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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desalambre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desalambre]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Militares rocían con gas pimienta a menores migrantes en Ceuta mientras caminan o vuelven de comprar comida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/militares-rocian-gas-pimienta-menores-migrantes-ceuta-caminan-vuelven-comprar-comida_1_13531196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05f3102e-f430-49c7-b37f-928b1fc1b5a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Militares rocían con gas pimienta a menores migrantes en Ceuta mientras caminan o vuelven de comprar comida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la última semana, elDiario.es ha comprobado tres episodios en los que rocían de gas pimienta o lacrimógeno a migrantes, dos de ellos menores, durante sus actividades cotidianas </p><p class="subtitle">Dos decenas de migrantes denuncian palizas y vejaciones de militares que patrullan Ceuta</p></div><p class="article-text">
        La presencia militar se sent&iacute;a m&aacute;s intensa de lo habitual en las naves del Tarajal cuando dos veh&iacute;culos de las Fuerzas Armadas emprend&iacute;an su salida del pol&iacute;gono ceut&iacute;. Al verlos, un joven marroqu&iacute;, atemorizado, baja la cabeza y trata de alejarse lo m&aacute;s posible de los uniformados. Los furgones se acercan despacio al llamado &ldquo;mirador de la frontera&rdquo;, una curva con vistas al per&iacute;metro donde a menudo se acumulan grupos de personas, muchos migrantes, a observar la actividad de la aduana. Uno de los militares mira fijamente al exterior con la ventanilla bajada. Dos chicos se apartan de golpe y giran la cabeza. Uno de ellos se tapa los ojos y corre a pedir ayuda: &ldquo;Nos acaban de tirar gas los militares por la ventanilla. Me pica mucho la boca y la cara&rdquo;, alerta el chaval en ese mismo instante alDiario.es.  
    </p><p class="article-text">
        El joven que toca su cara angustiado tiene 17 a&ntilde;os. Se llama Nawfaly. Nervioso, se retira las gafas, que han evitado el contacto directo del producto qu&iacute;mico con sus ojos y se&ntilde;ala sus cristales. En ellas pueden verse peque&ntilde;as gotas del aerosol esparcidas por los vidrios. Su boca y mejillas empiezan a enrojecerse como reacci&oacute;n al gas que acaban de rociarle mientras caminaba por la calle con un amigo en direcci&oacute;n al asentamiento donde duermen. &ldquo;Ven&iacute;amos de comprar algo de comida en el Mercadona, solo estaba andando, miraba el m&oacute;vil, me han lanzado el spray desde el coche. &iquest;Por qu&eacute; nos hacen esto?&rdquo;.  
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                    alt="Nawfaly, de 17 años, muestra su rostro irritado tras sufrir un ataque con gas pimienta."
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                Nawfaly, de 17 años, muestra su rostro irritado tras sufrir un ataque con gas pimienta.                            </span>
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        elDiario.es ha comprobado en el momento la presencia de gas pimienta o gas lacrim&oacute;geno en ese punto. Segundos antes del encuentro con el menor, la reportera que firma esta informaci&oacute;n hab&iacute;a sentido picor en la garganta, tos seca intensa y repentina, los efectos habituales tras la inhalaci&oacute;n de este producto. La zona donde se produjo la agresi&oacute;n estaba tranquila, no hab&iacute;a ning&uacute;n altercado de seguridad, hab&iacute;a algunos migrantes desperdigados observando la frontera y un par de chavales caminando hacia las naves, al tratarse de un punto habitual de paso.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Gobierno <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-abrira-investigacion-denuncias-palizas-migrantes-ceuta-parte-militares_1_13516048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha anunciado la apertura de una investigaci&oacute;n</a> interna sobre las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias de agresiones, vejaciones y robos</a> cometidas por parte de patrullas de militares tras la informaci&oacute;n publicada por elDiario.es, los migrantes siguen denunciando actuaciones violentas o el uso de material antidisturbios contra ellos cuando realizan actividades rutinarias como dormir, caminar por la calle, recoger agua o comprar comida. El Ministerio de Defensa no ha querido responder a las preguntas de este medio sobre las agresiones con gas.
    </p><p class="article-text">
        Si bien cerca de una decena de j&oacute;venes marroqu&iacute;es cuentan que los niveles de violencia han &ldquo;descendido&rdquo; tras la publicaci&oacute;n de sus denuncias en este medio y el posterior anuncio de la investigaci&oacute;n interna por parte del Gobierno, muchos siguen se&ntilde;alando pr&aacute;cticas agresivas contra los migrantes, incluidos menores. Las Fuerzas Armadas no poseen las funciones policiales, de seguridad ciudadana ni de orden p&uacute;blico que corresponden a los cuerpos civiles como la Polic&iacute;a o la Guardia Civil. 
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima semana, elDiario.es ha comprobado tres episodios &mdash;dos de ellos contra menores&mdash; en los que militares roc&iacute;an con gas pimienta o lacrim&oacute;geno a migrantes durante sus actividades cotidianas, a los que se suman m&aacute;s testimonios de j&oacute;venes marroqu&iacute;es que este medio a&uacute;n no ha podido verificar de manera independiente. Un d&iacute;a despu&eacute;s de que una patrulla de militares lanzase gas hacia Nawfal mientras volv&iacute;a de hacer la compra, Reda (nombre ficticio) regresaba este martes al campamento de la playa del Trampol&iacute;n despu&eacute;s de haber sido entrevistado por elDiario.es en los alrededores de la Jefatura Superior de Polic&iacute;a, donde intentaba registrarse como menor de edad. Cuando paseaba por las inmediaciones del Puerto de Ceuta, explica, un soldado le ech&oacute; gas pimienta hacia los ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s, el menor, de 17 a&ntilde;os, escribi&oacute; un mensaje a este medio: &ldquo;Mientras caminaba hacia las tiendas de campa&ntilde;a donde duermo, unos soldados con boinas rojas me abordaron y me rociaron con gas lacrim&oacute;geno. Ahora estoy en las tiendas y siento un ardor intenso en los ojos&rdquo;, alert&oacute;. Las &ldquo;boinas rojas&rdquo; que Reda describe coinciden con el tarbut utilizado por el Grupo de Regulares de Ceuta, una prenda de fieltro rojo de forma cil&iacute;ndrica acompa&ntilde;ada de una borla negra. En ese mismo momento, el chaval envi&oacute; varias im&aacute;genes que muestran sus ojos enrojecidos, especialmente el derecho. &ldquo;Eran cuatro. Cuando nos encontramos de frente con uno de ellos, me roci&oacute;&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Necesito ayuda. Me estoy muriendo por las quemaduras&rdquo;. &nbsp;
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                Reda, menor de edad, muestra la irritación del ojo tras ser agredido con gas pimienta.                            </span>
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        Media hora despu&eacute;s, el enrojecimiento hab&iacute;a bajado, pero a Reda a&uacute;n le costaba abrir su ojo derecho, cuyo p&aacute;rpado se le hab&iacute;a inflamado ligeramente, como comprob&oacute; elDiario.es. El menor hab&iacute;a pedido ayuda a un agente de la Polic&iacute;a Local de Ceuta que le proporcion&oacute; una soluci&oacute;n que alivi&oacute; el ardor, explica. Ya bajo su tienda y rodeado de sus compa&ntilde;eros, el adolescente mostr&oacute; el estado de su ojo a este medio. La congesti&oacute;n ocular se manten&iacute;a, pero la irritaci&oacute;n hab&iacute;a disminuido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a pasado nada. Solo andaba con un amigo, tambi&eacute;n menor. De repente vinieron, empezaron a gritar en espa&ntilde;ol cosas que no entend&iacute;a y me rociaron. Sal&iacute; corriendo para llegar a la tienda&rdquo;, dice el adolescente, ya m&aacute;s tranquilo y protegido junto a otros migrantes que suelen estar pendientes de &eacute;l en el asentamiento. Como otros cientos de menores en Ceuta, Reda malvive en las calles de la ciudad pese a que su tarjeta marroqu&iacute; de identidad demuestra que tiene 17 a&ntilde;os. Pese a que la Ley del Menor y la de Extranjer&iacute;a obliga al Estado &mdash;bajo la responsabilidad espec&iacute;fica de los Gobiernos auton&oacute;micos&mdash; a filiar y proteger en un centro de acogida a los menores sin acompa&ntilde;amiento de un adulto en el momento en que se tenga conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        En un tercer caso ocurrido el pasado viernes 18 de septiembre, pasadas las 6.00 de la madrugada, un furg&oacute;n militar se introdujo en una zona privada del pol&iacute;gono del Tarajal &mdash;a pesar de que la verja se encontraba cerrada en un primer momento&mdash;. La patrulla aparc&oacute; junto a un coche rojo donde dorm&iacute;an algunos migrantes. Siete militares rodearon el veh&iacute;culo y alguno de ellos lo golpea, seg&uacute;n un v&iacute;deo al que ha accedido elDiario.es. Posteriormente, rociaron con gas lacrim&oacute;geno a quienes se encontraban en su interior. &ldquo;Los soldados le rociaron gas lacrim&oacute;geno y ahora no puede ver bien&rdquo;, relata una fuente en el asentamiento sobre una de las v&iacute;ctimas. Tras ser atendido por varios activistas, sus s&iacute;ntomas se aliviaron, seg&uacute;n el testimonio de uno de los chavales.  
    </p><p class="article-text">
        Marco Antonio G&oacute;mez, portavoz de la Asociaci&oacute;n de Tropa y Mariner&iacute;a Espa&ntilde;ola (ATME), se&ntilde;ala a elDiario.es: &ldquo;No tenemos conocimiento [de estos hechos]. No quiere decir que no se produzcan, pero no hay ninguna evidencia legal ni jur&iacute;dica que nos haya llegado. Tampoco v&iacute;deos ni fotograf&iacute;as. Sin embargo, s&iacute; que hay v&iacute;deos, fotograf&iacute;as, testigos y denuncias de migrantes pegando a militares. Si hay alg&uacute;n militar que se exceda en el cumplimiento de su trabajo, se tiene que aplicar la ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a Reda, y tantos otros chavales, preguntan a quien se encuentran por las calles si hay alg&uacute;n sitio que acoja a menores como &eacute;l. A&uacute;n no ha obtenido respuesta alguna. Lejos de protegerle como la norma exige, la actitud de algunos militares empuja a huir a muchos menores cuando se topan con alguna patrulla cerca de ellos. &ldquo;Lo que m&aacute;s miedo me da de estar en la calle es que me peguen los militares&rdquo;, dice el chaval, quien menciona tambi&eacute;n las peleas que suelen estallar en la zona del Trampol&iacute;n entre los propios migrantes como la segunda raz&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/militares-rocian-gas-pimienta-menores-migrantes-ceuta-caminan-vuelven-comprar-comida_1_13531196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Militares rocían con gas pimienta a menores migrantes en Ceuta mientras caminan o vuelven de comprar comida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Menores,Migrantes,Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España y Marruecos refuerzan la frontera ante el nuevo llamamiento de entrada de migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/espana-marruecos-refuerzan-frontera-nuevo-llamamiento-entrada-migrantes_1_13530155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5eeb37e5-70fd-410b-ba75-ffdf844a7c36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España y Marruecos refuerzan la frontera ante el nuevo llamamiento de entrada de migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Moncloa traslada el convencimiento de que este miércoles no ocurrirá nada ni “remotamente” parecido a la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio, a pesar de los avisos de las últimas horas y de que se ha decidido extremar el control de seguridad</p><p class="subtitle">España y Marruecos se preparan ante un nuevo llamamiento para entrar a Ceuta el 23 de septiembre</p></div><p class="article-text">
        A un lado, en Espa&ntilde;a, a&uacute;n no se observaba el rastro del despliegue policial anunciado por Interior bien entrada la noche en el Tarajal. En Marruecos, s&iacute;. Horas despu&eacute;s, alrededor de las 8:00 de la ma&ntilde;ana de este mi&eacute;rcoles se han desplegado decenas de antidisturbios de la Guardia Civil y la Polic&iacute;a Nacional a pesar de que la frontera a pesar de que la frontera amaneci&oacute; sin incidentes ni movimientos sospechosos, seg&uacute;n confirma el Ministerio del Interior. Las autoridades espa&ntilde;olas y marroqu&iacute;es han ordenado el refuerzo fronterizo ante los llamamientos localizados en redes sociales que, seg&uacute;n el Ministerio del Interior, animan a cruzar en grupo a la ciudad aut&oacute;noma durante la jornada del 23 de agosto, d&iacute;a de jornada electoral en Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        El sol cay&oacute; este martes en Ceuta con m&aacute;s calma que tensi&oacute;n, pero los nuevos efectivos policiales se preparaban en el interior del entramado fronterizo, aunque apenas se hicieron ver de madrugada por diversos puntos de la frontera. &ldquo;Calma total durante toda la noche&rdquo;, confirman fuentes de Interior. En el lado espa&ntilde;ol, el Gobierno decidi&oacute; mover ficha para evitar sorpresas, aunque resta credibilidad al llamamiento y destaca la &ldquo;tranquilidad&rdquo; aparente en la frontera. La Polic&iacute;a Nacional ha incorporado un refuerzo de 75 efectivos de las Unidades de Intervenci&oacute;n Policial (UIP), mientras que la Guardia Civil ha intensificado desde el martes por la noche el trabajo de los tres pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) destinados en la ciudad aut&oacute;noma. El operativo cuenta con 120 agentes durante las noches y 90 durante el d&iacute;a, apoyados por un helic&oacute;ptero y la doble de presencia de drones vigilando la valla y el mar, explican fuentes de Interior. 
    </p><p class="article-text">
        Omar (nombre ficticio) se r&iacute;e cuando se le pregunta sobre la supuesta convocatoria. &ldquo;&iquest;Creen que van a volver a entrar? Ahora no se puede, est&aacute; todo cerrado y todo el mundo lo sabe&rdquo;, dice el joven, que entr&oacute; a nado a Ceuta a finales de julio sin apenas control marroqu&iacute;. &ldquo;Ahora todo ha cambiado. Lo notamos quienes estamos aqu&iacute; y tambi&eacute;n los que siguen all&iacute;. Si est&aacute;n devolviendo a algunos de los que entremos... &iquest;c&oacute;mo va a venir mucha gente ahora?&rdquo;, responde el marroqu&iacute;, tras una noche m&aacute;s en el asentamiento del Trampol&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado, en Castillejos (Marruecos), la respuesta marroqu&iacute; dista del dispositivo desplegado los d&iacute;as 30 y 31 de julio, cuando m&aacute;s de 70.000 personas atravesaron la frontera sin apenas impedimento del pa&iacute;s vecino. Unos 3.000 efectivos de las fuerzas de seguridad custodian las inmediaciones del paso fronterizo y sus alrededores, donde se concentran camiones policiales y veh&iacute;culos cisterna, seg&uacute;n informan fuentes desde el terreno. Los montes colindantes, donde d&iacute;as atr&aacute;s sol&iacute;an verse a grupos de migrantes subsaharianos aguardando una oportunidad, est&aacute;n blindados y vac&iacute;os. En el interior, cerca de un centenar de agentes de paisano patrullan en furgones blancos con la orden de interceptar a cualquier posible emigrante, con la intenci&oacute;n de subirlo a un veh&iacute;culo y trasladarlo a autobuses con destino al sur del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo que trasladan desde Moncloa es el convencimiento de que este mi&eacute;rcoles no ocurrir&aacute; nada ni &ldquo;remotamente&rdquo; parecido a la crisis fronteriza de los d&iacute;as 30 y 31 de julio, a pesar de los avisos de las &uacute;ltimas horas y de que se ha decidido extremar el control de seguridad. &ldquo;Hoy mismo he estado en contacto con mi hom&oacute;logo marroqu&iacute; para que tomen las medidas al respecto y lo que me van trasladando es que, por supuesto, ellos tomar&aacute;n las medidas que sean necesarias&rdquo;, afirm&oacute; el martes el ministro de Exteriores, Jos&eacute; Manuel Albares, que anunci&oacute; una reuni&oacute;n en Nueva York con su hom&oacute;logo marroqu&iacute; al margen de la cumbre de Naciones Unidas. Adem&aacute;s, el Ministerio del Interior tambi&eacute;n anunci&oacute; el inicio de los tr&aacute;mites necesarios para empezar las obras de prolongaci&oacute;n del espig&oacute;n de El Tarajal, una intervenci&oacute;n que servir&aacute; para reforzar la condici&oacute;n fronteriza con Marruecos de esta construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Para poder acometer la obra, Interior solicitar&aacute; el correspondiente informe favorable a la Ciudad Aut&oacute;noma de Ceuta, as&iacute; como a otros organismos estatales que deben dar su visto bueno a la iniciativa. La obra del espig&oacute;n de El Tarajal se realizar&aacute; en dos fases. La primera consistir&aacute; en la prolongaci&oacute;n mar adentro de 15 metros lineales dividida en tres tramos modulados cimentados mediante pilotes y un cerramiento superior de malla &lsquo;antitrepa&rsquo; con peines curvos invertidos. En una segunda fase, la actuaci&oacute;n permitir&aacute; prolongar mar adentro el espig&oacute;n en 100 metros lineales mediante un dique vertical. Esta actuaci&oacute;n, en sus dos fases, tendr&aacute; un coste estimado de 7 millones de euros&rdquo;, explic&oacute; el departamento de Marlaska en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ministerio del Interior mantienen un discurso de cautela. &ldquo;La situaci&oacute;n en principio es de tranquilidad. Hemos reforzado el dispositivo policial, pero hay que tener en cuenta que varios llamamientos en redes a lo largo del mes de agosto no han fructificado&rdquo;, se&ntilde;alan fuentes del departamento. Aunque el Gobierno asegura seguir de cerca la convocatoria y exhiben los refuerzos para disuadir cualquier intento, restan gravedad a la supuesta cita de este 23 de septiembre y la equiparan a las convocatorias de los d&iacute;as 12 y 15 que finalmente &ldquo;quedaron en nada&rdquo;. Asimismo, recuerdan que la zona permanece bajo un dispositivo reforzado desde el pasado 29 de julio y aseguran que la coordinaci&oacute;n con las autoridades marroqu&iacute;es contin&uacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Asuntos Exteriores, Jos&eacute; Manuel Albares, afirm&oacute; esta semana que el Gobierno ha activado medidas preventivas y est&aacute; en contacto con las autoridades marroqu&iacute;es para &ldquo;disuadir&rdquo; una nueva entrada masiva a Ceuta, tras la convocatoria en redes sociales para el 23 de septiembre <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/julia-ferreras-rafael-borrego-agresion-coche-ceuta-enemigo-objetivo-batir_1_13524844.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la que se llama a cruzar de nuevo.</a> Seg&uacute;n dijo, hab&iacute;a mensajes en redes sociales que, &ldquo;por el momento, no est&aacute;n calando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de &ldquo;luchar contra la desinformaci&oacute;n&rdquo; en el lado marroqu&iacute; de la frontera, Exteriores lanz&oacute; una campa&ntilde;a para que los consulados y la Embajada en Rabat informen a su poblaci&oacute;n de que la entrada irregular a Ceuta y Melilla no implica &ldquo;ning&uacute;n derecho&rdquo; ni tampoco quedarse &ldquo;indefinidamente&rdquo; en Espa&ntilde;a y Europa. En este sentido, la Embajada de Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/refuerzo-alianza-marruecos-israel-eeuu-debe-inquietar-espana_129_13520867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Marruecos</a> ha pedido en redes sociales a los marroqu&iacute;es que &ldquo;no se dejen enga&ntilde;ar por la desinformaci&oacute;n&rdquo;, alegando que la sentencia del Supremo &ldquo;no modifica la ley sobre extranjeros&rdquo;, &ldquo;no declara ilegal el rechazo en la frontera&rdquo; y tampoco &ldquo;impide el retorno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n del d&iacute;a previo al 23 de agosto se ha traducido en la difusi&oacute;n de rumores de un posible intento de entrada por la frontera de Benz&uacute;, que no era tal, seg&uacute;n aseguran desde Interior. Una alerta lanzada por el Sindicato Unificado de Polic&iacute;a (SUP), que advert&iacute;a de un supuesto intento de salto de 800 personas en la zona de Benz&uacute;, result&oacute; ser una falsa alarma tras comprobarse la normalidad en la zona. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, José Enrique Monrosi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/espana-marruecos-refuerzan-frontera-nuevo-llamamiento-entrada-migrantes_1_13530155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albares se reunirá en Nueva York con su homólogo marroquí ante otro llamamiento para entrar a Ceuta: "Tomarán las medidas necesarias"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/albares-reunira-nueva-york-homologo-marroqui-llamamiento-entrar-ceuta-tomaran-medidas-necesarias_1_13527529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48857832-ed57-4a6c-94e8-c3363bef8a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x930y392.jpg" width="1200" height="675" alt="Albares se reunirá en Nueva York con su homólogo marroquí ante otro llamamiento para entrar a Ceuta: &quot;Tomarán las medidas necesarias&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hoy mismo he estado en contacto con mi homólogo marroquí para que tomen las medidas al respecto y lo que me van trasladando es que, por supuesto, ellos tomarán las medidas que sean necesarias", ha afirmado el ministro español, quien ha anunciado la reunión con Naser Burita en los márgenes de Naciones Unidas</p><p class="subtitle">España y Marruecos se preparan ante un nuevo llamamiento para entrar a Ceuta el 23 de septiembre
</p></div><p class="article-text">
        Hablan &ldquo;casi a diario&rdquo;. Y han quedado en verse esta semana en Nueva York para hablar de la situaci&oacute;n en Ceuta. El ministro de Exteriores espa&ntilde;ol, Jos&eacute; Manuel Albares, ha explicado este lunes por la tarde a los medios en la representaci&oacute;n de Espa&ntilde;a ante la ONU, que Marruecos tomar&aacute; las &ldquo;medidas necesarias&rdquo; para evitar otra entrada a Ceuta como la que ocurri&oacute; en julio, ante los rumores de que se est&aacute; preparando otra para este mi&eacute;rcoles, d&iacute;a de las elecciones legislativas en Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hablo con mi colega marroqu&iacute; pr&aacute;cticamente a diario&rdquo;, ha explicado Albares, &ldquo;y hemos acordado vernos aqu&iacute; presencialmente en Naciones Unidas a lo largo de esta semana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el ministro de Exteriores, &ldquo;el retorno de los migrantes irregulares que todav&iacute;a se encuentran en Ceuta ser&aacute; una parte importante de nuestra conversaci&oacute;n. Hemos quedado en vernos presencialmente para poder tener una conversaci&oacute;n serena, tranquila y que pueda tener el tiempo que queremos dedicarle a ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albares recuerda que al conocerse las noticias de la entrada del 30 de julio, lo &ldquo;primero&rdquo; que hizo fue &ldquo;entrar en contacto con &eacute;l y le traslad&eacute; varios mensajes. En primer lugar, que hab&iacute;a que movilizar tambi&eacute;n de su lado todos los medios que fueran necesarios para cortar ese flujo de personas, lo cual se consigui&oacute; hacia el final de la tarde, cuando los gendarmes marroqu&iacute;es pudieron acumular un n&uacute;mero suficiente de personas para cortarlo; y que todos aquellos que entraban irregularmente ten&iacute;an que regresar, como ocurri&oacute; con el 90%. Evidentemente, tenemos una legislaci&oacute;n que cumplir y unas sentencias judiciales, y lo que ocurri&oacute; ese d&iacute;a no ten&iacute;a que volverse a repetir&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El ministro ha explicado que &ldquo;de hecho, los d&iacute;as posteriores estuvimos siguiendo muy de cerca todos esos llamamientos sobre el 15 de agosto. Como ahora estamos siguiendo muy de cerca lo mismo. Y yo, desde luego, lo que le quiero decir es que entrar en Ceuta y Melilla irregularmente, ni da acceso a llegar a Europa, ni les va a permitir mantenerse indefinidamente en Ceuta y Melilla y, por lo tanto, que no arriesguen su dinero y su futuro, en muchas ocasiones su vida, como fue el caso el 30 de julio para muchos de ellos. Y que no se pongan en manos de las mafias que trafican con seres humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Albares, cada vez que habla con su contraparte, Marruecos le afirma que &ldquo;ellos van a colaborar en todo momento. Hoy mismo he estado en contacto con mi hom&oacute;logo marroqu&iacute; para que tomen las medidas al respecto y lo que me van trasladando es que, por supuesto, ellos tomar&aacute;n las medidas que sean necesarias. Y desde luego hemos solicitado la colaboraci&oacute;n a la prensa marroqu&iacute; para que difunda tambi&eacute;n los mensajes que est&aacute; difundiendo la Embajada y los consulados generales de Espa&ntilde;a en Marruecos, el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, y as&iacute; lo est&aacute;n haciendo tambi&eacute;n. Por lo tanto, lo que yo voy viendo es una la colaboraci&oacute;n al respecto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/albares-reunira-nueva-york-homologo-marroqui-llamamiento-entrar-ceuta-tomaran-medidas-necesarias_1_13527529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 01:11:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Insultos, agresiones y pistolas de balines: el germen que explotó en el ataque a la diputada en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mes-medio-acoso-ceuta-activistas-ong-germen-exploto-ataque-diputada-ceuti_1_13527290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71a94e6f-bf4a-4fae-aea1-3ade910178b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x827y286.jpg" width="1200" height="675" alt="Insultos, agresiones y pistolas de balines: el germen que explotó en el ataque a la diputada en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser parte de una ONG, o parecerlo, es un riesgo en Ceuta desde hace un mes y medio. Acercarse a una persona migrante, también. Ayudar o escuchar a alguno de los jóvenes marroquíes llegados a finales de julio a la ciudad autónoma acarrea insultos, agresiones y hostigamientos, según ha podido comprobar elDiario.es en el terreno</p><p class="subtitle">El audio que encendió la chispa que acabó en ataque a la diputada y los activistas en Ceuta: “Apoyan a ETA”</p></div><p class="article-text">
        El operativo policial acababa de evacuar del Puerto de Ceuta el veh&iacute;culo en el que viajaban <a href="https://www.eldiario.es/politica/audio-encendio-chispa-acabo-agresion-coche-diputada-ceuti-apoyan-eta_1_13526246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la diputada ceut&iacute; y los abogados, atacados</a> por decenas de personas en Ceuta. Entre risas, algunos vecinos comentaban los destrozos del Mercedes gris sobre el que se hab&iacute;an abalanzado, pero de cuyos ocupantes desconoc&iacute;an su identidad. Otros empezaban a reconocer, ya algo nerviosos, que no sab&iacute;an qui&eacute;nes se encontraban en su interior. Un hombre, con una trompeta en su mano, admit&iacute;a que una de las mujeres agredidas llevaba un bolso con la inscripci&oacute;n de la ONU. Cuando se les preguntaba por el motivo que desemboc&oacute; en la avalancha en contra del veh&iacute;culo, todos respond&iacute;an de una manera similar: &ldquo;Eran de esos de ONG&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rafael Borrego es un reconocido abogado y activista en defensa de los derechos humanos y quienes lo observaban desde la protesta a la entrada del Puerto asumieron que pertenec&iacute;a a una organizaci&oacute;n que ayuda a los migrantes en la ciudad. Eso fue suficiente para arremeter contra el coche en el que se introdujo, que en realidad pertenec&iacute;a a la diputada de Ceuta Ya Julia Ferreras, donde tambi&eacute;n viajaba una abogada experta en derechos humanos a nivel internacional, Sof&iacute;a C&aacute;novas. La Polic&iacute;a Nacional se encuentra investigando los hechos y dos agentes heridos por los manifestantes se han personado en la denuncia, seg&uacute;n fuentes ligadas a la investigaci&oacute;n. 
