bases; ha intercambiado la durabilidad por la toma de poder inmediata. Si gana en 2027, tal vez la maniobra le merezca la pena. Pero si falla, cuando en 2027 vea que sus sacrificios no han servido, descubrir&aacute; que ha quemado todos los puentes que lo manten&iacute;an vivo. Y no va a ganar porque Feij&oacute;o no sabe por d&oacute;nde le da el aire, y ellos han pasado demasiado tiempo a la sombra de Trump y de Israel. Vox habla de s&iacute; mismo como un partido que no tiene techo, cuyo movimiento social, su pendulazo, no tiene vuelta atr&aacute;s, pero s&iacute; la tiene. La verdadera debilidad de Vox es estructural y es irreversible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mayor-debilidad-vox-irreversible_129_13151743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/515a2db9-f277-4c32-95e0-a77df8d058da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="529707" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/515a2db9-f277-4c32-95e0-a77df8d058da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="529707" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La mayor debilidad de Vox es irreversible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/515a2db9-f277-4c32-95e0-a77df8d058da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vientos xenófobos desde Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vientos-xenofobos-extremadura_129_13152544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d4465ad-eda6-440d-9e97-5657aebec733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vientos xenófobos desde Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No estamos ante un acuerdo que se vaya a concretar en gran medida en normas extremeñas en vigor, sino en posicionamientos de su gobierno. Básicamente la señora Guardiola se compromete a defender frente al gobierno de la nación y a su propio partido, los posicionamientos xenófobos de Vox en materia de inmigración</p></div><p class="article-text">
        Se acaba de publicar el acuerdo firmado por el Partido Popular y VOX para gobernar conjuntamente en Extremadura. La presidenta Guardiola, que hace poco dec&iacute;a que no pod&iacute;a dejar entrar en el gobierno a quienes deshumanizan a los inmigrantes, no solo lo ha hecho, sino que se ha sumado a ello.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo es xen&oacute;fobo. Sin duda. No por las medidas que prev&eacute;, sino por el lenguaje que utiliza y las ideas que evidencia. Cualquier jurista que lo lea entender&aacute; inmediatamente que tanto VOX como el Partido Popular querr&iacute;an adoptar toda una serie de normas que implican una discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de origen, religi&oacute;n o raza. Pero no lo van a hacer en Extremadura. Esencialmente porque ninguna de ellas es competencia de la comunidad aut&oacute;noma. En ese sentido, la &uacute;nica manera de aplicar en esa regi&oacute;n el programa excluyente de los ultras que ahora ha asumido tambi&eacute;n el partido conservador ser&iacute;a salt&aacute;ndose la ley. Como los firmantes -que no son tontos- lo saben, el texto del acuerdo est&aacute; lleno de requiebros y medias palabras que demuestran que efectivamente, desde el punto de vista jur&iacute;dico es tan solo papel mojado.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, el documento firmado tiene mas forma de folleto propagand&iacute;stico que de un programa de gobierno. Literalmente, el compromiso en la mayor&iacute;a de puntos es &lsquo;instar&rsquo; o &lsquo;exigir&rsquo; al gobierno de Espa&ntilde;a a cambiar las normas; &lsquo;trabajar activamente&rsquo; para conseguir sus objetivos. A lo sumo, &rsquo;poner el m&aacute;ximo celo&rsquo; en determinadas cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo est&aacute; en los relativo al reparto de menores inmigrantes tutelados por el Estado. El real decreto que regula la materia establece un mecanismo de ejecuci&oacute;n forzoso, de modo que las comunidades aut&oacute;nomas no pueden negarse a recibir a un menor. El acuerdo firmado entre ultras y conservadores, recalca que la junta de Extremadura se opondr&aacute; a este reparto &ldquo;por todos los medios legales, jur&iacute;dicos y pol&iacute;ticos&rdquo;, especialmente no participando en reuniones destinadas a reformar o aplicar el sistema. Es decir, en la pr&aacute;ctica toda esa oposici&oacute;n se plasmar&aacute; en una declaraci&oacute;n indignada por la que la junta dir&aacute; que se opone al reparto. Con eso se habr&aacute; cumplido el acuerdo, incluso aunque Extremadura contin&uacute;e aplicando la ley y acogiendo a los menores que se le asignen.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay prevista ninguna medida que venga a modificar las normas de empadronamiento. M&aacute;s all&aacute; de los titulares que leemos estos d&iacute;as, lo m&aacute;ximo a lo que se comprometen los nuevos gobernantes extreme&ntilde;os en este punto es a pedir al gobierno que reforme la ley de bases del r&eacute;gimen local. Y ya se sabe lo que hay contra el vicio de pedir&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales hallazgos propagand&iacute;sticos de este acuerdo es la inclusi&oacute;n de expresiones de dudosa eficacia jur&iacute;dica que dan a entender la posibilidad de adoptar normas discriminatorias. As&iacute; en los apartados referidos a la vivienda y la seguridad, se habla del &ldquo;principio de prioridad nacional&rdquo;. Sin embargo, al leer la letra peque&ntilde;a del acuerdo, este principio se traduce tan solo en exigir un tiempo de empadronamiento previo en Extremadura para acceder a determinados servicios, como vivienda protegida. Esa restricci&oacute;n no afectar&aacute; necesariamente a extranjeros, sino a cualquier ciudadano que se traslade a vivir a esa comunidad aut&oacute;noma. M&aacute;s a&uacute;n, conscientes de que eso dificulta el retorno de los extreme&ntilde;os, que emigraron a otros lugares, se modera con el criterio de que tambi&eacute;n se puede acceder si se tienen familiares viviendo ya en Extremadura. Aplicado a los residentes extranjeros viene a ser una especie de procedimiento de arraigo o unificaci&oacute;n familiar. Nada que se oponga a las leyes espa&ntilde;olas en materia de inmigraci&oacute;n; m&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Incapaces de negar demasiado la evidencia, en otro punto los firmantes reconocen que la junta de Extremadura tiene &ldquo;limitadas competencias &rdquo;para, promover acuerdos con pa&iacute;ses de origen. As&iacute;, a lo largo de todo el texto, hay compromisos de fomentar, promover, intentar, o similar. Se han aprobado directrices comunes pol&iacute;ticas pero no jur&iacute;dicas. No estamos ante un acuerdo que se vaya a concretar en gran medida en normas extreme&ntilde;as en vigor, sino en posicionamientos de su gobierno. B&aacute;sicamente la se&ntilde;ora Guardiola se compromete a defender frente al gobierno de la naci&oacute;n y a su propio partido, los posicionamientos xen&oacute;fobos de Vox en materia de inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Siendo rigurosos, s&iacute; es cierto que en un pu&ntilde;ado de apartados se habla de medidas concretas que adoptar&aacute; el gobierno o el parlamento extreme&ntilde;o. Sucede as&iacute;, sobre todo, en materia de protecci&oacute;n al medio ambiente que es competencia exclusiva de la comunidad aut&oacute;noma. Lamentablemente, los partidos firmantes quieren cambiar las leyes de protecci&oacute;n ambiental, de caza, de pesca y de espacios naturales, siempre fomentando el desarrollo desaforado y reduciendo la garant&iacute;a del medio ambiente. Ah&iacute; podr&aacute;n causar da&ntilde;os irreversibles. Sin embargo, en materia de migraciones y extranjer&iacute;a, por ahora, la falta de competencias hace imposible que desde Extremadura se amenace a la igualdad y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez disparan las salvas con munici&oacute;n de fogueo, pues. Pero estos fuegos artificiales son un anuncio de lo que podr&iacute;a pasar si tras las elecciones generales, se llegara a un acuerdo similar en el gobierno de Espa&ntilde;a. Lo que anuncia ahora el Partido Popular es que est&aacute; dispuesto a poner en marcha una legislaci&oacute;n extremista y xen&oacute;foba si alg&uacute;n d&iacute;a su l&iacute;der llega a la Moncloa. En este sentido, las aspiraciones que se reflejan en el acuerdo van mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que prev&eacute;n las normas en vigor en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses europeos. Las reglas sobre inmigraci&oacute;n y extranjer&iacute;a que le gustar&iacute;a aplicar a la alianza entre populares y VOX solo tienen parang&oacute;n, si acaso, en las de gobiernos extremistas, como los de Hungr&iacute;a o Polonia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute;, las ideas que de pronto ha abrazado el que hasta ahora era un partido conservador democr&aacute;tico (de centroderecha, en su propia denominaci&oacute;n) son en gran medida inconstitucionales. Algunas ideas que no se ha atrevido a plasmar de modo vinculante en el acuerdo, pero que defienden al presentarlo p&uacute;blicamente suponen una aut&eacute;ntica discriminaci&oacute;n por origen prohibida por la constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el partido popular en esta nueva deriva xen&oacute;foba llegara al poder en pr&oacute;ximas elecciones generales, solo podr&iacute;a aplicar este programa que ahora anuncia modificando previamente la Constituci&oacute;n y reduciendo el &aacute;mbito de protecci&oacute;n en Espa&ntilde;a de los derechos fundamentales. Est&aacute; por ver si se atrever&aacute;n a tanto, pero este acuerdo anuncia un cielo muy oscuro para los derechos humanos en nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Urías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vientos-xenofobos-extremadura_129_13152544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d4465ad-eda6-440d-9e97-5657aebec733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1432676" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d4465ad-eda6-440d-9e97-5657aebec733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1432676" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vientos xenófobos desde Extremadura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d4465ad-eda6-440d-9e97-5657aebec733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un acuerdo contra la Constitución que incita el odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acuerdo-constitucion-incita-odio_129_13152394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cdd36ca-1fc9-4675-a66c-4d74b3667c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acuerdo contra la Constitución que incita el odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema es que el Partido Popular ha decidido asumir ese marco como propio y, al hacerlo, lo legitima y lo amplifica. La extrema derecha deja de ser una fuerza que presiona desde fuera para convertirse en quien dicta la lógica de un gobierno con un programa que sus electores no votaron</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo alcanzado entre PP y Vox para gobernar en coalici&oacute;n la Junta de Extremadura no es una deriva ideol&oacute;gica m&aacute;s, es una quiebra de nuestro modelo constitucional. No estamos ante un programa pol&iacute;tico con el que disentir, estamos ante una arquitectura de exclusi&oacute;n y violencia institucional que reproduce, con perversi&oacute;n inquietante, las pol&iacute;ticas que Donald Trump ha instalado en Estados Unidos. Un sistema que legisla para discriminar, que decide qui&eacute;n merece la protecci&oacute;n del Estado y qui&eacute;n no. Ahora son las personas migrantes, ma&ntilde;ana, las racializadas. Despu&eacute;s, las personas con discapacidad, las comunidades gitanas, las disidencias sexuales... La exclusi&oacute;n es solo un primer paso de la dominaci&oacute;n, la opresi&oacute;n&hellip; de la violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres de Vox celebran p&uacute;blicamente el acuerdo como &ldquo;un hito hist&oacute;rico&rdquo; y alardean de que esta es la primera vez en la historia pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en que la que se institucionaliza la discriminaci&oacute;n entre espa&ntilde;oles e inmigrantes en la planificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales. El eje del acuerdo es la llamada &ldquo;prioridad nacional&rdquo;. No es un simple criterio de gesti&oacute;n administrativa, es la institucionalizaci&oacute;n de una jerarqu&iacute;a de derechos, de vidas. Es la legalizaci&oacute;n de la violencia institucional.<strong> </strong>El acuerdo plantea un sistema en el que el acceso a derechos sociales, econ&oacute;mico y culturales como las prestaciones, la vivienda o los servicios p&uacute;blicos quede condicionado en funci&oacute;n del origen, del arraigo o de la &ldquo;vinculaci&oacute;n con el territorio&rdquo;. Distinguir entre qui&eacute;n merece derechos y qui&eacute;n no tiene un nombre preciso en nuestro ordenamiento: discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 14 de la Constituci&oacute;n no deja margen a la ambig&uuml;edad. La igualdad ante la ley no admite ciudadan&iacute;as de primera y de segunda. Para hacer lo que propone Vox no basta reformar la Ley de Extranjer&iacute;a, como se compromete el PP; habr&iacute;a que cambiar la Constituci&oacute;n. Es m&aacute;s, con este acuerdo, ambos partidos tensan tambi&eacute;n la Ley Org&aacute;nica de Partidos Pol&iacute;ticos, cuyo art&iacute;culo 9 establece que los partidos pol&iacute;ticos ejercer&aacute;n libremente sus actividades, debiendo respetar la Constituci&oacute;n y la ley, al tiempo que su actividad deber&aacute; ajustarse a los principios democr&aacute;ticos. Este acuerdo ni los representantes pol&iacute;ticos que lo promueven, no respetan la Constituci&oacute;n, y este acuerdo representa una actividad que no se ajusta a los principios democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas concretas revelan la magnitud del problema. Vox sabe (como lo sabe el PP) que hay conflictos de competencias insalvables y claros vicios de inconstitucionalidad en lo que dicen que har&aacute;n. Pero su intenci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de ocupar gobiernos. Quieren ocupar las mentes, corromper la convivencia, lograr que lo que hoy resulta inadmisible empiece a parecer razonable. Porque una vez introducido el principio de &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, lo que se erosiona no es solo el acceso a determinados derechos, sino el fundamento mismo de la igualdad. Se instala la idea de que hay personas m&aacute;s leg&iacute;timas que otras para ser protegidas por lo p&uacute;blico. Y cuando eso ocurre, la exclusi&oacute;n (la limpieza) deja de percibirse como una vulneraci&oacute;n de derechos y empieza a justificarse como una opci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El veto a la asistencia sanitaria a personas en situaci&oacute;n irregular es directamente ilegal. El Tribunal Constitucional ya lo resolvi&oacute;. La atenci&oacute;n sanitaria, incluida la de urgencia, es un derecho subjetivo que ninguna norma auton&oacute;mica puede retirar y el TC ya lo ha blindado. Vincular el acceso a vivienda y ayudas p&uacute;blicas al arraigo o al empadronamiento prolongado contradice frontalmente los art&iacute;culos 13 y 14 de la Constituci&oacute;n y la Ley 15/2022, que proh&iacute;be expresamente la discriminaci&oacute;n por origen nacional o &eacute;tnico. El requisito de cinco a diez a&ntilde;os de empadronamiento continuado para acceder a vivienda protegida es lo que la Directiva 2000/43/CE define como discriminaci&oacute;n indirecta, es decir, una medida aparentemente neutra que produce un impacto desproporcionado sobre personas de origen extranjero, sin justificaci&oacute;n objetiva ni proporcionada. La prohibici&oacute;n del burka y el niqab en espacios de prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos vulnera el art&iacute;culo 16 de la Constituci&oacute;n y discrimina a un colectivo singularizado por religi&oacute;n, etnia y origen. La supresi&oacute;n del programa de ense&ntilde;anza de lengua &aacute;rabe y cultura marroqu&iacute; choca con el art&iacute;culo 27 de la Constituci&oacute;n y con compromisos bilaterales con Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Pero es en el tratamiento de la infancia migrante donde el acuerdo muestra con mayor claridad su ruptura con el Estado de Derecho. Plantear la devoluci&oacute;n de personas menores de edad no acompa&ntilde;adas excede las competencias auton&oacute;micas y vulnera principios b&aacute;sicos del ordenamiento espa&ntilde;ol e internacional. El inter&eacute;s superior del menor, la prohibici&oacute;n de devoluciones autom&aacute;ticas y el deber de protecci&oacute;n de la infancia en situaci&oacute;n de desamparo son obligaciones jur&iacute;dicas vinculantes, recogidas en la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, ratificada por pr&aacute;cticamente toda la comunidad internacional (con la excepci&oacute;n de Estados Unidos y Yemen) y plenamente integrada en nuestro sistema jur&iacute;dico. La infancia no puede ser tratada como un instrumento de control migratorio. La experiencia reciente lo confirma. En julio de 2021, los intentos de devoluci&oacute;n de menores desde Ceuta fueron paralizados por los tribunales precisamente por incumplir estas garant&iacute;as b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s una dimensi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de la inconstitucionalidad de cada medida, y es valorar el potencial de este acuerdo como discurso de odio institucional. El art&iacute;culo 510.1a del C&oacute;digo Penal protege frente a quien fomente o incite la discriminaci&oacute;n por origen nacional. El TEDH tiene establecido que para que exista discurso de odio no hace falta incitar expl&iacute;citamente a la violencia, basta con incitar a la discriminaci&oacute;n o ridiculizar a partes de la poblaci&oacute;n. Es exactamente lo que el Tribunal aplic&oacute; en el caso F&eacute;ret contra