<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cómic]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/comic/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cómic]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1005180/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA['Nocturnos', un cómic con el que la ilustradora Laura Pérez nos lleva a "un lugar que no nos pertenece"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nocturnos-comic-ilustradora-laura-perez-lleva-lugar-no-pertenece_1_13280746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09087189-cb69-4150-b282-56c77366b053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Nocturnos&#039;, un cómic con el que la ilustradora Laura Pérez nos lleva a &quot;un lugar que no nos pertenece&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> "Pensaba que el cómic no podía contar historias, pero me di cuenta de que sí, que tiene algo especial", afirma la autora nominada en los premios Eisner 2026</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Laura Pérez, ilustradora: “Hay un gran terror a la soledad, pero necesitamos tiempo de calidad a solas”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se me cruz&oacute;, sab&iacute;a que era el momento y cog&iacute; carrerilla&rdquo;. Es lo que hizo la multipremiada Laura P&eacute;rez cuando apareci&oacute; en su cabeza la &ldquo;semilla&rdquo; de <em>Nocturnos</em>, un c&oacute;mic con el que la valenciana es capaz de sumergirse en &ldquo;un lugar que no nos pertenece&rdquo;, la noche, y que le ha llevado hasta una nominaci&oacute;n en los premios Eisner 2026, considerados los &Oacute;scar del c&oacute;mic.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez (Val&egrave;ncia, 1983) se considera a s&iacute; misma autora de c&oacute;mics, una &ldquo;contadora de historias&rdquo;, que se acab&oacute; de enamorar del mundo gr&aacute;fico tras la publicaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/naufragos-comic-nostalgia_1_3694706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>N&aacute;ufragos</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/naufragos-comic-nostalgia_1_3694706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> junto a Pablo Monforte</a>, por la que recibi&oacute; el IX Premio Fnac Salamandra Graphic. &ldquo;Pensaba que el c&oacute;mic no pod&iacute;a contar historias, pero me di cuenta de que s&iacute;, que tiene algo especial&rdquo;, asegura en una entrevista con EFE.
    </p><p class="article-text">
        Esta creadora atesora numerosos premios nacionales e internacionales y en 2022 tuvo un reconocimiento especial al dise&ntilde;ar los originales t&iacute;tulos animados de cr&eacute;dito de la serie de Disney+ <em>Solo asesinatos en el edificio</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La noche, un lugar que no nos pertenece</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando pens&oacute; en hacer un libro sobre la noche, se&ntilde;ala la ilustradora, una pregunta reson&oacute; en su cabeza: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; voy a contar yo que no se haya contado ya?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de eso, creo que los libros se hacen para los vivos, quiero decir, cualquier generaci&oacute;n posterior lo va a leer y aportas tu granito de arena&rdquo;, reivindica P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como se sumergi&oacute; de lleno, durante dos a&ntilde;os, en el proceso creativo de <em>Nocturnos</em>, un c&oacute;mic con el que asomarse a los misterios del sue&ntilde;o y la noche, un viaje &iacute;ntimo y privado que comienza cuando llega el atardecer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me decid&iacute; a hacer un libro que sab&iacute;a que iba a ser raro, pero a la vez quer&iacute;a que trajera calma, que es lo que me dice mucha gente cuando lo lee&rdquo;, expresa la autora, que asegura que tuvo el valor de dejar atr&aacute;s las historias cortas y ef&iacute;meras a las que estaba acostumbrada -como las de su c&oacute;mic <em>Ocultos</em>- para centrarse en un personaje principal metaf&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Y ese es la noche, &ldquo;un lugar que no nos pertenece del todo&rdquo;, asegura P&eacute;rez, y que le ha servido para hablar de muchas cosas, como el paso del tiempo y el punto lim&iacute;trofe entre la vida y la muerte, unos temas que se ven con otros ojos cuando llega el amanecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay personas que han venido a las firmas que tienen trabajos nocturnos, como m&eacute;dicos, guardias de seguridad o gente que trabaja en la radio&hellip; Vienen diciendo que se han sentido identificados por su trabajo y eso es superchulo, porque yo los ten&iacute;a en cuenta&rdquo;, explica la autora.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Experimentar en cada libro&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque la noche sea la protagonista de su &uacute;ltimo trabajo, P&eacute;rez no se considera especialmente nocturna: &ldquo;Por la noche soy m&aacute;s visual y por el d&iacute;a m&aacute;s narrativa, se me da mejor escribir. Tengo el alma repartida as&iacute;; noches, im&aacute;genes y d&iacute;a, palabras&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que mueve a esta autora valenciana es, sin duda, las emociones. Lo m&aacute;s bonito de una novela gr&aacute;fica es, a su juicio, &ldquo;que te vaya llevando a diferentes estados&rdquo;, algo que P&eacute;rez consigue jugando con las vi&ntilde;etas, los personajes y la psicolog&iacute;a del color, pero especialmente con su estilo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de tener un estilo marcado, la ilustradora asegura que ha ido evolucionando de forma natural, siempre intentando &ldquo;ser fiel&rdquo; a sus dibujos. &ldquo;No tengo miedo a experimentar con cada libro un poquito, para no sentirme como un robot haci&eacute;ndolos siempre igual, sino que tambi&eacute;n la atm&oacute;sfera del libro te va pidiendo diferentes cambios&rdquo;, expresa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nominada a los Eisner&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La ilustradora valenciana se encuentra entre los siete artistas espa&ntilde;oles nominados a los Eisner, en la categor&iacute;a de 'Mejor edici&oacute;n estadounidense de material internacional' -por su edici&oacute;n en Fantagraphics-, una noticia que le pill&oacute; por sorpresa, mientras firmaba en la Feria del Libro de Praga: &ldquo;Este a&ntilde;o se me olvid&oacute; por completo el tema de esos premios, a pesar de que con <em>Ocultos</em> y <em>T&oacute;tem</em> s&iacute; que lo pens&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nocturnos</em> ya hab&iacute;a sido reconocido como uno de los mejores c&oacute;mics del a&ntilde;o por la Biblioteca P&uacute;blica de Nueva York, &ldquo;algo que te da una pista&rdquo;, asegura P&eacute;rez, y no es la primera &ldquo;alegr&iacute;a&rdquo; que recibe la valenciana, ya que en 2025 fue galardonada con el Premio Antifaz del Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Valencia y nominada a mejora obra internacional en la ComicCon de N&aacute;poles y en los premios C&oacute;mic Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos reconocimientos que se suman a los que ya consigui&oacute; en 2020 con su c&oacute;mic <em>Ocultos</em>, que fue galardonado con el Premio Ojo Cr&iacute;tico de C&oacute;mic de RNE, y en 2022, donde fue nominada a los Premios Emmy con la serie de Disney+ <em>Solo asesinatos en el edificio</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;haces los libros porque te apetece hacerlos y luego, los reconocimientos vienen o no vienen&rdquo;, se&ntilde;ala P&eacute;rez, que con estar nominada ya est&aacute; &ldquo;contenta&rdquo; porque ella ya ha obtenido el mejor premio para una ilustradora: tener la seguridad de que ha &ldquo;hecho lo correcto&rdquo; con su c&oacute;mic.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Blanca Escribano (EFE)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nocturnos-comic-ilustradora-laura-perez-lleva-lugar-no-pertenece_1_13280746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 08:25:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09087189-cb69-4150-b282-56c77366b053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242813" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09087189-cb69-4150-b282-56c77366b053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="242813" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Nocturnos', un cómic con el que la ilustradora Laura Pérez nos lleva a "un lugar que no nos pertenece"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09087189-cb69-4150-b282-56c77366b053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Cultura,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las únicas (pero indispensables y rompedoras) cinco obras de cómic de Marjane Satrapi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/unicas-indispensables-rompedoras-cinco-obras-comic-marjane-satrapi_1_13275225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8100fc41-549b-4b3d-98fb-94be7e8a6c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las únicas (pero indispensables y rompedoras) cinco obras de cómic de Marjane Satrapi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte de la dibujante y cineasta franco-iraní invita a la lectura de su breve producción en viñetas, en la que abordó la historia política e íntima de su país</p><p class="subtitle">Fallece Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis', a los 56 años</p></div><p class="article-text">
        La iran&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-marjane-satrapi-autora-persepolis-56-anos_1_13274539.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marjane Satrapi</a> (1969 - 2026), cuyo fallecimiento este jueves ha impactado con tristeza en el mundo de la cultura, ha sido una de las autoras fundamentales para entender el desarrollo del c&oacute;mic adulto en el siglo XXI, caracterizado por la libertad creativa y por la globalizaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la novela gr&aacute;fica, que lleg&oacute; a pa&iacute;ses sin una tradici&oacute;n previa en el c&oacute;mic infantil y juvenil. 
    </p><p class="article-text">
        Influencia de innumerables autores y, sobre todo, autoras, la obra de Satrapi tiene la capacidad de alcanzar a un p&uacute;blico transversal, que encuentra en ella una voz &uacute;nica, capaz de tratar con temas universales desde lo local. 
    </p><h2 class="article-text">'Pers&eacute;polis': c&oacute;mo conocimos Ir&aacute;n</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/090edf1f-550b-4c9a-bf92-78d2fd142662_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pers&eacute;polis</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>(2000-2003) fue la historia con la que empez&oacute; todo. Publicada originalmente en cuatro libros por la editorial L&rsquo;Association en Francia (en Espa&ntilde;a primero por Norma C&oacute;mics y luego por Reservoir Books), en ella Satrapi abordaba su biograf&iacute;a, especialmente su infancia y adolescencia en el Ir&aacute;n inmediatamente posterior a la revoluci&oacute;n cultural de 1979, que acab&oacute; con el r&eacute;gimen del Sha y provoc&oacute; el ascenso de la dictadura teocr&aacute;tica de los ayatol&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Con un tono y un dibujo intencionadamente infantiles al principio, Satrapi describe el impacto de los hechos en su familia, af&iacute;n al r&eacute;gimen del Sha y de ideolog&iacute;a m&aacute;s progresista, y especialmente c&oacute;mo afect&oacute; a las mujeres el nuevo r&eacute;gimen represivo. Con sencillez, pero tambi&eacute;n con una sensibilidad entonces infrecuente en el c&oacute;mic, la autora fue capaz de llegar a un p&uacute;blico global, con traducciones a varios idiomas. Fue clave en la incipiente novela gr&aacute;fica de principios de los 2000, porque mostr&oacute; una forma diferente de acercarse al c&oacute;mic, m&aacute;s personal, sin que el virtuosismo t&eacute;cnico estuviera en primer plano.
    </p><p class="article-text">
        Destac&oacute; por su narraci&oacute;n en primera persona, por la sencillez del relato y, sobre todo, por el hecho de que no solo era una obra id&oacute;nea para entender las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas de la historia de Ir&aacute;n, sino que tambi&eacute;n constitu&iacute;a una <em>bildungsroman </em>en la que segu&iacute;amos a Marjane Satrapi desde su ni&ntilde;ez hasta su edad adulta, en la que se exiliaba a Francia y lograba estudiar Bellas Artes.
    </p><p class="article-text">
        Pocas obras han sido m&aacute;s le&iacute;das por el p&uacute;blico general, no habituado a la lectura de c&oacute;mics; pero su impacto tambi&eacute;n se sinti&oacute; en las siguientes generaciones de autoras, que vieron en el ejemplo de Satrapi un modelo para narrar sus propias vidas, alejado de los c&aacute;nones masculinos. La fama de la obra no hizo sino multiplicarse con el estreno de su exitosa adaptaci&oacute;n a largometraje de animaci&oacute;n en 2007, codirigida por Vincent Paronnaud y la propia Satrapi, en su primera incursi&oacute;n en el cine, comienzo de su carrera como directora.
    </p><h2 class="article-text">'Bordados': de qu&eacute; hablan las mujeres cuando est&aacute;n solas</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d9d4d949-3511-401e-8519-fca3efa1ffdb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si <em>Pers&eacute;polis </em>es su gran &eacute;xito, <em>Bordados </em>(2003) es su joya oculta: un peque&ntilde;o libro de una intimidad desarmante, en el que se acerca a un grupo de mujeres iran&iacute;es que aprovechan las siestas de sus maridos para hablar entre ellas con libertad, sin velos ni burkas, y narrarse a s&iacute; mismas. Satrapi demuestra su madurez como autora y muestra un espacio de libertad que desmonta estereotipos y devuelve su agencia a unas mujeres que son reprimidas en su pa&iacute;s pero que, en el resto del mundo, ve&iacute;an su identidad reducida a la condici&oacute;n de v&iacute;ctimas del r&eacute;gimen islamista iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se muestran como personas con sus propias ideas, cr&iacute;ticas, &aacute;cidas y divertidas, que hablan sin tapujos sobre sus vidas sexuales; el t&iacute;tulo alude al truco con el que las mujeres fingen seguir siendo v&iacute;rgenes cuando se casan, para no perturbar a sus maridos. Se apoyan entre s&iacute;, y comparten el conocimiento y la sabidur&iacute;a de diferentes generaciones, en un ejemplo de sororidad en un entorno abiertamente hostil. Si bien Satrapi no la consider&oacute; una obra expl&iacute;citamente feminista, en las vidas de estas mujeres, en sus relatos de amores, infidelidades y desenga&ntilde;os, hay una evidente reivindicaci&oacute;n de sus derechos y su libertad.
    </p><h2 class="article-text">'Pollo con ciruelas': la familia en tiempos del sah</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/80bcd0ab-299a-4a2f-987b-5f445f1f72ef_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Pollo con ciruelas</em> (2004) es otra obra breve, de nuevo de no ficci&oacute;n &mdash;aunque con ciertas dosis de imaginaci&oacute;n&mdash; inspirada en historias de su familia. Narra la historia de Nasser Ali, un m&uacute;sico que, en los a&ntilde;os 50, durante el r&eacute;gimen del sah, pierde el deseo de vivir cuando su mujer le rompe su preciado tar, el instrumento tradicional del que es un virtuoso. Cada cap&iacute;tulo corresponde a uno de los &uacute;ltimos ocho d&iacute;as de vida de Nasser Ali, y exploran no solo sus sentimientos y su decisi&oacute;n final, sino tambi&eacute;n la historia previa y posterior de la familia.
    </p><p class="article-text">
        Con un dibujo que, por momentos, parece inspirado en los grabados xilogr&aacute;ficos, Satrapi se consagra como una narradora pulcra, con un cierto componente oral, para dotar de nuevos significados a sus historias. En 2011, el c&oacute;mic fue adaptado al cine, en este caso en imagen real, con direcci&oacute;n de Satrapi y Paronnaud.
    </p><h2 class="article-text">'El suspiro': la retirada con un cuento infantil</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4ac354d5-30ae-4eda-a869-7e3bfcb85e3d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n de su tercera obra, Marjane Satrapi se alej&oacute; del c&oacute;mic, para centrarse en su carrera como directora de cine, con <em>The Gang of the Jotas</em> (2012), <em>Las voces</em> (2014), protagonizada por Ryan Reynolds, <em>Madame Curie </em>(2020), una biograf&iacute;a de la f&iacute;sica y qu&iacute;mica polaca y <em>Paradis Paris</em> (2024) con Monica Bellucci.
    </p><p class="article-text">
        Como si sintiera que ya no ten&iacute;a nada m&aacute;s que aportar en el medio en el que inici&oacute; su actividad art&iacute;stica, se mantuvo al margen del c&oacute;mic, a pesar de que, en 2011, public&oacute; <em>El suspiro</em>, un cuento infantil ilustrado. Es una historia con forma de f&aacute;bula sobre la hija de un comerciante que se enamora, demasiado, de un pr&iacute;ncipe.
    </p><h2 class="article-text">'Mujer, vida, libertad': una obra colectiva de reportajes</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e2db37fe-e661-4f1d-900c-3291c8c47889_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Fue la situaci&oacute;n en Ir&aacute;n y las revueltas protagonizadas por las mujeres, con la acci&oacute;n simb&oacute;lica de quitarse sus velos en p&uacute;blico y enfrentar a los integristas religiosos, lo que hizo que Satrapi volviera al c&oacute;mic una &uacute;ltima vez, como coautora y coordinadora del volumen colectivo <em>Mujer, vida, libertad </em>(2023). Motivada por el asesinato de Masha Amini a manos de la polic&iacute;a de la moral, la obra presenta un conjunto de reportajes de no ficci&oacute;n, que toma por t&iacute;tulo un lema pol&iacute;tico kurdo y visibiliza diversas historias protagonizadas por mujeres disidentes, pero tambi&eacute;n por los hombres que las apoyan y combaten igualmente el r&eacute;gimen. El libro ofrece algunos textos de periodistas y expertos en la materia, e incluye colaboraciones de autores y autoras de c&oacute;mic como Joann Sfar, Lewis Trondheim, Coco o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-memoria-presente-pensar-pasado-error_1_13243047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paco Roca</a>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Breve, pero de gran relevancia, la obra historiet&iacute;stica de Marjane Satrapi constituye uno de los hitos del c&oacute;mic contempor&aacute;neo. Pocas autoras han resultado m&aacute;s decisivas en la transformaci&oacute;n del medio y la expansi&oacute;n de la autobiograf&iacute;a y la memoria como tem&aacute;ticas universales. Su huella directa resulta evidente en decenas de t&iacute;tulos que tomaron el dibujo sencillo como lenguaje id&oacute;neo para contar la infancia, pero, indirectamente, est&aacute; presente en cualquier novela gr&aacute;fica que afronte el medio como un veh&iacute;culo de expresi&oacute;n personal, pol&iacute;tica y colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/unicas-indispensables-rompedoras-cinco-obras-comic-marjane-satrapi_1_13275225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 12:10:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8100fc41-549b-4b3d-98fb-94be7e8a6c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="720794" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8100fc41-549b-4b3d-98fb-94be7e8a6c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="720794" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las únicas (pero indispensables y rompedoras) cinco obras de cómic de Marjane Satrapi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8100fc41-549b-4b3d-98fb-94be7e8a6c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Novela gráfica,Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis', a los 56 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-marjane-satrapi-autora-persepolis-56-anos_1_13274539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1d6e945-b951-49ec-86a0-7f071c3f9435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1641y552.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Marjane Satrapi, autora de &#039;Persépolis&#039;, a los 56 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según un comunicado de su familia la viñetista ha fallecido "de tristeza", un año después de la muerte de su esposo y compañero de vida, Mattias Ripa</p><p class="subtitle">Las únicas (pero indispensables y rompedoras) cinco obras de cómic de Marjane Satrapi
</p></div><p class="article-text">
        La artista franco-iran&iacute; Marjane Satrapi, mundialmente famosa por su obra <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pers&eacute;polis</em></a>, ha muerto a los 56 a&ntilde;os, seg&uacute;n confirmaron este jueves fuentes cercanas a la agencia AFP.  De acuerdo con un comunicado de su entorno, Satrapi ha fallecido &ldquo;de tristeza&rdquo; un a&ntilde;o despu&eacute;s de la muerte de su esposo y compa&ntilde;ero de vida, Mattias Ripa. En sus &uacute;ltimos meses, el Instagram de la dibujante y cineasta se convirti&oacute; en el reflejo de su luto con el mensaje recurrente: &ldquo;Porque he perdido al amor de mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ilustradora-cineasta-marjane-satrapi-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2024_1_11330543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Princesa de Asturias de Comunicaci&oacute;n y Humanidades</a> en 2024,  naci&oacute; en 1969 en Rasht (Ir&aacute;n), en el seno de una familia acomodada y de ideolog&iacute;a progresista. El complejo contexto pol&iacute;tico que se dio en su pa&iacute;s en los a&ntilde;os posteriores a la revoluci&oacute;n de 1980, motiv&oacute; que fuera enviada a Viena para que continuara sus estudios de secundaria en el Liceo Franc&eacute;s de la capital austr&iacute;aca. Una vez volvi&oacute; a Ir&aacute;n, se matricul&oacute; en Bellas Artes en la Universidad de Teher&aacute;n, donde obtuvo el m&aacute;ster en Comunicaci&oacute;n Audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        En 1994 se traslad&oacute; a Francia, donde viv&iacute;a desde entonces. Estudi&oacute; en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburgo y despu&eacute;s se mud&oacute; a Par&iacute;s. En 1997 inici&oacute; su carrera como ilustradora de libros de cuentos para ni&ntilde;os como&nbsp;<em>Adjar</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Los monstruos tienen miedo de la luna</em>.
    </p><p class="article-text">
        La artista se introdujo en el mundo del c&oacute;mic de la mano del dibujante y guionista David B, que fue quien le sugiri&oacute; narrar en este formato los recuerdos de su infancia y adolescencia en Teher&aacute;n. El resultado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pers&eacute;polis</em></a>, la novela gr&aacute;fica ilustrada en blanco y negro en la que Satrapi logr&oacute; que se hablara de la Revoluci&oacute;n iran&iacute; como nadie antes lo hab&iacute;a hecho: en primera persona y de manera divulgativa, no como un conflicto alejado y ajeno al mundo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2dde83d8-91cf-4c42-b699-6a78e7947e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Publicada en cuatro tomos,&nbsp;<em>Pers&eacute;polis</em>&nbsp;alcanz&oacute; gran &eacute;xito de cr&iacute;tica y p&uacute;blico. La propia dibujante se encarg&oacute; de llevarla a la gran pantalla junto a Vincet Paronnaud en 2007. El largometraje de animaci&oacute;n fue galardonado con el Premio del Jurado del Festival de Cannes, dos premios C&eacute;sar y fue nominada al Oscar a Mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n. Su gran repercusi&oacute;n le impuls&oacute; a seguir transitando y combinando ambas v&iacute;as: historieta y cine. 
    </p><p class="article-text">
        En 2003 public&oacute; el c&oacute;mic&nbsp;<em>Bordados</em>, en el que present&oacute; una serie de reflexiones sobre las mujeres iran&iacute;es; y en 2006&nbsp;<em>Pollo con ciruelas</em>, con el que obtuvo el reconocimiento a Mejor &aacute;lbum en el Festival del C&oacute;mic de Angulema 2005. Ambientada en su Ir&aacute;n natal en 1928, narraba la historia de Nasser Al&iacute;, un m&uacute;sico que perd&iacute;a las ganas de vivir despu&eacute;s de que su mujer le rompiera su tar, el instrumento que le hab&iacute;a acompa&ntilde;ado hasta entonces.
    </p><h2 class="article-text">Entre el cine y el c&oacute;mic</h2><p class="article-text">
        Satrapi volvi&oacute; a adaptar al cine su obra junto a Vincent Paronnaud, y posteriormente ha estrenado otras tres pel&iacute;culas. En la comedia&nbsp;<em>La bande des Jotas</em>&nbsp;(2013) mostr&oacute; una versi&oacute;n absurda de la habituales confusiones de maletas que se dan en los aeropuertos a trav&eacute;s de Nils y Didier, dos j&oacute;venes que viajaban al sur de Espa&ntilde;a para participar en un campeonato de b&aacute;dminton.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<em>Las voces</em>&nbsp;(2014) mezcl&oacute; humor y comedia con un reparto liderado por Ryan Reynolds, Gemmar Arterton y Anna Kendrick. El filme a Jerry, hombre que sufre con esquizofrenia y trabaja de mantener en secreto sus alucinaciones. 