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                Un vecino ceutí retira con violencia el parabrisas del coche de la diputada Julia Ferreras de Ceuta YA.                            </span>
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        Ser parte de una ONG, o parecerlo, es un riesgo en Ceuta desde hace un mes y medio. Acercarse a una persona migrante, tambi&eacute;n. Ayudar o escuchar a alguno de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es llegados a finales de julio a la ciudad aut&oacute;noma acarrea insultos, agresiones y hostigamientos, seg&uacute;n ha podido comprobar elDiario.es en el terreno. Los ataques no proceden &uacute;nicamente de algunos vecinos ceut&iacute;es, tambi&eacute;n este medio ha presenciado este tipo de acoso por parte de agentes de la Polic&iacute;a Nacional o patrullas de militares. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbapjm6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Hay agentes y militares que han llamado &ldquo;guarra&rdquo; o &ldquo;perra&rdquo; a algunas voluntarias de los colectivos m&aacute;s criminalizados actualmente en Ceuta, No Name Kitchen y Brigadas de Apoyo Mutuo. &ldquo;Los insultos y vejaciones son constantes&rdquo;, dice una de las voluntarias, que prefiere no detallar su nombre. Las matr&iacute;culas de algunos de sus coches son difundidas por grupos de WhatsApp y, cuando alguien los ve, son increpadas al instante. Delante de elDiario.es, vecinos han llamado &ldquo;guarras&rdquo;, &ldquo;perroflautas&rdquo; y las han amenazado con destrozar su veh&iacute;culo, las han tachado de terroristas cuando solo iban a comprar agua o les han echado la ceniza encima mientras bloqueaban su labor. 
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                Un vehículo militar ocupado por miembros de Regimiento de Infantería del Ejército de tierra 9 ha bloqueado la puerta de la base de operaciones de la ONG No Name Kitchen.                            </span>
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        &ldquo;Tenemos pinchazos en las ruedas de veh&iacute;culos de nuestros voluntarios. Tenemos coches rajados. Hemos sufrido disparos con balines de pistolas de aire comprimido, lanzados desde edificios durante la distribuci&oacute;n de comida. Tambi&eacute;n alguna piedra&rdquo;, explica Ric Fern&aacute;ndez, coordinador de la ONG No Name Kitchen. La organizaci&oacute;n fue v&iacute;ctima de varias campa&ntilde;as de difamaci&oacute;n tras acusarla sin pruebas de haber repartido gas pimienta entre los migrantes. La organizaci&oacute;n denuncia tambi&eacute;n que algunos de los DNI de sus miembros se han &ldquo;filtrado en chats participados por polic&iacute;as&rdquo;. &ldquo;Una de las fotos en particular del DNI se ven las propias manos de la polic&iacute;a sujet&aacute;ndolo&rdquo;, denuncia Fern&aacute;ndez. 
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                Una de las activistas que pasó por Ceuta con la ONG No Name Kitchen enseña su rueda pinchada, después de que la foto de su coche y su matrícula circulase por distintos grupos de Whatsapp                            </span>
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        El pasado 12 de septiembre, una patrulla de cinco militares hostig&oacute; durante dos horas a activistas a esta ONG. Un veh&iacute;culo militar ocupado por miembros del Regimiento de Infanter&iacute;a del Ej&eacute;rcito de Tierra 9 bloque&oacute; la puerta de la base de operaciones de la organizaci&oacute;n que cada d&iacute;a realiza repartos de comida a migrantes en aquellos barrios a los que no llegan las ONG de mayor tama&ntilde;o. Durante dos horas, el veh&iacute;culo permaneci&oacute; a medio metro de la entrada al local, mientras uno de los militares hac&iacute;a comentarios a una de las activistas de la organizaci&oacute;n, que permanec&iacute;a all&iacute; para vigilar la sede. Uno de los uniformados lleg&oacute; a tirar ceniza de su cigarro encima de la voluntaria. M&aacute;s de una semana despu&eacute;s, en la madrugada de este lunes, tras la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de la Legi&oacute;n, un fuerte despliegue militar rode&oacute; la base del colectivo Brigadas de Apoyo Mutuo, seg&uacute;n varios v&iacute;deos a los que ha accedido elDiario.es. &ldquo;Nos llamaban guarras. Escup&iacute;an en el suelo mientras nos dec&iacute;an 'qu&eacute; asco&rdquo;, asegura una de las activistas que presenciaron los hechos denunciados. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Brigadas de Apoyo Mutuo -movimiento ciudadano asambleario que realiza curas, distribuye comida entre los migrantes y realiza rondas para vigilar ante posibles vulneraciones de derechos contra estos- denuncian un &ldquo;constante acoso&rdquo; por parte de patrullas de militares. &ldquo;Nos graban cuando quieren. Todo el rato. Recibimos vejaciones constantes. Por ejemplo, es habitual que despu&eacute;s de hacer una ronda con sus veh&iacute;culos, luego nos digan: 'Ya volveremos sin el uniforme'. A las mujeres nos suelen llamar 'guarras asquerosas'&rdquo;, detalla una de las voluntarias, mientras recorre la ciudad en busca de personas migrantes con hambre a los que entregar las raciones de comida que suele preparar durante el d&iacute;a. Su colectivo tambi&eacute;n trata de entretener a los marroqu&iacute;es, muchos menores, asentados en las naves del Tarajal, con sesiones de circo, entre otras acciones. Este medio ha preguntado al Ministerio de Defensa por este y otros asuntos relacionados con la actuaci&oacute;n de los militares pero por ahora no ha obtenido respuesta. 
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                Enfermeras de Brigadas atienden a migrantes heridos en uno de los asentamientos de migrantes en Ceuta                            </span>
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        A finales de agosto, decenas de personas pertrechadas con banderas de Espa&ntilde;a intentaron impedir el paso de los camiones de la Cruz Roja que llevan alimentos a los migrantes asentados en la zona de la playa del Trampol&iacute;n de Ceuta. Al grito de &ldquo;la Cruz Roja es una mafia&rdquo;, decenas de personas impidieron el 30 de agosto el acceso de un cami&oacute;n de la organizaci&oacute;n humanitaria a la playa del Trampol&iacute;n, uno de los puntos en los que la organizaci&oacute;n distribuye alimentos entre las personas migrantes. 
    </p><h2 class="article-text">Insultos a periodistas &ldquo;confundidos&rdquo; con ONG</h2><p class="article-text">
        Ese odio generalizado ha repercutido tambi&eacute;n en algunos periodistas, que son &ldquo;confundidos&rdquo; con personal de ONG cuando hablan con los migrantes o cuando cubren alguna de las actuaciones de los colectivos sociales. Este mi&eacute;rcoles, por ejemplo, elDiario.es se encontraba en las naves del Tarajal, donde adem&aacute;s de un Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) -que hace las veces de comisar&iacute;a- se encuentra un asentamiento de migrantes, cuando un furg&oacute;n de la UIP aceler&oacute;. Desde su interior, varios agentes pidieron de malas formas a la periodista que se apartase de la zona, cuando uno de ellos grit&oacute; con agresividad: &ldquo;&iexcl;Guarra!&rdquo;. Una vez que la reportera se identific&oacute; como periodista y pregunt&oacute; por qu&eacute; la insultaba, el agente neg&oacute; que lo hubiese hecho, rebaj&oacute; el tono y el veh&iacute;culo se retir&oacute;. Muy cerca hab&iacute;a varios activistas de las Brigadas de Apoyo Mutuo que, habituados a ese tipo de trato, interpretaron lo ocurrido: &ldquo;Pensaban que eras uno de nosotros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, la furgoneta de una fotoperiodista que colabor&oacute; con elDiario.es amaneci&oacute; la con varios rayones en una de sus puertas. Las l&iacute;neas, que parec&iacute;an esbozadas con una llave, conformaban una palabra: &ldquo;Puta&rdquo;.  
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                La furgoneta de una fotoperiodista es vandalizada y los rayones parecen conformar la palabra &quot;puta&quot;                            </span>
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        &ldquo;Creo que por mi est&eacute;tica, por mi manera de vestir c&oacute;moda, piensan que soy activista. Siento todo el rato las miradas. Hasta paso miedo simplemente yendo a comprar agua&rdquo;, dijo la fot&oacute;grafa a este medio, antes de decidir irse unos d&iacute;as a Marruecos para descansar del acoso recibido por, de nuevo, &ldquo;parecer de una ONG&rdquo; cuando en realidad es fot&oacute;grafa. La sospecha de formar parte de una organizaci&oacute;n de ayuda a los migrantes tambi&eacute;n ha motivado identificaciones policiales repentinas. &ldquo;Pensaba que eras una de esas activistas&rdquo;, dijo un guardia civil la semana pasada a esta periodista tras pedir la documentaci&oacute;n de malas maneras mientras hablaba con dos j&oacute;venes migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de &ldquo;confusi&oacute;n&rdquo; es la que result&oacute; este domingo en la agresi&oacute;n a la diputada ceut&iacute; y los abogados que la acompa&ntilde;aban. Pese a la confusi&oacute;n con la ONG navarra, la diputada ha hecho un alegato contra la violencia en la ciudad aut&oacute;noma. &ldquo;Nadie en ning&uacute;n momento podemos justificar ning&uacute;n acto de violencia, sea contra quien sea, ni contra la poblaci&oacute;n migrante, ni contra los activistas, ni contra los ceut&iacute;es&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; en declaraciones recogidas por elDiario.es tras presentar una denuncia ante la Polic&iacute;a por los hechos. &ldquo;Nos han agredido porque nos han confundido. Si hubi&eacute;semos sido parte de la ONG, no hubiese significado que hubiese estado bien. Si ven&iacute;an a repartir ayuda, no hay que escudarse en que se han confundido. Si hubi&eacute;semos sido nosotros los activistas navarros, tampoco hubiese estado bien&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a Borrego, a&uacute;n con el susto en el cuerpo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mes-medio-acoso-ceuta-activistas-ong-germen-exploto-ataque-diputada-ceuti_1_13527290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 20:03:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Insultos, agresiones y pistolas de balines: el germen que explotó en el ataque a la diputada en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Delitos de odio,Ceuta,ONGs,Inmigración,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Ferreras y Rafael Borrego, tras la agresión a su coche en Ceuta: "Éramos el enemigo, el objetivo a abatir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/julia-ferreras-rafael-borrego-agresion-coche-ceuta-enemigo-objetivo-batir_1_13524844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f27df6-018d-4919-93fa-cc606528787f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1008y303.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia Ferreras y Rafael Borrego, tras la agresión a su coche en Ceuta: &quot;Éramos el enemigo, el objetivo a abatir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diputada de Ceuta Ya y el activista de la Flotilla a Gaza señalan que el ataque a su vehículo comenzó después de que alguien le señalara a él como "proetarra" al confundirle con el miembro de una ONG navarra a los que estaba esperando la multitud</p><p class="subtitle">Decenas de personas destrozan en el puerto de Ceuta el coche de la diputada Julia Ferreras y el activista de la Flotilla Rafael Borrego: “Nos iban a matar”
</p></div><p class="article-text">
        Decenas de personas atacaron su coche en Ceuta en la tarde de este domingo tras ser &ldquo;confundidos&rdquo; con una ONG navarra que acud&iacute;a a la ciudad para el reparto de ayuda entre migrantes. El activista de la Flotilla Rafael Borrego y la diputada auton&oacute;mica Julia Ferreras relatan a elDiario.es el tenso momento que vivieron. &ldquo;Se agolparon sobre nosotros. Nos han tirado huevos, nos han tirado piedras, han reventado el cristal por alante, por atr&aacute;s, nos han abierto la puerta para meterse dentro&rdquo;, ha descrito Borrego.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nosotros nos ha pillado de paso all&iacute;, hemos sido el objetivo, el enemigo a abatir&rdquo;, asegura Ferreras. Pese a la confusi&oacute;n con la ONG navarra, la diputada hace un alegato contra la violencia en la ciudad aut&oacute;noma. &ldquo;Nadie en ning&uacute;n momento podemos justificar ning&uacute;n acto de violencia, sea contra quien sea, ni contra la poblaci&oacute;n migrante, ni contra los activistas, ni contra los ceut&iacute;es&rdquo;, a&ntilde;ade tras presentar una denuncia ante la Polic&iacute;a por los hechos. &ldquo;No est&aacute; justificada en ning&uacute;n momento, ni hacia m&iacute;, que no ten&iacute;a nada que ver con el asunto, pero ni siquiera hacia los activistas que ven&iacute;an de fuera&rdquo;, se&ntilde;ala. A la denuncia de Ferreras, Borrego y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/cargas-policiales-puerto-ceuta-agresion-decenas-personas-miembros-ong_1_13524691.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la abogada Sof&iacute;a C&aacute;novas, que viajaba con ellos</a>, se han sumado tres agentes de polic&iacute;a que participaron en el operativo y que alegan haber sufrido lesiones, seg&uacute;n han indicado a elDiario.es fuentes pr&oacute;ximas a la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto Borrego como Ferreras explican que quienes acud&iacute;an a esperar a la ONG navarra golpearon el coche, llegaron a abrir las puertas y destrozaron tanto la luna delantera como la trasera. Quienes estaban dentro tuvieron que desplegar un paraguas para parar el lanzamiento de objetos que segu&iacute;a llegando hacia ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ambos apuntan que recibieron el ataque que estaba preparado para la llegada de la ONG navarra, a la que tildaba de &ldquo;proetarra&rdquo;. &ldquo;Un se&ntilde;or se ha confundido. No s&eacute; a qu&eacute; se refer&iacute;a pero ha dicho 'este es uno de ellos, es uno de ellos, es un proetarra', toda la gente se ha echado encima de m&iacute;. Yo me he ido del tumulto como he podido, pero el coche al que me sub&iacute;a estaba al lado del tumulto&rdquo;, explica Borrego.
    </p><p class="article-text">
        El activista de la Flotilla a Gaza, que hab&iacute;a llegado a la ciudad unos d&iacute;as antes a documentar lo que all&iacute; ocurre, explica que recibieron la ayuda de un polic&iacute;a para poder salir del lugar de la agresi&oacute;n. &ldquo;Entr&oacute; en el veh&iacute;culo y tom&oacute; el volante para poder sacarlo de la zona&rdquo;, explic&oacute;. Borrego explica que otra pasajera del veh&iacute;culo sufri&oacute; cortes.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbapjm6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la denuncia que ha presentado Borrego ante la Polic&iacute;a y a la que ha tenido acceso este medio, todo comenz&oacute; cuando comenz&oacute; a grabar a un tumulto que se acercaba a un coche y un hombre &ldquo;de unos 60 o 65 a&ntilde;os&rdquo; le dijo: &ldquo;No me grabes&rdquo;. Fue el mismo individuo quien se dirigi&oacute; a la muchedumbre y avis&oacute;: &ldquo;Este es uno, este es uno de ellos&rdquo;. Entonces, gran parte de las personas empezaron a increparlo y a intimidarlo con insultos. El activista declar&oacute; que se subi&oacute; al veh&iacute;culo de Julia Ferreras, que intentaba avanzar por el &uacute;nico carril abierto al tr&aacute;fico, pero la conductora tuvo que detenerse porque la multitud estaba cortando el paso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ese momento, un gran n&uacute;mero de personas rode&oacute; el veh&iacute;culo, golpe&aacute;ndolo con patadas e increpando a los ocupantes, lanzando tambi&eacute;n huevos y piedras&rdquo;, tal y como consta en la denuncia. Uno de los atacantes &ldquo;golpe&oacute; la luna delantera del veh&iacute;culo por la parte derecha&rdquo;, la cual se rompi&oacute;. Unos minutos despu&eacute;s, &ldquo;algunas de las personas de la multitud lanzaron alg&uacute;n objeto contra la luna trasera del veh&iacute;culo, fractur&aacute;ndola&rdquo;, al igual que la delantera.
    </p><p class="article-text">
        Borrego declar&oacute; que la conductora, &ldquo;en todo momento, manifest&oacute; que se estaban equivocando de personas y que ella era una diputada de Ceuta Ya, haciendo caso omiso&rdquo; los asaltantes. Varios minutos despu&eacute;s, un agente de la Polic&iacute;a Nacional le indic&oacute; a la conductora que pasara de su asiento a la parte trasera del veh&iacute;culo y &eacute;l se subi&oacute; en el asiento del piloto. &ldquo;Finalmente, dicho agente, consigui&oacute; maniobrar con el veh&iacute;culo, marcha atr&aacute;s, consiguiendo salir del lugar en direcci&oacute;n contraria al tr&aacute;fico&rdquo; y condujo hasta el garaje privado de la diputada.