B&eacute;lgica, donde conden&oacute; a un pol&iacute;tico de extrema derecha por un discurso xen&oacute;fobo dirigido a restringir derechos de personas migrantes. Cuando desde Vox se califica la discriminaci&oacute;n entre espa&ntilde;oles e inmigrantes de &ldquo;hito hist&oacute;rico&rdquo; y &ldquo;eje estrat&eacute;gico&rdquo; se producen declaraciones que, bajo ese est&aacute;ndar y el del art&iacute;culo 510.1a del C&oacute;digo Penal, podr&iacute;an sustentar una denuncia ante la Fiscal&iacute;a Delegada en Delitos de Odio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema no es &uacute;nicamente Vox. El problema es que el Partido Popular ha decidido asumir ese marco como propio. La extrema derecha ya no es una fuerza que presiona desde fuera, es una l&oacute;gica que se integra en un gobierno auton&oacute;mico. Por eso es muy importante que tengamos claro que pasar de la igualdad jur&iacute;dica a la preferencia identitaria no es compatible con la Constituci&oacute;n y que la respuesta jur&iacute;dica existe (recursos de inconstitucionalidad, conflictos de competencias, impugnaciones contencioso-administrativas). Tambi&eacute;n es necesario que tengamos claro, que el da&ntilde;o m&aacute;s inmediato y profundo de este acuerdo no es lo que dice que prohibir&aacute;, recortar&aacute; o derogar&aacute;, es el marco mental que instala en la ciudadan&iacute;a, en el pueblo espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema no es &uacute;nicamente Vox. El problema es que el Partido Popular ha decidido asumir ese marco como propio y, al hacerlo, lo legitima y lo amplifica. La extrema derecha deja de ser una fuerza que presiona desde fuera para convertirse en quien dicta la l&oacute;gica de un gobierno con un programa que sus electores no votaron, para eso ya hubieran votado a Vox. El PP es el que est&aacute; desplazando el umbral de lo aceptable, el que est&aacute; tensionando la Constituci&oacute;n y el propio sistema con tal de permanecer en el poder. Porque el da&ntilde;o m&aacute;s profundo de este acuerdo no es solo lo que pretende prohibir, recortar o expulsar, es el marco narrativo, de creencias y no-convivencia que instala. Es la idea de que se puede discriminar, excluir, prescindir de vidas. Ese es el verdadero peligro, sustituir el inter&eacute;s general que define a un Estado social y democr&aacute;tico de Derecho por una l&oacute;gica de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; que convierte los derechos en privilegios. Es renuncia al art&iacute;culo 10 de la Constituci&oacute;n que dice que&nbsp;&ldquo;la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los dem&aacute;s son fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acuerdo-constitucion-incita-odio_129_13152394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0cdd36ca-1fc9-4675-a66c-4d74b3667c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83295" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0cdd36ca-1fc9-4675-a66c-4d74b3667c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83295" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un acuerdo contra la Constitución que incita el odio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0cdd36ca-1fc9-4675-a66c-4d74b3667c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad nacional: los límites constitucionales de una política de exclusión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/prioridad-nacional-limites-constitucionales-politica-exclusion_129_13151690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd537064-ef7f-4bc7-ae8a-3801598bb4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad nacional: los límites constitucionales de una política de exclusión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Extremadura, la inmigración no es un capítulo de tres páginas: es el marco. Aunque ocupe una parte limitada del documento, la lógica de la “prioridad nacional” se proyecta sobre vivienda, ayudas y sanidad. Es, en la práctica, una “lepenización hispánica” del programa de gobierno</p></div><p class="article-text">
        Hay decisiones pol&iacute;ticas que no solo cambian pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino que tensionan de forma deliberada los fundamentos del orden jur&iacute;dico. El acuerdo entre PP y Vox en Extremadura introduce una de ellas: la llamada &ldquo;prioridad nacional&rdquo; en el acceso a prestaciones. No es un matiz program&aacute;tico, sino un planteamiento con profundas implicaciones jur&iacute;dicas y pol&iacute;ticas, porque cuestiona el principio sobre el que se ha construido el Estado social: la igualdad en el acceso a derechos en funci&oacute;n de la necesidad.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es directa: &iquest;puede el acceso a servicios p&uacute;blicos &mdash;sanidad, vivienda, ayudas&mdash; condicionarse por la nacionalidad o el arraigo? La respuesta, en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos, es muy limitada y acaricia la ilegalidad. El art&iacute;culo 14 de la Constituci&oacute;n consagra el principio de igualdad y proh&iacute;be la discriminaci&oacute;n, mientras que el art&iacute;culo 41 configura un sistema de protecci&oacute;n social basado en la necesidad. A ello se suma el marco europeo, que restringe cualquier exclusi&oacute;n sistem&aacute;tica. Y existe un l&iacute;mite adicional: muchas de estas materias exceden las competencias auton&oacute;micas, lo que abre un conflicto directo con el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la &ldquo;prioridad nacional&rdquo; introduce un salto cualitativo. No se limita a modular requisitos administrativos, sino que establece una preferencia estructural basada en la pertenencia. Desplaza el eje desde la necesidad hacia la identidad. Y ese desplazamiento no solo tensiona la Constituci&oacute;n, sino que abre la puerta a su impugnaci&oacute;n judicial.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias son previsibles. Si estas medidas se desarrollan normativamente, se activar&aacute; una din&aacute;mica de conflicto institucional con el Gobierno central y de control por parte de los tribunales. No es un escenario hipot&eacute;tico, sino el funcionamiento ordinario del Estado de derecho. Y tiene derivadas personales: quienes firmen decisiones contrarias al ordenamiento pueden enfrentarse a responsabilidades jur&iacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el alcance del cambio no es solo jur&iacute;dico. Es tambi&eacute;n pol&iacute;tico. En Extremadura, la inmigraci&oacute;n no es un cap&iacute;tulo de tres p&aacute;ginas: es el marco. Aunque ocupe una parte limitada del documento, la l&oacute;gica de la &ldquo;prioridad nacional&rdquo; se proyecta sobre vivienda, ayudas y sanidad. Es, en la pr&aacute;ctica, una &ldquo;lepenizaci&oacute;n hisp&aacute;nica&rdquo; del programa de gobierno: la traducci&oacute;n espa&ntilde;ola del llamado &ldquo;chovinismo de bienestar&rdquo; que defiende Marine Le Pen, donde el acceso a derechos se redefine en funci&oacute;n de criterios identitarios.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante medidas aisladas, sino ante un programa que ordena el acceso a derechos en funci&oacute;n del origen. Un desplazamiento que encuentra paralelismos en la Hungr&iacute;a de Orb&aacute;n, donde la ley dej&oacute; de operar como garant&iacute;a universal para convertirse en instrumento de diferenciaci&oacute;n. No es casualidad que el Parlamento Europeo calificara en 2022 al pa&iacute;s como un &ldquo;r&eacute;gimen h&iacute;brido de autocracia electoral&rdquo; y que la Comisi&oacute;n Europea activara por primera vez el mecanismo de condicionalidad, congelando miles de millones de euros en fondos europeos por vulneraciones del Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        La historia europea del siglo XX ofrece, adem&aacute;s, advertencias claras sobre los riesgos de institucionalizar jur&iacute;dicamente la segregaci&oacute;n. Las Leyes de N&uacute;remberg marcaron el momento en que la desigualdad dej&oacute; de ser social para convertirse en legal. No es una analog&iacute;a directa, pero s&iacute; un recordatorio inc&oacute;modo de hasta d&oacute;nde pueden evolucionar estas l&oacute;gicas cuando el derecho deja de proteger a todos por igual.
    </p><p class="article-text">
        Esto interpela directamente al PP. Asumir este enfoque no es un ajuste t&aacute;ctico, sino un desplazamiento estrat&eacute;gico. Supone acercarse a posiciones que tensionan su tradici&oacute;n constitucional y europe&iacute;sta y lo sit&uacute;an en una l&oacute;gica de fricci&oacute;n con los l&iacute;mites del sistema. La urgencia por asegurar gobernabilidad se convierte as&iacute; en un vector de riesgo: el de deslizarse hacia una forma de rebeld&iacute;a legal que erosiona su perfil como partido de Estado.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Vox, la l&oacute;gica es distinta. No hay contradicci&oacute;n, sino coherencia estrat&eacute;gica. La &ldquo;prioridad nacional&rdquo; cumple una funci&oacute;n pol&iacute;tica clara: se&ntilde;alar, estigmatizar y reforzar una identidad basada en la exclusi&oacute;n. Convertir ese marco en pol&iacute;tica p&uacute;blica le permite presentarse como un actor eficaz.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una dimensi&oacute;n pr&aacute;ctica que suele quedar en segundo plano: el coste econ&oacute;mico e institucional. La experiencia reciente en la Comunitat Valenciana es ilustrativa. All&iacute;, la confrontaci&oacute;n con el Estado por la normativa aprobada por PP-VOX ha derivado en una creciente judicializaci&oacute;n: cerca de 400 procedimientos anuales y un coste superior a 316.000 euros, adem&aacute;s del refuerzo de estructuras administrativas para gestionarlos. Cuando la acci&oacute;n pol&iacute;tica se orienta hacia el conflicto sistem&aacute;tico con el marco jur&iacute;dico, el resultado no es solo ideol&oacute;gico: es tambi&eacute;n administrativo y presupuestario. Se tensionan recursos, se ralentiza la gesti&oacute;n y se erosiona la seguridad jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, por tanto, no es &uacute;nicamente si estas medidas son viables jur&iacute;dicamente &mdash;que presentan serias dudas&mdash;, sino qu&eacute; modelo de Estado y de democracia dibujan: uno en el que los ciudadanos dejan de ser iguales ante la ley. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/prioridad-nacional-limites-constitucionales-politica-exclusion_129_13151690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd537064-ef7f-4bc7-ae8a-3801598bb4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2863389" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd537064-ef7f-4bc7-ae8a-3801598bb4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2863389" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Prioridad nacional: los límites constitucionales de una política de exclusión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd537064-ef7f-4bc7-ae8a-3801598bb4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Racismo "a granel" en el pacto extremeño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racismo-granel-pacto-extremeno_129_13152074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d75cfbda-2599-434f-905d-74084cbe40e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Racismo &quot;a granel&quot; en el pacto extremeño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Justo cuando la extrema derecha es desbancada del poder en Hungría con efecto dominó, y cuando el motor trumpista se demuestra tóxico para la ultraderecha europea, Vox decide hacer una exhibición de fuerza que el PP le compra con profesión explícita de fe ultra</p></div><p class="article-text">
        Justo cuando la extrema derecha es desbancada del poder en Hungr&iacute;a con un gran efecto domin&oacute;, Vox decide hacer una exhibici&oacute;n de fuerza que el PP le compra con profesi&oacute;n expl&iacute;cita de fe ultra. Los h&uacute;ngaros han tenido 16 a&ntilde;os para sufrir las pol&iacute;ticas neofascistas y hartarse al punto de obviar cualquier otra cosa que no fuera echar a Orb&aacute;n. No le van tampoco las cosas demasiado bien, precisamente, al gran motor del desasosiego actual que es Donald Trump. Y se est&aacute; demostrando que el presidente estadounidense es ya un lastre para los partidos de ultraderecha europeos. M&aacute;s a&uacute;n, algunos medios internacionales lo califican de &ldquo;t&oacute;xico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El contexto no favorece, pues, a Vox en absoluto.&nbsp;Con Orb&aacute;n desaparece una poderosa fuente de financiaci&oacute;n para ellos. Encontrar&aacute;n otra, sin duda, al menos mientras las fuerzas que promocionan los fascismos lo sigan viendo rentable, pero ha de buscarse las casta&ntilde;as de nuevo para llenar ese cap&iacute;tulo esencial. Y, en estas circunstancias, Vox se lanza en plancha a demostrar qui&eacute;nes son. Espa&ntilde;a tuvo, retuvo y olvida su pasado rotundamente fascista. Y no est&aacute; erradicado. La polic&iacute;a parece tolerar la violencia que empieza a desplegar Vox en las calles, con efectivos que usan armas ilegales como acaba de ocurrir en Granada en un suceso en extremo preocupante que compete al Ministerio del Interior aclarar y erradicar sin demora 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2045038681556156735?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico hecho preocupante protagonizado por miembros de Vox. El Congreso se espanta pero no hace gran cosa cuando un diputado de ese partido -juez por m&aacute;s se&ntilde;as- se encarama a la tribuna de la presidencia para abroncar a su vicepresidente. Y, como si el PP no fuera consciente de toda esta situaci&oacute;n,  cierra pactos con Vox en las autonom&iacute;as que Feij&oacute;o se apresura a aceptar porque les vale m&aacute;s una silla de poder que la dignidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No me digan con todo lo que le hemos o&iacute;do a Mar&iacute;a Guardiola en Extremadura, con todo lo que le dijeron sus entonces potenciales socios de Vox tan humillante, que salga a contar que &ldquo;ha ganado la democracia&rdquo; con ese pacto de gobierno lleno de cesiones.&nbsp;Paremos aqu&iacute; un momento y veamos. En plena negociaci&oacute;n, el l&iacute;der de Vox dijo: &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/extremadura/politica/lider-vox-extremadura-si-guardiola-sera-presidenta-si-da-gana_1_13129281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guardiola fue presidenta [en 2023] porque a Vox le dio la gana. Y si hay nueva presidenta, dios dir&aacute; porque estamos en manos del alt&iacute;simo, ser&aacute; porque le d&eacute; la gana a Vox.</a> Ni m&aacute;s ni menos&rdquo;. Puedo asegurar que pocas personas no preferir&iacute;an poner un puesto de hortalizas a ras de calle para ganarse la vida, por poner un caso, antes que gobernar as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Remarquemos la tragedia que se da hoy y que se presume tendr&aacute; continuidad en Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n, pendientes de pactos entre PP y Vox para gobernar. En el peor momento de la extrema derecha en mucho tiempo el Partido Popular se lanza en brazos de Vox revitalizando la ultraderecha espa&ntilde;ola. Y suscribiendo sus postulados. A conciencia. Todav&iacute;a me cruje el est&oacute;mago cuando pienso en la frase que solt&oacute; Feij&oacute;o, presidente del PP, hace ya varios d&iacute;as. <a href="https://www.europapress.es/nacional/noticia-feijoo-acusa-sanchez-regularizar-inmigrantes-granel-incluso-antecedentes-policiales-denuncias-abusos-20260415120131.html%C2%A0%C2%A0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acus&oacute; a S&aacute;nchez de regularizar inmigrantes &ldquo;a granel&rdquo;</a>. No necesito explicar la deshumanizaci&oacute;n que conlleva hablar de las personas como productos &ldquo;a granel&rdquo;. Es m&aacute;s que una frase desafortunada, eso no se dice sin tenerlo interiorizado. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, ese pacto de la verg&uuml;enza extreme&ntilde;o engrandece el racismo. Estipula restricciones a los emigrantes que vulneran varios art&iacute;culos de la Constituci&oacute;n y de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos y propone otros que ni siquiera son competencias auton&oacute;micas. De ah&iacute; que anoten argucias, casi eufemismos, tales como &ldquo;se exigir&aacute; al Gobierno&rdquo; o &ldquo;se instar&aacute; a modificar la ley&rdquo;. La de Extranjer&iacute;a que habr&iacute;a prometido modificar Feij&oacute;o a Abascal. Y ni siquiera sabemos a qu&eacute; puede dedicarse una consejer&iacute;a de Desregulaci&oacute;n  que dan a Vox y que no existe en parte alguna de Espa&ntilde;a o de Europa. Parece ser que a suprimir leyes y normas. 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente, sin embargo, que, legal o ilegal, van a hacer de Extremadura primero, y luego de los dem&aacute;s territorios, de Espa&ntilde;a entera si pueden, cotos con restricciones sanitarias, educativas y proclives a atentar contra la dignidad de las personas, incluida la infancia. Un coto a evitar. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos medios de su esfera hablan de que PP y Vox &ldquo;se han dado otra oportunidad&rdquo;, o titulan <a href="https://twitter.com/rosamariaartal/status/2045156893690097759" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;S&aacute;nchez amenaza con &rdquo;recurrir con toda la fuerza del Estado&ldquo; la &rdquo;prioridad nacional&ldquo; exigida por Vox en Extremadura&rdquo;</a> cuando se trata de una medida anticonstitucional. Tambi&eacute;n informan de que -&iexcl;albricias!- no han tocado feminismo y pol&iacute;ticas LGTBi. De momento.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que van a por ello, como ir&aacute;n a por las pensiones, una vez iniciada ya a todo trapo la campa&ntilde;a geront&oacute;foba en los medios y que ellos osan llamar Gerontocracia. Pero eso lo dejamos para otro rato que bastante tenemos hoy. Un d&iacute;a en el que solo invada las noticias una tormenta y no el habitual diluvio universal. 