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<em>Radioactive</em>&nbsp;(2020), narr&oacute; la vida de la qu&iacute;mica Marie Curie y su pareja, Pierre Curie, quienes desarrollaron la teor&iacute;a de la radiactividad y descubrieron tanto el radio como el polonio. El largometraje, liderado por Rosamund Pike, estaba basado en la novela hom&oacute;nima de Lauren Redniss. &ldquo;Fue una mujer que no buscaba gustar ni ser querida, y de ese modo es m&aacute;s f&aacute;cil quererla&rdquo;, describi&oacute; Satrapi a Marie Curie en durante la promoci&oacute;n del filme. Su &uacute;ltima pel&iacute;cula fue la comedia dram&aacute;tica<em> Paradis Paris</em> (2024), protagonizada por Monica Bellucci y Ben Aldridge.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc4c3f-3187-4c4b-833e-fdabe6f5cb58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monica Bellucci en &#039;Paradis Paris&#039;, la última película de Marjane Satrapi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monica Bellucci en &#039;Paradis Paris&#039;, la última película de Marjane Satrapi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Mujer, Vida, Libertad</em>&nbsp;(2023) fue el &uacute;ltimo proyecto gr&aacute;fico de la artista. Un volumen colectivo de no ficci&oacute;n en el que participaron el polit&oacute;logo iran&iacute; Farid Vahid, el historiador tambi&eacute;n iran&iacute; Abbas Milani, el reportero franc&eacute;s Jean-Pierre Perrin y un grupo de diecisiete autores de c&oacute;mic (entre ellos los espa&ntilde;oles Patricia Bola&ntilde;os y Paco Roca). El libro ilustra las revueltas producidas en ir&aacute;n a partir del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/jina-mahsa-amini-juana-arco-simbolo-libertad-asesinada-policia-irani-ganadora-sajarov_1_10759460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato de Mahsa Amini en 2022</a>, a manos de la llamada 'polic&iacute;a de la moral'. En &eacute;l se denuncia la represi&oacute;n y falta de derechos humanos que, seg&uacute;n Satrapi, sufre la sociedad iran&iacute;, muy en especial las mujeres, por culpa del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las disciplinas en las que Satrapi destac&oacute; fue la pintura, con relevantes exposiciones en galer&iacute;as parisinas como la J&eacute;r&ocirc;me de Noirmont. Comandante de la Orden de la Artes y las Letras de Francia, la artista fue doctora&nbsp;<em>honoris causa</em>&nbsp;por las universidades belgas UC Louvain y KU Leuven. En 2024 fue elegida miembro de la Academia de las Bellas Artes de Francia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-marjane-satrapi-autora-persepolis-56-anos_1_13274539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 08:36:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b1d6e945-b951-49ec-86a0-7f071c3f9435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1641y552.jpg" length="1454869" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b1d6e945-b951-49ec-86a0-7f071c3f9435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1641y552.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1454869" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis', a los 56 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b1d6e945-b951-49ec-86a0-7f071c3f9435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1641y552.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Irán,Feminismo,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La madrileña que ha hecho historia al ser la primera mujer en ganar este prestigioso premio del mundo del cómic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/madrilena-hecho-historia-primera-mujer-ganar-prestigioso-premio-mundo-comic-pm_1_13235495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70aa8b76-cd56-47fe-8bb5-20f973ae99da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La madrileña que ha hecho historia al ser la primera mujer en ganar este prestigioso premio del mundo del cómic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Teresa Valero se ha alzado en el Cómic Barcelona con el premio a la mejor obra de autoría española, rompiendo un techo de cristal que se mantenía desde que se creó el certamen en 1988</p><p class="subtitle">España lanza monedas dedicadas a Ibáñez con Mortadelo, Filemón y Rompetechos como protagonistas: así se pueden conseguir</p><p class="subtitle">13 kilos, un metro de alto y sobre este popular manga japonés: así es el cómic más grande del mundo</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima edici&oacute;n del <strong>C&oacute;mic Barcelona</strong> ha quedado grabada en los anales de la historia cultural espa&ntilde;ola gracias a un hito sin precedentes en sus galardones. En este 2026, el certamen barcelon&eacute;s, que recibi&oacute; a unos 92.000 visitantes, se convirti&oacute; en el escenario de un cambio de paradigma largamente esperado por el sector. <strong>Teresa Valero</strong>, nacida en Madrid en 1969, ha sido la protagonista absoluta al alzarse con el <strong>premio a la mejor obra de autor&iacute;a espa&ntilde;ola</strong>. Este reconocimiento no solo premia su talento individual, sino que <strong>rompe un techo de cristal</strong> que se manten&iacute;a firme desde la creaci&oacute;n del premio en <strong>1988</strong>. La victoria de la autora madrile&ntilde;a simboliza el &ldquo;momento dulce&rdquo; que atraviesa actualmente el <a href="https://www.eldiario.es/temas/comic/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic</a> firmado por mujeres en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n obtenido en <a href="https://www.eldiario.es/temas/barcelona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a> por Valero por su obra titulada <strong>&lsquo;Contrapaso: Mayores, con reparos&rsquo;</strong>, publicada por Norma Editorial, marca un punto de inflexi&oacute;n estrat&eacute;gico. Es la primera vez en casi cuatro d&eacute;cadas de historia del sal&oacute;n que una mujer recibe esta distinci&oacute;n m&aacute;xima a nivel nacional. Este hecho in&eacute;dito pone de relieve una <strong>anomal&iacute;a hist&oacute;rica </strong>que la propia autora no dud&oacute; en se&ntilde;alar durante la ceremonia de entrega. Seg&uacute;n Valero, es incre&iacute;ble que haya tenido que pasar tanto tiempo para que una creadora logre conquistar este prestigioso espacio. La categor&iacute;a de este a&ntilde;o destac&oacute; especialmente por contar, por primera vez, con cinco mujeres nominadas para el gran t&iacute;tulo. Este dato refleja una realidad innegable: la presencia femenina ha ganado una visibilidad y un peso espec&iacute;fico arrolladores en la industria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra premiada, el segundo volumen de una trilog&iacute;a, transporta al lector al <strong>Madrid gris y convulso del a&ntilde;o 1956</strong>. A trav&eacute;s de un monumental fresco &lsquo;noir&rsquo;, Teresa Valero explora las profundidades de la posguerra franquista con una maestr&iacute;a narrativa excepcional. La trama se desencadena con la misteriosa muerte de un censor eclesi&aacute;stico en el interior de una sala de cine. Este suceso sirve de catalizador para destapar una red de corrupci&oacute;n y secretos que implican a las m&aacute;s altas esferas del r&eacute;gimen. La autora utiliza el g&eacute;nero policial para realizar una disecci&oacute;n quir&uacute;rgica de una sociedad oprimida por la dictadura y sus estrictos c&oacute;digos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc616652-bf70-4560-9eab-86f6342fd2e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El eje de la narrativa de ‘Contrapaso’ reside en su trío de personajes protagonistas: dos periodistas de sucesos y una joven ilustradora"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El eje de la narrativa de ‘Contrapaso’ reside en su trío de personajes protagonistas: dos periodistas de sucesos y una joven ilustradora                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En sus p&aacute;ginas se combina la intriga cl&aacute;sica con una potente carga de cr&iacute;tica social y una mirada muy humana. El nivel de detalle en la ambientaci&oacute;n logra que el <strong>Madrid</strong> de la &eacute;poca cobre una vida inquietante y real. Valero demuestra ser una cronista visual impecable capaz de capturar la esencia de una Espa&ntilde;a sumida en el silencio. Uno de los pilares que sustenta la calidad de &lsquo;Contrapaso&rsquo; es su <strong>rigurosa documentaci&oacute;n hist&oacute;rica</strong>, basada frecuentemente en hechos reales. Valero no teme abordar temas espinosos como el enriquecimiento de la hermana de Franco mediante la especulaci&oacute;n inmobiliaria. El c&oacute;mic refleja con dureza el contraste entre la miseria y el hambre de la mayor&iacute;a y la opulencia de la oligarqu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se exploran <strong>realidades silenciadas </strong>de la &eacute;poca, como la persecuci&oacute;n sistem&aacute;tica al pueblo gitano y a los homosexuales. La censura, los abusos de poder de la Iglesia y el papel del periodismo son ejes centrales del relato gr&aacute;fico. La autora ha logrado reconstruir una memoria hist&oacute;rica necesaria a trav&eacute;s de una narrativa que resulta tan did&aacute;ctica como adictiva. Cada vi&ntilde;eta es el resultado de un exhaustivo trabajo de investigaci&oacute;n que dota a la obra de una solidez acad&eacute;mica. Es un testimonio gr&aacute;fico que utiliza la ficci&oacute;n para desvelar verdades que permanecieron ocultas durante d&eacute;cadas de represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>trayectoria</strong> profesional de <strong>Teresa Valero</strong> antes de este &eacute;xito hist&oacute;rico es vasta y comenz&oacute; vinculada al mundo de la animaci&oacute;n. Debut&oacute; realizando labores de preproducci&oacute;n en estudios como L&aacute;piz Azul para series ic&oacute;nicas como <em>Tint&iacute;n</em> o <em>La Pantera Rosa</em>. En 1996, cofund&oacute; el estudio Tridente Animaci&oacute;n, donde trabaj&oacute; en largometrajes destacados como <em>Ast&eacute;rix y los Vikingos</em>. Su salto definitivo al mundo del <a href="https://www.eldiario.es/temas/comic/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic</a> se produjo inicialmente como guionista de series como <em>Sorcelleries</em> y <em>Curiosity Shop</em>. No fue hasta 2021 cuando public&oacute; su primer trabajo largo como autora completa, encarg&aacute;ndose tanto del guion como del arte. Aquella primera entrega, &lsquo;Contrapaso: Los hijos de los otros&rsquo;, ya cosech&oacute; premios importantes y el aplauso de la cr&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su labor creativa, Valero comparte su conocimiento impartiendo <strong>clases de storyboard </strong>en universidades de Madrid. Su formaci&oacute;n t&eacute;cnica en animaci&oacute;n se traduce en una narrativa visual din&aacute;mica que dota de gran ritmo a sus p&aacute;ginas. El eje de la narrativa de &lsquo;Contrapaso&rsquo; reside en su tr&iacute;o de personajes protagonistas, cuyas din&aacute;micas son el motor de la historia. Nos encontramos con dos periodistas de sucesos: un veterano falangista desencantado y un joven compa&ntilde;ero con ideales distintos. A ellos se une una joven ilustradora que representa la rebeli&oacute;n frente a los roles femeninos impuestos por la dictadura. Juntos forman un equipo que, a pesar de sus diferencias pol&iacute;ticas, colabora para investigar a un asesino en serie.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una edici&oacute;n muy femenina</h2><p class="article-text">
        Dicha investigaci&oacute;n sirve para mostrar las diferentes caras de una<strong> Espa&ntilde;a dividida y herida </strong>por la guerra y el miedo. Los personajes est&aacute;n dotados de un gran carisma y una profundidad psicol&oacute;gica que permite al lector empatizar con ellos. Valero est&aacute; trabajando actualmente en el cierre de esta saga, que promete una conclusi&oacute;n a la altura del &eacute;xito obtenido. La mezcla de g&eacute;neros permite que la denuncia social conviva perfectamente con el entretenimiento del mejor suspense criminal.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de Valero en <a href="https://www.eldiario.es/temas/barcelona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a> no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una <strong>edici&oacute;n marcadamente femenina</strong>. Otros premios importantes fueron recogidos por autoras como Natalia Velarde, premio revelaci&oacute;n, y la belga Alix Garin. La obra de Valero queda as&iacute; consagrada como una de las piezas fundamentales de la historieta contempor&aacute;nea en lengua espa&ntilde;ola. Con su talento como guionista e ilustradora, la madrile&ntilde;a ha abierto una puerta muy importante. El futuro del c&oacute;mic espa&ntilde;ol es, gracias a trabajos como el suyo, m&aacute;s diverso, valiente y comprometido con la memoria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/madrilena-hecho-historia-primera-mujer-ganar-prestigioso-premio-mundo-comic-pm_1_13235495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 11:35:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70aa8b76-cd56-47fe-8bb5-20f973ae99da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="212990" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70aa8b76-cd56-47fe-8bb5-20f973ae99da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="212990" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La madrileña que ha hecho historia al ser la primera mujer en ganar este prestigioso premio del mundo del cómic]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70aa8b76-cd56-47fe-8bb5-20f973ae99da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Cómic,Barcelona,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España lanza monedas dedicadas a Ibáñez con Mortadelo, Filemón y Rompetechos como protagonistas: así se pueden conseguir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espana-lanza-monedas-dedicadas-ibanez-mortadelo-filemon-rompetechos-protagonistas-pm_1_13230132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c46afbaf-eda3-4d9a-a296-e773dd023561_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119036.jpg" width="3684" height="2073" alt="España lanza monedas dedicadas a Ibáñez con Mortadelo, Filemón y Rompetechos como protagonistas: así se pueden conseguir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Coleccionismo - La propuesta nació para coleccionistas y recuerda unas historietas que se burlaban de oficinas, chapuzas administrativas y situaciones absurdas mediante persecuciones y golpes continuos</p></div><p class="article-text">
        Las misiones absurdas, los disfraces imposibles y los inventos que sal&iacute;an mal acabaron formando parte de la infancia de millones de personas en Espa&ntilde;a.<strong> Mortadelo y Filem&oacute;n </strong>nacieron como dos agentes secretos de la T.I.A., una parodia disparatada de los servicios de espionaje cl&aacute;sicos.<strong> Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez </strong>cre&oacute; a ambos personajes a finales de los a&ntilde;os 50 y los convirti&oacute; en una de las parejas m&aacute;s conocidas del tebeo espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Mortadelo se dedicaba sobre todo a disfrazarse de cualquier cosa para infiltrarse o escapar de los problemas, mientras Filem&oacute;n intentaba dirigir las misiones con bastante menos &eacute;xito del deseado. Los dos trabajaban para una organizaci&oacute;n llena de inventos defectuosos, &oacute;rdenes disparatadas y operaciones que casi siempre terminaban en desastre. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, aquellas historietas acabaron entrando en colegios, quioscos y casas durante d&eacute;cadas, hasta convertirse en<strong> una de las obras m&aacute;s reconocibles del humor espa&ntilde;ol</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El Ministerio aprob&oacute; monedas para homenajear a Ib&aacute;&ntilde;ez</h2><p class="article-text">
        El Ministerio de Econom&iacute;a, Comercio y Empresa aprob&oacute; una <strong>colecci&oacute;n de monedas para celebrar el 90 aniversario del nacimiento de Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez</strong>, fallecido en 2023, seg&uacute;n figura en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado. La emisi&oacute;n llegar&aacute; durante el <strong>segundo cuatrimestre de 2026</strong> y estar&aacute; dedicada a algunos de los personajes m&aacute;s conocidos del dibujante barcelon&eacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/405ccce9-2715-4d0b-87cf-8fb55e48781e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cada unidad enseñará retratos coloreados de personajes famosos junto al autorretrato del historietista barcelonés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cada unidad enseñará retratos coloreados de personajes famosos junto al autorretrato del historietista barcelonés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las piezas no nacen para el uso habitual en tiendas o cafeter&iacute;as, aunque tendr&aacute;n curso legal dentro de Espa&ntilde;a. La intenci&oacute;n pasa por lanzar una serie destinada al <strong>coleccionismo</strong> y recordar la importancia cultural que alcanzaron aquellas historietas.
    </p><h2 class="article-text">Rompetechos y Sacarino acompa&ntilde;aron durante a&ntilde;os a varias generaciones</h2><p class="article-text">
        Los personajes de Ib&aacute;&ntilde;ez acompa&ntilde;aron a varias generaciones con un tipo de humor muy reconocible. Las historias de la T.I.A. ridiculizaban la burocracia, las chapuzas administrativas y muchos comportamientos cotidianos del pa&iacute;s mediante golpes, persecuciones y situaciones rid&iacute;culas. <strong>Rompetechos</strong> aparec&iacute;a perdido en cualquier lugar por sus problemas de vista.<strong> Pepe Gotera y Otilio </strong>destrozaban cada obra que intentaban arreglar. Mientras que el <strong>Botones Sacarino</strong> convert&iacute;a cualquier tarea sencilla en un caos. Aquellas vi&ntilde;etas terminaron formando parte de una rutina semanal para muchos lectores, algo que explica la enorme popularidad que todav&iacute;a mantienen d&eacute;cadas despu&eacute;s de su aparici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Nueve ejemplares recordar&aacute;n a figuras de la Escuela Bruguera</h2><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n reunir&aacute; <strong>nueve monedas distintas </strong>y cada una estar&aacute; dedicada a una figura del universo de Ib&aacute;&ntilde;ez y de la Escuela Bruguera. Adem&aacute;s de Mortadelo y Filem&oacute;n, aparecer&aacute;n el Profesor Bacterio, Ofelia, el Superintendente Vicente, Rompetechos, Pepe Gotera, Otilio y el Botones Sacarino. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las caras mostrar&aacute; un<strong> autorretrato del historietista junto a su firma y el nombre de Espa&ntilde;a</strong>. La otra ense&ntilde;ar&aacute; a los personajes a todo color sobre un dise&ntilde;o inspirado en las vi&ntilde;etas cl&aacute;sicas del c&oacute;mic espa&ntilde;ol. El homenaje busca recordar tanto la carrera de Ib&aacute;&ntilde;ez como el lugar que ocuparon sus personajes dentro de la cultura popular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x568y226.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x568y226.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x568y226.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x568y226.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x568y226.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x568y226.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59ec0446-82ee-4e2c-9baf-bb57a590f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x568y226.jpg"
                    alt="Los aficionados también comprarán un estuche conjunto después del éxito alcanzado por la edición lanzada en 2021"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los aficionados también comprarán un estuche conjunto después del éxito alcanzado por la edición lanzada en 2021                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El detalle que m&aacute;s comentarios ha generado es el valor facial de cada pieza, fijado en 1,5 euros. Aun as&iacute;, esas monedas no se vender&aacute;n por esa cantidad. Cada unidad <strong>costar&aacute; 23,97 euros y tendr&aacute; una tirada m&aacute;xima de 10.000 ejemplares</strong>. Las monedas estar&aacute;n fabricadas en cobre recubierto de plata de 999 mil&eacute;simas, pesar&aacute;n 25,8 gramos y medir&aacute;n casi 39 mil&iacute;metros de di&aacute;metro. 
    </p><h2 class="article-text">Las reservas podr&aacute;n hacerse por internet y en Madrid</h2><p class="article-text">
        La F&aacute;brica Nacional de Moneda y Timbre habilitar&aacute; <strong>tres v&iacute;as de compra </strong>cuando anuncie la fecha definitiva de salida al mercado. Las reservas podr&aacute;n hacerse por internet mediante la web oficial de la FNMT, en la tienda f&iacute;sica situada en la calle Jorge Juan de Madrid y tambi&eacute;n mediante establecimientos especializados en numism&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n completa tambi&eacute;n podr&aacute; adquirirse en un <strong>estuche especial</strong> pensado para los aficionados que quieran conservar las nueve piezas juntas. Aunque los comercios no estar&aacute;n obligados a aceptarlas como forma de pago, el hecho de que tengan curso legal permitir&aacute; utilizarlas en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El precedente de 2021 ayuda a entender el inter&eacute;s que ya existe alrededor de esta nueva tanda. Aquel a&ntilde;o sali&oacute; otra <strong>colecci&oacute;n dedicada al 85 aniversario del nacimiento de Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez y muchas unidades desaparecieron r&aacute;pidament</strong>e de las tiendas. Las piezas se vendieron entonces por cantidades situadas entre 12 y 15 euros, pero varias terminaron despu&eacute;s en plataformas de reventa por cifras situadas entre 20 y 45 euros. Los especialistas en numism&aacute;tica suelen se&ntilde;alar que las monedas relacionadas con personajes muy conocidos <strong>despiertan bastante inter&eacute;s </strong>entre coleccionistas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espana-lanza-monedas-dedicadas-ibanez-mortadelo-filemon-rompetechos-protagonistas-pm_1_13230132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 14:00:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c46afbaf-eda3-4d9a-a296-e773dd023561_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119036.jpg" length="2820970" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c46afbaf-eda3-4d9a-a296-e773dd023561_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119036.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2820970" width="3684" height="2073"/>
      <media:title><![CDATA[España lanza monedas dedicadas a Ibáñez con Mortadelo, Filemón y Rompetechos como protagonistas: así se pueden conseguir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c46afbaf-eda3-4d9a-a296-e773dd023561_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119036.jpg" width="3684" height="2073"/>
      <media:keywords><![CDATA[coleccionismo,Monedas,Arte,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Vera se atreve con un catálogo de caricaturas que recuerda los momentos más bochornosos de la política española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/pedro-vera-atreve-catalogo-caricaturas-recuerda-momentos-bochornosos-politica-espanola_1_13222157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/751aec41-b92b-4b0b-835c-b1a3f7bbd5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143029.jpg" width="2386" height="1342" alt="Pedro Vera se atreve con un catálogo de caricaturas que recuerda los momentos más bochornosos de la política española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde concejales de pueblo hasta presidentes, el creador de 'Ortega y Pacheco' recopila un centenar de obras que han aparecido durante los últimos años en ‘El Jueves’ para recordar cómo la realidad supera la caricatura</p><p class="subtitle">El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus 'Relatos de la paranoia'
</p></div><p class="article-text">
        Rajoy, Juan Carlos I, Ayuso, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/trump-unge-abascal-santo-doble_129_12086860.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abascal</a>, Cifuentes, Aznar, Casado, pero tambi&eacute;n Errej&oacute;n, &Aacute;balos, Pablo Iglesias y Carmen Calvo, hasta el Gobierno de Espa&ntilde;a, Podemos y el peri&oacute;dico<em> </em>La Raz&oacute;n. Aqu&iacute; no se libra nadie. Por los pinceles de Pedro Vera, dibujante de la secci&oacute;n &ldquo;El gilipollas de la Semana&rdquo; en la revista <em>El Jueves, </em>ha pasado lo m&aacute;s granado de la actualidad patria. Exacerbar los rasgos f&iacute;sicos del personaje es parte esencial de sus caricaturas, en las que el rostro se torna lienzo para dejar brotar un arte en ocasiones &ldquo;lesivo&rdquo;, seg&uacute;n lo denomina el autor. Ahora, el retratista publica el primer tomo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/torrente-presidente-santiago-segura-resucitar-satira-politica-espanola-ganas-aciertos_1_13067491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dedicado a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola</a>, de la serie <em>Titanes del bochorno </em>(Astiberri, 2026), con la idea de continuar esta saga por la que tambi&eacute;n desfilar&aacute;n deportistas, personajes internacionales y celebrities.
    </p><p class="article-text">
        Vera, creador de los c&eacute;lebres personajes Ortega y Pacheco, admite que nunca pens&oacute; que pudiera armar un compendio con las cientos de obras que todas las semanas env&iacute;a a la m&iacute;tica revista sat&iacute;rica. &ldquo;Fue durante un curso de verano en una universidad que uno de los asistentes me dijo que &eacute;l las guardaba. Yo me imaginaba las caricaturas como si fueran cromos&rdquo;, reconoce. Sin embargo, la elecci&oacute;n que ha procurado en esta edici&oacute;n deja una completa recopilaci&oacute;n de los hechos m&aacute;s bizarros de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Albert Rivera aparece hasta en cuatro ocasiones, otras tantas lo hace Abascal, al igual que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/ayuso-inaugura-arco-visitar-7-291-obra-recuerda-muertes-residencias-durante-pandemia_1_12106669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuso</a>. Como todas las dem&aacute;s deshonrosas apariciones, sus caretos suceden a la oraci&oacute;n latina &ldquo;stulticia pejor scelere est&rdquo;, que se podr&iacute;a traducir como &ldquo;la estupidez es peor que el crimen&rdquo;. En el caso de la presidenta regional, Vera precisa que es una mujer en la que &ldquo;se ve claramente la caricatura, con esos ojos tan grandes, pose&iacute;dos&rdquo;. Asimismo, apunta que no es dif&iacute;cil elegir al gilipollas de la semana. &ldquo;Por suerte o por desgracia, hay mucho candidato&rdquo;, apuntilla. Su m&eacute;todo de trabajo se basa en recibir desde <em>El Jueves</em> el nombre del personaje al que se le rendir&aacute; este particular homenaje, acompa&ntilde;ado de algunos recortes de prensa que recogen los m&eacute;ritos que le han granjeado hacerse con el t&iacute;tulo. Una vez le&iacute;dos, el dibujante compone la p&aacute;gina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/de0c2cbd-c6e7-45bd-8652-8395ee5c3fdd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo principal es la caricatura, magnificar aquellas caracter&iacute;sticas del rostro de la persona en cuesti&oacute;n. En ocasiones, tambi&eacute;n a&ntilde;ade algo de significado al cuerpo. As&iacute;, tenemos a Roc&iacute;o Monasterio vestida de jineta, a Ignacio Gonz&aacute;lez con el pijama de rayas blancas y negras de preso, a Arcadi Espada con el cuerpo de un mono tocando platillos, a Iglesias con una camiseta con la cara de Garibaldi y a &Aacute;balos en ba&ntilde;ador y chanclas. En ocasiones, el dibujo sale f&aacute;cil al ver los rasgos m&aacute;s llamativos del personaje. Aqu&iacute; entra en juego algo m&aacute;s inmaterial, dif&iacute;cil de explicar, incluso. &ldquo;Es una forma de observar, soy capaz de saber qu&eacute; es lo que m&aacute;s resalta. Por ejemplo, si veo que alguien tiene los ojos algo separados, mi mente lo exagera lo m&aacute;ximo posible&rdquo;, describe el tambi&eacute;n ilustrador de <em>Francofacts</em> (Pasado &amp; Presente, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Pablo Casado ha sido uno de los pol&iacute;ticos que aparecen en este volumen que m&aacute;s trabajo han dado a Vera. &ldquo;Me tir&eacute; todo un fin de semana para poder dar con su caricatura. A priori, se ve claro. Esos rasgos faciales, con los ojos hundidos en la frente, la cabeza cuadrada, pero me cost&oacute;. Ahora ya me sale solo cada vez que lo dibujo&rdquo;, expresa el retratista. Otra dificultad a&ntilde;adida es la &ldquo;belleza objetiva&rdquo;, tal y como la denomina, de ciertos personajes a caricaturizar. Le ocurri&oacute; con Pedro S&aacute;nchez, Bego&ntilde;a Villac&iacute;s e In&eacute;s Arrimadas. &ldquo;Son buenas caricaturas, pero no tan lesivas como las otras, porque son personas demasiado bellas&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fd1f11b9-615d-4a0b-9e0d-dfed1a337747_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Caricaturas de González y Aznar, por Pedro Vera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Caricaturas de González y Aznar, por Pedro Vera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la t&eacute;cnica y la dificultad que encuentra en cada uno de los personajes que se ganan el t&iacute;tulo de &ldquo;gilipollas de la semana&rdquo;, Vera guarda especial cari&ntilde;o a Zebenzu&iacute; Gonz&aacute;lez, concejal tinerfe&ntilde;o del PSOE. El edil fue destituido y suspendido de sus funciones por el alcalde de La Laguna por sus comentarios en WhatsApp. En ellos, Gonz&aacute;lez presum&iacute;a de &ldquo;follar y enchufar&rdquo; a empleadas. No se trata de uno de los primeros espadas de la pol&iacute;tica nacional, pero a Vera le gusta recordarle tal y como le dibuj&oacute;, enfundado en un disfraz de pene. El dibujante admite que, a veces, se vale de im&aacute;genes de disfraces cutres que encuentra en Internet para engrasar su imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica ocasi&oacute;n en la que el autor magnifica el aparato reproductor masculino como forma de dar a entender la soberbia del gilipollas de la semana caricaturizado. Con los test&iacute;culos al aire aparece un sacerdote, representante de la Conferencia Episcopal, cuando la instituci&oacute;n culp&oacute; de sus casos de pederastia a toda la sociedad por su &ldquo;silencio c&oacute;mplice&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido sucede con el PP de Murcia tras presentarse en la manifestaci&oacute;n por el Mar Menor pidiendo soluciones cuando llevan 25 a&ntilde;os gobernando en la regi&oacute;n. En este caso, L&oacute;pez Miras, el presidente auton&oacute;mico, sobresale llevando sus test&iacute;culos peludos en una carretilla. Algo m&aacute;s peludos son los test&iacute;culos de Javier Maroto, en la p&aacute;gina siguiente, en la que apareci&oacute; despu&eacute;s de &ldquo;no comerse un cagao present&aacute;ndose [en las elecciones generales] por &Aacute;lava y luego empadronarse en un pueblo de Segovia para pillar cargo en el Senado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/268d0da8-c982-4485-bbf5-1fd5ce6f80c0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Caricatura del rey emérito, por Pedro Vera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Caricatura del rey emérito, por Pedro Vera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Entra&ntilde;able&rdquo; tambi&eacute;n dice Vera que es Alberto Casero. En <em>Titanes del bochorno</em>, el diputado del Congreso aparece en dos ocasiones. As&iacute; le presenta el propio Vera: &ldquo;El diputado del PP que se confundi&oacute; en la votaci&oacute;n de la reforma laboral, estropeando el &lsquo;tamayazo&rsquo; que hab&iacute;a urdido su gobierno&rdquo;. Casero repite por volver a equivocarse con su voto, aunque esta vez no fue decisivo para el resultado, con el que apoy&oacute; una investigaci&oacute;n al Gobierno de Rajoy por la Operaci&oacute;n Catalu&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Insultos de aquellos que no se r&iacute;en</h2><p class="article-text">
        Este profesional del dibujo admite que la pol&iacute;tica no le resulta un campo agradable de tratar. &ldquo;Otra gente disfruta de ello como marrano en un charco, pero a m&iacute; me supone un esfuerzo abordar la pol&iacute;tica porque lo quiero hacer con honestidad, seriedad y rigor&rdquo;, admite. Por eso, esta forma de trabajar con <em>El Jueves</em> es mucho m&aacute;s llevadera y le permite ahorrarse el tiempo de documentaci&oacute;n previa para un dibujo. &ldquo;Yo lo miro desde mi punto de vista de payaso y humorista&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Y hace gracia, aunque no todo el mundo tiene la misma opini&oacute;n. Abordar aspectos desde la cr&iacute;tica sat&iacute;rica y pol&iacute;tica a partir de la caricatura le ha granjeado numerosas reprimendas, amenazas incluidas, en sus redes sociales por parte de aquellos que no saben ver el mundo desde la iron&iacute;a y el divertimento. &ldquo;Antes se quedaba todo en tu nicho de lectores y, si me pon&iacute;an a parir, lo hac&iacute;an ellos con cartas al director de la revista. Ahora, el trabajo llega a p&uacute;blicos muy variopintos a trav&eacute;s de las redes y a nada que no les guste, te increpan e insultan&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        La obra que comienza con estos ejemplos de pol&iacute;tica espa&ntilde;ola y que continuar&aacute; la saga de <em>Titanes del bochorno</em> se convierte as&iacute; en un cat&aacute;logo de pol&iacute;ticos que d&iacute;a tras d&iacute;a hacen de las suyas. &ldquo;Lo importante es que la imagen te provoque una primera carcajada, una sonrisa. Que cuando abras la p&aacute;gina, el gepeto que he dibujado haga que te partas el culo de risa&rdquo;, asegura el autor. Luego, el lector tendr&aacute; su tiempo para ver por qu&eacute; ha sido merecedor de tan digno reconocimiento por los apuntes que el mismo Vera escribe alrededor del dibujo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/pedro-vera-atreve-catalogo-caricaturas-recuerda-momentos-bochornosos-politica-espanola_1_13222157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/751aec41-b92b-4b0b-835c-b1a3f7bbd5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143029.jpg" length="4085510" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/751aec41-b92b-4b0b-835c-b1a3f7bbd5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143029.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4085510" width="2386" height="1342"/>
      <media:title><![CDATA[Pedro Vera se atreve con un catálogo de caricaturas que recuerda los momentos más bochornosos de la política española]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/751aec41-b92b-4b0b-835c-b1a3f7bbd5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143029.jpg" width="2386" height="1342"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Cultura,Arte,Dibujos,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra victoria para la pequeña aldea gala: Obélix no puede ser una marca de explosivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/victoria-pequena-aldea-gala-obelix-no-marca-explosivos_1_13216885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31709bf3-df2f-4244-ac01-66c621d6a784_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142855.jpg" width="1467" height="825" alt="Otra victoria para la pequeña aldea gala: Obélix no puede ser una marca de explosivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal General de Justicia de la Unión Europea ha tumbado la decisión de la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE que permitió que un empresario polaco registrara la marca 'Obelix' para productos relacionados con armas de fuego, municiones y explosivos</p><p class="subtitle">La historia de Astérix y Obélix, el cómic más famoso de Francia que debutó hace más de seis décadas
</p></div><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a aldea gala de Ast&eacute;rix y Ob&eacute;lix sigue siendo irreductible. El Tribunal General de Justicia de la Uni&oacute;n Europea ha tumbado la decisi&oacute;n de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Uni&oacute;n Europea (EUIPO) que permiti&oacute; que un empresario polaco registrara la marca 'Obelix' para productos relacionados con armas de fuego, municiones y explosivos. Otra victoria para &Eacute;ditions Albert Ren&eacute;, editora de la serie de c&oacute;mics Ast&eacute;rix y Ob&eacute;lix, &iexcl;por Tutatis!
