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    <title><![CDATA[elDiario.es - Arte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Arte]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La negociación para que España devuelva a Colombia el Tesoro de los Quimbayas entra en pausa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/negociacion-espana-devuelva-colombia-tesoro-quimbayas-entra-pausa_1_13307867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc31ff1e-6529-4d10-aa8d-ed0bfc987ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103592.jpg" width="1543" height="868" alt="La negociación para que España devuelva a Colombia el Tesoro de los Quimbayas entra en pausa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por el momento se ha dado prioridad a llevar a cabo un ejercicio de pedagogía en torno a la Colección, realizado en conjunto con el Museo de América, a través de una exposición virtual y talleres para la ciudadanía</p><p class="subtitle">Entradas para ver a Quevedo en 2027: cómo comprar los tickets, fechas y precios de sus conciertos
</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de dos a&ntilde;os desde que Colombia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/colombia-reclama-formalmente-espana-devolucion-tesoro-quimbayas_1_11366289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reclamara formalmente</a> a Espa&ntilde;a la Colecci&oacute;n Quimbaya, conocida como el Tesoro de los Quimbayas, que alberga el Museo de Am&eacute;rica de Madrid. Juan David Correa, anterior ministro de Cultura colombiano, lleg&oacute; a criticar el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/colombia-critica-silencio-absoluto-espana-tesoro-quimbayas-siete-meses-despues-reclamar-dignidad_1_11876352.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;silencio&rdquo;</a> por parte de su hom&oacute;logo espa&ntilde;ol, Ernest Urtasun, por ignorar la petici&oacute;n durante meses.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, aunque ha habido &ldquo;avances importantes entre ambos pa&iacute;ses&rdquo;, desde Colombia indican que estas negociaciones est&aacute;n en <em>&ldquo;stand by&rdquo;</em> y se han centrado en una labor pedag&oacute;gica que llevar&aacute;n a cabo de forma conjunta con el Museo de Am&eacute;rica. Lo har&aacute;n a trav&eacute;s de una exposici&oacute;n virtual y talleres para tanto la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola como colombiana, que den a conocer &ldquo;de qu&eacute; se trata esta Colecci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de los objetos como tal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo lo comunic&oacute; este mi&eacute;rcoles Saia Vergara Jaime, Viceministra de los Patrimonios, las Memorias y la Gobernanza Cultural de Colombia, en un encuentro con los medios celebrado en la Embajada de Colombia en Madrid. La responsable indic&oacute; que la insistencia en la devoluci&oacute;n de la Colecci&oacute;n ha decrecido. &ldquo;El Gobierno ha hecho lo que ha podido&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; respecto al punto en el que se encuentran ahora mismo las negociaciones.
    </p><p class="article-text">
        De forma posterior, el ejecutivo colombiano ha matizado que los dos comit&eacute;s de seguimiento de la petici&oacute;n de la devoluci&oacute;n siguen en marcha. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la Colecci&oacute;n Quimbaya</h2><p class="article-text">
        La Colecci&oacute;n Quimbaya, conocida como Tesoro de los Quimbayas es una joya compuesta por 121 piezas doradas que el entonces presidente colombiano Carlos Holgu&iacute;n regal&oacute; a finales del siglo XIX a la reina Mar&iacute;a Cristina; en agradecimiento por haber intercedido en un conflicto fronterizo entre su pa&iacute;s y Venezuela. El obsequio no estuvo exento de pol&eacute;mica, dado que el Holgu&iacute;n lo entreg&oacute; a Espa&ntilde;a sin contar con la autorizaci&oacute;n del Congreso de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La colecci&oacute;n se compone de bienes arqueol&oacute;gicos (cer&aacute;micos, orfebres, l&iacute;ticos y org&aacute;nicos) asociados al periodo Quimbaya Cl&aacute;sico que fueron expoliados por huaqueros locales y entregados por el gobierno colombiano al Reino de Espa&ntilde;a en 1893, desconociendo su valor cultural para nuestra Naci&oacute;n&rdquo;, explicaron desde Colombia en el escrito con el que reclamaron su devoluci&oacute;n en 2024.  Su petici&oacute;n estaba igualmente avalada por una&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2017/SU649-17.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia</a>&nbsp;emitida por la Corte Constitucional de Colombia en 2017, que calific&oacute; como ilegal la citada donaci&oacute;n: &ldquo;La transferencia de la Colecci&oacute;n Quimbaya viol&oacute; claras normas de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1886 entonces vigente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La viceministra colombiana hizo referencia a la complejidad del origen de la Colecci&oacute;n Quimbaya y su llegada a Espa&ntilde;a, por los &ldquo;problemas jur&iacute;dicos&rdquo; que supone. M&aacute;s all&aacute; de plantear otro debate como que, en caso de que se llevara a cabo la devoluci&oacute;n a su pa&iacute;s, &ldquo;&iquest;a qui&eacute;n se le devuelve? Los Quimbaya ya no existen, entonces, &iquest;de qui&eacute;n es?&rdquo;. Entre otro de los proyectos que se hab&iacute;an planteado en torno al Tesoro estaba una exposici&oacute;n itinerante que podr&iacute;an haber llevado a Colombia de forma temporal, pero que se qued&oacute; &ldquo;congelado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Puesta en valor de las memorias comunitarias</h2><p class="article-text">
        Saia Vergara Jaime comenz&oacute; este mi&eacute;rcoles su intervenci&oacute;n reflexionando en torno al tratamiento de las memorias comunitarias en conjunto, lamentando que sean &ldquo;escenario de disputa&rdquo; y que &ldquo;la institucionalidad siempre tiende a monopolizar su relato&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que desde Patrimonios, las Memorias y la Gobernanza Cultural de Colombia hayan apostado por ubicar en el centro de la acci&oacute;n y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en las &ldquo;voces de las comunidades hist&oacute;ricamente excluidas, pueblos ind&iacute;genas, pero tambi&eacute;n los afrodescendientes y el campesinado&rdquo;. Tambi&eacute;n coment&oacute; que desde la llegada de Gustavo Petro al Gobierno en 2022, se &ldquo;dobl&oacute; el presupuesto para Cultura&rdquo;. &ldquo;Si no se invierte, todo esfuerzo se queda en demagogia&rdquo;, advirti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La responsable ha incidido en la importancia de la lengua como una de sus principales v&iacute;as de trabajo. &ldquo;Cada vez que se pierde una lengua se pierde la memoria, una forma de nombrar el mundo, forma de relacionarse con los otros y las otras&rdquo;, argument&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/negociacion-espana-devuelva-colombia-tesoro-quimbayas-entra-pausa_1_13307867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 11:42:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Cultural,Colombia,Ministerio de Cultura y Deporte,Descolonización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-arte-no-hetero-contaron_1_13284082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33fd0f80-5189-408d-8874-aa87de2a060c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145203.jpg" width="3543" height="1993" alt="La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Clara González (@Claramore) cuenta en el ensayo 'Nos recordarán' cómo el colectivo LGTBIQ+ lleva transformando el mundo de las artes desde sus inicios hasta la actualidad</p><p class="subtitle">Muere David Hockney, el pintor más influyente que convirtió las piscinas en objeto de culto
</p></div><p class="article-text">
        El due&ntilde;o de un burdel parisino encarg&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/suzanne-valadon-modelo-degas-lautrec-convirtio-primera-mujer-pintar-desnudo-masculino_1_11297471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toulouse-Lautrec</a> 16 cuadros en 1892 para decorar el sal&oacute;n principal de su prost&iacute;bulo. En uno de ellos, <em>En la cama: el beso</em>, dos personas desnudas se abrazan y besan tapadas por una s&aacute;bana hasta sus brazos. Una de ellas tiene el pelo largo, la otra, corto, motivo por el que la historiadora y divulgadora Clara Gonz&aacute;lez (@Claramore) identifica que se ha &ldquo;dado por hecho&rdquo; que eran una pareja heterosexual. Pero no. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eran dos prostitutas que se daban entre ellas el amor que no encontraban en sus clientes&rdquo;, explica a elDiario.es sobre uno de los lienzos que ha incluido en <em>Nos recordar&aacute;n</em> (Temas de hoy), el libro en el que recorre la historia del arte para demostrar que no ha sido tan heterosexual como nos han contado, empezando por el colegio, siguiendo por hasta la carrera de Historia del Arte (donde apenas le mencionaron a artistas mujeres, y mucho menos LGTBIQ+) y los museos.
    </p><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez propone con su ensayo un did&aacute;ctico paseo por los m&aacute;rgenes de la historia del arte, con menci&oacute;n a no solo figuras y obras silenciadas, invisibilizadas o desconocidas hasta la fecha; sino tambi&eacute;n a grandes renombres que no hab&iacute;an sido contemplados desde esta perspectiva. Entre aquellas el citado lienzo de Toulouse-Lautrec, pero tambi&eacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/empresa-pintura-rubens-200-ayudantes-taller-crear-2-000-obras_1_11731562.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rubens</a>, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/hilma-af-klint-artista-creo-arte-abstracto-murio-mostrarlo-llega-guggenheim-siglos-despues_1_11744832.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hilma af Klint</a>, Natalie Barney o <em>La Anunciaci&oacute;n</em> de Fra Angelico, expuesta en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/paseo-risas-esconden-cuadros-museo-prado-si-codigos-morales-cambian-risa_1_13006370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prado</a>, que sirve a la autora para describir que los &aacute;ngeles que aparecen son andr&oacute;ginos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La Anunciación&#039; de Fra Angelico (1425-1426).                            </span>
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        La divulgadora ha concebido <em>Nos recordar&aacute;n</em> como &ldquo;un ejercicio de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; por la forma en la que se le han negado al colectivo los espacios, incluida la historiograf&iacute;a. &ldquo;Dentro de la historia de arte can&oacute;nica se han quedado muchas cosas fuera, no solo las artistas femeninas, tambi&eacute;n est&aacute;n las personas racializadas o las personas LGTBIQ+, que o se han ignorado o se ha evitado pronunciarlo, incluso cuando es obvio. La historiograf&iacute;a ve a dos mujeres con cara de tener un orgasmo y las llama amigas&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Una tendencia que sigue ocurriendo en el presente y que advierte tanto en su ensayo como en sus redes sociales, donde comparte peque&ntilde;as p&iacute;ldoras sobre historia del arte. En una de ellas hizo referencia a c&oacute;mo, para hablar sobre la relaci&oacute;n entre la cantante Rosal&iacute;a y la modelo Loli Bah&iacute;a, que acapararon titulares hace unos meses, se les tildaba de amiga &ldquo;especial&rdquo; o &ldquo;&iacute;ntima&rdquo;. &ldquo;Lo de los medios evitando llamar novias a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-resucita-madrid-levitar-fans-concierto-apabullante_129_13110628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a> y Loli Bah&iacute;a se parece mucho a historiadores llamando amigas &iacute;ntimas a se&ntilde;oras que dorm&iacute;an todas las noches juntas y se pintaban entre ellas&rdquo;, public&oacute; en su perfil de Instagram. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWhLLTOjHgs/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre ellas, Louis Catherine Breslau, una artista alemana de finales del siglo XIX que estuvo cuatro d&eacute;cadas compartiendo vida con Madeleine Zillhardt, su compa&ntilde;era de Academia, y a la que retrat&oacute; en gran parte de sus obras. Tambi&eacute;n cita a la francesa Louise Abb&eacute;ma, perteneciente a la misma &eacute;poca, que tambi&eacute;n inmortaliz&oacute; a la que fue su gran amor, Sara Bernhardt. Entre sus obras, est&aacute;n las esculturas hechas en bronce con las manos de ambas entrelazadas, que cada una conserv&oacute; durante toda su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes consideran que quiz&aacute;s estos ejemplos no sean tan expl&iacute;citos como para aclarar su sexualidad, la divulgadora trae a colaci&oacute;n el lienzo <em>El sue&ntilde;o</em> de Courbet, tambi&eacute;n conocido como <em>Las amigas</em>, en el que directamente aparecen en la cama desnudas y abrazadas. A Courbert pertenece tambi&eacute;n otro de los lienzos que menciona en el ensayo, <em>El origen del mundo</em> (1866), que muestra en primer plano la vulva desnuda de una mujer con las piernas abiertas, que yace en lo que parece una cama, con los pechos igualmente descubiertos, parcialmente cubiertos por una s&aacute;bana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El origen del mundo&#039;, de Gustave Courbet en una exposición en Viena.                            </span>
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        El artista franc&eacute;s genera sensaciones encontradas en Clara Gonz&aacute;lez, porque aunque s&iacute; que pint&oacute; el deseo entre mujeres, lo hizo &ldquo;muy sexualizado. Ha sido habitual en la historia ver a se&ntilde;ores pidiendo cuadros de desnudos expl&iacute;citos como forma para divertirse con ellos mismos. Es muy llamativo ver el contraste entre c&oacute;mo se pintan las mujeres y c&oacute;mo son pintadas las mujeres. Por supuesto ellas son mucho m&aacute;s sutiles&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El doble sometimiento a la mujer</h2><p class="article-text">
        En lo relativo a la exhibici&oacute;n del deseo entre hombres, y el deseo entre mujeres, Clara Gonz&aacute;lez plantea que la representaci&oacute;n ha sido &ldquo;muy distinta&rdquo;: &ldquo;Los hombres son los que han estado m&aacute;s expl&iacute;citamente perseguidos, desde la Inquisici&oacute;n. Los que m&aacute;s abiertamente han recibido y siguen recibiendo palizas por ser homosexuales&rdquo;. Y, en consecuencia, existen a&uacute;n menos referentes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c9bc84f2-fc9f-4bfb-af23-ff44f5e6c51b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez comenta que este tratamiento est&aacute; condicionado por un &ldquo;componente mis&oacute;gino&rdquo;: &ldquo;Asocian su sexualidad a una falta de masculinidad y, por lo tanto, lo femenino, que siempre ha sido lo malo. Las mujeres han sufrido esa persecuci&oacute;n, pero diferente, porque muchas veces ni siquiera se pod&iacute;a pensar que una mujer pudiese desear a otra. Hay &eacute;pocas que desde fuera pueden haber parecido m&aacute;s laxas con las mujeres porque han podido encontrar espacios, como los matrimonios bostonianos, por ejemplo, que eran entre mujeres vinculadas obviamente de forma rom&aacute;ntica, pero sobre los que la sociedad hac&iacute;a o&iacute;dos sordos porque dec&iacute;an que esas uniones eran asexuales&rdquo;. Y, por lo tanto, a los hombres &ldquo;no les molestaba porque no estaban perdiendo la virginidad, que era lo &uacute;nico que les importaba que mantuvieran como mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la historiadora apunta que &ldquo;la realidad es que la mujer ha estado doblemente sometida, por ser mujer y por su sexualidad. No es que los hombres hayan tenido m&aacute;s discriminaci&oacute;n, pero s&iacute; ha podido ser m&aacute;s visible por ser m&aacute;s violenta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desaprender la mirada heteronormativa</h2><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez es consciente de la complejidad de &ldquo;desaprender&rdquo; la mirada que se nos ha inculcado tradicionalmente desde la historia del arte: &ldquo;Sueles ver los cuadros como sota, caballo y rey, adem&aacute;s de apreciar las obras que te han dicho que tienes que apreciar&rdquo;. La historiadora y divulgadora incide en que esto tiene como consecuencia que al entrar en los museos, se desactive inconscientemente la capacidad de plantearse qu&eacute; nos gusta o qu&eacute; nos est&aacute; transmitiendo una determinada obra. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora aboga por &ldquo;desacralizar&rdquo; el arte &ndash;como ya hizo en su anterior libro, <em>Un Van Gogh en el sal&oacute;n&ndash;</em>, y por eso opta por usar un lenguaje cercano, accesible y divulgativo. &ldquo;Es importante que la gente sienta el arte como suyo, y no que tengas que tener cierto conocimiento, poder adquisitivo o situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica para disfrutarlo. Y no. La cultura nos refleja como sociedad, deber&iacute;amos poder sentirnos vinculados con ella y lo que hay dentro de los museos. Si no lo sentimos, es que algo se est&aacute; haciendo mal&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La historiadora es cr&iacute;tica con el papel desempe&ntilde;ado por estas instituciones. Aunque aplaude que dentro de sus funciones principales, la de &ldquo;conservar las obras de arte la hacen muy bien&rdquo;, opina que &ldquo;durante mucho tiempo han olvidado la de hacer que el p&uacute;blico se sienta identificado con lo que hay dentro, que converse y piense&rdquo;. &ldquo;Durante much&iacute;simo tiempo el discurso ha sido siempre el mismo, construido b&aacute;sicamente por hombres, blancos y europeos, y lo que hab&iacute;a dentro de los museos era un reflejo de lo que les interesaba solo a ellos&rdquo;, puntualiza. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Interior con Hendrik Andersen y John Briggs Potter en Florencia&#039;, de Andreas Andersen 1894.                            </span>
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        En lo que respecta a la difusi&oacute;n y representaci&oacute;n del colectivo, Clara Gonz&aacute;lez defiende que es importante &ldquo;ofrecer una visi&oacute;n distinta porque lo normal es que nos hayan vinculado a una serie de cosas que, en cuanto te sales de ellas, parece que est&aacute;s cometiendo un crimen&rdquo;. &ldquo;Y ya no es solo lo que la sociedad piense de ti, sino lo que t&uacute; piensas de ti misma. En muchos casos, para las personas del colectivo, no hay peor enemigo que nosotras mismas, porque nos han inculcado unos principios de cosas que tenemos que hacer, que cuando nos damos cuenta de que no encajamos ah&iacute;, vienen unos problemas de aceptaci&oacute;n enormes&rdquo;, reconoce hablando en primera persona de su propia experiencia y proceso.
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora critica que &ldquo;sigue habiendo muchos vac&iacute;os y que la historiograf&iacute;a se ha aprovechado de esos silencios&rdquo;. &ldquo;Que las personas LGTB no pudieran exteriorizar de forma expl&iacute;cita su deseo ha hecho que haya historiadores que directamente digan 'si no has dejado una carta diciendo que quieres acostarte con esta persona es que eres heterosexual y punto'. Cuando en la realidad no tiene por qu&eacute;, hay cosas mucho m&aacute;s sutiles que puedes plantearte&rdquo;. En este sentido, aplaude que de un tiempo a esta parte &ldquo;se ha focalizado m&aacute;s en la falta de mujeres porque el feminismo ha hecho mucho ruido respecto a que nos tienen que representar, y aunque se ha avanzado, a&uacute;n quedan kil&oacute;metros. Pero en el tema LGTB estamos muy atr&aacute;s, y en el racial, ni te cuento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n rechaza, por &ldquo;perverso&rdquo;, el discurso de quienes 'agradecen' a los periodos de censura haber puesto a prueba y desarrollado la creatividad de artistas que hicieron lo imposible para salt&aacute;rsela, y sobrevivir. &ldquo;Ojal&aacute; no hubi&eacute;ramos tenido que haber sido m&aacute;s creativos y nos pudi&eacute;ramos haber expresado desde el principio de forma natural&rdquo;, valora al tiempo que insiste en recordar que hay personas que siguen recibiendo palizas e incluso siendo asesinadas por su condici&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Al analizar la historia del arte, cabe preguntarse si este ha servido m&aacute;s para hacerse eco del odio vertido sobre el colectivo, o como refugio. Clara Gonz&aacute;lez considera que &ldquo;para ambas cosas&rdquo;. &ldquo;El arte siempre tiene un componente pol&iacute;tico. Se demostr&oacute; en &eacute;pocas como la del sida, en la que se us&oacute; para cambiar cosas y reivindicar que hac&iacute;an falta estos cambios, como la gesti&oacute;n de la epidemia, que fue terrible. Hay artistas que lo han usado para hacerse eco del sufrimiento que recib&iacute;an por el hecho de ser del colectivo, pero tambi&eacute;n como refugio, como ese lugar donde reflejarte sin el dedo acusador de la realidad. No quiero romantizarlo, pero es bonito que en la creatividad una forma de expresarse, y que ahora podamos verlo m&aacute;s o menos libremente&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-arte-no-hetero-contaron_1_13284082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Arte,Museos,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los chistes sobre el cáncer no curan el cáncer, pero lo hacen transitable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/chistes-cancer-no-curan-cancer-transitable_1_13298720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/157b25c3-3343-4a1e-a16e-4942ce60f458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145249.jpg" width="3508" height="1973" alt="Los chistes sobre el cáncer no curan el cáncer, pero lo hacen transitable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto Quásares defiende la unión entre salud y cultura, y gracias a un proceso de mediación ha creado obras mediante la fotografía, el dibujo, el cine y el sonido, en una colaboración entre pacientes, sanitarios y artistas</p><p class="subtitle">Entrevista - Mikel Herrán, 'Putomikel': “Deberíamos hablar de las condiciones de 'las malinches' y no romantizarlas para vender entradas”
</p></div><p class="article-text">
        En la &iacute;ntima privacidad del cambiador de pacientes de la sala de radioterapia del Hospital Infanta Luisa de Sevilla se pegan cartas en las paredes. Tienen diferentes colores, formas y longitudes. Siempre son de agradecimiento: a t&eacute;cnicas, m&eacute;dicas, enfermeras o limpiadoras (por usar un femenino plural para un conjunto de profesionales de los cuidados muy feminizado). Aunque van dirigidas al personal, en realidad sirven m&aacute;s a otros pacientes: mensajes lanzados desde el pasado, como la luz de una estrella que llega hoy, pero que se emiti&oacute; antes de que existi&eacute;ramos.
    </p><p class="article-text">
        Ese cub&iacute;culo es &ldquo;un lugar habitado por afectos&rdquo;, <a href="https://encuentro.quasares.es/relatoria/dia-25-quasares-arte-y-cancer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como lo defini&oacute; aqu&iacute; Rub&eacute;n D&iacute;az</a>, &ldquo;donde el tiempo cl&iacute;nico queda interrumpido para dar paso a la experiencia compartida&rdquo;. Las cartas dibujan un mapa orogr&aacute;fico, una cartograf&iacute;a de monta&ntilde;as y valles de los pacientes de c&aacute;ncer. En ese hospital tienen cientos de ellas bien guardadas en archivadores.
    </p><p class="article-text">
        Entre esas cartas, una llam&oacute; la atenci&oacute;n de Felipe G. Gil, miembro de <a href="https://zemos98.org/portfolio_page/concomitentes-quasares/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ZEMOS98</a> y mediador del proyecto <a href="https://quasares.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qu&aacute;sares</a>. Ven&iacute;a desde la lejana galaxia de 2010 y la escrib&iacute;a Isabel. En ella comparaba a los profesionales sanitarios con los objetos celestes llamados qu&aacute;sares, &ldquo;los m&aacute;s luminosos del universo&rdquo;, como &ldquo;un bill&oacute;n de soles&rdquo;, una intensa luz que &ldquo;de forma desinteresada y altruista que hace que la gente no se quede indiferente&rdquo;. Esa es la chispa de inspiraci&oacute;n de un proyecto de mediaci&oacute;n entre pacientes, profesionales sanitarios y artistas que ha concluido con un acto en el CaixaForum Sevilla este pasado jueves.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tienen las polaroids</h2><p class="article-text">
        Dice el fot&oacute;grafo &Oacute;scar Romero que lo que tienen las c&aacute;maras instant&aacute;neas, con la impresi&oacute;n r&aacute;pida y autom&aacute;tica de la imagen tomada, es que &ldquo;no reflejan la belleza, sino las emociones&rdquo;. Por eso, les dio unas cuantas de estas c&aacute;maras a pacientes oncol&oacute;gicos, esperando que de esta manera se revelaran sus sentimientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las fotografías instantáneas generadas con el acompañamiento de Óscar Romero                            </span>
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        Los pacientes buscaban la imagen de aquello que se les aparec&iacute;a como sanador: espacios, personas, momentos. Romero, en paralelo, realiz&oacute; un ensayo fotogr&aacute;fico de &ldquo;los qu&aacute;sares&rdquo; de los pacientes &mdash;las personas en las que encontraban apoyo&mdash;, retratados a contraluz, envueltos en un poderoso halo.
    </p><p class="article-text">
        Luisa, paciente oncol&oacute;gica que ha participado en este proyecto &mdash;impulsado por la Universidad Internacional de Andaluc&iacute;a (UNIA), Quir&oacute;nsalud, <a href="https://concomitentes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concomitentes</a> y la Fundaci&oacute;n Daniel y Nina Carasso, con la coordinaci&oacute;n de ZEMOS98&mdash; explic&oacute; en la presentaci&oacute;n c&oacute;mo se hab&iacute;a sentido al utilizar la c&aacute;mara fotogr&aacute;fica no para crear recuerdos, sino como una herramienta art&iacute;stica: &ldquo;Me ha ayudado a pensar que soy una hormiguita m&aacute;s del universo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La &#039;quásar&#039; Noemí                            </span>
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        Lourdes es otra de las pacientes que recibi&oacute; la c&aacute;mara Instax. Dice que al verla, se vino abajo, se dijo que no podr&iacute;a. Fue parecido a cuando, hace ocho a&ntilde;os, perdi&oacute; la visi&oacute;n por un c&aacute;ncer cerebral. Pero, como una luz, apareci&oacute; una idea en su cabeza: &ldquo;No estoy sola&rdquo;. Su compa&ntilde;ero Joaqu&iacute;n, su &lsquo;qu&aacute;sar&rsquo;, que lleva siendo sus ojos desde el diagn&oacute;stico, tambi&eacute;n lo fue en este paso creativo. &ldquo;Esto me hace mirar las cosas desde otro sitio&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">Chistes en el l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Doctor, &iquest;y despu&eacute;s del tratamiento podr&eacute; mantener relaciones sexuales?&rdquo;. &ldquo;Ser&aacute; igual que antes&rdquo;, responde el m&eacute;dico. &ldquo;Mierda&rdquo;, contesta el paciente.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil saber si el humor, en relaci&oacute;n con el c&aacute;ncer, va a pasarse de la raya. La psicoonc&oacute;loga Raquel Calero est&aacute; totalmente a favor de explorar este territorio. &ldquo;El humor es una expresi&oacute;n de la personalidad, no niega el dolor pero ayuda a hacerlo transitable&rdquo;, opina. La dibujante <a href="https://www.instagram.com/adelapordiosxd/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adela por dios</a> ten&iacute;a ese miedo, pero en realidad ha sabido encontrar una veta, a partir de las conversaciones con pacientes, que le permite transformar el comentario en chascarrillo, el pensamiento en brillante golpe de efecto con sonrisa final.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las ilustraciones dibujadas por Adela por dios                            </span>
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        Ana, otra paciente oncol&oacute;gica cuenta que la persona que m&aacute;s utiliza el humor sobre su c&aacute;ncer es su madre, su 'qu&aacute;sar'. Cuando Ana llora, le dice que no lo haga: &ldquo;&iquest;Y si el siguiente diagn&oacute;stico es peor que este? &iquest;Entonces qu&eacute;, si ya lo has llorado todo aqu&iacute;?&rdquo;. Ese tipo de comentario desdramatizador probablemente solo pueda hacerlo una madre con su hija.
