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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desalambre]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Desalambre]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bardem cierra el Fisahara recordando la "traición" de Sánchez al pueblo saharaui: "Sois nuestros hermanos, los gobernantes no nos representan"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bardem-cierra-fisahara-recordando-traicion-sanchez-pueblo-saharaui-hermanos-gobernantes-no-representan_1_13190847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae8091b7-b833-4ddc-ac0d-0b68d3672529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1622y526.jpg" width="1200" height="675" alt="Bardem cierra el Fisahara recordando la &quot;traición&quot; de Sánchez al pueblo saharaui: &quot;Sois nuestros hermanos, los gobernantes no nos representan&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Sois un ejemplo de dignidad y tenéis a toda la sociedad española al lado", ha afirmado el actor durante la conexión en directo con el desierto argelino</p><p class="subtitle">Los saharauis exiliados en el desierto que conseguirán la nacionalidad española si sale la ley que estudia el Congreso: “Es un derecho que nos pertenece”
</p></div><p class="article-text">
        El p&uacute;blico dibuja un colorido manto de melfas frente a la pantalla que est&aacute; punto de apagarse hasta el a&ntilde;o que viene. Sobre las enormes alfombras desplegadas en la arena &aacute;rida del campamento de refugiados saharauis de Auserd (Tindouf) apenas queda un hueco libre y las siluetas aplauden tras escuchar el nombre de la pel&iacute;cula ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/arranca-fisahara-festival-calor-humano-denunciar-olvido-ocupacion-sahara_1_13181075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cine del S&aacute;hara Occidental (FiSahara)</a>: <em>Todo lo que fuimos</em>. En el cami&oacute;n, convertido en el epicentro de cinco d&iacute;as de proyecciones, aparece por sorpresa la imagen de Javier Barden, uno de los productores ejecutivos del filme, habitual aliado de la causa saharaui siguiendo la estela de su madre, Pilar Bardem.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su rostro irrumpe en medio del desierto argelino, ante la mirada de decenas de refugiados saharauis y visitantes internacionales, para agradecer el galard&oacute;n y dedicar unas palabras a quienes acumulan 50 a&ntilde;os de espera en el exilio tras la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute; de la excolonia espa&ntilde;ola. Todo el p&uacute;blico estaba pendiente de sus palabras, pero &eacute;l solo se dirig&iacute;a a los protagonistas de este particular festival: &ldquo;Seguimos con vosotros&rdquo;, arranc&oacute; tras una emotiva presentaci&oacute;n del tambi&eacute;n actor Willy Toledo, quien durante los &uacute;ltimos d&iacute;as ha tratado de hacer posible la presencia en remoto de Bardem. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7xgj2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Pese al abandono de todos los gobernantes de Espa&ntilde;a, incluido Pedro S&aacute;nchez, que en el a&ntilde;o 2022 volvi&oacute; a abandonar al pueblo saharaui con esa traici&oacute;n (en referencia al cambio de posici&oacute;n de su Gobierno sobre el S&aacute;hara Occidental)&rdquo;, continu&oacute; Bardem. &ldquo;El hecho de que este festival exista recuerda que estais y que nosotros somos vuestros hermanos. Espa&ntilde;a es la potencia administradora del S&aacute;hara Occidental y los espa&ntilde;oles tenemos que cuidar de vosotros&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;, respondido por un aplauso en su menci&oacute;n a la responsabilidad de Espa&ntilde;a en el proceso de descolonizaci&oacute;n inconcluso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sois un ejemplo de dignidad y ten&eacute;is a toda la sociedad espa&ntilde;ola al lado. A toda. Los gobernantes no nos representan&rdquo;, ha afirmado Bardem, quien ha afirmado sentirse &ldquo;emocionado&rdquo; durante la conexi&oacute;n en directo con el desierto argelino, que logra realizarse pese a las dificultades de conexi&oacute;n ligadas a las condiciones del campo de refugiados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la ONU, Espa&ntilde;a sigue siendo la potencia administradora del S&aacute;hara Occidental, por no haber finalizado el proceso de descolonizaci&oacute;n tras la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute; y el abandono por parte de Espa&ntilde;a de su excolonia en los Acuerdos Tripartitos de Madrid, ilegales a ojos de las Naciones Unidas, firmados durante los &uacute;ltimos coletazos del franquismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cinta ganadora, <em>Todo lo que fuimos</em>, es un drama &eacute;pico dirigido por Cherien Dabis que relata la historia de una familia palestina a trav&eacute;s de tres generaciones, en un recorrido desde la Nakba de 1948 hasta la d&eacute;cada de 2020. Bardem ha sido un firme defensor de la causa palestina y ha denunciado p&uacute;blicamente la situaci&oacute;n en Gaza, aline&aacute;ndose con el mensaje de la pel&iacute;cula vencedora en la &uacute;ltima edici&oacute;n del FiSahara, que este a&ntilde;o ha reivindicado el derecho al regreao del pueblo saharaui a su tierra, coincidiendo con el 50 aniversario de la creaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica (RASD).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Willy Toledo recoge el premio a &#039;Todo lo que fuimos&#039;, la  película ganadora del Festival de Cine del Sáhara Occidental (FiSahara).                            </span>
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        El segundo puesto del galard&oacute;n fue para el filme <em>Mariem</em>, dirigido por Javier Corcuera sobre la cantante saharaui Mariem Hassan. En tercer lugar, <em>La recompensa</em>, de Aicha Chej Blal.
    </p><p class="article-text">
        Por si parte, el Premio Eduardo Galeano de Cine y Derechos Humanos fue para el documental <em>La canci&oacute;n sami de supervivencia.</em>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un millar de personas procedentes de una veintena de pa&iacute;ses y de los distintos campamentos saharauis (<em>wilaya</em>s<em>)</em> en el desierto argelino se han reunido durante los &uacute;ltimos cinco d&iacute;as bajo el lema <em>Caminando a nuestra tierra: La esperanza radical del retorno,</em> que pone el foco en el derecho internacional al retorno de los pueblos ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, el viol&iacute;n de Ara Malikian acompa&ntilde;&oacute; a un p&uacute;blico que sabe lo que significa esperar. El m&uacute;sico creci&oacute; entre la guerra del L&iacute;bano y encontr&oacute; en la m&uacute;sica una forma de seguir adelante, algo que evidencia en cada pieza. Durante ese rato, el festival cumpli&oacute; su promesa: convertir un lugar marcado por el exilio en un espacio donde, al menos por unas horas, la espera se hiciese algo m&aacute;s llevadera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bardem-cierra-fisahara-recordando-traicion-sanchez-pueblo-saharaui-hermanos-gobernantes-no-representan_1_13190847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 07:36:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sáhara,Cine,Conflicto saharaui,Javier Bardem,Willy Toledo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de un siglo de desmemoria en Perú: los indígenas se movilizan para investigar los 'crímenes del caucho' del imperialismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/siglo-desmemoria-peru-indigenas-movilizan-investigar-crimenes-caucho_1_13190872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c753485-2c9a-43f6-865e-f3c914b420a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de un siglo de desmemoria en Perú: los indígenas se movilizan para investigar los &#039;crímenes del caucho&#039; del imperialismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jóvenes indígenas exigen al Estado peruano la creación de una comisión de la verdad que investigue los atentados cometidos contra la población nativa, que dejaron una herencia de discriminación y pérdida de identidad cultural derivada de la explotación esclavista de la goma natural</p><p class="subtitle">HEMEROTECA — Karina Pacheco, escritora: “Exponer a indígenas en los museos transmite que hay humanos que pueden ser disecados” </p></div><p class="article-text">
        Duberney Lanza no es el primer joven de la Amazon&iacute;a peruana que creci&oacute; sin conocer sus propias ra&iacute;ces ind&iacute;genas. Naci&oacute; en San Antonio del Estrecho (Loreto, Per&uacute;), un municipio situado a la orilla del r&iacute;o Putumayo, en la frontera con Colombia, en una regi&oacute;n afectada por el narcotr&aacute;fico, la tala y la miner&iacute;a ilegal. Duberney alcanz&oacute; la adultez bajo la ilusi&oacute;n del mestizaje. Nadie le asegur&oacute; tener sangre espa&ntilde;ola, pero tampoco nadie le habl&oacute; del pueblo originario Murui Bue, le inculc&oacute; sus pr&aacute;cticas culturales, le ense&ntilde;&oacute; su lengua o lo visti&oacute; con las ropas tradicionales. No hubo una negaci&oacute;n expl&iacute;cita del propio origen, sino silencio. 
    </p><p class="article-text">
        Duberney tiene 19 a&ntilde;os y estudia Antropolog&iacute;a en Iquitos. Con 500.000 habitantes, es la ciudad m&aacute;s grande del mundo no accesible por carretera y la capital de Loreto, la regi&oacute;n m&aacute;s extensa del Per&uacute;. A pesar de su abundancia cultural y natural, la falta de acceso a servicios b&aacute;sicos y la mirada extractivista han escrito cap&iacute;tulos muy oscuros en la historia de Loreto. 
    </p><p class="article-text">
        La Fiebre del caucho (1880&ndash;1915) fue posiblemente el m&aacute;s terrible: conllev&oacute; la esclavitud, tortura, asesinato y desplazamiento forzado de miles de personas. En un flujo constante de exportaciones internacionales, Iquitos fue el epicentro de la comercializaci&oacute;n y extracci&oacute;n de la goma natural en el Per&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero de este tema a Duberney tampoco le hab&iacute;an contado mucho, a pesar de que su pueblo limita con la regi&oacute;n m&aacute;s azotada por la actividad cauchera en el pa&iacute;s: la zona entre los r&iacute;os Putumayo y Caquet&aacute; que, tras las disputas territoriales, pas&oacute; a ser colombiana. Ah&iacute; se encuentra la Chorrera, centro de actividad de la sanguinaria Casa Arana, tristemente c&eacute;lebre por esclavizar a la poblaci&oacute;n nativa como mano de obra de su negocio cauchero. 
    </p><p class="article-text">
        Duberney, que empezaba a indagar en el tema, particip&oacute; en un viaje organizado por la parroquia junto a otros j&oacute;venes ind&iacute;genas: &ldquo;Nos invitaron a ir a la Chorrera para aprender el idioma e investigar sobre el lugar del que venimos y qui&eacute;nes son nuestros ancestros&rdquo;. A trav&eacute;s de los apellidos, cada joven encontr&oacute; su <em>maloca</em>, la casa comunal donde se re&uacute;ne cada familia o clan. 
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                    alt="Activistas indígenas marchan por la Alameda del Caucho, en Iquitos, para reclamar justicia
por los crímenes del caucho."
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            <span class="title">
                Activistas indígenas marchan por la Alameda del Caucho, en Iquitos, para reclamar justicia
por los crímenes del caucho.                            </span>
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        El joven aprovech&oacute; para preguntar sobre la &eacute;poca del caucho. Le describieron unos tiempos de esclavitud con un sistema de endeudamiento que hac&iacute;a imposible salir de la rueda de la explotaci&oacute;n. Cuando algunos ind&iacute;genas intentaban escapar, los barones del caucho les practicaban el castigo ejemplarizante: &ldquo;Les torturaban delante de sus familiares. Les golpeaban, les cortaban dedos, la lengua&hellip;&rdquo;. Siempre en nombre del progreso. 
    </p><p class="article-text">
        Duberney recuerda que &ldquo;los abuelos de la Chorrera lloraban y procuraban no hablar de eso&rdquo;. Este viaje marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s para &eacute;l. Al poco tiempo se sum&oacute; al colectivo Ts&#616;uni, integrado por m&aacute;s de 40 personas de 11 pueblos originarios: una generaci&oacute;n de j&oacute;venes orgullosos de sus ra&iacute;ces y determinados a hacer justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Ts&#616;uni, en lengua kukama, significa escuchar. El 17 de septiembre de 2025, en el Auditorio del Vicariato (Iquitos), la audiencia escucha. El colectivo presenta por primera vez su proyecto: una demanda contra el Estado peruano para exigir la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n de la verdad que investigue los cr&iacute;menes de la &eacute;poca del caucho. La idea surgi&oacute; tras un encuentro del pueblo kukama, donde ancianos compartieron sus vivencias. Dana Gaviota, m&uacute;sica y antrop&oacute;loga kukama, relata el testimonio de una se&ntilde;ora, Alejandrina, que recordaba los relatos sobre asesinatos s&aacute;dicos, como la quema de personas vivas. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie hoy vivo es v&iacute;ctima directa de los caucheros. Quiz&aacute; por eso las heridas son complejas. Tienen que ver con la impunidad de la violencia, con la complicidad del Estado y con un relato insultante sobre el ind&iacute;gena, a&uacute;n muy presente en el Per&uacute;. &ldquo;La corrupci&oacute;n y el silencio se han ido fortaleciendo como modo de progreso, como forma de vida&rdquo;, critica Patrick Murayari, fot&oacute;grafo kukama y activista. 
    </p><h2 class="article-text">Pasar a la acci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El 12 de octubre, D&iacute;a de los Pueblos Originarios y el Di&aacute;logo Intercultural, el colectivo ts&#616;uni marcha por la Alameda del Caucho (Iquitos). Si bien la ciudad est&aacute; muy marcada por la presencia ind&iacute;gena, tambi&eacute;n lo est&aacute; por la &eacute;poca en que empresarios blancos la habitaron masivamente. Esa inmigraci&oacute;n, promovida por el Estado, transform&oacute; lo que era un peque&ntilde;o pueblo en la capital de la Amazon&iacute;a peruana. Las casonas de estilo europeo son testimonio de ello y las calles con nombres de caucheros le rinden homenaje. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La corrupción y el silencio se han ido fortaleciendo como modo de progreso, como forma de vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patrick Murayari</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo kukama y activista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Como pueblos ind&iacute;genas, la Alameda no nos representa&rdquo;, expone Omar Navarro, un chico kukama de 18 a&ntilde;os nacido en La Rioja (San Mart&iacute;n, Per&uacute;) y estudiante de Antropolog&iacute;a en Iquitos. Por eso, Ts&#616;uni eligi&oacute; este espacio para celebrar lo que Navarro llama Festival de la Memoria. &ldquo;Hicimos una marcha pac&iacute;fica para dar a conocer las atrocidades de la &eacute;poca del caucho. Muchos pueblos originarios se quisieron sumar y mucha gente quiso saber por qu&eacute; tom&aacute;bamos la Alameda&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        Pero la gran fecha llega al d&iacute;a siguiente. El 13 de octubre los activistas se re&uacute;nen en la sede en Nauta de Radio Ucamara, emisora comprometida con el colectivo, para marchar hacia el juzgado. Ocho activistas locales presentan la demanda ante el Juzgado Mixto de Nauta de la Corte Superior de Justicia de Loreto. La base legal de la demanda es el derecho a la verdad, reconocido legalmente en Per&uacute; y exigible judicialmente. &ldquo;El objetivo de la comisi&oacute;n de la verdad es que el Estado investigue los cr&iacute;menes de la &eacute;poca del caucho, yendo a las comunidades y recopilando informaci&oacute;n sobre los pueblos, porque son necesarias sus voces&rdquo;, explica Navarro. El colectivo sigue esperando la admisi&oacute;n de la demanda, pero ha asumido el compromiso de investigar, sea en colaboraci&oacute;n con las instituciones o sin ellas. 
    </p><h2 class="article-text">Las denuncias anteriores</h2><p class="article-text">
        Quien ha dedicado su carrera a documentar el impacto de las caucher&iacute;as en los pueblos ind&iacute;genas es el antrop&oacute;logo Alberto Chirif. &Eacute;l sabe que no es la primera vez que estos cr&iacute;menes llegan a instituciones judiciales. Ya en 1907, el periodista peruano Benjam&iacute;n Salda&ntilde;a los denunci&oacute; en los diarios La Felpa y La Sanci&oacute;n. Reino Unido tambi&eacute;n investig&oacute; la cuesti&oacute;n, ya que la Peruvian Amazon Company, responsable de la mayor parte de la producci&oacute;n de caucho en Per&uacute;, estaba registrada como empresa brit&aacute;nica. El c&oacute;nsul brit&aacute;nico Roger Casement, que viaj&oacute; al Putumayo, confirm&oacute; las atrocidades en una serie de cartas. Otras voces tambi&eacute;n denunciaron los cr&iacute;menes y los jueces R&oacute;mulo Paredes y Carlos Valc&aacute;rcel, que sufrieron amenazas y ataques, condujeron la investigaci&oacute;n, pero no se lleg&oacute; a hacer justicia. 
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            <span class="title">
                Alberto Chirif en su casa, en Lima (Perú).                            </span>
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        Chirif se&ntilde;ala que el inicio de la Primera Guerra Mundial &ldquo;cre&oacute; un nuevo escenario de preocupaciones para Gran Breta&ntilde;a&rdquo; que apart&oacute; la mirada. Adem&aacute;s, la extracci&oacute;n de caucho en la Amazon&iacute;a inici&oacute; su declive ya que, tras el robo de miles de semillas, se hab&iacute;an establecido plantaciones en las colonias brit&aacute;nicas en Asia. La Peruvian Amazon Company se disolvi&oacute;, los criminales quedaron impunes y sus cr&iacute;menes, enterrados por el paso del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Un Estado c&oacute;mplice</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado peruano ha tratado siempre de evadir responsabilidades&rdquo;, asegura Chirif, que se&ntilde;ala que nunca ha hecho un reconocimiento p&uacute;blico de su implicaci&oacute;n en los cr&iacute;menes. En 2012, en el centenario de la presentaci&oacute;n de las denuncias ante el Parlamento ingl&eacute;s, los antrop&oacute;logos Alberto Chirif y Manuel Cornejo intentaron que se pidieran disculpas. Consiguieron que el ministro de Cultura y el presidente del Congreso escribieran cartas a t&iacute;tulo personal, &ldquo;pero, al fin y al cabo, ellos no eran el Estado peruano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Chirif define la relaci&oacute;n del Estado con los pueblos originarios como demag&oacute;gica. A menudo, la presencia es insuficiente a la hora de cubrir necesidades b&aacute;sicas. Duberney reflexiona: &ldquo;No es que en ese entonces el Estado tuviera olvidados los pueblos ind&iacute;genas: ahorita pasa lo mismo&rdquo;. Por ejemplo, ante la presencia de mafias extractivas en Loreto, que ocupan, violentan y contaminan el territorio ind&iacute;gena, la intervenci&oacute;n es m&iacute;nima. &ldquo;La cuenca del r&iacute;o Nanay est&aacute; toda contaminada por la miner&iacute;a, pero ellos no se mueven&rdquo;, se&ntilde;ala Omar.
    </p><p class="article-text">
        Chirif afirma que hay una promoci&oacute;n de las actividades ilegales desde el Congreso: &ldquo;Se han rebajado los est&aacute;ndares de contaminaci&oacute;n y se han reducido las penas para los transgresores&rdquo;. Opina que &ldquo;la presencia estatal puede ser da&ntilde;ina, porque [las autoridades] se hacen presentes mediante leyes que destruyen la legalidad y los derechos que han logrado los ind&iacute;genas&rdquo;. Incluso ha habido ataques directos, como el bombardeo al pueblo Mats&eacute;s en 1964 o los sucesos del <em>Baguazo</em> &mdash;los enfrentamientos entre polic&iacute;a e ind&iacute;genas en 2009 en Bagua, en el departamento de Amazonas, en el que murieron m&aacute;s de 30 personas entre agentes y activistas&mdash;.
    </p><h2 class="article-text">Un imaginario que mata</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la violencia y la desprotecci&oacute;n contra los pueblos originarios, sus tierras y su cultura, se esconde una discriminaci&oacute;n muy enraizada. A principios del siglo XX, los caucheros se serv&iacute;an del argumento civilizador: los nativos eran salvajes y can&iacute;bales que no cre&iacute;an en Dios y no hablaban castellano. Los empresarios, pues, asum&iacute;an la tarea de civilizarlos y <em>peruanizarlos</em>. &ldquo;He llegado a la conclusi&oacute;n de que se llegaron a creer el imaginario que ellos mismos hab&iacute;an creado sobre los ind&iacute;genas y los trataban violentamente un poco por precauci&oacute;n&rdquo;, comparte Chirif. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, la narrativa ha ido cambiando: &ldquo;Ahora no ser&iacute;a correcto un imaginario que diga que los ind&iacute;genas no son seres humanos, pero s&iacute; se puede actuar como tal a trav&eacute;s de ataques o malos tratos&rdquo;, reflexiona, y a&ntilde;ade: &ldquo;Al final, quienes van a salir siempre perjudicados ser&aacute;n los ind&iacute;genas, con nuevos argumentos discriminatorios&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Desde la fiebre del caucho, la discriminaci&oacute;n y la violencia han condicionado la permanencia de las culturas originarias: &ldquo;Hay pueblos que han desaparecido, otros han perdido la lengua y otros se han visto reducidos a su m&iacute;nima expresi&oacute;n&rdquo;. La gran mortalidad de esos a&ntilde;os fue un factor importante, especialmente cuando afect&oacute; a figuras clave para la transmisi&oacute;n cultural. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ejemplo, las sociedades huitoto estaban estructuradas en clanes, regidos por un curaca, que era el portador de la palabra tradicional y la transmit&iacute;a a su primog&eacute;nito, y as&iacute; sucesivamente. En la medida que estos personajes van desapareciendo, se va cortando la transmisi&oacute;n cultural&rdquo;, cuenta Chirif. Sin el curaca, los pueblos huitoto tuvieron que transgredir su propia cultura para procurar su continuidad. &ldquo;Eso nos lleva hoy en d&iacute;a a una sociedad que ha perdido el v&iacute;nculo con su propia tradici&oacute;n espiritual y est&aacute; desorientada&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Pueblos en silencio</h2><p class="article-text">
        La migraci&oacute;n ha sido un fen&oacute;meno muy presente entre los pueblos supervivientes. Durante los a&ntilde;os 20 y 30 los desplazamientos forzados marcaron el futuro de pueblos enteros. Hoy, ante la falta de servicios b&aacute;sicos en las comunidades, son habituales las migraciones a n&uacute;cleos urbanos. &ldquo;En el transcurso de migrar a las ciudades, los ind&iacute;genas ya no est&aacute;n con su gente, no tienen con qui&eacute;n hablar su lengua y la van perdiendo&rdquo;, comenta Duberney.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de Duberney y Omar han estado fuertemente marcadas por un corte en la transmisi&oacute;n cultural. Hoy, estos j&oacute;venes adultos buscan reconectar con su herencia perdida. Omar no supo que parte de su familia era kukama hasta hace pocos a&ntilde;os, cuando convers&oacute; con su abuelo acerca de la historia familiar. &ldquo;Al padre de mi abuelo el patr&oacute;n lo maltrataba por hablar una lengua diferente a la suya. Eso provoc&oacute; que ya no quisiera hablar su lengua y, poco a poco, la olvidara&rdquo;, comparte. El abuelo de Omar no lleg&oacute; a aprender la lengua kukama. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La presencia estatal puede ser dañina, porque [las autoridades] se hacen presentes mediante leyes que destruyen la legalidad y los derechos que han logrado los indígenas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Chirif</span>
                                        <span>—</span> Antropólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la &eacute;poca del caucho, &ldquo;los patrones ve&iacute;an la diversidad ling&uuml;&iacute;stica como un acto del demonio&rdquo;, se&ntilde;ala el joven. Hoy, los prejuicios los tiene una sociedad urbana &ldquo;que sigue repitiendo discursos de odio&rdquo;. Las lenguas ind&iacute;genas son excluidas en la educaci&oacute;n, las vestimentas son motivo de burla y los apellidos son motivo de desconfianza. Los ind&iacute;genas urbanos a menudo renuncian a su identidad. &ldquo;Intentan occidentalizarse&rdquo;, reconoce Omar. De nuevo, el silencio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las conversaciones con mi abuelo me ayudaron mucho a conocer mi &aacute;rbol geneal&oacute;gico: yo ten&iacute;a mucha curiosidad sobre de d&oacute;nde ven&iacute;a&rdquo;, explica Omar. &ldquo;Resolver estas dudas me ayud&oacute; a compadecerme de mis antepasados; a entender que ellos tuvieron que cambiar para adaptarse a la sociedad. Conozco su tristeza&rdquo;, comparte. Para &eacute;l y para Duberney, conocer lo que la &eacute;poca del caucho supuso para sus pueblos ha servido para desenterrar una parte muy importante de su historia familiar, conocer su herencia ind&iacute;gena y repensar la propia identidad.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de estos j&oacute;venes les apoyan en la creaci&oacute;n de la comisi&oacute;n de la verdad, que quiere ampliar la documentaci&oacute;n sobre uno de los mayores cr&iacute;menes contra los pueblos originarios de la zona, desde la perspectiva de las v&iacute;ctimas; que busca revalorizar las culturas originarias amaz&oacute;nicas, a&uacute;n hoy discriminadas; y que quiere contar unos hechos desgarradores para que nunca m&aacute;s se repitan. Duberney lo tiene claro: &ldquo;Los ancianos ya no tienen la fuerza ni la voz para caminar, protestar y luchar. Ahora nos toca a nosotros&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Perelló Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/siglo-desmemoria-peru-indigenas-movilizan-investigar-crimenes-caucho_1_13190872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 03:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de un siglo de desmemoria en Perú: los indígenas se movilizan para investigar los 'crímenes del caucho' del imperialismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Perú,Amazonas,Pueblos indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los saharauis exiliados en el desierto que conseguirán la nacionalidad española si sale la ley que estudia el Congreso: "Es un derecho que nos pertenece"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/saharauis-exiliados-desierto-conseguiran-nacionalidad-espanola-si-sale-ley-estudia-congreso-derecho-pertenece_1_13189071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec27ab44-015f-42f1-b83e-c77d29f1ae77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los saharauis exiliados en el desierto que conseguirán la nacionalidad española si sale la ley que estudia el Congreso: &quot;Es un derecho que nos pertenece&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proposición de ley de Sumar para que los nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1976 y sus descendientes puedan tener la nacionalidad española aviva la esperanza en los saharauis</p><p class="subtitle">Entrevista - Bucharaya Hamudi: “El socialismo español del ‘No a la guerra’ se contradice con la posición de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental”</p></div><p class="article-text">
        Revuelve en una caja para encontrar los recuerdos de sus d&iacute;as en el S&aacute;hara espa&ntilde;ol. Del cofre metalizado salen algunos papeles escritos en castellano, una hoja de un cuaderno Rubio de la escuela donde llevaba entonces a su hijo. El malet&iacute;n naranja acumula lo poco material que conserva de los a&ntilde;os en que su vida no se limitaba a esperar para regresar, pero Um El Fadli no encuentra su tarjeta de identidad espa&ntilde;ola, la que le acreditaba como ciudadana de la que fuera la provincia n&uacute;mero 53. No pens&oacute; que, tras d&eacute;cadas del abandono de Espa&ntilde;a, la podr&iacute;a llegar a utilizar para solicitar la nacionalidad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una proposici&oacute;n de ley impulsada por Sumar en el Congreso Espa&ntilde;ol, ha avivado sus esperanzas. La mujer septuagenaria no hab&iacute;a o&iacute;do nada del proyecto legislativo que plantea el reconocimiento de la nacionalidad a los ciudadanos nacidos en el S&aacute;hara Occidental durante la &eacute;poca colonial, pero su nieto asiente con entusiasmo al o&iacute;r hablar de la iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        La abuela, al conocer los detalles durante los d&iacute;as en que se celebra en su campamento el Festival del Cine del S&aacute;hara Occidental (Fis&aacute;hara), asiente para confirmar que, en caso de salir adelante la medida, pedir&iacute;a la nacionalidad espa&ntilde;ola; pero estira su dedo &iacute;ndice, lo coloca delante de su rostro y lo mueve de un lado a otro para enfatizar su respuesta negativa a la pregunta que acaba de escuchar.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Si obtuviera la nacionalidad, &iquest;querr&iacute;a vivir en Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No. No me ir&iacute;a. Me quedar&iacute;a aqu&iacute;. Quiero regresar a mi tierra, no quiero ir a ninguna otra parte. Y si no llega la independencia a tiempo, estar&eacute; aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Ese &ldquo;aqu&iacute;&rdquo; es el campamento de refugiados saharauis de Auserd, uno de los cinco asentamientos levantados por los propios saharauis en el desierto de Tinduf (Argelia), tras su huida de la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute; del S&aacute;hara Occidental y el posterior abandono espa&ntilde;ol. Es la tierra &aacute;rida, cedida por Argelia al Frente Polisario, donde sobreviven en condiciones clim&aacute;ticas extremas, bajo la dependencia total de la ayuda humanitaria. Es aquel lugar nacido para desaparecer, cuyas jaimas y casas de adobe fueron construidas bajo la promesa de provisionalidad, pero permanecen 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, como tambi&eacute;n contin&uacute;a la vida convertida en causa de Um El Fadli. Es aqu&iacute; donde decide quedarse si pudiese marcharse, pero mira a su nieto y entiende que en su caso puede ser diferente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Um El Fadli durante la conversación con elDiario.es.                            </span>
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        Si Um El Fadli y otras personas nacidas en el S&aacute;hara Occidental antes de 1975 querr&iacute;an acogerse a su derecho de obtener la nacionalidad espa&ntilde;ola, no es con el objetivo de dejar el campamento de refugiados donde viven y trasladarse a Espa&ntilde;a, pese a sus complicadas condiciones de vida. Una decena de saharauis mayores responden negativamente cuando elDiario.es les pregunta por la posibilidad de migrar, pero todos ellos confirman su deseo de pedir igualmente la nacionalidad en caso de salir adelante la normativa que estudia el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los beneficios intr&iacute;nsecos ligados a contar con un pasaporte europeo, los saharauis expulsados de la antigua colonia espa&ntilde;ola hablan del reconocimiento de un derecho que consideran suyo, pero les fue arrebatado. &ldquo;Es nuestro derecho. Yo ten&iacute;a DNI espa&ntilde;ol, conviv&iacute;a con los espa&ntilde;oles, mi marido trabajaba para una empresa espa&ntilde;ola y, de la noche a la ma&ntilde;ana, desaparecieron, tuvimos que escapar y aqu&iacute; estamos&rdquo;, dice la se&ntilde;ora de 70 a&ntilde;os, sentada en una colorida jaima junto a su nieto, que tiene la edad que ella ten&iacute;a cuando Marruecos inici&oacute; la llamada &ldquo;Marcha Verde&rdquo;, que ellos bautizaron como &ldquo;Marcha Negra&rdquo;, y otras mujeres a su alrededor. Ya que Espa&ntilde;a abandon&oacute; la antigua colonia al inicio de la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute;, dice, ese pasaporte puede darles un respiro ante algunas de las necesidades que enfrentan en los campamentos. Con unos servicios sanitarios sin apenas recursos y una ayuda humanitaria recortada, las razones m&eacute;dicas son las m&aacute;s mencionadas entre quienes pedir&iacute;an la nacionalidad espa&ntilde;ola si saliese adelante la normativa planteada.
    </p><p class="article-text">
        Algunas tambi&eacute;n mencionan las puertas que un pasaporte espa&ntilde;ol les abrir&iacute;a a sus hijos o nietos para poder formarse, trabajar en Espa&ntilde;a y , as&iacute;, ayudar a la econom&iacute;a familiar. O, simplemente, contar con la mera posibilidad de viajar en determinadas ocasiones para visitar a seres queridos o alejarse por temporadas de la vida en el desierto. &ldquo;Me gustar&iacute;a tener la nacionalidad por si necesitase ir al hospital si enfermo, o para hacer m&aacute;s f&aacute;cil que mi nieto pueda ir, porque all&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil estudiar y encontrar un trabajo&rdquo;, dice la se&ntilde;ora, mientras el joven la mira y asiente. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de sus amigos, cansados de esperar para hacerlo por la v&iacute;a legal, se subieron a bordo de una patera desde Argelia. &ldquo;Yo quiero irme para ayudar a mi abuela y a mi familia, pero le he prometido que solo ir&iacute;a si consigo un visado&rdquo;, dice el joven poco despu&eacute;s, ya sin Um cerca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El nieto de Um, de 21 años, que desearía migrar a España en caso de que sus ascendientes lograsen la nacionalidad."