    </p><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu racista, clasista, de supremacismos varios, fascista en definitiva, existe, pero se entiende mal su inoportunidad pol&iacute;tica cuando la tendencia se revuelve ya contra la impronta marcada por Trump y su s&eacute;quito. Estos ya le piden hasta explicaciones teol&oacute;gicas al Papa que le niegas el pl&aacute;cet a sus guerras ilegales. Debe ser esa desesperaci&oacute;n que refleja Feij&oacute;o en cada intervenci&oacute;n p&uacute;blica por no tener la presidencia del gobierno que so&ntilde;&oacute; en la Moncloa. &nbsp;Un gesto continuamente crispado que expulsa odio por cara poro de la cara.
    </p><p class="article-text">
         No este viernes, al lado de Mar&iacute;a Corina Machado. Se mostraba plet&oacute;rico ante una dirigente venezolana  a la que llam&oacute; vencedora de las elecciones, a las que no se present&oacute;. Un respiro pues para la derecha-ultra-derecha espa&ntilde;ola que recibe y condecora a la opositora Mar&iacute;a Corina Machado, de visita en Espa&ntilde;a para recibir esos honores de Feij&oacute;o, Abascal, Ayuso y Almeida con, lo nunca visto con l&iacute;der extranjero alguno, manifestaci&oacute;n popular el s&aacute;bado y todo. Hasta le imponen esas medallas de Madrid repartidas entre afines. El fin de semana tendr&aacute; tambi&eacute;n en Barcelona a Pedro S&aacute;nchez, con Lula Da Silva y otros l&iacute;deres progresistas en la Cumbre Mundial de l&iacute;deres progresistas. La Nobel de la Paz que cedi&oacute; su premio a Trump rechaz&oacute; la invitaci&oacute;n de Moncloa para entrevistarse con S&aacute;nchez. Dice que no es oportuno, ella ha venido a otra cosa. Habr&aacute; que ver las portadas de papel. O no. Ya no, ya vale.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racismo-granel-pacto-extremeno_129_13152074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d75cfbda-2599-434f-905d-74084cbe40e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1635766" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d75cfbda-2599-434f-905d-74084cbe40e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1635766" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Racismo "a granel" en el pacto extremeño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d75cfbda-2599-434f-905d-74084cbe40e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nick Land, el acelerador del ‘tecnoliberalismo’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/nick-land-acelerador-tecnoliberalismo_129_13151074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9eb3572-a806-42b4-8e0c-c9db3a77d83e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nick Land, el acelerador del ‘tecnoliberalismo’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Steve Bannon, a pesar de su desprecio por los que llama tecnofeudales, también es permeable a las ideas de Land. Al frente de todos hay alguien que no lee pero a quien le suena bien esta música: el presidente Trump </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo;. Esta es una frase del cr&iacute;tico Fredric Jameson pero conocida a trav&eacute;s de <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/realismo-capitalista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Fisher</a>, un fil&oacute;sofo y escritor brit&aacute;nico, disc&iacute;pulo de Nick Land, quien s&iacute; cree estar en camino de alcanzar la superaci&oacute;n del capitalismo industrial pero por caminos distintos a los que ambos imaginaban en los a&ntilde;os noventa. Fisher, si viviera &ndash;se suicid&oacute; en 2017&ndash; no compartir&iacute;a, probablemente, la evoluci&oacute;n de su maestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel tiempo, en el departamento de filosof&iacute;a de la Universidad de Warwick, Land cre&oacute; junto con su compa&ntilde;era de c&aacute;tedra, <a href="https://erratanaturae.com/autores/sadie-plant/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sadie Plant, </a>&nbsp;la Unidad de Investigaci&oacute;n de Cultura Cibern&eacute;tica (<em>CCRU</em>, por sus siglas en ingl&eacute;s) y convocaban tanto a universitarios como a artistas y fil&oacute;sofos que vislumbraban en la tecnolog&iacute;a digital una nueva revoluci&oacute;n. En estos encuentros, en los que abundaban las anfetaminas y sonaba m&uacute;sica <em>jungle</em>, se teorizaba sobre el advenimiento de la Inteligencia Artificial que, seg&uacute;n la mirada de Land, permitir&iacute;a la extinci&oacute;n del capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        El apocalipsis virtual formaba parte de ese final pero, por entonces, sobrevino el de Land ya que, el exceso de drogas le provoc&oacute; un colapso y la ruptura total con las convenciones acad&eacute;micas llevaron a la universidad al cierre del CCRU. Esto no impidi&oacute; que su programa te&oacute;rico se detuviera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Land es uno de los cultivadores del aceleracionismo, un concepto que surge en la ciencia ficci&oacute;n de los a&ntilde;os sesenta, pero que este pensador brit&aacute;nico concibe como un proceso impulsado por la inform&aacute;tica hasta alcanzar la automatizaci&oacute;n total. Por supuesto, llevado a un extremo de no retorno, constituye un proceso de deshumanizaci&oacute;n. Esto lleva a pensar que su desarrollo ataca todo tipo de visi&oacute;n progresista o ecologista pero su espectro es totalizador: las ideas conservadoras o nacionalistas tambi&eacute;n caducan con este planteamiento. Los pensadores Robin Mackay y Armen Avanessian consideran que &ldquo;el <a href="https://edicionesholobionte.com/fragmentos-de-accelerate-parte-1-por-robin-mackay-y-armen-avanessian/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aceleracionismo</a> es una herej&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Nick Land da por terminada su carrera profesional en la universidad se instala en Shangai y comienza una nueva vida como editor y<a href="https://socialecologies.wordpress.com/2025/08/17/nick-land-from-ccru-to-shanghai-blogs-a-history-of-mutations/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> blogero</a>. El pensamiento de Land sigue avanzando hacia posiciones dist&oacute;picas pero comienza a vislumbrar un futuro posible desde la derecha autoritaria. En el modelo chino empieza a ver virtudes para una nueva arcadia, un mundo premoderno, superador de la ilustraci&oacute;n, que permita otro comienzo a la historia. En este trance conecta con <a href="https://www.eldiario.es/opinion/curtis-yarvin-monarquia-tecnologica_129_12714188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Curtis Yarvin</a> y nace la Ilustraci&oacute;n Oscura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n est&aacute; fresca en el imaginario de todos la figura de Steve Jobs como el art&iacute;fice de una tecnolog&iacute;a amable capaz de ordenar y prefigurar el mundo de una manera bella. Jobs aparec&iacute;a en un escenario vac&iacute;o como el mes&iacute;as de un futuro venturoso, vestido con vaqueros y camiseta negra y calzado con unas deportivas blancas. As&iacute; era la visi&oacute;n naif que se proyectaba desde el Silicon Valley, antes de las cadenas de oro que cuelgan del cuello de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/mark-zuckerberg-tecno-bro-siniestro-sentado-diestra-trump_129_13118005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Zuckerberg</a>, antes de que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/elon-musk-hay-vida-marte_129_12871918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a> exhibiera la motosierra que le regal&oacute; Milei o de la teor&iacute;a del Anticristo que <a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-15/peter-thiel-y-el-anticristo-el-maligno-pasea-por-roma.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Thiel</a> expuso en un acto en Roma a pocas calles del Vaticano semanas atr&aacute;s. Nick Land, de alg&uacute;n modo, el te&oacute;rico de todos los <em>neorreaccioanarios</em> es la contracara marcial de Steve Jobs.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace un par de meses se present&oacute; en una reuni&oacute;n en California con su habitual jersey roto, de alguna talla mayor a la suya y unos vaqueros amplios, tanto, que en lugar de piernas parec&iacute;an arropar alambres. Un distra&iacute;do hubiera pensado que un espontaneo hab&iacute;a saltado al escenario. El escritor<em> </em><a href="https://www.newyorker.com/culture/the-lede/silicon-valleys-favorite-doomsaying-philosopher" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Duesterberg</a>, presente en el acto, dijo que se podr&iacute;a especular que a&uacute;n no hab&iacute;a renovado las prendas que usaba en la universidad. El lugar de reuni&oacute;n era la mansi&oacute;n de Richard Craib, fundador del fondo de inversi&oacute;n Numerai, operado a trav&eacute;s de la inteligencia artificial y el organizador, Wolf Tivy, director de una revista futurista financiada por Peter Thiel. Nick Land, esa noche, comparti&oacute;, ante una audiencia selecta, una larga conversaci&oacute;n con Curtis Yarvin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes incluso de que Donald Trump ganara su primera elecci&oacute;n presidencial, se especulaba con un ocaso de la democracia y un avance en Occidente del modelo chino, un capitalismo radical y autoritario. Land, una vez establecido en Shangai, comenz&oacute; a revisar su sistema de pensamiento a partir de la experiencia china y comprendi&oacute; que la fusi&oacute;n del marxismo y el capitalismo constitu&iacute;an un motor pol&iacute;tico de desarrollo social y econ&oacute;mico &uacute;nico. China, para Land, se convirti&oacute; en un modelo aceleracionista virtuoso, una sociedad capaz de cambiar a gran velocidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mark Fisher cre&iacute;a imposible el fin del capitalismo. Ten&iacute;a raz&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La admiraci&oacute;n de Land por el modelo tecnocr&aacute;tico de Singapur y el liderazgo de Deng Xiaoping en China posibilit&oacute; la conexi&oacute;n con Curtis Yarvin, y juntos, crearon la doctrina del<em> neorreaccionarismo</em> (<a href="https://elpais.com/ideas/2024-11-24/nrx-el-movimiento-subterraneo-que-quiere-cargarse-la-democracia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NRx</a> seg&uacute;n aparec&iacute;a en el blog de Yarvin) a trav&eacute;s de la cual plantean la caducidad de la democracia y la necesidad de establecer una monarqu&iacute;a capitalista, una suerte de &ldquo;gobierno-corporaci&oacute;n&rdquo; al frente de la cual sit&uacute;an a un CEO transformando el Estado en una empresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto es, al contrario del razonamiento de izquierdas que hac&iacute;a Mark Fisher, un aceleracionismo de extrema derecha: el final del capitalismo liberal. Un aceleracionismo que, contradictoriamente, avanza hacia un pasado previo a la Ilustraci&oacute;n, sin instituciones, solo mediante una gran corporaci&oacute;n<strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un siglo atr&aacute;s, la vanguardia art&iacute;stica italiana firm&oacute; un <a href="https://proa.org/esp/exhibicion-proa-el-universo-futurista-1909--1936-2-manifiestos.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto Futurista</a> en el que el poeta <a href="https://proa.org/esp/exhibition-el-universo-futurista-artistas-filippo-tommaso-marinetti.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filippo Tommaso Marinetti</a> puso como valor supremo &ldquo;la belleza de la velocidad&rdquo;. Aquella fascinaci&oacute;n por la revoluci&oacute;n industrial los llev&oacute; a la sublimaci&oacute;n del fascismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hacia d&oacute;nde nos est&aacute;n empujando ahora? Porque Curtis Yarvin es el te&oacute;rico que promueve Peter Thiel pero, por encima de todo, ejerce una gran influencia sobre el vicepresidente <a href="https://www.eldiario.es/opinion/j-d-vance-semilla-diablo_129_12769194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J. D. Vance</a>. Es m&aacute;s, Steve Bannon, a pesar de su desprecio por los que llama <em>tecnofeudales</em>, tambi&eacute;n es permeable a las ideas de Land. Al frente de todos hay alguien que no lee pero a quien le suena bien esta m&uacute;sica: el presidente Trump no desoye a sus futuristas de hoy as&iacute; como Mussolini no desatend&iacute;a a los suyos. La historia no se repite pero a veces se atasca y sentimos en la espalda el eco del pasado. Esa resonancia es audible en el manifiesto de los aceleracionistas.
    </p><p class="article-text">
        Mark Andreessen fue, junto a Peter Thiel y Elon Musk, uno de los grandes financistas de la &uacute;ltima campa&ntilde;a de Trump. Andreessen, quien cofund&oacute; Nescape y es uno de los principales accionistas de la sociedad de capital de riesgo Andreessen Horowitz, en cuya web est&aacute; alojado <a href="https://a16z.com/the-techno-optimist-manifesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el manifiesto</a> que identifica el proyecto pol&iacute;tico del Silicon Valley. Todos lo rubrican: de Thiel a Musk, de Zuckerberg a Altman, de Bezos a Karp. El manifiesto est&aacute; lleno de lugares comunes pero tiene algunas entradas sugestivas. Una: &ldquo;combinamos tecnolog&iacute;a y mercados para obtener  lo que Nick Land ha llamado la m&aacute;quina<em> tecnocapitalista</em>, el motor de la creaci&oacute;n material perpetua, el crecimiento y la abundancia&rdquo;. Otra: &ldquo;creemos en el aceleracionismo, la propulsi&oacute;n consciente y deliberada del desarrollo tecnol&oacute;gico, para asegurar el cumplimiento de la Ley de Rendimientos Acelerados&rdquo;. Otra m&aacute;s: &ldquo;Creemos que la Inteligencia Artificial es nuestra alquimia, nuestra Piedra Filosofal, literalmente, estamos haciendo que la arena piense&rdquo;. Al final, hay una lista de personalidades a las que se invita a conocer su obra para sumarse al &ldquo;tecno-optimismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;, por supuesto Nick Land; tambi&eacute;n los economistas Friedrich Hayek y Milton Friedman, y, entre muchos m&aacute;s, no pod&iacute;a faltar el poeta Marinetti.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/nick-land-acelerador-tecnoliberalismo_129_13151074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9eb3572-a806-42b4-8e0c-c9db3a77d83e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="33182" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9eb3572-a806-42b4-8e0c-c9db3a77d83e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="33182" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Nick Land, el acelerador del ‘tecnoliberalismo’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9eb3572-a806-42b4-8e0c-c9db3a77d83e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Temporada de treguas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/temporada-treguas_131_13152705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99084478-3ec1-4360-9e96-d40dafd45c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Temporada de treguas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump impone un alto el fuego en Líbano entre dudas de que Israel lo cumpla</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/temporada-treguas_131_13152705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:02:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99084478-3ec1-4360-9e96-d40dafd45c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="269460" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99084478-3ec1-4360-9e96-d40dafd45c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="269460" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Temporada de treguas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99084478-3ec1-4360-9e96-d40dafd45c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Benjamin Netanyahu,Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo desbloquear las negociaciones entre Estados Unidos e Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desbloquear-negociaciones-estados-unidos-e-iran_129_13147990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54c58a80-ff87-43fb-82d6-0571dde65826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo desbloquear las negociaciones entre Estados Unidos e Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Estados Unidos asumiera un compromiso explícito de presión sobre Israel, condicionando su respaldo diplomático y militar a la adhesión israelí al acuerdo, este obstáculo podría transformarse en una palanca de estabilización regional. El alto al fuego alcanzado en Líbano este jueves puede ayudar en ese sentido</p></div><p class="article-text">
        Va a celebrarse una segunda ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Ir&aacute;n. Las primeras conversaciones directas celebradas en Pakist&aacute;n, aunque fuentes diplom&aacute;ticas describieron el encuentro con &ldquo;optimismo&rdquo;, el proceso arrastr&oacute; desde el inicio graves fallos metodol&oacute;gicos. Las agendas iniciales resultaron profundamente incompatibles: Ir&aacute;n exig&iacute;a control sobre el estrecho de Ormuz, descongelaci&oacute;n de fondos, levantamiento de sanciones e inclusi&oacute;n del L&iacute;bano en el alto el fuego, mientras EE.UU. demandaba la apertura del estrecho, el desmantelamiento del programa nuclear y de misiles iran&iacute;, y el cese del apoyo a grupos islamistas. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se a&ntilde;adi&oacute; una notable imprecisi&oacute;n en las posiciones: ning&uacute;n pa&iacute;s public&oacute; versiones oficiales de sus demandas, y cada detalle filtrado por una parte era negado por la otra, reflejando la distancia real entre ambas y la ausencia total de comunicados conjuntos que pudieran anclar los avances y generar confianza mutua. Adem&aacute;s, no pod&iacute;a pedirse que un acuerdo se lograra en el primer d&iacute;a; se necesitan varias rondas para conseguirlo. En 2015, en las negociaciones con Ir&aacute;n en Viena sobre el tema nuclear, y en las que se logr&oacute; un acuerdo, el secretario de Estado John Kerry pas&oacute; 18 d&iacute;as consecutivos en el hotel donde se celebraban las reuniones, incluso con una pierna rota. Nada que ver con impaciencia inicial del vicepresidente Vance.