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                Durante el proceso creativo                            </span>
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        Un hombre comprando en un supermercado. Una mujer tomando el sol en la playa. Una persona prob&aacute;ndose camisetas. Una pareja tomando algo en una terraza. &ldquo;La gente con c&aacute;ncer no solo hace cosas de c&aacute;ncer&rdquo;, dicen los bocadillos de cuatro vi&ntilde;etas. Adela por dios ha creado 60 ilustraciones, tiernas pero tambi&eacute;n mordaces, a partir de la escucha y la cocreaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Narrar el c&aacute;ncer</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la pr&aacute;ctica art&iacute;stica y en la period&iacute;stica no siempre hay tiempo para escuchar y eso fue lo primero que pude hacer aqu&iacute;&rdquo;, explica Andrea Mor&aacute;n, creadora del podcast <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLj-wmEttD2Ov2waUMQSW-ZJpGXZSqt6s7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vivir desde el c&aacute;ncer</em></a>, que ha surgido tambi&eacute;n del trabajo con los hospitales sevillanos del grupo Quir&oacute;n Sagrado Coraz&oacute;n e Infanta Luisa.
    </p><p class="article-text">
        La enfermera Mar&iacute;a del Pilar Mu&ntilde;oz tiene una idea interesante sobre la escucha activa y es que no es solo una cuesti&oacute;n de empat&iacute;a, es &ldquo;una intervenci&oacute;n enfermera&rdquo;. &ldquo;Cuando un paciente se siente escuchado se abre m&aacute;s y puedes hacer unos mejores cuidados enfermeros&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, como enfermera, puede tomar mejores decisiones sobre el paciente, derivarle al profesional adecuado &mdash;un psicoonc&oacute;logo, quiz&aacute;&mdash; y reducirle el estr&eacute;s.
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            </figure><p class="article-text">
        El c&aacute;ncer no es solo un proceso f&iacute;sico, sino que es tambi&eacute;n emocional y social. Y para tratar ese proceso tambi&eacute;n hace falta radioterapia, por jugar con las palabras que presta el &aacute;mbito radiof&oacute;nico. Eso ha hecho Mor&aacute;n &mdash;quien estas semanas estrena junto a Jos&eacute; Mar&iacute;a Sadia el podcast <a href="https://www.eldiario.es/cultura/la-memoria-en-ruinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La memoria en ruinas </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/la-memoria-en-ruinas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en elDiario.es</a>&mdash; en esta serie sonora.
    </p><p class="article-text">
        Salvador es una de las voces del podcast. Como le interesa el lenguaje y la palabra, reclama que se destierren los belicistas en la narraci&oacute;n del c&aacute;ncer. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; &lsquo;la batalla&rsquo;? &iquest;D&oacute;nde &lsquo;el enemigo&rsquo;? &iquest;Qui&eacute;n es &lsquo;un crack&rsquo;? &iquest;Y los que no superaron la enfermedad es que no fueron valientes? Todos lo intentan a su manera&rdquo;, dice.
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                    alt="Personas involucradas en el proyecto &#039;Quásares&#039; durante su presentación el 11 de junio en Sevilla"
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                Personas involucradas en el proyecto &#039;Quásares&#039; durante su presentación el 11 de junio en Sevilla                            </span>
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        &ldquo;Tener c&aacute;ncer y tener buen aspecto es jodido&rdquo;, a&ntilde;ade, en lo que podr&iacute;a ser un chiste de Adela por dios. Salva piensa que hace da&ntilde;o pensar que una persona con c&aacute;ncer es alguien sin pelo, con ojeras y mala cara. No todos los procesos oncol&oacute;gicos son iguales y la comparaci&oacute;n con el estereotipo tambi&eacute;n puede ser dolorosa. Estas son cosas de las que no se hablan.
    </p><h2 class="article-text">Medicina anal&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a c&aacute;mara Bolex 16H SB va a manubrio. Parece un juguete, pero rueda en 16 mm. Cuando desescalas un proyecto cinematogr&aacute;fico, puedes ir a lo &iacute;ntimo. Minimizar y ocupar de manera menos intrusiva el sal&oacute;n de la casa de una paciente como Luisa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un fotograma del corto &#039;Quásares&#039;                            </span>
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        Roc&iacute;o Mesa y Jorge Castillo han rodado el cortometraje Qu&aacute;sares de esta manera, con un equipo de tres personas y bajo este mismo criterio de la cocreaci&oacute;n. Se estren&oacute; el pasado 11 de junio en Sevilla y esperan que encuentre visibilidad por el circuito de festivales y que tambi&eacute;n se abra hueco en colegios u hospitales.
    </p><p class="article-text">
        Es una historia hermosa sobre la intimidad y la fragilidad de un proceso oncol&oacute;gico, narrado con delicada po&eacute;tica. Los cineastas dejaron que Luisa contara su historia desde el lugar que ella eligiera, y de esta manera sencilla, ella y &lsquo;sus qu&aacute;sares&rsquo; pasaron de ser objetos a sujetos narrativos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El equipo de rodaje de &#039;Quásares&#039;                            </span>
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        Dice Roc&iacute;o Mesa que este proyecto &ldquo;ha sido mediado de forma tan humana&rdquo; que les ha recordado por qu&eacute; quieren &ldquo;hacer cine&rdquo;. Para ellos tambi&eacute;n ha sido transformador.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el arte no cura por s&iacute; solo, esta ser&iacute;a una de las conclusiones, s&iacute; ayuda a la curaci&oacute;n. El mediador Felipe G. Gil record&oacute; en la presentaci&oacute;n a la dibujante de<em> Pers&eacute;polis,</em> Marjane Satrapi. &ldquo;Se dijo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-marjane-satrapi-autora-persepolis-56-anos_1_13274539.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; de pena</a>, necesitamos la alegr&iacute;a para vivir&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Los pacientes pueden mejorar gracias al arte y la cultura&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/chistes-cancer-no-curan-cancer-transitable_1_13298720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los chistes sobre el cáncer no curan el cáncer, pero lo hacen transitable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Caixaforum,Cáncer,Salud,Hospitales,Ilustración,Cortometrajes,Humor,Humor gráfico,Oncología,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/instrumentos-medievales-sonaron_1_13296653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f33b721c-ed8a-4e84-98fb-7571ec72ae3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un luthier griego reúne en España a artesanos, historiadores y escultores para determinar si los artistas del románico y del gótico retrataban con fidelidad objetos de la vida cotidiana, o las imágenes que creaban en los templos solo eran simbólicas </p><p class="subtitle">Recorrer un templo como lo hacían los monjes hace un milenio, otra forma de explicar (y entender) el románico
</p></div><p class="article-text">
        Quienes visitan la Colegiata de Toro, en Zamora, suelen pararse a contemplar los detalles de sus portadas, un conjunto escult&oacute;rico excepcional de los siglos XII y XIII, cuando el primer g&oacute;tico recog&iacute;a el testigo del &uacute;ltimo rom&aacute;nico. Entre las figuras m&aacute;s llamativas aparecen una serie de personajes &mdash;los 24 ancianos que describe el Apocalipsis de la Biblia&mdash; tocando instrumentos musicales como violas, flautas o tambores. Al observarlos, lo habitual es pensar que as&iacute; eran exactamente los objetos que se utilizaban en la Edad Media para hacer m&uacute;sica, creer que los canteros los hab&iacute;an copiado, literalmente. Incluso los especialistas de hace d&eacute;cadas pod&iacute;an caer en esa 'trampa'.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores actuales, sin embargo, se muestran mucho m&aacute;s cautos y se plantean una duda: &iquest;Y si los instrumentos que aparecen en las esculturas de las portadas, las pinturas murales de las iglesias o las miniaturas de los libros medievales no fuesen como los que se utilizaban en la &eacute;poca? &iquest;Y si solo se tratara de obras de arte un tanto ajenas a la realidad?
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas explican el origen de la aventura que el luthier griego Christos Kanellos vive estos meses, precisamente, en la ciudad de Toro. Hace veinte a&ntilde;os, dej&oacute; su pa&iacute;s natal para estudiar guitarra cl&aacute;sica en C&oacute;rdoba. Cuando conoci&oacute; el trabajo que hab&iacute;a detr&aacute;s de la fabricaci&oacute;n del instrumento fetiche del sur espa&ntilde;ol, Christos se dej&oacute; impresionar por el proceso. &ldquo;Me enamor&eacute; de las manos del artesano, de su tacto trabajando la madera&rdquo;, reconoce.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El artesano trabaja en la talla de una viola                            </span>
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        Cautivado por lo que hab&iacute;a vivido, hace algo m&aacute;s de una d&eacute;cada vir&oacute; un tanto en su camino &mdash;era profesor e int&eacute;rprete musical&mdash; para entregarse por entero a la madera. &ldquo;Lo que me apasiona es excavar un tronco y hacer que suene&rdquo;, confiesa. Se traslad&oacute; a Granada, alquil&oacute; un local y comenz&oacute; a experimentar con los encargos que le iban llegando. De Grecia y Turqu&iacute;a se hab&iacute;a tra&iacute;do la fascinaci&oacute;n por los instrumentos tradicionales casi desde ni&ntilde;o, pero en la herencia de la Espa&ntilde;a medieval termin&oacute; de encontrar la horma del zapato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Castilla y Le&oacute;n existen infinitos dise&ntilde;os de instrumentos medievales&rdquo;, constata el luthier. La regi&oacute;n espa&ntilde;ola con el patrimonio monumental m&aacute;s extenso del pa&iacute;s le ofrec&iacute;a, adem&aacute;s, la mayor concentraci&oacute;n de iconograf&iacute;a sobre la m&uacute;sica inmortalizada en los templos. &ldquo;Es brutal&rdquo;, califica, entusiasmado. Un territorio ideal para investigar y tratar de responder a la pregunta que tra&iacute;a en la cabeza: esos instrumentos que observamos en las obras de arte, &iquest;fueron realmente as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o, tan ambicioso, no pod&iacute;a resolverse en cinco minutos. As&iacute; que Kanellos se plante&oacute; desarrollar un doctorado en la Universidad de Salamanca, recorriendo toda la comunidad para conocer, de primera mano, c&oacute;mo aparec&iacute;an las herramientas musicales en las paredes y las portadas de los templos. La investigaci&oacute;n arranc&oacute; el a&ntilde;o pasado en Segovia, donde explor&oacute; los frescos de una iglesia rom&aacute;nica. En Toro le aguardaba el mayor reto: descifrar qu&eacute; hab&iacute;a de real, por ejemplo, en las arpas y salterios que los ancianos del Apocalipsis ta&ntilde;en desde hace ocho siglos en su Colegiata.
    </p><h2 class="article-text">Un planteamiento diferente</h2><p class="article-text">
        En Toro se estableci&oacute; en una casa con vistas al Alc&aacute;zar de la ciudad, que transform&oacute; en un laboratorio para desarrollar su doctorado. &ldquo;Lo que hago es analizar las fuentes (las im&aacute;genes) y catalogarlas para reconstruir todos los modelos de viola medieval que hay en Castilla y Le&oacute;n&rdquo;, explica. Con tal motivo, convirti&oacute; un peque&ntilde;o espacio en la planta baja en un taller en el que talla la madera y da forma a los instrumentos esculpidos en las portadas de la Colegiata. Un desaf&iacute;o sugerente, pero no original.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle de la labor del artesano sobre la madera                            </span>
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        A finales de los a&ntilde;os ochenta, el music&oacute;logo Carlos Villanueva ya emprendi&oacute; un primer proyecto para copiar estos mismos objetos, como si se tratase de una fotograf&iacute;a en piedra de los aut&eacute;nticos. El objetivo era rescatarlos del siglo XIII y hacerlos sonar en el presente, un m&eacute;todo que para el luthier griego est&aacute; hoy ampliamente superado. &ldquo;Hoy se analizan estas im&aacute;genes desde su condici&oacute;n de objetos de representaci&oacute;n simb&oacute;lica&rdquo;, expone Christos, aludiendo a una de las principales corrientes actuales de estudio.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, las dudas llegan antes que las conclusiones. &ldquo;Lo primero que debemos preguntarnos es por qu&eacute; el artista medieval tall&oacute; las im&aacute;genes de esa manera&rdquo;, propone Kanellos, dando pie a una serie de interrogantes: &iquest;Estaba limitado el artista por el formato y las dimensiones del bloque de piedra? &iquest;El mensaje espiritual era m&aacute;s importante que la fidelidad a la pieza original? &iquest;En qu&eacute; medida pod&iacute;a condicionar las formas del instrumento la necesidad de colocar a los m&uacute;sicos en el arco de una portada? Y desvela: &ldquo;Antes de llegar a la conclusi&oacute;n de que esas obras de arte son un reflejo de la realidad, analizamos la imagen desde todos los puntos de vista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ese prop&oacute;sito, Kanellos ha convocado en la ciudad zamorana a artesanos, historiadores, expertos en arte, escultores o music&oacute;logos, dentro de unas jornadas sobre iconograf&iacute;a musical medieval. &ldquo;Lo interesante es que cada uno nos va a ofrecer una visi&oacute;n diferente y eso es una maravilla&rdquo;, avanza el investigador. Un historiador, por ejemplo, realiza un estudio comparado de las obras de arte; un luthier se centra &uacute;nicamente en c&oacute;mo fabricar lo que ve.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Christos Kanellos muestra dos de las violas en las que ha trabajado                            </span>
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        Tampoco el an&aacute;lisis de estas representaciones art&iacute;sticas es nuevo. &ldquo;Hasta ahora se hab&iacute;a estudiado mucho, pero de forma fragmentada&rdquo;, precisa Kanellos. De ah&iacute; que el luthier y otros colegas investigadores re&uacute;nan datos de todas las obras de las que se tiene referencia para dibujar un mapa que permita &ldquo;saber c&oacute;mo se relacionaban entre s&iacute;&rdquo;. Determinar, por ejemplo, si esos instrumentos eran locales o copias de otros que se utilizaban en latitudes diferentes, como en Francia.
    </p><p class="article-text">
        Porque este tsunami art&iacute;stico coincide con &ldquo;un florecimiento econ&oacute;mico brutal&rdquo; en la &eacute;poca (siglos XI al XIII), que lleg&oacute; a la pen&iacute;nsula a trav&eacute;s del Camino de Santiago y &ldquo;un gran intercambio econ&oacute;mico&rdquo; con el pa&iacute;s vecino, desde donde se import&oacute; el arte rom&aacute;nico, primero, y el g&oacute;tico, a continuaci&oacute;n. Para el investigador, este fen&oacute;meno est&aacute; detr&aacute;s de la enorme cantidad de instrumentos que quedaron inmortalizados en los templos religiosos.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva metodolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Con toda esta informaci&oacute;n reunida y las opiniones de los expertos, &iquest;ad&oacute;nde se puede llegar? &ldquo;No tengo ni idea, eso es lo bonito&rdquo;, bromea el luthier griego, consciente de la envergadura de la investigaci&oacute;n. En realidad, los especialistas buscan &ldquo;una nueva metodolog&iacute;a&rdquo; para estudiar estos instrumentos, m&aacute;s completa y global que la empleada en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;Lo que pretendemos es ampliar nuestro punto de vista sobre lo que vemos y hacernos m&aacute;s preguntas&rdquo;, razona.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lo que se pretende es tratar esas im&aacute;genes como lo que son, representaciones de hace ocho siglos. De ah&iacute; que el estudio trascienda a la propia m&uacute;sica y alcance todo lo que se llev&oacute; a la piedra. &iquest;Debemos dudar de lo que aparece en las portadas o en los capiteles de las iglesias medievales? &ldquo;Por supuesto&rdquo;, reacciona el luthier con seguridad. &ldquo;Si el anciano que toca un instrumento tiene una cabeza gigante y un cuerpecillo peque&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo no nos lo vamos a cuestionar?&rdquo;, argumenta.
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                Instrumentos ya terminados, expuestos en el salón de la vivienda del luthier griego                            </span>
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        En las citadas jornadas que ha preparado en Toro &mdash;donde tambi&eacute;n se incluye una exposici&oacute;n de instrumentos y un concierto de m&uacute;sica medieval&mdash; cada especialista compartir&aacute; su percepci&oacute;n. En su caso, en tanto que luthier, Kanellos confiesa que &ldquo;veo mucho al artista medieval&rdquo;. Es decir, c&oacute;mo el constructor ha pensado y abordado la fabricaci&oacute;n del instrumento que aparece ah&iacute;, c&oacute;mo trabaja la madera y de qu&eacute; forma lo hace sonar finalmente.
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo es precisamente el que estas semanas trata de replicar en su taller. En la primera planta de su casa, ya terminados, expone sobre el sof&aacute; una veintena de violas pretendidamente medievales para meditar, con m&aacute;s calma, qu&eacute; historias hay tras ellas, si fueron estas las de nuestros antepasados y, sobre todo, c&oacute;mo era la m&uacute;sica que se escuchaba hace 800 a&ntilde;os. Despu&eacute;s, la aventura continuar&aacute; en otro lugar. &ldquo;Busco nuevos espacios donde analizar, escribir, reconstruir y presentar los resultados de la investigaci&oacute;n&rdquo;, apunta, cada vez m&aacute;s cerca de esa nueva metodolog&iacute;a que resuelva el misterio: &iquest;Realidad o simple representaci&oacute;n simb&oacute;lica?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/instrumentos-medievales-sonaron_1_13296653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:45:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los instrumentos medievales que (quizá) nunca sonaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Edad Media,Historia,Historia de España,Pintura,Murales,Patrimonio Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valentín Roma, nuevo director del MACBA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/valentin-roma-nuevo-director-macba_1_13292136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42d0315c-53a5-4cd0-8159-80b3255dff9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Valentín Roma, nuevo director del MACBA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor e historiador del arte fue destituido en 2015 de su puesto como conservador jefe en el Museu por la polémica que provocó la inclusión de una escultura en la que se que sodomizaba al rey Juan Carlos en una exposición</p><p class="subtitle">Eugenio Merino resucita su Franco en una nevera, ahora como capitán de la “Marca España”
</p></div><p class="article-text">
        El escritor, historiador del arte y doctor en Filosof&iacute;a Valent&iacute;n Roma (Ripollet, 1970), que en los &uacute;ltimos nueve a&ntilde;os ha estado al frente de La Virreina Centre de la Imatge, ser&aacute; el nuevo director del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA), seg&uacute;n ha informado el museo barcelon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Roma ha sido elegido por unanimidad del jurado como nuevo director del Macba, que convoc&oacute; la plaza tras la salida en abril de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/elvira-dyangani-quiere-abrir-macba-vagabundos-skaters-paseantes_1_8352066.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elvira Dyangani Ose</a>, quien se hab&iacute;a convertido en la primera mujer negra en dirigir el centro muse&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El Consell General del Consorcio del Macba ha validado la propuesta de la comisi&oacute;n de valoraci&oacute;n, que ha adjudicado a Roma la mejor valoraci&oacute;n respecto a los m&eacute;ritos entre los candidatos presentados.
    </p><p class="article-text">
        En sus conclusiones, el jurado destaca la solidez del proyecto que ha presentado el candidato as&iacute; como la coherencia y rigurosidad de su trayectoria profesional, que permitir&aacute; &ldquo;liderar la instituci&oacute;n con ambici&oacute;n intelectual, dinamismo y relevancia en esta nueva etapa del Macba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo director fue en el pasado conservador jefe del Macba, pero fue destituido en 2015 a ra&iacute;z de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/claves-escandalo-macba_1_4321839.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica provocada por una escultura de Ines Doujak</a> que mostraba al rey em&eacute;rito sodomizado por una mujer obrera, a su vez sodomizada por un perro pastor alem&aacute;n, obra incluida dentro de la exposici&oacute;n<em> La bestia y el soberano</em>, de la que Roma era uno de los comisarios.
    </p><p class="article-text">
        El mandato del nuevo director &mdash;elegido entre 21 candidatos preseleccionados&mdash; y que se iniciar&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas, tendr&aacute; una duraci&oacute;n prevista de cinco a&ntilde;os con la posibilidad de renovaci&oacute;n a un m&aacute;ximo de tres m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo responsable del Macba, doctor en Filosof&iacute;a (Universitat de Southampton) y licenciado en Historia del Arte (Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona), ha sido comisario de exposiciones en el Museu Picasso, el MNAC o el CaixaForum, entre otros. Asimismo, en 2009 fue el comisario del primer pabell&oacute;n catal&aacute;n en la Bienal de Venecia.
    </p><p class="article-text">
        En su faceta de escritor, es autor de <em>El enfermero de Lenin</em> (2017), <em>Retrato del futbolista adolescente</em> (2019), <em>Diecinueve apagones y un destello </em>(2020) y <em>Los trillizos</em> (2026), publicados en la editorial Perif&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La nueva direcci&oacute;n del MACBA se da a conocer despu&eacute;s de que en las &uacute;ltimas horas el sector emitiera <a href="https://acca.cat/comunicat-public-sobre-el-concurs-de-direccio-del-macba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado cr&iacute;tico</a> con la presunta falta de transparencia y libre concurrencia en la valoraci&oacute;n de m&eacute;ritos para el puesto.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Catalana de Cr&iacute;tica de Arte (ACCA), la Asociaci&oacute;n de Profesionales de la Gesti&oacute;n Cultural de Catalunya (APGCC) y la Plataforma Asamblearia de Artistas de Catalunya (PAAC), con el apoyo del Comit&eacute; de Empresa del Macba, firmaron un escrito en contra de &ldquo;las bases del concurso&rdquo; a nuevo director, una selecci&oacute;n que se abri&oacute; el pasado 9 de abril tras el anuncio de la salida de Dyangani Ose.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/valentin-roma-nuevo-director-macba_1_13292136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 19:09:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Valentín Roma, nuevo director del MACBA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Museos,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal de Cuentas señala al Reina Sofía carencias en la seguridad y protección contra incendios, y problemas con el inventario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/tribunal-cuentas-senala-reina-sofia-carencias-seguridad-proteccion-incendios-problemas-inventario_1_13286305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/219b7f8f-4c90-454c-aaf4-94ef85bd7653_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144884.jpg" width="4684" height="2635" alt="El Tribunal de Cuentas señala al Reina Sofía carencias en la seguridad y protección contra incendios, y problemas con el inventario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo ya está tramitando ambas soluciones, mientras que la Comisión Mixta pide la dimisión de su director si la situación no se subsana antes de final de año</p><p class="subtitle">Rueda resta importancia a que la estrella de la TVG pagase a guionistas por debajo de convenio: “Seguro que no es el único”
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/navarra/auditor-tribunal-cuentas-navarro-sostiene-sobrecoste-obras-tunel-belate-hay-indicios-delito_1_13142340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal de Cuentas</a> ha detectado que el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Reina Sof&iacute;a</a> presenta carencias en sus sistemas de seguridad frente a los incendios, adem&aacute;s de problemas con su inventario. As&iacute; lo ha se&ntilde;alado en un informe publicado este martes en el BOE, por el que la Comisi&oacute;n Mixta insta al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/coro-teatro-real-denuncia-16-anos-estancamiento-salarial-queremos-frenar-fuga-talento_1_13276037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Cultura</a> a exigir al centro el cese de su director, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/manuel-segade-museo-reina-sofia-debe-escuchar-no-dictar_128_10281817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Segade</a>, si no se cumplen las premisas de actualizaci&oacute;n de su registro y la modernizaci&oacute;n de la valoraci&oacute;n de los Bienes de Patrimonio Hist&oacute;rico antes del 31 de diciembre. Desde el Museo Reina Sof&iacute;a afirman a elDiario.es que ya est&aacute;n trabajando en las soluciones pertinentes.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Cuentas recoge que las obras de arte existentes en la instituci&oacute;n, as&iacute; como las que son propiedad de la misma, pero no est&aacute;n debidamente localizadas, &ldquo;no pueden seguir en peligro&rdquo;. De ah&iacute; a que la Comisi&oacute;n Mixta exija a la cartera liderada por <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/urtasun-tacha-verguenza-sentencia-sijena-politica-aragonesa-le-responde_1_13278456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Urtasun</a> que pida al centro que presente informes con car&aacute;cter mensual hasta que se tenga el &ldquo;control absoluto del inventario de obras&rdquo;, incluidas tanto las que est&aacute;n dentro del mismo, las que est&eacute;n en dep&oacute;sito fuera de la pinacoteca y las depositadas en ella, de terceros.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Reina Sof&iacute;a indican a este peri&oacute;dico que en el Museo &ldquo;est&aacute; realizando un proceso de revisi&oacute;n del inventario&rdquo;, del que detallan que exige no solo la &ldquo;comprobaci&oacute;n f&iacute;sica de las obras, sino tambi&eacute;n una revisi&oacute;n documental&rdquo;, puesto que las principales anomal&iacute;as detectadas se corresponden a momentos anteriores a la creaci&oacute;n del actual museo, en 1988. En lo que respecta a la actualizaci&oacute;n de los fondos bibliogr&aacute;ficos, explican que tambi&eacute;n est&aacute;n trabajando en ello, de manera conjunta entre los departamentos de Biblioteca, Gesti&oacute;n Econ&oacute;mica y Arquitectura, Desarrollo Sostenible y Servicios Generales.
    </p><h2 class="article-text">Carencias en la protecci&oacute;n frente a incendios</h2><p class="article-text">
        En lo que respecta a la seguridad y la protecci&oacute;n frente a los posibles incendios, el Tribunal de Cuentas recoge que el mantenimiento y conservaci&oacute;n de las instalaciones de seguridad del Reina Sof&iacute;a est&aacute; contratado con una empresa externa, que en 2022 elabor&oacute; dos informes sobre ambos asuntos. 
    </p><p class="article-text">
        En ellos se pon&iacute;a de manifiesto que los equipos utilizados &ldquo;no resultaban adecuados para su fin, tanto por su antig&uuml;edad, como por la obsolescencia t&eacute;cnica e insuficiencia en los medios instalados para cubrir la seguridad de todos los espacios&rdquo; de la pinacoteca. Y que, por lo tanto, &ldquo;no eran id&oacute;neos&rdquo; para alcanzar el nivel de seguridad preciso y acorde con los sistemas y tecnolog&iacute;a disponible del momento. De tal forma que en ambos se recomendaba la &ldquo;sustituci&oacute;n o actualizaci&oacute;n&rdquo; de estos sistemas. 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Cuentas expone que las &ldquo;comprobaciones f&iacute;sicas&rdquo; que han llevado a cabo sobre los aspectos rese&ntilde;ados en ambos documentos &ldquo;han permitido constatar las deficiencias se&ntilde;aladas y su importancia&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;ade en su informe publicado este martes, que el Museo lleva desde 2023 abordando esta problem&aacute;tica, con diferentes &ldquo;expedientes de contrataci&oacute;n para renovar sus sistemas de seguridad y contra incendios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, desde el Reina Sof&iacute;a comunican a este peri&oacute;dico que ya han &ldquo;tramitado y adjudicado&rdquo; una auditor&iacute;a de seguridad, a trav&eacute;s de un contrato menor, para &ldquo;conocer las necesidades presupuestarias y t&eacute;cnicas en materia de Protecci&oacute;n Contra Incendios, y que dispondr&aacute;n de los resultados a finales de junio. &rdquo;De esta licitaci&oacute;n se obtendr&aacute; la evaluaci&oacute;n actual de las deficiencias en materia de seguridad y autoprotecci&oacute;n, as&iacute; como la reconfiguraci&oacute;n de un Plan Director en estas materias&ldquo;, comparten.
