El juicio de Kitchen ofrece la primera postal de cuatro años de guerra sucia del PP y su brigada política
La Audiencia Nacional ha comenzado a juzgar esta semana el caso Kitchen, uno de los tres episodios de la última guerra sucia en España. Con la excusa del desafío soberanista, el Ministerio del Interior activó en 2012 a un grupo de mandos policiales dispuestos a combatir a los enemigos del PP —de España, se justificaban ellos— orillando los tribunales de justicia. Alumbraron dosieres con informaciones erróneas, cuando no pretendidamente falsas, sobre los líderes del procés, que luego filtraban a medios de comunicación de la derecha, coincidiendo con momentos álgidos del proceso soberanista.
En 2014 irrumpió en el panorama político Podemos y esos mismos mandos policiales, con los mismos políticos al frente, repitieron el 'modus operandi' de la Operación Cataluña ahora contra la formación emergente. Cuando en 2016 se vislumbró la posibilidad de que alcanzara el Gobierno, la ofensiva arreció contra el primer partido que alcanzaba ese vigor electoral a la izquierda del PSOE desde que se restauró la democracia. Jerarcas venezolanos a los que perseguía la justicia de su país y la estadounidense, españoles condenados por estafa, fotocopias dudosas, extractos bancarios fabricados... Todo valía para evitar que “los comunistas” llegaran al poder.
En este contexto, salvar a “los suyos” no supondría un obstáculo. Algunos de esos mandos policiales por convicción ideológica, otros por arribismo, los más por ambos motivos, se prestaron a sabotear la investigación judicial de la caja B del PP, que amenazaba la pervivencia de Mariano Rajoy en el Gobierno. Y con el engranaje de la guerra sucia en marcha, los policías se dedicaron a hacer lo contrario de lo que la Ley y su función pública les tenía reservado: en lugar de perseguir el delito se dedicaron a borrar las pruebas.
Los indicios recogidos en el caso Villarejo apuntan a que en el banquillo de la Kitchen faltan piezas fundamentales en el engranaje de esa guerra sucia. La principal ausencia es la de la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Tampoco comparece el comisario Enrique García Castaño, 'El Gordo', quien sufrió un ictus que le incapacita para ser juzgado.
José Manuel Villarejo no aparece en la foto pese a que la mayor petición de condena de la Fiscalía, 19 años, es para él. En activo, el comisario jubilado hizo de la toga de abogado otra de sus herramientas para extorsionar. Ahora hace uso de la prerrogativa de sentarse en estrados junto a su abogado y no con el resto de acusados.
Jorge Fernández Díaz
- Operación Cataluña. El ministro se reunió el 16 de diciembre de 2012 con el director operativo de la Policía, Eugenio Pino, y el comisario Villarejo para organizar las maniobras policiales contra el procés. “Negaré bajo tortura que esta reunión ha existido”, se le oye decir a Fernández Díaz. Cuando fue publicado el audio, el exministro llevaba ocho años negando haber hablado siquiera con Villarejo.
- Podemos. Las maniobras contra el partido arrancaron desde prácticamente su creación, en 2014, hasta la salida de Fernández Díaz de Interior. Uno de los miembros de la brigada política dice en una grabación que acude con “un mandato” de Rajoy y Fernández Díaz a Nueva York para conseguir material contra el partido.
- Kitchen. Anticorrupción pide 15 años de cárcel para él como máximo responsable de la operación parapolicial para espiar y robar documentación a Bárcenas y su familia.
Francisco Martínez
- Operación Cataluña. Fue primero jefe de gabinete y luego secretario de Estado de Seguridad durante el primer mandato de Rajoy. Como número dos del Ministerio coordinó a más de 150.000 miembros de las Fuerzas de Seguridad. Con los comisarios e inspectores jefe de la brigada política despachaba directamente. Niega que la operación Cataluña existiera y dice que solo eran investigaciones de corrupción.
- Podemos. Es el principal imputado en la causa de la Audiencia Nacional por la guerra sucia al partido. Sus mensajes con la brigada política ceban la querella que dio origen al caso. En un intercambio con uno de los comisarios de la brigada política, Martínez busca datos que poder entregar a la prensa para atacar a los 69 diputados de Podemos. Es 30 de enero de 2016. “¿Los demás están limpios… tampoco violencia callejera, anarcas, etc?”.