    </p><p class="article-text">
        La negociaci&oacute;n en Pakist&aacute;n se vio adem&aacute;s saboteada por m&uacute;ltiples factores externos e internos. Israel actu&oacute; como elemento desestabilizador esp&oacute;iler), continuando sus ataques en el L&iacute;bano mientras las partes negociaban, con Netanyahu neg&aacute;ndose a acatar el alto el fuego y Trump insistiendo en que el L&iacute;bano no formaba parte del acuerdo original. Por su lado, Trump adopt&oacute; un lenguaje triunfalista, de suma cero y deslegitimador &mdash;proclamando la victoria antes de cerrar ning&uacute;n acuerdo&mdash;, lo que redujo los incentivos iran&iacute;es para ceder y debilit&oacute; a sus propios negociadores. Ir&aacute;n, por su parte, recurri&oacute; a un discurso esencialista, cargado de agravios hist&oacute;ricos, simbolog&iacute;a religiosa y una l&oacute;gica maniquea v&iacute;ctima-agresor que endureci&oacute; sus posiciones y cerr&oacute; el espacio para concesiones. Como &uacute;nico elemento positivo, los equipos t&eacute;cnicos continuaron trabajando sobre los borradores para una pr&oacute;xima ronda, lo que representa una buena pr&aacute;ctica metodol&oacute;gica, aunque insuficiente para compensar el peso de los dem&aacute;s fallos.
    </p><p class="article-text">
        Mirando lo que pide cada parte, pero tambi&eacute;n la historia del conflicto, veo posibilidades de llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes, aunque implica tambi&eacute;n a Israel. Se basar&iacute;a en los siguientes puntos: cese de hostilidades de las dos partes, incluida Israel; suspensi&oacute;n preventiva de nuevas sanciones; suspensi&oacute;n de los apoyos militares de Ir&aacute;n a Ham&aacute;s y Hizbul&aacute;; creaci&oacute;n de un mecanismo de verificaci&oacute;n de la ONU para el cese de hostilidades, y de la OIEA para temas nucleares; actualizaci&oacute;n del Acuerdo Nuclear con Ir&aacute;n (JCPOA) de 2015, reforzado, como garant&iacute;a de no proliferaci&oacute;n nuclear, eliminando as&iacute; cualquier posibilidad de fabricar armas nucleares; acceso a Ir&aacute;n de la tecnolog&iacute;a nuclear civil, con verificaci&oacute;n de la OIEA; entrega a la OIEA del uranio enriquecido superior al 60%, en caso de existir; moratoria de pruebas de misiles de largo alcance de Ir&aacute;n, a cambio de que los pa&iacute;ses del Golfo y Estados Unidos no ampl&iacute;en sus sistemas de defensa antimisiles. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n garant&iacute;as hacia Ir&aacute;n de que el estrecho de Ormuz no ser&aacute; utilizado para atacarla, a cambio de permitir el paso libre de los buques; Ir&aacute;n se encargar&iacute;a de la seguridad del estrecho de Ormuz y de la libre navegaci&oacute;n; compromiso de no agresi&oacute;n sobre Ir&aacute;n desde los pa&iacute;ses del Golfo o desde las bases militares de Estados Unidos en estos pa&iacute;ses; alto al fuego inmediato en el sur del L&iacute;bano, apoyo a las negociaciones ya iniciados entre los gobiernos de Israel y L&iacute;bano; retomar la iniciativa de desmilitarizar el sur de L&iacute;bano; levantamiento de las sanciones a Ir&aacute;n y retorno de sus activos congelados; iniciar un proceso de seguridad para toda la regi&oacute;n del Golfo, creando una instituci&oacute;n con esta finalidad, y una resoluci&oacute;n del Consejo de Seguridad sobre el acuerdo alcanzado.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta corrige varios de los fallos identificados en las primeras conversaciones de Islamabad. Su principal virtud es la l&oacute;gica de reciprocidad equilibrada, pues, frente a las agendas inicialmente incompatibles de ambas partes, la propuesta articula concesiones sim&eacute;tricas y verificables, evitando la l&oacute;gica de suma cero que caracteriz&oacute; el discurso de Trump en medio de las negociaciones, que adem&aacute;s utiliz&oacute; un lenguaje coercitivo por presi&oacute;n psicol&oacute;gica y contradictorio t&aacute;cticamente, al decir &ldquo;no importa. Desde el punto de vista de Estados Unidos, ganamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto al tratamiento del estrecho de Ormuz, en lugar de confrontar la exigencia iran&iacute; de control con la demanda estadounidense de apertura, la propuesta combina el reconociendo de la responsabilidad iran&iacute; sobre la seguridad del estrecho, a cambio de garant&iacute;as de no agresi&oacute;n, lo que transforma un punto de bloqueo en un posible punto de encuentro. La actualizaci&oacute;n reforzada del JCPOA, la entrega del uranio enriquecido y el acceso a tecnolog&iacute;a nuclear civil con verificaci&oacute;n de la OIEA, ofrecen a Ir&aacute;n incentivos concretos y dignificantes, mientras satisfacen la exigencia estadounidense de no proliferaci&oacute;n sin recurrir a la humillaci&oacute;n p&uacute;blica que hizo m&aacute;s r&iacute;gidas las posiciones iran&iacute;es. La moratoria de misiles con contrapartida para los pa&iacute;ses del Golfo introduce adem&aacute;s una dimensi&oacute;n regional hasta ahora ausente del di&aacute;logo bilateral, y la resoluci&oacute;n del Consejo de Seguridad aportar&iacute;a el anclaje multilateral del que carecieron las conversaciones de Islamabad, reduciendo la dependencia del acuerdo respecto de la voluntad pol&iacute;tica coyuntural de cada gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la propuesta presenta dificultades de entrada que, lejos de ser insalvables, podr&iacute;an superarse si todas las partes asumen compromisos orientados a aumentar la seguridad regional. El punto aparentemente m&aacute;s complejo es la inclusi&oacute;n de Israel en el cese de hostilidades, dado que Netanyahu ha actuado como <em>spoiler</em> en las conversaciones previas. No obstante, si Estados Unidos asumiera un compromiso expl&iacute;cito de presi&oacute;n sobre Israel, condicionando su respaldo diplom&aacute;tico y militar a la adhesi&oacute;n israel&iacute; al acuerdo, este obst&aacute;culo podr&iacute;a transformarse en una palanca de estabilizaci&oacute;n regional. El alto al fuego alcanzado en L&iacute;bano este jueves puede ayudar en ese sentido.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, la suspensi&oacute;n del apoyo iran&iacute; a Ham&aacute;s y Hezbol&aacute;, aunque dif&iacute;cil de vender internamente por el r&eacute;gimen, resultar&iacute;a m&aacute;s asumible si se enmarca no como una rendici&oacute;n sino como una contribuci&oacute;n iran&iacute; al nuevo sistema de seguridad regional, en el que Ir&aacute;n ganar&iacute;a reconocimiento como actor leg&iacute;timo y garante del estrecho de Ormuz. La reducci&oacute;n progresiva de bases militares estadounidenses en el Golfo, podr&iacute;a igualmente conciliarse en la nueva instituci&oacute;n de seguridad regional propuesta, un marco de garant&iacute;as colectivas que sustituya funcionalmente la protecci&oacute;n que hoy les ofrecen dichas bases. Finalmente, los riesgos sobre la fiabilidad de los mecanismos de verificaci&oacute;n &mdash;ONU y OIEA&mdash; son reales, pero mitigables si el acuerdo establece protocolos de transparencia m&aacute;s exigentes que los del JCPOA original y sanciones autom&aacute;ticas ante incumplimientos. En s&iacute;ntesis, la propuesta es viable si se aborda con voluntad pol&iacute;tica colectiva, ampliando la mesa negociadora e invirtiendo en los mecanismos de confianza que las conversaciones de Islamabad no lograron construir.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, el tema central parecer ser el de la proliferaci&oacute;n nuclear, donde Estados Unidos exige una suspensi&oacute;n de 20 a&ntilde;os en el enriquecimiento de uranio, mientras que Ir&aacute;n solo est&aacute; dispuesto a hacerlo en menos de 10 a&ntilde;os, aunque con el compromiso de diluir su uranio enriquecido. Al respecto, quiero recordar dos cosas. La primera es que, en el acuerdo de 2015, ambas partes ya acordaron limitar el nivel de enriquecimiento del uranio al 3,67%, con unas reservas m&aacute;ximas de 300 quilos de uranio enriquecido, y un m&aacute;ximo de 6.000 centrifugadoras IR-1, lo cual garantizaba la imposibilidad de construir armas nucleares. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la conveniencia de recuperar este acuerdo, que fue anulado por Trump en mayo de 2018, despu&eacute;s de que Netanyahu visitara a Trump el 5 de marzo de aquel a&ntilde;o, en la conferencia anual de AIPC, un <em>lobby</em> de apoyo de Estados Unidos a Israel, donde el tema central fue la capacidad nuclear de Ir&aacute;n, y Netanyahu pidi&oacute; una posici&oacute;n m&aacute;s dura a Estados Unidos. El segundo aspecto a comentar es que, menos de 48 horas antes de que comenzaran los ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n el 28 de febrero, el enviado especial estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, se reunieron con el ministro de Asuntos Exteriores iran&iacute;, Abbas Araghchi, en Ginebra para una tercera ronda de conversaciones mediadas por Om&aacute;n, y con el objetivo de alcanzar un acuerdo nuclear. 
    </p><p class="article-text">
        La prestigiosa revista <em>Arms Control Today</em>, creada en 1974, en su &uacute;ltimo n&uacute;mero describe con precisi&oacute;n este encuentro, y se&ntilde;ala que Witkoff no contaba con suficiente experiencia t&eacute;cnica ni diplom&aacute;tica para llevar a cabo una diplomacia eficaz. No se enter&oacute; de nada. Su falta de conocimiento y la tergiversaci&oacute;n de las posiciones de Ir&aacute;n y su programa nuclear durante todo el proceso, influyeron en la valoraci&oacute;n de Trump de que las conversaciones no avanzaban y que Ir&aacute;n no negociaba en serio, a pesar de que este pa&iacute;s inform&oacute; que no acumular&iacute;a m&aacute;s uranio enriquecido y aceptar&iacute;a una amplia supervisi&oacute;n del OIEA. A pesar de que Ir&aacute;n mostr&oacute; flexibilidad, Trump parec&iacute;a no estar interesado en un proceso de negociaci&oacute;n prolongado, y seguramente ya ten&iacute;a tomada de decisi&oacute;n de atacar, a instancias de Netanyahu. La lecci&oacute;n es clara: se necesita m&aacute;s tiempo, negociadores expertos en cuestiones nucleares, no un promotor inmobiliario neoyorquino, buscar salidas honrosas para ambas partes, y aprovechar la oportunidad para empezar un proceso de seguridad regional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desbloquear-negociaciones-estados-unidos-e-iran_129_13147990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54c58a80-ff87-43fb-82d6-0571dde65826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="322563" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54c58a80-ff87-43fb-82d6-0571dde65826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="322563" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo desbloquear las negociaciones entre Estados Unidos e Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54c58a80-ff87-43fb-82d6-0571dde65826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La indignante traición al pueblo saharaui]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indignante-traicion-pueblo-saharaui_129_13147540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/921068a9-9349-4a1d-b113-623e03373550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La indignante traición al pueblo saharaui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para que se haga realidad un cambio de orientación en el Gobierno español sobre el Sáhara es necesaria una mayor implicación de las fuerzas políticas de izquierda que sostienen a Pedro Sánchez. No es suficiente un apoyo a la causa del pueblo saharaui si no se convierte en parte de la agenda política negociadora</p></div><p class="article-text">
        Acabo de regresar de los campos de refugiados saharauis de Tindouf, en Argelia, donde he tenido la oportunidad de participar en los actos organizados con motivo de la celebraci&oacute;n del 50 Aniversario de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica (RASD),&nbsp;que&nbsp;cuenta con el reconocimiento pol&iacute;tico y diplom&aacute;tico de m&aacute;s de ochenta pa&iacute;ses en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me consta que son muchas las voces que ingenuamente&nbsp;pensaban que este pueblo, siempre reivindicativo y en lucha leg&iacute;tima por su soberan&iacute;a e identidad, terminar&iacute;a por desaparecer fruto de la inanici&oacute;n, el olvido y la traici&oacute;n de aliados hist&oacute;ricos, entre ellos Espa&ntilde;a. Sin embargo, en este periodo, han demostrado una capacidad admirable de dignidad y resistencia. Y ello,&nbsp;a pesar de la represi&oacute;n que sufre&nbsp;la poblaci&oacute;n saharaui por parte de Marruecos en los territorios ocupados y el S&aacute;hara Occidental. A todo ello se suman, adem&aacute;s, las dif&iacute;ciles condiciones f&iacute;sicas del terreno (<em>hammada</em>) en el que sobreviven como pueden en el exilio y en los campamentos de refugiados en Tindouf, en un territorio cedido  por Argelia. Donde parec&iacute;a imposible la generaci&oacute;n de vida, este pueblo resiliente, con medios precarios, ha construido una comunidad din&aacute;mica, creativa e innovadora: instituciones propias; administraci&oacute;n descentralizada; servicios p&uacute;blicos universales (educaci&oacute;n y sanidad); y servicios de abastecimiento para cubrir las necesidades fundamentales de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hemos asistido a un programa de eventos participativos, reivindicativos y festivos, en los que hemos recordado la figura de hombres y mujeres que en estas cinco &uacute;ltimas d&eacute;cadas han entregado su vida en defensa de la libertad de su pa&iacute;s y los derechos que les asisten.&nbsp;Ha sido un momento especial para tomar conciencia de todo lo vivido en este tiempo y para reforzar la voluntad y el&nbsp;compromiso por alcanzar la plena soberan&iacute;a y el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas en favor del ejercicio del derecho que le asiste a la libre autodeterminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un pueblo, liderado por su leg&iacute;timo representante, el Frente Polisario, que ha demostrado gran paciencia hist&oacute;rica, a pesar de los m&uacute;ltiples enga&ntilde;os, apostando decididamente por las v&iacute;as pol&iacute;ticas para hacer cumplir los acuerdos firmados entre las partes. La invasi&oacute;n y usurpaci&oacute;n de su territorio por parte de Marruecos (la Marcha Verde) en 1975 dio lugar a una guerra que finaliz&oacute; en el a&ntilde;o 1990 con la firma de los acuerdos de paz, bajo el auspicio de Naciones Unidas, con el compromiso firme de convocatoria inmediata del refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n. Tras muchos a&ntilde;os de incumplimiento de esta promesa, y en contra de su deseo, no les han dejado otra salida que volver a defender los&nbsp;derechos que leg&iacute;timamente les corresponden, tambi&eacute;n por la v&iacute;a militar.