    </p><p class="article-text">
        Julia Ferreras tambi&eacute;n ha presentado una denuncia, a la que ha tenido acceso elDiario.es, en la que asegur&oacute; que durante el incidente, &ldquo;se identific&oacute; en reiteradas ocasiones como diputada de la Asamblea y como ciudadana de Ceuta, informando que estaban cometiendo un error&rdquo; a los atacantes, que no se detuvieron. Tambi&eacute;n, asegur&oacute; que los asaltantes &ldquo;profer&iacute;an todo tipo de amenazas&rdquo;, por lo que &ldquo;lleg&oacute; a sentir miedo por su integridad f&iacute;sica, pensando incluso que no pudieran salir de esa situaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras presentar la denuncia, la diputada reiter&oacute; a este peri&oacute;dico que pensaba que no iban a salir con vida del ataque contra su veh&iacute;culo. &ldquo;Han destrozado mi coche por completo. Han ca&iacute;do [encima del veh&iacute;culo] piedras, bloques, la luna trasera ha estallado. Han abierto el coche&rdquo;, detall&oacute;. Ferreras consider&oacute; que, en un primer momento, &ldquo;todo fue producto de una confusi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Cuando la turba ha venido hacia nosotros, yo me he identificado como diputada de Ceuta. Lo he gritado varias veces, que soy diputada de la Asamblea y que soy ceut&iacute;. Ha habido varias personas de esta ciudad que me han reconocido y han aprovechado para hacer lo que llevaban deseando desde hace mucho tiempo&rdquo;, afirm&oacute;, agregando que no es la primera vez que recib&iacute;a amenazas y que fue agredida. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/julia-ferreras-rafael-borrego-agresion-coche-ceuta-enemigo-objetivo-batir_1_13524844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 05:50:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julia Ferreras y Rafael Borrego, tras la agresión a su coche en Ceuta: "Éramos el enemigo, el objetivo a abatir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decenas de personas destrozan en el puerto de Ceuta el coche de la diputada Julia Ferreras y el activista de la Flotilla Rafael Borrego: "Nos iban a matar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cargas-policiales-puerto-ceuta-agresion-decenas-personas-miembros-ong_1_13524691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8658daa-5d8b-4f9c-85d6-20b1ef6cf05b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1165y279.jpg" width="1200" height="675" alt="Cargas policiales en el puerto de Ceuta tras un intento de agresión de decenas de personas a miembros de una ONG"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los manifestantes ceutíes han increpado al abogado y activista por su supuesta pertenencia a una ONG pamplonesa, tras lo que han tratado de agredirle lanzándole huevos y piedras y golpeando el vehículo de una diputada en el que se había refugiado y ante lo que ha tenido que intervenir la Policía Nacional</p><p class="subtitle">Julia Ferreras y Rafael Borrego, tras la agresión a su coche en Ceuta: “Éramos el enemigo, el objetivo a abatir”
</p></div><p class="article-text">
        Decenas de personas han lanzado huevos y piedras a un veh&iacute;culo de una diputada ceut&iacute; y en cuyo interior viajaba la diputada de la Asamblea de Ceuta Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y Sof&iacute;a C&aacute;novas, abogada internacional experta en derechos humanos. Los vecinos ceut&iacute;es concentrados esperaban en la entrada del Puerto a otros activistas de un colectivo de Pamplona, pero al ver al jurista malague&ntilde;o, uno de los integrantes de la Flotilla a Gaza, lo atacaron por considerar que era &ldquo;de una ONG&rdquo;. Aunque la pol&iacute;tica de Ceuta ya alert&oacute; a los manifestantes que era un cargo p&uacute;blico, continuaron golpe&aacute;ndola, seg&uacute;n los v&iacute;deos a los que ha tenido acceso elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres ocupantes del coche han confirmado a <a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que eran ellos quienes se encontraban en el coche gris sobre el que decenas de vecinos se han lanzado con huevos y piedras. &ldquo;Nos han reventado. Esto ha sido una burrada. Nos iban a matar&rdquo;, ha dicho Borrego en conversaci&oacute;n con <a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbapjm6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Los manifestantes estaban concentrados a la entrada del Puerto de Ceuta para &ldquo;recibir&rdquo; a varios activistas del colectivo pamplon&eacute;s Negu Gorriak/Derecho a techo, una organizaci&oacute;n anticapitalista que visitaba la ciudad con ayuda humanitaria y para denunciar las supuestas <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiones de militares contra los migrantes</a>, la que los vecinos han tachado de &ldquo;proetarras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los grupos de vecinos se hab&iacute;a corrido la voz de que es una organizaci&oacute;n &ldquo;proetarra&rdquo;, tras una publicaci&oacute;n en un medio digital derechista, por lo que se han concentrado para evitar su llegada a la ciudad bajo el grito: &ldquo;Somos caballas, no etarras&rdquo;.
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                    alt="Agentes de la Policía Nacional tratan de frenar a los ceutíes concentrados a la entrada del puerto de Ceuta."
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            <span class="title">
                Agentes de la Policía Nacional tratan de frenar a los ceutíes concentrados a la entrada del puerto de Ceuta.                            </span>
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        Antes de la llegada de los activistas, los manifestantes han increpado a varias personas que, dicen, eran &ldquo;de ONG&rdquo;. Una de las personas, el abogado Borrego, se introdujo en un coche gris, conducido por la diputada de Ceuta Ya Julia Ferreras, y decenas de activistas se lanzaron hacia &eacute;l. Gritaron, tiraron huevos y piedras e incluso golpearon el veh&iacute;culo de la diputada ceut&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha relatado el propio Rafael Borrego a <a href="https://www.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con posterioridad, el tumulto ha comenzado cuando el grupo de manifestantes ceut&iacute;es estaba concentrado a la entrada del puerto de Ceuta y ha empezado a increparle. &ldquo;Un se&ntilde;or se ha confundido. No s&eacute; a qu&eacute; se refer&iacute;a pero ha dicho 'este es uno de ellos, es uno de ellos, es un proetarra', toda la gente se ha echado encima de m&iacute;. Yo me he ido del tumulto como he podido, pero el coche al que me sub&iacute;a estaba al lado del tumulto&rdquo;, ha explicado Borrego tras presentar la denuncia.
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                    alt="El estado en el que ha quedado el vehículo de la diputada ceutí Julia Ferreras."
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            <span class="title">
                El estado en el que ha quedado el vehículo de la diputada ceutí Julia Ferreras.                            </span>
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        El abogado y activista ha detallado que el grupo de manifestantes han cortado el camino de salida del puerto y que &ldquo;la Polic&iacute;a estaba desbordada&rdquo;. &ldquo;Se agolparon sobre nosotros. Nos han tirado huevos, nos han tirado piedras, han reventado el cristal por alante, por atr&aacute;s, nos han abierto la puerta para meterse dentro&rdquo;, ha descrito Rafael Borrego a preguntas de elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Borrego tambi&eacute;n ha querido agradecer la actuaci&oacute;n de un agente de la Polic&iacute;a quien ha terminado por entrar en el veh&iacute;culo y sacar al activista y a la diputada ceut&iacute; Julia Ferreras de la zona y ha logrado evitar as&iacute; da&ntilde;os mayores. El abogado ha detallado que apenas hay que lamentar unos cortes superficiales en el brazo de su compa&ntilde;era provocados por la rotura violenta de la luna trasera del veh&iacute;culo a causa de una pedrada.
    </p><p class="article-text">
        La diputada en la Asamblea de Ceuta Julia Ferreras ha reprochado el uso de la violencia y ha declarado a elDiario.es que la violencia &ldquo;no est&aacute; justificada en ning&uacute;n momento, ni hacia m&iacute;, que no ten&iacute;a nada que ver con el asunto, pero ni siquiera hacia los activistas que ven&iacute;an de fuera&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Agentes de la Policía Nacional tratan de contener el avance de las decenas de manifestantes que trataban de agredir a los activistas en el puerto de Ceuta."
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            <span class="title">
                Agentes de la Policía Nacional tratan de contener el avance de las decenas de manifestantes que trataban de agredir a los activistas en el puerto de Ceuta.                            </span>
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        &ldquo;A nosotros nos ha pillado de paso all&iacute;, hemos sido el objetivo, el enemigo a batir, pero es que nadie en ning&uacute;n momento podemos justificar ning&uacute;n acto de violencia, sea contra quien sea, ni contra la poblaci&oacute;n migrante, ni contra los activistas, ni contra los ceut&iacute;es&rdquo;, ha a&ntilde;adido tras registrar tambi&eacute;n una denuncia ante la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ante los intentos de agresi&oacute;n, la Polic&iacute;a carg&oacute; contra los manifestantes y dispar&oacute; varias salvas al aire, a lo que algunos de los all&iacute; concentrados reaccionaron con enfado. &ldquo;Id al Trampol&iacute;n&rdquo;, les dec&iacute;an a los agentes en referencia al asentamiento de migrantes asentados en una de las playas ceut&iacute;es. Hay al menos una persona detenida, acusada de provocar da&ntilde;os al veh&iacute;culo y de atentado a la autoridad.
    </p><p class="article-text">
        El diputado en la Asamblea de Ceuta Mohamed Mustafa Ahmed ha denunciado <a href="https://www.facebook.com/mohaCeuta/posts/pfbid02fU8Q1wBVRFaFKV3SEtz3uZMBCAtUxeKU8GnZ49v8TycSuciLvZzN8rUs8Zh9CQaSl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una publicaci&oacute;n en la red social Facebook</a> el destrozo del veh&iacute;culo de su compa&ntilde;era Julia Ferreras, a la que ha acompa&ntilde;ado a comisar&iacute;a. &ldquo;Al pasar por el Puerto hace un rato, los manifestantes la han emprendido a golpes contra el veh&iacute;culo, lanz&aacute;ndoles de todo tanto a ella como a las dos personas que la acompa&ntilde;aban (y que, por cierto, nada tienen que ver con los activistas que llegaban hoy). Los videos muestran la violencia extrema que desprend&iacute;an. Sencillamente repugnante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y ahora, que Juan Vivas siga diciendo que el comportamiento est&aacute; siendo ejemplar&rdquo;, ha a&ntilde;adido el diputado de la ciudad aut&oacute;noma. El propio Rafael Borrego ha compartido los momentos de tensi&oacute;n en sus redes sociales.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DdhXnezqUF_/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n Coalici&oacute;n por Melilla tambi&eacute;n ha hecho p&uacute;blico <a href="https://www.facebook.com/cpmelilla/posts/pfbid0SLApDueyn2wfYun6spmd3kmqiD5Z1WU9Sc77NcDnw664U7eVYtxnSQjomhPBzQZgl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado en redes sociales</a> en el que ha enviado todo su apoyo y solidaridad a Ceuta Ya y a su diputada Julia Ferreras ante el violento ataque sufrido por un grupo de manifestantes que este grupo pol&iacute;tico describe como &ldquo;de extrema derecha&rdquo;. &ldquo;Ninguna protesta ni diferencia pol&iacute;tica justifica el acoso, la intimidaci&oacute;n o la violencia contra una representante p&uacute;blica&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        Esta protesta, movilizada a trav&eacute;s de redes sociales, llega despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/politica/centenares-ceuties-marchan-frontera-exigir-proteccion-marruecos-canalla-caballas_1_13524481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este mediod&iacute;a varios centenares de personas marchasen hacia el paso fronterizo de El Tarajal para reivindicar la espa&ntilde;olidad de Ceuta</a> y reclamar medidas de protecci&oacute;n de la frontera ante la crisis migratoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cargas-policiales-puerto-ceuta-agresion-decenas-personas-miembros-ong_1_13524691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 19:28:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decenas de personas destrozan en el puerto de Ceuta el coche de la diputada Julia Ferreras y el activista de la Flotilla Rafael Borrego: "Nos iban a matar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Inmigración,Cargas policiales,Agresiones,ONGs,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-investiga-presuntos-casos-malos-tratos-centro-acogida-ninas-migrantes-ceuta_1_13522288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1640b0e1-9dde-432e-8d7b-d3408a7800c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1217y713.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe puso este jueves en conocimiento de la Fiscalía de Menores posibles episodios reiterados de violencia física y psicológica, castigos, amenazas, insultos y problemas de acceso a atención sanitaria en un centro de menores tuteladas de la ciudad autónoma: "A muchas las pegan muchísimo, muchísimo"</p><p class="subtitle">Cientos de menores migrantes siguen por las calles del Príncipe sin acogida: “Están durmiendo a la intemperie”</p></div><p class="article-text">
        En las naves del Tarajal, que alojan a decenas de ni&ntilde;as y adolescentes que entraron en Ceuta a finales de julio, Hasna (nombre ficticio) cuenta que se estaba preparando para dormir cuando se dio cuenta de que le faltaba su almohada. Pregunt&oacute; por ella. La respuesta, seg&uacute;n detalla la joven a este medio y ha plasmado en una denuncia, fue que la menor estaba castigada. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;, pregunt&oacute;. Nadie se lo explic&oacute; y solamente permaneci&oacute; de pie mientras una trabajadora se dirig&iacute;a hacia ella de forma agresiva. Despu&eacute;s, asegura, comenz&oacute; la violencia: &ldquo;Me empez&oacute; a golpear en el pecho, una y otra vez&rdquo;, recoge un informe que ha sido presentado a la Fiscal&iacute;a, tras lo que el Ministerio P&uacute;blico ha decidido abrir una investigaci&oacute;n, seg&uacute;n han confirmado elDiario.es fuentes pr&oacute;ximas al departamento de menores de la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, 17 de septiembre, un informe puso en conocimiento de la Fiscal&iacute;a de Menores posibles episodios reiterados de violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, castigos, amenazas, insultos y problemas de acceso a atenci&oacute;n sanitaria. Entre las palabras que se repiten en los testimonios hay una especialmente recurrente: &ldquo;puta&rdquo;. Una de las j&oacute;venes cuenta que las despertaban entre gritos de &ldquo;putas&rdquo; o &ldquo;todas las putas de la calle nos las han juntado aqu&iacute;&rdquo;. Otra asegura que los insultos se repet&iacute;an incluso a la hora de dormir. La denuncia no convierte esos relatos en hechos probados y ser&aacute; la investigaci&oacute;n la que tenga que determinar qu&eacute; ocurri&oacute; dentro de los centros y las posibles responsabilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasna relata que termin&oacute; en el suelo, dolorida, mientras las dem&aacute;s chicas, sus compa&ntilde;eras de la nave, trataban de acercarse para socorrerla. No pudieron hacerlo. &ldquo;La persona que me estaba agrediendo les dec&iacute;a: &lsquo;No os acerqu&eacute;is a ella&rsquo;&rdquo;, explica. Permaneci&oacute; en el suelo, rodeada de sus compa&ntilde;eras, pero sin que ninguna pudiera ayudarla. Despu&eacute;s, seg&uacute;n su testimonio, hubo nuevos golpes. &ldquo;Ya no era consciente de m&iacute; misma. Perd&iacute; la noci&oacute;n de lo que estaba pasando&rdquo;. Hasna todav&iacute;a sigue dentro de ese centro y, pese a asegurar haber sufrido esta agresi&oacute;n, no ha presentado denuncia.
    </p><p class="article-text">
        El recurso en el que permanece Hasna es una de las dos instalaciones contiguas habilitadas en el Pol&iacute;gono de las Naves del Tarajal para alojar a las menores extranjeras no acompa&ntilde;adas que llegaron a Ceuta a finales de julio. Una de ellas est&aacute; gestionada por SAMU y la otra por Engloba, mientras que la tutela de las adolescentes corresponde a la Ciudad Aut&oacute;noma de Ceuta. Muchas hab&iacute;an pasado previamente m&aacute;s de un mes en asentamientos informales, entre ellos los de El Pr&iacute;ncipe y Sidi Embarek, antes de ser trasladadas a estos recursos a principios de septiembre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su relato coincide con los testimonios recopilados en torno a la situaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y adolescentes marroqu&iacute;es no acompa&ntilde;adas alojadas en las naves del Tarajal en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Hasna, la supuesta agresi&oacute;n no es el &uacute;nico episodio que relata desde dentro. La joven asegura que despu&eacute;s de lo ocurrido, intent&oacute; pedir auxilio a los responsables del centro. &ldquo;Les dije que me hab&iacute;an pegado, pero no quisieron escucharme&rdquo;, explica. Seg&uacute;n Hasna, una responsable le respondi&oacute;: &ldquo;&iquest;Est&aacute;s loca? Esto es Europa, no puedes venir aqu&iacute; a montar problemas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para contar lo que ocurre dentro de los centros aparece una y otra vez en los relatos de las j&oacute;venes, tanto de las denunciantes como de las que contin&uacute;an dentro del recinto tutelado. Los tel&eacute;fonos, especialmente, ocupan un lugar central. Para muchas de ellas son la &uacute;nica v&iacute;a inmediata para hablar con sus familias, explicar d&oacute;nde est&aacute;n o pedir ayuda fuera del centro. Una de las denunciantes, Firdaus (nombre ficticio) asegura que ten&iacute;an acceso a ellos durante periodos muy reducidos. &ldquo;No nos dejan los tel&eacute;fonos para no grabar la humillaci&oacute;n, la injusticia y la violencia que sufrimos&rdquo;, afirma. Seg&uacute;n su testimonio, en ocasiones dispon&iacute;an del m&oacute;vil apenas media hora cada varios d&iacute;as. Cuenta tambi&eacute;n que vio c&oacute;mo un miembro del personal empujaba a otra joven al suelo despu&eacute;s de que esta reclamara que le devolvieran el suyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el temor que describen las menores no se limita a quedarse sin tel&eacute;fono. Otra de las denunciantes asegura que se utilizaba su situaci&oacute;n administrativa como instrumento de presi&oacute;n y coerci&oacute;n. La joven relata que, cuando intentaban protestar, recib&iacute;an una advertencia: &ldquo;Si habl&aacute;is os vamos a llevar a Marruecos&rdquo;. Otra sostiene que las amenazaban con no cumplimentar correctamente su documentaci&oacute;n si no obedec&iacute;an. Precisamente, el escrito presentado ante Fiscal&iacute;a recoge que algunas menores no habr&iacute;an denunciado antes por amenazas relacionadas con sus solicitudes de residencia y con la posibilidad de ser devueltas a Marruecos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;A muchas las pegan much&iacute;simo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n coloca a las adolescentes en una posici&oacute;n especialmente fr&aacute;gil. No tienen familiares responsables de ellas en Espa&ntilde;a y dependen de los centros para dormir, comer, recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica, acceder a informaci&oacute;n o comunicarse con el exterior. Algunas desconocen el idioma y el funcionamiento de las instituciones espa&ntilde;oles y son precisamente las personas encargadas de su cuidado aquellas a las que algunos testimonios atribuyen los malos tratos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;tima (nombre ficticio) sigue dentro de uno de los centros situados en las naves del Tarajal. Su relato no parte de una agresi&oacute;n concreta sufrida en su piel, sino de lo que asegura ver y escuchar a su alrededor. &ldquo;A muchas las pegan much&iacute;simo, much&iacute;simo&rdquo;, cuenta en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habla de gritos, de compa&ntilde;eras que regresan heridas y de agresiones que describe como especialmente violentas. &ldquo;Un d&iacute;a nos dejaron salir y me encontr&eacute; con una amiga alojada en el otro centro. Ten&iacute;a golpes por todo el cuerpo&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros testimonios describen castigos que se prolongaban durante horas. Una de las menores denunciantes asegura que algunas chicas eran obligadas a pasar la noche de pie y habla de esposas met&aacute;licas colocadas en manos y pies. Seg&uacute;n su versi&oacute;n, determinadas educadoras impon&iacute;an los castigos mientras que el personal de seguridad ejecutaba las inmovilizaciones. El informe remitido a Fiscal&iacute;a pide comprobar precisamente si existieron inmovilizaciones, aislamientos o castigos prolongados y, en su caso, en qu&eacute; circunstancias se produjeron.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio se acumulan desde primeras horas de este viernes a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de la ciudad para ser identificados."
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            <span class="title">
                Decenas de menores que entraron irregularmente en Ceuta el pasado 30 de julio se acumulan desde primeras horas de este viernes a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de la ciudad para ser identificados.                            </span>
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        Uno de los relatos lleg&oacute; el mismo 17 de septiembre, horas despu&eacute;s de la entrega de la denuncia a la Fiscal&iacute;a. Una menor acababa de escapar del centro cuando cont&oacute; que las chicas recib&iacute;an instrucciones para permanecer en silencio cuando la Polic&iacute;a aparec&iacute;a cerca de las naves. &ldquo;Cuando ven&iacute;a la Polic&iacute;a cerraban las puertas y nos dec&iacute;an: &lsquo;Callaos&rsquo;&rdquo;, explica nerviosa en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es. &ldquo;Nos dec&iacute;an que, si ven&iacute;a la polic&iacute;a, no habl&aacute;ramos con ellos&rdquo;, a&ntilde;ade. La misma joven asegura tambi&eacute;n haber sido golpeada una noche delante de otras compa&ntilde;eras. Despu&eacute;s, cuenta, tuvo que permanecer de pie hasta las cinco de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Les dije que en los campamentos informales (en El Pr&iacute;ncipe y Sidi Embarek) nos trataban mejor aqu&iacute; (en referencia a las naves del Tarajal)&rdquo;, relata. La respuesta, seg&uacute;n su testimonio, fue recordarles cu&aacute;l deb&iacute;a ser su posici&oacute;n dentro del centro: &ldquo;Ten&eacute;is que dar gracias a Dios por estar aqu&iacute;. Os estamos haciendo un favor. Callaros, no queremos o&iacute;ros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios que llegan desde dentro de los centros contrastan con las expectativas con las que algunas j&oacute;venes dicen haber entrado en los centros. Tras semanas de incertidumbre, esperaban comenzar a estudiar, regularizar su situaci&oacute;n y dejar atr&aacute;s la precariedad de los asentamientos informales. &ldquo;Pens&aacute;bamos que &iacute;bamos a estudiar&rdquo;, cuenta una de las denunciantes. &ldquo;No podemos aguantar porque esto va a m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay denuncias relacionadas con la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Una menor habla de compa&ntilde;eras enfermas que, seg&uacute;n sostiene, no eran trasladadas al hospital y cita casos de j&oacute;venes con problemas de salud que reclamaban asistencia sin obtenerla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denuncia solicita ahora que las menores puedan declarar por separado y sin personal de los centros delante, que se protejan las im&aacute;genes de videovigilancia y las pruebas de posibles lesiones. Adem&aacute;s, reclama que aquellas j&oacute;venes que puedan encontrarse en riesgo sean protegidas y que se investigue a las personas concretamente se&ntilde;aladas en los testimonios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los testimonios dibujan una paradoja dif&iacute;cil de ignorar: las j&oacute;venes llegaron a esos recursos porque, como menores sin familiares que pudieran hacerse cargo de ellas, necesitaban protecci&oacute;n. Algunas cuentas ahora que fue precisamente all&iacute; donde comenzaron a tener miedo. Una de las denunciantes lo explica de otra forma. Cuando consigui&oacute; salir del centro, record&oacute; que dentro quedaban muchas m&aacute;s. &ldquo;Nos hemos fugado en nombre de todas ellas&rdquo;, dijo. &ldquo;No queremos salvarnos solas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes informaci&oacute;n sobre este asunto u otros casos similares, puedes escribirnos a nuestro correo confidencial pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-investiga-presuntos-casos-malos-tratos-centro-acogida-ninas-migrantes-ceuta_1_13522288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 03:32:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía investiga presuntos casos de malos tratos en un centro de acogida de niñas migrantes en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Menores,Migrantes,Fiscalía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los migrantes que se quedaron fuera del campamento del puerto de Ceuta: "La playa no parece más vacía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-quedaron-fuera-campamento-puerto-ceuta-playa-no-parece-vacia_1_13521871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1874110-873f-4c83-bcf9-1a2594081f07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x772y484.jpg" width="1200" height="675" alt="Los migrantes que se quedaron fuera del campamento del puerto de Ceuta: &quot;La playa no parece más vacía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a que 1.700 personas han sido trasladadas al nuevo campamento habilitado por el Gobierno en el puerto, la actuación no parece haber reducido de forma visible el asentamiento de la playa del Trampolín, el más grande de migrantes en Ceuta</p><p class="subtitle">Concluye el traslado de 1.700 migrantes al puerto de Ceuta: “Queremos estar seguros en el campamento”</p></div><p class="article-text">
        Tirados en el suelo, con camisetas o sudaderas para protegerse del sol, sin agua que beber ni nada que comer, a&uacute;n dibujaban con sus dedos la uve de la victoria. Annas ocultaba su cara con su brazo y, agotado, a&uacute;n guardaba ilusi&oacute;n por lograr dormir esta noche en una cama bajo las carpas instaladas por el Gobierno en el puerto de Ceuta. A Kamal se le cerraban los ojos mientras esperaba las indicaciones de la Polic&iacute;a Nacional para seguir el camino hacia el campamento como el resto de sus compa&ntilde;eros. La pierna infectada de Ahmed le impidi&oacute; correr tanto como sus compa&ntilde;eros y, en su silla de ruedas, esperaba en la playa una nueva se&ntilde;al de los agentes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los polic&iacute;as volvieron a dirigirse a ellos, el mensaje no fue el esperado. El centro estaba lleno. Las 1.700 camas desplegadas bajo unas grandes lonas blancas ya hab&iacute;an sido ocupadas. Y ellos no dormir&iacute;an en ellas.
