Saavedra reivindica el ''europeísmo'' de LPGC

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, reivindicó este miércoles la “labor irrenunciable” de europeísmo de la capital en el 532 aniversario de su fundación, una ciudad que recordó que “no se detuvo nunca ante las adversidades”.

El regidor se expresó así en su discurso en el Auditorio Alfredo Kraus durante el acto de entrega de Honores y Distinciones, donde la ciudad distinguió a las personas, organismos e instituciones como hijas e hijos predilectos y adoptivos y medallas de oro con motivo de las Fiestas Fundacionales.

“Las Palmas de Gran Canaria, muy por encima de cualquier declaración formal, más allá de candidaturas o propuestas formales y oficiales, es ciudad europea por propia naturaleza, por su mismo nacimiento y evolución a lo largo de estos 532 años que ahora se conmemoran”, aseguró Saavedra.

Recordó que “han sido más de cinco siglos en los que, superando etapas difíciles, siempre fue una ciudad abierta a las corrientes de pensamientos que buscaban innovar el devenir de la Humanidad, representativa de pueblos y culturas que aquí se asentaron y aportaron su semilla a ese encuentro universal que hoy asume y potencia”.

“Una universalidad que surge de su europeísmo de siglos y que se acrisola en el aire fresco de las aportaciones de quienes aquí llegaron y llegan por muy distintos caminos”, añadió el regidor en relación a esta ciudad, “novia del mar”.

“Siempre mirando al futuro”

El regidor resaltó que ésta ha sido “una ciudad que nació, creció y ha vivido siempre mirando al futuro; que no se detuvo nunca ante las adversidades; que asumiendo sus penas y enarbolando sus alegrías supo buscar su progreso; una ciudad que, al repasar su historia y al mirar al futuro, se convence, una vez más, de que el europeísmo, su europeísmo, es una labor irrenunciable sobre la que sustentar su histórica vocación de encuentro y solidaridad con otros pueblos que siempre la han tenido y señalado por ello como 'ciudad magnánima'”.

Y esa idea está presente en sus moradores después de su fundación, aquel 24 de junio de 1478. Idea que, según Saavedra, se hace muy patente a lo largo del siglo XIX, cuando, junto a un tráfico mercantil y comercial intenso, se da también un notable intercambio cultural, en el que la presencia señera de la cultura europea se fortalece con la existencia de antecesores locales importantes, como es el caso del primer gran poeta canario, Bartolomé Cairasco de Figueroa, cuyo cuarto centenario del fallecimiento se conmemora este año.

Igualmente, hizo hincapié en que la ciudad, “pese a graves contratiempos, a épocas de receso inevitables, siempre mantuvo su espíritu abierto, cosmopolita, como uno de sus fuegos más sagrados, como la más luminosa de sus hogueras fundacionales de cualquier atardecer sanjuanero”.

Y con los ilustrados, la ciudad “se quiso rehacer a sí misma” y tampoco cerró sus puertas a los viajeros que, desde la vieja Europa, surcaban los mares en la búsqueda de descubrimientos científicos, antropológicos y culturales, entre otros.

Patrimonio para la Humanidad

Saavedra valoró “la urbe que, con el sustrato de su cultura europea, supo convertirse en acicate para el encuentro y la solidaridad intercultural atlántica”. “Algo que hoy retomamos y nos proponemos potenciar ante el futuro, primero como un verdadero patrimonio intangible nuestro; y luego, como un rico e ineludible patrimonio para Europa y para la Humanidad”, aseveró.

En su opinión, estas Fiestas Fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria “deben servir para mostrar al mundo quiénes somos nosotros hoy y qué pretendemos alcanzar y ofrecer al conjunto de la Humanidad en el tiempo venidero”.