    </p><p class="article-text">
        El 29 de octubre de 1959 llegaba a los quioscos franceses la revista&nbsp;<em>Pilote</em>, una revista de historietas que invitaba a leer, y entre sus p&aacute;ginas se encontraba la historia que fue <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-asterix-obelix-comic-famoso-francia-seis-decadas-pm_1_12725102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comienzo de&nbsp;Ast&eacute;rix y Ob&eacute;lix</a>, creados por el guionista&nbsp;Ren&eacute; Goscinny,&nbsp;fundador tambi&eacute;n de la revista&nbsp;<em>Pilote</em>&nbsp;donde debutaron la pareja de galos, y el dibujante&nbsp;Albert Uderzo,&nbsp;que se basaron en la historia de resistencia de este pueblo frente a los romanos.
    </p><p class="article-text">
        Ob&eacute;lix es el compa&ntilde;ero de aventuras de Ast&eacute;rix el Galo. Es  un guerrero gordo y fuerte, repartidor de menhires, comil&oacute;n de jabal&iacute;es, terror de los soldados romanos y famoso por su fuerza sobrehumana ya que de peque&ntilde;o se cay&oacute; en una marmita llena de poci&oacute;n m&aacute;gica. Tiene un perro que se llama Id&eacute;fix.  
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal General explica que el examen del renombre de la marca 'Obelix' llevado a cabo por la EUIPO part&iacute;a de &ldquo;un an&aacute;lisis incompleto y err&oacute;neo&rdquo;. Seg&uacute;n los magistrados europeos, la oficina de propiedad intelectual de le UE &ldquo;no tuvo debidamente en cuenta ejemplos de diferentes productos en los que el t&eacute;rmino 'Obelix' u 'Ob&eacute;lix' aparec&iacute;a acompa&ntilde;ado del s&iacute;mbolo &reg;, que indica que se trata de una marca registrada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tampoco estaba justificado rechazar las pruebas en las que dicho signo se utilizaba en combinaci&oacute;n con el signo Ast&eacute;rix. En efecto, esta asociaci&oacute;n no impide determinar que el t&eacute;rmino 'Obelix' se percibe de manera individualizada, como una marca distinta, que puede haber adquirido renombre&rdquo;, seg&uacute;n argumenta la sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la EUIPO &ldquo;no valor&oacute; suficientemente el v&iacute;nculo entre las dos marcas en conflicto&rdquo;, cuyas caracter&iacute;sticas pueden llevar al p&uacute;blico a asociar estas y son &ldquo;susceptibles de menoscabar&rdquo; el renombre de la marca anterior. &ldquo;Esta valoraci&oacute;n no puede limitarse, como hizo err&oacute;neamente la EUIPO, a concluir que hay diferencias demasiado importantes entre los productos y servicios en cuesti&oacute;n y que los p&uacute;blicos pertinentes no se solapan&rdquo;, a&ntilde;aden los magistrados. No hay menhir que se le resista a Ob&eacute;lix.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/victoria-pequena-aldea-gala-obelix-no-marca-explosivos_1_13216885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 08:17:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31709bf3-df2f-4244-ac01-66c621d6a784_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142855.jpg" length="553526" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31709bf3-df2f-4244-ac01-66c621d6a784_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142855.jpg" type="image/jpeg" fileSize="553526" width="1467" height="825"/>
      <media:title><![CDATA[Otra victoria para la pequeña aldea gala: Obélix no puede ser una marca de explosivos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31709bf3-df2f-4244-ac01-66c621d6a784_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142855.jpg" width="1467" height="825"/>
      <media:keywords><![CDATA[Propiedad intelectual,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podrás pagar el pan con Mortadelo, Filemón y la Ofelia (pero es mejor coleccionar las monedas)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/podras-pagar-pan-mortadelo-filemon-ofelia-mejor-coleccionar-monedas_1_13213758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ff0bbb2-7d1f-4c60-8004-28b25df2bdd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132809.jpg" width="2845" height="1601" alt="Podrás pagar el pan con Mortadelo, Filemón y la Ofelia (pero es mejor coleccionar las monedas)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque los comercios no están obligados a aceptarlas como medio de pago, esta colección busca rendir tributo al dibujante Francisco Ibáñez y permite apreciar las ilustraciones de sus personajes más famosos</p><p class="subtitle">Ahora vas y lo tuiteas: Clarice Lispector, una maestra de la frase breve que conecta con las nuevas generaciones</p></div><p class="article-text">
        Mortadelo, Filem&oacute;n, la Ofelia o Rompetechos saltan del c&oacute;mic a las monedas. El Gobierno ha anunciado oficialmente el lanzamiento de una serie de monedas de colecci&oacute;n para rendir tributo al dibujante <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ibanez-dibujante-convertia-lectores-amigos_129_10381975.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez</a>. Esta iniciativa busca celebrar el legado de uno de los historietistas m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, coincidiendo con el que habr&iacute;a sido el 90 aniversario de su nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n est&aacute; formada por nueve monedas diferentes que destacan por su colorido y dise&ntilde;o. Todas las piezas tienen un valor facial de 1,5 euros, aunque su prop&oacute;sito no es el de circular de mano en mano en las tiendas. Esto significa que, puesto que tienen curso legal en Espa&ntilde;a y su valor facial est&aacute; reconocido por el Estado, s&iacute; se podr&iacute;a pagar con ellas en tienda, pero los comercios no est&aacute;n obligados a aceptarlas como medio de pago. 
    </p><p class="article-text">
        Esta colecci&oacute;n, pensada para conservarse, la completan nueve monedas diferentes. En una cara de la moneda aparece un autorretrato del propio Ib&aacute;&ntilde;ez con su firma y el nombre de Espa&ntilde;a. En la otra cara de la moneda, representados a todo color sobre un dibujo que imita al c&oacute;mic, sus personajes m&aacute;s ic&oacute;nicos: adem&aacute;s de los inseparables Mortadelo y Filem&oacute;n, la colecci&oacute;n incluye al despistado Rompetechos, al profesor Bacterio, a la secretaria Ofelia, al Superintendente Vicente, al Botones Sacarino y a la pareja de chapuzas Pepe Gotera y Otilio. 
    </p><p class="article-text">
        Las monedas est&aacute;n fabricadas con una base de cobre y cuentan con un recubrimiento de plata de alta pureza. Cada moneda pesa 25,8 gramos y tiene un di&aacute;metro de casi 39 mil&iacute;metros, lo que permite apreciar con gran detalle las ilustraciones de los personajes m&aacute;s famosos de la &ldquo;familia&rdquo; de Ib&aacute;&ntilde;ez. 
    </p><p class="article-text">
        Para los interesados en conseguir este recuerdo, la Real Casa de la Moneda comenzar&aacute; su distribuci&oacute;n oficial durante el segundo cuatrimestre de 2026. El precio de salida para cada una de las monedas ser&aacute; de 23,97 euros, sin incluir el IVA, y podr&aacute;n comprarse tanto de forma individual como en un estuche que re&uacute;na la colecci&oacute;n completa. Se trata de una edici&oacute;n limitada, ya que solo se fabricar&aacute;n un m&aacute;ximo de 10.000 unidades de cada uno de las nueve monedas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/podras-pagar-pan-mortadelo-filemon-ofelia-mejor-coleccionar-monedas_1_13213758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 09:20:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3ff0bbb2-7d1f-4c60-8004-28b25df2bdd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132809.jpg" length="1055247" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3ff0bbb2-7d1f-4c60-8004-28b25df2bdd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132809.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1055247" width="2845" height="1601"/>
      <media:title><![CDATA[Podrás pagar el pan con Mortadelo, Filemón y la Ofelia (pero es mejor coleccionar las monedas)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3ff0bbb2-7d1f-4c60-8004-28b25df2bdd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132809.jpg" width="2845" height="1601"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cómic,Monedas,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un truco vampírico, una ruta al pasado y otros planes culturales para el puente de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/truco-vampirico-ruta-pasado-planes-culturales-puente-mayo_132_13187900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d11aab3-3757-4560-9564-548f0d4ed5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un truco vampírico, una ruta al pasado y otros planes culturales para el puente de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una canción que ahonda en los demonios que pululan por el mundo o una instalación audiovisual basada en la resiliencia de los palestinos encarcelados, entre los planes para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, en la celebraci&oacute;n del Primero de Mayo, se reivindica el derecho a la vivienda, adem&aacute;s de las subidas salariales y un rechazo a la guerra, la cual contribuye al empobrecimiento de los trabajadores. &ldquo;La crisis de la vivienda es el gran coladero por el que se van gran parte de los salarios&rdquo;, advierte mi compa&ntilde;ero&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=af720ceb88&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seraf&iacute; del Arco en su bolet&iacute;n de esta semana</a>, recogiendo la postura de los sindicatos.
    </p><p class="article-text">
        Justo esta semana ha pasado por la reacci&oacute;n&nbsp;Biznaga, que&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=cba8aa9a34&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vino a nuestros encuentros musicales</a>&nbsp;con socias y socios de elDiario.es, para ofrecernos una entrevista y un concierto. Es uno de los grupos que m&aacute;s ha incorporado la lucha por la vivienda tanto en sus canciones como en sus acciones. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge Navarro, bajista y letrista del grupo (y periodista, por cierto; durante un tiempo estuvo colaborando con nosotros)&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7a2ff6e48d&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explic&oacute; tan bien el papel de los m&uacute;sicos</a>&nbsp;que no se sienten ajenos a la vida en sociedad, que quiero recoger aqu&iacute; sus palabras:&nbsp;&ldquo;Tratamos con la m&uacute;sica de participar en esa conversaci&oacute;n social. Eso implica dar r&eacute;plica a lo que se est&aacute; hablando en la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos parece l&oacute;gico y nos parece potente tocar en un balc&oacute;n en un edificio que est&aacute; amenazado porque ha sido comprado por un fondo buitre, como ocurri&oacute;&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=63dd6cf977&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la calle Tribulete en Lavapi&eacute;s</a>. Y creo que nuestras canciones, nuestro discurso, sonando ah&iacute;, de pronto se hacen realidad, baja a la tierra y toman forma de una forma muy potente&rdquo;. &iexcl;Bravo!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_50p_1141983.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_50p_1141983.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_75p_1141983.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_75p_1141983.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_default_1141983.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_default_1141983.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97a473be-484d-4b21-b201-609fe1c5191d_16-9-aspect-ratio_default_1141983.jpg"
                    alt="Biznaga, en su encuentro con socias y socios de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Biznaga, en su encuentro con socias y socios de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De la vivienda salto aqu&iacute; a las ruinas, no s&eacute; qu&eacute; asociaci&oacute;n mental me permite tender el puente [gui&ntilde;o gui&ntilde;o gui&ntilde;o]. Esta semana hemos lanzado un podcast de periodismo narrativo del que estamos muy orgullosos:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ff16bba6a7&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La memoria en ruinas</a>. Si lees habitualmente (seguro que s&iacute;) la secci&oacute;n de Cultura, ya conoces el trabajo de nuestro colaborador Jos&eacute; Mar&iacute;a Sadia.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1c01e40f51&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sus historias</a>&nbsp;sobre c&oacute;mo dejamos derrumbarse nuestro patrimonio arquitect&oacute;nico est&aacute; siempre entre lo m&aacute;s le&iacute;do (<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e8f5a39fd8&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la de esta semana</a>). 
    </p><p class="article-text">
        Nadie como &eacute;l conoce los peligros de no cuidar nuestros templos rom&aacute;nicos, de permitir que claustros acaben desmontados e instalados en el jard&iacute;n de alguien, o en el museo de otro pa&iacute;s, o que murales medievales se pierdan para siempre. Esos reportajes cobran forma ahora de periodismo en audio, un apasionante viaje por Espa&ntilde;a donde Jos&eacute; Mar&iacute;a y Andrea Mor&aacute;n&nbsp;recorren pueblos abandonados, museos, yacimientos o incluso ciudades bajo tierra.
    </p><p class="article-text">
        Comienza la serie con el primer cap&iacute;tulo,&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=67a84cf4ba&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El misterio del claustro de Palam&oacute;s</a>.&nbsp;En 2012, un profesor de historia del arte redescubre un claustro rom&aacute;nico en la finca de un millonario en Girona. &iquest;Se trata de un edificio aut&eacute;ntico o solo es una reproducci&oacute;n moderna? Espero que te guste. Cada semana, un nuevo cap&iacute;tulo. Lo encuentras en todas las plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Si eres de los que te preguntas qu&eacute; ha pasado con Julio Iglesias, quiero contarte que esta semana&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=5d490a73a1&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos recibido una notificaci&oacute;n judicial</a>&nbsp;en la que se nos cita a un acto de conciliaci&oacute;n con su representante legal. Nos piden que nos retractemos de las informaciones que hemos publicado sobre &eacute;l. No lo vamos a hacer. No vamos a rectificar. Nuestro director Ignacio Escolar&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=c3c449d1c4&amp;e=37722151a0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica aqu&iacute; los motivos</a>. El&nbsp;resumen es: porque la informaci&oacute;n que publicamos es rigurosa, contrastada y veraz. Ya puede pedir misa, que dec&iacute;a mi madre. Esta demanda es un paso previo antes de presentar una querella, pero no est&aacute; obligado a hacerlo. Si lo hace, nos defenderemos en los tribunales.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tres c&oacute;mics, por Gerardo Vilches</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ec7ad31c-8a40-4ec3-859e-a4c0946a6de4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Martina y la isla de Jaume Pallard&oacute;' (Salamandra Graphic).&nbsp;</strong>La nueva novela gr&aacute;fica de Pallard&oacute; es un edificio narrativo minuciosamente calculado, un laberinto de historias dentro de historias con ecos del mejor Daniel Clowes en el que seguimos los pasos de Martina, una recepcionista de hotel que trabaja en su primer c&oacute;mic en sus ratos libres, y cuya vida cambiar&aacute; cuando conozca a Sof&iacute;a, una ilustradora de &eacute;xito&hellip; poco antes de que una riada inspirada en la dana de Valencia lo cambie todo. Una lectura que engancha y que se lee del tir&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dcb98a29-e5b0-480c-853c-60f1c915f643_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Saquen sus muertos' de Rayco Pulido (Astiberri).</strong>&nbsp;El Premio Nacional Rayco Pulido vuelve al c&oacute;mic con una adaptaci&oacute;n de la novela&nbsp;<em>Verano de Juan &ldquo;el Chino&rdquo;</em>, del escritor canario Claudio de la Torre. El preciso dibujo de Pulido traza un escenario desolado en un pueblo isle&ntilde;o de mediados del siglo XIX, asolado por una epidemia. La versi&oacute;n de Pulido se presenta como fiel a la original, pero, como ya sucedi&oacute; con&nbsp;<em>Nela</em>&nbsp;&mdash;su adaptaci&oacute;n de la&nbsp;<em>Marianela</em>&nbsp;de P&eacute;rez Gald&oacute;s&mdash;, en esa literalidad encuentra la forma de hablar de nuestro presente, en una historia que no solo recuerda a la pandemia de la COVID-19, sino que explora los l&iacute;mites de la civilizaci&oacute;n y la defensa de los valores que nos hacen humanos frente a la barbarie.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6dfba83c-7535-4e53-b168-6d243fc1fccc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Viene del Este' de Antonio J. Jim&eacute;nez (Blackie Books).</strong>&nbsp;El debut de este autor ha sido una de las sorpresas de estos &uacute;ltimos meses: un c&oacute;mic ambicioso, en lo formal, donde la influencia de Chris Ware es evidente, y en lo tem&aacute;tico, con un crisol de historias cruzadas en una ciudad cualquiera, donde la precariedad y las ansiedades contempor&aacute;neas atenazan a sus habitantes, con el tel&oacute;n de fondo de una guerra que ha estallado en el este. El planteamiento de Jim&eacute;nez sorprende por su madurez, tanto como por su capacidad para capturar la alienaci&oacute;n que provocan la tecnolog&iacute;a que busca engancharnos y el turbocapitalismo m&aacute;s perverso.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><p class="article-text">
        Escuchar canciones nos permite estar en contacto con nuestro yo del pasado o incluso ir conociendo al que ser&aacute; nuestro yo del futuro. Es un ejercicio interesante que se hace cuando alguien se empapa de cualquier forma de arte y revisita un determinado proyecto con el tiempo. En eso consiste el &uacute;ltimo disco de In&eacute;s de Lis, en el que el folk busca combinar pasado, presente y futuro. Una de sus canciones m&aacute;s interesantes puedes encontrarla&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=63f39367b3&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestra playlist</a>, donde est&aacute;n tambi&eacute;n las recomendaciones de las semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Mariposa soy (lofi)' de In&eacute;s de Lis.</strong>&nbsp;&ldquo;Como una gata consentida / Como una perra con bozal&rdquo;. As&iacute; se define esta artista madrile&ntilde;a en uno de los temas del apasionante <em>Time Honey</em>, su nuevo disco. La cantante recurre al folk m&aacute;s cl&aacute;sico para jugar con &eacute;l desde dentro: ya sea agregando interferencias o con voces que se van haciendo notar en segundo plano, In&eacute;s de Lis bebe de lo cl&aacute;sico para modernizarlo. Eso s&iacute;, sin pasarse demasiado y sin asustar a los amantes del folk.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b69490d74&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=1267846198/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=1833327136/transparent=true/" seamless><a href="https://inesdelis.bandcamp.com/album/time-honey">TIME HONEY de Inés de Lis</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Shush' de Tori Amos</strong>. Volviendo al sonido oscuro que caracteriz&oacute; muchos de sus proyectos en los 90, la cantautora estadounidense se sirve del piano y de elementos electr&oacute;nicos para ahondar en los demonios que pululan por el mundo. &ldquo;Las chicas del sur saben lo que significa / Cuando el patriarcado te dice: 'C&aacute;llate ya'&rdquo;, canta Amos en un espectacular inicio para su disco <em>In Times of Dragons</em>.<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=2129068f8a&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-r4orh6GpD0c-6884', 'youtube', 'r4orh6GpD0c', document.getElementById('yt-r4orh6GpD0c-6884'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-r4orh6GpD0c-6884 src="https://www.youtube.com/embed/r4orh6GpD0c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'Target Practice' de My New Band Believe</strong>. El sonido cl&aacute;sico del que se empapa este grupo brit&aacute;nico se torna m&aacute;s inquietante que nunca en esta canci&oacute;n. El narrador se dirige directamente a alguien que mat&oacute; a su t&iacute;o materno y planea su venganza, dejando claro que enviar&aacute; a su v&iacute;ctima lejos para siempre. Pero m&aacute;s all&aacute; de lo que interesante que es la letra, la melod&iacute;a no puede ser m&aacute;s ambiciosa, con un uso exquisito de las cuerdas en su brillante producci&oacute;n. No le quites el ojo de encima a esta banda.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=d75b258675&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=1499951645/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/license_id=5965/tracklist=false/artwork=small/track=2834473607/transparent=true/" seamless><a href="https://mynewbandbelieve.bandcamp.com/album/my-new-band-believe">My New Band Believe de My New Band Believe</a></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/adafc0a8-d748-4653-a1aa-652e94afc939_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Resurrection&#039;, de Bi Gan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Resurrection&#039;, de Bi Gan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'Resurrection'.&nbsp;</strong>La pel&iacute;cula que m&aacute;s me vol&oacute; la cabeza el pasado&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=0a66c5ef50&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>. El director chino Bi Gan revisa los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os de cine y lo remodela mirando hacia el futuro en una pel&iacute;cula &uacute;nica, po&eacute;tica y s&iacute;, rara. No hace falta entender todo, simplemente dejarse llevar por las im&aacute;genes apabullantes que plantea el cineasta. Aunque no todas las historias que la conforman est&aacute;n al mismo nivel, varias de ellas, como el comienzo con ese teatro de sombras y el plano secuencia del fin del milenio en forma de pel&iacute;cula vamp&iacute;rica, son sobresalientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Todo lo que fuimos'.&nbsp;</strong><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=6d4406c94c&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Bardem</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=a527bcf69f&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Ruffalo</a>&nbsp;han sido de los pocos int&eacute;rpretes en Hollywood que se han atrevido a condenar el genocidio e Gaza que ha cometido Israel. Ambos han puesto su nombre como productores ejecutivos de esta pel&iacute;cula palestina que ha escrito y dirigido Cherien Dabis para intentar apoyarla comercialmente. El filme es un emocionante recorrido a varias generaciones familiares a trav&eacute;s de las cuales se cuenta la historia de Palestina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Enzo'.&nbsp;</strong>Laurent Cantet&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=652bb4367d&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; hace dos a&ntilde;os</a>. El director dej&oacute; obras maestras como&nbsp;<em>La clase</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Recursos humanos,&nbsp;</em>y tambi&eacute;n un filme por rodar que se qued&oacute; en un limbo del que lo rescat&oacute; su amigo y colaborador Robin Campillo, con quien hab&iacute;a escrito varias de sus mejores pel&iacute;culas. As&iacute;, Enzo llega como una especie de pel&iacute;cula testamento realizada por alguien que creci&oacute; a la sombra de Cantet. Una historia de descubrimiento sexual y del privilegio que, si bien no quedar&aacute; para el recuerdo como una de las mejores pel&iacute;culas del cineasta, s&iacute; que muestra varias de sus obsesiones.