    </p><h2 class="article-text">Localizar obras en &ldquo;situaciones an&oacute;malas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El Tribunal de Cuentas se&ntilde;ala tambi&eacute;n &ldquo;necesario&rdquo; que el Reina Sof&iacute;a complete la valoraci&oacute;n de los Bienes de Patrimonio Hist&oacute;rico y aplique las normas de reconocimiento y valoraci&oacute;n previstas en el Plan General de Contabilidad P&uacute;blica, para que sirva de soporte de los registros contables de dichos bienes, informando en la memoria de las cuentas anuales sobre todos los aspectos relevantes vinculados con obras de arte. 
    </p><p class="article-text">
        El organismo ha comprobado que, en cuanto a la ubicaci&oacute;n de las obras, 66 figuraban como &ldquo;no localizadas&rdquo;, en 27 obras valoradas en 278.206 euros la ubicaci&oacute;n &ldquo;no quedaba identificada&rdquo; y 146 con una valoraci&oacute;n de 4.889.880 euros no precisaban &ldquo;su ubicaci&oacute;n f&iacute;sica en almacenes&rdquo;. Por ello, recomiendan &ldquo;finalizar los trabajos de localizaci&oacute;n y regularizaci&oacute;n administrativa&rdquo; de las piezas que se encontraban en &ldquo;situaciones an&oacute;malas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el Reina Sof&iacute;a aseguran que se &ldquo;est&aacute; trabajando en la revisi&oacute;n de la documentaci&oacute;n existente&rdquo; que permita identificar &ldquo;cu&aacute;l ha sido el &uacute;ltimo movimiento realizado con respecto a las mismas&rdquo;. Desde la pinacoteca explican que en esta situaci&oacute;n hay obras que estaban en edificios que se destruyeron durante la Guerra Civil; en otros casos se trata de dep&oacute;sitos de alta representatividad en edificios oficiales y ministerios constituidos desde principios del siglo XX, y otras son obras que documentalmente se asignan al Museo Espa&ntilde;ol de Arte Contempor&aacute;neo, como donaci&oacute;n al Estado, pero que nunca ingresaron f&iacute;sicamente al Museo, aunque &ldquo;consta documentaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proceso trabajoso y de gran minuciosidad, que requiere consultas en diferentes archivos e instituciones p&uacute;blicas y privadas&rdquo;, argumentan desde la instituci&oacute;n, y avanzan que en los casos en los que no puedan resolverse de otra manera, se pondr&aacute; en conocimiento de la Brigada de Patrimonio que colabora con Subdirecci&oacute;n General de Registros y Documentaci&oacute;n del Patrimonio Hist&oacute;rico del Ministerio de Cultura o se interpondr&aacute; directamente una denuncia de car&aacute;cter policial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/tribunal-cuentas-senala-reina-sofia-carencias-seguridad-proteccion-incendios-problemas-inventario_1_13286305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 12:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Tribunal de Cuentas señala al Reina Sofía carencias en la seguridad y protección contra incendios, y problemas con el inventario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museo Reina Sofía,Museos,Ministerio de Cultura y Deporte,Tribunal de Cuentas,BOE - Boletín Oficial del Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eugenio Merino resucita su Franco en una nevera, ahora como capitán de la "Marca España"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/eugenio-merino-resucita-franco-nevera-ahora-capitan-marca-espana_1_13278966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b236fd2-73c1-4959-8132-b21b96644516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1560y2392.jpg" width="1200" height="675" alt="Eugenio Merino resucita su Franco en una nevera, ahora como capitán de la &quot;Marca España&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista plástico reproduce la obra hiperrealista del dictador que le valió una denuncia por parte de la Fundación Nacional Francisco Franco en 2012: "Yo no solo gané aquel juicio, sino la libertad de utilizar esa figura tal y como ya se había usado”, advierte</p><p class="subtitle">Gabrielle Goliath, la artista sudafricana censurada en la Bienal de Venecia por defender la causa palestina</p></div><p class="article-text">
        Vestidito con el uniforme blanco de Capit&aacute;n General de la Armada, s&iacute;mbolo del blanqueamiento de la dictadura franquista a lo largo de estas casi cinco d&eacute;cadas de democracia y de la ret&oacute;rica que el r&eacute;gimen utiliz&oacute; para presentarlo como timonel de Espa&ntilde;a. As&iacute; aparece el dictador en la nueva e hiperrealista instalaci&oacute;n <em>Always Franco,</em> de Eugenio Merino, casi id&eacute;ntica a la presentada en 2012 en la feria ARCO, donde el militar aparec&iacute;a en el interior de una nevera que simulaba ser de una marca de refrescos. En aquel momento, su creaci&oacute;n le granje&oacute; una denuncia por parte de la Fundaci&oacute;n Nacional Francisco Franco (FNFF), a la cual gan&oacute; en los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de celebrarse los 50 a&ntilde;os de la muerte del dictador y el mismo a&ntilde;o en que se conmemoran los 90 a&ntilde;os del inicio de la Guerra Civil, Merino explica que esta obra habla de la persistencia del franquismo en la cultura y la pol&iacute;tica espa&ntilde;olas. &ldquo;Desde que present&eacute; la pieza original, la extrema derecha solo ha crecido. La situaci&oacute;n ha empeorado mucho. Y no solo en Espa&ntilde;a. La ultraderecha coge fuerza a nivel internacional&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        La instalaci&oacute;n, que se podr&aacute; ver en la galer&iacute;a ADN a partir del 13 de junio, pone sobre la mesa c&oacute;mo los neofascismos en Espa&ntilde;a han transformado el franquismo en una historia &ldquo;basada en el negacionismo de lo que fueron las consecuencias de la dictadura&rdquo;, completa el artista pl&aacute;stico. Adem&aacute;s, el viernes 26 de junio Merino participar&aacute; en el <a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/programa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">festival de elDiario.es FIC</a> junto a Dar&iacute;o Adanti en el espect&aacute;culo Chistes contra Franco, un acto de memoria disidente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Always Franco&#039;, obra de Eugenio Merino                            </span>
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        Merino aporta un nuevo giro a la obra con su subt&iacute;tulo: &lsquo;Spanish Brand&rsquo;, una traducci&oacute;n literal de Marca Espa&ntilde;a. &ldquo;La Marca Espa&ntilde;a surgi&oacute; apenas unos meses despu&eacute;s de presentar la obra en 2012 para blanquear el presente pol&iacute;tico de Espa&ntilde;a en aquel momento&rdquo;, sostiene. Se refiere al caso G&uuml;rtel, trama de corrupci&oacute;n en la que se han visto implicados numerosos mandos del PP, y la inhabilitaci&oacute;n del juez Baltasar Garz&oacute;n, &ldquo;quien comenz&oacute; el proceso de justicia y reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del franquismo en Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerda el mismo Merino.
    </p><h2 class="article-text">Capit&aacute;n del barco que era Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        A diferencia del <em>Always Franco</em> de ARCO, en esta ocasi&oacute;n el dictador aparece con el uniforme blanco impoluto de Capit&aacute;n General de la Armada. &ldquo;Es un juego visual. Transformamos la imagen m&aacute;s militar de Franco en una visi&oacute;n m&aacute;s blanqueada, que es en lo que incide la pieza&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Presentarlo de esta forma tambi&eacute;n aporta la posibilidad de trazar una met&aacute;fora ligada a la ret&oacute;rica del r&eacute;gimen, que siempre se val&iacute;a del lenguaje n&aacute;utico para su propaganda. &ldquo;Era una manera de dirigir el pensamiento de la sociedad y de legitimar su figura como director y capit&aacute;n del barco llamado Espa&ntilde;a&rdquo;, a&ntilde;ade Merino en declaraciones a elDiario.es.
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                Detalle de las manos de la figura de Franco en la obra de Eugenio Merino                            </span>
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        Si en 2012 su <em>Always Franco</em> sulfur&oacute; a la FNFF hasta tal punto de que llevaron la obra a los tribunales, el artista admite casi d&eacute;cada y media despu&eacute;s que no teme una posible denuncia por parte de esta <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/audiencia-nacional-estudiara-expediente-gobierno-busca-acabar-fundacion-francisco-franco_1_13268600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaci&oacute;n en v&iacute;as de extinci&oacute;n</a> por la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. &ldquo;Yo no solo gan&eacute; aquel juicio, sino la libertad de utilizar esa figura tal y como ya se hab&iacute;a usado&rdquo;, rememora. Y agrega: &ldquo;Me parece sorprendente que haya que defender la libertad de expresar el rechazo a la dictadura y la figura del dictador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Merino se&ntilde;ala que, en la actualidad, quiz&aacute; ser&iacute;an otras asociaciones las que intentaran castigarle por su creatividad, y menciona a los ultraconservadores de Hazte O&iacute;r y Abogados Cristianos. &ldquo;Ellos tambi&eacute;n forman parte del resurgimiento de la extrema derecha en el siglo XXI. Son la base que permite que la extrema derecha opere de una forma mucho m&aacute;s s&oacute;lida que en 2012&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Hacia la cultura del consumo</h2><p class="article-text">
        La cabeza hiperrealista de Franco se model&oacute; en un primer momento un a&ntilde;o antes de ser expuesta la obra al completo en ARCO. De ah&iacute;, Merino ha ido sacando diversos moldes a lo largo de estos a&ntilde;os, como el utilizado en julio de 2025 en el festival Ex Abrupto de Mol&agrave; (Barcelona), donde se jug&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/palestinos-e-israelies-juegan-futbol-cabeza-netanyahu-frente-sede-onu-nueva-york-accion-artistica-eugenio-merino_1_12585257.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un partido de f&uacute;tbol con la cabeza como pelota</a> cerca de una antigua l&iacute;nea de trincheras republicanas de la Guerra Civil. Las manos tambi&eacute;n provienen de un molde de manos reales. El material utilizado es silicona de platino, a la que se le a&ntilde;ade pelo humano. Una sastra se encarga de realizar todos los elementos militares, como el uniforme y la gorra. 
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                    alt="Una réplica hiperrealista de la cabeza del dictador Francisco Franco, cual pelota de fútbol, rueda entre trincheras reales de la Guerra Civil en Moià (Barcelona), gracias a la performance &#039;La Copa del Generalísimo&#039;, promovida por el artista Eugenio Merino"
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            <span class="title">
                Una réplica hiperrealista de la cabeza del dictador Francisco Franco, cual pelota de fútbol, rueda entre trincheras reales de la Guerra Civil en Moià (Barcelona), gracias a la performance &#039;La Copa del Generalísimo&#039;, promovida por el artista Eugenio Merino                            </span>
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        La nevera es de producci&oacute;n industrial y una empresa de rotulaci&oacute;n se encarga de colocar los vinilos que reproducen los colores y las formas de la conocida marca de refrescos. Con ello, el artista a&ntilde;ade un nuevo nivel de significaci&oacute;n a la obra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con ese vinilo nos acercamos a la cultura del consumo, cuando durante la dictadura se introdujo esa &lsquo;American way of life&rsquo; dentro de una Espa&ntilde;a completamente precaria. De ah&iacute; viene este modelo de turismo y consumo que todav&iacute;a hoy mantenemos&rdquo;, desarrolla el creador, quien retoma la idea de la Marca Espa&ntilde;a. Tal y como abunda, &ldquo;cuando Rajoy inventa este lema, lo hace en referencia al <em>Spain is different</em> de Fraga en los a&ntilde;os 60, lo que no deja de ser un nuevo blanqueamiento de la dictadura durante la democracia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Franco como mercanc&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Halim Badawi, investigador, cr&iacute;tico y comisario de arte, ha participado en el proyecto que ahora recupera Merino. Seg&uacute;n ha escrito este experto colombiano, en <em>Always Franco</em> se &ldquo;desplaza el cad&aacute;ver pol&iacute;tico del dictador desde el mausoleo monumental hacia la l&oacute;gica de la mercanc&iacute;a, revelando c&oacute;mo las figuras autoritarias no siempre desaparecen con su muerte biol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen confiri&oacute; a su tumba y mausoleo unos aires de grandeza que casi tardaron medio siglo en desaparecer, al menos en parte. El valle de Cuelgamuros luce ahora sin su cuerpo bajo la gran cruz, gu&iacute;a del nacionalcatolicismo imperante durante el r&eacute;gimen. En la instalaci&oacute;n de Merino, el cuerpo de Franco sigue expuesto &ldquo;bajo el brillo industrial de la refrigeraci&oacute;n comercial de Coca-Cola, una marca trasnacional asociada con la expansi&oacute;n simb&oacute;lica del capitalismo global y con su capacidad para infiltrar los imaginarios cotidianos m&aacute;s &iacute;ntimos&rdquo;, seg&uacute;n Badawi.
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                    alt="Reproducción del dictador Francisco Franco introducida en un frigorífico para refrescos obra del artista Eugenio Merino, que se expuso en la feria de arte contemporáneo Arco 2012"
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            <span class="title">
                Reproducción del dictador Francisco Franco introducida en un frigorífico para refrescos obra del artista Eugenio Merino, que se expuso en la feria de arte contemporáneo Arco 2012                            </span>
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        El franquismo aparece as&iacute; &ldquo;como un horizonte de sentido que contin&uacute;a infiltr&aacute;ndose en los imaginarios, las arquitecturas, las nostalgias familiares, ciertas formas de autoridad o en los silencios institucionales de la democracia espa&ntilde;ola&rdquo;, tal y como valora el cr&iacute;tico de arte. El mismo Badawi finaliza: &ldquo;Franco deja de pertenecer exclusivamente al campo de la historia para ingresar en el flujo de las mercanc&iacute;as, las marcas, el entretenimiento y la banalizaci&oacute;n propia de una sociedad de redes sociales, <em>clickbait</em>, conspiraciones y contenidos basura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Memes a favor del odio</h2><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de Historia y fundadora de la C&aacute;tedra de Memoria Hist&oacute;rica Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid Matilde Eiroa San Francisco ha reflexionado sobre la instalaci&oacute;n que presenta Merino. Esta experta defiende que Franco se convirti&oacute; en un producto viral en 2019 cuando se produjo su exhumaci&oacute;n, coyuntura en que los memes y el humor adquirieron gran protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n integrante del Patronato del Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica opina que, &ldquo;en la actualidad, la presencia de las figuras de Franco y Hitler como &rdquo;&iacute;dolos&ldquo; en las redes sociales est&aacute; relacionada con la propagaci&oacute;n del discurso del odio y la desinformaci&oacute;n promovida desde la extrema derecha&rdquo;. Seg&uacute;n ha escrito en un texto realizado por la presentaci&oacute;n de <em>Always Franco,</em> esta presencia de los dictadores en las redes se utiliza &ldquo;para la difusi&oacute;n de ideas neofascistas y la captaci&oacute;n de j&oacute;venes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/eugenio-merino-resucita-franco-nevera-ahora-capitan-marca-espana_1_13278966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eugenio Merino resucita su Franco en una nevera, ahora como capitán de la "Marca España"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Fundación Francisco Franco,Franquismo,Arte contemporáneo,ARCO - Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid,Arte,Esculturas,Libertad de expresión,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roban la banana de Cattelan en una exposición del Pompidou-Metz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/roban-banana-cattelan-exposicion-pompidou-metz_1_13266986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96c9a6aa-ddb8-4bcd-82cc-6ec6943f1184_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roban la banana de Cattelan en una exposición del Pompidou-Metz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un vigilante de sala informó de su desaparición a las 14h del sábado y la pieza pudo ser reemplazada rápidamente. No es la primera vez que sufre daños</p><p class="subtitle">Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/maurizio-cattelan-convirtio-papa-derribado_1_1192465.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">banana</a> de la obra <em>Comedian</em>, del artista italiano Maurizio Cattelan, fue robada este s&aacute;bado en el Centro Pompidou-Metz. La pieza formaba parte de la exposici&oacute;n<em> Dimanche san fin (Domingo sin fin).</em>  La instituci&oacute;n muse&iacute;stica inform&oacute; de que la desaparici&oacute;n del pl&aacute;tano fue detectada hacia las 14h por un vigilante y pudo ser reemplazada r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        La obra <em>Comedian</em> consiste en una banana real adherida a una pared mediante un trozo de cinta adhesiva plateada, que es reemplazada cada tres d&iacute;as para mantenerla contempor&aacute;nea. Presentada por primera vez en 2019 en Art Basel Miami Beach, se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en una de las obras m&aacute;s comentadas y controvertidas del arte contempor&aacute;neo. La instituci&oacute;n francesa record&oacute; que el valor de <em>Comedian</em> reside principalmente en su certificado de autenticidad y en el protocolo que regula su exhibici&oacute;n, m&aacute;s que en la fruta en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El cuadro propone una reflexi&oacute;n sobre la herencia del 'ready-made', corriente art&iacute;stica popularizada por Marcel Duchamp, que transforma objetos cotidianos en obras de arte mediante la decisi&oacute;n del artista de presentarlos como tales. La pieza tambi&eacute;n plantea interrogantes sobre la naturaleza del arte, la construcci&oacute;n del valor en el mercado art&iacute;stico, el papel de las instituciones culturales y la relaci&oacute;n entre el objeto f&iacute;sico y el concepto que representa.
    </p><p class="article-text">
        La obra alcanz&oacute; una enorme repercusi&oacute;n medi&aacute;tica por su apariencia aparentemente banal y por el elevado precio de sus ediciones, que fueron vendidas por decenas de miles de d&oacute;lares. Adem&aacute;s, ha protagonizado varios incidentes notorios en los que visitantes o artistas performativos retiraron o se comieron la banana expuesta, acciones que, parad&oacute;jicamente, reforzaron el debate sobre el significado de la pieza y contribuyeron a su fama internacional.
    </p><p class="article-text">
        Para Cattelan, conocido por su humor provocador y su cr&iacute;tica a las convenciones del arte, <em>Comedian </em>funciona tanto como una obra conceptual como una s&aacute;tira sobre el mercado art&iacute;stico contempor&aacute;neo y los mecanismos que determinan qu&eacute; se considera arte y qu&eacute; valor se le atribuye. En Metz, la instalaci&oacute;n forma parte del <em>Abecedario</em> concebido por Cattelan para la exposici&oacute;n y ocupa en solitario la secci&oacute;n titulada <em>Cuando dejemos de comprender el mundo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/roban-banana-cattelan-exposicion-pompidou-metz_1_13266986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 17:14:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roban la banana de Cattelan en una exposición del Pompidou-Metz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Robos,Museos,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabrielle Goliath, la artista sudafricana censurada en la Bienal de Venecia por defender la causa palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gabrielle-goliath-artista-sudafricana-censurada-bienal-venecia-defender-causa-palestina_1_13243949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/111f0bc6-3d73-4eb3-831d-8e2697b55561_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143649.jpg" width="6076" height="3417" alt="Gabrielle Goliath, la artista sudafricana censurada en la Bienal de Venecia por defender la causa palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición colectiva 'El lado caliente', título tomado de un texto de Alana S. Portero, recoge una obra de esta autora en la que se aborda el duelo como acto político</p><p class="subtitle">Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia
</p></div><p class="article-text">
        Gabrielle Goliath (Kimberley, 1983) lleva dos d&eacute;cadas construyendo una pr&aacute;ctica art&iacute;stica dedicada a una cuesti&oacute;n inc&oacute;moda: &iquest;Qu&eacute; se puede hacer con los duelos que la sociedad no puede o no sabe escuchar? La respuesta a esta pregunta tan compleja pasa, en el caso de esta artista sudafricana, por el cuerpo, por la voz, por el sonido sostenido hasta el l&iacute;mite f&iacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        Esta pregunta adquiri&oacute; una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica clara a principios de 2026, cuando el ministro de Cultura sudafricano Gayton McKenzie anul&oacute; su participaci&oacute;n en la Bienal de Venecia alegando que su obra usaba la plataforma nacional como proxy geopol&iacute;tico a favor de Palestina. Goliath se neg&oacute; a ceder, perdi&oacute; la batalla legal y present&oacute; igualmente su obra <em>Elegy</em>, esta vez de forma independiente, en la Chiesa di Sant'Antonin, a escasos metros del recinto oficial. El pabell&oacute;n sudafricano permanece vac&iacute;o por primera vez desde 2011.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese estado de cosas en el que hay que situar su presencia en <em>El lado caliente</em>, la exposici&oacute;n colectiva que abri&oacute; el 21 de mayo en la Galer&iacute;a Traves&iacute;a Cuatro de Madrid comisariada por Andrea Celda. Junto a Vivian Caccuri, Paula Santom&eacute;, Krizia Leon Porta, Amol K Patil y Felix Shumba, Goliath expone aqu&iacute; por primera vez. El t&iacute;tulo de la muestra, tomado de un texto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alana-s-portero-lamentable-sentido-comun-considere-partido_1_12949188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alana S. Portero</a>, ya enuncia un calor, el calor de lo vivo, de lo colectivo, aplicado sobre la piel fr&iacute;a del presente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Theres a river of birds in migration (Personal Accounts)&#039; de Gabrielle Goliath, videoinstalación de 2024.                            </span>
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        Frente al diagn&oacute;stico paralizante como respuesta al mundo, los proyectos reunidos en la muestra proponen un giro hacia la reparaci&oacute;n, la atenci&oacute;n y la reconfiguraci&oacute;n de los marcos ideol&oacute;gicos dominantes con los que leemos la realidad. La obra de Goliath, en ese sentido, no es solo coherente con ese prop&oacute;sito, lo encarna con una radicalidad que pocas pr&aacute;cticas actuales igualan.
    </p><h2 class="article-text">El duelo como forma de conocimiento</h2><p class="article-text">
        Andrea Celda lleva a&ntilde;os siguiendo el trabajo de Goliath. Fue en la Bienal de Venecia de 2024, junto a Silvia Ortiz, directora de la galer&iacute;a, donde la pieza que ahora llega a Madrid las detuvo a ambas. &ldquo;Nos encant&oacute;&rdquo;, recuerda Celda. &ldquo;Era muy conmovedora. El sonido te envolv&iacute;a y de repente se generaba un espacio especial con unos silencios con todos esos planos tan directos y tan honestos que apelan y te hacen part&iacute;cipe y no una simple observadora&rdquo;, a&ntilde;ade. Desde entonces, la comisaria tuvo claro que quer&iacute;a traer esa experiencia a Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica de Goliath se articula en torno al sonido, us&aacute;ndolo para crear condiciones para el testimonio. Sus instalaciones son eleg&iacute;acas, ritualizadas y participativas, dedicadas a las subjetividades hist&oacute;ricamente despose&iacute;das como las queer, femeninas, negras y mestizas. Lo m&aacute;s interesante de su trabajo, y lo que m&aacute;s destaca es su clara negativa radical a estetizar el dolor o a hablar por encima de quienes han sobrevivido a &eacute;l, es su capacidad para hacerse a un lado y poner a las dem&aacute;s en el centro. 
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                La obra &#039;Elegy&#039; de Gabrielle Goliath                            </span>
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        El origen de todo es <em>Elegy</em> (2015 - en curso), la serie que la ha consagrado internacionalmente. En 2015, Goliath escuch&oacute; en una emisora de radio de Ciudad del Cabo a un padre llorar la p&eacute;rdida de su hija: Ipeleng Christine Moholane, una estudiante de periodismo de 19 a&ntilde;os, hab&iacute;a sido encontrada violada y asesinada en un descampado de Tembisa. El padre hablaba abiertamente de reconocer el cuerpo da&ntilde;ado de su hija. Fue en ese momento cuando la artista se replante&oacute; los rituales que rodean el duelo. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, cre&oacute; una instalaci&oacute;n de pantallas LED verticales sobre las que mujeres y personas de g&eacute;nero no binario, vestidas de oscuro e iluminadas contra un fondo azul-negro aterciopelado, suben a un estrado y sostienen una &uacute;nica nota el mayor tiempo posible. Cuando la voz flaquea, otra cantante toma el relevo, as&iacute; durante una hora: un ritual colectivo de duelo. La versi&oacute;n veneciana agrupa tres piezas: <em>Elegy&mdash;Ipeleng Christine Moholane</em> (2015), por la estudiante sudafricana violada y asesinada que inspir&oacute; toda la serie; <em>Elegy&mdash;for two ancestors</em> (2024), en memoria de dos mujeres asesinadas durante el genocidio alem&aacute;n de los pueblos ovaherero y nama en Namibia; y la m&aacute;s pol&eacute;mica: <em>Elegy&mdash;for a poet</em> (2026), dedicada a la escritora palestina Heba Abu Nada, que muri&oacute; en un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-guerra-israel-hamas-gaza-directo_6_10630782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataque israel&iacute; en Jan Yunis</a> en octubre de 2023.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Elegy&#039; de Gabrielle Goliath                            </span>
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        La inclusi&oacute;n de la &uacute;ltima desencaden&oacute; la cancelaci&oacute;n ministerial. Para Goliath, decidir qu&eacute; muerte merece duelo y cu&aacute;l no supon&iacute;a una traici&oacute;n al n&uacute;cleo &eacute;tico de toda su pr&aacute;ctica. La cr&iacute;tica Aruna D'Souza, que visit&oacute; la instalaci&oacute;n para el medio Hyperallergic, describi&oacute; c&oacute;mo en el espacio abovedado de la iglesia las voces se funden en un coro que conecta todos estos actos de violencia a trav&eacute;s del sonido &mdash;y de la geopol&iacute;tica, el todav&iacute;a inconcluso trabajo de la descolonizaci&oacute;n&mdash;, y c&oacute;mo esa m&uacute;sica no solo se escucha, sino que se siente en el cuerpo. Nunca vemos a las v&iacute;ctimas, solo su rememoraci&oacute;n porque Goliath se niega a convertirlas en espect&aacute;culo.
    </p><h2 class="article-text">Una familiaridad radical </h2><p class="article-text">
        Una presentaci&oacute;n similar guarda <em>Personal Accounts*</em>, la obra que puede verse en Traves&iacute;a Cuatro. Frente a pantallas LED en las que distintas personas hablan a c&aacute;mara &mdash;o simplemente est&aacute;n, con toda la densidad de su presencia&mdash;, Goliath coloca un c&oacute;digo QR junto a cada conjunto de pantallas, como una puerta de entrada a la historia de cada persona. Estas han querido incluir en esa informaci&oacute;n relatos personales, rezos o dedicatorias. Lo que se escucha en la sala son los sonidos que el lenguaje no sabe contener: los suspiros, los cantos, los sollozos, las inhalaciones. Todo aquello que queda entre las palabras y que nos transmite de otra manera. El resultado es un ambiente envolvente que ampl&iacute;a y complica la imagen que ya tenemos de esas personas, a quienes Goliath no llama sujetos ni v&iacute;ctimas sino, significativamente, colaboradores.