    </p><p class="article-text">
        Si seis horas antes miles de personas corr&iacute;an en&eacute;rgicas hacia el puerto, ahora cientos de ellos caminaban desfondados y sin fuerzas para emitir queja alguna. Su mirada contaba lo poco que les apetec&iacute;a hablar y sus ojeras describ&iacute;an una noche sin apenas horas de sue&ntilde;o ante los rumores de un desalojo que no fue como imaginaban. Andaban cabizbajos hacia el mismo lugar del que salieron poco antes de las siete de la ma&ntilde;ana cuando celebraban ilusionados su traslado a un centro de acogida. Pero sus plazas fueron insuficientes para albergar a los migrantes que tuvieron la opci&oacute;n de intentar entrar al campamento; mucho menos a los miles de marroqu&iacute;es que aspiraban a ello, repartidos por los asentamientos de Ben&iacute;tez y Trampol&iacute;n.
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                Un migrante pasea por una de las calles improvisadas en la playa Benítez /// Samuel Vega.                            </span>
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        Annas empujaba la silla de Ahmed como lo ha hecho durante los ocho d&iacute;as en que su amigo lleva postrado en ella. Lo que primero fue una herida pas&oacute; a ser una infecci&oacute;n que empez&oacute; a inflamar su pierna y, ahora, se extiende hasta la rodilla. &ldquo;Me duele mucho, no puedo andar, est&aacute; muy hinchada. Me han dicho que quiz&aacute; tengan que operarme, pero siento que no me la est&aacute;n mirando bien... Yo no pod&iacute;a correr como el resto, y por eso tuve que pasar horas en la playa, con la esperanza de que alguien viniese a por m&iacute;, pero no fue as&iacute;&rdquo;, dice el hombre, decepcionado. &ldquo;Necesito ir a un albergue. Me duele mucho la pierna. Tengo cita con el m&eacute;dico hoy y muchas veces no puedo ir porque no puedo ir andando ni tengo dinero para pagar un taxi. Estoy agotado&rdquo;, dice el marroqu&iacute;, ya de vuelta en la chabola en la que duerme desde hace semanas. 
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                Ahmed, en una silla de ruedas por sus problemas en el tobillo.                            </span>
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        Se toca la pierna de vez en cuando durante la conversaci&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; muy caliente&rdquo;, dice. &ldquo;Me da mucho miedo que tengan que amput&aacute;rmela. &iquest;Crees que puede ocurrir?&rdquo;, pregunta Ahmed. La herida que acab&oacute; infectada hasta impedirle caminar le complica a&uacute;n m&aacute;s su, ya de por s&iacute;, precaria vida en el asentamiento de Ben&iacute;tez.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;No puedo ir al ba&ntilde;o sin ayuda. Suelo tener que ir muy lejos, a buscar ba&ntilde;os para discapacitados&rdquo;, se queja. Se&ntilde;ala a Annas, el joven que le ayuda en cada visita al ba&ntilde;o, compra de medicinas y cita m&eacute;dica. Cuando comenz&oacute; el traslado de migrantes al campamento del puerto, &eacute;l estaba despierto. Podr&iacute;a haber corrido junto al resto de compa&ntilde;eros y, lo m&aacute;s seguro, habr&iacute;a conseguido dormir esta noche bajo techo. Decidi&oacute; no intentarlo; opt&oacute; por ir al ritmo de Ahmed y esperar junto a su silla de ruedas.
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                    alt="El primer grupo de migrantes procedentes de los asentamientos de las playas de Ceuta llega al primer cordón policial y se preparan para continuar el traslado al puerto"
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                El primer grupo de migrantes procedentes de los asentamientos de las playas de Ceuta llega al primer cordón policial y se preparan para continuar el traslado al puerto                            </span>
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        &ldquo;Podr&iacute;a estar ahora mismo en el centro, pero no me quiero separar de &eacute;l. No le voy a abandonar ahora. Deber&iacute;a haber hueco para casos as&iacute;, que est&aacute;n enfermos y no pueden correr para conseguir entrar en el centro, porque ellos son los que m&aacute;s lo necesitan&rdquo;, dice el joven con preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Kamal suele dormir en la playa del Trampol&iacute;n, pero los rumores sobre un traslado al campamento del puerto le empujaron a dormir unas pocas horas y caminar hasta el paseo mar&iacute;timo de Ben&iacute;tez. Sospechaba, como cientos de migrantes, que el operativo policial para realojarles empezar&iacute;a en esa playa, dado que el n&uacute;mero de personas que pernoctan en el asentamiento m&aacute;s simb&oacute;lico de la crisis en Ceuta superaba con creces las plazas del nuevo campamento.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Espero que nos veamos en el campo&rdquo;, dijo el marroqu&iacute;, en perfecto espa&ntilde;ol, pues vivi&oacute; en Espa&ntilde;a durante a&ntilde;os, antes de empezar a caminar hacia el lugar donde pretend&iacute;a quedarse. 
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            <span class="title">
                Un migrante descansa en el asentamiento del trampolín                            </span>
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        Horas despu&eacute;s, elDiario.es se lo encontr&oacute; de nuevo en el asentamiento del Trampol&iacute;n. &ldquo;Pues aqu&iacute; sigo&rdquo;, dijo tom&aacute;ndoselo con humor mientras reconoc&iacute;a su fuerte decepci&oacute;n. &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; ha pasado. Llevaba ah&iacute;, atento, desde las 4 de la ma&ntilde;ana, pero de repente apareci&oacute; much&iacute;sima gente que no s&eacute; de donde sali&oacute;&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un momento dado, al descontrolarse, a algunos nos ech&oacute; la Polic&iacute;a m&aacute;s para atr&aacute;s. Estaba en el &uacute;ltimo grupo y, despu&eacute;s de pasar horas al sol, con much&iacute;sima sed, nos dijeron que no cab&iacute;amos, que estaba lleno&rdquo;. A su lado, otro chico se r&iacute;e de s&iacute; mismo al contar que este fue el tercer traslado en que se queda a las puertas de entrar en uno de los centros gubernamentales. &ldquo;Creo que no lo voy a intentar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Annas posa ante la cámara después de haber tenido &quot;mala suerte&quot; durante el traslado de migrantes desde las playas de Ceuta al puerto."
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            <span class="title">
                Annas posa ante la cámara después de haber tenido &quot;mala suerte&quot; durante el traslado de migrantes desde las playas de Ceuta al puerto.                            </span>
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        Hab&iacute;a salido uno de los primeros con direcci&oacute;n al puerto, pero Annas tuvo mala suerte. Cuando los agentes dividieron el grupo para controlar a las miles de personas que intentaban lograr una plaza en el nuevo campamento, la polic&iacute;a le orden&oacute; ir para atr&aacute;s. &ldquo;Estaba delante, en uno de los laterales. De repente, nos mandaron irnos para atr&aacute;s a quienes estabamos ah&iacute;&rdquo;, recuerda el joven marroqu&iacute;. En los &uacute;ltimos minutos del traslado, Annas estaba sentado entre uno de los &uacute;ltimos grupos que esperaban alcanzar el campo, pero no tuvo suerte. &ldquo;Nos han dicho que nos fu&eacute;semos, que ya nos enteraremos si abren otro centro&rdquo;. Una hora m&aacute;s tarde, sus compa&ntilde;eros cocinaban la comida en las escondidas tiendas de su asentamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el desalojo, los asentamientos de Trampol&iacute;n y Ben&iacute;tez continuaron con su rutina habitual y apenas se percib&iacute;a cambio alguno. &ldquo;Seguimos siendo much&iacute;simos, no entiendo de d&oacute;nde han salido las 1.700 personas&rdquo;, comenta Kamal. En los entresijos de las chabolas, elDiario.es encuentra algunas vac&iacute;as. Mohamed se&ntilde;ala varias tiendas abandonadas por sus vecinos de madrugada para conseguir una plaza en el campo. &ldquo;No han vuelto, lo han conseguido&rdquo;, explica mientras cocina la comida en el lugar del que no logra salir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo ni me enter&eacute;, estaba dormido&rdquo;, a&ntilde;ade. Pese a la salida de algunas personas del Trampol&iacute;n, la actividad del campamento es similar a la de d&iacute;as anteriores, lo que evidencia el contraste entre las cifras oficiales de migrantes en Ceuta que maneja el Gobierno con la realidad del terreno. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una tienda vacía, cuyo dueño ha conseguido entrar en el centro del puerto de Ceuta durante el traslado de este viernes, según uno de sus vecinos en el asentamiento."
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                Una tienda vacía, cuyo dueño ha conseguido entrar en el centro del puerto de Ceuta durante el traslado de este viernes, según uno de sus vecinos en el asentamiento.                            </span>
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        Mientras ellos contin&uacute;an su complicada rutina en el asentamiento de Ben&iacute;tez, en condiciones de insalubridad y con solo una comida al d&iacute;a, 1.700 migrantes se han asentado en el campamento. Colocados en fila, decenas de j&oacute;venes han entrado en el recinto vallado, donde les esperaba el personal de Samu para colocar sus pulseras identificativas y cachearles antes de su acceso definitivo. &ldquo;Hala Madrid&rdquo;, dec&iacute;a uno de ellos, una manera de expresar su alegr&iacute;a y agradecimiento por ser acogido en un espacio digno m&aacute;s de un mes y medio despu&eacute;s de la crisis migratoria.
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            <span class="title">
                Una peluquería improvisada en la playa de El Trampolín                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-quedaron-fuera-campamento-puerto-ceuta-playa-no-parece-vacia_1_13521871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los migrantes que se quedaron fuera del campamento del puerto de Ceuta: "La playa no parece más vacía"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FOTOS | Cargas policiales, carreras y mucha tensión: las imágenes del traslado de migrantes al puerto de Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-cargas-policiales-carreras-tension-imagenes-traslado-migrantes-puerto-ceuta_3_13520613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1387bae1-f9df-40b5-ba0c-f55700b17ac1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1088y645.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | Cargas policiales, carreras y mucha tensión: las imágenes del traslado de migrantes al puerto de Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acceso de los migrantes que dormían en asentamientos informales en Ceuta a las carpas habilitadas en el puerto se ha producido entre momentos de tensión con la policía por conseguir una de las plazas disponibles. Al menos tres personas han resultado heridas </p><p class="subtitle">En marcha el traslado de migrantes al puerto de Ceuta: “Queremos estar seguros en el campamento” </p></div><p class="article-text">
        Los miles de migrantes que malviv&iacute;an desde hace m&aacute;s de un mes en los asentamientos de las playas de Trampol&iacute;n y Ben&iacute;tez se trasladaron finalmente al campamento levantado por el Gobierno en el puerto de Ceuta. El desplazamiento comenz&oacute; la noche del viernes entre los nervios de algunas personas migrantes, preocupadas por no conseguir una de las 1.700 plazas que alberga el nuevo campo, pues eran m&aacute;s de 3.000 las que dorm&iacute;an en los asentamientos de Ben&iacute;tez y Trampol&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes muestran la espera de los migrantes, que se vuelve m&aacute;s tensa conforme pasan las horas y culmina con una carga policial que dej&oacute; al menos tres heridos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-cargas-policiales-carreras-tension-imagenes-traslado-migrantes-puerto-ceuta_3_13520613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 12:16:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[FOTOS | Cargas policiales, carreras y mucha tensión: las imágenes del traslado de migrantes al puerto de Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,Cargas policiales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Concluye el traslado de 1.700 migrantes al puerto de Ceuta: “Queremos estar seguros en el campamento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empieza-traslado-migrantes-asentados-playa-benitez-campamento-puerto-ceuta_1_13519520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196e0a90-3575-417f-956a-8d0e6dfa50fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Concluye el traslado de 1.700 migrantes al puerto de Ceuta: “Queremos estar seguros en el campamento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades desplazan a migrantes que se encontraban en las playas tras el aval de la Audiencia Nacional al nuevo campamento</p><p class="subtitle">La Audiencia Nacional permite al Gobierno abrir el campamento para acoger migrantes en el Puerto de Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        Llevaban preparados desde hace d&iacute;as. No sab&iacute;an los detalles, pero los miles de migrantes que malviv&iacute;an desde hace m&aacute;s de un mes en los asentamientos de las playas de Trampol&iacute;n y Benitez esperaban el traslado al campamento levantado por el Gobierno en el puerto de Ceuta. Divisaban en el horizonte las grandes carpas instaladas en el muelle y preguntaban a todo el que ve&iacute;an que cu&aacute;ndo podr&iacute;an dormir bajo una de ellas. Este viernes, tras la luz verde de la Audiencia Nacional, ha empezado el ansiado traslado. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la Polic&iacute;a ha comenzado dividir por grupos a los migrantes para ir acerc&aacute;ndolos al campamento, han aumentado los nervios entre algunas de las personas migrantes, temerosas de quedarse sin plaza. El nuevo campo tiene capacidad para 1.700 personas, mientras que se calcula que los asentamientos de Ben&iacute;tez y Trampol&iacute;n puede superar los 3.000. En un momento del traslado, la Polic&iacute;a Nacional ha empezado a cargar contra el gran grupo de personas, a quienes ha golpeado con las defensas y han disparado varias salvas lo que ha aumentado la tensi&oacute;n entre los migrantes. 
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                La policía carga contra los migrantes durante el traslado                            </span>
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        Al menos tres migrantes han resultado heridos, seg&uacute;n ha comprobado en el terreno <a href="https://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Uno de ellos, con la cara ensangrentada, ha logrado acceder hasta la segunda zona donde la Polic&iacute;a est&aacute; acumulando a los desalojados. Otro caminaba hacia all&iacute; a duras penas, con sus manos en la tripa, doblado por el aparente dolor. Acompa&ntilde;ado por dos miembros de la ONG que gestionar el campamento, Samu, ha tenido que sentarse en el suelo ante la dificultad para caminar.
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                Varias personas esperando el traslado durante las cargas de la Policía Nacional                            </span>
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        Acompa&ntilde;ados por un despliegue policial no tan numeroso como el esperado, centenares de migrantes se han empezado agrupar en el momento en el que varios furgones y veh&iacute;culos policiales han comenzado a aparecer en los alrededores de la playa de Ben&iacute;tez. Decenas de personas que habitualmente dorm&iacute;an en la playa colindante, en el simb&oacute;lico asentamiento de Trampol&iacute;n, dorm&iacute;an en este punto ante la sospecha de que el primer desalojo se produjese desde aqu&iacute;. Y as&iacute; ha sido. 
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                Decenas de migrantes durante el comienzo del traslado al campamento del puerto de Ceuta.                            </span>
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        Su destino es el campamento temporal m&aacute;s grande de los habilitados por el Gobierno en Ceuta, con un total de 1.700 plazas. Despu&eacute;s de no haber recibido la luz verde del Gobierno local de Juan Vivas, el Ministerio de Transportes tom&oacute; el control del puerto y orden&oacute; la instalaci&oacute;n de dos campos. El mi&eacute;rcoles, la Audiencia Nacional acept&oacute; temporalmente las medidas cautelares solicitadas por el Sindicato Unificado de Polic&iacute;a (SUP), pero finalmente fueron levantadas este jueves.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las obras contin&uacute;an en este campamento temporal y los operarios siguen trabajando en su acondicionamiento, los primeros migrantes ya han empezado a sentarse en una de las primeras grandes carpas del puerto. Colocados en fila, decenas de j&oacute;venes han entrado en el recinto vallado, donde les esperaba el personal de Samu para colocar sus pulseras identificativas y cachearles antes de su acceso definitivo. &ldquo;Hala Madrid&rdquo;, dec&iacute;a uno de ellos, una manera de expresar su alegr&iacute;a y agradecimiento por ser acogido en un espacio digno m&aacute;s de un mes y medio despu&eacute;s de la crisis migratoria.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xb9fjfe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Vamos al campo?&rdquo;, dec&iacute;a Zacar&iacute;as. Caminaba con la masa por si acaso, pero a&uacute;n sin saber si hoy el d&iacute;a. Confirmado la raz&oacute;n del despliegue policial, el joven marroqu&iacute; empez&oacute; a abrazar a sus amigos. Llevaba cuatro semanas durmiendo a la intemperie. &ldquo;Hay problemas, hace mucho fr&iacute;o, nos gustar&iacute;a estar seguros en el campamento&rdquo;, dec&iacute;a el hombre, procedente de Nador.
    </p><p class="article-text">
        Otros traslados anteriores, como el de Loma Colmenar, pill&oacute; a muchos por sorpresa. Despu&eacute;s de que el despliegue policial les despertase de madrugada, preguntaban asustados si ser&iacute;an expulsados a Marruecos. Este no ha sido as&iacute;. Con el ejemplo de desalojos anteriores, decenas de migrantes hac&iacute;an guardia en los alrededores de la playa de Ben&iacute;tez. Los veh&iacute;culos policiales les pusieron en alerta, pero los migrantes trataban de confirmar si su presencia se deb&iacute;a a su reubicaci&oacute;n al campamento temporal o a cualquier otra razon. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Traslado de personas migrantes desde  la playa de Benitez.                            </span>
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        Los vehiculos de los GRS de la Guardia Civil fueron los primeros en llegar, lo que moviliz&oacute; a otros cientos de personas que dorm&iacute;an en las caba&ntilde;as levantadas en la playa de Benitez. Los antidisturbios de la Polic&iacute;a Nacional, sin embargo, no hab&iacute;an aparecido cuando no se pudo esperar m&aacute;s. Ante el nerviosismo y la mayor concentraci&oacute;n de personas a la espera de caminar hacia el campo, el operativo arranc&oacute; con muchos menos efectivos que los exigidos en un dispositivo como este, menos que en el traslado de los 800 migrantes asentados en Loma Colmenar. As&iacute;, cientos de j&oacute;venes marroqu&iacute;es se han agrupado y los guardias civiles movilizados solo pod&iacute;an dirigir a la masa de personas, mucho m&aacute;s desorganizada que en anteriores ocasiones. En un momento dado, cientos de personas comenzaron a correr, a sabiendas que no hay plazas suficientes para todos, con el objetivo de colocarse entre los primeros en llegar al campamento.