Igualmente, reclamó que esta fiesta sirva para que los ciudadanos se sientan “identificados con el esplendor” de su historia y “para escudriñar los caminos que como colectivo, como ciudad”, quieren tomar en el futuro que ya se abre para proclamar, dentro y fuera de las fronteras insulares, el mensaje de la sensibilidad de siglos de la capital que puede y debe seguir siendo el mejor símbolo de la fiesta, del encuentro en la paz y la solidaridad entre la cultura europea y la de todos los pueblos del mundo“.

Reconocimiento a hijos predilectos

Aprovechó así para reconocer a los hijos predilectos nombrados este año y subrayó que ello lo ha entendido “muy bien” la catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, María de los Reyes Hernández Socorro, Mayeye, “esmerada y sensible guardiana del rico y vasto patrimonio histórico-artístico de Canarias y de la ciudad”.

Y un “siempre inquieto” el abogado Enrique González Araña, a quien tanto debe el Instituto Canario de Investigación y Desarrollo Social, después de sus numerosas tareas docentes, de apoyo y promoción social en distintos barrios y en el ámbito portuario.

Del mismo modo, Saavedra resaltó la “genialidad escultórica” de Luis Alemán Montull, que se refleja en una fecunda producción artística que ha materializado igual con piedra de Ayagaures que con lava o mármol de Carrara.

El emprendedor Lizardo Martell Cárdenes, con su “flamante medalla” de oro al Mérito en el Trabajo, es “un paradigma de superación profesional” que le llevó a presidir la Fundación Empresa de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

De todo ello ha escrito, “con originalidad y rigor”, Angel Tristán Pimienta, quien “une a su prolífico ejercicio profesional e intelectual las virtudes de su probada identificación con las ideas y las causas que ennoblecen a esta ciudad”, afirmó.

Palabras para los hijos adoptivos

La ciudad que dijo que adopta, “con este cariño o afecto especial que entrañan los predilectos reseñados”, al polifacético artista tinerfeño Fernando Álamo González, siempre dotando a sus criaturas de un sentido lúdico y hedonista.

Y que agradece la “inacabable curiosidad lingüística” del leonés Maximiano Trapero Trapero, investigador de la oralidad insular hasta la profundización de las señas de identidad del hispanismo.

De Carmelo Artiles Bolaños contrastó su “quehacer profesional y político presidido por la constancia que es la virtud a partir de las cual todas las demás dan su fruto”. La trajo desde su natal Santa María de Guía.

Y de La Aldea de San Nicolás de Tolentino aportó su labor docente, su dedicación política y su creatividad pictórica “una mujer sensible”, María Eugenia Márquez Rodríguez, “decisiva impulsora de la Universidad” de la capital grancanaria.

“Ya hemos escuchado a un político de raza de origen pontevedrés, Lorenzo Olarte Cullen, el hombre que abrazó la actividad pública con una pasión incesante, dejando huella y haciendo patria”, resaltó Saavedra.

Medallas de Oro 2010

Tras la predilección y la adopción, una de las medallas de oro la luce a partir de este miércoles la Asociación Gull-Laségue, con “una encomiástica dedicación y un enfoque integrado que fusiona lo terapéutico y lo educativo para la atención de determinadas patologías”.

También la Cooperativa Farmacéutica Canaria, con una trayectoria de 75 años que es el reflejo del esfuerzo y de la superación de directivos, profesionales y cooperados puestos al servicio de la sociedad insular.

Finalmente, la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, “que vela por todos, por la seguridad, por la convivencia y por la protección de las libertades”. “Un ejemplar cuerpo profesional que ha cumplido ciento cincuenta años, siglo y medio de servicios que reafirman su proximidad y su eficacia”, sentenció.

En su discurso, Saavedra subrayó que la ciudad tiene ante sí los retos de 2014 y 2016, con la celebración del Mundobasket y la candidatura a Capital Europea de la Cultura, respectivamente, “predispuesta para superarlos como ha quedado de manifiesto en el presente mandato, período en el que se ha realizado la mayor inversión de fondos públicos de toda su historia”.

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