El intercambio de baterías recibe un impulso gracias a un acuerdo de Geely y NIO

El intercambio de baterías de coches eléctricos, una alternativa explorada pero relegada, recibirá un nuevo impulso con la alianza entre los fabricantes chinos Geely y NIO. Las dos compañías han alcanzado un acuerdo para desarrollar conjuntamente sus redes de intercambio y carga, compartir tecnologías y establecer estándares unificados que faciliten la expansión de este sistema en el que se basa el modelo de negocio de NIO. La operación contempla la entrada de Geely en el capital de NIO Power, la filial especializada en estas actividades, en una apuesta por extender una infraestructura que permite sustituir una batería descargada por otra completamente cargada en unos tres minutos de forma automatizada.

Según los términos del acuerdo anunciados, Geely Holding adquirirá una participación del 30% en NIO Power mediante la aportación del 100% de su filial de intercambio de baterías, Yiyi Power, y 640 millones de yuanes (unos 84 millones de euros). La transacción valora la subsidiaria de NIO en aproximadamente 16.000 millones de yuanes, equivalentes a unos 2.380 millones de dólares. Tras la operación, NIO conservará el 63,6% del capital de NIO Power.

El acuerdo contempla también una participación cruzada entre ambas compañías. NIO suscribirá el 10% de Haohan Energy, filial de Geely dedicada a la carga inteligente, en un movimiento que refuerza la cooperación entre dos fabricantes que hasta ahora desarrollaban sus propias soluciones de infraestructura.

La alianza llega en plena carrera tecnológica entre los fabricantes chinos para reducir los tiempos de recarga de los vehículos eléctricos y mejorar la experiencia de los usuarios. NIO cuenta con más de 4.100 estaciones de intercambio en China, en las que la sustitución de la batería se completa en aproximadamente tres minutos. La compañía aspira a alcanzar los 10.000 puntos operativos en 2030, con una demanda anual de electricidad que superaría los 10.000 millones de kilovatios hora.

Geely, por su parte, prevé ampliar su red a más de 22.000 estaciones de carga para finales de 2027. Su marca Geely Auto presentó recientemente una tecnología capaz de cargar un vehículo eléctrico en unos cuatro minutos, mientras que BYD también está desplegando decenas de miles de puntos de carga rápida.

Una infraestructura costosa

El intercambio de baterías permite reducir los tiempos de espera y evita que el conductor tenga que permanecer conectado a un cargador durante el proceso. Sin embargo, su expansión exige grandes inversiones en estaciones, baterías de reserva y sistemas de gestión y mantenimiento, además de una elevada coordinación entre fabricantes.

NIO ha destinado ya cerca de 3.000 millones de dólares a desarrollar esta infraestructura. La compañía recibió el año pasado una inversión de CATL, el principal fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, equivalente a unos 372 millones de dólares, para impulsar su negocio de intercambio. El acuerdo con Geely supone una inyección financiera y de recursos para NIO.

La integración de las redes y el desarrollo de estándares comunes con Geely pretenden mejorar la eficiencia de estas inversiones y facilitar que otros fabricantes se incorporen al sistema. El consejero delegado de NIO, William Li, aseguró que la colaboración está abierta al conjunto de la industria y que esperan sumar a más compañías.