    </p><p class="article-text">
        Hay que mencionar que, en la vulneraci&oacute;n de los compromisos adquiridos y de los derechos humanos, Marruecos ha contado con la complicidad de una buena parte de la comunidad internacional, especialmente de&nbsp;Espa&ntilde;a,&nbsp;que sigue siendo potencia administradora de un territorio, el S&aacute;hara Occidental, pendiente de descolonizaci&oacute;n seg&uacute;n la ONU. Es necesario que el PSOE y Pedro S&aacute;nchez rectifiquen su posici&oacute;n y vuelvan a la senda de las resoluciones internacionales, poniendo fin, de este modo, a la traici&oacute;n y abandono a un pueblo hermano con el que nos unen tantos lazos hist&oacute;ricos, culturales y ling&uuml;&iacute;sticos. Rectificaci&oacute;n que deber&iacute;a comenzar con la modificaci&oacute;n del decreto,&nbsp;aprobado por el Gobierno espa&ntilde;ol, de regularizaci&oacute;n de personas migrantes. De su aplicaci&oacute;n se ha excluido a las personas solicitantes del estatuto de ap&aacute;trida, casi en su totalidad&nbsp;saharauis, residentes en nuestro pa&iacute;s,&nbsp;acogerse a esta regularizaci&oacute;n. Excluir, una vez m&aacute;s, al colectivo saharaui,&nbsp;supone dejarles, despu&eacute;s del 30 de junio, en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad y de discriminaci&oacute;n inadmisible respecto del resto de comunidades migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica actual es propicia para reconducir la posici&oacute;n espa&ntilde;ola. EEUU ha jugado un papel decisivo en el sorprendente y triste alineamiento espa&ntilde;ol con las tesis marroqu&iacute;es. Hoy esta capacidad de presi&oacute;n ha saltado por los aires como consecuencia del desvar&iacute;o y huida hacia delante de la administraci&oacute;n Trump, que ha demostrado que es todo menos un aliado fiable y estable. Otro factor determinante es la recuperaci&oacute;n de las relaciones con Argelia, el mayor y m&aacute;s fiel aliado del pueblo saharaui, ante la necesidad de volver a la senda de los acuerdos, que nunca se debieron haber comprometido en materia de suministro de gas, ante la grav&iacute;sima crisis energ&eacute;tica derivada de la guerra en Oriente Pr&oacute;ximo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, para que se haga realidad este cambio de orientaci&oacute;n en el Gobierno espa&ntilde;ol es necesaria una mayor implicaci&oacute;n de las fuerzas pol&iacute;ticas de izquierda que sostienen a Pedro S&aacute;nchez. No es suficiente un apoyo a la causa del pueblo saharaui si luego no se convierte en parte de la agenda pol&iacute;tica negociadora. M&aacute;s all&aacute; de los r&eacute;ditos electorales, este asunto debe convertirse en una &ldquo;l&iacute;nea roja&rdquo; en los acuerdos de gobierno o pactos de legislatura con el partido socialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en los actos vividos estos d&iacute;as se ha puesto de manifiesto la solidaridad con la causa saharaui por parte de los diferentes pueblos y Comunidades del Estado espa&ntilde;ol, reflejada en la amplia participaci&oacute;n de sindicatos, partidos y asociaciones. Una solidaridad, humanitaria y pol&iacute;tica, que debe ampliarse y reforzarse con la implicaci&oacute;n de las nuevas generaciones en una lucha justa por la que merece la pena entregarse. Regreso de este viaje con una convicci&oacute;n profunda. No s&eacute; cuanto tiempo pasar&aacute; hasta que este pueblo vuelva a la tierra que le fue arrebatada. Lo que tengo muy claro es que dentro de otros 50 a&ntilde;os seguir&aacute; existiendo y resistiendo. Y con m&aacute;s pujanza, fuerza, convicci&oacute;n y raz&oacute;n, si ello es posible.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Madrazo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indignante-traicion-pueblo-saharaui_129_13147540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/921068a9-9349-4a1d-b113-623e03373550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="431640" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/921068a9-9349-4a1d-b113-623e03373550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="431640" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La indignante traición al pueblo saharaui]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/921068a9-9349-4a1d-b113-623e03373550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sáhara Occidental,Gobierno,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando romper las normas es la estrategia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/romper-normas-estrategia_129_13148464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando romper las normas es la estrategia"></p><p class="article-text">
        El incidente protagonizado por el diputado de Vox Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez en el Congreso de los Diputados no es un hecho aislado ni una excentricidad puntual. Tampoco responde &uacute;nicamente al temperamento individual de quien lo protagoniza. Conviene evitar esa tentaci&oacute;n anal&iacute;tica, porque reduce el problema a una an&eacute;cdota cuando en realidad estamos ante una estrategia pol&iacute;tica deliberada, bien ensayada y compartida por buena parte de la cultura de las extremas derechas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de comportamientos cumplen, al menos, dos objetivos claros. El primero es reforzar un perfil antisistema, incluso cuando se forma parte plenamente del sistema institucional. Se trata de presentarse como un actor que desaf&iacute;a las normas, que no acepta las reglas del juego porque &mdash;seg&uacute;n su propio relato&mdash; &eacute;stas est&aacute;n supuestamente corrompidas o porque ellos mismos se consideran v&iacute;ctimas de agravios constantes, lo que legitima cualquier forma de respuesta. El segundo objetivo es escandalizar: generar ruido, indignaci&oacute;n y conflicto como forma de ocupar la agenda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de teor&iacute;a pol&iacute;tica, lo que observamos es un desplazamiento sostenido de lo que se conoce como la Ventana de Overton: el marco de lo que una sociedad considera aceptable en el debate p&uacute;blico. Estas estrategias no buscan necesariamente convencer en el corto plazo, sino alterar los l&iacute;mites de lo decible y lo tolerable. Y lo est&aacute;n consiguiendo tanto en el plano ret&oacute;rico como en la praxis pol&iacute;tica. Hoy escuchamos propuestas o vemos comportamientos que hace apenas una d&eacute;cada habr&iacute;an sido pol&iacute;ticamente inasumibles.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos son numerosos. Desde las declaraciones de Abascal sobre deportaciones masivas de millones de inmigrantes o amenazas simb&oacute;licas como &ldquo;entrar en TVE con lanzallamas&rdquo;, hasta una agenda moral que sit&uacute;a derechos consolidados &mdash;como el aborto o la eutanasia&mdash; como &ldquo;aberraciones&rdquo; y que defender&iacute;an con violencia. A ello se suma una forma de hacer pol&iacute;tica basada en la descalificaci&oacute;n personal, donde el adversario deja de ser un rival para convertirse en un enemigo. En el plano internacional, la referencia es evidente: Donald Trump ha llevado estos patrones al extremo, desde cuestionar resultados electorales hasta legitimar acciones que tensionan los marcos legales internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es nuevo en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola desde la entrada de Vox en los parlamentos auton&oacute;micos y en el Congreso, ni por el contexto ni por el protagonista. El diputado implicado, con trayectoria p&uacute;blica previa, se inscribe en una l&oacute;gica pol&iacute;tica m&aacute;s amplia. Por eso resulta especialmente relevante analizar las reacciones, tanto pol&iacute;ticas como institucionales.
    </p><p class="article-text">
        En el plano pol&iacute;tico, la respuesta de su propio partido ha sido reveladora: no ha habido sanci&oacute;n ni disculpa, sino justificaci&oacute;n. Lejos de desautorizar el comportamiento, se ha optado por desplazar la responsabilidad hacia la presidencia de la C&aacute;mara. Este tipo de reacci&oacute;n no solo valida el incidente, sino que lo integra en una l&oacute;gica de confrontaci&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s compleja es la posici&oacute;n del Partido Popular, socio de gobierno de Vox en un centenar de ayuntamientos y previsiblemente en varias comunidades aut&oacute;nomas, a la espera de las elecciones en Andaluc&iacute;a. Su respuesta no ha sido ni un&aacute;nime ni especialmente contundente, reflejando una incomodidad estrat&eacute;gica dif&iacute;cil de sostener en el tiempo. El silencio de su l&iacute;der, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, contrasta con intervenciones m&aacute;s gen&eacute;ricas de otros cargos que apelan al respeto institucional sin entrar en el fondo del asunto.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, diez formaciones del arco parlamentario han firmado una declaraci&oacute;n institucional de condena, de la que se han desmarcado Vox, el PP y Uni&oacute;n del Pueblo Navarro. El dato no es menor: muestra hasta qu&eacute; punto la defensa de las reglas del juego democr&aacute;tico empieza a fragmentarse.
    </p><p class="article-text">
        En el plano institucional, el incidente afecta directamente a la sede de la soberan&iacute;a popular y a la figura que encarna la tercera autoridad del Estado. La respuesta ha seguido los cauces reglamentarios: aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 104, expulsi&oacute;n del hemiciclo y apertura de un proceso por parte de la Mesa del Congreso para evaluar posibles sanciones adicionales. Sin embargo, el debate de fondo sigue abierto: &iquest;son suficientes los mecanismos actuales para proteger la instituci&oacute;n frente a estrategias de disrupci&oacute;n deliberada? La respuesta aplicada evidencia esa tensi&oacute;n permanente entre garantizar el pluralismo parlamentario y proteger la dignidad institucional.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se plantea esta cuesti&oacute;n. En julio de 2025 se reform&oacute; el reglamento del Congreso para hacer frente a comportamientos disruptivos en ruedas de prensa, protagonizados en buena medida por agitadores ultras. Aquella reforma, impulsada tras varios incidentes, cont&oacute; con la oposici&oacute;n del PP y Vox. De nuevo, los cortafuegos llegan tarde, despu&eacute;s de que el problema se haya manifestado con claridad.
    </p><p class="article-text">
        Existe el riesgo de que estos episodios se normalicen, de que pasen a formar parte del paisaje habitual de la pol&iacute;tica. Como si fueran inevitables. Pero la fortaleza de una democracia no reside en su capacidad de resistir pasivamente, sino en su habilidad para protegerse activamente, estableciendo l&iacute;mites claros frente a quienes buscan vaciarla de contenido.
    </p><p class="article-text">
        Los datos apuntan en una direcci&oacute;n preocupante. Seg&uacute;n distintos estudios sobre polarizaci&oacute;n afectiva, en Espa&ntilde;a ha aumentado de forma sostenida el distanciamiento entre ciudadanos por motivos pol&iacute;ticos. En algunos casos, en torno a un 14% de los espa&ntilde;oles reconoce haber dejado de hablar con amigos o familiares por estas razones. Este deterioro del clima c&iacute;vico no es ajeno a los comportamientos que vemos en las instituciones; al contrario, se retroalimentan.
    </p><p class="article-text">
        Porque estos incidentes tienen m&aacute;s trascendencia de la que sugiere un titular. Son parte de un proceso m&aacute;s amplio que erosiona la confianza en la pol&iacute;tica, degrada el debate p&uacute;blico y alimenta un escepticismo ciudadano que puede derivar en desapego democr&aacute;tico. Y ah&iacute; reside el verdadero riesgo: no en el esc&aacute;ndalo inmediato, sino en el desgaste silencioso que deja tras de s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La democracia, como cualquier sistema complejo, no colapsa de forma abrupta. Se vac&iacute;a poco a poco, cuando sus normas dejan de ser respetadas, cuando sus instituciones son cuestionadas sin fundamento y cuando el conflicto sustituye al debate. Por eso, m&aacute;s all&aacute; del incidente, lo ocurrido en el Congreso no interpela &uacute;nicamente a un diputado o a un partido, sino a los l&iacute;mites que estamos dispuestos a tolerar en nuestra vida democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/romper-normas-estrategia_129_13148464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3526740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3526740" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando romper las normas es la estrategia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el apocalipsis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/apocalipsis_129_13146641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea782de9-cf1d-4423-a506-2196fa8abf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra el apocalipsis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gravedad de los retos y la fuerza de los ultras en algunos países son realidades obvias, pero la explotación del supuesto apocalipsis también es un mal de la política pública</p><p class="subtitle">Orbán pierde las elecciones en Hungría y reconoce el fin de su reinado tras 16 años en el poder</p></div><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n entre c&aacute;nticos de &ldquo;Europa, Europa&rdquo; a las orillas del Danubio tras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cierran-urnas-hungria-participacion-masiva-reinado-orban-primera-vez-peligro_1_13136418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la derrota de Viktor Orb&aacute;n</a> es tal vez uno de los pocos momentos de alegr&iacute;a y esperanza que hemos podido contar en los &uacute;ltimos tiempos. No eran unas elecciones m&aacute;s. El historiador y periodista Timothy Garton Ash <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2026/apr/14/budapest-populists-donald-trump-viktor-orban-hungary-europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe en The Guardian que volvi&oacute; a sentir </a>&ldquo;la energ&iacute;a para el cambio&rdquo; que vivi&oacute; en las calles de Budapest en 1989.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a hablar hasta de un cambio de r&eacute;gimen dado lo lejos que hab&iacute;a llegado Orb&aacute;n en estos 16 a&ntilde;os de cambios legislativos y golpes para controlar los tribunales, los medios y casi cada instituci&oacute;n independiente. Como dec&iacute;a Garton Ash, el Gobierno h&uacute;ngaro se hab&iacute;a convertido en lo m&aacute;s parecido al r&eacute;gimen comunista que &eacute;l detestaba. Las pol&iacute;ticas da&ntilde;inas de Orb&aacute;n en Hungr&iacute;a ten&iacute;an un impacto m&aacute;s all&aacute;, desde Ucrania al apoyo con recursos p&uacute;blicos de activistas y pol&iacute;ticos dedicados a erosionar derechos y libertades. Y por eso hay tantos europeos agradecidos a los h&uacute;ngaros y, por cierto, tambi&eacute;n a los periodistas independientes que hab&iacute;an seguido haciendo su trabajo pese a la persecuci&oacute;n para denunciar los abusos y la corrupci&oacute;n, el principal motivo que explica la ca&iacute;da de Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ha sucedido en Polonia, no ser&aacute; f&aacute;cil volver a un sistema m&aacute;s democr&aacute;tico y transparente. Y en gran parte el &eacute;xito de lo que pase depender&aacute; de que<a href="https://www.eldiario.es/internacional/peter-magyar-antiguo-socio-orban-cambio-bando-sera-proximo-primer-ministro-hungria_1_13137253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> P&eacute;ter Magyar</a>, el nuevo primer ministro y antiguo aliado de Orb&aacute;n, cumpla sus promesas de volver a la senda democr&aacute;tica y no caer en la tentaci&oacute;n de poner a su servicio los muchos recursos del poder que acumul&oacute; su antecesor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cas Mudde, experto en la extrema derecha desde antes de que estuviera tan de moda, dec&iacute;a hace unos d&iacute;as que el resultado en Hungr&iacute;a es &ldquo;un recordatorio de que gran parte del discurso p&uacute;blico est&aacute; sobreestimando de manera salvaje la fuerza del autoritarismo y la debilidad de la democracia&rdquo;. Esa sobreestimaci&oacute;n viene de m&uacute;ltiples factores, entre ellos, el pesimismo cultural sobre todo europeo, el escepticismo promocionado por Rusia y otros pa&iacute;ses interesados en la pasividad &ndash;es algo que tambi&eacute;n vemos ahora en Estados Unidos&ndash; y el inter&eacute;s electoralista de partidos que se benefician de la sensaci&oacute;n de peligro inminente. Los beneficiarios incluyen a veces a acad&eacute;micos, periodistas y tertulianos especializados en este campo. La gravedad de los retos y la fuerza de los ultras en algunos pa&iacute;ses son realidades obvias, pero la explotaci&oacute;n del supuesto apocalipsis tambi&eacute;n es un mal de la pol&iacute;tica p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha sido una mala semana para la causa ultra y la causa del apocalipsis. La rebeli&oacute;n contra las embestidas incongruentes de Donald Trump se hace visible por todos los frentes. Incluso llega de voces que no acostumbran a enfrentarse con el peligroso mandam&aacute;s. Desde Giorgia Meloni defendiendo al papa a Keir Starmer asegurando que las amenazas de Trump no le har&aacute;n cambiar de postura sobre su guerra en Ir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho por lo que preocuparse, pero no est&aacute; mal recordar de vez en cuando que nada es para siempre &ndash;tampoco lo malo&ndash; y que, hasta que se demuestre lo contrario, no es el fin del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/apocalipsis_129_13146641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea782de9-cf1d-4423-a506-2196fa8abf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5154154" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea782de9-cf1d-4423-a506-2196fa8abf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5154154" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contra el apocalipsis]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea782de9-cf1d-4423-a506-2196fa8abf88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hungría,Viktor Orbán,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo también sé hacer demagogia con la inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/demagogia-inmigracion_129_13149168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a3da0c1-3507-4fdd-b4d2-b6812dd16205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2985y665.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo también sé hacer demagogia con la inmigración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos meses hemos oído a Feijóo hablar de “efecto llamada”, delincuencia, atentados terroristas, alteración del censo electoral, regularización “a granel” y traición a Europa. De seguir a este ritmo, pronto le oiremos alguna mención al “gran reemplazo”, que cuando un populista coge carrerilla, derrapa fácil</p></div><p class="article-text">
        Dice tu primo que <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-asegura-gobierno-regularizar-inmigrantes-han-abusado-mujer_1_13143956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le preocupa que entre los inmigrantes regularizados</a> pueda haber violadores, ladrones u otros criminales a&uacute;n peores. Tu primo, el de &ldquo;yo no soy racista, PERO&hellip;&rdquo;; tu primo que llena de bulos el grupo de WhatsApp de familia; tu primo que ha llegado a l&iacute;der del PP y l&iacute;der de la oposici&oacute;n, y tal vez alg&uacute;n d&iacute;a lo veamos de presidente del gobierno. Dice que le preocupa que se nos cuelen delincuentes entre los &ldquo;regularizados a granel&rdquo;, y que &eacute;l no es racista PERO es normal estar intranquilo.
    </p><p class="article-text">
        Dile a tu primo que es entendible su preocupaci&oacute;n por los antecedentes penales y policiales, pero que el C&oacute;digo Penal es mucho m&aacute;s largo. Y que puede estar tranquilo porque, entre los inmigrantes regularizados, lo que con seguridad no habr&aacute; son personas con antecedentes por prevaricaci&oacute;n, cohecho activo y pasivo, tr&aacute;fico de influencias, malversaci&oacute;n de caudales p&uacute;blicos, fraude a las administraciones, falsedad en documento mercantil, uso de informaci&oacute;n privilegiada, estafa, asociaci&oacute;n il&iacute;cita, organizaci&oacute;n criminal, blanqueo de capitales, delito contra la Hacienda P&uacute;blica, apropiaci&oacute;n indebida, corrupci&oacute;n en los negocios, corrupci&oacute;n entre particulares, encubrimiento o financiaci&oacute;n ilegal de partidos. Ninguno, ya te lo digo yo.