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                El nieto de Um, de 21 años, que desearía migrar a España en caso de que sus ascendientes lograsen la nacionalidad.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El proyecto de ley da un paso</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de un a&ntilde;o con el texto en un caj&oacute;n, la proposici&oacute;n de ley de Sumar para que los nacidos en el S&aacute;hara Occidental antes de 1976 y sus descendientes &ndash;cumpliendo una serie de requisitos&ndash; puedan tener la nacionalidad espa&ntilde;ola ha dado esta semana un paso m&aacute;s en el Congreso con la constituci&oacute;n de la ponencia de la iniciativa. Tambi&eacute;n la posibilidad de que los hijos de quienes nacieron en el S&aacute;hara espa&ntilde;ol tengan m&aacute;s facilidades para obtener la nacionalidad: en un plazo de 5 a&ntilde;os desde la inscripci&oacute;n en el Registro Civil de sus progenitores, ellos tambi&eacute;n podr&iacute;an solicitar la ciudadan&iacute;a. En caso de vivir en Espa&ntilde;a, solo se les exigir&iacute;a haber residido dos a&ntilde;os en el pa&iacute;s, el mismo plazo reducido que se les pide a los nacionales de otras excolonias espa&ntilde;olas o pa&iacute;ses con fuertes lazos culturales. 
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2025, el Parlamento aprob&oacute; la toma en consideraci&oacute;n de la medida con el respaldo de todas las fuerzas pol&iacute;ticas excepto del PSOE. La diputada de Sumar Tesh Sidi, de origen saharaui, celebr&oacute; el desbloqueo de la medida y asegur&oacute; que su partido tratar&aacute; de acercarse al resto de formaciones con el objetivo de presionar al PSOE. &ldquo;Con el Partido Socialista, en materia del S&aacute;hara, hay que seguir presion&aacute;ndoles porque sabemos que no les es c&oacute;modo aprobar esta norma, por lo que sea, pero vamos a seguir ah&iacute;&rdquo;, dijo la parlamentaria. 
    </p><p class="article-text">
        En el mismo campamento de refugiados donde naci&oacute; y pas&oacute; sus primeros a&ntilde;os Tesh Sidi, la wilaya de Auserd, algunos j&oacute;venes saharauis o adultos de mediana edad asienten con cierta ilusi&oacute;n cuando se les pregunta por la iniciativa parlamentaria. &ldquo;Ojal&aacute; salga adelante. Tengo todas mis esperanzas en esa ley y lo estoy siguiendo desde que sali&oacute;&rdquo;, dice una mujer, que prefiere no dar su nombre. Es madre de dos hijos que viven actualmente en Espa&ntilde;a en un limbo legal a la espera de su petici&oacute;n de apatridia. &ldquo;Mis hijos ahora no pueden trabajar. Si saliese eso, les ayudar&iacute;a mucho&rdquo;, dice la mujer, mientras el fuerte viento de un conato de siroco golpea la jaima donde se refugia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                DNI español del marido de otra de las mujeres saharauis a las que le gustaría optar a la nacionalidad                            </span>
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        Tambi&eacute;n desde el desierto, a trav&eacute;s de su m&oacute;vil, conoci&oacute; los cambios de la ley de regularizaci&oacute;n extraordinaria espa&ntilde;ola, que, en la pr&aacute;ctica, supuso otro golpe para los saharauis. &ldquo;Me pareci&oacute; muy injusto. Ellos pensaban que iban a conseguir los papeles. Llevan mucho tiempo esperando la respuesta [de la petici&oacute;n de apatridia] y ahora no pueden hacer nada&rdquo;, explica la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        La estabilidad de los saharauis que viven en el exterior impacta directamente en las condiciones de vida de sus familias en los campamentos y en muchos proyectos desarrollados por quienes pasan unas temporadas en Espa&ntilde;a y otras en Tindouf. Pese a que todas las casas de adobe parecen similares unas de otra, su interior da pistas de quienes cuentan con seres queridos en otros pa&iacute;ses, la mayor&iacute;a en Espa&ntilde;a, y quienes no. Los ba&ntilde;os, las telas que cubren las paredes de cada espacio, las cortinas, hablan de quienes tienen alg&uacute;n miembro de su familia en el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo paso de la iniciativa parlamentaria llega despu&eacute;s de que el Gobierno decidiese en el &uacute;ltimo momento la exclusi&oacute;n de los solicitantes de apatridia &ndash;saharauis en su mayor&iacute;a en Espa&ntilde;a&ndash; de la regularizaci&oacute;n extraordinaria, por lo que la aprobaci&oacute;n de esta ley podr&iacute;a suponer un contrapeso al que ha sido considerado como el &uacute;ltimo varapalo del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez a la poblaci&oacute;n procedente de la excolonia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Dahda Mohamed Mahmud transmite la presencia y tranquilidad habitual en las mujeres saharauis. La mujer, nacida en el S&aacute;hara Occidental en &eacute;poca colonial. Frente a una bandeja, la se&ntilde;ora intercambia los peque&ntilde;os vasos del ritual del t&eacute; y concentra las miradas de sus compa&ntilde;eras de jaima. Su caso ejemplifica la manera en la que afrontan las generaciones mayores la posibilidad de tener la nacionalidad espa&ntilde;ola. La mujer, de 70 a&ntilde;os, nacida en el S&aacute;hara Occidental durante la &eacute;poca colonial, cuenta actualmente con la nacionalidad espa&ntilde;ola, pero ese reconocimiento no ha cambiado su d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;He ido un par de veces a Espa&ntilde;a. Ten&iacute;a que estar presencialmente para arreglar los papeles. Tambi&eacute;n fui para ver a mi hijo y hacer alguna revisi&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;, detalla. &ldquo;Pero no me quedo mucho tiempo y siempre vuelvo, prefiero estar aqu&iacute; con mi marido y mis hijas&rdquo;, a&ntilde;ade la saharaui. 
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                    alt="Dadah en una de las jaimas tradicionales desplegadas durante el FiSáhara para mostrar la vida tradicional nómada saharaui."
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            <span class="title">
                Dadah en una de las jaimas tradicionales desplegadas durante el FiSáhara para mostrar la vida tradicional nómada saharaui.                            </span>
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        Para los saharauis, tampoco es sencillo pedir la nacionalidad si ya viven en suelo espa&ntilde;ol. Mientras los ciudadanos procedentes de otras excolonias o pa&iacute;ses con fuertes lazos culturales con Espa&ntilde;a, como Guinea Ecuatorial o Am&eacute;rica Latina, tienen plazos reducidos debido a esas conexiones hist&oacute;ricas, esta ventaja no se cumple con quienes proceden del S&aacute;hara Occidental. En el asiento trasero de un todoterreno aparcado en la &aacute;rida explanada donde estos d&iacute;as se levanta la infraestructura del Fis&aacute;hara, Brahim Chagaf explica a elDiario.es parte de su odisea para tratar de conseguir su derecho a la ciudadan&iacute;a. El saharaui vive desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada entre Navarra y los campamentos de refugiados saharauis. Hace poco m&aacute;s de un mes, cuenta, solicit&oacute; la nacionalidad espa&ntilde;ola y se encuentra a la espera de la resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A su llegada a Espa&ntilde;a, present&oacute; a varios abogados el DNI espa&ntilde;ol de su madre para acreditar que sus progenitores nacieron en el S&aacute;hara espa&ntilde;ol. &ldquo;Yo llev&eacute; la documentaci&oacute;n de mi madre, pero no me ha servido de nada. De hecho les hac&iacute;a un poco de gracia a los abogados con los que hablaba, diciendo que eso no val&iacute;a&rdquo;, explica el saharaui, quien fue director de la escuela de cine. &ldquo;Creo que no es justo, siendo yo hijo de espa&ntilde;oles. Mi madre tiene el DNI espa&ntilde;ol. Si Espa&ntilde;a lo haya hecho tan mal, deber&iacute;a repararse. No acepto que sean tan justos para unas cosas, con Ir&aacute;n y Palestina, y tan injustos para otra. La causa saharaui es un asunto por resolver, como lo son los cr&iacute;menes del franquismo&rdquo;, a&ntilde;ade en referencia a la posici&oacute;n del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez con el S&aacute;hara Occidental.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Ayuda o merma la causa?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no quiero ni la apatridia y no querr&iacute;a la nacionalidad. Las considero como  herramientas. Yo quiero vivir libre y tener el derecho internacional de la libre circulaci&oacute;n para cada persona humana, y eso no lo puedo tener sin tener primero la apatridia que me puede permitir estar 10 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a para que pueda solicitar la nacionalidad espa&ntilde;ola&rdquo;, explica el saharaui en perfecto castellano. &ldquo;Estamos hablando de un pa&iacute;s que ha ocupado un territorio durante a&ntilde;os. &iquest;No puedo ir cuando me da la gana? Entonces, Espa&ntilde;a oblig&oacute; a los saharauis a tener el DNI y estar bajo su control y &iquest;ahora no puedo vivir yo all&iacute;? Va m&aacute;s all&aacute; de si la nacionalidad nos sirve de algo o no&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes piensan que, si la ley de nacionalidad para los saharauis saliese adelante, la causa correr&iacute;a el riesgo de desinflarse, ante la posibilidad de que muchos j&oacute;venes pudiesen abandonar los campamentos de refugiados de Tindouf. Fuentes del Frente Polisario rechazan esa idea, pues consideran que muchos decidir&aacute;n permanecer, y creen que es una idea que trata de trasladar el PSOE para justificar su rechazo a la medida. &ldquo;Son muchos los saharauis que ir&iacute;an y volver&iacute;an. Pueden pasar temporadas all&iacute;, ir al m&eacute;dico o estudiar, pero no se desligar&iacute;an de los campamentos ni de la causa&rdquo;, dice Abdula Arabi, representante del Polisario en Espa&ntilde;a, que considera que incluso puede dar m&aacute;s fuerza a sus denuncias. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra lucha va a seguir. No necesitamos seguir en un desierto inh&oacute;spito, cuando la lucha pac&iacute;fica aqu&iacute; es insostenible. Creo que somos m&aacute;s c&oacute;modos calladitos aqu&iacute; en el desierto. Podemos estar en cualquier sitio resistiendo y vamos a seguir reivindicando nuestro derecho al retorno a nuestra tierra. Quiero la independencia del S&aacute;hara Occidental, quiz&aacute; otros no, pero queremos votar en el maldito refer&eacute;ndum y decidir&rdquo;, clama el saharaui. Y qu&eacute; mejor manera para reivindicarlo que reconocer nuestros derechos. Y eso es simplemente lo que har&iacute;a esa ley que estudia el Congreso, reconocer nuestros derechos&ldquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/saharauis-exiliados-desierto-conseguiran-nacionalidad-espanola-si-sale-ley-estudia-congreso-derecho-pertenece_1_13189071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los saharauis exiliados en el desierto que conseguirán la nacionalidad española si sale la ley que estudia el Congreso: "Es un derecho que nos pertenece"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sáhara,Sáhara Occidental,Conflicto saharaui]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detrás de la cosecha del tomate: sobrevivir en Borgo Mezzanone, el mayor asentamiento de migrantes de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/detras-cosecha-tomate-sobrevivir-borgo-mezzanone-mayor-asentamiento-migrantes-europa_1_13183196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8436c567-d38c-4b1c-b274-e7af67ddfcaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detrás de la cosecha del tomate: sobrevivir en Borgo Mezzanone, el mayor asentamiento de migrantes de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 10.000 personas viven en asentamientos informales en Italia, muchos de ellos migrantes sin papeles sujetos a explotación agrícola en zonas rurales como Foggia
</p><p class="subtitle">Conmoción en Italia por la muerte de un jornalero al que su patrón abandonó después de que una máquina le cortara un brazo
</p></div><p class="article-text">
        En Italia, donde la regularizaci&oacute;n de migrantes es un tema casi tab&uacute; con el actual Gobierno <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tres-anos-meloni-italia-esconde-derecha-radical-buenos-modales_129_12703024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la ultraderechista Giorgia Meloni</a>, mucha gente sin papeles se ve abocada a la marginalidad en multitud de asentamientos informales que se extienden en gran medida por zonas rurales del sur del pa&iacute;s. Foggia, provincia agr&iacute;cola de la regi&oacute;n de Apulia, re&uacute;ne muchos desde hace ya d&eacute;cadas. Apartados de los centros urbanos y esparcidos en la rural&iacute;a de un &aacute;rea f&eacute;rtil necesitada de mano de obra, son barriadas paralelas donde las personas migrantes est&aacute;n en muchos casos sometidas <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/conmocion-italia-muerte-jornalero-patron-abandono-despues-maquina-le-cortara-brazo_1_11465184.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un modelo de explotaci&oacute;n conocido</a> como <em>caporalato</em>, descrito por los cr&iacute;ticos como una forma de esclavitud moderna que Italia nunca ha erradicado por completo.
    </p><p class="article-text">
        El mayor emplazamiento est&aacute; cerca del pueblo de Borgo Mezzanone, en la pista de un antiguo aeropuerto militar usado en el pasado <a href="https://www.eldiario.es/temas/otan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la OTAN</a>, donde se alza una masa ca&oacute;tica de chabolas, barracones y estructuras hechas con materiales de construcci&oacute;n baratos o reciclados. En invierno, unas 2.000 personas malviven en el lugar, que puede alcanzar los 5.000 residentes en verano, cuando se llena de migrantes llegados de otros puntos de Italia para cosechas clave como el tomate, concretan a elDiario.es fuentes de expertos locales y del sindicato CGIL-FLAI, que ofrece varios servicios en la zona c&oacute;mo clases de italiano o asistencia jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace que este punto, al que incluso algunos de sus habitantes se refieren como &ldquo;gueto&rdquo;, sea considerado hoy el asentamiento informal de migrantes m&aacute;s grande de Europa. Es tambi&eacute;n paradigma de la vulnerabilidad a la que se ven sujetas muchas personas que recorrieron peligrosas rutas desde &Aacute;frica o Asia para alcanzar suelo italiano, donde las dificultades para obtener un permiso de residencia o contrato de trabajo estable lleva a muchos a la irregularidad casi cr&oacute;nica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sin papeles no se puede hacer nada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sin permiso de residencia ni contrato, eres invisibile&rdquo;, dice a elDiario.es Francesca Stella, coordinadora del comit&eacute; de apoyo migratorio de la CGIL-FLAI de Apulia, tambi&eacute;n activo en Borgo Mezzanone, donde la presencia del Estado, los servicios b&aacute;sicos, el agua corriente, el acceso a ba&ntilde;os, luz o electricidad brillan por su ausencia. Entre viejas <em>roulottes </em>reusadas, instalaciones alzadas con placas met&aacute;licas y madera o estructuras cubiertas con telas y pl&aacute;sticos, Stella camina por lo que ve como &ldquo;una verdadera ciudad&rdquo; que creci&oacute; desde hace d&eacute;cadas por la constante llegada de migrantes sin papeles &ndash;pero tambi&eacute;n regularizados&ndash; que no ten&iacute;an otra alternativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde muchos pasan largas temporadas o incluso a&ntilde;os, como Amin, un migrante de Gambia que lleg&oacute; hace 14 a&ntilde;os en Italia, pero que s&oacute;lo obtuvo los papeles en 2025. Esto le conden&oacute; a trabajar en la econom&iacute;a sumergida durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, con la falta de derechos que esto implica, pero asegura a elDiario.es que no hab&iacute;a otra forma. &ldquo;Hay que hacer mucho para ser regularizado, pero es dif&iacute;cil. Sin papeles no se puede hacer nada ni trabajar. Qu&eacute; tenemos que hacer, &iquest;robar?&rdquo;, lamenta este gambiano. La oscuridad invade el barrio cuando se pone el sol, aunque se ven decoraciones por el ramad&aacute;n, mes sagrado del islam que la mayor&iacute;a de habitantes celebran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tenue iluminaci&oacute;n es visible en algunos fuegos que los migrantes encienden con le&ntilde;a para resguardarse del fr&iacute;o, y en todo tipo de comercios improvisados: hay peluquer&iacute;as, tiendas de ultramarinos, ropa o zapatos, mec&aacute;nicos, restaurantes y paradas de comida. Tambi&eacute;n hay un caf&eacute; regentado por el togol&eacute;s Assima Abdoul Djalou, de 53 a&ntilde;os. &Eacute;l mismo vive en el lugar desde 2014, cuando perdi&oacute; su estatus de refugiado y se vio sin documentos, lo que le llev&oacute; de Mil&aacute;n a Borgo Mezzanone, como les pasa a muchos otros en condiciones similares.
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                Assima Abdoul Djalou, en el café que regenta desde hace años en Borgo Mezzanone.                            </span>
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        En el asentamiento, las chatarras tambi&eacute;n son preciadas. Hay puntos donde adquirir piezas de recambio para coches o motos, as&iacute; como muebles o electrodom&eacute;sticos viejos. Con la provisi&oacute;n de materiales en la barriada o entornos, gente como Amin se hizo una caba&ntilde;a. &Eacute;l mismo la alz&oacute; con bloques de cemento gris. &ldquo;Lo compr&eacute; y constru&iacute; todo&rdquo;, remarca. Tras vivir siete a&ntilde;os en el asentamiento, vivi&oacute; en ciudades como Roma o Mil&aacute;n trabajando como alba&ntilde;il. Mientras sigue a la espera de otro empleo en el norte, por ahora permanece aqu&iacute;, donde tiene contactos, consigue peque&ntilde;os trabajos y vive en la estructura que convirti&oacute; en su propia casa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me voy, cierro con llave&rdquo;, comenta. Lo dice con un ojo medio hinchado, tras trabajar d&iacute;as atr&aacute;s en un vi&ntilde;edo, donde una rama le caus&oacute; una herida. Seg&uacute;n cuenta, fue un trabajo sin contrato, como otros ofrecidos en la zona, de acuerdo con grupos como CGIL-FLAI y expertos, que denuncian que la econom&iacute;a sumergida es a&uacute;n gen&eacute;rica entre muchos patrones de la zona. Inspecci&oacute;n Nacional de Trabajo, el organismo de supervisi&oacute;n laboral en Italia, detect&oacute; irregularidades en m&aacute;s del 47% de empresas inspeccionadas en Foggia, algo que Stella ve preocupante. &ldquo;Las instituciones no afrontan el problema pese arrastrarse desde hace a&ntilde;os&rdquo;, lamenta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El sistema del 'caporalato'</h2><p class="article-text">
        Alejado varios kil&oacute;metros del n&uacute;cleo urbano de Borgo Mezzanone, fuera de la vista de autoridades y fuerzas de seguridad, para llegar al asentamiento hay que recorrer caminos de campo arenosos y llenos de baches que llevan a la pista del viejo aeropuerto militar. Ah&iacute;, bien cerca, se estableci&oacute; en los 90 un Centro de Acogida para Solicitantes de Asilo (CARA) a&uacute;n activo y a ra&iacute;z del cual el actual asentamiento informal se desarroll&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando algunos expulsados del sistema de acogida fueron a vivir fuera del CARA, en un &aacute;rea que se convirti&oacute; en punto neur&aacute;lgico para la econom&iacute;a sumergida ante la necesidad de mano de obra barata en el sector agr&iacute;cola regional. Esto hizo surgir el asentamiento, cuenta a elDiario.es el soci&oacute;logo Leonardo Palmisano, docente de la Universidad de Foggia, experto en la realidad migratoria del lugar y autor de libros sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n agrega, otro gran problema incrustado en la agricultura del Mezzogiorno &ndash;y en el conjunto de Italia&ndash; es el <em>caporalato</em>, un sistema de dura explotaci&oacute;n basado en intermediarios, los llamados capataces. Estos, en su mayor&iacute;a miembros de la comunidad migrante, controlan los contactos del mercado laboral, tienen lazos con propietarios a los que env&iacute;an trabajadores, y se quedan a cambio parte de su sueldo. En muchos casos, los empleados &ndash;el eslab&oacute;n m&aacute;s bajo de la cadena&ndash; acaban con una cantidad irrisoria, mientras los &ldquo;caporales&rdquo; se lucran de ello quit&aacute;ndoles dinero por servicios de viaje, comida, agua o cualquier cosa que les puedan arrancar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El &#039;caporal&#039; nos quitaba 10 euros por transporte, bocadillo y agua. Era una situación de deshumanización total</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yvan Sagnet </span>
                                        <span>—</span> Fundador de la ONG No Cap
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este sistema est&aacute; muy extendido en Borgo Mezzanone, donde &ldquo;caporales&rdquo; y migrantes viven en el mismo espacio, como en muchos otros asentamientos informales de Italia. Ah&iacute;, los capataces &ndash;ellos mismos extranjeros&ndash; sacan provecho de los irregulares en su rol de intermediarios con empresas y patrones agr&iacute;colas. &ldquo;Se trata de un fen&oacute;meno criminal de tipo mafioso, como define la ley de 2016&rdquo; aprobada para poner fin a ello, cuenta Palmisano. Seg&uacute;n alega, la norma introdujo la opci&oacute;n de denunciar a empleadores y capataces, pero para acabar con el <em>caporalato </em>se requiere un cambio de modelo agr&iacute;cola que incluya una regularizaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra legislaci&oacute;n que deja a los migrantes irregulares en un limbo es la conocida como Ley Bossi-Fini, que &ldquo;vincul&oacute; la obtenci&oacute;n del permiso de residencia a lograr antes permiso de trabajo, colocando a muchos autom&aacute;ticamente a la irregularidad, e impidi&eacute;ndoles incluso acceder al alquiler legal de una vivienda, lo que ayud&oacute; a crear los primeros asentamientos informales&rdquo; y a reforzar el <em>caporalato</em>, agrega el mismo soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los que sufri&oacute; esta situaci&oacute;n fue el camerun&eacute;s Yvan Sagnet, qui&eacute;n en 2011 fue a trabajar al sur de Apulia tras perder una beca como estudiante universitario en Tur&iacute;n. &Eacute;l tambi&eacute;n acab&oacute; en un asentamiento en condiciones deplorables, sujeto a un &ldquo;caporal&rdquo; que se quedaba gran parte de su sueldo como jornalero en la cosecha del tomate, donde de 14 euros ganados por una larga jornada apenas acababa con cuatro euros netos. &ldquo;El 'caporal' nos quitaba 10 euros por transporte, bocadillo y agua. Era una situaci&oacute;n de deshumanizaci&oacute;n total&rdquo;, se&ntilde;ala Sagnet, que lider&oacute; una huelga contra este sistema, que considera de esclavitud. Todo ello le llev&oacute; a fundar en 2017 la ONG No Cap, encargada de defender a los migrantes para luchar contra este sistema.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No puedo vivir as&iacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En la zona de Foccia tambi&eacute;n est&aacute; Casa Sankara, iniciativa que inici&oacute; el senegal&eacute;s Mbaye Ndiay para ofrecer hogar a los migrantes, apoyarles en su regularizaci&oacute;n e integrarlos en el mercado laboral, fuera del <em>caporalato</em>. En la llanura de Foccia, Casa Sankara acoge hoy a 500 personas, con un proyecto aut&oacute;nomo de cultivo de 16 hect&aacute;reas donde desarrolla su propia marca de tomate, cultivo estrella de la zona que atrae a miles de personas migrantes en verano. Es entonces cuando los 17 asentamientos informales de todo el &aacute;rea se llenan a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo m&aacute;s grande en la provincia es Torretta Antonacci. Como el asentamiento de Borgo Mezzanone, est&aacute; situado en una zona remota, y en &eacute;l viven unos 800 migrantes que pueden llegar a 2.000 en agosto. Muchos residentes cargan garrafas de un gran dep&oacute;sito donde recogen agua para cocinar, asearse o limpiar. Las condiciones tambi&eacute;n son muy precarias, lo que lleva a muchos a irse poco despu&eacute;s de instalarse ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; es todo muy dif&iacute;cil, no puedo vivir as&iacute;. Ma&ntilde;ana me voy&rdquo;, comenta a elDiario.es un migrante de Mali que lleg&oacute; hace dos a&ntilde;os en Italia por mar, hasta alcanzar la isla de Lampedusa. Desde ah&iacute;, inici&oacute; un periplo que le llev&oacute; a trabajar en empleos agr&iacute;colas en distintas regiones, como muchos otros que siguen un circuito como temporeros que les llevan a estar en un movimiento casi constante.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivir dentro de los guetos es la única oportunidad para no quedarse al margen del mercado laboral</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Stefano Campese</span>
                                        <span>—</span> Abogado
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los rebuscados entramados de la burocracia italiana tambi&eacute;n sumergen a muchos en una zona gris, se&ntilde;ala Stefano Campese, abogado que asiste legalmente a migrantes en la oficina de CGIL-FLAI. Seg&uacute;n destaca, la mayor&iacute;a son o fueron solicitantes de asilo, y muchos ven como la lentitud del proceso les impide acceder con rapidez a un permiso de estancia y trabajo. La situaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s compleja para los que no lo logran, amenazados ante una eventual expulsi&oacute;n, condenados al trabajo sin contrato y a vivir en los &ldquo;guetos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aun as&iacute;, obtener permiso de residencia no siempre da m&aacute;s opci&oacute;n de salir de los guetos. Fuera de ellos, es muy dif&iacute;cil tener contacto con los empleadores y sus intermediarios&rdquo;, es decir, los &ldquo;caporales&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Vivir dentro es la &uacute;nica oportunidad para no quedarse al margen del mercado laboral&rdquo;, remarca el letrado. A ello, seg&uacute;n Stella, se a&ntilde;ade la falta de voluntad pol&iacute;tica para <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/meloni-endurece-politica-migratoria-bloqueos-navales-expulsiones-rapidas-terceros-paises_1_12984429.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resolver el problema del Ejecutivo de Meloni,</a> que prometi&oacute; medidas m&aacute;s duras contra el <em>caporalato </em>que por ahora no se perciben sobre terreno, mientras los &ldquo;guetos&rdquo; siguen ah&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de una calle del asentamiento de Borgo Mezzanone.                            </span>
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        Como Palmisano, Stella defiende la regularizaci&oacute;n de los migrantes sin documentos, que al fin y al cabo contribuyen a la econom&iacute;a en un pa&iacute;s envejecido y necesitado de empleados en sectores clave como el agr&iacute;cola.&nbsp;&ldquo;No veo otra soluci&oacute;n posible&rdquo;, dice la sindicalista entre los campos de Foggia, una regi&oacute;n f&eacute;rtil con grano, olivos o vi&ntilde;edos que concentra el 40% de producci&oacute;n de tomates de Italia, raz&oacute;n por la que atrae a tantos temporeros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del sur, los &ldquo;guetos&rdquo; se extienden por toda Italia. En un <a href="https://www.lavoro.gov.it/stampa-e-media/comunicati/pagine/pubblicato-il-rapporto-ministero-lavoro-anci-su-insediamenti-informali" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de hace casi cuatro a&ntilde;os, el Ministerio de Trabajo cont&oacute; 150 asentamientos en los que viv&iacute;an unas 10.000 personas. A su vez, unos 339.000 migrantes viven sin papeles en el pa&iacute;s, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n ISMU, que recaba datos sobre migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2022, el anterior Gobierno de Mario Draghi recibi&oacute; 210 millones de euros de la UE como parte de su Plan Nacional de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia (PNRR). La meta era acabar con los asentamientos y &ldquo;promover la integraci&oacute;n residencial fuera de ellos&rdquo;, pero en Apulia, el actual Ejecutivo &ldquo;decidi&oacute; que el plan no era adecuado, por lo que el dinero volver&aacute; a Bruselas&rdquo; y nada de ello se aplicar&aacute;, explica Palmisano, que lamenta que las pol&iacute;ticas hostiles a la migraci&oacute;n del Gobierno est&aacute;n cronificando a&uacute;n m&aacute;s una realidad enquistada sin v&iacute;as de desaparecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Mas Autonell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/detras-cosecha-tomate-sobrevivir-borgo-mezzanone-mayor-asentamiento-migrantes-europa_1_13183196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detrás de la cosecha del tomate: sobrevivir en Borgo Mezzanone, el mayor asentamiento de migrantes de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Giorgia Meloni,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bucharaya Hamudi: “El socialismo español del ‘No a la guerra’ se contradice con la posición de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bucharaya-hamudi-socialismo-espanol-no-guerra-contradice-posicion-pedro-sanchez-sahara-occidental_1_13183981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b647205-27ab-4189-977a-979291b3bdc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2525y1789.jpg" width="1200" height="675" alt="Bucharaya Hamudi: “El socialismo español del ‘No a la guerra’ se contradice con la posición de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer ministro de la RASD pide a España que "concluya el proceso de la autodeterminación del pueblo saharaui que dejó inconcluso"</p><p class="subtitle">Arranca el Fisahara, un festival con “calor humano” para denunciar el olvido de la ocupación del Sáhara</p></div><p class="article-text">
        Bucharaya Hamudi, primer ministro de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Democr&aacute;tica Saharaui (RASD), espera en una sala la llegada de la decena de periodistas internacionales que cubren durante esta semana el <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/arranca-fisahara-festival-calor-humano-denunciar-olvido-ocupacion-sahara_1_13181075.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cine del S&aacute;hara Occidental</a>. Como las jaimas levantadas en la hamada argelina a la que huy&oacute; una buena parte del pueblo saharaui tras la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute;, en 1975, el car&aacute;cter provisional del asentamiento tambi&eacute;n marca el d&iacute;a a d&iacute;a del desierto y el encuentro se adelant&oacute; por sorpresa, por lo que al l&iacute;der saharaui le acab&oacute; tocando esperar. &ldquo;Ya sab&eacute;is, que aqu&iacute; todos los planes cambian&rdquo;, se disculp&oacute; el representante del Frente Polisario que le acompa&ntilde;aba.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista grupal se ha realizado a trav&eacute;s de las preguntas de periodistas nacionales e internacionales, entre las que se encuentra elDiario.es. El primer ministro, vestido con el tradicional pa&ntilde;uelo saharaui y pantalones militares, conversa con los periodistas con cercan&iacute;a. El golpe de Espa&ntilde;a al S&aacute;hara Occidental, dice, fue una sorpresa, pero no ha afectado a la solidaridad y apoyo de su sociedad. Esta nueva edici&oacute;n del FiS&aacute;hara, defiende, es una prueba m&aacute;s. Por eso, Hamudi reitera su incomprensi&oacute;n a una decisi&oacute;n que achaca de manera &ldquo;personal&rdquo; presidente Pedro S&aacute;nchez, que considera &ldquo;contradictoria&rdquo; con respecto a la defensa del presidente espa&ntilde;ol del derecho internacional en otras causas, como la palestina o la guerra en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cambie o no cambie de posici&oacute;n, reitera, Espa&ntilde;a sigue manteniendo una responsabilidad hist&oacute;rica con el S&aacute;hara Occidental. &ldquo;No sabemos qu&eacute; acuerdo mercantil han hecho con Marruecos, pero su responsabilidad seguir&aacute; mientras que Espa&ntilde;a no concluya el proceso de descolonizaci&oacute;n que dej&oacute; inconcluso en su d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El presidente espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez, se ha convertido en uno de los l&iacute;deres de izquierda que m&aacute;s ha mostrado su rechazo a la guerra de Ir&aacute;n, as&iacute; como del genocidio palestino, en defensa del derecho internacional. Sin embargo, con la causa saharaui, S&aacute;nchez mantiene su apoyo a la posici&oacute;n marroqu&iacute;, desde el giro anunciado hace cuatro a&ntilde;os. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n no la entiende ni en Espa&ntilde;a. No la entiende ni el Parlamento, ni fuerzas pol&iacute;ticas, ni su poblaci&oacute;n. Es una contradicci&oacute;n flagrante.  No s&eacute; cu&aacute;les ser&aacute;n las razones. Cuando un presidente del Gobierno toma una decisi&oacute;n que no est&aacute; apoyada ni por el Parlamento ni por las fuerzas pol&iacute;ticas, ni por su pueblo, evidencia que hay una presi&oacute;n de por medio. Hay un chantaje. 