- Kitchen. Anticorrupción pide para él 15 años de cárcel como coordinador de la operación de espionaje a Luis Bárcenas y su familia con cargo a los fondos reservados.
Eugenio Pino
- Operación Cataluña. Nada de lo que ocurrió en la Policía entre 2016 y 2016 fue ajeno al director operativo, el comisario que el PP eligió para dirigir el Cuerpo y que creó la brigada política. Por ahora ha sido condenado por intentar introducir información obtenida ilícitamente en la causa contra los Pujol.
- Podemos. Un perfil tan radical como el de Pino extendió su obsesión por los independentistas a los dirigentes de Podemos. Dirigió todas las operaciones que acabaron en los medios afines al PP con material falso. “Jefe, ya me están ofreciendo la cuenta del Errejón [en ese momento, número dos de Podemos]. Pero con la condición hablada esta mañana, que salga en uno de los dos periódicos…”, le escribe al secretario de Estado de Seguridad.
- Kitchen. El comisario sobre el terreno del espionaje a Bárcenas declaró que recibió instrucciones de dos superiores: el número dos de Interior y el director operativo de la Policía. Anticorrupción pide 15 años de cárcel para él.
José Manuel Villarejo
- Operación Cataluña. Desde que el PP entró en el Gobierno se ofreció como indispensable para todas las operaciones inconfesables de Interior. Luego utilizó su participación para contraatacar, cuando empezó a tener problemas con la justicia. Fue el primero en reconocer en sede judicial la existencia de la Operación Cataluña.
- Podemos. Ha quedado visto para sentencia el juicio del caso Dina Bousselham, la asistente de Pablo Iglesias a quien alguien sustrajo el teléfono móvil. Una copia del terminal apareció en los registros a Villarejo. Y de ese material salieron varias informaciones en OkDiario y el Confidencial. La larga sombra de Villarejo aparece en el montaje de la cocaína contra Miguel Urbán, introduciendo acusaciones sobre blanqueo de capitales de la formación en una de sus notas, incorporadas a la maniobra.
- Kitchen. La Fiscalía solicita la pena más alta para él, 19 años de cárcel. Fue uno de los dos encargados en tratar con el topo en la familia Bárcenas, el chófer. Él mismo se grabó realizando los pagos periódicos de 2.000 euros de los fondos reservados.
Enrique García Castaño, 'El Gordo'
- Operación Cataluña. El fontanero de la Policía en cuatro décadas de democracia, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo, estuvo en primera línea cuando el Gobierno del PP decidió combatir extrajudicialmente el desafío soberanista. Él personalmente colocó los micrófonos de la reunión entre el ministro Fernández Díaz y el director de Antifrau, José Alfonso, en la que se detalla el ‘modus operandi’ de la Operación Cataluña.
- Podemos. Al 'Gordo', como se le conoce en la Policía, recurrió el número dos de Interior para intentar averiguar posibles antecedentes de los diputados del partido con los que poder ensuciar en 2016 a la formación política emergente. Cuando él dice que no aparece “nada” comprometedor, Martínez responde: “¡Cagüen la puta!”.
- Kitchen. García Castaño no se sienta en el banquillo porque sufrió un ictus que le ha dejado graves secuelas. Todas las causas contra él se han archivado. Setenta de sus subordinados participaron en los seguimientos a la familia Bárcenas. Él mismo allanó un local de la mujer del extesorero en busca de los discos duros de Bárcenas. Y recibió en un bar tres teléfonos de Bárcenas que había sustraído el chófer para copiarlos y devolverlos.
José Luis Olivera
- Operación Cataluña. Participó en su hito fundacional, al menos entre los hechos conocidos: la reunión en Barcelona en que la brigada política presionó a los fiscales del caso de financiación de CDC para que registraran su sede en plena precampaña electoral, en octubre de 2012.
- Podemos. “Tampoco es muy costoso el meterle una cuenta a Pablo Iglesias de hace cinco años y luego que expliquen”, dice en una grabación de Villarejo. También urdió el montaje de la cocaína contra Miguel Urbán. Los informes a la Fiscalía avalando el disparatado relato de un confidente llevan su firma.