    </p><p class="article-text">
        Si te pregunta, dile a tu primo que la lista de delitos la he copiado de las numerosas sentencias condenatorias que ha habido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os contra miembros del Partido Popular, integrantes de sus gobiernos, y empresarios y comisionistas de su &oacute;rbita. Entre unos y otros, medio C&oacute;digo Penal. Ah, tampoco creo que entre las personas regularizadas haya nadie con antecedentes por montar una trama policial para espiar, destruir pruebas o acusar en falso a rivales pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; demagogo soy, &iquest;verdad? Qu&eacute; manera de mezclar las cosas, qu&eacute; truco barato ese de recordar los delitos cometidos por la derecha, como respuesta a sus bulos sobre inmigraci&oacute;n y delincuencia. Pues s&iacute;, demagogia pura y dura. Si nos ponemos, nos ponemos, que yo tambi&eacute;n s&eacute; hacer demagogia con la inmigraci&oacute;n. Pero con una diferencia: los delitos atribuidos a los migrantes sin papeles son hipot&eacute;ticos, cuando no directamente bulos; mientras que los delitos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos arriba mencionados son todos reales, redactados en sentencias y escritos de acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dile a tu primo que frene un poco, que se va a acabar saliendo por la derecha del tablero. En los &uacute;ltimos meses le hemos o&iacute;do hablar de <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_12934863_1118309.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;efecto llamada&rdquo;</a>, delincuencia, <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-relaciona-regularizacion-personas-migrantes-posibles-atentados-terroristas-iran-momento-temeridad-efecto-llamada_1_13081040.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atentados terroristas</a>, <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-exige-gobierno-decreto-incluya-subida-pensiones-afirma-sanchez-le-preocupan-son-okupas_1_12943121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteraci&oacute;n del censo electoral</a>, regularizaci&oacute;n &ldquo;a granel&rdquo; y traici&oacute;n a Europa. De seguir a este ritmo, pronto le oiremos alguna menci&oacute;n al &ldquo;gran reemplazo&rdquo;, que cuando un populista coge carrerilla, derrapa f&aacute;cil. Y s&iacute;, yo tambi&eacute;n he derrapado en este art&iacute;culo; pero comparado con lo suyo, lo m&iacute;o parece patinaje art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Saluda de mi parte al primo Alberto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/demagogia-inmigracion_129_13149168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a3da0c1-3507-4fdd-b4d2-b6812dd16205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2985y665.jpg" length="8971065" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a3da0c1-3507-4fdd-b4d2-b6812dd16205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2985y665.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8971065" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Yo también sé hacer demagogia con la inmigración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a3da0c1-3507-4fdd-b4d2-b6812dd16205_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2985y665.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,Migrantes,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El veneno que está matando el periodismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veneno-matando-periodismo_129_13148701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f05b0dd-4b5d-4bb7-a07e-9c04e2863308_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El veneno que está matando el periodismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Óscar Puente desquicia a la derecha mediática con su página anti bulos. Leer o escuchar los insultos de quienes se llaman periodistas contra quien denuncia o alerta contra la desinformación produce tanta vergüenza como recordar que un Fiscal General ha sido condenado por desmentir una mentira mientras el divulgador de la misma se permite el lujo de escribir que un tercio de los españoles, los que votan PSOE, están podridos</p></div><p class="article-text">
        Chulo, incapaz, listillo, buf&oacute;n, <em>desahogao</em>, macho alfa digital, indocumentado, insustancial, tunante, pat&aacute;n tabernario, vocinglero, sectario, insultador profesional, dictadorzuelo, zafio, chabacano, agresivo, mingitorio, mamporrero, falt&oacute;n, provocador, mediocre, necio, bruto, mezcla de vino y aguardiente, chulo, engorilado&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Respiren, que a&uacute;n quedan m&aacute;s: bruto, arrogante, vacil&oacute;n, pendenciero, fanfarr&oacute;n, pitbull, rottweiler, agresivo, grosero, neandertal, follonero, c&iacute;nico, sucio, gamberro, mentiroso, turbio, mast&iacute;n monclovita, bulldog, bocazas, paleto, sicario, traidor, orangut&aacute;n, voceras, ga&ntilde;&aacute;n, zafio, pendenciero, procaz, bocachanclas mulo, excrecencia, ponzo&ntilde;oso, fascistoide, primate, g&aacute;nster, matach&iacute;n, corto, soez, cuentachistes, machirulo, cafre, inmundo, torp&oacute;n, aniquilador, personajillo, analfabeto, sinverg&uuml;enza, chapoteador, detritus, tirano, pat&eacute;tico, perdonavidas&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo eso y mucho m&aacute;s se ha escrito no en las redes sociales, sino en diferentes medios de comunicaci&oacute;n sobre el ministro de Transportes, &Oacute;scar Puente, quien con seguridad es el titular del Gobierno m&aacute;s denostado por la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica. Da igual el motivo. Le ultrajan por su habilidad para moverse por las redes sociales, por <a href="https://www.eldiario.es/economia/accidente-tren-adamuz-ocurrio-14-segundos-iryo-descarrilo-alvia-choco_1_13057530.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el accidente de Adamuz</a>, por responder a las cr&iacute;ticas, por no callar, por el estado de las carreteras, por mofarse de quienes le atacan, por plantar cara a la derecha, por recordar los m&iacute;nimos exigibles del periodismo, por no arredrarse y, ahora, hasta por fabricar una p&aacute;gina oficial para desmontar bulos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas 48 horas, el ministro m&aacute;s guerrero del Gobierno de S&aacute;nchez ha desquiciado a sus detractores porque ha habilitado<a href="https://www.transportes.gob.es/ministerio/comunicacion/sala-prensa/desmintiendo-bulos" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> en la web del Ministerio</a> una secci&oacute;n para rebatir informaciones falsas o manipuladas, que &eacute;l prefiere llamar bulos. &iexcl;Sacrilegio! Y resulta que los m&aacute;s ofendidos son algunos de los que ejercen el periodismo, una profesi&oacute;n en la que cada d&iacute;a es m&aacute;s necesario distinguir entre lo que es informaci&oacute;n, lo que es manipulaci&oacute;n y lo que es directamente mentira.
    </p><p class="article-text">
        Igual que la desinformaci&oacute;n, los bulos tienen un objetivo claro, que es agraviar a la persona afectada, distorsionar la realidad y envenenar/polarizar el debate p&uacute;blico. Por desgracia, recorren bares y tertulias y compiten con las noticias contrastadas, lo que supone un da&ntilde;o irreparable no solo para la convivencia democr&aacute;tica, sino para el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Leer o escuchar a quienes se llaman periodistas atacar a todo aquel que denuncia o alerta contra un veneno mortal que est&aacute; matando este oficio produce tanta verg&uuml;enza como recordar que en este pa&iacute;s un <a href="https://www.eldiario.es/escolar/condena_132_12784555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fiscal General ha sido condenado por desmentir una mentira</a> mientras el divulgador de la misma, que es un empleado p&uacute;blico muy bien pagado, se permite el lujo de escribir que <a href="https://www.eldiario.es/politica/miguel-angel-rodriguez-cuestiona-constitucional-descalifica-votantes-psoe-tercio-espana-podrido_1_13139772.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio de los espa&ntilde;oles, los que votan PSOE, est&aacute;n podridos.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        La putrefacci&oacute;n de un pa&iacute;s no la genera el sentido del voto, sino que la desinformaci&oacute;n, el bulo o la mentira condicionen decisiones judiciales y se consoliden en un ecosistema que penaliza la verdad y premia la mentira en la pol&iacute;tica y en el periodismo. Y si adem&aacute;s, quienes se dedican a opinar o informar zarandean la conversaci&oacute;n p&uacute;blica con el insulto y la insidia, la podredumbre traspasa todos los l&iacute;mites de lo soportable. Que haya plumas y voces del panorama medi&aacute;tico que se dedican exclusivamente a enlodar y deshonrar habla muy mal de una profesi&oacute;n que ha olvidado que se puede criticar al poder cuando se equivoca y denunciarlo cuando abusa, pero sin mentir, sin berrear y sin denigrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes ocupan cargos p&uacute;blicos est&aacute;n expuestos a la cr&iacute;tica severa y molesta, pero en ning&uacute;n sitio est&aacute; escrito que el derecho a la libertad de expresi&oacute;n ampara el insulto, la injuria o el menosprecio. Y si hay quienes dentro del periodismo se sienten ofendidos&nbsp;porque haya un espacio donde se desmonten bulos ser&aacute; porque no leyeron nunca que la Constituci&oacute;n reconoce el derecho &ldquo;a la informaci&oacute;n veraz&rdquo; o porque les mueven intereses muy espurios. Casualmente, son los mismos que en lugar de argumentar se despachan con el verbo grueso y el vituperio, pero no pierden ocasi&oacute;n para dar lecciones de &eacute;tica period&iacute;stica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos est&aacute; quedando una profesi&oacute;n preciosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veneno-matando-periodismo_129_13148701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f05b0dd-4b5d-4bb7-a07e-9c04e2863308_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1634711" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f05b0dd-4b5d-4bb7-a07e-9c04e2863308_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1634711" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El veneno que está matando el periodismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f05b0dd-4b5d-4bb7-a07e-9c04e2863308_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bulos,Desinformacion,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué me pongo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pongo_131_13149515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0e47aab-dcbb-411e-b5f2-04c717e150fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué me pongo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Abusadores sexuales”, “colapso de servicios” y “fraude electoral”: los bulos de PP y Vox contra la regularización de personas migrantes
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pongo_131_13149515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 19:35:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d0e47aab-dcbb-411e-b5f2-04c717e150fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="313235" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d0e47aab-dcbb-411e-b5f2-04c717e150fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="313235" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué me pongo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d0e47aab-dcbb-411e-b5f2-04c717e150fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Alberto Núñez Feijóo,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La secularización no se detiene, pese al repunte religioso entre los jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/secularizacion-no-detiene-pese-repunte-religioso-jovenes_132_13143638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d70932e-f638-4b0e-bc4f-8ff0b82c3a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La secularización no se detiene, pese al repunte religioso entre los jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El supuesto regreso de la religión entre los jóvenes es, por ahora, limitado: la secularización sigue avanzando en España y el reemplazo generacional apunta a más descenso</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado, nueve de cada diez espa&ntilde;oles se declaraban cat&oacute;licos; hoy, apenas lo hace la mitad de la poblaci&oacute;n. Detr&aacute;s de esta ca&iacute;da est&aacute; lo que los soci&oacute;logos denominan secularizaci&oacute;n: un proceso por el cual el pensamiento, las pr&aacute;cticas y las instituciones religiosas pierden relevancia social. Esto se traduce en una menor asistencia a la iglesia, una mayor separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado y un papel cada vez m&aacute;s reducido de la religi&oacute;n en la pol&iacute;tica, la educaci&oacute;n y la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        La secularizaci&oacute;n, adem&aacute;s, sigue un mecanismo bastante sencillo: desde hace d&eacute;cadas, cada generaci&oacute;n es menos religiosa que la anterior. As&iacute;, la sociedad espa&ntilde;ola pierde creyentes a medida que las generaciones mayoritariamente cat&oacute;licas &mdash;nacidas a mediados del siglo XX&mdash; se retiran y son sustituidas por cohortes mucho menos religiosas, especialmente las nacidas en este siglo.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso se aprecia con claridad en el gr&aacute;fico 1, donde utilizo m&aacute;s de un mill&oacute;n de observaciones del fichero integrado de datos del CIS para mostrar la secularizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Se incluyen todos los bar&oacute;metros que preguntan por la religiosidad, desde 1985 hasta marzo de 2020. A partir de ese momento, el CIS cambia su metodolog&iacute;a &mdash;de encuestas presenciales a telef&oacute;nicas&mdash;, por lo que las tendencias deben analizarse de forma distinta, como hago en el gr&aacute;fico 2. En el gr&aacute;fico 1, cada punto corresponde a un a&ntilde;o e incluyo tambi&eacute;n l&iacute;neas de tendencia en el porcentaje de personas que se declaran cat&oacute;licas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/26c98a66-0354-4015-b905-6505b9cd4394_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gráfico 1: La secularización en España hasta la pandemia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gráfico 1: La secularización en España hasta la pandemia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os ochenta y noventa, la secularizaci&oacute;n avanzaba despacio: apenas un punto menos de cat&oacute;licos cada cuatro a&ntilde;os. Pero con la llegada del nuevo siglo, el ritmo cambia por completo y se acelera hasta rozar un punto porcentual menos cada a&ntilde;o. Entre los j&oacute;venes, como cabr&iacute;a esperar, la tendencia es a&uacute;n m&aacute;s intensa: en lo que va de siglo, cada a&ntilde;o ha habido entre uno y dos puntos menos de j&oacute;venes que se declaran cat&oacute;licos. El resultado es un cambio generacional muy claro: mientras en el conjunto de la poblaci&oacute;n todav&iacute;a persiste una ajustada mayor&iacute;a de cat&oacute;licos, entre los menores de 30 esa mayor&iacute;a desapareci&oacute; hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo n&iacute;tido de este proceso, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hay una pregunta que reaparece una y otra vez: &iquest;est&aacute; volviendo la religi&oacute;n entre los j&oacute;venes? Algunos retratos impresionistas y ciertos datos cualitativos invitan a pensarlo. Pero cuando uno acude a las cifras, la respuesta exige bastante m&aacute;s prudencia.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, como comentaba antes, el CIS cambia su metodolog&iacute;a justo al inicio de la pandemia. Desde entonces, seguir la evoluci&oacute;n de sus series ya no es tan sencillo. Sin entrar en demasiados detalles, desde abril de 2020 las encuestas pasan a ser telef&oacute;nicas, lo que altera la composici&oacute;n de la muestra: hay m&aacute;s personas con estudios superiores (generalmente menos religiosas) y menos con estudios primarios (generalmente m&aacute;s religiosas). Estos sesgos deben corregirse, y no es una tarea trivial.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, con una base de datos tan amplia merece la pena intentarlo. El gr&aacute;fico 2 recoge esa estimaci&oacute;n y muestra la evoluci&oacute;n de la religiosidad en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, excluyendo 2020, que resulta especialmente problem&aacute;tico en la serie del CIS.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 2 es bastante claro: la secularizaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n general no solo no se ha detenido, sino que ha seguido avanzando con fuerza tras la pandemia. La estimaci&oacute;n m&aacute;s reciente sit&uacute;a en torno al 50% el porcentaje de personas que se declaran cat&oacute;licas en Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d2707f6-059b-4920-b26a-781cd6ab5ecc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gráfico 2: La secularización en España tras la pandemia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gráfico 2: La secularización en España tras la pandemia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y, salvo cambios profundos, esta tendencia no parece que vaya a frenarse. El motivo es el mismo mecanismo de reemplazo generacional que comentaba antes: como muestra la l&iacute;nea roja, el porcentaje de j&oacute;venes que se declaran cat&oacute;licos es sensiblemente menor que el observado en el conjunto de la poblaci&oacute;n. Eso implica que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, a medida que unas cohortes sustituyen a otras, el peso del catolicismo seguir&aacute; disminuyendo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los datos parecen dar cierto respaldo a esos retratos recientes que apuntan a que algunos grupos de j&oacute;venes est&aacute;n siendo, por primera vez en medio siglo, algo m&aacute;s religiosos con el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El repunte de los j&oacute;venes actuales es compatible con la secularizaci&oacute;n general por dos razones.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, porque parte de niveles ya muy bajos. Las cohortes j&oacute;venes de hace veinte a&ntilde;os comenzaban en torno al 60&ndash;65% de cat&oacute;licos y luego descend&iacute;an. Las actuales parten de aproximadamente un 35% y, en el mejor de los casos, se estabilizan o repuntan ligeramente. El resultado es que el reemplazo generacional sigue siendo secularizador en t&eacute;rminos netos: incluso con ese peque&ntilde;o repunte, los j&oacute;venes contin&uacute;an siendo mucho menos religiosos que las generaciones a las que sustituyen.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, hay una interpretaci&oacute;n plausible del propio repunte. A medida que la religi&oacute;n deja de ser la norma social, quienes se siguen declarando cat&oacute;licos tienden a tener una adscripci&oacute;n m&aacute;s intensa y menos nominal. La base se reduce, pero se consolida entre quienes permanecen: lo que en sociolog&iacute;a se describe como el modelo de la &ldquo;iglesia peque&ntilde;a&rdquo; pero comprometida.