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez se contradice con la ideolog&iacute;a y filosof&iacute;a del socialismo real. El socialismo que defiende el &ldquo;No a la guerra&rdquo;, el derecho internacional, que condena el genocidio palestino, pero, sin embargo, apoya la posici&oacute;n de Marruecos sobre el S&aacute;hara Occidental. Pero ese giro no va a cambiar ni va a mermar el apoyo de la sociedad espa&ntilde;ola a la causa saharaui. Ahora que todas las propuestas parlamentarias en Espa&ntilde;a se dividen entre derecha e izquierda, en el caso de las que tienen que ver con apoyar la causa saharaui, es respaldada por todos menos excepto el PSOE. No se entiende esa posici&oacute;n personal de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha afectado el cambio de la posici&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol con respecto al S&aacute;hara Occidental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, nos sorprendi&oacute;, pero no va a cambiar la naturaleza del conflicto. Se ha demostrado en estos cuatro a&ntilde;os, que la sociedad espa&ntilde;ola sigue apoyando al pueblo saharaui. La fuerza solidaria y pol&iacute;tica sigue igual, pero no sabemos qu&eacute; acuerdo mercantil han hecho con Marruecos, no s&eacute; qu&eacute; le ha cobrado, pero la resoluci&oacute;n de la ONU que mantiene a Espa&ntilde;a como potencia administradora del S&aacute;hara Occidental seguir&aacute; ah&iacute;. No desaparecer&aacute; mientras que Espa&ntilde;a no concluya el proceso de descolonizaci&oacute;n que Espa&ntilde;a dej&oacute; inconcluso en su d&iacute;a.
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                Bucharaya Hamudi durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de que el Gobierno espa&ntilde;ol haya excluido a los solicitantes de apatridia y, por tanto, a los saharauis, del proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria? &iquest;Y sobre la propuesta legislativa de Sumar con la que se pretende otorgar la nacionalidad a los saharauis que nacieron en el S&aacute;hara Occidental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos pidiendo al Gobierno de Espa&ntilde;a la nacionalidad de los saharauis? En absoluto. Lo que pedimos es que Espa&ntilde;a concluya el proceso de la autodeterminaci&oacute;n del pueblo saharaui que dej&oacute; inconcluso, pero sobre la pol&iacute;tica de residencia y nacionalidad de Espa&ntilde;a, no entramos. Los saharauis tienen su derecho a solicitarlo y les corresponde a ellos reclamar su situaci&oacute;n en el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n actual de las hostilidades en los alrededores del muro tras la suspensi&oacute;n del alto el fuego en 2020?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 1991 termin&oacute; la guerra, se acord&oacute; celebrar el refer&eacute;ndum y se firm&oacute; un alto el fuego que dur&oacute; hasta 2020. En esos 29 a&ntilde;os, Marruecos bloque&oacute; el refer&eacute;ndum y aprovech&oacute; para afianzar la ocupaci&oacute;n, fortalecer la ocupaci&oacute;n y ha utilizado la Misi&oacute;n de la ONU para el S&aacute;hara Occidental para fortalecer la ocupaci&oacute;n. La misi&oacute;n, en lugar de caminar hacia la soluci&oacute;n, va hacia el lugar equivocado. En 2020, Marruecos rompi&oacute; el fuego de forma unilateral. Desde entonces, las hostilidades siguen, no al nivel anterior, pero siguen las confrontaciones, los bombardeos. Marruecos utiliza en el frente una tecnolog&iacute;a avanzada, como los drones de ataque.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo reclama fin de las hostilidades, nosotros tambi&eacute;n, pero mientras no desaparezcan las causas de la ocupaci&oacute;n, no van a acabar. El instrumento para ello es el reconocido por el derecho internacional: la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tienen cifras actualizadas de muertos y heridos en esas hostilidades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo cifras. Los marroqu&iacute;es se encuentran en posiciones fijas. Cualquier ataque a esas posiciones, va a suponer una baja, y por eso hay constantes muertos y heridos. Nuestra forma de luchar es en un movimiento constante.  Podemos atacar a las tres de la tarde, en verano. En un desierto, conocer el terreno, es una ventaja para nosotros. El muchacho marroqu&iacute; que est&aacute; movilizado en el S&aacute;hara, que viene de Rabat, no sabe qu&eacute; esa causa por la que lucha es una causa justa. Solo se defiende, y no sabe cuando va a estar atacado. Y sabemos que eso les est&aacute; desgastando.
    </p><p class="article-text">
        Ese soldado, acostumbrado al Mediterr&aacute;neo, est&aacute; 50 grados, mientras que &eacute;l est&aacute; acostumbrado y necesita una forma de vida que no ha tenido el saharaui. Nuestra ventaja (frente a la tecnolog&iacute;a marroqu&iacute;) es que el soldado marroqu&iacute; no puede competir en esta circunstancia como el guerrillero saharaui. Si fuese Rabat el lugar atacado, se sacrificar&iacute;a para defender Rabat. Pero est&aacute; en el desierto y no est&aacute; all&iacute; para defender nada. Est&aacute; para resistir, para no morir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otras soluciones del conflicto saharaui apoyar&iacute;a el Frente Polisario si fuesen apoyadas por el pueblo saharaui?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Frente Polisario apoyar&aacute; cualquier soluci&oacute;n que acepte el pueblo saharaui. Que se le presenten las distintas alternativas, pero que dejen que sea el pueblo saharaui que decida. Si decide la autonom&iacute;a del S&aacute;hara que propone Marruecos, lo apoyaremos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los recortes de EEUU han afectado a muchos proyectos de las agencias de la ONU en losa campamentos de refugiados saharauis.  &iquest;C&oacute;mo ha afectado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido recortes muy dr&aacute;sticos porque las agencias del financiamiento de la ONU se han visto recortadas. Sus presupuestos fueron bastante reducidos, y estamos tratando de remediar mediante la b&uacute;squeda de apoyo de otros financiadores. Se nota en el suministro de agua, en el acceso a la alimentaci&oacute;n, el agua y la salud. Entra dentro de la presi&oacute;n que sufre el pueblo saharaui. 
    </p><p class="article-text">
        Pero siguen cooperando otras fuentes de financiaci&oacute;n, como los movimientos solidarios espa&ntilde;oles, y la ayuda oficial del Gobierno se mantiene en este sentido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bucharaya-hamudi-socialismo-espanol-no-guerra-contradice-posicion-pedro-sanchez-sahara-occidental_1_13183981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bucharaya Hamudi: “El socialismo español del ‘No a la guerra’ se contradice con la posición de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Arranca el Fisahara, un festival con "calor humano" para denunciar el olvido de la ocupación del Sáhara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/arranca-fisahara-festival-calor-humano-denunciar-olvido-ocupacion-sahara_1_13181075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/217577f3-556d-48b2-8738-f09b8f8e5054_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arranca el Fisahara, un festival con &quot;calor humano&quot; para denunciar el olvido de la ocupación del Sáhara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro sirve de canal y excusa para poner el foco en el Sáhara Occidental y las consecuencias del dominio marroquí más allá de cualquier puntualidad, programa o perfección técnica</p><p class="subtitle">La exclusión de los solicitantes de apatridia en la regularización: el último golpe del Gobierno a los saharauis </p></div><p class="article-text">
        El avi&oacute;n est&aacute; a punto de despegar, pero un asiento est&aacute; ocupado y no deber&iacute;a. Alguien se acerca a la persona que lo ocupa para indicarle que parece que est&aacute; sentado donde me corresponde. Su respuesta recuerda el lugar al que nos dirigimos: &ldquo;Da igual. Puede ser que ese sea tu sitio, pero aqu&iacute; da igual&rdquo;, responde Aziz con amabilidad, a sabiendas de que, subidos en ese vuelo ch&aacute;rter, ya se empieza a respirar la calma y la irreverencia de quienes llevan 50 a&ntilde;os esperando. Ya empezamos a estar un poco en los campamentos de refugiados saharauis, donde este martes ha empezado el Festival de Cine del S&aacute;hara Occidental (Fisahara).
    </p><p class="article-text">
        En ese avi&oacute;n donde empezaba a &ldquo;dar igual&rdquo; viajaba un centenar de personas, entre organizadores, artistas, t&eacute;cnicos y periodistas, para montar un cine en medio del desierto argelino donde hace medio siglo huyeron cientos de miles de refugiados saharauis&nbsp;tras la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute; de su pais. A veces, ni los promotores del Fisahara saben c&oacute;mo logran sacar adelante cada edici&oacute;n, pero las palabras de Aziz pueden se&ntilde;alar claves sobre c&oacute;mo acaba siendo posible.
    </p><p class="article-text">
        Si sale adelante es porque saben que cada problema de los muchos que surgen acaban &ldquo;dando igual&rdquo;, porque hay algo mucho m&aacute;s importante que supera cualquier puntualidad, programa o perfecci&oacute;n t&eacute;cnica. Aqu&iacute; el cine sirve de canal y excusa para lo importante: poner el foco en el S&aacute;hara Occidental y las consecuencias de la ocupaci&oacute;n marroqu&iacute;, mientras las actividades, pel&iacute;culas o talleres entretienen y nutren a una poblaci&oacute;n que vive hastiada de esperar por un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n acordado por la ONU en 1991. Lejos de haberse celebrado, las presiones marroqu&iacute;es y los &uacute;ltimos movimientos de EEUU parecen alejar el objetivo.
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                    alt="La actriz Patricia López Arnaiz (centro), en una de las estancias del festival."
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            <span class="title">
                La actriz Patricia López Arnaiz (centro), en una de las estancias del festival.                            </span>
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        &ldquo;Cada festival es recibido como un impulso de calor humano&rdquo;, describi&oacute; la gobernadora del campamento de refugiados de Auserd, uno de los que componen la totalidad de los asentamientos en una regi&oacute;n de Tindouf, cedida por Argelia, hist&oacute;rico enemigo de Marruecos, al Frente Polisario. &ldquo;Con cada inyecci&oacute;n de moral que hac&eacute;is en cada visita nos dec&iacute;s que no estamos solos. Nos dec&iacute;s que &rdquo;nos desmarcamos de esta pol&iacute;tica injusta con los saharauis&ldquo;, ha dicho para definir la forma en que, a su juicio, los saharauis reciben cada edici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y este festival eso. M&aacute;s que festival es una actitud solidaria y humana, que nos da inyecci&oacute;n para salir adelante&rdquo;, ha a&ntilde;adido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pasa, son ya 50 a&ntilde;os de exilio, y son ya varias generaciones completas que nunca han pisado el suelo al que anhelan regresar. Fati camina con su madre por la explanada dedicada al Festival. Cuenta que el ambiente en este punto, pr&oacute;ximo a algunos de los comercios existentes en este campo de refugiados, contrasta con lo que observamos a nuestro alrededor. La calma y tranquilidad suelen reinar, frente al ambiente animado de los d&iacute;as de Festival. &ldquo;Nos gusta venir, conocer gente de distintos lugares, y ojal&aacute; ayude a no estar tan olvidados&rdquo;, dice la joven, de 28 a&ntilde;os. Otra veintea&ntilde;era saharaui, en un perfecto espa&ntilde;ol, explica que le gusta aprender de todas las actividades programadas durante los siguientes d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, adem&aacute;s de las decenas de pel&iacute;culas, destaca el concierto del violinista Ara Malikian, que se encuentra entre los artistas que han viajado a los campamentos durante esta edici&oacute;n. Entre los invitados tambi&eacute;n se encuentran la actriz Patricia L&oacute;pez Arnaiz y el director Fernando Le&oacute;n de Aranoa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El &uacute;nico festival con vocaci&oacute;n de desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; si los detalles t&eacute;cnicos &ldquo;dan igual&rdquo; estamos ante un festival que no busca existir para siempre. Durante d&eacute;cadas, cualquier mejora de las condiciones de vida en los campamentos, como cambiar el adobe por cemento o la llegada del wifi o la electricidad, generaba entre algunos cierto recelo de que pudiese simbolizar la permanencia en un lugar que quieren abandonar.&nbsp;&ldquo;Es el &uacute;nico festival con vocaci&oacute;n de desaparecer&rdquo;, dijo&nbsp;el delegado del Frente Polisario en Espa&ntilde;a, en una charla informativa. &ldquo;Es un festival hecho para luchar por la independencia del pueblo saharaui&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso, cuando desaparezca, estaremos hablando de un S&aacute;hara libre e independiente&rdquo;, dijo el representante pol&iacute;tico, quien aprovech&oacute; la oportunidad para se&ntilde;alar los &uacute;ltimos golpes recibidos por el pueblo saharaui por parte del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez. &ldquo;Mientras vemos un alegato del cumplimiento del derecho internacional, tambi&eacute;n asistimos a una hipocres&iacute;a pol&iacute;tica. Esos mismos derechos que defienden no lo cumplen con el pueblo saharaui&rdquo;, ha dicho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; preparado para la inauguraci&oacute;n del Festival, pero esta semana produce con horas de retraso de la hora programada. No pasa nada, porque estamos en un campamento de refugiados, y quienes vienen aqu&iacute; lo saben: adem&aacute;s de los participantes y periodistas, son voluntarios de ONG, activistas prosaharauis, familia que han tenido ni&ntilde;os saharauis acogidos en sus casas. Tambi&eacute;n acude el presidente de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui, Brahim Gali, a las jaimas desplegadas en el centro del espacio, que representan la vida n&oacute;mada de muchos saharauis en la zona liberada del S&aacute;hara Occidental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas tampoco empezaron ni acabaron a la hora pactada. Pero &ldquo;da igual&rdquo; porque el proyector se encendi&oacute; y, hasta la madrugada, decenas de refugiados saharauis se sentaron frente a un cami&oacute;n convertido en pantalla sin mirar el reloj. Varias artistas conectar&aacute;n con la causa saharaui durante la pr&oacute;xima semana. Y, durante, unos d&iacute;as, se hablar&aacute; un poco m&aacute;s del S&aacute;hara Occidental.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/arranca-fisahara-festival-calor-humano-denunciar-olvido-ocupacion-sahara_1_13181075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 09:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arranca el Fisahara, un festival con "calor humano" para denunciar el olvido de la ocupación del Sáhara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sáhara,Cine,Conflicto saharaui]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ONG se desloman para cubrir el hueco de muchos ayuntamientos con la regularización: "Hacemos lo posible, pero no podemos solas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ong-desloman-cubrir-hueco-ayuntamientos-regularizacion-posible-no-solas_1_13171797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb53af95-e79a-4290-9e3f-f7095be50e47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141670.jpg" width="4931" height="2774" alt="Las ONG se desloman para cubrir el hueco de muchos ayuntamientos con la regularización: &quot;Hacemos lo posible, pero no podemos solas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe de vulnerabilidad, que pueden emitir ayuntamientos y ONG acreditadas, desborda a muchas organizaciones que concentran parte del peso de la emisión de estos documentos. Mientras cada oficina de servicios sociales de Madrid atiende unas 80 peticiones al día, cada sede de la organización Rumiñahui valida unos 600 certificados diarios</p><p class="subtitle">Una noche en la cola de los migrantes empujados a dormir a la intemperie para conseguir un papel de la regularización</p></div><p class="article-text">
        En la foto, Emma sonr&iacute;e. A su lado, Mario levanta la mano y dibuja con los dedos el s&iacute;mbolo de la victoria. La imagen llega por WhatsApp a primera hora de la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de pasar la noche a la intemperie. Han conseguido entrar en los servicios sociales municipales de Madrid y lo celebran. La desorganizaci&oacute;n del proceso les ha empujado a hacer <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/regularizacion-arranca-ritmos-calma-oficinas-colas-informe-atasca-proceso_1_13158592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horas de cola para solicitar el certificado de vulnerabilidad</a> que necesitan para iniciar el proceso de regularizaci&oacute;n. Durante unas horas, creen que han resuelto el tr&aacute;mite que est&aacute; entorpeciendo la medida. No era as&iacute;, y lo sabr&aacute;n dos d&iacute;as despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el matrimonio acude a otra ventanilla del Ayuntamiento de Madrid para validar el documento se topan con una respuesta inesperada: no pueden emitir su informe de vulnerabilidad. Nos han dicho que no estamos empadronados en el municipio y, sin ese requisito, el informe no puede validarse&ldquo;, dice Emma. Acaba de percatarse de que la madrugada en la calle no ha servido de nada. Toca empezar de nuevo: &rdquo;El Ayuntamiento nos ha dicho que tenemos que ir a una ONG&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La exigencia del llamado informe de vulnerabilidad &mdash;exigido a los migrantes sin papeles que no vivan con hijos a cargo o no prueben una vinculaci&oacute;n laboral anterior o futura&mdash; ha abierto un frente inesperado en el proceso de regularizaci&oacute;n. Este requisito es el principal responsable de las largas colas, noches a la intemperie o choques entre el Gobierno central y muchos ayuntamientos, especialmente los del Partido Popular. Su elaboraci&oacute;n corresponde en primer lugar a los servicios sociales municipales pero, a sabiendas de que estos tr&aacute;mites suelen traer problemas, el Gobierno a&ntilde;adi&oacute; la posibilidad de que estos documentos fuesen validados por las llamadas ONG colaboradoras, incorporadas a un listado oficial. Y, mientras muchas oficinas municipales a&uacute;n no han empezado a emitir estos documentos o validan solo unas decenas al d&iacute;a, las ONG de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o, pese a sus escasos recursos, se desloman para entregar el mayor n&uacute;mero de informes posible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Emma y Guillermo esperan para entrar en Sedoac para intentar validar su certificado de vulnerabilidad                            </span>
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        Tras el varapalo recibido en el Ayuntamiento de Madrid, tras horas de llamadas, derivaciones y puertas cerradas, Emma y Guillermo escuchan hablar de la organizaci&oacute;n Servicio Dom&eacute;stico Activo (Sedoac). Cuentan su caso, cuando la trabajadora de la organizaci&oacute;n asiente, suspiran. Emma agarra la carpeta que arrastra desde hace una semana por medio Madrid y gesticula su alegr&iacute;a contenida. Llegado su turno, Isabel, con cercan&iacute;a, pregunta sobre su situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Sin papeles, sin trabajo estable y con dificultades para pagar el alquiler de la peque&ntilde;a habitaci&oacute;n donde viven, la ONG valida su certificado de vulnerabilidad. Emma y Guillermo clavan su mirada en el sello que la trabajadora estampa en el papel. Se miran c&oacute;mplices y sonr&iacute;en.
    </p><p class="article-text">
        No es la concesi&oacute;n de la regularizaci&oacute;n. No es el registro de su petici&oacute;n. Es un simple formulario, un requisito de las decenas de documentos que tienen que presentar para optar al proceso extraordinario. Pero cu&aacute;nto les ha costado conseguir el &uacute;ltimo papel que les queda para entregar su expediente a su abogado e iniciar el tr&aacute;mite. Ten&iacute;an todo preparado desde hace semanas, y esta exigencia de &uacute;ltima hora desbarat&oacute; sus planes y les aviv&oacute; el miedo de quedar excluidos de la medida.
    </p><p class="article-text">
        Con el documento sellado en sus manos, Emma se emociona: &ldquo;Hemos sufrido mucho, por eso agradecemos tanto tenerlo en nuestras manos por fin&rdquo;. Mientras escucha a su esposa, Guillermo se rompe: &ldquo;No entendemos como, hasta para una medida esta, nos hacen pasar por todo esto. Por qu&eacute; lo ponen tan dif&iacute;cil de repente, por qu&eacute; nos tienen que hacer pasar por tantas horas de cola, por ir de un lado a otro, casi suplicando, para conseguir este &uacute;ltimo requisito&rdquo;, dice el salvadore&ntilde;o, antes de abandonar la ONG entre decenas de palabras de agradecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Desde la semana pasada, la sede de la ONG Rumi&ntilde;ahui en Madrid amanece con cientos de personas esperando en su puerta. Tras la publicaci&oacute;n de varios post en su Instagram que anuncian la emisi&oacute;n de cientos de certificados de vulnerabilidad cada d&iacute;a, se ha corrido la voz. La organizaci&oacute;n ha elaborado un sistema &aacute;gil para emitir de manera r&aacute;pida, y obviamente gratuita, el mayor n&uacute;mero de informes posibles. &ldquo;Hemos habilitado varias salas y organizamos grupos de unas 80 personas. En ellas, durante una hora, les damos una charla. En grupo, les explicamos las distintas casu&iacute;sticas de vulnerabilidad y, as&iacute;, hablando en com&uacute;n, les vamos indicando la casilla que les corresponde marcar. Una vez comprobado todo, los validamos. 
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                    alt="Elizabeth Sánchez, miembro de la ONG Rumiñahui, ordena la fila de personas migrantes que esperan conseguir el certificado de vulnerabilidad e informe de los siguientes pasos con un megáfono."
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            <span class="title">
                Elizabeth Sánchez, miembro de la ONG Rumiñahui, ordena la fila de personas migrantes que esperan conseguir el certificado de vulnerabilidad e informe de los siguientes pasos con un megáfono.                            </span>
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        La organizaci&oacute;n est&aacute; sacando adelante alrededor de 600 informes al d&iacute;a en cada sede. La oficina de servicios sociales de Puerta de Toledo, permite cada d&iacute;a realizar el tr&aacute;mite a unos 80. La ONG, apoy&aacute;ndose en trabajadores y voluntarios, atiende casos de las 9 de la ma&ntilde;ana a las 9 de la noche, aunque no es su horario habitual. Seg&uacute;n varios testimonios recabados, las oficinas de servicios sociales municipales que el Ayuntamiento de Madrid ha habilitado para poder hacer dicho tr&aacute;mite, atienden estas peticiones hasta las 12 de la ma&ntilde;ana aproximadamente, durante unas tres horas.
    </p><p class="article-text">
        La misma organizaci&oacute;n, Rumi&ntilde;ahui, realiz&oacute; este viernes una misi&oacute;n en Lorca, municipio con un alto porcentaje de poblaci&oacute;n migrante, la mayor&iacute;a empleada en el campo. &ldquo;Hay unas mil personas en la cola, ya hemos validado unos 600 informes de vulnerabilidad&rdquo;, explica por tel&eacute;fono desde all&iacute; Vladimir Paspuel, presidente de la entidad, a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. En otros lugares, muchos ayuntamientos a&uacute;n no han empezado a sellar los informes, por lo que la labor est&aacute; recayendo en muchas organizaciones que no dan de s&iacute;: &ldquo;En Andaluc&iacute;a, nos estamos encontrando muchos municipios que directamente se niegan a realizar este documento, o dan citas para junio. No puede ser que las ONG, que adem&aacute;s suelen ser las peque&ntilde;as o medianas, hagan m&aacute;s informes que los servicios sociales. Tienen que habilitar m&aacute;s recursos, sean del estado o municipales, para reforzar esa atenci&oacute;n&rdquo;, sostiene Diego Boza, abogado de la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a. 
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                    alt="Imagen de una parte de la cola que espera el certificado a las puertas de Rumiñahui desde el balcón de una vecina."
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                Imagen de una parte de la cola que espera el certificado a las puertas de Rumiñahui desde el balcón de una vecina.                            </span>
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        El 'Centro de Empoderamiento de Trabajadoras de Hogar' de Sedoac suele abrir sus puertas solo de jueves a domingo para recibir a mujeres empleadas dom&eacute;sticas, a quienes apoyan a trav&eacute;s de talleres o distintas actividades. Ahora, el espacio se ha convertido en una suerte de oficina de servicios sociales. En una sala, dan cita. En otra, sellan informes o registran expedientes urgentes. &ldquo;Con todo esto, hemos ampliado el horario&rdquo;, dice Edith Esp&iacute;nola, portavoz de Sedoac. Es martes, acaba de salir de una entrevista y mira el reloj apurada. Es su d&iacute;a libre en su trabajo y quiere aprovecharlo para sellar informes de vulnerabilidad y registrar algunas peticiones. &ldquo;Tengo ya a gente esperando en la puerta&rdquo;, dice antes de tomar un taxi para empezar cuanto antes. Ella es una de las integrantes m&aacute;s activas del movimiento que lleva seis a&ntilde;os de lucha por la regularizaci&oacute;n, conoce lo que est&aacute; en juego y el significado de cada papel. 
    </p><p class="article-text">
        Sentada en la mesa, empieza a atender a quienes esperaban. No son muchos. A&uacute;n no se ha corrido la voz de que Sedoac ha empezado a sellar el documento por el que cientos de personas hacen fila en los servicios sociales. Primero empezaron con las mujeres a las que atienden en sus proyectos, pero ya han abierto sus puertas para todo el que lo necesite. Esp&iacute;nola atiende cada caso sin importar el tiempo, conoce de primera mano lo farragoso del proceso y la importancia de comprender cada detalle. Adem&aacute;s de sellar el documento, se interesa por el caso espec&iacute;fico de quienes se sientan frente a ella. 
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                Varias personas rellenan sus datos tras ser atendidos por la ONG Sedoac para conseguir el informe de vulnerabilidad                            </span>
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        Ante la falta de un sistema de coordinaci&oacute;n estatal, estas organizaciones con escasos recursos van adapt&aacute;ndose en funci&oacute;n de la demanda. Ese martes, Sedoac recibi&oacute; a unas 30 personas. El mi&eacute;rcoles fueron 150. El jueves, algo m&aacute;s. El viernes, la organizaci&oacute;n decidi&oacute; redise&ntilde;ar su sistema, exigiendo cita previa. Como saben que aunque el plazo finaliza el 30 de junio, no todos pueden esperar a registrar su petici&oacute;n, la organizaci&oacute;n permite cierta flexibilidad en determinados casos que requieran urgencia: como la previsible caducidad de otro de los documentos recopilados, como los antecedentes penales; o ante situaciones laborales espec&iacute;ficas, como los complejos horarios de las empleadas dom&eacute;sticas internas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; te lo sabes mucho mejor que mi abogado, y le he pagado 300 euros. &Eacute;l no responde mis dudas, y t&uacute; me lo explicas muy f&aacute;cil, paso a paso&rdquo;, se sorprende una mujer que lleg&oacute; a este punto de casualidad y se fue con su informe validado despu&eacute;s de varios d&iacute;as en una suerte de juego de la oca en busca del certificado de vulnerabilidad. Esp&iacute;nola, con cierto sonrojo y humildad, baja la mirada y sonr&iacute;e: &ldquo;Bueno, es que yo he pasado por esto, lo he vivido&rdquo;, responde la paraguaya. La activista vivi&oacute; durante seis a&ntilde;os en Espa&ntilde;a sin papeles y se enfrent&oacute; al enjambre de tr&aacute;mites exigidos para lograr un permiso de residencia. Sabe de lo que habla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ong-desloman-cubrir-hueco-ayuntamientos-regularizacion-posible-no-solas_1_13171797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ONG se desloman para cubrir el hueco de muchos ayuntamientos con la regularización: "Hacemos lo posible, pero no podemos solas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migraciones,Inmigración,ONGs,Ayuntamientos,Migrantes,Ayuntamiento de Madrid,Servicios sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, la regularización de migrantes no dará papeles a delincuentes: los tres filtros que lo impiden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/son-tres-filtros-impiden-regularizacion-papeles-delincuentes-escrutinio-severo_1_13168354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b2ad41b-1584-4d5d-a18f-d3f07e7d6879_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140825.jpg" width="4447" height="2501" alt="No, la regularización de migrantes no dará papeles a delincuentes: los tres filtros que lo impiden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Partido Popular y Vox insisten en lanzar el mensaje de que la medida dará los papeles a personas delincuentes, algo que choca con los requisitos de la norma que lo regula</p><p class="subtitle">Claves de la regularización: cómo pedirla, cuáles son los requisitos definitivos y qué pasa con los antecedentes</p></div><p class="article-text">
        Desde que se anunci&oacute; la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n extraordinaria</a>, Partido Popular y Vox  han insistido en lanzar el mensaje de que la medida dar&aacute; los papeles a personas delincuentes, algo que choca con los requisitos de la norma que lo regula. Si en un primer momento aseguraban que el Gobierno no exigir&iacute;a la carencia de antecedentes penales, algo que es falso. Luego, se aferraron a una supuesta falta de revisi&oacute;n de los antecedentes policiales, que tampoco era tal. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, una instrucci&oacute;n dirigida a instituciones penitenciarias ha vuelto a activar el relato que conecta la regularizaci&oacute;n con la delincuencia. Sin embargo, las exigencias establecidas en la norma, y en la propia Ley de Extranjer&iacute;a, establece varios filtros para impedir que esto suceda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tiene que pasar un filtro, sino tres. Y la experiencia en extranjer&iacute;a nos dice que, incluso en los puntos que dejan un margen a la interpretaci&oacute;n de los funcionarios, estos suelen aplicarlo de manera restrictiva&rdquo;, sostiene Patricia Fern&aacute;ndez Vicens, abogada experta en inmigraci&oacute;n. &ldquo;Es un escrutinio muy severo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">1) No tener antecedentes en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El primero de esos filtros son los antecedentes penales en Espa&ntilde;a, uno de los pilares del procedimiento, una exigencia iineludible blindada por la Ley Org&aacute;nica de Extranjer&iacute;a. La norma exige carecer de condenas firmes por delitos recogidos en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol. &ldquo;Con antecedentes penales es un rechazo asegurado. No hay vuelta de hoja. Aunque sea algo menor y haya un arraigo fuerte, no es aceptada. Y esto siempre ha sido as&iacute; en la normativa espa&ntilde;ola&rdquo;, sostiene Vicens. 
    </p><p class="article-text">
        La norma s&iacute; permite optar a la regularizaci&oacute;n si estos antecendentes han sido cancelados previamente, lo que implica haber cumplido la pena, haber dejado pasar los plazos legales sin reincidir y, por &uacute;ltimo, haber realizado el tr&aacute;mite de solicitar su suspensi&oacute;n. No basta, por tanto, con no estar en prisi&oacute;n: cualquier condena que siga vigente en los registros puede bloquear la solicitud.
    </p><p class="article-text">
        La comprobaci&oacute;n no depende de una declaraci&oacute;n o documento presentado por la persona interesada. El solicitante en este caso no tiene que presentar nada, sino que la Administraci&oacute;n consulta de oficio el Registro Central de Penados y cruza la informaci&oacute;n con otras bases de datos judiciales y policiales, seg&uacute;n el real decreto de la regularizaci&oacute;n. Este cruce automatizado permite detectar antecedentes aunque no se hayan aportado o aunque exista alg&uacute;n error en la documentaci&oacute;n presentada. No se limita a delitos graves: infracciones penales de menor entidad tambi&eacute;n suponen una negativa asegurada. 