- Kitchen. Antes de llegar el PP al Gobierno fue jefe de la UDEF, unidad contra los delitos económicos y la corrupción. Fue, por tanto, superior del inspector que investigaba los casos Gürtel y caja B. En una grabación, Villarejo se jacta, en su presencia, de que ambos rebajaron el primero de ellos para que no salpicara a la cúpula del PP. Sobre la Caja B se dedicó a coaccionar al inspector Morocho ofreciéndole destinos en el extranjero y que dejara las pesquisas.
José Ángel Fuentes Gago
- Operación Cataluña. Es el muñidor de la reunión entre el director de Antifrau y el ministro Fernández Díaz en el despacho de este. La misma en la que el titular de Interior habla de fabricar pruebas contra los separatistas porque después “la Fiscalía te lo afina”.
- Podemos. Está en el centro de la causa que se sigue en la Audiencia Nacional por el viaje a Nueva York de abril de 2016. Allí se desplazó para intentar convencer a un exministro de Hugo Chávez que avalara una fotocopia sobre pagos a fundadores de Podemos de dudoso origen y veracidad. Allí pronunció la frase que vincula al presidente Rajoy con el operativo que quedó grabada. Dijo acudir con “un mandato” del jefe del Ejecutivo español.
- Kitchen. Está acusado en Kitchen como participante en la operación desde su puesto de jefe de gabinete de Eugenio Pino en la Dirección Adjunta Operativa.
Andrés Gómez Gordo
- Operación Cataluña. Cuando arrancaron las maniobras contra el procés, Gómez Gordo estaba fuera de la Policía. Era la segunda vez que dejaba el Cuerpo en busca de dinero e influencia. En ese momento era la sombra de María Dolores de Cospedal en la Presidencia de Castilla-La Mancha.
- Podemos. Otros policías implicados le sitúan en la confección del informe Pablo Iglesias Sociedad Anónima (PISA) sobre la supuesta financiación ilegal del partido, una de las principales maniobras contra Podemos durante el Gobierno del PP.
- Kitchen. Pieza clave en el espionaje a Bárcenas. El chófer solo accedió a colaborar cuando se lo pidió él, al que conocía de hace años. Se trasladó a Madrid y participó en el control y los pagos al topo de la familia Bárcenas.
Marcelino Martín-Blas
- Operación Cataluña. Es el policía que acompañó a Olivera en la reunión con los fiscales del caso de Convergencia. La opacidad que requiere su unidad para investigar en secreto a policías corruptos fue utilizada por el Gobierno del PP para convertirla en una especie de agente sobre el terreno.
- Podemos. Su enfrentamiento con el comisario Villarejo le hizo ser apartado de Asuntos Internos y no hay constancia de que participara en las maniobras contra Podemos. Con posterioridad se acercó a la formación política intentando esgrimir esa figura anti-Villarejo. Ya colaboraba con el PP cuando este estaba en la oposición.
- Kitchen. Está acusado de enviar a sus subordinados a espiar a la familia Bárcenas.
Bonifacio Díez Sevillano
- Operación Cataluña. El menos conocido de los miembros de la brigada política actuó en todos los frentes de la guerra sucia. Era agregado del Ministerio del Interior en Andorra cuando arrancaron las maniobras contra los líderes soberanistas, destinadas a rastrear supuestos fondos y pagos en el pequeño país vecino. Fue juzgado, y absuelto, por ayudar a Pino a introducir información obtenida ilegalmente en el caso de los Pujol, el caso pendrive.
- Podemos. Aparece gestionando la colaboración de antiguos jerarcas del régimen venezolano contra Podemos y reclamó 300.000 euros para el autor del bulo de la cuenta de Pablo Iglesias en las Granadinas. Está imputado en la causa que se sigue en la Audiencia Nacional.
- Kitchen. Completa el récord de imputaciones con la del espionaje parapolicial a Luis Bárcenas por su participación cuando fue trasladado de Andorra a Madrid y se incorporó a la Dirección Adjunta Operativa como colaborador directo de Eugenio Pino.
Sergio Ríos Esgueva
Antiguo miembro de la seguridad del PP en la sede de Génova y conductor de Francisco Granados, ni siquiera era policía cuando arrancó la Operación Cataluña. Su participación se ciñe a colaborar con la brigada política robando información de los Bárcenas e informando de los movimientos de la familia cuando el tesorero entró en la cárcel. Cobró más de 50.000 euros de los fondos reservados y la promesa de ingresar en la Policía. Hoy está suspendido de funciones.
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