    </p><p class="article-text">
        La decena de furgones de antidisturbios de la Polic&iacute;a Nacional lleg&oacute; cuando cientos de migrantes ya estaban en la entrada del puerto. Entonces, los agentes comenzaron a controlar al enorme grupo de personas, a los que comenzaron a pedir que se sentasen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empieza-traslado-migrantes-asentados-playa-benitez-campamento-puerto-ceuta_1_13519520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 05:36:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Concluye el traslado de 1.700 migrantes al puerto de Ceuta: “Queremos estar seguros en el campamento”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 90 organizaciones denuncian agresiones "sistemáticas" de "autoridades" a migrantes en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/90-organizaciones-denuncian-agresiones-sistematicas-autoridades-migrantes-ceuta_1_13517663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875a5b38-579a-43e1-94fa-fbcf1226f7d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1347y682.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 90 organizaciones denuncian agresiones &quot;sistemáticas&quot; de &quot;autoridades&quot; a migrantes en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONG Border Resistance asegura que decenas de personas relatan un clima de palizas recurrentes, hostigamiento y desatención en las calles de la ciudad autónoma</p><p class="subtitle">El Gobierno abrirá una investigación sobre las denuncias de palizas a migrantes en Ceuta por parte de militares </p></div><p class="article-text">
        La ONG Border Resistance, que trabaja en la defensa de las personas migrantes y solicitantes de asilo en la regi&oacute;n del Mediterr&aacute;neo y el Gran S&aacute;hara, ha publicado un comunicado, suscrito por otras 90 organizaciones y partidos pol&iacute;ticos, en el que denuncia, bas&aacute;ndose en &ldquo;decenas de testimonios directos de v&iacute;ctimas migrantes&rdquo;, el violento trato al que sistem&aacute;ticamente se est&aacute;n viendo sometidos los migrantes que siguen en la calle en Ceuta tras cruzar la frontera el 30 y 31 de julio, en l&iacute;nea con el relato de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias de agresiones por militares revelado por elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        El escrito asegura que hay un ensa&ntilde;amiento espec&iacute;fico con personas del movimiento LGTBIQ+: &ldquo;Varias describen haber recibido pu&ntilde;etazos, golpes con porras en el rostro hasta la hinchaz&oacute;n del ojo, golpes posteriores con objetos contundentes, patadas en el pecho y golpes en las manos hasta dejarlas amoratadas y con sensaci&oacute;n de ardor. Estas agresiones ocurren a menudo tras haber sido expulsadas las personas de los centros de acogida, quedando obligadas a dormir en la calle sin ninguna protecci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones recopiladas indican que las personas <em>queer</em> est&aacute;n expuestas &ldquo;a una violencia redoblada en el espacio p&uacute;blico, donde nadie se atreve a intervenir, y que no pueden, a diferencia de otras personas, refugiarse en ning&uacute;n lugar sin volver a ser blanco de ataques&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denuncia describe una actuaci&oacute;n regular y planificada. &ldquo;Por la noche, en general, llegan patrullas en coche entre gritos e insultos constantes&rdquo;, se&ntilde;ala el texto, que incide en que &ldquo;la violencia m&aacute;s intensa se produce al amanecer (entre las 2 h y las 4:30 h), cuando se irrumpe repentinamente y sin previo aviso en los lugares donde duermen las personas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, contin&uacute;a el relato, se las despierta &ldquo;con golpes directos de porra, o primero con una linterna y luego con la porra; se les patea con botas de combate pesadas; los lugares donde duermen son rodeados por un gran n&uacute;mero de agentes; se ordena a las v&iacute;ctimas levantarse e irse de inmediato, se golpea a quienes no obedecen; y se destruyen o da&ntilde;an sus pertenencias (colchones, cartones, equipaje)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las agresiones se reducen durante el d&iacute;a, &ldquo;pero se reanuda de inmediato en cuanto las v&iacute;ctimas se alejan de los voluntarios o periodistas que las acompa&ntilde;an&rdquo;, censura el escrito.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios describen un patr&oacute;n de agresiones que buscan evitar la m&aacute;xima gravedad, seg&uacute;n el comunicado: &ldquo;Golpes en la cabeza con una intensidad relativamente menor en comparaci&oacute;n con las piernas [...] Golpes en el est&oacute;mago, el vientre y la espalda&rdquo;, o directamente en el rostro, la zona p&uacute;bica y los genitales, adem&aacute;s de fracturas o lesiones en las manos y las mu&ntilde;ecas hasta inutilizar su movimiento&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n tambi&eacute;n asegura haber documentado amenazas a personas que no saben nadar para que se adentren en el mar, intentos de ahogamiento y palizas a quienes huyen a nado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las agresiones de &ldquo;autoridades p&uacute;blicas&rdquo;, cuya adscripci&oacute;n no precisa, la nota afirma que &ldquo;personas de la poblaci&oacute;n local roc&iacute;an gas lacrim&oacute;geno directamente en los ojos&rdquo;, a veces tras atraer a la v&iacute;ctima ofreci&eacute;ndole falsamente ayuda. Tambi&eacute;n es com&uacute;n que se confisquen tel&eacute;fonos m&oacute;viles y auriculares, o incluso el robo de dinero directamente de los bolsillos tanto por autoridades como por &ldquo;ladrones callejeros&rdquo;, siempre seg&uacute;n los relatos recogidos por la ONG. Tambi&eacute;n se registran negativas de &ldquo;cl&iacute;nicas y hospitales&rdquo; a atender a personas con heridas infectadas.
    </p><h2 class="article-text">Acusaciones contra Marruecos</h2><p class="article-text">
        El comunicado es muy cr&iacute;tico tambi&eacute;n con la reacci&oacute;n al masivo cruce de migrantes del lado marroqu&iacute;, con procesos penales y condenas sumarias sin que los acusados dispusiesen de asistencia jur&iacute;dica, adem&aacute;s de retrasos a la hora de entregar los cad&aacute;veres de los que fallecieron durante el cruce a sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las violencias documentadas a trav&eacute;s de estos testimonios no pueden entenderse de forma aislada. Forman parte de un contexto m&aacute;s amplio de control y criminalizaci&oacute;n de las personas que intentaron cruzar la frontera y de quienes participaron en las movilizaciones posteriores&rdquo;, denuncia el texto, que exige, entre una amplia bater&iacute;a de medidas, que cesen inmediatamente las agresiones, se articule una investigaci&oacute;n internacional independiente y se aclare el n&uacute;mero e identidad de los fallecidos durante el cruce fronterizo de finales de julio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/90-organizaciones-denuncian-agresiones-sistematicas-autoridades-migrantes-ceuta_1_13517663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 18:15:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Agresiones,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonios que han empujado al Gobierno a investigar las denuncias de agresiones militares contra migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonios-han-empujado-gobierno-investigar-denuncias-agresiones-militares-migrantes-ceuta_1_13516149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ea7e525-64f8-4c74-ba56-5234fc8ffef2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151387.jpg" width="1440" height="810" alt="Testimonios que han empujado al Gobierno a investigar las denuncias de agresiones militares contra migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recogemos algunos de los extractos de los testimonios de seis de las decenas de marroquíes que aseguran haber sido víctimas de palizas o tratos vejatorios por parte de soldados españoles en la ciudad autónoma </p></div><p class="article-text">
        En los escasos 20 kil&oacute;metros cuadrados que conforman la ciudad de Ceuta, donde el despliegue del ej&eacute;rcito es visible en cada esquina, se acumulan las denuncias de migrantes que aseguran ser v&iacute;ctimas de agresiones f&iacute;sicas, robos y humillaciones a manos de algunos uniformados. Seg&uacute;n los relatos recabados sobre el terreno por elDiario.es, chicos como Mohamed, de 17 a&ntilde;os, afirma que los soldados emplearon porras con contundencia contra ellos en plena calle. Otros testimonios recogidos por este medio, como los de Adam, Reda o Sami, hablan de robos de sus escasas pertenencias, burlas y humillaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Una veintena de testimonios recabados por elDiario.es, de un listado que sigue creciendo, describen un patr&oacute;n com&uacute;n entre determinados grupos de militares, cuya motivaci&oacute;n, &oacute;rdenes u organizaci&oacute;n a&uacute;n est&aacute;n por aclarar. A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos algunos extractos de declaraciones literales de seis de las decenas de marroqu&iacute;es que aseguran haber sido v&iacute;ctimas de palizas o tratos vejatorios por parte de soldados espa&ntilde;oles en la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mohamed</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos chicos marroqu&iacute;es caminan hacia el Hospital de Ceuta y casi arrastran a un amigo que, apoyado sobre sus hombros, apenas se tiene en pie. elDiario.es les pregunta entonces si han sido los militares. Ellos responden que no. &ldquo;Se ha ca&iacute;do&rdquo;, explican. Tiempo despu&eacute;s, mientras esperan noticias de su compa&ntilde;ero tras su ingreso, los chavales se acercan para explicar lo ocurrido: &ldquo;Fueron los militares. Antes no nos atrevismos a decirlo por si nos escuchaban y nos hac&iacute;an algo&rdquo;, dice Mohamed, de 17 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos sentados en la calle, pasando el rato, al lado de la casa de un familiar donde nos quedamos. Un soldado se nos acerc&oacute;. Llevaba una gorra roja. Se detuvo justo delante de m&iacute;. Se qued&oacute; all&iacute; mismo, en medio de nosotros y nos aporre&oacute;. Mi amigo recibi&oacute; un golpe muy fuerte. Un golpe que habr&iacute;a tumbado a un soldado all&iacute; mismo. Se qued&oacute; tirado mientras no paraban de aporrearle con fuerza. &Eacute;l hablaba, luego guardaba silencio, y volv&iacute;a a hablar. Segu&iacute;an golpe&aacute;ndolo mientras mi amigo miraba al vac&iacute;o. Le peg&oacute; el mismo hombre que me golpe&oacute; con la porra aqu&iacute; &mdash;dice en referencia a su brazo, donde tiene una leve marca&mdash;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le llevamos a casa, estaba sentado con la mirada perdida. Pensamos que no era nada, pero empez&oacute; a vomitar y a tener fiebre. Deliraba y murmuraba para s&iacute; mismo. Hab&iacute;a recibido un golpe en la cabeza.&nbsp;Le trajimos al hospital pero, pese a que estaba grave, le dejaron all&iacute; esperando sentado esperando mucho tiempo&rdquo; (en la sala de espera del hospital, que separa a los ceut&iacute;es de los migrantes, a los que dejan en el exterior del hospital).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente iba de un lado a otro y &eacute;l segu&iacute;a all&iacute; sentado, desplom&aacute;ndose. Al final, le ayudamos a levantarse en la silla. Nadie le hac&iacute;a caso.&nbsp;&Eacute;l permanec&iacute;a all&iacute;, esperando a que le atendiesen y observando a los soldados que estaban en la entrada del hospital, con miedo. Lo dejamos all&iacute; tumbado, temblando y quej&aacute;dose del dolor del est&oacute;mago y la cabeza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adam</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los jóvenes que denuncian ser víctima de una redada militar en Ceuta señala el rastro de sangre dejado por uno de sus compañeros, herido en la cabeza."
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            <span class="title">
                Uno de los jóvenes que denuncian ser víctima de una redada militar en Ceuta señala el rastro de sangre dejado por uno de sus compañeros, herido en la cabeza.                            </span>
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        La madrugada del 11 de septiembre, militares acababan de retirarse del lugar de donde salen alrededor de una decena de migrantes que denuncian haber sufrido una paliza o robos por parte de soldados espa&ntilde;oles. Tres de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es est&aacute;n visiblemente heridos y acabaron recibiendo atenci&oacute;n m&eacute;dica. Adam, de 17 a&ntilde;os, logr&oacute; escapar de los golpes m&aacute;s fuertes, pero resume lo ocurrido:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos militares nos han golpeado y humillado. Nos han quitado los tel&eacute;fonos y todo lo que ten&iacute;amos. No han dejado a nadie sin golpear. Como puedes ver, han abusado de los chavales. Aqu&iacute; (entre quienes presentaban heridas de consideraci&oacute;n) hay un menor. Se han encarnizado con nsotros de la forma m&aacute;s vil.  Cuando empezaron a hacernos eso, tuvimos miedo y el resto huimos. Los llamamos abusadores. Ellos se re&iacute;an, ofendi&eacute;ndonos, como si estuviesen contentos con lo que nos hicieron. &iquest;Por qu&eacute; nos hacen esto? No les hemos hecho nada. No tenemos vicios, muchos somos menores. Entre nosotros hay chicos de 15, 16 y 17 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos humillan constantente para decirmos que volver&aacute;n para hacernos lo mismo. Se llevaban a uno de nosotros y, cuando lo soltaron, ven&iacute;a ensangrentado. No sabemos si el Gobierno espa&ntilde;ol ordena esto. Nos preguntamos por qu&eacute; nos tratan con tanta crueldad si siempre hemos sido tranquilos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos quitaron todo el dinero, el que me enviaba mi mam&aacute; para vivir aqu&iacute;. Ella se lo quitaba de su comida y sus medicinas, porque est&aacute; enferma y al final nos lo robaron. &iquest;Qu&eacute; le voy a decir ahora? Cualquier cosa que le diga le va a preocupar mucho&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reda (nombre ficticio)</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los alrededores del asentamiento de El Trampol&iacute;n, Reda toca su pelo cuando habla de su miedo a cualquier contacto con militares espa&ntilde;oles. Es uno de los migrantes que denuncian haber sufrido una pr&aacute;ctica vejatoria que han contado al menos media docena de j&oacute;venes marroqu&iacute;es que malviven en la ciudad aut&oacute;noma: ser forzados a raparse la cabeza o, directamente, tener que aceptar que un uniformado utilice unas tijeras para cortar su pelo en trasquilones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volv&iacute;a de (la barriada de) de El Pr&iacute;ncipe cuando me interceptaron los soldados; me agarraron y me inmovilizaron los brazos... Fue mejor quedarme callado. Me golpearon en la nuca con una porra. Me llevaron cerca de donde est&aacute; la prisi&oacute;n. &Eacute;ramos unas veinte personas, aunque nos divid&iacute;an. Antes de que los militares arremetieran contra nosotros, ten&iacute;a el pelo algo largo por la parte de arriba. Unos veinte de ellos me agarraron. Encontraron unas tijeras y cortaron de aqu&iacute; y de all&aacute; solo para burlarse de nosotros, &iquest;sabes? Me inmovilizaron y estaban grabando un v&iacute;deo. Me obligaron a poner la huella del pulgar. Nos golpearon mucho&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sami (nombre ficticio)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sami es amigo de Reda y denuncia la misma pr&aacute;ctica. Ense&ntilde;a una foto del pelo largo que le cortaron. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba en un bosque cuando los soldados me atraparon; me golpearon brutalmente y me quitaron todo el dinero y el tel&eacute;fono. Vine aqu&iacute; para ganarme la vida y encontrar trabajo, pero esta gente me golpea y me insulta. Siento que no soy un hombre. Me raparon la cabeza. Antes ten&iacute;a el pelo muy largo.... Me ataron las manos y me golpearon tan fuerte que pens&eacute; que iba a morir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo segu&iacute;a con mi rutina diaria. Un d&iacute;a, estaba sentado con mi amigo Saif El-Din. Pasaban muchos soldados; nos hac&iacute;an preguntas y nosotros respond&iacute;amos. Entonces, uno de ellos me mir&oacute; y dijo: 'T&uacute;, ven aqu&iacute;'. Ver&aacute;s, en aquel entonces todos llev&aacute;bamos el pelo largo. Nos raparon por completo solo para llevarnos detenidos. Pasaron dos d&iacute;as... Luego volvieron a donde est&aacute;bamos. Preguntaron: '&iquest;Vieron a alguien pasar por aqu&iacute;?'. Les dijimos: 'A nadie'. Les dijimos: 'No pas&oacute; nadie'. Simplemente nos quedamos all&iacute;, en el mismo sitio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Saif</strong>
    </p><p class="article-text">
        En otro punto distinto de la ciudad, Saif no conoce a Sami ni a Reda pero su historia tiene puntos comunes. Denuncia haber sido detenido irregularmente junto a su amigo y haber sido trasladado al bosque, donde fue golpeado. Cuando nos lo cuenta, tiene una cicatriz en su cabeza, que requiri&oacute; varios puntos. Muestra los moratones de su espalda (alargados y coincidentes con el rastro dejado por las porras). Tiene 17 a&ntilde;os, seg&uacute;n su relato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos all&iacute; descansando cuando aparecieron. La Polic&iacute;a nos agarr&oacute; y nos entreg&oacute; a los militares. Pensamos que intentaban sacarnos de Marruecos, pero nos llevaron monta&ntilde;a arriba. Nos vaciaron los bolsillos y nos quitaron los tel&eacute;fonos, A m&iacute; me quitaron el tel&eacute;fono y 64 euros. A mi amigo, lo mismo. Nos obligaron a ponernos de rodillas y siguieron golpe&aacute;ndonos; no paraban de golpearnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos obligaron a ponernos de rodillas. No dejaban de golpearnos, nos pegaban una y otra vez, hasta que logr&eacute; escapar. &Eacute;l segu&iacute;a golpe&aacute;ndome. Me dio patadas con su bota, golpe&aacute;ndome en el ojo. Hasta que perd&iacute; el conocimiento y me desmay&eacute;, pero aun as&iacute; segu&iacute;a golpe&aacute;ndome la cabeza. No paraba de pegar. La gente nos miraba. Cuando terminaron, nos empujaron desde lo alto de una monta&ntilde;a hacia unos matorrales espinosos. Nos quedamos all&iacute; tirados. Se acerc&oacute; un traficante; nos vio y grit&oacute;, intentando llegar hasta nosotros. Se acerc&oacute;, nos vio mientras est&aacute;bamos intentando beber algo, pero luego volvi&oacute; a bajar y nos dej&oacute; all&iacute;. Bajamos hasta donde estaba un hombre y pudimos salir de all&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hassan (nombre ficticio)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hassan descansaba en su chabola en uno de los asentamientos de migrantes de Ceuta (que no detallamos por riesgo a que pueda ser identificado) cuando &ldquo;cinco militares&rdquo; irrumpieron en el interior de la colorida tienda. Su abrupta entrada le despert&oacute;. &ldquo;Entraron a mi caba&ntilde;a, donde duermo cada noche, y me dijeron: &lsquo;&iquest;Qui&eacute;n eres?&rsquo;. Le dije: Soy un hombre normal. Me preguntaron d&oacute;nde viv&iacute;a y por qu&eacute; hablaba espa&ntilde;ol. Uno de ellos cogi&oacute; la porra y me dio en la cara&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los golpes que recibi&oacute;, acudi&oacute; al Hospital de Ceuta. El informe m&eacute;dico, al que tuvo acceso&nbsp;elDiario.es, describe sus lesiones y parte de los hechos denunciados: &ldquo;Paciente que acude refiriendo haber sido agredido por militares con una porra en la cara (regi&oacute;n facial izquierda), as&iacute; como en la pierna derecha y codo derecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los militares me han pegado cuatro veces, pero esta fue la peor. Uno de ellos cogi&oacute; una porra y me peg&oacute; en la cara. Otro me dijo que todo lo que estaba diciendo era mentira y me peg&oacute; en la pierna. Empezaron a pegarme todos, los cinco. Yo cog&iacute; mi bolso y me escap&eacute; al agua, al mar; empec&eacute; a andar dentro del agua, es muy dif&iacute;cil caminar dentro del agua. Fueron detr&aacute;s de m&iacute; y me dijeron: '&iexcl;Para, para!', pero no ten&iacute;a intenci&oacute;n de parar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me duele la cara y el cuello, tambi&eacute;n la pierna. Me rompieron una muela. Me siento muy mal, me siento amenazado y no s&eacute; por qu&eacute;. No he hecho nada malo. S&oacute;lo intento buscarme la vida&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/las-agresiones-militares-que-denuncian-los-migrantes-en-ceuta/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Las agresiones militares que denuncian los migrantes en Ceuta"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/testimonios-han-empujado-gobierno-investigar-denuncias-agresiones-militares-migrantes-ceuta_1_13516149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 08:23:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonios que han empujado al Gobierno a investigar las denuncias de agresiones militares contra migrantes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FOTOS | Golpes y rostros ensangrentados: las imágenes de los migrantes que denuncian palizas de militares en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-agresiones-migrantes-ceuta-denuncian-militares_3_13513337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6db77173-2261-4bf9-ae4b-adc6c2ca0db1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | Golpes y rostros ensangrentados: las imágenes de los migrantes que denuncian palizas de militares en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las imágenes captadas por elDiario.es muestran los cuerpos magullados de migrantes ceutíes tras las repetidas palizas que aseguran haber sufrido a manos de uniformados</p><p class="subtitle">Dos decenas de migrantes denuncian palizas y vejaciones de militares que patrullan Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes captadas por elDiario.es muestran los cuerpos magullados de m&uacute;ltiples migrantes que entraron en Ceuta los d&iacute;as 30 y 31 de julio y pasan las noches entre el temor a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiones, robos y vejaciones de las que responsabilizan a militares</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Los relatos recopilados de manera directa por elDiario.es a los que se suma un centenar de casos detectados por organizaciones sobre el terreno, describen un patr&oacute;n com&uacute;n por parte de determinados grupos de soldados espa&ntilde;oles (especialmente regulares y legionarios) que act&uacute;an con violencia incluso contra menores de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Otras pr&aacute;cticas humillantes que relatan son obligarles a raparse el pelo bajo amenaza de devolverles a Marruecos o golpearles en caso de negarse a hacer cualquier cosa que se les ordena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-agresiones-migrantes-ceuta-denuncian-militares_3_13513337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 09:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[FOTOS | Golpes y rostros ensangrentados: las imágenes de los migrantes que denuncian palizas de militares en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,Agresiones,Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos decenas de migrantes denuncian palizas y vejaciones de militares que patrullan Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0773d4d2-cbcf-4654-bcee-6e636476e243_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1175y488.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos decenas de migrantes denuncian palizas y vejaciones de militares que patrullan Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una veintena de testimonios recopilados de manera directa por elDiario.es, a los que se suma un centenar de casos detectados por organizaciones sobre el terreno, describen un patrón común por parte de determinados grupos de soldados españoles (especialmente por parte de regulares y legionarios) que actúan con violencia contra los marroquíes llegados a finales de julio a Ceuta, incluidos menores de edad</p><p class="subtitle">Una patrulla de militares hostiga durante dos horas a voluntarias de una ONG y obstaculiza el reparto de comida a migrantes</p></div><p class="article-text">
        Patrullas de militares recorren Ceuta en busca de migrantes a los que agreden y roban dinero y tel&eacute;fonos m&oacute;viles, seg&uacute;n una veintena de testimonios de migrantes que denuncian a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> haber sido v&iacute;ctimas de estas actuaciones. Los relatos recopilados de manera directa por este medio, a los que se suma un centenar de casos detectados por organizaciones sobre el terreno, describen un patr&oacute;n com&uacute;n por parte de determinados grupos de soldados espa&ntilde;oles (especialmente por parte de regulares y legionarios) que act&uacute;an con violencia contra los marroqu&iacute;es llegados a finales de julio, incluidos menores de edad. Tambi&eacute;n denuncian pr&aacute;cticas humillantes, como obligar a raparse el pelo ante la amenaza de devolverles a Marruecos o golpearles en caso de negarse a hacer cualquier cosa que se les ordena con la finalidad de denigrarlos, seg&uacute;n los denunciantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las agresiones denunciadas ocurri&oacute; la madrugada del viernes 11 de septiembre. <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> recibi&oacute; el aviso de una redada de dos patrullas de militares espa&ntilde;oles en la barriada de Los Rosales. Un equipo de activistas del colectivo Brigadas de Apoyo Mutuo acababa de llegar a la zona para documentar lo ocurrido. All&iacute;, una decena de legionarios estaba desplegada en distintos puntos de un vecindario. Varios uniformados estaban concentrados junto a una casa en ruinas, donde malviv&iacute;an desde hac&iacute;a semanas un grupo de migrantes marroqu&iacute;es. Al percibir la presencia de voluntarios y periodistas, los soldados comenzaron a abandonar ese punto, donde tres migrantes heridos ped&iacute;an auxilio, y se trasladaron al otro extremo del vecindario, donde otros seis soldados trataban de esconderse de las c&aacute;maras.&nbsp;
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            <span class="title">
                Un grupo de militares se traslada desde el lugar donde los migrantes denuncian que ocurrió la paliza. Algunos no llevan el gorro que identifica a sus unidades, pero uno de ellos sí lleva el chapiri tradicional de los legionarios.                            </span>
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        En ese mismo momento, tres hombres ceut&iacute;es se cubrieron el rostro y, colocados delante de los militares que evacuaban la zona, empezaron a lanzar latas y piedras a los activistas y periodistas que observaban los hechos. Los soldados no recriminaron en ning&uacute;n momento ni trataron de frenar el intento de agresi&oacute;n de los vecinos encapuchados, sino que aprovecharon ese mismo instante para reagruparse y apartarse. En ese momento, un hombre con una gran brecha en la cabeza y la cara ensangrentada, descendi&oacute; de lo alto del vecindario, mientras uno de los soldados se dirig&iacute;a al veh&iacute;culo militar. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n te ha hecho eso?&rdquo;, le pregunt&oacute; Ibrahim Benavides, vecino y l&iacute;der comunitario de la barriada de El Pr&iacute;ncipe, delante del uniformado. &ldquo;Los militares&rdquo;, dijo el hombre, casi sin poder mantenerse en pie, se&ntilde;alando a uno de los soldados, que se meti&oacute; en el veh&iacute;culo oficial, recogi&oacute; a otros compa&ntilde;eros y arranc&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los militares se retiraron del barrio, un migrante tras otro empiezan a aparecer entre los rincones donde se hab&iacute;an escondido. &ldquo;Estos militares nos han golpeado y humillado. Nos han quitado los tel&eacute;fonos y todo lo que ten&iacute;amos. No han dejado a nadie sin golpear&rdquo;, dice Adam, uno de los chavales que presenciaron los hechos y, tras recibir un golpe con la defensa de los militares, logr&oacute; escapar. A su alrededor, una decena de migrantes quieren contar lo sucedido.&ldquo;Como puedes ver, han abusado de nosotros. Uno de los chicos m&aacute;s golpeados es menor de edad. Se han ensa&ntilde;ado con nosotros de la forma m&aacute;s cruel&rdquo;, a&ntilde;ade mientras ese mismo adolescente que menciona, tambi&eacute;n llamado Adam, toca su labio ensangrentado. Tres j&oacute;venes tuvieron que ser trasladados al hospital al presentar lesiones y heridas de consideraci&oacute;n, tras ser recogidos por una ambulancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes con heridas m&aacute;s visibles -otros sufrieron contusiones leves en manos, brazos y pies que no requirieron traslado al centro sanitario- presentaban contusiones en la cabeza, rostro y/o costillas, todas lesiones compatibles con los golpes de las defensas. Especialmente la de Omar (nombre ficticio). De su brecha alargada de unos cuatro cent&iacute;metros de largo brotaba la sangre que manchaba su cara, cuello y manos. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nos hacen esto? &iquest;Esto es legal en Espa&ntilde;a?&rdquo;, se preguntaba el hombre, desconcertado, quien a medida que pasaban los minutos empez&oacute; a sentirse mareado y desorientado. A Adam, de 17 a&ntilde;os, adem&aacute;s de sus labios inflamados y cubiertos de sangre se agarraba la cabeza, que presentaban marcas de un golpe reciente. &ldquo;Me duele mucho la cabeza. Soy menor. Nos ha dado mucho miedo, est&aacute;bamos atrapados y se re&iacute;an de nosotros mientras nos golpeaban&rdquo;, denunciaba con los ojos enrojecidos, minutos antes de subir en la ambulancia.&nbsp;
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                    alt="Uno de los hombres marroquíes que denuncian haber sufrido una paliza por un grupo de militares, entre los que se encontraban legionarios, durante una redada cuando dormían en una casa en ruinas en Ceuta."