    </p><h2 class="article-text">Cinco planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/50e906b9-a602-4176-b10c-d88c44dc9bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Collapse&#039; de Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Collapse&#039; de Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Prisioneros del amor. Hasta el sol de la libertad (Barcelona)</strong>. En el MACBA pod&eacute;is visitar esta instalaci&oacute;n audiovisual de los artistas Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme basada en una investigaci&oacute;n reciente sobre la resiliencia de los palestinos encarcelados a trav&eacute;s del canto y la poes&iacute;a. A trav&eacute;s de voces, canciones, sonidos e im&aacute;genes, sus piezas conectan al p&uacute;blico con las vivencias de los protagonistas en un ejercicio art&iacute;stico que busca romper el silencio ante la represi&oacute;n de su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hispania Nostra. 50 a&ntilde;os comprometidos con el patrimonio (Madrid).</strong>&nbsp;El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid acoge esta exposici&oacute;n que propone una reflexi&oacute;n sobre el valor del patrimonio como legado com&uacute;n, herramienta educativa y elemento esencial para comprender nuestro pasado, interpretar el presente y construir el futuro. El recorrido incorpora contenidos audiovisuales e interactivos que invitan al visitante a profundizar en la relaci&oacute;n entre sociedad, cultura e identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fira del Llibre de Val&egrave;ncia.&nbsp;</strong>Este fin de semana arranca la feria del libro en Valencia, que podr&eacute;is disfrutar en los Jardines del Real (Viveros). Entre las presentaciones a las que podr&eacute;is disfrutar de presentaciones de libros como&nbsp;<em>Contra el descontento</em>&nbsp;de Cristina Monge,&nbsp;<em>Incensurable</em>&nbsp;de Luna Miguel o&nbsp;<em>Provida: manifiesto a favor del aborto</em>&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=46095cc0aa&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de nuestra&nbsp;compa&ntilde;era Ana Requena</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Gigante' (Bilbao).&nbsp;</strong>Este fin de semana es vuestra &uacute;ltima oportunidad para ver esta obra en el Teatro Arriaga protagonizada por Josep Maria Pou. Inspirada en hechos reales y ambientada en 1983, arranca con el escritor Roald Dahl revisando las pruebas de su &uacute;ltimo libro antes de entrar a imprenta. Sin embargo, el esc&aacute;ndalo provocado por un art&iacute;culo antisemita que ha publicado recientemente lo ha colocado en el ojo del hurac&aacute;n. En su casa de campo, acompa&ntilde;ado de personas de su entorno privado y editorial, se ver&aacute; obligado a elegir entre disculparse p&uacute;blicamente o mantenerse firme en su postura, poniendo en riesgo su fama y reputaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Aisha No Puede Volar</strong></em><strong>&nbsp;(Madrid).</strong>&nbsp;Los cines&nbsp;<a href="https://yelmocines.es/sinopsis/aisha-no-puede-volar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yelmo Ideal</a>&nbsp;han programado para el pr&oacute;ximo lunes 4 de mayo un pase de la &oacute;pera prima de Morad Mostafa, que contar&aacute; con la presencia de los periodistas expertos en Egipto Francesca Cicardi, compa&ntilde;era de Internacional de elDiario.es, y Francisco Carri&oacute;n. Los especialistas debatir&aacute;n, entre otros temas, sobre el desplazamiento forzado y las tensiones migratorias retratadas en la pel&iacute;cula, a trav&eacute;s de una joven sudanesa en El Cairo.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86fcd3b9-a9ca-428c-b98d-ae51c9683690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cantante escocés Edwyn Collins"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante escocés Edwyn Collins                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Un chico como &eacute;l.&nbsp;</strong>Edwyn Collins, uno de los grandes m&uacute;sicos del indie brit&aacute;nico, cantante de Orange Juice, cuelga las botas. Se despide con una gira por Espa&ntilde;a.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=ab4812c25d&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafa Cervera le ha entrevistado.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Norte&ntilde;a'.&nbsp;</strong>Julieta Venegas ha escrito sus memorias &ldquo;del comienzo&rdquo; y hemos asistido a un reducido encuentro online con medios en la que lo presentaba. Lo ha llamado&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=6e2f557370&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;un ejercicio&rdquo; de sacarse &ldquo;el pudor&rdquo;.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El artesano discreto.&nbsp;</strong>El cineasta Jon&aacute;s Trueba recibe una retrospectiva en el Pompidou y un libro sobre su carrera. Buena ocasi&oacute;n para que Javier Zurro&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=2b2f863300&amp;e=311d75d971" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelva a entrevistarle</a>, que siempre es un placer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/truco-vampirico-ruta-pasado-planes-culturales-puente-mayo_132_13187900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 08:28:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1d11aab3-3757-4560-9564-548f0d4ed5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="301405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1d11aab3-3757-4560-9564-548f0d4ed5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="301405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un truco vampírico, una ruta al pasado y otros planes culturales para el puente de mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1d11aab3-3757-4560-9564-548f0d4ed5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Agenda cultural,Canciones,Planes,Literatura,Libros,Cómic,Música,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Saquen sus muertos’, el cómic que rescata la epidemia de cólera en ‘una isla atlántica’ en el verano de 1851]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/saquen-muertos-comic-rescata-epidemia-colera-isla-atlantica-verano-1851_1_13156674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/802b9733-a126-4e59-8677-1bf20ee64c22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Saquen sus muertos’, el cómic que rescata la epidemia de cólera en ‘una isla atlántica’ en el verano de 1851"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Basado en la novela ‘Verano de Juan "el chino”', esta narración gráfica de Rayco Pulido, Premio Nacional de Cómic en 2017, imprime en imágenes el ambiente que se pudo vivir en una ciudad de muertos apilados y consensos rotos</p><p class="subtitle">La historia del cólera en Gran Canaria muestra la eficacia de las medidas anticovid
</p></div><p class="article-text">
        Hay frases que nunca deber&iacute;an normalizarse ni decirse con desd&eacute;n, pero hay situaciones en la vida, normalmente en las que se juntan todas las penurias, en que se vuelve cotidiano lo tenebroso y lo triste y se une con el propio impulso del mundo y la vida de seguir adelante. Tan tr&aacute;gico como necesario.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Saquen sus muertos</strong></em><em> </em>(Astiberri, 2026) es el t&iacute;tulo de la &uacute;ltima publicaci&oacute;n de <strong>Rayco Pulido</strong>, Premio Nacional del C&oacute;mic 2017, y es una frase que se torn&oacute; cotidiana durante la epidemia de c&oacute;lera que azot&oacute; a <em>una isla del Atl&aacute;ntico</em>, dej&aacute;ndola incomunicada, en el terrible verano de 1851.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La muerte se ceba especialmente en la capital que apilaba sus muertos sin que tuvieran ya acomodo en el cementerio de la ciudad. Basado en los acontecimientos reales durante la epidemia de c&oacute;lera que azot&oacute; la ciudad de <strong>Las Palmas de Gran Canaria</strong> en 1851, el lugar del relato no es necesariamente la ciudad de Las Palmas (o tal vez s&iacute;), pero eso, para el autor del c&oacute;mic y para el de la novela en la que se basa, <em>Verano de Juan el chino, </em>de <strong>Claudio de la Torre</strong>, no es lo m&aacute;s importante para contar una historia que transcurre en un clima apocal&iacute;ptico donde surge, de repente, una din&aacute;mica de convivencia con la muerte, un h&eacute;roe an&oacute;nimo vagabundo y una historia de amor, ya que en palabras de Pulido: &ldquo;Cuando la muerte est&aacute; arrasando tu mundo, enamorarse es un acto de rebeld&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; historia se cuenta en </strong><em><strong>Saquen sus muertos</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la historia de un personaje que se llama Juan, apodado <em>El Chino</em>. Es un personaje an&oacute;nimo, no tiene familia, no tiene pasado, no tiene tierras; un desheredado que vive en un escenario casi apocal&iacute;ptico, un momento especial en una isla atl&aacute;ntica a mitad del siglo XIX, donde una epidemia de peste c&oacute;lera mata a gran parte de la poblaci&oacute;n. Esa isla y ese evento se inspira en una epidemia real que tuvo lugar en Gran Canaria el verano de 1851, enfermedad que en apenas tres meses diezm&oacute; la poblaci&oacute;n de la isla, en el caso de la capital, muri&oacute; el 20% de sus habitantes.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las clases sociales se simplifican a dos, la de los vivos y la de los muertos</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e50a470-b28b-4cb6-afdd-daf771722fdb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese escenario, el que tiene posibles o una finca donde refugiarse, abandona el entorno urbano, y eso gener&oacute; en la ciudad un orden social alternativo, propiciado por ausencia de autoridad que controle a la ciudadan&iacute;a y el devenir de la ciudad. Las clases sociales se simplifican a dos, la de los vivos y la de los muertos. En ese &ldquo;mundo nuevo&rdquo; de supervivencia se desarrolla esta historia. Tanto en novela como en el c&oacute;mic la cr&iacute;tica social tiene un peso espec&iacute;fico, tambi&eacute;n habla sobre la condici&oacute;n humana, c&oacute;mo tendemos a comportarnos ante crisis reales o c&oacute;mo nos comportamos cuando nuestros actos no acarrean consecuencias negativas. Hay bastante misantrop&iacute;a en esta historia pero a&uacute;n as&iacute;, Juan aguanta el tipo e incluso se permite algo de idealismo rom&aacute;ntico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la hora de la creaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; elementos has elegido como artista para contar esta historia, por el hecho de ser concretamente esta historia?; &iquest;Hubo alguna decisi&oacute;n especial en el uso del color, la elecci&oacute;n de unas frases y no otras? &iquest;Alg&uacute;n recurso que como creador hayas empleado por primera vez en </strong><em><strong>Saquen sus muertos</strong></em><strong>?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n inicial era que iba a ser blanco y negro, eso siempre lo tuve claro por el elemento central, que es la muerte y lo que se genera en torno a situaciones de p&aacute;nico colectivo. Habitualmente trabajo en blanco y negro, salvo unos pocos casos el color se limita a un efecto ambiental o decorativo y yo quiero simplificar al m&aacute;ximo mi relaci&oacute;n con el dibujo y tambi&eacute;n con el lector. En este caso, al contrario de lo que suced&iacute;a con mi anterior trabajo, <em>Lamia</em>, la imagen parte desde el blanco, desde la luz y los espacios vac&iacute;os. La historia transcurre en verano y aparte del calor sofocante deb&iacute;a representar el vac&iacute;o propio de los terrenos de median&iacute;as, terrenos bald&iacute;os, p&aacute;ramos,&nbsp;polvo, etc.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/50ba2bad-f209-4197-8bc3-800f09a59e72_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las variables isla y siglo XIX son relevantes porque cerrando el puerto incomunicas a la población</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la presencia del mar es importante, en este caso es una simple l&iacute;nea que transmite la sensaci&oacute;n de horizontalidad a la composici&oacute;n y aporta calma, eso nosotros apenas lo percibimos porque es nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, s&oacute;lo cuando pasamos mucho tiempo fuera, en sitios sin mar, sentimos esa falta. La luz y belleza visual contrasta con la historia, ese contrapunto fue algo buscado, las vi&ntilde;etas apestan a enfermedad y muerte. Tambi&eacute;n el hecho de que haya gran cantidad de escenario rural y natural hace que el dibujo sea tambi&eacute;n m&aacute;s org&aacute;nico, con mucha menos geometr&iacute;a de lo que es habitual en mi trabajo. As&iacute; que por ah&iacute; tambi&eacute;n fue un reto. Y luego la toma de decisiones de lo que se queda y lo que se va, en mi trabajo prima la narraci&oacute;n visual e intento no utilizar textos a menos que sea estrictamente necesario, cuando no puedo transmitir la informaci&oacute;n de otra manera, pero condenso los di&aacute;logos todo lo que puedo intentando no perder el estilo y el tono.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/029401d1-ca4f-4833-b8dd-a6a3ef988b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Presentación, en Casa África, del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presentación, en Casa África, del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Has comentado en la presentaci&oacute;n algo que parece honesto en los tiempos que corren de relato, redes y SEO, que es que en tu proceso de contar la historia, cuando t&uacute; ves que la cosa se sube de emotividad o de drama, t&uacute; mismo la rebajas</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es un poco no recrearse en la emoci&oacute;n y el dolor, en la parte dram&aacute;tica. Usar los personajes para atacar m&aacute;s a la tripa del lector que a su cabeza. Eso es algo que ejecut&eacute; en <em>Nela</em>, mi adaptaci&oacute;n de la <em>Marianela</em> de Gald&oacute;s, un texto que <em>enfri&eacute; </em>mucho, especialmente la parte final. Supongo que tambi&eacute;n tiene que ver con mi car&aacute;cter, m&aacute;s bien seco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb628ed4-dbe3-4d8b-bed2-1bc48df18b4d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñeta del cómic &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando leo c&oacute;mics o libros demasiado emotivos, me desconecto y los abandono, yo hago los libros pensando en m&iacute; como primer lector e intento replicar lo que a m&iacute; me gusta ver en las historias. Adem&aacute;s, a medida que te interesas por los procesos de creaci&oacute;n, las estructuras de las historias y empiezas a releer desde un punto de vista anal&iacute;tico ya no hay vuelta atr&aacute;s, le ves el andamiaje a casi todo, es sencillo encontrar el &ldquo;emoci&oacute;nese aqu&iacute;&rdquo; de muchos autores y autoras e intento huir de eso. Hoy muchos productos de &eacute;xito siguen esta tendencia, yo no vivo del c&oacute;mic, as&iacute; que me puedo permitir andar mi senda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mencionabas al principio que,&nbsp;tal como hizo Claudio de la Torre en la novela, el c&oacute;mic evita nombrar la ciudad real en la que est&aacute;n basadas todas las desgracias. &iquest;Qu&eacute; te resulta a ti interesante del recurso narrativo de la omisi&oacute;n de la ubicaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero respetar al autor del texto original, porque fue su decisi&oacute;n. El localismo hoy es un valor, las historias desde la periferia venden y se protegen. Pero en los setenta supongo que era un lastre. <em>Verano de Juan El chino</em> se publica en la prestigiosa <em>Revista de Occidente</em> que fund&oacute; Ortega y Gasset donde han publicado algunos de los m&aacute;s grandes de las letras hisp&aacute;nicas, esa una editorial ten&iacute;a una buena distribuci&oacute;n en latinoam&eacute;rica e incluso para el caribe, ten&iacute;a vocaci&oacute;n internacional, de manera que intuyo una estrategia para no quedar relegado a las estanter&iacute;as de la secci&oacute;n de literaturas locales.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84f6d00c-b893-4b10-96df-2726705953c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada de &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido. Editorial Astiberri."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de &#039;Saquen sus muertos&#039; de Rayco Pulido. Editorial Astiberri.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n porque creo que a Claudio de la Torre para esta historia le interesan los ingredientes isla, S.XIX y epidemia, no un lugar concreto que lo aleje de la ficci&oacute;n. Lo que necesita es meter a un grupo de personajes en un entorno adecuado para que surjan los conflictos. De hecho, no se document&oacute; demasiado, todo parte de una serie de art&iacute;culos que escribi&oacute; N&eacute;stor &Aacute;lamo para la revista <em>Falange</em> en el 1962, esa fue su inspiraci&oacute;n, una ficci&oacute;n basada en un evento real. Es como una matrioska, una ficci&oacute;n que sale de otra y ahora mi adaptaci&oacute;n es una capa m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Has recreado un universo asfixiante con algunas grietas por las que el lector respira para ir ansioso a la siguiente p&aacute;gina, pero personalmente t&uacute; que tuviste que recrear ese ambiente que el lector percibe as&iacute;, &iquest;qu&eacute; opinas de lo que debieron ser aquellas largas horas de un verano caluroso de epidemia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que se lo puede imaginar cualquiera, la COVID19 no fue nada comparado con esto y mira el caos que gener&oacute;. El c&oacute;lera mata por deshidrataci&oacute;n, mueres por v&oacute;mito y diarrea, sin medicamentos debe ser una muerte horrible. Las variables isla y siglo XIX son relevantes porque cerrando el puerto incomunicas a la poblaci&oacute;n. Sin puerto no hay mercanc&iacute;as, tambi&eacute;n pueblos y municipios estaban cercados para que nadie pudiera entrar ni salir. Esa situaci&oacute;n se prolong&oacute; de junio a febrero, debieron pasar mucha hambre. En mi libro hay una escena de una madre y su hijo cazando palomas y ratas, esa escena es cosa m&iacute;a, no sale en la novela original pero supongo que comer&iacute;an cosas peores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La guinda de esta historia es que tiene tintes de pleito insular&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es un hecho anecd&oacute;tico, algo que encontr&eacute; buscando documentaci&oacute;n anexa para un posible texto que funcionara de ep&iacute;logo, pero que al final descart&eacute;. Esta epidemia aparece como uno de los eventos fundacionales del pleito. Lo dej&eacute; en la presentaci&oacute;n como una curiosidad. Hay un libro del historiador Agust&iacute;n Millares Cantero, <em>Santa Cruz dominadora*</em>, que especifica todos los movimientos que se hicieron para mantener el bloqueo con vistas a quitarle o al menos deteriorar el negocio del puerto de Gran Canaria, que era el gran negocio de las islas. Ese art&iacute;culo defiende que hubo bastante mala fe y que maniobraron para prolongar el bloque m&aacute;s de lo necesario, el &uacute;ltimo muerto es de septiembre y hasta febrero no entr&oacute; un barco al puerto de Las Palmas. Pero bueno, eso lo dejo para investigadores, divulgadores, periodistas e historiadores, lo m&iacute;o es la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        *Millares Cantero, A. (2007). <em>Santa Cruz dominadora: el centralismo interno y la provincia imposible en el XIX canario</em>. Ediciones Idea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gara Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/saquen-muertos-comic-rescata-epidemia-colera-isla-atlantica-verano-1851_1_13156674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/802b9733-a126-4e59-8677-1bf20ee64c22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="141557" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/802b9733-a126-4e59-8677-1bf20ee64c22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="141557" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Saquen sus muertos’, el cómic que rescata la epidemia de cólera en ‘una isla atlántica’ en el verano de 1851]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/802b9733-a126-4e59-8677-1bf20ee64c22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Cólera,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radiografía del mundo del cómic: la precariedad crónica de los artistas de la viñeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/radiografia-mundo-comic-precariedad-cronica-artistas-vineta_1_13073305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb8b6d9f-2baa-489c-8e8c-311a7aa2a807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Radiografía del mundo del cómic: la precariedad crónica de los artistas de la viñeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras proliferan los festivales dedicados al género, son muy pocos los creadores que pueden permitirse vivir con cierta holgura gracias a sus lápices, ya que "el eslabón más importante del sector es el más débil"</p><p class="subtitle">El cómic andaluz que recuerda a los maestros voluntarios que llevaron la cultura a la España rural de la República
</p></div><p class="article-text">
        Resulta parad&oacute;jico que, mientras que el mundo del c&oacute;mic celebra una nueva Edad de Oro en la que se publica m&aacute;s que nunca y los festivales dedicados al g&eacute;nero proliferan por doquier, la precaria situaci&oacute;n de los creadores sea un secreto a voces. Son muy pocos quienes pueden permitirse vivir con cierta holgura gracias a sus l&aacute;pices, mientras que la inmensa mayor&iacute;a se afana en abrirse un hueco en el mercado esperando un milagro &ndash;casi siempre en forma de editor extranjero&ndash; que rara vez llega.
    </p><p class="article-text">
        Incluso todo un premio Nacional de C&oacute;mic como Candela Sierra (Ronda, 1990) reconoce que &ldquo;es un medio muy complicado, muy poquita gente vive de c&oacute;mic en nuestro pa&iacute;s. Yo ahora estoy viviendo un momento muy bueno con el premio, pero lo normal es que mucha gente lo combine con otros trabajos. Por ejemplo, yo doy clases y hago ilustraci&oacute;n tambi&eacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una combinaci&oacute;n que, por natural que suene, a la autora de la aclamada <em>Lo sabes aunque no te lo he dicho</em> le sigue sonando rara, &ldquo;porque cuando haces un libro de c&oacute;mic y te das a conocer, empiezan a pedirte ilustraciones, pero en realidad son dos lenguajes distintos. Por un primer libro que te ha podido llevar un a&ntilde;o de trabajo, si tienes suerte, te pagan unos mil euros, mientras que por ilustrar en una revista o hacer una portada te pagan 300, 400, 500&hellip; Y lo haces en una semana como mucho&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Magros anticipos</h2><p class="article-text">
        Para los artistas de c&oacute;mic, algunos de los cuales pasaron recientemente por Sevilla en el <a href="https://www.hispacomic.eu/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Festival Hispac&oacute;mic</a>, los ingresos principales proceden de los anticipos que cobran por las obras publicadas, que suelen ser de un 50% de su porcentaje sobre la tirada. Pero es dif&iacute;cil que estas tiradas sean muy copiosas, de modo que deben confiarse al incierto goteo de los royalties que se van liquidando anualmente. 