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, se trata de una criba inicial que deja fuera a quienes tienen cuentas pendientes con la justicia espa&ntilde;ola, pero tambi&eacute;n a quienes no han completado los tr&aacute;mites necesarios para cancelar sus antecedentes. Y suspenderlo puede ser un tr&aacute;mite farragoso que tambi&eacute;n implica conocer y gestionar un procedimiento administrativo adicional que no siempre resulta sencillo. 
    </p><h2 class="article-text">2) Certificado de antecedentes otros pa&iacute;ses</h2><p class="article-text">
        El segundo filtro, cuenta a su vez con una doble o incluso una triple comprobaci&oacute;n. La legislaci&oacute;n de Extranjer&iacute;a, como la norma de la regularizaci&oacute;n, lleva el control m&aacute;s all&aacute; de Espa&ntilde;a y pone el foco en el pa&iacute;s de origen. Para acceder a la regularizaci&oacute;n, es obligatorio presentar un <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/extranos-viajes-policias-nigerianos-espana-retrasos-cuba-odisea-probar-falta-antecedentes_1_13143204.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">certificado de antecedentes penales</a> expedido por las autoridades de esos pa&iacute;ses, debidamente legalizado o apostillado y, cuando corresponde, traducido. Sobre el papel, es un requisito est&aacute;ndar en extranjer&iacute;a.  En la pr&aacute;ctica, se convierte con frecuencia en uno de los principales obst&aacute;culos del proceso debido a la dificultad que conlleva obtener este documento, especialmente en determinados pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Hacerse con el certificado de carencia de antecedentes penales implicar largos plazos, costes elevados y una burocracia compleja. En algunos casos, las personas solicitantes solo pueden tramitarlo presencialmente en su pa&iacute;s, algo imposible para quienes no tienen documentos, lo que les obliga a recurrir a intermediarios o gestiones consulares que se alargan durante meses. A ello se suman las dificultades propias de algunos pa&iacute;ses: administraciones poco digitalizadas, registros incompletos o sistemas atravesados por pr&aacute;cticas arbitrarias. 
    </p><p class="article-text">
        No solo es suficiente probar que no tienen historial delictivo en su pa&iacute;s de origen. En caso de que el interesado haya vivido en otros pa&iacute;ses, tambi&eacute;n tendr&aacute; que pedir el certificado en estos Estados, en concreto all&iacute; donde haya vivido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. &ldquo;Estamos viendo casos de gente a la que le est&aacute; costando mucho obtener estos documentos en terceros pa&iacute;ses, donde quiz&aacute; no han vivido mucho tiempo&rdquo;, sostiene Edith Esp&iacute;nola, miembro de la organizaci&oacute;n Servicio Dom&eacute;stico Activo, una de las entidades colaboradores del proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria, con capacidad para registrar solicitudes. 
    </p><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n espa&ntilde;ola, m&aacute;s all&aacute; de aceptar el certificado presentado, puede contrastar la informaci&oacute;n, solicitar verificaciones adicionales o incluso recabar datos complementarios si existen dudas sobre la veracidad del documento, recuerda Diego Boza, letrado de extranjer&iacute;a en la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a. Tambi&eacute;n se tiene en cuenta la equivalencia de los delitos: &ldquo;Solo se valoran aquellos que tambi&eacute;n suponen un delito en Espa&ntilde;a&rdquo;, aclara Boza. 
    </p><h2 class="article-text">3) Informe de antecedentes policiales</h2><p class="article-text">
        El tercer filtro, y uno de los m&aacute;s controvertidos, es el de los antecedentes policiales, es decir, los registros que recogen detenciones o investigaciones, aunque no hayan terminado en sentencia. &ldquo;Tener antecedentes policiales significa que te han detenido, y eso da un margen demasiado amplio&rdquo;, resume el abogado de extranjer&iacute;a y penalista en la APDHA. Esos registros alimentan un informe policial para analizar si esta persona puede suponer un &ldquo;peligro para el orden p&uacute;blico, la seguridad o la salud p&uacute;blica&rdquo; y, seg&uacute;n los criterios policiales, decidir&aacute; si se trata de un perfil &ldquo;favorable o desfavorable&rdquo;. Posteriormente, ese documento ser&aacute; utilizado por la Unidad de Tramitaci&oacute;n de Extranjer&iacute;a  (UTEX),  para vtomar la decisi&oacute;n de cada caso. Es este punto en el que el PP observa una supuesta grieta, pero la experiencia sostiene que este punto suele resolverse de forma restrictiva. 
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, defienden ambos expertos, en los procedimientos habituales de extranjer&iacute;a, ese informe suele convertirse en un obst&aacute;culo determinante. &ldquo;En general, esto significa que la persona para ser regularizada no puede tener ninguna detenci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez Vicens, aunque el real decreto matiza que la mera existencia de antecedentes policiales no implica autom&aacute;ticamente una denegaci&oacute;n. La experiencia, sin embargo, apunta a lo contrario: &ldquo;Con antecedentes policiales no te dan ni residencia temporal por arraigo, ni temporal ni a veces incluso las renovaciones de una tarjeta ya concedida&rdquo;, detalla la abogada, quien recuerda la experiencia de las decenas de casos denegados por esta raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Vicens menciona uno reciente: &ldquo;Tengo un caso de un chico que fue detenido por conducir sin carnet, porque en ese momento no lo llevaba encima, pero lo ten&iacute;a. Finalmente, fue absuelto. Aunque se hab&iacute;a demostrado que no hab&iacute;a cometido ese delito, los atancentes policiales se quedaron y su permiso de residencia fue rechazado&rdquo;. Numerosas detenciones, aunque no derivenb en condena &mdash;como una identificaci&oacute;n err&oacute;nea o una sospecha que qued&oacute; en nada&mdash;, pueden acabar pesando en la decisi&oacute;n final, concluyen ambos expertos. A trav&eacute;s de este informe policial, la administraci&oacute;n puede detectar patrones de conducta como &ldquo;una tendencia delictiva&rdquo;, es decir, la reiteraci&oacute;n en determinados delitos. 
    </p><p class="article-text">
        Para los letrados, la resoluci&oacute;n negativa de la residencia en casos de personas sin una condena firme puede suponer una vulneraci&oacute;n del derecho a la presunci&oacute;n de inocencia. &ldquo;Ese que tanto defienden el PP cuando uno de sus miembros est&aacute; siendo investigado&rdquo;, apunta Fern&aacute;ndez Vicens. &ldquo;Rodrigo Rato, por ejemplo, tiene antecedentes policiales pero no penales&rdquo;, ejemplifica Boza. 
    </p><h2 class="article-text">La instrucci&oacute;n en las c&aacute;rceles</h2><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica m&aacute;s reciente surge a ra&iacute;z de una instrucci&oacute;n interna remitida a centros penitenciarios para dar a conocer la normativa de la regularizaci&oacute;n entre la poblaci&oacute;n reclusa extranjera, y permitir a estos que puedan registrar una solicitud como cualquier ciudadano, lo que ha sido interpretado por PP y VOX como una v&iacute;a para facilitar la regularizaci&oacute;n de personas condenadas, pero no es as&iacute;. Pueden pedirla, otra cosa ser&aacute; que esta sea aceptada, pues deber&aacute;n cumplir los mismos requisitos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La instrucci&oacute;n no es m&aacute;s que una comunicaci&oacute;n para informar a la poblaci&oacute;n interna extranjera de la existencia del nuevo Real Decreto, mediante la difusi&oacute;n de copia del mismo en los tablones de anuncios de los diferentes departamentos, biblioteca, escuelas&rdquo;, aclaran fuentes del Ministerio del Interior. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Partido Popular y Vox, dirigentes y portavoces han vinculado esta instrucci&oacute;n con la idea de que el Gobierno pretende &ldquo;dar papeles a delincuentes&rdquo;, reforzando un mensaje que ya ven&iacute;an sosteniendo desde el anuncio de la medida. En el supuesto de que una persona privada de libertad iniciara una solicitud de regularizaci&oacute;n, el procedimiento seguir&iacute;a sometido a los mismos tres filtros de antecedentes &mdash;en Espa&ntilde;a, en el pa&iacute;s de origen y en el &aacute;mbito policial&mdash;, que condicionan de forma decisiva el acceso a la autorizaci&oacute;n de residencia.
    </p><p class="article-text">
        Solo en escenarios concretos, como el de personas en prisi&oacute;n preventiva que finalmente resulten absueltas y hayan limpiado de su expediente el antecedente policial en el momento del estudio de su solicitud, podr&iacute;a optar a regularizarse si cumplen el resto de requisitos, apunta el abogado Diego Boza, quien lanza el debate de fondo sobre el alcance del uso de los antecedentes policiales y su peso en las decisiones administrativas: &ldquo;Tambi&eacute;n hay que preguntarse si tiene sentido reiterar la residencia a alguien con este tipo de antecedentes, si por ejempolo ha podido cometer robos menores reiterados, cuando el hecho de no tener papeles, aumenta la exclusi&oacute;n y suele generar un mayor riesgo de este tipo de conductas que, en caso de estar regularizado, podr&iacute;an terminar porque acceder&iacute;a a m&aacute;s medios de vida&rdquo;, indica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/son-tres-filtros-impiden-regularizacion-papeles-delincuentes-escrutinio-severo_1_13168354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:09:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, la regularización de migrantes no dará papeles a delincuentes: los tres filtros que lo impiden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migrantes,Inmigración,PP - Partido Popular,Ministerio del Interior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche en la cola de los migrantes empujados a dormir a la intemperie para conseguir un papel de la regularización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/noche-cola-migrantes-empujados-dormir-intemperie-pedir-papel-regularizacion_1_13164934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c451de41-6a2b-44b3-975b-9fa4cf84406c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche en la cola de los migrantes empujados a dormir a la intemperie para conseguir un papel de la regularización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada noche, cientos de migrantes hacen colas de hasta 24 horas frente a los servicios sociales para pedir el "informe de vulnerabilidad", exigido para la regularización extraordinaria. Así fue una de las noches de espera en una de las oficinas de Madrid</p><p class="subtitle">Por qué un informe para la regularización genera tanto lío: del “boicot” del PP a la “falta de instrucciones” del Gobierno</p></div><p class="article-text">
        Una manta de borrego las abriga a las dos, tumbadas de espaldas, muy juntas y c&oacute;mplices, frente a la verja cerrada de una oficina de los servicios sociales municipales de Madrid.&nbsp;Sobrepasa la medianoche y la escena parece extra&iacute;da de cualquier momento de intimidad hogare&ntilde;o entre madre e hija, pero sucede sobre una colcha extendida en el suelo, a la intemperie, donde pasar&aacute;n toda la noche para intentar conseguir un informe de vulnerabilidad, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/informe-regularizacion-genera-lio-boicot-pp-falta-instrucciones-gobierno_1_13161840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los documentos exigidos</a> a los migrantes sin papeles para optar a la regularizaci&oacute;n extraordinaria. 
    </p><p class="article-text">
        Son las segundas de una fila que, ocho horas antes de la apertura de puertas de la oficina municipal, supera las 80 personas.&nbsp;Pero la mayor&iacute;a ni siquiera acaba de llegar. Para conseguir ese puesto, Hilary, de 18 a&ntilde;os, y su madre guardan su turno desde las seis de la ma&ntilde;ana de este martes, por lo que pasar&aacute;n en total m&aacute;s de 24 horas hasta conseguir el papel.&nbsp;&ldquo;Esta ma&ntilde;ana llegamos a las 6 de la ma&ntilde;ana, fue entrando la gente y, cuando dejaron de dar m&aacute;s informes, nos quedamos aqu&iacute;, justo en la puerta&rdquo;, explica delante de la verja.
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                Hilary y su madre juegan con la tablet tumbadas en el suelo frente a la oficina de los servicios sociales de Madrid para pedir el informe de vulnerabilidad exigido para la regularización.                            </span>
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        &ldquo;Esta oficina abri&oacute; sobre las 8:30 horas y a las 11 ya no han dejado entrar a m&aacute;s personas. En un caso as&iacute; deber&iacute;an tener m&aacute;s tiempo para que no se acumule tanta gente&rdquo;, considera Hilary. Con 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, se&ntilde;ala una de las posibles causas que explican que cientos de personas se vean empujadas cada noche para conseguir un tr&aacute;mite necesario para la regularizaci&oacute;n: la falta de recursos suficientes para responder al aumento de la demanda durante los dos meses que durar&aacute; la tramitaci&oacute;n de la medida. 
    </p><p class="article-text">
        El documento, un formulario sencillo que necesita ser validado por los servicios sociales o <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/guest/entidades-colaboradoras?download=false" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las ONG colaboradoras</a>, est&aacute; detr&aacute;s de las largas esperas o el peregrinaje de cientos de migrantes en busca de algunos de los puntos habilitados para concederlo. Se trata de un requisito exigible solo a los migrantes sin papeles que carecen de vinculaci&oacute;n laboral o hijos a cargo. Adem&aacute;s de Madrid, se han registrado filas similares en las oficinas municipales de distintos puntos del pa&iacute;s, como Zaragoza, Valencia, Murcia u Hospitalet de Llobregat, entre otros. Adem&aacute;s de los servicios sociales municipales, m&aacute;s de 400 organizaciones pueden validar estos documentos. Mientras los primeros d&iacute;as muchas a&uacute;n no estaban organizadas, cada vez son m&aacute;s las que emiten cientos de certificados cada d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Gobierno acusa al Ayuntamiento de Madrid de boicotear la medida, el Consistorio madrile&ntilde;o critica que el Ejecutivo central no se coordin&oacute; con los ayuntamientos antes de introducir este requisito que en parte depende de ellos. &ldquo;Lo que no va a hacer el Ayuntamiento de Madrid es cooperar y colaborar a una chapuza que falta el respeto a la dignidad de las personas&rdquo;, dijo el alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida, tras la entrada en vigor de la regularizaci&oacute;n extraordinaria. D&iacute;as despu&eacute;s, el Consistorio empez&oacute; a atender a los migrantes que requer&iacute;an dicho tr&aacute;mite sin cita previa en una decena de oficinas de la ciudad. Las colas no tardaron en formarse. 
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                Hilary (izquierda) y su madre (derecha) esperando la cola en los servicios sociales de Madrid                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Historias de una cola</h2><p class="article-text">
        La espera por el tr&aacute;mite ha empujado a Hilary a saltarse las clases de la Formaci&oacute;n Profesional (FP) de Est&eacute;tica. Cada d&iacute;a, la joven acude a las aulas de su FP sin la seguridad de recibir el t&iacute;tulo: &ldquo;Sin tener papeles no puedo recibirlo, por eso la regularizaci&oacute;n es tan importante para m&iacute;&rdquo;, dice, mientras sus compa&ntilde;eros de fila, unos chicos banglades&iacute;es, preparan la bicicleta para que uno de ellos vaya un momento a casa para traer algo para cenar. Sobre su espalda, Delowar se coloca la t&iacute;pica mochila cuadrada naranja de una de las principales cadenas de <em>delivery, </em>donde suele trabajar de forma puntual a trav&eacute;s de la cuenta de un amigo con papeles, un empleo habitual para muchas personas en situaci&oacute;n irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Delowar, vestido con un moderno y colorido jersey de cuadros, sonr&iacute;e entusiasmado al describir lo mucho que le gusta Espa&ntilde;a en comparaci&oacute;n con el pa&iacute;s europeo en el que ha vivido el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Antes de llegar a Madrid, viv&iacute;a con permiso de residencia en Finlandia y trabajaba en una empresa de electr&oacute;nica, el &aacute;mbito donde ahora le gustar&iacute;a, si logra la tarjeta de residencia, encontrar un empleo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Delowar y sus compañeros de piso, todos bangladesíes, son los primeros en la fila                            </span>
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        &ldquo;Me fui de Finlandia por razones m&eacute;dicas relacionadas con el tiempo all&iacute;. Tengo algunos problemas de salud y el m&eacute;dico me recomend&oacute; que me ven&iacute;a muy mal vivir en un lugar tan fr&iacute;o&rdquo;, explica en perfecto ingl&eacute;s el banglades&iacute;, de 33 a&ntilde;os. &ldquo;Ten&iacute;a dos opciones: volver a mi pa&iacute;s o probar suerte en otro. Un compa&ntilde;ero en la empresa finlandesa era espa&ntilde;ol, era el que mejor me ca&iacute;a all&iacute; y me contaba cosas de su pa&iacute;s&hellip; Decid&iacute; intentarlo aqu&iacute;&rdquo;, detalla el chico. Durante los primeros cuatro meses pudo vivir sin trabajar gracias a sus ahorros pero despu&eacute;s empez&oacute; a trabajar de manera irregular en empleos puntuales, principalmente en el reparto de comida a domicilio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Llegué a las 6 de la madrugada y los funcionarios nos dijeron que había que venir antes y esperar. Dijeron que la gente se está quedando a dormir y esa es la única manera para conseguirlo”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Consejer&iacute;a de Servicios Sociales de Madrid, el Ayuntamiento ha pasado de 1.500 peticiones diarias en los centros de servicios sociales a 5.500.&nbsp;&ldquo;Llegamos de madrugada pero los funcionarios nos dijeron que hab&iacute;a que venir antes y esperar. Dijeron que la gente se est&aacute; quedando a dormir y esa es la &uacute;nica manera para conseguirlo&rdquo;, explica Jaqueline, resignada y casi sin quejarse.&nbsp;El colapso del sistema de citas y el hecho de que las personas sin papeles carecen de la clave pin que exige el tr&aacute;mite electr&oacute;nico, complica que puedan hacer el tr&aacute;mite con cita previa. &ldquo;Es imposible, no hay citas hasta mediados de mayo&rdquo;, dice una se&ntilde;ora. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno pide &ldquo;paciencia&rdquo; y asegura que habr&aacute; tiempo para poder registrar las solicitudes, recordando que el plazo finaliza el 30 de junio. Pero hay m&aacute;s fichas en el tablero.  Otros de los documentos exigidos,  que algunos tienen preparados desde hace semanas, tienen fecha de caducidad. &ldquo;Mi certificado de antecedentes penales expira en mayo, no puedo esperar a mayo&rdquo;, contin&uacute;a la mujer. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fila de personas migrantes que hacen noche para conseguir el certificado de vulnerabilidad en los servicios sociales de Madrid.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Confusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Unos metros m&aacute;s all&aacute; Nora, tambi&eacute;n peruana, bebe caf&eacute; sentada sobre un sof&aacute; rosa infantil apoyado en la barandilla que separa la acera de la carretera. En uno de sus paseos para estirar las piernas, lo encontr&oacute; junto a los contenedores y se lo llev&oacute; para pasar la noche de espera algo m&aacute;s c&oacute;moda. Lleva horas en la fila para conseguir un documento que, sin embargo, en su caso no necesita para pedir la regularizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer, trabajadora dom&eacute;stica por horas en una casa de las afueras de Madrid, vive con su hija en una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n. Tiene menores a su cargo y puede demostrar que vive con ellos, lo que le exime de presentar el certificado de vulnerabilidad, pero su abogada le ha asegurado que necesita ese documento por el que va a pasar la noche a la intemperie. Cuando este medio le ense&ntilde;a la informaci&oacute;n oficial que confirma que no tiene que presentarlo, muestra incomprensi&oacute;n: &ldquo;&iquest;Y por qu&eacute; ella no sabe eso si le hemos pagado 300 euros por cada miembro de la familia?&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Nora toma café mientras hace cola para conseguir el certificado de vulnerabilidad en los servicios sociales de Madrid                            </span>
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        No decide irse a casa. &ldquo;Ya que estoy aqu&iacute;, ya me quedo. Me da miedo que me falte algo y si la abogada lo dice&hellip; &rdquo;, justifica la peruana. &ldquo;He sufrido mucho en Espa&ntilde;a, no puedo arriesgarme ahora que tenemos esta oportunidad&rdquo;, defiende la mujer. La dificultad para obtener trabajo en situaci&oacute;n irregular le ha empujado a vivir durante meses en albergues para personas sin hogar y en las salas en hospitales, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En servicios sociales me dijeron que si no consegu&iacute;a un lugar donde vivir me iban a quitar a mi hija. Y yo dec&iacute;a: Pero si he venido a Espa&ntilde;a para conseguir una mejor vida para ella, &iquest;c&oacute;mo me la van a quitar?&rdquo;, reflexiona Nora. La se&ntilde;ora, hasta estabilizar su situaci&oacute;n, dej&oacute; a su hija en un recurso temporal para menores de los servicios sociales, asegura, hasta que encontr&oacute; un empleo estable a jornada parcial. &ldquo;Ahora ya puedo pagarme una habitaci&oacute;n para las dos y, por la tarde, estoy con mi ni&ntilde;a&rdquo;, a&ntilde;ade, antes de recostarse en el peque&ntilde;o sof&aacute; para descansar unas horas, cuando el fr&iacute;o de la madrugada empieza a meterse en el cuerpo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“He sufrido mucho en España, no puedo arriesgarme ahora que tenemos esta oportunidad”</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Autoorganizaci&oacute;n de las filas</h2><p class="article-text">
        En la peque&ntilde;a comunidad surgida despu&eacute;s de horas de espera, un rato en la fila es suficiente para identificar alguno de los roles tomados por quienes la integran. A Idaquele la llaman &ldquo;la jefa&rdquo;. Todo aquel que quiere a&ntilde;adirse en la cola, se acerca a esta se&ntilde;ora peruana proclamada l&iacute;der de la jornada. La mujer, despu&eacute;s de confirmar que efectivamente &ldquo;los nuevos&rdquo; vienen para quedarse, anota un n&uacute;mero en sus mano
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Idaleque revisa la lista de las personas que esperan en la fila, un sistema de autoorganización para evitar problemas durante la noche de espera frente a los servicios sociales"
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            <span class="title">
                Idaleque revisa la lista de las personas que esperan en la fila, un sistema de autoorganización para evitar problemas durante la noche de espera frente a los servicios sociales                            </span>
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        &ldquo;Alguien ten&iacute;a que hacerlo. Si no se organiza un poco esto es un desastre&rdquo;, dice Idaquele, junto a dos mujeres paraguayas con las que ya comparte bromas tras horas de espera. Todas comentan la picaresca de alguno de los compa&ntilde;eros de fila, a los que ya tienen fichados, que ya ha intentado colar a algunas personas en varios momentos del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer peruana, que aparenta ser m&aacute;s seria de lo que es, camina con el ce&ntilde;o fruncido por la fila cuando alguien parece intentar colocarse en un lugar que no le corresponde. Todos cuentan indignados el intento de una mujer de introducir a 15 personas a las que dec&iacute;a estar guardando el sitio. &ldquo;No es justo que se vayan a dormir y luego aparezcan diciendo que tienen un n&uacute;mero apuntado en la mano. Porque los que estamos aqu&iacute; pasando sue&ntilde;o nos podemos quedar fuera por una &uacute;nica persona&rdquo;, dice Emma, salvadore&ntilde;a, mientras come una ensalada sentada en una silla. Junto a su marido se r&iacute;en con Brayan, colombiano,  y German, hondure&ntilde;o, con quienes han acabado junt&aacute;ndose durante la espera. Cada vez que hay un conato de tensi&oacute;n en la fila, o que alguien intenta colarse, se lo toman con humor pese a su preocupaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El marido de Emma no ha dejado de trabajar en la construcci&oacute;n en el a&ntilde;o y medio que lleva en Espa&ntilde;a. &ldquo;Trabajo... pero sin papeles&rdquo;, dice en susurros, como si se avergonzase, cuando todas las personas de esa fila no tienen m&aacute;s remedio que trabajar en b para sobrevivir. &ldquo;Por eso estamos aqu&iacute;, para obtener los papeles, trabajar con contrato y cotizar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer llega con bollos y café, y lo reparte entre todos los integrantes de la fila frente a los servicios sociales."
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                Una mujer llega con bollos y café, y lo reparte entre todos los integrantes de la fila frente a los servicios sociales.                            </span>
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        No entiende la exigencia de &uacute;ltima hora del informe de vulnerabilidad. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; el Gobierno decidi&oacute; meter ese certificado? Ten&iacute;amos todos los documentos preparados, lo fuimos haciendo con tiempo. Y, ahora, esta sorpesa nos tiene aqu&iacute; en la calle esperando&rdquo;, se queja el salvadore&ntilde;o. El requisito, incluido a &uacute;ltima hora por el Gobierno, es la f&oacute;rmula que recoge la norma para justificar la vulnerabilidad que conlleva no tener papeles. En un primer momento, el Ministerio de Inclusi&oacute;n defendi&oacute; que la mera irregularidad supon&iacute;a vulnerabilidad, pero el Consejo de Estado recomend&oacute; una mayor concreci&oacute;n para probar ese supuesto. 
    </p><p class="article-text">
        Pasa un coche de polic&iacute;a por la calle colindante a la larga fila de personas sin papeles. Cuando sucede, una voz se escucha en alg&uacute;n lugar determinado de la fila: &ldquo;Ahora vienen y nos llevan a todos a extranjer&iacute;a&rdquo;. El comentario genera algunas risas, pero cada vez que un veh&iacute;culo policial se acerca, la mayor&iacute;a se mantiene pendiente hasta que desaparece. 
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                    alt="Luz Marina, venezolana, aguarda su turno en la cola de los servicios sociales de Madrid junto a su nieto, que ha ido junto a sus padres un rato para acompañarla y llevarle una chaqueta."
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                Luz Marina, venezolana, aguarda su turno en la cola de los servicios sociales de Madrid junto a su nieto, que ha ido junto a sus padres un rato para acompañarla y llevarle una chaqueta.                            </span>
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        Pasadas las 8 de la ma&ntilde;ana, la tensi&oacute;n aumenta. &ldquo;Se han vuelto a intentar saltar la fila varias personas, pero se ha puesto orden&rdquo;, cuenta Emma, que no deja de tomarse con humor la situaci&oacute;n con sus compa&ntilde;eros. Tem&iacute;an no lograr conseguir el documento pese a la noche en vela, pero lo consiguieron. A las 12 horas, Germ&aacute;n env&iacute;a una foto desde el interior de los Servicios Sociales. Ojerosos pero sonrientes, posan ante la c&aacute;mara para retratar un paso m&aacute;s hacia la regularizaci&oacute;n. &ldquo;Uno se encuentra grandes personas en el camino&rdquo;, reflexiona el hondure&ntilde;o. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Germán hace una foto a sus compañeros de cola para celebrar haber conseguido entrar a los sevicios sociales de Madrid para hacer un trámite para la regularización, después de esperar toda la noche."
