El Salón del Automóvil de París gana visitantes a pesar de los disturbios en la ciudad

El Salón del Automóvil de París ha cerrado su 91ª edición con 518.372 visitantes, un 2% más que en 2024, pese al contexto de disturbios y protestas ciudadanas en la capital francesa. La muestra, celebrada del 12 al 18 de octubre, consolida así su recuperación como uno de los grandes escaparates internacionales de la industria automovilística, en un momento marcado por la ofensiva comercial de las marcas chinas y la respuesta de los fabricantes europeos.

El resultado de 2026 mejora los 508.007 asistentes registrados en la edición anterior de 2024 (en alternancia con el salón alemán de Múnich) y refuerza la recuperación de una feria que había perdido protagonismo en años anteriores. La continuidad del Salón del Automóvil de París llegó a estar en riesgo coincidiendo con un boicot de marcas alemanas y el desinterés o los recortes de otras. Con la mejora de visitantes y el retorno de marcas, el Mondial de l'Auto respira y aleja el peligro de desaparición, como ocurrió con el el Salón de Ginebra.

El Salón de París, organizado por la Plataforma Automovilística Francesa (PFA) y la empresa de eventos Hopscotch, ha reunido a más de 60 fabricantes y un centenar de expositores. La participación de marcas ha aumentado respecto a la edición anterior, celebrada en 2024, cuando acudieron 48 fabricantes y 158 expositores y socios. La presencia de alrededor de una veintena de marcas chinas, el doble que hace dos años, refleja la creciente importancia de Europa para los grupos asiáticos y la intensificación de la competencia en el mercado.

El salón parisino ha servido también para que los fabricantes europeos reivindiquen su capacidad de innovación y su potencial industrial. Entre las principales novedades han destacado los prototipos que recuperan modelos históricos, como el Citroën 2CV y el Renault Espace, junto con las nuevas generaciones de coches eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen, entre ellos el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Polo y el Skoda Epiq.

La muestra ha combinado así la electrificación con el diseño y la nostalgia, en un intento de reforzar la identidad de las marcas europeas frente a competidores que han ganado terreno mediante una oferta cada vez más amplia, con precios y equipamientos competitivos. Al mismo tiempo, los fabricantes chinos han ampliado su presencia hacia segmentos prémium y de lujo, con nuevos modelos eléctricos e híbridos enchufables.

Más pruebas de conducción y pedidos

La organización destaca que el salón ha reforzado su papel como espacio de contacto entre fabricantes y potenciales compradores. Durante la semana se realizaron alrededor de 6.000 pruebas de conducción en el centro habilitado para esta actividad, mientras que la nueva experiencia de conducción automatizada supervisada acumuló más de 2.700 pruebas programadas.

Según los organizadores, los fabricantes registraron un número récord de pedidos durante esta edición, aunque no se ha facilitado una cifra global que permita cuantificar el incremento. La apuesta por las pruebas de vehículos busca acercar las novedades al público y convertir la feria en un canal comercial, además de un escaparate de innovación.

El impacto del evento ha trascendido también el recinto ferial. Los canales del salón en redes sociales superaron los 21 millones de visualizaciones durante el mes de celebración, mientras que su página web registró 3,2 millones de visualizaciones, 1,2 millones de sesiones y 820.000 usuarios activos. La organización contabilizó, además, 5.000 acreditaciones de periodistas y creadores de contenido, la mitad de ellas internacionales.

La industria debate su futuro

Más allá de las novedades para el público, el Mondial de l’Auto ha reunido a fabricantes, proveedores, expertos y representantes institucionales para debatir sobre los retos industriales, tecnológicos y energéticos del sector. La agenda ha incluido sesiones sobre inteligencia artificial, conducción asistida y autónoma, vehículos definidos por software y competitividad ante las tensiones geopolíticas y comerciales.

La creciente competencia china y el debate europeo sobre la protección de la industria han marcado el contexto de esta edición, en la que los fabricantes del continente han reclamado condiciones que permitan mantener la producción y desarrollar vehículos eléctricos competitivos.

El director del salón, Serge Gachot, ha destacado que la convocatoria ha permitido descubrir, comparar y probar nuevos modelos, además de facilitar el intercambio entre los distintos actores del sector. El responsable ha confirmado asimismo que la organización prepara una edición ampliada para octubre de 2028, con dos fines de semana y una nueva ubicación, con el objetivo de atraer a más visitantes.