    </p><p class="article-text">
        Para un compa&ntilde;ero y paisano de Candela Sierra como Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a, dibujante de larga trayectoria con t&iacute;tulos como Las aventuras de Joselito, La muerte de Guernica, Franco o Soldados de Salamina, &ldquo;es muy complicado para un autor, tirando solo de los anticipos &mdash;incluso si son de obras por encargo&mdash;, que le salgan las cuentas para poder vivir, comer y todo eso. Yo por suerte tengo un par de libros m&iacute;os que se han vendido muy bien y eso me permite que me salgan las cuentas cada a&ntilde;o con los royalties que voy recibiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El c&oacute;mic de la Guerra Civil espa&ntilde;ola y el de <em>La muerte de Guernica</em>, son los que mejor me han funcionado y siguen aport&aacute;ndome derechos de autor desde que se publicaron. El resto no se han vendido todo lo bien que yo hubiera querido. Y sobre todo las obras m&aacute;s personales, que encima son con las que has cobrado menos anticipo, son las m&aacute;s complicadas en ese sentido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Encargos y proyectos propios</h2><p class="article-text">
        Esto plantea otro dilema en los profesionales del dibujo: &iquest;Se debe aceptar encargos, aunque no resulten muy interesantes, o apostar por proyectos personales? &ldquo;Lo m&aacute;s sensato es compaginar ambas cosas&rdquo;, dice Garc&iacute;a. &ldquo;Si tiras solo de proyectos propios, tienes que contar con que cada obra que publiques se vaya a vender muy bien. &rdquo;Yo, cuando acabe lo pr&oacute;ximo que estoy preparando, ya ver&eacute;. Igual me planteo hacer una oposici&oacute;n o algo y publicar un libro cada cinco o seis a&ntilde;os. Creo que siempre voy a seguir haciendo c&oacute;mic, pero quiz&aacute; a otro ritmo y no dentro de un mecanismo industrial, porque tampoco me interesa. Algunos proyectos s&iacute; me llenan, pero la mayor&iacute;a no me aportan demasiado. Y para eso prefiero buscar otro trabajo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta decisi&oacute;n pesa tambi&eacute;n la situaci&oacute;n fiscal de estos trabajadores, con una alta discontinuidad de ingresos. &ldquo;Cuando estoy preparando un libro me doy de baja de aut&oacute;nomo, porque hasta que no lo termino no cobro el resto del anticipo. Cobras una parte al principio y otra al final, y entre medias, a no ser que tengas muchos trabajos seguidos, no tiene mucho sentido estar pagando m&aacute;s de 300 euros al mes de aut&oacute;nomo. Otro empe&ntilde;o que tenemos muchos es publicar en revistas como <em>El Jueves</em>, una publicaci&oacute;n peri&oacute;dica que te garantice un m&iacute;nimo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las editoriales no son ajenas a estas circunstancias. Daniel D&iacute;ez, responsable de Cartem C&oacute;mics, con sede en Salamanca, comentaba tras una mesa redonda sobre propiedad intelectual que &ldquo;la conclusi&oacute;n a la que llegamos es que el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la cadena, en cualquier sistema &mdash;japon&eacute;s, americano o europeo&mdash;, es el autor. A nivel de protecci&oacute;n de derechos, pero tambi&eacute;n a nivel econ&oacute;mico y patrimonial&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La salida exterior</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Pero claro&rdquo;, agrega, &ldquo;al final no deja de ser una industria, y como todas tiene que ser rentable. En Espa&ntilde;a lo habitual es pagar un adelanto de royalties entre el 8 y el 10 %. En casos excepcionales a lo mejor se puede negociar algo m&aacute;s. Pero es raro pagar por producciones como se paga en Estados Unidos. La diferencia es que all&iacute; es <em>work for hire</em>, es decir, obra por encargo: te pago y en general no reclamas nada m&aacute;s, aunque luego haya excepciones. Aqu&iacute;, en cambio, la gente sigue ganando derechos de autor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de Cartem C&oacute;mics, &ldquo;nosotros siempre hemos tenido claro, desde que empezamos, que primero hay que vender esos derechos fuera&rdquo;, asevera el editor. &ldquo;En algunos casos, cuando firmamos el contrato, el adelanto no solo incluye la parte espa&ntilde;ola, sino tambi&eacute;n lo que podamos vender en otros pa&iacute;ses. Pero para eso el autor tiene que ser exportable y tener mercado fuera. No es f&aacute;cil, porque se produce mucho. Al final de lo que se trata es de tener paciencia, de empezar a publicar y de compaginar varios proyectos con cobros de royalties de obras anteriores que vayan arrastrando y complementen de alguna manera lo que est&aacute;s haciendo ahora con lo que hiciste en el pasado, y que eso no pare&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La otra alternativa, que no es la m&aacute;s agradable, es buscar trabajo fuera&rdquo;, prosigue D&iacute;ez. &ldquo;Pero nadie quiere eso; lo que queremos es fomentar una industria local. De hecho, los franceses pagan buenos adelantos porque en esos adelantos incluyen lo que van a vender en otros pa&iacute;ses. Pero ellos son capaces de vender a 20 o 30 pa&iacute;ses. Yo he visto obras de Gl&eacute;nat o de Dargaud que las han vendido a m&aacute;s de veinte pa&iacute;ses. Nosotros no somos capaces de vender a tantos. La l&iacute;nea de trabajo en la que creo que hay que avanzar es que los editores espa&ntilde;oles seamos cada vez m&aacute;s vendedores de derechos y generemos nuevos recursos. Y no hablo solo de derechos literarios &mdash;es decir, de traducciones a otras editoriales extranjeras&mdash;, sino tambi&eacute;n de lo transmedia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El futuro, concluye D&iacute;ez, tambi&eacute;n est&aacute; ah&iacute;: &ldquo;ser capaces de tener una interlocuci&oacute;n fluida, como intentamos hacer nosotros, con sectores como los videojuegos, las series o las pel&iacute;culas. Tambi&eacute;n con juegos de rol o juegos de mesa, para que todo eso vaya generando ingresos que permitan a los autores puedan vivir lo m&aacute;s dignamente posible&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Carpanta como espejo</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estas fuentes, los anticipos que se manejan en el c&oacute;mic espa&ntilde;ol oscilan entre los 2.000 y 3.000 euros, una cantidad escasa para los meses de trabajo que suele suponer cualquier proyecto. Entre los nombres consagrados se pueden llegar a alcanzar los 10.000, pero solo cuando hay altas expectativas de ventas y una clara opci&oacute;n de llegar a mercados for&aacute;neos. Pero incluso en Francia, considerada La Meca de los dibujantes europeos, hay muchos que se aprietan el cintur&oacute;n: seg&uacute;n Fran&ccedil;ois Poudevigne, programador del BD Colomiers &ndash;el tercer festival de Francia tras Angoulema y Saint-Malo&ndash; ofreci&oacute; datos asombrosos: en el pa&iacute;s vecino, el 40 por ciento de los autores vive en riesgo de pobreza, y en el caso de las mujeres la cifra se eleva al 65 por cierto.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama Hispac&oacute;mic 2026 acogi&oacute; tambi&eacute;n la entrega del primer premio Carpanta como homenaje al popular personaje de Escobar, &ldquo;ic&oacute;nica figura de la resistencia y la supervivencia ante la precariedad, valores que tambi&eacute;n pretende destacar este premio&rdquo;, seg&uacute;n explica su promotor, el dise&ntilde;ador, editor y agitador cultural Rafael Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n de este galard&oacute;n ha reca&iacute;do sobre el veterano dibujante gaditano Ricardo Olivera, Fritz, para quien &ldquo;la percepci&oacute;n de los lectores acerca de este mundo de la vi&ntilde;eta es muy distinta de la que vivimos los creadores&rdquo;, explica. &ldquo;Creo que una de las claves es que las tiradas son muy cortas, de manera que los porcentajes que nos llegan de estas son muy escasos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Pico y pala</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Publicar no es dif&iacute;cil, dif&iacute;cil es que te compense m&iacute;nimamente&rdquo;, comenta el autor de t&iacute;tulos como <em>Las criaturas de la tierra incierta </em>o <em>El caballero del Santo Sepulcro. </em>Hay quien piensa que en Espa&ntilde;a no hay editores, sino publicadores, que te adelantan el 50 por ciento de la tirada&hellip; Y a menudo esta ni siquiera llega a venderse. Apenas promocionan lo que ellos mismos publican, y cuando tu libro deja de ser novedad se desinteresan y se vuelcan en los que s&iacute; lo son. Yo he llegado a plantearme la autoedici&oacute;n, porque al final quien mueve mis libros acabo siendo yo, yendo de festival en festival&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a estrellas como Kim, Keko o Miguelanxo Prado, por los espacios de Hispac&oacute;mic se dejaban ver muchos j&oacute;venes que aspiran a darse a conocer, pero para los cuales el futuro es incierto. &ldquo;El mensaje para los artistas nuevos, los que aspiran a entrar en el mercado, ser&iacute;a paciencia y&hellip; pico y pala&rdquo;, asevera el editor Daniel D&iacute;ez. &ldquo;Al principio hay que hacerse un nombre, hay que ir publicando poco a poco, sacar cosas y que la gente te conozca. Hay autores que quieren llegar y besar el santo, y sin haber publicado aqu&iacute; publicar directamente en Francia. Los hay, pero es muy dif&iacute;cil. O en Estados Unidos, donde es verdad que se gana m&aacute;s, pero tambi&eacute;n es muy complicado entrar y a lo mejor pueden pasar a&ntilde;os hasta conseguirlo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/radiografia-mundo-comic-precariedad-cronica-artistas-vineta_1_13073305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 04:02:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb8b6d9f-2baa-489c-8e8c-311a7aa2a807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="186097" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb8b6d9f-2baa-489c-8e8c-311a7aa2a807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="186097" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Radiografía del mundo del cómic: la precariedad crónica de los artistas de la viñeta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb8b6d9f-2baa-489c-8e8c-311a7aa2a807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Viñetas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El festival ‘Oh! Comics Fest’ llega a Logroño del 22 y 23 de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/festival-oh-comics-fest-llega-logrono-22-23-mayo_1_13141392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46746fb4-8a96-4c03-aad1-15a610dd2f64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El festival ‘Oh! Comics Fest’ llega a Logroño del 22 y 23 de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Gota de Leche acogerá esta primera edición dedicada al cómic alternativo y al fanzine, con talleres, encuentros con autores y una exposición sobre los 35 años del fanzine riojano "La ratilla"

</p><p class="subtitle">La Biblioteca de La Rioja ya tiene un nuevo espacio dedicado al cómic
</p></div><p class="article-text">
        Logro&ntilde;o suma una nueva propuesta cultural dirigida a la juventud con la llegada de la primera edici&oacute;n de &lsquo;Oh! Comics Fest Logro&ntilde;o&rsquo;, el festival de c&oacute;mic alternativo y fanzines que se celebrar&aacute; los d&iacute;as 22 y 23 de mayo en La Gota de Leche, con entrada y actividades gratuitas hasta completar aforo.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa ha sido presentada por la concejala de Infancia y Juventud, Laura L&aacute;zaro, quien ha estado acompa&ntilde;ada por el director de &lsquo;Oh! Comics Fest&rsquo;, Jos&eacute; &ldquo;Bouman&rdquo; Mart&iacute;nez; el coordinador de &lsquo;Oh! Comics Fest Logro&ntilde;o&rsquo;, Alfonso Sevilla, el autor del cartel el artista riojano, Fran P. Lobato, y el comisario exposici&oacute;n &lsquo;35 a&ntilde;os del fanzine La ratilla. La eclosi&oacute;n del underground riojano&rsquo;, Enrique Cabez&oacute;n &ldquo;Kabe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apostamos por propuestas que conecten con las inquietudes de nuestros j&oacute;venes y fomenten su creatividad. Este festival nace con la vocaci&oacute;n de ser un punto de encuentro para artistas, creadores y p&uacute;blico, y de situar a Logro&ntilde;o en el mapa del c&oacute;mic independiente. Es una propuesta muy completa que refuerza nuestro compromiso con una cultura accesible, diversa y pensada para todas las edades&rdquo; ha se&ntilde;alado L&aacute;zaro.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Barcelona en 2018, &lsquo;Oh! Comics Fest&rsquo; se ha consolidado como un espacio de referencia para artistas, editoriales independientes y p&uacute;blico interesado en la creaci&oacute;n gr&aacute;fica contempor&aacute;nea. En 2026 inicia su andadura en Logro&ntilde;o con una primera edici&oacute;n que aspira a consolidarse en el calendario cultural de la ciudad y que est&aacute; organizado por la Asociaci&oacute;n Cultural Amigos Raros.
    </p><p class="article-text">
        La concejala ha subrayado el valor educativo y participativo del festival y ha se&ntilde;alado: &ldquo;El c&oacute;mic y el fanzine son herramientas muy potentes para la expresi&oacute;n, la reflexi&oacute;n y el aprendizaje. Queremos que este festival sea tambi&eacute;n un espacio donde la juventud pueda descubrir nuevas formas de narrar y de contar su realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laura L&aacute;zaro ha destacado que su objetivo es que &ldquo;este festival crezca y se consolide como una cita anual&rdquo;. &ldquo;Queremos que Logro&ntilde;o sea un referente en el &aacute;mbito del c&oacute;mic alternativo y la autoedici&oacute;n, y este es un primer paso muy importante para conseguirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la edil ha subrayado que este viernes, 17 de abril, a las 19:00 horas, se ha organizado en La Gota de Leche un foro de j&oacute;venes ilustradores &lsquo;Encuentros ilustrados&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un cartel con sello local</strong></h2><p class="article-text">
        El compromiso con los artistas locales se refleja desde el propio cartel del evento, realizado por el autor riojano Fran P. Lobato. La imagen presenta una ciudad convertida en p&aacute;gina de c&oacute;mic, con un elefante que recorre un camino como met&aacute;fora de exploraci&oacute;n cultural y creativa.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la concejala de Infancia y Juventud ha querido poner en valor esta elecci&oacute;n y ha destacado que &ldquo;contar con talento local como el de Fran P. Lobato es fundamental. Queremos visibilizar a nuestros creadores y darles el protagonismo que merecen dentro de iniciativas como esta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El artista, con una destacada trayectoria que se enfoca hacia el cartoon, buscando siempre expresividad y dinamismo, participar&aacute; adem&aacute;s en un encuentro con el p&uacute;blico el s&aacute;bado 23 de mayo a las 18:00 horas, dentro de la programaci&oacute;n del propio festival.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un completo programa de actividades</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los ejes del festival ser&aacute; la exposici&oacute;n &lsquo;35 a&ntilde;os del fanzine &lsquo;La ratilla&rsquo;. La eclosi&oacute;n del underground riojano&rsquo;, comisariada por Enrique Cabez&oacute;n, que recorre la historia y el legado de esta publicaci&oacute;n clave en la cultura de nuestra ciudad. El viernes, a las 19:30 horas, tendr&aacute; lugar una mesa redonda con motivo de su 35 aniversario.
    </p><p class="article-text">
        El programa incluir&aacute; tambi&eacute;n una muestra de fanzines educativos desarrollados en el &aacute;mbito escolar en el IES Profesor Julio P&eacute;rez de Madrid. Esta iniciativa utiliza el fanzine y el c&oacute;mic como herramienta did&aacute;ctica creando materiales, explorando recursos narrativos y experimentando con elementos como la pareidolia.
    </p><p class="article-text">
        En &lsquo;Oh! Comics Fest Logro&ntilde;o 2026&rsquo; destaca la participaci&oacute;n de Ra&uacute;l Guti&eacute;rrez, redactor especializado de Zona Negativa, quien ofrecer&aacute; una charla centrada en la figura de Mike Mignola, analizando su trayectoria y la creaci&oacute;n de su universo propio con Hellboy dentro del mercado estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el evento acoger&aacute; un encuentro con el autor de c&oacute;mic alternativo Josas Ari&ntilde;o que presentar&aacute; su nuevo trabajo &lsquo;Coj&oacute;n de Viejo&rsquo;. Como parte de su identidad, el festival vuelve a apostar por los podcasts en vivo&nbsp;con la grabaci&oacute;n en directo de ElFinFangFoom,&nbsp;que reunir&aacute; a todo su equipo el s&aacute;bado por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        El programa incluye el taller &lsquo;C&oacute;mo traducir una historia a vi&ntilde;etas&rsquo;, impartido por C&eacute;sar Herc&eacute;, as&iacute; como una actividad dirigida al p&uacute;blico infantil organizada por la revista Adoqu&iacute;n, en la que los m&aacute;s peque&ntilde;os podr&aacute;n crear sus propios mini c&oacute;mics.
    </p><p class="article-text">
        Entre las actividades m&aacute;s representativas destaca el Drink &amp; Draw, que se celebrar&aacute; el s&aacute;bado por la tarde en colaboraci&oacute;n con Bodegas O&ntilde;al&nbsp;en el espacio Stereo Rock and Roll, con la participaci&oacute;n del artista Pedro Espinosa&nbsp;(Logro&ntilde;o, 1958).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/festival-oh-comics-fest-llega-logrono-22-23-mayo_1_13141392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 11:06:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46746fb4-8a96-4c03-aad1-15a610dd2f64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="292638" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46746fb4-8a96-4c03-aad1-15a610dd2f64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="292638" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El festival ‘Oh! Comics Fest’ llega a Logroño del 22 y 23 de mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46746fb4-8a96-4c03-aad1-15a610dd2f64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Festivales,Cultura,Logroño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El diari de Guillem’: la novela gráfica que humaniza el mito antifascista de Guillem Agulló]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diari-guillem-novela-grafica-humaniza-mito-antifascista-guillem-agullo_1_13134481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ac3f3e-8cc6-47d5-8383-a965a6a30505_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El diari de Guillem’: la novela gráfica que humaniza el mito antifascista de Guillem Agulló"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Sembra Llibres publica esta obra de Cèsar Martí i Daniel Olmo que rescata la vivencia personal del joven de Burjassot en el 33 cumpleaños de su asesinato a manos de activistas de extrema derecha</p><p class="subtitle">Compromís exige que los asesinados por la extrema derecha sean reconocidos formalmente como víctimas de terrorismo
</p></div><p class="article-text">
        Hoy, 11 de abril, el Pa&iacute;s Valenciano conmemora el trig&eacute;simo tercer aniversario del asesinato de Guillem Agull&oacute; i Salvador, un crimen perpetrado por un grupo de neonazis en 1993 que marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la conciencia pol&iacute;tica de toda una generaci&oacute;n. En esta fecha de recuerdo y reivindicaci&oacute;n, la memoria del joven militante se reaviva con el lanzamiento de la novela gr&aacute;fica El diari de Guillem (Sembra Llibres), una obra que pretende ir m&aacute;s all&aacute; del icono pol&iacute;tico para redescubrir la persona que hab&iacute;a detr&aacute;s del s&iacute;mbolo.
    </p><p class="article-text">
        La obra, que estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as a partir del pr&oacute;ximo 15 de abril, es fruto del trabajo conjunto del guionista C&egrave;sar Mart&iacute; y el ilustrador Daniel Olmo. La trama se articula a trav&eacute;s de la voz de Betlem Agull&oacute;, hermana de Guillem, que en la actualidad descubre un diario oculto de su hermano. A partir de estas p&aacute;ginas, el c&oacute;mic sumerge al lector en la Val&egrave;ncia vibrante y peligrosa de los a&ntilde;os ochenta y noventa, retratando la evoluci&oacute;n de un joven apasionado por el deporte, la m&uacute;sica y las subculturas de calle, hasta su toma de conciencia ante las agresiones del fascismo impune.
    </p><p class="article-text">
        Los autores han tenido el visto bueno y el acompa&ntilde;amiento constante de la familia Agull&oacute; i Salvador para tejer este relato que bascula entre la realidad y la ficci&oacute;n. Seg&uacute;n explican Mart&iacute; y Olmo, la creaci&oacute;n de este c&oacute;mic respond&iacute;a a una pulsi&oacute;n social: &ldquo;Era como una necesidad en estos tiempos, quer&iacute;amos hacer una cosa propia&rdquo;. Con esta aproximaci&oacute;n, el objetivo era claro: &ldquo;Todo el que se hab&iacute;a hecho era del post-asesinato, quer&iacute;amos hacer una obra que aproximara a la faceta m&aacute;s humana de Guillem&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Humanizar el s&iacute;mbolo ante la ofensiva reaccionaria</h2><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de este c&oacute;mic llega en un momento de especial tensi&oacute;n pol&iacute;tica, marcado por la entrada de la extrema derecha en las instituciones valencianas y gestos como la eliminaci&oacute;n del premio contra los delitos de odio que llevaba el nombre de Guillem Agull&oacute;. Para los autores, esta situaci&oacute;n hace que la memoria de Guillem sea m&aacute;s necesaria que nunca: &ldquo;Todos los que estamos preocupados por el auge de la extrema derecha sabemos que la figura de Guillem Agull&oacute; est&aacute; m&aacute;s en vigor que nunca&rdquo;, se&ntilde;alan, y advierten que &ldquo;no quer&iacute;amos perder el s&iacute;mbolo, pero s&iacute; humanizarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra tambi&eacute;n dedica espacio a recordar a otras v&iacute;ctimas del fascismo a menudo silenciadas, como Davide (David &Agrave;ngel Ribalta), amigo de Agull&oacute; asesinado pocos meses despu&eacute;s, o Carlos Javier Palomino, fallecido en Madrid en 2007. La elecci&oacute;n del formato c&oacute;mic, un g&eacute;nero en pleno auge y cada vez m&aacute;s valorado, busca conectar especialmente con el p&uacute;blico joven para contrarrestar unos discursos de odio que, seg&uacute;n los autores, se est&aacute;n normalizando en las redes sociales y las instituciones, como por ejemplo eliminando el premio de Les Corts contra el odio que llevaba el nombre de Guillem Agull&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Una visi&oacute;n integral del caso: la investigaci&oacute;n de Rafa Xamb&oacute;</h2><p class="article-text">
        Este esfuerzo para mantener viva la dignidad y la memoria coincide con la publicaci&oacute;n reciente del libro de Rafa Xamb&oacute;, <em>Guillem Agull&oacute;. L&rsquo;operaci&oacute; medi&agrave;tica i judicial darrere del crim feixista</em> (<em>Guillem Agull&oacute;. La operaci&oacute;n medi&aacute;tica y judicial tras el crimen fascista</em>). En esta obra, Xamb&oacute; disecciona meticulosamente como se construy&oacute; el relato oficial para despolitizar el asesinato y presentarlo como una simple pelea entre bandas juveniles, evidenciando la connivencia de estructuras judiciales y medi&aacute;ticas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el c&oacute;mic de Sembra Llibres como la investigaci&oacute;n de Xamb&oacute; conforman un frente cultural necesario en palabras de C&egrave;sar Mart&iacute;, que entiende la cultura como una &ldquo;herramienta de construcci&oacute;n masiva&rdquo; ante la intolerancia. Treinta y tres a&ntilde;os despu&eacute;s, la figura de Guillem Agull&oacute; contin&uacute;a siendo el eje central de la lucha antifascista en el Pa&iacute;s Valenciano, recordando que, a pesar de los intentos de borrar su legado, su nombre contin&uacute;a vinculado a la libertad y la ternura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Cuquerella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diari-guillem-novela-grafica-humaniza-mito-antifascista-guillem-agullo_1_13134481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70ac3f3e-8cc6-47d5-8383-a965a6a30505_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185416" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70ac3f3e-8cc6-47d5-8383-a965a6a30505_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185416" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘El diari de Guillem’: la novela gráfica que humaniza el mito antifascista de Guillem Agulló]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70ac3f3e-8cc6-47d5-8383-a965a6a30505_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Antifascismo,Guillem Agulló,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las "grandes carencias de la Educación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/historia-tinta-entra-comics-rellenan-grandes-carencias-educacion_1_13112556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/578cbbd3-713f-4d10-bf9f-4f4f5acddf24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las &quot;grandes carencias de la Educación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Julián Casanova, experto en la Guerra Civil y el franquismo, se pasa a la novela gráfica con 'España partida en dos'</p><p class="subtitle">Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: “Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto”
</p></div><p class="article-text">
        Sortear los vericuetos del ensayo para adaptar al c&oacute;mic las investigaciones m&aacute;s avanzadas en torno a la memoria hist&oacute;rica es una empresa en la que cada vez se embarcan m&aacute;s historiadores y dibujantes. Tras el bum de la novela gr&aacute;fica surgido hace ya a&ntilde;os y mantenido en el tiempo, algunos sellos editoriales apuestan por esta amalgama de plumas y pinceles, de texto y de dibujo, para acercar al p&uacute;blico general la historia m&aacute;s reciente de Espa&ntilde;a con un acierto que ya se ha materializado en numerosas traducciones. Este binomio entre historiadores y artistas nos deja un nuevo trabajo: <em>Espa&ntilde;a partida en dos</em> (Cr&iacute;tica y Planeta C&oacute;mic), escrita por Juli&aacute;n Casanova, guionizada por Miguel Casanova e ilustrada por Carlos Esquembre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/julian-casanova-franco-tuvo-carisma-hitler-mussolini_128_12067088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juli&aacute;n Casanova</a> es catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad de Zaragoza (Unizar), adem&aacute;s de uno de los investigadores m&aacute;s reconocidos a nivel internacional sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola. El t&iacute;tulo que ahora presenta fue un encargo original orientado a la audiencia anglosajona que vio la luz en 2013. M&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, los trazos de Esquembre han dibujado esta peque&ntilde;a aproximaci&oacute;n para entender la contienda que marc&oacute; el devenir espa&ntilde;ol durante el siglo XX: &ldquo;He visto muchos c&oacute;mics en los que el guionista resum&iacute;a el libro con vi&ntilde;etas, pero dif&iacute;ciles, con mucho texto. Por eso me gusta tanto la versi&oacute;n de Miguel, m&aacute;s parecida a un guion cinematogr&aacute;fico&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere al trabajo desempe&ntilde;ado por su hijo, clave para que el t&iacute;tulo tenga cabida en las aulas de bachillerato. &ldquo;Los profesores me dicen que con recursos as&iacute; los estudiantes se interesan m&aacute;s por el tema&rdquo;, a&ntilde;ade. El historiador se muestra &ldquo;contento&rdquo; de haber entrado en este fregado, tal y como lo denomina, sobre todo tras ver el resultado final. &ldquo;Esquembre lo ha hecho genial y ha conseguido que el c&oacute;mic sea una nueva dimensi&oacute;n de mi obra&rdquo;, sostiene Casanova, quien se congratula de que por primera vez en su vida ha podido ver dibujada una de las historias que ha escrito. 
    </p><h2 class="article-text">El c&oacute;mic se hace fuerte en la cultura audiovisual</h2><p class="article-text">
        El propio Esquembre se&ntilde;ala haberse enfrentado a un nuevo reto a la hora de adaptar la investigaci&oacute;n del catedr&aacute;tico de la Unizar. Lejos de otros t&iacute;tulos suyos en Planeta C&oacute;mic como <em>Las tres heridas de Miguel Hern&aacute;ndez</em> (2022), <em>Lorca, un poeta en Nueva York </em>(2023) y <em>Los hermanos Machado </em>(2025), en los que prevalec&iacute;a una ficci&oacute;n proyectada en contextos hist&oacute;ricos altamente documentados, aqu&iacute; el vi&ntilde;etista ha agudizado mucho m&aacute;s el ingenio para respetar el rigor de la obra de Casanova. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/16c3dacb-4627-4123-b949-34e041f5d1cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Por ejemplo, el cap&iacute;tulo dedicado a la importancia de la Iglesia y al anticlericalismo en la Espa&ntilde;a de comienzos de siglo, se ha decantado por contarlo a trav&eacute;s de una ceremonia religiosa mientras no reh&uacute;ye mostrar la violencia que suscit&oacute; el poder lev&iacute;tico en aquellos a&ntilde;os. Miguel Casanova, por su parte, ha creado una dupla sinigual con Esquembre a trav&eacute;s de la utilizaci&oacute;n de s&iacute;mbolos y met&aacute;foras visuales, una constante en los trabajos del ilustrador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en un momento donde la cultura audiovisual est&aacute; muy impuesta, sobre todo entre los j&oacute;venes, a trav&eacute;s de la inmediatez, la imagen, el poder y la fuerza de lo visual, y el c&oacute;mic posee una combinaci&oacute;n de todo ello&rdquo;, considera Esquembre. En cuanto al formato, opina que las novelas gr&aacute;ficas no tienen por qu&eacute; ser la puerta de entrada a otras tem&aacute;ticas: &ldquo;El c&oacute;mic ya tiene inter&eacute;s de por s&iacute; y hay muchos trabajos con una carga intelectual elevad&iacute;sima&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un susto para Preston</h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a conoce bien esto de dibujar novelas relacionadas con la historia. Por sus manos han pasado los l&aacute;pices que han dado forma y color a libros como <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> (2016), <em>La muerte de Guernica</em> (2017) y <em>Franco</em> (2024), todos ellos originales de libros de Paul Preston publicados en Debate, al igual que sucedi&oacute; en 2019 con <em>Soldados de Salamina, </em>adaptaci&oacute;n de la obra de Javier Cercas. &ldquo;Preston estaba muy asustado porque era un hombre completamente ajeno al c&oacute;mic y pensaba que su obra se podr&iacute;a ver trivializada o que sus colegas se podr&iacute;an re&iacute;r de &eacute;l&rdquo;, introduce.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso sucedi&oacute;. &ldquo;Sacar el primer libro suyo como novela gr&aacute;fica fue muy oportuno, sobre todo sabiendo las grandes carencias que existen en la educaci&oacute;n a la hora de explicar a los j&oacute;venes qu&eacute; fue y lo que supuso la Guerra Civil&rdquo;, se explaya el dibujante. En este caso, Garc&iacute;a tambi&eacute;n es autor del guion: &ldquo;Ha sido una labor de s&iacute;ntesis bastante grande. Mi principal intenci&oacute;n era aportar claridad y amenidad a toda la densidad informativa que hay en esos libros&rdquo;, admite.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84ba91ea-2a64-40c2-a403-ada392d9051e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Páginas de la versión en novela gráfica del &#039;Franco&#039; de Paul Preston"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Páginas de la versión en novela gráfica del &#039;Franco&#039; de Paul Preston                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El encargo de dibujar varias obras escritas como ensayos y narrativa le lleg&oacute; de forma inesperada. Sin embargo, se vio inmerso en el proyecto desde el primer momento. &ldquo;Cuando se trata la Guerra Civil en el c&oacute;mic, muchas veces se hace a partir de historias peque&ntilde;as, particulares, pero no desde la complejidad de los grandes temas. Fue una responsabilidad muy grande elegir bien qu&eacute; dejar fuera para no recargar la obra y que fuera amena su lectura&rdquo;, desarrolla antes de asegurar que ya trabaja en una nueva adaptaci&oacute;n de un escrito de Preston.