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                Germán hace una foto a sus compañeros de cola para celebrar haber conseguido entrar a los sevicios sociales de Madrid para hacer un trámite para la regularización, después de esperar toda la noche.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una noche en la cola de los migrantes empujados a dormir a la intemperie para conseguir un papel de la regularización]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c451de41-6a2b-44b3-975b-9fa4cf84406c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migraciones,Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué un informe para la regularización genera tanto lío: del "boicot" del PP a la "falta de instrucciones" del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/informe-regularizacion-genera-lio-boicot-pp-falta-instrucciones-gobierno_1_13161840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d781288-df97-4b91-8e1f-46ec24ac7446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué un informe para la regularización genera tanto lío: del &quot;boicot&quot; del PP a la &quot;falta de instrucciones&quot; del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El "informe de vulnerabilidad" exigido a los migrantes sin papeles para acogerse a la regularización en algunos supuestos ha aumentado la tensión entre los ayuntamientos del PP y el Gobierno </p><p class="subtitle">Los primeros migrantes en presentar su solicitud de regularización: "He soñado mucho con esta cita"</p></div><p class="article-text">
        Son las 20 horas y ya hay cola frente algunas oficinas de los servicios sociales de distintos ayuntamientos de Espa&ntilde;a. Salvo excepciones, cada una de las personas que aguarda su turno tiene tres palabras en mente: &ldquo;Informe de vulnerabilidad&rdquo;. El documento, un formulario sencillo que necesita ser validado por los servicios sociales municipales o las ONG colaboradoras, est&aacute; detr&aacute;s de las largas esperas o el peregrinaje de cientos de migrantes en busca de algunos de los puntos habilitados para concederlo. El Gobierno defendi&oacute; que el tr&aacute;mite iba a ser r&aacute;pido y no iba a tener complicaci&oacute;n, pero se ha convertido en el principal escollo del procedimiento y en un nuevo foco de tensi&oacute;n entre el Ejecutivo central y las administraciones gobernadas por el PP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ministra de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha acusado este martes a los ayuntamientos del PP de &ldquo;boicotear&rdquo; la regularizaci&oacute;n, a trav&eacute;s de supuestas trabas a la tramitaci&oacute;n de estos informes, debido a las &ldquo;instrucciones racistas de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o&rdquo;. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra ha asegurado que hay &ldquo;ayuntamientos que, siguiendo directrices pol&iacute;ticas del PP, est&aacute;n boicoteando las esperanzas y los derechos&rdquo; de los migrantes. Saiz ha citado las declaraciones del alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida, que asegur&oacute; el pasado jueves que su consistorio &ldquo;no va a colaborar&rdquo; con la regularizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que no va a hacer el Ayuntamiento de Madrid es cooperar y colaborar a una chapuza que falta el respeto a la dignidad de las personas&rdquo;, dijo el regidor de la capital el d&iacute;a en que entr&oacute; en vigor la medida. Declaraciones similares, que se&ntilde;alan, al menos de apariencia, la intenci&oacute;n de algunas administraciones del PP de no cooperar con la regularizaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la imposici&oacute;n de trabas a la tramitaci&oacute;n de los documentos emitidos por los servicios sociales municipales -como el informe de vulnerabilidad- que los migrantes necesitan presentar para cumplir con los requisitos de la medida del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El llamado &ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;, es un formulario de apariencia sencilla que sirve para justificar c&oacute;mo la situaci&oacute;n de irregularidad conlleva unas condiciones de vida precarias en la vida del solicitante de la regularizaci&oacute;n. Se trata de un requisito incluido a &uacute;ltima hora por el Gobierno, que no estaba recogido en los primeros borradores de la medida, que solo deben cumplir los migrantes sin papeles (no los solicitantes de asilo) que carecen de vinculaci&oacute;n laboral o hijos a cargo. Quienes no cumplan uno de estos dos supuestos deben probar su condici&oacute;n de vulnerabilidad.  En un primer momento, el Ministerio de Inclusi&oacute;n defendi&oacute; que la mera irregularidad supon&iacute;a vulnerabilidad, por lo que la intenci&oacute;n inicial era no obligar a presentar ning&uacute;n documento a&ntilde;adido para justificar esa precariedad. Sin embargo, el Consejo de Estado recomend&oacute; probar la vulnerabilidad de alg&uacute;n modo, por lo que finalmente se a&ntilde;adi&oacute; como requisito el certificado por el que ahora cada madrugada esperan cientos de migrantes en largas colas frente a distintas oficinas municipales y a las entidades sociales que pueden emitirlo en Espa&ntilde;a (<a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/guest/entidades-colaboradoras?download=false" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este es el listado actualizado</a>). 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Boicot&rdquo; de algunos ayuntamientos</h2><p class="article-text">
        En Zaragoza, el equipo de Gobierno de Natalia Chueca orden&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/gobierno-pp-zaragoza-colapsa-regularizacion-migrantes-centralizar-tramites-plaza-pilar_1_13150903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restringir todos los tr&aacute;mites</a> relacionados con el proceso de regularizaci&oacute;n de inmigrantes a un &uacute;nico espacio, las oficinas centrales de la plaza del Pilar, donde se ubica la casa consistorial. Al obligar que se derive a todas las personas que acudan con la finalidad de obtener el certificado de vulnerabilidad, y otro tipo de documentaci&oacute;n, a una fila &uacute;nica del Ayuntamiento, forzaba a miles de personas a soportar largas filas desde la madrugada. El Consistorio solo permit&iacute;a a estas personas a esperar en el exterior de las instalaciones municipales, pese a contar con espacio para ello en su interior, un gesto que el Grupo Municipal de Zaragoza en Com&uacute;n ha interpretado como un intento de &ldquo;escenificar&rdquo; el &ldquo;supuesto caos&rdquo;, <strong>informa Esther L. Chamorro</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a estas directrices, algunos funcionarios de las juntas de distrito se han plantado contra esta decisi&oacute;n y han optado por continuar con esta atenci&oacute;n a los migrantes que aspiran a la regularizaci&oacute;n. &ldquo;Es un tr&aacute;mite sencillo&rdquo;, explica una de las trabajadoras p&uacute;blicas que han decidido seguir con la emisi&oacute;n de los documentos ligados a la medida del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Palma, v<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/funcionarios-denuncian-ordenes-pp-bloquear-refuerzos-boicotear-regularizacion-migrantes-palma_1_13149220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arios funcionarios han denunciado &oacute;rdenes del Ayuntamiento</a> -dirigido por el PP con Vox como respaldo en los plenos- para impedir la movilizaci&oacute;n de personal de refuerzo en los servicios sociales municipales para atender el aumento de demanda por las peticiones de documentaci&oacute;n ligadas a la regularizaci&oacute;n, informa Pablo Sierra del Sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es flagrante que utilicen personas para una batalla pol&iacute;tica&rdquo;, recriminaron los empleados p&uacute;blicos en un comunicado. As&iacute;, pese a las filas largu&iacute;simas formadas cada ma&ntilde;ana frente a las Oficinas de Atenci&oacute;n a la Ciudadan&iacute;a de Palma (OAC), estas personas eran atendidas por los mismos funcionarios de siempre debido a &ldquo;instrucciones pol&iacute;ticas&rdquo;, siempre seg&uacute;n la denuncia de los empleados p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos de sus ayuntamientos lanzan &oacute;rdenes para impedir el refuerzo de estas ventanillas para entregar los tr&aacute;mites requeridos, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha criticado el &ldquo;caos generado&rdquo; en los servicios sociales municipales. Seg&uacute;n anunci&oacute; este lunes, su partido va a presentar mociones en todos los ayuntamientos del pa&iacute;s en los que gobierna (m&aacute;s de 8.000) para exigir que se paralice el proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Falta de instrucciones&rdquo; del Gobierno</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, las directrices y declaraciones de los ediles del PP en contra de la medida no son las &uacute;nicas razones que explican las colas formadas para realizar dicho tr&aacute;mite, ni la gran dificultad a la que se est&aacute;n enfrentando miles de migrantes para conseguirlo. Durante los primeros d&iacute;as de la entrada en vigor de la regularizaci&oacute;n, cuando cientos de personas ya se acercaban a los servicios sociales a preguntar por el nuevo &ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;, funcionarios de distintas oficinas de servicios sociales municipales, como Madrid o Barcelona, reconoc&iacute;an no haber recibido directrices del Gobierno central sobre c&oacute;mo era necesario validar dichos documentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece un documento sencillo, pero no sabemos qui&eacute;n lo tiene que sellar o firmar&rdquo;, dec&iacute;a a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> una emplada p&uacute;blica de una de las oficinas de Madrid. Desde el d&iacute;a anterior a la aprobaci&oacute;n de la iniciativa hab&iacute;an esuchado de forma reiterada una misma pregunta que, seg&uacute;n aseguraban, no sab&iacute;an responder pues el real decreto de la regularizaci&oacute;n no especifica ciertos detalles t&eacute;cnicos que, defend&iacute;an algunos trabajadores sociales, son necesarios para emitir este tipo de documentos. Antes de las declaraciones de Almeida, sus empleados p&uacute;blicos intentaron buscar una v&iacute;a para ir registrando las peticiones de este documento, mientras aclaraban c&oacute;mo emitirlos. Sus testimonios se&ntilde;alaban cierta descoordinaci&oacute;n inicial por parte del Gobierno central, as&iacute; como la falta de comunicaci&oacute;n previa para poder ir organiz&aacute;ndose. &ldquo;Aprueban una norma, sale en los medios, dicen que lo tenemos que sacar nosotros y nadie nos avisa antes ni nos explica el procedimiento&rdquo;, se quejaba una funcionaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Trabajadores Sociales de Madrid ha emitido un comunicado en el que solicita al Gobierno la necesidad de consensuar &ldquo;criterios t&eacute;cnicos, claros y homog&eacute;neos&rdquo; para acreditar la vulnerabilidad a trav&eacute;s del formulario creado por el Gobierno. &ldquo;En relaci&oacute;n con la exigencia de acreditar una situaci&oacute;n de vulnerabilidad en determinados supuestos, el Colegio considera necesario reivindicar un uso riguroso y t&eacute;cnico del concepto de vulnerabilidad, evitando su aplicaci&oacute;n gen&eacute;rica o simplificada&rdquo;, indica. &ldquo;No obstante, el Real Decreto no define de forma suficientemente precisa qu&eacute; perfiles profesionales deben asumir esta funci&oacute;n en las distintas administraciones y entidades implicadas, lo que puede generar desigualdades en la valoraci&oacute;n y en el acceso al procedimiento, comprometiendo las garant&iacute;as t&eacute;cnicas necesarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, a nivel estatal, el Colegio General de Trabajo Social ha manifestado su &ldquo;preocupaci&oacute;n por el impacto organizativo que este proceso puede generar en los servicios sociales, ya sometidos a una elevada carga de trabajo&rdquo;. Tambi&eacute;n ha alertado &ldquo;del riesgo de que se instrumentalice la intervenci&oacute;n social reduci&eacute;ndose a la mera emisi&oacute;n de certificaciones, desvirtuando la funci&oacute;n propia del Trabajo Social como disciplina de acompa&ntilde;amiento, an&aacute;lisis y garant&iacute;a de derechos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las preguntas de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> sobre qu&eacute; instrucciones envi&oacute; el Ministerio a los ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas involucradas en la regularizaci&oacute;n, el departamento dirigido por Elma Saiz reconoce que estas comunicaciones han empezado este lunes, d&iacute;as despu&eacute;s de la entrada en vigor de la medida, cuando ya se hab&iacute;an formado largas colas frente a las entidades municipales. &ldquo;Desde el Ministerio se ha convocado a las administraciones locales, a trav&eacute;s de la FEMP, para un encuentro que tendr&aacute; lugar pr&oacute;ximamente&rdquo;, sostienen fuentes de Inclusi&oacute;n. &ldquo;La intenci&oacute;n es promover la colaboraci&oacute;n e instar a que, dentro de la propia autonom&iacute;a de las entidades locales, se facilite informaci&oacute;n y se ayude en todo lo posible a las personas que acudan a formalizar el tr&aacute;mite&rdquo;, a&ntilde;aden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ministra ha recordado este martes en la rueda de prensa de Consejo de Ministros que el certificado de vulnerabilidad puede ser acu&ntilde;ado tambi&eacute;n por alguna de las 224 entidades colaboradoras. En algunas de sus sedes tambi&eacute;n se est&aacute;n formando largas colas para conseguir dicho documento. En los primeros d&iacute;as, muchas de las ONG registradas en este proceso empezaron a emitir este tipo de documentos &uacute;nicamente a las personas que ya atend&iacute;an anteriormente, pero otras tantas ya han abierto el tr&aacute;mite al resto de personas. De hecho, muchas ONG, incluso de escasos recursos, est&aacute;n emitiendo decenas de informes cada d&iacute;a. &ldquo;Vemos como las peque&ntilde;as entidades sociales vuelven a llegar adonde no llega el Estado&rdquo;, dicen desde el movimiento Regularizac&iacute;&oacute;n YA.  
    </p><h2 class="article-text">El miedo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la posible falta de organizaci&oacute;n inicial o las declaraciones que tratan de torpedear los tr&aacute;mites de la regularizaci&oacute;n, otras de las razones que explican las largas colas de personas, que incluso duermen delante de las sedes de ONG y ayuntamientos que emiten estos documentos es la propia necesidad de tener registrada la petici&oacute;n cuanto antes. El plazo finaliza el 30 de junio pero muchos migrantes a&uacute;n se enfrentan al miedo diario de ser detenidos en un control policial y retornados por su situaci&oacute;n administrativa irregular, dado que los vuelos de repatriaci&oacute;n no han sido frenados. El registro de la solicitud, sin embargo, s&iacute; conlleva la suspensi&oacute;n (al menos temporal hasta la resoluci&oacute;n) de cualquier procedimiento de expulsi&oacute;n. Muchos temen tambi&eacute;n, que cualquier imprevisto de &uacute;ltima hora, pudiese dejarles fuera de la medida si retrasan el tr&aacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        Prefieren pasar una noche a la intemperie o esperar horas y horas bajo el sol a perder esta oportunidad de ver reconocidos sus derechos en un procedimiento m&aacute;s agil y sencillo de lo habitual. &ldquo;Nos pueden agarrar en cualquier momento. Tengo miedo hasta de ir a buscar trabajo, pero tengo que hacerlo igualmente&rdquo;, dice un hombre peruano que a&uacute;n no ha logrado el certificado de vulnerabilidad, el &uacute;ltimo tr&aacute;mite que le queda para poder entregar toda la documentaci&oacute;n a su abogado y recibir la salvaguardia de su permanencia en Espa&ntilde;a. &ldquo;Cuando tenga lo registre, sentir&eacute; paz&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/informe-regularizacion-genera-lio-boicot-pp-falta-instrucciones-gobierno_1_13161840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 19:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué un informe para la regularización genera tanto lío: del "boicot" del PP a la "falta de instrucciones" del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno acusa al PP de "boicotear" los trámites para la regularización de migrantes a través de sus ayuntamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-acusa-pp-boicotear-tramites-regularizacion-migrantes-traves-ayuntamientos_1_13160289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ebe5440-5ca6-4c8d-9455-e1ae99e99449_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2199y835.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno acusa al PP de &quot;boicotear&quot; los trámites para la regularización de migrantes a través de sus ayuntamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elma Saiz afirma que se están dando "los primeros días de un procedimiento enorme, muy garantista y muy trabajado" y traslada su "empatía con las personas que están con un comportamiento ejemplar aguantando las colas"</p><p class="subtitle">La regularización avanza a dos ritmos: de la agilidad en las oficinas a las colas por el informe que atasca el proceso</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno ha acusado este martes al Partido Popular de &ldquo;boicotear&rdquo; los tr&aacute;mites que necesitan los migrantes para acceder a la regularizaci&oacute;n extraordinaria impulsada de las Moncloa impidiendo que los ayuntamientos gobernados por el partido de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o hagan las gestiones oportunas. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de migraciones y portavoz del Ejecutivo ha asegurado que hay &ldquo;ayuntamientos que siguiendo directrices pol&iacute;ticas del PP est&aacute;n boicoteando las esperanzas y los derechos&rdquo; de los migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El PP est&aacute; solo y desdibujado en su boicot&rdquo;, ha a&ntilde;adido Saiz, que ha matizado, no obstante, que &ldquo;el procedimiento est&aacute; perfectamente regulado&rdquo;. Como ejemplo ha puesto al alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, &ldquo;que ha verbalizado que no va a colaborar con la regularizaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; incoherencia!&rdquo;, ha espetado, haciendo alusi&oacute;n al hecho de que el gobierno municipal madrile&ntilde;o presuma de acoger a miles de personas latinoamericanas. &ldquo;Por encima de todo est&aacute;n la sociedad civil, la Iglesia cat&oacute;lica, las entidades sociales y miles de ciudadanos que tienen ilusi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Saiz ha a&ntilde;adido que el de esta semana se est&aacute;n dando &ldquo;los primeros d&iacute;as de un procedimiento enorme, muy garantista y muy trabajado&rdquo;. &ldquo;Quiero compartir mi empat&iacute;a con las personas que est&aacute;n con un comportamiento ejemplar aguantando las colas&rdquo;, ha dicho, adem&aacute;s de lanzar su &ldquo;agradecimiento a los funcionarios&rdquo; y &ldquo;tambi&eacute;n a los ayuntamientos que est&aacute;n colaborando, poniendo recursos, con garant&iacute;a de servicio p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este mismo martes el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Mart&iacute;n, hab&iacute;a reprochado a las administraciones controladas por el PP, especialmente a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, que est&eacute;n haciendo &ldquo;lo posible y lo imposible&rdquo; por &ldquo;boicotear&rdquo; el proceso de regularizaci&oacute;n de migrantes aprobado por el Ejecutivo central. &ldquo;Hemos escuchado con nitidez que el PP va a poner todas sus energ&iacute;as en boicotear un proceso tan justo, tan importante y tan positivo para la sociedad como es este proceso de regularizaci&oacute;n. Por lo tanto, lo que est&aacute;n encontrando son herramientas para hacerlo&rdquo;, ha lamentado Mart&iacute;n en declaraciones a la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n ha explicado que los migrantes que quieran acogerse a la regularizaci&oacute;n deben demostrar un &ldquo;proyecto laboral&rdquo; o utilizar la v&iacute;a familiar para quienes &ldquo;tengan una familia o un proyecto familiar que pueda acreditar&rdquo;. Al margen de estas dos posibilidades, el delegado ha recordado que existe la tercera v&iacute;a que es la de la vulnerabilidad, para la cual las personas migrantes deben descargarse un modelo en la p&aacute;gina web del Ministerio de Inclusi&oacute;n que tanto las entidades sociales como los servicios municipales de los Ayuntamientos pueden sellar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Aduriz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-acusa-pp-boicotear-tramites-regularizacion-migrantes-traves-ayuntamientos_1_13160289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 12:20:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno acusa al PP de "boicotear" los trámites para la regularización de migrantes a través de sus ayuntamientos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/amnistia-internacional-alerta-deterioro-global-derechos-humanos-senala-trump-netanyahu-putin_1_13157523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf068d8e-265c-4326-8f12-2d0f4e5d3e23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio anual de la ONG analiza la situación de 144 países y concluye que el mundo atraviesa uno de los momentos más críticos desde la creación del sistema internacional de derechos humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: “Vivíamos en túneles, sin comida ni agua” </p></div><p class="article-text">
        En Gaza, la poblaci&oacute;n civil <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-matado-600-personas-gaza-firma-alto-fuego_1_12992595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue atrapada</a> en un genocidio. En Ucrania, los bombardeos contin&uacute;an golpeando infraestructuras esenciales. En <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tres-anos-guerra-sudan-abismo-humanitario-vista-viviamos-tuneles-comida-agua_1_13143799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a>, se han cumplido tres a&ntilde;os de guerra y de la mayor crisis humanitaria del mundo. En Ir&aacute;n, la violenta represi&oacute;n sobre las protestas en enero de 2026 podr&iacute;a ser la m&aacute;s letal en d&eacute;cadas. Y, en EEUU, las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/recorte-publico-ayuda-humanitaria-acelera-cambio-modelo-norte-debe-dominar_1_13017044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas migratorias</a> y la presi&oacute;n sobre organismos internacionales han encendido las alarmas sobre el retroceso democr&aacute;tico. El informe anual de Amnist&iacute;a Internacional (AI) constata que en distintas partes del mundo se repite un mismo patr&oacute;n: se ha producido un deterioro de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo analiza la situaci&oacute;n de 144 pa&iacute;ses y concluye que el mundo atraviesa uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos desde la creaci&oacute;n del sistema internacional de derechos humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. La organizaci&oacute;n sostiene que ya no se trata de un deterioro progresivo, sino de un &ldquo;ataque directo a los cimientos del sistema internacional basado en normas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La secretaria general de Amnist&iacute;a Internacional, Agn&egrave;s Callamard, fue a&uacute;n m&aacute;s contundente durante la presentaci&oacute;n del informe: &ldquo;La humanidad misma se encuentra bajo ataque&rdquo;. Seg&uacute;n explic&oacute;, el mundo ha entrado en una nueva fase en la que ya no se trata de advertencias, sino de una realidad consolidada: &ldquo;Ya no estamos ante un colapso inminente, estamos dando cuenta de su llegada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El director de Amnist&iacute;a Internacional en Espa&ntilde;a, Esteban Beltr&aacute;n, apunta que &ldquo;vivimos un momento cr&iacute;tico para la humanidad&rdquo;, marcado por la actuaci&oacute;n de lo que define como &ldquo;gobiernos depredadores&rdquo; que buscan &ldquo;control, impunidad y beneficios econ&oacute;micos&rdquo; mediante violencias de derechos humanos. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s guerra, impunidad y complicidad</h2><p class="article-text">
        El informe reci&eacute;n publicado por Amnist&iacute;a Internacional documenta un aumento de cr&iacute;menes de guerra, de lesa humanidad y otras violaciones graves, en un contexto en el que los mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas pierden eficacia. Entre los ejemplos m&aacute;s se&ntilde;alados, tanto en el informe como en la rueda de prensa de presentaci&oacute;n del trabajo, figuran el genocidio contra la poblaci&oacute;n palestina en Gaza, los ataques en Ucrania o la violencia extrema en Myanmar y Sud&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Callamard describi&oacute; este escenario como el resultado de un cambio de paradigma. &ldquo;Nos encontramos con depredadores feroces que asaltan los fundamentos de los derechos humanos y del sistema multilateral&rdquo;, apunt&oacute;, en referencia a Estados que vulneran sistem&aacute;ticamente el derecho internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Beltr&aacute;n se&ntilde;ala directamente a varias potencias: &ldquo;EEUU, Rusia, Israel y, en cierta manera, China o Myanmar cometen violaciones de derechos humanos para imponer su dominio&rdquo;. Seg&uacute;n explica, estas din&aacute;micas pasan por &ldquo;declarar guerras ilegales, violar el derecho internacional e intentar dejarnos sin las normas que nos han regido durante los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encontramos con depredadores feroces que asaltan los fundamentos de los derechos humanos y del sistema multilateral</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agnès Callamard</span>
                                        <span>—</span> Secretaria general de Amnistía Internacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El informe sit&uacute;a en ese contexto a l&iacute;deres como Donald Trump, Vlad&iacute;mir Putin o Benjam&iacute;n Netanyahu, a los que Callamard acus&oacute; de buscar &ldquo;el dominio pol&iacute;tico y econ&oacute;mico mediante la destrucci&oacute;n, la represi&oacute;n y la violencia a gran escala&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El documento no solo pone el foco en los responsables directos de las violaciones, sino tambi&eacute;n en la actitud del resto de gobiernos c&oacute;mplices. Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, muchos Estados han optado por pol&iacute;ticas de apaciguamiento, evitando confrontar a las potencias implicadas. &ldquo;La mayor&iacute;a de los gobiernos han optado por apaciguar a estos depredadores&rdquo;, denunci&oacute; Callamard, que critic&oacute; especialmente el papel de los pa&iacute;ses europeos. En la misma l&iacute;nea, Beltr&aacute;n es tajante e incide en que &ldquo;la mayor&iacute;a de los gobiernos siguen pol&iacute;ticas de apaciguamiento que echan m&aacute;s le&ntilde;a al fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica, advierte AI, tiene consecuencias directas sobre la poblaci&oacute;n y la sociedad civil organizada. &ldquo;Hay represi&oacute;n a periodistas, a defensores de derechos humanos, se intenta acabar con las voces cr&iacute;ticas en todo el mundo&rdquo;, apunta Beltr&aacute;n. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Represi&oacute;n, control y crisis clim&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        El deterioro de los derechos humanos no se limita &uacute;nicamente a los escenarios de guerra. A escala nacional, el informe describe un aumento global de pr&aacute;cticas autoritarias a trav&eacute;s de, por ejemplo, una mayor represi&oacute;n en las protestas en Ir&aacute;n, Estados Unidos, Turqu&iacute;a y Reino Unido, la criminalizaci&oacute;n de la disidencia en Egipto y la India y la vigilancia digital y censura en pa&iacute;ses como Serbia y Kenia. 
    </p><p class="article-text">
        Callamard alert&oacute; de que este modelo est&aacute; consolidando un nuevo orden y &ldquo;un mundo donde la guerra y el asesinato de civiles se han normalizado como herramientas de gobierno&rdquo;. En esa l&oacute;gica, a&ntilde;adi&oacute;, la sociedad civil pasa a ser tratada como un enemigo y la disidencia se silencia mientras &ldquo;se criminaliza la solidaridad y se convierte la ley en un arma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay represión a periodistas, a defensores de derechos humanos, se intenta acabar con las voces críticas en todo el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esteban Beltrán</span>
                                        <span>—</span> Director de Amnistía Internacional en España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En muchos pa&iacute;ses, estas medidas se han traducido en detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas o ejecuciones extrajudiciales. La tecnolog&iacute;a, seg&uacute;n AI, est&aacute; desempe&ntilde;ando un papel creciente en este proceso, al facilitar nuevas formas de control social. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el informe vincula este deterioro con factores estructurales como la crisis clim&aacute;tica y los recortes en la ayuda internacional a trav&eacute;s del fin de la asistencia de USAID, la agencia humanitaria estadounidense. El mundo se encamina hacia un aumento de hasta tres grados en la temperatura global, lo que, seg&uacute;n el informe, agravar&aacute; problemas como la inseguridad alimentaria o los desplazamientos forzados. 
    </p><h2 class="article-text">La guerra con Ir&aacute;n y la figura de Trump</h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s claros de esta deriva es la escalada en torno a Ir&aacute;n. Seg&uacute;n Amnist&iacute;a, el conflicto se intensific&oacute; tras el ataque ilegal de EEUU e Israel en violaci&oacute;n de la Carta de Naciones Unidas, al que siguieron represalias iran&iacute;es. Durante la presentaci&oacute;n del informe, la responsable de la ONG advirti&oacute; de que esta din&aacute;mica ha desencadenado una espiral de violencia con consecuencias globales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El conflicto [en Oriente Medio] est&aacute; poniendo en peligro la vida y la salud de millones de personas en toda la regi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Callamard, que alert&oacute; de que sus efectos pueden extenderse m&aacute;s all&aacute; de la regi&oacute;n, afectando al acceso a energ&iacute;a, alimentos o atenci&oacute;n sanitaria en todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la poblaci&oacute;n iran&iacute; sufre una doble presi&oacute;n, por un lado, los ataques externos y, por otro lado, la represi&oacute;n interna. &ldquo;Los iran&iacute;es son blanco de las bombas al tiempo que se enfrentan a una represi&oacute;n mortal por parte de su propio gobierno&rdquo;, denuncia la secretaria general de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n se&ntilde;ala al papel de EEUU y, en particular, de Donald Trump, en el debilitamiento del sistema internacional. Callamard denunci&oacute; que EEUU ha impuesto sanciones contra jueces y fiscales internacionales &ldquo;por el simple hecho de estar haciendo su trabajo&rdquo;, en referencia a las investigaciones de la Corte Penal Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas, seg&uacute;n Amnist&iacute;a, forman parte de un intento m&aacute;s amplio de convertir la justicia internacional en un campo de batalla y debilitar los mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><h2 class="article-text">Espacios de resistencia y elogio a Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Pese al diagn&oacute;stico, el informe tambi&eacute;n recoge se&ntilde;ales de resistencia. Callamard subray&oacute; que &ldquo;hay otra historia&rdquo;, concretamente, la de millones de personas que se han movilizado, y se movilizan, en todo el mundo para defender los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Desde protestas masivas contra la guerra en Gaza hasta acciones de trabajadores portuarios en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Grecia o Marruecos para bloquear el env&iacute;o de armas con destino a Israel, pasando por movilizaciones en defensa de derechos civiles como las que se dieron ante la prohibici&oacute;n de la Fiesta del Orgullo en Budapest para defender los derechos LGTBI. Beltr&aacute;n tambi&eacute;n apunta que &ldquo;la buena noticia es que hay una sociedad civil que se rebela, que lucha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Callamard destac&oacute; el papel de algunos Estados que han tratado de abrir grietas en la inacci&oacute;n general como, por ejemplo, Espa&ntilde;a, al que defini&oacute; como un pa&iacute;s que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha hablado &ldquo;alto y claro&rdquo; sobre la importancia de la rendici&oacute;n de cuentas y ha evitado, a su juicio, el doble rasero que est&aacute; erosionando el sistema internacional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/amnistia-internacional-alerta-deterioro-global-derechos-humanos-senala-trump-netanyahu-putin_1_13157523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 23:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amnistía Internacional alerta del deterioro global de los derechos humanos y señala a Trump, Netanyahu y Putin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía Internacional,Derechos Humanos,Genocidio,Represión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización avanza a dos ritmos: de la agilidad en las oficinas a las colas por el informe que atasca el proceso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regularizacion-arranca-ritmos-calma-oficinas-colas-informe-atasca-proceso_1_13158592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fc00d8b-be16-44d2-abaa-05e51784da55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización avanza a dos ritmos: de la agilidad en las oficinas a las colas por el informe que atasca el proceso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el registro presencial de solicitudes arranca con normalidad, el requisito del "informe de vulnerabilidad", añadido por el Gobierno en el último momento, está generando un cuello de botella en el procedimiento de quienes deben cumplir con este trámite</p><p class="subtitle">La 'yincana' del primer día de la regularización: en busca del “informe de vulnerabilidad” exigido a los migrantes</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de los cristales de una oficina de Correos de Madrid se vislumbra una escena distinta a la habitual. Mientras varias personas esperan su turno con paquetes en sus manos, Valeria le pide a su abuela que entretenga a su beb&eacute; mientras entrega a una funcionaria fotocopias del pasaporte, billetes de avi&oacute;n y certificados de antecedentes penales. Otro empleado se acerca al asiento donde ya se acumulan varias familias de migrantes, la mayor&iacute;a mujeres con ni&ntilde;os peque&ntilde;os, para comprobar que llevan todos los documentos requeridos antes de que les llegue su turno. Este lunes ha sido el primer d&iacute;a de atenci&oacute;n presencial para registrar las solicitudes de la regularizaci&oacute;n extraordinaria y las ventanillas habilitadas en Correos han arrancado esta nueva labor con alg&uacute;n que otro retraso, pero con normalidad, en distintos puntos del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valeria sale de la oficina dos horas despu&eacute;s de la hora de su cita previa para registrar la petici&oacute;n de regularizaci&oacute;n para ella y su beb&eacute;, pero no le importa el retraso. Ella, de origen colombiano, viv&iacute;a en Madrid de forma irregular desde hace dos a&ntilde;os. Su ni&ntilde;a, nacida en Espa&ntilde;a, no llega al a&ntilde;o y tampoco tiene el permiso de residencia. Pero ahora sujeta en sus manos el documento que confirma el env&iacute;o de la solicitud que, si nada falla, les conceder&aacute; la ansiada autorizaci&oacute;n. &ldquo;Llevaba so&ntilde;ando varios d&iacute;as con esta cita. Literalmente. Hoy he so&ntilde;ado que estaba aqu&iacute; plantada. Y he tenido pesadillas pensando que no llegaba, que la perd&iacute;a&rdquo;, dice entre risas, para describir su alivio tras zanjar el tr&aacute;mite que la persegu&iacute;a desde hace tiempo.
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                Valeria enseña el documento de registro de la solicitud de regularización de ella y su bebé                            </span>
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        La escena de alegr&iacute;a, que se entrelaza con la actividad rutinaria de Correos sin grandes filas ni colapso, contrasta con la frustraci&oacute;n de los cientos de migrantes que un d&iacute;a m&aacute;s han esperado varias horas de colas frente a las oficinas de los servicios sociales de distintos ayuntamientos del pa&iacute;s, como Madrid, Barcelona, Valencia o Cartagena, para conseguir recopilar toda la documentaci&oacute;n exigida. La situaci&oacute;n de colapso tambi&eacute;n se ha repetido en las sedes de algunas de las ONG colaboradoras en el procedimiento de regularizaci&oacute;n. El principal escollo, el tr&aacute;mite que ha creado un cuello de botella en parte del procedimiento, es el llamado <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/yincana-primer-dia-regularizacion-busca-informe-vulnerabilidad-exigido-migrantes_1_13149055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;</a>, un requisito a&ntilde;adido en el &uacute;ltimo momento en el real decreto, que debe presentar un grupo concreto de personas sin papeles: aquellos que no tengan hijos a cargo o quienes no puedan justificar una vinculaci&oacute;n laboral anterior o futura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras cientos de personas aguardaban horas para conseguir este papel, despu&eacute;s incluso de hacer noche frente a los espacios habilitados para validar los informes de vulnerabilidad, las oficinas de Correos y Seguridad Social de todas las provincias han comenzado a recibir este lunes con cita previa los primeros expedientes de migrantes y solicitantes de asilo que ya ten&iacute;an todo preparado.
    </p><p class="article-text">
        Algunas entidades que se dedican a acompa&ntilde;ar a migrantes en este proceso consideran que, adem&aacute;s del sistema de cita previa obligatoria que ordena el proceso, la tranquilidad que ha reinado en las oficinas de Correos tambi&eacute;n puede explicarse por el propio atasco en el sellado del nuevo informe: &ldquo;Muchas de las personas que solicitaron la cita previa no se han llegado a presentar porque todav&iacute;a no ten&iacute;an el certificado de vulnerabilidad&rdquo;, sostienen. Sin embargo, el Ministerio de Inclusi&oacute;n asegura que la agilidad en los espacios habilitados para el registro presencial de la solicitud se debe &uacute;nicamente a la activaci&oacute;n de m&uacute;ltiples espacios para este fin y a la organizaci&oacute;n de las citas.
    </p><p class="article-text">
        Como Valeria vive con una menor a cargo, no ha tenido que presentar el requisito que est&aacute; entorpeciendo el procedimiento de los que s&iacute;. Con toda la documentaci&oacute;n preparada, a ella el real decreto no le dio sorpresas de &uacute;ltima hora y ha podido presentar por su cuenta la petici&oacute;n el primer d&iacute;a de atenci&oacute;n presencial. Si todo va como espera, la ecuatoriana recibir&aacute; en 15 d&iacute;as la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de su solicitud. La mera admisi&oacute;n conllevar&aacute;, adem&aacute;s de la suspensi&oacute;n de cualquier posibilidad de retorno a su pa&iacute;s, un permiso que ya la habilita para trabajar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; solo puedo trabajar irregular, sin cotizar. Sin papeles, abusan m&aacute;s. Soy enfermera y ahora podr&eacute; empezar a homologar mi t&iacute;tulo, que son dos a&ntilde;os m&aacute;s&rdquo;, celebra la mujer, de 26 a&ntilde;os, ya pensando en el siguiente paso burocr&aacute;tico. A su lado, su abuela, asiente detr&aacute;s del carrito de su bisnieta. Ella ya tuvo que pasar por lo mismo, aunque un proceso distinto y m&aacute;s sencillo entonces, casi tres d&eacute;cadas atr&aacute;s, cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a sin papeles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Valeria, junto a su abuela Silvia que vive en España desde décadas, y su bebé después de registrar su regularización.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Tardas m&aacute;s en enviar paquetes&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En Barcelona, tampoco se han registrado colas en pr&aacute;cticamente ninguna de las oficinas habilitadas de Correos ni Seguridad Social en las que se estaban dando citas previas para tramitar la regularizaci&oacute;n. &ldquo;No he tenido que esperar nada de nada&rdquo;, se ha sorprendido Karen. Ten&iacute;a vez a las 8:30 y ha venido antes &ldquo;por si acaso&rdquo;. Pero no le ha hecho falta. El vest&iacute;bulo de la oficina acog&iacute;a a muy poca gente. &ldquo;Tardas m&aacute;s para enviar paquetes&rdquo;, compara esta mujer ecuatoriana de 53 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ella tambi&eacute;n tiene todos los documentos a mano, incluso el certificado de antecedentes penales, que hab&iacute;a necesitado para un tr&aacute;mite anterior, as&iacute; que ha podido realizar la solicitud sin complicaciones. Donde s&iacute; ha habido colas y rostros preocupados ha sido en las Oficinas de Atenci&oacute;n Ciudadana (OAC) del Ayuntamiento de Barcelona, las encargadas de expedir los certificados de vulnerabilidad que, en algunos casos, son necesarios para regularizarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las oficinas de la Seguridad Social en Valencia atienden a una veintena de personas cada hora. La gente acude con los documentos ya cumplimentados, siguiendo la explicaci&oacute;n de la web, comentan algunos empleados p&uacute;blicos. Es el caso de A. Mujica, un joven venezolano, de 23 a&ntilde;os, que lleva siete meses en Espa&ntilde;a. Es barbero y quiere iniciar su propio negocio en cuanto tenga los permisos para trabajar, por ello ha acudido con la declaraci&oacute;n jurada que manifiesta su voluntad -que tambi&eacute;n exime de presentar el informe de vulnerabilidad&ldquo;. &rdquo;Mi gestora me pidi&oacute; la cita y gracias a Dios ha ido bien&ldquo;, dice el hombre. 
