Jesús Bonilla rompe 10 años de silencio en Telecinco y habla del dinero que ganó como actor: “No me he privado de nada”
Si hace unos días Belén Rueda habló en La 2 del final de Los Serrano, ahora ha sido otro de los protagonistas de la mítica serie de Telecinco quien ha tomado la palabra. Pero no para hablar del controvertido desenlace de la ficción, sino de su propia vida fuera de los focos. Nos referimos a Jesús Bonilla, que ha concedido una entrevista telefónica a El tiempo justo (Telecinco) tras una década prácticamente alejado de los medios de comunicación.
El actor, el célebre Santi' en Los Serrano, entre otros muchos papeles en televisión y cine, asegura que no está por la labor de retomar su carrera profesional, que acabó en 2016 con la serie El Chiringuito de Pepe (Telecinco) y la película La reina de España. “Estoy felizmente y divinamente retirado. ¡Que no quiero saber nada ya! He cumplido la misión de trabajar y de entregarme a los papeles que me han dado, porque yo me dejo la piel trabajando. Ya está, misión cumplida y se acabó”, comenta al respecto.
Bonilla reconoce que en los últimos diez años ha recibido propuesta para reaparecer públicamente, pero que las ha rechazado todas: “Me acaban de llamar para un premio y ¡que no recibo premios! Hicimos El chiringuito de Pepe y ahí fue cuando terminé”. Según Álex Álvarez, reportero de El tiempo justo, el intérprete descarta participar en hipotéticos reencuentros de las series que trabajó porque “acabó harto” del trabajo, algo que desprenden las propias palabras del actor. De hecho, a la hora de mandar un mensaje al público, lo tiene muy claro: “Que vean las series y las películas, que a mí no me van a ver”.
El dinero que perdió (y luego recuperó) Bonilla
Pero no todo fue trabajar para Jesús Bonilla en su época de máximo esplendor. También ganó mucho dinero, el cual le permitió darse toda clase de caprichos: “Gané más de lo que jamás habría imaginado en mi vida, ni trabajando en cualquier otra profesión [...] He gastado muchísimo, no me he privado de nada; pero cuando digo de nada es de nada. Yo he tenido todos los coches estrenados, las casas igual... Todo ha sido a lo bestia”.
Ahora, como jubilado, el madrileño también disfruta “de la vida” y de “cosas que antes no hacía”, como viajar. Lo hace gracias a que fue “previsor” y ahorró mucho dinero “cuando trabajaba”: “Aparte de la pensión, tengo otras cosas. Vivo lo suficientemente bien como para no tenerme que quejar de nada, porque me lo he ganado”.
Eso sí, su situación podría haber sido muy diferente de no haber conseguido recuperar los 400.000€ que perdió hace muchos años por culpa de la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers: “Perdí todo, lo pasé muy mal, pero tuve buenos abogados, y al final recuperé el dinero aunque tardé diez años”.
Ahora, Jesús Bonilla vive muy tranquilo, con algún que otro achaque propio de su edad —a sus 70 años toma medicación por sus problemas de tensión—, pero sin necesidad de volver a trabajar. “Hay gente que lo necesita, pero yo no lo necesito”, reitera antes de poner a su excompañero Antonio Resines como ejemplo de lo contrario: “A Antonio Resines le gusta, le encanta; no puede parar porque le encanta. Es como una droga”.