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                &#039;Theres a river of birds in migration (Personal Accounts)&#039; de Gabrielle Goliath                            </span>
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        &ldquo;Hasta el espacio es pol&iacute;tico&rdquo;, explica Celda, aludiendo al espacio de la galer&iacute;a. &ldquo;El espacio que se le ofrece a este proyecto tiene que ser el que se merece, tiene que ser cuidadoso&rdquo;. Y esa pol&iacute;tica del espacio se extiende tambi&eacute;n al lenguaje. Como en <em>Elegy</em> o en <em>This song is for&hellip;</em> (2019), Goliath trabaja en los m&aacute;rgenes de lo verbal, con aquellos sonidos que preceden o exceden a las palabras, en un gesto que, seg&uacute;n la comisaria, &ldquo;se plantea como un acto de cuidado y reconocimiento, desactivando las condiciones previas de credibilidad que suelen condicionar y minar las experiencias de las personas supervivientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La propia artista lo ha formulado as&iacute;: &ldquo;Cuando el lenguaje nos falla, cuando la terapia convencional nos falla, el arte permite un tipo diferente de encuentro, quiz&aacute;s un encuentro m&aacute;s humano. Uno en el que las diferencias que marcan nuestras experiencias del mundo se convierten en la base de nuestro reconocimiento mutuo y nuestro cuidado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Deinde Falase (Personal Accounts)&#039; de Gabrielle Goliath                            </span>
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        Es lo que Celda llama la &ldquo;familiaridad radical&rdquo; de Goliath, &ldquo;en la que la familia no es un v&iacute;nculo dado o natural, sino como n&uacute;cleo relacional que te sostiene y se hace cargo de tu presencia y de tu experiencia&rdquo;, explica. Una &eacute;tica del cuidado que es tambi&eacute;n una pol&iacute;tica. Frente al dolor de la violencia, lo familiar no es aqu&iacute; lo heredado, sino lo que se construye en el encuentro. Participar del duelo nos acerca m&aacute;s los unos a los otros, y nos hace, en definitiva, miembros de una sociedad mejor, m&aacute;s justa. 
    </p><h2 class="article-text">Un momento de grietas</h2><p class="article-text">
        Celda habla de urgencia cuando describe el contexto en que nace esta exposici&oacute;n. &ldquo;Vivimos en una situaci&oacute;n de casi emergencia, en todos los sentidos: el auge de la ultraderecha, el cambio clim&aacute;tico, la situaci&oacute;n pol&iacute;tica internacional, todo&rdquo;, dice. &ldquo;Pero de alguna forma algo ya ha empezado a cambiar, y eso no va a parar tampoco. Hay un deseo de much&iacute;sima gente de conectar con ciertas sensibilidades que hasta ahora no hab&iacute;an tenido tanto espacio&rdquo;, a&ntilde;ade. La comisaria cita a Cecilia Vicu&ntilde;a &mdash;tambi&eacute;n muy presente en el circuito internacional este a&ntilde;o&mdash; como una voz que apunta en la misma direcci&oacute;n: algo se mueve por abajo, aunque la superficie siga en crisis.
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                &#039;Mango Blossoms&#039; de Gabrielle Goliath                            </span>
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        Es desde esa convicci&oacute;n, y tambi&eacute;n desde su propia maternidad, desde donde Celda ha construido <em>El lado caliente</em>. &ldquo;Como madre miras el futuro y piensas: tenemos que encontrar otra manera de estar aqu&iacute;&rdquo;. No como programa pol&iacute;tico expl&iacute;cito, sino como necesidad f&iacute;sica, casi biol&oacute;gica. Y ah&iacute;, dice, entra el arte de Goliath: &ldquo;Lo bonito es que lo sientes antes de pensar. Entra en la sensibilidad, antes de hablar, antes de procesar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Goliath se refiere al &ldquo;urgente y continuo <em>trabajo de vida</em> que es el duelo&rdquo;. Un duelo colectivo, como el que propone en este conjunto de obras, es una herramienta necesaria para construir solidaridad, una acci&oacute;n colectiva, una precaria coalici&oacute;n de dolientes, un impulso para el cambio. Lo que llega a <em>El lado caliente</em> es, en definitiva, una pr&aacute;ctica que ha convertido el luto en epistemolog&iacute;a: una forma de conocer el mundo, de organizarnos en &eacute;l y de imaginar, desde la grieta, algo diferente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gabrielle-goliath-artista-sudafricana-censurada-bienal-venecia-defender-causa-palestina_1_13243949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gabrielle Goliath, la artista sudafricana censurada en la Bienal de Venecia por defender la causa palestina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Arte contemporáneo,Videoarte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f759f39-5978-40d5-b107-4686b7dd48be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición en el Museo Casa Botines de León revela cómo el maestro modernista se basó en el reciclaje para crear un lenguaje universal, inmortalizado en la decoración de espacios como el Parque Güell o edificios como la Casa Batlló</p><p class="subtitle">Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si dij&eacute;ramos diez arquitectos importantes en la historia, uno de ellos ser&iacute;a Gaud&iacute;&rdquo;. Mireia Freixa no duda sobre la categor&iacute;a del maestro modernista, de cuya muerte se conmemora el centenario este 2026. La historiadora elude, no obstante, la palabra &ldquo;genio&rdquo;, que reserva para artistas como Miguel &Aacute;ngel o Picasso. Prefiere hablar de &ldquo;ingenio&rdquo;. &ldquo;Antoni Gaud&iacute; es un creador que, sobre todo, reflexiona: tiene ese punto de descubrir alternativas que otras personas han pasado por alto; es capaz de construir lo que otros arquitectos solo se atrev&iacute;an a dibujar&rdquo;, define.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos hallazgos es el trencad&iacute;s o c&oacute;mo el arquitecto catal&aacute;n utiliz&oacute; fragmentos de materiales diversos para llenar de color edificios tan reconocibles como el Palacio G&uuml;ell o la Casa Batll&oacute; de Barcelona. Tras una profunda tarea de investigaci&oacute;n, Mireia Freixa y su colega Marta Salin&eacute; exploran el origen y la evoluci&oacute;n de una t&eacute;cnica decorativa convertida en lenguaje universal, a trav&eacute;s de <a href="https://www.casabotines.es/exposicion/gaudi-y-el-trencadis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n que acoge el Museo Casa Botines</a> &mdash;edificio obra de Gaud&iacute;&mdash; hasta el pr&oacute;ximo 13 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales enigmas era conocer el origen, la primera vez que Gaud&iacute; se enfrent&oacute; a una de estas composiciones. A finales del siglo XIX, cuando aborda las obras del Palacio G&uuml;ell, la palabra trencad&iacute;s no se conoc&iacute;a. Ni siquiera tiene traducci&oacute;n en castellano. &ldquo;Es ejemplo de algo quebradizo&rdquo;, explica la doctora en Historia del arte Marta Salin&eacute;. Se empez&oacute; a usar m&aacute;s tarde para referirse a la elaboraci&oacute;n de mosaicos &mdash;composiciones hechas pieza a pieza&mdash; cuando los fragmentos que se utilizan tienen formas irregulares. &ldquo;Es probable que la t&eacute;cnica ya se conociera en el mundo rural&rdquo;, reflexiona Mireia Freixa, a quien se le ocurre un ejemplo pr&aacute;ctico: &ldquo;Cuando se recubre un pozo, como tiene forma c&oacute;ncava, lo m&aacute;s f&aacute;cil es aprovechar desechos y revestirlo un poco de cualquier manera&rdquo;. 
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                Una de las vitrinas de la exposición, dedicada a la decoración del Parque Güell                            </span>
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        Pero antes que la t&eacute;cnica, apareci&oacute; el material. Gaud&iacute; se dej&oacute; impresionar por un elemento tan colorista como frecuente en todo el Mediterr&aacute;neo, desde Valencia hasta el norte de &Aacute;frica: la cer&aacute;mica. El maestro de la Sagrada Familia conoc&iacute;a los alicatados de La Alhambra. &ldquo;Las l&aacute;minas ya se reproduc&iacute;an en color&rdquo;, puntualiza Freixa. Y mucho m&aacute;s cerca de su casa, en Tarragona, ten&iacute;a los pavimentos del monasterio medieval de Poblet. Justo al lado, en Arag&oacute;n, las expertas identificaron una segunda influencia, tambi&eacute;n muy evidente. El arte mud&eacute;jar. &ldquo;Los mud&eacute;jares, que eran los &aacute;rabes que trabajaban en territorio cristiano, introduc&iacute;an piezas cer&aacute;micas en el ladrillo&rdquo;, describe Freixa. Como en la Torre de El Salvador, en pleno centro hist&oacute;rico de Teruel. Esa pista fue definitiva. &ldquo;Gaud&iacute; emplea la t&eacute;cnica mud&eacute;jar en la finca de la familia G&uuml;ell en Barcelona&rdquo;, informa la historiadora del arte. &ldquo;En la cubierta, coloca piezas regulares, pero en otros espacios las corta de manera irregular: es la primera vez que utiliza el trencad&iacute;s&rdquo;, revela. El creador modernista proyectaba una t&eacute;cnica de supuesto origen rural en una arquitectura culta.
    </p><h2 class="article-text">Escombros y reciclaje</h2><p class="article-text">
        Dar una segunda vida a los residuos es uno de los pilares de los proyectos que actualmente se impulsan en la Uni&oacute;n Europea. Forman parte de las llamadas redes NEB (Nueva Bauhaus Europea). Este criterio de econom&iacute;a circular tan en boga (reutilizar y reciclar) lo ten&iacute;a completamente asumido Gaud&iacute; hace m&aacute;s de un siglo. Hay un episodio en el proyecto del Palacio G&uuml;ell que ilustra especialmente esta idea. Cuentan las comisarias de <em>Gaud&iacute; y el trencad&iacute;s </em>que Eusebi G&uuml;ell alquil&oacute; y reform&oacute; una vivienda en la Rambla para vivir mientras Gaud&iacute; terminaba las obras de su palacio. El empresario catal&aacute;n quer&iacute;a comprar aquella propiedad, pero no se la vendieron. &ldquo;Se enfad&oacute; tanto que arranc&oacute; los azulejos que hab&iacute;a puesto en el ba&ntilde;o&rdquo;, relata Mireia Freixa, quien recupera el dicho (&ldquo;era taca&ntilde;o como buen catal&aacute;n&rdquo;, cita) para introducir lo que ocurri&oacute; a continuaci&oacute;n. Las piezas que se encontraban en buen estado las coloc&oacute; en los ba&ntilde;os del nuevo palacio. Gaud&iacute; emple&oacute; el resto &mdash;las que estaban rotas&mdash; en decorar la cubierta. &ldquo;Tambi&eacute;n recubri&oacute; la c&uacute;pula del palacio, el gran pincho que hay encima, con las escorias de unos hornos que el propietario ten&iacute;a en la zona de El Garraf&rdquo;, a&ntilde;ade Freixa. 
    </p><p class="article-text">
        Esa sensibilidad por los escombros tambi&eacute;n est&aacute; presente en la muestra del Museo Casa Botines a trav&eacute;s de varias piezas. &ldquo;A la World Monuments Fund, la entidad que patrocina la exposici&oacute;n, le encant&oacute; la idea de arquitectura del reciclaje&rdquo;, explican las comisarias. Esta segunda vida para los desechos, que puede parecer excepcional, es bastante habitual. Las historiadoras ponen como ejemplo el museo Victoria &amp; Albert de Londres, donde se exponen fragmentos de cer&aacute;mica &aacute;rabe que se han recompuesto. &ldquo;Los japoneses, cuando se rompe una taza, la restauran y la pieza resultante tambi&eacute;n es una obra de arte&rdquo;, apunta Freixa. Lo que hace el arquitecto catal&aacute;n con restos cer&aacute;micos aparentemente inservibles no es crear una obra de arte en s&iacute; misma (aunque algunas de sus composiciones puedan parecerlo), sino integrarlos sus edificios. &ldquo;En Gaud&iacute; estaba muy presente la idea de que la arquitectura ten&iacute;a que ser una s&iacute;ntesis de todas las artes&rdquo;, exponen las expertas. El criterio conecta con un debate que se desat&oacute; en pleno siglo XIX. 
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                ala del Museo Casa Botines de León donde se celebra la muestra &#039;Gaudí y el trencadís&#039;                            </span>
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        &iquest;Hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de simbolismo en el trencad&iacute;s? La historiadora Mireia Freixa cree que la t&eacute;cnica ten&iacute;a &ldquo;sobre todo, un sentido &uacute;til&rdquo;. A Gaud&iacute; &ldquo;le iba perfecta, porque implicaba color&rdquo;, aclara. Claro que, dentro de la ola modernista, hubo tambi&eacute;n otros colegas que utilizaron materiales fragmentados en sus dise&ntilde;os. El m&aacute;s reconocible quiz&aacute; sea Llu&iacute;s Dom&egrave;nech i Montaner, que llen&oacute; de color, por ejemplo, el Palacio de la M&uacute;sica Catalana a partir de la cer&aacute;mica. Y ah&iacute; radica la diferencia: mientras otros arquitectos se ce&ntilde;&iacute;an al uso de restos cer&aacute;micos, Gaud&iacute; experiment&oacute; con diversas t&eacute;cnicas basadas en &ldquo;cristal, m&aacute;rmol, piedra o escorias de hornos de cal&rdquo;, enumera la profesora Marta Salin&eacute;. Como en la Casa Batll&oacute;, cuya excepcional fachada est&aacute; compuesta con vidrios de colores.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sus propios paletas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otro de los aspectos menos conocidos del idilio del maestro de la Sagrada Familia con el trencad&iacute;s es su ejecuci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo plasmaba el arquitecto sus dise&ntilde;os en los bancos ondulados del Parque G&uuml;ell o en la citada Casa Batll&oacute;? Junto a su estrecho colaborador Josep Mar&iacute;a Jujol, responsable de las decoraciones del Parque G&uuml;ell, Gaud&iacute; &ldquo;formaba a sus propios trabajadores, a sus paletas, para que ellos pudieran aplicar el trencad&iacute;s&rdquo;, revela Mireia Freixa. A los alba&ntilde;iles, por tanto, corresponde buena parte del m&eacute;rito de los acabados. Ese aprendizaje convirti&oacute; la Barcelona de la &eacute;poca en un centro de formaci&oacute;n de la t&eacute;cnica, que luego se expandi&oacute; a otros lugares perif&eacute;ricos, como Valencia. Porque el hallazgo sobrevivi&oacute; a Gaud&iacute;. Hoy la t&eacute;cnica sigue viva, se utiliza en nuevos proyectos y, seg&uacute;n las expertas, ha servido de inspiraci&oacute;n a otros dise&ntilde;os, como el Palau de les Arts (tambi&eacute;n en Valencia) de Santiago Calatrava. O como la Cara de Barcelona, la escultura de estilo pop que Roy Lichtenstein realiz&oacute; junto al puerto de Barcelona, con motivo de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992. 
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                Mostrador en el que se habla de la relación de la Casa Milà (La Pedrera) con las técnicas decorativas de Gaudí                            </span>
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        Un siglo despu&eacute;s de su muerte, la peculiar f&oacute;rmula para generar el color de los edificios est&aacute; presente en su obra m&aacute;s emblem&aacute;tica, a&uacute;n inacabada: la Sagrada Familia. Quien haya escalado las torres visitables, habr&aacute; percibido de cerca los vivos fragmentos cer&aacute;micos en remates y elementos decorativos de la bas&iacute;lica. El maestro modernista no lleg&oacute; a utilizar esta ornamentaci&oacute;n en la ciudad de Le&oacute;n, pero algunos elementos originales de sus obras se encuentran estos meses en la exposici&oacute;n del Museo Casa Botines. En concreto, cinco fragmentos originales de los bancos del Parque G&uuml;ell, junto a otras piezas adquiridas por el propio museo y una treintena de r&eacute;plicas de mosaicos. Los testimonios est&aacute;n acompa&ntilde;ados de todo el conocimiento adquirido por las expertas Mireia Freixa y Marta Salin&eacute;, dentro del grupo de investigaci&oacute;n Gragmon, de la Universidad de Barcelona. Un saber todav&iacute;a incompleto, porque el trencad&iacute;s tiene hoy vida m&aacute;s all&aacute; de Gaud&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/gaudi-trencadis-elevar-escombros-categoria-obra-arte_1_13218640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gaudí y el trencadís: cómo elevar los escombros a categoría de obra de arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Cerámica,León,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, siempre a punto de hablar del sida: la memoria artística del VIH se pregunta si el momento es ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f94b3d58-a595-4fb5-8af9-4eaf1df818b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, siempre a punto de hablar del sida: la memoria artística del VIH se pregunta si el momento es ahora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las obras de Eduardo Casanova 'Silencio' y 'Sidosa' quieren romper de una vez con todas con el estigma, y el Museo Reina Sofía contribuye a ello haciendo brillar el arte activista en el recorrido de su colección</p><p class="subtitle">Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cada cierto tiempo parece que ya es el momento para hablar del VIH, pero siempre termina diluy&eacute;ndose&rdquo;, dice Aimar Arriola, investigador sobre la memoria del VIH. <em>Sidosa, </em>la pel&iacute;cula de Eduardo Casanova producida por Jordi &Eacute;vole,<em> </em>ha durado apenas unos d&iacute;as en cartelera. El Reina Sof&iacute;a ha tardado treinta a&ntilde;os en colgar a Pepe Miralles en sus galer&iacute;as. El momento adecuado, parece, siempre est&aacute; a punto de llegar.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de diciembre de 1992, el artista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/1992-sida-acabo-movida_1_9226936.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pepe Espali&uacute;</a>, que ya estaba enfermo de sida, se dej&oacute; llevar en brazos por un centenar de personas desde el Congreso de los Diputados hasta el Museo Reina Sof&iacute;a, pasando por el Ministerio de Sanidad. Era la segunda vez que lo hac&iacute;a, la primera hab&iacute;a tenido lugar en San Sebasti&aacute;n, unos meses antes. En esta ocasi&oacute;n, le acompa&ntilde;aban figuras como Pedro Almod&oacute;var o Marisa Paredes. 
    </p><p class="article-text">
        Espali&uacute; la titul&oacute; <em>Carrying </em>(&ldquo;llevando&rdquo;), y se convirti&oacute; algo m&aacute;s que en una <em>performance</em>: fue tambi&eacute;n una procesi&oacute;n, una denuncia y un abrazo. Espali&uacute; no toc&oacute; el suelo en todo el recorrido y la acci&oacute;n fue tan sonada que lleg&oacute; a las noticias de la televisi&oacute;n e hizo historia.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, el sida vuelve a aparecer en la pantalla espa&ntilde;ola y vuelve a incomodar.<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/eduardo-casanova-desestigmatiza-vih-jordi-evole-sidosa-odio-viene-desinformacion_1_13057318.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sidosa</em></a> gener&oacute; una tormenta de reacciones antes incluso de llegar a las salas, al igual que <a href="https://www.eldiario.es/vertele/entrevistas/eduardo-casanova-silencio-movistar-plus-serie-reinventa-quiero-comedias-santiago-segura-homosexual_1_12803141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la miniserie anterior de Eduardo Casanova, </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/entrevistas/eduardo-casanova-silencio-movistar-plus-serie-reinventa-quiero-comedias-santiago-segura-homosexual_1_12803141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Silencio</em></a><em>, </em>que trataba el estigma de la enfermedad escondido en la met&aacute;fora de un cuento de vampiras y que estren&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/eduardo-casanova-anuncia-vih-documental-evole-atresmedia-rompo-silencio-desagradable_1_12856058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de anunciar su seropositividad</a>. Que una pel&iacute;cula sobre el VIH siga levantando esa clase de ampollas dice bastante sobre el estado de la conversaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo dice<em> La misteriosa mirada del flamenco</em>, del chileno Diego C&eacute;spedes, o la reciente reestructuraci&oacute;n de la colecci&oacute;n permanente del Reina Sof&iacute;a, que por fin da protagonismo al sida y a quienes lo denunciaron. La cultura parece lista, de nuevo, para mirar. Pero, &iquest;qu&eacute; estaba mirando mientras tanto?
    </p><h2 class="article-text">El silencio de una epidemia</h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a en los 80 viv&iacute;a la crisis del VIH con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/arte-salio-rabia-lleno-paredes-acabo-silencio-sida_1_8762175.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un silencio casi total</a>. La enfermedad era conocida popularmente como &ldquo;la de las tres haches&rdquo; &mdash;homosexuales, hemof&iacute;licos y heroin&oacute;manos&mdash; y contraerla significaba una exclusi&oacute;n social inmediata. El arte, mientras tanto, actuaba algo ensimismado: a diferencia de lo que ocurr&iacute;a en Estados Unidos &mdash;donde ACT UP, Gran Fury y su cartel &ldquo;Silence = Death&rdquo; convirtieron la rabia en lenguaje visual&mdash;, el campo art&iacute;stico espa&ntilde;ol estaba centrado en planteamientos formalistas sin apenas anclaje en lo social.
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            <span class="title">
                Vista de la Sala 8 del Museo Reina Sofía: ¿Qué le hace el sida al arte?                            </span>
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        Pero ser&iacute;a un error concluir que no pas&oacute; nada. Lo que pas&oacute;, simplemente, no siempre adopt&oacute; la forma que reconocemos como activismo. &ldquo;Lo que se observa son procesos m&aacute;s lentos, marcados por el miedo, el estigma, el agotamiento acumulado tras a&ntilde;os de franquismo y represi&oacute;n de las luchas anteriores&rdquo;, explica Aimar Arriola, investigador y parte de Equipo Re junto a sus compa&ntilde;eras Nancy Gar&iacute;n y Linda Vald&eacute;s, colectivo que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada reconstruyendo parte de la memoria del sida en nuestro pa&iacute;s, Chile y Am&eacute;rica Latina. 
    </p><p class="article-text">
        La dictadura franquista hab&iacute;a dejado una huella muy concreta sobre los cuerpos y las sexualidades. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de represi&oacute;n, la aparici&oacute;n del sida tens&oacute; brutalmente ese momento fr&aacute;gil de libertad reci&eacute;n estrenada. &ldquo;Parte de la comunidad gay reaccion&oacute; con cautela, incluso con silencio, temiendo que el virus reactivara discursos represivos, que justificara retrocesos legales &mdash;una especie de vuelta al armario&rdquo;, dice Arriola, citando a Ricardo Llamas y Fefa Vila, cofundadores de La Radical Gai (Vila tambi&eacute;n impuls&oacute; el colectivo lesbiano LSD): el movimiento gay, en un primer momento, &ldquo;mir&oacute; a otro lado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una lectura que conoce bien Dani Cortez Abreu (Valencia, Venezuela, 1993), m&eacute;dico y artista que vive con VIH: &ldquo;El sida es un fantasma que acecha a muchos colectivos hist&oacute;ricamente estigmatizados como una profec&iacute;a autocumplida&rdquo;, dice. Para &eacute;l, esa historia no es archivo ni genealog&iacute;a abstracta. Es el detonante que le llev&oacute; al arte como &ldquo;forma de narraci&oacute;n, exploraci&oacute;n y denuncia pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Espali&uacute; y el cuerpo como manifiesto</h2><p class="article-text">
        <em>Carrying</em>, pese a ser la m&aacute;s sonada, no fue la &uacute;nica performance sobre el sida en Espa&ntilde;a, ni siquiera la primera. Fue una actuaci&oacute;n de 1985 del colectivo Las Pekinesas en un bar de Granada llamado Planta Baja la que guarda ese m&eacute;rito. Creada por el artista granadino Miguel Benlloch junto a sus compa&ntilde;eros Juan Antonio Boix y Tom&aacute;s Navarro a partir de un poema de Benlloch titulado &ldquo;SIDA DA&rdquo;, subvert&iacute;a el lenguaje a trav&eacute;s del humor y el equ&iacute;voco, jugando con la dimensi&oacute;n material y ling&uuml;&iacute;stica de la propia palabra. &ldquo;Sigue siendo, hasta que la historiograf&iacute;a demuestre lo contrario, la primera acci&oacute;n performativa documentada en Espa&ntilde;a&rdquo;, cuenta Arriola.
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                La acción &#039;Carrying&#039; de Pepe Espaliú por las calles de Donostia, en 1992                            </span>
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        Sin embargo, Espali&uacute; rompi&oacute; el silencio de forma radical. En 1992 se convirti&oacute; en la primera figura p&uacute;blica espa&ntilde;ola en declarar p&uacute;blicamente que ten&iacute;a sida, a trav&eacute;s de un art&iacute;culo-manifiesto en El Pa&iacute;s. Arriola, que ha trabajado extensamente sobre la figura de Benlloch y Espali&uacute;, advierte: &ldquo;Nadie &mdash;ni el cuerpo de Espali&uacute;&mdash; se merece llevar semejante peso. Esa singularizaci&oacute;n de energ&iacute;as que son colectivas en realidad es un mecanismo propio de la historiograf&iacute;a y de la construcci&oacute;n de relatos institucionales y museogr&aacute;ficos&rdquo;. La operaci&oacute;n que propone el Anarchivo es otra mucho m&aacute;s generosa con la comunidad, en la que se conjuga en plural y se exponen todas las circunstancias en relaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El archivo que no exist&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En 2012, Arriola, junto a las curadoras chilenas Nancy Gar&iacute;n y Linda Vald&eacute;s, arranc&oacute; formalmente el proyecto Anarchivo Sida gracias a una beca de investigaci&oacute;n en el propio Reina Sof&iacute;a que ten&iacute;a como objetivo reconstruir la memoria cultural de la crisis del VIH en Espa&ntilde;a, Chile y el resto de Am&eacute;rica Latina. Lo que encontraron era m&aacute;s perturbador que el olvido: una memoria que nunca hab&iacute;a llegado a constituirse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era solo que faltaran los documentos&rdquo;, explica Arriola. &ldquo;Las formas de vida, de cuidado, de activismo y de producci&oacute;n cultural vinculadas al VIH hab&iacute;an quedado fuera casi de los marcos de lo archivable. Su p&eacute;rdida no dejaba rastro&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        El Anarchivo se present&oacute; en Tabakalera (Donostia, 2016) y en el MACBA (2018-2019), donde abord&oacute; tres casos de estudio: ACT UP Barcelona, el mural de Keith Haring <em>Todos juntos podemos parar el sida</em> (Barcelona, 1989) y la intersecci&oacute;n devastadora entre la hero&iacute;na y el sida, una parte del relato que casi nunca aparece cuando se habla de arte y VIH. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Exposición &#039;Anarchivo sida&#039; en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera, en abril de 2016"
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            <span class="title">
                Exposición &#039;Anarchivo sida&#039; en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea Tabakalera, en abril de 2016                            </span>
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        En 2020, Equipo Re coordin&oacute; en el Reina Sof&iacute;a el grupo de estudio Espantando el mal, sobre la farmacologizaci&oacute;n de la vida en el contexto del VIH. 
