BMW inicia la negociación de recortes de plantilla adicionales
BMW se prepara para profundizar en su plan de ajuste de costes después de lanzar una inesperada advertencia sobre beneficios y revisar a la baja sus previsiones para 2026. El fabricante alemán ha iniciado los contactos con los representantes de los trabajadores para negociar nuevas medidas de eficiencia que podrían traducirse en una reducción de empleo superior a la prevista hasta ahora, en un contexto marcado por la crisis del mercado chino, el aumento de los costes derivados de los conflictos geopolíticos y el desplome bursátil de la compañía.
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“Se están preparando las conversaciones entre la empresa y el comité de empresa”, confirmó un portavoz del comité central de trabajadores a Reuters. La dirección, encabezada por el nuevo consejero delegado, Milan Nedeljkovic, pretende debatir en las próximas semanas un paquete adicional de medidas para acelerar la reducción estructural de costes tras reconocer un deterioro mucho más acusado de lo previsto en la rentabilidad del grupo.
La situación ha golpeado con fuerza a los inversores. Las acciones de BMW acumulan una caída de más del 37% desde comienzos de año y cotizan en mínimos de casi seis años, reflejo de la creciente preocupación del mercado por la evolución del fabricante con sede en Múnich.
Más de 7.000 empleos en riesgo
Aunque BMW no ha anunciado despidos masivos como los planteados por Volkswagen o Mercedes-Benz, su informe anual ya contemplaba una reducción “ligera” de la plantilla durante 2026. En el lenguaje corporativo de la compañía, ese ajuste equivale a hasta un 5% de su fuerza laboral mundial.
Con cerca de 155.000 empleados al cierre de 2025, el plan supondría la eliminación de alrededor de 7.700 puestos de trabajo. Sin embargo, las nuevas conversaciones abiertas con los representantes de los trabajadores alimentan la expectativa sobre recortes adicionales debido al deterioro de los resultados financieros.
La empresa insiste en que cualquier reducción de empleo se llevará a cabo principalmente mediante bajas naturales y jubilaciones, evitando en la medida de lo posible los despidos forzosos. Aun así, el comité de empresa evitó pronunciarse sobre el alcance potencial de las medidas que la dirección podría plantear en las negociaciones. “Inicialmente estamos trabajando en soluciones viables, a través del diálogo y con un sentido de responsabilidad hacia nuestros empleados”, señaló el portavoz sindical.
China deja de ser el motor de crecimiento
El principal problema para BMW sigue estando en China, su mayor mercado mundial. El fabricante entregó el año pasado más vehículos en el gigante asiático que en cualquier otro país, pero la intensificación de la guerra de precios y la creciente competencia de las marcas locales están erosionando los márgenes de los fabricantes europeos.
La debilidad del mercado chino ha sido uno de los principales motivos que han llevado a BMW a rebajar sus previsiones financieras. La compañía espera ahora una caída “significativa” del beneficio antes de impuestos, frente a la reducción “moderada” que anticipaba anteriormente.
La revisión también afecta a uno de los indicadores más vigilados por los analistas: el margen operativo (EBIT) de la división automovilística. BMW espera ahora una rentabilidad de entre el 1% y el 3%, muy por debajo del rango del 4% al 6% previsto apenas unos meses atrás.
El coste de la geopolítica
A los problemas en China se suman los efectos económicos de la inestabilidad en Oriente Medio. La compañía reconoció que la prolongación del conflicto en la región está elevando los costes operativos y logísticos, un factor que inicialmente no contemplaba en sus previsiones.
Además, parte del deterioro de los resultados responde al impacto contable de las nuevas medidas de ahorro que la dirección pretende poner en marcha. Según explicó Nedeljkovic, el programa tendrá un efecto negativo sobre los beneficios durante la segunda mitad de 2026 antes de generar mejoras estructurales en los próximos ejercicios.
“Nuestra responsabilidad corporativa nos exige intensificar y acelerar significativamente las medidas que ya estamos implementando. Se trata de rapidez y eficiencia”, afirmó el directivo al presentar la revisión de objetivos.
Un escenario similar al de Volkswagen y Mercedes
La crisis que atraviesa BMW refleja las dificultades crecientes de toda la industria automovilística alemana. Volkswagen ha puesto en marcha el mayor programa de ahorro de su historia reciente y Mercedes-Benz también ha iniciado conversaciones con los sindicatos para estudiar nuevas medidas de competitividad.
La directora de Recursos Humanos de Mercedes, Britta Seeger, ya ha confirmado el inicio de negociaciones formales con los representantes de los trabajadores para profundizar en los recortes de costes tras la reciente advertencia sobre beneficios lanzada por el grupo de Stuttgart.
En este contexto, algunos analistas consideran que BMW podría verse obligada a seguir el mismo camino que sus dos grandes rivales alemanes, acelerando la reducción de empleo en Europa y aumentando la localización de la producción en Norteamérica y China para proteger sus márgenes.
La compañía afronta así un cambio de ciclo que amenaza con poner fin a años de elevada rentabilidad en el segmento premium. Lo que hasta hace poco parecía un problema limitado a Volkswagen comienza a extenderse al conjunto de la automoción alemana, incluida una BMW que hasta ahora había logrado esquivar los grandes ajustes laborales.