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                Uno de los hombres marroquíes que denuncian haber sufrido una paliza por un grupo de militares, entre los que se encontraban legionarios, durante una redada cuando dormían en una casa en ruinas en Ceuta.                            </span>
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        El lugar exacto de los hechos denunciados, a donde nos acompa&ntilde;&oacute; el grupo de migrantes que denuncia la agresi&oacute;n, era la salida de los restos de una casa en ruinas donde pernoctaban los chavales para evitar este tipo de actuaciones, de las que todos los migrantes hablan con miedo en Ceuta. Para acceder al lugar es necesario tumbarse por un estrecho hueco, que da paso a un habit&aacute;culo lleno de cascotes, basura y olor a orina. Los migrantes hac&iacute;an turnos para dormir, no ah&iacute;, sino en otra zona por la que tambi&eacute;n hab&iacute;a que acceder a rastras. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los militares no se metieron aqu&iacute;. Desde fuera nos dijo uno en &aacute;rabe que sali&eacute;semos. Que si sal&iacute;amos nosotros no iban a hacernos nada, que solo quer&iacute;an cachearnos. Pero en cuanto sali&oacute; el primero, agachado, le dieron en la cabeza cuando estaba a&uacute;n de rodillas. Fue con el que m&aacute;s se ensa&ntilde;aron&rdquo;, explica el chico que logr&oacute; correr aterrado hasta esconderse en la casa de un vecino ceut&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Justo en ese punto, el suelo del edificio estaba manchado de sangre, tal y como pudo comprobar <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Tambi&eacute;n hab&iacute;a varios m&oacute;viles con la pantalla rota tirados en el suelo. &ldquo;Nos rompieron los m&oacute;viles a algunos. A otros nos lo robaron&rdquo;, denuncia Adam, quien denuncia el robo por parte de militares de 180 euros. &ldquo;Es un dinero que me dio mi madre para aguantar aqu&iacute;. Se lo hab&iacute;a quitado ella de su comida y su medicina para ayudarme y salir adelante&rdquo;, a&ntilde;ade el chaval, tambi&eacute;n de 17 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Parte m&eacute;dico menciona golpes de militares</h2><p class="article-text">
        El 8 de septiembre, en torno a las 18:30 horas de la tarde, Hassan (hombre ficticio) descansaba bajo la sombra de su chabola en uno de los asentamientos de migrantes de la ciudad (que no detallamos por riesgo a que pueda ser identificado). <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> hab&iacute;a estado hablando con &eacute;l sobre la situaci&oacute;n del campamento, en los alrededores de su tienda, apenas una hora y media antes de que &ldquo;cinco militares&rdquo; irrumpieran en el interior de la colorida tienda. Su abrupta entrada le despert&oacute;, asegura.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Entraron a mi caba&ntilde;a, donde duermo cada noche, y me dijeron: &lsquo;&iquest;Qui&eacute;n eres?&rsquo;. Le dije: Soy un hombre normal. Me preguntaron d&oacute;nde viv&iacute;a y por qu&eacute; hablaba espa&ntilde;ol. Uno de ellos cogi&oacute; la porra y me dio en la cara&rdquo;, detalla a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, apenas tres horas despu&eacute;s de la supuesta actuaci&oacute;n de los militares, a las puertas del Hospital de Ceuta.
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                Parte médico de Hassan (nombre fictio) emitido por el Hospital de Ceuta donde recoge que refiere haber sido golpeado por militares en Ceuta.                            </span>
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        Le cuesta hablar. El lado izquierdo de su rostro est&aacute; inflamado por un golpe con la defensa que, adem&aacute;s de la contusi&oacute;n, le ha roto una muela. Su ojo derecho comenzaba a hincharse entonces y se acabar&iacute;a de amoratar al d&iacute;a siguiente, cuando este medio volvi&oacute; a reunirse con &eacute;l tras su salida del centro sanitario. El informe m&eacute;dico, al que ha accedido <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, describe sus lesiones y parte de los hechos denunciados: &ldquo;Paciente que acude refiriendo haber sido agredido por militares con una porra en la cara (regi&oacute;n facial izquierda), as&iacute; como en la pierna derecha y codo derecho&rdquo;, incluye el documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> acompa&ntilde;&oacute; a Hassan al hospital y tom&oacute; fotograf&iacute;as de todas las lesiones apenas tres horas despu&eacute;s de los hechos, as&iacute; como un v&iacute;deo en el que &eacute;l mismo denuncia los hechos. Sin embargo, este medio se ha comprometido con el denunciante a no publicarlas mientras se encuentre en la ciudad aut&oacute;noma, ante su miedo a posibles represalias. El marroqu&iacute; asegura que los militares quer&iacute;an expulsarle ilegalmente a Marruecos tras la supuesta paliza, pero &eacute;l escap&oacute;. &ldquo;Me met&iacute; corriendo en el mar y, con el agua a la cintura, camin&eacute; hasta salir por otro lado y huir&rdquo;, dice. Sus zapatillas a&uacute;n estaban mojadas cuando nos encontramos con &eacute;l tras la agresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombre no ha regresado al asentamiento donde permanec&iacute;a desde las primeras semanas tras la entrada masiva. &ldquo;Me da miedo que vuelvan a por m&iacute;. No puedo acercarme all&iacute;&rdquo;, explica Hassan, quien lleva una semana compatibilizando las noches en las calles de algunos barrios ceut&iacute;es con algunas noches en habitaciones alquiladas gracias al env&iacute;o de dinero de un familiar. Esta semana, <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> volvi&oacute; a recibir una llamada suya desde el hospital: &ldquo;Me ha dado un ataque de p&aacute;nico. Pas&eacute; la noche en la calle y hubo varias redadas de militares cerca de m&iacute;. Lo he pasado fatal&rdquo;. El parte m&eacute;dico, de nuevo, confirma su testimonio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la entrada de migrantes a Ceuta, cuando m&aacute;s de 70.000 personas llegaron a una ciudad de 20 kil&oacute;metros cuadrados y 80.000 habitantes, el Gobierno moviliz&oacute; al Ej&eacute;rcito para apoyar las labores de la Guardia Civil y la Polic&iacute;a Nacional en el enclave espa&ntilde;ol. Su presencia es visible en cualquier punto de la ciudad, y algunas patrullas permanecen durante horas fijas en zonas donde realizan una funci&oacute;n disuasoria al acceso de migrantes, como en la entrada al centro de la ciudad. Las Fuerzas Armadas no poseen las funciones policiales, de seguridad ciudadana ni de orden p&uacute;blico que corresponden a los cuerpos civiles como la Polic&iacute;a o la Guardia Civil, por lo que las actuaciones denunciadas sobrepasar&iacute;an las que son permitidas por ley.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Gobierno aseguran a elDiario.es que &ldquo;no les consta ninguna denuncia&rdquo; y condenan &ldquo;cualquier tipo de violencia&rdquo;. &ldquo;Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado trabajan en Ceuta para preservar la convivencia. No cabe duda de que se investigar&aacute; cualquier agresi&oacute;n que se haya podido cometer&rdquo;, se&ntilde;alan las mismas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular ha aprobado en el Senado este martes una iniciativa para instar al Gobierno de Espa&ntilde;a a &ldquo;otorgar temporalmente la condici&oacute;n de agentes de la autoridad a los militares desplegados en Ceuta&rdquo; con el objetivo de &ldquo;reforzar as&iacute; su capacidad de actuaci&oacute;n y su protecci&oacute;n jur&iacute;dica ante la situaci&oacute;n que contin&uacute;a viviendo la ciudad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Humillaciones</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de violencia, los migrantes entrevistados por <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> hablan tambi&eacute;n de pr&aacute;cticas humillantes y denigrantes. El mismo d&iacute;a de la agresi&oacute;n denunciada por Hassan, tres furgones militares irrumpieron en las naves del Tarajal alrededor de las 18 horas. Sus chapiris y la insignia de sus veh&iacute;culos confirmaban que eran legionarios.  M&aacute;s de una decena de soldados se desplegaron a lo largo del pol&iacute;gono y comenzaron a cachear a algunos de los migrantes acampados all&iacute;. &ldquo;Estamos buscando a gente con cortes y tatuajes&rdquo;, dijo un uniformado a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, que se acerc&oacute; r&aacute;pido a explicar al ver a una periodista en la zona. Una fuente policial explica que las primeras redadas se centraron en un inicio en buscar a personas tatuadas y con heridas cicatrizadas, pues Marruecos envi&oacute; en un inicio un listado a las fuerzas de seguridad espa&ntilde;olas en las que daba informaci&oacute;n con personas de estas caracter&iacute;sticas, que aparentemente ser&iacute;an ciudadanos marroqu&iacute;es condenados en su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Dos chavales j&oacute;venes ceut&iacute;es se&ntilde;alaban algunos lugares del asentamiento, en lo que parec&iacute;a una actuaci&oacute;n coordinada con estos. M&aacute;s all&aacute; de la retirada de la camiseta a algunos migrantes o el registro de sus enseres personales, los militares que estaban a la vista de esta periodista parec&iacute;an comportarse de una manera amigable con algunos chavales, especialmente con los ni&ntilde;os.&nbsp; Sin embargo, minutos despu&eacute;s de su retirada de la zona, varios chavales comenzaron a salir con la cabeza rapada de un punto de las naves m&aacute;s escondido. Algunos se tocaban la cabeza con desconcierto, otros estaban cabizbajos sin entender nada. 
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                Un joven marroquí muestra las lesiones que, asegura, fueron provocadas por militares que lo retuvieron ilegalmente al bosque próximo al CETI donde dneuncia que le dieron una paliza con las porras.                            </span>
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        Abdul (nombre ficticio) era de los segundos y su cabeza no estaba rapada, estaba trasquilada. Encogido, se tocaba la mitad del cuero cabelludo que manten&iacute;a su pelo largo, que muchos marroqu&iacute;es acostumbran a cuidar con esmero. &ldquo;Han venido los militares y le han dicho al barbero que, o me rapaba, o le echaban a Marruecos. Le ha ordenado que me haga esto&rdquo;, dice Youssef (nombre ficticio), con el rostro desencajado, a punto de llorar. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; hacen eso? &iquest;Hay alguna raz&oacute;n o solo es divertirse? Quiero justicia&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; el chico muy afectado. Poco despu&eacute;s, un compa&ntilde;ero le pel&oacute; para igualar el destrozo. Otros dos de los chicos (que este medio hab&iacute;a visto con pelo largo antes de la llegada de los militares y se los encontr&oacute; rapados tras su salida) aseguraron haber sido pelados de manera forzada ante la amenaza de ser expulsados. &ldquo;O eso o 'fuera, fuera'&rdquo;, resum&iacute;an algunos de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otro punto de Ceuta, en los alrededores del asentamiento del Trampol&iacute;n, <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> habl&oacute; con otros dos j&oacute;venes marroqu&iacute;es que aseguraban haber sido retenidos por militares y, despu&eacute;s de ser &ldquo;rociados con gas pimienta&rdquo;, ser retenidos en otro punto de la ciudad y obligados a cortar parte de su cabello. &ldquo;Me engrilletaron, me pegaron con la porra. Llevaban unas tijeras y me cortaron a trozos. Me sent&iacute; muy mal&rdquo;, explica el chico veintea&ntilde;ero, quien d&iacute;as despu&eacute;s pudo pedir a uno de los barberos marroqu&iacute;es repartidos por distintos asentamientos que arreglase su corte de pelo. Uno de esos peluqueros asegura que esta semana fue detenido por militares tras negarse a rapar el cabello de dos amigos menores de edad.
    </p><h2 class="article-text">Denuncias de palizas en el bosque</h2><p class="article-text">
         &ldquo;Me dijeron que les rapase. Los chicos empezaron a llorar, a pedir que no lo hiciese y me negu&eacute;. Me cogieron, me metieron en su furg&oacute;n y me llevaron cerca del CETI, en el bosque. All&iacute; me dieron con la porra en todas partes&rdquo;, dec&iacute;a el joven. La actitud vacilona de d&iacute;as anteriores hab&iacute;a desaparecido. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pueden hacernos esto?&rdquo;.&nbsp;
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            <span class="title">
                La espalda de Bilal cubierta de marcas alargadas en su espalda.                            </span>
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        Un modus operandi similar es el que describe Bilal. El hombre denuncia haber sido retenido por varios militares en los alrededores de la playa del trampol&iacute;n. Tras ser introducido a la fuerza en un veh&iacute;culo militar, cuenta, fue trasladado al bosque en el &aacute;rea donde se encuentra el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Muestra sus brazos, marcados con se&ntilde;ales de cigarros. Su espalda varios moratones alargados, coincidentes con los que habitualmente deja el impacto de las porras en la piel. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estaba haciendo nada cuando me cogieron&rdquo;, indica el hombre, cuyo ojo tambi&eacute;n est&aacute; amoratado. Su caso tambi&eacute;n ha sido denunciado por el colectivo Border Resistance, que ha publicado un v&iacute;deo del estado en el que qued&oacute; su espalda tras las agresiones. &ldquo;No es Libia ni es Ceuta. Lo llegaron en coche hasta el bosque donde, seg&uacute;n nos cont&oacute;, le torturaron y lo grabaron&rdquo;, ha indicado el colectivo en redes sociales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El brazo de Bilal cubierto de quemaduras de cigarro.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Madrugada en el hospital</h2><p class="article-text">
        Fatima iba a hacer la compra cuando, frente a un supermercado cerca del puerto de Ceuta, escuch&oacute; el llanto de un chaval. Cuando mir&oacute; hacia &eacute;l, vio a un chaval menudo, encogido, con los ojos rojos y el &ldquo;brazo desencajado&rdquo;. Lo acompa&ntilde;aban dos militares que &ldquo;le acababan de encontrar tirado en el suelo entre quejidos de dolor, seg&uacute;n su relato. &rdquo;Me acerqu&eacute; a &eacute;l y le dije que qu&eacute; le hab&iacute;a pasado. Me dijo que le pegaron los militares. Le pregunt&eacute; que qu&eacute; hab&iacute;a hecho y los otros soldados, los que le acompa&ntilde;aban, me respondieron con cierta verg&uuml;enza que seguro que no hab&iacute;a hecho nada, porque hab&iacute;a otros militares que &lsquo;ya se estaban pasando&rsquo;&ldquo;, explica la mujer, vecina ceut&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n advirti&oacute; a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, estos dos uniformados, que aparentemente afeaban las actuaciones de otros compa&ntilde;eros, llevaron al menor al hospital de Ceuta. Dos horas m&aacute;s tarde, este medio encontr&oacute; al chaval en la sala de espera espec&iacute;fica para los migrantes, que el Hospital de Ceuta ubica en el exterior del centro sanitario (mientras que los ceut&iacute;es pasan dentro). Dice que tiene 17 a&ntilde;os, pero parece menor. Sujetaba el brazo con una mano y dec&iacute;a que le dol&iacute;a. &ldquo;&iquest;Han sido los militares?&rdquo;, preguntamos. &ldquo;S&iacute;, porra&rdquo;, dijo. Este medio no pudo hablar m&aacute;s con el ni&ntilde;o porque dos guardias de seguridad del centro sanitario ordenaron la salida de la v&iacute;a que conduce a las Urgencias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sangre en el lugar donde un grupo de migrantes denuncian haber sido víctimas de una paliza en una redada de militares el pasado 11 de septiembre."
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                Sangre en el lugar donde un grupo de migrantes denuncian haber sido víctimas de una paliza en una redada de militares el pasado 11 de septiembre.                            </span>
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        En el trayecto, una mujer comenz&oacute; a gritar desde la ventanilla de un veh&iacute;culo blanco. &ldquo;&iquest;Donde est&aacute; el ni&ntilde;o que hemos encontrado en la calle? &iexcl;Que han dado una paliza los militares! Que nos lo han dicho otros militares, que os est&aacute;is pasando, le han dejado destrozado&rdquo;, empez&oacute; a decir la mujer, la hermana de Fatima. Esta periodista grab&oacute;&nbsp;un v&iacute;deo de ese momento pero una guardia de seguridad cort&oacute; a empujones la grabaci&oacute;n y, despu&eacute;s de retenerla durante unos minutos y amenazar con llamar a la Polic&iacute;a, <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> decidi&oacute; borrar las im&aacute;genes para continuar trabajando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de minutos, otros dos adolescentes marroqu&iacute;es llegaron a Urgencias cargando a un joven que no pod&iacute;a mantenerse en pie ni apenas la consciencia. &ldquo;&iquest;Han sido los militares?&rdquo;, preguntamos. &ldquo;No, se ha ca&iacute;do&rdquo;, dijeron en un inicio. Una hora m&aacute;s tarde, los amigos del herido reconocieron que el chico hab&iacute;a recibido una &ldquo;paliza brutal&rdquo; por parte de militares a las puertas de la casa donde est&aacute;n siendo acogidos. El joven se tuvo que quedar esa noche ingresado, seg&uacute;n sus acompa&ntilde;antes. &ldquo;Nos tratan como animales. Somos menores y no importa. No te hablan, no te dicen nada, solo llegan, buscan si tienen porros y te pegan mucho&rdquo;, afirm&oacute; el chaval.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los denunciantes que denuncia agresiones en una redada de militares el pasado 11 de septiembre enseña su móvil destrozado."
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                Uno de los denunciantes que denuncia agresiones en una redada de militares el pasado 11 de septiembre enseña su móvil destrozado.                            </span>
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        El robo de m&oacute;viles, dinero y enseres personales es otra de las denuncias repetidas en la mayor&iacute;a de testimonios recogidos por <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Algunos migrantes aseguran ser esperados en los alrededores del Carrefour pr&oacute;ximo a la playa del Trampol&iacute;n, en algunas calles poco transitadas, y una vez retenidos ser v&iacute;ctima de golpes o robos de sus tel&eacute;fonos, dinero o incluso la comida que acaban de comprar. Asad (nombre ficticio) duerme desde hace semanas en el asentamiento informal de migrantes m&aacute;s grande de Ceuta. <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> se lo encuentra corriendo mientras un militar le persigue con la defensa en la mano. Cuando el uniformado ve la presencia de este medio, frena y se da la vuelta.