    </p><p class="article-text">
        Novela gr&aacute;fica y memoria hist&oacute;rica hace a&ntilde;os que no se entienden sin un nombre propio: Paco Roca. Autor de c&oacute;mics como <em>El invierno del dibujante</em> (2010) y <em>Los surcos del azar</em> (2013), publicadas con la editorial Astiberri, su &uacute;ltimo gran trabajo ha sido <em>El abismo del olvido</em> (2023), escrito junto al periodista Rodrigo Terrasa y donde cuenta la historia de Leoncio Bad&iacute;a, conocido como el enterrador de Paterna. &ldquo;Quer&iacute;a algo a medio camino entre el reportaje period&iacute;stico, la ficci&oacute;n narrativa y la dramatizaci&oacute;n de los hechos, por eso fue ideal contar con Rodrigo&rdquo;, introduce.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fb3d8b2b-10d0-46ab-9e33-b16c3012c3e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñetas de &#039;Los surcos del azar&#039;, de Paco Roca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñetas de &#039;Los surcos del azar&#039;, de Paco Roca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n Premio Nacional del C&oacute;mic de Espa&ntilde;a en 2008 por <em>Arrugas </em>reconoce que &ldquo;es toda una suerte&rdquo; para los autores poderse salir de la industria habitual que siempre acompa&ntilde;&oacute; al c&oacute;mic, con sus entregas seriadas, trazo determinado y personajes muy marcados: &ldquo;Poder hacer novela gr&aacute;fica es una libertad que apareci&oacute; casi al mismo tiempo que se recuper&oacute; la memoria hist&oacute;rica con la ley de 2007. Por fin, el medio ahora permit&iacute;a contar esas historias con mayor extensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El c&oacute;mic crea la memoria visual que falta</h2><p class="article-text">
        Bajo su perspectiva, la novela gr&aacute;fica aporta un resorte perdido en la historia de Espa&ntilde;a: la memoria visual. Para Roca, este es &ldquo;uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos con todo el revisionismo y el blanqueamiento continuo de la dictadura&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Al no tener im&aacute;genes, y solo el testimonio y trabajo de los investigadores, no podemos &lsquo;ver&rsquo; el horror que supuso la represi&oacute;n durante la posguerra&rdquo;. No se equivoca. Por algo los aliados se esmeraron en documentar la situaci&oacute;n de los campos de exterminio nazi a medida que los liberaban. 
    </p><p class="article-text">
        Convertir un sentimiento abstracto de dolor y p&eacute;rdida en imagen es lo que hizo Roca cuando public&oacute; <em>El abismo del olvido,</em> que ya ha llegado a pa&iacute;ses como Polonia, Brasil, Italia, Turqu&iacute;a, Estados Unidos, Francia y Alemania. &ldquo;Recrear la memoria de todas las familias con las que hablamos supuso mostrar en dibujo el horror que hab&iacute;an vivido&rdquo;, concede. &Eacute;l es consciente de que trabaja con un tema extremadamente pol&iacute;tico y politizado, por lo que se esfuerza en ser honesto. &ldquo;Siempre hay un respeto y tensi&oacute;n por lo que haces. Es muy importante este maridaje de los &uacute;ltimos tiempos entre autores e historiadores serios para poder contar los relatos con rigor&rdquo;, enfatiza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/860f9bf9-e0ba-4323-a68a-67fedb28c17b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Páginas de la versión gráfica de &#039;España partida en dos&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Páginas de la versión gráfica de &#039;España partida en dos&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Terrasa, periodista de El Mundo y coguionista de <em>El abismo del olvido,</em> public&oacute; la historia de Leoncio Bad&iacute;a en 2013. Entonces ya se hab&iacute;a fraguado una intensa amistad con el dibujante. &ldquo;Yo sab&iacute;a que mi trabajo como periodista estaba al servicio de un c&oacute;mic de Paco Roca, que no era una cosa de iguales, ni pretend&iacute;a imponer mi relato&rdquo;, comenta con humildad.
    </p><p class="article-text">
        El periodista afirma sin titubear que la obra publicada junto a Roca, tras tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, ha sido el mejor trabajo period&iacute;stico que ha realizado hasta la fecha. &ldquo;Exige un nivel de rigor muy elevado. Tuvimos que cerciorarnos de c&oacute;mo eran los uniformes de los soldados, c&oacute;mo se cavaba una fosa, c&oacute;mo era un consejo de guerra, y contrastar los bocetos con arque&oacute;logos, historiadores y forenses&rdquo;, ilustra. 
    </p><p class="article-text">
        Acostumbrado al reportaje largo, Terrasa se aleja del discurso apocal&iacute;ptico que en ocasiones copa la profesi&oacute;n period&iacute;stica. &ldquo;He descubierto que hay muchos soportes y plataformas para hacer buen periodismo, y el c&oacute;mic es uno de ellos&rdquo;, finaliza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/historia-tinta-entra-comics-rellenan-grandes-carencias-educacion_1_13112556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/578cbbd3-713f-4d10-bf9f-4f4f5acddf24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84610" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/578cbbd3-713f-4d10-bf9f-4f4f5acddf24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84610" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia, con tinta entra: los cómics rellenan las "grandes carencias de la Educación"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/578cbbd3-713f-4d10-bf9f-4f4f5acddf24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Novela gráfica,Cómic,Historia,Historia de España,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus 'Relatos de la paranoia']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-robert-crumb-pisa-charcos-relatos-paranoia_1_13108671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f66391-e3d9-4f46-94f6-7077aa8ae194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus &#039;Relatos de la paranoia&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Coincide en España la publicación del nuevo cómic del principal autor del dibujo 'underground' con la traducción de su minuciosa biografía 'Crumb. Vida de historietista'</p><p class="subtitle">Cómo los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan
</p></div><p class="article-text">
        El estadounidense Robert Crumb (Filadelfia, 1943) es uno de los autores vivos m&aacute;s influyentes del c&oacute;mic mundial. No fue solo uno de los m&aacute;s decididos impulsores del <em>comix underground</em> a finales de los a&ntilde;os 60, mientras viv&iacute;a en San Francisco, sino que tambi&eacute;n fue uno de los primeros autores que consider&oacute; que el c&oacute;mic pod&iacute;a ser un medio para la expresi&oacute;n personal y autoral, al margen de las grandes industrias.
    </p><p class="article-text">
        Su influencia en la siguiente generaci&oacute;n de historietistas puede rastrearse en figuras como Phoebe Gloeckner, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/peter-bagge-dibujante-podiamos-hablar-gente-disentiamos-no_128_8995993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Bagge</a>,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/muere-joe-matt-grandes-dibujantes-comic-underground_1_10527195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Joe Matt</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/daniel-clowes-vineta-acabara-instagram-no-puedes_1_10594661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Clowes</a>. Creador de personajes tan ic&oacute;nicos como el Gato Fritz o Mr. Natural, se reinvent&oacute; a los 65 a&ntilde;os con su propia versi&oacute;n del <em>G&eacute;nesis</em>, su primera &mdash;y &uacute;nica&mdash; obra larga. Irreverente, &aacute;cido y autodespreciativo, el trabajo de Crumb constituye un corpus s&oacute;lido y coherente a lo largo de las d&eacute;cadas, caracterizado por la cr&iacute;tica social y la exposici&oacute;n de su propia neurosis, lo que le ha tra&iacute;do no pocos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, se ha publicado en nuestro pa&iacute;s <em>Crumb. Vida de historietista</em> (Es Pop Ediciones, 2025, trad. &Oacute;scar Palmer), una extensa biograf&iacute;a elaborada por el escritor y cr&iacute;tico de c&oacute;mics Dan Nadel. Se trata no solo de la m&aacute;s completa aproximaci&oacute;n a la figura de Robert Crumb, sino tambi&eacute;n de una de las mejores biograf&iacute;as de autores de c&oacute;mic que se hayan publicado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3bc6c66f-8a82-41ad-978d-84487272212a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Nadel aborda la labor con la intenci&oacute;n de no ocultar ninguna de las muchas aristas del personaje, por deseo expreso del propio Crumb, que le puso esa condici&oacute;n para colaborar. El bi&oacute;grafo no solo realiza interesantes an&aacute;lisis de las obras del dibujante, sino que tambi&eacute;n ha tenido entrevistas con pr&aacute;cticamente cualquier persona que haya sido importante en la vida de Crumb y siguiera con vida en el momento en el que realiz&oacute; el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el viaje arranca desde una infancia y adolescencia marcadas por una familia disfuncional, con un estricto padre exmilitar y una madre con trastornos mentales, adem&aacute;s de sus hermanos, con los que elaboraba sus primeros c&oacute;mics artesanales. Crumb comenz&oacute; su carrera profesional en la empresa de tarjetas de felicitaci&oacute;n de American Greetings, que le proporcion&oacute; sus primeros ingresos m&aacute;s o menos estables.
    </p><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a de Nadel nos gu&iacute;a por todas las idas y venidas de Crumb en una &eacute;poca en la que era m&aacute;s f&aacute;cil vivir con lo puesto, saltando de ciudad en ciudad. Fue clave la creaci&oacute;n del Gato Fritz, un &eacute;xito casi instant&aacute;neo que le procur&oacute; uno de sus primeros desenga&ntilde;os, cuando Ralph Bakshi la adapt&oacute; al cine en 1972 &mdash;fue la primera pel&iacute;cula de animaci&oacute;n calificada X&mdash;, con unos resultados que no gustaron nada a Crumb.
    </p><h2 class="article-text">El 'comix underground', la fiesta de las barrabasadas</h2><p class="article-text">
        Ya m&aacute;s o menos asentado en San Francisco, con su primera esposa, Dana Morgan, a quien abandon&oacute; m&aacute;s de una vez en su tendencia a la impulsividad, Crumb entr&oacute; en contacto con dibujantes como Spain Rodriguez, Gilbert Shelton, Clay S. Wilson o Rick Griffin. Con ellos crear&iacute;a <em>Zap Comix</em> en 1968, una de las primeras revistas consideradas <em>underground:</em> publicaciones subversivas que se distribu&iacute;an por canales alternativos y que tuvieron no pocos problemas con las autoridades por sus contenidos violentos y sexuales.
    </p><p class="article-text">
        El <em>comix underground</em>, como bautizaron a esta corriente informal, se inspiraba en autores como Harvey Kurtzman para explorar todo lo que no era posible en el c&oacute;mic comercial, considerado un medio infantil o juvenil, con el objetivo de hablar de su tiempo, de las cosas que conformaban su mundo: drogas psicod&eacute;licas, m&uacute;sica y algunas gotas de cr&iacute;tica social. Lo hac&iacute;an, en ocasiones, con historias violentas, con sexo expl&iacute;cito y todo tipo de barrabasadas. Se trataba de hacer todo lo que estaba prohibido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e507cdd-4479-4cac-95cb-6846ba6f2a9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El <em>underground</em> fue el germen de todo el c&oacute;mic adulto estadounidense que se desarrollar&iacute;a en las d&eacute;cadas siguientes, desde <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(1980-1991) de Art Spiegelman</a> &mdash;que empez&oacute; su carrera como dibujante <em>underground</em>&mdash; al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/volver-gaza-gracias-periodismo-dibujado-joe-sacco_1_10714221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic period&iacute;stico de Joe Sacco</a>, pasando por las obras de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/alison-bechdel-medida-mejoran-cosas-colectivo-lgtbi-trabajo-comic-toma-serio_128_8379062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alison Bechdel</a>.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de Crumb, a pesar de la cadencia irregular de <em>Zap Comix</em>, estuvo en su capacidad de trabajo y su falta de l&iacute;mites. Fue uno de los primeros en usar una versi&oacute;n de s&iacute; mismo para hablar de sus obsesiones y exponer sus propios miedos y parafilias, como bien explica Dan Nadel. Sus historietas breves exploraban, adem&aacute;s, la hipocres&iacute;a de la sociedad burguesa tanto como la de la cultura hippie, con la que no terminaba de casar. Crumb, esc&eacute;ptico hasta el paroxismo, nunca pareci&oacute; querer formar parte de ning&uacute;n movimiento, m&aacute;s all&aacute; de sus colegas de profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Nadel construye un certero retrato de un artista t&iacute;mido, con evidentes dificultades para socializar en su juventud, contradictorio y con tendencia a huir de los problemas, lo cual le trajo, parad&oacute;jicamente, sus mayores problemas. <em>Crumb. Vida de historietista</em> no obvia los acontecimientos m&aacute;s duros de la trayectoria de Crumb, como un mal viaje de &aacute;cido junto a su esposa Dana, de cuyos efectos tard&oacute; en recuperarse m&aacute;s de un a&ntilde;o, su p&eacute;sima paternidad con respecto a su primer hijo, Jesse, o sus problemas econ&oacute;micos motivados por su nula capacidad para los negocios.
    </p><p class="article-text">
        La llegada a su vida de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aline Kominsky</a>, su segunda esposa y una de las mejores dibujantes <em>underground</em>, pareci&oacute; salvar a Crumb de una vida desastrosa. Tal y como cuenta Nadel, aport&oacute; orden y estabilidad, adem&aacute;s de una pareja art&iacute;stica con la que public&oacute; muchas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Convertido en un mito cuyos originales se subastaban por decenas de miles de euros, Crumb se alej&oacute; de la &oacute;rbita del moribundo <em>underground</em> y se embarc&oacute; en nuevos proyectos, como la revista <em>Weirdo</em> (1981-1993). En 1991, la pareja, junto con su hija Sophie, se muda a una casa en un pueblo del sur de Francia &mdash;que Crumb pag&oacute; con el dinero obtenido de la venta de unos cuadernos de dibujos&mdash;, en busca de una vida m&aacute;s tranquila y cercana a la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Crumb sigue dibujando, al tiempo que desarrolla su pasi&oacute;n coleccionista por los discos de pizarra de m&uacute;sica folk tradicional y toca el banjo. En 2009, publicar&iacute;a <em>El libro del G&eacute;nesis</em>, una traslaci&oacute;n literal del primer libro de la Biblia realizada desde su ate&iacute;smo, y su primera obra larga, formato que hab&iacute;a esquivado durante toda su carrera.
    </p><h2 class="article-text">Fractura generacional</h2><p class="article-text">
        En 2019, durante la entrega de los Premios Ignatz &mdash;que reconocen los mejores c&oacute;mics independientes&mdash; en la Small Press Expo, el dibujante afroamericano Ben Passmore motiv&oacute; con sus cr&iacute;ticas al trabajo de Crumb un aplauso cerrado en una sala llena de autores y autoras de c&oacute;mic. El suceso evidenci&oacute; de manera muy gr&aacute;fica la fractura entre la generaci&oacute;n de los <em>underground</em> y las nuevas sensibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, los estereotipos sexuales y raciales que manejaba Crumb resultan hoy inaceptables para mucha gente &mdash;dibujantes feministas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/muere-trina-robbins-primera-dibujante-wonder-woman-85-anos_1_11281056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trina Robbins</a> tambi&eacute;n lo denunciaron en su momento&mdash;, y son claramente ofensivos si se extraen de su contexto. El propio Crumb reconoce abiertamente la misoginia de su juventud, que exhib&iacute;a en historietas donde abundaba su esterotipo favorito: mujeres robustas, m&aacute;s grandes que &eacute;l, a las que dominar sexualmente en todo tipo de tramas extra&ntilde;as y delirantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6bc3ad5b-3061-49ec-bf94-9dc6e66d1d98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Relatos de la paranoia&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Relatos de la paranoia&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su defensa, el dibujante siempre ha dicho que esos trabajos no pretend&iacute;an ser ejemplares ni modelo de conducta, sino, m&aacute;s bien, exploraci&oacute;n de sus propias obsesiones y deseos enfermizos: a trav&eacute;s de su exposici&oacute;n, se&ntilde;alaba los de toda la sociedad estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, la lectura literal malinterpreta historias con un claro tinte sat&iacute;rico, como es el caso de <em>Cuando los negros tomen Am&eacute;rica</em> y <em>Cuando los malditos jud&iacute;os tomen Am&eacute;rica, </em>publicadas ambas en <em>Weirdo</em> en 1993, dos provocativas piezas que mostraban todos los prejuicios racistas y miedos at&aacute;vicos de la sociedad blanca estadounidense, con clara intenci&oacute;n cr&iacute;tica. Sin embargo, las obras generaron una gran pol&eacute;mica y llegaron a ser prohibidas en Canad&aacute;, al considerar que incitaban al odio. Crumb, perplejo, pero tambi&eacute;n acostumbrado a meter la pata, no hizo nada por limpiar su reputaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las paranoias de Crumb</h2><p class="article-text">
        Pocos meses despu&eacute;s de la llegada a las librer&iacute;as de su biograf&iacute;a, lo ha hecho la &uacute;ltima obra de Crumb hasta la fecha: <em>Relatos de la paranoia </em>(La C&uacute;pula, 2026, trad. Hern&aacute;n Migoya). Con la forma de un tebeo de toda la vida de los que le gustaba publicar, con 42 p&aacute;ginas, el padre del <em>underground</em> hace honor a su proverbial capacidad para pisar todos los charcos y expone en varias piezas cortas su espir&iacute;tu cr&iacute;tico y suspicaz, que ha derivado a una paranoia evidente.
    </p><p class="article-text">
        Desconfiado del sistema desde su juventud, Crumb se enreda en sus propias pesquisas sobre las vacunas contra la COVID-19, sin llegar a caer en una posici&oacute;n antivacunas clara, pero s&iacute; cuestionando inquisitivamente el papel de las empresas farmace&uacute;ticas en todo ello. Consciente de su propia deriva y sabiendo que puede haber perdido pie con la realidad, el propio autor siembra la duda en su discurso: en la portada leemos &ldquo;&iquest;Loco de atar o juez objetivo de la realidad? &iquest;Qui&eacute;n sabe?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus m&aacute;s de 80 a&ntilde;os, el autor a&uacute;n hace gala de una capacidad incre&iacute;ble para el dibujo, con sus precisas plumillas y su caracter&iacute;stico rayado, y dibuja no solo sus obsesiones paranoicas y su propia visi&oacute;n de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n un historieta cuyo guion escribi&oacute; junto a<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Aline Kominsky</a> a&ntilde;os atr&aacute;s, su particular homenaje a la esposa fallecida en 2022, o una reconstrucci&oacute;n de su mal viaje de LSD en 1966. 
    </p><p class="article-text">
        C&iacute;nico, afilado, dotado de su habitual verborrea, Crumb llama al pensamiento cr&iacute;tico e insta a los lectores a no creer a nadie, ni siquiera a &eacute;l. Aunque se pase de frenada, su cr&iacute;tica contra los dogmas y el pensamiento &uacute;nico resulta v&aacute;lida, y coherente con toda una carrera dedicada a demoler tab&uacute;es sociales, para bien y para mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-robert-crumb-pisa-charcos-relatos-paranoia_1_13108671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08f66391-e3d9-4f46-94f6-7077aa8ae194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="895139" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08f66391-e3d9-4f46-94f6-7077aa8ae194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="895139" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus 'Relatos de la paranoia']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08f66391-e3d9-4f46-94f6-7077aa8ae194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cómic,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un huevo cósmico, una advertencia feminista y otros planes culturales para los barrios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/huevo-cosmico-advertencia-feminista-planes-culturales-barrios_132_13100138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd81367-21aa-415e-b538-4860b2155d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139585.jpg" width="5000" height="2813" alt="Un huevo cósmico, una advertencia feminista y otros planes culturales para los barrios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una crítica a las purgas estalinistas y uno de los festivales de cine con más buen rollo del país, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Traemos esperanza en lugar de miedo, democracia en lugar de autoritarismo, Estado de derecho en lugar de anarqu&iacute;a, &eacute;tica en lugar de corrupci&oacute;n desenfrenada, unidad en lugar de divisi&oacute;n y paz en lugar de guerra!&rdquo;. El jefe Bruce Springsteen, un se&ntilde;or de 76 a&ntilde;os,&nbsp;<a href="https://x.com/eldiarioes/status/2036923579527582196" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha anunciado as&iacute;</a>&nbsp;que &eacute;l y su E Street Band van a bombardear algunas ciudades de Estados Unidos con rock'n'roll. Esto s&iacute; que es&nbsp;sacar la artiller&iacute;a pesada.
    </p><p class="article-text">
        No&nbsp;hay muchas&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-bardem-aparece-mitica-insignia-no-guerra-alfombra-roja-oscar_1_13070498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voces cr&iacute;ticas</a>&nbsp;contra la guerra y el autoritarismo en EEUU, al menos que trasciendan fronteras y tengan impacto internacional. Por un lado porque hay artistas que no sienten que su arte o su producci&oacute;n cultural sea algo que est&eacute; enganchado o imbricado en&nbsp;la sociedad en la que viven. Son agentes culturales que creen, de alguna manera, en la pureza del arte. 
    </p><p class="article-text">
        A ellos,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-barbaridad-decir-artistas-no-deben-posicionarse-politicamente_1_11740871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a>&nbsp;les dec&iacute;a (en octubre de 2024): &ldquo;Los artistas se ponen enfermos, van al m&eacute;dico, cantan, bailan, son felices o son infelices y les afectan las leyes que rigen en su pa&iacute;s, &iquest;c&oacute;mo no vas a tener derecho a opinar sobre algo que tu vecino s&iacute;&nbsp;tiene derecho a manifestarse?&rdquo;. Por otro lado, tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que&nbsp;hablar con claridad en Estados Unidos<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/susan-sarandon-hablar-favor-gaza-hecho-no-pueda-rodar-pelicula-eeuu_1_13027480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;tiene un precio</a>. Por tanto, las palabras del Boss, tienen peso y valent&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9e86c38-53fd-451f-a6b3-3ad1487d4333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bruce Springsteen en un concierto en San Sebastián, el 21 de junio de 2025"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bruce Springsteen en un concierto en San Sebastián, el 21 de junio de 2025                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los artistas, por sus motivos, pueden querer vivir en esa posici&oacute;n elevada o ajena, pero hay una parte del p&uacute;blico que alaba,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/rosalia-pone-guinda-noche-llena-musica-emociones-solidaridad-palestina-palau-sant-jordi_129_12948615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presiona</a>&nbsp;y exige que utilicen su posici&oacute;n de privilegio para hacer que el mundo sea m&aacute;s mejor, y no solo m&aacute;s bello. Parec&iacute;a que el p&uacute;blico no puede hacer nada m&aacute;s que escuchar, y no es cierto. Esta semana&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-vez-uniforme-posiblemente-sera-futuro_1_13096094.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos publicado una entrevista muy interesante</a>&nbsp;con Edi Pou (mitad de Za! y Los Sara Fontan) porque ha escrito un ensayo sobre por qu&eacute; la m&uacute;sica es cada vez m&aacute;s uniforme y c&oacute;mo no tiene pinta la cosa de cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Pou se basa en un an&aacute;lisis del ritmo de las canciones que m&aacute;s se escuchan, as&iacute; ha detectado que el 4/4 lo domina todo. Ponte a buscar un ritmo ternario (como el vals) en tu playlist. O temas con ritmos extra&ntilde;os, incluso sin ritmo.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-vez-uniforme-posiblemente-sera-futuro_1_13096094.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;En este art&iacute;culo</a>, Pou da algunos gestos para que el oyente contribuya a cambiar el paisaje musical. Rescato uno:&nbsp;hablar de m&uacute;sica con tus vecinos y con gente de otras generaciones. No conf&iacute;es solo en el algoritmo para descubrir m&uacute;sica.