    </p><p class="article-text">
        Existe tambi&eacute;n una interpretaci&oacute;n alternativa, m&aacute;s especulativa: que entre los j&oacute;venes actuales est&eacute; emergiendo cierta reacci&oacute;n cultural frente al secularismo predominante, una especie de <em>revival</em> identitario. Sin embargo, el per&iacute;odo 2021&ndash;2026 es todav&iacute;a demasiado corto como para distinguir con claridad entre estas explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; permiten afirmar los datos es que la secularizaci&oacute;n agregada no se ha detenido. El reemplazo generacional garantiza que continuar&aacute;, incluso si los niveles entre los j&oacute;venes se estabilizan, salvo que las nuevas cohortes converjan con la edad hacia niveles de religiosidad similares a los de sus mayores. Y eso es, precisamente, lo que habr&aacute; que observar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Miller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/secularizacion-no-detiene-pese-repunte-religioso-jovenes_132_13143638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 04:01:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d70932e-f638-4b0e-bc4f-8ff0b82c3a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11054369" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d70932e-f638-4b0e-bc4f-8ff0b82c3a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11054369" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La secularización no se detiene, pese al repunte religioso entre los jóvenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d70932e-f638-4b0e-bc4f-8ff0b82c3a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ilegales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/ilegales_131_13146411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0916a1e-27dc-44e6-8e81-87f8ae047ae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ilegales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo de Ayuso presentará un recurso contra la regularización de migrantes del Gobierno
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/ilegales_131_13146411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0916a1e-27dc-44e6-8e81-87f8ae047ae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="320475" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0916a1e-27dc-44e6-8e81-87f8ae047ae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="320475" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ilegales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0916a1e-27dc-44e6-8e81-87f8ae047ae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rufián, Montero y la tentación NIMBY]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rufian-montero-tentacion-nymby_129_13146133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88af1da3-37f0-475f-818a-2ca024a48782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x989y122.jpg" width="1200" height="675" alt="Rufián, Montero y la tentación NIMBY"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para solucionar el problema de la vivienda hace falta construir. No solo en los ínfimos suelos que están urbanizados pero pendientes de construir y bloqueados por los promotores en espera de que se sigan revalorizando. Hay que densificar las ciudades, como ha propuesto recientemente Salvador Illa. Cambiar los barrios, aprovechar para hacer una necesaria rehabilitación energética de los edificios y para instalar más energías renovables</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Ser&iacute;a mejor que el mundo se transforme o que se quede como est&aacute;? Si hubi&eacute;ramos hecho esta pregunta en una asamblea de la UGT, del PSOE, de CCOO o de Izquierda Unida hace 40 a&ntilde;os la respuesta hubiera sido un&aacute;nime.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era chiquitita, la izquierda era sin&oacute;nimo de cambio. Mis padres y todos sus amigos siempre estaban construyendo algo: un barrio, un sindicato, una asociaci&oacute;n, una cooperativa. Hasta los trabajadores hablaban de la estrategia y del devenir de las empresas como si fueran suyas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en cambio, una parte de la izquierda del mundo occidental se ha vuelto reticente a construir. Se trata de un fen&oacute;meno que recibe el nombre de &ldquo;Nimbyism&rdquo; (por las siglas de &ldquo;Not In My Back Yard&rdquo;, es decir, &ldquo;no en mi patio trasero&rdquo;) y que comenz&oacute; a describirse en Estados Unidos hace una d&eacute;cada. Hoy se ha vuelto global y llama a nuestra puerta.
    </p><p class="article-text">
        Podemos, por ejemplo, lleva mucho tiempo <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-vox-junts-tumban-decreto-gobierno-evitar-nuevo-apagon-total_1_12484195.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siendo un partido NIMBY</a> que se opone a construir vivienda y ha votado en varias ocasiones en contra de dar todo el impulso necesario a las energ&iacute;as renovables. Quiz&aacute;s por influencia de Irene Montero, esta semana Gabriel Rufi&aacute;n se ha subido al carro y ha afirmado que &ldquo;la soluci&oacute;n no es crear m&aacute;s viviendas, porque el especulador acumula y eso lo tiene que decir la izquierda de forma clara&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se ha producido este viaje? &iquest;Qu&eacute; est&aacute; impulsando este movimiento al proteccionismo de las opciones tradicionalmente progresistas?
    </p><p class="article-text">
        De entre todas las confusiones que contaminan el debate sobre la vivienda, la m&aacute;s perniciosa es la que pretende que las casas son un bien de mercado, como los ca&ntilde;ones o la mantequilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s lejos de la realidad. No podr&iacute;an serlo. La condici&oacute;n de posibilidad para que exista un mercado de bienes es que puedan existir una oferta y una demanda libres. Y en este caso no se cumple.
    </p><p class="article-text">
        Las licencias de vivienda son un monopolio del Estado, que es quien determina d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y cu&aacute;nto se puede construir. No solo esto, sino que tambi&eacute;n es el Estado el que ordena la demanda: es el que decide donde se instalar&aacute;n los polos industriales, los parques tecnol&oacute;gicos, las universidades, los hospitales y las grandes infraestructuras en torno a las cuales la poblaci&oacute;n necesita &ndash;no elige&ndash; vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n: a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n de incentivos o cargas fiscales, los estados tambi&eacute;n controlan los precios del parque inmobiliario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De manera que la vivienda no es un bien de mercado. Si queremos un s&iacute;mil, hay uno mucho mejor: las acciones de una empresa.
    </p><p class="article-text">
        Igual que las licencias de vivienda, las acciones de una empresa no son un bien, sino un t&iacute;tulo de propiedad. En ambos casos existe un &uacute;nico emisor que controla la oferta y, en gran medida, la demanda y el precio tambi&eacute;n. Y el valor de ambos t&iacute;tulos est&aacute; ligado a la entidad que tienen detr&aacute;s: bien la empresa o el pa&iacute;s en cuesti&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no es ninguna casualidad: se dise&ntilde;&oacute; as&iacute;. Distribuir la propiedad de los pa&iacute;ses mediante la vivienda en propiedad fue uno de los pilares del proyecto del Estado del Bienestar del siglo XX. La vivienda resultaba la inversi&oacute;n perfecta para que los estados repartieran entre sus ciudadanos los dividendos que, en &uacute;ltima instancia, generaban sus propias inversiones en infraestructura urbana.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que era muy habitual que los pol&iacute;ticos se refirieran a la creaci&oacute;n masiva de inmuebles como un reparto de las &ldquo;participaciones&rdquo; en un pa&iacute;s: como un veh&iacute;culo de inversi&oacute;n en la sociedad misma.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n el problema de la vivienda no es habitacional, sino de reparto de la riqueza, se trata de la distribuci&oacute;n del capital y de las inversiones de un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y la brutal crisis que vivimos tiene una explicaci&oacute;n muy sencilla:
    </p><p class="article-text">
        En Europa, el 83% del parque se construy&oacute; antes de 1996. En particular, entre el final de la Segunda Guerra Mundial y finales del siglo XX se construyeron el 54% de los inmuebles que hay en la actualidad. En otras palabras: el 83% de las acciones de la Uni&oacute;n Europea se emitieron antes del cambio de siglo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en cualquier empresa, esos accionistas originales no tienen incentivos para que se emitan m&aacute;s participaciones porque eso reducir&iacute;a el valor de las suyas (se diluir&iacute;an, como se dice en el argot financiero). Al contrario: si el pa&iacute;s sigue creciendo sin que aumente el n&uacute;mero de acciones (de licencias), est&aacute;s valdr&aacute;n m&aacute;s de forma autom&aacute;tica, sin que su due&ntilde;o tenga que hacer nada por mejorarla.
    </p><p class="article-text">
        Por la misma raz&oacute;n, los propietarios del suelo tampoco tienen incentivos para edificar. Porque construir les obliga, tarde o temprano, a vender y cerrar una posici&oacute;n que, de mantenerse abierta, seguir&iacute;a generando valor de forma indefinida y sin esfuerzo alguno. El suelo sin edificar es, en este sentido, la acci&oacute;n perfecta: no da trabajo, no paga impuestos y se revaloriza sola.
    </p><p class="article-text">
        Si los gobiernos hoy han perdido cualquier inter&eacute;s en desarrollar m&aacute;s de nada, y la urbanizaci&oacute;n de nuevos terrenos se ha vuelto un v&iacute;a crucis que puede llevar d&eacute;cadas, no es como se suele decir, porque exista mucha burocracia. La burocracia es la misma para todo y otros temas avanzan mucho m&aacute;s r&aacute;pido en la administraci&oacute;n. Es que se han vuelto NYMBYs. Es que esos &ldquo;accionistas&rdquo; son una masa inmensa y muy influyente de votantes cuyo inter&eacute;s cae del lado de cobrar dividendos, no de emitir m&aacute;s acciones.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario, para solucionar el problema de la vivienda hace falta construir. No solo en los &iacute;nfimos suelos que est&aacute;n urbanizados pero pendientes de construir y bloqueados por los promotores en espera de que se sigan revalorizando. Hay que densificar las ciudades, como ha propuesto recientemente Salvador Illa. Cambiar los barrios, aprovechar para hacer una necesaria rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica de los edificios y para instalar m&aacute;s energ&iacute;as renovables. Por supuesto que tambi&eacute;n hay que poner coto a la especulaci&oacute;n -por ejemplo, prohibiendo la compra por extranjeros de acciones de tu propio pa&iacute;s. Pero el mensaje que es necesario lanzar para que baje el precio de las &ldquo;acciones&rdquo; solo puede ser uno: y es que este pa&iacute;s siempre va a estar comprometido con que todas las generaciones accedan al capital com&uacute;n en las mismas condiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo lo dem&aacute;s, es NIMBYsm.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rufian-montero-tentacion-nymby_129_13146133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88af1da3-37f0-475f-818a-2ca024a48782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x989y122.jpg" length="105124" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88af1da3-37f0-475f-818a-2ca024a48782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x989y122.jpg" type="image/jpeg" fileSize="105124" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rufián, Montero y la tentación NIMBY]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88af1da3-37f0-475f-818a-2ca024a48782_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x989y122.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante la estanflación, no volvamos a la fracasada austeridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estanflacion-no-volvamos-fracasada-austeridad_129_13146087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/057065c6-1d4f-4285-9002-f0566ea65905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante la estanflación, no volvamos a la fracasada austeridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante los efectos en los precios de la guerra contra Irán, se ha abierto una dialéctica política y académica bipolar. O a favor de establecer medidas expansivas de reducir los tipos o a subirlos si la confrontación bélica se convierte en crónica</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tantas guerras perdidas por Estados Unidos (Corea, Vietnam, Afganist&aacute;n, Irak), la guerra de Ir&aacute;n, desencadenada por Trump y Netanyahu -o mejor por Netanyahu y Trump- tiene toda la probabilidad de traernos una profunda y global crisis econ&oacute;mica. Con dos ingredientes seguros: la inflaci&oacute;n y la recesi&oacute;n. Es lo que se ha dado en llamar &ldquo;estanflaci&oacute;n&rdquo;, t&eacute;rmino que re&uacute;ne dos fen&oacute;menos aparentemente contradictorios: congelaci&oacute;n del crecimiento (0.8% en la eurozona) y, a la vez, alza importante de precios (la OCDE prev&eacute; que la tasa media de precios de los pa&iacute;ses del G-20 se dispare este a&ntilde;o al 4%).
    </p><p class="article-text">
        La causa inmediata de la crisis que ya sufrimos en el &aacute;rea de la Uni&oacute;n Europea est&aacute;, como es sabido, en la subida de los costes energ&eacute;ticos y su traslado al transporte, la industria y la alimentaci&oacute;n. Los or&iacute;genes mediatos est&aacute;n en el persistente bloqueo en el estrecho de Ormuz y la resiliencia militar y econ&oacute;mica del r&eacute;gimen iran&iacute;. Algo con lo que no contaban los que, sin amenazas previas, ni objetivos pol&iacute;ticos identificables o coherentes, decidieron, de forma a todas luces irresponsable, atacar Ir&aacute;n. Ahora no saben -particularmente Donald Trump- c&oacute;mo terminar con la guerra.
    </p><p class="article-text">
        La gravedad de la situaci&oacute;n en las vulnerables econom&iacute;as europeas, tan dependientes de las cadenas de suministros y de las fuentes de energ&iacute;a, obliga a plantearse las pol&iacute;ticas que puedan afrontar la crisis de modo menos da&ntilde;ino para las y los ciudadanos. Y surge un dilema: o restricci&oacute;n en la pol&iacute;tica monetaria y fiscal o est&iacute;mulo a la demanda y la producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las dos opciones fue la escogida por la Uni&oacute;n Europea en la crisis de naturaleza financiera que estall&oacute; a partir de la ca&iacute;da de Lehman Brothers en 2008. Su epicentro era Wall Street, pero se extendi&oacute; -con un presidente Bush m&aacute;s &ldquo;pato cojo&rdquo; que nunca- estruendosamente por las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses desarrollados, contagiando particularmente a los pa&iacute;ses europeos. Entre otras cosas porque el Banco Central (BCE) de Trichet no percibi&oacute; la crisis y actu&oacute; inicialmente subiendo el tipo de inter&eacute;s cuando Estados Unidos y la eurozona estaban ya en recesi&oacute;n. Contribuy&oacute; as&iacute; a la escalada del euribor y a la ca&iacute;da de las bolsas europeas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con la pol&iacute;tica adoptada por la Reserva Federal (FED) fue abismal. La FED redujo sin contemplaciones el precio del dinero, del 5,25% al 1% en pocos meses, llegando despu&eacute;s hasta cerca del 0%. Sin embargo, el BCE en noviembre de 2008 todav&iacute;a estaba en el 3,25%. Hubo que esperar a abril de 2009 para que dejara los tipos en el 1,25%. El BCE siempre por detr&aacute;s de la Reserva Federal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto en cuanto a la pol&iacute;tica monetaria, muy volcada en solucionar la situaci&oacute;n dram&aacute;tica del sistema financiero. La pol&iacute;tica fiscal -gastos e ingresos p&uacute;blicos- competencia de los gobiernos y los parlamentos, tard&oacute; en llegar. La &uacute;nica medida de pol&iacute;tica fiscal de est&iacute;mulo que la Uni&oacute;n, en cuanto tal, lanz&oacute; contra la Gran Crisis fue el Plan Europeo de Recuperaci&oacute;n Econ&oacute;mica (diciembre de 2018). Con directrices nada concretas, a pesar del desastre econ&oacute;mico en t&eacute;rminos de paro o producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esas medidas duraron poco. Una austeridad simplona, de inspiraci&oacute;n alemana, se convirti&oacute; entre 2010 y 2013 en la madre de todas las soluciones, poniendo fin a los ef&iacute;meros est&iacute;mulos.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n se alej&oacute; as&iacute; de unos Estados Unidos reticentes a abandonar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de est&iacute;mulos hasta ver clara la recuperaci&oacute;n del sector p&uacute;blico. Europa neocl&aacute;sica y Am&eacute;rica keynesiana. Vivir para ver. Los ministros de econom&iacute;a del euro no dejaron de aludir al mantra de la &ldquo;sostenibilidad fiscal&rdquo; y de las &ldquo;reformas estructurales&rdquo;. En el Reino Unido, el gobierno de David Cameron mostr&oacute; su creencia en las capacidades taumat&uacute;rgicas de la austeridad. El Fondo Monetario Internacional tambi&eacute;n prefer&iacute;a recortar gastos a subir impuestos. El &ldquo;consenso de Bruselas&rdquo;, o sea, la doctrina de la austeridad y la restricci&oacute;n presupuestaria, se impuso a los pa&iacute;ses europeos m&aacute;s afectados por la crisis, discriminados por la imposibilidad legal del BCE de actuar como prestamista de &uacute;ltima instancia.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de la austeridad fue contundente. La Uni&oacute;n Europea -y en especial la eurozona- entr&oacute; en 2012, por segunda vez, en recesi&oacute;n. Fue un a&ntilde;o perdido para el empleo, y para las cuentas p&uacute;blicas. La situaci&oacute;n se prolong&oacute; en 2013. Europa fue la &uacute;nica regi&oacute;n significativa del mundo en la que creci&oacute; el desempleo. Como contraste, en los Estados Unidos de Obama y Bernanke sus pol&iacute;ticas expansivas fiscales de gasto tuvieron resultados positivos de crecimiento y en pol&iacute;ticas sociales y de infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        En primavera de 2013 cambi&oacute; la orientaci&oacute;n de la insostenible pol&iacute;tica de austeridad por su evidente fracaso, hacia una l&iacute;nea de est&iacute;mulos hasta entonces solo defendida por fuerzas de car&aacute;cter progresista. El paso definitivo lo dio la importante reuni&oacute;n del Consejo Europeo de 27 y 28 de junio de 2013 y la del G-20 de 19 y 20 de julio.
