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Harto del desprecio

En una carta de dos folios, el letrado, con veinticinco años de servicios prestados al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, se lamenta ante el alcalde de lo mal que está haciendo algunas cosas este grupo de gobierno en relación con los servicios jurídicos. La sucesión de sentencias condenatorias contra la institución por los dislates de los anteriores gobiernos del PP, que puestos en euros de uso corriente ya llegan a 90 millones a desembolsar, han servido a algunos para extender todo tipo de críticas sobre los letrados consistoriales. Éstos se defienden como pueden recordando que son más las sentencias favorables que los pinchazos y que los letrados han de ir siempre detrás de las trapisondas de los políticos, y casi nunca a la inversa. El firmante de la misiva reconoce al alcalde la potestad de fichar si quiere a Ronaldinho para dirigir los servicios jurídicos, pero le pide, a ser posible, que en ese intento no se utilice “la descalificación profesional con gratuita frecuencia de los letrados consistoriales”.

En una carta de dos folios, el letrado, con veinticinco años de servicios prestados al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, se lamenta ante el alcalde de lo mal que está haciendo algunas cosas este grupo de gobierno en relación con los servicios jurídicos. La sucesión de sentencias condenatorias contra la institución por los dislates de los anteriores gobiernos del PP, que puestos en euros de uso corriente ya llegan a 90 millones a desembolsar, han servido a algunos para extender todo tipo de críticas sobre los letrados consistoriales. Éstos se defienden como pueden recordando que son más las sentencias favorables que los pinchazos y que los letrados han de ir siempre detrás de las trapisondas de los políticos, y casi nunca a la inversa. El firmante de la misiva reconoce al alcalde la potestad de fichar si quiere a Ronaldinho para dirigir los servicios jurídicos, pero le pide, a ser posible, que en ese intento no se utilice “la descalificación profesional con gratuita frecuencia de los letrados consistoriales”.