    </p><h2 class="article-text">El sur que no aparece en los relatos</h2><p class="article-text">
        Uno de los argumentos centrales para el Anarchivo es que la historia del activismo cultural en torno al sida se ha contado desde los grandes centros del norte global como Nueva York, Londres y Par&iacute;s. &ldquo;Lo primero que cambia cuando pones el foco en Espa&ntilde;a y Chile es el marco desde el cual se entiende el sida y sus respuestas&rdquo;, dice Arriola. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aparece el peso de la represi&oacute;n pol&iacute;tica y la censura en la configuraci&oacute;n de las primeras respuestas, la centralidad de redes informales de cuidado frente a la debilidad o ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, el papel de colectivos que no siempre encajan en las narrativas m&aacute;s conocidas del activismo, como los Comit&eacute;s Ciudadanos Antisida, que fueron los primeros activistas del sida en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, el propio Equipo Re ha ido desplaz&aacute;ndose de una idea del norte y el sur como localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica a entenderlos como posiciones de enunciaci&oacute;n ya caducas que no recogen la sutilidad y la complejidad de las distintas situaciones frente al VIH. &ldquo;Porque hay un sur dentro del norte global&rdquo;, dice Arriola, y recuerda su investigaci&oacute;n en el archivo Visual AIDS de Nueva York: personas de la divisi&oacute;n latina de ACT UP que pon&iacute;an el cuerpo en las manifestaciones no aparec&iacute;an en las fotos porque viv&iacute;an en situaci&oacute;n irregular y no pod&iacute;an permitirse ser arrestadas.
    </p><h2 class="article-text">Los nombres que faltan</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pepe Miralles lleva d&eacute;cadas trabajando sobre el sida desde Valencia, casi en soledad institucional, y es tambi&eacute;n quien habla en su propia web de dos hitos fundacionales: el primer texto sobre el binomio arte y sida publicado en Espa&ntilde;a fue de Juan Vicente Aliaga y Jos&eacute; Miguel G. Cort&eacute;s, editado en Valencia en 1993; y la primera exposici&oacute;n colectiva sobre el sida en nuestro pa&iacute;s la comisari&oacute; Juan de Nieves en Santiago de Compostela en 1994. En esta muestra, titulada </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Sida. Pronunciamento e acci&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> participaron Alejandra Orejas, Pepe Espali&uacute;, Javier Codesal, The Carrying Society, Jes&uacute;s Mart&iacute;nez Oliva y el propio Miralles.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Su serie </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Etnograf&iacute;a de una enfermedad social</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (1993-1994), que denuncia la situaci&oacute;n del VIH mediante diapositivas y fotos, deriv&oacute; en </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Ajuares </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">(1997), en la que coloc&oacute; en las vitrinas los objetos cotidianos que su amigo Juan Guillermo usaba para transitar por su enfermedad: envases de medicamentos, materiales m&eacute;dicos, objetos &iacute;ntimos... Una denuncia silenciosa en el interior de las propias instituciones que ahora se puede visitar en el Reina Sof&iacute;a gracias a la reciente reestructuraci&oacute;n de las colecciones permanentes del museo, compartiendo espacio junto a otros artistas que denunciaron la situaci&oacute;n, como Helena Cabello y Ana Carceller con su serie </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Piscinas</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La mirada de Pepe Miralles sobre el sida con la muestra ‘Yo lo vi’ en el Centre del Carme, en 2023                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los colectivos La Radical Gay y LSD &mdash;pioneros del activismo queer en Espa&ntilde;a&mdash; han liderado ellos mismos, desde 2014, la construcci&oacute;n de su propia memoria en un proceso paralelo a la entrada de sus archivos al centro de documentaci&oacute;n tambi&eacute;n en el Reina Sof&iacute;a. Andr&eacute;s Senra realiz&oacute; el documental </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>20 retratos de activistas queer de La Radical Gay, LSD y RKTV en el Madrid de los noventa</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, que</span><a href="https://ladigitaldelreina.museoreinasofia.es/search/item/50214-20-retratos-de-activistas-queer-de-la-radical-gai-lsd-y-rqtr-en-el-madrid-de-los-noventa?offset=37" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> puede verse online </span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">y que Arriola califica de &ldquo;valios&iacute;simo en t&eacute;rminos de memoria encarnada&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hay, con todo, una asignatura pendiente que el propio Arriola reconoce con honestidad: &ldquo;En la historia del sida, en Espa&ntilde;a, Chile y otros contextos, son las mujeres, las personas trans y las personas racializadas las que siguen siendo las menos representadas en las narrativas recibidas. Incluso en el Anarchivo Sida&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text">La crisis que no se fue </h2><p class="article-text">
        Equipo Re lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada en el centro de esta conversaci&oacute;n. Ahora, dice Arriola, les toca hacerse a un lado. &ldquo;El impulso tiene que venir de personas directamente afectadas que est&aacute;n creando, pensando y enunciando desde la experiencia situada de vivir con VIH hoy, y que nos recuerdan a diario que vivir con VIH no implica necesariamente transmisi&oacute;n, enfermedad o muerte, pero que la crisis contin&uacute;a&rdquo;. Nombra artistas como Paquito Nogales o Eugenio Echeverr&iacute;a en Espa&ntilde;a; Winnie Minerva (Per&uacute;) o el colectivo Los Amarillos (Colombia) desde el sur internacional.
    </p><p class="article-text">
        Dani Cortez Abreu es otro de esos nombres que Arriola menciona. Lleg&oacute; al arte de manera org&aacute;nica, despu&eacute;s de que la medicina &mdash;su propia disciplina&mdash; se le quedara corta. &ldquo;Hice una maestr&iacute;a sobre el virus, fui a congresos, me involucr&eacute; en el activismo comunitario. Pero en cierto momento todo eso se me hizo poco. Era algo entre la asepsia y la maquinaria de la instituci&oacute;n que no me convenc&iacute;a&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Esto es una ficción&#039; de Dani Cortez Abreu. Intervención en fotografía de Javier Monsalve                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fue a trav&eacute;s del activismo queer y de su c&iacute;rculo de amigos, su familia elegida, como lleg&oacute; a revisitar la obra de artistas y colectivos que hablaban del VIH. &ldquo;Me mostraron todo lo que la instituci&oacute;n biom&eacute;dica suele dejar en la periferia y supe que hab&iacute;a llegado al sitio correcto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estigma, insiste, no ha desaparecido: se ha adaptado. Recuerda una campa&ntilde;a de CESIDA en la que llamaba a pisos de alquiler e informaba de su seroestatus. La mayor&iacute;a de la gente fue amable. Pero cerca del 80% no volvi&oacute; a llamar. &ldquo;El estigma se maquilla de amabilidad&rdquo;. Y cita a la te&oacute;rica Paula Treichler, que en 1984 defini&oacute; el sida como una &ldquo;epidemia de significados&rdquo;: &ldquo;Creo que eso se mantiene, sobre todo en esta &eacute;poca tan acelerada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo intenta politizar lo que &eacute;l llama &ldquo;la cronificaci&oacute;n del cuerpo&rdquo;: preguntarse qu&eacute; significa vivir con VIH cuando ya no es una condena de muerte, cuestionar las nociones mismas de salud y enfermedad, crear im&aacute;genes distintas del cuerpo seropositivo. &ldquo;Con el incremento de nuestra esperanza de vida, ahora tambi&eacute;n tenemos otras preocupaciones: c&oacute;mo vamos a envejecer, los efectos de las medicaciones a largo plazo o el impacto en la salud mental&rdquo;, explica Cortez Abreu. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, siempre a punto de hablar del sida: la memoria artística del VIH se pregunta si el momento es ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[SIDA,Museo Reina Sofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brujas-inventa-brusk-hueco-museo-moderno-casco-historico-patrimonio-humanidad_1_13206148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7eef0c8a-a061-4b8b-a702-57ef2a83b588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudad belga inaugura un nueco espacio expositivo, sostenible y firmado por los mismos arquitectos del auditorio musical Concertgebouw, creado en 2002</p><p class="subtitle">El misterio del claustro de Palamós</p></div><p class="article-text">
        Brujas est&aacute; tan repleto de arte hist&oacute;rico que apenas contaba con espacio para exhibir arte contempor&aacute;neo y grandes exposiciones. Los trece museos y monumentos que se agrupan en Musea Brugge acumulan obras maestras de los primitivos flamencos, de Jan van Eyck, Hans Memling o Gerard David, en peque&ntilde;os edificios en los que la densidad de obras maestras resulta extraordinaria, pero sin espacio para nada m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad necesitaba un nuevo centro de arte para acoger muestras temporales y de vanguardia, respondiendo a la intensa vida cultural de una urbe cuyo encanto no solo responde a su inter&eacute;s patrimonial, tambi&eacute;n es una ciudad interesada en las &uacute;ltimas tendencias, como demuestra la organizaci&oacute;n peri&oacute;dica de la formidable Trienal Brujas que llena las calles y edificios del casco urbano, las v&iacute;as fluviales, los parques y el entorno, de obras ef&iacute;meras de arte y arquitectura.
    </p><p class="article-text">
        Con el prop&oacute;sito de dotar a la ciudad de una nueva instituci&oacute;n cultural se convoc&oacute; un concurso del que surgi&oacute; el BRUSK que se acaba de inaugurar, destinado a revolucionar la oferta muse&iacute;stica de Brujas. El nuevo edificio ha sido dise&ntilde;ado por la uni&oacute;n de dos estudios belgas de prestigio, Robbrecht en Daem architecten de Gante y Olivier Salens architecten de Brujas. Los arquitectos de Gante ya hab&iacute;an intervenido junto al casco hist&oacute;rico cuando realizaron en 2002 la sala de conciertos Concertgebouw con motivo de la Capitalidad Cultural Europea de Brujas. Veinticuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde, han afrontado con la misma vocaci&oacute;n contempor&aacute;nea una intervenci&oacute;n necesariamente menos vistosa, situada en el coraz&oacute;n del casco hist&oacute;rico, junto al museo Groeninge. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El museo BRUSK                            </span>
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        BRUSK no solo acoger&aacute; las exposiciones temporales, tambi&eacute;n cuenta con un centro de investigaci&oacute;n del patrimonio que comparten los trece monumentos integrados en Musea Brugge. Ya est&aacute; funcionando el centro de restauraci&oacute;n y la planta baja del centro de arte se ha incorporado a la ciudad creando un nuevo espacio c&iacute;vico con jardines, auditorio y un bar y restaurante que permanecer&aacute; abierto tras finalizar el horario de las exposiciones.
    </p><h2 class="article-text">Sin fachada urbana</h2><p class="article-text">
        El principal desaf&iacute;o del proyecto era integrar un gran edificio moderno en una de las ciudades m&aacute;s bellas de Europa, con un extraordinario valor de conjunto. El nuevo centro de arte, poderoso y s&oacute;lido, ha crecido en el interior del tejido urbano sin alterar con su presencia la imagen del entorno. Junto a un canal y rodeado de jardines de peque&ntilde;a escala, carece de fachada urbana, pero se incorpora a la ciudad estableciendo conexiones peatonales desde las calles pr&oacute;ximas, creando en su planta baja una plaza p&uacute;blica cubierta, de libre acceso, en un edificio de estricta modernidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                BRUSK, insertado en el casco histórico de Brujas                            </span>
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        Esta presencia discreta permite al edificio manifestar una autonom&iacute;a de materiales de sintaxis plenamente contempor&aacute;nea. El hormig&oacute;n resuelve la estructura y buena parte de los cerramientos, creando dos grandes salas de exposiciones de sorprendentes dimensiones interiores en relaci&oacute;n con el comedido volumen general. Las poderosas carpinter&iacute;as met&aacute;licas rectangulares desprenden un aire miesiano, y dialogan con el juego de encuentros ortogonales de los elementos de hormig&oacute;n. El rigor cartesiano del cuerpo del edificio cambia por completo en los vol&uacute;menes de la cubierta que otorgan identidad al edificio.
    </p><h2 class="article-text">Lo primero, sostenible</h2><p class="article-text">
        El remate superior del edificio responde a un planteamiento prioritario de sostenibilidad al estar compuesto por paneles solares que generan energ&iacute;a fotovoltaica. La forma de esta envolvente t&eacute;rmica asume la orientaci&oacute;n del edificio. Se divide por un parteaguas orientado de este a oeste, de manera que un fald&oacute;n cae hacia el sur, formado con los paneles solares de cristal de color verde, y, en el otro fald&oacute;n, con ca&iacute;da hacia el norte, se abren dos grandes huecos dispuestos para aportar luz natural al interior de las salas cuando sea necesario.
    </p><p class="article-text">
        Las dos grandes estancias expositivas son cajas aut&oacute;nomas, que pueden permanecer totalmente oscurecidas o abrirse a la luz natural del norte. Por el contrario, los espacios de circulaci&oacute;n est&aacute;n abiertos al entorno, y se relacionan visualmente con la torre del Belfort por el norte y con la Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora por el oeste. Una monumental escalera doble, la Scala, conduce desde la planta baja, de libre acceso, hasta las salas de exposiciones de la planta alta, con los costados ocupados por grandes murales realizados por Laure Provost.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Escalera y frescos de Laure Provost, en BRUSK                            </span>
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        Durante los pr&oacute;ximos meses permanecer&aacute;n abiertas las dos exhibiciones que ahora se inauguran, Bigger Picture y Latent City del turco-norteamericano Refik Anadol, artista digital, especializado en instalaciones de gran escala, que ha creado un fascinante lienzo digital en constante transformaci&oacute;n de formas crom&aacute;ticas. Si Refik Anadol hace presente el arte digital del futuro en tiempo real, Bigger Picture representa la capacidad de BRUSK para adentrarse en lecturas transversales y sorprendentes del extenso patrimonio de Brujas. 
    </p><p class="article-text">
        Bigger Picture habla de los mundos conectados de Brujas en el periodo 900-1550, centr&aacute;ndose en las relaciones de la ciudad con otras regiones y culturas a trav&eacute;s del comercio y los viajes. La Edad Media aparece como un tiempo de intercambio y conexiones globales comprobando la presencia de Escandinavia, del mundo mediterr&aacute;neo, de los cruzados que fueron a Jerusal&eacute;n, de los diplom&aacute;ticos otomanos y los eruditos isl&aacute;micos en la historia de Brujas. Destacan entre las piezas expuestas la Pasi&oacute;n de Cristo de Hans Memling, que condensa en una misma composici&oacute;n todos los episodios de la Pasi&oacute;n, en un ins&oacute;lito caso de representaci&oacute;n m&uacute;ltiple de Jesucristo, y la Carta n&aacute;utica de Gabriel de Vallseca de 1439, realizada en Mallorca, que muestra la primera aparici&oacute;n gr&aacute;fica en la historia de las islas Azores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Exposición &#039;Latent City&#039; de Refik Anadol, en BRUSK                            </span>
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        Latent City, de Refik Anadol, presenta una obra visionaria de la nueva est&eacute;tica de datos generada con ayuda de la IA. El artista trabaja en equipo con expertos en datos para producir proyectos inmersivos de arte digital. Las cifras del funcionamiento y comportamiento de las ciudades se traducen digitalmente en pigmentos crom&aacute;ticos que se fusionan y transforman constantemente con una variabilidad que responde a la manera en que se comporta la vida urbana. Las im&aacute;genes se transforman al comp&aacute;s del latido de la ciudad, y se proyectan en un gran soporte de 10 metros de altura que brilla en la plena oscuridad de la sala.
    </p><p class="article-text">
        En conversaci&oacute;n particular de elDiario.es con los autores del edificio, Robbrecht manifest&oacute; que el dise&ntilde;o de las grandes salas, con un gran ventanal mirando al norte, es un homenaje a las im&aacute;genes de los estudios de los pintores del siglo XIX, que trabajaban iluminados por grandes cristaleras orientadas de la misma manera, como en el estudio de Claude Monet en Giverny. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El arquitecto Olivier Salens muestra la inspiración en la iluminación de las salas del museo BRUSK                            </span>
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        Olivier Salens explica que las dos galer&iacute;as exteriores, al norte y al sur, act&uacute;an como los arbotantes de las catedrales g&oacute;ticas para que los muros soporten el empuje de una gran cubierta que no tiene apoyos intermedios. As&iacute; lograron que las salas no tengan columnas y puedan asumir todo tipo de montajes, especialmente los escult&oacute;ricos, gracias a un forjado del suelo capaz de soportar cargas de 2.500 kilos por metro cuadrado. 
    </p><p class="article-text">
        Los arquitectos hicieron tambi&eacute;n especial hincapi&eacute; en la sostenibilidad, en la eficiencia de la cubierta fotovoltaica y en las partes ocultas del edificio, donde un sistema de geotermia vertical de bucle cerrado proporciona calor en invierno y fresco en verano al conjunto del BRISK, al inmediato BRON, el centro de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de Musea Brugge, y al vecino museo Groeninge, duplicando las exigencias de la directiva europea NZEB sobre edificios de consumo casi nulo de energ&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fachada sur del centro de arte Brusk                            </span>
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        Cuando se complete el parque muse&iacute;stico del lado sur, en 2031, BRUSK ser&aacute; un ejemplo mod&eacute;lico de integraci&oacute;n de un edificio nuevo en un tejido urbano declarado patrimonio de la humanidad. Acertado en su ensamblaje con los trazados urbanos existentes, en la elecci&oacute;n de la escala y en el di&aacute;logo con lo antiguo sin renunciar a la modernidad, adem&aacute;s de aplicar criterios vanguardistas de sostenibilidad en una obra m&aacute;s inteligente que radical y m&aacute;s confortable que seductora, que abre, desde su coraz&oacute;n medieval, la bella ciudad de Brujas al futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Domínguez Uceta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brujas-inventa-brusk-hueco-museo-moderno-casco-historico-patrimonio-humanidad_1_13206148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brujas inventa BRUSK: cómo hacer hueco a un museo moderno en un casco histórico patrimonio de la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Museos,Bélgica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/enmarcar-banksy-tension-arte-protesta-mercantilizacion-sale-flote-venecia_1_13207108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da0e84f9-d854-47b3-ae0b-6d026c1d5904_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grafitero pintó 'The Migrant Child' sobre la pared de un palacio en ruinas en 2019, y ahora el Gobierno aprovecha la Bienal de Arte de Venecia para presentar la obra enmarcada y restaurada </p><p class="subtitle">La presencia de Rusia e Israel en la Bienal de Venecia azota con protestas el festival de arte
</p></div><p class="article-text">
        Con motivo de la edici&oacute;n de la Bienal de Venecia este a&ntilde;o, la obra de Banksy <em>The Migrant Child</em> ha sorprendido a la comunidad art&iacute;stica al presentarse itinerante por los canales de la laguna. El grafiti, pintado en un palacio arruinado en 2019 como protesta, reaparece ahora como obra maestra.
    </p><p class="article-text">
        Hace tan solo unos d&iacute;as, el artista de Bristol abr&iacute;a los peri&oacute;dicos al sorprender con <a href="https://www.instagram.com/p/DXwf7pis6KT/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una instalaci&oacute;n escult&oacute;rica</a> en el centro de Londres, ciudad donde el septiembre pasado hab&iacute;a intervenido con <a href="https://www.instagram.com/p/DOVoHlVDMIU/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una pintada en los Reales Tribunales de Justicia</a>. Aquel grafiti, que mostraba a un juez ataviado con peluca y martillo mientras golpea a un manifestante, denunciaba la escalada de detenciones por las protestas contra el genocidio en Palestina. Tras 48 horas, su grafiti fue eliminado.
    </p><p class="article-text">
        La suerte de la pintada veneciana ha sido contraria a la de aquella londinense. Cuando, en 2019, <em>The Migrant Child</em> sorprendi&oacute; entre g&oacute;ndolas y puentes, no se esperaba que fuese a permanecer en el tiempo. La obra presentaba a un ni&ntilde;o migrante que, con chaleco salvavidas y bengala, ped&iacute;a socorro entre la pasividad de turistas, artistas y gobernantes. Las habituales subidas de marea, conocidas como <em>acqua alta</em>, deb&iacute;an haber arruinado la pintura hasta hacerla desaparecer &mdash;en relaci&oacute;n con las v&iacute;ctimas de las pol&iacute;ticas migratorias que perecen en su &eacute;xodo mar&iacute;timo&mdash;. Pero no ha sido as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la inmobiliaria Engel&amp;V&ouml;lkers, encargada de la venta del palacio abandonado, se apresur&oacute; a presumir de que Banksy eligiese uno de sus palacios para perpetrar su acto vand&aacute;lico. Iniciaba un proceso de rentabilizaci&oacute;n. Con el apoyo del Ministerio de Cultura italiano, el palacio fue adquirido en 2024 por el Banco Ifis, quien anunci&oacute; que devolver&iacute;a a Venecia un patrimonio art&iacute;stico restaurado y asegurado. As&iacute; ha sido: en 2025, el muro que contiene la pintura fue arrancado de su emplazamiento y trasladado para las intervenciones de conservaci&oacute;n. Sin embargo, lo que se celebra desde la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada como un rescate tiene tambi&eacute;n disconformes, all&iacute; donde la l&iacute;nea entre la salvaci&oacute;n y el secuestro es difusa. Desde la propia ciudad, asociaciones de arquitectos se pronunciaron contra esta intervenci&oacute;n: se deb&iacute;a respetar la caducidad de la obra. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2052446902851878925?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Deso&iacute;da la postura opuesta y siete a&ntilde;os despu&eacute;s de su creaci&oacute;n, se reinaugura en la 61&ordm; Bienal de Venecia el grafiti restaurado por la instituci&oacute;n bancaria. <a href="https://x.com/Reuters/status/2052603146153693288" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El trozo de muro ha aparecido enmarcado</a>, preparado para su exposici&oacute;n. El subsecretario de cultura italiano, Vittorio Sgarbi, ha reinaugurado el trozo de muro asegurando que se trata de una obra &ldquo;que pertenece a la historia&rdquo;. Pero, m&aacute;s all&aacute; del eslogan vacuo, el caso de la conservaci&oacute;n forzosa del arte urbano arroja m&aacute;s preguntas que elucidaciones.
    </p><h2 class="article-text">La protesta fuera y dentro del museo</h2><p class="article-text">
        El panorama que ha surgido en Venecia no deja indiferente a nadie. Precisamente porque esta nueva edici&oacute;n de la muestra m&aacute;s influyente de arte contempor&aacute;neo no es ajena al panorama pol&iacute;tico. Recientemente, el jurado internacional de la Bienal hab&iacute;a anunciado que no dar&iacute;a premios a condenados por cr&iacute;menes contra la humanidad por la Corte Penal Internacional, lo cual exclu&iacute;a a dos de los participantes: Israel y Rusia. Tras quedar confirmada su participaci&oacute;n, el jurado internacional<a href="https://www.eldiario.es/cultura/dimite-jurado-bienal-venecia-plena-crisis-participacion-rusia-e-israel_1_13186993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha presentado su dimisi&oacute;n en bloque</a>, de modo que este a&ntilde;o ser&aacute; el p&uacute;blico quien haga las votaciones a los pabellones estatales. Adem&aacute;s, la alianza Art Not Genocide, la asociaci&oacute;n italiana de trabajadores de la cultura Mi Riconosci? y la asamblea de trabajadores art&iacute;sticos de Venecia, Biennalocene, han conseguido movilizar una huelga de trabajadores de la Bienal en protesta por la participaci&oacute;n de Israel este viernes que ha provocado el cierre total o parcial de 27 pabellones. La obra de Banksy reaparece en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/presencia-rusia-e-israel-bienal-venecia-azota-protestas-festival-arte_1_13200511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un clima de tensi&oacute;n pol&iacute;tica y art&iacute;stica</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cierre del pabellón de España en la Bienal de Venecia este viernes 8 de mayo en protesta por la presencia de Israel"
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                Cierre del pabellón de España en la Bienal de Venecia este viernes 8 de mayo en protesta por la presencia de Israel                            </span>
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        Aunque el grafiti bien podr&iacute;a haber sido reinstalado en su lugar de origen con la nocturnidad y discreci&oacute;n con que fue concebido, ha reaparecido bajo un tel&oacute;n y flanqueado por dos personas elegantemente trajeadas. Sobre una barca, la pieza va a recorrer durante el 8 y 9 de mayo los canales de la laguna para ser vista por los transe&uacute;ntes. La pomposidad del acto abre la puerta al debate: &iquest;es l&iacute;cito que las administraciones y empresas se apropien de la protesta callejera? &iquest;Lo est&eacute;tico desactiva lo pol&iacute;tico? &iquest;Es un marco o un grillete?
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a impreciso afirmar que la motivaci&oacute;n de esta restauraci&oacute;n y exhibici&oacute;n es meramente cultural o, incluso, altruista. En 2021, una obra de Banksy super&oacute; los 20 millones de euros en la casa de subastas Sotheby&rsquo;s. As&iacute;, el grupo financiero que ha comprado y restaurado el Palazzo San Pantal&oacute;n &mdash;pintada incluida&mdash; no &ldquo;devuelve&rdquo; un patrimonio a la ciudad: lo compra, lo domina y lo muestra. En paralelo a las manifestaciones y dimisiones de esta exposici&oacute;n internacional, la protesta callejera queda reducida a un trofeo del capitalismo.
    </p><h2 class="article-text">Un problema com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo cierto es que una parte esencial de cualquier obra de arte comienza tras emanciparse de su autor. Del mismo modo en que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/mover-no-cuadro-historico-guernica-balance-riesgo-simbolo-politico_1_13132529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Guernica sigue abriendo portadas</a> a casi un siglo de su realizaci&oacute;n, o las pinturas medievales de Sijena <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pinturas-murales-sijena-cronologia-conflicto-artistico-politico-judicial-continuara-2026_1_12877647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">originan debate en la actualidad</a>, <em>The Migrant Child</em> es una obra en evoluci&oacute;n. Su desactivaci&oacute;n como elemento de incomodidad &mdash;en favor de <em>la obra de arte</em>&mdash; genera un debate que, como cualquier otro, forma parte de la historia de la pieza y, por extensi&oacute;n, de la historia del arte. 