    </p><p class="article-text">
        En momentos cr&iacute;ticos posteriores a lo que se denomin&oacute; como Gran Crisis, la Uni&oacute;n no ha repetido los errores de 2010-2013. No lo hizo durante la pandemia de la Covid 19 o en la crisis inflacionista resultante de la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Sin embargo, ante los efectos en los precios de la guerra contra Ir&aacute;n, se ha abierto una dial&eacute;ctica pol&iacute;tica y acad&eacute;mica bipolar. O a favor de establecer medidas expansivas de reducir los tipos o a subirlos si la confrontaci&oacute;n b&eacute;lica se convierte en cr&oacute;nica. Todo parece indicar que la guerra continuar&aacute; con Europa sufriendo las peores consecuencias, dada la naturaleza comercial de su estructura econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio -a diferencia de lo que parece desprenderse de recientes declaraciones de Lagarde- no tendr&iacute;a sentido subir los tipos como forma inmediata de combatir la inflaci&oacute;n, porque &eacute;sta se producir&aacute; con independencia de la pol&iacute;tica monetaria, ya que su origen est&aacute; en un conflicto militar y no en decisiones empresariales. En cuanto a una hipot&eacute;tica paralizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, el encarecimiento del dinero no har&iacute;a m&aacute;s que ahondar la crisis. De ah&iacute; la conveniencia de una pol&iacute;tica expansiva que impida que se reproduzcan los negativos efectos de una ya experimentada austeridad hace una d&eacute;cada y media.
    </p><p class="article-text">
        Tengamos en cuenta las se&ntilde;ales que nacen de la FED, que piensa en recortar los tipos de inter&eacute;s en junio de este a&ntilde;o un cuarto de punto. A diferencia del BCE, la Reserva Federal tiene como mandato no solo contener la inflaci&oacute;n sino ayudar a mantener un alto nivel de empleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el problema esencial es el bajo crecimiento de la econom&iacute;a. Para fortalecerla,&nbsp;los gobiernos han de tomar medidas de est&iacute;mulo a trav&eacute;s del gasto p&uacute;blico y la fiscalidad, y el BCE no obstaculizarlas y, para ello, rebajar el precio del dinero.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar la presente crisis energ&eacute;tica, Europa (y Espa&ntilde;a) debe practicar una pol&iacute;tica econ&oacute;mica de defensa del Estado de Bienestar y de robustecimiento del poder adquisitivo de los hogares. Una pol&iacute;tica inversora de fondos p&uacute;blicos, en parte con deuda mutualizada, en parte con impuestos directos sobre las grandes fortunas y corporaciones. Y abordando la gigantesca evasi&oacute;n fiscal que se sustenta en los para&iacute;sos fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Como gran pol&iacute;tica de fondo, despu&eacute;s de la crisis regional en Oriente Medio, no queda sino acelerar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica hacia energ&iacute;as renovables, ante lo que Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a, ha llamado &ldquo;la mayor amenaza para la seguridad energ&eacute;tica mundial de toda la historia&rdquo;. Espa&ntilde;a est&aacute; bien situada para profundizar en esa apuesta imprescindible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego López Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estanflacion-no-volvamos-fracasada-austeridad_129_13146087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/057065c6-1d4f-4285-9002-f0566ea65905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1731590" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/057065c6-1d4f-4285-9002-f0566ea65905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1731590" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ante la estanflación, no volvamos a la fracasada austeridad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/057065c6-1d4f-4285-9002-f0566ea65905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,BCE - Banco Central Europeo,Guerra en Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una justicia de primates?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/justicia-primates_129_13144320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00e16dad-ee59-471b-9e92-af0e10a6701a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una justicia de primates?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuándo surge la idea de darle la razón en un conflicto, no al más fuerte, sino al que tenga la verdad de su lado? Es altamente probable que esa idea provenga también de la cultura egipcia. Esa es nuestra justicia. Se comprenderá que el salto evolutivo es impresionante</p></div><p class="article-text">
        Aparecen de vez en cuando noticias acerca de los resultados de investigaci&oacute;n de los primat&oacute;logos, sugiriendo pr&aacute;cticamente siempre concomitancias con el comportamiento humano. Existe, naturalmente, una fascinaci&oacute;n por saber de d&oacute;nde venimos que hubiera emocionado a Darwin y horrorizado a muchas de las jerarqu&iacute;as de su &eacute;poca por motivos religiosos. Pero superado ese momento de oscurantismo, el estudio del comportamiento de chimpanc&eacute;s y bonobos es interesante y pertinente, porque efectivamente da claves importantes sobre la conducta humana, sobre todo cuando el investigador tiene la prudencia de no lanzarse al vac&iacute;o hablando de &ldquo;guerras&rdquo; entre chimpanc&eacute;s o de &ldquo;justicia&rdquo; o &ldquo;equidad&rdquo; en sus acciones.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es que, por mucho que podamos elucubrar con la existencia, cada vez m&aacute;s probable, de un antepasado com&uacute;n entre sapiens y chimpanc&eacute;s m&aacute;s parecido a estos &uacute;ltimos que a nosotros, nuestros comportamientos son fruto de una privilegiada memoria a largo plazo que, pese a ser bastante m&aacute;s imperfecta de lo que creemos &ndash;y sobre todo de lo que se cree en los tribunales&ndash;, desde luego no est&aacute; presente entre chimpanc&eacute;s y bonobos. Esa memoria nos ha permitido hacer cosas verdaderamente impresionantes, como asignar un valor sem&aacute;ntico a los sonidos que somos capaces de emitir, lo que nos ha permitido crear nuestro lenguaje y as&iacute; comunicarnos para compartir nuestros conocimientos y sentimientos. Ello nos ha hecho evolucionar, m&aacute;s all&aacute; de la gen&eacute;tica, de manera espectacular en relaci&oacute;n a la progresi&oacute;n de cualquier otra especie del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Una de las inc&oacute;gnitas que ayudan a despejar los siempre interesantes estudios de los primat&oacute;logos, combinados con la obra de antrop&oacute;logos, psic&oacute;logos e historiadores, es la g&eacute;nesis de la noci&oacute;n de &ldquo;justicia&rdquo;, y no solamente del sistema judicial actual, sino de la misma idea que fundamenta nuestra idea de justicia: que gane los conflictos, no aquel que sea m&aacute;s fuerte o poderoso, sino aquel que tenga la verdad de su lado. Justamente por eso practicamos la prueba en los procesos, para descubrir la verdad, siendo justamente esa fase su raz&oacute;n fundamental de existencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo empez&oacute; todo? Nuestra &ldquo;justicia&rdquo;, &iquest;posee una base biol&oacute;gica? Es fundamental observar que para seguirle la pista al concepto, hay que identificar situaciones en que dos seres no resuelven un conflicto entre ellos mismos, violenta o pac&iacute;ficamente, sino que acuden a un tercero para que les ayude a resolverlo. En ese momento, la observaci&oacute;n del comportamiento de los chimpanc&eacute;s vuelve a ser interesante. Son primates que viven en grupo, como nosotros. Y es justamente ese grupo el que es relevante, en muchas ocasiones, para la resoluci&oacute;n de sus conflictos, especialmente cuando se ven atacados por un grupo vecino, pero no solamente entonces, sino tambi&eacute;n cuando un desencuentro entre dos chimpanc&eacute;s deriva en una pelea grupal en la que se toman bandos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existen conductas que tratan de prevenir o disuadir conflictos, como la b&uacute;squeda de amistad practicando el aseo mutuo o compartiendo alimento, o buscando distancia, o realizando exhibiciones de poder a gritos intentando alejar a un grupo cercado. Esos comportamientos de apaciguamiento recuerdan poderosamente a la mediaci&oacute;n que practicamos desde &eacute;pocas muy ancestrales los seres humanos de cualquier cultura, pues tambi&eacute;n intentamos con la misma que los rivales, conviviendo, se respeten o se reconozcan, evitando as&iacute;, o bien que entren en conflicto, o bien resolviendo una disputa ya existente.
    </p><p class="article-text">
        Si a todo a ello le a&ntilde;adimos las cuatro razones principales por las que discuten los chimpanc&eacute;s &ndash;territorio, alimento, sexo y jerarqu&iacute;a&ndash;, que recuerdan poderosamente a los motivos de nuestros propios conflictos, se comprender&aacute; que nuestra manera de celebrar mediaciones posee una continuidad biol&oacute;gica con los mecanismos de prevenci&oacute;n y disuasi&oacute;n de los chimpanc&eacute;s, lo que permite aventurar un origen com&uacute;n muy remoto en alguna especie que ya no est&aacute; entre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, los procesos judiciales no son m&aacute;s que el feliz heredero &ndash;muy probablemente egipcio&ndash; que surgi&oacute; hace unos 5.000 a&ntilde;os de esas antiguas mediaciones. Entre seres que podemos comunicarnos, las mediaciones son muy frecuentemente grupales. Se ha observado en culturas antiguas y actuales de todo el orbe este mecanismo de resoluci&oacute;n de conflictos en el que los contendientes exponen su problem&aacute;tica &ndash;igual que se exponen las alegaciones en un proceso&ndash;, surgiendo en el grupo personas que tienen informaci&oacute;n de lo sucedido, que son los testigos que tan importantes han sido hist&oacute;ricamente en los procesos, y que han perdido actualmente su antiguo valor por razones cient&iacute;ficas muy s&oacute;lidas, pese a que cueste mucho que esta evidencia se asuma en los tribunales por diferentes motivos, pero ese es otro tema. En todo caso, obs&eacute;rvese que en esa mediaci&oacute;n ya tenemos a un tercero catalizador del conflicto &ndash;el grupo&ndash; que, adem&aacute;s, escucha a testigos. Para que se convierta en un proceso judicial, solo hace falta que el grupo decida a qui&eacute;n da la raz&oacute;n, bien en forma de jurado, como sucede todav&iacute;a en EEUU entre otros lugares, bien a trav&eacute;s de unos jueces, como determinaron los antiguos egipcios, inaugurando as&iacute; la cultura del juez &uacute;nico que podemos identificar tambi&eacute;n en Mesopotamia y que m&aacute;s tarde se extender&iacute;a a Grecia y Roma, y de ah&iacute; a todo el mundo. Existen altas posibilidades de que esa misma cultura se extendiera por las rutas comerciales hacia el este.
    </p><p class="article-text">
        Pero falta un elemento fundamental. &iquest;Cu&aacute;ndo surge la idea de darle la raz&oacute;n en un conflicto, no al m&aacute;s fuerte, sino al que tenga la verdad de su lado? Es altamente probable que esa idea provenga tambi&eacute;n de la cultura egipcia. En algunas de sus fases m&aacute;s remotas se identifica una diosa, Maat, que luego fue copiada por los griegos, que la llamaron Themis, y m&aacute;s tarde por la cultura Romana, denomin&aacute;ndola &ldquo;Iustitia&rdquo;. Como se habr&aacute; entendido, Maat era la diosa egipcia de la justicia, actuando aquellos antiguos jueces como sacerdotes del or&aacute;culo de la diosa. Lo que los egipcios entend&iacute;an por &ldquo;Maat&rdquo; no cuesta mucho de entender si se analiza la etimolog&iacute;a de la palabra, relacionada con los sustantivos &ldquo;verdad&rdquo; y &ldquo;correcci&oacute;n&rdquo;. Esa es nuestra justicia. Se comprender&aacute; que el salto evolutivo es impresionante. Hasta entonces, como todav&iacute;a ocurre en nuestras guerras y, por desgracia, demasiadas veces en la pol&iacute;tica internacional, los conflictos los ganaba el m&aacute;s fuerte, y no el que ten&iacute;a la verdad de su lado.
    </p><p class="article-text">
        Si algo nos ense&ntilde;a toda esta historia, este aut&eacute;ntico viaje alucinante, es que nuestra evoluci&oacute;n solo es posible si persistimos en alejarnos de esos modelos de fuerza y poder. Es decir, si profundizamos en sistemas solidarios en los que los seres humanos procuran como prioridad la cooperaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de la felicidad ajena como mecanismo m&aacute;s perfecto de obtenci&oacute;n de la propia felicidad. Esa l&oacute;gica solidaria basada en una aut&eacute;ntica empat&iacute;a ego&iacute;sta puede que sea la principal ense&ntilde;anza de este camino evolutivo que, a duras penas, pese a los contratiempos, vamos siguiendo de manera infatigable cada vez grupos m&aacute;s amplios de seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        ----------------
    </p><p class="article-text">
        <em>Para saber m&aacute;s: Nieva-Fenoll, Jordi,&nbsp;'El origen de la justicia', Ed. Tirant lo Blanch 2023.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nieva Fenoll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/justicia-primates_129_13144320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/00e16dad-ee59-471b-9e92-af0e10a6701a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="511969" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/00e16dad-ee59-471b-9e92-af0e10a6701a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="511969" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Una justicia de primates?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/00e16dad-ee59-471b-9e92-af0e10a6701a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El matón de Vox tiene un plan (y funciona) "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el difícil momento del partido de Santiago Abascal, marcado por las críticas de exdirigentes, la financiación opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la caída de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orbán</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica populista, desde Orb&aacute;n hasta Trump, se ha construido a partir de una combinaci&oacute;n de nativismo, intolerancia, grandiosidad y un discurso grosero y mat&oacute;n que persigue, entre otros objetivos, intimidar al adversario y captar el voto emocional. El diputado de Vox Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez &ndash;juez en excedencia, catedr&aacute;tico universitario y letrado del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, ah&iacute; es nada&ndash; nos ha regalado esta semana un ejemplo pr&aacute;ctico, cuando se encaram&oacute; al estrado del Congreso donde est&aacute; la Mesa y, despu&eacute;s de increpar a una de las letradas de la C&aacute;mara, se encar&oacute; con el vicepresidente G&oacute;mez de Celis, que, ya pasado el trance violento, confes&oacute; que lleg&oacute; a pensar que el ilustre voxero le iba a atizar. No es la primera vez que Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez la l&iacute;a en el Congreso: en septiembre de 2021, durante un debate sobre el aborto, llam&oacute; &ldquo;bruja&rdquo; a la diputada socialista Laura Berja y tambi&eacute;n fue expulsado del hemiciclo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El deterioro de la cortes&iacute;a parlamentaria es un hecho ya consumado con implicaciones &eacute;ticas y est&eacute;ticas y refleja algo m&aacute;s que la p&eacute;rdida de cordialidad y juego limpio entre adversarios. Hay una estrategia detr&aacute;s. Por decirlo de alguna manera: el mat&oacute;n grosero de Vox tiene un plan. Se quiere mostrar como audaz y desafiante ante sus seguidores y votantes, muchos de los cuales escogen la papeleta de Vox no porque est&eacute;n de acuerdo con su programa electoral, del que solo conocen tres lemas, sino por puro y simple cabreo, que tiene tanto causas reales como inducidas e imaginadas. El voto del cabreo necesita aspavientos, confrontaci&oacute;n, insultos e intimidaci&oacute;n para mantenerse vivo y en forma hasta que lo reciban las urnas. El diputado de Vox muestra a sus votantes que hace y dice lo que le da gana, se convierte en representante y catalizador de emociones y actitudes falsamente libres y alimenta el voto antisistema que necesita para crecer. La intimidaci&oacute;n es tambi&eacute;n una exhibici&oacute;n de fuerza y poder y como explica Pierre Rosanvallon en su libro El siglo del populismo, estas actitudes impactan no solo por su vulgaridad (apreciada por sus seguidores), sino que incitan de manera sistem&aacute;tica e in&eacute;dita a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el com&uacute;n de los espa&ntilde;oles, ya sea de derechas o de izquierdas, rechace la actitud chulesca de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez, lo cierto es que activa palancas en el terreno de las emociones, actuando del mismo modo que lemas tan deplorables como Que te vote Txapote, Me gusta la fruta o los insultos al presidente del gobierno que se escuchan en estadios o m&iacute;tines. Estas actitudes sustituyen al discurso pol&iacute;tico y tienen un gran recorrido medi&aacute;tico (como prueba esta misma columna). Es lo que el te&oacute;rico franc&eacute;s Christian Salmon llam&oacute; la era del &ldquo;clash&rdquo;, la abolici&oacute;n de la pol&iacute;tica basada en narrativas estructuradas y su sustituci&oacute;n por una pol&iacute;tica dominada por el enfrentamiento, el impacto moment&aacute;neo y la ausencia de relato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el dif&iacute;cil momento que est&aacute; pasando el partido de Santiago Abascal, marcado por las cr&iacute;ticas de exdirigentes, la financiaci&oacute;n opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la ca&iacute;da de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orb&aacute;n. Las salidas de tono y groser&iacute;as de Vox tambi&eacute;n nos quitan tiempo para hablar sobre el bien com&uacute;n, algo que exige mucho m&aacute;s esfuerzo creativo y mayor compromiso ideol&oacute;gico, y nos instalan en una negatividad an&iacute;mica que fomenta la desconfianza ciudadana e impide que nos pongamos de acuerdo para construir una sociedad digna. Por cierto, el PP se ha negado a condenar el comportamiento de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez: acord&eacute;monos de esto cuando nos toque meter la papeleta en la urna.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3526740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3526740" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