    </p><p class="article-text">
        La Oficina de Extranjer&iacute;a de la Regi&oacute;n de Murcia, ubicada en la pedan&iacute;a murciana de El Puntal, es el punto clave para la gesti&oacute;n de tr&aacute;mites migratorios. All&iacute; se encuentran Mar&iacute;a y Onofre [nombres ficticios], quienes viven en Espa&ntilde;a desde hace cuatro y tres a&ntilde;os, respectivamente. &ldquo;No ha sido f&aacute;cil&rdquo;, reconoce Onofre, procedente de Guinea Ecuatorial. &ldquo;Te ves limitado en casi todo, si quieres trabajar tiene que ser en negro. Pero no nos gusta, queremos cotizar&rdquo;, a&ntilde;ade Mar&iacute;a.
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                Una familia espera su turno para presentar la regularización en una oficina de Correos                            </span>
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        Ambos han llegado a una oficina pr&aacute;cticamente vac&iacute;a, en contraste con las largas colas a las que est&aacute;n acostumbrados. Esta sede de Extranjer&iacute;a siempre est&aacute; a rebosar, con colas que se extienden a lo largo de la jornada: &ldquo;Hoy ha sido m&aacute;s &aacute;gil, se han abierto muchos puntos. Esto es una ayuda para todos, para los solicitantes y para el gobierno. Si hoy ha sido tan r&aacute;pido, &iquest;por qu&eacute; no se ha hecho antes?&rdquo;, se plantea Jos&eacute; [nombre ficticio], otro solicitante. Vino a Espa&ntilde;a hace diez a&ntilde;os desde Nicaragua, buscando una vida mejor: &ldquo;He trabajado en el campo, en negro. Muy poca gente quiere trabajar all&iacute; y necesitan mucha mano de obra&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Deber&iacute;a haber m&aacute;s regularizaciones para que haya menos trabajo en negro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roberto sale de una oficina de Correos de Sevilla tras casi media hora de espera: &ldquo;Todo el proceso ha sido relativamente f&aacute;cil&rdquo;. Lleva desde enero atento a la regularizaci&oacute;n extraordinaria despu&eacute;s de que el Gobierno central anunciara el acuerdo con Podemos. Un hito que cambi&oacute; sus perspectivas, ya que, de repente, ha acortado el proceso de petici&oacute;n de asilo por razones humanitarias de casi dos a&ntilde;os a apenas unos meses. El venezolano de 33 a&ntilde;os es ingeniero petroqu&iacute;mico. Al ser solcitante de asilo, no necesita el informe de vulnerabilidad que est&aacute; trayendo por el camino de la amargura a quienes se lo exigen. Aterriz&oacute; en Sevilla tras intentar crear una nueva vida en Colombia y Santiago de Chile. La regularizaci&oacute;n le aportar&aacute;, dice, una estabilidad en Espa&ntilde;a que hasta ahora no hab&iacute;a encontrado desde su salida de Venezuela. 
    </p><p class="article-text">
        Luisa sale un momento de la oficina de Correos de Madrid donde espera su turno para llamar a su madre y pedirle que recoja a la ni&ntilde;a de la escuela infantil. La mujer peruana ten&iacute;a cita previa, pero ha tenido que interrumpirla para imprimir un documento que le faltaba, por lo que teme que el proceso se retrase. &ldquo;Me da miedo que al volver ya no puedan atenderme&rdquo;, dice la mujer. Pero no fue as&iacute;. Aunque el funcionario en un principio no sab&iacute;a indicarle cu&aacute;l era el papel que deb&iacute;a presentar, finalmente entre los dos lo averiguaron: &ldquo;No son expertos en extranjer&iacute;a y, cuando intentaban ayudarme, se les ve&iacute;a un poco perdidos. Me han dicho ellos mismos que les han puesto a atendernos sin la formaci&oacute;n suficiente&rdquo;, se queja. 
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                    alt="La mujer peruana ha acudido a Correos a pedir la regularización de su hija menor"
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                La mujer peruana ha acudido a Correos a pedir la regularización de su hija menor                            </span>
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         Despu&eacute;s, el mismo empleado ha empezado a adelantarse a ese tipo de situaciones y comenz&oacute; a comprobar con antelaci&oacute;n la documentaci&oacute;n de las solicitantes que esperaban su turno, para que pudiesen aprovechar el tiempo en caso de que les faltase alg&uacute;n papel. &ldquo;Se nota que es el primer d&iacute;a, pero los trabajadores est&aacute;n haciendo todo lo que pueden y tienen muy buena actitud. Al ver que lo que ha pasado con mis papeles, han intentado remediarlo con el resto&rdquo;, dice la peruana, quien acude a solicitar los papeles para su hija de dos a&ntilde;os. Ella no ha podido optar a la regularizaci&oacute;n, dado que hab&iacute;a pedido un permiso residencia por la v&iacute;a habitual y debe esperar la respuesta de esa solicitud. &ldquo;Tampoco tiene sentido que la v&iacute;a telem&aacute;tica solo se pueda presentar con un certificado digital: si no tenemos papeles, la mayor&iacute;a no podremos hacerlo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Colapso por el informe de vulnerabilidad</h2><p class="article-text">
        En Barcelona, Mohammed, un pakistan&iacute; de 26 a&ntilde;os, se ha levantado muy temprano para llegar antes de las 5:30 horas de la ma&ntilde;ana a una OAC a por ese documento. Y ya hab&iacute;a gente esperando. Cuando han abierto, le han dicho que no quedaban citas disponibles y que no habr&iacute;a ninguna hasta el lunes que viene. Este joven sabe que cumple todos los requisitos, pero est&aacute; preocupado por no poder llegar a juntar todos los documentos a tiempo. 
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                Colas en el Ayuntamiento de Hospitalet, la mayoría para pedir el certificado de vulnerabilidad                            </span>
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        Lleva desde 2019 en Espa&ntilde;a y, aunque lleg&oacute; con un permiso de deportista como jugador de hockey, perdi&oacute; los papeles cuando tuvo que dejar de jugar para conseguir un trabajo. Desde entonces, ha ido encadenando empleos en la construcci&oacute;n y en tiendas de amigos de familiares suyos, que son quienes tambi&eacute;n le realquilan una habitaci&oacute;n. Ahora, les ha pedido que le hagan un contrato de alquiler. Si lo presenta, podr&iacute;a presentar su petici&oacute;n sin el informe de vulnerabilidad que ahora parece inalcanzable para muchos. &ldquo;Aunque sea moment&aacute;neo, incluso yo pagar&iacute;a los impuestos. Pero no quieren ayudarme&rdquo;, se lamenta Mohamed. 
    </p><p class="article-text">
        En Cartagena, a pocos metros de la tranquila oficina de Correos, algo m&aacute;s de un centenar de personas aguardan su turno en la sede de la concejal&iacute;a de Asuntos Sociales del Ayuntamiento. Un funcionario municipal les recibe en la entrada para explicar las dudas de &uacute;ltima hora sobre el proceso y para informar sobre el estado de la cola. &ldquo;Hoy no cogemos m&aacute;s citas&rdquo;, dice, mientras cuenta que este lunes se tramitar&iacute;an m&aacute;s de 300 solicitudes para el informe. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Sandra Vicente, Lourdes Jiménez, Laura Martínez, Elisa M. Almagro, Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regularizacion-arranca-ritmos-calma-oficinas-colas-informe-atasca-proceso_1_13158592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regularización avanza a dos ritmos: de la agilidad en las oficinas a las colas por el informe que atasca el proceso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migraciones,Correos,Solicitantes de asilo,Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196a4e0a-e627-4f8e-925f-d1ae860c1510_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La médica y asesora del coordinador de Médicos Sin Fronteras en la capital sudanesa cuenta su experiencia tras el estallido de la guerra hace tres años, que ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo</p><p class="subtitle">Tres años de guerra en Sudán, un abismo humanitario sin fin a la vista: “Vivíamos en túneles, sin comida ni agua”
</p></div><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dica, pero en Sud&aacute;n, durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, eso ha significado mucho m&aacute;s que la medicina. Ha significado responder a llamadas de auxilio sabiendo que no puedes llegar hasta la persona que est&aacute; al otro lado. Adentrarse en el peligro, no porque no tengas miedo, sino porque un paciente te est&aacute; esperando. Llevar recuerdos que no se desvanecen, por mucho que intentes seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comparto aqu&iacute; proviene de los primeros d&iacute;as de la guerra en Jartum, cuando todo se desmoron&oacute; de golpe, mientras las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR) avanzaban en la ciudad, calle por calle. Ah&iacute; es donde comienza mi experiencia.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a en que los tel&eacute;fonos no dejaron de sonar</h2><p class="article-text">
        El 15 de abril de 2023 fui a trabajar como de costumbre. A las 9 de la ma&ntilde;ana, todo hab&iacute;a cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Estaba de pie junto a una ventana en la base central de ambulancias de Bahari, en el norte de Jartum, cuando vi a gente corriendo. Luego lleg&oacute; el ruido: explosiones, intensos disparos. Un edificio justo enfrente fue bombardeado y, en cuesti&oacute;n de minutos, los vecinos llevaban a los heridos en brazos, gritando pidiendo ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Dentro, los tel&eacute;fonos empezaron a sonar. Y no paraban. &ldquo;Por favor, vengan&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; sangrando&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; muriendo&rdquo;. Lo intentamos. Pero no pudimos mover ni una sola ambulancia.
    </p><p class="article-text">
        Las calles ya se hab&iacute;an vuelto demasiado peligrosas. Con los enfrentamientos estallando de forma impredecible, cualquier movimiento significaba arriesgar nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Horas m&aacute;s tarde, algunas de esas mismas voces volvieron a llamar. &ldquo;No veng&aacute;is&rdquo;, dijeron. &ldquo;Ha muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo dentro de ti que se rompe en ese momento. Porque eres m&eacute;dico. Y, de repente, no puedes llegar a las personas que m&aacute;s te necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Tres d&iacute;as atrapada... y la decisi&oacute;n de volver</h2><p class="article-text">
        Yo era la &uacute;nica mujer de guardia.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a o&iacute;do historias de Darfur &mdash;zonas de Sud&aacute;n bajo el control de la milicia FAR&mdash; sobre violencia sexual y lo que ocurre cuando los grupos armados toman el control. Pero ahora, mientras los combatientes de las FAR avanzaban por Jartum, esos temores ya no eran algo lejano. 
    </p><p class="article-text">
        Estuvimos atrapados dentro de la base de ambulancias durante tres d&iacute;as, escuchando, esperando, sin saber qu&eacute; vendr&iacute;a despu&eacute;s. Despu&eacute;s de evacuar, pas&eacute; una semana en Omdurman, una ciudad al otro lado del puente de Jartum.
    </p><p class="article-text">
        Era festivo. Hab&iacute;a un alto el fuego temporal. Por un breve momento, la gente intent&oacute; aferrarse a algo parecido a una vida normal. Pero incluso entonces, sab&iacute;amos que no durar&iacute;a. Nos mantuvimos en contacto, llam&aacute;ndonos unos a otros, volviendo una y otra vez a la misma pregunta:
    </p><p class="article-text">
        Si los hospitales est&aacute;n cerrados y las ambulancias no pueden moverse, &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; con la pr&oacute;xima persona que resulte herida? Ya no hab&iacute;a ning&uacute;n sistema. As&iacute; que tomamos una decisi&oacute;n. Volver&iacute;amos.
    </p><h2 class="article-text">Construir algo de la nada</h2><p class="article-text">
        Cuando le cont&eacute; a mi familia mi decisi&oacute;n, se asustaron. Mi t&iacute;o intent&oacute; detenerme. Le dije: &ldquo;Es mi deber&rdquo;. No por valent&iacute;a. Sino por mi responsabilidad m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;amos un objetivo: junto con un peque&ntilde;o grupo de colegas, reabrir&iacute;amos el Hospital Universitario Bashair, al sur de Jartum. Reunir&iacute;amos al personal m&eacute;dico que a&uacute;n se encontraba cerca &mdash;gente que conoc&iacute;a los barrios y pod&iacute;a desplazarse con mayor seguridad&mdash; y reanudar&iacute;amos los servicios, aunque fuera de forma limitada.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos casi sin nada. Unos pocos m&eacute;dicos. Unos pocos cirujanos. Enfermeras. Voluntarios. Abr&iacute;amos de 8 de la ma&ntilde;ana a 4 de la tarde. Despu&eacute;s, las puertas se cerraban por falta de recursos. Era el &uacute;nico hospital en funcionamiento de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Nos centramos en los traumatismos: heridas de bala, lesiones por explosiones. V&iacute;ctimas de la guerra. El hospital ya no era solo un lugar de trabajo. Era un salvavidas. 
    </p><h2 class="article-text">Vivir con miedo</h2><p class="article-text">
        Al principio, me alojaba en una casa cercana. Pero las noches eran insoportables. Cada ruido me parec&iacute;a un peligro. Cada silencio, una espera.
    </p><p class="article-text">
        Regresaba a casa tarde &mdash;a veces cerca de la medianoche&mdash; y a menudo me paraban en los puestos de control. Preguntas. Sospechas. Imprevisibilidad. Al cabo de un tiempo, ya no me sent&iacute;a segura fuera.
    </p><p class="article-text">
        Algunos soldados empezaron a acercarse a m&iacute;, trataban de hablarme, incluso me propon&iacute;an matrimonio. Me negu&eacute;. Les dije que era una mujer casada, una madre. Pero negarme no garantizaba mi seguridad. As&iacute; que me mud&eacute; al hospital. Incluso all&iacute;, hombres armados iban y ven&iacute;an: fumaban en los pasillos, se mov&iacute;an por espacios que deber&iacute;an haber estado protegidos, sin ning&uacute;n respeto por la inviolabilidad del centro m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos un equipo peque&ntilde;o, trabajando bajo presi&oacute;n, tomando cada hora decisiones que pod&iacute;an significar la vida o la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Nos dec&iacute;amos algo sencillo: si morimos, moriremos con dignidad. No fue valent&iacute;a. Fue aceptaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando ya no est&aacute;bamos solos</h2><p class="article-text">
        Durante semanas, mantuvimos todo a flote con casi nada: improvisando, estirando los suministros, tomando decisiones imposibles. Entonces, M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) lleg&oacute; para apoyar al hospital. Poco a poco, algo empez&oacute; a cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Se notaba en el hospital. Los suministros se hicieron m&aacute;s fiables. La atenci&oacute;n se organiz&oacute; mejor y empezamos a recibir apoyo. Con MSF all&iacute;, era como si alguien se hubiera acercado a nuestro lado y nos hubiera dicho: seguid adelante, estamos aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos no desaparecieron. La guerra no se detuvo. Pero ya no est&aacute;bamos completamente solos, y eso cambi&oacute; lo que era posible.
    </p><h2 class="article-text">Los momentos que nunca te abandonan</h2><p class="article-text">
        Una madre lleg&oacute; una noche despu&eacute;s de que soldados de las FAR entraran en su casa. Acusaron a la familia de apoyar al Gobierno sudan&eacute;s. Lo saquearon todo. Mataron a su marido. Le dispararon a ella. La llevamos a quir&oacute;fano, mientras su hijo &mdash;de no m&aacute;s de nueve a&ntilde;os&mdash; se quedaba cerca, llorando. &ldquo;Un d&iacute;a los matar&eacute;&rdquo;, dijo el cr&iacute;o. En ese mismo momento, los soldados de las FAR estaban dentro del hospital. Recuerdo haber pensado: si lo oyen, tambi&eacute;n lo matar&aacute;n a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Otro d&iacute;a, lleg&oacute; una superviviente de violencia sexual. Me sent&eacute; con ella. La escuch&eacute;. Y luego llor&eacute; con ella. Incluso ahora, sigo viendo su rostro.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, en medio de este caos, ocurri&oacute; algo sorprendentemente positivo. Lleg&oacute; una mujer embarazada que estaba de parto. No ten&iacute;amos servicios de maternidad. No est&aacute;bamos preparados. Dio a luz en el quir&oacute;fano de urgencias. En medio de la guerra, naci&oacute; un ni&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Por un momento, todo se suaviz&oacute;. Sonre&iacute;mos. Recordamos c&oacute;mo se siente la vida.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos quedamos</h2><p class="article-text">
        Aquellos primeros d&iacute;as en Jartum fueron una cuesti&oacute;n de supervivencia. No solo para los pacientes, sino tambi&eacute;n para nosotros. Ten&iacute;amos miedo. Est&aacute;bamos agotados. Dud&aacute;bamos de nosotros mismos. Pero nos quedamos.
    </p><p class="article-text">
        Porque los pacientes segu&iacute;an llegando. Porque, aunque no pudi&eacute;ramos salvar a todos, al menos pod&iacute;amos salvar a alguien. Porque a veces, en medio de todo, la vida siempre encuentra una manera.
    </p><p class="article-text">
        Soy m&eacute;dico. Y en aquellos primeros d&iacute;as de guerra en Jartum, eso significaba quedarme, incluso cuando la ciudad, y parte de m&iacute;, se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es m&eacute;dica y asesora del coordinador de MSF en Jartum, Sud&aacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonio-medica-sudan-si-morimos-moriremos-dignidad_129_13152570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonio de una médica en Sudán: “Si morimos, moriremos con dignidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Medicina,Médicos,Medicamentos,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elma Saiz: "No voy a permitir el boicot del PP a la regularización ni que nadie entorpezca el procedimiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/elma-saiz-no-permitir-boicot-pp-regularizacion-nadie-entorpezca-procedimiento_128_13152320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edd11fe1-039f-4723-9711-156cb79bb98c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141093.jpg" width="6945" height="3907" alt="Elma Saiz: &quot;No voy a permitir el boicot del PP a la regularización ni que nadie entorpezca el procedimiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ministra hace balance tras la entrada en vigor de la regularización extraordinaria y responde a algunas de las críticas recibidas, en un momento en que el PP ha llevado la medida a los tribunales </p><p class="subtitle">Claves de la regularización: cómo pedirla, cuáles son los requisitos definitivos y qué pasa con los antecedentes</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n</a> llevaba solo media hora en marcha cuando las primeras cien solicitudes fueron registradas. Un d&iacute;a despu&eacute;s, se superaban las 13.000 peticiones telem&aacute;ticas presentadas. La ministra de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, llega a la redacci&oacute;n de elDiario.es con un punto de euforia contenida ante la &ldquo;normalidad&rdquo; que, defiende, ha caracterizado a la entrada en vigor de una medida que la derecha mira con lupa y ya intenta frenar en los tribunales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el Gobierno escucha a la sociedad civil, el &eacute;xito est&aacute; garantizado&rdquo;, dice la tambi&eacute;n portavoz del Ejecutivo para referirse a un proceso de negociaci&oacute;n particular: tras el pacto con Podemos, el movimiento impulsor de la iniciativa, Regularizaci&oacute;n YA, ha sido otro de los actores clave en el resultado final de un real decreto que ha mantenido la esencia de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) respaldada por m&aacute;s de 700.000 personas, aunque ha acabado excluyendo algunas de sus demandas.
    </p><p class="article-text">
        Elma Saiz hace balance en caliente de ese arranque y habla de los obst&aacute;culos a los que podr&aacute; enfrentarse la medida. La regularizaci&oacute;n, presentada como un hito por el Gobierno, nace tambi&eacute;n rodeada de resistencias: ayuntamientos que amenazan con no colaborar, cr&iacute;ticas de la oposici&oacute;n y dudas sobre c&oacute;mo aterrizar&aacute; en la pr&aacute;ctica un procedimiento que depende, en parte, de informes sociales y del acompa&ntilde;amiento de organizaciones sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba de entrar en vigor la regularizaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; funcionando? &iquest;Cu&aacute;l es su balance?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; yendo con total normalidad. Como estaba previsto, dando respuesta a la v&iacute;a telem&aacute;tica y tambi&eacute;n a la solicitud de cita con total normalidad. A modo de an&eacute;cdota, en la primera media hora de este proceso, que ha empezado a la medianoche, ya hab&iacute;a 100 solicitudes telem&aacute;ticas presentadas. Llevamos muchas semanas preparando este procedimiento con much&iacute;simo cari&ntilde;o, sabiendo que ten&iacute;a que estar a la altura de este hito para nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los requisitos de &uacute;ltima hora que est&aacute; generando angustia a parte de los solicitantes es el informe de vulnerabilidad, exigido a los migrantes sin papeles [que no puedan probar vinculaci&oacute;n laboral ni hijos menores], que deben ser por servicios sociales y ONG. Algunos ayuntamientos critican que no han recibido instrucciones por parte del Ministerio y mucha gente no logra conseguirlo. &iquest;Se ha coordinado este punto con todos los actores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este plan operativo se ha caminado de la mano del papel que tienen las entidades colaboradoras con el Ministerio, no solamente las entidades que ya vienen desde atr&aacute;s colaborando, sino m&aacute;s all&aacute;, a trav&eacute;s del nuevo registro de entidades colaboradoras de Extranjer&iacute;a, donde ya est&aacute;n m&aacute;s de 200 entidades que han dado un paso hacia adelante. Hay que lanzar un mensaje de tranquilidad. El informe de vulnerabilidad va a ser un informe tipo, al que se puede acceder a trav&eacute;s de la web del Ministerio, sencillo de rellenar y f&aacute;cil, comprensible, accesible. A partir de ah&iacute; las diferentes entidades que tienen presencia en todo el pa&iacute;s van a poder revisarlo y validarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos sido muy conscientes de que no pod&iacute;amos permitir que ning&uacute;n tr&aacute;mite burocr&aacute;tico obstaculizara este important&iacute;simo proceso que va a dar respuesta a much&iacute;sima gente. Vamos a mantener reuniones constantes con las entidades sociales para monitorizar c&oacute;mo ir solventando cualquier&nbsp;dificultad que pueda aparecer en el camino.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k23kqPowvkUamFFzBD2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>El alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, ha declarado que no va a colaborar en ning&uacute;n tr&aacute;mite y otros ayuntamientos se han posicionado en ese sentido. &iquest;Temen que muchos ayuntamientos del PP puedan&nbsp;obstaculizar la emisi&oacute;n de esos informes sociales y que no sea suficiente con las ONG? &iquest;Hay un &lsquo;plan B&rsquo;&nbsp;en este caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El boicot que pretenden hacer desde el Partido Popular es un boicot que no se lo hacen al Gobierno, se lo est&aacute;n haciendo a miles de ciudadanos que tienen sus esperanzas, su dignidad, sus proyectos de vida detr&aacute;s de este procedimiento. Esta medida es tan potente que va a salir bien a pesar del Partido Popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de un hito. No voy a permitir el boicot del PP ni de quien quiera poner piedras en el camino de esta regularizaci&oacute;n. Cuando, adem&aacute;s, es absolutamente incoherente. Quiero recordar que el Partido Popular hace dos a&ntilde;os dio luz verde a esta ILP de la que cogemos el testigo. Ese giro en pol&iacute;tica migratoria, por ser preso de Vox en sus pol&iacute;ticas nacionales e internacionales, no va a conseguir torpedear un procedimiento que nos hace mejor pa&iacute;s y que da respuesta a miles de ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno no solo ha mantenido en el caj&oacute;n durante gran parte de la legislatura esta iniciativa legislativa popular, sino que lleg&oacute; a calificar como inviable una regularizaci&oacute;n masiva. Han defendido ustedes en el pasado que las regularizaciones se estudiaran caso a caso. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado? &iquest;Por qu&eacute; ahora s&iacute; es viable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica migratoria del Gobierno de Espa&ntilde;a es absolutamente coherente. Esta iniciativa se vot&oacute; en el Congreso hace dos a&ntilde;os con 310 votos a favor, solo vot&oacute; en contra Vox. Pero el Partido Popular, con un giro de 180 grados en su pol&iacute;tica migratoria precisamente por ser preso de Vox la ten&iacute;a paralizada. Por eso no ten&iacute;amos el consenso suficiente para sacarla adelante. Este es un paso m&aacute;s de una pol&iacute;tica migratoria que es mucho m&aacute;s completa. Llevamos a cabo un procedimiento de regularizaci&oacute;n en Valencia tras la dana. Y todos los d&iacute;as damos respuesta y se regularizan a personas en nuestro pa&iacute;s por las v&iacute;as de arraigo, que ampliamos hace a&ntilde;o y medio. El PP ha votado en el Congreso para eliminar la figura del arraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entiendo que el señor Feijóo desconoce que su propio partido también ha llevado a cabo procedimientos como estos o que está calificando de inhumano también a Aznar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El PP parece haber cambiado de opini&oacute;n, pero es verdad que tambi&eacute;n hay una evoluci&oacute;n sobre este tema en el discurso del Gobierno. Sus adversarios pol&iacute;ticos dicen que esa evoluci&oacute;n es oportunismo pol&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Insisto, todos los d&iacute;as llevamos a cabo procesos de regularizaci&oacute;n caso a caso. Es muy importante que el texto haya visto la luz porque estamos viendo ese discurso racista y xen&oacute;fobo que intenta abrirse camino. Y sabemos lo que quieren hacer porque cada vez que han tenido oportunidad han intentado implementar un discurso racista vinculando inmigraci&oacute;n con delincuencia o poniendo piedras en el camino, negando servicios o documentos a personas que est&aacute;n queriendo regularizarse. Por eso hemos trabajado con rigor y por eso es tan importante ese aval recibido por parte del Consejo de Estado con un texto garantista, serio, riguroso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k1EQVnk6MBBaszFzHmK" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Esta regularizaci&oacute;n fue negociada con Podemos en el marco tambi&eacute;n de un di&aacute;logo a tres bandas con Junts para la cesi&oacute;n de competencias migratorias. &iquest;Este proceso vuelve a abrir la puerta a esa negociaci&oacute;n pendiente con Junts?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo querr&iacute;a separar las cuestiones. El Gobierno cumple sus acuerdos, que se trabajan much&iacute;simo porque no son sencillos, son materias delicadas. Pero este texto coge el testigo de esa ILP que tiene una triple legitimidad: la de 900 entidades sociales y 700.000 firmas, la legitimidad pol&iacute;tica de 310 votos a favor y una legitimidad econ&oacute;mica, porque la apoyan los empresarios. Lo hablamos con un grupo pol&iacute;tico como Podemos, que tiene un contacto especialmente intenso con determinados colectivos, y se alcanz&oacute; este acuerdo que hoy es una realidad y que nos hace ser un pa&iacute;s mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La derecha ha dicho que lo hacen para ganar votantes en el futuro, Feij&oacute;o ha calificado el texto de &ldquo;inhumano&rdquo; y ha llegado a decir tambi&eacute;n que ustedes van a darle papeles a hombres que han abusado de mujeres.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que el se&ntilde;or Feij&oacute;o desconoce que su propio partido tambi&eacute;n ha llevado a cabo procedimientos como estos o que est&aacute; calificando de inhumano tambi&eacute;n a Aznar, que llev&oacute; a cabo bajo su presidencia un proceso de regularizaci&oacute;n. Deber&iacute;a conocer un poquito mejor la normativa que rige en nuestro pa&iacute;s y dejar de alimentar un marco que no voy a alimentar ni por un segundo. Este proceso de regularizaci&oacute;n es para personas en situaci&oacute;n irregular, no para delincuentes. Carecer de antecedentes penales es un requisito imprescindible. Ya est&aacute; bien por parte del se&ntilde;or Feij&oacute;o de intentar comprar un discurso claramente xen&oacute;fobo y racista. As&iacute; que no voy a entrar ni por un segundo en ese marco. Pedir&iacute;a al se&ntilde;or Feij&oacute;o que fuera un poco m&aacute;s responsable en sus declaraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No solo hay una ofensiva pol&iacute;tica, tambi&eacute;n judicial contra esta medida. El Supremo ha inadmitido </strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/supremo-reclama-gobierno-expediente-regularizacion-migrantes-recurso-hazteoir_1_13147937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>las medidas cautelar&iacute;simas</strong></a><strong> que ped&iacute;a una asociaci&oacute;n ultra. &iquest;Le inquieta desde un punto de vista meramente t&eacute;cnico, legal o jur&iacute;dico lo que pueda suceder con la regularizaci&oacute;n en los juzgados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un texto s&oacute;lido, riguroso, que ha pasado todos los tr&aacute;mites preceptivos con el aval del Consejo de Estado. Afrontamos con total tranquilidad este procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han quedado fuera de la regularizaci&oacute;n los solicitantes de apatridia, que en Espa&ntilde;a la mayor&iacute;a son saharauis. &iquest;Por qu&eacute; se ha tomado esta decisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este procedimiento es para personas en situaci&oacute;n irregular y tambi&eacute;n para solicitantes de protecci&oacute;n internacional, y es diferente. Espa&ntilde;a es uno de los pocos pa&iacute;ses que, fruto de ese compromiso con el pueblo saharaui y de los acuerdos internacionales, tiene un estatuto espec&iacute;fico desde el a&ntilde;o 2001 para proteger la situaci&oacute;n de los ap&aacute;tridas. Y de hecho, todos los a&ntilde;os miles de personas que lo solicitan, muchas de ellas saharauis, tienen esa protecci&oacute;n por ese estatuto. Es importante diferenciar ambas situaciones, como por ejemplo tambi&eacute;n en lo que se refiere a los ucranianos, que tienen una protecci&oacute;n temporal internacional y que tampoco entran en este procedimiento porque no est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso de los solicitantes, a&uacute;n no son ap&aacute;tridas y no tienen esa protecci&oacute;n que usted menciona. Su resoluci&oacute;n suele tardar unos dos a&ntilde;os. Por tanto, esa justificaci&oacute;n no encaja con la protecci&oacute;n real que tienen en el d&iacute;a a d&iacute;a los solicitantes de apatridia, que son quienes necesitan pedir la regularizaci&oacute;n.&nbsp;Si no se corrige la norma, &iquest;se plantea solucionar esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que puedo asegurar es que con este procedimiento se van a liberar recursos, con el compromiso de que haya una mayor celeridad, acortando plazos y siendo mucho m&aacute;s exigentes a la hora de poder tramitar y resolver expedientes. Es importante precisamente que esto se lleve a cabo para acortar esos plazos de los que me habla.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2YeYnyzjnGfUhFzBCW" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Durante este Gobierno ha habido varias decisiones que han afectado al pueblo saharaui, como el cambio de posici&oacute;n con respecto al S&aacute;hara Occidental. Algunos saharauis y activistas dicen que puede deberse a una presi&oacute;n de Marruecos. &iquest;Tiene algo que ver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De ninguna manera. Era una de las recomendaciones esenciales del Consejo de Estado y era muy importante que este texto estuviera muy armado jur&iacute;dicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay otro colectivo sobre el que han mostrado preocupaci&oacute;n las ONG: los migrantes con arraigo que est&aacute;n en estos momentos encerrados en los CIE. En </strong><a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>elDiario.es</strong></a><strong> hemos publicado varios casos de personas que ten&iacute;an un arraigo documentado y que iban a ser igualmente expulsados. &iquest;Abrir&aacute;n alg&uacute;n tipo de v&iacute;a para que estas personas puedan pedirla con garant&iacute;as para no ser discriminados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son personas que, si cumplen los requisitos, claro que van a poder pedir esta regularizaci&oacute;n. Estar en un CIE no es una decisi&oacute;n unilateral del Gobierno, sino que es una cuesti&oacute;n que viene de un procedimiento judicial. Pero efectivamente podr&aacute;n pedir y acogerse a este proceso de regularizaci&oacute;n quienes cumplan los requisitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo? Porque estando en el CIE es muy dif&iacute;cil acceder a toda esa documentaci&oacute;n que se pide&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay much&iacute;simas entidades acreditadas que van a poder dar respuesta. Y al margen de eso tenemos una v&iacute;a telem&aacute;tica, una v&iacute;a presencial y se establecer&aacute; la posibilidad de que, quien cumpla los requisitos, pueda acceder. De hecho, ha puesto usted un ejemplo [<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/espana-expulsara-cie-valencia-joven-marroqui-arraigo-dia-entra-vigor-regularizacion_1_13144154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el de Oussama, que finalmente fue liberado a horas de su repatriaci&oacute;n</a>] que demuestra la colaboraci&oacute;n interministerial. Somos un Gobierno. Esto es una regularizaci&oacute;n extraordinaria, un proceso de un Gobierno. As&iacute; que estaremos a la altura para dar respuesta a todos los que cumplan los requisitos.