    </p><p class="article-text">
        En la conocida como &ldquo;semana del arte&rdquo;, la gesti&oacute;n de las administraciones italianas provoca reflexiones a prop&oacute;sito de la propiedad, el discurso o el patrimonio mismo. A partir de una restauraci&oacute;n que contraviene la intenci&oacute;n de la pieza, queda en entredicho la capacidad del arte para ser protesta por encima de su valor como obra de mercado. Una vez restaurado el resto del palacio veneciano, el grafiti recuperar&aacute; su ubicaci&oacute;n original. Ahora queda, tan solo, ponderar si el nuevo grafiti es el mensaje de un grafitero o el de una entidad bancaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manu Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/enmarcar-banksy-tension-arte-protesta-mercantilizacion-sale-flote-venecia_1_13207108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venecia,Arte,Banksy,Arte urbano,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/438ec53b-d4ec-4d68-864c-5ea4f808c5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escultor David Bestué publica 'Samuel', un libro en el que se pregunta por la vigencia del monumento y por cómo se guarda la memoria en el espacio público</p><p class="subtitle">José Sacristán: “Los jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor no tienen ni puta idea de lo que es vivir una dictadura”
</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 3 de julio del 2021, en A Coru&ntilde;a, cuatro j&oacute;venes<a href="https://www.eldiario.es/galicia/fiscalia-pide-impute-asesinato-cuatro-adultos-detenidos-crimen-samuel-luiz_1_8199760.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> golpearon a Samuel Luiz hasta matarlo</a>. El suceso, por su trasfondo y su brutalidad, cop&oacute; los titulares y la conversaci&oacute;n de aquellas semanas: perplejidad, indignaci&oacute;n e, incluso, alg&uacute;n intento de disimular las motivaciones hom&oacute;fobas de un asesinato cometido<a href="https://www.eldiario.es/galicia/testigos-declaran-escucharon-insultos-maricon-mierda-despues-paliza-samuel-luiz_1_11760579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al grito de &ldquo;maric&oacute;n&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre en tantas otras tragedias, en el sitio donde asesinaron a Samuel se erigi&oacute; pronto un altar espont&aacute;neo, compuesto por las peque&ntilde;as ofrendas que fueron dejando amigos y vecinos. Tambi&eacute;n acudieron muchos desconocidos, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-recupera-nombres-ayuntamiento-almeida-arranco-memorial-victimas-franquismo_1_12091997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el escultor David Bestu&eacute;,</a> que viaj&oacute; desde Barcelona movido por el horror que le causaba el crimen. Fruto de aquella pulsi&oacute;n, el artista acabar&iacute;a realizando una obra: un monumento calculado y ef&iacute;mero que ser&iacute;a retirado por la brigada municipal apenas unas horas despu&eacute;s de su colocaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La historia la recoge en <em>Samuel</em> (Caniche, 2026), un libro a medio camino entre el ensayo visual, el cuaderno de campo y el cat&aacute;logo, en el que Bestu&eacute; se pregunta por la pertinencia del monumento en la contemporaneidad y si el arte sigue teniendo la capacidad articular la memoria colectiva en el espacio p&uacute;blico. &ldquo;Quiz&aacute;s&rdquo;, escribe Bestu&eacute; en la primera p&aacute;gina del libro, &ldquo;el &uacute;nico monumento posible es aquel que aparece por la necesidad que una persona o una comunidad siente por recordar algo, como acto de memoria y resistencia. [&hellip;] Parad&oacute;jicamente, en estos casos, la escultura en s&iacute; carece de importancia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Para qu&eacute; sirve un monumento?</h2><p class="article-text">
        En un momento en el que el monumento se piensa m&aacute;s como algo que ha de ser derribado que como algo que debe construirse, &iquest;por qu&eacute; pensar en uno para Samuel Luiz? &ldquo;Me afect&oacute; que sucediese justo el primer o el segundo d&iacute;a que pod&iacute;amos salir despu&eacute;s de los confinamientos. Hab&iacute;an sucedido cosas muy graves durante la pandemia y quiz&aacute;s me encontraba en un estado vulnerable. Est&aacute;bamos aislados y justo cuando puedes salir te matan, y con esa violencia. Me conmovi&oacute;, como pod&iacute;an haberme conmovido casos anteriores y muchos otros posteriores, porque es un goteo que no se detiene&rdquo;, explica el artista en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
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                    alt="Una farola de la ciudad de A Coruña con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTB+, en el primer aniversario del asesinato de Samuel Luiz."
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            <span class="title">
                Una farola de la ciudad de A Coruña con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTB+, en el primer aniversario del asesinato de Samuel Luiz.                            </span>
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        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; haces con eso que te interpela? En un momento pens&eacute;: bueno, yo como artista tengo que responder con una escultura. Adem&aacute;s, la escultura nace as&iacute; en la antig&uuml;edad. Ante una ausencia, ante algo que desaparece hay que poner algo como sustituci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de <em>Samuel</em>, David Bestu&eacute; relata este intento por &ldquo;responder&rdquo;, con un enfoque que va redefini&eacute;ndose y variando a medida que se distancia del momento del asesinato. El primer acercamiento, confiesa, fue hacer un libro sobre la vida del joven. &ldquo;Incluso me plante&eacute; ir al juicio, como Carr&egrave;re hizo con los atentados en Bataclan. Le&iacute;a las cr&oacute;nicas y otras cosas que me pod&iacute;an servir de referencia, pero me di cuenta de que ni soy periodista ni escribo especialmente bien, as&iacute; que si quer&iacute;a hacer alg&uacute;n tipo de homenaje deb&iacute;a ser desde mi propia pr&aacute;ctica&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        En el libro quedan, sin embargo, algunos rastros de este primer prop&oacute;sito. Por ejemplo, varias fotos tomadas por el artista del lugar del asesinato y de las c&aacute;rceles donde cumplen condena sus asesinos: &ldquo;Al final, es hablar de cuerpos. Un cuerpo que est&aacute; en un cementerio y otros cuerpos que est&aacute;n tambi&eacute;n detenidos en prisi&oacute;n, que no se pueden mover&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El sentido del arte p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Bestu&eacute; se expande desde el suceso concreto hasta una indagaci&oacute;n m&aacute;s amplia, centrada en qu&eacute; y c&oacute;mo se recuerda en el espacio p&uacute;blico, y qu&eacute; estrategias pl&aacute;sticas sirven para fijar esa memoria. Lo hace en un momento en el que el arte p&uacute;blico est&aacute; en retirada y en el que las pocas iniciativas que se producen en ese &aacute;mbito se orientan hacia est&aacute;ndares decimon&oacute;nicos, como demuestra la estatua de Alatriste que prepara el Ayuntamiento de Cartagena o la dedicada a los &uacute;ltimos de Filipinas instalado recientemente en el madrile&ntilde;o barrio de Chamber&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: ¿realmente sirven para algo? Pero funcionan como termómetro. Aunque nos parezcan tontos, fíjate cómo los destrozan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Bestué</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el intento de hacer una genealog&iacute;a, en su libro aparecen santuarios y templos antiguos (por ejemplo, el &oacute;nfalo de Delfos, que se&ntilde;alaba &ldquo;el ombligo del mundo&rdquo;), meteoritos o conmemoraciones de la Guerra Civil. Tambi&eacute;n otros m&aacute;s recientes, como los asociados a los muertos causados por la crisis migratoria, o las placas en recuerdo a Cristina &ldquo;La Veneno&rdquo; o a Sonia Rescalvo, mujer transexual asesinada en 1991. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son monumentos que no reflejan una identidad. Son lo m&aacute;s banal del mundo: una placa, el arco&iacute;ris, el tri&aacute;ngulo invertido o el lazo rojo [s&iacute;mbolo de la crisis del sida]&rdquo;, afirma el escultor. &ldquo;Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: &iquest;realmente sirven para algo? Pero realmente funcionan como term&oacute;metro. Aunque nos parezcan tontos, f&iacute;jate c&oacute;mo los destrozan. Llega Vox a un ayuntamiento y los manda repintar. Si eso genera problemas, imag&iacute;nate lo que ocurrir&iacute;a con algo m&aacute;s complejo&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada cierto tiempo matan a alguien&rdquo;, se&ntilde;ala. En un libro anterior publicado en la misma editorial y dedicado al monasterio de El Escorial, el artista menciona un suceso contra unos chicos a los que pillaron teniendo relaciones homosexuales: &ldquo;A uno lo quemaron. En este lugar de perfecci&oacute;n en la tierra seg&uacute;n Felipe II, sucede algo contra natura: algo que tiene que ser eliminado. Eso se me qued&oacute; en la cabeza. Tenemos una proyecci&oacute;n ideal de lo que debe ser, y cuando algo se sale de ah&iacute; se lo elimina. Eso pas&oacute; con Samuel. Es alguien que tendr&iacute;a pluma, lo vieron en la calle y decidieron que eso no pod&iacute;a ser, que ten&iacute;an que destruirlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bestu&eacute; recuerda una triste retah&iacute;la de hechos similares: el asesinato de Lorca en los a&ntilde;os 30 o el de Rescalvo en los 90. Tambi&eacute;n el de Carlos Palomino, militante antifascista al que apu&ntilde;alaron en el metro de Madrid en 2007. &ldquo;Cada tanto tenemos a alguna de estas figuras y para m&iacute; es importante trabajar sobre ellas, para que lo que les ha sucedido no sea en vano. Para que de alguna manera sirvan de aviso de que, aunque parezca que todo est&aacute; muy normalizado, sigue habiendo violencia&rdquo;, apunta el artista.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47c6fb0e-b758-4bb9-8f36-5eb4da4e967a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hacia el final del libro se nos revela el monumento que Bestu&eacute; erigi&oacute; a la memoria de Samuel: una escultura que reproduce la estructura de un f&eacute;mur, una tibia y un peron&eacute;, versi&oacute;n sint&eacute;tica de una <em>Piet&aacute;</em>, esa representaci&oacute;n arquet&iacute;pica de la madre sosteniendo al hijo muerto. Una anatom&iacute;a que soporta. La pieza fue instalada en febrero del 2025 en lugar del asesinato, pero, al no contar con permisos, fue retirada por los servicios de limpieza. 
    </p><p class="article-text">
        Al escultor no le import&oacute; ese desenlace y admite que su acci&oacute;n (la de un desconocido, un artista barcelon&eacute;s interpelado por un homicidio en Galicia) estaba &ldquo;fuera de lugar&rdquo;. &ldquo;Desde hace unos a&ntilde;os, el arte se ha vuelto muy educado. Hay cosas que parece que no puedes hacer y, al mismo tiempo, como artistas, nos encanta cuando la gente hace cosas ilegales. &iquest;Por qu&eacute; no puedo hacer algo en la calle sin que me lo pidan?&rdquo;, opina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vigilia por el asesinato de Samuel Luiz en su cuarto aniversario.                            </span>
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        Esta acci&oacute;n contrasta, sin embargo, con una de las ideas centrales del libro: la de la eficacia y el valor de la respuesta colectiva frente a la inoperancia de las decisiones individuales o verticales. Como ejemplo, el texto menciona que los monumentos populares que se erigieron tras los atentados del 11M est&aacute;n preservados en el Archivo Hist&oacute;rico Ferroviario mientras que el levantado en la estaci&oacute;n de Atocha ha sido recientemente desmantelado. &ldquo;Lo m&iacute;o es algo individual, sin duda, pero si de alguna manera resuena o sirve para que haya cierto debate, pues bienvenido sea. Pero no puedo ir m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, dice el escultor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;a, entonces, el ayuntamiento dedicar un monumento a la memoria de Samuel Luiz? Bestu&eacute; responde tajante: &ldquo;Si eso llegara a suceder, la gente comenzar&iacute;a a olvidar lo que le sucedi&oacute;. La sociedad se tranquilizar&iacute;a. &lsquo;Ah, vale, ya est&aacute; hecho, ya estamos todos de acuerdo&rsquo;. Me parece m&aacute;s interesante el momento actual, en el que cierta gente pide un homenaje o se re&uacute;ne cada a&ntilde;o para reivindicarlo. Es preferible esa tensi&oacute;n. Que un friki que viene de fuera monte ah&iacute; una pieza una noche. Es mejor esa indefinici&oacute;n, que sea algo no resuelto, porque la violencia que caus&oacute; esa muerte sigue ah&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asesinatos,Homofobia,Delitos de odio,LGTBI,Arte,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escuela Bauhaus celebra su pasado buscando otra revolución en el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/escuela-bauhaus-celebra-pasado-buscando-revolucion-futuro_1_13155746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/658b002c-fc0d-4a6f-9f63-1a0b5c393026_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141171.jpg" width="3911" height="2200" alt="La escuela Bauhaus celebra su pasado buscando otra revolución en el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los cien años del traslado de Weimar a Dessau, la influyente corriente arquitectónica y de diseño perseguida por los nazis investiga en materiales sostenibles revolucionarios</p><p class="subtitle">Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años
</p></div><p class="article-text">
        Dessau celebra el primer centenario del asentamiento de la escuela de arquitectura y dise&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/historia/bauhaus-centenaria-pese-nazis_1_1745628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bauhaus </a>en la ciudad, y lo hace con una formidable exposici&oacute;n hist&oacute;rica, <em>Glas / Beton / Metall</em>, y otra, <em>Algae Debris CO2,</em> que investiga nuevas formas de construir sostenibles, con base biol&oacute;gica y reciclado de materiales, y una carga tan revolucionaria como la que logr&oacute; la Bauhaus original. Bajo el lema <em>An die Substanz </em>(A la esencia/sustancia), la Fundaci&oacute;n Bauhaus Dessau ha organizado un programa que no solo celebra el pasado, sino que investiga en los materiales del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Bauhaus fue una escuela de arquitectura, dise&ntilde;o, artesan&iacute;a y arte fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar (Alemania), que revolucion&oacute; la pr&aacute;ctica de la construcci&oacute;n arquitect&oacute;nica, simplificando las formas, logrando la transparencia y la iluminaci&oacute;n natural de sus edificios gracias a la independencia entre la fachada y el sistema estructural, formado por un entramado de pilares y vigas de hormig&oacute;n armado en el que apoyan las bandejas de los forjados.
    </p><p class="article-text">
        Las ideas avanzadas y progresistas de los profesores de la Bauhaus, algunos tan notables como Johannes Itten, Marcel Breuer, Paul Klee o Wassily Kandinsky, molestaban al partido nazi, que los expuls&oacute; de la ciudad de Weimar. En 1925, la Bauhaus se traslad&oacute; a Dessau, donde la escuela alcanz&oacute; su madurez y Walter Gropius construy&oacute; su ic&oacute;nico edificio, que es un manifiesto de las ideas nuevas del Movimiento Moderno. En 1929, los nazis cerraron la escuela de Dessau, dirigida por Ludwig Mies van der Rohe, que la traslad&oacute; a Berl&iacute;n hasta su cierre definitivo en 1933 por el acoso nazi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Edificio Bauhaus de Dessau (1925-26), de Walter Gropius                            </span>
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        El hermoso edificio dise&ntilde;ado por Gropius celebra su centenario con una exposici&oacute;n, <em>Glas / Beton / Metall</em>, que estudia tres materiales industriales, vidrio, hormig&oacute;n y metal, que permitieron la transparencia y la soluci&oacute;n estructural de la mayor&iacute;a de los edificios modernos. El programa se aleja de la nostalgia y se centra en la materialidad, dedicando tres &aacute;reas diferentes a comunicar los logros de Bauhaus en la incorporaci&oacute;n del vidrio a los edificios, con la creaci&oacute;n de los muros-cortina de cristal, el desarrollo pr&aacute;ctico de las t&eacute;cnicas de construcci&oacute;n con hormig&oacute;n armado que seguimos utilizando, y el refinamiento en el uso del metal que permiti&oacute; crear una nueva generaci&oacute;n de mobiliario con tubo met&aacute;lico que sigue fascinando por su gracia, ligereza y funcionalidad.
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                    alt="Silla MR10, diseñada por Mies Van Der Rohe y Lilly Reich en 1927 (en el Museo Bauhaus Dessau)"
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            <span class="title">
                Silla MR10, diseñada por Mies Van Der Rohe y Lilly Reich en 1927 (en el Museo Bauhaus Dessau)                            </span>
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        A&uacute;n mayor inter&eacute;s merece la exposici&oacute;n creada para celebrar el centenario de la Bauhaus en Dessau titulada <em>Algae Debris CO2</em> (Algas Escombros CO2) dedicada a presentar nuevas t&eacute;cnicas de construcci&oacute;n revolucionarias, basadas en algas, micelios y materiales reciclados, innovadoras y sostenibles, que enlazan con el esp&iacute;ritu experimental y pragm&aacute;tico de la Bauhaus de hace un siglo.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar el futuro</h2><p class="article-text">
        La muestra <em>Algae Debris CO2</em> re&uacute;ne las t&eacute;cnicas experimentales que pueden cambiar por completo la construcci&oacute;n en el futuro. Para ubicarla se ha escogido el Kaufhaus Zeeck, unos pioneros grandes almacenes construidos en 1908, con cinco plantas, escaparates en planta baja y un ascensor. Se ampli&oacute; en 1923 e instal&oacute; en 1925 un innovador jard&iacute;n en la terraza que fue un acontecimiento. En tiempo de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana pas&oacute; a llamarse Magnet y cerr&oacute; sus puertas hace veinte a&ntilde;os.
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            <span class="title">
                Exposición &#039;Algae Debris CO2&#039; donde se muestran nuevos materiales de construcción que permiten vida vegetal                            </span>
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        El viejo bloque se ha rehabilitado con criterios de dise&ntilde;o sostenible, empleando fondos del programa ZIZ del Gobierno de Alemania Federal para promover el mantenimiento sostenible del centro de las ciudades. Primero se recuper&oacute; la fachada original de los a&ntilde;os 20. Se restauraron las ventanas de la segunda planta y se instal&oacute; un ascensor p&uacute;blico. El propio edificio y el espacio de la exposici&oacute;n son un modelo de restauraci&oacute;n sostenible para generar la menor cantidad de posible de CO2, respetando tanto el estado original como el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El inmueble se muestra en su esencial desnudez de estructura, cerramientos y suelos. La restauraci&oacute;n ha sido m&iacute;nima. Se han mantenido los pilares, vigas y forjados originales, se han rellenado los agujeros, se ha retirado el yeso desconchado, se han reparado las ventanas y, del pavimento de los a&ntilde;os 80, se ha conservado lo utilizable. Todo lo reparable ha sido reparado, y todo lo aprovechable ha sido aprovechado. Las adiciones, como las iluminaciones del techo, se hicieron con el prop&oacute;sito de ser reutilizables. Las partes que apenas han sido tocadas, escalera, suelos, pilares y techos, son ventanas abiertas a las diferentes etapas materiales del edificio.
    </p><h2 class="article-text">La naturaleza entramada con la arquitectura</h2><p class="article-text">
        El contenido de la muestra parece proceder de una fantas&iacute;a ut&oacute;pica en que la naturaleza colabora con la arquitectura y el dise&ntilde;o, pero, en realidad, cada idea nueva est&aacute; acompa&ntilde;ada de un proceso t&eacute;cnico y acad&eacute;mico en marcha, de una investigaci&oacute;n profunda que est&aacute; siendo llevada a la realidad y experimentada.
    </p><p class="article-text">
        La Bauhaus trabajaba con ideas, pero tambi&eacute;n las realizaba y las constru&iacute;a. De la misma manera se han afrontado ahora los nuevos desaf&iacute;os de una construcci&oacute;n alternativa y responsable con el planeta, dispuesta a implementarse en la industria cambiando los paradigmas de derroche y da&ntilde;o al medio ambiente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Exposición &#039;Algae Debris CO2&#039;                            </span>
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        El nombre tripartito de la muestra habla de tres campos de innovaci&oacute;n. Las algas, los residuos y el CO2, buscando fabricar materiales alternativos a los cl&aacute;sicos de la arquitectura moderna, utilizando barro, micelio y algas, por un lado, y arcilla, basalto y hormig&oacute;n geopolim&eacute;rico, procedente de residuos, por otro.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor del 9% de las emisiones globales de CO2 en el planeta proceden &uacute;nicamente de la producci&oacute;n de materiales de construcci&oacute;n y residuos. Solo en la Uni&oacute;n Europea se generaron 1.400 millones de toneladas de residuos minerales en 2024. La reutilizaci&oacute;n de estos materiales residuales y subproductos industriales representa un paso fundamental para establecer una econom&iacute;a circular en el sector de la construcci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Material a partir de la escoria</h2><p class="article-text">
        Entre los nuevos materiales destacan los geopol&iacute;meros, que se producen a partir de materias primas de aluminosilicato, que reaccionan con activadores alcalinos, para formar un aglutinante s&oacute;lido comparable a los que funcionan a base de cemento. Los geopol&iacute;meros se generan a partir del reciclado de escoria, ceniza o lana mineral, materiales de demolici&oacute;n, aceites usados, residuos de biomasa y fibras org&aacute;nicas, que reducen la utilizaci&oacute;n de materias primas, de consumo de energ&iacute;a y de emisiones de CO2.
    </p><p class="article-text">
        Los geopol&iacute;meros constituyen una alternativa a los materiales de construcci&oacute;n convencionales ligados con cemento. Tienen excelentes propiedades mec&aacute;nicas y qu&iacute;micas, y pueden utilizarse en aplicaciones exigentes, que los hace ideales para su uso en construcci&oacute;n o renovaci&oacute;n en entornos agresivos, en alcantarillado, plantas de tratamiento de residuos biol&oacute;gicos o cimentaciones especializadas. Suponen una baza ideal paran cumplir con la estrategia general de la Comisi&oacute;n Europea para una econom&iacute;a clim&aacute;ticamente neutra para 2050.
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                Edificio Walter Gropius vestido para la celebración del centenario de la Bauhaus en Dessau                            </span>
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        Otra revoluci&oacute;n que apunta al futuro es la de NEWood, un material innovador, puramente org&aacute;nico y cien por cien compostable, que no se fabrica, se cultiva, a partir de hongos y de residuos de las industrias maderera y agr&iacute;cola. Sus propiedades son comparables a las de los materiales aislantes y al aglomerado convencional, pero sin usar el formaldeh&iacute;do, da&ntilde;ino para el medio ambiente y para la salud humana. En lugar de utilizar adhesivos qu&iacute;micos, el micelio de los hongos une el sustrato que contiene celulosa.
    </p><p class="article-text">
        El material se desarrolla en cuesti&oacute;n de d&iacute;as mediante procesos de baja energ&iacute;a, capturando CO2 y siendo completamente biodegradable. Este micelio con cualidades estructurales permite elaborar una nueva clase de materiales de construcci&oacute;n reciclables y eficientes en el uso de recursos, capaces de reemplazar los compuestos de madera, los productos minerales y otros materiales convencionales. NEWwood recibi&oacute; el premio del Consejo Alem&aacute;n de Construcci&oacute;n Sostenible en 2022.
    </p><h2 class="article-text">Obras biodegradables</h2><p class="article-text">
        En el espacio expositivo de Kaufhaus Zeeck se puede ver un gran cepell&oacute;n, la pella de tierra que se deja adherida a las ra&iacute;ces de los vegetales para trasplantarlos, de la que sale un tronco que atraviesa la fachada y abre sus ramas en el exterior, protegiendo la fachada de los rayos solares y creando una segunda piel bot&aacute;nica al edificio. Este jard&iacute;n exterior con ra&iacute;ces interiores propone una arquitectura viva y en plena transformaci&oacute;n. A su lado se muestran proyectos mixtos de arquitectura incrustada en estructuras vegetales arb&oacute;reas de crecimiento controlado, que permitir&iacute;an la interacci&oacute;n entre la t&eacute;cnica constructiva y el crecimiento bot&aacute;nico, en obras sostenibles y biodegradables, como el puente de dos pisos de ra&iacute;ces vivas de Nongriart en la India, que tiene m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os de historia.
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                    alt="Cepellón para construir una fachada vegetal, en la exposición &#039;Algae Debris CO2&#039;"
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            <span class="title">
                Cepellón para construir una fachada vegetal, en la exposición &#039;Algae Debris CO2&#039;                            </span>
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        Otra secci&oacute;n cargada de futuro es la dedicada a las microalgas, cuyo cultivo produce biomasa y desprende ox&iacute;geno, de manera que podr&iacute;an ser utilizadas para revestimiento de fachadas en arquitectura mejorando el ambiente urbano. El estudio del cultivo de microalgas, cuyo consumo de agua es menor respecto a la agricultura tradicional, puede ser &uacute;til para el desarrollo de compuestos antibacterianos y antivirales, con aplicaciones en la industria alimentaria, farmac&eacute;utica, cosm&eacute;tica, agr&iacute;cola y qu&iacute;mica, adem&aacute;s de su uso en tratamiento de aguas residuales y producci&oacute;n de biog&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La lana es protagonista de otro cap&iacute;tulo de gran inter&eacute;s. Los excedentes de lana generados por el uso de fibras sint&eacute;ticas en la producci&oacute;n de textiles abren la puerta a su utilizaci&oacute;n en la construcci&oacute;n, en combinaci&oacute;n con arcilla y madera, con funciones de refuerzo, aislamiento, ac&uacute;stica y reparaci&oacute;n, con varias intervenciones en el propio edificio. Otras aplicaciones del uso de materiales tradicionales en nuevas aplicaciones a partir de la cester&iacute;a, la producci&oacute;n artesanal de adobes o diversas combinaciones de t&eacute;cnica y bot&aacute;nica marcan un camino de sostenibilidad insoslayable.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a tambi&eacute;n hace Bauhaus</h2><p class="article-text">
        Las exposiciones del centenario de Bauhaus en Dessau aumentan el inter&eacute;s de viajar a una ciudad muy bien comunicada con Berl&iacute;n o con Leipzig, que cuenta con varios patrimonios de la humanidad. Adem&aacute;s de los Jardines de Dessau-W&ouml;rlitz, que forman el mayor jard&iacute;n de estilo ingl&eacute;s de toda Europa continental, est&aacute;n los lugares relacionados con la Bauhaus. Entre ellos el edificio Bauhaus de Gropius, pero tambi&eacute;n el grupo de las Casas de los Maestros en las que viv&iacute;an notables profesores de la escuela, perfectamente mantenidas, adem&aacute;s de alguna colonia de casas modestas como la T&ouml;rten de Gropius, o la Casa de Acero de 1927.
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                Casa de los Maestros, de Walter Gropius (Dessau)                            </span>
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        Para mostrar la enorme trascendencia de la producci&oacute;n de la Bauhaus en Dessau, es imprescindible visitar el formidable Museo Bauhaus Desssau, del equipo espa&ntilde;ol Addenda, ganadores del concurso internacional, que se inaugur&oacute; en 2019. El contenido transmite la manera en que el talento reunido por la escuela de arte y dise&ntilde;o abarc&oacute; todas las artes y los oficios de su tiempo, los transform&oacute; y dio forma a una nueva sensibilidad que ha definido el siglo transcurrido desde que la Bauhaus lleg&oacute; a Dessau para alcanzar su momento de mayor intensidad. Un esplendor que se muestra con especial amplitud en las exposiciones que permanecer&aacute;n abiertas para celebrar el primer centenario de la Bauhaus en Dessau.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Domínguez Uceta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/escuela-bauhaus-celebra-pasado-buscando-revolucion-futuro_1_13155746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escuela Bauhaus celebra su pasado buscando otra revolución en el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Museos,Alemania,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mover o no un cuadro histórico como el 'Guernica': el balance entre el riesgo y el símbolo político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/mover-no-cuadro-historico-guernica-balance-riesgo-simbolo-politico_1_13132529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef1c168d-af31-4941-9bd4-147c6d47750c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mover o no un cuadro histórico como el &#039;Guernica&#039;: el balance entre el riesgo y el símbolo político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El enorme 'Guernica', una obra en disputa, solo podría moverse sin enrollarse, en posición vertical y en condiciones ambientales de humedad invariable, pero los defensores de su traslado temporal reclaman que se encuentren soluciones tecnológicas a la medida del reto</p><p class="subtitle">Cuernos, llaves y naipes: el significado escondido de los símbolos que siempre acompañaron al arte</p></div><p class="article-text">
        La historia es de sobra conocida. El lunes 26 de abril de 1937, cuando las fuerzas nacionalistas de Franco empujaban hacia el norte para cortar Bilbao y tomar el control del Pa&iacute;s Vasco, se tom&oacute; la decisi&oacute;n de aplastar la resistencia con una abrumadora muestra de fuerza. A las cuatro de la tarde, y durante las siguientes tres horas, sesenta aviones italianos y alemanes lanzaron bombas incendiarias sobre Guernica, reduci&eacute;ndola a una bola de fuego. No se hab&iacute;a visto nada parecido en Europa, y aquello lo cambi&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses antes, Pablo Picasso &mdash;que en ese momento era ya el artista vivo m&aacute;s famoso del mundo&mdash; hab&iacute;a recibido un encargo del Gobierno Republicano para el pabell&oacute;n espa&ntilde;ol de la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s prevista para aquel verano. Impactado por el ataque, el 1 de mayo comenz&oacute; a dar forma concreta al cuadro y durante las siguientes semanas, bocetos, dibujos y pinturas se derramaron con una pasi&oacute;n febril. A finales de junio de 1937, Picasso estaba listo para los toques finales de una obra ejecutada a una escala tan monumental que se hab&iacute;a visto obligado a colocarla en &aacute;ngulo en su enorme estudio de la parisina rue des Grands-Augustins. Todo el proceso qued&oacute; documentado por la fot&oacute;grafa Dora Maar, que era entonces su amante.
