El yen da alas a Honda: dispara un 129% su beneficio pese a vender menos coches

Honda ha vuelto a los beneficios con fuerza. El fabricante japonés obtuvo un beneficio neto de 450.915 millones de yenes (unos 2.500 millones de euros) entre abril y junio, primer trimestre de su ejercicio fiscal 2026-2027, lo que supone un incremento del 129,3% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado principalmente por la depreciación del yen y la desaparición de los costes extraordinarios ligados a la revisión de su estrategia de electrificación. Honda sigue la estela de otros fabricantes japoneses, que se han beneficiado del cambio a favor de las divisas.

La mejora de las cuentas llega a pesar de que Honda vendió menos automóviles. Las ventas mundiales de coches descendieron un 6,3%, hasta 786.000 unidades, lastradas por el desplome del mercado chino, donde las entregas cayeron en torno a 75.000 vehículos, mientras Norteamérica logró compensar parcialmente ese retroceso con un ligero crecimiento.

El beneficio operativo registró un aumento de más del doble, al alcanzar los 530.767 millones de yenes (unos 2.900 millones de euros), un 117,4% más que un año antes y muy por encima de las previsiones del mercado. Los ingresos, por su parte, crecieron un 13,5%, hasta 6,06 billones de yenes (33.330 millones de euros).

De las pérdidas al beneficio

La fortaleza del dólar frente al yen fue uno de los principales motores de los resultados. Honda elevó el impacto positivo de las divisas sobre su beneficio operativo hasta 90.800 millones de yenes en el trimestre y ha revisado su hipótesis de tipo de cambio para el conjunto del ejercicio desde 145 hasta 155 yenes por dólar.

La mejora también refleja un importante cambio respecto al año pasado. En el mismo trimestre de 2025 la compañía había contabilizado pérdidas extraordinarias relacionadas con la revisión de su estrategia de electrificación, que finalmente no se han repetido este ejercicio. De hecho, Honda confirmó que entre abril y junio no registró pérdidas vinculadas a ese proceso de reestructuración, que el pasado ejercicio provocó un fuerte deterioro de sus resultados.

En el negocio de automóviles, el beneficio operativo ascendió a 192.100 millones de yenes, frente a los 92.300 millones ajustados del año anterior. Sin embargo, la compañía reconoce que el negocio sigue sufriendo en China, donde la intensa competencia de los fabricantes locales continúa erosionando las ventas, mientras Norteamérica mantiene una evolución sólida.

Mejora las previsiones para todo el ejercicio

A la vista de la evolución del tipo de cambio, Honda elevó un 30% su previsión de beneficio operativo para el conjunto del ejercicio, hasta 650.000 millones de yenes, frente a los 500.000 millones estimados anteriormente. También revisó al alza su previsión de beneficio neto, hasta 400.000 millones de yenes, y aumentó su objetivo de ingresos hasta 24,15 billones de yenes.

La compañía, no obstante, mantiene la cautela sobre la segunda mitad del año. La dirección advirtió de que persiste la incertidumbre derivada de la situación en Oriente Medio, que podría traducirse en mayores costes de las materias primas y afectar a la demanda mundial de vehículos, por lo que, más allá del efecto del tipo de cambio, no ha modificado el resto de sus hipótesis de negocio.

Estos resultados suponen un importante giro para Honda después de cerrar el ejercicio anterior con sus primeros números rojos en décadas, consecuencia del elevado coste de la reestructuración de su estrategia de vehículos eléctricos. Ahora, el fabricante japonés confía en que la debilidad del yen y la recuperación de la rentabilidad le permitan dejar atrás ese episodio, aunque el deterioro del mercado chino continúa siendo su principal desafío.