RTVE responde al informe del Consejo de Informativos contra 'Mañaneros 360' y 'Malas lenguas', y exige una rectificación

El informe que el Consejo de Informativos de TVE emitió en enero acusando de “sesgo” a los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas ha tenido respuesta desde los mandos de la Corporación, que señalan las “carencias relevantes, conclusiones no suficientemente sustentadas y afirmaciones inexactas o directamente falsas” que se incluian en las 144 páginas de las que constaba dicho texto, y exigen una rectificación.

En un documento enviado a los trabajadores de la casa, al que ha tenido acceso verTele, el Consejo de Administración de RTVE responde al mencionado informe y, en concreto, a las “afirmaciones y valoraciones de notable gravedad” que este expresaba. Lo hace a través de siete hechos que, afirman, destilan “falta de rigor analítico incompatible con un informe que pretende evaluar prácticas profesionales”.

La Corporación RTVE señala que el mencionado informe “formula acusaciones institucionales de gran intensidad, y con claro efecto reputacional, sin acreditar con prueba suficiente los hechos en los que deberían sostenerse”. De hecho, en su documento evidencia que las conclusiones incurren en una “generalización temeraria, metodológicamente indefendible y jurídicamente arriesgada” al basarse en el análisis de 13 programas de un total de 400 emitidos (un 3%), y desliza la “mala fe”: “Un análisis de estas características no puede depender de la opinión personal de quien lo hace, sino de criterios que pueden comprobarse”.

El documento también localiza “falsedades” que incurren en contradicciones con el propio contenido del mencionado informe, como que no se ha comunicado quiénes son los responsables editoriales de Mañaneros 360 y Malas lenguas, y critica el “doble rasero” del Consejo de Informativos de TVE cuando exigen que los especiales de actualidad estén a cargo de los Servicios Informativos de la casa: “La cuestión es si ese mismo criterio se aplica de manera uniforme cuando el especial no es político”, apuntan.

En su respuesta, la Corporación RTVE también pone sobre la mesa la criticada falta de pluralismo en cuestiones relacionadas sobre Isabel Díaz Ayuso y su gestión de la Comunidad de Madrid que se criticaba en el informe del organismo de control. Sobre ello, apuntan que “el Consejo de Informativos de TVE plantea un concepto de pluralismo problemático porque desplaza el eje del análisis desde la verdad de los hechos hacia una lógica de equilibrios ideológicos y compensaciones formales” y condenan que midan “el pluralismo por intensidades y turnos y no por hechos”.

Además, los altos mandos de la televisión pública evidencian “falta de rigor analítico incompatible con un informe que pretende evaluar prácticas profesionales”. En concreto, ponen como ejemplo una de las adirmaciones sobre Malas lenguas (decían que “el humor no se utiliza para satirizar a todo el espectro político, sino sólo a una parte”) para asegurar que estan absoluta como falsa, formulada sin matices y sin respaldo empírico”. Todo lo arriba expresado, apuntan, “convierte un análisis que debería ser riguroso en una imputación de mala fe y mala praxis basada en premisas falsas y en estándares inventados”.

Además, como evidencia de que el mencionado informe “es débil y está objetivamente deslegitimado”, recuerdan algo que ya señalamos en verTele: que se incluyen como habituales personas [tertulianos] que no solo no lo son, sino que no han participado nunca en Mañaneros 360“.

Los equipos de 'Mañaneros 360' y 'Malas lenguas' exigen una rectificación

Es por ello que, en representación de los equipos de Mañaneros 360 y Malas lenguas, exigen “una rectificación inmediata y expresa de aquellas conclusiones del informe relativo a ambos programas que se han difundido públicamente sin base probatoria suficiente, con errores factuales acreditados y con un impacto reputacional grave sobre profesionales de RTVE”. De hecho, piden que sea “rectificación pública, corrección de errores factuales y la revisión del tono del informe”.

Esta rectificación no es una opción, es una obligación proporcional a la difusión pública y al daño causado a la credibilidad de los programas”, apuntan en el documento. “El informe del Consejo de Informativos de TVE sitúa en una posición institucional extremadamente delicada a quien lo suscribe, porque acusar a periodistas concretos (como Javier Ruiz y Jesús Cintora) y a responsables editoriales y directivos de TVE de fallar a responsabilidades esenciales, sin probarlo con rigor, equivale a emitir una imputación institucional potencialmente ilegítima”, expresan.