    </p><h2 class="article-text">Tres c&oacute;mics, por Gerardo Vilches</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2dee0829-a261-451d-ab25-23293dd49d12_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Sedienta' de Paula Guerrero (Apa Apa C&oacute;mics).&nbsp;</strong>Tras publicar varios fanzines, Paula Guerrero lleva a la obra larga a su personaje, Chica Vampira. Con influencias como<em>&nbsp;Buffy, cazavampiros</em>&nbsp;o&nbsp;<em>J&oacute;venes ocultos,</em>&nbsp;la historia se sumerge en la angustia y el drama de la vida eterna y los amores del pasado, dibujado todo con un trazo de influencia&nbsp;<em>underground</em>. Guerrero introduce ciertas dosis de humor y urde una trama a partir de diferentes cap&iacute;tulos breves en un debut en la obra larga que la convierte en una autora a seguir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/597fb813-0e1d-4de7-ad88-c19ec0c0cff0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Los morfis. El huevo c&oacute;smico' de Lorenzo Montatore (Astiberri).&nbsp;</strong>La&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lorenzo-montarore-dibujante-hay-drogas-son-expresion-pura-capitalismo_1_10100266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva incursi&oacute;n en el c&oacute;mic</a>&nbsp;infantil del autor de la biograf&iacute;a de Francisco Umbral o la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lorenzo-montatore-dibujante-si-gustan-talking-heads-persona-guay_1_11791191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;historia inspirada en Talking Heads</a>&nbsp;es una divertid&iacute;sima aventura para todas las edades, con aires de Los Pitufos y mucho humor. Los morfis son unas criaturas cuya vida cotidiana se ve afectada por la aparici&oacute;n de un huevo c&oacute;smico, del que nace el chorlitorrinco, una enorme y bondadosa criatura. Al mismo tiempo, tendr&aacute;n que defenderse de los ataques del malvado Peluso. Con un estilo de collage que mezcla dibujos y fotograf&iacute;as, <em>Los morfis </em>es una estupenda y original elecci&oacute;n para la infancia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c90e0cf8-af50-42bc-81c3-3ce440877faf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Barrio 5. El debutante' de Carlos Gim&eacute;nez (Reservoir Books).&nbsp;</strong>El veterano dibujante,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/obra-cumbre-carlos-gimenez-hambre-maltrato-ninos-posguerra-si-no-cuento-no-cuenta-nadie_1_12491018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pionero del c&oacute;mic de memoria hist&oacute;rica</a>, regresa a una de sus primeras series para cerrarla con una &uacute;ltima entrega en la que cuenta sus inicios profesionales como ayudante de un dibujante profesional, hasta el momento en el que decide marcharse a Barcelona para labrarse su propia carrera. Las historias de este libro suponen, adem&aacute;s, un fresco de la vida cotidiana del Madrid de los a&ntilde;os 50, donde la represi&oacute;n chocaba con el impulso de los m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><p class="article-text">
        Las recomendaciones musicales que hacemos cada semana var&iacute;an en su idioma, y hay mucha belleza en poder visitar diferentes culturas y expresiones art&iacute;sticas a trav&eacute;s de las canciones. Sin embargo, hay algo que cambia cuando traducimos una letra, una emoci&oacute;n. La artista Mavica lleva a&ntilde;os viviendo y componiendo en otro idioma, pero con sus dos nuevos temas vuelve a su lengua materna como refugio emocional. Puedes escucharlas en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/playlist/31mRrkL9Pm391mRBXClqTb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra playlist</a>. Recuerda que comprar los discos de los artistas es otra forma de apoyarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Volver&aacute;s' de Mavica con Uma.&nbsp;</strong>El proyecto de Marta Casanova, nacida en Cartagena y afincada en Londres desde hace a&ntilde;os, hasta ahora se hab&iacute;a desarrollado principalmente en ingl&eacute;s. Pero la artista, conocida principalmente como Mavica, se embarca de lleno en el espa&ntilde;ol versionando en este idioma dos de sus temas, incluyendo el emotivo e &iacute;ntimo&nbsp;<em>Volver&aacute;s</em>. Estos pertenec&iacute;an a su EP<em>&nbsp;Lost in Translation</em>&nbsp;y surge de una reflexi&oacute;n personal sobre lo que se pierde y lo que se recupera al cambiar de idioma.&nbsp;<a href="https://youtu.be/cZXMcitPo8Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-cZXMcitPo8Y-8726', 'youtube', 'cZXMcitPo8Y', document.getElementById('yt-cZXMcitPo8Y-8726'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-cZXMcitPo8Y-8726 src="https://www.youtube.com/embed/cZXMcitPo8Y?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'No tocar' de Pipiolas.</strong>&nbsp;El d&uacute;o de Adriana Ubani y Paula Reyes, que se dio a conocer con temas de synth-pop, re&uacute;ne lo mejor que siempre las ha caracterizado en su nuevo disco,&nbsp;<em>Pipiolas</em>. Una de las grandes joyas de este &aacute;lbum es esta canci&oacute;n (con videoclip rodado en el Museo del Romanticismo), en la que se rebelan contra los hombres manipuladores y optan por huir de ellos. &ldquo;Yo lo que quiero es quedarme en una cueva&rdquo;, canta Pipiolas, que alerta de aquellos hombres que compran &ldquo;palabras&rdquo; para luego usarlas y ejercer dominio sobre los dem&aacute;s.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=cZXMcitPo8Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-6jdf5ReaOQU-3294', 'youtube', '6jdf5ReaOQU', document.getElementById('yt-6jdf5ReaOQU-3294'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-6jdf5ReaOQU-3294 src="https://www.youtube.com/embed/6jdf5ReaOQU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>'Avalanche' de Grace Ives.</strong>&nbsp;&ldquo;Fuera de la cama y bajo las s&aacute;banas / Necesitamos un descanso para sentirnos el uno al otro&rdquo;, canta Grace Ives en el segundo tema de&nbsp;<em>Girlfriend</em>, su reci&eacute;n publicado segundo disco. La artista estadounidense ha lanzado un trabajo en el que celebra la necesidad de probar cosas nuevas y fallar en el intento, movi&eacute;ndose por los l&iacute;mites del pop y otorgando todo el protagonismo a la composici&oacute;n.&nbsp;<a href="https://youtu.be/h7XH3ueL-p8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chala</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-h7XH3ueL-p8-3083', 'youtube', 'h7XH3ueL-p8', document.getElementById('yt-h7XH3ueL-p8-3083'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-h7XH3ueL-p8-3083 src="https://www.youtube.com/embed/h7XH3ueL-p8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45d87bf7-8124-4af7-85a3-23b808f64c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan Diego Botto en &#039;Altas capacidades&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan Diego Botto en &#039;Altas capacidades&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'Altas capacidades'.&nbsp;</strong>La dupla V&iacute;ctor Garc&iacute;a Le&oacute;n y Borja Cobeaga han escrito&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/izquierdas-llevar-hijos-colegio-privado-incoherencia-vuelve-comedia-altas-capacidades_1_13049566.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una comedia &aacute;cida y brillante</a>&nbsp;para debatir sobre la educaci&oacute;n y los valores. Lo hace a trav&eacute;s de una pareja que se obsesiona con que su hijo entre en un colegio de &eacute;lite. La frase promocional ya dice mucho del filme: &ldquo;Lo que sea para cambiar de clase&rdquo;. La del ni&ntilde;o&hellip; y la de unos padres con complejos que sacan a relucir sus miserias. Todo el reparto est&aacute; brillante, pero lo de Juan Diego Botto como jefe encantador de serpientes es brutal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Dos fiscales'.</strong>&nbsp;Uno sale de la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Sergei Loznitsa como si le hubieran dado una paliza. Es una pel&iacute;cula de una sobriedad tan seca que raspa. Una cr&iacute;tica a las purgas estalinistas a trav&eacute;s del laberinto kafkiano de un fiscal en busca de justicia. El director ucraniano abandona sus apuestas documentales para ofrecer un retrato contundente que resuena en el mundo actual con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Proyecto salvaci&oacute;n'.&nbsp;</strong>Tengo much&iacute;simas ganas de ver&nbsp;<em>Proyecto salvaci&oacute;n,</em>&nbsp;que se ha estrenado en EEUU con unas cr&iacute;ticas impresionantes y unos datos de taquilla estratosf&eacute;ricos. Hablan de una pel&iacute;cula divertida y tierna, pero a m&iacute; lo que me llama la atenci&oacute;n es que por fin vuelven a dirigir Phil Lord y Christopher Miller, dos de los mayores talentos de la industria actual que son los responsables, desde el guion y la producci&oacute;n de t&iacute;tulos como&nbsp;<em>La Lego pel&iacute;cula&nbsp;</em>o las entregas animadas de Spider-Man.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8ccd75e-3d45-404f-8c80-a27dc51e5cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición &#039;Interior Berlanga&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición &#039;Interior Berlanga&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>'En los m&aacute;rgenes: Festival Teatro a Pie de Barrio' (Madrid).&nbsp;</strong>21 DISTRITOS organiza este festival que combina distintos formatos esc&eacute;nicos, con una mirada transversal de perspectiva de g&eacute;nero y atenci&oacute;n a temas relevantes para la ciudadan&iacute;a, reforzando el teatro como espacio de di&aacute;logo y encuentro. Estar&aacute; en distintos barrios de Madrid y la entrada es libre y gratuita. El cierre este domingo correr&aacute; a cargo de Pont Flotant, que interpretar&aacute;&nbsp;<em>Adolescencia Infinita</em>, una pieza esc&eacute;nica sobre la memoria, el conflicto y la transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Festival D&rsquo;A (Barcelona).&nbsp;</strong>Hasta este domingo&nbsp;<a href="https://dafilmfestival.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se celebra en Barcelona</a>&nbsp;uno de los festivales de cine con m&aacute;s buen rollo del pa&iacute;s. Una oportunidad para ver pel&iacute;culas espa&ntilde;olas que acaban de triunfar en M&aacute;laga o Berl&iacute;n, pero tambi&eacute;n para apostar por cineastas que dentro de unos a&ntilde;os se los rifar&aacute;n en cert&aacute;menes de clase A y que aqu&iacute; se agrupan en la secci&oacute;n Talents. Adem&aacute;s, hasta finales de abril se podr&aacute;n ver las pel&iacute;culas del alem&aacute;n Christian Petzold en la Filmoteca de Barcelona. El director es objeto de una retrospectiva que repasa la carrera de uno de los autores m&aacute;s importantes del cine europeo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Interior Berlanga' (Zaragoza).&nbsp;</strong>Caixa Forum acoge esta exposici&oacute;n que ofrece una mirada &iacute;ntima sobre uno de los directores m&aacute;s importantes del cine espa&ntilde;ol, Luis Garc&iacute;a Berlanga. La exhibici&oacute;n propone un recorrido por su vida, obra y proyecci&oacute;n internacional. De su mano ofrece una visi&oacute;n de la historia de Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de sus filmes, mostrando problemas como la censura y examinando aspectos tan personales como sus miedos, a la muerte, al futuro o a las mujeres. El cineasta cre&oacute; un universo propio berlanguiano que combina el imprevisto, la s&aacute;tira, el costumbrismo y la caricatura. La muestra cuenta con una escenograf&iacute;a cinematogr&aacute;fica, que invita a transitar por sus escenarios vitales, como un despacho, un plat&oacute; de rodaje y una sala de los a&ntilde;os cincuenta, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Construyendo nuevos mundos. Las vanguardias hist&oacute;ricas en la colecci&oacute;n del IVAM' (Valencia).&nbsp;</strong>Esta exposici&oacute;n re&uacute;ne a algunas de las primeras figuras de la escena creativa de las primeras d&eacute;cadas del siglo XX como Duchamp, Man Ray, Grosz y Heartfield. A partir de un total de 1000 piezas en distintas t&eacute;cnicas (pintura, collage, fotograf&iacute;a y escultura) estructuradas de forma tem&aacute;tica, incluyendo obras centradas en visiones po&eacute;ticas y on&iacute;ricas, relacionadas con los movimientos dada&iacute;stas y surrealistas. Tambi&eacute;n hay una parte dedicada al arte de propaganda, de cr&iacute;tica social y compromiso p&uacute;blico a trav&eacute;s del fotomontaje.
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/162e4381-54b3-4ea8-9c43-659b661afff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El director de cine Pedro Almodóvar, que estrena &#039;Amarga Navidad&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director de cine Pedro Almodóvar, que estrena &#039;Amarga Navidad&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Por detr&aacute;s de 'Amarga Navidad'.&nbsp;</strong>Desde el viernes, hay nueva peli de Almod&oacute;var en el cine. Zurro la define como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;brillante y arriesgada&rdquo;</a>. El director&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-analiza-escenas-clave-amarga-navidad_1_13088679.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos abre una ventana</a>&nbsp;a su manera de rodar en nuestra&nbsp;<em>Anatom&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del v&eacute;rtigo a la desobediencia.&nbsp;</strong>La escritora Elisa Coll, reconocida por su obra ensay&iacute;stica sobre la bisexualidad,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elisa-coll-escritora-hay-personas-lgtb-votan-derecha-creen-estaran-salvo-agua-llegue-cuello_128_13082140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace una incursi&oacute;n en el teatro</a>&nbsp;con&nbsp;<em>Gloria</em>, una obra que se apoya en la comedia y en la autoficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se alquila piso tur&iacute;stico sobre ciudad fenicia.&nbsp;</strong>Vecinos y ecologistas tratan de frenar en el &uacute;ltimo momento y despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas de lucha&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/decadas-lucha-evitar-apartamentos-turisticos-destruyan-ciudad-fenicia-3-000-anos_1_13084553.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una promoci&oacute;n de viviendas sobre la antigua Baria</a>, en Almer&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/huevo-cosmico-advertencia-feminista-planes-culturales-barrios_132_13100138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:26:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0fd81367-21aa-415e-b538-4860b2155d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139585.jpg" length="4046055" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0fd81367-21aa-415e-b538-4860b2155d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139585.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4046055" width="5000" height="2813"/>
      <media:title><![CDATA[Un huevo cósmico, una advertencia feminista y otros planes culturales para los barrios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0fd81367-21aa-415e-b538-4860b2155d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139585.jpg" width="5000" height="2813"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Agenda cultural,Música,Canciones,Libros,Literatura,Películas,Cine,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: &quot;Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La barcelonesa, autora de la biografía ilustrada de Carmen de Mairena, publica 'Malas ideas', un regreso sin nostalgia a un tiempo del que ella participó y para el que ha realizado entrevistas durante nueve años</p><p class="subtitle">Ulli Lust, la dibujante que desmonta la “imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado”</p></div><p class="article-text">
        Carlota Juncosa (Barcelona, 1984) no es una autora que se caracterice por tomar el camino f&aacute;cil. Fanzinera, licenciada en Filosof&iacute;a y profesora de dise&ntilde;o, en su primera obra larga se embarc&oacute; en un libro at&iacute;pico, <em>Carmen de Mairena. Una biograf&iacute;a </em>(Blackie Books, 2017). En &eacute;l narraba su encuentro con Carmen de Mairena y su entorno, sin filtros y sin condescendencia con el personaje. Con un estilo inmediato, alejado de lo acad&eacute;mico, y un trazo sint&eacute;tico con el que comunica de forma directa, Juncosa llam&oacute; la atenci&oacute;n de un mercado que ya entonces estaba empezando a acostumbrarse demasiado a ciertas f&oacute;rmulas m&aacute;s c&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, Carlota Juncosa ha vuelto a publicar un c&oacute;mic (en 2024 public&oacute; el ensayo <em>El motor creativo </em>en la editorial Temas de Hoy). Como en aquella primera obra, vuelve a ponerse a s&iacute; misma en el centro. Porque <em>Malas ideas </em>(Reservoir Books) puede considerarse una obra documental sobre la escena del grafiti en Barcelona a principios de los 2000, pero es tambi&eacute;n un ejercicio de autobiograf&iacute;a: el reencuentro emocional de la dibujante con su adolescencia, a trav&eacute;s de varias entrevistas con grafiteros de su &eacute;poca que, en muchos casos, son sus antiguas amistades, que la conocieron como Lua.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta Juncosa en conversaci&oacute;n con este medio, no ha sido f&aacute;cil. &ldquo;Ha sido un proceso largo, nueve a&ntilde;os en total, ya que empec&eacute; con las entrevistas despu&eacute;s de publicar <em>Carmen de Mairena</em>. Llegu&eacute; a tener material para trescientas p&aacute;ginas, pero el libro ha acabado teniendo unas 180; tuve que quitar muchas cosas. Algunas las sacar&eacute; pronto en un fanzine para desquitarme&rdquo;, revela la autora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d45a3652-353a-43bc-9b3c-2e4450120bc0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a todo, Carlota Juncosa califica el proceso como &ldquo;divertido&rdquo;, y gracias al libro ha podido reevaluar una etapa de su vida de la que se hab&iacute;a desconectado. Cuando comenz&oacute; con las entrevistas, ya no ten&iacute;a contacto con esa escena: &ldquo;Me hab&iacute;a desvinculado completamente. Fue como invocar a fantasmas. Es como cuando ves a una expareja de hace millones de a&ntilde;os&rdquo; explica entre risas. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de unas primeras p&aacute;ginas en las que Juncosa evoca las inseguridades y los descubrimientos propios de la primera adolescencia desfilan en sucesivos cap&iacute;tulos viejas amistades: Isis, quien fue su mejor amiga, Vodoo, Slim o El Burto. Gracias a ellos Juncosa explica las claves de diferentes modalidades: pintar metros, <em>street art</em>, tags (la firma de cada <em>escritor)</em>. Pero hay un matiz: &ldquo;Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue c&oacute;mo cada uno de ellos se hab&iacute;a especializado en una pr&aacute;ctica muy concreta, seg&uacute;n su car&aacute;cter, aunque en los primeros a&ntilde;os todos hac&iacute;amos un poco de todo&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Malas ideas</em>, adem&aacute;s, Juncosa expone algunas experiencias desagradables, incluso traum&aacute;ticas, que tienen mucho que ver con su decisi&oacute;n de realizar la obra. &ldquo;No supe por qu&eacute; empec&eacute; este libro hasta que lo termin&eacute;&rdquo;, confiesa la dibujante. &ldquo;Creo que empec&eacute; las entrevistas para saber por qu&eacute; ellos hac&iacute;an grafitis, pero tambi&eacute;n para encontrarme a m&iacute;. De hecho, la escritura se demor&oacute; porque tuve que procesar cosas a nivel emocional que hab&iacute;a dado por zanjadas, pero que si no inclu&iacute;a, y esto tambi&eacute;n supuso un dilema, no habr&iacute;a encontrado el sentido del libro para m&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e65bbc05-bfa2-4de3-a5c2-313577a24216_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El machismo est&aacute; muy presente en esas experiencias, aunque Juncosa matiza que no hab&iacute;a m&aacute;s en la escena grafitera que en el conjunto de la sociedad. &ldquo;Hoy hay m&aacute;s presencia femenina, porque hay gente que se ha educado con unos valores distintos&rdquo;, afirma. Pero entonces, en los primeros 2000, &ldquo;hab&iacute;a cosas que eran peyorativas. Si eras una chica y pon&iacute;as demasiado rosa o pintabas las letras con formas m&aacute;s redondeadas, estaba mal visto, pero no se dec&iacute;a directamente, se dec&iacute;a a las espaldas [risas]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, las mujeres eran se&ntilde;aladas por empezar a pintar porque su novio lo hac&iacute;a, o perd&iacute;an su red cuando cortaban con una pareja en cuyo grupo pintaban, tal y como explica la autora. &ldquo;El machismo deriva en ciertos abusos, que tienen unas implicaciones psicol&oacute;gicas fuertes. Y lo que pasa emocionalmente se transmite a nivel art&iacute;stico. As&iacute; que claro que yo necesitaba hacer ciertas cosas y ser temeraria. No estaba muy zen en ese momento, y ten&iacute;a mis razones&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Vandalismo o arte?</h2><p class="article-text">
        Para buena parte de la sociedad, el grafiti no es m&aacute;s que una forma de vandalismo. &ldquo;A veces el grafiti es destructivo, es feo y molesta &mdash;afirma&mdash;. Pero no todos los dibujos son bonitos o tienen que gustar a todo el mundo. Hay algo que dice Santiago Figueroa, que tiene un doctorado sobre grafitis, algo as&iacute; como que decir que todos los grafitis no son v&aacute;lidos es lo mismo que decir que toda la pintura barroca no lo es. Hay que entender que hay una escala de calidad dentro de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus or&iacute;genes, el grafiti fue combatido por las autoridades, a pesar de que cuando empez&oacute; a actuar el pionero del medio, el estadounidense Taki 183, &ldquo;la prensa lo ensalz&oacute; como algo curioso&rdquo;, se&ntilde;ala Juncosa. &ldquo;Pero enseguida el papel de los periodistas cambi&oacute;, con el objetivo de controlar la narrativa. Por eso es importante poder explicar las cosas desde otro lugar, para tener una visi&oacute;n que nos saque del discurso &uacute;nico, limitado e interesado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e8b854c5-c5c2-4534-88e0-a62cc781d265_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La autora relaciona la persecuci&oacute;n del grafiti con la necesidad de control: &ldquo;En la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a, cuando los grafiteros empezaron a pintar metros, lo primero que hicieron fue reprimirlos con agresividad. Pero tambi&eacute;n hubo un intento, que acab&oacute; r&aacute;pido, de crear una divisi&oacute;n de la polic&iacute;a especializada en grafiteros, que negociaban con ellos y se ganaron su respeto&rdquo;, se&ntilde;ala. Incluso pueden encontrarse ejemplos de integraci&oacute;n del grafiti con aceptaci&oacute;n social, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Diablos_Rojos_(bus)" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como el caso de Panam&aacute;</a> que relata Juncosa: &ldquo;Estados Unidos cedi&oacute; unos autobuses, que fueron pintados por artistas del grafiti. A la gente le encant&oacute; y se convirtieron en algo emblem&aacute;tico, hasta el punto de que cuando los retiraron se pidi&oacute; que no los destruyeran y los reconvirtieron en bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su &eacute;poca, nos cuenta, las cosas no eran tan complicadas como hoy, con las calles llenas de c&aacute;maras. &ldquo;Hab&iacute;a restricciones, porque era la &eacute;poca del eslogan &lsquo;Barcelona, ponte guapa&rsquo;, y se persegu&iacute;a mucho pintar las fachadas. Pero no recuerdo que fuera especialmente dif&iacute;cil. Sab&iacute;as los muros que hab&iacute;a, d&oacute;nde pod&iacute;as pintar&rdquo;, explica. Y exist&iacute;a incluso un espacio emblem&aacute;tico, el muro del MACBA: &ldquo;Todo el mundo lo conoc&iacute;a, ven&iacute;a gente de todas partes&hellip; Era muy divertido&rdquo;, recuerda. Pese a ello, el libro muestra los choques con la polic&iacute;a y el trato denigrante que muchos grafiteros sufr&iacute;an en sus manos. &ldquo;Te dabas cuenta de que pod&iacute;an ser todo lo abusadores que quisieran, y eso era brutal&rdquo;, explica la autora, quien lleg&oacute; a entrevistarse con varios polic&iacute;as para un cap&iacute;tulo que finalmente no est&aacute; en el libro. &ldquo;Me dec&iacute;an que ellos solo quer&iacute;an un trabajo seguro, y que cuando hac&iacute;an esas cosas se pon&iacute;an &lsquo;las gafas de madera&rsquo;. Es decir, que miraban para otro lado. Fue muy revelador&rdquo;, desarrolla Juncosa.
    </p><h2 class="article-text">Los a&ntilde;os del Fotolog e IRC</h2><p class="article-text">
        Para la dibujante, una de las cosas m&aacute;s importantes de la cultura del grafiti es c&oacute;mo pone en cuesti&oacute;n una serie de valores que damos por sentados. &ldquo;Cuando algo se sale de la norma y ataca los espacios p&uacute;blicos es donde tenemos el problema &mdash;se&ntilde;ala&mdash;. Pero hay que pararse a pensar para darse cuenta de qu&eacute; es leg&iacute;timo hacer y qu&eacute; no en un espacio p&uacute;blico&rdquo;. Tal y como afirma, eso no deja de ser un constructo, una ficci&oacute;n: &ldquo;La sociedad nos vende la promesa de que vivimos en un espacio seguro donde todo funciona. Pero eso no es as&iacute;: cada grafiti que ocupa un espacio donde no deber&iacute;a estar es un recordatorio de que no hay seguridad ni control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se criminaliza el grafiti para evitar hablar de otras cosas, &ldquo;como la falta de derechos, o las cuestiones raciales, que en Estados Unidos ni siquiera hoy se han resuelto&rdquo;. Para Juncosa, hay algo rompedor en estas pr&aacute;cticas. &ldquo;En una &eacute;poca en la que estamos bastante encorsetados, el grafiti es un reducto de la espontaneidad. Y eso es una necesidad humana&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El grafiti vivi&oacute; una transformaci&oacute;n con los <em>smartphones</em> y las redes sociales&rdquo;, explica la autora cuando se le pregunta por la escena de hoy. &ldquo;En aquella &eacute;poca, cuando hac&iacute;amos un grafiti lo sub&iacute;amos al Fotolog, y nos comunic&aacute;bamos por IRC. Ahora se entra en la l&oacute;gica de las redes, est&aacute;s mucho m&aacute;s conectado&rdquo;, afirma Juncosa, que a&ntilde;ade: &ldquo;Internet ha generado una internacionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas&rdquo;. Tambi&eacute;n ha puesto mucha informaci&oacute;n a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes. &ldquo;Ahora puedes encontrar como hacer las cosas para <em>dummies</em>, y hay m&aacute;s material, rotuladores m&aacute;s grandes&hellip; Pero no veo mi &eacute;poca con nostalgia, para nada. Cada momento es distinto&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo ahora debo de estar superdesfasada con lo que se est&aacute; haciendo &mdash;confiesa&mdash;. Pero hay algo, ese esp&iacute;ritu de querer hac&eacute;rtelo t&uacute;, que creo que se mantiene. Darte un lugar. Eso es imperecedero y est&aacute; en cualquier momento de la historia. C&oacute;mo se expresa y qu&eacute; contingencias atraviesa es lo que cambia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Reglas a los chavales</h2><p class="article-text">
        Determinado arte urbano parece haber sufrido un proceso de legitimizaci&oacute;n, que ha llevado a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/banksy-vuelve-exponer-14-anos-despues-museo-moviles-bolsa-precintada_1_10298992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banksy a los museos</a> o que hace que muchos ayuntamientos paguen a artistas por decorar fachadas. Juncosa opina que &ldquo;hay que pensar por qu&eacute; uno se integra en lo oficial desde el grafiti, qu&eacute; papel cumple&rdquo;. Y advierte: &ldquo;El grafiti, cuando tira al <em>street art</em>, puede acabar teniendo relaci&oacute;n con la gentrificaci&oacute;n, como sucedi&oacute; en Berl&iacute;n, que era una ciudad muy barata que apost&oacute; por el arte urbano y las casas okupas y hoy es car&iacute;sima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Juncosa no es partidaria de idealizar a la vieja guardia o marcarle el camino a la gente joven. &ldquo;Hay grafiteros que se quejan de los chavales, de que lo tienen m&aacute;s f&aacute;cil, pero es absurdo. El grafiti en s&iacute; mismo consiste en que no hay reglas, &iquest;por qu&eacute; le impones unas reglas a los chavales?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta a Juncosa qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que le ha aportado su experiencia en los grafitis, se toma unos instantes en silencio para contestar. &ldquo;El grafiti me ha permitido desterrar la ficci&oacute;n de identificarme con algo que es est&aacute;tico. Las tradiciones nos aportan seguridad, y nuestro cerebro necesita eso&rdquo;, reflexiona. La autora cree que la popularidad de determinadas creencias no es casual. &ldquo;Estamos en un momento de auge de la astrolog&iacute;a, por ejemplo, que indica que algo nos est&aacute; faltando, algo que antes nos aportaban las religiones. Y el grafiti tiene un poco de eso: es una comunidad, como lo es una religi&oacute;n, hay unas normas, una rutina&hellip; Yo buscaba todo eso en el grafiti, pero con el tiempo me di cuenta de que no es as&iacute;. Ese es el aprendizaje que me llevo: estoy bien dentro de la inestabilidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="624807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="624807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Graffiti,Arte urbano,Barcelona,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" width="1200" height="675" alt="El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David B, autor de ‘Epiléptico’, publica ‘El señor Búho y el País de los Muertos’, en el que su propuesta del inframundo recuerda al París de los años de entreguerras</p><p class="subtitle">Entrevista - Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El veterano dibujante David Beauchard (Nimes, 1959), conocido bajo el nombre art&iacute;stico de David B., es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/70-dibujantes-comic-cruzan-trazos-recaudar-fondos-gaza-venta-colectiva-exposicion_1_11561403.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dibujantes</a> europeos m&aacute;s influyentes de su generaci&oacute;n, que revolucion&oacute; el c&oacute;mic franc&eacute;s, su obra magna, <em>La ascensi&oacute;n del Gran Mal</em> (1996-2003). Ahora publicado como <em>Epil&eacute;ptico</em>, el libro se ha convertido en un <em>longseller</em> que trasciende generaciones. En aquella obra, David B. abordaba su historia familiar, marcada por la epilepsia de su hermano mayor, pero tambi&eacute;n dejaba constancia de su pasi&oacute;n por la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-reivindica-mitologia-partes-oppenheimer-discursos-sanchez_1_10825414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitolog&iacute;a</a> y la narraci&oacute;n de historias que marcar&iacute;an su obra posterior. De producci&oacute;n prol&iacute;fica, David B. ha construido un universo propio, entre el follet&iacute;n, el sue&ntilde;o y el mito, en el que destacan t&iacute;tulos como <em>El jard&iacute;n armado y otras historias </em>(2006), <em>Los sucesos de la noche </em>(2015) o <em>Diario de Italia </em>(2019), sin olvidar su particular visi&oacute;n de <em>Las mil y una noches</em>, <em>H&acirc;sib y la reina de las serpientes </em>(2017).