    </p><p class="article-text">
        El hombre va descalzo y se queja de que ha tenido que tirar la compra de arroz, huevos y leche que acababa de hacer. &ldquo;En el asentamiento no nos hacen nada, incluso son simp&aacute;ticos, porque saben que hay mucha gente. El problema es cuando vamos a comprar, est&aacute;n escondidos en alg&uacute;n punto y te paran para hacer controles. A veces solo te registran y otras te cogen, te esconden en alg&uacute;n sitio y te pegan. Otros han sido expulsados despu&eacute;s de ir a comprar&rdquo;, a&ntilde;ade el marroqu&iacute;. Este medio pregunt&oacute; a ese mismo agente y &eacute;l asegur&oacute; que solo iba a hacer un control rutinario. Preguntado sobre qu&eacute; hizo con la bolsa llena de comida, dijo que se la hab&iacute;a entregado a otro migrante. Asad se fue cabizbajo y descalzo. Por si acaso, intercambi&oacute; su camiseta roja con la negra de otro amigo. &ldquo;Tengo miedo de que ahora vengan a por m&iacute;. Ya me pegaron otra vez y estaban a punto de agarrarme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Si tienes informaci&oacute;n sobre este u otros casos similares, puedes escribirnos a nuestro correo confidencial </em><a href="mailto:pistas@eldiario.es" target="_blank" class="link"><em>pistas@eldiario.es</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/decenas-migrantes-denuncian-agresiones-vejaciones-militares-patrullan-ceuta_1_13512837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:20:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos decenas de migrantes denuncian palizas y vejaciones de militares que patrullan Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro del traslado a pie de 800 migrantes a un centro de acogida de Ceuta: "Por fin salimos de la calle"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sacar-migrantes-calles-ceuties-45-dias-despues-operativo-reubico-800-migrantes-pie-45-minutos_1_13506827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54a67df5-f794-471a-ac54-7f389ab6631e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x632y306.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro del traslado a pie de 800 migrantes a un centro de acogida de Ceuta: &quot;Por fin salimos de la calle&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el ministro Ángel Víctor Torres, con funciones de mando único, el objetivo es completar los demás traslados en "los próximos días"</p><p class="subtitle">El Gobierno habilita más de 800 nuevas plazas de acogida en Ceuta y traslada allí a los migrantes de Loma Colmenar</p></div><p class="article-text">
        Entre el mosaico de mantas y siluetas que cada noche cubr&iacute;an las aceras de las proximidades del embolsamiento de Loma Colmenar (Ceuta), las primeras cabezas se destapaban en busca de respuestas. El rugido de una larga hilera de furgones policiales empez&oacute; a despertar a los migrantes que desde hace semanas dorm&iacute;an a la intemperie junto a unuo de los campamentos levantados por el Gobierno en la ciudad aut&oacute;noma. Un joven avisaba a su amigo tumbado de su derecha que, a su vez, despertaba al compa&ntilde;ero de detr&aacute;s. En efecto domin&oacute;, las caras de desconcierto se multiplicaban: &ldquo;&iquest;Esto es por nosotros?&rdquo;, preguntaba un joven marroqu&iacute; mientras doblaba una manta a toda prisa. &ldquo;&iquest;Nos llevan a un centro o a Maruecos?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; arranc&oacute; la primera de una serie de <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-habilita-800-plazas-nuevas-acogida-migrantes-permanecian-calle-ceuta_1_13505590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reubicaciones</a> -despu&eacute;s de las primeras realizadas desde la playa del Trampol&iacute;n hace semanas- con las que el Gobierno central, 45 despu&eacute;s de la crisis migratoria, pretende alojar a otra parte de personas migrantes que a&uacute;n malviven en las calles de Ceuta que a&uacute;n mantiene la crisis humanitaria e incrementa la sensaci&oacute;n de inseguridad entre la poblaci&oacute;n local. El operativo de este domingo logr&oacute; trasladar al campamento de la barriada de Rosales a 839 personas que pernoctaban en el barrio de Loma Colmenar. La presencia de cientos de personas en sus calles -llegaron a ser m&aacute;s mil en otros momentos- tension&oacute; la convivencia en la zona y despert&oacute; las protestas vecinales. 
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                    alt="Algunos migrantes empiezana  recoger sus cosas ante el despliegue policial este domimgo en Loma Colmenar (Ceuta)"
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                Algunos migrantes empiezana  recoger sus cosas ante el despliegue policial este domimgo en Loma Colmenar (Ceuta)                            </span>
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        No tard&oacute; en llegar la respuesta a las preguntas de los migrantes reci&eacute;n despertados. Abdellah, un trabajador de la ONG Cepaim, se acerc&oacute; a distintos grupos de migrantes para explicar la raz&oacute;n de la presencia de media docena de furgones policiales a su alrededor: empezaba su reubicaci&oacute;n a uno de los nuevos campamentos de estatales levantados por el Gobierno en Ceuta para acoger e identificar a los miles de migrantes que a&uacute;n malviven en las calles de la ciudad 44 d&iacute;as despu&eacute;s de la entrada masiva. El objetivo final es el retorno de todas las personas cuya petici&oacute;n de asilo -en caso de solicitarlo- sea denegada, seg&uacute;n ha asegurado el ministro de Pol&iacute;tica Territorial, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres. 
    </p><p class="article-text">
        Con la mirada somnolienta y a&uacute;n sin entender nada, Reda sigui&oacute; a la masa de personas que corr&iacute;an para colocarse entre los primeros que esperaban indicaciones policiales. Acumulaba tres semanas de fr&iacute;as noches en Loma Colmenar y no quer&iacute;a dejar escapar la posibilidad de dormir en un lugar seguro. Tanto corri&oacute; que olvid&oacute; una mochila negra con las pocas pertenencias que a&uacute;n conserva, mientras la sombra de la desconfianza a&uacute;n le inquietaba: &ldquo;&iquest;Seguro que no nos van a llevar a Marruecos? Tengo mucho miedo. No puedo volver&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Escucharon unas palabras que ya entienden: &ldquo;Vamos, vamos&rdquo;. Tem&iacute;an las otras, las que m&aacute;s odian (&ldquo;fuera, fuera&rdquo;), pero esas no llegaron esta vez. Los agentes concentraron a m&aacute;s de 800 personas en la carretera y, tras ocupar todo el ancho de esta, ordenaron el inico de su marcha. El operativo consist&iacute;a caminar desde el punto donde se encontraban hasta alrededor de algo m&aacute;s de un kil&oacute;metro, entre cuestas y algunas callejuelas estrechas de la barriada pr&oacute;xima a su destino: Rosales, en concreto el barrio de La Reina, donde les esperaban una decena de carpas repletas de literas con capacidad para 864 personas. 
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                Cientos de personas caminan hacia el nuevo campamento del Gobierno dirigidas por un dispositivo policial                            </span>
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        La imagen del trayecto, a pie, con cientos de personas migrantes concentradas muy cerca unas de otras, dando pasos bajo las &oacute;rdenes de agentes policiales (que en ocasiones utilizaron de manera puntual sus defensas), proyectaba cierta imagen de deshumanizaci&oacute;n. Pero caminar era, seg&uacute;n fuentes del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Migraciones y Seguridad Social, la opci&oacute;n m&aacute;s segura y factible. Por un lado, cuentan, la concentraci&oacute;n de un n&uacute;mero de autobuses suficientes para trasladar a m&aacute;s de 800 personas podr&iacute;a retrasar la operaci&oacute;n y arriesgar su seguridad. Por otro, ir a pie a primera hora de la ma&ntilde;ana generaba cierta sensaci&oacute;n de control en un contexto de p&aacute;nico surgido entre los migrantes ante cualquier posibilidad de retorno forzado a Marruecos. &ldquo;Si les llevamos en autobuses pod&iacute;an creer que van a la frontera y aumentar el nerviosismo. As&iacute;, andando, sab&iacute;an que pod&iacute;an salir del grupo si no se fiaban&rdquo;, explican fuentes ministeriales. 
    </p><p class="article-text">
        El grupo comenz&oacute; a andar bajo las directrices policiales en torno a las 7:30 de la ma&ntilde;ana y lleg&oacute; a su destino unos 40 minutos despu&eacute;s. Sin apenas incidentes, los j&oacute;venes ubicados en primera l&iacute;nea del grupo recibieron repetidos golpes por parte de la Polic&iacute;a Nacional cuando se acercaban demasiado al per&iacute;metro establecido por los uniformados. Uno de los chavales miraba a su alrededor con desesperaci&oacute;n y ped&iacute;a a sus compa&ntilde;eros de detr&aacute;s que no empujasen. &Eacute;l, agarrado al resto de compa&ntilde;eros de la primera fila, trataba de mantener el equilibrio y el lugar indicado, pero la enorme cantidad de personas acumuladas a sus espaldas se lo imped&iacute;an. Y &eacute;l recib&iacute;a el castigo. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a estos momentos y la desesperaci&oacute;n de los j&oacute;venes m&aacute;s golpeados, los agentes desplegados controlaron el trayecto en todo momento y no realizaron un uso de la fuerza desproporcionado. La priemra parte del operativo de reubicaci&oacute;n sin incidencias a su llegada al campamento temporal, acondicionado con 864 plazas. Vislumbrar las carpas blancas tranquiliz&oacute; a los cientos de migrantes que llegaban, algunos cansados y estresados, al lugar donde por fin podr&aacute;n descansar sin el riesgo a ser golpeados o expulsados sin un procedimiento previo. Muchos de ellos, descalzos y con los pies doloridos, se sentaron a la espera de nuevas indicaciones, como han denunciado adultos y menores retornados en testimonios recogidos por elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El operativo a&uacute;n no hab&iacute;a finalizado: la Polic&iacute;a sent&oacute; en el suelo a la gran masa de personas en grupos m&aacute;s reducidos, de unos diez migrantes cada uno, y poco a poco permit&iacute;a su acceso al centro. Tras la verja estaba el personal de CEPAIM, ONG encargada de la gesti&oacute;n del centro estatal responsabilidad de Inclusi&oacute;n. Tras el cacheo de cada uno de ellos, el personal de seguridad tiraba la mayor parte de las pertenencias de los migrantes, como la ropa, el agua, las mantas o la comida. &ldquo;Por fin salimos de la calle&rdquo;, dec&iacute;a un joven mientras estaba a punto de entrar al campamento. Otro reconoc&iacute;a estar muy cansado tras un mes y medio malviviendo en la calle. &ldquo;Espero que ahora sea mejor&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a. Mientras, se escuchaban repetidos aplausos desde el interior de las carpas. 
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                Traslado de cientos de migrantes a un nuevo centro temporal de acogida en Ceuta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pr&oacute;ximos pasos</h2><p class="article-text">
        Ahora, los migrantes concentrados en otros de los grandes asentamientos informales (como el campo de refugiados improvisado de la playa del Trampol&iacute;n, las chabolas de las naves del Tarajal) aguardan despertar pronto con un dispotivo similar. Tambi&eacute;n esperan con impaciencia una plaza de acogida los j&oacute;venes marroqu&iacute;es desperdigados por las calles de barriadas de la periferia, como la de El Pr&iacute;ncipe, Rosales o Jad&uacute;. Seg&uacute;n el ministro &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, con funciones de mando &uacute;nico, el objetivo es completar los dem&aacute;s traslados en &ldquo;los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo;. De momento, el otro gran espacio estatal donde le Ejecutivo planea recibir y filiar a los migrantes que permanecen en la calle es el campamento ubicado en el puerto de Ceuta, cuya instalaci&oacute;n ha generado protestas vecinales. Despu&eacute;s de no haber recibido la luz verde del Gobierno local de Ju&aacute;n Vivas, el Ministerio de Transportes tom&oacute; el control del puerto y orden&oacute; la instalaci&oacute;n de dos campos, con una capacidad de unas 1.700 plazas. 
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado, varios obreros trabajaban contracorriente en la instalaci&oacute;n del suelo de una de ellas, pero a&uacute;n quedaba levantar dos carpas m&aacute;s en el espacio m&aacute;s grande del terreno destinado en el puerto para recibir a los migrantes. &ldquo;Quedan dos carpas m&aacute;s&rdquo;, dijeron los empleados a elDiario.es. Se espera que, en cuanto finiquiten su construcci&oacute;n, el Ministerio de Inclusi&oacute;n prepare un dispositivo similar para desalojar algunos de los grandes asentamientos de migrantes que permanecen en Ceuta un mes y medio despu&eacute;s de la llegada de m&aacute;s de 70.000 migrantes  a la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras se aceleran los traslados de adultos migrantes a los centros estatales, los centenares de menores solos que contin&uacute;an en situaci&oacute;n de calle siguen sin reibir un lugar seguro donde ser acogidos. Pese a que la normativa obliga a la Ciudad de Ceuta a asegurar la protecci&oacute;n de cualquier ni&ntilde;o sin la compa&ntilde;&iacute;a de un adulto, la presencia de ni&ntilde;os en los asentamientos informales es constante. Mohamed se enter&oacute; de la apertura de un nuevo centro estatal en Rosales y corri&oacute; a tratar de pedir su entrada, pero ya estaba lleno. Adem&aacute;s, se trataba de un centro exclusivo para adultos. &ldquo;&iquest;Solo pueden entrar los mayores?&rdquo;, preguntaba el chaval. Pero,  &iquest;qu&eacute; pasa con los menores?&ldquo;. Nadie a su alrededor supo contestar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sacar-migrantes-calles-ceuties-45-dias-despues-operativo-reubico-800-migrantes-pie-45-minutos_1_13506827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:51:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro del traslado a pie de 800 migrantes a un centro de acogida de Ceuta: "Por fin salimos de la calle"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las imágenes del traslado de cientos de migrantes a un nuevo centro temporal de acogida en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/imagenes-traslado-cientos-migrantes-nuevo-centro-temporal-acogida-ceuta_3_13506249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da1e2ccd-0055-4254-9849-ab2de1b64ae4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x502y512.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imágenes del traslado de cientos de migrantes a un nuevo centro temporal de acogida en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno habilita más de 800 nuevas plazas de acogida en Ceuta e inicia el traslado de migrantes que seguían en la calle
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno ha iniciado el traslado de migrantes que segu&iacute;an en la calle. As&iacute; ha transcurrido el operativo coordinado sobre el terreno por la ministra Elma Saiz para un nuevo centro en el barrio de Los Rosales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/imagenes-traslado-cientos-migrantes-nuevo-centro-temporal-acogida-ceuta_3_13506249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 09:56:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las imágenes del traslado de cientos de migrantes a un nuevo centro temporal de acogida en Ceuta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una patrulla de militares hostiga durante dos horas a voluntarias de una ONG y obstaculiza el reparto de comida a migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/patrulla-militares-hostiga-durante-horas-voluntarias-ong-obstaculizando-reparto-comida-migrantes_1_13505249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2a3a271-0dca-4aad-9e5e-666909e34fd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una patrulla de militares hostiga durante dos horas a voluntarias de una ONG y obstaculiza el reparto de comida a migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El vehículo ha permanecido a medio metro de la entrada al local de la ONG No Name Kitchen, mientras uno de los militares hacía comentarios a una de las activistas de la organización: "Hasta me ha tirado la ceniza encima"</p><p class="subtitle">Investigación - Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: “Dijimos que éramos niños y no importó”
</p></div><p class="article-text">
        Repartir comida en Ceuta ha pasado a ser una labor de constante objetivo de acoso. No solo de algunos vecinos, que gritan e insultan a los voluntarios durante repartos de comida, sino tambi&eacute;n por miembros del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol. Una patrulla de cinco militares ha hostigado durante dos horas a activistas de la ONG No Name Kitchen. Un veh&iacute;culo militar ocupado por miembros del Regimiento de Infanter&iacute;a del Ej&eacute;rcito de Tierra 9 ha bloqueado la puerta de la base de operaciones de la organizaci&oacute;n que cada d&iacute;a realiza repartos de comida a migrantes en aquellos barrios a los que no llegan las ONG de mayor tama&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Durante dos horas, el veh&iacute;culo ha permanecido a medio metro de la entrada al local, mientras uno de los militares hac&iacute;a comentarios a una de las activistas de la organizaci&oacute;n, que permanec&iacute;a all&iacute; para vigilar la sede. En un momento dado, uno de los uniformados ha tirado la ceniza de su cigarro encima de la voluntaria, que tambi&eacute;n denuncia comentarios de acoso sexista por parte del militar. 
    </p><p class="article-text">
        Las voluntarias de No Name Kitchen y del colectivo Brigadas de Apoyo mutuo trataron de continuar su actividad pese a las complicaciones, pues deb&iacute;an sacar cajas de alimentos para trasladarlos al lugar donde deben preparar las raciones de comida que posteriormente distribuyen entre personas que en ocasiones acumulan d&iacute;as sin comer. Las activistas tuvieron que sacar la comida en mochilas o pasar de lado por el min&uacute;sculo hueco dejado entre el furg&oacute;n militar y el edificio. &ldquo;No podemos parar porque si no, llegamos tarde a hacer el reparto y hay mucha gente con hambre&rdquo;, dijo uno de los miembros de Brigadas de Apoyo Mutuo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las voluntarias de ONG No Name Kitchen.                            </span>
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        Seg&uacute;n afirman las voluntarias de No Name Kitchen, alrededor de las 12 de la ma&ntilde;ana se encontraron la patrulla cuando deb&iacute;an hacer el traslado de alimentos para comenzar a preparar las raciones de comida. &ldquo;Les hemos preguntado qu&eacute; hac&iacute;an aqu&iacute; y si se pod&iacute;an alejar un poco, pero nos han dicho que ten&iacute;an la orden de estar all&iacute;&rdquo;, indica a elDiario.es la activista, que prefiere no dar su nombre ante el constante acoso sufrido en las calles de Ceuta por parte de algunos vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras elDiario.es ha estado en la zona, otro veh&iacute;culo militar ha pasado frente a la puerta de la organizaci&oacute;n y uno de los uniformados de su interior ha insultado a la activista que custodiaba el lugar. &ldquo;&iexcl;Perra!&rdquo;, le ha espetado desde el furg&oacute;n del Ej&eacute;rcito. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo miembro de la patrulla que ha tirado su ceniza sobre la activista, ha hecho fotos o v&iacute;deos de la periodista que firma esta informaci&oacute;n, as&iacute; como del fotoperiodista ceut&iacute; Antonio Sempere, quien ha exigido al militar que dejase de grabar a los periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento dado, la periodista de elDiario.es se ha acercado al mismo uniformado para avisar de que si grababa su rostro no iba a salir publicado, para evitar posibles enfrentamientos . El militar ha respondido: &ldquo;Puede grabar lo que quiera, pero si sale mi cara, te voy a perseguir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/patrulla-militares-hostiga-durante-horas-voluntarias-ong-obstaculizando-reparto-comida-migrantes_1_13505249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 12:49:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una patrulla de militares hostiga durante dos horas a voluntarias de una ONG y obstaculiza el reparto de comida a migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,Ejército]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ministra Rego cifra en 2.100 los niños migrantes en Ceuta y pide su traslado a la Península]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ministra-rego-cifra-2-100-ninos-migrantes-ceuta-pide-traslado-peninsula_1_13505138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd370f8-03bf-4352-9fb8-64ab3e54743e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x779y301.jpg" width="1200" height="675" alt="La ministra Rego cifra en 2.100 los niños migrantes en Ceuta y pide su traslado a la Península"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La titular de Juventud e Infancia advierte de que "quedan todavía niños para filiar y para incorporar al sistema", por lo que en la medida en la que se pueda "trasladar a niños y niñas a Península" se irá "mucho más rápido"</p><p class="subtitle">Investigación - Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: “Dijimos que éramos niños y no importó”
</p></div><p class="article-text">
        La ministra Sira Rego ha cifrado este s&aacute;bado en unos 2.100 los ni&ntilde;os migrantes filiados que permanecen en Ceuta, de entre ellos 700 ni&ntilde;as, y ha pedido su traslado a la Pen&iacute;nsula para aliviar la situaci&oacute;n que soporta la ciudad aut&oacute;noma. La titular de Juventud e Infancia tambi&eacute;n ha advertido que &ldquo;quedan todav&iacute;a ni&ntilde;os para filiar y para incorporar al sistema&rdquo;, por lo que en la medida en la que se pueda &ldquo;trasladar a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a Pen&iacute;nsula&rdquo; se ir&aacute; &ldquo;mucho m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha indicado que se est&aacute;n iniciando los expedientes de ni&ntilde;os &ldquo;que han manifestado que quieren volverse con sus familias&rdquo; a Marruecos y que se remitir&aacute;n &ldquo;con car&aacute;cter urgente&rdquo;, si bien se trata de un procedimiento que &ldquo;lleva un tiempo&rdquo;, ya que se debe &ldquo;comprobar que hay una estructura familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque Espa&ntilde;a no suele &ldquo;poner ning&uacute;n tipo de problemas si se acredita la situaci&oacute;n&rdquo; de esas familias en el pa&iacute;s de origen, la ministra ha recordado que hasta el 30 de julio hab&iacute;a un &ldquo;n&uacute;mero cuantioso de expedientes de retorno de reagrupaci&oacute;n familiar en Marruecos que no hab&iacute;an recibido respuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a los periodistas en C&oacute;rdoba, antes de participar en una reuni&oacute;n de la Coordinadora Provincial de IU, la ministra ha apelado a la &ldquo;responsabilidad&rdquo; de las comunidades aut&oacute;nomas y ha hecho un llamamiento al PP, ya que es lo que requiere la situaci&oacute;n de Ceuta, &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de soflamas, de elementos de agitaci&oacute;n del odio, de confrontaci&oacute;n y de ruptura del consenso democr&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, respecto al aumento de los casos de violencia sexual en Ceuta, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la Fiscal&iacute;a, la ministra ha destacado que se ha puesto en marcha un &ldquo;protocolo&rdquo; y un &ldquo;centro de atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de violencia sexual&rdquo; y esto fue &ldquo;lo primero que se coordin&oacute;&rdquo; con un &ldquo;equipo que est&aacute; interviniendo directamente para ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Rego tambi&eacute;n ha recriminado al presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juan Manuel Moreno Bonilla, de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/ministra-infancia-acusa-moreno-romper-acuerdo-ceuta-no-acoger-ninos-migrantes-andalucia_1_13505276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">romper un &ldquo;acuerdo bilateral&rdquo; con la ciudad de Ceuta</a> al &ldquo;negarse a acoger menores en la comunidad andaluza tras la crisis migratoria en vez de &rdquo;apoyar las soluciones para aliviar la situaci&oacute;n urgente&ldquo; en la ciudad ceut&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La ministra ha considerado que &ldquo;lo que ha hecho Moreno es, lejos de apoyar las soluciones para aliviar la situaci&oacute;n, romper o negarse a acogerlos en la Pen&iacute;nsula; &iquest;qu&eacute; solidaridad est&aacute; teniendo con Ceuta?&rdquo;, se ha preguntado la ministra. Vox, socio de gobierno del PP en la Junta, insiste una y otra vez en que no aceptar&aacute; que llegue ni un solo menor desde Ceuta, y el propio presidente andaluz ha dado un brusco giro a su discurso para asegurar que acoger a ni&ntilde;os migrantes alimentar&aacute; un &ldquo;efecto llamada&rdquo;, que es la tesis que precisamente defiende la ultraderecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ministra-rego-cifra-2-100-ninos-migrantes-ceuta-pide-traslado-peninsula_1_13505138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 11:43:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ministra Rego cifra en 2.100 los niños migrantes en Ceuta y pide su traslado a la Península]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sira Rego,Ceuta,Migrantes,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: "Dijimos que éramos niños y no importó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-migrantes-denuncian-expulsion-ilegal-ceuta-marruecos-dijimos-ninos-no-importo_1_13504224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0639d57-a56e-4d2d-b0aa-1c674af45ae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: &quot;Dijimos que éramos niños y no importó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres menores migrantes llegados a Ceuta a finales de julio cuentan ya desde Marruecos a elDiario.es que han sido repatriados de manera forzada, sin aplicar el procedimiento que exige la Ley de Extranjería. elDiario.es ha tenido acceso a varios vídeos e imágenes que evidencian operativos nocturnos de expulsiones en la frontera por parte de la Guardia Civil</p><p class="subtitle">Los menores migrantes afectados por el incendio en el asentamiento del Tarajal: “Nos despertamos con las llamas al lado”</p></div><p class="article-text">
        En plena madrugada, un furg&oacute;n de la Guardia Civil se aproxima a la frontera del Tarajal (Ceuta). El veh&iacute;culo se introduce en la playa que conforma la zona de seguridad de responsabilidad espa&ntilde;ola hasta alcanzar la valla del espig&oacute;n ceut&iacute;. All&iacute;, junto a una puerta ubicada en la alambrada, los agentes aparcan la camioneta en paralelo al per&iacute;metro. Minutos despu&eacute;s, varias personas migrantes son dirigidas al otro lado de la alambrada, donde desaparecen en la oscuridad, ya en manos de Marruecos. Entre las personas trasladadas a la frontera en este tipo de operativos repetidos en plena noche durante al menos la &uacute;ltima semana, el Instituto Armado ha expulsado a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/incendio-tarajal-calcina-40-chabolas-campamento-migrantes-ceuta_1_13502356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menores de edad</a> sin aplicar el procedimiento legal establecido, seg&uacute;n han denunciado a elDiario.es varios adolescentes que ya se encuentran en su pa&iacute;s de origen. 