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k3gXnIvh7gp6CBFzBCY" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>La oposici&oacute;n critica tambi&eacute;n la regularizaci&oacute;n apelando a la econom&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; les dicen sus datos sobre c&oacute;mo va a afectar el proceso de regularizaci&oacute;n al mercado laboral y tambi&eacute;n a nivel social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, tras la &uacute;ltima regularizaci&oacute;n con el presidente Zapatero se multiplicaron por cuatro las cifras de afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social. Anualmente. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, antes de la regularizaci&oacute;n, ya hemos batido r&eacute;cords en afiliaci&oacute;n extranjera con 3,2 millones de afiliados extranjeros. Con su aporte, estamos consiguiendo las cifras de paro m&aacute;s bajas de los &uacute;ltimos 18 a&ntilde;os y reducir la temporalidad. Todos los datos son positivos. El 42% del empleo creado desde la reforma laboral procede de trabajadores extranjeros con cada vez m&aacute;s presencia&nbsp;en sectores altamente cualificados. Esta es la Espa&ntilde;a por la que estamos trabajando much&iacute;sima gente. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; Espa&ntilde;a quiere el Partido Popular? Estas personas ya est&aacute;n aqu&iacute;, ya llevan a sus hijos al colegio, ya caminan por nuestras calles, ya viven en nuestros barrios. El Partido Popular, que los quiere silenciados, escondidos, con miedo, sin derechos. Pues no.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lleva lo de ser portavoz y tener que meterse no solo en sus propios charcos, sino en los charcos de todo el Gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece un honor contar la acci&oacute;n de un Gobierno, rendir cuentas, contestar a sus preguntas aunque muchas veces no sean f&aacute;ciles. Le dedico mucho trabajo para estar a la altura.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k1b4YSTbRENPv5FzHmI" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con mis ojos jurídicos veo pasajes de este último auto del juez Peinado que son inauditos y que van más allá de lo jurídico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Vamos a aprovechar ese honor para preguntarle por esos otros charcos. &Oacute;scar Puente ha hablado de la posibilidad de que haya instrucciones judiciales enfocadas a violentar a representantes elegidos democr&aacute;ticamente y no a hacer justicia. Lo dec&iacute;a en el contexto de la instrucci&oacute;n del juez Peinado sobre la pareja del presidente. &iquest;Usted cree que hay lawfare contra el Gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo en la inocencia de Bego&ntilde;a G&oacute;mez, en su trayectoria impecable, profesional y personal. Tengo formaci&oacute;n jur&iacute;dica, soy licenciada en Derecho y he ejercido la abogac&iacute;a. Y con mis ojos jur&iacute;dicos veo pasajes de este &uacute;ltimo auto que son inauditos y que van m&aacute;s all&aacute; de lo jur&iacute;dico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero que un auto vaya m&aacute;s que lo jur&iacute;dico, que es a lo que a lo que se deber&iacute;a ce&ntilde;ir un auto, no es otra cosa que prevaricar, no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mire, yo le digo que no solamente le hablo como ministra portavoz, sino desde mi formaci&oacute;n jur&iacute;dica: no son pocos los profesionales de mi mundo jur&iacute;dico, tambi&eacute;n de su mundo period&iacute;stico, que coinciden en afirmar esto que le digo y que hay pasajes que son inauditos y que van mucho m&aacute;s all&aacute; de lo jur&iacute;dico. Yo creo en la Justicia, en que la Justicia tiene que hacer su trabajo y en que lo har&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No quiere decir entonces que el juez Peinado prevarique.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que he sido bastante clara con mis afirmaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apuesto a que, desde que usted es ministra portavoz, la pregunta que m&aacute;s le han hecho los medios es si va a haber Presupuestos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues creo que gana usted la apuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s lo vamos a tener que seguir preguntando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos dando respuesta a lo que necesita la gente con unos presupuestos prorrogados. No es lo mismo tener un presupuesto prorrogado de un Gobierno que recorta que un presupuesto prorrogado que est&aacute; permitiendo, por ejemplo, desplegar un paquete de cinco mil millones de euros para proteger a la ciudadan&iacute;a frente a la guerra de Ir&aacute;n. Dicho esto, vamos a presentarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No le parece una anomal&iacute;a pol&iacute;tica que vayamos hacia el cuarto ejercicio sin ni siquiera presentar unas cuentas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que me parece una anomal&iacute;a es que haya comunidades aut&oacute;nomas que, por esperar un acuerdo entre el PP y Vox, est&eacute;n paralizadas y no est&eacute;n poniendo en marcha medidas que acompa&ntilde;en este importante paquete que ha desplegado el Gobierno de Espa&ntilde;a. Eso s&iacute; que es una anomal&iacute;a, porque eso es hacer da&ntilde;o a la gente. Tener un presupuesto prorrogado no est&aacute; siendo un problema para seguir teniendo una pol&iacute;tica social coherente, de acompa&ntilde;amiento y respuesta a la situaci&oacute;n mundial que estamos viviendo tan complicada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>16 mujeres han sido asesinadas por parejas o exparejas en lo que va de a&ntilde;o. El caso de esta semana en C&oacute;rdoba es bastante paradigm&aacute;tico de hasta qu&eacute; punto hemos normalizado un fallo sist&eacute;mico. La v&iacute;ctima hizo todo lo que se le 'pide': denunci&oacute; y se dispuso a acudir a un juicio por malos tratos, pero fue asesinada en la v&iacute;spera. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; haciendo mal el Gobierno para que esto ocurra y adem&aacute;s parezca que no pasa absolutamente nada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, s&iacute; que pasa. En este contexto todav&iacute;a es m&aacute;s inexplicable que podamos estar viendo c&oacute;mo el Partido Popular y Vox ah&iacute; donde gobiernan alcanzan acuerdos negacionistas de la violencia de g&eacute;nero. Vox es un partido que no acude a los homenajes, a los minutos de silencio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intento extrapolar esta situaci&oacute;n a cualquier otra consideraci&oacute;n de asesinados o asesinadas y seguramente se paralizar&iacute;a el pa&iacute;s. Cuando una v&iacute;ctima hace todo lo que le estamos diciendo que tiene que hacer para proteger su vida y en el proceso la matan es que aqu&iacute; est&aacute;n fallando la polic&iacute;a, los jueces, las administraciones p&uacute;blicas, el Gobierno central. Por eso le dec&iacute;a que la sensaci&oacute;n es de fallo sist&eacute;mico y no se paraliza nada. &iquest;No tiene la sensaci&oacute;n de que minusvaloramos este asunto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que le puedo decir es que no podemos bajar los brazos, no podemos ser tibios, no podemos seguir como si nada pasara. Tenemos que ser mucho m&aacute;s contundentes, con pedagog&iacute;a desde la educaci&oacute;n de los m&aacute;s peque&ntilde;os. No vamos a dejar de trabajar ni un minuto para acabar con esta lacra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo asiste al juicio contra su excompa&ntilde;ero Jos&eacute; Luis &Aacute;balos, al que le piden 25 a&ntilde;os de c&aacute;rcel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo veo con repulsa, con asco. Porque cuando hay mucha gente que se est&aacute; dejando la piel por construir un pa&iacute;s mejor y por demostrar que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sirven, funcionan y mejoran la vida de la gente, ver determinados comportamientos hace da&ntilde;o, porque hacen que la gente se aleje de la pol&iacute;tica, que nos metan a todos en el mismo saco y que haya un descr&eacute;dito. Pero tambi&eacute;n siento orgullo de la contundencia con la que se responde en el PSOE ante cualquier atisbo de corrupci&oacute;n. Eso no es un eslogan, sino que es una realidad. El Partido Popular de hoy sigue celebrando y homenajeando a M. Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre las pensiones se est&aacute; empezando a consolidar un debate de guerra generacional que sostiene que la culpa de que los j&oacute;venes tengan bajos salarios es de los pensionistas que tienen una pensi&oacute;n digna. &iquest;D&oacute;nde se sit&uacute;a en ese debate? &iquest;Es necesaria una reforma de las pensiones o la sostenibilidad est&aacute; garantizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; garantizada. Y en ese debate me sit&uacute;o donde est&aacute; el Gobierno, en el rigor de los datos. Puedo lanzar el mensaje de tranquilidad de la sostenibilidad de las pensiones p&uacute;blicas. La reforma la hicimos con la mirada a largo plazo, no con la mirada cortoplacista de quien intenta embarrar tambi&eacute;n esto. &iquest;Sabe qui&eacute;n intenta enfrentar a nietos con abuelos? Los que defienden la privatizaci&oacute;n. Feij&oacute;o prometi&oacute; a los aut&oacute;nomos bajarles la cuota si se abr&iacute;an un plan de pensiones privado. Frente a quien quiere el descr&eacute;dito de lo p&uacute;blico y hace solamente pol&iacute;tica para unos pocos, datos, rigor y una reforma de pensiones que transmite certidumbre a los miles de pensionistas de hoy y tambi&eacute;n a los que los seremos un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A usted le ha tocado ser ministra-portavoz en un mundo en guerra. &iquest;C&oacute;mo vive la tensi&oacute;n diplom&aacute;tica con aliados tradicionales de Espa&ntilde;a, como pueden ser Estados Unidos o Israel, ante la pol&iacute;tica exterior lanzada por su Gobierno del &lsquo;no a la guerra&rsquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me siento absolutamente orgullosa de pertenecer a un gobierno coherente que siempre ha defendido la paz, el multilateralismo, el respeto al orden internacional. Hemos alzado la voz y hemos llegado los primeros, pero cada vez nos siguen m&aacute;s pa&iacute;ses. Espa&ntilde;a es un faro y cada vez que acudimos a un foro internacional son much&iacute;simos los pa&iacute;ses de cualquier latitud que nos preguntan, que se interesan y que ponen como ejemplo al Gobierno de Espa&ntilde;a y a sus pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a la regularizaci&oacute;n para acabar. Ha sido particular porque, adem&aacute;s de Podemos, tambi&eacute;n ha tenido un gran papel el movimiento Regularizaci&oacute;n YA. &iquest;C&oacute;mo ha sido esa experiencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este jueves hemos tenido un encuentro con el presidente del Gobierno donde estaban desde la Iglesia Cat&oacute;lica, sindicatos, patronal, organizaciones de entidades del Tercer Sector y entidades colaboradoras en materia de extranjer&iacute;a. Y, viendo el un&aacute;nime aplauso a esta iniciativa, me quedo con algo: lo importante que es para miles de personas. Esto demuestra que el Gobierno, cuando escucha a la sociedad civil, el &eacute;xito est&aacute; garantizado. Y esa es la manera de gobernar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, José Enrique Monrosi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/elma-saiz-no-permitir-boicot-pp-regularizacion-nadie-entorpezca-procedimiento_128_13152320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elma Saiz: "No voy a permitir el boicot del PP a la regularización ni que nadie entorpezca el procedimiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Elma Saiz,Gobierno,Sin papeles,Seguridad Social,José Luis Ábalos,Alberto Núñez Feijóo,PSOE,PP - Partido Popular,Presupuestos,Inclusión social,Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De una trabajadora interna a una temporera de la fresa: los primeros en presentar la solicitud de la regularización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajadora-interna-temporera-fresa-vendedor-ambulante-primeros-presentar-solicitud-regularizacion_1_13152669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f449037-4f1c-4cec-8f1f-054fcedbcc17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De una trabajadora interna a una temporera de la fresa: los primeros en presentar la solicitud de la regularización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante las primeras 24 horas, Inclusión recibió 13.500 solicitudes telemáticas de regularización. Una de ellas es Sandy, una mujer colombiana solicitante de asilo que esperaba la resolución de su petición desde hace años, en los que ha trabajado como interna en el cuidado de ancianos en condiciones abusivas</p><p class="subtitle">La 'yincana' del primer día de la regularización: en busca del “informe de vulnerabilidad” exigido a los migrantes</p></div><p class="article-text">
        Un sobre. De esos que durante a&ntilde;os han significado esperas y renovaciones, pero que ahora puede significar estabilidad. Un sobre que Sandy lleva guardando en la maleta cada vez que deb&iacute;a mudarse de una vivienda a otra donde trabajar como interna en el cuidado de ancianos. Un sobre donde, dice, guardaba todo lo que llevaba su nombre &ldquo;por lo que pudiese pasar&rdquo;. Tras recibir la llamada de su abogado, el mismo d&iacute;a de la publicaci&oacute;n del real decreto en el BOE, meti&oacute; la carpeta bajo el brazo y entreg&oacute; m&aacute;s pruebas de las que se le exig&iacute;a como solicitante de asilo. El jueves, horas despu&eacute;s de la entrada en vigor de la norma, Sandy se convirti&oacute; en una de las primeras personas en registrar la petici&oacute;n de la regularizaci&oacute;n extraordinaria que tanto esperaba. 
    </p><p class="article-text">
        La carpeta que la acompa&ntilde;a no es nueva. Lleva tiempo creciendo a base de documentos que han ido marcando etapas: empadronamientos, citas, partes m&eacute;dicos, justificantes de trabajo. &ldquo;Ten&iacute;a todo muy preparadico. Al final guard&eacute; m&aacute;s cosas de las que necesitaba&rdquo;, dice entre risas la mujer, con la tranquilidad de haberse quitado de la cabeza el tr&aacute;mite que la ten&iacute;a pendiente desde que empez&oacute; a escuchar de la posibilidad de la medida en las noticias. 
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria ha empezado a desplegarse sin mucho ruido en la calle, pero a buen ritmo. Durante las primeras 24 horas, el Ministerio de Inclusi&oacute;n recibi&oacute; 13.500 solicitudes telem&aacute;ticas por el sistema Mercurio, la plataforma de gesti&oacute;n de expedientes de extranjer&iacute;a, seg&uacute;n el primer balance oficial. Por ahora, solo est&aacute; habilitada la presentaci&oacute;n de peticiones online, pero a partir de el lunes 20 de abril el proceso se abrir&aacute; a las oficinas presenciales habilitadas. Entre ellas, hay personas con nombres propios, que acumulan meses o a&ntilde;os en la irregularidad o a la espera de una solicitud de asilo que no llega, con la constante incertidumbre de recibir la negativa y perderlo construido en a&ntilde;os de vida en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, est&aacute; Sandy, una trabajadora del hogar, atrapada en el bucle de los abusos y la precariadad durante a&ntilde;os. Tambi&eacute;n otros casos, descritos a elDiario.es a trav&eacute;s de su abogado, Felipe Garro&ntilde;a, que ejemplifica la diversidad de los perfiles que esconden los expedientes que ya ha podido registrar de forma telem&aacute;tica. Habla de una temporera marroqu&iacute; que, tras varias campa&ntilde;as viniendo a Huelva para recoger la fresa a trav&eacute;s de los programas circulares, acab&oacute; qued&aacute;ndose en el pa&iacute;s de forma irregular. O un vendedor ambulante que, tras meses vendiendo productos en las playas de Andaluc&iacute;a, ha solicitado la regularizaci&oacute;n con su compromiso de hacerse aut&oacute;nomo para oficilizar su actividad econ&oacute;mica y empezar a cotizar. 
    </p><p class="article-text">
        Sandy no est&aacute; en situaci&oacute;n irregular, pero lleva casi cinco a&ntilde;os viviendo como solicitante de asilo, a la espera de la respuesta de su solicitud. Lleg&oacute; a Espa&ntilde;a en 2021 y su itinerario administrativo ha sido el de tantas personas atrapadas en el limbo de la protecci&oacute;n internacional: noches haciendo cola en comisar&iacute;a, meses de espera entre entrevistas, y la llamada &ldquo;tarjeta roja&rdquo; como &uacute;nica v&iacute;a de supervivencia mientras su expediente avanzaba lentamente. &ldquo;Segu&iacute;amos con las ayudas de C&aacute;ritas, sobrevivimos con eso&rdquo;, resume. &ldquo;Nos toc&oacute; pasar muchas necesidades, penurias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">A&ntilde;os de precariedad</h2><p class="article-text">
        Su trayectoria laboral en Espa&ntilde;a ha estado marcada por esa misma precariedad. Durante estos a&ntilde;os ha trabajado como interna en domicilios particulares, en ocasiones con contrato y en otras en la econom&iacute;a sumergida, encadenando cuidados de personas mayores en condiciones muy distintas. &ldquo;Me pagaban una miseria&rdquo;, recuerda sobre su primer empleo, en el que trabajaba de forma interna de domingo a domingo. En ese primer hogar, cuenta, lleg&oacute; a sufrir situaciones de violencia verbal y f&iacute;sica por parte de uno de los miembros de la familia.
    </p><p class="article-text">
        La salida de aquel trabajo no supuso el final de la precariedad, sino el inicio de una cadena de empleos dom&eacute;sticos en los que se repet&iacute;an patrones de sobrecarga, falta de descanso y dependencia total del hogar en el que trabajaba. En algunos casos, con contrato; en otros, sin &eacute;l. &ldquo;Me cans&eacute; de tanta cosa&rdquo;, resume. &ldquo;No hay m&aacute;s que hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Sandy es tambi&eacute;n la de una vulnerabilidad estructural en el trabajo dom&eacute;stico, donde la frontera entre empleo y disponibilidad permanente se difumina con frecuencia. A lo largo de su relato aparecen jornadas extendidas, tareas acumuladas y dificultades para reclamar derechos b&aacute;sicos. &ldquo;No pod&iacute;a salir&rdquo;, explica sobre uno de sus empleos m&aacute;s recientes, en el que incluso la movilidad estaba condicionada por sistemas de alarma en la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        El desgaste acumulado termin&oacute; derivando en una baja m&eacute;dica y en un despido que ella considera injustificado. A partir de ah&iacute;, comenz&oacute; un proceso de reclamaci&oacute;n laboral con apoyo de asesor&iacute;a y denuncia ante la Inspecci&oacute;n de Trabajo. &ldquo;Me han querido tumbar mi dinero que he trabajado&rdquo;, dice. &ldquo;He trabajado con creces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n llega ahora en ese punto de inflexi&oacute;n. Sandy ha presentado su solicitud con la documentaci&oacute;n que ha ido acumulando durante a&ntilde;os: empadronamientos, informes m&eacute;dicos, pruebas de residencia y trabajo. Lo describe como un proceso casi de archivo personal de su vida en Espa&ntilde;a. &ldquo;Tengo guardado desde que llegu&eacute; todo lo que va a mi nombre&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, la medida supone algo m&aacute;s que un tr&aacute;mite administrativo. Es, sobre todo, la posibilidad de salir de un circuito de dependencia laboral en el que cree que ha podido influir el hecho de solo contar con un documento temporal, la tarjeta roja de los solicitantes de asilo, que cree que puede estar rest&aacute;ndole oportunidadades en el mercado laboral.  &ldquo;Con la regularizaci&oacute;n uno puede exigir m&aacute;s sus derechos como ser humano&rdquo;, resume, aunque cree que el racismo tambi&eacute;n forma parte de su experiencia en Espa&ntilde;a. La mujer a&ntilde;ade una idea que atraviesa todo su relato: la sensaci&oacute;n de haber vivido durante a&ntilde;os en una especie de suspensi&oacute;n vital: &ldquo;Es como estar en una c&aacute;rcel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el Minsterio en un comunicado, todas estas solicitudes se han presentado mediante certificado digital, y la mayor&iacute;a se han registrado por parte profesionales habilitados, como en el caso de Sandy, y por parte de los propios beneficiarios con una solicitud individual. Tambi&eacute;n se han recibido &ldquo;por parte de las&nbsp;<a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/guest/entidades-colaboradoras?download=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entidades y sindicatos inscritos en el Registro de Colaboradores (RECEX)</a>&nbsp;y de otros representantes&rdquo;, seg&uacute;n los primeros datos. 
    </p><p class="article-text">
        Felipe Garo&ntilde;a es uno de los letrados que no ha parado de atender a clientes con la intenci&oacute;n de presentar su regularizaci&oacute;n. Desde Huelva, el abogado y presidente de la Asoci&aacute;ci&oacute;n Extranjeristas en Red, explica que registr&oacute; 20 expedientes el primer d&iacute;a: &ldquo;Todos de solicitantes de asilo o personas que pod&iacute;an justificar una relaci&oacute;n laboral, aqu&iacute; en Huelva, sobre todo temporeras marroqu&iacute;es que hab&iacute;an quedado en situaci&oacute;n irregular&rdquo;, explica. &ldquo;Hemos priorizado los casos que ya ten&iacute;amos preparados y para los que no ha habido ning&uacute;n requisito sorpresa, como el informe de vulnerabilidad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del documento exigido para acceder a la regularizaci&oacute;n a los migrantes sin papeles que no tengan menores a cargo o que no puedan presentar una oferta de contrato de trabajo o no puedan acreditar haber tenido una relaci&oacute;n laboral anteriormente. El llamado &ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;, un formulario de apariencia sencilla que sirve para justificar que cualquier situaci&oacute;n de irregularidad conlleva unas condiciones de vida precarias, se ha convertido en el obst&aacute;culo de los migrantes sin papeles que no pueden presentar su expediente de otro modo. Por eso, explican varios letrados contactados, est&aacute;n empezando a presentar los casos que no requieren de dicho papel: como los solicitantes de asilo o aquellos que pueden probar una vinculaci&oacute;n laboral previa o futura; o aquellos que vivien con sus hijos menores o personas dependientes. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la solicitud ya presentada, Sandy piensa por primera vez en la posibilidad de algo que hasta hace poco quedaba fuera de cualquier plan: poder viajar. Volver a ver a su familia en Colombia sin el miedo a no poder regresar, sin la incertidumbre administrativa que durante a&ntilde;os ha condicionado cada decisi&oacute;n. &ldquo;Tengo cuatro a&ntilde;os y medio que no puedo ir&rdquo;, dec&iacute;a. &ldquo;Ni cuando muri&oacute; mi hermana. Sufr&iacute; todo ese dolor en la distancia. Ahora s&eacute; que, si le pasa algo a mis seres queridos, podr&aacute; ir a despedirme y eso me da mucha tranquilidad&rdquo;, concluye, a la espera de la resoluci&oacute;n de su solicitud. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajadora-interna-temporera-fresa-vendedor-ambulante-primeros-presentar-solicitud-regularizacion_1_13152669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 19:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De una trabajadora interna a una temporera de la fresa: los primeros en presentar la solicitud de la regularización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migrantes,Asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primeras 24 horas de regularización extraordinaria: 13.500 personas han registrado su petición por vía telemática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/primeras-24-horas-regularizacion-extraordinaria-13-500-personas-han-registrado-peticion-via-telematica_1_13151123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6ebc5f1-89dd-461e-ada0-bd1365d2ee41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primeras 24 horas de regularización extraordinaria: 13.500 personas han registrado su petición por vía telemática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las primeras 24 horas también se formalizaron y confirmaron 19.633 citas para el procedimiento presencial que empieza el próximo lunes, según los datos de Inclusión</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a mucha gente esperando la regularizaci&oacute;n extraordinaria y los datos lo demuestran. Durante las primeras 24 horas, el Ministerio de Inclusi&oacute;n ha recibido 13.500 solicitudes telem&aacute;ticas por el sistema Mercurio, la plataforma de gesti&oacute;n de expedientes de extranjer&iacute;a. Por ahora, solo est&aacute; habilitada la presentaci&oacute;n de peticiones online, pero a partir de el lunes 20 de abril el proceso se abrir&aacute; a las oficinas presenciales habilitadas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el Minsterio en un comunicado, todas estas solicitudes se han presentado mediante certificado digital, y la mayor&iacute;a se han registrado por parte profesionales habilitados (abogados, graduados sociales y gestores administrativos) y por parte de los propios beneficiarios con una solicitud individual. Tambi&eacute;n se han recibido &ldquo;por parte de las <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/guest/entidades-colaboradoras?download=false" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entidades y sindicatos inscritos en el Registro de Colaboradores (RECEX)</a> y de otros representantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Inclusi&oacute;n recuerda que el requisito de cita previa es &ldquo;imprescindible para la atenci&oacute;n presencial&rdquo;<strong>, </strong>que comenzar&aacute; el 20 de abril. Seg&uacute;n sus datos, en las primeras 24 horas se formalizaron y confirmaron 19.633 citas<strong>, </strong>presentadas a trav&eacute;s de Cl@ve, del tel&eacute;fono 060 y del formulario de la web en las primeras horas del procedimiento, sostiene el comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        Si se realiza a trav&eacute;s de Cl@ve, el beneficiario podr&aacute; elegir entre las oficinas m&aacute;s cercanas a &eacute;l. Si en cambio, la petici&oacute;n se realiza v&iacute;a telef&oacute;nica o por formulario, &ldquo;se le asignar&aacute; autom&aacute;ticamente la m&aacute;s cercana en base a sus preferencias de datos y su c&oacute;digo postal&rdquo;, a&ntilde;ade la informaci&oacute;n oficial. Las citas presenciales se atender&aacute;n en m&aacute;s de 370 oficinas de Correos, en m&aacute;s de 60 oficinas de la Seguridad Social y en cinco oficinas de extranjer&iacute;a ubicadas en Madrid, Alicante, Valencia, Almer&iacute;a y Murcia. Cada una de esas oficinas tienen un horario establecido, que puede comprobarse <a href="https://www.inclusion.gob.es/regularizacion" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos confirman que la plataforma funciona con normalidad, aunque en los primeros d&iacute;as los obst&aacute;culos se est&aacute;n encontrando en relaci&oacute;n a uno de los requisitos exigidos en algunos casos (no en todos): el informe de vulnerabilidad, aquel documento que deben presentar quienes no acrediten una vinculaci&oacute;n laboral anterior o futura o quienes no cumplan los requisitos de la v&iacute;a familiar. Este formulario, muy sencillo, debe de ser validado por los servicios sociales municpales o auton&oacute;micos o por alguna de las entidades colaboradoras de extranjer&iacute;a, cuyo listado oficial est&aacute; colgado en la p&aacute;gina web del Ministerio.
    </p><p class="article-text">
        En las primeras horas, no est&aacute; siendo f&aacute;cil conseguir dicho tr&aacute;mite en algunas localidades. Varios abogados de extranjer&iacute;a confirman que solo han presentado aquellos casos que no requieren este documento, dado que muchos de sus clientes no lo han conseguido por el momento. En el caso de los servicios sociales, algunos trabajadores o Ayuntamientos cuestionan una supuesta falta de informaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n previa por parte del Ministerio, lo que est&aacute; retrasando su emisi&oacute;n porque aseguran carecer de instrucciones claras. Por su parte, aunque hay un largo listado de ONG que pueden llevar a cabo este tr&aacute;mite, algunas est&aacute;n colapsadas, por lo que han empezado a atender solo los casos de las personas a las que ya atend&iacute;an previamente, aunque aseguran que posteriormente continuar&aacute;n con el resto. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio pide &ldquo;paciencia&rdquo; en estos primeros d&iacute;as hasta que se engrase la maquinaria y todos los actores implicados en el proceso est&eacute;n organizados, aunque no responde ante las criticas ante la supuesta falta de coordinaci&oacute;n y la falta de informaci&oacute;n trasladada previamenta a los servicios sociales y las entidades colaboradores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/primeras-24-horas-regularizacion-extraordinaria-13-500-personas-han-registrado-peticion-via-telematica_1_13151123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 12:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Primeras 24 horas de regularización extraordinaria: 13.500 personas han registrado su petición por vía telemática]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d6ebc5f1-89dd-461e-ada0-bd1365d2ee41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistir para existir: cómo hacer frente al desplome sin precedentes de la ayuda al desarrollo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/resistir-existir-frente-desplome-precedentes-ayuda-desarrollo_129_13150467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e694a551-7270-4a26-adb3-267f0e6403e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistir para existir: cómo hacer frente al desplome sin precedentes de la ayuda al desarrollo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los dos últimos años, el recorte acumulado de la Ayuda al Desarrollo ha superado el 30%, una auténtica irresponsabilidad en un mundo atravesado por crisis gravísimas, según los últimos datos sobre los fondos globales destinados a cooperación</p><p class="subtitle">El sistema humanitario sufre el mayor recorte de financiación de su historia en todo el mundo</p></div><p class="article-text">
        La pasada semana el Comit&eacute; de Ayuda al Desarrollo (CAD) present&oacute; <a href="https://coordinadoraongd.org/2026/04/descenso-historico-de-los-recursos-mundiales-destinados-a-cooperacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los datos sobre los fondos globales destinados a cooperaci&oacute;n</a>: han sufrido un desplome sin precedentes que supone un mazazo para la vida de millones de personas en situaciones extremas. En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, el recorte acumulado ha superado el 30%; una aut&eacute;ntica irresponsabilidad en un mundo atravesado por crisis grav&iacute;simas. Las consecuencias ser&aacute;n incalculables. 
    </p><p class="article-text">
        Hay momentos en los que la historia nos obliga a elegir entre dejarse arrastrar por la vor&aacute;gine o hacerle frente. Este es uno de ellos. Millones de personas sufren las consecuencias de decisiones ajenas, crueles e interesadas. Y, sin embargo, no se rinden: cada d&iacute;a se levantan, una y otra vez, y defienden sus derechos. En Ucrania, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as van a la escuela mientras contin&uacute;an las bombas; en Sud&aacute;n se inventan comidas sin alimentos; en Palestina, familias enteras se cuidan en medio del genocidio, &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=neYO0kJ-6XQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">we teach life</a>&rdquo;, repiten y repiten. La vida &mdash;terca, tenaz, poderosa&mdash; sigue abri&eacute;ndose paso, record&aacute;ndonos que resistir no es una elecci&oacute;n, sino una necesidad imperiosa.