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo c&oacute;mic, David B. ofrece una historia que sintetiza todas sus virtudes como narrador. <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos </em>(2026), publicado recientemente por Salamandra Graphic con traducci&oacute;n de Julia C. G&oacute;mez S&aacute;ez, propone un sorprendente viaje al m&aacute;s all&aacute;, al mundo en el que moran los muertos, en el que seguimos los pasos de Marie, una mujer a la que da miedo su propia sombra con forma de tigre, y que contar&aacute; con la ayuda de un particular psicopompo, el se&ntilde;or B&uacute;ho, en su b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n en el Pa&iacute;s de los Muertos.
    </p><p class="article-text">
        En su visita a Espa&ntilde;a para promocionar el c&oacute;mic, hemos podido conversar con el autor, que explica que el origen de este se encuentra en un primer relato corto que adaptada un poema de Ren&eacute; Daumal, escritor franc&eacute;s cercano al Surrealismo, que mostr&oacute; una obsesi&oacute;n por la muerte en el transcurso de su corta vida, marcada por su inter&eacute;s en la espiritualidad y el misticismo. &ldquo;En aquel poema de Daumal ya hab&iacute;a elementos como lo de quitarse los ojos y sustituirlos por granos de sal para dormir cuando un vivo visita el Pa&iacute;s de los Muertos&rdquo;, explica el dibujante. &ldquo;Despu&eacute;s de haber hecho este relato corto, que era la trasposici&oacute;n del poema a c&oacute;mic, segu&iacute; trabajando en el concepto y desarroll&eacute; m&aacute;s a los personajes del Se&ntilde;or B&uacute;ho y de Marie, y quise ampliar ese universo a&ntilde;adiendo algo personal, que fuera mi visi&oacute;n del m&aacute;s all&aacute; y del encuentro con la muerte&rdquo;, continua el autor de <em>Epil&eacute;ptico</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/acd8ba5d-4ab5-4097-bdc1-3f9165009098_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En ese personaje de Marie, precisamente, se encuentra uno de los elementos m&aacute;s novedosos de la obra, ya que, de forma habitual, sus protagonistas son masculinos, trasuntos, muchas veces, del propio David B. En esta ocasi&oacute;n, el motivo se encuentra en su propia vida. &ldquo;Cuando decid&iacute; hacer una novela gr&aacute;fica sobre este universo, mi pareja de entonces, Marine, me dijo que se sent&iacute;a totalmente identificada con Marie. Me dijo que esa chica que ten&iacute;a miedo de su propia sombra era ella&rdquo;, revela el autor. &ldquo;Inconscientemente, la hab&iacute;a convertido en el personaje. La realidad ha sobrepasado a la ficci&oacute;n, porque ella sufri&oacute; un c&aacute;ncer y falleci&oacute; antes de ver el libro terminado&rdquo;. As&iacute;, de alg&uacute;n modo, el c&oacute;mic se ha convertido en un homenaje a Marine.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conviv&iacute; con mi pareja casi diez a&ntilde;os, eso me permit&iacute;a conocerla bien &mdash;afirma&mdash;. La quise mucho. Era una persona con mucha vitalidad, con mucha energ&iacute;a, con mucho sentido del humor. En el libro he querido transmitir eso. No es un personaje desesperado ni fatalista, sino que lucha. Tiene momentos de baj&oacute;n, claro, pero, al igual que la persona real que yo conoc&iacute;, siempre consigue reaccionar. Recuerdo que cuando estaba enferma tomaba mucha distancia al respecto, nunca se lamentaba. Se re&iacute;a de su enfermedad&rdquo;, recuerda David B.
    </p><h2 class="article-text">Una mitolog&iacute;a personal</h2><p class="article-text">
        En sus obras anteriores, David B. ha cultivado un gusto por la mitolog&iacute;a y las viejas historias que evidencia sus ecl&eacute;cticas influencias, que van desde las religiones del Pr&oacute;ximo Oriente antiguo hasta los mitos cl&aacute;sicos, pasando por las historias tradicionales chinas y japonesas. &ldquo;Tengo influencias diversas, pero procuro desarrollarlas de forma coherente dentro de mi universo&rdquo;, explica el autor, para quien, en<em> El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em>,<em> </em>la clave est&aacute; en que se trata de &ldquo;un mundo de la acumulaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Muchas veces parto de lo gr&aacute;fico, de las cosas que me gusta dibujar &mdash;reconoce&mdash;. En el Pa&iacute;s de los Muertos, cada d&iacute;a llegan nuevos muertos, nuevos objetos y edificios abandonados. Todo lo que muere en la v&iacute;spera desembarca all&iacute;. Quer&iacute;a transmitir esa sensaci&oacute;n ca&oacute;tica, de que no tienes nada a lo que agarrarte, mientras que los que moran en ese mundo siguen anclados en el pasado, repitiendo lo que hac&iacute;an en vida&rdquo;, desarrolla David B.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79b1136f-e833-41e2-911b-79c80376b11c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias viñetas de &#039;El señor Búho y el País de los Muertos&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias viñetas de &#039;El señor Búho y el País de los Muertos&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La disrupci&oacute;n llega cuando es una persona viva como Marie la que visita ese mundo, en el que tiene que disfrazarse con un vestido especial, hecho de su sombra, para pasar desapercibida y que Cerbero, una criatura que es tres al mismo tiempo, no la pueda oler. &ldquo;Es un falso mundo de vivos, es apariencia&rdquo;, dice el autor. &ldquo;Si est&aacute;s vivo en ese mundo puedes disimularlo con ciertos trucos, que ya estaban en el poema de Daumal, como ponerte una palabra en la frente, taparte la boca con tu propia sombra mientras comes&hellip;&rdquo;. En el proceso de elaboraci&oacute;n de la obra el mundo en el que transcurre la historia se ha ido construyendo poco a poco, como nos explica David B.: &ldquo;Tard&eacute; mucho en escribir el libro. Me quedaba atascado en algunas etapas, no sab&iacute;a por d&oacute;nde avanzar. Quer&iacute;a que Marie encontrara algo, pero no sab&iacute;a qu&eacute;&hellip; todo eso me lo he ido inventando sobre la marcha&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dibujar sue&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        En el proceso de trabajo de David B. la intuici&oacute;n y la improvisaci&oacute;n juegan un papel importante, ya que muchas veces sus historias se desarrollan con la l&oacute;gica on&iacute;rica, algo que ha tenido una gran importancia en su carrera, hasta el punto de dedicar obras enteras a dibujar sus propios sue&ntilde;os. Pero, seg&uacute;n nos explica, resulta dif&iacute;cil trasladar los sue&ntilde;os al papel mediante el dibujo. &ldquo;Cuando intento dibujar los sue&ntilde;os, tengo un recuerdo muy preciso, pero cuando intento concretar, todo se diluye y se borra&rdquo;, comenta. &ldquo;Te das cuenta de que son mucho m&aacute;s impresiones que cosas. Hay detalles de los que te acuerdas, pero todo lo dem&aacute;s es sumamente difuso. El dibujo es preciso, por lo que m&aacute;s bien tienes que hacer una trasposici&oacute;n del sue&ntilde;o. Es muy dif&iacute;cil transcribir un sue&ntilde;o con precisi&oacute;n, y no hay que intentar hacerlo. Los sue&ntilde;os son impresiones, sentimientos&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7af2811f-0da5-4e3a-853a-6c74ce3a87e9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lo mitológico, muy presente en la obra de David B."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lo mitológico, muy presente en la obra de David B.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a las dificultades, David B. no podr&iacute;a renunciar a esta estrategia narrativa. &ldquo;Es un ejercicio de dibujo y de adaptaci&oacute;n. Me gusta hacerlo porque me aporta cosas distintas. Lo que veo en sue&ntilde;os son cosas que no podr&iacute;a imaginarme despierto&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El dibujo puro, el acto en s&iacute; de dibujar, resulta de vital importancia para este autor franc&eacute;s. En un momento en el que gran parte de la profesi&oacute;n recurre a herramientas digitales de diverso tipo, David B. se aferra al l&aacute;piz y a la tinta, que, nos dice, le provocan una alegr&iacute;a especial. &ldquo;Lo &uacute;nico que s&eacute; hacer es dibujar a mano. Intent&eacute; dibujar con el ordenador pero no es lo m&iacute;o. Me gusta sentir c&oacute;mo la pluma rasca el papel&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en sus historias casi siempre parte del dibujo, seg&uacute;n nos relata. &ldquo;En este libro, mi intenci&oacute;n era hacer cosas que fueran peripecias que pudieran integrarse en la historia, pero que, al mismo tiempo, fueran cosas bonitas de dibujar. Hay una cohesi&oacute;n entre ambos&rdquo;, afirma. Y esto es especialmente evidente en el propio escenario, una ciudad bulliciosa, llena de figuras y objetos que cambian de una vi&ntilde;eta a otra, y que recuerdan al Par&iacute;s de los a&ntilde;os de entreguerras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/da200f55-f931-43ca-949e-fbac7b9faba8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias viñetas del cómic &#039;El Señor Búho y el País de los Muertos&#039; de David B."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias viñetas del cómic &#039;El Señor Búho y el País de los Muertos&#039; de David B.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me encanta Par&iacute;s, he vivido all&iacute; muchos a&ntilde;os&rdquo;, explica David B. &ldquo;Me gusta la est&eacute;tica de las pel&iacute;culas de los a&ntilde;os 20 y 30 que transcurr&iacute;an all&iacute; &mdash;contin&uacute;a&mdash;. Hay referencias a eso en el libro, los restaurantes, los peque&ntilde;os caf&eacute;s. Los polic&iacute;as que ayudan a Cerbero llevan uniformes de esa &eacute;poca. Me interesaba tambi&eacute;n trabajar con la clandestinidad de esos momentos, con c&oacute;mo un personaje puede sobrevivir en un mundo como ese&rdquo;, afirma el autor.
    </p><h2 class="article-text">L&rsquo;Association</h2><p class="article-text">
        <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em> supone el regreso de David B. a L&rsquo;Association, una editorial independiente de la que es miembro fundador desde 1990, y que ha sido referencia para cualquiera que haya querido dibujar c&oacute;mics en Francia al margen de la gran industria. &ldquo;Cuando empezamos con la editorial, llegamos en un momento favorable para una renovaci&oacute;n de la novela gr&aacute;fica&rdquo;, explica el autor. &ldquo;Por eso la editorial creci&oacute; mucho. Tuvimos un gran &eacute;xito con <em>Pers&eacute;polis </em>(2000-2003) de Marjane Satrapi. Luego ha habido una explosi&oacute;n de la edici&oacute;n independiente en Francia. Han aparecido muchas editoriales peque&ntilde;as y eso ha multiplicado las posibilidades de publicar para los j&oacute;venes autores, y hemos dejado de ser la editorial vanguardista que &eacute;ramos. Nos hemos hecho mayores, como todo el mundo&rdquo;, reconoce David B.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n econ&oacute;mica en el sector no es buena, tal y como confirma el dibujante: &ldquo;la verdad es que tenemos muchos aprietos econ&oacute;micos, como todas las editoriales en Francia, porque ha disminuido el n&uacute;mero de lectores, el precio del papel ha subido mucho despu&eacute;s de la pandemia. Las cosas est&aacute;n bastante dif&iacute;ciles, pero intentamos seguir en la brecha&rdquo;. Con 67 a&ntilde;os y dos obras en proceso &mdash;una de ellas, la segunda parte de <em>Epil&eacute;ptico</em>&mdash;, David B. no parece pensar en la retirada. &ldquo;Para mucha gente el libro en papel tiene las horas contadas, pero es lo &uacute;nico que yo s&eacute; hacer&rdquo;, concluye, con una sonrisa serena en la cara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" length="260399" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" type="image/jpeg" fileSize="260399" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dibujos,Editoriales,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[13 kilos, un metro de alto y sobre este popular manga japonés: así es el cómic más grande del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/13-kilos-metro-alto-popular-manga-japones-comic-grande-mundo-pm_1_13065251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbbd5562-4168-4b93-9460-af1d48500269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="13 kilos, un metro de alto y sobre este popular manga japonés: así es el cómic más grande del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El volumen publicado en Japón consiguió el récord Guinness en abril de 2021</p><p class="subtitle">Monstruos gigantes y violencia a la vista, pero detrás de esta serie hay toda una crítica a la propaganda política y la manipulación del pueblo</p></div><p class="article-text">
        Entrar en la web de <strong>Guinness World Records </strong>implica descubrir <a href="https://www.eldiario.es/spin/92-anos-acaba-batir-record-guinness-trenzando-mano-cuerda-1-200-metros-pm_1_13022066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos de los logros m&aacute;s extraordinarios</a>. Desde la zanahoria m&aacute;s pesada del mundo, a la persona que m&aacute;s pajitas de pl&aacute;stico ha conseguido introducirse en la boca, pasando por la colecci&oacute;n m&aacute;s grande de conos de tr&aacute;fico, el vestido de novia m&aacute;s largo del mundo o la persona que m&aacute;s r&aacute;pido ha conseguido un mill&oacute;n de seguidores en X (antes Twitter).
    </p><p class="article-text">
        Entre la larga lista de r&eacute;cords, tambi&eacute;n encontramos algunos dedicados al mundo de la literatura. En concreto, hoy hablamos del c&oacute;mic m&aacute;s grande del mundo. Cuando habla de &ldquo;m&aacute;s grande&rdquo;, la organizaci&oacute;n <strong>no se refiere a que este tenga m&aacute;s p&aacute;ginas y cap&iacute;tulos</strong>, sino literalmente al tama&ntilde;o de la edici&oacute;n impresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ganador de este r&eacute;cord se lleva un libro que mide exactamente un metro de alto y 70 cm de ancho, lo que los hace <strong>de seis a siete veces m&aacute;s grandes que un manga japon&eacute;s tradicional</strong>. El tama&ntilde;o se traduce en un peso considerable: el c&oacute;mic de gran formato supera los 13,7 kilogramos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El manga en cuesti&oacute;n, publicado por la editorial japonesa KODANSHA, form&oacute; parte de una <strong>edici&oacute;n limitada de 100 ejemplares por cap&iacute;tulo</strong>, que se agotaron r&aacute;pidamente una vez salieron a la venta. Tiene sentido si tenemos en cuenta que el volumen en cuesti&oacute;n era de <em>Ataque a los titanes</em>, uno de los mangas m&aacute;s populares no solo dentro de Jap&oacute;n, sino tambi&eacute;n a nivel internacional.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1397101093503504385?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A finales de 2019, el manga alcanz&oacute; las cien millones de unidades vendidas, demostrando su impacto a nivel editorial. Pero el &eacute;xito de esta historia, escrita e ilustrada por el mangaka japon&eacute;s Hajime Isayama, se debe en parte a la <strong>adaptaci&oacute;n en formato anime</strong>, dirigida por Tetsur&#333; Araki y producida por Wit Studio, que con cuatro temporadas estuvo en emisi&oacute;n desde abril 2013 hasta noviembre 2023.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otro r&eacute;cord para los fans del c&oacute;mic</strong></h2><p class="article-text">
        Guinness World Records incluye en su lista varias haza&ntilde;as dentro del mundo del c&oacute;mic, una forma de expresi&oacute;n narrativa basada en la secuencia de vi&ntilde;etas que se populariz&oacute; desde mediados del siglo XX. Por ejemplo, la <strong>colecci&oacute;n de c&oacute;mics m&aacute;s grande del mundo</strong>, que se encuentra en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Concretamente, la colecci&oacute;n forma parte de la Divisi&oacute;n de Publicaciones Seriadas y Gubernamentales de la Biblioteca del Congreso en Washington D. C., donde se re&uacute;nen <strong>m&aacute;s de 5.000 t&iacute;tulos y m&aacute;s de 100.000 ejemplares. </strong>El c&oacute;mic m&aacute;s antiguo que forma parte de la recopilaci&oacute;n es <em>Popular Comics</em>, publicado por primera vez en febrero de 1936.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/13-kilos-metro-alto-popular-manga-japones-comic-grande-mundo-pm_1_13065251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 06:00:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fbbd5562-4168-4b93-9460-af1d48500269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="95080" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fbbd5562-4168-4b93-9460-af1d48500269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="95080" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[13 kilos, un metro de alto y sobre este popular manga japonés: así es el cómic más grande del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fbbd5562-4168-4b93-9460-af1d48500269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Récord Guinness,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mortadelo y Sacarino se esconden en Barcelona: las viñetas de Ibáñez cobran vida para conmemorar su 90 aniversario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mortadelo-sacarino-esconden-barcelona-vinetas-ibanez-cobran-vida-conmemorar-90-aniversario_1_13064890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ec2a5ff-859a-4748-8570-fbe0dc7b7188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mortadelo y Sacarino se esconden en Barcelona: las viñetas de Ibáñez cobran vida para conmemorar su 90 aniversario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Bruguera, junto a la familia del autor y la Biblioteca García Márquez, han diseñado una ruta por la capital catalana para encontrar cinco maquetas inspiradas en escenas de la extensa obra del viñetista</p><p class="subtitle">OBITUARIO - Ibáñez, el dibujante que convertía a los lectores en amigos
</p></div><p class="article-text">
        Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez, uno de los mayores referentes del c&oacute;mic espa&ntilde;ol, se sienta ante su escritorio. Dibuja fren&eacute;tico, acompa&ntilde;ado de miniaturas de sus personajes m&aacute;s ic&oacute;nicos y al abrazo del sempiterno rat&oacute;n que siempre escond&iacute;a en sus obras. Un l&aacute;piz en cada mano -y uno hasta en el pie- para cumplir con su intenso calendario de publicaciones. Sobre la mesa, las vi&ntilde;etas del c&oacute;mic que dej&oacute; a medias y que no pudo acabar antes de morir, en 2023. As&iacute; es el diorama -una maqueta- con el que se ha representado al dibujante para conmemorar su 90 aniversario, que habr&iacute;a sido este domingo 15 de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy fidedigno. Lo &uacute;nico que no se ajusta a la realidad es que siempre ten&iacute;a un cigarro en la boca, pero plasmar eso habr&iacute;a sido pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo;, ha apuntado N&uacute;ria Ib&aacute;&ntilde;ez, hija del autor, durante la presentaci&oacute;n de los actos del D&iacute;a Ib&aacute;&ntilde;ez. Este a&ntilde;o, la familia, de la mano de la editorial Bruguera, ha decidido llevar a la vida a sus personajes y convertirlos en dioramas que se esconder&aacute;n por diversas ubicaciones de Barcelona. El resultado es una ruta en la que los visitantes podr&aacute;n ver a Mortadelo y Filem&oacute;n, armas en mano; al botones con su brocha lista; o a todos los habitantes de la m&iacute;tica R&uacute;a 13 del Percebe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d00f37e2-4fb5-494e-b58b-3394eaf69773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de diorama del Botones Sacarino"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de diorama del Botones Sacarino                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los personajes, que se podr&aacute;n visitar a partir del s&aacute;bado 14, han encontrado sus hogares en diversos templos del c&oacute;mic y la literatura de Barcelona como las librer&iacute;as Norma C&oacute;mics, o la Nausica&auml;, la Escola Joso, la sede de Penguin Random House o la Fnac de Rambles. Y, por supuesto, tambi&eacute;n la Biblioteca Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez. Aunque no est&aacute; especializada en c&oacute;mics (esa est&aacute; en Sant Andreu) s&iacute; que es la biblioteca del barrio de Sant Mart&iacute;, en el que Ib&aacute;&ntilde;ez viv&iacute;a y que visitaba con frecuencia. De hecho, hasta tiene un rinc&oacute;n dedicado al artista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos emocionados. Absolutamente felices de tener en la biblioteca de su barrio este espacio de cari&ntilde;o&rdquo;, ha apuntado N&uacute;ria Ib&aacute;&ntilde;ez. En la Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez hace a&ntilde;os que tienen como misi&oacute;n &ldquo;preservar la memoria y el legado del autor, para que trascienda al paso de los a&ntilde;os y sea redescubierto generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n&rdquo;, tal como ha explicado Iris Gonz&aacute;lez, bibliotecaria del espacio. 
    </p><p class="article-text">
        Este equipamiento ha organizado diversas actividades para rendir homenaje al vi&ntilde;etista, como el Club de lectura de la T.I.A. o visitas escolares que han recibido a m&aacute;s de 800 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Adem&aacute;s, es el escenario en el que se celebrar&aacute; el Segundo D&iacute;a Ib&aacute;&ntilde;ez, con talleres y actuaciones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7a8282e-36b4-494c-8364-3acbd27d33cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de diorama de Mortadelo y Filemón, que se podrá encontrar en la sede de Penguin Random House en Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de diorama de Mortadelo y Filemón, que se podrá encontrar en la sede de Penguin Random House en Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y, como guinda del pastel, la ruta de dioramas. &ldquo;Mi padre era detallista hasta el &uacute;ltimo mil&iacute;metro. Ver a sus personajes en 3D le habr&iacute;a parecido una maravilla porque lo que &eacute;l quer&iacute;a es que su obra fuera divertida, como un juego&rdquo;, ha insistido su hija. 
    </p><p class="article-text">
        En homenaje al autor, las maquetas han respetado su atenci&oacute;n al detalle y, como &eacute;l hac&iacute;a, han escondido un rat&oacute;n en cada escena. Tambi&eacute;n han incorporado dibujos y bocetos originales del artista. &ldquo;Ha sido un trabajo muy met&oacute;dico que hemos disfrutado mucho&rdquo;, apuntan desde Omnipro, la empresa encargada de llevar a los personajes de Ib&aacute;&ntilde;ez a la vida mediante impresi&oacute;n 3D. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias a estos 'cachibaches', como &eacute;l los hubiera llamado, los m&aacute;s peque&ntilde;os podr&aacute;n redescubrir, junto aquellos que ya no son tan chicos, la obra del artista&rdquo;, ha a&ntilde;adido Isabel Sbert, directora literaria de Bruguera, quien tambi&eacute;n ha desvelado que, adem&aacute;s de los cinco dioramas que estar&aacute;n esparcidos por Barcelona, habr&aacute; otros dos m&aacute;s itinerantes. Uno de ellos muestra a Mortadelo y Filem&oacute;n frente a la Puerta de Alcal&aacute; y se dirigir&aacute; hacia la Casa del Lector de Madrid, habiendo pasado antes por el Sal&oacute;n del C&oacute;mic de la capital. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/587cd452-8b85-499b-86b9-6bcd39c962f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle del diorama de Rúe 13 del Percebe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle del diorama de Rúe 13 del Percebe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, hay otro m&aacute;s que se mantiene en secreto. Lo &uacute;nico que han desvelado las responsables de proyecto es que se trata de una escena sacada del &aacute;lbum sobre las Olimpiadas del 92 y que se presentar&aacute; en el Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Barcelona para, luego, irse a la Comic-Con de M&aacute;laga. 
    </p><p class="article-text">
        Estos dos &uacute;ltimos est&aacute;n fuera de la ruta oficial, pero los otros cinco est&aacute;n esperando a los visitantes, a los que se obsequiar&aacute; con una cartilla que ir&aacute;n rellenando con sellos in&eacute;ditos, al estilo Camino de Santiago. N&uacute;ria Ib&aacute;&ntilde;ez ha presentado el proyecto emocionada y orgullosa de la vida de su padre. Ella, junto al resto de la familia, ha sido la encargada de mantener el legado de su padre reeditando y publicando algunas obras in&eacute;ditas. &ldquo;Si viera estos dioramas estar&iacute;a tan contento. Nos dir&iacute;a 'ol&eacute;, que bien lo hab&eacute;is hecho. Ya puedo descansar'&rdquo;, ha remachado su heredera. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mortadelo-sacarino-esconden-barcelona-vinetas-ibanez-cobran-vida-conmemorar-90-aniversario_1_13064890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 12:18:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9ec2a5ff-859a-4748-8570-fbe0dc7b7188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2994617" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9ec2a5ff-859a-4748-8570-fbe0dc7b7188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2994617" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mortadelo y Sacarino se esconden en Barcelona: las viñetas de Ibáñez cobran vida para conmemorar su 90 aniversario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9ec2a5ff-859a-4748-8570-fbe0dc7b7188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Barcelona,Viñetas,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