    </p><p class="article-text">
        Tres menores extranjeros no acompa&ntilde;ados <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/140-organizaciones-espana-exigen-administraciones-agilizar-respuesta-crisis-humanitaria-ceuta_1_13503770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegados a Ceuta durante la entrada</a> masiva de finales de agosto han denunciado haber sido retornados irregularmente a Marruecos por Espa&ntilde;a en las &uacute;ltimas semanas, sin haber seguido el procedimiento establecido por la Ley de Extranjer&iacute;a y la Ley del Menor, que exige el estudio individualizado de cada caso, asistencia letrada y la supervisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, entre otras garant&iacute;as para proteger el inter&eacute;s superior del menor. Los adolescentes expulsados, ya en su pa&iacute;s, aseguran haber sido detenidos en las redadas de grupos de militares que vigilan la ciudad aut&oacute;noma y, posteriormente, haber sido entregadas forzosamente al pa&iacute;s vecino por la Guardia Civil. A ellos se suma otro chaval de menos de 18 a&ntilde;os, detenido despu&eacute;s de lanzarse al mar para intentar salvar a un joven marroqu&iacute; que pidi&oacute; auxilio tras entrar a nado a la ciudad aut&oacute;noma la semana pasada. Tras el rescate, a&uacute;n mojado, fue expulsado junto al reci&eacute;n llegado, como si hubiese entrado a suelo espa&ntilde;ol en ese mismo momento, pese a haber llegado a la ciudad un mes antes. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio del Interior niega a elDiario.es que se est&eacute;n produciendo repatriaciones o devoluciones sin procedimiento desde Ceuta a Marruecos y rechaza espec&iacute;ficamente que los retornos en frontera sean realizados por parte de la Guardia Civil. &ldquo;Tanto las devoluciones como las expulsiones que se est&aacute;n practicando en Ceuta las ejecuta la Polic&iacute;a Nacional, &uacute;nico cuerpo competente para hacerlo, siempre con el correspondiente mandato o autorizaci&oacute;n judicial&rdquo;, afirman fuentes oficiales del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska. &ldquo;La Guardia Civil no tiene competencias para hacerlo y, mucho menos, sin la cobertura legal del correspondiente expediente&rdquo;, indican.  
    </p><h2 class="article-text">Interior: &ldquo;Si la Guardia Civil ha hecho algo ilegal, se investigar&aacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, im&aacute;genes tomadas por elDiario.es este jueves y viernes en la frontera del Tarajal desmienten que las repatriaciones sean realizadas exclusivamente por la Polic&iacute;a Nacional. Este medio ha presenciado al menos cuatro operativos de retorno en la madrugada del 10 y 11 de septiembre, en los que furgones o veh&iacute;culos de la Guardia Civil trasladan a personas migrantes hasta la frontera y, desde ah&iacute;, los acompa&ntilde;an al otro lado de la alambrada. 
    </p><p class="article-text">
        Interior a&ntilde;ade que, en caso de haberse producido retorno de menores sin procedimiento ser&iacute;a una actuaci&oacute;n irregular: &ldquo;Si alg&uacute;n miembro de la Guardia Civil ha cometido alguna acci&oacute;n ilegal, se investigar&aacute; y se sancionar&aacute; como corresponde&rdquo;, a&ntilde;ade un portavoz del Ministerio. Sin embargo, las repetitivas devoluciones por parte del Instituto Armado en Ceuta no apuntan a que se trate de una actuaci&oacute;n puntual. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen en la que se observa la furgoneta de la Guardia Civil, de donde salió al menos una persona migrante para ser dirigido por la puerta de la frontera.                            </span>
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        En una de las repatriaciones, un joven fue trasladado en un coche del Instituto Armado hasta la puerta donde se realizan estos retornos, pero el chaval -del que se desconoce su edad- logr&oacute; escapar a la carrera del veh&iacute;culo hasta lanzarse al mar con el objetivo de esquivar su regreso a Marruecos, lo que evidencia que no se trataba de una expulsi&oacute;n voluntaria como insiste en defender el Ministerio del Interior. Desde el agua, el chico implor&oacute; no ser repatriado a los agentes que esperaban en la orilla: &ldquo;No Marruecos, por favor&rdquo;. Finalmente, el migrante sali&oacute; del agua por su propio pie y, custodiado por un agente a cada lado, fue acompa&ntilde;ado hasta la puerta de la valla ceut&iacute;, donde su sombra desapareci&oacute;, como aparece reflejado en un v&iacute;deo grabado por elDiario.es. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Dijeron que estaban registrando a los menores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Uno de los menores que confirma haber sido devuelto es Mohamed. Tiene 15 a&ntilde;os y lleg&oacute; a Ceuta a nado el pasado 30 de julio, despu&eacute;s de ver a miles de personas en su propia ciudad en direcci&oacute;n a la frontera. Lo cuenta desde Marruecos, angustiado por estar de vuelta en su pa&iacute;s despu&eacute;s de malvivir durante m&aacute;s de un mes en las calles de la ciudad aut&oacute;noma a la espera de ser admitido en un centro de menores del Gobierno regional, que tiene la responsabilidad de proteger y tutelar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que no cuentan con la compa&ntilde;&iacute;a de un adulto. Este martes 8 de septiembre a las cuatro de la madrugada estaba en los alrededores del Mercadona ubicado en la zona de la Almadraba. En este &aacute;rea dorm&iacute;an a la intemperie decenas de menores de edad, pues se hab&iacute;a corrido la voz de que all&iacute; iban a ser identificados para, posteriormente, ser acogidos en un centro de menores de la ciudad aut&oacute;noma. Muchos de los que aguardaron all&iacute; durante d&iacute;as a&uacute;n no han sido filiados ni han obtenido una cama en un lugar seguro. Algunos de ellos, como denuncian Mohamed y sus amigos, acabaron retornados en su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dec&iacute;an que all&iacute; estaban registrando a los menores y fui all&iacute; para registrarme. Se acercaron unos militares y no paraban de decirnos: vayan a la comisar&iacute;a y llevar&aacute;n al centro. Nos dec&iacute;an que se preocupaban por nosotros y cosas as&iacute;&rdquo;, dice el adolescente, desde Castillejos (Marruecos). &ldquo;Confiamos en ellos y seguimos caminando para ir a donde nos dijeron. Yendo para all&iacute;, la polic&iacute;a nos par&oacute;. &Eacute;ramos cinco menores y dos mayores, y se lo dije desde el principio&rdquo;, explica el chico. Uno de los militares, a&ntilde;ade, comenz&oacute; a preguntar a los adultos si &ldquo;quer&iacute;an volver a Marruecos&rdquo;. 
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                    alt="Mohamed, uno de los menores que denuncia haber sido devuelto de manera ilegal desde Ceuta a Marruecos."
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                Mohamed, uno de los menores que denuncia haber sido devuelto de manera ilegal desde Ceuta a Marruecos.                            </span>
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        &ldquo;Los mayores dijeron que no quer&iacute;an volver, y &eacute;l los golpe&oacute;. Uno de ellos les respondi&oacute;, y ellos lo abofetearon. Le volvi&oacute; a preguntar si quer&iacute;amos regresar a Marruecos. Volvi&oacute; a decir que no. Finalmente, le dio un golpe m&aacute;s, y entonces dijeron: &rdquo;De acuerdo, nos vamos a Marruecos&ldquo;. Mohamed explica que, tras pasar un rato retenidos, lleg&oacute; a un veh&iacute;culo policial que los llev&oacute; directamente a la frontera. &rdquo;Se llevaron nuestras pertenencias y no nos las devolvieron&ldquo;, explica el chaval por videollamada ya desde Rinc&oacute;n. &rdquo;Estoy muy mal, muy agobiado. Si Espa&ntilde;a no nos puede devolver, &iquest;no podr&iacute;a volver?&ldquo;, pregunta el adolescente mientras se escucha de fondo la llamada al rezo de la ciudad marroqu&iacute;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Decían que allí estaban registrando a los menores y fui allí para registrarme. Se acercaron unos militares y no paraban de decirnos: vayan a la comisaría y llevarán al centro. Nos decían que se preocupaban por nosotros y cosas así&quot;, dice el adolescente, desde Castillejos (Marruecos). &quot;Confiamos en ellos y seguimos caminando para ir a donde nos dijeron. Yendo para allí, la policía nos paró. Éramos cinco menores y dos mayores, y se lo dije desde el principio&quot;, explica el chico. Uno de los militares, añade, comenzó a preguntar a los adultos si &quot;querían volver a Marruecos&quot;. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hadi llam&oacute; a su hermano peque&ntilde;o durante horas este mi&eacute;rcoles, hasta que supo que hab&iacute;a sido devuelto a Marruecos. Hab&iacute;an llegado juntos a Ceuta a finales de agosto, pero ahora Hadi, el mayor, se ha quedado solo en la ciudad aut&oacute;noma. Desde la barriada del Pr&iacute;ncipe, donde duerme a la intemperie desde hace semanas, pide &ldquo;justicia&rdquo; ante lo que sabe que se trata de una &ldquo;devoluci&oacute;n ilegal&rdquo;. Rayane tiene 17 a&ntilde;os y fue retenido junto a un chico llamado Adam, de 16, mientras regresaban de la parte alta de la ciudad, donde hab&iacute;an comprado comida, hacia la zona pr&oacute;xima a la playa del Tarajal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bajaban por el camino a la frontera. Un coche militar los detuvo, dos soldados se bajaron, los rodearon, los arrestaron y los llevaron directamente a la frontera&rdquo;, cuenta Hadi elDiario.es despu&eacute;s de haber hablado con su hermano peque&ntilde;o por tel&eacute;fono, quien le cont&oacute; lo ocurrido desde el lado marroqu&iacute; del per&iacute;metro fronterizo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano me dijo que le introdujeron por una puerta de la valla. Hab&iacute;a mostrado su documento nacional de identidad, donde pone que es menor de edad, pero no sirvi&oacute; de nada. Lo hizo otra vez en la frontera, pero tampoco&rdquo;, explica su hermano, que supo del paradero de Rayane por una llamada de este realizada desde la frontera antes de que, sospecha, los agentes le requisasen el tel&eacute;fono. Desde aquel contacto, no ha vuelto a saber de Rayane. &ldquo;No hemos tenido m&aacute;s noticias suyas&rdquo;, indica preocupado. Sabe que en la parte alau&iacute; del paso fronterizo esperan varios autobuses donde los gendarmes alau&iacute;es suelen introducir a los chicos retornados desde Espa&ntilde;a, a los que en ocasiones los trasladan a distintos puntos del sur del pa&iacute;s, donde habitualmente con abandonados a kil&oacute;metros de las ciudades donde residen. 
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                Imagen de otro de los menores retornados a Marruecos en las últimas semanas de forma ilegal, según su testimonio.                            </span>
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        Achraf, de 17 a&ntilde;os y originario de Casablanca, cuenta que fue expulsado de Ceuta a Marruecos el pasado 4 de septiembre despu&eacute;s de lanzarse al mar para auxiliar a un joven marroqu&iacute; que intentaba entrar a nado en Ceuta por el espig&oacute;n del Tarajal. Achraf hab&iacute;a llegado a la ciudad el 30 de julio y, antes de entrar en el agua para socorrer al joven que trataba de cruzar, dej&oacute; su ropa, su tel&eacute;fono m&oacute;vil y su documentaci&oacute;n a Youssef, un amigo que contin&uacute;a en Ceuta y con el que habla elDiario.es. Seg&uacute;n el relato trasladado por este &uacute;ltimo, tras ser detenido, Achraf, menor de edad, fue expulsado inmediatamente por la frontera y una vez en Marruecos trasladado en autob&uacute;s, junto a otros j&oacute;venes mayores y menores de edad, hasta Beni Mellal, a m&aacute;s de 400 kil&oacute;metros de Casablanca. Desde all&iacute;, una mujer termin&oacute; pag&aacute;ndole un billete de autob&uacute;s para que pudiera regresar a su ciudad. Un v&iacute;deo publicado por el Faro de Ceuta confirma la devoluci&oacute;n de Nabil, del que elDiario.es ha confirmado su minor&iacute;a de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier retorno de menores sin procedimiento es ilegal, tal y como recoge la normativa espa&ntilde;ola y qued&oacute; demostrado tras el operativo de retorno colectivo de menores impulsado por el Gobierno central y el ceut&iacute; en 2021 tras la llegada de cerca de 14.000 migrantes a la ciudad. Ambos ejecutivos retornaron de manera coordinada a 55 chavales sin cumplir la Ley de Extranjer&iacute;a, hasta que varias organizaciones de derechos denunciaron su ilegalidad ante la Justicia y lograron frenarlas.&nbsp;M&aacute;s de cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, tras a&ntilde;os de instrucci&oacute;n, la Audiencia Provincial de C&aacute;diz con sede en Ceuta&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/condenadas-exdelegada-gobierno-vicepresidenta-ceuta-devolucion-ilegal-menores-marruecos_128_12595969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conden&oacute; por prevaricaci&oacute;n</a>&nbsp;a las consideradas responsables de la devoluci&oacute;n que el Tribunal Supremo ya hab&iacute;a tachado de irregular: la exdelegada del Gobierno central en Ceuta, Salvadora Mateos; y la exvicepresidenta del Ejecutivo ceut&iacute;, Mabel Deu.&nbsp;Este caso sent&oacute; un precedente clave en las fuerzas de seguridad ceut&iacute;es. Al menos hasta ahora, los agentes sol&iacute;an tener m&aacute;s precauci&oacute;n en las devoluciones inmediatas para evitar repatriar a menores. 
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                    alt="Momento en que se observa una devolución en la frontera del Tarajal en la madrugada de este viernes 11 de septiembre. "
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                Momento en que se observa una devolución en la frontera del Tarajal en la madrugada de este viernes 11 de septiembre.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Adultos que aseguran haber sido devueltos con menores</h2><p class="article-text">
        El caso de Nabil se produjo dos d&iacute;as despu&eacute;s, durante la madrugada del pasado 6 de septiembre. Este joven de 25 a&ntilde;os, originario de Kenitra, formaba parte de un grupo de alrededor de una treintena de personas que, seg&uacute;n activistas presentes en Ceuta, fueron conducidas hacia la frontera del Tarajal bajo escolta militar. Entre ellas, de acuerdo con los testimonios recogidos, tambi&eacute;n hab&iacute;a menores de edad. Nabil asegura que estaba junto a sus amigos, tumbado en el suelo y sin provocar ning&uacute;n incidente, cuando fueron obligados a marcharse durante la noche empleando &ldquo;violencia e intimidaci&oacute;n&rdquo;. Un activista del colectivo de activistas Brigadas de Apoyo Mutuo presenci&oacute; el retorno de los chavales, y trat&oacute; de detenerla, como qued&oacute; grabado en un v&iacute;deo al que ha accedido elDiario.es. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xb6vt36" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Otro de los j&oacute;venes expulsados durante aquella madrugada, cuya identidad mantiene en el anonimato, asegura que entre el grupo hab&iacute;a menores de 14 y 16 a&ntilde;os y describe las semanas previas como un periodo marcado &ldquo;por el miedo y la incertidumbre&rdquo;. Seg&uacute;n relata, varios de ellos hab&iacute;an intentado registrarse en los asentamientos informales, como el de Loma Colmenar, en Ceuta, sin conseguir una soluci&oacute;n y hab&iacute;an acabado durmiendo juntos en la calle, donde los mayores trataban de proteger a los m&aacute;s peque&ntilde;os. &ldquo;Ten&iacute;amos miedo de los militares&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        El joven sostiene que los agentes los sub&iacute;an a veh&iacute;culos, los trasladaban de un lugar a otro y que algunos hab&iacute;an sufrido golpes y heridas. Adem&aacute;s, el mismo joven pide a los vecinos de Ceuta que no criminalicen a todos los migrantes marroqu&iacute;es: &ldquo;No todo el mundo es mala gente&rdquo;. Seg&uacute;n explica, entre quienes permanec&iacute;an en la ciudad hab&iacute;a estudiantes y personas que &uacute;nicamente buscaban trabajar y &ldquo;salir adelante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menores-migrantes-denuncian-expulsion-ilegal-ceuta-marruecos-dijimos-ninos-no-importo_1_13504224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menores migrantes denuncian su expulsión ilegal desde Ceuta a Marruecos: "Dijimos que éramos niños y no importó"]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Más de 140 organizaciones de España exigen a las administraciones agilizar la respuesta a la crisis humanitaria en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/140-organizaciones-espana-exigen-administraciones-agilizar-respuesta-crisis-humanitaria-ceuta_1_13503770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38a3fd4b-6869-4905-9df5-2d3fd194c4eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150984.jpg" width="2951" height="1660" alt="Más de 140 organizaciones de España exigen a las administraciones agilizar la respuesta a la crisis humanitaria en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las organizaciones han firmado una carta abierta, impulsada por Sur Acoge, Asociación Elín, CEAR, Red Acoge y SJM, en la que advierten de que es "urgente e imprescindible" dar soluciones a las personas migrantes que se encuentran en la ciudad autónoma, sobre todo las que están en una situación de gran vulnerabilidad</p><p class="subtitle">Decenas de niños y mujeres migrantes, abandonados a las puertas de dos centros de acogida del Gobierno en Ceuta: “Nos tienen aisladas”</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 140 organizaciones sociales de toda Espa&ntilde;a han firmado una&nbsp;<a href="https://acoge.org/wp-content/uploads/2026/09/CARTA-ABIERTA-CEUTA-con-adhesiones.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta abierta</a>,&nbsp;impulsada por&nbsp;Federaci&oacute;n Sur Acoge, Asociaci&oacute;n El&iacute;n, CEAR, Red Acoge&nbsp;y&nbsp;Servicio Jesuita a Migrantes (SJM),&nbsp;para pedir que se&nbsp;refuerce y mejore la respuesta que se est&aacute; dando en Ceuta, especialmente para las personas migrantes que contin&uacute;an en situaciones de mayor vulnerabilidad, m&aacute;s de un mes despu&eacute;s de su llegada a la ciudad aut&oacute;noma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la carta, las organizaciones se&ntilde;alan que se calcula que actualmente quedan en Ceuta unas 10.000 personas, la mayor&iacute;a durmiendo en la calle o en espacios informales como chabolas &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/incendio-tarajal-calcina-40-chabolas-campamento-migrantes-ceuta_1_13502356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los campamentos improvisados se incendi&oacute;</a> en la noche del jueves&mdash;. &ldquo;Muchas de estas personas tienen razones de peso para no volver a Marruecos. Son nacionales de otros pa&iacute;ses que huyen de conflictos militares, mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero o de redes de trata de seres humanos, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sin familia, algunos de los cuales han sufrido abusos sexuales mientras se encontraban en situaci&oacute;n de calle&rdquo;, dicen los firmantes. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, agregan que es &ldquo;urgente e imprescindible&rdquo; que las distintas administraciones, desde el Gobierno espa&ntilde;ol hasta el local de la Ciudad Aut&oacute;noma de Ceuta y los auton&oacute;micos, &ldquo;aceleren las soluciones humanitarias para estas personas&rdquo;. &ldquo;Solo as&iacute; los vecinos y vecinas de Ceuta podr&aacute;n retomar la normalidad de sus vidas y la sociedad espa&ntilde;ola podr&aacute; responder a esta crisis internacional de manera coherente con los Derechos Humanos y con los principios de nuestro marco legislativo&rdquo;, aseguran las organizaciones, entre las que est&aacute;n Amnist&iacute;a Internacional de Espa&ntilde;a, Novact, Entreculturas o Coordinadora de Barrios. 
    </p><p class="article-text">
        En la carta, hacen cuatro peticiones a las administraciones competentes: ampliar los recursos de acogida humanitaria en Ceuta para dar respuesta a las personas y familias que siguen en situaci&oacute;n de calle o en recursos provisionales; garantizar a la mayor brevedad el traslado a la Pen&iacute;nsula y la protecci&oacute;n de las personas en situaci&oacute;n de especial vulnerabilidad, como los menores y solicitantes de asilo; asegurar procedimientos individuales y con todas las garant&iacute;as, tanto en materia de protecci&oacute;n internacional como en cualquier decisi&oacute;n de retorno, y, por &uacute;ltimo, reforzar la coordinaci&oacute;n y la responsabilidad compartida entre administraciones, con recursos suficientes para Ceuta y mecanismos &aacute;giles de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, hacen un llamamiento a &ldquo;proteger la convivencia y evitar que esta situaci&oacute;n sea instrumentalizada para alimentar el racismo, la islamofobia o el rechazo hacia las personas migrantes&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/140-organizaciones-espana-exigen-administraciones-agilizar-respuesta-crisis-humanitaria-ceuta_1_13503770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 14:57:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,ONGs]]></media:keywords>
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