    </p><p class="article-text">
        En muchos lugares del mundo, quienes nos dedicamos a la cooperaci&oacute;n, aprendimos que resistir es existir. El &uacute;ltimo<a href="https://informedelsector.coordinadoraongd.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Informe del Sector de las ONG de Desarrollo</a> demuestra que, en un contexto extremadamente complejo, las m&aacute;s de 600 organizaciones que forman parte de La Coordinadora han fortalecido su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la justicia y la paz en 100 pa&iacute;ses de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        De 2022 a 2024, el n&uacute;mero de personas con quienes trabajamos pas&oacute; de 47 millones a casi 58,4 y los proyectos crecieron 8,5%. Realizamos m&aacute;s de 4.300 iniciativas en &aacute;reas tan importantes como la asistencia humanitaria, la alimentaci&oacute;n, la educaci&oacute;n o la construcci&oacute;n de paz. Se ha aumentado un 12% el n&uacute;mero de oficinas fuera de Espa&ntilde;a porque, en tales circunstancias, es imprescindible estar all&aacute; donde la vor&aacute;gine golpea m&aacute;s fuerte.No es f&aacute;cil. El riesgo es enorme. Pero, una vez m&aacute;s, eludirlo no es una opci&oacute;n; bien lo saben las organizaciones con quienes trabajamos cuyo compromiso no para de crecer a pesar de la adversidad.
    </p><h2 class="article-text">Una apuesta por la vida</h2><p class="article-text">
        Personas como la saharaui <a href="https://informedelsector.coordinadoraongd.org/historias-en-primera-persona/las-mujeres-bateyanas-referentes-en-su-comunidad-y-guardianas-de-la-vida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zahra Bujari</a>, experta agr&iacute;cola, o <a href="https://informedelsector.coordinadoraongd.org/historias-en-primera-persona/historia-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pastora</a>, comadrona maya <em>kaqchiquel </em>de Guatemala, cuyas historias se narran en el Informe, nos marcan el camino. Como tambi&eacute;n lo hace la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola que, una vez m&aacute;s, demuestra su solidaridad: el n&uacute;mero de personas y entidades que apoyan el trabajo de las organizaciones de desarrollo aument&oacute; hasta 2,6 millones y el voluntariado subi&oacute; casi un 4% hasta 18.000 personas. Esta tendencia, adem&aacute;s, demuestra la confianza ciudadana en el trabajo que realizamos. 
    </p><p class="article-text">
        El apoyo ciudadano no siempre viene acompa&ntilde;ado de decisiones pol&iacute;ticas que est&eacute;n a la altura. Ya mencionamos al inicio el enorme recorte global de los fondos para cooperaci&oacute;n. Espa&ntilde;a, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del CAD, sube hasta el 0,27% de su Renta Nacional Bruta para cooperaci&oacute;n. Aumentar los fondos en un planeta con graves crisis, es una buena noticia, aunque no es suficiente. Espa&ntilde;a no llega a la media europea (0,42%) ni se encamina al 0,7% marcado por la Ley de Cooperaci&oacute;n. Es hora de tomar decisiones firmes que ayuden a cambiar el rumbo de una historia que se muestra desgarradora. Espa&ntilde;a, en coherencia con una ciudadan&iacute;a solidaria y sus propios compromisos, debe marcar el camino internacional en esa direcci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Un esfuerzo colectivo</h2><p class="article-text">
        Este informe no es solo un compendio de datos. Es la historia de casi 35 a&ntilde;os de compromiso con la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas. Es la narraci&oacute;n de un trabajo sostenido en contextos hostiles, de alianzas con nuestras socias locales, de decisiones no siempre f&aacute;ciles&hellip; Un esfuerzo colectivo que se refleja tambi&eacute;n en vidas que mejoran, contextos que avanzan en defensa de derechos humanos, sociedades que caminan hacia lugares m&aacute;s amables, sostenibles, pac&iacute;ficos y justos. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras parece que el mundo se desmorona, seguimos apost&aacute;ndole a la vida, a los derechos y a la paz junto a m&aacute;s de 58 millones de personas de 100 pa&iacute;ses. No hay otro camino posible. Porque como cantaba La Negra Sosa, en palabras de Fito P&aacute;ez <em>&ldquo;Hablo de cambiar esta, nuestra casa / De cambiarla, por cambiar nom&aacute;s / &iquest;Qui&eacute;n dijo que todo est&aacute; perdido?&rdquo;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Penélope Berlamas Orquín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/resistir-existir-frente-desplome-precedentes-ayuda-desarrollo_129_13150467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 09:56:20 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La 'yincana' del primer día de la regularización: en busca del "informe de vulnerabilidad" exigido a los migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yincana-primer-dia-regularizacion-busca-informe-vulnerabilidad-exigido-migrantes_1_13149055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93ae6543-bd40-45b8-825e-d7e27ae9eb55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;yincana&#039; del primer día de la regularización: en busca del &quot;informe de vulnerabilidad&quot; exigido a los migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentación de las primeras solicitudes por vía telemática se ha desarrollado con cierta normalidad, pero el principal obstáculo lo han encontrado los migrantes sin papeles que tienen que presentar el requisito añadido por el Gobierno a última hora: el informe de vulnerabilidad</p></div><p class="article-text">
        Sale de la oficina de servicios sociales con cara de desconcierto. Sobrepasa el mediod&iacute;a de la primera jornada tras la entrada en vigor de la regularizaci&oacute;n y a Tarapder ya le cuesta enumerar todas las ONG y sedes municipales visitadas desde primera hora de la ma&ntilde;ana. Se ha recorrido varios distritos de la ciudad de Madrid y no ha encontrado lo que buscaba. En todos ellos formulaba la misma pregunta: &ldquo;&iquest;Aqu&iacute; puedo pedir el &rdquo;informe de vulnerabilidad&ldquo;?&rdquo;. Quienes le atend&iacute;an, sab&iacute;an a lo que se refer&iacute;a, ya hab&iacute;an pasado muchas personas migrantes con la misma petici&oacute;n, pero a&uacute;n no ten&iacute;an la respuesta. &ldquo;Nos hemos enterado por los medios, no sabemos cu&aacute;l es el procedimiento. Estamos esperando a que nos digan c&oacute;mo hacerlo&rdquo;, respondi&oacute; una de las distintas funcionarias municipales que le atendi&oacute; este jueves. 
    </p><p class="article-text">
        El banglades&iacute; se refer&iacute;a al documento exigido para acceder a la regularizaci&oacute;n a los migrantes sin papeles que no tengan menores a cargo o que no puedan presentar una oferta de contrato de trabajo o no puedan acreditar haber tenido una relaci&oacute;n laboral anteriormente. El llamado &ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;, un formulario de apariencia sencilla que sirve para justificar que cualquier situaci&oacute;n de irregularidad conlleva unas condiciones de vida precarias, se ha convertido en la piedra en el zapato de muchos de los migrantes que han salido a la calle en las primeras horas de la entrada en vigor de la medida que tanto necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Tarapder, de unos 30 a&ntilde;os, ten&iacute;a ya casi todos los documentos preparados incluso antes de la aprobaci&oacute;n del real decreto. Desde el anuncio de la medida, &eacute;l y su mujer empezaron a recopilar los tr&aacute;mites exigidos en el primer borrador. Tan precavidos fueron, que hace dos meses solicitaron los certificados que acreditan que no tienen antecedentes penales en su pa&iacute;s, uno de los tr&aacute;mites m&aacute;s farragosos del proceso, para llegar a tiempo. &ldquo;Suele tardar mucho, pero ya lo tenemos&rdquo;, explica el banglades&iacute; a elDiario.es en un autob&uacute;s de camino al siguiente punto de la yincana en la que se convirti&oacute; el primer d&iacute;a de la regularizaci&oacute;n. El &ldquo;informe de vulnerabilidad&rdquo;, dice el hombre les pill&oacute; por sorpresa, tras ser incluido por el Gobierno debido a una recomendaci&oacute;n del Consejo de Estado, que ped&iacute;a a&ntilde;adir alg&uacute;n tr&aacute;mite para poder justificar la situaci&oacute;n de precariedad extra vinculada a la irregularidad administrativa.
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, seg&uacute;n explic&oacute; el Ministerio de Migraciones, deber&iacute;a ser un tr&aacute;mite &ldquo;sencillo&rdquo;, que deber&iacute;a poder gestionarse en las oficinas de servicios sociales municipales y auton&oacute;micos, como aparece recogido en el real decreto. Tambi&eacute;n puede obtenerse a trav&eacute;s de las llamadas &ldquo;entidades sociales colaboradoras en extranjer&iacute;a&rdquo;, que incluyen a decenas de ONG de distintos puntos de Espa&ntilde;a. El formulario es un modelo muy b&aacute;sico de preguntas simples, que no requiere burocracia a&ntilde;adida para quienes deben cumplimentarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, al menos durante la primera jornada, conseguir ese papel se ha convertido en una suerte de juego de la oca para la decena de migrantes que han contado sus intentos infructuosos a elDiario.es en Madrid. En Valencia y Andaluc&iacute;a, tambi&eacute;n se han reportado obst&aacute;culos para acceder a este tr&aacute;mite. 
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                Colas en una de las oficinas de servicios sociales de Madrid                            </span>
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         Aunque la primera jornada de registro de solicitudes telem&aacute;ticas se ha cerrado con aparente &ldquo;normalidad&rdquo; en cuanto a su funcionamiento t&eacute;cnico, varios abogados de extranjer&iacute;a confirman que por el momento, solo han podido presentar expedientes de solicitantes de asilo y de aquellos migrantes sin papeles que tienen hijos menores o pueden presentar una oferta de contrato de trabajo, es decir, quienes no necesitan presentar el informe de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Los principales obst&aacute;culos est&aacute;n llegando por parte de algunos ayuntamientos, pero no todos. El alcalde de Madrid, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida, ha afirmado que &ldquo;no va a colaborar&rdquo; en la regularizaci&oacute;n de migrantes. &ldquo;Nadie se ha reunido con nosotros para explicarnos qu&eacute; es lo que tenemos que hacer. Pretenden que salga de nosotros, pero no nos vamos a responsabilizar de este proceso&rdquo;, ha zanjado este jueves el l&iacute;der del Ayuntamiento de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hizo Tarapder nada m&aacute;s levantarse es ir a C&aacute;ritas en Carabanchel, el distrito madrile&ntilde;o donde vive. No los hac&iacute;an, al menos no todav&iacute;a, cuenta el banglades&iacute;. Se fue a otras asociaciones cuyo nombre no recuerda, y le recomendaron ir a Cruz Roja. No solo visit&oacute; una sede, sino varias. De Cruz Roja, otra de las &ldquo;entidades colaboradoras&rdquo;, le mandaron que fuese a preguntar al Ayuntamiento. No ha accedido a la informaci&oacute;n oficial publicada por el Ministerio de Inclusi&oacute;n. El banglades&iacute; habla ingl&eacute;s y franc&eacute;s, adem&aacute;s de su idioma natal, pero su nivel de espa&ntilde;ol a&uacute;n no es bueno. Migraciones publica todas las comunicaciones &uacute;nicamente en castellano, algo que no ayuda en el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esperar una larga fila de personas en la Junta de Distrito de Arganzuela, le dijeron que deb&iacute;a acudir a los servicios sociales municipales, as&iacute; que se acerc&oacute; a la oficina m&aacute;s cercana de la zona.  &ldquo;No era aqu&iacute;, ten&iacute;a que ir a la m&aacute;s cercana al  lugar donde estoy empadronado&rdquo;, dijo a la salida con resignaci&oacute;n, mientras buscaba en Google Maps c&oacute;mo llegar hasta el siguiente punto. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, tras comprobar que estaba empadronado en ese barrio, le entregaron un formulario que aviv&oacute; unas esperanzas que, despu&eacute;s de los cinco minutos que tard&oacute; en rellenar el documento, volvieron a desvanecerse. 
    </p><h2 class="article-text">Confusi&oacute;n en los servicios sociales de Madrid</h2><p class="article-text">
         &ldquo;A&uacute;n no sabemos c&oacute;mo tenemos que proceder, qui&eacute;n lo tiene validar, el Ministerio no nos ha dado informaci&oacute;n&rdquo;, le explic&oacute; una funcionaria. El documento no era el formulario que el Ministerio ha publicado en su p&aacute;gina web (un modelo espec&iacute;fico), sino un modelo b&aacute;sico que el Ayuntamiento utiliza &uacute;nicamente para registrar las peticiones. Pero el banglades&iacute; ni siquiera pudo finalmente oficializar su solicitud para pedir el informe. &ldquo;Ante la falta de informaci&oacute;n, antes hab&iacute;amos empezado a registrar la petici&oacute;n de esta manera, pero  hemos recibido &oacute;rdenes de la Junta de distrito para dejar de hacerlo por ahora, hasta que sepamos algo m&aacute;s&rdquo;, le dijo la empleada, quien le invit&oacute; a regresar la semana que viene &ldquo;a volver a preguntar&rdquo;. Tarapder, sin entender la raz&oacute;n, se guard&oacute; el papel que acababa de rellenar y volvi&oacute; a mirar su m&oacute;vil para buscar la siguiente direcci&oacute;n donde probar suerte. &ldquo;Ahora voy a una C&aacute;ritas en Puente de Vallecas&rdquo;, dijo sin protestar. 
    </p><p class="article-text">
        La misma respuesta recibi&oacute; Emilia, una mujer venezolana de 60 a&ntilde;os que no ha logrado regularizarse desde su llegada a Espa&ntilde;a en 2023. Menuda, dicharachera pero con car&aacute;cter, la se&ntilde;ora se acerc&oacute; al mostrador de una de las oficinas de servicios sociales del centro de Madrid para preguntar por lo mismo que todos esa ma&ntilde;ana: &ldquo;&iquest;Sab&eacute;is ya algo del informe de vulnerabilidad?&rdquo;. La empleada neg&oacute; con la cabeza: &ldquo;&iquest;T&uacute; viniste ayer, no? Todo sigue igual&rdquo;, respondi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer se acerc&oacute; al corcho donde la oficina de servicios sociales ha colgado varios documentos con informaci&oacute;n oficial sobre el proceso de regularizaci&oacute;n. Entre ellos se encontraban las ONG colaboradoras, que pueden validar los ansiados informes de vulnerabilidad. Sac&oacute; un bol&iacute;grafo y una peque&ntilde;a libreta y empez&oacute; a apuntar algunos de esos nombres para comenzar una nueva ruta. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer migr&oacute; a Madrid para reunirse con su hijo, quien ya tiene nacionalidad espa&ntilde;ola. Ella podr&iacute;a haber pedido un permiso de residencia humanitaria, pero le aconsejaron que en su caso era preferible solicitar otro tipo de autorizaci&oacute;n, por arraigo familiar por tener un hijo espa&ntilde;ol. Sin embargo, ella cree que, debido a una err&oacute;nea orientaci&oacute;n jur&iacute;dica, la solicitud le fue denegada. As&iacute;, suma tres a&ntilde;os en situaci&oacute;n irregular. En este tiempo, ha sufrido un accidente que le tuvo varios meses sin apenas moverse. 
    </p><p class="article-text">
        Emilia se acerc&oacute; a la Fundaci&oacute;n Altius, donde tambi&eacute;n se formaron filas de grupos de personas migrantes en distintos momentos de la ma&ntilde;ana, sobre todo banglades&iacute;es y latinoamericanos. Tambi&eacute;n, por el informe de vulnerabilidad. La respuesta, aunque supon&iacute;a algo m&aacute;s que lo recibido inicialmente, tampoco calm&oacute; la ansiedad de Emilia: &ldquo;A&uacute;n no estamos dando citas ni haciendo el informe, pero pueden rellenar este formulario y, cuando tengamos m&aacute;s informaci&oacute;n del Ministerio y nos organicemos, intentaremos ponernos en contacto con usted&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las organizaciones colaboradoras pueden emitir el informe, durante la primera jornada muchas de ellas no ten&iacute;an a&uacute;n un sistema habilitado para organizar las solicitudes. Otras, como CEAR, han comenzado a emitir este tipo de documentos, pero arrancar&aacute;n en primer lugar con las personas que atiende en la actualidad, luego continuar&aacute; con aquellos que ha asistido en alguna ocasi&oacute;n en el pasado y finalizar&aacute; con cualquiera que se lo solicite. 
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;mite, por tanto, no es inmediato. Desde el Ministerio de Inclusi&oacute;n aseguran que todo funciona &ldquo;sin incidentes&rdquo;, aunque piden &ldquo;paciencia&rdquo; en estos primeros d&iacute;as hasta que la maquinaria se engrase y todos los actores involucrados se activen. 
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            <span class="title">
                Personas extranjeras esperando para solicitar trámites para pedir la regularización                            </span>
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        Tras recibir la &uacute;ltima respuesta, Emilia frunci&oacute; el ce&ntilde;o. Quer&iacute;a dejar zanjado el tr&aacute;mite ese d&iacute;a. Muchas personas migrantes viven este tipo de procedimientos con la angustia de sentir que no se pueden permitir el privilegio de dejar para el d&iacute;a siguiente tr&aacute;mites que marcar&aacute;n la diferencia entre una vida en la clandestinidad y otra en la calma de ver sus derechos reconocidos. Tienen 75 d&iacute;as de plazo, ahora 74, y saben que en el camino pueden surgir nuevos problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Felipe Garo&ntilde;a es uno de los letrados que no ha parado de atender a clientes con la intenci&oacute;n de presentar su regularizaci&oacute;n. Desde Huelva, el abogado y presidente de la Asoci&aacute;ci&oacute;n Extranjeristas en Red, explica que ha registrado 20 expedientes: &ldquo;Todos de solicitantes de asilo o personas que pod&iacute;an justificar una relaci&oacute;n laboral, aqu&iacute; en Huelva, sobre todo temporeras marroqu&iacute;es que hab&iacute;an quedado en situaci&oacute;n irregular&rdquo;, explica. &ldquo;Hemos priorizado los casos que ya ten&iacute;amos preparados y para los que no ha habido ning&uacute;n requisito sorpresa, como el informe de vulnerabilidad&rdquo;, a&ntilde;ade. Algunas ONG han decidio que no van a realizar este documento a los migrantes que presentar&aacute; su solicitud con abogados privados. &ldquo;Y eso puede ser un problema&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones como Andaluc&iacute;a Acoge critica la negativa de algunos Ayuntamientos de municipios andaluces que &ldquo;est&aacute;n poniendo problemas&rdquo; a este tr&aacute;mite. &ldquo;No entendemos los obst&aacute;culos de algunos ayuntamientos, porque es un tr&aacute;mite s&uacute;per sencillo y solo hace falta un poco de buena f&eacute;&rdquo;, explica Jos&eacute; Miguel Morales, presidente de la ONG, que asegura que s&iacute; est&aacute;n emitiendo este tipo de documentos. &ldquo;Tambi&eacute;n hay que decir que otros s&iacute; se est&aacute;n organizando y reforzando sus equipos para dar respuesta a estos casos. Vemos que es una cuesti&oacute;n de voluntad&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Durante el atardecer, Tarapder escribe a elDiario.es para contar el resultado de su jornada. 
    </p><p class="article-text">
        -- Me dijeron que volviese la semana que viene. 
    </p><p class="article-text">
        -- &iquest;D&oacute;nde?
    </p><p class="article-text">
        --- En todas partes. Ma&ntilde;ana volver&eacute; a intentarlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yincana-primer-dia-regularizacion-busca-informe-vulnerabilidad-exigido-migrantes_1_13149055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 19:51:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'yincana' del primer día de la regularización: en busca del "informe de vulnerabilidad" exigido a los migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Abusadores sexuales", "colapso de servicios" y "fraude electoral": los bulos de PP y Vox contra la regularización de personas migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/abusadores-sexuales-colapso-servicios-fraude-electoral-bulos-pp-vox-regularizacion-personas-migrantes_1_13145968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ad6b26-612b-4199-b7f8-854aa3c4719d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140898.jpg" width="3906" height="2197" alt="&quot;Abusadores sexuales&quot;, &quot;colapso de servicios&quot; y &quot;fraude electoral&quot;: los bulos de PP y Vox contra la regularización de personas migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las derechas propagan falsedades o medias verdades sobre el proceso extraordinario que comienza este juves y que busca legalizar la situación de alrededor de medio millón de personas</p><p class="subtitle">Feijóo asegura que el Gobierno va a regularizar a “inmigrantes que han abusado de una mujer”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se va a regularizar a un inmigrante que ha delinquido, ha abusado de una mujer, ha robado a un ciudadano, que ha incumplido varias veces la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;. La frase <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-asegura-gobierno-regularizar-inmigrantes-han-abusado-mujer_1_13143956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pronunci&oacute; este mi&eacute;rcoles</a> el l&iacute;der del PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o. Es una m&aacute;s de las muchas falsedades difundidas por el primer partido de la oposici&oacute;n y por Vox desde que el Gobierno anunci&oacute; un <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-exigira-nuevo-requisito-regularizacion-informe-vulnerabilidad-podran-emitir-ong_1_13140186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proceso extraordinario para legalizar</a> la situaci&oacute;n de alrededor de medio mill&oacute;n de personas que viven y trabajan en Espa&ntilde;a de forma irregular.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o mezcl&oacute; dos ideas distintas para dar forma a la falsedad sobre la regularizaci&oacute;n de delincuentes. El l&iacute;der del PP suele referirse habitualmente a que el Gobierno no exigir&aacute; un &ldquo;certificado de antecedentes policiales&rdquo; a las personas que apliquen para el proceso. Porque el real decreto pedir&aacute; &ldquo;un certificado de antecedentes penales&rdquo;, es decir, de condenas firmes contra una persona, no el de antecedentes policiales, que ni siquiera existe formalmente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; existen son registros policiales donde, dependiendo del cuerpo, figuran investigaciones que no necesariamente han derivado en una condena. Es decir, que no est&aacute; probado judicialmente que sean ciertas.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa5kns8" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        As&iacute;, cualquier persona condenada por haber &ldquo;delinquido&rdquo;, &ldquo;abusado de una mujer&rdquo; o &ldquo;robado a un ciudadano&rdquo; s&iacute; ver&aacute; denegada su solicitud. De hecho, el real decreto aprobado por el Gobierno no solo exige a las personas estar libres de antecedentes penales en Espa&ntilde;a. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n en su pa&iacute;s de origen</a>, lo que supone una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/extranos-viajes-policias-nigerianos-espana-retrasos-cuba-odisea-probar-falta-antecedentes_1_13143204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traba antes que un beneficio</a> para las personas que buscan legalizar su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno endureci&oacute; la redacci&oacute;n inicial del decreto para eliminar la posibilidad de que los solicitantes hicieran una &ldquo;declaraci&oacute;n responsable&rdquo; de no contar con antecedentes.
    </p><h2 class="article-text">Los inmigrantes generan inseguridad</h2><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n de Feij&oacute;o entronca con una de las principales afirmaciones de las derechas contra los migrantes: que generan inseguridad. Tanto el l&iacute;der del PP como el de Vox, Santiago Abascal, no han dudado en se&ntilde;alar expresamente a estas personas como potenciales ladrones, violadores y okupas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que los niveles de delincuencia se mantienen estables en Espa&ntilde;a pese a la continua subida de la poblaci&oacute;n, especialmente de la extranjera. Es decir, cuando m&aacute;s personas viven en el pa&iacute;s, y m&aacute;s procedentes de fuera, la relaci&oacute;n de delitos por habitante se mantiene estable. Y solo porque los delitos inform&aacute;ticos se han disparado. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-vox-instalan-espiritu-torre-pacheco-siguen-buscando-votos-vinculando-inseguridad-e-inmigracion_1_12508625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los llamados &ldquo;convencionales&rdquo; han bajado</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La criminalidad se mantiene sin cambios en España" aria-label="Columnas apiladas" id="datawrapper-chart-sAIBs" src="https://datawrapper.dwcdn.net/sAIBs/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="490" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}})}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        S&iacute; se ha registrado un aumento considerable de las &ldquo;agresiones sexuales&rdquo;, pero solo desde que se aprob&oacute; la ley del &lsquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rsquo;, que precisamente elimin&oacute; el tipo penal de &ldquo;abuso&rdquo; para subsumirlo en el gen&eacute;rico de &ldquo;agresi&oacute;n&rdquo;. Algo de lo que Feij&oacute;o no es consciente, seg&uacute;n su propia frase.
    </p><h2 class="article-text">Premio a los &ldquo;ilegales&rdquo; frente a los &ldquo;legales&rdquo;</h2><p class="article-text">
        PP y Vox suelen se&ntilde;alar que el Gobierno &ldquo;premia&rdquo; con esta regularizaci&oacute;n a quienes entraron en Espa&ntilde;a de forma &ldquo;ilegal&rdquo; frente a quienes lo hicieron siguiendo los supuestos circuitos legales y con un contrato de trabajo en origen. La realidad es que la inmensa mayor&iacute;a de las personas extranjeras que viven en Espa&ntilde;a y que no tienen permiso de residencia llegaron de forma legal. Y m&aacute;s de 9 de cada 10 lo hicieron por los aeropuertos en vuelos regulares.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado entraron en Espa&ntilde;a de forma ilegal 32.925 personas. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/caida-llegadas-irregulares-migrantes-espana-europa-desmonta-discurso-alarmista-pp-vox_1_12932225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mitad que en 2024</a>. En ese a&ntilde;o, el Estado contabiliz&oacute; m&aacute;s de 1,2 millones de personas que llegaron a Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="2024, el año con más llegadas a la costa en dos décadas" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-j7vFq" src="https://datawrapper.dwcdn.net/j7vFq/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="650" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Un dato a&ntilde;adido: pese a lo que dicen PP y Vox, Italia y Grecia siguen recibiendo m&aacute;s inmigrantes ilegales que Espa&ntilde;a, <a href="https://dtm.iom.int/content/europe-migration-arrivals-dashboard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos oficiales</a>.
    </p><h2 class="article-text">Colapso de los servicios p&uacute;blicos</h2><p class="article-text">
        Otro de los falsos t&oacute;picos a los que recurre la derecha es que la regularizaci&oacute;n de personas migrantes va a &ldquo;colapsar&rdquo; unos servicios p&uacute;blicos ya de por s&iacute; saturados. El mismo martes, Vox coloc&oacute; una carpa frente al Congreso para explicar a los viandantes los problemas sociales que implicar&iacute;a el proceso.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2044425487871521153?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero hay al menos dos matices que hacer a estas afirmaciones. La primera, que las personas migrantes, ya est&eacute;n en situaci&oacute;n regular o irregular, utilizan mucho menos los servicios p&uacute;blicos que los espa&ntilde;oles, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/inmigrantes-sanidad-publica-cobran-sufren-mayor-abandono-escolar-espanoles_1_12066828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Ministerio de Inclusi&oacute;n</a> publicado el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, adem&aacute;s, esas personas que residen en Espa&ntilde;a sin permiso ya son usuarios de muchos de los servicios p&uacute;blicos que las derechas denuncian que se ver&aacute;n colapsados. Es decir, viajan en metro o tren, van al m&eacute;dico, usan las calles, llevan a sus hijos al colegio o tiran la basura cada noche en el contenedor de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Un detalle: la mayor&iacute;a de los &ldquo;servicios&rdquo; que se ver&iacute;an colapsados dependen de las comunidades y ayuntamientos. La mayor&iacute;a de las regiones tienen hoy por hoy gobiernos del PP, con apoyo directo de Vox en casi todos los casos. Esos gobiernos han rebajado los impuestos con los que se pagan los servicios, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/regalo-fiscal-mazon-vox-grandes-fortunas-2026-mitad-dejan-pagar-impuesto-patrimonio_1_12535499.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente a las clases altas</a>, que son adem&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/economia/ayudas-publicas-rentas-altas-destapan-agujeros-regresivos-bienestar_1_10040859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los principales receptores de las &ldquo;paguitas&rdquo;</a> que denuncian las derechas.
    </p><h2 class="article-text">Fraude electoral</h2><p class="article-text">
        PP y Vox denuncian con ah&iacute;nco que el verdadero motivo de la regularizaci&oacute;n extraordinaria es la modificaci&oacute;n del censo electoral. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-exige-gobierno-decreto-incluya-subida-pensiones-afirma-sanchez-le-preocupan-son-okupas_1_12943121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feij&oacute;o lo ha dicho expresamente</a> en la reciente campa&ntilde;a electoral de Arag&oacute;n. Una acusaci&oacute;n, la del &lsquo;pucherazo&rsquo;, que ha lanzado <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-eleva-conflicto-gobierno-sanchez-pide-responder-gestion_1_12350297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de forma indiscriminada</a> desde que lleg&oacute; a Madrid en abril de 2022.
    </p><p class="article-text">
        La tesis, que propagan &lsquo;influencers&rsquo; y &lsquo;bots&rsquo; ultras por todas las redes sociales, es que esas personas con permiso de residencia votar&aacute;n, s&iacute; o s&iacute;, a la izquierda. Una afirmaci&oacute;n sin base sociol&oacute;gica, pero sobre todo sin base legal.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que para votar en las elecciones generales y auton&oacute;micas, <a href="https://www.eldiario.es/politica/no-regularizacion-migrantes-no-amano-voten-sanchez-no-participar-generales_1_12938597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ley exige la nacionalidad espa&ntilde;ola</a>. Y el proceso para lograrla es muy largo, imposible de cumplir antes de las pr&oacute;ximas convocatorias previstas para 2027.
    </p><p class="article-text">
        Cuesti&oacute;n distinta es la participaci&oacute;n en elecciones municipales. Las personas residentes s&iacute; pueden participar en estos comicios, pero solo si Espa&ntilde;a tiene un acuerdo de reciprocidad con el pa&iacute;s de origen.
    </p><h2 class="article-text">'Efecto llamada'</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas se han propagado por Twitter y otras redes sociales los v&iacute;deos de una supuesta caravana de decenas de veh&iacute;culos que llegan desde un lugar indeterminado del &ldquo;&Aacute;frica subsahariana&rdquo; hacia Argelia con la intenci&oacute;n de llegar a Espa&ntilde;a. El v&iacute;deo tiene origen en un medio de comunicaci&oacute;n que pertenece a la fundaci&oacute;n de Vox.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que solo las personas que puedan demostrar que resid&iacute;an en Espa&ntilde;a antes del 1 de enero de 2026 pueden regularizar su situaci&oacute;n. Y nadie puede saber cu&aacute;ndo se producir&aacute; el pr&oacute;ximo proceso extraordinario.
    </p><p class="article-text">
        Pero desde el PP y desde Vox se alienta la idea del &ldquo;efecto llamada&rdquo;. Feij&oacute;o lo expres&oacute; as&iacute; este mi&eacute;rcoles: &ldquo;Una inmigraci&oacute;n a granel que venga simplemente un efecto llamada y que las mafias sigan traficando con seres humanos. Y que esto se convierta en la puerta de entrada de la ilegalidad en la residencia, no solamente en Espa&ntilde;a, sino [de la] Uni&oacute;n Europea, no lo ha hecho ning&uacute;n gobierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El PP ya recurri&oacute; en 2005 a este miedo en otro proceso extraordinario abierto por el Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero. Los estudios posteriores muestran que la medida no <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ejemplo-regularizacion-2005-aumento-recaudacion-fiscal-no-causo-efecto-llamada-alerta-pp_1_12944379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modific&oacute; los flujos de llegada a Espa&ntilde;a</a>. S&iacute; se han detectado efectos claramente positivos en la recaudaci&oacute;n fiscal o en los derechos laborales de las personas que pudieron formalizar su situaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Riveiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/abusadores-sexuales-colapso-servicios-fraude-electoral-bulos-pp-vox-regularizacion-personas-migrantes_1_13145968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Abusadores sexuales", "colapso de servicios" y "fraude electoral": los bulos de PP y Vox contra la regularización de personas migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
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