    </p><p class="article-text">
        El lehendakari <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pradales-insiste-sanchez-sacaron-franco-tumba-no-son-capaces-traer-guernica-madrid_1_13119935.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imanol Pradales </a>pidi&oacute; el cuadro a Pedro S&aacute;nchez. D&iacute;as antes de otro encuentro en La Moncloa, la vicelehendakari, Ibone Bengoetxea, le concret&oacute; al ministro Ernest Urtasun <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-pide-traslado-temporal-guernica-picasso-guggenheim-90-anos-bombardeo_1_13095229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que la pintura se trasladase</a> durante nueve meses al Museo Guggenheim de Bilbao a finales de 2026, como parte de los actos de conmemoraci&oacute;n del 90 aniversario del Gobierno vasco y del ataque a Gernika. Pradales calific&oacute; la iniciativa de gesto de memoria hist&oacute;rica y de &ldquo;reparaci&oacute;n simb&oacute;lica&rdquo;, un lenguaje que ha generado pol&eacute;mica. &ldquo;No estamos ante una cuesti&oacute;n meramente t&eacute;cnica, sino ante una cuesti&oacute;n de memoria, reconocimiento y reparaci&oacute;n&rdquo;, secund&oacute; la consejera de Cultura vasca Ibone Bengoetxea en un encuentro posterior en Madrid. 
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                El &#039;Guernica&#039; de Pablo Picasso, la joya del Museo Reina Sofía                            </span>
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        Desde entonces se ha producido un cruce de acusaciones, sobre todo desde el &aacute;mbito pol&iacute;tico, ya que el Guggenheim no ha querido hacer declaraciones por el momento, y el Reina Sof&iacute;a ha respondido &uacute;nicamente <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/museo-reina-sofia-esgrime-informe-tecnico-alerta-riesgos-mover-guernica_1_13101615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrando los informes de los restauradores</a> sobre el estado del cuadro. El ministro de Cultura rechaza el traslado, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/ministro-cultura-rechaza-forma-rotunda-traslado-temporal-guernica-picasso-madrid-bilbao_1_13124863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;de forma rotunda&rdquo;</a>.
    </p><h2 class="article-text">Un lienzo pintado con urgencia</h2><p class="article-text">
        Y es que el problema t&eacute;cnico existe, y no es menor. El Guernica es un &oacute;leo sobre lienzo de 349 x 776 cent&iacute;metros, pintado con una rapidez casi violenta en apenas seis semanas. Esa urgencia, y las d&eacute;cadas de viajes posteriores, han dejado huella: la capa pict&oacute;rica presenta grietas y zonas de fragilidad que lo convierten en uno de los casos m&aacute;s citados en conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Tras su exposici&oacute;n en el Pabell&oacute;n Espa&ntilde;ol, el Guernica emprendi&oacute; en 1938 una larga gira organizada por el representante de Picasso, el marchante de arte Paul Rosenberg, para concienciar al mundo sobre la situaci&oacute;n del bando republicano: los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, Am&eacute;rica, Londres y de vuelta a Europa (Berl&iacute;n, Mil&aacute;n). Ese traj&iacute;n pas&oacute; factura a la pintura, que tuvo que ser restaurada en el MoMA de Nueva York en 1957, donde permaneci&oacute; a petici&oacute;n del propio Picasso durante varios a&ntilde;os. Por si fuera poco, el 28 de febrero de 1974 el artista estadounidense Tony Shafrazi pint&oacute; en el mural con spray rojo, en un intento de llamar la atenci&oacute;n sobre las mentiras de la Guerra de Vietnam, dejando microresiduos en las fisuras del lienzo.
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                    alt="Los operarios proceden a desmontar la carga de las bodegas del jumbo &quot;Lope de Vega&quot; procedente de Nueva York, en donde viaja el &quot;Guernica&quot; de Pablo Picasso en foto de 1981"
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                Los operarios proceden a desmontar la carga de las bodegas del jumbo &quot;Lope de Vega&quot; procedente de Nueva York, en donde viaja el &quot;Guernica&quot; de Pablo Picasso en foto de 1981                            </span>
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        El 10 de septiembre de 1981 el Guernica volvi&oacute; a Espa&ntilde;a, concretamente al Cas&oacute;n del Buen Retiro en Madrid. Jos&eacute; Carlos Rold&aacute;n, restaurador del CAAC que particip&oacute; en la comisi&oacute;n de restauraci&oacute;n del Reina Sof&iacute;a hace veinte a&ntilde;os, explica c&oacute;mo fue aquel traslado al museo el 26 de junio de 1992, del que tuvo conocimiento a trav&eacute;s de su trabajo posterior en la comisi&oacute;n: &ldquo;La pieza se extendi&oacute; en el Cas&oacute;n del Buen Retiro y se le aplic&oacute; calor para que la cera que ten&iacute;a le diera elasticidad&rdquo;. Los da&ntilde;os eran tan patentes que en esa ocasi&oacute;n se decidi&oacute; trasladarla enmarcada, en parte por la cercan&iacute;a entre ambos puntos. &ldquo;Adem&aacute;s &mdash;recalca Rold&aacute;n&mdash; es una obra bastante delicada por c&oacute;mo fue pintada, y sufri&oacute; mucho en el traslado de Nueva York a Madrid porque vino enrollada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mural se convirti&oacute; enseguida en una pieza fundamental del museo reci&eacute;n inaugurado, hogar definitivo de la obra m&aacute;s ic&oacute;nica del siglo XX, y en uno de los grandes referentes del arte moderno a nivel mundial, atrayendo cada a&ntilde;o a millones de visitantes que peregrinan hasta Madrid para contemplar el lienzo.
    </p><p class="article-text">
        Como explica el propio Reina Sof&iacute;a, &ldquo;el Guernica es un s&iacute;mbolo pol&iacute;tico, hasta el punto de que aparece como emblema ante cualquier episodio de violencia o de vulnerabilidad de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El historiador del arte e investigador Manu Mart&iacute;n, autor del ensayo <em>Contra el Patrimonio,</em> tambi&eacute;n coincide en esta visi&oacute;n de la obra como un s&iacute;mbolo reivindicativo: &ldquo;Creo que hay que volver a poner en relaci&oacute;n su tem&aacute;tica, que es la denuncia de un bombardeo fascista que todav&iacute;a forma parte de la memoria muy reciente de Espa&ntilde;a&rdquo;. &ldquo;Me parece una decepci&oacute;n tremenda que el Ministerio de Cultura haya cerrado tanto la puerta a algo que creo que le vendr&iacute;a muy bien a la izquierda como es repolitizar el cuadro&rdquo;, a&ntilde;ade. Y es que precisamente esa carga simb&oacute;lica es la que alimenta, una y otra vez, las peticiones de traslado.
    </p><h2 class="article-text">Todas las solicitudes, denegadas</h2><p class="article-text">
        El museo enumera las m&aacute;s recientes: el Guggenheim en 1997 y de nuevo en 2007; el MoMA, que lo hab&iacute;a albergado durante d&eacute;cadas, en 2000 &mdash;y como aclara el Reina Sof&iacute;a, &ldquo;ni siquiera esta vez el Guernica viaj&oacute; a Nueva York, debido a las razones expuestas, motivos que fueron perfectamente comprendidos y asumidos por el MoMA&rdquo;&mdash;; el Royal Ontario Museum de Canad&aacute; en 2006; el Grupo FujiExp de Jap&oacute;n en 2009; y el Gwangju Museum de Corea del Sur en 2012. Todas las solicitudes fueron denegadas.
    </p><p class="article-text">
        El propio museo justifica su decisi&oacute;n mediante el informe t&eacute;cnico sobre el estado del mural: &ldquo;El tama&ntilde;o de la obra determina las dimensiones de la caja y el espacio en el que ha de transportarse&rdquo;, y subraya que la obra &ldquo;NO PUEDE ENROLLARSE por la naturaleza actual de los elementos que la componen, y ha de permanecer todo el tiempo en posici&oacute;n vertical y en unas condiciones de humedad y temperatura estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todos estos datos concluyen que se trata de un mural que, &ldquo;por su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservaci&oacute;n, junto con los numerosos da&ntilde;os sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones inevitables en el transporte que podr&iacute;an generar nuevas grietas, levantamientos y p&eacute;rdidas de la capa pict&oacute;rica, as&iacute; como desgarros en el soporte&rdquo;.
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                    alt="El Rey acompaña a Obama en una visita al Reina Sofía centrada en el &#039;Guernica&#039;"
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                El Rey acompaña a Obama en una visita al Reina Sofía centrada en el &#039;Guernica&#039;                            </span>
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        &ldquo;Cualquier persona que conozca el estado de conservaci&oacute;n de <em>El Guernica</em> sabe que no puede viajar&rdquo;, afirma el historiador del arte y divulgador Miguel &Aacute;ngel Cajigal Vera, conocido en redes como El Barroquista. &ldquo;Incluso cambiarlo de pared dentro del Reina Sof&iacute;a fue en su momento muy delicado. Ni siquiera ser&iacute;a prudente moverlo diez kil&oacute;metros, mucho menos enviarlo a m&aacute;s de 400 kil&oacute;metros de distancia. El cuadro viaj&oacute; demasiado durante d&eacute;cadas y est&aacute; en un estado muy precario: es el ejemplo que siempre se pone en la disciplina de los da&ntilde;os que puede sufrir una obra por exceso de movimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rold&aacute;n adem&aacute;s a&ntilde;ade otro punto de vista: &ldquo;Si plante&aacute;ramos por ejemplo que nos prestaran Las Meninas para una exposici&oacute;n temporal, estoy seguro de que el informe ser&iacute;a negativo. La Mona Lisa tampoco se presta. Es la joya del museo. Ya puedes hacer una caja perfecta, fletar un avi&oacute;n, tomar todas las precauciones del mundo&hellip; pero hay obras que, cuando pones en una balanza el riesgo y la ventaja, no admiten discusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">S&iacute;mbolo pol&iacute;tico, objeto fr&aacute;gil</h2><p class="article-text">
        El Guernica lleg&oacute; a Espa&ntilde;a por primera vez ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Picasso. El acuerdo con el MoMA recog&iacute;a sus instrucciones expl&iacute;citas: el cuadro no deb&iacute;a regresar a Espa&ntilde;a hasta que no se restablecieran las libertades democr&aacute;ticas. Antes de instalarse en su sala actual, ya mostraba signos evidentes del desgaste acumulado, raz&oacute;n suficiente para no moverlo m&aacute;s. Desde entonces, el museo ha extremado las precauciones: la pintura se exhibe en condiciones de temperatura y humedad controladas, y cualquier intervenci&oacute;n sobre ella &mdash;incluso un simple cambio de posici&oacute;n&mdash; se convierte en un operativo de alta precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No todos comparten esa postura con la misma rotundidad. En el simposio celebrado en 1998 en torno al estado y el posible traslado del Guernica, Stephan Michalski, cient&iacute;fico jefe del Canadian Conservation Institute, plante&oacute; una pregunta que Rold&aacute;n recuerda con cierta iron&iacute;a: &ldquo;Si somos capaces de ir a la Luna, &iquest;por qu&eacute; no somos capaces de trasladar este lienzo al Guggenheim?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un mural que pide que el &#039;Guernica&#039; se traslade a Gernika                            </span>
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        A esta se le unieron las opiniones de los pol&iacute;ticos vascos como I&ntilde;aki Anasagasti, que ya en el pasado ve&iacute;a la oposici&oacute;n al pr&eacute;stamo como parte de una pol&iacute;tica reaccionaria: &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Con expertos como estos no se hubiera inventado la rueda, ni se hubiera ido a la Luna, ni se hubiera hecho una operaci&oacute;n de trasplante de coraz&oacute;n. No entiendo que un problema t&eacute;cnico no pueda tener una soluci&oacute;n t&eacute;cnica&rdquo; afirm&oacute; en 1998. </span>
    </p><p class="article-text">
        Manu Mart&iacute;n, por su parte, tambi&eacute;n se muestra partidario del traslado de la obra a otros museos: &ldquo;Yo creo que lo que est&aacute; pidiendo el Gobierno vasco es m&aacute;s que l&iacute;cito. Para cualquier exposici&oacute;n se piden obras. Me parecer&iacute;a bien desmitificarla un poco, y que se pudiera recuperar ver en otros sitios, de manera itinerante, pero tampoco me la llevar&iacute;a a todas partes, yo lo veo m&aacute;s como una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s que t&eacute;cnica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Cajigal Vera, el debate ha entrado en un terreno inc&oacute;modo: &ldquo;Una parte pide el mural sabiendo que la petici&oacute;n es imposible de atender con los datos objetivos en la mano. La otra se limitar&aacute;, todas y cada una de las veces, a recordar que hay informaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica que nunca avalar&aacute; ese pr&eacute;stamo. La raz&oacute;n de ser de cualquier museo es preservar los bienes que custodia para las generaciones futuras. Aprobar un viaje como este pondr&iacute;a en serio peligro la supervivencia del cuadro, y adem&aacute;s la log&iacute;stica para mover una obra de semejante tama&ntilde;o es absolutamente excepcional y no se justifica desde el punto de vista museogr&aacute;fico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El espejo de Sijena y Bayeux</h2><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica recuerda a otros conflictos sobre patrimonio, como el reciente caso de la devoluci&oacute;n por parte del MNAC de las pinturas murales medievales del Monasterio de Santa Mar&iacute;a de Sijena, en el que la historiadora Marisancho Menj&oacute;n se mostr&oacute; a favor de la restituci&oacute;n. Aunque Cajigal Vera matiza la comparaci&oacute;n: &ldquo;Son casos muy diferentes. En Sijena hay dos partes enfrentadas cuyos t&eacute;cnicos no se ponen de acuerdo, pero adem&aacute;s existe una sentencia judicial de restituci&oacute;n. Con el <em>Guernica</em>, en cambio, no encontrar&aacute;s a un solo t&eacute;cnico independiente que no te diga que moverlo es un riesgo injustificable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una opini&oacute;n que comparte Rold&aacute;n: &ldquo;Sijena es distinto, entre otras cosas porque el contexto tambi&eacute;n lo es: aquellas piezas fueron trasladadas a un museo en Catalunya por miedo a que fueran vandalizadas&rdquo;. En aquel caso, una expedici&oacute;n de 1936 del Gobierno de la Generalitat republicana, capitaneada por Josep Gudiol, intent&oacute; salvar las pinturas de un incendio provocado. Permanecieron en el MNAC durante d&eacute;cadas con el objetivo de conservarlas y restaurarlas. M&aacute;s tarde, en los a&ntilde;os ochenta, la Generalitat compr&oacute; a las monjas de Sijena las obras que ya ten&iacute;a expuestas. La resoluci&oacute;n judicial se ha inclinado por la restituci&oacute;n, aunque el debate sobre si la simbolog&iacute;a de la devoluci&oacute;n compensa la permanencia en el museo de Montju&iuml;c sigue abierto.
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                Dos técnicos analizan las pinturas del monasterio de Sijena en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC)                            </span>
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        Pero Sijena no es el &uacute;nico caso comparable que aflora en este debate. &ldquo;El que s&iacute; me parece equiparable al del <em>Guernica </em>es el del Tapiz de Bayeux&rdquo;, explica Cajigal Vera. &ldquo;Macron decidi&oacute; prestarlo al Museo Brit&aacute;nico con todos los informes t&eacute;cnicos en contra, porque la decisi&oacute;n respond&iacute;a a una l&oacute;gica pol&iacute;tica, no t&eacute;cnica. Cuando se produzca el deterioro, y seguramente suceder&aacute;, habr&aacute; que ver qui&eacute;n asume la responsabilidad de haber hecho pol&iacute;tica con un tesoro nacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, entonces, es inevitable: &iquest;por qu&eacute; unas obras pueden trasladarse pese a su fragilidad y otras no? Rold&aacute;n da la respuesta: &ldquo;Hay que poner en una balanza qu&eacute; es lo prioritario y hacia d&oacute;nde se quiere ir. &iquest;Es m&aacute;s importante el s&iacute;mbolo pol&iacute;tico o la integridad del objeto? Esas decisiones cambian con la pol&iacute;tica cultural. Ambos lados tienen buenas razones, por eso es tan pol&eacute;mico&rdquo;. Y en esa tensi&oacute;n &mdash;entre el valor simb&oacute;lico de una obra y su supervivencia f&iacute;sica&mdash; se juega, en el fondo, todo el debate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/mover-no-cuadro-historico-guernica-balance-riesgo-simbolo-politico_1_13132529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 19:46:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mover o no un cuadro histórico como el 'Guernica': el balance entre el riesgo y el símbolo político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Pablo Picasso,Guernica,Políticas culturales,Museo Reina Sofía,Patrimonio Histórico,Patrimonio Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres fotógrafos españoles, premiados en un World Press Photo que se fija en los incendios y las crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brais-lorenzo-fotografos-espanoles-premiados-world-press-photo-fija-incendios-crisis_1_13129404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b04b08f5-6b18-4d58-b6b7-b7b9141bf3b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres fotógrafos españoles, premiados en un World Press Photo que se fija en los incendios y las crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Brais Lorenzo, Diego Ibarra Sánchez y Luis Tato son galardonados en una edición que se centra en imágenes que muestran la crisis de incendios forestales en Galicia, el genocidio en Gaza, la guerra de Ucrania o la política migratoria de EEUU</p><p class="subtitle">El fotoperiodista ourensano Brais Lorenzo, premio World Press Photo por sus imágenes de los incendios en Galicia</p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n del World Press Photo ha premiado este jueves, en categor&iacute;as regionales, trabajos que reflejan&nbsp;el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/fotoperiodistas-gaza-israel-silenciar-desvelan-horror-fotografiar_1_12624456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">drama humanitario en Gaza</a>, la guerra en Ucrania, la pol&iacute;tica migratoria en Estados Unidos, los efectos del cambio clim&aacute;tico y la lucha de comunidades marginadas por su supervivencia y sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los galardonados se encuentra el fot&oacute;grafo espa&ntilde;ol <a href="https://www.eldiario.es/galicia/habitar-vacio-testimonio-fotografico-galicia-resiste-parece-nadie-quiere-vivir_1_11437951.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brais Lorenzo</a>, de Ourense, que <a href="https://www.eldiario.es/galicia/fotografo-ourensano-brais-lorenzo-premio-world-press-photo-imagenes-incendios-galicia_1_13129662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">document&oacute; para varios medios</a>, entre ellos elDiario.es y EFE, la peor temporada de incendios forestales en Galicia en tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha premiado al fot&oacute;gorafo Diego Ibarra S&aacute;nchez con su proyecto a largo plazo <em>La educaci&oacute;n secuestrada</em>, que documenta el impacto de guerras y extremismo sobre el derecho a la educaci&oacute;n en nueve pa&iacute;ses. Asimismo, el fotoperiodista espa&ntilde;ol Luis Tato gan&oacute; con un reportaje para AFP sobre las protestas de la Generaci&oacute;n Z en Madagascar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El incendio en Chandrexa, en Ourense                            </span>
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        El certamen, que recibi&oacute; m&aacute;s de 57.000 fotograf&iacute;as de 141 pa&iacute;ses, distingue en sus categor&iacute;as regionales 42 proyectos que configuran, seg&uacute;n el jurado, &ldquo;un retrato urgente del mundo actual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica migratoria de la Administraci&oacute;n de Donald Trump aparece documentada por Carol Guzy con las detenciones del ICE en los juzgados de Nueva York: agentes enmascarados arrestan migrantes tras las vistas, ni&ntilde;as aferradas a su padre detenido, y una mujer esposada conducida por un edificio federal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un momento cr&iacute;tico para la democracia, para la verdad&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la presidenta del jurado, Kira Pollack, que agreg&oacute; que &ldquo;los fot&oacute;grafos reconocidos han cumplido su parte, han dejado constancia, y ahora nos toca mirar a nosotros&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El incendio en Chandrexa, en Ourense                            </span>
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        Dos trabajos documentan desde dentro las consecuencias de los ataques militares israel&iacute;es en la Franja de Gaza, algo que una comisi&oacute;n independiente de la ONU ha concluido que constituye un &ldquo;genocidio&rdquo;, extremo que Israel rechaza.
    </p><p class="article-text">
        El fot&oacute;grafo Mohammed Saber Nuraldin, nacido en Gaza y documentalista de la vida en la Franja desde 1997, captur&oacute; para EPA a palestinos trepando camiones de ayuda humanitaria que entraron en Gaza durante una suspensi&oacute;n t&aacute;ctica israel&iacute; de los bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a resume el colapso humanitario de un enclave donde, seg&uacute;n la ONU, entre mayo y julio de 2025 fueron asesinadas al menos 1.373 personas mientras buscaban alimento en puntos de distribuci&oacute;n de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        El reportaje de Saher Alghorra para The New York Times completa este tema con im&aacute;genes del derrumbe de edificios bajo los bombardeos, familias rompiendo el ayuno del Ramad&aacute;n entre escombros y presos palestinos liberados tras un alto el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Alghorra, tambi&eacute;n palestino, describe su trabajo con una frase que el jurado destaca: &ldquo;Aunque todo a mi alrededor me dec&iacute;a que parara, no pod&iacute;a: el silencio significar&iacute;a rendirse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 75% de la poblaci&oacute;n de Gaza sigue afrontando hambre y malnutrici&oacute;n pese al alto el fuego.
    </p><h2 class="article-text">Ucrania</h2><p class="article-text">
        Ucrania tambi&eacute;n ocupa un lugar central en el concurso, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la agresi&oacute;n rusa.
    </p><p class="article-text">
        Evgeniy Maloletka, de Associated Press, gan&oacute; en la categor&iacute;a de fotograf&iacute;a individual de Europa con una imagen tomada el 24 de abril de 2025 en Kiev, el mismo d&iacute;a en que Rusia lanz&oacute; uno de sus ataques m&aacute;s mort&iacute;feros sobre la capital, despu&eacute;s de que fracasaran las negociaciones de paz.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a muestra a Valeria Syniuk, de 65 a&ntilde;os, sentada junto a su vivienda destruida.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, David Guttenfelder elabor&oacute; para The New York Times un reportaje sobre la guerra de drones que est&aacute; reconfigurando el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Sus im&aacute;genes recorren pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n, Iraq, Ucrania, Colombia, Pakist&aacute;n, Siria y L&iacute;bano: ni&ntilde;as en escuelas informales al aire libre bajo la prohibici&oacute;n talib&aacute;n, libros quemados por el grupo terrorista Estado Isl&aacute;mico, y un soldado ucraniano mirando por la ventana de un jard&iacute;n de infancia reconvertido en posici&oacute;n militar.
    </p><p class="article-text">
        La ONU estima que 85 millones de ni&ntilde;os en edad escolar afectados por conflictos no tienen ning&uacute;n acceso a la educaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Incendios y cat&aacute;strofes</h2><p class="article-text">
        Los incendios de Los &Aacute;ngeles de enero de 2025 -14 incendios simult&aacute;neos, m&aacute;s de 18.000 edificios destruidos, 200.000 desplazados y hasta 440 muertos seg&uacute;n estudios de salud p&uacute;blica- fueron documentados por Ethan Swope para Associated Press.
    </p><p class="article-text">
        En Afganist&aacute;n, Elise Blanchard document&oacute; el cierre de 422 centros de salud a consecuencia de los recortes de ayuda estadounidense, dejando a mujeres embarazadas sin acceso a comadronas en uno de los pa&iacute;ses con mayor mortalidad materna del mundo, bajo un r&eacute;gimen talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sus im&aacute;genes muestran las manifestaciones estudiantiles contra la corrupci&oacute;n, los choques con la gendarmer&iacute;a que causaron al menos 22 muertos, y la defecci&oacute;n de la unidad militar para unirse a los manifestantes, as&iacute; como la posterior toma de poder del Ej&eacute;rcito, que excluy&oacute; a los j&oacute;venes de la transici&oacute;n pol&iacute;tica que ellos mismos hab&iacute;an forzado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brais-lorenzo-fotografos-espanoles-premiados-world-press-photo-fija-incendios-crisis_1_13129404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 09:58:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres fotógrafos españoles, premiados en un World Press Photo que se fija en los incendios y las crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Fotografía,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo resuelve que dos retratos de Goya reclamados por la tabaquera Altadis pertenecen al Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/supremo-resuelve-retratos-goya-reclamados-empresa-tabaquera-pertenecen_1_13103886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b82373c2-aeab-417b-b270-5f7be0d895e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo resuelve que dos retratos de Goya reclamados por la tabaquera Altadis pertenecen al Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuadros, en los que el pintor inmortalizó en 1789 al rey Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma, fueron un encargo de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla</p><p class="subtitle">Puy du Fou España propone al exministro del PP Íñigo Méndez de Vigo como vicepresidente de la compañía en España
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/politica/supremo-rebaja-anos-carcel-condena-pequeno-nicolas-obtener-informacion-policial-matriculas_1_13100662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Supremo</a> ha resuelto este viernes que dos cuadros de Francisco de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/relacion-simbolo-paz-francisco-goya-guerra-independencia-madrid_1_12887215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Goya</a> que hab&iacute;a reclamado la multinacional tabaquera <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/vecinos-remedios-entregan-1-000-firmas-defensor-pueblo-reclamar-publico-altadis_1_12975187.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Altadis</a> pertenecen al Estado. Se trata de los retratos del rey Carlos IV y su esposa la reina Mar&iacute;a Luisa de Parma, pintados en 1789 por encargo de la Real F&aacute;brica de Tabacos de Sevilla para ser expuestos en un monumento que iba a ser colocado en su fachada.
    </p><p class="article-text">
        Con esta sentencia, a la que ha tenido acceso elDiario.es, finaliza el litigio entre la empresa y el Ministerio de Cultura &ndash;entonces tambi&eacute;n de Deporte&ndash; sobre la propiedad de los lienzos. En ella se recoge que ambos pertenec&iacute;an al patrimonio de la corona en 1789 y despu&eacute;s pasaron al Estado, adem&aacute;s de enunciar las diferentes entidades que se sucedieron en la posesi&oacute;n de los retratos hasta la actual, Altadis S.A. 
    </p><p class="article-text">
        Tras analizar los documentos y comunicaciones habidas entre ambas partes, el Tribunal Supremo ha concluido que el Ministerio &ldquo;consinti&oacute; que la Compa&ntilde;&iacute;a Arrendataria de Tabaco a la que se arrend&oacute; este monopolio en 1887, poseyera los retratos con una funci&oacute;n de ornato en sus edificios, pero no renunci&oacute; en momento alguno a su propiedad&rdquo;. La parte demandante, por su parte, no ha acreditado que la posici&oacute;n originaria se tornara a t&iacute;tulo de due&ntilde;a, la &ldquo;&uacute;nica id&oacute;nea para adquirir la propiedad por usucapi&oacute;n, prescripci&oacute;n adquisitiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia contempla igualmente que la Ley de Patrimonio Art&iacute;stico Espa&ntilde;ol declara en su apartado 2 que &ldquo;los bienes muebles que forman parte del Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol no podr&aacute;n ser enajenados por las Administraciones P&uacute;blicas&rdquo;; y que en su apartado 3 se declara expresamente que &ldquo;los bienes a que se refiere este art&iacute;culo ser&aacute;n imprescriptibles. En ning&uacute;n momento se aplicar&aacute; a estos lo dispuesto en el art&iacute;culo 1955 del C&oacute;digo Civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, pese a que reconoce que el contrato de comodato &ndash;de pr&eacute;stamo gratuito&ndash; que firmaron el Ministerio y Tabacalera en 1999, se reconoce que la segunda era la titular dominical de los dos retratos, esto &ldquo;no constituye un t&iacute;tulo suficiente para que el Estado pierda la propiedad de estas dos obras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/supremo-resuelve-retratos-goya-reclamados-empresa-tabaquera-pertenecen_1_13103886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 13:12:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Supremo resuelve que dos retratos de Goya reclamados por la tabaquera Altadis pertenecen al Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ministerio de Cultura y Deporte,Goya,Estado,Patrimonio Nacional,Tribunales,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuernos, llaves y naipes: el significado escondido de los símbolos que siempre acompañaron al arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cuernos-llaves-naipes-significado-escondido-simbolos-acompanaron-arte_1_13083908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4df7544c-2ed8-481f-946c-c94b84da817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139104.jpg" width="1280" height="720" alt="Cuernos, llaves y naipes: el significado escondido de los símbolos que siempre acompañaron al arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios especialistas han publicado una guía para identificar estos símbolos presentes en pinturas y esculturas desde hace siglos y así poder entender el significado completo de obras de los grandes del arte como Caravaggio, Velázquez, Miguel Ángel y Goya</p><p class="subtitle">La profanación del arte como campo de batalla política: “Los focos del museo iluminan más que los de cualquier escenario”</p></div><p class="article-text">
        Observar un cuadro no es lo mismo que entender todo lo que el artista nos quiere transmitir a trav&eacute;s de &eacute;l. Ese es el principal argumento que ha guiado a varios expertos en arte a intentar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rosalia-c-tangana-javis-expropiaron-derecha-simbolos-espanoles-reinventar-cultura_1_12297265.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desentra&ntilde;ar esa simbolog&iacute;a</a>, a veces algo escondida, otras no tanto, que siempre ha <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/enigmaticos-origenes-bosco-convertirse-pintor-infierno-excelencia_1_6144996.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acompa&ntilde;ado a los creadores</a> a la hora de comunicar un mensaje. El b&uacute;ho como ruina, los naipes como pereza, los cuernos como algo positivo primero y negativo despu&eacute;s, la llave como conocimiento, la calavera como muerte, el cabello ligado a la sensualidad, al igual que la columna como firmeza y solidez, son apenas algunos ejemplos de los m&aacute;s de 80 s&iacute;mbolos que cuatro especialistas han abordado en una nueva publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahondar en el infinito mundo de los s&iacute;mbolos pudiera parecer una tarea harto complicada. Sin embargo, Lorenzo de la Plaza, Adoraci&oacute;n Morales, Jos&eacute; Mar&iacute;a Mart&iacute;nez y Jos&eacute; Ignacio Vaquero han logrado hacerlo sencillo en su <em>Gu&iacute;a para identificar los s&iacute;mbolos en el arte</em> (C&aacute;tedra, 2026). A lo largo de poco m&aacute;s de 350 p&aacute;ginas de peque&ntilde;o formato, los especialistas analizan aquello escondido, oculto, a unos ojos no educados en una simbolog&iacute;a tan presente en el campo cultural del arte.
    </p><p class="article-text">
        De la Plaza, doctor en Historia, define una pintura como &ldquo;una ventana al universo de la que te puedes perder mucho si no llegas a entenderla al completo&rdquo;. &Eacute;l sabe bien que durante siglos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/350-000-hectareas-quemadas-espana-2025-resurgen-arco-visibilizar-crisis-climatica-planeta_1_13040295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el arte no solo fue decoraci&oacute;n</a>, sino una especie de lenguaje cifrado mediante el que los artistas pod&iacute;an comunicar ideas, incluso algunas perseguidas. Un sol, una vaca, un cordero, un huevo, una manzana y una torre pueden ser mucho m&aacute;s que un sol, una vaca, un cordero, un huevo, una manzana y una torre. As&iacute; lo explican en esta obra que profundiza en unos s&iacute;mbolos entre los que se incluyen algunos que todav&iacute;a perviven en la verborrea m&aacute;s popular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;San Juan Evangelista&#039; de El Greco                            </span>
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        No siempre se ha dado ni la misma simbolog&iacute;a ni la misma cantidad de s&iacute;mbolos en las obras. &ldquo;Una &eacute;poca brutal para esto es el manierismo. Si ves alguna de sus obras, todo son s&iacute;mbolos&rdquo;, asegura De la Plaza, quien lo ejemplifica con el San Juan de El Greco. &ldquo;Aparece el santo con una copa en la mano en la que aparece un drag&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es esto realmente? El drag&oacute;n es el veneno y el mal, la serpiente, porque cuenta la historia que intentaron envenenar a San Juan con una copa&rdquo;. En este sentido, la monograf&iacute;a que ahora presentan se cierra con un diccionario inverso de s&iacute;mbolos que facilita la b&uacute;squeda de los significados.
    </p><h2 class="article-text">Del cambio de significado de los cuernos a las llaves</h2><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, el com&uacute;n de los mortales afirmar&iacute;a que los cuernos son un s&iacute;mbolo negativo, pero no siempre fue as&iacute;. El doctor en Historia recuerda que Miguel &Aacute;ngel pint&oacute; a su Mois&eacute;s con unos cuernecillos. &ldquo;Cuando se escribi&oacute; el &Eacute;xodo, donde aparece Mois&eacute;s, significaban poder y fuerza, tambi&eacute;n fertilidad, sobre todo en el &aacute;mbito de Mesopotamia y Oriente&rdquo;, ilustra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; la traducci&oacute;n de la Biblia al lat&iacute;n por parte de San Jer&oacute;nimo, quien escribi&oacute; que cuando Mois&eacute;s baj&oacute; de hablar con Dios, volvi&oacute; con cuernos en la cabeza. Parece que se trata de una traducci&oacute;n inexacta. Sea como fuere, en torno al a&ntilde;o 1400 tener cuernos ya estaba muy mal visto. &ldquo;De ah&iacute; que aparezca el diablo con cuernos&rdquo;, apuntilla el especialista. Para evitar comentarios inc&oacute;modos en un momento que ya se hab&iacute;a extendido la expresi&oacute;n &ldquo;poner los cuernos&rdquo; a alguien a quien enga&ntilde;as sexualmente, Santo Tom&aacute;s indic&oacute; que eran rayos luminosos y no cuernos lo de Mois&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la Plaza tambi&eacute;n remarca la llave como uno de los mayores s&iacute;mbolos que han acompa&ntilde;ado a las grandes obras de arte. En este caso, su significado depende del contexto. Fluct&uacute;a entre autoridad, fidelidad, muerte, poder, prestigio, prosperidad y sabidur&iacute;a, entre otros. &ldquo;Demuestra poder, porque con ella eres capaz de abrir y cerrar puertas a tu paso. Por eso, los escudos de los papas tienen llaves, al igual que el de San Pedro&rdquo;, comenta. Sin ir m&aacute;s lejos, en <em>La Rendici&oacute;n de Breda</em>, de Diego Vel&aacute;zquez, el gobernador holand&eacute;s le entrega las llaves de la ciudad a Ambrosio de Spinola.
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                &#039;La rendición de Breda&#039; de Velázquez                            </span>
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        Por el contrario, la llave tambi&eacute;n posee un significado algo m&aacute;s negativo. Asociada a la posesi&oacute;n, &eacute;sta muchas veces conduce a la avaricia. As&iacute; la utiliza El Bosco en <em>El Jard&iacute;n de las Maravillas</em>, en el infierno, donde una persona cuelga de una llave como castigo por su avaricia.
    </p><h2 class="article-text">La serpiente, entre el bien y el mal</h2><p class="article-text">
        La serpiente es para De la Plaza uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s complicados debido a su ambivalencia, &ldquo;y no existe cultura en la que no se le haya adorado o temido&rdquo;, apuntan en la publicaci&oacute;n. Su significado se construye a trav&eacute;s de binomios contra puestos, pues representa el mal y el bien, la vida y la muerte, la luz y la oscuridad, lo masculino y lo femenino, as&iacute; como la curaci&oacute;n y la enfermedad. No es balad&iacute; que el s&iacute;mbolo de los farmac&eacute;uticos sea la Copa de Hig&iacute;a, donde aparece un c&aacute;liz con una serpiente enroscada, representando a la diosa griega de la salud, Hig&iacute;a, hija de Asclepio, dios de la medicina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; te tienes que fijar en el contexto para entenderlo del todo&rdquo;, asegura el autor. Un ejemplo sencillo de uso negativo de la serpiente se dio durante el Renacimiento, cuando el cabello de Medusa aparece retratado por Caravaggio con este animal. Tambi&eacute;n existen numerosos cuadros de v&iacute;rgenes inmaculadas que aparecen pisando la serpiente, que simboliza el mal. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Lilith&#039; de John Collier                            </span>
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        Y todav&iacute;a uno m&aacute;s: &ldquo;En el cuadro de &lsquo;Lilith&rsquo;, cuando se quiere representar a una mujer que es mala en un siglo XIX en el que hay cierta misoginia puritanista, sobre todo en Inglaterra, qu&eacute; mejor que representar a una mujer desnuda con una serpiente&rdquo;, comenta De la Plaza en referencia a la obra de John Collier de 1892.
    </p><h2 class="article-text">Los naipes, un s&iacute;mbolo de s&iacute;mbolos</h2><p class="article-text">
        Por su parte, Adoraci&oacute;n Morales se detiene en las cartas, los naipes, como uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s complejos, ya que la propia carta esconde un significado pero, a su vez, otros tantos seg&uacute;n la combinaci&oacute;n de figuras, n&uacute;meros y colores que presentan. &ldquo;Las cartas del tarot, la cartomancia, es de las pocas cosas que siguen albergando un alto nivel de simbolismo, por eso me llaman la atenci&oacute;n&rdquo;, explica la tambi&eacute;n fil&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute; misma, la baraja y las cartas son un s&iacute;mbolo de pereza y vicio en un ambiente de ocio, lo que da pie incluso al enga&ntilde;o. Es lo que sucede en el cuadro <em>Los jugadores de cartas</em>, de Caravaggio, donde un personaje parece que hace un gesto a uno de los jugadores d&aacute;ndole pistas de las cartas que tiene el otro, ilustra Morales.
    </p><p class="article-text">
        La baraja espa&ntilde;ola y la francesa, m&aacute;s all&aacute; del tarot, no se quedan atr&aacute;s. Los oros, por ejemplo, representan a los agricultores, lo que en la francesa viene dado por los tr&eacute;boles. Las copas y los corazones son el clero; las espadas y las picas, los militares y el ej&eacute;rcito; mientras que los bastos y los diamantes aluden a los comerciantes. &ldquo;Hay una simbolog&iacute;a muy clara incluso por el color o la figura. Nos pasa cuando decimos que alguien se cree la reina de corazones o que una persona es un as practicando un deporte&rdquo;, a&ntilde;ade la autora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6f73215d-916d-4230-a284-65d550706147_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ambivalente tambi&eacute;n es el b&uacute;ho y la lechuza, tantas veces representados en la pintura. En el caso del primero, animal nocturno, suele asociarse con la soledad, la tristeza y el poder de lo oculto; en Egipto lo relacionaban con la muerte. En definitiva, un ave de mal ag&uuml;ero. Oscurantista tambi&eacute;n. Es lo que sucede con uno de <em>Los Caprichos</em> de Goya, quiz&aacute; el m&aacute;s conocido, aquel que dice que &ldquo;el sue&ntilde;o de la raz&oacute;n produce monstruos&rdquo;. El personaje que aparece dormido se encuentra rodeado de b&uacute;hos, &ldquo;como si fueran esos monstruos que generan los sue&ntilde;os&rdquo;, apuntilla Morales. Sin embargo, si es una lechuza las cosas cambian, pues puede simbolizar conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la imagen de portada de esta <em>Gu&iacute;a para identificar los s&iacute;mbolos en el arte</em> no est&aacute; escogida al azar. En ella aparece una parte del Juicio Final de la Capilla Sixtina, en el Vaticano, realizada por Miguel &Aacute;ngel en el siglo XV. Ah&iacute; aparece la columna como s&iacute;mbolo de la Pasi&oacute;n de Cristo, algo ampliamente extendido en numerosas im&aacute;genes lucidas por las calles en Semana Santa. &ldquo;Aqu&iacute; tenemos la uni&oacute;n del cielo con la tierra, la solidez, pero tambi&eacute;n los l&iacute;mites de la parte humana y la divina&rdquo;, comenta la fil&oacute;loga antes de sintetizar el significado de la columna en estabilidad, fuerza, poder y seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta imagen de la Capilla Sixtina nos da mucho juego, pues aparecen muchas personas intentando sostener la columna con unos esfuerzos brutales, lo que puede ser casi un mensaje de soporte del conocimiento, algo parecido a lo que nosotros queremos hacer con este libro&rdquo;, concluye la misma Morales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cuernos-llaves-naipes-significado-escondido-simbolos-acompanaron-arte_1_13083908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuernos, llaves y naipes: el significado escondido de los símbolos que siempre acompañaron al arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Museos,Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oriol Vilanova, representante español en la Bienal de Venecia: "La postal tiene una promiscuidad nacional interesante"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/oriol-vilanova-representante-espanol-bienal-venecia-postal-promiscuidad-nacional-interesante_128_13055144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e34dd8bb-20c2-4cdd-9f1f-c3fc8d01026c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138319.jpg" width="3648" height="2052" alt="Oriol Vilanova, representante español en la Bienal de Venecia: &quot;La postal tiene una promiscuidad nacional interesante&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista trabaja con postales para enseñar diferentes momentos históricos: "El mercadillo está lleno de composiciones involuntariamente poéticas"</p><p class="subtitle">Opinión - Razones y mecanismos para evitar la uberización de la industria editorial</p></div><p class="article-text">
        Oriol Vilanova (Manresa, 1980) trabaja con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/postales-turisticas-desarrollismo-desvelan-spain-no-different-cat_1_12421036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">postales</a>. Las colecciona, las ordena y las exhibe. A veces, incluso se las roban. Hace a&ntilde;os, su obra acapar&oacute; titulares: una jubilada afan&oacute; uno de sus trabajos (una chaqueta azul con unas postales dentro de los bolsillos) del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/ano-picasso-arranca-tiron-orejas-organizadores-hay-borrarlo-empezar-leerlo-nuevo_1_9309312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Picasso de Par&iacute;s</a>. La se&ntilde;ora la tom&oacute; por una prenda olvidada y la recuper&oacute; a su armario. En la an&eacute;cdota se sintetizan muchos de los intereses del artista: el trabajo con objetos menores y olvidados, que pasan desapercibidos y, en ocasiones, pueden ser v&iacute;ctimas de estas confusiones.
    </p><p class="article-text">
        Vilanova es el representante espa&ntilde;ol en la 61&ordf;. Bienal de Venecia. Desde all&iacute;, en una pausa de las labores de montaje de <em>Los restos</em>, nombre que ha dado a la instalaci&oacute;n que transformar&aacute; el pabell&oacute;n en un gran postalero, atiende esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empezaron a interesarle las postales?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues hace unos 20 a&ntilde;os. Estaba estudiando en la universidad, en Barcelona, y empec&eacute; a ir al mercadillo para buscar libros y publicaciones baratas. All&iacute; empec&eacute; a comprar postales, pero lo hac&iacute;a como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/cara-coleccionista-peggy-guggenheim-hizo-no-hizo-mujeres_1_11784688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coleccionista</a>, sin voluntad de transformarlas en objeto art&iacute;stico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La obra &#039;Los restos&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento comienza a pensar: &ldquo;Bueno, quiz&aacute;s esto es mi obra&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tard&eacute; unos a&ntilde;os porque, en realidad, tard&eacute; en empezar a trabajar como artista. Mis primeras obras no ten&iacute;an que ver con las postales, pero es verdad que se presentaron r&aacute;pidamente como un material susceptible de formar parte de ellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un artista catal&aacute;n afincado en Bruselas representa a Espa&ntilde;a en Venecia. Siendo la Bienal, en esencia, un certamen en el que cada pa&iacute;s lleva a su abanderado, menuda cabriola...</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, los pabellones han funcionado como embajadas. Realmente a&uacute;n siguen este modelo, aunque el ecosistema sea m&aacute;s fluido. Respecto a esto, la postal tiene una promiscuidad nacional que me parece interesante. Para m&iacute; es un pabell&oacute;n en el que lo nacional estar&aacute;, pero atravesado, porque las postales viajan. Aunque se presenten en Venecia, en realidad tambi&eacute;n hacen muchos ecos a Espa&ntilde;a, pero no presento series con car&aacute;cter nacional. Creo que es m&aacute;s transnacional.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, el pabell&oacute;n &mdash;y no quiero parecer naive&mdash; es casi como una exposici&oacute;n en Venecia. Soy muy consciente de d&oacute;nde es y de que lo ver&aacute; mucho p&uacute;blico, pero me relaja pensarlo de este modo. No me veo como representante de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las im&aacute;genes que adelantan su proyecto para el pabell&oacute;n aparecen unos mont&iacute;culos tapados con lonas. Son muy misteriosos, &iquest;es un </strong><em><strong>cliffhanger</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son im&aacute;genes del mercadillo, del rastro de Bruselas. En d&iacute;as de lluvia, los vendedores tapan todo con esas mantas de pl&aacute;stico para que no se deterioren sus productos. A veces, tambi&eacute;n lo hacen porque se van a tomar un caf&eacute; o se van, yo qu&eacute; s&eacute;, a rezar. Es un momento de ocultaci&oacute;n que es, tambi&eacute;n, de exposici&oacute;n. Las im&aacute;genes pertenecen a una serie fotogr&aacute;fica llamada <em>Reproducciones</em>. Cuando voy al mercadillo no solo busco postales: en realidad me interesa todo del mercadillo. Las postales son casi la excusa. Me interesa la econom&iacute;a del mercado, el teatro y los personajes, tanto los vendedores como los compradores. Todos formamos una masa, una fauna humana que all&iacute; se da de una manera muy natural pero que en otros lugares ser&iacute;a imposible.
    </p><p class="article-text">
        Desde un profesor que est&aacute; investigando algo e intenta encontrar libros descatalogados hasta gente en busca de cosas baratas. Objetos olvidados. Me fijo sobre todo en las composiciones que hacen los vendedores. El <em>display</em>, que es algo muy propio de los museos, pero tambi&eacute;n de los escaparates. El mercadillo est&aacute; lleno de composiciones involuntariamente po&eacute;ticas. En este momento, en el que acabamos de presentar el pabell&oacute;n y en el que a&uacute;n no puedes o no quieres desvelar demasiado, estas fotograf&iacute;as me serv&iacute;an para ense&ntilde;ar el fuera de campo de la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Van a formar parte de la exposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Estuve pensando en incluirlas, pero he ido depurando la intervenci&oacute;n hasta dejarla sin a&ntilde;adidos superfluos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La obra &#039;Los restos&#039;                            </span>
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        <strong>Hablemos entonces de la propuesta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Claro, claro! El t&iacute;tulo tiene mucha importancia para m&iacute;. <em>Los restos</em>. No se traducir&aacute; al ingl&eacute;s ni al italiano. Se trata de hacer una especie de microhistoria a partir de los objetos olvidados. Se desarrolla por las seis salas del pabell&oacute;n: en relaci&oacute;n con los espacios, la luz y las transiciones, voy armando distintos cap&iacute;tulos en los que se contraponen im&aacute;genes que, de alg&uacute;n modo, se hablan y se llevan la contraria unas a otras. La intervenci&oacute;n principal es esto: utilizar el pabell&oacute;n como un gran postalero.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n habr&aacute; una <em>performance </em>no anunciada, <em>El fantasma de la libertad</em>, que suceder&aacute; en los Giardini y en el Arsenale. Hace referencia a ese momento de la pel&iacute;cula de Bu&ntilde;uel en el que la pareja protagonista se escandaliza al ver unas postales que reproducen clich&eacute;s banales. De forma muy discreta, un <em>performer </em>se acercar&aacute; a otra persona y le mostrar&aacute; una postal. Despu&eacute;s, ambos se separan y se van sin intercambiar palabra. El cuerpo queda convertido en un dispositivo de exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me interesan especialmente las postales que no son especiales. Son las que aparecer&aacute;n en el pabell&oacute;n, porque son las que colecciono. Las comunes. Las que cumplen su funci&oacute;n de clich&eacute; por acumulaci&oacute;n, por repetici&oacute;n y por abundancia. Quiz&aacute;s me atrever&iacute;a a llevarle la contraria a Benjamin: estos objetos reproducidos t&eacute;cnicamente de manera id&eacute;ntica se cargan de aura aqu&iacute;. Como si, de alg&uacute;n modo, se la a&ntilde;adiese cada espectador. Es casi como una instalaci&oacute;n colectiva, an&oacute;nima, porque las postales, aunque est&aacute;n hechas y repetidas a miles y a lo bestia, acaban teniendo una biograf&iacute;a &uacute;nica, y eso se nota en el material. Como dec&iacute;a Goya, el tiempo tambi&eacute;n pinta, y es eso lo que pasa en los materiales, y no solo en la postal: en todos los objetos, que son capaces de contener memoria. Las manchas, si les ha dado el sol o la humedad... No les doy la vuelta (porque solo muestro la imagen) pero all&iacute; est&aacute;n todas las historias, la peque&ntilde;a literatura, las frases banales y repetidas como la postal misma. La propia colecci&oacute;n transmite este efecto del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La postal tambi&eacute;n es un objeto anacr&oacute;nico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es como un s&iacute;ntoma. Te ense&ntilde;a c&oacute;mo se ve, en un momento hist&oacute;rico concreto, un asunto. Por ejemplo, tengo una serie sobre el fr&iacute;o. Es muy interesante ver c&oacute;mo siempre se fotograf&iacute;a el cielo azul con la nieve blanca. Nunca el momento de la tormenta o el d&iacute;a despu&eacute;s de la nevada, cuando ya se acaba ese momento teatral. No sabes exactamente cu&aacute;ndo empez&oacute; ese clich&eacute; ni cu&aacute;ndo se va a acabar. Seguramente venga de la pintura, contin&uacute;a en la postal y seguir&aacute; despu&eacute;s en las redes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las redes no han cambiado esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy evidente que el imaginario va migrando de medios, pero sigue siendo el mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay algo ir&oacute;nico en llevar objetos pobres y comunes a una cita tan significada como la Bienal de Venecia. Tambi&eacute;n, considerando que la postal es un artefacto indesligable del turismo y que la muestra se emplaza en una ciudad tan afectada por sus consecuencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parecer&iacute;a que Venecia es un espacio natural para la postal. Ya desde Canaletto, que para m&iacute; es el creador de estas im&aacute;genes: que se inventaba las vistas y las deformaba. A la Bienal parecer&iacute;a que tienes que llevar las mejores galas en vez de <em>los restos</em> de la colecci&oacute;n, la sociedad o la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no me interesan nada estas fronteras, la postal es un objeto que se lee como de baja cultura, &iquest;no? Pero piensa que el museo las ha utilizado hist&oacute;ricamente para difundir sus colecciones, sus tesoros. Esta diferencia entre la imagen tur&iacute;stica y la imagen producida por las instituciones culturales es interesante. Es un objeto que, entre comillas, no es elitista, pero que tiene muchas capas, que se leen seg&uacute;n el conocimiento que tengas sobre el lugar o el motivo que reproducen, etc&eacute;tera. Tambi&eacute;n hablamos de un objeto pensado para ser vendido al m&aacute;ximo de gente posible. Igual que Venecia, &iquest;no? Ambas buscan lo mismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Y tiene que interpelar a un se&ntilde;or de Helsinki y a otro de Zimbabue.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;. Y quiere gustar al m&aacute;ximo. Aunque, como en las postales, a veces encuentras algunas que dices: &ldquo;Y esto, &iquest;c&oacute;mo ha llegado aqu&iacute;?&rdquo;. Cosas que escapan al clich&eacute;, que realmente no est&aacute;n pensadas ni para una minor&iacute;a, sino que, en alguna etapa de la producci&oacute;n o la edici&oacute;n, ha ocurrido alg&uacute;n cortocircuito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es trabajar en la Bienal? Es un encargo poco habitual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pabell&oacute;n tiene unas caracter&iacute;sticas en las que a veces no se repara. Por ejemplo, no hay calefacci&oacute;n ni aire acondicionado. Y esto quiere decir que hacemos una instalaci&oacute;n a la intemperie.
    </p><p class="article-text">
        Lo digo en el buen sentido: aqu&iacute; entras a una iglesia y ves los Bellinis y los Carpaccios que est&aacute;n ah&iacute; desde hace siglos expuestos en unas condiciones que los museos no permitir&iacute;an. O sea, dir&iacute;an: &ldquo;Por encima de mi cad&aacute;ver&rdquo;. Hay algo tramposo en la conservaci&oacute;n de los museos, en querer guardar las obras por los siglos de los siglos.
    </p><p class="article-text">
        Y el pabell&oacute;n tiene esta particularidad: es un espacio abierto. Durante el tiempo que dura la Bienal est&aacute; con las puertas abiertas. Es como un interior&hellip; exterior. Parece una especie de teatro. Ser&iacute;a bonito que lo montaran y desmontaran para la ocasi&oacute;n. Para m&iacute; tiene algo de circo ambulante: un esqueleto fijo y un interior que cambia. Se trabaja de un modo distinto a como se trabaja con una instituci&oacute;n m&aacute;s estable, como un museo. El equipo es mucho menor, pero est&aacute; funcionando todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante el montaje, &iquest;ha tenido ocasi&oacute;n de ver qu&eacute; est&aacute;n haciendo otros artistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues&hellip; &iexcl;Es que no hay nadie a&uacute;n!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted es un pionero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un privilegio llegar cuando a&uacute;n no hay nadie. Es precioso. Conozco a algunos de los artistas que vienen a hacer pabellones. Creo que va a ser una edici&oacute;n interesante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/oriol-vilanova-representante-espanol-bienal-venecia-postal-promiscuidad-nacional-interesante_128_13055144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oriol Vilanova, representante español en la Bienal de Venecia: "La postal tiene una promiscuidad nacional interesante"]]></media:title>
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